Capítulo 279
Después de unos diez minutos, Ramón subió con Gerard.
Apenas Ramón tocó puerta, Gerard entró con gran confianza, dirigiéndose directamente al sold para sentarse. “Sr. Amords, hace tiempo que no nos vmos“.
La mirada resignada de Ramón hacia Rafael parecia decir, “Jefe, <b>de </b>verdad que no es culpa mía, este hombre entró <b>por </b><b>su </b>cuenta<b>“</b><b>.</b>
Rafaelnzó una mirada a Gerard y luego se?aló con mirada para que Ramón se retirara.
Presionó el inteunicador para pedir a secretaria que trajera dos tazas de café, y luego se acercó al sofá.
Gerard, cons plemas cruzadas y recostado en el sofá, observaba mientras Rafael se sentaba frente a él.
“?A qué viene Sr. Cuspinera hoy?“, preguntó Rafael con cortesia, aunque sin rastro de amabilidad en su tono.
<b>“</b>Vine a har de una cboración, Sr. Amords. ?No lo dijimos ya en el banquete? Hay algunos proyectos de los que me gustaría har con Sc Amorós“.
Rafael observaba al hombre sentado frente a él, incapaz de descifrar sus intenciones ?<b>Qué </b><b>busca </b>acercándose a él una y otra vez? O más bien, acercándose al Grupo JK. Con el respaldo de <b>una </b>organización criminal <b>internacional </b>detrás, hmm, har de cboración… él sabía que no tenía nada bueno que cborar con un grupo criminal. El único objetivo era encontrar pruebas de sus crimenes y acabar <b>con </b>ellos de una vez por todas, llevándolos ante justicia.
“Oh, pensé que aquel dia Sr. Cuspinera solo estaba siendo cortés. Después de todo… nuestro <b>Grupo </b>JK nunca… se involucra en actividades
Al escuchar eso, Gerard se mostró sorprendido por un momento, pero rápidamente volvió <b>a </b>su actitud normal, se echó a reir y dijo, “Jajaja<b>, </b>Sr. Amorós, qué sentido del humor. ?Acaso no parezco alguien que se dedica a negocios legitimos?”
Rafael frunció el ce?o, preguntándose qué escondia realmente.
“Eso no lo sé“, respondió Rafael, devolviéndole pregunta.
Gerard continuó con una actitud despreocupada, “Jajaja, Sr. Amorós puede estar tranquilo, definitivamente soy un ciudadano que respeta ley. Las actividades ilegales… no son lo nuestro…”,
Rafael decidió no seguir discutiendo y, con una mirada inquisitiva, preguntó, “Sr. Cuspinera, usted y Pr asistieron juntos a <b </b>cena. ?Cómo se conocieron?“.
“?Es que St. Amorós aún guarda sentimientos <b>por </b>su ex y está celoso?“, provocó Gerard intencionalmente.
“No, eso no. Ya estoy casado, y amo profundamente a mi esposa“.This content belongs to N?/velDra/ma.Org .
“Oh. Len serio? Su esposa… está bien<b>, </b>?verdad?“,
*Parece que Sr. Cuspinera tiene un interés particr en mi esposa“.
*Jajaja, no es necesario que el Sr. Amorós se ponga tenso. Solo senti una familiaridad primera vez que conoci a Sra. Amorós, por eso no pude evitarentario. Por favor, no malinterprete“,
Gerard tomó un sorbo de su café.
“Mmm, el café está bueno“.
“Todavia no me ha dicho cuál es su rción con Srta. Oliveras, Sr. Cuspinera, Después de investigar un poco, parece que el incidente con mi esposa podria estar rcionado con e. Si en algún momento tengo que actuar contra alguien cercano a Sr. Cuspinera, seria adecuado avisarle con antción“.
Ambos <b>hombres </b>parecian conversar tranqumente, pero en realidad, cada uno estaba sondeandos intenciones del <b>otro</b><b>. </b>No cabe duda de que es una bata de ingenio sin humo de pólvora entre dos zorros
<b>“Sr. </b><b>Amorós </b><b>ha </b>sido muy cortes, apenas conozco a Srta. Oliveras desde hace poco, y nunca <b>imaginé </b><b>que </b Sra. Amorós estaria en peligro par e. <b>Si </b>Sr. Amorós ya hamjestigado situación, entonces debe actuaro considere adecuado. Yo definitivamente <b>no </b>interferire Gerard escuchó <b>que </b><b>el </b>problema de So estaba rcionado <b>con </b>Piler, un destello de ferocidad <b>pasó </b><b>por </b>sua ojos, luego fmente Rafael debera manejar stuacióno él <b>vlera </b>conveniente, Realmente no mostró ni el más minimo interés en rescatara Pler,