Capítulo 249
Me sonóo un chiste, y me eché a reír diciendo: “Siempre ha estado posponiéndolo porque realmente no quiere dejarte, ?crees que no me doy cuenta? Pero bueno, así es mejor, de lo contrario, solo con mi esfuerzo, no habría podido traerte aquí.”
Atrapés pbras ve y traté de indagar: “?Qué quieres decir?”
“?Qué quiero decir?”
E sonrió de manera intrigante: “Tú, Cloé, has ofendido a quien no debías. No te enorgullezcas más, frente al poder, tanto túo yo, somos solo hormigas que pueden ser astadas fácilmente con solo levantar un pie.”
Empecé a tener una sospecha, y pregunté cautelosamente: “?Estás hando de Abril?”
Aparte de e, no se me ocurría quién más podría tener algo en contra mía recientemente. Andrea parpadeó rápidamente, casio si fuera mi imaginación, y luego me miróo si le divirtiera mientras me preguntaba: “?Crees que te lo diría?”
Se inclinó hacia mí, con los dientes apretados y exmó: “?Ojalá pudieras morir ahora mismo, ojalá e realmente pudiera matarte!”
Luego, se puso de pie tranqumente y se despidió diciendo: “Bueno, tengo cosas que hacer, ?disfruta!TM
Dicho eso, encendió una cámara y colocó en mesita de noche, me dio unas palmaditas en cara y habló con veneno: “Esta vez, también quiero que los internautas vean cómo eres en cama.”
Tras sus pbras, salió de habitación.
Desesperada, me levanté de un salto, y al no poder hacer mucha fuerza, caí duramente al suelo mientras gritaba: “?Andrea!”
E no me prestó más atención y, mientras salía, còntestó su teléfono con mucho respeto: “No te preocupes, te aseguro que lo verás cuando todo termine…”
Su voz se fue desvaneciendo y, luego, con el sonido de puerta abriéndose, un hombre de unos treinta a?os con el cabello corto entró.
Mi cuerpoenzó a temr involuntariamente, y dije fríamente: “?Esto es vición, irás a prisión!”
El hombre de cabello corto se acercó con una sonrisa malév mientras insinuaba: “Bebé, esto es mutuo entre tú y yo, ?por qué marlo vición? Suena tan feo.”
Retrocedí repetidamente, tratando de suprimir el creciente miedo y grité a toda voz: “?Déjame ir… Cuánto te pagó Andrea, yo te doy el doble, no, diez veces más!”
“Vine aquí por el dinero, pero ahora que veo tu cara y tu cuerpo, aunque tuviera que pagar disfrutaría de esto.”
Dijo riendo, y de un tirón me levantó y menzó a cama, quitándose engorrosa chaqueta gruesa, listo paranzarse sobre mí.
No…
“?Espera! Dijiste que esto tenía que ser mutuo.”
Tomé una profunda respiración, forzándome a calmarme, tratando de parecer menos asustada: “Si yoContent from N?velDr(a)ma.Org.
1/2
09:57
Capitulo 249
me resisto todo el tiempo, seguro no será centero para ti.”
Sus ojos se deszabanscivamente por mi cuerpo mientras me decía: “Eso es cierto… Dime, ?cómo quieres que te trate?”
“Primero, ayúdame a quitarme ropa.”
Al oir mis pbras, sus ojos se iluminaron con satisfión diciendo: “Vaya, no pensé que serías tan
“No tengo opción, ustedes me han drogado. Si tuviera más mínima fuerza para huir, no lograrías tu objetivo.” Dije mostrándome débil.
“Qué bien así de obediente, te aseguro que te sentirás más cómoda.”
Se inclinó hacia mí, me ayudó a quitarme el abrigo de cachemira, y luego sus manos se movieron hacia el dodillo de mi suéter, listo para quitarmelo con más excitación. En ese momento, aproveché que no estaba atento, agarré cámara de mesita con todas mis fuerzas y se golpeé en cabeza, usando poca energía que me quedaba para correr hacia puerta de habitación.
“?Ay!” El hombre gritó de dolor y, furioso, me persiguió.
2/2