Capítulo 181
<b>No </b><b>podía </b><b>darle </b><b>una </b>respuesta <b>sobre </b>esa <b>pregunta</b>. Después de todo, recordaba que esa chica <b>se </b>ha casado.
<b>Reinicié </b>el <b>auto</b>, <b>esbozando </b>una sonrisa <b>y </b>diciéndole: “Espero que puedas.”
<b>“</b><b>Gracias</b><b>.</b><b>” </b><b>David </b>respondió alegremente.
Conduje hasta dejarlo en entrada de su edificio, y con hesitación dije: “Tu herida…”
<b>“</b><b>No </b>hagas casc as locuras de Eloísa.”
Tomó el medicamento extendiendo su mano, disolviendo mi iodidad con facilidad: “Thiago está en mi casa, dejaré que él lo aplique <b>y </b>ya está.”
“De acuerdo. Me senti algo aliviada.ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org .
<b>No </b>es que no quisiera ayudarle con herida, pero siendo en espalda, inevitablemente significaría que se quitaría camisa… Y mi rol, quizás no era el más adecuado. Probablemente él también se sentiría incómodo.
Cuando estaba <b>a </b>punto de devolverles ves del auto, de repente me miró y me dijo: “Hoy… te asusté, ?verdad?”
Apreté suavemente palma de mi mano, siendo honesta, cuando vi a Lidia Ybarra golpearlo de esa manera, realmente me asusté. Untigazo<b>, </b><b>y </b piel se desgarraba. Pero en ese momento,o impulsada por un fantasma, negué con cabeza diciendo: “Estoy bien<b>.” </b>“Eso es bueno.”
No tomós ves y dijo: “Hoy es fin de semana, <b>y </b>es difícil conseguir un taxi por aquí, llévate el auto. Todavía tengo otro que puedo
usar.”
Sin hacerme de rogar, después de que bajó, envié a Thiago algunos consejos sobre cómo cuidar herida, y luego conduje tranqumente hacia mi destino. El informe de hues dactres que Mario había enviado, ya estaba en entrada de casa de Arces Rincón. Era el código de puerta de mi casa. Lo abrí y eché un vistazo, tranquilizándome al ver ques hues coincidían cons de Andrea. Después de tomar una ducha <b>y </b>cambiarme de ropa, salí con el informe de hues dactres, fresca y lista, hacia el hospital.
Al llegar, Isaac me miró sombríamente preguntando: “?Por qué tardaste tanto?”
“Había algo que me retenía.”
Ya que estábamos por divorciarnos, no había necesidad de explicar cada peque?o detalle, agité carpeta en mi mano diciendo: “Pero traje sorpresa que te prometí.”
<b>“</b><b>?</b>Qué es?<b>”</b>
Isaac levantó una ceja, curioso.
Se pasé diciéndole: “Lo sabrás cuando lo veas.”
Una vez que lo viera, con solo investigar un poco más, sabría cómo su abuelo había fallecido. Fue persona que él tanto protegía, quien había asesinado a su ser querido.
Tomó el sobre con una mano, sus dedosrgos desenrondo el hilo de bolsa de papel, abriénd círculo tras círculo. Justo cuando iba a sacar los documentos; el teléfono de Isaac sonó de repente. Era Andrea mando. Frunció el ce?o y rechazó mada, justo cuando estaba sacando los documentos, el teléfono de César también sonó.
Isaac podría ignorarlo, pero César no. Tenía que encargarse de salida de Andrea.
César contestó, no supe qué le dijeron del otrodo, pero respondió seriamente diciendo: “Lo haré ahora mismo con el presidente Montes.”
Con solo esa frase, tuve un mal presentimiento. Y ese tipo de presentimientos, ?solían ser muy acertados! Al siguiente segundo, colgó el teléfono, miró a Isaac <i>y </i>reportó: “Presidente Montes, se?orita Andrea mó, dice que Victoria despertó.”
?Todo mi cuerpo se tensó de golpe!
Isaac primero se quedó atónito y luego su expresión se volvió <b>seria </b>mientras preguntaba: <b>“</b>?En serio?<b>”</b>
César dijo: “Esta vez parece real.”
Parece que no era primera <b>vez </b>que utilizaban eso para enga?ar a Isaac. Isaac dejó los documentos a undo, <b>y </b><b>se </b>levantó ansioso, mirándome y diciendo: “Victoria desperto, ?quieres ir <b>a </b>ve también?<b>”</b>
“?ro!” Respondí sin dudarlo.
Al menos quería ver, si realmente había despertado <b>o </b>era otra farsa. <b>La </b>puerta abrió Andrea, vestida con unrgo vestido de invierno, una sonrisa de excitación cruzó su rostro al ver a Isaac<b>, </b><b>y </b>su mirada se enfrió al pasar por mí.
“Isaac, llegaste rápido.”