<b>Capítulo </b><b>430</b>
Después <b>de </b>un día lleno de actividades, ya erans 9 de noche cuando volvimos a mansión. Todos estábamos <b>un </b>poco cansados después <b>de </b>jugar todo el día<b>, </b>especialmente los dos peque?os, quienes habían estado llenos de energía durante el día pero <b>se </b>quedaron dormidos <b>en </b><b>el </b>camino de regreso. Gerard, quien manejaba, lo hizo con mucha habilidad y estabilidad. Al estacionar el coche en mansión, Leonardo despertó <b>y </b>entró <b>a </b casa de mano de sus abuelos.Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Noelia no desperto, así que Rafael cargó y llevó a su habitación, pensando que probablemente seguiría dormida y que podrían har cuando despertara. Sin embargo<b>, </b>justo cuando acostó en cama<b>, </b>e abrió los <b>ojos </b><b>y </b><b>preguntó</b><b>, </b>aún somnolienta, “Papá, <b>?</b><b>ya </b>llegamos a casa?“.
Con una mirada tierna <b>hacia </b>su hija, Rafael respondió: “Sí, Noe, ?sigues con sue?o? ?Qué te parece si tevas y luego vuelves <b>a </b>dormir<b>?</b><b>“</b>.
Noelia asintió y se levantó por su cuenta. Rafael llevó al ba?o, preparó el agua, toa y pasta de dientes. Esperó <b>a </b>que e se <bvara </b><b </b><b>cara </b><i>y </i>se cepira los dientes por su cuenta. Luego, regresaron <b>a </b habitación, donde ayudó a ponerse el pijama y arropó en su saco de dormir. Esperó a que Noelia se durmiera antes de apagar luz <b>y </b>salir de habitación.
Al salir, se encontró con Sofía en el pasillo, probablemente había salido de habitación de Leonardo. “?Noe ya se durmió?“, preguntó Sofía en voz <b>baja</b>. <b>Rafael </b>asintió, “Sí, justo se acaba de dormir. Se despertó cuando acosté, pero después de prepararse <b>para </b noche<b>, </b>volvió a dormirse“.
Sofía asintió y dijo: “Eso explica por qué <b>te </b>demoraste <b>tanto</b><b>. </b>Leo también acaba de dormirse. Les dije a papá<b>, </b>mamá <b>y </b>a mi hermano que fueran <b>a </b>descansar<b>, </b>después de pasar todo el día caminando y manejando, todos estamos agotados“.
“Sí, ma?ana podemos descansar por ma?ana <b>y</b>, si mis padres quieren salir<b>, </b>podríamos visitar el jardín botánico cercano por tarde.”
“De acuerdo, ma?ana les preguntaré a ver qué piensan.”
<b>Rafael </b>y Sofía caminaron juntos de regreso a su habitación, conversando sobre los nes.
<b>Una </b>vez en su habitación<b>, </b>e le sugirió a Rafael que se duchara primero, diciendo que e tenía algo más que hacer. Sin preguntar, él tomó su pijama <b>y </b>se dirigió <b>al </b>ba?o. <b>Al </b>salir de ducha, <b>encontró </b>a Sofía concentrada dibujando en el escritorio, tan absorta <b>en </b><b>su </b>tarea <b>que </b>no notó su presencia hasta que él se acercó.
S
Rafael descubrió que e <b>estaba </b>trabajando en un boceto de dise?o de ropa. Sabía que Sofía tenía un estudio de dise?o de moda y que había ganado el primer premio en un concurso de dise?o en París, demostrando <b>su </b>talento.
Limpiándose el cabello, le preguntó, “?Estás ocupada con trabajo?“.
<b>Sofía</b>, sorprendida por su <b>presencia</b>, le pasó el boceto casi terminado. “?Qué te parece<b>?</b><b>“</b><b>.</b>
Tras examinarlo, Rafael opinó: “?De qué edad es el cliente? Parece adecuado para una persona mayor“.
Sofía sonrió y recuperó el boceto<b>. </b>“Tienes buen ojo, es un dise?o para mamá. ?Crees que le quedará bien?<b>“</b>.
Con una sonrisa, Rafael sugirió: “Podría ser un poco más juvenil. Mamá <b>no </b>se ve mayor“.
“?En serio?“, preguntó Sofía con una sonrisa.
“En serio“, confirmó <b>Rafael</b>.