Capítulo 26
Beatriz caminaba aldo de Javier, luciendo un elegante vestido tradicional que seplementaba perfectamente con el entomo circundante.
“Sr. Mangone, yo…”
“Dnte de los demás, mame por mi nombre.”
Javier interrumpió sus pbras.
Beatriz cambió rápidamente de tema: “Javier no estoy muy familiarizada con los miembros de familia Mangone.”
Javier sonrió de manera ambigua: “<b>?</b>Tan m es tu memoria? Justo el mes pasado estuvimos aquí, y los invitados son los mismos que última
<b>vez</b><b>.</b><b>”</b>
Beatriz:
atriz: “?En serio? Ah, si, estuvimos aqui el mes pasado.”
El texto original nunca detaria cosas tan triviales
Beatriz realmente no recordaba los eventos <b>especificos </b>que habían sucedido el mes anterior
Javier notó su apariencia nerviosa y su mirada se oscureció ligeramente.
La última vez que vino con Beatriz fue en su boda.
En realidad, e no conocía a muchos miembros de <b </b>familia Mangone.
Pero burse de e era tan divertidoo hacerlo con un peque?o gato callejero, una situación bastante entretenida.
Los sirvientes de familia Mangone ya se estaban acercando, todos vestidos de negro, luciendo muy formales y respetuosos. Uno de ellos mó amablemente a Javier joven amo
Beatriz pensó que sus conversaciones parecian sacadas de una obra de teatro, y se preguntaba si marian “joven ama“.
Afortunadamente, eso no ocurrió. Estos sirvientes, igual que el mayordomo Gabriel, maban se?ora
Beatriz siguió a Javier hacia el interior.
El interior estaba decorado con panelescdos, columnas de madera tada y otros elementos tipicos del estilo tradicional, reemzandos referencias de dise?o china por detalles localesN?vel(D)rama.Org''s content.
En lo alto de espaciosa <b>s </b>de estar, una magnifica lámpara imperial colgaba del techo, cuya cubierta tejida con hilos de oro filtraba una luz cálida y rjante sobre los muebles de madera noble, cada una des piezas exhibiendo habilidad artesanal excepcional y una rica historia.
Ens paredes colgaban rollos de caligrafia de reconocidos artistas, emanando una fragancia de tinta y mostrando elegancia de una familia con profundos valores culturales.
Una mujer de unos cuarenta a?os, vestida con un elegante vestido tradicional negro, estaba sentada en una si, sosteniendo una taza de café en <b>sus </b>manos mientras que a sudo estaba parada una joven que llevaba puesto un vestido nco.
iz supuso que esta mujer debia ser madre de <b>Javier</b>
Beatriz
“Javier, has vuelto.” Dijo Cam Moseinco con una sonrisa calida dirigida <b>a </b><b>Javier</b>, y luego su mirada se posó en Beatriz. “Oh, tu también viniste” Beatriz pudo notar en su tono que esta mujer no apreciaba mucho.
Como era de esperarse,s rciones entre suegra y nuera siempre
e eranplicadas.
Javier respondió con frialdad “?Y el abuelo? Escuché que no se ha sentido bien últimamente.”
“él salió a pescar temprano esta ma?ana, regresará al mediodia<b>.</b><b>” </b>Cam sonrid. “Tu habitación siempre se mantiene limpia. Pueden ir a descansar si quieren. Beatriz, ahora que estás casada con Javier, debes cuidarlo adecuadamente y darnos un nieto pronto, ?entiendes?”
Beatriz pensó para si misma en lo tradicional que era esta familia, pero sosteniendo el dinero que Javier le había dado, no tuvo más remedio que
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asentir.
Javier mantuvo su tono frio: “Bea todavia es joven, no hay prisas por tener hijos. Abu, iremos a descansar a nuestra habitación.” Beatriz se quedó asombrada,
Esta mujer, que pensó que podria ser madre de Javier, resultó ser su abu.
?Acaso todass familias odadas estaban tan bien mantenidas?
Antes de que pudiera procesario, Javier agarro su mano.