Capítulo 226
Al mediodía, Rafael estaba en oficina almorzando,o de costumbre, el almuerzo lo ha pedido
la secretaria, era de aquel lugar que solia frecuentar y al que ya se habia acostumbrado.
Sacó su móvil, listo para amar a Sofia, justo en ese momento e mó y él rápidamente presionó el
botón verde.
“Cari?o”
Sofia no esperaba que contestara tan rápido.
Sofia: “Rafa, ?estásiendo?”
Rafael: “Si, estoyiendo, es del sitio al que siempre pido.”
Sofia: “?Está bueno?”
Rafael: “Está bien, pero no es tambuenoo lo que cocina mi esposa. La voz baja de Rafael se
transmitió a través del teléfono, iluminandoo el sol que entra por ventana.
“Solo sabes hgarme.” Sofia dijo con un tono coqueto
Rafael: “Es verdad, lo que cocina mi esposa es lo mejor. ?Yaiste?“,
“Sofia: “Yai, hoy fui aer con Cam y Berta a un lugar donde se preparan cazus, estaba
bastante bien, próxima vez te llevo.”
Rafael: “Vale
Rafael continuóiendo mientras chaba con Sofía, sin darse cuenta, había pasado casi una hora,
“Bueno, dejemos de har, termina deer y descansa un poco.” Le dijo Sofia,
“Si, tú también, no podréir a recogerte esta noche, tengo una cena de trabajo,eré fuera y luego
regresare a casa.”
Sofia: “Está bien, no bebas demasiado. Adiós”
Rafael: “Si adiós-
Después de colgar, Sofia siguió sosteniendo su móvil con una sonrisa en el rostro. A pesar de que se
han separado hacia horas, al mediodia no pudo resistirse a marlo, deseando escuchar su voz.
Rafa probablemente sentia lo mismo, en realidad, ambos no tenían mucho de qué har, eran
conversaciones bastante triviales, pero ambos disfrutaban de esos momentos
En noche.
Rafael condujo hasta dirión del hotel que le ha enviado Ramón, al abrir puerta del salón, se
detuvo por un momento al ver as personas de adentro, pero rápidamente volvió a normalidad.
Al entrar, el Sr. Sánchez y los demás se levantaron para recibirlo. Todos eran veteranos en el mundo
de los negocios, le ofrecieron cumplidos y cortesias, y fueron especialmente atentos.
Una mujer se acercó, con un tono suave y delicado, mándolo R“.
Rafael frunció el ce?o levemente, sin mirar a persona, el astuto Sr. Sánchez, notando tensión,
rápidamente cambió de tema y le pidió al camarero que sirviera más bebidas.
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Se lo llevaron a cabecera de mesa.
“Ay, Sr. Amorós, realmente es un honor que nos pa?e esta noche, tuve que har con el
asistente Ramón varias veces para poder organizar esto, vamos, vamos, esta copa bebo en su
honor, usted bebao guste.” El Sr. Sánchez, con su barriga prominente, levantó su copa con una
sonrisa y vació de un trago.
En tal circunstancia, Rafael también levantó su copa y bebió de un sorbo. El Sr. Sánchez sabia que
era un gesto de respeto hacia él, así que no insistio más en el alcohol, y continuo bebiendo y
conversando con los demás.
Rafael se sentó, con el rostro serio. Su s presencia ya era un gesto de cortesia, y nadie se atrevió a
incitarlo a beber más.
El ambiente en el salón era animado, con gente de pie y sentada por todas partes.
Rafael, sentado, estaba a punto de sacar su móvil para enviarle un mensaje a Sofia cuando notó que
alguien tomaba asiento a sudo. Giró ligeramente cabeza y funció el ce?o. Si hubiera sabido que
Pr estaria alll, definitivamente no habría ido, no le importaba quién fuera ell
anfitrión!
Pr: “Rafa, ?tiene que ser asi? ?Ni siquiera podemos ser amigos?”