Capítulo 156
Beatriz: “Uh“.
Felisa: “Pero, si es tan increible, ?por qué nunca lo he visto <b>en </bs noticias? Bea, <b>?</b>quién crees que es más poderoso, <b>el </b>jefe Mangone o ese que apoya a Fiore, el jefe Lucero?”
Beatriz: “…ambos son poderosos“.
Uno es el tiburón dominante del mar y el otro es el monstruo marino que lo gobierna. Ambos son impresionantes.
Con Javier presente, y dado <b>que </b>mostró un interés adecuado en Beatriz cuando se encontraron, el Sr. Rnd, por muy tonto que fuera, no se atrevería a hacer algo indebido dnte de Javier.
Las actividades previamente pensadas para animar mesa,o beber de boca en boca o sentarse ens rodis, se descartaronpletamente.
Javier era conocido por suportamiento de caballero, y el Sr. Rnd, temilendo dejar una imagen de lujuria en su mente, <b>ni </b>siquiera se atrevió a pedir a dos actrices guapas que sirvieran bebidas o hicieran de sirvientas, limitándose a har de negocios y a hacer algún que otro hgo.
Javier habia estado en una posición de poder desde joven, acostumbrado a los hgos, asi que no se sorprendia ni cambiaba su expresión, siempre sereno.
Felisa suspiró aliviada, murmurando secretos a Beatriz: “Menos mal que tenemos al Sr. Mangone <b>aquí</b>, si no, esta noche no nos salvábamos de que nos abusen, y quién sabe, tal vez nos hubieran drogado con ese spray que mencionaste. ?Sabes? La última vez que me encontré con el Sr. Rnd en un banquete, hizo unos chistes muy vulgares“.
Las dos bellezas susurraban, mientras Javiernzaba una mirada fria a Beatriz, antes de mirar hacia puerta.
Beatriz: “<b>…</b>”
Tres minutos después, Beatriz fue al ba?o.Content is property of N?velDrama.Org.
Javier se levantó poco después.
Todos en s, astutoso eran, fingieron no saber nada.
Felisa se horrorizó: ?El gran jefe, más guapo que una estre de <b>cine</b><b>, </b>no querrá abusar de su amiga, verdad?
Beatriz sevó cara con agua tibia y se aplicó una capa de crema hidratante.
El clima alli era <b>tan </b>seco que tenía que pasar mucho tiempo cuidando su piel después de volver al hotel.
La puerta del ba?o se abrió de repente.
Javier <b>sonrió</b>: “<b>?</b>También <b>es </b>parte de tu trabajo socializar?”
Dentro del privado hacia calor, Beatriz se había quitado el abrigo al entrar, llevando un suéter de cachemira color avena y una faldarga nca, su cabellocio y negro caía sobre sus hombros, luciendo más delgada que última vez que
se vieron.
Beatriz: “Por supuesto, el trabajo de una actriz no se limita a actuar, también necesito conocer gente, nunca se saber cuándo un amigo podria ofrecerte tu próximo papel“.
Aunque a veces te encuentras con gente despreciable<b>, </b><b>un </b>poco de astucia puede ayudarte a manejar situación.
“Obtener recursos es fácil.” Javier pellizcó su meji, “?Por qué no vienes a pedirmelos?”
Los ojos de Beatriz se iluminaron al instante: “Sr. Mangone, ?vas a apoyarme?”
<b>Javier</b>: “No hay almuerzo gratis. Para obtener algo, debes pagar un precio.”
Beatriz: <b>“</b>Lo sabía“.
Hacer tratos con capitalistas siempre terminaba en pérdida.
Javier, siendo tan astuto, probablemente querría firmar un acuerdo de riesgopartido o <b>algo </b>asi perdiendo
significaria trabajar para él honestamente por el resto de tu vida.
Beatriz frunció el ce?o: “No necesito que nadie me apoye, puedo tener éxito por mi cuenta“,
Javier reflexionó un momento, su mirada se fijó en e, su mano grande apoyada en su cabeza, y luego le <b>dio </b>un <b>leve </b>revuelo.
Beatriz, llena de descontento: “Mi cabello…”