Capítulo 36
Recordando el final de su propio personaje en historia original, Beatriz se estremecia <b>de </b>miedo.
En historia, cualquier personaje femenino que se enfrentara a Fiore, incluso si se arrepentia más tarde, terminaba encontrando <b>un </b>final
terrible.
El destino de Beatriz original era desdor, y no era <b>única</b>.
Hubo una escena en que Fiore y Mauricio discutiron, y ésta juró encontrar un nuevo trabajo para alejarse de Mauricio. <b>Resulta </b>que nueva jefa de Fiore disfrutaba haciénd pasar un mal rato, a menudo obligánd <b>a </b>brindar y har dulcemente con los clientes.
Más tarde, esta jefa fue emborrachada por una trampa de Fiore, y unos clientes viron Fiore y sus amigos incluso tomaron fotos ys
subieron a inte<b>.</b>
La jefa, incapaz de soportar el golpe, enloqueció. Su marido e hijos abandonaron y fue internada en un <b>asilo</b>.
“Fiorel
*Mauri!”
Las voces se mezban en el aire, y al girar, e vio a variaspa?eras de cuarto de Fiore.
Laspa?eras de Fiore mostraban una profunda hostilidad hacia Beatriz. Al ve, se pusieron frente a Fiore y dijeron: “Beatriz, ?qué estás haciendo aqui?”
Fiore miró a Mauricio y rápidamente dijo: “No sean asi con Bed… Bea también vive aqui, justo debajo de mi.”
“Oh, <b>ya </b>veo. Una despa?eras de Fiore dijo con sarcasmo: “E es una seronta, casada con un rico magnate, sólo puede <b>vivir </b>en un lugar <b>asi </b>gracias a su padre y a su hombre ”
Beatriz sonrió: “Si. A diferencia de Fiore y ustedes, que <b>se </b>han hecho a si mismas y viven aquí <b>por </b>su propio esfuerzo
Sus rostros cambiaron al instante: “Beatriz, no te pases!”
Beatriz respondió con sarcasmo: “?Decir verdad es pasarse?”
Flore bajó <b>cabeza</b>, sus ojos se llenaron de lágrimas instantáneamente, y con una voz llena de tristeza, se paró frente a Mauricio: “Mauri, <b>tiene </b>razón, no deberia vivir en tu casa… Deberia esforzarme por mi cuenta.”
Mauricio miró friamente <b>a </b>Beatriz: “N escuches. Fiore, todo lo mio es tuyo.”
Después de decir estas pbras, Mauricio esperaba ver a Beatriz mostrar misma expresión de <b>dolor </b>de siempre.
Sin embargo, Beatriz simplemente sonrió y se marchó.
Mauricio se quedó conmocionado.
En noche.
Javier estaba parado junto a ventana panorámica<b>, </b>contemndo el paisaje nocturno.
El mayordomo Gabriel entró, trayendo consigo un vaso de agua tibia y unas pastis.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
*Se?or Mangone, debería descansar pronto.”
Javier siempre ha tenido problemas para dormir e incluso problemas más graves.
De todo esto, Gabriel estaba bien consciente, habiendo estado con Javier <b>durante </b>tantos a?os, al ser testigo de los muchos cambios en familia Mangone.
Sin embargo, en público, Javier siempre lograba mantener una buena imagen, elegante y elocuente, Aquellos que no lo conocían podrían pensar <b>que </b><b>era </b>un magnate de negocios distante y decisivo, mientras que quienes lo conocían lo vno un caballero humilde.
El mundo de Javier era soltario y desdo, tan inesible que nadie podría entrar. Si hubiera que describirlo, seriaos profundidades abisales del océano, rara vez visitadas por seres vivos o luz sr, un lugar que ni siquiera los instrumentos humanos más precisos podrían
alcanzar.
Los profundidades siempre estaban tranqus, sin mostrar el menor signo de turbulencia.
Asio Javier exigia de sus propias emociones, siempre serenas y distantes, Aunque, en realidad, capaces de desatar un tsunami que podria hundar una ciudad entera