<b>Capítulo </b><b>508</b>
En ese momento, cabeza de un ni?o asomó por puerta principal, al verlos, gritó fuertemente, “Ya llegaron!” y luego corrió hacia adentro. Sofía y los demás también se acercaron a entrada de vi,s puertas estaban
?Cómo puede haber tantas personas. .?This text is ? N?velDrama/.Org.
La s de vi estaba abarrot todos con una sonrisa en el rostro,
gente, sin exagerar, había personas en cada rincón, fácilmente más de treinta, ando cálidamente hacia ellos. Leonardo y Noelia, que inicialmente corrían adnte con su tío, también se apresuraron a volver aldo de sus padres, agarrandos manos de Sofía y Rafael. Noelia incluso se escondió detrás de Sofía.
Miguel y Rebeca, conocedores del lugar, empujarons maletas hacia dentro, Rebeca dijo, “Qué bien que todos vinieron, esta noche toda familia estará junta y celebraremos con una cena animada.” Gerard, al entrar, levantó al peque?o que había estado asomando cabeza en puerta yenzó a jugar con él.
Sofía, con una sonrisa cortés en su rostro ys manos sudorosas, pensaba, ?cómo es que no me avisaron con anticipación que tenían una familia tan grande? Rafael, tranquiloo siempre, mantenía su habitual cara de póker, sin mostrar ninguna emoción en particr. Antes de que Sofía pudiera reionar, fueron cálidamente recibidos por todos hacia s. Las preguntas sobre si el viaje había sido cansado o si tenían sed no cesaban, algunos tomabans maletas, otros servían agua y frutas. Sofía, sosteniendos manos de <i>su </i>esposo e hijos, solo podía asentir y sonreír tontamente, sin tiempo para responder a nadie.
Al entrar a s, Sofía notó a dos ancianos sentados en el centro del sofá, amables y cari?osos, suponiendo que debían ser los abuelos. Justo entonces, Rebeca se acercó y le dio una palmada en el hombro, “Cari?o, ellos son los abuelos.” Sofía, llevando a sus dos hijos y pa?ada por Rafael, siguió a Rebeca hacia los abuelos.
Rebeca se inclinó y elevó su voz, “Papá, mamá, cari?o ha vuelto.”
Los ancianos enfocaron su mirada, vando sus ojos en Sofía, cuya mirada se aró. Los abuelos, emocionados, extendieron sus manos y Sofía rápidamente se acercó a ellos, “Abuelo, abu, he vuelto.” Los ancianos, mirando a Sofía y escuchando su mado de ‘abuelo y abu‘ que habían esperado por más de veinte a?os, instantáneamente se les llenaron los ojos de lágrimas. El abuelo, con voz temblorosa, dijo, “Es nuestra cari?o, nuestra cari?o ha vuelto a casa.” La abu, también temndo,enzó a acariciar cara de Sofía, ambos ancianos, emocionados hastas lágrimas, no pudieron evitar llorar. Las mujeres alrededor también se secaban los ojos disimdamente. Rebeca se giró para limpiar sus lágrimas y luego continuó presentando, “Papá, mamá, este es el esposo de cari?o, <i>y </i>estos son sus hijos, este es Leo, y aque es Noe.”
Rafael, siguiendo a Sofía, saludó a los ancianos, y Leonardo y Noelia también maron cari?osamente a los ancianos ‘bisabuelo y bisabu‘. Los ancianos, ahora emocionados, se ayudaron mutuamente a levantarse. Mirando a su nieta encontrada después de más de veinte a?os, luego al yerno que parecía un personaje de nov, <i>y </i>finalmente a sus bisnietos, continuamente asentían, diciendo que todo estaba bien, sintiéndosepletos en esta vida.
Capítulo 509