Capítulo 25
“?Qué?”
Me quedé atónita por un momento.
Isaac con una expresión despreocupada dijo un nombre: “Guzmán.”
“Esa noche, ?no fue él quien te trajo a casa? Acaba de volver al país y ya estabas ansiosa por verlo.” Su tono parecia burse y, al mismo tiempo, autocritico.
Frunci el ce?o, enfrentando su mirada, incréd mientras le preguntaba: “?Estás diciendo que me gusta David?”
4
“?No es así?” Esbozó una media sonrisa, fría y despectiva.
Eso me pareció increíblemente sarcástico. Un fuego de ira que nunca había sentido antes se apoderó de mi, y le di una bofetada fuerte diciéndole: “ilsaac, eres un imbécil!”
A pesar de que intenté contrrme, mi rostro estaba empapado.
Llorando y, sin poder evitarlo, empecé a reír. Era ridiculo.
Después de haberle sido fiel tantos a?os, todo termino con un “?es por otro hombre por lo que quieres divorciarte de mi?”
Qué desgastante.
Leticia apareció en algún momento, seguida por Thiago. Leticia me tomó del brazo y me llevó hacia salida, mirando a Thiago, que estaba boquiabierto, y dijo o
fastidio: “?Qué esperas? ?Ayudar con el
equipaje o qué? ?Te crees que viniste a ver el espectáculo?”
Thiago mirós maletas, me miró a mi, luego a Isaac, y de nuevo a Leticia… Se veíapletamente perdido.
Volvió a mirar a Isaac, con voz temblorosa, “Isaac…
Me senti incómoda, y en un instante, escuché a Isaac decir con un tono difícil de descifrar: “Hazlo.”
Tres a?os de matrimonio. Siete a?os de rción. Nunca imaginé que terminaría de esa manera tan indigna. Al parecer cuando uno se sentia culpable, tendia a buscar los defectos del otro e Isaac no excepción.
El grande y negro vehículo se fundió en el tráfico.
Thiago conducia, vte mientras decía: “Cloé, ?en serio te vas a divorciar de Isaac?”
“?Qué te importa? Concentrate en manejar.”
Leticia lenzó una mirada y luego me explicó: “maste de repente diciendo que te mudabas, y no pudimos encontrar una empresa de mudanzas a último momento, asi que lo traje para que ayudara.”
Aloir eso, miré a Thiago a través del espejo retrovisor diciéndole: “En estos días, cuando termine de desempacar, te invitaré a ti y a Leti a cenar.”
“ro que sí.” Thiago respondió con una sonrisa.
Leticia miró el GPS del carro y dijo resignada: “?Seguro que no quieres quedarte en mi casa?”
1/2
Capitulo 25
“No hace falta.”
El a?o pasado, por mi cumplea?os, Isaac había prometido llevarme a India a ver aurora boreal. Justo al llegar al aeropuerto, recibió una mada y Andrea se habia fugado de casa. Me dejó ntada en el aeropuerto. No volvió a casa en tres días, y cuando regresó, me regaló un apartamento en el centro de ciudad. Arces Rincón, uno de losplejos más codiciados de Puerto Nuevo. Los hombres eran más generosos cuando tienen conciencia sucia. Y así era, en efecto. Pero en ese momento, no sabia qué pasaba entre él y Andrea, y estaba feliz pensando que queria hacerme feliz. Incluso me involucré personalmente en decoración del apartamento y contraté a una se?ora para que lo limpiara una vez a semana. Nunca imaginé que, en aquel momento, se convertiría en mi refugio tras el divorcio.
Con una vista de 270″ del río, al entrar, se podían ver los edificios altos al ofrodo del río, con neones parpadeando.RêAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only
Después de que Thiago dejós maletas, Leticia lo echo.
Antes de irse, preguntó con una sonrisa: “?Seguro que no necesitas que me quede esperando en el carro?”
“?Esperarte para qué? No me voy a ir esta noche.”
Con eso, Leticia le cerró puerta ens narices.
Me senti un poco mejor, riendo y preguntándole: “?Hasta dónde han llegado tú y él?”
“Smente lo que dos adultos consienten.” Después de decir eso, Leticia se hundió en el sofá, sacó su teléfono para pedirida a domicilio, y me dio un pulgar hacia arriba.
“Sabes, cuando subí y te vi darle una bofetada a Isaac, me quedé en shock. Pero se lo merecía, rara vez te he visto tan enojada.”
Me desinflé un poco, apoyándome a sudo y diciéndole: “Tampoco esperaba ques cosas se pusieran tan fea
19.09
2/2