Capítulo 270: ?Qué Paso Después?
Santiago nunca había hado de Lucy por iniciativa propia. Cuando Lucy
desapareció, todos decían que fue por él, que se puso en peligro y desapareció Pero hay cosas que
no le interesa defender. Hay cosas que también prometió a Lucy, que sis defendía, tendría que
arrastrar a luz aquello oculto en oscuridad.
Así, el malentendido continuó.
Alonso y Lucy crecieron juntos, su rción era profunda, incluso Lucía, que creció con ellos, parecia
una extra?a.
La obsesión de Alonso por Lucy era demasiado profunda.
Incluso él mismo probablemente no entendía, aquellos sentimientos, superaban con
creces el amor fraternal.
Como observador, Santiago lo veía ro.
Pero nunca lo desveló.
-?Mis sentimientos hacia Lucy son de hermano a hermana!
Incluso ahora, Alonso se negaba a enfrentarse a realidad.
Santiago lo veía, sabía que Alonso no quería enfrentarse a ello, así que decir más era
inútil.
Cómo se sienta Alonso acerca de Lucy, a Santiago no le importaba.
Lo que le importaba era Valentina.
-Espero que tus sentimientos hacia Valentina también sean de hermano a hermana.
El tono de advertencia en voz de Santiago finalmente hizo que Alonso se volviera.
En esa cara familiar, Alonso vio una seriedad que nunca había visto antes.
Incluso ahora, Alonso aún no podía aceptar esta noticia que le era imposible de
aceptar.
?Valentina y Santiago… se casaron!
176
415 BONUS
Después de dejar a Valentina a cargo de Santiago y marcharse solo, pensó mucho, no queriendo
cicerlo, incluso usó sus conexiones para revisar el sistema del registro
civil.
El carapo del cónyuge de Valentina decía desconocido?.
Pero al investigar más a fondo, todavía encontraron el nombre de Santiago Mendoza.
Sabía que esto tenía que ser obra de Santiago, solo él tenía el poder para hacerlo.
Alonso soltó una risa fría de repente, y esa elegancia suya se ti?ó de un aire más
sombrio.
-No lo sabe Valen, ?no?
?No sabe qué? Aunque no lo dijo explícitamente, Santiago lo entendió de inmediato, con una sonrisa
serena y despreocupada:
-Haré que Valen sepa quién soy.
Habian tenido varias oportunidades, ?todas interrumpidas!
Santiago no tuvo más remedio que empezar a nificar meticulosamente cómo
confesarle verdad a Valentina.
La risa fría de Alonso no se disipaba./
-?Estás seguro de que te perdonará por enga?a?
Al ver cómo el rostro de Santiago se oscurecía gradualmente, Alonso continuó:
-El temperamento de Valen, que se atreve a amar y odiar, si se entera de que te casaste con e
mientras ocultabas tu identidad, y si alguien más incita un poco
entre medio…
Santiago intentó decir, tú Alonso siempre has sido así.
Pero apenas había pronunciado una pbra cuando fue interrumpido por voz de
Alonso:
-Aitana y Lucía nunca han tenido buenas intenciones hacia Valen.
Dejando esa última frase, Alonso se levantó y se fue.
Santiago frunció el ce?o, viendo su silueta alejarse, solo entoncesprendió el significado detrás de
las pbras de Alonso..
?Estaba advirtiéndole!
-Tranquilo, no les dare oportunidad.
Santiago terminó de beber cerveza que tenía en mano y se levantó para recogerstas
dispersas antes de marcharse.
El sol se filtraba por ventana.
Cuando Valentina abrió los ojos, instintivamente usó su mano para bloquear el brillo molesto, y luego
se giró.
Viendo el espacio vacío a sudo, no pudo evitar preguntarse si alguien había dormido allí noche
anterior.
Deseando conocer respuesta, Valentina extendió mano, tocando calidez
residual sobres sábanas.
Casi instantáneamente,s imágenes de noche anterior en el ba?o inundaron su
mente.
Valentina sintió sus mejis arder de inmediato.
?Y luego?
Solo recordaba estar sumergida en el agua, unas manos masajeando su cuerpo.
7
Era tan centero que bajo guardia, sin darse cuenta de cuando se había quedado
dormida.
?Qué pasó después?
Valentina trató de recordar, pero no podía.
Cuanto más intentaba llenar esos vacios en su memoria, más desesperada se sentia
+15 BONUS
Valentina por aratios, imaginando que esasgunas podrían contener escenas no aptas para
menores, su corazón parecia querer saltarse del pecho.
Valentina penso que si continuaba asi, su corazón ciertamente cpsaria bajo
presión antes de tiempo.
Decidida, Valentina tomó una profunda respiración, endureciendo su piel.
Después de todo, eran esposos, así que, incluso si algo hubiera sucedido, seria dentro
de los límites de una rción legitima.
Con este pensamiento, Valentina se levantó y golpeó sus mejis antes de salir de
cama.
Al abrir puerta de habitación, se encontró de frente con un rostro atractivo.
-Buenos dias…
Santiago apenas saludó, cuando puerta se cerró de golpe frente a él.
Santiago se quedó parado un momento, recordando el rubor en el rostro de
Valentina que acababa de ver, y de inmediato lo entendió.
?Vergüenza…?
-?No hice nada anoche!
A través de puerta, Santiago explicó con consideración.
Valentina, en silencio, pensaba para si: No hizo nada… ?ro que no hizo nada!
De repente, Valentina sintió su rostro arder aún más de vergüenza. Consciente de
cómo debía verse ante los demás, tomó una profunda respiración. Se arreglo el
cabello desordenado y, solo cuando se aseguró de que sus mejis habían perdido
algo de calor, finalmente abrió puerta.
Esta vez, su expresión era de total calma.
Al ver al hombre que esperaba en puerta, lo saludó con propiedad:
-Buenos días.
Como si nada hubiera pasado, Valentina pasó junto a Santiago, jugueteando con su
celr en mano.
-Lo olvide hace un momento.
Lo que implicaba era ro
Su apresurado cierre de puerta no se debía a haberlo visto a él en un estado de
confusión.
Sino que había recordado de pronto que no había traído su celr y simplemente
regresó a buscarlo.
Eso… es totalmente normal, ?no?
Santiago frunció el ce?o en silencio.
Valentina le echó un vistazo a su guapo esposo, justo cuando sus miradas se
cruzaron,o si pudiera ver a través de e.
Valentina,o si hubiera recibido una descarga eléctrica, evitó rápidamente su
mirada, queriendo explicar:
-No escuché lo que dijiste hace un momento.
Pero en ese instante fugaz, pensó que si el hombre repetía sus pbras, e estaría,
de nuevo, expuesta.
Asi que
decidió llevar su descaro hasta el final.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
Al notar ausencia de desayuno en mesa, Valentina finalmente encontró una
excusa:
-Voy aprar el desayuno.
Dicho esto, salió corriendo de casa, dejando a Santiago con los brazos cruzados
sobre su pecho y una sonrisa temblorosa en su apuesto rostro.
Lo único que hizo anoche fue ba?a, realmente no había hecho nada más.
?Cómo es que Valentina, al no recordar el evento, parecía aún más avergonzada?
Valentina le arrojó a Santiago su desayuno al regresar, y luego encontró una excusa para encerrarse
en su habitación.
Santiago hizo una visita al Edificio Mendoza
Don, se?orita Aitana Valenzu ha estado viniendo a solicitar una cita todos los
dias, quiere verlo, probablemente por el incidente en el Grupo Valenzu Joyería,
donde se?ora Mendoza resultó herida -mencionó Thiago casualmente.
No es que tuviera una buena impresión de hermana de do?a Mendoza, que parecia
inofensiva.
Además, rción entre do?a Mendoza y su hermana no era buena.
ramente don no tenia intenciones de reunirse.
Estaba a punto de pasar al siguiente tema, cuando de repente, mano de Santiago
que firmaba se detuvo bruscamente:
-Entonces, ?fijemos una cita para ve!