<b>Capitulo </b>84
Beatriz funció el ce?o “<b>Todavia </b>fumas”
<b>Javier </b>sonrid Ironicamente: “?Y qué si fumo?”
Beatriz habia terminado su rehabilitación por ese dia y sentia una ligera capa de sudor <b>cubriend</b>, queriendo regresar a su habitación para ducharse
Alpasar junto a Javier, el levantó mano y agarro el hombro de Beatriz “?Qué tiene de malo fumar?”
Beatriz dio: ‘Detesto a los hombres que fuman, huele temble“.
Quizás el cigarrillo ens manos de Javier era caro, con <b>un </b><b>aroma </b>muy especial, diferente al desagradable olor a cigarro que Beatriz solia percibir en lugares públicos.
Beatriz penso que era certo lo que leia ens novs sobre el atractivo aroma del tabaco en los magnates.
Javier sonno y dijo: “Tan inocente eres? ?Nunca probaste a escondidas un cigarro mientras estudiabas?”
Beatriz se quedó perpleja. “Ch
?Quién se escabulle a furnar mientras estudia?
E definitivamente no lo ha hecho.
Javier acerco el cigarillo a losbios de Beatriz y le pregunto: “?Quieres probar?”
Losbios de Beatz eran atractivamente rosados, suaves y con un toque inocentemente sensual sin maquije.
E, escéptica, se acercó y
aspirá un poco
Entonces trago el humo hacia su estómago, tosiendo violentamente.
Javier, rendo, le dio palmaditas en el hombro a Beatriz.
La fina tira de su ropa apenas era una suave cuerda de algodón y, debido a diferencia de altura entre ellos, <b>su </b>mano grande cubriapletamente su hombro
Beatriz, con el rostro rojo por tos, dijo: “Sabia que ustedes, los magnates<b>, </b>sono bolitas de sésamo negro ?Me quieres matari“. Incapaz de soportar el sabor, Beatriz rápidamente regresó a su habitación a enjuagarse boca.
<b>cercano</b>.
Javier termino de fumar su ciganillo, astándolo en el cenicero cerd
Beatriz se secó el cabello y se aplicó unas gotas de aceite esencial
Seria esposa de un magnate definitivamente <b>tenia </b>sus ventajasparado con ser una actriz de tercera incluso el aceite para el cabello era un exclusivo aceite de rosasestible <b>mado </b>“orquidea liquida“, personalizado y costando más de diez mil dres por una peque?a bote ya pensaba en cómo, si Javier decidiera divorrse y echa, podría ajustarse a una vida menos lujosa
En nov original debido a ciertos actos de Beatriz que solo un verdadero criminal haria<b>, </b>Javier, con quien estaba casada por conveniencia. desarrollo certo disgusto hacia , terminando su matrimonio
Pero Beatriz <b>queria </b>mantener el estatus de ser parte de familia Mangone y no se atrevia a har de su divorcio. Más tarde, una astuta Fiore descubrió verdad, <b>lo </b><b>que </b>permitió que e y Mauricio enfrentaran
Beatz apagó el secador de pelo cuando su teléfono sondTêxt belongs to N?velDrama.Org.
Fue a buscar su móvil, pero Javier, sentado en su cama, lo tomo primero. “Qué coincidencia, Mauricio está mando“.
Beatriz se sintió frustrada
-?por qué no desaparecía?
?Por qué no seg molestando a su Fiore<b>?</b>
Dnte de Javier, Beatriz no se atrevió a decir lo que pensaba, simplemente dijo. “Dame el teléfono, yo atenderé“.
Javier movió un dedo y colgó mada de Mauricio: “Lo siento, se me resbalo“.
Beatriz se quedó perpleja: “Sr. Mangone, ?qué hace?<b>”</b>
Javier miró hora y dijo: “Ya sons nueve, koy a dormir. <b>Sra</b>. Mangone, si haces el mes minimo ruido después de que me duerma, te descuento dos meses de sueldo“.
Beatriz estaba preocupada por su srio e inmediatamente dijo. “No sos amenazar con descontar un mes?”
Javier sonno framente y dijo: “Yo soy quien paga los sueldos, tengo <b>última </b><b>pbra</b>”
1/1