Capítulo 544
Bajé mirada hacia Dr
uzmán y le formulé pregunta.
Este tal Mr. K nunca había aparecido antes y, a juzgar por sus secuaces, no pertenecía a misma fión que Esteban Robles.
David frunció ligeramente el ce?o, a punto de responder, cuando sonrisa en el rostro del Mr. K se profundizó, provocando escalofríos. “El renombrado presidente Guzmán, ?quién no lo conoce? Además, si voy a atacarte, naturalmente tengo que investigar as personas a tu alrededor.”
La usualmente serena expresión de David se tornó sombría, y con una voz fría dijo: “Déj ir.”
“?Deja ir?”
El Mr. K se limpió esquina de boca ensangrentada de un golpe anterior y se sentó de nuevo, mirando a David cons cejas levantadas. “Presidente Guzmán, ?qué tal si hacemos un trato?”
David, “?Qué se de trato?”
“Nos aliaremos. Tú me ayudas a derrotar a familia Monroy.”
El Mr. K me echó un vistazo significativo. “Podría enviar a esta se?orita Coral a tu casa ahora mismo, borrando todos los rastros sin qué nadie se dé cuenta, ya sea familia Galindo o família Montes, nadie podría encontra. ?Qué te parece?”
“Según lo que sé, debes haber estado enamorado de e durante muchos a?os.”
“Este acto de protege en silencio, al final, solo te conmueve a ti mismo.”
El Mr. K esbozó una sonrisa maliciosa. “Mejor dicho, ?por qué no haces tuya de una vez? ?Qué opinas?”
Sentí un escalofrío. Si David aceptaba, no tenía dudas de que el Mr. K podría hacerlo realidad.
La desaparición de mi abu del hospital había sido sin dejar rastro, hastas grabaciones de vigncia se habían cortado…
s
Contuve mí pánico y miré hacía David, solo para verlo protegiéndome detrás de él con un rostro frío, rechazando oferta sin más: “No tengo por qué aliarme con alguieno tú. Te lo pregunto de nuevo, vas a dejar ir?”
Me senti aliviada, dándome cuenta de que estaba siendo demasiado sensible.
1/3
16:37
En tantas ocasiones, David me había ayudado, y yo dudaba de él.Material ? N?velDrama.Org.
“ro, dejaré ir ahora mismo.”
El Mr. K sonrió extra?amente y de repente tomó una jeringa de manos de uno de sus hombres, con medio tubo de un liquido transparente dentro. “Pero, sobre el tema del testamento, espero que se?orita Coral me dé una respuesta pronto.”
Al ver jeringa.
jos se abrieron de par en par. “?Qué pretendes hacer?”
“Evidentemente… El Mr. K rgó su tono y en un instante, dirigió aguja hacia el brazo de mi abu.
Sabía que lo que contenía no podía ser nada bueno y corri hacia allá. “?No!”
“Bang-”
El extranjero que nos había llevado allí de repente disparó hacia mí. En el último momento, una mano fuerte me tiró hacia atrás, protegiéndome.
Parecía oírse el sonido de una b prando en carne.
Mi cabeza zumbó, “David…”
“Estoy bien.” David me miró de arriba abajo para asegurarse de que estaba bien y luego sonrió suavemente. “No tengas miedo.”
Sin embargo, sangreenzó a filtrarse por su camisa nca.
Me asusté, “?Te han disparado!”
“No importa.” David me tranquilizó con un gesto de cabeza y, aprovechando que el otro estaba desprevenido, levantó pist que ya estaba cargada, apuntando al que acababa de disparar, y apretó el gatillo.
Su pist tenía un silenciador. El ruido más fuerte no era el disparo, sino el cuerpo del hombre de Mr. K cayendo al suelo.
Y en el siguiente segundo, mano de David se movió con precisión hacia su próximo objetivo<i>: </i>el Mr. K.
El ca?ón apuntaba directamente entre los ojos del Mr. K.
Con solo apretar el gatillo, podría matarlo de un tiro. Sin embargo, el Mr. K, lejos de asustarse, miraba a David con interés. “?Crees que si muero, Fabi tendrá un buen final?<b>”</b>
“O más bien, ?crees que podrán salir vivos de aquí? ?Mis hombres están por todas partes abajo!” Justo cuando terminó de har, un
sonido de pasos familiar y
<i>2/3</i>
16:38
apr do se acercó rápidamente, y Camilo Galindo apareció con una frialdad imponente, tirándome hacia su pecho, “Clo!”
Mi corazóntía frenéticamente, y mi voz temba. Sin esperar mi respuesta, dio un paso atrás y me observó detenidamente. Al notar que no tenía ni el más
mínimo rasgu?o, hizo un gran esfuerzo por contrr el temblor en punta de sus dedos.