<b>Capítulo </b><b>388</b>
La ión fue rápida. En menos de media hora, ya habíavado y cortado los vegetales. Solo que, ramente había pedido papas a dia, pero él parecía querer hacer papas fritas. No importaba,s papas fritas también eran deliciosas.
Estaba en el sofá, aburrida, deslizando el dedo por el celr, cuando lo vi salir con un dntal puesto, el siempre imponente gran se?or, se tocó cabeza y dijo: “?Qué tal si te ba?as primero?”
Me quedé desconcertada y le dije: “Pensé en ba?arme después deer.”
“Ve a ba?arte, te sentirás fresca y más a gusto paraer, ?qué te parece?” Me convencía con sinceridad.
No tenía idea de qué estaba tramando. Pero eso no era algo por lo que tuviera que mantenerme firme a toda costa. Acepté su hospitalidad, y opté por concesión.
Regresé a habitación, cerré puerta, tomé mi ropa y entré al ba?o. Cuando terminé de ba?arme y sali,ida ya estaba lista.
Camilo estaba en cocina tirando algo, al oírme salir, pareció sorprendido por un momento y luego salió diciendo: “Vamos a cenar.”Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
“?Si!
Me sorprendió su habilidad en cocina y le dije: “No se te nota, pero cocinas muy bien.”
Cuatro tos y una sopa, con una presentación que no tenía nada que envidiar a de los restaurantes. De verdad, ?qué puerta le habrá cerrado Dios para abrirle tal ventana?
Me jaló si para que me sentara, alzó una ceja y dijo: “Abre bien los ojos y mira, no tengo menos virtudes que el se?or ex marido,”
Me senté, mirándolo confundida mientras le preguntaba: “?Ys papas fritas? ?Todavía no están listas?”
Se sentó a mido con pereza diciendo: “?Qué papas fritas?”
?No habías cortado papas para hacer papas fritas?<b>”</b>
“…Maldición.”
Maldijo suavemente, su mandib apuntaba hacias papas a dia sobre mesa diciendo: “Quería hacer papas a dia.<b>”</b>
“?Eh?”
Eché un vistazo al bote de basura <b>en </b cocina y lo entendi de inmediato,enzando a elogiarlo sinceramente<b>: </b>“Eres increible.”
Su habilidad para cambiars cosas sin que me diera cuenta era impresionante. No era de extra?ar <b>que </b>me hubiera mandado a ba?ar.
Sin embargo, el sabor deida de ese restaurante era realmente bueno; sazón y ción de cada to estaban justo en su punto, haciendo queida fuera muy centera.
? 4:
Al verme satisfecha, esbozó una sonrisa preguntando: “?Te gustaida?”
“Mucho.”
“?Entonces, también te gusta quien preparó toda estaida?”
“?Eh?”
Sonreí levemente, ya no quería seguir con el juego y pregunté: “?Quieres que me enamore del chef del restaurante?”
“…?Cloé!”
Se enfadó al punto de rechinar los dientes preguntando: “?Ya lo sabías desde el principio?”
“Así es.”
Asenti y dije: “Principalmente porque… nadie que va a hacer papas a diaienza cortánds en tiras, ?sabes? Camilo, próxima vez ten un poco de sentidoún…”
Antes de terminar de har, mis ojos se abrieron de par en par y extendí mano para cubrirme. Losbios de Camilo, inesperadamente, tocaron palma de mi mano, el toque frio me hizo estremecer.
él me miraba con calma diciendo: “?Eres rápida, eh?”
Me alejé rápidamente, manteniendo una distancia segura y tragando saliva nerviosamente: “Si fueras más rápido, no garantizo no mar a policía.”
“…Cloé, viniste a arruinarme<b>.</b>”
Golpeó mi cabeza con su dedo indice rjadamente y se levantó para recoger los tos.
Antes de irse, parado en entrada, murmuraba: “Los artículos de uso diario que una chical pueda necesitar están en el armario de s, y recuerda cerrar puerta con ve, llámame si necesitas algo…”
“?Algo más? Dilo todo de una vez.
“Y bien…”
Tragó un poco de saliva, sus ojos briban y había un aire travieso en <b>su </b>rostro serio preguntando: “?Cuándo neas cumplir nuestro acuerdo matrimonial?”
Apreté palma de mi mano diciendo: “Todavia no tengo el certificado de divorcio, y además, ese acuerdo fue cuando éramos ni?os<b>…</b>”
Honestamente,s excusas eran solo eso, excusas<b>. </b>La verdadera razón era que todavía <b>no </b>estaba lista para volver a ofrecer mi corazón, para que fuera cuidado o despedazado <b>por </b>alguien más.