Capítulo 173
El barrio Jardín de Río era bastante animado pors noches, lleno de luces y aromas, muy diferente
de tranquilidad des mansiones donde para encontrar algo deer, había que coger el coche.
Sofía salió con ellos, justo al salir delplejo había una tienda de frutas, una de té hdo y una de
antojitos.
Mientras caminaban, Sofia vio un lugar de sopa de res y se detuvo para preguntarles su opinión. Los
ni?os siempre estaban félices con idea deer con sopa, y Rafael nunca había probado este tipo
de sopa de res, así que no tenía objeciones. Sofía, con paso
firme, guió al grupo al interior.
Después de un día ajetreado y solo haberido empanadas al mediodía, todos tenían hambre.
? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
Sofía revisó el menú y, viendo los precios esibles, pidió generosamente varios tillos,
encontrando una sorprendente delicia en
los sabores.
Rafael tampoco esperaba encontrar algo tan sabroso en un lugar tan modesto.
Los cuatro disfrutaron de unaida deliciosa y de un ambiente animado.
De regreso, Sofia inclusopró algunas frutas en tienda bajo su edificio. Al llegar, vio que Rafael
aún los seguía y finalmente no pudo resistirse a decir: “Ya es tarde, deberías volver a casa. Estamos
abajo, podemos subir solos.“.
Rafael se quedó parado, observando a Sofía con una mirada inocente, haciénd sentiro si
hubiera hecho algo mal.
Noelia, peque?a, tiró de mano de Sofía y con voz melosa dijo: “Mamá, deja que papá suba a
descansar un rato, aer algo de
fruta.”
Sofía sacó una naranja de bolsa de frutas y se pasó,o diciendo, si querías fruta, solo tenías
que pedi.
Leonardo y Noelia miraban a su ingenua madre con una mano en frente.
Rafael sonrió levemente al tomar naranja.
Sofía lo miró: ?Qué tiene de gracioso? Si no quieres, devuélv.
Rafael se inclinó hacia Noelia y le dijo: “Noe, ve a casa con tu madre y tu hermano. Yo pasaré a verlos
ma?ana.”
“Está bien.”
Al verlos asentir y entrar en el edificio, y solo cuando luz del séptimo piso se encendió, Rafael se
giró hacia su coche y se marchó.
En el coche, Rafael peló naranja que Sofía le había dado, probánd. Hum, estaba dulce.
Después de mudarse, Sofía y Rafael parecían tener una mayorpración. Los fines de semana
solían visitar al abuelo en antigua casa; a veces Rafael llevaba a los ni?os solo, y si Sofía tenía
tiempo, también iba. Si no visitaban casa del abuelo o solo se quedaban un día, llevaban a los ni?os
a pasear. Cuando Rafael salía temprano del trabajo, pasaba por Jardín de Río, a menudoprando
algo para los ni?os.
Casi siempre terminaba quedándose a cenar. Sofía pensaba que uno más en mesa significaba
preparar un par de tos extra y,o nadie cocinaba para él en casa, simplemente cocinaba un
poco más cuando él venía.
últimamente, Sofía había estado ocupada terminando trabajos. Cam le contó que había asistido a
una exposición de moda y que
había conseguido hacer muchos contactos, aumentando sus pedidos inesperadamente; pasaba sus
días dibujando o en el estudio.
A pesar del ajetreo, Sofía se sentía realizada.
Un viernes, después de llevar a los ni?os a guardería, Sofía tomó el metro hacia el estudio.
Apenas entró en oficina, recibió una mada de Daniel.
“?Hermano Dani!”
“Sofi, escuché por Cam que se mudaron. Acabo de volver de Capital hoy, ?qué te parece si mo
a Cam para cenar en tu casa
esta noche?”
“ro, apenas nos mudamos, Cam ha estado de viaje por trabajo durante estos días, pero vuelve
esta tarde. Te enviaré dirión, puedes pasar por tarde.”