<b>Capítulo </b><b>337</b>
Al día siguiente<b>, </b>Javier llevó a Beatriz a oficina del decano de Facultad de Cine y Teatro de <b </b><b>ciudad A. </b>E se sentó en el asiento del copiloto y se abrochó el cinturón de seguridad con diligencia: “La dirión de escu definitivamente no estará de acuerdo en dejarme volver…”
Javier, con sus gafas de sol puestas, no dijo nada.
Beatriz, curiosa, giró cabeza para mirarlo: “Se?or Mangone, ?cuántos a?os tiene usted?<b>”</b>
Había intentado buscar información sobre Javier en línea, pero no pudo encontrar nada en absoluto, ni siquiera un rastro de información sobre su edad o familia.
Javier simplemente mencionó un número.
Beatriz empezó a contar con los dedos.
Hmm… unos a?os mayor que e.
Pronto llegaron a escu, donde Javier estacionó el coche y entró con Beatriz.
El decano tenía una impresión bastante fuerte de Beatriz; después de todo, desde que ingresó a escu, el título de belleza escr nunca había dejado de persegui. Su retiro posterior fue natural, dado que había faltado demasiado a ses y nunca aparecía por escu, además de no tener ningún respaldo.
Hoy, al ve regresar, el decano frunció imperceptiblemente el ce?o.
Javier le pidió a Beatriz que esperara fuera de oficina: “Soy el hermano de Beatriz, y he venido a har sobre su reingreso a escu.”
El decano se negó: “Eso no será posible, e ha faltado demasiado a ses…”
“Voy a donar un edificio de ense?anza a su facultad.”
El decano: “.”
Javier, <b>con </b>una sonrisa que no era una sonrisa, a?adió: “?No es suficiente? ?Dos edificios<b>?</b><b>”</b>
El decano: “Por supuesto que sí, damos bienvenida a los estudiantes que desean enmendar sus errores. Solo hace falta tramitar algunos documentos,
Javier salió de oficina y vio a Beatriz todavía parada en esquina.
Al ver a Javier, los ojos de Beatriz briron: “?Listo?”
“Regresas a escu ma?ana.” La voz de Javier era indiferente. “Por hoy, regresemos a casa. Un chofer te llevará y traerá de escu.”
Beatriz vaciló por un momento, siguiendo a Javier: “Podría quedarme en residencia estudiantil.”
“Tú te quedas en casa,” dijo Javier, “hasta el tercer a?o, solo podrás actuar fuera durantes vacaciones <b>de </b>verano e invierno.”
En este mundo, corporación Grupo Mangone <b>y </b>su estructura interna eran muy diferentes <b>de </b>antes.
La alta gerencia dentro del grupo no era muy obediente, pensando que el actual presidente era demasiado joven, siempre queriendo formar fiones para derrocar <b>a </b>Javier.
El mayordomo Gabriel, quien había <b>estado </b><b>con </b>Javier <b>durante tanto </b>tiempo<b>, </b>conocía mejor <b>que </b>nadie <b>el</b>
1/2
<b>Capítulo </b>337
carácter de <b>su </b>amo.
Después <b>de </b>vivir tantas luchas abiertas y secretas dentro de familia Mangone<b>, </b><b>cualquier </b><b>conspiración </b>parecía un juego para ellos. No tomó mucho tiempo para que Javier despidiera <b>a </b><b>todos </b><b>aquellos </b><b>que </b><b>no </b><b>lo </b>respetaban de sus posiciones de liderazgo.
Mientras tanto.
El Sr. Rubio, por razones desconocidas, se encontró bajo lupa de agencia tributaria.
Se suponía que él había actuado correctamente sin molestar a estas autoridades.
Las grandes empresas del mundo del espectáculo casi siempre tienen algún problema financiero<b>; </b>el Sr. Rubio también había estado involucrado en actividades ilegaleso elvado de dinero.Belonging ? N?velDram/a.Org.
La inspión llegó de manera inesperada, sin tiempo para prepararse o esconder sus libros de contabilidad.
Durante varios días consecutivos, Entretenimiento Paz estuvo en el centro de atención.
Beatriz, al vers noticias de detención del Sr. Rubio en línea, se rió a carcajadas. Esa noche, inclusoió un to más de lo habitual.
Javier: <i>“</i><i>……</i>”
Javier no sentía gran cosa pors necesidades básicasoida o el deseo, ya que alguien que crece en una familia de élite adinerada, rodeado de gente que lo teme o buscacerlo, con el tiempo pierde interés en mayoría des cosas de este mundo.
Por lo tanto, cuandoía, solía seguir el n de su nutricionista personal.