Capítulo <b>332</b>
Recordando el sue?o <b>que </b>acababa de tener, Javier entrecerró sus ojos rgados y levantó mano para sujetar el mentón de Beatriz.
Anoche, después de volver de rodar, Beatriz estaba exhausta. Se duchó, se cambió de ropa y se acostó junto <b>a </b>él. No hicieron mucho más.
Después de uno o dos meses sin intimidad, Javier bajó cabeza y mordió losbios rojos de Beatriz, presionánd bajo su cuerpo: “?Me extra?aste<b>?</b>”
Beatriz asintió suavemente, abrazando espalda de él con cari?o y con voz suave: “Por supuesto que sí, te pienso todos los dias, incluso so?é <b>contigo</b>.”
En esos momentos, Beatriz siempre seportaba dócilmente, diciendo lo que su esposo quería escuchar. De lo contrario, un peque?o error podia significar que no saldria de cama en todo el dia.
Javier ramente no estaba satisfecho con esa respuesta y presionó para que dijera más de lo que él queria escuchar.
Aunque mimaba fuera de cama, en e siempre tomaba el control, llevánd al limite cada vez, haciendo que Beatriz fuera incapaz de vivir sin él.
Quizás influenciado por el sue?o, Javier no estaba de buen humor y esa vez fue especialmente exigente con Beatriz, quien no tardó en desmayarse.
Maldito Sr. Rubio.
Maldito agente.
Maldito Entretenimiento Paz.
Al abrir los ojos, Beatriz empezó a maldecir internamente.
Le dolia cabeza terriblemente y tardó un rato en darse cuenta: “Lupe, quiero agua.”
ro, su voz estaba ronca.
Pero no hubo respuesta a sudo, y Beatriz tardó en darse cuenta de que el lugar donde vivia Lupe Zab no era tan lujoso.
Se puso pálida <b>y </b>se sentó rápidamente.
Al otrodo de cama, un hombre vestido con un pijama de seda negro también se levantaba lentamente. Beatriz lo se?aló a él y luego a si misma: “Tu… yo…”
Javier sonrió ligeramente: “?Tú? ?Yo? ?Qué pasa?”
Beatriz miró su propio cuerpo, llevaba una camisa de hombre demasiado grandeo si fuera un vestido.
Se puso aún más pálida.
Javier, con una sonrisa socarrona, dijo: “Ni?a, ?realmente crees que te haria algo?”
Beatriz bajó de cama: “?Cómo terminé <b>aqui</b>?”
No había se?ales en su cuerpo ni sentía nada fuera de lo normal, algo le decía que este hombre no le había hecho nada.
<b>09:32</b>
“Te desmayaste en el estacionamiento, te vi tan desamparada que te traje aqul.”
Beatriz: “Gracias, por favor, no le digas esto a nadie. Te daré mil dresopensación.”
Javier sonrió: “?Mil paraprar mi silencio?”
Beatriz sintió un pinchazo: “Lo máximo que puedo dar son cinco mil, más de eso tendria que pedir prestado.”
“Veinte mil,” dijo Javier tranqumente, “Eres una estre, ?no?”Content rights by N?velDr//ama.Org.
Beatriz se rmó.
Sabia que los rumores en inte sobre e eran falsos, pero hoy <b>era </b>diferente.
No sabia si este hombre habia tomado alguna foto de e. Si algo así saliera a luz, estaría acabada.
Por su futuro, veinte mil parecía razonable.
Beatriz vaciló: “No tengo tanto en mi cuenta ahora, te daré primero siete mil, el resto te firmo un pagaré.”
Viendo miradaplicada del hombre, Beatriz aseguró: “No te preocupes, soy una estre, seguro ganaré mucho dinero, no te faré. Pero primero déjame ver tu teléfono, para saber si tomaste alguna foto mia.”