Capítulo <b>359</b>
Rafael no dijo nada más, tampoco le prestó más atención, simplemente se sentó en si, <b>su </b>silencio sin pbras demostraba su postura.
Pr no tuvo más opción, si no se iba pronto, su padrino descubriría que había venido aquí, lo queplicaría aún máss cosas. Sabía que hoy no se llevaría a Rafael, así que se giró, abrió puerta de habitación y se fue rápidamente.
Poco después de que Pr se fuera, una empleada entró diciendo que el se?or deseaba ver a Rafael. él, con caut, <b>dijo </b><b>que </b>se iba al ba?o primero. La empleada esperó afuera.
Una vez dentro, Rafael escondió nuevamente el arma <b>que </b>Gerard le había dado noche anterior en su tobillo, donde el calcetin negro lo mantenia firmemente en su lugar. Después de tirar de cadena, salió del ba?o.
Siguió a empleada fuera de habitación, pasaron por el jardin trasero del castillo, siguieron caminando <b>por </b>unrgo sendero hasta llegar a una peque?a casa aldo de vi. La empleada se detuvo fuera y le hizo un gesto para que entrara. Rafael empujó puerta con precaución y entró. La iluminación era tenue, solo había un camino, unrgo corredor con muchas puertas, pero todas cerradas con ve. Sus pasos resonaban en el vacío. Después de caminar por unos diez minutos, llegó al salón donde K estaba sentado en el centro con varios secuaces, Gerard estaba a sudo. Dnte de ellos había una gran
mesa redonda.
Al acercarse, Rafael pudo ver ramente que en varias maletas grandes sobre mesa, guardaban armas. Se sentó sin mostrar reión alguna y dijo a propósito, “Con esto no será suficiente, me temo“.
Con una mirada de K, otro hombre trajo dos maletas más,s abrieron y dentro había rifles de francotirador de último modelo.RêAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only
*?Qué tal? Tengo todo lo que quieras, pero… el dinero no se puede reducir ni un centavo.” Después de expresar esta pbras, alguien colocó unaputadora frente a Rafael.
“Ya viste mercancía, te garantizo que no habrá problemas con lo que sale de aquí. Debes conocers res, primero se paga y luego se entrega mercancía,” dijo se?ndo con barbi haciaputadora para que Rafael usara.
El miró rápidamente a Gerard, después de un breve intercambio de miradas, <b>volvió </b>a panta deputadora mostrando una página de cuenta espacial, donde debía ingresar su usuario y contrase?a. Sabjá que el dinero de su cuenta pronto seria transferido.
K lo observaba fijamente, sus hombres también se encontraban cerca. Sabía
que incluso después de recibir el dinero, probablemente no lo dejarían marcharse, pero si no pagaba ahora, podria terminar muerto en el acto. Rápidamente, Rafael ingresó los datos de una cuenta que había preparado especialmente para esto y digitó contrase?a.
“Listo“.
Capitulo 359
Inmediatamente, el hombre tomóputadora, tecleó un poco y asintió hacia K, “<b>Rafael</b>,
recibido“.
“Jajaja, eso es ser una persona decidida. Puedes coger tu mercancía cuando quieras“, <b>K </b>sonrió intensamente, su rostro, que no concordaba con su edad real debido a tantos tratamientos estéticos, se veía extra?amente rigido al reír.
“Lo llevaré ahora“, respondió Rafael con cuatro pbras y se dispuso a tomars maletas de mesa. K se quedó pasmado por un momento y observó fijamente a Gerard, indicándole que actuara.
éste se levantó a propósito y cerrós maletas, “Eh, ?para qué tanta prisa? En un momento alguiens llevará afuera para ti, no es necesario que lo hagas tú mismo“.
Rafael miró a Gerard con un significado no del todo ro en sus ojos. Con solo una mirada entre ellos, se pusieron en ión. él avanzó rápidamente, sujetando el cuello de K desde atrás, mientras Rafael pateaba todass maletas con armas hacia sí.