325 Finalmente, conociendo a Sean Spencer (2)
Cuando Be sintió que el abrazo de Sean se aflojaba lentamente, dio un paso atrás para ver su rostro más ramente.
Lucía guapoo de costumbre, con un rostro liso y limpio, a diferencia des personas que regresaban de misiones peligrosas, que solía ver ens pelícs de ión donde los protagonistas volvían con varias heridas en sus cuerpos.
Be se sintió aliviada de ver a este hombre igual que cuando lo vio por última vez hace unos meses.
—Sean, ven conmigo. Vamos a sentarnos primero —dijo Be, caminando hacia el área de descanso sin esperar a que él respondiera.
Sin embargo,
Antes de que Be se odara en el sofá, miró a Sean, que ahora estaba sentado en el sofá individual frente a e.
—?Qué te gustaría beber, Sean? —intentaba actuar con naturalidad, pero su tono rígido araba su iodidad.
—Como siempre, por favor —respondió él.
—Está bien —Be se dirigió de inmediato al minibar para preparar su té Earl Grey favorito y untte para sí misma.
—Gracias, Bells... —Sean le sonrió, pero su sonrisa se desvaneció lentamente al ver su espalda de espaldas a él. Su mano estaba ligeramente apretada mientras intentaba mantener calma.
Sean no podía entender por qué, pero percibía una ansiedad y tristeza evidentes en mirada de Be. Su sonrisa tampoco llegaba a sus ojoso solía hacerlo cuando se encontraban en el pasado.
?O estaba pensando demasiado? Sí, debía ser eso. Quizás Be estuviera nerviosa, igual que él, después de haber estado separados durante casi cuatro meses sinunicación.
No pasó mucho tiempo,
Sean vio a Be caminar hacia el área de descanso con dos tazas en sus manos. Inmediatamente mantuvo su expresión, sonriéndole a e.
—Me alegra que finalmente hayas vuelto, Sean —dijo Be mientras le entregaba taza de té antes de sentarse frente a él. Original from N?velDrama.Org.
—Gracias —aceptó taza.
—Hay algo que quiero decirte —continuó e.
Be no podía retrasar esto; tenía que contarle sobre su rción con Tristan.
—No, por favor. Déjame decirtes buenas noticias primero —Sean interrumpió a Be antes de que siguiera hando.
—?Buenas noticias? —Be se sorprendió ligeramente al escuchar eso. Al mismo tiempo, también estaba preocupada por lo que él quisiera decir.
Una sonrisa amorosa adornaba ahora su rostro mientrasenzaba a explicar.
—Bells, ya no estoy desplegado con mi unidad y estacionado en North City. Ahora soy oficial en base militar aquí en capital. Entonces, de ahora en adnte, no tendré más misionesrgas en el extranjero que me alejen de ti durante períodos extensos —explicó Sean. Su tono y mirada mostraban lo feliz que estaba ahora.
Al ver eso, Be sintió que su corazón dolía aún más. Lentamente colocó su taza dette vacía en mesa y continuó escuchándolo en silencio.
—Y mé a mi madre para contarle sobre ti. Estaba súper feliz de saber de ti, Bells. Te invitó a almorzar con e. ?Puedes hacernos un espacio este fin de semana para conoce? Podemos encontrarnos en un buen restaurante... —Sean sonrió con esperanza.
Sean le sonrió amorosamente mientras esperaba su respuesta. Estaba ansioso por llevar a Be a conocer a su madre. Pero su expresión cambió lentamente de felicidad a preocupación cuando escuchó su negativa. —Sean, lo siento. Yo… No puedo voz de Be sonó ligeramente temblorosa. Sus manos apretadas en su regazo expresaban su culpa.
La preocupación de Sean aumentó al notar su extra?a expresión.
—?Bells? ?Hay algo que no sé y que necesito saber? ?Por qué te disculpas? ?Y por qué no quieres ver a mi madre? —preguntó él.
Sean ahora se da cuenta de que actitud de Be ha cambiado desde que vio antes.
—?Me ausenté durante demasiado tiempo haciendo que se molestara? ?Y ahora ya no quiere continuar con nuestro n? —se preguntaba. De repente, los aterradores pensamientos que a menudo surgían en su mente mientras estaba en el extranjero volvieron para atormentarlo; Be se marchó y se casó con alguien más.
—Lo siento si no pude cumplir mi promesa contigo. No puedo darte una oportunidad, Sean. Yo
—?Espera! Espera... Bells... Espera... —Sean interrumpió inmediatamente a Be antes de que continuara. —Si te es difícil cuando estoy desaparecido en ión por mucho tiempo, me disculpo... por favor, perdóname.
Tras calmar el huracán en su corazón, continuó hando, —Peroo dije, esa fue mi última asignación. A partir de ahora, no habrá más misionesrgas. Estaré estacionado en esta ciudad y siempre podré estar contigo.
—Sean, esa no es razón por que rompí mi promesa contigo...
Una delgada línea apareció lentamente en frente de Sean. Escuchó sus pbras, confundiéndolo aún más.
—?Esa no es razón? Entonces, ?cuál? —Antes de que Be pudiera responder, Sean habló de nuevo al darse cuenta de algo. —Bells, ?es por mi tía? ?Pasó algo? ?Se encontró contigo?
Be tomó en silencio un profundo suspiro. —?Haste con tu tía antes de encontrarte conmigo?
—Todavía no. ?Podrías decirme, por favor, por qué de repente cambiaste de opinión? Sé que tengo culpa aquí —no cumplí mi promesa. Pedí tres meses, pero ahora me doy cuenta de que llegué demasiado tarde. Lo siento.
—No es por tu tía, sino por Tristan
El corazón de Sean se apretó al escuchar el nombre de Tristan.
—?Tristan? ?Te amenazó? —preguntó, preocupado.
—No, no lo hizo. Pero... Tristan nunca presentó nuestros papeles de divorcio en el tribunal. Todavía soy su esposa legal, Sean. Lo siento mucho, no pude cumplir mi promesa de darte tiempo para convencer a tus padres.
Aunque sus pbrasstimarían a Sean, Be no quería darle falsas esperanzas. Su estatus legal con Tristan sigue sin cambios, y no puede negar sus sentimientos porque todavía ama a Tristan.
Dolería aún más si se obligara a estar con Sean cuando su corazón anhba y pertenecía a Tristan.
—Lo siento mucho, Sean —No salieron más pbras de susbios ahora al ver que expresión tranqu de Sean lentamente se tornaba miserable.
Mientras este hombre amable y humilde mostraba sudo más bajo y débil, tristeza y decepción, Be podía sentir el dolor filtrándose en su corazón y alma.