Capítulo 205
El concurso había terminado y todavía era temprano, así que Sofía arrastró a Rafael con idea de ir a buscar regalos para los dos peque?os y para Cam.
Rafael estaba feliz con dicha idea; de hecho, él también tenía nes de llevar regalos para los ni?os.
Hando de esto, ambosenzaron a extra?ar a los ni?os, a pesar de que dedicaban un tiempo para realizar videomadas a diario, nunca era lo mismo que verlos y abrazarlos en persona.
“Rafa, ?tienes más trabajo en París?” Caminaban de mano por los Campos Elíseos cuando Sofía hizo pregunta.
“No.” Rafael pensó en su interior, su principal razón para venir era encontra, así que no tenía ningún trabajo pendiente.
“Entonces volvamos ma?ana. Ha pasado casi una semana y ya extra?o a Leo y Noe.”
“De acuerdo, le diré a Ramón que reserve los boletos. Ma?ana volvemos a casa.” Rafael asintió, de todos modos, no tenía objeciones a lo que e decidiera.
Entraron a una tienda de lujo, donde Sofía deseabaprarle un bolso a Cam. Como había ganado un premio en el concurso, neaba usar ese dinero para regrles algo.
Los precios eran bastante más bajos que en su país, así que Sofía eligió un modelo clásico y se dirigió a caja para pagar. Rafael seguía, sabiendo que e normalmente nopraba artículos de lujo. Esta vez tomó iniciativa y sacó su tarjeta negra, insistiendo en pagar él.
“Es un regalo para Cam, acabo de ganar un premio, por lo que puedo pagarlo.” Sofía le devolvió su tarjeta.
“Entonces elige uno para ti, yo te lopro.” Rafael insistió, si su esposa estabaprando un regalo para alguien más, él queríaprarle algo a e.
A Sofía no le importaban los artículos de lujo, no veía necesidad. Cam sí que los disfrutaba, había mencionado quererprarse uno después de verlo en una revista. Ahora que estaban allí y el precio era más esible, era el regalo perfecto para e.
“No lo necesito, no estoy acostumbrada a llevar bolsos tan caros.” Sofía rechazó oferta.
Sin importar lo que e dijera, Rafael pidió a vendedora que le embra otro igual y pagó.
Sofía, resignada, lo vio llevar ambos bolsos y lo llevó fuera de tienda, mientrass empleadasenzaban a susurrar detrás de ellos.
“Dios, qué guapo es ese hombre, y seguro que es muy rico, jusó una tarjeta negra!”
“La chica que está con él es muy afortunada.”
“Qué envidia.”
Por supuesto, Sofía no entendía francés, pero notabas miradas des empleadas en Rafael, así que después de pagar, rápidamente salió de tienda con él.
Rafael sonreía, dejánd llevarlo.
Ur fuera, Sofía le preguntó fingiendo estar molesta: “?De qué te ríes?”
estoy riendo.” Rafael intentaba contener su sonrisa, pero susbios traicionaban su intención.
“?Qué dijeron?” Sofia sabía que Rafael haba francés.
“Dijeron que eres muy hermosa.” Rafael miró fijamente, diciéndole con seriedad.
Sofía se sonrojó de inmediato.
Seguramente él estaba inventando; todas habían estado mirándolo a él.
Rafael agarró su mano, besó suavemente en meji y jugó con su cabello mientras continuában su camino.
Aldo del camino, se encontraron con un artista callejero que hacía retratos. Rafael escogió a un joven artista de cabellorgo y tras intercambiar algunas pbras en francés con él, se sentaron juntos para ser dibujados.? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
El artista, al saber que eran esposos y que tenían dos hijos adorables, se mostró aún más entusiasmado. Los tres charon mientras Rafael abrazaba a Sofía, dejando en París uno de sus más felices recuerdos.