Chapter 126
Capítulo 126
“Todavía no he probadoida de Sofi, cuandopren casa y se muden, invítanos a proba“,
dijo Daniel.
“ro que sí“, respondió Sofía con una sonrisa.
Rafael y Ramón terminaron deer más rápido que los demás, salieron de s privada, y Ramón
le sugirió a Rafael que se adntara al coche mientras él se encargaba de pagar.
él esperó en entrada, sin dirigirse al coche, mirando alrededor casualmente, cuando de repente vio
una silueta familiar. En penúltima f de s principal, sentados juntos, había dos mujeres y un
hombre. Sofía estaba aldo de una mujer, y frente a es, estaba el hombre que Rafael recordaba
haber visto última vez que fue con Sofía a su oficina.
No podía dejar de mirar hacia allá, al ver cómo Sofía y el hombre de enfrente conversaban
alegremente. E le sonreía de una manera que lo enfurecía cada vez que miraba. Luchaba contra
el impulso de acercarse a ellos, inundado de preguntas en su mente. ?Cuánto tiempo se conocían?
?Qué rción tenían? ?Por qué e le sonreía así?
Siempre había sabido que a Sofía le gustaba sonreír, por eso sus amigos y familiares siempre
habían apreciado.
Desde su regreso, e sonreía al abuelo, a Leo y Noe, a Ari y Ad, y ahora a otro hombre, pero
frente a él, era totalmente indiferente. ?Había dejado de amarlo? ?Se había enamorado de otro
hombre? ?Del hombre sentado frente a e ahora?
En ese momento, se dio cuenta de lo celoso que estaba del hombre quepartía risas y
conversaciones con e.
Pero se sentía incapaz de confronta, faltándole tanto el derechoo el coraje para hacerlo.
Cuando Ramón volvió de pagar, notó de inmediato que el estado de ánimo de su jefe había cambiado
drásticamente. Pasó de estar alegre, de repente parecía haberse caído en una hda profunda, con
una frialdad que podría congr a cualquiera.
Ramón estaba confuso; solo había ido a pagar. ?Qué había cambiado en tan poco tiempo?
Al ver a Ramón, Rafael habló con frialdad: “Vamos.”
Dicho esto, se marchó sin mirar atrás.
Ya en oficina, no pudo volver a resistirse y mó a Noelia.
En ese momento, Noelia estaba ayudando a Alba a hacer empanadas, manejando masa y
rellenánd con carne picada.
Al ver mada de su papá, aunque tenías manos sucias, contestó emocionada: “?Papá!”
Escuchar voz de su hija alivió un poco el pesar de Rafael, y después de char un rato con e,
preguntó: “?Y tu mamá?” “Mamá salió, dijo que tenía que ver a suadre por un asunto, aún no ha
vuelto“, le informó Noelia con sinceridad.
“Oh,” pensó Rafael, sorprendido de que aún no hubiera regresado. ?Tanto tiempo llevabaer
fuera? ?O había ido a otro lugar después deida?
“?Y el bisabuelo y tu hermano?”
“El bisabuelo y mi hermano está trabajar?”
arrendo el jardín, yo estoy haciendo empanadas con abu Alba. Papá, ?ya terminaste de
“Sí, en cuanto termine unas cosas, iré para casa.”
ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org .
“Qué bien! Esta noche podrás probars das que hice, están muy deliciosas.”
“Perfecto.”
Después de colgar con Noelia, Rafael miró los documentos sobre su escritorio y se dio cuenta de que
no podía concentrarse en el trabajo. Forzándose a revisar al menos dos informes, salió de oficina.
La secretaria, al verlo salir, se levantó de inmediato.
“Los documentos que lleguen de los otros departamentos ordénalos, ma?ana los revisaré“, dijo antes
de dirigirse al ascensor exclusivo del presidente.
Cuando Ramón llegó con un montón de documentos, joven secretaria le informó: “El Sr. Amorós ya
se ha ido, dijo que revisaría los documentos ma?ana.”
Ramón, cargando los documentos, se quedó parado, un poco confundido,
“?No dijo que se iría as cuatro? Apenas sons tres y ya se marchó.”