Capitulo 288: Inesperado
-Ya soy mayor y hace tiempo que dejé de involucrarme directamente en los asuntos del Grupo.
Valenzu, Altana es mi única descendencia
Su introdion hizo que todos se inclinaran hacia adnte en sus asientos, anticipando una
revción trascendental. Los periodistas presentes no perdieron tiempo y prepararon sus grabadoras.
listos para capturar noticias que seguramente sacudirian el ámbito empresarial.
Don Raut mirando a Aitana con temura, continuo:
-A Aitana le gusta el dise?o, y quiere mejorar sus habilidades. Por ahora, empezará en Joyerial
Valenzuo asistente de directora de dise?o.
-Alonso, Lucia, ustedes dos deben apoyar a su hermana en todo lo que necesite.
El silencio se apoderó del salón, todos parecian esperar que don Raúl anunciara algo aún más
significativo. Sin embargo, el silencio persistio, creando una atmosfera de tensión.
Aitana, quien ya se ha preparado para recibir admiración de los invitados y mostrar su estatus
inalcanzable a Valentina, se encontro confundida cons pbras de don Raul. ?Qué era eso de
querer
mejorar en dise?o y ser asistente de directora de dise?o? E aspiraba a mucho más. Su sonrisa
finalmente se desvaneció, dejando entrever su frustración.
-Abuelo, pero anoche y esta ma?ana usted habia dicho.**
Intentó traer aión conversación de noche anterior, esperando que don Raúl mencionara el
testamento de esa ma?ana. Pero se detuvo, recordando existencia des cámaras de seguridad, y
su
vión fue captada por Lucia.
?No estás contenta con lo que el abuelo ha decidido para ti. Aitana?
Lucía no pudo ocultar su schadenfreude. Desconocia el asunto del testamento y asumio que el
disgusto
de Aitana se debía al puesto de asistente que le habian asignado. Ah, ser solo asistente Aitana ha
puesto sus ojos en el puesto de directora de dise?o, y ahora se encontraba relegada a una posición
menor. Lucia apenas podia contener su deseo de burse abiertamente.
Aitana, sintiéndose observada, ajustó rápidamente su expresión y dijo con coqueteria:
-?Cómo podría estar insatisfecha? Haré lo que el abuelo me pida. Llevo su sangre y seré su nieta mas
obediente.
Pero detrás de su sonrisa, había un profundo resentimiento.
-?Y qué pasa con el puesto de directora, abuelo? -preguntó Aitana, intentando parecer ingenua.
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La atención de muchos se volvió hacia Valentina. Don Raúl habia organizado una gran recepción para
presentao directora de dise?o, una ra muestra de su apoyo. Pero recientemente, rumores
circban en industria sobre un posible descontento de don Raúl con Valentina. Algunos
especban si él habia revocado su posicióno directora de dise?o de Joyeria Valenzu.
Después de todo, Valentina habia estado notablemente ausente de empresa durante un tiempo.
En un salón cargado de una atmósfera tensa, voz de don Raúl finalmente rompió el silencio.
preocupes, Valen te ayudará igual que Alonso y Lucia a familiarizarte con el trabajo en
-Aitana. no.
Joyería Valenzu.
Lo que implicaba que el puesto de directora de dise?o seg siendo de Valentina. La gente, captando
el mensaje, miró a Valentina con aún más respeto. Aitana, por otrodo, se quedó petrificada.
?Valentina? Tras aquel incidente en el hospital, donde Valentina había hado con franqueza, ?cómo
podia don Raúl permitirle seguir ocupando el puesto de directora de dise?o en Joyeria Valenzu?
Aitana observaba a don Raúl, perpleja, dudando de su estado mental y si recordaba los eventos del
hospital
Perdida en sus pensamientos, Lucia sacó de su ensimismamiento.
-?Aitana?-Lucía se acercó, jugueteando afectuosamente con mano de Aitana.
-No te preocupes, Aitana. Alonso, yo y también Valen, todos te apoyaremos.
?Apoya? Aitana apenas valoraba ese tipo de ayuda. Manteniendo una sonrisa forzada, dijo:
-Gracias, hermano, gracias Lucia, gracias Valen, gracias abuelo…..
Al agradecer a don Raúl, Aitana lo miraba con expectación, aún esperando algún otro anuncio que
confirmara su estatuso heredera, algo que le permitiera sobresalir, inclusoo asistente de
directora de dise?o.
Sin embargo, don Raúl mostraba signos de cansancio.
-Amigos, el Grupo Valenzu dependerá de su apoyo en el futuro. Estoy cansado, estos momentos
me agotan rápidamente. Por favor, disculpenme, necesito descansar un poco en mi habitación.
Se?ndo a Federico que acercara su si de ruedas. Una vez odado, don Raúl encargo a
Alonso el cuidado de los invitados. Los presentes observaron a don Raúl ascender en el elevador
hasta desaparecer al final del pasillo del segundo piso.
Después de este episodio, los invitados buscaron acercarse as jóvenes promesas del Grupo
Valenzu. Incluso alrededor de Valentina se congregó un grupo de personas, llenánd de elogios.
Pero Valentina aún reflexionaba sobre el momento en que don Raúl mencionó que e ayudaria a
Aitana, captando su mirada tranquilizadora,o si también le pidiera:
-Valen, ayudarás a tu hermana Aitana, ?verdad?
Sin embargo, ?cómo podría Valentina, que sentía una antipatia instintiva hacia Aitana, forzarse a
apoyar a alguien que detestaba? ?Directora de dise?o? Ese era un cargo que Valentina no podia
aceptar.
Además, captó una mirada intensa dirigida hacia e, que provenia de Aitana, cargada de
resentimiento
e incredulidad,o si le dijera:
?Por qué tú eres directora de dise?o y yo, verdadera heredera, solo una asistente? -Esa mirada
era un desafio tácito: ?Ya veremos qué pasa en el futuro!
Valentina soltó una risa forzada. La idea de enfrentarse con Aitana le resultaba absurda. Ya de por si
la s presencia de Aitana le provocaba repulsión, ?por qué debería someterse a una iodidad
aún mayor por un puesto de directora de dise?o que ramente no deseaba mantener? En ese
momento, Valentina se sintió más decidida que nunca a renunciar a ese cargo y devolverlo a don Raúl
-Felicidades, Valen. Ma?ana mandaré a alguien a que arregle y limpie tu oficina, para darte
bienvenida de vuelta..
Dijo Lucia, brindando con su copa. Su sonrisa era amable,o si hubiera olvidado el incidente en el
que Valentina se quemó mano en Joyeria Valenzu. Pero Valentina no estaba dispuesta a dejar
pasar el asunto tan fácilmente.
Encarando a Lucia, Valentina esbozó una sonrisa evidentemente forzada. Las dos mantenían una
fachada: Lucia pretendiendo cordialidad y Valentina sin interés en disimr su desdén. Incluso levantó
la mano que ha resultado herida.
-?Qué pasa, se?orita Valenzu? ?Quieres que regrese para quemarme otra vez? -Ese día, aunque
Alexia fun quien quemó, fue Lucía quien estuvo detrás de todo.
Lucia se quedó momentáneamente sin pbras, su sonrisa se congeló.
-Valen, ?a qué vienen esas pbras? Lo de última vez fue un idente, seguro hay un
malentendido.
-?Malentendido? ?Qué malentendido? -Valentina se mostró interesada, desafiando a Lucía a
explicarse.