Capitulo <b>289</b>
E lo intentó una vez más y luego continuó llenando su maleta con su ropa.Copyright by N?v/elDrama.Org.
Javier empujó puerta y vio a una jovencita vestida con un atuendo nco antiguo, agachada en el suelo. metiendo algo en una maleta.
Tocó dos veces en puerta. Beatriz giró cabeza, curiosa.
-?Qué estás empacando?
-Me invitaron al Premio Flor Azul en unos días, así que voy a pasar por allá. Además, voy a mover parte de mi ropa a mi casa, esa casa quepré cerca del rio ya está decorada y terminé de pagar hipoteca.
ro, casa habia sido desarroda porpa?ia de inversiones del Grupo Mangone, y parece que el banco con el que se realizó el pago también tenía conexiones con Javier, porque Beatriz lo había visto hando con el mayordomo Gabriel en una cena reciente
Beatriz pensaba que, en el mundo de los libros, para evitar encontrarse con Mauricio, bastaba con no verse. Pero evitar a Javier… bueno, podria encontrar que cualquier aspecto de su vida cotidiana estuviera de alguna manera rcionado con los negocios de Javier.
Javier reflexionó un momento antes de recordar que Beatriz habiaprado una casa. A Javier le gustaba tranquilidad; vivía lejos del centro de ciudad, en una des áreas más exclusivas y caras de San Lisset, donde ni siquiera el dinero podiaprar una vi fácilmente.
La peque?a y humilde casa que Beatriz habiaprado estaba en una zona bulliciosa del centro, con grandes ventanales que ofrecían una vistapleta de noche de San Lisset. A e le gustaban los lugares concurridos, asi que querer mudarse al <b>centro </b>por unos dias tenía sentido para su personalidad.
él sintió un ligero desagrado: ?Vas a mudarte alli?
Beatriz aún no se había ido y ya extra?aba el cuidado atento del mayordomo Gabriel y cocina de tía Sara. Silenciosamente,enzó a dor su ropa para pone en maleta, pero todavía albergaba una peque?a esperanza.
?Y si Javier realmente sentía algo diferente por e? Por lo que podía ver en su convivencia diaria, él era especial con e. Tenía que ser así, ?verdad?
Beatriz murmuró: -Sr. Mangone, desde que eras peque?o, ?alguna vez te has enamorado de alguien?
-No–respondió Javier fríamente-, lo que quiero, puedo obtenerlo con solo extender mano.
Beatriz se sintió algo molesta: -?Nunca tuviste un amor secreto en el jardin de infancia por ni?ía más bonita<b>?</b>
-Yo no asisti al jardín de infancia.
ro, Beatriz suspiró profundamente. Javier ciertamente no necesitaba asistir al jardin de infancia; familia Mangone podía fácilmente fraer a los mejores tutores del mundo para educarlo.
Pero Beatriz no se daba por vencida: -?Y durante tus a?os escres? Debes haber tenido a alguien que te <b>gustara</b>.
Con <b>un </b>tono de bu, Javier replicó: -Lo siento, pero no somos iguales. Cuando tú estabas en escu, sólo pensabas en Mauricio. Yo, por otrodo, nunca pensé en esas tonterias durante mis estudios.
Además, Javier fue a universidad a los catorce o quince a?os, enfocándose en terminar sus estudios lo antes posible para tomars riendas de los negocios. Viajaba frecuentemente entre el país y el extranjero en su jet privado durante noche.
08:48
Capitulo 289
Marcos y Toni, los otros dos herederos elegibles parapetir con él, uno se jactaba de su estatus y molestaba a profesores ypa?eros, mientras que el otro aún jugaba en el barro..
Así que desde el principio, Javier sabia que sus verdaderos rivales no eran esos dos Ipetentes, sino el cada vez más enfermizo abuelo Mangone, Pablo, y ese grupo de viejos astutos en junta directiva.
Bajo tales circunstancias, era imposible para él actuaro Mauricio, el despilfarrador, protagonizando dramas juveniles.
Beatriz no pudo ocultar su interés, y se?alándose a sí misma, preguntó: -?Y yo? Sr. Mangone, mira, ?no soy adorable?