Capítulo 233
Caminé hacia allí y vi en panta de su teléfono una escena desordenada, ?me di vuelta para irme! Lo que me mostró fue el video de esa noche entre Andrea y Jaime.
“?Qué prisa tienes?” Me dijo bloqueando mi camino con unarga zancada y retrocedió un poco barra de progreso del video. La panta estaba oscura, pero se podía escuchar el sonido. Y era una voz que conocía demasiado bien.N?velDrama.Org: owner of this content.
Así que le pedí: “?Podrías, por favor, no mostrarle esto a nadie por ahora?”
“Puedo. ?Qué gano con eso?”
No era conveniente que se divulgara lo del vídeo en ese momento, por eso solo pude preguntar: “?Qué te gustaría ganar?”
él me dijo sin más: “Aún no lo he decidido. Por ahora, prométeme algo. Ya te lo haré saber cuando lo tenga ro.”
No tuve otra opción que aceptar: “De acuerdo.”
Después de escuchar esa conversación, levanté vista hacia él, boquiabierta: “?Realmente lo grabaste?”
Parecía no tomar nada en serio, pero era meticuloso en sus iones, sin dejar cabos sueltos.
Se rio bajo, con una expresión de desenfreno y arrogancia, en lo que decía: “Fue pura suerte. ?Esto cuentao evidencia?”
Me quedé sin pbras y mi tono no fue muy amable: Eres imcable. Dime, ?qué es lo que quieres?”
?Qué me iba a pedir, que me apresurara a divorciarme de Isaac? Eso hubiera sido una bendición para
mí.
Finalmente me dejó saber lo que quería: “Pasado ma?ana por noche hay una fiesta de cu necesito una pa?ante.”
Me quedé aún más sorprendida. En ese momento no tenía ningún interés en ese tipo de event evadirlo: “?Puedo no ir?”
Su respuesta fue obvia: “?Qué crees?”
“Vale, entendido.” Tuve que aceptar sus condiciones. De todos modos, solo sería esa vez.
Dije eso y justo cuando iba a girarme para volver a casa, el ascensor se abrió y Leticia, al verme, se acercó rápidamente, echó un vistazo a Camilo con una mirada de admiración en sus ojos: “Vaya, ?tienespa?ía?”
Dijo eso y estaba a punto de agarrarme del brazo para entrar en casa de Camilo.
“Esta es su casa, mía está enfrente.” La agarré rápidamente y llevé hacia mi casa.
Leticia susurró: “Oh, entonces él es…”
“El que me impidió divorciarme, sí, fue él.” Contesté sin disimr y alzando un poco voz, queriendo que Camilo escuchara.
Siempre interrumpiendo mis nes y en ese momento pidiéndome favores. Solo alguieno él, en cima de pirámide social, podría tener tal descaro.
1/2
10:24 #
Capítulo 233
Al escuchar eso, Leticia se rio diciendo: “?Así que él es a quien quería invitar aer?”
“No le haría falta tuida.” Aseguré, según lo que dijo David, para una familiao los Galindo, no había nada que no pudieran permitirse. Si realmente lo invitábamos aer, Leticia y yo probablemente no podríamos costearlo.
Inesperadamente, el principito Galindo fue bastante inoportuno: “?Quién lo dice? Me falta bastante, ?cuándo neas invitarme?”
Leticia se giró y le sonrió contestando: “Cuando tengas tiempo, avísale a Cloé.”
“De acuerdo, lo tendré en cuenta.” Camilo respondió de manera informal, pero con decisión.
Al entrar en casa, cerré puerta tras de mí y me giré hacia Leticia, a punto de preguntarle por qué me buscaba problemas, cuando e menzó una mirada insinuante:
“?Quién es él? Muy guapo, con ese aire de rebeldía que atrae tanto as chicas jóvenes.”
“?Te atrajo?” Le pregunté sonriendo.
Leticia se encogió de hombros: “No. Después de Thiago, he cambiado porpleto, decidí que me gustan los hombres maduros y estables. él no es mi tipo, no puedo manejarlo.”
“Eso está bien.” Le dije.
Con una familiao de Camilo, si Leticia realmente se enamoraba de él, solo sería otra decepción para e. Entres familias poderosas y nosotras había un muro, mejor no hablábamos más de Camilo. Para ellos, deshacerse de nosotras era tan fácilo deshacerse de hormigas.
Leticia, seguía de curiosa: “?Pero quién es el realmente?”
10:24 #