Capítulo <b>339</b>
Aunque sopa estaba muy caliente, Ariana ses arregló para terminar un gran tazón de fideos en solo diez minutos, probablemente porque tenía mucha hambre, o tal vez porque, los habia preparado Oscar, de cualquier manera, se aseguró de no dejar ni una gota de sopa. “De ahora en adnte, no puedes saltarteidas, cuidado con da?ar tu estómago por el
hambre.”
Oscar murmuraba esto mientras recogía los tos y los cubiertos.
Ariana, ya satisfecha, se sentó en el sofá cons piernas cruzadas, asintiendo vigorosamente, “Mm–mm, entendido, óscar.”
Sentada alli, mirando a óscarvar los tos en su peque?a cocina, e encontraba
surrealista ver a este genio en tales quehaceres domésticos
óscar, con los brazos remangados de su camisa y pantalones de vestir, finalmente limpió sus manos y salió de cocina, advirtiendo: “Si no te sientes bien, descansa en casa por unos dias más, y no te saltessidas. Si no tienes fuerzas para cocinar, pide que te traigan algo.”
Ariana, con los ojos brindo, miró a óscar y le dijo: “Entendido, óscar.”
óscar suspiró resignado, sintiéndoseo una madre preocupada. “Me voy.”
“Oh…” La voz de Ariana denotaba una evidente decepción.
óscar se acercó y le acarició cabeza, “No pongas esa cara. ?Qué te gustaríaer esta noche? Te lo traeré.”N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
Los ojos de Ariana se iluminaron de inmediato. “Empanadas.”
“?Empanadas?”
“Si, hay una tienda muy popr cerca de oficina, te enviaré dirión más tarde.”
“De acuerdo, ve a descansar. Me voy.”
Después de que óscar se fue, Ariana permaneció sentada en el sofá, pensativa,o si una n su interior. chispa de esperanza hubiera revivido
?Debería seguir esperando un mgro?
últimamente, Rafael también había estado tan ocupado que no había tenido tiempo ni para jugar con sus dos hijos. Manteniendo contacto con Gerard y manejando los asuntos de empresa, cuando llegaba a casa, solia encerrarse en su estudio durante varias horas.
Sus hijos ya se habían quejado con Sofía de que su padre no había jugado con ellos a construir con bloques en mucho tiempo. Sofía, viendo el esfuerzo de Rafael, buscó el
momento para harle sobre los deseos de los peque?os.
Por eso, esta noche era especial al ver a Rafael sentado en el sofá del salón, con los ni?os visiblemente emocionados.
“Papá, ?hoy no vas a trabajar en el estudio?” preguntó Noelia con una voz tierna. Los últimos días<b>, </b>su padre había estado encerrado trabajando, y su madre les dijo que no lo molestaran.
<b>“</b>Hoy, voy a jugar con ustedes, ?qué les parece?” Rafael levantó a su hija en <b>sus </b>brazos y le dio un beso en meji.
“Papá, juguemos con los Legos. Todavía no hemos terminado el set que nos regaló tía.” Leonardo sugirió. Ambos ni?os tomaron a Rafael de mano, listos para llevarlo a su habitación.
Leonardo agarró a Rafael con una mano y a Sofía con otra, “Mamá, ven con nosotros<b>.</b>”
Rafael miró a Sofía con amor<b>, </b>“Si, <b>ven </b>también, mamá.”
“De acuerdo.”
La familia entera entró a habitación y se sentaron en el suelo.
Papá se encargaba de leers instriones, mamá buscabas piezas, y los peque?os construían. La cboración era perfecta, y después de casi dos horas, terminaron. El resultado fue una hermosa noria.
“?Guau, somos geniales, lo logramos!” Noelia no pudo evitar exmar.
“Fue gracias a ayuda de papá y mamá.” Leonardo también se sentía orgulloso.
Realmente, el mundo de los ni?os es muy simple, ypa?ía es mejor educación.
Sofía mó a los ni?os para que se prepararan para dormir, “Bien, tarea cumplida por hoy, hora de ba?arse. Las damas primero, Noe, tú primero.”