Capítulo 126
Pensando en mi tía en esa casa, también llevando una vida no muy fácil, no pude evitar sentirmeBelonging ? N?velDram/a.Org.
conmovida: “Tía…”
Mi tía me acarició cabeza y me dijo: “Tonta, cuéntale a tía, ?por qué te estás divorciando?”
“Yo…”
Mi tía y mi padre, de hecho, se parecían mucho en sus rasgos faciales. Cada vez que veía a mi tía, sentía una calidez muy familiar.
Al preguntar de esa manera, no pude contenerme más y mencé a sus brazos, sollózando: “Yo, perdi a mi hijo, tía, ya tenia manos y pies… pero no pude protegerlo, ?no pude protegerlo!”
Mi tia me acariciaba suavemente espalda diciéndome: “Tonta, tantos personaso los hijos son cuestión del destino. No es tu culpa, solo que esta vez, el destino fue un poco diferente.”
“Yo realmente… estaba tan ansiosa por su llegada.”
Esperaba tener un verdadero miembro de familia..
Me quedé llorando en brazos de mi tía, no supe cuánto tiempo pasó antes de que pudiera calmarme y mi tía secó mis lágrimas consolándome: “Si has pensado bien sobre el divorcio, entonces hazlo, tu tia te apoya.”
“Está bien…”
Hable con mi tía durante mucho tiempo, y forzosamente le transferi doscientos mil pesos, antes de levantarme para irme.
Lo que mi tía dijo fue casi suficiente, pero no del todo. En aquel entonces, si mi tía no me hubiera llevado a su casa, aunque no hubiera muerto de hambre o de frío en calle, esos acreedores me habrían matado. Algunas deudas de gratitud eran dificiles de pagar porpleto.
Al salir de puerta de habitación, Gonzalo, que yacia en una si en el pasillo, se levantó de un salto y dijo: “Además, esa, Clínica Horizonte Azul tiene habitaciones, ?verdad? La enfermedad de tu tía no se curará pronto, escuché ques camas des habitaciones son grandes, así también puedo descansar. bien, ve y consigue una habitación rápidamente.”
Me quedé sin pbras, temiendo que él volviera a discutir con mi tía por eso, simplemente edi: “Está bien.”
Después de todo, Isaac y yo aún no nos habíamos divorciado, y nunca antes había hecho nada bajo el nombre de se?ora Montes. En aquel momento, pedir una habitación antes del divorcio no era demasiado.
Sin embargo, justo cuando llegué al piso de habitación, escuché ruidos de alboroto.
“?Dejen de pelear!”
“?Ah!”
“?Vayan y deténganlos!” Era voz de Andrea.
Isaac realmente apreciaba, noche anterior tuvo un aborto espontáneo, y en aquel momento ya habia sido tradada a Clinica Horizonte Azul, y además a una habitación.
Había varias enfermeras reunidas en entrada, aunque queria ignorarlo, al pasar por recepción, e
1/2
un vistazo hacia adentro y me quedé hda. ?Eran Isaac y David peleando! ?Golpe tras golpe! Era dificil creer que en el pasado hubieran sido tan buenos amigos. Lo que me sorprendió aún más fue que David, que siempre había sido tan suave de carácter, en ese momento tuviera un aura sombría y aterradora.
Sostenía firmemente a Isaac en el suelo, con una mirada feroz y enojada, mientras decia con ira: “Isaac, ?qué se de hombre eres al acosa de esa manera?”
Su voz ya no era suave de siempre, sino más bieno caida en un pozo de hielo, prando con un frío cial. Haciendo que uno sintiera un escalofrio por todo el cuerpo.
Ambos tenían marcas en sus caras y cuerpos, pero Isaac, con calma, se limpió sangre de esquina de su boca con el pulgar, sin enojo, sino con una sonrisa mientras decia: “Yo no seré un hombre para ti, pero e es mi esposa. ?Acaso tú podrás ofrecerle lo que yo le doy?”
2/2