《Noctis: De Débil a Leyenda [Español]》 Capítulo 1: Un Mundo Que No Espera a los Débiles El aire ol¨ªa a polvo y sangre. La ciudad de Veylaris, una de las ¨²ltimas fortalezas humanas, era un campo de batalla perpetua. Criaturas grotescas aparecen sin advertencia, arrancando vidas y reduciendo edificios a escombros. En este mundo, la fuerza lo era todo. Asver Noctis lo sab¨ªa bien. ¡ª?Aseg¨²rate de moverte, idiota! Gir¨® justo un tiempo para ver un Gor''kan, una bestia con piel de piedra y colmillos afilados, abalanzarse sobre ¨¦l. Su instinto fue esquivar, pero su cuerpo era demasiado lento. El impacto lo lanz¨® al suelo. ¡ª?Mierda¡­! Rod¨® torpemente, tratando de ponerse en pie, mientras la criatura gru?¨ªa y se preparaba para otro ataque. Si tan solo tuviera m¨¢s poder. Antes de que el Gor''kan pudiera destrozarlo, una lanza lo atraves¨® desde atr¨¢s, parti¨¦ndolo en dos. ¡ªEres un estorbo, Noctis ¡ªgru?¨® Drehn, uno de los cazadores con los que trabajaba. Su lanza chisporroteaba con energ¨ªa azul, brillando como prueba de su poder. Un poder que Asver nunca tuvo. Support the creativity of authors by visiting Royal Road for this novel and more. Los dem¨¢s cazadores rieron mientras Drehn sacaba un cuchillo y le arrancaba del pecho al Gor''kan un peque?o cristal de esencia. ¡ªAqu¨ª, para que no digas que no te pagamos ¡ªdijo con burla, lanz¨¢ndole un cristal opaco y casi sin valor. Asver lo atrap¨® en el aire y lo guard¨® sin decir nada. No ten¨ªa derecho a quejarse. Un hogar en ruinas El peque?o apartamento donde viv¨ªa con su madre y su hermana menor estaba en penumbra. No ten¨ªan electricidad. ¡ªAsver¡­ ?otra vez llegaste tarde? ¡ªLa d¨¦bil voz de su madre lo recibi¨®. Estaba enferma, cada vez peor. ¡ªTuve que quedarme m¨¢s tiempo ¡ªminti¨®. No quer¨ªa preocuparla m¨¢s. En la mesa, su hermana Lia lo mir¨® con sus grandes ojos cansados. Apenas ten¨ªa diez a?os, pero la vida en ese mundo la hab¨ªa obligado a crecer demasiado r¨¢pido. ¡ªMam¨¢ no comi¨® nada hoy ¡ªdijo en voz baja. Asver sinti¨® un nudo en el pecho. Sac¨® el cristal de esencia y lo puso sobre la mesa. Su valor era tan bajo que solo servir¨ªa para comprar un poco de pan o agua. No era suficiente. Nunca era suficiente. Ten¨ªa que ser m¨¢s fuerte. La oportunidad fatal Esa misma noche, alguien llam¨® a la puerta. Era Gavran, un cazador experimentado. ¡ªEscuch¨¦ que necesitas dinero, Noctis. Tengo un trabajo para ti. Asver dud¨®, pero cuando mir¨® a su madre y a Lia durmiendo en el viejo colch¨®n, tom¨® una decisi¨®n. ¡ªEstoy dentro. No sab¨ªa que acababa de aceptar su propia sentencia de muerte. Capítulo 2 - La Traición en la Oscuridad La noche envolv¨ªa Veylaris en sombras y luces parpadeantes. En un callej¨®n apartado, Asver se encontraba rodeado de cinco cazadores. Gavran, el l¨ªder, lo observaba con una sonrisa fr¨ªa. A su lado estaban Drehn, el lanzador de lanza con una actitud arrogante, Serka, una arquera de mirada calculadora, Vok, un espadach¨ªn de pocas palabras, y Marlen, una sanadora de aspecto fr¨¢gil pero con una expresi¨®n distante. ¡ªBien, mocoso ¡ªdijo Gavran, cruz¨¢ndose de brazos¡ª. Tenemos una mazmorra de rango E por explorar. El trabajo es simple: recolectamos Cristales de Man¨¢, matamos algunas bestias d¨¦biles y nos largamos. Asver asinti¨®. Esto es lo que necesito. Una oportunidad real. ¡ªNo nos estorbes ¡ªbuf¨® Drehn¡ª. Si haces algo est¨²pido, no esperes que te ayudemos. Sin m¨¢s palabras, el grupo sali¨® de la ciudad. --- Dentro de la Mazmorra El aire era denso y h¨²medo. Las paredes de piedra oscura vibraban con una energ¨ªa extra?a, y las ra¨ªces carmes¨ªes que brotaban del suelo pulsaban con un brillo tenue. Serka y Marlen se quedaron en la retaguardia mientras los dem¨¢s avanzaban. Gavran se mov¨ªa con la confianza de alguien que hab¨ªa hecho esto mil veces. ¡ªAqu¨ª hay Cristales de Man¨¢ ¡ªdijo Vok, arrancando un fragmento azul brillante incrustado en la pared. Asver mir¨® a su alrededor. Peque?as vetas de energ¨ªa m¨¢gica recorr¨ªan la mazmorra, generando estos cristales. No val¨ªan tanto como los Cristales de Esencia de los monstruos, pero a¨²n as¨ª ten¨ªan su precio. ¡ªToma, Noctis ¡ªse burl¨® Drehn, lanz¨¢ndole un cristal del tama?o de un dedo¡ª. Para que te sientas ¨²til. Asver lo atrap¨® sin responder. You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. Continuaron avanzando hasta llegar a una sala amplia con pilares destruidos. En el centro, un grupo de Bestias Umbr¨ªas, criaturas con cuerpos negruzcos y ojos rojos brillantes, aguardaban en la penumbra. ¡ªBien, elimin¨¦moslos r¨¢pido ¡ªorden¨® Gavran. La batalla fue un espect¨¢culo brutal. Gavran y Vok destripaban a las bestias con precisi¨®n, mientras Serka disparaba flechas encantadas que explotaban en destellos de luz azul. Drehn destrozaba cr¨¢neos con su lanza, riendo con cada golpe. Asver intent¨® luchar, pero apenas logr¨® esquivar un ataque. Cada vez que intentaba acercarse, alguien m¨¢s terminaba el trabajo antes que ¨¦l. Cuando todo termin¨®, los cad¨¢veres ennegrecidos de las Bestias Umbr¨ªas quedaron esparcidos por el suelo. Cristales de Esencia brillaban en sus cuerpos, emitiendo una tenue luz violeta. ¡ªHora de la cosecha ¡ªdijo Gavran con una sonrisa. Los cazadores recogieron los cristales y guardaron los m¨¢s grandes en bolsas reforzadas. Asver, con cautela, se inclin¨® para recoger uno de los cristales peque?os. Un pie lo aplast¨® contra el suelo. ¡ª?Qu¨¦ crees que est¨¢s haciendo? ¡ªDrehn lo miraba desde arriba con una sonrisa burlona. ¡ªSolo¡­ recoger uno ¡ªmurmur¨® Asver. ¡ª?Uno? No hiciste nada. ?Por qu¨¦ deber¨ªas llevarte algo? Asver sinti¨® un escalofr¨ªo. Algo iba mal. ¡ªChicos¡­ ¡ªdijo Marlen con una voz extra?amente tranquila¡ª. ?No creen que es hora? ¡ªS¨ª ¡ªdijo Gavran, sonriendo con frialdad¡ª. Es hora. Antes de que Asver pudiera reaccionar, Vok lo golpe¨® en el est¨®mago con la empu?adura de su espada. El aire escap¨® de sus pulmones mientras ca¨ªa de rodillas. ¡ª?Q-qu¨¦¡­? Un pu?etazo de Drehn lo lanz¨® al suelo. El dolor ardi¨® en su rostro, pero m¨¢s que el golpe, lo que dol¨ªa era la comprensi¨®n: esto no era un trabajo. Era una trampa. Gavran se agach¨® junto a ¨¦l, sonriendo con burla. ¡ª?Pensaste que te trajimos para compartir la recompensa? Noctis, esto es un sacrificio. Asver abri¨® los ojos con horror. ¡ªLas mazmorras a veces piden ofrendas ¡ªexplic¨® Serka, con una mirada indiferente¡ª. Alguien d¨¦bil, alguien que nadie extra?ar¨¢. Marlen lo mir¨® con una leve sonrisa. ¡ªSi los dioses de la mazmorra est¨¢n satisfechos, los pasillos sellados se abrir¨¢n. As¨ª funciona. Asver sinti¨® un fr¨ªo indescriptible apoderarse de su cuerpo. No fue un accidente. Nunca hubo un pago. Nunca fue una misi¨®n. Los cinco cazadores lo miraban sin ninguna emoci¨®n, como si fuera un simple objeto descartable. Lo hab¨ªan tra¨ªdo aqu¨ª para morir. Drehn levant¨® su lanza. ¡ªNo lo alarguemos m¨¢s. La hoja brill¨® con energ¨ªa azul. Asver intent¨® moverse, pero su cuerpo no respond¨ªa. La lanza descendi¨®. El dolor fue absoluto. Su sangre empap¨® la piedra negra. El mundo se desvaneci¨®. En la penumbra, una voz desconocida susurr¨® en su mente. "?Quieres vivir?" Capítulo 3 - El Pacto en la Oscuridad La sangre de Asver empapaba el suelo de piedra fr¨ªa. Su cuerpo temblaba, pero ya no sent¨ªa dolor. Solo fr¨ªo. Un vac¨ªo devorador. ?As¨ª es como termina? Su visi¨®n se oscurec¨ªa. Las figuras de sus traidores se difuminaban, sus voces se volv¨ªan ecos distantes. Fue entonces cuando la escuch¨®. Una voz. ¡°?Quieres vivir?¡± Un susurro que perfor¨® la nada. ¡°?Quieres poder?¡± Asver intent¨® hablar, pero su garganta estaba llena de sangre. S¨ª. ¡°Entonces, entr¨¦gate a m¨ª.¡± El fr¨ªo se intensific¨®. Algo lo estaba mirando desde la oscuridad. Algo antiguo, algo que no pertenec¨ªa a este mundo. ¡°Dame tu voluntad¡­ y te dar¨¦ todo lo que necesitas.¡± Las ¨²ltimas chispas de vida de Asver parpadearon. Sus dedos se crisparon. Sus labios se separaron, dejando salir un susurro. This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. ¡ªAcepto. El mundo se parti¨®. Oscuridad absoluta. Y luego¡­ fuego. --- La Sala del Tesoro Los cazadores atravesaron la enorme puerta de piedra que se hab¨ªa abierto tras el sacrificio. Del otro lado, un resplandor dorado ilumin¨® la c¨¢mara secreta. Armas antiguas, cofres repletos de oro, artefactos imbuidos de poder. Todo estaba all¨ª, esper¨¢ndolos. Drehn chasque¨® la lengua con una sonrisa. ¡ªVali¨® la pena. Gavran se acerc¨® a un pedestal en el centro de la sala. Un cristal de man¨¢ azul puro flotaba sobre ¨¦l, irradiando un poder denso. ¡ªEste es el verdadero premio ¡ªsusurr¨®, tomando el cristal con cautela. Vok solt¨® una carcajada, apoy¨¢ndose en un cofre. ¡ªY todo gracias a nuestro querido Asver. Serka se encogi¨® de hombros. ¡ªSiempre fue un in¨²til. Al menos sirvi¨® para algo. Las risas resonaron en la sala mientras recog¨ªan su bot¨ªn. Ninguno mir¨® atr¨¢s. Ninguno se preocup¨® por el cad¨¢ver que hab¨ªan dejado en la oscuridad. Y ninguno sinti¨® el temblor sutil que recorr¨ªa la mazmorra. Algo se estaba despertando. --- En la mazmorra¡­ El aire cambi¨®. Un viento g¨¦lido recorri¨® la sala donde yac¨ªa Asver, apagando las antorchas m¨¢gicas. La temperatura descendi¨® de golpe. Los dedos del joven se crisparon. Su cuerpo se arque¨® de manera antinatural. Su espalda se dobl¨® como si estuviera siendo tirado por hilos invisibles. Sus ojos se abrieron. No eran los mismos ojos de antes. La escler¨®tica era negra como la noche. Su iris brillaba con un fulgor carmes¨ª. Pero¡­ no era ¨¦l. Su postura, su respiraci¨®n, su mirada¡­ todo era diferente. Como si algo m¨¢s estuviera usando su cuerpo. Finalmente, habl¨®. ¡ªInteresante¡­ No era su voz. Era m¨¢s profunda, m¨¢s densa, con un eco antinatural. Una risa baja y contenida reson¨® en la oscuridad. Los cazadores cre¨ªan haber escapado de la mazmorra con su premio. Sin darse cuenta de que no solo ellos salieron de la mazmorra. Capítulo 4 - El Renacer en la Oscuridad El vac¨ªo lo devoraba. Asver flotaba en un abismo sin forma, sin tiempo. Su cuerpo no era suyo, su mente era un eco distante. La entidad lo envolv¨ªa, un torrente de emociones y pensamientos que no le pertenec¨ªan. ¡°Dame tu voluntad¡­ y te dar¨¦ todo lo que necesitas.¡± Las palabras de aquella voz a¨²n resonaban en su ser. El poder que le ofrec¨ªa era tentador. Una furia oscura palpitaba en su pecho, susurr¨¢ndole que se rindiera, que abrazara la fuerza sin importar el costo. Pero en ese momento, vio algo. Un recuerdo. Su madre, acostada en aquel colch¨®n desgastado, demasiado d¨¦bil para levantarse. Lia, con sus grandes ojos cansados, mir¨¢ndolo con esperanza. Ellas lo necesitaban. La ira que hab¨ªa sentido por la traici¨®n no era m¨¢s fuerte que su deber. Si dejaba que esta cosa lo consumiera, ?qui¨¦n las proteger¨ªa? ?Qui¨¦n luchar¨ªa por ellas? La oscuridad lo empuj¨® con m¨¢s fuerza, tratando de ahogarlo en su propio rencor. No. Asver apret¨® los dientes. No se rendir¨ªa. The narrative has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. La presi¨®n en su mente aument¨®, pero ¨¦l se aferr¨® a su identidad. La sombra dentro de ¨¦l rugi¨®, tratando de doblegarlo. Pero Asver Noctis no era alguien que se rompiera f¨¢cilmente. ¡°?Este es mi cuerpo!¡± Grit¨® con todas sus fuerzas, como si su alma misma se desgarrara. El abismo tembl¨®. La entidad chill¨® con un sonido inhumano mientras su control se debilitaba. Asver sinti¨® un dolor abrasador recorrer su cuerpo, pero no solt¨® su determinaci¨®n. Lentamente, la oscuridad se disip¨®. Y entonces¡­ despert¨®. --- El Nuevo Asver Se incorpor¨® con un jadeo, sintiendo el aire g¨¦lido de la mazmorra. Su cuerpo estaba¡­ diferente. M¨¢s ligero. M¨¢s fuerte. Sus manos temblaban, pero no de miedo. Un poder crudo recorr¨ªa su ser, como si su propia existencia hubiera cambiado. Hab¨ªa sobrevivido. Pero algo dentro de ¨¦l hab¨ªa quedado marcado. Sus ojos brillaban con un fulgor rojizo por un instante antes de volver a la normalidad. Se llev¨® una mano al pecho, sintiendo el latido firme de su coraz¨®n. La entidad ya no estaba¡­ pero hab¨ªa dejado algo en ¨¦l. Una fuerza que ahora le pertenec¨ªa. Se puso de pie. Ya no era el mismo Asver Noctis que hab¨ªa entrado en esta mazmorra. --- La Salida de la Mazmorra Camin¨® por los pasillos oscuros con paso firme. Las paredes de piedra h¨²meda parec¨ªan menos opresivas ahora. Su mente estaba m¨¢s clara que nunca. En el suelo, los restos de monstruos ca¨ªdos yac¨ªan esparcidos. Los cazadores hab¨ªan tomado los cristales de esencia, pero no le importaba. Cerr¨® los ojos por un momento y respir¨® hondo. Pod¨ªa sentir la energ¨ªa de la mazmorra. Las rutas ocultas. Las trampas. Las salidas. Los cazadores cre¨ªan que lo hab¨ªan dejado morir. Pero ahora ¨¦l ten¨ªa algo que ellos no. Conocimiento. Poder. Y una raz¨®n para seguir adelante. No escapar¨ªa como un fugitivo. Saldr¨ªa por su cuenta, cuando estuviera listo. Y cuando lo hiciera¡­ Los que lo traiciona ron descubrir¨ªan que Asver Noctis no hab¨ªa muerto en la oscuridad. Hab¨ªa renacido en ella. Capítulo 5 - Umbralis: El Sendero del Más Fuerte El eco de su propia respiraci¨®n era lo ¨²nico que lo acompa?aba. Asver Noctis estaba de pie en la mazmorra donde hab¨ªa sido abandonado, sintiendo a¨²n el fr¨ªo de la muerte reciente. Pero no era el mismo. Algo dentro de ¨¦l hab¨ªa cambiado. Sus ojos recorrieron la oscuridad que lo envolv¨ªa. Antes, ese vac¨ªo lo habr¨ªa aterrorizado. Ahora, lo sent¨ªa diferente. Cercano. Familiar. Fue entonces cuando sucedi¨®. [Ding.] Un resplandor carmes¨ª ilumin¨® la penumbra. Letras flotaron en el aire frente a ¨¦l, pulsando con energ¨ªa pura. ©¤©¤ Sistema Umbralis Activado ©¤©¤ "Bienvenido, Asver Noctis. Este es el sendero del m¨¢s fuerte." Su coraz¨®n se detuvo un segundo. ¡ª?Qu¨¦¡­? Las palabras flotaban como si el mismo espacio estuviera d¨¢ndole un mensaje. No pod¨ªa tocarlas, pero estaban ah¨ª, ardiendo en su mente. [Ding.] "Tu existencia ha sido reformada. Tu destino, reescrito. A trav¨¦s de Umbralis, evolucionar¨¢s. Superar¨¢s tus l¨ªmites. Y cuando termine¡­ no habr¨¢ nadie por encima de ti." This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Asver respir¨® hondo. Su mente le dec¨ªa que esto era imposible. Pero su instinto le gritaba que lo aceptara. ¡ªSi esto es real¡­ ¡ªcerr¨® los pu?os con fuerza¡ª entonces no tengo tiempo para dudar. La mazmorra era peligrosa. No pod¨ªa quedarse all¨ª por m¨¢s tiempo. ¡ªTengo que salir de aqu¨ª. Como si el sistema respondiera a su voluntad, una nueva notificaci¨®n apareci¨®. [Ding.] [Condici¨®n cumplida: Primer paso hacia la supervivencia.] Recompensa: Activaci¨®n del Portal de Escape. Frente a ¨¦l, la energ¨ªa se concentr¨® en un solo punto. La oscuridad se distorsion¨® y un portal se abri¨®, girando como un v¨®rtice sin fondo. ¡ªUn portal¡­ ¡ªAsver trag¨® saliva. No ten¨ªa opciones. Si esto era parte del sistema, ten¨ªa que confiar en ello. Sin dudarlo m¨¢s, entr¨®. --- El Tutorial del M¨¢s Fuerte Cuando la luz lo envolvi¨®, Asver sinti¨® que su cuerpo era arrastrado. En un parpadeo, apareci¨® en un espacio completamente diferente. El suelo bajo sus pies era de piedra negra. A su alrededor, una vasta extensi¨®n de sombras se extend¨ªa en todas direcciones, como si estuviera en un limbo entre mundos. [Ding.] "Bienvenido al Tutorial de Umbralis." Frente a ¨¦l, nuevas palabras surgieron en el aire. [Misi¨®n Tutorial: Primer Desaf¨ªo] Objetivo: Sobrevive y derrota a 5 enemigos. Recompensas: 10 puntos de experiencia, habilidad oculta desbloqueada. [Misi¨®n Adicional: Resistencia de las Sombras] Objetivo: Resiste sin usar armas durante 10 minutos. Recompensa: Habilidad pasiva [Endurecimiento Umbr¨ªo]. Asver sonri¨® con frialdad. ¡ªSi este es el camino para volverme m¨¢s fuerte¡­ entonces lo recorrer¨¦ hasta el final. Frente a ¨¦l, algo comenz¨® a moverse en la oscuridad. La prueba hab¨ªa comenzado. Capítulo 6 - La Primera Batalla El aire vibr¨® con una energ¨ªa oscura y pesada. Asver Noctis sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su espalda cuando el suelo bajo sus pies tembl¨® levemente. Desde la penumbra, una figura emergi¨® lentamente, arrastrando consigo un aura de muerte. [Primer Enemigo: Guardi¨¢n Marchito] Sus ojos, vac¨ªos pero brillantes con un fulgor violeta, se posaron sobre ¨¦l. Su cuerpo esquel¨¦tico estaba envuelto en fragmentos de armadura corro¨ªda, y en su mano derecha sosten¨ªa una espada agrietada que parec¨ªa una extensi¨®n de la misma oscuridad. [Ding.] Misi¨®n Tutorial: Derrota al enemigo (0/5). Asver cerr¨® los pu?os. ¡ªEs solo un esqueleto¡­ puedo manejarlo. Primer enfrentamiento (1 vs. 1) El Guardi¨¢n Marchito avanz¨® con un paso pesado. Cada uno de sus movimientos era torpe y predecible, pero su fuerza era evidente en la forma en que su espada cortaba el aire. De repente, el enemigo levant¨® su arma y la dej¨® caer con brutalidad. ?BOOM! El impacto del golpe levant¨® polvo y peque?as piedras. Asver rod¨® hacia un lado, evitando el ataque por cent¨ªmetros. ¡ªLento¡­ pero letal. Aprovechando la apertura, lanz¨® un pu?etazo directo al torso del Guardi¨¢n. Pero en cuanto su pu?o impact¨®, sinti¨® como si hubiera golpeado una pared de hierro. ¡ª?Qu¨¦ diablos¡­? El Guardi¨¢n no se inmut¨®. Su resistencia era absurda. Asver salt¨® hacia atr¨¢s justo cuando el esqueleto intent¨® un barrido lateral. An¨¢lisis r¨¢pido: ?? Fuerte, pero lento. ?? Mis golpes normales no sirven. ?? El n¨²cleo en su pecho brilla¡­ eso debe ser su punto d¨¦bil. ¡ªBien¡­ vamos a probar algo. Esper¨® a que el Guardi¨¢n atacara de nuevo y, en el ¨²ltimo segundo, se desliz¨® por debajo del golpe, aprovechando el impulso para lanzar una patada directa al n¨²cleo. El Guardi¨¢n se tambale¨® y su n¨²cleo empez¨® a agrietarse. A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. ¡ª?Funcion¨®! Sin darle tiempo a recuperarse, salt¨® y lanz¨® un rodillazo directo al n¨²cleo. El esqueleto se estremeci¨® antes de colapsar en polvo oscuro. [Ding.] Enemigo derrotado: 1/5. +2 puntos de experiencia. Asver respir¨® hondo. Era posible vencerlos, pero necesitaba ser m¨¢s eficiente. --- Segundo enfrentamiento (1 vs. 2) El aire vibr¨® nuevamente. Desde las sombras, dos Guardianes Marchitos emergieron esta vez. ¡ªGenial¡­ Uno ya era dif¨ªcil, ahora eran dos. Los esqueletos avanzaron al un¨ªsono, sus espadas brillando tenuemente con energ¨ªa oscura. [Ding.] Misi¨®n Tutorial: Derrota al enemigo (1/5). Asver no pod¨ªa permitirse errores. ?? Si esquivaba a uno, quedaba expuesto al otro. ?? Necesitaba moverse constantemente. El primer Guardi¨¢n atac¨® con un corte descendente. Asver se lanz¨® hacia un lado, pero el segundo ya estaba en movimiento. No ten¨ªa tiempo para esquivar. ¡ª?Mierda! Bloque¨® el ataque con su antebrazo. El dolor lo recorri¨® como una descarga el¨¦ctrica. Su cuerpo no era lo suficientemente fuerte a¨²n. Pero¡­ Record¨® la misi¨®n adicional. [Ding.] Misi¨®n Adicional: Resiste sin usar armas durante 10 minutos. [Progreso: 2/10 minutos] ¡ªTengo que aguantar¡­ El primer Guardi¨¢n intent¨® atacarlo de nuevo. Esta vez, Asver se acerc¨® en lugar de esquivar. La espada pas¨® de largo. El otro Guardi¨¢n intent¨® atacar, pero el primer esqueleto estaba en medio, bloqueando su camino. ¡ª?No pelean en equipo¡­! Salt¨® sobre la espada clavada en el suelo y golpe¨® con fuerza el n¨²cleo del primero. El Guardi¨¢n tembl¨® antes de colapsar. ?? Uno menos. El ¨²ltimo enemigo se lanz¨® contra ¨¦l. Asver tom¨® una roca y la estrell¨® contra su n¨²cleo. La grieta apareci¨®. ¡ª?Acaba con esto! Rod¨® hacia el lado del Guardi¨¢n y, usando su codo, golpe¨® con fuerza la grieta del n¨²cleo. El Guardi¨¢n se desmoron¨®. [Ding.] Enemigos derrotados: 3/5. +4 puntos de experiencia. Su cuerpo dol¨ªa. Pero Asver aprend¨ªa m¨¢s con cada combate. --- Tercer enfrentamiento (1 vs. 3) El aire vibr¨® nuevamente. Desde las sombras, tres Guardianes Marchitos emergieron. Asver apret¨® los dientes. ?? Uno era dif¨ªcil. ?? Dos eran un reto. ?? Tres¡­ era una condena. Los esqueletos lo rodearon lentamente. ¡ªTch¡­ esto se pone serio. Estrategia de Asver - Divide y Vence Si los enfrentaba directamente, perder¨ªa. Necesitaba separarlos. Los tres atacaron al mismo tiempo. El primero intent¨® un corte vertical. Asver salt¨® hacia un lado, pero el segundo ya estaba en movimiento con un barrido lateral. No pod¨ªa esquivarlo. En el ¨²ltimo segundo, salt¨® sobre la espada del segundo Guardi¨¢n, usando su peso para hundirla m¨¢s en el suelo. El tercer Guardi¨¢n intent¨® atacarlo, pero el cuerpo del segundo bloqueaba su trayectoria. ¡ª?Ahora! Asver pate¨® el n¨²cleo del primero, destruy¨¦ndolo. ?? Uno menos. El segundo esqueleto intent¨® liberarse. Asver us¨® la misma espada incrustada en el suelo para impulsarse y patear su n¨²cleo. ¡ª?Cae de una vez! Un ¨²ltimo golpe con su pu?o hizo a?icos el cristal oscuro. ?? Solo quedaba uno. El ¨²ltimo Guardi¨¢n alz¨® su espada. Era m¨¢s r¨¢pido que los otros. ¡ª?Vamos entonces! El esqueleto atac¨® con un tajo descendente. Esta vez, Asver lo bloque¨® con ambos antebrazos, resistiendo el impacto. Su resistencia hab¨ªa mejorado. [Ding.] Resistencia sin armas completada. Recompensa adquirida: Habilidad pasiva [Endurecimiento Umbr¨ªo]. Un calor recorri¨® su cuerpo. Algo dentro de ¨¦l cambi¨®. ¡ªAs¨ª que esto es¡­ el poder del sistema. El Guardi¨¢n intent¨® atacar de nuevo, pero Asver tom¨® su espada con ambas manos y la rompi¨® con un solo movimiento. El esqueleto retrocedi¨® un paso. Asver ya no era el mismo. Se impuls¨® hacia adelante y, con un golpe certero, atraves¨® el n¨²cleo del ¨²ltimo Guardi¨¢n. El enemigo se desmoron¨® en polvo oscuro. [Ding.] Misi¨®n Tutorial: Completada. Recompensas obtenidas: +10 puntos de experiencia, Habilidad Oculta Desbloqueada. Asver se qued¨® en silencio. Hab¨ªa vencido. No¡­ Hab¨ªa evolucionado. ¡ªEste es solo el primer paso¡­ Frente a ¨¦l, la oscuridad comenz¨® a cambiar. El tutorial no hab¨ªa terminado. Capítulo 7 - Misión Urgente: El Guardián de las Sombras Asver todav¨ªa sent¨ªa la adrenalina en su cuerpo. Hab¨ªa vencido. Su resistencia, su fuerza y su instinto hab¨ªan mejorado en esta breve pero intensa batalla. Pero justo cuando pensaba que pod¨ªa tomarse un respiro¡­ [Ding.] ?Alerta! ?Misi¨®n Urgente Activada! Las letras flotaron ante ¨¦l, parpadeando con un resplandor carmes¨ª. [Misi¨®n Urgente: Guardi¨¢n de las Sombras] Nivel de Amenaza: Alto. Objetivo: Sobrevive y derrota al Guardi¨¢n de la Mazmorra. Recompensas: +50 puntos de experiencia, acceso a la siguiente fase de Umbralis, habilidad especial desconocida. Penalizaci¨®n por fallo: Muerte. Los ojos de Asver se abrieron con incredulidad. ¡ª?Qu¨¦¡­ un jefe de mazmorra? El suelo bajo sus pies comenz¨® a temblar. Desde las profundidades de la oscuridad, un poder abrumador emergi¨® como un rugido que sacudi¨® todo el espacio. BOOM. El aire se volvi¨® pesado, como si intentara aplastarlo. Asver sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su cuerpo. Esto era diferente a los Guardianes Marchitos. Algo realmente aterrador estaba a punto de aparecer. --- El Guardi¨¢n de las Sombras Desde el suelo de piedra negra, una enorme figura comenz¨® a levantarse. Sus ojos carmes¨ª brillaban como brasas en la oscuridad. Era un caballero tit¨¢nico, cubierto de una armadura oscura con grietas por las que se filtraba una energ¨ªa maligna. En sus manos sosten¨ªa una espada colosal, tan larga como el propio Asver. A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. [Nombre: Guardi¨¢n de las Sombras] Rango: Jefe de Mazmorra Fuerza: Alta Velocidad: Moderada Habilidad especial: [Oscuridad Absoluta] Asver sinti¨® que sus piernas quer¨ªan retroceder. La diferencia de poder era abrumadora. [Ding.] Consejo del Sistema: "El enemigo es demasiado fuerte para un enfrentamiento directo. Aprovecha su peso contra ¨¦l." Asver chasque¨® la lengua. ¡ªGenial¡­ esto ser¨¢ un infierno. El Guardi¨¢n de las Sombras alz¨® su espada. El primer ataque ven¨ªa directo hacia ¨¦l. --- Fase 1: Esquivando la Muerte El Guardi¨¢n baj¨® su enorme espada con una fuerza descomunal. ?BOOM! El impacto hizo temblar todo el campo de batalla, creando grietas en la piedra. Si Asver hubiera recibido el golpe, habr¨ªa muerto en el acto. ¡ª?Demasiado fuerte! Rod¨® hacia un lado, apenas evitando otro tajo lateral. ?? El Boss era lento debido a su tama?o. ?? Sus ataques eran devastadores, pero predecibles. ?? Si lograba cansarlo o encontrar una abertura, tendr¨ªa una oportunidad. El problema era¡­ Que solo necesitaba un golpe para matarlo. [Ding.] Consejo del Sistema: Usa el entorno a tu favor. Asver entrecerr¨® los ojos y mir¨® el suelo. Las grietas del ¨²ltimo ataque se extend¨ªan por el campo. ¡ªEso es¡­ Un plan empez¨® a formarse en su mente. --- Fase 2: Contraataque El Guardi¨¢n levant¨® su espada nuevamente. Esta vez, Asver corri¨® directamente hacia ¨¦l. El enorme caballero descendi¨® su arma con brutalidad. ¡ª?Ahora! Asver salt¨® en el ¨²ltimo segundo, dejando que la espada golpeara el suelo con toda su fuerza. ?CRACK! El suelo se fractur¨® a¨²n m¨¢s, debilit¨¢ndose. ?? Si lo hac¨ªa caer¡­ podr¨ªa tener una oportunidad real. [Ding.] Nueva estrategia detectada: Generando punto d¨¦bil. El Guardi¨¢n rugi¨® y atac¨® de nuevo. Asver esquiv¨® una y otra vez, oblig¨¢ndolo a golpear el mismo lugar repetidamente. Finalmente¡­ ?CRACK! El suelo bajo el Guardi¨¢n de las Sombras se derrumb¨®. Su peso lo hizo caer hasta la cintura dentro de la grieta. Asver no dej¨® pasar la oportunidad. ¡ª?Muere, maldito! Salt¨® sobre el cuerpo atrapado del Guardi¨¢n y golpe¨® su n¨²cleo con todas sus fuerzas. El caballero se estremeci¨®. Una grieta apareci¨® en su pecho. ¡ª?No es suficiente! Cargando con todo lo que ten¨ªa, golpe¨® una vez m¨¢s, usando su reci¨¦n adquirida habilidad [Endurecimiento Umbr¨ªo]. ?BOOM! El n¨²cleo estall¨® en una explosi¨®n de energ¨ªa oscura. El Guardi¨¢n de las Sombras rugi¨® por ¨²ltima vez¡­ antes de desmoronarse en polvo. Silencio. Asver se qued¨® de pie, jadeando. Lo hab¨ªa logrado. [Ding.] Misi¨®n Urgente Completada. Recompensas obtenidas: +50 puntos de experiencia, habilidad especial desbloqueada. Una nueva ventana apareci¨® ante sus ojos. Habilidad Adquirida: [Mirada de Umbralis] Efecto: Permite ver los puntos d¨¦biles de los enemigos temporalmente. Asver mir¨® sus propias manos. No solo hab¨ªa sobrevivido¡­ hab¨ªa evolucionado nuevamente. ¡ªEsto¡­ esto es solo el comienzo. Frente a ¨¦l, una nueva puerta apareci¨® en la oscuridad. El tutorial hab¨ªa terminado. Ahora, el verdadero camino de Umbralis comenzar¨ªa. Capítulo 8 - Regreso de la Muerte El cuerpo de Asver fue envuelto en una luz oscura. Sinti¨® una presi¨®n en el pecho, como si estuviera siendo absorbido por el vac¨ªo. Por un instante, su conciencia se nubl¨®¡­ Y cuando abri¨® los ojos, estaba de pie en el mismo lugar donde hab¨ªa entrado al portal. ¡ª?Qu¨¦¡­? El suelo era el mismo. Las paredes de piedra oscura de la mazmorra segu¨ªan all¨ª. No hab¨ªa rastro del limbo sombr¨ªo ni del Guardi¨¢n de las Sombras. Era como si nunca se hubiera ido. [Ding.] Tutorial completado. Sincronizaci¨®n temporal aplicada: No ha pasado tiempo en el mundo real. Asver apret¨® los dientes. Entonces, todo lo que vivi¨® en Umbralis hab¨ªa ocurrido fuera del flujo del tiempo. Se mir¨® las manos. A¨²n sent¨ªa la fuerza que hab¨ªa ganado. ¡ªNo fue un sue?o¡­ Tens¨® los m¨²sculos y cerr¨® los pu?os. Su cuerpo era m¨¢s fuerte. Su mente era m¨¢s aguda. This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Hab¨ªa cambiado. Pero la mazmorra en la que fue traicionado segu¨ªa siendo la misma. ¡ªTengo que salir de aqu¨ª. Mir¨® a su alrededor, recordando el camino de regreso. Ya no era el mismo chico indefenso que cay¨® en la trampa de sus supuestos compa?eros. Si se los encontraba de nuevo¡­ no dudar¨ªa. Avanz¨® entre los corredores oscuros con pasos firmes, su mirada fija en la salida. --- La Salida de la Mazmorra El pasillo final estaba justo delante de ¨¦l. La enorme puerta de piedra, entreabierta, dejaba pasar la luz tenue del atardecer. ¡ªCasi¡­ Pero antes de cruzarla, se detuvo. Algo dentro de ¨¦l hab¨ªa cambiado tanto¡­ que el mundo afuera parec¨ªa distinto. Respir¨® hondo. No pod¨ªa permitirse ser el mismo Asver Noctis d¨¦bil de antes. Sali¨®. El aire fresco lo golpe¨® de inmediato. Despu¨¦s de tanto tiempo en la oscuridad, el cielo abierto se sent¨ªa irreal. Las monta?as a lo lejos estaban ba?adas en los ¨²ltimos rayos del sol. El bosque que rodeaba la mazmorra segu¨ªa all¨ª, intacto, como si nada hubiera pasado. Pero para Asver, todo era diferente. ¡ªTengo que volver a casa. Sus ojos brillaron con una nueva determinaci¨®n. Era hora de regresar. --- Camino a Casa El viaje de regreso fue silencioso. No encontr¨® a nadie en el camino. ?Qu¨¦ hab¨ªan dicho sus "compa?eros" cuando escaparon? ?Le habr¨ªan dado por muerto? ?O acaso ocultaron la verdad de lo que hicieron? Pronto lo descubrir¨ªa. Despu¨¦s de unas horas de caminata, vio las luces de la ciudad en la distancia. La misma ciudad donde viv¨ªa su familia. Donde todo comenz¨®. Asver inspir¨® profundamente y sigui¨® adelante. El d¨¦bil Asver Noctis hab¨ªa muerto en esa mazmorra. El nuevo acababa de regresar. Capítulo 9 - El Regreso del Olvidado El aire de la ciudad era distinto a como lo recordaba. O quiz¨¢s era ¨¦l quien hab¨ªa cambiado. Asver caminaba por las calles con la capucha de su desgarrada chaqueta cubri¨¦ndole el rostro. No quer¨ªa que nadie lo reconociera a¨²n. Las luces de los faroles iluminaban las aceras, y el sonido de las conversaciones cotidianas llenaba el ambiente. Parec¨ªa un d¨ªa normal para todos¡­ excepto para ¨¦l. Su hogar estaba cerca. Despu¨¦s de tanto tiempo en la mazmorra, despu¨¦s del infierno que vivi¨® en el Tutorial de Umbralis¡­ Por fin estaba de vuelta. --- El Reencuentro Se detuvo frente a la puerta de su casa. El peque?o y modesto hogar donde su familia lo esperaba. No pudo evitar cerrar los ojos por un momento. ?Qu¨¦ cara pondr¨ªan al verlo? ?Pensaban que estaba muerto? Finalmente, respir¨® hondo y golpe¨® la puerta. Pasaron unos segundos antes de que escuchara unos pasos apresurados. La puerta se abri¨® y vio el rostro de su madre. ¡ª?Q¡­Qui¨¦n? Los ojos de la mujer se abrieron como platos. No pod¨ªa creer lo que ve¨ªa. ¡ª?Asver¡­? Su voz tembl¨®. ¨¦l sonri¨®, aunque su expresi¨®n mostraba todo lo que hab¨ªa pasado. ¡ªHe vuelto, mam¨¢. Unlawfully taken from Royal Road, this story should be reported if seen on Amazon. Antes de que pudiera reaccionar, ella lo abraz¨® con todas sus fuerzas. ¡ª?Asver! ?Dios m¨ªo, Asver! ?Nos dijeron que¡­ que¡­! Su voz se quebr¨® y no pudo seguir hablando. Su madre estaba llorando. A los pocos segundos, su hermana menor apareci¨® corriendo desde el interior de la casa. ¡ª?Mam¨¢? ?Qu¨¦ pas¨®? Cuando vio a Asver, se qued¨® paralizada. ¡ªNo puede ser¡­ ¨¦l le sonri¨® y extendi¨® la mano. ¡ªHola, peque?a. Pero en lugar de tomar su mano, su hermana se lanz¨® a abrazarlo con todas sus fuerzas. ¡ª?Nos dijeron que hab¨ªas muerto! ?Que no te encontraron! ?Que te perdiste en la mazmorra! As¨ª que eso fue lo que dijeron. Asver sinti¨® un escalofr¨ªo recorrerle la espalda. Los cazadores que lo traicionaron no revelaron la verdad. Solo mintieron. Pero ahora estaba aqu¨ª. Y ellos no ten¨ªan idea. --- Las Nuevas Funciones de Umbralis Mientras cenaban, su madre y su hermana le preguntaron muchas cosas. ¨¦l no pod¨ªa contarles todo. Solo les dijo que logr¨® salir con vida de la mazmorra y que ahora era m¨¢s fuerte. Cuando por fin se qued¨® solo en su habitaci¨®n, sinti¨® que el sistema se activaba. [Ding.] Nuevas funciones desbloqueadas: 1. Evaluaci¨®n de Estado: > Permite ver el nivel, habilidades y fortalezas actuales. 2. Registro de Misi¨®n: > Permite revisar misiones activas y completadas. 3. Intercambio Umbralis: > Posibilidad de usar puntos obtenidos para comprar mejoras. 4. Registro de Enemigos: > Guarda informaci¨®n sobre los enemigos derrotados. Los ojos de Asver brillaron. Este sistema no solo lo volv¨ªa m¨¢s fuerte. Le permit¨ªa controlar su evoluci¨®n. Pero algo m¨¢s llam¨® su atenci¨®n. [Ding.] Nueva Misi¨®n Especial: "Desvelar la Verdad" > Objetivo: Descubre lo que dijeron los cazadores sobre tu "muerte". Recompensa: Informaci¨®n oculta sobre los traidores. Asver entrecerr¨® los ojos. Era como si el sistema mismo lo estuviera guiando hacia su venganza. --- Las Noticias: La Gran Mentira Esa misma noche, cuando encendi¨® el televisor en la sala, el rostro de los cazadores que lo traicionaron apareci¨® en la pantalla. Un reportero hablaba con ellos. Todos sonre¨ªan, con un aire de victoria. ¡ªLa expedici¨®n a la mazmorra fue un ¨¦xito ¡ªdec¨ªa el l¨ªder del grupo¡ª, pero lamentablemente, uno de nuestros compa?eros¡­ no pudo regresar con vida. Las im¨¢genes mostraban a los cazadores en una ceremonia p¨²blica. Lloraban falsamente, dedic¨¢ndole palabras vac¨ªas. ¡ªAsver Noctis fue un gran compa?ero. Luch¨® con valent¨ªa¡­ hasta el final. Su madre y su hermana lo miraron con horror. ¡ªAsver¡­ Pero ¨¦l no reaccion¨®. Solo miraba la pantalla con una expresi¨®n fr¨ªa. El reportero continu¨®: ¡ªDijeron que nunca encontraron su cuerpo¡­ ?qu¨¦ pas¨® exactamente? El l¨ªder de los cazadores suspir¨® y baj¨® la mirada, fingiendo tristeza. ¡ªFue una tragedia. Enfrentamos una horda de monstruos, y ¨¦l¡­ decidi¨® sacrificarse para que los dem¨¢s pudi¨¦ramos escapar. Asver sinti¨® su sangre hervir. Mentiras. Hab¨ªan creado una historia para ocultar lo que realmente hicieron. Y nadie dudaba de ellos. Pero ahora, ¨¦l estaba vivo. Y no pensaba quedarse en silencio. Capítulo 10 - Forjando al Más Fuerte El resplandor tenue del sistema flotaba frente a Asver en la oscuridad de su habitaci¨®n. Las mentiras que vio en la televisi¨®n a¨²n resonaban en su mente. ¡°Se sacrific¨® para salvarnos.¡± Mentira. ¡°Fue un h¨¦roe valiente.¡± Mentira. Pero no importaba lo que ellos dijeran. ¨¦l estaba vivo. Y ahora, ten¨ªa el poder para cambiarlo todo. Se sent¨® en el suelo con las piernas cruzadas y exhal¨® lentamente. Era momento de entender a fondo lo que Umbralis pod¨ªa hacer. --- Estado Actual [Ding.] Abriendo el Panel de Estado¡­ ©¤©¤ Estado de Asver Noctis ©¤©¤ > Nivel: 2 (30/100 EXP) Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Fuerza: 6 Agilidad: 7 Resistencia: 6 Man¨¢: 4 Habilidades: [Resistencia de las Sombras (Pasiva)] [Instinto de Supervivencia (Pasiva)] [Golpe Preciso (Activa)] --- C¨¢lculo de Experiencia Acumulada Asver revis¨® su progreso. En el Tutorial de Umbralis, hab¨ªa derrotado a cinco enemigos en combate real. [Ding.] Revisi¨®n de experiencia obtenida: Sombr¨ªguido (x1): 10 EXP Sombr¨ªguidos (x2): 20 EXP Sombr¨ªguidos (x3): 30 EXP Jefe de Tutorial - Guardi¨¢n de las Sombras: 50 EXP Total ganado: 110 EXP. [EXP Necesaria para subir de nivel: 100] [Nivel Actualizado: 2 ¡ú 3] > Nivel: 3 (40/150 EXP) Asver sinti¨® una ligera oleada de energ¨ªa recorrer su cuerpo. Era sutil, pero su cuerpo se adaptaba al poder. ¡ªParece que subir de nivel realmente me fortalece. Pero a¨²n no era suficiente. Si quer¨ªa enfrentarse a los cazadores en el futuro, ten¨ªa que mejorar a¨²n m¨¢s. --- Nuevas Misiones [Ding.] Se recomienda aceptar una misi¨®n para obtener m¨¢s experiencia y habilidades. ¡ªDame una lista. La interfaz cambi¨®, mostrando opciones. ©¤©¤ Misiones Disponibles ©¤©¤ 1. "Cazador Novato" > Objetivo: Derrota a 3 monstruos de bajo nivel. Recompensa: 30 EXP, 1 Punto de Mejora. 2. "Exploraci¨®n Nocturna" > Objetivo: Recorre la ciudad sin ser detectado por cazadores. Recompensa: Habilidad [Sigilo Umbr¨ªo]. 3. "Prueba de Resistencia" > Objetivo: Soporta 10 minutos de entrenamiento intensivo sin colapsar. Recompensa: +2 Resistencia, +10 EXP. Asver evalu¨® sus opciones. La misi¨®n de cazar monstruos le dar¨ªa experiencia de combate. La exploraci¨®n le ense?ar¨ªa a moverse en las sombras. La resistencia le har¨ªa m¨¢s fuerte en peleas largas. Pero no ten¨ªa que elegir solo una. ¡ªAceptar las tres. [Ding.] Se han activado las misiones. Una nueva notificaci¨®n apareci¨®. [Ding.] Nueva funci¨®n desbloqueada: [Rastreador de Misiones]. > Permite seguir el progreso de varias misiones al mismo tiempo. Asver sonri¨®. Esto era justo lo que necesitaba. Ma?ana, el verdadero entrenamiento comenzar¨ªa. No volver¨ªa a ser el mismo Asver d¨¦bil de antes. Capítulo 11 - Primer Paso como Cazador El cielo a¨²n estaba te?ido de un azul profundo cuando Asver sali¨® de su casa. La ciudad dorm¨ªa, pero ¨¦l no ten¨ªa tiempo para descansar. Apret¨® los pu?os. Hoy dar¨ªa su primer paso como un verdadero cazador. --- Preparaci¨®n para la Caza Antes de salir, Asver revis¨® su equipo. [Ding.] Inventario de Umbralis abierto. ©¤©¤ Equipo Actual ©¤©¤ Chaqueta negra con capucha (Ligera, flexible) Pantal¨®n reforzado (Mayor durabilidad) Guantes sin dedos (Mejor agarre) Botas de cuero flexible (Sigilo mejorado) M¨¢scara oscura (Oculta identidad) Daga de combate est¨¢ndar (Peque?a, r¨¢pida) "Lo m¨ªnimo necesario para no morir," pens¨®. Pero a¨²n sent¨ªa que le faltaba algo. [Ding.] Nueva funci¨®n desbloqueada: [Forja de Umbralis]. ¡ª?Forja? La pantalla cambi¨®. [Forja de Umbralis] > Convierte materiales y cristales en equipo personalizado. Un nuevo camino para mejorar. Pero primero, necesitaba recursos. The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Antes de partir, revis¨® sus estad¨ªsticas. [Ding.] ©¤©¤ Estado de Asver Noctis ©¤©¤ Nivel: 3 (40/150 EXP) Fuerza: 6 Agilidad: 7 Resistencia: 6 Man¨¢: 4 Habilidades: [Resistencia de las Sombras (Pasiva)] [Instinto de Supervivencia (Pasiva)] [Golpe Preciso (Activa)] Su poder hab¨ªa aumentado, pero no lo suficiente. Si quer¨ªa cambiar su destino, ten¨ªa que fortalecerse a¨²n m¨¢s. --- Primer Destino: Barrio Industrial Abandonado Los monstruos de bajo nivel sol¨ªan aparecer en lugares apartados. Las f¨¢bricas abandonadas eran un im¨¢n para ellos. [Ding.] Misi¨®n "Cazador Novato" activada. Objetivo: Derrota a 3 monstruos de bajo nivel. Recompensa: 30 EXP, 1 Punto de Mejora. Asver sinti¨® un escalofr¨ªo de emoci¨®n. Se ajust¨® la capucha y se perdi¨® en la oscuridad de la ciudad. Esta ser¨ªa su primera verdadera caza. --- El Olor del Peligro Las calles estaban desiertas. Solo el sonido del viento y alg¨²n que otro auto en la distancia romp¨ªan el silencio de la madrugada. Asver se mov¨ªa r¨¢pido, pero con cautela. A los pocos minutos, lleg¨® al distrito industrial. Grandes f¨¢bricas oxidadas, almacenes vac¨ªos y calles abandonadas compon¨ªan el escenario. [Ding.] Zona peligrosa detectada. Un nuevo indicador apareci¨® en su interfaz: ©¤©¤ Barrio Industrial Abandonado ©¤©¤ Amenaza: Baja - Moderada Criaturas detectadas: 3 (nivel desconocido) Recompensa potencial: Cristales de Esencia [Inferiores] ¡ªBien¡­ parece que tengo compa?¨ªa. Apret¨® su daga y avanz¨® en silencio. --- Primer Enfrentamiento El olor a ¨®xido y humedad impregnaba el ambiente. Asver avanz¨® entre los escombros, atento a cualquier movimiento. Y entonces lo vio. A unos metros, entre los restos de una vieja f¨¢brica, una silueta delgada y huesuda se mov¨ªa lentamente. Su piel parec¨ªa de papel viejo, arrugada y seca. Sus extremidades eran largas y deformes, con dedos afilados que ara?aban el suelo. Un Sombr¨ªguido. Nivel: 2 Peligrosidad: Baja Asver exhal¨®. Este ser¨ªa su primer enemigo fuera del tutorial. Empu?¨® su daga y se acerc¨® lentamente. Paso a paso. El Sombr¨ªguido se detuvo, olfateando el aire. Asver se lanz¨® sin dudarlo. ?Golpe preciso! La daga cort¨® el aire y se hundi¨® en el cuello del monstruo. Un chillido agudo rompi¨® el silencio de la noche. Pero el enemigo a¨²n no ca¨ªa. El Sombr¨ªguido gir¨® su cabeza en un ¨¢ngulo imposible y lo atac¨® con sus garras. Asver apenas logr¨® esquivar, sintiendo el filo de las u?as rasgar su chaqueta. "Son m¨¢s resistentes de lo que pensaba." Pero ya no pod¨ªa retroceder. Se impuls¨® con fuerza y hundi¨® la daga en su pecho. [Ding.] Enemigo derrotado. EXP obtenida: 10 El cuerpo del Sombr¨ªguido se desvaneci¨® en polvo oscuro, dejando atr¨¢s un peque?o cristal. Asver lo recogi¨®. Era un Cristal de Esencia [Inferior]. "Este es mi primer bot¨ªn real." Pero no hab¨ªa tiempo para celebrar. Un ruido lo hizo voltear. Dos Sombr¨ªguidos m¨¢s lo hab¨ªan o¨ªdo¡­ y ven¨ªan directo hacia ¨¦l. Sonri¨® con frialdad. ¡ªPerfecto¡­ justo lo que necesito. La caza apenas comenzaba. Capítulo 12 - El Peso de la Caza Asver apret¨® la daga, sintiendo la adrenalina recorrer su cuerpo. Dos Sombr¨ªguidos avanzaban hacia ¨¦l, sus cuerpos huesudos retorci¨¦ndose en la penumbra. Su instinto gritaba: Mu¨¦vete. Dio un paso atr¨¢s, pero algo dentro de ¨¦l se resisti¨®. "No, esta vez no correr¨¦." Sus ojos se fijaron en los enemigos. Su cuerpo estaba m¨¢s ligero, m¨¢s r¨¢pido. A¨²n no era fuerte, pero tampoco era el mismo de antes. --- El Ritmo del Combate El primer Sombr¨ªguido se lanz¨® con un chillido. Asver reaccion¨®. [Golpe Preciso.] Su daga cort¨® el aire. Pero el monstruo tambi¨¦n era veloz. This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. Esquiv¨® por poco y sus garras ara?aron el brazo de Asver. Un ardor punzante se extendi¨® por su piel. "Tch¡­ No es como en los entrenamientos." El segundo Sombr¨ªguido aprovech¨® la distracci¨®n. Salt¨® hacia ¨¦l con los dientes abiertos. ?Piensa r¨¢pido! Asver gir¨® sobre su eje y hundi¨® la rodilla en el est¨®mago del monstruo. El impacto lo hizo tambalearse. Sin perder el ritmo, hundi¨® la daga en su cuello. [Ding.] Enemigo derrotado. EXP obtenida: 10 Su aliento era irregular, pero no hab¨ªa tiempo para descansar. El ¨²ltimo Sombr¨ªguido ya estaba sobre ¨¦l. --- Instinto de Supervivencia El monstruo atac¨® con furia. Asver esquiv¨®, pero perdi¨® el equilibrio. "Maldici¨®n, un error..." El Sombr¨ªguido levant¨® su garra. Asver levant¨® los brazos por reflejo. ?Clang! El golpe nunca lleg¨®. La pantalla de Umbralis brill¨®. [Ding.] [Instinto de Supervivencia] Activado. Asver sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su columna. Sus m¨²sculos se tensaron. Sus ojos captaron cada movimiento del enemigo con claridad. "Puedo reaccionar." Dobl¨® las rodillas, esquiv¨® la garra por un pelo y contraatac¨®. Su daga brill¨® bajo la tenue luz. Un corte limpio. El Sombr¨ªguido se desplom¨®. [Ding.] Enemigo derrotado. EXP obtenida: 10 Asver exhal¨®. Lo hab¨ªa logrado. --- El Peso de la Caza El barrio industrial qued¨® en silencio. Solo el sonido de su respiraci¨®n llenaba el aire. Mir¨® sus manos. A¨²n temblaban. "Soy m¨¢s fuerte... pero no lo suficiente." Recogi¨® los cristales de esencia y los guard¨® en su inventario. [Ding.] Misi¨®n completada: "Cazador Novato". Recompensa: 30 EXP, 1 Punto de Mejora. Asver apret¨® los pu?os. Esta era solo una caza menor, pero significaba algo importante. Era su primer verdadero paso. Se ajust¨® la capucha y mir¨® hacia la oscuridad de la ciudad. "Seguir¨¦ adelante." Porque su historia apenas comenzaba. Capítulo 13 - La Forja del Cambio El amanecer te?¨ªa el cielo con tonos naranjas cuando Asver lleg¨® a casa. Su cuerpo dol¨ªa, pero su mente estaba m¨¢s despierta que nunca. Se quit¨® la capucha y mir¨® el peque?o apartamento donde viv¨ªa con su madre y su hermana menor. El refrigerador estaba casi vac¨ªo. Las facturas segu¨ªan apiladas en la mesa. "No puedo seguir trayendo solo migajas." Sus manos se cerraron en pu?os. Si realmente quer¨ªa cambiar su destino, no bastaba con ser m¨¢s fuerte. Necesitaba dinero. --- La Idea de un Cazador Se sent¨® en su habitaci¨®n y abri¨® la pantalla de Umbralis. [Ding.] Punto de Mejora Disponible. Pod¨ªa subir un atributo, pero no resolver¨ªa su problema inmediato. Entonces lo vio. Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. [Forja de Umbralis] - Nueva funci¨®n disponible. Record¨® la descripci¨®n: Convierte materiales y cristales en equipo personalizado. "?Qu¨¦ tan buenas pueden ser estas armas?" Toc¨® la opci¨®n y una nueva pantalla apareci¨®. --- El Descubrimiento de la Forja [Forja de Umbralis] Materiales disponibles: Cristal de Esencia [Inferior] x3 Fragmentos de Sombr¨ªguido x2 Chatarra de metal x5 Opciones de creaci¨®n: Daga de Cristal Oscuro (Requiere 2 Cristales de Esencia) Guantelete de Sombra (Requiere 1 Cristal de Esencia + Fragmentos de Sombr¨ªguido) Asver sinti¨® su coraz¨®n acelerarse. Estas no eran armas normales. Toc¨® la opci¨®n de la Daga de Cristal Oscuro. [Ding.] ?Deseas forjar este objeto? ¡ªS¨ª. La pantalla brill¨®. Frente a ¨¦l, part¨ªculas de energ¨ªa oscura comenzaron a reunirse. Un destello. Y entonces, una daga apareci¨® en su mano. La hoja era negra como la noche, con un brillo tenue que parec¨ªa absorber la luz. Era ligera, pero cuando la movi¨®, sinti¨® que cortaba el aire con facilidad. Una nueva notificaci¨®n apareci¨®. [Ding.] Daga de Cristal Oscuro Poder de Corte: Alto Durabilidad: Excelente Propiedad Especial: Aumenta el da?o contra seres de esencia oscura Asver contuvo la respiraci¨®n. Esto¡­ era un arma de calidad superior. Y si pod¨ªa hacer una¡­ ?qu¨¦ pasar¨ªa si hac¨ªa m¨¢s? --- El Mercado y la Oportunidad Abri¨® su comunicador y busc¨® informaci¨®n sobre el mercado de armas para cazadores. Los precios de las armas comunes eran rid¨ªculamente altos. Las armas encantadas o con propiedades especiales¡­ val¨ªan una fortuna. "Si puedo producir esto en masa¡­" Los engranajes en su mente comenzaron a girar. Si vend¨ªa armas forjadas por Umbralis, podr¨ªa ganar mucho m¨¢s dinero que cazando monstruos d¨¦biles. Y con ese dinero¡­ podr¨ªa ayudar a su familia. Mir¨® la daga en su mano, sintiendo que finalmente hab¨ªa encontrado una forma real de cambiar su vida. No solo se convertir¨ªa en un cazador fuerte. Se convertir¨ªa en alguien que controlaba su propio destino. Sonri¨® con determinaci¨®n. "Es hora de hacer negocios." Capítulo 14 - El Mercader Olvidado Las calles del mercado bajo estaban llenas de ruido y regateos. Pero en un callej¨®n apartado, bajo un toldo viejo y descolorido, hab¨ªa un puesto que casi nadie visitaba. El de Varkus. Las armas sobre su mesa estaban oxidadas, con grietas y empu?aduras gastadas. Pero Asver no se dej¨® enga?ar. Sab¨ªa algo que los dem¨¢s ignoraban. Varkus no era un simple mercader. Era un genio para reconocer la calidad de las armas. Y Asver lo necesitaba. --- Un Trato en las Sombras The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. Varkus lo mir¨® con cejas fruncidas cuando se acerc¨®. ¡ªSi vienes por armas, ah¨®rrate el esfuerzo. No vendo basura, pero nadie parece entenderlo. Asver no respondi¨®. Solo sac¨® su Daga de Cristal Oscuro y la puso sobre la mesa. Un solo vistazo y Varkus dej¨® de hablar. Con manos expertas, tom¨® la daga y la gir¨® en diferentes ¨¢ngulos, inspeccion¨¢ndola con una intensidad inusual. ¡ªEl filo¡­ no es com¨²n. No es acero ni mithril. ?Qu¨¦ demonios es esto? ¡ªsusurr¨®. Asver sonri¨® levemente. ¡ª?Puedes venderla? Varkus lo mir¨® con el ce?o fruncido. ¡ªSi tuviera una docena como esta, vender¨ªa mi puesto y abrir¨ªa una maldita armer¨ªa de lujo. ¡ª?Y si pudieras? Varkus se qued¨® en silencio. ¡ª?De qu¨¦ est¨¢s hablando, muchacho? Asver cruz¨® los brazos. ¡ªTengo m¨¢s armas como esta. No solo dagas. Pero no puedo venderlas directamente. ¡ª?Por qu¨¦? ¡ªNo tengo licencia. Y no quiero que la gente sepa de d¨®nde salen. Varkus entendi¨® de inmediato. ¡ªQuieres que sea tu fachada. ¡ªLlam¨¦moslo un socio an¨®nimo. T¨² pones la tienda, vendes las armas y nos dividimos las ganancias. Nadie sabr¨¢ que existo. El mercader se rasc¨® la barba, observando la daga otra vez. ¡ªSi lo que dices es cierto¡­ podr¨ªamos dominar el mercado. ¡ªPero hay una condici¨®n. ¡ªAsver lo mir¨® fijamente¡ª. El nombre de la tienda ser¨¢ Umbralis. Varkus solt¨® una risa ronca. ¡ªTienes agallas, chico. Mir¨® la daga una ¨²ltima vez y luego extendi¨® la mano. ¡ªEst¨¢ bien. Pero si vamos a hacer esto, haremos que el mundo recuerde el nombre de Varkus¡­ y de Umbralis. Asver estrech¨® su mano en silencio. Desde ese momento, la primera tien da de Umbralis naci¨® en las sombras. Y nadie sabr¨ªa qui¨¦n estaba detr¨¢s de ella. Capítulo 15 - Cazador y Comerciante La tienda Umbralis era apenas un peque?o puesto en el mercado bajo. Pero en menos de una semana, algo cambi¨®. Varkus, el mercader olvidado, ahora vend¨ªa armas que nadie hab¨ªa visto antes. Dagas de Cristal Oscuro. Espadas de Filo Sombr¨ªo. Guanteletes reforzados con escamas de bestia. Los mercenarios y aventureros comenzaron a detenerse. Algunos compraban con escepticismo, otros probaban con curiosidad¡­ Y todos regresaban por m¨¢s. --- El Cazador de Materiales Mientras Varkus se encargaba de la tienda, Asver se sumergi¨® en la caza. Sab¨ªa que para seguir creando equipo de alta calidad, necesitaba materiales raros. Y eso significaba enfrentarse a enemigos m¨¢s fuertes. En una mazmorra oculta en los l¨ªmites de la ciudad, se encontr¨® con su nuevo desaf¨ªo. Stolen content warning: this tale belongs on Royal Road. Report any occurrences elsewhere. Garra Nocturna Nivel: 5 Peligrosidad: Media Un depredador de sombras, con colmillos afilados y un pelaje tan oscuro que se fund¨ªa con la noche. Asver apret¨® su daga. ¡ªPerfecto¡­ justo lo que necesito. Se movi¨® r¨¢pido. M¨¢s r¨¢pido que antes. Golpe preciso. La daga cort¨® el aire, pero la bestia esquiv¨® y lanz¨® un zarpazo. Asver gir¨® en el ¨²ltimo momento, su cuerpo reaccionando instintivamente. Era m¨¢s fuerte. M¨¢s ¨¢gil. Se desliz¨® bajo la criatura y hundi¨® la hoja en su cuello. [Ding.] Enemigo derrotado. Cristal de Esencia (Medio) obtenido. Piel de Garra Nocturna obtenida. Asver respir¨® hondo, sintiendo la adrenalina en sus venas. M¨¢s materiales para Umbralis. M¨¢s poder para ¨¦l. --- La Forja en las Sombras Cada noche, Asver abr¨ªa la interfaz de Forja de Umbralis. [Forja de Umbralis abierta.] Materiales disponibles: Cristal de Esencia (Medio) x3 Piel de Garra Nocturna x2 Colmillos de Bestia Oscura x1 Opciones de Creaci¨®n: Daga de Cristal Nocturno (Mayor filo, velocidad mejorada) Guanteletes de Sombra (Mejor defensa y agarre) Capa de Sigilo de la Garra (Reduce la detecci¨®n en combate) Asver seleccion¨® la daga. [Forjando¡­] [Daga de Cristal Nocturno creada.] La sostuvo en sus manos, sintiendo el equilibrio perfecto. Una obra maestra. Esa misma madrugada, dej¨® las nuevas armas en la trastienda de la tienda. --- El Auge de Umbralis Cada ma?ana, Varkus vend¨ªa el equipo con su caracter¨ªstico tono confiado. Y cada d¨ªa, la reputaci¨®n de Umbralis crec¨ªa. ¡ª"?De d¨®nde saca este viejo mercader estas armas?" ¡ª"No pueden ser forjadas aqu¨ª¡­ la calidad es demasiado alta." ¡ª"Pagar¨ªa el doble por otra espada como esta." Las voces se esparcieron. Y con ellas, vinieron clientes m¨¢s importantes. Mercenarios de ¨¦lite. Millonarios con inter¨¦s en el negocio. Incluso algunos cazadores de renombre. Pero no todo eran buenas noticias. Los otros comerciantes empezaron a notarlo. Los herreros de la ciudad, que antes ignoraban a Varkus, ahora lo miraban con resentimiento. Y en las sombras, ojos m¨¢s peligrosos comenzaron a voltear en direcci¨®n a Umbralis. Capítulo 16 - Un Aviso en la Oscuridad La tienda Umbralis prosperaba. Demasiado r¨¢pido. Los herreros y comerciantes de la ciudad, que antes ignoraban a Varkus, ahora lo ve¨ªan como una amenaza. No pod¨ªan entender de d¨®nde sal¨ªan esas armas de calidad superior. Pero sab¨ªan una cosa: si la tienda segu¨ªa creciendo, sus negocios caer¨ªan. As¨ª que hicieron lo que cualquier empresario desesperado har¨ªa. Contrataron mercenarios para deshacerse de la competencia. --- Sombras en la Noche El ataque lleg¨® en la madrugada. Cuatro mercenarios bien armados se acercaron sigilosamente al puesto de Umbralis. ¡ªNo hay guardias. Esto ser¨¢ f¨¢cil. ¡ªQuememos el lugar y largu¨¦monos. Uno de ellos encendi¨® una antorcha, pero antes de que pudiera lanzarla¡­ The genuine version of this novel can be found on another site. Support the author by reading it there. ¡ªSi das un paso m¨¢s, no volver¨¢s a caminar. Una voz helada reson¨® en la oscuridad. Los mercenarios se giraron, pero no vieron a nadie. ¡ª?Qui¨¦n est¨¢ ah¨ª? ¡ªgru?¨® el l¨ªder, sacando su espada. Silencio. Hasta que un par de ojos brillantes se encendieron en la oscuridad. Una figura enmascarada emergi¨® de las sombras. Su m¨¢scara era negra como la noche, pero sus ojos brillaban con un resplandor fr¨ªo, intimidante. Los mercenarios sintieron un escalofr¨ªo recorrer sus espinas dorsales. Algo no estaba bien. --- El Aviso El l¨ªder de los mercenarios apret¨® su espada. ¡ª?Crees que puedes asustarnos con trucos baratos? La figura no respondi¨®. Se movi¨®. Y en un instante, desapareci¨® de su vista. ¡ª??D¨®nde diablo¡ª?! Un golpe seco en el pecho hizo volar a uno de los mercenarios contra la pared. El segundo intent¨® reaccionar, pero una daga roz¨® su mejilla antes de que pudiera siquiera levantar su arma. El tercero cay¨® de rodillas, con la mu?eca torcida en un ¨¢ngulo doloroso. Solo el l¨ªder quedaba en pie. Y estaba temblando. ¡ª?Q-qu¨¦ eres t¨²¡­? La figura avanz¨® lentamente, cada paso resonando en el suelo. ¡ªVoy a darte un solo aviso. Su voz era baja, firme¡­ pero cargada de una amenaza que helaba la sangre. ¡ªSi vuelves a intentar tocar Umbralis, no habr¨¢ una segunda oportunidad. El l¨ªder sinti¨® la punta de una daga rozar su cuello. ¡ªD-di lo que quieras¡­ pero los herreros de la ciudad n-no se detendr¨¢n¡­ Silencio. Entonces, la m¨¢scara negra se inclin¨® levemente. ¡ªEntonces me asegurar¨¦ de que reciban el mensaje. Un solo golpe en el cuello dej¨® al l¨ªder inconsciente. Y cuando despert¨®, ¨¦l y sus hombres estaban atados en la plaza central, con un mensaje grabado en una tabla frente a ellos: "Nadie toca Umbralis." Desde ese d¨ªa, nadie volvi¨® a intentar atacar la tienda. Pero en las sombras¡­ el rumor de una figura enmascarada comenz¨® a esparcirse. Un fantasma que proteg¨ªa Umbralis. Y algunos¡­ empezaron a preguntarse si en verdad quer¨ªan descubrir qui¨¦n estaba detr¨¢s de esa m¨¢scara. Capítulo 17 - El Precio del Crecimiento Un mes hab¨ªa pasado desde la apertura de Umbralis. Lo que comenz¨® como una peque?a tienda sin prestigio ahora era un punto de referencia en el mercado de armas. Los mercenarios y cazadores acud¨ªan en busca de espadas que cortaban como si tuvieran vida propia, dagas que parec¨ªan deslizarse solas entre las sombras y armaduras ligeras con resistencia de acero. Incluso los comerciantes m¨¢s poderosos empezaron a hacer preguntas. Y los enemigos que intentaron detenerlos miraban desde lejos, temerosos de la figura enmascarada que proteg¨ªa el negocio. Pero eso solo era el comienzo. --- Las Recompensas del Esfuerzo Esa noche, en la trastienda de Umbralis, Varkus se cruz¨® de brazos con una sonrisa satisfecha. ¡ªChico¡­ tenemos mucho que contar. De su abrigo sac¨® un sobre grueso y lo dej¨® caer sobre la mesa con un golpe seco. Asver lo mir¨® con calma. ¡ª?Eso es¡­? ¡ªTu parte de las ganancias ¡ªdijo Varkus con orgullo¡ª. 200.000 dras. Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. Asver abri¨® el sobre. Billetes gruesos, bien organizados. El peso del dinero en sus manos era el peso de su trabajo, de sus noches sin dormir cazando materiales, de cada golpe recibido en combate. Hace un mes, apenas pod¨ªa permitirse comer bien. Ahora¡­ pod¨ªa cambiar su vida. Varkus lo observ¨® con curiosidad. ¡ªNo reaccionaste como esperaba. ?No est¨¢s sorprendido? Asver dej¨® el sobre en la mesa y le devolvi¨® la mirada. ¡ªSab¨ªa que lo lograr¨ªamos. El mercader ri¨®. ¡ªEres un chico extra?o, Noctis. ¨¦l tambi¨¦n lo sent¨ªa. Hab¨ªa cambiado. La desesperaci¨®n por dinero que lo persegu¨ªa hace un mes ahora parec¨ªa lejana. No era porque ya lo tuviera¡­ Sino porque sab¨ªa que jam¨¢s volver¨ªa a estar en la miseria. ¨¦l mismo se encargar¨ªa de eso. Y lo primero que har¨ªa¡­ ser¨ªa cambiar la vida de su familia. --- Un Nuevo Hogar Cuando su madre y su hermana vieron el departamento que hab¨ªa conseguido, se quedaron sin palabras. Era espacioso, con habitaciones individuales, una cocina bien equipada y una vista incre¨ªble de la ciudad. Comparado con la vieja vivienda donde apenas cab¨ªan¡­ era otro mundo. ¡ªA-Asver¡­ ?c¨®mo conseguiste esto? ¡ªpregunt¨® su madre con incredulidad. ¡ªEncontr¨¦ un buen trabajo ¡ªrespondi¨® ¨¦l con una leve sonrisa. No pod¨ªa decir la verdad. No a¨²n. Su hermana, sentada en el sof¨¢, inspeccionaba cada rinc¨®n. ¡ªEste lugar es¡­ incre¨ªble ¡ªmurmur¨®. Pero lo que m¨¢s la sorprend¨ªa no era el departamento. Era ¨¦l. Hab¨ªa cambiado. Su estatura era mayor. Su cuerpo m¨¢s fuerte. Sus facciones m¨¢s marcadas. No parec¨ªa el mismo chico fr¨¢gil de hace un mes. Su hermana lo mir¨® con los ojos entrecerrados. ¡ªOye¡­ ?no est¨¢s demasiado diferente? Asver ri¨®, desviando la pregunta. ¡ªTal vez sea el ejercicio. Pero en el fondo, sab¨ªa la verdad. Su poder estaba cambiando su cuerpo. Y ese poder¡­ a¨²n no hab¨ªa alcanzado su l¨ªmite. --- Una Misi¨®n Especial Esa misma noche, mientras Asver revisaba su sistema, una nueva notificaci¨®n apareci¨®. [Ding.] Misi¨®n de Alto Rango disponible. Riesgo: Alto Objetivo: Eliminar a un enemigo especial en una mazmorra restringida. Recompensa: Arma ¨²nica. Los ojos de Asver se entrecerraron. Un arma ¨²nica. Algo creado solo para ¨¦l¡­ algo que podr¨ªa llevar su poder a otro nivel. Apret¨® los pu?os. La aceptar¨ªa. Porque ahora, no solo ten¨ªa algo que demostrar. Ten¨ªa algo que proteger. Capítulo 18 - La Mazmorra Que Cambió El Habitat Umbr¨ªo, una mazmorra de rango C, era conocida por ser un buen campo de entrenamiento. Un desaf¨ªo moderado, pero predecible. Muchos cazadores novatos y experimentados entraban y sal¨ªan sin grandes problemas. Hasta que cambi¨®. --- Fen¨®meno: Distorsi¨®n de Mazmorra Un rugido profundo sacudi¨® la ciudad. El cielo sobre la mazmorra se oscureci¨® repentinamente, como si una presencia abrumadora hubiera despertado en su interior. El terreno a su alrededor se agriet¨®, y una onda de energ¨ªa distorsion¨® el espacio, alterando la estructura de la mazmorra. Las alarmas del Gremio de Cazadores estallaron al instante. ¡ª?La mazmorra ha cambiado! ?El rango C ha sido invalidado! ¡ª?Las lecturas ahora indican una Mazmorra Restringida! El p¨¢nico se apoder¨® de los presentes. El acceso qued¨® sellado. Los cazadores que ya hab¨ªan ingresado quedaron atrapados en un entorno que ya no reconoc¨ªan. Y lo peor¡­ El ecosistema hab¨ªa cambiado. Las paredes, antes de roca gris, se volvieron una mezcla de carne oscura y ra¨ªces deformes que lat¨ªan como si estuvieran vivas. El suelo se agriet¨®, y de las fisuras brotaba un l¨ªquido negro y espeso, esparciendo un hedor a muerte. Los monstruos no solo hab¨ªan aumentado en n¨²mero, sino que sus cuerpos se hab¨ªan alterado, adoptando formas m¨¢s retorcidas y letales. If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Los cazadores atrapados no ten¨ªan salida. --- La Sombra de Umbralis Desde una azotea, Asver observ¨® la situaci¨®n en silencio. Podr¨ªa ignorarlo. Podr¨ªa dar media vuelta y seguir con su vida. Pero¡­ No lo har¨ªa. Apret¨® la mand¨ªbula. Era m¨¢s fuerte que antes. No se trataba solo de salvar a otros¡­ Se trataba de demostrarlo. Se ajust¨® la m¨¢scara negra y salt¨® al suelo sin vacilar. Nadie deb¨ªa saber qui¨¦n era. No era Asver Noctis. Era la sombra de Umbralis. Cruz¨® la entrada distorsionada y se adentr¨® en la oscuridad. --- Dentro de la Mazmorra Restringida El cambio se sinti¨® de inmediato. El aire estaba cargado de una presencia maligna, como si algo invisible lo observara desde todas partes. Las paredes se contrajeron y expandieron, como si la mazmorra respirara. El suelo emit¨ªa un leve crujido, y cada paso se sent¨ªa como si caminara sobre algo vivo. No hab¨ªa sonido. Ni siquiera su propio eco. Entonces, un grito rompi¨® el silencio. Asver gir¨® la cabeza. A lo lejos, una figura se mov¨ªa con velocidad, esquivando los ataques de un grupo de monstruos retorcidos. Una cazadora. Su cabello plateado brillaba incluso en la oscuridad, y su espada danza entre los enemigos con precisi¨®n mortal. Asver la reconoci¨® de inmediato. Era Seraphine Veilstra, una de las cazadoras m¨¢s talentosas de la generaci¨®n actual. Famosa por su habilidad sobrehumana con la espada, se hab¨ªa ganado el respeto del gremio entero. Y ahora¡­ estaba atrapada en esta mazmorra infernal. Pero incluso alguien como ella no pod¨ªa contra todo. Los monstruos eran demasiados, y su comportamiento no era normal. Asver no lo pens¨®. Se movi¨®. R¨¢pido. Silencioso. Un destello de acero cort¨® el aire. ¡ª?Golpe Preciso! Su daga perfor¨® el cr¨¢neo de una criatura antes de que pudiera reaccionar. El resto se gir¨® hacia ¨¦l, sus ojos carmes¨ª ardiendo con furia. ¡ªTch¡­ Asver cambi¨® de postura. Ya no era el mismo cazador inexperto de antes. Era m¨¢s fuerte. Era m¨¢s letal. Se impuls¨® hacia adelante y atac¨® sin piedad. En cuesti¨®n de segundos, solo quedaban sombras disip¨¢ndose en el aire. Seraphine lo observ¨® con una mezcla de sorpresa y curiosidad. ¡ªVaya¡­ no esperaba que alguien m¨¢s estuviera aqu¨ª. Su mirada se clav¨® en la m¨¢scara negra de Asver. ¡ª?Qui¨¦n eres? ¨¦l gir¨® su daga y la guard¨®. No respondi¨® de inmediato. Pero su voz, firme y fr¨ªa, rompi¨® el silencio. ¡ªNadie importante. Ella arque¨® una ceja, pero en lugar de insistir, sonri¨® con diversi¨®n. ¡ªUn misterio, ?eh? Me agrada. Pero su rostro se volvi¨® serio al instante. ¡ªEscucha¡­ la mazmorra ha cambiado. Esto ya no es un simple rango C. Asver asinti¨®. ¡ªLo s¨¦. Ella lo mir¨® con intensidad. ¡ªEn el fondo de esta mazmorra¡­ hay algo esper¨¢ndonos. Su tono no era de miedo. Era de certeza absoluta. Asver lo sinti¨® tambi¨¦n. El sistema marcaba la ubicaci¨®n del jefe. Si quer¨ªan salvar a los atrapados, deb¨ªan enfrentarlo. Seraphine sonri¨® de lado y gir¨® su espada. ¡ªParece que nuestros caminos van en la misma direcci¨®n. Asver exhal¨®. No ten¨ªa tiempo para discutir. Con un ¨²ltimo vistazo al pasillo oscuro que los esperaba¡­ Avanzaron juntos hacia el coraz¨®n de la mazmorra. Capítulo 19 - El Tirano de la Sombra El aire era espeso y denso. Ra¨ªces gruesas y nudosas se retorc¨ªan en el suelo, como si estuvieran vivas. Los ¨¢rboles eran gigantescos, pero sus hojas eran negras y marchitas, exudando un brillo tenue y viol¨¢ceo. Una niebla oscura cubr¨ªa el bosque, limitando la visi¨®n a solo unos metros. No era el mismo lugar al que los cazadores hab¨ªan entrado. La mazmorra de rango C hab¨ªa cambiado¡­ y ahora era un infierno viviente. Los cazadores atrapados jadeaban entre los troncos deformes, heridos y agotados. Pero hab¨ªa uno que no mostraba miedo. El enmascarado se adelant¨®. Sus pasos crujieron sobre la hierba h¨²meda. Seraphine, una de las cazadoras m¨¢s destacadas de la ciudad, no pudo apartar la vista de ¨¦l. ¡ª?Qui¨¦n demonios es este tipo¡­? No lo sab¨ªa, pero lo que estaba a punto de ver quedar¨ªa grabado en su mente para siempre. --- Cacer¨ªa en la Niebla Los monstruos emergieron de las sombras. Eran bestias deformes, con piel oscura y ojos brillantes como brasas. If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Sus cuerpos eran alargados, con garras que se hund¨ªan en la tierra como cuchillas. Diez de ellos. M¨¢s de lo que cualquier cazador atrapado podr¨ªa manejar. Pero Asver no era un cazador atrapado. Era el depredador. [Ding.] ©¤©¤ Umbralis - Arsenal Abierto ©¤©¤ De su inventario, las armas aparecieron en su mano como si respondieran a su voluntad. Una daga curva con un filo negro. Una lanza de mango plateado. Y una espada larga de doble filo, reflejando la luz tenue de la mazmorra. Los cazadores no pod¨ªan creer lo que ve¨ªan. ¡ª?De d¨®nde¡­ sac¨® esas armas? Pero antes de que alguien pudiera reaccionar, el enmascarado desapareci¨®. --- Sombra en Movimiento El primer monstruo rugi¨® y se lanz¨® con las fauces abiertas. Pero Asver ya no estaba all¨ª. ?SLASH! La daga curva apareci¨® en su mano derecha y atraves¨® la garganta de la criatura en un solo movimiento. El monstruo solt¨® un chillido inhumano antes de caer muerto. Los dem¨¢s atacaron en conjunto, pero Asver gir¨® su cuerpo con precisi¨®n letal, sacando su lanza y atravesando a dos m¨¢s de un solo golpe. ?CRACK! Uno intent¨® morderle la pierna, pero en un movimiento r¨¢pido, cambi¨® de arma y con la espada larga decapit¨® al enemigo. Los cazadores solo pod¨ªan observar boquiabiertos. ¡ªE-Est¨¢¡­ masacr¨¢ndolos. Seraphine frunci¨® el ce?o. Hab¨ªa visto cazadores h¨¢biles antes, pero esto¡­ Era un espect¨¢culo de pura brutalidad. Un monstruo salt¨® desde un ¨¢rbol, pero Asver lo atrap¨® en el aire, lo derrib¨® al suelo y lo remat¨® con una daga en el coraz¨®n. Los cuerpos comenzaron a desvanecerse en humo oscuro, dejando solo peque?os cristales de esencia. Solo quedaba uno. Y no era un simple monstruo. Era el jefe de la mazmorra. --- El Tirano de la Sombra El bosque tembl¨®. Las ra¨ªces se partieron cuando algo gigante emergi¨® del suelo. El Tirano de la Sombra. Su cuerpo era una abominaci¨®n de extremidades esquel¨¦ticas y placas de hueso negro. Su rostro estaba oculto tras un casco demon¨ªaco, y sus ojos ard¨ªan con un resplandor p¨²rpura. Los cazadores retrocedieron. Seraphine sinti¨® c¨®mo un escalofr¨ªo le recorr¨ªa la espalda. Era un enemigo invencible. Pero el enmascarado no se movi¨®. En cambio, dio un paso adelante. El aire pareci¨® volverse m¨¢s pesado. Seraphine sinti¨® algo extra?o. Era una sensaci¨®n que no hab¨ªa sentido en nadie m¨¢s. ?Pod¨ªa ser¡­ emoci¨®n? El enmascarado levant¨® su espada y se prepar¨® para el verdadero combate. La batalla que decidir¨ªa si la mazmorra se cerrar¨ªa¡­ O si todos morir¨ªan aqu¨ª dentro. Capítulo 20 - Rumores en la Oscuridad El aire se volvi¨® pesado. Las ra¨ªces del bosque se partieron, temblando como si el suelo estuviera a punto de colapsar. Algo enorme emerg¨ªa de las sombras. Los cazadores apenas pod¨ªan respirar. El Tirano de la Sombra se alzaba ante ellos. Su cuerpo era una abominaci¨®n de huesos retorcidos, con extremidades largas y afiladas como cuchillas. De su espalda brotaban tent¨¢culos oscuros que goteaban una sustancia viscosa. Su rostro estaba oculto tras un casco demon¨ªaco, y sus ojos ard¨ªan con un resplandor p¨²rpura. ¡ªE-Estamos muertos¡­ ¡ªsusurr¨® uno de los cazadores. El Tirano rugi¨®. El sonido no era solo un grito de furia, era una sentencia de muerte. La niebla en la mazmorra se agit¨®, y una presi¨®n indescriptible cay¨® sobre todos los presentes. Era como si el mismo aire los aplastara. Varios cazadores cayeron de rodillas, incapaces de soportarlo. ¡ªNo¡­ No podemos ganar¡­ ¡ªuno de ellos dej¨® caer su arma. Seraphine sinti¨® que su propio cuerpo temblaba. Pero el enmascarado no se movi¨®. No reaccion¨® ante el miedo. Solo dio un paso adelante. Depredador Contra Rey El Tirano se movi¨® primero. Su brazo gigantesco se alz¨® y descendi¨® con la fuerza de una guillotina, intentando aplastar al enmascarado. Pero fall¨®. En el ¨²ltimo instante, la silueta negra de Asver desapareci¨®. ¡ª??D¨®nde est¨¢?! ¡ªgrit¨® un cazador. The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. ¡ª?Arriba! El enmascarado estaba en el aire. Su espada larga, envuelta en una leve aura oscura, descendi¨® en un arco letal hacia la cabeza del Tirano. ?CLANG! El choque de la espada contra la armadura ¨®sea del monstruo gener¨® una chispa viol¨¢cea. El impacto fue brutal, pero el jefe de la mazmorra no cay¨® tan f¨¢cilmente. Con un rugido, gir¨® su cuerpo y balance¨® uno de sus tent¨¢culos hacia Asver. ?BAM! El golpe lo alcanz¨® en el aire y lo lanz¨® contra un ¨¢rbol ennegrecido. El tronco se parti¨® en dos por la fuerza del impacto. ¡ª?Le dio! ¡ªexclam¨® un cazador. Pero su voz se ahog¨® en seco cuando vio lo que pas¨® despu¨¦s. Asver no cay¨®. Antes de tocar el suelo, gir¨® en el aire, clav¨® su espada en una rama y aterriz¨® con la agilidad de una bestia salvaje. ¡ªEso no es¡­ humano¡­ ¡ªmurmur¨® alguien. Un Asesino Sin Piedad Sin darle tiempo al monstruo de reaccionar, el enmascarado se impuls¨® hacia adelante. Su velocidad era irreal. Cada vez que el Tirano intentaba aplastarlo, Asver lo esquivaba por cent¨ªmetros. ¡ª?Ese tipo est¨¢ jugando con el jefe! ¡ªdijo un cazador, sin poder creerlo. La espada de Asver cortaba con precisi¨®n quir¨²rgica. ¡ªSe est¨¢ enfocando en sus articulaciones ¡ªsusurr¨® Seraphine. Era un m¨¦todo de caza. No estaba golpeando al monstruo al azar. Lo estaba desmantelando. Un tajo en la pierna. El Tirano perdi¨® estabilidad. Un corte en el brazo. Su ataque se volvi¨® m¨¢s lento. ¡ªLo est¨¢ desangrando¡­ ¡ªmurmur¨® Seraphine. Era una cacer¨ªa. Y Asver era el depredador. El Tirano rugi¨® una ¨²ltima vez. En su desesperaci¨®n, todos sus tent¨¢culos se dispararon en todas direcciones. Una explosi¨®n de sombras. Pero entonces¡­ [Ding.] ©¤©¤ Umbralis - Arsenal Abierto ©¤©¤ Una segunda espada apareci¨® en la mano de Asver. Y se lanz¨® directo al coraz¨®n del monstruo. ?SLASH! El tiempo pareci¨® detenerse. La espada se hundi¨® en el pecho del Tirano de la Sombra. Un grito inhumano sacudi¨® la mazmorra. El cuerpo del jefe se convulsion¨® violentamente antes de desmoronarse en pedazos, disip¨¢ndose en la bruma oscura. El Tirano hab¨ªa ca¨ªdo. Y el enmascarado, cubierto de sangre, segu¨ªa en pie. Paranoia en la Oscuridad Los cazadores no se movieron. Nadie habl¨®. Solo pod¨ªan observarlo. Respiraba con dificultad, pero su postura no mostraba debilidad. Uno de los cazadores retrocedi¨®. ¡ªEso¡­ eso no fue normal¡­ Otro apret¨® su arma con m¨¢s fuerza. ¡ªNo peleaba como un cazador. Ni siquiera como un humano¡­ Un tercero trag¨® saliva, su voz temblando. ¡ªYo¡­ yo escuch¨¦ rumores¡­ Seraphine gir¨® la cabeza. ¡ª?Qu¨¦ rumores? El cazador se humedeci¨® los labios, nervioso. ¡ªEn Veylaris¡­ hay historias. Hablan de alguien que apareci¨® hace poco. Un cazador sin gremio. Sin registros. Que caza en la oscuridad¡­ y desaparece sin dejar rastro. Las palabras flotaron en el aire como una amenaza. Todos miraron al enmascarado. Un ser que hab¨ªa enfrentado solo a un jefe de mazmorra. Un ser que segu¨ªa en pie mientras los dem¨¢s apenas pod¨ªan respirar. Seraphine sinti¨® un escalofr¨ªo. Si esos rumores eran ciertos¡­ Si ese hombre no estaba de su lado¡­ ¡ª¡­entonces estamos jodidos. Capítulo 21 – Llegaste Tarde, Rango S... La Diversión Ya Acabó El aire a¨²n ol¨ªa a sangre y cenizas. El Bosque Sombr¨ªo hab¨ªa quedado en ruinas tras la batalla. Restos de monstruos se desvanec¨ªan en humo oscuro, y el suelo estaba marcado por grietas y cenizas. Pero lo que realmente inquietaba a los cazadores no era la destrucci¨®n. Era el enmascarado. Los sobrevivientes apenas pod¨ªan procesar lo que hab¨ªa pasado. Seraphine respiraba con dificultad, todav¨ªa sosteniendo su arma. Mir¨® a su alrededor. Todos los cazadores estaban demasiado aturdidos para hablar. Nadie sab¨ªa qu¨¦ decir. Porque lo que acababan de presenciar no era normal. ¡ªEse tipo¡­ ?qui¨¦n demonios era? ¡ªmurmur¨® uno de los cazadores, con la voz temblorosa. ¡ªEso es una locura. ¡ª?De verdad lo es? ?Acabas de verlo! Se mov¨ªa como si fuera intocable¡­ y mat¨® a esa cosa solo. Seraphine frunci¨® el ce?o. Hab¨ªa enfrentado todo tipo de monstruos, hab¨ªa visto peleas entre cazadores de alto rango¡­ Pero nunca hab¨ªa presenciado algo como lo que ese enmascarado hizo. La manera en que anticipaba los movimientos del jefe, la precisi¨®n inhumana de sus ataques¡­ y sobre todo¡­ El absoluto control que ten¨ªa sobre la batalla. No peleaba como alguien fuerte. If you spot this tale on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Peleaba como alguien que sab¨ªa que no pod¨ªa perder. Entonces, una voz profunda rompi¨® el silencio: ¡ª?Y si no es un cazador¡­ sino algo m¨¢s? Los cazadores intercambiaron miradas. La paranoia comenz¨® a crecer. Pero antes de que pudieran seguir especulando¡­ Una nueva presencia apareci¨®. --- El Rescate Tard¨ªo El aire vibr¨® con una intensa presi¨®n. Desde la entrada de la mazmorra, un grupo de cazadores ¨¦lite emergi¨®. Y al frente de ellos estaba ¨¦l. Valen Graves. El ¨²nico cazador rango S de Veylaris. Alto, con un abrigo largo y negro que le daba un aire m¨¢s moderno que los dem¨¢s cazadores. Llevaba guantes t¨¢cticos, un uniforme de combate oscuro y gafas especiales que brillaban con un leve tono azul. Su grupo era igual de impresionante: todos usaban equipo avanzado, con un estilo mucho m¨¢s refinado que los cazadores promedio. Ellos eran la verdadera fuerza de Veylaris. Seraphine sinti¨® alivio¡­ y verg¨¹enza. Valen Graves no era solo un cazador rango S. Era su superior. Y los hab¨ªa encontrado hechos un desastre. ¨¦l observ¨® la escena con una expresi¨®n neutra. ¡ª?Alguien puede explicarme qu¨¦ pas¨® aqu¨ª? Los cazadores se quedaron en silencio. Porque ni ellos mismos lo entend¨ªan. Pero antes de que alguien pudiera responder¡­ Se sinti¨® un movimiento en las sombras. Seraphine gir¨® de inmediato, sus sentidos en alerta. Y ah¨ª estaba. Detr¨¢s de ella. El enmascarado. Asver. Nadie lo sinti¨® acercarse. Nadie not¨® cu¨¢ndo apareci¨®. Simplemente estaba all¨ª. Cerca. Muy cerca. Seraphine contuvo la respiraci¨®n. ¡ªTe dejo el resto. Antes de que alguien pudiera reaccionar¡­ Desapareci¨® en la sombra. Como si nunca hubiera estado ah¨ª. Los cazadores se quedaron petrificados. Valen Graves frunci¨® el ce?o, mirando el lugar donde el enmascarado estuvo. Algo en sus ojos indicaba que no le gustaba lo que acababa de ver. ¡ªEncu¨¦ntrenlo. Pero todos sab¨ªan la verdad. No podr¨ªan. El enmascarado ya se hab¨ªa ido. --- Mientras Tanto¡­ Lejos de la mazmorra, en un callej¨®n oscuro de Veylaris, Asver se apoy¨® contra la pared, respirando hondo. [Ding.] ©¤©¤ Misi¨®n Completada ©¤©¤ [Has sobrevivido a la Mazmorra del Bosque Sombr¨ªo.] [Objetivo: Eliminar a un enemigo especial en una mazmorra restringida.] [Recompensa: Arma ¨²nica.] Asver sonri¨® bajo la m¨¢scara. ¡ªHeh¡­ Eso estuvo intenso. [Ding.] ©¤©¤ Recompensa Recibida: Arma ¨²nica - ??? ©¤©¤ Apareci¨® un destello de luz en su inventario. Asver entrecerr¨® los ojos mientras sent¨ªa una energ¨ªa densa y poderosa proveniente del objeto. ¡ªVeamos qu¨¦ tenemos aqu¨ª¡­ Capítulo 22 – Velmora: La Daga de la Llama Nocturna El callej¨®n estaba en silencio, solo interrumpido por la respiraci¨®n agitada de Asver. La adrenalina de la batalla a¨²n recorr¨ªa su cuerpo, pero su atenci¨®n estaba en otra cosa. Frente a ¨¦l, en la interfaz de Umbralis, brillaban las palabras: ©¤©¤ Recompensa Recibida: Arma ¨²nica - Velmora ©¤©¤ Un resplandor oscuro emergi¨® de su inventario, tomando forma lentamente en el aire. Primero vio la hoja: una daga negra opaca, con un tenue brillo carmes¨ª recorriendo su filo. La energ¨ªa que emanaba de ella era densa, casi como si respirara. Asver la sostuvo en su mano y, en el instante en que lo hizo, una corriente de calor recorri¨® su brazo. No era fuego com¨²n. No iluminaba el callej¨®n ni proyectaba sombras, pero su intensidad era innegable. Era una llama silenciosa, una que solo ¨¦l pod¨ªa sentir. Un nuevo mensaje apareci¨® en la interfaz: [Descripci¨®n de Velmora desbloqueada.] ©¤©¤ Velmora ¨C La Daga de la Llama Nocturna ©¤©¤ Tipo: Arma ¨²nica vinculada al portador. Descripci¨®n: Un arma de origen desconocido que crece junto a su due?o. Su hoja negra opaca emana un brillo carmes¨ª tenue. Su fuego, la Llama Nocturna, no ilumina, pero quema con una intensidad an¨®mala. Habilidades activas: Corte Umbr¨ªo: Permite atacar desde las sombras, sorprendiendo a los enemigos. (Desbloqueado.) Habilidades bloqueadas: Sombras Voraces: Debilita a los enemigos al cortar sus sombras. (Requiere absorci¨®n de esencia.) Corte Dimensional: Ignora barreras f¨ªsicas y energ¨¦ticas. (Requiere sincronizaci¨®n con el portador.) Reflejo Umbr¨ªo: Crea una ilusi¨®n en las sombras para confundir a los enemigos. (Se activa en peligro extremo.) If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Filo Abismal: Causa heridas con un retraso en el tiempo. (Desbloqueo desconocido.) Forma Evolutiva ¨C ???: (Requiere un nivel de poder desconocido.) Asver desliz¨® el pulgar por la hoja, sintiendo su filo. Este no era un simple cuchillo o una daga com¨²n. Era un arma hecha para alguien como ¨¦l. Un arma para un cazador que renaci¨® en la oscuridad. Sonri¨®. ¡ªVelmora, ?eh? Me gusta. Envain¨® la daga y se incorpor¨®, sintiendo una ligereza en su cuerpo que no hab¨ªa tenido antes. Umbralis lo hab¨ªa guiado hasta aqu¨ª, pero el resto depend¨ªa de ¨¦l. Porque ahora, con Velmora en sus manos, su camino en las sombras apenas comenzaba. --- La Primera Prueba de Velmora El eco de pasos distantes llam¨® su atenci¨®n. Asver levant¨® la vista. La ciudad a¨²n no hab¨ªa despertado del todo, pero en la distancia, not¨® varias figuras movi¨¦ndose con sigilo entre las sombras. No eran cazadores comunes. ?Lo estaban siguiendo? Activ¨® su percepci¨®n y de inmediato sinti¨® las presencias ocultas. Eran tres. Todos bien armados. ¡°Interesante.¡± Sin hacer ruido, Asver se movi¨® entre los callejones, desapareciendo en la oscuridad. No ten¨ªa intenciones de pelear de inmediato. Quer¨ªa ver qu¨¦ tan lejos estaban dispuestos a llegar. Los cazadores se detuvieron. ¡ª?Lo perdiste? ¡ªpregunt¨® uno con un tono ¨¢spero. ¡ªNo puede haber ido muy lejos. Nos dijeron que lo vigil¨¢ramos. ¡ª?Qui¨¦n demonios es este tipo? ?Por qu¨¦ tanta atenci¨®n en ¨¦l? Asver los observaba desde arriba, oculto en la azotea de un edificio. Su agilidad hab¨ªa aumentado mucho desde la mazmorra. No solo se hab¨ªa vuelto m¨¢s fuerte, sino tambi¨¦n m¨¢s sigiloso. Pero lo que realmente quer¨ªa¡­ Era probar a Velmora. Salt¨® sin hacer ruido, aterrizando detr¨¢s del ¨²ltimo de los cazadores. Antes de que pudiera reaccionar, la daga ya estaba en su garganta. El filo de Velmora roz¨® su piel y, en un instante, la Llama Nocturna cobr¨® vida. El hombre abri¨® los ojos con terror cuando sinti¨® el calor recorrer su cuello. No hab¨ªa fuego visible, pero el dolor era real. ¡ªSi fueran un poco m¨¢s cuidadosos, todav¨ªa estar¨ªan respirando tranquilos ¡ªsusurr¨® Asver. Los otros dos se giraron, pero antes de que pudieran reaccionar, ¨¦l ya estaba en movimiento. Corte Umbr¨ªo. Se desliz¨® entre las sombras y apareci¨® frente a ellos en un parpadeo. Velmora cort¨® el aire con precisi¨®n quir¨²rgica, rozando sus armas antes de que pudieran usarlas. El impacto no fue letal. Pero el primero de ellos cay¨® al suelo de inmediato, incapaz de sostener su espada. Sus m¨²sculos ard¨ªan, como si hubiera recibido una descarga repentina. El segundo intent¨® dar un paso atr¨¢s, pero Asver fue m¨¢s r¨¢pido. Lo golpe¨® en el est¨®mago con el mango de Velmora, sac¨¢ndole el aire y dej¨¢ndolo de rodillas. El tercer cazador, temblando, mir¨® a sus compa?eros en el suelo. ¡ªT-Tienes que estar bromeando¡­ Asver inclin¨® la cabeza. ¡ªSi te vas ahora, tal vez lo olvidemos. El cazador dud¨®, pero cuando vio que Asver a¨²n sosten¨ªa la daga, huy¨® sin mirar atr¨¢s. Asver gir¨® a los otros dos, que segu¨ªan en el suelo, incapaces de moverse. No estaban muertos, pero su orgullo s¨ª. ¡ªD¨ªganle a su jefe que si realmente quiere respuestas¡­ que venga ¨¦l mismo. Sin esperar respuesta, se desvaneci¨® en las sombras. [Ding.] ©¤©¤ Condici¨®n Cumplida: Primer Uso de Velmora ©¤©¤ [Progreso de Sincronizaci¨®n: 5%] Mientras saltaba a los tejados, su mente procesaba lo que acababa de suceder. Velmora no solo quemaba. Tambi¨¦n afectaba los movimientos de sus enemigos, debilit¨¢ndolos sin necesidad de matarlos. Sonri¨®. Si esta era solo la primera prueba¡­ no pod¨ªa esperar a ver lo que Velmora har¨ªa cuando estuviera completamente despierta. Capítulo 23 – Ecos de la Mazmorra Restringida El sonido del viento contra la ventana romp¨ªa el silencio de la habitaci¨®n. Asver se apoy¨® contra el respaldo de su cama, observando la interfaz de Umbralis flotando frente a ¨¦l. La pantalla mostraba su estado actual: ©¤©¤ Estado del Portador ¨C Asver Noctis ©¤©¤ Nivel: 39 Fuerza: 92 Agilidad: 110 Resistencia: 85 Man¨¢: 97 Sincronizaci¨®n con Velmora: 5% Habilidades Activas: Corte Umbr¨ªo (Dominio: 12%) Habilidades Latentes: [Bloqueadas] Asver esboz¨® una sonrisa. Comparado con el d¨¦bil joven que hab¨ªa sido, sus n¨²meros parec¨ªan irreales. A¨²n recordaba cuando apenas pod¨ªa enfrentarse a los monstruos m¨¢s d¨¦biles. Ahora, sent¨ªa que su cuerpo se mov¨ªa con una precisi¨®n y velocidad que nunca hab¨ªa experimentado. Su progreso con Velmora tambi¨¦n era prometedor. La daga a¨²n ten¨ªa mucho por revelar, pero ese 5% de sincronizaci¨®n era el primer paso. ¡ª"Esto es solo el comienzo" ¡ªmurmur¨® para s¨ª mismo. Antes de que pudiera profundizar m¨¢s en sus pensamientos, un golpe en la puerta lo sac¨® de su concentraci¨®n. ¡ª?Asver! ¡ªLa voz de su hermana son¨® con energ¨ªa al otro lado¡ª. ?Vamos de compras! ¨¦l suspir¨® y desactiv¨® la interfaz. ¡ªDame un minuto, Lia. Unauthorized content usage: if you discover this narrative on Amazon, report the violation. ¡ªNo, ahora ¡ªinsisti¨® ella¡ª. Dijiste que hoy estar¨ªas libre, ?verdad? ?Vamos! No ten¨ªa c¨®mo negarse. Por m¨¢s que el sistema y su crecimiento lo absorbieran, segu¨ªa siendo su hermano mayor. Un respiro antes de la tormenta. --- La Plaza de Veylaris El sol ba?aba la ciudad con una luz dorada. La plaza de Veylaris, el coraz¨®n comercial de la zona, estaba abarrotada de personas que iban y ven¨ªan entre puestos y tiendas. Lia caminaba animada junto a ¨¦l, deteni¨¦ndose de vez en cuando para admirar alg¨²n accesorio o ropa. Asver, en cambio, manten¨ªa una mirada cautelosa, un h¨¢bito que se hab¨ªa intensificado despu¨¦s de su renacimiento. Fue entonces cuando not¨® el alboroto m¨¢s adelante. Una multitud se congregaba alrededor de un grupo de cazadores, y los murmullos llenaban el aire. ¡ª?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ¡ªpregunt¨® Lia, estir¨¢ndose para ver. Asver entrecerr¨® los ojos. Entre la gente, reconoci¨® a varios cazadores, pero su atenci¨®n se centr¨® en un hombre en particular. Valen Graves. El rango S estaba en el centro de la multitud. Era alto, de complexi¨®n fuerte, con una mirada fr¨ªa y penetrante que parec¨ªa analizar a todos a su alrededor. Su abrigo oscuro se mov¨ªa levemente con el viento, d¨¢ndole una presencia a¨²n m¨¢s imponente. Los periodistas rodeaban al grupo con micr¨®fonos y c¨¢maras, lanzando preguntas apresuradas. ¡ª?Se?or Graves! ?Por favor, d¨ªganos c¨®mo lograron superar la mazmorra restringida! Valen cruz¨® los brazos, guardando silencio por un momento antes de responder con voz firme y profunda. ¡ªNosotros no fuimos. El murmullo entre la multitud creci¨®. ¡ª?Qu¨¦ quiere decir con eso? Valen recorri¨® con la mirada a los reporteros antes de continuar. ¡ªPara que una mazmorra restringida desaparezca, solo hay dos formas: que los cazadores en su interior la completen con ¨¦xito¡­ o que un monstruo la devore desde adentro. El silencio cay¨® sobre la plaza como una losa. ¡ª?Est¨¢ insinuando que fue una bestia? Valen neg¨® con la cabeza. ¡ªDigo que algo que no comprendemos acab¨® con ella. Y para ser claros, ni nosotros ni ning¨²n cazador registrado lo hicimos. Fue entonces cuando una mujer de cabello plateado y presencia imponente dio un paso al frente. Seraphine Asvell, otra cazadora de alto rango. Ella tom¨® el micr¨®fono y, con un tono calculado, dijo: ¡ªYo fui testigo de lo que ocurri¨® en la mazmorra restringida. Los murmullos se intensificaron de inmediato. ¡ª?Puede darnos m¨¢s detalles? Seraphine sostuvo la mirada de los periodistas antes de hablar. ¡ªDentro de la mazmorra ocurri¨® algo que desaf¨ªa toda l¨®gica conocida. Un individuo enmascarado, cuyo poder superaba cualquier expectativa, enfrent¨® lo imposible. Asver, desde la multitud, se mantuvo impasible, aunque por dentro sinti¨® un ligero escalofr¨ªo. ¡ª?Un enmascarado? ¡ªS¨ª. Fue ¨¦l quien elimin¨® la mazmorra restringida. Los reporteros no tardaron en reaccionar. ¡ª?Est¨¢ diciendo que este individuo es una amenaza? Seraphine sonri¨® apenas. ¡ªNo. No creo que el enmascarado sea un peligro. Valen observ¨® a Seraphine por unos segundos y luego asinti¨®. ¡ªSi ese hombre realmente existe¡­ entonces es alguien a quien quiero conocer. Las c¨¢maras continuaron grabando, y Asver, a¨²n entre la multitud, baj¨® la mirada por un instante. Su existencia ahora era un rumor en boca de los m¨¢s fuertes. Y eso solo significaba una cosa. Pronto, lo buscar¨ªan. Capítulo 24 – Una Misión Inesperada El bullicio de la plaza de Veylaris qued¨® atr¨¢s mientras Asver y Lia continuaban con sus compras. ¡ª?No puedo creer que hayamos visto al mism¨ªsimo Valen Graves tan cerca! ¡ªdijo Lia con emoci¨®n, a¨²n sin poder superar el encuentro. Asver, en cambio, manten¨ªa la expresi¨®n serena. ¡ªS¨ª, fue¡­ interesante. Ella le dio un peque?o codazo. ¡ªVamos, al menos finge estar impresionado. No todos los d¨ªas ves a un rango S en persona. ¨¦l solo sonri¨® de lado. Su mente a¨²n estaba en la declaraci¨®n de Seraphine. "El enmascarado no es una amenaza." Las palabras deber¨ªan haberle dado tranquilidad, pero solo le recordaban una cosa: su existencia ya no era un secreto. ¡ª?Mira esto! ¡ªLia lo tom¨® de la mu?eca y lo arrastr¨® hasta un puesto de accesorios¡ª. ?Crees que me quedar¨ªa bien? Sosten¨ªa un collar de cristal azul con un brillo tenue. ¡ªS¨ª, se te ver¨ªa bien. ¡ªPfff, qu¨¦ respuesta m¨¢s vaga. Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. Asver dej¨® que su hermana se entretuviera mientras ¨¦l manten¨ªa su atenci¨®n en su entorno. Observaba a las personas a su alrededor, los rostros desconocidos, las sombras que se alargaban con el atardecer. Siempre alerta. Despu¨¦s de todo, la ciudad nunca era completamente segura. ¡ª?Asver! ¡ªLia agit¨® una bolsa frente a su rostro¡ª. Compr¨¦ un par de cosas. ?Nos vamos? ¡ªS¨ª, es hora de volver. El camino de regreso fue tranquilo, con Lia hablando sobre sus compras y sus planes para la semana. Asver la escuchaba en silencio, asintiendo de vez en cuando. Pero su mente, en el fondo, no pod¨ªa desconectarse de lo que hab¨ªa sucedido. Valen Graves. Seraphine Asvell. La mazmorra restringida. Tarde o temprano, alguien comenzar¨ªa a investigar. --- Regreso a Casa Al llegar, Asver dej¨® las bolsas en el sof¨¢ y se estir¨®. ¡ªVoy a darme un ba?o ¡ªdijo, dirigi¨¦ndose a su habitaci¨®n. ¡ª?No tardes, quiero mostrarte algo despu¨¦s! ¡ªgrit¨® Lia desde la sala. Asver cerr¨® la puerta detr¨¢s de ¨¦l y dej¨® escapar un suspiro. "Finalmente, un momento de paz." O eso pens¨®. Justo cuando se dej¨® caer en la cama, la interfaz de Umbralis apareci¨® ante sus ojos, emitiendo un leve resplandor azulado. ©¤©¤ Nueva Misi¨®n Asignada ©¤©¤ Una notificaci¨®n brill¨® en la parte superior de la interfaz. ¡ª?Otra misi¨®n? ¡ªmurmur¨®, incorpor¨¢ndose. Toc¨® el mensaje y este se expandi¨®, mostrando el contenido. ©¤©¤ Misi¨®n Importante ©¤©¤ Objetivo: Es momento de tomar venganza. Busca a uno de los cazadores que te traicionaron y m¨¢talo. Recompensa: ??? Asver sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su espalda. El sistema nunca hab¨ªa dado una misi¨®n como esta antes. Casi todas sus tareas hasta ahora hab¨ªan estado relacionadas con el crecimiento: eliminar monstruos, recolectar recursos, completar desaf¨ªos de combate. Pero esto¡­ Era diferente. Por un instante, sus dedos temblaron. Su mente fue arrastrada de vuelta a la mazmorra. Record¨® las risas de los cazadores, la sensaci¨®n del filo en su espalda cuando lo apu?alaron, el dolor, la desesperaci¨®n, la oscuridad¡­ Apret¨® los pu?os. No era solo un sistema asign¨¢ndole una tarea. Era una confirmaci¨®n de lo que ya sab¨ªa en lo m¨¢s profundo de su ser. No pod¨ªa dejarlos vivir. Asver inhal¨® profundamente y cerr¨® los ojos por un momento. Al abrirlos de nuevo, el reflejo de la pantalla azul iluminaba su rostro. Finalmente, la caza hab¨ªa comenzado. Capítulo 25 – La Caza Comienza La noche se cern¨ªa sobre Veylaris con un aire de calma enga?osa. Para la mayor¨ªa, era solo otro anochecer tranquilo. Para Asver, era el inicio de su cacer¨ªa. Ajust¨® su abrigo y ech¨® un ¨²ltimo vistazo a la interfaz de Umbralis. --- ©¤©¤ Misi¨®n Importante ©¤©¤ Objetivo: Es momento de tomar venganza. Busca a uno de los cazadores que te traicionaron y m¨¢talo. --- No hab¨ªa duda en la orden. El sistema no le daba opciones, solo un camino a seguir. Asver no dud¨®. Aquellos que lo hab¨ªan traicionado pagar¨ªan. Pero justo cuando se dispon¨ªa a salir, algo lo oblig¨® a detenerse en la sala. Lia estaba all¨ª, radiante, con una sonrisa que iluminaba la Sala. The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. ¡ª?Tar¨¢n! Gir¨® sobre sus talones con emoci¨®n, mostrando su nuevo uniforme escolar. El dise?o era elegante y autoritario: una chaqueta negra con bordados rojos en las mangas y el cuello, una falda oscura con detalles escarlata y una corbata del mismo tono. Sus ojos brillaban con expectativa. ¡ª?Qu¨¦ te parece? ?Voy a empezar en la Academia Central la pr¨®xima semana! Asver la mir¨® en silencio durante un instante. En otro tiempo, quiz¨¢s, habr¨ªa reaccionado con m¨¢s entusiasmo. ¡ªTe queda bien ¡ªdijo finalmente, con voz neutra. Lia sonri¨® con m¨¢s confianza. ¡ª?Sab¨ªa que lo dir¨ªas! Sin embargo, su hermano ya se dirig¨ªa hacia la puerta. ¡ªAhora tengo trabajo. Hablamos luego. Cuida de mam¨¢. Lia parpade¨®, sorprendida por su tono distante. ¡ª?Trabajo? ?Ahora? Pero¡­ La puerta se cerr¨® antes de que pudiera terminar la frase. Lia se qued¨® all¨ª, con su sonrisa desvaneci¨¦ndose poco a poco. ¡ªSiempre est¨¢s ocupado¡­ ¡ªsusurr¨® para s¨ª misma. --- Siguiendo a la Presa Asver activ¨® la interfaz y abri¨® el mapa del sistema. Una luz roja pulsaba en una de las zonas del distrito nocturno de Veylaris. Drehn. El nombre apareci¨® junto a la se?al, y los recuerdos golpearon la mente de Asver. Drehn¡­ el que lo humillaba antes. Desde el momento en que ingres¨® al mundo de los cazadores, Drehn fue una espina en su camino. Se burlaba de ¨¦l, lo insultaba, disfrutaba menospreciarlo frente a otros. Y en la mazmorra, fue uno de los primeros en dar la orden de dejarlo atr¨¢s. "Solo es un lastre, no vale la pena arriesgarnos." "Si se muere, es culpa suya por ser tan d¨¦bil." Los recuerdos encendieron un fuego en el pecho de Asver. Ahora la situaci¨®n era diferente. Ahora, ¨¦l era el depredador. Cerr¨® la interfaz y comenz¨® a moverse. Las luces de la ciudad brillaban con intensidad, pero ¨¦l se deslizaba por las sombras. Sus pasos eran silenciosos, su presencia apenas perceptible. Cada segundo lo acercaba m¨¢s a su objetivo. Su coraz¨®n lat¨ªa con calma. No era ansiedad, no era miedo. Era certeza. Drehn no ten¨ªa idea de lo que ven¨ªa por ¨¦l. La caza hab¨ªa comenzado. Capítulo 26 – Ya No Más La noche envolv¨ªa el distrito nocturno de Veylaris con un aire espeso, pesado. La luna, apenas visible entre las nubes, proyectaba sombras irregulares en los callejones de piedra oscura. Asver caminaba con calma, siguiendo a su presa. Drehn, el hombre que hab¨ªa humillado y traicionado al joven que una vez fue, re¨ªa con confianza junto a dos cazadores de bajo rango. Su postura era relajada, su actitud despreocupada. No ten¨ªa idea de lo que estaba a punto de suceder. Asver avanz¨® hasta que la distancia entre ellos se redujo. Uno de los cazadores lo not¨® primero y frunci¨® el ce?o. ¡ª?Qui¨¦n es ese? Drehn gir¨® la cabeza con desgano y observ¨® a la figura enmascarada. ¡ª?Y este idiota? Asver no respondi¨®. Drehn chasque¨® la lengua con fastidio. ¡ª?Vienes a mendigar trabajo o qu¨¦? Largo de aqu¨ª. La m¨¢scara ocultaba cualquier expresi¨®n en el rostro de Asver. Su voz son¨® baja, tranquila. ¡ªBusco a alguien. Drehn se burl¨®. You could be reading stolen content. Head to the original site for the genuine story. ¡ª?Ah, s¨ª? Pues te equivocaste de lugar, basura. Uno de los cazadores a su lado murmur¨®: ¡ªD¨¦jalo, Drehn. No vale la pena meterse con un lun¨¢tico enmascarado. Pero Drehn no ten¨ªa intenci¨®n de detenerse. Le divert¨ªa ver a los d¨¦biles arrastrarse. ¡ª?Qu¨¦ pasa? ?No puedes hablar sin tu m¨¢scara? Qu¨¦ pat¨¦tico. Drehn atac¨® sin previo aviso. Un golpe directo al rostro de Asver. No se movi¨®. La fuerza del pu?etazo lo hizo tambalear, pero no reaccion¨®. Drehn ri¨® con burla. ¡ªTch. Ni siquiera te defiendes. Otro golpe. Esta vez, una patada al est¨®mago que lo empuj¨® varios pasos atr¨¢s. Drehn lo mir¨® con desprecio. ¡ªEres solo un cobarde escondido detr¨¢s de una m¨¢scara. No eres nada. Drehn desenvain¨® su espada y se lanz¨® de nuevo. La hoja se desliz¨® y cort¨® el costado de Asver. Sangre brot¨®. Drehn sonri¨® con triunfo. ¡ªPat¨¦tico. Asver alz¨® una mano a su m¨¢scara. Y lentamente¡­ la retir¨®. El rostro que apareci¨® debajo paraliz¨® a Drehn. Los otros dos cazadores retrocedieron con los ojos abiertos de horror. ¡ªNo¡­ no puede ser¡­ ¡ªmurmur¨® Drehn. Era imposible. Ese rostro¡­ era el mismo del chico al que hab¨ªan traicionado. Pero no era el mismo. Hab¨ªa algo en sus ojos. Algo que desgarr¨® la arrogancia de Drehn de inmediato. No hab¨ªa miedo. No hab¨ªa ira desenfrenada. Solo calma absoluta. Drehn sinti¨® un escalofr¨ªo recorrerle la espalda. ¡ªT-T¨²¡­ pero¡­ t¨²¡­ Asver dio un paso adelante. Drehn retrocedi¨® sin darse cuenta. ¡ªSigues creyendo que soy el mismo de antes. ¡ªAsver inclin¨® la cabeza levemente¡ª. Sigues pensando que eres el depredador. Drehn apret¨® los dientes. ¡ª?Sigues siendo un insecto! Corri¨® hacia Asver con toda su fuerza. Pero antes de que pudiera reaccionar¡­ Un destello negro. Una sombra letal. Velmora. La daga emergi¨® en la mano de Asver y se hundi¨® en el costado de Drehn. ¡ªGh¡­ El cazador intent¨® moverse, pero otro corte lo atraves¨®. Luego otro. Y otro. Las estocadas cayeron sobre ¨¦l sin descanso, r¨¢pidas, precisas, letales. La risa arrogante de Drehn se convirti¨® en gritos de agon¨ªa. Cada apu?alada no solo le quitaba sangre. Le quitaba el alma. Velmora la devoraba. Los ojos de Drehn se llenaron de terror. ¡ªN-No¡­ por favor¡­ Asver no se detuvo. Drehn cay¨® de rodillas, temblando. Sinti¨® c¨®mo su vida se desvanec¨ªa. Su alma era arrancada lentamente, condenada a la eternidad en la oscuridad de Velmora. Asver se inclin¨®, susurrando en su o¨ªdo. ¡ªAs¨ª se siente ser devorado por algo m¨¢s fuerte. Drehn desapareci¨®. Los otros cazadores huyeron aterrorizados. Asver se qued¨® en silencio. Alz¨® la mirada al cielo nocturno. Uno menos. Faltaban m¨¢s. Capítulo 27 – Primera Muerte El cuerpo de Drehn se hab¨ªa desvanecido, consumido por la insaciable oscuridad de Velmora. Su sangre a¨²n manchaba el suelo, un vestigio de la cacer¨ªa que hab¨ªa terminado. Asver se qued¨® en silencio. Luego, la voz familiar reson¨® en su mente. [Misi¨®n completada] Recompensas: EXP: 24,500 Cristales de Esencia (x3 ¨C Alto Grado) Cristal de Man¨¢ (x1 ¨C Medio Grado) T¨ªtulo desbloqueado: "Vengador" Acceso a Misi¨®n de Clase Asver sinti¨® una oleada de energ¨ªa recorrer su cuerpo. La oscuridad lo abraz¨® por un instante antes de disiparse. [Nivel aumentado: 39 ¡ú 40] Una nueva ventana se despleg¨® frente a ¨¦l. [Nueva misi¨®n disponible: "El Camino del Poder"] Descripci¨®n: Has alcanzado el umbral para obtener una Clase. Elige sabiamente, pues tu destino se forjar¨¢ a partir de esta decisi¨®n. Opciones de Clase: The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. 1. Asesino de las Sombras ¨C Velocidad letal y sigilo absoluto. 2. Espadach¨ªn del Abismo ¨C Dominio de la espada con energ¨ªa oscura. 3. Nigromante de la Noche Eterna ¨C Control sobre la muerte y la oscuridad. 4. Caminante del Velo ¨C Un guerrero que trasciende entre el mundo f¨ªsico y las sombras. Asver observ¨® la lista sin expresi¨®n. Cada elecci¨®n significaba un camino distinto, una evoluci¨®n diferente en su b¨²squeda de poder. Pero antes de decidir, algo m¨¢s llam¨® su atenci¨®n. El T¨ªtulo "Vengador". [T¨ªtulo desbloqueado: "Vengador"] Descripci¨®n: Has ejecutado justicia con tus propias manos, devolviendo el dolor a quienes alguna vez te da?aron. Este t¨ªtulo refuerza tu convicci¨®n y tu determinaci¨®n. Efectos: +15% a todas las estad¨ªsticas cuando enfrentes a un enemigo que te haya causado da?o en el pasado. +10% de resistencia al miedo y efectos de control mental. +5% de da?o cuando usas Velmora. Asver cerr¨® los ojos un instante. M¨¢s poder. Pero esto no hab¨ªa terminado. ¡ª¡­Uno menos. Su voz se perdi¨® en la brisa nocturna mientras se alejaba del callej¨®n, su silueta difumin¨¢ndose entre las sombras. --- Horas despu¨¦s¡­ Las calles de Veylaris estaban inquietas. En una taberna concurrida, dos cazadores hablaban en voz baja, con rostros tensos y manos temblorosas. Eran los mismos que hab¨ªan huido cuando Drehn cay¨®. ¡ªTe juro que lo vi con mis propios ojos¡­ ¡ª?Qu¨¦ viste exactamente? ¡ªEse tipo¡­ apareci¨® de la nada. Ni siquiera lo vimos moverse hasta que ya estaba ah¨ª. Uno de los cazadores trag¨® saliva y mir¨® a su alrededor, asegur¨¢ndose de que nadie m¨¢s estuviera escuchando. ¡ªDrehn lo golpe¨®¡­ pero no reaccion¨®. Era como si ni siquiera le doliera. ¡ªEso no tiene sentido. ¡ª?No lo tiene! Pero lo que pas¨® despu¨¦s¡­ Drehn lo cort¨® y ese tipo simplemente¡­ se quit¨® la m¨¢scara. El otro cazador frunci¨® el ce?o. ¡ª?Viste su rostro? El hombre neg¨® con la cabeza, su piel p¨¢lida por el miedo. ¡ªNo¡­ no lo vimos bien, pero Drehn s¨ª. Y se congel¨®. Como si hubiera visto un fantasma. El segundo cazador se estremeci¨®. ¡ª?Y luego? ¡ªEse tipo lo mat¨®. Pero no de cualquier manera¡­ fue¡­ brutal. No s¨¦ qu¨¦ arma us¨®, pero Drehn ni siquiera pudo defenderse. Y lo peor¡­ El cazador trag¨® saliva con dificultad. ¡ªSu cuerpo desapareci¨®. Un silencio pesado cay¨® entre ellos. En la taberna, otros cazadores empezaban a susurrar entre ellos, recogiendo fragmentos de la historia. ¡ª?Dicen que un enmascarado mat¨® a Drehn? ¡ª?De verdad desapareci¨® su cuerpo? ¡ª?Qu¨¦ clase de monstruo puede hacer algo as¨ª? Las noticias se esparc¨ªan como fuego en un bosque seco. --- Desde la azotea de un edificio cercano, Asver observaba la ciudad. Los rumores hab¨ªan comenzado. Y a¨²n faltaban m¨¢s presas. Pero ahora¡­ era el momento de elegir su siguiente paso. La Misi¨®n de Clase estaba esperando. Capítulo 28 – En Camino Al mundo De Las Sombras Asver repas¨® las opciones frente a ¨¦l. Cada una promet¨ªa un camino de poder diferente. ¡ªAsesino de las Sombras¡­ Espadach¨ªn del Abismo¡­ Nigromante de la Noche Eterna¡­ Caminante del Velo¡­ Las palabras flotaban en el aire como si fueran marcas indelebles en su destino. Sin embargo, algo no encajaba. Un escalofr¨ªo recorri¨® su espalda. Entonces lo vio. Bajo las cuatro opciones, un espacio vac¨ªo. [Clase: ???] No ten¨ªa descripci¨®n. No ten¨ªa atributos. Solo estaba ah¨ª¡­ llam¨¢ndolo. El coraz¨®n de Asver lati¨® con fuerza. No sab¨ªa por qu¨¦, pero supo que esta era la elecci¨®n correcta. This book was originally published on Royal Road. Check it out there for the real experience. ¡ª¡­Esta. Presion¨® el espacio vac¨ªo. La pantalla brill¨® y de inmediato otra ventana emergi¨®. [Has elegido la Clase ???] [Condici¨®n especial detectada: Clase Sellada] [Activando Misi¨®n de Cambio de Clase] La brisa nocturna se torn¨® helada. Asver sinti¨® un peso en el aire, como si algo en el mundo mismo reaccionara a su decisi¨®n. [Nueva Misi¨®n: Rompiendo el Sello] Descripci¨®n: Una fuerza ancestral ha sellado tu verdadero poder en las profundidades del Mundo de las Sombras. Solo aquellos que sean dignos pueden desatarlo. Objetivos: Encuentra y rompe el sello en el Mundo de las Sombras. Supera la prueba oculta. Recompensas: Desbloqueo de Clase ??? -??? -??? Asver frunci¨® el ce?o. Las recompensas no estaban completamente visibles. Algo en esta elecci¨®n era diferente a todo lo que hab¨ªa visto antes. Una ¨²ltima ventana emergi¨®. [?Deseas dirigirte ahora mismo al Mundo de las Sombras?] [S¨ª / No] Asver estaba a punto de aceptar cuando un ruido lo alert¨®. ¡ª?Lo encontramos! Salt¨® a la azotea de enfrente justo cuando varias figuras emergieron de la oscuridad. Valen Graves. Sus ojos reflejaban pura determinaci¨®n, y a su lado, varios cazadores rodeaban la zona. ¡ªAs¨ª que era cierto¡­ mataste a Drehn. Asver no respondi¨®. Su mirada solo se clav¨® en Valen. ¡ªVen con nosotros. No hagamos esto m¨¢s dif¨ªcil. Un leve susurro se desliz¨® en la brisa nocturna. ¡ªNo a¨²n. Asver presion¨® "S¨ª". El aire vibr¨®. Un portal negro, como un abismo sin fin, se abri¨® a su espalda. Los cazadores apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes de que Asver desapareciera en la oscuridad. El portal se cerr¨® con un eco profundo. Y con ¨¦l¡­ se llev¨® todo rastro de Asver Noctis. Capítulo 29 – En el Mundo De Las Sombras El abismo lo devor¨®. Asver sinti¨® c¨®mo su cuerpo era arrastrado a trav¨¦s del vac¨ªo, cayendo sin fin en una oscuridad que parec¨ªa viva. No hab¨ªa suelo, ni cielo, ni sonido¡­ solo un silencio sofocante y una sensaci¨®n de presi¨®n en el pecho. Entonces, golpe¨® algo s¨®lido. Su visi¨®n se aclar¨® de golpe, y se encontr¨® de pie en un suelo de piedra ennegrecida, cubierta por una bruma oscura que serpenteaba entre sus pies. Un cielo sombr¨ªo se extend¨ªa sobre ¨¦l, sin estrellas ni luna, solo una inmensidad de sombras en constante movimiento. El Mundo de las Sombras. Una notificaci¨®n apareci¨® ante sus ojos. [Bienvenido al Mundo de las Sombras] "Aqu¨ª no hay reglas, solo pruebas. El d¨¦bil se pierde. El fuerte avanza. Sobrevive si puedes." La brisa era fr¨ªa y el aire pesado, como si el mismo lugar intentara aplastarlo. Frente a ¨¦l, un sendero de piedra se extend¨ªa hacia la negrura. No hab¨ªa otro camino. Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. Primer Desaf¨ªo: La Marcha Inquebrantable Asver dio el primer paso y, de inmediato, sinti¨® c¨®mo su cuerpo se volv¨ªa m¨¢s pesado. Con cada metro que avanzaba, la presi¨®n aumentaba, como si una fuerza invisible tratara de hundirlo en el suelo. Sus m¨²sculos ard¨ªan, su respiraci¨®n se volv¨ªa pesada. Cinco minutos. Diez. Veinte. Cada paso se volv¨ªa una batalla. Su mente le gritaba que se detuviera, que descansara, que se rindiera. Pero Asver solo apret¨® los dientes y sigui¨® adelante. [Advertencia: Nivel de fatiga en aumento] Las notificaciones del sistema parpadearon. Su cuerpo temblaba. Pero ¨¦l no se detuvo. Entonces, la presi¨®n desapareci¨®. Asver cay¨® de rodillas, jadeando. Al levantar la vista, vio que el sendero hab¨ªa cambiado. Ahora, un enorme port¨®n de obsidiana se alzaba frente a ¨¦l, con inscripciones que ard¨ªan en un rojo espectral. Segundo Desaf¨ªo: La Prueba de la Carne La puerta se abri¨®. Un rugido desgarr¨® el aire. Desde la oscuridad emergieron criaturas humanoides, sombras vivientes con ojos carmes¨ªes y garras afiladas. No hab¨ªa advertencias. No hab¨ªa tiempo para prepararse. El primer golpe lleg¨® como un trueno. Asver esquiv¨® por instinto, pero una de las sombras lo golpe¨® en el est¨®mago, lanz¨¢ndolo contra la pared. Tosi¨® sangre, pero antes de que pudiera recuperarse, otra sombra ya estaba sobre ¨¦l. Era una batalla sin descanso. Sin tregua. Cada enemigo ca¨ªdo era reemplazado por otro. Sus movimientos eran precisos, sus ataques brutales. Este no era un combate ordinario¡­ era una masacre. "No puedes morir aqu¨ª." Asver se levant¨®, sus ojos brillando con determinaci¨®n. Si este era el camino para desatar su verdadero poder, entonces lo recorrer¨ªa hasta el final. ¡ªVengan. Y las sombras se abalanzaron sobre ¨¦l una vez m¨¢s. Capítulo 30 – La Sangre del Heraldo Cap¨ªtulo 30 ¨C La Sangre del Heraldo El suelo bajo los pies de Asver estaba cubierto de cuerpos oscuros. La batalla hab¨ªa sido implacable, su cuerpo estaba adolorido, pero a¨²n estaba de pie. Su pecho sub¨ªa y bajaba con fuerza, mientras los ¨²ltimos vestigios de las sombras se disipaban en el aire sombr¨ªo. Entonces, una nueva notificaci¨®n apareci¨® ante sus ojos. [Has superado la Prueba de la Carne.] [Se ha desbloqueado una misi¨®n especial.] Misi¨®n: El C¨¢liz de las Sombras Encuentra la Sangre del Heraldo y b¨¦bela. Solo aquellos dignos pueden soportar su poder. La sensaci¨®n de peligro no se hab¨ªa desvanecido. Frente a ¨¦l, un nuevo pasillo se abri¨® en la negrura, iluminado por un resplandor carmes¨ª. La bruma se espesaba a medida que avanzaba, y el aire se volv¨ªa m¨¢s denso, como si el mundo intentara sofocarlo. --- El Guardi¨¢n de las Sombras Asver lleg¨® a una c¨¢mara circular. En el centro, un pedestal sosten¨ªa un c¨¢liz de obsidiana, su contenido brillando con un l¨ªquido oscuro, casi vivo. Pero antes de que pudiera acercarse, el suelo tembl¨®. Desde la negrura emergi¨® una figura colosal. Su cuerpo estaba formado por sombras l¨ªquidas, y sus ojos brillaban como brasas infernales. La criatura dej¨® escapar un rugido gutural y, sin aviso, atac¨®. Asver esquiv¨® por instinto, pero la velocidad del Guardi¨¢n lo tom¨® por sorpresa. Un golpe le impact¨® en el costado, lanz¨¢ndolo contra la pared. Tosi¨® sangre. Su cuerpo ya estaba agotado por la prueba anterior, pero no pod¨ªa permitirse caer aqu¨ª. A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. La criatura ten¨ªa una habilidad aterradora: regeneraci¨®n instant¨¢nea. Cada corte que Asver lograba infligir se cerraba en segundos, como si la criatura fuera invulnerable. ¡ªNo importa cu¨¢nto lo ataque¡­ ¡ªmurmur¨®, apretando los dientes. La soluci¨®n no era derrotarlo con fuerza bruta. Deb¨ªa encontrar su punto d¨¦bil. Entonces, sinti¨® un leve temblor en su mano. Velmora vibr¨®. Asver mir¨® su daga y not¨® que su filo oscuro ahora ten¨ªa un resplandor rojizo m¨¢s intenso. Una notificaci¨®n apareci¨®. [Velmora ha resonado con la energ¨ªa del Mundo de las Sombras.] [Se ha desbloqueado la habilidad: Sombras Voraces.] Habilidad: Sombras Voraces ¨C Activada Los cortes de Velmora devoran la esencia de sus enemigos, retrasando su regeneraci¨®n y drenando su energ¨ªa. Un destello de comprensi¨®n pas¨® por la mente de Asver. Ajust¨® el agarre sobre Velmora, y cuando el Guardi¨¢n lanz¨® su brazo en una embestida brutal, Asver gir¨®, esquivando por cent¨ªmetros y usando el impulso del enemigo en su favor. Con un grito feroz, clav¨® Velmora en el torso del Guardi¨¢n. Las sombras de la criatura se estremecieron. El ¨¢rea alrededor del corte no se regeneraba. Al contrario, comenz¨® a marchitarse, como si algo le estuviera robando su esencia. El Guardi¨¢n rugi¨® y retrocedi¨® tambale¨¢ndose. Asver no le dio oportunidad de recuperarse. ¡ªSi no puedes regenerarte¡­ no puedes ganar. Con un salto, gir¨® en el aire y clav¨® Velmora directamente en el n¨²cleo de la criatura. El Guardi¨¢n se detuvo. Su cuerpo comenz¨® a retorcerse, sus sombras desmoron¨¢ndose como ceniza al viento. Un ¨²ltimo rugido llen¨® la c¨¢mara antes de que la criatura se disolviera por completo. Una nueva notificaci¨®n apareci¨®. [Has derrotado al Guardi¨¢n de las Sombras.] [El acceso al C¨¢liz de las Sombras est¨¢ desbloqueado.] --- La Sangre del Heraldo Asver se acerc¨® al c¨¢liz. Su superficie brillaba con un resplandor hipn¨®tico. Sab¨ªa que no ten¨ªa elecci¨®n. Umbralis no le dejar¨ªa continuar sin completar la misi¨®n. Tom¨® el c¨¢liz. El l¨ªquido oscuro ol¨ªa a algo indescriptible, una mezcla de sangre y poder antiguo. Sin dudar, lo llev¨® a sus labios y bebi¨®. Un fuego oscuro recorri¨® su cuerpo. El dolor lo atraves¨® como una tormenta. Sus venas ardieron, su piel se estremeci¨® y su visi¨®n se oscureci¨®. Cay¨® de rodillas mientras un poder desconocido recorr¨ªa cada fibra de su ser. Y en su piel, las marcas comenzaron a aparecer. ¡ª?Qu¨¦¡­ es esto¡­? Negro y carmes¨ª se extendieron por su cuello, brazos y torso. No brillaban, pero su mera presencia emanaba una fuerza abrumadora. Entonces, el sistema mostr¨® una pantalla. [Has consumido la Sangre del Heraldo.] [Tu cuerpo ha sido marcado por el poder del Caos.] [Atributos aumentados:] Fuerza: +65 Resistencia: +50 Velocidad: +70 Reflejos: +87 Vitalidad: +73 Man¨¢ total: +1000 Un aumento colosal de poder recorri¨® su cuerpo. Su man¨¢ hab¨ªa sobrepasado los l¨ªmites humanos. Lo que antes era un flujo de energ¨ªa se hab¨ªa convertido en un torrente incontrolable. El mundo tembl¨® ligeramente a su alrededor, reaccionando a su transformaci¨®n. [Tu conexi¨®n con las sombras se ha fortalecido.] [Efecto especial desbloqueado: Presencia del Heraldo.] Asver se levant¨® lentamente. Su cuerpo segu¨ªa ardiendo, pero de ntro de ese fuego, hab¨ªa algo m¨¢s. Poder. Las pruebas a¨²n no hab¨ªan terminado. Pero ahora, ¨¦l hab¨ªa cambiado. Capítulo 31 – Una Silueta Familiar Asver se puso de pie. El ardor en su piel comenzaba a desvanecerse, pero las marcas segu¨ªan all¨ª, fr¨ªas y silenciosas, como un recordatorio del poder que acababa de obtener. El sistema no tard¨® en manifestarse. [Prueba de la Voluntad ¨C Iniciada.] [Resiste y vence a los Guardianes de las Sombras.] Un nuevo portal se abri¨® frente a ¨¦l. Desde su interior, el sonido de pasos reson¨® como un eco distante. Luego, una sombra tras otra emergi¨®. Uno, dos, tres¡­ diez¡­ veinte¡­ Asver dej¨® escapar un suspiro. ¡ªM¨¢s de estas cosas¡­ Desde el tutorial me han tra¨ªdo problemas. Stolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. Uno de los Guardianes se lanz¨® hacia ¨¦l con una velocidad abrumadora. Hace unos minutos, ese movimiento le habr¨ªa parecido imposible de esquivar. Pero ahora¡­ Asver inclin¨® levemente la cabeza, y el ataque pas¨® de largo, como si el tiempo se moviera m¨¢s lento. Un destello de comprensi¨®n cruz¨® su mente. ¡ªPero ahora¡­ es diferente. Los Guardianes atacaron en masa. Decenas de brazos oscuros se alzaron para aplastarlo. Asver desapareci¨®. En un instante, se movi¨® entre ellos con una velocidad que ni ¨¦l mismo esperaba. Su cuerpo reaccionaba antes de que su mente pudiera procesarlo, como si estuviera hecho para esto. Un corte, dos, cinco, diez¡­ Las sombras cayeron en segundos. Los Guardianes, que antes parec¨ªan invulnerables, ahora eran juguetes en sus manos. Cada golpe que lanzaban le parec¨ªa lento, como si pudiera ver sus trayectorias con anticipaci¨®n. ¡ªEsto es¡­ incre¨ªble. Asver ri¨® por lo bajo. No era una risa de burla, sino de sorpresa. Pero entonces, el sistema activ¨® una nueva notificaci¨®n. [¨²ltima Prueba Iniciada.] [Enfrenta tu mayor debilidad.] El aire se volvi¨® denso. La temperatura baj¨®. Frente a Asver, una figura emergi¨® de la oscuridad. No era como los otros Guardianes. Esta sombra ten¨ªa una forma m¨¢s definida, m¨¢s humana. El coraz¨®n de Asver se detuvo por un momento cuando reconoci¨® la silueta. ¡ªNo puede ser¡­ La figura avanz¨® un paso. Sus rasgos se hicieron claros. Era su padre. El mismo rostro que recordaba de su infancia. La misma mirada que lo protegi¨® hasta el final. Pero ahora¡­ esos ojos lo observaban con un fr¨ªo absoluto. Asver sinti¨® un nudo en la garganta. Por primera vez desde que despert¨® su nuevo poder¡­ dud¨®. Capítulo 32 – Recuerdos de un Pasado Perdido El tiempo pareci¨® detenerse. Asver mir¨® la silueta de su padre. No era un Guardi¨¢n como los dem¨¢s. Esta sombra no era una simple criatura hecha de oscuridad¡­ sino algo mucho peor. Era un recuerdo. Un leve zumbido en su cabeza lo hizo tambalearse. Y de pronto, todo se volvi¨® borroso. La oscuridad lo trag¨®. Y el pasado lo llam¨®. --- A?os atr¨¢s: La ¨²ltima despedida El sol descend¨ªa en el horizonte, ti?endo el cielo de tonos anaranjados. En una peque?a casa dentro del distrito m¨¢s humilde de la ciudad, una familia compart¨ªa una cena modesta. ¡ªAsver, come m¨¢s despacio o Lia te robar¨¢ la comida ¡ªbrome¨® su padre con una risa tranquila. ¡ª?Eso no es cierto! ¡ªprotest¨® su hermana menor, inflando las mejillas mientras proteg¨ªa su plato. Asver, de catorce a?os, solo buf¨®, ignorando la broma y apartando la vista. Su padre le dirigi¨® una mirada de reojo, pero no dijo nada. Hab¨ªa un aire extra?o en la casa esa noche. Su madre ten¨ªa los labios apretados, y su padre¡­ su padre ten¨ªa esa mirada seria que solo mostraba cuando algo importante estaba por pasar. Despu¨¦s de la cena, cuando Lia se qued¨® dormida, Asver sinti¨® el peso de la verdad caer sobre ¨¦l. ¡ªVoy a salir ma?ana ¡ªdijo su padre. No hac¨ªa falta que lo explicara. Asver sab¨ªa lo que significaba. The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. ¡ª?Cu¨¢nto tiempo esta vez? ¡ªUna semana, tal vez dos. Silencio. Era mentira. Asver pod¨ªa notarlo. Su padre se agach¨® frente a ¨¦l, apoyando una mano sobre su hombro. ¡ªEscucha, hijo. S¨¦ que no quieres que me vaya, pero¡­ esta vez es importante. ¡ªSiempre dices lo mismo ¡ªmurmur¨® Asver, apartando la mirada. ¡ªY siempre vuelvo, ?verdad? Asver no respondi¨®. ¡ªQuiero que cuides de tu madre y de Lia mientras no estoy. Ya eres lo bastante fuerte para hacerlo. ¡ªNo quiero ser fuerte, quiero que te quedes. Su padre sonri¨® con tristeza. ¡ªEntonces tendr¨¢s que ser fuerte por ellas. Y sin m¨¢s, lo abraz¨® con firmeza. Asver no lo sab¨ªa en ese momento, pero ese ser¨ªa el ¨²ltimo abrazo que recibir¨ªa de ¨¦l. --- D¨ªas despu¨¦s: La peor noticia La tormenta golpeaba la ciudad sin piedad. La lluvia ca¨ªa en torrentes, empapando las calles y haciendo que las antorchas parpadearan bajo la brisa fr¨ªa. Asver estaba sentado en la entrada de la casa, mirando el camino con los brazos cruzados. Su madre se manten¨ªa en la ventana, incapaz de apartar la vista de la calle vac¨ªa. ¨¦l no quer¨ªa admitirlo, pero algo dentro de ¨¦l se sent¨ªa inquieto. Y entonces los vio. Un grupo de cazadores regresaba. Algunos heridos, otros con la mirada perdida. Y entre ellos¡­ no estaba su padre. Cuando su madre corri¨® a la puerta, ¨¦l ya conoc¨ªa la respuesta. ¡ªLo sentimos¡­ no pudimos hacer nada. Esas palabras quedaron grabadas en su mente como hierro candente. Su madre cay¨® de rodillas. Lia, que estaba escondida tras la puerta, comenz¨® a llorar sin entender completamente lo que suced¨ªa. Asver, sin embargo, no llor¨®. No porque no sintiera dolor, sino porque la ira se lo impidi¨®. ¡ª?C¨®mo que no pudieron hacer nada? ?Ustedes estaban con ¨¦l! Uno de los cazadores baj¨® la cabeza. ¡ªLo intentamos, pero los monstruos¡­ eran demasiado fuertes. ¨¦l se qued¨® atr¨¢s para darnos tiempo de escapar. Asver sinti¨® una presi¨®n en el pecho, como si algo le impidiera respirar. ¡ªMentira¡­ ¡ªsusurr¨®. Pero no lo era. Su padre nunca volvi¨®. Y con ¨¦l, algo dentro de Asver tambi¨¦n muri¨®. --- Presente: La prueba final Asver abri¨® los ojos de golpe. El pasado se disip¨® como humo. Pero la sombra de su padre segu¨ªa all¨ª. El sistema habl¨® con frialdad. [Prueba Final: Enfrenta tu pasado.] La figura avanz¨® un paso. Su rostro era el mismo que Asver recordaba. Su postura, su mirada, todo era id¨¦ntico. Pero esos ojos que antes le daban seguridad¡­ ahora lo atravesaban con un vac¨ªo inhumano. ¡ªAsver. La voz de su padre. Pero algo en ella estaba mal. Era hueca, carente de la calidez que una vez tuvo. ¡ªTe volviste fuerte¡­ pero llegaste demasiado tarde. Un escalofr¨ªo recorri¨® su espalda. ¡ªNo eres m¨¢s que un ni?o tratando de jugar a ser h¨¦roe. Pero no pudiste salvarme. No pudiste salvar a nadie. Las palabras golpearon con fuerza. ¡ªNo importa cu¨¢nto poder obtengas¡­ jam¨¢s ser¨¢s lo suficientemente fuerte. La sombra alz¨® su mano. ¡ªDemuestra lo contrario. Y el combate¡­ comenz¨®. Capítulo 33 – Heraldo del Caos El choque de acero reson¨® en la oscuridad. Asver bloque¨® el primer ataque por instinto, pero la fuerza detr¨¢s del golpe lo hizo retroceder varios metros, sus pies dejando surcos en el suelo sombr¨ªo. Su padre nunca hab¨ªa sido un luchador profesional, pero esta sombra no era simplemente un reflejo de ¨¦l¡­ era una manifestaci¨®n de su propia culpa, de sus miedos m¨¢s profundos. El enemigo avanz¨® sin dudar, desliz¨¢ndose entre las sombras con una velocidad aterradora. ¡ªSiempre quisiste ser fuerte ¡ªdijo la figura con una voz distorsionada¡ª. ?Pero para qu¨¦? ?De qu¨¦ te ha servido todo ese poder? Asver apret¨® los dientes y esquiv¨® por poco una estocada que le roz¨® la mejilla. Su padre nunca pele¨® as¨ª. Nunca. Pero esta cosa¡­ no era su padre. Velmora vibr¨® en su mano, ansiosa por hundirse en la sombra frente a ¨¦l. ¡ª?C¨¢llate! ¡ªrugi¨®, arremetiendo con un corte diagonal. La sombra se desvaneci¨® en un parpadeo y apareci¨® detr¨¢s de ¨¦l, lanzando un golpe a sus costillas. Asver sinti¨® el impacto recorrer su cuerpo como una onda de choque, lanz¨¢ndolo contra el suelo. If you encounter this narrative on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Se levant¨® de inmediato, ignorando el dolor. No pod¨ªa permitirse ser dominado aqu¨ª. La sombra no le dio respiro. Apareci¨® justo frente a ¨¦l, su pu?o envuelto en una niebla oscura. Asver cruz¨® los brazos en defensa, pero el golpe atraves¨® su guardia y lo lanz¨® de nuevo contra el suelo, levantando una nube de polvo negro. ¡ªNo importa cu¨¢nto luches. ¡ªLa figura camin¨® lentamente hacia ¨¦l¡ª. No pudiste salvarme. No pudiste salvar a nadie. Asver escupi¨® sangre. ¡ªNo¡­ ¡ªmurmur¨®, clavando su daga en el suelo para apoyarse¡ª. No soy el mismo ni?o que llor¨® esa noche. Sus ojos ard¨ªan con determinaci¨®n. ¡ªTal vez fall¨¦ antes, pero no fallar¨¦ ahora. La sombra se detuvo. Asver inhal¨® profundo. Su cuerpo dol¨ªa, sus m¨²sculos ard¨ªan, pero dentro de ¨¦l¡­ algo despertaba. El aura oscura que lo rodeaba se intensific¨®. Las marcas en su cuerpo, obtenidas tras beber la Sangre del Heraldo, comenzaron a arder con un resplandor carmes¨ª. La sombra se lanz¨® nuevamente, pero esta vez, Asver estaba preparado. Su mirada se afil¨®. Velmora pareci¨® entender su resoluci¨®n, y su filo se oscureci¨® a¨²n m¨¢s, la Llama Nocturna ardiendo en su interior. ¡ªNo voy a perder contra ti. Con un solo movimiento, Asver esquiv¨® el ataque y gir¨® su cuerpo, lanzando una estocada directa al pecho de la sombra. El filo atraves¨® la figura oscura, pero en lugar de disiparse de inmediato, su "padre" sonri¨®. ¡ªBien hecho¡­ hijo. El cuerpo de la sombra se deshizo en una lluvia de cenizas. Y entonces¡­ El mundo tembl¨®. Asver sinti¨® un calor recorriendo su cuerpo, como si una fuerza invisible lo envolviera. El sistema habl¨®. [Prueba completada.] [Nueva Clase Desbloqueada: Heraldo del Caos.] El aire se volvi¨® pesado. La oscuridad a su alrededor pareci¨® reaccionar al anuncio, envolvi¨¦ndolo en un remolino de energ¨ªa oscura. Letras te?idas de un rojo profundo aparecieron frente a ¨¦l, acompa?adas de un leve temblor en el suelo. ["Heraldo del Caos" ¨C Aquellos que han ca¨ªdo en la sombra y renacido en el abismo, cargan con un poder que desaf¨ªa el destino. Su existencia es un faro en la oscuridad¡­ o el comienzo de una calamidad.] El viento aull¨®. Una ¨²ltima voz susurr¨® en su o¨ªdo¡­ ¡ªSigue adelante, Asver. Era su padre. La sombra se hab¨ªa ido. Pero su recuerdo, su esencia¡­ permanecer¨ªa con ¨¦l para siempre. Asver cerr¨® los ojos y dej¨® escapar un suspiro. Hab¨ªa cambiado. Hab¨ªa renacido. Capítulo 34 – El Nacimiento del Heraldo El eco de las ¨²ltimas palabras de su padre se disip¨® en la inmensidad oscura. Asver permaneci¨® en silencio, su respiraci¨®n agitada, su cuerpo a¨²n sintiendo el peso del enfrentamiento. Pero dentro de ¨¦l¡­ algo hab¨ªa cambiado. No solo hab¨ªa vencido la prueba, sino que hab¨ªa aceptado lo que era. El sistema no tard¨® en anunciar su evoluci¨®n. [Prueba completada.] [Nueva Clase Desbloqueada: Heraldo del Caos.] El aire a su alrededor se volvi¨® denso, cargado con una energ¨ªa oscura que parec¨ªa fluir directamente hacia ¨¦l. La negrura a su alrededor ya no lo sofocaba; en su lugar, se amoldaba a su presencia, como si lo reconociera. Sombras sutiles serpenteaban en torno a sus brazos, acariciando las marcas que la Sangre del Heraldo hab¨ªa dejado en su piel. No era la misma oscuridad que antes lo aplastaba. Ahora le pertenec¨ªa. Asver sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su cuerpo cuando una oleada de conocimiento invadi¨® su mente. No eran simples palabras o instrucciones¡­ eran instintos, un entendimiento innato de un poder que ahora formaba parte de ¨¦l. [Habilidades Iniciales Adquiridas.] La pantalla del sistema se materializ¨® ante sus ojos con un brillo carmes¨ª. ¡ªAs¨ª que esto es¡­ mi nuevo poder. Love this story? Find the genuine version on the author''s preferred platform and support their work! Extendi¨® la mano, y al instante, la energ¨ªa oscura respondi¨® a su llamado. No necesitaba forzarla. La sent¨ªa como una extensi¨®n de su propio ser. [Soberan¨ªa Sombr¨ªa (Pasiva)] Tus ataques f¨ªsicos impregnan a los enemigos con una marca de oscuridad. Golpear repetidamente acumula la maldici¨®n, reduciendo su resistencia y ralentizando sus movimientos. Una sonrisa se dibuj¨® en su rostro. Ahora, cada golpe suyo se volver¨ªa m¨¢s letal con el tiempo. [Zona del Heraldo (Activa)] Invocas un dominio sombr¨ªo a tu alrededor. Mientras los enemigos est¨¦n dentro, su fuerza se debilita, su man¨¢ y vitalidad son drenados lentamente, y sus movimientos se vuelven pesados. Mientras dure la zona, tu regeneraci¨®n de man¨¢ y vitalidad aumenta levemente. El suelo bajo sus pies pareci¨® reaccionar. Peque?as grietas de energ¨ªa oscura se extendieron a su alrededor, como si el propio Mundo de las Sombras estuviera esperando a que liberara todo su potencial. [Cadenas del Olvido (Activa)] Invocas sombras vivientes que emergen del suelo y sujetan a los enemigos, paraliz¨¢ndolos moment¨¢neamente y drenando su energ¨ªa vital. Asver cerr¨® los ojos y se concentr¨®. De inmediato, la sombra de su propio cuerpo se alarg¨® y tom¨® una forma retorcida, como si estuviera lista para atacar. [V¨ªnculo de la Noche (Activa)] Fusionas tu cuerpo con la oscuridad, volvi¨¦ndote intangible por un instante para evitar ataques o moverte r¨¢pidamente dentro de un ¨¢rea cercana. Tambi¨¦n puedes aparecer tras un enemigo si est¨¢ dentro del rango. Asver sinti¨® una ligereza repentina en su cuerpo. Su instinto le dec¨ªa que, con esta habilidad, pod¨ªa desaparecer en un parpadeo y reaparecer justo detr¨¢s de su presa. Su agarre sobre Velmora se tens¨®. No solo hab¨ªa cambiado. Hab¨ªa renacido. El entorno del Mundo de las Sombras tembl¨® levemente, reaccionando a su transformaci¨®n. Entonces, como si el lugar reconociera que su prueba hab¨ªa concluido, un portal surgi¨® frente a ¨¦l. Era diferente de los que hab¨ªa visto antes. Su centro no era una simple apertura en el espacio; parec¨ªa un v¨®rtice de sombras en constante movimiento, como si el propio vac¨ªo lo llamara. Asver se acerc¨®, sintiendo c¨®mo la energ¨ªa del portal se mezclaba con su propio poder. Cruz¨® la mirada con el abismo un instante. No sent¨ªa miedo. Solo determinaci¨®n. Dio un paso adelante. El v¨®rtice lo envolvi¨® de inmediato, arrastr¨¢ndolo en una corriente de oscuridad que lo hizo sentir como si cayera a trav¨¦s del infinito. Pero no era una ca¨ªda sin fin. Cuando abri¨® los ojos nuevamente¡­ El Mundo de las Sombras hab¨ªa quedado atr¨¢s. Hab¨ªa vuelto. Pero algo en su interior le dec¨ªa que ya no era el mismo Asver que entr¨® en ese lugar. No¡­ ¨¦l ahora era el Heraldo del Caos. Capítulo 35 – Ecos del Enmascarado La brisa nocturna golpe¨® su rostro en el instante en que sali¨® del portal. Asver sinti¨® la firmeza del suelo bajo sus pies, el aire fr¨ªo llenando sus pulmones, y la energ¨ªa sombr¨ªa dentro de ¨¦l acomod¨¢ndose a la realidad fuera del Mundo de las Sombras. No hab¨ªa tiempo para procesarlo. La ciudad a lo lejos brillaba con luces vibrantes, completamente ajena a la tormenta que se cern¨ªa sobre ella. Un murmullo persistente lleg¨® a sus o¨ªdos. ¡ª¡­el misterioso enmascarado ha demostrado ser una amenaza no solo para los monstruos, sino tambi¨¦n para los cazadores. Asver frunci¨® el ce?o y gir¨® la mirada. Una pantalla gigante en un edificio mostraba una conferencia de prensa en vivo. En el podio, rodeado de c¨¢maras y micr¨®fonos, estaba Valen Graves, un cazador de alto rango y l¨ªder de una de las facciones m¨¢s influyentes. ¡ªHasta ahora, los cazadores han sido los ¨²nicos que han protegido a la humanidad. Pero este individuo¡­ ¡ªValen paus¨® dram¨¢ticamente¡ª no respeta las reglas. No sabemos su objetivo, pero lo que s¨ª sabemos es que no se detendr¨¢. Su brutalidad lo hace indistinguible de las bestias que juramos cazar. If you spot this tale on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Asver apret¨® los pu?os dentro de los guantes de su atuendo. No le sorprend¨ªa que Graves quisiera moldear la opini¨®n p¨²blica en su contra. Pero antes de que pudiera continuar su discurso, alguien intervino. ¡ªNo estoy de acuerdo con esa afirmaci¨®n. El micr¨®fono capt¨® la voz clara y decidida de Seraphine, una de las cazadoras de mayor prestigio. La c¨¢mara gir¨® hacia ella mientras daba un paso al frente, su mirada afilada desafiando a Valen. ¡ª?Disculpa? ¡ªrespondi¨® Graves, su tono apenas ocultando su molestia. ¡ªLlamarlo un monstruo es exagerado ¡ªSeraphine cruz¨® los brazos¡ª. Hasta donde sabemos, no ha atacado civiles ni cazadores inocentes. Solo ha ido tras criminales, cazadores corruptos y monstruos. Si realmente fuera un monstruo, no discriminar¨ªa. Un murmullo recorri¨® la sala de prensa. Graves frunci¨® el ce?o. ¡ª?Est¨¢s defendiendo sus acciones? ¡ªNo defiendo ni acuso. Pero no creo en juicios prematuros ¡ªsu tono era firme¡ª. No tenemos pruebas de que sea una amenaza para la humanidad. Asver esboz¨® una leve sonrisa bajo la m¨¢scara. Seraphine no era de su bando, pero al menos no se dejaba llevar por la manipulaci¨®n de Graves. Justo cuando la tensi¨®n en la sala sub¨ªa, una alarma son¨® en la pantalla. "?¨²ltima hora! ?Confirmado! Un cazador de rango S de otro pa¨ªs ha sido enviado por la Asociaci¨®n de Cazadores para enfrentar al enmascarado!" Las im¨¢genes cambiaron a un aeropuerto donde un hombre bajaba de un jet privado. Era alto, musculoso y caminaba con una confianza arrolladora. "Se trata de Reiner Valken, conocido como ''El Gladiador Que No Ha conocido La Derrota'', un cazador de rango S reconocido por su afici¨®n a los combates y su obsesi¨®n por encontrar oponentes m¨¢s fuertes." Las c¨¢maras enfocaron su sonrisa amplia mientras se ajustaba los guantes con un chasquido. ¡ªEscuch¨¦ que hay alguien interesante en esta ciudad ¡ªdijo Reiner con una risa emocionada¡ª. No me importa si es un monstruo o un h¨¦roe. Solo quiero ver qu¨¦ tan fuerte es. Asver exhal¨® lentamente. Las cosas se iban a poner a¨²n m¨¢s interesantes. Capítulo 36 – La Sombra Que Regresa El camino de regreso a casa fue silencioso. La noche cubr¨ªa la ciudad con su manto oscuro, y Asver caminaba con calma, sin apurarse. Su mente a¨²n repasaba lo que hab¨ªa visto en la transmisi¨®n: Valen Graves manipulando a la opini¨®n p¨²blica, la inesperada intervenci¨®n de Seraphine y, sobre todo, la llegada de Reiner Valken. Pero nada de eso importaba ahora. Solo quer¨ªa llegar a casa. Al cruzar la puerta, la calidez del hogar lo envolvi¨® de inmediato. No hab¨ªa pasado ni un segundo cuando escuch¨® la voz de su madre. ¡ª?Asver Noctis! ¡ªEl tono de su madre hizo que su cuerpo se tensara instintivamente. Su hermana menor, Lia, lo miraba con los ojos bien abiertos. Su madre, con los brazos cruzados y el ce?o fruncido, lo escane¨® de arriba abajo. No le tom¨® mucho tiempo notar lo evidente. ¡ª??Qu¨¦ demonios te hiciste en el cuerpo!? Asver baj¨® la mirada hacia sus brazos. Las marcas oscuras de la Sangre del Heraldo a¨²n estaban all¨ª, cubriendo su piel como tatuajes sin brillo. ¡ªH-Hermano¡­ esas marcas¡­ ¡ªLia se acerc¨® con curiosidad, estirando la mano para tocarlas. ¡ªNo es nada ¡ªdijo Asver con calma, dando un paso hacia atr¨¢s. Estaba demasiado agotado para dar explicaciones¡ª. Solo¡­ estoy cansado. Hablamos ma?ana. Sin esperar respuesta, camin¨® hacia su habitaci¨®n y cerr¨® la puerta. Un largo suspiro escap¨® de sus labios. Se dej¨® caer sobre la cama y mir¨® el techo. If you find this story on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the infringement. "Si Valen quiere que sea un monstruo¡­" Sus labios se curvaron en una sonrisa sin humor. "Se lo dar¨¦." --- Al d¨ªa siguiente La ma?ana comenz¨® con un tono inquietante. Dos hombres con insignias del Gremio de Cazadores estaban de pie frente a su casa. Vest¨ªan trajes oscuros y ten¨ªan expresiones serias. ¡ªSe?ora Noctis, queremos hacerle unas preguntas. Su madre los mir¨® con recelo, pero mantuvo la compostura. ¡ª?De qu¨¦ se trata? Uno de los hombres hoje¨® un archivo en una tableta. ¡ªSeg¨²n los registros del gremio, su hijo, Asver Noctis, falleci¨® en una mazmorra hace meses. Sin embargo, hemos notado que su familia sigue recibiendo ingresos. Considerando que solo son usted y su hija¡­ queremos saber de d¨®nde provienen esos fondos. La madre de Asver frunci¨® el ce?o. ¡ªMi hijo no est¨¢ muerto. Los dos hombres se miraron, confusos. Fue entonces cuando la puerta de la casa se abri¨®. Asver sali¨® de su habitaci¨®n y baj¨® las escaleras. Su mirada tranquila y fr¨ªa se pos¨® en los hombres del gremio. El silencio que sigui¨® fue pesado. Los cazadores se quedaron helados al verlo. ¡ªT-T¨²¡­ Asver inclin¨® la cabeza con fingida confusi¨®n. ¡ª?Sucede algo? Los hombres no supieron qu¨¦ responder de inmediato. Uno de ellos, a¨²n procesando lo que ve¨ªa, balbuce¨®: ¡ªPero¡­ t¨² est¨¢s muerto¡­ Asver solt¨® una risa ligera. ¡ªMe perd¨ª en la mazmorra y todos me dieron por muerto. Pero escap¨¦. Solo que no tuve tiempo de reportarme. Los cazadores a¨²n parec¨ªan incr¨¦dulos, pero uno recuper¨® la compostura. ¡ªSi es cierto, deber¨ªas presentarte de inmediato en el gremio. ¡ªLo har¨¦ en unos d¨ªas. No quiero que nadie sepa que sigo vivo ¡ªsu tono se volvi¨® m¨¢s fr¨ªo¡ª. Espero que entiendan. Los dos hombres intercambiaron miradas. ¡ªNo podemos garantizar¡­ El aire en la habitaci¨®n cambi¨®. Asver dio un paso adelante, y en un instante, su aura estall¨®. Una presi¨®n densa los envolvi¨®. No era solo intimidaci¨®n, era algo m¨¢s profundo, algo que les hizo sentir que un depredador estaba frente a ellos. Los hombres del gremio tragaron saliva. ¡ª¡­De acuerdo. No diremos nada. Asver sonri¨® levemente. ¡ªBien. Los cazadores se marcharon en silencio, con el sudor fr¨ªo corriendo por sus frentes. Justo cuando la puerta se cerr¨®, un sonido familiar reson¨® en su mente. Ding. Una notificaci¨®n apareci¨® ante sus ojos. [Misi¨®n especial: Es el momento.] Objetivo: Acaba con los que te traicionaron. Ubicaci¨®n marcada en el mapa. Asver mir¨® la informaci¨®n proyectada ante ¨¦l. Los nombres de los cazadores que lo hab¨ªan abandonado en la mazmorra. Su ubicaci¨®n exacta. Se encontraban reunidos en un mismo lugar. Su sonrisa volvi¨® a aparecer. ¡ªParece que ser¨¢ un d¨ªa largo. Capítulo 37 – La Cacería del Heraldo El eco de los pasos resonaba en la mazmorra. El aire estaba cargado con la humedad propia de los calabozos antiguos, y la luz de las antorchas apenas iluminaba los oscuros pasillos de piedra. El grupo de cazadores avanzaba en silencio. Gavran, al frente, guiaba con seguridad. Serka, la arquera, se manten¨ªa alerta con una flecha ya lista en su arco. Vok, el espadach¨ªn, sonre¨ªa con arrogancia, golpeando su espada contra su hombro. Marlen, la sanadora, caminaba detr¨¢s, observando con frialdad la situaci¨®n. Y Kael, el asesino, se mov¨ªa como una sombra a los costados, sin emitir sonido alguno. Pero no estaban solos. Entre ellos, arrastrado con fuerza, iba Eiden. Un chico de contextura delgada, con ropas gastadas y expresi¨®n aterrada. Su respiraci¨®n era agitada, y el sudor perlaba su frente. ¡ªV-Vamos muy profundo¡­ ¡ªbalbuce¨® el chico, intentando detenerse. ¡ªC¨¢llate y camina ¡ªgru?¨® Vok, d¨¢ndole un empuj¨®n que casi lo hizo caer. Eiden apret¨® los dientes. No pod¨ªa hacer nada. Sab¨ªa que lo estaban usando, pero no entend¨ªa el motivo¡­ hasta que vio la estructura de piedra circular en la sala frente a ellos. Inscripciones antiguas brillaban con un tenue resplandor azul. ¡ªNo¡­ ¡ªsusurr¨®, dando un paso atr¨¢s¡ª. No¡­ no me van a¡­ Gavran chasque¨® los dedos. ¡ªSuj¨¦tenlo. Vok y Kael lo agarraron con fuerza. ¡ª?No, por favor! ?No hagan esto! ¡ªTranquilo, mocoso ¡ªsusurr¨® Kael con una sonrisa¡ª. Solo doler¨¢ un momento. Eiden grit¨®, luchando con todas sus fuerzas. Pero era in¨²til. Lo arrastraron al c¨ªrculo de piedra y lo obligaron a arrodillarse. This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. ¡ªEl sacrificio activa el tesoro¡­ ¡ªmurmur¨® Marlen, con indiferencia¡ª. Deber¨ªamos hacerlo r¨¢pido. ¡ª?Est¨¢s seguro de que esto funcionar¨¢? ¡ªpregunt¨® Serka, observando con cautela. Gavran se limit¨® a sonre¨ªr. ¡ªFuncion¨® antes, ?no? La frase cay¨® como un martillazo en la conciencia de todos. Porque s¨ª, lo hab¨ªa hecho. Hab¨ªa funcionado con Asver Noctis. El silencio se alarg¨®. Luego, el aire cambi¨®. Una presi¨®n invisible cay¨® sobre la mazmorra. El ambiente se volvi¨® helado. Las llamas de las antorchas parpadearon violentamente¡­ y se apagaron. Sombra absoluta. ¡ª?Qu¨¦¡­? ¡ªMarlen sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su espalda. Entonces, una voz emergi¨® de la oscuridad. ¡ª?Van a sacrificar a otro? Todos se quedaron petrificados. Desde la penumbra, una figura emergi¨® con calma. Un hombre de pie, cubierto con un abrigo oscuro y una m¨¢scara. El Enmascarado. El terror se extendi¨® como un veneno entre los cazadores. Serka trag¨® saliva. ¡ªMierda¡­ Sab¨ªan qui¨¦n era. El hombre que mat¨® a Drehn. ¡ªD-Deber¨ªamos irnos¡­ ¡ªsusurr¨® Marlen, retrocediendo. Pero Gavran no se movi¨®. En lugar de eso, avanz¨® un paso al frente. ¡ªSomos cinco contra uno ¡ªsu voz era firme, sin titubeos¡ª. No me importa qui¨¦n seas, caer¨¢s como todos los dem¨¢s. El grupo intercambi¨® miradas. Si peleaban juntos, pod¨ªan ganar. ¡ª?M¨¢tenlo! Serka dispar¨® su flecha. Vok carg¨® con su espada. Kael desapareci¨® en las sombras. Marlen prepar¨® un hechizo de refuerzo. Pero en ese instante¡­ La mazmorra retumb¨®. La luz desapareci¨® por completo. Las sombras devoraron el suelo, las paredes, el techo. Un vac¨ªo absoluto. El mundo cambi¨®. ¡ªZona del Heraldo. Una presi¨®n indescriptible cay¨® sobre ellos. El aire se volvi¨® denso, imposible de respirar. La sensaci¨®n de muerte los envolvi¨®. Serka sinti¨® sus piernas fallar y cay¨® de rodillas. Vok solt¨® su espada, temblando. Kael, el asesino, se paraliz¨®, su instinto de supervivencia gritando que escapara. Marlen hiperventilaba, sintiendo que el mundo la aplastaba. Pero el peor de todos era Gavran. El cazador experimentado, el l¨ªder del grupo¡­ cay¨® pesadamente al suelo. Un l¨ªquido oscuro se esparci¨® por el suelo bajo ¨¦l. Se hab¨ªa meado encima. El Enmascarado lo observ¨® en silencio. Luego, dej¨® escapar una risa baja. ¡ªY te haces llamar cazador experimentado¡­ Gavran temblaba. ¡ªY no puedes ni mantener tus pantalones secos. Serka mir¨® con horror a Gavran, viendo al hombre que antes consideraba un pilar derrumbarse. El Enmascarado movi¨® la mano hacia su rostro¡­ Y lentamente se quit¨® la m¨¢scara. El grupo conteni¨® la respiraci¨®n. Lo vieron. Y entendieron. Era Asver Noctis. Vivo. Fuerte. Indomable. ¡ªN-No¡­ imposible¡­ ¡ªbalbuce¨® Marlen, con la piel helada. Asver los mir¨® con una frialdad absoluta. Los mismos que lo hab¨ªan traicionado. Los mismos que lo dejaron morir. ¡ªAhora veremos¡­ ¡ªsusurr¨®, con una sonrisa peligrosa¡ª qu¨¦ me dar¨¢ la mazmorra por su sacrificio. Capítulo 38 – Juicio en la Penumbra El aire era pesado. La opresi¨®n de la Zona del Heraldo segu¨ªa ahogando a los cazadores. Sus cuerpos temblaban, sus mentes gritaban, sus instintos les dec¨ªan que corrieran. Pero no pod¨ªan moverse. Asver, sin prisa, avanz¨®. Cada paso resonaba en la mazmorra como el ta?ido de una campana f¨²nebre. Gavran intent¨® recuperar el control de su cuerpo, pero su respiraci¨®n era err¨¢tica. Quiso ordenar un ataque, pero su lengua estaba inm¨®vil, como si su propia voz le hubiera sido arrebatada. Serka, a¨²n arrodillada, alz¨® su arco con las manos temblorosas. ¡ª?No te acerques! Su grito fue un intento desesperado de aferrarse a la autoridad que antes ten¨ªa. Asver inclin¨® la cabeza. ¡ª?Y si lo hago? El arco de Serka se tens¨®. Su respiraci¨®n se aceler¨®. Pero sus manos temblaban demasiado. ¡ªMierda¡­ ¡ªmurmur¨® Vok, con los nudillos blancos al aferrar su espada. Kael se deslizaba por las sombras, intentando encontrar un punto ciego, una apertura, una oportunidad. Pero cada vez que intentaba acercarse, sent¨ªa que algo lo miraba. Algo grande. Algo que no era humano. Y entonces lo vio. Detr¨¢s de Asver, en lo profundo de las sombras que se retorc¨ªan en la mazmorra¡­ hab¨ªa ojos. Docenas. Cientos. Observ¨¢ndolo. Kael sinti¨® que su garganta se cerraba. "Nos tiene atrapados¡­" This text was taken from Royal Road. Help the author by reading the original version there. Marlen intent¨® conjurar un hechizo de barrera, pero la energ¨ªa se disip¨® como polvo. ¡ªNo¡­ ?qu¨¦ es esta magia? Asver sonri¨®. ¡ªLa mazmorra me reconoce. Se detuvo a pocos pasos de Gavran. El hombre que lo hab¨ªa traicionado. El l¨ªder del grupo intent¨® hablar, pero su voz sali¨® como un jadeo quebrado. ¡ªP-Podemos hablar¡­ Los ojos de Asver brillaron con un tono carmes¨ª bajo su capucha. ¡ª?Hablar? Se inclin¨® un poco. ¡ªComo cuando me abandonaron en la mazmorra para morir¡­ ?as¨ª como hablamos aquella vez? Gavran sinti¨® el filo de la muerte en su cuello. Asver extendi¨® una mano. ¡ªVelmora. La daga apareci¨® en su agarre, la oscura Llama Nocturna danzando en su filo. Vok rugi¨® y se lanz¨® hacia adelante con su espada. ¡ª?Muere, maldito! El acero cort¨® el aire. Pero Asver no estaba all¨ª. Su figura se desvaneci¨® en sombras. Un susurro helado sopl¨® detr¨¢s de Vok. ¡ªEres demasiado lento. Vok gir¨® con desesperaci¨®n, pero sinti¨® un ardor en su abdomen. La daga negra hab¨ªa atravesado su costado. Asver lo mir¨® con frialdad, mientras la Llama Nocturna devoraba su carne sin emitir luz. ¡ª?Aghhh! Vok cay¨® de rodillas, sujetando su herida. Serka grit¨® y dispar¨® una flecha. Asver la atrap¨® con dos dedos. La arquera sinti¨® su coraz¨®n detenerse. ¡ªNo¡­ no puede ser¡­ Asver gir¨® la flecha en su mano y la lanz¨® de vuelta. Se clav¨® en su hombro. Serka chill¨® y cay¨® hacia atr¨¢s, la sangre manchando su ropa. Kael intent¨® escabullirse entre las sombras, pero Asver solo chasque¨® los dedos. Las sombras a su alrededor cobraron vida. Algo lo sujet¨® por los tobillos. Kael mir¨® hacia abajo y vio manos emergiendo del suelo. ¡ª?No, no, no! Las sombras lo arrastraron al suelo. Su cuerpo se hundi¨® lentamente, como si la mazmorra misma lo devorara. ¡ª?S¨¢quenme de aqu¨ª! Marlen grit¨®, tratando de alcanzarlo, pero no pod¨ªa moverse. Kael forceje¨® con todas sus fuerzas, pero su torso ya estaba sumergido. Sus ojos se encontraron con los de Asver. Y entendi¨®. No hab¨ªa piedad en ellos. Solo juicio. El asesino grit¨® mientras su cabeza desaparec¨ªa en la oscuridad. Gavran vio todo. Uno a uno, su equipo estaba siendo aniquilado. Su coraz¨®n lat¨ªa con furia. ¡ª?B-Basta! ?Puedo darte dinero! ?Informaci¨®n! ?Lo que quieras! Asver se detuvo. Sonri¨® levemente. ¡ªLo que quiero¡­ Gavran asinti¨® fren¨¦ticamente. ¡ª?S¨ª, s¨ª! ?Lo que quieras! Asver se inclin¨® hasta que sus labios casi tocaron su o¨ªdo. ¡ª¡­es verlos pagar. Y hundi¨® Velmora en su pecho. Gavran abri¨® los ojos con horror. La Llama Nocturna devor¨® su carne, pero su muerte fue lenta. Los ¨²ltimos en pie, Marlen y Serka, vieron c¨®mo su l¨ªder ca¨ªa. Asver gir¨® para mirarlas. Ellas sollozaban. ¡ªP-Por favor¡­ Asver levant¨® su daga. Y la mazmorra se ti?¨® de rojo. --- Cuando todo termin¨®, Asver se qued¨® en pie, solo. El sacrificio hab¨ªa sido completado. Los cuerpos hab¨ªan sido devorados por la mazmorra. El sistema brill¨® frente a sus ojos. [Misi¨®n especial: Es el momento.] Objetivo: Acaba con los que te traicionaron. Ubicaci¨®n marcada en el mapa. ] Cumplida. [Recompensas obtenidas] [Endurecimiento Umbrio] ha evolucionado a Endurecimiento Del Heraldo. Nada por debajo por el Rango SSS puede penetrar tu piel. ¡ªEsto Es Perfecto Asver gir¨® la cabeza y se coloc¨® la m¨¢scara. Era hora de seguir adelante. Capítulo 39– Juicio en la Penumbra (Parte 2) El aire segu¨ªa pesado. La mazmorra, que momentos antes hab¨ªa sido testigo de una ejecuci¨®n silenciosa, ahora parec¨ªa respirar en calma. Los cuerpos de los traidores hab¨ªan desaparecido, consumidos por la voluntad oscura del lugar. Solo quedaba el eco de los ¨²ltimos gritos, ya lejanos. Pero no todos hab¨ªan perecido. Eiden a¨²n estaba all¨ª, arrodillado en el c¨ªrculo de sacrificio. El chico temblaba, su rostro p¨¢lido, sus ojos suplicantes. No pod¨ªa siquiera hablar con claridad, apenas un balbuceo sal¨ªa de sus labios. ¡ªP-Por favor¡­ no quiero morir¡­ Asver se qued¨® en silencio, observ¨¢ndolo. La sangre de los traidores a¨²n goteaba de Velmora, pero su atenci¨®n ya no estaba en ellos. Mir¨® a Eiden. Delgado, asustado, sin poder hacer nada ante su destino. Se vio a s¨ª mismo en ¨¦l. Record¨® el momento en que fue traicionado, en que lo dejaron solo en la mazmorra, sin opciones, esperando la muerte. La desesperaci¨®n, la impotencia. Lo que sent¨ªa el chico ahora no era diferente de lo que ¨¦l mismo hab¨ªa sentido. Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. El sistema brill¨® frente a ¨¦l. > [Sacrificio completado: Se ha activado la Recompensa del Ritual.] El usuario tiene derecho a recibir el tributo de la mazmorra. Una tenue luz oscura flot¨® sobre Eiden. Si Asver aceptaba, la mazmorra lo consumir¨ªa y ¨¦l recibir¨ªa un poder desconocido. Eiden solloz¨®, apretando los ojos con fuerza. Asver suspir¨®. ¡ªLev¨¢ntate. El chico levant¨® la vista, confuso. ¡ª?Q-Qu¨¦? Asver movi¨® la mano y desvi¨® la energ¨ªa oscura. La recompensa del sacrificio ya no era para ¨¦l. En cambio, la dej¨® caer sobre el chico. El cuerpo de Eiden tembl¨®. La energ¨ªa lo envolvi¨®, fortaleci¨¦ndolo. No era un poder abrumador, pero sinti¨® su cuerpo m¨¢s resistente, su mente m¨¢s clara. No entend¨ªa. ¡ª?Por qu¨¦¡­? Asver guard¨® su daga y lo mir¨® con calma. ¡ªPorque yo tambi¨¦n fui t¨². Eiden trag¨® saliva. ¡ªT-T¨²¡­ ?me dejar¨¢s ir? Asver sonri¨® levemente. ¡ªVoy a sacarte de aqu¨ª. El chico no pod¨ªa creerlo. Minutos antes, pens¨® que su vida acabar¨ªa. Ahora, estaba siendo salvado por la misma persona que hab¨ªa ejecutado a los cazadores como si fueran insectos. Un portal oscuro se abri¨®. ¡ªVen conmigo. Eiden dud¨® por un segundo, pero al ver la mano extendida de Asver, supo que no ten¨ªa opci¨®n mejor. Tom¨® su mano. Y sali¨® de la mazmorra junto a ¨¦l. --- Eiden no entend¨ªa muchas cosas del mundo, pero una s¨ª ten¨ªa clara: deb¨ªa su vida a Asver. Cuando salieron de la mazmorra, el fr¨ªo aire nocturno golpe¨® su rostro. ¡ªConozco a alguien que podr¨ªa darte trabajo ¡ªdijo Asver, con un tono tranquilo. Eiden lo mir¨® con sorpresa. ¡ª?T-Trabajo? ¡ªS¨ª. En una tienda de armas. El chico abri¨® los ojos, asombrado. ¡ª?Por qu¨¦¡­ haces esto por m¨ª? Asver se encogi¨® de hombros. ¡ªTal vez porque quiero ver qu¨¦ har¨¢s con tu segunda oportunidad. Eiden sinti¨® que su pecho se llenaba de algo c¨¢lido. Asver mir¨® hacia la ciudad. Varkus tendr¨ªa un nuevo aprendiz. Y Asver, por primera vez en mucho tiempo, sinti¨® que no todo en su camino deb¨ªa estar te?ido de sangre. Capítulo 40 – Sombras en Movimiento El aire de la noche era fresco, pero no lograba disipar la tensi¨®n en el pecho de Asver. Mientras caminaban por las calles poco iluminadas, sinti¨® el peso de la mirada de Eiden sobre ¨¦l. ¡ª?Est¨¢s seguro de que ese Varkus me aceptar¨¢? ¡ªpregunt¨® el chico con cautela. Asver no se detuvo. ¡ªSi demuestras que tienes valor, s¨ª. No regala nada, pero sabe reconocer a quien quiere mejorar. Eiden asinti¨® lentamente. No pod¨ªa evitar sentir que algo lo atenazaba por dentro. La imagen de los cazadores cayendo uno por uno a¨²n estaba fresca en su mente. Asver hab¨ªa sido despiadado, pero con ¨¦l¡­ fue diferente. No entend¨ªa por qu¨¦. Mientras avanzaban, un peque?o temblor recorri¨® el suelo. Era leve, casi imperceptible, pero Asver lo not¨® al instante. ¡ª?Qu¨¦ fue eso? ¡ªpregunt¨® Eiden, nervioso. Asver entrecerr¨® los ojos y observ¨® el cielo. Entre las nubes oscuras, una leve distorsi¨®n se deslizaba como un reflejo quebrado. If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Algo estaba llegando. El sistema reaccion¨® al instante. > [Alerta: Presencia detectada.] [Entidad desconocida ha cruzado el umbral.] Un leve escalofr¨ªo recorri¨® la espalda de Asver. No era la primera vez que sent¨ªa esto. En el Mundo de las Sombras, hab¨ªa experimentado la presencia de entidades que no deber¨ªan existir en el mundo humano. Y ahora, una de ellas estaba aqu¨ª. Eiden lo not¨®. ¡ª?Qu¨¦ pasa? Asver le lanz¨® una mirada seria. ¡ªNo hables. Y qu¨¦date detr¨¢s de m¨ª. El chico trag¨® saliva, obedeciendo sin dudar. La distorsi¨®n en el cielo se intensific¨®. Un sonido extra?o reson¨® en la noche, como si cientos de voces susurraran a la vez. Luego, la figura emergi¨®. Primero fueron las sombras, desliz¨¢ndose por los muros de los edificios cercanos. Despu¨¦s, un par de ojos brillantes, sin forma definida, se abrieron en medio de la penumbra. Era alto, delgado, pero su presencia era opresiva. La energ¨ªa que emanaba era similar a la de los Guardianes de las Sombras que hab¨ªa enfrentado antes. Sin embargo, esta¡­ era diferente. M¨¢s consciente. M¨¢s peligrosa. > [Entidad Identificada: Vigilante del Umbral.] [Funci¨®n: Observador. No Intervenci¨®n.] El sistema mostr¨® la informaci¨®n de inmediato, pero la advertencia final no lo tranquiliz¨®. Asver llev¨® la mano a Velmora. La criatura inclin¨® levemente la cabeza, observ¨¢ndolo. ¡ªHeraldo del Caos¡­ ¡ªsusurr¨® una voz dentro de su mente. Asver se tens¨®. ¡ª?Qui¨¦n eres? La criatura no respondi¨® de inmediato. En cambio, extendi¨® una mano sombr¨ªa y el aire alrededor se volvi¨® m¨¢s denso. ¡ªLa sombra te ha marcado. Y el equilibrio¡­ se inclina. Asver no apart¨® la mirada. ¡ªSi tienes algo que decir, hazlo ahora. No soy fan de los juegos de palabras. La entidad pareci¨® sonre¨ªr, aunque no ten¨ªa boca. ¡ªEl Juicio se acerca. Prep¨¢rate. Y con esas palabras, se desvaneci¨®. El aire volvi¨® a la normalidad. Eiden cay¨® de rodillas, respirando entrecortadamente. ¡ª?Q-Qu¨¦ fue eso¡­? Asver no respondi¨® de inmediato. En su mente, las palabras de la entidad segu¨ªan resonando. El Juicio se acerca. Sab¨ªa que no era solo una advertencia. Era una promesa. Y pronto, descubrir¨ªa qu¨¦ significaba.