Capítulo <b>400</b>
Fue solo un momento fugaz, pero los detalles y trama se desvanecieron de memoria.
Después de revisar varios álbumes de fotos, Rafael salió de habitación. No vio a Sofia en s, asi que se dirigió a cocina donde encontró cortando verduras.
Al escuchar sus pasos. Sofia dejó el cuchillo, se volvió hacia el y pregunto, “Ya terminaste de vers fotos? Ve a descansar al salón un rato. Ari vendrá a almorzar, prepararé algunos de sus tos favoritos.”
Se quedó parado en entrada de cocina, sin mostrar intención de Irse, se quedó ahí y preguntó “<b>?</b>Necesitas ayuda con algo?”
Sofia to echó un vistazo y respondió, “Entonces, puedes ayudarme pndo algunos ajos.” Dicho eso, sacó unos cuantos dientes de ajo del armario y se los pasó. El los tomó y se sentó junto a mesa,enzando a prlos meticulosamente.
Sofía se giro para mirar al hombre trabajando seriamente junto a mesa. En ese instante, Rafael también levantó vista hacia e, y sus miradas se cruzaron,partiendo una sonrisa leve. A pesar de ser un matrimonio <b>de </b>a?os, parecían dos enamorados en pleno romance.
Cuando Ariana y Simón llegaron, Sofia todavía estaba terminando una sopa. El ruido del extractor de aire y puerta cerrada de cocina impidieron que escuchara <b>el </b>timbre. Asi que fue Rafael quien abrió puerta.
“Gran hermano,” dijeron Simón y Ariana al ver a Rafael dnte de ellos<b>, </b>mostrándose ligeramente sorprendidos. El gran
hermano realmente había vuelto.
Al ver a los dos en puerta, frunci el ce?o ligeramente, pensando que se suponía que solo vendría uno, ?por qué eran dòs? Sin expresar emoción alguna<b>, </b>les hice se?as para que entraran. Les servi dos vasos de agua y luego fui a cocina a ayudar a Sofía con los tos y los cubiertos.
Al escuchar que habían llegado dos personas, Sofia salió apresuradamente de cocina, “Ari, Simón, <b>ya </b>llegaron<b>.</b><b>”</b>
“Cu?ada, justo me encontré con Ari <b>y </b>dijo que vendría a ver al gran hermano. No tenía nada que hacer<b>, </b>así que vine con e. Noo mucho, no hay necesidad de preparar algo especial para mi,” se apresuró a responder Simón.
“He preparado suficienteida, seguro que alcanza para todos. Siéntense un rato, ya casi está sopa,” dijo Sofía con una sonrisa<b>, </b>para luego volver a cocina. Ariana <b>y </b>Simón <b>se </b>sentaron en el sofá de s, murmurando entre ellos y de vez en cuandonzando miradas furtivas a Rafael, quien entraba <b>y </b><b>salía </b>de cocina para ayudar<b>.</b>
“Me siento <b>tan </b>fría en esta casa con el gran hermano así,”entó Ariana en voz baja a Simón.
“?Cuándo no ha sido así con esa <b>cara </b>de póquer<b>?</b><b>” </b>Respondió Simón sin darle importancia.
“Pero siento que desde que perdió memoria, es aún más severo. ?Viste su expresión cuando nos miró? Parecía que nosnzaba cuchillos, dijo Ariana<b>, </b>exagerando un poco al tocarse el pechoo <b>si </b>realmente le hubiera asustado.
<b>“</b>?De verdad?” Simon parecíapletamente ajeno, sin notar nada.
<b>Una </b>vez que Sofía pidió a Rafael llevar sopa a mesa, los mó aer.
Los cuatro se sentaron alrededor de mesa, Sofía y Rafael estaban de undo, Ariana <i>y </i>Simón del otro. Había cuatro <b>tos</b><b>, </b>una sopa, <b>y </b>una ensda <b>fresca</b>.Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Simón, apenas sentándose,enzó aer con entusiasmo, llevándose un bocado de carne picante <b>a </b boca <b>y </b>exmando lo delicioso <b>que </b><b>estaba</b>. Rafael lo miró <b>con </b>fríaldad, pero Simón decidió ignorarlo.
Arianaía en silencio, preguntándose por qué su hermano mayor mostraba tanto amor hacia <b>su </b>cu?ada pero <b>hacia </b>ellos los tratabao a extra?os.
Incluso llegó a dudar <b>si </b>su hermano había elegido olvidar de forma selectiva.
Parece que, al final, solo cu?ada podía manejar al gran hermano.