Capítulo 223
Al regresar a casa, justo a tiempo para cena, el abuelo Isaac no pudo evitar sonreiral ver a pareja
entrar de mano.
Noelia corrió para llevar a sus padres al jardín y mostrarles los peces que habian atrapado ese día.
Leonardo, que había estado vigndo el balde de agua, se levantó rápidamente cuando vio a sus
padres acercarse, llevados por su hermana..
“Mamá, papá, ihan vuelto! Miren cuántos peces atrapamos hoy.”
Sofia se acercó para ver y, efectivamente, habia una buena cantidad, al menos una docena de
diferentes tama?os.
“Mis queridos, han hecho un trabajo estupendo!” Sofia los elogio generosamente.
La familia pasó un rato jugando con los peces en el jardin hasta que Alba los mó a cenar.
? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
En mesa, Alba les sirvió un to de sopa a Sofia y Rafael, diciendo que lo habia preparado
especialmente para ellos, cocinandolo durante mucho tiempo. El abuelo Isaac los observaba
atentamente mientras bebían sopa.
Ese gesto significaba: ?Apúrense y beban!
Sofia, viendo sopa oscura frente a e ys expectativas en los ojos del abuelo, y con Alba de pie
esperando, aunque sintió que algo era extra?o, no pensó demasiado y bebió todo el contenido del
to de un sorbo.
Está muy rica! Gracias, Alba.” Sofia dejó el to, aunque sopa tuviera un aspecto oscuro, el sabor
era realmente bueno.
Rafael, viendo que Sofía ha bebido su sopa, tomó silenciosamente su porción y lo vació de un
sorbo. El abuelo Isaac, al ver que ambos han bebido, finalmente se rjo y sonriente los invitó a
todos aer.
Leonardo y Noelia también querían sopa, asi que Alba les sirvió un to de sopa de ?ame con
costis de cerdo.
Desde que Sofía trajo a los ni?os a casa, alegría ys risas se habían vuelto frecuentes, y el abuelo
Isaac sentia que podria vivir algunos a?os
más.
El domingo por noche decidieron quedarse a dormir en casa ancestral
Después de cena, Leonardo y Noelia jugaron ajedrez con su bisabuelo, luego Sofia los llevó a
ba?arse antes de ac. Cuando Sofia regresó a su habitación, encontró a Rafael medio acostado en
cama, sin camisa, mirando su teléfono. Sofia, sintiéndose ya caliente, se apresuró a tomar su pijama y
entrar al ba?o a ducharse
Después de ducha, ya en su pijama, se subió a cama.
“Rafa, ?no está encendido el aire acondicionado? ?Por qué siento tanto calor?”
Rafael, que igual sentía el mismo calor, recordó sopa de cena. Se acercó, abrazánd por detrás
y mordisqueando su oreja, su aliento caliente chocando contra su piel le dijo, “Amor, yo también tengo
mucho calor=”
Sofia intentó levantarse, “Voy a encender el aire acondicionado.”
ya
“Ya lo encendi, pero sigue haciendo calor.” Rafael no soltó, de hecho, ha encendido el aire
acondicionado y bajado temperatura antes de que Sofia entrara. El abuelo realmente se había
esforzado.
Su ingenua mujer aún no se d
daba cuenta de que era por sopa.
“Por favor, sueltame, hace mucho calor”
“Pero es que siento un fuego por dentro,… amor…”
Justo en ese momento, Sofia finalmente se dio cuenta del peligro que destba en voz del hombre.
Sin fuerzas para resistirse, los besos tiemos en su espalda hicieron suspirar suavemente.
Eso estaba volviénd loca….
Sofia nunca imaginó que sopa de Alba podría causar tal efecto, no fue hasta ma?ana siguiente
que Rafael se lo contó, explicándole por qué ambos se habian sentido asi noche anterior..