《Enamorè°©ndome de mi esposa provisoria》 Cap铆tulo 1 Cap¨ªtulo 1 Cap¨ªtulo 1 Kathleen Johnson estaba sentada en cama, envuelta con una manta. Se ve¨ªan peque?os moratones rojos tanto en su hombroo en su delicada v¨ªc. Aunque estaba aturdida, nadie pod¨ªa negar lo sensual que se ve¨ªa. El sonido del agua corriente del ba?o se detuvo de golpe, y unos momentos despu¨¦s, Samuel Macari sali¨® con una toa nca envuelta alrededor de su cintura. Ten¨ªa hombros anchos, un cuerpo delgado, abdominales bien definidos y los rasgos cincdos de un modelo. En realidad, se ve¨ªa mucho mejor que uno. Su voz profunda y magn¨¦tica son¨®: ¡ª?Por qu¨¦ est¨¢s aturdida? ?Has pensado en lo que quieres? Kathleen volvi¨® a sus cabales. Se trag¨® el nudo en su garganta mientras miraba el cuerpo musculoso del hombre. ¡ª?Est¨¢ bien si no nos divorciamos? ¡ªpregunt¨®. Su voz era dulceo de costumbre, y sus ojos estaban llenos de una pizca de inocencia y miseria. ¡ª?Por qu¨¦ te has vuelto tan ignorante de repente? ¡ªcuestion¨® Samuel. La mir¨® con una mez de compasi¨®n y desd¨¦n. Anunci¨®¡ª: Nicolette ha vuelto. El coraz¨®n de Kathleen se hundi¨®. Por supuesto, ya lo sab¨ªa. Nicolette Yoeger era el amor de infancia de Samuel. Por desgracia, no fue bien recibida en su propia familia, ya que era una hija ileg¨ªtima. Por eso, familia Macari no estaba de acuerdo con el matrimonio. Kathleen, en cambio, era de una familia con buenos antecedentes. Casi inmacdos: Sus padres eran m¨¦dicos, que por desgracia, hab¨ªan fallecido al intentar rescatar a abu de Samuel, Diana Lane, de un incendio. La pareja se hab¨ªa sacrificado para salva. Por agradecimiento, y para evitar que Samuel se casara con Nicolette, Diana hab¨ªa lo obligado a casarse con Kathleen. Por aquel entonces, anciana hab¨ªa estado mal de salud, y el m¨¦dico hab¨ªa dicho a familia que estaba en estado cr¨ªtico. As¨ª, Samuel no tuvo m¨¢s remedio que aceptar el matrimonio concertado. N?velDrama.Org ? 2024. Le hab¨ªa dicho a Kathleen que no se enamorar¨ªa de e y que todo lo hac¨ªa por tranquilidad de su abu. E lo entendi¨®. Se parec¨ªa mucho a un inofensivo conejito. Era amable y atenta, y nunca fue una personapetitiva. Por eso, le hab¨ªa asegurado: ?Mientras siga siendo se?ora Macari, te cuidar¨¦. En tres a?os, nos divorciaremos, y tepensar¨¦ cuando llegue el momento?. Kathleen le mir¨® con docilidad. ?No me cas¨¦ con ¨¦l por su dinero, sino porque quer¨ªa cumplir un sue?o de mi juventud. Pero ahora, el sue?o est¨¢ roto. Es hora de que me enfrente a realidad. He sido gentil y obediente durante tres a?os, pero aun as¨ª, no se enamor¨® de m¨ª. ?Qu¨¦ pat¨¦tica soy!?, pens¨®. ¡ªSam ¡ªle m¨® Kathleen. E era ¨²nica que le maba as¨ª. Y cada vez que lo hac¨ªa y estaban en la habitaci¨®n, Samuel no pod¨ªa evitar hacerle el amor. ?Puede parecer un peque?o conejo, pero en el fondo es una zorra. Es una gran seductora?, se record¨® ¨¦l. Al pensar que e de seguro volver¨ªa a casar luego de su divorcio, y de que usara esa misma voz suave para mar a otro hombre, se sinti¨® un poco disgustado. ¡ª?Hmm? ¡ªrespondi¨®. Kathleen pudo ver su reflejo en sus ojos. Se arm¨® de valor y confes¨®: ¡ªSam, estoy embarazada. El rostro de Samuel se ensombreci¨® de inmediato. ¡ª?Qu¨¦ dijiste? Kathleen tembl¨®, sin poder contrrse. Se mordi¨® elbio y repiti¨®: ¡ªEstoy embarazada. ¡ªDeshazte de ¨¦l ¡ªpidi¨® Samuel sin dudarlo. ¡ª?Qu¨¦? ¡ªHe dicho que te deshagas de ¨¦l ¡ªinsisti¨®. Su apuesto rostro estaba lleno de hostilidad¡ª. No voy a dar marcha atr¨¢s en mi n de divorciarme de ti s¨®lo por un beb¨¦. Adem¨¢s, no quiero que el beb¨¦ se convierta en un obst¨¢culo entre Nicolette y yo. Kathleen palideci¨®. ?Parece que ni siquiera un ni?o puede cambiar su decisi¨®n. ?C¨®mo puede decirme que aborte el beb¨¦? Qu¨¦ hombre tan fr¨ªo¡­ ?El beb¨¦ es de su propia sangre!?, se molest¨®. No pudo evitar soltar una risa burlona. ¡ª?Por qu¨¦ te r¨ªes? ¡ªrega?¨® Samuel. ¡ªNo estoy embarazada. Acabo de mentir ¡ªse burl¨® Kathleen, pero su coraz¨®n sangraba por dentro. ¡ª?Mentiste? ¡ªSamuel se ve¨ªa cada vez m¨¢s molesto. ¡ªAs¨ª es. Si no me crees, ?por qu¨¦ no vamos al hospital a que me hagan un examen? ¡ªBien. No quiero existencia de una amenaza potencial. Si de verdad est¨¢s embarazada, abortar¨¢s el beb¨¦. Te dar¨¦ cien millones extra para que puedas hacer lo necesario por tu salud. No te preocupes, no afectar¨¢ a tu¡­ segundo matrimonio. ??Segundo matrimonio?? Kathleen esboz¨® una sonrisa de pesar. ¡ªTe aseguro que no estoy embarazada, as¨ª que no tienes que darme dinero extra. Si est¨¢s preocupado, podemos ir al hospital para un chequeo. Samuel le sujet¨® barbi y cuestion¨®: ¡ª?Cu¨¢l es tu n despu¨¦s de que nos divorciemos? E le rode¨® el cuello con sus brazos antes de decir: ¡ªQuiero entrar en el mundo del espect¨¢culo. Samuel se ha quedado at¨®nito. Kathleen se hab¨ªa graduado en una academia de cine tras realizar un curso de interpretaci¨®n. Si no fuera por su matrimonio, hac¨ªa tiempo que habr¨ªa ganado un premio a mejor actriz. Pero por alguna raz¨®n, a ¨¦l no le gustaba idea de que se uniera a industria del entretenimiento. Sab¨ªa que era una mujer seductora y tem¨ªa que gente pusiera sus ojos en e. ¡ªMuy bien. A?adir¨¦ otra cl¨¢us a nuestro acuerdo de divorcio. Firmar¨¢s bajo Starlight Entertainment, y te har¨¢n famosa en cinco a?os. Kathleen esboz¨® una leve sonrisa. ¡ªEst¨¢ bien. No te lo tomes tan en serio. ?C¨®mo vas a contarle a abu lo nuestro? Al escucha mencionar a Diana, Samuel sinti¨® que le empezaba a doler cabeza. Sab¨ªa que no estar¨ªa de acuerdo con el divorcio. Adem¨¢s, a e no le gustaba identidad de Nicolette,o hija ileg¨ªtima. ¡ªVe t¨² ¡ªSamuel mir¨® a Kathleen con desd¨¦n¡ª: E te escucha. Te dar¨¦ una casa extra si lo logras. Kathleen se qued¨® sin pbras y sinti¨® un dolor palpitante en su coraz¨®n. ??De verdad pens¨® que me cas¨¦ con ¨¦l por el dinero y casa? Ni siquiera le preocupa haber herido mis sentimientos?, se percat¨®. ¡ªBien ¡ªacept¨® Kathleen. Luego pidi¨®¡ª: Sam, hazme el amor una vez m¨¢s. ¡ªTus deseos son ¨®rdenes para m¨ª, peque?a zorra ¡ªacat¨®. Le sac¨® manta y hizo sentarse sobre ¨¦l. La verdad era que siempre deseaba pues esa mujer era un deleite para ¨¦l. Y cuando se dio cuenta de que no podr¨ªa volver a proba, actu¨® con m¨¢s fuerza que antes. Dese¨® poder drenar su energ¨ªa. La noche pas¨® y lleg¨® ma?ana. Kathleen se despert¨® por el sonido de un tel¨¦fono que sonaba. Aunque Samuel ejerc¨ªa maltrato emocional sobre e, hab¨ªa mimado en otros aspectos. Sabiendo que e estar¨ªa malhumorada por ma?ana, pon¨ªa su tel¨¦fono en modo silencioso cuando llegaba a casa por noche. Ten¨ªa miedo de que alguien lo mara y despertara. Pero de un d¨ªa a otro, dej¨® de hacerlo. Levantando el tel¨¦fono de forma grotesca, Kathleen pretend¨ªa decirle que hab¨ªa una mada entrante para ¨¦l. Pero en el momento en que vio el nombre de Nicolette, se congel¨®. ?As¨ª que esa es raz¨®n del cambio. ?Tiene miedo de que Nicolette no pueda dar con ¨¦l? ?Qu¨¦ hombre tan considerado!? De repente, Kathleen se dio cuenta de que los ¨²ltimos tres a?os no hab¨ªan sido m¨¢s que un sue?o. De hecho, no hab¨ªa sido en vano. Aunque Samuel no amaba, hab¨ªa adorado, pues era id¨¦ntica a Nicolette. Hab¨ªa sido una sustituta durante tres a?os. Cap铆tulo 2 Cap¨ªtulo 2 Cap¨ªtulo 2 Samuel contest¨® mada y hab¨ªa una mirada amable en su rostro. Tambi¨¦n fue gentil con Kathleen, pero eso fue s¨®lo porque pensaba en otra mujer cuando estaba con e. Era lo que m¨¢s le dol¨ªa: Ni una s vez hab¨ªa visto por lo que era. En cambio, s¨®lo era una sustituta. Kathleen se odiaba a s¨ª misma por parecerse tanto a Nicolette a veces. Ni siquiera eran parientes, pero eran casi id¨¦nticas. ¡ªNo llores. Ir¨¦ ahora mismo ¡ªasegur¨® Samuel con ternura. Al colgar, se dirigi¨® a Kathleen¡ª: Luego har¨¦ que Tyson te lleve al hospital. ¡ªTodav¨ªa no conf¨ªas en m¨ª, ?verdad? ¡ªrefunfu?¨® aturdida. ¡ªS¨ª, as¨ª es ¡ªadmiti¨® sin tapujos. E frunci¨® losbios, con una mirada imprable: ¡ªDe acuerdo. ¡ªDate prisa en dec¨ªrselo a abu ¡ªurgi¨® Samuel con indiferencia. ¡ªNo se ha sentido bien estos d¨ªas. ?Est¨¢s seguro de que quieres que se lo diga ahora? ¡ªle pregunt¨®. Se qued¨® mirando su rostro fr¨ªo y apuesto. ¡ªS¨ª. Nicolette no puede esperar m¨¢s. ??Nicolette no puede esperar m¨¢s? ?Significa eso que no le importa si abu vive o muere? Supongo que el amor verdadero es suficiente para que deje dedo a toda su familia?, pens¨®. Kathleen sab¨ªa que hab¨ªa perdido, pero no esperaba perder tan mal. ¡ªBien ¡ªconcedi¨® e con un d¨¦bil asentimiento¡ª: Pero por mucha prisa que tengas, tienes que darme al menos tres d¨ªas. ¡ªro. Espero que no me defraudes. ¡ª?Por qu¨¦ iba a hacerlo? ¡ªreplic¨®. Ten¨ªa una sonrisa desgarradora en su rostro mientras dec¨ªa eso ¡ª: ?Cu¨¢ndo te he defraudado, ya sea en nuestros tres a?os de matrimonio, oo tu esposa? Sus pbras hicieron que Samuel se congra. Porque era verdad. Despu¨¦s de haber estado casada con ¨¦l durante tres a?os, nunca le hab¨ªa decepcionado de ninguna manera. Lo hab¨ªa hecho bien en todos los aspectos y llev¨® a cabos cosas de forma impecable, en especial en cama. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Kathleen siempre hab¨ªa cedido ante ¨¦l y hab¨ªa intentado satisfacerle en todos los sentidos. Eso era lo ¨²nico a lo que se resist¨ªa a renunciar. ¡ªBien, entonces ¡ªSamuel se dio vuelta y entr¨® en el vestidor para cambiarse de ropa. Envuelta en manta, e se perdi¨® en sus pensamientos: ??Es este el final?? Aunque estaba molesta, sab¨ªa que no depend¨ªa de e. Cuando ¨¦l se march¨®, e tambi¨¦n se levant¨® de cama. Fue a asearse y luego se puso un bonito vestido para ir a ver a Diana. Sin embargo, en el momento en que sali¨®, se top¨® con Tyson Hackney. E se cruz¨® de brazos mientras le miraba con desagrado: ¡ª?Qu¨¦? Tyson estaba confundido: ?La Sra. Macari s¨ª que es misteriosa. Seportao una conejita linda e inocente frente al Sr. Macari, pero frente a m¨ª eso una versi¨®n hostil de Hello Kitty?. ¡ªEl Sr. Macari quiere que lleve a una revisi¨®n ¡ªanunci¨® Tyson. ¡ª?Pfft! ¡ªKathleen estaba molesta¡ª: No puedo creer que no conf¨ªen en m¨ª. Tyson no sab¨ªa c¨®mo responder a eso. ¡ªLl¨¦vame al Hospital Goodwill ¡ªespecific¨®. Era el hospital privado m¨¢s importante de Jadeborough, dotado del mejor equipamiento m¨¦dico y de los m¨¦dicos m¨¢s cualificados del pa¨ªs. Al ver que hab¨ªa una mirada insondable en los ojos del hombre, pregunt¨® con desd¨¦n: ¡ª?Qu¨¦ es? ?Creen que es demasiado costoso? ¡ªN-No ¡ªTyson no sab¨ªa qu¨¦ decirle¡ª: Por favor, entre, Sra. Macari. Kathleen sali¨® a calle, con caravada, pero aun as¨ª estaba impresionante. Despu¨¦s de subir al coche, lo ¨²nico que hizo fue mirar por ventana. Hab¨ªa elegido el Hospital Goodwill no porque quisiera actuar con superioridad, sino porque sus padres hab¨ªan trabajado all¨ªo m¨¦dicos, y tambi¨¦n naci¨® all¨ª. Todos los que trabajan all¨ª, desde el director hastas enfermeras, sab¨ªan qui¨¦n era. Y trataron como si fuera parte de su familia. Adem¨¢s, no cab¨ªa duda de que aceptar¨ªan ayuda si se lo pidiera. Un rato despu¨¦s, Tyson anunci¨®: ¡ªLlegamos, se?ora Macari. Kathleen volvi¨® en s¨ª y se dio cuenta de que hab¨ªan llegado a entrada del hospital. Empuj¨® puerta del coche y sali¨®. Tyson sigui¨® por detr¨¢s. Quiso decir algo, pero se contuvo. Cuando llegaron a entrada del departamento de obstetricia y ginecolog¨ªa, Kathleen se volte¨®: ¡ªDet¨¦ngase, Sr. Hackney. Los hombres no pueden pasar. En el momento en que Tyson vio el cartel en puerta, una de verg¨¹enza lo inund¨®. ¡ªEntendido ¡ªacat¨®. ?A decir verdad, el Sr. Macari deber¨ªa haber venido con e. Es su esposa, despu¨¦s de todo. ?Qu¨¦ sentido tiene que yo pa?e??, se quej¨®. Kathleen se gir¨® y entr¨®. ¡ªSra. Williams ¡ªsalud¨® a doctora. Pero Quinn Williams se qued¨® boquiabierta al ve. ¡ª?Eres t¨², Kate! Pens¨¦ que era alguien con tu mismo nombre cuando vi los registros. ¡ªS¨ª, soy yo ¡ªasinti¨® Kathleen mientras tomaba asiento. ¡ª?As¨ª que has venido hacerte una prueba de embarazo? ¡ªpregunt¨® Quinn, sorprendida. Kathleen asinti¨®: ¡ªCreo que estoy embarazada, Sra. Williams. ?Pero puede ayudarme a ocultarlo? ¡ªpregunt¨® sin rodeos. ¡ª?Por qu¨¦? ¡ªQuinn parec¨ªa aturdida. ¡ªPuede que me divorcie, Sra. Williams. Quiero quedarme con el ni?o, pero mi marido nunca lo permitir¨¢. Por eso espero de verdad que pueda ayudarme, se?ora Williams ¡ªsuplic¨® Kathleen. ¡ª?C¨®mo pudo pasarte esto, Kate? ¡ªQuinn estaba enfadada y desconsda a vez¡ª: ?Tienes idea de lo dif¨ªcil que es ser madre soltera? ¡ªLo s¨¦, se?ora Williams, pero tengo dinero. Puedo criar a este ni?o ent¨® e, agachando cabeza. ¡ªEsto no tiene nada que ver con el dinero ¡ªprotest¨® Quinn¡ª. ?Qui¨¦n demonios es tu marido? Cuando me dijiste que te ibas a casar, no dej¨¦ de pregunt¨¢rtelo, pero te negaste a decirlo. Dime qui¨¦n es tu marido ahora mismo. ?Te trata as¨ª porque tus padres ya no est¨¢n para respaldarte? ¡ªCreo que es mejor que no lo sepa, Sra. Williams ¡ªse neg¨®. Era imposible descifrar cualquier emoci¨®n en el p¨¢lido y delicado rostro de Kathleen¡ª: Sab¨ªa que todo esto pasar¨ªa cuando me cas¨¦ con ¨¦l. Ahora que nos estamos divorciando, no tengo nada de qu¨¦ quejarme. Por eso quiero que me ayude, se?ora Williams. Una vez que nos divorciemos, me ir¨¦ de aqu¨ª. ?No es que pueda quedarme. Samuel lo descubrir¨¢?, se desesper¨®. Quinn sinti¨®o si su coraz¨®n se partiera por mitad: ?Sufre porque est¨¢ s y no hay nadie que apoye?, pens¨®. ¡ªKate, si de verdad no tienes otra opci¨®n, deber¨ªas tratar de rogar a vieja se?ora Macari. Al fin y al cabo, te veo a su propia nieta ¡ªsugiri¨® Quinn, sin saber lo que ocurr¨ªa en realidad¡ª: Samuel tambi¨¦n te tratao a su hermana, ?no? Estoy segura de que se ocupar¨¢ de ese marido tuyo. Kathleen desvi¨® mirada antes de responder: ¡ªEsto es lo ¨²nico por lo que no puedo acudir a familia Macari, se?ora Williams. S¨®lo ay¨²deme, por favor. ¡ªMuy bien ¡ªQuinn frunci¨® el ce?o¡ª: Acu¨¦state y d¨¦jame echar un vistazo. ¡ªBien. Despu¨¦s de revisi¨®n, Quinn se subi¨®s gafas y der¨®: ¡ªYa llevas ocho semanas, pero parece que est¨¢s un poco an¨¦mica, y por eso te sientes d¨¦bil. Deber¨ªaser alimentos m¨¢s nutritivos. ¡ªFui un beb¨¦ prematuro, as¨ª que siempre he sido un poco d¨¦bil ¡ªmurmur¨® Kathleen con desgana. ¡ª?Su marido no sabe nada de esto? ¡ªpregunt¨® Quinn en tono serio. ¡ªNunca me lo pregunt¨®, as¨ª que nunca saqu¨¦ el tema ¡ªrespondi¨® con des¨¢nimo. A pesar de que Samuel siempre hab¨ªa sido generoso a hora de cubrir sus necesidades diarias, nunca se preocup¨® por su salud. En cambio, hac¨ªa que Mar¨ªa se ocupara de ello. Su ¨²nica responsabilidad era proporcionarle dinero. Quinn dej¨® escapar un suspiro y le pas¨® a Kathleen un informe: ¡ªEsto es lo que quer¨ªas. Espero que puedas pensar biens cosas, Kate. Se qued¨® mirando el informe que ten¨ªa dnte. Susbios se torcieron: ¡ªLo que yo quiera no es importante. Cuando se trata de mi matrimonio, mi marido tiene ¨²ltima pbra. Justo cuando se levant¨® para irse, Quinn grit¨®: ¡ªKate, ?tu marido¡­? Cap铆tulo 3 Cap¨ªtulo 3 Cap¨ªtulo 3 Kathleen se volvi¨® con una leve sonrisa y tranquiliz¨®: ¡ªNo tengo intenci¨®n de involucra, Sra. Williams. ¡ªCon eso, procedi¨® a salir. Las l¨¢grimasenzaron a caer por el rostro de Quinn. La madre de Kathleen era su mentora, pero no pod¨ªa hacer nada para ayuda. Si tuviera que mirar a su maestra a cara, no sab¨ªa c¨®mo podr¨ªa. Cuando Kathleen sali¨® del departamento de obstetricia y ginecolog¨ªa, le mostr¨® a Tyson el informe que ten¨ªa en sus manos: ¡ªM¨ªralo bien. No estoy embarazada, as¨ª que ya puedes irte. Lo que dijo hizo que el hombre se sintiera inc¨®modo. ¡ª?Ad¨®nde se dirige, Sra. Macari? La llevar¨¦ ¡ªofreci¨®. Luego, hizo una pausa y a?adi¨® con una voz m¨¢s suave¡ª: El Sr. Macari me dijo que lo hiciera. This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡ªNo me gusta que me sigan. Puedes decirle a Samuel que buscar¨¦ a abu, pero ahora tengo otra cosa que hacer ¡ªder¨® Kathleen. ¡ªEntendido ¡ªTyson asinti¨®. Kathleen se dio vuelta y se march¨®. Tras dar dos pasos, se dio cuenta de que hab¨ªa olvidado agarrar su tel¨¦fono, as¨ª que volvi¨® a buscarlo. Cuando sali¨®, alguien detuvo m¨¢nd por su nombre: ¡ªKathleen voz de Nicolette lleg¨® a sus o¨ªdos. E se congel¨®. ??C¨®mo acab¨¦ encontr¨¢nd??, sement¨®. Se dio vuelta en silencio y mir¨® a Nicolette, que estaba vestida con una bata de hospital y parec¨ªa un poco p¨¢lida. Aun as¨ª, segu¨ªa estando hermosa. A pesar del parecido f¨ªsico entre ambas, sus temperamentos eran muy diferentes. Kathleen era seductora, pero hab¨ªa algo inocente en e. Nicolette, en cambio, era una mojigata. Los dos eran mundos aparte. ¡ª?Qu¨¦ haces aqu¨ª? ¡ªcuestion¨®, frunciendo el ce?o. Nicolette le devolvi¨® una fr¨ªa mirada. Un destello de envidia brill¨® en sus ojos. ¡ªMe han ingresado en el hospital por leucemia ¡ªconfes¨®. ¡ª?Leucemia? ¡ªSamuel fue el que arregl¨® que me admitieran aqu¨ª ¡ªsonri¨®¡ª, ah, ro, he o¨ªdo que el tratamiento de leucemia en este hospital fue perfionado por tus padres. Sus pbras disgustaron a Kathleen. No le gustaba idea de que Nicolette recibiera el tratamiento que sus padres hab¨ªan perfionado. ¡ªBuena suerte con tu tratamiento, entonces ¡ªdijo sin emoci¨®n. Quer¨ªa irse, pero Nicolette detuvo de nuevo: ¡ªDevu¨¦lveme a Samuel, Kathleen. Hizo una pausa, pero mujer sigui¨®: ¡ªSi no fuera porque t¨² me lo arrebataste, habr¨ªa sido yo que se hubiera casado con Samuel hace tres a?os. Por tu culpa, estuvimos separados durante tantos a?os, y ahora, estoy enferma. ?Todav¨ªa pretendes tenerlo para ti? Ni siquiera te quiere ¡ªarremeti¨®. Kathleen permaneci¨® inexpresiva: ¡ªQu¨¦ broma. Si quiere divorciarse, deber¨ªa ser ¨¦l quien hara conmigo de ello. ?Por qu¨¦ eres t¨² que lo dice? ?Es tan cobarde? La verdad era que sab¨ªa que Nicolette s¨®lo hab¨ªa dicho eso a prop¨®sito para provoca y hacerle saber lo mucho que Samuel se preocupaba por e. Aunque Kathleen era consciente de ello, eso no cambiaba el hecho de que le doliera. Despu¨¦s de todo, lo hab¨ªa amado durante muchos a?os. ¡ªSamuel s¨®lo se siente mal ¡ªmurmur¨® Nicolette entre dientes apretados¡ª: Crees que es natural que est¨¦s con Samuel porque perdiste a tus padres y le gustas a vieja se?ora Macari. Pero parece que has olvidado que ¨¦l no te quiere. Ni siquiera un poquito. ¡ª?C¨®mo puedes estar tan segura? ¡ªdesafi¨® Kathleen. Nicolette se qued¨® aturdida al o¨ªr eso. ¡ª?Por qu¨¦ me tocar¨ªa si no me amara? ¡ªKathleen continu¨® burl¨¢ndose. Nicolette tembl¨® un poco. En ese momento, mir¨® detr¨¢s de enferma joven. ¡ª?Samuel? Kathleen se congel¨® por un segundo y sonri¨® tranqu. ?Supongo que al final ca¨ª en trampa?, se percat¨®. Se dio vuelta y fue recibida por imagen de un hombre fr¨ªo y mativo. ¡ªHe venido a hacerme un chequeo. Ahora me voy ¡ªanunci¨®. ¡ª?Y cu¨¢les fueron los resultados? ¡ªpregunt¨® Samuel con voz fr¨ªgida. Kathleen sac¨® el informe delboratorio y lo meti¨® en el bolsillo de su traje. Con una sonrisa en cara, respondi¨®: ¡ªNo te preocupes. No estoy embarazada. ¨¦l agarr¨® el informe con un ligero malestar en su coraz¨®n. A decir verdad, se hab¨ªa hecho ilusiones. Sin embargo, sensaci¨®n pronto se disip¨®. ¡ªBueno, ya que no est¨¢s embarazada, hablemos del futuro ¡ªsugiri¨® de forma despreocupada. ¡ª?Seguro que quieres har de eso aqu¨ª? ¡ªKathleen parec¨ªa agraviada¡ª: Ni siquiera heido, para poder hacerme el test. ¡ªPues vete aer ¡ªrespondi¨® impasible Samuel. ¡ªLl¨¦vame ¡ªKathleen sonri¨®¡ª: Podemos har mientrasemos. Samuel mir¨® sin ninguna calidez en sus ojos. ¡ªNo intentes nada raro. Kathleen solt¨® una risita, que fue m¨²sica para sus o¨ªdos. ¡ªSi hubiera intentado algo, estar¨ªas arrodido frente a abu en este momento. Todo lo que pido es que me pa?es aer. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡ªPuedes ir con e, Samuel. Te esperar¨¦ ¡ªdijo Nicolette, fingiendoprensi¨®n. Kathleen sonri¨® y se agarr¨® al brazo del hombre. ¡ªSi usted lo dice, Sra. Yoeger. Vamos. Hay un lugar cercano que he querido probar desde hace tiempo. Nicolette observ¨® c¨®mo se agarraban los brazos con veneno en los ojos. Samuel mir¨® y le dijo: ¡ªVuelve a s y descansa un poco. Volver¨¦ pronto. ¡ªDe acuerdo ¡ªNicolette se mordi¨® elbio¡ª: Vuelve r¨¢pido. Vamos aer juntos. ¡ªro ¡ªSamuel asinti¨®. Kathleen le arrastr¨® fuera y fueron al restaurante cercano que e hab¨ªa mencionado. Agarr¨® un men¨², con aspecto rjado. ¡ª?Qu¨¦ vas a pedir, Sam? ¡ªNo voy aer. ¡ªEst¨¢s tratando de guardar algo de espacio en tu est¨®mago para almorzar con Nicolette m¨¢s tarde, ?verdad? Lo entiendo ¡ªKathleen hizo un gesto para el camarero¡ª: ?Puedo pedir una ensda de quinoa? Tambi¨¦n quiero un to de muslos de pollo. Gracias. ¡ªro ¡ªel camarero asinti¨® y se alej¨®. Samuel frunci¨® el ce?o: ¡ª?Por qu¨¦es tanto? Sab¨ªa que Kathleen ten¨ªa poco apetito. Se quedaba llena despu¨¦s de unos pocos bocados. ¡ª?De verdad, Sam? S¨®lo he pedido un bol de ensda de quinoa y unos muslos de pollo, ?y crees que estoyiendo demasiado? ?Ha quebrado tu empresa o algo as¨ª? ?Ahora eres pobre? ¡ªS¨®loe. A veces, su descaro era adorable. Otras veces, sin embargo, era exasperante. Aun as¨ª, Samuel tuvo que admitir que no hab¨ªa sido tan malo esperar el regreso de Nicolette durante los ¨²ltimos tres a?os con Kathleen a sudo. Cuando se sirvi¨®ida, e empez¨® aer. En ese momento estaba muerta de hambre, al igual que el beb¨¦ que llevaba en el vientre. Mientras masticaba su ensda, sus mejis se hincharon. Esa i¨®n suya era muy bonita, y parec¨ªa una ardi. ¡ª?Qu¨¦ quer¨ªas decirme? ¡ªpregunt¨® Kathleen en voz baja. ¡ª?Qu¨¦ te dijo Nicolette hace un momento? Kathleen frunci¨® el ce?o. ??Intenta ajustar cuentas??, se burl¨®. ¡ªMe dijo que ten¨ªa leucemia. ¡ªEs cierto. Fui a buscar una m¨¦d ¨®seapatible para e. Para mi sorpresa, hay un donante en este hospital cuyo tipo de sangre espatible con suya. ?Puedes adivinar qui¨¦n es? El p¨¢rpado de Kathleen sufri¨® un peque?o espasmo: ¡ª?Soy¡­ yo? Cap铆tulo 4 Cap¨ªtulo 4 Cap¨ªtulo 4 Samuel asinti¨®. ?Esto es incre¨ªble. En serio, ?qu¨¦ cruel giro del destino!? Kathleen, que mayor parte del tiempo se comportabao una princesa gentil, maldijo para sus adentros. ??Me est¨¢ jugando Dios una m pasada?? ¡ªNo voy a someterme a donaci¨®n ¡ªKathleen se mordi¨® elbio¡ª: Nunca donar¨¦ mi m¨¦d a una mujer que destruy¨® mi familia y me rob¨® a mi marido. La verdad es que no le importaba tanto. Lo que importaba era que estaba embarazada de un ni?o, por lo que no pod¨ªa donar su m¨¦d ¨®sea. Sin embargo, no pod¨ªa decirle a Samuel sobre eso. Si se enteraba, obligar¨ªa a deshacerse del beb¨¦. ¡ªHar¨¦ todo lo que quieras mientras aceptes ser su donante ¡ªofreci¨® Samuel con generosidad. ¡ª?Incluso si eso significa no conseguir el divorcio? ¡ªmurmur¨® Kathleen con cabeza baja. No quer¨ªa que ¨¦l notara pena en su mirada. Samuel se qued¨® cado. ?Parece que no puede dejar ir a Nicolette. Incluso si ede a mi petici¨®n, es s¨®lo porque quiere salvarle vida. Est¨¢ dispuesto a sacrificar su matrimonio y su felicidad por e. Qu¨¦ admirable muestra de amor?. ¡ªNo deber¨ªas ser tan codiciosa, Kathleen ¡ªdijo Samuel¡ª. Aunque lo hiciera para salvar vida de Nicolette, deber¨ªas saber que no te amo. El rostro de Kathleen palideci¨®. Esas pbras fuerono una daga que se v¨® en su coraz¨®n. Era como si sangre fresca se acumra, y dol¨ªao nunca antes. ¡ª?Y si insisto en mantener vivo este amor muerto? ¡ªKathleen levant¨® su mirada y revel¨® sus ojos brintes. ¡ªNo conseguir¨¢s nada con ello, entonces. Ya no importa. ¡ªEs primera vez que te encuentro tan desagradable, Samuel ¡ªKathleen dej¨® cuchara en su mano¡ª: Dijiste que soy codiciosa, pero ?no eres t¨² igual? Quieres divorciarte de m¨ª para poder estar con Nicolette. Bien, estoy de acuerdo con eso. Pero ?no crees que est¨¢s siendo demasiado brutal al pedirme que salve su vida ahora? ??Sabe siquiera lo mucho que le quiero? ?C¨®mo puede ser tan cruel para torturarme as¨ª??, pens¨®. ¡ªNo puedes tener lo mejor de ambos mundos, Samuel. Eso t¨² y yo. Le hab¨ªa amado durante diez a?os, pero ese amor s¨®lo se hab¨ªa convertido en una fuente de dolor para e. ¡ªEres muy avariciosa ¡ªder¨® Samuel antes de levantarse e irse. Kathleen solt¨® una risita de autodesprecio y murmur¨® para s¨ª misma: ¡ªAs¨ª es. Soy avariciosa. Lo quiero todo: te quiero a ti y quiero tu coraz¨®n. Entonces perdi¨® el apetito. No hab¨ªa forma de que pudiera dar otro bocado. Tras salir del restaurante, se dirigi¨® a residencia de los Macari. Diana hab¨ªa sufrido una apoplej¨ªa hac¨ªa tiempo, y hab¨ªa mejorado en los ¨²ltimos tiempos. Cuando Kathleen vio a amable anciana, no se atrevi¨® a contarle lo del divorcio. ¡ªAbu ¡ªsalud¨® antes de tomar asiento junto a cama. N?velDrama.Org ? 2024. ¡ªKatie, est¨¢s aqu¨ª ¡ªDiana sonri¨® al ve. De todos los miembros de familia Macari, e era que m¨¢s quer¨ªa. No s¨®lo sus padres hab¨ªan salvado su vida, sino tambi¨¦n propia Kathleen. Cuando Diana tuvo un ataque de apoplej¨ªa, fue que mantuvo calma y salv¨®. Incluso el m¨¦dico hab¨ªa dicho que si no hubiera actuado, Diana ya estar¨ªa muerta. Sin embargo, s¨®lo Diana, Kathleen y el m¨¦dico lo sab¨ªan. Todos los dem¨¢s eran ajenos a esa informaci¨®n. La anciana le agarr¨® mano con un suspiro. ¡ªNo sab¨ªa que fueras tan versada en tantas cosas. Kathleen se sinti¨® avergonzada: ¡ªEn eso est¨¢ especializada mi familia, abu. Aunque mis padres practicaban medicina moderna, mi abuelo era un practicante de medicina tradicional. S¨®lo aprend¨ª de ¨¦l algunas cosas b¨¢sicas. No cre¨ªa que fueran a tener ninguna utilidad pr¨¢ctica. ¡ªRel¨¢jate. No te estoy cuestionando ¡ªasegur¨® Diana. Le dol¨ªa el coraz¨®n mientras continuaba¡ª: S¨®lo siento que tu matrimonio con Samuel te est¨¢ frenando. Por lo dem¨¢s, con tu talento, puedes llegar tan lejoso quieras. A Kathleen se le humedecieron los ojos. Sab¨ªa que Diana era que m¨¢sprend¨ªa en toda familia Macari. ¡ªNo habr¨ªas hecho tantos sacrificios si no fuera porque quer¨ªas tanto a Samuel ¡ªDiana suspir¨®¡ª: Es una pena que sea un ni?o ignorante. No sabe nada. ¡ªNo le cuentes nada, abu. No quiero agobiarle ¡ªsuplic¨® Kathleen. ¡ªEst¨¢ bien, no se lo dir¨¦ ¡ªprometi¨® Diana¡ª. Samuel y t¨² llevan tres a?os casados, Katie. ?Por qu¨¦ no hay noticias todav¨ªa? Las mejis de Kathleen se sonrojaron: ¡ªAbu, yo¡­ ¡ªNo le hagas caso. ?De verdad no vas a tener un hijo s¨®lo porque ¨¦l lo dice? cort¨®¡ª: Deber¨ªas apresurarte a tener un hijo y atarlo para que, aunque Nicolette vuelva, no sea rival para ti. Se qued¨® boquiabierta. Nicolette ya hab¨ªa vuelto. Y aunque tuvieran un hijo, no ser¨ªa rival para e. Samuel era mucho m¨¢s despiadado de lo que pensaban, y carec¨ªa porpleto de emociones. Kathleen tom¨® el pulso a Diana y le dedic¨® una sonrisa: ¡ªHas mejorado mucho, abu. ¡ªBien. Me gustar¨ªa vivir unos a?os m¨¢s para poder verte tener un beb¨¦, Katie ¡ªDiana sonri¨® expectante. ¡ªPor supuesto. Kathleen charl¨® un rato m¨¢s con e y luego se levant¨® para marcharse. Justo cuando sali¨® de su habitaci¨®n, se top¨® con Wynnie Staines, madre de Samuel. ¡ªMam¨¢ ¡ªsalud¨® con respeto. Wynnie era diferente a mayor¨ªa des suegras. No era del tipo exigente, ni tan cari?osa. En cambio, se mostr¨® distante y fr¨ªa. Aun as¨ª, nunca hab¨ªa insultado de ninguna manera, ni hab¨ªa menospreciado. Kathleen pens¨® que era algo bueno. Por eso ten¨ªa en alta estima. ¡ªMm ¡ªasinti¨®. Wynnie era una mujer sofisticada de unos cuarenta a?os. Llevaba un traje profesional con tacones altos y segu¨ªa trabajando duroo abogada. ¡ªHe venido a ver a abu ¡ªcont¨® Kathleen. Parec¨ªa tan adorableo un conejito. A Wynnie, de hecho, le ca¨ªa muy bien. S¨®lo que no era muy expresiva. Eso era algo que ten¨ªa en com¨²n con Samuel. La ¨²nica diferencia era que a Wynnie le ca¨ªa bien Kathleen y se preocupaba mucho por e. Para e, era una joven delicada y purao nieve. ¡ªHe tra¨ªdo algunos cangrejos. Vamos a cenar juntas ¡ªofreci¨® Wynnie. Uno de sus clientes se los hab¨ªa regdo. Al principio no quer¨ªa aceptarlos, pero lo hab¨ªa hecho porque sab¨ªa que a Kathleen le gustaban. Incluso hab¨ªa querido mar a Samuel para que llevara a cenar. Pero, para su sorpresa, ya estaba all¨ª. Era cierto que Kathleen disfrutaba muchoiendo cangrejos. Antes pod¨ªaerse cinco e s. Adem¨¢s, Samuel ayudar¨ªa cons sobras. Cuando pens¨® en ello, se dio cuenta de que hab¨ªan compartido bastantes momentos ¨ªntimos. Solo que ¨¦l no amaba. Aunque le gustaban mucho los cangrejos, sent¨ªa un asco absoluto al pensar en su sabor en ese momento. De inmediato, se dio vuelta y corri¨® hacia el ba?o antes de vomitar en elvabo. Wynnie entr¨® y observ¨® c¨®mo Kathleen sevaba boca con un poco de agua desde puerta. E se limpi¨®s manos con una toa y se excus¨®: ¡ªMi est¨®mago est¨¢ un poco inestable estos d¨ªas, mam¨¢. Los ojos de Wynnie se oscurecieron. ¡ª?Fuiste a un chequeo? ¡ªLo hice. El m¨¦dico me dijo que descansara m¨¢s ¡ªKathleen frunci¨® losbios. Wynnie dud¨® un momento y pregunt¨®: ¡ªNicolette ha vuelto. ?Lo sabes? Cap铆tulo 5 Cap¨ªtulo 5 Cap¨ªtulo 5 Kathleen no respondi¨®, pero Wynnie estaba al tanto porque conoc¨ªa muy bien a su hijo. No entend¨ªa qu¨¦ parte de Nicolette era atractiva despu¨¦s de ver que incluso no pod¨ªa caminar. No discrimin¨® el origen y educaci¨®n de Nicolette, sino sus indignas iones. ¡ª?Por qu¨¦ no vuelves a tu habitaci¨®n a descansar? mar¨¦ a Samuel y le pedir¨¦ que venga ¡ªdijo Wynnie con calma. Kathleen frunci¨® losbios y respondi¨®: ¡ªDe acuerdo. Tras ello, se dio vuelta para marcharse. Wynnie vio salir y suspir¨®: ?Si tan s¨®lo Kathleen no fuera tan considerada¡­ Pero siempre defender¨¦?. Sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Samuel: ¡ª?No me importa en qu¨¦ est¨¦s ocupado ahora, pero quiero que traigas tu trasero a casa en este momento! Colg¨® despu¨¦s de decir eso, y Samuel frunci¨® el ce?o. Estaba enfadada, a juzgar por su tono. ??Podr¨ªa ser que Kathleen se lo dijera a abu?? Samuel se alter¨® y sus ojos se oscurecieron. Nicolette se asust¨® al ver eso: N?velDrama.Org ? 2024. ¡ªSamuel, ?qu¨¦ pas¨®? ¡ªse mordi¨® losbios y pregunt¨®¡ª: ?Ser¨¢ que Kathleen no quer¨ªa divorciarse y se lo dijo a tu abu? ¡ªNo estoy seguro ¡ªSamuel agarr¨® su abrigo¡ª: Me voy un rato. ¡ª?Vas a venir a casa esta noche? ¡ªpregunt¨® Nicolette mientras tiraba des esquinas de su camisa. ¡ªS¨ª ¡ªSamuel asinti¨®. ¡ªTe esperar¨¦. Te esperar¨¦ sin importar lo tarde que sea ¡ªle sonri¨®. Estaba decidida a no dejarlo ir por segunda vez. Samuel mir¨® con cari?o para luego marcharse. Los ojos de Nicolette se volvieron fr¨ªos justo despu¨¦s. ¨¦l volvi¨® a residencia de los Macari y Wynnie le bloque¨® entrada. ¡ªMam¨¢, ?qu¨¦ ha pasado? ¡ªpregunt¨® con desd¨¦n. ¡ªHueles a desinfectante. ?Ser¨¢ que te has dado cuenta de que tener hijos es tu problema, as¨ª que has ido al hospital a hacerte un chequeo? ¡ªpregunt¨® Wynnie con picard¨ªa. Samuel frunci¨® el ce?o: ¡ªMam¨¢, ?qu¨¦ est¨¢s diciendo? Estoy muy sano. ¡ªMuy bien. ?Por qu¨¦ no quieres tener hijos? ¡ªpregunt¨® Wynnie con disgusto. ¡ªKathleen es que no quer¨ªa tener hijos ¡ªrespondi¨® con calma. ¡ªTonter¨ªas ¡ªWynnie rega?¨®¡ª: Samuel, ?c¨®mo has podido hacer recaer responsabilidad de esto en una chica? Esto eso resentir a tu mujer por no poder tener hijos. C¨®mo he podido dar a luz a un hijoo t¨². Las cejas de Samuel se fruncieron, se defendi¨®: ¡ªEstoy diciendo verdad. Hab¨ªa testeados aguas. Despu¨¦s de hacer el amor, e dijo que quer¨ªa apuntarse a ses de arte, y ¨¦l le pregunt¨® sobre tener un hijo, ya que se sent¨ªa aburrida. Pero rechaz¨® al instante idea. Wynnie se burl¨®: ¡ª?Fuiste t¨² quien nte¨® idea de tener hijos? ¡ªS¨ª ¡ªSamuel asinti¨®. ¡ªTonto. ?La habr¨ªas dejado ir si no hubiera dicho eso? ¡ªWynnie continu¨® enfadada¡ª: De seguro le dijiste que estaba pensando en algo que no deb¨ªa. Adem¨¢s, ?qu¨¦ vas a hacer si Nicolette vuelve despu¨¦s de que tengan un hijo? ¡ªSi Kathleen no quiere un hijo, puede darlo a luz y dejar que Nicolette y yo cuidemos del beb¨¦. Todav¨ªa es joven y puede encontrar otro hombre. Wynnie dej¨® escapar una carcajada de frustraci¨®n y rega?¨®: ¡ª?No puedes ser mi hijo! Tengo queprobar si no te han cambiado en el hospital. Samuel se qued¨® sin pbras. ¡ªCasi nunca me meto en los asuntos entre t¨² y Kathleen, as¨ª que pueden hacer lo que quieran. Eres un imb¨¦cil y no erespatible con Kathleen. Hay muchos j¨®venes con talento en mi empresa que ser¨¢n un buen partido para e. Despu¨¦s de eso, se dio vuelta para irse. Samuel frunci¨® el ce?o. Sab¨ªa que a abu le gustaba Kathleen, pero le sorprend¨ªa que a Wynnie tambi¨¦n le cayera tan bien. ?Qu¨¦ se de suegra busca hombres para su nuera? Se le apret¨® el coraz¨®n y se sinti¨® inc¨®modo al pensar en su mujer, que era tan lindao un conejo, en brazos de otro hombre. Subi¨®s escaleras y Kathleen estaba tumbada en cama, abrazada a su manta, dormida. Puede que se hayan separado de forma desagradable, pero ira de Samuel hacia e sol¨ªa durar poco y se disipaba tan r¨¢pidoo ve¨ªa. Ese melocot¨®n dulce era demasiado delicioso y no pod¨ªa dejar deerse unos cuantos bocados. Kathleen ten¨ªa una extra?a costumbre cuando dorm¨ªa. No le gustaba llevar demasiada ropa porque le parec¨ªa que le iodaba. Por eso se puso un camis¨®n nco pe cuando subi¨®. En ese momento, estaba abrazada a su manta, y su mano y sus piernas ras y delgadas estaban expuestas, pareciendo seductoras. ¡ªKathleen ¡ªsusurr¨® Samuel mientras se apoyaba a ambosdos de su cuerpo. E ten¨ªa sue?o y estaba cansada. Ni siquiera abri¨® los ojos cuando oy¨® que alguien maba. En su lugar, se limit¨® a decir con voz suave y ronca: ¡ªC¨¢te. Tengo sue?o. Despu¨¦s de quedarse embarazada, le entraba sue?o muy a menudo. Samuel sonri¨® y dijo: ¡ª?Por qu¨¦ no te pa?o a dormir? ¡ªextendi¨® mano y acarici¨® su rostro liso y suave. Se pregunt¨® c¨®mo se cuidaba, ya que su piel era muy suave. ¡ªNo. Astar¨¢s¡­ ¡ªKathleen estaba aturdida y quer¨ªa decir que ¨¦l astar¨ªa al beb¨¦. El rostro de Samuel se ensombreci¨® y dijo: ¡ªTodav¨ªa no estamos divorciados, ?pero ya me rechazas? Por lo general, nunca lo rechazaba, aparte de los d¨ªas en que ten¨ªa re o si no se sent¨ªa bien. Sab¨ªa cu¨¢ndo era su per¨ªodo, y a¨²n no era el momento. E sinti¨® de repente que su cuerpo se hund¨ªa, rodeado de un intenso abrazo. De inmediato, se despert¨®. Observ¨® a Samuel, que abrazaba, y se qued¨® hda. ¡ª?Samuel Macari? ¡ªpregunt¨® sorprendida. Se molest¨® porque e rara vez le maba por su nombrepleto. En general, le maba Sam, y no permit¨ªa que otros le maran as¨ª, diciendo que era su apodo exclusivo para ¨¦l. E se sent¨® de inmediato, abrazando su manta, y le mir¨® nerviosa. Sab¨ªa que le gustaba portarse mal, pero no pod¨ªa permitirlo ya que estaba embarazada. Estaba dispuesta acerle y lo hac¨ªa con gusto, peros circunstancias eran diferentes entonces. A Samuel no le gust¨® que Kathleen le evitara y le dijo con desd¨¦n: ¡ª?Qu¨¦ le has dicho a mi madre? Los ojos de Kathleen mostraban lo desconcertada que estaba, y respondi¨®: ¡ªNo le dije nada a Wynnie. ¡ª?C¨®mo se ha enterado mam¨¢ de que Nicolette ha vuelto si t¨² no has dicho nada? ¡ªpregunt¨® Samuel con disgusto. ¡ªSamuel, Nicolette no es invisible y mucha gente en Jadeborough conoce. Tambi¨¦n dejaste asistir al Hospital Goodwill. ?No sabes cu¨¢nta gente rica de Jadeborough va all¨ª a ver a los m¨¦dicos? ?Crees que no chismorrear¨¢n sobre e? Es normal ques noticias lleguen a los o¨ªdos de Wynnie ¡ª arremeti¨®. Kathleen sol¨ªa ser amable y nunca se enfadaba con su esposo. Sigui¨® intentando ser una buena esposa, pero luegoprendi¨® que ¨¦l no querr¨ªa por muy buena que fuera. Incluso quer¨ªa que salvara a su rival. ¨¦l vio su actitud defensiva y frunci¨® el ce?o: ¡ªS¨®lo estoy preguntando. ¡ª?No sospechas de m¨ª? Crees que me he quejado a abu y a Wynnie porque no quiero divorciarme ¡ªKathleen se sinti¨® agraviada. E no era alguien as¨ª. Desde que se cas¨® con Samuel, permaneci¨® en silencio sobre injusticia a que se enfrentaba. Sin embargo, le doli¨® que ¨¦l malinterpretara de esa manera. ??No tiene m¨¢s m¨ªnima confianza en m¨ª aunque no me ame? ?Qu¨¦ soy yo para ¨¦l?? Cap铆tulo 6 Cap¨ªtulo 6 Cap¨ªtulo 6 Samuel no lo neg¨®. Por lo que Kathleen estaba furiosa y frustrada. Sin embargo, por su aspecto, no parec¨ªa intimidante en absoluto aunque estuviera enfadada. ¡ªSamuel, ser¨¢ mejor que escuches ¡ªdijo e mientras lo miraba muy seria. Sus mejis rojas eran evidentes en su piel ra, los tirantes de su camisa estaban sueltos y sus esbeltas piernas estaban expuestas. Era una escena hermosa. ¨¦l entrecerr¨® los ojos hacia e mientras su mirada se oscurec¨ªa. ¡ª?C¨®mo me acabas de mar? ¡ªSamuel ¡ªKathleen estaba enfadada, y sent¨ªa que era bastante intimidante. Sin embargo, no era el caso a los ojos de su esposo. Para ¨¦l, e era igual que un gatito nco enojado con el pje erecto. ¡ª?No una persona que se retracta de su promesa! Me parece bien que desees divorciarte. S¨®lo que no quer¨ªa provocar a abu ya que no se siente bien. As¨ª que no quer¨ªa hacerle da?o ¡ªexplic¨® enfadada, con los ojos rojos. ??C¨®mo pudo dudar de m¨ª de esta manera??, se enfureci¨®. Cuando Samuel vio que e estaba enfadada, le dijo en un tono m¨¢s suave: ¡ªEst¨¢ bien. Entend¨ª mal. Kathleen resopl¨® y Samuel le pellizc¨®s mejis. ¡ªTe ayudar¨¦ a descascarar los cangrejos m¨¢s tarde. En el momento en que e escuch¨® ?cangrejos?, tuvo ganas de vomitar. A pesar de eso, tuvo que aguantarse cuando Samuel estaba frente a e. ¡ªHoy he ido al hospital a hacerme un chequeo ¡ªdijo en voz baja. Samuel pregunt¨® con indiferencia: ¡ª?No has dicho que no est¨¢s embarazada? ¡ªS¨ª, no lo estoy. Pero el m¨¦dico dijo que tengo un est¨®mago d¨¦bil y me dijo que noiera nada fr¨ªo. ?As¨ª que esa era raz¨®n?. Samuel mir¨®. ¡ªEres muy fr¨¢gil. Kathleen se mordi¨® elbio: ¡ªEres t¨² quien me ha mimado tanto que ya me he acostumbrado a ello. Si sigues burl¨¢ndote de m¨ª, no me divorciar¨¦, ya que no es f¨¢cil encontrar a alguien que me trate igual. Se arrepinti¨® en el momento en que termin¨® de har porque sab¨ªa que Samuel se enfadar¨ªa. Pero para su sorpresa, no lo hizo. Se limit¨® a decir: ¡ªAunque ya no estemos juntos, te he dicho que tendr¨¢s todo lo que te mereces. Cuando nos divorciemos, podr¨¢s seguir tu vidao siempre y actuaro antes. Nadie te va a intimidar. Kathleen fij¨® su mirada en ¨¦l. ??H, Sr. Mentiroso? ?Me est¨¢s intimidando ahora mismo!? ¡ªSamuel, ?ya se levant¨® Kate? La cena est¨¢ lista voz de Wynnie son¨® desde fuera de puerta. ¡ª?Bien! ?Ya vamos! ¡ªrespondi¨®. ¡ªDate prisa. Christopher tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª ¡ªinst¨® su madre. ¡ª?Bien! S¨®lo entonces Wynnie se dio vuelta y se dirigi¨® hacia abajo. ¡ªDespierta ¡ªSamuel mir¨® a Kathleen con frialdad. E pregunt¨® sorprendida: ¡ª?Qu¨¦ hace Christopher aqu¨ª? Christopher Morris era el primo mayor de Samuel. Su madre era hermana mayor de Wynnie: Emily Staines. Aunque eran hermanas, sus personalidades eran opuestas, ya que esta ¨²ltima era muy amorosa. ¡ª?Por qu¨¦ me haces tantas preguntas? ¡ªpregunt¨® Samuel con frialdad. Kathleen estaba frustrada. El temperamento de ese hombre era incre¨ªble. En un momento, se sinti¨® como si estuviera en el cielo, pero al momento siguiente, se sinti¨®o si estuviera en el infierno. ¡ªPonte algo menos revdor. Esta noche cenaremos con un extra?o ¡ªle record¨®. ¡ª?Un extra?o? ¡ªKathleen estaba confundida. Samuel entrecerr¨® los ojos. ¡ªChristopher. Lo que m¨¢s odiaba era forma en que Christopher miraba a Kathleen. No era de un pervertido, sino que era una mirada de anhelo por algo que no se pod¨ªa tener. Aun as¨ª, era su primo mayor, y los dos estaban tan unidos que eran inseparables desde peque?os, as¨ª que no pod¨ªa decirle nada. Kathleen s¨®lo pensaba que Samuel estaba de mal humor por enfermedad de Nicolette. Ni siquiera quer¨ªa discutir con ¨¦l. Tras levantarse de cama, sac¨® del armario un jersey rosa de cuello en V y unos pantalones ncos anchos antes de pon¨¦rselos. Su v¨ªc era exquisita, y ten¨ªa una piel hermosa y ra. Parec¨ªa una p¨ªcara encantadora desde todos los ¨¢ngulos. Se at¨® el pelo en una coleta, dejando al descubierto su esbelto y hermoso cuello. Cuando su exquisita v¨ªc quedaron al descubierto al mismo tiempo, su aspecto era encantador. A Samuel no le gust¨® eso. Se acerc¨® a e y le desat¨® coleta. ¡ª?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? ¡ªcuestion¨® e con voz suave. ¡ªNo te queda bien. ¡ª?Y qu¨¦? Mi pelo me estorbar¨¢ cuandoa si no lo recojo ¡ªKathleen estir¨® mano¡ª: D¨¢melo. ¡ªNo ¡ªSamuel levant¨® mano. Kathleen se puso de puntis para intentar recuperarlo. Med¨ªa ciento sesenta y ocho cent¨ªmetros, pero frente a Samuel, que med¨ªa ciento noventa cent¨ªmetros, segu¨ªa siendo bajita. No sirvi¨® de mucho, incluso despu¨¦s de intentarlo. Todo su cuerpo estaba apretado contra el c¨¢lido cuerpo de Samuel, y su d¨¦bil mano se apoyaba en el pecho de ¨¦l mientras pon¨ªa toda su fuerza para recuperar elzo del pelo. Incluso entonces, no not¨® nada. Desde que se casaron, Samuel nunca hab¨ªa apartado. Eran una pareja casada, as¨ª que hab¨ªan hecho lo que har¨ªa una pareja casada. Por eso, estaba acostumbrada a intimar con ¨¦l. De repente, puso sus brazos contra esbelta cintura de e mientras se inclinaba para har junto a su o¨ªdo. ¡ªEres muy obstinada. ?Por qu¨¦ sigues intentando conseguirlo cuando es obvio que no puedes alcanzarlo? ?Por qu¨¦ no me suplicaso antes? Kathleen le habr¨ªa suplicado con su voz melosa: ?Sam¡­ Devu¨¦lveme mizo de pelo. Ser¨¦ un buen chico?. Pero ahora, e no lo dec¨ªa, y a ¨¦l no le gustaba forma en que se resist¨ªa a ¨¦l. E lo apart¨® y lo mir¨® con rabia: ¡ªEso es porque no podemos volver a sero antes. Samuel se ha quedado at¨®nito y Kathleen extendi¨® mano. Quer¨ªa que le rogara, pero mirada de e y su tono ya no eran los mismos de antes. ¡ª?No! ¡ªel apuesto rostro de Samuel se ensombreci¨® mientras caminaba hacia eldo de ventana y lo arrojaba por e. ¡ª?T¨²! ¡ªKathleen apret¨® los dientes. ¨¦l sali¨® de habitaci¨®n enfadado, dej¨¢nd sin pbras. Como ambos rara vez iban a dormir a residencia, no ten¨ªa muchos de sus productos de cuidado con e. La mayor¨ªa de sus cosas estaban en el condominio. N?velDrama.Org ? 2024. Elzo para el pelo que Samuel acababa de tirar por ventana era el ¨²nico que ten¨ªa. ??Este hombre no est¨¢ bien!?, se quej¨®. Al no tener otra opci¨®n, Kathleen s¨®lo pudo bajars escaleras con el pelo suelto. Wynnie salud¨® con mano: ¡ªVen aqu¨ª, Kate. Se acerc¨® y Christopher mir¨® con ojos amables. ¡ªKathleen ¡ªsalud¨®. Kathleen le sonri¨®: ¡ªChristopher. Samuel ten¨ªa una mirada sombr¨ªa. Losbios de Christopher se curvaron hacia arriba, pero parec¨ªa un poco deprimido. Kathleen tom¨® asiento entre Samuel y Wynnie. De inmediato, su suegra eligi¨® un gran cangrejo para e. ¡ªTu est¨®mago no est¨¢ bien, as¨ª que s¨®lo puedeser uno. ¡ªGracias, mam¨¢. ?Uf. Por fortuna, s¨®lo tengo queer uno. ?Pero por qu¨¦ tengo ganas de vomitar??, pens¨®. A pesar de eso, se aguant¨® porque no quer¨ªa que nadie notara nada. Justo cuando estaba a punto de pr el cangrejo, Samuel se lo arrebat¨®. Kathleen se trag¨® un nudo en garganta, con mirada fija enida. Aunque no soportaba el olor, eso no significaba que no pudieraerlo. ?Todav¨ªa puedoer uno?, se frustr¨®. ¡ªToma tus verduras. No olvides lo que dijo el m¨¦dico ¡ªdijo Samuelo un padre estricto. E hinch¨®s mejis mientras agarraba el tenedor. Christopher le dirigi¨® una mirada cr¨ªptica. Despu¨¦s de cena, Samuel y Christopher fueron al estudio de arriba para discutir algunos asuntos. Kathleen, por su parte, fue al patio. La familia Macari ten¨ªa un gran samoyedo mado Snowy, con el que estaba muy unida. Siempre que iba a residencia familiar, jugaba y haba con ¨¦l. ¡ªSnowy, creo que ya no podr¨¦ venir a visitarte tan a menudo. ?Me echar¨¢s de menos? ¡ªpregunt¨® mientras lo abrazaba. ¡ª?Por qu¨¦ ya no puedes venir a visitarlo tan a menudo? ?Qu¨¦ pas¨® entre t¨² y Samuel? ¡ªlleg¨® voz baja de Christopher. Cap铆tulo 7 Cap¨ªtulo 7 Cap¨ªtulo 7 Kathleen estaba sorprendida. Se gir¨® y lo vio: ¡ªOh, Christopher, eres t¨². ¨¦l sonri¨®. ¡ª?Pas¨® algo entre t¨² y Samuel? ¡ª?Por qu¨¦ lo crees? ¡ªparpade¨® con inocencia. Ten¨ªa unos rasgos tiernos y unos ojos brintes. ¡ªLos Yoeger me dijeron que Nicolette hab¨ªa vuelto ¡ªno le dio muchas vueltas. La sonrisa en el rostro de Kathleen se desvaneci¨® poco a poco. ¡ªAs¨ª que todo el mundo lo sabe¡­ Todos en familia sab¨ªan que Kathleen estaba casada con Samuel. Aunque a Rose Yoeger, hija leg¨ªtima de familia Yoeger, no le ca¨ªa bien Nicolette, le gustaba Samuel. Se hab¨ªa presentado en boda de Samuel y Kathleen, y hab¨ªa insultado a esta ¨²ltima, diciendo que se sobrevaloraba por pensar que pod¨ªa dar un giro a su vida siendo una sustituta. En aquel entonces, Kathleen se hab¨ªa sobreestimado. Hab¨ªa pensado que podr¨ªa dar un giro a su desafortunada vida. Sin embargo, el destino escapaba de su control. Cuando Christopher vio mirada abatida de Kathleen, le doli¨® el coraz¨®n. Levant¨® el brazo, queriendo acariciar su cabeza. Al final, lo coloc¨® sobre Snowy. ¡ªKate, puedes acudir a m¨ª si necesitas ayuda ¡ªdijo con voz suave¡ª. Har¨¦ todo lo que pueda para ayudarte,o en los viejos tiempos. Kathleen inclin¨® cabeza, frunciendo el ce?o. ¡ªChristopher, ?de qu¨¦ est¨¢s hando? ¡ªE no entend¨ªa lo que dec¨ªa. ¨¦l mir¨® fijo, dudando de sus pbras. ¡ªKathleen, hace diez a?os¡­ ¡ªChristopher, ?sigues aqu¨ª? ¡ªJusto entonces, apareci¨® Wynnie¡ª: Tengo algunos cangrejos grandes aqu¨ª. Ll¨¦vaselos a casa a tu madre. Estoy seguro de que le gustar¨¢n. ¡ªDe acuerdo, t¨ªa Wynnie ¡ªasinti¨®, extendiendo mano para agarrar el recipiente. ¡ªConduce con cuidado ¡ªrecord¨® Wynnie. Christopher volvi¨® a asentir: ¡ªNo te preocupes, t¨ªa Wynnie. Deber¨ªas entrar. ¡ªDe acuerdo. ¡ªWynnie los mir¨® y se dio vuelta para entrar en casa. Cuando se fue, Kathleen pregunt¨® en voz baja: ¡ªChristopher, ?qu¨¦ acabas de decir? ?Qu¨¦ pas¨® hace diez a?os? ?Nos conoc¨ªamos entonces? La mirada de Christopher era suave cuando respondi¨®: ¡ªTe lo dir¨¦ m¨¢s tarde. ¡ª?Se lo dir¨¦ cuando se divorcie de Samuel. Deber¨ªa ser el momento adecuado para entonces?, pens¨®¡ª. Me voy a ir ahora ¡ªse despidi¨®. Kathleen frunci¨®s cejas, encontrando situaci¨®n bastante extra?a. ¡ª?De qu¨¦ haban? ¡ªpregunt¨® Samuel saliendo de un rinc¨®n oscuro. Para entonces, Christopher ya hab¨ªa desaparecido de su vista. ¡ªNo mucho ¡ªKathleen sacudi¨® cabeza. ¡ªPero estuvieron hando unrgo rato ¡ªrebati¨® Samuel con frialdad. Hab¨ªa visto todo desde el segundo piso. ¡ªS¨®lo est¨¢bamos intercambiando algunos consejos sobre crianza de perros. ¡ª?Consejos sobre c¨®mo criar perros? ¡ªSamuel se burl¨®¡ª: Que yo sepa, no eres t¨² quien cr¨ªa a Snowy. ¡ªAs¨ª es. Mi perro se ma Sammy ¡ªse burl¨® Kathleen. Al instante, ¨¦lprendi¨® su sarcasmo. ¡ª?Kathleen! ¡ª?He dicho algo malo, idiota? ¡ªKathleen se volvi¨® m¨¢s audaz al estar en residencia de los Macari. ¡ªParece que tienes ganas de morir ¡ªSamuel se tir¨® de corbata. E se arm¨® de valor y dijo: ¡ªNo te atrevas a tocarme. De lo contrario, le mostrar¨¦ a Nicolette todass cicatrices del abuso que ejerciste. ¡ª?No te atrevas! ¡ªel apuesto rostro de Samuel se ensombreci¨®. ¡ª?Lo har¨¦ si me intimidas! ¡ªKathleen decidi¨® no abstenerse. ??Por qu¨¦ tengo que carme cuando me acosan??, se dijo. ¡ªS¨ª que tienes agas ¡ªdijo un enfadado Samuel. Al ver su rei¨®n, e se sinti¨®cida. ¡ªSamuel, Kate, ?por qu¨¦ no duermen aqu¨ª esta noche? Pueden volver ma?ana ¡ªrend¨® Wynnie. ¡ªMam¨¢, creo que es mejor que volvamos ¡ªdijo Samuel con desd¨¦n¡ª: Kathleen no se siente c¨®moda qued¨¢ndose aqu¨ª. ¡ªEstar¨¦ bien ¡ªe fue en contra de sus pbras¡ª: Puedes volver si quieres. Yo me quedo aqu¨ª. ¨¦l estaba disgustado. Si e se quedaba en casa, ¨¦l no pod¨ªa salir, ya que har¨ªa sospechar a Diana. Sin embargo, le hab¨ªa prometido a Nicolette que volver¨ªa. Entrecerr¨® los ojos, insinu¨¢ndole que cooperara con ¨¦l. Para su sorpresa, su hasta ahora esposa se adnt¨® y tom¨® a su madre del brazo. ¡ªMam¨¢, me gustar¨ªa aprender de ti sobre ley, en especial Ley de Matrimonio. ¡ªro ¡ªWynnie asinti¨®¡ª: Calvin est¨¢ en un viaje de negocios, as¨ª que estoy libre esta noche. ¡ªVamos ¡ªle sonri¨®, revndo sus hoyuelos, que hac¨ªan ver bonita y dulce. Wynnie no pod¨ªa entender por qu¨¦ a su hijo no le gustaba esa joven, que era una persona tan agradable. Mientras ¨¦ls ve¨ªa marcharse con una mirada fr¨ªa. Kathleen se qued¨® en habitaci¨®n de Wynnie durante dos horas. Durante ese tiempo, ¨¦l le hab¨ªa enviado un mensaje dici¨¦ndole que se fuera a casa con ¨¦l, pero lo hab¨ªa ignorado. Wynnie era una mujer exigente. Supo lo que ocurr¨ªa en el momento en que se dio cuenta de expresi¨®n de descontento de Kathleen cada vez que ¨¦sta echaba un vistazo a su tel¨¦fono. ¡ªMam¨¢, me voy a mi habitaci¨®n ¡ªfingi¨® bostezar ¡ªDe acuerdo ¡ªlos ojos de Wynnie estaban llenos de preocupaci¨®n¡ª: Kate, no importa lo que pase, recuerda que somos tu familia, ?de acuerdo? Kathleen se sorprendi¨®, pero sonri¨® en respuesta: ¡ªDe acuerdo. Entonces se dio vuelta, sali¨® de habitaci¨®n de Wynnie y se dirigi¨® a de Samuel. Nada m¨¢s entrar, ¨¦l agarr¨® de mu?eca. Su mirada estaba llena de rabia. ¡ª?Kathleen, deja de molestar! ¡ª?Suelta, Samuel! ¡ªel brazo de Kathleen dol¨ªa por su agarre¡ª: Nadie te impide ver a Nicolette. La puerta est¨¢ abierta de par en par. Si quieres ir, adnte. ?Por qu¨¦ deber¨ªa cubrirte? Eres un idiota. ?Lo sabes? ??C¨®mo puede ignorar mis sentimientos de esa manera? ?Qu¨¦ le da derecho a tratarme as¨ª??, se sinti¨® indignada. ¡ªFuiste t¨² quien se lo busc¨® ¡ªarremeti¨® ¨¦l¡ª. Dije que nunca me gustar¨ªas, te lo dej¨¦ en ro hace tres a?os, y aun as¨ª quisiste casarte conmigo. ¡ªS¨ª, fui demasiado est¨²pida. Pens¨¦ que podr¨ªa cambiar tus sentimientos¡ª. Los ojos de Kathleen enrojecieron: ¡ªHace diez a?os¡­ Antes de que pudiera continuar, son¨® el tel¨¦fono de Samuel. Lo sac¨® y su mirada se oscureci¨® al instante.This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡ªS¨ª, Nicolette ¡ªsu voz era m¨¢s suave que de costumbre,o si estuviera engatusando a un beb¨¦ ¡ª: Lo s¨¦. No llores. Volver¨¦ ahora mismo. Con eso, colg¨® ynz¨® a Kathleen una mirada g¨¦lida. ¡ª?Ponte el abrigo y ven a casa conmigo! Kathleen se mordi¨® elbio: ¡ª?No! No quer¨ªa quedarse s en casa fr¨ªa y vac¨ªa. ¡ªEs in¨²til, Kathleen. ?Crees que puedes evitar el divorcio escondi¨¦ndote aqu¨ª? ¡ªle agarr¨® cara¡ª: Piensa en tu t¨ªo. ?Crees que le dejar¨¦ vivir una vida tranqu si me ofendes? Kathleen se qued¨® hda. ¡ªPonte el abrigo ¡ªsolt¨® su agarre sobre e¡ª: Te esperar¨¦ en el coche. Si no bajas en cinco minutos, pronto ver¨¢s el cad¨¢ver de tu t¨ªo. ¡ªDespu¨¦s de eso, se dio vuelta y se fue. Las piernas de Kathleen cedieron al instante; tuvo que apoyarse en pared para sostenerse. Sus ojos se enrojecieron, pero se oblig¨® a conteners l¨¢grimas. ?Samuel es tan despiadado¡­ Por otra parte, no soy m¨¢s que un reemzo. ?En qu¨¦ estaba pensando, esperando que me tratara con cuidado??, se rega?¨®. Cerr¨® los ojos ys l¨¢grimas comenzaron a rodar por sus mejis. Despu¨¦s de un rato, se limpi¨® cara con el dorso de mano, se puso el abrigo y baj¨®s escaleras. ¨¦l ya se estaba impacientando esperando en el coche. Al ver su llegada, inst¨® a entrar m¨¢s r¨¢pido. Kathleen se subi¨® al asiento trasero. En el pasado, siempre se hab¨ªa sentado en el asiento del copiloto. Sus iones hicieron ques cejas de Samuel se movieran. No le gustaba su rebeli¨®n silenciosa. Prefer¨ªa que fuera sumisa y obediente. Cap铆tulo 8 Cap¨ªtulo 8 Cap¨ªtulo 8 ¡ª?Por qu¨¦ no est¨¢s conduciendo? ?No te est¨¢ esperando Nicolette? ¡ªpregunt¨® con desd¨¦n. ¨¦l hab¨ªa querido que ocupara el asiento del copiloto, pero cambi¨® de opini¨®n cuando escuch¨® lo que e dijo y puso en marcha el motor. Ninguno de los dos habl¨® una pbra en el camino a casa. El ambiente en el coche crepitaba de tensi¨®n. Y ¨¦l sinti¨® que todo era culpa de e. Si se hubieraportadoo antes, no habr¨ªan discutido. A mitad de camino, su tel¨¦fono son¨®: Era Nicolette de nuevo. ¡ª?Qu¨¦ has dicho? Voy a ir de inmediato ¡ªpar¨® de repente el coche y se volvi¨® hacia Kathleen¡ª: B¨¢jate. Le pedir¨¦ a Tyson que venga a llevarte a casa. Kathleen se neg¨® a moverse. ¡ªBaja. ¡ªSon casis doce. ?Vas a dejarme aqu¨ª s? ¡ªcuestion¨®. Su coraz¨®n se desgarr¨®. ¡ªTyson estar¨¢ aqu¨ª en cinco minutos. Kathleen sinti¨® estremecerse y palideci¨®. Mordi¨¦ndose elbio, sali¨® del coche. ¡ªCinco minutos. Tyson llegar¨¢ pronto. Espera aqu¨ª ¡ªorden¨®. E baj¨® cabeza y guard¨® silencio. Ya no ten¨ªa nada que decirle. Aunque no sintiera nada por e, deb¨ªa saber que no era seguro dejar a una chica en calle a esas horas. Sin embargo, hab¨ªa elegido deja. La mir¨®. Por alguna raz¨®n, se sinti¨® mal al ve cabizbaja. Justo entonces, su tel¨¦fono volvi¨® a sonar. Nicolette lo necesitaba de inmediato. Sin dudarlo, se alej¨®. Las l¨¢grimas corrieron pors mejis de Kathleen. Cinco minutos despu¨¦s, Tyson lleg¨® a recoge. Sin embargo, no hab¨ªa nadie. ??D¨®nde est¨¢ Sra. Macari??, se pregunt¨®. Luego, intent¨® ma. Pero nadie respondi¨® al tel¨¦fono. Presintiendo que algo no iba bien, m¨® a su jefe. ¡ª?La encontraste? Ll¨¦v a casa sana y salva. Si tiene hambre, preg¨²ntale¡­ ¡ªempez¨® a har en cuanto contest¨®. ¡ªSe?or Macari, se?ora Macari ha desaparecido ¡ªanunci¨® con voz temblorosa. ¡ª?Desaparecido? ¡ªfrunci¨® el ce?o. ¡ªS¨ª. No hay nadie en carretera. Intent¨¦ mar a Sra. Macari, pero nadie respondi¨® al tel¨¦fono ¡ª Tyson estaba empezando a sentirse nervioso. ¡ªEnv¨ªa a algunos hombres a busca. Deben encontrao sea ¡ªgrit¨® Samuel. ??Qu¨¦ debo hacer si le pasa algo??, se empez¨® a desesperar. ¡ªDe acuerdo ¡ªTyson colg¨® el tel¨¦fono y orden¨® a algunos hombres que le ayudaran a busca. Sin embargo, no pudieron encontra en un radio de diez kil¨®metros. Revisarons c¨¢maras de vigncia y se llev¨® el susto de su vida. En efecto, Kathleen se hab¨ªa encontrado con un tipo malo. Parec¨ªa estar borracho y hab¨ªa arrastrado a un callej¨®n. This content provided by N(o)velDrama].[Org. La cara de Tyson se volvi¨® cenicienta y m¨® a su jefe de inmediato, quien at¨®nito, le dijo: ¡ªYa voy. ¡ªSe levant¨® y estaba a punto de irse cuando Nicolette le tir¨® de manga. ¡ªSamuel, ?qu¨¦ pasa? ¡ªAlgo le pas¨® a Kathleen. ¡ª?Le pas¨® algo a Kathleen? ¡ªNicolette frunci¨® losbios¡ª: ?Est¨¢ causando problemas porque no quiere divorciarse de ti? ¡ªNo ¡ªSamuel estaba muy seguro de que no fue neado. La conoc¨ªa y era una persona muy senci. ¡ªMuy bien, entonces. Ve r¨¢pido y vuelve pronto. Te esperar¨¦ ¡ªdijo Nicolette. ¨¦l asinti¨® y sali¨®. Nicolette se mordi¨® elbio: ?Kathleen, no importa cu¨¢nto hagas, ser¨¢ in¨²til. Pues Samuel es m¨ªo?. ¨¦l se apresur¨® al lugar donde hab¨ªa desaparecido, y Tyson le entreg¨® un tel¨¦fono. ¡ªSr. Macari, este es el tel¨¦fono de Sra. Macari. Hay sangre en ¨¦l. Un escalofr¨ªo recorri¨® columna vertebral de Samuel. ¡ª?Ve a busca! La quiero viva o muerta. ¡ª?Entendido! ¡ªTyson asinti¨® y orden¨® a sus hombres que volvieran a buscar. Los nudillos de Samuel se nquearon mientras agarraba el tel¨¦fono de su esposa. Rez¨® con fuerza para que no le hubiera pasado nada. ¡ª?Dios m¨ªo! ¡ªGemma Young se sorprendi¨® al ver a Benjamin Young llevando a una chica, que estaba embadurnada de sangre, a casa. ¡ª?Deja de decir tonter¨ªas! Hazte a undo ¡ªgru?¨® Benjamin. Gemma se apart¨® de inmediato mientras su hermano colocaba a Kathleen en el sof¨¢. Luego, se acerc¨®. ¡ª?No es e¡­ Kathleen? ¡ªS¨ª. Tr¨¢eme una toa. ¡ªLos ojos de Benjamin estaban fijos en mujer. ¡ªDe acuerdo ¡ªacat¨® Gemma. Fue al ba?o y le entreg¨® una toa mojada a Benjamin¡ª: ?Qu¨¦ sucedi¨®? ¡ªVen¨ªa a buscarte cuando vi a un borracho acosando a una chica. S¨®lo me di cuenta de que era Kathleen despu¨¦s de salva ¡ªexplic¨® mientras le limpiaba cara. ¡ª?Por qu¨¦ hay sangre? ¡ªGemma frunci¨® el ce?o. ¡ªPertenece al borracho. No est¨¢ herida. Gemma se cruz¨® de brazos: ¡ªBenjamin, ?no deber¨ªas lleva al hospital? ¡ªMe pidi¨® que no llevara al hospital antes de desmayarse. ¡ª?Por qu¨¦? ¡ªGemma no entend¨ªa nada. ¡ª?C¨®mo voy a saberlo? ¡ªBenjamin se encogi¨® de hombros¡ª: La dejar¨¦ contigo. Me voy. ¡ªBenjamin, ?a d¨®nde vas? Tienes sangre por todas partes. ?Alguien mar¨¢ a polic¨ªa si te ve as¨ª! ¡ªGemma estaba preocupada por su hermano. ¡ªYo soy polic¨ªa. ?A qui¨¦n van a mar? Voy a ir aisar¨ªa para mar a sus familiares. La cara de Gemma se ensombreci¨®: ¡ª?Todav¨ªa tiene familia? E eso nosotros. Sus padres est¨¢n muertos. ¡ªTodav¨ªa tengo que revisar. Kathleen hab¨ªa murmurado el nombre ?Sam? cuando estaba consciente. Por lo que Benjamin pens¨® que Sam deb¨ªa ser su familia, de seguro su novio. Hac¨ªa mucho tiempo que no se ve¨ªan. ¨¦l no se sorprendi¨® de que e tuviera ahora pareja. Sin embargo, estaba un poco desconsdo. Se fue despu¨¦s de instruir a Gemma: ¡ªSi Kathleen se despierta, preg¨²ntale a qui¨¦n podemos recurrir. Ll¨¢malos y haz que recojan. Si se niega a decirlo, d¨¦j en paz. No obligues. Gemma mir¨® el rostro ceniciento de Kathleen y suspir¨®. Estaba limpi¨¢ndole cara con una toa cuando abri¨® los ojos. ¡ªDespertaste ¡ªGemma parec¨ªa aliviada. At¨®nita, Kathleen mir¨® aturdida. ¡ª?Gemma? ¡ªOh, ?todav¨ªa te acuerdas de m¨ª? Cre¨ªa que te hab¨ªas olvidado de m¨ª desde que te adopt¨® familia Macari ¡ªse burl¨® Gemma. Kathleen hizo una pausa. ¡ªNo fui adoptada por familia Macari. ¡ªSea lo que sea, me alegro de que est¨¦s despierta. ?Te duele algo? enz¨® a examina. Hab¨ªan pasado muchos a?os, y Kathleen segu¨ªa siendo tan hermosao antes. ¡ªMe siento bien. ?D¨®nde estoy? ¡ªKathleen frunci¨® losbios. ¡ªEs mi casa. Mi hermano te ha salvado. Me pidi¨® que mara a tu familia cuando despertaras, por si se preocupaban. Kathleen mir¨® desconcertada. ¡ªNo tengo familia. E no tendr¨ªa nada despu¨¦s de divorciarse de Samuel. Gemma dijo con nostalgia: ¡ªAs¨ª es. No tenemos familia. Ahora estamos solos. ¡ªTodav¨ªa tienes a Benjamin corrigi¨® Kathleen. Gemma suspir¨®: ¡ª?Quieres mar a familia Macari? ??mar a familia Macari? ?Qu¨¦ har¨¢ Samuel si se entera??, analiz¨®. Estaba en un aprieto. Si Diana y Wynnie sab¨ªan que Samuel hab¨ªa dejado s a altas horas de noche, y que casi hab¨ªa sido violentada por un borracho, sabr¨ªan que ¨¦l hab¨ªa ido a buscar a Nicolette. Eso lo har¨ªa enojar a¨²n m¨¢s. Cap铆tulo 9 Cap¨ªtulo 9 Cap¨ªtulo 9 ¡ªEso no ser¨¢ necesario. La vieja Sra. Macari est¨¢ mal de salud, as¨ª que ser¨¢ mejor que no se lo digas, no sea que se preocupe por m¨ª¡­ ¡ª?Has estado s durante todos estos a?os? ¡ªGemma baj¨® cabeza mientras se sentaba junto a e. ¡ªSupongo ¡ªrespondi¨® Kathleen. ¡ª?Supones? ?Qu¨¦ significa eso? ¡ªGemma estaba confundida. Kathleen sonri¨® con pesar. Desde que se cas¨® con Samuel, estuvo casi siempre s, aunque parec¨ªa que viv¨ªan juntos. ¡ªKathleen, tienes mucha suerte. Al menos tienes a vieja se?ora Macari ¡ªGemma sonaba deprimida¡ª. Mi hermano y yo somos diferentes. Ninguno de los dos era mayor de edad. Nadie quer¨ªa adoptarnos a los dos juntos, as¨ª que nos separaron a fuerza al ser adoptados por familias diferentes. ¡ªAs¨ª que eso fue lo que pas¨® ¡ªKathleen junt¨® susbios en una fina l¨ªnea. ¡ªDios, ?por qu¨¦ te estoy contando esto? ¡ªLa expresi¨®n de Gemma volvi¨® a su estado anterior¡ª: Tengo que ir a un turno de noche en el hospital m¨¢s tarde. Cu¨ªdate. ¡ªEst¨¢ bien. Me ir¨¦ despu¨¦s de descansar un poco ¡ªKathleen sab¨ªa que no deb¨ªa reunirse con Gemma, ya que ambas ten¨ªan diversos grados de estr¨¦s postraum¨¢tico. El fallecimiento de sus padres hab¨ªa causado un gran dolor en sus j¨®venes y fr¨¢giles corazones. Como hab¨ªa heridas que nunca se curar¨ªan, este tipo de personas hab¨ªa llegado a un acuerdo t¨¢cito para no encontrarse. Sin conocerse, nunca se ver¨ªan obligados a rememorar esos dolorosos recuerdos. ¡ª?Kathleen! ¡ªGemma son¨® un poco exasperada, haciendo que e se detuviera un momento. Al darse cuenta de que quiz¨¢ lo hab¨ªa dicho demasiado fuerte, suaviz¨® su tono¡ª: No pasa nada. Este lugar tambi¨¦n es tu casa. Tengo ropa limpia en mi habitaci¨®n, as¨ª que puedes pon¨¦rt despu¨¦s de ducharte. Todav¨ªa hay algo de avena que hice anoche en cocina. Come un poco despu¨¦s de calenta. Gemma fue a cambiarse mientras haba y estaba lista para salir despu¨¦s de ponerse el abrigo. ¡ªGemma, ?trabajas ahora en un hospital? ¡ªpregunt¨® Kathleen. ¡ªAhora trabajoo enfermera. ¡ªGemma no mir¨® hacia atr¨¢s¡ª: Kathleen, ya lo he superado, as¨ª que no pasa nada. Est¨¢ bien incluso si tienes problemas de los que no puedes har conmigo. Qu¨¦date sin preocuparte por nada m¨¢s. ¡ªSe fue despu¨¦s de decir eso. Kathleennz¨® unrgo suspiro. Sab¨ªa que tanto Gemmao e recibieron los golpes m¨¢s fuertes durante el incidente porque ambas hab¨ªan sido testigos de primera mano de horrible muerte de sus padres. Sus ojos se enrojecieron al estar al borde des l¨¢grimas, pero consigui¨® forzas cuando baj¨® cabeza para ver que estaba llena de sangre. Fue a habitaci¨®n de Gemma y se cambi¨® de ropa antes de entrar en ducha. Despu¨¦s de ducharse, mir¨® su vientre en el espejo antes de estirar una p¨¢lida mano para acariciarlo. ¡ªNo temas, mi beb¨¦. Yo te proteger¨¦. Para su decepci¨®n, todav¨ªa se le ca¨ªans l¨¢grimas cuando recordaba el hecho de que era Samuel quien hab¨ªa puesto en tal peligro. ?A ¨¦l nunca le importar¨¦. Debe estar muy enamorado de Nicolette, mientras se acurrucan en el hospital?, pens¨®. En carretera, Samuel estaba apoyado en su Maybach mientras daba una cda a un cigarrillo. Fumaba sin parar, por lo ques colis estaban esparcidas por el suelo a su alrededor. Era casi el amanecer, pero a¨²n no hab¨ªa descubierto el paradero de Kathleen. Sus dedos agarraron con fuerza su tel¨¦fono mientras su coraz¨®n temba sin parar. ??Morir¨¢? ?Desaparecer¨¢ porpleto de mi vida? ?No! ?No permitir¨¦ que esto suceda!?, pens¨®. ¡ª?Sr. Macari! ¡ªTyson corri¨® hacia ¨¦l¡ª: Hemos encontrado al borracho que secuestr¨® a Sra. Macari. This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡ªTr¨¢elo ¡ªorden¨® en tono distante. Cuando dos guardaespaldas le acercaron al borracho, el hombre ya estaba maltrecho y golpeado. ¡ª?Qu¨¦ le has hecho a esa mujer? ¡ªSamuel levant¨® mirada. Parec¨ªa distante. El borracho se desperez¨® y fue consciente de que Samuel no era alguien con quien pudiera enfrentarse, as¨ª que confes¨®: ¡ªNo he hecho nada. ¡ªC¨®rtale mano ¡ªSamuel ni siquiera parpade¨®. Uno de los guardaespaldas desenvain¨® una daga de inmediato. Al notar que haba en serio, el borracho cay¨® de rodis ante ¨¦l mientras ped¨ªa clemencia: ¡ª?Por favor, no me cortess manos! Te dir¨¦ lo que sea. ¡ªHa ¡ªSamuel ten¨ªa un aspecto intimidatorio. ¡ªEstaba de mal humor porque acababa de divorciarme. La lujuria se apoder¨® de m¨ª cuando vi a una hermosa mujer de pie junto a carretera, pero no le hice nada. Un hombre salv¨® y se llev¨® en cuanto arrastr¨¦ a un callej¨®n. ¡ª?Qu¨¦ mano usaste para toca? ¡ªpregunt¨® Samuel. El borracho no se atrevi¨® a responder a su pregunta. ¡ªC¨®rtales dos manos ya que no tienes agas para responder exquisita mand¨ªb de Samuel se tens¨® mientras manten¨ªa una mirada fr¨ªa y refinada. ¡ª?No, por favor, no! ?Es esta mano! ¡ªel borracho levant¨® su mano izquierda. Todav¨ªa fumando, Samuelent¨®: ¡ª?C¨®mo te atreves a mentir? La has tocado cons dos manos. C¨®rtales dos. El borracho casi se desmaya de impresi¨®n. ?Por qu¨¦ preguntar si ya se ha decidido? ¡ª?Argh! ¡ªJusto cuando desviaba mirada, el guardaespaldas le cort¨® una des manos con un golpe limpio de su daga, haciendo que el hombre aura de agon¨ªa. El otro guardia se tap¨® boca antes de que le cortaran tambi¨¦n otra mano. ¡ªArrojen a esta escoria a un lugar desierto ¡ªorden¨® Samuel con voz severa. ¡ª?S¨ª, se?or! Los dos guardaespaldas se marcharon, arrastrando al borracho con ellos, mientras que los otros guardaespaldas se quedaron limpiando escena. ¡ªRevisas im¨¢genes de vigncia del callej¨®n trasero y averigua qui¨¦n rescat¨® a Kathleen ¡ªorden¨®. Justo cuando Tyson estaba a punto de contactar a alguien, recibi¨® una mada inesperada. ¡ª?H? ?Qui¨¦n es? ¡ª?Son ustedes familiares Kathleen? ¡ªpregunt¨® Benjamin. ¡ª?Est¨¢ Kathleen contigo? ¡ªTyson frunci¨® el ce?o. Samuel entrecerr¨® los ojos mientras le arrebataba el tel¨¦fono. ¡ª?D¨®nde est¨¢ Kathleen? Benjamin se sobresalt¨®: ¡ª?Qu¨¦ rci¨®n tienes con e? Samuel respondi¨® con severidad: ¡ªSoy su hermano. ¡ªTodos los miembros de su familia est¨¢n muertos. No tiene ning¨²n pariente vivo ¡ªBenjamin no cre¨ªa en eso¡ª: ?Qui¨¦n eres? ¡ª?C¨®mo tes arreste para localizar a Tyson? ¡ªpregunt¨® Samuel, disgustado. ??Por qu¨¦ mar¨ªa a Tyson cuando yo deber¨ªa ser el m¨¢s cercano a e??, pens¨®. ¡ªObtuve su n¨²mero de tel¨¦fono de lista de contactos de emergencia que Kathleen ha llenado durante los ¨²ltimos a?os ¡ªBenjamin no se inmut¨®¡ª: ?Puedes pasarle el tel¨¦fono al Sr. Hackney? ?No soy yo, sino Tyson, a quien pusoo contacto de emergencia?, se percat¨®. Samuel no se sinti¨® bien en absoluto. Mientras le pasaba el tel¨¦fono a Tyson, dijo sin emoci¨®n: ¡ªPreg¨²ntale por el paradero de Kathleen. ¡ªEntendido. ¡ªTyson agarr¨® el tel¨¦fono y pregunt¨® a Benjamin d¨®nde estaba Kathleen. ¡ªEst¨¢ a salvo, pero necesito confirmarlo con e antes de poder decirte su paradero. Me pondr¨¦ en contacto contigo de nuevo ¡ªBenjamin colg¨® despu¨¦s de decir eso. Tyson no sab¨ªa qu¨¦ decir mientras miraba a Samuel con expresi¨®n sombr¨ªa. ¡ªEl Sr. Macari, dijo que tendr¨ªa queprobar esto con Sra. Macari antes de poder decirnos su paradero. ¡ªInicie una investigaci¨®n sobre persona que m¨® ¡ªSamuel sonaba impasible¡ª: Quiero informaci¨®n sobre ¨¦l antes de que salga el sol. ¡ªS¨ª, se?or ¡ªTyson envi¨® a alguien para investigaci¨®n de inmediato. Mientras tanto, Samuel daba una cda a su cigarrillo, aun sinti¨¦ndose perturbado en el fondo. Aunque hab¨ªa encontrado a Kathleen, no ten¨ªa ni idea de cu¨¢l era su situaci¨®n. ??Por qu¨¦ no se puso en contacto conmigo si est¨¢ bien? ?No deber¨ªa haber acudido a m¨ª en primer lugar despu¨¦s de un incidente tan grave?? Cap铆tulo 10 Cap¨ªtulo 10 Cap¨ªtulo 10 Benjamin m¨® al timbre despu¨¦s de terminar su mada. Kathleen estaba dentro cuando se abri¨® puerta. Acababa de terminar de ducharse y su rostro segu¨ªa p¨¢lido. ¡ªHeprado pizza ent¨®. No supo c¨®mo reionar al ver expresi¨®n de mujer. Se sintieron inc¨®modos al conocerse porque hab¨ªan experimentado el mismo trauma. ¡ªGracias. ¡ªe dio un paso atr¨¢s para dejarlo entrar. ¨¦l se acerc¨® a mesa y dej¨® pizza en mano. ¡ªTodav¨ªa est¨¢ caliente. Come. ¡ªGemma se fue a trabajar en el turno de noche ¡ªKathleen frunci¨® losbios¡ª: No esperaba que se hiciera enfermera. Es incre¨ªble. Benjamin se qued¨® congdo un momento: ¡ªNo hay nada sorprendente en eso. Hay muchas enfermeras que son mejores que e. Kathleen sacudi¨® cabeza: ¡ªEs incre¨ªble, en especial despu¨¦s de lo que pas¨®¡­ ¡ª?Te ha ido bien? ¡ªpregunt¨® Benjamin con voz ronca. ¡ªS¨ª ¡ªasinti¨® mientras se sentaba. ¨¦l sac¨® una caja de cigarrillos de su bolsillo. Kathleen dud¨® antes de decir: ¡ªBenjam¨ªn, ?puedes no fumar en casa? ¡ªLo siento ¡ªBenjamin se sinti¨® inc¨®modo. Lo hizo porque estaba muy nervioso. Kathleen sei¨® pizza con lentos movimientos. ¡ªGracias por salvarme. ¡ªNo salgas tan tarde pr¨®xima vez ¡ªA Benjam¨ªn le dol¨ªa el coraz¨®n por e¡ª: Aunque tengas una emergencia, busca a alguien que te pa?e. No salgas s de noche. ¡ªDe acuerdo ¡ªKathleen asinti¨®. This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡ªm¨¦ a un hombre mado Tyson, pero no le dije que estabas aqu¨ª. Quer¨ªa preguntarte a ti primero ¡ªBenjamin mir¨®¡ª: ?Debo pedirle que venga aqu¨ª? Kathleen neg¨® con cabeza: ¡ªNo pasa nada. Afuera hay mucha luz. Puedo ir s. ¡ªMuy bien. ¡ªBenjamin asinti¨® mientras evaluaba. Ten¨ªa muchas cosas que decir, pero se contuvo. ??Qui¨¦n soy yo para interferir en sus asuntos ahora? Est¨¢ casada, y el hombre mado Tyson no es su marido. ?Es su matrimonio tan doloroso para e? ?Es por eso que e tiene¡­? ?Toc! ?Toc! De repente, alguien m¨® a puerta. Kathleen y Benjamin intercambiaron miradas. ¡ª?Es Gemma? ¡ªse sorprendi¨®. ¡ªNo sale hasta el mediod¨ªa ¡ªdijo Benjamin mientras iba a abrir puerta. Abri¨® y vio a un hombre apuesto y de aspecto elegante con surgo abrigo negro. Parec¨ªa poco amigable, a juzgar por su aspecto. Benjam¨ªn record¨® haber visto a ese apuesto hombre. Era Samuel Macari, el director general del Grupo Macari y el jefe de familia. Tambi¨¦n era el nieto de la vieja se?ora y el marido de Kathleen. ¡ªBenjamin, ?qui¨¦n es? ¡ªKathleen se dirigi¨® a puerta. Se congel¨® cuando vio a Samuel. ?Lleg¨® bastante r¨¢pido?, pens¨®. Sab¨ªa que ser¨ªa cuesti¨®n de tiempo que Samuel encontrara una vez que alguien contactara con Tyson. Entrecerr¨® los ojos y mir¨® con desd¨¦n. Vest¨ªa una sudadera con capucha rosa con una figura de dibujos animados impresa y un pantal¨®n de buzo gris. Adem¨¢s, ten¨ªa el pelo recogido en un mo?o, lo que le daba un aspecto simp¨¢tico y fresco. ?Sigue pareciendo una estudiante universitaria de dieciocho a?os aunque ya tenga veintitr¨¦s. Parece tan fresca y encantadora?, no pudo evitar pensar. Pero al instante, se enfureci¨®. ??C¨®mo se atreve a quedarse en casa de un extra?o? ?No sabe lo peligroso que es el mundo?? ¡ª?Ven conmigo! ¡ªorden¨®. La voz de Samuel era profunda y fr¨ªa. ¡ª?C¨®mo encontraste este lugar? ¡ªdijo en tono neutro¡ª: Podr¨ªas haber enviado a Tyson a recogerme. ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Kathleen sab¨ªa que no era nadie en el coraz¨®n de Samuel. No esperaba que se preocupara por e, ni siquiera lo m¨¢s m¨ªnimo. A ¨¦l no le gustaba forma en que lo miraba, as¨ªo forma en que le haba. Se acerc¨® a e con una expresi¨®n oscura. Kathleen estaba tan aterrorizada que dio un paso atr¨¢s y se golpe¨® contra mesa. ¡ª?Cuidado! ¡ªBenjamin estaba preocupado. Samuel sujet¨® mu?eca de Kathleen, atrajo hacia sus brazos y le dijo en voz baja: ¡ªKathleen, s¨®lo es un agente de polic¨ªa. No es un rival dif¨ªcil para m¨ª. ?Est¨¢s segura de que quieres discutir conmigo aqu¨ª? E se qued¨® hda. La estaba amenazando de nuevo. ¨¦l sab¨ªa que e ten¨ªa un coraz¨®n ndo. Sab¨ªa c¨®mo utilizar su debilidad en beneficio propio y amenaza con alguien de quien pudiera servirse. ¡ªIr¨¦ contigo ¡ªacept¨® mientras bajaba cabeza. Estaba agradecida de que Benjamin hubiera ayudado. No pod¨ªa soportar volver a molestarlo. Gemma s¨®lo ten¨ªa a Benjamin, y no quer¨ªa involucrar a los hermanos. Pero ¨¦l mir¨® con preocupaci¨®n. ¡ªKathleen, si no quieres volver¡­ ¡ªVoy a volver ¡ªanunci¨® sin mirarlo, ya que era sensible desde joven y pod¨ªa observar el cambio emocional des personas que le rodeaban. ¡ªGracias por salva, Sr. Young. Ser¨¢ rpensado despu¨¦s de esto. ¡ªEst¨¢ bien. No salv¨¦ por una rpensa ¡ªrechaz¨® Benjamin. ¡ªHmph. Sr. Young, usted es hu¨¦rfano y su familia biol¨®gica no le acoge. Si un d¨ªa se hace rico, lo tratar¨¢n de otra manera. As¨ª que acepte mi rpensa ¡ªSamuel sonaba tan arrogante¡­ ¡ªSamuel, es suficiente ¡ªKathleen estaba furiosa. ??Qui¨¦n se cree que es? ?C¨®mo pudo humir a Benjamin de esa manera??, se molest¨®. Samuel se qued¨® mirando a mujer, que era unos cent¨ªmetros m¨¢s baja que ¨¦l: ?Es primera vez que me hace un berrinche por culpa de un desconocido?. Cuanto m¨¢s le respond¨ªa, m¨¢s se enfadaba. ??Qu¨¦ rci¨®n tiene con este hombre? ?Por qu¨¦ lo defiende?? Kathleen pensaba que Samuel estaba siendo despiadado. Adem¨¢s, hab¨ªa dejado en calle y casi le hab¨ªa pasado algo malo. Frunci¨® losbios y sali¨® sin mirar atr¨¢s. La expresi¨®n de Samuel decay¨®. ??Por qu¨¦ est¨¢ actuando as¨ª?? Fue tras e y llegaron al veh¨ªculo. ¡ªKathleen, ?c¨®mo te atreves a ponerme esta actitud por un hombre cualquiera? Una mirada despiadada apareci¨® en su apuesto rostro. ¡ªNo te estoy poniendo una actitud por un hombre. Samuel, ?sabes lo que me habr¨ªa pasado si no fuera por Benjamin? ¡ªsus ojos se enrojecieron mientras haba. Sus l¨¢grimas le daban un aspecto lamentable y menos letal. ¡ª?Casi me someten a fuerza! ?Sabes lo que significa eso? ¡ªestaba temndo¡ª. Si fueras humano, no me habr¨ªas dejado en calle s para que pudieras correr junto a otra mujer. ?Sabes por lo que yo estaba pasando mientras tu estabas en brazos de otra? Samuel entr¨® en p¨¢nico: ¡ªNo quise decir eso. ¡ª?No? s l¨¢grimas de Kathleenenzaron a correr por sus mejis¡ª: Te lo he recordado, pero no te has preocupado por mi seguridad. Incluso si muero, ni siquiera pesta?ear¨¢s. ¡ªYo¡­ ¡ªSamuel sab¨ªa que hizo mal. No esperaba que estuviera en peligro en cinco minutos. Lloriqueando, continu¨®: ¡ªSamuel, nunca te preocupaste por m¨ª. Ni siquiera intentaste conocerme. ¨¦l permaneci¨® en silencio. ¡ªNo me gustaer cangrejos. ?Sabes por qu¨¦ me empezaron a gustar? Es porque t¨² me quitabas las c¨¢scaras. Samuel extendi¨® mano para abraza. Se le rompi¨® el coraz¨®n al ve llorar. Pero Kathleen le apart¨®s manos. ¡ª?No me toques! Has tocado a Nicolette con estas manos, ?as¨ª que no me toques! Samuel se qued¨® at¨®nito y su mirada se ensombreci¨®. ¡ªSamuel, no es que no quiera divorciarme. La abu no est¨¢ bien y me temo que no puede aceptar la noticia ¡ªKathleen se sec¨®s l¨¢grimas¡ª. Podemos divorciarnos y ocultar noticia a abu hasta que llegue el momento adecuado. Vayamos al Ayuntamiento para que nos firmen los papeles ma?ana. Cap铆tulo 11 Cap¨ªtulo 11 Cap¨ªtulo 11 Cuando Kathleen termin¨® su frase, se subi¨® al coche. Y se acurruc¨® en el asiento trasero. No era lo que e pretend¨ªa. E hab¨ªa querido despedirse de ¨¦l de buena voluntad antes de divorciarse, pero Samuel no dejaba de agitarle. Samuel entr¨® en el coche, se sent¨® a sudo y pidi¨® al conductor que empezara a conducir. No mir¨® a Kathleen durante todo el viaje, pero sus ojos briron con emociones encontradas. Cuando llegaron al fondo del condominio, tanto Kathleeno Samuel salieron del coche. ¡ª?Por qu¨¦ subes? ?No vas a ir al hospital para pa?ar a Nicolette? ¡ªpregunt¨® Kathleen con frialdad. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡ªKathleen, esta es mi casa tambi¨¦n. Kathleen frunci¨® losbios y se dio vuelta para alejarse. Sab¨ªa que era casa de Samuel, pero sent¨ªa que ¨¦l nunca hab¨ªa tratadoo tal. Nunca se hab¨ªa preocupado lo suficiente por esta familia. Samuel not¨® que Kathleen cojeaba al caminar. R¨¢pido alcanz¨® a grandes zancadas, sujet¨® por mu?eca y atrajo hacia sus brazos antes de levanta para lleva. En ese momento, peque?a barbi de Kathleen tembl¨® un poco y sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. No era una persona especialmente resistente. Desde que perdi¨® a su madre y a su padre, lloraba muy a menudo. Sin embargo, siempre se aguantaba para que nadie se diera cuenta. Pero ante Samuel, no pudo evitar derrumbarse. Rode¨® su cuello con sus brazos mientras sus l¨¢grimas ca¨ªan sin parar. Era un espect¨¢culo desgarrador de contemr. Samuel se and¨® al ve llorar. ¡ªQu¨¦ beb¨¦. Kathleen frunci¨® losbios. Samuel carg¨® y entr¨® en el ascensor. Kathleen segu¨ªa llorando. Irritado, Samuel dijo: ¡ªDeja de llorar. Ve llorar le hizo sentirse frustrado. Sin embargo,s l¨¢grimas de Kathleen segu¨ªan fluyendo sin control. Frunciendo el ce?o, Samuel baj¨® cabeza y le bes¨® losbios para ser su boca. Kathleen se qued¨® desconcertada porque pens¨® que Samuel s¨®lo quer¨ªa asusta. No esperaba que la besara de verdad. Por eso, Kathleen se qued¨® at¨®nita y dej¨® de llorar. Satisfecho, Samuel sac¨® del ascensor. De pie en el umbral de su unidad de condominio, introdujo fecha de nacimiento de Kathleen y abri¨® la puerta. Original content from N?velDrama.Org. Al fin volvieron a un lugar conocido. Kathleen le pidi¨® a Samuel que pusiera en el suelo, pero ¨¦l coloc¨® en cama. A continuaci¨®n, sac¨® del caj¨®n una crema medicada. Sab¨ªa que siempre habr¨ªa algunos medicamentos almacenados en casa para emergencias. Kathleen se enfermaba a menudo. Adem¨¢s, a menudo chocaba con algo por idente cuando caminaba. Como su piel es delicada, un ligero golpe dejar¨ªa maguda. A veces, se pon¨ªa brusco en cama, y suave piel de Kathleen acababa en mal estado. Se preguntaba si su futuro marido ser¨ªa capaz de cuidar bien de e dada su fragilidad. Mientras pensaba en eso, cara de Benjamin apareci¨® en su mente. Benjamin era polic¨ªa, lo cual era una buena profesi¨®n. Adem¨¢s, era bastante guapo. Aunque no pod¨ªa compararse con Samuel, a¨²n pod¨ªa cautivar a j¨®venes ingenuaso Kathleen, que apenas hab¨ªan pisado el mundo real y no conoc¨ªan realidad. Sin embargo, los ojos de Samuel se volvieron oscuros. No pod¨ªa vivir con el hecho de que iba a perder a una dama tan hermosa, dulce y suave por otra persona. Samuel aplic¨® crema en el tobillo torcido de Kathleen. Kathleen trat¨® de mover pierna para evitarlo, pero el brazorgo y bien definido de ¨¦l sujet¨® con firmeza para impedir que escapara. S¨®lo afloj¨® su agarre cuando termin¨® de aplicar crema. Kathleen se retir¨® hasta el final de ampl¨ªsima cama. Con el rostro ensombrecido, cuestion¨®: ¡ª?Por qu¨¦ me evitas? De vez en cuando pon¨ªa a prueba su paciencia. Kathleen se tap¨® con manta. ¡ªNo te necesitamos aqu¨ª. Ve y cuida de tu Nicolette. Estaba muy cansada y quer¨ªa descansar. Ese d¨ªa hab¨ªan pasado muchas cosas, por lo que necesitaba procesar todo en su mente y pensar en c¨®mo pod¨ªa acabar con el matrimonio entre e y Samuel porpleto. Antes, no bromeaba cuando dijo que quer¨ªa divorciarse primero antes de informar a Diana. Puede amar a un hombre durante diez a?os, pero tambi¨¦n puede renunciar a ¨¦l al instante. Aunque le romper¨ªa el coraz¨®n, no quer¨ªa hacerse m¨¢s da?o. El coraz¨®n le hab¨ªa dolido demasiado. Adem¨¢s, a¨²n llevaba un hijo, por lo que seguir¨ªa viviendo con valent¨ªa. ¡ªMe ir¨¦ cuando te duermas ¡ªrespondi¨® Samuel con frialdad. Mir¨¢ndolo desdamente, Kathleen le espet¨®: ¡ªSamuel, ?sabes lo cruel que eres al hacerme esto? Prefiero que no te quedes aqu¨ª conmigo. Es mejor que te vayas de aqu¨ª para siempre. En verdad estaba tratando demasiado bien y demasiado mal al mismo tiempo. ¡ªKathleen, deja de decir tonter¨ªas y vete a dormir. ¡ªLa cara de Samuel se volvi¨® un tono m¨¢s oscuro. Sus bolsas de ojos eran muy visibles para entonces. ¡ªDormir¨¦ incluso sin que me lo digas ¡ªrespondi¨® Kathleen en voz baja. Estar despierta toda noche no era saludable para su hijo. Envuelta en su manta, se acost¨®. Con voz ronca, dijo: ¡ªSamuel, te espero en el Ayuntamiento as doce del mediod¨ªa. Con eso, cerr¨® los ojos y pronto se qued¨® dormida. Samuel se qued¨® mirando su p¨¢lido pero delicado rostro, y un destello de frialdad pas¨® por sus ojos. ?Qu¨¦ ganas tiene de divorciarse de m¨ª. No me digas que es por ese Benjamin. ?Es ese hombre en verdad tan bueno? ?C¨®mo pudo hacer que se desentendiera del amor de Diana por e y tomara primero el asunto en sus manos antes de informar a Diana?? Kathleen no ha dormido bien. So?aba con su madre y su padre. Estaban cubiertos de sangre de pies a cabeza y sus rostros estaban desfigurados. Incluso sus miembros estaban mutdos. Quer¨ªa vomitar, pero no pod¨ªa hacerlo. Gemma sement¨® mientras abrazaba. Mientras tanto, miraba a sus padres muertos con el rostro p¨¢lido. Se le hel¨® todo el cuerpo. ¡ª?Pap¨¢! ?Mam¨¢! ¡ªKathleen grit¨®¡ª. ?No me dejes! ?No! ¡ª?Kathleen! ?Kathleen! ¡ªSamuel estaba a punto de irse cuando Kathleen empez¨® a tener pesadis. Sentado aldo de cama, Samuel le sacudi¨® los hombros. ¡ª?Despierta, Kathleen! ¡ª?Pap¨¢! ?Mam¨¢! ?No te vayas! No me dejes s¡­ Ll¨¦vame contigo, por favor. ¡ªKathleen segu¨ªa en su mal sue?o. Samuel frunci¨® el ce?o. Sus esfuerzos por desperta eran in¨²tiles. Sin m¨¢s remedio, estrech¨® con manta en sus brazos y le dio unas ligeras palmaditas en espalda. Con una voz profunda y magn¨¦tica, consol¨®: ¡ªKate, no llores. No te voy a dejar. No llores, ?ok? Poco a poco, Kathleen se calm¨®. Samuel sigui¨® abraz¨¢nd. Ten¨ªa miedo de que en el momento en que dejara en el suelo, e volviera a llorar. En ese momento, Nicolette envi¨® un mensaje a Samuel: [Samuel, ?a¨²n no has llegado?] Como sis pbras fueran preciosas, Samuel dio una respuesta de una s pbra: [S¨ª.] Nicolette envi¨® un mensaje de texto: [?Has encontrado a Kathleen?] Samuel hizo una pausa antes de enviar: [No.] Nicolette frunci¨® el ce?o. ??No ha encontrado todav¨ªa? Kathleen no puede estar escondi¨¦ndose a prop¨®sito, ?verdad?? Nicolette entonces escribi¨®: [Samuel, si en verdad no hay opci¨®n, ?por qu¨¦ no mar a polic¨ªa?] Samuel respondi¨®: [?Qu¨¦ sentido tiene mar a polic¨ªa? La persona perdida no es su esposa.] Nicolette se qued¨® hda. La pbra ?esposa? de Samuel agit¨® profundamente. ??Est¨¢ Samuel reconociendo a Kathleeno su esposa? ?C¨®mo es posible? ?Y si estos son enviados por propia Kathleen? ?Kathleen, esa cerda! Debe estar usandos t¨¢cticas m¨¢s extremas y haciendo lo que sea para conseguir a Samuel.? Con ese pensamiento en su mente, Nicolette envi¨® un mensaje de texto: [Samuel, ?eres en verdad t¨²?] Samuel: [?Qu¨¦ quieres decir con que si soy de verdad yo?] Nicolette: [Porque usaste pbra ?esposa?. ?C¨®mo admitir¨ªas que Kathleen es tu esposa?] Samuel volte¨® los discos y respondi¨® con indiferencia: [Es s¨®lo una analog¨ªa. Si de verdad le pasa algo a Kathleen, mi abu me har¨¢ responsable. Todav¨ªa no se ha recuperado de su enfermedad. El divorcio queda en suspenso por ahora.] Una profunda rabia surgi¨® de los ojos de Nicolette. ??Qu¨¦ ha dicho? ?El divorcio se ha suspendido por ahora? ?Sabe ¨¦l cu¨¢nto tiempo he estado esperando este d¨ªa? Esa Kathleen en verdad tiene algunas habilidades y t¨¢cticas para hacer que Samuel cambie de opini¨®n en s¨®lo un d¨ªa?. Nicolette respondi¨® entonces de forma pretenciosa: [S¨¦ que est¨¢s preocupado por tu abu, y yo tambi¨¦n. Est¨¢ bien. Puedo esperar. Pero no s¨¦ si podr¨¦ esperar hasta el d¨ªa en que me hagan un trasnte de m¨¦d ¨®sea de un donante. ?De verdad no voy a vivir para ver mi propia boda?] Cap铆tulo 12 Cap¨ªtulo 12 Cap¨ªtulo 12 Samuel ley¨® el mensaje de Nicolette y frunci¨® el ce?o. Entonces, envi¨® un mensaje de texto: [Te he encontrado una m¨¦d ¨®seapatible. Solo hay que esperar a que el donante diga que s¨ª.] Nicolette se sorprendi¨® y pregunt¨®: [?Por qu¨¦ no me lo has dicho antes?] Al ver eso, Samuel respondi¨®: [Quer¨ªa esperar a que el donante estuviera de acuerdo antes de dec¨ªrtelo.] E pregunt¨®: [?Ha pedido algo el donante? ?El donante quiere dinero o una casa y un coche?] Samuel respondi¨®: [Esplicado. De todos modos, no tienes que preocuparte. Yo me encargar¨¦ de ello.] Nicolette envi¨® un mensaje de texto: [Bien, Samuel. Conf¨ªo en ti.] Despu¨¦s de ver eso, Samuel escribi¨®: [Deber¨ªas descansar un poco. Ir¨¦ por ma?ana.] Nicolette respondi¨®: [De acuerdo.] Con eso, Samuel colg¨® su tel¨¦fono y mir¨® el delicado y p¨¢lido rostro de Kathleen con frialdad. ??Qu¨¦ debo hacer para que acepte donar su m¨¦d ¨®sea a Nicolette? ?La ¨²nica manera es no divorciarse?? Samuel se qued¨® mirando cara de Kathleen durante un rato y de repente se dio cuenta de que no detestaba vivir el resto de su vida con e. Sin embargo, le gustaba m¨¢s Nicolette. Por lo tanto, no ten¨ªa otra opci¨®n. Cuando Kathleen se despert¨®, Samuel ya se hab¨ªa ido. Sali¨® de habitaci¨®n. Al ver eso, Mar¨ªa, el ama de ves, se apresur¨® a acercarse. ¡ªSra. Macari, se ha levantado. ?Tiene hambre? ?Quiereer algo? Kathleen asinti¨®o respuesta. ¡ªBien. Deber¨ªas ir avarte mientras yo calientoida ¡ªdijo Mar¨ªa pensativa. Kathleen ten¨ªa un est¨®mago d¨¦bil, as¨ª que no pod¨ªaer nada que estuviera demasiado fr¨ªo. Mar¨ªa lo sab¨ªa mejor que Samuel. Con eso, Kathleen se dio vuelta y fue avarse. Cuando termin¨®, se sent¨® en mesa deledor. Mar¨ªa hab¨ªa preparado un desayuno al estilo idental. Sin embargo, cuando Kathleen percibi¨® el olor de leche, sinti¨® n¨¢useas. Se tap¨® boca a toda prisa y corri¨® hacia el ba?o. Cuando Mar¨ªa vio eso, se preocup¨®. ¡ªSra. Macari, ?qu¨¦ pasa? ¡ªpregunt¨® Mar¨ªa. ¡ªMi est¨®mago no se siente bien. Mar¨ªa, no me gusta el desayuno al estilo idental. ?Puedes prepararme otra cosa? ¡ªdijo Kathleen impasible. Antes desayunaba todos los d¨ªas el mismo tipo de desayuno para adaptarse a Samuel. De hecho, lo odiaba. Kathleen prefer¨ªaida caliente. ¡ªDe acuerdo. ¡ªMar¨ªa asinti¨® y dijo¡ª: Ir¨¦ a preparar algo de pasta para ti. ¡ªMuy bien. ¡ªCon eso, Kathleen se enjuag¨® r¨¢pido boca y sali¨® del ba?o. Mientras tanto, Mar¨ªa prepar¨® r¨¢pido un to de pasta para e. ¡ªSra. Macari, ?visit¨® el hospital para saber por qu¨¦ su est¨®mago estaba mal? ¡ªpregunt¨® Mar¨ªa significativamente, insinuando algo¡ª. Usted y el Sr. Macari son j¨®venes, as¨ª que puede que no tengan experiencia en algunas ¨¢reas. Intentaba sonar sutil. ¡ªMar¨ªa, no estoy embarazada. He visitado a los m¨¦dicos y me han dicho que es porque tengo el est¨®mago d¨¦bil ¡ªexplic¨® Kathleen. Cuando Mar¨ªa se dio cuenta de que hab¨ªa malinterpretado situaci¨®n, sonri¨® torpemente y se disculp¨®: ¡ªLo siento, se?ora Macari. Vi que ten¨ªa n¨¢useas y supuse que erans n¨¢useas matutinas. ¡ªLo s¨¦. ¡ªKathleen sonri¨® y dijo¡ª: Mar¨ªa, no se lo digas a Samuel. De lo contrario, se preocupar¨¢ y me obligar¨¢ a que lo revisen en el hospital. Si eso ocurre, me ver¨¦ obligada a tomar un mont¨®n de medicamentos de nuevo. ¡ªDe acuerdo. ¡ªMar¨ªa asinti¨®. ¡ªYa puedes volver al trabajo. Pondr¨¦ el to y los cubiertos en el fregadero cuando termine ¡ªdijo Kathleen. ¡ªDe acuerdo. ¡ªMar¨ªa sab¨ªa que a Kathleen le gustaba estar s. As¨ª, dijo¡ª: Sra. Macari, ir¨¦ avar la ropa. ¡ªAdnte ¡ªrespondi¨® Kathleen. Con eso, Mar¨ªa se dio vuelta y se fue. Kathleen entonces termin¨® en silencio su pasta. Todav¨ªa recordaba lo que le hab¨ªa dicho a Samuel y recordaba que ese d¨ªa estaba a punto de divorciarse de ¨¦l. Por eso, cuando termin¨® de desayunar, meti¨® el registro civil y el certificado de matrimonio en su bolso y sali¨® de casa. A mitad de camino, m¨® a Samuel y le dijo: ¡ªHe llegado. ¡ª?Qu¨¦ quieres decir? ¡ªSamuel frunci¨® el ce?o. ¡ªEstoy en el Ayuntamiento ¡ªrespondi¨® Kathleen¡ª. ?No hab¨ªamos acordado divorciarnos para que t¨² y Nicolette puedan estar por fin juntos? En cuanto a tu abu, se lo diremos cuando se recupere. ¡ªHoy no estoy libre ¡ªrespondi¨® Samuel con frialdad. ¡ªEntonces, ?cu¨¢ndo ser¨¢s libre? ¡ªPregunt¨® Kathleen con m cara¡ª. Dame una fecha. ¡ª?Tienes prisa por divorciarte de m¨ª? ¡ªParec¨ªa disgustado. ¡ª?No eres t¨² el que est¨¢ ansioso por divorciarse? ¡ªKathleen estaba frustrada¡ª. ?Qui¨¦n fue el que me oblig¨® a contarle a tu abu lo de nuestro divorcio? Sin embargo, ahora dices que soy yo que tiene prisa por divorciarse. ¡ªTodav¨ªa no has firmado los papeles del divorcio ¡ªrespondi¨® Samuel con frialdad¡ª. La casa y el dinero que te he prometido s¨®lo se har¨¢n efectivos despu¨¦s de que firmes los papeles. ¡ªJaja. ¡ªKathleen no pudo evitar re¨ªrse burlonamente de s¨ª misma¡ª. Samuel, ?crees que me cas¨¦ contigo por tu dinero porque soy hu¨¦rfana? ¡ª?Por qu¨¦ m¨¢s? ¡ªpregunt¨®. Sus pbras fueron tan hirienteso siempre. Al escuchar eso, Kathleen sinti¨®o si su coraz¨®n se hubiera roto en pedazos. ¡ªResulta que a tus ojos, s¨®lo soy una mujer codiciosa. ??Es Kathleen codiciosa? No lo creo. Nunca me ha pedido nada, y nunca ha querido nada. Las cosas que le di fueron todas por mi propia voluntad. Quiz¨¢ sea porque es muy sensata y se porta bien, o quiz¨¢ porque es buena en cama. En resumen, quiero darle lo mejor de todo?. ¡ªSamuel, no quiero nada de ti. Ni siquiera te quiero yao marido. ?Por qu¨¦ iba a querer tus cosas? ¡ªKathleen enterr¨® cara en su abrigo. Luego, con voz suave pero fr¨ªa, dijo¡ª: ?Deja de perder el tiempo y ven para que podamos divorciarnos! Estaba harta. Con el rostro ensombrecido, Samuel pens¨®: ??C¨®mo se atreve a darme ¨®rdenes?? ¡ª?No voy a ir! ¡ªCon eso, colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡ª?Kathleen? ¡ªBenjamin nunca pens¨® que se encontrar¨ªa con e en el Ayuntamiento. Kathleen se qued¨® algo sorprendida. ¡ª?Benjamin? ?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? ¡ª?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? ¡ªBenjamin le hizo misma pregunta. ¡ªEstoy aqu¨ª para tratar algunos asuntos. ¡ªA Kathleen le dio verg¨¹enza decirle que estaba en el Ayuntamiento para conseguir el divorcio. ¡ªBueno, estoy aqu¨ª para investigar el registro de casa de un criminal para un caso ¡ªexplic¨® Benjamin¡ª. ?Has terminado de ocuparte de tus asuntos? ¡ªNo. ¡ªKathleen suspir¨® y dijo¡ª: Tengo que venir y tratar con ¨¦l pr¨®xima vez. Tras un momento de duda, Benjamin pregunt¨®: ¡ªEs casi mediod¨ªa. ?Puedo invitarte aer? ¡ªDe acuerdo. ¡ªKathleen asinti¨®¡ª. Pero tienes que dejar que te trate. Consid¨¦raloo una muestra de agradecimiento por salvarme vida. ¡ªNo hay necesidad de ser tan cort¨¦s. ¡ªBenjamin sonri¨® y dijo¡ª: Mi coche est¨¢ por all¨ª. ¡ªVamos. ¡ªKathleen sonri¨® con dulzura. Con eso, Benjamin y Kathleen salieron del Ayuntamiento. ¡ª?Se siente mejor tu pierna? ¡ªpregunt¨® Benjamin. ¡ªEst¨¢ mucho mejor ¡ªrespondi¨® Kathleen¡ª. Ya no me duele. ¡ªMe alegro de o¨ªrlo. ¡ªBenjamin se centr¨® en carretera mientras conduc¨ªa, y Kathleen se dio cuenta de que ten¨ªa una mand¨ªb afda¡ª. ?Qu¨¦ quiereser? ¡ªCualquier cosa menosida idental. ¡ªEn ese momento, a Kathleen ya no le gustaba comida fr¨ªa y seca. ¡ªDe acuerdo. ¡ªM¨¢s tarde, Benjamin llev¨® a Kathleen a un restaurante deida oriental. Pidieron unos cuantos tos sencillos. Luego, observ¨® a Kathleener. ?Sigue masticando suida adorablementeo una ardi, igual que cuando era ni?a?. ¡ªKathleen, ?a qu¨¦ te dedicas? ¡ªpregunt¨® Benjamin. ¡ªEstoy desempleada ¡ªrespondi¨® Kathleen¡ª. Sin embargo, eso va a cambiar pronto. Despu¨¦s de escuchar eso, Benjamin frunci¨® losbios. ¡ªKathleen, lo escuch¨¦ todo anoche. T¨² y Samuel¡­ ¡ªVamos a divorciarnos pronto. ¡ªKathleen sab¨ªa que Benjamin era polic¨ªa, as¨ª que no hab¨ªa nada que no pudiera averiguar. Con s¨®lo indagar un poco, podr¨ªa averiguar su rci¨®n con Samuel. ¡ªCuando tus padres fallecieron, familia Macari te acogi¨® y te cri¨®. Nunca pens¨¦ que te casar¨ªas con su hijo, Samuel. ¡ªLa expresi¨®n del rostro de Benjamin se volvi¨® de pronto sombr¨ªa¡ª. Sin embargo, ?por qu¨¦ te divorcias? ?Kathleen es amable y perfecta. Quien se case con e es afortunado. No puedo creer que Samuel pueda ser tan desagradecido. ?C¨®mo puedo dejar que alguien intimide a mi preciosa Kathleen, aThis content provided by N(o)velDrama].[Org. quien adoro con todo mi coraz¨®n?? Cap铆tulo 13 Cap¨ªtulo 13 Cap¨ªtulo 13 ¡ªPorque no le quiero. ¡ªLos ojos de Kathleen eran fr¨ªos. ??No lo quieres?? Sin embargo, pens¨® que Kathleen en verdad amaba a Samuel. La noche anterior, al o¨ª rugir a Samuel hist¨¦ricamente, supo que e lo amaba. De lo contrario, habr¨ªa renunciado a lucha desde el principio. E estaba devastada y molesta s¨®lo porque estaba enamorada de ¨¦l. ¡ªNo debe haber sabido lo bueno que eres ¡ªdijo Benjamin con voz ronca. ¡ªNo importa lo buena que sea. De todos modos, ¨¦l no me quiere. ¡ªKathleen respir¨® profundo y continu¨®¡ª: No hablemos m¨¢s de ¨¦l. Bien, dijiste que quer¨ªas ser polic¨ªa cuando eras joven. Resulta que ahora te has convertido en uno. Benjamin sonri¨®. De hecho, no era ¨¦l quien quer¨ªa ser polic¨ªa, sino Kathleen. Hubo una vez en que Gemma y Kathleen haron de lo seductores que eran los uniformes, y lo tuvo presente desde entonces. Sab¨ªa que a Kathleen le gustaban los polic¨ªas, as¨ª que se convirti¨® en uno. Despu¨¦s de ser adoptada por familia Macari, Gemma y ¨¦l tambi¨¦n fueron adoptados por diferentes familias respectivamente. Aunque desde entonces no mantuvieron tanto contacto, recordaba todo lo que Kathleen hab¨ªa dicho. ¡ªEn realidad, ser polic¨ªa es s¨®lo una ocupaci¨®n ¡ªrespondi¨® Benjamin. ¡ªEstoy celosa de ti y de Gemma porque pueden hacer lo que quieran. Samuel no me deja salir a trabajar. Si no, ya me habr¨ªa hecho famosa ¡ªdijo Kathleen con frustraci¨®n. Benjamin sonri¨®. ¡ªS¨®lo tienes veintitr¨¦s a?os. No es demasiado tarde para que debutes ahora. ¡ªTienes raz¨®n. ¡ªKathleen sonri¨®. Sin embargo, ya no tuvo oportunidad de debutar. Tuvo que dar a luz a un beb¨¦, as¨ª que no tuvo tiempo para ello. No hab¨ªa esperanza de que debutara tambi¨¦n en el futuro. Si los dem¨¢s se enteran de que tiene un hijo ileg¨ªtimo, Samuel tambi¨¦n lo sabr¨ªa. Por su beb¨¦, no pod¨ªa aparecer en p¨²blico. Ciertamente no lo har¨ªa. Despu¨¦s deer, Kathleen fue a pagar cuenta. Pas¨® su tarjeta, pero se dio cuenta de que transi¨®n no hab¨ªa tenido ¨¦xito. ??Qu¨¦ est¨¢ pasando?? Benjamin se dio cuenta de situaci¨®n, as¨ª que pag¨® con su tarjeta en su lugar. ¡ªLo siento. ¡ªKathleen se sinti¨® impotente e inc¨®moda. Benjamin mir¨® tarjeta negra en su mano y dijo: ¡ªKathleen, gastar el dinero de otras personas significa que est¨¢s siendo contrda por es. Kathleen frunci¨® losbios. Estaba de acuerdo cons pbras de Benjamin. La tarjeta negra se dio Samuel. Por lo tanto, pod¨ªa congr tarjeta cuando quisiera. ?Este hombre se ha pasado de raya. Me pregunto qu¨¦ hay en su mente?. ¡ªVamos. Te llevar¨¦ a casa ¡ªdijo Benjamin. ¡ªBenjamin, puedes seguir con tu trabajo. Todav¨ªa tengo otras cosas des que ocuparme ¡ªdijo Kathleen con suavidad. ¡ª?De verdad vas a estar bien por tu cuenta? ¡ªBenjamin frunci¨® el ce?o. ¡ªEstar¨¦ bien. ¡ªKathleen asinti¨®. ¡ªMuy bien, entonces. ¡ªBenjamin no quer¨ªa forza. Kathleen y ¨¦l salieron juntos del restaurante. Cuando llegaron aldo de carretera, Benjamin se arm¨® de valor y dijo: ¡ªKathleen, todav¨ªa no tengo tu n¨²mero de contacto. Kathleen parpade¨® varias veces por sorpresa. ¡ªEn realidad, Gemma lo quiere. ¡ªBenjamin utiliz¨® a su hermanao excusa. ¡ªDe acuerdo. ¡ªKathleen sac¨® su tel¨¦fono. En ese momento, una motocicleta negra se dirigi¨® hacia ellos. El hombre que iba en moto sac¨® de repente un bate de b¨¦isbol por detr¨¢s. ¡ª?Cuidado! ¡ªBenjamin sab¨ªa que el hombre ten¨ªao objetivo a Kathleen. La atrajo entre sus brazos para protege. ?Bang! El bate de b¨¦isbol aterriz¨® en parte posterior de cabeza de Benjamin. ¡ª?Benjamin! ¡ªKathleen grit¨® conmocionada. Sin embargo, Benjamin envolvi¨® a Kathleen con fuerza en sus brazos. Ten¨ªa miedo de que el hombre intentara hacerle da?o de nuevo. El hombre ya no los atac¨®. En un inicio ten¨ªa intenci¨®n de acabar con vida de Kathleen de un solo golpe. Lo que nunca esper¨® es que Benjamin sacrificara voluntariamente su vida para protege. Lo atrapar¨ªan si segu¨ªa atacando. Por lo tanto, el hombre se march¨®. Kathleen sostuvo a Benjamin en sus brazos mientras se bnceaba y no pod¨ªa mantenerse en pie. Luego se tambale¨® hacia atr¨¢s y se desplom¨® en el suelo. Kathleen sac¨® de inmediato su tel¨¦fono para mar a ambncia y a polic¨ªa. Pronto lleg¨® ambncia y los param¨¦dicos subieron a Benjamin al veh¨ªculo. Los polic¨ªas y Kathleen fueron a un hospital cercano. El hospital era el Hospital Goodwill. Original content from N?velDrama.Org. Los polic¨ªas estaban tomando deraci¨®n de Kathleen. Se qued¨® boquiabierta todo el tiempo. Como nunca hab¨ªa experimentado algo as¨ª en toda su vida, estaba aturdida. El agente de polic¨ªa se dio cuenta de que no estaba emocionalmente estable. De ah¨ª que dijera: ¡ªSra. Johnson, ?debo avisar a su familia? ¡ªNo tengo ning¨²n familiar. Mis padres ya no est¨¢n aqu¨ª. ¡ªKathleen levant¨® entonces cabeza. Sus ojos enrojecieron mientras continuaba¡ª: Por favor, aseg¨²rate de atrapar al culpable. ¡ªNo te preocupes, lo haremos. Es nuestro colega el que est¨¢ herido. Haremos todo lo posible por encontrar al culpable ¡ªrespondi¨® el polic¨ªa. ¡ªGracias. ¡ªLas l¨¢grimas brotaron de los ojos de Kathleen. Si Benjamin estaba muerto por su culpa, no sab¨ªa c¨®mo pod¨ªa darle una explicaci¨®n a Gemma. ¡ª?Kathleen! ¡ªSe oy¨® voz de Gemma. Kathleen levant¨® cabeza y vio a Gemma corriendo con un uniforme de enfermera. ¡ª?Se conocen? ¡ªEl oficial de polic¨ªa se sorprendi¨®. ¡ªEl herido es mi hermano y ¨¦sta es mi amiga. Soy enfermera en este hospital ¡ªrespondi¨® Gemma. El agente de polic¨ªaprendi¨® situaci¨®n y dijo: ¡ªAhora volveremos a investigar el incidente. Les avisar¨¦ a todos si tenemos alguna novedad. ¡ªMuy bien. Gracias por tu trabajo. ¡ªGemma estaba tranqu. El polic¨ªa asinti¨® y se fue. Al ver sangre en el cuerpo de Kathleen, Gemma supo lo grave que era el estado de Benjamin. De hecho, estaba temndo. Debido a su ocupaci¨®n, se hab¨ªa enfrentado a muchas muertes en los ¨²ltimos a?os. Por ello, se oblig¨® a mantener calma en cualquier situaci¨®n. ¡ªKathleen. ¡ªGemma extendi¨® mano y toc¨® cara de Kathleen. Kathleen intentaba conteners l¨¢grimas. Sin embargo, en ese momento, no pudo evitar romper a llorar. ¡ªGemma, lo siento. Benjamin est¨¢ herido porque estaba tratando de protegerme. Yo deber¨ªa ser el que est¨¢ en cama del enfermo ahora. Si hac¨ªa que Gemma perdiera al ¨²nico miembro de familia que le quedaba, nunca se lo perdonar¨ªa. ¡ªNo seas as¨ª, Kathleen. Deja de culparte. Mi hermano no querr¨¢ verte en este estado. Para ¨¦l, lo m¨¢s importante es protegerte. Kathleen se qued¨® at¨®nita. ¡ªTodo va a estar bien. Benjamin sobrevivir¨¢ a esto. Se resiste a separarse de ti y dejar este mundo. Kathleen se ech¨® a llorar al o¨ªr eso. No quer¨ªa arrastrar a nadie al l¨ªo. Sin embargo, Benjamin segu¨ªa dolido por su culpa. Gemma no pudo evitar dejar caer sus l¨¢grimas tambi¨¦n. Baj¨® su cuerpo y toc¨® frente de Kathleen con suya. ¡ªEst¨¢ bien, Kathleen. Todos estaremos bien. Todo terminar¨¢ pronto. En ese momento, luz que hab¨ªa sobre puerta del quir¨®fano se apag¨®. Un m¨¦dico sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen y Gemma se acercaron. ¡ªDr. Green, ?c¨®mo est¨¢ mi hermano? ¡ªGemma conoc¨ªa a Shawn Green, el m¨¦dico a cargo. ¡ªEl cerebro del paciente est¨¢ gravemente herido. Si puede sobrevivir durante estos tres d¨ªas, estar¨¢ bien. Si no puede¡­ ¡ªShawn mir¨® a Gemma con una mirada significativa y continu¨®¡ª: T¨² sabes lo que pasar¨¢ ya que tambi¨¦n eres personal m¨¦dico. ¡ªGracias, Dr. Green. ¡ªLa cara de Gemma se puso p¨¢lida. ¡ªDe nada. No te preocupes. Haremos todo lo posible para tratar a tu hermano ¡ªconsol¨® Shawn. Gemma se atragant¨®: ¡ªDe acuerdo. Los ojos de Kathleen estaban enrojecidos. Se dio vuelta y se fue. ¡ªKathleen, ?a d¨®nde vas? ¡ªpregunt¨® Gemma sorprendida. ¡ªVolver¨¦ pronto. ¡ªKathleen apret¨® los dientes. Tom¨® el ascensor hacia arriba. Todos en el ascensor miraban con extra?eza al ver que estaba cubierta de sangre. ¡ªSe?orita, ?est¨¢ usted herida? ¡ªpregunt¨® una se?ora con preocupaci¨®n. Kathleen neg¨® con cabeza entumecida mientras respond¨ªa: ¡ªEstoy bien. En ese momento, el ascensor lleg¨® a un piso. Kathleen sali¨® del ascensor. Se dirigi¨® a una s y luego empuj¨® puerta con fuerza. Cap铆tulo 14 Cap¨ªtulo 14 Cap¨ªtulo 14 ¡ª?Kathleen? ¡ªSamuel frunci¨® el ce?o. ?Por qu¨¦ est¨¢ cubierta de sangre? ¡ª?Est¨¢s herida? ¡ªSamuel se acerc¨® a e, estirandos manos para toca. ¡ª?Pi¨¦rdete! ¡ªKathleen apart¨® sus manos¡ª. ?No usess mismas manos que tocaron a tu se?ora en m¨ª! La cara de Samuel era una mez de emociones oscuras. ¡ª?Qu¨¦ quieres, Kathleen? La cara de Nicolette se puso p¨¢lida. ¡ªKathleen, s¨¦ que no est¨¢s dispuesta a divorciarte de Samuel. Pero ¨¦l ya ha prometidopensarte. No deber¨ªas ser demasiado codiciosa. Kathleen se acerc¨® y tom¨® un cuchillo de fruta. ¡ª?Kathleen! ?Qu¨¦ est¨¢s tratando de hacer? ¡ªSamuel se acerc¨®. ¡ª?Alto ah¨ª! ¡ªKathleen apret¨®s mand¨ªbs y levant¨® el cuchillo frente a e¡ª. ?Samuel, qu¨¦date donde est¨¢s! Samuel se detuvo en sus iones, y su rostro se ensombreci¨®. ¡ª?Baja el cuchillo! ¡ª?No est¨¢s en capacidad de darme ¨®rdenes! ¡ªLos ojos de Kathleen enrojecieron¡ª. ?No tienes ni idea de lo que he pasado! Samuel volvi¨® a fruncir el ce?o. ¡ªBenjamin est¨¢ gravemente herido por haberme salvado y yace inconsciente en s del hospital. ¡ªLosbios de Kathleen temron¡ª. La persona que quer¨ªa hacerme da?o ha sido enviada por ti o por e. Pero ya he aceptado el divorcio, Samuel. Como no puedes ser t¨², s¨®lo puede ser e. ¡ª?Tonter¨ªas! ¡ªLa cara de Nicolette estaba nca y p¨¢lida¡ª. ?Por qu¨¦ iba a hacer eso? ¡ªLo sabes en el fondo de tu coraz¨®n. Samuel quedar¨ªa viudo una vez que yo muera, y t¨² puedes casarte con ¨¦l. ¡ªKathleen apret¨® los dientes. ¡ª?No tienes ninguna prueba! Adem¨¢s, ?c¨®mo puedes pensar que soy yo? Podr¨ªan ser tus enemigos ¡ªreplic¨® Nicolette. ¡ª?Ja, ja! ¡ªKathleen se burl¨®, y sus ojos se volvieron fr¨ªos¡ª. Nicolette, he estado viviendo en el refugio que Samuel construy¨® para m¨ª desde que me gradu¨¦ de universidad. No tengo contacto con nadie m¨¢s. Aparte de su abu y su madre, estoy s. ?C¨®mo puedo tener enemigos? Nicolette hizo un moh¨ªn con losbios. ??As¨ª que Samuel ha sido tan protector con e?? ¡ªIncluso si asumimos que son los enemigos de Samuel, no muchos saben que Samuel y yo estamos casados. Por otra parte, ¨¦l ha estado visit¨¢ndote en el hospital. Si sus enemigos quisieran vengarse, deber¨ªan buscarte a ti, no a m¨ª. ¡ªLos ojos de Kathleen permanecieron indiferentes¡ª. ?Nicolette, en todo este mundo, s¨®lo t¨² me odiar¨ªas hasta ese punto y me querr¨ªas muerta! ¡ª?No, no soy yo! ¡ªNicolette estaba asustada y su cara no ten¨ªa sangre¡ª. ?Samuel, s¨¢lvame! Samuel centr¨® su mirada en Kathleen. ¡ªBaja el cuchillo. ¡ªSamuel, vamos a divorciarnos. ¡ªKathleen le mir¨® apenada¡ª. Les conceder¨¦ a los dos sus deseos. Baj¨® mano poco a poco y tir¨® el cuchillo de fruta que ten¨ªa en mano, saliendo de habitaci¨®n. Los ojos de Samuel estaban llenos de preocupaci¨®n mientras miraba. ?E mencion¨® que Benjamin fue herido por salva. La sangre que cubre debe ser de Benjamin. Si es de e,s consecuencias ser¨ªan inimaginables?. Samuel corri¨® tras e. ¡ª?Kathleen! Estir¨® mano para agarrar mu?eca de Kathleen. Sin embargo, no esperaba que Kathleen se desmayara en cuanto tocara. ¡ª?Kathleen! ¡ªSamuel carg¨® en sus brazos y se precipit¨® a consulta del m¨¦dico. Cuando Kathleen se despert¨®, ya era de noche. ¡ªEst¨¢s despierta. ¡ªLa voz de Samuel era profunda y fr¨ªa¡ª. ?C¨®mo te sientes? ¡ªEstoy bien. ¡ªKathleen se aferr¨® a manta. ¡ªEl m¨¦dico dijo que te desmayaste porque estabas muy agitada y tus emociones fluctuaron demasiado. Estar¨¢s bien despu¨¦s de descansar una noche. ¡ªLa voz de Samuel sonaba distante. ¡ªNo deber¨ªas estar aqu¨ª. ¡ªKathleen frunci¨® losbios. ¡ªSi no deber¨ªa estar aqu¨ª, ?d¨®nde deber¨ªa estar entonces? ¡ªSamuel frunci¨® el ce?o¡ª. Kathleen, no soy tan despiadadoo crees. Aunque no te quiera, eres salvadora de abu. Tengo responsabilidad de cuidar de ti. Kathleen se burl¨® de s¨ª misma con tristeza: Original content from N?velDrama.Org. ¡ªAs¨ª que s¨®lo me tratasteo salvadora de abu. Nunca me ha vistoo su esposa. ¡ª?Por qu¨¦ no has venido hoy al Ayuntamiento? ¡ªA Kathleen le temba voz¡ª. Ya he aceptado el divorcio. ¡ªHablemos de esto en otro momento. ¡ªSamuel parec¨ªa evitar pregunta. ¡ªSigues esperando que pueda donar mi m¨¦d a Nicolette, ?verdad? ¡ªpregunt¨® Kathleen con tono insensible. Samuel no respondi¨®. ¡ªNo voy a donar. ¡ªPreferir¨ªa estar muerta antes que aceptarlo. ?Nicolette debe haber enviado al asesino. E me quiere muerta. Mi beb¨¦ y yo estar¨ªamos muertos ahora si no fuera por Benjamin. ?C¨®mo podr¨ªa donarle mi m¨¦d ¨®sea?? Estaba decidida a mantener su decisi¨®n. ¡ªSi no nos divorciamos, ?le donar¨¢s a e? ¡ªpregunt¨® Samuel de repente. ¡ªNo, definitivamente nos divorciaremos. ¡ªKathleen cerr¨® los ojos¡ª. No quiero seguir viviendo contigo. Incluso si continuamos nuestro matrimonio, tu coraz¨®n est¨¢ con otra mujer. ?Por qu¨¦ iba a querer un matrimonio que es s¨®lo de nombre? Kathleen ten¨ªa mente ra yprend¨ªa que cuando el amor se iba, se iba para siempre. No hubo forma de salvarlo, por m¨¢s que lo intentara. Samuel dijo con tono fr¨ªo: ¡ªKathleen, ser¨¢ mejor que te tomes tu tiempo para considerar esto con mucho cuidado. ¡ª?Qu¨¦ pasa? ?Crees que me voy aprometer as¨ªo as¨ª? ¡ªKathleen se burl¨® sarc¨¢sticamente ¡ª. Es usted tan temibleo dicen los rumores, Sr. Macari. ¡ª?Kathleen! ¡ªSamuel apret¨®s mand¨ªbs¡ª. ?Ya lo he dicho! Podemos seguir casados. S¨®lo necesito que dones tu m¨¦d a Nicolette. ¡ªSamuel, ?no eres demasiado engre¨ªdo? ?Cre¨ªas que iba a tolerar cualquier cosa despu¨¦s de amarte ciegamente durante tantos a?os? ¡ªKathleen se sent¨® recta, y sus ojos estaban apagados¡ª. Si Nicolette no volviera, donar¨¦ a quien me lo pida, pero no a e. Samuel se levant¨®. ¡ªKathleen, habr¨ªa estado junto a Nicolette hace mucho tiempo si no fuera por ti. Nos robaste tres a?os de nuestro tiempo. Un dolor punzante atraves¨® el coraz¨®n de Kathleen. Levant¨® cabeza con los ojos llenos de l¨¢grimas y se ri¨®. ¡ª?Robar? Samuel, estoy sin pbras ante tuportamiento. Si te hubieras resistido en primer lugar, podr¨ªas haberte juntado con e hace tiempo. ?C¨®mo es que todo se convirti¨® en mi responsabilidad? Se dio cuenta de ello. En opini¨®n de Samuel, todo fue culpa de e. E fue culpable de separarlos. ¡ªHe dejado ra mi postura de que no voy a donar. ¡ªEl coraz¨®n de Kathleen se enfri¨®¡ª. Sr. Macari, puede intentar hacer sus trucos conmigo y ver qu¨¦ puede sacar de m¨ª. Samuel se sorprendi¨®. Siempre hab¨ªa pensado que Kathleen era suave y poco exigente. A sus ojos, e no ten¨ªa car¨¢cter ni temperamento y siempre fue gentil y obediente. E lo hab¨ªa adoradoo si fuera Dios, siempre admir¨¢ndolo con ojos de estre sin importar lo que dijera. Le encantaba admiraci¨®n. Sin embargo, hoy se hab¨ªa dado cuenta de que no es que Kathleen no tenga car¨¢cter o temperamento. Era solo porque los escond¨ªa bien. ¡ªNo quiero verte m¨¢s. ¡ªKathleen gir¨® cabeza. Los ojos de Samuel se oscurecieron. ¡ªKathleen, ?es ese hombre tan importante para ti? Incluso has tomado un cuchillo por ¨¦l. Cap铆tulo 15 Cap¨ªtulo 15 Cap¨ªtulo 15 ¡ªBenjamin no es cualquier persona. Es el hombre que me salv¨® vida ¡ªafirm¨® Kathleen mientras una mirada de m¨¢xima tristeza se formaba en su rostro. A Samuel le pareci¨® un razonamiento bastante rid¨ªculo. ¡ªMe ir¨¦ ya que no quieres verme ¡ªder¨® Samuel con calma mientras lenzaba unarga y significativa mirada antes de darse vuelta para marcharse. Kathleen se sinti¨® impotente en ese momento. Al paso que ibans cosas, sent¨ªa que no ten¨ªa m¨¢s remedio que donar su m¨¦d ¨®sea a Nicolette, pero al mismo tiempo no pod¨ªaprender c¨®mo alguien pod¨ªa resultar tan codicioso. Para ser justos, Kathleen sab¨ªa que e misma estaba siendo codiciosa. Quer¨ªa tener oportunidad de estar aldo de Samuel y esperaba fervientemente que ¨¦l se fijara en e y se enamorara de e. A la hora de verdad, se dio cuenta de que palidec¨ªa enparaci¨®n incluso con una poli que se zambullera en una ma. Esto era porque ma que representaba a Samuel no ard¨ªa para e en primer lugar. ?Olv¨ªdalo¡­ Estoy agotada. Deber¨ªamos finalizar el divorcio antes. No puedo esperar a dejar este lugar. No quiero ver que nadie m¨¢s salga herido por mi culpa¡­? Con eso, Kathleen se tom¨® un momento y se calm¨® antes de ponerse los zapatos y salir a paso ligero de habitaci¨®n de los enfermos. Quer¨ªa pasar a ver c¨®mo estaba Benjamin. Justo cuando lleg¨® a entrada de su habitaci¨®n, vio a Gemma sentada en una si colocada justo fuera. Se acerc¨® y pregunt¨®: ¡ª?No te has ido a casa, Gem? Los ojos de Gemma estaban hinchados y rojos mientras se giraba para mirar a Kathleen y sacud¨ªa cabeza en¨¦rgicamente. Kathleen estaba preocupada y pregunt¨®: ¡ª?C¨®mo puedes seguir as¨ª? Tienes que cuidarte bien en un momentoo ¨¦ste. Despu¨¦s de pasar la noche en v, deber¨ªas ir a casa a descansar bien. ¡ªNo te molestes en persuadirme, Kathleen. No me ir¨¦. Nunca me ir¨¦ deldo de Benjamin ¡ªder¨® Gemma con voz ronca. Kathleen frunci¨® losbios mientras respond¨ªa: ¡ªAun as¨ª, esta no es forma de actuar. No hasido ni descansado lo suficiente. ?C¨®mo puede tu cuerpo seguir sufriendo semejante tortura? ¡ª?Tengo miedo, Kathleen! ¡ªexm¨® Gemma mientras se rodeaba con los brazos para buscar algo de consuelo. A?adi¨®¡ª: Tengo miedo de que ya no est¨¦ cuando me despierte, igual que pas¨® con mi madre y mi padre. Dijeron que se iban de servicio, ?pero al final nunca volvieron! ¡ªEso no pasar¨¢, Gemma. Benjamin estar¨¢ bien. Te lo prometo ¡ªcontest¨® Kathleen con dulzura mientras se sentaba a sudo y envolv¨ªa en un c¨¢lido abrazo. ¡ªYa he perdido a mis dos padres, Kathleen. No puedo permitirme perder tambi¨¦n a mi hermano. Lo que no sabes es que mi vida era un infierno entonces, cuando acababa de ser adoptada. Echaba de menos a mis padres, a mi hermano y tambi¨¦n a ti. Sobreviv¨ª a ese infierno y al fin tuve oportunidad de contactar con Benjamin. ¨¦l es el ¨²ltimo vestigio de familia que tengo ¡ªsement¨® Gemma con su voz rasposa, salpicada por alg¨²n que otro resoplido. Kathleen no sab¨ªa c¨®mo responder. N?velDrama.Org ? 2024. Gemma se son¨® nariz y continu¨®: ¡ªBenjamin y yo no somos tan afortunadoso t¨². Parece que a vieja se?ora Macari le gustas mucho. ?B¨¢sicamente viv¨ªs en el para¨ªso! Aunque Benjamin y yo no vivamos en un infierno literal, a veces los miramos con una pizca de celos. Si le ocurriera algo, me quedar¨ªa en verdad s en este mundo. ¡ª?No le pasar¨¢ nada a Benjamin, Gemma! Me quedar¨¦ a tudo y esperar¨¦ hasta que recupere conciencia ¡ªprometi¨® Kathleen mientras agarrabas manos de Gemma para tranquiliza. ¡ªKathleen¡­ ¡ªgrit¨® Gemma mientras senzaba al abrazo de Kathleen y empezaba a sollozar con fuerza. A pesar de sus esfuerzos, Gemma no pudo contener m¨¢s sus emociones y lo dej¨® salir. Kathleen le dio unas ligeras palmaditas en espalda y consol¨®. ¡ªMe quedar¨¦ a tudo y esperar¨¦ contigo hasta que se despierte. No te preocupes. No tengas miedo. Gemma gru?¨® y asinti¨®. Sin m¨¢s, pareja sigui¨® sentada ens sis y el silencio continu¨® durante alg¨²n tiempo. Kathleen estaba a punto de ofrecerse a traer algo deida para Gemma cuando de repente vio que Wynnie se acercaba. ¡ªMam¨¢ ¡ªsalud¨® Kathleen torpemente. ??Por qu¨¦ est¨¢ Wynnie aqu¨ª?? ¡ªFui a tu casa a buscarte pero vi que tanto t¨²o Samuel no estaban. M¨¢s tarde, Mar¨ªa me dijo que estabas hospitalizada. ?Qu¨¦ te ha pasado? ?Sientes molestias en alg¨²n sitio? ¡ªpregunt¨® Wynnie preocupada. ¡ªEstoy bien, mam¨¢ ¡ªrespondi¨® Kathleen mientras sacud¨ªa cabeza. Y a?adi¨®¡ª: Siento el viaje perdido que has hecho. ¡ª?De qu¨¦ hay que disculparse? ?Deber¨ªas hab¨¦rnoslo dicho en cuanto te hospitalizaron! ?Es un asunto tan importante! S¨®lo conseguir¨¢s preocuparnos y hacernos m¨¢s da?o ocult¨¢ndonoslo de esta manera ¡ªamonest¨® Wynnie con el ce?o fruncido. ¡ªLo siento¡­ ¡ªrepiti¨® Kathleen mientras bajaba cabeza avergonzada para mirarse los pies. Aunque actuaba as¨ª, sab¨ªa que Wynnie estaba en verdad preocupada por e. En ese momento, Gemma intervino de repente y pregunt¨® sorprendida: ¡ªKathleen, ?es tu madre? Kathleen recuper¨® el sentido¨²n y respondi¨®: ¡ªPerm¨ªteme presentarte. Gemma, ¨¦sta es mi suegra, Wynnie. Mam¨¢, esta es mi buena amiga, Gemma. Su hermano es el que me salv¨® vida. Wynnie se qued¨® sorprendido por esta revci¨®n y repiti¨®: ¡ª?El que te salv¨® vida? Kathleen dud¨® por un momento, pero al finalparti¨® los detalles del incidente con Wynnie. Sab¨ªa que era imposible mantener en secreto un incidente tan grande y monumental durante mucho tiempo. Una vez que Wynnie hubo asimdo el torrente de nueva informaci¨®n, sus ojos se mostraron fr¨ªos cuando pregunt¨®: ¡ª?Dices que alguien quer¨ªa matarte? Kathleen s¨®lo asinti¨®. ¡ªYa s¨¦ lo que hay que hacer. No te preocupes, me ocupar¨¦ de este asunto ¡ªrespondi¨® Wynnie con firmeza. No s¨®lo era abogada, sino que tambi¨¦n sab¨ªa que ten¨ªa que hacerse cargo de este asunto, ya que, despu¨¦s de todo, Kathleen era su nuera. Wynnie se volvi¨® hacia Gemma y le dijo con decisi¨®n: ¡ªGracias, Gemma, por los esfuerzos de tu hermano para salvar a Kathleen. No es ideal que te quedes aqu¨ª toda noche para vigrlo tambi¨¦n. ?Por qu¨¦ no te vas a casa a descansar por ahora? Me encargar¨¦ de que alguien venga a cuidarlo mientras tanto. Te avisar¨¦ de inmediato si surge algo. Sin embargo, Gemma segu¨ªa sin querer marcharse e intent¨® protestar. ¡ªPero¡­ ¡ªNo te preocupes, Gemma ¡ªrepiti¨® Wynnie. Hab¨ªa hado con firmeza y su tono era extremadamente persuasivo. Al final Gemma cedi¨® y asinti¨® mientras respond¨ªa: ¡ªDe acuerdo entonces. ¡ªCon eso, se despidi¨® y se dirigi¨® hacia atr¨¢s primero. Wynnie mir¨® a Kathleen por un momento antes de preguntar: ¡ª?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª s? ?D¨®nde est¨¢ Samuel? Kathleen abri¨® boca para har, pero al final no supo qu¨¦ decir. Wynnie lo asimil¨® y resopl¨® con sorna antes de darse vuelta y dirigirse al ascensor. ¡ª?Mam¨¢! ¡ªgrit¨® Kathleen mientras persegu¨ªa. Sin embargo, Wynnie ya hab¨ªa entrado en el ascensor y se dirig¨ªa hacia arriba. Kathleen empez¨® a temr y se le puso piel de gallina al pensar en lo que iba a ocurrir a continuaci¨®n. Sab¨ªa que Wynnie no le har¨ªa muy bien a Nicolette en cuanto llegara a donde estaban Nicolette y Samuel. Adem¨¢s, Samuel supondr¨ªa que Wynnie hab¨ªa podido encontrarlo porque e lo hab¨ªa dtado. Por su parte, Wynnie sab¨ªa desde hac¨ªa tiempo en qu¨¦ habitaci¨®n se recuperaba Nicolette. Despu¨¦s de todo, ten¨ªa una reputaci¨®n que mantener en Jadeborough, y llevaba el tiempo suficiente para tener ojos y o¨ªdos en todas partes. Estaba a punto de irrumpir cuando oy¨® har a Nicolette. ¨¦sta dijo: ¡ª?Samuel, dime verdad! ?Es Kathleen que mencionaste que tiene un tipo de m¨¦d que coincide conmigo? ¡ªS¨ª, es e ¡ªrespondi¨® Samuel con frialdad. Nicolette son¨® agraviada al preguntar: ¡ª?Entonces no est¨¢ dispuesta a donarme su m¨¦d ¨®sea? ¡ªLa convencer¨¦ ¡ªrespondi¨® Samuel con frialdad. ¡ª?C¨®mo puede ser tan ego¨ªsta, Samuel? ¡ªse quej¨® Nicolette mientras romp¨ªa a llorar. E continu¨® ¡ª: En primer lugar, nos separamos el uno del otro todo por su culpa. Los tres a?ospletos que ha tenido contigo me los han robado. Ahora que mi vida est¨¢ llegando a su fin, ?lo ¨²nico que quiero es que me devuelva ese periodo de tiempo robado! Quiero que me devuelva esos tres a?os. El rostro de Samuel era sombr¨ªo y a vez misterioso mientras respond¨ªa: ¡ªEncontrar¨¦ manera de que acepte. Nicolette solloz¨® y continu¨®: ¡ª?Se cas¨® contigo porque ten¨ªa nes para riqueza de familia Macari, Samuel! Puedo entenderlo ya que e no tiene padres. Se habr¨ªa sentido m¨¢s segura con una fortuna considerable a sudo. Siempre podemos darle m¨¢s dinero, o tal vez, ?incluso puedo arrodirme y rogarle si todav¨ªa no est¨¢ satisfecha! ¡ª?Por qu¨¦ demonios tienes que arrodirte ante e? ¡ªpregunt¨® Samuel con un tinte de enfado. Los ojos de Nicolette se oscurecieron en respuesta, pero su voz permaneci¨® inestable mientras contraatacaba: ¡ª?Se niega a donar su m¨¦d ¨®sea porque no soporta dejarte, Samuel? Samuel no respondi¨® a su afirmaci¨®n y su rostro permaneci¨® g¨¦lido. ¡ªSamuel, si todo lo dem¨¢s fa, ?por qu¨¦ no le sigues corriente a lo que e quiere? Finge que no te vas a divorciar de e para que te done su m¨¦d de buena gana. Despu¨¦s de un tiempo, puedes intentar encontrar otra forma de divorciarte y deshacerte de e. ?Qu¨¦ te parece? Estoy segura de que encontrar¨¢s una forma cuando te lo propongas ¡ªpropuso Nicolette mientras lenzaba una mirada larga y significativa. Sin embargo, Samuel der¨® fr¨ªamente: ¡ªNo tenemos que pasar por todo ese problema. Tres d¨ªas. Me asegurar¨¦ de que te done m¨¦d de forma voluntaria en tres d¨ªas. Cap铆tulo 16 Cap¨ªtulo 16 Cap¨ªtulo 16 Justo cuando Wynnie estaba a punto de empujar puerta para entrar en el local, Kathleen le sujet¨® mano. E tambi¨¦n hab¨ªa escuchado lo que Samuel habia dicho. Afirm¨® que podia hacer que donara su m¨¦d ¨®sea en tres dias. ?Qu¨¦ piensa hacer? La atar¨¢ en una cama de enfermo y obligar¨¢ a donar su m¨¦d ¨®sea? Wynnie miro de reojo a Kathleen, observando que a ¨¦sta ya se le llenaban los ojos de l¨¢grimas, pero se hab¨ªa propuesto no llorar aunque se sintiera agraviada. Wynnie solto un suspiro antes de llevar a Kathleen lejos. Al sentir que habia alguien fuera de habitaci¨®n, Samuel sali¨® aprobarlo, pero no encontr¨® a nadie detras de puerta. ??Fue una ilusi¨®n? Mientras tanto, Wynnie llev¨® a Kathleen de vuelta a s. Despu¨¦s de cerrar puerta, dijo: -No te preocupes. Samuel nunca ser¨¢ capaz de forzarte mientras no est¨¦s de acuerdo con esto. ?C¨®mo se atreve a actuaro un dictador? -Gracias, Wynnie. ¨C Kathleen junt¨® susbios en una fina linea. Aunque Wynnie era madre biol¨®gica de Samuel, siempre hab¨ªa sido protectora con Kathleen. Wynnie semento: -Kathleen, tienes una personalidad demasiado tolerante. ?No sabes que s¨®lo haci¨¦ndote d¨¦bil ser¨¢s atendida? Samuel no te cuidar¨¢ si sigues siendo un felpudo. ¨C Pero no podr¨¦ permanecer a sudo si no lo tolero. -Kathleen se mordi¨® elbio con los dientes. -?Por qu¨¦ has ido hoy al Ayuntamiento?-Wynnie estudi¨® a Kathleen. Kathleen era una m mentirosa, asi que Wynnie supo lo que ocurria nada m¨¢s poner los ojos en e. ¡ª Yo¡­ ¨CKathleen dud¨® en har Si le decia verdad a Wynnie, toda familia Macari lo sabria. -?Pensabas pedir el divorcio? -Wynnie miro de reojo- ?Est¨¢n Samuel y tu neando seguir adnte con el divorcio antes de informar a alguien m¨¢s? Kathleen bajo cabeza con timidez -Ustedes dos son una molestia. -Wynnie estaba furiosa- ?No saben que tendran un gran problemas abu politica se entera de esto? Lo que Wynnie quer¨ªa decir es que Diana se enfadar¨ªa si supiera que Samuel y Kathleen iban a pedir el divorcio, Diana tenia m salud, por lo que cacria enferma si llegaba a montar en c¨®lera. Ser¨ªa desastroso que eso ocurrier¨¢ por casualidad y que le ocurriera algo malo a Diana. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨CWynnie, no lo sabr¨¢ si nadie se lo dice. -?Crees que esa ztrra de Nicolette puede contener su lengua? -Wynnie pregunt¨® con exasperaci¨®n. E podria incluso hacer un anuncio p¨²blico de inmediato. Si ese es el caso, vieja Sra. Macari se enterar¨¢. Era imposible manteners cosas en secreto para siempre. Aunque Diana nunca sali¨® de casa, viv¨ªa en una ¨¦poca moderna. Se conectaba con su tel¨¦fono, asi que era imposible ocultarle cosas. Kathleen guardo silencio. ??Qu¨¦ debo hacer? ?Debo continuar con este estancamiento con Samuel?>> Grr! El est¨®mago de Kathleen gruno sin previo aviso, sobresaltando a Wynnie. Kathleen se sinti¨® un poco inc¨®moda. No habiaido nada en todo el dia. ¨C iSamuel, este bastardo! ?Ni siquiera te invito aer? -Wynnie estaba echando humo. ?Toda su atenci¨®n est¨¢ en esa amante a pesar de que su esposa est¨¢ en el hospital. ?Ni siquiera es consciente de que e tiene hambre aqui! No es de extra?ar que Kathleen se empe?e en pedir el divorcio, -Wynnie, puedoprarme el pan m¨¢s tarde. ¨C Kathleen queria calmar ira de Wynnie. Wynnie mir¨® conplicidad. -Espera un momento. Despu¨¦s, Wynnie busc¨® su tel¨¦fono para marcar un numcro. H, todavia estas en el trabajo? Prepara unaida y envi al hospital. Mi nuera est¨¢ hospitalizada. Si. Necesito algo sabroso y nutritivo. Wynnie se volvi¨® para mirar a Kathleen despu¨¦s de colgar, ¨C He pedido unaida abundante a M. Estar¨¢ aqui en un momento. La mujer que menciono Wynnie era su amiga intima y una chef de cinco estres capaz de cocinar deliciosos tos. Los que quer¨ªan probar suida ten¨ªan que reservar una cita, y lista de espera llegaba hasta el a?o que viene. Sin embargo, Wynnie fue capaz de arrer todo con s¨®lo una mada telef¨®nica. En cierto sentido, e era dominante. M Hunter llego veiate minutos despu¨¦s con un mont¨®n de cosas. Wynnie le quit¨®s cosas mientras le dec¨ªa: -Gracias por tu duro trabajo, cari?o. ¨C No hace falta que seas tan formal conmigo. -M se volvi¨® para mirar a Kathleen-. ?Por qu¨¦ fuiste hospitalizada, Katie? -Yo¡­ -Kathleen no estaba segura de c¨®mo debia explicar. -?Oh, es exasperante! Alguien intent¨® conspirar contra Katie, pero un polic¨ªa rescat¨®. Ese policia sufri¨® graves heridas y sigue en unidad de cuidados intensivos -explic¨® Wynnie. -?Que? ¨C M estaba sorprendida.N?velDrama.Org owns all content. Se acerc¨® a cama del enfermo yprob¨®o estaba Kathleen. Mientras ahuecabas suaves mejis de Kathleen con ambas manos, pregunt¨®: -?Est¨¢s bien? -No es nada. -Kathleen neg¨® con cabeza. -Genial. Si te pasara algo, tu suegra pondria el grito en el cielo ¨C brome¨® M. Wynnie saco todos los tos que M habia traido. -Ya lo creo. -Tu suegra queria una hija, pero tu suegro pensaba que el parto era demasiado doloroso. Al final, s¨®lo tuvieron a Samuel, su ¨²nico hijo -dijo M-. Por eso te tratao si fueras su hija. -Si, lo s¨¦. ¨C Kathleen era consciente de que Wynnie era muy amable con e y queriao lo haria una madre, mientras que e tambi¨¦n quer¨ªa y respetaba a Wynnie. M tambi¨¦n adoraba a Kathleen debido a su rci¨®n con Wynnie. De hecho, todos los miembros y parientes de familia Macari eran amables con e, siendo Samuel la unica excepci¨®n. A veces, Kathleen no podia evitar pensar que raz¨®n por que no podia decidirse a divorciarse de Samuel y dejarlo de una vez por todas era quiz¨¢s que tenia a toda esa gente amigable a su alrededor -Vamos. Corne algo. -Wynnie pusoida dnte de Kathleen. M mir¨® a su alrededor. ¨C Por cierto, ?d¨®nde est¨¢ Samuel? Wynnie suspiro impaciente. -Est¨¢ arriba Mprendi¨® de inmediato situaci¨®n. Con el ceno fruncido, murmuro: ¨C iSamuel se ha pasado de raya! Ir¨¦ a buscarlo. ¨CNo haga eso, se?ora Hunt. -Kathleen retuvo a M-. D¨¦jalo estar. Estoy bien y ya no me importa. Es cierto que ya no le importa. M miro disculp¨¢ndose. -Samuel se arrepentir¨¢ de esto. Wynnie asinti¨®. -?Definitivamente! Lo mejor seria que se arrepintiera tanto de esto que se arrodira dnte de Katie mientras llora a l¨¢grima viva. -?S¨ª! ¨C A M no le pareci¨® suficiente-. Kate, ser¨¢ mejor que no le perdones asi nomas para entonces! Kathleen no sabia qu¨¦ decir. ??No se supone que ustedes dos son madre y el socio cercano de Samuel?? De repente, Kathleen tuvo una arcada al sentir que se le revolvia el est¨®mago, asi que salto de cama para correr alvabo. Wynnie y M intercambiaron miradas. Al cabo de un rato, Kathleen volvi¨® con cara p¨¢lida. -?Qu¨¦ pasa, Katie? ¨CM mir¨® desconcertada-. ?Te sientes mal? -Siento habe preocupado, Sra. Hunt. Me sentia mal del est¨®mago. Ayer habia visto a un m¨¦dico - explic¨®. Estaba decidida a ocultar el hecho de que estaba embarazada. Si se descubriera, familia Macari nunca aceptar¨ªa su divorcio y querr¨ªa que diera a luz al beb¨¦. Sin embargo, e sabia que eso no importaria, pues Samuel nunca cambiaria de opini¨®n, ni e habia neado atarlo con su hijo. Los ni?os eran personas, no herramientas. E s amania y cuidaria a sus hijos, por lo que no necesitaba a nadie mas. Por lo tanto, estaba dispuesta a abandonar aquel lugar en el que habia demasiadas personas e incidentes que habian perjudicado. A pesar de que Diana, Wynnie y M fueron muy amables con e, le dieron ganas de irse. Cap铆tulo 17 Cap¨ªtulo 17 Cap¨ªtulo 17 Desde el d¨ªa en que perdi¨® a sus padres, crao una hierba sin raices. Ir a deriva sin rumbe era su destino. Una rci¨®n con Samuel era imposible. Todo eran sus deseos. -Ayer me hice otro chequeo y le mostr¨¦ el informe a Samuel. -Kathleen evit¨® el to que le producia n¨¢useas yio otra cosa. M frunci¨® el ce?o, Samuel no estaria tan tranquilo si supiera que Kathleen estaba embarazada. Tal vez lo hayamos entendido mal -En cualquier caso, no te preocupes, Katie. Estamos de tudo. -Wynnie acarici¨® cabeza de Kathleen. Se est¨¢ haciendo tarde. M y yo nos iremos ahora. Vendre a buscarte cuando te den el alta ma?ana. ¨C No tienes que hacerlo, Wynnie. Puedo conseguir el alta por mi misma manana. -Kathleen no queria molestar a Wynnie. -No te preocupes. Te llevar¨¦ a residencia de los Macari durante unos dias para que recuperes el est¨®mago -respondi¨® Wynnie-. mar¨¦ a Mar¨ªa y le dir¨¦ que empaque algunas cosas para ti ys envie. Kathleen apret¨® losbios con una expresi¨®n de impotencia. ?Samuel estar¨¢ a¨²n m¨¢s enfadado conmigo ahora?. No mucho despu¨¦s de que Wynnie y M se fueran, Samuel lleg¨® con cena. Frunci¨® el ce?o cuando vio los tos en mesa de Kathleen. -?Los hizo Sra. Hunt? Kathleen asinti¨®. -?C¨®mo supo que estabas hospitalizada? -Samuel estaba descontento. ¨C No solo Sra. Hunt, sino incluso mama lo sabe tambi¨¦n -dijo Kathleen con calma-. Mam¨¢ tambi¨¦n dijo que me llevaria a quedarme en residencia Macari por un tiempo. E penso que Samuel se pondr¨ªa furioso, pero para su sorpresa, estaba tranquilo. -Est¨¢ bien. Kathleen frunci¨® losbios. -?Vas a venir? ¨CLa residencia de los Macari est¨¢ un poco lejos de empresa. Puede que no me quede alli-respondio Samuel con indiferencia, Kathleen sonri¨® con amargura. -Puedes decir que quedarte en residencia de los Macari te impedir¨¢ cuidar de Nicolette. No hay necesidad de tales excusas. Antes de casarnos, viajabas a empresa desde residencia Macari, ?verdad? Samuel sabia que e estaba siendo sarc¨¢stica. ¨CMe alegro de que lo sepas. A Kathleen le dolia ci coraz¨®n. ¨C He investigado el incidente. Nicolette no envi¨® a esa persona a atacarte-explic¨® Samuel-. Benjamin provoco a alguien y otra parte penso que eras su novia. Por eso te atacaron. Kathleen no crey¨® lo que dijo. No hacia ni veinticuatro horas que e y Benjamin se hab¨ªan reunido. No hab¨ªa romance ni intimidad entre ellos. La otra parte no podia creer que fuera su novia. Eran s¨®lo excusas y razones que Samuel invento para defender a Nicolette. -?Has contactado con tu tio? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. N?velDrama.Org ? 2024. -Samuel, he dicho que es in¨²til que me amenaces con mi t¨ªo. La suave voz de Kathleen era fria-. Casi me matan. ?A qui¨¦n m¨¢s puedo salvar? Si Benjamin muriera, todo ser¨ªa culpa mia. S¨®lo soy una humana. No puedo decidir qui¨¦n vive o muere. Haz lo que quieras. Puedes matar a mi tio para amenazarme u obligarme a morir. Es tu eli¨®n. El rostro de Samuel se ensombreci¨®. -?Crees que te estoy amenazando? -?Qu¨¦ otra cosa podria ser? ?Me est¨¢s mostrando preocupaci¨®n? ¨C pregunto Kathleen con sarcasmo-. No esperaba que forma de mostrar preocupaci¨®n del Sr. Macari fuera tan especial. Ahora lo entiendo. ¨C Kathleen, deja de ser sarc¨¢stica. -Samuel estaba disgustado. -?Estaba haciendo eso? ¨C Kathleen le mir¨® friamente En el pasado, sus ojos siempre bribano un ro manantial. Ahora, luz de sus ojos habia desaparecido sin dejar rastro. Samuel se enfureci¨®. -No me obligues, Samuel. Las gruesas yrgas pesta?as de Kathleen cubrian luz de sus ojos-. Estoy preparada para ir a por todas, asi que vamos a divorciarnos cuanto antes Samuel replico ¨C ?Y si no estoy de acuerdo? -?Te has enamorado de mi? ¨C Kathleen le mir¨® con indiferencia-. Si lo admites, reconsiderare posibilidad de divorciarme. La voz de Samuel era friao cl hiclo cuando respondi¨®: -No me gustas. Nunca lo has hecho y nunca lo har¨¢s. El rostro de Kathleen palidecio. Samuel se dio vuelta y se fue. Lasgrimas de Kathleen cayeron sobre mesa. Las limpio con mano. Clic, clic. Sin embargo, sus l¨¢grimas segu¨ªan cayendo. Su rostro estaba mojado pors l¨¢grimas, sin importar cu¨¢ntas veces ses limpiara. Al final, Kathleen se tumb¨® en mesa y solloz¨® mientras le dol¨ªa el coraz¨®n. En verdad queria saber que queria Samuel de e. El queria el divorcio y e acept¨®. ?Por qu¨¦ lo rechaza ahora? Samuel no sabia que le hab¨ªa pasado. Kathleen habia aceptado el divorcio, pero ¨¦l no estaba dispuesto a llevarlo a cabo. El sabia que e era sensible y obediente y que lo amaba profundamente. Por ello, penso que Kathleen se resistiria y se pondria hist¨¦rica. Sin embargo, al final, no se puso histerica para rogarle que no se divorciara. En cambio, deseaba que se divorciaran r¨¢pido. No entendia por qu¨¦ sucedia esto. Al dia siguiente, Kathleen estaba lista para recibir el alta. Tras una breve espera, lleg¨® Christopher en lugar de Wynnie. Christopher mir¨® con dulzura. ¨CLe surgi¨® algo urgente a tia Wynnie, asi que me envi¨® aqu¨ª. -En realidad, puedo manejar esto s. -Kathleen estaba avergonzada-. Gracias, Christopher. Christopher dud¨® un momento. -Kathleen, puedes hacerme un favor? ¨Cro. -Kathleen se detuvo un momento. Siempre que no sea demasiado. Christopher se nio. -No s¨¦ si mi petici¨®n es demasiado. ?Puedes dejar de marme Christopher? Kathleen se sorprendi¨®. ¨C?Entonceso debo marte? -Samuel y yo sernos primos. Puedes marme Chris. ¨C No, no creo que sea adecuado. -Kathleen se neg¨®. ¨CEsta bien. Espero que te dirijas a mio Chris. -Christopher se convenci¨®- ?Crees que esta petici¨®n es demasiado? -Bueno, si te parece bien. ¨C Kathleen neg¨® con cabeza-. Entonces te mare Chris a partir de ahora. -?Genial! ¨CChristopher estaba satisfecho. ¨C Chris, antes de irnos, quiero ver a Benjamin -dijo Kathleen. -Deber¨ªas. Te salv¨®, despu¨¦s de todo. -Christopher explico-: La tia Wynnie me dijo que informara al hospital de que los gastos m¨¦dicos de Benjamin ser¨¢n cubiertos por familia Macari. Kathleen asinti¨®. ¨C Pensar¨¦ en una forma de pagar a familia Macari en el futuro. Christopher hizo una pausa. -?De qu¨¦ est¨¢s hando? Lo que pertenece a familia Macari tambi¨¦n es tuyo. Kathleen neg¨® con cabeza. -Lo que pertenece a familia Macari no es m¨ªo. Christopher miro seriamente. -Kathleen, ?pasa algo en tu matrimonio con Samuel? Kathleen se retorci¨® bajo aguda mirada de Christopher. -Me pareci¨® que algo iba mal durante cena de aquel dia -dijo Christopher en voz baja-. ?Se pelearon o tuvieron un malentendido? ?Puedes contarmelo? Kathleen frunci¨® losbios. -Solo hay un problema entre nosotros. Ya sabes cu¨¢l es. La cara de Christopher se ensombreci¨®, ¨C ?Nicolette? Kathleen asinti¨®. -Ha vuelto y se queda en este hospital. Adem¨¢s, tiene leucemia. Christopher frunci¨® el ceno. -?Leucemia? -Si. Lo peor es que mi med osca coincide con suya. ¨Closbios de Kathleen temron-. Samuel quiere divorciarse de miy me dijo que le donara mi m¨¦d ¨®sca. -?Que? -El rostro de Christopher cambi¨® mientras sus c¨¢lidos ojos se agudizaban-. ?No dejar¨¦ que te haga dano asi! Cap铆tulo 18 Cap¨ªtulo 18 Cap¨ªtulo 18 Kathleen no esperaba que el por lo general amable y de voz suave Christopher se enfadara. -Chris, s¨®lo era una siigerencia. No puede hacer nada si no estoy de acuerdo -dijo Kathleen torpemente. -Eres demasiado f¨¢cil -dijo Christopher mientras miraba con preocupaci¨®n. ¨C No digas eso. En realidad yo tambi¨¦n tengo bastante temperamento. -Los ojos de Kathleen eran como hermosos orbes oscuros. Christopher se sinti¨® muy mal por e. -Es porque te oblig¨® a ello. Kathleen mir¨® a Christopher. ? En verdad es demasiado agradable!>> -Chris, eres una buena persona. ?Por qu¨¦ no te has casado todavia? ¨C pregunto Kathleen con curiosidad Eres un caballero que es muy bueno para consr a gente. Christopher mir¨® con una expresi¨®n insondable. -Bueno, es porque no hay nadie que me guste. ¨C Recuerdo el incidente del a?o pasado. La abu dijo que queria presentarte a una chica, pero tu dijiste que ya tenias a alguien que te gustaba. -Kathleen recordo de repente. -S¨ª, pero esta casada contesto Christopher con displicencia. ??La persona estaba casada?? -Oh, Chris. Siento mucho haberme entrometido. No preguntar¨¦ m¨¢s. ¨C Kathleen se sinti¨® muy apenada. ¨C Est¨¢ bien-respondi¨® Christopher con calidez-. Si has terminado de empacar, vamos a bajar. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. Christopher se qued¨® mirando a Kathleen. Esta erao un conejito adorable. Ten¨ªa muchas ganas de acariciarle cabeza y decirle que no tuviera miedo. Sin embargo, tuvo que resistir el impulso. Si Kathleen se divorciaba de Samuel, Christopher seprometi¨® a permanecer a sudo por muy doloroso que fuera el camino que le esperaba. Sin que e lo pidiera, Christopher ayud¨® a Kathleen a llevar su bolsa. Kathleen se sinti¨® avergonzada. Dijo con dulzura: ¨COh, no es necesario. Puedo hacerlo yo misma. -Est¨¢ bien. -Christopher fue muy gentil. ¨¦l iba a cuidar bien de c a partir de ese d¨ªa. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. Entonces, entraron en el ascensor. Iban de camino a UCI para visitar a Benjamin. Gemma estaba vigndo fuera. ¨CGemma-grito Kathleen mientras se acercaba-. Ya est¨¢s aqu¨ª. ?Has descansado bien? -Si, lo hice. -Gemma tir¨® de mano de Kathleen. Mirando a Christopher, pregunt¨®- ?Qui¨¦n es? -Mi nombre es Christopher Morris. -El tono de Christopher era suave. e SU Gemma le miro fijamente. Sonrojada, saludo: -H. -?C¨®mo est¨¢ Benjamin?-pregunt¨® Kathleen preocupada. -El estado de Benjamin se ha estabilizado un poco -explico Gemma-. Los m¨¦dicos han dicho que est¨¢n utilizando mejor medicina y que los efectos son mejores de lo esperado. Kathleen, muchas gracias. -?Para que? -Kathleen se sorprendi¨®. -Me lo han dicho los m¨¦dicos. La familia Macari pag¨® todos los gastos m¨¦dicos de Benjamin - respondi¨® Gemma Kathleennz¨® una mirada a Christopher. ¨C ?Ya se reuni¨® Wynnie con el director del hospital? ¨C No deber¨ªa haberlo hecho. -Christopher frunci¨®s cejas. ??Si no fue Wynnie? Entonces, ?qui¨¦n fue?? ¨C Fui yo. -La g¨¦lida voz de Samuel sono desde fuera de habitaci¨®n. -Gracias -dijo Kathleen. -Es su salvador Es natural que pague sus facturas del hospital. No hay necesidad de agradecerme. - Samuel tenia una expresi¨®n oscura en su apuesto rostro. ¡°?Solo esposa de quien te crees que eres?? -Christopher, por que est¨¢s aqui? -Samuel trunci¨® el ce?o, G wel v Christopher se llevaban pocos d¨ªas de diferencia de edad. Por ello, el primero nunca se hab¨ªa dirigido a Christopher con dcferencia. ¨CLa tia Wynnie me pidi¨® que llevara a Kate a casa -respondi¨® Christopher impasible. Samuel vio bolsa que Christopher tenia en mano. Estaba llena des necesidades diarias de Kathleen. Adem¨¢s, tanto Christophero Kathn llevaban jers¨¦is de cuello alto. El de Christopher era nco, mientras que el de Kathleen era negro. Parecia que llevaban trajes a juego pensados para una pareja. La expresi¨®n de Samuel se ensombreci¨® considerablemente. -Que casualidad. Yo tambi¨¦n me dirijo a casa. La llevar¨¦. -No es necesario. ¨C Kathleen se neg¨® con voz suave-. Siempre est¨¢s muy ocupado. No puedo iodarte. Ire con Chris en su lugar. No hay necesidad de molestarse. Samuel dijo con frialdad: -Es un momento de mucho trabajo en empresa de mi madre. Christopher tardaria en volver a asisti despu¨¦s de haberte llevado. Te llevar¨¦ a casa. Kathleen frunci¨® losbios. -Samuel, he dejado de trabajar en el bufete de tia Wynnie-respondi¨® Christopher con frialdad. -?Que? ¨CKathleen estaba sorprendida- Chris, ?dejaste de trabajaro abogado? ¨C No, sigo siendo abogado. S¨®lo he cambiado de bufete. -Christopher frunci¨® losbios. ¨C ?A d¨®nde te has tradado? ¨C pregunt¨® Kathleen con curiosidad. ¨C Grupo Morris -respondi¨® Christopher. Kathleen se qued¨® at¨®nita. ??Christopher volvi¨®?? Cuando Christopher se gradu¨® en universidad, su padre, Aaron Morris, quiso que le ayudara en su empresa. Sin embargo, Christopher se habia metido en una gran pelea con su padre cuando fue por primera vez a universidad. Habia querido asistir a escu de medicina, pero Aaron hab¨ªa cambiado en secreto su solicitud a sus espaldas, Christopher se puso furioso cuando se entero. Despu¨¦s de eso, rci¨®n entre padre e hijo se volvi¨® muy tensa. A pesar de que Emily intent¨® actuaro mediadora,s cosas no mejoraron. Sin embargo,o Christopher dijo que hab¨ªa vuelto al Grupo Morris significa eso que se ha reconciliado con su padre? Samuel resoplo disgustado. Christopher hab¨ªa dicho una vez que, si volvia al Grupo Morris, seria solo por una razon. Estaba dispuesto a volver a cmpresa por el bien de chica que amaba. Volver¨ªa si e necesitaba su ayuda. Entonces, significa eso que chica que le gusta le necesita? Por el bien de una mujer, estaba dispuesto a renunciar a su libertad. Que ridiculo. Kathleen parpade¨® varias veces. Christopher mir¨® con los ojos tapados. ¨CEstoy bien. Es mi decisi¨®n hacerlo. ?Por su bien?. -El negocio del Grupo Morris est¨¢ aun m¨¢s ocupado. Nos despediremos ahora. -Samuel tom¨® bolsa de mano de Christopher. Luego agarr¨® delgada mu?eca de Kathleen y tir¨® hacia ¨¦l. La llevar¨¦ de vuelta primero -Gemma, vendr¨¦ a visitar a Benjamin de nuevo ma?ana. ¨C Kathleen se dio vuelta y le dijo a Gemma. -De acuerdo. -Gemma miro d¨¦bilmente. Con eso, Samuel arrastr¨® con ¨¦xito a Kathleen. Christopher tenia una expresi¨®n insondable. En ese momento, Kathleen seguia siendo esposa de Samuel de nombre. Por lo tanto,s manos de Christopher estaban atadas, Cuando al fin se divorciaran, no permitir¨ªa que Samuel le arrebatara a Kathleen nunca m¨¢s. No permitir¨ªa que eso volviera a suceder. Samuel sali¨® del hospital con Kathleen a cuestas. Luego meti¨® en el asiento del copiloto de su coche. Durante todo el camino, Kathleen seport¨®. No luch¨® ni se rebelo contra ¨¦l. Aunque no le gustaba que Samuel tocara, tenia que pensar en el beb¨¦ que llevaba en su vientre. Kathleen se neg¨® a dejar que Samuel da?ara a su beb¨¦. Tras subir al coche, Samuel pregunt¨® con tono frio: -?No solias dirigirte a Christopher por su nombre? ?Cu¨¢ndo empezaste a referirte a ¨¦lo ?Chris?? ¨CPuedo marle por el nombre que quiera. -Los finos y ncos dientes de Kathleen mordieron sus labios de rubi-Igual que cuando le maba Sam?, o cuando te maba ?cari?o en cama. Hacia lo que me gustaba Ahora que no me gustas, s¨®lo usar¨¦ ?Samuel Qu¨¦ hay de malo en eso? Samuel resoplo en respuesta Kathleen ten¨ªa raz¨®n. Cuando ten¨ªan un momento de intimidad, Kathleen le maba a menudo ?cari?o con dulzura. En ese momento, se derriti¨® todo su cansancio le hizo sentirse c¨®modo y a gusto. ¨C Por que ya no me mas Sam? -La expresi¨®n de Samuel se endureci¨®, ¨C Ya no me gustas respondi¨® Kathleen mientras miraba por ventani del coche-. Por eso, Hmph! Samuel se and garganta nerviosamente. Tenia muchas ganas de preguntar por que ya no le gustaba. Sin embargo, despues de pensarlo un poco m¨¢s, respuesta era evidente. -Samuel -dijo Kathleen con des¨¢nimo-. Vamos a divorciarnos. Estoy en verdad cansada de todo esto.Original content from N?velDrama.Org. Cap铆tulo 19 Cap¨ªtulo 19 Cap¨ªtulo 19 ¨C ?Y si rechazo? -dijo Samuel con frialdad. Por que? -La voz de Kathleen era distante-. Despu¨¦s de nuestro divorcio, puedes casarte con Nicolette. Samuel permaneci¨® en silencio. -?Sigues esperando que done mi m¨¦d ¨®sea? -La suave voz de Kathleen carec¨ªa de emoci¨®n-. Samuel dejalo. No voy a donar mi m¨¦d ¨®sea a Nicolette. Samuel sigui¨® conduciendo con indiferencia. -?Entonces no hay espacio para negociaci¨®n? ¨C No.-Kathleen se mantuvo firme en su decisi¨®n y neg¨® con cabeza. ??Qu¨¦ pasar¨¢ con mi beb¨¦ si dono mi m¨¦d ¨®sea a Nicolette? Mi beb¨¦ no se convertir¨¢ en ofrenda de sacrificio a su amor?. Samuel pis¨® el acelerador y aument¨® velocidad. Kathleen agarr¨® con fuerza el pomo de puerta del coche y su rostro palideci¨®. Al llegar a residencia de los Macari, Kathleen se bajo y vomito en el parterre con espalda doda. Su rostro, ro y peque?o, estaba p¨¢lido. Samuel se arrepinti¨® de haber conducido tan r¨¢pido antes. -?Est¨¢s bien? -Samuel se acerc¨® a apoya. -?Pierdete! ¨C Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de Kathleen. Su aspecto era m¨¢smentable despu¨¦s de sufrir agravios con su aspecto originalmente fr¨¢gil. -?Qu¨¦ ha pasado? ¨C Mar¨ªa sali¨® de mansion-. Sra. Macari, ?est¨¢ usted bien? -Estoy bien, Mar¨ªa. -Kathleen quiso ponerse de pie, peros piernas le queaban. Maria apoy¨® r¨¢pido. Todos en familia Macari, excepto Samuel, sab¨ªan que constituci¨®n del cuerpo de Kathleen habia sido d¨¦bit. Como Kathleen era de baja estatura, todo el mundo sepadec¨ªa de e cada vez que pon¨ªa buena cara y se negaba a contar cuando se encontraba mal. No tenia padres. Aunque estaba casada con un miembro de familia Macari, no ten¨ªa sentido de pertenencia, ya que Samuel no queria. Kathleen siempre se presentabao una invitada en casa. Samuel tom¨® a Kathleen en brazos y se dirigi¨® hacia mansi¨®n. -Abre puerta -le dijo a Maria. Mar¨ªa corri¨® hacia dnte y abri¨® puerta. Samuel llev¨® a Kathleen arriba y se dirigi¨® a su habitaci¨®n, En ese momento, Kathleen estaba peleando con los ojos. Al pensar en su sufrimiento anterior, sus peque?as manos se aferraron a camisa nca del hombre mientras lloraba sin control. Se abstuvo de llorar abajo porque temia que Diana oyera. Por eso, s¨®lo llor¨® al entrar en habitaci¨®n. Samuel cargo y se sent¨® en cama, poni¨¦nd en su regazoo si sostuviera a un ni?o. -No llores m¨¢s. Tienes piel sensible. Se enrojece cuando lloras. -Samuel le sec¨®s l¨¢grimas con sus dedos frios y ¨¢speros. Nunca hab¨ªa visto llorar tanto. -Samuel, ?c¨®mo has podido intimidarme y amenazarme? ¨CKathleen llor¨® y dijo apenada-: ?La mujer que te gusta es tu novia, pero yo tambi¨¦n soy novia de otros! -?De qui¨¦n eres t¨², cari?o? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. ??Alguien le dijo que era su novia?? -?Abu, tu madre, todos! Pero no tuya. -Kathleen solloz¨®-. ?Si mis padres estuvieran vivos y supieran c¨®mo me has intimidado, seguro que irian a por ti! La mirada de Samuel se mantuvo en e. -?Solo porque ya no tengo parientes y nadie puede darte una li¨®n por mi, me est¨¢s intimidando por todo lo que quieres! Eres demasiado, Samuel! -Kathleen segu¨ªa sollozando y se derrumbaba. E habia estado tolerando mucho durante los ¨²ltimos d¨ªas. Samuel solto un suspiro. La abraz¨® mientras le daba ligeras palmaditas en espalda con una de sus manos. -Acepte tu petici¨®n de ocultar nuestro divorcio a abu y al resto de tu familia. ?Qu¨¦ m¨¢s quieres de mi? -Kathleen se atragant¨® mientras sollozaba-: ?Quieres verme muerta? -No-Samuel se sinti¨® impotente. El nunca habia querido su muerte. Al contrario, se sentia culpable hacia e. De ahi que quiera cuida bien y no dejar que nadie intimide a pesar de su divorcio. -Samuel, dime?Fue un error amarte? ¨C Las pequenas y tiernas manos de Kathleen sujetaron su cuello Dime, me equivoqu¨¦? La mandib inferior de Samuel se tenso y dijo con indiferencia: ¨CKathleen, no hay nada malo en que te guste otra persona. Es s¨®lo que no siento nada por ti. Kathleen respiro profundamente para no llorar. Tenia miedo de que pudiera afectar al beb¨¦. -Tienes raz¨®n. No hay nada malo en que te guste alguien, pero por favor no pisotees mi amor. ¨C Kathleen fruncio losbios. Ya he cedido y he aceptado el divorcio. Sin embargo, tu sigues oblig¨¢ndome a salvar a Nicolette. ?No crees que es demasiado? Hay mucha gente ah¨ª fuera, y puedes encontrar a otra persona que pueda donar su med ¨®sea a Nicolette. ?Por qu¨¦ tienes que hacerme donarle a e? Te am¨¦ de todo coraz¨®n. ?C¨®mo puedes pisotear mi amor por ti? Los ojos de Samuel se oscurecieron al mira. N?velDrama.Org ? 2024. Por fin dej¨® de ser sarc¨¢stica con ¨¦l y seportoo persona amable que el conocia. Se quej¨® de manera tierna en lugar de agitarlo con frialdad. A Kathleen se le ocurri¨® algo de repente. Bajo del regazo de Samuel y sac¨® tarjeta de cr¨¦dito negra de su bolso,nz¨¢ndos. ¨C T¨®m. Ya que has cancdo tarjeta, no me sirve de nada. ??Cancdo?? Samuel frunci¨® el ce?o. ¨C No he cancdo tu tarjeta. Adem¨¢s, no tenia intenci¨®n de recuperar tarjeta. Samuel pensaba que Kathleen podia seguir usando su dinero aunque estuvieran divorciados. No deseaba que e se preocupara por asuntos marios. Desde el d¨ªa en que se cas¨® con ¨¦l, nunca habia dejado que se sintiera preocupada economicamente. No pensaba dejar que eso ocurriera tambi¨¦n en el futuro. -Si no lo cancste t¨², ?qui¨¦n m¨¢s lo hizo? -Kathleen dijo furiosa-: En cualquier caso, no lo quiero. No te quiero a ti. No quiero quererte m¨¢s. Estoy harta, Samuel se levant¨® y se acerc¨® a e con paso imponente. La euforia se apodero de su bello y delicado rostro mientras retrocedia y al final terminaba de espaldas a puerta Samuel apoy¨® un brazo en puerta y le dedic¨® una mirada fria. ¨C?Ya no me quieres ni me amas? ?Est¨¢s harta de mi? -Eso es! -dijo Kathleen, con sus dientes ncos y nacarados visibles mientras grunia-. Puedes amar a quien quieras a partir de ahora. Buscar¨¦ otro hombre despu¨¦s del divorcio. El pr¨®ximo ser¨¢ mejor y m¨¢s cari?oso. Una rabia incontrble surgi¨® dentro de Samuel. Agarr¨® a Kathleen por barbi y se burl¨®: -?El pr¨®ximo ser¨¢ mejor y m¨¢s cari?oso? Si no te dejo ir, ?c¨®mo vas a encontrar al siguiente, Kathleen? Los enviare a ti ya tu nuevo hombre a c¨¢rcel poreter bigamia. iPar! Kathleen le dio una fuerte bofetada a Samuel y lo mir¨® con sus ojos de dolor. -?Que tan desvergonzado puedes ser, Samuel? Me refiero a despu¨¦s de nuestro divorcio. ?Crees que todo el mundo eso t¨² y Nicolette? Samuel sonrio. -?Y qu¨¦ puedes hacer al respecto? Todo el cuerpo de Kathleen temba de ira. Samuel le acarici¨® cara y se burl¨®: -Tu bofetada fueo un cosquilleo. Con facilidad harias que a cualquiera se le ocurriera intimidarte cuando estas asi. ?Es un conejito y un pastel suave. Suave, lindo, tierno y delicado?. Kathleen se mordi¨® losbios y miro al hombre que se acercaba a e. -Samuel, no te atrevas a tocarme. Si no, se lo dir¨¦ a Nicolette. -Adnte. -Samuel agarr¨® de mu?eca-. Veremos si a¨²n tienes fuerzas dentro de un rato. -?Tu! ¨C Kathleen lo fulmin¨® con mirada-.?Oomph! Samuel le levant¨® barbi y le bes¨® losbios. A continuaci¨®n, una tormenta recorri¨® s. Cap铆tulo 20 Cap¨ªtulo 20 Cap¨ªtulo 20 Dos horas m¨¢s tarde, Kathleen yac¨ªa debil en cama. Su cuerpo estaba cubie: to con una manta negra, y su piel era especialmente p¨¢lida por contraste. Las marcas en su suave cuerpo eran restos de apasionada sesi¨®n anterior. ?Esa bestia! Kathleen se mordi¨® losbios y se qued¨® mirando al hombre que se estaba poniendo ropa aldo de cama ¨C Le dire a Nicolette sobre esto. S¨®lo tienes que esperar -amenaz¨®. Samuel levant¨®s cejas y dijo: -?Todavia tienes energia para har? Kathleen frunci¨® losbios. Samuel se agach¨® y se apoy¨® con sus brazos en los costados de e. Afectuosamente, levant¨® mano y le acarici¨® frente. -Ni siquiera tienes forma de contactar con e. ?C¨®mo piensas chivarte de esto? Kathleen se qued¨® hda. Sin dejar de mira, continuo: ¨C Adem¨¢s, t¨² tambi¨¦n tienes tu orgullo. No creo que una persona timidao t¨² muestre su cuerpo a otra persona. Kathleen resopl¨® y se meti¨® bajo manta. -Voy a salir un rato. Deberias descansar bien. Le pedire a Maria que te traigaida, para que no tengas que levantarte de cama -record¨® Samuel. Kathleen lo ignoro. De repente, sinti¨® que algo se deslizaba bajo manta. Samuel le tom¨® mano y le puso una tarjeta negra en palma. ¨CInvestigare para ver por qu¨¦ tarjeta negra fue cancda. Recuerda lleva siempre contigo. Si no, lo vas a pasar mal sin dinero, Kathleen permaneci¨® inm¨®vil. Despu¨¦s de ponerse el traje, Samuel se dirigi¨® a calle. Kathleen tir¨® tarjeta negra al suelo. Los ojos de Samuel sc oscurecieron y se march¨® tras darse vucita, Kathleen miraba al techo mientras estaba tumbada en cama. ?Nunca m¨¢s gastar¨¦ el dinero de Samuel. Ma?ana en adnte, garar¨¦ mi propio dinero! Pero¡­ ?Qu¨¦ puedo hacer? Se volvi¨® ipetente desde que se cas¨® con Samuel. El problema de sobrevivir nunca se le pas¨® por cabeza. He metido pata¡­ >> Despu¨¦s de salir de residencia de los Macari, Samuel subi¨® a su coche y m¨® a Tyson. Le indic¨®: -ma al banco y preg¨²ntales por qu¨¦ han cancdo tarjeta de Kathleen. Sorprendido. Tyson pregunt¨®: -St. Macari, ?no fue usted quien pidi¨® que se cancra? -?Cuando te pedi que lo cancras? ?No te dije que seguiria cuidando de Kathleen incluso despu¨¦s de divorciarnos? -Samuel respondi¨® con el rostro ensombrecido. Confundido, Tyson respondi¨®: -Pedir¨¦ al banco que lo reactive. Samuel orden¨® con frialdad: -Apurate y recuerda lo que dije hoy. Incluso despu¨¦s de divorciarse, Kathleen seguir¨¢ teniendo un trato especialo siempre. Tyson asinti¨® y respondi¨®: -?Entendido! Empez¨® a sentir que Samuel podria tener sentimientos hacia Kathleen. Con indiferencia, Samuel indic¨®: -Esp¨¦rame en oficina. Sinti¨¦ndose confundido de nuevo, Tyson pregunto: -Sr. Macari, no va a ir al hospital? Samuel respondi¨® con frialdad: -?Puedes manejarpania solo si voy al hospital todos los d¨ªas? -No, no puedo. -Tyson era muy consciente de que no era capaz de hacerlo. -Voy a colgar -Con eso, Samuel termino mada. Justo cuando se preparaba para ir a empresa, Nicolette m¨® ¨CSamuel, no dijiste qur volver¨ªas en un rato? ?Por qu¨¦ no has vuelto todav¨ªa?-se quej¨® Nicolette. -Tengo que resolver algunos asuntos de cmpresa. He contratado a un cuidador para que te atienda. Descansa bien. Ahora cucigo-respondio Samuel y colg¨®. Nicolette se quedo atonita cuando Samuclle colg¨® el tel¨¦fono. ?De verdad me ha colgado? ?Debe ser culpa de Kathleen! Esto no servir¨¢. ?Tengo que encontrar una manera de hacer que Kathleen me done su m¨¦d ¨®sea y desaparezca de este mundo!? Mientras tanto, Kathleen al fin se levant¨® y se ducho. Sali¨® de habitaci¨®n despu¨¦s de ponerse un traje holgado. bajo a vero estaba Diana. Aparentemente llena de energia y de buen humor, Diana dijo: -Katie, estas aqui. Cons mejis rosadas, Kathleen pregunt¨®: -Abu, ?c¨®mo te sientes? ¨C Me siento mucho mejor. -Diana tiro del brazo de Kathleen y se subios mangas. Kathleen no sintio m¨¢s que iodidad. ¨C Samuel, ese mocoso! No tiene nada depasi¨®n. No tienes que mimarlo. Aunque sea importante quedarse embarazada, tu cuerpo tambi¨¦n lo es -le reproch¨® Diana. Aloir eso, Kathleen se sinti¨® aun mas inc¨®moda. Sabia que esto ocurriria si se quedaba en residencia de los Macari. -Pedire a cocina que te prepare una sopa de champi?ones. Deberias tener m¨¢s luego. -Diana se rio y continuo- Me emocione mucho cuando me entere de que tu y Samuel se quedaron a dormir. Definitivamente me recuperar¨¦ m¨¢s r¨¢pido con mi querida Katie a mido. Kathleen respondi¨® sonriendo: -No soy capaz de hacerlo. Dianaent¨® con Carino Katie eres mi mejor remedio Kathleen apoyo su cabeza en el hombro de Diana le gusto a todo el mundo en familia Macari, excepto a Samuel ?Por que?? -Katie, no tengas miedo. Hazme saber site has equivocado. Te ayudar¨¦. ¨CDiana tom¨®s manos temblorosas de Kathleen. Kathleen asinti¨® y taranc¨® en respuesta. Las esquinas de sus ojos se estaban humedeciendo. Ten¨ªa miedo de que Diana se enterara acique contuvos l¨¢grimas. Despu¨¦s, el tiempo paso vndo mientras chaba con Diana. N?velDrama.Org owns all content. s ocho de noche, era hora de que Diana descansara. Kathleen sali¨® de habitaci¨®n de Diana. Samuel aun no habia regresado. Kathleen sinti¨® que Samuel no volveria por noche. Cuando volvi¨® a su habitaci¨®n, recibi¨® una mada de Gemma. -?Gemma? ¨CPregunto Kathleen en voz baja. -Kathleen, necesito tu ayuda para algo -dijo Gemma con timidez. -Bien. ?Qu¨¦ es? -He sido voluntaria en un hogar de caridad, pero no puedo ayudar por lo que le pas¨® a Benjamin. Estaba pensando que tal vez podrias ayudar. ?Te parece bien? -pregunt¨® Gemma con timidez. -?Por supuesto! Eso es bueno-acept¨® de inmediato. ¨C Hay ni?os con autismo, asi que sus condiciones son un poco especiales. Tendr¨¢s que tener paciencia y, por favor, cuidate tambi¨¦n recuerda Gemma. -?Autismo? -Kathleen hab¨ªa o¨ªdo har de este trastorno, pero no sabia mucho sobre ¨¦l. Cemma asinti¨® y explic¨®: -Si. Estos ni?os son bastantementables. No interact¨²an con el mundo exterior. Est¨¢n inmersos en sus propios mundos. La vida se hace dif¨ªcil para ellos una vez que sus padres o parientes ya no est¨¢n, porque no hay nadie que se ocupe de ellos. Al oir eso, el coraz¨®n de Kathleen se desgarro. ?Ahora que tengo mi propio beb¨¦, espero que mi precioso peque?o pueda crecer sin problemas. Solo quiero que mi bebe sea feliz -De acuerdo, estar¨¦ alli manana -acept¨® Kathleen y acarici¨® su vientre. ¡ª Te enviare dirion y alguna informaci¨®n. Siento mucho molesta -le agradecio de nuevo, Kathleen contesto sonriendo: -No tienes que ser tan cortes conmigo. Estoy m¨¢s que dispuesta a ayudar en algo asi. Gemma dio un suspiro de alivio y dijo: -Ok, me alegro de oirlo. Ahora tengo que ir a trabajar, asi que tendr¨¦ que terminar mada. -De acuerdo. -Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Poco despu¨¦s, temno su tableta e investigo sobre el autismo. Mientras lo hacia, se quedo dormida. Cuando Samuel volvio, encontr¨® durmiendo apoyada en el cabecero de cama. No tenia manta y su tableta seguia encendida. Se acerc¨® y justo cuando estaba a punto de apagar tableta, ley¨®s pbras: ?C¨®mos complicaciones durante el embarazo provocan el autismo en los ni?os? Su mano temblo ligeramente. > Una sonrisa se dibujo enisura de los sensualesbios del hombre. -Estas despierta. Kathleen se separ¨® de ¨¦l y se acerc¨® a esquina de cama, rmada. Algunas cosas nunca cambian?, Solia acurrucarse en los brazos de su esposo antes de quedarse dormida y disfrutaba de sensaci¨®n de calentar sus pies hdos en sus muslos. ¨¦l hab¨ªa sido tolerante con sus peculiaridades y nunca se opuso a es¡­ Resulta que los viejos h¨¢bitos son dif¨ªciles de romper, incluso atravesando por tantos problemas. -Disculpa, no olvides que estamos a punto de divorciarnos. Por el bien de ambos, ?podrias por favor mantener distancia y dormir en el sota en su lugar? ¨C Kathleen lo habr¨ªa hecho si no fuera por su beb¨¦. ¨C Las damas primero -Samuel se burlo. -De acuerdo entonces -dijo Kathleen con los dientes apretados. El sofa era ancho y c¨®modo, de todos modos. Mientras se mantuviera en su espacio, era poco probable que se cayera. La expresi¨®n de Samuel cambio. ?En el pasado no habria aceptado dormir en el sof¨¢. ?Qu¨¦ le ha pasado?? Cap铆tulo 22 Cap¨ªtulo 22 Cap¨ªtulo 22 Kathleen sabia que Samuel estaba desconcertado. -Solo quiero que sepas que no estoy siendo llorona para buscar tu atenci¨®n, hablo en serio ent¨®. Estaba decidida a divorciarse. No pod¨ªa permitirse el lujo de esperar a que se le notara barriga y que los demas descubrieran. Para entonces, a¨²n podria conseguir el divorcio, pero ?le conceder¨ªan los Macari custodia de su bebe? Sabia que no. Adem¨¢s, Samuel no dejar¨ªa de ver a Nicolette s¨®lo por el beb¨¦. Al final, los ¨²nicos perjudicados serian e y su hijo. -Samuel, terminemos esto en buenos t¨¦rminos ofreci¨®. Luego respiro hondo y dijo-: Despu¨¦s de llorar ayer, de repente siento que puedo dejarlo ir. Puede que le resulte doloroso renunciar, pero quedaria da?ada sin remedio si no decidia seguir adnte. No queria seguir jugando con fuego. Esta vez, queria vivir para si misma. Samuel mir¨® sin decir nada y pas¨® de cama a ducha. E dej¨® escapar un suspiro, y una mirada amarga apareci¨® en su rostro. Como dice el refr?n, se recoge lo que se siembra. Ahora estaba siendo rpensada cons consecuencias de sus iones. Dejaron de harse. Bajaron juntos cuando estuvieron listos. M¨¢s tarde, mientras cenaban, Kathleen le dijo a Wynnie que iba a salir. ¨C;Vas a visitar a Benjamin? ¨C le pregunto. ¨C No, me dirijo a una casa de caridad para hacer un trabajo voluntario, estoy ayudando a Gemma. E tiene mucho que hacer, peros obras de caridad tienen que seguir adnte -explic¨® Kathleen. Cuando haba, sus ojos de cachorro briban, y se ve¨ªa muy linda mientras lo hacia. A Wynnie le caia bien; era un sentimiento genuino. Pregunto: -?Qu¨¦ se de casa de caridad es esa? ?Puedo ayudar en algo? -Es un hogar de caridad establecido para ni?os con autismo -respondi¨® con su dulce voz. -En realidad tampoco estoy muy segura de lo que necesitarian. Wynnie parecia solemne mientras dec¨ªa: ¨C Hoy en dia hay bastantes ni?os autistas. Deber¨ªamos prestarles m¨¢s atenci¨®n y preocupaci¨®n. Est¨¢ bien, hazme saber lo que necesitan despu¨¦s de tu visita. Kathleen asinti¨®. Su suegra se dio vuelta y sac¨® un cheque de su bolso Birkin, escribi¨® un numero de seis cifras y lo puso dnte de Kathleen. Luego le dijo: ¡ª Toma, dona esto a tu nombreo Sra. Macari. Kathleen mir¨® con asombro. Eres mujer de Samuel y vas a asistir a todo tipo de eventos representando a familia, no puedes seguir rehuyendo del ojo publico. Winnie estaba insinuando que Samuel hab¨ªa mantenido a su esposa oculta a los ojos del p¨²blico durante mucho tiempo. -No te preocupes, haz lo que he dicho -dijo Wynnie-. Quien se atreva a discrepar conmigo, le vre cabeza Samuel se quedo sin pbras, Kathleen se mordi¨® losbios, no se atrevia, ni tampoco quer¨ªa hacerlo. Como habia decidido divorciarse, no quer¨ªa tener nada que ver con ¨¦l a partir de entonces. No iba a donar en nombre de Sra. Macari, sino que lo har¨ªa en nombre de familia. -Bien, dejame llevarte -ofreci¨® una preocupada Wynnie. Despu¨¦s de lo que le ocurri¨® a Kathleen ¨²ltima vez, seguia teniendo una sensaci¨®n de ansiedad-. He hado con Christopher, te conseguir¨¢ un para vr por tu seguridad. Samuel pareci¨® disgustado: -Mama, llevar¨¦, ?y no puedes conseguir un guardaespaldas de familia Macari? -Me preocupaba que esa gente de familia Macari haya cambiado y s¨®lo reconozca a esa zorra del hospitalo su jefa -replic¨® con sarcasmo. Diana no estaba con ellos, as¨ª que no importaba lo que dijera Wynnie. Samuel enarc¨®s cejas. -Mam¨¢, no es necesario todo este alboroto. Me asegurar¨¦ de estar m¨¢s atenta cuando est¨¦ fuera. Kathleen estaba un poco avergonzada. ?Cuando ya no sea esposa de Samuel, entonces estar¨¦ a salvo y libre de peligro. Me ir¨¦ de este lugar, y me asegurar¨¦ de no dejar rastro para que nadie me encuentre?, penso. ¨C De ninguna manera, eres preciosa para familia Macari, le he pedido a Christopher que te consiga una guardaespaldas mujer, no te preocupes. -Estaba siendo considerada. Kathleen mordia su sandwich de bagel mientras dec¨ªa: -Mam¨¢, isi pudiera casarme contigo! Wynnie dej¨® escapar una sonora carcajada: -Es una pena que no sea un hombre. Nunca le har¨ªa ning¨²n mal a alguien tan adorableo tu. Samuel siempre supo que ten¨ªan una buena rci¨®n de parentesco. Para ser capaz de hacer reir a su madre, Kathleen era impresionante. Adem¨¢s, ni siquiera lo hizo a prop¨®sito. Todo surgio de forma natural. -?Has terminado? ¨C le pregunt¨® en tono frio. Kathleen se termino el ultimo bocadillo mientras asentia: -S¨ª, ya he terminado A Wynnie no le gust¨® su tono, Intervino: -;Que hay de malo en esperar a que termine deer? ?Por qu¨¦ tanta prisa? Come lento. ?No puedes esperar un rato? N?velDrama.Org owns all content. Samuel se qued¨® sin pbras, ??Es siquiera mi madre?? ¨C Mama, heido suficiente. ¨C Kathleen no queria verlos discutir. De hecho, s¨®loi¨® tres s¨¢ndwiches de bagel, y queriaer mas, Sin embargo, no podiaer todo lo que quisiera sin cuidado, ten¨ªa que cuidar su salud. Nadie sabia que estaba embarazada, asi que nadie vigba. Deb¨ªa aprender a cuidar de s¨ª misma. De hecho, sabia que si dejaba que familia Macari supiera que estaba embarazada, se encargar¨ªan de e. Sin embargo, no pudo decirselo. Samuel se pellizc¨® el puente de nariz. -Vamos-Kathleen se levant¨® y dijo-: Mam¨¢, ya nos vamos. Wynnie asinti¨® y respondi¨®: -Muy bien, vayan. Con eso, salieron. Despu¨¦s de que subieran al coche, Samuel dijo con desd¨¦n: -Si no lo supiera, pensaria que yo soy el extra?o. -?Me est¨¢s culpando de ser demasiado adorable?-pregunt¨® pensativa. -No-respondi¨® Samuel con indiferencia-. ?Cu¨¢l es diri¨®n? Kathleen dijo diri¨®n y se dirigi¨® a ese lugar. -Te conseguir¨¦ un guardaespaldas -dijo de forma fria y severa. Sin embargo, Kathleen lo rechaz¨®: -No quiero un guardaespaldas. En especial cuando era un hombre suyo. La seguir¨ªa todo el tiempo. En ese caso, no podr¨ªa encubrir su embarazo -Es una obligaci¨®n -dijo Samuel con frialdad-. No deseo que ese incidente se repita. Kathleen hizo una pausa y sonri¨®: -Te preocupa que acuse a Nicolette. Por eso quieres ponerme un guardaespaldas, pero en realidad es por el bien de e, ?no? Lo haces para que no pueda culpa de nada. Samuel no estaba contento con su respuesta, ??C¨®mo funciona su cerebro? ?Cu¨¢ndo he dicho tal cosa?? -Bien, vete y organiza lo que quieras. ¨C Kathleen sentia una sensaci¨®n de celos en su coraz¨®n. con el rostro sombrio, Samuel pa?¨® a entrada de casa de caridad. E baj¨® del coche y entr¨® sin mirar atr¨¢s. Mirando su esbelta espalda, el estaba absorto en sus propios pensamientos. ?Seguro que tiene un temperamento enorme para alguien de su tama?o, penso, Kathleen sabia que necesitaba algo para distraerse. No podia soportar miseria de su rci¨®n, y intervenci¨®n de Nicolette dia tras dia. Al entrar, saludo al responsable de casa de caridad. La persona a cargo alli era Sophie Campbell. Sonri¨® y saludo tambi¨¦n: -Gemma ya me ha informado sobre usted. Se?orita Johnson, ?tiene experiencia en el cuidado de ni?os autistas? Kathleen estaba un poco ansiosa, sacudi¨® cabeza: -Hare lo mejor para aprender. Sophie respondi¨® con una sonrisa: -Senorita Johnson, no hay necesidad de estar nerviosa por esto. Todo el mundo empieza sin saber, s¨®lo tiene que aprender. Una vez que lo entienda, todo ir¨¢ bien. Luego le paso una ve, hab¨ªa una etiqueta con un n¨²mero colgando de misma. -Esto es para ti, puedes cambiarte primero y luego venir al a por aqui. -De acuerdo ¨C Kathleen asinti¨®. Luego fue a cambiarse de ropa. Salio y oy¨® que alguien maba por su nombre. -?Kathleen? Eres Kathleen, ?verdad? Cap铆tulo 23 Cap¨ªtulo 23 Cap¨ªtulo 23 Kathleen se volvi¨® y miro al tipo que caminaba hacia e y le pregunt¨®: ¨C?Eres Federick Evans? -Si, soy yo. Ha pasado mucho tiempo, Kathleen ¨C le sonri¨®. Federick cra su vecino. Despu¨¦s de que sus padres fallecieran y e se tradara a residencia de los Macari, rara vez se encontraba con el. ¨C Federick, que est¨¢s haciendo aqui?-se sorprendi¨®. El rostro de Federick parecia apenado cuandoent¨®: -Mi hija est¨¢ aqui. ¡°?Su hija?? Kathleen se qued¨® sorprendida. ¨C Federick, tu hija es¡­ -Autismo de nivel medio -dijo con calma-. La traigo aqu¨ª cada semana. ?Y t¨²? -Estoy aquio un favor para Gemma, para hacer un trabajo de caridad. Federick lo entendi¨®: -Oh, as¨ª que eres amiga de Gemma. E le record¨® que deb¨ªan ponerse en marcha mientras dec¨ªa: -Vamos a entrar. Federick emiti¨® un sonido de aprobaci¨®n y asinti¨®. Entraron en el a en que hab¨ªa unos cuantos ni?os autistas. Todos fueron llevados all¨ª por sus padres. Kathleen aprendi¨® que mayor preocupaci¨®n de mayor¨ªa des familias con ni?os autistas era que uno de los padres no podia soportar el estr¨¦s y optaba por divorciarse o abandonarlos. Por ejemplo, esposa de Federick era una de es. Cuando a Madeline Evans se le diagnostic¨® autismo, su madre decidi¨® divorciarse despu¨¦s de insistir durante seis meses. Madeline tenia cinco a?os y era una ni?a preciosa, Sin embargo, debido al autismo, no reionaba al mundo que rodeaba y no interactuaba con gente. Se sent¨® en un rinc¨®n tranqumente, sosteniendo una muneca barbie en sus manos. En realidad, mayor¨ªa de los ni?os autistas eran tranquilos, siempre que no se les provocarao cados, no tomaban iniciativa de decir a los dem¨¢s lo que querian o cuando no se sentian comodos. Los padres llevaban a sus hijos alli porque los m¨¦dicos eran profesionales y pod¨ªan ayudarles. Federick se puso aldo de Madeline y le pregunto: -Madeline, zquieres agua? E no dio ninguna rei¨®n a su padre. -Madeline, el medico va a venir a examinarte m¨¢s tarde. No le gritemoso ¨²ltima vez, ?de acuerdo? ¨C engatuso Federick De nuevo, no mostro ninguna respuesta Federick dej¨® escapar un suspiro. Kathleen se acerc¨® y se puso aldo de Madeline, agit¨® mano: -?Madeline? Federick suspiro: -Es inutil, ni siquiera reiona mucho ante mi. Expectante, Madeline levant¨® mano y mir¨® a joven. Federick estaba asombrado. Kathleen esboz¨® una suave y calida sonrisa y dijo: -Cuando llegue el m¨¦dico, dejaremos que te examine. Despu¨¦s, te har¨¦ un bonito vestido para tu mu?eca barbie, ?quieres? Madeline volvi¨® a bajar cabeza. Federick se emocion¨® al principio, pero al ver que Madeline volvia a su estado habitual y se aiba del mundo exterior, se sinti¨® descorazonado. Kathleen sabia que asi seportaban los ni?os con autismo. ¨C De acuerdo -edi¨® luego de unos segundos. Federick se qued¨® boquiabierto. Kathleen se alegro mucho. -?Promesa de me?ique?-pregunt¨®. E sostuvo su dedo me?ique hacia dnte. Madeline tambi¨¦n extendi¨® mano. Con eso, le hizo una promesa con el dedo me?ique y le dijo: ¨CEs una promesa, dejar¨¢s que el m¨¦dico te examine y yo lo har¨¦ un vestidito a tu mu?eca barbie. Madeline asintio con un ligero zumbido Los ojos de Federick se llenaron de l¨¢grimas enseguida. Dijo con voz temblorosa ¨CKathleen, rara vez reiona a cosas o personas del mundo exterior. Adem¨¢s de mi, es primera vez que responde a alguien que le ha. Eso es maravilloso¡­ -Esto demuestra que el tratamiento aqui est¨¢ funcionando -explic¨® Kathleen. No creia que e fuera raz¨®n especial Federick se tapo cara y no quiso que lo vieran llorar. _Tienes razon, Me conformo con que mejore poco a poco. Ser¨¦ muy feliz si e puede mostrar un poco de respuesta al mundo exterior. Kathleen le entreg¨® un pa?uelo. El to agarr¨® y se sec¨®s l¨¢grimas. -Siento mostrarte esta faceta mia. Esto es embarazoso. -Federick, esto es lo que es ser padres, ?no? ¨C pregunt¨®. Luego dijo en tono amable-: Mientras el ni?o se mantenga seguro y sano, nada m¨¢s importa. Como iba a tener su propio beb¨¦, ese momento le produjo un profundo sentimiento. -Cierto, nada m¨¢s importa. S¨®lo quiero que mi Madeline est¨¦ sana -dijo ¨¦l con los ojos hinchados. El medico entr¨® en ese momento. Uno por uno, el m¨¦dico examino a los ni?os. Cuando le lleg¨® el turno a Madeline, le pregunto: ¨C Madeline, ?te acuerdas todavia de mi? E permaneci¨® en silencio. -Voy a examinarte -dijo en voz baja. Kathleen pudo ver que el medico estaba nervioso. Puede ser que Madeline haya causado una escena ultima vez durante el examen que dej¨® una impresi¨®n en el m¨¦dico. Aunque sabia que era normal en los pacientes autistas, seguia estando ansioso. Para su sorpresa, Madeline se qued¨® muy quieta, que hasta el m¨¦dico se sorprendi¨®. -Madeline, hoy est¨¢s muy bien. Fue un gran paso. Federick explico: -Si, incluso respondi¨® a Kathleen cuando habl¨® con e hace un momento. El m¨¦dico mir¨® a Kathleen: -?Eres nueva aqui?-le pregunt¨®. -Si, estoy aqui en nombre de Gemma El m¨¦dico miro y vio que tenia una sonrisa amistosa. -Necesitamos a alguieno usted aqui, consideraria quedarse? Kathleen se qued¨® atonita, -Me refiero a obra de caridad -sigui¨® explicando el m¨¦dico. -De acuerdo, lo intentare ¨Csonrio. El m¨¦dico asinti¨®. De repente, un ni?o sentado no muy lejos de Madeline empez¨® a gritar. Se cay¨® de si y estuvo pataleando -Doctor! -se asusto madre del pequeno. El medico se apresuro a acercarse. Madeline se tap¨® los o¨ªdos y empez¨® a gritar tambien. -Madeline! ¨C Federick se sorprendi¨® y extendi¨® mano, queriendo abraza. Sin embargo, e le apart¨®s manos de una patada y se neg¨® a que tocara. Luego, se fue a esquina. Con los o¨ªdos tapados, sigui¨® gritando Kathleen se acerc¨® a e y le dijo: ¨C H Madeline, soy yo, Kathleen. Vas a estar bien. Madeline estaba pataleando al igual que el ni?o. Podria herirse si lo seguia haciendo. Kathleen abrazo y le dijo a Federick: -La medicina. Madeline estaba luchando de forma agresiva. N?velDrama.Org owns all content. Sabia que no podia escapar, as¨ª que mordi¨® con fuerza palma de Kathleen. E sentia dolor, pero no aflojo el agarre. Federick llev¨® y ayud¨® a su hija a toma. -Madeline, est¨¢ bien, nadie va a hacerte da?o. Soy yo, Kathleen -trat¨® de cons mientras sostenia en sus brazos. Despu¨¦s de que se tomara medicina, y con Kathleen handole, empez¨® a calmarse. El ni?o seguia gritando pero lo hacia en un tono mucho m¨¢s bajo. Y los dem¨¢s ni?os se vieron algo afectados por esto. La madre del peque?o lloraba de pena. Kathleen sabia que debia de ser dif¨ªcil cuidar del ni?o e s¡­ Sus ojos se volvieron rojos al instante. ?Ya es bastante dificil para una mujer cuidar de un ni?o, y m¨¢s aun de un ni?o con autismo -Kathleen, gracias -dijo Federick disculp¨¢ndose ¨C D¨¦jame a Madeline. Deber¨ªas apresurarte a curar tu herida -De acuerdo -Kathleen procedi¨® a entregarle a ni?a. Sin embargo, Madeline se aferr¨® a mano de Kathleen y le dijo con su voz ronca y suave: -No me he vuelto a portar bien, Kathleen. Igual le har¨¢s un vestido a mi muneca barbie? Kathleen no pudo soportarlo ys l¨¢grimas corrieron por sus mejis. Cap铆tulo 24 Cap¨ªtulo 24 Cap¨ªtulo 24 Una vez terminada obra de caridad, Sophie pa?¨® a Kathleen fuera de casa de caridad. -Te sigue doliendo mano? ¨C pregunto. E sacudi¨® cabeza y respondi¨®: -Ya no me duele. Sophie se dio cuenta del estado de ¨¢nimo abatido de joven y consol¨®: -Todo el mundo estabao t¨² cuando fue voluntario aqui por primera vez. Aunque no se hayan encontrado con situaciones ens que los ni?os tuvieran episodios, sintieron lo mismo que t¨² cuando se enteraron de lo de los padres. Kathleen se mordi¨® losbios y pregunto: -?Qu¨¦ posibilidades de recuperaci¨®n tienen estos ni?os? -Las posibilidades son escasas. Incluso si se han recuperado, todav¨ªa hay posibilidades de que se activen de nuevo -Sophie suspir¨® y continu¨®-: Por ahora, todavia no hay una explicacion definitiva de por que sucede esto. Tampoco hay cura para ello. -Sra. Campbell, no s¨¦ c¨®mo explicar mis sentimientos. Despu¨¦s de ver a esos ni?os y a sus padres, me preocupa que mi propio hijo tambi¨¦n sea asi. Estoy siendo muy egoista? Lo primero en lo que he pensado es en mi misma despu¨¦s de presenciar lo ocurrido -dijo con tristeza. Sophie le dio una palmadita en el hombro: ¨C Nina tonta. Es normal sentirse asi. Cuando te quedes embarazada en el futuro, s¨®lo tienes que asegurarte de sentirte feliz en todo momento. Todo est¨¢ bien si das a luz sin problemas. Deja de pensar demasiado. ?Sentirse feliz en todo momento? Quiero hacerlo pero estoy sufriendo?, penso. Esa era raz¨®n por que Kathleen se sentia molesta. Le preocupaba que su sufrimiento afectara a su hijo. -Eres una persona de buen coraz¨®n. Dios no te maltratara -consol¨® Sophie con voz suave. -Sra. Campbell, me gusta mucho este lugar. ?Puedo seguir siendo voluntaria aqu¨ª? -?Por supuesto! Siempre te daremos bienvenida -asinti¨® Sophie. -?Gracias! -Kathleen se alegr¨® al pirlo. En ese momento, un Mercedes-Benz negro se detuvo frente a e. Federick se baj¨® del coche y habl¨®: -Kathleen, he venido a pedirte disculpas. ¨CFederick, zc¨®mo est¨¢ Madeline? ¨C pregunt¨® e, desconcertada. -Mi madre est¨¢ cuidando. No te preocupes, tiene experiencia haci¨¦ndolo -explic¨®. Sinti¨¦ndose aliviada, asinti¨®. seguir chando. Yo tengo que ocuparme de algo, as¨ª que me retiro. -Dicho esto, Sophie se dio vuelta y se fue Federick miro a Kathleen y le pregunto: -Puedo invitarte aer? -Lo siento, Federick. Mi familia me est¨¢ esperando para cenar con ellos en casa. -Est¨¢ bien. -A Federick le preocupaba que e pudiera malinterpretarlo, as¨ª que continuo-: Entonces te llevare de vuelta a casa. Podemos char en el coche. -De acuerdo Le abrio puerta del asiento del copiloto y vio unos libros ilustrados para ni?os en el asiento. Avergonzado, dijo: ¨C Lo siento. Olvid¨¦ que hab¨ªa puesto unos libros aqui. Federick neaba pasar esos libros al asiento trasero. Kathleen temia que fuera demasiado molesto, asi que sugirio: ¨C Federick, no tienes que moverlos. Puedo sentarme atr¨¢s. Con una leve sonrisa, el dijo: -De acuerdo. Estos libros son bastante pesados. E sonri¨® y se subi¨® al asiento trasero. Pronto, Federick subi¨® tambi¨¦n al coche y se abroch¨® el cintur¨®n de seguridad. Pregunto: -?D¨®nde te alojas? Le dijo diri¨®n de residencia Macari. El se qued¨® at¨®nito un momento antes de recuperar compostura y dijo: -ro, entendido. Kathleen tambi¨¦n se fij¨® en algunos libros en el asiento trasero, asi que agarro uno y pregunt¨®: ¨C Federick ?qu¨¦ es esto? Losbios del hombre se curvaron hacia arriba y contesto: This content provided by N(o)velDrama].[Org. -Estos son algunos libros ilustrados publicados por mi empresa. El que est¨¢s viendo es un cuento que he escrito para Madeline. Un ilustrador hizo los dibujos. A Kathleen le pareci¨® una buena lectura, -Esto ¨¦s interesante. Con una sonrisa, Federick respondi¨®: ¨C ?De verdad? -Sin embargo, ?por que no se hapletado historia? ¨C pregunt¨® confundida. -Iba a publicar secu este verano, pero el ilustrador tuvo un idente y no pudo seguir dibujando. No pude encontrar otro ilustrador que lo sustituyera, asi que secu tiene que retrasarse -explic¨®. Kathleen asinti¨® a sus pbras. ¡ª Federick, hay alguna raz¨®n por que me llevas? -pregunt¨® por curiosidad. ¨CSolo queria preguntarte si ser¨¢s voluntaria aqui pr¨®xima vez -pregunt¨® con calma. Kathleen asinti¨® y respondio: -Si, siempre que tenga tiempo para ello. Federick se sinti¨® aliviado al escuchar eso. -?Eso es genial! Los ni?os autistas no se rcionan con nadie, ya que est¨¢n demasiado inmersos en sus propios mundos. Si hay una forma de despertar su inter¨¦s por interactuar con los dem¨¢s, podr¨ªa haber una oportunidad de curar este trastorno. Kathleen sigui¨® escuch¨¢ndole: -Madeline reion¨® a tus pbras hoy. ?Te molestar¨¢ si te pido que teuniques con e m¨¢s a menudo? Kathleen respondi¨® con amabilidad: ¨C Por supuesto que no. Federick, no tienes que ser tan educado cuando me has. Es un cer ayudar. El no dejaria que ayudara sin nada a cambio, as¨ª que le ofreci¨®: -?Me alegro de oirlo! No dudes en avisarme si necesitas algo. ¨C Federick, ?puedo llevarme este libro? -Puedes qued¨¢rtelo si te gusta. -Federick estuvo feliz de d¨¢rselo. -De acuerdo, me lo llevo entonces -acept¨® agarr¨¢ndolo. Pronto llegaron a entrada de residencia de los Macari. Al contemr magnifica mansi¨®n, Federick se acordo de aque familia. Kathleen estaba preocupada de que Federick pudiera malinterpretarlo. ¨CFederick¡­ -S¨¦ que familia Macari te acogi¨® despu¨¦s de lo que les ocurri¨® a tus padres. No te preocupes, no he malinterpretado nada. Tampoco voy a ir por ahi hando de esto calmo con una sonrisa. Kathleen respiro aliviada -Gracias. -Me despido ahora. -Federick se alej¨® con un gesto de mano. Kathleen observ¨® c¨®mo se alejaba y suspiro. En ese momento, una voz fria sono desde atr¨¢s. -No me extra?a que el chofer no haya conseguido recogerte. Es porque alguien ya te estaba trayendo. Kathleen se dio vuelta sorprendida y miro a Samuel con cara p¨¢lida. Cap铆tulo 25 Cap¨ªtulo 25 Cap¨ªtulo 25 Kathleen apret¨® los dientes, ¨C Samuel, has ido demasiado lejos! -Entonces dime verdad. El rostro del hombre estaba oscuro. No queria utilizar ese metodo para forza. Sin embargo, el temperamento de Kathleen hab¨ªa empeorado en los ¨²ltimos dias, y ya no era tan gentilo antes. En otras pbras seguia siendo una conejita tierna y simp¨¢tica que s¨®lo se mostraba poco amistosa con ¨¦l. ¨C Una nina se porto mal. Me mordi¨® cuando intentaba ayudar, fue un idente -explic¨® a grandes rasgos. ¨C?Un idente? -Samuel le agarr¨® mano y le arranc¨® gran tirita de herida. La marca de mordida era profunda -Ya no puedes ir alli -ordeno. Estaba muy disgustado mientras miraba su hermosa y tierna mano. -Seguire yendo ¨C Kathleen apart¨® mano-. Esos ni?os y todos los dem¨¢s necesitan ayuda. Fue s¨®lo un idente. -?Sabes lo peligrosos que son esos ni?os? Esta vez te han herido en mano. Qui¨¦n sabe si pr¨®xima ser¨¢ peor -regano con severidad. Kathleen frunci¨® losbios: -Esos ni?os no son peligrosos. Mientras no se les provoque, se portan muy bien. Adem¨¢s, ?crees que sus padres querian que se volvieran asi? Samuel frunci¨® el ce?o: -?Qu¨¦ se de actitud es esta? ?Hago esto por tu propio bien! Kathleen estaba agitada. Tenia miedo de que sus emociones negativas afectaran a su beb¨¦. La inseguridad, y el miedo que sentia eran por su hijo. Sin embargo, no podia har de ello con nadie. No habia nadie a quien pudiera pedir consejo. Sa que podia tener una depresi¨®n prenatal. Sin embargo, a pesar de ese conocimiento, no podia hacer nada Eien. Har lo que quieras. -Samuel se ed¨® y se fue. Lasgrimas de Kathleen rodaron por su meji. ?Desde cuando me he convertido en una llorona tan d¨¦bil? Quiero soportarlo, pero no puedo masw, semento Samuel no dudo mientras se alejaba. Sinti¨® que habia perdido cabeza. Penso que era una buena idea ir a Casa antes para pana ya que hab¨ªa estado de mal humor los ¨²ltimos dias. Sin embargo, no esperaba entrar en una discusi¨®n con e ?No deber¨ªa haber sido amable, penso Kathleen se sec¨®s l¨¢grimas y volvi¨® a mansi¨®no si nada hubiera pasado. Durante hora de la cena no fue aledor. No tenia apetito. Con el libro de ilustraciones que le hab¨ªan regdo, se od¨® en el sof¨¢. Federick era muy bo escribiendo historias¡­ En su cuento, Madeline era una ni?a dulce y sensible que no podia har, Irrumpi¨® en el territorio de la bruja para pedirle medicinas para salvar a su padre. La Madeline de historia era valiente y fuerte. Al final, consigui¨® ganarse a bruja y ¨¦sta le dio medicina. Ese fue el final de historia. No habia descripciones de c¨®mo Madeline volvi¨® a casa o c¨®mo salv¨® a su padre. De seguro, fue en secu Sin embargo, a Kathleen le encanto esta historia. En el cuento, Madeline utilizabas hojas de los ¨¢rboleso barco y se hacia amiga des luci¨¦rnagas. Tanto el textoos ilustraciones eran calidos y terap¨¦uticos. Tras una r¨¢pida b¨²squeda en Inte, descubri¨® que ?Las aventuras de Madeline>> era un ¨¦xito de ventas y que todo el mundo esperaba continuaci¨®n. E tambi¨¦n sinti¨® que su coraz¨®n habia sanado. m¨® a Federick. ¨C Frederick, soy yo -dijo con voz era suave. ¨C Kathleen, ?pasa algo? ¨C ¨¦l acababa de salir de habitaci¨®n de Madeline despu¨¦s de que ¨¦sta se durmiera. N?velDrama.Org owns all content. ¨C He terminado de leer el libro. ¨C Kathleen fruncio losbios-: Frederick, ?deberia intentar ser una ilustradora? ¨C ?Te interesa? ¨C Federick se sorprendi¨® un poco. -Si ¨C Kathleen asinti¨®-. Creo que tu historia es genial y terap¨¦utica. Quiero intentarlo. De acuerdo. -Federick sonri¨®-. Puedes dibujar algunos borradores primero, y yo les echar¨¦ un vistazo. -De acuerdo -respondi¨®. Estaba extasiada. Ya habia aprendido a dibujar ilustraciones antes, asi que no habia problemas para e en t¨¦rminos de habilidad. Sin embargo, ser capaz de dibujar algo que gustara a todo el mundo requeria cierto ingenio. Pero se mostr¨® confiada. -Puedes enviarme los dibujos cuando hayas terminado con ellos continuo Federick. -De acuerdo sonri¨®,. Voy a colgar ahora. Frederick tarare¨® en senal de reconocimiento y colgo tambi¨¦n. Kathleen sostenia el libro ilustrado con los ojos llenos de expectaci¨®n. ?Toc! ?Toc! maron a puerta, Se acerc¨® y abrio. Se sorprendi¨® al ver a Christopher de pie. -?Chris? -Vine a entregaric algo a tia Wynnie, asi que pens¨¦ en pasar a verte -anunci¨®. Su mirada era profunda He oido que t¨² y Samuel han peleado. Kathleen se mordio elbio. -No te ofendas. Solo estaba preguntando. -A Christopher le preocupaba que e se ofendiera por su pregunta -No importa-respondi¨® Kathleen sin rodeos. La voz de Christopher bajo al ver su expresi¨®n oscura. I SU -Kathleen, puedo ayudarte si quieres divorciarte de ¨¦l. Kathleen se sorprendi¨®: -?Puedes ayudarme? -No olvides que soy abogado. Puedo ayudarte a presentar una demanda de divorcio. -?No! -Kathleen se qued¨® sorprendida-. T¨² y Samuel son primos. ?C¨®mo pueden llevar este asunto a los tribunales por mi culpa? A tia Emily le caigo bien, y Wynnie me trata bien. No puedo hacer eso. Christopher frunci¨® el ce?o: -No eres feliz. En pocos dias, parecia mucho m¨¢s p¨¢lida y demacrada. Kathleen se sobresalto. E era bastante infeliz¡­ ?Se dio cuenta de que no soy feliz? Si Christopher pudo darse cuenta, ?no significa que vieja Sra. Macari y Wynnie tambi¨¦n? Soy tan est¨²pida?, se regano. No habia forma de encubrirlo. No tuvo m¨¢s remedio que exponerse -La infelicidad es s¨®lo temporal -dijo en voz baja-. Chris, no te metas en mis asuntos y en los de Samuel. De lo contrario, estar¨¦ en una posici¨®n inc¨®moda. Christopher era una buena persona, y no quer¨ªa ponerles cosas dif¨ªciles. A el le dolia el coraz¨®n. Insistio: -Kathleen algunas cosas son imposibles de llevar ss. -Chris, todo el mundo tiene que aprender a crecer. No hay nada que no pueda soportar mirada de Kathleen era profunda, y a Christopher le doli¨® a¨²n m¨¢s el coraz¨®n. ?Samuel no es digno de su amor! El no merece!?, se molest¨®. Les tarde. Chris. Quiero descansar ahora-Kathleen bajo mirada, dejando ver sus gruesas pesta?as. Fue entonces cuando el record¨® su situaci¨®n y de Kathleen. Estaba preocupado por e, asi que subi¨® a ve y a preguntarleo estaba. Sin embargo, con su recordatorio, no era apropiado que tuvieran esa conversaci¨®n alli. -Duerme temprano. Buenas noches. -Christopher se dio vuelta y se fue. Queria ayuda a salir de esa ja y lleva lejos. Queria deja experimentar felicidad que debe tener una chica de veintidos a?os. Sin embargo, con sus capacidades actuales, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. Solo podia esperar a que se divorciara. S¨®lo entonces podria cuida, atende, y tratao su esposa. Cuando Christopher se fue, Kathleen tambi¨¦n se retir¨® a habitaci¨®n. Se sent¨® en cama y se mordi¨® elbio con dureza. ?No puedo molestarlo m¨¢s?; penso. Era tarde, asi que decidi¨® asearse e irse a cama. Cuando se acosto, sono su tel¨¦fono. Un desconocido habia agregado en WhatsApp. ??Qui¨¦n puede ser?? Reflexion¨® un rato y dedujo que se trataba de uno de los padres de casa de caridad. Por lo tanto, lo acept¨®. Cap铆tulo 26 Cap¨ªtulo 26 Cap¨ªtulo 26 La persona envi¨® una grabaci¨®n de audio a Kathleen y e lo abrio: -Samuel, eres el mejor. Me gustas mucho. ¨C Nicolette, yo tambi¨¦n te amo¡­ Eres tan seductora. -Samuel quiero estar contigo para siempre. Quiero ser tu leg¨ªtima esposa y tener a tus hijos. -Yo tambi¨¦n quiero estar contigo. Har¨¦ que Kathleen te done su m¨¦d ¨®sea. Ya lo he arredo. No te preocupes. -Samuel, esfuerzate mas. Dame m¨¢s cer. -ro. Te satisfar¨¦. ?Bam! El tel¨¦fono en mano de Kathleen cay¨® al suelo. Su rostro estaba p¨¢lido y todo su cuerpo temba. Dijo que todo habia sido arredo. ?De verdad neaba forza? ?C¨®mo pueden ser tan desvergonzados y seguir pensando en mi m¨¦d mientras se besan? ?C¨®mo puede Samuel ser tan imb¨¦cil? No pod¨ªa creer que fuera el hombre que habia amado durante los ¨²ltimos diez a?os¡­ Dedicando su coraz¨®n a persona equivocada, nunca se habia sentido tan disgustada. Se tranquilizo y volvi¨® a agarrar el tel¨¦fono. Envi¨® un mensaje a otra parte: [?Qui¨¦n eres?] Sin embargo, esa persona ya habia bloqueado. El ¨²nico proposito del remitente era hacerle escuchar grabaci¨®n de audio. De seguro lo hizo con buena intenci¨®n para informarle del asunto entre Samuel y Nicolette. O quiz¨¢s, esa persona era Nicolette, presumiendo ante e. Sin importar de quien fuera, estaba disgustada. Como el remitente ya ha bloqueado, no insisti¨®. Guard¨® grabaci¨®n de audio para poder utilizao prueba en el futuro. Al dia siguiente, baj¨® aer despu¨¦s de despertarse. Mirand, Wynnie pregunto: -Samuel no estaba en casa anoche, ?verdad? Kathleen asinti¨®: -Este chico¡­ ¨C Wynnie estaba disgustada, -Supongo que se debe a todo el trabajo de empresa. Adem¨¢s, residencia de los Macari est¨¢ un poco lejos de empresa, asi que se qued¨® en el condominio -explic¨® Kathleen. Wynnie mir¨® con una mirada ambigua, ??Cu¨¢nto tiempo va a encubrir a Samuel?>> -Le mar¨¦ m¨¢s tarde -dijo su suegra. Kathleen dudo antes de responder: -Mama, olvidalo. Est¨¢ muy ocupado. Es hora de volver a hacer el informe trimestral. No va a andar por el hospital aunque este libre. Samuel siempre estaba ocupado al final de cada trimestre. Kathleen era consciente de ello, v hab¨ªa descubierto su patron. Cuanto m¨¢s ocupado estaba, mas candentes eran sus noches. Luego, refrescado, se pon¨ªa a trabajar. Por desgracia, persona con que quer¨ªa enrorse hab¨ªa cambiado a Nicolette en lugar de a e. Deberia estar agradecida, ya que e ya no era v¨¢lv de escape de sus emociones. Wynnie reflexiono un momento y se qued¨® en silencio. ?Cre¨ªa Kathleen que no iba a hacer mada despues de lo que dijo? En cambio, fue al hospital y entr¨® en s de Nicolette. Como cra de esperar, Samuel estaba alli. Nicolette estaba actuando con coqueteria: -Samuel, dame deer. -?No tienes manos? ¨CWynnie se cruz¨® de brazos-. Bien podrias cortartes manos si nos usas. -Mam¨¢, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo aqui? -Samuel frunci¨® el ce?o. Wynnie le mir¨® con rabia. -Ayer llevabas esta ropa. ?Parece que si pas¨® noche aqui, se percat¨®. -Acabo de llegar de empresa. Pienso cambiarme en casa m¨¢s tarde -explic¨® Samuel con calma. No estaba mintiendo. Tras discutir con Kathleen, se dirigi¨® a empresa. Estuvo ocupado con el trabajo hastas siete de ma?ana y fue al hospital solo despu¨¦s de que Nicolette le mara. -Samuel, eres mi ¨²nico hijo. He respetado tu decisi¨®n desde que eras joven voz de Wynnie era severa-. Durante veintis¨¦is a?os, lo ¨²nico que he interferido es en tu rci¨®n con esta mujer. -Sra. Macari, s¨¦ que no le gusto, pero¡­ -Nicolette pronunci¨® en voz baja. -?C¨¢te! ?Qu¨¦ derecho tienes a har dnte de mi? -intervino Wynnie con desd¨¦n. Agraviada, Nicolette bajo cabeza. Lo hizo a prop¨®sito para que Samuel sintiera pena por e. ¨C Nicolette, no tienes que hacer ning¨²n truco. ?No lo hiciste solo para que Samuel se apiadara de ti?- la expuso-. D¨¦jame decirte algo: Ya que he impedido que se junten, ?voy a seguir igual! ?Prefiero que Samuel se quede soltero toda su vida a permitir que pongas un pie en familia Macari! Nicolette se mordi¨® losbios. -Mam¨¢, eso no es lo que quer¨ªa decir Nicolette -Samuel frunci¨® el ceno. -Samuel, entiendo as mujeres mejor que t¨². Desde que has decidido estar con e, Kathleen esta destinada a salir herida. Es una ni?amentable. Desde que sus padres murieron, no hay nadie a su lado en confiary buscar lusticia para c. Yo tomares decisiones por e hoy. Divorciate de e, y deja de torturar a esa pobre nina. Yo convencere a tu abu. Con eso, se dio vuelta y se fuc. Samuel hizo una ma: ?Mama vino aqu¨ª s¨®lo para decirme esto? Nicolette estaba encantada de escuchar eso. ?Si Wynnie va a decidir sobre el divorcio entre ellos, puedo perdonarie que me haya reganado asi hace un momento?, se burl¨®. ¨CSamuel, por fin podemos estar juntos -lloro de alegr¨ªa. Samuel mir¨®. -Come. Voy a hacer unas cosas. No sabia por qu¨¦ Wynnie acept¨® de repente que se divorciara de Kathleen. Result¨® que no estaba acostumbrado, ya que pensaba que todos los miembros de familia estaban en contra. Pensando en ello, tuvo ganas de volver a ver a su esposa. N?velDrama.Org ? 2024. Kathleen queria volver a su habitaci¨®n despu¨¦s de terminarida, pero Diana m¨®. -Abu -saludo acerc¨¢ndose. -Ven aqui. Toma asiento -Diana palme¨® cabecera de cama. Kathleen avanz¨® y se sento. Pregunt¨® despacio: -Abu, ?te sientes mejor? -Mucho mejor ¨C Diana tom¨®s manos de Kathleen-: ?Por qu¨¦ tieness manos tan frias? -De seguro porque no estoy muy abrigada. Abu, luego me pondr¨¦ m¨¢s ropa. No te preocupes. Diana mir¨® a joven con l¨¢stima en los ojos ynz¨® unrgo suspiro. -Katie, Nicolette ha vuelto, ?verdad? Kathleen se qued¨® hda. ??C¨®mo lo sabe vieja Sra. Macari?? -Katie, nada puede mantenerse en secreto para siempre. Hay algunas cosas que no puedes ocultarme ¨C hablo con voz debil-: En aquel entonces, madre de Nicolette era una zorra que enturbiabas cosas en Jadeborough, y mucha gente odiaba. Todo el mundo es consciente de se de persona que es Nicolette, asi que lo supe ni bien regres¨®. Kathleen frunci¨® losbios: -Abu, no te lo estoy ocultando a proposito, ¨CLo entiendo Est¨¢s pensativo y tienes miedo de que me desmaye otra vez -suspiro-: Pero te he hecho sufrir. Kathleen lloraba con facilidad. Aloir lo que dijo Diana, se echo a llorar de inmediato. Era consciente de que todo el mundo adoraba por lo que no quer¨ªa causar ningun problema innecesario. A Diana lc doli¨® el coraz¨®n ve asi. ¡ª Katie, fui una tonta. Penso que serias feliz despues de casarte con Samuel Sin embargo, descubri que en realidad estas sufriendo en familia Macari. Yo lui quien prohibi¨® a Samuel casarse con Nicolette y tambi¨¦n quien te oblig¨® acasarte con el. Te cas incluso cuando te sientes agraviada porque no quieres que me preocupc. He prometido a tus padres hacerte feliz. Ahora que no lo eres, me siento culpable. ¨CAbu, no lo pongas asi -dijo Kathleen con los ojos enrojecidos-. Me adoras y quieres que me convierta en una mas de familia Macari para que todos me acepten. Lo s¨¦ muy bien. Diana le dio una palmadita en cabeza. -?Como puedes ser tan sensible? Kathleen estaba llorando. ¨C Katie, no voy a ser m¨¢s egoista. Estoy de acuerdo con el divorcio entre Samuel y t¨² -afirm¨® con solemnidad. Cap铆tulo 27 Cap¨ªtulo 27 Cap¨ªtulo 27 -Lo dices en serio? -Kathleen no esperaba que Diana estuviera de acuerdo. Mirando el delicado y suave rostro de Kathleen, mujer respondi¨®: -Si, asies ¨C Por que est¨¢ tan contenta cuando menciona el divorcio de Samuel? Antes le gustaba mucho. Qu¨¦ pas¨® con sus sentimientos? ?Ese mocoso! ?Qu¨¦ ha hecho para que Kathleen est¨¦ tan decepcionada??, se pregunto. Tomando mano de Kathleen, dijo de m gana-: Siempre ser¨¢s mi Katie, incluso despu¨¦s de divorciarte de Samuel. No ser¨¢s una extra?a. Cuando Diana llev¨® a Kathleen a residencia de los Macari, s¨®lo tenia doce a?os. El hijo de Diana y su nuera hab¨ªan estado muy ocupados todos esos a?os. Samuel ya hab¨ªa empezado a hacerse cargo de algunos trabajos de empresa a una edad temprana. Por ello, estaban tan ocupados que ninguno tuvo tiempo de pa?a. A lorgo de los a?os, Diana s¨®lo tenia a Kathleen a sudo. Por lo tanto, no se sentia tan s. La vio crecer, y paso de ser una ni?a a una mujer joven. Desde su punto de vista, Kathleen era una persona amable, gentil, adorable y de buen car¨¢cter. Adem¨¢s, tenia unportamiento cort¨¦s. Por otrodo, Samuel era todo lo contrario con su mal genio. Diana pensaba que s¨®lo Kathleen podia hacerle feliz. Penso que una joven tan alegre y encantadorao e seria un buen partido para su nieto. Queria que se casaran cuando llegara el momento. Aunque no ten¨ªan una rci¨®n rom¨¢ntica, esperaba que desarroran sentimientos el uno hacia el otro en el futuro. Por desgracia, nunca penso que se veria sorprendida por su nieto. ?No puedo creer que a Samuel le guste Nicolette, hija de esa zorra desvergonzada?, se molest¨®. Diana no era una persona irracional. Al fin y al cabo, los hijos nacidos de una amante no tenian culpa. Sin embargo, madre de Nicolette, Elena, era demasiado perezosa. En aque ¨¦poca, se apoyaba en su belleza para ligar con muchos hijos ricos de prestigiosa familia de Jadeborough. Diana estaba enfurecida por su vida promiscua. Por suerte, su hijo se resisti¨® a sedi¨®n de Elena. Y no perdi¨® el sue?o por este asunto. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Sin embargo, algunos de sus antiguos amigos no tuvieron tanta suerte. Elena habia seducido a sus hijos o arruinado el matrimonio de sus hijas. S¨®lo despu¨¦s de dar a luz a Nicolette, todos pudieron respirar aliviados. Diana descubri¨® que Elena estaba decidida a casarse con familia Yoeger. Sin embargo, Frances Schott, abu de Nicolette, era una mujer feroz. Amenaz¨® con acabar con su vida si se permitia a Elena unirse a su familia. Al final, se le concedi¨® su deseo. Elena continu¨® con su estilo de vida libertino durante unos a?os m¨¢s antes de fallecer a causa de una grave enfermedad. Jadeborough estaba por fin en paz. Sin embargo, antes de morir, Elena envi¨® a Nicolette a familia Yoeger Veronica Burke, esposa de Zachary Yoeger, no toleraba a Nicolette. Sin embargo, procedia de una familia prestigiosa. Por ello, nunca trato con dureza a hija ileg¨ªtima de su marido. Para sorpresa de todos, Nicolettc hered¨® personalidad intrigante de Elena. El primero avergonz¨® a Ver¨®nica durante un banquete hace muchos a?os. Despu¨¦s de sufrir en silencio, su madrastra decidi¨® no seguir jugando limpio. Su actitud hacia e cambio de noche a ma?ana. *Como ya me has dado m fama, ?qu¨¦ m¨¢s da??, hab¨ªa dicho. El padre de Nicolette, Zachary, intent¨® interferir en algunas ocasiones. Sin embargo, Ver¨®nica no le hizo caso y sigui¨® haciendo lo que le daba gana. Hacia tiempo que hab¨ªa perdido fe en su marido. Sin embargo, Ver¨®nica sab¨ªa que no se divorciarian sin m¨¢s. Su familia tenia una fuerte cboraci¨®n con los Yoeger. Por lo tanto, e no podia terminar su matrimonio con Zachary, No tenia intenci¨®n de seguir viviendo una vida miserable. Seprometi¨® a disfrutar si Zachary se atrevia a salir y a tontear de nuevo. Lo m¨¢s importante era que Frances decidi¨® hacer vista gorda. A partir de ese dia, Zachary no se atrevi¨® a tontear mas con otras mujeres. Aunque Nicolette no era tan maliciosao Elena, tambi¨¦n era una persona que no se detendr¨ªa hasta conseguir sus objetivos. Sabia que familia Macari era l¨ªder entres cuatro familias prominentes de Jadeborough. Esa fue raz¨®n por que se aferr¨® a Samuel por su vida. E queria elevarse as grandes elites. Sin embargo, Diana nunca dejaria que tuviera ¨¦xito. ?Incluso si Kathleen y Samuel se divorcian, nunca permitir¨¦ que Nicolette se una a nuestra familia?, se dispuso. -Abu, siempre estar¨¦ a tudo, el resto de mi vida ¨CKathleen una promesa mientras ponia su brazo alrededor del cuello de Diana, quien sonrio de alegria al escucha. En ese momento, Maria se acerc¨® y anuncio: -Vieja se?ora Macari, el se?or Macari ha vuelto. -D¨¦jalo entrar ¨C orden¨® Diana con desd¨¦n. ¨C Ahora mismo ¨C Maria se dio vuelta de inmediato para mar a Samuel. -Abu, yo me ir¨¦ primero. Es mejor que tengan una conversaci¨®n sin mi -sugiri¨® Kathleen. -Muy bien. -Diana asinti¨®. Con eso, Kathleen se levant¨® y se fue. Se encontr¨® con Samuel fuera. Al ver el rostro demacrado y cansado del hombre, Kathleen record¨® grabaci¨®n de voz que habia escuchado noche anterior. Le hizo sentir asco. No pudo evitar mirarlo con una pizca de desprecio. Sin ahorrarle otra mirada, se alej¨® a grandes zancadas. Mientras tanto, el entr¨® en habitaci¨®n de Diana con una expresi¨®n sombr¨ªa. -Abu, ?me est¨¢s buscando? ¨C pregunt¨® con un tono gelido. -Samuel. ?Crees que voy a morir pronto a causa de mi edad? ?Es por eso que te esfuerzas en enganarme? -Abu, ?de que est¨¢s hando? ¨Cfrunci¨® el ce?o, confundido. Ni siquiera te has atrevido a informarme de que Nicolette ha vuelto, ?verdad?-replic¨® en voz baja. -Abu, ?quien te ha hado de esto? -Ja! Debes estar pensando que fue Katie quien te dlo, zverdad? -resopl¨® anciana. Samuel permaneci¨® en silencio -?No te atrevas a culpar de todo a Katie! ?De verdad crees que soy ajena a todo lo que ocurre a mi alrededor desde que no puedo salir de casa ni de cama? -ech¨® humo. ¨CNo, no es asi. -Samuel frunci¨® el ce?o. ¨C Escucha con atenci¨®n. Tengo mis fuentes en el exterior. S¨¦ lo que hiciste con Nicolette -advirti¨® en un tono escalofnante. Mirand, Samuel aro: -Abu, yo no hice nada con Nicolette. Somos inocentes. Samuel no estaba mintiendo en ese momento. La ¨²nica mujer que habia tocado era Kathleen. -No quiero oir har de esto. D¨¦jame hacerte una pregunta. ?Quieres casarte con Nicolette? ¨C pregunt¨® con severidad. Samuel respondi¨® con decisi¨®n: -Si. -Debes saber muy bien que nunca estar¨¦ de acuerdo con eso. Adem¨¢s, s¨¦ lo que est¨¢s neando. Querias esperar a que yo muriera para que nadie te impidiera casarte con esa mujer, ?tengo raz¨®n? Una vez m¨¢s. Samuel no le respondi¨®. -?Genial! Cada dia eres m¨¢s rebelde -Diana no pudo evitar reirse de si misma-: D¨¦jame advertirte primero. Mientras viva, nunca permitir¨¦ que sea parte de familia. ?Sabeso vieja se?ora Yoeger impidi¨® que madre de Nicolette se uniera a su familia? Samuel, ro, lo recordaba. -Samuel, Katie es una mujer muy agradable. Eres t¨² el que no sabe aprecia. Solo puedo decir que no eres digno de una mujero e. E se merece a alguien amable y leal. Ese hombre no eres t¨² - dijo Diana abatida. A Samuel le disgust¨® el francoentario de su abu. ¨CDe acuerdo, entonces Estoy de acuerdo con tu divorcio con Kathleen -anunci¨® impasible. Samuel hizo una mueca de asombro. -Abu, ?qu¨¦ acabas de decir? -Me has oido bien. Te permito divorciarte de Kathleen. -Diana levanto voz mientras se enfadaba mas-: ?Que? Debes estar ens nubes, ?verdad? Cap铆tulo 28 Cap¨ªtulo 28 Cap¨ªtulo 28 Sin embargo, Samuel no se alegro demasiado al o¨ªrlo. Nunca espero que Diana aceptara que el divorcio. ¨CPero hay condiciones para esto -Diana estaba haciendo una estrategia-: Despu¨¦s de divorciarte de Kathleen, tienes que darle mitad des iones de tu empresa, y no puedes casarte con Nicolette. Si insistieras en casarte con e, entonces tendr¨ªas que darle a Kathleen mitad restante des iones de empresa. Pero no puedes renunciar o dejar empresa. Tendr¨ªas que permanecer en e. Eso si trabajaras para Kathleen, ?entendido? Samuel se qued¨® sin pbras. ¨C Kathleen lleva tres a?os casada contigo. Piensa en toda su juventud y en devoci¨®n que ha invertido en este matrimonio durante los ¨²ltimos tres a?os. ?Sabes cu¨¢nto est¨¢s en deuda con e? Samuel considero ques condiciones establecidas por Diana eran rid¨ªcs. ¨C ?Y si no acepto esas condiciones? -pregunt¨® con desd¨¦n. -?Por qu¨¦ diablos no estarias de acuerdo? -desafi¨® su abu-?O es que Nicolette est¨¢ detr¨¢s de tu dinero despu¨¦s de todo, y no querria casarse contigo si te quedas sin nada? Samuel frunci¨® el ce?o: ¨C Nicolette no es una cazafortunas. Le gusto por lo que soy. ¨C Ja!-se ri¨® Diana-. Pues vete dici¨¦ndole eso y a ver por qu¨¦ opci¨®n se decanta. La expresi¨®n de Samuel segu¨ªa siendo tranqu. ¨C Katie ha estado demacrada estos dias. No me gustar¨ªa ve torturada por ti y por Nicolette nunca m¨¢s. Por eso el divorcio es mejor opci¨®n. Hace un momento, cuando dije que estaba de acuerdo con que te divorciaras de Katie, e estaba encantada. ?Encantada? Ja, parece que no puede esperar a deshacerse de mi?. -Divorciate. Y r¨¢pido. No puedo esperar a ver a mi Katie sonreir de nuevo -insto-. Eres un hombre, asi que act¨²ao tal. S¨®lo hazlo. Samuel sinti¨® un dolor desgarrador en cabeza. ??Por qu¨¦ abu y mam¨¢ han cambiado tanto de actitud de repente?? -Resuelve el divorcio en tres dias. ?Me oyes?-le record¨®-, Katie ya me ha prometido que seguir¨¤ considerandomeo su abu incluso despu¨¦s del divorcio. No tengo nada que perder. Solo perdere una nieta politica y ganare una nieta m¨¢s. Qui¨¦n sabe, incluso podr¨ªa tener otro nieto politico en el futuro! Samuel volvi¨® a quedarse sin pbras. ¨CMuy bien. De acuerdo. Tomale tu tiempo para pensar en esto en los pr¨®ximos tres dias. -Diana agito la mano-. Estoy cansada, Vete. Me molesta tu presencia: tido. Sentiao si su propia madre y su abu ya no estuvieran de sudo. Ambos se hab¨ªan puesto deldo de Kathlceno e fuera su hija. Samuel se dio vucita y sali¨® de habitaci¨®n. Al mismo tiempo, Calvin entr¨®. -Papa? ¨C Samuel frunci¨®s cejas-: ?Ya has vuelto? ?No se supone que se retras¨® tu vuelo? -He echado de mienos a tu madre y he decidido volver respondi¨® Calvin con desd¨¦n-. Te ves horrible. ?Qu¨¦ ha pasado? Te ha rega?ado tu abu? -No -Samuel hizo una pausa-: Pap¨¢, ?te cambiaron al nacer? Calvin frunci¨®s cejas.: -?Por qu¨¦ no piensas si fuiste t¨² el cambiado al nacer? Samuel se qued¨® sin pbras. -?Tu abu te rega?¨® por lo de Katie? ¨C pregunt¨® Calvin. -La abu estuvo de acuerdo en que me divorciara de Katie ¨Cent¨® en voz baja. ¨C ?De verdad? -pregunt¨® Calvin con entusiasmo-: Tu abu por fin ha pensado biens cosas. -Entonces, papa, zapoyas mi divorcio de Katie? ¨C pregunto. -No te estoy apoyando. Solo apoyo a Katie -respondi¨® su padre con voz fria-. Nicolette ha vuelto y tu sigues teniendo algo con e. Katie no estar¨ªa contenta con ello, as¨ª que est¨¢ bien que se divorcien. A Samuel le pareci¨® extra?o que todo el mundo estuviera de acuerdo con que ¨¦l y Kathleen se divorciaran. ??Que est¨¢ pasando?? -Papa, ?se confabron todos entre s¨ª, pensando que si todos parec¨ªan estar de acuerdo con nuestro divorcio, yo me preguntaria que est¨¢ pasando y me negaria a divorciarme de Katie? -Samuel sinti¨® que esto era una trampa. Calvin resoplo: -?Crees que har¨ªamos algo as¨ª? Si tu teor¨ªa fuera cierta, ?qu¨¦ pasar¨ªa si t¨² y Katie se divorciaran de verdad? No lograriamos nuestro objetivo, ?verdad? Samuel permaneci¨® en silencio. -No podemos soportar que Katie sea tan infeliz. Si estar contigo molesta, ser¨¢ mejor que terminen. Hijo, solo espero que no te arrepientas de esta decisi¨®n. No hay vuelta atr¨¢s. Ser¨¢ mejor que lo pienses bien. Sarnuel respondi¨® con el mismo tono: -?Y si no he pensado en esto? -Entonces eso significa que no te gusta tanto Nicolette-dijo Calvin con naturalidad. Si de verdad amas, ?por que dudarias entonces? El hecho de que hayas dudado significa que quizas persona de la que estas enamorado ha cambiado. Ha cambiado? Los ojos de Samuel se oscurecieron y Calvin sac¨® algunas cosas de su equipaje. -Dale esto a Katie. Es el regalo que he traido para c, El resto es para tu madre y tu abu. -?Nada para mi?-preguinto Samuel. ¨CNo, no te mereces ningun regalo -respondi¨® con desden¨C, Me est¨¢s haciendo perder una nuera. ?Por qu¨¦ iba a darte algun regalo? Deber¨ªas alegrarte de que no te dicra una bofetada. Samuel sostuvo caja en su mano y pregunt¨®: -?Que es esto? -Una b de nieve. A Katie le gusta mucho colionas. No lo sabes? -pregunt¨® con voz fria. Samuel nego con cabeza. ¨¦l no sabia nada de esto. -?Nunca has traido ning¨²n regalo para Katie cada vez que te ibas de viaje de negocios? -Calvin parecia sorprendido. -Nunca. -Pfft ¨C Calvin se ri¨®-: ?Por qu¨¦ diablos Katie se enamoro de una basurao tu? Samuel se qued¨® sin pbras una vez m¨¢s. -No tengo nada m¨¢s que decirte -anunci¨® su padre. Tenia una caja en mano y fue a ver a Diana. Samuel apret¨® caja en su mano y subi¨®s escaleras. Fue al dormitorio y vio que Kathleen estaba sentada frente al escritorio con un ordenador port¨¢til, una tableta y una pizarra de dibujo. ??Qu¨¦ est¨¢ haciendo??, se pregunt¨®. Luego, coloc¨® el regalo dnte de e. ¨C Pap¨¤ ha vuelto. -?Pap¨¤ ha vuelto? -Kathleen estaba encantada-:?Me trajo esto? ¨C Mm-Samuel frunci¨®s cejas ¨C Bajare a darles gracias dentro de un rato. ¨C Kathleen desenvolvi¨® caja con impaciencia y sac¨® la b de nieve. Contenia una escena navide?a; los sombreros rojos y verdes contenian cada uno una simpatica mu?equita. El significado del regalo era obvio. E sabia que simbolizaba los buenos deseos de familia Poco despu¨¦s, coloc¨® b de nieve sobre el escritorio, -?Te gustan este tipo de cosas? ¨C pregunt¨® Samuel, con el ce?o fruncido, -Si. 2por que no me gustarian? ¨C Kathleen sac¨® un boligralo y empezo a dibujar en pizarra Samuel respiro hondo, -La abu y mam¨¢ est¨¢n de acuerdo con nuestro divorcio, Incluso pap¨¢ est¨¢ de acuerdo. -Eso es sorprendente -dijo Kathleen con indiferencia-: Entonces, ?est¨¢s de acuerdo? N?velDrama.Org ? 2024. -La abu dijo que si me divorciaba de li, tendria que darte mitad de mis iones. Tambi¨¦n tendria que aceptar que si me casara con Nicolette en el futuro, le daria mitad restante des iones, y no se me permite dejar empresa. Tendria que quedarme y trabajar para ti-cont¨® sin emoci¨®n, La abu te adora. Por que? Sr. Macari, ise resiste a desprenderse de sus iones? -pregunt¨® Kathleen con voz fria-. Pense que estabas decidido a casarte con Nicolette. La genteo t¨² no tiene problemas para hacer cosas sin verguenza. Entonces debe ser amor verdadero. Sr. Macari, no deber¨ªa ser un problema para usted sacrificarse por amor. ?verdad? -?Que quieres decir con ?genteo t¨²?? ¨CSamuel le agarr¨® barbi, con palma fria-. ?No dijiste que no querias nada. Cap铆tulo 29 Cap¨ªtulo 29 Cap¨ªtulo 29 ¨CSamuel, no lo queria porque me gustabas y pense que pedirte dinero mancharia nuestra rci¨®n ¨C Kathleen le miro de forma distante-, sin embargo, me he dado cuenta de todo. Por muy bien que lo haga, te seguiria pareciendo un rimen. As¨ª que he decidido que seria mejor limitarme a negociar contigo los beneficios. Cualquier conversaci¨®n sobre el amor y los sentimientos es una molestia. Por fin podia vers cosas con ridad, asi que su coraz¨®n ya no sentianto doloro antes. A pesar de que Samuel se habia convertido en una parte de su vida y de que le doleria apartarlo de e, no ten¨ªa m¨¢s remedio que hacerlo, pues se hab¨ªa convertido en una herida supurante dentro de e. Si no le cortaba el paso, acabaria muriendo. -?Una molestia?-resopl¨® ¨¦l. -Si. Cualquier cosa innecesaria ser¨ªa una molestia -dijo Kathleen sin sentimientos-. Entonces, ?te vas a divorciar de mi o no? -No-respondi¨® Samuel con dureza. -?No? ?Por qu¨¦? ?Acaso te has enamorado de mi? -se burl¨®. ¨C No pienses demasiado. Kathleen. El tono de Samuel era gelido¨C La unica raz¨®n por que no estoy de acuerdo con el divorcio es que aun no has aceptado donar tu m¨¦d ¨®sea a Nicolette. Kathleen le mir¨®, inexpresiva. -Nunca lo donar?. Nos limitaremos a mantener este estancamiento. De todos modos, no soy yo quien tiene prisa por divorciarse. De hecho, ni e ni familia Macari tenian prisa. Eran Samuel y Nicolette quienes necesitaban ques cosas se aceleraran. -?Cu¨¢l es tu raz¨®n para no estar de acuerdo con donaci¨®n de todos modos? agarr¨® de mu?eca-: ?Tendr¨¢s todo en cuanto est¨¦s de acuerdo con esto! Sin embargo, ?no lo har¨¢s! Kathleen, ?estas¡­? Kathleen lo mir¨® con mucha ansiedad. ??Podria estar sospechando que estoy embarazada?? -?Est¨¢s enamorada de mi? -pregunt¨® Samuel con frialdad. Kathleen frunci¨® losbios en una fina linea. ?Este hombre si que sabe c¨®mo hacer que gente se sienta ioda, se alivi¨®. -No. Ya no me gustas-Kathleen mantuvo mirada baja-. Samuel, quiero divorciarme de ti. pero nunca donar¨¦ mi m¨¦d ¨®sea. Si no est¨¢s de acuerdo con mi decisi¨®n, tendremos que arrers cosas en los tribunales. Estaba agotada. Lo ¨²nico que queria era dejar todo atr¨¢s. -?Piensas presentar una demanda contra mi? ro,o quieras ¨CSamuel solto una risita sin gracia de repente. -Samuel, no quiero ques cosas lleguen a ese punto voz de Kathleen era suave pero ronca-, adem¨¢s. debes saber que nuestra rci¨®n se har¨¢ publica si decidimos llevar el asunto a los tribunalec ??Nuestra rci¨®n se har¨¢ publica?? Samuel replic¨® con desden: -Que as¨ª sea. Que lo sepan. Con eso, entro en ducha. Kathleen respiro hondo mientras pon¨ªa cara de derrota. E y Samuel estaban atrapados en un circulo Vicioso Mientras e no donara su m¨¦d ¨®sea, ¨¦l no aceptaria el divorcio. Aunque esperaba hacerlo, no queria donar su m¨¦d ¨®sea a Nicolette porque estaba embarazada. ?Estaba cansada! De pie bajo el cabezal de ducha, Samuel se estaba duchando con agua caliente. Ten¨ªa una figura delgada y en forma que le hacia lucir bien sin importar lo que eligiera para vestir. En ese momento, su mente se llen¨® de im¨¢genes de Kathleen. En algunas de es lloraba, mientras que en otras sonreia. Tambi¨¦n hab¨ªa algunas ens que estaba desda, as¨ªo otras ens que le molestaba de forma agresiva. Se pregunto por que ten¨ªa recuerdos tan vividos de e. Cuando vio salir del coche de Federick noche anterior, ardia de envidia. Hab¨ªa investigado los antecedentes de ese hombre: Se revel¨® que estaba divorciado y ten¨ªa custodia de su hija. Tambi¨¦n dirigia una empresa editorial. No s¨®lo era ecuanime y muyprensivo con sus empleados, sino que tambi¨¦n tenia una buena reputaci¨®n entre suspa?eros. A pesar de todo eso, ?por qu¨¦ deber¨ªa Kathleen casarse con un divorciado con una hija? Sali¨® de ducha cuando termino. Kathleen seguia sentada frente a mesa, concentrada en su dibujo. Llevaba una ropa c¨®moda e informal, mientras que su pelo estaba recogido y colgado sobre el hombro izquierdo, lo que hacia parecer una mujer guapa que encajaria bien en una familia prestigiosa. Se acerc¨® a e antes de levanta de si. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?-se sobresalt¨® y empez¨® a ponerse nerviosa. Acaba de ducharse. Podria ser¡­>, se desespero. La ¨²ltima vez obligaron a acostarse con el pero esta vez no ten¨ªa ningun deseo de hacerlo. ?Nicolette se hab¨ªa acostado con ¨¦l, asi que ahora es impuro?, recordo. -?Por que estas tan nervioso? No te voy aer -Samuel no estaba siendo muy emp¨¢tico. ¨CPodemos tener negociaciones sobre cualquier cosa. Sin embargo, estamos a punto de divorciarnos, asi que actuaremos en consecuencia, y no puedes tocarme! -Kathleen se mordio los suavesbios. ??No se me permite toca?? -;De verdad crees que tienes algo que decir en esto? ¨C pregunt¨® Samuel con indiferencia. -Pedire ayuda si me obligas a hacerlo. No estamos en nuestro condominio. Si abu me ove, asumir¨¢ estoy siendo maltratada. E no se quedar¨ªa al margen de esto -Kathlcen frunci¨® losbios en una fina linea, su voz era suave pero sin emoci¨®n mientras haba. ¨C Kathleen, ?te he puesto alguna vez mano encima? -Samuel tenia una mirada malhumorada. ??C¨®mo se atreve a hacer tales afirmaciones?>> -Ancesto a que est¨¢s a punto de hacerlo -Kathleen estaba siendo atrevida-. De todos modos, deberiamos abstenernos de toda forma de intimidad. Estamos a punto de divorciarnos, as¨ª que ser¨¢ mejor que muestres algo de contencion. Samuel¡¯sonri¨®: -?Y si no seguimos con el divorcio? ??No seguir con el divorcio?>> -Esto es una situaci¨®n temporal. Lo ¨²nico que necesitas es que done mi m¨¦d ¨®sea a Nicolette. Nos habr¨ªamos divorciado hace tiempo si no fuera por esto ¨C der¨® e con disgusto. -?Y si insisto en no divorciarme? -Samuel se qued¨® mirando su cara,o una pieza de arte impecable y suaveo seda. ??Hay alg¨²n secreto para mantener su piel en tan buen estado? Pero tambi¨¦n demuestra lo fr¨¢gil que es. Cualquier peque?o golpe dejar¨ªa un evidente moret¨®n en su piel. Eso seria una imagen desafortunada?, penso. -Entonces mantendremos este estancamiento-Kathleen renunci¨® a luchar-: El peor escenario seria que Nicolette muriera mientras permitimos que esto se prolongue. La expresi¨®n de Samuel cambio. Kathleen se zaf¨® de sus brazos para arrer el dodillo de su vestido mientras se apartaba. -Samuel, podr¨¢s estar con Nicolette si te divorcias de mi. De lo contrario, su rci¨®n nunca prosperaria. ?No tienes miedo de que esto acabe siendo el mayor arrepentimiento de tu vida? Samuel no se inmut¨®. Y e sigui¨®: -No tienes que amenazarme usando a mi tio. Ya he perdonado bastante. Aunque soy tu esposa desde hace algunos a?os, nadie, aparte de unos pocos elegidos, sabia que est¨¢bamos casados ¨C Kathleen se sentia agraviada- Sabias que gran parte del personal del Hospital Goodwill son antiguos amigos de mis padres. Aunque no son conscientes de nuestra rci¨®n, ?has pensado en posibilidad de que algun dia lo sepany en cual seria su reion? ¨C e estaba al borde desgrimas. -Desde el principio hasta el final, todo lo que hiciste fue tratar de ganarme con dinero, ya que habias asumido que el dinero seria lo que yo buscaba O eso, o me amenazaste utilizando a mi tio. Nunca te pusiste en mi lugar, ni siquiera por un segundo Fue una desgracia que pusiera mi confianza en persona equivocada No entiendo por que es tan dif¨ªcil que nos divorciemos. Si no estas de acuerdo, no se me puede culpar por armar un gran esc¨¢ndalo. -?Qu¨¦ piensas hacer? -Samuel miro con desden. -Anunciare al publico que soy tu rupamientras que Nicolette su amante Por qu¨¦ no adivinas cuales seran reioneKathleen trato de amenazal a Samuel tambi¨¦n Sin embargo el tema -ro trapeter ha publica tudentidad por que no asistes a un baile conmigo esta noche? Puedes hari tu anuncio para intentat Que te parece? Kathleen tinte que estaba tramando algo Notre Solo publicare un tweet Apuesto a que no tienes cl valor de venir conmigo, cobarde!N?velDrama.Org ? 2024. Cap铆tulo 30 Cap¨ªtulo 30 Cap¨ªtulo Cobarde? Yo? La rabia apareci¨® en el bonito rostro de Kathleen mientras ira se cocia a fuego lento en su interior, ¨CTu eres el cobarde! Divorciate de mi si tieness agas para hacerlo. -No, no lo har¨¦ ¨C Samuel Insisti¨® sinpasi¨®n. No volver¨¢s a mencionar el tema nunca m¨¢s. ¨C Asi que todav¨ªa no estas de acuerdo con el divorcio, ?verdad? ¨C Kathleen sac¨® su tel¨¦fono antes de entreg¨¢rselo-ma a Nicolette y dile que no te vas a divorciar, suponiendo que incluso tengass agas para hacerlo. Una mirada ominosa cruz¨® los ojos del hombre. ¨C No tieness agas para hacer mada ¨C Kathleen colg¨® el tel¨¦fono con una expresi¨®n de agravio en su bello rostro- ?La ¨²nica raz¨®n por que insistes en no divorciarte de mi es porque intentas obligarme a donar mi m¨¦d ¨®sea! Nunca lo har¨¦. Ahora que abu lo sabe, har¨¦ que sea e quien juzgue. Si interviene, tendr¨¢s que divorciarte de mi. -Con eso, sali¨® de habitaci¨®n. ??Esto es exasperante! ?Por qu¨¦ este hombre cambia de parecer todo el tiempo ?Por qu¨¦ es tan dificil para mi conseguir el divorcio?>> Mientras tanto, Samuel ve¨ªa el tel¨¦fono que e habia tirado sobre cama con una mirada fria. ?Cada dia es m¨¢s atrevida, pero no me apetece divorciarme de e?, penso. ?Ahora que los dem¨¢s miembros de familia se han puesto de acuerdo sobre el divorcio, ya no tengo prisa, asi que decido mantener el estancamiento?. Kathleen se paseo por el patio, pues no queria estar en misma habitaci¨®n que ¨¦l. Le resultaba asfixiante. Wynnie lleg¨® a casa al mediodia. Como e y Calvin ten¨ªan una gran rci¨®n, se les veia juntos todo el tiempo, lo que era algo que Kathleen admiraba. Adem¨¢s, Calvin era un gran marido. Le llevaba cualquier cosa que le gustara cuando volvia de un viaje de negocios. A veces, creaba escenarios romanticos para ayudar a preservar su amor. A pesar de tener un gran padreo el para dar ejemplo, Samuel no aprendi¨® nada, Calvin prepar¨® un pastel del que cort¨® un trozo y se lo ofreci¨® a Wynnie antes de ofrecerle otro trozo a Kathleen. -Ven, Kate. ?No te gusta el pastel de fresa?-le entreg¨® el trozo de tarta-. Puedeser todass fresas que tenga. Gracias, pap¨¢ ¨C Kathleen estaba sorprendida por su amabilidad. ¡ª No tienes que darmes gracias. -?Por qu¨¦ le ofreciste a Kate una tajada tan grande? Las mujeres de hoy en d¨ªa tienen que mantener una figura esbelta. Al hacer esto, est¨¢s obligando a terminarse toda porci¨®n -recordo Wynnie. Sin embargo, Calvin replico: -Kate no esta gordas mujeres no deber¨ªan har siempre de hacer dietas. No es bueno para salud, Mantener una figura moderada esta bien. No tienes que sentirte ansiosa por ello. En cambio, ten m¨¢s confianza en ti misma. Wynnie se encogi¨® de hombros en se?al de derrota, Kathleen sonri¨® con recato. ?Calvin es un gran padre. Tengo mucha suerte de tener unos suegroso ellos. Pero, ?por que tengo que tener un marido tan malo?? penso. -Come Kate. Me dirijo al bufete de abogados ahora. -Wynnie se levant¨®. ¨CQuerida, vas a trabajar ahora? -No habr¨ªa necesitado volver a casa durante el mediod¨ªa si no fuera por ti -se quej¨® Wynnie-. Hay un mont¨®n de tareas que todavia tengo que atender en el bufete, asi que tengo que irme. -Ven a casa antes -sugiri¨® Calvin, poco dispuesto a separarse de e-. Cocinar¨¦ tusidas favoritas. -Lo s¨¦. Est¨¢s haciendo un esc¨¢ndalo. No pareces para nada el presidente de una empresa. -A pesar de decirlo, Wynnie estaba radiante. -Siempre ser¨¢s m¨¢s dominante cuando estemos juntos-Calvin parpade¨®. Original content from N?velDrama.Org. -Ya que lo dices, ser¨¢ mejor que te ocupes de tu hijo. Ha hecho algo que me molesta -exigi¨® Wynnie. -No te preocupes. Prometo darle una paliza a ese mocoso -Su esposo se frot¨®s manos. -Muy bien entonces. Me voy ahora. -Se fue apurada. Calvin se levant¨®. -?Espera, cari?o! Wynnie se dio vuelta: ¨C ?Qu¨¦ es? Se acerc¨® a e para sujetarle los brazos antes de inclinarse para besa en losbios. De repente, Kathleen sintio que hab¨ªa perdido el apetito. -Oye, nuestra nuera est¨¢ mirando! -reprendi¨® Wynnie, nerviosa a pesar de su habitual personalidad dominante. Calvin sonri¨®: ¨CEs nuestra hija, asi que no pasa nada. ¨C Hmmm! -Wynnie resoplo antes de dar vuelta para irse. Calvin se gir¨® hacia undo para vero estaba Kathleen mientras sonre¨ªa con amabilidad. -?Est¨¢ bueno el pastel? Kathleen asintio. -Es genial que te guste. Dime si alguna vez quieres volver aerlo-Calvin se sento, lo que hizo que Kathleen se pusiera un poco nerviosa. Aunque era de modales suaves mayor parte del tempo, exudaba un aura misteriosa y dominante que correspondia a su prominente estatus. Solo que rara vez mostraba esaceta suya a su familia, por lo que Kathleen tampoco v ruedo de el. Sin embargo, no podia evitar recordar distancia que los separaba cada vez que veia fotos de el ens revistas, ens quc lucia una expresi¨®n severa, ¨C He oido que has estado discutiendo con Samuel-pregunt¨® con calma¨C.?Te intimid¨®? -No Supongo que eso no cuentao acoso -Kathleen frunci¨® losbios. -?Que contariao acoso si no es una aventura? -consol¨®-, Kate, no puedes considerar que el hecho de que haya tenido una aventura est¨¦ en su derecho s¨®lo porque no te quiera. Debe rendir cuentas. Tu matrimonio es legal y vite. No importa c¨®mo se hayan juntado y acabado casados, los dos son responsables de su matrimonio. Kathleen se mordio elbio. -Si, soy consciente de ello. sable de esto. Qu¨¦ mal podrias haber hecho? S¨®lo permitiste que Samuel hiciera lo que quisiera porque lo amabas demasiado. Kate, no tienes nada que temer. Eres esposa legal de Samuel y tambi¨¦n tienes nuestro apoyo. Ve y enfrentate a tercera parte si es lo que te apetece. Wynnie, mi madre y yo; ninguno de nosotros tiene miedo de Samuel -aconsejo Calvin con seriedad, lo que conmovi¨®. ??Por qu¨¦ son todos tan amables conmigo??, pens¨®. -Pap¨¢, s¨¦ que Samuel y yo nunca podremos volver a sero antes desde que pusimoss cosas al descubierto -dijo Kathleen abatida. -?Quieres decir que has tomado decisi¨®n de pedir el divorcio porque tu rci¨®n ya no ser¨¢ lo que era? ¨C pregunt¨® Calvin con solemnidad. E asinti¨®: ¨C No quiero ocultarte nada, pap¨¢. Samuel hizo algo imperdonable, asi que no creo que pueda tolerarlo m¨¢s. Calvin frunci¨® el ce?o. ??Algo imperdonable? ?Podria ser que ¨¦l y Nicolette hayan¡­ ?Ese mocoso!>> -Asi que me gustaria pedir el divorcio, pap¨¢s pesta?as de Kathleen se agitaron mientras bajaba mirada- Pero Samuel no est¨¢ de acuerdo. -Me he enterado por Wynnie de que t¨² y Nicolette tienen m¨¦ds ¨®seaspatibles. ?Estoy en lo cierto? ¨C pregunt¨® con tono frio. Kathleen asinti¨®. Calvin al finprendi¨® situaci¨®n. ¨C Amenazo con no divorciarse de ti si no donabas tu med osea a Nicolette? Kathleen asinti¨® a¨²n m¨¢s. Alvin se burlo para sus adentros: ?Dimonios, este mocOSO Si que sabeo conspirar. Ademas de obliga a ser donante de m¨¦d ¨®sea, podr¨ªa tener otros motivos para negarse a divorciarse de Kathleen. -Kate he hado con abu sobre esto. Tienes nuestro apoyo, as¨ª que no intentaremos convencerte de que cambios de opini¨®n sobre el divorcio-el hizo una pausa por un momento-Te ayudar¨¦ a pensar en algo. Kathleen parpadeo asombrada: Ha en serio?? Cap铆tulo 31 Cap¨ªtulo 31 Cap¨ªtulo -Papa,o vas a ayudarme? ¨C Kathleen frunci¨® el ceno _Se puede considerar que Samuel esta enga?ando al matrimonio. Solo tenernos que conseguir prueba de que est¨¢ enganando y envia al tribunal Que el tribunal decida sobre su divorcio -dijo Calvin Kathleen estaba desconcertada, Es Samuel en verdad su hijo? ?Por que parece que se parece m¨¢s a mi propio padre? Parece que a familia Macari ni siquiera le gusta Samuc >> Avergonzada, le record¨® diciendo: -Pero pap¨¢, es tu hijo. -Te tratamos igual que a nuestra hija. Como los dos son mis hijos, los quiero mucho. Luego, le dirigi¨® una mirada significativa-. De todos modos, ¨¦l se lo pierde si se divorcian. Kathleen se sintio conmovida por sus pbras. -Papa, gracias. Pero quiero arrer este asunto con Samuel de forma amistosa. ?Despues de todo, es posible que nos encontremos incluso despu¨¦s del divorcio. No hay necesidad de que situacion sea tan tensa. En ese momento, sono el tel¨¦fono de Calvin. Cuando respondi¨® a mada, su voz era fria. -?La otra parte necesita un int¨¦rprete porque es Granatano? Vaya a Facultad de Estudios Extranjeros y busque a alguien que domine el granatanno. Kathleen habl¨® de repente. -Papa, puedo har ese idioma. ?Hay algo en lo que pueda ayudarte? Sorprendido, Calvin dijo: -?Puedes? E asinti¨® en se?al de reconocimiento. -Eso esta muy bien. ?Por qu¨¦ no subes y te cambias de ropa? Tendremos que ir a empresa mas tarde. Ha llegado un experto de Cranno Pero no ha Ustranasion. ¨CDe acuerdo.- Deinmediato salio a cambiarse de ropa. Mientras tanto, Calvin volvi¨® a atender mada y le dijo a su asistente: -Estare alli pronto Dicho esto, colg¨® el tel¨¦fono. Mientras tanto, Kathleen fue a cambiarse de ropa. Saco del armario una blusa nca y una falda plisada hasta rodi. Sis dos prendas sebinaban, le dar¨ªan un aspecto hermoso y elegante. Adem¨¢s, habia una pequena corbata bajo el cuello de blusa nca. Esto hacia que el conjunto pareciera profesional. Junto con su impresionante rostro, hipnotizar¨ªa a cualquiera en un instante. Despu¨¦s de prepararse, sali¨® de casa con Calvin. Era su primera vez en empresa. De hecho, nunca hab¨ªa estado alli en toda su vida. Despues de casarse con Samuel, ¨¦l le dijo que no fuera a empresa. Fue para evitar que los dem¨¢s conocieran su identidad, ya que le preocupaba que afectara a su reputaci¨®n. Durante ese tiempo, no quiso causarle ning¨²n problema. Por lo tanto, habia seguido su petici¨®n de buena gana. Sin embargo, esta vez, e estaba alli para ayudar a Calvin. No ten¨ªa ninguna intenci¨®n de ver a Samuel -Papa. ?es posible que no le digas a nadie que soy tu nuera cuando lleguemos a oficina? ¨C pregunt¨® Kathleen, inc¨®moda. Con el ce?o fruncido, Calvin pregunt¨®: -?Es una petici¨®n de Samuel? E asinti¨®. ¨C ?Por qu¨¦ tiene tantas peticiones? ?Le has pedido algo? -Ten¨ªa curiosidad por saber respuesta. Avergonzada, respondi¨®: ¨C Nunca le he pedido nada. Calvin se qued¨® sin pbras. Al pensar que le habia defraudado, se sinti¨® culpable en un instante. Con un suspiro, Calvin dijo: -Kate, has sido muy suave con Samuel Esa es raz¨®n por que se est¨¢portando asi. ¡°?Por qu¨¦ lo consiente demasiado?? Con timidez, Kathleen bajo cabeza. -No te estoy rega?ando, pero eres su esposa. ?Por qu¨¦ no le pediste algo? -Calvin estaba perplejo por su actitud La respuesta era tan obvia para Kathleen que se sinti¨® confundida al escuchar su pregunta. ?Es porque Samuel no me quiere. Tengo miedo de que no sea capaz de aceptar mis peticiones. Al final, me ignorar¨¢?. Sintiendo elienzo de un dolor de cabeza, Calvin cedi¨®. -Muy bien. Tienes mi pbra. -Gracias, pap¨¢. E frunci¨® elbio antes de decir-: No, eso no est¨¢ bien. Deber¨ªa marte Sr. Macari. Calvin no estaba de buen humor despu¨¦s de que le cambiaran identidad de su suegro por de un conocido ??Por que tengo sensaci¨®n de que mi hija no va a volver a casa despu¨¦s de casarse con otro? ?Ese brib¨®n de Samuel! Es todo gracias a el que estoy tan decepcionado. Si se atreve a casarse con Nicolette, lo echar¨¦ de empresa. ?Que hijo tan in¨²til!>> Media hora despu¨¦s, llegaron a oficina. Calvin llevo a Kathleen al interior. Mientras tanto, Simon Lowe, su asistente, ya les estaba esperando. Simon le dio a Kathleen una etiqueta de identificaci¨®n de trabajo temporal. -Esto es para tu eso. -De acuerdo. -Tom¨® etiqueta que le ofrecieron y se colg¨® del cuello. La etiqueta de identificaci¨®n ten¨ªa su nombre. -Vamos. Es hora de conocer al experto ¨C dijo Calvin con frialdad. -Si se?or. -Simon entonces los condujo a ambos a habitaci¨®n. El hecho de que Calvin trajera a una joven a empresa hab¨ªa despertado curiosidad de todos en un instante. Empezaron a discutir entre ellos. -?Estoy viendo mal? Vi al Sr. Macari traer a una mujer joven y hermosa a nuestra empresa. -Eso no puede estar bien. ?No hay m¨¢s amor verdadero en este mundo? Pero el Sr. Macari ha estado enamorado de Sra. Staines durante casi treinta a?os. Nunca ha habido un solo esc¨¢ndalo o un mal rumor. ?Es joven en verdad tan hermosa? -Si, es muy hermosa. Su cara es peque?a,o el tama?o de palma de mi mano. Tiene un par de ojos enormes y redondos. Adem¨¢s, su piel es impecable. -?Vaya! ?Ha cambiado el Sr. Macari su preferencia de una mujer dominante a una joven timida? -D¨¦jate de tonterias. Ya les he preguntado al respecto. El Sr. Macari trajo para que fuera interprete de granatanno. asta por un asunto tan insignificante7 Puede solo pedirle a Simon que lo haga. Vi a mujer salir de su coche. E est¨¢ con el. -Despu¨¦s de escucharte, yo tambi¨¦n quiero echar un vistazo. Al oir sus discusiones, Tyson tosi¨®. Luego, con voz fria, dijo: ¨C Han terminado todo su trabajo? Veo que todav¨ªa tienen energia para char aqui. ?No son suficientess tareas extras de los ¨²ltimos dos dias? Asustados, nadie se atrevi¨® a decir nada. Y a?adi¨® con frialdad: -Cuida tus pbras. ?C¨®mo te atreves a cotillear sobre el Sr. Macari? ?Est¨¢s cortejando a muerte? Bajando cabeza, el personal sigui¨® trabajando. Tyson sali¨® y se dirigi¨® a oficina de Samuel. -Te dije que tomaras el informe. ?Por qu¨¦ has vuelto aqui?-pregunt¨® Samuel con frialdad. -Se?or Macari, he oido que el se?or Calvin ha tra¨ªdo un int¨¦rprete granatanno a empresa - respondi¨® Tyson con hosquedad. -?Y qu¨¦ pasa con eso?-pregunt¨® Samuel con un tono g¨¦lido. Tyson sonri¨® con timidez. -S¨®lo tengo curiosidad. Se rumorea que el Sr. Calvin encontro al int¨¦rprete el mismo. Levantando cabeza, Samuel respondi¨®: -No es nada sorprendente que conozca a algunas personas que han granatanno.Original content from N?velDrama.Org. Tyson se limito a esbozar una sonrisa inc¨®moda. -Es cierto. Frunciendo el ce?o, Samuel pregunt¨®: -No sacar¨¢s este asunto sin ninguna raz¨®n. ?Cu¨¢l es? -Es que todos sospechan que el se?or Calvin y int¨¦rprete¡­ -Tyson dud¨® antes de continuar- Pero les he advertido de ello. No se preocupe, senor Macari. Samuel no creia que Calvin le hiciera nada malo a Wynnie. Sabia lo profundamente enamorados que estaban los dos. Por el aspecto de los rumores que circban en el edificio, tenia curiosidad por saber qu¨¦ tan be era interprete. -Vamos a echar un vistazo. Samuel dej¨® su boligrafo antes de ponerse de pie. Mientras tanto, Tyson estaba algo aturdido. Sin embargo, s¨®lo pudo seguir a Samuel obedientemente. Mientras tanto, Kathleen ayudaba a Calvin cons interpretaciones. Como estaba rcionado con una jerga muy tica, a Simon y a los dem¨¢s les preocupaba que Kathleen no fuera capaz de interpretarlo bien. Sin embargo, actuaci¨®n de Kathleen super¨®s expectativas de todos. Por su expresi¨®n, pudieron ver que no estaba nerviosa en absoluto. Ademas, sus interpretaciones eran muy precisas. ¨CSr. Bach, el Sr. Macari sece en darle bienvenida una vez m¨¢s a nuestro pa¨ªs. Esperamos que lo pase bien -dijo. Johann Bach respondi¨® entonces en granatanno: -Se?orita su interpretaci¨®n es muy fluida y precisa. Esta noche hay un banquete. ?Puedo invita a ser mi pareja para el baile? -No, no puedes. -Se oy¨® una voz fria y grave que venia de detr¨¢s de e. Cap铆tulo 32 Cap¨ªtulo 32 Cap¨ªtulo 32 Todos se sorprendieron mucho al saber que era voz de Samuel. Calvin lenz¨® una mirada de soyo. ?Qu¨¦ es esto? Un cierto sentido de posesi¨®n?>> ¨C Por supuesto, Sr. Bach. Es un cer. -Kathleen ofreci¨® su mano a Johann. Felizmente, esta tom¨® su mano y estrech¨®. Luego, sali¨® con su equipo. Una vez m¨¢s, todos tenian los ojos puestos en Samuel y Kathleen. ??Por qu¨¦ Samuel se opuso a eso?? Calvin empez¨® a dar instriones. -Simon, prepara un vestido de noche para Kathleen. Adem¨¢s, fija una cita con un maquidor. -Si, se?or. -Simon asinti¨®. Samuel se volvi¨® para mirar a Calvin con calma. -Pap¨¢, ?de qu¨¦ se trata esto? -Kathleen quiere ir al banquete. La estoy ayudando con el vestido de noche. -Continuo sombriamente, Desde que tu y Kate¡­ En resumen, Kate tiene su propia libertad. No necesita que controles su vida. El rostro de Samuel se ensombrecio. Mientras tanto, Kathleen miraba a Calvin con admiraci¨®n. ??No me extra?a que sea el padre del director mandon!>> Despu¨¦s, Samuel entrecerr¨® los ojos hacia e. Se dio cuenta de que ese dia llevaba un traje precioso. Complementaba su piel de forma que mostraba su tez nca y sin imperfiones. Adem¨¢s, tenia una sonrisa dulce e inocente. Cuando lleg¨®, vio que todos ten¨ªan los ojos puestos en e. Eso le disgust¨® mucho. -Kate, vamos a mi despacho. Tienes que anotars tradiones e imprimis antes de entreg¨¢rms -dijo Calvin con frialdad. -?ro! ¨CE estaba m¨¢s que dispuesta a seguirle. ?No quiero ver expresi¨®n ensombrecida de Samuel Hace que parezca que le debo cinco millones! Calvin llev¨® a Kathleen a abandonar el lugar. Samuel, mientras tanto, miraba su espalda en retirada con una expresi¨®n fria en sus ojos. Estaba disgustado, Cuando Kathleen estu Kathleen estuvo en el despacho de Calvin, escribi¨®s tradiones a m¨¢quina. Luego, imprimi¨® el documento y se lo entreg¨®. Despu¨¦s de hojcarlo un rato, el hombre dijo: ¨C Has hecho un buen trabajo. Cuando aprendiste granatanno? ??Como no podemos saber que lo domina?? -Papa, lo has olvidado? Mis padres se dedicaban a medicina. Tenian que traducir ellos mismos los materiales extranjeros. Cuando era joven, siempre pasaba tiempo con mi padre leyendo revistas. As¨ª, lo aprendi poco a poco -explic¨®. Asintio. -Si tus padres siguieran vivos, es posible que t¨² tambi¨¦n hubieras sido m¨¦dica despu¨¦s de haberte criado en ese tipo de ambiente. Sin embargo, e no estaba de acuerdo con susentarios. -No quiero ser medico ahora. Cuando se present¨® al examen de eso a universidad, pudo elegir carrera de medicina. Sin embargo, al final renunci¨® a idea. Incapaz de afrontar el trauma de p¨¦rdida de sus padres, sabia que no seria capaz ni de sostener el bisturi. Si se forzara, podr¨ªa traer problemas a los pacientes. Tambi¨¦n fue raz¨®n por que decidi¨® inscribirse en academia de cine. Sin embargo, tambi¨¦n abandono carrera de actriz. Por fortuna, e seguiria teniendo muchas opciones sobre c¨®mo vivir su vida incluso si se divorcia. Por lo tanto, no estaba preocupada en absoluto. ¨C ?Por qu¨¦ no vas a descansar un poco? Podemos ir juntos al banquete cuando termine mi trabajo. Kathleen asinti¨®. -De acuerdo. Me voy a despedir. De repente, pregunt¨®: -?Es tu primera vez en empresa? De nuevo, e asinti¨® debilmente. -Si. ¨C?Por que no vas a azotea? Es un lugar muy interesante. Calvin empez¨® a rendarle lugares a los que ir. Dej¨® escapar una leve sonrisa y dijo: -De acuerdo Dicho esto, sali¨® de habitaci¨®n. Calvin suspiro, ?Que nuera tan Inocente e ingenua! Ser¨¢ un desperdicio si se enamora de otro.>> Al fin, Kathleen lleg¨® a azotea, No esperaba que vista fuera tan hermosa. Adem¨¢s, construyeron un peque?o jardin con flores y ¨¢rboles. Tambien habia un peque?o estanque con peces de colores. *Esto es increible. No me extra?a que pap¨¢ me dijera que vista de azotea es interesante. Por desgracia, no he traido bolitas de pescado ni pan. Si lo hubiera hecho, podria alimentar a los peces aqui. Es fascinante que todos brillen bajo luz del sol?. Despu¨¦s, junt¨®s manos y cerr¨® los ojos. -Queridos peces de suerte, rezo para que mi divorcio con Samuel tenga ¨¦xito. Si va bien, los alimentare con bolitas de pescado de primera calidad. -Tu deseo no se har¨¢ realidad. ¡ªLa voz de Samuel era fr¨ªa y amenazante. Atonita, Kathleen se levant¨® y se volvi¨® para mirarle. Cuando se acercaba a e, el aura que desprendia era fria y despiadada. Podia ser porque llevaba una camisa y unos pantalones negros. Con el ce?o fruncido, dijo: -?Por qu¨¦? No puede ser porque solo te escuchan a ti. Resoplo. Luego, se sent¨® y sac¨® una bolsa de bolitas de pescado. Despu¨¦s, arroj¨® los granulos al estanque. En una fri¨®n de segundo, el banco de peces nado paraerida. ¨C Yo soy quien los cria. Si pueden hacer realidad tu deseo, los cocinare ¨C dijo con tono frio. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¨C No me lo creo. ¨C Tomando un pu?ado de bolitas de pescado de bolsa que ten¨ªa en mano,s arrojo al estanque Extra?amente, los peces se dispersaron de inmediato. De nuevo, se qued¨® sin pbras. -?De que hay que tener miedo? No se atrever¨ªa aerte ni siquiera despu¨¦s de cocinarte. El banco de peces se alej¨® nadando. En ese momento, empez¨® a dudar de s¨ª misma. ?Pueden entender en verdad lo que estoy diciendo? Al ver su frustraci¨®n y su expresi¨®n de enfado, Samuel sinti¨® que su estado de ¨¢nimo mejoraba. A continuaci¨®n,o un punado de bolltas de pescado y lonz¨® de nuevo al estanque. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . El pez voivi¨® a nadar felizmente. La boca de Kathleen se crispo de rabia. -Hasta los peces me intimidan. -Su voz era suave y mansa incluso cuando estaba enfadada. Eso solo haria que gente quisiera a¨²n m¨¢s, -?Por qu¨¦ est¨¢s aqui? -pregunt¨® Samuel con frialdad. Con delicadeza, me explico: -No hace falta que me lo recuerdes. Recuerdo que me dijiste que no viniera a empresa. Pero pap¨¢ necesita un int¨¦rprete que hable granatanno. Por lo tanto, aqu¨ª estoy. Adem¨¢s, no fui a verte. Adem¨¢s, no revele nuestra rci¨®n ni mi identidad. No tienes que preocuparte. De hecho, tengo m¨¢s miedo de que lo sepan otras personas que t¨². -?Por qu¨¦ tienes miedo? ¨C Frunci¨® el ce?o. -Si podemos divorciarnos con tranquilidad, nadie m¨¢s sabr¨¢ que tendr¨¦ un segundo matrimonio, excepto mi marido. -E continu¨® hosca-: Si todos saben que estamos casados, sabr¨¢n que me casar¨¦ por segunda vez m¨¢s adnte. No soy estupida para causarme problemas innecesarios. Le molest¨® oi repetirs pbras una y otra vez. ?E sigue mencionando un segundo matrimonio. Eso si hubiera encontrado un candidato para sustituirme?. Luego, dijo con indiferencia: -Ese Johann es un pervertido. No puedes bar con ¨¦l. ¨C Ja! No puedo asegurar que sea un pervertido. Pero ?no crees que deberias ocuparte de tus propios asuntos? -Kathleen frunci¨® el ceno-. Pronto nos divorciaremos. Ahora que ser¨¢s mi exmarido, no tienes derecho a impedirme que baile con otros hombres. ?Seguir¨¢s contrndo mi vida despu¨¦s de nuestro divorcio? ?Quien te da derecho a hacerlo? Samuel estaba furioso. Tras arrojar todass bolitas de pescado al estanque, agarr¨® del brazo. Con un tono gelido, le advirtio: -No tengo derecho a contrr tu vida? Kathleen, dejame decirte algo. Aunque estemos divorciados, sigo siendo tu familia. Por lo tanto, puedo contrr tu vida E replic¨® enfadada: Samuel estas loco? Puedo decirte esto. Despu¨¦s de que nos divorciemos, pensar¨¦ en todoso mi familia exceptoen til No habr¨¢ nada entre nosotros despues de divorciarnos. Ni siquiera pienses en tener una rci¨®n conmigo. Me niego a dejar que¡­ Antes de que e pudiera terminar su frase, Samuel hab¨ªa presionado susbios contra los de e. Sin embargo, no sab¨ªan que un helic¨®ptero hab¨ªa pasado justo a tiempo. Habia un fotografo dentro del helic¨®ptero. Ese d¨ªa en particr, estaba alli para tomar fotos de vista de ciudad Se trataba de una cboraci¨®n con una cadena de televisi¨®n para hacer una transmisi¨®n en directo. Como tal consigui¨® captar imagen de Samuel besando a Kathleen. Al instante, esas im¨¢genes se hicieron virales en Inte. Cap铆tulo 33 Cap¨ªtulo 33 Cap¨ªtulo 33 Exclusive content from N?velDrama.Org. Muchos internautas empezaron aentar escena que acababan de presenciar. Alguien escribi¨®: Es esta azotea del Grupo Macari? Ya he visto presentaci¨®n de este lugar. Han construido un pabell¨®n en azotea del Grupo Macari, y hay un estanque con un mont¨®n de peces de colores en el.] Otro internauta publico: (?Siempre que hay peces hermosos, estoy yo! ?Quiero pedir un deseo!] Ya eso le siguieron losentarios de los dem¨¢s: (?Nadie se ha dado cuenta de que dos personas se est¨¢n besando?] lilo he visto! ?Lo he visto! No puedo ver sus rostros con ridad, pero a juzgar por su altura y figura, hacen buena pareja.) I?Puede alguien decirme qui¨¦nes son? Aunque no pueda ver sus caras, iya me estoy sonrojando!) [Acabo de hacer una captura de panta y he ampliado un poco. El hombre lleva un reloj Patek Philippe. Ese reloj no es algo que gente corriente pueda permitirse.) (Se parece a Samuel Macari. En cuanto a chica que esta besando, no tengo ni idea de qui¨¦n es. Sin embargo, por su torneada figura, puedo decir que es una belleza impresionante.] [iro que si! Si en verdad es Samuel, ?c¨®mo puede enamorarse de una mujer fea?] [De todos modos, ?no es Nicolette Yoeger enamorada de Samuel? He oido que ha vuelto. ?Esta chica es Nicolette?] [Entonces, ?Nicolette al fin se va a casar con Samuel?] Justo en ese momento, Wynnie apareci¨® en zona deentarios con su cuenta oficial yent¨®: [?Pensando en casarse con Samuel? ?En su pr¨®xima vida, tal vez! liDios mio! ?Mi suegra est¨¢ aqu¨ª! ?Buenos d¨ªas, mama! l?Alguien se hace pasar por e?) LiDios mio! ?Es Wynnie Staines, conocida abogada! ?Es e de verdad! [Suegra, por favor rev verdad! ?Qui¨¦n es esa descarada que intenta robarme a mi hombre?) GParece que suegra est¨¢ de mido! A los dos no nos gusta Nicolette.) (Suegra, ?te importa tener una nuera masculina? ?Soy buenovando ropa y cocinando!] Wynnieent¨® entonces: (Gracias por su atenci¨®n. Conozco a esta joven y me gusta mucho.) Lion, Dios mio! ?No puedo creer que esta peque?a picara consiga aprobaci¨®n de mi suegra! ?Quien diablos es e?) Me gusta quien le gusta a mi suegra! ?Por favor, echa un vistazo a mientario, mama!) [Estoy muy triste, peroo mi suegra ha aceptado su rcion, tengo que dejarlo ir] No! Elijo luchar hasta mi ultimo aliento?Suegra, soy mucho mejor que esta peque?a picara! No importa quien sea, me parece bien, mientras no sea Nicolette. Justo entonces, Wynnie apareci¨® de nuevo en el ¨¢rea deentarios. Public¨®: [Esta joven no es una descarada es un hada! ?Todo el mundo aqu¨ª es un hada tambien! Las hadas deben ayudarse unas a otras. En serio? Mi suegra me esta bandoo un hada? Creo que est¨¢ insinuando algo.] liPor supuesto, es Nicolette!?Vaya! No puedo creer que mi suegra se burle de alguien, ipero me gusta!) Tras los tomentarios de Wynnie, todos los internautas se olvidaron temporalmente de revr identidad de joven. En cambio, estaban discutiendo si Nicolette era persona que Wynnie estaba insinuando. Como Wynnie habia expresado p¨²blicamente su disgusto hacia Nicolette, por muy enamorado que estuviera Samuel, Nicolette nunca tendr¨ªa oportunidad de casarse con ¨¦l. Adem¨¢s, estaba besando a otra chica. En otras pbras, Nicolette no ten¨ªa ninguna posibilidad de casarse con Samuel. Poco despu¨¦s, todos los empleados del Grupo Macari recibieron orden de no revr identidad de Kathleen. En ese instante, todos supieron que Kathleen debia ser nuera reconocida por familia Macari. Sin embargo, ?quien iba a pensar que era verdadera nuera? En cuanto oy¨® el sonido del helic¨®ptero, Kathleen quiso apartar a Samuel. Sin embargo, este abraz¨® con sus dos brazos, haciendo que no pudiera moverse. Adem¨¢s, con el rabillo del ojo, observ¨® que un camar¨®grafo llevaba una c¨¢mara en el helic¨®ptero. Por lo tanto, se puso adrede dedo para bloquear la cara de Kathleen. Sus mejis se sonrojaron tras ser besada por ¨¦l. No permitia que los dem¨¢s vieran su encantadora apariencia. Solo ¨¦l era digno de ver esedo de e. En ese instante, Samuel se dio cuenta de repente de su posesividad hacia e. Queria tene toda para el en cada momento. -Tu¡­ -Kathleen se mordi¨® losbios mientras sus ojos se volvian llorosos. Cada vez que se besaban, e ten¨ªa ese aspecto. El le habia ense?ado a respirar mientras besaba, pero e no podia dominarlo. Al ver su expresi¨®nstimera, tuvo el impulso de aprovecharse de e. ¡ª Tonta-afirm¨® Samuel y sonri¨®. ¨C Samuel, no puedes volver a besarme! Kathleen no pudo soportarlo mas. Su voz suave estaba llena deira ¨C ?Nos vamos a divorciar! ?Esto es acoso sexual! -No utilices esa frase sin conocer su significado. Sabes lo que es el acoso sexual? Te lo puedo ense?ar si quieres. ¨C Samuel mir¨® con frialdad. -?Tu ¨C Kathleen piso fuerte, con un aspecto adorable. A quien no le gustaria una joven tan adorable y tene a sudo?>> Si quieres alimentar a los peces, enviar¨¦ a alguien para que te traiga el cebo. Si no, siganme ahora - dijo Samuel con indiferencia. ¨CHe venido aqui con papa. Si quiero volver, lo encontrar¨¦ yo misma. -Kathleen sonaba infeliz-, S¨®lo eres mi futuro exmarido. ¨C Kathleen, todav¨ªa no nos hemos divorciado. Mientras no est¨¦ de acuerdo, nunca nos divorciaremos - dijo Samuel enfadado. -Bien,o quieras! -Kathleen decidi¨® ir a por todas-. Despu¨¦s de todo, es genial ser Sra. Macari. Sin tener que luchar y sufrir, tengo mucho dinero para gastar. ?Incluso puedoprarida que quiera! Es solo que alguien podria dar l¨¢stima. Llevaba mucho tiempo anhndo ser tu esposa, pero acab¨® asi. Los ojos de Samuel se fijaron impasibles en e. -Samuel, tu eres el que eligi¨® no divorciarse. Ya que has insistido, yo tambi¨¦n tengo mi petici¨®n. ?Ya no quiero ser tu esposa oculta! ?Quiero que todos sepan que soy Sra. Macari! Si no, por favor, firma nuestros papeles de divorcio. -Sinti¨¦ndose molesta, Kathleen echaba humo mientras su cara estaba roja de ira. ¨C ?Ahora te vuelves m¨¢s audaz, eh? ?Desde cuando has aprendido a amenazarme? -se burlo. Kathleen apret¨® los dientes y respondi¨®: -No te estoy amenazando. Adem¨¢s, tengo a abu apoy¨¢ndome. No puedes hacerme nada. Samuel mir¨® y le dijo: -Puedes decirle a todo el mundo tu identidad. A ver si despu¨¦s tienes una vida tranqu. Ante eso, Kathleen se qued¨® at¨®nita. -Una vez que revs tu identidad, no puedes solo aparecer en p¨²blico. No puedes ir a mirar escaparates,er fondue o beber t¨¦ con leche a tu antojo. En todo momento, tienes que aceptar el escrutinio de todo el mundo. Si no me crees, puedes probarlo -dijo Samuel con frialdad. Kathleen frunci¨® losbios ¡°Es eso cierto? Si mi identidad se hiciera p¨²blica, ya no puedo tener libertad deer fondue y disfrutar del te con leche? -ja! No te atrevas a mentirmel Puedo usar tu dinero para reservar todo el centroercial! ?Puedo comprar donde quiera yprarida que quiera! Al escuchar eso, Samuel se burlo con desden: -iPat¨¦tico! ?As¨ª que tu prop¨®sito al revr lu identidad es solo porida y los postres? ?No tienes ning¨²n otro n util? -?ro que no! Todavia hay pollo con queso picante y pastel de pollo. ¨CHando deida, Kathleen era excepcionalmente versada Aparte de eso, no quieres -Que aficionada aida ¨CLa expresi¨®n de Samuel se suavizo un poco nada m¨¢s? Cap铆tulo 34 Cap¨ªtulo 34 Cap¨ªtulo 34 -?Qu¨¦ m¨¢s iba a querer? ¨C pregunto Kathleen, desconcertada. ¨C Piensalo. Quieres divertirte s? -recordo Samuel En eso, Kathleen penso de repente en algo. -Oh! No puedo gastar todo el dineroiendo s. Asi que, ?voy a invitar a mis amigos tambi¨¦n! Samuel se quedo sin pbras. Empez¨® a dudar si Kathleen se hab¨ªa enamorado de ¨¦l. ¨C Espero que te atragantes conida -dijo Samuel con indiferencia. Kathleen resopl¨® y contesto: -Se lo que quieres decir, pero no soy de tan bajo nivel. Por muy s que este, tendr¨¦ otras formas de sentirme menos s. Nunca te enganare ni estar¨¦ con otro hombre. Cumplir¨¦ con mis deberes en el matrimonio, y no me pasare de raya. No soyo t¨², Samuel. El matrimonio es sagrado, pero tu lo trataso una esvitud. Para m¨ª, no lo es. Samuel mir¨® con frialdad. -?Cas¨¢ndote con un hombre que no te ama, y mas a este tipo de matrimonio sagrado? El rostro de Kathleen palideci¨® al o¨ªr eso. Las pbras de Samuel hab¨ªan cdo profundamente en su coraz¨®n al instante. Le cost¨® mucho esfuerzo no llorar dnte de ¨¦l, pero sus pbras hicieron que su coraz¨®n se resintiera. Sinti¨® el resentimiento y el odio burbujeando desde dentro en ese instante. Hizo todo lo posible por no llorar ni preocuparse, pero suentario fue un duro golpe. Est¨¢ bien si sabia verdad, pero ?por qu¨¦ decidi¨® decirlo? Samuel nunca pens¨® que Kathleen lloraria. Sin decir nada, se sec¨®s l¨¢grimas y se dirigi¨® a salida. Los ojos de Samuel se oscurecieron mientras miraba. ¡°?Por qu¨¦ llora de repente? Es tan fr¨¢gil. He dicho algo malo?>> Samuel baj¨® de azotea Tyson camino hacia ¨¦l. -Sr. Macari. -?Por qu¨¦ tartamudeas? ¨C pregunto Samuel con frialdad. escena de usted y Sra. Macari en azotea hace un momento fue transmitida. Adem¨¢s, Sra. Staines der¨® p¨²blicamente que no le permitiria casarse con Sra. Yoeger. Ahora, todo el mundo est¨¢ discutiendo esto-informo Tyson. Samuel frunci¨®s cejas. -; Alguien descubri¨® identidad de Kathleen? ¨CNo por el momento. -Tyson neg¨® con cabeza y a?adi¨®-: Adem¨¢s, el se?or Calvin hab¨ªa advertido a todos los de empresa que no dijeran nada sobre este asunto. -No put do contrr lo que dice mi madre, pero vig este asunto. Mientras no descubran identidad de Kathleen, todo est¨¢ bien -dijo Samuel. Despu¨¦s de todo, lo m¨¢s importante en ese momento es proteger privacidad de Kathleen. -Si, lo entiendo. -Tyson asinti¨® y continuo-: Una cosa mas, se?or Macari. Su tel¨¦fono sigue sonando. Es una mada de Sra. Yoeger. Ese incidente se difundi¨® por todo Inte. ?C¨®mo es posible que Nicolette no est¨¦ preocupada por ello? -De acuerdo -respondi¨® Samuel con indiferencia. De vuelta a su oficina, su tel¨¦fono segu¨ªa sonando. Atendiendo el tel¨¦fono, dijo: -?H? -Samuel, ?c¨®mo pudiste besa? ¨C pregunt¨® Nicolette mientras sollozaba. ??C¨®mo podria besa? ?Por qu¨¦ no puedo besa? ?Es mi mujer!>> Samuel estaba frustrado. -Nicolette, deber¨ªas saber que he besado innumerables veces durante los ¨²ltimos tres a?os. No me digas que vas a alborotar por todos esos. Nicolette se qued¨® hda al oir eso. Sin embargo, no se atrevi¨® a ser m con elo lo hizo Kathleen, ya que Samuel era su unica esperanza. Sin ¨¦l, no tendria nada. No importaba, al menos necesitaria que Kathleen donara su m¨¦d ¨®sea primero. -Samuel, no estoy tratando de culparte. Es solo que¡­ ¨C Nicolette sollozo y a?adi¨®-: Samuel, s¨¦ que los miembros de tu familia no me quieren, y debes estar bajo presi¨®n. Lo siento. La forma de ser de Nicolette era diferente a de Kathleen. Aunque Samuel no pudo precisar el contraste, si percibi¨® diferencia. ¨C Samuel, s¨¦ que s¨®lo est¨¢s tratando de convence de que done su m¨¦d ¨®sea, ?verdad? ¨C Nicolette trat¨® de encontrar excusas. No podia creer que Samuel se hubiera enamorado de Kathleen. ¨C Sobre med ¨®sea, pensare en una manera. Puedes colgar primero. Con eso, Nicolette se arrepinti¨®, sabiendo que hab¨ªa actuado antes de tiempo. ¨C Samuel, ?puedes venir a pa?arme esta noche? -Nicolette solloz¨®. -De acuerdo. ¨C Asinti¨®. -Te espero. -Con eso, colgo el tel¨¦fono. Dejando el tel¨¦fono, Samuel permaneci¨® inexpresivo. Una vez que Kathleen volvi¨® al ¨¢rea de descanso, noto que forma en que todos miraban era extra?a. ??Que ha pasado?>> En ese momento, una nueva notificaci¨®n apareci¨® en panta de su tel¨¦fono. Saco su tel¨¦fono y se dio cuenta de que Wynnie habia a?adido a un chat de grupo en el que estaban e, Wynnie y Diana. Wynnieparti¨® una noticia con el grupo. Al hacer clic en el ece, Kathleen ley¨® noticia y se qued¨® perpleja. Wynnie envi¨® un mensaje de texto: [Estoy bien, ?verdad?] Kathleen respondi¨®: [Viva mi suegra.] Diana entonces envi¨® un mensaje de texto: [iBien hecho! Contesto Wynnie: [Kate, tambi¨¦n has hecho un gran trabajo! Eso es lo que tienes que hacer. ?Tienes que hacerles saber que Samuel te pertenece! Aunque ahora mi hijo es un escoria.] Kathleen se ri¨® en cuanto vio eso. ??Por qu¨¦ mi suegra es tan adorable?>> Diana envi¨® un mensaje de texto: liAmbos hicieron un gran trabajo! ?Los rpensar¨¦ cuando vuelvan a Wynnie envi¨® un mensaje de texto: liGracias, mama!) Con esto, Diana envi¨® un sticker de ?No te preocupes? al grupo. Era, en efecto, un pueblo moderno. esia Wynnie respondi¨®: [Mam¨¢, es el banquete de cumplea?os de vieja Sra. Yocger en tres d¨ªas. As¨ª que es vez pienso llevar a kate con nosotros. Diana envi¨® un mensaje de texto: lEstoy de acuerdo! No podemos escuchar m¨¢s a Samuel y Katie.] Kathleen respondi¨®: [Abu mam¨¢, ser¨¢ mejor que no aparezca. Despu¨¦s de todo, mi identidad es un poco ioda.] Wynnie envi¨® un mensaje de texto: l?De qu¨¦ tienes miedo? Te presentaremoso ahijada de tu abu. Despu¨¦s de todo, todo el mundo sabe que tenemos una ahijada.) ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Diana estuvo de acuerdo: [iEso es! Eres mi nieta. ?Por qu¨¦ no puedes asistir al banquete s¨®lo por Samuel?] Wynnie¡¯envi¨® un mensaje de texto: [iBien! Me pondre en contacto con boutique y les pedir¨¦ que preparen un vestido para Kate. Diana respondi¨®: [Bien. Gracias.] Wynnie envi¨® un mensaje de texto: (No te preocupes, mam?. Acu¨¦rdate de rpensarme durante cena.] Diana le envi¨® entonces un bonito emoji. Ante eso. Kathleen se qued¨® boquiabierta. -?Parece que se lo est¨¢n pasando bien chando!¨CCalvin se puso detr¨¢s de Kathleen. Latera se qued¨® tan sorprendida que se levant¨® de inmediato. -Sr. Macari. -Aqu¨ª no hay nadie. Puedes marme papa. Suena raro que me mes asi ¨C dijo Calvin. Al fin y al cabo, Kathleen llevaba m¨¢s de diez a?os con familia Macari. La vio crecer desde joven. Por lo tanto, ¨¦l sab¨ªa lo considerada y obediente que era. Cuando Diana le propuso a Samuel casarse con Kathleen, ¨¦l tambi¨¦n acept¨®. -No te pongas nerviosa. Sientate. -Calvin habl¨® sonriendo. Kathleen volvi¨® a sentarse. -Kate, escuchame. No importa lo que les ocurra a ti ya Samuel en el futuro, aunque los dos hayan llegado al final, no descuides a tu suegra ya tu abu. Ambas te quieren mucho. -Papa, no lo hare Amitambi¨¦n me gustan mucho abu y mama. Tambi¨¦ns respeto. S¨¦ que todos ustedes son diferentes a Samuel. No los tratareo a el-respondi¨® Kathleen. -Se que eres una chica reflexiva. Nunca me he preocupado por esto. Sin embargo, me gustaria hacerte una pregunta ?En verdad has dejado de amar a Samuel? ¨C pregunto Calvin Cap铆tulo 35 Cap¨ªtulo 35 Cap¨ªtulo 35 Kathleen se sobresalt¨® un poco con pregunta y empez¨® a agarrar con fuerza su be mano. Mientras tanto, Calvin escudri?aba. De hecho, no necesitaba responder m¨¢s ya que su i¨®n ya hab¨ªa traicionado. ¨C Kate, al final vas a salir herida si te enamoras de alguieno Samuel -dijo Calvin con solemnidad-, No soy solo su padre; lo conozco al dedillo. Mi hijo no es tan honesto y sus pbras a veces se contradicen con sus actos. Puede que tengas que eder a sus peticiones, lo que podr¨ªa ser injusto para ti porque se supone que el amor es reciproco. Sin embargo, Samuel es extremadamente testarudo. Por lo tanto, mujer que lo ama debe sacrificarse un poco m¨¢s. Kathleen asinti¨®. -Lo entiendo. -Mi hijo ha nacido con una cuchara de ta. Por eso, piensa que si una cosa le pertenece, no necesita luchar por e ni molestarse con e. Sin embargo, s¨®lo se dar¨¢ cuenta de lo mucho que le importa una vez que se le escape des manos -dijo Calvin con suavidad-. Quiz¨¢ debas darle algo de tiempo. Kathleen frunci¨® losbios. -?Cu¨¢nto tiempo debo darle? ?Un dia? ?Una semana? ?O toda una vida? -Esto es para que especules.-La voz de Calvin cay¨® en un silencio-. Creo que tu har¨¢s tu juicio en ese momento. Kathleen baj¨® mirada y guard¨® silencio. Sabia que Calvin estaba persuadiendo para que le diera otra oportunidad a Samuel. Sin embargo, ?por qu¨¦ deberia darle una oportunidad? El y Nicolette ya hab¨ªan hecho ese acto incalificable. Esa misma noche, Kathleen se hab¨ªa puesto un vestido de noche indigo de un solo hombro, que le daba un aspecto elegante. El vestido a?il s¨®lo hac¨ªa que su piel pareciera m¨¢s nca de lo que ya era. Surga y flexible cabellera estaba recogida en un mo?o suelto y sujeta con una horqui de piedras preciosas de color azul oscuro, lo que le daba una imagen hermosa y sofisticada. Kathleen nunca se habia vestido asi dnte de nadie. Era su primera vez. Calvin estaba muy contento. -Tu suegra dio instriones i alguien para que le entregara esta bata. -No me extrana que me quedeo un guante. ¨C Kathleen sinti¨® una oleada de calor en su coraz¨®n. -Llevaba este vestido cuando nos conocimos. -Calvin rumio el pasado. Kathleen se quedo at¨®nita con historia que hay detr¨¢s de este vestido en particr. -Subamos al coche -dijo Calvin. ¨C Papa. Samucl salio de empresa -Te has librado del trabajo -respondi¨® Calvin con frialdad. Llevar¨¦ a Kate al banquete. La mirada oscura de Samuel se poso en Kathleen, mirada de sus ojos era insondable. ¨CPapa, que dirian los de fuera si llevaras contigo? -Es facil. Podria decir que Kate es que tu abu adopt¨®o su nieta. Si no, le dir¨¦ a todo el mundo que sus padres fueron los salvadores de tu abu. Todo el mundo lo sabe. -Calvin llevaba tiempo pensando en una buena explicaci¨®n. -?Como piensas explicar a gente en el futuro si afirmas que tu nuera es ahora nieta adoptiva de abu? -Samuel habl¨® con un tono frio-. La llevar¨¦ alli en su lugar. -?No es todo esto culpa tuya? Adem¨¢s de nuestra familia, nadie mas sabe que Kate es tu mujer -se burl¨® Calvin-. Eso tambi¨¦n esta bien. Una vez que el divorcio haya finalizado, Kate se convertir¨¢ en hija legitima de mi familia. Ser¨¢ mejor que no causes problemas en ese momento. Samuel se qued¨® sin pbras. ??Por qu¨¦ iba a causar problemas?? -Si no, ?por qu¨¦ no dejas que Kate decida? -Despu¨¦s de eso, Calvin le pregunt¨® a joven-: ?En el coche de quien quieres subir? ¨C El mio. -Samuel agarr¨® mano de Kathleen. No obstante, Kathleen retir¨® mano y murmuro: -Se?or Macari, es mejor que evitemos levantar sospechas. Con eso, se subi¨® al coche de Calvin. La mncolia envolvi¨® el rostro de Samuel. Calvinnz¨® una mirada dudosa a su hijo. -Dijo que evitaramos levantar sospechas, ?oiste eso? La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® sombria, Una vez que Calvin subi¨® al coche, orden¨® al conductor que empezara a conducir. Cuando Calvin miro a Samuel por el espejo retrovisor, susbios se torcieron en una pequena sonrisa. Durante el banquete, gente empez¨® a preguntar a Calvin por identidad de Kathleen al ver que habia traido consigo Calvin dej¨® escapar una risa ¨C Han olvidado que mi madre adopt¨® una nieta hace diez a?os? -Oh.ya veo. As¨ª que esta es chica. -?Eso tambi¨¦n significa que es una hija de familia Macari? ¨C Asies ¨C Calvin sonri¨®-. Es Kathleen Johnson, mi hija. Kathleen se port¨® muy bien. -H a todos-saludo con amabilidad. La multitud asinti¨® en respuesta. < Aunque Kathleen no estaba emparentada con familia Macari por sangre, sus padres fueron los salvadores de Diana. Esta ¨²ltima incluso adopto para ser su ahijada. Eso significaria que todavia ten¨ªa un estatus decente en familia. Algunos ancianos arrastraron a sus hijos ante Kathleen y se los presentaron. Era innegable que aquellos ancianos y sus hijos parecian bastante fiables. Aunque sus antecedentes familiares no eran tan prominenteso los de familia Macari, tampoco estaban tan mal. Samuel, que estaba cerca, observaba escena con una mirada fria. No pudo evitar sentirse inc¨®modo cuando vio que Kathleen chaba alegre con otros hombres. ?Esta mativa joven va a atraer atenci¨®n de gente! Samuel se acerc¨® con elegancia. Su tono era frio. -Tengo que decirle unas pbras. -Despu¨¦s de eso, agarr¨® mu?eca de Kathleen y se fue. Fueron a un lugar sin nadie alrededor. Kathleen ya no pudo contener su ira. Original content from N?velDrama.Org. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo, Samuel? Acabas de ser muy groscro. -?Crees que esos hombres estaban siendo corteses? -La cara de Samuel se ensombrecio-, Papa tambien; ramente sabe que eres mi esposa, ipero aun asi te present¨® a esas personas! Que tienen de bueno esos hombres? ¨C?Estas loco? -Kathleen ech¨® humo-. No conocen rci¨®n entre nosotros. Ahora mismo, somos hermanos, centiendes? ??Hermanos? -Samuel, cosechas lo que siembras. Todos estos son los resultados de tus iones. -Kathleen dej¨® escapar un bufido-. Nadie sabranunca que somos marido y mujer. Para nosotros seguiro hermanos ser¨¢ suficiente. Al decir esto, Kathleen estaba a punto de irse. Sin embargo, Samuel tir¨® de c hacia atr¨¢s y apret¨® contra pared. Gruno: ¨CKathleen que atrevida eros al insistir en que somos hermanos en lugar de un matrimonio! Kathleen se mordi¨® elbio con frustraci¨®n. -Samuel, si te atreves a besarme de nuevo, no me culpes por traicionarte! ?Har¨¦ que todos aqui sepan de nuestra rci¨®n! B¨¦same si te atreves. Samuel agarr¨® por barbi y bes¨® apasionadamente. Hacia tiempo que queria hac¨¦rselo desde que vio lo bien vestida que estaba. ?C¨®mo puede alguieno e ser tan gentil, linda, seductora y exquisita a vez? Y no s¨®lo eso, sino que no es pretenciosa, y ninguna des expresiones que representa es falsa. Por eso no queria que nadie pusiera sus ojos en e. Tampoco tenia idea de cuando se hab¨ªa obsesionado con mujer y no se cansaba de e. Kathleen golpe¨® el pecho del hombre con sus pu?os con todas sus fuerzas. -?Su¨¦ltame! ?Samuel, sinverg¨¹enza! ?Por que me has besado cuando es evidente que no sientes nada por mi? Estamos a punto de divorciarnos, pero ?por qu¨¦ sigues intimid¨¢ndome? ?No he obedecido siempre tus pbras y he actuadoo sustituta de Nicolette y tu esposa anonima durante los ¨²ltimos tres a?os? No me queda nada, asi que ?qu¨¦ m¨¢s quieres de mi? Amar a este hombre le hab¨ªa hecho perder demasiadas cosas. Queria recuperas poco a poco, pero Samuel se habia convertido en su obst¨¢culo. ¨C Todavia me tienes a mi, -Samuel atrajo hacia su abrazo-. No importa lo que pase, todav¨ªa me tienes a Cap铆tulo 36 Cap¨ªtulo 36 Cap¨ªtulo 36 -Solo quiero tener un marido de verdad, Samuel. Si no puedes darme eso, entonces deja de intentar involucrarte conmigo ¨C suplico Kathleen con gran angustia¨C. Cada vez que me besas, me hace dudar, Empiezo a preguntarme si podria gustarte un poco, peros cosas que haces despu¨¦s me destrozan porpleto. Por favor, deja de torturarme. Te lo ruego. Las l¨¢grimas corr¨ªan por sus mejis de forma incontrda. La pena y el dolor que experimentaba eran insoportables. Kathleen era consciente de lo mucho que queria a Samuel. No era solo una cuesti¨®n de tiempo. M¨¢s bien, se habia convertido en una parte permanente de su vida. S¨®lo e sabia lo angustioso que era tener que arrancarlo de su vida asio asi. A pesar de herida fresca que hab¨ªa dejado, e seguia amandolo. Al fin y al cabo,s heridas tardan en cicatrizar. Lo que necesitaba era tiempo. Lo que no necesitaba era que Samuel volviera a abrir esa herida suya justo cuando e intentaba cerra lentamente. Le estaba haciendo experimentar un tormento desgarrador una vez m¨¢s. En ese momento, estaba llorando a mares en los brazos de Samuel. No hab¨ªa forma de que pudiera regresar en ese estado. Samuel se quit¨® el traje y cubri¨® con el antes de tirar de e para abraza. -Vamos. No llores. ¨C Deja de ser tan amable conmigo. Mantente indiferente. Deja de intentar maniprme-solloz¨® Kathleen. -?Con qui¨¦n m¨¢s soy amable aparte de ti? -Se sinti¨®o si estuviera al limite de su capacidad. -Nicolette -murmuro. Sus ojos estaban enrojecidos-. Te dije que queria un marido de verdad, Samuel. Si est¨¢s dispuesto a serlo, podemos vivir felices a partir de ahora. Si no, deberiamos dejars cosas ras ahora mismo. Luego, podemos seguir caminos separados en el futuro. Se quedo mirando el aspectomentable de e. Hab¨ªa una ligera ronquera en su voz cuando pregunto: -?Puedes darme un poco de tiempo? ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Eso dej¨® a Kathleen sorprendida -Dame un poco de tiempo para arrer todo-ledijo mientras le acariciaba cara. A decir verdad, era bastante reacio a deja ir. -?Cu¨¢nto tiempo? -Susbios estaban fruncidos-. No puedo seguir rgandos cosas contigo, Samuel Tampoco puedo esperar tanto tiempoo un ano. -Un mes ¨Cpropuso Samuel con voz grave. Tras un momento de contemci¨®n, respondi¨®: -Puedo darte eso, pero tengo mis propias exigencias. -?Qu¨¦ son pregunto. Hab¨ªa una sonrisa en su rostro. -Dame una copia del acuerdo de divorcio con tu firma. Si tu y Nicolette seguis peleados despu¨¦s de un mes, firmare los papeles y me ir¨¦-insisti¨® Kathleen. Queria tener un n de respaldo para si misma en lugar de esperaro una idiota. Se rioo respuesta. -A veces, siento que eres tan inocenteo un beb¨¦. Otras veces, te encuentro bastante astuta. -?Me lo vas a dar o no?-se quej¨®. Samuel golpe¨® su mano contra que e ten¨ªa extendida. -Lo hare. -Bien. Lo quiero para ma?ana -ordeno, y luego se mordi¨® elbio. -ro. ¨C Asinti¨®. Kathleen dud¨® un poco y luego dijo: -Esta va a ser en verdad ¨²ltima oportunidad que te doy, Samuel. Espero que no est¨¦s haciendo esto para enga?arme. S¨¦ que soy nda de coraz¨®n, pero nunca dejaria que nadie se aprovechara de m¨ª. -No te voy a enganar-prometi¨® mientras miraba. -Tambi¨¦n¡­ -Su mirada se volvi¨® fr¨ªa mientras se interrumpia-. No se te permite intimar con Nicolette nunca m¨¢s. Aloir eso, Samuel frunci¨® el ce?o. < Intimar con e? Nunca he hecho eso antes. ?Est¨¢ hando de contacto fisico?>> -Entendido-acept¨®. S¨®lo entonces se sinti¨® mejor. Sin embargo, seguia estando muy nerviosa porque no podia saber cu¨¢les erans verdaderas intenciones de Samuel. ??Que voy a hacer si en verdad est¨¢ tratando de enga?arme?? ¨CVolvamos sugiri¨® Samuel. Le agarro mano antes de salir. -?No deberiamos decirselo a papa? -protesto Kathleen en voz baja. Aunquc acababa de lloraro una loca, aun no hab¨ªa recuperado del todopostura. Adem¨¢s. tampoco habia olvidado sus modales. -No te preocupes por eso. -Se limit¨® a quitarle Importancia al asunto. -?Ad¨®nde vamos, entonces? ¨C pregunt¨® e. ¨CBueno, a donde quieres ir? ¨C pregunt¨® Samuel en respuesta. -Volvamos al condominio -dijo Kathleen tras una pausa. -De acuerdo. Vamos. ¨C Procedi¨® a salir del hotel con e de mano. Una vez que regresaron al condominio, Kathleen se puso un par de zapatis de interior con orejas de conejo. Por otrodo, Samuel hab¨ªa utilizado el mismo par de simples zapatis negras desde el principio. En el pasado, Kathleen les hab¨ªa conseguido unos a juego, pero el s¨®lo se hab¨ªa quejado de ello con desd¨¦n. De hecho, Samuel veia con desprecio mayor¨ªa de los productos con tem¨¢tica de pareja. A su modo de ver, no eran m¨¢s que chiquidas ens que s¨®lo se interesans chicas j¨®venes. Lo que hab¨ªa olvidado, sin embargo, era el hecho de que Kathleen era una chica joven, por no har de una chica suave y gentil. Despu¨¦s de ponerses zapatis, Samuel apret¨® contra pared y bes¨®. Fue incluso m¨¢s intenso que el beso que habianpartido en el hotel. Kathleen estaba aterrorizada. Su delicado puno golpe¨® el pecho de ¨¦l mientras pronunciaba con fiereza: -No tienes permiso para intimar conmigo hasta que termine el mes. ¨C ?Por qu¨¦? -Hizo una mueca. ¨C Es¡­ Es una prueba -murmuro. Si consigues pasar prueba cuando acabe el mes, te dare una sorpresa. En el caso de que el decidiera estar con e a partir de entonces, se sinceraria sobre el beb¨¦. E solo esperar¨ªa con inter¨¦so exactamente iba a tratar con Nicolette. -Entonces, despu¨¦s de un mes, ?te rendir¨¢s ante mi?-le pregunt¨® mientras escudri?aba. -Asies -afirm¨® con un movimiento de cabeza. -Deberias saber cu¨¢les sons consecuencias de hacerme aguantar un mes entero -advirti¨® Samuel. Sus dedos callosos rozaron con ternura su delicada barbi y mir¨® a los ojos con una mirada diab¨®lica. -Lo s¨¦. -Kathleen estaba siendo obediente. En cualquier caso, supuso que una vez que le dijera que estaba embarazada y que no podiapartir habitaci¨®n con el, tampoco podria hacer nada. Jeje! -Me voy a duchar -le dijo. Kathleen asinti¨®. De acuerdo Samuel procedi¨® a darse vuelta y entrar en casa mientras e dejaba escapar un suspiro de alivio y apretaba los pu?os. Si Samuel en verdad ten¨ªa intenci¨®n de quedarse con e, entonces podr¨ªa actuaro si no supiera nada de el y Nicolette. Kathleen decidi¨® mar a Wynnie. -Samuel y yo no volveremos esta noche, mam¨¢. Wynnie arque¨® una ceja, -?Ha ido a ver a Nicolette de nuevo? Te est¨¢ usandoo tapadera, ?no? ¨C No, no es eso ¨C neg¨® de inmediato. -?Podrias traerme una toa, Kathleen? -Samuel intervino con su voz profunda. -Ya voy -respondi¨® e. En el momento en que Wynnie escuch¨® ese intercambio, pudo saber que era voz de Samuel. -De acuerdo. Entendido -dijo con una sonrisa-. Ambos deber¨ªan descansar temprano. Despu¨¦s de eso, colg¨®. Kathleen dej¨® el tel¨¦fono y fue a pasarle a Samuel una toa. Cuando abri¨® puerta para quit¨¢rs, estaba desnudo. La figura del hombre era increiblemente bien construida, e incluso podia superar de los modelos de las revistas de moda. Se pusiera lo que se pusiera, seguia pareciendo delgado; sin embargo, cuando se desnudaba, sus m¨²sculos estaban bien definidos. Ten¨ªa algo ¨²nico que mayor¨ªa de gente no tenia Como mujer m¨¢s bien conservadora, Kathleen no era des que se abren a los dem¨¢s. La unica experiencia que tuvo fue con el propio Samuel. Por eso, verlen expuesto hizo que sus mejis se sonrojaran de verguenza Su cara estaban roja que parecia un tomate. Era tan ingenua que estaba fuera de este mundo. Esa pureza e inocencia de e era justo lo que le gustaba de e. Todav¨ªa no hab¨ªa sido manchada por el mundo. Kathleen se dio vuelta al instante inclusos puntas de sus orejas se sentian calientes. Samuel se envolvi¨® con toa y se acerc¨® a e por detr¨¢s. Baj¨® cabeza y le mordisque¨® oreja con sus gelidos y finosbios. ¨C Han pasado tres anos. ?Por que sigues siendo tan timida? Un escalofrio recorri¨® su cuerpo. ¨CMe lo prometiste, Samuel. Cap铆tulo 37 Cap¨ªtulo 37 Cap¨ªtulo 37 -No te preocupes. Siempre he sido un hombre de pbra -asegur¨® Samuel antes de volver a morderle despreocupadamente oreja-. Si no, no tendr¨ªas ni siquiera posibilidad de har ahora mismo. ¨CTengo hambre. Voy a preparar pasta. -Kathleen desvi¨® el tema y escap¨® enseguida. Samuel revel¨® una sonrisa gelida. ?Qu¨¦ cobarde. No s¨¦ de que tiene tanto miedo?. De nada, se dio vuelta. Exclusive content from N?velDrama.Org. -?Hasido ya? -Si. -Asinti¨®. Mostro una sonrisa que le lleg¨® a los ojos. -De acuerdo. A continuaci¨®n, se dio vuelta y fue a cocinar algo. Mientras tanto, Samuel se sec¨® el pelo y se puso algo de ropa. En ese momento, sono su tel¨¦fono. Era una mada de Nicolette. Lo tom¨® y pregunto: -?Qu¨¦ es? -;Cuando vas a venir, Samuel? ¨CNicolette gimio pateticamente. Tengo que someterme a quimioterapia ma?ana. Tengo miedo. ¨C Hoy estoy ocupado¡­ Samuel acababa de empezar a responder cuando Kathleen se acerc¨®. -?La pasta est¨¢ hecha, Sam! -anunci¨®. Su voz dej¨® a Nicolette at¨®nita. ?Es voz de Kathleen? ?Est¨¢ con e ahora mismo? ?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqui? Estoy segura de que e ha escuchado grabaci¨®n. ?C¨®mo puede estar con ¨¦l?>> -De acuerdo -respondi¨® Samuel con un movimiento de cabeza-. Ir¨¦ ahora mismo. Kathleen, que no sabia que estaba en una mada con Nicolette, sonrio. -No te preocupes. Termina lo que sea que est¨¦s haciendo mientras yo voy a hacer unos tos de pa?amiento Dicho esto, volvi¨® a salir. ¨C Nicolette ¨Cmurmuro bajando voz. ¨CEst¨¢ bien, Samuel. S¨¦ que est¨¢s cansado, as¨ª que no pasa nada si no vienes a verme hoy-lo tranquiliz¨® Nicolette e intent¨® parecerprensiva-. Deber¨ªaser un poco m¨¢s. Come lo suficiente para los dos ¨C?No hasido todavia? ¨C pregunto Samuel con indiferencia. ¨C No. No tengo mucho apetito-admiti¨® y se mordi¨® elbio-. Escuch¨¦ a Kathleen decir que hab¨ªa hecho algo de pasta para ustedes dos. A m¨ª tambi¨¦n me gustar¨ªaer un poco. Laida que sirven aqui no es nada apetecible. En realidad, solo lo habia dicho para que Samuel le llevaraida que hab¨ªa hecho Kathleen. No fue porque en verdad queriaer pasta. En cambio, Nicolette pretend¨ªa hacer saber a Kathleen que Samuel haria todo lo que e le pidiera. -Le dire a Tyson que te lleve algo ofreci¨®. Sus pbras volvieron a dejar a Nicolette aturdida. ??No viene?? -Est¨¢ bien. No estaba hando en serio. Deber¨ªas seguir adnte yer. No te molestar¨¦ m¨¢s- murmuro Nicolette miserablemente-. Estar¨¦ bien s, Samuel. Cuando estuve fuera del pais durante los ¨²ltimos tres a?os, me ocupe de todo s, tanto de mi enfermedado de cualquier otra cosa. Puedo pasar por todo s. No hace falta que me molestes. Con eso, colg¨® el tel¨¦fono. Samuel frunci¨®s cejas. Lo que e hab¨ªa dicho le iodaba mucho, pero no pod¨ªa precisar raz¨®n exacta. Despu¨¦s de ponerse camisa, sali¨® para ver a Kathleen saliendo de cocina con unos tos de pa?amiento ens manos. Llevaba ropa informal de color rosa y su pelorgo y sedoso estaba recogido en una coleta alta. El aura que desprendia era juvenil y preciosa. Por si fuera poco, llevaba un dntal con dibujos de conejos y zanahorias. La mirarao mirara, era definici¨®n de adorable. Incluso cuando pensaba que no hab¨ªa nadie alrededor, seguia pareciendo amable y rjada. No habia ninguna sensaci¨®n de presi¨®n a su alrededor ¨CVamos aer, Sam -le dijo con una dulce sonrisa en cara. Samuel se acerco y se dirigieron aledor. Kathleen hab¨ªa preparado dos tos de pasta. Habia huevos, gambas y jam¨®n en su to. En cuanto al suyo, s¨®lo habia pasta, huevos y algunas verduras. ¨C Por quees tan poco? ¨C pregunto mientras tomaba asiento. Al fin y al cabo, e era que m¨¢s le gustabaer jam¨®n. -Tendre problemas para digeririda pesada a estas horas de noche -explic¨® con un mohin. Sinceramente, no queriaerlo en absoluto. De hecho, tuvo ganas de vomitar, pero se contuvo. ¨CSeguro que te mimanent¨®. Kathleen se sent¨® tambi¨¦n y ambosenzaron aer. Hacia mucho tiempo que nopartian unaida juntos. Erao si hubieran vuelto a los d¨ªas en que Nicolette no hab¨ªa regresado aun. Cuando Samuel tenia que trabajar hasta altas horas de noche, e le esperaba. Cuando ¨¦l volvia, e preparaba un to de pasta o una sopa de setas bien caliente. Se habia convertido en una costumbre suya Sin embargo, mientrasian, e not¨® que ¨¦l estaba un poco fuera de si. ?Tiene sentido. No eso si fuera capaz de superar a Nicolette con tanta facilidad. Le prometi que le daria un mes de tiempo, asi que no sacar¨¦ el tema hasta que termine el mes?. Trasida, Kathleenv¨® todos los tos antes de ducharse. Cuando sali¨® del ba?o, se dio cuenta de que Samuel no estaba. ?Se fue de nuevo?? Dej¨® escapar un suspiro. ?No deberia haber tenido ninguna esperanza en un b*stardoo ¨¦l?. Bang! Un sonido abrupto viaj¨® desde el exterior. Esto hizo que cara de Kathleen se pusiera p¨¢lida. ??Ha entrado undr¨®n? ?Acaso Samuel se olvido de cerrar puerta porque tenia prisa? ?Maldito seas, Samuel!>> Kathleen ech¨® un vistazo al dormitorio y tom¨® un jarr¨®n. Se arm¨® de valor y se acerc¨® a puerta. Tras aspirar profundamente, gir¨® el pomo de puerta y abri¨®. Las luces del salon segu¨ªan apagadas, pero puerta estaba abierta de par en par. Oh, Dios. Alguien en verdad ha entrado!? Si e y su bebe perecieran all¨ª mismo, nunca perdonaria a Samuel, ni siquiera en muerte. El sonido de los pasos lleg¨® a sus oidos Ventan del sal¨®n. Entro en casa y saco su telefono para mar a policia, ¨C H? ;Policia? Hay undron en mi casa -tartamudeo. Su cuerpo temba de ansiedad, -?Podr¨ªa decirnos su diri¨®n? -pidi¨® el policia. Kathleen hizo lo que el dijo. -Lo tengo. Iremos ahora mismo. Por favor, qu¨¦date y aseg¨²rate de que est¨¢s a salvo ¨C inform¨®. -De acuerdo -respondi¨® mientras se encog¨ªa de miedo. Toc!;Toc! Oy¨® que alguien maba a puerta y su cuerpo empez¨® a temr con m¨¢s violencia. ??Por qu¨¦ estedr¨®n es tan educado? Incluso ma a puerta?. -?Por qu¨¦ has cerrado puerta, Kathleen? -La voz de Samuel entr¨® en casa desde fuera de puerta El sonido dej¨® a Kathleen boquiabierta. ??Samuel? Pens¨¦ que se hab¨ªa ido?. R¨¢pido corri¨® a abrir puerta y vio que en verdad era Samuel. -?Por qu¨¦ sigues aqui?-pregunt¨® Kathleen conmocionada. -?Por qu¨¦ no iba a estarlo? ¨C Frunci¨® el ce?o-. Estaba fumando hace un momento, y por idente derrame el cenicero. He ido a tirar basura y, cuando he vuelto, he visto que puerta del dormitorio estaba cerrada. Tambien te he o¨ªdo susurrar dentro. Una de iodidad invadi¨®. -?Por qu¨¦ tuviste que apagars luces si s¨®lo fuiste a tirar basura? ?Por qu¨¦ tampoco cerraste puerta cuando terminaste? -La luz de cocina est¨¢ encendida, ?no? Solo necesito un poco de luz para ver. He abierto puerta para poder ventr el olor a humo del sal¨®n. Creia que odiabas el olor de los cigarrillos. -explic¨® Samuel. Kathleen frunci¨® losbios. Parecia que hab¨ªa un gran malentendido. En ese momento, entraron dos policias. -?Alto ahi! -orden¨® uno de ellos de forma estricta-. No hagas da?o a esa mujer. Pons manos en alto. Tanto Samuelo Kathleen se quedaron sin pbras. -?Lo siento! ¡ª Kathleenenz¨® a disculparse con profusi¨®n. Estaba tan llena de verguenza que ni siquiera podia levantar cabeza-. Lo siento mucho, se?or. Me equivoque en todo. Lo siento mucho. Samue miraba con los brazos cruzados. Hab¨ªa una sutil sonrisa en camisura de susbios. -Es bueno que mantenga guardia alta, jovencita. Es sorprendente que su primer movimiento haya sido ponerse en contacto con policia, pero pr¨®xima vez, diganos enseguida si ha sido un malentendido. Los policias estaban estupefactos por el giro de los acontecimientos Si lo entiendo. ¡ªKathleen estaba al borde des l¨¢grimas en ese momento. E no podia saber que Samuel todavia estaba cerca Los policias miraton a Samuel y lo encontraron bastante familiar. Usted tambi¨¦n deberia reflexionar sobre s¨ª mismo, se?or. ?Por qu¨¦ iba a pensar su mujer que no estaba en casa? Samuel permaneci¨® cado. Cap铆tulo 38 Cap¨ªtulo 38 Cap¨ªtulo 38 Fue mi culpa, scior. Por favor, no ulpe -dijo humida. -Bueno, ya que todo esa bien, nos iremos ahora. -En cualquier caso, los polic¨ªas sab¨ªan que no les correspondia mete:s narices en los asuntos personales de una pareja. -Adi¨®s, se?or. ¡ª Kathleen se despidi¨® cort¨¦smente. Solo regres¨® despu¨¦s de que entraran en el ascensor y mir¨® a Samuel con iodidad. Habia una sonrisa forzada en su rostro. -Hmph Kathleen se acerc¨® a ¨¦l y murmuro: ¨C Lo siento. -Gracias a ti, fui interrogado por polic¨ªa por primera vez en mi vida ¨Cent¨® con indiferencia. Se mordi¨® elbio y protesto: -Supuse que ya te habias ido. La puerta tambi¨¦n estaba abierta. Pens¨¦ que undr¨®n habia entrado. ¨C ?Lo has asumido? -repiti¨® mientras fruncia el ce?o. -Yo¡­ ¨C Kathleen no sabia qu¨¦ decir. ?Pum! Le dio un golpe en frente y le advirti¨®: ¨C Esta vez no lo has hecho tan mal. Como sabes que no debes ser imprudente, te perdonare solo por esta vez. Si vuelve a ocurrir, te romperes piernas. Mientras se frotaba ga de frente, tenia una expresi¨®n de pena y agravio. ¨C?Pero en verdad puedes culparme? Pens¨¦ que estabas apurado por ver a Nicolette y te olvidaste de cerrar puerta Eso hizo que Samuel frunciera el ceno. ¡°?En verdad est¨¢ tratando de justificarse aqui?>> -Piensalo. ?Por qu¨¦ crees que elegi este lugaro nuestro nuevo hogar? ¨C pregunto sombriamente. La seguridad de abajo es muy estricta?De verdad crees que undr¨®n podria entrar? ?Por qu¨¦ no usas un poco tu cerebro? ¨CNunca se es demasiado precavido -insisti¨® e de manera agraviante- Acabas de decir que no lo he hecho mal! Samuel dej¨® escapar un escalofriante resoplido. ¨CEn verdad me vas a hacer explotar de ira algun dia, Kathleen. En respuesta a eso, Kathleen hinchos mejis. Parecia un cachorro pateado. Esa noche, los dos estaban acostados en cama. No hab¨ªa mucho movimiento. Ninguno de los dos estaba cansado, pero tampoco se haban. M¨¢s bien, ambos estaban sumidos en sus pensamientos. Sin embargo, teniendo en cuenta que Kathleen estaba embarazada, no pudo luchar contra su somnolencia durante mucho tiempo. Alg¨²n tiempo despu¨¦s, son¨® el tel¨¦fono de Samuel. Por supuesto, un tono de mada lo pa?aba. -?Qu¨¦? -exm¨®. Tenia una mirada sombr¨ªa-. Lo tengo. Tr¨¦ enseguida. -?Qu¨¦ pasa, Sam?-Kathleen se hab¨ªa despertado por conmoci¨®n. -Los guardias de seguridad de abajo me maron. Voy a echar un vistazo. -Su respuesta fue adrede vaga. Susbios estaban fruncidos mientras se cambiaba y bajabas escaleras. Se dio cuenta de que se hab¨ªa llevado el tel¨¦fono ys ves del coche. Un sentimiento de inquietud se apodero de su coraz¨®n, asi que se puso una bata nca y le sigui¨® con discreci¨®n hacia abajo. Cuando Samuel baj¨®s escaleras, vio a Nicolette hecha un ovillo en el sof¨¢. El tiempo era frio en el exterior, y e s¨®lo estaba vestida con una bata de hospital. ¨C Nicolette -grito. Samuel se dirigi¨® hacia e y de inmediato se quit¨® el abrigo para envolve. ¨C iSamuel! -grito. Nicolette salt¨® y se aferr¨® a su cuello mientras sollozaba-: Tengo tanto miedo, Samuel. Tengo miedo de quimioterapia de ma?ana. El medico me ha dicho que se me va a caer el pelo. Me voy a poner lea. La respiraci¨®n de Samuel se hizo m¨¢s profunda y rg¨® su gran mano para darle una palmadita en espalda. -?C¨®mo puede ser eso? Siempre has sido hermosa. -Estoy aterrada, Samuel. ?Puedes char conmigo un rato antes de volver a subir? -se quejo. ¡ª Te llevar¨¦ de vuelta al hospital. -No habia forma de que dejara quedarse alli. Si enfermara con un resfriado o una fiebre, seria desastroso para alguieno e, que tenia leucemia. De repente, Nicolette miro a alguien detr¨¢s de el -?Kathleen? Al darse cuenta, se qued¨® hdo. Solt¨® a Nicolette y vio que Kathleen estaba cerca. Los exquisitos rasgos de Kathleen se ocultaban tras el abrigo mientras se acercaba. -?Por que dejaste el hospital para venir aqu¨ª en medio de noche, Nicolette? -confronto-. Ya eres un adulto. Deber¨ªas saber cuanta gente estar¨ªa preocupada por ti. De todos los lugares, has venido directo a Samuel. Intentas que se sienta mal por ti? Nicolette protesto con desesperaci¨®n: -No era eso lo que pretend¨ªa, Kathleen. S¨®lo me sentia impotente. Tengo quimioterapia ma?ana, por eso¡­ -?De quien es culpa de que te sientas as¨ª? ?Es mia? -replic¨® Kathleen. Su tono, por lo general suave, se hab¨ªa vuelto duro y mordaz-. Al menos tienes un padre. Durante los tres a?os que estuviste en el extranjero, el fue quien te proporciono dinero todo el tiempo, ?no es asi? Yo no tengo ni un solo pariente vivo. ?No crees que yo necesito a Samuel m¨¢s que tu? -Basta, Kathleen -intervino Samuel con disgusto. -Has venido aqui a esta hora intempestiva para armar un esc¨¢ndalo. Est¨¢s tratando de robar a Samuel, ?no? ¨C continuo acusando. No hab¨ªa ni una pizca de calidez en sus ojos-. Incluso si logras atraerlo a tus brazos, ?cuanto tiempo crees que te amara? Nicolette se mordi¨® elbio. ??Kathleen no es para nada gentil! De hecho, no se contiene con sus pbras?. -Esto est¨¢ justo debajo de nuestro apartamento, Samuel. Todos los que pasan por aqui saben qu¨¦ tipo de rci¨®n tenemos. ?Qu¨¦ va a pensar gente cuando te vea abrazando a otra mujer por aqui? - Se?al¨® Kathleen mientras se estremecia. Fue entonces cuando Samuel se dio cuenta des miradas extra?as que les dirigian los guardias de seguridad. Aunque su matrimonio era un secreto para el p¨²blico, los guardias de seguridad lo sabian. Sin embargo, no es que fueran a correr voz. Apesar de ello, ser¨ªa dif¨ªcil explicarles lo que estaba pasando. Dicho esto, Kathleen suspiro. -Solo envi de vuelta Se dio vuelta para marcharse. Su silueta menuda y solitaria era desgarradora Mientras tanto, mandib de Nicolette estaba a punto de romperse de lo fuerte que estaba apretando los dientes Al principio, habia pensado que, al crear problemas, Kathleen perderia todo el sentido de raz¨®n y se pondria hist¨¦rica dnte de Samuel. Asi el empezaria a desprecia. Lo que no esperaba era que Kathleen actuara de formapletamente diferente a lo que hab¨ªa previsto. -Te iuro que no es eso lo que queria decir, Samuel -insisti¨® Nicolette. Kathleen debe haber entendido mals cosas, Dale una explicaci¨®n. Te esperar¨¦ aqui. -No hay necesidad de eso. Te voy a mandar de vuelta al hospital. s emocionesplejas se habian apoderado de mente de Samuel ¨C Ledare una explicaci¨®n adecuada cuando llegue a casa. Una explicaci¨®n? ?En verdad Samuel va a hacer eso? Por lo general no se molesta con cosaso las explicaciones, incluso si fue un malentendido?. Nicolette se dio una patada a si misma por haberse ido durante tres a?os en un intento de utilizar psicologia inversa. Despu¨¦s de todo, era ¨²nica raz¨®n por que Kathleen hab¨ªa tenido oportunidad de intervenir. Cuando Kathleen lleg¨® a casa, se apoy¨® en puerta y se pusos manos en el vientre. Su voz estaba ahogada por los sollozos. -Me pregunto, hija mia. Aunque le diera un a?o de tiempo, ?habr¨ªa arado para entonces su rci¨®n con Nicolette? A decir verdad, oportunidad que le di hace que nunca pueda retractarse de su eli¨®n. Siento haber sido una madre inutil. Ni siquiera puedo proporcionarte una familia adecuada. Lo siento de verdad. Prometo darte el amor que mereces a partir de ahora. Nunca te hare sentir que no te quieren. Era muy consciente de que un mes pasaria en poco tiempo. Por lo tanto, tuvo que empezar a nificar el futuro. Ya no tenia el lujo de esperar a que Samuel se ocupara de todo antes de empezar a pensar en el camino que tenia por dnte. Eso seria demasiadociente por su parte. As¨ª, encendi¨® su ordenador y se sent¨® frente a ¨¦l. Despu¨¦s de editar un poco imagen, se envi¨® a Federick. Sorprendentemente, respondi¨® en un abrir y cerrar de ojos. Federick: (?Por qu¨¦ no est¨¢s dormido todavia?] Kathleen: [Me estoy preparando para ir a cama ahora mismo.] Federick: [Ya es muy tarde. Deber¨ªas cuidarte.] Kathleen: [Si, lo s¨¦.] Federick: (Esta tarde habr¨¢ un seminario para padres de ni?os autistas. ?Te gustaria venir?] Kathleen: liMe lo preguntas a mi?) Federick (No hay nada m¨¢s. Para ser sincero, me inspir¨¦ en ellos para esas historias. ?Qui¨¦n sabe? Tal vez, si interactuas un poco con ellos, experimentar¨¢s algo nuevo | ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Kathleen: (ro. Ire.] Cap铆tulo 39 Cap¨ªtulo 39 Cap¨ªtulo 39 No iba a pensar en cuando iba a volver Samuel a casa, y se negaba a preocuparse por ello. En su lugar, nific¨® su agenda para el dia antes de recuperar el sue?o. El sentimiento en su coraz¨®n no era de tristeza, ni de dolor. Todo lo que sentia era adormecimiento. No importaba que e armara un alboroto o hiciera berrinches, Samuel seguiria optando por llevar a Nicolette de vuelta. En ultima instancia, a los ojos de Samuel, e era inucho m¨¢s importante que Kathleen. Eso es algo que deber¨ªa haber entendido desde el principio. La unica raz¨®n por que le hab¨ªa dado un mes de zo era que estaba dandorgas. Por otrodo, Samuel hab¨ªa llevado a Nicolette de vuelta al hospital, pero a e le preocupaba que volviera con Kathleen. Sinceramente, empezaba a tener sensaci¨®n de que ya no tenia el control absoluto sobre su coraz¨®n. Le preocupaba que si se soltaba un solo segundo, ¨¦l se iria para siempre. Samuel y Kathleen llevaban tres a?os casados. Ya habia intimado con e. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Nicolette hab¨ªa realizado un trabajo de detective por su cuenta y descubri¨® que los sirvientes de su casa decian que ¨¦l estaba enamorado de Kathleen. No sab¨ªa si se refer¨ªan al cuerpo o al alma de Kathleen, pero no podia aceptarlo a pesar de todo. -?Te vas, Samuel? ¨C La cara de Nicolette se crispaba mientras lloraba. -Voy a buscar al m¨¦dico -explic¨®¨C. Arrete bien. No quiero que te resfries. ¨C No necesito un m¨¦dico, Samuel. Te necesito a ti. -E rodeo su cintura con los brazos y gimio-: No voy a vivir mucho tiempo sin m¨¦d ¨®sea, Samuel. ?No puedes apiadarte de mi y quedarte conmigo un poco m¨¢s? La mirada en el apuesto rostro de Samuel era excepcionalmente sombria. -No te dejar¨¦ morir. ¨C Pero Kathleen dijo que nunca me donar¨ªa su m¨¦d ¨®sea-se quej¨®-.?No est¨¢ satisfecha con haber sido tu esposa durante los ¨²ltimos tres anos? Todo lo que tenemos que hacer es darle m¨¢s dinero despu¨¦s del divorcio. Si me odia, me arrodir¨¦ y le pedire perd¨®n. Har¨¦ lo que sea. -Calmate-dijo Samuel en voz bajar. Te dije que pensaria en algo. Sus ojos briron con l¨¢grimas. -Pero dijiste que tendrias una soluci¨®n en tres dias. Ya han pasado tres d¨ªas, ?no es asi? -Lo s¨¦ -murmuro. S¨®lo recu¨¦state. Tras decir esto, se dio vuelta para marcharse, Nicolette se mordi¨® elbio. ?C¨®mo puede ser esto? ?En qu¨¦ demonios est¨¢ pensando Samuel? Mientras tanto, Samuel fue de s a consulta del m¨¦dico. Dio casualidad de que el medico estaba de guardia en ese momento. -Que curre, senor Macari? ¨C pregunt¨® sorprendido. ¡ª Nicolette sc escap¨® en medio de noche. ?Lo sabian? ¨C pregunt¨® con una mueca. Eso sacudi¨® al medico hasta el fondo. -?Que??Traere a alguien para que busque de inmediato! ¨C Ya he recuperado. -La mirada de Samuel era hostil-. Estoy seguro de que sabes por qu¨¦ hice que Nicolette se quedara aqu¨ª. Sintiendose confuso, el m¨¦dico respondi¨®: -Si, lo s¨¦. -?C¨®mo han sido los ¨²ltimos tres dias? ?Has encontrado otro donante de m¨¦d ¨®sea adecuado? - Samuel fue al grano. -Si. Hemos encontrado una, pero est¨¢ embarazada en este momento. No podr¨¢ donar por el momento ¨C murmuro el m¨¦dico. ??Embarazada?? -?Cuando va a dar a luz? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. -En otros tres o cuatro meses por lo menos. Pero eso no significa que pueda donar de inmediato. Tampoco podr¨¤ donar durante el periodo dectancia -explica el medico. El aire alrededor de Samuel estaba hdo. -Solo dime cu¨¢nto tiempo tenemos que esperar. -Al menos un ano -respondi¨® el m¨¦dico. -?Cu¨¢nto tiempo le queda de vida a Nicolette? ¨C pregunt¨® Samuel. El medico respondio tranqumente: -Medio ano. Sin embargo, mirada de Samuel le dio un susto, asi que rapido a?adio: ¨C Naturalmente, si senora Yoeger coopera con el tratamiento, podr¨¢ vivir un poco mas. En un tono frigido, Samuel le dijo: -?Qu¨¦ tal quimioterapia de manana? Ser¨¢ primera vez que Sra. Yoeger lo haga, asi que tendr¨¢ una rei¨®n bastante severa.-El m¨¦dico fue honesto y directo-. Cita sufrir¨¢ de vomitos, n¨¢useas, as¨ªo p¨¦rdida de cabello. Los ojos de Samuel se oscurecieron. -Si no puedes encontrar a nadie en el pa¨ªs, entonces amplia b¨²squeda a todo el mundo. El medico fruncio losbios. -Sra. Johnson¡­ ¨C Ni siquiera pienses en e -interrumpi¨® Samuel. La malicia en su mirada era potente-. Nadie puede obliga si no quiere hacerlo. -Solo preguntaba -tartamude¨® el m¨¦dico aterrado. ¨C Contacta con los hospitales internacionales de inmediato ¨Corden¨® Samuel-. Quiero resultados en tres dias. ¨C Entendido. ¨C El m¨¦dico asinti¨® con fervor. Por otrodo, Nicolette, que hab¨ªa estado escuchando a escondidas en puerta, empez¨® a temr despu¨¦s de oir lo que Samuel le hab¨ªa dicho al doctor. Una sonrisa cruel y gelida apareci¨® en su p¨¢lido rostro. ?Supongo que eres parcial, Samuel?. Al dia siguiente, Kathleen se ba?o y estuvo lista para salir. Se habia puesto una blusa negra con cuello de vntes, que estaba decorada con una cinta de seda de color rojo vino. Aparte de eso, llevaba un vestido nco hasta el suelo con motivos florales y un par de zapatos de cuero. Su atuendo hacia desprender un aura erudita de pies a cabeza. Con una bolsa de cuero azul a espalda, sali¨® por puerta y se dirigi¨® al vestibulo de nta baja. Los guardias de seguridad saludaron. A pesar de que pudo percibir el matiz depasi¨®n en su mirada, se limito a sonreir en respuesta y les devolvi¨® el saludo antes de marcharse. Federick habia aparcado su coche en entrada. Hab¨ªa insistido en recoge esa manana. Kathleen habia intentado negarse, pero al final cedi¨® y le dio su dirion. Esa vez estaba sentada en el asiento del copiloto. -?No viene Madeline? ¨C pregunto Kathlcen con curlosidad. -Es un seminario, as¨ª que habr¨¢ mucha gente. Madeline tiende a tener dolores de cabeza cuando va a lugares con mucha gente ¨Cara Federick Kathleen asintio. -Deben tencrlo dificil. Federick. ¨C Bueno, por supuesto. Aunque no podemos hacer nada al respecto. Para ser honesto, mientras Madeline no se desencadene por nada, es una buena ni?a en su mayor parte. A pesar de lo obediente que es, a veces te gustaria que llorara y te gritara. Al menos, seria capaz deunicarse con el mundo exterior -afirm¨® Federick con una pizca de frustracion. Kathleen fruncio losbios. -Ustedes son en verdad admirables, Federick. -Sabras lo que es cuando te conviertas en madre t¨² misma. Es tu propio hijo, despu¨¦s de todo. Nunca podr¨¢s desentenderte de ellos y echarlos a undo -expres¨®. Asintio mientras se decidia a ser una buena madre. ¨C He visto tus borradores. Estoy muy satisfecho con ellos -dijo Federick mientras sonreia. Kathleen parpadeo confundida. -?Eh? ¨C Digo que ha aprobado, Srta. Johnson. ?Va a firmar un contrato conmigo o que? -Se ri¨®. -?Por supuesto! -grito. Kathleen asent¨ªa con cabeza emocionada, pero tampoco podia evitar mirarlo con desconcierto-. No te estar¨¢s apiadando de mi por el hecho de haber cuidado de Madeline, ?verdad, Federick? Eso le hizo reir. -No te preocupes por eso. Este libro ilustrado es importante. De ninguna manera sacrificarias ventas solo para apiadarme de alguien. Eres en verdad h¨¢bil, lo juro. Un suspiro de alivio escap¨® de su boca. Sonri¨® alegre y respondi¨®: -Eso es un alivio, entonces. De verdad no quiero arrastrar a nadie. -Lo se. ¨C Lenzo una mirada significativa-. Ven a mi editorial ma?ana para firmar el contrato. Hare que alguien prepare los documentos -ro acepto e mientras seguia asintiendo apasionadamente. Era su primer trabajo En poco tiempo, llegaron a su destino. El seminario se celebraba en un centro financiero del centro de ciudad. Kathleen sigui¨® a Federick. En ese momento, Samuel sali¨® por casualidad del ascensor con gente de su empresa, que ya hab¨ªa visto a Kathleen. Sabian quien era. Samuel tambien habia visto. Observ¨® c¨®mo chaba alegremente con Federick. Cap铆tulo 40 Cap¨ªtulo 40 Cap¨ªtulo 40 Tyson estaba a undo, sintiendose un poco nervioso. Primero vio a Kathleen de pie junto a otro hombre. Era innegable que Kathleen era preciosa. Parecia una pareja perfecta con quienquiera que estuviera a sudo. ?La Sra. Macaries linda e inocente. ?Por qu¨¦ no le gusta al Sr. Macari?>> Mientras tanto, Kathleen y Federick hab¨ªan recibido sus entradas. Cuando estaban a punto de entrar en el vestibulo, un hombre se topo con Kathleen. Perdi¨® el equilibrio y estuvo a punto de caer. Por suerte, Federick le rode¨® cintura con su brazo. La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® m¨¢s que sombria en ese momento. -?Est¨¢s bien? -Cuando Kathleen pudo ponerse de pie, Federick le solt¨® el brazo. -Estoy bien. ¨C Kathleen solt¨® un suspiro de alivio Crey¨® que se iba a caer y herir al beb¨¦. -Hoy hay mucha gente aqui. Ten cuidado -le record¨® Federick. Kathleen asinti¨®. -Me quedar¨¦ quieta despu¨¦s de entrar en s. No me movere ni un poco. Federick sonrio. -Buena chica. Al mismo tiempo, Samuel se dirigi¨® hacia ellos. Su rostro se ensombreci¨® cuando escuch¨® el eio de Federick Se que Kathleen es perfecta. Pero e no necesita tu cumplido?. -Sra. Johnson -saludo Tyson a Kathleen. ?Son marido y mujer, pero tienen que ocultar su rci¨®n a los de fuera. ?No sabe el Sr. Macari que esto solo empeorar¨¢ situaci¨®n y alejar¨¢ a¨²n m¨¢s de ¨¦l?? Justo entonces, Kathleen se giro ligeramente. Se qued¨® atonita cuando vio a Samuel junto a Tyson. ¨C?Por que est¨¢n aqui?-pregunt¨®. ¨C ?Y tu? ¨CSamuel devolvi¨® pregunta, Hoy va muy bien vestida, y con su cara dulce e inocente, parece adorable. Desde que esta aqu¨ª, ya hay unos cuantos pares de ojos vados en e En realidad, Federick consigui¨® averiguar rci¨®n entre Samuel y Kathleen antes de tiempo. Sin embargo, no los expuso. Sr. Macari, yo fui quien trajo a Kate aqu¨ª. Es una conferencia para familias con miembros autistas. * Familia con miembros autistas? ?Kathleen es de su familia? Esto le irrito. Samuel se burlo: -Sr. Evans, Kathleen no tiene ning¨²n familiar con autismo. Federickprendi¨® lo que queria decir. Entonces respondi¨®: -Si est¨¢ dispuesta, puede tener uno. Samuel miro al hombre con frialdad. ?S¨®lo es el due?o de una editorial. ?C¨®mo se atreve a ir contra mi?? Kathleen se sinti¨® inc¨®moda. -?Federick? ?Por favor, no hagas nada imprudente. Samuel se ofender¨¢?. -Sr. Macari, yo era vecino de Kate desde que ¨¦ramos j¨®venes. Eso una hermana peque?a para mi. ¨C Federick sonrio y a?adio- Cuando ocurri¨® el asunto, mis padres estaban pensando en adoptar a Kate, ya que no tenemos ninguna ni?a en familia. Si no fuera porque riqueza de familia Macari est¨¢ muy por encima de media, creo que e nunca se encontraria contigo. Samuel entrecerr¨® los ojos y se enfureci¨®. Para aligerar el ambiente, Kathleen explico: -Samuel, s¨®lo quiero saber m¨¢s sobre enfermedad. Si est¨¢s ocupado con tu trabajo, no te preocupes por mi. Por favor, sigue adnte. Por ahora, adi¨®s. Con eso, tir¨® de Federick y se dirigi¨® al vest¨ªbulo. Inesperadamente, Samuel abraz¨® por detr¨¢s y no solto. El sudor le recorre frente. ??Qu¨¦ est¨¢ haciendo en p¨²blico?? -Amitambi¨¦n me interesa. Vamos a echar un vistazo -dijo Samuel con frialdad. Tyson se qued¨® at¨®nito durante un segundo. -Sr. Macari, ?qu¨¦ pasa con el banquete de negocios m¨¢s tarde? -Ire con e despu¨¦s de conferencia. ¡ªPoco despu¨¦s de terminar sus pbras, entr¨® en el vestibulo con el brazo alrededor del hombro de Kathleen. Tysonnzo una mirada de reojo a Federick y dijo: -Sr. Evans, s¨®lo un recordatorio, Sra Johnson es¡­ -No tienes que decir nada. Lo s¨¦. Solo que no me gusta ver que Kathleen se sienta agraviada. No tengo pingun pensamiento impropio de e. La tratoo a una hermana peque?a. Si tengo alg¨²n motivo. cr¨¦ame, el se?or Macari no tendr¨¢ su oportunidad. -Federick habl¨® con suavidad. Tyson se quedo boquiabierto. Sus pbras tienen sentido. ?As¨ª que el Sr. Evans lo hace a prop¨®sito para enfurecer al Sr. Macart? ?No me lo esperaba! Es gentil pero astuto al mismo tiempo?. Por otrodo, Samuel condujo a Kathleen al vest¨ªbulo. Samuel Mac¨¢ri, un genio en el mundo de los negocios. ?Qui¨¦n no lo conoc¨ªa? Aunque su padre, Calvin Macari, era un empresario legendario, Samuel ya lo habia superado. Justo despu¨¦s de entrar en el vestibulo, Kathleen apart¨® mano de Samuel. Susurro: Exclusive content from N?velDrama.Org. -Sr. Macari, por favor,p¨®rtese. En p¨²blico, somos hermanos. ?z Hermanos?? Samuel odiaba esa pbra. -Sra. Macari, ser¨¢ mejor que se quede a mido obedientemente. O ma?ana cerrar¨¦ editorial amenaz¨® Samuel en voz baja. Kathleen se mordi¨® losbios y dej¨® escapar un bufido. Alguien se acerc¨® a saludar a Samuel y miro de reojo a Kathleen. -Soy hermana del Sr. Macari, Kathleen Johnson. -Luego continuo-: Aunque nopartimos el mismo apellido, somos en verdad hermanos. La boca de Samuel se movi¨® un poco. Esa persona estaba asombrada. -Kathleen es ahijada de mi abu. No somos parientes de sangre -a?adi¨® Samuel. -No somos parientes de sangre, pero somos cercanoso un hermano biol¨®gico, ?verdad? ?Samuel? ¨C Kathleen parpade¨®. Samuel le dedic¨® una mirada fr¨ªa. Lo hizo a prop¨®sito. -?Srta. Johnson? -Se oy¨® una voz joven. Kathleen mir¨® a undo, extra?ada y dijo: -Usted es el Sr. Graves, ?verdad? Nos conocimos en el banquete ¨²ltima vez, -Alex sonri¨® y continuo-: Sra Johnson, todav¨ªa se acuerda de m¨ª. ¡ªPor supuesto ?Por qu¨¦ est¨¢ aqui, Sr. Graves? ¨C Kathleen serio, =Soy medico y especialista en autismo -respondi¨® Alex y Saco su etiqueta con el nombre. Luego le entreg¨® su etiqueta con el nombre Una dama tan dulce y adorable. Desde que Calvin los presento, Alex se hab¨ªa enamorado de e. Pero ¨²ltima vez. Samuel c mitad dc camino, por lo que ni siquiera tuvieron tiempo de intercambiar sus n¨²meros de contacto -Sr. Graves, es impresionante. -Kathleen le devolvi¨® etiqueta con su nombre. Alex parecia tener misma edad que Samuel, pero sus auras eran muy diferentes. Alex era un medico que se preocupaba por sus pacientes tantoo los padres por sus hijos. Siempre hab¨ªa sido amable y atento. Vestia formalmente con un traje con una bata nca de m¨¦dico que le daba un aspecto elegante. Samuel¡¯sinti¨® desprecio al ver que los ojos de Kathleen estaban llenos de admiraci¨®n. Solo bata nca de un m¨¦dico podria mar su atenci¨®n?>> Samuel tosio un poco y se ar¨® garganta. Justo entonces, Alex se fij¨® en Samuel. -Usted tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª, Sr. Macari. Samuel lenz¨® una mirada. Alex se sinti¨® avergonzado. Luego dijo: -Lo siento. Me emocione cuando vi a Kathleen. Por favor, no se enfade conmigo. ?Por qu¨¦ no voy a residencia de los Macari a visitar a vieja se?ora Macari ma?ana? Kathleen no tuvo oportunidad de har y escuch¨® a Samuel responder con tono cortante: ¨C No ser¨¢ necesario. Mi abu necesita descansar en este momento y es mejor que no molesten. -?Es asi? Ya veo. La pr¨®xima vez entonces. ¨C Luego sonrio a Kathleen y continuo-: Kathleen, ?por qu¨¦ no me das tu n¨²mero de tel¨¦fono? Asi podr¨¦ marte para saber cu¨¢ndo puedo visitar a vieja se?ora Macari si se encuentra mejor. -?ro! -Kathleen asinti¨®. El rostro de Samuel se ensombreci¨® ys venas de su frente palpitaron. ¨CLa conferencia va aenzar pronto. Por favor, tomen asiento.-Luego sonri¨®-. Kathleen, dare un discurso m¨¢s tarde. Cap铆tulo 41 Cap¨ªtulo 41 Cap¨ªtulo 41 -Prestar¨¦ mucha atenci¨®n -animo Kathleen-: Buena suerte. -Lo hare bien porque t¨² est¨¢s aqui -Alex se sonroj¨® un poco mientras se daba vuelta y se marchaba. Kathleen parpadeo. Algunos no sab¨ªan lo atractivos que eran. Al verlo, Samuel resoplo. En el seminario, hab¨ªa un asiento reservado para ¨¦l, pero no estaba en un lugar privilegiado. Como Federick fue quien llev¨® a Kathleen con ¨¦l, se sentaron juntos. -No molestare al se?or Macari entonces -dijo Kathleen mientras se volvia hacia Federick-: Vamos, Federick El asinti¨® en respuesta. -Alto ahi -exigi¨® Samuel con frialdad. Se acerc¨® a Federick y tom¨® el n¨²mero de asiento des manos de este mientras continuaba con indiferencia: -Cambiare de asiento contigo. Federick y Kathleen se quedaron sin pbras ante sus iones. Al final, terminaron cambiando lugares. Exclusive content from N?velDrama.Org. A pesar de ello, Samuel siempre era el centro de atenci¨®n all¨¢ donde iba. Aunque estaban sentados ens ultimas fs, mirada del p¨²blico no se apartaba de ¨¦l. -Juro que he ganado m¨¢s atenci¨®n en los ¨²ltimos dias enparaci¨®n con los ¨²ltimos tres a?os que he estado casada contigo ¨C susurr¨® Kathleen. -Ni siquiera nos hemos divorciado -respondi¨® Samuel con desden. -Lo s¨¦. Es dentro de un mes-respondi¨® Kathleen mientras miraba hacia el escenario. Alex ya hab¨ªa subido al escenario. A Samuel no le gustaba que Kathleen mirara a otros hombres. Esperaba ser el ¨²nico a sus ojos. -Kathleen, si ya lo sabes, entonces ?por qu¨¦ seguiste saliendo con otros hombres? -cuestion¨® en tono severo. ¨C Incluso a ti se te permite ver a Nicolette por noche y quedarte a dormir con e. Todo lo que hicimos fue Salir a plena luz del dia, a diferencia des salidas turb¨ªas que t¨² hacias -replico. Parecia haber espinas en su dulce voz cuando a?adi¨®-: Samuel, ya que puedes cuestionarme por ¨¦tica del matrimonio, ?por que no te miras primero a ti mismo? Si no estuvieran en publico, e querr¨ªa levantarse e irse. Y Cuando Samuel escuch¨® sus pbras, su rostro se ensombrecio. entras Alex daba su discurso en el escenario, Kathleen le escuchaba con atenci¨®n. Sin embargo, no era porque e estuviera interesada en el. En cambio, pensaba eno manejaria situacion si alguna vez le ocurriera a e y a su hijo. En el futuro, tendr¨ªa que ocuparse de todo por si misma. Adem¨¢s de ganarse vida, todavia tenia que aprender muchas habilidades importantes. De hecho, en el fondo ya no ten¨ªa grandes expectativas. -Samuel, no te olvides del acuerdo de divorcio -record¨® Kathleen. El permaneci¨® en silencio. No hab¨ªa prestado mucha atenci¨®n a lo que haba Alex. Lo ¨²nico que escuch¨® fue que no habia una conclusi¨®n sobres causas del autismo y que los padres deb¨ªan tener especial cuidado durante el embarazo. A pesar de ello, sinti¨® que se estaba preocupando demasiado. Con el rabillo del ojo, mir¨® el vientre de Kathleen. Todav¨ªa no sabian cu¨¢ndo iba a dar a luz. Una vez terminada cha del especialista, el presentador invit¨® a un miembro del p¨²blico a subir al escenario parapartir su opini¨®n. Eligi¨® entonces un n¨²mero y anuncio: ¨C N¨²mero doscientos cincuenta y uno. Kathleen se qued¨® at¨®nita al escuchar esto. << Ante esto, el presentador se rio: -No te preocupes. Sube al escenario. Nadie se va a reir de ti. Kathleen se mordi¨® elbio. ??C¨®mo pude tener tanta suerte? Rara vez asisto a este tipo de eventos, y no puedo creer que me hayan elegido ¨²nica vez que lo hago?. Pero en ese momento, no tenia m¨¢s remedio que subir al escenario. Una vez que lo hizo, multitud empez¨® a discutir entre ellos. -Qu¨¦ chica tan bonita. No parece que est¨¦ casada¡­ -?C¨®mo sabes que no est¨¢ casada? D¨¦jame decirte algo: Las chicas guapas y los hombres guapos siempre se casan a una edad temprana. -No, mantengo mis pbras. Quiero tomarle algunas fotos. Voy a encontrar una esposao e en el futuro. -Tambi¨¦n creo que se parece al primer amor de mi adolescencia, con esa apariencia podria hacer vibrar el coraz¨®n de gente. Mientras los escuchaba, expresi¨®n de Samuel se ensombrecio. ??Como se atreven estos asquerosos hombres a har asi de mi mujer!?, se molesto. Sin embargo, lo que dijeron no estaba mal. Kathleen, en efecto, parec¨ªa un primer amor de adolescencia. Aunque su aspecto era simr al de Nicolette, esta ultima no lo parecia. Porque no se veia tan inocente. Adem¨¢s, Kathleen ten¨ªa una personalidad dulce. Al igual que apariencia de uno era un reflejo de su coraz¨®n,s dos exudaban auras muy diferentes. Cuando se puso dnte del micr¨®fono, estaba un poco nerviosa. -Lo siento. S¨®lo estoy aqu¨ª para escuchar cha. No tengo un conocimiento profundo del autismo. -No pasa nada. Puedes seguirpartiendo tus puntos de vista con nosotros -le anim¨® el presentador con suavidad. Al fin y al cabo, tenia una personalidad simp¨¢tica, y cualquicra le tomaria cari?o muy r¨¢pido. -Creo que vida es fascinante. Desde el momento en que una madre se queda embarazada, de seguro se preocupar¨¢ de que su hijo crezca sano. Nada m¨¢s importante que salud y seguridad de su hijo -habl¨® con voz suave-. Una vez que el ni?o nace, aunquc haya situaciones inesperadas, sigue siendoo dicen. que todo nino con autismo es un hijo des estres. No importa lo que les ocurra, como padres, nunca nos rendiremos con ellos. No importa lo duro que sea el camino que nos espera, seguiremos adnte con valentia El publico audi¨® a rabiar. Kathleen se avergonzo y dijo: ¨C Por favor, perdonenme por no har muy bien. Espero que m¨¢s gente preste atenci¨®n al autismo y aprenda m¨¢s sobre ¨¦l. Tambi¨¦n espero que los de industria m¨¦dica puedan averiguar pronto sus causas y desarror un tratamiento para salvar as familias con autismo. -?Bien dicho! -?Tienes toda raz¨®n! ¨C Esta es raz¨®n de ser de este seminario. El p¨²blico estaba muy entusiasmado. Tras ceder el micr¨®fono al presentador, e baj¨®. Al sentarse,nz¨® un suspiro. Despu¨¦s del seminario, alguien quiso hacerse una foto con Kathleen. Aunque e no se atrevia a rechazarlo, Samuel tir¨® e y dijo: -No tiene tiempo para eso. -A continuaci¨®n, se alejaron. -?A d¨®nde me llevas? ¨C pregunt¨® con el ce?o fruncido. -Un banquete de negocios -respondi¨® Samuel con desd¨¦n. -Pero yo no bebo ¨C Kathleen frunci¨®s cejas mientras continuaba-Adem¨¢s, ?por qu¨¦ iba a ir? -Para llenarte el est¨®mago. En cualquier caso, no pod¨ªa deja en ese lugar. Erao una guarida de lobos. Samuel llev¨® a Kathleen a otro hotel. Esa tarde se celebraria un banquete de negocios en el salon de banquetes de ese lugar, organizado para Samuel por sus socioserciales. Adem¨¢s del vino, por supuesto, habria mujeres hermosas. Todas estaban guapisimas y vestidas de nco. Su principal objetivo era Samuel, y no estaban interesadas en ning¨²n otro hombre. Una vez que Kathleen entro, se alejo Samuel estaba rodeado de sus SOCIOserciales y no ten¨ªa tiempo para ocuparse de e. Mientras tanto, Kathleen llevaba un to y se dirigia a buscar algo deida Despu¨¦s de tomar algunos pasteles, se dirigi¨® a esquina para disfrutarlos. En ese momento, oyo a dos mujeres hando a sudo: -?Sabias que Nicolette me envi¨® un mensaje ayer? E presumi¨® de c¨®mo se acost¨® con Samuel -Tan pronto? No esta Nicolette enferma? ?C¨®mo tiene energ¨ªa para dormir con ¨¦l? -Aunque estuvicra al borde de muerte, si Samuel estuviera dispuesto a hacerlo, tambi¨¦n me habr¨ªa acostado con el! ¨C Nicolette si que tiene suerte. Despu¨¦s de tres a?os, Samuel todav¨ªa no puede olvida. ¨C Dejame contarte un secreto. No se lo digas a nadie m¨¢s. -?Que secreto? ¨C He oido que Samuel est¨¢ casado. -De ninguna manera. -Es cierto. ?Sabes qui¨¦n es su esposa? -?Qui¨¦n es? -Es Kathleen, que acaba de entrar con ¨¦l. Adem¨¢s, es donante perfecta de m¨¦d para Nicolette. Samuel dijo que queria engatusar a Kathleen para que se sometiera al proceso antes de divorciarse. Cap铆tulo 42 Cap¨ªtulo 42 Cap¨ªtulo 42 Kathleen los escuch¨® en silencio mientras terminaban sus pbras. En un instante, el pastel en su boca ya no parecia dulce. Tenia un sabor insipido. Sin embargo,s dos mujeres no se fijaron en e y se marcharon cuando terminaron de char E qucria beber un poco de agua para calmar su garganta seca. En ese momento, alguien le entreg¨® un vaso de agua tibia. Cuando miro en diri¨®n a hermosa mano que sosten¨ªa el vaso, vio a Christopher. -?Chris? ¨Cle arrebat¨® el vaso y engull¨® el agua. S¨®lo se habia centrado en conseguirida y se hab¨ªa olvidado de conseguir agua. E miro antes de mirar a Samuel, que estaba aldo. Luego pregunto: -?Como pudo dejarte aqui s? ??No ha pensado en lo inc¨®moda y fuera de lugar que se sentiria en su primera vez en un evento de este tipo??, se molest¨®. -Estoy acostumbrada -respondio. Luego, bebi¨® un sorbo de agua. Despu¨¦s deer un poco de pastel, bebi¨® m¨¢s agua. Como al final se sinti¨® llena de e, decidi¨® entonces dejar deer. ?Comere algunas verduras y carne m¨¢s tarde por noche?, empez¨® a near el men¨² para su comida m¨¢s tarde. Tenia que mantener su mente ocupada con otras cosas para no pensar en Samuel y Nicolette. Cuando dijo que estaba acostumbrada, quiso decir que estaba acostumbrada a ser abandonada por su esposo. No importa cu¨¢nto lo necesite, ¨¦l siempre abandonaria por e. En ese momento, Samuel estaba chando alegre con otros. Pero al mismo tiempo, no se habia olvidado de Kathleen. Cuando se giro de nuevo, Christopher ya estaba sentado junto a e. Los dos parloteaban y reian, molest¨¢ndolo. Bajando su vaso, se excuso: ¨C Por favor, disculpenme. -Luego se dirigi¨® hacia Kathleen. E sinti¨® que hab¨ªa una presi¨®n creciente que se acercaba a e. Cuando miro de reojo, vio que era el. Miroida en su to y refunfuno: -?Es todo lo que est¨¢siendo? -No tengo ganas deer nada m¨¢s -respondi¨® con el ce?o fruncido. -Eres demasiado exigente-se quejo. ¨C?Te has enterado de esto ahora? ¨C pregunto Kathleen con despreocupacion-: Oh, ro. Ni siquiera te importa. Incluso Maria sabe m¨¢s de mi que tu. Ante esto, el se quedo sin pbras. Esta intentando hacerme quedar mal dnte de Christopher?? -Kate tiene un estomago debil. La mayor parte deida aqu¨ª fue preparada de antemano y ya esta mia. C¨®mo espcras que se losa?-le pregunto Christopher con frialdad, lo que lo enfureci¨®. ?Incluso Christopher sabe que e tiene un est¨®mago dcbit? -Te llevar¨¦ aer algo caliente -dero. Luego tir¨® de Kathleen para que se pusiera de pie. Sus manos eran delicadas y suaves. Por supuesto, se frustraria al ve har con otros hombres. Pero cuando vio har con Christopher, sinti¨® que estaba a punto de perder un objeto precioso suyo. Agarr¨® su mano con fuerza como si fuera unica forma de hacer desaparecer esa sensaci¨®n. -Christopher, s¨¦ que est¨¢s ocupado y no tengas tiempo ni paraer. As¨ª que no te invitar¨¦ a pa?arnos ¨C le dijo con frialdad. Con eso, se alej¨® con Kathleen. Christopher se qued¨® pensativo mientras veia marcharse, Sentia que le faltaba algo cuando ve¨ªa mirar a su primo. Aunque eso era algo que esperaba, sinti¨® que su coraz¨®n se desgarraba al mismo tiempo. Deseaba que Samuel tratara mejor a Kathleen. Pero al mismo tiempo, si segu¨ªa asi, ¨¦l tendria una oportunidad con e. Esa dolorosa sensaci¨®n le atormentaba cada dia, dej¨¢ndole un dolor insoportable. Samuel llev¨® a Kathleen al coche. Sin embargo, se encontraba en un dilema sobre d¨®nde debia lleva aer. Despu¨¦s de pensar en avena quei¨® ¨²ltima vez, decidi¨® lleva alli. Kathleen se sent¨® en el coche y miro por ventani, diciendo: -Si echas tanto de menos a Nicolette, puedes irte. Puedo cuidar de mi misma. El rostro apuesto de Samuel se ensombreci¨®. -Te voy a llevar aer -der¨®-. Esto no tiene nada que ver con ver a Nicolette. ¨C Podrias haberme llevado a cualquier otro lugar, pero elegiste traerme aqui -se?al¨® entonces el hospital que habia fuera de ventana. -?Crees que me inventaria una excusa asi s¨®lo para ve? ¨Cse burl¨®. ¨C Porque quieres convencerme de que done mi m¨¦d ¨®sea -respondi¨® e con indiferencia. Con eso, saco su telefono y reprodujo grabaci¨®n de conversaci¨®n entres dos mujeres hace un momento. Mientras escuchaba, mirada de Samuel se volvi¨® fria. -Samuel, llevamos tres anos casados. Si alguien de familia filtrara informaci¨®n, ya lo habria hecho antes. Asi que estoy segura de que eres muy consciente de quien fue el que dejo salir esto -dijo con frialdad-, No me gustan los trucos SUCIOSo este. Dilea Nicolette que mi pbra es definitiva No voy a donar mi m¨¦d ¨®sea Y dile que deje de obligarme a hacerlo. -Con eso, sali¨® del coche. Acontinuacion, pidio un taxi y se marcho Despues, Samuel condujo el coche hasta el hospital de enfrente y se baj¨® para buscar a Nicolette, quien estaba sentada en cama del hospital y miraba su telefono. Seguia reproduciendo el video de Kathleen dando un discurso en el escenario. No era porque pensara que haba bien, sino porque mirada de Samuel estaba llena de orgullo mientras escuchaba. Era imposible que no sintiera nada por su esposa En ese momento, oye pasos en el exterior. Cuando se dio vuelta y lo vio, se alegro: Samuel, estas aquiNo dijiste que vendr¨ªas por noche? ¨C Nicolette, le contaste a los dem¨¢s sobre mi matrimonio con Kathleen? -pregunt¨® con severidad, Nicolette se quedo atonita: ??C¨®mo lo sab¨ªa?>> ¨C No lo hice -neg¨®-. Samuel, no soy tan infantil. -?Arreste para que alguien cotilleara sobre ello dnte de Kathleen? ¨C le pregunt¨® con frialdad. Ante esto, Nicolette entr¨® en p¨¢nico. ??C¨®mo lo sabia ¨¦l? ?Podr¨ªa ser que lo hubiera oido? ?Idiotas! No pueden hacer bien una simple cosa?. Solo queria provocar a Kathleen y hacerle saber e era que le gustaba a su hombre. Esperaba que Kathleen renunciara antes a ¨¦l por este motivo. Pero no esperaba que Samuel se enterara de todo. -?No te dije antes que aunque me divorciara de Kathleen, no dejaria que nadie le hiciera da?o? - Samuel tenia una expresi¨®n de acero. ¨C Lo s?. Pero no he hecho nada ¨C Nicolette fingi¨® ignorancia-?Alguien te dijo algo? Samuel, s¨¦ que los padres de Kathleen salvaron a tu abu antes, asi que es una benefactora de tu familia. Tu familia quiere, y tu familia tambi¨¦n es mia. ?Por que iba a hacer algo que perjudicara? Adem¨¢s, es imposible que mantengas tu matrimonio de tres a?os con Kathleen en secreto y no esperes que nadie lo descubra ¨C Porque nadie lo sabia desde hace tres a?os-respondi¨® Samuel con seguridad. Nicolette se sinti¨® agraviada mientras se mordia elbio ys l¨¢grimas corr¨ªan por su rostro. ¨C ?As¨ª que crees que envi¨¦ a alguien para enfadar a Kathleen? ?Qu¨¦ bien me har¨ªa si enfadara? ?C¨®mo me donaria entonces su med ¨®sea? -Es bueno que lo sepas-Samuel permanecio indiferente-. Nicolette, tu me conoces mejor que nadie. Odio que me tomen el pelo. -Samuel, no estoy jugando contigo. No lo hice ¨C sonabao si estuviera a punto de llorar-. Es que te quiero demasiado. Samuel, pas¨¦ por tantas penurias fuera en los ¨²ltimos tres a?os s¨®lo para poderExclusive content from N?velDrama.Org. recuperarme Tir¨® de manga de Samuel y continuo: -Samuel, quiero ir a casa. El cumplea?os de abu es pasado manana. Quiero celebrar su cumplea?os. ?Puedes venir conmigo? Cap铆tulo 43 Cap¨ªtulo 43 Cap¨ªtulo 43 Kathleen entro en un restaurante y se pidi¨® un to de pasta vegana. Despu¨¦s deida, se fue a visitar a Benjamin, que estaba ingresado en el hospital cercano, No pudo evitar su creciente preocupaci¨®n al observar forma inconsciente de Benjamin a trav¨¦s de ventana de su habitaci¨®n de hospital. -El estado de mi hermano es estable desde esta ma?ana ent¨® Gemma desde detr¨¢s. Kathleen se volvi¨® para mira, estaba vestida con su uniforme de enfermera y bnceaba una bandeja entres manos. -?Cuando recuperar¨¢ conciencia? ¨C pregunt¨® con caut. La expresi¨®n de Gemma se ensombreci¨® al responder: -El m¨¦dico dice que a¨²n es demasiado pronto para saberlo. -?Por qu¨¦ no intentar consultars opiniones de otros especialistas? -Est¨¢ bien, Kathleen. Todav¨ªa hay tiempo consolo- Por cierto, ?c¨®mo fue tu experienciao voluntaria? -?Me abri¨® los ojos! He aprendido mucho -afirm¨® con entusiasmo. Gemma sonri¨®. ¨C He visto tu discurso durante mi descanso. Has estado muy bien. -Por cierto, ?por qu¨¦ ese repentino inter¨¦s por los individuos con autismo? -Bueno, mi hermano adoptivo es autista -dijo Gemma con m cara. Eso s¨ª que es nuevo?. ¨C Mis padres adoptivos provienen de un entorno bastante rico. Me adoptaron porque parecia d¨®cil y obediente. Esperaban que ediera a sus deseos de cuidar de su hijo cuando ellos ya no estuvieran. Su n era que ambos nos casaramos ofreci¨¦ndome su herenciao incentivo. Luego me amenazaron con repudiarme si me negaba -explic¨®, molesta. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Me entere de todo esto cuando estaba en el instituto. Si me ponia en contra de ellos, me juraron que nunca me pagarian matr¨ªc y los gastos diarios. Conseguir admisi¨®n en una universidad habria sido una causa perdida. -?Eso es absurdo! -Considerate afortunada, Kathleen. De verdad. He pasado por lo peor de todo, ys cosas apenas mie perturban estos dias aconsej¨® joven con una sonrisa ironica. Kathleen le agarr¨®s manos con ansiedad. -?Qu¨¦ pas¨® despu¨¦s? ?C¨®mo saliste? -Por suerte, mi hermano ya era policia por aquel entonces. Me localizo y me patrocin¨® hasta graduaci¨®n -Gemma sonri¨® con carino, Kathleen sinti¨®pasi¨®n y sus ojos se llenaron de l¨¢grimas, -No te preocupes, Kathleen. Mi hermano estar¨¢ bien-le asegur¨® Gemma, Kathleen fruncio losbios, Gemma ten¨ªa raz¨®n: En efecto, era muy afortunada. La familia Macari siempre hab¨ªa tratado con respeto y amabilidad. Gemma se excus¨® tras darse cuenta de hora: -El deber me ma. Te ver¨¦ m¨¢s tarde, Kathleen. -?Nos vemos! -a?adi¨® e con un movimiento de cabeza. Con una ¨²ltima mirada de despedida a habitaci¨®n de Benjamin, sali¨® del hospital. Un dia despu¨¦s de visita, se reuni¨® con Federick para ultimar los t¨¦rminos de su contrato. -?Lo siento mucho, Frederick! Sobre lo de ayer¡­ -tartamude¨® Kathleen. -No te preocupes por eso. Lo entiendo -ofreci¨® una sonrisa amable mientras entregaba el contrato. Los ojos de Kathleen se abrieron de par en par al leers condiciones. -?Est¨¢n dispuestos a pagar esta cantidad por mi gui¨®n? -?ro! Todavia no has visto lo que ganan los maestros con su trabajo. Aunque el tuyo es bastante bueno para una novata. -Ciento cincuenta mil ya ha superado con creces mis expectativas ¨C Kathleen sonri¨® con satisfi¨®n. ¨C ?Podrias terminar el trabajo en tres meses? Kathleen asinti¨® con entusiasmo mientras firmaba el contrato: -Lo prometo. ¨C Nuestras normas estipn que un tercio de suma se te transferira de inmediato. En breve se reflejar¨¤ en tu cuenta bancaria -explico Federick. -Permiterne invitarte aero celebraci¨®n de mi logro. ¨CMe temo que tendremos que dejarlo para otro momento. Todav¨ªa tengo que hacer algo de trabajo ¨C Federick serio disculp¨¢ndose. -Est¨¢ bien. Cuando est¨¦s libre. Me despedire entonces. ro. Cuidate. -Tu tambi¨¦n. Adi¨®s. -Kathleen se march¨® con una leve sonrisa en losbios. Frederick observ¨® que sonrisa de joven era, en efecto, tan c¨¢lida y terap¨¦uticao tomar el sol de primavera despu¨¦s de un duro invierno. Aldeiar editorial, e se consumio pensando en el dinero del anticipo. Por primera vez en su vida le pagaban. No era mucho, pero era un hito importante en su vida que merecia ser conmemorado. Apenas pod¨ªa reprimir su alegria por el mero hecho de pensarlo. Asi es, ipucdo elegir un regalo para vieja Sra. Macari! Pero e tiene todo lo que necesita. Aun as¨ª, un regalo no le har¨¢ dano. Es solo una forma de expresar mi aprecio?, se dijo. Kathleen pronto recibi¨® algo menos de cincuenta mil en su cuenta bancaria despu¨¦s des rediones de impuestos. A pesar de ello, estaba euf¨®rica Al entrar en los grandes almacenes, estaba radiante de alegria. Tras selionar varios art¨ªculos, Kathleen decidio mar a Maria. La inocencia sacarina de voz de Kathleen disip¨® al instante cualquier negatividad persistente. -Maria¡­ A Maria casi se le escapa un ??Cari?o!? antes de enderezarse. -Sra. Macari-contest¨® con afecto. -?Podrias informar a abu de que me pasar¨¦ a cenar esta noche? ¨C Por supuesto, querida. La vieja Sra. Macari estar¨¢ encantada de oirlo. Me asegurar¨¦ de que se preparen susidas favoritas-. No era un secreto que Kathleen era favorita de Maria. Creia que solo Samuel podia resistirse al contagioso encanto de esa joven. ¨C No puedo esperar -dijo Kathleen antes de colgar. Considero innecesario empa?ar el ¨¢nimo de los dem¨¢s con discusi¨®n que se estaba gestando entre e y Samuel. Recordando de repente que casi se habia olvidado deprar los regalos para Calvin y Wynnie, giro sobre sustalones y retrocedi¨® hacia los grandes almacenes una vez m¨¢s. A pesar de que solo le quedaban veinte mil de su anticipo, no tuvo ni un ¨¢pice de arrepentimiento mientras maba a un taxi y se dirigia a residencia de los Macari cons manos llenas. Todos los miembros de familia estaban presentes cuando entr¨® en casa, incluso Samuel. Kathleen conjuro su sonrisa ganadora mientras se dirigia a los ancianos sentados ante e. -Abu, pap¨¢, mam¨¢. Diana estaba encantada de ve. La sonrisa melosa de Kathleen cautiv¨® su coraz¨®n, as¨ªo el de Wynnie y Calvin. Samuel fue el ¨²nico que pas¨® sin m¨¢s, para su disgusto. Sin embargo, sinti¨® que toda habitaci¨®n parecia iluminarse con su brinte sonrisa. -Parece que est¨¢s de buen humor, querida nina Cu¨¦ntanos por que canturreo Diana con carino. Original content from N?velDrama.Org. Kathleen sac¨® sus regalos, -Oh, no es nada importante. Solo les he traido regalos a todos con el dinero que gan¨® con mi adnto. Te heprado un par de gafas de lectura ya ques tuyas parec¨ªan un poco anticuadas, abu. Diana se sorprendi¨® y pregunto: -?Lo hasprado con tu dinero? -Asics -dijo Kathleen-. Aqui tienes una pluma Montnc para ti, pap¨¢. Recorde que tuya se rompi¨® hace poco. Espero que esto haya llegado justo a tiempo. LEIL ¨CGracias ¨C Calvin estaba conmovido por dedicaci¨®n de Kathleen. Se sentiao si tuviera una hija que por fin habia crecido. ¨C Por ultimo, pero no menos importante, aqui est¨¢ tu pa?uelo de seda, mam¨¢. Espero que te guste. Wynnie era una gran fan y ferviente colionista de bufandas de esa marca en particr. El dise?o que Kathleen consigui¨® era una novedad de temporada. Wynnie estaba encantada: -Me encantara siempre que sea de tu parte. Cap铆tulo 44 Cap¨ªtulo 44 Cap¨ªtulo 44 Kathleen se sento despues de repartir los regalos, Con el ce?o fruncido, Samuel le tendi¨® mano, Kathleen le miro, desconcertada, -?D¨®nde est¨¢ mi regalo? -Me olvide del tuyo -respondi¨® con indiferencia. -?lo olvidaste? -Samuel resopl¨®. Estaba seguro de que no se hab¨ªa olvidado; solo que no le hab¨ªa hecho un regalo. E habiaprado regalos para todos los miembros de familia excepto para ¨¦l. Diana se pusos gafas: -Katie tiene sus principios. Quien trate bien, recibir¨¢ regalos. -Tanto Calvino Wynnie asintieron con aprobacion. Samuel se burl¨® de su respuesta. ??Acaso no trato bien tambi¨¦n? Come y se viste bien. Nunca he maltratado?. -?De d¨®nde has sacado el dinero? -pregunt¨®, enfurecido. -Es un secreto por ahora. No te preocupes; el dinero es legitimo ¨C Kathleen no estaba dispuesta a decirle verdad. El le dirigi¨® una mirada hosca: -Samuel. ?todav¨ªa no confias en Katie? -Diana estaba molesta. -D¨¦jalo. No pasa nada si no confia en e, ya que de todas formas se van a divorciar pronto. Ahora puede preguntar todo lo que quiera. Cuando se conviertan en hermanos, ya no tendr¨¢ derecho a cuestiona ¨C Wynnie aprovech¨® para burse de su hijo. -; Por qu¨¦ no puedo interrogao a un hermano? -Samuel sinti¨® un parpadeo de irritaci¨®n. ¨CNo debes sobrepasar tus limites. Como hermano mayor, hay cosas que puedes pedir y otras que no. Adem¨¢s, somos tus mayores. Tenemos m¨¢s derecho que t¨² a recibir los regalos ¨C contesto Wynnie sin emocion Burl¨¢ndose, Samuel replico: -?Qui¨¦n dice que nos vamos a divorciar? -?No quieres divorciarte? Pues que pena, Katie quiere divorciarse de ti-respondi¨® su madre. ¨CPuedes preguntarle t¨² mismo si nos vamos a divorciar ¨C Samuel se volvi¨® para mirar a Kathleen. Diana frunci¨® el ce?a: Cap¨ªtulo 44 Kathleen se sent¨® despu¨¦s de repartir los regalos. Con el ceno fruncido, Samuel le tendi¨® mano. Kathleen le miro, desconcertada. -?D¨®nde est¨¢ mi regalo? -Me olvid¨¦ del tuyo -respondi¨® con indiferencia. -?lo olvidaste? -Samuel resoplo. Estaba seguro de que no se hab¨ªa olvidado, solo que no le hab¨ªa hecho un regalo. E habiaprado regalos para todos los miembros de familia excepto para ¨¦l. Diana se pusos gafas: ¨C Katie tiene sus principios. Quien trate bien, recibir¨¢ regalos. -Tanto Calvino Wynnie asintieron con aprobacion. Samuel se burl¨® de su respuesta. ??Acaso no trato bien tambi¨¦n? Come y se viste bien. Nunca he maltratado?. -?De donde has sacado el dinero?-pregunt¨®, enfurecido. -Es un secreto por ahora. No te preocupes; el dinero es legitimo -Kathleen no estaba dispuesta a decirle verdad. El le dirigi¨® una mirada hosca: -Samuel, ?todavia no confias en Katie? ¨CDiana estaba molesta. ¨C Dejalo. No pasa nada si no confia en e, ya que de todas formas se van a divorciar pronto. Ahora puede preguntar todo lo que quiera. Cuando se conviertan en hermanos, ya no tendr¨¢ derecho a cuestiona ¨C Wynnie aprovech¨® para burse de su hijo. -?Por que no puedo interrogao a un hermano? -Samuel sinti¨® un parpadeo de irritaci¨®n. ¨C No debes sobrepasar tus limites. Como hermano mayor, hay cosas que puedes pedir y otras que no. Adem¨¢s, somos tus mayores. Tenemos m¨¢s derecho que tu a recibir los regalos -contesto Wynnie sin emoci¨®n Burl¨¢ndose, Samuel replic¨®: -?Qui¨¦n dice que nos vamos a divorciar? -?No quieres divorciarte? Pues que pena. Katie quiere divorciarse de ti-respondio su madre. -Puedes preguntarle tu mismo si nos vamos a divorciar Samuel se volvi¨® para mirar a Kathleen. Diana frunci¨® el ceno: -Katie, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? -Abu, he discutido esto con Samuel. Acordamos tener un periodo de enfriamiento durante un mes. Si decidimos que no queremos seguir juntos una vez transcurrido el mes, nos divorciaremos -explic¨® Kathibon -Debiste tener un coraz¨®n demasiado ndo y ediste a todo lo que ¨¦l quer¨ªa, ?no es asi? -adivin¨® Diana, Kathleen se quedo cada, sin sabero responder. Abu: ?siempre lo sabes todo?>> Samuel no dijo ni una pbra: ?Abu, ?de qu¨¦do estas? ?Siquiera soy tu nieto?? -Muy bien entonces. Vamos aer -dijo Diana con frialdad. Estaba insatisfecha de que Kathleen hubiera perdonado a Samuel tan f¨¢cil. Sabiendo que anciana siempre habia adorado, Kathleen agach¨® cabeza con culpabilidad,o si hubieraetido un grave error. Se pregunt¨® si queria decir que debian divorciarse de inmediato. Si ese era su deseo, no dudaria en hacerlo de inmediato. Diana se levant¨® y se dirigi¨® hacia eledor, apoyada por Calvin. Wynnie se acerc¨® a Kathleen y puso su brazo sobre su hombro. -Mam¨¢ se preocupa mucho por ti. Aunque Samuel es mi hijo, tambi¨¦n creo que lo dejas libre con demasiada facilidad. A todos les preocupaba que Samuel siguiera poni¨¦ndoles cosas dificiles a Kathleen. ??Por qu¨¦ parecen tan seguros de que no nos divorciaremos un mes despu¨¦s??, se pregunto, confundida. ¨C Mam¨¢, todavia estoy aqui ¨C le recordo Samuel a Wynnie. Wynnie le mir¨® con desd¨¦n: -Te estoy tratandoo si fueras invisible. Samuel, recuerda que esta es tu ¨²nica oportunidad. No tendr¨¢s otra oportunidad s pierdes. Si sigues haciendo el tonto y siendo un irresponsable, no estar¨¦ de tudo si Katie quiere el divorcio. De hecho, descorchar¨¦ una bote de champan y celebrar¨¦ que haya escapado por fin des garras de una escoria. Samuel se qued¨® sin pbras. -Ven, vamos aer. Ign¨®ralo ¨CWynnie llev¨® a Kathleen aledor. Esto dej¨® a Samuel solo para fruncir el ce?o y enfadarse. ??Qu¨¦ le pasa a esta familia??, se pregunt¨®. En mesa deledor, Wynnie sac¨® el tema de cena de cumplea?os de Frances, que se celebraria el dia siguiente -Mama, le he dicho a familia Yoeger que los cinco asistiremos a cena de cumpleanos. No les he dicho que Kathleen es mujer de Samuel. He dicho que es tu nieta -Si, asi es ¨C Diana asinti¨®. -?Viene Kathleen tambi¨¦n? -Samuel frunci¨® el ce?o. -No te preocupes. No va a iro tu esposa ?Por qu¨¦ estasn nervioso? Sabemoso proteger a Katie aior que tu. Si no, todo el mundo se habria enterado ya de su matrimonio-respondi¨® Wynnie. De hecho, familia Macariera muy buena guardando secretos. Samuel mirc a Kathleen con desden. -?Est¨¢s segura de que quieres ir? -?No se me permite ir? ¨C Kathleen se sinti¨® un poco herida. ¨C No lo escuches. El no manda en esta familia -Diana agarr¨® un trozo de carne y se lo pas¨®. Los ojos de Samuel estaban fijos e impasibles en Kathleen. Su coraz¨®n se hundi¨®. -?Nicolette tambi¨¦n estar¨¢ alli? ??Por eso no quiere que est¨¦ presente en cena de cumplea?os??> Samuel parecia asustado. ??C¨®mo adivino?>> Al notar su expresi¨®n, Kathleen estaba cabizbaja. Sabia que hab¨ªa dado en el vo. Diana sinti¨® una sacudida de ira y su rostro se ensombreci¨®: ¨C Samuel, eres demasiado!Exclusive content from N?velDrama.Org. -Ya es bastante malo que no quieras que nadie conozca identidad de Katie por culpa de tu amante. ?Ahora te niegas a que e tambi¨¦n asista a cena de cumplea?os? ?Qui¨¦nes crees que somos? Desde ¨¦poca de tu abuelo, los hombres de familia Macari siempre han sido rectos, filiales y respetuosos con sus esposas. Nunca han hecho nada tan absurdoo t¨² ahora-bramo Diana con rabia. El marido de Diana siempre hab¨ªa querido y mimado despu¨¦s de casarse. Su suegra trataba con amabilidad. Del mismo modo, tanto eo Wynnie extendieron el mismo afecto a sus propias nueras. Esa virtud se habia transmitido a lorgo des generaciones. Un marido debe ser respetuoso con su mujer. Del mismo modo, una esposa debe serprensiva con su marido. La familia Macari siempre hab¨ªa sido una familia honorable y pacifica. De hecho, Samuel nunca habia visto pelear a Calvin y Wynnie. Por lo tanto, Diana sinti¨® que su nieto hab¨ªa ido demasiado lejos esta vez. ¨CIncluso si no permites que Katie vaya a cena, crees que Nicolette puede casarse con nuestra familia? E te pide que panes a cena de cumplea?os para que familia Yoeger no pueda impedirle asistir al evento. Solo te est¨¢ utilizando. Qu¨¦ mujer tan astuta se burlo Diana. El ambiente en mesa se volvi¨® inc¨®modo y tenso. Kathleen se sentia cada vez mas nerviosa. ?Esto s¨®lo demuestra que no deber¨ªa ir a cena -Abu, Nicolette solo quiere visitar residencia de los Yocger y echar un vistazo -contest¨® Samuel con hosquedad. Diana le miro con desprecio: ¨CPuedes creer sus mentiras todo lo que quieras. Pero no nos obligues a hacer lo mismo. Sintiendose molesto, ei se levant¨® y le dirigi¨® a Kathleen una mirada g¨¦lida: ¨CVete si quieres. No voy a interferir. -A continuaci¨®n, se march¨® enfadado. ¡ª Samuel! ¨C Wynnie estaba hirviendo de ira. ?Eso no es interferir? ?La est¨¤ amenazando! ?C¨®mo pude dar a luz a un hijo as¨ª? ?Podr¨ªa haber sido mejor dar a luz a un perro!?> Por lo menos, a¨²n podia golpear al perro si hacia enfadar. Abatida, Kathleen baj¨® cabeza. Diana se sinti¨® mal por e: -No te preocupes, Katie. Iremos juntas a cena de cumplea?os. Kathleen frunci¨® losbios y guard¨® silencio. -Ven, vamos aer. A Wynnie le doli¨® tambi¨¦n ver a su nuera tan alterada. E sentia que Samuel no deb¨ªa ser tan poco amable, sin importar raz¨®n. ?Katie debe estar devastada?. Se sintieron enfadados por injusticia de situaci¨®n. Despu¨¦s de todo, e no hab¨ªa hecho nada malo. ?Por qu¨¦ no podia asistir a cena s¨®lo porque Nicolette estaria alli? Durante los dos d¨ªas siguientes, Kathleen no vio a Samuel. E continuo aloj¨¢ndose en residencia de los Macari mientras Samuel estaba en el condominio. El dia de cena de cumplea?os de Frances, Kathleen se sinti¨® mal. Estaba muy enferma y tenia fiebre. Wynnie fue a ve. Acariciando su cabeza, le dijo: -No sufras por Samuel. -Mama, estoy bien. Deber¨ªas irte. No hagas esperar a abu y a pap¨¢. Dile a abu que no se preocupe porque me pondr¨¦ bien pronto. Y por favor, no dejes que abu me visite, ya que no quiero que este enferma tambien. La cara de Kathleen estaba p¨¢lida. -Est¨¢ bien. ¨CWynnie estaba preocupada por e, pero tuvo que deja para ir a cena de cumplea?os. Kathleen se tumbo en su cama. La casa estaba tan silenciosa que sinti¨® un vacio en su coraz¨®n. Cap铆tulo 45 Cap¨ªtulo 45 Cap¨ªtulo 45 Kathleen se levanto de cama cuando Diana y el resto se fueron. Mirando el vestido de noche que colgaba a sudo, sonri¨® con resignaci¨®n. Murmuro para si misma: -No tendre otra oportunidad de vestirte en el futuro. En realidad, no se sentia arrepentida. No le importaba si po ir a cena o no. Es que actitud de Samuel ese dia habia decepcionado de verdad. Aparte de que Nicolette era raz¨®n por que el no queria que fuera a cena, estaba segura de que otra raz¨®n cra que el pensaba que e no merecia ir. ?Solo soy una huerfana>>. Por supuesto, no tendr¨ªa derecho a asistir a una cena de ese tipo. ?No pertenecemos a misma se social?. Una vez que se dio cuenta de eso, ya no estaba tan molestao antes. Todo se redujo al hecho de que e no se lo merecia. Se dirigi¨® a su escritorio yenz¨® a dibujar. S¨®lo enterr¨¢ndose en el trabajo no sentiria el dolor. Media hora despu¨¦s, alguien m¨® a puerta. Al mismo tiempo, oy¨® c¨¢lida voz de Christopher: ¨C Kathleen, ?estas ah¨ª? E se sorprendi¨®. Se levant¨® y se dirigi¨® a abrir puerta. De hecho, era Christopher quien estaba fuera de su habitaci¨®n. Iba vestido con un abrigo gris oscuro y una polera negra, con un aspecto elegante y atractivo. -?Chris? Me enter¨¦ por Wynnie que familia Morris tambi¨¦n est¨¢ en lista de invitados. -Yo no fui ¨C le sonri¨®. Luego levant¨® caja que tenia en mano-: He traido pollo frito. -?Pollo frito! Mi favorito-estaba encantada. ?Me conoce tan bien!>> Al ver el brillo de los ojos de joven, sonrisa de Chris se ampli¨®. -?Bajamos aer un poco? -Si, eso suena genial. Tambi¨¦n podriamos ver una pel¨ªc -Kathleen se estiro para aflojar sus hombros tensos. Se sentia un poco cansada. ¨CMuy bien. Kathleen le sigui¨® escaleras abajo. -Chris, est¨¢ bien que no vayas a cena? ¨C pregunto sorprendida: ¨CNo pasa nada. Mis padres estan alli para representar a familia. No deber¨ªa haber ning¨²n problema ¨C respondio con voz suave. -?Como sabias que no hab¨ªa ido a cena? -pregunt¨® dudosa, ¨C Yo¡­ solo lo sabia ¨Cento. Luego continu¨® con voz tierna: Ve avartes manos. Llevar¨¦ el pollo frito al salon ¨C Est¨¢ bien! El coraz¨®n de Christopher se derriti¨® ante lo obediente que estaba siendo. Su desprecio por Samuel se hizo aun mas fuerte. Si estuviera en su lugar, lo ¨²nico que querr¨ªa seria mimar a una chica tan encantadorao clia Christophery Kathleen entraron en el sal¨®n. Sent¨¢ndose, e pregunt¨®: ¨CChrisque te apetece ver? ¨C Vere lo que te guste -estaba de acuerdo con lo que e quisiera. Kathleen miraba panta del televisor con losbios fruncidos. Tenia el mando a distancia en mano, pasando de una pelic a otra. Todo el tiempo, ¨¦l miraba con ternura, captando todass peque?as expresiones de su rostro. Por fin, Kathleen se decidi¨® a ver una pel¨ªc conmovedora, famosa ?Hachi: Siempre a tudo?. Al final de pelic, apenas habia tocado el pollo frito ya que estaba llorando sin parar. Christopher le dio unos pa?uelos de papel. ¨C Deja de llorar. Si sigues llorando, te har¨¢s da?o en los ojos. Kathleen acept¨® los pa?uelos: -No lo entiendes. A veces, cuando estas de mal humor, s¨®lo tienes que llorar. -?Te sentir¨ªas mejor despu¨¦s de llorar?-pregunt¨® con curiosidad. Kathleen neg¨® con cabeza: -No. El frunci¨®s cejas en respuesta: -Kathleen, ?sabes que has perdido peso? E frunci¨® losbios. En efecto, hab¨ªa vuelto a perder peso, A pesar de que hab¨ªa estadoiendoo de costumbre, de alguna manera perdio peso. No entendia lo que estaba pasando. ?Hay algun problema con mi cuerpo? Si lo hay significa que no puedo quedarme con mi bebe? Al pensar en eso, se altero aun m¨¢s, -Argh! ¨CKathleen sinti¨® n¨¢useas de repente. Se tapo boca con mano y se precipito al bano. por un momento, Christopher se quedo at¨®nito. Luego sigui¨® al ba?o. E estaba inclinada sobre taza del ba?o, vomitando sin parar, Christopher le acerc¨® un vaso de agua caliente y le dio unas ligeras palmaditas en espalda, -Chris, es mejor que salgas por ahora ¨CKathleen se sentia un poco avergonzada ?C¨®mo podia dejar que viera en ese estado? -Ya te sientes asi de mal. No hay necesidad de que te sientas cohibida dnte de mi ¨C le toc¨® frente Parece que tienes fiebre. Su palma estaba fria, y se sentia bien contra frente caliente de Kathleen. Sin embargo, sabia que no era apropiado que estuvieran tan cerca el uno del otro. -Chris, estoy bien, de verdad -se enjuag¨® boca y se preparo para salir del ba?o. Cuando se dio vuelta para marcharse, Christopher agarr¨® de mu?eca por detr¨¢s. Su c¨¢lida voz sonaba un poco ronca: ¨C Kathleen, ?est¨¢s embarazada? Exclusive content from N?velDrama.Org. Kathleen se qued¨® at¨®nita: -N-No. -Siempre miras hacia arriba cuando est¨¢s mintiendo ¨CChristopher conocia muy bien. Su rostro palideci¨® y subio inferior empez¨® a temr un poco. ¨C ?De cu¨¢nto tiempo est¨¢s? ¨C pregunt¨® de nuevo. Kathleen respiro hondo: ¨C Casi dos meses. Chris, yo¡­ ¨C No se lo dire a nadie. No deber¨ªa ser yo quien anunciara tu embarazo mir¨® de forma significativa-: ?Quien m¨¢s lo sabe? E nego con cabeza: -Solo yo. Y ahora, t¨² tambi¨¦n. -Estoy encantado de saber que soy segunda persona que se entera de esto -miro su rostro p¨¢lido-. Si lo hubiera sabido, no habria traido pollo frito. ?Fue porque era demasiado aceitoso? He oido ques mujeres embarazadas prefierenida con sabores suaves y menos aceite. Kathleen frunci¨® losbios: ¨CChris, ?podrias actuar con normalidad, por favor? Si me cuidaras, seria f¨¢cil que gente supiera que estoy embarazada El se sinti¨® avergonzado: -Lo siento. Es primera vez que cuido a una mujer embarazada. -Tambi¨¦n es primera vez que estoy embarazada-respondi¨® Kathleen. Cuando termino de har, los dos se rieron. -No puedes tomar medicamentos para el resfriado cuando est¨¢s embarazada, verdad? ¨C pregunt¨® de forma seria. -Si, a menos que sea un resfriado muy grave -continu¨® explic¨¢ndole-: Sin embargo, mi resfriado no es muy grave. Solo tengo que beber m¨¢s agua y descansar m¨¢s. Entonces deber¨ªa estar bien. -Entonces deber¨ªas volver a tu habitaci¨®n y descansar. Yo ir¨¦ a cocina y preparar¨¦ algo ligero para ti. A Christbpher le dol¨ªa el coraz¨®n por e. Estaba embarazada, pero no se lo habia contado a nadie. Esto significaba que nadie se ocuparia de e, aunque ya hab¨ªa sufrido bastante. -No quiero estar m¨¢s en mi cama. No es bueno estar tumbada todo el d¨ªa -se encorvo en el sof¨¢ en su lugar. Tambien Maria estaba de permiso, por lo que casa hab¨ªa estado muy tranqu. Sea lo que sea de lo que hablen, nadie estar¨¢ alli para escucharlo. -Chris, ha conmigo suave voz de Kathleen sonaba d¨¦bil. -Muy bien -el se sent¨® y agarr¨® una almohada-: Toma. Apoya tu espalda. Kathleen dud¨® antes de levantar su cuerpo del sof¨¢. Luego coloc¨® almohada detr¨¢s de su cintura. Al apoyar espalda en almohada, se sinti¨® mucho m¨¢s c¨®moda que antes. Christopher si que sabia c¨®mo cuidar de gente. -Chris, cuando te conviertas en el marido de alguien en el futuro, seguro que obtendr¨¢s una puntuaci¨®n de 100 sobre 100o marido modelo ent¨®. -Gracias -sonri¨®. ??Y si fuera el tuyo??, pens¨®- ?Y Samuel? ¨C pregunt¨® con curiosidad. -Su puntuaci¨®n est¨¢ en negativo -respondi¨® con desd¨¦n, con el ce?o fruncido entre sus delicadas cejas. Christopher miro. -Has ocultado muy bien tu embarazo. ?Tienes algun n? ¨C Me divorciar¨¦ de Samuel. Es s¨®lo una cuesti¨®n de cuando -frunci¨® losbios-. Para ¨¦l, siempre que acepte donar mi m¨¦d ¨®sea a Nicolette, aceptar¨¢ divorciarse de mi. Incluso me dar¨¢ mucho dinero, una casa y un coche -Pero est¨¢s embarazada ¨CChristopher hizo una pausa- ?Vas a dar a luz al bebe? Kathleen se acarici¨® el vientre. -Si, pero no quiero que Samuel lo sepa. Ni ahora ni nunca. Solo quiero cuidar del ni?o yo s. -Kathleen, d¨¦jame ayudarte a cuidar del ni?o ¨Csolto de repente. Cap铆tulo 46 Cap¨ªtulo 46 Cap¨ªtulo 46 -?Que? ¨C Kathleen estaba atonita, Christopher dej¨® escapar una risa. -?Te sorprende? E asinti¨®. -Solo estaba bromeando-losbios del hombre se curvaron en una sonrisa-. Lo que quiero decir es que un amigo es un par de manos extra de apoyo, ?no? Sabia que no podia dejar ras sus intenciones en este momento, ya que Kathleen a¨²n no estaba divorciada de Samuel. E era alguien que se aferraba mucho a su moral, y ¨¦l tambi¨¦n. Se respetaban el uno al otro, por lo que no se pondrian en una situaci¨®n inc¨®moda. En esencia, eran dos personas orgullosas. Y genteo ellos nunca permitiria que los dem¨¢s les senran con el dedo. Queria confesarle sus sentimientos s¨®lo cuando estuviera divorciada. En cuanto al beb¨¦ que llevaba en el estomago, podia tratarloo si fuera su propio hijo, ya que, al fin y al cabo, e era madre. -Para ser sincero, Samuel y yo tenemos un acuerdo -Kathleen bajo mirada y su expresi¨®n era tranqu-: Prometimos no divorciarnos si ambos sentimos que podemos seguir juntos despu¨¦s de un mes. Sin embargo, no fue hasta ese dia en casa, cuando vi lo condescendiente y duro que fue al oponerse a que yo asistiera a cena de cumplea?os de vieja se?ora Yoeger, que al finprendi. Me mira con desprecio desde el fondo de su coraz¨®n. Ya no mantendr¨ªa ese matrimonio desigual. El rostro de Christopher se ensombrecio: ¨C Kathleen, no deber¨ªas menospreciarte. La familia Macari y yo nunca hemos pensado que seas inferior a los dem¨¢s. -Chris, soy muy consciente de lo amables que son tu, abu y el resto conmigo -sonri¨®-. Samuel es responsable de sus propios actos, as¨ª que no les guardare rencor a todos. Sin embargo, tengo ganas de dejar este lugar despu¨¦s de divorciarme. -?Ad¨®nde quieres ir? -Estoy pensando en ir a casa de mi abu -Kathleen lo miro de reojo-: No se lo digas a nadie. ¨C No te preocupes. No lo har¨¦ ¨C neg¨® con cabeza. Estaba encantado de que e se abriera a ¨¦l de esa manera- ?Hay alguien m¨¢s en casa de tu abu? -No-respondi¨® con calma-: Mi madre me dijo que hay muchas flores alli. Florecen en verano y son muy hermosas Me gustaria visitar el lugar que hasta mi madre echaba de menos. ¨CLo entiendo ¨C asinti¨®. ¡ª Por lo tanto, me limitare a mirar en silencio sin importar si Samuel se mete conmigo o se enfada conmigo. No quiero torturarme m¨¢s se decidi¨® ¨C El no vale pena. Supongo que he desperdiciado diez a?os de mi juventud en persona equivocada. Christopher se detuvo un momento antes de empezar ¨C Kathleen, en realidad¡­ Estaba a punto de decir algo cuando maron a puerta. Kathleen estaba asombrada. -?Han vuelto tan pronto? -Toma asientoIre a abrir puerta -¨¦l se levant¨® y fue a abrir. Al hacerlo, vio que era Tyson el que estaba fuera. -?Sr. Morris? -pregunt¨® sorprendido. -?Que haces aqui?-con el rostro inexpresivo, Christopher pregunto- ?Por qu¨¦ no est¨¢s con Samuel? -El se?or Macari me ha encargado que recoja a se?ora Macari para dirigirse a residencia de los Yoeger -explico Tyson. Christopher frunci¨® el ce?o. ??Qu¨¦ quiere decir Samuel con esto?>> ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -?No sabe que Kathleen est¨¢ enferma? ¨C pregunt¨® disgustado-. E no puede ir. -Esto¡­ -Tyson no se atrevi¨® a decirselo a Samuel. -Entra y preg¨²ntale en persona -Christopher no le dio importancia. Tyson asinti¨®. Entr¨® en mansi¨®n y se dirigi¨® al sal¨®n. Mir¨® a Kathleen, que, en efecto, parecia m¨¢s p¨¢lida que de costumbre. Se dio cuenta que no le habia mentido. -?Qu¨¦ pasa? ¨C pregunt¨® e con displicencia. -Se?ora Macari, el se?or Macari me ha ordenado que lleve a fiesta en residencia Yoeger- respondi¨® Tyson. -No voy a ir-Kathleen se frot¨®s sienes-. Apuesto a que Nicolette le instig¨® a hacerlo, y por eso le pidi¨® que me recogiera. Tyson se call¨®. -Si no siguiera a abu y al resto hasta alli y s¨®lo apareciera despu¨¦s de que Samuel enviara a alguien a recogerme, qu¨¦ crees que pensar¨ªan familia Yoeger y los dem¨¢s invitados a fiesta de cumplea?os? ¨C Kathleen se burl¨®- ?Por qu¨¦ iba a provocar esta calumnia? Tyson frunci¨® losbios. En realidad, el tambi¨¦n pensaba lo mismo. -Sra. Macari, en realidad no es Nicolette. El Sr. Macari dio esta orden el mismo -defendi¨® a su jefe. -No ire-refut¨® e-:?No puede darme ordenes! Impotente, Tyson queria decir algo m¨¢s. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, Christopher instruy¨® en tono frio: -ma a Samuel y dile que Kathleen se siente muy mal. Con losbios fruncidos, cl subordinado se dio vuelta para alejarse y mar a Samuel, quien no tard¨® en responder al telefono has recogido? -No dud¨® antes de a?adir-Sr. Macari, Sra. ha dicho que no va a ir porque se encuentra muy mal. Samuel estaba disgustado: -?No le dijiste que fui yo quien te pidi¨® que recogieras? -Se lo dije -Tyson se mordi¨® elbio-. La se?ora Macari insisti¨® en que no va a ir. Como no fiesta de cumplea?os, si llevo ahora mismo, haria parecer demasiado molesta y afectar¨ªa a impresion que los dem¨¢s tienen de e. -E es tan problematica -en un tono infeliz, Samuel ordeno-: ?Tr¨¢iganm! ¨C Estaba decidido a ve. -Sr. Macari, no me atrevo a actuar con brusquedad -Tyson se encontr¨® en un aprieto-. Adem¨¢s, el Sr. Morris est¨¢ aqui. -?Sr. Morris? -pregunt¨® Samuel con el rostro sombrio-: ?Christopher? -?Si! ¨Casinti¨® Tyson. -Sr. Macari, ser¨¢ mejor que se d¨¦ cuenta pronto del peligro. Le van a quitar a su mujer. Deje de preocuparse por Nicolette o por quien sea, -?Voy a volver ahora mismo! -der¨® Samuel. ?Sabia que Christopher tenia alg¨²n motivo oculto para no aparecer en fiesta de cumplea?os! Tras mada, Tyson regres¨® y se qued¨® en el sal¨®n sin decir nada. Kathleen frunci¨® el ce?o: -Se?or Hackney, tampoco quiero ponerles cosas dificiles. Estos ¨²ltimos tres a?os, usted me ha pa?ado a ir depras, a ver pel¨ªcs, aer e incluso a hacerse revisiones corporales en el hospital con m¨¢s frecuencia que Samuel. Tyson se sinti¨® inc¨®modo: -Sra. Macari, este es mi deber. Christopher frunci¨® el ceno. Ha estado Kathleen tan s despu¨¦s de casarse con Samuel?, penso. -?Va a venir Samuel a buscarme? ¨C pregunto e con suspicacia. Tyson asinti¨® Ante eso, se qued¨® sin pbras. demasiado! Ellu¨¦ quien se neg¨® a que vaya Sin embargo, tambien es el quien me obliga a estar alli ahora! ?Est¨¢ tratando de atormentarme hasta muerte? -Chris, deber¨ªas volver primero -dijo Kathleen, preocupada Iban a pelear si se encontraban. ¨CMuy bien. -No queriendo dificultars cosas para e, Christopher se march¨® primero. Al salir de mansion, subi¨® a su coche. Luego se alej¨® de residencia de los Macari. Amitad de camino, se topo con Samuel. Cuando le bloqueo el paso, los dos hombres salieron de sus respectivos autom¨®viles. ¨C?Qu¨¦ significa esto?-lo cuestion¨® con una mirada fr¨ªa. Por alguna raz¨®n desconocida, siempre sinti¨® que Christopher cra mayor amenaza para ¨¦l. -Samuti durante los ¨²ltimos tres a?os, ?cu¨¢ntas veces has ido depras,ido o visto pelics con Kathleen? -Christopher dio un paso adnte e interrog¨® en tono g¨¦lido-: ?Cu¨¢ntas veces has dejado s, has hecho llorar y le has roto el coraz¨®n! -Christopher, eso es entre Kathleen y yo. No es asunto tuyo.-La voz de Samuel era severa. Agarr¨® a Samuel por el cuello de camisa y le escupi¨® enojado: -?Es mujer que he amado durante diez a?os! ?C¨®mo has podido hacerle esto? Samuel se qued¨® sorprendido. ??La ha amado durante diez a?os?? Los ojos de Christopher se habian puesto rojos. ¨C Kathleen, es mujer que m¨¢s adoro. C¨®mo me gustar¨ªa poder tene y amao el tesoro inestimable que es. Sin embargo, jaqui est¨¢s, haci¨¦ndole da?o una y otra vez! -Christopher, e es mi esposa -Samuel advirti¨®-: ?Ser¨¢ mejor que sepas a que atenerte! Cap铆tulo 47 Cap¨ªtulo 47 Cap¨ªtulo 47 Christopher se burl¨®: -Solias establecer los limites con demasiada ridad. -Aloir eso, Samuel frunci¨® el ce?o. ¨CSamuel sabes por que Kathleen est¨¢ tan enamorada de ti?-tras una breve pausa, Christopher a?adi¨®-: Es porque se ha equivocado de persona. -Que quieres decir con eso? -Samuel estaba desconcertado. ¨C Como esperaba, lo has olvidado -Christopher sonri¨®-: Hace unos once a?os, participamos en el campamento de verano de escu y rescat¨¦ a una ni?a que se estaba ahogando. En ese momento, llevaba su uniforme escr con su nombre. Apenas estaba consciente, asi que no vio mi cara con ridad y s¨®lo vio etiqueta con el nombre. Se equivoco de persona y penso que eras su salvador. La persona que busca soy yo. Samuel se sorprendi¨®. -Somas primos, asi que nos parecemos. No culpo por haberse equivocado de persona. Tal vez sea el destino que se haya enamorado de ti ¨C dijo con desden-: Pens¨¦ que vivir¨ªa una vida feliz despu¨¦s de casarse contigo, asi que hab¨ªa neado mantenerlo en secreto para siempre. Sin embargo, desde el regreso de Nicolette, supe que ya no podrias darle felicidad. Encontrare una oportunidad para decirle verdad. Una vez que deje de estar encaprichada contigo, ipodre cambiar forma en que te ha percibido durante los ultimos veinte a?os! -Con eso, dej¨® ir a Samuel. Luego, se dio vuelta, subio a su coche y se fue. En ese momento, Samuel sinti¨® que su coraz¨®n se hundia y le costaba respirar. ??Kathleen solo se enamoro de mi porque se equivoco? ?C¨®mo ser¨¢ e cuando deje de amarme?? Por alguna raz¨®n, se sinti¨® inc¨®modo. Se apresuro a subir a su coche y se apresuro a volver a residencia de los Macari. Despu¨¦s de que entrara en casa, mir¨® a Tyson con frialdad y le pregunt¨®: -?D¨®nde esta? -La se?ora Macari dijo que se sentia mal, as¨ª que volvi¨® a su habitaci¨®n -respondi¨® con dudas. -Ya puedes irte-ordeno Samuel sin mirarle. Tras una breve pausa, Tyson dijo: -Sr. Macari. Al oir eso, se detuvo en seco y pregunto: -?Que pasa? Un momento de vacitaci¨®n despu¨¦s, el subordinado pregunto: -Senor Macancha tenido una cita real con se?ora Macari aunque sea una vez en los ¨²ltimos tres anos? Samuel fruncio el ceno. ¨CSr. Macari, se que no deberia interferir, pero¡­ -estaba ansioso. Le preocupaba que si no sacaba el fuera demasiado tarde. -?Pero qu¨¦?-Samuel estaba perdiendo paciencia. -Todass rciones requieren mantenimiento ¨C Tyson frunci¨® losbios y continuo-: La se?ora Macarilo ha amado tanto durante diez a?os. Una vez que tenga el coraz¨®n roto, ser¨¢ capaz de cortar todos sus centimientos por usted v convertirse en una persona sin coraz¨®n. Senor Macari, una vez que eso ocurra, ser¨¢ demasiado tarde. ?Cuando eso ocurra, no habr¨¢ esperanza para el se?or, y le ser¨¢ imposible volver a ganarse el amor de Sra. Macari. Mientras haya esperanza, ¨¦l podr¨¢ seguir luchando por mantener su matrimonio, pens¨®. Tyson estaba preparado para una reprimenda. ?Lo que sea. Tenia que intentarlo?, se dijo. SO -De acuerdo -respondi¨® Samuel y se fue. Al escuchar eso, Tyson se qued¨® at¨®nito: ??Acabo de escapar de muerte? Samuel subi¨®s escaleras y se dirigi¨® al dormitorio de Kathleen. En ese momento, e estaba descansando con los ojos cerrados. Cuando vio, se sinti¨® aliviado. Se acerc¨® a e le toc¨® cara. Todavia estaba un poco caliente. -?Has tomado alguna medicina? ¨Cpregunt¨® en voz baja. Kathleen abri¨® un poco los ojos y respondi¨®: -Si. En realidad, no habia tomado ninguna medicina. Cuando termin¨® frase, volvi¨® a cerrar los ojos. Los ojos de Samuel se oscurecieron. -?Hasido algo? -Si -respondi¨® con indiferencia. En el pasado, s¨®lo le haba con voz suave y dulce, incluso cuando estaba enfadada. Sin embargo, todo hab¨ªa cambiado. -?Por qu¨¦ no cocino algo para queas? ¨C pregunt¨®. Era raro que Samuel fuera tan amable. an -No te molestes. Estoy cansada -se gir¨® hacia el otrodo para estar de espaldas a ¨¦l ¨C Deberias inte. Deja de molestarme La mirada de Samuel se ensombreci¨®. Sin embargo, sigui¨® de pie. Al ver eso, e frunci¨® el ce?o y se pregunto por que no se iba todavia. Justo en ese momento, oy¨®o se quitaba ropa. ??Que est¨¢ pasando??, se pregunto. Tras quitarse chaqueta del traje, se acerc¨® a sentarse junto a cama. Kathleen frunci¨® losbios y volvio a preguntar: -?No te vas a ir? Alguien te est¨¢ esperando. Pidele a Tyson que se ocupe de mi. -?Es Tyson tu marido? ¨C Samuel estaba molesto. Aunque no sea mi marido, seguro que me conoce mejor que tu -dijo en tono frio-:En realidad, creo que cualquiera me conore mejor que tu, ¨C Ja! ¨CSamuel se burlo con desden-.Qui¨¦n te crees que eres? Kathleen apreto losbios en una lina linea. -Soy una huerfana sin padres. ?Est¨¢s satisfecho? La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® g¨¦lida cuando miro y pregunt¨®: -?Intentas buscar pelea? -No-se mordi¨® elbio inferior-.?S¨®lo estoy molesta contigo, y no quiero verte! No soy una mascota a que puedas dar ordenes a tu antojo. Samuel, ?alguna vez has tenido algun respeto por mi? Frunciendo un poco sus finosbios, respondi¨®: -Le pedi a Tyson que viniera a buscarte. -Penso que eso podria considerarse una disculpa. En realidad, habia estado esperando que Kathleen se pusiera en contacto con ¨¦l durante los ¨²ltimos d¨ªas. As¨ª fue siempre. Cada vez que se peleaban, iba al trabajo disgustado. Sin embargo, cuando llegaba hora de salir, e lo maba para disculparse y engatusarlo. Entonces, le convenceria de que volviera a casa. Sin embargo, esta vez, no lo hab¨ªa hecho. No le hab¨ªa mado ni enviado nada por WhatsApp. Samuel incluso se entero por Maria de que e no hab¨ªa mencionado su nombre ni una s vez. Estaba furioso pero tambi¨¦n inquieto. Asi, habia neado tener una cha con e cuando esta asistiera a fiesta. Sin embargo, no fue. Por eso, Samuel estaba de mal humor. Al principio, cuando Nicolette fue a residencia de los Yoeger, quiso lucirse. Sin embargo, debido a falta de entusiasmo de Samuel, desisti¨® de idea. No se atrevi¨® a molestarlo cuando ya estaba de mal humor Para empezar. Por lo tanto, despu¨¦s de permitir a Nicolette estar en fiesta por un breve momento, Samuel hizo que alguien llevara a casa. No tener a Kathleen cerca le hacia sentir vacio. Nunca se habia sentido asi. Asi, envi¨® a Tyson a recoge. Samuel penso que al hacerlos cosas senian menos iodas para e. Sin embargo, habia olvidado que los dem¨¢s invitados se?rian con el dedo y juzgarian a Kathleen si acudia tarde. cue estaban haciendo t¨² y Christopher en casa? -no pudo evitar preguntar. Aunque trato de contrr sus celos, ¨¦stos se manifestaron -Cenamos y vimos una pel¨ªc -respondi¨® e con frialdad. ¨C Estaban disfrutando de su tiempo juntos a ss en esta casa? ¨C pregunt¨® con amargura. Al oirlo, e respondi¨® con calma: Exclusive content from N?velDrama.Org. S¨®lo sepadece de mi. Samuel, lo repetir¨¦ una vez m¨¢s: Christopher y yo tenemos m¨¢s dignidad y verg¨¹enza que t¨² y Nicolette, as¨ª que no haremos nada inapropiado. -?Que pelic han visto? ¨C pregunt¨®. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¨C ?Por qu¨¦ lo preguntas? -?Qu¨¦ pasa? ?Es un secreto? ¨C pregunt¨® en un tono extra?o. -Vimos ?Hachi: Siempre a tudo?. Aloir eso, Samuel pregunto con m cara: -?De qu¨¦ se trata? -Ve a ve t¨² mismo. ¨CMientras Kathleen haba, se tap¨® cons mantas. Se sentia cansada. Samuel se qued¨® en silencio un momento antes de empezar a moverse. E no tenia ni idea de lo que estaba haciendo. Poco despu¨¦s, levanto antes de trada al centro de cama. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? ¨C pregunt¨® con el ce?o fruncido. En lugar de responder, el hombre se apoy¨® en cabecera. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el proyector ya estaba encendido. ?Hachi: Siempre a tudo, se estaba reproduciendo en panta. Al ver eso, Kathleen frunci¨® el ce?o. -Si quieres ver pelic, puedes ve t¨² mismo. No me obligues a ve contigo. Ya he llorado una vez, y no quiero volver a llorar. -Si te quedas ciega de tanto llorar, yo ser¨¦ tus ojos -dijo Samuel. Kathleen se mordi¨® elbio: -Eres un monstruo. Cap铆tulo 48 Cap¨ªtulo 48 Cap¨ªtulo 48 ¨C Por que soy un monstruo? -pregunt¨® Samuel-, Viste pelic con Christopher. ?Por qu¨¦ no puedes ve conmigo? Kathleen se sento crguida. Su bello rostro parecia cansado y enfadado, pero segu¨ªa siendo bello. ¨C Qu¨¦ hicimos Christopher y yo? ?Te he pedido alguna vez que hagas conmigo lo mismo que haces cuando sales con Nicolette? Aloir eso, Samuel mir¨® y dijo: -Te vas a arrepentir. -Tienes raz¨®n. Me arrepentir¨¦ -baj¨® mirada y a?adi¨®- ?Por qu¨¦ deberia torturarme experimentando los dulces momentos que pasas con otra mujer? Samuel no quiso dar m¨¢s explicaciones. Adem¨¢s, Nicolette y ¨¦l no eran considerados una pareja dulce. Tiro de Kathleen en sus brazos y abrazo por espalda. -Ya basta. Siempre que empiezo una conversaci¨®n contigo, te sales del tema. Vere pel¨ªc yo mismo, y tu puedes seguir durmiendo. Kathleen se qued¨® sin pbras. ??Me he salido del tema? Fue ¨¦l quien sac¨® el tema primero?, se burl¨®. Sin embargo, le encantaba estar en sus brazos. Cuando no se peleaban, le encantaba acurrucarse en su abrazo.Original content from N?velDrama.Org. Para e, su pecho era siempre calido. Adem¨¢s, tenia un aroma unico y refrescante que s¨®lo ten¨ªan los hombres maduros. Desde joven, ¨¦l hab¨ªa sido reacio a acercarse a los dem¨¢s. Aunque eran una pareja normal cuando se caso con e, rara vez tomaba iniciativa de abraza. Sin embargo, a e le encantaba estar asi. Nunca apart¨®, y con el tiempo, se acostumbro a e. Se habia acostumbrado a esa posici¨®n, a tener una mujer dulce e inocente a sudo y a ser ¨²nica persona para que e tenia ojos. Justo entonces, pens¨® de repente ens pbras de Christopher: ??Kathleen me ama solo porque se equivoc¨® de persona y cree que soy su salvador? Si descubre verdad, ?no dudar¨¢ en divorciarse de mi?? Aunque Samuel estaba viendo pelic, su mente estaba en otra parte. No pudo evitar rodea con sus brazos con m¨¢s fuerza porque odiaba sensaci¨®n de estar fuera de control. La primera vez que tuvo misma sensaci¨®n de malestar fue hace tres a?os. Fue un mes despu¨¦s de que se casaran. Una vez, vio a Kathleen y a Christopher chando alegres Habia invitados en casa y no sabian que estaban casados. Sin embargo, conocian rci¨®n de Kathleen con familia Macari, asi que sugirieron en broma que Kathleen y Christopher fueran pareja. Incluso mencionaron que los dos parec¨ªan una pareja perfecta En ese momento, Samuel se sinti¨® un poco inseguro e inquieto. Sin embargo, ese sentimiento desaparecio esa noche. La habia obligado a subirse a cama y le hab¨ªa dicho que le dijera que le queria. En ese caso, e fue dulce y obediente. Hacia todo lo que el le ped¨ªa y satisfac¨ªa todos sus deseos. Samuel sinti¨® de repente que su extra?oportamiento con e se de a que e siempre le consentia. Al d¨ªa siguiente, fue despu¨¦s de que Kathleen se despertara cuando se dio cuenta de que Samuel estrechaba entre sus brazos. Luch¨® por liberarse: -Tengo calor. Su¨¦ltame. La temperatura corporal de Samuel solia ser un poco alta. Por eso, a e le gustaba abrazarlo en invierno. Su cuerpo estaba d¨¦bil y le daba miedo el frio. Por eso, estar abrazada a Samuel ayud¨® a dormir tranqu. Sin embargo,s cosas habian cambiado. Samuel sab¨ªa que a Kathleen no le molestaba el calor y que solo era una excusa para ocultar que ya no le gustaba su abrazo. De seguro Christopher tenia culpa. -No tengo calor-susurro Samuel mientras rodeaba con sus brazos. E se qued¨® sin pbras. ¨C Por cierto, todav¨ªa no me has dado el acuerdo de divorcio. Prometiste d¨¢rmelo. -?Por que tienes tanta prisa? -pregunt¨® con frialdad-. Si no nos divorciamos, ese pedazo de papel ser¨¢ un desperdicio. Tenemos que pensar en el medio ambiente. Aloir eso, Kathleen se qued¨® sin pbras. ??Qu¨¦ idiota!>> -Samuel, eres el director general de una gran empresa. ?C¨®mo puedes no cumplir tu promesa? ¨C pregunt¨® enfadada. Era temprano y e acababa de despertarse, por lo que su voz era ronca y seductora. Aloir eso,s manos del hombreenzaron a recorrer su cuerpo de arriba abajo. Kathleen resoplo y dijo: ¨C Basta. No quiero hacerlo. Me prometiste que no tendr¨ªas sexo conmigo durante todo este mes. Si sigues rompiendo tus promesas, me enfadar¨¦ de verdad. No le faltaba temperamento ni limites. Samuel mir¨® y respondi¨®: -Solo estaba tocando un poco. -Esornbien esta prohibido -apret¨® sus suaves manos contra el pecho de ¨¦l y dijo en tono serio-: Samuel, si no terminass cosas con Nicolette, nunca podr¨¦ aceptarte. Ya est¨¢s sucio. ?Estoy sucio? Samuel fruncio el ceno y pregunto: -?C¨®mo estoy sucio? -Ya sabes respuesta a eso ¨C Con eso, Kathleen se sent¨® y se levanto de cama. Mientras tanto, Samuel fruncios cejas mientras se preguntaba a que se referia, Cuando terminaron devarse, bajaron juntos a desayunar Cuando Wynnic vio, le pregunto preocupada: -?Te encuentras mejor? -Si me siento mucho mejor. Ya no tengo fiebre -respondi¨® con una pequena sonrisa. Wynnie miro de forma significativa yento: ¨CEso es bueno. ¨CMm-hm. Despues de eso, Kathleen bajo cabeza yenz¨® aer. Un rato despu¨¦s, Wynnie pel¨® un huevo y se lo paso -Deberiaser m¨¢s huevos. -Gracias, mam¨¢ -agradeci¨® con una dulce sonrisa. Al ver eso, Wynnie se sinti¨® feliz. -Le pedire al chef que cocine algo de salm¨®n para cena para que puedas nutrirte un poco. Estas demasiado delgada. Cuando Kathleen se entero de que iba a cenar pescado, sinti¨® un poco de nauseas. En ese momento, se dio cuenta de que no podia soportar idea deer algo que tuviera sabor a pescado. -Mama, tengo antojo de carne -dijo en voz baja-: ?Podemoser carne de vaca en su lugar? ¨C Por supuesto -dijo Wynnie con una sonrisa-. Rara vez nos dices lo que quiereser. Ahora que lo has pedido, no hay raz¨®n para que no satisfaga tus antojos. ?Qu¨¦ te parece un filete de ternera a parri? ¨C Bien-Kathleen asinti¨®. Despues de escuchar eso, Samuel miro de reojo y se dio cuenta de que, en efecto, estaba m¨¢s delgada que antes. ¡°?No haido bien en los ¨²ltimos dias??, se pregunto. Despu¨¦s del desayuno, Samuel y Wynnie salieron juntos de casa. Justo cuando e estaba a punto de entrar en su coche, m¨® a su hijo, que se acerc¨® con obediencia y le pregunt¨®: -?Que pasa? -Samuel, no puedes ser m¨¢s amable con Katie?-regano Wynnie enojada-: No s¨¦ lo que pensar¨¢ si se entera de lo que pas¨® anoche. Sin embargo, si se entera, nunca te perdonara. Heido muchas veces con ustedes y solo te he visto pr cangrejos para e una vez. Sin embargo, anoche, le diste deer pastel a Nicolette en publico. ?No te da verguenza? Sarnuel permaneci¨® en silencio ¨CEn ese momento, quise astar tarta en sus caras y maldecirlos, son unos desvergonzados-. Mientras haba, sus ojos se volvieron rojos: -Samuel, ?sabes lo furiosa que estoy? El frunci¨®s cejas: -Mama, Nicolette acababa de terminar su tratamiento de quimioterapia y estaba demasiado d¨¦bil para levantar el brazo -Vava, era demasiado debil para levantar el brazo? Pero est¨¢ ro que era tan fuerteo para caminar por s¨ª misma -se quejo ¨C Incluso tenia fuerzas para abrazartc. ?C¨®mo es que estaba demasiado d¨¦bil para levantar el brazo? Despues de escuchar eso, Samuel no pronunci¨® una pbra. -Samuel, se que te preguntas por qu¨¦ me preocupo tanto por Katie aunque seas mi hijo -Wynnie mir¨® a undo,s iones de Nicolette sons mismas ques de mujer que sedujo a tu abuelo en aquel entonces. Recuerdo haber visto a mi madre, tu abu, llorar en secreto pors noches, pero lo toler¨® por el bien de mi hermana y el m¨ªo. No hagas lo mismo con Katie. Si no, me asegurare de destruir tu reputaci¨®n y de Nicolette. Cuando termino de har, se dio vuelta, subi¨® al coche y se march¨®. En ese momento, Samuel penso de repente en su abu. Era una mujer amable pero resistente. Todo el mundo pensaba que e nunca pediria el divorcio. Sin embargo, un dia, sorprendi¨® a todos al llenar solicitud. Cap铆tulo 49 Cap¨ªtulo 49 Cap¨ªtulo 49 Kathleen estaba dibujando en su casa cuando volvi¨® a recibir en su tel¨¦fono otra notificaci¨®n de solicitud de ese numero desconocido. Quienquiera que fuera tambi¨¦n le hab¨ªa enviado un video Era un video que mostraba a Samuel yendo a residencia Yoeger con Nicolette. En el video, e aparecia muy arreda mientras le agarraba el brazo, con una amplia sonrisa de satisfi¨®n. Como el estaba alli para respalda, nadie de familia Yoeger se atrevi¨® a arremeter contra e. Despu¨¦s de que Frances cortara tarta, se vio a Samuel d¨¢ndole el postre en boca. La pareja parecia extremadamente dulce y muy enamorada. Le dolio el coraz¨®n al verlo. De hecho, forma m¨¢s perfecta de quitarle vida a alguien era rompi¨¦ndole el corazon. Samuel se hab¨ªa negado a que pa?ara, asi que Nicolette provoc¨® con el video. ?Que pareja tan desvergonzada!? Su rostro palideci¨® mientras se preguntaba cuando dejaria de dolerle el corazon. ??Dejar¨¢ de doler cuando ya no ame? ?Duele tanto porque sigo amando a Samuel?>> Era imposible dejar de amar al hombre al que hab¨ªa entregado todo su coraz¨®n y su alma durante ¨²ltima d¨¦cada. En ese momento, sono su tel¨¦fono. Ech¨® un vistazo y vio que era Quinn. -?Sria. Williams?-se sorprendi¨®. -Ven a que te revisen -fue directo al grano. Kathleen hizo una pausa antes de responder: -Sra. Williams, yo¡­ -No me importan tus nes. Es mi debero m¨¦dico asegurarme de que madre y el ni?o est¨¦n a salvo mientras est¨¦s embarazada. Ven r¨¢pido -a?adi¨®-: Te cubrir¨¦. -De acuerdo. ¨C Kathleen no se atrevi¨® a negarse. Despu¨¦s de poner orden, se fue al hospital. Quinn habia hecho arreglos para que nadie supiera que e iba as revisiones de maternidad. Tras el chequeo, se aferr¨® a los resultados mientras su rostro palidecia y sus manos temban. ¨CNo me asuste, Sra. Williams. ?He contraido alguna enfermedad incurable? ¨C Kathleen estaba ansiosa. Zas! Quinn golpe¨® hoja de resultados sobre mesa. -?Sabes que sufres de desnutrici¨®n? ?Est¨¢s embarazada de un beb¨¦! ?Como te atreves a estar desnutrida? Kathleen erao una ni?a rega?ada por sus padres -Sra. Williams, siempre tengo misidas a tiempo. Le juro que no me salto ningunaida -?Qu¨¦ tal tu estado de ¨¢nimo? -Quinn miro. Siyo viendo a Samuel enpania de una mujer mada Nicolette Yoeger. Quin era m¨¦dico en ese hospital. Por lo tanto, era f¨¢cil para e conocer identidad de cualquier persona que fuera. Kathleen fruncio losbios. -Sra. Williams, todo terminar¨¢ pronto. -;Vas a tolerarlo mtras tanto? -Quinn se sorprendi¨®. -No, pero Samuel y yo hemos discutido y acordado darle un mes para resolver el asunto. Si estoy satisfecha con su manera de manejarlo, no nos divorciaremos. Si no lo estoy, nos divorciaremos- Kathleen guard¨® silencio durante un rato-: Sin embargo, creo que ya no hay mucho que considerar. ro, estaba descontenta con forma en que Samuel estaba tratando el asunto. Tras una breve pausa, Quinn dijo: -Es mejor acabar pronto con esto. Est¨¢s embarazada y un asunto asi afectar¨¢ a tu estado de ¨¢nimo. No es bueno para ti ni para el beb¨¦. -Si, lo s¨¦ -asinti¨®. Quinn miro: -Kate, estas embarazada de gemelos. -?Que? -Kathleen se qued¨® at¨®nita. -Gemelos -repiti¨®. Era raz¨®n principal por que habia insistido en que fuera a hacerse un chequeo, para que pudiera obtener una confirmaci¨®n. -Si te divorcias, ser¨¢ dif¨ªcil criar a un solo hijo. ?Has pensado alguna vez en lo que vas a hacer si son dos? ¨C estaba preocupada. -Puedo hacerlo ¨C Kathleen se acarici¨® el vientre-: Si puedo. No importa cu¨¢ntos ni?os haya, los voy a tener a todos. No podia soportar acabar con sus vidas, ya que eran de su propia sangre. Quinn solt¨® un suspiro e instruy¨® con severidad: -Debeser mas. ?Me oyes? -Si, he oldo ¨C Kathleen parpade¨® y no se atrevi¨® a hacer oidos sordos a instri¨®n de doctora. -S¨¦ que te resulta dificil intentar ocultarselo a familia Macari. Siempre le han adorado, pero si no saben que est¨¢s embarazada, no sabr¨¢n c¨®mo cuidarte -Quinn sac¨® un termo-: He hecho esto para ti. Bebetelo. Original content from N?velDrama.Org. Kathleen se sorprendi¨®: -Sra. Williams, usted¡­ ven a mi casa dos veces por semana. Cocinare para ti -Quinn se quedo mirando afda barbi de Kathleen-: Est¨¢s desnutrida y eso afectar¨¢ al crecimiento de los letos. -Si, de acuerdo asinti¨®. Con unos cuantos tragos, termin¨® sopa que hab¨ªa preparado para e. ¨C Esa es una buena chica. -Una calida sonrisa apareci¨® en el rostro de Quinn. Kathleen mir¨® con obediencia. -?Puedo irme ya? -Vete. Sal de mi vista-le espeto Quinn mientras agitaba mano. Kathleen sali¨® del despacho y subi¨® a visitar a Benjamin, que seguia inconsciente. Estaba preocupada porque a¨²n no se hab¨ªa encontrado a persona que lo hab¨ªa herido. Sab¨ªa que no saldria nada de investigaci¨®n, ya que lo m¨¢s probable es que Samuel formara parte de e. Incluso si el descubriera que era Nicolette que estaba detr¨¢s de todo eso, no haria nada. Haria que sus hombres eliminarans pruebas y aseguraran inocencia de Nicolette. ?Todo esto sucedi¨® porque fui demasiado d¨¦bil. Si fuera m¨¢s capaz, no ser¨ªa tan pusnime y estaria a merced de los dem¨¢s?, se regano. En ese momento, sono su tel¨¦fono. -?H? ?Abu? ¨Crespondi¨® de inmediato. -Katie. ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? suave voz de Cynthia Graves son¨® a trav¨¦s del tel¨¦fono. ¨C Nada. ?Qu¨¦ pasa, abu? ¨C Kathleen se dio vuelta y se dirigi¨® al ascensor. Cynthia se ri¨®: ¨C Hace dias que no te veo. ?Quieres venir a mi casa? -De acuerdo -acept¨®. ¨C Hare tus ravioles favoritos. -Cynthia siempre hab¨ªa adorado. -?Si! ¨C Kathleen estaba euforica-. Voy a ir ahora. -Con eso, colg¨® mada y entro en el ascensor. Al llegar al primer piso, sali¨® y se encontr¨® con Samuel. Tenia unas bolsas en mano v supo que eran pa Nicolette. Le ignoro, queriendo salir del hospital lo antes posible. Samuel entreg¨®s bolsas en su mano a una enfermera cercana. -Por favor, lleve esto a s n¨²mero 1705-ordeno. Luego, corri¨® tras e-Kathleen! -le agarr¨® mano ¨C?Por que me ignoraste? ?Cada vez es m¨¢s intolerante, se percat¨®. -Deja de tirar de mi-Kathleen arranc¨® su mano de su agarre¨C: Todo Jadeborough sabe de tu rci¨®n con Nicolette a estas alturas, Samuel. Tus iones causar¨¢n malentendidos y me rega?aran. Ademas, no vas a dar cara por misi me acusan de ser una amante, asi que deja deportarte asi! Fue entonces cuando Samuel se dio cuenta de que e sab¨ªa lo que hab¨ªa pasado noche anterior, -Nicolette acaba de recibir su tratamiento de quimioterapia -Samuel frunci¨® el ce?o. -?Y que si acaba de recibir su tratamiento? ¨C Kathleen permaneci¨® indiferente-: ?Significa eso que tengo que aguantar todass humiciones e insultos? Soy tu esposa ante ley, pero por culpa de e, estoy pareciendo amante. ?Son siquiera humanos por hacerme esto, Samuel? El permaneci¨® en silencio mientras miraba. Acepto que hab¨ªa hecho mal. Ai ver que no respondia, Kathleen sigui¨® caminando hacia fuera. -?A d¨®nde vas? Te llevar¨¦ sigui¨® de cerca. -No quiero decirtelo -rechazo. La cara de Kathleen, de piel ra, estaba hinchadao un hamster enfadado. Samuel no pudo evitar ponerle un dedo en meji. Era adorable. -?No me toques! -estaba furiosa- ?No uses misma mano que usaste para alimentar a Nicolette para tocarme! Cap铆tulo 50 Cap¨ªtulo 50 Cap¨ªtulo 50 Samuel llevo a Kathleen a su coche y ayud¨® a abrocharse el cintur¨®n de seguridad. E empuj¨® puerta, s¨®lo para darse cuenta de que estaba cerrada con ve, Apret¨® los dientes y dijo: -?Dejame salir! Has ido demasiado Icjos. Pellizcando su meji con sus dedos ¨¢speros y delgados, le pregunt¨®: ¨C He ido demasiado lejos, pero ?qu¨¦ puedes hacer al respecto? -?Samuel, si te atreves a provocarme de nuevo, revre nuestra rci¨®n y har¨¦ que Nicolette sea destrozadora de hogares! -se enfureci¨®. Samuel saco su tel¨¦fono y encendi¨® c¨¢mara. A continuaci¨®n, coloc¨® una mano sobre el hombro de Kathleen y les hizo una selfie. E se quedo atonita. Al instante siguiente, se conecto a su cuenta de Twitter y redacto un tuit con una s pbra: Casado.] Despu¨¦s de eso, adjunto foto. Puso el tel¨¦fono en mano de Kathleen y dijo: -Se publicar¨¢ en cuanto lo pulses. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Entonces, ?a d¨®nde vas? Puedes ir pensando poco a poco lo que quieres hacer por el camino - a?adi¨® cons dos manos en el vnte. Kathleen frunci¨® losbios y respondi¨®: -La abu me pidi¨® que fuera. *Abu?? Samuel llev¨® a Kathleen a dicho lugar. En el camino, sostuvo el tel¨¦fono y permaneci¨® inm¨®vil. Su mente era un desastre. Si publicaba el tuit, su rci¨®n seria conocida por todo el mundo. A pesar de ser consciente de lo que le esperaba, nunca hab¨ªa expresado su preocupaci¨®n. Le preocupaba m¨¢s el prop¨®sito de revr su rci¨®n al p¨²blico si solo iban a terminar divorci¨¢ndose. Tambi¨¦n seria problem¨¢tico para e, ya que reconocerian a donde fuera. Adem¨¢s, para entonces tendr¨¦ dos hijos. ?Qu¨¦ debo hacer? Olvidalo. S¨®lo lo dije en un ataque de ira?, penso. Samuel enarcos cejas. Pens¨® que Kathleen estaria ansiosa por publicarlo. Sin embargo, no esperaba que no tomara ninguna medida. ¡°?No quiere revr nuestro matrimonio? Se resiste a hacerlo porque tiene miedo de no poder estar con Christopher en el futuro??, penso. Sus ojos se volvieron m¨¢s oscuros ante ese pensamiento, De repente, un ni?o que estaba jugando a pelota junto a acera corri¨® hacia carretera. Pis¨® el freno. Por suerte, no pas¨® nada. Kathleen fzada hacia dnte antes de ser retirada por el cintur¨®n de seguridad. Sin embargo, el telefono que ten¨ªa en mano se le escap¨® en el proceso. Al entrar en p¨¢nico, su dedo golpeo panta por idente. ¨CEst¨¢s Dien? -Samuel fruncio el ce?o y mir¨®, cuyo rostro estaba p¨¢lido. N?velDrama.Org ? 2024. Entonces, vio que el padre del ni?o se lo llevaba. Kathleen frunci¨® el ce?o y penso: ??C¨®mo puede haber un padre tan irresponsable?? -?Oh, ro, el tel¨¦fono!-se movi¨® para recogerlo. ¨C Permitame -el brazo de Samuel era m¨¢srgo que el de e, asi que le result¨® f¨¢cil agarrarlo. Kathleen fij¨® su mirada en el y le pidio: ¨C Por favor, mira. Creo que he tocado panta por error. ?Lo he publicado? Samuel encendi¨® panta y miro: -No. Kathleen dejo escapar un suspiro de alivio. ¨C Menos mal. Seria molesto si lo hubiera hecho. Samuel mir¨® con desd¨¦n. ??No quiere anunciarlo al p¨²blico?>> A continuaci¨®n, sigui¨® conduciendo con tranquilidad, Pronto llegaron a casa de Cynthia. El lugar donde vivia no era una zona para ricos. Samuel le habia ofrecido una casa m¨¢s grande en aquel entonces, pero e no habia aceptado. Hab¨ªa trabajado mucho para conseguir su casa de tres habitaciones. Antes de casarse, tanto Emilyo Wynnie crecieron alli. Cynthia no podia soportar mudarse. Por eso seguia en el mismo lugar. Kathleen se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y dijo: -Gracias Despu¨¦s de decir eso, se baj¨® del coche. Pero Samuel sigui¨®, sorprendiend. -?Por que te bajas? -Tambien es mi abu No puedo subir y ve? ¨C se molesto, Kathleen enarcos cejas. Luego dijo en silencio a su est¨®mago: Rebos, no seano el en el futuro. ?C¨®mo puede alguleti soportar este mal car¨¢cter a menos que sea alguien tan dulceo yo? Puede que no tengan esposa en el futuro si siguen sus pasos. Samuel no sabia que Kathleen se quejaba de el ante sus hijos. Subieron en el ascensor. Cuando llegaron atrada, e puls¨® el timbre. Clic! La puerta se abrio, y Christopher estaba detr¨¢s de e. Los ojos de Samuel se volvieron g¨¦lidos al verlos. Por otrodo, los ojos del otro hombre hicieron lo mismo. -?Chris? ¨CKathleen estaba sorprendida. -Si. He venido a ver a abu. Me dijo que t¨² tambi¨¦n vendrias-sonri¨®. -Si-e entr¨® en casa. Samuel no creia que fuera una coincidencia. -Entra. -Christopher miro a Samuel con una mirada insondable. Luego, entr¨®. Christopher sac¨® un par de zapatis rosas para Kathleen. Cuando se estaba quitando los zapatos, perdi¨® el equilibrio y casi se cae. Christopher, sin darse cuenta, extendi¨® mano para apoya. Para su sorpresa, Samuel abrazo por detr¨¢s y le dijo: -Adnte, quitats. Al ver eso, retiro su mano de inmediato. Kathleen frunci¨® el ce?o y susurro: -Puedo mantenerme firme. Su¨¦ltame. Samuel respondi¨® con un tono bajo: -No seas terca. Si te caes, me doler¨¢ el coraz¨®n. <;Pfft! Kathleen no le crey¨® y se cambi¨® de calzado. Christopher no le pas¨® zapatis a Samuel, pero tampoco le importaba. De todos modos, era casa de su abu. No se consideraba un extra?o. Despu¨¦s de cambiarse los zapatos, se dirigi¨® a cocina. Entonces vio a Kathleen abrazando a Cynthia. -Abu, tengo hambre-dijo en voz baja. -?Tienes hambre? Christopher, date prisa y prepara unos raviolis para Katie-le sonrio. -Entendido. -Christopher sonrio ¨C Le insinue a abu que no hab¨ªa desayunado lo suficiente cuando entre por puerta, pero me ignoro. -Eres un hombre adulto. Puedes soportar un poco de hainbre, pero Katie no debe morir de hambre comento Cynthia con cari?o. ¨C Bien, ire a cocinar. ¨C Christopher fue a preparar los ingredientes. -Abu -saludo Samuel cuando fuc a ponerse dnte de Cynthia. ¨C T¨² tambi¨¦n est¨¢s aqui respondi¨® con una expresi¨®n neutra, Samuel se quedo cado. Cynthia lo quer¨ªa mucho. Sin embargo, en ese momento, e le haba con un tono indiferente. -Ayudare con los raviolis -dijo Kathleen mientras se arremangaba. -No tienes que hacerlo -Cynthia no quer¨ªa molestar a su nieta. Las peque?as manos de Kathleen eran ras y suaves. Le preocupaba que hacer algo estropeara su impecable piel. Si Cynthia tenia que ser honesta consigo misma, tenia que admitir que Samuel habia hecho su trabajo como marido de Kathleen cuando se trataba de sus necesidades materialistas. Despu¨¦s de todo, el aspecto de joven no habia cambiado en absoluto en los tres a?os transcurridos desde que se cas¨® con ¨¦l. Sin embargo, habia fado cuando se trataba de sus necesidades emocionales. -Deja que lo haga yo -Samuel se quit¨® el abrigo y se lo entreg¨® a Kathleen, que lo agarr¨®. Se arremang¨® y sev¨®s manos. Despu¨¦s, fue a ayudar a Cynthia a preparar los raviolis. Kathleen nunca lo hab¨ªa visto hacers tareas del hogar, ni siquiera una vez, y mucho menos cocinar. ¨C ?Sabes hacer raviolis? -se sorprendi¨®. Samuel frunci¨®s cejas y pregunto: -?Qui¨¦n te ha dicho que no? Solo era demasiado vago para hacerlo. Kathleen penso ens bolsas que Samuel sostenia antes. De seguro habia hecho ¨¦l mismoida para Nicolette ?No es perezoso; solo que no quiere cocinar para mi?. -?Nunca hasidoidas hechas por Samuel, Katie? ¨C pregunt¨® Cynthia sorprendida. E nego con cabeza y respondi¨®: ¨C No, nunca. Pero no importa. No ha entrenado sus habilidades culinarias para mi, asi que lo que cocine puede que no se adapte en absoluto a mis gustos. Por lo tanto, no importa si nunca heido suida antes. Samuel miro, Kathleen dijo con indiferencia -Voy a colgar ropa. Cynthia suspiro ynz¨® a Samuel una mirada sosa. Pregunto: -?Sabes lo que estaba insinuando hace un momento? Samuel asinti¨®. Cynthia penso: as¨ª que lo saben -No tienes remedio. -No se molest¨® en dar m¨¢s explicaciones. Aloir eso, Samuel fruncin el ceno: ?QC¨®mo es que no tengo remedio? ile hareida cuando volvamos!, Kathleen volvi¨® despu¨¦s de colgar el abrigo de Samuel y su bolso. -Kate, ven y prueba -Christopher pinch¨® un trozo de ravioli y se lo ofreci¨®. Kathleen se acerc¨® y lo agarro. Luego, tom¨® un bocado. Hacia un poco de calor, -?Esta delicioso! ¨C dio un pulgar hacia arriba. Christopher sonri¨®. Cynthia los miro, apareciendo una sonrisa ben¨¦v en su rostro. Samuel no se sinti¨® bien en absoluto. Cap铆tulo 51 Cap¨ªtulo 51 Cap¨ªtulo 51 Cynthia vio que Samuel los miraba con disgusto. Dijo con ligereza: -Date prisa y acaba con los ¨²ltimos, -De acuerdo. -El temperamento de Samuel era inexistente frente a e. Kathleen dejo el to y el tenedor. ¨CAbu, ?que m¨¢s necesitas que haga? ¨C pregunt¨®. -Saca los tos y los tenedores y ponlos en mesa para todos -dijo Cynthia mientras sonre¨ªa. ¨C Lo tengo. -Kathleen fue al armario y sac¨® vaji. Estaba familiarizada con el lugar. Samuel se sorprendi¨® un poco cuando vio que Kathleen hab¨ªa encontrado h¨¢bilmente todass cosas necesarias de varios lugares. -Siempre estan ocupados, asi que Kathleen suele venir a hacermepania entre semana. ¨C Cynthia no miro a Samuel mientras haba-. Es probable que no sepa nada de esto. Samuel no pronunci¨® ni una pbra. Cynthia dijo con frialdad: -Samuel, nos gusta Katie no porque haya ayudado a familia Macario porque sea tu esposa. Tiene sus encantos. A veces, no puedo evitar pensar que es una pena que una chica tan buena haya acabado contigo. ?Samuel era bueno? Eso es seguro. A los ojos de Cynthia, Samuel era el ni?o m¨¢s destacado. A pesar de eso, forma en que trataba a Kathleen no podia considerarse ?buena?, Samuel miro a peque?a figura ocupada en cocina. No sabia que Kathleen se preocupaba tanto por su familia. Cynthia termin¨® de rellenar los ¨²ltimos raviolis. Dijo: ¨CYa est¨¢ hecho Ve avartes manos. -De acuerdo. ¨CSamuel se dirigi¨® al ba?o para limpiarses manos, Kathleen tambi¨¦n estaba alli, -?Quieresvartes manos? Terminare pronto -dijo mientras sevabas manos. Samuel se adnt¨® y su calido pecho se apret¨® contra espalda de e. Pusos manos bajo el grifo antes de apoyar barbi en su hombro. ¨C Ay¨²dame avas. No puedo hacerlo. Kathleen se sonrojo y se pregunto: -?Por que no puedes hacerlo t¨² mismo? -Lavs tu mismo ¨Creplic¨® e con torpeza. -Si no me ayudas avas, no te dejare ir. Ni siquiera abu podr¨¢ salvarte, as¨ª que resu¨¦lvelo t¨² misma. -Samuel curvo ligeramente losbios. Kathleen dijo enfadada: -?Eres un sinverg¨¹enza! Siempre le gusta poners cosas dificiles a los dem¨¢s. -Date prisa yvs. ?No tienes hambre? ¨C pregunt¨® Samuel con una leve sonrisa. Kathleen estaba furiosa. Al final, sus peque?as y suaves manos rodearons de Samuel y cedi¨®. Primero, le moj¨®s manos. A continuaci¨®n, Kathleen exprimi¨® un poco de jab¨®n de manos en sus palmas ys restreg¨® hasta que hizo espuma. Despu¨¦s, le frot¨® espuma ens manos. Samuel no dejaba de mirar ¨¢gil figura de su esposa en sus brazos. Era a¨²n m¨¢s bonita cuando seportaba de forma suave y timida. Samuel pens¨® un momento y le susurro al oido: -Kate, no nos vamos a divorciar. Kathleen se qued¨® at¨®nita. ¡é?Qu¨¦ me acaba de mar?>> Cerro el agua y se dio vuelta. Lanzando una mirada extra?a a Samuel, le pregunt¨®: -?Se te ha soltado un tornillo de cabeza? Sus pbras hicieron que Samuel se quedara sin pbras. -Limpiates manos y sal aer. Kathleen lo empujo y sali¨®. Samuel permaneci¨® en silencio ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . ??No sinti¨® nada? Samuel sali¨® del ba?o y vio que Kathleen y los dem¨¢s ya le estaban esperando. Se acerc¨® y se sent¨® automaticamente aldo de Kathleen. -Ok, vamos aer -dijo Cynthia con una sonrisa. Kathleen y los dem¨¢s esperaron a que Cynthia tomara el tenedor antes de empezar aer. Kathleen tom¨® un trozo de ravioli y empez¨® aerlo. Sonri¨® y dijo: -Abu, haces los mejores raviolis. Saben tan bien. ?Usaste vinagre de sidra de manzana en ellos? Cynthia serio -La ultima vez, dijiste que te gustaba el vinagre, asi que le ped¨ª a alguien que meprara unas cuantas botes mas. Ll¨¦vats cuando te vayas. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. -Come. Est¨¢s m¨¢s delgada que ¨²ltima vez que te vi. -Cynthia se preocupo y tom¨® otra cucharada de ravioles para Kathleen. Kathleen se loi¨® obedientemente. Todo el mundo le dec¨ªa que hab¨ªa adelgazado. Por ello, seprometi¨® aer m¨¢s. Sin embargo, la cantidad que podiaer tenia un l¨ªmite. Su est¨®mago ya estaba lleno despu¨¦s deer tres cucharadas de raviolis. En un inicio, Christopher queria encontrar una oportunidad para har con Kathleen. Por desgracia, Samuel estaba presente, asi que Christopher no quiso causarle problemas. Mir¨® hora y dijo: -Abu, tengo una reuni¨®n por tarde. Me voy ahora. Cynthia asinti¨® y respondi¨®: ¨C De acuerdo. Tengan cuidado al conducir en carretera. -ro. -Christopher asinti¨®. Luego mir¨® a Kathleen y dijo-: Adi¨®s. ¨CNos vemos -dijo Kathleen en voz baja. Samuel frunci¨® un poco el ce?o al escuchar eso. Despu¨¦s deida, Kathleen queriavar los tos. Sin embargo, Cynthia se neg¨® a que lo hiciera. -No es necesario Elvavajis que me rendaste ¨²ltima vez funciona muy bien, Solo meto los tos y dejo que m¨¢quina losve, -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. Al oir eso, Samuel frunci¨®s cejas y pregunto: -?Qu¨¦vavajis? Cynthia respondi¨®: -Mira quien pregunta. Elvavajis que me rendaste hace tres a?os no cra nada f¨¢cil de usar. S¨®lo lo use una vez y lo odio, as¨ª que lo deje ahi. Luego, Kathleen me pidi¨® que lo cambiara cuando vino una vez, pero no me moleste. Mas tarde, mi brazo estaba inc¨®modo, as¨ª que no tuve m¨¢s remedio que usar elvavajis paravar los tos. Entonces explot¨® con mis tos dentro. Samuel frunci¨® el ce?o y dijo: ¨C En serio? Esa marca era Nicolet¡­ De repente, dejo de har. Cynthia le miro con el ce?o fruncido, mientras Kathleen no sentia m¨¢s que iodidad. Bundose, Cynthia dijo: -Ja! Me preguntaba por qu¨¦ no me hab¨ªa gustado. Resulta que no me gust¨® persona que lo rend¨®. Samuel permaneci¨® en silencio. ¨C Voy avarmes manos. ¨C Kathleen se dio vuelta y se alej¨®. Cynthia mir¨® a Samuel con frialdad y le pregunto: -Samuel, tienes que entender una cosa. Cuando una mujer que te gusta es rechazada por toda familia, deberias pensar en ello. ?Es en verdad que estamos causando problemas sin raz¨®n? Como Samuel mantuvo calma, e continu¨® con frialdad: -Diana, tus padres y yo, ?no tenemos capacidad de distinguir el bien del mal? Tambi¨¦n nos hemos encontrado con situaciones ens que los padres son ms personas, pero los hijos son buenos. ?Crees que tratar¨ªamos mal al ni?o por culpa de los padres? -Abu, Nicolette no es una m persona. S¨®lo le falta amor -respondi¨® Samuel con frialdad. Cynthia le dirigi¨® una mirada de impotencia. -E necesitaba amarte, asi que le diste todo tu amor. Entonces, ?qu¨¦ le estas dando a Kathleen? Una Cascara vacia sin coraz¨®n? Si ese es el caso, ?por qu¨¦ no puede cambiar a un hombre? ?Por qu¨¦ se merece una c¨¢scara vacia? Solo porque e te ame no significa que puedas pisotea asi. -Abu, tratare bien en el futuro -inform¨® Samuel. -?Crees que Kathleen puede aceptar que sigas teniendo otra mujer? Has dicho que a Nicolette le falta amor Si un hombre se acerca a Kathleen y le dice que le falta amor y quiere que e lo ame, ?podr¨ªas aceptarlo? ¨C pregunto con severidad. ¨C No.-Samuel neg¨® con cabeza. Era inaceptable para el Cynthia dijo con frialdad: ¨C Como dice el refr¨¢n, har a los dem¨¢s lo que quieras que te hagan a ti. Si entiendes esto, entonces no deberias haber hecho eso. Si no puedes soportar dejar a Nicolelle, entonces divorciate de Kathleen y d¨¦j libre. No interferire en lo que quicras hacer con Nicolette: solo no me hagas enfadar tray¨¦nd a mi. Samuel respondio con una expresi¨®n sombria: ¨CDe acuerdo, lo entiendo. En ese momento, Kathleen regres¨®. Sinti¨® que el ambiente en s de estar era un poco extra?o. -Abu, tenemos que irnos ya -dijo suavemente. Kathleen se sinti¨® culpable. Cynthia solia querer mucho a Samuel. Cada vez que Samuel venia, Cynthia le preparaba deliciosasidas. Sin embargo, esta vez le ha tratado con mucha frialdad. Kathleen io habia sentido. ?Podria ser por mi?>> Cap铆tulo 52 Cap¨ªtulo 52 Cap¨ªtulo 52 Kathleen no queria ser que arruinara rci¨®n de Samuel con su familia. Penso que seria mejor para todos si se iba. -Bien. Puedes ir a casa y descansar un poco ya que no hay nada m¨¢s que hacer aqu¨ª. Cynthia sac¨® el vinagre de sidra de manzana quc a Kathleen le gustaba beber y lo meti¨® en una bolsa. Luego, empaco algunos bocadillos para Kathleen tambi¨¦n. A Kathleen le gustabaer bocadillos con sabor a fruta. Por eso, Cynthia siempre se los preparaba. Kathleen esboz¨® una dulce sonrisao una ni?a mientras sostenia los bocadillos que le hab¨ªa dado Cynthia -Abu, pr¨®xima vez vendre -dijo Kathleen adorablemente. Cynthia sonri¨® mientras decia: -Puedes venir todos los d¨ªas. Siempre te dar¨¦ bienvenida, -Abu, vendr¨¦ siempre que no te importe. ¨C Kathleen era timida. -?Por qu¨¦ iba a hacerlo? -Cynthia le dio una palmadita en cabeza y le dijo: Cuidate mucho, mi ni?a. Kathleen asinti¨®. -Est¨¢ bien. Adi¨®s, abu. -A pesar de su reticencia, se despidi¨® de Cynthia. -Adios -dijo Cynthia. Con eso, Kathleen y Samuel se dieron vuelta y se dirigieron hacia el ascensor. Samuel ayud¨® a Kathleen a sostener bolsa mientras e se ponia a sudo. El ascensor se detuvo tras bajar dos pisos. Despu¨¦s, varias personas entraron en el ascensor. Samuel pusos cosas en una mano y us¨® otra para abrazar a Kathleen para que no se golpeara con otras. Apretada en su abrazo, lo ¨²nico que pod¨ªa o¨ªr era el sonido de los fuertestidos de su coraz¨®n. Sentia que se ahogaba en su calido abrazo. Pronto, Kathleen sinti¨® extra?a mirada des personas que estaban a sudo. Hab¨ªan estado escudri?ando a Samuel y a e Habia dos chicas j¨®venes que sosten¨ªan sus tel¨¦fonos mientras se?ban y cotilleaban sobre Samuel y e. Kathleen frunci¨® el ce?o al ves. Las chicas bajarons manos apresuradamente y apartaron mirada por sentimiento de culpa en cuanto se dieron cuenta de que Kathleens estaba mirando. Kathleen se qued¨® sin pbras al ver su i¨®n. Poco despu¨¦s, salieron del ascensor al llegar a nta baja. Samuel entonces meti¨® a Kathleen en el coche. Cuando subieron al coche, Kathleen pregunt¨®: -?Vas a volver a oficina? ¨CSi. -Samuel asinti¨®. -Entonces puedes dejarme a medias. Volver¨¦ al condominio para tomar algo de ropa antes de ir a residencia de los Macari -dijo Kathleen. Samuel mir¨® con frialdad. Kathleen pens¨® que no estaba dispuesto a ir alli. -Es casi el a?o nuevo. ?No lo hemos hecho siempre? Siempre ibamos a residencia de los Macari y nos quedabamos alli cuando se acercaba el fin de a?o. Samuel no pronunci¨® ni una pbra. -Est¨¢ bien si no quieres ir tan temprano. No voy a empacar mis cosas entonces -dijo Kathleen despacio. ¨C Hablemos de ello en unos d¨ªas. -Samuel enarc¨®s cejas. Samuel no quer¨ªa que Christopher tuviera oportunidad de ver a Kathleen, ya que ultimamente el primero iba con demasiada frecuencia a residencia de los Macari. O m¨¢s bien, desde el fondo de su coraz¨®n, no queria que Kathleen descubriera verdad. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®o respuesta. Samuel mir¨® a Kathleen y pregunt¨® con indiferencia: -?De verdad te gusta quedarte en residencia de los Macari? -Si. ¨CKathleen asinti¨®. -?Por que? ¨C pregunt¨® Samuel confundido. -Est¨¢ animado alli. ¨C La suave voz de Kathleen sonaba indiferente. El condominio donde e y Samuel vivian juntos era enorme, Su tama?o era de mil metros cuadrados. Aunque casa era espaciosa y estaba bien equipada con todo, se sent¨ªa s cuando estaba alli. Samuel apenas estaba en casa, as¨ª que siempre estaba s y aburrida. Tampoco le gustaba que le molestaran. Por eso no contrat¨® a un ama de ves que viviera con ellos en su casa todos los dias. En cambio, el ama de ves solo ven¨ªa de vez en cuando para cocinar y limpia e Samuel ofrecia era buena sin duda. Por lo tanto, hubo bastante gente quepiti¨® por el trabajo. Las delgadas manos de Samuel sosten¨ªan el vnte mientras haba con voz ra. -Despu¨¦s de que tengamos m¨¢s beb¨¦s, nuestro hogar se animar¨¢. Kathleen frunci¨® losbios rojos y guardo silencio. Quiere que cuide yo s de los ni?os? ?C¨®mo debo explicarles que su padre siempre est¨¢ ausente durantes fiestas? Si estamos divorciados, puedo decirles que su padre ha fallecidoo excusa. Sin embargo, si seguimos casados, o debo explicarlo?>> Al pensar en eso, Kathleen deseaba aun mas el divorcio. -Discutamos los nes futuros m¨¢s tarde. ¨C La suave voz de Kathleen era fria- Samuel, faltan veintisiete dias para el A?o Nuevo. Todavia tienes tiempo para pensarlo. La mandib de Samuel se tenso. -?Est¨¢s segura de que no te opondrias en absoluto despu¨¦s de que me haya decidido?Exclusive content from N?velDrama.Org. -Siempre has llevado voz cantante en nuestra rci¨®n. Asi que depende de ti. No quiero pensar m¨¢s en ello porque estoy demasiado cansada -dijo Kathleen mientras se pellizcaba el puente de nariz. Estaba agotada. -De acuerdo. D¨¦jame pensarlo. -Samuel envi¨® a Kathleen al vestibulo del condominio. Cuando Kathleen estaba a punto de salir del coche, Samuel cerr¨® puerta del coche y le impidi¨® salir. Kathleen frunci¨® el ce?o. Al darse vuelta, vio a Samuel. Para su sorpresa, el apuesto rostro de Samuel estaba cerca del suyo. Entonces, sus suaves y c¨¢lidosbios se apretaron contra los de e ypartieron un apasionado beso en el coche. Cinco minutos despu¨¦s, el rabillo de los ojos de Kathleen estaba un poco humedecido mientras le miraba con rabia -Tus piernas est¨¢n d¨¦biles despu¨¦s del beso, ?verdad? ¡ªSamuel puso su gran mano contra suave meji de Kathleen y froto suavemente. Su rei¨®n timida y seductora fue adorable. No quiero que otros hombres vean asi. No quiero?. El deseo de posee ardia en su corazon. -Volvere temprano esta noche. -Samuel beso cara de Kathleen. Su cara era suaveo una almohada Las orejas de Kathleen se pusieron rojas. -Puedes volver a casa cuando quieras. Pero ser¨¢ mejor que no vuelvas. Ser¨¦ m¨¢s feliz s. Samuel sonri¨® y miroo si quisiera¨¦rs viva. Su ardiente mirada le produjo escalofrios por todo el cuerpo, Empuj¨® a Samuel y sali¨® del coche. Luego, tom¨®s cosas del asiento trasero, Samuel se rio. Obviamente, le molest¨® mi mirada. Sin embargo, no se olvid¨® de llevarse los bocadillos. Qu¨¦ peque?a glotona? Samuel se quedo pensando un rato antes de mandar un mensaje a Tyson: [Cuando Kathleen se medic¨® antes, recuerdo que le hab¨ªas llevado caramelos de fruta hechos en Remdik, y dijo que le gustaban, ?verdad?] Tyson respondi¨® al instante: (Si.] Samuel continuo: (Averigua el fabricante y adqui¨¦relo. Ayudales a desarror varios tipos de caramelos de fruta con bajo contenido en az¨²car. A partir de ahora, entrega los caramelos al condominio cada mes.] Tyson acept¨® de inmediato: (Muy bien.] Samuel guard¨® el tel¨¦fono y susbios se curvaron en una sonrisa. ?Kathleen es un caramelo, es muy dulce?. Mientras tanto, Kathleen lleg¨® a casa y puso sus cosas en mesa de caf¨¦. Luego se sent¨® y se tranquiliz¨® un rato antes de sacar su tel¨¦fono. No hab¨ªa revisado su tel¨¦fono desde hace un momento, pero no esperaba que el grupo de chat con Wynnie tuviera m¨¢s de noventa y nueve mensajes para entonces. ??Por qu¨¦ hay tantos mensajes?>> Wynnie envi¨® un mensaje de texto: Katie, eres tendencia. Diana respondi¨®: [?Sobre qu¨¦?) Wynnie hizo una captura de panta y envi¨® al grupo de chat. El titulo del trending topic numero uno decia: ?Kathleen y Samuel se han casado?. La cara de Kathleen se puso p¨¢lida. ?De verdad lo envi¨¦ por error? Pero ya le he pedido a Samuel que loprueben. Kathleen abri¨® su cuenta de Twitter y se dio cuenta de que noticia seguia en cima de los trending topics. No se atrevi¨® a leer losentarios de abajo. A continuaci¨®n, hizo clic en el grupo de chat y sigui¨® leyendo los mensajes. [Creo que Katie est¨¢ siendo amenazada por Samuel.) Diana: s?Esa basura! Se va a divorciar de Katie, pero se atreve a arruinar imagen de Katie.) Wunnie estuvo de acuerdo: [Mama, tienes raz¨®n. ?Es un cabr¨®n! En el futuro, todo el mundo sabr¨¢ que Katie estuvo casada.) Diana: (Creo que tiene ms intenciones. Puede que sea idea de Nicolette.] Wynnie: (Mam¨¢, ?quieres que mueva algunos hilos y eche a Nicolette del hospital?] Diana respondio: (Tenemos que ser gente culta. ?Por qu¨¦ no adquirimos el hospital y lo cerramos?] Cap铆tulo 53 Cap¨ªtulo 53 Cap¨ªtulo 53 Wynnie: [iMama, cres un genio! ?Es una idea genial! Diana: (iro que si!) Wynnie: [Ha pasado tanto tiempo. ?Por qu¨¦ no ha aparecido Katie?] Diana: iz Podr¨ªa haber sido secuestrada por Samuel? Si es as¨ª, ?mamos a policia para que capture a ese bribon? Dejame arrastrar a alguien para interrogarlo.] Con eso, Calvin fue arrastrado a conversaci¨®n, Calvin: liquau! Mama, ?han hecho un chat de grupo a mis espaldas?] l?Sabes lo que ha hecho tu hijo?] Diana: (?Tienes alguna idea?] A?adio un emoji de aspecto severo detr¨¢s de eso. Calvin: [i No lo s¨¦! No s¨¦ nada. ?Estoy de tudo! ?No estoy con ese brib¨®n!] Wynnie: [Mama, ha acertado pbra ve. Parece que de verdad est¨¢ en nuestro equipo.] Calvin: [Siempre he estado de tudo, ?ok?] Kathleen no pudo evitar reirse al leer su conversaci¨®n. Eran todos tan adorables. Wynnie: (?Hasprobados noticias de tendencia?] Calvin: (Si, lo he visto. Estoy trabajando en rciones p¨²blicas. ?Intentan limpiar sus nombres?] Calvin: No. Queremos sesgar discusi¨®n a favor de Kate. Haremos de lo mucho que ha sufrido e todo el tiempo que estuvo apoyando a Samuel entre bastidores.] Wynnie: (Genial! Sigue asi! Hagas lo que hagas, recuerda que tu hijo se equivoca pase lo que pase.) Calvin: lilo tengo, Wynnie! ?Qu¨¦ pasa con el adorno de cristal que rompiste ¨²ltima vez? ?Le echamos culpa a Samuel? Tambi¨¦n podriamos convertirlo en el chivo expiatorio de eso.] ?Donde est¨¢ tu dignidad? Diana (Probablemente fue tirado junto con su centa) Calvin se qued¨® sin pbras. Kathleen se ri¨® a carcajadas. Al parecer, era tradici¨®n en familia Macari ques madres se metieran con sus hijos. Wynnie: (?Qu¨¦ dice tu hijo sobre eso?) Calvin: [No he podido ponerme en contacto con ¨¦l.] liEse brib¨®n! ?A d¨®nde habr¨¢ ido?) Calvin: [Ya estov buscando.) Wynnie: (Si le pasa algo a mi nuera, repudiar¨¦ a este hijo mio.) ro. Lo que tu digas, Wynnie.) Wynnie: [Enserio me pregunto de que va todo esto. No s¨¦ si Nicolette alberga alguna m voluntad y si pretende intimidar a nuestra Kate.] Diana s desafio! Kathleen sinti¨® una oleada de calor en su coraz¨®n cuando ley¨® eso. Envio un mensaje: (Abu, pap¨¢, mam¨¢, ya estoy a salvo.] l?Donde est¨¢s? ?Est¨¢s bien?) [Estoy bien. Ese mensaje de Twitter se envi¨® por error. Le pedi a Samuel que loprobara, pero me dijo que no se habia enviado.] El chat del grupo qued¨® en silencio. Los otros tres estaban sumidos en sus pensamientos. ??Enviado por error? Kathleen incluso pidi¨® a Samuel que loprobara, pero no consigui¨® averiguarlo. ?Como es posible?? Kathleen envi¨® un mensaje a Samuel: (?De verdad no viste el mensaje de Twitter que se hab¨ªa enviado por error?) Samuel: [No.) Kathleen frunci¨® el ce?o. Pregunt¨®: [Hay alguna manera de remediar esto?] Samuel: (Solo si puedes retroceder en el tiempo.] Kathleen: (No puedo. Entonces, ?ahora qu¨¦?]Original content from N?velDrama.Org. Samuel: LiQu¨¦ quieres decir con eso?] Kathleen: No les vas a explicar?) Samuel: LiPor que tengo que explicar? ?No somos ya una pareja casada?] Kathleen: (Ves, el problema est¨¢ en tudo. No se pondr¨¢ Nicolette furiosa contigo cuando vea eso? Si enfadada con usted, se desahogar¨¢ conmigo. E no quiere ser carne de canon.] Samuel: (?Alguna vez me he desahogado contigo?] Kathleen: fiCu¨¢ndo no lo has hecho? Tu car¨¢cter nunca ha sido bueno, iy ahora es a¨²n peor! Samuel envi¨® un cmoji que representa confusion: [2He tenido mal car¨¢cter en el pasado?1 Kathleen no queria har m¨¢s con ¨¦l. Se sento en el sof¨¢ y se sumi¨® en profundos pensamientos. <> -Doctor, por favor, d¨¦jeme salvarlo -dijo Kathleen con frialdad. El medico frunci¨® el ce?o y respondi¨®: ¨C Pero¡­. ¨C Por favor, te lo ruego! -Kathleen suplic¨® con determinaci¨®n en sus ojos. Al ver su mirada, el m¨¦dico se apart¨®. Kathleen sac¨® su juego de agujas de ta ys coloc¨® a undo. Todo el mundo estaba en shock. ?Est¨¢ utilizando medicina tradicional?? Kathleen tomo una aguja y introdujo en el punto de acupuntura de parte superior de cabeza de Benjamin. A continuaci¨®n, introdujo unas cuantas agujas m¨¢s en otros puntos de acupuntura de su cabeza. A continuaci¨®n, el coraz¨®n,s palmas des manos ys ntas de los pies. Al final, tomo ultima aguja y introdujo con cuidado en su frente. Habian pasado segundos y el electrocardiograma seguia estatico. Todos se hab¨ªan preparado para afrontar el peor resultado Benjamin ya no respiraba, Estaba muerto Gemma miraba aturdida espalda de Kathleen. Rompio a llorar ¨C Benjamin, despierta! | Abre los ojos y mira a chica que te gusta dnte de ti!?Hazlo por e! Kathleen se quedo boquiabierta. aile gusto a Benjamin? Mientras sollozaba, Gemma bramo: ¨C Benjamin. no has estado esperando a Kathleen? ?No es por eso que no buscas novia en todos estos a?os? ?C¨®mo ibas a deja despu¨¦s de habe encontrado? El coraz¨®n de Kathleen se desgarro y derram¨® l¨¢grimas en silencio. ?Benjamin fue herido por salvarme. Nicolette envi¨® a alguien a deshacerse de ¨¦l para obligarme a divorciarme de Samuel? Es mi culpa que todo haya resultado asi?. Kathleen estaba abrumada por pena. No dudaria en dar su vida si Gemma lo quisiera. ?Bip! El electrocardiograma sono de repente. Todo el mundo se qued¨® at¨®nito. ?Bip!?Bip! El electrocardiograma registras se?ales el¨¦ctricas. Por fin, Benjamin respiraba d¨¦bilmente. La enfermera jefe anunci¨® emocionada: -Doctor, sustidos y su presi¨®n sanguinea han vuelto! Aloir eso, Gemma llor¨® hist¨¦ricamente. Las l¨¢grimas segu¨ªan cayendo por cara de Kathleen. ??Gracias a Dios! ?Est¨¢ vivo!>> El m¨¦dico orden¨® a enfermera jefe que inyectara adrenalina a Benjamin. De repente, Kathleen sinti¨® que una mano fria agarraba. Se asust¨®. Benjamin abrio los ojos y m¨® con voz ronca: ¨C Kathleen Emocionada, Kathleen le tom¨® mano a su vez y le dijo: ¨C Benjamin, est¨¢s despierto! Gemma se acerc¨®, miro a Benjamin y lloro a¨²n m¨¢s fuerte. Beniamin no ten¨ªa ni idea de lo que hab¨ªa pasado, pero se sinti¨® a gusto mirando a Kathleen ya Gemma. Cuando el estado de Benjamin mejoro, Kathleen retir¨® todass agujas de ta. El medico tambien le hizo una revisi¨®n peri¨®dica. El estado de Benjamin se hab¨ªa estabilizado. Aunque todavia parecia bastante cansado, era una suerte que se hubiera despertado. ¨CBenjamin, descansa un poco. Haremos ma?ana ¨CKathleen era consciente de lo cansado que estaba Benjamin Benjamin en verdad queria saber que hab¨ªa pasado, pero asinti¨® tras escuchars pbras de Kathleen. Kathleen lo meti¨® en cama. Benjamin mir¨® a cara antes de cerrar los ojos. Para no perturbar el descanso de Benjamin, Kathleen y Gemma salieron de s. Sinti¨¦ndose inc¨®moda, Gemma dijo: ¨C Kathleen, no tienes que tomarte a pecho lo que he dicho en s hace un momento. Yo¡­ Confundida, Kathleen pregunt¨®: ¨C ?Le gusto a Benjamin? No lo sabia. Gemma se paraliz¨® un momento y dijo: -Kathleen, no tienes que sentirte agobiada por eso. Lo dije por desesperaci¨®n en medio de ese momento critico. Kathleen frunci¨® un pocos cejas y dijo: -Lo s¨¦. Es que estoy muy sorprendida. Gemma frunci¨® losbios. -Eso es porque siempre has tratado a Benjamino a un hermano. Nunca te ha gustado, ?verdad? Kathleen asinti¨®. Cemma sacudi¨® cabeza y dijo: -Esta bien. Kathleen, por favor, no te sientas agobiada s¨®lo porque Benjamin te haya salvado vida y porque le gustes. Los dos no ser¨¢n felices asi. Despu¨¦s de sentarse, Kathleen dijo: -Gemma, no puedo fingir que no lo se. Yo¡­ Gemma se sento tambi¨¦n y dijo: ¨C Benjamin prefiere ocultar sus sentimientos en lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. En realidad, est¨¢ muy contento de poder reunirse contigo de nuevo. Kathleen se qued¨® sin pbras y se hizo el silencio. Gemma sabia que Kathleen s¨®lo parecia dulce e inocente desde el exterior. En realidad, Kathleen tenia muy ro lo que sentia. Era evidente que le resultaba chocante. No sent¨ªa nada por Benjamin, pero tampoco quer¨ªa hacerle da?o. Con mirada baja, Gemma dijo: ¨C Kathleen, si te casas con Benjamin porque te sientes en deuda con ¨¦l, te mirare con desprecio. Si te casas con mi hermano por culpa, ?no es una forma de enga?o? Kathleen asinti¨® y respondi¨®: -Entiendo lo que quieres decir. ¨C Kathleen, sobre Samuel y Nicolette¡­ Todo el mundo vio lo que era tendencia hoy. Kathleen se apoyo en el asiento y dijo: -Samuel y yo nos divorciaremos. No puedo amarlo m¨¢s. Gemma, no hay pbras para describir lo mentalmente agotada que estoy. Cemma tom¨® a Kathleen de mano y le dijo: -Si no eres feliz, divorciate. Kathleen asinti¨® y acept¨®: -Si, lo hare. Se qued¨® fuera de s de Benjamin con Gemma durante toda una noche. Al dia siguiente, Benjamin seguia durmiendo cuando Kathleen fue primera en llegar a casa. Justo cuando iba a introducir contrase?a, puerta se abri¨®. Samuel fulmin¨® con una mirada despiadada y exmo: -?D¨®nde has ido? ?Por qu¨¦ no estuviste en casa durante toda una noche? ??No sabe que estoy preocupado?? Se puso muy ansioso cuando lleg¨® a casa por ma?ana y se dio cuenta de que e no estaba Kathleen levant¨® cabeza. Ten¨ªa los ojos enrojecidos y se le vn vagamente unas ojeras. Era evidente que no habia dormido bien. -Di algo. -Samuel extendi¨® su mano para toca. Sin embargo, e evit¨® su contacto Exclusive content from N?velDrama.Org. Samuel frunci¨® el ceno al ver eso. Con una voz fria y ¨¢spera, amenaz¨®: -Samuel, hazle saber a Nicolette que si se atreve a volver a hacer da?o a Benjamin, acabar¨¦ con e. Samuel pregunt¨® con frialdad: -?Que acabas de decir? La frialdad se acumul¨® en los ojos de Kathleen mientras dec¨ªa: ¨C He dicho que acabar¨¦ con e. ?Acabar¨¦ con vida de mujer que amas para vengarte de Benjamin! Samuel agarr¨® de mano y consolo: -Calmate. Kathleen nunca habia actuado con tanta frialdad. Dijo: -Estoy muy tranqu. Samuel, alguien le quit¨® el enchufe a Benjamin ayer por noche. Consegui atrapar y amenazar a esa persona. Me dijo que Nicolette le orden¨® hacerlo. Samuel frunci¨®s cejas. -Eso no es posible. -Hay c¨¢maras de vigncia en el hospital. Puedesprobarlo t¨² mismo. ¨C Kathleen continu¨® con frialdad ¨C Samuel, no puedo esperar a divorciarme de ti, asi que no hay raz¨®n para que hable mal de e. Si lo hago, no me creer¨¢s y pensar¨¢s que estoy culpando a Nicolette para evitar el divorcio. Puedo decirte que no estoy mintiendo, asi que cree lo que quieras. No me importa si me cree o no. Despu¨¦s de todo, s¨®lo creer¨¢ que Nicolette es un hada de buen coraz¨®n?. E lo apart¨® y entr¨® en habitaci¨®n. Despu¨¦s de sacar su maleta, empez¨® a preparar su ropa. Samuel hizo una mueca y pregunto: ¨C ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Cap铆tulo 57 Cap¨ªtulo 57 Cap¨ªtulo 57 Kathleen hab¨ªa llegado a su limite, -Samuel, vivamos separados. ??Vivir por separado? Samuel frunci¨®s cejas y dijo con voz fria: -?Crees que aceptaria eso? Con los ojos enrojecidos, dijo: -Samuel, no importa si est¨¢s de acuerdo o no. ?No puedo seguir viviendo con alguien que protege a un malvado! ?Benjamin casi muere por culpa de Nicolette! El rostro de Samuel se volvi¨® sombrio. Mientras contenias l¨¢grimas, Kathleen dijo: -Samuel, esa persona no tiene motivos para calumniar a Nicolette. Yo tampoco. Si le pasara algo a Benjamin, nunca los perdonaria a los dos. Cuando termino de hacer maleta, carg¨® con e y dijo: -Si Benjamin se muere de verdad, ser¨¦ viuda por ¨¦l. Se lo debo. Dicho esto, Kathleen se dirigi¨® a salida. Samuel entrecerr¨® los ojos y un destello de maldad apareci¨® en ellos. ??Quiere ser viuda para otro hombre?>> Cuando Kathleen lleg¨® a puerta, Samuel le arrebato maleta de mano y tiro a undo. Le levant¨® los delgados brazos por encima de cabeza y le apret¨®s mu?ecas contra puerta con su gran mano. Mientras tanto, su otra mano pellizcaba su delicada barbi. Su aliento frio le abanico cara, y sus ojos eran tan frios que le producian escalofrios. Samuel espeto: -?Eres mi esposa y quieres ser viuda para otro hombre? Kathleen, ?qui¨¦n te dio el valor para hacerlo? Una oleada de dolor le invadi¨®. Kathleen solto una carcajada sombria y fr¨ªa -?Y qu¨¦ si soy tu esposa? ?No soy pr¨¢cticamente una viuda de todos modos? Los ojos de Samuel se volvieron m¨¢s que sombrios, -Parece que no te he mostrado suficiente atenci¨®n ultimamente. Por eso empiezas a tener pensamientos poco realistas. -Se acerc¨® m¨¢s y dijo: Ya que no est¨¢s cumpliendo promesa que hemos hecho, no tengo raz¨®n para contenerme entonces. Mientras decia esas pbras, su gran mano se introdujo en el jersey de Kathleen. ¨C ?Su¨¦ltame! ¨CKathleen exigi¨® mientras luchaba por liberarse. E sabia lo duro que pod¨ªa llegar a ser Samuel. Deb¨ªa hacer todo lo posible para proteger a su hijo. Sin calidez en sus ojos, Samuel mir¨® y le advirti¨®: -Kathleen, recuerda esto. Eres mi mujer. Mia. Kathleen estaba aterrorizada por su gelida mirada. Tenia miedo porque nunca lo habia visto asi. Kathleen sacudi¨® cabeza y dijo: -?No! Te dar¨¦ tiempo. No me voy a ir m¨¢s. Su¨¦ltame. Sin embargo, desde el punto de vista de Samuel, e s¨®lo decia eso para evitar que tocara. Samuel dej¨® escapar una risita en su coraz¨®n. ??No quiere que toque? ?Se est¨¢ reservando para ese hombre? ?Nunca lo permitir¨¦!>> La llev¨® en brazos y puso en el sof¨¢ del sal¨®n. -?Samuel, no hagas esto! ¨C Kathleen grito. Estaba abrumada por el miedo. Y si esto provoca un aborto?>> Samuel no tuvo en cuenta y se quito toda ropa. La piel de Kathleen era ncao poa y suave. Tenia un cuerpo voluptuoso al que Samuel era adicto Samuel subi¨® temperatura de habitaci¨®n cuando vio temr. Despu¨¦s de eso, se quito tambi¨¦n su propia ropa. Kathleen era consciente de lo agresivo que podia ser Samuel. E temba de miedo, sabiendo que no seria capaz de detenerlo. Cons l¨¢grimas cayendo por su cara, Kathleen tenia un aspecto lamentable. ¨CSam. por favor, ten cuidado. Duele, ?Al fin me ma Sam?. Una pizca de calidez volvi¨® a aparecer en el rostro apuesto pero oscurecido de Samuel. Se burl¨®: -Sigue m¨¢ndome, Con voz temblorosa, dijo -Sam¡­ Siempre acabas haci¨¦ndome dano. Por favor¡­ Te lo ruego. Por favor, s¨¦ amable esta vez. La miro fijamente. ¨C?Cada vez? -Es porque eres demasiado impresionante. As¨ª que¡­ por favor, s¨¦ m¨¢s amable-respondi¨® asustada. Al ver que parecia un conejito asustado. Samuel le mostr¨® algo depasi¨®n. Susgrimas fueron muy efectivas contra ¨¦l. Samuel se volvi¨® m¨¢s amable, pero seguia volviendo loca a Kathleen. Una hora m¨¢s tarde, Kathleen se desperez¨® d¨¦bilmente en el sof¨¢ y permaneci¨® inm¨®vil. Las hues des l¨¢grimas y el agotamiento eran evidentes en su peque?o y delicado rostro. Samuel tomo una manta y cubri¨® con e antes de ponerse ropa. Se sent¨® en el sof¨¢ y le acarici¨® la cara con su mano grande y ¨¢spera. -Voy a investigar este asunto. Como estaba en verdad agotada, Kathleen s¨®lo lenz¨® una mirada y permaneci¨® en silencio. E no creia que Samuel fuera capaz de darle una conclusi¨®n. Con una voz un poco ronca, pregunto: -Samuel, ?esa promesa a¨²n cuenta? Samuel La miro y respondio: -Si quieres, seguire adhiri¨¦ndome a e. Kathleen extendi¨® su mano y dijo: -Dame el acuerdo de divorcio. S¨®lo entonces estar¨¦ tranqu. ¨C No puedo dartelo -dijo Samuel con rotundidad. Kathleen frunci¨® el ceno al oir eso. Mientras le dedicaba una mirada fria, continuo: -?Qu¨¦ debo hacer si te escapas despu¨¦s de firmar el acuerdo? Si fuera ¨²ltima vez, no creer¨ªa que Kathleen tuvieras agas para hacerlo. Ahora, se sentia de otra manera porque Kathlcen habia demostrado ser bastante valiente. Sinti¨¦ndose impotente, Kathleen dijo: -Entonces no hay necesidad de mantener ninguna promesa. Ya puedes inte. Quiero dormir un rato. Tras decir esto, cerro los ojos. Samuel le dedic¨® una mirada fria y le dijo: Original content from N?velDrama.Org. -Duerme entonces. Su mente estaba confusa. ?Como puedo liberarme? He caido demasiado profundo en esto. No hay manera de que tome el control en absoluto. Incluso si abu est¨¢ de acuerdo con el divorcio, todavia estoy atrapado en este matrimonio si Samuel se niega a firmar el acuerdo. Por supuesto, si Samuel insistiera en divorciarse, nadie podr¨ªa detenerlo tampoco?. Kathleen no pudo evitar burse de si misma. No podia escapar de sus garras, y no tenia poder para hacer nada, Despu¨¦s de que Samuel se marchara un rato, Kathleen se dio cuenta de que no pod¨ªa dormirse a pesar de estar m¨¢s que agotada. Por ello, se levant¨® y fue a ducharse. Tras cambiarse de ropa, se sento frente a mesa yenz¨® a trabajar en algunos bocetos. Necesito dinero! ?Con dinero, puedo irme! No importa si Samuel est¨¢ dispuesto a divorciarse. ?Todo lo que necesito es dejar este lugar!>> Samuel fue al hospital a preguntar por el estado de Benjamin. El m¨¦dico explico: ¨C Se ha despertado, pero los da?os cerebrales siguen siendo criticos. Esta ma?ana, alguien entr¨® en su s y le desconecto. Gracias a Dios, rma de emergencia se activo. Si no,s consecuencias habr¨ªan sido nefastas Samuel permaneci¨® indiferente. Parece que lo que dijo es cierto?. Ordeno con frialdad: -Tienes que asegurarte de que se recupere lo antes posible. Entendido? El medico asinti¨® y respondi¨®: -Sr. Macari, no se preocupe. Hare lo que pueda Despu¨¦s de eso, Samuel se dio vuelta y se fue. Cuando vio a Samuel salir de habitaci¨®n, Tyson se apresur¨® a informar: -Sr. Macari, aqu¨ª est¨¢ns imagenes de vigncia. A continuaci¨®n, le entrego un tel¨¦fono a Samuel. Samuel vio grabaci¨®n y vio al hombre sospechoso entrando en s de Benjamin. Despu¨¦s de eso, Kathleen lleg¨® y se encontr¨® con ese hombre. Ese hombre se dio vuelta r¨¢pido y trat¨® de escapar. Entonces, Kathleen tom¨® un cubo de basura, lo lanz¨® hacia ese hombre y consigui¨® golpearle. A continuaci¨®n, se precipit¨® y apunt¨® con algo a aquel hombre. El se congelo de miedo al ver eso. En ese momento, Samuel frunci¨® el ce?o porque no podia saber que era esa cosa debido a poca ridad des imagenes. Sin embargo, sigui¨® mir¨¢ndolo. Kathleen y aquel hombre se enfrentaron durante unos minutos. Aquel hombre pronunci¨® algo antes de que llegaran el m¨¦dico y los dem¨¢s. Logr¨® escapar cuando Kathleen se distrajo; sin embargo, e no le persigui¨®. En su lugar, entr¨® en s. El rostro de Samuel se ensombreci¨®. ??No puedo creer que haya arriesgado su vida por otro hombre! ?Qu¨¦ significo para e?? Cap铆tulo 58 Cap¨ªtulo 58 Cap¨ªtulo 58 Cuando el medico salio, se dio cuenta de mirada sombria de Samuel vestuvo a punto de irse sin querer meterse en problemas. -Alto ahi-dijo Samuel con voz gelida. El m¨¦dico se detuvo y pregunto nervioso: -Senor Macari, ?en qu¨¦ puedo ayudarle? -?Has visto grabaci¨®n des c¨¢maras de vigncia? -pregunt¨® Samuel con frialdad. El medico asinti¨®. -Si, por supuesto. Este es un asunto serio. -?Que uso Kathleen para contrr a ese hombre? -Samuel frunci¨® el ce?o. El medico respondi¨®: -Es una aguja de ta que se utiliza en acupuntura. Anoche, situaci¨®n de Benjamin era crucial, y e utiliz¨® una aguja de ta para salvarlo. ??Una aguja de ta?>> Samuel no sabia que Kathleen pose¨ªa esa habilidad. -Su abuelo era m¨¦dico de medicina tradicional. Incluso ocupaba el puesto de asesor en sede del Hospital Nacional de Medicina Tradicional -explic¨® el m¨¦dico. Samuel se qued¨® cado, ya que no era consciente de ello. Nunca tom¨® iniciativa de saber m¨¢s sobre Kathleen, a pesar de que hab¨ªa estado dnte de ¨¦l. Sin embargo, ni una s vez trat¨® de entende de coraz¨®n. ¨C Ya veo. -Samuel asinti¨®. Luego, se volvi¨® hacia Tyson y le ordeno: -Ve a buscar a ese hombre. -S¨ª, entendido -respondi¨® Tyson en tono serio. Despu¨¦s de eso, Samuel fue a buscar a Nicolette. Nicolette acaba de terminar de peinarse. Se sinti¨® ansiosa cuando vio que se le hab¨ªa vuelto a caer un mechon de pelo. *Si esto continua, podria morir¡­¡± En ese momento, oyo unos pasos que ven¨ªan de fuera y de inmediato se puso el sombrero. Samuel entr¨® en habitaci¨®n, con ojos oscuros y frios. Nicolette estaba a punto de esconder su pelo caido, pero Samuel se acerc¨® a e y agarr¨® los mechones de pelo en su palma. Tenia tanto miedo que sus ojos se pusieron rojos. -Samuel, si un dia pierdo todo el pelo, ?llegarias a estar resentido conmigo? Samuel neg¨® con cabeza. Los ojos de Nicolette se llenaron de l¨¢grimas al instante. Abrazo a Samuel y le dijo: -Sabia que no lo harias. Al calentar eso, Samuel sinti¨® un peso en su coraz¨®n. Nicolette entonces continu¨® entre sollozos: -Samuel, ya no quiero m¨¦d. ?Puedes divorciarte de e? Quiero pasar los dias que me quedan contigo. Asi no tendr¨¦ ning¨²n remordimiento aunque me muera. E queria que Samuel y Kathleen se divorciaran lo antes posible, a cualquier precio. No queria que Samuel dudara m¨¢s. Su vi¨®n mostr¨® que tenia sentimientos por Kathleen. Nicolette no podia dejar ques cosas se desarroran de esta manera. A este ritmo, perderia a Samuel para siempre. -Samuel, casemonos. El mayor deseo de mi vida es casarme contigo. Despu¨¦s de cumplir mi deseo, podr¨¦ morir sin remordimientos -persuadi¨® Nicolette entre l¨¢grimas con vozstimera. Samuel permaneci¨® en silencio y no dijo nada. Nicolette se sinti¨® ioda e insto: -?Samuel? Sin embargo, apart¨® a Nicolette. ¨CDeberiamos esperar un poco m¨¢s. No te dejar¨¦ morir -dijo con indiferencia. Nicolette sollozo mientras lo miraba. -Samuel, quiero hacer nuestras fotos de boda antes de que pierda todo el pelo. ?Puedes hacerlo por mi? Samuel hizo una pausa antes de aceptar Al o¨ªr eso, el humor de Nicolettese allgero, ¨C ?Vamos a prueba del vestido manana entonces? -De acuerdo -respondio Samuel Nicolette estaba muy satisfecha con el resultado. Que e supiera, Kathleen nunca hab¨ªa llevado un vestido de novia ni se hab¨ªa hecho fotos de boda con Samuel -Hay algo que quiero preguntarte -dijo Samuel con expresi¨®n seria. ¨C?Que pasa? ¨C Nicolette le mir¨® nerviosa. -?Enviaste a alguien para herir a Kathleen? ¨Cpregunt¨® Samuel con voz tranqu. Nicolette se qued¨® at¨®nita. Supuso que le preguntaria si fue e quien envi¨® al hombre que le quit¨® m¨¢scara de oxigeno a Benjamin el dia anterior. Para su sorpresa, le pregunt¨® por Kathleen. -No lo hice. Samuel, ?por qu¨¦ iba a hacer algo asi? Incluso si quisiera hacerlo, ni siquiera s¨¦ a quien pedirselo en primer lugar. ¨C Nicolette neg¨® con cabeza, pareciendo que se sentia muy agraviada. Samuel mir¨® a los ojos. -?Enserio no eres tu? Nicolette neg¨® en¨¦rgicamente con cabeza. -No. -Esta vez confiar¨¦ en ti ¨C dijo Samuel con rotundidad. ??Confiar en mi esta vez? ?No deberias confiar en mi pase lo que pase? Samuel, has cambiado¡­>> ¨C Descansa bien y cuidate. Ya haremos de hacers fotos de boda pr¨®xima vez. -Al terminar sus pbras, Samuel se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Nicolette temba un poco y su cuerpo estaba lleno de frialdad. Su coraz¨®n se hundi¨® cuando su felicidad de hace unos momentos se desvaneci¨® en un instante. ?No se divorciar¨¢ Samuel de Kathleen? ?Sis cosas siguen as¨ª, perdere todo lo que tengo! Esa tarde, Kathleen m¨® a Federick. Federick tomo el tel¨¦fono y dijo: -H, Kathleen. ¡ªFederick, tu voz no suena bien ?Que ha pasado?-pregunt¨® Kathleen, desconcertada. -Madeline se ha ido! La estoy buscando ahora mismo. ¨C Su voz sonaba muy ansiosa. Kathleen se puso en pie de un salto. ¨C Se ha ido? Enviame su ubicaci¨®n. Te ayudar¨¦ a encontra. -No es necesario. No deber¨ªa molestarte con esto-se neg¨® Federick. Kathleen tom¨® su chaqueta ys ves del coche. ¨C Esta bien, Federick. Si le pasa algo a Madeline, yo tambi¨¦n estar¨¦ triste. Deja que busque contigo persuadio mientras se dirigia a puerta. -De acuerdo. -Federick asinti¨® y le dio su diri¨®n. Kathleen condujo hasta el parque donde Federick estaba buscando a Madeline. Kathleen se dirigi¨® a ¨¦l y le pregunto: ¨C Federick, zviene Madeline a este parque muy a menudo? -Si. Est¨¢ muy cerca de nuestra casa -respondi¨® Federick con un tono desesperado en su voz. Kathleen asinti¨®. -Ya sabes que Madeline es una ni?a especial. Aunque memos, no nos responde. Lo que m¨¢s me preocupa es que no grite pidiendo ayuda aunque pase algo. -Los ojos de Federick enrojecieron un poco. Kathleenprendi¨® de inmediato lo que quer¨ªa decir. ¨C Deber¨ªamos registrar el lugar con cuidado y no perdernos ningun rinc¨®n-sugiri¨® Kathleen. Federick asinti¨®. Kathleen se mordi¨® elbio. -Sin embargo, nosotros dos no seremos suficientes. Espera un momento. Saco su tel¨¦fono y m¨® a Calvin. Calvin respondi¨® a mada. -H, Kate. Samuel, que estaba sentado frente a Calvin, levant¨® mirada. Frunci¨® el ceno cuando oy¨® que Kathleen maba a Calvin. -Pap¨¢, ?me puedes prestar algunos hombres? -pregunto Kathleen con cuidado. -?Qu¨¦ tipo de hombres quieres? ¨C pregunt¨® Calvin. -Tus guardaespaldas ser¨¢n suficientes. Ahora mismo estoy buscando a una ni?a, pero me falta gente ¨C respondi¨® Kathleen en voz baja. -Son suficientes diez hombres? No, deberiaviar veinte para ayudarte -dijo Calvin en tono serio. -Diez ser¨¢n suficientes. Ahora estoy en Starlight Park. Pap¨¢, por favor, pideles que vengan a buscarme aqui -respondi¨® Kathleen. Exclusive content from N?velDrama.Org. ¨CNo hay problema. Har¨¦ que vayan enseguida. -Luego, Calvin colg¨® mada. Pidio a su ayudante, Simon, que hiciera los arreglos necesarios seg¨²n petici¨®n de Kathleen. Despues de eso, Calvin mir¨® a Samuel con una expresi¨®n oscura. -Al que pide ayuda Kate es a mi. Samuel se qued¨® sin pbras. -Tu,o marido, no puedespetir ni siquiera con el suegro -se burl¨® Calvin. Aloir eso, Samuel se burl¨®. Sin embargo, se sinti¨® muy disgustado por el hecho de que Kathleen no le pidiera ayuda. Se puso en pie y dijo: -Voy a echar un vistazo. Calvin sonri¨®. -Es bueno saber que t¨² tambi¨¦n te sentirias amenazado, ?eh? ¨C Despu¨¦s de todo, soy tu hijo. -Samuel frunci¨® el ce?o. Calvin mir¨® a Samuel sin expresi¨®n. ¨C Samuel, toda familia sabe que tu tienes sart¨¦n por el mango en lo que respecta al matrimonio de Kathleen y tu. Si quieres el divorcio, nadie puede impedirtelo. Si no quieres el divorcio, ninguno de nosotros puede obligarte tampoco. Sin embargo, ?has pensado alguna vez en opini¨®n de Kathleen? ?Quiere e pasar el resto de su vida contigo? -Lo hace -dijo Samuel definitivamente. Calvin respondi¨®: -Antes Kathleen lo queria, pero puede que ahora no quiera, Cap铆tulo 59 Cap¨ªtulo 59 Cap¨ªtulo 59 Samuel se sinti¨® muy molesto. De camino al parque para encontrar a Kathleen, hab¨ªa estado reflexionando. En verdad Kathleen no quiere pasar el resto de su vida conmigo? No puede ser. E me ama. ?Como podr¨ªa no querer estar conmigo?? Samuel penso que estaba pensando demasiado. Despu¨¦s de todo, mientras no mencionara el n de Christopher, Kathleen no sabr¨ªa nada. Kathleen y Federick fueron a buscar a Madeline por separado. Cuando Samuel encontro, gritaba: -?Madeline? ?Madeline? Aunque sabia que Madeline no responderia aunque ¨¦sta oyera, no pudo evitar intentarlo. ¨C Kathleen! -Samuel se acerc¨®. Kathleen se qued¨® aturdida por un instante. ¨C ?Por qu¨¦ est¨¢s aqui? Luego, desvi¨® su mirada hacia los m¨¢s de veinte guardaespaldas que estaban detr¨¢s de Samuel < Acerc¨¢ndose, Kathleen sac¨® su tel¨¦fono. ¨C Por favor, a?adan mi WhatsApp. Creare un grupo y enviar¨¦ foto de ni?a al grupo. Se ma Madeline y tiene autismo. Odia multitud, asi que puedes busca en lugares donde haya menos gente. No dejen ning¨²n rinc¨®n sin buscar. Avisen al grupo cuando termines de buscar en una zona concreta para que podamos resolverlo. ?Entendido? Los hombres asintierono respuesta. -Otra cosa. No toquen despu¨¦s de que encuentren. Aseg¨²rense de que est¨¢ a salvo y ponganse en contacto conmigo de inmediato. Ir¨¦ a donde est¨¦n-volvi¨® a decir Kathleen. -Si, Sra. Macari. ¨C La multitud asinti¨®. Aloir eso, Kathleen se qued¨® aturdida por un instante. Bajando cabeza, cre¨® el chat de grupo en WhatsApp e invit¨® a todos a participar en ¨¦l, incluido Federick. ¨C Invitame a mitambien -dijo Samuel Kathleen puso los ojos en nco antes de invitarle a entrar. Kathleen envi¨® un mensaje de texto: @Federick Por favor, envia foto de Madeline aqui y dile a todo el mundo lo que lleva puesto hoy para que sea m¨¢s f¨¢cil para todos encontra, Federick no esperaba que Kathleen convocara a tanta gente. Sin dudarlo, envi¨® foto en el chat de grupo. Luego envi¨® un mensaje de texto: (Madeline lleva hoy un vestido rojo con los bajos ncos, junto con un par de zapatos de cuero rojos. Lleva el pelo recogido en una coleta y una mu?eca en los brazos.] Despu¨¦s, tambi¨¦n envi¨® una foto de mua. Kathleen envi¨® un mensaje de texto: (Muy bien, todos. Vamos a busca por separado. Tras recibir informaci¨®n, todos iniciaron b¨²squeda de inmediato. Federick volvi¨® a enviar un mensaje de texto: (Gracias a todos.] Poco despues. Kathleenenz¨® a buscar tambi¨¦n, y Samuel sigui¨®. Kathleen se mordi¨® elbio. -?Quieres decir algo? ??Quiere decir que estoy siendo entrometido otra vez?>> -La prioridad ahora mismo es encontra.-El tono de Samuel era frio-. ?Has mirado por ahi? -Si. ¨C Kathleen asinti¨®. -?Por que estamos buscando por aqui? ¨C pregunt¨® Samuel. -Porque su ¨¢mbito de actuaci¨®n est¨¢ en esta zona -explic¨® Kathleen. -Aunque no s¨¦ mucho del tema, hando del alcance des actividades, deberia haber estado en m¨¢s lugares, ?no? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. Kathleen mir¨® a Samuel. -?Quieres decir que tenemos que ampliar el alcance de nuestra b¨²squeda? -El autismo suele ir pa?ado de paranoia. -Samuel miro fijamente-. Suelen tener ciertas preferencias por ciertas cosas. Kathleen frunci¨®s cejas. -D¨¦jame pensar. -?Qu¨¦ dia es hoy? ¨C pregunt¨® Samuel. -Domingo -respondi¨® Kathleen. -?Cu¨¢l se supon¨ªa que era su horario para hoy? -Samuel volvi¨® a preguntar. -Se supon¨ªa que iba a ir a casa de caridad -respondi¨® Kathleen-, perao Federick ten¨ªa algo que hacer, y abu de Madeline no se sentia bien hoy, no termino yendo. Samuel mir¨® secamente. -Acabo de decir que tiene paranoia. ?Qu¨¦ crees que har¨¢ cuando le cambien el horario? Kathleen cay¨® en cuenta. -Vamos a buscar a lorgo del camino a casa de caridad! -De inmediato agarr¨® mano de Samuel. Aturdido, Samuel tambi¨¦n apret¨® su agarre. ¨CVamos Samuel conducia mientras Kathleen se sentaba en el asiento del copiloto, mirando por ventani del coche en busca de Madeline. La noche fue cayendo poco a poco, y cada vez era m¨¢s dif¨ªcil buscar a Madeline incluso cons luces de calle. Kathleen empez¨® a preocuparse de que Madeline se hubiera metido en problemas. -Espera un segundo. -De repente, Kathleen detuvo a Samuel. Samuel piso de inmediato el freno. Kathleen sali¨® corriendo del coche y se acerc¨® a una anciana. -?De d¨®nde has sacado esta mu?eca? -La recogi del rio de atr¨¢s-respondi¨® anciana. Acercandose, Samuel sac¨® unos billetes. -V¨¦ndenos esta mu?eca, y dinos el lugar especifico donde encontraste. Los ojos de anciana se iluminaron al instante. -Sigueme entonces. Kathleen fij¨® su mirada en Samuel cuando este tomo de mano y llev¨® a seguir a anciana. La anciana los llev¨® hasta un rio y lo se?al¨®. -Lo encontr¨¦ aqui. Tras dars gracias a anciana, Kathleen avanz¨®. Samuel abri¨® boca, -Bas¨¢ndonos en diri¨®n, deberiamos ir hacia atr¨¢s en su lugar. Kathleen frunci¨®s cejas. -?Por qu¨¦? Samuel explico: -Creo que hab¨ªa ido a casa de caridad, pero estaba cerrada y estaba oscureciendo. Quer¨ªa volver a casa andando, pero se perdi¨®. As¨ª que sigui¨® avanzando. Kathleen sinti¨® ques pbras de Samuel ten¨ªan sentido. E no dudaba en absoluto de su capacidad de an¨¢lisis, ya que siempre era muy agudo y preciso. Asi, tras encontrar mu?eca de Madeline, caminaron en diri¨®n contraria. El cielo se hab¨ªa vuelto m¨¢s oscuro para entonces, y carretera no era tan luminosaos calles principales Agarrando con fuerza mano de Kathleen, Samuel utiliz¨® su tel¨¦fonoo linterna con otra mano. La mano de Kathleen estaba fria. Mientras tanto, de Samuel era calida, lo que daba a Kathleen una gran sensaci¨®n de seguridad. Despu¨¦s de caminar un buen rato, llegaron a una obra en constrion. Habia varios tubos grandes de cemento fuera de obra. Kathleen parecia haber visto algo cuando luz del tel¨¦fono briba hacia el lugar. ¨C Por ahi. -Se?al¨® con el dedo. Samuel dirigi¨® luz hacia el lugar y vio a una ni?a acurrucada dentro de uno de los tubos de cemento. -?Madeline! -Kathleen corri¨® sin demora. Samuel envi¨® un mensaje a Federick antes de acercarse, Justo entonces, Kathleen sac¨® a Madeline, -?Madeline? El cuerpo de Madeline estaba hdo. Cuando Kathleen iba a quitarse el abrigo, Samuel ya se habia quitado el suyo. -Gracias -le agradeci¨® Kathleen. Samuel se sinti¨® algo inc¨®modo, pero no discuti¨® con e. Kathleen reviso el cuerpo de Madeline y se sinti¨® aliviada alprobar que esta no estaba herida. -?Madeline? ¨CKathleen acaricio cabeza de esta y confirmo que tampoco ten¨ªa liebre. En ese momento, Madeline se desperto ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Sus ojos estaban brintes y estredos cuando los abri¨®. -?Katie! El coraz¨®n de Kathleen se derriti¨®. -Chica traviesa ?Sabes que todo el mundo te ha estado buscando? ¨C Pero to estaba buscando. -Madeline miro a Kathleen con sinceridad. ¨C?Me buscabas? -Kathleen se congel¨® en el acto. Madeline asinti¨®. ¨C Katie. ?has terminado de hacer ropa de mu?eca? Solo entonces Kathleen lo record¨®.. -Si, est¨¢ hecho. -?Si! -Madeline estaba desbordada de alegria-. Vamos a pon¨¦rselo a mi mu?eca entonces. Cuando Madeline buscaba su mu?eca, sus ojos se volvieron rojos de repente. -?D¨®nde est¨¢ mi mu?eca? -Madeline, no te preocupes. Tu mu?eca est¨¢ en mi coche. Deja que te lleve hasta e -consol¨® Kathleen a Madeline. Madeline casi rompe a llorar antes de que Kathleen consra. Con eso, Kathleen llev¨® a Madeline fuera. Samuel queria ayudar a Kathleen, pero Madeline se negaba a solta y se aferraba a e con fuerza. ¨C Permiteme. No confia f¨¢cilmente en otras personas -dijo Kathleen. Samuel frunci¨® un poco el ce?o al escuchar eso. Despu¨¦s de caminar un rato, Federick lleg¨® al lugar. Las l¨¢grimas rodaron por su hermoso rostro en cuanto vio a Madeline. -?Madeline! Al oir voz de Federick, Madeline respondi¨®: -Papa Federick se acerc¨® y abrazo a Madeline mientras lloraba a mares Cap铆tulo 60 Cap¨ªtulo 60 Cap¨ªtulo 60 Kathleen se sinti¨® conmovida porque lederick se preocupaba de verdad por Madeline. ¨C Federick es estupendo que hayas encontrado a Madeline tranquilizo Kathleen al primero mientras daba un paso adnte- Llev¨¦mo al hospital para un rapido chequco. -De acuerdo ¨C Federick asinti¨®. Sabia que deb¨ªa contener sus emociones. Con Madcline en brazos, Federick se dio vuelta para marcharse. Apoyando barbi en el hombro de su padre, Madeline se volvi¨® para mirar a Kathleen. Miro a Kathleen y a Samuel con un par de ojos exigentes. Entonces, sonri¨® a Kathleen. Kathleen se sorprendi¨®. Le devolvi¨® sonrisa despu¨¦s de un momento. La forma en que Madeline miraba tranqumente hacia parecer un bonito angelito. En consecuencia, Kathleen se sinti¨® dolida al pensar en situaci¨®n en que se encontraba Madeline. Pronto llegaron al aparcamiento. Federick ayudo a Madeline a entrar en el coche antes de volverse hacia Kathleen y devolverle el abrigo. ¨C Kathleen, Sr. Macari, muchas gracias. ¨C Hab¨ªa dos rayas de l¨¢grimas en el apuesto rostro de Federick. -No fue ninguna molestia, Federick-respondi¨® Kathleen-. Con tal de ayudar a Madeline, lo volveria a hacer todo -Gracias. ¨C Federick estaba en verdad agradecido-. Llevar¨¦ a Madeline al hospital. Ambos deben estar cansados. Deberian ir a casa y descansar un poco. -Federick, puedo visitar a Madeline manana? ¨C pregunto Kathleen-. Solo se aventur¨® a salir s por promesa que hizo conmigo. -Eres m¨¢s que bienvenida -respondi¨® Federick-, Kathleen, no fue tu culpa. Es naturaleza de enfermedad de Madeline. Todo esto es culpa mia. Debido a mi negligencia, rara vez pase tiempo con e. ¨C Federich he oido muchas historias sobre ni?os autistas. Est¨¢s haciendo lo mejor con Madeline. ¨C Kathleen La cons ¨C Estoy segura de que mejorara ¨CMuy bien-fedendasinto-. Me despido entonces. ¨C Adios -dijo Kathleen ¨C Adios Federick se subi¨® a su coche y se march¨®. Kathleen se dio vuelta y le pas¨® a Samuel el abrigo. ¨C Pontelo. No te restries. Aceptando el abrigo ofrecido, Samuel respondi¨®: -Volvamos tambi¨¦n. Kathleen asinti¨®. Los dos se subieron al coche. Durante todo el viaje de vuelta, no se haron. Cuando llegaron a casa, Samuel saco su tel¨¦fono y mir¨® panta. Tenia multiples madas perdidas de Nicolette. Kathleen lo miro brevemente antes de desviar mirada. Frunciendo losbios, dijo: -Deberias irte si tienes asuntos que atender. Con eso, se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y se preparo para salir del coche. De repente, Samuel le agarr¨® p¨¢lida mu?eca y le dijo: ¨C Vamos a tener un hijo. Kathleen se qued¨® paralizada por el shock. Tartamude¨®: -?Qu¨¦ acabas de decir? -Vamos a tener un hijo. ¨CLa voz de Samuel era ronca-. No importa si el ni?o es ni?o o ni?a. ?Mientras el ni?o sea mio?. Antes no le gustaban los ni?os. Sin embargo, despu¨¦s de ver a Madeline, Samuel quiso de repente tener una hija propia. Kathleen seguia congda y con el rostro p¨¢lido. -?Est¨¢s¡­ ?Est¨¢s loco? ¨C Kathleen no podia creer lo que oia. Samuel frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦? -?Por qu¨¦ quieres un hijo ahora? -La expresi¨®n de Kathleen era apenada-. Ni siquiera yo soporto estar en este hogar, y esperas que mi hijo crezca en esta se de hogar insalubre? Irritado, Samuel pregunto: ¨C?Qu¨¦ quieres decir? -:Elnino tendr¨ªa un padre que tiene una amante a sudo! Por el bien de su amante, el padre del ni?o siempre volveria a casa tarde, es decir, si es que llega a casa. Adem¨¢s, lo dejar¨ªa todo y correria hacia la amante en cuanto esta le mara ?Puede considerarse esto un hogar sano?-Kathleen ech¨® humo. Samuel no esperaba que e se preocupara por esas cosas. Y si tienes un hijo con Nicoletic? Pasarias tiempo con ellos en A?o Nuevo y en el D¨ªa del Padre. Estar¨ªas constantemente con tu otro hijo, jugando con ¨¦l y llev¨¢ndolo a parques de atriones. ?Qu¨¦ pasaria entonces con mi hijo? ¨C Las l¨¢grimasenzaron a caer de los ojos de Kathleen mientras decia esto. Se sinti¨® muy desconsda. El mero hecho de pensarlo hizo que su coraz¨®n se apretara de dolor. Kathleen no era estupida. Se neg¨® a que su propio hijo pasara por ese sufrimiento E preferia decirle a su hijo que su padre hab¨ªa muerto antes que hacerle saber que su padre no le queria lo mas minimo Samuel frunci¨® losbios. -Lo est¨¢s pensando demasiado. -?En verdad soy yo quien piensa demasiado? ?No fuiste t¨² quien me hizo pensar asi? Me hiciste pensar que te acostarias con Nicolette -dijo Kathleen con desd¨¦n-. Me niego a correr el riesgo. No voy a dar a luz a tu hijo. Con eso, Kathleen sali¨® del coche y entr¨® en entrada de su apartamento. Samuel suspiro mientras miraba figura de Kathleen que se retiraba. No tenia nes de tener hijos con Nicolette. ??Por qu¨¦ Kathleen no me cree?? Kathleen entr¨® en el apartamento. La mesa deledor estaba repleta de tos preparados por Maria. Laida a¨²n estaba caliente. Kathleen se sirvi¨® un to deida y se sent¨® aer. Habia gastado demasiada energia ese d¨ªa. Por lo tanto, iba aer mas para reponer su energia y nutricion. Despu¨¦s de un momento, un sonido vino de puerta, y Samuel entro en habitaci¨®n. Kathleen se qued¨® aturdida por un instante, ?No fue a ver a Nicolette? E le dejo muchas madas perdidas Samuel entr¨® en habitaci¨®n y se quit¨® el abrigo. Procedi¨® avarses manos. Al final, tambi¨¦n tom¨® un to deida y se sento aer Los dos se quedaron cados. Erao si discusi¨®n nunca hubicra ocurrido. Tras terminarida, Kathleen se dispuso avar los tos. Samuel le quit¨® los tos y se fue a cocina Frunciendo losbios, Kathleen se levant¨® y fue al dormitorio. Cuando Samuel salio de cocina despu¨¦s devar los tos y descubri¨® que Kathleen habia desaparecido, tambi¨¦n se dirigio al dormitorio. Kathleen estaba tumbada en cama con los ojos bien cerrados. Tras observa un momento, decidi¨® que estaba de verdad dormida. Se acerc¨® y ayud¨® a quitarse ropa. Justo entonces, su tel¨¦fono volvi¨® a sonar. Frunciendo el ce?o, Samuel contest¨® al tel¨¦fono. -Soy yo. ?Qu¨¦ quieres? -La voz de Samuel era indiferente. Est¨¢ bien, lo tengo. No voy a ir hoy. Deber¨ªas dormir pronto. -Con eso, Samuel colg¨®. Luego puso su telefono en vibraci¨®n. Despu¨¦s de ayudar a Kathleen a odarse, fue a ducharse. Kathleen abri¨® los ojos lentamente y mir¨® al techo. En realidad no estaba dormida. Es que no sabiao actuar con Samuel. No ten¨ªa ni idea de que hacer. Despu¨¦s de pensarlo un momento, se qued¨® dormida de verdad. Samuel se meti¨® en cama despu¨¦s de salir de ducha. Abrazo a Kathleen y le susurro en voz baja: -Llevo tres a?os contigo. Puedo saber si est¨¢s en verdad dormida. Sin embargo, Kathleen no respondio. Samuel le beso cara. Exclusive content from N?velDrama.Org. -Duerme, entonces. Despues, se quedo dormido mientras se aferraba a Kathleen. Samuel no ten¨ªa ni idea de por qu¨¦, pero esa noche durmio muy mal. Al d¨ªa siguiente, Kathleen se despert¨® y descubri¨® que algo sujetaba por cintura con fuerza Empui¨® el brazo de Samuel y trato de salir de cama. Sin embargo, Samuel tir¨® hacia atr¨¢s. Sus ojos seguian cerrados. -?Por que te has levantado tan temprano? ¨C le pregunt¨®. -No podia dormir-respondi¨® Kathleen mientras sc masajcabas sienes. Sin embargo, Samuel se neg¨® a aflojar su agarre. -Kate, no seas tan poco razonable. -?Quc?-Kathleen se sorprendi¨® por sus pbras. ¨CPromctiste darme un mes, y sin embargo te niegas a hacer el esfuerzo. -Samuel frot¨® su barbi contra su suave rostro. Incluso no me maste ayer. Si tenemos un hijo juntos, ?c¨®mo sabes que no te pondre a ti y al ni?o primero? -Aunque nos pongas en primer lugar, s¨¦ que tu coraz¨®n pertenece a otra persona, y no puedo aceptarlo ¨C dijo Kathleen mientras fruncia losbios-. Prefiero que me trates con frialdad, en lugar de actuar con calor y frialdad. Puedo soportarlo, pero me niego a que mi hijo sufra lo mismo. Cap铆tulo 61 Cap¨ªtulo 61 Cap¨ªtulo 61 -No voy a tocar a Nicolette-dijo Samuel con voz fria, Solo Kathleen podia encantarle. Sin embargo, e se negaba a creerle. -D¨¦jame salir de cama. Todav¨ªa tengo muchas cosas que hacer hoy¨Cpidi¨®, cerrando los ojos. ¨C?Que har¨¢s hoy? ¡ª Tengo que visitar a Benjamin en el hospital por ma?ana, y luego voy a visitar a Madeline por tarde. -?Y yo que? -Samuel enterr¨® su cara en el pliegue de su cuello-. No me incluiste en tus nes. -?Su tiempo pertenece a todos los dem¨¢s. ?Esto es exasperante!?, se molest¨®. ¨C Pense que estabas ocupado ¨C Kathleen dud¨®- ?Qu¨¦ nes tienes? -Quiero tenerte durante todo el dia -dijo Samuel de forma mandona. Kathleen respiro hondo. -Samuel, no puedes hacer esto. Necesito mi tiempo para hacer mis cosas. -Entonces,amos juntos -cedi¨® ¨¦l. Rara vez seprometia, e incluso Kathleen estaba sorprendida. -De acuerdo -acept¨® de m gana. Samuel curvo losbios: -Ve al ba?o primero. Eres m¨¢s lenta. Kathleen se qued¨® sin pbras. Despu¨¦s de que entrara en el ba?o para ducharse, Samuel se dirigi¨® al de habitaci¨®n de invitados para darse una ducha caliente. E sali¨®, envuelta en su toa. Hab¨ªa marcas rojas visibles en su cuello y su vic. Los rastros del dia anterior permanec¨ªan en su cuerpo. Para empezar, tenia una piel ra y suave. Con esas marcas parec¨ªa a¨²n m¨¢s seductora. Sin embargo, el dia anterior habia llorado de manera miserable. Samuel no queria tortura m¨¢s. Decidi¨® esperar dos d¨ªas m¨¢s para que se recuperara. Se puso el traje y para dirigirse a empresa. Kathleen no tuvo que hacerlo. Vestida con suoda ropa de descanso, se preparo paraenzar sus bocetos. Samuel se acerc¨® a parte dntera del escritorio y rodeo con los brazos. ¨C?Que pasa? -levant¨® vista. El le dio un beso en susbios rojos. -?Te recojo a mediod¨ªa o te vienes conmigo? Kathleen hizo una pausa antes de preguntar: -?De verdad quiereser conmigo? -?Crees que estaba bromeando? -frunci¨® el ceno. E lo imito. -Un poco. -Nunca bromer -le acaricio cara-. Te recogere. -De acuerdo ¨C Kathleen hinchos mejis-. Tambi¨¦n vas a pasar a ver a Nicolette, ?verdad? Nicolette y Benjamin estaban en el mismo hospital. El rostro de Samuel se ensombreci¨®, y pens¨® que iba a perder los nervios. Sin embargo, dijo con voz fria: ¨C No. Solo ir¨¦ a recogerte. -Se fue despu¨¦s de decir eso. Kathleen se qued¨® sin pbras. Se sinti¨® de repente inc¨®moda. Salio de casa as diez de ma?ana. Fue a visitar a Benjamin una vez que lleg¨® al hospital, que ya habia recuperado conciencia. Sin embargo, tardaria algun tiempo en recuperarse. El m¨¦dico dijo que ya habia pasado el periodo critico. Lo ¨²nico que necesitaba era descansar y recuperarse. Se sento junto a su cama. -Benjamin, gracias. La cara del hombre estaba bastante p¨¢lida. ¨C No tienes que darmes gracias ¨C frunci¨® losbios y a?adi¨®-: Lo que importa es que est¨¦s bien. -Estoy bien-dud¨®-. Te dare una receta cuando vuelva. Deberias proba y ver si funciona. -?Me ha dicho Gemma que fue tu aguja de ta que me salv¨®? -inquiri¨®, con una mirada significativa. -Si-asinti¨®. ¨C Recuerdo que tu abuelo era practicante de medicina tradicional-frunci¨® losbios-. Has heredado su legado. -Solo conozco algunos peque?os trucos aqu¨ª y all¨¢. ¨C?Trucos peque?os? ?Y aun asi te atreves a luchar con Parca? -se burto. Kathleen se sinti¨® ioda. haciendo que el esbozara una d¨¦bil sonrisa. -?Te estoy avergonzando? Kathleen se sonroj¨® y se quedaron en silencio. Despu¨¦s de unrgo rato, Benjamin dijo en voz baja: -Lo siento, s¨¦ que Gemma le ha contado cosas raras Espero que no te lo tomes a pecho. ¨C Benjamin, gracias, pero¡­ -respondi¨® con calma. _kathleen, no tienes que decir nada. Lo entiendo corto con una mirada sincerah. S¨¦ que s¨®lo me veso un hermano. No pretendo obligarte a corresponder a mis sentimientos. Ni siquiera asumi aue debiae aceptarme porque te protegidel idente. Kathleen frunci¨® losbios. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Vamos a fingir que esas pbras nunca fueron pronunciadas. Sigo siendo tu amigo, de acuerdo? ¨C Benjamin era un verdadero caballero. Fue muyprensivo con e, que le miro y sinti¨® que su malestar disminuia bastante. -De acuerdo Benjamin sonri¨®. ¨C No tienes que quedarte aqui conmigo. Me siento un poco cansado. Quiero dormir un poco m¨¢s. -Muy bien-se levant¨®-. No te molestar¨¦. Benjamin asinti¨® y e se dio vuelta para irse. ¨C Kathleen, tienes que tener cuidado. Esa persona iba por ti ese dia-le susurro. -Lo s¨¦ -asintio ¨C No arriesgues tu vida. A pesar de todo, Samuel sigue siendo tu marido. Tiene responsabilidad y obligaci¨®n de protegerte. Si pasa algo, tienes que acudir a ¨¦l -estaba preocupado por e, asi que a?adi¨® Nunca te arriesgues s. -Lo entiendo -le tranquilizo. Benjamin miro incr¨¦dulo. S¨®lo despu¨¦s de que e se fuera, retiro su mirada. Gemma entro para ayudarlo a cambiar su vendaje. ¨C Benjamin, le dijiste a Kathleen? -?Decirle que? -frunci¨® el ce?o. ¨C Dile que quieres-respondi¨® Gemma con naturalidad, Esa fue una rara oportunidad para confesarte con e. ¨C Basta -el surco entre sus cejas se hizo m¨¢s profundo-. No puedo causarle da?o. Gemma dudo. -Su marido viene al hospital a visitar a otra mujer todos los d¨ªas. Es s¨®lo cuesti¨®n de tiempo que pidan el divorcio Benjamin volvi¨® a fruncir el ce?o. -?Todos los dias? -En los ¨²ltimos dias, menos -explic¨® Gemma. Sin embargo, mujer le dijo a su enfermera que est¨¢ a punto de casarse con el. Sin embargo, Samuel acababa de anunciar su rci¨®n con Kathleen hace unos dias. Benjamin frunci¨®s cejas ¨C Nunca pense que esto pasaria ¨CHay m¨¢s -uemma mir¨® con preocupaci¨®n. Esa mujer padece leucemia y necesita una m¨¦d ¨®sea compatible. Y he aqui que Kathleen es su donante ideal. Creo que ese hombre anunci¨® su rci¨®n tan r¨¢pido solo para engana. Esperara hasta que haya ca¨ªdo en sus trucos, entonces le pedir¨¢ que done su m¨¦d osea, y luego desechar¨¢. ¨C?le dijiste esto a Kathleen? -Ya lo sabia ?Lo sabia?? Benjamin le dirigi¨® una mirada significativa a su hermana. -Si Kathleen acudi¨® a ti en busca de ayuda, tienes que contarmelo. La ayudar¨¦ a resolver algo. -Muy bien ¨C Gemma asinti¨®-, Pero no te preocupes. Pensamos igual. Todo lo que deseo es que Kathleen sea mi cu?ada. Benjamin mir¨® con recelo. -?Cate! Kathleen vio que Samuel hab¨ªa ido a recoge cuando sali¨® del hospital. Frunciendo losbios, se acerc¨® a el. -?Has venido! ¨C ?Por qu¨¦ iba a mentirte? ¨Cpregunt¨® abriendo puerta del coche. -Sube. Kathleen obedeci¨®. Samuel subi¨® tras e y se alej¨®. No muy lejos, se podia ver a Nicolette corriendo. Quer¨ªa alcanzarlo, pero era demasiado tarde. Se quedo vada en el suelo, con los pu?os cerrados. Samuel hab¨ªa llegado al hospital. Sin embargo, no visito. Se fue despu¨¦s de recoger a Kathleen. ?En qu¨¦ punto se encontraba su rci¨®n? En los ¨²ltimos dias, sentia que hab¨ªa perdido el control sobre ¨¦l. Si esto sigue asi, me quedare sin nada!?, penso. Cap铆tulo 62 Cap¨ªtulo 62 Cap¨ªtulo 62 Samuel llev¨® a Kathleen aer. Por pura coincidencia, se encontraron con Michelle Yoeger, que era la segunda hija de familia Yoeger. Michelle y Kathleen apenas se cruzaban. Sin embargo, a Michelle tampoco le caia bien Nicolette. Por ello, cuando Kathleen se levant¨® para ir al ba?o, abandon¨® su mesa y detuvo antes de que pudiera entrar. Eso hizo que Kathleen frunciera el ce?o. Pregunt¨®: -?Pasa algo, se?ora Yoeger? -?No ¨¦s obvio? ?Por qu¨¦ iba a buscarte si no? ¨C Michelle se cepillo el pelo yent¨®-: Es decir, eres un encanto. ?Por qu¨¦ no podrias manejar a tu hombre? Kathleen se qued¨® sin pbras. Michelle evalu¨® y sigui¨®: -Es m¨¢s, eres id¨¦ntica a Nicolette. Es imposible que no haya sentido nada por ti. -Sra. Yoeger, espero que no me moleste con respecto a Samuel y Nicolette -Kathleen frunci¨® losbios y continuo-: No es asunto mio. -?C¨®mo es que eso no es asunto tuyo? mujer entr¨® en p¨¢nico-. Est¨¢ tratando de arrebatarte a tu marido. Es tu marido, ?verdad? No act¨²eso un espectador. O parece que yo me preocupo m¨¢s por tu matrimonio. -Se?ora Yoeger, no hay nada que pueda hacer al respecto -dijo con sobriedad-. Por lo tanto, por favor, deje de buscarme por este asunto. ¨C ?Por qu¨¦ no me pides ayuda? S¨¦ c¨®mo manejar a un hombre. ?Debo ense?arte? ¨C He oido que acaba de romper con su novio el mes pasado, Sra. Yoeger ¨C Kathleen frunci¨® los labios-. Sus rciones no duran m¨¢s de dos meses. Algunos chicos incluso salieron con usted por su condici¨®n de hija de una familia reconocida. Pero todos rompieron a los pocos dias porque no soportaban. Esta vez, Michelle se qued¨® sin pbras. -?C¨®mo lo sabes? ?Me has investigado? -estaba at¨®nita-. ?Est¨¢s interesada en mi? -Estaba aterrorizada y se abrazo a s¨ª misma. Kathleen suspiro: ¨C No. Usted es demasiadomosa. Lo he oido de otros. -ideje! Asi que soy asi de famosa? ¨C Michelle actu¨® con timidez de repente-. A decir verdad, me estoy preparando para debutar. Una vez m¨¢s, Kathleen se qued¨® sin pbras. No podia creer que Michelle no entendiera a que se referia. -Oh, nos estamos saliendo del tema ¨C frunci¨®s cejas y continuo-: De todos modos, no dejes que esa peque?a zorra, Nicolette, consiga lo que quiere. ?Entendido? Kathleen se quedo cada, sin sabero responder. Entiendes lo que acabo de decir? ¨C Michelle puso una de sus manos en el hombro de Kathleen-: Ac¨¦rcate a mi si necesitas ayuda de familia Yoeger. Toma, este es mi n¨²mero de tel¨¦fono. Metio una pequena nota en su bolsillo con otra mano. Luego, se dio vuelta y se fue. Cuando Samuel y Kathleen fueron a pagar su factura, se encontraron con que Michelle ya habia pagado antes que ellos. Con losbios fruncidos, cajera dijo en voz baja: -La se?ora Yoeger tiene algo que decirles a los dos. -?Que es? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. ¨C Dijo que esperaba un matrimonio feliz y duradero para ambos-tartamudeo-: Y tambi¨¦n que hab¨ªa echado una maldici¨®n sobreida. Samuel y Kathleen se quedaron sin pbras. Pensaron que Michelle estaba haciendo el rid¨ªculo. Luego, salieron juntos del restaurante. -Tienes el n¨²mero de contacto de Michelle, ?no? Vamos a pagarleida -sugiri¨® e. -Est¨¢ bien. Es s¨®lo unaida. Ya encontrare una oportunidad para rpensa -respondi¨® el con indiferencia. -Bueno, no te molestes por lo que dijo. E s¨®lo estaba¡­ -Kathleen se qued¨® sin pbras y no sabia como justificars iones de Michelle. -?Por qu¨¦ iba a molestarme? -Samuel frunci¨®s cejas-. ?Hizo algo malo? -E¡­ E esperaba que tuvi¨¦ramos un matrimonio duradero -dijo con el ce?o fruncido. -?No nos est¨¢ deseando lo mejor? -Samuel estaba confundido. -Si, Michelle tenia buenas intenciones. Pero no es adecuado para nosotros -explic¨®-. Si tenemos un matrimonio duradero, entonces ?qu¨¦ pasa con Nicolette? -Bueno, entonces es inevitable ¨Cent¨® con indiferencia. Lo que dijo Samuel le dio a Kathleen un dolor de cabeza. E pens¨® que el no entendia lo que queria decir. Sin embargo, de hecho, Samuel sabia muy bien a que se referia. La farnilia Yoeger odiaba a Nicolette m¨¢s que familia Macari. Nadie de familia Yoeger tenia sentimientos positivos hacia Nicolette. Samuel no entendia por que mujer que el considerabamentable parecia maliciosa a sus ojos. Luego, llev¨® a su esposa a casa. En el camino de vuelta, no pronunciaron ni una pbra mas. Sin ahorrar otra mirada, Samuel fue justo despu¨¦s de deja, Odd ved Kathleennz¨® un fuerte suspiro. Luego, recogi¨® SUS cosas y se fue a residencia de los Evans para Madeline. Pronto, llego. Desde que sus padres fallecieron. ya no viv¨ªa en su antiguo barrio. Su casa era una unidad de asignaci¨®n en el campo. Por eso, cuando sus padres fallecieron, se quitaron. Federick tambien se mud¨® cuando se cas¨®. Se mud¨® a una vi. Cuando Kathleen volvi¨® a ver a madre de Federick, Lily Abbott, le pareci¨® que ¨¦sta hab¨ªa envejecido mucho. Parecia mucho mayor que gente de su edad. -Se?ora Evans saludo mientras miraba con atenci¨®n. Lily miro a Kathleen y dijo emocionada: -?Oh, es Kate! -Si-asinti¨®-, Ha pasado mucho tiempo. -Es cierto. Ha pasado mucho tiempo. Ya has crecido -Lily tom¨®s manos de joven y dijo-: Has crecido con gracia. Tus padres deben estar tranquilos. Kathleen lucia una sonrisa mncolica. La anciana tir¨® de e para que se sentara en el sofa. ¨C Me enter¨¦ por Federick que fuiste t¨² quien encontr¨® a Madeline. -Fuimos Samuel y yo -explic¨® Kathleen. Lily habia vistos noticias. -Si. Lo s¨¦. Les agradezco. -Para nada, Sra. Evans. Bien, ?d¨®nde est¨¢ Madeline? -En su habitaci¨®n -sonrio-. Te llevar¨¦ hasta e. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. Luego, Sra. Evans llev¨® a habitaci¨®n de Madeline. El dise?o parecia adorable. Adem¨¢s, todos los bordes de los muebles tenian un acabado redondo sin aristas. Era evidente que Federick queria mantene a salvo, aunque no lo expresara tan seguido. -Madeline, adivina qui¨¦n est¨¢ aqu¨ª. -Lily sonaba muy amable. Sin embargo, ni?a no le respondio. Permanecio sentada en su si sin moverse ni un centimetro Al ver eso, Lily dej¨® escapar un suspiro: -Madeline -saludo Kathleen y se acerc¨® a e, ¨C Katie! -Madeline respondi¨® de inmediato, haciendo que ancianas mirara con asombro. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Kathleen se puso en cuclis frente a Madeline y agit¨® bolsa en su mano. -He traido ropa que hice para tu mu?eca, ?Las probamos? -?S¨ª! ¡ª Madeline sonrio. Lily estaba sorprendida por lo que ve¨ªa. Hab¨ªan pasado mucho tiempo, pero no hab¨ªa respuesta de Madeline. Sin embargo, tom¨® iniciativa de har cuando vio a Kathleen. ?Fue impresionante! Despues, ambas jugaron en habitaci¨®n. Madeline empez¨® poco a poco a har m¨¢s que de costumbre. Aun asi, Lily se alegro. Esa misma noche, Kathleen seguia en residencia de los Evans cuando Federick lleg¨® a casa, y invitaron a cenar. No le pareci¨® educado rechazar invitaci¨®n, asi que acept¨®. -Federick, Kathleen estuvo impresionante -Lily sonaba emocionada-: E podia interactuar con Madeline. -Madeline quiere -explico Federick. La anciana solt¨® un suspiro de repente, -?Que pasa? ¨C Federick frunci¨® el ce?o. -Seria genial que Kathleen fuera tu esposa. ¨C Mam¨¢, no seas ridic -rega?¨® Federick. Lily sabia que tambi¨¦n deb¨ªa vigr lo que dec¨ªa. En ese momento, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n: -Se?ora Evans, Federick, tengo que irme ya. Samuel ha venido a recogerme. Madeline sali¨® tambien y se agarr¨® con fuerza a mano de Kathleen, sin querer solta. Federick sonri¨®. -?Por qu¨¦ no invitamos al Sr. Macari a cenar tambi¨¦n? Cap铆tulo 63 Cap¨ªtulo 63 Cap¨ªtulo 63 ¨C Eh? ¨C Kathleen se sorprendi¨® ante sugerencia. Entonces record¨® el aspecto de Samuel justo antes de irse A veces, cuando e le haba con suavidad, ¨¦l sonre¨ªa. Por lo dem¨¢s, apenas cra amable con los dem¨¢s. Kathleen temia quc familia se desanimara por su fr¨ªa actitud. -S¨®lo pidele que entre sonrio Federick. Kathleen parecia bastante avergonzada. ¨C Bien Cuando baj¨®s escaleras, Samuel ya hab¨ªa llegado a entrada de vi. ¨CLa se?ora Evans le pide que nos pa?es a cenar, ya que est¨¢ aqui ent¨® Kathleen. Luego, lo observo con aprensi¨®n y a?adi¨®-: Eso si quieres subir. Samuel mir¨® a su t¨ªmida esposa y le dijo con frialdad: -?Por que tengo sensaci¨®n de que no quieres que te pa?e? Kathleen se encogi¨® de hombros al responder: -No es eso. Nunca me presentas a tus amigos, pero conoces a todos los mios. No me parece justo. Samuel se qued¨® sin pbras, -Entonces, ?vas a subir? Samuel baj¨® del coche, lo que indicaba que hab¨ªa aceptado invitaci¨®n. Kathleen lo llev¨® arriba y entraron juntos en residencia de los Evans. La familia vivia en una mansi¨®n. Y Lily dud¨® un poco cuando vio a Samuel. ¨C Esta es Sra. Evans, mi antigua vecina que tambi¨¦n me vio crecer. Sra. Evans, este es mi¡­ marido ¨C Kathleen hizos presentaciones necesarias. Parecia reacia a dirigirse a ¨¦lo su esposo. Y expresi¨®n de Samuel se volvi¨® fria cuando se percato. -Sr. Macari, ?c¨®mo est¨¢ usted? -Lily salud¨® con amabilidad. -Sra. Evans, no hay necesidad de ser tan formal. Ya que usted es mayor de Kate que vio crecer, tambi¨¦n es mi mayor -Samuel sonaba educado pero indiferente y distante. -Sr. Macari, por favor tome asiento le sonrio. El asinti¨®. Justo en ese momento, Federick sali¨®, llevando a Madeline, que era una nina muy adorable, y tenia un aspecto querubico. No haba mucho y apenas hacia contacto visual -Madeline, saluda al Sr. Macari-quio su padre con paciencia. E no respondio. -S¨®lo ll¨¢mame Samuel. ?No ma a Kate por su nombre? ¨C su tono era cortante y poco amistoso. <;Por qu¨¦ deber¨ªa marme Sr. Macari??, penso. Kathleen de su manga. Tienes que ser tan mezquino??, se molest¨®. Samuel tom¨® su suave y pequena mano entres suyas. Kathleen fue incapaz de apartarse. ¨CVamos aer. ¨C Federick sonri¨® conplicidad y los condujo aledor. Cuando todos estaban sentados, intento alimentar a Madeline con una cuchara, La ni?a era muy obediente cuandoia. S¨®lo lo hacia cuando su padre alimentaba. Cuando no, se sentaba s y tranqu. A pesar de ello, Federick fue muy paciente y no mostr¨® signos de irritaci¨®n en absoluto. Kathleen mir¨® con envidia a Federick y Madeline. Samuel se sinti¨® resentido cuando vio que mirada de su esposa se fijaba en el padre y hija. ??Ese tipo es tan guapo que tiene que seguir mir¨¢ndolo?? -Sr. Macari, le gustan los ni?os? Si es as¨ª, deberia tener uno con Katie. Es una chica muy buena. Estoy seguro de que dar¨¢ a luz a una hermosa hijao e ¨CLily tuvo impresi¨®n de que Samuel estaba mirando a Madeline. El se gir¨® para mirar a Kathleen y contest¨® en tono seco: -Todav¨ªa es joven. Lo que quer¨ªa decir es que a¨²n ten¨ªan muchos a?os por dnte. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Kathleen baj¨® cabeza yi¨® su cena. ??Lo sabia! Estabas mintiendo cuando dijiste que querias un hijo. Mentiroso! ?Hip¨®crita!?, penso. Sinti¨® que su ira aumentaba al pensar que Samuel solo intentaba engatusa para que donara su m¨¦d ¨®sea a Nicolette. De repente, Madeline habl¨®: -Katie, no te enfades. Atonita, levant¨® vista y parpade¨® varias veces. Madeline dej¨® su asiento y corri¨® hacia e. Extendi¨® la mano para acariciar su cabeza. -No te enfades. Fue un momento agridulce para Kathleen. Sentia que Madeline era un ¨¢ngel. La ni?a pudo percibir que se sentia mal y quiso cons. No era del todo cierto que Madeline no pudieraunicarse con nadie fuera de su mundo. Kathleen froto cabeza de Madeline con cari?o. -No me enfado. ?No le har¨¢ ningun bien a mi bebe si me enfado Encantada, Madeline rompi¨® a sonreir, Lily tambi¨¦n estaba emocionada. ¨C Kate, debes ser el angel de guarda de Madeline. S¨®lo responde a ti. En ese momento, los sentimientos de Kathleen eran indescriptibles. Esa fr¨¢gil y delicada ni?a estaba curando al mismo tiempo. Su corazon se desgarro mientras cargaba. Poco despu¨¦s, dej¨® ir. ¨CVe aer, Madclinc. E asinti¨® y volvi¨® a su asiento. Federick sonrio: -Deberiamos intentar que se rcionara un poco con los dem¨¢s cada diao parte de intervenci¨®n temprana. Quiza algun dia pueda viviro una persona normal. En ese momento, a Kathleen se le ocurri¨® una sugerencia: -Federick, ?por qu¨¦ no tengo una videomada con Madeline todos los d¨ªas? No puedo venir con frecuencia, pero puedo har con e todos los d¨ªas. Quiz¨¢ pueda empezar pronto el tratamiento de intervenci¨®n temprana. Federick dudo: -?No seria eso muy problematico para ti? Kathleen neg¨® con cabeza: ¨C No, en absoluto. No te preocupes. -Entonces, tendre que molestarte por tu ayuda ¨CFederick estaba m¨¢s que feliz de aceptar. Kathleen sonrio: ¨C De nada. No hay ning¨²n problema. Federick habia ayudado a encontrar una manera de ganarse vida. Era justo que le tendiera una mano a su hija. Pronto llegaron a un acuerdo sobre el asunto. Despu¨¦s de cena, Kathleen se despidi¨® de familia Evans. De camino a casa, miraba por ventani del coche. Al cabo de un rato, se le fruncierons cejas. -Este no es el camino a casa -Te llevo a conocer a mis amigos Me acaban de invitar a salir -dijo un impasible Samuel. Kathleen neg¨® con cabeza: ¨C No quiero ir. No les caigo bien alus amigos. -Les gustar¨¢s. ?No eres encantadora? -sc burl¨®. ?Cof! Cof! Kathleen le miro perpleja. -Que tonteria estas diciendo? No estoy mintiendo. De verdad, no les caigo bien, Conocia a algunos de los amigos de Samuel que eran muy cercanos a ¨¦l. Estos amigos sab¨ªan lo que le gustaba o no a ¨¦l. ro, eran conscientes de que amaba a Nicolette. Por ello, protegian con unas y dientes, sin importaro percibieran los dem¨¢s. Sentian que Kathleen era un perro en el pesebre y trataban con desprecio. Dos a?os atr¨¢s, un amigo de Samuel lo hab¨ªa llevado a casa despu¨¦s de haberse emborrachado. La actitud de su amigo hacia e le pareci¨® hostil. Incluso le advirti¨® que no albergara ning¨²n pensamiento impropio hacia Samuel El incidente hab¨ªa dejado una viva impresi¨®n en e. -Te quejas de que no te llevo a conocer a mis amigos. Ahora que te traigo, te niegas a ir -expres¨® su descontento. -No quiero ir. No te detendr¨¦ si quieres ir tu. Deja que me baje. Puedo ir a casa yo s-se sentia un poco cansada. Samuel record¨® el incidente cuando dej¨® s en carretera. Y se dio vuelta para lleva a casa. -No es demasiado tarde. Hay mucha gente ah¨ª fuera. T¨²¡­ -?Cate! No quiero oir m¨¢s tonterias. -Samuel sinti¨® un parpadeo de irritaci¨®n. No queria que se repitiera ese terrible episodio. Kathleen se mantuvo cada mientras ¨¦l conduc¨ªa. De vuelta a casa, fue a cambiarse de ropa y Samuel fue a su estudio. Justo cuando se sentaba, sono su tel¨¦fono. -?Por qu¨¦ no est¨¢s aqui todavia?¨Cpregunt¨® Cedric Tatham con impaciencia. ¨C No voy a ir-contest¨® Samuel sin emoci¨®n. -Oh, lo s¨¦. Ve a hacerlepania a Nicolette entonces ¡ªbrome¨®. Samuel encendi¨® un cigarrillo, -No es e. Estoy con Kathleen Cedric se sorprendio al escuchar respuesta -?Kathleen? Te vas a divorciar pronto de e. ?Por qu¨¦ necesitas estar con e? -?Qui¨¦n te ha dicho que me voy a divorciar de e? ¨CSamuel se molest¨®. Cap铆tulo 64 Cap¨ªtulo 64 Cap¨ªtulo 64 A Samuel le sorprendierons pbras de Cedric. ?Mi abu? ?Por qu¨¦ hizo eso?? -Eso no es algo malo. Ei sufrimiento tuyo y de Nicolette por fin est¨¢ llegando a su fin-respondi¨®. -Voy a colgar ¨C Sintiendose molesto, Samuel termin¨® mada. Queria mar a Diana. Sin embargo, penso que no era necesario hacerlo. Por alguna raz¨®n, sinti¨® una punzada de tristeza en ese momento. Le hizo sentirse inc¨®modo. Apag¨® su cigarrillo y fue a buscar a Kathleen. Despu¨¦s de ducharse, e se sent¨® en cama mientras enviaba mensajes. Diana le escribi¨®: [Katie, te he ayudado a difundir noticia de tu divorcio.] Kathleen se qued¨® sin pbras. Exclusive content from N?velDrama.Org. Diana sigui¨® con otro mensaje: [No esperaba que Samuel hiciera p¨²blica su rci¨®n. No te preocupes. Conozco a muchos hombres excepcionales. No les importar¨ªa una divorciada.] Una vez m¨¢s, no supoo responder. Wynnie a?adi¨®: [Yo tambi¨¦n, Kate. Hay muchos tipos buenos por ahi. Puedes elegir a quien quieras.] Calvin respondi¨®: [Estoy de acuerdo.] Kathleen se qued¨® boquiabierta. No sabiao responder a sus sugerencias. De repente, sinti¨® presencia de una figura imponente sobre su cabeza. Allevantar vista, se dio cuenta de que era Samuel. Mir¨® el tel¨¦fono y se lo arrebat¨® des manos. Luego, lo golpe¨® con susrgos y delgados dedos. Se lo devolvi¨® a antes de ir al ba?o para ducharse. Kathleen lo agarr¨® para echar un vistazo. Vio que Samuel habia enviado un mensaje en el chat de grupo: [Agreguenme al grupo.] Diana y los dem¨¢s no respondieron al mensaje. Despu¨¦s de todo, no eran personas tontas. Sabian que persona que hab¨ªa enviado el texto era ¨¦l. El chat del grupo se sumi¨® en un inusual silencio. M¨¢s tarde, Samuel sali¨® de ducha con un pijama de seda negro Sacando su telefono, m¨® a su madre. -?Por qu¨¦ no estas durmiendo a estas horas? -pregunt¨® en cuanto contest¨® al telefono. -Agregame al chat del grupo -pidi¨® sin emoci¨®n. ¡ªNo tengo derecho a hacerlo, ¨C Eres administradora -dijo Samuel con indiferencia: -;Y qu¨¦ si soy administradora del grupo? Creamos este chat de grupo para preparar el divorcio de Kate. Te a?adir¨¦ al grupo si ptas divorciarte de e. Piensas divorciarte ahora? Eh? Sin dar respuesta a su madre, Samuel colg¨®. Su rostro se ensombreci¨®o una tormenta furiosa. ¨C ?Pfft! ¨C Kathleen se tapo boca y se ri¨® de ¨¦l. Volviendose en dirion a su voz, Samuel miro. Su perfilteral era severo ya vez apuesto. Reprimiendo risa, clia dej¨® el telefono y se tumb¨® en cama. Samuel hizo lo mismo y se acost¨® tambi¨¦n. Tumbado en cama, cons manos detr¨¢s de cabeza, pregunt¨®: -?De qu¨¦ te ries? -?Que? ?No se me permite reir? ¨C frunci¨® losbios. -?Te alegras de verme sufrir? ¨Cpregunt¨® haciendo una mueca. -S¨ª, estoy encantada-admiti¨® Kathleen. Hizo una pausa antes de a?adir-: Bueno, ya que yo no puedo contigo, alguien m¨¢s debe ser capaz de bajarte los humos. -Ja. Si que te est¨¢s volviendo m¨¢s audaz. Ya no me tratas igual que antes -replic¨® con frialdad. Despu¨¦s de dudar un poco, e dijo: -No hay vuelta atr¨¢s para nosotros. ?Entiendes lo que digo, Samuel? No podemos retroceder el reloj. -Si, lo s¨¦. ?Y que? ¨C Deberiamos seguir adnte con nuestras vidas ¨C Kathleen reflexion¨® por un mo -: Tal vez estos ¨²ltimos tres a?os han sido miserables para ti. Por lo tanto, deberiamos terminar nuestra rcion ??Fui miserable? No lo creo. Era muy feliz pasando cada d¨ªa con e>>, se dijo. -No menciones esos asuntos en el futuro. No te metas con abu y mis padres. Intentan enga?arnos haciendo todo lo contrario. Quieren evitar nuestro divorcio -aconsej¨® Samuel. Kathleen frunci¨® losbios: -Creo que has malinterpretado sus intenciones. No eres alguien que se deje enga?ar tan f¨¢cil. -?Me conoces bien? ¨C pregunt¨® Samuel impasible. Kathleen se quedo at¨®nita ante su pregunta, ¨CLo siento. Por supuesto, no te conozco en absoluto. -Lo digo en serio. Yo caeria en sus trucos. No bromees m¨¢s con ellos. Si no, seras tu que se averguence en el futuro -record¨® en voz baja. Losbios de Kathleen se movieron ante su advertencia. Sin embargo, permaneci¨® en silencio. E no entendi¨® lo que Samuel estaba tratando de decir. Sin embargo, estaba tan agotada que no queria seguir d¨¢ndole vueltas al asunto. Como resultado de su fatiga, cay¨® en un profundo sue?o. Al o¨ªr el sonido de respiraci¨®n procedente de sudo, ¨¦l se gir¨® dedo y abrazo. Mientras lo hac¨ªa, le susurro al oldo: -No nos divorciaremos. -Despu¨¦s de eso, tambi¨¦n cerro los ojos, Al dia siguiente. Kathleen se despert¨® con una cama vac¨ªa a sudo. Pensando que ¨¦l se hab¨ªa ido a trabajar. se levanto y sali¨® de habitaci¨®n. De repente, oy¨® fria voz de un hombre procedente del sal¨®n. ¨C?Est¨¢s seguro? Tyson asinti¨®: -Si, est¨¢ confirmado. La otra parte lo ha admitido. Frunciendo el ce?o, Samuel ordeno: -Encierren a persona. No podemos dejar que nadie se entere de este asunto. -Entendido. -Tyson asinti¨®. -?Y persona que te pedi que encontraras? ¨C sigui¨® indagando. -Est¨¢ afuera. ¨C Pidele que entre-orden¨®. Tyson asinti¨® y sali¨®o le habian indicado. Mirando de reojo, vio a Kathleen. Saludo con respeto: -Sra. Macari. Samuel se dio vuelta y miro: -?Est¨¢s despierta? E asinti¨® en se?al de reconocimiento. -El desayuno est¨¢ en mesa -inform¨® en voz baja. -De acuerdo. -Kathleen se dirigi¨® hacia eledor. En efecto, su desayuno favorito estaba puesto en la mesa deledor. Despu¨¦s de un rato, Samuel hizo entrar a una mujer. Tenia unos veintiocho o veintinueve a?os. A pesar de su aspecto corriente, desprendia un aura temible. Adem¨¢s, su atuendo negro hacia parecer distante. -E es Sarah, tu guardaespaldas. E ser¨¢ responsable de tu seguridad a partir de ahora. No se apartara de tudo en ning¨²n momento -pronunci¨® Samuel de forma mon¨®tona. Kathleen frunci¨® el ceno: ¨C No necesito un guardaespaldas, -Debes acepta. Esto es por tu seguridad -respondi¨® con una expresi¨®n p¨¦trea. Respirando hondo, e insisti¨®: -Samuel, si te preocupa mi seguridad, deberias investigar a Nicolette en su lugar. E ha intentado hacerme da?o en varias ocasiones. ?Por qu¨¦ no investigas? S atrapan, no habr¨¢ ning¨²n problema. Contratar un guardacspaldas para mi nova a resolver nada. A Samucile disgustaron susentarios: ¨CNo necesito que me ense?es a hacers cosas. Kathleen sabia que el reionaria asi cada vez que mencionara a esa mujer. A sus ojos, era un ¨¢ngel o una santa que no era capaz de hacer da?o a gente. Por lo tanto, penso que estaba calumniando. En ese momento, Kathleen estaba agotada para seguir discutiendo con ¨¦l. Sin decir una pbra, sigui¨® desayunando. Los ojos de Samuel recorrieron con desd¨¦n. Volviendose hacia Sarah, le orden¨®: ¨C Protej. -Entendido. -Sarah asinti¨® en se?al de reconocimiento. Entonces, miro a Kathleen con una expresi¨®n escalofriante. Sus ojos estaban llenos de desprecio. Mientras tanto, e estaba insatisfecha con el arreglo. ?Esto no es proti¨®n en absoluto! Es vigncia. ?Samuel, eres demasiado!>> El sabia que su esposa estaba echando humo en ese momento. Sin decir nada, termin¨® su desayuno y sali¨® de casa. Como un globo desindo, Kathleen se dej¨® caer en si. Sarah miro y persuadio: -El Sr. Macari lo hace para garantizar su seguridad. -?Y? ¨C Kathleen mir¨® de reojo. -Asi que mejor no seas desagradecida -replic¨® Sarah con evidente desagrado. Kathleen se burl¨®: ¨C?Y qu¨¦ si estoy siendo desagradecida? S¨®lo pide a Samuel que le sustituya si no te gusta este trabajo. Sarah permaneci¨® en silencio: ¨C No puedes hacer eso, ?verdad? Sin embargo, yo si. No me mires con esa mirada de desprecio. No tienes derecho a hacerlo. Incluso Tyson, que siempre est¨¢ aldo de Samuel, no se atreveria a mirarme asi. No queria exponerte dnte de mi esposa aora mismo. Eso no significa que le tenga miedo-regano Kathleen con dureza Cap铆tulo 65 Cap¨ªtulo 65 Cap¨ªtulo 65 Aunque Kathleen siempre hab¨ªa actuado mansa ante Samuel, eso no significaba que fuera una persona d¨¦bil. Por muy d¨¦bil o d¨®cil que fuera, no permitiria que un simple guardaespaldas le diera ordenes. Sarah miro a Kathleen con desagrado: ?Esta mujer es tan repugnante. E ha arrebatado a Samuel de Nicolette. Encima, ahora seporta de forma tan arrogante. Aun as¨ª, no me importao me trate. Despu¨¦s de todo, Nicolette es futura nuera de familia Macari. Por lo tanto, s¨®lo necesito comce a e?. Kathleen se levant¨® y volvi¨® a su habitaci¨®n. Al no tener ning¨²n otro sitio al que ir, Sarah solo pudo sentarse en s de estar. Samuel fue al hospital y Nicolette se emocion¨® al verlo. -?Samuel, por fin vienes! Mirand con desden, Samuel pregunt¨® con severidad: ¨C Nicolette, te doy una oportunidad m¨¢s. ?Enviaste a alguien astimar a Kathleen? ¨C No, no lo hice. -A Nicolette le dio un vuelco el corazon, ?Por qu¨¦ vuelve a sacar este asunto de repente?? -El hombre que hiri¨® a Benjamin ha sido capturado ento el impasible Nicolette se quedo at¨®nita. -No pudo soportar tortura y confeso todo-mirando a Nicolette sin expresi¨®n, pregunt¨®- ?Por que lo hiciste? -?Me preguntas por que? -los ojos de Nicolette se llenaron de l¨¢grimas al instante al escuchar su acusaci¨®n. Samuel mir¨® con el ce?o fruncido. Limpiandos l¨¢grimas de su cara, e admitio: -Esto es porque te amo, Samuel. Quiero tenerte. ?Comprendes lo doloroso que es para mi amarte y, sin embargo, no poder ganar tu coraz¨®n? S¨®lo piensas que Kathleen estaba consternada por esta situaci¨®n. ?Y qu¨¦ hay de mi, entonces? ?Sabes lo que he tenido que soportar en los ¨²ltimos tres a?os sin ti? Samuel permaneci¨® en silencio. Nicolette ahog¨® sus l¨¢grimas y murmuro: -?Sabes cu¨¢nto te he echado de menos? No puedo dejar de pensar en ti. A veces, creo que estoy perdiendo cabeza por ti. Quiero volver a tudo. Sin embargo, no puedo hacer nada al respecto. Cada vez que queria volver al pais, me paraba gente de tu abu. Si no hubiera enfermado esta vez, no me habri volver. -Eso no es una excusa para que le hagas da?o.-Samuel frunci¨®s cejas, molesto. Nicolette moqueo: -Se que heetido un error. Sin embargo, ?puedes culparme por querer estar contigo? Samuel, est¨¤ ro que estamos enamorados el uno del otro. Kathleen es que sobra. -Fue mi familia que me oblig¨® a casarme con Kathleen. E no tuvo nada que ver -Samuel corrigi¨® en un tono escalofriante- Nicolette, no te expondr¨¦ por lo que hiciste esta vez. Sin embargo, no debes volver a hacerlo. ?Entiendes? Tirando del dodillo de su traje, e imploro: ¨C Lo siento mucho, Samuel. S¨¦ que te he molestado. Sentimientos encontrados surgieron en el interior de Samuel al ver que e romp¨ªa a llorar. Levant¨® vista v le acaricio cabeza Deja de llorar Sorbiendo con fuerza, sugirio: -Samuel, casemonos. Aunque s¨®lo me quede un dia de vida, quiero casarme contigo. Quiero morir en tus brazos. Entonces, morire sin remordimientos. La expresi¨®n de Samuel se ensombrecio: Original content from N?velDrama.Org. -Centremonos primero en curar tu enfermedad. Al escuchar sus pbras, Nicolette se mordi¨® elbio: ?Estoy segura de que no quiere divorciarse de Kathleen ahora. ?Qu¨¦ voy a hacer? ?A este paso me quedare sin nada! Parece que tengo que usar mi ¨²ltimo recurso >> El caos parecia haberse calmado despu¨¦s de dos d¨ªas. Samuel volvi¨® a casa al mediod¨ªa. Mirandole con sorpresa, Kathleen indag¨®: -?Por qu¨¦ has vuelto? -Bueno, hay algunos problemas con el negocio en Frosa. Tengo que ir alli para resolver el asunto- explic¨® en tono monotono. Caminando a sudo, Kathleen le pregunt¨®: -?Cuanto tiempo vas a estar fuera? -Una semana. ??Una semana? ?Hurra! ?Eso significa que por fin podr¨¦ disfrutar de un tiempo a ss!>> Arqueando una ceja, Samuel se burl¨®: ¨CPareces encantada de que me vaya del pais. ¨C No-bajandosisuras de boca con fuerza, respondi¨®-: Mira, no estoy sonriendo. El rostro de Samuel se ensombrecio de inmediato. -Ser¨¢ mejor que te quedes en casa durante toda esta semana. No puedes ir a ning¨²n otro sitio. -Ya lo veremos-Kathleen frunci¨® losbios ante su advertencia. -Har¨¦ que alguien le vigile. Kathleen hizo una mueca de desprecio, Despu¨¦s de que Samuel hiciera su equipaje, le pano hasta puerta. Al ver que el ascensor se acercaba atrajo al instante a sus brazos. Le agarro barbi con su enorme mano, oblig¨¢nd a mirarle. Luego, baj¨® cabeza y bes¨® con sus frescos y finosbios. Se moria por probar toda su dulzura en ese momento. Solo dej¨® de besa con pasi¨®n cuando lleg¨® el ascensor. Las esquinas de los ojos de Kathleen briron con l¨¢grimas en ese momento. La hac¨ªa parecer encantadora. ¨C Tu! -lo fulmin¨® con mirada. Acariciando su cabeza despacio, le record¨®: -Volvere en una semana. -?Hmph! -Kathleen se giro para evitar su mirada. Sin embargo, eso no impidi¨® que ¨¦l volviera a besa. ¨C Kate, no nos vamos a divorciar. S¨®lo esp¨¦rame. E sinti¨® que s¨®lo estaba engatusando. Soltand, entr¨® en el ascensor. La mir¨® hasta ques puertas se cerraron. S¨®lo entonces e dej¨® escapar unrgo suspiro de alivio. ??Y qu¨¦ si Samuel dijo que no quiere divorciarse de mi? Despu¨¦s de todo, no soy rival para su primer amor¡­>> De vuelta en s del hospital, Nicolette miro el mech¨®n de pelo en palma de su mano. Estaba desconsda por fuerte caida de su cabello. En ese momento, sono su tel¨¦fono. -?Se ha ido ya Samuel? ¨C pregunto con desd¨¦n. ¨C Ya est¨¢ en el aeropuerto. ?Cu¨¢ndo debemos hacer nuestro movimiento? Mordi¨¦ndose elbio, indic¨®: -Esperen un poco m¨¢s. Tenemos que asegurarnos de que ya no est¨¢ en el pa¨ªs. -?No tienes miedo de que Samuel se enfade contigo cuando vuelva? ¨CNo estoy preocupada en absoluto. Samuel todav¨ªa me lleva en su coraz¨®n. Lo hecho, hecho esta. ?Qu¨¦ puede hacer el al respecto? Kathleen piensa que es mejor que yo.! ?E se ha sobreestimado! Voy a demostrarle qui¨¦n es persona m¨¢s importante para Samuel -dijo con desd¨¦n. ¨CDe acuerdo. Lo entiendo. -La otra parte colg¨® el tel¨¦fono, La mirada de Nicolette se volvi¨® sombria cuando volvi¨® a mirar el mechon de pelo que tenia en palma de mano. Pronto tendr¨¦ un cuerpo sano. Por fin, ese dia llegar), penso. Fra misma noche, Kathleen sali¨® de su habitaci¨®n para cenar Maria se fue cuando termin¨® de preparar cena. Mientras tanto, Sarah estaba sentada en el sal¨®n. Kathleen no se molesto en invita aer. ?No soy tan tontao para invitar a cenar a alguien que me odia?, se dijo. Sentada, agarro el tenedor y puso algunas verduras en su to. Luegoenz¨® aer. Sin embargo, sinti¨® mucho sueno mientrasia. Antes de darse cuenta, estaba sumida en un profundo sue?o, Sarah se acerc¨® a e y le dio un empuj¨®n. Tras asegurarse de que se hab¨ªa quedado dormida, hizo una mada -Trae el coche. La llevar¨¦ en tres minutos. -Con eso, termin¨® mada. Sosteniendo a Kathleen, sac¨® de casa Cuando Kathleen recuper¨® conciencia, se dio cuenta de que algo iba mal. Abri¨® los ojos de golpe y se dio cuenta de que estaba en un hospital. Adem¨¢s, estaba atada a cama del hospital con un m¨¦dico y una enfermera de pie frente a e. -?Qu¨¦ diablos est¨¢n haciendo? -grit¨® con p¨¢nico. El m¨¦dico respondi¨® sin emocion: -Vamos a hacer el trasnte de m¨¦d ¨®sea para Sra. Yoeger esta noche. -?De qu¨¦ est¨¢ hando?-se le hel¨® sangre al escuchar respuesta del m¨¦dico-: ?Como se atreve a hacer esto sin mi consentimiento! El medico sac¨® el formrio de consentimiento para donaci¨®n de m¨¦d ¨®sea. -Mire. Ya has presionado hue de tu pulgar aqui. Apretando los dientes,dro: -Presionaste hue de mi pulgar mientras estaba inconsciente. ?Soy esposa de Samuel Macari! ?C¨®mo te atreves a hacerme esto? -?Cree que hariamos este procedimiento sin obtener el permiso del se?or Macari? -le rebati¨® el m¨¦dico con indiferencia ¨C?Qu¨¦ acabas de decir?-estaba estupefacta. ¨C Al Sr. Macarise le rompi¨® el coraz¨®n cuando vio el dolor que Sra. Yoeger tuvo que sufrir por quimioterapia. Por eso nos pidi¨® que trajeramos aqu¨ª y que oper¨¢ramos a Sra. Yoeger m¨¢s tarde. -Con eso, el medico sac¨® aguja antes de va en el brazo de Kathleen. Cap铆tulo 66 Cap¨ªtulo 66 Cap¨ªtulo 66 -No lo puedo creer! -Kathleen estaba luchando. Entr¨® en p¨¢nico al ver que le sacaban sangre. -Sra. Johnson, tenemos autorizaci¨®n escrita del Sr. Macari. -El m¨¦dico sac¨® otro acuerdo. Kathleen miro firma del acuerdo, era en efecto, firma exacta de Samuel. ?Como ha podido! Ayer dijo que no quer¨ªa el divorcio, ipero hoy me quita m¨¦d a fuerza asi! ?Todav¨ªa estoy embarazada!?, se desespero. -?Su¨¦ltame ahora! -los ojos de Kathleen estaban rojos. ?Si me pasa algo, vieja Sra. Macari no dejar¨¢ que te salgas con tuya! -Despierta mientras el Sr. Macari ponga a Sra. Yoeger bajo su cuidado, ni siquiera vieja Sra. Macari puede hacer nada. -?T¨²! ¨C Kathleen dijo con los dientes rechinando. Sarah dej¨® escapar una risa sarc¨¢stica: -?Por qu¨¦ crees que el se?or Macari me pidi¨® que fuera tu guardaespaldas de repente? Fue para vigrte y asegurarme de que no te escaparas. Kathleen no podia moverse cons manos y los pies atados. -?Ayuda! -de cara a puerta, grito-. ?Ayuda! -No hay necesidad de gritar, nadie vendr¨¢ a rescatarte. ?No sabes qu¨¦ hora es? No hay muchos m¨¦dicos ni enfermeras en el hospital. Aunque alguien te escuche, no vendr¨¢ a salvarte. Rindete -dijo con desd¨¦n. Kathleen puede sentir c¨®mo se le escapa sangre. No le hicieron una transfusi¨®n, es decir, sino que le sacaron sangre y le extrajeron m¨¦d ¨®sea. Entonces, no repon¨ªan sangre en su cuerpo. En lugar de eso, s¨®lo dejaron que su sangre se drenara. Sinti¨® que su cuerpo se enfriaba cada vez m¨¢s. 4; Samuel, eres demasiado inhumano! ?Creiste que estar¨ªa bien si le pedias a alguien que lo hiciera despu¨¦s de que te fueras?? Se ri¨® en su coraz¨®n con desprecio. ?Como supuse, antes de esto era amable, pero era falso. Era solo para que yo bajara guardia. Es demasiado cruel?. -?Est¨¢ Kathleen dentro? -de repente, se oy¨® voz de Gemma procedente del exterior. Habia gente vigndo puerta -No es asunto tuyo. ?Pierdete ahora! -?Qu¨¦ pasa dentro? ¨C frunci¨® el ce?o y dijo: Kathleen est¨¢ ahi? ¨C Gemma, date prisa! Ve a buscar a vieja senora Macari, pidele que¡­ ¨C Kathleen dej¨® escapar un gemido y no consigui¨® terminar frase. Esperaba que Gemma consiguiera que Diana salvara. Sin embargo, Sarah dejo inconsciente antes de que pudiera hacerlo. Por el sonido, Gemma sinti¨® que algo no estaba bien. Se dio vuelta y sali¨® corriendo. E tenia el contacto de Wynnie, as¨ª que podr¨ªa llegar a Diana contactando con esta ¨²ltima. Por desgracia, fue atrapada por Saran antes de que pudiera correr lejos. La guardaespaldas era mejor que mayor¨ªa de gente¨²n, y era brutal y aguda en sus ataques. Dej¨® inconsciente a Gemma y puso fuera del quir¨®fano. Despues de obtener m¨¦d ¨®sea, el m¨¦dico se apresuro a realizar operaci¨®n de Nicolette. Nadie se preocupo por Kathleen. Todos pensaron que se despertar¨ªa s con el paso del tiempo. Nadie se dio cuenta de que estaba sangrando: poco a poco hasta que todo su cuerpo estaba manchado de rojo. Gemma se desperto de repente, pero no pod¨ªa levantarse. Sarah fue muy dura en su ataque y le dio en un nervio. Como resultado, se sinti¨® d¨¦bil. Sab¨ªa que no se podia hacer nada aunque se arrastrara para entonces. Sea lo que sea lo que haya pasado ahi dentro, e no pudo evitarlo¡­ Conseguir que alguien le haga justicia a Kathleen era lo m¨¢s importante en ese momento. Sac¨® su tel¨¦fono del bolsillo y marc¨® a Wynnie, sin saber si ya se habia acostado a esa hora. -?Srta. Young? -todavia estaba despierta. A Gemma le seguia doliendo el cuello. Tanto que tuvo que interrumpir su frase: -Sra. Macari¡­ Hospital, salve a Kathleen¡­ ?R¨¢pido! ??Salvar a Kathleen?>> -?Lo tengo, ahora mismo voy! ¨C Wynnie colg¨® mada y se levant¨® de cama. Calvin frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa, cari?o? -Puede que le haya pasado algo a Kathleen, tengo que ir al hospital -respondi¨® Wynnie en tono serio. Calvin tambi¨¦n estaba preocupado. -Ire contigo Se cambiaron y salieron. Gemma se sinti¨® algo aliviada. Se levant¨® con dificultad para sentarse, apoy¨¢ndose en pared. En ese momento, se abri¨® puerta frente a e. Y una enfermera se apresuro a buscar al m¨¦dico. -Doctor, tenemos un problema, ?Kathleen est¨¢ perdiendo mucha sangre! -?Qu¨¦ ha pasado? -No tengo ni idea, pero creo que nos hemos metido en un gran problema. No podemos asumir responsabilidad si e muere¡­ El rostro del medico se torno sombrio: -Espere, voy a averiguarlo. El medico entr¨® en el quirofano y volvi¨® a salir. -La Sra. Yoeger dijo queo ya no se puede hacer nada, dejemos as¨ª. Envie a morgue. De todos modos, el Sr. Macari no pedir¨¢ mucho cuando vuelva -dijo el m¨¦dico sin piedad. -Salve! voz de Gemma era d¨¦bil. Se lo ruego, s¨¢lv! La enfermera tambi¨¦n se sinti¨® preocupada. Sabia que esa operaci¨®n no deb¨ªa realizarse. Ahora, estaban en una m situaci¨®n. -Ya est¨¢ muerta -dijo el m¨¦dico con desd¨¦n. -?No puede ser! No puede morir asio asi. ¨C Gemma empez¨® a arrastrarse. Tir¨® del pu?o del pantal¨®n del m¨¦dico y le dijo-: Se lo ruego. Por favor, s¨¢lv. El m¨¦dico aparto de una patada. -?Pierdete! No te interpongas en mi camino para tratar a futura se?ora Macari. Luego, volvi¨® a habitaci¨®n contigua sin girar cabeza tras terminar su frase. La enfermera mir¨® a Gemma con una expresi¨®n que decia que no podia hacer nada. Quiso rogarle, pero mujer dio un paso atr¨¢s y dijo: -Va a dejar de respirar. Ir¨¦ a buscar a alguien para que lleve a morgue. car da Gemma estaba aterrorizada. Si Kathleen era enviada a morgue, entonces seria el fin. -?No! ?No! ¨C sacudi¨® cabeza. Senz¨® sobre enfermera y se agarr¨® a sus piernas. -?No te dejar¨¦ ir! Ten¨ªa que aguantar hasta que llegara Wynnie; tenia que aguantar¡­ Sarah sali¨® de habitaci¨®n contigua en ese momento. Al ver que se aferraba a enfermera, se acerco y pateo. Gemma sinti¨® un dolor inmenso, pero apret¨® los dientes y no lo solto. A continuaci¨®n, volvi¨® a patea en cabeza. Sin embargo, Gemma no afloj¨® su agarre. Al ver eso, Sarah se puso furiosa. -No sabes con quien estas tratando, Tir¨® del cuello de Gemma y se golpe¨® cabeza contra pared. Al instante, sangreenz¨® a derramarse por todas partes. -Ah! ¨CLfermera estaba sorprendida- ?Vas a matar a otra persona! -No te preocupes, sc lo que estoy haciendo -dijo Sarah sin emoci¨®n-. Ve a buscar a alguien. La enfermera asinti¨®. Gemma ya no tenia fuerzas. Eso era todo lo que pod¨ªa hacer por Kathleen¡­ Al final, fue arrojada a paredo una bolsa de basura. Sarah hizo un gesto: -?Si vuelves a causar problemas, te arrojar¨¦ a morgue! ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Poco despu¨¦s, enfermera volvi¨® con dos personas. Tenian una bolsa para cad¨¢veres y metieron a Kathleen en e. Esta ¨²ltima apenas respiraba y su rostro estaba tan p?lidoo una s¨¢bana. No hubo se?ales de ninguna rei¨®n por su parte. La pusieron en un carrito y se dispusieron a empuja. Wynnie y Calvin llegaron justo en ese momento. Sin embargo, no sabian que Kathleen estaba en bolsa para cad¨¢veres. S¨®lo se fijaron en Gemma. -Sra. Young, ?est¨¢ usted bien? ¨C Wynnie ayud¨® a levantarse. Gemma no habia terminado de desmayarse; se?al¨® a Kathleen, a que empujaban. Wynnie frunci¨® el ce?o, pero Calvinprendio. Le orden¨® con voz g¨¦lida: -No te muevas. La enfermera ys dos personas estaban muy aterrorizadas porque pensaban que nadie iria a rescatar a Kathleen. Cap铆tulo 67 Cap¨ªtulo 67 Cap¨ªtulo 67 Calvin se acerco y abri¨® cremallera de bolsa para cadaveres. El rostro sin vida de Kathleen apareci¨® en su interior ¨C Kate! -Calvin apret¨® los dientes con rabia y miro a enfermera-: ?C¨®mo te atreves! Wynnie aparto a Gemma y se acerc¨® a es. Luego puso su dedo debajo des fosas nasales de Kathleen. -Todavia respira. -?Ve y ma a un medico! O har¨¦ que toda tu familia pague por e -Calvin mir¨® a enfermera con rabia. La mujer estaba aterrorizada y corri¨® a buscar al m¨¦dico. Wynnie rompi¨® a llorar: -?Que debemos hacer? Si le pasa algo a Kate, ?c¨®mo se lo explicariamos a sus padres? El rostro de Calvin se ensombreci¨®. -La familia Macari les dar¨¢ una explicaci¨®n razonable¡­ Pronto llegaron los m¨¦dicos. Por suerte, esa noche habia unos cuantos de guardia. Entonces llevaron a Kathleen al quir¨®fano para que recibiera tratamiento de urgencia. Gemma tambi¨¦n entr¨®. Al cabo de un rato, una enfermera se acerc¨® a Calvin y Wynnie. Informo: -?Familia de Kathleen? Necesito su firma aqui. Wynnie respondi¨®: -Soy su suegra; d¨¦jame firmar por e. La enfermera dud¨® un segundo y pregunt¨®: -?D¨®nde est¨¢ su marido? ¨C Est¨¢ en un viaje de negocios. ?Se me permite firmar por e? ento despu¨¦s de hacer una pausa. La enfermera respondi¨®: -Est¨¢ embarazada de tres meses. Pero debido a excesiva p¨¦rdida de sangre, no hay esperanza de que el beb¨¦ sobreviva. -?Que? -Calvin y Wynnie se congron. ¡± Kathleen esta embarazada? Pero el beb¨¦ no podria sobrevivir? En pocos segundos, s de emociones encontradas los inundaron, haciendolos pasar por una monta?a rusa emocional ¨C Voy a matarlos! -Wynnie se enfurecio, La enfermera frunci¨® losbios: Por favor firme por e entonces, Cuando este despierta, hay que darle un buen consuelo. Despu¨¦s de todo, estaba a punto de tener gemelos. Wynnie se quedo sorprendida. ?Gemelos? ?Perdi a dos de mis nietos en una noche?? Calvin se qued¨® en silencio y firm¨® el papel. Sab¨ªa que su esposa ya se estaba desmoronando. La enfermera entro en el quirofano con el formrio de consentimiento quir¨²rgico firmado. Calvin rode¨® el hombro de Wynnie con su brazo y consol¨®: ¨CQuerida¡­ -ja¡­Ja¡­ -sonrio-. ?Quiero matar a Nicolette ahora mismo! ?Lo hare! -Lo se -su expresi¨®n era a¨²n m¨¢s hosca. ?Nicolette, c¨®mo te atreves! -?No voy a dejar que una s persona que particip¨® en esto esta noche se libere sin m¨¢s!-afirm¨® furiosa. Al escuchar sus pbras, Calvin asinti¨®. ¨¦l pensaba lo mismo. Un momento despu¨¦s, Simon y sus subordinados llevaron a Sarah, quien se puso de rodis. -Se?or. Se?ora. -?Dime! ?Quien te orden¨® hacer esto? ¨C pregunt¨® Calvin con frialdad. -Es el Sr. Macari-respondi¨® e. ¨C Imposible! -Wynnie fulmin¨® con mirada-.?No vuelvas a usar a Samuelo excusa! Dime. ?Fue Nicolette? -Se?ora, fue el Sr. Macari. Tengo pruebas ¨Crespondi¨® Sarah. ¨C ?Donde est¨¢n? ¨C pregunt¨® Calvin. Sarah saco su tel¨¦fono: -El se?or Macari me envi¨® un mensaje de voz. Calvin se hizo con su tel¨¦fono y puls¨® el mensaje. Se escuch¨® fr¨ªa y profunda voz de Samuel: ¨CHaras lo que Nicolette quiera que hagas. Sus pbras son mias. Wynnie estaba aturdida. v; Podria ser Samuel?? Sin embargo, Calvin apart¨® el tel¨¦fono y pronuncio: ¨C Enviar¨¦ a alguien a investigar. Estoy seguro de que sabes lo que has hecho. -Senor, no he hecho nada malo, -Sarah hizo una pausa y continuo-: El Sr. Macari ama a Sra. Yoeger. Si e est¨¢ sana y salva, el Sr. Macari estar¨¢ contento. En cuanto a Kathleen, solo hay que darle una suma de dinero. Zas! Wynnie dio una fuerte bofetada en cara de Sarah. -:S¨®lo eres una jodida sirviental ?Qui¨¦n eres tu para decirme lo que tengo que hacer? ?No mereces ni siquiera llevar los zapatos de Kathleen! Sarah se sonroj¨® de dolor, -?Crees que sices a Nicolette, te defender¨¢ dnte de Samuel? -Wynnie orden¨®-: Ustedes dos. ll¨¦ve. Denle el m¨¢s severo castigo para que lo recuerde. -S¨ª, se?ora. -Los dos hombres que trajeron a Sarah se llevaron de nuevo. Wynnie no podia dejar de temr de rabia. ¨C No le digamos a mam¨¢ sobre esto. E¡­ ¨C Calvin estaba preocupado. Wynnie asinti¨®. Las l¨¢grimas comenzaron a brotar de sus ojos mientras decia: -?Que debemos decirle a Kate cuando despierte? La mirada de Calvin se ensombrecio: ¨C ma a Samuel y pidele que vuelva a casa ahora mismo. -De seguro todavia est¨¦ en el vuelo. S¨®lo podremos marle cuando desembarque del avi¨®n -lloro e. Calvin echo un vistazo a su reloj y dijo: -Ya casi es hora. Wynnie saco su tel¨¦fono y m¨® a Samuel. En efecto, mada se conect¨®. -?Mama? ?Qu¨¦ pasa?-frunci¨® el ce?o. -Samuel, reserva el billete m¨¢s temprano y vuelve de inmediato. Algo le ha pasado a Kathleen. Si no te das prisa, perderas para siempre. -Wynnie se esforzaba por contrr su ira mientras haba con el. -?Que ha pasado? -el coraz¨®n de Samuel se hundi¨®. Mir¨® a Tyson y le orden¨®-: Ve y reserva el billete de vuelta m¨¢s r¨¢pido. Tyson estaba asombrado: -?Ahora? -S1. Ahora mismo respondi¨® Samuel con frialdad. Luego pregunt¨®-: Mam¨¢, cu¨¦ntame. ?Qu¨¦ pas¨® con Kathleen? -Lo sabr¨¢s cuando vuelvas. ¨CWynnie colg¨® el tel¨¦fono una vez que termin¨® sus pbras. Samuel volvi¨® a mar, pero e no contesto. Luego m¨® a Kathleen, pero nadie respondio. ??Qu¨¦ paso? ?Hubo un idente??, se pregunto, Por otrodo, Kathleen sonaba con dos lindos ni?os que tomaban de mano. Se agacho frente a ellos. -Ustedes dos son demasiado adorables¡­ Uno de los chicos le agarr¨® mano y le dijo: -Mami, lo sentimos. Kathleen se sorprendi¨®: -?C¨®mo me has mado? ¨CMami -el que le respondi¨® era lindo. El otro se v exactamente igual. Kathleen se qued¨® asombrada. -Cari?o. ?te equivocas? No soy tu mama. Mis hijos a¨²n no han nacido. Pero vendr¨¢n al mundo pronto, en unos pocos meses m¨¢s. ¨C Ya no-le contest¨® el otro chico. Confundida, e pregunt¨®: ¨C ?Por qu¨¦ no? El primero interrumpi¨® al otro y se rio: -Tenemos que irnos ya. Kathleen se qued¨® at¨®nita durante un segundo. Original content from N?velDrama.Org. -?Quieres ir a buscar a tu mama? El ni?o abrazo y luego dijo con voz melosa: -Mami, por favor, no est¨¦s triste. Sabemos que nos quieres mucho. Nosotros tambi¨¦n te queremos. Pero no tenemos otra opci¨®n¡­ Tenemos que irnos ya. El otro hizo lo mismo: ¨C Mami, eres un poco tonta. Por favor, cuidate para que no tengamos que preocuparnos. Habriamos jurado proteger a nuestra tonta mami cuando creci¨¦ramos. Pero ya no podemos¡­ -?Son mis hijos? ¨Cpregunto Kathleen con el ce?o fruncido. -Mami, no te sientas devastada. No es tu culpa. Permitir¨¦ que nos eches de menos. Sin embargo, no debes desmoralizarte por el dolor abrumador. El peque?o solt¨® a Kathleen y mir¨® a cara. -Mitonta mami, cuidate. No nos hagas preocupar¡­ Tenemos que irnos ya. -?No! ?No lo hagas! Por favor, no te vayas ¨CKathleen los abrazo de nuevo con l¨¢grimas en los ojos. Lo supo en un instante: Eran sus beb¨¦s. Cap铆tulo 68 Cap¨ªtulo 68 Cap¨ªtulo 68 El chico le dio una palmadita en cabeza. Eres muy tonta, mam.. Te vas a poner fea si sigues llorando. -Parec¨ªa que iba a llorar, pero su voz seguia siendo muy suave. Por otrodo, el segundo peque?oenz¨® a llorar a¨²n m¨¢s. -No quiero dejarte, mama. Pero se que no podemos quedarnos¡­ Kathleen sacudi¨® cabeza una y otra vez: -?No! ?Qu¨¦ puedo hacer para que los dos se queden conmigo? Por favor, diganme. -Olvidalo, mama. Deber¨ªas dejar a ese hombre si quieres ser feliz¡­ -Si-asinti¨® el otro. Kathleen los mir¨® sinprender, cons l¨¢grimas rodando por sus mejis. Los dos se alejaron de e. Juntaron sus manos y se despidieron. Segundos despu¨¦s, desaparecieron de su vista -?No! ?No se vayan! Se los ruego. Por favor, no se vayan-se arrodill¨® en el suelo y grito. Sin embargo, por mucho que rogara, sus preciosos hijos hab¨ªan desaparecido. Se fueron y dejaron para siempre¡­ Kathleen se ech¨® a llorar y sus gemidos ag¨®nicos resonaron en habitaci¨®n. ??Todo fue culpa mia! No deber¨ªa haberme casado con Samuel. Mis hijos vinieron a existencia llenos de ilusion y felicidad, pero tuvieron que marcharse decepcionados. No me importa c¨®mo me trate Samuel. Sin embargo, mis beb¨¦s son inocentes. ?Son inocentes!>> -Lo siento mucho¡­ -estaba atormentada por culpa. De repente, una luz brinte apareci¨® frente a e. Cuando recupero conciencia, abri¨® los ojos y miro al techo. ??Ya no estoy so?ando? ?Es esto realidad? Mis beb¨¦s se han ido?. Entonces, voz ronca de Samuel reson¨® a sudo: ¨C Kate, est¨¢s despierta! Has estado inconsciente durante tres dias. ?Te sientes mal? El asco surgi¨® en su corazon al escuchar su voz. Agarr¨® un pu?ado de manta y pregunto: -?D¨®nde est¨¢n mis beb¨¦s? Samuel se detuvo un momento antes de responder: -Ellos¡­ Kathleen se burl¨® mientras lenzaba una mirada de reojo. En expresi¨®n de Samuel hab¨ªa indicios de abatimiento. Cuando vio extra?a sonrisa en el rostro de Kathleen, frunci¨® el ceno. -Ahora que leucemia de Nicolette se ha curado y mis hijos se han ido, ya no tienen ning¨²n obst¨¢culo en su camino. Ahora pueden ser felices juntos y dejar de causar miseria a los dem¨¢s se burl¨®. Sus ojos estaban llenos de frialdad y desesperaci¨®n, Las cejas de Samuel se fruncieron en un ce?o m¨¢s profundo: -De que demonios est¨¢s hando? No puedo abandonarte sin m¨¢s. ¨C No tienes que fingir ser un buen tipo. ?No es todo esto parte de tu n, Samuel? De repente empezaste a tratarme con amabilidad e incluso le retractaste de tu decisi¨®n de divorciarte de mi. Pero fue s¨®lo para que bajara guardia contra ti. Contrataste a Sarah para que me protegiera, pero tu verdadera intenci¨®n era que me drogara y me llevara al hospital. Asi, tu amante podr¨¢ conseguir mi m¨¦d ¨®sea. Todo hab¨ªa sido neado por ti -Yo no obligue a Sarah a hacer eso. E misma tom¨® esa decision-respondi¨® con severidad. Kathleen apreto los dientes. -Todo el mundo sabe el alto precio que tendr¨ªa que pagar si te desobedece. ?Se habr¨ªa atrevido a drogarme si no se lo hubieras ordenado? ?Tendr¨ªa alguien en el hospitals agas para hacerlo? Samuel guard¨® silencio y no pronunci¨® ninguna pbra. ?Desde que me entere de todo, sabia que llegaria a esto. Sabia que Kathleen me odiaria por sus hijos. No me conto lo de su embarazo porque no confiaba en mi, penso. ¨C Por favor, calmate. El m¨¦dico ha dicho que no debes agitarte. Tienes que cuidarte bien y recuperarte. De lo contrario, empeorar¨¤s. Kathleen dej¨® escapar una risa sarc¨¢stica: -Ja, ja! Tienes raz¨®n. Siempre existe el riesgo de que leucemia vuelva a aparecer. Cuando llegue ese momento, todav¨ªa tengo que donar mi m¨¦d ¨®sea a tu amada, Samuel frunci¨® el ce?o y mir¨® con tristeza: -Kathleen, ?puedes por favor no harme asi? -Si odias mi forma de har o no quieres escucharme, puedes inte. Deja de perder el tiempo preocup¨¢ndote por mi y preocupate por Nicolette en su lugar. ?Vete! No quiero verte -Kathleen se sentia agotada. Exclusive content from N?velDrama.Org. Samuel hizo una mueca ¨CKathleen. -Fuera! ?Largo! No quiero verte. ?No quiero ver a persona que causo muerte de mis hijos! Samuel se congelo al escuchar sus pbras. Est¨¢ diciendo que fui yo quien los mato? Justo en ese momento, Wynnie entr¨® en habitaci¨®n. Frunciendo el ce?o, se volvi¨® hacia su hijo -Vete, Samuel. ?Est¨¢s tratando de mata? Samuel sinti¨® que su coraz¨®n se estrujaba con dolor, -Cuida de e por m¨ª, mama. -Con eso, giro y se fue. Poco despu¨¦s, losmentos desgarradores de Kathleen sonaron desde el interior de s. Los ojos de Samuel tambi¨¦n estaban un poco enrojecidos, Se dirigi¨® a s de Nicolette, temndo de rabia. All¨ª, e estaba tumbada en cama, con mucho mejor aspecto que antes. El medico le habia informado de que su recuento de gl¨®bulos ncos hab¨ªa vuelto casi a normalidad y que pronto podna recibir el alta. Se alegro mucho de noticia. ?No esperaba que m¨¦d ¨®sea de Kathleen fuera tanpatible. Si lo hubiera sabido, habria tomado mucho antes. El tambi¨¦n perdi¨® a sus hijos, pero supongo que no importa. Es s¨®lo un beb¨¦. Puedo dar a luz a uno para Samuel; e ya no interferir¨¢ en nuestras vidas. Sin embargo, hace unos d¨ªas que Samuel ha vuelto, pero no ha venido a visitarme ni una s vez. Ni siquiera ha aparecido por ninguna parte. Estoy un poco preocupada. Sarah y todos los dem¨¢s que estuvieron involucrados en ese incidente fueron capturados por ¨¦l. Estan en una situaci¨®n desesperada ahora mismo. Pero incluso si mueren, no me preocupar¨¦ demasiado porque al fin tengo un cuerpo sano. Ahora mismo, necesito concentrarme en capturar el coraz¨®n de Samuel y convertirme en Sra. Macari?. Justo en ese momento, oyo pasos desde el exterior. La puerta se abri¨® de un empuj¨®n y Samuel entr¨® con una expresion sombria. -?Samuel! Est¨¢s aqui. Pens¨¦ que te hab¨ªas olvidado de mi ¨Cle miro expectante. Sin embargo, e mir¨® con indiferencia. -?Por qu¨¦ usaste mi nombre para hacer eso? Nicolette respondi¨® con desaz¨®n: -Es porque no me ayudarian si dijera que es mi decisi¨®n. -Si ese es el caso, deberias saber que no te di permiso para hacerle da?o-escupi¨® con frialdad. -?Por que est¨¢s tan molesto, Samuel? -Nicolette le hizo una mueca-: S¨¦ que me equivoqu¨¦, y deberia habertelo dicho. Pero acabo de hacer mi tratamiento, asi que me duele todo el cuerpo, no me siento bien. Los ojos de Samuel se oscurecieron mientras seguia mirand fijo. Nicolette se sinti¨® a¨²n m¨¢s agraviada. -?Yo iba a saber que estaba embarazada? E no lo dijo. Adem¨¢s, te lo oculto a pesar de que estabas a punto de divorciarte de e ro, queria utilizar al nino para retenerte. Ahora que ha perdido a su hijo, puedes olvidarte de e. Le daremos m¨¢s dineroopensaci¨®n Samuel miro y le pregunto -?Crees que este incidente terminar¨¢ asi? ¨C De que otra forma podr¨ªa terminar? -Nicolette hinchs mejis-. Puedo arrodirme y suplicar su perd¨®n. Eso servira, ?verdad? Samuel permaneci¨® en silencio. ¨C Piensalo, Samuel. E es que nos separo, pero no me he vengado de e. E ha estado contigo durante tres a?os. ?No es eso m¨¢s que suficiente? Es incluso mejor que no haya tenido hijos. Seria m¨¢s f¨¢cil para los dos cortar leszos despues del divorcio, Los ojos de Samuel sc oscurecieron de repente. Lanz¨¢ndole una mirada gelida, extendi¨® mano y agarr¨® mu?eca de Nicolette. -?Crees que esto es un asunto menor? Era mi hijo. -?Por que estas tan enfadado, Samuel? Es s¨®lo un ni?o. Puedo dar a luz a todos los ni?os que quieras ¨C respondio despacio. Cap铆tulo 69 Cap¨ªtulo 69 Cap¨ªtulo 69 Samuel entrecerro los ojos y miro el rostro de Nicolette con frialdad. -No eres digna. Nicolette se congelo: -Samuel, tu¡­ Que has dicho? -No te lo mereces. -lenz¨® una mirada aguda y conden¨®- Nicolette, no deber¨ªas haber cruzado linea. Nicolette estaba sorprendida. - linea? -Esa seria Kathleen -afirm¨®- Nunca he pensado en hacerle da?oo precio para salvarte. -Samuel, no tenia ni idea de que estaba embarazada ¨Ce seguia intentando defenderse-: S¨®lo queria recuperar salud lo antes posible para poder casarme contigo. Nos perdimos tres a?os. No quiero desperdiciar ning¨²n d¨ªa a partir de ahora. Estemos juntos. ?quieres? Samuel miro con indiferencia mientras seguia hando: -En el peor de los casos,pensar¨¦ a Kathleen a partir de ahora. Ser¨¦ su sirviente y har¨¦ todo lo que me pida. ?Est¨¢ bien? ¨Csuplico con agravio-: Samuel, tu tambi¨¦n deber¨ªas estar preocupado por mi. Casi me muero. La mirada despiadada de Samuel hacia que bajara temperatura de s. -Tu vida es preciosa, ?pero no lo son tambi¨¦ns de mis beb¨¦s? Atonita, un escalofrio recorri¨® columna vertebral de Nicolette. Nunca habia visto a Samuel dirigirle una mirada tan aterradora. Mirando al digno hombre, que desprendia un aura intimidante frente a e, se sinti¨® ansiosa y petrificada. -Samuel, lo siento. Si quieres tener hijos, los tendr¨¦ para ti. ?De acuerdo? -sus ojos briron con l¨¢grimas. Samuel lenz¨® una mirada fria y se dio vuelta para marcharse. -Samuel! -grito. E sabia que no habr¨ªa vuelta atr¨¢s una vez que se alejara de esa manera. Maldita sea! Si Kathleen no estuviera embarazada, Samuel no se enfurecer¨ªa tanto?. Sin embargo, eso no importaba, ya que sentia que segu¨ªa siendo importante para el. Estaba en deuda con e por haberle salvado La vida Mientras su verdadera salvadora no apareciera, e podr¨ªa aprovechar su debilidad en su beneficio para enredarse con el para siempre. Original content from N?velDrama.Org. En s, Kathleen seguia llorando sin parar en los brazos de Wynnie, que consba: ¡ªKate, entiendo que debes estar muy afectada. Pero tu salud es lo primero Llorar asi no es bueno para tu cuerpo. Kathleen gimio: -Mama, no dejes que abu se entere de esto. Me temo que no podr¨¢ soportarlo¡­ Al escuchar sus pbras, los ojos de Wynnie enrojecieron: -Muy bien. Lo entiendo. La solt¨® y se secos l¨¢grimas. ¨C Mama, estoy bien. No te preocupes por m¨ª. A pesar de lo que decia ser, Wynnie estaba muy preocupada por e. ??C¨®mo puede Kathleen estar bien despu¨¦s de perder dos hijos?? Le parecer¨ªa normal que se desahogara o armara un esc¨¢ndalo. Sin embargo, alportarse asi, se preocupaba a¨²n m¨¢s. No era bueno que no descargara su frustraci¨®n contenida. -Mama, estoy cansada. ¨C El rostro p¨¢lido y delicado de Kathleen revba cansancio. Wynnie hab¨ªa consultado al m¨¦dico. Su cuerpo estaba muy da?ado y tardaria unos a?os en recuperarse. Adem¨¢s, no pod¨ªa tener un beb¨¦ en uno o dos a?os. De lo contrario, tanto eo su beb¨¦ estarian en peligro. Lo que necesitaba ahora era un buen descanso. ¨C Muy bien. Vete a dormir. No te molestar¨¦ entonces. -Wynnieprendi¨® sus sentimientos. Kathleen asinti¨® y se acost¨®. Necesitaba silencio y reflexionar. Con su suegra cerca, no podia hacerlo. Al ve tumbada, Wynnie le tendi¨® manta antes de darse vuelta para salir de s. Se encontro con Samuel fuera. Al verlo, levant¨® mano y le dio una bofetada. Habia retenido esta bofetada durante tres dias. Se aguanto cuando Samuel acababa de regresar, ya que Kathleen estaba inconsciente con su vida en juego en ese momento. Ahora que estaba fuera de peligro, no pudo contenerse m¨¢s. -?Fuiste a ver a esa mujer otra vez? El estaba inexpresivo despu¨¦s de recibir una bofetada en cara. -Fui alli para dejars cosas ras. -?Qu¨¦ m¨¢s tienes que decirle? -reprendi¨® con rabia-: ?No deberias darle una li¨®n y mete en c¨¢rcel? Samuel se qued¨® en silencio, -?Como puedes seguir mostrando piedad con e? -regano con furia-: ?Te vas a dar cuenta de lo malvada que es s¨®lo cuando Kathleen este muerta? -Mama, se lo que tengo que hacer profunda voz de Samuel estaba llena de desden-No te molestes por ello ¨C No deberia molestarme? ?Esto es lo que tiene que sufrir Kathleen cuando me mantengo al margen! Me has hecho perder dos nictos -se burl¨®. Samuelarcos cejas, ¡ª Que? Te molesta que te regane as¨ª? ¨C solto-Samuel, Kathleen nunca te va a perdonar! * Nunca me perdonara? Es cierto. No lo merezco). -Kathleen incluso me record¨® hace un momento que debia ocultar este asunto a abu -a Wynnie le doli¨® el corazon-: Es una mujer tan buena, y tu t has arruinado. Despu¨¦s de eso, se dio vuelta y se fue. Con un rostro sombrio, Samuel se dio vuelta para entrar en s. Kathleen estaba tumbada. Mirando su exquisito pero p¨¢lido rostro, que estaba tan ncoo una s¨¢bana, le doli¨® el coraz¨®n. En primer lugar, era delicada y suave, por no har de su aspecto enfermizo, capaz de conmover los corazones de todos los que se cruzaban con e. La pat¨¦tica imagen hizo que deseara poder cuida y sostene en sus brazos. -Kate -pregunt¨® con voz ronca-: ?Tienes hambre? Con sus p¨¢lidosbios fruncidos por un momento, respondi¨®: -Samuel, no quiero verte. Mi cuerpo est¨¢ demasiado d¨¦bil ahora, as¨ª que no quiero gritarte. ?Puedes dejarme en paz? Acabo de perder a mis dos hijos. Samuel se sent¨® en su lugar y le tendi¨® mano, pero e lo esquivo. -No me toques. Samuel sinti¨® al instante una punzada en el coraz¨®n. ¨C Lo siento Las l¨¢grimasenzaron a rodar pors mejis de Kathleen: ¨C ?Lo sientes? Mis dos beb¨¦s murieron en vano, y obtengo una simple disculpa. ?Sus vidas son asi de irrelevantes? ¨C No, no me referia a eso -Samuel nunca espero que pensara asi. -?Que otra cosa podrias querer decir entonces? voz siempre dulce de su esposa se hab¨ªa vuelto ahora insensible-?Como vas apensar a mis dos hijos? -Kate, vamos a vivir juntos de forma agradable a partir de ahora. Todavia podemos tener hijos ¨C consolo con una mirada pensativa- No seas asi. ja! -Kathleen dej¨® escapar una risa amarga y sarc¨¢stica hasta ques l¨¢grimas brotaron de sus ojos Asi que lo que quieres decir es que vas a dejar a Nicolette fuera de juego y dejar este asunto sin resolver. ?Estoy en lo cierto? -No me referia a eso mirada de Samuel se oscureci¨®. -Entonceso piensas castiga? ?Vas a hace pagar con su vida por mis beb¨¦s, o tienes algo m¨¢s neado? ¨C pregunto. El aura que desprendia en ese momento era peligrosa y fria, diferente de suportamiento siempre amable y docil -Kate, no me preocupare mas por e. Lo prometo-le agarr¨® mano-. En realidad soy el responsable de esto. No he catrenado bien a mis subordinados, y por eso se atrevieron a hacer algo asi a mis espaldas. Puedes castigarme. Lasrgas pesta?as de Kathleen temron y su mirada brill¨® con frialdad. -Samuel, por supuesto, t¨² tampoco eres inocente. Tanto tuo Nicolette deberian morir. ?Lo entiendes? Su odio por Samuel era m¨¢s intenso que por Nicolette. Endurecido, el mir¨®. -Si me hubieras dejado ir antes, ya me habr¨ªa ido de este lugar y mis beb¨¦s no habr¨ªan muerto ¨C desesperaci¨®n rebosaba en los ojos de Kathleen-: ?Todo es por tu culpa y de Nicolette, pareja adultera! Cap铆tulo 70 Cap¨ªtulo 70 Cap¨ªtulo 70 a expresi¨®n de Samuel se endureci¨®. Por mucho que Kathleen le maldijera, no ten¨ªa ninguna queja. Sin embargo, cuando oyo expresar su deseo de marcharse, se sinti¨®, sin saberlo, muy nervioso. -No puedo soportar vivir un dia m¨¢s contigo. Vamos a divorciarnos de inmediato -Kathleen se mordi¨® los Labios-. Allora solo siento asco al verte. Un aura fria emanaba del cuerpo de Samuel. ¨C ?Por que no me dijiste que estabas embarazada? ¨C Jaja ¨C Kathleen dej¨® escapar una mueca-. Nada habria cambiado aunque te lo dijera. Antes, cuando te pregunt¨¦ que deb¨ªa hacer si me quedaba embarazada, me dijiste que abortara el beb¨¦. Samuel se quedo hdo al o¨ªr eso. Record¨® que, en efecto, habia pronunciado esas pbras. Por aquel entonces, no esperaba enamorarse de e en el futuro. cAsi que eso pas¨®¡­ >> Sin embargo, sus sentimientos por e acabaron cambiando. Descubri¨® que la mujer hab¨ªa empezado a gustarle. ?Si me dijera que est¨¢ embarazada, yo no¡­>> Las l¨¢grimas colgaban des pesta?as de Kathleen. -Samuel, teniendo en cuenta mi buenportamiento durante los ¨²ltimos tres a?os, ?puedes aceptar divorciarte? Ya no te amo. E ya no sentia nada por este hombre. Podria dejar dedo los asuntos del pasado. Sin embargo, ahora que el neaba dejar que Nicolette se librara sin m¨¢s, no se atrevia a perdonarlo ni a seguir viviendo con el. ¨C Deber¨ªas descansar -son¨® voz profunda de Samuel. Kathleen estaba agotada hasta el punto de que no queria seguir discutiendo con el. Cerro los ojos y lo ignoro porpleto. Tambi¨¦n retir¨® su mano de su agarre y le dio espalda. Samuel sinti¨® un flujo de dolor en su coraz¨®n ys punzadas que le siguieron. Esper¨® a que Kathleen se durmiera antes de levantarse para irse. Llego al lugar donde estaban encerrados Sara y los dem¨¢s. Los que participaron en el procedimiento fueron capturados. Estaban arrodidos ante ¨¦l, con los ojos llenos de desesperaci¨®n. -Sr. Macari, pense que instri¨®n venia de usted -Sarah temba de miedo. ¨C Solo te ordene que protegieras a mi esposa! ¨CLa voz sonaba Igual a luya -explico Sarah. Los ojos de Samuel parec¨ªan un abismo sin fondo que podia devorar todo -?Crees que te pediria que protegieras y luego te ordenaria que drogaras y le hicieras da?o al segundo siguiente? Sarah se mordi¨® losbios y permaneci¨® en silencio. -Adem¨¢s, descubri que alguien instal¨® un troyano en tu tel¨¦fono y lo manipulo. Ese mensaje de voz no es mio. -Sr. Macari,ino tengo ni idea de lo que est¨¢ pasando! No s¨¦ nada -insisti¨®. Una luz fria parpadeo en los ojos de Samuel. ¨C Solo se aprende li¨®n ante muerte! ?Hazlo!-orden¨®, y dio unos pasos hacia atr¨¢s. Dos guardaespaldas se acercaron y arrastraron a Sarah ante una piscina. Al darse cuenta de lo que estaban a punto de hacerle, e luch¨® por liberarse con todas sus fuerzas. -Sr. Macari, por favor, no haga esto. Le ruego que me de otra oportunidad. Protegere de todo coraz¨®n a Sra. Macari¡­ Sin embargo, expresi¨®n de los ojos de su jefe seguia siendo fria y distante. -?Qu¨¦ esperan?-dijo a los guardaespaldas. Sin dudarlo, los guardias sumergieron en piscina. Cuando ya era casi hora, tiraron de e hacia arriba y repitieron misma i¨®n hasta que no pudo aguantar m¨¢s. A pesar de ello, Samuel no pidi¨® a sus hombres que se detuvieran. El m¨¦dico ys enfermeras arrodidas aldo se estremecieron al presenciar escena. -Sr. Macari, por favor, perd¨®nenos -gimi¨® el m¨¦dico-, pens¨¢bamos que era usted quien nos habia dado la orden. Tambi¨¦n supusimos que har¨ªa cualquier cosa por se?orita Yoeger, ya que quiere mucho. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?Haria cualquier cosa por e? crueldad brillo en los ojos de Samuel. -Sr. Macari, no puede culparnos por eso. Nicolette fue que lo dijo -suplic¨® el m¨¦dico. Samuel se limit¨® a resor: -?Qu¨¦ te ha llevado a tener semejante idea? El m¨¦dico respondi¨® con ansiedad: -Sr. Macarlino visitaba usted a Nicolette a menudo en el hospital y colmaba de cuidados porque adora m¨¢s que a Kathleen? En particr, siempre pa?aba a residencia de los Yoeger, aunque su familia aborrecia. ?No era eso por amor? El cuerpo de Samuel se puso rigido de repente. Su mirada contenia una frialdad cial que hizo que el entorno se oscureciera. ¡°?Todo esto sucedi¨® por mi culpa? Se dio cuenta de que solo tenia que culparse a s¨ª mismo por haber llevado a los dem¨¢s a formarse tales ideas err¨®neas, lo que les permitia intimidar a Kathleen sin descaro. -Parece que Kathleen aun podia ser salvada en ese momento, pero por que enviaste a morgue en su jugar mirada de Samuel se volvi¨® siniestra. Tambi¨¦n vas a insistir en que te autorice a quitarle vida a alguien? El medico miro hacia Sarah. ¨C Fue su idea. Sarah, que fue arrastrada, escuch¨® elentario del doctor y se desplom¨® de rodis, suplicando: ¡ªSr. Macari, por favor, no me torture m¨¢s. ?No me atrever¨ªa a hacerlo de nuevo! Se lo prometo. -Ya te he dicho que no hay pr¨®xima vez ent¨® ¨¦l con crueldad-. S¨®lo quiero saber qui¨¦n te permiti¨® hacer tal cosa. Sarah jadeo para tomar aire. ¨C Fue Nicolette. ¨C ?Por qu¨¦ eres tan obediente con e? ¨C mirada de Samuel se volvi¨® fr¨ªa. Sarah frunci¨® losbios. -Su madre una vez le hizo un favor a mi padre. -El troyano en tu tel¨¦fono, ?tambi¨¦n fue obra de e? ¨C voz de Samuel carec¨ªa de calidez. Sarah asinti¨®: -Si. Dijo que Kathleen se rendiria porpleto si se lo ense?aba. Cuando recordo expresi¨®n apenada pero fr¨ªa de su esposa, sinti¨®o si alguien le hubiera vado un cuchillo en el coraz¨®n. -?No tienes miedo de que te mate?-una mirada despiadada cruz¨® los ojos de Samuel. ¨C La Sra. Yoeger dijo que usted ama m¨¢s que nada. Por lo tanto, mientras e ruegue por nosotros, nos dejaria libres -Sarah se arm¨® de valor-: Sr. Macari, ya que Sra. Yoeger est¨¢ fuera de peligro, ?no significa que no hemos hecho nada malo? Tanto el m¨¦dicoos enfermeras asintieron: ¨C ASi es. Hemos salvado a su amada. ¡°?C¨®mo pudo tratarnos asi despu¨¦s de haber salvado vida de su amada??, penso. Una sonrisa sardonica se dibujo en el rostro de Samuel. Sin embargo, en el fondo sentia el corazon roto. -?Mi amada? ¨Cs pbras de Samuel estaban cargadas de sarcasmo- ?Crees que me conoces muy bien? Susentarios los dejaron atonitos. ??No es asi?? Tyson reiono impasible; -Si el se?or Macari amaba a Nicolette iban a seguir encerrados aqu¨ª? El m¨¦dico ys enfermeras se quedaron boquiabiertos: ?Nos equivocamos? Ou¨¦ mont¨®n de tontos ¨CTyson lesnz¨® una mirada que les helo hasta los huesos. ?Ellos mismos se lo buscaron. Se lo merecen penso. Samuel se puso en pie y ordeno: ¨C Tyson, te lo dejo a ti. Deberias saber qu¨¦ hacer. ¨C Puede contar conmigo, Sr. Macari-acat¨®. Samuel se despidi¨® entonces. -Est¨¤ ro que se lo buscaron -Tyson se burl¨®-: Prep¨¢rense para ir al infierno. -?Como ha ocurrido esto? ¨CSarah no pod¨ªaprender situaci¨®n. ?Por qu¨¦ al Sr. Macari le gustar¨ªa Kathleen? Tyson miro a mujer, que estaba empapada de pies a cabeza. -?Que tan est¨²pida puedes ser? Si el Sr. Macari no sintiera nada por Kathleen, habria solicitado el divorcio de inmediato una vez que Nicolette hubiera regresado. ?Creias que seguia retrasando el divorcio por lo de med? Debiste haber asumido que el envi¨® gente a viajar por todo el mundo para encontrar una m¨¦d osea adecuada para Nicolette porque amaba. Pero no. Fue s¨®lo porque no quiere que se?ora Macari done suya a esa mujer, jidiota! Sarah se sorprendi¨® por sus pbras, E siempre pens¨® que Samuel solo tenia a Nicolette en su coraz¨®n. Por eso estaba dispuesta a escuchars instriones de mujer y no esperaba que situaci¨®n acabara asi. ??Voy a tener una muerte terrible hoy?>> Cap铆tulo 71 Cap¨ªtulo 71 Cap¨ªtulo 71 Kathleen se desperto despu¨¦s de haber dormido poco tiempo. Durante los ¨²ltimos tres d¨ªas, hab¨ªa estado dependiendo de los gotcos intravenosos para obtener todos los nutrientes necesarios. De ah¨ª que se sinticra hambrienta despu¨¦s de despertarse. Se sento, queriendo buscar algo deer en s. Para su sorpresa, vio a Christopher sentado junto a su cama. -?Chris? -Kathleen se qued¨® sorprendida. ?Llevas mucho tiempo aqui? Christopher asinti¨®. -Llevo un buen rato aqui. No te despert¨¦ porque me di cuenta de que seguias durmiendo. Kathleen frunci¨® losbios. -Sientos molestias. -Tu eres el paciente. ?Por qu¨¦ te disculpas? -Christopher miro, con el coraz¨®n dolorido-. ?Tienes hambre? Kathleen se sinti¨® un poco avergonzada cuando respondi¨®: -Un poco. -No parece que tengas s¨®lo un poco de hambre. -Christopher se puso en pie y sac¨® fiambrera t¨¦rmica que hab¨ªa traido-. Has estado inconsciente durante tres dias. No has tomado nada aparte de los goteos intravenosos. Mi madre te hizo algo de avena. Toma, prueba esto. -Oh, no tenias que molestar a tia Emily. -Kathleen se sinti¨® mal. ¨C Por favor. No nos trateso extra?os. -Christopher le sirvi¨® un poco de avena-. Tambi¨¦n hay algunos aderezos aqu¨ª. Puedeserlos con avena. -De acuerdo. -Kathleen tom¨® cuchara de ¨¦l yi¨® despacio. Comi¨® con bastante gracia. Adem¨¢s, sumentable aspecto hizo que el coraz¨®n de Christopher se resintiera. En ese momento, levanto mano y coloc¨® sobre cabeza de Kathleen. -Puedes confiar en mi, Kate. Las mejis de Kathleen se sonrojaron y bajo cabeza sin hacer ruido. Christopher sonri¨® suavemente. - cobertura se ajusta a tus gustos? Kathleen asinti¨®. -Eso es genial. Fui yo quien lo preparo. ¨CChristopher esbozo una d¨¦bil sonrisas, Kathleen se quedo atonita. -?Lo hiciste? -?Que pasa? ?Creias que no sab¨ªa cocinar? -Christopher sonri¨®. Tengo grandes habilidades culinarias. sahes? Si no me crees, le har¨¦ algo deida y te dejar¨¦ proba pr¨®xima vez. -Te creo. ¨C Kathleen tom¨® otro bocado de avena-. Tu nunca mientes. Confiaba en Christopher. Todos sus conocidos dec¨ªan que Christopher era un caballero que vivia seg¨²n sus principios. Nunca diria mentiras. Por lo tanto, e creia que nunca lo haria. Mientras Christopher observabaer, dud¨® un momento antes de preguntar: -?Tienes algun n? La voz de Kathleen se volvi¨® sombria. -neo divorciarme de Samuel y cortar todos loszos con ¨¦l. Christopher fij¨® su mirada en e. ¨C ?No estas considerando darle una segunda oportunidad? Kathleen neg¨® con cabeza. ¨C Me temo que podria estar malherida para entonces. Dud¨® una vez, lo que le cost¨® vida a dos de sus hijos no nacidos. Si segu¨ªa siendo obstinada, podria perder su propia vida al final. Christopher asinti¨®. -De acuerdo, lo entiendo. Mientras e se mantuviera firme en su decisi¨®n, ¨¦l podria ayuda a salir de esa terrible situaci¨®n. En ese momento, puerta de s se abrio de un empujon. Samuel entro, llevandoida que habia traido para Kathleen. Cuando vio a Christopher en habitaci¨®n, mirada de Samuel se Oscureci¨® y pronuncio con tono frio: -?Por qu¨¦ est¨¢s aqui? -Mi madre le preparo unos copos de avena y me dijo que se los trajera-respondi¨® Christopher impasible. Samuel lenz¨® una mirada fria. Es asi? Es obvio que Christopher tiene motivos ocultos hacia Kathleen. Es ro que est¨¢ tratando de aprovecharse de e?. Christopher se puso en pie. Con voz severa, dijo: -Samuel, puedes dejar de hacer conjeturas en tu mente. Te voy a decir con honestidad que me gusta Kathleen. De hecho, me gusta desde hace diez a?os. Kathleen se qued¨® hda. ??Qu¨¦ ha dicho? ?Le gusto? ?Desde hace diez a?os?? Samuel agarr¨® los objetos en sus manos con tanta fuerza que sus nudillos palidecieron. -Pero e no te quiere. Christopher miro el delicado pero p¨¢lido rostro de Kathleen con una mirada desgarradora. -Kate, yo fui persona que te sac¨® del agua hace diez a?os. La mirada de Samuel se ensombreci¨® y se volvi¨® r¨¢pido hacia Kathleen, que frunci¨®s cejas. -Lo s¨¦ -dijo e. Christopher se qued¨® boquiabierto. -?Lo sabias? Kathleen asinti¨®. -Lo sabia desde el principio. Christopher se qued¨® perplejo. -Entonces, ?por qu¨¦ dijiste que Samuel era tu salvador? Me qued¨¦ pensando¡­ Kathleen le mir¨® con calma. ¨CEse es otro asunto, Confundido, Samuel pregunt¨®: -?Te he salvado? Kathleen lenz¨® una mirada fria ¨C Como era de esperar, no lo recuerdas. Cuando ocurri¨® esto? Dime. -Samuel dio un paso adnte y le agarr¨® mu?eca. Habia vuelto a perder peso en los ¨²ltimos tres d¨ªas. Su muneca estaba demasiado delgada. ¨CPor qu¨¦ deber¨ªa decirtelo? ¨CUna mirada de desd¨¦n pas¨® por los ojos de Kathleen- ?Qu¨¦ sentido tiene decirtelo? Cambia algo? Samuel exigi¨® con severidad: ¡ª?Dime! Kathleen lenz¨® una mirada sin emoci¨®n. ¨C Nunca lo sabr¨¢s. Samuel mir¨® fijamente. Sabia que Kathleen le odiaba, y el odio habia contrarrestado su amor por ¨¦l durante los ¨²ltimos diez a?os. Sabia que Kathleen ya no le queria. Aun asi, a Samuel le dolia el coraz¨®n. Mientras tanto, Christopher frunci¨® el ce?o. Al principio pens¨® que Kathleen se daria cuenta de que se hab¨ªa enamorado de persona equivocada una vez que el le dejaras cosas ras. La verdad es que e lo sabia desde el principio. -Chris, gracias por traerme avena. Hay algunas cosas des que Samuel y yo todavia tenemos que ocuparnos. ?Podrias ir a casa primero? -dijo Kathleen agradecida-. Y gracias por salvarme. Christopher le dedic¨® una mirada seria. -Te ver¨¦ de nuevo ma?ana. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. Con eso, Christopher se dio vuelta y se fue. Pronto, Samuel y Kathleen fueron los ¨²nicos que quedaron en habitaci¨®n. Los ojos de Kathleen eran bonitos, pero al mismo tiempo ten¨ªan una mirada gelida. Original content from N?velDrama.Org. ¨CSamuel, varnos a divorciarnos.-La voz de Kathleen era ronca y fria- T¨² y yo no podemos seguir viviendo juntos. No nos torturemos. -?Ya no me quieres? -Samuel susurro roncamente. -No te quiero. Ya no te quiero. La mirada de Kathleen era tan friao si tuviera una capa de escarcha-. Sarnuel, no hay lugar a discusi¨®n para este asunto. -No te creo ¨CSamuel abrazo y le puso barbi en el hombro-.?No te creo, Kate! ?Como pudiste dejar de amarme asio asi? Kathleen no le devolvi¨® el abrazo. Se limito a colocar sus braros sobres s¨¢banas. Porque he renunciado a ti. No te preocupes. Aunque no te ame, puedo amar a otra persona. Solo hab¨ªa perdido caracidad de amarlo. A Samuel le dol¨ªa mucho el coraz¨®n. Se sent¨ªa muy deprimido. -Kate, por favor, dame otra oportunidad. ?Por favor? -Samuel estaba en p¨¢nico. No sabiao recupera. ¨C No.-Habia una profunda decepci¨®n en su voz-. Samuel, no tengo energia para amarte m¨¢s. De verdad. No tengo. Lo que quiero ahora es vivir en un mundo en el que no existas y olvidarte poco a poco. Quiero eliminarte de mi vida porpleto. ?Quiero deshacerme de ¨¦l, aunque me du. Me sentir¨¦ entumecida despu¨¦s del dolor, de todos modos. Despu¨¦s de eso, me acostumbrare. No me doler¨¢ una vez que me haya acostumbrado. La herida sanar¨¢ poco a poco. Para entonces, habr¨¦ olvidado a Samuel porpleto?. -Samuel, quiero empezar una nueva vida. ¨C La mirada de Kathleen segu¨ªa siendo tan g¨¦lidao siempre -. Durante los ¨²ltimos diez a?os, mi vida ha girado en torno a ti. Quiero vivir una vida sin ti. ?Puedes dejarme hacerlo? Samuel abrazo con fuerza. -?No! ?Kate, debes amarme! Debes hacerlo. Kathleen se burl¨®: -Samuel, eres el hombre m¨¢s codicioso y desvergonzado que he conocido. ?Intentas tener varias rciones al mismo tiempo? Lo siento. No puedo ser parte de eso. ¨C Kate, no tengo varias rciones. T¨² eres ¨²nica que tengo. -Samuel estaba entrando en p¨¢nico de verdad ¨C Por favor, no me dejes, Kate. Te dar¨¦ tiempo para recuperarte, ?de acuerdo? Kathleen respiro profundo. ¨Cro, pero tengo una condici¨®n. -Bien ?Qu¨¦ es? Estaba decidido a eder a cualquier petici¨®n que e le hiciera. -Quiero que Nicolette pague el precio -dijo Kathleen con frialdad- Quiero que no pueda caminar por el resto de su vida. Cap铆tulo 72 Cap¨ªtulo 72 Cap¨ªtulo 72 Estoy siendo despiadada? No lo creo. Ni siquiera me importa si otros dicen que soy desalmada. ?No es Nicolette desalmada? E caus¨® mi aborto y casi me hizo perder vida, Ya estoy siendo suave con e al querer deja lisiada? Los delicados ojos de Kathleen miraron a Samuel sin vida. En ese momento, mirada de Samuel se oscureci¨®. -No puedes eder a mi petici¨®n porque no puedes endurecer tu coraz¨®n para hacerlo, ?verdad? ¨C Kathleen lo miro sin emoci¨®n-. Entonces, ?qu¨¦ sentido tiene seguir teniendo esta conversaci¨®n? Samuel permaneci¨® en silencio. -Samuel, puedes hacero si nada hubiera pasado y vivir con esa malvada mujer. Eso es asunto tuyo. Pero no me vengas con que te da asco. -Kathleen cerr¨® los ojos-. Ya he tenido suficiente. Puedo ser tan frioo ¨¦l, sin preocuparme de nada m¨¢s. Kathleen se hab¨ªa rendido porpleto. Samuel miro con frialdad. -?Eso es todo? Kathleen se qued¨® at¨®nita ante su respuesta. Le miro p¨¢lidamente. -Si. Eso es. ?Pero, ?est¨¢ Samuel de verdad dispuesto a hacerlo?>> Por supuesto, Kathleen no lo crey¨®. -De acuerdo, lo entiendo. El tono de Samuel era sombrio-. Entonces, tienes que escucharme y cuidar bien tu cuerpo. Kate, tenemos unrgo camino por dnte. -Haremos de ello cuando hayas cumplido mi petici¨®n -dijo Kathleen sin rodeos. Samuel solto. -Bien. Espera aqui a que te ponga al d¨ªa. Con eso, sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen mantuvo calma. Cuando Samuel sali¨® de habitaci¨®n, orden¨® a Tyson que se acercara a ¨¦l. -Consigue a alguien y env¨ªa a Nicolette a vi. Tyson se qued¨® at¨®nito. -?Ahora? -Si-respondi¨® Samuel con rotundidad-, Una vez que est¨¦ recuperada, envi fuera del pa¨ªs. Tyson estaba sorprendido. ?Qu¨¦ est¨¢ tratando de hacer el Sr. Macari?? fra muer que se parezca a Nicolette. La necesito para algo -instruy¨® Samuel con tono frio-. Debes encontra en veinticuatro horas. ¨C De acuerdo. -Tyson se fue a realizar sus tareas al instante. Con una expresi¨®n sombria, Samuel se dio vuelta y se fue. Mientras tanto, Kathleen estaba s en s. En ese momento, penso en Benjamin y puls¨® el timbre de mada. Momentos despu¨¦s, entr¨® una enfermera. -?En qu¨¦ puedo ayuda, Sra. Macari? ??Sra. Macari?? Kathleen estaba confundida. -Puedes marme solo Kathleen. La enfermera se qued¨® boquiabierta. Despu¨¦s de todo, todos en el hospital sab¨ªan lo mucho que Samuel apreciaba a Kathleen. Todo el personal rcionado con cirug¨ªa de Nicolette fue retirado por Samuel. De hecho, el m¨¦dico ys enfermeras no volvieron a aparecer. Nadie sabia de su paradero, ni se atrevia a preguntar. Adem¨¢s, durante los ¨²ltimos tres dias, Samuel no mostro ning¨²n inter¨¦s por Nicolette y trato con frialdi En cambio, noi¨® ni bebi¨® durante tres dias seguidos. Todo lo que hizo fue cuidar de Kathleen. As¨ª, todos llegaron a un acuerdo t¨¢cito. Ese era el poder de una esposa legal; por eso, todos trataban a Kathleen con m¨¢xima cortesia. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?D¨®nde est¨¢ Gemma? ¨C pregunt¨® Kathleen, frunciendo el ce?o. -Cemma est¨¢ bien. S¨®lo se ha lesionado un poco cintura y necesita recuperarse durante algun tiempo explic¨® enfermera. -?Es grave? -pregunt¨® Kathleen con preocupaci¨®n. Ese d¨ªa, escuch¨® ruidos de una pelea en el exterior, E sabia que Gemma nunca podria derrotar a Sarah. -Estar¨¢ bien despu¨¦s de descansar ¨Crespondi¨® enfermera. A pesar de ello, Kathleen segu¨ªa preocupada. -Quiero ve. -Kathleen frunci¨®s cejas. -Se?ora Macari, no puede moverse-se apresuro a decir enfermera-. Su cuerpo est¨¢ todav¨ªa muy d¨¦bil. Incluso caminar ser¨¢ un problema para usted. Tener un aborto espont¨¢neo no es algo sencillo. Debe quedarse quieta y descansar, Kathleen frunci¨® mas el ceno. -?Alguien est¨¢ cuidando de e en este momento? -No se preocupe, Sra. Macari. El Sr. Macari ha asignado a alguien para que cuide. Todo ir¨¢ bien respondi¨® enfermera. Kathleen frunci¨® losbios. -Eso est¨¢ bien. Por favor, haz todo lo posible por satisfacer sus necesidades. Si hay algo que no puedan resolver, diganmelo. Se me ocurrir¨¢ una soluci¨®n. La enfermera asinti¨®. -Bien. Deber¨ªa preocuparse m¨¢s por usted, se?ora Macari. Es imposible que este cuerpo suyo se recupere en menos de un a?o y medio. -Gracias. Lo tengo. ¨CKathleen baj¨® mirada. Era practicante de medicina tradicional. Cuando puso los dedos en su mu?eca, supo cu¨¢l era el estado de su cuerpo. Antes de su embarazo, su cuerpo ya era d¨¦bil. Adem¨¢s, estaba en un constante estado de shock, miedo y estr¨¦s emocional. Por ello, apenas podiaer nada. Despu¨¦s de eso, se le extrajo mucha sangre, y perdi¨® m¨¢s cuando tuvo el aborto. Ahora que hab¨ªa perdido tanta sangre y vitalidad, tardaria al menos entre tres y cinco a?os en recuperarse por completo. Despu¨¦s de decir todo eso, enfermera al final se fue, dejando a Kathleen sentada en cama con mirada baja, perdida en sus pensamientos. Cuando lleg¨® medianoche, Samuel regres¨®. Mientras tanto, Kathleen dorm¨ªa en cama. De repente, sinti¨® un peso sobre su cuerpo. Samuel hab¨ªa atraido a sus brazos junto con manta. En ese momento, Kathleen pudo sentir su aura fr¨ªa y oler el aroma de sangre de su cuerpo. ??En verdad dej¨® lisiada a Nicolette? -?Donde has ido? -La voz de Kathleen era un poco sombria. -Fui a hacer lo que me pediste. -Samuel solt¨® y saco su telefono-. Tengo un video de ello. Toma, echa un vistazo. En ese momento, le pas¨® el tel¨¦fono a Kathleen. Sujetando el aparato, Kathleen puls¨® el bot¨®n de reprodi¨®n. En el video,s piernas de Nicolette estaban manchadas de sangre y su pelo era un desastre. Algunos estaban incluso pegados a su cara. Parecia que estaba medio muerta. Kathleen colg¨® el tel¨¦fono sin decir nada. Al ver eso, Samuel le devolvi¨® el tel¨¦fono y le dio una palmadita en cabeza. ¨CHice lo que dijiste. No te enfades m¨¢s, ?ok? Kathleen mir¨® a Samuel. -?Ya no quieres? -Te quiero m¨¢s -respondi¨® Samuel al instante. ??Me quiere m¨¢s? Entonces, no s¨®lo me ama a mi. Todav¨ªa tiene sentimientos por Nicolette?. -Ya he dispuesto que alguien envie lejos. No volver¨¢ a aparecer dnte de ti -prometi¨® Samuel-. Kate, viviremos una gran vida en el futuro. Nadie volver¨¢ a interferir en nuestras vidas. Cuando Kathleen escuch¨® sus pbras, no pudo sentirse feliz. Ni siquiera respondi¨® al abrazo de Samuel. En ese momento, estaba agotada, tan agotada que se sentia morir. Despu¨¦s de un tiempo, Samuel sinti¨® que el cuerpo en sus brazos estaba inm¨®vil. Despacio, solt¨® a Kathleen. Solo entonces se dio cuenta de que se habia quedado dormida. Seg¨²n el m¨¦dico, perdi¨® mucha sangre durante el aborto. Adem¨¢s, su cuerpo era d¨¦bil incluso antes. Por lo tanto, habia que cuida adecuadamente. Si no se curaba bien, sufrir¨ªaplicaciones durante el resto de su vida. Samuel coloc¨® en cama con cuidado y arrop¨®. Luego, fue a ducharse para quitarse el hedor del cuerpo. Despu¨¦s de ponerse ropa nueva, se meti¨® en cama y abrazo a Kathleen para dormir. Aque noche, su coraz¨®n inquieto hab¨ªa sentido por fin una sensaci¨®n de alivio. Sabia que nunca podria perder a Kathleen, pasara lo que pasara. Al mismo tiempo, tambi¨¦n sabia que seria dificil hacer que Kathleen volviera a ser dulce e inocente que era. Por muy dificil que fuera, nunca se rendiria. Mientras reflexionaba sobre ello, se fue quedando dormido. Mientras tanto, su telefono estaba en modo silencioso. No hubo reupeuta na importa vitni ve Niholette 4 Samuel tin Ver por lo deje de entretenerte Vamanath Tyson miro. Nientette con impaciencia m odre que l N M le premiatene lon? fiberia atradecer a los dioses que no ha mundo puhuttednu tnt Cap铆tulo 73 Cap¨ªtulo 73 Cap¨ªtulo 73 ¨C ?Por qu¨¦ no contesta Samuel? -pregunt¨® Nicolette enfadada. Tyson estaba impaciente. -Sra. Yoeger desta segura de que no sabe por que el Sr. Macari no responde a sus madas? Usted caus¨® muerte de sus dos hijos. ?De verdad penso que seguir¨ªa hando con usted despu¨¦s de eso? Nicolette respondi¨® enfadada: -Son s¨®lo dos embriones fecundados manualmente! Si quiere tener hijos, iyo ser¨¦ madre de sus hijos! ¨C ?De verdad crees que al Sr. Macari le gustar¨ªa tener hijos sin tener en cuenta qui¨¦n es madre? A ¨¦l s¨®lo le importan los hijos de se?ora Macari. Adem¨¢s, el se?or Macari ya no te quiere, asi que ?por qu¨¦ querria tener hijos contigo?-dijo de forma sarc¨¢stica. -?Est¨¢s mintiendo! ?Quiero ver a Samuel! -grit¨®. Tyson pidi¨® a los guardaespaldas que detuvieran. -Sra. Yoeger, el Sr. Macari ha ordenado que nunca aparezca dnte de Sra. Macari durante el resto de su vida. Por lo tanto, ser¨¢ mejor que se porte bien y deje de forcejear asi. Nicolette tenia una mirada sombria. -?A d¨®nde me envias? -Seg¨²ns ¨®rdenes del Sr. Macari, te enviaremos primero a una vi. Una vez que su cuerpo se recupere porpleto, enviaremos fuera del pais. Sra. Yoeger, a juzgar por lo que ha hecho a Sra. Macari, el Sr. Macari ya est¨¢ siendo cort¨¦s y amable con usted. Asi que m¨¢s le vale que se lo agradezca -dijo con frialdad. Habl¨® con los dientes apretados. ¨C S¨®lo eres el sirviente de Samuel! ?C¨®mo te atreves a harme asi? Har¨¦ que se ocupe de ti si te atreves a detenerme. -Te he dado una opci¨®n, pero no aprecias. ?A qu¨¦ esperas? A por e. -Tyson resopl¨®. La expresi¨®n de Nicolette cambi¨®. -?C¨®mo te atreves! Se rio con desd¨¦n. -Senorita Yoeger, es mejor que nos siga obedientemente. Antes de que terminara su frase, dos hombres corpulentos ya se dirig¨ªan hacia Nicolette. Cuando se acercaron a e, no tuvo m¨¢s remedio que subir al coche. Todo habia terminado. Ya no pasaria nada m¨¢s, 20 si? Al d¨ªa siguiente, cuando Kathleen se desperto, se dio cuenta de que Samuel estaba acostado a su lado. La abrazaba tan fuerte que no podia ni moverse. De repente, recordo que se hab¨ªa quedado dormida despu¨¦s de discutir con ¨¦l. No pudo evitar sospechar que algo andaba mal en su cuerpo. ?Es mi cuerpo en verdad tan debil?>> Con ese pensamiento en su mente, coloc¨® su dedo izquierdo en su mu?eca derecha. De hecho, su cuerpo estaba muy d¨¦bil. Esa debilidad era mucho m¨¢s que p¨¦rdida de sangre y vitalidad. Aunque tomara muchos suplementos de alta calidad, no ser¨ªa f¨¢cil para su cuerpo recuperarse. Podr¨ªa decirse que su cuerpo estaba arruinado. -?En qu¨¦ est¨¢s pensando? -Se escuch¨® voz baja y ronca de Samuel. Se qued¨® at¨®nita un momento y baj¨® mano. ¨C No es nada. Se inclin¨® m¨¢s hacia e y le dio un suave beso en meji. ¨C ?Dormiste bien? E frunci¨® el ce?o. -No. La cama es demasiado peque?a. No hay suficiente espacio. La abrazo con fuerza. -Bueno, no podemos hacer nada al respecto. S¨®lo podr¨¢n darte el alta cuando tu cuerpo est¨¦ un poco mejor E frunci¨® losbios. -?No consideraste dejarme dormir s estos dias? -No. Tu cuerpo est¨¢ demasiado d¨¦bil y frio. El m¨¦dico me dijo que te mantuviera caliente -respondi¨® con tono dominante. E frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦ curandero dijo eso? La rniro. -Lo hice. Te quiero en mis brazos cuando duerma. No puedo? Se qued¨® sin pbras, Murmuro en voz baja -Shh. P¨®rtate bien. En verdad estoy haciendo esto por tu propio bien. Kathleen no escuch¨®. La solto. -Voy a tomar una ducha. Deber¨ªas dormir un rato m¨¢s. Kathleen le ignoro mientras miraba al techo tumbada en cama. No pod¨ªa entender c¨®mo Samuel pod¨ªaportarse tan despreocupado,o si no hubiera pasado nada. Sin embargo, s¨®lo ¨¦l sab¨ªa lo cuidadoso que estaba siendo en su interior. Cuando Samuel se estaba duchando, Kathleen estaba aturdida. Cuando sali¨® delvabo, e ya se habia quedado dormida de nuevo. Despu¨¦s de ponerse ropa, se acerc¨® a su cama de hospital y se inclino para besar sus suaves mejis. ¨CVolver¨¦ aer contigo m¨¢s tarde. E no le oy¨® porque estaba durmiendo profundamente. Con eso, sali¨® de s y fue a ver al medico. Mir¨® al m¨¦dico con frialdad. -?Cu¨¢ndo puede ser dada de alta? Exclusive content from N?velDrama.Org. -El estado de se?ora Macari es estable ahora. Sin embargo, me temo que tendr¨¢ que esperar dos d¨ªas m¨¢s si desea recibir el alta-respondi¨® el m¨¦dico. Samuel hizo una mueca. -Entonces, ?cu¨¢ndo podr¨¢ recuperarse porpleto su cuerpo? Tras una breve pausa, el m¨¦dico dijo: -Al menos tres a?os. En realidad, se?ora Macari no s¨®lo esta herida fisicamente esta vez. Su estado de ¨¢nimo y mental tambi¨¦n est¨¢n afectados. Tiene que ocuparse de estos aspectos en conjunto si desea que se recupere porpleto. -?Qu¨¦ quieres decir? -pregunt¨® Samuel con frialdad. El m¨¦dico pregunt¨® en voz baja: -Sr. Macari, ha oido har de depresi¨®n prenatal, ?verdad? La Sra. Macari tuvo algunos sintomas de depresi¨®n prenatal ¨²ltima vez. Ahora que ha perdido a sus hijos, estoy seguro de que est¨¢ muy afectada por e. Puede parecer que est¨¢ bien por fuera, pero estoy seguro de que est¨¢ conteniendo todos sus sentimientos. Eso es muy peligroso porque lo est¨¢ reprimiendo todo. Es mejor que pueda desahogarse. Samuel record¨®s entradas de b¨²squeda de Kathleen. En realidad, si e le hubiera contado sus preocupaciones, no habr¨ªa dejado que se preocupara tanto. Sin embargo, e llevaba todo sobre sus hombros sin confiar en el -Lo entiendo -dijo Samuel con indiferencia. Senior Macari, adem¨¢s de medicina moderna, tambi¨¦n puede buscar medicina tradicional para ayudar a regr el cuerpo de se?ora Macari. Cuando su cuerpo est¨¦ recuperado, podr¨¢ volver a quedarse embarazada al cabo de un ano -dijo el m¨¦dico tras unos instantes de duda. Samuel respondi¨® con frialdad: -No lo hago porque quiero que d¨¦ a luz a mis hijos. En verdad esperaba que su cuerpo pudiera recuperarse porpleto. Aunque no pudieran tener hijos durante el resto de sus vidas, le parec¨ªa bien. El medico se sinti¨® muy iodo al darse cuenta de que hab¨ªa entendido mal. Samuel mir¨® con frialdad al doctor con una pizca de advertencia en sus ojos. -Acu¨¦rdate de no decir ninguna tonteria dnte de e, o no te dejare libre. Estoy seguro de que sabes lo que les pasa a los que me desobedecen. Al medico le tembans piernas. -Si, Sr. Macari. No se preocupe. No dir¨¦ nada. Con una expresion sombr¨ªa, Samuel se dio vuelta y se fue a su despacho. No volvi¨® a s. De camino a oficina, Nicolette volvi¨® a mar. El contesto. ¨C Esta es ¨²ltima vez que respondo a tu mada. Nicolette palideci¨®. -?Por qu¨¦ te pones as¨ª de repente? ?Y qu¨¦ si tuvo tus beb¨¦s? Si lo deseas, ?tambi¨¦n puedo hacerlo! Respondi¨® con frialdad: -S¨®lo quiero que e de a luz a mis hijos. Se qued¨® hda. Al momento siguiente, rugi¨®: -Samuel! ?Qu¨¦ soy yo para ti, entonces? ?Despu¨¦s de todos estos a?os de hacer todo por ti! ?Qu¨¦ soy para ti? Su mirada se oscureci¨®. -Si de verdad lo haces por m¨ª, no le har¨ªas dano a Kathleen. Sabes que nunca quise hacerle da?o. Sin importar que, nunca hab¨ªa pensado en herir a Kathleen. No queria que le hicieran ning¨²n da?o. Si Nicolette lo supiera, no habr¨ªa hecho lo que hizo; sin embargo, sigui¨® adnte y lo hizo. Estaba m¨¢s que mimada y no sabia cual era su lugar. Como habia sobrestimado lo importante que era en el coraz¨®n de Samuel, pens¨® que podia hacer cualquier cosa y herir a cualquicra solo porque ¨¦l quer¨ªa. Nicolette grito agraviada: -Samuel, me equivoqu¨¦. ?Por favor, no me ignores! ?Te quiero! ?En verdad te quiero mucho! Cap铆tulo 74 Cap¨ªtulo 74 Cap¨ªtulo 74 -No te quiero -dijo Samuel con frialdad. En el pasado, no entendia lo que era el amor. Me salvaste vida. por lo que te estaba agradecido, e ingenuamente pense que eso era amor. Pero cuando me enter¨¦ de que Kathleen hab¨ªa perdide a nuestros hijos, al fin me di cuenta de que no te quiero. Habia acudido al hospital en ese momento y se enter¨® por Wynnie de que Kathleen hab¨ªa logrado salir adnte. Sus hijos, por desgracia, no lo consiguieron. En ese momento, lo que m¨¢s p¨¢nico le daba a Samuel era lo que le pasar¨ªa si Kathleen moria. Si Kathleen dejara este mundo, ?d¨®nde ir¨ªa a busca? En ese instante, se dio cuenta de a qui¨¦n amaba de verdad. ?Kathleen! ?Amo a Kathleen y no puedo perde! Nicolette, por su parte, no pod¨ªa creer lo que escuchaba. -?La amas? Pero si acabas de decir que no sabias lo que era el amor. -Puede que sea as¨ª, pero s¨¦ que no tengo esa sensaci¨®n cuando estoy contigo -replic¨® Samuel-. Puede que ya me haya enamorado de Kathleen desde el dia en que se convirti¨® en mi esposa. S¨®lo que entonces no me habia dado cuenta. -?Samuel, si no fuera por desaprobaci¨®n de tu familia, nos habr¨ªamos casado hace tiempo! ¨C Nicolette gimio mientrass l¨¢grimas corrian por sus mejis. Por desgracia, Samuel seguia siendo fr¨ªo y distante, -Sis rciones no soportan prueba del tiempo, significaria que no hubo amor verdadero. Quiz¨¢s nunca me hayas gustado tanto, lo que explica por que me enamor¨¦ poco a poco de Kathleen despu¨¦s de que te fuiste. O tal vez, el hecho de estar contigo fue s¨®lo una forma de rebeli¨®n. Cuanto m¨¢s desaprueba mi familia algo m¨¢s quiero ir contra ellos. -?C¨®mo has podido tratarme asi, Samuel? ¨C pregunt¨® Nicolette entre sollozos- ?No sabes que eres mi unica esperanza? ?Me he esforzado por actuar durante tanto tiempo por ¨¦l, ?y ahora me dice que no me quiere? ?No! ?No voy a permitir eso!? -Ya que me has salvado vida antes, estoy dispuesto a hacer borr¨®n y cuenta nueva entre nosotros - dijo Samuel con calma-. A partir de hoy, no tendremos nada que ver el uno con el otro. Me encargare de que empieces una nueva vida en el extranjero y tambi¨¦n me asegurar¨¦ de que vivas con comodidad el resto de tu vida. Sin embargo, no volver¨¢s a aparecer dnte de Kathleen. Tampoco permitire que molestes. Nicolette siguio llorando, indignada por forma en que Samuel hab¨ªa tratado. Su objetivo siempre hab¨ªa sido casarse con un rico para poder volver con altaneria a los Yoeger y reirse en sus caras. Sin embargo, ahora todas sus esperanzas y sue?os se han roto. No le quedaba nada. Al otrodo, Samuel colg¨® r¨¢pido el telefono y se dirigi¨® a Tyson, -Tyson, ?has preparado todo lo que te dije? -S¨®lo falta un poco m¨¢s. -Date prisa, entonces. Tyson asinti¨®. -Entendido! Cuando Kathleen se despert¨® por fin, ya erans diez de ma?ana. Abrio los ojos y vio a Emily sentada junto a su cama. -Tia Emily Emily era hermana mayor de Wynnie Staines, lo que convertia en tia de Samuel. Por lo tanto, era justo que Kathleen mara tambi¨¦n asi. -Oh, est¨¢s despierta-respondi¨® Emily mientras susbios se curvaban en una sonrisa. E seportaba con un aire de elegancia femenina, mientras que Wynnie era una mujer de carrera dura y sinplejos. Las dos hermanas, sin duda, eran muy diferentes. Sorprendida por visita, Kathleen solt¨®: -Tia Emily. ?qu¨¦ haces aqu¨ª? ¨C He venido a verte. Por cierto, he hecho sopa de setas. Prueba un poco-respondi¨® mientras servia un taz¨®n de sopa y lo pon¨ªa en manos de Kathleen. La sopa olia deliciosa yo no estaba demasiado caliente, ¨¦sta se bebi¨® de inmediato y sinti¨® que le calentabas entra?as. -Tia Emily, siento haberte molestado. ¨C Por favor, no te quedes en ceremonia conmigo -dijo Emily con una sonrisa-. Tu suegra est¨¢ ocupada, asi que me ha pedido que le ayude a cuidarte. Hazme saber si hay algo que necesites. Kathleen neg¨® con cabeza. ¨C No necesito nada, tia Emily ¨C Estas siendo educado conmigo otra vez. Enserio no es ninguna molestia. ¨CEnserio no necesito nada, tia Emily-murmuro mientras terminaba su sopa en silencio. Al oir eso, Emily dej¨® escapar un suspiro. -Es desgarrador verte as¨ª, ?sabes? Kathleen se limito a fruncir sus p¨¢lidosbios y no dijo nada, -Bueno, ?que dijo Samuel? ¨C pregunt¨® Emily con preocupaci¨®n. -Dijo que quiere vivir felizmente conmigo. -La gente no sucle apreciar lo que tiene hasta que lo pierde -dijo Emily-. Toda familia ha intentado hacerle entrar en raz¨®n, pero es demasiado engreido. Resulto que Emily ten¨ªa toda raz¨®n. Samuel era el director general del Grupo Macari, y estar en esa posici¨®n de poder le daba unplejo de superioridad. Por eso, muchas veces se negaba a aceptars opiniones o los consejos de los dem¨¢s. Tuvo que sufrir una dolorosa p¨¦rdida antes deprender por fin lo que todos los dem¨¢s habian tratado de decirle. Una vez m¨¢s, Kathleen guardo silencio. -?Y t¨²? ¨CEmily indago -No quiero -respondi¨® Kathleen mientras se mordia elbio-. Pero si le pidiera el divorcio, s¨¦ que no estaria de acuerdo. Aunque el resto del mundo le obligara a hacerlo, Samuel seguiria neg¨¢ndose obstinadamente a firmar el acuerdo de divorcio. Adem¨¢s, si el divorcio hubiera sido una opci¨®n viable,s cosas no habrian tenido que rgarse hasta ahora. Ahora que Kathleen volvia a pensar en ello, se daba cuenta de lo risible de situaci¨®n. Al principio, Samuel era el que queria el divorcio, y e estaba de acuerdo. M¨¢s tarde, el cambio de opini¨®n, pero a e le toc¨® pedir el divorcio. Asi, los dos fueron de undo a otro sin que se viera el final. Emily acarici¨® el p¨¢lido rostro de Kathleen y murmuro: -Eres una buena persona. Si fuera otra persona, le habr¨ªa dado un ataque. Hay que reconocer que Kathleen a¨²n sentia algo por Samuel y no queria avergonzarlo. Sin embargo, ?podriaprender de verdad sus buenas intenciones? Kathleen no era en absoluto d¨¦bil, pero sabia que queria demasiado a Samuel, ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Emily no dijo nada m¨¢s mientras ve¨ªa a Kathleen terminar suida. Despu¨¦s, charl¨® un poco m¨¢s con esta y al final se march¨®. Ahora que estaba s, Kathleen decidi¨® que era hora de hacer algo con su olor corporal. Sin m¨¢s dcion, entr¨® en el ba?o y se dio una ducha caliente. Mientras estaba bajo ducha, su mano se dirigi¨® por instinto a su estomago. ?Sol¨ªa haber dos adorables beb¨¦s aqui. En el pasado, por muy mal que se sintiera, a Kathleen siempre le animaba el hecho de que sus dos beb¨¦s estuvieran a punto de venir al mundo. Aunque el futuro pareciera sombrio, ellos ser¨ªan motivaci¨®n que necesitaba para ir paso a paso. Sin embargo, lo ¨²nico que sentia ahora era un vientre no y una frialdad absoluta ?Oh, mis beb¨¦s. ?Me han robado mis beb¨¦s.? Conseguir que Samuel le rompas piernas a Nicolette nunca seria suficiente parapensar el dolor de Kathleen. Sin embargo, no hab¨ªa nada m¨¢s que pudiera hacer. Con Samuel defendiendo a Nicolette, nunca pudo hacer mucho da?o a esta ¨²ltima. Por eso le pidi¨® especificamente que le rompieras piernas a Nicolette. Para su sorpresa. Samuel cumpli¨® su parte del trato. En ese caso, no hab¨ªa nada m¨¢s que pudiera pedir. En ese momento, sono profunda voz de Samuel. -Kate, ?est¨¢s ahi? Por desgracia, Kathleen no tenia ganas de entretenerlo. ¨C Kate, ?puedes decir algo si est¨¢s dentro? ¨C suplico Samuel, con un toque de preocupaci¨®n en su voz. Al final, Kathleen cedi¨®. ¨C Estoy aqui. -De acuerdo, bien-respondi¨® Samuel, sonando aliviado-. Te espero fuera. Una vez hecho esto, Kathleen cerr¨® ducha y se seco. Tras ponerse un albornoz, volvi¨® a salir a habitaci¨®n. Al ve, Samuel se adnt¨® de inmediato con una toa para ayudar a secar su pelo. -No deber¨ªas ducharte. Dada tu condici¨®n, es f¨¢cil que te resfries. -Es mi cuerpo. S¨¦ lo que es mejor para mi-respondi¨® Kathleen con frialdad. Samuel frunci¨®s cejas al instante. -Tu cuerpo tambi¨¦n es mio. Elentario dej¨® a Kathleen sin pbras, y se limito a dejar que siguiera limpi¨¢ndole el pelo. Despues de un rato, Samuel sac¨®un secador de pelo y lo puso r¨¢pido en marcha. -Si¨¦ntate aqui -dijo mientras le daba unas palmaditas en pierna. Kathleen dudo. -Lo hare yo misma. A su vez, Samuel lenz¨® una mirada c¨®mplice. -?Me est¨¢s rechazando? -?S¨®lo lo ves ahora? ¨C pregunto Kathleen con indiferencia, Cap铆tulo 75 Cap¨ªtulo 75 Cap¨ªtulo 75 Bas¨¢ndose enprensi¨®n de Kathleen de personalidad de Samuel, penso que lo perderia, Para su sorpresa, Samuel sc limit¨® a mira con frialdad mientras sus ¨¢speros dedos ahuecaban su rostro de forma dominante. Justo despu¨¦s, le dio un profundo beso. Kathleen queria evitar su contacto. Sin embargo, Samuel detuvo con su otra mano y volvi¨® a abrazar. No le gust¨® que Kathleen le rechazara y rechazara su contacto. Aunque Samuel estaba molesto por sus iones, no podia ordenar a Kathleen que lo aceptara. Eso no le importaba porque habia decidido pasar el resto de su vida con e aunque le tratara con frialdad y le apartara. Haria cualquier cosa para que e lo perdonara. Samuel bes¨® a Kathleen durante unos cinco minutos apasionadamente. Por eso,s piernas de Kathleen se andaron. Satisfecho, Samuel carg¨® con una mano y coloco sobre su pierna. En cuanto a fuerza, Kathleen s¨®lo podia aceptar su destino. Como Samuel era fuerte y Kathleen era d¨¦bil, no podia hacer nada al respecto. S¨®lo podia sentarse en la pierna de Samuel y dejar que le secara el pelo todo lo que quisiera. El pelo de Kathleen erao su personalidad, suave y liso, De hecho, siempre habia sido una chica linda y obediente. El c¨¢lido pecho de Samuel se inclin¨® hacia Kathleen. Coloc¨® susbios junto a su oreja y le dijo: ¨C S¨¦ que todav¨ªa est¨¢s enfadada conmigo y que no puedes perdonarme ahora. Pero no pasa nada. Ya he decidido unirme a ti de por vida. Por lo tanto, pase lo que pase en el futuro, no te dejar¨¦ ir. Kathleen se sinti¨® amargada. ??Por qu¨¦ no era asi en el pasado? ?Por qu¨¦ es tan amable conmigo despu¨¦s de que mi coraz¨®n dej¨® detir por ¨¦l?? E permaneci¨® en silencio. La tranqu Kathleen parecia una hermosa mu?eca. ¨CDespu¨¦s de que tu cuerpo se recupere en unos d¨ªas, celebraremos una boda. -Samuel dejo escapar un profundo suspiro-, Kate, poco a pocopensar¨¦ todo lo que te debo. ?Celebrar una boda?? Kathleen le miro con incredulidad. Samuel curvo losbios, -Cuando llegue el momento, elegiremos juntos el vestido de novia. Cuando Kathleen escuch¨® sus pbras, le doli¨® cabeza. Eso era porque e no quer¨ªa una boda. -Tu pelo est¨¢ seco. -Samuel dej¨® el secador de pelo y carg¨® a Kathleen. Poco despu¨¦s, coloc¨® en cama y cubri¨® con una manta. Mientras lo hac¨ªa, Kathleen fij¨® su mirada en ¨¦l. -Samuel, estoy cansada. -Si estas agotado, deber¨ªas dormir ¨C dijo Samuel sin rodeos. -Lo que quiero decir es que estoy mentalmente cansada. -Kathleen no quer¨ªa provocarlo- ?Podemos no celebrar una boda? No tengo energ¨ªa y el humor para esto. Acababa de perder dos hijos no nacidos. No era cierto que no estuviera alterada. Solo no queria mostrar sus emociones. Samuel se acerc¨® a e. Con voz baja y ronca, dijo: -Pero quiero. Ante su respuesta, Kathleen frunci¨® el ce?o. ¨C Esto no es lo que solias decir. -Al igual que lo que has dicho, eso fue antes. -Samuel pellizc¨®s suaves mejis de Kathleen-. No te preocupes. No te sentir¨¢s cansada. S¨®lo tienes que vestirte y asistir a bodao mi hermosa esposa. -?Puedes mostrar algo de respeto por mi opini¨®n?-pregunto Kathleen sin poder evitarlo. -Muy bien. -Samuel mir¨® con cari?o-. Si tienes alguna petici¨®n especial, puedes decirmelo. Te conceder¨¦ todos tus deseos. Kathleen frunci¨® losbios. En realidad, no era eso lo que queria decir. Estaba segura de que Samuel conocia el significado de sus pbras, sin embargo, prefiri¨® ignora. No caus¨® ning¨²n impacto aunque expresara su punto de vista. Como era de esperar, nada habia cambiado. El car¨¢cter de Samuel segu¨ªa siendo el mismo. Segu¨ªa teniendo el control de rci¨®n. Eso dej¨® a Kathleen con dolor de cabeza, Unos dias despu¨¦s, Kathleen pudo al fin recibir el alta del hospital. Fue a s de aldo y se despidi¨® de Gemma. Esta ¨²ltima aun necesitaba descansar y recuperarse en cama durante alg¨²n tiempo. Samuel contrato a dos cuidadores para que cuidaran de Gemma. ¨¦l correria con todos los gastos. -Te van a dar el alta? -Gemma se tumbo en cama. Kathleen estaba con su propia ropa. Antes llevaba batas de hospital. Kathleen asinti¨®. -Asi es. El m¨¦dico dice que puedo recibir el alta del hospital. -Genial. -Gemma sonri¨® y dijo-: Enhorabuena por poder salir del hospital. Puede que me den el alta despu¨¦s de un tiempo. Kathleen se sent¨®. -Gemma, lo siento. Es todo culpa mia. -Oh, deja de disculparte. Tengo los o¨ªdos entumecidos de escuchar eso. -Gemma continuo-: Yo salvare a cualquiera en esa situaci¨®n. Por lo tanto, no tienes que sentirte mal por ello. Kathleen frunci¨® losbios y expres¨® su gratitud: -Gracias. ¨C Ni?a tonta. -Gemma pellizc¨® cara de Kathleen-. Jaja. Tu meji es tan suave. No me extra?a que a todo el mundo le guste pellizca. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¨C No le des importancia a situaci¨®n. Ya es agua pasada. -Gemma apret¨® losbios en una fina linea mientras preguntaba solemnemente-: ?Se han reconciliado Samuel y tu? -Lo he rechazado. ¨C Kathleen sacudi¨® cabeza. -?Y despu¨¦s de eso? ¨C pregunt¨® Gemma. ¨C No est¨¢ de acuerdo. Adem¨¢s, quiere celebrar una ceremonia de boda tard¨ªa conmigo. -La expresi¨®n de Kathleen se volvi¨® oscura mientras continuaba-: No le importan mis pensamientos. -Samuel ha sido un bendito desde su nacimiento. Lo tiene todo. Un individuo asi es arrogante y egocentrico. Por lo tanto, es dificil que aprenda a respetarte. -Gemma se?al¨® realidad sin rodeos. Al o¨ªr eso, Kathleen se mordi¨® elbio. ¨CEso es porque soy demasiado debil. ¨CLas mujeres normales no pueden soportar su actitud. -Gemma suspiro mientras continuaba-Es Samuel Macari, y no es un hombre corriente. Si quieren seguir viviendo juntos en paz, uno de ustedes tiene que ceder. Kathleen permaneci¨® en silencio porque pensaba que Gemma ten¨ªa raz¨®n. Entre Samuel y yo, yo soy que siempre sepromete, y Samuel es persona que no se molesta por nada. Todo eso se debe a personalidad de Samuel. Mientras haban, puerta de s se abri¨® de un empuj¨®n. Samuel entr¨® en habitaci¨®n. Llevaba un abrigo negro. Debajo estaba su traje de tres piezas. Su chaleco era gris, y hacia juego con las dem¨¢s prendas a moda. Se notaba que el conjunto estaba inmacdamente confionado. Le hacia parecer frio y encantador. -Gemma, tengo que ir.- Kathleen se levanto-. Si surge algo, siempre puedes marme. Mantengamos el contacto -Muy bien. -Gemma asinti¨®. Samuel coloc¨® el abrigo nco en su mano sobre el hombro de Kathleen. Tras rodea con su mano, se dirigieron hacia puerta. Mir¨¢ndolos, Gemmanz¨® un suspiro. ?En efecto, Kathleen est¨¢ en eldo pasivo siempre que Samuel est¨¢ cerca. Adem¨¢s, Samuel no parece darse cuenta de gravedad del asunto. No podr¨¢ recuperar su corazon si sigue trat¨¢nd asi?. Samuel se aferr¨® a Kathleen mientras bajaban en el ascensor. El viento era frio ese invierno. Por eso, Samuel abrazo con fuerza a Kathleen. Despu¨¦s de que Tyson condujera el coche, Samuel llev¨® a Kathleen al coche. En el coche, Samuel orden¨® a Tyson que aumentara temperatura del coche. Mientras tanto, el pequeno, p¨¢lido y exquisito rostro de Kathleen no tenia expresi¨®n. Se parecia a los ¨¢rboles desnudos sin vida del exterior. En cuanto a Samuel, sigui¨® rode¨¢nd con sus brazos, sin querer soita. ¨CConduce -dijo Samuel en tono frio. Tyson asinti¨® y puso en marcha el motor del coche. En ese momento, abandonaron el hospital. Hacia calor en el coche. Kathleen empez¨® a tener sue?o. Al notar eso, Samuel miro el bello rostro de Kathleen mientras curvaba losbios. -Puedes dormir un rato. Pronto llegaremos a nuestro destino. Kathleen neg¨® con cabeza. ?Estard condenada si sigo durmiendo, Con ese pensamiento, miro por ventana. Poco despu¨¦s, Kathleen frunci¨®s cejas y pregunt¨®: ¨C?Vamos a residencia de los Macari? *Este no es el camino de vuelta al condominio?. Ante su pregunta, Samuel sonri¨® misteriosamente. Exclusive content from N?velDrama.Org. -Dentro de un rato sabr¨¢s a d¨®nde nos dirigimos. Kathleen estaba desconcertada. Pronto, el camino se volvi¨® diferente de lo que e recordaba. ?Tampoco parece que vayamos a residencia Macari?. El coche circulo por el camino durante un rato. Momentos despu¨¦s,enz¨® a subir pendiente. A continuaci¨®n, se detuvo frente a una gran puerta decorada con magnificos grabados. La puerta se abri¨® despacio. Tyson condujo el coche hasta el lugar. Tras entrar en el recinto, apareci¨® ante ellos un bosque de bamb¨². Al continuar su camino, pudieron ver un vasto c¨¦sped. Atravesaron el c¨¦sped y vieron un amplio patio. Por fin, llegaron a una mansi¨®n de estilo barroco. Kathleen parpade¨® y pregunt¨®: -?Donde estamos? Cap铆tulo 76 Cap¨ªtulo 76 Cap¨ªtulo 76 Mientras el brazo de Samuel acunaba esbelta cintura de Kathlcen, der¨® con grandilocuencia: ¨C Esta es nuestra casa. Es donde nos quedaremos a partir de ahora. Kathleen se sinti¨® confundida por su deraci¨®n y pregunto: -?No es este el lugar en el que te preparaste para quedarte con Nicolette? Samuel no respondi¨®, asi que Kathleen se volvi¨® para mirarle expectante. -Si conocieras de verdad, sabrias que no le gusta el estilo de este lugar. Adem¨¢s, cuando hice mis preparativos para mudarme a esta casa, no tuve en cuenta para nada-respondi¨® Samuel con calma. No era mentira. De hecho, Samuel habia dise?ado el lugar pensando s¨®lo en sus gustos y disgustos. -Empec¨¦ a dise?ar y construir este lugar antes de casarnos, peros obras no terminaron a tiempo. Ese condominio es demasiado peque?o y no tiene patio. Por suerte, hace unos dias terminarons obras en este lugar, pero todavia hay algunos muebles esenciales que todav¨ªa necesitan un mes o m¨¢s para llegar. Ayer les di orden de acelerar entrega y pagu¨¦ una buena suma s¨®lo por los gastos de env¨ªo -explic¨® Samuel. Kathleen frunci¨® losbios mientras haba. -Sin embargo, lo m¨¢s importante es que el lugar y el montaje te resulten c¨®modos. Entra y echa un vistazo ¨C a?adi¨® Samuel mientras levantaba en brazos y salia del coche. Asi, Kathleen fue acunada en sus brazos mientras ambos bajaban del coche. De inmediato,s amas de ves de mansi¨®n se apresuraron a darles bienvenida. Un hombre de mediana edad encabezaba carga. Era Sebastian, el mayordomo del lugar. Sebastian saludo a pareja con una sonrisa y dijo: ¨C Bienvenidos a casa, se?or Macari y se?ora Macari. A Kathleen le sorprendi¨® formalidad con que seportaban todos. Mientras Samuel seguia guiando a Kathleen hacia el interior de mansi¨®n, esta vio que el interior era nada menos que grandioso y opulento. Incluso asi, ses arregl¨® para mantener un sentido de estilo y abstenerse de ir por borda con grandeza. Kathleen no pudo evitar el asombro ante el espect¨¢culo que contempl¨®. -La primera nta alberga el sal¨®n y eledor, junto con cocina ys residencias des amas de ves -explica Samuel ¨C Por ahora no tienes que apresurarte a asimrlo todo. Hay mucho tiempo para que te familiarices con distribuci¨®n del lugar. Deja que te lleve primero al dormitorio. Kathleen se congel¨® en su lugar mientras se preguntaba por qu¨¦ Samuel insistia tanto en pa?a a revisar el dormitorio. Al estar a sudo, Samuel pudo captar su estructura ahora rigida. El medico hab¨ªa ordenado que Kathleen se concentrara en su recuperaci¨®n durante dos meses enteros antes de que se les permitierapartir cama juntos. Aunque Samuel queria adntarse, no tuvo mas remedio que tener en cuenta el estado fisico de Kathleen. No queria pone en un aprieto, despu¨¦s de todo. Con eso, pareja se dirigi¨® as escaleras Toda mansi¨®n constaba de tres niveles separados, cada uno tan amplioo el anterior. Un solo dormitorio podia ocupar unos noventa metros cuadrados, y ha cuatro de ellos en cada nivel. En segunda nta, solo el dormitorio principal y habitacion de invitados permanecian intactos. Las dos habitaciones restantes se hab¨ªan convertido en el estudio de Samuel y el puesto de trabajo de Kathleen respectivamente. Cuando llegaron al segundo piso, Samuel guio a Kathleen hacia el dormitorio principal. Alli, Kathleen vio que cra espacioso y bien iluminado por luz natural. El mobiliario de habitaci¨®n era de una extravagancia discreta y tenia caracteristicas adaptadas as necesidades de cada ocupante. Por ejemplo, el vestidor era enorme y estaba repleto de ropa. Casi toda ropa de Samuel parecia ser ropa formal, y consistia en colores mas oscuros y apagados. El resto del espacio estaba dedicado al uso de Kathleen. En ¨¦l habia una serie de prendas de vestir exteriores, zapatos e incluso peque?os esorios que podia utilizar de inmediato. Todo habia sido preparado con mucho cuidado, y gran cantidad de art¨ªculos presentes hacia que ocupara una parte considerable del espacio del vestidor. El dormitorio principal tambi¨¦n contaba con un amplio cuarto de ba?o que incluso contenia una ba?era doble equipada con funci¨®n de masaje. En total, todo el recorrido hasta ahora solo gritaba de lujo. -?Est¨¢s satisfecha? -pregunt¨® Samuel. Kathleen s¨®lo pudo asentir insensiblementeo respuesta. Samuel curv¨® losbios y dijo: -Eres se?ora de esta casa. Si¨¦ntete libre de hacerle saber a Sebastian si hay alguna ¨¢rea en que crees que hay que cambiar. -Ya es suficiente -respondi¨® Kathleen entumecida. Samuel esboz¨® una peque?a sonrisa mientras afirmaba: -En ¨²ltima instancia, ve es que te guste o no. ¨C Mientras ven¨ªamos hacia aqui, vi que este lugar est¨¢ situado bastante cerca de residencia de los Macari. ?Es asi? -pregunt¨® Kathleen confundida. -Si, lo es. Temia que no tuvieras a nadie con quien char cuando yo no estuviera. Por eso elegi a proposito un lugar m¨¢s cercano a residencia de los Macari. De esta forma, solo tardarias diez minutos en coche en llegar a residencia de los Macari si lo necesitas -respondi¨® Samuel. Kathleen se detuvo a pensar y se dio cuenta de que por fin era un aspecto del lugar que le satisfacia. Samuel rg¨® mano y acuno suavemente su cabeza mientras acercaba sus finosbios a los de e. Le nto un ligero beso en sus carnososbios antes de a?adir: -No pareces especialmente feliz en lo absoluto. ¡ª No soy infeliz ¡ª respondi¨® Kathleen moviendo cabeza. Aunque era cierto que no era infeliz, tampoco estaba contenta. Samuel no se ocup¨® de los detalles m¨¢s finos. En su lugar, der¨®: -Tengo otros asuntos que tratar por tarde. Qu¨¦date aqu¨ª y esp¨¦rame. -De acuerdo respondi¨® Kathleen mientras fruncia losbios. ¨C No vas a preguntar a donde voy? -pregunt¨® Samuel mientras lenzaba una miradarga y significativa. ¨C?No vas a trabajar? ¨C pregunt¨® Kathleen confundida. No entendia a que quer¨ªa llegar. Por lo general, el no le informaba con antci¨®n aunque se dirigiera a oficina. E no tenia ni idea de lo que le pasaba hoy. Samuel suspiro yent¨®: -Ni siquiera puedo saber si confias tanto en mi o si solo no te importo. Kathleen dedujo que era porque no hab¨ªa preguntado a d¨®nde se dirigia. Le contest¨®: -Antes preguntaba, pero te parecia demasiado molesto y contrdor. Samuel se qued¨® sin pbras al darse cuenta de que todo esto era obra suya. -Si es asi, tomar¨¦ iniciativa de informar de mis movimientos en el futuro -prometi¨® Samuel mientras se acercaba y le ntaba otro ligero beso en losbios. Continuo-: Har¨¦ que el personal te prepare algo deer. Puedes ir a descansar una vez que hayasido. No te preocupes por nada m¨¢s. Lo m¨¢s importante ahora es que te cuides bien y te recuperes. ?Lo entiendes? Kathleen asinti¨® con obedienciao respuesta. -Buena chica -afirm¨® Samuel con satisfi¨®n. Samuel reflexion¨® que e era enserio obediente si no un poco fria y distante de ¨¦l. No pudo evitar sentir un fuerte impulso de encoge y mete en el bolsillo para lleva consigo a donde fuera. -Me voy ¨C dero. No tenia mucho tiempo libre para estar con e. Despu¨¦s de todo, era un hombre en verdad ocupado, en especial hacia el final de cada a?o. Kathleen era muy consciente de lo ocupado que estaba Samuel. Por lo tanto, le resultaba dificil de creer si alguien afirmaba que Samuel pasaba cada dia enpania de Nicolette, dia tras dia. Sabia que no podia contar con que un adicto al trabajoo ¨¦l perdiera tanto tiempo enpania de otra persona. A pesar de lo mucho que amaba a Nicolette, eso era imposible. De repente, el sonido del timbre de puerta interrumpi¨® los pensamientos de Kathleen. mo: -?Sebastian? ¡ªSra. Macari, el Sr. Macari nos encarg¨® que le prepar¨¢ramos algo deida. Aqui tiene un poco de avena. Tom mientras este caliente -dijo Sebastian con calidez mientras llevaba una bandeja a habitaci¨®n y colocaba con cuidado elz¨®n de avena sobre el escritorio -No tienes que ser tan educado conmigo, Sebastian ento Kathleen mientras se mov¨ªa ioda. -Usted es se?ora de casa, se?ora Macari. ¨¦s justo que tratemos con dignidad y el respeto que se ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. merece -contesto Sebastian con rectitud. -Gracias porida entonces -dcro. Sonri¨® y dijo: Disfrute de suida, se?ora Macari. Por favor, no dude en gritarnos si necesita algo. Kathleen asinti¨® y Sebastian se dirigi¨® a salida. Mientras miraba el taz¨®n de avena caliente que tenia dnte, Kathleen no pudo evitar suspirar una vez m¨¢s. Despu¨¦s de terminar su to de avena, Kathleen se sumi¨® poco a poco en un profundo sue?o. Cuando al fin se despert¨®, baj¨®s escaleras y se encontro con Sebastian. ¨¦l le dijo: -Sra. Macari, Sra. Staines est¨¢ aqui. Kathleen se dirigi¨® de inmediato al sal¨®n, donde vio a Wynnie sentada en el sof¨¢ mientras daba un sorbo lento a su taza de caf¨¦. Kathleen entr¨® en el espacio y saludo: ¨C Mama, est¨¢s aqui. Wynnie frunci¨® losbios y dijo: -Fui al hospital a ver c¨®mo estabas, pero me informaron de que te hab¨ªan dado el alta. Despu¨¦s me dirigial condominio y asi me enter¨¦ de que ya no vivias alli. Kathleen se dio cuenta de repente y pregunto: -?No te ha informado Samuel? -No te molestes en mencionarlo. Apenas quiso informarme de este lugar, y menos a¨²n de que te habias mudado. No s¨¦ qu¨¦ le pasa por cabeza-resopl¨® Wynnie con rabia. Kathleen tampoco ten¨ªa idea de lo que estaba pensando. -?Te sientes mejor?¨Cpregunt¨® Wynnie mientras miraba con el ce?o fruncido. -Si, el m¨¦dico ha dicho que tendr¨¦ que recuperarme poco a poco -respondi¨® Kathleen. -Ya veo¡­ Entonces deber¨ªas descansar bien -respondi¨® Wynnie. Su tono se oscureci¨® al continuar-: Kate, ?todavia tienes intenci¨®n de divorciarte de Samuel ? A Kathleen le pill¨® un poco por sorpresa y apret¨® los dedos mientras miraba nerviosa hacia abajo. -Est¨¢ bien. No estoy aqui para obligarte a nada. S¨®lo me preocupa que te sientas agobiada. Seria estupendo que ya no tuvieras ganas de divorciante. Eso permitiria a Samuel cuidar bien de ti mientras te recuperas. De lo contrario, me resultaria dificil rjarme si terminaras al cuidado de un extrano al azar. Me preocuparia mucho que te acosaran -explico Wynnie. Cap铆tulo 77 Cap¨ªtulo 77 Cap¨ªtulo 77 Kathleen entendi¨® que Wynnie venia de un lugar de preocupaci¨®n. -Gracias por tuprensi¨®n, mama. Lo pensar¨¦. Wynnie respondi¨® con un asentimiento solemne. ¨C Recuerda que no importa decisi¨®n que tomes, mi marido y yo siempre estaremos de tudo. ¨C Por supuesto. -?Por qu¨¦ no me ense?as el lugar ya que es mi primera vez aqui? -Wynnie sonri¨®. -Me acabo de mudar hoy y apenas conozco el camino. ¨C Kathleen se sonroj¨®. -?Mucho mejor! Exploremos juntas -respondi¨® Wynnie mientras tomaba mano de Kathleen. ?Oh, querida, sus palmas se est¨¢n congndo incluso con calefi¨®n encendida. ?No deberia haber dejado que esa diablesa de Nicolette se fuera tan f¨¢cilmente!>> Comenzaron su recorrido por mansi¨®n y terminaron cuando el solenzaba a ponerse. -?Por qu¨¦ no nos pa?as a cenar, mam¨¢? -invit¨® Kathleen. -Est¨¢ bien, querida. Ya te he quitado demasiado tiempo. No le gustaba ser tercera rueda en su rci¨®n. Lo mejor era dejar que ambos resolvierans cosas juntos. Wynnie opt¨® por una despedida r¨¢pida. Kathleen pa?¨® a Wynnie a su coche. -?Sabes que Samuel tiene intenci¨®n de celebrar ceremonia de boda lo antes posible? ¨C pregunt¨® Wynnie mientras subia a su coche. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Kathleen inclin¨® cabeza. -Bueno, no es que haya nada que pueda hacer al respecto. Wynnienz¨® un suspiro. Samuel seguia sin saber lo m¨¢s pertinente para volver a caer en gracia a Kathleen. Era propio de el el estar irremediablemente ando en sus propias costumbres. Al fin y al cabo, los malos h¨¢bitos son dificiles de erradicar. Habr¨ªa sido poco realista esperar un cambio tan drastico de Samuel en tan poco tiempo. -No te preocupes, ya que yo tambi¨¦n ayudare con los preparativos de boda. Samuel tendr¨¢ su parte de trabajo, pero prometeme que le echar¨¢s bronca si no est¨¢s contenta con sus decisiones. No te lo guardes todo para ti. ¨C ro, mama. Lo tendre en cuenta -Sera mejor que entres ahora que el tiempo ha bajado. Me da escalofrios pensar en lo que Samuel me baria si pescaras un resfriado-bromeo Wynnie, La cara de Kathleen se calento de verg¨¹enza mientras miraba el coche de Wynnie mientras se alejaba. Kathleen acababa de regresar al calor de su hogar cuando lleg¨® Samuel. Kathleen se puso de pie y camino hacia entrada donde estaba Samuel, su cuerpo emanaba el frio residual del aire libre -?Hiciste siesta de tarde? Kathleen baj¨® cabeza en se?al de asentimiento mudo. Samuel le entreg¨® su abrigo a Sebastian y procedi¨® a rodear con su brazo el hombro de Kathleen. -Vamos aer. Haremos de nuestra boda despu¨¦s de cena. Kathleen se sinti¨® agobiada por resignaci¨®n. ??Enserio tiene sentido una discusi¨®n? ?Por qu¨¦ no decidirlo todo t¨² mismo y acabar cons cosas??> Si tuviera el valor de expresar sus pensamientos en voz alta¡­ Despu¨¦s deida, Samuel condujo a Kathleen al estudio paraenzar su discusi¨®n. Kathleen estaba perdida. Solia imaginar c¨®mo seria su boda en su d¨ªa. Ahora, sin embargo, parecia que no era m¨¢s que una c¨¢scara de su antiguo ser. Todas sus esperanzas y deseos de una boda de ensue?o se sintierono si se hubieran estredo contra un acantdo. ¨C Haz lo que creas conveniente. -Estas pbras salieron con frialdad cuando Kathleen se levant¨® y se excus¨®. Samuel frunci¨®s cejas. ??Y ahora qu¨¦? ?No es esto lo que quiere, tener voz y voto?>> Justo en ese momento, el estridente timbre de su tel¨¦fono rompi¨® el incipiente silencio. Fue Wynnie. -?Qu¨¦ pasa, mama? -Samuel gruno mientras se masajeabas sienes. -No puedo creer que aun n?es seguir adnte con boda. -Wynnie cacareo al contemr invitacion de boda en su mano-, ?Ni siquiera le dignaste ¨¤ consultar a tu propia madre antes de fijar fecha de una ocasi¨®n tan importante! Todo el aviso que recibi fue una simple invitacion de boda y nada mas, -?Habrias preferido que te enviara otro? La paciencia de Wynnie se estaba agotando ?No puedo creer que este bribon sca en verdad mi hijon -?Has consultado con Kathleen sobre esto? -S¨ª, pero no paia entusiasmada con ello. -Samuel frunci¨® el ceno. -?C¨®mo puedes ser tan despistado chico? ¡ª Wynnie grit¨®. ¨C?Perd¨®n? -Lo que Kathleen necesita de ti ahora es respeto, no egocentrismo. Samuel se burlo: ¨C Ya nos habriamos divorciado si hubiera pa?ado. Wynnie senz¨® a una diatriba. -?Bien por e! Ahora que el ni?o, bendito sea, se ha ido, yo tambi¨¦n habria pedido el divorcio si estuviera en su lugar. Adem¨¢s, ?qu¨¦ cualidades redentoras tienes aparte de buena apariencia y riqueza? A Samuel se le trab¨® lengua. ¨C No he mado s¨®lo para sermonearte. Esperaba que abordaras el elefante en habitaci¨®n y enderezaras los asuntos entre tu y Kathleen. -Sin importar eso, el divorcio nunca ser¨¢ una opci¨®n. No permitir¨¦ que me abandone. Wynnie sacudi¨® cabeza, decepcionada. ¨C Descansa pronto, mam¨¢. Se te empiezan a notars arrugas-murmuro Samuel secamente mientras colgaba. Wynnie estaba fumando para entonces. ?;C¨®mo se atreve este mocoso insolente a intentar ese tono de voz conmigo? ?No tiene una pizca de respeto por sus padres?? Calvin percibi¨® el creciente disgusto de su mujer y se apresuro a aca. -?Qu¨¦ pasa? -?Todo esto es culpa tuya por darme un hijo tan incorregible! A Calvin le sorprendi¨® el arrebato de Winnie. ¨CCalmate, carino. Yo asumo culpa. Debe de haber sido alguna mutaci¨®n gica por mi parte para haber dado a luz a una ni?a tan poco lemenina, ?Hmph! Wynnie continuo rumiando. ¨C?Te importaria explicar el motivo? -$C aventur¨® Calvin con caut. Se?alo invitaci¨®n de boda. ¨C A Samuel se le meti¨® en cabeza idea depensar a Kathleen cas¨¢nd -No puede ir en serio pensando que eso es todo lo que va a necesitar para recupera, ¨CVes, eso es lo que todo el mundo piensa tambi¨¦n ¨Creflexion¨® Winnie consternada. -Sin embargo, supongo que no podemos culpar a Samuel porportarse asi. Naci¨® con una cuchara de ta en boca, con todass puertas abiertas a sus caprichos y antojos. Nunca ha pasado un dia en el que haya tenido que considerars necesidades y deseos de otra persona -dijo Calvin. -Aun asi¡­ Eso no significa que pueda ignorar a Kate en este asunto. Su consentimiento importa. - Wynnie sigui¨® con urgencia. -Puede que los m¨¦todos de Samuel sean toscos, pero en el fondo lo ¨²nico que quiere es que Kate le d¨¦ otra oportunidad. Sabe que e se le escapa des manos y est¨¢ desesperado por retene. Al menos ahora es consciente de sus sentimientos, ?no te parece? Eso pareci¨® apaciguar a Wynnie. -Prometimos no interferir nunca en sus asuntos matrimoniales a menos que se acercaran a nosotros para pedir ayuda. -Calvin sujeto suavemente mano de Wynnie-. Vamos a tener un poco m¨¢s de fe en ellos. -?Por Dios, Calvin! No puedo creer que me hayas malinterpretado todo este tiempo. -Entiendo que te preocupe que Samuel frustre su oportunidad de redenci¨®n. Kathleen es una chica maravillosa, y sus intenciones hacia Samuel son puras, a diferencia de calcdora Nicolette. Samuel est¨¢ m¨¢s que bendecido por tene. ¨C Si Samuel tuviera tu perspicacia! Eso le habr¨ªa ahorrado muchos problemas. Calvin se rio. ¨C He vivido el doble de tiempo y he aprendido m¨¢s que mi cuota de liones, cari?o. Wynnie permaneci¨® en silencio. ¨C Dale tiempo. Ahora que est¨¢ seguro de sus sentimientos, a¨²n hay esperanza para que Calvin se gane el perdon de Kathleen. Como padres, lo ¨²nico que nos queda por hacer es proporcionarle el apoyo moral que tanto necesita de nosotros, ok? Cap铆tulo 78 Cap¨ªtulo 78 Cap¨ªtulo 78 Samuel se dio vuelta y volvi¨® a entrar en casa. Kathleen miro por ventana mientras estaba sentada en cama, abrazando sus rodis. La enorme cama hacia parecer diminuta. Samuci se adnt¨® y abrazo por detr¨¢s. ¨C Nena, ?estas molesta? Kathleen se perdi¨®. ??Deber¨ªa alegrarme?? Samuel le beso suavementes mejis,s orejas, el pelo y el cuello desde atr¨¢s. En lugar de lujuria, sus iones eran cari?osas. -Solo quiero darte mi promesa. -Samuel explic¨®: Nena, dame una oportunidad, por favor. Kathleen permaneci¨® en silencio. El aliento de Samuel era c¨¢lido. -Todavia nos queda mucho tiempo, y no puedes seguir asi. Dame oportunidad de hacer enmiendas. La voz profunda de Samuel era maizante. -Yo te gustaba. Es mi turno de cortejarte. ?Por favor? Kathleen frunci¨® losbios. ¨C ?Puedo creerte, Samuel? -Si. -Samuel apret¨® sus brazos alrededor de e-. Por favor, cr¨¦eme esta vez. Kathleen dud¨®. -?Incluso si mi coraz¨®n puede seguir siendo frio? ¨C Lo he dicho. Todavia tenemos mucho tiempo. El punto principal es que debes darme una oportunidad. Usar¨¦ el resto de mi vida para calentarlo. -Samuel le beso cara. Sabia que en el fondo de su coraz¨®n amaba a tierna y amable mujer que tenia dnte. No podia soportar entrega a nadie m¨¢s. Kathleen suspiro apenada y guard¨® silencio. Sin embargo, no se resisti¨®. Aunque su cuerpo seguia rigido, Samuel sabia que Kathleen estaba de acuerdo en darle una segunda oportunidad Al d¨ªa siguiente, Kathleen recibi¨® un beso matutino de Samuel antes de despertarse. Hab¨ªa un toque de menta en su aliento. Kathleen abrio los ojos y se sorprendi¨®. -?Que hora es? ¨C Las ocho -Samuel le acarici¨® cabeza-. Me voy a trabajar. Puedes seguir durmiendo. s ocho?>> Kathleen frunci¨® el ce?o. -?Por que me siento tan cansada a pesar de no haber hecho nada? ¨C Porque tienes una constituci¨®n corporal d¨¦bil. -Samuel sonri¨®-. Supongo que tenemos que entrenarte pronto. No s¨®lo en cama, sino tambi¨¦n fuera de e. Kathleen se qued¨® boquiabierta. Samuel se sinti¨® satisfecho al ver que tierna ni?a se quedaba sin pbras ante su respuesta. -Me voy a trabajar. -Samuel sali¨® de habitaci¨®n. Kathleennz¨® un suspiro. Despu¨¦s de dormir un poco m¨¢s, se levant¨® de cama y se ba?o. Luego baj¨® a desayunar y se dirigi¨® al estudio de arte. Desde ayer sentia curiosidad por el estudio. Sin embargo, estaba demasiado cansada para visitar el espacio. Decidi¨®probar habitaci¨®n hoy, ya que ten¨ªa tiempo. El estudio de arte adopt¨® un estilo simr al del resto de casa, pero mas minimalista. El estudio de arte er: c¨¢lido, ordenado y de constri¨®n pr¨¢ctica. Kathleen se aficion¨® al instante a habitaci¨®n. Sigui¨® mirando a su izquierda y a su derecha y se sinti¨® euf¨®rica. Samuel habia organizado entrega de sus cosas desde su condominio, y cada uno encontro su lugar en el estudio Kathleen se sent¨® y miro por ventana en silencio, con sentimientosplicados retumbando en su interior En ese momento, sono su telefono Echo un vistazo y vio que era una mada de Diana, ¨CAbu. -Kathleen respondi¨® a mada. -?En qu¨¦ estas ocupada. Katic? -dijo Diana con voz amable. ¨CEstoy en casa. Kathleen anadio-Nuevo hogar. Diana se rio. -Y asi lo he o¨ªdo. Samuel por fin lo est¨¢ haciendo bien y te adora. Kathleen fruncio losbios. ¨CSI. ¨C He recibido invitaci¨®n de boda. -Diana se rio. Aunque es bastante precipitado celebrar boda el mes que viene, es algo bueno. -Si-respondi¨® Kathleen en tono sombrio. Diana not¨® que Kathleen parecia infeliz. -?Estas molesta por algo, Katie? Kathleen record¨® enfermedad de Diana. -Estoy feliz, abu. S¨®lo estoy cansada de todos los preparativos de boda. -Lo s¨¦. Samuel deberia conseguir que algunas personas le ayudaran con ello. -Diana se rio-. Est¨¢ bien. Te ayudare a conseguir unos cuantos ayudantes. -Est¨¢ bien, abu. No es necesario conseguir ayudantes. Samuel dijo que conseguiriamos un organizador de bodas. -Kathleen no se atrevi¨® a molestar a Diana. -Eso no servira. Es boda de Samuel y tuya. Todo debe salir bien. -Diana se rio-. No te preocupes. No estoy cansada. Tendr¨¦ fuerzas para ayudar en los preparativos de tu boda. Kathleen se mordi¨® elbio. -Abu, tendr¨¢s que cuidarte mucho. Samuel y yo no queremos que te pase nada. -Muy bien. -Diana sonrio-. Que descanses bien. -Bien. ?Adi¨®s abu! ¨C Kathleen termin¨® mada. Diana tambi¨¦n colg¨® en su extremo. Mir¨® a Maria -Katie es una ni?a de tan buen coraz¨®n. No me dice nada porque no quiere que me preocupe. Maria estuvo de acuerdo -Vieja senora Macari, tambi¨¦n es culpa mia por no darme cuenta de que senora Macari estaba embarazada. Los ojos de Diana se enfriaron. -La culpa no es tuya. Me he enterado de toda secuencia de acontecimientos. Me mantuvieron al margen de noticias tan importantes porque no quer¨ªan que me preocupara. ?Pero Katie sufri¨® por ello! ?C¨®mo podemos dejarlo pasar as¨ª? ¨CPero el se?or Macari ya hab¨ªahado a esa persona respondi¨® Maria. -?Crees que esa z*ra estar¨¢ satisfecha con eso? ¡ªDiana se burl¨®-.?Cree que se ha librado del castigo de sus fechor¨ªas? Voy a ponerme en contacto con vieja se?ora Yoeger. Rompere loszos con e si no ayuda con esto. -Vieja se?ora Macari, no vale pena. -Mar¨ªa intent¨® cons- Eres amiga de e desde hace mucho tiempo, y no vale pena que te pelees con e solo por una zirra. Adem¨¢s, has estado consndo desde que se llevaron a hija menor de vieja se?ora Yoeger. E no soportar¨¢ romper loszos contigo. -Si ese es el caso, con mayor raz¨®n deber¨ªa ayudarme. -Diana der¨® con frialdad-: Nicolette mat¨® a mis dos preciosos nietos. No dejar¨¦ escapar con facilidad. Samuel volvi¨® a casa despu¨¦s del trabajo as diez de noche. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. No veia ning¨²n sentido en volver a casa en el pasado. Sin embargo, al finalprendi¨® que uno volvia a casa porque alguien le esperaba en su casa. Hab¨ªa alguien en casa para dejarle una luz nocturna. Kathleen se habia convertido en una parte importante de su vida durante los ¨²ltimos tres a?os. Sabia que no podria vivir sin e el resto de su vida. Era diferente de los sentimientos que tenia por Nicolette. Samuel entr¨® en casa, y Kathleen no estaba alli para recibirlo. -?D¨®nde est¨¢ Kathleen? ¨C pregunt¨® Samuel de forma distante. -La se?ora Macari ha estado todo el d¨ªa en el estudio de arte-explic¨® Sebastian. -Todavia tiene que recuperarse. ?No deber¨ªas recordarle que no se esfuerce? -dijo Samuel con frialdad. Sebastian se mostr¨® inc¨®modo. -Lo intentamos, pero se neg¨® a escucharnos. Samuel subi¨®s escaleras. Entro en el estudio de arte y vio que Kathleen estaba durmiendo tumbada en mesa. Se quito el abrigo y cubri¨®. Kathleen se despert¨® Su voz era adorable mientras seguia pareciendo confusa. -?Has vuelto? Al escuchar su voz, Samuel sinti¨® que su coraz¨®n se andaba. -Si ?Por que estas durmiendo aqui? -Estaba cansado despu¨¦s de pintar un rato. Queria echarme una siesta. -Kathleen a¨²n no se hab¨ªa despertado del todo Samuel cargo y se sento, colocand en su regazo y abraz¨¢nd con ternura, -Te vas a resfriar. -Samuel le acarici¨® cara yprob¨® que su temperatura corporal era regr. Kathleen parpadeo. -?Es tan tarde? Cap铆tulo 79 Cap¨ªtulo 79 Cap¨ªtulo 79 Samuel frunci¨® losbios, Bajando cabeza para mirar a Kathleen que estaba en sus brazos, pregunto: -?Hmm? ?Tienes hambre? -S¨ª, estoy hambrienta-Su voz era muy suave. ¨CLaida esta lista -explic¨® en tono amable. -Llevame. -Dicho esto, Kathleen le rode¨® el cuello con sus brazos¨C. No quiero caminar, -De acuerdo. -Samuel entonces levant¨®. Era muy ligera. Erao si no tuviera peso. Kathleen se aferr¨® a su cuello. Al fin llegaron a pasar. Samuel piso despacio suave alfombra con un par de zapatos. A continuaci¨®n, llev¨® abajo con cuidado. -Sam. -Kathleen apoy¨® cabeza en su hombro. Mirando su perfilteral, dijo-: Vamos a empezar de nuevo. Samuel se qued¨® hdo. ?Se lo pregunt¨¦ anoche. Esa vez, evit¨® pregunta. Pero hoy por fin me ha dado una respuesta. ?Pas¨® algo hoy?>> -Sam, siento que soy una persona indefensa. -Su voz era ronca-. Ya has ido demasiado lejos. A pesar de todo lo que has hecho, todavia te quiero. Al escuchar sus pbras, Samuel abraz¨® m¨¢s fuerte. ¨C Como era de esperar, mi determinaci¨®n se desvanece en el momento en que te veo. Es justoo lo que est¨¢ escrito en canci¨®n. -Su voz sonabao si fuera a llorar-. Me jure a mi misma que no te perdonaria. Pero cuando me trataste bien, mi coraz¨®n se ando. Mi esfuerzo ha sido en vano. Samuel sinti¨® el dolor en su coraz¨®n. -No volver¨¦ a hacer nada que te haga da?o en el futuro. -Sam, te dar¨¦ una oportunidad. Ser¨¢ una oportunidad para mi tambi¨¦n. -E moqueo. Con consternacion, continuo-: No se te permite volver a ponerme triste. Si lo haces, no te perdonar¨¦ m¨¢s. Lo digo en serio. ¨CDe acuerdo -dijo bruscamente. Satisfecha con su respuesta, Kathleen resoplo. -Tengo hambre. Vamos aer, Samuel curvo sus finosbios. Luego, continuo llevand escaleras abajo hasta eledor. Todos sus tos favoritos estaban ya puestos en mesa Cuando se sento, puso en su regazo. Frunciendo el ce?o, Kathleen pronuncio: -Ya puedes bajarme. ¡ª Portate bien. Puedeser sentada en mi regazo. Con sus manos alrededor de su delgada cintura, Samuel abrazo por detr¨¢s. Kathleen se qued¨® sin pbras. Tras una breve pausa, pregunt¨®: -?Como puedoer asi? -S¨®loe de esta manera. -Samuel no estaba dispuesto a deja ir. De hecho, no creia que fuera un problema abraza mientrasia. Kathleen sabia que seria un intento inutil de luchar. Por lo tanto, opt¨® por rendirse. Se sabia que eia lento. Por lo tanto, Samuel hizo adaptaciones para adaptarse a su h¨¢bito. Mientras miraba a mujer en sus brazos, Samuel se deshizo de su habitual expresi¨®n fria. En cambio, estaba muy contento. Al notar que Kathleen habia dejado el tenedor, le pregunt¨®: -?A¨²n quiereser? Kathleen neg¨® con cabeza. Su est¨®mago estaba hinchado porque habiaido demasiado noche anterior. -Sebastian, tr¨¢enos un taz¨®n de sopa de champi?ones-orden¨® Samuel. Aloir instri¨®n, Sebastian le dio de inmediato sopa. Despu¨¦s de que Samuel tomara el cuenco que se le ofrec¨ªa, lo acerc¨® a boca de Kathleen. -Bebe esto. La temperatura es adecuada. Kathleen frunci¨® losbios. Convenciend, Samuel le dijo: ¨CPortate bien. S¨®lo entonces se lo bebi¨® de m gana, Samuel estaba satisfecho, -Teportaso un nino. Kathleen solt¨® un ligero bufido en cuanto lo oy¨®. Despu¨¦s de eso, Samuel le pellizcos mejis carinosamente antes de lleva de vuelta a su dormitorio. En ese momento, Nicolette se alojaba en un chalet discreto. Sin su tel¨¦fono, no pod¨ªa ponerse en contacto con Samuel Estaba desesperada por pedirle que se quedara con e en el lugar. Tras quitarse aguja del dorso de mano, se baj¨® de cama y sali¨®. En cuanto llego a enorme puerta de entrada, fue detenida por un guardaespaldas. Con una expresi¨®n fria, dijo: -Sra. Yoeger, por favor, vuelva. Nicolette lo fulmin¨® con mirada. -?Sabes con quien estas hando? Sin embargo, el guardaespaldas se neg¨® a responder a su pregunta. -Abre tus estupidos ojos. Soy mujer que le gusta a Samuel. Adem¨¢s, ser¨¦ proxima dama de familia Macari. ¨C Mientras haba, su rostro se distorsiono con ira-. Ahora, quiero ver a Samuel. Prepara el coche para mi. Sin embargo, el guardaespaldas segu¨ªa imperturbable. Sigui¨® bloqueando su camino. Nicolette estaba furiosa. -Puedo hacer que Samuel te despida. En respuesta, el guardaespaldas pregunt¨® con frialdad: -?Qui¨¦n te crees que eres? -?C¨®mo te atreves a usar ese tono para har conmigo! dr¨® Nicolette, frunciendo el ce?o. -Sra. Yoeger, por favor deje de so?ar despierta. Es imposible que el Sr. Macari se case con usted. - Con Voz fria, el guardaespaldas a?adi¨®-: El se?or y se?ora Macari han decidido celebrar su boda el mes que viene. Si el quiere casarse contigo, ?por qu¨¦ celebran el banquete de bodas? Que?? At¨®nita, Nicolette pregunto: ¨C?Has dicho que Samuel y Kathleen van a celebrar su boda? ¨CAs¨ª es. Todo el mundo endeborough ha recibido tarjeta de invitaci¨®n a boda -dijo el guardaespaldas : No esto es imposible!C¨®mo puede Samuel estar dispuesto a celebrar boda? As¨ª es. ?Debe ser Kathleen quien lo oblig¨® a hacerlo! E debe haber ganado su simpatia usando cxcusa de que hab¨ªa perdido a sus dos hijos. El por su parte, debe haber cedido porque cree que se lo debe ija! ?Qu¨¦ mujer tan astuta! -Sra. Yoeger, por favor, vuelva. ¨C El guardaespaldas permaneci¨® impasible. -Escuchame. Es imposible que Samuel se case con Kathleen. E debe haberlo amenazado. -Parecia que Nicolette ha perdido calma-. Tienes que seguir mis instriones ahora. Ll¨¦vame a ver a Samuel. Soy unica que puede devolverle cordura. Despu¨¦s de que todo se arregle, te rpensare con una gran suma de dinero, ?Rapido! Dicho esto, sali¨® corriendo al exterior. Atonito, el guardaespaldas arrastr¨® hacia atr¨¢s. -Sra. Yoeger, creo que es usted que est¨¢ muy enferma T¨ºxt ? N?velDrama.Org. -?Dejame ir! ¨C Nicolette luch¨® por liberarse de su agarre-. Son una panda de ms personas. ?C¨®mo se atreven a impedirme estar con Samuel? Nunca te dejar¨¢ ir f¨¢cilmente. En ese momento, un m¨¦dico lleg¨® al fin al lugar. Le indic¨® a una enfermera que sujetara a Nicolette con fuerza. Luego, le dio un sedante. In Despu¨¦s de eso, Nicolette se desplom¨® en el suelo. Perdi¨® poco a poco el conocimiento. ?Me niego a quedarme cada. Fue dificil poder alcanzar mi sue?o. ?C¨®mo puedo ser obstaculizada aqui? Durante los ¨²ltimos a?os, he soportado un sinfin de humiciones s¨®lo para poder casarme con Samuel. Tambi¨¦n es raz¨®n por que nunca he puesto mis ojos en ning¨²n otro chico. De hecho, es f¨¢cil para mi casarme si quiero. Pero ning¨²n otro hombre puede superar a Samuel. No pueden darme lo que quiero. S¨®lo Samuel puede hacerlo! ?Necesito recuperar a Samuel!>> Esa noche, Samuel hizo una mada a vi mientras estaba en el estudio. Arrug¨® un poco frente y pregunt¨®: -?C¨®mo va su recuperaci¨®n? ¨C No se preocupe, se?or Macari. Est¨¢ muy bien despu¨¦s del trasnte de m¨¦d ¨®sea ¨C respondi¨® el m¨¦dico. Samuel se mostr¨® indiferente. ¨CDespu¨¦s de que su condici¨®n mejore, puedes volver aqui. Le dir¨¦ a alguien que envie al extranjero. El m¨¦dico dud¨® un momento. ¨CSr. Macari, Sra. Yoeger ha estado preguntando por usted. Por eso sedamos cada vez para que se quede tranqu. Pero tambien sabe que habr¨¢ muchos efectos secundarios. -?tengo que preocuparme por esto? -pregunt¨® Samuel con frialdad. Al escuchar sus pbras, el m¨¦dico se sinti¨® iodo. -Solo tienes que mantene cada -Samuel no se inmuto. -Si se?or. Entendido -respondi¨® el medico en voz baja. Entonces, Samuel colg¨® el tel¨¦fono. Ten¨ªa cl ce?o fruncido. Antes Nicolette habia atraido su atenci¨®n porque hab¨ªa sido salvado por e. Era hija ilegitima de familia Yoeger. Por lo tanto, los miembros de familia no eran los ¨²nicos que no querian. De hecho, todo el mundo en Jadeborough no quer¨ªa por culpa de su madre. Samuel sabia que no quer¨ªan y que no les agradaba. Podria ser porque le recordaban una y otra vez su penosa vida. Tambi¨¦n exist¨ªa posibilidad de que fuera porque e era su salvadora. Por lo tanto, le hab¨ªa prestado mucha atenci¨®n. En ese momento, no estaba interesado en ninguna otra mujer. Aunque Nicolette era una persona poco interesante, daba pena. De ahi que decidiera tener una rci¨®n con e. Para su sorpresa, al final no pudieron estar juntos. Enviar regalo 8.3K ) 1 @ 11 Cap铆tulo 80 Cap¨ªtulo 80 Cap¨ªtulo 80 Samuel se dio vuelta y entro en el dormitorio. Kathleen acababa de ba?arse y estaba vestida con un albornoz de seda de color rosa ro. Se v vagamente una hermosa silueta que acentuaba su figura de mujer. Samuel se puso detr¨¢s de e y olfatco. -Hueles bien. Kathleen se sonroj¨®. -Ve a ducharte. -Muy bien. -Samuel se apresuro a ntar un beso en meji de Kathleen y entr¨® en el ba?o. En cuanto a Kathleen, se fue directo a cama despu¨¦s de secarse el pelo. Samuel se dio una ducha r¨¢pida y termin¨® en s¨®lo diez minutos. Luego se acerc¨® a cama y abraz¨®. Kathleen se qued¨® mirando su nuez de Ad¨¢n y luego cerro los ojos. -?Quieres ir a probar los vestidos de novia ma?ana? ¨C pregunt¨® Samuel con voz ronca. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. -?Lo prometes? -Samuel sonri¨®. -S¨ª. ¨C Kathleen sonri¨®. ?No digo que no quiera hacerlo. ?Por qu¨¦ tiene que confirmarlo dos veces conmigo?>> Poco sabia e que a Samuel le faltaba tranquilidad. Quiz¨¢s se sentia culpable por no haber hecho lo que Kathleen queria que hiciera y por haberle mentido. Si alguna vez descubriera el secreto, se pondria furiosa. Samuel no podia imaginarseo seria si Kathleen estuviera enfadada. Asi que s¨®lo podia hacer todo lo posible para hace feliz. S¨®lo podia rezar para que e no se enfadara con ¨¦l y desapareciera de su vida si se revba el secreto. Al d¨ªa siguiente, Samuel se levant¨® temprano y sali¨® a correr por zona. Cuando regres¨®, vio a Kathleen todav¨ªa aturdida, sentada en cama con una mano sosteniendo una tableta y otra un boligrafo. -?Por que est¨¢s despierta? -Samuel frunci¨® el ce?o. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Siento que si continuo durmiendo hasta tarde, estar¨¦ muerta -dijo Kathleen preocupada. A pesar de haber sido mimada durante tres anoso Sra. Macari, rara vez dormia. Nunca se mimaba demasiado para evitar que, si ocurr¨ªa algo, todo no pudiera volver a sero antes. Su solidez le hizo sentirse mal por e. Lo hacia todo con precauci¨®n y cuidado, -Solo somos dos en casa. No tienes que ser tan obediente. Acu¨¦state y descansa un poco m¨¢s. - Samuel le dio una palmadita -De acuerdo. Se acosto de inmediato. Samuel esboz¨® una leve sonrisa. Le quit¨® tableta y el l¨¢piz optico, y luego se fue a duchar, Kathleen se quedo dormida una vez m¨¢s. Cuando descubri¨® que estaba dormida despu¨¦s de su ba?o, no molest¨®. Baj¨®s escaleras despu¨¦s de vestirse. Samuel orden¨® a Sebastian: -mame cuando est¨¦ despierta. -Si, Sr. Macari. Lo har¨¦. -Sebastian asinti¨®. Samuel sali¨® de casa despu¨¦s de asegurarse de que todo estaba bien gestionado. Sebastian reflexiono. ?Kathleen tiene suerte de ser minada por ¨¦l. Pens¨¦ que Nicolette seria que se quedaria en este lugar. ?Qui¨¦n habria imaginado que seria Kathleen en su lugar?? Habia un dicho: Si uno est¨¢ enamorado de alguien, no se enamorara de otros. Pero si esa persona se enamora de otra, significa que sus sentimientos por primera no eran tan profundos en primer lugar, Despu¨¦s de todo, a Samuel no le gustaba Nicolette, pero estaba m¨¢s enamorado de Kathleen. Cuando Kathleen se despert¨®, baj¨® aer. Sebastian inform¨® a Samuel mientras eia. Unos momentos despu¨¦s, Samuel envi¨® a alguien a recoger a Kathleen. Sebastian inform¨® a Kathleen: -Se?ora Macari, el se?or Macari va a enviar a alguien a recoge. El conductor llegar¨¢ en unos minutos. Kathleen eructo de repente,o un simp¨¢tico hamster, y se detuvo un segundo. ¨C ?Por qu¨¦ envia a alguien a recogerme? -Para probarme vestidos de novia y hacer fotos de boda, senora Macari-respondio Sebastian. Lo habia olvidadon Kathleen se sorprendi¨®. Al ver su reion, Sebastian supo que debia de haberlo olvidado. Kathleen termino suida a teda prisa y lue a banarse y cambiarse. Justo cuando termino de arrerse, lleg¨® el coche. Subi¨® al coche y se dirigi¨® al estudio nupcial. A mitad de camino, Samuel m¨® a Kathleen. -Ha surgido algo. Puede que llegue diez minutos tarde. Puedes clegir el vestido primero. Yo llegar¨¦ poco despu¨¦s -dijo Samuel con voz grave. -De acuerdo. Te esperare. ¨C Kathleen asinti¨®. ¨CMuy bien. -Samuel asinti¨®, Entonces, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Pronto llego al estudio nupcial. Era el estudio nupcial m¨¢s lujoso de Jadeborough. Solo vendian sus vestidos de novia en lugar de alqurlos. Ademas, un juego de fotos de boda costaria unos cuantos millones Era sin duda un lugar para consumidores de alto nivel. La gente corriente no podria permitirselo. Kathleen entr¨® en el estudio nupcial. El personal echo un rapido vistazo a su atuendo. En un instante, sus ojos se iluminaron. Entonces mir¨® a Kathleen con atenci¨®n y reconoci¨® enseguida. ?E es¡­ La Sra. Jo¡­ ?C¨®mo se ma? Lo que sea. ?Solo necesito saber que es esposa de Samuel Macari!? -H, se?ora Macari. Es un cer conoce -le salud¨® de inmediato el r¨¢pido personal. -El Sr. Macari ha concertado una cita -dijo Kathleen sin rodeos. -Si, Sra. Macari. ?Vamos a elegir un vestido de novia ahora? ¨C E sonrio. Kathleen asinti¨®. A continuaci¨®n, el personal llev¨® a elegir su vestido de novia. Casualmente, dos se?oras estaban eligiendo unos vestidos de novia. Eran hermanas. -Sandra, ?no quieres pensarlo mejor? Robert no es nadaparable al Sr. Macari. -Yvette estaba frustrada Kathleen se sorprendio w Est¨¢ hando de Samuel ?>> En ese momento, se oy¨® una vozmiliar desde detr¨¢s des cortinas. -Yvette, deja de decir tonterias. -?Tonterias? La familia Sullivan no es nadaparada con familia Macari. Tu fuistepa?era de instituto y de universidad con el Sr. Macari. Ustedes dos eran bastante cercanos en ese momento. Deber¨ªas aprovechar oportunidad y rcionarte m¨¢s con el para no tener que casarte con un hombre corrienteo Robert. -Yvette estaba indignada. Samuel ya es un hombre casado. No deber¨ªa entrometerme m¨¢s en su asunto -respondi¨® mujer. ¨CNo creo que el Sr. Macari est¨¦ en verdad enamorado de Kathleen. Todav¨ªa se present¨® en un evento con Nicolette hace unos dias. No creo que cambie de opini¨®n tan pronto. Tal vez este obligado por vieja se?ora Macari¨Cdijo Yvette con voz fria. ¨CDeja de har de eso. -Una se?ora sali¨® de detr¨¢s de cortina vestida de novia. Era Sandra Solia serpa?era de se de Samuel. Hacia diez a?os que Kathleen vivia con familia Macari. Estaba familiarizada con Samuel y gente que le rodeaba. Sandra fue una vez a residencia de los Macari para asistir al vig¨¦simo cumplea?os de Samuel. Kathleen habia conocido antes. Por lo tanto, sabia de hecho que Sandra estaba encarinada con Samuel hasta el punto de estar obsesionada. Al principio, Sandra pens¨® en impedir que Yvette hara del asunto, ya que hab¨ªa otros trabajadores alrededor. Seria terrible que se corriera voz. Sin embargo, no esperaba encontrarse con Kathleen en el estudio Se froto los ojos, pensando que le pasaba algo. Yvette se dio cuenta de que Sandra estaba mirando a persona que estaba detr¨¢s de e. Se dio vuelta y se qued¨® atonita durante un segundo. ?E es Kathleen, ?verdad? La ¨²ltima vez, no pude ve bien en el video. Ahora por fin conozco. E en verdad es bonita. No es de extra?ar que Samuel se enamorara de e?. ¨C H, Kathleen. -Sandra se sent¨ªa un poco inc¨®moda. ?Ha oido lo que est¨¢bamos hando hace un momento?? -Ha pasado mucho tiempo, Sandra-respondi¨® Kathleen con frialdad. Tiene m¨¢s o menos misma edad que Samuel. Asi que, e es quiz¨¢s tres o cuatro a?os mayor que yo. Pero nunca me ha gustado de todos modos. Creo que e es muy consciente de raz¨®n?. Yvette vio que su hermana actuaba con timidez frente a Kathleen. Frunci¨® el ce?o y pregunto: ¨CSandra, ?qu¨¦ pasa? ¨C Nada -Sandra Sacudi¨® cabeza y dijo-: V¨¢monos. ¨C?Por qu¨¦ nos vamos? Todavia estamos probando los vestidos de novia. ¨C Frunci¨® el ce?o y continuo-: ?Por que le tienes tanto miedo, Sandra? Eres nuera de familia Sullivan. En cuanto a e, ipodria ser abandonada por Samuel en cualquier momento! Cap铆tulo 81 Cap¨ªtulo 81 Cap¨ªtulo 81 ¨C No digas tonterias -reprendio Sandra a su hermana. La expresi¨®n de primera se volvi¨® extra?a al ver a Kathleen. Con una expresi¨®n petrea, ultima mir¨® a Yvette y pronunci¨®: -Tienes boca pero no has bien. -?Que acabas de decir? -respondi¨® Yvette con una voz muy aguda. -No me entiendes? Si lo haces, entonces genial. Si no, parece que tu cerebro tambi¨¦n est¨¢ defectuoso ¨C replico Kathleen con un tono gelido. ¨C Kathleen, mi hermana no ha hado en un tono agradable, pero ?de verdad tenias que critica asi? ¨C intervino Sandra, frustrada. -Bueno, ?no fue tu hermana que empez¨®? Seguro que sabes que siempre es el instigador el que tiene culpa. Sandra se mordi¨® elbio y no dijo nada. En aquel entonces, Kathleen le hab¨ªa dicho lo mismo. Yvette se burl¨®: ¨C Kathleen, ?por qu¨¦ eres tan presumida? T¨² y Samuel llevan tres a?os casados, pero ¨¦l acab¨® teniendo una amante de todas formas ¨Cse burlo Yvette. El delicado semnte de Kathleen palideci¨® un poco. Antes, Samuel y Nicolette aparecieron juntos en la residencia Yoeger. Todo el mundo en Jadeborough sabia que el incluso le dio deer en fiesta. En ese momento, su matrimonio a¨²n no se hab¨ªa anunciado al p¨²blico, por lo que todos pensaron que Samuel y Nicolette serian pareja. ¨C ?Por qu¨¦ el silencio? ¨C pregunto Yvette con suficiencia. -Aunque tenga una amante, has decidido insultarme a mi, esposa, en lugar de culpar al hombre infiel. ?D¨®nde est¨¢ tu moral?-dijo Kathleen, calmada. Yvette se qued¨® at¨®nita por un momento antes de responder enfadada: ¨C Kathleen, deja de sermonearmeo si estuvieras en cima de moral. Hace tiempo que me informe sobre esto; Samuel y Nicolette eran una pareja, para empezar. ?La que le arrebat¨® pareja a otro fuiste tu! Tu eres rompehogares. -?Lo soy? Qu¨¦ l¨¢stima, ?rompehogares? a que te refieres es en realidad verdadera esposa de Samuel, mientras que Nicolette se convirti¨® en amante que todos odian. ?Contenta? ¨CKathleen, mujer vil y desvergonzada! ?Samuel se divorciar¨¢ de ti tarde o temprano! ?Puta destructora de hogares! ¨C Yvette siseo con los dientes apretados, -Yvette! Sandra arruy¨®s cejas. Kathleen serio en voz alta y dijo con desden: ¨C?Soy una perra rompehogares? En que convierte eso a tu hermana? Al oir eso, expresi¨®n de Sandra se volvi¨® sombria. ¡ª Que le pasa a mi hermana?-dijo Yvette con los brazos en alto-?Es mil, no, un mill¨®n de veces mejor que tu! Kathleen mir¨® a Sandra con desden y pronunci¨®: -Sandra, si no puedes contener a tu hermana ni siquiera un poco, no me culpes por lo que har¨¦. -Deja de har -dijo Sandra mientras tiraba del brazo de Yvette, con intenci¨®n de arrastrar a su hermana -Sandra, ?que est¨¢s haciendo? ?Por qu¨¦ le tienes miedo? -Yvette frunci¨® el ce?o- ?Es una destructora de hogares, una zorra que destruyes rciones de los dem¨¢s! ?Qu¨¦ derecho tiene a ser joven se?ora de familia Macari? -Si yo no tengo derecho, ?lo tienes tu? -una pizca de desprecio lleno los hermosos ojos de Kathleen. -Si tuviera derecho, estoy segura de que Samuel me querr¨ªa -der¨® Yvette con seguridad. En realidad, sus ataques a Kathleen eran por sus celos, no por apoyo a Nicolette. Yvette conoci¨® a Samuel gracias a Sandra. M¨¢s que decir que lo ?conoc¨ªa?, en realidad solo ve¨ªa su foto, ya que iban al mismo colegio. A Yvette le gustaba Samuel casi hasta obsesi¨®n. Aunque hab¨ªa ideado innumerables nes para acercarse a ¨¦l, no tuvo ¨¦xito ni una s vez. Era imposible para personas de su estatus social acercarse a ese hombre. Tal vez podria haber tenido oportunidad de ponerse en contacto cuando todavia eranpa?eros de curso. Porque despu¨¦s de eso, no volvieron a ponerse en contacto. Y asi, Yvette perdi¨® cualquier posibilidad de verlo. Aunque se esforzo mucho durante los ¨²ltimos a?os, sus esfuerzos resultaron inutiles. S¨®lo cuando Samuel anunci¨® su matrimonio con Kathleen, hace algun tiempo, descubri¨® que estaba en pareja. Adem¨¢s, mujer con que se habia casado era una hu¨¦rfana sin padres. Para Yvette, Kathleen no estaba a su altura, mas que por el hecho de ser guapa. Por eso, cuando vio, intent¨® todos los m¨¦todos para humi. Despu¨¦s de todo, persona que le gusta a Samuel es Nicolette. A ¨¦l no le importaria lo que le pasara a Kathleen, penso. -?Tu? -Kathleen insult¨®-: En aquel entonces, tu hermana lo intent¨® todo y fracaso. No eres ni mitad de guapa que e, asi que ?qu¨¦ te hace estar tan segura de ti misma? La cara de Sandra se sonrojo: ¨C E nunca lo haria! -dijo Yvette con seguridad. ?Te dare una li¨®n si te atreves a acusar a mi hermana de nuevo! Despacio, Kathleen afirmo: Est¨¢s segura? No puedes leer su mente, as¨ª que ?c¨®mo lo sabes? Recuerdo que e empleaba t¨¢cticas muy turbias. ¨C Kathleen es suficiente! -Sandra se mordi¨® elbio y espetor: Nunca te he ofendido, ?verdad? Por que tienes que aferrarte al pasado? Quien le pidid a tu hermana que me atacara? ¨C Kathleen dijo despreocupada-: Te acabo de decir que no estas conteniendo. En cambio, dejas hacer lo que le zca, ?No es as¨ª? Sandra se qued¨® sorprendida. Y Kathleen continu¨® con mirada fija: -Tuviste oportunidad de impedir que escupiera tonterias, pero ?lo hiciste? En absoluto. Parece que, despu¨¦s de tantos a?os, sigues albergando segundas intenciones y pensamientos impuros por otro hombre a pesar de tu pr¨®ximo matrimonio. Dado que a tu hermana le encanta ser una recta guerrera de moralidad y se?r los defectos de los dem¨¢s, ?c¨®mo podria no hacerlo contigo? -Kathleen, sigues siendo tan elocuenteo siempre ¨Cent¨® Sandra entre dientes apretados. -Gracias por el cumplido. ro, no mostrar¨ªa ninguna piedad con los malvivientes -acogi¨® con agrado elentario de mujer, ¨C ?C¨®mo te atreves a rega?ar as¨ª a mi hermana! Quiero tu cabeza. -Yvette levant¨® el pu?o y apunt¨®. Lasisuras de losbios de Sandra se curvaron hacia arriba. Queria ver a Kathleen golpeada. Los ojos de Kathleen eran frioso el hielo mientras miraba el pu?o de Yvette sin moverse en absoluto. De repente, estiraron con fuerza y cay¨® en un c¨¢lido abrazo. Inhndo el frio y amaderado aroma, enterr¨® su cara en el pecho del hombre. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Se sinti¨® agredida. Samuel abraz¨® mientras usaba el otro brazo para apartar a Yvette. E e Yvette estaban sorprendidas. ?Es Samuel!? Cuando hablo, fueo si el infierno se congra: -?Qui¨¦n les ha dado tanto valor para ponerle mano encima a joven se?ora de familia Macari? -Samuel, cu¨¢nto tiempo sin verte -saludo Sandra con torpeza. -?Qui¨¦n eres? -cuestion¨® ¨¦l con desd¨¦n. La cara de Sandra se puso rojao remcha. ??Ya no me reconoce??, penso. -Sr. Macari, e es Sandra, su epa?era de se. Me mo Yvette y soy su hermana -Yvette no esperaba encontrarlo, asi que estaba muy emocionada. Los ojos de Samuel eran oscuros y frios mientras miraba as dos hermanas. ¨CLes he preguntado: ?quien les ha dado tanto valor para ponerle un dedo encima a mi mujer? -Fue e quien regano a Sandra primero -justifico Yvelle- Se?or Macari, ?de verdad no se acuerda de mi hermana? ¨C Es cierto? ¨C Samuel bajo los ojos para mirar a Kathleen, que permaia en sus brazos. Losbios de mujer tenian un exquisito tono rojo. -Lo hice. -Pues bien -dijo Samuel con indiferencia. Las expresiones de Sandra e Yvette decayeron. Contemplo el suave y dulce rostro de su esposa y pronunci¨®: -?Creen que voy a creer que ha rega?ado a alguien al azar? La conozco. Si gente no pusiera de los nervios, no arremeteria contra ellos. Kathleen nunca fue una persona que no fuera razonable o que hiciera rde de su poder en p¨²blico. Samuel lo sabia muy bien. Si de verdad fuera ese tipo de persona, no podr¨ªa haber tolerado en silencio ser su esposa durante tres anos. Si e tuviera ese tipo de intenci¨®n, su rci¨®n se habr¨ªa hecho p¨²blica hace mucho tiempo. Por lo tanto, no fue Kathleen quienenz¨® el alboroto. Cap铆tulo 82 Cap¨ªtulo 82 Cap¨ªtulo 82 Kathleen frunci¨® losbios en silencio mientras Yvette echaba humo. -No hemos reganado. Todo lo que hicimos fue decir algunas verdades. -?Qu¨¦ verdad podria salir de boca de perraso ustedes? Yvette se qued¨® sin pbras, mientras que Sandra se qued¨® hda. -Sr. Macari, sabemos que e es tercera persona que ocup¨® el lugar de Nicolette -Yvette record¨®-: ?No es Nicolette su verdadero amor? Los ojos de Samuel estaban vidriosos con una capa de escarcha. -?Quien te crees que eres para tener audacia de decir que sabes qui¨¦n es mi verdadero amor? Me parece que ambas quieren morir. Yvette se qued¨® at¨®nita. ??No es Nicolette el verdadero amor de Samuel? ?Qu¨¦ quiere decir?>> Kathleen mir¨® as dos hermanas con frialdad. -Sam, ?ya no recuerdas a esta mujer? ¨Cinquiri¨® mientras levantaba un dedo para se?r a Sandra. -No -Samuel a?adi¨® con asco-: ?Por que iba a recordar a una mujer cualquiera? Soy tu hombre: ?no puedes ser un poco celosa? Sandra e Yvette se quedaron at¨®nitas. ??Acaba de decir Samuel todo eso? ?C¨®mo pudo decir esas cosas?>> -De todas formas no te gustan, asi que ?por qu¨¦ deberia estar celosa? -a Kathleen le pareci¨® que su pregunta era muy confusa. Pero a Samuel le disgustaron sus pbras. -?De verdad no tienes ninguna impresi¨®n de e? ¨C pregunto Kathleen una vez m¨¢s. ¨C No. ?No es molesto preguntar esto una y otra vez? S¨®lo tengo ojos para ti -ar¨® Samuel, que temia responder mal. Sin embargo, para ser justos, s¨ª que habia olvidado qui¨¦n era Sandra. Kathleen se giro para mira, cuyo rostro estaba p¨¢lidoo una s¨¢bana, y dijo: -Te esforzaste tanto entonces, pero al final ni siquiera recuerda tu nombre. Que pena. Al oir eso, cara de Sandra se puso a¨²n m¨¢s p¨¢lida. -Kathleen, no te pases de raya -ech¨® humo Yvette. -Pasarme de raya? ¨C Kathleen se burl¨®-: Fuiste l¨² que me insulto primero, diciendo que soy una puta rompehogares. Hay c¨¢maras de vigncia aqui: deber¨ªamos revisars grabaciones? Yvette se sinti¨® culpable. Y Kathleen mir¨® a su hermana. -le adverti hace un momento que deb¨ªas contener a tu hermana. Como no has hecho caso a mis pbras, no me culpes por tomar medidas, Esta ¨²ltima entr¨® en p¨¢nico: ¨C Kathleen, no te atrevas! Sandra, por que le tienes miedo? falta de tacto de Yvette ech¨® m¨¢s le?a al fuego-: No es m¨¢s que una rompchogares que monopoliza el hecho de ser hu¨¦rfana para ganar simpat¨ªas y arrebatarle el hombre a otra. Que desverg¨¹enza. Sandra desco poder abofetear a su hermana all¨ª mismo. ??Cate!?, penso. Kathleen hizo una mueca, se dirigi¨® a Samuel y le pregunto: -Sam. ?recuerdas que Wynnie te organiz¨® una fiesta de cumplea?os en casa cuando tenias veinte a?os y muchos de tuspa?eros de curso estaban invitados? Este asinti¨® con una expresi¨®n g¨¦lida: -Si. Aque vez estaba borracho. -Asi es-Kathleen mir¨® a Sandra y continuo-: Esta mujer se col¨® en tu habitaci¨®n y quiso quitarte ropa. La sangre se dreno de cara de Sandra al instante, y Samuel frunci¨®s cejas. -?Que has dicho? -Lo vi con mis propios ojos. Fui yo quien detuvo. Si no, persona con que estarias casado ahora mismo seria e -con un suspiro, continu¨®-: Pero me arrepiento de habe detenido. -Cate -le orden¨® Samuel con disgusto. -?Est¨¢s mintiendo! -exm¨® Yvette conmocionada-?Mi hermana nunca haria eso! ¨C Incluso se arrodill¨® dnte de mi aque vez. De hecho, tengo im¨¢genes de lo que pas¨®. ?Quieres echarle un vistazo? -dijo con frialdad. Yvette se qued¨® estupefacta: -En principio, este asunto hab¨ªa terminado hace tiempo, pero t¨² has provocado esto -el tono de Kathleen era suave, pero a vez muy frio-: Es una pena que tenga una hermanao t¨² que le cause problemas. -?Eso es imposible! ¨C Yvette sacudi¨® cabeza con fuerza-: ?Puta! Sandra abofete¨® antes de que ¨¦sta pudiera terminar sus pbras. -?Deja de causarme problemas, mierda! -Sandra estaba tan livida que le dol¨ªans entra?as. ?Que pasaria si familia Sullivan se enterara de eso? Yvette se quedo boquiabierta ante ion de su hermana Kathleen se ri¨®: hequedado sin pbras con lo de tu hermana. Te lo he recordado una y otra vez, y t¨² tambi¨¦n se lo has dicho, pero e insiste en hacerme enfadar. ?Te guarda rencor? ?O te tiene envidia y por eso te destruye a proposito? La cara de Sandra estaba oscurao un trueno mientras miraba a Yvette, que se sinti¨® agraviada mientras gritaba: ¨C Sandra, no te tengo envidia! ?De verdad! -?Catc! -exmo Sandra. Yvette bajo cabeza con disgusto. Mirando a Kathleen, Sandra dijo: -La culpa es mia por no educar bien a mi hermana. -?No educaste bien, o decidiste usao tu arma? ¨Creplic¨® Kathleen sin expresi¨®n-. Si hubieras contenido con severidad, para empezar, no habria expuesto lo que pas¨®. T¨² te lo buscaste. Sandra se mordio elbio. -Sandra, nunca he sido des que se dejan intimidar con tanta facilidad -a?adi¨® Kathleen con tono p¨¦treo. ?Es que quiero demasiado a Samuel, penso primera. -Lo siento. ¨C No tuvo m¨¢s remedio que disculparse. Despu¨¦s de eso, arrastro a Yvette y se fue. La tienda volvi¨® a su habitual estado de tranquilidad. Samuel miro a Kathleen, que pregunt¨® en tono casual: ¨C ?Por qu¨¦ me miras asi? ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . ¡°?Te sorprendeo me heportado?? -No es nada-respondi¨® en voz baja- Solo pens¨¦ que deb¨ªa conocerte bien. Una chica tan peque?a y delicada, pero tan luchadora cuando se trata de dar una li¨®n a gente. Este es undo de e que nunca hab¨ªa visto antes. Sabia que no era tan d¨¦bil y recatadao parecia. -Tomate tu tiempo entonces -dijo Kathleen. Samuel no pudo resistir el impulso de pellizcarle cara. -Entonces, lo hiciste para protegerme? Kathleen se limit¨® a emitir un zumbido. Con el ce?o fruncido, Samuel continuo: ¨C Recuerdo que entonces habia bebido demasiado, asi que volvi a mi habitaci¨®n para descansar. Aturdido, bese a alguien Las orejas de mujer enrojecieron -?Es as¨ª? -Puedo confirmar que no fue Sandra, y es imposible que sea Nicolette -Samuel mir¨® a Kathleen -: Entonces, ?fuiste tu? -N-No-respondi¨® cita con torpeza. ¨C Recuerdo que ese beso sabia a melocot¨®n -le pellizc¨® barbi-: Por aquel entonces, recuerdo que un melocotoncito me dijo que lo que m¨¢s le gustaba eraer caramelos de ese sabor. Kathleen se puso rigida: -Yo¡­ pens¨¦ que ya lo habias olvidado. El rostro de Samuel se ensombreci¨®. -No lo olvide, pero si pens¨¦ que era un sue?o. Siempre hab¨ªa asumido que era as¨ª, por lo que el asunto quedo enterrado en el fondo de su coraz¨®n. Por aquel entonces, a¨²n no hab¨ªa empezado a salir con Nicolette, pero so?aba con Kathleen e incluso que besaba. Penso que no era m¨¢s que una bestia¡­ Despu¨¦s de todo, Kathleen s¨®lo tenia diecisiete a?os por aquel entonces. Asi que, ?era e! El afecto que sentia por su futura esposa ya hab¨ªaenzado hace mucho tiempo. -Vamos a probarnos los trajes -Kathleen estaba preocupada de que le diera problemas. -Kathleen, eres una idiota -dijo Samuel mientras le pellizcaba cara. -?Por qu¨¦ me rega?as? ¨C e se qued¨® sin pbras-. No fui yo quien tom¨® iniciativa. Fuiste tu quien de repente me agarr¨® de mano, me pregunt¨® por que era tan dulce, y luego¡­ Pens¨¦ que me hab¨ªas confundido con Nicolette. Samuel se qued¨® cado. ??Qu¨¦ gran malentendido!>> ¨CEres una idiota. -Samuel ejerci¨® m¨¢s fuerza en sus dedos y a?adi¨®-: Por supuesto, yo tambi¨¦n lo soy. Kathleen frunci¨®s cejas, sin entender lo que queria decir. -Muy bien, vamos a probarnos ropa Samuel tom¨® de mano para selionar los vestidos de novia. Despu¨¦s de poner algunas cosas en orden, mente del hombre se ar¨®. Cuando se casaron por primera vez, acept¨® a Kathleen de inmediato por una raz¨®n. El hombre ya se hab¨ªa enamorado de e antes de darse cuenta ?Mi dulce melocot¨®n, ?eres mia! Cap铆tulo 83 Cap¨ªtulo 83 Cap¨ªtulo 83 Kathleen estaba desconcertada. No ten¨ªa ni idea de por qu¨¦ Samuel estaba sonriendo. El hombre le pidi¨® que se probara algunos vestidos de novia, asi que e edi¨®. Tampoco se atrevi¨® a decir nada al respecto. Sin embargo, el proceso de probarse los vestidos de novia lue lento y arduo. A pesar de que solo se prob¨® dos. Samuel entrecerro los ojos y pronuncio: -Si no te los pruebas bien, loprar¨¦ todo para que lo lleven en casa y luego podr¨¢s probartelos a tus tiempos Kathleen se quedo sin pbras. ?Asi no se debe gastar el dinero, ni siquiera si es rico?, se molest¨®. Al final, e eligi¨® un vestido de novia recatado y sin hombros, que encajaba con su personalidad mansa y amable. Desprendia un aire dulce y encantador. Samuel se prob¨® un esmoquin negro. Se puso de pie junto a e y pidi¨® al empleado de tienda que le ayudara a hacerse una foto. Esa seria su ¨²nica foto juntos m¨¢s adnte. Cuando terminaron de probarse los trajes de boda, llev¨® aer. Una vez que terminaron, pareja se fue junta a casa. Kathleen permaneci¨® feliz hasta antes de boda. Aunque todav¨ªa no era capaz de dejar atras a pareja de ni?os que hab¨ªa perdido, sabia que ten¨ªa que mirar hacia adnte y seguir adnte. Pronto llego el dia. La ceremonia se celebraria en una capi. Ese dia, llevaba el vestido de novia que hab¨ªa elegido. Una alegre sonrisa se dibujaba en su rostro mientras caminaba paso a paso hacia el entre los buenos deseos de sus amigos y familiares. Samuel, elegante y apuesto, se situ¨® ante el altar mientras Kathleen, gentil y dulce, avanzaba. Los dos parecian una pareja perfecta mientras estaban juntos. Christopher se sento en uno de los bancos, mirando a Kathleen desde atr¨¢s con seriedad. ?Si esta es su eli¨®n, lo ¨²nico que puedo hacer es respeta y darle mis mejores deseos?, penso. Benjamin tambi¨¦n estaba sentado en uno de los bancos. Gemma segu¨ªa en cama, asi que no pudo ir. Pero su hermano fue a darle su bendici¨®n. No importaba con quien se casara, todo lo que el esperaba era su felicidad E tenia que ser feliz¡­ ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Kathleen se puso dnte de Samuel y puso su pequena mano en de ¨¦l. Este ¨²ltimo tomo agarro y, a trav¨¦s del velo transparente, contemplo a su pequena novia La calidez y felicidad llenaron su corazon Quizas deberiamos haber celebrado ceremonia de boda hace mucho tiempo Que tonta he sido! penso pareja se giro al mismo pulmirall sacerdote, que les sonrio y pronuncio despacio Querido Si Samuel Macarly 5. Kathleen Johnson, jacuerdan ambos vivir juntos en matrimonio y no Separarse nunca, en salud y enfermedad? -Si-acept¨® ¨¦l. Los ojos de Kathleen briron con sinceridad. -S¡­ Bang! Antes de que mujer pudiera terminar su promesa, un fuerte golpe sono desde atr¨¢s. Luego, se oy¨® el repiqueteo de unos pasos. Kathleen se dio vuelta, al igual que multitud. Nicolette se adnt¨®, casi oculta por luz. La primera se qued¨® hda en el sitio. ? Nicolette? ?Por qu¨¦ tienes piernas bien?>> El atractivo rostro de Samuel se volvi¨® oscuroo un trueno mientras ordenaba a sus subordinados que para que se llevaran. ??C¨®mo se atreve a presentarse aqui??, se molesto. Nicolette se ri¨®: -Kathleen, debes estar sorprendida. Te caus¨¦ tanta pena y dolor, que le pediste a Samuel que me destruyeras dos piernas. Pero, o podria estar aqui -tan bien-dnte de ti? ?Has pensado en eso? Kathleen abri¨® su velo y lo miro: -?El video que me ense?aste era falso? En el video, e vios piernas de Nicolette siendo da?adas. Samuel agarr¨® de mu?eca y le dijo con severidad: -?Te explicares cosas cuando vayamos a casa! -Samuel, ?no te atreves a decirle que no podias soportar que me hicieran da?o, as¨ª que encontraste a alguien muy parecida a mio sustituto?- Nicolette mostro una sonrisa seductora y continuo-: Kathleen, ?y qu¨¦ si pierdes a tus hijos? ?Samuel no quiere que me hagan da?o en absoluto! Me quiere m¨¢s que a ti. ??Maldita Kathleen! ?C¨®mo se atreve a ocupar a Samuel durante tanto tiempo! ?No me rendir¨¦ sin m¨¢s!>> -iLl¨¦vens! -orden¨® ¨¦l con frialdad. Zas! Kathleen levant¨® mano y le dio una bofetada a Samuel. Su rostro estaba p¨²rpura de rabia, y su pecho se agitaba sin parar. -?Samuel Macari! Los ojos del hombre se oscurecieron. ¨CKate, te lo explicar¨¦ cuando volvamos. -?Por qu¨¦ me has mentido? -rem¨® angustiada-.i?Por qu¨¦ me has mentido?! Samuel dio un paso adnte e intento abraza: -?No me toques! -rugi¨®. ?Eres un idiota! Sabes cu¨¢nto odio? Mato a mis hijos y casi me quita vida, ay tu dejas salir Indemne para que aparezca dnte de mi? Por que has hecho eso? -Porque me ama-intervino Nicolette con suficiencia. -Largo! -Samuel fulmino con mirada, enfurecido. E se sorprendi¨®. -?Sabes todo lo que he pasado para llevar a mis dos hijos? ¡ª Kathleen agarr¨® a Samuel por el cuello-. No dejabas de coionarme para que donara mi m¨¦d ¨®sea a Nicolette. Ten¨ªa miedo de que me obligaras a deshacerme de mis beb¨¦s, asi que no me atrevi a contartelo. Queria divorciarme de ti y abandonar este lugar, ipero acab¨¦ perdi¨¦ndolos! ?Fue e! E mat¨® a mis hijos. Los ojos de Samuel se enrojecieron. -Me sent¨ª tan impotente y no pude castiga porque t¨² protegiste. Queria divorciarme e irme. pero te negaste. Te pedi que le rompierass piernas, pero me mentiste-rugi¨®-: ?Qu¨¦ soy yo para ti? ?Que soy? -Kate, lo siento -Samuel agarr¨®s manos de e que se aferraban a su cuello-. No fue intencional. Kathleen cay¨® en desesperaci¨®n total. -Samuel Macari, eres un gran mat¨®n -SUS l¨¢grimas corrian por su rostro sin cesar, nundo su visi¨®n ?C¨®mo has podido hacerme esto? -?Kate! -Samuel queria abraza, Sus gritos estaban llenos de tristeza y desesperanza. A todos les dolia el coraz¨®n por e, porque sab¨ªan lo impotente que se sent¨ªa. Lo apart¨® y empuj¨® al suelo un jarr¨®n que estaba a undo. Agarr¨® un fragmento roto y se lo puso en el cuello, dejando una profunda marca. Todo el mundo estaba asombrado. -?Kate! -?Katie! -?Kathleen! ?Qu¨¦ est¨¢ tratando de hacer? Kathleen se par¨® en puerta y se volvi¨® para mirar a multitud. -Samuel, quiero el divorcio. Si no aceptas, no me ver¨¢s nunca m¨¢s. Samuel se qued¨® hdo. -Todo lo que paso entre nosotros siempre dependio de ti, pelota siempre estuvo en tu campo ¨C Kathleen respiro hondo y continuo-: Ya sea nuestro matrimonio, nuestro divorcio o nuestra boda, tu eras el que contrba todo. Yo no era m¨¢s que un esorio para ti. Aunque tuviera mi propia opinion, no te importaba. Samuel trag¨® saliva, _Sin embargo, puedo opinar sobreo voy a pasar el resto de mi vida-cerr¨® los ojos por un momento v dero-: Si no est¨¢s de acuerdo, no pienses que vas a volver a verme. Tu decides. ¨CKate, baja eso ¨C Samuel apreto mandib- No quiero divorciarme de ti. Me gustas. Devastada, e grito: -No puedo soportar el peso de tu amor. No quiero volver a verte, y desde luego no soporto que protejas. ¨C Katic, no hagas ninguna tonter¨ªa -Diana entr¨® en p¨¢nico-: Samuel, esto fue tu culpa para empezar. Date prisa y ede a su petici¨®n. Apretando los dientes, ¨¦l respondi¨®: ¨C Kathleen, dime c¨®mo quieres que sufra, y har¨¦ pagar de inmediato! Kathleen hizo una mueca. -?Que sentido tiene decir todo esto ahora? Samuel, me he rendido porpleto. No puedo seguir contigo. Nicolette es asesina que mat¨® a mis hijos, pero ?eso te hace menos culpable? Si no fuera por tu indulgencia, ?se atreveria a hacer algo asi? Cap铆tulo 84 Cap¨ªtulo 84 Cap¨ªtulo 84 Kathleen ejerci¨® entonces una presi¨®n mayor sobre el fragmento contra su hermoso cuello. El corte se hizo m¨¢s profundo al tiempo que rezumaba m¨¢s sangre de herida. El vestido de novia, de color nco puro. tambi¨¦n se tino de roje. No era un espect¨¢culo para los sensibles, -?Prom¨¦tele, Samuel!-le inst¨® Diana con ansicdad. Calvin se aferr¨® a e, que estaba a segundos de desmayarse, Miro a su hijo mientras dec¨ªa: -Si no aceptas, Samuel, se perder¨¢n dos vidas por tu indecisi¨®n.- Las dos vidas as que se referia eran Kathleen y Diana. Samuel miro a Kathleen con una expresi¨®n de dolor en su rostro. Queria vivir una vida feliz a sudo. No deseaba otra cosa que derramar afecto sobre una joven gentilo e. Sin embargo, tenia una deuda de vida con Nicolette y debia devolverle el favor. ¨C Deja ese fragmento, Kate. Te prometo el divorcio -edi¨®. No tenia idea de que experimentaria un dolor de corazon tan intenso despu¨¦s de decir esas pbras. Nunca habia sentido nada parecido por e. O quiz¨¢s Si, pero no era consciente de ello. Sin embargo, era demasiado tarde para arrepentirse. -Quiero el acuerdo de divorcio, ahora-Kathleen se mantuvo firme en su decisi¨®n. No quer¨ªa tener nada mas que ver con Samuel. -Lo traer¨¦ -dijo Wynnie. De inmediato hizo una mada a su asistente-: Tr¨¢eme un acuerdo de divorcio ahora mismo. No olvides mencionar que esposa recibir¨¢ totalidad de los bienes del marido. Wynnie tambi¨¦n se sorprendi¨® al ver escena que tenia dnte. No tuvo m¨¢s remedio que aceptar que el divorcio era lo mejor para ambos. Sin embargo, nunca permitir¨ªa que Nicolette recibiera una parte de sus bienes. Al principio, Nicolette estaba encantada. Sin embargo, su estado de ¨¢nimo se agravo al escuchars pbras de Wynnie. -?No crees que te has beneficiado lo suficiente de los Macari en los ¨²ltimos a?os, Kathleen? - pregunto, con un tono burl¨®n-?No puedo creer que todav¨ªa seas capaz de extorsionar m¨¢s dinero antes de irte! ??Qu¨¦ derecho tiene Kathleen a recibir apoyo de todo el mundo? ?Y qu¨¦ autoridad tiene Wynnie sobre los bienes de Samuel??, se molest¨®. -?Vete a mierda! -le grito Wynnie. No pudo evitar maldecir mientras cargaba hacia adnte y pateaba a Nicolette Desprevenida, joven perdi¨® el equilibrio y cay¨® junto a pierna de Kathleen. ¨C Cate boca, maldita perra! Me corresponde a mi decidiro se distribuyen los bienes de nuestra familia Est¨¢s insatisfecha porque no recibes dinero, ?no es asi? ?Solo te aferras a mi hijo por el dinero y el estatus de los Macari! D¨¦jame decirte una cosa: aunque Samuel y Kathleen se divorcien, no obtendras nada! -grito. No permitiria que una alborotadorao e entrara en su familia. Wynnie fue consda por Emily, que se acerc¨® a e. Esta ultima le dijo con desden: -Tu madre llev¨® a cabo misma i¨®n en el pasado. Le gustaba provocar problemas de vez en cuando. Me sorprende que t¨² seas igual. -Bueno que puedo hacer? Samuel est¨¢ enamorado de m¨ª-respondi¨® Nicolette con una risa encantada. E tendria una oportunidad siempre y cuando Samuel y Kathleen se divorciaran. De repente, Kathleen se agacho y agarro del cuello. Su delgada mano se aferraba al fragmento roto del jarr¨®n. La palma de su mano ya estaba abierta, y sangre brotaba de los cortes entre los dedos. -?Que estas tratando de hacer? -pregunt¨® Nicolette, horrorizada. La mirada de Kathleen era asesina mientras rugia: -Quiero vengar a mis dos hijos! -?N-No! ¨C Nicolette luchaba por liberarse del agarre. Sin embargo, era demasiado fuerte. Recurri¨® a ayuda de Samuel, ya que era su ¨²nica opci¨®n. ¨C S¨¢lvame, Samuel! Samuel avanz¨® dos pasos hacia ambas. Con voz firme, Kathleenenz¨®: -Samuel. Lo s¨¦. Amas a esta mujer. Pero e asesino a mis hijos. Por lo tanto, nunca podremos estar juntos. Espero que tengas algo de conciencia, ya que tambi¨¦n son de tu sangre. Todav¨ªa no habian nacido. Sin embargo, mujer que amabas los mat¨®. Incluso no hiciste responsable de lo que hab¨ªa hecho. E incluso¡­ ¨C No se atrevi¨® a terminar frase. Era primera vez que sentia esa pena. Tambi¨¦n era primera vez que era tan grosera. ¨C ?Por qu¨¦ tuve que enamorarme de ti?-murmuro para s¨ª misma-. ?Por qu¨¦ me empe?e en torturarme y convertirme en un chiste dnte de todo el mundo? -La persona que amo eres t¨², Kate -dijo Samuel, acerc¨¢ndose otros dos pasos. Kathleen se rio ante eso: -Nunca creere en tus pbras. Entonces, se oyeron unos pasos procedentes del exterior de puerta. Era asistente de Emily, persona que llev¨® el acuerdo de divorcio. -Firmalo -dijo Kathleen sin mirar a Samuel ¨C Tu mujer est¨¢ en mis manos ahora. Wynnie agarr¨® el acuerdo de divorcio y un boligrafo y se los pas¨® a Samuel ¡ª Firmalo, Samuel. Deja de darle vueltas al asunto. Samuel dudo un rato antes de firmar. Nunca espero que un boligrafo pesara tantoo en ese momento. Se oy¨® un silbido, seguido del grito de Nicolette, y todo el mundo se quedo sorprendido. Kathleen hab¨ªa utilizado cl fragmento para cortarle cara. Y entonces se oy¨® otro silbido mientras se hacia otro corte. Hab¨ªa marcado una cruz en su rostro. -Mi cara!iMi cara! -grito mientras se agarraba cara y rodaba por el suelo. Samucl miro a Kathleen sinprender. Esta tir¨® el fragmento que ten¨ªa en mano y se acerc¨® a ¨¦l. Con pluma de su mano izquierda, firm¨® su nombre en el documento. Quit¨¢ndose el velo, dijo: -A parti de ahora, todo ha terminado entre t¨² y yo. Samuel solo pudo mira sin decir nada. -Como era de esperar, vengarme por mi cuenta se siente mejor -dijo mientras lo miraba con frialdad Estare a tu servicio cuando quieras, si decides vengarte. -Con eso, se dio vuelta y se fue. -Salvame Samuel. ?Mira mi cara! -Nicolette grit¨® mientras sollozaba-?Quiero demanda y mete en la carcel! -Bueno, me gustaria ver si algun abogado se atreve a aceptar tu petici¨®n ¨C se burl¨® Wynnie. Por otrodo, Samuel habia dado un paso adnte. Queria har con Kathleen. Sin embargo, fue retenido por su madre. -Dale un poco de espacio, Samuel. La conozco mejor que t¨². No querr¨¢ volver si se ha decidido. -?Y que si estamos divorciados? Sigue siendo mi mujer ¨Cbramo. -?De verdad quieres empuja al borde de muerte? -pregunt¨® Wynnie, mir¨¢ndolo con incredulidad-. Siempre has sido indiferente a e cuando estaba en nuestra familia. ?Qu¨¦ sentido tiene que act¨²es as¨ª ahora? e?Por que no puede entender que Kathleen ya no le quiere??, pens¨®. Samuel no le dio importancia y sali¨® del lugar. Sin embargo, cuando estuvo fuera, Kathleen ya se habia ido. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Despu¨¦s de eso, su desaparici¨®n dur¨® un a?o entero. Habia pasado un a?o y Federick miraba impotente a persona que tenia dnte. -Sr. Macari, ?podria no pasarse por aqui cada dos d¨ªas? -le rog¨® mientras le entregaba a Samuel una taza de cafe- Est¨¢ a punto de terminar todo el caf¨¦ de mi casa. -Hare que gente le envie m¨¢s-respondi¨® Samuel con desd¨¦n. Se hab¨ªa vuelto a¨²n mas maduro y atractivo en solo un ano. Enparaci¨®n con el anterior, su aura tambi¨¦n era aun m¨¢s fiable y fuerte. ¨C?Crees que me importa el maldito cale? ¨C pregunto Frederick con exasperacion. Samuel permaneci¨® en silencio mientras seguia sorbiendo de su taza Federick no pensaba entretenerlo. Sin embargo, no le qued¨® m¨¢s remedio. -Estoy siendo honesto en este momento. No tengo ni idea de donde esta Kate, senor Macari -dijo levantandos manos, en senal de derrota- Pienselo un poco. Es obvio que esta tratando de esconderse de usted. Por qu¨¦ se pondr¨ªa en contacto con cualquiera de nosotros desde Jadeborough si quisiera hacerlo? Samuel permaneci¨® en silencio. El anillo de boda permanec¨ªa en surgo y delgado dedo anr. Era de un estilo sencillo que fue elegido en el pasado de forma apresurada. Sin embargo, lo apreciaba m¨¢s que nada en ese momento. -?Por qu¨¦ no has con el se?or Morris? -sugiri¨® Frederick levantandos cejas-. Puede que el sepa donde esta El se?or Morris que Frederick mencionaba era Christopher. Desde que su padre hab¨ªa pasado a un segundo piano, era el quien dirigia el Grupo Morris. -No me dir¨¢ nada -respondi¨® Samuel con frialdad-, No querr¨¢ que encuentre. Cap铆tulo 85 Cap¨ªtulo 85 Cap¨ªtulo 85 No era un secreto que a Christopher le gustaba Kathleen. Sin embargo, e desapareci¨® de repente sin dejar rastro No era que Samuel nunca hubiera sospechado de Christopher, el caso era que su primo era un hombre precavido y no se dtaba. Hasta entonces, no pudo descubrir nada de inter¨¦s. Supuso que Federick estaba entres personas que ten¨ªan una idea del paradero de Kathleen. -Kate echa de menos a su hija -solt¨® Samuel-, E no puede simplemente desaparecer sin dejar rastro. E se mantenia en contacto con todos menos con ¨¦l. Tal vez, Samuel era unica persona que era ajena a este hecho. Una vez, incluso hab¨ªa intentado recuperar a Kathleen recurriendo a un m¨¦todo extremo. Por desgracia, e nunca regreso y ¨¦l acab¨® en el hospital durante dos meses. Una arruga se form¨® entres cejas de Federick. -Ya es demasiado tarde paramentarse, se?or Macari. Samuel guardo silencio y mantuvo una expresi¨®n de calma en su rostro. Nunca espero que Kathleen fuera tan decidida. Cruzando susrgas piernas, sostuvo su taza de caf¨¦ y se sent¨® con elegancia. -?C¨®mo est¨¢? ¨C Federick decidi¨® mostrar cierta preocupaci¨®n por su mayor inversor. Seis meses atr¨¢s, una crisis se abati¨® sobre su empresa editorial. Fue Samuel quien ayud¨® a resolver el asunto. -Muy bien -respondi¨® ¨¦l con rotundidad. ¡°?De verdad? Federick pens¨® que el hombre de enfrente ten¨ªa un aspecto terrible. Ding! El sonido de una notificaci¨®n lleg¨® desde el tel¨¦fono de Federick. No pudo ocultar su sorpresa cuando miro panta. Entonces, se dio cuenta de que el tel¨¦fono de Samuel estaba en silencio. ¨C?No est¨¢ su tel¨¦fono encendido, senor Macari?¨Cpregunto Federick con curiosidad, -Est¨¢ en modo silencioso-respondi¨® Samuel con calma. En general, no contestaba al tel¨¦fono. Si surgia algun problema, Tyson le informaba Federick suspir¨® y le pas¨® su tel¨¦fono a Samuel: -Mira. Samuel bajo mirada y vio una noticia: [Felicitamos a Kathleen Johnson por haber ganado el premio de Academia a mejor actriz y por ser primera chanaeana en recibir este prestigioso grdon.] El articulo iba pa?ado de una foto de Kathleen. En foto aparecia m¨¢s elegante y seductora que de costumbre, con su vestido de noche rojo de un solo hombro. Estaba a¨²n m¨¢s guapa despu¨¦s de que Samuel no vicra durante un a?o. Le devolvi¨® el telefono a Federick, se levant¨® y se dirigi¨® al exterior. -; Adonde va, se?or Macari?-hizo una pregunta ret¨®rica-?Va a volver ma?ana? Samuel se detuvo en seco ynz¨® al hombre una mirada de soyo: ¨C Ya sabe respuesta. Federick se sinti¨® avergonzado: -Lo siento, era lo que Kathleen queria. Si no est¨¢ conforme¡­ En lugar de esperar a que Federick terminara, Samuel se alej¨®. No seguiria presion¨¢ndolo. De lo contrario, el odio de Kathleen hacia ¨¦l se intensificaria. De hecho, calcba que todos los dem¨¢s podian contactar con e. Sin embargo, fue e quien les dijo que se mantuvieran en silencio. La ¨²ltima vez que lo hirieron, tambi¨¦n lo sabia. Aun as¨ª, no cedi¨® ni volvi¨® con ¨¦l. Por lo tanto, hab¨ªa sido abandonado No habia nada que pudiera hacer al respecto, ya que hab¨ªa sido una persona horrible. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Charles Johnson entreg¨® un documento a Kathleen en el avi¨®n: -Mira, es un programa de variedades al que te he apuntado. E se puso un jersey rojo y unos jeans ncos. Se coloc¨® una boina de color caramelo sobre su pelo rizado. Adem¨¢s, llevaba un bonito par de pendientes en forma de cereza. En resumen, estaba preciosa y adorable. -?Por qu¨¦ es un programa de variedades? ?D¨®nde est¨¢n los guiones? -pregunt¨® despreocupada. ¨C No hay nada adecuado, as¨ª que es mejor que participes primero en un programa de variedades - explico Debes mantener tu popridad si quieres desarror tu carrera en tu pais. S¨®lo se necesitan unas horas para grabar un programa de variedades. Puedes tomarte tu tiempo para elegir un gui¨®n. Kathleen asinti¨® -Tu mandas. -Oye ?no quieres al menos echar un buen vistazo? ¨C frunci¨® el ceno-. Soy el director general de una empresa de entretenimiento, y tambi¨¦n soy tu representante. No puedes tomarte esto un poco m¨¢s en serio? tres mi hermano biologico. No es que vayas a hacerme dano ¨C nero con cabeza. No voy a mirarlo. Estoy cansada Charles miro constima: -Bien. Duermete. Asi e cerr¨® los ojos. La luz del sol briba a trav¨¦s de ventani del avi¨®n e iluminaba su bello e impecable rostro, haci¨¦nd parecer tierna y adorable. Cuando el avi¨®n estaba a punto de aterrizar, Charles despert¨® a su hermana. Kathleen se levanto. El le acerc¨® su abrigo nco y lo puso sobre el cuerpo de su hermana. Cuid¨® a joveno a una delicada muneca Despu¨¦s, los dos desembarcaron del avi¨®n. Era el final del invierno en Jadeborough y hacia mucho fr¨ªo. Kathleen se cubri¨® cara con su gran abrigo. ?Nos volvemos a encontrar, Jadeborough?. Charles le pas¨® una mascari a su hermana. -Pont. Ya no eres una persona normal. -De acuerdo -obedeci¨®, y su hermano sonri¨®. -Excelente. ¨C Bien, Charles. ?Cu¨¢ndo vamos a residencia Yoeger? -pregunt¨® e. -No te preocupes. Lo sabr¨¦ en poco tiempo. E asinti¨®o respuesta. Pronto lleg¨® el bus, y Charles gui¨® a su hermana mientras subian a ¨¦l. El autobus los llev¨® a terminal del aeropuerto. Tras bajarse, esperaron a que los trabajadores retiraran su equipaje antes de marcharse. Ambos chaban alegres cuando se produjo una conmoci¨®n ens cercanias. A continuaci¨®n, m¨¢s de veinte guardaespaldas aparecieron para bloquear a los transeuntes frente a ellos y les abrieron paso. Entonces, un hornbre con un traje negro de tres piezas apareci¨® en distancia. Llevaba una gabardina negra con un diseno de cuello militar. A Kathleen le dio un vuelco el coraz¨®n. Samuel! Que est¨¢ haciendo aqui? Dudo que haya venido a buscarme?. Kathleen se sintio bastante ansiosa, pero fingio estar tranqu, Samuel vio su conejito a primera vista. Aunque llevaba una m¨¢scara, consigui¨® reconoce. Charles se puso dnte de e y consol¨®: -No tengas miedo. Estoy aqui. -Est¨¢ bien-asinti¨®-. Sin embargo, puede que no este aqui por mi. Despu¨¦s de todo¡­ Antes de que pudiera terminar, unaorme sombra cay¨® sobre e. Un olor familiar y amaderado asalt¨® los sentidos de Kathleen y se sinti¨® marcada. Estamos en su camino, Sr. Macari? -Charles habl¨® con astucia-, Hag¨¢monos a undo, querida. Kathleen asinti¨® y decidi¨® moverse junto a Charles para dejarle pasar. Samuel no sabia qui¨¦n era Charles, pero su mirada se endureci¨® cuando oy¨® que ¨¦ste se dirig¨ªa a Kathleeno ?Querida?. ?Quien se cree que es?? -?Que? ?No me reconoces? ¨C murmur¨® Samuel. Su voz era tan profunda y seductorao siempre. Kathleen sabia que le estaba hando a e. Por eso, frunciendo susbios rojos, levant¨® cabeza despacio. Como siempre, sus encantadores ojos de cierva lo dejaron sin aliento. Tuvo que luchar contra el impulso de abraza. -Se?or Macari -dijo Kathleen. Al o¨ªrlo, Samuel sinti¨® una punzada de dolor en su coraz¨®n. ? Sr. Macari? Parece tan distante. ?De verdad me olvid¨®?>> -Mm-Samuel se ar¨® garganta y habl¨®- ?A d¨®nde vas? Te llevar¨¦. -Est¨¢ bien, Sr. Macari. La llevar¨¦ a casa. -Charles intervino-. Le informo que ya no tiene nada que ver con Kate, Sr. Macari. Ahora es una celebridad famosa. Si lleva a casa, solo le crear¨¢ problemas. -Puedo ocuparme de prensa. Charles se ri¨® con sarcasmo: -Se?or Macari, yo tambi¨¦n puedo hacer car a prensa. Sin embargo, Kate tiene un prometido. ?C¨®mo se supone que va a explicarle a su prometido si usted hace eso? -?Prometido? -Samuel se qued¨® mirando con asombro. ¡°?Est¨¢prometida?? Kathleen tambi¨¦n frunci¨® el ce?o. ?Tengo un prometido? ?Por qu¨¦ no lo sabia?>> -Si. Lo conoce, senor Macari -Charles mostr¨® una sonrisa socarrona-: Es su primo, Christopher. Cap铆tulo 86 Cap¨ªtulo 86 Cap¨ªtulo 86 Kathleen estaba aturdida. Tiro de una esquina de camisa de Charles con sus suaves v diminutos dedae para instarle a no soltar tonter¨ªas. Los ojos de Samuel se volvieron oscuros: ?Christopher!>> -Entonces, senor Macari, por favor, conozca su lugar. Con eso, Charles tir¨® de Kathleen y se fue. Samuel giro cabeza para mira, que se fue sin volverse a mirarle ni una s vez. Sinti¨® una punzada de dolor en su corazon. Por un momento, no pudo saber si era un dolor fisico o psicol¨®gico. En cualquier caso, se sinti¨® fatal. Charles arrastro a Kathleen al coche, mientras e se quejaba: -Charles, o has podido har con tanta despreocupaci¨®n? Son primos. Si se pelean, yo ser¨¦ principal culpable. -?De qu¨¦ tienes miedo? Ya he llegado a un acuerdo con Christopher para decir que est¨¢n comprometidos. Esto les ahorrar¨¢ muchos problemas. M¨¢s que nada, Samuel dejar¨¢ de aferrarse a ti. Kathleen frunci¨® losbios: -No es una buena idea. ¨C ?Qu¨¦ tiene de malo? ?No es Christopher cien veces mejor que Samuel? ?Por qu¨¦? ?Est¨¢s sintiendo algo por Samuel de nuevo despu¨¦s de verlo?-habl¨® con desd¨¦n. Kathleen se qued¨® sin pbras. ??De verdad soy tan in¨²til?? E habia amado mucho a Samuel antes. Solo hab¨ªa pasado un a?o, as¨ª que no lo habia olvidado por completo. Sin embargo, ya casi lo hab¨ªa conseguido. Tenia muy ro que nunca jam¨¢s volveria con Samuel. No hab¨ªa vuelta atr¨¢s para ellos. Preocupado por su hermana, Charles le aconsejo: -D¨¦jame decirte. No pasa nada sietes tu primer error en este tipo de cosas. Pero si vuelves a cometer el mismo error, te lo mereces. Querida, esc¨²chame. Soy un hombre, asi que s¨¦ c¨®mo piensa uno. Kathleen frunci¨® el ce?o. -Pero aun as¨ª, no puede ser Christopher! De todos modos, no digas m¨¢s tonterias. Charles contest¨® despreocupado: -Demasiado tarde. Ahora mismo, Christopher ha aceptado una entrevista en directo. Creo que ahora todo el mundo sabe que su prometida es nueva ganadora del Oscar a mejor actriz, Kathleen E se quedo sin pbras y Charles le dio una palmadita en cabeza. -Acepta tu destino, jovencita. Kathleen le miro con impotencia mientras el sonre¨ªa. Samuel volvi¨® al Maybach y orden¨® a Tyson: -Comprueba identidad de ese hombre que est¨¢ con Kathleen. Inc¨®modo, el respondi¨®: ¨CSe?or Macari, ya lo heprobado. Es Charles, el director general de Astra Entertainment. -Sr. Macari, hay algo m¨¢s que deberia mirar en su lugar. Esto -Tyson le pas¨® tableta a Samuel. E recibio y vio que estaba reproduciendo un video. El video mostraba entrevista en directo con Christopher realizada por Financial Magazine. ¨C Por ¨²ltimo, ?puedo hacerle una pregunta personal? -empez¨® el presentador. Christopher sonrio: -Si. -?Tiene usted novia? Esta pregunta no hago yo solo. Lo pregunto en nombre de todos los dem¨¢s. Christopher mantuvo su sonrisa: -Tengo una prometida. ¨C ?De verdad? ?Le importa revr qui¨¦n es? -Es Kathleen. El presentador se sorprendi¨®: -?Kathleen, ganadora del Oscar a mejor actriz? -Es e -confirm¨®. El presentador quiso seguir preguntando, pero Christopher sonrio: ¨CAcabemos con esta entrevista y demos por terminada jornada. El video termino en ese momento. El magnifico rostro de Samuel estaba desprovisto de su calidez, y sus pups estaban frias y oscuras. -Borra el sitio -escupios tres pbras y le devolvi¨® tableta a Tyson antes de cerrar los ojos para descansar. Tyson se puso en un aprieto. De nada servia que se borrara todo el sitio, puesto que el video ya se hab¨ªa emitido. De hecho, no habia nada que su jefe pudiera decir o hacer para cambiar ese hecho. -Comprueba el historial de viajes m¨¢s reciente de Kathleen. Cuanto m¨¢s detado, meior -instruy¨® -Sr. Macari, ?por qu¨¦ no ntamos un espia cerca de Sra. Macari? =sugiri¨® Tyson en voz baja. Samuel respondi¨® sin ninguna emoci¨®n: -De acuerdo. -Una prima m¨ªa fue contratada por Astra Entertainment. Acaba de recibir el aviso de que ser¨¢ asistente de se?ora Macari. Su prima estaba cuforica en ese momento. ¨C Como se ma? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. -Valerie -Digale que, aparte del sueldo que recibe de Astra Entertainment, tambi¨¦n le dar¨¦ diez mil cada mes. Lo unico que tiene que hacer es decirme que hace Kathleen cada dia -orden¨® Samuel. -ro que si.-Tyson asinti¨®. Samuel frunci¨® el ce?o mientras sus ojos briban amenazantes: Christopher, ?de verdad est¨¢s intentando robarme a mi mujer? ?Veamos que tienes para hacerlo!>> Charles organiz¨® estancia de Kathleen en su mansi¨®n. ro, vivia solo. E segu¨ªa viendo el video cuando entro en residencia. Mir¨® a Charles y le pregunto: ¨C Charles, ?se veria afectada mi carrerao actriz si tengo una rci¨®n? -?Qu¨¦ hay que temer? ?Ahora eres ganadora del Oscar a mejor actriz! Adem¨¢s, una rci¨®n estable es beneficiosa para ti. Esto evita que todo tipo de personas se aprovechen de tu reputaci¨®n. -?Qui¨¦n se atreve a hacer eso? Ahora eres mi mayor apoyo. ?Qui¨¦n no sabe que dentro de industria del entretenimiento, Astra Entertainment es con quien no se debe jugar? En serio -hizo una mueca. ??Qu¨¦ sentido tiene hacer algoo esto?? Charles le dio una palmadita en cabeza y dijo: -Solo tienes que seguir mis disposiciones. Muy bien, ve a descansar. Esta noche hay una cena. ¨C ?Me das trabajo cuando acabo de regresar?-refunfuno. -Christopher asistir¨¢. Como su prometida, no deber¨ªas asistir tu tambi¨¦n? Le debemos un favor. Si no hubiera sido por ¨¦l, nunca te habr¨ªa encontrado. Kathleen se sinti¨® mal. -Lo s¨¦. Pero despu¨¦s de todo lo que han hecho, c¨®mo voy a har con vieja senora Macari y el resto -Creo que familia Macari, aparte de Samuel, es muy razonable yprensiva. No les importar¨¢ -dijo Charleso si los entendiera bien. Kathleen se sinti¨® impotente. _Pero yo no quiero a Christopher. Lo tratoo a un hermano. Adem¨¢s, si se canc el matrimonio, como voy a explicarlo? Quedaramal con el. -En ese caso, deberias casarte con el. Una mujer deber¨ªa encontrar a alguien que se quiera a si misma en lugar de a alguien que ame. -Charles!¨Cse enfado. El dej¨® de bromear y se puso serio. -?Que pasa? T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Kathleen echaba humo: ¨C Escucha bien. S¨¦ que te desagrada Samuel, pero soy responsable de mis propios sentimientos. Lo que hizo se paso de raya. La raz¨®n principal por que me divorci¨¦ de ¨¦l ¨²ltima vez fue que me habia manipdo de varias maneras. ?Quieres que tambi¨¦n corte loszos contigo? Charles entr¨® en p¨¢nico y se consol¨®: -Kathleen, no te enfades. S¨®lo queria que Samuel no te molestara. -Hay muchas maneras de evitar que me moleste. Un mes despu¨¦s, haz un anuncio de que el matrimonio entre Christopher y yo se canc -grito. -De acuerdo, entendido. -Christopher cedi¨®. Kathleen instruy¨® con severidad: ¨C Dile al p¨²blico que es mi culpa. No manches a Christopher de ninguna manera. Empieza a prepararlo ahora. ?Entendido? -Entendido. -Charles no esperaba que se enfadara tanto. Admitio que descuid¨® sus sentimientos. Sin embargo, s¨®lo queria protege. Habian regresado para tratar asuntos rcionados con sus identidades y su reencuentro, asi que Samuel iria a molesta. No queria que cayera m¨¢s en su trampa. Por lo tanto, no tenia m¨¢s remedio que hacerlo. Adem¨¢s, Christopher amaba, Habia expresado que estaba dispuesto a casarse con e tanto si e lo amabao si no. Un hornbre asi seguro trataria con cari?o. ?Por qu¨¦ iba a rechazarlo? Cap铆tulo 87 Cap¨ªtulo 87 Cap¨ªtulo 87 Al volver a su habitaci¨®n, Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y lo m¨® a Christopher -Chris, deres un idiota? ?Por qu¨¦ has aceptado a Charles? -estaba enfadada, -No lo reganes. Elegi hacerlo ¨Crespondi¨® el con voz suave. Kathleen suspiro: -Gracias, Chris. Pero no tienes que sacrificar tanto. Nunca podr¨¦ pagarte lo que hiciste por m¨ª. -?No has pensado en rpensarme con tu persona? ¨C pregunt¨® Christopher con una media sonrisa. Kathleen se qued¨® sin pbras y ¨¦l solt¨® una carcajada seca. ¨C Dejar¨¦ de molestarte. ?Vendr¨¢s al banquete conmigo esta noche? Se lo he dicho a los dem¨¢s. Ser¨¢ embarazoso para mi si no vienes. -De acuerdo ¨C Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que aceptar. -Te recogere esta noche -sonri¨®. -Bien. -Con eso, colg¨®. Sentada en cama, frunci¨® el ce?o. Al principio quer¨ªa pasar desapercibida, pero nunca habia pensado que pel¨ªc haria popr y le haria ganar el premio a mejor actriz en los Oscar. La pelic hab¨ªa obtenido el permiso de estreno y se hab¨ªa confirmado su fecha denzamiento. Sin embargo, para poder asistir a premiaci¨®n, el director decidi¨® presentar pelic para su nominaci¨®n antes. De hecho, no ten¨ªan muchas esperanzas, pero para su sorpresa, e se convirti¨® en revci¨®n y en el premio de Academia a mejor actriz. Por tanto, le fue imposible pasar desapercibida. Toc. Toc. maron a puerta. -Adnte. Charles entro. Mir¨¢nd, pregunt¨® congraciado: -?Sigues enfadada? E resopl¨® con frialdad. -Me equivoqu¨¦. Dime lo que quieres. Dir¨¦ que si pase lo que pase-se disculpo. Kathleen lo miro de reojo. ¨C No hagas m¨¢s esto. No quiero molestar a Chris. Tampoco quiero casarme de forma tan precipitada. ?lo entiendes? -SI, lo entiendo-asinti¨®- No te preocupes. No volver¨¦ a hacer algo asi. E dej¨® escapar un suspiro. -Lo s¨¦. Sigues diciendo que soy una inutil. Tienes miedo de que me ande con Samuel cuando vuelva a verlo. Charles asinti¨® una y otra vez, haciend enojar. -?Charles! ¨¦l se aro garganta: -Kate, te gusta Samuel desde hace diez a?os. Aunque has dicho que lo has superado, siempre me preocupa que te andes con el. Era demasiado nda y amable. Y a ¨¦l le preocupaba que volvieran a acosar. ¨CCharles, te preocupas por nada. No me andare con ¨¦l. No har¨¢ que mis hijos vuelvan a vida ¨C respondio con calma. Era su mayor pesar. Siempre lo seria. -Aunque Samuel se arrodille ante mi, no le perdonare. -Su voz suave era indiferente y ten¨ªa un matiz de frialdad. Todav¨ªa no podia estar a gusto con ¨¦l, pero le parecia bien, ya que lo habia superado. Sin embargo, eso no significaba que tuviera que entar una rci¨®n con Christopher. No quer¨ªa pensar en rciones rom¨¢nticas por el momento. -Eso es genial. Me alegro de que tengas orgullo -Charles le dio un pulgar hacia arriba-. Esa es mi hermana buena. Kathleen suspiro: -Deja de hacer payasadas. Necesito un vestido para el banquete de esta noche con Christopher. -No te preocupes. Ya est¨¢ preparado ¨C le sonri¨®-. Tu asistente lo traer¨¢ dentro de un rato. -?Has encontrado una asistente para mi? -Si. Es una reci¨¦n graduada mada Valerie Taylor -anuncio con una sonrisa en cara. -De acuerdo -e asinti¨® en se?al de reconocimiento. Al cabo de un rato, lleg¨® una chica, talo hab¨ªa dicho Charles. Vestida con un sweater nco y unos Vaqueros, llevaba el pelo recogido en una coleta, con aspecto juvenil y en¨¦rgico. -Encantada de conocerte, Kate. Me mo Valerie Taylor. Puedes marme Vee-se presento. -Yo tambien estoy encantada de conocerte. -Asintiendo, Kathleen continu¨® con una sonrisa-: Cuento contigo a partir de ahora, Valerie se avergonzo! ¨C No digas eso. ¨C No seas tan formal. No soy tu jefa y tu no eres mi subordinada. Somospa?eras de trabajo. -De acuerdo. -Valerie se sonrojo y no pudo evitar admirar a be actriz que tenia dnte. ?Kathleen es muy hermosa. Puede haber muchos tipos de belleza, pero de e es irrefutable para todo el mundo, aunque encuentren fallos en todo lo que hace. -Voy a cambiarme. ?Puedes ayudarme a sacar el estuche de cosm¨¦ticos de mi maleta? -ro ¨C Valerie fue a buscar el estuche de cosm¨¦ticoso le hab¨ªan indicado de inmediato. Para su sorpresa, el neceser de Kathleen estaba muy limpio y ordenado. Todo lo que hab¨ªa dentro estaba organizado Asi eso una celebridad organiza sus cosas. Es increible. ?Quiero aprender de Kate!?, se impresion¨®. A continuaci¨®n, Kathleen se dirigi¨® al vestidor para ponerse un vestido de noche, que era morado oscuro con tirantes. Siendo alguien de piel ra y con un tono frio, estaba encantadora y elegante con ese color, que desprendia una sensaci¨®n de misterio. Cuando sali¨® del vestidor, los ojos de Valerie se abrieron de par en par. -Eres muy guapa, Kate ¨C parpade¨®- ?Te hago una foto? -Me parece bien-asinti¨®. Valerie le hizo una foto y se envi¨® en secreto a Tyson, que iba de camino al banquete con Samuel. El hombre sentado en el Maybach iba vestido con un traje negro hecho a medida, con un aspecto frio y atractivo. -Sr. Macari, es de Valerie. Samuel sinti¨® vibraci¨®n de su tel¨¦fono. Sac¨¢ndolo, abri¨® su WhatsApp y toc¨® el mensaje de Tyson. Entonces, vio a mujer en que hab¨ªa estado pensando dia y noche. ?As¨ª que esta noche se viste de p¨²rpura¡­>> -Consigueme una corbata p¨²rpura -orden¨®. -De acuerdo. -Tyson se qued¨® sin pbras. ?Intentaba llevar algo que hiciera juego con su atuendo? -Adem¨¢s -Samuel hizo una pausa antes de continuar, -pidele a Valerie que me agregue. No necesitaba que Tyson le transmitiera nada sobre Kathleen. ¨CSi. -Tyson se qued¨® sin pbras al ver que Samuel se ponia celoso. Tras informar a Valerie, le envi¨® el contacto de Samuel. Sinti¨¦ndose Inc¨®moda, Valeric entonces agreg¨® a Samuel en WhatsApp, quien le respondi¨® de inmediato para que lo reconozca. ¨C C¨®mo mevco? ¨C Kathlcon se acerco ac. Valcric se sorprendio, pero por suerte, ya no estaba en WhatsApp -Muy bonito. ¨CLe mostro foto luego. Kathleen le ech¨® un vistazo y dijo satisfecha: -No est¨¢ mal. ¨CEres muy guapa, kate. Te ves bien desde todos los ¨¢ngulos hg¨®. -Basta de har con dulzura. Voy a maquirme-respondi¨® Kathleen con una leve sonrisa. -Te ayudare juntar tus cosas-se ofreci¨® Valerie. Kathleen tenia un total de cuatro maletas. -Gracias. ¨C Kathleen se sent¨® yenz¨® a maquirse s,o siempre hab¨ªa hecho. Valerie asinti¨®. Mientras si jefa se maquiba, ayud¨® a hacers maletas. Cuando Kathleen termin¨®, se uni¨® a e. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Toc. Toc. maron a puerta. Valerie miro a Kathleen para asegurarse de que estaba lista antes de ir a abrir. De pie en puerta, Christopher estaba elegante y guapo con su traje negro. -Kate, he venido a recogerte -dijo con una sonrisa. E se levant¨®. -Llegas justo a tiempo. Se acerc¨® a Christopher. Frunciendo losbios, Valerie envi¨® un mensaje a Samuel: Se?or Macari, el se?or Morris ha venido a recoger a Kate. Cap铆tulo 88 Cap¨ªtulo 88 Cap¨ªtulo 88 Al ver a Christopher, no pudo evitar decir: ¨C Chris, proxima vez no hagas cosas con Charles-Sablendo a que se referia, ¨¦l le dedic¨® una leve sonrisa: -Est¨¢ bien. -Le he dicho a Charles que haga ver que pasamos mucho tiempo separados, y que anunciaremos nuestra ruptura un mes despu¨¦s para que el impacto sea menor para ti ¨Ccont¨® con expresi¨®n seria. Christopher se sinti¨® abatido. ??Sigue sin querer involucrarse demasiado conmigo?>> -De acuerdo -acato con voz ronca-. Lo que t¨² digas. Queria adora y hacer lo que e deseara. Solo entonces Kathleen sonri¨® a gusto y le sigui¨® hasta el banquete. Esta vez, Charles no los sigui¨®. Como Kathleen acababa de regresar a Jadeborough, tenia que hacer muchos preparativos para e. Por lo tanto, solo fue Valerie. La asistente habia recibido entrenamiento antes, asi que sabia lo que tenia que hacer mientras estaba en el banquete con su jefa. El banquete fue organizado por el socioercial de Christopher. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Por casualidad, el anfitri¨®n era el patrocinador del programa de variedades en el que e iba a participar. La aparici¨®n de pareja caus¨® sensaci¨®n inmediata. Para gente de Jadeborough, Kathleen no s¨®lo era ganadora del premio de Academia a mejor actriz, sino tambi¨¦n ex esposa de Samuel. Todo el mundo sabia de su boda con el pues fueidi de ciudad cuando ocurri¨®. Por eso, cuando vieron con Christopher, no pudieron evitar sentirse extra?os. Despu¨¦s de todo, eran primos. El parentesco hacias cosas a¨²n m¨¢s interesantes. Por fortuna, Kathleen habia pensado en eso antes de volver, por lo que no le import¨® en absoluto. -Se?or Lawson-salud¨® Christopher a un hombre mientras llevaba a Kathleen del brazo. James Lawson era un hombre regordete. -Sr. Morris -Sr Lawson, esta es Kathleen Johnson. Va a unirse al rodaje de ?El restaurante fantastico Christopher. presento ¨C ?De verdad? Este programa ser¨¢ sin duda muy interesante con participaci¨®n de una actriz ganadora del Oscar-respondio James con una sonrisa. Pero Kathleen se sinti¨® avergonrada, -Me esta hgando, se?or Lawson. De hecho, todavia soy una novata a que nadie conoce. -No sea humilde, senorita Johnson. Usted es muy popr ahora. ?Qui¨¦n no conoce? -dijo James con una media sonrisa. Kathleen le respondi¨® con una leve sonrisa. -Senor Lawson, voy a ense?arle casa -dijo Christopher. -De acuerdo debido a su amabilidad y a su rci¨®n con Christopher, no trataria a Kathleeno lo hacia con otras celebridades femeninas. Adem¨¢s, hab¨ªa oido que tenia una cstrecha rci¨®n con el director general de Astra Entertainment, por lo que no se atrevia a hacerle nada. Llevand aledor, Christopher le dijo con una suave sonrisa: ¨C No te pongas nerviosa. No se atreven a ponertes cosas dif¨ªciles cuando yo estoy cerca. Ven. Come algo. E suspiro y respondi¨®: -La verdad es que no pensaba que esta pelic fuera a ganar un premio. Aunque estudie interpretaci¨®n, el director me encontr¨® en calle y me dio oportunidad de actuar en esta pelic por idente. De hecho, al principio no tenia intenci¨®n de ser una celebridad, pero despu¨¦s de pensarlo, no ten¨ªa ninguna otra habilidad. Adem¨¢s, su hermano era el director general de Astra Entertainment. Por lo tanto, no tuvo m¨¢s remedio que debutar. E tambi¨¦n sabia lo que iba a enfrentar despu¨¦s de su debut. El hecho de que fuera exesposa de Samuel era suficiente para que otros hicieran un esc¨¢ndalo sobre e. Por lo tanto, estaba preparada desde el principio. -Esto demuestra que eres capaz. -Christopher agarr¨® un vaso de jugo de frutas para Kathleen. Tom¨¢ndolo de ¨¦l, e lo bebi¨® -?Qu¨¦ quiereser? Las actrices no puedener mucho por noche, ?verdad? ¨C pregunto con una leve sonrisa. -Si. S¨®lo dame algunas verduras se encogi¨® de hombros. -Parece que es muy f¨¢cil alimentarte -brome¨® Christopher. ¨C Por supuesto. Es una bendici¨®n casarse conmigo -contest¨® con entusiasmo. Siempre habia sido burbujeante, adorable y nada aburrida. Aunque hacia un a?o pas¨® por muchas cosas, logr¨® superas. La menci¨®n de casarse con e trajo una mirada oscura a los ojos de Christopher -Me pregunto si tendr¨¦ ese cer -dijo de forma significativa. Kathleen, que se distrajo con los pasteles de mesa, no lo escuch¨®. -?Qu¨¦ has dicho, Chris? ¨Cde cabeza, con cara de pocos amigos. -Nada -respondi¨® con calma. Kathleen fue a agarrar un trozo de tarta de fresa, peros dos mujeres no se dieron cuenta y chocaron con e por idente. Al perder el equilibrio, cayo hacia atr¨¢s. Christopher extendi¨® los brazos para atrapa, pero alguien actu¨® m¨¢s r¨¢pido que el Un brazorgo y fuerte rode¨® delgada cintura de Kathleen mientras sus hombros chocaban con el firme pecho de un hombre. La familiar y poderosa fragancia almizda de un hombre maduro llen¨® sus fosas nasales y entr¨® en su torrente sanguineo. ¨CTen cuidado. -La voz de Samuel era profunda y atractivao un violonchelo. Sorprendida, e se fij¨® en corbata p¨²rpura oscura que rodeaba su cuello. Se zaf¨® de sus brazos y dio dos pasos hacia undo. Samuel sonri¨®. ?Su cintura sigue siendo muy suave?, pens¨®. Christopher se interpuso entre ellos para protege. Ahora que ya no estaba emparentada con Samuel, podia protege y no necesitaba estar atado a su identidado primo. A Samuel no le gustaba vero otro protegia a Kathleeno si le perteneciera. La mir¨®, y su mano sostenia un peque?o to con pastel de fresa y tarta de queso con ar¨¢ndanos. Le segu¨ªan gustandos mismas cosas que cuando era m¨¢s joven. Kathleen se qued¨® sin pbras al ver el pastel de fresa en su to, ya que fresa se habia caido del pastel. -Toma. T¨®m -Samuel le entreg¨® un peque?o tenedor. Kathleen frunci¨® el ce?o. Christopher tambi¨¦n agarr¨® un tenedor y dijo con una sonrisa: -Adnte. Teprare uno cada d¨ªa si te gusta. Kathleen tom¨® el tenedor de Christopher y respondi¨® con una dulce sonrisa: -De acuerdo. Al ver eso, Samuel bajo mano, con el coraz¨®n dolorido. -Si te gusta, puedo pedirle a un chef de Michelin que te lo haga -ofreci¨® con voz ronca. Kathleen ni siquiera se molest¨® en mirarle. Lo ¨²ltimo que esperaba a su regreso a Jadeborough era que Samuel molestara. Como director general del Grupo Macari, no necesitaba rebajarse ante una mujer en absoluto. Levantando vista, Kathleen miro a su antiguo marido. Sus hermosos ojos eran adorables, pero habia una mirada de distanciamiento en ellos. -Esto es inapropiado, Sr. Macari. Puede causar malentendidos. ¨C Kathleen sonaba fria. A pesar de su dolor de corazon, Samuel pregunt¨® con calma ¨C?Qu¨¦ malentendido se puede causar? Kathleen frunci¨® susbios rojos: ¨CYa no tenemos nada que ver el uno con el otro, Samuel le dirigi¨® una mirada significativa y dijo con voz atractiva: ¨C Kate, abu te echa mucho de menos. ?Yo tambien te echo de menos, penso. Sin embargo, no se atrevi¨® a decir ¨²ltima frase porque teria que se disgustara ro, Kathleen tambi¨¦n echaba de menos a Diana. En el ¨²ltimo a?o, no se atrevi¨® a volver a visita por miedo a que Samuel encontrara, asi que s¨®lo maba en secreto. -Encontrare tiempo para ve. ¨C De acuerdo. ?Cu¨¢ndo estar¨¢s libre? -Samuel trag¨® con fuerza, su nuez de Ad¨¢n se agit¨® hacia arriba y hacia abajo. Cap铆tulo 89 Cap¨ªtulo 89 Cap¨ªtulo 89 Kathleen frunci¨® el cho ¨C No lo se _Samuel por que necesitas saberlo? No piensas esperar a Kathleen cuando vaya a residencia de los Macari, verdad? ¨C Christopher se burle irettaba insinuando a Kathleen el n de Samuel. Ecra todavia demasiado joven e inocente, sobre todo nata un hombre astutoo su enesposoa quien miro de reojo. En realidad eta jugando conmigo. pero ino cacre en trampa! jam¨¢s Ha visitare cuando tenga tiempo. No necesito tu intervenci¨®n. -Dejando el to, agarr¨® mano de Christopher yuo tuc con cl hombre ¨¤ cuestas. Samuel vio huit con una mirada de abatimiento en los ojos. E no ocultaba su desagrado por el, lo que le produjo un lucrtc dolor en el pecho. Kathleen salio del banquete con Christopher y se disculpo: -Lo siento Chris. Yo¡ª ¨C No necesitas explicarte prendi¨®. Ethicen st sentia agraviada Extendiendo mano para darle una palmadita en cabeza, Christopher la consolo -No te lo tomes . pecho Kate. Todavia no te has acostumbrado a estar cerca de ¨¦l. Estaras bien cuando te acostumbres -Soy tan inutil-estaba frustrada. Christopher le sonno -Esta muy bien Kate Tomatelo con calma. ELLEL Chris Bina pur consrme Nina tunis-Christopher le dirigi¨® una 50 .- Sehietarde. Te llevare i cand ¨C he was deliciu al 5.1 Lawun preu? ?No se desartes se 151? Christupci iespundio codi wlertsona Espere 24 Vulvit plodu De acuerdo ¨C Fallcoh ILALIO WE ALS Christopher se giro entonces para volver a entrar. De pie junto a ventana, Kathleen mir¨® por e. -D¨¦jame ir! lucha por liberarse de su abrazo, Ensadada y ansiosa, amenaz¨®-?Gritar¨¦ pidiendo ayuda si no me gucltas! ¨CEres unalcbridad. ?No tienes miedo de que te vean los dem¨¢s y le metas en un esc¨¢ndalo? No te tocare mientras no huyas de mi.b? voz de Samuel era ronca y profunda. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¨C Sueltamc!-se enfado. Samuel solto. Volviendose, Kathleen lenz¨® una mirada de muerte. -?Qu¨¦ quieres. Samuel? Hab¨ªa una emocion iprensible en los ojos del hombre. ¨C Tengo una pregunta para ti. Dijiste que me amabas desde hace diez a?os. -Solia hacerlo! Ahora no te quiero -corrigi¨® Kathleen. Samuel sonrio con ironia: -Lo se. Solo quiero saber, ?cuandoenc¨¦ a gustarte? ?Fue cuando llegaste a residencia Macari? Kathleen solt¨® una risa seca: -Samuel, me enamor¨¦ de ti antes de lo que imaginas. -?Fue cuando te caiste al agua? ¨C frunci¨®s cejas. Mordi¨¦ndose losbios rojos, Kathleen neg¨® con cabeza. Samuel estaba desconcertado. ??Fue incluso antes? -Dime -Samuel dio un paso adnte y agarr¨® de mu?eca-: Dime, ?cuando te enamoraste de mi? Kathleen se qued¨® at¨®nita un momento antes de decir: -?Qu¨¦ sentido tiene har de esto ahora? -No entendia por que el no pod¨ªa dejarlo pasar ahora que ya estabai divorciados -No tiene sentido Dimelo ote beso aqui mismo hasta que lo hagas ¨C amenalo con mandib apretada. -Tu¡¯-cogrimas en los ojos, Kathleen respiro hondo y continuou: Tu instituto estaba aldo del mio Samuel frunci¨® el ceno -?Que? Kathleen lo fulmin¨® con mirada -?SI! Samuel se qued¨® mudo un rato antes de preguntar con una sonrisa: -?Y? -Una vez, despues del colegio, un conductor atropell¨® a varias personas con un coche. Casi me atrope a mitambi¨¦n pero apareciste tu y me salvaste tirando de mi hacia undo y huyendo de escena conmigo en brazos. Fue entonces cuando yo¡­ ?Me enamor¨¦ de ti?. Sus colegios estaban uno aldo del otro. Por casualidad, e tenia se de gimnasia durante su noveno grado al mismo tiempo que se de gimnasia de Samuel. E lo miraba a escondidas desde el otrodo de barandi. La cancha de baloncesto donde el jugaba estaba muy lejos de e, pero aun asi iba a verlo. Cada vez que ¨¦l anotaba, e se emocionaba, se alegraba y se alegraba por ¨¦l. Samuel pens¨® en el incidente que e mencion¨®. Salva era lo menos que podia hacer en ese momento, pero e lo guardaba en lo m¨¢s profundo de su corazon. Result¨® que se enamor¨® de ¨¦l tan pronto¡­ Si lo hubiera sabido antes, no habria defraudado durante diez a?os o incluso m¨¢s. ¨C Kate¡­ -los ojos oscuros de Samuel eran tan profundoso el mar. E se hab¨ªa calmado en ese momento. -Te he dicho que no me molestes, Samuel. ?Todavia quieres hacerme da?o? Sus pbras lo dejaron hdo. -Kate -Christopher volvi¨®. Al ver a Samuel, se puso ansioso. -Chris, estoy bien. Vamos ¨C Kathleen hab¨ªa aprendido poco a poco a enfrentarse a Samuel. Christopher mir¨® a su primo con desagrado. ¨C D¨¦jame darte un consejo, Samuel, no te hagas el gracioso. Con eso, tom¨® mano de Kathleen y se dio vuelta para irse. La mirada de Samuel se volvi¨® fria wil gracioso? Ja! Que ridiculo. Ya veremos quien es gracioso luego?. Durante el camino de vuelta, Kathleen permaneci¨® en silencio. Hasta que Christopher dijo con voz suave: ¨C Rel¨¢jate, Kate. Para ser sinceros, es inevitable que te encuentres con Samuel cuando vuelvas a Jadeborough. Tambi¨¦n te encontrar¨¢s con el cuando visites a vieja se?ora Macari en residencia, Aunque se evitaran, tarde o temprano se encontrarian, asi que deb¨ªa aprender a adaptarse. ¨C Chris verdad es que tengo cabeza despejada -Kathleen mir¨®s luces de nc¨®n de ventani del coche-: No tienes que preocuparte por mi. Se c¨®mo llevarme bien con Samuel Christopher fruncio losbios y e dejo escapar un suspiro. ¡ª Para ser sincera, ahora no quiero ni odio a Samuel. Adem¨¢s, entre nosotros Macari y el se?or Macari, as¨ª que es imposible que seamos enemigos para siempre. Christopherprendi¨® que era una parte de personalidad de Kathleen. -lo tratare de forma cordial, y tambi¨¦n espero que ¨¦l pueda ser lo mismo conmigo ¨C Kathleen frunci¨® losbios-: En realidad, no soy solo yo quien tiene que aprender a llevarse bien con ¨¦l, sino tambi¨¦n ¨¦l. Los dos necesitamos tiempo. Tuvimos una fea ruptura, y en el fondo nos sentimos un poco resentidos, pero no pasa nada. Poco a poco estaremos en paz el uno con el otro cuando nos volvamos a encontrar en el futuro. Entonces, se nos pasar¨¢. Christopher asinti¨®: -Creo en ti. Sin embargo, no creia en Samuel, que habia hecho tantas locuras para ver a Kathleen. No creia que ¨¦ste pudiera deja ir. Sabia muy bien qu¨¦ se de persona era. Samuel era despiadado y cruel, pero seria aterrador una vez que se enamorara. Su afecto incluia su posesividad. Christopher temia que Kathleen no pudiera resistirse a ¨¦l, y por eso se esforzaba en hace suya. De esta manera, no se preocuparia por m¨¢s que Samuel molestara. Sin embargo, no tuvo ninguna oportunidad en el ¨²ltimo a?o. Si pudiera tener unos a?os m¨¢s¡­ Por desgracia, Kathleen no podia esperar ya que tenia una raz¨®n que obligaba a volver, Cap铆tulo 90 Cap¨ªtulo 90 Cap¨ªtulo 90 Christopher llev¨® a Kathleen a su casa y condujo hasta entrada de mansi¨®n, -Hemos llegado -dijo Christopher con calidez. Kathleen mir¨® el edificio nco que hab¨ªa fuera de ventani de su coche yento: ¨CGracias por traerme a casa, Chris. -No hace falta que me dess gracias, Kate. Est¨¢ bien. -A Christopher le disgustaba que fuera tan distante. A pesar de eso, sabia que si se confesaba con e, lo rechazaria. -Me pondr¨¦ en marcha entonces -Kathleen empuj¨® puerta del coche y sali¨®. Christopher se qued¨® mirando esbelta figura de dama mientras e desaparecia de su vista. Tal vez deber¨ªa darle m¨¢s tiempo y no obliga a tomar una decisi¨®n tan r¨¢pido. Una vez que Kathleen entr¨® en su casa, Charles baj¨®s escaleras. -?Te has divertido?-le pregunt¨® preocupado. Kathleen neg¨® con cabeza. -Me encontr¨¦ con Samuel. -?Qu¨¦ estaba haciendo ahi? -Charles camin¨® y se puso dnte de e. -No fue nada. Queria que visitara a abu -respondi¨® Kathleen y fruncio losbios-: ?Y lo har¨¦! Pero acabo de volver. La visitar¨¦. Es s¨®lo cuesti¨®n de tiempo. Cu¨¢l es prisa, caramba. Carlos sabia que Kathleen trataba y quer¨ªa a Dianao a su propia abu. -?Cuando visitar¨¢s? Ire contigo. ¨C Tre ma?ana -respondi¨® Kathleen despu¨¦s de pensarlo por un momento-. De todos modos, creo que Samuel supondr¨¢ que visitare varios d¨ªas despu¨¦s, pero quiero pirle desprevenido visitando a abu antes. Charles sonri¨®. -De acuerdo, entonces preparare unos regalos. -Nopres nada demasiado fastuoso o caro, de lo contrario pensar¨¢ que no estamos siendo sinceros -dijo Kathleen antes de a?adir-: Creo que ser¨¢ mejor que prepare yo misma los regalos. Despu¨¦s de todo, se lo que le gusta. Charles se rio: -?No confias en mi, en tu propio hermano? No te preocupes. Se lo que hay que hacer. S¨®lo tienes que ir a descansar. Kathleen resoplo: -Si t¨² lo dices. ¨C Asinti¨® y subi¨®s escaleras con los tacones puestos. Charles retir¨® mirada. Una pizca de frialdad brill¨® en sus ojos, ?Samuel es un pesado!?, se molest¨®. Al d¨ªa siguiente, ambos visitaron a Diana en residencia Macari. Durante el ¨²ltimo a?o, e se mantuvo en contacto con anciana con frecuencia. Sin embargo, nunca se vieron cara a cara. Cuando Kathleen llego a residencia, todos se alegraron de ve. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa vivido alli durante unos a?os. Adem¨¢s, era amable, por lo que todos querian. La habian echado de menos durante el ¨²ltimo a?o. -?Abu! ¨Ccuando Kathleen vio a Diana, corri¨® hacia e y abrazo. Diana se hab¨ªa recuperado bien en este ¨²ltimo a?o. Ahora podia bajarse de cama y caminar s. -?Oh, mi dulce Katie est¨¢ aqui! Jaja!-exm¨® con alegria. se disculpo Kathleen con tristeza, -Abu, he vuelto. Siento haberte preocupado durante este ¨²ltimo a?oo si se culpara a si misma. -Tonta, no es tu culpa. Somos nosotrass que te decepcionamos -dijo Diana mientras acariciaba cabeza de Kathleen-: Ven aqui y si¨¦ntate conmigo. Entonces, solto. Con una ligera risa, present¨® a su hermano: -Abu, d¨¦jame presentarte a Charles. Este es Charles Johnson, mi hermano mayor. Diana se qued¨® un poco sorprendida: Exclusive content from N?velDrama.Org. -?Tu hermano? Charles dio un paso adnte: -Encantado de conoce, se?ora Macari. Soy el hermano mayor de Kate, Charles Johnson. -?Tienes un hermano? ¨C pregunt¨® extra?ada. -Si -Kathleen asinti¨® y continu¨®-: En realidad, perdimos a mi hermano cuando naci¨®. Pas¨® por muchas manos antes de ser vendido al extranjero. S¨®lo nos reunimos con el el a?o pasado. -?Dios mio! -exm¨® Diana y miro a Carlos con l¨¢stima-: Pobrecito, has sufrido mucho. Ven aquiy Si¨¦ntate. Tomando mano de Carlos, Diana y pareja de hermanos se sentaron. La anciana escrut¨® el rostro de Carlos y asinti¨®: -Tienes los ojos de tu padre. explico Kathleen, sonriendo. -Abu, mi hermano y yo ya hab¨ªamos hecho prueba de ADN Diana asinti¨®: -Eso est¨¢ bien, pero es un verdadero mgro. ¨CMe lo contaron mis padres cuando era joven. Cre¨ªan que mi hermano hab¨ªa fallecido. Cada vez que lo mencionaban, mi madrelloraba, asi que todo el mundo se cuidaba de no har m¨¢s de ¨¦l porque temian que mi madre llorara a mares continuo explicando. -Esto es natural. Como eres hermano de Katie, entonces Charles, tambi¨¦n eres mi nieto m¨¢s querido. A partir de ahora, yo tambien te querr¨¦ -dijo Diana con un brillo en los ojos. Gracias, abu. ¨C Carlos tambi¨¦n sonri¨®. Parecia que Diana era una persona agradable. -Maria, por favor, ma a Calvin y a Wynnie. Quiero que vuelvan paraer -Diana estaba encantada-. ?Tendremos un almuerzo familiar! -exm¨®. Aunque hab¨ªa dicho que era un almuerzo familiar, no invit¨® a Samuel. En ese instante, Kathleen supo que Diana tenia en mente sus mejores intereses. A pesar de ello, s¨®lo esperaba poder llevarse bien con su antiguo marido. Eso s¨®lo podia funcionar si Samuel estaba dispuesto. -Si, vieja se?ora Macari ¨C dijo Maria con una sonrisa-. Preparar¨¦ algo que a Sra. ¡­ Sra. Johnson le gusta. Sonriendo, Kathleen no le dio importancia al error de Mar¨ªa. La verdad era que no era ¨²nica que necesitaba acostumbrarse a su nueva identidad, ya que propia Kathleen tambi¨¦n necesitaba acostumbrarse. Maria miro por ventana. -Vieja se?ora Macari, el se?or Samuel ha vuelto. -?Que? ¨C Diana entr¨® en p¨¢nico. ??Por qu¨¦ ha vuelto ese mocoso ahora?>> ¨C Abu, est¨¢ bien -dijo Kathleen mientras rodeaba mano de Diana con sus manos-: Est¨¢ bien. Hemos acordado que nos trataremoso hermanos cuando nos divorciemos. La otra mano de Diana agarr¨® de Kathleen en respuesta. ?Su mano est¨¢ tan fria. De seguro no quiere ver a Samuel. ?Mira lo mucho que debe haber asustado ese mocoso!>> Mientras chaban, Samuel entr¨® en casa. Sus ojos almendrados se entrecerraron al ver al trio en el sal¨®n. -?Por qu¨¦ est¨¢is aqui? ¨C pregunt¨® Diana, con desaprobaci¨®n obvia en su expresi¨®n. ¨C Documentos -dijo Samuel sin expresi¨®n antes de a?adir-: Los dej¨¦ aqui ayer. -?Hmph! -se burlo Diana. Kathleen se sorprendi¨® un poco: ?Est¨¢ Samuel viviendo en residencia de los Macari? Creia que vivia en el condominio Florinia Manor era mansi¨®n en que Samuel so vivir. El hombrenz¨® una mirada a Kathleen. Llevaba un sucter rosado y una falda negra con vuelo. Se ve¨ªa lindav recatada Por otrodo, Charles iba vestido con un traje negro formal y una camisa nca, lo que le hacia parecer un hombre de ¨¦lite. Sin embargo, su mirada tenia un aspecto salvaje. -Marchate cuando tengas tu documento-insto Diana con disgusto. -Mm-tarareo Samuel de acuerdo, pero tenia un aspecto sombrio. Frunciendo losbios, Kathleen lo miro y luego a Diana. ¨¦l se dio vuelta y subi¨®s escaleras en busca de sus papeles. -Abu, ?siempre se queda Samuel aqui? ¨C pregunto Kathleen con curiosidad. -A veces ¡ª respondi¨® Diana. Kathleen asinti¨®. En ese momento, Samuel bajos escaleras con un documento en mano. ¨C Ya me voy -dijo mirando a Diana. Sin embargo, ¨¦sta le ignoro y permaneci¨® en silencio. Sin expresi¨®n, se dirigi¨® con grandes pasos a entrada. Antes de que pudiera marcharse, Kathleen se levant¨® y le mo: -Samuel. Detuvo sus pasos de golpe, se dio vuelta y camino hacia e. Atonita, Kathleen retrocedi¨® dos pasos por instinto. -Oiga, Sr. Macari. ?No sabe que tiene que mantener una distancia? -exm¨® Charles, molesto. ??Por qu¨¦ tiene que venir hasta aqui? Mi hermana solo le ha mado. Podia haberse quedado ah¨ª parado y haber contestado?. -Mirar a alguien a los ojos y har con persona cara a cara es forma educada de interi¨®n. ¨C Entonces, Samuel mir¨® a Kathleen antes de decir despacio-: ?Qu¨¦ pasa? Kathleen se puso un poco nerviosa porque no estaba acostumbrada a har con ¨¦l estando tan cerca. No obstante, invit¨®: ¨CVen aer con nosotros. Cap铆tulo 91 Cap¨ªtulo 91 Cap¨ªtulo 91 Diana y Charles mostraban una expresi¨®n de estupefi¨®n en sus rostros, Los ojos almendrados de Samuel se entrecerraron un poco mientras respond¨ªa: T¨ºxt ? N?velDrama.Org. -ro. Kathleen volvi¨® a sentarse y bajo cabeza sin decir nada. ?Debo estar loco! >> Samuel se sent¨® y coloc¨® los documentos a undo, lo que invit¨® a una mirada de Diana. La anciana puso los ojos en nco ante su nieto, contrariada. ?Ha regresado tan apurado para conseguir estos documentos, pero se niega a marcharse despu¨¦s de recuperarlos. ?Una excusa!?Una excusa es lo que es!>> Mientras tanto, el desprecio estaba escrito en cara de Charles. ?Este hombre es bastante astuto, ?eh? ?Esa mirada sombr¨ªa en su cara era obviamente para enga?ar a Kathleen! Mi hermana es una persona de coraz¨®n ndo. ?C¨®mo se atreve a hacer uso de su bondad? ?Hijo de peta!? Al mismo tiempo, Kathleen se reprendia a si misma mientras el arrepentimiento invad¨ªa. ??Por que lo invit¨¦ aer? Ahora que lo pienso, esta es residencia de Samuel, y yo soy invitada aqui. ?Por qu¨¦ estoy yo, una invitada, invitando aer al residente de esta residencia? ?Oh, que inc¨®modo!? ¨C Katie, ven a tomar unas naranjas. -Diana alivi¨® tensi¨®n de habitaci¨®n acerc¨¢ndose y metiendo una rodaja de fruta ens delgadas manos de Kathleen-. Esta es tu favorita, ?no? -Gracias, abu -dijo Kathleen al recuperar el sentido¨²n. Diana estaba encantada. -Cu¨¦ntame. ?Qu¨¦ has hecho en el extranjero durante el ultimo a?o? ¨C pregunt¨®. -De acuerdo. -Kathleen, naturalmente,enz¨® a char con mujer mayor. Mientrass dos damas chaban alegres, Samuel manten¨ªa su atenci¨®n en todos y cada uno de los movimientos de Kathleen. Su mirada estaba llena de una cantidad infinita de dulzura. Disgustado, Charles pregunt¨®: -Sr. Macari, zle apetece har fuera? wi Maldita sea! ?Como se atreve a tener audacia de fingir que se preocupa por Kathleen? ?Ha olvidadoo mujer que ama dano a Kathleen ya mis dos pequenos sobrinos que nunca tuvieron oportunidad de ver el mundo? ?Que asco! Samuel respondi¨® con indiferencia: -ro. Los dos hombres se dirigieron a salida. Al notar sus movimientos, Kathlcen no pudo evitar sentirse nerviosa. Diana sonri¨® y tom¨®s manos de Kathleen. ¨CTienes a tu hermano para protegerte. No te preocupes. Estar¨¢n bien. Continuemos con tu historia. Kathleen se mordi¨® elbio y volvi¨® a su conversaci¨®n con Diana mientras Samuel y Charles sal¨ªan a char. Incluso en los dias de invierno, el calor se filtraba a trav¨¦s del brinte sol. En cuanto estuvieron fuera, Charles solt¨® una mueca. -Sr. Macari, estoy seguro de que sabe que mi hermana est¨¢prometida. -Si uno puede divorciarse despu¨¦s de un matrimonio, tambi¨¦n puede cancr unpromiso. -La profunda voz de Samuel, que parecia un violonchelo, estaba vacia de emociones-. Entonces, ?qu¨¦ est¨¢ tratando de decir, Sr. Johnson? -Lo que estoy diciendo es¡­ jalejate de mi hermana! -sise¨® Charles con una mirada amenazante-. Te prohibo que te acerques a e. ?Entiendes? -No puedo hacer eso. El tono de Samuel era frio- ?Hay algo m¨¢s que quieras decirme? Charles no pudo evitar reirse al escuchar su respuesta. -?Seguro que no est¨¢s pensando que e cambiar¨¢ de opini¨®n y vivir¨¢ contigo mientras insistas en mantene a tudoo una persona irracional? Como lo que hiciste en el pasado. ??Persona irracional?? Los ojos de Samuel se oscurecieron. ¨C No, ya no lo har¨¦. Sabia lo que Kathleen resentia. De lo contrario, no lo habr¨ªa dejado utilizando medidas tan extremas. Samuel lo penso antes. Si no hubiera presionado hasta el limite, quiz¨¢s Kathleen se hubiera quedado. Un a?o no era nirgo ni corto. Sin embargo, solo ¨¦l sab¨ªa lo duro que hab¨ªa sido el a?o sin presencia de Kathleen a sudo. A lorgo de este ano, todo el mundo le dijo que su car¨¢cter habia cambiado. Se hab¨ªa vuelto mas despiadado y Irio que antes. Por desgracia, solo el sabia que mujer que podia reprimir hostilidad que habia en el se hab¨ªa ido. E ya no lo queria. Deiame entender esto. Mi hermana se va a casar con Christopher. Ese hombre es mil veces mejor que t¨², va que respeta y adora m¨¢s que tu. Por lo tanto, ino habr¨¢ ningun mado primer amor ni mentiras desesperadas en su rci¨®n! -Charles miro furioso a Samuel y le espeto-: Lo m¨¢s importante es que Kate me tiene a mi, su hermano, para protege ahora. No permitire que maltrates m¨¢s. Una pizca de malicia apareci¨® en los ojos de Samuel cuando se entero de que Kathleen se iba a casar con Christopher Pronunci¨® con frialdad: ¨CEs probable que Christopher no tengas agas para casarse con e. -?Pfft! Est¨¢s muy seguro de ti mismo, ?no? -se burl¨® Charles-. Gracias a Christopher, pude reunirme con Kate. ¨¦l habia ayudado a buscar a su hermano perdido desde que supo que tenia un hermano que se separo de e a una edad temprana. ?Y t¨²? ?Sabias que tiene un hermano mayor? Samuel trago con fuerza, haciendo que su nuez de Ad¨¢n subiera y bajara. Evidentemente, no era consciente de ello. Nunca se preocup¨® por estas cosas. Naturalmente, tampoco pregunto por ellos. Aunque parecia conocer bien a Kathleen, en realidad, ignoraba porpleto su vida. En ese momento, un Maserati nco entr¨® en el patio. Wynnie salio primero del coche. Parecia estar de buen humor, pero su estado de ¨¢nimo se volvi¨® malhumorado cuando vio a Samuel. -?Qu¨¦ haces aqui?-E frunci¨® el ce?o. Samuel se qued¨® sin pbras. ¨C ?Ah, si? -Un profundo nudo apareci¨® entres cejas de Wynnie mientras se giraba para mirar a Charles. En un instante, una sonrisa apareci¨® en su rostro mientras preguntaba-: Eres el hermano de Kate, ?verdad? -Encantado de conoce, Sra. Macari. -Charles curvo losbios-Soy el hermano mayor de Kate, Charles Johnson. -Encantado de conocerle, Sr. Johnson. -Wynnie le estrecho mano-. Es bueno escuchar eso. Kate por fin tiene un hermano mayor que cuida. Al o¨ªr eseentario, Charles sonri¨® y respondi¨®: -Gracias, se?ora Macari, por cuidar de mi hermana. Wynnienz¨® una mirada a Samuel y contesto con torpeza: ¨C No hicimos bien nuestro trabajo, verdad. -Tu patada en boda fue en verdad satisfactoria-dijo Charles en se?al de agradecimiento. -Eso no fue nada. Supongo que todos los presentes habr¨ªan hecho lo mismo -dijo Wynnie con timidez. -Podria no ser el caso. -Charles hizo una pausa y a?adi¨®- Algunos caballeros no soportarian hacerlo. Wynnie echo otra mirada a Samuel. _Senora Macari, vieja se?ora Macariy mi hermana estan en el sal¨®n -afirm¨® Charles con una media sonrisa. ¨C Los vere dentro entonces, -Wynnie reflexion¨® un rato y a?adi¨®-: Sr. Johnson, si¨¦ntase libre de golpear a alguien en cara. Le ayudare con demanda si cierto alguien se atreve a demandarle. Samuel se qued¨® sin pbras despu¨¦s de escuchar eso. Charles le dedic¨® una sonrisa. -De acuerdo ?Pero no soy tan violento?. ¨C Parece que el se?or Macari tampoco es popr entre su familia -dijo Charles con frialdad-, lo que va, viene. Dicho esto, volvi¨® a casa, dejando a Samuel solo fuera. Coincidentemente, Calvin regres¨® en su coche. Se acerc¨® a su hijo y le pregunto: ¨C ?Por que est¨¢s aqui? -?No puedo estar aqui? -Samuel respondi¨® con frialdad¨C ?Quieres volver a meterme en barriga de mi madre? -Una figura tan enormeo tuya destrozar¨¢ el est¨®mago de mi mujer -se burl¨® Calvin-. Se me romper¨¢ el coraz¨®n al ver eso, aunque t¨² no lo est¨¦s. ?Oh! He olvidado que ni siquiera adoras a tu mujer, y mucho menos a tu madre. Samuel se qued¨® sin pbras. Con eso, Calvin entr¨® con Samuel sigui¨¦ndolo. Todo el sal¨®n se llen¨® de risas. En los dias en que Kathleen estaba ausente, este lugar nunca fue animado y alegre. Ahora que hab¨ªa vuelto, casa se llenaba de nuevo de calor y pasi¨®n. Samuel sabia que su car¨¢cter aburrido no iba a provocar una sonrisa en su familia. Kathleen fue que le ayud¨® aunicarse con su familia esos a?os. ¨C ?Todavia te quedas por aqui? ¨C Las cejas de Wynnie se juntaron. Samuel ignoro y se sento. Calvin tambi¨¦n fruncios cejas. ?No es facil que Kathleen nos visite. Incluso mam? se aleara de ve aqui. No puede leer habitacion y alejarse por un tiempo? -Sr. Macari, Sra. Macari, esta bien. Yo soy que le pidi¨® que viniera-dijo Kathleen. ¨C?Oyes eso?-dijo Samuel con Indiferencia. Wynnie resoplo a su hijo mientras Calvin lo miraba con desprecio. A que se debe su actitud jactanciosa? Kathleen s¨®lo est¨¢ siendo cort¨¦s con ¨¦l?. Despues, todos se dirigieron aledor paraer. Todos reian y chaban duranteida, pero s¨®lo Samuelia tranqumente. Su asiento estaba lejos del de Kathleen. pero su mirada no se aparto de e ni un segundo. Despu¨¦s de terminar su comida, se levanto para irse. Sin embargo, Kathleen frunci¨® losbios y dijo: -Samuel, d¨¦jame pa?arte a salida. Tengo algo que decirte. Cap铆tulo 92 Cap¨ªtulo 92 Cap¨ªtulo 92 Samuel no esperaba que Kathleen tomara iniciativa de despedirlo, Curv¨® losbios en una sonrisa. -ro. Kathleen se levant¨® entonces y pa?¨® a Samuel a salida. En el exterior, los c¨¢lidos rayos de sol de tarde que briban sobre Kathleen le daban un aspecto c¨¢lido y agradable. Erao si toda suya dejara de estar hda. -Samuel. -Kathleen mir¨® al hombre que era mucho m¨¢s alto que e. Estaba deslumbrante con espalda contra luz. Sin embargo, tenia tanto frio que luz del sol no parecia calentarle. -?Hmm? -Samuel mir¨® fijamente. Hacia un a?o que no ve¨ªa. Parecia ser misma de antes, pero al mismo tiempo, parecia diferente. Cuando lo miro, sus ojos ya no centelleaban. -Seamos s¨®lo amigos. -La mirada de Kathleen hacia Samuel ya no contenia el nerviosismo que tenia cuando se encontraron por ¨²ltima vez en el aeropuerto. Ahora estaba tan tranquo un estanque. Samuel mir¨® en silencio antes de decir: -?Crees que puedo hacerlo? Kathleen frunci¨® losbios al har. -Si no puedes, no tengo m¨¢s remedio que mantenerme alejada de ti en el futuro, Samuel. Si no hubiera sido por abu, el Sr. Macari y Sra. Macari, nunca me habria reconciliado contigo. -?Reconciliar? -Samuel se burl¨® de si mismo-: ?No dijiste que era un asesino? ?Est¨¢s segura de que quieres reconciliarte conmigo? Kathleen neg¨® con cabeza. ¨CTienes raz¨®n. En realidad, luiste el verdugo que acab¨® indirectamente con vida de mis dos hijos. No hay manera de que pueda perdonarte. Pero Samuel, no quiero poner a abu y a los demas en un aprieto. No quiero que te alejen cuando te encuentres en residencia Macari. Enserio no hay necesidad de eso. -?Intentas decirme que ahora solo soy un extra?o para ti? ¨CLa voz de Samuel era ronca. Aunque sabia respuesta a su pregunta, se sinti¨® increiblemente miserable al pronunciar el mismo las pbras. -Si. -Kathleen asinti¨®. Samuel miro con cara de asco. -?Y si no puedo hacerlo? Kathleen frunci¨® ias cejas, -Como te dije, no tengo otra opci¨®n que intentar alejarme de ti si no eres capaz de hacerlo. ¨C?Vas a evitarme el resto de tu vida? -Su voz era ronca cuando dijo-: Ahora te he encontrado. Nunca te dejar¨¦ ir de nuevo. Todos habian ayudado a Kathleen a mantener el secreto de Samuel durante el ¨²ltimo a?o. Sin embargo, una vez que se expusiera, ¨¦l agarraria, sin darle ninguna oportunidad de escapar. -Samuel, si quieres que los dos suframos, puedes intentarlo. ¨C Kathleen se encontro con sus ojos afdos mientras haba-. No hay nada que pueda hacer si insistes en entrar en un conflicto de vida o muerte. Samuel dio un paso adnte y le agarr¨® delicada y fragil barbi con sus dedos ¨¢speros y delgados. Dijo con frialdad: -No morir¨¢s. Soy yo quien debe morir. Kathleen inhal¨® profundo mientras daba unos pasos hacia atr¨¢s. -Ya que insistes en salirte con tuya, no puedo impedirtelo. De todos modos, esta vez he vuelto con Charles para arrer algunos asuntos personales. Nos iremos cuando todo este hecho. El mu no podr¨¢s encontrarme. SO En cuanto sus pbras cayeron, se dio vuelta para marcharse. La mirada de Samuel se volvi¨® m¨¢s fria. ??Va a dejar de ganar? No, inunca dejar¨¦ que se vaya!>> El rostro de Kathleen estaba lleno de tristeza cuando regres¨® a mansi¨®n. Al ver eso, Charles se acerc¨® a e y le puso su gran mano en cabeza. -No pasa nada. S¨®lo ign¨®ralo. Kathleen permaneci¨® en silencio. justo entonces, Wynnie se acerc¨®. ¨CKate. -Sra. Macari. -Kathleen mir¨® a Wynnie, sinti¨¦ndose un poco culpable-. En realidad, ustedes no tienen que tratar a Samuel asi por mi bien. Wynnie tom¨®s manos de Kathleen. -Est¨¢ bien. Se lo merece, ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Kathleen se qued¨® sin pbras, -Por cierto, escuche que algo bueno pas¨® entre tu y Christopher. ?Es cierto? -pregunto Wynnie con una sonrisa. Un sentimiento de iodidad surgi¨® en Kathleen al instante. -Sra. Macarl, en realidad¡­ -En efecto, Sra. Macari. ¨C La mirada de Charles se ensombreci¨® -. De hecho, si no fuera por Christopher, Kate y yo no habr¨ªamos podido reunirnos. ¨¦l ha ayudado mucho a Kate este a?o. Wynnie esboz¨® una d¨¦bil sonrisa. -No te sientas demasiado presionada, Kate. Es normal casarse de nuevo despu¨¦s de que Samuel y t¨² se hayan divorciado. Christopher es mi sobrino. Aun as¨ª, me alegro mucho de que est¨¦n juntos. Kathleen se sinti¨® impotente. En realidad, su rci¨®n con Christopher no erao que decia Charles. Sin embargo,prendi¨® la intenci¨®n de su hermano. Despu¨¦s de todo, ¨²nica manera de convencer a Samuel sobre supromiso con Christopher era convencer primero a Wynnie y al resto. Kathleen pens¨® que Samuel dejaria de molesta para entonces. ¨C Por favor, no duden en avisarme si ambos necesitan alg¨²n consejo sobre asuntos legales en Jadeborough ¨C dijo Wynnie con amabilidad. Kathleen asinti¨® en se?al de reconocimiento. -No importa c¨®mo hayan terminado Samuel y t¨², te seguiremos tratandoo parte de nuestra familia. Aunque Samuel y t¨² no puedan tratarseo hermanos, sigues siendo hija de familia Macari. -Wynnie acarici¨® cabeza de Kathleen y sonri¨®-. No importa donde est¨¦s, seguir¨¢s siendo ni?a de nuestra familia. Los ojos de Kathleen estaban rojos pors l¨¢grimas. -Sra. Macari¡­ Wynnie sonrio con cari?o. -Esta tambi¨¦n es tu casa. Acu¨¦rdate de volver a menudo. En cuanto a Samuel, lo llevar¨¦ siempre que vengas. Kathleen se qued¨® sin pbras al o¨ªr eso. De repente, Calvin se acerc¨® a ellos. -Cari?o, ?vas a trabajar? Vamos juntos. -ro. -Wynnie asinti¨®. Calvin le dedic¨® una sonrisa a Kathleen. -Lo que dijo Wynnie es justo lo que quiero decirte. No te sientas presionada. ¨CGracias, se?or Macari-expres¨® Kathleen su gratitud. -No tengas miedo. Si Samuel se atreve a intimidarte de nuevo, le dare una bofetada por ti. -Calvin tambi¨¦n le acaricio cabezao si fuera su hija. -Gracias. Sr. Macari. -Kathleen se r¨ªo. Calvin sonri¨® en respuesta y se fue con su mujer. Al ver eso, Charles suspiro. ¨C Por fin entiendo por que est¨¢s dispuesta a reconciliarte con Samuel aunque te haya hecho tanto da?o. En realidad, todos los Macari son amables excepto Samuel. Mientras tanto, en el Grupo Macari, Samuel permaneci¨® indiferente durante toda reuni¨®n de tarde. Todo el mundo estaba muerto de miedo y haba con mucha caut. Despu¨¦s de mirar casualmente a su hijo, Calvin anunci¨® a s: -Vamos a hacer un descanso de diez minutos. Todos respiraron de inmediato aliviados antes de levantarse de sus asientos y salir. Pronto, solo el d¨²o de padre e hijo qued¨® en s de conferencias. -?Qu¨¦ pasa con esa cara agria que tienes? -Calvin estaba disgustado- ?Te hemos ofendido? -Es hora de que te retires, pap¨¢ ¨C dijo Samuel con indiferencia. Calvin se qued¨® sin pbras. -Tener una persona a cargo en empresa ser¨¢ suficiente. -El rostro de Samuel estaba vacio de emociones. -Tu¡­ -Calvin explot¨® de rabia-. ?Est¨¢ bien! Entonces, ?me retirare! Estar¨¦ m¨¢s que feliz de pasar m¨¢s tiempo con tu madre en casa. ¨CTu eres el que se retira, no mama. Vete a casa y s¨¦ un amo de casa -dijo Samuel con frialdad. Al parecer, ese dia estaba disgustado con todo el mundo. -Ja! Que hay de malo en ser un amo de casa? Estoy encantado de convertirme en uno.-Calvin se burlo Puedo hacer a mi esposaida deliciosa despu¨¦s de ser un amo de casa. A diferencia de ti, que solo haces un berrinche aqui por no tener una esposa. ¨C Infantil. -Samuel entrecerro los ojos, Lisov infantil? ¨C Calvin resoplo-. S¨ª, soy infantil. Al menos, mi mujer no me oblig¨® a divorciarme con su propia vida. Y t¨²? A ti no te importaba tu mujer cuando estaba cerca. Ahora que se ha ido, finges estar profundamente enamorado de e y hasta te apu?s en el pecho, ?Qu¨¦ pat¨¦tico eres! Samuel se qued¨® sin pbras. Calvin golpe¨® mesa antes de bramar: ¨CAl prin ipio, quer¨ªa ense?arte a arrers cosas con Kathleen. Pero, al parecer, isigues siendo el mismo! ijoder! Ya no me importa. Con eso, Calvin procedi¨® a salir. -Papa -dijo Samuel con torpeza-. Eres un hombre tan sabio y poderoso. ?C¨®mo puedes retirarte ahora? Nuestra empresa te necesita. Cap铆tulo 93 Cap¨ªtulo 93 Cap¨ªtulo 93 Laisura de boca de Calvin se movi¨® un poco al darse vuelta, ¨C Nunca pense que un dia me pedirias ayuda -dijo. El tono de Samuel seguia siendo gelido. -?Vas a escupirlo o no? Si no, hablemos deo el Sr. Heathrow envi¨® a su secretaria a¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, Calvin lenz¨® una mirada fulminante y le cort¨®, reprendiendo: -?Deseas provocar el caos en familia? Samuel se limit¨® a mirarle con indiferencia. -D¨¦jame decirte esto. Kate nos ha pedido, una y otra vez, que no te tratemos de forma diferente por su bien. ?Sabes lo que eso significa? -Calvinnz¨® una mirada a su hijo. El tranquilo y sereno Samuel indago: -?Qu¨¦ significa? Pildiota! -Caivin dio un fuerte golpe a mesa-. indica que en el fondo todav¨ªa se preocupa por ti! De ahi que no soportara que te di¨¦ramos espalda. Si te odia de verdad, ?por qu¨¦ iba a intentar reconciliarse contigo? Al oir eso, Samuel frunci¨®s cejas. -El hecho de que sepadezca de ti significa que no es tan friao el hielo hacia ti. Sin embargo, no significa necesariamente que todav¨ªa haya espacio para ti en su coraz¨®n. Si eres lo suficientemente inteligente, sabr¨¢s c¨®mo aprovechar esta situaci¨®n -explic¨® Calvin antes de a?adir en tono severo-: Si tengo que ser sincero, no queria decirte esto. Si te ganaras a Kathleen de verdad, sentir¨ªa que podr¨ªa haberle tendido una trampa. Sin embargo, eres mi hijo y tengo que ayudar a mi hijo. No le digas a tu madre o a tu abu sobre esto. De lo contrario, ime meteria en un lio! Samuel se qued¨® sin pbras. Si le dijera a alguien que mi padre seporta asi, dudo que me creyera. Por otra parte, lo que dijo tiene sentido, Kathleen todavia alberga algunos sentimientos hacia mi?. Por desgracia, propia Kathleen no tardaria en romper sus ilusiones. Unos dias despu¨¦s, Kathleen fue al estudio para grabaci¨®n de The Fantastic Restaurant. En el programa participaron un total de cinco celebridades, incluida Katherine. Los otros participantes, adem¨¢s de Katherine, eran dos hombres y dos mujeres faniosos, todos ellos figuras muy popres en industria del entretenimiento. Al fin y al cabo, el programa se iba a emitir en Young TV. y el objetivo principal era difundir positividad Los otros cuatro famosos eran Steve, Kylie, Nancy y John, Steve Xander era una estre de moda en industria del entretenimiento. Hab¨ªa protagonizado varios dramas rom¨¢nticos, todos los cuales obtuvieron una gran popridad, consolidando as¨ª su posici¨®n en la industria del entretenimiento, Kuliekeson, por su parte, era una be y h¨¢bil actriz. Hace poco cbor¨® con Steve en un drama que fue bien recibido por el p¨²blico. Muchos fans del drama empezaron a ver a los dos juntos, y por eso el equipo de prodi¨®n decidi¨® invitar a ambos a serie. Nancy Walker era mayor des cinco celebridades, pero s¨®lo tenia treinta y dos a?os. Era elegante y sofisticada. Su reciente programa, The Ambitious Stars, habia llevado su popridad a lo m¨¢s alto. La ultima celebridad participante fue John Davidson, que debut¨® en un programa de talentos. Al parecer, fue rendado al equipo de prodi¨®n por un inversor. Al principio, Kathleen no estaba en lista de invitados del programa. Sin embargo, celebridad que estaba en conversaciones con el equipo de prodi¨®n para confirmar su participaci¨®n no parecia demasiado entusiasmada y nunca dio una respuesta directa. Para sorpresa de todos, Kathleen gan¨® el Oscar a mejor actriz. Asi, el equipo de prodi¨®n se puso de inmediato en contacto con e y invit¨® a participar en el programa. Por ello, celebridad que fue sustituida por Kathleen le guardaba rencor. Kathleen fue primera en llegar al t¨®, seguida de Steve. Cuando vio por primera vez a Kathleen, sus ojos briron de emoci¨®n y admiraci¨®n. ??Es tan hermosa! >> Su belleza era tan mativa que Steve se vio incapaz de apartar vista de e. -H-saludo. Kathleen se sinti¨® un poco inc¨®moda y se limit¨® a dar una breve respuesta. ¨C H Justo entonces, Kylie tambi¨¦n hab¨ªa llegado. Se mostr¨® muy entusiasta y amistosa con Steve mientras le daba una palmadita en el hombro a este ultimo y saludaba -H, tio. Nos encontramos de nuevo. Aunque mucha gente adoraba a Kylie y Steveo pareja, primera ten¨ªa miedo de prensa negativa y no se atrevia a acercarse demasiado a celebridad masculina. En cambio, lo tratabao si fuera un hermano suyo. Sin embargo, todavia hab¨ªa un matiz de intimidad en sus interiones Steve asinti¨®. -Est¨¢s aqu¨ª. La mirada de Kylie se desvio hacia Kathleen. En cuanto vio a Kathleen, los ojos de Kylie se llenaron de hostilidad. La raz¨®n no cra otra que el magnifico aspecto de Kathleen y el hecho de haber ganado el Oscar a mejor actriz. Adem¨¢s, tambi¨¦n contaba con el apoyo de Christopher Kylic saludo despreocupadamente: ¨CH, encantada de conocerte. Kathleen tarareo en respuesta antes de decir: ¨C Encantada de conocerte tambi¨¦n. Ninguno des dos extendi¨® mano para estrecha. Despu¨¦s de eso, Kylie dej¨® escapar un leve resoplido. Justo en ese momento, Nancy y John llegaron juntos al t¨®. Este ¨²ltimo ayud¨® a Nancy a llevar su maletao si fuera su subordinado. Aunque Nancy saludo a todos, prest¨® especial atenci¨®n a Kathleen. Aunque estas celebridades fueran figuras poderosas de industria del entretenimiento, su estatus seguia siendo iparable al de Kathleen, ya que esta estaba a punto de casarse con un miembro de una familia rica. Al igual que Steve, John tampoco podia dejar de mirar a Kathleen. Los ojos casi se le salian des ¨®rbitas mientras miraba. ??C¨®mo puede haber alguien tan hermoso?>> Nancy y John saludaron a Kathleen, que respondi¨® con cortesia. Cain Dodson, el director del programa, afirmo: ¨CYa que todo el mundo est¨¢ aqu¨ª, tengo un anuncio que hacer. Esta temporada de The Fantastic Restaurant es diferente as anteriores, ya que esta vez rodaremos a nivel local. Por lo tanto, estaremos en condiciones estrictas, lo que significa que el capital inicial es limitado. Las celebridades participantes eran muy conscientes de ello, por lo que Cain se limito a dar explicaciones al p¨²blico Entonces, se volvi¨® hacia el grupo de famosos, preguntando: -?Qui¨¦n creen que deber¨ªa ser el gerente del restaurante? -Riendo a mi buen amigo. Steve-sugiri¨® Kylie mientras palmeaba el hombro de Steve-. Estare mas que feliz de ayudarle. Cain continuo: -?Y el contable? De hecho, un contable ten¨ªa que ser responsable del dinero, y habr¨ªa muchas cuestiones que tratar cuando hay dinero de por medio. Se podr¨ªa decir que era un papel ingrato, por lo que nadie deseaba el puesto. Kylic giro los ojos y se le ocurri¨® una idea. -?Qu¨¦ tal si dejamos que Kate se encargue de eso? ¨C propuso con una sonrisa. En realidad, Kylie era dos a?os mayor que Kate, pero actuabao si fuera m¨¢s joven que ¨¦sta. ¨C Kate, ya que nadie ha expresado ninguna objeci¨®n. ?por qu¨¦ no te conviertes en contable?-dijo Kylie con una amplia sonrisa dibujada en cara. Todo el mundo permaneci¨® en silencio porque no tenia una opini¨®n sobre el asunto. Sin embargo,s pbras de Kylie hicieron parecer que todos estaban de acuerdo con su sugerencia. Kathleen estaba tranquo un estanque mientras dec¨ªa con franqueza: -No creo que pueda arrerms muy bien s. ?Por qu¨¦ no nos turnamos? Su respuesta dej¨® a Kylie sin pbras. -Viendo que nadie se opone, decidiremos entonces ese acuerdo. -Losbios de Kathleen se curvaron en una sonrisa mientras continuaba-: Para ser sincera, no tengo experiencia en gesti¨®n des finanzas. ?Por qu¨¦ no lo hace Kylie primero? Asi podr¨¦ observar y aprender de e. Una vez m¨¢s, Kylie no pudo encontrars pbras adecuadas para refutar a Kathleen. Nancy se reia por dentro. ?Qu¨¦ cierto es! Como dice el refr¨¢n, no hay nada peor, s¨®lo mejor. -?YO? -Kylie se mordi¨® elbio-. No puedo hacerlo. Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro de Kathleen mientras preguntaba: -?No sabes hacer matem¨¢ticas b¨¢sicas? Kylie no se atrevi¨® a responder a pregunta de Kathleen. Si digo que no, es b¨¢sicamente admitir que no s¨¦ matem¨¢ticas b¨¢sicas. Vaya, Kathleen es un hueso duro de roers -Bien, entonces ?por que no te encargas tu devar los tos, Kate? =sugiri¨® Kylie. -Me parece bien, siempre que el director este de acuerdo. En el rostro de Kathleen se dibujo una sonrisa de tranquilidad. Sinti¨¦ndose inc¨®modo, Steve dijo: ¨C Hay tantos tos. No estoy seguro de que una s persona sea capaz de manejarlo todo. Kylie tenia una expresi¨®n inocente en su rostro mientras dec¨ªa: ¨C?Cu¨¢ntos tos podemos usar? Dudo que usemos tantos, ?verdad? Nadie respondi¨® a su pregunta. Justo en ese momento. John se ofreci¨®: ¨CVoy avar los tos con Kate. Steve asinti¨® antes de deszar su mirada hacia Nancy y preguntar: ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -En ese caso, ?te parece bien ser camarera, Nancy? Losbios de Nancy se curvaron hacia arriba. -ro. Justo cuando Steve estaba a punto de respirar aliviado, Nancy a?adio: -De todos modos, siempre que necesitemos ayuda, cualquiera que est¨¦ libre puede echar una mano. Al fin y al cabo, no podemos quedarnos parados viendoo los dem¨¢s se ocupan del trabajo, ?verdad? Seguro que no somos gente tan desconsiderada, ?no est¨¢n de acuerdo? Steve asinti¨®o respuesta. -Asi es. Somos un equipo. Aloir eso, Kylie se mordi¨® elbio con fastidio, pensando que Nancy se dirigia a e adrede. -?Muy bien, entonces! Vamos a prepararnos. Tenemos un par de reservas esta noche -dijo Steve. En ese momento, el director le record¨®: -Se?or Xander, a¨²n no ha decidido qui¨¦n va a ser el jefe de cocina. Cap铆tulo 94 Cap¨ªtulo 94 Cap¨ªtulo 94 Sinti¨¦ndose inc¨®modo, Steve respondi¨®: -Pero aqui nadie sabe cocinar. -?Por qu¨¦ no le pedimos a Kate que lo intente? -Kylie miro fijamente a Kathleen. Cocinar le exponia a uno a los humos, grasa y dem¨¢s. Mientras Kathleen apareciera aceitada todos los dias, Kylie seria m¨¢s bonita del grupo de celebridades. -Entonces, ?qui¨¦n va a limpiar los tos? ¨C Nancy levant¨®s cejas. De nuevo, Kylie miro a Kathleen. Al ver eso, todosnzaron miradas de interrogaci¨®n a Kylie. ?Puede su discriminaci¨®n ser m¨¢s grante? Steven no pudo aguantar m¨¢s. -?Estas tratando de cansa hasta muerte? Kylie parpade¨® y respondi¨® inocentemente: -Bueno, deberia estar bien. Steve se qued¨® sin pbras. Kathleen mir¨® a Cain con indiferencia y pregunt¨®: -?Hay una misi¨®n oculta? Mostrando una sonrisa t¨ªmida, Cain respondi¨®: -Si. Me has pido. Kathleen sonri¨®. ??Por qu¨¦ no nos lo dijiste antes? ?Tienes que ver c¨®mo Kylie se mete conmigo?? Parecia que el tambi¨¦n se hab¨ªa pasado de raya en aras de los indices de audiencia. -No puedo creer que haya una misi¨®n oculta. Sr. Dodson, es usted muy astuto. ?Est¨¢ tratando de desgastar a Kate? ¨C pregunto Kylie, fingiendo que le importaba. -El equipo de prodion ha preparado misi¨®n oculta, pero no esperaba que me presionaran con todo. ?C¨®mo podria culparles de ser astutos? ¨C Haciendo una pausa, Kathleen continuo con indiferencia Adem¨¢s, todo el mundo ha descubierto misi¨®n oculta. S¨®lo t¨² no lo sabes. Al instante, Kylie se qued¨® sin pbras, Mientras observaba c¨®mo se desarroba escena, Nancy no pudo evitar una sonrisa de satisfion. ?A pesar de parecer nda en superficie, Kathleen tiene una gran personalidad. Desde luego no quiere estar en eldo perdedor. Despu¨¦s de todo, una vez fue esposa de Samuel, y ahora es prometida de Christopher. Seguro que tiene algunos trucos sucios bajo manga. Si no, ?c¨®mo podr¨ªa mezrse con los dos hombres?? Reflexionando en silencio, Nancy concluy¨® que seria mcjor no ofender a Kathleen. -No me referia a eso. Tratando de defenderse, Kylie continuo-: S¨®lo los capaces tienen oportunidad de hacer mas trabajo. Con una leve sonrisa, Kathleen respondi¨®: ¨C?He mencionado alguna vez que estoy versada en todo? Aloir eso, Kylie se qued¨® sin pbras. Steve se volvi¨® para mirar a Cain y le pregunto: -Entonces, ?se nos permite pedir ayuda? -Si. Tienes que encontrar al chef por tu cuenta. El tipo de chef que puedas conseguir depende de tu capacidad. -Cain hizo una pausa antes de a?adir-: Les doy una hora. Si no, tendr¨¢n que cocinar ustedes mismos esta noche. Sinti¨¦ndose impotente, Steve pidi¨® a todos que se reunieran en eledor. -?Tienen todos alguna idea sobre esto? ¨C pregunt¨® con el ce?o fruncido. -No conozco a ning¨²n chef-respondi¨® John. -No creo que tengamos que conseguir un chef de alto nivel o lo que sea. ?No puede ser alguien que sepa cocinar? ¨C Nancy intervino. -Lo heprobado. El invitado que viene a cenar esta noche es el alcalde de Jadeborough-explico Steve. Por lo tanto, no pod¨ªan solo traer a alguien a cocinar. -?Vaya!, Es necesario ser tan grande? -La cara de Kylie se reavivo con anticipaci¨®n-. Bueno, supongo que tengo que arrerme esta noche. Nancy dej¨® escapar una risa inexplicable. ?Esta Kylie si es una buscadora de atenci¨®n?. Las pbras de Kylie tambi¨¦n hab¨ªan dejado a Steve sin pbras. Estaba muy ansioso en ese momento, pero Kylie estaba pensando en qu¨¦ ponerse esa noche. ¨CCreo que Nancy tiene raz¨®n. No tiene que ser un chef de primera. -La voz de Kathleen era tan suave que les dio una sensaci¨®n de calidez al escucha. ¨CEl problema es que ni siquiera podemos encontrar un cocinero fijo hasta este momento -dijo John con resignaci¨®n -?No conoces a ningun chef? ¨C pregunto Steve con dudas. Exclusive content from N?velDrama.Org. Nancy neg¨® con cabeza. Al o¨ªr eso, Kylie dud¨® un rato antes de responder: ¨C Kate, creo que debe haber alguien que conozcas que trabajeo chef, dado tu distinguido historial anterior. Todos miraron a Kylie sorprendidos. ?En efecto, no tiene miedo de ofender a gente?. Los bonitosbios rojos de Kathleen se curvaron hacia arriba. -Ahora sigo siendo muy distinguida. Mirando a Kathleen, Kylie respondi¨®: -?Por qu¨¦ no invitas a un chef, entonces? -Jaja. -Kathleen dej¨® escapar una leve risa-. Sin importar mi estatus, no tiene nada que ver con que pueda conseguir un chef. No deberias dificultars cosas a los dem¨¢s s¨®lo porque no puedas invitar a un chef. ?verdad? En un ataque de rabia, Kylie resoplo: -?Qui¨¦n dice que no puedo conseguir un cocinero? Es s¨®lo un cocinero de todos modos. Todos se volvieron para mira. -?Han oido lo que ha dicho? Ya que Kylie puede invitar a un chef, dejaremos que e se encargue - dijo Kathleen con una media sonrisa. Kylie empez¨® a arrepentirse de lo que habia dicho. Su coraz¨®n se lleno de odio en ese momento, ya que habia caido en trampa de Kathleen. Innegablemente, Kathleen hab¨ªa provocado con ¨¦xito a Kylie. Nancy no pudo evitar sonreir para si misma. Era evidente que Kylie no era rival para Kathleen. -?Espera! -Kylie estaba enfurecida y avergonzada al mismo tiempo. Se puso de pie, sac¨® su tel¨¦fono y se alejo -Steve, ?por qu¨¦ no vamos a ver cocina? Creo que deber¨ªamos poner mesa primero, o no llegaremos a tiempo -sugiri¨® Nancy ¨C Est¨¢ bien-respondi¨® Steve. Un mati de preocupaci¨®n cruz¨® su rostro mientras continuaba-: Pero no estoy seguro de que pueda conseguir un chel. -Steve, deberias aprender a confiar en e. ¨C Nancy hizo una pausa y sonri¨®-. Vamos. Todos se levantaron y se dirigieron a cocina. Mientras tanto, Kylie estaba hando por telefono fuera -Margaret, sigues en contacto con el chef de tu ultima cita a ciegas? Deja de preguntarme esto y aquello. Necesito su ayuda. Puedes contactar con el y pedirle que venga a mi programa? La expresi¨®n de Kylie cambio drasticamente al escuchar respuesta de su hermana, ¨C Margaret que quieres decir? ?Has dicho que te he vendido? He ganado dinero y te he apoyado para que estudies en el extranjero. Esta bien que no te guste ese idiota, pero no puedes hacer algunos sacrificios por mi? Es solo una mada telefonica de todos modos. Su hermana debio decir algo que irrit¨® a Kylie, que casi rugi¨® a pleno pulm¨®n. -?Por que me das todas esas excusas cuando te pido ayuda? ?Soy yo que ha hecho que lo ignores? Lo desprecias por ser gordo y lo desprecias por trabajaro chef. Dicho esto, es un chef de hotel. T¨², por otrodo, te graduaste en una universidad de bajo nivel en el extranjero. ?Por qu¨¦ eres tan exigente? ?H? ?H? Kylie dio un pisot¨®n de rabia. -?Como se atreve a colgarme! De repente, mir¨® al c¨¢mara que seguia y le orden¨® con frialdad: -?Corten esta escena! No emitas esto. El camar¨®grafo miro inc¨®modo. En ese momento, s de chat se inundo deentarios. > Kylie y su hermana son p¨¢jaros de cuenta. No dijo Kylie que su hermana ignoro al tipo e incluso le m¨® gordo? Toda familia es repugnante?. over a Kylie acosando a Kathleen me recuerda el momento en que me discriminaron en el trabajo. Pero Kathleen lo manejo muy bien. Tengo que aprender de e?. No es culpa de Kathleen que se haya casado antes. ?Qu¨¦ hay de malo en un segundo matrimonio? ?Por que Kylie es tan conservadora? No merecen felicidad todass personas que se han vuelto a casar? Kylie es solo una libertina. No para de mezrse con los chicos y acercarse a ellos. Meterse cons mujeres es repugnante?. ?Kylie se ha avergonzadopletamente esta vez. Este programa es en vivo, No puedo creer que me haya gustado su acomiento con Steve antes. Lo mucho que me gustaban antes equivale a lo asqueado que me siento ahora?. justo en ese momento, cl telefono de Kylie recibi¨® un mensaje de texto del gerente: (iCate boca ahora mismo! Las res de este programa han cambiado. ?Ahora es una transmisi¨®n en vivo!1 Cap铆tulo 95 Cap¨ªtulo 95 Cap¨ªtulo 95 La cara de Kylie se puso palida cuando vio lo que le envi¨® su representante. Cuando se convirti¨® este programa en una emisi¨®n en directo? ?No se supone que es una emisi¨®n grabada?? No sabia que todo era unplot dise?ado por un superior mand¨®n. Queria ver a alguien en particr de inmediato, asi que hab¨ªaprado los derechos de autor del programa por quinientos millones. Como era el due?o del programa, el equipo de prodi¨®n tendria que hacer lo que el quisiera Despu¨¦s de todo, nadie en Jadeborough se atrevia a meterse con Samuel. Poco despu¨¦s, Nancy y el resto tambi¨¦n fueron informados. Nancy respiro aliviada. ?Por suerte, no he dicho nada que no debiera haber dicho ahora. Kylie s¨®lo est¨¢ cosechando lo que sembro?. Steve y John tambi¨¦n estaban a salvo porque no dijeron lo que no debian. Kathleen frunci¨®s cejas cuando vio el texto que le envi¨® Charles. ??Por qu¨¦ lo han cambiado de repente de una emision grabada a una emisi¨®n en directo? Esto es ridiculo. ?No necesitamos apoyo tico adicional ahora que estamos haciendo una transmisi¨®n en vivo?? Con esto en mente, sali¨® a echar un vistazo. Fue entonces cuando vio unos cuantos camiones de prodi¨®n aparcados aldo de carretera. Cuando vio el logotipo del Grupo Macari impreso en los camiones, supo de inmediato de d¨®nde procedian. Kathleen se sujet¨® frente al ver eso. ?Mis instintos eran correctos! ?Esto debe ser obra de Samuel! ?Se ha vuelto loco?? Kylie regreso con una expresi¨®n de mal humor en el rostro. Cuando vio a Kathleen, no se atrevi¨® a harle con actitud y el tono que habia utilizado antes. Steve se acerc¨® tambi¨¦n y pregunt¨®: -?Y ahora qu¨¦? Con el rostro palido, Kylie refunfu?o: -?Qu¨¦ quieres decir? Soy ¨²nica que hace el programa? ?Qu¨¦ me est¨¢n pidiendo? ?Por qu¨¦ no pueden resolverlo? Steve estaba perplejo, ?Ninguno de nosotros dijo que no iba a encontrar una soluci¨®n. E fue que se encargo, ?no?? Kylie se dio cuenta de que hab¨ªa hado en un tono agresivo, as¨ª que pronunci¨® en tono de disculpa. -Lo siento. S¨®lo estoy preocupada. S¨®lo quiero que cena se haga bien. -Est¨¢ bien. -Steve frunci¨® el ceno. En ese momento, Nancy se acerc¨® a ellos y sugiri¨®: -En el peor de los casos, prepararemos algunos tos caseros. Es lo mejor que podemos hacer. -Que sabes hacer ustedes? ¨C pregunt¨® Steve-. ?Huevos revueltos? Kylie y John estaban a punto de decir algo, pero se caron de inmediato. Nancy, por su parte, pronunci¨® en voz baja: -Yo solo se preparar sopa. No es posible que preparemos s¨®lo sopa, ?verdad? -Si no hay otra manera, ?por que no reservamos una mesa en otro restaurante? -A Kylie se le ocurri¨® de repente una idea que le pareci¨® brinte. En respuesta, Kathleen miro y pregunt¨® mon¨®tonamente: -El equipo de prodi¨®n solo asign¨® cuatro mil para gastar. Si reserv¨¢ramos una mesa en un restaurante, ?no gastariamos todo el dinero? No es que podamos recaudar dinero de gente que est¨¢iendo, ?verdad? Si nos gast¨¢ramos el dinero hoy. ?que tal manana? Kylie se mordi¨® losbios y replico: -?Qu¨¦, entonces? Ya que te apresuras a cerrarme el paso, ?por qu¨¦ no propones algo en su lugar? Kathleen mir¨® con calma y le dijo: ¨C Kylie, he rechazado tu idea porque tenemos que cumplirs normas del programa. Ya que no hay ninguna disputa entre nosotras, ?por qu¨¦ me criticas tanto? Si sigues as¨ª, no me culpes cuando te muerda. La imponente presencia de Kathleen habia intimidado a Kylie. Aunque Kathleen solia ser amable y dulce, podia ser aterradora cuando se enfadaba. Si Samuel estaba cerca, podia perder esa aura imponente de e, pero eso no significaba que estuviera dispuesta a dejarse avasar. Kylie estaba aturdida. De un modo u otro, Kathleen segu¨ªa siendo prometida de Christopher. Si el programa que estaban haciendo era una emisi¨®n grabada, no pod¨ªa importarle menos que Kathleen se quejara a Christopher. Sin embargo, no tuvo m¨¢s remedio que contenerse porque estaban haciendo una emision en directo. Por lo tanto, pronunci¨®stimosamente: -No he dicho nada ofensivo, ?verdad? ?Por qu¨¦ me dices eso? Mientras tanto, losentariosenzaron a inundar s de chat. [?Qu¨¦ carajo? ?Nunca he visto a una persona tan desvergonzadao Kylie!) De hecho. Kylie es que ofende a gente aqu¨ª y a. ?C¨®mo puede darse vuelta y acusar a otros?) Por suerte, se trata de una emisi¨®n en directo. Si estuvieran haciendo una transmisi¨®n grabada, se podria decir que Kathleen esta intimidando a Kylie despu¨¦s de alguna edici¨®n). Me niego a aceptar los rumores de que Kylie est¨¢ vincda rom¨¢nticamente con Steve! ?E no vale la pena ni est¨¢ calificada! -Es suficiente. ¨CLa paciencia de Steve se estaba agotando¨C?Podemos har de los asuntos importantes en su lugar? -Steve, solo trataba de aliviar tu carga. -Kylieenz¨® a actuar de nuevo. Sin embargo, Steve se estaba cansando de e. -Si se trata de una cena, creo que tengo una idea -dijo Kathleen sin rodeos. -?En serio? -Steve mir¨® desconcertado- ?Eres capaz de conseguir un chef para venir? -No.-Kathleen nego con cabeza. Steve se call¨® t¨ªmidamente. -Pero s¨¦ cocinar -a?adi¨® Kathleen con frialdad-. Sin embargo, he ido a cocina a echar un vistazo ahora mismo. Hay cosas que necesito. Tenemos quepras. -?ro! -Steve mir¨® y le pregunt¨®-: ?Segura que eres capaz de hacerlo? -Si. ¨C Kathleen asinti¨®. -?Sabes cocinar? ?Por qu¨¦ no lo dijiste antes? ¨C Kylie mir¨® con desd¨¦n. ¨C ?Tuve oportunidad de har? ¨C Kathleen respondi¨® con tono frio-. Estabas ocupada d¨¢ndome ¨®rdenes, ?verdad? Kylie se qued¨® at¨®nita. Kathleen ignoro a Kylie y le dijo a Steve: ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Necesito dos ayudantes en cocina. -?Lo har¨¦! -exm¨® john con entusiasmo. -Yo tambi¨¦n ayudar¨¦. Puedo hacer sopa y facilitarte vida ¨C dijo Nancy. Kathleen asinti¨®. -De acuerdo. Vamos a cocina Con eso, Kathleen los condujo a cocina. Steve desvi¨® su mirada hacia Kylie y le ordeno: -No te quedes ah¨ª parada. Ve y prepara mesa. Despu¨¦s de que Steve dijera eso, fue a cocina a buscar a los dem¨¢s. Kylie dio un pisoton de rabia. ??Qu¨¦ est¨¢ pasando? Si Kathleen sab¨ªa cocinar. ?por qu¨¦ me hizo buscar chefs? Me ha avergonzado?. En ese momento, todos estaban ocupados en cocina. Kathicen se puso un dntal y mir¨® a Steve. ¨C Por favor, haz que alguienpres cosas que necesito. Despu¨¦s, averigua para cu¨¢ntas personas estamos cocinando y mira si alguna tiene alergia. -?Oh, ok! -Ai oir eso, Steveprendi¨® que Kathleen sabia lo que estaba haciendo-.?Ya me voy! Luego le pas¨® a Kylie una lista hecha por Kathleen y le dijo: -Ve aprar lo que necesitamos seg¨²n esta lista. Despu¨¦s, fue a buscar al equipo de prodi¨®n. Kylie estaba totalmente disgustada cuando miraba lista. ??Por que tengo que ir yo? ?Por qu¨¦ no puede ir Kathleen en su lugar? E es que cocina, ?no? ?Deber¨ªa ir aprar los ingredientes e misma!>> Como tenia c¨¢maras apuntando hacia e, no se atrevi¨® a mostrar su enfado. Por lo tanto, se fue con la lista. Cuando Steve volvi¨®, le dijo a Kathleen: ¨C Tenemos ochoensales. -Muy bien. -Kathleen asinti¨® yenz¨® a ocuparse. Mientras tanto, Nancy y John ayudaban enjuagando los ingredientes. En cuanto a preparaci¨®n de los ingredientes y cocina, Kathleen lo hizo por su cuenta. Una hora despu¨¦s, Kathleen mir¨® a Steve y le pregunto: -?Donde est¨¢ns cosas que pedi? -He conseguido que Kylie lospre, pero a¨²n no ha vuelto. -Steve tambi¨¦n se estaba poniendo ansioso porque el cielo se hab¨ªa oscurecido. Despu¨¦s de que John saliera a echar un vistazo, volvi¨® jadeando y gritando: ¨C Ms noticias! El alcalde y su s¨¦quito han llegado. Todo el mundo se qued¨® sorprendido ??Tan pronto? ?Nuestros tos aun no est¨¢n hechos! Cap铆tulo 96 Cap¨ªtulo 96 Cap¨ªtulo 96 ¨C Ir¨¦ a recibir a los invitados, Nancy, por favor, ma a Kylie. Nancy asintio y saco suiclefono para mar a Kylie. Kathleen miro de reojo a John. -John, ve a hervir agua. Vamos a servirles t¨¦ Earl Grey. John se quedo sorprendido. -Pero. Katc, el te mas caro que tenemos aqu¨ª es el Hibernia Rojo. -Al alcalde le encanta beber t¨¦ Earl Grey -explic¨® Kathleen. -?De verdad? ?Como lo sabes?-pregunt¨® John sorprendido. Kathleen respondi¨® en voz baja: -Tengo algun conocimiento previo sobre esto. Samuel se lo habia dicho una vez, pero eso fue hace mucho tiempo. Nancy le dio un empuj¨®n a John. -?Por qu¨¦ preguntas tanto? R¨¢pido, ve a hervir agua. -Oh, ok. -John se fue a hervir aguao le habian dicho. Nancy miro a Kathleen. -Kylie no contesta al tel¨¦fono. ?Qu¨¦ debemos hacer? Kathleen frunci¨®s cejas. Tenia el mal presentimiento de que Kylie iba a jugar con ellos. Mientras tanto, John termin¨® de hervir el agua y preparar el t¨¦ antes de sacarlo. Poco despu¨¦s, pregunto con ansiedad: -?Sabes quien m¨¢s viene con el alcalde? -Son ocho, incluido el alcalde. ?C¨®mo sabemos qui¨¦nes son? ¨C Nancy segu¨ªa intentando localizar a Kylie por telefono John se volvi¨® para mirar a Kathleen con una sonrisa timida. Kathleen fruncio el ceno. -?Qu¨¦ pasa? John dej¨® escapar un suspiro dram¨¢tico. -Des ocho personas, conozco muy bien a dos de es. -No est¨¢ mal. En verdad conoces a alguien de oficina del alcalde ent¨® Kathleen. -No son de oficina del alcalde. Uno de ellos es Samuel, y el otro es Christopher. ¨C John mir¨® con atenci¨®n a Kathleen. Kathleen se qued¨® sin pbras. Nancy segu¨ªa sin poderunicarse con el tel¨¦fono de Kylie. Parecia que esta ¨²ltima no podr¨ªa llegar a tiempo. Justo entonces, Steve entr¨®, mirando a Kathleen. Kathleen se acerc¨® r¨¢pido a ¨¦l. -No podemos encontrar a Kylie. ?Puedesprobarlo con el equipo de prodi¨®n? Espero que nada haya salido mal. Steve hizo de inmediato una mada telef¨®nica. Cruzando los brazos, Kathleen tom¨® los ingredientes que habia sobre mesa. Si Kylie no aparecia, todo su esfuerzo en nificaci¨®n del menu se iria al traste. En realidad, el equipo de prodi¨®n tambi¨¦n habia preparado algunos ingredientes, pero no inclu¨ªan marisco. Como lo mejor es que los tos se sirvan frescos, Kathleen ya hab¨ªa revisado antes todos los supermercados cercanos. Solo incluy¨® en su lista los ingredientes que se pod¨ªanprar en estos supermercados. Nadie esperaba que Kylie no volviera despu¨¦s de tanto tiempo. Sin embargo, Kathleen era consciente de que Kylie lo hacia a prop¨®sito para fastidia. Steve tambi¨¦n m¨® a Kylie. Sorprendentemente, mada se conect¨® en un instante. La expresi¨®n de Nancy se atenu¨® ante eso. ?Parece que ignoro mi mada a prop¨®sito, ?eh? -Kylie, ?d¨®nde est¨¢s? -Steve trat¨® de no sonar impaciente?. Le hab¨ªa pedido queprara los ingredientes en el supermercado. No deber¨ªa tardar m¨¢s de una hora Sin embargo, han pasado dos horas y a¨²n no hab¨ªa vuelto, Steve oy¨® a Kylie sollozar incontrdamente al otrodo de l¨ªnea, -Steve, me he torcido el tobillo. Puedes venir a recogerme? Ahora no puedo caminar. -?D¨®nde est¨¢n los ingredientes? ¨Cpregunto Steve con ansiedad. Kylie grito aun m¨¢s fuerte: -?Estoy lesionada y lo ¨²nico que te importa son los ingredientes! Steve se quedo sin pbras mientras Nancy resoba. Las ceias de Kathleen se juntaron mientras se sum¨ªa en profundas reflexiones. E esperaba que ocurriera algo asi. -Har¨¦ que el equipo de prodi¨®n te recoja. -Steve no queria perder los nervios dnte de c¨¢mara. -Steve, ?puedes venir tu en su lugar? El equipo de prodi¨®n tiene sus res -le suplic¨® Kylie a Steve. Este ultimo se quedo sin pbras una vez m¨¢s. -Tardar¨¢s al menos una hora en llegar. Aunque consigas traer los ingredientes, no llegaremos a tiempo. Ademas, los invitados ya est¨¢n aqui -dijo Nancy. -Hare con el equipo de prodi¨®n. -Steve colg¨® el tel¨¦fono y se volvi¨® para mirar a Kathleen con ansiedad¨C ?Podemos prescindir del marisco? -Est¨¢ bien, pero habr¨¢ menos tos -respondi¨® Kathleen. -Hagamoslo entonces. No se me ocurre ninguna otra soluci¨®n. -Vencido, Steve decidi¨® proceder sin usar mariscos. ?Deberia haber sabido que no deb¨ªa dejar que Kylieprara los ingredientes?. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?Necesitan mi ayuda? -La voz de Samuel se escuch¨® desde puerta de cocina, sobresaltando a los cuatro. Samuel vio a Kathleen con un dntal, con un aspecto muy dulce y recatado. Curvo un poco los labios. S¨®lo se mostraba cari?oso dnte de e. Pronto, todass miradas se dirigieron a Kathleen. No fue una sorpresa, ya que Samuel era su exmarido. -No -respondi¨® Kathleen con frialdad. Nancy habl¨® entonces con voz mansa. -Sr. Macari, Kate necesita marisco para algunos de los tos de esta noche. ?Puede¡­? De inmediato, Samuel se volvi¨® hacia Kathleen y le pregunto: -?Qu¨¦ necesitas? Har¨¦ que lo entreguen aqui en media hora. S¨®lo tenia ojos para e. Kathleen sinti¨® que su cabeza palpitaba. -?Kate? El espect¨¢culo es m¨¢s importante-susurro John. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨C Necesito gambas,ngostas y abul¨®n. -Entendido. -Samuel asinti¨® mientras sacaba su tel¨¦fono-. Ve aprar algunas gambas,ngostas y abul¨®n. Envialos. Colgo el tel¨¦fono y dijo con amabilidad: -Lo entregar¨¢n todo en veinte minutos. No dudes en decirme que m¨¢s necesitas. Kathleen le ech¨® una mirada. Se dio cuenta de que sus ojos eran tan cautivadoreso siempre. Mientras tanto si¨®n deentarios se convirti¨® en un frenesi. [Siento que mis rodis se debilitan con s¨®lo mirar los ojos de Samuel. Sin embargo,iparece tan inexpresivo!] [Creo que Samuel no ha superado a Kathleen. Todavia ama.] [Samuel debe seguir amando a Kathleen. Fue idea de Kathleen divorciarse en aquel entonces.] [No digas tonterias si no sabes verdad. Ahora est¨¢n divorciados. Samuel est¨¢ viendo a otra mujer.] l?Otra mujer? ?Habr¨¢ una boda?] [Es un hecho conocido que a Samuel le gusta Nicolette, hija ilegitima de familia Yoeger. Todo el mundo en Jadeborough lo sabe. No es nada nuevo.) L?No ha desaparecido Nicolette durante un a?o? ?Ha dejado el pais? ?O est¨¢ retenida en casa por Samuel?] [Eso no es posible. Cuando Samuel se cas¨® con Kathleen, le dijo a todo el mundo que Kathleen es que le gusta. Me entere de que Nicolette tuvo un idente y ahora est¨¢ lisiada.] [Como sea, estoy apoyando a esta pareja para que vuelvan a estar juntos.) Creo seriamente que Samuel todav¨ªa ama, pero Kathleen no es consciente de ello.] liBuena suerte, Samuel y Kathleen! Kathleen se dio vuelta y empez¨® a prepararida. Al ver eso, Samuel esbozo una sonrisa deplicidad y se alej¨®. Quince minutos despu¨¦s, Tyson lleg¨® con los ingredientes -Sra. Macari, estas sons cosas que pidi¨®. -Tyson se dirigi¨® adrede a Kathleeno ?Sra. Macaris, Kathleen le mir¨® con asombro sin pbras. Tyson se disculp¨® entonces: -Lo siento. Ha sido unpsus. Tendre m¨¢s cuidado pr¨®xima vez. Sra. M-Um¡­ Sra. Johnson, estos son los ingredientes que necesita -Gracias! -Kathleen pronunci¨® cada pbra entre dientes apretados. Despu¨¦s de eso, Tyson se fue a toda prisa. Kathleen tom¨® un cuchillo de cocina y cort¨® cabeza de unngostino de un solo golpe, imaginando que era cabeza de Tyson, En ese momento, una suave voz m¨®. -?Kate? [?Vaya! El exmarido se acaba de ir, y su prometido ha llegado. ?Esto se est¨¢ poniendo muy emocionante!) Cap铆tulo 97 Cap¨ªtulo 97 Cap¨ªtulo 97 -Chris. ¨C Kathleen estaba avergonzada ??Por qu¨¦ vino el tambten?? ¨C He oido que ha pasado algo por aqui. ?Sc ha resuelto? -Christopher mir¨® con ojos amables. -Si. ¨C Kathleen asinti¨®. -Eso es genial. -Christopher esboz¨® una media sonrisa y dijo-: Si necesitas algo m¨¢s, no dudes en decirmelo. Puedo ayudarte. ¨CEs que ha surgido algo inesperado -explico Kathleen. Mirand, Christopher le dirigi¨® una sonrisa antes de darse vuelta y marcharse. Nancy tambi¨¦n miraba a Kathleen, con los ojos llenos de admiraci¨®n y envidia. Ya sea Samuel, el antiguo marido, o Christopher, el prometido, ambos eran hombres excepcionales. Estaria satisfecha con cualquiera de ellos. Mientras tanto, Kathleen se hab¨ªa dado vuelta para preparar los tos. Se despist¨® dos veces durante ese periodo. Las apariciones de Christopher y Samuel definitivamente no fueron una coincidencia. Sin embargo, es posible que no esperaran que otra persona estuviera tambi¨¦n en el lugar de los hechos. El prop¨®sito de Samuel era obvio. Kathleen no era narcisista, pero pod¨ªa decir que el hombre a¨²n sent¨ªa algo por e. En cuanto a Christopher, sab¨ªa que le gustaba y que en ese momento perseguia. Kathleen, por desgracia, no quer¨ªa ninguno de los dos. Sin embargo, si e juntara a los dos hombres, Samuel era alguien de su pasado. E ya se lo habia explicado a Samuel, pero el hombre no lo entendio. Por lo tanto, Kathleen consider¨® que s¨®lo podia dejars cosas ras a trav¨¦s de sus iones. Una hora despu¨¦s, todos los tos estaban servidos. Nancy se acerco a mesa y empez¨® a presentar los tos uno por uno: ¨CEl aperitivo es una sopa de setas que he preparado. En cuanto al to principal, tenemos langostinos recubiertos de almendra, lomo asado a pimienta negra,ngosta, lenguado relleno de cangrejo y costi -?Preparaste t¨² mism¨¢ todos estos tos? -pregunt¨® Samuel con un tono gelido. Nancy era una persona bastante mezquina, S¨®lo mencion¨® que sopa fue preparada por e y no mencion¨® a Kathleen en absoluto. Al escuchar pregunta de Samuel, Nancy se iodo y dijo: -Yo prepare sopa. -?Y los otros tos? -pregunto Samuel con indiferencia. -Kathleen fue que preparo el resto de los tos -explic¨® Nancy, aunque con amargura. Se notaba que Samuel lo hacia para defender a Kathleen, pero no despreciaba adrede. Nancy solo queria dejar una buena impresi¨®n ante el alcalde. Mientras tanto, losentariosenzaron a llover. liQue demonios! ?Todos en este programa de variedades son asi de malvados?] [Si Samuel no indagara m¨¢s, ?habr¨ªa dicho Nancy a todo el mundo que Kathleen fue que prepar¨® todos los demas tos?] [?Por que este programa est¨¢ lleno de parras? Ya he tenido suficiente de Kylie. ?Por qu¨¦ ten¨ªa que aparecer otra?] [No crei que Nancy fuera alguien asi. Parece que me equivoqu¨¦ con e.) Christopher frunci¨® el ce?o al ver eso. ?Samuel s¨®lo est¨¢ haciendo que gente se ponga en contra de Kathleen. ?Y si Nancy le hace pasar un mal rato a Kathleen por esto?>> -?Por qu¨¦ no probamos todos los tos? -sugiri¨® Nancy con un matiz de iodidad en su voz. -?Donde est¨¢ Kathleen? -Samuel volvi¨® a preguntar. Presentar los tos y atender a losensales es algo que deberia hacer el jefe de cocina. -Est¨¢ ocupada preparando los postres en cocina -respondi¨® Nancy. Samuel no dijo nada m¨¢s. Mientras los dem¨¢s empezaron suida con el aperitivo, ¨¦l pas¨® directo al to principal. Por supuesto, sus iones no pasaron desapercibidas para Nancy, que no pudo evitar refunfunar internamente. ¡°Parece que Samuel sigue protegiendo a Kathleen, a pesar de que los dos ya estan divorciados. Con ese pensamiento en mente, Nancy no se atrevi¨® a hacerle pasar un mal rato a Kathleen. Samuel prob¨®ida hecha por su antigua esposa y empez¨® a recordar los tiemp divorcio. Kathleen aprendi¨® a cocinar para el. pero nunca hab¨ªa expresado un ¨¢pice de gratitud cada vez que e le preparaba una mesa llena deida. Poco a poco, dej¨® de cocinar. Samuel sinti¨® de repente una punzada de dolor en su coraz¨®n. -Sr. Morris, parece que le gusta mucho el lenguado relleno de cangrejo -dijo uno de los invitados. Christopher curvo losbios, -Si, me gusta mucho. -Quizas pueda tenerlo cualquier otro dia, ?no es asi, Sr. Morris? Estoy seguro de que Sra. Johnson los hace para usted a menudo. -Tienes razon. Kathleen siempre cocina lo que yo quieroer. -La felicidad estaba escrita en cara de Christopher mientras decia eso. Por otrodo, expresi¨®n de Samuel se ensombreci¨®. ??Cocina Kathleen lo que ¨¦l quiereer? Bueno, es natural ya que est¨¢nprometidos ahora. No hay un solo to en esta mesa que est¨¦ entre mis favoritos. Incluso hizo un to tan problem¨¢tico como el lenguado relleno de cangrejo para ¨¦l. ?Est¨¢ tratando de mostrar lo mucho que ama a Christopher?? La mncolia envolvi¨® su rostro ante ese pensamiento. A hora de probar el resto de los tos, Samuel ya hab¨ªa perdido el apetito. Tras el to principal, lleg¨® hora del postre. Kathleen sali¨® de cocina cuando lleg¨® el momento de servir los postres. A pesar de haber trabajado durante toda una tarde, seguia pareciendo en¨¦rgica en lugar de desanimada. John ayud¨® a Kathleen a servir los postres para todos. Cuando los invitados quitarons tapas, se dieron cuenta de que s¨®lo el postre de Christopher era diferente a los dem¨¢s. El resto ten¨ªa el mismo postre. Por supuesto, Samuel tambi¨¦n estaba incluido en mayor¨ªa. -Parece que el postre del Sr. Morris es diferente al nuestro. -Una leve sonrisa se dibuj¨® en el rostro del alcalde. ¨C He oido que prefieres el postre dulce, pero al Sr. Morris no le gusta demasiado, asi que le he preparado otro. El alcalde se no y dijo: ¨C Por supuesto, por supuesto. Lo entiendo. -Por favor, pru¨¦balo. Este es un hdo que hice Infusionando t¨¦ Earl Grey en leche-dijo Kathleen. El alcalde tom¨® cuchara de mesa y dio un mordisco al hdo, Jadeando de inmediato por sorpresa. -Esto sabe muy bien. El hdo es fragante y dulce. Es suaveo seda y se deshace en mi boca casi de inmediato. Suentario hizo conre¨ªr a Kathleen. ¨CSi. He oide que le gusta el t¨¦ Earl Grey, as¨ª que no he usado caf¨¦ para el hdo y he optado por el t¨¦ Earl Grey en su lugar Asintiendo con cabeza, el alcalde dijo: -No esperaba que conociera mis preferencias, Sra. Johnson. -Lo escuche de¡­ ¨C Kathleen hizo una pausa antes de continuar-: Lo oi por casualidad. La mirada de Samuel se oscureci¨®. ??Se ha olvidado de todas mis preferencias? ?Cree que me rendir¨¦ si utiliza un m¨¦todoo este?? Despues de terminar el postre, cena al fin termino. Kathleen y el resto se dirigieron a entrada para despedir al alcalde. El alcalde subi¨® a su coche y se fue, dejando s¨®lo a Samuel y a Christopher. ¨C Chris ¨C m¨® Kathleen antes de apartar a Christopher-. Tengo algo que decirte. Cuando Samuel vio eso, un destello frio cruz¨® sus ojos. Sin embargo, su coche ya habia llegado. Tyson sali¨® del coche y abri¨® puerta a Samuel, que entr¨® en el coche r¨¢pido. En cuanto el coche se alej¨®, Steve y los dem¨¢s dejaron escapar un suspiro de alivio. Kathleen observaba todo esto desde distancia. Exclusive content from N?velDrama.Org. No pudo evitar soltar un suspiro de alivio cuando vio que Samuel se hab¨ªa ido. Entonces, mirando a Christopher, Kathleen dijo: -Chris, por favor, no me malinterpretes. S¨®lo quiero que Samuel no me moleste m¨¢s. Se lo he dicho innumerables veces, pero no lo entiende. Yo¡­ Antes de que Kathleen pudiera terminar sus pbras, Christopher coloc¨® un delgado dedo sobre sus labios rojos. Sonri¨® mientras respondia: -No tienes que dar explicaciones. Aunque te aproveches de mi o me trateso un pe¨®n, estoy dispuesto a soportarlo por ti. Las orejas de Kathleen se sonrojaron al escucharlo. -No te preocupes. No te voy a malinterpretar tranquilizo Christopher una vez m¨¢s-.Quieres que te espere para que podamos ir juntos a casa? -No es necesario. -Kathleen sacudi¨® cabeza y continuo: Tengo que filmar el programa durante quince diss Durante este tiempo, me alojare en mansi¨®n que me ha proporcionado el equipo de prodi¨®n. Al escuchar eso, Christopher asinti¨®. -En ese caso, me ir¨¦ a casa y vere transmisi¨®n en vivo. La veria a trav¨¦s de transmisi¨®n en directo. Kathleen parpadeo. -Todo el mundo duerme por noche. No hay nada que mirar. -Pero aun asi lo ver? ¨C dijo Christopher con voz profunda. Kathleen se qued¨® boquiabierta. -Estas cansada. Vuelve a casa y descansa pronto. ¡ªChristopher levant¨® mano y le acarici¨® cabeza con suavidad. Si pasa algo, enviame un mensaje. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®o respuesta antes de ver a Christopher marcharse. Entonces, se dio vuelta y se dirigi¨® de nuevo al restaurante. Mientras tanto, Kylie estaba de vuelta. Entro en el restaurante cojeando y cubierta de polvo. Sin embargo, todos estabanpletamente agotados por prueba y se desplomaron ens sis sin apenas energia. Los ojos de Kylie se volvieron rojos mientras su sangre hervia. -Estoy herida. ?No tienen nada que decirme? -espeto. Cap铆tulo 98 Cap¨ªtulo 98 Cap¨ªtulo 98 Se produjo otra agitaci¨®n. John rebatio diciendo: -Todos sabiamos que estabas herida, as¨ª que pedimos al equipo de prodi¨®n que fuera a buscarte. Tambien nos enteramos de que el equipo de prodi¨®n te hab¨ªa enviado al hospital para que te examinaran. ?Qu¨¦ mas quieres que hagamos? Las l¨¢grimas de Kylie corrieron por sus mejis. -?C¨®mo pueden ser tan malos? Son unos abusones. -?Que? ?Nos acusas de acosarte? ?Podr¨ªas dejar de decir tonterias? ¨C se burl¨® John-.?Qui¨¦n era que intentaba inculpar a Kathleen antes? Ya estamos siendo considerados contigo al no exponerte de inmediato. -Tu! ¨C Kylie apret¨® los dientes con frustraci¨®n. -Despues de que te di¨¦ramos instriones para queprara articulos para nosotros, no pudimos ponernos en contacto contigo durante dos horas hasta que por fin contestaste al tel¨¦fono. ?Y sabes qu¨¦? No solo nopraste nada, sino que te lesionaste. -Luego, continu¨® con indiferencia-: ?Qu¨¦ has estado haciendo en esas dos horas? -Es que no pude localizar ubicaci¨®n. ?Qu¨¦ hay de malo en eso? -grito Kylie con rabia. Cuando John escuch¨® eso, respondi¨® con desd¨¦n:? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¨C Ja! ?Por favor! Alguien en Twitter public¨® que estabas escondida en una tienda de postres y disfrutando de tu postre hasta que al fin decidisteprar los ingredientes. Fue m¨¢s o menos en ese momento cuando te atropello una bicicleta y te torciste el tobillo. Las mejis ys orejas de Kylie se sonrojaron al instante. No tenia ni idea de c¨®mo se habia enterado John. Al principio, crey¨® que nadie se daria cuenta mientras no hubiera un dron sigui¨¦nd. Entonces, sarc¨¢sticamente, John pregunt¨®: ¨C ?De verdad crees que nadie te reconoceria mientras lleves un sombrero y una m¨¢scara? Al final te reconocieron igual. Sorprendido pors pbras de John, Steve frunci¨® el ce?o y mir¨® a Kylie. -?Es eso cierto? ¨C Yo¡­ Se qued¨® sin pbras, -Kylie, esto es un programa, no un drama en el que tienes quepetir para ser elegida. ?Podrias abstenerte de emplear esas t¨¢cticas enganosas? ¨CInsatisfecho, John a?adio- Te das cuenta de lo preocupados que estaban todos hoy? Nancy se qued¨® sorprendida mientras miraba a John. Despu¨¦s de todo, no hab¨ªa previsto que John hara por Kathleen. John defendi¨® a Kathleen porque estaba impresionado por sus habilidades culinarias ese d¨ªa en cocina. En el pasado, tenia algunos prejuicios contra Kathleen. Asumi¨® que era una alborotadora porque era esposa de una familia rica. Sin embargo, despu¨¦s de que se llevaran bien durante un tiempo, se dio cuenta de que, adem¨¢s de tener buen car¨¢cter, serpetente, estar tranqu y serena, hacia que todo el mundo se sintiera seguro. En realidad, John no tenia ning¨²n motivo oculto. Solo admiraba. Se sinti¨® obligado a defender a Kathleen porque pensaba que Kylie estaba siendo demasiado pretenciosa. ¨C Como te atreves! -Cuanto m¨¢s oia Kylie, m¨¢s se enfurecia, hasta el punto de que ya no fingia llorar. -Tu le ense?aste todo esto, ?no? ¨C pregunto, con mirada fija en Kathleen. Kathleen, que en ese momento estaba bebiendo agua, respondi¨® fria y directamente: ¨C Kylie, no necesito ayuda de otras personas para tratar contigo. ¨C Kylie, tu ya estabas equivocada, ?y dices que se les instruye solo porque se?ron tu equivocaci¨®n? Qu¨¦ talento tienes para distorsionar verdad. Asi que dices que, aunque te equivoques, todo el mundo tiene que dar cara por ti? -John hizo unentario burl¨®n. Kylie respondi¨® mirandole. -Olvidate de eso. Todo el mundo en esta s puede razonar de forma l¨®gica. ?De verdad crees que todo el mundo es igual que tu?-dijo John con furia. Kylie apret¨® los dientes y replic¨®: -?Todos ustedes se est¨¢n confabndo contra mi! Sin embargo, nadie le prest¨® atenci¨®n. Cuando se dio cuenta, se volvi¨® para mirar a Steve. -?Est¨¢s de acuerdo con ellos, Steve? Steve le mir¨® con desd¨¦n y respondi¨®: -Es mejor que admitas tu error Con una actitud asi, los internautas ya hab¨ªan perdido confianza en e. Para colmo, su comportamiento podria poner en peligro su propia carrerao actriz. Steve no era un idiota, asi que no defendio. Cuando se dio cuenta de que nadie defendia, volvi¨® a mirar a Kathleen y le grito: No eres m¨¢s que una mujer abandonada por una familia rica. Estoy segura de que Samuel te dej¨® porque eres una m mujer -Ove! ¨C Steve frunci¨® el ceno-. Deja de decir tonterias. ??Est¨¢ loca? He dicho algo malo? ¨CMirando a Kathleen, Kylie continuo-: S¨®lo eres una actriz que ha ganado un premio de Academia. Tal vez incluso utilizaste algunos m¨¦todos turbios para conseguirlo. No eres m¨¢s que una divorciada. Cuando Kathleen escuch¨® eso, respondi¨®: -?Y que si soy una divorciada? ?Tienes alguna experiencia cas¨¢ndote con una familia rica? Kylie se qued¨® sorprendida cuando escuch¨® eso. -En cuanto ao gan? el premio de Academia, fue por mis propias habilidades. ?Tienes alg¨²n problema con eso? ¨C Mirando a Kylie con indiferencia, a?adi¨®-: No soyo alguien que solo sabe hacer un esc¨¢ndalo y calumniar a los dem¨¢s. Cuando Kathleen termin¨® sus pbras, cara de Kylie se sonroj¨® de verg¨¹enza. US Id ¡®n ¨C De hecho, raz¨®n por que me divorci¨¦ de Samuel fue que ya no lo necesitaba. Si no me crees, puedes preguntarle a ¨¦l mismo. Oh, espera. No tienes oportunidad de conocerlo debido a tu posici¨®n social. -Tu¡­! -Kylie estaba indignada. Se enfureci¨® m¨¢s a medida que Kathleen haba despreocupadamente de ello. Todo el mundo pudo ver que Kylie no era rival para Kathleen, y si¨®n deentarios se anim¨® una vez mas, con innumerables cibernautas dando su opini¨®n sobre situaci¨®n. [Kylie est¨¢ yendo demasiado lejos. Se ha excedido alnzar un ataque personal.) l2Y que pasa si Kathleen est¨¢ divorciada? ?Existe norma de ques mujeres divorciadas no merecen estar en industria del entretenimiento?] [Dios mio, Kylie es tan desagradable. C¨®mo puede ser tan cruel con Kathleen, refiri¨¦ndose a eo una divorciada?] [No puedo creer que exista alguien tan malvado. A pesar de que fue e queeti¨® el error, intenta desestimarlo culpando a los dem¨¢s.] El desprecio de todos por el hecho de que Kylie estuviera herida fue lo que le hizo enfurecerse, (Dejen de actuar sin sentido, fans de Kylie. Alguien ya ha tuiteado que se escondia para ponerles cosas dificiles a Kathleen.) [Que persona tan desagradable es Kylie. He decidido no ver todos los dramas en los que ha aparecido. En verdad que los futuros productores lo tengan en cuenta antes de contrata para no afectar al rating Me siento mal por Kathleen. Todo el mundo estaba al tanto de su divorcio de Samuel, as¨ª que no lo utiliza para calumnia? ?Qu¨¦ mujer tan desvergonzada!) JEn realidad, me sorprende m¨¢s elportamiento tranquilo de Kathleen. Si hubiera sido yo, habr¨ªa abofeteado a Kylie de inmediato.] Mientras tanto, Samuel miraba a mujer tranqu e imperturbable en panta del Grupo Macari. Sintioo si su coraz¨®n se desgarrara por alguna raz¨®n desconocida. Entonces, abri¨® su Twitter y tuite¨® un mensaje. Ove. Samuel tuite¨® en Twitter.) Que ha tuiteado?] [Afirm¨® que se divorci¨® de Kathleen porque era un mal marido que hizo algo malo. No era ¨¦l quien queria divorciarse de e, sino al rev¨¦s. Tambi¨¦n afirm¨® que todo era culpa suya y que Kathleen no tenia nada que ver.] [No esperaba enterarme del motivo de su divorcio en este programa. (Samuel es un hombre responsable porque dio cara y admiti¨® su culpa, a diferencia de otros hombres que tuvieron miedo de admitir sus errores a pesar de que era ramente su culpa.] [Ahora que lo ha explicado, en realidad es bueno para ellos. De lo contrario, podria ser utilizado para calumniar a Kathleen de nuevo.] En el restaurante, nadie se preocup¨® por Kylie. Al fin y al cabo, todos estaban molestos. Sinti¨¦ndose enfurecida, Kylie grito: -?Todos ustedes me est¨¢n intimidando! Quiero dejarlo. Con eso, se dio vuelta para irse. -?No vas a persuadi, Steve? ¨C Nancynz¨® una mirada a Steve. Con tranquilidad, Steve respondi¨®: -No soy alguien que le importe. ?Por qu¨¦ iba a escucharme? Como tenia tan m actitud, todos estaban convencidos de que siguiente persona haria un mejor trabajo que e. De repente, se oy¨® un gru?ido procedente de alg¨²n lugar del restaurante. John suspiro con pesar. ¨C Ha sido un dia muy ajetreado, aun no heido, y tengo que tratar con una mujer tan pretenciosa Al oir eso, Kathleen informo: -Todavia hay algunos ingredientes en cocina. Ire a preparar algo para queas. -Esa es una excelente sugerencia. -Los ojos de John briron con anticipaci¨®n-. Kate, me muero por probar tus recetas, as¨ª que mi est¨®mago estar¨¢ a tu cuidado durante los pr¨®ximos quince d¨ªas. Cap铆tulo 99 Cap¨ªtulo 99 Cap¨ªtulo 99 Nancy golpe¨® cabeza de John. -Oye! ?Ha bien! -jaja¡­ Me refonia a que contare con cocina de Kate para llenar el est¨®mago -explic¨® John, frot¨¢ndose cabeza. Sin molestarse en absoluto por eli¨®n de pbras de John, Kathleen fue a cocina a preparar comida Los demas no se quedaron de brazos cruzados. Procedieron a limpiar mesa deledor y luego ayudaron a Kathleen en cocina. Mientras tanto, Kylie fue a ver a Cain. -Quiero dejarlo! Sin pbras, Cain miro. -?Estas segura? -En cualquier caso, ino quiero seguir en este programa! ?Por qu¨¦ no le decis a Kathleen que sea educada conmigo? No soporto-dijo Kylie enfadada. -Entonces deberias dejarlo. No puedes permitirte ofende. ?Crees que podemos? Kylie respondi¨® con m cara: ¨C St. Dodson, son unos cobardes!T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Cain solt¨® una mueca de desprecio. -?Cobardes? Kathleen no ha hecho nada malo. ?De qu¨¦ hay que har? ¡°?Es cierto que Kylie ha perdido cabeza?? -Si quieres renunciar, haz que tu gerente hable con nosotros. -Luego, ignoro y se dio vuelta. Kylie estaba indignada. En realidad quer¨ªa seguir en el programa. Sin embargo, no quer¨ªa que Kathleen eclipsara Aunque Kathleen hubiera ganado el Oscar a mejor actriz, Kylie no quer¨ªa perder contra e. Durante su primer encuentro, Kylie pudoprobar que Kathleen seria mayor amenaza para e en el programa. Kathleen era excepcionalmente hermosa! Era practicamente una estre brinte. Kylie le ten¨ªa mucha envidia. Las dos somos actrices. ?Por que e se lleva toda atenci¨®n y fama? No pens¨¦ que seria una oponente tan dura?. En ese momento, sono su tel¨¦fono. Sali¨® a responder a mada. Su gerente lc espeto por telefono: -?Est¨¢s loca? ?Por qu¨¦ has ofendido a Kathleen? ?Por qu¨¦ te has quejado al Sr. Dodson? Esto es una emisi¨®n en directo. No puedo limpiar tu nombre aunque quiera. Kylie frunci¨® losbios. -Es solo una transmisi¨®n en vivo. ?Cu¨¢l es el problema? Puede que haya ganado el Oscar a mejor actriz, pero yo tambi¨¦n soy una actriz popr. Su representante se qued¨® sin pbras. -?Te has golpeado cabeza? Samuel desminti¨® el rumor justo despu¨¦s de que acusaras a Kathleen de haber sido abandonada por ¨¦l. Es obvio que sigue enamorado de e aunque est¨¦n divorciados. Adem¨¢s, Christopher es su prometido ahora. ?Puedes permitirte ofende? -?No quiero perder contra e! -Kylie respondi¨® con consternaci¨®n. ¨C ?S¨®lo haz lo que quieras! Renuncia si quieres. Has incumplido el contrato. Pagar¨¢s el precio. Ser¨¢ el triple de tu remuneraci¨®n. El representante de Astra Entertainment est¨¢ tratando con diri¨®n ahora. Se acercan tus dias malos. Con eso, su gerente colg¨® el tel¨¦fono furiosa. Kylie se qued¨® boquiabierta. ??Por qu¨¦pania no me defiende? El drama protagonizado por Steve y yo se est¨¢ emitiendo ahora mismo. Pronto ser¨¦ famosa. ?Generare muchos beneficios parapa?ia! ?C¨®mo han podido abandonarme? ?Qu¨¦ debo hacer ahora?>> Despu¨¦s de cena, Kathleen y los dem¨¢s volvieron a sus habitaciones. El equipo de prodi¨®n les proporcion¨® alojamiento justo aldo del restaurante. Era un edificio de tres pisos. Kathleen y Nancy se quedar¨ªan en el tercer piso. Se les dio una habitaci¨®n a cada uno. Las pertenencias de Kathleen ya hab¨ªan sido entregadas cuando volvi¨® a su habitaci¨®n. Abri¨®s maletas, sac¨® su pijama, una toa y algunos articulos de aseo, y se fue a duchar. Despu¨¦s, se sent¨® junto a su cama y tom¨® el tel¨¦fono. Charles le hab¨ªa enviado un mensaje de texto: (He contactado con agencia de talentos de Kylie. Tengo intenci¨®n de adquiri.) Kathleen respondi¨® a su texto: [2Por qu¨¦ siempre adquieres empresas sin raz¨®n? ?D¨®nde has aprendido eso?! Charles envi¨® un mensaje de texto: (ija, ja! Samuel casi lo adquiere antes que yo. Por fortuna, voy un paso por dnte de el.) Frunciendo losbios, Kathleen respondio el mensaje: (?Qu¨¦ tiene esto que ver con Samuel?) Charles: (Samuel public¨® en Twitter y asumi¨® responsabilidad del divorcio entre ustedes. Como hombre, lo respeto por eso.) Kathleen: [Lo pasado, pasado est¨¢.] ?Lo que Samuel te hizo fue horrible. ?C¨®mo podemos dejarlo ir tan f¨¢cilmente?? Kathleen: (?Qu¨¦ quieres hacer?] Charles: [iContratar¨¦ a escritores fantasma para que lo calumnien!] Kathleen: [Haz a los dem¨¢s lo que quieres que te hagan a ti, Charles. D¨¦jalo. No estar¨¦ en contacto con el en el futuro. [Eres una ndengue. Casi pierdes tu vida por su culpa. Te hizo perder dos hijos no nacidos. Lo m¨¢s importante es que mantiene a Nicolette en un lugar seguro. ?Lo sabes?] El coraz¨®n de Kathleen palpitaba de dolor. ?No he investigado este a?o porque s¨¦ que Samuel nunca dejar¨¢ en paz. No hay se?ales de e en Jadeborough desde mi regreso. Sin embargo, s¨¦ que e est¨¢ bajo proti¨®n de Samuel ahora. El la quiere mucho. Nunca dejar¨¢ sufrir. Es probable que est¨¦ pensando en mantene a salvo hasta ques cosas se calmen. Qu¨¨ hombre tan fiel?, Kathleen: [No hemos vuelto para ocuparnos de esto, Charles.] [Lo s¨¦. No te preocupes.) Kathleen: [Bien. No te dejes llevar por tus emociones.] Charles: [Vanessa asistir¨¢ a un banquete. ?Quieres ir?] Kathleen (Si. Informe al equipo de prodi¨®n por mi, por favor. Quiero conoce. (De acuerdo. D¨¦jalo en mis manos.) Con eso, Kathleen dej¨® el tel¨¦fono, se levant¨® y se dirigi¨® al espejo. Mirando su reflejo, levant¨® mano y se toc¨® cara. ?No me extra?a que Nicolette y yo nos parezcamos tantos Cuando Kathleen bajo al d¨ªa siguiente, se dio cuenta de que todos los dem¨¢s estaban durmiendo hasta tarde debido al agotamiento del dia anterior. Decidi¨® ir a cocina para preparar algo deida, Para su sorpresa, ya hab¨ªa alguien m¨¢s alli. -Estas desplerta, kate. -Kylie miroo si no hubiera pasado nada entre es. Despreocupada, Kathleen ignoro a Kylie. ¨C Siento lo que pas¨® ayer, Kate. Es todo culpa mia. ?Puedes perdonarme? -dijo Kylie, poniendo una cara adorable. La expresion de Kathleen segu¨ªa siendo fria mientras guardaba silencio. ??Se ha dado cuenta Kylie del error de sus formas de noche a ma?ana? Es imposible. Incluso a mi me cuesta creerlo. Kylie debe estar dispuesta aprometerse porque tiene algo que ganar. Alguieno e acabara apu?ndote por espalda cuando ni siquiera lo sepas?. -?Kate? ¨C Kylie mir¨® con ojos de pena. Kathleenent¨® con tono frio: -Aprender¨¢s de tu error cuando los cerdos vuelen, Kylie. Cuando ayer te dirigiste a mi tan intimamente, me pregunte hasta que punto podias ser audaz. Todo el mundo sabe de tu edad. Adem¨¢s, no somos intimas. ?C¨®mo pudiste dirigirte a mi de esa manera? No me habr¨ªas mado asi si en verdad hubieras aprendido de tu error. Kylie tenia intenci¨®n de dirigirse a Kathleen de forma intima para ganarse el favor de ¨¦sta. Kathleen no le hizo caso. Sin embargo, decidi¨® darle una li¨®n a Kylie cuando se dio cuenta de que esta seguia con su actuaci¨®n pretenciosa. Kylie se mordi¨® elbio inferior. -?Como debo dirigirme a ti entonces? Kathleen tenia frio. -?Qu¨¦ te parece? ?No te ense?aron tus padres? Sintiendose agraviada, Kylie pregunt¨®: -?Que tiene que ver esto con mis padres? Kathleen respondi¨® con frialdad -Solo te recuerdo que los padres deber¨ªan haberte ensenado modales basicos. Si todavia no lo sabes, es tu problema ?Se te ha encogido el cerebro o has sufrido una perdida de memoria? Deberias considerar posibilidad de medicarte ?Como vas a conseguito si tienes una memoria tan debil a una edad tan temprana? Kylie se qued¨® sin pbras. En ese momento, Steve entr¨® en cocina, Frunci¨® el ce?o. -?Por que sigues aqui? Steve, ayudame a convencer a Kate. E no quiere que me asi. ?De qu¨¦ otra forma debo dirigirme a e? ¨C Kylie intent¨® arrastrar a Steve a guerra sin cuartel. Cap铆tulo 100 Cap¨ªtulo 100 Cap¨ªtulo 100 -E tiene un nombre, Usa eso. ?Tienes que preguntarlo? ¨C Steve se qued¨® sin pbras. Incluso el podia decir lo pretenciosa que era Kylie, Kylie fingio agravio. -?Es asi? No tengo ni idea. Solo quiero ser amable con todo el mundo. ?C¨®mo diablos voy a saber que alguien tiene en verdad un problema con e? -?No te importao se dirigen a ti los dem¨¢s? ¨C pregunt¨® Kathleen con frialdad. Se dio vuelta y tom¨® un paquete de leche de nevera. -Desde luego que no. No soy tan mezquina -a?adi¨® Kylie con sentido. Kathleen procedi¨® a preguntar con una sonrisa frigida: -?Vaya, que magnanimo! En ese caso, los mar¨¦ Inky, Snowy y Doggy a partir de ahora. ?Est¨¢ bien? La cara de Kylie se volvi¨® livida. -?Me est¨¢s insultando! -Creia que habias dicho que no te importaba c¨®mo se dirig¨ªa gente a ti-respondi¨® Kathleen, aparentemente despreocupada. Enfurecida, Kylie rugio: ¨C Es cierto, pero ahora me est¨¢s insultando! ¨C Ja! ?No hiciste lo mismo conmigo hace un momento? ¨C Kathleen fulmin¨® con mirada-.?O quieres que el p¨²blico que est¨¢ viendo este livestream sea el que juzgue? Kylie frunci¨® losbios y guardo silencio. li Kylie est¨¢ derrotada en esta ronda!) (Menos mal que Kathleen no es alguien que se apacigua en silencio. De lo contrario, Kylie me habr¨ªa cabreado mucho.) [Kylie es demasiado pretenciosa. ?Por qu¨¦ el equipo de prodi¨®n sigue manteniend en este programa? ?E afecta a mi estado de ¨¢nimo cada vez que lo veo! (Oi que alguien le dio al programa de Steve y Kylie una calificaci¨®n de una estre.] LiPodria ser uno de los fans de Kathleen? ?Sus fans son tan molestos!) ?Por qu¨¦ tiene que ser un fan de Kathleen? Por lo que sabemos, ipodria ser una des fans de Kylie, para venir con una afirmaci¨®no esta! Podrian estar creando un truco publicitario al pretender que alguien va a por Kylie. ?Que broma! fiNueva actualizaci¨®n! ?Ese programa ha bloqucado los indices de audiencia! Fant¨¢stico! Con si¨®n de calificaci¨®n cerrada, el programa no ser¨¢ discutido tan acaloradamente como antes. ?Eso se lo pierde Kylie! liLa culpa es de los fans de Kathleen!] Es evidente que Kylie se lo merece. ?C¨®mo puede culpar a otros cuando es e que arruina percepci¨®n del publico? ?Deber¨ªa retirarse de industria del entretenimiento! La panta volvi¨® a estar conentarios en directo mientras los internautas discutian entre si. En secreto el equipo de prodi¨®n estaba encantado, ya que esta vez consiguieron una de calor. En cocina al ver que Steve ni siquiera defendia, Kylie rompi¨® a llorar de frustraci¨®n. Stevc no tenia ganas de entretene en absoluto, ya que tendia a llorar con facilidad. Ni siquiera lloraba tanto cuando actuaba. Kathleen informo a Steve despu¨¦s de preparar el caf¨¦: -Quizas tenga que irme un momento despu¨¦s de hacer cena. Men -No tienes que cocinar esta nocheo lo hiciste ayer. Nos reuniremos y discutiremos el men¨² durante el desayuno mas tarde -respondi¨® Steve con mucha consideracion-. No podemos dejar que hagas todo el trabajo. Kathleen asinti¨®. Al ver que todos ignoraban, Kylie se dio vuelta y se march¨® enfadada. Steve y Kathleen se miraron con resignaci¨®n. Pronto, todos se despertaron. Nancy entro en cocina. -El caf¨¦ huele bien! Quiero un poco. ¨C He hecho cinco raciones. -Losbios de Kathleen se curvaron en una sonrisa¨C ?Quieres un poco de leche? -Estoy bien. El cafe negro servir¨¢. ¨CNancy seri¨®-, Kathleen, no s¨®lo sabes cocinar, sino que tambien sabes hacer un buen cafe. Despu¨¦s de beber tu caf¨¦, apuesto a que estar¨¦ llena de energia para toda la ma?ana, Kathleen sonrio -No mucha gente ha probado micafe. -Jacquieres decir adem¨¢s de Samuel o Christopher? Eso no es nada que merezca pena presumir - dijo Kylie mientras estaba junto a puerta de cocina Nancy miro de reojo. ??Est¨¢ Kylie fuera de si, o va a por todas?? ->Por qu¨¦ consideras esto una humildad? ¨C Kathleen replico con calma-: Lees demasiado en un simpleentario. Debes tener una mente sucia. -?No es asi! -Kylie retuto. Entonces, por que lo piensas asi? -Cuestiono Kathleen de forma rotunda-: ?Quieres hacerles el caf¨¦ por manana? Pucdo leerlo as¨ª? ¡ª Tu¡­! -La cara de Kylie se sonroj¨® de verg¨¹enza. ¨C Haz a los dem¨¢s lo que quieras que te hagan a ti. Ya que piensas en los dem¨¢s de esa manera, no culpes a los dem¨¢s por pensar lo mismo-le espeto Kathleen con desd¨¦n-, incluso si quieres tomars riendas, deberiasprobar si en verdad est¨¢s a altura! Kylie frunci¨® losbios y guard¨® silencio. Sin poder contener su admiraci¨®n por Kathleen, Nancy audi¨®. * Bien hecho!>> Aunque Kathleen parecia amable, sus pbras eran poderosas. Kylie se dio vuelta y se fue. -Ignor. Debe de estar loca-consol¨® Nancy a Kathleen-. No entiendo por qu¨¦ su representante le permiteportarse asi. Si sigue as¨ª, ?seguiremos teniendo audiencia? Kathleen parpadeo. -Nancy, esto es un livestream. -No tengo miedo -respondi¨® Nancy con calma-. En serio, no soporto. ¨C Voy a preparar el desayuno ¨C dijo Kathleen, agobiada por resignaci¨®n. -?Que vamos a tomar? -La cara de Nancy se encendio de nuevo con anticipaci¨®n. ¨C He preparado abulon y algunasngostas. Tambi¨¦n pienso hacer un risotto de marisco-respondi¨® Kathleen ¨C Me parece delicioso! ¨C Nancy sonri¨®. Kathleen se puso un dntal y se puso a prepararida Los cumplidos desbordaron si¨®n deentarios [Kathleen parece ser una mujer muy agradable y capaz INo solo es una buena actriz, sino que tambien sabe cocinar Quien cons casarse con e debe ser muy afortunado.] [Estoy tan celoso de Christopher por teneo prometidal Exclusive content from N?velDrama.Org. [No deberias tener envidia de Samuel en su lugar? saja. Samuel no apreciaba en el pasado. ?Por qu¨¦ deber¨ªa tenerle envidia?] [Me pregunto si Samuel se arrepiente de ello. Samuel: (Lomento. Su respuesta dej¨® a todos sin pbras por un momento. TiOh, Dios mio! ?¨¦l es en verdad el verdadero Samuel, no un impostor!) lies en verdad Samuel! Heprobado su perfil y he encontrado que el Grupo Macari le sigue. ?Es real!) [Samuel dijo que se arrepiente. Muestra ramente lo buena que debe ser Kathleen. ?Mant¨¦ngase fuerte, Sr. Macari!) [Sr. Macari, tiene mi apoyo para recuperar a Kathleen. ?Entonces, Christopher ser¨¢ mio!) [De todos modos, mientras no est¨¦n casados, ?todavia tiene una oportunidad, Sr. Macari!;Puede hacerlo! [iLa gente puede pedir el divorcio tambi¨¦n despu¨¦s del matrimonio! Sr. Macari, mientras est¨¦ decidido, ?los mgros aun pueden ocurrir!] Fijando su mirada en aquellosentarios con los ojos oscurecidos, Samuel curvo susbios en una sonrisa de satisfi¨®n. Tienen raz¨®n. Todav¨ªa tengo una oportunidad mientras no est¨¦ casada.) Tomo su caf¨¦ y aspir¨® su aroma. De repente, tuvo ganas de saber a que sabia el caf¨¦ de Kathleen. Como ¨¦l nunca habia probado su caf¨¦, quiz¨¢s e hab¨ªa aprendido a prepararlo en un a?o. ?En verdad ha preparado caf¨¦ para Christopher por ma?ana en un dia determinado? Si es asi, ?qu¨¦ paso noche anterior? ?Podr¨ªan ser¡­? Dejando su caf¨¦, mirada de Samuel se oscureci¨®. Tyson entr¨® en oficina en ese momento. -Sr. Macari,pania de entretenimiento de Kylie ha aceptado nuestra adquisici¨®n. Samuel instruyo -Despide a Kylie. Tras una breve vi¨®n, Tyson respondi¨®: -Senor Macari, se?ora Macari dijo anoche al equipo de prodi¨®n que, mientras Kylie no quiera renunciar, no hay necesidad de hace Ir. Samuel pregunto con severidad: -?Es eso lo que has oido del equipo de prodi¨®n? Tyson asinti¨®. Samuel hizo una mueca. -Se?or Macari, se?ora Macari siempre ha sido as¨ª. E nunca llevas cosas al extremo -afirm¨® Tyson debilmente Samuel lenz¨® una mirada fria. -?La conoces mejor que yo? Cap铆tulo 101 Cap¨ªtulo 101 Cap¨ªtulo 101 Tyson se sinti¨® iodo. No se atrever¨ªa a decir eso. La mirada de Samuel sc volvi¨® fr¨ªa pero dijo: -No estoy molesto contigo. Tyson se congelo: ¨C?Sr. Macari? -Me he perdido demasiadas cosas en esos tres a?os ent¨® mientras se pellizcaba el puente de nariz ¨C Incluso te he pedido que pa?es a sus revisiones en el hospital. ro que t¨² conocer¨¢s mejor que ?Soy yo. Soy el que alej¨® a Kathleen. No puedo estar molesto con nadie por esto?, se culp¨®. En ese momento, Tyson se arm¨® de valor para decir: -Sr. Macari, creo que, mientras e siga viva, usted todavia tiene una oportunidad. No espere a que se haya ido para arrepentirse. Ser¨¢ demasiado tarde. Samuel se volvi¨® para mirarlo. -La verdad es que Sra. Macari ya ha dicho que quiere vivir en paz con usted. ?Por qu¨¦ no acepta? ¨C murmur¨® el subordinado con tristeza-. La se?ora lo am¨® por muchos a?os. Usted puede hacer que lo vuelva a amar. -?Hacer que se enamore de mi otra vez?-su jefe frunci¨® el ce?o. -Asi es. Aunque Sra. Macari ya no eso antes, puede esforzarse m¨¢s. No fuerce su voluntad sobre eo antes. Debe tener en cuenta lo que e quiere -explic¨®. -De acuerdo, lo entiendo -Samuel asinti¨® con actitud solemne. -Sr. Macari, he encontrado informaci¨®n sobre el asunto que me pidi¨® que investigara-dej¨® los documentos en sus manos. Al parecer, Sra. Macari y el Sr. Johnson han regresado en busca de sus parientes. -?Qu¨¦ parientes? -Samuel frunci¨® el ce?o. ¨C Los padres de Sra. Macari son hu¨¦rfanos ¨Cenz¨® Tyson-. Parece que desean encontrar a su familia. La madre de senora fue adoptada, pero siempre ha querido buscar a sus padres biologicos. Segun mi investigaci¨®n, parece probable que hayan encontrado algunas pistas, y por eso han regresado. Samuel se qued¨® mirando a Tyson, ?As¨ª que Kathleen no volvi¨® por Christopher reflexiono. -?Qu¨¦ han encontrado? ¨C pregunt¨® con desd¨¦n. -La madre de se?ora Macari parece ser tercera hija desaparecida de familia Yoeger-respondi¨® Tyson. -?Qu¨¦? -exm¨® Samuel, sorprendido. -?Qu¨¦ m¨¢s has encontrado? -Nada m¨¢s. Eso es todo murmuro Tyson-. La se?ora Macari asistir¨¢ a un banquete esta noche. Christopher tambi¨¦n estara all¨ª. ¨CHaz los arreglos. Yo tambien voy-orden¨® Samuel. -Entendido -asinti¨®. Los agudos ojos de Samuel se volvieron entonces a mirar panta. Mientras miraba el perfilteral de Kathleen, le dolia el pecho. ?Si hubiera conseguido que Kathleen asistiera a celebraci¨®n del cumplea?os de vieja Sra. Yoeger, tres anos atr¨¢s, ?habrian resultados cosas de forma diferente? ?No se habria marchado? En cuanto a familia Yoeger¡­ Tengo una cuenta pendiente con ellos?, penso. s ocho de noche, Charles fue a recoger a Kathleen en un Bentley negro. E llevaba un vestidorgo con hombros descubiertos y una abertura que dejaba ver susrgas y bonitas piernas. Era hermosa de una manera suave y tierna. Sin embargo, en el momento en que se vestia, tenia un aspecto seductor y exquisito. Mientras Charles miraba a su hermana, brome¨®: Exclusive content from N?velDrama.Org. ¨C ?A qui¨¦n piensas seducir esta noche? Kathleen s¨®lo le dirigi¨® una timida sonrisa. Luego se inclino para entrar en el coche. Asi, Charles los llev¨® al banquete. -Vanessa es ahora que tiene ¨²ltima pbra en familia Yoeger. Zachary puede ser el heredero, pero est¨¢ mal de salud, asi que e es que toma mayor¨ªa des decisiones -explic¨® Charles. Kathleen frunci¨® el ce?o. -?Es Zachary el padre de Nicolette? -Si-asinti¨® en se?al de afirmaci¨®n. Al o¨ªr eso, Kathleen se qued¨® cada. -Deja esto en mis manos si quieres vengarte de e -le dijo Charles en tono frio-, No me importa quien sea Samuel. Voy a dejar lisiada a Nicolette y te voy a entregar. Voy a vengar a mis dos sobrinos. Kathleen se qued¨® cada un rato. -Miqueja con Nicolette no puede descartarse asio asi. Sin embargo, resolvamos primero cuesti¨®n de nuestra historia. Me temo que Samuel nos detendr¨¢ siapuntamos a Nicolette ahora. Si eso sucede, perderemos m¨¢s de lo que ganamos. -Es cierto-asinti¨® Charles con un movimiento de cabeza. Despu¨¦s, fueron a un club privado y los dos salieron del coche. Kathleen engancho su brazo alrededor del de Charles antes de que entraran en el lugar. De inmediato, todos voltcaron a mirarlos. Charles habia mantenido un perfil bajo antes. S¨®lo cuando Kathleen salt¨® a fama, los dem¨¢s descubrieron que era su representante y el director general de Astra Entertainment. Por otrodo, e era una actriz premiada, exesposa de Samuel y prometida de Christopher. En resumen, su identidad era bastantepleja. Sin embargo Samuel y familia Macari protegieron bien. Rara vez se ve¨ªa. Una des pocas veces que aparecio en publico fue cuando Samuel revel¨® foto de su boda, hacia un a?o. Incluso en ese momento, ¨¦l seguia manteniendo ese posto su tuit fijado. Nunca lo habia retirado. Charles llev¨® a Kathleen hasta Vanessa. -Sra. Yoeger, h ¨Csaludo. Vanessa Yoeger hac¨ªa poco tiempo cumpli¨® cincuenta a?os. Sin embargo, gracias a su estricta rutina de cuidado de piel, no parec¨ªa tener m¨¢s de treinta y cinco anos. Lanz¨® unarga mirada a los hermanos. -Asi que, este es el Sr. Johnson y premiadao mejor actriz. -Me sorprende que nos conozca, se?ora Yoeger -saludo Charles con una sonrisa que no le llegaba a los ojos ¨C He oido que estais interesados en montar un negocio de vino tinto. ?Qu¨¦ casualidad! Tengo una bodega en Belmonia, ?est¨¢ interesada en trabajar conmigo? Vanessa entrecerr¨® los ojos: -Sr. Johnson, ?est¨¢ usted aqui para una negociaci¨®n? -Por supuesto. ?Para que otra cosa vendr¨ªamos?-le sonri¨® con dulzura. Nadie podia saber lo que sentia en ese momento. Mientras Vanessa miraba bonita cara de Kathleen, pronunci¨®: ¨C Ja. No importa. -Sra. Yoeger, idiscutimos esto en detalle? ¨C pregunt¨® Charles en tono frio. -De acuerdo ¨C Vanessa asinti¨®. Charles mir¨® a Kathleen: -Vuelvo enseguida. -ro -e asinti¨®. Con eso, Charles y Vanessa se apartaron para conversar. Kathleen agarr¨® una copa de vino y pasco por el lugar. Su mirada se pos¨® al fin en un hombre de mediana edad, y se acerc¨® a el. -Sr. Pord es usted? le sonri¨®. Ivan Pord se dio vuelta. -?Es usted se?ora Kathleen Johnson? -salud¨® con agradable sorpresa. ¨CNo puedo creer que me conozca, se?or Pord. Qu¨¦ honor. -Es usted demasiado humilde, Sra. Johnson. ?Qui¨¦n no reconoceria? mir¨® con afecto- ?En qu¨¦ puedo ayuda. Sra. Johnson? -Solo quiero tener una cha con usted, Sr. Pord. ?Puedo tener el honor? -ro -respondi¨® lv¨¢n con una risa-: ?De qu¨¦ te gustaria har? -Hace un a?o, cuando estaba en Ferropene, fui atacada por una banda ¨Cenz¨® con una mirada sombria ¨C Atrapamos a uno de los atacantes, que dijo que actuaba bajo sus ¨®rdenes. Me gustaria preguntarle si te lo he ofendido de alguna manera. Ivan se qued¨® hdo. ?Mis hombres han sido capturados? ?Pens¨¦ que estaban todos muertos! No puedo creer que algunos sigan vivos?, se preocup¨®. -Srta. Johnson, no escuche sus tonterias! Esto es una calumnia-echo humo- ?No le guardo ning¨²n rencor, se?orita Johnson! Cap铆tulo 102 Cap¨ªtulo 102 Cap¨ªtulo 102 Kathleen sonri¨® un poco. -No se preocupe, scie: Pord. No creo que sea usted quien este detr¨¢s. S¨®lo quiero encontrar al verdadero culpable. Tal vez usicd fue incriminado por su enemigo. ¨C Asi es!:Si mi enemigo estaba detr¨¢s de esto, debe ser Samuel! -exm¨® lv¨¢n con furia. Kathleen estrecho los ojos hacia ¨¦l. ?Parece que hay m sangre entre Iv¨¢n y Samuel?. ¨C ?Samuel? No esperaba que mi exmarido quisiera matarme -fingi¨® sorprendida. Un destello gelido apareci¨® en los ojos de Iv¨¢n. ¨C ?Por qu¨¦ no lo har¨ªa? Haria cualquier cosa por Nicolette. -No me sorprende escuchar eso. Despu¨¦s de todo, fui yo quien arruin¨® cara de Nicolette. Me preguntoo estar¨¢ ahora -resopl¨®. ¨C He oido que Samuel encontr¨® el mejor cirujano pl¨¢stico para e. Despu¨¦s de eso, escondi¨® en otro lugar. Se?orita Johnson, este tipo de hombre no merece su afecto ¨Cent¨® -Debe estar bromeando, Sr. Pord. ?Como podria seguir anhndolo despu¨¦s de todo lo que me ha hecho? Desearia que estuviera muerto¨Crespondi¨® e con una voz escalofriante. -?Quieres que me muera? voz sin emoci¨®n de Samuel son¨® de repente desde atr¨¢s. Kathleen se qued¨® hda en el acto. ??Por qu¨¦ est¨¢ aqui? ?Esto es malo! Ha oido todo lo que he dicho sobre el. ?Qu¨¦ momento tan horrible!>> Echo una mirada furtiva a lv¨¢n, s¨®lo para ver que sonre¨ªa con malicia. ?Ese viejo zorro astuto!>> -Sr. Macari, ?sabe que es impropio escuchar a escondidas conversaci¨®n de otras personas? -dijo con sarcasmo. En cambio, Samuel fij¨® su fria mirada en Iv¨¢n. -Llevo dias busc¨¢ndote. Iv¨¢n se rio con torpeza. -Senor Macari,,de qu¨¦ est¨¢ hando? No sabia que me buscaba. De todos modos, tengo que irme ahora. -Espera! -Kathleen mir¨® con ansiedad a Iv¨¢n, que estaba a punto de huir. Samuel agarr¨® mano de Kathleen y abrazo. Rode¨® su esbelta cintura con sus grandes manos. siCielos, es tan suave! -?Su¨¦ltame! -grit¨® e furiosa. Pudo ver su exquisita mandib en cuanto levant¨® cabeza, le dirigio una afda mirada -Si¨¦ntete libre de preguntarme lo que quieras saber. No hace falta que busques a ese tipo. -No tengo nada que ver contigo. ?Por que deber¨ªa buscarte? Su¨¦ltame-remo, erao un paiaro enjado en ese momento. Samuel recordos pbras de Tyson. -Ven conmigo. Puedo explicartelo todo. -?No! ?No quiero! ?Estamos en publico, Samuel! ?Mira lo que est¨¢s haciendo! ?No quiero que gente se haga una idea equivocada! -se quej¨® con voz suave. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa diab¨®lica: -Sera mejor que me sigas o te besar¨¦ aqu¨ª mismo. Vamos a vero puedes explicar situaci¨®n m¨¢s tarde. E se qued¨® sin pbras ante su desverg¨¹enza: ??Ah! ?Que idiota! Ugh. ?Es tan exasperante!? -Vamos -agarrand de mano, condujo fuera del lugar y llev¨® a una habitaci¨®n. Despu¨¦s, apret¨® contra puerta. Le pellizc¨® barbi con susrgos y toscos dedos y le dijo: -Ivan es el amante de Vanessa. S¨®lo el infierno sabe a cu¨¢ntas mujeres ha da?ado ese hombre en el pasado. ?Por qu¨¦ le provocas? -?Eso no es asunto suyo! S¨¦ qu¨¦ se de persona es. Adem¨¢s, tengo a Charles conmigo. No dejar¨¢ que me pase nada-replic¨®. Samuel estaba furioso por su actitud hacia su advertencia. ¨C Acabas de regresar a Jadeborough. ?Qu¨¦ sabes de situaci¨®n aqui? Antes dijiste que deseabas que estuviera muerto. Pues bien, ahora mi vida es tuya. Por favor, no te pongas m¨¢s en peligro. ?Entiendes? -Samuel, s¨®lo lo dije. No queria que murieras. No me importa si vives o mueres. Por favor, liberame. Charles estara ansioso si me voy por mucho tiempo. Al ver que Kathleen se esforzaba por evitarlo, Samuel explot¨® de rabia al instante. Mirando sus deliciosos Labios rojos, no pudo evitar bajar cabeza y bes¨®. -Mmm¡­ -Kathleen lo golpe¨® con fuerza en un intento desesperado por liberarse de ¨¦l. En lugar de solta, ¨¦l le agarr¨®s manos ys levant¨® por encima de su cabeza. Continu¨® bes¨¢nd. Era obvio que le faltaba experiencia en ese departamento. Se calm¨® cuando se dio cuenta de e Kathleen no hab¨ªa besado mucho a otras personas despu¨¦s de su divorcio. Cinco minutos despu¨¦s, por fin solt¨®. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Las esquinas de los ojos de Kathleen briban con l¨¢grimas. Le daba un aspecto entra?able. Zas! La abofeteo con fuerza. Su pecho se agito con su creciente ira. -?Ha pasado un a?o, y todav¨ªa no has aprendido a respetarme! -Dicho eso, se dispuso a marcharse. Sin embargo, Samuel se neg¨® a deja ir presionando puerta. Kathleen se fijo en el anillo de boda de su mano izquierda. ?Este tipo no tiene verg¨¹enza, ?verdad?? Samuel sc inclin¨® y apoy¨® barbi en su hombro. -No he enviado a nadie a matarte. Si se donde estas, te buscar¨¦ yo mismo ¨Cconfes¨® con voz ronca. ¨CNo necesitas explicarme. Solo estaba probando a lv¨¢n antes -e frunci¨® losbios. Era consciente de que si Samuel conocia su paradero, iria a busca. Al fin y al cabo, fue e que le hab¨ªa dejado entonces. Su ego deb¨ªa estar destrozado. -La rci¨®n entre Ivan y Vanessa es de un superior y un subordinado. Iv¨¢n es s¨®lo uno de sus muchos amantes, pero es el que m¨¢s tiempo lleva a sudo. Estoy seguro de que sabe muchas cosas, -Iv¨¢n ha ayudado a Vanessa a lidiar con muchas actividades poco ¨¦ticas a lorgo de los a?os. Debe tener muchas pruebas para usaso pnca sobre e ¨C tras una pausa, Kathleen continuo-: Por lo tanto, no lo dejar¨¢ sin m¨¢s. Ademas, Ivan contaba con Vanessa para ocuparse de sus asuntos. Se apoyaban mucho el uno en el otro. -Asi que, eso es -Samuel sonri¨®: ?Por fin es capaz de harme con calma?. Por desgracia, euforia de Samuel dur¨® poco. Kathleen volvi¨® a perder los nervios: -De todos modos, ?qu¨¦ tiene que ver esto contigo? ?Sabes que estoy muy cerca de sacarle algo a lv¨¢n ahora mismo? ¨C He estado investigando sobre ellos durante el ¨²ltimo a?o. S¨¦ mucho sobre ellos. Puedo contarte todo lo que quieras averiguar -ofreci¨® ¨¦l con una voz ronca y seductora. -?Qu¨¦ es esto? ?Est¨¢s traicionando a tu familia? Vanessa es tia de Nicolette, e Iv¨¢n puede ser considerado el tio de Nicolette por su rci¨®n intima con Vanessa. ?Est¨¢s seguro de que quieres hacer esto? ¨C se burl¨®. Samuel permaneci¨® en silencio a pesar de susentarios sarc¨¢sticos: ?Supongo que me lo merezco por lo que le he hecho en el pasado?. -Pues resulta que mi suegra es su t¨ªa -se burl¨® Samuel. Ahora le tocaba a Kathleen quedarse sin pbras. -?Kathleen? -La voz de Charles son¨® desde fuera de habitaci¨®n. -?D¨¦jame ir! Mi hermano me est¨¢ buscando-suplic¨® con ansiedad. ??Estoy condenada si Charles nos ve asi!? ¨CPuedo contarte todo lo que Iv¨¢n ha hecho por Vanessa. S¨®lo tienes que venir a Mansion Florinia ma?ana por noche. Te mostrar¨¦ todass pruebas -sonri¨®. Kathleen se congelo ante su sugerencia. Apretando los dientes, espeto: -Samuel, ?me tomas por esa se de mujer? -Siempre ser¨¢s mujer m¨¢s pura de mi coraz¨®n. S¨®lo quiero probar tuida. Una estara bien. -?Unaida? ?Prometes darme informaci¨®n cuando termines deer? ¨C indag¨®. -Si. Te dar¨¦ lo que quieras -prometi¨®. Cap铆tulo 103 Cap¨ªtulo 103 Cap¨ªtulo 103 Kathleen no le crey¨®: -?Lo haras? -Lo descubrir¨¢s cuando vengas a mi casa -respondi¨® con voz ronca. Con eso, baj¨® surgo brazo que estaba presionando puerta para cerra. Kathleen sali¨® corriendo de habitaci¨®n justo despu¨¦s,o si estuviera huyendo de una bestia salvaje. Sonriendo, Samuel murmuro en voz baja: -No puedes escapar de mi. E encontro a Charles y le agarr¨® mano. -?Vamos, Charles! Con una mirada a susbios, su hermano pregunto: -?Samuel te intimido? Elpiz debios de Kathleen se hab¨ªa desvanecido, lo que indicaba que habian besado. Las mejis de Kathleen se sonrojaron. Ladr¨®: -?No me lo recuerdes! Charles se dio cuenta de que su espi¨®n era cierta. ??Samuel, maldito!>> Kathleen entr¨® en el coche y se abroch¨® el cintur¨®n de seguridad. -?Sabes lo que me ha dicho Vanesa? ¨C pregunto Charles mientras ponia en marcha el motor: Kathleen neg¨® con cabeza. -Me dijo que Nicolette ha estado viviendo en una mansi¨®n durante el ¨²ltimo a?o. Alguien mado Melvin Lambert ha estado cuidando bien de e. Aparte de restri¨®n de movimiento, esta viviendo muy c¨®moda. Los dedos de Kathleen se apretaron con fuerza al o¨ªr eso: ?Sabia que Samuel no soportaria ver sufrir a Nicolette. Ha tomado grandes medidas para protege?. -Nunca espero que sea amable conmigo. Charles, no hace falta que me lo cuentes. No volver¨¦ con ¨¦l ¨C resoplo. ¨C Me alegro de que lo entiendas, A Charles le preocupaba que Kathleen siguiera suspirando por su ekesposo. Diez a?os de amor no correspondido no es algo que se pueda olvidar de noche a ma?ana ?Si Kathleen puede dejarlo pasar, no tendria¡­ Olvidalo. Tengo que decirle a Samuel que deje de molesta?, se dispuso Charles llev¨® a Kathleen al set de rodaje. La miro a los ojos: -Kate, no tengas miedo de nada. Estoy aqui para ti. E asinti¨® en se?al de reconocimiento, ¨C Descansa. Hov te conseguire un gui¨®n. No pienses en nada m¨¢s ¨Crecord¨® Charles -Bien, Charles. Conduce con cuidado -dijo e con cari?o. ¨CPor supuesto. Sube, entonces-asinti¨® ¨¦l. Kathleen se dio vuelta y entro. Despu¨¦s, Charles encendi¨® un cigarrillo. Al levantar vista, vio el Maybach aparcado no muy lejos de el. Resoplo ante coincidencia. Sali¨® de su coche y se acerc¨® al Maybach. Samuel abri¨® puerta y pregunto con un tono escalofriante: -?Subes o salgo yo? -Samuel, deja a mi hermana en paz. Kathleen ya no te quiere. ?Entiendes? ¨C amenaz¨® con maldad. -No, no lo entiendo -respondi¨® Samuel con indiferencia. Charles le ense?¨® los dientes. -No tienes verg¨¹enza, ?verdad? ?Recuerdas c¨®mo has tratado a Kathleen todos estos a?os? -se que he perjudicado en el pasado. Lopensar¨¦. Quiero trata bien en el futuro -dijo en voz baja. -?En el futuro? -Charles se ri¨® con exasperaci¨®n-. ?Crees que tienes un futuro con e? Permitiste que tu mujer hiciera lo que quisiera con Kathleen. ?Una basurao tu deberia estar encerrada con esa zorra! ?Deberian permanecer juntos! De esa manera, no causar¨¢s ning¨²n da?o a otras personas. El rostro de Samuel se torno sombrio mientras advertia: -No te pegar¨¦ porque no quiero molestar a Kathleen, pero eso no significa que te tenga miedo. Charles se ech¨® a re¨ªr al o¨ªr amenaza: ¨C ?De verdad crees que Kathleen apreciar¨¢ esto? Samuel no dijo nada -Bien. Ire con familia Morris y dejar¨¦ que Kathleen se case con Christopher lo antes posible. Vamos a ver si te atreves a aferrarte a una mujer casada, ja! ?Ser¨¢ tu prima politica en el futuro! ¨C Charles echo humo. Samuel le miro en respuesta. Emanando un aura fria, Charles se fue con un cigarrillo en boca. Hizo girar alianza en su mano, ?Nunca dejar¨¦ que se case con otro hombre, penso. Al dia siguiente, Kathleen se levant¨® y sali¨® para asistir a grabaci¨®n. El equipo de prodi¨®n hab¨ªa dificultado tarea de los participantes -El asunto es el siguiente. Muchas personas quieren venir a cenar, pero no tienen tiempo. As¨ª que su tarea de hoy es hacer cincuentaidas para llevar y entregas, M¨¢s tarde les daremos diri¨®n les informo Cain Todos los presentes se quedaron boquiabiertos. ?Cincuentaidas para llevar? -Les quedan cuatro horas. Sipletan tarca, recibir¨¢n cuatro mil adicionales para el capital inicial = dero Cain Todos fueron tentados por rpensa. Al fin y al cabo, hab¨ªan gastado casi todo su dinero cuando salieron a hacer suspras el dia anterior. -Hagamos esto -sugiri¨® Kathleen. -Cincuentaidas para llevar. Necesitar¨¢s tener verduras adem¨¢s de carne. Kathleen, ?est¨¢s segura de que puedes hacerlo s? ¨C Nancy miro preocupada. -?Como no puedes tener fe en Kathleen despu¨¦s del banquete de hace dos noches? -Kylie se burl¨® en voz baja. -Creo que deber¨ªamos hacer un to cada uno -sugiri¨® Steve agarrando el recipiente que estaba a un lado y le indico-: John, ve a cocinar pasta. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. -Muy bien ¨C John asinti¨®. ¨C Kathleen. Nancy, ustedes dos deber¨ªan encargarse de cocinar el to principal. A nosotros tres no se nos da bien cocinar. Asi que, en su lugar, haremos elvado y el corte -dispuso Steve. kathleen y Nancy asintieron al mismo tiempo. Pero sinti¨¦ndose agraviada, Kylie se quej¨®: -Todavia me duele el pie. -Estabas tan frescao una lechuga cuando subiste ayer. ?C¨®mo te has lesionado de repente? Deberias ir a casa y recuperarte. ?Por que sigues participando en este espect¨¢culo? Quieres ganar dinero, pero no sirves para nada. Que ridiculo ¨C John se burl¨® de e. -?Tu! -La cara de Kylie se sonroj¨® de verg¨¹enza. Despu¨¦s de provoca con ¨¦xito, ¨¦l sigui¨® con su tarea. -Nancy, deberias preparars verduras. Yo har¨¦ el resto -sugiri¨® Kathleen. -De acuerdo ¨C Nancy asinti¨®. El d¨²o se puso a trabajar en equipo. De repente, Kylie se qued¨® s en el restaurante. Se sinti¨® bastante ioda. L2Por que Kylie sigue en el programa? ?Por qu¨¦ no dejan ir?] (Lo s¨¦, ?verdad? E est¨¢ buscando pelear todos los d¨ªas. ?Es tan molesto! [Seporta asi en el livestream, ?Puedes imaginaro es en privado? Le ruego al equipo de prodi¨®n que se deshaga de e de inmediato ] La si¨®n deentarios estaba llena de quejas. El p¨²blico estaba harto des payasadas de Kylie Sin embargo, e no tenia ni idea de negatividad que hab¨ªa cosechado. En silencio, derram¨® l¨¢grimas mientras miraba a camara Intentaba mostrarseo una v¨ªctima de acoso. Tres horas y media m¨¢s tarde, el cuartetopleto cincuentaidas. Kathleen prepar¨® una cazu de pollo y un c¨°ctel de ?ambas, mientras que Nancy hizo un risotto de esp¨¢rragos con lim¨®n. Tambi¨¦n hacian estofado de carne. Por otrodo, Kylie no contribuy¨® todo el tiempo. Se sent¨® all¨ª y lloro. [Dios. ?Ha estado llorando durante cuatro horas? ?Queda algo de agua en su cuerpo?) [No. No ha estado llorando durante tanto tiempo. S¨®lo derramo algunas l¨¢grimas al principio. Luego se quedo sin hacer nada.] [Si quiere arrepentirse de lo que hizo, no estaria sentada alli durante cuatro horas.] En ese momento, Cain habl¨®: -Estas cincuentaidas deben ser entregadas al Grupo Macari. Kathleen se qued¨® sin pbras. Todos miraron con inter¨¦s antes de girar cabeza hacia Cain. ?Deben haber organizado esto a proposito?, Kathleen sabia que el equipo de prodi¨®n no se atreveria a hacer ese truco. ??Samuel debe estar detr¨¢s de esto!>> -Vamos juntos. Es s¨®lo una tarea. Nadie se negara, ?verdad? ¨C pregunt¨® Cain, tanteando el terreno. Kylie cobro vida de repente. Dijo con sarcasmo: -Sr. Dodson, soy muy flexible. Voy a ir. A diferencia de alguien, s¨¦ c¨®mo trazar una linea entre los asuntos personales con los negocios. Susentarios dejaron a todos los presentes sin pbras. ?;Que broma! Mira qui¨¦n ha?, Kathleen sabia que Kylie se estaba bundo de e. ¨C No tengo ning¨²n problema con eso ¨C dijo con indiferencia, Cap铆tulo 104 Cap¨ªtulo 104 Cap¨ªtulo 104 El equipo de prodi¨®n consigui¨® para Kathleen y los dem¨¢s participantes una minivan. Colocaron con cuidado los cincuenta paquctos deida en el veh¨ªculo. Despu¨¦s de eso, todos entraron. Steve era el conductor, John qucria ocupar el asiento del copiloto para ques mujeres pudieran sentarse c¨®modas en parte trasera. Sin embargo, nadie esperaba que Kylie ocupara el asiento del copiloto antes. John se burlo. Y al final, Kathleen y Nancy se sentaron en el centro, mientras que John se sent¨® atr¨¢s. -Es primera vez que voy al Grupo Macari. He oido que el dise?o es el mejor entres empresas de Jadeborough ¨Cent¨® John con expectaci¨®n. -Puedes preguntarle a Kathleen si quieres saber si tiene el mejor dise?o-respondi¨® Kylie-, E debe haber estado alliantes. John resopl¨®, ignor¨¢nd. ??Esta mujer es tan descarada! ?Est¨¢ buscando atenci¨®n sin parar!? Luego, le dirigi¨® una mirada torpe a Kathleen. ¨C Kate, yo¡­ -??No lo decia en serio!?, pens¨®. -Solo fui una vez, no tantas veceso crees ¨C Kathleen respondi¨®. Fingiendo sorpresa, Kylie pregunto: ¨C ?De verdad? Eras esposa de Samuel, ?no? Sus pbras dejaron a todos en el vehiculo at¨®nitos. -?Largate si todo lo que vas a decir son tonterias! -Steve estaba disgustado. Kylie resopl¨® con descontento. Mientras tanto, Kathleen miraba por ventani del coche, perdida en sus pensamientos. No le import¨® mirada de sorpresa de Kylie. Al fin y al cabo, nadie esperaba que, siendo esposa del director general de empresa, s¨®lo hubiera estado una vez en el Grupo Macari. Al final llegaron al lugar en media hora. Tyson los estaba esperando en el vest¨ªbulo. Al verlo, Kathleen no pudo evitar fruncir el ce?o. Dado que alguien m¨¢s habia ido a recibirlos, supuso que el viaje podria no haber sido neado por Samuel. Sin embargo, confirm¨® que ¨¦l estaba detr¨¢s de todo una vez que vio a Tyson. Steve pregunto: -?H! ?Puedo saber a d¨®nde llevaremos esto? -Cuarenta y nueve paquetes deben ser entregados en el trigesimo tercer piso -Tyson sonri¨®-. El ¨²ltimo debe ser llevado al ¨²ltimo piso. El grupo se volvi¨® hacia Kathleen. ro, estaban insinuando que Kathleen seria que llevaria ultimaida al piso superior, ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¨C La llevar¨¦ al ultimo piso! No me discutan -Kylie exm¨® emocionada Tyson respondi¨® con calma: -No tienes derecho a ir alli. -?Que te hace decir eso? ¨Cse molest¨® e. -Que no vas -Alyson no le cay¨® bien desde que vio el livestream. Emocionada, Kylie miro a Kathleen: ¨C?Kathleen, dime! ?Crees que puedo hacer esto? ¨C ?Por supuesto! Puedes llevarida al piso de arriba -respondi¨® e con indiferencia. Tyson se quedo boquiabierto al escucha decir eso. Kylie lo miro triunfante. -?Has oido eso? Estoy cualificada. -Dicho esto, agarr¨® unaida para llevar y se dirigi¨® hacia el ascensor. Confundido, Tyson mir¨® a Kathleen con preocupaci¨®n. -?Srta. Johnson? -Tyson, espero que puedas entender que estamos aqui para grabar un programa. Tyson guardo silencio. Comprendi¨® que Samuel estaba abusando de su poder s¨®lo para ve, pero algo no le gusto. -?Muy bien! Subamos en el ascensor -dijo Kathleen a los dem¨¢s. Ninguno de ellos se preocup¨® ya por kylie mientras segu¨ªan a Kathleen. Al ver eso, Tysonnz¨® un suspiro y entro tambi¨¦n en el ascensor. Losentariosenzaron a llegar: Lies Kylie una idiota?] L?No sabe evaluar situaci¨®n? ?Es tan inc¨®modo! [Me hace gracia cuando le pregunta a Kathleen si puede subir a nta superior.) [El Sr. Macari quiere ver a su ex esposa, no a una persona cualquiera. Apuesto cien a que Kylie bajara llorando.] LiQue? ?Samuel estan obvio?) Oh, bueno! ?No conoces a Samuel! Los internautas esperaban con expectaci¨®n. Se preguntabano Samuel trataria a Kylie. Al mismo tiempo, el hombre en cuestion acababa de terminar reunion. No habia estado viendo transmisi¨®n en directo. Hab¨ªa dado instriones a Tyson para que bajara y recibiera a Kathleen de antemano. Pens¨® que podria reunirse con e m¨¢s tarde en su oficina. Sin embargo, su rostro se ensombreci¨® cuando entr¨® en su despacho y vio a Kylie. -;L¨¢rgate! -grito. Kylie llevaba una c¨¢mara en miniatura. Ses arreglo para captar todo en transmisi¨®n en vivo. [iJajaja!?Que broma!) (Quiero verlo desde el punto de vista de Samuel. ?Quiero ver rei¨®n de Kylie!) [No he visto nada parecido en ning¨²n programa en directo. ?Esto es interesante!] l?No le da verg¨¹enza?] Kylie se sonroj¨® al decir: -?Sr. Macari, esto es un espect¨¢culo en vivo! En otras pbras, queria recordarle que todo lo que dijera habia sido transmitido en directo. -?Largo! -Samuel no queria har m¨¢s con e. A Kylie se le llenaron los ojos de l¨¢grimas. ¨C Kathleen me envi¨®! ?Por qu¨¦ grita? Se multiplicaron losentarios: LzQu¨¦? ?En serio?] liPuede ser m¨¢s descarada? ?No fue e que se ofreci¨® a subir y entregarleida?] LzEst¨¤ loca?] [Bueno, he decidido mar a Kylie lun¨¢tica a partir de ahora. ?Maldita seas, loca! ?Eso es una mentira descarada!] Supongo que a Kathleen se le reventaria un vaso sanguineo si viera lo que ha pasado.) (ibah!;Esa mujer es tan desvergonzada!] La cara de Samuel se desplom¨®, Puls¨® los n¨²meros del tel¨¦fono fijo y dio sus ¨®rdenes: ¨C ma a seguridad! Quiero a esta mujer fuera de aqui Presa del panico, Kylie se excus¨®: -Sr. Macari, no tiene nada que ver conmigo! Kathleen me pidi¨® que le entregaraida. Cuando Samuel habl¨®, su voz era fria y premonitoria: -La conozco mejor que tu. E no har¨ªa esto. Kylie se mordi¨® elbio: -Estoy diciendo verdad, se?or Macari! E no se preocupa por usted. Prefiere tontear con John que volver con usted. -Estaba segura de que Samuel no se quedaria tranquilo despu¨¦s de escuchar lo que acababa de decir. Un destcilo frio paso por sus ojos al escucha. ¨C?Sabes que ir¨¢s a c¨¢rcel por difamaci¨®n? ?Quieres intentar ir contra el equipo legal del Grupo Macari? -?Usted y Kathleen est¨¢n divorciados, Sr. Macari! Ya no tiene que defende -solt¨® Kathleen enfadada-. Es una mujer malvada! Los ojos de Samuel se oscurecieron al instante. -Todavia amo, aunque estemos separados. La defender¨¦ siempre. Adem¨¢s, e es mayor ionista del Grupo Macari. Yo solo soy su empleado. ?Crees que te dejar? ir despu¨¦s de habe difamado? Kylie se qued¨® hda. ??Qu¨¦? ?Kathleen es mayor ionista del Grupo Macari?? [Estoy bastante sorprendido al escuchar repentina confesi¨®n de Samuel. No sabia que hab¨ªa m¨¢s sorpresas.] ?Es Kathleen mayor ionista del Grupo Macari? ?Cuando ocurri¨® esto? ?Por qu¨¦ no lo sabia?] (Samuel s¨®lo est¨¢ trabajando para Kathleen. ?Es eso cierto?] [?Puede alguien explicar lo que est¨¢ pasando?] Los rumores dicen que Samuel le dio a Kathleen todas sus propiedades y bienes cuando se divorciaron. Eso vale cientos de miles de millones.] La panta y si¨®n deentarios se sumieron en un silencio inmediato. Nadie pronunci¨® una s pbra mientras digeria informaci¨®n en silencio. Solo dur¨® tres segundos: [Ya no s¨¦ c¨®mo describir mis sentimientos.] li Vaya! ?Kathleen tiene suerte de haber estado casada con Samuel! ?Es tan generoso incluso despu¨¦s de divorciarse!) lija! Creo que Samuel se siente culpable, por eso quiere darle todo lo que tiene.) L_Por qu¨¦ tengo sensaci¨®n de que esto es imposible? Debe ser falso. ?Est¨¢ Samuel tratando de convencernos de que es un hombre carinoso?] Justo entonces, Wynnie public¨® en si¨®n deentarios: Como abogada, les digo que todo esto es cierto.) Cap铆tulo 105 Cap¨ªtulo 105 Cap¨ªtulo 105 Dentro de oficina, el guardia de seguridad entro para echar a Kylie del lugar. Samuel se qued¨® mirando el almuerzo en mesa de caf¨¦ y de repente perdi¨® el apetito. Kylie se enfureci¨® despu¨¦s de que echaran. Fue a Kathleen y lleg¨® al fondo de todo. En ese momento, Kathleen y los dem¨¢s acababan de terminar de trabajar y se preparaban para volver a casa. Se encontraron en el vest¨ªbulo. ¨C Kathleen Johnson, eres demasiado malvada. Me has metido en un lio-gruno con rabia. Kathleen respondi¨® tranqu: ¨C ?Yo? ?Meterte en problemas? -?Si! Me dijiste que le llevara algo deer a Samuel, pero ¨¦l acab¨® ech¨¢ndome de alli. Los dos debieron near esto juntos para avergonzarme -acus¨® Kylie, que seguia enfadada. -Oye, tu eres que queria ir -dijo Kathleen para se?r lo obvio. -?Eso no es cierto en absoluto! -replic¨® Kylie con los dientes apretados-. Te pregunt¨¦ si te parecia bien, y me dijiste que estaria bien. Sabias que Samuel me echaria del lugar, pero me dejaste ir de todos modos. Eso es una traici¨®n. Kathleen se ri¨® al escuchar esos est¨²pidos pensamientos. -?Qu¨¦ se de l¨®gica es esa? Tambi¨¦n te dije que te murieras, pero sigues aqui.?no? Adem¨¢s, no soy la jefa del Grupo Macari y no puedo hacer nada sobre lo que pasa alli, asi que deja de hacer el ridiculo. ¨C ?C¨®mo es que no eres jefe? -refut¨® Kylie enfadada mientras los celos abrumaban-:Samuel me dijo verdad. Cuando los dos se divorciaron, te dio todo lo que tenia, jasi que ahora eres mayor ionista del Grupo Macari! Tu patrimonioo supera ahora los cien mil millones. Kathleen se qued¨® sin pbras. Steve y los dem¨¢s tambi¨¦n miraron sorprendidos. ?Es rica!?, se percataron. -Eso no es cierto -respondi¨® Kathleen. -Puedes preguntar por ah¨ª si no me crees-pronunci¨® Kylie, que estaba a punto de llorar-; Tu eres que me intimida. ¨C Kylie, deja ya de ser tan descarada -advirti¨® Kathleen mientras miraba con frialdad a enfadada mujer-: ?De verdad crees que no puedo echarte de aqui? Lo ¨²nico que hice fue mirar para otrodo, y no deje que tu empresa te pusiera en espera durante unos a?os. Tampoco pedi al equipo de prodi¨®n que te echara, pero eso no significa que sea incapaz de castigarte. Kylie se qued¨® at¨®nita, -?Deja de hacer el ridiculo porque si te vuelves a meter conmigo, te devolver¨¦ el golpe! -continuo Kathleen sin piedad. Kylie empez¨® a temr y a sollozar. Con eso, Kathleen se volvi¨® hacia los dem¨¢s y dijo: -Vamos. Todos los dem¨¢s asintieron. Kylie dud¨® un momento antes de irse con multitud. Esa tarde, el rodaje se detuvo. El equipo de prodi¨®n tuvo que ir a una reuni¨®n y har sobre si querian mantener a Kylie contratada. Kathleen empaco sus cosas y se fue poco despu¨¦s. Condujo hasta mansi¨®n Florinia, pero no se baj¨® del coche. Solo se sent¨® alli en silencio. Sebastian no tardo mucho en aparecer por puerta principal. -Se?orita Johnson, por favor, pase y si¨¦ntese dentro ¨C dijo con amabilidad. Kathleen mir¨® al tipo y respondi¨®: -Estoy esperando a Samuel. -Esta de camino a casa -informo-. Se ha enterado de que lleg¨®, asi que viene temprano. En circunstancias normales, no llegar¨ªa hastas nueve o diez de noche. -Eso no tiene nada que ver conmigo -respondi¨® e con expresi¨®n estoica. Sebastian no respondi¨® a esa afirmaci¨®n. -Uhm, tal vez deberia esperar dentro de todos modos. El Sr. Macari insistiria en que entrara en casa cuando llegue. Kathleen dud¨® un momento antes de salir del coche y entrar con Sebastian. El lugar permanec¨ªa sin cambios y tenia el mismo aspecto que cuando e se march¨®, hace un a?o. Cuando lleg¨® a puerta principal de mansi¨®n, se detuvo y pregunto: -?Vive aqu¨ª Nicolette? Sebastian se qued¨® sorprendido. -?De qu¨¦ est¨¢ hando, se?orita Johnson? Esta es casa que el Sr. Macari ha construido para usted y solo para usted, asi que ?por qu¨¦ habr¨ªa de estar aqui alguien m¨¢s? El Sr. Macari ha estado viviendo solo en este lugar durante el ¨²ltimo a?o. -Ah, asi que Nicolette no vive aqui -murmur¨® Kathleen. No capt¨® el mensaje que Sebastian estaba enviando E hab¨ªa enviado a alguien a investigar el asunto, pero todavia no podia averiguar donde hab¨ªa escondido Samuel a Nicolette. Al principio, penso que lo har¨ªa en el lugar menos esperado. ?Supongo que no es el cason. Kathleen entr¨® en residencia con Sebastian y se sent¨® en el sal¨®n. Sebastian pregunto con amabilidad: Sra. Johnson, ?puedo ofrecerle alguna bebida? -Un poco de caf¨¦, por favor. -Entendido -acato Sebastian antes de irse a preparar todo. Sin embargo, hizo algo m¨¢s que llevarle un caf¨¦. Tambien preparo algunos de sus aperitivos favoritos. Kathleen se tom¨® un caf¨¦ yi¨® un poco. No tard¨® en llegar el sonido de un coche chirriando desde el exterior de casa. Samuel sali¨® de su Maybach y se apresur¨® a entrar en mansi¨®n de inmediato. This is the property of N?-velDrama.Org. Pronto apareci¨® en s de estar¡­ En ese momento, llevaba un esmoquin negro con una camisa negra, por lo que parecia regio pero inalcanzable. Kathleen, por su parte, llevaba un jersey rosa y unos vaqueros negros, lo que le daba un aspecto tan dulceo despampanante. ¨C Pens¨¦ que s¨®lo estarias aqui cuando fuera hora de cena ent¨® Samuel mientras se quitaba el abrigo. Se lo entreg¨® a Sebastian y luego se dirigi¨® a e antes de sentarse. Kathleen ten¨ªa cabeza baja todo el tiempo. Ansioso, Samuel no sabia que hacer con sus piernas, asi que termino cruz¨¢nds. Sus finosbios se curvaron en una sonrisa mientras se buba: -No est¨¢s aqu¨ª para una paliza, asi que rel¨¢jate. Kathleen respiro hondo. -Tengo una pregunta para ti. -Adnte. Te dir¨¦ todo lo que s¨¦ -respondi¨® Samuel mientras sus ojos briban con calidez. ¨C Le dijiste a Kylie que me hab¨ªas dado todo lo que tenias. ?Es eso cierto? ¨C pregunt¨® con calma. -Si -respondi¨® Samuel antes de asentir. -?Por qu¨¦ no lo sabia? -e frunci¨® el ce?o. -Est¨¢ escrito en el acuerdo de divorcio. ?No lo has leido?-le sonri¨®. Kathleen se mordi¨® elbio y respondio: ¨C Te lo doy. Es tuyo y no lo quiero. -No hay razon para retirar el regalo que ya he dado. Ahora es tuyo =sus ojos oscuros briron con sinceridad al mira vEso no es todo. Yo tambi¨¦n soy tuyo Samuel anadio en secreto esa frase en su mente, -No necesito nada de eso-respondi¨® Kathleen. Todav¨ªa con el ce?o fruncido, dijo: Eso no es mas que una carga para mi. Samuel, deber¨ªas saber que es lo que quiero La miro tranquilo y luego agarr¨® taza de caf¨¦ que hab¨ªa sobre mesa antes de dar un sorbo. -Eso es mio -record¨® Kathleen. ?No puede ver marca de l¨¢pizbial rojo justo ahi? ?O lo hizo a proposito? -?Hasido?-pregunt¨® tranquilo. -No tengo hambre -volvi¨® a morderse elbio. Ayer dijiste que no me har¨ªass cosas dif¨ªciles y que me dirias todo lo que quisiera. ¨CLo har¨¦, eventualmente -respondi¨®, Kathleen se mordi¨® un poco elbio. -?Que tengo que hacer para conseguirs pruebas? Dej¨® taza de caf¨¦ y orden¨®: -Sebastian, sirve cena. -Entendido -respondi¨® el hombre mientras asentia. Samuel se levant¨® y camino hacia eledor. -Me voy-refunfu?¨® Kathleen con enfado. -La prueba que tengo conmigo es ¨²nica que existe. No hay otra forma de consegui-record¨® Samuel con frialdad-. Nunca te dejare tene si sales por esta puerta ahora. Kathleen se qued¨® sin pbras. Se qued¨® mirando su delgada y diminuta figura. -Ven a cenar conmigo. Te lo dar¨¦ despu¨¦s de queamos. Te lo prometo. ¨C Bien, te creere una vez m¨¢s ¨Crespondi¨® despu¨¦s de pensarlo. ?Si vuelve a mentir, entonces ser¨¦ yo la idiota por caer en sus trucos una vez m¨¢s?. Sigui¨® a Samuel hasta eledor y se sent¨® a mesa. Sebastian sirvi¨® los tos y luego condujo a todos fuera. Samuel agarr¨® su tenedor yent¨®: ¨C Laida no es tan buenao tuya, pero al menos te llenaria barriga. Kathleen frunci¨® losbios. -Alegrate de que haya algo paraer ?Por qu¨¦ eres tan exigente conida? Si no te gusta este chef, puedes conseguir a alguien que cocineo a ti te gusta. Nadie te lo impide. Cap铆tulo 106 Cap¨ªtulo 106 Cap¨ªtulo 106 -Me gusta tuida, pero no vas a cocinar para mi-respondi¨® Samuel con voz ra y nitida. Su aura parecia muy regia. Losbios rojos de Kathleen se cerraron con fuerza. Se neg¨® a har. Samueli¨® tranquilo. La verdad era que se conformaba con poder sentarse alli ypartir una cena con e. No se atrevia ni a so?ar con m¨¢s. Aun asi, le dolia el coraz¨®n porque ten¨ªa que obliga aer con ¨¦l. Sabia que Kathleen no queria quedarse y que ni siquiera quer¨ªa verlo. E dejo los cubiertos luego de dar unos cuantos bocados. Despu¨¦s, tom¨® un sorbo de agua mientras esperaba que el terminara deer. Samuel, en cambio,ia con extrema lentitud. Erao si torturara a prop¨®sito. Mientras e daba un sorbo a su agua, tenia una mirada hda. -Me pasa algo en el est¨®mago -explic¨® Samuel-. Me doler¨¢ si noo despacio. -Eso no tiene nada que ver conmigo -replic¨® en tono despiadado. Un toque de tristeza pas¨® por sus ojos. -Lo s¨¦. S¨®lo quer¨ªa har contigo. Kathleen dej¨® su vaso y dej¨® de actuar con malicia. Samuel sabia que e era asi. No podia ser m aunque lo odiara con cada fibra de su ser. Los ojos oscuros del hombre briban con deseos reprimidos e inteligencia. -Hace un a?o, me top¨¦ con una informaci¨®n sobre c¨®mo Vanessa ha estado buscando una mujer. Kathleen levant¨® ceja y le miro. -Esa mujer est¨¢ conectada con Vanessa de alguna manera, pero eso no es lo importante continuo antes de hacer una pausa-: Lo interesante es que Vanessa no envio a lv¨¢n a capturar a esa mujer. En cambio, queria que matara, Kathleen dirigi¨® su atenci¨®n hacia ¨¦l. -?Qu¨¦ pruebas tienes para respaldar tus pbras? Samuel tenia una sonrisa de oreja a oreja cuando se dirigi¨® a e. Agarro su vaso y sus dedos palidecieron por ello. -Tienes algunas condiciones, no?-anadi¨® al ver esa sonrisa. -Si-respondi¨® Samuel, asintiendo. Estaba tan enfadada que se ri¨® en voz alta: -iJa! Y pensar que ayer mismo prometiste que no me pondriass cosas dificiles. La voz de Samuel sono sorprendente cuando respondi¨®: -Eso es cierto, pero tu puedes elegir si quieres aceptar esas condiciones Que elion? No es una cli¨®n cuando no me dejas tener esas pruebas a menos que acepte tus condiciones ¨Cprotecto. Estaba un poco alterada y sus hermosos ojos briban con l¨¢grimas por haber sido tratada de forma tan injusta. Samuel seri¨®, con una sonrisa misteriosa y peligrosa. Le entrego una carpeta y le contest¨®: ¨C Esta es prueba que quiere. Kathleen se qued¨® sorprendida. -Tomalo -ofreci¨® Samuel con una sonrisa-: Con esto, puedes probar que Ivi¨® el crimen. Sin embargo, tus esfuerzos ser¨¢n in¨²tiles si se niega a traicionar a Vanessa. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨C ?Qu¨¦ quieres a cambio? Se neg¨® a aceptar su regalo sin raz¨®n alguna. -Quiero que cocines para mi -respondi¨® con voz magn¨¦tica-. Pero no tienes que cocinar todos los d¨ªas. Una vez a semana ser¨¢ suficiente. Kathleen se qued¨® mirando at¨®nita. ??Eso es todo?>> Su indescifrable y fr¨ªa mirada se pos¨® en e y sonri¨®: -Si te parece que eso es molesto, entonces si¨¦ntete libre de irte. No te lo impedir¨¦. Si e hubiera detenido, e solo terminar¨ªa odi¨¢ndolo m¨¢s. Eso era algo que sab¨ªa muy bien. Kathleen se mordio elbio una vez m¨¢s. -?Tienes alguna otra petici¨®n? -Si, pero nunca lo aceptar¨¢s-respondi¨®. La lujuria en sus ojos bribao si fuera un monstruo enjado. E cerr¨® losbioso si se hubiera dado cuenta de lo que era eso. ¨CBien, cocinar¨¦ para ti, pero s¨®lo porque no quiero estar en deuda contigo. Sin embargo, me ir¨¦ en cualquier momento, Samuel, asi que¡­ ¨C Esta bien. Puedes dejar de cocinar si quieres inte, pero si alguna vez vuelves, por favor, cocina para mi, ?quieres? ¨C sonnio. Un aura peligrosa y ambigua salia de sus ojos mientras haba. Las pruebas que le dio hab¨ªan ayudado a resolver un gran problema. Teniendo en cuenta el estilo de Kathleen, no querr¨ªa estar en deuda con el, a pesar de que queria cortar todos loszos con el. ?Aun as¨ª, no puedo irme con todo lo que me dio. No me debe nada¡­ al menos no en lo que respecta a este asunto? penso -De acuerdo, cocinare para ti si estoy libre-asinti¨® y lo prometi¨® de m gana. Gracias -dijo Samuel on amabilidad. Se levant¨® y se fue con carpeta de inmediato. El sorbio con gracia su vaso de agua caliente y se le escap¨® una pequena sonrisa. *Es demasiado ingenua. Menos mal que tiene a Charleso hermano. Si no fuera asi¡­.. su pensamiento dio un giro brusco en ese momento. ?No, eso no est¨¢ bien. Deberia ser yo quien protegiera. No dejar¨¦ que le hagan dano mientras yo est¨¦ aqui?. En cuanto penso en eso, sac¨® el tel¨¦fono para mar a Tyson. -Presiona al equipo de prodi¨®n y haz que persiga a Kylie-orden¨® Samuel sin piedad-: Adem¨¢s, el abuelo de Christopher organiz¨® un matrimonio concertado para ¨¦l cuando era un beb¨¦. Investiga el asunto y encuentra alguna forma de traer a su prometida. Tyson se sorprendi¨® al escuchar eso. ?Oh, no, el Sr. Macari se est¨¢ volviendo demasiado cruel¡­>> -Deja de perder el tiempo y hazlo -exigi¨® Samuel. -Entendido -acat¨® el subordinado. Luego guard¨® el tel¨¦fono de inmediato. ??Dang! El depredador se ha fijado en su victima. Supongo que Sra. Macari est¨¢ acabada?. Kathleen sostuvo carpeta con e y se dirigi¨® a Charles. Se lo entrego y le dijo: ¨C ¨¦chale un vistazo y ocupate de lo que creas conveniente. Ahora tengo que ir a trabajar. ¨C Despu¨¦s de decir todo eso, se dio vuelta para irse. ¨C Espera -grit¨® su hermano- ?De d¨®nde has sacado esto? -Me lo dio Samuel Los ojos de Charles se abrieron de par en par. -?Fuiste a har con ¨¦l? N?velDrama.Org is the owner. E asinti¨®o respuesta. -Entonces, ?se aprovech¨® de ti? ¨C pregunt¨® Charles con un tono vte y preocupado. E lenz¨® una mirada indiferente. -No. Esta vez seportoo un caballero. ¨CPfft, escuchame. Ese monstruo esta intentando meterse en tu cabeza y maniprte, as¨ª que no caigas en sus trucos ¨C se burto. -?Que podria querer de mi? Estuvimos casados en el pasado y ya tiene todo lo que podria obtener de mi. Solo est¨¢ un poco molesto poro lo deje hace un ano, -Espera, ?est¨¢s diciendo que solo te corteja para dejarte? Kathleen asinti¨®. ¨C Como es posible? -Charles no sc lo creia. ?Las cosas no pueden ser tan simpleso e creen, penso. -Es cierto-respondi¨® e con firmeza¨C. Cuando nos casamos, me vio viendo una telenov. La panta mostraba con protagonista femenina de serie dejaba al hombre que amaba, y ¨¦l dijo que era una estupidez. Samuel tambien dijo que el era el ¨²nico que pod¨ªa dejar a otros porque nadie era mejor que ¨¦l.o para hacerle eso. Charles frunci¨® el ceno. -Que idiota. ?Qui¨¦n demonios se cree que es? Ign¨®ralo, Kate. Hazle sufrir. -No te preocupes. No caer¨¦ en sus trucos ¨C bostez¨® y a?adi¨®-: En cualquier caso, por favor, oc¨²pate del asunto de Ivan. Tengo que irme ya. -Deja que te lleve -ofreci¨® Charles. Estaba preocupado. ¨C No hay necesidad de eso. Yo conduje hasta aqui -sacudi¨® cabeza y sali¨® de casa para marcharse. Charles mir¨® su espalda y luego carpeta que llevaba consigo, suspirando. ?Esta es ¨²nica parte en la que Samuel es mejor que Christopher. Parece que este ¨²ltimo tendr¨¢ que trabajar m¨¢s?, se dijo. Kathleen volvi¨® a mansi¨®n que el equipo de prodi¨®n consigui¨® para ellos. Acababa de entrar en el lugar cuando escuch¨® a Kylie llorar. -Por favor, dame otra oportunidad. No puedo permitirme perder este trabajo-rogo. Ten¨ªa el coraz¨®n roto y lloraba sentada en el sof¨¢. Otros trabajadores estaban sentados a sudo. Kathleen ni siquiera se molest¨® en mira antes de subirs escaleras. -Kathleen! -grito, haciendo que se volviera hacia e. -?Qu¨¦ quieres, zorra? Kylie se qued¨® sin pbras. ¨C No tenemos nada que decirnos -a?adi¨® Kathleen. Subi¨®s escaleras despu¨¦s. Cap铆tulo 107 Cap¨ªtulo 107 Cap¨ªtulo 107 Kylie nunca hab¨ªa visto a alguieno Kathleen. Era correcto decir que era mansa y que a pusnime, pero lo extra?o era que tambi¨¦n era correcto describio alguien con temperam Kathleen no fue amable con e, pero nadie culparia por ello. Despu¨¦s de todo, lo que hizo antes habia cruzado linea, y no merec¨ªa ning¨²n perd¨®n, ¡ªKathlcen el dicho des viejas esposas afirma que siempre debemos mostrar piedad, ?De verdad est¨¢ bien que seas tan cruel? ¨C sono apenada cuando lo dijo. -?Cruel? No es que nunca te haya dado una oportunidad ¨C Kathleen mantuvo su rostro impasible-. Fuiste tu quien desperdicio segunda oportunidad que te di, y no te voy a dar una tercera. -Con eso, subi¨®s escaleras Kylie se derrumb¨® enseguida, llorando a¨²n m¨¢s: ¨CMe esta intimidando aprovechando que es exesposa de Samuel Macari. Todos se quedaron sin pbras al escucha. Samuel ya les habia presionado, as¨ª que no hab¨ªa manera de que pudieran retener a Kylie. Tambi¨¦n fue por eso que tuvo que ser reemzada, y eso fue lo que todos los demas querian tambi¨¦n. Kathleen volvi¨® a su habitaci¨®n y se quit¨® los zapatos antes de subirse a su cama para descansar. Tenia un fuerte dolor de cabeza, as¨ª que se tom¨® unas pastis para dormir. ma?ana siguiente, se despert¨® renovada y se refresco antes de bajars escaleras. Todos, incluido el director, estaban alli. -Hemos discutido el asunto, y Kylie ha sido apartada del programa. Todavia estamos buscando un invitado para sustitui, pero deberiamos tener a alguien en tres dias-anunci¨® Cain mientrasnzaba a todos una mirada significativa. -Asi que quieres que los cuatro filmemos primero durante los pr¨®ximos tres dias? ¨C pregunt¨® Nancy. Cain dud¨® un momento: -Si, asi es. Por eso hago este anuncio. ?Est¨¢n todos de acuerdo? ¨C No podemos conseguir un invitado temporal? -pregunto Nancy en tono preocupado -. Es imposible que Los cuatro podamos trabajar tanto. -Bueno respondio Cain con dudas-. El caso es que Kylie ha arruinado nuestra reputacion, asi que nadie esta dispuesto a venin Nadie sabia que decir ante eso. Cain forzo una sonrisa en su rostro mientras a?adia ¡ªJaja, no tengo ni idea deos cosas llegan a ser asi. Es primera vez que dirijo un espect¨¢culo en el que pasa esto Sonrioo si hubiera renunciado a vida. -Sr. Dodson, ?puedo sugerirle a alguien?-pregunt¨® Kathleen con voz dulce-. No trabaja en esta industria. pero es famosa. Los ojos de Cain briron: -?Quien es? -Para que conste, s¨®lo puedo pedirle que est¨¦ aquio estre invitada temporal durante tres dias ¨C explico. ¨CEst¨¢ bien ¨Crespondi¨® Cain enseguida. -Es M Hunt. Es mi mentora culinaria. Todos se sorprendieron. -?M Hunt? -Si no recuerdo mal, le dieron el premio al mejor chef el mes pasado. ?Aniquilo porpleto a sus competidores! -exm¨® Cain emocionado- ?Est¨¢s segura de que puedes conseguir que se una a nosotros? -Si, pero es muy exigente, y puede que tengamos quece en muchas ocasiones -respondi¨® e tras asentir. -Eso no ser¨¢ un problema en absoluto ¨C Cain estaba encantado¨C ?Cu¨¢ndo puede estar aqui? ¨C Espera, d¨¦jame ma y preguntarle. -Entonces sac¨® su tel¨¦fono y sali¨® de habitaci¨®n para hacer mada. Cain segu¨ªa mirand nervioso. Pronto, Kathleen volvi¨® con una sonrisa. -La Sra. Hunt dice que puede venir. -?Eso es una gran noticia! -todo el mundo se emocion¨® al oirlo. -Bien, ir¨¦ a informar a los dem¨¢s. Empezaremos a rodar en cuanto M est¨¦ aqui -respondi¨®. Estaba tan emocionado que se puso en pie de un salto-: Gracias al cielo. Nuestro espect¨¢culo est¨¢ salvado. - Con eso, se fue. Nancy tenia una peque?a sonrisa cuando se volvi¨® hacia Kathleen. -Asi que conoces a M Hunt -S¨ª, e y madre de Samuel son amigas, asi que conoci. Nancy asinti¨® y habl¨® en tono significativo. ¨C?As¨ª que esto tambi¨¦n tiene que ver con Samuel? Kathleen se mordi¨® elbio, -Espera, no. No quiero decir nada con eso -a?adi¨® Nancy nerviosa -Est¨¢ bien. Yo tampoco lo vi asi -respondi¨® Kathleen con calma. Nunca fue una persona mezquina. Sin embargo,s pbras de Nancy le recordaron algo importante: Cada conexi¨®n que tenia en Jadeborough estaba rcionada con Samuel de una u otra manera. Por desgracia, no podia hacer nada al respecto M apareci¨® una hora y media despu¨¦s Puede que sea una mujer de mediana cdad, pero segu¨ªa siendo una mujer encantadora. Tenia citas, pero nunca sent¨® cabeza ni se caso. Por eso parec¨ªa mucho m¨¢s joven que suspa?eros. Nancy no pudo evitar derramar una l¨¢grima de envidia al ver lo bien cuidada que estaba piel de M Su representante negoci¨® el precio y lleg¨® a un acuerdo con el equipo de prodi¨®n. Ese acuerdo tambi¨¦n vino con algunas condiciones. -La sucursal principal de ?M¡¯s Kitchen? ya ha sido renovada, as¨ª que antes de su gran reapertura, nos gustaria invitar a nuestros amigos y familiares a unaida para probar nuestro nuevo men¨². Por eso hemos determinado todos nuestros invitados, y esta es nuestra lista. ?Le parece bien? ¨C pregunt¨® el agente de M, que era muy bueno negociando. Se maba Ss Fuller y llevaba unos treinta a?os trabajando para e. Cain asinti¨®: ¨C No hay problema. No hay ning¨²n problema. Ss sonri¨® y sac¨® el contrato: -Entonces firmemos en linea de puntos. Cain firm¨® de inmediato. Lo que no sabia era que habria m¨¢s incidentes durante el rodaje del programa en el futuro. Con participaci¨®n de M, el rating del programa se dispar¨® y todo cambio para mejor. Esa noche, e servir¨ªa a tres grupos de invitados. El primer conjunto tenia seis invitados, mientras que el segundo conjunto ten¨ªa dos invitados. El ¨²ltimo conjunto solo tenia uno. Los amigos de M eran todos personajes ricos y poderosos, y el programa era en directo, por lo que la identidad de los invitados permanecia en secreto. Todos empezaron a prepararse para el espect¨¢culo. M tambi¨¦n empez¨® a trabajar. Mientras tanto, Kathleen se qued¨® en cocina para ayudar. M sonri¨® un poco y felicit¨®: ¨C Tuida ha mejorado de nuevo -Si, hice lo que me sugiri¨®, senora Hunt. Cocinaba siempre que estaba triste, y eso me ayudaba aan! -Bueno, me alegro de haber podido ayudar. ¨CM le guind un ojo. Kathleen se rio: -Si, fue muy util. M consult¨® el reloj yento: ¨C Los invitados est¨¢n a punto de llegar. Kate, ven conmigo y ayudame a darles bienvenida. -De acuerdo ¨Crespondi¨® mientras asentia. Se dio vuelta y sali¨® de cocina para dirigirse a puerta principal. Justo entonces, John corri¨® hacia ellos: -Kate, estaba a punto de ir a buscarte. El primer grupo de invitados est¨¢ aqui, y dicen que te conocen. -?Me conocen? -repiti¨® con curiosidad.??Qui¨¦n podria ser??, se pregunt¨®. N?velDrama.Org is the owner. Se apresuro a darles bienvenida. Fue entonces cuando vio a Cynthia y a Diana salir del coche con los ojos llorosos. -?Abu, abu! -saludo, corriendo hacia es de inmediato. ¨C Katie! -exm¨® Diana. Estaba encantada de ve alli. Cynthia abrazo y saludo: -Katie, por fin has vuelto. Kathleen se sinti¨® c¨¢lida y confusa. Puede que no est¨¦ emparentada con ellos por sangre, pero quer¨ªan mucho. Por eso se alegro de que M los hubiera invitadoo VIP. Losentarios en linea se multiplicaron de inmediato: Esas sons abus materna y paterna de Samuel, ?verdad? ?Son Wynnie y Calvins otras dos personas que siguieron? ?Santo cielo! ?Esos son los padres de Christopher, Aaron y Emily! LiQu¨¦? ?Qu¨¦ tan dram¨¢tico es esto? ?Los padres de su ex y los de su prometido est¨¢n alli juntos!] [Bueno, Wynnie y Emily son hermanas, y Samuel y Christopher son primos, asi que Kathleen ya deberia haber sabido ques cosas se volver¨¢n iodas.) (Oh, de repente estoy muy intrigado. Me pregunto qu¨¦ pasar¨¢ despu¨¦s.] (Si, ?qui¨¦n sabe c¨®mo Kathleen va a manejar situaci¨®n?] Cap铆tulo 108 Cap¨ªtulo 108 Cap¨ªtulo 108 Kathleen miro a Aaron y Emily con sorpresa: -Sr. y Sra. Morris. Aloir eso, Aarda asinti¨®. Emily se limito a sonre¨ªr y dijo: ¡ª D¨¦jame verte. Kathleen fruncio losbios rojos mientras sentia p¨¢nico. ??Oh, no! ?De seguro piensen que los rumores son ciertos! ? Kathleen miro a c¨¢mara y dijo vte: ¨C Por favor, adnte. -No hay necesidad de estar nervioso ¨CWynnie agarr¨® mano de Kathleen y calm¨®-: No somos gente cerrada. En ese momento, e se sinti¨® inc¨®moda. Los condujo al interior del restaurante y se sentaron en mesa que les habian reservado. Justo entonces, M sali¨® de cocina con una sonrisa. -Llegaste¡­ ¨C M, enhorabuena por haber encontrado una oportunidad tan buena para promocionar tu negocio - dijo Wynnie con una media sonrisa. -Todo gracias a Kate -respondi¨® sonriente. -Se?ora Hunt, es su gran reputaci¨®n que atrae a todos estos clientes ¨C Kathleen no se atrevi¨® a atribuirse el m¨¦rito. ¨C No hay necesidad de ser humilde ¨C M esboz¨® una sonrisa-: Deberias beber un poco de caf¨¦ mientras esperas. Yo ir¨¦ a prepararida. -ro, adnte. -Con eso, Wynnie solt¨® mano de chef. Justo cuando Kathleen estaba a punto de ir a ayudar en cocina, Steve dijo con m cara: ¡ª Kathleen, tu conoces a esta gente, asi que deber¨ªas ser t¨² quien les sirva. Yo ir¨¦ a ayudar en cocina. ¨C Yo¡­ ¨CKathleen frunci¨® losbios. -No te preocupes -Steve le dedic¨® una suave sonrisa antes de darse vuelta y marcharse. -Kate, el segundo grupo de clientes est¨¢ aquigrito John con entusiasmo. Kathleen se acerco a entrada. Se qued¨® at¨®nita cuando vio quien hab¨ªa llegado. -?Charles? ?Chris? ?: Por qu¨¦ todos los que conozco est¨¢n invitados hoy? Y lo que es m¨¢s importante, por qu¨¦ ce iu dos??, se pregunto, ¨C?Christopher? -Emily sonrio- ?Que haces aqu¨ª? ¨CLa se?ora Hunt me invito ¨Cexplic¨® Christopher. Vamos a char dentro ¨C Charles le dio una palmadita en el hombro a Christopher antes de levantar las cejas hacia Kathlcen, quien los sigui¨®. ¨CYa que est¨¢s aqui cenemos juntos -dijo Emily-: Sr. Johnson, ?est¨¢ bien? ¨C Por supuesto. ¨CCharles sonri¨® y asinti¨®-: Siempre y cuando no le importe que los pa?e. -Oh, en absoluto. Despu¨¦s de todo, somos una familia -diio Diana, alegre eo si fuera de familia -Charles les mostr¨® una sonrisa sugerente. Al oir eso, Kathleen le dio una patada a su si por debajo de mesa para que dejara de soltar tonterias. A continuaci¨®n, Charles se volvi¨® para saludar a Cynthia. Con ayuda de John,binarons mesas para que todos pudieran sentarse juntos. Kathleen mir¨® la unica mesa individual y frunci¨® el ce?o, ?Me pregunto qui¨¦n habr¨¢ reservado esta mesa?. Mientras estaba sumida en sus pensamientos, una sombra se acerc¨® a e, y levant¨® vista conmocionada. -?Samuel? El lenz¨® una mirada fria. -?En qu¨¦ pensabas? Kathleen se apresur¨® a mirar a undo. Todos se hab¨ªan volteado para ver su interi¨®n. -La se?ora Hunt me invit¨®. Kathleen asinti¨®: -Ya que se conocen, ?quieres unirte a ellos? -No es necesario-Wynnie sacudi¨® cabeza-: Quea solo. Si se une a nosotros, arruinar¨¢ el ambiente. Kathleen no sabia qu¨¦ decir. Sin embargo, a Samuel no le molesto lo que hab¨ªa dicho su madre. Mir¨® a Kathleen y le explico: -No tengo ninguna otra intenci¨®n. La senora Hunt me invit¨® a venir, asi que tengo que presentarme. ¡ªLo entiendo su mirada era tranqu-. De verdad no vas a sentarte¡­ Samuel neg¨® con cabeza y jo: -Quieroer solo. De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. Luego, le condujo a unica mesa individual del restaurante. -?Quieres agua o cale? -pregunt¨® en tono cortante. Samuel se desabroch¨® el traje. Al ver eso, Kathleen tuvo que admitir que se ve¨ªa elegante y encantador, ¨C Agua ¡ª dijo con voz ronca¨C ?Trabajaso camarera hoy? Se fij¨® en el dntal granate que llevaba atado a cintura. -Si-asinti¨®. -Entonces, ?me servir¨¢s durante todaida? -Si-e lo mir¨® con m cara, y luego a?adi¨®-: Pero no s¨®lo a ti. Tengo que servir a todos los que vengan aer esta noche. -Es lo mismo. Dame un vaso de agua. -Bien. -Con eso, Kathleen fue a servirle un vaso de agua. En ese momento, losentarios llegaron sin parar: N?velDrama.Org is the owner. fiOh, Dios mio! ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? La familia Macari y familia Morris est¨¢niendo felices juntos, y sin embargo excluyeron a Samuel?] TAcabo de escuchar a madre de Samuel decir que ¨¦l arruinaria el ambiente si se uniera a ellos.) Tengo curiosidad por saber qu¨¦ horrible crimen hab¨ªaetido Samuel para que su familia lo detestara tanto.) [?Qu¨¦ otra raz¨®n podria ser? He oido que es el padre de Nicolette, y que Kathleen se divorci¨® de Samuel por culpa de esa mujer.] [Ver a Samueler solo hace que me du el coraz¨®n.] [Yo tambi¨¦n me siento mal por ¨¦l. No deberia ser castigado asi.) ¨C Kate, necesitamos agua caliente ¨C m¨® Charles. ¨CYa voy -con eso, Kathleen dej¨® el vaso de agua frente a Samuel-: Aqui tienes. El asinti¨®o respuesta. Despu¨¦s, Kathleen se apresur¨® a rellenar agua para todos. El ambiente en gran mesa era muy animado, haciendo que Samuel pareciera solitario en comparacion. Al ver eso, los espectadores del livestream dejaron muchosentarios transmitiendo pena que sentian por ¨¦l. Despu¨¦s de que Kathleen rellenara los vasos en mesa de Diana, se dirigi¨® a cocina. Cuando M vio, sonri¨® y pregunto: -?Est¨¢n todos aqu¨ª? Kathleen asinti¨®o respuesta -Yo no le pedi a Samuel que viniera-dijo M, sonriendo despacio-, Mi representante fue quien lo invito. Yo pensaba invitarle a venir manana por noche. Al on eso, Kathleen frunci¨® losbios y mir¨® al exterior. Vio al grupo de personas chando alegres mientras Samuel estaba sentado solo. M miro a Kathleen de forma revdora y le pregunt¨®: -?Te sientes mal por ¨¦l? E neg¨® con cabeza: ¨C No. Solo creo que se?ora Macari y los dem¨¢s no deber¨ªan tratarlo as¨ª por mi culpa. Despu¨¦s de escuchar eso, M respondi¨® en tono severo: -Tu y Samuel estan divorciados. La forma en que Wynnie lo trate ya no es de tu incumbencia. Samuel cometio un error, as¨ª que debe ser castigado. Kathleen parec¨ªa tener algo que decir, pero dudo. Luego, se dirigi¨® a M y le dijo: -Se?ora Hunt, quiero hacer un to. -?Quieres presumir de tus habilidades culinarias dnte de tu futura familia politica? ¨C M miro confundida. Sin embargo, Kathleen se limito a negar con cabeza: ¨C No, quiero hacer algo para Samuel. M parpadeo. ?La habia oido bien? Kathleen procedi¨® a preparar los ingredientes. M sigui¨® cocinando con una leve sonrisa. Se sentia aliviada. ?Oh, Samuel. Entre tu familia y amigos, soy ¨²nica que est¨¢ de tudo. ?Ser¨¢ mejor que no me decepciones!, pens¨®. Pronto, termin¨® de cocinar. Como Samuel estabaiendo solo, s¨®lo tenia una pequena porci¨®n deida en su mesa. Sin embargo,ia muy despacio. Cuando se dio cuenta de que Kathleen no hab¨ªa salido de cocina en mucho tiempo, fruncio el ceno, sintiendose molesto Queria ve Sin embargo, sabia que tenia que darle un poco de espacio, ya que estaban dnte de su familia, sus amigos y c¨¢mara. tusto entonces, Kathleen sali¨® de cocina con un to en mano. Se acerc¨® a ¨¦l y se lo sirvi¨®. Samuel se congelo al instante. -Macarrones con queso ¨CKathleen lenz¨® una mirada indicativa y dijo: ¨²ltima vez, prometi que te haria macarrones con queso. Bueno, ahora es mi oportunidad. Aqu¨ª tienes. Mientras Samuel miraba el to de macarrones con queso, su expresi¨®n se volvi¨® solemne. -Lo terminare todo. ¨C No tienes que forzarte-dijo e. Luego, tras un momento de vi¨®n, susurro-: Samuel, creo que deberias encontrar manera de arrers cosas con tu familia. El lenz¨® una mirada significativa. -La unica manera de hacerlo es volver a casarme contigo. Cap铆tulo 109 Cap¨ªtulo 109 Cap¨ªtulo 109 Kathleen frunci¨® el ceno. Samuel se dio cuenta de los cambios en su expresi¨®n y se burl¨®: -Solo estoy bromeando. Fue entonces cuando e dej¨® escapar un suspiro de alivio. -Sin embargo, no hay necesidad de que te preocupes ¨CSamuel baj¨® mirada y dijo-: Algunas rciones no se pueden recuperar. Si pudieran, no me habr¨ªas dejado. ?Te fuiste sin coraz¨®n, y nunca regresaste?, penso. Al oir eso, Kathleen se mordi¨® elbio. -Son tus parientes de sangre. Tarde o temprano, te perdonar¨¢n. Samuel mir¨® a undo. ¨C Kathleen, no tienes que preocuparte por m¨ª. Estoy preparado para morir solo. Hubo una breve pausa antes de que e respondiera: -No morir¨¢s solo. Samuel escudri?¨® y le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ dices eso? -Ya sabes respuesta. No hace falta que preguntes-lenz¨® una mirada sin emoci¨®n. Sin embargo, no tenia ni idea. -Disfruta de tuida. No quiso continuar conversaci¨®n. Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y se fue. En realidad quer¨ªa decirle que todav¨ªa tenia a Nicolette a sudo. ?Pase lo que pase, con el paso del tiempo, todo el mundo olvidar¨¢ lo que haya hecho Nicolette. Cuando eso suceda, Samuel traer¨¢ de vuelta, y los dos podr¨¢n estar juntos sin ocultarse. ?Por qu¨¦ tiene que intentar darme pena??, penso. Luego, se retir¨® a cocina. M vio entrar. La miro y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? ¨CNada -Kathleen frunci¨® losbios-: Senora Hunt, ?cu¨¢ntos tos m¨¢s tengo que servir? -S¨®lo nos queda el postre. Pronto estar¨¢ listo -respondi¨® mujer con una sonrisa. -De acuerdo -asinti¨®, a¨²n sumida en sus pensamientos. Despu¨¦s de un rato, John entr¨® en cocina: -Kate, el Sr. Macari se ha ido. Se fue?? Kathleen se quedo aturdida al o¨ªr eso. Se puso en pie y sali¨® de cocina. El asiento de Samuel estaba, en efecto, vacio. Al acercarse,probo que hab¨ªa terminado su to de macarrones con queso. ? Por quei¨® tan r¨¢pido? ?No dijo que no pod¨ªaer r¨¢pido debido a su est¨®mago d¨¦bil?n, penso. Justo entonces, vio una nota debajo del to. [Para Kathleen: Los macarrones con queso estaban deliciosos. Gracias. No s¨¦ por qu¨¦ te enfadaste cuando dije que moriria solo. No te estaba culpando. Solo que no queria que lo malinterpretaras. Elegi estar solo. No tiene nada que ver con nadie. De: Samuel.] ajaja!>> Kathleen arrug¨® nota. ?Dice que no me culpa, pero yo creo que s¨ª. ?Por qu¨¦ si no iba a dejar una nota? ¨CKate, ?qu¨¦ pasa? ¨C justo entonces, Wynnie se acerc¨® a e. E se quedo atonita por un momento, pero guardo nota y sacudi¨® cabeza de inmediato. ¨C Nada. Wynnie le dio una palmadita en el hombro: -No dejes que te afecte. Ha estado muy malhumorado este ¨²ltimo a?o. No queremos que nos moleste m¨¢s. -Sra. Macari -Kathleen dud¨® un momento antes de decir-: Samuel es un adulto. Es libre de estar con quien quiera. Al oir eso, Wynnie lenz¨® una mirada significativa: -Si sale con Nicolette, ?te parece bien? Kathleen se qued¨® sorprendida, pero acept¨®: -Ya no hay nada entre nosotros. En otras pbras, estaba dando a entender que Samuel era libre de salir con cualquiera, y que e no tenia derecho a impedirselo. Wynnie suspiro: -Bueno, entonces se quedar¨¢ soltero. Kathleen se quedo sin pbras. E era de opini¨®n de que Wynnie y los otros se cederian tarde o temprano. Despu¨¦s de todo, no podian soportar ver a Samuel solo. -?Por que no le presentas a una chica? -sugirio Kathleen con expresi¨®n neutra Wynnie no sabiao reionar, -Yo¡­ ¨Cmurmur¨® primera, un poco torpe. -De ninguna manera -Wynnie neg¨® con cabeza. No puedo aceptar a nadie m¨¢so mi nuera. Kathleen se sonrojo ante suentario. Despu¨¦s deida, todos se prepararon para irse, y Kathleen los pa?¨® a salida. Emily sonri¨® mientras le preguntaba: -Kate, ?cu¨¢ndo vas a visitarnos? Tras una breve pausa, e respondi¨®: -Yo¡­ Justo en ese momento, Charles rescato: -Sra. Staines, visitaremos cuando tengamos tiempo. -?ro! -Emily le dirigi¨® una sonrisa-. Estar¨¦ esperando. -Con eso, entr¨® en el coche. Entonces, Aaron se subi¨® al asiento del conductor y se fue con e.This is the property of N?-velDrama.Org. Kathleen se volvi¨® hacia Diana: -Adi¨®s, abu. Diana le sonri¨®. -Visitame a menudo. Esa casa ser¨¢ para siempre tu hogar. -De acuerdo ¨C Kathleen asinti¨®. Calvin. Wynnie y Diana subieron al coche y se fueron. Despu¨¦s, se dirigi¨® a Charles y Christopher. -Tengo que grabar un programa. Deber¨ªan irse primero. -De acuerdo, no te molestaremos -respondi¨® Christopher con una sonrisa. Kathleen no le dijo nada a Charles. Se limit¨® a darse vuelta y volver a entrar en tienda. Su hermano parecia bastante avergonzado. ¨C Mi hermana est¨¢ enfadada. ¨CKate no es una persona mezquina ¨Cse ri¨® Christopher. -Si, lo es. Est¨¢ enfadada porque he venido sin avisar. Por no har de que he venido contigo -explic¨® Charles, sintiendose molesto. -Puedes explic¨¢rselo en el futuro. -Sr. Morris, es¡­ -despu¨¦s de un momento de vi¨®n, continuo-: Si tuvieras piel tan gruesao Samuel, mi hermana se habr¨ªa enamorado de ti hace mucho tiempo. Sus pbras piron a Christopher por sorpresa. -:Mira qu¨¦ bien se le da a Samuel usar psicolog¨ªa Inversa y fingir l¨¢stima para meterse en su cabeza! ¨C Charles gruno-: El sabe que mi hermana tiene un coraz¨®n ndo. ?Esc b*stardo! Est¨¢ haciendo todos esos trucos despreciables para que Kathleen se enamore de ¨¦l otra vezo. -Kate podria saber lo que est¨¢ haciendo -camento Christopher. Y que si lo sabe? -Charlesnz¨® una mirada extra?a. Debes tomar m¨¢s iniciativas. ¨C Kate me ha dicho una y otra vez que no est¨¢ interesada en salir con alguien por el momento. Si ignoro sus sentimientos y continuo intentando corteja, podr¨ªa llegar a odiarme. Charles lo observ¨® con una mirada solemne. -Es usted todo un caballero. (Al final, tu consideraci¨®n ser¨ªa un esfuerzo in¨²til, y te arrepentir¨¢s?, pens¨®. Emily mo a Christopher desde el coche. -?Saliste del restaurante? Pens¨¦ que esperarias a que terminara grabaci¨®n e invitarias a Kate a comer algo. ¨C No, est¨¢ agotada. -Como anciana, s¨¦ que no debo intervenir en tus asuntos, joven-Emily sonri¨®-: Confio en que puedas resolverlo por ti mismo. -Con eso, colg¨®. justo entonces, Aaron murmuro: -A Kathleen no le gusta Christopher. Emily respondi¨® con calma a eso: -Lo s¨¦. He vistoo era cuando estaba enamorada de Samuel. ¨¦l solia ser todo su mundo. -Ya que sabes que no le gusta Christopher, ?por qu¨¦ le dices a todo el mundo que es su prometida? - expres¨® su disgusto. En ese momento, el tel¨¦fono de Emily sono. Mirando panta, dijo: -Kathleen acaba de enviarme un mensaje y me ha explicado todo. T¨² eres el que le da demasiadas vueltas as cosas y saca conclusiones, Aaron resopl¨® en respuesta: -Adem¨¢s, no te das cuenta de que a tu hijo le gusta mucho Kathleen? Christopher fue quien anuncio como su prometida. Ni siquiera propia Kathleen tenia idea. -?No ten¨ªa ni idea? Entonces, ?por qu¨¦ no se sincero? ¨C Aaron frunci¨® el ceno. -Bueno, ?qu¨¦ esperas que diga? Tu hijo hizo el anuncio. Si e aras cosas, arruinara reputacion de familia Morris. Si eso sucede, culparas por ser desagradecida. -No, no lo hare-Aaron se quedo sin pbras-Solo estoy preocupado por ¨¦l. No quiero que lo enga?en. ¨CLo se, as¨ª que no quiere discutir contigo-termino Emily conversaci¨®n-: A nuestro hijo le gusta mucho. No importa con quien haya estado casada mientras a nuestro hijo le guste. Cap铆tulo 110 Cap¨ªtulo 110 Cap¨ªtulo 110 ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Aaron sabia que Emily hab¨ªa recordado el pasado. Est¨¢ bien. La culpa es mia. No te pongas asi¡­ ento, con un poco de p¨¢nico. -;Hmph! ¨Ce gir¨® cara hacia otrodo. -Pero, tu hermana y tu cu?ado tambi¨¦n son bastante astutos ¨C insisti¨®, sinti¨¦ndose agobiado. -?A qu¨¦ te refieres? -pregunt¨®, mirando de reojo. -?Has visto alguna vez a algun padre tratar as¨ª a su hijo?-luego, levantandos cejas, continuo- ?Esto es una estrategia para ayudarlo! ?No has visto que Samuel see los macarrones con queso hechos por Kathleen mientras nuestro hijo no recibe nada? Emily se qued¨® sin pbras al instante. -?Todos en su familia est¨¢n llenos de ms intenciones! ¨C furioso, Aar¨®n espet¨®-: No olvideso Calvin ses arregl¨® para casarse con tu hermana menor en aquel entonces. -?Y qu¨¦? Calvin se ha portado bien con mi hermana. S¨®lo hay que ver lo felices que son. Aaron resopl¨® exasperado y se burl¨®: ¨C Por aquel entonces, el mentor de Calvin queria que se casara con su hija, pero a ¨¦l no le gustaba. Entonces se acerc¨® a tu hermana y le dijo que su mentor no dejaria que se doctorara si no estaba de acuerdo con el matrimonio. Su hermana era una amiga leal. Como ¨¦l solia ayuda en el pasado, entonces le dijo a su mentor que ambos estabanprometidos. E nunca esper¨® verse arrastrada a ello. E solo quer¨ªa ayudarlo. ?No crees que su acto de ganar simpatia es el mismo que el de Samuel? Al escuchar sus pbras, Emily se qued¨® boquiabierta. -?Los Macari son astutos! ¨C continuo Aaron enfadado. E frunci¨® losbios y respondi¨®: -Tienes raz¨®n. Sin embargo, vieja se?ora Macari y mi hermana son de buen coraz¨®n. ¨C Por supuesto. S¨®lo los hombres de familia Macari son asi -Aaron corrigi¨® su afirmaci¨®n anterior. Emily dej¨® escapar una ligera risa. Sin embargo, volvi¨® a poner una cararga justo despu¨¦s. ¨CPero nuestro hijo est¨¢ encarinado con e. Como sus padres, no tenemos m¨¢s remedio que concederle su deseo. La expresi¨®n de Aaron se ensombreci¨®: -Hare de ello con Kathleen otro dia, ¨COh, vamos. No asustes a joven -pidi¨® Emily, en desacuerdo con idea. -No lo har¨¦. S¨¦ lo que estoy haciendo -?No hagas ninguna imprudencia! No voy a ser f¨¢cil para ti si lo estropeas todo y rompes el coraz¨®n de nuestro hijo -exm¨® enfadada. ¨¦l se qued¨® sin pbras. ?No puede creer en mi por una vez??, se molest¨®. -Kate hab¨ªa hecho macarrones con queso a Samuel! -Wynnie habl¨® con emoci¨®n. ?Piensa Kate perdonarlo? -Estas siendo demasiado optimista -respondi¨® Calvin con indiferencia-. No creo que Kate lo perdone sin m¨¢s. -Eso es porque su rci¨®n con Nicolette sigue sin resolverse ¨Cdijo Diana con desden-, Katie ha vuelto, pero Samuel sigue defendiendo a Nicolette. Asi que seria dificil que volvieran a estar juntos. ¨C Samuel est¨¢ fuera de si! -Wynnie se enfureci¨®-. Mi hermana y mi cu?ado ya estaban alli para ver a su futura nuera, y el seguia impasible por mucho que intent¨¢ramos ayudarle. Es tan exasperante. ¨C Katie tiene el coraz¨®n roto. Tu juego de ganar simpatia no ayudar¨ªa ¨C Diana suspiro. -Puede que a Kate no le guste Christopher -dijo Calvin con calma. -Despu¨¦s de todo, Kate ha crecido. Ahora sabe c¨®mo repartir su amor, a diferencia de ¨²ltima vez, cuando le mostro todo su amor sin ocultar sus sentimientos -Wynnie estaba muy preocupada-. ?Cu¨¢ndo podr¨¦ tener un nieto? Antes hab¨ªa una oportunidad¡­ Diana permaneci¨® en silencio un rato antes deentar: ¨C No seas dura con Katie. Puedo darme cuenta que a e tampoco le gusta Christopher. Sin embargo, si tiene intenci¨®n de aceptar su amor en el futuro, no debemos culpa. Calvin y Wynnie asintieron al mismo tiempo. -No es poca cosa perder a dos hijos, por no har de perderlos de esa manera ¨C continu¨® Diana en un tono profundo-. Cuando tuve una revisi¨®n m¨¦dica, hace unos dias, me encontr¨¦ con el doctor encargado de cirugia de Katie. Me dijo que el aborto le habia hecho mucho da?o, y que podr¨ªa causarle dificultades para quedarse embarazada en el futuro. La familia Macari est¨¢ en deuda con e, y debemospensao Sea. De nuevo, Calvin y Wynnie asintieron con aprobaci¨®n. Era conclusi¨®n a que hab¨ªan llegado los tres: Por muy m que fuera rci¨®n de Samuel y Kathleen, seguir¨¢n tratando a esta ¨²ltimao su hija biol¨®gica. En cuanto al final de pareja, lo dejar¨ªan para que el destino lo decidiera. De regreso, Samuel recibi¨® una mada de Tyson: -Senor Macari, Nicolette ha montado un esc¨¢ndalo en los ¨²ltimos dias. Adem¨¢s, algunas personas fueron a vi para husmear alguna informaci¨®n ¨C informo con tono solemne. -Lo s¨¦ -Samuel frunci¨® el ceno. Ten¨ªa un ligero dolor en el est¨®mago, ya que hab¨ªaido dema r¨¢pido. Tras colgar el tel¨¦fono, se dirigi¨® a vi a toda prisa. La Vi Espiritual recibi¨® su nombre debido a sus inquietantes vibraciones. Nadie en su sano juicio vivir¨ªa alli. Un ano atr¨¢s, Samuelpr¨® vi para converti en un lugar en el que Nicolette se estableciera. E se hab¨ªa roto pierna y s¨®lo ten¨ªa una criada tosca para cuida. Como era hija ilegitima de familia Yoeger, nadie se preocupaba por su bienestar. Sin embargo, su familia record¨® su existencia hacia poco tiempo. Incluso enviaron a algunas personas a buscar informaci¨®n en su residencia. En cuanto a sus intenciones, Samuel tampoco estaba seguro. Lleg¨® a habitaci¨®n donde estaba encerrada Nicolette. Estaba sentada en cama con una bata de hospital a rayas azules y ncas, parec¨ªa sin vida. Por evidente cicatriz que tenia en cara, se notaba que no habia recibido un buen trato. En cuanto vio a Samuel, se agit¨®: -ija, ja! Est¨¢s aqui ¨Cse podia oir una pizca de odio y desesperaci¨®n en su risa-. Cada vez que vienes a verme piensas en Kathleen, ?verdad? -La familia Yoeger te est¨¢ buscando. Sorprendida por noticia, se sinti¨® abrumada por emoci¨®n: -?Es cierto? ?Van a venir por fin a salvarme? -Eres una in¨²til. ?Has pensado alguna vez por qu¨¦ quieren salvarte? -?A qui¨¦n le importa? No importa mientras pueda ser libre-e entrecerr¨® los ojos-. No me dejar¨¢s ir. ?Estoy en lo cierto? Samuel permaneci¨® en silencio. -?He estado sufriendo mucho gracias a tu tortura, Samuel! -grit¨® enfadada-. Durante el ¨²ltimo a?o, he estado viviendo una vida inhumana sin ninguna dignidad. ?Por qu¨¦ no me dejas ir, teniendo en cuenta que te he salvado vida antes? ¨CNo puedo-respondi¨® en tono g¨¦lido-. Has causado muerte de mis dos hijos y casi has causado muerte de Kathleen. Toda esta tortura es iparable con lo que he perdido. Las l¨¢grimasenzaron a brotar de sus ojos de inmediato: -?Eso es porque te amo! -Todo lo que quieres es mi poder-respondi¨® de forma sombria-. Quieres que te ayude a recuperar tu condici¨®n de hija de familia Yoeger. Al ver que ¨¦l se hab¨ªa dado cuenta de su n, no se inmuto. -Es cierto. Tengo intenci¨®n de utilizarte. Pero al mismo tiempo, tambi¨¦n te amo. ?Crees que fui yo quien caus¨® el aborto de Kathleen, Samuel ? -Si mirada de su rostro segu¨ªa siendo gelida. -Ja, ja! -Se ri¨® con arrogancia-: Oh, Samuel. Si no fuera por tu negligencia que hizo que todo el mundo pensara que yo era que amabas. ?Crees que har¨ªan caso a lo que digo? Entrecerro los ojos y lenz¨® una mirada g¨¦lida. -Tienes raz¨®n. Es mi culpa. -Asi que tambi¨¦n eres responsable del aborto de Kathleen ¨C Nicolette arque¨® una ceja. De repente, Samuel se quit¨® corbata y se abri¨® camisa para mostrar su pecho y horrible cicatriz que se extendia hasta el abdomen. Se qued¨® aturdida por visi¨®n al instante. ¨C Tu¡­ Cap铆tulo 111 Cap¨ªtulo 111 Cap¨ªtulo 111 -He expiado mis pecados. ¨CSamuel baj¨® mano. Me abri el est¨®mago yo mismo. Nicolette palidecio -?Te has vuelto loco? Respondi¨® con frialdad: -La amo. Aloir eso, se qued¨® hda. Despacio, se aboton¨® camisa. Solo amar¨¦ esta vida. Nicolette se qued¨® sin pbras mientras miraba su rostro apuesto pero inexpresivo. -Asi, nunca dejar¨¦ que te salgas con tuya -a?adi¨® con frialdad-. Tampoco le dejar¨¦ salir con suya. -iJa!-se burl¨® Nicolette antes de gritar con toda su fuerza desanimada. -He encontrado un lugar mejor para ti-le dijo Samuel. E se qued¨® boquiabierta, incr¨¦d. -?Quieres ponermes cosas dificiles! El se enfrent¨® a su mirada con calma. -Si. ¨C Ja! Samuel, eres un hombre demasiado cruel. ¨C Nicolette le mir¨® en silencio. -Soy cruel s¨®lo contigo. -Habia una mirada indiferente en su apuesto rostro. Con eso, giro sobre sus talones y se fue. -D¨¦jame ir, Samuel! Ya te salv¨¦ vida antes, ?no es as¨ª? -Nicolette rugi¨® ante su figura en retirada. Por desgracia, Samuel no le prest¨® atenci¨®n. Despu¨¦s de salir de vi de monta?a, se dirigi¨® a Tyson. ¨C Informa a todos que bajen guardia con Nicolette. ¨C ?Por qu¨¦, Sr. Macari? ¨C Tyson estaba confundido. Samuel explico: -La familia Yoeger quiere salva. ?Estoy en lo cierto? Que logren su objetivo. Tyson no podia entender decisi¨®n de su empleador ¡ªLode Nicolette es importante para familia Yoeger ¨Crevel¨® Samuel con frialdad: ?Por qu¨¦ crees que la quieren de vuelta? Para que e pudiera disfrutar de un estilo de vida fastuoso? De repente, Tyson entendi¨® lo que quer¨ªa decir. -Sr. Macari, he o¨ªdo un rumor. -?Qu¨¦ es? -pregunt¨® Samuel con rotundidad. ¨C No se ha demostrado que sea cierto -explic¨® Tyson-. He oido que Zachary sufre de insuficiencia renal y necesita un trasnte de ri?¨®n. Samuel se burl¨®: -Oh, ya veo. Deberias sabero lidiar con esto, ?verdad? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. 1 L Tyson no pudo ocultar su sorpresa. Sin embargo, asinti¨®. -Entendido -Vamos. -Samuel se dio vuelta y entr¨® en su coche. Tyson lleg¨® al asiento del conductor y mir¨® el espejo retrovisor. -Sr. Macari, parece usted indispuesto. ?Su problema g¨¢strico est¨¢ actuando de nuevo? -Estoy bien. -Samuel cerro los ojos y se apoy¨® en el asiento del coche-. Vamos. -Sr. Macari, ?a d¨®nde nos dirigimos?-pregunt¨® Tyson-. ?Va a volver a residencia Macario a Mansion Florinia? -Mansi¨®n Florinia -respondi¨® Samuel pl¨¢cidamente. ?Averiguaste d¨®nde se aloja Kathleen ahora? -Se est¨¢ quedando con Charles -respondi¨® Tyson-. Su barrio es el que el Sr. Troelson ha desarrodo. ¨C Dile a Gustav Troelson que quiero mansi¨®n junto a suya-orden¨® Samuel. -Muy bien. ¨CTyson asinti¨®. Durante los tres d¨ªas siguientes, Kathleen se volc¨® en el trabajo. Ahora que Kylie se hab¨ªa ido, todos se llevaban bastante bien. Los indices de audiencia tambi¨¦n siguieron aumentando El publico se sorprendi¨® al ver a Kathleen y M mostrando sus habilidades culinarias. Fue una fiesta visual. ya que no pudieronerida personalmente. Al tercer dia, M tuvo que marcharse, ya que nueva celebridad apareceria pronto. de prodi¨®n.no revel¨® nada sobre el nuevo invitado, por lo que todo el mundo tenia curiosidad por saber qui¨¦n podr¨ªa ser. Cuando lleg¨® hora de que M se lucra, todos despidieron. -Gracias por cuidar de mi durante los ¨²ltimos tres dias. Me lo he pasado muy bien -dijo M. Se resistia a irse tan pronto -M, ?puedo visitar tu restaurantc?¨Cpregunt¨® John con seriedad, ¨Cro que si. ¨C M mostr¨® una sonrisa significativa-. Te reservare una mesa. No tienes que hacer una reserva -?Oh, eso es genial! ¨C John sonri¨® feliz. -Se?ora Hunt, le har¨¦ una visita a M¡¯s Kitchen cuando termine nuestro rodaje para poder disfrutar de su cocina ent¨® Kathleen mientras se le curvaban losbios. -ro. -M le tom¨® mano-. Recuerda traer al hombre que m¨¢s quieres. Kathleen se ri¨®. ¨C Ahora es cuando m¨¢s quiero a Charles. Lo llevar¨¦ conmigo. M sonri¨®. -ro. -Luego miro al resto-. Supongo que eso es todo. Ya pueden volver al trabajo. Con eso, entr¨® en su coche y se fue. Todos volvieron al restaurante. Dentro, vieron un equipaje en puerta. -?Est¨¢ el reci¨¦n llegado aqui?-pregunt¨® John con curiosidad. En cuanto termino de har, una bonita y elegante dama sali¨® de cocina. ¨C H. No estaban cuando llegu¨¦ antes, as¨ª que ech¨¦ un vistazo al restaurante -dijo se?ora con una sonrisa. -Fuimos a despedir a alguien antes. -Steve miro- Qui¨¦n eres? ¨CMe mo Astrid Holloway -se present¨® Astrid-. Encantada de conocerte. Todos asintieron yenzaron a presentarse. Cuando le toc¨® a Kathleen presentarse, Astrid intervino: -Se quien eres. A Kathleen le sorprendieron sus pbras. Despu¨¦s de todo, era normal que Astrid reconociera a todos los presentes, excepto a Kathleen. -?Nos conocemos ya?¨Cpregunto Kathleen en voz baja. -La verdad es que no.-losbios de Astrid se curvaron-Sol¨ªa ser ex-prometida de Christopher. La multitud se qued¨® en silencio. K ex-prometida de Christopher? Kathleen es su actual prometida! Las cosas se van a poner muy interesantes Como era de esperar, losentarios llegaron a raudales. liQu¨¦ espect¨¢culo!) [Antes, teniamos un exmarido y un ex-prometido. Ahora, tenemos una ex-prometida y actual prometida. ?No creo que sea una coincidencia! [El equipo de prodi¨®n fue obediente durante dos d¨ªas, pero ahora vuelve a causar estragos.] [Esto no es una bata. ?Es pr¨¢cticamente un infierno! [iJajaja! Me pregunto c¨®mo de traumatizada se sentir¨¢ Kathleen ahora mismo.) [No parece que Kathleen sepa qui¨¦n es. Creo que Christopher nunca mencion¨®. [?Por qu¨¦ Kathleen sigue involucr¨¢ndose con este tipo de hombres? Su exmarido no pudo olvidar su primer amor, y su actual prometido tiene una ex prometida. [Kate, deja de salir con hombres. Ellos significan un desastre. ?No me vas a considerar?] De vuelta a escena, Kathleen no se inmut¨®. -H. Astrid le tom¨® mano y esboz¨® una agradable sonrisa. -Elpromiso lo decidieron mi abuelo y el suyo cuando ¨¦ramos ni?os. No cuenta, as¨ª que no tienes que estar nerviosa. -No estoy nerviosa -respondi¨® Kathleen. No estaba ni nerviosa ni conmocionada. Tal vez era porque no estaba enamorada de Christopher. Astrid le dio un ligero tir¨®n. ¨CNo he estado en el lugar donde vivimos. ?Puedes llevarme alli? -De acuerdo. -Kathleen movi¨® cabeza, Tal yo ha solicitado, Kathleen llev¨® a Astrid a su dormitorio. Las cejas de Christopher se juntaron cuando recibi¨® una mada de su madre. ¨C Mama, de que est¨¢s hando? ?Que prometida? -Astrid Holloway! ¨CEmily respondi¨® apresurada ¨C Elpromiso que tu abuelo decidi¨® para ti cuando eras joven, recuerdas? Viao a ti cuando ten¨ªa veinte anos, pero rechazaste. -Sefue al extranjero. ?Estoy en lo cierto? ¨C El ce?o de Christopher se rj¨® un poco. ¨C Ha vuelto -le dijo Emily-, Ahora mismo est¨¢ rodando un programa con Kathleen. Durante su primer cncuentro, expuso al p¨²blico rci¨®n entre t¨² y Kathleen. Christopher frunci¨®s cejas. -?Sucedio hace un rato? -Si. ¨C Emily asinti¨®. Christopher colg¨® enseguida. Le lleg¨® un mensaje de WhatsApp a su tel¨¦fono y lo pulso. Lo envi¨® el abuelo de Astrid, Osvald Holloway. Osvald envi¨® un mensaje de texto: Christopher, no te culpo por negarte a casarte con Astrid. E quiere quedarse en el pais, asi que por favor cuida de e. Gracias.] Cap铆tulo 112 Cap¨ªtulo 112 Cap¨ªtulo 112 Christopher no podia dejar de fruncir el ceno. Por que ha vuelto Axtatd ahora? He oido que trabajoo corresponsal de guerra durante unos a?os). Christopher escribi¨® una respuesta (Hare lo posible por ser un buen amigo para e Osvald (Depende de ti. S¨®lo quiero que vigiles. Eso es todo.] Christopher solto un bufido frio. Esta diciendo que estoy pensando demasiado?>> Christopher fue a ver retransmisi¨®n en directo y vio por casualidad a Kathleen llevando a Astrid a sus habitaciones. -Esta es tu habitacion. Nancy y yo vivimos en este piso, as¨ª que si necesitas ayuda, avisanos. - Kathleen fue amable y atenta. Astrid se rio. -Muy bien. Es mi primera vez en un programa de variedades, asi que estoy muy desconcertada. Por favor, hazme saber si hago algo mal. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Tambien es mi primera vez. -Una sonrisa asom¨® a losbios de Kathleen-. Podemos aprender juntas. -ro -respondio Astrid con alegr¨ªa-. Antes trabaj¨¦o corresponsal de guerra en el extranjero. Hace un a?o, una esqui de granada me cort¨® frente y casi pierdo vida. Qued¨¦ traumatizada y acab¨¦ volviendo a casa. Kathleen asinti¨® en se?al de reconocimiento. En realidad, no quer¨ªa hacer preguntas personales, pues sabia respetar intimidad de los dem¨¢s. Ahora que Astrid decidio revr todo e misma, Kathleen tuvo que seguirle el juego. -Lo has hecho muy bien. -Si no lo hago yo lo har¨¢ otro-respondi¨® Astrid-. Puede ser peligroso, pero creo que es un trabajo Significativo Cornparado con los trabajos normales, creo que el mio es mucho m¨¢s significativo. -Cada trabajo tiene su propio significado -le dijo Kathleen. Astrid se quedo pensativa con su mirada -Tienes razon -Vamos a reunirnos con todos abajo. -Kathleen sonrio Astrid asinti¨® y extendio mano de Kathleen -Oh, tu mano es suave, a diferencia de mia. Antes no me cuidabas manos, asi que son bastante asper Losbios de Kathleen se curvaron. -Puedes empezar ahora. Tus manos ser¨¢n prontoos m¨ªas. -De acuerdo. Lo que t¨² digas. -Losbios de Astrid se movieron. Con eso, ambos se dirigieron as escaleras. (Extra?amente, me sent¨ª muy inc¨®modo despu¨¦s de escuchars pbras de Astrid. ?Soy s¨®lo yo?) liYo tambi¨¦n siento lo mismo! ?Parecia estar burl¨¢ndose de Kathleen! Pero e es mucho mejor con sus pbras que Kylie.) (Estas leyendo demasiado en sus pbras. S¨®lo sementaba de lo dura que era su vida. No puedo creer que hayas interpretado sus pbras de esa manera.) [Creo que Astrid est¨¢ siendo honesta. Revel¨® su identidad abiertamente para que Kathleen no malinterpretaras cosas, ?verdad?] [No creo que haya nada malo en losentarios de Astrid. E no estaba mintiendo. Su trabajo era muy duro.] [Si, su trabajo era duro, ipero no habia necesidad de que insultara a otros trabajos! Kathleen tiene raz¨®n. Cada trabajo tiene sus propias dificultades. Todos nos dejamos piel para ganar dinero. ?No es la ¨²nica que lo pasa mal! [No puedo soportar cuandoent¨® lo suave que era mano de Kathleen. Incluso dijo que sus manos son ¨¢speras debido a su trabajo. Es obvio que se estaba bundo de Kathleen.) Los internautasenzaron a discutir de nuevo. Christopher ley¨® losentarios mientras su expresi¨®n se volv¨ªa oscura. El rodaje se desarroll¨® sin problemas. Esa tarde, el equipo de prodi¨®n les dijo que esa noche vendr¨ªan unos invitados especiales a cenar y que debian prestarles m¨¢s atenci¨®n. Sin embargo, el equipo de prodi¨®n no mencion¨® lo especiales que eran los invitados. Todos se pusieron nerviosos ante esa noticia. Astrid pregunt¨® adrede: ¨C Kathleen, ?qui¨¦nes crees que ser¨ªan los clientes? Kathleen neg¨® con cabeza. ¨C No lo se -Pens¨¦ que sabrias qui¨¦nes son La voz de Kathleen era tranqu cuando respondi¨®: -?Por qu¨¦ iba a saberlo yo si ninguno de ustedes lo sabe? Astrid mir¨® de reojo. Kathleen preparara cena s esta noche? ¨C Nancy le pregunt¨® a Steve. Steve dud¨® durante un rato. -Si no te importa, puedo preparar cena -ofreci¨® Astrid con alegria-. Mi aspecto podria sugerir lo contrario, pero soy una gran cocinera. Tengo el potencial para ser una buena esposa y madre. Nancy se callo timidamente, ??Y qu¨¦ pasa si tienes el potencial de ser una buena esposa y madre? ?Es eso algo de lo que vale pena presumir? Eso suena muy extra?o?. -Sera agotador si te encargas de todo s. T¨² y Kathleen deber¨ªan trabajar juntos -dijo Steve. -ro. He oido que Kathleen es una gran cocinera. Aprovechar¨¦ oportunidad para aprender de e. ¨C Astrid acepto de inmediato-. Kathleen, por favor, ense?ame bien. -Preparemos cada una nuestros propios tos para cena -sugiri¨® Kathleen con indiferencia-. ?Qu¨¦ te parece, Astrid? Tras una pausa, Astrid respondi¨®: -ro. -Te ense?ar¨¦ algun dia-le asegur¨® Kathleen con una sonrisa-. Te prometo que te ense?ar¨¦ todo lo que quieras. Astrid frunci¨® losbios. ?Que r¨¦plica m¨¢s discreta?. Nancynz¨® una mirada a Astrid y se burlo para sus adentros. Despu¨¦s, Kathleen se dio vuelta y fue a cocina a preparar los ingredientes. Astrid fue tras e. En cocina, Astrid dijo alegremente: -Qu¨¦ cocina tan amplia. Acabo de darme cuenta de que aqu¨ª hay unvavajis. Eso nos facilita el trabajo. Cuando e estaba ocupada recorriendo cocina, todos los dem¨¢s ya se hab¨ªan puesto a trabajar, Poco despu¨¦s, Astrid se dirigi¨® a ellos, ¡ª Necesito un poco de ajo. John le dio los ajos que acababa de pr. -Toma, estos est¨¢n pdos, -?Vaya, eres r¨¢pido! -Astrid se sorprendi¨®- ?C¨®mo lo has hecho? Losbios de John se crisparon. ¨C Hice esto cuando estabas pascando. Astrid se quedo sin pbras. Despu¨¦s de su encuentro con Kylie, John sc dot¨® de capacidad de distinguirs pbras de adci¨®n. Nancy so mordi¨® elbio y se esforz¨® por contener risa. No esperaba que John fuera el primero en har. ?Debe haber sido muy atormentado por Kylie?. Ninguno de ellos queria otra Kylie entre ellos, pues era en verdad agotador seguir limpiando su desorden. Astrid se congelo. Mir¨® a Kathleen antes de volverse hacia John. -John. ime odias? ¨C Una sonrisa se dibuj¨® en susbios al ntear pregunta. John sigui¨® pndo los ajos. -Si no dices una pbra, podria enamorarme de ti. Astrid guardo silencio. Nancy le dio una patada a John. ¨C Deja de bromear. Tus fans se enfadar¨¢n si oyen eso. -?Lo que mas quiero es a mis fans! -sonri¨® John-. Espero que me quieran siempre y que nunca me abandonen. Hare todo lo posible. La patada de Nancy alivi¨® tensi¨®n en el aire. -?Por qu¨¦ necesitas ajo? ¨C pregunt¨® Nancy. ¨C Los har¨¦ picar -contest¨® Astrid con severidad. Pero no tenemoss herramientas aqui, verdad? -Si,s tenemos. Ninguno de nosotros utiliza porque hay queva despu¨¦s de usa -explic¨® Nancy Astrid no pudo ocultar su sorpresa. -?eh? Qu¨¦ debo hacer, entonces? No s¨¦ c¨®mo picar el ajo con los cuchillos. Soy una tonta. Puedo hacer fotos bien usando una c¨¢mara, pero no soy una buena cocinera. Sin embargo, Kathleen es diferente. Sabe actuar y cocinar bien. La envidio. Kathleen ignoro. ¨C Kathleen, puedes ayudarme a picar el ajo? Gracias -pidi¨® Astrid. Cap铆tulo 113 Cap¨ªtulo 113 Cap¨ªtulo 113 Nancy miro a Astrid. ?Seguro que Astrid es mejor que Kylie. Me pregunto c¨®mo Kathleen trata con e?. -De acuerdo. ¨CKathleen asinti¨®-, Pon el ajo en ta de cortar. -?Gracias! ¨C Astrid sonrio con una fina sonrisa. Kathleen frunci¨® losbios. Pregunt¨®: ¨C Acabas de decir que sabes cocinar. ?S¨®lo sabes cocinar sin ajo? -?Como lo sabes? Eres muy inteligente -respondi¨® Astrid sorprendida. -Entonces, ?qu¨¦ puedes cocinar? ¨C pregunt¨® Kathleen con una sonrisa espuria. IN ¨C Puedo hacer curry. -Astrid curv¨® losbios, ?Puedo cocinar curry? ¨C Por supuesto.-Kathleen sonri¨®-. Los cocineros tienen que preparar los ingredientes y cocinar ellos mismos. John, trae dos cebos para Astrid. Si una tiene el potencial de convertirse en una buena esposa, debe saber cortar cebos, ?no? -?ro! ¨C john se acerco para tomar dos cebos a vez-. Por favor, ense?enos, Sra. Holloway. Mordi¨¦ndose elbio, Astrid miro a Kathleen y forz¨® una sonrisa. -John en verdad hace lo que dices. John dej¨® dos cebos en mano y respondi¨®: -Yo tambi¨¦n hago lo que dicen los dem¨¢s. ?Es tan malo! Sin m¨¢s remedio, Astrid frunci¨® losbios y sonri¨® con torpeza. -Bien, d¨¦jame cortarlo. Sin embargo, parecia que estaba en un dilema. Al ver eso, John no pudo evitar resor. E fue que dijo que podia cocinar hace un momento. Pero por que esta fingiendo ahora?? John no tenia ni idea de lo que le pasaba por cabeza. Por otrodo, Kathleen cort¨® todo el ajo y cebolleta. Luego dividi¨® el ajo y cebolleta en dos partes, una para e y otra para Astrid Al mirar a Kathleen, Nancy admiro aun mas. ??Qu¨¦ mujer tan considerada! >> Kathleen parecia saber lo que Astrid quer¨ªa hacer a continuaci¨®n. Por lo tanto, se prepar¨® para Astrid con antcion. Si Astrid segu¨ªa sin agradecerlo, Nancy tem¨ªa que Kathleen no volvicra a ayuda. Ajuzgar por lo que observ¨® Nancy, el trato de Kathleen se basaba en el trato que recib¨ªa e. Si otra parte no respetaba, Kathleen tampoco lo har¨ªa. No seprometer¨ªa en aras de mantener su reputaci¨®n a pesar de ser una celebridad. En cierto modo, Kathleen parec¨ªa muy arrogante. Por lo general no mostraba su orgullo. Intentaba esconderlo, pero su temperamento segu¨ªa mostr¨¢ndolo. ?No es de extra?ar que Samuel siga molestando?. El hombre sabia que era una buena mujer, por lo quementaba habe dejado marchar. Cuando Astrid cort¨® cebo, se puso a llorar. Todos se limitaron a mira. Steve no pudo evitar ve asi. Le ofreci¨® su ayuda y le dijo: -Ven, dejame ayudarte. -Gracias. -Astrid dej¨® de inmediato el cuchillo y se apart¨®. En ese momento, Steve tom¨® el cuchillo y empez¨® a cortar cebo. -No es que no sepa cortars cebos. Es que este cuchillo no es f¨¢cil de usar. Siempre utilizo el cuchillo que usan los extranjeros -explica Astrid con des¨¢nimo. Al oir eso, John sac¨® un cuchillo importado del extranjero y dijo: ¨C Aqui tienes. Aqui est¨¢ el cuchillo que quieres. Por favor, continua. Astrid se qued¨® sin pbras. Justo en ese momento, Steve intervino: -John, sal a preparar mesa y atiende a los invitados. Est¨¢n a punto de llegar. -Steve envi¨® r¨¢pido a John. -Entendido. -Aloir eso, John se dio vuelta y se fue. Kathleen tambi¨¦n empez¨® a hacer el pollo asado al ajo con antcion, Conteniendos l¨¢grimas, Steve sigui¨® cortando cebo. Cuando termino, se volvi¨® hacia Astrid y le dijo: -Bueno, ya puedes empezar a cortars patatas. -?ro! -Astrid asinti¨®. Con eso, Steve dej¨® el cuchillo R¨¢pido fue avarse cara, Despu¨¦s de un rato, el pollo asado al ajo de Kathleen estaba listo. Sin embargo, Astrid ni siquiera habia terminado de cortar una patata. -Kathleen puedes ayudarme, por favor? Este cuchillo es muy dif¨ªcil de usar. -Astrid se apresuro a dirigirse a Kathleen en busca de ayuda. Kathleen se limito a mira con indiferencia y le contesto: ¨C Todavia tengo que cocinar algunos tos. ?Por qu¨¦ no se lo pides a otra persona? ¨C Pero t¨² est¨¢s a mido. -Astrid se sinti¨® avergonzada-.?Y si los fans de Steve y John me rega?an si les pido ayuda? -?Y?-Kathleen mir¨® con calma. -?Eh? ¨C Astrid se mordi¨® elbio. -Me lo pides para que sus fans no te rega?en. ?Crees que mis fans no te rega?ar¨¢n a ti tambi¨¦n? - volvi¨® a preguntar Kathleen con frialdad. Astrid no pudo evitar preguntar: -?Tienes alg¨²n admirador? -?Por supuesto! Pero tienen buen car¨¢cter. No creo que te rega?en -dijo Kathleen-. Pero no s¨¦ de los dem¨¢s. Sin embargo, Astrid sigui¨® suplicando. ¨C Kathleen, ay¨²dame esta vez. -Era m¨¢s desvergonzada de lo que todos esperaban. De hecho, lo que dijo Kathleen fue muy ro. Los fans o los internautas no atacarian verbalmente s¨®lo por no ayudar a Astrid. ¨C No, estoy cansada -rechaz¨® Kathleen sin rodeos. Astrid se sorprendi¨® al escuchar eso. -No tengo que matarme a trabajar s¨®lo para ayudarte. -Un rastro de frialdad apareci¨® en los ojos de Kathleen- Puedo hacerte un favor, pero no es mi deber ayudarte. Espero que puedas entenderlo. Aloir eso, Astrid se quedo boquiabierta, ¨CKate, ven aqui. Alguiente est¨¢ buscando. -le grito John con entusiasmo. De inmediato, Kathleen frunci¨® el ceno. ??No me digas que Samuel est¨¢ aqui de nuevo?>> Sali¨® de cocina y vio a dos personas que no hab¨ªa visto en mucho tiempo. -Katie-Madeline se acerco a Kathleen a toda prisa, Este se agacho rapido y subi¨®. Federick esbozo una ligera sonrisa. ¨CLo siento, estamos aqui para molestarle de nuevo. ¨C No digas eso, Federick. ¨C Kathleen carg¨® a Madeline y sonri¨®¨C ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? He oido que lista de nombres ya est¨¢ arreda de antemano. Federick sonrio. -?Bueno, todo es gracias al Sr. Macari! ??Samuel? >> -?Samuel nos ha ayudado mucho este a?o! -a?adi¨® Federick. Aloir eso, Kathleen permaneci¨® en silencio. No esperaba que Samuel hiciera tantas cosas. -Samuel es un buen tipo -dijo Madeline mientras rodeaba el cuello de Kathleen con sus brazos, sin querer solta. Kathleen no pudo evitar mirar a Federick con sorpresa. -El Sr. Macari vino a menudo a ver a Madeline este a?o. A Madeline le gusta mucho e incluso ha con ¨¦l. Yo ni siquiera tengo ese privilegio. ¨CFederick parecia celoso. Kathleen se sinti¨® un poco avergonzada. ¨C ?De verdad? Bueno, no sabia que iban a venir. Si lo sab¨ªa, hubiera preparado lo que a Madeline le gustaer por adntado. ¨C No importa. Comeremos todo lo que prepares. Madeline te echa mucho de menos -respondi¨® Federick. -?Kate? ¨C John segu¨ªa esperando aldo. This is the property of N?-velDrama.Org. La ni?a en los brazos de Kathleen es encantadora, Mir¨¢nds, uno no podia evitar querer tener tambien una hija asi ¨CEste es Federick, y esta es su hija, Madeline. Era mi vecino -presento Kathleen. -?Encantado de conocerte, Federick! Saludo John con entusiasmo. -?Encantado de conocerte a ti tambien! ¨C Federick le sonrio. -H, Madeline. -John se gir¨® y salud¨® tambi¨¦n a Madelinc. Sin embargo, no hubo respuesta de Madeline. John estaba un poco decepcionado. -Se?or Davidson, Madeline tiene autismo -explico Federick pl¨¢cidamente. Siento que no le responda. Al escuchar eso, John se sorprendi¨®. No pudo evitar mirar cara de Madeline. ??C¨®mo es posible que un ¨¢ngel tan hermoso sea alguien que tiene autismo?? ¨C Federick, no tienes que disculparte. -John mir¨® a Federick y le dijo-: Por favor, tome asiento. Despu¨¦s, Kathleen dej¨® que Federick cargara con Madeline y pronunci¨®: ¨C Federick, tengo que volver a cocina para echar un vistazo. Federick asinti¨®, indicando que pod¨ªa dejarlos solos. Sin embargo, Madeline agarr¨® manga de Kathleen y le dijo: ¨C Katie, quiero que Samuel est¨¦ aqui. Cap铆tulo 114 Cap¨ªtulo 114 Cap¨ªtulo 114 Kathleen penso que si no fuera porque Madeline es autista, habria sospechado que Samuel le hab¨ªa ense?ado adrede a decir esas pbras, ?Ese imb¨¦cil es capaz de todo!>> -Le echo de menos. -Madeline hizo un mohin. -De acuerdo ¨C Kathleen asinti¨® con resignaci¨®n antes de mirar a Federick-. Adnte, ll¨¢malo entonces. Este ultimo tanteo su bolsillo. ¨C Me he dejado el tel¨¦fono en el coche. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¨C ?Por qu¨¦ no le mas en su lugar? -sugiri¨®. Se ¨C No tengo su n¨²mero de tel¨¦fono -murmuro en respuesta. -No ha cambiado su n¨²mero, as¨ª que deber¨ªas ser capaz de memorizarlo, ?verdad? -pregunto Federick. Kathleen se mordi¨® elbio. Recordaba el n¨²mero de tel¨¦fono de Samuel, pero no esperaba que siguiera usando el mismo numero. Mirando cara de agravio de Madeline, sac¨® su tel¨¦fono y le m¨®. Despu¨¦s de dos pitidos, mada fue atendida. -?H? ¨C La voz de Samuel era tan cautivadorao siempre, magn¨¦tica y agradable al oido. Kathleen no pudo evitar sentirse nerviosa al escuchar su voz, lo que hizo car por un momento. -?Kate? ¨CSamuel m¨®. E frunci¨®s cejas. -?Est¨¢s viendo transmisi¨®n en vivo? -No ¨C Respondi¨® con voz ronca- Todav¨ªa estoy en oficina. Tengo algunos asuntos que atender. ?Pasa algo? -Ya que est¨¢s ocupado, olvidalo -dijo rotundamente. Ya sons ocho y ¨¦l sigue en oficina. ?Es en verdad un amante del dinero? Alguien dijo una vez que el dinero es solo un numero para ¨¦l. Ya es tan rico: ?por qu¨¦ sigue trabajando tanto? ¨CHe terminado con el trabajo. Dime. -La voz de Samuel era muy suave. Estaria dispuesto a escucha aunque hara durante toda noche. -Madeline vino aqui para el espect¨¢culo de variedades. Desea verte-explic¨® Kathleen en voz baja. Asinti¨® al o¨ªrlo. -El lugar donde vas a grabar el programa no esta lejos de mi oficina. Estar¨¦ alli en diez minutos -Entendido¨CE asintid. ¨C Es este¡­ tu numero de telefono? ¨C pregunto Samucl con su Voz profunda. -Si. -Kathleen asinti¨®. ¨CDe acuerdo. Lo recordare. -Susbios se curvaron en una sonrisa-. Nos vemos pronto. Dicho esto, colgo el telefono. Kathleen seguia sintiendo que hab¨ªa algo raro despu¨¦s de su conversaci¨®n. Mientras tanto, Samuel se puso un traje negro. Con su figura alta y musculosa, y sus anchos hombros, desprendia una sensaci¨®n digna ya vez deliciosa. Salio rapido del despacho y entr¨® en el ascensor. Mientras guardaba el n¨²mero de Kathleen en su tel¨¦fono con el nombre de ?Katie>> curv¨® sus finos labios en una sonrisa de satisfi¨®n. En el restaurante, Kathleen habia terminado de cocinar y llev¨®ida a Federick y Madeline. La chica reion¨® de repente. -Huele tan bien. -Si lo crees, entoncese. -Kathleen acarici¨® el pelo de chica-. Son macarrones con queso y se adaptan muy bien a tu gusto. Madeline apret¨® su cuchara mientras respondia: -No Quiero esperar a Samuel. Kathleen se qued¨® sin pbras. Federick se ri¨® antes de explicar: -No se puede evitar. Es lo mismo en casa. Una vez que sepa que Samuel viene, seguir¨¢ esper¨¢ndolo. -Entonces, el amor desaparece, ?no? ¨C Kathleen mir¨® a Madeline miserablemente. La chica parpadeo un par de veces Tambi¨¦n me gusta Katie. Tu y Samuel me salvaron cuando me perdi. Los dos son buenas personas, y las buenas personas deberian estar juntas. Kathleen se quedo de nuevo sin pbras. Divertido pors pbras de su hija, Federick solto una carcajada, haciendo que Kathleen lo mirara con asombro sin pbras, ?Qu¨¦ te de divertido esto? -Peque?a. -Kathleen pellizco carinosamente meji de Madeline, lo que hizo reir a chica. ¨CFederick c¨®mo le ha ido a Madeline este ano? -Pregunto Kathleen. This is the property of N?-velDrama.Org. -Su estado ha mcjorado en verdad. Estoy muy agradecido al Sr. Macari. Hace medio a?o, mi empresa estaba al borde del cpso. Fue el quien me ayud¨®. -A continuaci¨®n, Federick a?adi¨®-: Tal vez haya perdido algo por lo que desea obtener algunapensaci¨®n de Madeline. Hay que expresar algunos sentimientos hacia alguien. Kathleen frunci¨® losbios al oir eso. -Oh, qu¨¦ ni?a tan bonita ent¨® Astrid mientras se acercaba-. Guapa, ?puedes ser mi modelo? Cuando Madeline vio a Astrid, primera se escondi¨® detr¨¢s de Federick. -No te has escondido de mi, Madeline. ?Significa eso que soy una buena persona a tus ojos? ¨C pregunto John, intrigado Madeline asinti¨®o respuesta. Estaba encantado. -Que buenos valores morales a una edad tan temprana. Me gustas mucho. -?Oye! -Kathleen lo fulmin¨® con mirada-. Ten cuidado con lo que dices. Es una ni?a. Madeline se aferr¨® al brazo de Federick mientras se dirigia a John y le dec¨ªa: -Pareces mayor, asi que te mar¨¦ se?or. John se qued¨® sin pbras. Aloir eso, Kathleen se ech¨® a reir. ¨CTe diriges a Samuel por su nombreo si fuera tu amigo intimo, ?pero me mas se?or? Soy m¨¢s joven que Kathleen. -John frunci¨® un poco el ce?o antes de continuar-: Eso no parece correcto. Tu eres mayor que yo, pero e se dirige a tio Katie ?No es confuso? -Eso no nos importa. -Federick le dedic¨® una media sonrisa-. Mientras Madeline sea feliz. Astrid no esperaba ser ignorada por todos. Mir¨® a Madeline y le dijo: -Soy fotografa, Madeline. Puedo hacerte fotos. Al decir esto, extendi¨® mano para tocar a chica. -?Ah! -Madeline chillo, asustando a primera Kathleen fue de inmediato a abrazar a chica. Sin embargo, una gigantesca silueta apareci¨® ante e v barri¨® a Madeline. Kathleen levant¨® cabeza y miro sorprendida a Samuel ¨C Portate bien. No llores -le dijo mientras cargaba a Madeline. Federick sinti¨® de repente que el,o su padre, era innecesario. No esperaba que su hija se calmara, limitandose a llorar en los brazos de Samuel, pero no armo ning¨²n esc¨¢ndalo. ¨CLo siento mucho -se disculpo Federick ante los dem¨¢s. Mi hija es autista. Act¨²a asi cuando hay mucha gente. Lo siento. -No pasa nada. Lo entendemos. -Todos fueron muy amables. ¨C No sabia que tenia autismo -murmuro Astrid. Samuel le entreg¨® a Kathleen tranqu Madeline. Erao si fueran una familia de tres. Federick se quedo boquiabierto, al ver que su hija se hab¨ªa convertido en un instrumento para reunirlos. -Acabo de ver transmisi¨®n en vivo. Cuando el Sr. Evans estaba hando de enfermedad de su hija, tu miraste hacia ellos. ?C¨®mo es posible que no lo sepas? -Samuel expuso friamente. -Estaban demasiado lejos. No pude oir nada. -Astrid parecia un poco nerviosa. -?No pudiste escuchar nada? -Samuel se burl¨®- ?Quieres que me a un profesional para que compruebe los decibelios? Astrid se qued¨® boquiabierta. -Adem¨¢s, cuando tocaste por primera vez, e mostr¨® una evidente resistencia, pero t¨² sigues queriendo acercarte a e. ?Qu¨¦ pretendes?-continuo. Sus pbras hicieron que su cara se sonrojara de verg¨¹enza. -En verdad no lo hice a prop¨®sito. Debes creerme. Kathleen estaba a punto de har, pero Samuel se le adnt¨®. ¨CTenga en cuenta su identidad, Sra. Holloway. Este no es un lugar donde puedaportarse atrozmente. Tras decir esto, se sent¨®. Los ojos de Astrid se pusieron un poco rojos mientras se disculpaba: -Lo siento de verdad, senor Evans. No lo hice a proposito. Federick respondi¨® tranquilo: ¨C Espero que no vuelvas a hacer algo asi. Astrid respiro profundo antes de mirar a Kathleen de reojo. -Kathleen, lo has sabido todo cl tiempo. ?Por qu¨¦ no lo mencionaste antes? -refunfu?o. Cap铆tulo 115 Cap¨ªtulo 115 Cap¨ªtulo 115 ¨C Me diste oportunidad de hacerlo?¨Cpregunt¨® Kathleen con frialdad-. En circunstancias normales, aunque una persona normal se oponga a ti, deber¨ªas conocer tus limites y detener el acoso, zy qu¨¦ hiciste? Astrid se sobresalt¨® un poco. ¨C Entiendes lo que es el distanciamiento social? ¨Ccontinu¨® Kathleen con desagrado. -Kate, me estas asustando -dijo Astrid con tono de agravio. Kathleen replic¨® con cara de piedra: -Puedo ser a¨²n m¨¢s aterradora. ?Quieres ver eso? Astrid se qued¨® at¨®nita. -Aunque Madeline sea solo una ni?a, deberias entender que no debes invadir su espacio personal - regano Kathleen con frialdad. Espero que lo entiendas. Samuel miro solemnemente a Kathleen. Tenia un mont¨®n de personalidades diferentes, que el a¨²n no hab¨ªa entendido. El siempre hab¨ªa pensado que e era gentilo un conejito. En este momento, parecia m¨¢s bien un peque?o zorro con piel de cordero. -Ya puede irse. ?Quieres que tengamos mal apetito por tu culpa? ¨C pregunt¨® Samuel mientras miraba a Astrid con frialdad. La expresion de Astrid erao si alguien hubiera abofeteado en cara. Con eso, se dio vuelta y se fue. Kathleen se qued¨® sin pbras. ?Por qu¨¦ Astrid tuvo que hacer eso? Si quiere perseguir a Christopher, que lo haga. ?Por qu¨¦ tenia que molestarme?? Justo entonces, Madeline dej¨® de llorar, Tiro del brazo de Kathleen y dijo: ¨C Katie, tengo hambre. Kathleen se trag¨® sus sentimientos y dej¨® de darle vueltas al asunto. Sonri¨® a Madeline. -Entonces, deber¨ªas hincarle el diente. Esto est¨¢ hecho para ti ¨C dijo. Madeline abri¨® boca y esper¨® a que Kathleen alimentara Kathleen serio y se sento. Luego le dio deer con una pequena cuchara, -?Madeline? ¨C Federick se qued¨® sin pbras. Se alegro de que su hija se volviera m¨¢s normal, pero le sorprendi¨® que Madeline estuviera cerca de Kathleen. Despu¨¦s de todo, Madeline y Kathleen ni siquiera cran tan cercanas. -Est¨¢ bien dijo Kathleen con una sonrisa-. No tengo nada m¨¢s que hacer en cocina, Federick se disculpo: -Sientos molestias. Kathleen nego con cabeza y sigui¨® alimentando a Madeline. Samuel observ¨® toda situaci¨®n con una mirada amable. Si mis hijos hubieran nacido, ?tendria una familia maravillosa y c¨¢lida? Kathleen habr¨ªa sido una madre estupenda y yo tambi¨¦n habr¨ªa sido un padre increible. Sin embargo, todo ha desaparecido?. =;Delicioso! -Madeline mir¨® a Kathleen con sus grandes ojos negros-. Katie, puedes ser mi mami? ¨C pregunt¨®. Kathleen y Samuel se quedaron boquiabiertos. -?No! ¨C Federick sacudi¨® cabeza y dijo- Acabas de decir que Samuel y Kate eran una buena pareja. -Samuel puede ser mi padrino y Katie puede ser mi madrina. ?No te parece bien? -pregunt¨® Madeline con seriedad. ¨C Esta bien -contest¨® Samuel mientras le acariciaba cabeza. ??Qu¨¦? ?He dicho que si? Adem¨¢s, no tengo que tener nada que ver con su padrino si me convierto en su madrina?. Kathleen se sinti¨® ioda. Mientras se concentraba en alimentar a Madeline, Samuel miraba su hermoso y delicado rostro. Sus ojos oscuros estaban llenos de afecto. -Kate, ?qu¨¦ voy aer? ¨C pregunt¨®, tratando de entar una conversaci¨®n con e. -?No est¨¤ida en mesa? -respondi¨® con desden. -Yo tambi¨¦n quiero macarrones con queso.-La mir¨® solemnemente-. No he tenido suficiente ¨²ltima vez Kathleen se quedo sin pbras. Federick se acerco y tom¨® cuchara de Kathleen. ¨C Yo alimentare. Deberias inte -dijo Kathleen miro a Sarnuel antes de levantarse para irse. Federick dej¨® escapar una leve risa y dijo -Ustedes dos se han acercado. Est¨¢ haciendo unaida solo porque t¨² se lo pides. Samuel respondi¨® con voz grave: ¨C No ves que es reacia? Definitivamente no lo lograria si no fuera por c¨¢mara. No hace falta decir que nunca le contaria a nadie su trato. Federick sinti¨® curiosidad. ¨CSr. Macari, tengo curiosidad por saber por qu¨¦ utiliz¨® a mi hija. Samuel mantuvo calma. -Madeline est¨¢ mejorando. ?No lo sab¨ªas? Aunque tenga autismo, no significa que sea tonta. Federick resopl¨® exasperado. -?Sabess posibilidades de que un genio nazca con autismo? Samuel guard¨® silencio. En cambio, sac¨® una carta de su traje. -Esto acaba de llegar. Es de Universidad de Bridge -dijo. Federick frunci¨® el ce?o. ¨C ?Qu¨¦ es? -El test de inteligencia y el informe m¨¦dico de Madeline -explico Samuel-. Dice que su coeficiente intelectual es de ciento ochenta, y que su estado est¨¢ mejorando. Mientras seamos cuidadosos, estar¨¢ bien si no tiene una recaida, Federick estaba un poco emocionado. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¨C Acaba de tener una recaida, pero se ha recuperado r¨¢pido, lo que significa que est¨¢ mejorando - a?ade Samuel-. Sin embargo, no hay que tener esperanzas de que sea una persona normal. Todavia tiene muchos patrones deportamiento repetitivos. Federick asinti¨®. Le dio una suave palmadita a Madeline en cabeza y le dijo: -Solo deseo que mi amor est¨¦ sano. No me importa si se convierte en un genio o no. Madeline seguia con boca abierta, esperando ser alimentada. Al ver eso, Federick alimento. Mastic¨® unas veinte veces y volvi¨® a abrir boca. Con ello, el ciclo se repiti¨®. Samuel miro a Federick, pensando que solo le tenia carino por Madeline. Despu¨¦s de un rato, Kathleen sali¨® con macarrones con queso y puso el to dnte de Samuel. -Gracias ¨Cdijo Samuel con una sonrisa. Kathleen resopl¨® con frialdad. Samuel tom¨® una cuchara y se puso aer. Despu¨¦s, frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Esto son macarrones con queso? ¨C Por supuesto, son macarrones con queso, as¨ª que son macarrones con queso -respondi¨® Kathleen. Samuel sonri¨® y se loi¨® todo. Federick se sorprendi¨® mientras Kathleen fruncia losbios y permanec¨ªa en silencio. Despu¨¦s de cena, todos los invitados se habian ido excepto Samuel. Federick hab¨ªa llevado a Madeline a su casa antes de lo previsto porque solia dormir temprano. Kathleen se centr¨® en limpieza des mesas y no presto atenci¨®n a Samuel. No sabia por que Samuel seguia aqui. Aunque lo ignoro, Astrid le trajo agua y frutas. Sin embargo, Samuel no toc¨® nada de eso. Los dem¨¢s tampoco querian pedirle que se fuera. Steve se volvi¨® hacia Kathleen. -Deberias ir a decirle al Sr. Macari que hemos cerrado -dijo, decidiendo pedirle que hiciera lo que todos tem¨ªan hacer. -?Por qu¨¦ no vas t¨² en su lugar?-Kathleen frunci¨® el ce?o. -?Quieres saber verdad? -Steve estaba un poco avergonzado. -Si. ¨C Kathleen le miro fijamente. ¨C Tengo miedo. Deber¨ªas irte. Eres ¨²nica aqui que no tiene miedo. -Steve trat¨® de convence. -?C¨®mo sabes que no tengo miedo? ¨C pregunt¨® Kathleen, frunciendos cejas. -?De qu¨¦ tienes miedo? Incluso le has enganado. Tienes el valor ¨C se burl¨® Steve. Poco a poco fue conociendo actitud de Kathleen. Mientras no se trate de algo extrano, le parecer¨¢ bien una broma?. Kathleen resopl¨® en respuesta Steve junt¨®s manos y suplico: ¨C Por favor, Kate. E lo miro, qued¨¢ndose sin pbras. ¨C Hiciste un trato con Samuel? Es solo una pbra con el ?De qu¨¦ tienes miedo? -?Qu¨¦ trato? -La profunda voz de Samuel llego desde atr¨¢s. Kathleen se sobresalto, No sabia cuando Samuel se hab¨ªa acercado a e por detr¨¢s. Su aliento se podia sentir en parte superior de su cabeza. -Hay algo que tengo que hacer en cocina. Ambos deber¨ªan tener una cha -dijo un t¨ªmido Steve. Con eso, salio corriendo. Cap铆tulo 116 Cap¨ªtulo 116 Cap¨ªtulo 116 Kathleen se dio vuelta. -Sr. Macari, hemos ceriado. -Lo s¨¦. ¨C Samucl miro desde arriba. Hoy llevaba el pelo trenzado. Con un jersey rojo y unos vaqueros negros, tenia un aspecto excepcionalmente juvenil y bonito. Cuando se puso detr¨¢s de e antes, no dej¨® de contemr hermosa nuca de e. Sus recuerdos flotaron hasta cuando acababan de casarse. Hab¨ªa dejado innumerables marcas en ese punto exacto. Cada vez, Kathleen se quejaba de que no pod¨ªa salir as¨ª. En aquel entonces, era tan timida, gentil, obediente y seductora. -Entonces, ?por qu¨¦ no te vas todavia?-pregunt¨® Kathleen con frialdad. -Tengo algo que decirte. -Samuel sonri¨® significativamente-. No puedo decirlo aqu¨ª. Te espero en el coche. Kathleen frunci¨® el ce?o. De repente, Samuel se agach¨® y le susurro junto a oreja: -Se trata de familia Yoeger. T¨² lo sabrias. Con eso, se dio vuelta y se fue. Kathleen frunci¨® el ce?o. ??Est¨¢ diciendo verdad o me est¨¢ mintiendo?>> Sin embargo, era m¨¢s seguro creer que era verdad si se trataba de algo asi. Despu¨¦s de todo, lo que Samuel le dio vez anterior fue bastante ¨²til. Ahora bien, Iv¨¢n ya habia sido detenido. Se entero de que Vanessa estaba tratando de sacarlo de apuros. Con todass pruebas fuertes, era dificil que Vanessa lo consiguiera tambi¨¦n. Y lo que es m¨¢s importante, Kathleen se entero de que un pez gordo estaba presionando a JC, para que lv¨¢n no pudiera salir bajo fianza. ??Samuel tambi¨¦n est¨¢ detr¨¢s de esto?? Frunci¨® losbios. Como era m¨¢s importante para e investigar los antecedentes de su madre, decidio reunirse con el. Despu¨¦s del trabajo, Kathleen fue a buscar a Samuel. Su Maybach negro estaba aparcado junto a carretera. Mientras tanto, se sent¨® en el coche, con una mirada mnc¨®lica e ilegible. Mientras miraba exbelta ligura de Kathleen, susbios se curvaron en una suave sonrisa. ?Este adorable conejito ha caldo en trampa?), Kathleen subi¨® al coche, se sento junto al asiento del conductor y pregunt¨®: -?Qu¨¦ sabes? Samuel sonrio, sus ojos tan oscuroso tinta. ¨CMi querid¨ªsima se?orita Johnson, ahora me est¨¢ suplicando un favor. ?Por qu¨¦ act¨²aso si te debiera? E frunci¨® losbios. Sabiendo que antes hab¨ªa sonado bastante impaciente, cambio de actitud y dijo: -?Hay algo que quiera decirme, se?or Macari? Una mirada divertida cruz¨® los ojos de Samuel mientras le pasaba una carpeta a Kathleen. Estaba aturdida. ??Me lo est¨¢ dando con tanta facilidad? Al fin, est¨¢ actuandoo un ser humano decente?. Cuando abri¨® el archivo, se sorprendi¨®. -?Qu¨¦ es esto? ¨C Kathleen frunci¨® el ce?o- ?Empeor¨® enfermedad de Zachary? ¨C Por eso Vanessa est¨¢ eliminandoo loca a todos los que pueden afectar a los intereses centrales de los Yoeger. -Samuel mir¨® de reojo-. Ten cuidado. Kathleen dud¨®. -Mi hermano y yo no sabemos nada de esto, -Vanessa lo ocult¨® bien. Tuve que gastar mucho dinero antes de recibir esta informaci¨®n -revel¨® Samuel-. Unos cuantos millones s¨®lo por un arroz frito con huevo. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Te lo pagar¨¦. -Hizo un mohin-. Le pedir¨¦ a mi hermano esos pocos millones. Un destello agudo cruz¨® g¨¦lida mirada de Samuel. Reprimi¨¦ndolo, sonri¨®. -?Quieres m¨¢s informaci¨®n? ¨C?Los tienes? -Kathleen se sorprendi¨®. -Puedo averiguar informaci¨®n que tu nunca podr¨¢s conseguir. Samuel miro con una expresi¨®n ilegible. No lo nego Mientras tanto, Samuel seguia mir¨¢nd rjada y pacientemente. Pero tiene condiciones-respondi¨® Kathleen con ansiedad- ?Qu¨¦ es esta vez? Sonrio. -Seguro que eres inteligente. -Nunca fui tonta. Me volvi inutil cuando tu me cuidabas ¨Cse quej¨® Kathleen con resentimiento. Se arrepinti¨® en ese momento de haberlo dicho. ¨CSi quieres, puedo seguir cuidando de ti. -Samuel le dedic¨® una sonrisa significativa. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¨C Ahora puedo cuidar de mi misma. -Entonces, ?por qu¨¦ le pides dinero a tu hermano?-se burl¨® Samuel con frialdad. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Se mordi¨® losbios. -Es mi hermano. ?Se supone que debo pedirte dinero en su lugar? ¨C Naturalmente, no me negar¨¦ si eres t¨² quien me lo pide. ¨CSamuel sonri¨®-, ?Pero no eres prometida de Christopher? ?Por qu¨¦ no se lo pides a ¨¦l? Kathleen hizo una pausa. As¨ª que eso es lo que est¨¢ esperando. -?Chris es diferente a ti! -Sus ojos briron-. Me respeta mucho y no me pondr¨ªa en apuros. Samuel agarr¨® con fuerza los vntes, con los nudillos sobresaliendo de piel. Todo lo que e decia era lo que le faltaba en el pasado. -Kate, cambiare en el futuro -dijo Samuel con voz ronca. -Un leopardo no puede cambiar sus manchas. -Kathleen respiro profundo-. De todos modos, ?cu¨¢l es tu condici¨®n? -El Grupo Macari est¨¢ neando invertir en una pelic, pero a¨²n no se ha decidido protagonista femenina. Quiero que act¨²es en el papel-respondi¨® Samuel-. Con una actriz premiada, pelic ser¨¢ muy popr incluso antes de su estreno. Kathleen dud¨® un momento. -Quiero leer el gui¨®n primero. Samuel levant¨®s cejas. ¨CEntonces, ?est¨¢s de acuerdo? -La remuneraci¨®n se utilizar¨¢ para pagarte ¨Ccontinuo. Samuel se rio. Est¨¢ bien siempre que aceptes actuar en pelic. -Ouiero leer primero el gui¨®n. Si es malo, no lo har¨¦. -Kathleen se atuvo a sus propios principios. Samuel sonrio. -El director de pelic es Spencer Scott, y el guionista es Remy Mills. Conoces muy bien su situaci¨®n en industria del entretenimiento. Kathleen se qued¨® at¨®nita. Spencer era un director de fama internacional que hab¨ªa ganado innumerables premios. Numerosas personas se morian por cborar con ¨¦l. Kathleen no pudo evitar sentirse tentada. Si ambos produjeran una pelic, sin duda ser¨ªa buena. Sin embargo, no se atrevi¨® a expresarlo. -Aun asi, me gustar¨ªa echar un vistazo al gui¨®n. Samuel sonri¨® significativamente. -De acuerdo, te lo enviar¨¦ m¨¢s tarde. Ah, ro. ?Por qu¨¦ no me agregas en Whatsapp? Si no, no te lo puedo enviar. Kathleen se qued¨® sin pbras. Al final, se agregaron los contactos del otro. Samuel mir¨® su foto de perfil. Llevaba un vestido nco y abrazaba un girasol. Con su deslumbrante sonrisa, estaba preciosa. ?Quiz¨¢s se divirti¨® durante su a?o en el extranjero. Quizas nunca me echo de menos, ?verdad? No dejaba de bar a Christopher. ?Le ha hechopania durante el ¨²ltimo a?o?? Mientras esos pensamientos pasaban por su cabeza,s emociones de Samuelenzaron a agitarse. Mientras tanto, Kathleen mir¨® foto de perfil de Samuel. Fue tomada cuando estaba probando su vestido de novia. Ahora me voy. ¨C Kathleen abri¨® puerta del coche y se fue. Se sinti¨®o si estuviera escapando. No entendia por qu¨¦ Samuel queria usar esa fotoo imagen de perfil. Todos los miembros de su circulo social eran ricos y tenian un alto estatus. Si ve¨ªan su foto de perfil, sus mentes se desviaban. Mirando a Kathleen mientras se iba, Samuel sonri¨® y acarici¨® su foto de perfil. ?Est¨¢ bien incluso si e se olvida de mi porpleto. Esta bien si quiere un novio gentil que respete. Voy ¨¤ satisfacer todos sus deseos. En ese momento, el tel¨¦fono de Samuel sono. Era una mada de Christopher. Atendi¨® mada. -?Que pasa? -Deja de molesta-instruyo Christopher con voz grave- Samuel, e ya no te quiere. Cap铆tulo 117 Cap¨ªtulo 117 Cap¨ªtulo 117 -La quiero -respondi¨® Samuel con frialdad. Eso es suficiente. -?Creo que no te das cuenta de lo grave que fue tu error de entonces! -grit¨® Christopher furioso. La har¨¢s infeliz si sigues forz¨¢nd en contra de sus deseos. -Lo tengo. Gracias por el recordatorio. -Samuel termin¨® mada y se march¨®. Christopher frunci¨® el ce?o. ??Qu¨¦ hab¨ªa entendido?>> Christopher detuvo su coche frente a casa de Kathleen antes de ma. Sin embargo, mada no lleg¨® a buen puerto. Mirando hora, vio que ya erans once de noche. ?Probablemente est¨¦ dormida. Despu¨¦s de todo, e es el chef principal ahora. La dejare dormir. ?Debe estar agotada! A Christopher le dolia el coraz¨®n. En ese momento, una mujer se puso dnte de su coche y m¨® a ventani. Christopher baj¨®s ventanis. ¨C ?Astrid? -?Puedo entrar en el coche? -pregunt¨® Astrid en voz baja. Despu¨¦s de pensarlo, asinti¨®. Astrid se sent¨® aldo del asiento del conductor y dijo tras una breve pausa: -?Oh, no! Me olvide de que este es el asiento de tu prometida ahora. Christopher dijo con m cara: -Est¨¢ bien. Encantada, Astrid cerr¨® puerta del coche. -?Qu¨¦ quieres, Astrid? -exigi¨® Christopher con disgusto-. No puedes seguir haci¨¦ndoles cosas dif¨ªciles a Kathleen. -Lo siento. Me cuesta superarlo -se disculp¨® Astrid-. Solo quiero saber qu¨¦ tipo de mujer te gusta. -No me gusta alguien que eso tu rrespondi¨® Christopher con frialdad-. S¨®lo estoy siendo educado contigo por cortesia hacia tu abuelo. Espero que hagas lo mejor para ti. -Lo se. ?Crees que puedo hacerle algo? ¨C pregunt¨® Astrid indignada-?Mira lo que me ha hecho! ?Por que no rega?as a tu prometida y le pides que sea m¨¢s amable conmigo? -No voy a interferir en c¨®mo te trata-rechazo Christopher con tono cortante. Astrid dudo. -Christopher, se que me odias y que crees que le estoy poniendos cosas dificiles a Kathleen a prop¨®sito Pero no tengo otra opci¨®n. -?Que quieres decir? -Christopher Frunci¨® el ce?o. -?Me creerias si te digo que mi abuelo est¨¢ cborando con Samuel? El le insinu¨® a mi abuelo que deb¨ªa volver y crear problemas ¨Crevel¨® Astrid-Si me niego, Samuel dejar¨ªa de cborar con mi abuelo. No me qucda m¨¢s remedio. -?Estas diciendo que Samuel te orden¨® hacer esto? -Christopher frunci¨® el ce?o. ¨C Si! Quiere que los separe a los dos para tener oportunidad de intervenir. -Astrid suplic¨®-: Lo siento mucho, Christopher. Yo tampoco quiero hacer esto. Pero mi abuelo es viejo y no quiero que trabaje demasiado. Christopher dijo con desden: -Si Samuel est¨¢ usando esto para amenazarte, pensar¨¦ en una soluci¨®n. Har¨¦ con tu abuelo y le dir¨¦ que el Grupo Morris puede cborar con ¨¦l en su lugar, para que no tenga que preocuparse. Mientras tanto, deberias dejar de intimidar a Kathleen. -?Eso es genial! No tengo nada que temer si me apoyas. ¨CAstrid sonri¨®. Christopher dijo solemnemente: -Sal. Yo me encargar¨¦ del resto. -De acuerdo. ¨C Astrid asinti¨® y se dispuso a salir del coche. -?Eh? ¨C Levant¨®s manos ys coloc¨® en el cuello de Christopher. Sonriendo,ent¨®-: Tu cuello esta erizado. Christopher apart¨® sus manos. -Lo ordenar¨¦ yo mismo. Sin sentirse avergonzada, Astrid se ri¨®. -?Rapido, recoge a tu prometida! Si e te cuida, no ser¨¢s tan despistadoo para no saber que tienes el cuello levantado Christopher no respondi¨®. S¨®lo entonces Astrid sali¨® al fin del coche. Christopher frunci¨® el ceno. He subestimado lo vicioso que es Samuel. Se ha pasado de raya?. En el momento en que Astrid salio del coche y se dio vuelta, una fr¨ªa sonrisa se formo en susbios. ?Christopher es cada vez m¨¢s carism¨¢tico. Nunca me rendire. Kathleen es solo otra perra que estuvo casada antes. ?E no merece a Christopher Cuando Kathleen se despert¨® al d¨ªa siguiente, sentia cabeza muy pesada. Cuando se tom¨® temperatura, se dio cuenta de que tenia 38.7 grados centigrados. -?Est¨¢s despierta, Kathleen? ¨C Astrid mo a puerta. -Entra-respondi¨® e, Astrid empuj¨® puerta y entr¨®. Sonriendo, pregunt¨®: -?No vas a despertarte? Todos te est¨¢n esperando. No es bueno hacer esperar a todo el mundo, ?verdad? ¨C Por favor, diles que tengo mucha fiebre, asi que no puedo bajar a cocinar -dijo Kathleen d¨¦bilmente. -?No puede ser! -Sorprendida, Astrid levant¨® mano para tocar frente de Kathleen. Kathleen lo esquivo. -Gracias. -Muy bien, entonces. ¨C Astrid asinti¨®, se levant¨® y se fue. Despues, Kathleen se levant¨® de cama y sac¨® de su equipaje un medicamento para fiebre. Se trag¨® una pasti con un poco de agua tibia. Aun asi, le dol¨ªa mucho cabeza y se sentia muy inc¨®moda. Volvi¨® a arrastrarse hasta cama y se envolvi¨® en manta con fuerza. Despu¨¦s de un rato, entro Nancy. -?tienes fiebre, Kathleen? -Hay 37,8 grados centigrados. -Kathleen se acurruc¨® en manta y dijo en tono nasal: -Nancy, me temo que hoy no puedo cocinar. Nancy puso mano en frente de Kathleen y frunci¨® el ce?o. -?Descansa bien! No te preocupes por lo que pasa abajo. ?Has tomado alguna medicina? Kathleen asinti¨®. -Si. -Bien Descansa bien. Te traere unas Lachas m¨¢s tarde. Acu¨¦state ahora -dijo Nancy. -De acuerdo. ¨C Kathleen se volvi¨® a acostar y Nancy se fue despu¨¦s de arropa. Cuando llego abajo, le dijo a Steve: -En verdad tiene fiebre. -Eso es! 37.8 grados centigrados es en verdad alto ent¨® Astrid con sorna. -Qu¨¦ debemos hacer? -John miro a Steve- Qui¨¦n va a cocinar? ¨C Kathleen est¨¢ ensero agotada. Es ¨²nica que manda en toda cocinaent¨® Nancy significativamente. ?Por que el equipo de prodi¨®n no nos da a alguien m¨¢s fiable? Astrid dijo despreocupada: -?Por que no le pedimos a M que vuelva? Dile a Kathleen que haga una mada. E todav¨ªa tiene la energia para hacer una mada aunque tenga 37.8 grados de fiebre, ?verdad? Nancynz¨® una mirada infeliz a Astrid. N?velDrama.Org is the owner. -?Sabes cu¨¢l es temperatura media de un ser humano? ?Por qu¨¦ sigues diciendo que es de 37.8 grados centigrados en un tono tan sarc¨¢stico? ¨C No he dicho nada malo, ?verdad, se?ora Nancy? -respondio Astrid. -?No me mes asi! Tengo tu edad -espeto Nancy molesta-. Las dos somos adultas, asi que deja de haro un ni?o. ?Eso si fueras tonta! Todo el mundo est¨¢ pensando en una soluci¨®n, asi que ?por qu¨¦ dices algo tan irreal? Astrid se mordi¨® losbios con indignaci¨®n. -?Nancy, no he dicho gran cosa! Adem¨¢s, ninguna de nosotras sabe cocinar. ?Qui¨¦n iba a esperar que Kathleen se pusiera enferma en cuanto llegara? -Cualquiera puede enfermar. ¨C Johnnz¨® una mirada de disgusto a Astrid-, Oye, si todav¨ªa est¨¢s enamorada de Christopher, ?por qu¨¦ no lo buscas en privado? Todav¨ªa estamos filmando un programa. ?Qu¨¦ estas tratando de hacer? Mordi¨¦ndose elbio, Astrid permaneci¨® en silencio con una miradastimera. El ambiente en cocina era muy tenso. John exm¨® frustrado: -?Que est¨¢ pasando? ?Qu¨¦ se de invitada han traido? ?Es tan m! Si reprendemos, eso si fu¨¦ramos poco razonables. Cap铆tulo 118 Cap¨ªtulo 118 Cap¨ªtulo 118 ¨C lohn, lo siento. Puede que aun no me haya adaptado a ustedes-murmur¨® Astrid-. S¨¦ que estoy equivocada, asi que deja de acosarme, ok? John sonrio friamente. -No me atrever¨ªa. ?Por qu¨¦ iba a atreverme a acosarte? Te quejarias de mi a cada momento, y gente me criticaria por ser un hombre tan mezquino. -John, no es eso lo que intento decir. ¨CAstrid continu¨® con un tono significativo-: S¨¦ que te importa mucho Kathleen. Es mi culpa. -?Mira! Estas insinuando que hay algo entre Kathleen y yo! Tienes una manera cons pbras, ?eh? Dejemos de har en el futuro. Tampoco menciones mi nombre! Me voy a asustar. -Con eso, John se dio vuelta y le dijo a Nancy-: Nancy, cocina algo para Kathleen. -Si, no debemos deja morir de hambre.-Nancy se dirigi¨® a cocina-. Recuerdo que todav¨ªa hay algo de sopa de champi?ones. Ambos abandonaron el campo de bata, dejando s¨®lo a Steve para enfrentarse a Astrid. Steve lenz¨® una mirada antes de mirar a Cain. -Sr. Dodson, ?por qu¨¦ no nos perdona? Cinco de nosotros no son suficientes. Ahora, incluso Kathleen esta enferma. Cain se lo pens¨® un rato. -?Por qu¨¦ no nos tomamos este d¨ªa libre? Steve acept¨® con entusiasmo: -Genial! Todo el mundo ha estado filmando durante una semana, asi que deben estar agotados. Tomemos un descanso. Con eso, se fue a informar a John y Nancy. Ambos estaban encantados. Cuando Nancy le llev¨® sopa de champi?ones a Kathleen, tambi¨¦n le cont¨® noticia. Sin embargo, Kathleen se sentia muy culpable. -Todo es por mi culpa. N?velDrama.Org is the owner. -?No es asi! En realidad, al equipo de prodi¨®n le preocupaba que todos estuvieran demasiado agotados, en especial tu. -Nancy mir¨® a Kathleen-. A veces, es una desventaja ser demasiado capaz, Kathleen. Kathleen sabia lo que Nancy estaba tratando de decir. ¡ªDe acuerdo, lo entiendo. ¡ªDescansa bien. Volver¨¦ a mi habitaci¨®n para revisar el gui¨®n. Ll¨¢mame si necesitas algo. ¨C Nancy le dio una palmadita en el hombro. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. S¨®lo entonces se fue Nancy Despues de beber un poco de sopa, Kathleen recuper¨® algo de energ¨ªa y sigui¨® tumbada en cama. En ese momento, sono su telefono. Era un mensaje de Samuel. Samuel: [El guion 1 Kathleen: [Lo tengo.] Samuel: [Te sientes mejor?] Kathleen: [Gracias por tu preocupaci¨®n.] Samuel: (Si te sientes inc¨®moda, ve al hospital. Puedo ir a buscarte.] Kathleen: [No es necesario. Voy a dormir un rato, asi que no me molestes.] Samuel: [De acuerdo. Ve a dormir.] En efecto, no molest¨® m¨¢s y r¨¢pido se qued¨® dormida. Cuando Kathleen se despert¨®, sinti¨® algo c¨¢lido y h¨²medo en su meji. Levantando mano, toc¨® una mano calida. Rapido abri¨® los ojos. -?Chris? Christopher se estaba limpiando cara con una toa caliente. -?Est¨¢s despierta? Sintiendose ioda, Kathleen dijo: -Lo har¨¦ yo misma. Tomo toa. Sin detene, Christopher le explico: ¨C He venido a visitarte porque me sentia preocupado. Al notar que tu fiebre parece bastante grave, te puse un parche refrescante. Estaba a punto de limpiarte cara cuando te despertaste. Kathleen suspiro. ¨C No se por que me ha dado fiebre de repente, -Has estado un ano en el extranjero, donde hay humedad El invierno en Jadeborough es muy frio. Es normal que no puedas soportarlo -dijo Christopher con una sonrisa Kathleen frunci¨® losbios -Parece que tengo que entrenar m¨¢s. Christopher sonrio. -Como? Corriendo! -respondi¨® Kathleen-. No puedo seguir asi Se rio ¨CCorrere contigo ¡ªMe sentire mal. -A Kathleen no le gustaba molestar a los dem¨¢s. Christopher sonrio. ¨C Me gusta cuando me molestas Kathleen se sinti¨® avergonzada. En ese momento, alguien mo a puerta. ¨C Voy a entrar, Christopher. ¨C La voz de Astrid son¨® desde fuera mientras empujaba puerta y entraba Parecia que se habia esforzado mucho en vestirse. Aunque hac¨ªa mucho frio, no llevaba nada de abrigo. En su lugar, llevaba un vestido de mangarga con el pelo recogido. Un par de pendientes rojos colgaban de sus orejas. -Estas despierta, Kathleen. ?Te sientes mejor? ¨C Astrid fingio estar preocupada. Kathleen respondi¨® despreocupadamente: -Cracias por tu preocupaci¨®n. ¨C Sigues enfadada conmigo, Kathleen? -Astrid se sent¨® a sudo. Penso que estaria mas guapa enparaci¨®n con tez enfermiza de Kathleen. Sin embargo, para otros, Kathleen ganaria. Tenia unportamiento naturalmente vulnerable y fragil: uno no podia evitar desear adora. -Chris quiero descansar bien. Ve a char con e fuera -dijo Kathleen con calma Astrid vino aqui solo por Christopher, ?no? Lo s¨¦ muy bien?, -Chris, deberiamos deja¡­ -dijo Astrid Esta es una f?ra oportunidad ¨C le hare conpania ¨CChristophet entoncesndo una m uda a Astrid-. SAL Astrid se quedo sin pbras Mientras tanto, Christopher acost¨® a Kathleen en cama y arrop¨®. Astrid se quedo inmovil. -?Necesitas que te mande fuera?¨Cpregunto Christopher sin emoci¨®n. Sintiendose incornoda, Astrid se levant¨® y sali¨®. Kathleennz¨® una mirada significativa a Christopher. ¨CChris, le gustas. Christopher se qued¨® at¨®nito. -Lo s¨¦. Le dire que deje de tener pensamientos ridiculos. Que no piense demasiado. -No estoy diciendo que en verdad le gustas. Se dirige a m¨ª porque quiere que me aleje -explic¨®. -Pero no me gusta. -Christopher mir¨® los ojos acuosos de Kathleen-, Tu me gustas. Tras una ligera pausa, Kathleen entrz¨® los dedos y dijo: -Chris, yo¡­. -Kate, no voy aeter el mismo error que Samuel. Al igual que tu, me gusta una rci¨®n pura. No tengo un primer enamoramiento, ni una amiga de infancia. Todo lo que quiero eres t¨².-La voz de Christopher era suave y firme. El coraz¨®n de Kathleentia r¨¢pido. E sabia que a Christopher le gustaba. Durante el ¨²ltimo a?o, ¨¦l tambi¨¦n lo hab¨ªa insinuado. Sin embargo, era primera vez que se confesaba con tanta solemnidad. Sinti¨¦ndose ansiosa, Kathleen se mordi¨® losbios y dijo aturdida: -Chris, ?c¨®mo debo decirte esto? No quiero herirte, pero no quiero tener una rci¨®n ahora, ni quiero pensar en el matrimonio. Me han hecho tanto da?o que mi coraz¨®n a¨²n sangra. No quiero ocultarte nada. Temo que mis cicatrices no puedan curarse nunca. Aunque te guste, puede que no sea capaz de corresponder a tus sentimientos. Me sentir¨¦ muy arrepentida. Christopher le tom¨®s manos y sonri¨®. -?Por qu¨¦ est¨¢s pensando en tantas cosas? Kathleen frunci¨® el ce?o. -No estoy diciendo que tengas que estar conmigo ahora, ?verdad? ¨CChristopher se ech¨® a reir-. Te lo confieso porque quiero que sepas que no tienes que sentirte agobiada. Incluso si un dia no soy el hombre que gane tu coraz¨®n, seguire dese¨¢ndote lo mejor. Para mi, t¨² eres lo mas importante, Cap铆tulo 119 Cap¨ªtulo 119 Cap¨ªtulo 119 Al escuchars pbras de Christopher, Kathleen se sinti¨® conmovida. Sin embargo, pens¨® que estaba siendo demasiado arrogante. E no podia sentir lo mismo que el Lo intento, pero su coraz¨®n no escuch¨®. Por supuesto, e podia decir que Christopher era enserio un buen hombre. Quiz¨¢s era porque era demasiado bueno para Kathleen, asi que no queria tratarlo de esa manera. Era demasiado cruel para Christopher. Christopher le acarici¨® cabeza. ¨C Kate, no pienses demasiado. No estoy tratando de forzarte. S¨®lo me preocupa que malinterpretes mi rci¨®n con Astrid. No hay nada entre nosotros, te lo prometo. Aunque tuvimos unpromiso en el pasado. s¨®lo nos hemos visto unas pocas veces. Adem¨¢s, cancmos elpromiso hace tiempo. Kathleen le mir¨® con emoci¨®n desbordada. -Chris, gracias por hacerme sentir segura. Christopher sonri¨®. -Entonces duerme bien con esta sensaci¨®n de seguridad. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨® y cerr¨® los ojos. Christopher se qued¨® mirando su cara dormida. Susbios se curvaron mientras su mano seguia sosteniendo de Kathleen. E no lo apart¨®. ?Quiz¨¢ Kathleen sienta algo por m¨ª. Es s¨®lo porque ha sido herida en una rci¨®n antes, asi que se ha vuelto muy cuidadosa con el amor. Por eso me rechaza una y otra vez. No pasa nada. Puedo esperar. Esperar¨¦ hasta el dia en que e deje dedo el pasado porpleto?. Al otrodo de puerta, Samuel escuch¨® conversaci¨®n entre ellos en habitaci¨®n, y su mirada se ensombreci¨®. Sali¨® mientras llevabas cosas en mano. John le mir¨®, desconcertado. -?Sr. Macari?-m¨® t¨ªmidamente. ¨C Dale esto a Kathleen. -Despu¨¦s de que Samuel le pasaras cosas en mano a John, se dio vuelta y se alej¨®. John mir¨®s cosas que ten¨ªa en mano y frunci¨® un poco el ce?o. Samuel condujo solo y se dirigi¨® a ori del mar. Cuando lleg¨®, se baj¨® del coche. Estaba fumando un cigarrillo mientras fria brisa del mar lo golpeaba. Se dijo a si mismo que deb¨ªa mantener calma y racionalidad. La confesi¨®n de Christopher no fue nada ya que Kathleen no acept¨®. Sin embargo, Samuel sabia que el coraz¨®n de Kathleen habia queado. Christopher cra mejor que Samuel en muchos aspectos. Cuando hab¨ªa un malentendido, Christopher se lo explicaba a Kathleen pan darle una sensaci¨®n de seguridad. En eso, Samuel hab¨ªa perdido con ¨¦l. Kathleen se resisti¨® tanto a Samuel que tuvo que forzar cada oportunidad para acercarse a e. ?Ya no soy parte del mundo de Kathleen. Ya no¡­>> Tos! ?Tos! Samuelenz¨® a toser y Tyson se acerc¨® r¨¢pido a ¨¦l. -;Sr. Macari! ¨C grit¨® Tyson. En ese momento dej¨® caer un abrigo sobre Samuel. -Sr. Macari, por favor, deje de torturarse asi. Su cuerpo no puede soportarlo -dijo preocupado. -Est¨¢ bien-respondi¨® Samuel con indiferencia. -Sr. Macari, s¨¦ que est¨¢ desesperado por perseguir el coraz¨®n de Sra. Macari. Sin embargo, si su cuerpo est¨¢ agotado. ?Christopher ganar¨¢ sin luchar! -a?adi¨® Tyson. -Tyson, si estoy muerto, ?crees que Kathleen se sentir¨¢ triste por mi? A?os despu¨¦s, ?se acordar¨¢ de mi? ¨C pregunt¨® Samuel en voz baja y ronca. -Se?or Macari, usted no morir¨¤ -respondi¨® Tyson, sintiendo amargura en su coraz¨®n. Tyson sabia que Samuel tenia el coraz¨®n roto y se arrepentia de todo lo que hab¨ªa hecho en el pasado. Sin embargo, Kathleen tambi¨¦n estaba muy herida. Nada podria cambiarse a menos que pudieran viajar en el tiempo. Esperaba de verdad que Kathleen y Samuel pudieran ser felices. ¨C No se acordar¨¢ de mi, ?verdad? Tal vez se sientacida y satisfecha -dijo Samuel, con voz entrecortada. Continuo-: Tyson, me gusta mucho. En verdad¡­ Antes de que pudiera terminar, Samuel se derrumb¨® en los brazos de Tyson. ¨C?Sr. Macari! ¨C Tyson entr¨® en p¨¢nico. ??Qu¨¦ debo hacer? A medianoche, cuando Kathleen se despert¨®, Christopher se hab¨ªa ido a casa. Todavia se sentia mal. Tras bajarse de cama, se cambi¨® de ropa, se puso el sombrero y m¨¢scara y salio s de su residencia. Queria ir al hospital pero no queria molestar a nadie. Por lo tanto, m¨® a un taxi y vino al hospital. Cuando llego, se dirigi¨® al mostrador para registrarse. En ese momento, Tyson, que acababa de llevar a Samuel al hospital, sali¨® del ascensor. Se qued¨® at¨®nito cuando vio a Kathleen. ¨C Srta Johnson? Es usted de verdad! ¨CTyson m¨® mientras caminaba hacia Kathleen. Los ojos llorosos de Kathleen estaban algorojecidos debido a su fiebre. -?St. Hackney? -Sra. Johnson, ?qu¨¦ ocurre? -pregunt¨® Tyson preocupado. -Tengo fiebre. Parece un poco grave, asi que pens¨¦ que deb¨ªa venir al m¨¦dico -explic¨® Kathleen. -No tienes que esperar aqu¨ª. Te llevar¨¦ al m¨¦dico. Por aqui ¨C dijo Tyson con entusiasmo. Kathleen dud¨®. Tyson a?adi¨® con torpeza: N?velDrama.Org is the owner. -Se?orita Johnson, no puede verme mal s¨®lo porque soy el asistente del se?or Macari, ?verdad? -Lo siento. Gracias por tu ayuda-se disculpo. Despu¨¦s de todo, cuando tuvo problemas en el pasado, fue Tyson quien ayud¨®. E creia que su personalidad era confiable. Tyson llev¨® a Kathleen al m¨¦dico. El m¨¦dico era un hombre muy joven que parec¨ªa tener 28 o 29 a?os, m¨¢s o menos misma edad que Samuel. -Me mo Richard Zimmer-se present¨® el hombre. Kathleen parpade¨®. -Oh, encantada de conocerle, Dr. Zimmer. Richard esboz¨® una leve sonrisa. -Tu temperatura corporal ahora es de 39 grados centigrados. Hay que hospitalizarte. -?Tan malo es? ¨C Kathleen frunci¨® el ce?o. ¨CEs usted que tiene fiebre, se?orita Johnson. ?Se siente mareada por fiebre? ¨CContinu¨® sonriendo. -En efecto, me siento mal. ¨CKathleen enarc¨®s cejas, -Organizar¨¦ tu estancia en el hospital y luego te pondr¨¦ el goteo intravenoso. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. -Sra. Johnson,o ya sabra, mayor¨ªa de los hospitales de Jadeborough est¨¢n escasos de camas en este momento. Es posible que no podamos asignarle una s mejor y que tenga quepartir habitaci¨®n con otra persona. ?Te parece bien? ¨C pregunt¨® Richard. Kathleen sinti¨® que su cabeza se volv¨ªa m¨¢s pesada mientras respondia: ¨C Cualquier cosa servira. Me voy a ir despues de recibir el goteo intravenoso, as¨ª que¡­ Se desmayo antes de terminar sus pbras. Por fortuna, Tyson atrap¨®. Miro a Richard y dijo: ¨Cmare al equipo de prodi¨®n. El equipo de prodi¨®n seguro no sabe que sali¨® s. Richard asinti¨®o respuesta. Cuando Kathleen volvi¨® a abrir los ojos, vio el techo y supo que estaba en el hospital. -Kate, ?est¨¢s despierta? -La voz de Wynnie son¨®. Kathleen se qued¨® at¨®nita Mir¨® de reojo y Wynnie apareci¨®. -Sra. Macari, ?por qu¨¦ est¨¢ aqui? ??Qui¨¦n le ha informado de que estoy en el hospital?>> -Vinimos a visitar a Samuel y nos sorprendi¨® encontrarte aqui tambi¨¦n. -Wynnie le toc¨® cara y continuo ¨C Todavia hace un poco de calor. Deber¨ªas volver a tumbarte. ?Quieres beber agua? Kathleen frunci¨® el ce?o. -?Has venido a ver a Samuel? ?Tambi¨¦n est¨¢ hospitalizado? ?Sin embargo, ?c¨®mo me encontraron aqui? ?Qu¨¦ tiene que ver eso con que Samuel este hospitalizado?>> Wynnie se?al¨® cama junto a suya. -Est¨¤ justo ah¨ª. Kathleen se qued¨® at¨®nita. Cuando mir¨®, Samuel estaba en cama de aldo. Tambi¨¦n le pusieron un goteo intravenoso, pero seguia inconsciente ??Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ estoy en misma s que Samuel?? ¨C He preguntado al m¨¦dico. Ha dicho ques ss del hospital son insuficientes, as¨ª ques ss VIP se han convertido en una habitaci¨®n doble. Esta es ultima s, asi que le hizopartir esta habitacion con Samuel ¨Cexplico Wynnie. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨C?Por que se queda Samuel en el hospital? -Gastroenteritis. Es su antigua enfermedad y ocurre muchas veces. Se ha convertido en un habitual del hospital -respondi¨® Wynnie, Kathleen pregunt¨® tras una ligera pausa: -Recuerdo que antes no tenia esto, ?verdad? -Empezo este a?o -respondi¨® Wynnie en un tono insondable. Kathleen supuso que era porque se hab¨ªa esforzado demasiado en su trabajo. -Tu hermano est¨¢ en camino. Deber¨ªas descansar un poco ¨Cdijo Wynnie suavemente. Cap铆tulo 120 Cap¨ªtulo 120 Cap¨ªtulo 120 Kathleen asinti¨® en se?al de reconocimiento, No pas¨® mucho tiempo antes de que Richard llegara a habitaci¨®n del hospital. ¨C Est¨¤ despierta Sra. Johnson. Apenas cvit¨® una infi¨®n pulmonar causada por deshidrataci¨®n. Le sugiero que se quede dos dias m¨¢s en observaci¨®n, para estar segura. -?Es obligatorio? ¨C pregunto Kathleen con una mueca. -Pero por supuesto. No querr¨¢s lidiar consplicaciones de gripe -respondi¨® Richard con severidad en un tono que no merec¨ªa ninguna objeci¨®n-. Descansa bien. Luego se volvi¨® para dirigirse a Wynnie y Calvin, que estaban en esquina. -?Estaba alguno de ustedes al tanto de sus h¨¢bitos alimenticios? Mi diagn¨®stico muestra que su gastroenteritis fue causada por horarios irregres de alimentaci¨®n. Wynnie se retorci¨®s manos con preocupaci¨®n. -Ya sabes lo terco que puede ser. -Ese chico se est¨¢ cavando su propia tumba si sigue descuidando su salud -anunci¨® Richard sin aspavientos mientras Wynnie seguia estudiando los rasgos enfermizamente p¨¢lidos de su hijo. Fue en ese momento cuando Tyson entr¨® en habitaci¨®n. -Tyson, ?Samuel ha estadoiendo? ¨C Wynnie pregunt¨® apresurada. -Pero por supuesto. Sin embargo,ida preparada no estaba a su altura, hasta el punto de que apenas consumia varios bocados de cadaida. Intent¨¦ convencerle, pero fue en vano. -?C¨®mo es que es tan quisquilloso paraer?-exmo Wynnie exasperada. ¨C Recuerdo que el Sr. Macari disfruto deida preparada por Sra. Johnson ¨²ltima vez. Termino dee. -Tysonnz¨® una mirada significativa hacia Samuel. Wynnie se cruz¨® de brazos. -Kathleen no estar¨¢ siempre a su disposici¨®n. Puede aprender a cuidar de si mismo. Kathleen se sonroj¨® ante el repentino giro de los acontecimientos. Recordo vez que devor¨® porpleto los copos de avena que e preparo y sinti¨® una inexplicable oleada de simpatia por Samuel. En ese momento, Samuel empez¨® a moverse, abriendo los ojos con dificultad. Wynnie se precipito hacia su hijo. N?velDrama.Org is the owner. ¨C ?Te sientes mejor? Con forma en que est¨¢s tratando tu cuerpo ahora, ?bien podrias estar neando una muerte temprana! -Estoy bien, ?de acuerdo? Eres tan tercoo unam Acasoer es una prueba tan angustiosa? No te habr¨ªa dado a luz si hubiera sabido que ibas a salir asi. -La ira de Wynnie era irreprimible. Samuel opte por permanecer en silencio, pero dirigi¨® una mirada discreta pero afda a Tyson. ?;Dios sabe por que contactaste con mama! >> Tyson se limpi¨® el sudor frio de frente. ?Que manera de mostrar tu aprecio. No estarias en misma habitaci¨®n que tu mujer ahora mismo si no fuera por mirapidez mental?. -Solo haz lo que quieras! No podr¨ªa importarme menos que te arruines-resoplo Wynnie mientras sal¨ªa de habitaci¨®n. -?Cari?o, espera! -dijo Calvin mientras se apresuraba a seguir a su esposa sin preocuparse por Samuel. Tyson estaba a punto de har cuando Samuel le cort¨®. -Tu tambi¨¦n deber¨ªas inte. Necesito un poco de espacio para arar mi mente -dijo Samuel mientras cerraba los ojos, se?ndo el final de su conversaci¨®n. Tyson mir¨® a Kathleen cons cejas fruncidas. S¨®lo cuando e le hizo un gesto para que siguiera adnte, Tyson sali¨® al fin de habitaci¨®n. Samuel aspir¨® un poco y dej¨® que sus ojos recorrieran el austero techo, sumido en sus pensamientos. La voz de Kathleen interrumpi¨® sus cavciones. ¨C ?Por qu¨¦ no estabasiendo a tiempo? Samuel mir¨® con recelo a mujer menuda, tambi¨¦n vestida con una bata de hospital, sentada al borde de cama -El Dr. Zimmer afirm¨® que este acuerdo de alojamiento se deb¨ªa a que el hospital estaba lleno, aunque dudo de su veracidad -dijo Kathleen. La mente de Samuel se agitaba en un mar de pensamientos. -No tengo ni idea, ??Estoy so?ando?? -No habria edido a esto si lo hubiera sabido-Fue el turno de Kathleen de mirar al techo-, Tus padres estaban muy preocupados. ?No podias al menos intentar disipar sus temores cuidandote bien? ¨C?Qu¨¦ te ha pasado? -pregunt¨® Samuel en lugar de responder a su pregunta. ¨C Tenia una fiebre muy alta. Samuel bajo cabeza. Todavia se sentiao si estuviera so?ando. Tomo su telefono y tocos notificaciones de mensajes que aparecian, Richard escribi¨®: [No tienes que agradecerme, Samuel. Todo esto fue idea de Tyson). Richard no tenia nes de provocar ira de Samuel, de ahi que optara por culpar a Tyson de ser el chivo expiatorio Samuel colg¨® su tel¨¦fono y se rpuso. -?Te sientes mejor? -Supongo que si. Pero a¨²n tengo que permanecer ingresada dos dias m¨¢s por si acaso. ??Dos dias? ?No significa esto que ambos estariamos¡­>> El coraz¨®n de Samuel se desplom¨®. El zumbido de actividad en su puerta result¨® ser aparici¨®n de Charles. Entro y mir¨® mal a Samuel. -Debo haber confundido su habitaci¨®n con otra, mis disculpas. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqui, Charles? ¨C Podria pregunt¨¢rtelo yo mismo -dijo Charles desconcertado mientras sus ojos se movian entre Samuel y Kathleen. -Se lo que parece, pero te juro que no es lo que piensas. Esta peculiar situaci¨®n fue una casualidad. El hospital no tenia habitaciones disponibles, asi que tuvimos que llegar a un acuerdo -explic¨® Kathleen. -?De verdad? -Charles miro a Samuel con duda. -No me mires asi. He estado inconsciente todo este tiempo y me he despertado poco antes de tu llegada. Charles no estaba convencido, -?Es as¨ª? -Puedo dar fe de ello. Se qued¨® en oscuridado yo Charles no podia soportar idea de que su hermana se quedara con ese hombre abominable. -Hare los arreglos para que cambien de habitaci¨®n en este mismo instante. Si todav¨ªa no hay ninguna disponible, pediremos el trado a otro hospital. Adica me aconseio que no me moviera con demasiada frecuencia debido a mi neumonia -explic¨® Kathleen. -Eso parece serio. -Charles apoyo palma de mano en frente de Kathleen-. Que el equipo de prodi¨®n sea condenado. Todo su equipo deber¨ªa ser despedido por semejante negligencia. Kathleen se aferro a mano de su hermano y le dijo tranqumente: -Olvidalo. No hay nada que podamos hacer. Charles se ahogaba en culpa. -Lo siento mucho, querida hermana. Es mi culpa por no haberte cuidado lo suficiente. Eso es todo. Nos retiraremos del espect¨¢culo. Cubrir¨¦ pena por romper el contrato, as¨ª que no te preocupes. -Contrte. Con el estado en que me encuentro, no estoy en condiciones de trabajar. Tendr¨ªas que hacer arreglos con el equipo de prodi¨®n para buscar un reemzo. -Yo me encargo. -Charles le revolvi¨® el pelo a Kathleen con cari?o-. Descansa bien y recuperate cuando te den el alta. Yo me encargar¨¦ del nuevo guion para prodi¨®n. -En realidad¡­ En cierto modo acept¨¦ protagonizar el espect¨¢culo en el que invirti¨® Samuel ¨C murmuro Kathleen con timidez. Charles se qued¨® boquiabierto. ¨C Por favor, dime que est¨¢s bromeando. -Vamos, Charles. Samuel invirti¨® su tiempo y dinero en esto. Todo lo que tengo que hacer es filmar. Hay una parte de remuneraci¨®n para empezar. ¨C Nuestra casa est¨¢ mucho mejor de lo que crees. -Charles mir¨® de reojo a Samuel-.?Cu¨¢nto fue exactamente? ¨C No necesito el dinero -contest¨® Samuel con rotundidad. ¨C Deja de codiciar a mi hermana! Si se rev que has organizado todo esto adrede, tus d¨ªas est¨¢n contados ¨Cdr¨® Charles. -Para ser sincero, no tengo ni idea de lo que est¨¢ pasando ahora mismo -respondi¨® Samuel. ?Hmph! Charles desvi¨® mirada hacia Kathleen y le entreg¨® una fiambrera. -Te he traido mi avena caracteristica, Comet mientras este caliente. -?Gracias! Estoy muy hambrienta. ¡ªKathleen asintio. -Sabia que te iba a encantar. Tambi¨¦n est¨¢ tu Ratatouille favorito para cuando termines con eso. - Charles sonri¨® con ternura a Kathleen. Kathleen se sinti¨®o una ni?a abriendo regalos el dia de Navidad, Samuel miro pensativo a Kathleen. Su dulzura era el resultado de su tierna y cari?osa educaci¨®n -?Por casualidad tienes m¨¢s de esto? -Kathleen mir¨® a Samuel y se pregunt¨® en voz alta mientras saboreabaida de Charles ¨CEsto es todo lo que tengo. ¨C Charles mir¨® con desconfianza. -Estoy bastante segura de que hay m¨¢s en esa bolsa de ahi -insisti¨® Kathleen. -?Que estas neando? -Los ojos de Charles se entrecerraron en forma de pregunta. -?Por qu¨¦ no hacer algo para Samuel? Somospa?eros de cuarto despu¨¦s de todo¡­ -?Como si! -Charles se cruz¨® de brazos y se neg¨® a mirar a Kathleen a los ojos. ??Por encima de mi cad¨¢ver!>> -Solo mi cu?ado es digno de esto. ?Qui¨¦n es exactamente, por favor, digame? ent¨® Charles con desden. Cap铆tulo 121 Cap¨ªtulo 121 Cap¨ªtulo 121 Poniendo los ojos en nco, Kathleen no dijo nada m¨¢s mientras¨ªa su avena en silencio. Al ver eso, Charles mostro una sonrisa de satisfi¨®n Samuel fij¨® su mirada en Kathleen y susbios se curvaron en una sonrisa. Charles le bloqueo vista v le espero con una sonrisa. Samuci no se molest¨® con el porque era el hermano mayor de Kathleen. Estaba decidido a no hacer nada que hiciera que e le odiara m¨¢s. -?Sr. Macari! ¨C justo entonces, Tyson volvi¨® con un mont¨®n de cosas. Kathleen desvio su mirada hacia ¨¦l. Tyson llevaba una carga de ropa limpia, algunasidas y una gran p de documentos en sus manos. Al ver esa escena, se quedo sin pbras. ?Esta fuera de si. Incluso ahora, sigue pensando en el trabajo, penso. -Sr. Macari, le he traido sus cosas-der¨®. Le preocupaba que nadie se ocupara de su jefe. -De acuerdo. Gracias -respondi¨® Samuel con suavidad. En ese momento, el coraz¨®n de Tyson dio un vuelco. ??Desde cuando el Sr. Macari se ha vuelto tan educado? ?Algo debe estar mal!?, pens¨®. -Sr. Macari, Sebastian sabe que Sra. Johnson est¨¢ aqui. De ahi que me haya pedido que le prepare otra raci¨®n -a?adio Tyson. ¨CDe acuerdo -asinti¨® Samuel-. No soy tan mezquino. Charles se burl¨® para sus adentros. Dejandos cosas en el suelo. Tyson levant¨® un recipiente rosa y sonri¨®. -Se?orita Johnson, aqu¨ª tiene un guiso que Sebastian me pidi¨® que le trajera. -Gracias -respondi¨® e con gratitud. -Espero que le guste -Tyson dej¨® el recipiente-. Tambi¨¦n hay otros bocadillos dentro. -Al decir esto, se retir¨® aldo de Samuel yenz¨® a prepararleida. Kathleeni¨® un poco de avena y luego se detuvo. Enseguida, Charles sac¨® un peque?o pastel. -Hay sabor a fresa y sabor a melocot¨®n amarillo. -Gracias, Charles-sonri¨® e, mansao un gato. Su hermano sonrio en respuesta. ?S¨®lo tengo una hermana. Por supuesto, mimar¨¦?, penso. Samuel los mir¨®. De hecho, nunca supo que a Kathleen le gustabaer esas cosas. Charles se ocup¨® de e durante un tiempo, y pronto el tiempo de visita llego a su fin. Su hermano no tuvo m¨¢s remedio que irse, Tyson tambi¨¦n lo hizo. Arrugandos cejas, Charles miro con preocupaci¨®n mientras susurraba: -Si este hombre te hace algo por noche, grita. Si no tienes m¨¢s remedio, tambi¨¦n puedes golpearle con cosas -Charles, eso no ser¨¢ necesario. ?Despues de todo, Samuel es un hombre orgulloso. No intentar¨¢ conquistar a una mujer con esos m¨¦todos?. penso ¨CNo tienes ni idea ¨C Charles mir¨® con una miradaplicada-: De todos modos, recuerda lo que te dije. He configurado un contacto de emergencia en tu tel¨¦fono. Si te encuentras con algo, s¨®lo tienes que pulsarlo, y informaci¨®n se enviar¨¢ a mi tel¨¦fono. Entonces, vendre de inmediato. -Muy bien. Lo entiendo-lo despidi¨®. Charles le pinch¨® frente en broma. -Volvere ma?ana a primera hora. -De acuerdo. -E le dirigi¨® una mirada d¨¦bil. Charles no podia entender por qu¨¦ confiaba tanto en su exesposo. A sus ojos, Samuel parecia un hombre que haria cualquier cosa para lograr su objetivo. Y pudo ver que este ¨²ltimo confiaba en volver a ganarse el coraz¨®n de su hermana. Por eso le preocupaba tanto que se enamorara de el. En ese momento, Kathleennz¨® una mirada de impotencia a Charles. ??Por qu¨¦ no confia en mi en absoluto? ?Parece que todavia me gusta Samuelo antes??, se molest¨®. No podia entender por qu¨¦ su hermano estaba tan preocupado. Despu¨¦s de que tanto elo Tyson se fueran, s se sumi¨® en un inc¨®modo silencio. Kathleen agarr¨® su vaso y bebi¨® el agua tranqu. Tenia un aspecto adorable. Justo entonces, Samuel pronunci¨® en tono d¨¦bil: -Puede que me vaya a dormir tarde, asi que necesito mantener luz de cama encendida. ?Te importaria? Kathleen neg¨® con cabeza: -Est¨¤ bien. Yo tampoco tengo sue?o. Quiero leer algunos guiones. -De acuerdo. Dime site importa-Samuel recogi¨® los documentos. Mientras tanto, e sac¨® su tableta y comenz¨® a leer el gui¨®n. Se lo envi¨® Remy por WhatsApp, y s¨®lo hab¨ªa un tercio del mismo, Kathleen se enamoro de obra tras leer s¨®lo el principio. tra una obra sobre una asesina. E era hu¨¦rfana y fue adoptada por su maestro, que convirtio en una asesina de primera se y despiadada. Incluso le puso el nombre de ?Assasin>> Hasta que una vez. perdi¨® memoria en una misi¨®n y conoci¨® a un erudito. E cambi¨® su nombre por el ?Foxy?, ya que sus ojos eran tan encantadoreso los de un zorro. Los dos se enamoraron en secreto, y asesina (ue recuperando memoria. Un d¨ªa, su maestro apareci¨® v expuso identidad del crudito. Result¨® que este ultimo era el objetivo al que deb¨ªa matar, cuya verdadera identidad era el principe. ¨¦l utiliz¨® a asesina para atraer a su amo y as¨ª poder capturarlos. Solo entonces e se dio cuenta de que estaba atrapada no en el amor del principe, sino en su conspiraci¨®n. Le dijo que estaba embarazada, con esperanza de que este pudiera perdonarle vida a e y a su amo. Sin embargo, el principe fue despiadado. Dijo que mientras fuera obediente, seria una concubina en el futuro. Abrumada por decepci¨®n, e volvi¨® a sacar su espada para rescatar a su maestro y a sus disc¨ªpulos. El principe hizo un movimiento y detuvo. Con eso, los dos se enredaron en una bata. Su maestro aprovech¨® oportunidad para acercarse al principe con sigilo. Se precipit¨® hacia ¨¦l y espada atraveso. El principe se qued¨® asombrado. Al ver que el asesinato fracasaba, su amo huy¨® con multitud. Abrazando a asesina, el principe acab¨® llorando. E le pregunt¨® si alguna vez hab¨ªa amado. El principe asinti¨®. Asi, asesina muri¨® en el abrazo de su amado, sin ning¨²n remordimiento. Cuando Kathleen termin¨® de leer el resumen de historia, se le llenaron los ojos de l¨¢grimas. Una despiadada m¨¢quina de matar por fin tenia algunos sentimientos. Aunque fuera solo un poco, se aferraria a ello con fuerzao una luz en oscuridad. Por desgracia, luz no se podia agarrar¡­ Kathleen fue una vez una chica tonta que intent¨® perseguir luz. Al final, descubri¨® que luz no iluminaba a e sino a otra persona. Justo entonces, alguien le pas¨® un pa?uelo de papel: -?Por qu¨¦ lloras? Aturdida por un momento, lo miro de reojo: -La obra es demasiado conmovedora. Sacando el pa?uelo, se limpi¨®s l¨¢grimas de cara. El le sonri¨®: -Siempre que te guste¡­ -Me gusta mucho¡­ La mirada de Samuel parec¨ªa muy gentil -Te doleran los ojos si vuelves a llorar. -No es asunto tuyo. Kathleen bajo mano. Samuel hizo una pausa. -?Me odias? E se quedo boquiabierta ante su pregunta, ¨C Me has odiado en estos ¨²ltimos tres a?os?-volvi¨® a preguntar. Kathleen agarr¨® manta. -Lo hice, pero ya no. Ya se ha acabado. -Entonces, ?por qu¨¦ no te has vengado de m¨ª? ¨C pregunt¨® en voz baja- Dijiste que yo tambi¨¦n era el verdugo. -Me conozco lo suficiente -respondi¨® con sinceridad-. No podr¨¦ vencerte. De todos modos, has sido eliminado de mi vida. Es suficiente. ?Ya que no puedo derrotarlo, mejor lo evito?, se dijo. -Si tienes oportunidad, ?c¨®mo me vengarias? -mostr¨® una curiosidad absoluta. Kathleen dud¨® un rato. -?De verdad necesitamos tener una conversaci¨®n tan pesada? Samuel pronunci¨® con indiferencia: N?velDrama.Org is the owner. -Si hablo de otras cosas, ?char¨¢s conmigo entonces? ¨C ?Por qu¨¦ no dejamos de har? ¨C Pero quiero har contigo -Samuel se qued¨® mirando el techo-. Quiero escuchar tu voz. Te he echado mucho de menos durante todo este a?o desde que te fuiste. Cap铆tulo 122 Cap¨ªtulo 122 Cap¨ªtulo 122 Samuel sabia lo doloroso que era echar de menos a alguien. ?Resulta que hasta pensar en alguien duele semento. Se le retorci¨® el est¨®mago. Era el tipo de dolor que se extenderia por todo el cuerpo ante una muerte inminente. Apesar de eso, descubri¨® que no podia dejar de pensar en e. This is the property of N?-velDrama.Org. Kathleen guard¨® silencio y mirada de Samuel se profundiz¨®. -Di algo -No tengo nada que decirte -dijo sin rodeos mientras se acostaba-: Me voy a echar una siesta. Por favor, sigue con tu trabajo. Samuel estudi¨® a Kathleen pensativo, tratando de decidir si a e se le romperia el coraz¨®n o se disgustaria si le decia que habia echado de menos. A juzgar por su expresi¨®n, seria lo ¨²ltimo. Mientras tanto, Kathleen se sentia fatal. ?Samuel no ha cambiado. ?Por qu¨¦ me dir¨ªa esto despu¨¦s de un a?o? ?Cree que soy tan tontao para cambiar de opini¨®n solo porque ¨¦l lo ha dicho? Ya no soy esa chica que lo amaba de coraz¨®n en la estupidez de mi juventud. Ya no. ?Por qu¨¦ no me atesoro cuando lo hice? Dejarle fue decisi¨®n correcta?, se decidi¨®. Samuel mir¨® de reojo, de espaldas a ¨¦l. Parecia estar dormida. No molest¨® m¨¢s. En cambio, apag¨® luz. La noche se hizo de repenterga e insoportable. Kathleen se despert¨® al dia siguiente aturdida. -Buenos dias, Katie -salud¨® Diana con voz amable. -?Vieja Sra. Macari? -se sorprendi¨® al ve. Diana se sent¨® en si que hab¨ªa entres dos camas y estiro mano para acariciar cabeza de Kathleen. -?Te sientes mejor? -Si-murmuro con recato,o un peque?o animal peludo al que acarician. -Te he traido algo delicioso ¨C Diana se volvi¨® hacia Maria-: Tr¨¢elo. -Si, se?ora Macari. -Maria llev¨® un abundante desayuno en sus brazos, y Kathleen se qued¨® sorprendida. -Me levante as tres de ma?ana para preparar una sopa de setas con Maria. Es tu favorita no?-le sonrio con amabilidad. Kathleen sinti¨® una punzada de culpa. ¨CVieja Sra. Macari, no tenia que molestarse, ?La encantadora anciana me quiere de verdad. Puedo sentirlo, penso. Diana sonrio -No es gran cosa, querida. De todos modo rang auerida. De todos modos los d¨ªas de semana suelo estar aburrida. Estoy encantada de prepararte algo rico. Ahora, se una buena chica ye. -Si se?ora Macari-asinti¨® con obediencia antes de sacar una cuchara y hacer lo que le hab¨ªan ordenado. -Est¨¢ deliciosa! ¨C Sonri¨® tanto que sus ojos se redujeron a rendijas. Un sentimiento c¨¢lido y difuso estall¨® en su coraz¨®n. -Mientras lo disfrutes, Katie. Kathleen devolvi¨® sonrisa de anciana, avergonzada. Por el rabillo del ojo, vio que Samuel miraba y frunci¨® losbios de inmediato. Diana se dio cuenta de lo que le habia mado atenci¨®n. -Samuel tom¨® un poco de tu sopa antes de que te despertaras. ¨C Asi es -afirm¨® ¨¦l con suavidad. Sin decir nada, Kathleen volvi¨® a prestar atenci¨®n a suida. Diana mir¨® a su nieto. ¨C He investigado un poco por mi cuenta. Lo que pas¨® con el pabell¨®n esta vez no fue culpa tuya. Samuel se qued¨® mudo. ??No soy tan sucioo e cree!?, se exaspero. Kathleen se sorprendi¨® al descubrir que Diana tampoco le creia. -Me he enterado de que esta tarde se va a desalojar una s -anuncio Diana-. Ya he hecho arreglos para que Katie se mude. -Bien-Samuel asinti¨® y no expres¨® su desaprobaci¨®n. Kathleen mir¨® a Diana antes de empezar aer. ¨C No te preocupes, Katie -canturreo Diana mientras acariciaba el pelo de Kathleen. Ya hab¨ªa dicho antes que te tratariao a mi nieta, que es mejor queo trato a Samuel. Kathleen se sinti¨® conmovida al saber que Diana no tenia intenci¨®n de volver a unirlos. Samuel, en cambio, permaneci¨® en silencio. Pronto se desocup¨® el pabell¨®n de aldo y Kathleen se instal¨® en ¨¦l. Despu¨¦s de enviar a Maria a ayuda a instrse, anciana se volvi¨® para mirar a su nieto. ¨CKatie y Christopher son bastantepatibles, ya sabes Samuel no se dign¨® a contestarle. ¨CYa has perdido tu oportunidad con e semento. No va a funcionar por mucho que fuercess cosas, El sacrificio de los padres de Katie me ha dado varias d¨¦cadas adicionales de vida. En adnte, solo actuare en su mejor interes. -Si funcionara, abu. Oh Sammie. -Diana no se hab¨ªa dirigido as¨ªa el en mucho tiempo. En cuanto tuvo edad suficiente, se dirigi¨® a cl por su nombre real. -No te detendria si Katie no estuviera lucra de lu alcance ent¨® Diana con seriedad-, Tu y Christopher han perseguido a Katie lo mejor que pudieron. Aunque entonces era un juego limpio, ahora s¨¦ lo que necesita. No puedo contrr tu obsesi¨®n por esa chica de familia Yoeger, pero Katie no puede seguir Sufriendos indignidades de ser una mujer despechada, ?entiendes? -Nicolette y yo rompimos hace mucho tiempo, abu -dijo Samuel con frialdad. Diana se mostr¨® contrariada: -?Por que sigues teniendo cerca si no hay nada entre los dos? ?A qui¨¦n est¨¢s mintiendo? Todo el mundo en Jadeborough sabe que tienes bien alimentada en alguna vi. ?Crees que Katie no lo descubrira? S¨®lo te odiara mas cuando lo sepa. Ten¨ªas que presentarte ante e sin una pizca de culpa, ?no? Tienes suerte de que sea demasiado suave para ponerte en tu lugar. -Son s¨®lo rumores -el tono de Samuel era g?lido. ¨C ?Por qu¨¦ no los aras, entonces? Aunque Katie ya no est¨¦ contigo, no deber¨ªas dejar que se atormente con esta falsedad. Samuei mir¨® a su abu con calma: ¨C Pronto sabr¨¢s si he arado o nos cosas, abu. ¨C ?Siempre eres asi! -Diana estall¨® enfadada-?C¨®mo acab¨® familia Macari con un bicho raroo t¨²? No solo tienes un gusto pesimo paras mujeres, ?sino que no te importans que te aman! ?Me importa Kathleen?, pens¨® Samuel. Diana se levanto: -Olvidalo. Ya he terminado de intentar hacerte entrar en raz¨®n. Deja a esa pobre chica en paz, ?me oyes? Adem¨¢s, ?trajiste a Astrid de vuelta? Samuel permaneci¨® en silencio. La anciana se burl¨®: -He estado subestimando a mi nieto todo este tiempo. Compite contra Christopher si te atreves, pero no recurras a trucos tan mezquinos cuando te est¨¦s quedando atr¨¢s. Nunca pens¨¦ que fueras capaz de algo tan despreciable. -Es muy amable por tu parte, abu. -Hmph! ¨CDiana se burl¨® en su ira-Solo intenta herir a Katie de nuevo. Te repudiar¨¦. La voz de Samuel era fria: -No dejar¨¦ que le hagan daro de todos modos. ?Si e sestima, estare m¨¢s triste que nadie, Diana se dio vuelta y lo dej¨® solo en s. Tyson entro un poco m¨¢s tarde y dijo sorprendido: -Senor Macari. se ha mudado sciora Macari? -Dile al departamento de finanzas que te dar¨¢n una bonificaci¨®n de fin de a?o de cien mil. Tyson se congelo: -St. Macari, que he hecho mal? Por que habria una rpensa para mi de nada??, se desesper¨®. -No has hecho nada malo -respondi¨® Samuel mientras recog¨ªa los documentos-. Estoy muy satisfecho con los arreglos que has hecho. Cap铆tulo 123 Cap¨ªtulo 123 Cap¨ªtulo 123 Tuson solt¨® un suspiro de alivio: ?El Sr. Macari no est¨¢ siendo sarc¨¢stico hoy, despu¨¦s de todo?. -?La gente de Vanessa ha ido a vi?-pregunt¨® Samucl. ¨C Envi¨® algunes hombres para reunir informaci¨®n. En respuesta, hab¨ªa enviado a nuestra defensa los elementos seg¨²n sus instriones, Sr. Macari. Deber¨ªan hacer un movimiento esta noche. -Bien-dijo Samuel con calma-Dejemos que hagan el primer movimiento esta noche. Si deciden atacar, solo les enviaremos un mensaje. No hay necesidad de exagerar. Tyson asintio: -Si, se?or. -?Que est¨¢ pasando en el Grupo Yoeger? -pregunt¨® a continuaci¨®n. -No mucho -Tyson dud¨® un rato antes de a?adir-: He oido que Yareli ha vuelto al pa¨ªs. Al parecer, se hab¨ªa divorciado del hijo de familia Yates. Samuel solto una risa macabra: ¨C ?Dej¨® a Joel Yates? -Tyson asinti¨®o respuesta. -Los Yoeger son unos desagradecidosent¨® Samuel con desprecio-: Contacte con Joel y extienda una oferta de asociaci¨®n en mi nombre. Puedo ayudarle a conseguir venganza. -Si, se?or. Consid¨¦relo hecho -Tyson asinti¨® de nuevo. -Vuelve a oficina con estos documentos-orden¨® Samuel-. Haremos de todo lo dem¨¢s esta noche. -Si, se?or Macari. -Tyson sostuvo gruesa p de documentos contra su pecho y se volvi¨® para salir de habitaci¨®n. Al pasar por s de aldo y notar puerta entreabierta, miro dentro para descubrir, para su asombro, que Kathleen se hab¨ªa instdo y que Christopher habia llegado. El modo en que anciana Sra. Macari los trataba, hacia dificil saber qui¨¦n era realmente su nieto. Hacer que Kathleen se mude podria ser su manera de darles a e y a Christopher oportunidad de pasar tiempo juntos. Si era asi, Samuel podria perder. Como su asistente, deberia pensar en algo. -?Que est¨¢s mirando, Tyson? ¨C Diana le mir¨® de reojo. -Nada, senora Macari-murmur¨® con torpeza-S¨®lo estoy preocupado por Sra. Johnson. Nos vemos, TOf J Kathleen miro a Tyson mientras se daba vuelta y se iba. Diana frunci¨® el ceno: -La gente que rodea a Samuel si que es rara, -Tyson no es malicioso, vieja se?ora Macari -explic¨® Kathleen-. Cuando Samuel no podia hacerme compania, siempre lo enviaba. -Ese chico tiene mucho dinero para tirar. No tienes mucho que agradecerle consol¨® Diana- Digan lo que digan, Katie, no sientas necesidad de cargar con todo. No necesitas ser responsable de vida de los dem¨¢s. Tu vida debe ser ¨²nica que importa. Hazte cargo de tu propia vida, ?quieres? Kathleen asinti¨®: -lo entiendo, se?ora Macari. No se preocupe. No volver¨¦ a ponerme en esa situaci¨®n. ?Ya no soy pusnime que solia ser?, penso. -Bien. Ahora que Christopher est¨¢ aqui, los dejar¨¦ solos -Diana se levant¨® y sonri¨®-: Christopher, cuida bien de Katie por mi. Christopher asinti¨®. ¨C No se preocupe, se?ora Macari. La anciana sali¨® con Maria y entr¨® en el ascensor. -?Cree que se?ora Johnson y Christopher estarian mejor juntos, se?ora? ¨C pregunt¨® Mar¨ªa mientras la ayudaba a entrar. -?Qu¨¦ te parece? ¨C Diana tenia curiosidad. -No tengo una opini¨®n -dijo Maria avergonzada-. Despu¨¦s de haber vivido con se?ora Johnson durante un tiempo y tras conoce mejor, me parece que trata a Christophero un amigo y nada m¨¢s. -Eso no importa-replic¨® Diana con seriedad-. El romance florecer¨¢ siempre que se establezca amistad. Solo temo que el dolor que sufri¨® Katie pueda tardar m¨¢s de una vida en sanar. Mariaprendi¨® su preocupaci¨®n. -Si Sra. Johnson se casa con Christopher, ?qu¨¦ ser¨¢ del Sr. Macari? -Se lo merece -dijo Diana con fiereza-. ?No le dio Katie una oportunidad? En lugar de aprovecha, desaprovech¨® y provoc¨® ques cosas se le fueran des manoso lo han hecho. Maria no sabia que decir para consr a anciana. ¨C No detendr¨¦ a Katie si quiere estar con Christopher-continu¨® con un profundo suspiro-: Incluso tratareo a mi propia nieta. Samuel nunca sabr¨¢ cuanto le debe a Kathleen. ?Acababa de perder su oportunidad de estar con una mujer que lo amaba hasta tal punto?, se lamento. Christopher miraba a Kathleen en s despu¨¦s de ques dos mujeres se fueran. -Deberia haber venido a verte anoche, pero mi abuelo necesitaba que lo llevaran al hospital porque no se sentia bien. Sin embargo, fue en otro hospital donde Christopher hab¨ªa pasado noche. -Est¨¢ bien-Kathleen sacudi¨® cabeza-. Siento lo del viejo se?or Morris. No te preocupes por eso. S¨®lo estabas cumpliendo con tu debero nieto. Estare sana muy pronto. Christopher mir¨® con calma. ¨C Escuche que t¨² y Samuel estuvieron en misma s anoche¡­ Kathleen asinti¨®. -El hospital nos dijo que se habian quedado sin habitaciones vac¨ªas. Incluso esta s hab¨ªa sido arreda por abu. Por fortuna, no tendr¨¦ que quedarme mucho tiempo. Christopher mir¨®. -?Ni siquiera sospechas que Samuel hizo esto a prop¨®sito? -?Es capaz de algo tan descarado? ¨CKathleen parpade¨®. -No lo conoces lo suficiente -dijo Christopher de forma enigmatica-. El encontr¨® a Astrid, ya sabes. Kathleen frunci¨® el ce?o ante noticia: -?C¨®mo lo has sabido? -Astrid me lo dijo ¨C ¨¦l se encontr¨® con sus ojos ros,: Me dijo que hab¨ªa algun problema con el negocio de su familia y que Samuel acept¨® ayuda con condici¨®n de que volviera a molestarme. E se qued¨® sin pbras por el shock. ??C¨®mo pudo Samuel hacer algo tan horrible?>> ¨C Mi rci¨®n con Astrid qued¨® ra hace unos a?os -explic¨® Christopher-. Ahora s¨®lo somos amigos. ¨C No hace falta que me lo expliques, Christopher. Lo entiendo-lo corto e de inmediato. Aunque Astrid siente algo por ti, t¨² no sientes lo mismo. -La he rechazado tantoo he podido ¨C mir¨® con seriedad-. De hecho, ¨²ltima vez que te visit¨¦ le dije que haria que mi asistente se encargara de sus peticiones de ayuda. Ten por seguro que nunca tendr¨¦ ning¨²n contacto con e. Kathleen se rio: -?Por qu¨¦ est¨¢s tan nervioso, Christopher? ?Te asusto? El se rasc cabeza: N?velDrama.Org is the owner. -Me preocupa que lo malinterpretes. No quiero que te sientas insegura. Kathleen se qued¨® paralizada un momento. ¨CGracias, Christopher ¨CSu voz era suave-. Pero te perder¨¢s un mont¨®n de chicas estupendas por estar colgado de mi. Aunque Astrid le pusos cosas dificiles, Kathleen pudoprobar que le gustaba de verdad. -Es mejor rechazar a alguien que mantenerle esperanza, no crees? ¨Cdijo Christopher despu¨¦s de pensarlo-. Rechace a Astrid para que no perdiera su tiempo conmigo y encontrara su felicidad en su lugar. ¨CYo¡­ ¨C Kathleen se qued¨® sin pbras. Puedes rechazarme si no sientes lo mismo, por supuesto continuo-. No tengo a nadie en este momento. No voy a salir con cualquiera solo porque me hayas rechazado. Rechazar¨¦ a todos los dem¨¢s y te esperar¨¦ por si cambias de opini¨®n. ?Lo entiendes? Kathleen se qued¨® paralizada, sin saber qu¨¦ decir. Cap铆tulo 124 Cap¨ªtulo 124 Cap¨ªtulo 124 La mirada de Christopher era muy intensa. Su coraz¨®ntia con fuerza al escuchar sus pbras. A pesar de estar casada, e nunca hab¨ªa tenido una rci¨®n real. Siempre era que corria detr¨¢s de Samuel, que trataba de misma manera siempre. ?Ahora que hay un hombre que ha confesado sus sentimientos de forma tan atrevida y rom¨¢ntica, ?c¨®mo no voy a sentir nada??, penso. Kathleen se esforzaba porprender su confusi¨®n interior. Christopher fue amable al respecto: ¨C No te estoy forzando a nada, Kathleen. S¨®lo necesitaba decirte lo que hay en mi coraz¨®n. No me molestar¨¦ sin importar lo que elijas al final. E devolvi¨® mirada. -Me haces parecer una persona horrible. Christopher puso una sonrisa hosca: -No, no lo haces. Aunque me rechazaste y nunca has intimado conmigo, al menos nunca has jugado con mis sentimientos. Haz lo que tengas que hacer para sanar a tu propio ritmo. Siempre estar¨¦ aqui esperandote. -No soy tan perfectao me haces ver suspir¨®, Estuve casada. Christopher se qued¨® perplejo: -?Y qu¨¦ si estabas casada? ?No mereces vivir una vida feliz? E se mordi¨® elbio, sin saber qu¨¦ decir. Christopher le sonri¨®: -Se m¨¢s amable contigo misma, Kathleen. No te encadenes hasta tal punto. -Bien-asinti¨®. Christopher sonri¨®. En ese momento lleg¨® Charles con un gran ramo de rosas ens manos. -?H, Charles! -saludo a su hermano con una sonrisa. ?De d¨®nde vienens flores? Charles miro a modo de saludo. -Tengo esto para ti, por cambiar de pabell¨®n. N?velDrama.Org is the owner. -La vieja se?ora Macari hizo los arreglos -explic¨®. -La vieja Sra. Macam si que es una buena mujer -dijo Charles agradecido-. Ya no hay muchos ancianoso e. Me asegurare de hacerle una visita y darles gracias en persona. Kathleen sacudio cabeza con impotencia mientras sostenia el gran ramo en sus manos. ¨C No deberias ir a residencia Macari, Charles Te vas a pelear con Samuel cuando lo veas. Eso pondra muy triste a abu. -S¨¦ buena y alejate de el-insisti¨® Charles-. Asi tendremos menos posibilidades de cruzarnos. Kathleen se qued¨® a¨²n m¨¢s sin pbras. ¨C He conseguido que te devuelvan el dinero del Restaurante Fant¨¢stico -anunci¨® Charles para explicar su retraso-. No ha habido ning¨²n problema, ya que ambas partes han rescindido el contrato. -Eso es bueno, Kathleen asinti¨®. -?Por que te preocupa algo asi? -Charles se sent¨® y cruz¨®s piernas-. ?Ya veremos si se atreven a hacerte pasar por m¨¢s problemas! Kathleen se qued¨® sin pbras. Christopher sonri¨®: -El Sr. Johnson tiene raz¨®n. Con nosotros a tudo, nadie se atrever¨¢ a agraviarte de nuevo. No te preocupes. Kathleen suspiro resignada. Christopher y Charles se fueron poco despu¨¦s. E no era ¨²nica artista que su hermano manejaba. Como empresa de ocio que dirigia era una de las m¨¢s grandes del pais, no tenia mucho tiempo para dedicarle. Lo mismo ocurr¨ªa con Christopher. Desde que se hizo cargo del Grupo Morris, se mantuvo muy ocupado. Por lo tanto, tarea de cuidar a su hermana, recay¨® en Valerie. Kathleen estaba en medio de lectura de un gui¨®n cuando su tel¨¦fono vibr¨® con una notificaci¨®n. Result¨® que Nancy y los dem¨¢s formaron un grupo de chat sin Astrid. Nancy fue primera en mandar un mensaje: [?De verdad renunciaste, Kathleen?] Kathleen: [Lo hice. Mi cuerpo no puede soportar m¨¢s tension.) Nancy: Wa! No es de extra?ar que el equipo de prodi¨®n cambiara de opini¨®n y anunciara que iba a contar con tres nuevos artistas para los pr¨®ximos episodios.) John: (?Esto no cuentao mentir a los espectadores? Kate se ha estado recuperando a un ritmo constante. ?Por qu¨¦ est¨¢n haciendo arreglos para sus reemzos?] Kathleen estaba avergonzada. Nancy (Bueno, el contrato se ha terminado de lodos modos. No te preocupes por nada, ?de acuerdo? Solo concentrate en mejorar. Espero verte pronto en el programa, Kathleen.) Kathleen: (Estare all/] [Yo tambi¨¦n quiero dejarlo. No soporto a Astrid), escribi¨® otra persona Nancy: [No tantoo Steve, estoy segura.) Steve transmiti¨® su incredulidad con tres puntos suspensivos. Kathleen: 12Que ha pasado?) John: Astrid molest¨® hoy a Steve y le oblig¨® a decirles que hab¨ªas dejado el programa porque odiabas ve, no por una enfermedad. Steve ignoro.] Kathleen frunci¨® el ce?o. ?Ya estoy fuera de juego. ?Qu¨¦ m¨¢s quiere Astrid??, pregunt¨®. Nancy: (Aqu¨ª hay un jugoso chisme. Astrid habia firmado con una empresa hace medio a?o con nes para su debut.] Kathleen se sorprendi¨®: ??Tenia Astrid previsto debutaro reportera hace ya medio ano?>> Sin embargo, Christopher le hab¨ªa dicho que fue encontrada por Samuel. Medio a?o atr¨¢s, todavia estaba rodando y no tenia nes de volver. Habria sido imposible que Samuel lo supiera de antemano. Cap铆tulo 125 Cap¨ªtulo 125 Cap¨ªtulo 125 El regreso de Nicolette a familia Yoeger no ten¨ªa nada que ver con Kathleen. S¨®lo queria averiguar el pasado y identidad de su madre. Solo eso¡­ Esa noche. Kathicon dio vueltas en cama sin poder dormir. Despu¨¦s de todo, existencia de Nicolette perturbaba No deberia Samuel estar preocupado por seguridad de Nicolette para libera ahora? No tendr¨¢ miedo de que me vengue de e? ?O est¨¢ seguro de su capacidad para protege? Cierto, tal vez est¨¦ asi de confiadow Sin embargo, despreci¨® a Nicolette por causar muerte de sus dos hijos no nacidos debido a su egoismo, que solo queria salvarse a si misma. ??Ni siquiera me dej¨® har!>>, penso. Sin embargo, nunca hab¨ªa pensado en mata porque era ilegal. Pero si provocara, no dejaria ir. Mirando a Valerie, que dormia en el sof¨¢, no despert¨®. En cambio, se cubri¨® con un abrigo y se dirigi¨® hacia el balcon para disfrutar de brisa. En realidad, no sabia por que se sentia tan conflictiva. Se hab¨ªa repetido a si misma que no le importaba nada, incluso si a Samuel le gustaba Nicolette. Sin embargo, el amargo resentimiento y ira invadieron. Tal vez Samuel ni siquiera tom¨® en serio a mis hijos. Despu¨¦s de todo, nunca se hab¨ªa preocupado por ellos. Por lo tanto, es normal que lo pasara por alto, pero¡­>> Kathleen bajo cabeza mientrass l¨¢grimas rodaban por sus mejis. ?Mis beb¨¦s¡­ >> ¨C ?Por que no te cuidas? voz gelida de Samuel sono detr¨¢s de e, sobresaltand. Luego, se dio la vuelta y lo miro con desd¨¦n antes de decir: ¨C Ya es tarde. ?Qu¨¦ haces aqui? -?Y tu? -Samuel dio un paso adnte y mir¨® por encima. Un a?o no fue nirgo ni corto Kathleen ya no era tan inocente y joveno antes y ten¨ªas mejis un poco hinchadas. Sin embargo, sus delicados rasgos faciales eran ahora m¨¢s afdos y exquisitos. Ademas, su par de ojos brintes no eran seductores. Por el contrario, eran cristalinos. ¨CEstoy aqui para tomar un poco de aire fresco -Kathleen frunci¨® losbios y continuo- Ya me voy: -Con eso paso por dnte de Samuel Al instante siguiente, le agano muneca y le pregunto con voz grave -?Por que lloras? -Es el viento -respondi¨® con calma La voz de Samuel se hizo m¨¢s pesada al decir -Me est¨¢s mintiendo. Kathleen apart¨® su mano y dijo molesta: -?No me conoces! Al momento siguiente, le bloqueo el paso y le dijo con voz ronca: ¨C Al menos puedo saber cuando estas diciendo mentiras. -Ja, ja! ¨C Kathleen solt¨® una carcajada autodespectiva-?Oh! ?Seguro que tiene ojos agudos, Sr. Macari! Entonces, ?sabe por qu¨¦ quiero mentirle? Los ojos de Samuel se oscurecieron al escuchar sus pbras. -Es porque estas tratando de quitarme de encima. ¨C Si tienes raz¨®n! Me alegro de que te conozcas bien -suspiro y continuo-: Te estoy mintiendo a proposito. Adem¨¢s, ?me caes mal y te odio! ?No tengo nada que hacer contigo! Asi que, ?puedes dejarme en paz? Samuel se qued¨® hdo al o¨ªr eso. -Samuel, te he pedido que me dejes ir, ?no? -una punzada de dolor golpe¨® su cabeza mientras continuaba ¨C Deja de torturarme. ?No me estas molestando s¨®lo para desahogar tu ira, porque te he dejado? -No, no lo estoy -Samuel baj¨® mirada. Un sentimiento insoportable surgi¨® en su interior al ve derrumbarse ante ¨¦l. Entonces, se trag¨® su orgullo y dijo disculp¨¢ndose-: Kate, lo siento Lo siento de verdad. Mirando hacia ¨¦l, vio que sus ojos estaban rojos. Kathleen sonri¨®. -?Por qu¨¦ tienes que seguir molest¨¢ndome, entonces? ?Quieres que me muera? Despu¨¦s de que se le cortara voz, Samuel atrajo hacia sus brazos. Los abrigos que llevaban sobre los hombros cayeron al suelo debido al impacto. Al abraza con fuerza, se dio cuenta de repente de que era delgada y fragil. Preso del p¨¢nico, le explico: ¨C Katie, no quiero que mueras nunca. Incluso desear¨ªa morir por ti s¨®lo porque quiero que vivas feliz. Kathleen aspiro su fresco aroma corporal. Con los ojos enrojecidos, dijo: -?Puedes dejarme ir? Deja de molestarme, ?puedes? Pienso en mis bebes cada vez que apareces ante mi. ?Sabes lo que se siente al tenerlos saliendo poco a poco de mi cuerpo? Entiendes lo que siento? El coraz¨®n de Samuel se rompi¨®. No sabiao cons. Adem¨¢s, no sabia C¨®mo reionar ante sus bruscas pbras Despu¨¦s de todo, lo que dijo no tenia sentido, y e no lo escucharia¡­ ?Kathleen no era as¨ª antes de esto. ?Por qu¨¦? Podria ser¡­ >> This is the property of N?-velDrama.Org. Le bes¨® el pelo con sus finosbios. -El regreso de Nicolette a familia Yoeger no tiene nada que ver conmigo. -?Por qu¨¦ quieres decirme esto? -La noticia de ¨²ltima hora que lciste fue publicada por familia Yoeger. No soy yo. Hace un a?o que no tengo nada que ver con e. Ahora, no tenemos nada-se excus¨® con voz ronca. Kathleen lo apart¨® y sonri¨® con desesperaci¨®n. -?Crees que soy tan f¨¢cil de enga?ar? Nicolette se alojaba en su casa antes, y todos en Jadeborough lo sabian. Al escuchar su respuesta, Samuel fij¨® sus ojos en los de e y dijo: -?Por que tengo que enga?arte? ?Qu¨¦ sentido tiene entonces? ?Me aceptar¨¢s aunque mienta? Kathleen se mordi¨® elbio. -?No sabes que los que has oido son s¨®lo rumores en Jadeborough? -Samuel miro a los ojos ros antes de continuar-: Habia estado esperando que volvieras. Entonces, volvi a perseguirte. ?Crees que volveria a tener algo que ver con e? -Hay algo de cierto en los rumores -luego, miro a Samuel con solemnidad y dijo-: ?Te atreverias a decir que no estuviste protegiendo y cuidando durante todo un a?o? Fijando su mirada en el delicado y elegante rostro de e, Samuel respondi¨®: -Si. La cuid¨¦ durante un a?o. Kathleen permaneci¨® indiferente. -Si crees que encerra en Vi Espiritual es una forma de cuida, lo admito -dijo Samuel con frialdad. Confundida, Kathleen pregunt¨®: -?Vi Espiritual? ?Es vi m¨¢s oscura seg¨²n todo el mundo en Jadeborough¡­ >> -?Imposible! -no cre¨ªa en sus pbras- ?No puedes enga?arme! Samuel se agacho y levant¨® sus abrigos del suelo. Puso el suyo sobre el cuerpo de Kathleen y dijo: ¨CVen a mi s. Te lo demostrar¨¦. Kathleen dud¨® Samuel tom¨® su mano en suya y bajo al balc¨®n. En el ascensor, e retir¨® mano y se frot¨® en ropa con disgusto. Samuel resoplo al ver eso. ?Qu¨¦ chica tan inmadura!? Poco despu¨¦s, salieron del ascensor tras abrirse su puerta. Tomando su mano, arrastr¨® hasta su s. Luego, le entreg¨® una tableta y le dijo: -Sons im¨¢genes de vigncia de Vi Espiritu de ese a?o. Mirs. Kathleen dud¨® antes de pulsar el video. Sentada en cama, Nicolette grit¨® exasperada: -?Por qu¨¦ no acabas conmigo, Samuel? ?Por qu¨¦ tienes que torturarme? Su pelo caia en cascada sobre su hombro. Tenia un aspecto fr¨¢gil con unrgo vestido nco,o si fuera un fantasma. -?Pides a todo el mundo que abandone esta vi por noche! ?Estoy s en oscuridad! ?Eres un monstruo, un demonio! Si, no hay duda de que te he utilizado, pero te amo con todo mi coraz¨®n! ?Por qu¨¦ tienes que tratarme asi? ?Por qu¨¦? Puedo dar a luz a nuestros beb¨¦s si lo quieres! Cap铆tulo 126 Cap¨ªtulo 126 Cap¨ªtulo 126 La expresi¨®n de Kathleen se ensombreci¨® despu¨¦s de ver el video de Nicolette siendo hist¨¦rica. ?Esto es real? No. Es imposible?. Dej¨® tableta y le dijo a Samuel: -Antes, tambien me has enganado con un video falso. ?Por lo tanto, no volver¨¦ a caer en trampa?, -Eso era antes. Pero te juro que nunca te he ocultado nada desde que has vuelto. Todo lo que has visto o conocido es real. E frunci¨® el ce?o. ?Deb¨ªa confiar en ¨¦l? Bajando cabeza, acerc¨® susbios a sus orejas. -Despu¨¦s de todo, vas a ir a residencia de los Yoeger. ?Por qu¨¦ no lopruebas tu mismo para ver si te he mentido? Kathleen se hizo a undo. -?Es posible no acercarte tanto cuando has? Curvo elbio. -?Por que no puedo acercarme a ti? -Porque somos de distinto sexo. Por eso -dijo enfadada. ¨C ?Y qu¨¦?-frunci¨® el ce?o-. Pero esta es mi s. -?Fuiste tu quien me arrastro dentro! -continu¨® con exasperaci¨®n. -Lo olvid¨¦. Kathleen se ri¨® por frustraci¨®n. -?Lo has olvidado? ?Se te ha encogido el cerebro? Pero si todav¨ªa eres joven. Se quedo sin pbras. ?Esta jovencita si que es¡­ Irritante. Aunque es tan lindao una gata, es peleona. Pero eso es bueno. Es mejor que me regane en voz alta en lugar de darme espalda >> -?Qu¨¦ m¨¢s quieres saber? Puedo decirtelo todo mir¨® con dulzura. -No tienes que hacer eso -Se dio vuelta para irse. -Kate, ?amas a Christopher? -pregunto de repente, Detenida en su camino, se dio vuelta y pregunto: ¨C ?Qu¨¦ quieres decir? -Solo te preguntaba si prefieres a un hombreo ello prefieres? ¨C pregunt¨® con calma, ¨C A qui¨¦n no le gusta un hombre considerado y atento?-dicho esto, a?adi¨® con sarcasmoz: Ser¨¢ mejor que un hombreo usted, schor Macari, un hombre arrogante. Ni siquiera le importan los sentimientos de los dem¨¢s, Christopher scria un amante perfecto si sc lepara con usted. Samuel resoplo: -?Que tiene de bueno tener a alguien que seporta de forma melosa,o el agua tibia? ¨C Ja! Tiene raz¨®n, Sr. Macari. Me senti atraida por su buen aspecto porque era joven e ignorante. Adem¨¢s, me habia enamorado de su actitud malvada y arrogante. Despu¨¦s de haber experimentado muchas cosas, me doy cuenta de lo valiosa que es actitud suave y gentil de Christopher. El rostro apuesto y elegante de Samuel se volvi¨® frio. -Hace tiempo que dej¨¦ de quererle, Sr. Macari-su rostro se volvi¨® indiferente-: Es cierto. Ya se lo mencione en residencia. Ahora que estoy dispuesta a vivir en paz con usted, espero que pueda entenderlo. -Solo estas dispuesta a cooperar por abu. Al final, sigues odiandome ¨C molesto, continu¨®-: Katie, ?por que no me apu?s? ??No es mejor para que el odio en su coraz¨®n pueda desaparecer?>> -Ya te has apu?do a ti mismo antes -respondi¨® con calma-. Si no tuviera en cuenta el hecho de que estas arrepentido por los dos ni?os, te habr¨ªa ignorado tras mi regreso. ¡°?Lo sabia? ?Lo sabia todo?>> -?Por qu¨¦ no viniste a verme? -Samuel agarr¨® del hombro-: Si estuviera muerto, ?no querr¨ªas verme por ultima vez? Kathleen neg¨® con cabeza: -?Por qu¨¦ necesito verte? Samuel, ?te he pedido que acabes con tu vida? Fue ¨¦l quien estuvo dispuesto a hacerlo. Samuel bajos manos. Su rostro apuesto y elegante se volvi¨® m¨¢s p¨¢lido que de costumbre. Le dije que ya no le odiaba. Pero, en ese momento, deseaba que estuviera muerto. Parece tan decepcionado. ?Por qu¨¦ no me culpa? Asustada por hostilidad de sus ojos, Kathleen retrocedio unos pasos. Samuel volvi¨® a estrechar entre sus brazos. Mientras abrazaba con fuerza, le dijo en voz baja y maica -Kathleen, por favor, escucha lo que quiero decirte. Te amo. Por lo tanto, quiero volver a perseguirte. No te obligar¨¦ a hacer nada porque s¨®lo quiero tratarte mejor. A partir de ahora, no te mentir¨¦. Ni siquiera una s pbra. Se quedo sorprendida. Luego, continuo -No hare nada que no te guste. Tampoco har¨¦ nada que no te satisfaga. Como te gusta un hombre amable y considerado, intentare convertirme en uno. Puedo hacerlo mejor que Christopher -entonces, apret¨® su frente contra de e. Mirand, dijo- ?Me entiendes? Estaba furiosa. -?No dijiste que no me obligarias? Pero lo haces sonaro si fuera un aviso. -No me importa lo que pienses al respecto -con despreocupaci¨®n, continu¨®-: Dej¨¦moslo dedo. Lo m¨¢s importante eso voy a actuar, ?no? Mientras se mordia elbio rojo, Kathleen le mir¨® con hosquedad. -Entonces, su¨¦ltame. Me estas forzando. Sonriendo con gracia, Samuel le soltos manos. Se dio vuelta y se alej¨®. Parecia que estaba huyendo de ¨¦l. En ese momento, su tel¨¦fono sono. Cuando lo levant¨®, vio que hab¨ªa un mensaje de Nicolette. Tras leer el contenido, en sus ojos brill¨® un destello peligroso. ?Esta mujer se ha sobreestimado!?, penso. Cuando Kathleen se despert¨® al dia siguiente, vio a Charles sentado frente a su cama mientras leia un libro. -Charles, ?por que est¨¢s aqu¨ª tan temprano? ?Me dar¨¢n el alta hoy? -Si. Vengo a buscarte. Te llevar¨¦ a una audici¨®n esta tarde ¡ª dijo. -Muy bien-Kathleen se sinti¨® aliviada al escucharlo. Al final, puedo salir del hospital. This is the property of N?-velDrama.Org. Extendiendo mano, quiso mirar su tel¨¦fono. Sin embargo, se dio cuenta de que hab¨ªa desaparecido. Desconcertada, pregunt¨®: -?D¨®nde est¨¢ mi tel¨¦fono? -Se me ha caido por idente. Est¨¢ roto Charles levant¨® el telefono para que lo viera. Mirandos grietas en su panta, dijo entonces: -Incluso si te sientas sobre ¨¦l, no estaria tan agrietado. Parece m¨¢s bien que lo hubieras tirado por Yrand, ?; C¨®mo puede su instinto ser tan preciso? -No moriras sin tu telefono. Te preparare uno nuevo-respondi¨®. Luego,enz¨® a urgi- As¨¦at¨¦ r¨¢pido. Ya le he dicho a Valerie que se ocupe del procedimiento de alta. De acuerdo -despues de levantarse de cama, Kathleen fuc a asearse. Mientras tanto, Charles miraba su tel¨¦fono. Envi¨® un mensaje a los guardaespaldas que esperaban abajo. Parecia que estaba haciendo algunos arreglos. De hecho, Kathleen no dependia mucho de su tel¨¦fono. Por lo tanto, no se preocup¨® al encontrarlo roto. No tenia muchos amigos con los que estar en contacto. Adem¨¢s, Charles siempre estaria alli si e necesitaba algo. Despues de asearse, sali¨® del ba?o. Mientras tanto, su hermano habia ayudado a empacar sus cosas. -?No ha vuelto Valerie? -parpade¨®. -Le he dicho que nos espere abajo cuando haya terminado con el procedimiento. Yo le empacar¨¦ sus cosas. ?Por qu¨¦ no te cambias de ropa? -sugiri¨®. -De acuerdo. -Fue a cambiarse de ropa. Luego, levant¨® su bolso y arrastr¨® fuera de su pabell¨®n. Cuando pasaron por dnte de s de Samuel, Charles echo un vistazo al interior. Luego, atrajo entre sus brazos y le apret¨® cabeza en el pecho. ¨C Charles, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ¨Cfrunci¨® el ce?o. -Eres una gran celebridad. Me preocupa que alguien pueda sacarte una foto. ¨C ?Por qu¨¦ no me preparas un sombrero y una m¨¢scara? ¨C se quej¨®. ¨C Lo siento. Tenia prisa, as¨ª que me olvid¨¦. La pr¨®xima vez lo recordar¨¦. ¨C Rode¨¢nd con sus brazos. entraron en el ascensor. S¨®lo entonces solto. De inmediato, se sinti¨® un poco extra?a. Mientras tanto, hab¨ªa algunos hombres uniformados en s de Samuel. Uno dijo en tono sombrio: -Sr. Macari, familia Yoeger le demanda por el encarcmiento ilegal de Nicolette: ?Admite haberlo hecho? Cap铆tulo 127 Cap¨ªtulo 127 Cap¨ªtulo 127 Samuel pregunt¨® en tono despreocupado: -?Tienen pruebas? El reportero se quedo at¨®nito y contesto avergonzado: -El a?o pasado, Jadeborough se llen¨® de rumores de que se hab¨ªa alojado en su vi. A pesar de que Samuel estaba sentado en una cama de hospital, seguia exudando una poderosa presencia. -Parece que tengo que demandar a los que han estado difundiendo rumores. No tengo nada que ver con e desde hace un a?o. Por favor, no denuncien algo que no es cierto. Me causar¨¢ muchos problemas si persona a que cortejo se entera. El reportero se sorprendi¨®: -Sr. Macari, ?est¨¢ persiguiendo a alguien? Losbios de Samuel se curvaron con elegancia: -?Pensaba que todo el mundo en Jadeborough lo sabia? ?Qu¨¦ les pasa? Denuncian algo que no admito y no hacen menci¨®n as cosas que he admitido. El periodista ofreci¨® una explicaci¨®n: -?Tal vez porque al Sr. Macari no le gustaba que gente supiera de sus asuntos personales en el pasado? -Tienes raz¨®n. Parece que tengo que hacer una reflexi¨®n-Samuel sonri¨® antes de continuar-: ?Tienes algo mas que quieras preguntar? -Entonces, ?cu¨¢les son los nes del Sr. Macari en rci¨®n con este asunto? ¨C pregunt¨® el periodista. Samuel se rio: -Cuando un perro te muerde, ?le devuelves el mordisco? El reportero se qued¨® sin pbras. -La dejar¨¦ libre esta vez debido a nuestra rci¨®n pasada. Sin embargo, si persiste, mi abogado se pondr¨¤ en contacto con e-respondi¨® con Irialdad. El periodista penso que sus pbras parec¨ªan m¨¢s bien una amenaza. ¨C Los cinco minutos para entrevistahan terminado. Por favor, vayase ahora -Tyson estaba dispuesto a echar al periodista ¨C Una ¨²ltima pregunta! ¨Cel reportero estaba un poco emocionado-. Sr. Macari, persona que persigue es Kathleen? -Si-respondi¨® Samuel con franqueza. El reportero estaba desconcertado. ¨CPero tiene un prometido. -Creo que todav¨ªa tengo una oportunidad mientras no est¨¦ casada ¨Cseri¨®¨C. Despu¨¦s de todo, yo soy el que va tras e El periodista quer¨ªa hacer mas preguntas. Sin embargo, Tyson intervino -Ya es suficiente. Quieres perder tu trabajo? El reportero se quedo perplejo y no tuvo m¨¢s remedio que marcharse. Tyson cerro puerta e informo: -Senor Macari, se?ora Johnson ha abandonado el hospital. Cuando Charles vino a busca, le impidi¨® a proposito ver lo que ocurria en s¡­ -Lo s? expresi¨®n de Samuel era sombria-: Est¨¢ bien. Al final se va a enterar. -Sr. Macari, ya he conseguido mayor¨ªa des iones de familia Yoeger que est¨¢n disponibles para supra. ?Quiere que ses entregue a Sra. Johnson de inmediato? -Solo transfiers. E no lo aceptara. Yo har¨¦ que lo acepte -dijo. Luego instruy¨® en tono g¨¦lido ?Averigua con Richard cuando me pueden dar el alta del hospital! -Ya se lo he pedido. Tendr¨¢ que quedarse aqu¨ª dos dias m¨¢s. ¨C Dile que quiero que me den el alta ahora mismo y que lo procese -pidi¨® con severidad. La expresi¨®n de Tyson se volvi¨® temerosa. ??D¨®nde ha desaparecido el hombre que dijo que me daria una rpensa esta ma?ana?>> Belongs to ? n0velDrama.Org. Mientras tanto, Kathleen sigui¨® a Charles a su casa. -Charles, haz que alguien me envie un tel¨¦fono de inmediato. Necesito uno -inst¨® Kathleen. -?Cual es prisa? Si tienes una necesidad, puedes el mio -sugiri¨® ¨¦l. Kathleen se cruz¨® de brazos y le miro: -Charles, estas siendo raro. -?C¨®mo? expresi¨®n de Charles llevaba un rastro de culpabilidad. E no pudo evitar sentir que algo extra?o estaba sucediendo, -?Tu telefono! -exigio. Al ver que estaba alterada, no tuvo m¨¢s remedio que entregarle su telefono Kathleen abrio Twitter y echo un vistazo a lo que era tendencia [Nicolette Yoeger demandando a Samuel Macari.] [Una amante se convierte en una enemigal desaparici¨®n de Nicolette durante un a?ol [Nicolette aparece despu¨¦s de que Kathleen entre en escena.) Samuel Macari admite que est¨¢ persiguiendo a alguien Sigue siendo posible que Samuel Macari y Kathleen Johnson est¨¦n juntos?] Los diez tweets que m¨¢s se han convertido en tendencia han sido, en su mayoria, sobre ellos tres. Hizo clic en el primer tuit. ?Qu¨¦ pasa? ?Ser¨¢ que los videos que Samuel me mostr¨® ayer son reales y no falsos? -Kate, no pienses demasiado. Aunque Samuel haya hecho esto, no significa que tengas que volver a casarte con el ¨C Charles le quit¨® el tel¨¦fono. La expresi¨®n de Kathleen era tranqu. -Charles, no seas tan infantil en el futuro. Haz que alguien me de un tel¨¦fono ahora. -Est¨¢ bien. S¨®lo tem¨ªa que los periodistas te molestaran -explic¨®. -Charles, ?c¨®mo pueden saber mi n¨²mero los periodistas? T¨² eres mi representante y me ayudas a rcionarme con ellos en estos asuntos. Solo no querias que viera esto ni que me enterara des cosas que hizo Samuel. -El peque?o y hermoso rostro de Kathleen parecia bastante serio-: Charles, no quiero vivir una vida contrda por otros, ?sabes? ¨C Lo siento. Yo¡­ -murmuro Charles con culpabilidad. -Charles, no voy a cambiar de opini¨®n, haga lo que haga Samuel-frunci¨® susbios rojos-: Fui yo quien le pidi¨® que me ayudara a vengarme. Ahora que le ha causado problemas, deber¨ªa al menos preguntar por el. ¨C Me equivoque -suspiro-. Har¨¦ que alguien traiga un tel¨¦fono ahora. -Muy bien ¨C Kathleen asinti¨®. Se preparo para subir. Despu¨¦s de dos pasos, dijo: -Charles, ya he cortado todos loszos con ¨¦l. Ya no tienes que tratarlo asi. Puedes tratarloo una persona normal. -De acuerdo -Charles siempre escuchaba a su hermana. Kathleen subio a descansar Diez minutos despu¨¦s, el ama de ves apareci¨® con un telefono. -Senora Johnson, el senor ha dicho que tiene que volver a oficina para ocuparse de algunos asuntos y que no estar¨¢ en casa para cena ¨C informo con una sonrisa -Tomo nota-Kathleen asinti¨®: No tienes que preparar mucho para cena. No tengo preferencia por los sabores fuertes, as¨ª que puedes preparar algo sencillo, -Muy bien. -El ama de ves sonri¨® y se dio vuelta para marcharse, Kathleen sac¨® el nuevo telefono e introdujo una tarjeta SIM. Hacia un poco de calor en casa. Sac¨® el telefono al balc¨®n y m¨® a Samuel. -?Est¨¢s en casa? Su voz era profunda y atractiva,o un chelo. -Si-asinti¨®- ?Sera dificil arrer el asunto con Nicolette? -No lo ser¨¢ si no le das el video -en un tono arrogante, Samuel a?adi¨®-: Siempre he manejado los asuntos de forma impecable. -?Por que iba a d¨¢rselo? ¨C Kathleen estaba desconcertada. -Quiz¨¢ alg¨²n dia, cuando est¨¦s harta de que te moleste y estropee tu rci¨®n con Christopher, quieras enviarme a c¨¢rcel para poner fin as cosas -dijo medio en broma. -?Yo nunca haria eso! No me acuses -estaba livida-?No soy esa se de persona! Samuel sonri¨®: -Entra en casa. Fuera hace frio. Te acaban de dar el alta del hospital. No acabes ingresado de nuevo. Kathleen se asust¨®: ??C¨®mo sabe que estoy en el balc¨®n?? Cap铆tulo 128 Cap¨ªtulo 128 Cap¨ªtulo 128 -?D¨®nde est¨¢s?-e estaba sorprendida. -?Quieres saberlo? evit¨® a prop¨®sito responder a esa pregunta. -?No! -estaba furiosa. En cualquier caso, fui yo quien te pidi¨® que le rompierass piernas a Nicolette en aquel entonces. Aunque no lo hicieras antes, al final lo hiciste. Asi que, pase lo que pase en el futuro, asumire todass consecuencias contigo. ?Asumire todass consecuencias contigo! ?Qu¨¦ dulces fueron esas pbras! Sin embargo, Samuel sabia que eso no se referia a eso. ¨C Ja, no estoy tan desesperado hasta el punto de arrastrar a una mujer conmigo -dijo con desden-. No te preocupes. Asumir¨¦ toda culpa si es necesario. S¨®lo casate con Christopher en paz cuando llegue el momento. -Samuel! ?Est¨¢s loco? ira brill¨® en los ojos de Kathleen-.?Estoy hando en serio! -Para m¨ª, perseguirte es un asunto serio mirada del hombre se profundizo- ?No me digas que no vas en serio con lo de casarte con Christopher? Kathleen se qued¨® sin pbras. -No te har¨¦s cosas dificiles, Kate. S¨®lo espero que te tomes tiempo para considerar tu rci¨®n con el ¨C Samuel hizo una pausa por un momento-: La tia Emily tampoco se cas¨® con familia Morris tan f¨¢cil. Ha sufrido mucho a pesar de que Aaron ama mucho. El viejo Sr. y Sra. Morris son muy buenos para hacers cosas dificiles para e. -Gracias por el recordatorio. -Creo que no hay ninguna otra familia rica que sea tan alegre y acogedorao mia -a?adi¨® el hombre. -Samuel, siempre encuentro un significado m¨¢s profundo a tus pbras. La verdad es que pense que esas pbras venian de tus buenas intenciones. Pero resulta que solo quieres presumir de ti mismo - con eso, colg¨® el tel¨¦fono enfadada. Luego se dio vuelta y volvi¨® a entrar en casa. Viend alejarse desde el balc¨®n de enfrente, Samuel esbozo una sonrisa de satisfi¨®n. ?Es muy bonita?. Al volver a su habitaci¨®n, Kathleen naveg¨® por Twitter. En ese momento, alguien de uno de sus chats de grupo de WhatsApp etiquet¨® en un mensaje, e hizo clic en notificaci¨®n emergente. (Kathleen, Nicolette est¨¢ tratando de mar atenci¨®n?] Antes de ese texto en particr, el grupo habia estado chando bastante, pero e no se dio cuenta. Nancy: liro que si! Dios sabe d¨®nde ha estado todo este tiempo. Sin embargo, ahora que Kate ha vuelto, aparece! Es obvio que tiene intenciones nefastas.] John: (Nicolette dice que va a revr evidencia en noche. ?Tengo curiosidad por saber que pruebas tiene!) liOye! ?De quedo estas?] ro, estoy de estedo. Pero si se lo que es podr¨¦ ayudar a Kale a pensar en soluciones. Kathleen: (No te preocupes por e.) John: [i Kate, siempre seremos tu mayor apoyo! Kathleen: [No podr¨¢ aportar ninguna prueba. Samuel no es tonto; ?c¨®mo iba a dejar alguna prueba? Nicolette de seguro est¨¢ actuando para enga?ar a todos.] John: [Me alegro de oirlo.] Kathleen: (Gracias a todos por preocupaci¨®n.) Nancy: [Ni lo menciones.] [Por cierto, ?d¨®nde est¨¢ Steve?] Nancy: [No lo menciones. Las nuevas invitadas han sido confirmadas, y son tres miembros de un grupo de chicas que acaba de debutar. Se mantenian juntas en casi todass situaciones y discutian con Astrid cada vez que habia un peque?o desacuerdo. Steve intenta ayudas a solucionars cosas. John y yo, por el contrario, somos espectadores.] John: li Esas tres damas son asombrosas! Astrid no se puedeparar con es en absoluto. Y por eso, intent¨® quejarse con nosotros, insinuando que deber¨ªamos estar en el mismo equipo que e y que no podemos dejar ques tres damas nos roben el protagonismo.] Nancy: [En realidad, aunque esas tres damas son j¨®venes, son bastante impresionantes. Terminaron todo lo que habia que hacer. Por desgracia, parece que no pueden soportar a Astrid.] John: [Bueno, yo s¨®lo soy un espectador que espera los chismes.] Steve: [;Ay¨²dame! John: (No me atrevo a hacerlo.] Nancy: Le No temes ques cosas se descontrolen a¨²n m¨¢s con presencia de otra mujer?) Steve se perplejo durante una fri¨®n de segundo. [Kathleen, ayudame, por favor.) Kathleen: LiComo quieres que te ayude?] Steve Hay alguna forma de evitar que se peleen? ?O tal vez una idea para salvarme del alboroto?] Kathleen: Qu¨¦ tal si lo olvidas? (Bueno¡­] John: [iJajaja!) Steve: (?Puedes proponer algo m¨¢s constructivo?] Kathleen: (Eso es f¨¢cil. Deja ques tres mujeres hagan esos recados paraprar cosas en su lugar. Las cosas mejorar¨¢n si reducess posibilidades de que anden con Astrid, ?no?] Steve: [Pero no puedes esperar que se queden fuera todo el tiempo, ?verdad?] Kathleen: [Bueno, no creo que Astrid se atreva a hacer ruido, ?o si?] Steve: [Por lo que s¨¦, se atreve a hacerlo con cualquiera.) John volvi¨® a responder a Steve con un emoji de risa. Kathleen: (?Y los clientes que van aer? Dejemos que Astrid asuma el papel de camarera. Con esos clientes alrededor, no se atrever¨ªa a discutir cons tres mujeres. Todo lo que tiene que hacer despu¨¦s es intentar ques tres vuelvan a cocina. ?Funcionar¨¢?] [Parece una idea factible.] John: [Parece que hay algo mal en tu arreglo desde el principio, Steve.] Steve: (?C¨®mo iba a saber que iban a pelear?] De hecho, ¨¦l tambi¨¦n se sentia impotente al respecto. Steve: [Eso es todo por ahora. Vamos a preparar los ingredientes.) Kathleen: [iBuena suerte!) Steve desapareci¨® tras responder con un emoji de ce?o fruncido. John: [Apuesto a que Steve no se atrever¨¢ a volver a participar en programas de variedades en el futuro. Esta situaci¨®n en que se encuentra ahora es suficiente para dejarlo traumatizado] Nancy: [ija.ja!) De repente, Steve volvi¨® a activarse y escribi¨®: [Deja de burte de m¨ª. Date prisa. Ve y ayudame. ?Ahora no me escuchan!) Nancy: (Ya voy. Adi¨®s.] Kathleen tambi¨¦n envi¨® un emoji de despedida. Luego, se tumbo en cama y solt¨® una fuerte bocanada de aire. ?Samuel ha encarcdo a Nicolette durante un ano e incluso le ha rotos piernas, penso. Sin embargo, no se apiad¨® de e. Despu¨¦s de todo, nadie habia hado por e cuando fue perjudicada entonces. ??Peroo puede Nicolette tratar de demandar a alguien con tanto descaro? ?Que broma! En ese momento, un destello frio cruz¨® suave mirada de Kathleen. ?Fui yo quien consigui¨® que Samuel hiciera cso. Ya que Nicolette se atreve a vengarse de Samua segura de que tienes agas para vengarse de mitambi¨¦n. ?Nunca dejare libre si se atreve a crear problemas! ?Nunca >> Fra misma noche, ovo que alguien maba a puerta del piso de abajo. Esa persona se fue poco despu¨¦s de una breve conversaci¨®n con Maria. Se dirigi¨® entonces hacia abajo y pregunt¨®: ¨CMaria, ?qui¨¦n era? -La nueva vecina de aldo vino a intercambiar algunos saludos e incluso nos regal¨® algunos pasteles -se ri¨® mientras explicaba. Apartando mirada, Kathleen exm¨® encantada: -Vaya, son pasteles de esa marca tan cara. He oido que hay unarga espera incluso con una reserva hecha. -Asi es. Sra. Johnson. Y todos son sus pasteles de frutas favoritos -sonri¨®. Kathleen parpade¨®. -Quieroer un trozo ahora. ¨C No ser¨¢ posible -hab¨ªa cierta seriedad en el tono de Maria-: Srta. Johnson, me han ordenado que observe mientras cena. Termine primero y podr¨¢er un poco de pastel. Kathleen, sinti¨¦ndose agraviada, rode¨® con sus peque?as manos el brazo de Maria. -Maria¡­ T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Su voz casi hace que a mujer se le debilitens rodis. ?Esta joven s¨ª que es adorable. ?C¨®mo soport¨® el Sr. Macari divorciarse de e?? -Est¨¢ bien. S¨®lo una rebanada, luego tendr¨¢ que ir a cenar ¨Cordeno. Si fuera mi hija, de seguro mimaria sin parar. -Gracias, Maria -le agradeci¨® con una dulce sonrisa-. Quiero el de fresa. Maria saco el trozo de pastel cubierto de fresas. Sujet¨¢ndolo con cuidado, Kathleen se dirigi¨® hacia el comedor. Al verta, Maria sonri¨® con afecto y luego se dirigi¨® a cocina para cocinar para Kathleen despu¨¦s de poner el resto des rebanadas de pastel en el refrigerador. Mientras joven disfrutaba feliz de sutarta, hizo una foto y public¨® en Instagram con el pie de foto: Gracias al nuevo vecino, tengo pasteles tan deliciosos paraer! Cap铆tulo 129 Cap¨ªtulo 129 Cap¨ªtulo 129 A alguien le gust¨® el postco menos de medio minuto despu¨¦s de haberlo publicado. Cuando toco notificaci¨®n, se dio cuenta de que era Samuci. ?Parece que est¨¢ muy libre. ?No estaba muy ocupado antes??, pens¨® Sentado en el sof¨¢ del sal¨®n, Samuel miro el post que Kathleen hab¨ªa colgado en Instagram. y una sonrisa se form¨® en susbios. Esta pequena glotona. Es tan f¨¢cil de conquistar?, se burl¨®. Despu¨¦s de reflexionar durante alg¨²n tiempo, Kathleen decidi¨® bloquearlo. Y cuando Samuel abri¨® aplicaci¨®n para volver a ver sus fotos, se dio cuenta de que su cuenta se hab¨ªa vuelto inesible. Le envio un mensaje de texto: (?Me has bloqueado?] [Es mi cuenta de Instagram, asi que depende de mi lo que quiera hacer con e.) ?Estas ocultando algo en tu cuenta de Instagram?) [Son todas fotos m¨ªas y de Christopher mostrando nuestro afecto mutuo. ?Quieres ves?] Samuel se qued¨® sin pbras. Mientras tanto, Kathleen se sinti¨®cida por su tard¨ªa respuesta. Al fin, Samuel respondi¨®: [?Bien! ?Quiero ves!] Kathleen se qued¨® sin pbras y le ignoro. Mientras tanto, sigui¨® d¨¢ndose el gusto deer el pastel. Cuando termin¨® con ¨¦l, cen¨® algo ligero. Al final,i¨® demasiado. Se frot¨® el vientre redondo. ?Esto no est¨¢ bien. Tengo que hacer un poco de ejercicio. Si no, ser¨¢ vergonzoso hacer una audici¨®n con una barriga redonda ma?ana.) se levant¨® y le dijo a Mar¨ªa: -Voy a dar un paseo. Maria sali¨® de cocina y dijo preocupada: -Senorita Johnson, no es seguro que vaya s. -No te preocupes, Maria. El sistema de seguridad aqui es bastante estricto. Todo ir¨¢ bien. Volvere pronto ¨Cent¨®. Con eso, se puso su chaqueta nca y sali¨® de casa, Mientras tanto, Samuel estaba junto a ventana, observando una figura nca que salia de casa. Al ver eso, Iruncio el ceno, se puso un abrigo negro y sali¨® tambien. Mientras tanto, Kathleen se paseaba despreocupada. La zona residencial tenia un alto indice de ocupacion, pero hab¨ªa muy poca gente. Quiz¨¢s el jardin de zona residencial cra demasiado grande y no hab¨ªa mucha gente alrededor. Aun aci a e le gustaba estar alli El paisaic debe ser bastante hermoso si vengo aqui durante el d¨ªa?, penso. Despu¨¦s de dar unos pasos, de repente sinti¨® que alguien seguia por detr¨¢s. Se gir¨® y se qued¨® at¨®nita ante lo que vio. -?Samuel ? Que hace aqui?? se pregunto. ¨C?Que haces aqu¨ª s de noche? ¨C frunci¨® el ce?o. Su expresi¨®n era severa. ¨C Heido demasiado, asi que estoy dando un paseo -explic¨® e, desconcertada. Sus cejas estaban muy fruncidas mientras preguntaba-: ?Qu¨¦ haces aqui? ¨C Voy a dar un paseo -respondi¨® el con indiferencia. ¨C ?Por que ibas a dar un paseo por nuestra zona residencial? -no le crey¨®. -?Por qu¨¦ no? Kathleen se burl¨® para sus adentros y sigui¨® caminando hacia adnte. Samuel sigui¨® por detr¨¢s. Mientras caminaban, surga y delgada sombra se superponia a de e. Su mirada se oscureci¨® mientras se sumia en profundos pensamientos. Despu¨¦s de dar unos pasos, e se dio cuenta de que Samuel a¨²n segu¨ªa. Se detuvo y pregunto: -?Por qu¨¦ me sigues? -Voy por el mismo camino el rostro apuesto y elegante del hombre seguia teniendo una expresi¨®n de indiferencia-: ?Que? ?Este camino es tuyo? Kathleen resoplo. Lo ignoro y continu¨® con su paseo. En ese momento, recordo que acababa de recuperarse de una enfermedad. Volvi¨® a detenerse, frunciendo el ce?o. -?Te han dado el alta del hospital? -?Est¨¢s preocupada por mi? -sonri¨® con satisfi¨®n. ¨CSolo estaba preguntando. Est¨¢ bien si no quieres responderme ¨C Kathleen se dio vuelta y siguio Caminando Al ver eso, Samuel se dirigi¨® a sudo a pasos r¨¢pidos, y e se limito a resoro respuesta: -?Estaba rico el pastel? ¨C sonrio. -Si-respondio Kathleen con sinceridad ¨C Hasta un vecino sabe lo que me gusta. No entiendo por que algunas personas no son iguales. La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® sombria -Est¨¢ bien. S¨®lo tienes que reganarme. Lo aceptare. Kathleen se qued¨® sin pbras, ¡ª?Sabes quien es Yareli Vocger? -pregunto Samuel Kathleen le miro de reojo. -Si, lo s¨¦. Es hija mayor demilia Yoeger y hija de Vanessa. ?Qu¨¦ pasa con e? ¨CAntes, habia estado preparando una boda en el extranjero. Pero cancel¨® boda hace dos dias y ha vuelto al pais -un brillo agudo apareci¨® en los ojos de Samuel cuando dijo-: Seguro que tiene algo que ver con heredar familia Yoeger. Kathleen hizo una pausa antes de preguntar: -?Tambien quiere heredar familia Yoeger? -Bueno, ?quien no? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. Al o¨ªr eso, Kathleen frunci¨® el ce?o. -Se que tu no -sonrio. -Gracias por decirmelo -replico Kathleen de forma distante-. Mi casa est¨¤ justo enfrente. Adi¨®s, Sr. Macari. Samuel sonri¨®. -Mi casa est¨¤ justo en frente, tambi¨¦n. Kathleen estaba desconcertada. Extendiendo mano, Samuel saludo: -H, se?ora Johnson. Soy su nuevo vecino. Kathleen se qued¨® sin pbras. Esa noche, Charles vio sentada en el sof¨¢ mientras abrazaba una almohada en el momento en que volvi¨®. -?Qu¨¦ pasa? -Charles se acerc¨® y pinch¨® cara de su hermana-: ?Qui¨¦n te ha ofendido esta vez? This is the property of N?-velDrama.Org. -Charles, dijiste que hab¨ªas investigado a todos los vecinos de esta zona residencial, ?verdad? ¨C le miro de reojo. -Asi es. El de izquierda es un profesor universitario, mientras que el de derecha es una pareja de ancianos. Kathleen se puso en ple. -?Quien ha dicho que nuestro vecino de derecha es una pareja de ancianos? Est¨¢ ro que es un soltero! Y lo peor es que es de los que se han divorciado, le gusta acosar a gente y decir mentiras -?Que? ¨C Charles se levanto-. Que ha pasado? Te ha acosado? ¨C frunci¨® el ceno. Kathleen asinti¨®. -Espera aqui! -Charles se dio vuelta y se fue. Fue a casa de aldo y m¨® al timbre. En cuanto se abri¨® puerta, pudo ver a Samuel dentro. Estaba elegante y guapo con una camisa nca entada y unos pantalones negros. ?Por qu¨¦ est¨¢ aqui??, se pregunt¨®. -?D¨®nde esta pareja de ancianos que vive aqu¨ª?¨Cpregunt¨® con desd¨¦n. -Se mudaron -le sonri¨®-. Hice arreglos para que vivieran en el mejor hogar de ancianos de Jadeborough. Charles estaba desconcertado. ??Este hombre es demasiado astuto!? -No me extra?a que mi hermana diga que eres un solteron que acosa y le miente-ech¨® humo Charles-. Eres despreciable, Samuel. -No voy a discutir contigo ya que eres el hermano de Kate -dijo Samuel, actuandoo si fuera una persona magnanima. -?Por lo que veo, est¨¢s pidiendo una paliza! ¡ªCharles se enfureci¨®. -Puedes golpearme, pero no tomare represalias. Despu¨¦s de todo, har¨¢ que Kate se sienta mal-le mir¨® con calma-: No es tan malo, ya que puedo conseguir su preocupaci¨®n. Charles se qued¨® sin pbras y Samuel esboz¨® una sonrisa. -?Eso es todo? Voy a cerrar puerta, si no tienes nada m¨¢s que decir. Charles apret¨® los dientes y dijo: ¨C Nos mudamos ma?ana! -Estar¨¦ encantado de ser tu nuevo vecino -Samuel sonri¨®. Tras decir esto, cerr¨® puerta, dej¨¢ndolo sin pbras. 4;Esto es tan frustrante!>> Sin m¨¢s remedio, regres¨® a su casa. Al verlo, Kathleen le pregunt¨®: -?Y? ?Como te fue? -Le habria dado una paliza si no fuera por ti -dijo con impotencia. Sinti¨¦ndose avergonzada, e respondi¨®: -Pues dale una paliza. No me sentire mal por el. Es que vieja se?ora Macari me trata muy bien. ?No te da pena vieja si le pegas a Samuel? Despu¨¦s de pensarlo un poco. Charles sac¨® su telefono y mo a Diana. Kathleen fruncio el ceno al ver eso. Pronto se respondi¨® a mada. ¨C H, Charlie! voz de Diana sonaba bastante en¨¦rgica. Eso significaba que mada no perturbaba de su descanso -Vieja se?ora Macari, tenemos un nuevo vecino que acosa a Kate todo el tiempo. ?No cree que deber¨ªa darle una paliza? ¨C pregunto con calma. -?Que? -Diana enfurecio ?Por qu¨¦ acosa a Katie? T¨² eres su hermano. ?S¨®lo golp¨¦alo si quieres! ¨CSegun lo que se hasta ahora, est¨¢ divorciado e incluso es un mentiroso ¨C dijo Charles. Trataba de insinuar algo con sus pbras. -Yo me encargar¨¦ si no sabes c¨®mo tratar con ¨¦l -dijo Diana agitada-. Enviar¨¦ a alguien para que le d¨¦ una paliza. Charles dijo en voz baja: -Vieja se?ora Macari, esa persona es Samuel. Diana guard¨® silencio. Cap铆tulo 130 Cap¨ªtulo 130 Cap¨ªtulo 130 Diana enterr¨® cara entres manos. -?Por qu¨¦ es tan desca ado? Kathleen le arrebat¨® el tel¨¦fono y aseguro: -Vieja se?ora Macari, no haga caso a Charles. Es normal que Samuel tenga muchas propiedades. D¨¦jelo vivir donde quiera -Katie, no tienes que har por ¨¦l -dijo Diana exasperada, Ese hijo de puta. Nunca hered¨® los genes de amar a su esposa de familia Macari. Y ahora, se est¨¢ arrepintiendo. -Tal vez sus genes mutaron-sugiri¨® Charles. -Es posible. Qui¨¦n sabe, puede que ni siquiera sea un hijo de familia Macari-se quej¨® Diana. Kathleen mir¨® a Charles antes de decirle a mujer: -Todo est¨¢ bien ahora, vieja se?ora Macari. Siento haber interrumpido su descanso. -No hay nada de lo que tengas que disculparte. Ahora le dare una colleja a ese nieto mio -colg¨® mada con rabia. En ese momento, Charles se rio a carcajadas. Al ver su respuesta, Kathleen frunci¨® el ce?o. -Charles, ?peleaste con Samuel antes? ?Es por eso que fuiste a buscar a vieja se?ora Macari? -?Yo? ?Pr con ¨¦l? Qu¨¦ broma ¨Cneg¨® Charles. ¨C Bien, me rindo. Eres demasiado infantil ¨C Kathleen se levant¨®. -Katie, no debes sentir pena por ¨¦l, de acuerdo?-le record¨®. E se qued¨® sin pbras y se dio vuelta para subirs escaleras. Entro en su habitaci¨®n y se asom¨® al balc¨®n de enfrente. ?Entonces, ?me est¨¤ mirando desde el otrodo?>> Mientras tanto, Samuel estaba sentado en su habitaci¨®n. Justo en ese momento, vios luces de habitaci¨®n de Kathleen encendidas. Su silueta pod¨ªa verse a trav¨¦s des cortinas. Parecia estar mirando en su diri¨®n sin moverse. -Samuel, ?has o¨ªdo lo que he dicho? ¨C pregunt¨® Diana con severidad. -Te he oldo voz de Samuel era indiferente : Abu, ya puedes dejar de har. No te voy a escuchar. La estoy persiguiendo. -Pero ya no le gustas -record¨® Diana-. Desde que Katie volvio, mostr¨® algun signo de querer volver a casarse contigo? -No -dijo Samuel con rotundidad: Pero eso no es importante. Los sentimientos pueden crecer. Esta vez, no voy a dejar que caiga en manos de otro hombre. -;No tienes miedo de empeorars cosas molest¨¢nd sin parar? Samuel, te doy mi consejo para que no hagas que Kathleen te odie. De lo contrario, ni siquiera tendr¨¢s oportunidad de ser su amigo. Entiendes lo que he dicho? Samuel permaneci¨® en silencio, pues silueta de ventana de enfrente se movi¨®. Susbios se curvaron en una sonrisa. No sabia que observar su silueta en silencio de esa manera era algo tan feliz. -Lo entiendo, abu-respondi¨® en tono d¨¦bil-. De todos modos, no he hecho nada. Belongs to ? n0velDrama.Org. -Esas cosas dependen del destino. Si t¨² y Katie est¨¢n destinados a estar juntos, el cielo los ayudar¨¢. Si no, no saldr¨¢ nada por m¨¢s que lo fuerces -rega?o con seriedad. Samuel sonrio: -Abu, ?c¨®mo sabes si estamos destinados a estar juntos o no? Entonces, Dios me dej¨® vivir y no me llev¨® a el. Y ahora, ha vuelto al pa¨ªs despu¨¦s de un a?o. Creo que el destino nos unio. Diana permaneci¨® en silencio. Samuel era demasiado obstinado. -Samuel, nunca te perdonar¨¦ si vuelves a romper el coraz¨®n de Katie -dijo con voz profunda-. Sus padres murieron para salvarme. De lo contrario, todavia tendria padres para protege. ?Lo entiendes? Diana siempre se sinti¨® culpable por ese asunto -Abu, amo. No te preocupes. Nunca dejar¨¦ que se sienta agraviada de nuevo. -Con eso, Samuel termin¨® mada de inmediato porque vio a Kathleen de pie en el balc¨®n. E estaba sosteniendo una barandi de metal, e intentaba golpear su ventana. ??Qu¨¦ est¨¢ haciendo?>> Se acerc¨® a gran ventana y abri¨®, preguntando con frialdad: -?Me buscas? Kathleen asinti¨®. -?Qu¨¦ pasa? -los finos y seductoresbios de Samuel se curvaron para formar una sonrisa-: ?Por qu¨¦ nadie abri¨® puerta cuando pulse el timbre antes? ?Donde est¨¢ tu ama de ves? ¨C pregunt¨® Kathleen. -Vivo solo -Samuel miro-. Estaba hando con mi abu por tel¨¦fono hace un momento. Por eso no te -Algo de mi casa vol¨® hacia tu patio trasero. ?Podr¨ªas abrir puerta, por favor? Ir¨¦ a buscarlo. ¨C Las mejis de Kathleen estaban un poco sonrojadas. ¨C Est¨¢ bien. Lo agarrar¨¦ y te lo pasar¨¦ por el balc¨®n. -?No! ?No! ?No! -Kathleen sacudi¨® cabeza una y otra vez.¨C. ?Lo buscar¨¦ yo misma! Samuel estaba desconcertado. -?Qu¨¦ es lo que se perdio? Las mejis de Kathleen enrojecieron. -Tu ropa interior? ¨C pregunto Samuel en tono discreto. E se sonroj¨® a¨²n m¨¢s. ?Parece que tengo raz¨®ny. Samuel sonri¨®. -Te ayudar?. Kathleen se mordi¨® elbio. ?Este hombre debe hacerlo a prop¨®sito?, pens¨®. Una mirada malvada cruz¨® los ojos de Samuel mientras salia del balc¨®n. Varios momentos despu¨¦s, reapareci¨® con algo nco ens manos. Kathleen entro en p¨¢nico: -?Devu¨¦lvemelo! -?Como lleg¨® esto a mi patio trasero? ¨C pregunt¨® Samuel. -Fue el viento. Elvadero de mi casa est¨¢ aldo de tu patio trasero. En cuanto sopl¨® el viento, sali¨® vndo. De todos modos, ?devu¨¦lvemelo! -insto. Su cara estaba rojao un tomate. Samuel sonrio: -?De que te averg¨¹enzas? ?No veia estas cosas todo el tiempo antes? Kathleen lo fulmin¨® con mirada. -Eso es el pasado. Ahora no tengo nada que ver contigo. Date prisa y devu¨¦lvemelo. Samuel esboz¨® una sonrisa encantadora cuando not¨® su mirada ansiosa. -Dame tu riel de ropa. Aloir eso, Kathleen sigui¨® sus instriones. Samuel colg¨® su ropa interior en ¨¦l. Con cara sonrojada, retir¨® barra de ropa y quit¨® ropa interior de misma. -Espero que no te importe que lo toque -sonri¨®. -?Lavar¨¦ de nuevo! -e se mordi¨® elbio. -Es bueno ser higi¨¦nico. Por cierto, se siente bastante suave,o tu. -?Pervertido! ?idiota! Samuel se rio -?Va a vr algo m¨¢s grande pr¨®xima vez? Kathleen lo fulmin¨® con mirada -No puedo determinar si tus medidas han cambiado o no, Bas¨¢ndome en mi observaci¨®n, parecen m¨¢so menoss mismas que encl pasado -murmuro con una sonrisa significativa. ¨CiPervertido ¨C le grito antes de darse vuelta para irse. Luego cerr¨® puerta del balc¨®n con un golpe. Samuel se asomo, viend cerrar puerta y corrers cortinas. Sigui¨® mirando su puerta mientras se rmia los finosbios. -Que bonito¡­ Mientras tanto, Kathleen volvi¨® al cuarto de ba?o y tir¨® su ropa interior en elvabo. -?Maldita sea!?Maldita sea!?Maldita sea! ¨Crestreg¨® t furiosa. ??Por que me enfado tan r¨¢pido cada vez que veo a Samuel? Cuando estaba en el hospital, era su compa?ero de habitaci¨®n. Cuando volvi a casa, se convirti¨® en mi vecino. Incluso mi ropa interior queria intimidarme al ir a su patio trasero?. Habia hecho todo lo posible por llevarse bien con ¨¦l. Sin embargo, ¨¦l agitaba y perturbaba paz de su corazon. Asi eso siempre hab¨ªan sidos cosas entre ellos¡­ Siempre actuabao queria. Cuando estaba de buen humor, trataba muy bien, sin importar si e lo queria o no. Cuando estaba de mal humor, trataba mal, sin mostrarle un ¨¢pice depasi¨®n. Era un imbecil. En ese momento, e tuvo el impulso de derrumbarse. Le dolia mucho cabeza de tanto pensar. Cap铆tulo 131 Cap¨ªtulo 131 Cap¨ªtulo Cuando Kathleen se desperto, descubri¨® que ya era ma?ana siguiente. Se pellizc¨® el entrecejo. Hab¨ªa un frasco de pastis para dormir en mesita de noche. En ese momento, maron a puerta, seguido de voz de Charles. -Kate, ?est¨¢s despierta? ?Puedo entrar? -Entra. ¨C Kathleen dej¨® escapar un bostezo mientras se sentaba en cama. Charles empuj¨® puerta y entr¨® en habitaci¨®n. ¨C Hoy hay una audici¨®n. -De acuerdo. -Kathleen se abrazo a almohada mientras estaba aturdida. Charles mir¨® el frasco de pastis para dormir que hab¨ªa en mesi de noche. Pregunt¨® con ansiedad: -?Te ha vuelto a doler cabeza? -Si. Anoche no podia dormir, asi que me tom¨¦ dos pastis. ¨C Kathleen asinti¨® con pereza. Charles apret¨® los pu?os. -?Ya has tomado dos? -El m¨¦dico dijo que no habr¨ªa problema en que aumentara dosis. No te preocupes-respondi¨® Kathleen con voz perezosa. -?Es por Samuel? Por eso quiero que se mantenga alejado de ti ¨C dijo Charles solemnemente. Kathleen esboz¨® una leve sonrisa. ¨C Charles, es in¨²til huir de ¨¦l. El m¨¦dico ha dicho que es una cuesti¨®n psicol¨®gica. Tendr¨¦ que superarlo. Charles dej¨® escapar un suspiro. -Sin embargo, es ¨¦l quien te ha causado el trauma. -Soy yo quien no tiene una mentalidad fuerte. No es su culpa. Charles, no deberias pensarlo demasiado. Samuel y yo estamos a mano ahora. S¨®lo piensa en elo una persona normal -dijo Kathleen con calma. -De acuerdo, te lo prometo. ¨C Charles asinti¨®. -Ya estoy despierta. Esperame abajo. Como Kathleen acababa de bostezar, sus ojos parecian suaves y empanados. ¨CDe acuerdo. -Charles se levant¨® y se fue. Kathleen estir¨® los brazos. Se dirigi¨® hacia ventana, queriendo corrers cortinas y dejar que luz del sol entrara. Sin embardo corra de inmediatos cortinas en cuantos abri¨®. ? No! Samuel est¨¢ viviendo lo contrario. ?Tengo que estar atento a ese pervertido! ?Ding! De repente, sono su tel¨¦fono. Lo tom¨® y descubri¨® que era Samuel quien le hab¨ªa mandado el mensaje. Samuel: [?Cuando estar¨¢s libre para cocinar para m¨ª?] Kathleen se qued¨® at¨®nita, ya que se hab¨ªa olvidado porpleto de este asunto. Samuel:[{Lo has olvidado?] Kathleen se sinti¨® culpable. Kathleen: [Hoy tengo que asistir a una audici¨®n. Cocinar¨¦ para ti por tarde.) Samuel: (?Necesitas que prepare alg¨²n ingrediente?] Kathleen: (Est¨¢ bien. Los traer¨¦ de casa.] Samuel: [El c¨®digo de eso es tu cumplea?os. Si no estoy, puedes entrar primero.] Kathleen se qued¨® sin pbras. Decidi¨® no responder m¨¢s a Samuel y se fue a ba?ar. Charles llev¨® a Kathleen al lugar del casting en su Bentley. Llegaron al edificio del Grupo Macari. Kathleen mir¨® a Charles y le dijo: ¨CCharles, ?est¨¢s seguro de que este es el lugar correcto? -Si. Kathleen, est¨¢ pegado a tio un chicle-respondi¨® Charles mientras se desabrochaba el cinturon de seguridad Kathleen se qued¨® sin pbras. Salieron juntos del coche. Vestido con un traje negro y un abrigo de color gris oscuro, Charles estaba elegante y guapo. Kathleen llevaba un abrigo de cachemira amarillo p¨¢lido y unos pantalones ncos de pata ancha, con un aspecto adorable y encantador. Cuando sonrein sus ojos se arrugaban y se mostraban sus adorables dientes: Con un aspecto especialmente alegre, era una dama simpatica a primera vista, Era dulce y delicada Entraron en el vest¨ªbulo. Tyson se acerc¨® y dijo: -Sr. Johnson, Sra. Johnson, los he esperado mucho tiempo a los dos. Charles solto un ligero bufido. Kathleen tiro de sus mangas. Charles miro a Tyson y le explico: -No me dirijo a ti. Es tu director general el que est¨¢ siendo inhumano. Tyson se quedo cado. ?Tiene un punto. No puedo discutirlo?. ¨C Por favor, siganme -dijo Tyson mientras se sonrojaba. Kathleen y Charles le siguieron. Los tres tomaron el ascensor y llegaron al ¨²ltimo piso. Kathleen no pudo evitar preguntar: -5r. Hackney, ?d¨®nde es audici¨®n? -Esta en el despacho del director general-respondi¨® Tyson. Kathleen frunci¨® losbios. La voz de Charles era fria cuando dijo en voz baja: -?Lo ves? ?No es Samuel un idiota?? Kathleen respiro profundo y dijo: ¨CSe lo debo a el. En ese momento, llegaron al despacho del director general, Tyson abrio puerta y les hizo pasal Habia tres personas sentadas en el sota del despacho. Uno de ellos era Sarnuel mientras ques otras dos personas eran Spencer el director y Remy el suo Todos miraban a Kathleen. Ese d¨ªa llevaba un maquije muy ligero. Era evidente que tenia una buenaplexi¨®n. Esta pelic requer¨ªa que actriz estuviera a cara descubierta en muchas escenas. Por lo tanto, su aspecto y su piel deb¨ªan estar en buenas condiciones, Kathleen no se someti¨® a ninguna cirugia stica, por lo que su belleza natural era a¨²n m¨¢s adecuada para el papel ¨CPor favor, tome asiento. -Samuel sonri¨® mientras miraba. ?Hoy esta muy guapa>>. Kathleen lo ignoro. Se sent¨® y salud¨® a Remy y Spencer, Ambos pensaron que su aspecto era asombrosamente bello a primera vista. En cuanto a capacidad de actuaci¨®n, confiaban en e. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa ganado el premio de Academia a mejor actriz. A pesar de que pelic era una gran prodi¨®n, era dif¨ªcil saber qui¨¦n se aprovecharia de popridad. -Senorita Johnson, si no hay ning¨²n problema, ?empezamos audici¨®n?-pregunto Spencer. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. Sinti¨¦ndose confundida, pregunt¨®- ?Aqui mismo? Spencer asinti¨® y respondi¨®: -Si. This is the property of N?-velDrama.Org. Remy le pas¨® el guion. -Intenta actuar este papel. Kathleen se hizo cargo del guion. Despu¨¦s de ojearlo, se sorprendi¨®. -?Asi que tengo que actuar sin ning¨²n tipo de atrezzo? Remy sonrio. -Por supuesto que no es demasiado inc¨®modo para mi y para Cain, asi que le hemos pedido a Samuel que te ayude. Kathleen se qued¨® at¨®nita por un instante. -Pero es una escena de besos. Aunque el actor principal est¨¦ enfermo, hay bastantes escenas de besos. Charles frunci¨® el ce?o. -Esta no es en verdad una escena intima. Todo lo que tienes que hacer es besar nariz y losbios del actor principal. Senorita Johnson, usted es una actriz. -Remy le mostro una sonrisa significativa. Kathleen se qued¨® sin pbras. Charles estaba a punto de perder los nervios. Por supuesto, no estaba enfadado con Remy o Spencer sino con Samuel. Sin embargo, Samue! solo frunci¨® un pocos cejas porque no lo sab¨ªa. Tampoco dijo nada. -B. Entonces, ?puede cooperar conmigo, Sr. Macari? -Kathleen se levanto. -Es un cer. -Losbios de Samuel se curvaron hacia arriba. -Acu¨¦state. Recuerda que eres un hombre inconsciente que tiene heridas graves -dijo Kathleen con frialdad. ¨C De acuerdo. -Samuel se acosto. Media 1,9 metros, asi que el sof¨¢ no era suficiente para susrgas y delgadas piernas. Se acost¨® con los ojos cerrados,o si fuera un cuadro. Era tan elegante y reservadoo si fuera una deidad. Kathleen se sent¨® a sudo. Respir¨® profundo mientras le tomaba mano. ¨C ?Por qu¨¦ sigues inconsciente? ¨CLa voz de Kathleen era fria, con una sensaci¨®n de interrogaci¨®n. En escena, era una asesina que hab¨ªa perdido memoria. Sin embargo, aun tardaba en darse cuenta de sus sentimientos. Se enamoro de un erudito pero no fue consciente de ello. ¨C La gente me ha dicho que te bese si todavia estas inconsciente. Nunca he o¨ªdo har de este tipo de m¨¦todo de curaci¨®n. ?Has oido har de el antes? El becario no respondi¨®. -Lo intentar¨¦, entonces. -Kathleen se acerc¨® a ¨¦l. El elegante rostro de Samuel era impecable. Su nariz era afda, y susbios eran sensuales y tentadores. Kathleen frunci¨® losbios. Luego, susbios rojo cereza cayeron suavemente sobre su nariz bien definida El coraz¨®n de Samuel se agito. ?Sentia cosquis! Justo despu¨¦s, sinti¨® algo suave en susbios, seguido de una pizca de dolor. Kathleen lo estaba mordiendo. Cap铆tulo 132 Cap¨ªtulo 132 Cap¨ªtulo 132 Samuel gruno. Esa sensaci¨®n era dolorosa pero estimnte al mismo tiempo. Sabia que Kathleen estaba expresando su descontento. ?No sabia de esta escena. ?Debo decirles que eliminen esta parte! >> Kathleen sc detuvo y miro con amargura el rostro de Samuel. -Despu¨¦s de todo, todav¨ªa est¨¢s inconsciente. De verdad me mintieron. Con eso, se levanto, aparentemente dispuesta a vengarse de los que enga?aron. Corten! -dijo Remy, que sostenia un tel¨¦fono para grabar escena. Kathleen dej¨® escapar un suspiro de alivio. Samuel abri¨® los ojos y baj¨®s piernas. Se rozo losbios con sus delgados dedos y esboz¨® una peque?a sonrisa. -?Alguien ha mencionado que teportaso un gato? -No s¨¦ si yo, pero estoy segura de que t¨² eres un perro-replic¨® e. Samuel se rio. -Pero no te he mordido. Kathleen le ignoro y se volvi¨® para mirar a Spencer y Remy. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Spencer sonri¨®. -Sus habilidades interpretativas son de verdad eiables. ?Por qu¨¦ no debuto antes, se?orita Johnson? -Me case muy joven, pero ahora estoy divorciada. Esto indica que tener un hombre solo obstaculizaria mi Carrera -explic¨®. Spencer esbozo una leve sonrisa. ¨C No todos los hombres son as¨ª. -Tienes razon. Un buen hombre nunca se convertir¨ªa en el escollo de una mujer S¨®lo los hombres terribles pensar¨ªan ens mujereso su posesi¨®n, prohibi¨¦ndoles progresar bien en vida - respondi¨® Kathleen con sarcasmo Remy miro a Samuel con una mirada significativa. Este ¨²ltimo parecia despreocupado. ?En el pasado le prohibia Kathleen que se convirtiera en actriz, y no voy a negar los errores que cometi. Sin embargo, a partir de ahora cambiare Spencer se levant¨® y extendi¨® mano, -Srta. Johnson, le doy oficialmente bienvenida a unirse al reparto y al equipo de Assassin. Remy tambi¨¦n se levant¨®. -?Bienvenida, bienvenida! Kathleen estrecho mano de Spencer y Remy. -Si no hay nada me pondr¨¦ en marcha entonces. ¨C Kathleen no quer¨ªa quedarse alli ni un segundo m¨¢s. -De acuerdo. Har¨¦ que alguien te informe de hora concreta de filmaci¨®n -dijo Spencer mientras mostraba una expresi¨®n divertida. Kathleen asinti¨®. -De acuerdo. Se dio vuelta para mirar a Charles. -Vamos, Charles. Charles asinti¨®. Luego, le dedic¨® una mirada de desd¨¦n a Samuel antes de alejar a Kathleen. -No creo que me reconozca. -Remy se sinti¨® decepcionado. Spencer le miro fijamente. -Bueno, ?no eres un temerario? ?Cu¨¢ndo cambiaste escena? -Justo ahora. Lo hice por Samuel. -Remy sonri¨®. Samuel dijo con frialdad: -Pero e entendi¨® mal, crey¨® que yo los instrui para hacer eso. -Samuel, es ro que no eres bienvenido. No puedo creer que te odie tanto. -Remy suspiro-. Sin embargo, Kathleen se ha vuelto m¨¢s guapa. Antes era belleza del campus. Muchos chicos habian intentado ganarse su afecto, pero fracasaron -?Eres uno de esos tipos? -Spencer lo miro. -?Nunca tendr¨¦s agas para hacerlo! -dijo Remy enlurru?ado-. Tengo miedo de que Samuel me despelleje vivo Spencer se burlo -No te enfades conmigo, Samuel Solo estaba poniendo a prueba capacidad de actuaci¨®n de Kathleen. De todos modos, creo que es una actriz con talento. Si no hubiera.. El rostro de Samuel se ensombreci¨®. Remy se call¨® en ese momento, Spencer sonrio. -Creo que has hecho un gran trabajo con el guion. Vamos a usar esta escena, *iQue diablos! Remy miro a Spencer con asombro. ??Est¨¢ loco? Samuel nunca permitir¨¢ eso!? ¨C?Que le parece, Sr. Macari? -Spencer mir¨® a Samuel. ¨CCreo que el capital de inversi¨®n puede reducirse a mitad -respondi¨® Samuel con indiferencia. ¨C No hagas eso. S¨®lo estoy bromeando ¨Crespondi¨® Spencer avergonzado. -Te he dicho que no digas tonterias. Me gustaria ver lo que harias sin dinero-refunfun¨® Remy. Spencer guard¨® silencio despu¨¦s. Remy miro a Samuel. -Nos despedimos ahora, Samuel. Te informaremos de hora de rodaje m¨¢s tarde. Samuel asinti¨® con indiferencia. Remy se apresuro a arrastrar a Spencer y se fue. Tenian miedo de enfurecer a Samuel, el diablo. Cuando se fueron, Samuel semi¨® losbios que antes hab¨ªa mordido con fuerza Kathleen. Curvo losbios en una sonrisa de satisfi¨®n. Remy y Spencer bajarons escaleras y se reunieron con Kathleen y los dem¨¢s. Esperaron al ascensor antes. asi que ambas partes llegaron abajo m¨¢s o menos al mismo tiempo. -Kath¡­ ?Srta. Johnson! ¨C Remy tenia una personalidad extrovertida. Se acerc¨® corriendo a saluda-:;Se acuerda de mi? Sacudio un poco cabeza. Se sinti¨® molesto. -?Estoy triste! Incluso has hecho un papel en mi guion antes. Kathleen estaba desconcertada. -?Antes? -Asi es. Recuerdo que lue un evento en su escu. Me pidieron que escribiera el guion y me invitaron a ver obra. Tu eras protagonista femenina-explico Remy, Parec¨ªa haber recordado ese incidente. -Oh, ya veo. No sabia que hab¨ªas escrito el guion. Dijeron que pedir¨ªan ayuda de un veterano para el guion, pero no esperaba que esa persona fueras tu. Remy se sinti¨® inc¨®modo. ?S¨®lo recuerda que soy su superior y ha olvidado porpleto que se reuni¨® conmigo en residencia Macari. Sin embargo, no puedo culpa por eso porque podriamos haber tenido muchas oportunidades de encontrarnos, pero Samuel no le permiti¨® salir. ?Qu¨¦ imb¨¦cil!? ¨C Esas escenas de antes eran en verdad parte del guion. Eso no tiene nada que ver con el Sr. Macari- dijo mientras pensaba en Samuel. ?No puedo hacer mucho por ti, Samuel?. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨® con indiferencia-. Ahora lo s¨¦. E le dedic¨® una mirada fria. -?Hay algo m¨¢s? Remy se sonrojo. Penso que debia de estar enfadada. -Eso es todo. Te vere entonces durante el rodaje -dijo. Kathleen asinti¨® de nuevo. -Nos vemos Con eso, giro sobre sus talones y se alej¨® con Charles sigui¨¦nd. Spencer se detuvo aldo de Remy y le pregunt¨®: -?Es cierto cuando dices que nunca te ha gustado? Remy tosi¨® un poco y se ar¨® garganta. -?No! Nunca me ha gustado. Spencer no estaba convencido. -Basta con esa pretensi¨®n. Conozco tu personalidad. Es imposible que ayudes a tuspa?eros a escribir el gui¨®n sin motivo. Sueles cobrar mil por cada pbra que escribes. ?Sabes lo caro que es eso? ?Cu¨¢nto dinero pueden tener esos universitarios? Remy resoplo -?Por qu¨¦ no contratas a otro en vez de a mi si eres tan capaz? Spencer no dijo nada Remy frunci¨® losbios. -Los rechac¨¦ dando excusa de no tener ninguna inspiraci¨®n en ese momento. Entonces, me mostrarons fotos de Kathleen Creci con Samuel, as¨ª que estaba al tanto de su rci¨®n con ¨¦l. Tambi¨¦n sabia que estaban casados entonces, pero yo¡­ Spencer le dio una palmadita en el hombro. -Puedo entender tu sentimiento. El amor no correspondido suele ser el m¨¢s dif¨ªcil de dejar atr¨¢s. De todos modos, ahora est¨¢ soltcra, asi que aun tienes una oportunidad. Remy contest¨® con amargura: ¨C Ja. A juzgar por cara que ha puesto hoy. ?Crees que Samuel no haria nada y me dejaria persegui? Spencer frunci¨® el ce?o. -Pero creo que no le gusta. Se habia enterado de algunas noticias rcionadas cons rencis entre Kathleen y Samuel. En opinion de Spencer, Kathleen no parecia una tonta enamorada, por lo que dudaba que volviera a enamorarse de Samuel. -No conoces a Samuel. Si tiene sus ojos puestos en Kathleen. nunca tomar¨¢ por fuerza. Lo dir¨¦ de esta manera. Se transformar¨¢ en un zorro astuto, poniendo fachada del tipo de hombre que Kathleen admira antes de acercarse a e, desarrondo poco a poco un vinculo m¨¢s profundo con e. Como resultado, e quedar¨¢pletamente prendada de ¨¦l. Spencer se ri¨®. -Solo tienes que esperar y ver. Ese tipo de familia Morris no tiene ninguna posibilidad -dijo Remy con firmeza. ¨C ?Y si Kathleen en verdad se casa con Christopher? ¨C pregunt¨® Spencer con fascinaci¨®n. -Si es asi, te escribir¨¦ el guion gratis. ?Qu¨¦ dices? Trato hecho! Entonces, est¨¢ decidido. No te arrepientas de lo que has dicho, -?Admitir¨¦ que soy un mal perdedor si me retracto de mi pbra! -Despu¨¦s de decir eso, Remy envi¨® rapido un mensaje a Samuel por WhatsApp: (iSamuel, cuento con que me pagues ahora!) Cap铆tulo 133 Cap¨ªtulo 133 Cap¨ªtulo 133 Samuel ley¨® el texto quc Remy le envio sin ninguna expresi¨®n en su rostro. No ten¨ªa ni idea de que estaba hando Remy. ?Estoy mejor sin su ayuda?. Charles conducia mientras preguntaba: -?Por qu¨¦ no rechazaste oferta? -No es necesario. Me gusta el director y el guion -fue respuesta de Kathleen-. Pero Samuel¡­ ?Uf, no tengo ganas de decirlo?. -Kate. ?has pensado alguna vez en esto? Si sigues soltera, Samuel seguir¨¢ molest¨¢ndote -dijo Charles solemnemente-. Has mantenidos distancias con Christopher, asi que Samuel cree que a¨²n tiene una oportunidad -Charles, no puedo utilizar a Christopher para deshacerme de Samuel, ?verdad? No es justo para Christopher -explico Kathleen. Charles sabia que Kathleen nunca seprometeria cuando se trataba de su vida amorosa. E tampoco era tan particr. ?Olvidalo. Tendr¨¦ que pensar en una idea para lidiar con Samuel?. -Charles, ?puedes parar en el centroercial de dnte? Necesitoprar algunas cosas -dijo Kathleen ¨C No me pa?es, porque quieroprar s. Averigua qui¨¦n es el protagonista masculino yo es. Tras decir esto, Kathleen se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y se baj¨®. Charles no pudo detene a tiempo. ?No deberia haber dicho eso en voz alta. Es obvio que Kathleen no tiene ning¨²n sentimiento rom¨¢ntico por Christopher. Es un gran tipo, pero a e no le gusta. ?Deber¨ªa hacer que le revisen los ojos?? Mientras tanto, Kathleen estabaprando s con una gorra y una m¨¢scara cubriendo su cara. Fue agradable poderprar s. Se hizo con algunas cosas y fue a pagar suspras en el mostrador Cuando le lleg¨® el turno, se dio cuenta tarde de que no habia sacado el bolso. Hoy en dia es normal pagar con el telefono, pero e todav¨ªa no se hab¨ªa hecho con un numero de telefono Local ?Mierda, esto es vergonzoso -D¨¦jeme pagar suspras.-La voz de una mujer sono detr¨¢s de e, Kathleen se gir¨® hacia su hombro sorprendida. -?Gem! Gemma lenz¨® una mirada exasperada. -?Por qu¨¦ no has sacado tu bolso? -Lo habia olvidado. Ni siquiera tengo un n¨²mero de tel¨¦fono local -respondi¨® Kathleen, haciendo un mohin con losbios -?Cu¨¢nto?¨Cpregunt¨® Gemma. El personal esboz¨® una sonrisa. -El total seria de trece mil ochocientos. Gemma estaba sorprendida. -?Que hasprado? Ni siquiera gano tanto en un mes. Un rubor subi¨® pors mejis de Kathleen. -Solo algunos objetos personales. Losbios de Gemma se movieron. -?Me debes unaida! ¨C Por supuesto -respondi¨® Kathleen. Mientras tanto, el personal fruncia el ce?o. -?Es usted Kathleen Johnson? -pregunt¨®. Kathleen apenas pudo ocultar su sorpresa. ??Me ha reconocido a pesar de llevar una gorra y una m¨¢scara?>> -?H! ¨C Le hizo un peque?o saludo al personal. Losbios del personal se curvaron. -Usted es nuestro VIP Hay diez millones en tu tarjeta, as¨ª que no tienes que pagar tuspras. Kathleen estaba confundida. -?Cu¨¢ndo me converti en VIP? ¨C Hace un a?o ¨Cfue respuesta del personal ¨C SraJohnson, aqui tiene suspras. Que tenga un buen dia Kathleen frunci¨®s cejas, pero Gemma arrastro fuera de tienda This is the property of N?-velDrama.Org. -Esto es obviamente obra de Samuel ¨Cle dijo Gemma con firmeza-. Despu¨¦s de que desaparecieras hace un a?o, te busc¨® por todas partes. No tienes ni idea des veces que se present¨® en mi casa, El ce?o de Kathleen sc frunci¨®. -?Te causo alg¨²n problema? Gemma neg¨® con cabeza en respuesta. -La verdad es que no. Vino a preguntarme si sabia d¨®nde estabas. Apareci¨® pr¨¢cticamente todos los d¨ªas. -Lo siento -se disculp¨® Kathleen con timidez. -Eso no es nada. -Gemma hizo un gesto despectivo con mano-. Le dije que era demasiado tarde para arrepentirse. Cuando volv¨ª al hospital, hizo arreglos para que fuera enfermera jefe m¨¢s joven del hospital. Kathleen parpade¨® dos veces. -No te preocupes. Aunque me haya ofrecido ayuda, no me pondr¨¦ de sudo. Queriapensarme, asi que acepte su ayuda-revel¨® Gemma con alegria. ¨C Mm. ¨C Kathleen asinti¨® antes de preguntar preocupada-: Gemma, tu cintura¡­ -Todavia llevo el soporte de cintura. El m¨¦dico ha dicho que tengo que seguir recuper¨¢ndome, pues el incidente ocurri¨® hace s¨®lo un a?o.-Gemma lenz¨® una sonrisa tranquilizadora-. A mi hermano tambi¨¦n lo ascendieron pero no estaba rcionado con Samuel. El mismo consigui¨® el ascenso. -?Vaya, felicidades! ¨C Las esquinas de los ojos de Kathleen se arrugaron. -?Deber¨ªamos cenar juntos? -Gemma mir¨®-. Si Benjamin sabe que has vuelto, no har¨¢ horas extras. Kathleen sonri¨®. -ro. Vamos a tomar una fondue. ¨C Suena genial! -Gemma solt¨® una risita emocionada. ¨C Deberiamos ir a otro centroercial. -Kathleen suspiro-. No s¨¦ c¨®mo se entero Samuel de que frecuentaba este centroercial. En aquel entonces, no me hacia caso y nunca recordaba nada de mis preferencias. -De acuerdo. Cemma movi¨® cabeza. Enseguida se fueron a otro centroercial. Lo mismo ocurri¨®, y Kathleen segu¨ªa siendo un VIP. No tuvo que gastar ni un centimo. Neg¨¢ndose a rendirse, Kathleen fue a otros centroserciales, pero ocurri¨® lo mismo. Al final, se desplom¨® en el Audi de Gemma, totalmente agotada. Gemma se ri¨® al ver su mirada de cansancio. ¨C ?A d¨®nde vamos ahora? ¨C Cena. -Kathleen estaba hambrienta. Se acabarons excursiones al centroercial? -pregunto Gemma, con losbios curvados en una sonrisa divertida. Kathleen sacudi¨® cabeza, -?No ir¨¦ a los centroserciales, nunca! Gemma se rio. ¨CMuy bien, Encendi¨® el motor y condujo hasta el restaurante de fondue. Alli, mo a Benjamin. Tras enterarse de que iban a cenar con Kathleen, Benjamin sali¨® de inmediato del trabajo y corri¨® hacia el restaurante. Kathleen le envi¨® un mensaje a Charles: Charles, necesito veinte mil). Charles le transfiri¨® el dinero sin dudarlo. Kathleen transfiri¨® entonces trece mil ochocientos a Samuel. Samuel le envi¨® un signo de interrogaci¨®n. Kathleen: [No quiero deberte un favor]. En realidad, Samuel habia sido informado de que Kathleen fue a dos centroserciales, por lo que pod¨ªa adivinar cual seria su rei¨®n. Samuel: [De acuerdo.Aceptar¨¦ el dinero). A continuaci¨®n, confirm¨® el trado. Al ver eso, Kathleen se sinti¨® mucho mejor. Samuel: (Estoy hambriento). Kathleen recordo tardiamente que hab¨ªa prometido cocinar para Samuel. ?Oh, Dios. Lo habia olvidado. Escribi¨® una respuesta apresurada: (Lo siento, pero me olvid¨¦ porpleto). En su interior culp¨® a Samuel por haber hecho algo innecesario que le hizo olvidar su promesa. Samuel: (Est¨¢ bien. Me alegro de que llenes tu estomago) Kathleen se mordi¨® elbio con culpabilidad, pues era su culpa. Lanzando una mirada vte a Gemma y Benjamin, pregunt¨®: ¨C Le debo unaida a Samuel. Les importa si se une a nosotros? Ambos negaron con cabeza. Laisura de boca de Kathleen sc levant¨®. ¨CGenial Procedi¨® a mar a Samuel. Samuel respondi¨® a su mada y le pregunto: -?Que pasa? ¨C Su voz era tranqu y no parecia que estuviera alterado. -Lo siento, pero se me olvid¨® ¨Cse disculp¨® Kathleen con culpa. -Esta bien. -Samuel esboz¨® una media sonrisa-. Disfruta de tu cena. -Voy a cenar con Gemma y Benjamin. ?Quieres unirte a nosotros? -pregunt¨® Kathleen. ¨CNo, no te molestar¨¦. Tengo que volver al trabajo ¨C le dijo Samuel-. Le dije a Tyson queprara cena para mi, asi que no tienes que preocuparte por mi. -De acuerdo. Tras una pausa, Kathleen a?adi¨®-: Ma?ana cocinar¨¦ para ti. -Mm¡­-Samuel tarare¨® en reconocimiento antes de colgar. -?Qu¨¦ ha dicho? ¨C pregunt¨® Benjamin. ¨C No se unir¨¢ a nosotros, porque Tyson le hab¨ªa invitado a cenar -explico Kathleen. Para su sorpresa, Benjamin dijo: ¨C Via Tyson cuando ven¨ªa hacia aqu¨ª. Estaba en una cita a ciegas. Cap铆tulo 134 Cap¨ªtulo 134 Cap¨ªtulo 134 Kathleen frunci¨® losbios en silencio. ? Por qu¨¦ me minti¨® Samuel? Me minti¨® para que pudieraer en paz? No recuerdo que fuera tan amable?. -Come -le dijo Gemma-. Puedesprarida para llevar y entregars m¨¢s tarde. Kathleen inclin¨® cabeza. -La ensda de quinoa de este restaurante es bomba. Puedespra para el -sugiri¨® Gemma. -ro que si. ¨C Kathleen no queria que Samuel pasara hambre y esperara, ya que podria acabar en el hospital. Despu¨¦s de cena, Gemma llev¨® a Kathleen de vuelta al Grupo Macari. Kathleen entr¨® en el edificio conida en mano Gemma se volvi¨® para mirar a su hermano. ¨C Benjamin, cada vez te separas m¨¢s de Kathleen. Benjamin permaneci¨® imperturbable. ¨C Nada importa m¨¢s que su felicidad. La amargura surgi¨® en el coraz¨®n de Gemma. -Si esas cosas no hubieran ocurrido, seguirias siendo el amor de infancia de Kate, y¡­ -Ya ha pasado. Vamos. -Benjamin habia aceptado realidad. Losbios de Gemma se adelgazaron. Asi es vida, y todo est¨¢ grabado en piedra. Simplemente no estaban destinados a serlo. -?Con qui¨¦n crees que acabara Kate? ¨C pregunt¨® Gemma-?Samuel o Christopher? Benjamin mir¨® de reojo. -La eli¨®n de Kate es lo m¨¢s importante, ?verdad? -Benjamin, Kate no elegir¨¢ a Christopher. -Gemma parecia segura de ello-. No puedo decir si todavia quiere a Samuel, pero has o¨ªdo har de Christopher durante cena? Benjamin se puso rigido. -La intuici¨®n de una mujer es muy precisa. -Gemma puso en marcha el motor-. No nos conoces bien. Dicho esto, se alej¨® a toda velocidad. Mientras tanto, Kathleen entr¨® en el Grupo Macari. Al ve, el guardia de seguridad le recibi¨® con un cordial saludo: -?Srta. Johnson! ?Ha venido a ver al Sr. Macari? Kathleen le hizo un gesto con cabeza. -?Sigue aqu¨ª? ¨CPor supuesto. El Sr. Macari hace horas extras todos los dias -respondi¨® el guardia de seguridad. Kathleen se sinti¨® avergonzada. -Voy a subir ahora. -Senora Johnson, puede tomar el ascensor privado del director general-le dijo con alegria el guardia de seguridad Con una expresi¨®n de iodidad, Kathleen respondio: -Entendido. A pesar de decirlo, opt¨® por tomar el ascensor normal. El ascensor lleg¨® al ¨²ltimo piso y e salio. El piso estaba muy iluminado. Kathleen fue directo al despacho de Samuel. La puerta estaba entreabierta y vio una pizca de luz a trav¨¦s del hueco. Con cuidado, empuj¨® puerta y miro a su alrededor. Samuel estaba descansando en su si con los ojos cerrados, Se acerc¨® y lo miro. Los rasgos del hombre seguian siendo afdos y peligrosos. Sus finosbios dtaban lo cruel y despiadado que podia ser. Sin embargo, tuvo que admitir que era guapo y elegante aunque pudiera ser despiadado y decisivo. -?Samuel? ¨C Kathleen rompi¨® el silencio. Sus cejas se juntaron. ?Estoy pr¨¢cticamente a escasos centimetros de ¨¦l. ?Por qu¨¦ no responde? ?Est¨¢ sufriendo una recaida?? Dej¨® de inmediatos cosas que tenia en mano y se apresuro a acercarse a el. Agach¨¢ndose, le toc¨® el hombro. -Despierta, Samuel. Samuel ni siquiera se movi¨®. Kathleen se sobresalt¨®. ??Debe haberse desmayadolu Saco su tel¨¦fono, a punto de mar a ambncia, En ese momente, una mano delgada pero enorme agarr¨® de mu?eca y le dio un fuerte tir¨®n. Acab¨® cayendo en un abrazo seductor. -Actuasteo si nada? -dijo Kathleen. Los brazos de Samuel rodeaban. Apoyo barbi en su hombro y sonri¨®. -No. -?Mentiroso! -Kathleen ech¨® humo-.?D¨¦jame ir! Al escucha, Samuel solt¨® su agarre sobre e. Kathleen se levanto furiosa. -?He tenido amabilidad de venir a visitarte! ?C¨®mo te atreves a aprovecharte de mi? Samuel lenz¨® una sonrisadeada. -?No fuiste tu que me dej¨® ntado? Kathleen se qued¨® sin pbras. De hecho, e habia dado su pbra antes, pero se habia olvidado de e. -Adem¨¢s, me ha dado un ataque g¨¢strico. Acabo de tomar medicina y estaba a punto de echarme una Siesta cuando apareciste tu -explic¨® Samuel. Le acerc¨® a Kathleen el frasco de pastis que tenia en su escritorio. No le estaba mintiendo. Losbios de Kathleen se adelgazaron. ¨C He traido algo deida para ti. Puedese ahora. Me despido. Dicho esto, gir¨® sobre sustalones y se dirigi¨® a puerta. De repente, Samuel empez¨® a toser violentamente. -Gracias-consigui¨® entre toses. Kathleen se detuvo de inmediato. De m gana, volvi¨® con el Despu¨¦s de detenerse junto a ¨¦l, le dio unas suaves palmaditas en espalda. -?C¨®mo te sientes? -Es un viejo problema gruno Samuele. Estoy bien, asi que puedes irte ya. No es seguro viajar a altas horas de noche. -?Vas a seguir trabajando? -Kathleen se sorprendi¨®. -No tengo nada que hacer en casa. Estoy acostumbrado a trabajar horas extras, de todos modos. - Samuel lenz¨® una sonrisa-. Deber¨ªas volver a casa. Kathleen apret¨® losbios. -?No vas a cuidar de ti mismo? ?Quieres que abu organice tu funeral? ¨C Ja! Eso no sucedera. Si me muero, todav¨ªa est¨¢ Christopher -respondi¨® Samuel con despreocupaci¨®n, Christopher es un gran tipo, asi que se ocupar¨¢ de ellos. ¨C Deja de ser sarc¨¢stico -espeto Kathleen. Cons cejas fruncidas, dijo- Tu insististe en casarte con Nicolette, asi que no puedes culparlos por enfadarse contigo. Samuel lenz¨® una mirada. ¨C Les gustar¨¢ cualquier hombre que se case contigo. se casec Kathleen hizo una pausa antes de replicar: -Deja de decir tonterias. Ningun padre odiaria a su propio hijo. Ahora que Nicolette quiere demandarte, creo que se?ora Macari y el resto no te culpar¨¢n m¨¢s. La mirada de Samuel era abrasadora. -Kate, si muero, ?te har¨¢s cargo de mi familia? El ce?o de Kathleen se frunci¨®. ¨C Por supuesto. Considero a abu y a se?ora Macario mi propia familia. No importa si est¨¢n aqu¨ª o no, porques tratar¨¦ bien. Samuel mir¨® sin decir nada. En realidad, queria preguntarle si lloraria en su funeral. Sin embargo, sabia que se sentir¨ªa humido si hacia esa pregunta en voz alta -?Y yo que? -La voz de Samuel era ronca-. Si tengo unarga vida, y mi abu y mis padres mueren antes que yo te har¨¢s cargo de mi? Kathleen frunci¨® el ce?o, confundida. -Quiero decir¡­ -Samuel se corrigio-Me visitar¨¢s de vez en cuando? -Samuel, tendr¨¢s tu propia familia, con esposa e hijos. Kathleen pregunto: ?Puedo pensar en ustedes como una familia? La mirada de Samuel se volvi¨® tan oscurao un trueno, -?Quieres decir que quieres revertirs cosas a cuando no est¨¢bamos casados el uno con el otro? -Si est¨¢s dispuesto, por supuesto. ¡ª Kathleen explic¨®-: Samuel, lo pasado, pasado est¨¢. No podemos volver al pasado. No quiero guardarte rencor y poner a tu abu y a tu madre en un aprieto. ?Podemos ser parientes y nada mas? Samuel pregunto con desaz¨®n: ¡ª Seremos parientes para siempre? Kathleen asinti¨®. -?No te alejar¨¢s de mi ni me odiar¨¢s m¨¢s?-a?adi¨® Samuel. La respuesta de Kathleen fue vaga, -Siempre y cuando no me obligues a ir en contra de mis deseos. Samuel mir¨® fijamente. ¨C Mientras te mantengas firme en lugar de cruzar linea, podemos llevarnos bien. Lo prometo-le dio Kathleen su pbra. Despu¨¦s de ocuparse de sus asuntos, iba a marcharse. Seria molesto si ¨¦l seguia viniendo tras e. This is the property of N?-velDrama.Org. -Kate, ?puedes abrazarme? -pregunt¨® Samuel con voz ronca-. Vamos a despedirnos de nuestro pasado. Te fuiste apurada hace un a?o y no pudimos despedirnos el uno del otro. Cap铆tulo 135 Cap¨ªtulo 135 Cap¨ªtulo 135 ¨C?En serio est¨¢s aceptando ser mi pariente? ¨C Kathleen se sobresalt¨®. Losbios de Samuel se curvaron. -Si. Una profunda linea apareci¨® en medio de frente de Kathleen. -?No haras cosas que odio? Por ejemplo, ?besarme o coquetear conmigo sin avisar? ¨C pregunt¨® dudosa, -No-respondi¨® Samuel moviendo cabeza. ¨C Muy bien. ¨C Kathleen hizo una pausa-. Te dare una ¨²ltima oportunidad. Riendose, Samuel extendi¨® los brazos. Kathleen dud¨® antes de rodearlo con sus brazos. Samuel sinti¨® que el coraz¨®n se le encogia mientras una ¨²nica l¨¢grima ca¨ªa por su meji y desaparecia por debajo del cuello de Kathleen. ?Es tan suave y se adapta perfectamente a mis brazos. Por desgracia, esta ser¨¢ ¨²ltima vez que nos abracemos?. Kathleen no ten¨ªa ni idea de por qu¨¦ le dolia el coraz¨®n. Ya hab¨ªa pasado un a?o, pero el dolor seguia presente. -A partir de ahora, seremos una familia. Si necesitas ayuda, dimelo. Har¨¦ todo lo posible por ayudar - dijo Samuel-. Te prometo que nadie se atrever¨¢ a ponerte mano encima en Jadeborough. -Mm¡­ ¨C Kathleen movi¨® cabeza. Con losbios curvados, Samuel a?adio: -Una cosa m¨¢s. Espero que digas que si a mi petici¨®n. ¡ª Dilo -inst¨® Kathleen. ¨C Por favor, no muestres tu afecto por Christopher dnte de mi. Puede que haya aceptado ser tu familia, pero eso no significa que pueda aceptar tu rci¨®n. ?Lo entiendes? -Afirm¨® Samuel. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. ?No voy a ser cari?osa con Christopher en p¨²blico, de todos modos?. -No me atrevo a soltarte ¨C gruno Samuel Site suelto, ya no me perteneceras. Algo le dec¨ªa que seria para siempre su familia. Kathleen dudo. -Te dejar¨¦ abrazarme diez segundos m¨¢s. Samuel se rio yento: -Que amable. -Sueltame entonces -sisco Kathleen cons cejas fruncidas. -?No! -Samuel apret¨® su agarre-. Megane los diez segundos yo mismo. Kathleen dej¨® escapar un ligero bufido. Diez segundos despu¨¦s, Samuel solt¨® de m gana. Le puso mano en cabeza y le dijo: -Vamos a llevarnos bien, Kate. Kathleen se qued¨® boquiabierta. Samuel dej¨® escapar una risa baja. -?Qu¨¦ has traido? ?Debe haber fingido esa l¨¢grima. Me senti mal por ¨¦l, pero empez¨® a bromear de nuevo. No importa. ?Si se atreve a faltar a su pbra, cortar¨¦ todos loszos con ¨¦l!>> ¨C Ensda de quinoa. -Kathleen pusoida para llevar dnte de ¨¦l,. Todav¨ªa est¨¢ muy caliente, asi quee. Me despido ahora. -?Has conducido hasta aqu¨ª?-pregunt¨® Samuel. -Pedire un taxi ¨Crespondi¨® Kathleen. -Te llevar¨¦. ¨C Samuel se puso en pie-. Comere esto en casa. ¨C No es necesario. Son solos diez. -Kathleen levant¨® mano para mirar su reloj Patek Philippe-. No hace falta que me lleves a casa. Samuel se puso el abrigo. -Insisto. ?Olvidaste lo que dije? Dije que no dejar¨¦ que corras peligro nunca m¨¢s. Cada vez que recordaba c¨®mo hab¨ªa estado a punto de perder vida despu¨¦s de que ¨¦l abandonara en calle, tenia que resistir el impulso de darse dos bofetadas. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨CEst¨¢ bien. Hab¨ªa dejado de recordar el asunto. Samuel conduc¨ªa un Maybach, y era primera vez que Kathleen lo iba a conducir. Sintiendo su ansiedad, Samuel se ri¨®. ¨C Conduce despacio. No pasa nada. Puedoer ensda de quinoa en el coche. -Deia de burte de mi. -Kathleen apret¨® mandibr. Puedo conducir un Bentley, y mucho menos este coche. Come tuida. -De acuerdo. Sonriendo, Samuelenz¨® aer su cena despacio. Kathleen se concentraba en condi¨®n. Apret¨® losbios en se?al de concentraci¨®n y mostr¨® una expresi¨®n decidida. Samuel mir¨® y sonri¨® discretamente. Al final, el coche lleg¨® a casa. Enseguida solt¨® un suspiro de alivio. Volviendose, mir¨® ensda de quinoa en mano de Samuel y refunfuno: -El viaje dur¨® m¨¢s de una hora. ?Por qu¨¦ no lograste terminar tuida? ¨C No es tan buenoo tu cocina -fue respuesta de Samuel. Kathleen resopio. -Cuando cocinaba para ti, nunca me babas. Samuel esboz¨® una media sonrisa. -Yo era un idiota en ese entonces. Kathleen frunci¨® el ce?o. -Aparcar¨¦ el coche en el patio y le dir¨¦ a Maria que te prepare algo deer. -?No puedes cocinar para mi? ¨C pregunt¨® Samuel-. Recogi tanta informaci¨®n para ti y acept¨¦ ser tu familia hoy. ?Es asio me pagas? Kathleen se qued¨® boquiabierta en silencio. ?Por qu¨¦ de repente es mi culpa?? E cedio. -?Servira pasta? -ro. -Samuel inclino cabeza. Kathleen suspiro. -Vamos. Se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y se baj¨® del coche. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa seductora Sali¨® del coche y alcanz¨®. En puerta, Kathleen introdujo su fecha de nacimiento. La puerta se abri¨® con un clic. Dando vueltas, Kathleen pregunt¨®: ¨C?No vas a cambiar el codigo de eso? ¨C No. ?Hay alguna norma que diga que no puedo usar el cumplea?os de mi parienteo c¨®digo de eso? ¨Creplic¨® Samuel. ?No, en efecto. Pero uno suele usar el cumplea?os de su ser significativoo c¨®digo de eso. ?Es muy diferente!>> ¨C Kate, tendr¨¢s que darme algo de tiempo para acostumbrarme. ¨C La voz de Samuel era amarga. Has cambiado nuestra rci¨®n a fuerza. Puede que te hayas acostumbrado, pero yo necesito m¨¢s tiempo. Kathleen se sinti¨®o si fuera una persona malvada. -Muy bien, entonces. Entr¨® en casa. Una sonrisa asomo en losbios de Samuel mientras entraba tras e. Kathleen fue a cocina y abri¨® nevera. La nevera estaba llena, asi que tom¨® algunos ingredientes y empez¨® a cocinar. Samuel se quit¨® el abrigo y lo coloc¨® en el sof¨¢. Se dirigi¨® a cocina y pregunto: -?Puedo hacerle algunas preguntas? -ro, si no intentas invadir mi privacidad. -Kathleen estaba ocupada cortando tomates. Samuel sonri¨®. -?Como encontraste a tu hermano? ¨CFue obra de Chris -explico Kathleen-. Me ayud¨® aprobar mis antecedentes familiares y descubrio que tenia un hermano perdido hace tiempo. Todo el tiempo, ¨¦l hab¨ªa estado buscando a Charles, y resulta que Charles tambi¨¦n me estaba buscando a mi. Entonces se encontraron. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Samuel se quedo cado. Si le mostraba m¨¢s preocupaci¨®n, podr¨ªa ayuda. -?Qu¨¦ pas¨® despu¨¦s? ¨C pregunto Samuel ¨C Charles asumio que nos divorcianos, asi que no se present¨®. neaba reunirse conmigo despu¨¦s de nuestro divorcio y llevarme con el. Sin embargo¡­ ¨CKathleen hizo una pausa moment¨¢nea-. De todos modos, me llevo con el m¨¢s tarde. ?Oh ya veo. La mirada de Sanucl era oscura. ?No es de extra?ar que no encontrara nada a pesar de haber investigado a fondo a Christopher ¨CNunca nos haste de esto ent¨® Samuel. -No queria molestarte. ¨C Kathleen se detuvo en seco-. En realidad, no me importa que tu abu decida no adoptarme. Me alegro de que mis padres sean almas bondadosas. No creci para sero ellos, pero puedo prometer que no salvaron s¨®lo porque es vieja se?ora Macari. -Lo se. No tienes que explicarme eso. No habia forma de que reconocieran durante el incidente ¨C respondi¨® Samuel r¨¢pido. Ten¨ªa miedo de que e malinterpretaras cosas. Kathleen exhalo. -De todos modos, no me atrevo a pedirte ayuda para encontrar a Charles. Tampoco sabia que Chris me estaba ayudando La mirada de Samuel se profundizo. -?Por qu¨¦ no me lo dijiste? -Porque no me quieres-respondi¨® Kathleen con un suave suspiro-. Estabas ocupado y no tenias tiempo para mi. Aunque no te culpo. Cap铆tulo 136 Cap¨ªtulo 136 Cap¨ªtulo 136 Bueno, entonces cuando empezo tu aventura con Christopher? -Samuel pregunt¨® con desden. Kathleen le miro de recjo. De verdad quieres saberlo? No tienes miedo de que te disparen? ¨C Sitengo miedo-respondi¨® Samuel. Su tono era escalofriante. -Asi que no preguntes. ¨C Kathleen hizo una pausa, dudando. Luego continuo-: Me tomo muy en serio la privacidad des personas. Por lo tanto, no tengo inter¨¦s enpartir mi vida privada con personas ajenas. La pbra de Kathleen reson¨® en mente de Samuel. ?Extra?os?? Una sombra fue envolviendo sus ojos. ?No hace mucho me maba familia, ?pero ahora soy un extra?o?? -Ya est¨¢ hecho. Ya puedeser. -Kathleen apag¨® el fuego de estufa. A continuaci¨®n, trado el to de pasta aledor. Mientras tanto, Samuel trato de disipar hostilidad en sus ojos, tratando de recuperarpostura. -Gracias. -Muy bien, disfruta de tuida. Ahora me voy a casa. -Kathleen se quit¨® el dntal y se preparo para irse. Samuel se detuvo un momento y luego pregunt¨®: ¨C ?Quieres quedarte a har un rato? Kathleen le miro con serenidad. -Me voy a cama. El rostro de una celebridad femenina es de suma importancia. Ninguna inyi¨®n de botox puedepararse con los beneficios del sue?o reparador. Samuel mir¨® a su vez. Kathleen habia hado con calma, sin rencor. Se limitaba a constatar un hecho. Pareciao si tratara a Samuelo un miembro mas de familia. -De acuerdo entonces. Buenas noches -dijo Samuel con incredulidad. Sin embargo no pudta hacer nada al respecto, no tenia otra opcion De lo contrario, le seria imposible acercarse a Kathleen en toda su vida Cuandu Kathleen se acerco a puerta, se giro -Samuel, por favor, revoca Mi estatus VIP de los centroserciales. Samuel le dedic¨® una mirada fr¨ªa -Lo ¨²nico que tienes que hacer es no gastar tu dinero allt. Entonces suspenderes suscripciones. ¡ªTe pagare proxima vez: -Kathleen descaba hacer borr¨®n y cuenta nueva con ¨¦l. Samuel fulmin¨® con mirada. Belongs to ? n0velDrama.Org. -?Vas a gastar el dinero de Charles? ¨CPor supuesto. ¡ª Kathleen levant¨® cabeza y der¨® con orgullo-: Despu¨¦s de todo, es mi hermano -Y tambi¨¦n soy tu familia y tu hermano. As¨ª que, ?por qu¨¦ no puedes gastar mi dinero en su lugar? - Samuel ya estaba un poco enfadado- ?O es que no quieres ser familia conmigo? No me importa de ninguna manera. -Esta bien, lo entiendo. -Kathleen siempre tuvo dificultades para ganar una discusi¨®n contra Samuel. Luego se dio vuelta y se fue. Samuel se qued¨® mirando su to, en el que hab¨ªa un huevo al sol. El huevo era redondo y le recordaba adorable cara de Kathleen. Tomo el tenedor y le dio un bocado. Al instante,isura de sus finosbios se arque¨® un poco. ?Nunca podr¨¤ escapar de mix, Kathleen volvi¨® a residencia de los Johnson. Nada m¨¢s entrar en casa, oy¨® a Charles toser. Tenia una expresi¨®n sombria en su rostro. -?Donde has ido? No hab¨ªa tenido noticias tuyas en todo el dia. ¨C Heido con Gemma y Benjamin -explico Kathleen-. Incluso tepr¨¦ una corbata! Laisura de losbios de Charles se crisp¨®. -?Solo hasido con ellos? Eso no es excusa para volver tan tarde. Estaba enfadado en secreto, pensando que Kathleen intentaba enga?arle con una corbata. Kathleen sonri¨®. Luego confes¨®: ¨CYo tambi¨¦n me reuni con Samuel. Charles casi se cae pors escaleras. -Y yo que pensaba que era el quien te molestaba. Mientras tanto, Kathleen se sentia tranqu. -Charles, rjate. He hado de todo con Samuel. A partir de hoy, los dos somos solo miembros de Tamilia. El es algo asio un hermano para mi y tu tambien. Los dos son hermanos a partir de ahora. Por favor, ll¨¦venlo bien. Charles se rio de forma sarc¨¢stica: -ija, ja! Nunca sere su hermano, Seria pedirme que me rebajara a su nivel. Har lo que quieras entonces. No puedo molestarme en preocuparme por todo eso. Al final, si de alguna manera lo enfureces hasta el punto de que ya no quiera ser mi familia, vendr¨¢ a molestarme de nuevo. Cuando eso ocurra, no te dejar¨¦ ir sin m¨¢s-dijo Kathleen con despreocupaci¨®n. Charles se quedo sin pbras. Kathleen subi¨®s escaleras con premura. -?En verdad prometiste ser su familia?-A Charles le parecia inexplicable toda esa idea. Kathleen lo miro. -Asi es. ?No crees que sea verdad? -Si es otra persona, entonces si creo que puede ser verdad. Pero si es Samuel, no lo creo en absoluto. ¨C Charles se burl¨®. ?Ese hombre es demasiado astuto. Su propuesta de ser solo familia de Kathleen es quiz¨¢s una forma de ganar m¨¢s tiempo. Apuesto a que es para poder acercarse a e. ?Pero por qu¨¦ es tan tonta? E de verdad se lo crey¨®?. Kathleen miro a Charles fijamente. Luego habl¨® con indiferencia. -Charles, ni siquiera yo se lo que nea Samuel. Pero, al menos, con un trato asi, no intervendr¨¢ si un d¨ªa decidimos irnos. De lo contrario, una vez que todo est¨¦ resuelto, ?Crees en verdad que nos dejar¨¢ ir? Charles frunci¨® losbios. Aunque no tenia miedo de Samuel, Charles temia que Kathleen fuera que pagara por ello si Samuel terminaba por atormentarlos. Kathleen suspiro. No era una tonta. -Deberias aprender a confiar m¨¢s en mi. A Charles le sorprendieron sus pbras Entonces, Kathleen subi¨®s escaleras. Charles contempl¨® su esbelta figura y luego dej¨® escapar un profundo yrgo suspiro. ?Quiz¨¢ sea de verdad inteligente, pero no lo demuestra. Hay cosas que es mejor no saber. De lo contrario, no tendr¨ªa ning¨²n sentido A ma?ana siguiente, Kathleen estaba desayunando cuando Maria le trajo una invitacion. -Sra. Johnson, esta es una invitaci¨®n de familia Morris Kathleen se sorprendi¨®, familia Morris??? Tom¨® invitaci¨®n y abrio. Mientras hojeaba, Kathleen empez¨® a sonreir de oreja a oreja. -?Esto es de Christopher? ¨C No, Sra. Johnson. Es de Felix Morris -respondio Maria. Kathleen baj¨® de inmediato invitaci¨®n. Es el abuelo de Christopher. -Por que te invita a ir? ¨C pregunto Charles. -Supongo que quiere preguntar sobre lo que pasa entre Christopher y yo. ?Entiendes lo que quiero decir? No pasaba nada entre Christopher y yo, pero al final, familia Morris malinterpret¨® situaci¨®n. Est¨¢n armando un revuelo de nada. -No hab¨ªa ninguna expresi¨®n legible en cara limpia de Kathleen mientras haba. Charles se volvi¨® inc¨®modo en un instante. -Entonces, ?deber¨ªamos mar a Christopher? ¨C Felix me pide que vaya por mi cuenta. Es obvio que quiere har conmigo a ss. Entonces, ?de qu¨¦ sirve mar a Christopher? ¨C Kathleen afirm¨® con frialdad. -Entonces, ?qu¨¦ piensas decirles? -Charles ten¨ªa curiosidad. -La verdad. ¨C Kathleen no ten¨ªa ning¨²n deseo de mentir a Felix. Charles se detuvo un momento. Luego pregunto: ¨C ?Debo pa?arte? -No es necesario. No estar¨¦ mucho tiempo fuera-murmuro Kathleen. Decidi¨® explicarlo todo y luego volver directo a casa. Sin embargo, Charles segu¨ªa preocupado por e. Cuando terminaron de desayunar, Kathleen recogi¨® sus cosas y sali¨® de casa. Condujo para reunirse con Felix e s. Felix no residia con Christopher. En su lugar, Felix se qued¨® en antigua mansi¨®n de los Morris. Kathleen entr¨® con su coche y se detuvo en el patio. Luego, se baj¨® apurada del coche. Un hombre que parecia un mayordomo se acerc¨® a e. ¨CSra. Johnson, por aqui a casa, por favor Kathleen asinti¨® y sigui¨® al mayordomo al interior de mansi¨®n. Cuando entraron en mansion, el mayordomo condujo al segundo piso, lo que sorprendio. -El segundo piso es donde el viejo Sr. Morris vive y recibe a los invitados. -El mayordomo enfatiz¨® adrede su ultima pbra A Kathleen no le importo que se refiriera a eo invitada. Solo contesto: -De acuerdo Pronto llegaron al segundo piso, que si tenia una s de estar. -Sra. Johnson, por favor espere aqui un momento. El Sr. Morris vino a hacerlepa?¨ªa al viejo Sr. Morris anoche. Por lo tanto, el viejo se?or Morris se acost¨® bastante tarde. Ir¨¦ a buscarlo ahora -dijo el mayordomo con calma Kathleen asintio. -Esta bien. No tengo prisa. ¨C Por favor, si¨¦ntaseo en casa, se?orita Johnson. -El mayordomo se dio vuelta y se dirigi¨® a s del interior de mansi¨®n. Kathleen permaneci¨® de pie en el sal¨®n mientras examinaba su disposici¨®n. El dise?o de s de estar tenia un estilo m¨¢s bien oriental. Adem¨¢s, habia numerosas estanterias. Parec¨ªa que habitaci¨®n era una amalgama de sal¨®n y estudio. Por disposici¨®n de habitaci¨®n era evidente que Felix llevaba una vida de silencio y tranquilidad. De repente, se oy¨® un ruido procedente de una habitaci¨®n cercana. La puerta se abri¨® y Christopher sali¨® de habitaci¨®n. Su ropa estaba desordenada. Se qued¨® at¨®nito en el momento en que puso los ojos en Kathleen. €?Por qu¨¦ est¨¢ e aqui?>> Kathleen, en cambio, no se sorprendi¨®. Despues de todo, el mayordomo mencion¨® que Christopher pano a Felix hasta noche. Es obvio que paso noche aquin. Justo cuando Kathleen pensaba para s¨ª misma, una mujer sali¨® de misma habitaci¨®n que Christopher. La mujer llevaba un vestido fino. E imploro: -Christopher, no te vayas. Cap铆tulo 137 Cap¨ªtulo 137 Cap¨ªtulo 137 Kathleen miro a esa mujer con frialdad. ?Astrid Holloway. que coincidencia ?Pasaron noche pasada juntos? No es de extra?ar que Felix mencionara especialmente en tarjeta de invitaci¨®n, que yo viniera antes. ?Lo hizo s¨®lo para que yo fuera testigo de esta escena? Interesante. ¨C Kathleen? -Aunque Astrid parec¨ªa sorprendida, un destello de suficiencia pas¨® por sus ojos-. Kathleen, no te equivoques. En realidad¡­ -?Cate! -Frustrado, Christopher miro a Astrid y le impidi¨® har. Christopher se acerc¨® a Kathleen y le dijo con calma: -No es lo que piensas. Te lo explicar¨¦ m¨¢s tarde. ¨C Oh.- Kathleen asinti¨®. De hecho, no se molestaria aunque no se lo explicara, ya que atri¨®n sexual era habitual. La cara de Astrid se sonroj¨® de verg¨¹enza despu¨¦s de ser reprendida por Christopher, yenz¨® a gemir. Losbios de Kathleen se curvaron en una sonrisa sarc¨¢stica. -En verdad no puedo decir que solias ser un corresponsal de guerra. Astrid se sorprendi¨® al ver lo tranqu que estaba Kathleen,o si no le molestara en absoluto Astrid, y lo que ¨¦sta hiciera fuera un juego de ni?os. En ese momento, Felix sali¨® de habitaci¨®n con una muleta en mano. Con el rostro ensombrecido, pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? -Abuelo, no tiene nada que ver con Christopher. Todo es culpa mia. -Cons l¨¢grimas resbndo por las mejis de Astrid, parecia desgarrada. Felix pregunt¨® con gravedad: -?Que ha pasado exactamente? Tanto Christophero Astrid permanecieron en silencio Feliz miro a Christopher con una mirada solemne y le reprocho: -Christopher,o hombre, deberias asumir responsabilidad. -Anoche estaba borracho, as¨ª que no pude¡­ Christopher no creia que hubiera hecho tal cosa con Astrid. Una persona borracha no tendr¨ªa energia extra para hacer eso. No exist¨ªa tal cosao un error de borrachera. S¨®lo depend¨ªa de si alguien estaba dispuesto a hacerlo. Christopher estaba seguro de que nunca le pondr¨ªa un dedo encima a Astrid, ya que no estaba interesado en e. -Mm¡­ Mm¡­ ¨C Astrit semento, agraviada. La expresi¨®n de Felix sc ensombreci¨®. Le indic¨® al mayordomo que fuera a echar un vistazo. Al cabo de un rato, el mayordomo sali¨® sosteniendo s¨¢bana, que tenia algunas marcas rojas. A Kathleen le entraron ganas de reir, y tambi¨¦n se ech¨® a reir. Felix lenz¨® una mirada ap¨¢tica y le pregunt¨®: -Se?ora Johnson, ?de qu¨¦ se rie? Kathleen respondi¨® con calma: -Bueno, no es gran cosa. El viejo Sr. Morris, solo siento que en realidad no tiene que pasar por tantos problemas para evitar que Christopher se case conmigo, ya que Christopher y yo¡­ -?Kate! ¨C Christopher apret¨® los dientes. -Christopher y yo no estamosprometidos. -Kathleen le dedic¨® una peque?a sonrisa-. Sin embargo, aunque no tengamos una rci¨®n, a Christopher tampoco le gusta Astrid. Para obligarme a dejar a Christopher, has recurrido a sacrificar su matrimonio y su felicidad. En cierto modo, eso no merece pena. Frunciendo el ce?o, Felix pregunt¨®: -?No est¨¢nprometidos? ¨C No lo haremos, por supuesto. -Kathleen explic¨® con tono monotono-: En realidad, es porque mi hermano tiene miedo de que Samuel me moleste despu¨¦s de mi regreso. Por lo tanto, le pidi¨® un favor a Chris, y ¨¦ste edi¨® a ayudarme. En un inicio tenia intenci¨®n de decir a los periodistas despu¨¦s de un mes, que Chris y yo hemos cancdo elpromiso. Felix respondi¨® con voz severa: -Se?orita Johnson, deber¨ªa saber que no espatible con Christopher. -?Abuelo! ¨CChristopher se estaba poniendo ansioso-. Es entre Kate y yo. No te metas en esto. Christopher se acerc¨® a Kathleen, tomo des manos y quiso lleva fuera. Sin embargo, Kathleen se nego a irse. Christopher mir¨®, y su mirada era oscura ya vez nerviosa. Viejo Senor Morris, parece estar muy preocupado por mi. Es porque soy exesposa de Samuel? pregunto Kathleen, aparentando calma ypostura. -Asies. ¨CFelix tampoco oculto lo que pensaba-. Si fuera exesposa de una persona cualquiera, probablemente no diria nada. Pero el problema es que Christopher y Samuel son primos. Si Christopher se casa con exmujer de su primo, iSC convertir¨ªa en el hazmerreir de los dem¨¢s! Aunque no tenga vergiienza familia Morris no puede permitirse que se manche nuestro nombre! -Abuelo!¨CChristopher bramo- Todo esto es idea mia. ?Por qu¨¦ tienes que humir a Kate asi? Kathleen sonrio Parecia segura de s¨ª misma bajo sus cautivadores rasgos faciales. -Viejo senor Morris, precisamente porque soy una desvergonzada, he venido aqui por mi cuenta despu¨¦s de recibir su invitaci¨®n a pesar de saber que podr¨ªa ser una trampa. ?Cree que soy una tonta que no sabe lo que esta tramando? Los ojos de Felix se estrecharon hasta convertirse en rendijas. Divertida, Kathleen sonri¨® y dero: -Has dicho que soy una desvergonzada, pero ?qu¨¦ hay de ti? Has dejado que un extra?oo yo sea testigo de esta escena. Parece que tampoco hay nada bueno en familia Morris ya que no temes en absoluto convertirte en el chisme de los dem¨¢s. La expresi¨®n de Felix cambio dr¨¢sticamente. -Viejo se?or Morris, no me diga que cree que no tomar¨ªa represalias por haber sido rega?ada por usted de esta manera. -Kathleen se mof¨®- ?O es que supones que aguantar¨ªa todo esto solo para casarme con familia Morris? Felix le dedic¨® una mirada fria. -Srta. Johnson, es usted de verdad aguda. -Gracias por tu cumplido. ¡ª Kathleen solo sonri¨® en respuesta-. Estoy siendo razonable despu¨¦s de todo. El rostro de Felix se desplom¨®. -Se?orita Johnson, perd¨®n por ser tan directo. Me temo que nadie querr¨ªa casarse con una mujer divorciadao usted, en especial alguien de una familia prominenteo nuestra. ¨C Ja, ja! -Kathleen no pudo evitar soltar una carcajada-. La familia Morris no significa nada para mi. Aunque tu familia es rica, ?no lo es tambi¨¦n mia? Mi hermano no es inferior a nadie, y los ingresos de empresa que dirige no son menores que los de tu empresa tambi¨¦n. ?Qu¨¦ derecho tienes a mirarme por encima del hombro? Felix fij¨® su fria mirada en e. -En verdad no hay necesidad de que abuse de su antig¨¹edad. -Kathleen afirm¨® con frialdad-: Por ¨²ltimo, viejo senor Morris, tengo que decirle que los tiempos han cambiado. El tercer matrimonio puede resultar bien para una mujer tambi¨¦n, por no har de un segundo Tras terminar sus pbras, se dio vuelta para marcharse, ¨C Kate! ¨CChristopher fue tras e, hristopher detente abil ¨C Felix advirti¨® con durezae: No olvides que tienes algo muy importante que hacer. N?velDrama.Org is the owner. Christopher se mofo: Ya que no tiene verguenza, memos a policia para que le haga una prueba y vea si le hice algo! Astrid se quedo hda, ya que nunca espero que Christopher dijera algo tan cruel, que era muy diferente de su imagen por lo general gentil y educada. Kathleen bajos escaleras y se encontro con Samuel y Charles. Para su sorpresa, no s¨®lo estaban aqu¨ª, sino que tambi¨¦n escucharon todo lo que Kathleen acaba de decir. Charles se sinti¨® muy avergonzado. -Kate, lo siento. En verdad nunca espere que¡­ Habr¨¢ este tipo de personas en familia Morris. ¨C No hay nada de que sorprenderse. Es solo que familia Macari nos ha hecho creer que todos los de familia rica son tan amableso ellos. ¨C Kathleennz¨® a Charles una mirada indiferente estaba de acuerdo con que t¨² y Christopher decidieran en secreto por su cuenta. -Kate, no te enfades. No volver¨¦ a hacerlo. -Charles contesto con timidez, ya que nunca espero que ocurriera algo asi. -Lo m¨¢s importante que tienes que hacer ahora es dar noticia para informar a todos de que no hay nada entre Christopher y yo. -Kathleen advirti¨® con voz sombria-: Adem¨¢s, ?d¨¦jame en paz hoy! Despu¨¦s de eso, se march¨®. Charles se sinti¨® mal por lo que hab¨ªa hecho. Justo en ese momento, Samuel agarr¨® por detr¨¢s de su palida mu?eca. Kathleen se dio vuelta. ¨C Samuel, su¨¦ltame! No hay nada entre Christopher y yo, pero tampoco quiero tener nada que ver contigo! Samuel fij¨® su mirada oscura en e. -No te preocupes. Entiendo mi posici¨®n y tampoco pienso forzarte. Te sacar¨¦ de aqui. Cap铆tulo 138 Cap¨ªtulo 138 Cap¨ªtulo 138 Samuel arrastro a Kathleen hacia el coche. Sin embargo, no quiso subir al coche. Samuel pregunt¨® con fraldad: ¨C Quieres que Christopher baje a darteta? En ese momento, Felix podria pensar que solo est¨¢s sondo caliente y fr¨ªo. ?Ser¨¢s capaz de explicarte? Kathleen se mordi¨® elbio. Entonces, Samuel continu¨® en voz baja: ¨C En verdad no te har¨¦ nada. S¨®lo entra en el coche. Kathleen dej¨® de luchar y fue arrastrada al coche por Samuel. Cerro puerta del coche y se fue con Kathleen. Cuando Christopher sali¨® corriendo, ya se habian ido. Christopher miro de reojo a Charles. -?Por qu¨¦ no los detuviste? Charles sinti¨® una mez de emociones y respondi¨®: -No podria. Christopher, a Kate no le gustas, en efecto. Es primera vez que veo contestar de esa manera. Tu abuelo ha ido demasiado lejos. Despu¨¦s de eso, se subi¨® a su coche. Christopher apret¨® los dientes. ?Samuel debe estar detr¨¢s de esto!>> Mientras tanto, Kathleen estaba sentada en el coche de Samuel. Mir¨® por ventana y su visi¨®n se volvio borrosa. Samuel sinti¨® una pu?da en el coraz¨®n. ??Por que le gusta tanto Christopher?>> De hecho, Kathleen se sinti¨® agraviada. Argh! Nunca me hab¨ªa reganado tanto un anciano en toda mi vida. Que he hecho mal? Al vero lloraba, Samuel solo pudo intentar parecer menos hostil y sombrio. Entonces, paro el coche y dijo con voz ronca: -Deja de llorar Kathleen lenz¨® una mirada de reojo. Al instante siguiente, agarr¨® corbata de Samuel y le pregunt¨® con enfado: -Samuel, dime que tiene do malo un segundo matrimonio. Samuel se qued¨® un poco sorprendido, Kathleen brano con voz suave: -Y que si soy una divorciada. ?Creen que yo queria ese divorcio? ?No habria optado por el divorcio si no me hubieran forzado al limite! ?Qui¨¦n se ha creido que es? ?Qu¨¦ derechos tiene para reprenderme asi? Samuel mir¨® a Kathleen, que rompi¨® a llorar. Tras dudar un momento, tom¨® en sus brazos. Su voz era extremadamente ronca mientras se disculpaba: -Es mi culpa. Lo siento. Fui yo quien te hizo llevar el titulo de mujer divorciada. ¨¦chame culpa de todo. Kathleen se derrumb¨® y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ me culpan a mi? ?Qu¨¦ he hecho mal? Les di todo mi amor y me esforc¨¦ por mantener familia. ?Por qu¨¦ al final me culpan a mi? Incluso han dicho que nunca ser¨¦ feliz en el futuro. ?Por qu¨¦? A Samuel le dolia el coraz¨®n. Nunca habia sentido tanto dolor. Kathleen tenia raz¨®n. E no fue culpable. -?Kate, lo siento! -Samuel s¨®lo pudo abraza con fuerza, ya que era ¨¦l quien ten¨ªa culpa. Fue ¨¦l quien hizo sufrir. -?Ahhh! ¨C Kathleen se debatia entre pena y ira. E nunca hab¨ªa pensado en involucrarse con Christopher. Sin embargo, rega?aron sin piedad. Samuel no sabia que hacer, as¨ª que s¨®lo pudo abraza sin decir una pbra. Despu¨¦s de que Kathleen llorara durante un rato, al fin recuperopostura. Entonces, solt¨® a Samuel y se sec¨®s l¨¢grimas, -Lo siento, yo¡­ perd¨ª el control de mis emociones. Samuel se limit¨® a sonre¨ªr. -Es bueno que puedas desahogarte. Tem¨ªa que te lo guardaras todo para ti. Kathleen resopl¨®. Luego mir¨® su traje y corbata arrugados. -Tepensar¨¦ por un juego nuevo, -ro. -Samuel asintio, Kathleen guardo silencio. Samuel miro con calma. ¨C El traje todavia se puede salvar, pero corbata no. -Entonces, ?por que no me dejas pagar tu corbata? -pregunt¨® Kathleen, frunciendo el ce?o. -Est¨¢s ganando m¨¢s de cien millones con pelic. ?Por qu¨¦ no puedesprarme un traje? ¨C pregunt¨® Samuel Kathleen resopl¨® molesta. Samuel le entreg¨® un pa?uelo y le dijo: -Toma esto. T¨² fuiste quien pidi¨® que todo quedara ro entre nosotros. Y ahora, solo estoy siguiendo tu petici¨®n, y sin embargo est¨¢s descontenta por ello. Kathleen se limpi¨® nariz. -Loprar¨¦ para ti. Al estar distraida por Samuel, Kathleen no se sentia tan deprimidao antes. Samuel se asom¨® a ventana y ech¨® un vistazo a ya y al mar. -Vengo aqui a menudo. Despu¨¦s de que te fuiste, venia aqui cada vez que te echaba de menos. Me sentaba en el coche solo, escuchando el sonido des s que entraban y salian con ritmo y el silbido de brisa que pasaba. No hab¨ªa nadie que me molestara y podia disfrutar de un momento de serenidad. Arrugandos cejas, Kathleen pronunci¨®: Belongs to ? n0velDrama.Org. ¨C Tu¡­ -S¨®lo quiero decirte que aqu¨ª se est¨¢ muy tranquilo. Puedes cerrar los ojos y descansar un poco ¨C dijo Samuel mientras abria el techo sr. Era un dia luminoso y soleado. El sonido des s y el silbido del viento sonaban en sus oidos. Kathleen se sent¨® en el coche y poco a poco se fue tranquilizando. Luego, poco a poco, cerr¨® los ojos y se quedo dormida. Samuel se quit¨® el abrigo y cubri¨® a Kathleen. Cuando Samuel fij¨® su mirada en el rostro dormido de dama, su coraz¨®n se ando. E no est¨¢ con Christopher ahora, y nunca estar¨¢ con ¨¦l. Eso es genial. Justo entonces, Diana le envi¨® un mensaje: (Est¨¢ Kate contigo?] Samuel: [Si] Diana: l:Crees que Kate tendr¨¢ algo que ver contigo s¨®lo porque no tiene nada que ver con Christopher?1 Samuel: [Si] Diana: Si te atreves a conspirar contra Kate de nuevo, c no te perdonara.j Samuel: [Bien] Diana: (iNo creas que estoy bromeando! Si sigues tratando a Kateo antes, deberias dejarlo cuanto antes.) Samuel: (ro) Diana se qued¨® sin pbras. No queria molestarle m¨¢s. De repente, Wynnie le envi¨® a Samuel un mensaje que dec¨ªa: (?Est¨¢n saliendo Kate y t¨²?] Samuel: [Si] Wynnie: [Wow. Estas saliendo con e justo despu¨¦s de que tuviera una caida. ?Eres un monstruo?) Samuel se qued¨® sin pbras. Obviamente, su madre no tuvo piedad a hora de educar a su propio hijo. Wynnie: [No intentes aprovecharte de e. Nunca le gustar¨¢s a Kate.] Samuel pellizc¨® el entrecejo y respondi¨®: [De todas formas no le gustaria Christopher.] Wynnie: (?Crees que tienes una oportunidad, entonces?] Samuel no quiso seguir con conversaci¨®n. Al mismo tiempo, recibi¨® el mensaje de Calvin en WhatsApp: (?Buen trabajo, Samuel! Aunque no los apoyo a ti ya Kate juntos, ipor fin no tengo que ver esa mirada de suficiencia de Aaron! Jaja! Pareciendo molesto, Samuel se masaje¨® sien y apag¨® el tel¨¦fono de inmediato. Desvi¨® su mirada hacia el rostro dormido de Kathleen, e incluso sus finosbios parecieron m¨¢s suaves que antes Samuel se bajo del coche. Luego, se apoy¨® en ¨¦l y encendio un cigarrillo. Al cabo de un rato, se bajo ventani del coche y Kathleen saco cabeza. Con una mirada somnolienta, dijo -Samuel, volvamos. Tengo hambre. verde Kathleen levant¨® vista y pregunto: itsestible? Samuel se queda vin pbras, Kathleen solo le dirigi¨® una sonrisa inc¨®moda, Ocjame terminar este cigarrillo. -Samuel giro cabeza, Kathleen apoy¨® sus dos hermosas manos en el marco de ventana y lo miro fijamente. Samuel era innegablemente guapo. Tenia un aspecto atractivo incluso cuando fumaba. Con el co?o fruncido, Kathleen le aconsejo: -Samuel deja de fumar. No tienes buena salud y sin embargo fumas. Samue miro. ¨CSolo me apetece fumar en dos tipos de situaciones. -?Que tipo de situaciones? ¨C Tenia curiosidad por saberlo, ¨C Primero, es cuando te extra?o -dijo Samuel con voz ronca. Kathleen se quedo aturdida por un momento, -?Y el segundo? -Cuando te echo mucho de menos. -Samuel tiro coli y ast¨® con sus zapatos de cuero. Kathleen dudo un momento antes de decir: -Pero estoy dnte de ti Samuel Palecia un poco triste ¨C Hay alguna o que diga que solo se puede echar de menos a alguien cuando esa persona no esta cerca? Yusulubit de inchos a antigua tu que solia quererme tantu. Siempre pienso que si Dios est¨¢ dispuesto dalc ul. uportunidad te dare todo lo que tengo Falls Ltti E?? ???? ????? ???? ???? ? | YET | ???? ???? Los tirosbios de Saluel me cuivaluli un poco Ho le pungas nerviobe Solo quiero a contigo. Eso es todo. Cap铆tulo 139 Cap¨ªtulo 139 Cap¨ªtulo 139 Kathleen se mordi¨® el tablo y dijo: ¨CNo estoy nerviosa. Samuel, no quicro mirar atr¨¢s. En realidad, no hab¨ªa manera de que e pudiera volver a hacers cosaso antes. Samuei mir¨® sus delicadas y sonrosadas mejis. Quiso besa pero se contuvo. -Lo se. No te estoy obligando a volver. -Su voz era algo ronca. En secreto Kathleen suspiro de alivio. Samuel se dio vuelta y subi¨® al coche. -?Que te gustariaer? ¡ªpregunt¨® Samuel. Kathleen miro hora. Ya era una. -Solo hay que encontrar un restaurante. -E penso un rato y continu¨®-: Parece que los dos no hemos comido juntos antes. Samuel asintio. -Es cierto, ¨C Por aquel entonces, siempre tenias miedo de que nos piran los medios deunicaci¨®n. ?Tenias miedo de que Nicolette se enfadara al enterarse y decidiera no volver? ¨C pregunt¨® Kathleen con curiosidad. Samuel mir¨® y le pregunt¨®: -?Quieres oir verdad? Kathleen asinti¨® y contest¨®: -?Por qu¨¦ iba a preguntar si no quiero oir verdad? Samuel mir¨® directo a los ojos. -Bueno, no es del todo correcto. Tu conoces mi identidad. Te causaria problemas si te descubrieran. Por supuesto, es cierto que descuide tus sentimientos. En cuanto a Nicolette, no lo pens¨¦ mucho. No habia pensado en ello en absoluto y solo sinti¨® necesidad de proteger su privacidad. Sin embargo, Samuel por fin lo entendi¨® ahora. No habia necesidad de sacrificar a alguien en aras de su privacidad. Si lo hubiera admitido de forma abierta, los medios deunicacion no habrian indagado mas en ese asunto Parpadeando, Kathleen dijo con amargura: ¨CParece que no nos conocemos lo suficiente, as¨ª que es normal que nos separemos. Tal vez nosotros tambi¨¦n nos separar¨ªamos incluso sin Nicolette. -No necesariamente -respondi¨® Samuel con voz grave. En realidad, lo hab¨ªa pensado. Puede que no se divorcic de e, ya que nunca hab¨ªa pensado en deja marchar cuando empez¨® a darse cuenta de su afecto por Kathleen. Solo que Kathleen habia optado pors formas extremas. Si e no le hubicra amenazado, Samuel no habria roto con e. Tanto si estaba resentidao si le odiaba, nunca dejar¨ªa. Sin embargo, todo eso se hab¨ªa convertido en el pasado. Y Kathleen hab¨ªa dejado atr¨¢s el pasado. Sin embargo, ese no fue su caso. Tal vez se quede en el pasado toda su vida. Samuel llev¨® a Kathleen de vuelta al centro de ciudad y encontr¨® un restaurante. El tiempo era demasiado frio, asi que Samuel pidi¨® un guiso caliente para Kathleen. Kathleeni¨® algo caliente, y su palido rostro se sonroso en ese momento. Se veia tan adorable como un melocot¨®n. Samuel miro fijamente. Se sinti¨® inexplicablemente satisfecho con s¨®lo mira. Duranteida, Kathleen recibi¨® una mada de Emily. Dej¨® rapido los cubiertos a undo y respondi¨® a mada. -H, se?ora Morris -respondi¨® Kathleen, sinti¨¦ndose mal. Emily sonaba resignada. ¨CKate, me he enterado de todo. Lo siento mucho. La verdad es que soy consciente de se de persona que es mi suegro, pero se me olvid¨® avisarte. La ultima vez, ¨¦l y mi suegra trataron de impedir que Aaron se juntara conmigo. No esperaba que ahora se entrometieran en el matrimonio de Christopher. Kathleen respondi¨® con calma: -No importa. Si pensara desde el punto de vista del viejo Sr. Morris, no se equivoca tampoco. Es que Christopher y yo hemos estado fingiendo nuestra rci¨®n todo este tiempo, y le hemos mentido. ¨C?Es cierto que han estado fingiendo? ¨C pregunto Emily con voz suave. Asintiendo, Kathleen contesto: -SI. Chris y yo s¨®lo somos amigos Emily estaba decepcionada. Todo parecia haber terminado ya. Kathleen era consciente de situaci¨®n. Incluso se habia topado con Christopher y Astrid, que salieron de habitaci¨®n despeinados. Por lo tanto, era evidente que a Kathleen no se le ocurrir¨ªa volver a juntarse con Christopher. Belongs to ? n0velDrama.Org. Emily suspiro. -Kate, entiendo c¨®mo te sientes, pero Christopher te quiere de verdad. Kathleen frunci¨® losbios. -Lo siento mucho. -No importa. No puedo obligarte a que te guste alguien -dijo Emily con una leve sonrisa. -Sra. Morris, por favor ayudeme a persuadir m¨¢s a Christopher. -Eso fue todo lo que Kathleen pudo decir. -Christopher ha insistido en que no le ha hecho nada a Astrid. Tambi¨¦n ha mado a policia y les ha pedido que le hagan una prueba a ¨¦l y a e. Creo que ma?ana habr¨¢ resultados -dijo Emily. -De acuerdo. -Kathleen se limit¨® a asentir. -Que descanses entonces. -Emily colg¨® el tel¨¦fono. Solo entonces Kathleen dej¨® escapar un suspiro de alivio. Samuel se limit¨® a mira impasible y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? Kathleen le dirigi¨® una mirada significativa y dijo: ¨C Parece que los chicos tienen que protegerse bien cuando salen ahora. Samuel estaba desconcertado. Mientras tanto, Kathleen dio un sorbo a su caf¨¦. ¨CMifamilia no es tan turbia. Supongo que el motivo por el que no le gustas a Felix se debe a que una vez perdi¨® con mi abuelo. Adem¨¢s, a ¨¦l le gustaba mi abu. ?Tos! ?Tos! Kathleen se agito un poco al enterarse del impactante hecho, Samuel miro y continuo: -Era solo un amor unteral. La abu y el abuelo son el primer amor del otro, y tu lo sabes. Kathleen asinti¨® ¨C Por supuesto, lo s¨¦. -Asi que Felix te odia sobre todo por esta raz¨®n. No es porque te vayas a casar por segunda vez -dijo Samuel significativamente. Kathleen reflexiono un rato antes de preguntar dudosa: -No te habr¨¢s inventado una historia s¨®lo para consrme, ?verdad? Samuel mir¨® y respondi¨®: ¨CNo. Si no me crees, puedes ir a preguntarle a abu. Kathleen se sinti¨® avergonzada y dijo: -No voy a ir. ?Y sis cosas se ponen inc¨®modas? Samuel baj¨® cabeza y sonri¨® con cari?o. ¨C Rjate, no te voy a mentir. No habia necesidad de que mintiera sobre eso. Kathleen tom¨® el tenedor y sigui¨®iendo. Se llen¨®s dos mejis. Una expresi¨®n de felicidad apareci¨® en su rostro. Samuel le dedic¨® una mirada insondable. ?Si puedo hace m¨¢s feliz que ahora, entonces nunca me dejara?. Cada vez que Samuel pensaba en eso, se moria de ganas de d¨¢rselo todo. ??Qu¨¦ puedo hacer para que se vuelva a enamorar de mi?? Despu¨¦s deida, Kathleen le dijo a Samuel: -Puedes volver a empresa. Yo volver¨¦ a casa por mi cuenta. -Te llevar¨¦ alli. -Samuel se puso el abrigo. Kathleen levant¨® cabeza y miro al apuesto y noble hombre que tenia dnte. ¨C La panta de tu tel¨¦fono se ilumin¨® varias veces. Debe ser Tyson que te busca. No tienes que perder el tiempo conmigo cuando deber¨ªas estar trabajando y ganando dinero. Samuel trag¨® saliva y afirmo: -El dinero no es m¨¢s que un conjunto de n¨²meros para mi. ¡ª Ja! Deja de presumir dnte de mi. Si el dinero es un conjunto de numeros para ti, entonces ?por que trabajas horas extras? ¨Cse burlo Kathleen. -Porque me aburro en casa -explic¨® Samuel en voz baja. Kathleen se congelo. Luego miro a Samuel con una expresi¨®n seria -Samuel, siempre puedes buscar otra mujer que no sea Nicolette. Estoy segura de que hay gente que te quiere. Por que eliges estar solo? Samuel miro su suave rostro, y su apuesto rostro se ensombreci¨®. ¨C ?Y qu¨¦ si me tienen cari?o? No tiene sentido si no siento lo mismo. ?Podr¨ªas aceptar a alguien que te quiere pero no sientes nada por el? Kathleen se qued¨® perpleja ante su pregunta. ?No puedo?. -Lo siento. Me equivoqu¨¦ al ntears cosas de esa manera. S¨®lo queria persuadirte¡­ -dijo Kathleen. Samuel le agarr¨® barbi y le dijo con una mirada solemne: -Todo el mundo tiene una linea de fondo que ni siquiera su familiar debe cruzar. ?Entiendes lo que quiero decir? Cap铆tulo 140 Cap¨ªtulo 140 Cap¨ªtulo 140 Kathleen se sinti¨® inc¨®moda. E asinti¨® timidamente con cabeza -Entendido Los ojos oscuros de Samuel recuperaron por fin racionalidad. En voz baja, dijo: -Si quiero entar una rci¨®n, te lo dir¨¦. Por lo tanto, t¨² tambi¨¦n deber¨ªas hacer lo mismo. Kathleen asinti¨®. ¨C ma a un taxi, ya que no te llevar¨¦ a casa. Sin embargo, enviame un mensaje cuando llegues a tu casa. Si no, me sentire preocupado.-Samuel solto poco a poco su gran y delgada mano. Kathleen se frot¨® barbi y respondi¨®: -Mm¡­ Samuel mir¨® con atenci¨®ns delicadas fiones de Kathleen mientras dec¨ªa furioso: ¨C Por favor, no vuelvas a sacar el tema de que estoy buscando pareja. Si me haces enfadar, podr¨ªa hacer cualquier cosa. -De acuerdo. -Kathleen se qued¨® boquiabierta. ?S¨®lo trato de aconsejarle con amabilidad. ?Es necesario que reione de forma tan aterradora?>> Kathleen tom¨® su abrigo y su bolsa. ¨C Ir¨¦ a buscar cuenta. Con frialdad, Samuel dijo: ¨C Nunca he dejado que una mujer pague cuenta. Kathleen se qued¨® sin pbras.. Samuel miro. ¨CSolo queria invitarle a unaida para expresarte migratitud porque has pasado toda ma?ana panandome -explic¨® Kathleen El encantador hombre miro con calma. -Sra. Johnson, he perdido decenas de millones por su culpa esta ma?ana, Cree que puede compensarme con una sida? ¨C ?Tanto?-exmo Kathleen sorprendida. -> Esperas que el Grupo Macari sea simr al Grupo Morris? -cuestion¨® Samuel con sarcasmo. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¨C No importa, familia Morris sigue siendo familia politica de tu tia Emily -Si mi tia y Aaron se divorcian, me ocupare de e hasta el dia de su muerte. ¨CSamuel sono frivolo. Ante sus pbras, Kathleen no supo c¨®mo reionar. Pronto, Kathleen m¨® a un taxi y regreso a residencia de los Johnson. Justo cuando entr¨® en su habitaci¨®n, Charles m¨®. -?Est¨¢s en casa?-pregunt¨® Charles despreocupado. -Si. -Kathleen asinti¨®¨C. Charles, ?qu¨¦ pasa? -Oh, me para decirte que ya he publicado un aviso para anunciar cai¨®n delpromiso entre t¨² y Christopher. Debes saber que no podemos informar al p¨²blico de que era unpromiso falso. Despu¨¦s de todo, debo tener en cuenta reputaci¨®n de ambos -explic¨® Charles. -Si, lo entiendo. -Kathleen continu¨® en un tono gelido-: ?No acordamos anunciar cai¨®n del compromiso y no decir una pbra sobre que elpromiso era falso? -De todos modos, el anuncio no pondr¨¢ en peligro reputaci¨®n de ambos de esta manera. -Charles dud¨® un momento-. Christopher me dijo que nunca habia tocado a Astrid. -Charles, no es necesario que me expliques si ha tocado o no a Astrid. -Kathleen continu¨® con frialdad-: Si lo hizo, deberia har con Astrid sobre el asunto. Si no lo hizo, Astrid deberia darle una explicaci¨®n. Como situaci¨®n no tiene nada que ver con nosotros, le sugiero que no interfiera en e. ¨CBien, te tengo.- Charlesprendi¨® que Kathleen de verdad queria trazar una linea con Christopher Como actitud de Felix era terrible hacia Kathleen, era evidente que Charles no podia soportar ver a su hermana casada en una familiao aque y vivir el resto de su vida de forma miserable. ¨C Descansa un poco. Ma?ana tienes que ir a una sesi¨®n de fotos para un cartel promocional -dijo Charles. ¨CMuy bien. ¨C Kathleen asinti¨®-. Voy a colgar ahora. Dicho esto, termin¨® mada. Mientras tanto, Charles respiro aliviado. Por fortuna, Kathleen no me ignoro. No volver¨¦ a hacer de casamentero para Christopher y e nunca mas. Si no, podria perder a mi querida hermana). Kathleen se quit¨® los tacones y se tumbo en cama Aunque no estaba cansada, queria descansar bien. En ese momento, sono su telefono. Era un numero que no reconoc¨ªa. Kathleen fruncio clro al ver eso, Luego dej¨® pasar ia mada, -?H?¨CLa voz de Kathleen era ra. ¨CSoy yo. ¨C Una voz g¨¦lida y a vez familiar lleg¨®. ¨C Nicolette. -Kathleen se sent¨® erguida mientras continuaba-: No puedo creer que te atrevas a marme. Nicolette sonrio con malicia. Pregunt¨®: ¨C ?Por qu¨¦ deber¨ªa tener miedo de marte por tel¨¦fono? Kathleen se burl¨®. -?Qu¨¦ quieres? ¨C He vistos noticias hoy. Me ha sorprendido que tu y Christopher hayan cancdo elpromiso. ¨C Sarc¨¢sticamente, Nicolette continuo-: ?Piensas volver con Samuel? Kathleen sonrio con indiferencia y pregunt¨®: -?Quien eres t¨² para interrogarme? Nicolette se qued¨® at¨®nita ante sus pbras. ¨C ?Por qu¨¦ me maste de inmediato despu¨¦s de ver noticia de que Christophery yo habiamos roto nuestropromiso? ?Tienes tanto miedo de que Samuel y yo nos reconciliemos? -se burl¨® Kathleen. -Jaja. -Nicolette se burl¨® y respondi¨®-?Kathleen, no olvides que tus hijos no habr¨ªan muerto si Samuel no lo hubiera consentido! =;Como podria olvidarlo? ¨C Kathleen sonaba fria-.SI, Samuel tiene culpa. Pero Nicolette, tu no eres inocente -iJajaja! -La risa de Nicolette se volvi¨® m¨¢s furiosa-. L¨¢stima que ahora tenga a familia Yoeger respald¨¢ndome. Kathleen, ?qu¨¦ puedes hacerme? Belongs to ? n0velDrama.Org. Kathleen resopl¨®. En ese momento, supo raz¨®n por que Nicolette mo. Solo quer¨ªa desencadena ¨C Nicolette, solo he edido a dejarle libre de forma temporal. Eso no significa que te vaya a librar para siempre. -El precioso rostro de Kathleen se volvi¨® frioo el hielo. Ahora que no tienes a Samuel apoyandote y solo tienes a familia Yoeger, crees que me importaria? -Oh, asi que t¨² tambi¨¦n tienes miedo de Samuel -se burlo Nicolette. -Jaja. Por supuesto que s¨ª. ?No es as¨ª?¨Cpregunto Kathleen a su vez. -Cobarde. ¨C Nicolette dijo en tono gelido-: Pens¨¦ que has cualquier cosa para buscar venganza por tus hijos. ¨C No es prudente actuar antes de tener un n detado. Es in¨²til provocarme. Antes, no estaba segura de lo que Samuel pensaba de ti. Por lo tanto, no tome ninguna i¨®n. Pero ahora que lo hago, ?crees que tendre piedad? ?Crees que te tengo miedo?-Kathleen se qued¨® sin expresi¨®n Nicolette permaneci¨® en silencio. -Antes, me atrevi a ara?ar tu cara dnte de Samuel. -Un destello frio apareci¨® en los ojos de Kathleen Ahora mismo, no quiero ensuciarmes manos por culpa de una personao t¨². Sin embargo, entiendo que me quieras muerta. -?Eso es! ¨CNicolette se enfureci¨®-. Kathleen, si no fuera por ti ya seria esposa de Samuel. Adem¨¢s, el no me habr¨ªa rotos piernas. ?Sabes cu¨¢nto odio tengo en mi por eso? ??Samuel le rompi¨®s piernas con sus propias manos?>> Kathleen frunci¨® losbios. -Si es as¨ª.clo odias? -?Si! ?Los odio a todos! ¨C Nicolette apret¨® los dientes, Kathleen dud¨® durante un rato. Luego, dijo: ¨C Nicolette, ?sabes que persona que decidi¨® enviarte al extranjero no fue vieja se?ora Macari? Aloir eso, Nicolette resopl¨®. -?Est¨¢s tratando de har en nombre de familia Macari? ¨C No tengo ninguna raz¨®n para hacerlo. Nos odiaras tanto si te lo digoo si no. -Kathleen estaba tranqu- S¨®lo quiero decirte que familia Macari no es ¨²nica parte que caus¨® separaci¨®n entre t¨² y Samuel -No te voy a creer. ¨C Nicolette apret¨® los dientes. -Es familia Yoeger. ¨C Kathleen dijo con indiferencia-: Escuch¨¦ a alguien de familia Yoeger mar a la vieja se?ora Macari. Dijeron que despedirian. -ija, ja! Nicolette le dedic¨® una fria sonrisa. -Ya no importa. Me vengar¨¦ de todos ustedes. Kathleen, te mo para decirte que nunca te perdonar¨¦. Pronto conocer¨¢s tu fin Dicho esto, Nicolette colg¨® el telefono. De inmediato, Kathleen entrecerro los ojos, ?Ha llegado por fin el dia que tanto he esperado? Se dio vuelta, se dirigi¨® a su armario, abri¨® un gabe y sac¨® dos pares de zapatos infantiles, ?Mis amados hijos, yo los vengare! Cap铆tulo 141 Cap¨ªtulo 141 Cap¨ªtulo 141 Esa noche. Christopher mo de repente cuando Kathleen estaba a punto de dormir. -?Chris? ?Por qu¨¦ mas tan tarde? -estaba un poco sorprendida. ¨C ?Puedes salir? Tengo algo que decirte ¨CSu voz era ronca. -?No puedes decirmelo por tel¨¦fono? -Estoy abajo de tu casa -Christopher mir¨® hacia ventana de su habitaci¨®n-. No te quitar¨¦ mucho tiempo. ¨CDe acuerdo -acept¨® Kathleen. Luego, se puso una chaqueta de plumas nca y bajo. De pie contra puerta del coche, tenia un aspecto sofisticado con su abrigo gris oscuro. Sin embargo, su expresi¨®n era sombr¨ªa. -Chris-Kathleen se acerc¨® a ¨¦l. Se enfundo en su abrigo nco y se dej¨® el pelo en cascada hasta cintura. La visi¨®n de sus delicadas y adorables mejis hacia que uno sintiera el deseo de estrecha entre sus brazos. ¨C?Tienes frio? ?Quieres entrar en el coche? ¨C pregunt¨® ¨¦l con voz ronca. Kathleen nego con cabeza. -No pasa nada. Llevo botas de nieve. 15 Se habia puesto un par de botas de nieve con orejas de conejo. Christopher mir¨® antes de decir: ¨C He recibido el resultado de prueba de polic¨ªa. Aturdida, e no entendi¨® sus pbras por un momento, pero pronto cay¨® en cuenta. ¨C No habia pasado nada entre e y yo. En realidad, e hab¨ªa preparado sangre ens s¨¢banas de antemano -explic¨® Christopher. En cualquier caso, habia demostrado su inocencia. -?Dios mio, que atrevida es! -dijo Kathleen con incredulidad. ¡ª No se atrever¨ªa a hacerlo si no tuviera aprobaci¨®n tacita de su abuelo. Por supuesto, no pudo haber neado este asunto s. De seguro no esperaban que acudiera a policia al near esto. ¨C?Acabas de decir ?esperaban?? ?Qui¨¦n m¨¢s estaba involucrado en esto? ¨C pregunto. -?Creer¨¢s mis pbras si te lo digo? -Christopher lenz¨® una mirada significativa. -Entonces cu¨¦ntame. Primero lo analizare y decidir¨¦ si lo creo-respondi¨® Kathleen con solemnidad. El sabia que e siempre hab¨ªa sido tranqu y sabia. Rara vez se emocionaba. -?Tienes alguna idea deo volvi¨® Astrid? Kathleen nego con cabeza. -Fue Samuel. Tenia un trato con el abuelo de Astrid. La raz¨®n por que le pidi¨® que volviera era para separarnos Kathleen frunci¨® susbios escata. -Samuel tan bien nc¨® el incidente de ayer con Astrid. Si no, ?por qu¨¦ se apresuraria a venir? ¨Cs pbras de Christopher implicaban un significado m¨¢s profundo mientras miraba. Kathleen frunci¨® el ce?o al o¨ªr eso. ??Tiene esto algo que ver con Samuel?? -Si es asi, podemos ir a preguntarle. -?Crees que lo admitir¨¢ si se lo pides? ¨C pregunt¨® Christopher con voz grave, -Tanto si lo admiteo si no, al menos deberiamos transmitirle nuestra postura respecto a este asunto. Si sigue obstinado, aun tenemos otras opciones. Christopher guard¨® silencio. -Christopher, no creo en Astrid. Por supuesto, eso no significa que lo que dijo sea falso. Fuiste testigo deo me trat¨® e durante el rodaje de aquel dia. ?Se entero de todo eso, incluso de cada una de las pbras, por Samuel tambi¨¦n? ?Y si e estaba tratando de echarle culpa para poder librarse de e? Christopher frunci¨® sus finosbios en silencio -Este asunto ya ha alertado a policia. ro, interrogar¨¢n a Astrid y a Samuel. Ser¨¢ mejor que no hagamos nada m¨¢s que esperar el resultado -dijo e con indiferencia. ¨C ?Piensas que ahora he perdido el sentido del juicio? -pregunto Christopher con voz grave. Kathleen nego con cabeza. ¨C No, pero el espectador ve mayor parte del juego. T¨² eres v¨ªctima, Chris. Es normal que sospeches de alguien, y no creo que te equivoques. De todos modos,o espectadora, tengo mi propia opini¨®n. Christopher se adnt¨® y le tom¨®s manos. Le pregunt¨® con voz profunda: -Kate, ?te gusto? Incluso un poco ser¨¢ suficiente. Kathleen le mir¨® en silencio. No sabia por qu¨¦ sensaci¨®n de Christopher acerc¨¢ndose a e era muy diferente a que le producia Samuel. Cuando Christopher se acerc¨® a e, pudo mantener calma ypostura. Sin embargo, cuando Samuel se acercaba a e, se ponia muy nerviosa. Mientras se perdia en sus pensamientos, el abrazo de repente. La abrazo fuerte entre sus brazos. -Chris, sueltame. No puedo respirar ¨C lucho por salir de su agarre. -Astrid y yo no hicimos nada ¨C ar¨® con voz ronca ¨CSi, lo se. Confio entie se sinti¨® un poco inc¨®moda. A diferencia de lo que solta hacer, Christopher estaba un poco cmocionado esa noche. Sin embargo, Kathleen lo encontroprensible. Al fin y al cabo, hab¨ªa sido agraviado y no se hab¨ªa recuperado del todo. Sin embargo, el sabia que poca buena impresi¨®n que Kathleen tenia de ¨¦l se habia extinguido despu¨¦s de lo que hab¨ªa sucedido ese mismo dia. ¨CChris, t?¡­ ¨C Kathleen luch¨® sin cesar. Justo en ese momento, sinti¨® una fuerza ejercida sobre su cintura, tirando de e hacia atr¨¢s. Entonces cay¨® en un abrazo c¨¢lido y refrescante. Levant¨® cabeza. -?Samuel? En efecto, era Samuel, que hab¨ªa aparecido con un pantal¨®n ro y una camisa informal. -Samuel -Christopher le miro con desd¨¦n. -Christopher -Samuelnz¨® a una mirada g?lida-. Kate siempre ha dicho que eres un caballero y que no hacess cosas dificiles a los dem¨¢s. ro, no quer¨ªa que abrazaras ahora mismo. ?No lo sentiste? Christopher dej¨® escapar una risita de frustraci¨®n, -Que desvergonzado eres, Samuel. ?Fuiste tu quien convoc¨® a Astrid de vuelta? Con tranquilidad, el contesto: -Su abuelo y yo tuvimos por casualidad una cboraci¨®n. En cuanto a su regreso al pais, fue un arreglo de su abuelo y no tuvo nada que ver conmigo. -?Astrid me dijo que le pediste que volviera y se acercara a mi para poder separarnos a kate ya mi! ¨C bramo Christopher mientras le agarraba el cuello-: Y el incidente de esta ma?ana fue neado por ti y por e. ?Como te atreves a negarlo ahora? -?No te parecen ridics tus pbras, Christopher? Si les hubiera tendido una trampa, habria sido algo m¨¢ que somniferos para ti ¨C voz de Samuel se volvi¨® gelida. -?Como sabes que me dieron pastis para dormir, entonces? -Christopher se burl¨®. ¨C No solo hay gente enisaria. En cuanto salieron los resultados de investigaci¨®n, alguien me inform¨® -expresi¨®n de Samuel segu¨ªa siendo fria mientras continuaba-: Escucha, Christopher. Si yo neta este tipo de cosas, me aseguranta de que todo fuera impecable. Te habria drogado, habria tomado fotos ddas de ti y de Astrid ys habria publicado en Inte Maria algo m¨¢s que darte pastis para dormir para aniqunte Al ver eso, Kathleen se acerc¨® a los hombres y trato de suavizars cosas. -Chris, Samuel ya te ha explicado. Ahora, sueltalo. Christopher miro de reojo: -?Y tu le crees? Perpleja pors pbras de Christopher, Kathleen se volvi¨® hacia su exesposo: -?Te atreves a jurarlo? Samuel levant¨® sus tres dedos. ¡ª Si algo de lo que acabo de decir es falso, nunca podr¨¦ casarme con Kathleen en esta vida! E se qued¨® sin pbras. Mir¨¢ndolo con desden, Christopher le dio de repente un pu?etazo al primero cuando estaba a punto de aflojar su agarre. Samuel era r¨¢pido de reflejos, pero aun asi Christopher consigui¨® barrer su meji con su puno. Despu¨¦s de ser golpeado, se defendi¨®. Tambi¨¦n agarr¨® el cuello de Christopher y le dio un pazo. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Kathleen los mir¨® sin pbras. -?Tienen que pelear asi dnte de mi? -Estaba enfurecida. -?Escuchen con atenci¨®n! Ni siquiera me sentire mal si alguno de ustedes se hace da?o -estaba exasperada -. No s¨¦ qu¨¦ sentido tiene pelear por este asunto. ?No podria ser que Astrid intentara sembrar discordia entre ustedes? Cap铆tulo 142 Cap¨ªtulo 142 Cap¨ªtulo 142 Samuel y Christopher tuvieron una intensa pelea. Mientras tanto, expresi¨®n de Kathleen se volvi¨® cada vez m¨¢s oscura ??Maldici¨®n!?Estos hombres son tan estupidos!? Por el rabillo del ojo, vio pist de agua que se utilizaba para regars flores junto al caminero. De inmediato, se acerc¨® a recoge y apunt¨® a los dos hombres. Interrumpieron su lucha y pronto quedaron empapados. Fue entonces cuando Kathleen tir¨® pist de agua al suelo. -Maria, por favor, preparas toas de ba?o para ellos -les indic¨®. Maria corri¨® a casa para acatar su orden. Mientras tanto, Kathleennz¨® a los hombres una mirada gelida e imponente. -No vuelvan a hacer esas cosas dnte de mi. Lo que m¨¢s me molesta son los que se pelean sin dejars cosas ras. ?Son ustedes dos bestias? Los dos hombres adultos estaban siendo sermoneadoso si fueran perros, parados en su lugar cons manos colgando a losdos de sus cuerpos mientras bajaban cabeza. Christopher miro entonces a Samuel. La camisa nca que ¨¦ste llevaba se cenia a su esbelta figura, mostrando sus abdominales. La cicatriz del coraz¨®n, que se extendia hasta el abdomen, era ahora a¨²n m¨¢s visible. Belongs to ? n0velDrama.Org. Poco despu¨¦s, Maria regres¨® cons toas de ba?o y les entreg¨® una a cada uno. -Maria, por favor, lleva a Christopher dentro para que se duche -le indico Kathleen sin expresi¨®n. -De acuerdo -lo condujo al interior. Mirando a Samuel, Kathleen dijo: ¨CVuelve r¨¢pido a casa. Acabas de recibir el alta del hospital. ¨C ?Por qu¨¦ ¨¦l puede ducharse en tu casa y yo no? ?No soy digno?-su tono sonabastimero. -Tu casa est¨¢ justo aldo. ??Qu¨¦ sentido tiene luchar contra esto??, se molest¨®. -Dijiste que soyo un pariente para ti, pero puedo sentir que tratas a un extra?o mucho mejor que a mi cara de Samuel se puso palida-: Estoy viviendo solo. Si me desmayo, ?qui¨¦n va a salvarme? Kathleen se qued¨® sin pbras al o¨ªr eso. Al final, Samuel consigui¨® entrar en residencia de los Johnson. Kathleen fue a habitaci¨®n de Charles y encontro dos conjuntos de ropa para ellos. Como Christopher fue a ducharse primero, utilizo el ba?o del primer piso y Samuel el del segundo, Despues de pedirle a Maria que le enviara ropa a Christopher, Kathleen fue a pasarle a Samuels otras prendas -Samuel, dejare ropa en puerta -dijo desde afuera, Clic! La puerta del bano se abri¨® de un empuj¨®n. Kathleen se sobresalt¨®. ?Oh, Dios! El, el¡­ Aunque ¨¦ramos marido y mujer, ya nos hemos divorciado. Qu¨¦ inapropiado es que salga desnudo de esa manera?. No hac¨ªa falta decir que pens¨® demasiado. ¨C Damelo -dijo Samuel con voz ronca mientras estiraba su delgado y bello brazo. Tras ponerle ropa en mano, e se dio vuelta para marcharse. -Espera voz de Samuel se apag¨®. -?Qu¨¦ m¨¢s necesitas? -pregunt¨® Kathleen desconcertada. Samuel abri¨® entonces puerta del ba?o. Kathleen se qued¨® tan sorprendida que se tapo los ojos. Su rei¨®n lo divirti¨®. -No soy un pervertido. Mira. Tengo mi bata de ba?o puesta. Kathleen parpade¨® al o¨ªr eso. -?Puedes prestarme tu secador de pelo? voz del hombre era ra y profunda, -Sigueme -le llev¨® a su habitaci¨®n. Sac¨® el secador de pelo del cajon y se lo entreg¨®. Cuando Samuel recibi¨®, su mano delgada y fr¨ªa toc¨® el dorso de suya. Kathleen sinti¨® al instante un cosquilleo en su cuerpo. Mientras se secaba el pelo, dijo: ¨C He vuelto a mar al abuelo de Astrid. Kathleen se sobresalt¨®. -Yle pedi que enviara a alguien voz de Samuel era g¨¦lida-: Pero esa persona no era Astrid. -?Qu¨¦ quieres decir? Samuel apag¨® el secador, su pelo ya estaba medio seco. Explic¨®: -El Grupo Morris est¨¢ licitando el proyecto de constri¨®n de Horington. De hecho, este proyecto se ha pospuesto durante dos anos y solo se ha reanudado ahora El Grupo Morris esta decidido a conseguir este proyecto. Por ello, le pedi al abuclo de Astrid que me ayudara a encontrar a Olivia, mujer que hab¨ªa detenido este proyecto hace dos anos. Por cierto, admito que me puse celoso cuando supe que t¨² y Christopher ten¨ªan una rci¨®n. La mencion de Olivia sorprendi¨® a Kathleen. ¨C He oido har de cita. Es geologa y siempre est¨¢ fuera del pais-respondi¨® en voz baja-. E propuso acabar con el proyecto Horington porque estructura del terreno donde residia el edificio era inestable. ¨C ?De verdad sabes de eso? -Samuel se sorprendi¨® un poco. E puso los ojos en nco. ¨CEn esa ¨¦poca todav¨ªa era tu mujer. Una vez escuch¨¦ tu videoconferencia con alguien y me enter¨¦ de todo eso. No es confidencial y no importa si lo escuch¨¦, ?verdad? -Por supuesto -Samuel sonrio. Aunque sea confidencial, ?y qu¨¦? Puedes escucharlo si quieres. Kathleen frunci¨® losbios: -?Asi que Astrid fue enviada aqu¨ª por el viejo Sr. Holloway por iniciativa propia? Samuel mir¨® con los brazos cruzados: -No creer¨¦ si me dices que no has investigado los antecedentes de Astrid. -?Y qu¨¦ si lo hice? ¨C Kathleen estaba disgustada-. ?No podria investiga? Samuel se rio: -No intentes echarme culpa a mi. Vayamos al grano. Astrid ya firm¨® con unapania de entretenimiento hace seis meses. Su supuesto trabajo de corresponsal de guerra era falso. Kathleen frunci¨® el ce?o: -?No tiene miedo de ser expuesta? -En general, hay muy pocos corresponsales de guerra. Por lo tanto, no es f¨¢cil expone, por no mencionar que e si habia pasado dos meses en varios pa¨ªses devastados por guerra. Pero e no fue a los campos, Fueron otros los que tomarons fotos y ses enviaron. E solos publico despu¨¦s -explico Samuel. Por supuesto, Kathleen no era consciente de ello. ¨C Ya te lo he explicado -Samuel lenz¨® una mirada significativa-. Si dije que no te mentiria, no lo har¨¦. Kathleen se sonroj¨® ante sus pbras. ¨CTampoco he dicho que lo que has dicho sea falso, pero t¨²¡­ no deber¨ªas haber hecho un movimiento. -El fue el que me golpe¨® primero -Samuel frunci¨® sus finos y afdosbios ¨C Tu misma lo viste. -Por supuesto que s¨ª. No estoy ciega-respondi¨® en voz baja-. Pero no importa, ahora est¨¢s neando tratar con familia Morris. -No lo voy a negar -admiti¨®. ¨C Ni siquiera te sientes avergonzado? -frunci¨® el ce?o. Incluso si no le rindes ning¨²n respeto a Christopher, deber¨ªas pensar en tia Emily, que se cas¨® con familia Morris. ¨C ?C¨®mo sabes que Christopher no ha tratado en secreto conmigo, entonces? -Samuel levant¨®s cejas. -No lo har¨¢ -dijo Kathleen con seguridad. -?C¨®mo puedes estar segura de eso? S¨®lo porque es bueno contigo, crees que es bueno con todos? ¨C cuestions Samuel con frialdad. Kathleen se qued¨® sin pbras. Sentia que iba a empezar a discutir con ¨¦l en cualquier momento. -Ser¨¢ mejor que te cambies ahora y bajesent¨®. No quer¨ªa seguir con el tema. Cuando lleg¨® a puerta, Samuel le pregunt¨® despreocupado: -?Crees que soy tan malo? Kathleen se mordi¨® elbio un momento y se marcho. ??Es malo? La verdad es que no. Es solo¡­ ?Argh! No puedo decir qu¨¦ tipo de sentimiento es. Es algo asio¡­ Aunque no sea un mal tipo, tampoco ser¨¢ un buen tipo?. Mientras tanto, los ojos oscuros de Samuel eran frios y profundos, Parece que es dificil arrers cosas una vez que persona ha perdido confianza en ti. Pero esta vez, no le menti. De verdad, no lo hice?. Cuando Kathleen lleg¨® abajo, Christopher ya estaba sentado en el sal¨®n, tomando caf¨¦. Resulta que Charles hab¨ªa vuelto a casa y pregunto con curiosidad: -?Qu¨¦ ha pasado con el patio? Es unpleto desastre. -Vinieron dos perros y se pelearon -explic¨® Kathleen con indiferencia. ??Perros?? Charles frunci¨® el ce?o ante sus pbras. Se sorprendi¨® un poco al ver a Christopher. -?Has venido! Christopher asinti¨®o respuesta. Charles frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqui?? Mientras ¨¦l reflexionaba sobre situaci¨®n, Samuel bajo del segundo piso. Para entonces Charles estaba aun m¨¢s sorprendido. -?Que hace este tipo aqu¨ª? Cap铆tulo 143 Cap¨ªtulo 143 Cap¨ªtulo 143 ¨C Por que no puedo estar aqui si Christopher pucdc? -Samuel se dirigi¨® aldo de Kathleen -Est¨¢s usando mi ropa! Katepr¨® este conjunto de ropa para m¨ª. Ni siquiera podr¨¦ volver a usarlo - se quej¨®. A Charles le molestaba que Samuel llevara su ropa, ¨C?Qu¨¦? Creia que no te gustaba -dijo Kathleen al darse cuenta. ¡ª No me lo he puesto ni una vez -Charles apret¨® los dientes, mirando a Samuel -Bueno, me lo quedar¨¦ entonces. Me queda bastante bien -respondi¨® con calma. ?Kathleenpr¨® esto, despu¨¦s de todo, penso. Charles se qued¨® sin pbras. Entonces, pregunt¨®: ¨C ?D¨®nde est¨¢ tu dignidad? ??Qu¨¦ le pasa a este hombre?? ¨C Ve a tomarte el caf¨¦ y vuelve a casa -inst¨® Kathleen. Samuel se acerc¨® y se sent¨® en el asiento m¨¢s alejado de Christopher. Maria le llev¨® una taza de caf¨¦. Agradeciendole, Samuel agarr¨® taza y bebi¨® despacio. Charles tir¨® de manga de Kathleen y pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? ¨CLos dos se pelearon en el patio. Los detuve con pist que usas para regars ntas -explic¨® Kathleen. Charles parpade¨® varias veces. ??Asi que fueron ellos los perros los que lucharon??, se percat¨® -Chris, el incidente en el que Astrid te enga?¨® no es nada sencillo. E habia firmado un contrato con unapania de entretenimiento hace medio a?o. neo bien cada paso que dio. El frunci¨® el ce?o tras escuchar eso. -Samuel me lo acaba de explicar. No hizo que Astrid te acosara ¨C Kathleen hizo una pausa antes de continuar-: Le creo. Despu¨¦s de todo, no es alguien tan poco escrupuloso. ¡ª Nunca se sabe porque apariencia de alguien puede ser enga?osa -se burl¨® Christopher -Estoy de acuerdo contigo -intervino Samuel. Charles levant¨®s cejas y advirti¨®: -No te metas en esto. Kathleen mir¨® a su hermano con desprecio, iodandolo. -?Por qu¨¦ te has presentado hoy en casa de mi abuelo? ¨C Christopher miro a Samuel con frialdad. ¨CEstaba preocupado por Kathleen -respondi¨® con indiferencia Christopher entrecerro los ojos y pregunto Como cupiste que Kathleen fue a ver a mi abuelo La seguiste? Kathleen tambi¨¦n dirigio su mirada a Samuel Mirand, el asinti¨®. Que dotato Kathleen lo fulmin¨® con mirada y aullo: ¨C Samuel, estas haciendo el ridiculo! ¨C Tengo a alguien que te protege en secreto para tu seguridad. Nicolette se vengar¨¢ de ti-explic¨®. Kathleen frunci¨®s cejas. -Ademas, les he ordenado que no aparezcan dnte de ti y que no te molesten. Lo he hecho con buena intencion ¨Cent¨® con voz grave. ¨C Nicolette sc vengara de mi hermana por tu culpa! Fuiste tu quien se meti¨® entre dos mujeres, provocando que situacion acabara asi -enfurecio Charles. La mirada de Samuel se ensombrecio. -De todos modos, lo hice para proteger a Kathleen. Conozco el car¨¤cter de Felix m¨¢s que cualquiera de usicdes Desde que tenia nueve anos, Calvin empez¨® a ense?arle a gestionar empresa. En ese momento, Felix aun se encargaba del Grupo Morris Aunque familia Macany familia Morris parecian armoniosas en superficie, siempre se habian peleado en secreto Mas tarde, empezaron a estar en buenos terminos cuando Aaron dirigio suya. Sin embargo parecia que algo grande estaba por venir. Christopher no lo nego cuando se sospechaba de Felix. Por supuesto, estaba familiarizado con su abuelo. Todos esos a?os, Emily le contaba que calgo habia sucedido entonces. Pero nunca especificaba. En italidad cuando e se caso con Aaron dio muchas vueltas El primer obstaculo lo pusieron Felix y su huje abu de Christopher. Pensaron que e no era de una familia prominente. LOS du utien que una mujer de una familia normal no era suficiente para su hijo. * debilomnismcon por que a Felix le disgustaba Kathleen lenie tura de pensa anuwadEl pensaba que Kathleen nu er lo tan para su nieto porque se habia dwutdu Mientras tanto Aslid d nieta de su viejo amigo. E cono bien lupa Lobo Ducale cinevu tice f euilu, chule Lumento ¡ª gente qut apuye Aide) en efecto viduiEi pudu une al programa de variedades popr pluhlu i UU TEIE ELUC) C an de pui ? Aunque hemos investigado, no sabemos nada de gente que respalda. En otras pbras, no era una mujer corriente. ¨CChris, ?conoces a Astrid? ¨C pregunto Kathleen despacio. Mirand, el nego con cabeza y respondi¨® -Aunque ya tuve unpromiso con e, fue un matrimonio concertado. Nunca he ido en serio y nunca he conocido. Mas tarde, el abuelo me pidi¨® que me pusiera en contacto con e, pero me negu¨¦. Le cont¨¦ mis deseos sin rodeos y cancel¨¦ el matrimonio. Tampoco esperaba que Astrid volviera de nuevoT¨ºxt ? N?velDrama.Org. ¨C ?Qu¨¦ tal si investigamos? Si e est¨¢ haciendo que se peleen, debe haber alguien que se beneficie de esto. Samuel fij¨® su mirada en Kathleen. ?Se ha vuelto m¨¢s madura. Su forma de ver un asunto tambi¨¦n es diferente a de antes. Tal vez nunca haya cambiado. Fui yo quien nunca le prest¨® atenci¨®n?, penso. Charles frunci¨® el ce?o y respondi¨®: -?Quieres decir que el prop¨®sito de Astrid no era casarse con Christopher, sino hacer que Samuel y ¨¦l se enfrentaran? ¨C No se me ocurren m¨¢s razones que esas-respondi¨® en voz baja. -Lo investigare -levantandose, Christophernz¨® una mirada significativa a Kathleen y der¨®-: De todos modos, su n no funcionar¨¢. -Chris, tu abuelo cree a Astrid pase lo que pase. Deber¨ªas ser m¨¢s cauteloso al manejar este asunto record¨® Kathleen. -No creo que el abuclo siga confiando en e cuandos pruebas est¨¢n dnte de sus ojos. Al escuchar eso, Samuel se burl¨®: -Tu abuelo seguro dir¨¢ que Astrid hizo eso porque te ama demasiado. Christopher frunci¨® losbios. Volviendose para mirar a Kathleen pronunci¨®: -Aun as¨ª, nunca he tocado. -De acuerdo, lo entiendo -e asinti¨®. ¨CVoy a volver primero. Me ocupare de todo esto y te invitare a salir otro dia. -Christopher miro con cari?o Un brillo paso por los ojos de mujer. -Me incorporare al set de rodaje pasado manana¡­ E iba a filmar. -De acuerdo, te visitare en el set-prometi¨®. Con eso, se dio vuelta y se fue. Samuel sonrio: -No conseguir¨¢s nada de Felix. Acerc¨¢ndose, Charles insto: ¨C?Has terminado el cafe? Si es as¨ª, l¨¢rgate. Mirando a Kathleen, Samuel se despidi¨®: -Me voy. Kathleen asinti¨®: -Adi¨®s. ?Cof cof! Samuel tosi¨® un par de veces antes de levantarse despacio. -Me acaban de dar el alta del hospital y me he mojado. Me duele un poco cabeza. Charles se qued¨® sin pbras ante eso. ??D¨®nde est¨¢ el orgullo de este imbecil??, penso. -?Espera! ¨C Kathleen mo. Samuel levant¨® cabeza y su rostro estaba lleno de expectaci¨®n. E se dio vuelta y sac¨® una caja de medicamentos. ¨C Aqui hay una medicina para fiebre. Tom. A Samuel le toc¨® quedarse sin pbras. ¨C Ja, ja! ¨CCharles no pudo contener risa. Como dice el refr¨¢n: ?Es lo que hay?. ??Est¨¢ tratando de ganar simpatia de Kathleen? Por desgracia, e ya no se lo cree?, se burl¨®. -Gracias. -Samuel se tom¨® medicina. -De nada, Sr. Macari. Deberia contratar a un ama de ves lo antes posible. El truco que us¨® hace un momento est¨¢ obsoleto-le miro con indiferencia. Cap铆tulo 144 Cap¨ªtulo 144 Cap¨ªtulo 144 Samuel se ri¨® con su voz profunda y dijo: -?Era obsoleto? Kathleen asinti¨®. el estaba poniendo cara de circunstancias. Se tom¨® medicina, se -Intentare algo nuevo pr¨®xima vez dio vuelta y se fue. Charles se enfado: ¨CEste hombre es un imb¨¦cil. Kathleen pregunt¨® con calma: -Charles, ?por qu¨¦ est¨¢s agitado? -Este hombre est¨¢ haciendo des suyas, tienes que estar alerta -le advirtio. Kathleen le miro de reojo y le dijo: -Me est¨¢s subestimando. ¨C No. ?Pero no estabas siendo demasiado indiferente con Christopher hace un momento? -Trato a todo el mundo de misma manera -dijo Kathleen en un tono suave y firme-: Bien, ?sabes qui¨¦n es el tipo que interpreta al protagonista de esta serie? -Si-asinti¨® Charles y respondi¨®-: Timothy Currah. ¨C Asi que es ¨¦l se sorprendi¨® un poco al escuchar eso. Charles levant¨® una ceja y pregunto: -?Lo conoces? -S¨ª, se gradu¨® en misma universidad que yo. Incluso le regale un ramo de flores para su ceremonia de graduaci¨®n ese a?o, pero de seguro no lo recuerda. -?Por qu¨¦ fuiste tu quien le dio el ramo? -su hermano sinti¨® curiosidad. ¨C Porque soy buena, supongo -dijo Kathleen. -?C¨®mo reion¨® Samuel a cso? -ten¨ªa mucha curiosidad, Respondi¨® sin pensarlo mucho: -No hubo ninguna rei¨®n por su parte. No me prestaba mucha atenci¨®n en ese momento. Charles se quedo sin pbras. Volvi¨® a maldecir en su corazon: ?ildiota! Samuel debe haber estado ciego para no notar a alguien tan bonitao Kathleen Al dia siguiente, cuando salia a correr, se encontro con Samuel, que hacia lo mismo. -?Vamos? -se burl¨®. Samuel curvo losbios: -ro. T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Ambos hicieron algunos cjercicios de calentamiento alli mismo. -?Sabes quien es el tipo que interpreta al protagonista de esta serie? ¨C pregunt¨® Charles en tono de suspenso -?Est¨¢s hando de Timothy Currah? -dijo Samuel sin impresionarse-. No estuve pendiente de industria del entretenimiento, y es primera vez que oigo har de ¨¦l. -?Entonces sabes que era el mayor de Kate? Samuel neg¨® con cabeza. -?Entonces sabes que Kathleen le entreg¨® un ramo de flores durante su ceremonia de graduaci¨®n universitaria?-continuo preguntando Charles. -?Es el? ¨C La cara de Samuel se volvi¨® hosca. ¨C ?As¨ª que lo conoces? ¨C pregunto Charles de forma interrogativa. -S¨ª, pero no recordaba su nombre-dijo sin mostrar mucha emoci¨®n. Charles sonrio: -Timothy era el gal¨¢n del campus, y Kathleen era belleza del campus. Si no fuera porque e ya estaba casada contigo, podr¨ªan haber desarrodo un romance inolvidable en universidad. Samuel se ri¨® en su mente: ??Eso es imposible!>> Empezaron a correr juntos y Charles pregunt¨® durante el trote: -?Sabes si alguien se acerc¨® a Kathleen en universidad? -?Por qu¨¦ me lo preguntas? -respondi¨® Samuel y empez¨® a tener unos desagradables recuerdos. ??Por supuesto que hab¨ªa gente intentando acercarse a Kathleen! Era tan hermosa y adorable. Ademas, era una chica tan amable y cari?osa, pens¨®. Todavia recordaba cuando celebr¨® su dieciocho cumplea?os. Habia personas que le dec¨ªan a Diana que deseaban que su hijo o su nieto se casara con Kathleen en el futuro. Sin embargo, anciana no estaba dispuesta a hacerlo, por lo que no dio su consentimiento. -En realidad, rci¨®n que tuviste con Kathleen no habria ocurrido si no hubiera sido por vieja senora Macari. No habia forma de que ustedes dos estuvieran juntos, nunca -dijo Charles a proposito. Samuel acelero sin decir nada y Charles le sigui¨®. Ambos se detuvieron solo despu¨¦s depletar una vuelta. Charles se interpuso en el camino diciendo: Samuel viero saber verdad. Querias mucho a Nicolette, pero ?por qu¨¦ intimaste con Kathleen despu¨¦s de casarte con e? Samuel le dirigi¨® una mirada afda: ¨CPorque amo amas pero sigues haci¨¦ndole da?o?-pens¨® que Samuel era ridiculo. Samuel respondi¨® con voz firme: ¨C Porque no me di cuenta de mis sentimientos por e en ese momento. Charles lenz¨® una mirada gelida. -?Y ahora sabes cu¨¢les son tus sentimientos por e? Ahora est¨¢s molestando porque quieres vengarte de e, ?no es asi? ?Porque te avergonz¨® en boda? -?Venganza? ¨C Samuel hizo una sonrisa de satisfi¨®n-:;Vengarme poniendo mi coraz¨®n para venganza? Charles le hizo una advertencia: -Samuel, Kathleen ya no es misma de antes, y espero que lo recuerdes. Esas pbras que dijiste ya no tienen sentido para e. No va a volver contigo. Te ha amado durante mucho tiempo, pero nunca te has preocupado por e. Charles sigui¨® caminando despu¨¦s de terminar su frase. Samuel dijo en tono frio: -Charles, yo tampoco soy el mismo de antes. Charles no detuvo su paso y continu¨® su camino de regreso a residencia de los Johnson. Los ojos de Samuel eran oscuros y parec¨ªan contener muchas emociones. Le importaba Kathleen, pero ni el mismo se daba cuenta. Se puso celoso por e hace tiempo. Sin embargo, ya era demasiado tarde cuando se dio cuenta de ello. Kathleen lleg¨® al set de filmaci¨®n y conoci¨® a Timothy. ¨CNos encontramos de nuevo Kathleen-le sonri¨®. Kathleen era algo timida: -H, Timothy Todavia te acuerdas de mi? Timothy esbozo una sonrisa indicativa: -Si no recuerdo mal, tuiste tu quien me dio el ramo de flores durante mi graduaci¨®n, Kathleen asinti¨®. -?As¨ª que se conocen?-Spencer se sorprendi¨®. ¨C Kathleen me regal¨® un ramo de flores en ceremonia de graduaci¨®n, y todos mispa?eros me envidiaron -explic¨® -?Por que? ¨CSpencer estaba intrigado. ¨C?Qu¨¦ otra cosa podria ser? -Remy levant¨® ceja y dijo-: Kathleen era belleza del campus en ese momento, y un ramo presentado por propia belleza del campus, por supuesto, pone a todos celosos. Remy continu¨® entonces su frase con una mirada de consternaci¨®n en su rostro: -?Por qu¨¦ no recibi este tipo de tratamiento para mi graduaci¨®n? -Quiz¨¢ porque no ¨¦ramos del mismo curso. -Puede ser ¨C Remy se sinti¨® arrepentido-:Si lo hubiera sabido, habria hecho el curso de interpretaci¨®n. ?Por qu¨¦ queria ser guionista en primer lugar? -No es demasiado tarde para cambiar ahora -dijo Spencer, sosteniendo el guion-: Mira, hay un personaje espeluznante en esto que te viene bastante bien. ¨C Largate! ¨Cse molest¨® Remy-. S¨®lo sabes explotarme y presionarme para que trabaje en el gui¨®n. Me obligan a trabajar en un nuevo gui¨®n cuando el que est¨¢ en marcha ni siquiera ha terminado de rodarse. Eres inhumano Spencer no sabia que decir. Kathleen seri¨®: -No sabia que ustedes dos fueran tan cercanos. -?No! ¨C Remy se enfurecio-: Me est¨¢n explotando dia a dia. Algun dia me convertir¨¦ en una momia. Spencer, eres demasiado cruel. Spencer no encontrabas pbras para defenderse: -?Puedes dejar esas frases enga?osas? No sabriao arar a los dem¨¢s si alguien nos malinterpreta. -?Qu¨¦ es enga?oso? ¨C Remy se enfureci¨®. Mientras haban, oyeron que alguien gritaba: -El Sr. Macari est¨¢ aqui! -Bueno que hace el diablo aqu¨ª? ¨C Remy estaba intrigado. Samuel se dirigi¨® hacia ellos antes de que terminara su frase. Ten¨ªa un aspecto sereno y elegante con su traje negro Kathleen lo miro y sinti¨® que sustidos aumentaban con solo mirar su rostro. ?Es demasiado guapo!, penso. Samuel miro y camino hacia e: -Necesito unos minutos contigo. -De acuerdo -edio. Penso que ten¨ªa alg¨²n asunto serio que discutir, asi que se fue con ¨¦l. Entraron en una habitaci¨®n vac¨ªa. Samuel frunci¨® el ce?o y dijo: -Quiero preguntarte algo. -Adnte. ¨C E se sinti¨® un poco ioda. Tenia una cara inexpresiva y le hizo sentir miedo. ¨C?Recuerdas no mucho despu¨¦s de casarnos, y vez que intimamos por primera vez?-pregunt¨® Samuel en tono serio-. Ya sabes, nuestra primera vez. Cap铆tulo 145 Cap¨ªtulo 145 Cap¨ªtulo 145 La cara de Kathleen se puso roja. -Todo est¨¢ en el pasado. ?Por qu¨¦ lo mencionas ahora? Samuel respiraba con dificultad: -Lo pens¨¦ de repente. Te vi en una foto con Timothy, y¡­ -?Y que? ¨C Kathleen estaba desconcertada. -Estaba celoso. Kathleen, estaba muy celoso entonces-hab¨ªa un tinte de ironia en sus ojos. Kathleen puso m cara. -?Y qu¨¦ si est¨¢s celoso? ?Por qu¨¦ me cuentas esto? ¨C pregunt¨®. ??Esperas que te d¨¦ un poco de az¨²car para neutralizar el sabor agrio de tu boca?>> -Esto significa que en aquel entonces, ya me hab¨ªa enamorado de ti cara de Samuel se puso un poco roja al decir eso. Kathleen se quedo at¨®nita. ??De qu¨¦ est¨¢ hando?>> Y al ver su mirada de asombro, Samuel se indigno. -?Qu¨¦ tiene de escandaloso? -Es impactante. Samuel se sento: -Tal vez, me he enamorado de ti hace mucho tiempo. S¨®lo que no me di cuenta. Sus sentimientos por Nicolette le hab¨ªan cegado. Kathleen logr¨® una sonrisa de pesar. -Samuel, todo ha terminado. Deja de pensar en el pasado. Ahora somos una familia. No me preocupa en absoluto, ?por qu¨¦ deber¨ªas hacerlo tu? Aunque Kathleen se sorprendi¨® un poco por su confesi¨®n, no se sinti¨® demasiado sorprendida ni conmovida. S¨®lo sentia que el destino era a menudo cruel. En cualquier caso, ya se habian echado de menos. Nunca podran recuperar lo que ten¨ªan una vez que lo hayan perdido. Ese era el destino. -Samuel, lo siento. No importa lo que digas ahora, no siento nada por ti. De verdad, ya no te quiero. El rostro de Samuel se qued¨® sin color, abrumado por una sensaci¨®n de impotencia. -Lo s¨¦. No tienes que repetirlo tantas veces. S¨®lo quiero decirte lo que siento¡­ E le mir¨® con serenidad, -Voy a empezar a filmar ahora Samuel asinti¨®. Esperaba captar una expresi¨®n diferente en su rostro. En secreto, deseo que e pudiera parecer sorprendida, conmovida o enfadada. En realidad, esperaba que e sintiera algo mas que calma. Su Kathleen sali¨® del sal¨®n y vio a todos reunidos fuera para hacerse una foto de grupo. Timothy le hizo un gesto para que se uniera a ellos. -Nos falta protagonista femenina. El director iba a pedirle a alguien que te mandara mar, pero Remy dijo que no era necesario. -?C¨®mo no voy a salir en foto de grupo?-brome¨®. ¨CEso es f¨¢cil. Siempre podemos usar Photoshop -dijo Remy. E sonri¨® divertida. Como ambos, Timothy y Kathleen, eran los protagonistas, se colocaron uno aldo del otro durante toma de fotos. Cuando Samuel los vio juntos al salir del sal¨®n, sinti¨® un fuerte dolor en el coraz¨®n. Belongs to ? n0velDrama.Org. El rodaje de ?Assasin?enz¨® por ma?ana. Kathleen y Timothy estaban actuando en su primera escena juntos. Al igual que en programas anteriores, los protagonistas tuvieron que conocerse primero para poder desarror una mejor rci¨®n entre ellos. E busco a Remy despu¨¦s de haber leido el gui¨®n del primer dia de rodaje. -Recuerdo que el gui¨®n que discutimos en oficina de Samuel no era el mismo. ?Qu¨¦ pas¨® con escena intima? -Lo he eliminado. No es apropiado incluirlo en escena. Es una situaci¨®n en que hay vidas en juego. Una escena intima arruinaria el ambiente -explic¨® Remy. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Adem¨¢s, el p¨²blico est¨¢ muy mimado hoy en dia. Tenemos que despertar su imaginaci¨®n. Si no, no estaran muy contentos con trama. -trat¨® de justificar eliminaci¨®n de escena intima. La boca de Kathleen se crisp¨®. -El equipo de guionistas tiene ultima pbra sobre c¨®mo se desarro pelic. Soy un guionista profesional. ?No confias en mi?-lenz¨® una mirada severa. Kathleen lo miro a durante un minuto. -?Est¨¢s seguro de que no es idea de Samuel cambiar el gui¨®n? ¨C Por supuesto que no solo es un inversor. No tiene nada que decir en esto ¨C asegur¨® Remy sin pudor alguno. Sin embargo, cualquiera que este en industria del entretenimiento sabr¨¢ que el inversor es el que tiene mas peso en el rodaje de pelic Al fin y al cabo, eran ellos los que desembolsaban grandes sumas de dinero Pensando que era in¨²til protestar, e no dijo nada m¨¢s. Agarr¨® el gui¨®n y se fue a ensayar sus lineas con Timothy Remy pudo por fin respirar aliviado, Kathlcen y Timothy realizaron una actuaci¨®n casi impecable para su primera escena juntos. Spencer estaba muy satisfecho. Luego pasaron a siguiente escena en que ten¨ªan que construir el decorado. Timothy se acerc¨® a e: -El director se ha dado cuenta de que parecemos no estar familiarizados el uno con el otro. ?Por que no cenamos juntos esta noche para que nos entendamos mejor? -Buena idea ¨C Kathleen asinti¨®. Timothy sonri¨® y se dirigi¨® a su camerino para descansar. Justo entonces, Valerie se acerc¨® a Kathleen: -Kate, te llevar¨¦ a tu camerino. El equipo de rodaje fue muy generoso esta vez. Hab¨ªan preparado una s de estar para cada actor. Valerie condujo a Kathleen a suya. Kathleen mir¨® sorprendida. -Samuel me trajo aqu¨ª esta ma?ana. Valerie asinti¨®. -El equipo de rodaje me acaba de informar de que este ser¨¢ tu camerino. He oido que es el mejor entre el equipo de pel¨ªc. Incluso hay un ba?o dentro. Kathleen frunci¨® losbios. El equipo de filmaci¨®n debe haberme dado el mejor lugar por Samuel. -Kate, deber¨ªas estar bien cuidada. No olvides que tu estatus es m¨¢s alto que el de Timothy. Eres primera actriz en ganar un premio de Academia. Nadie m¨¢s en este pais tiene ese honor-se?al¨® Valerie. Kathleen suspiro. No estaba acostumbrada a un trato tan deferente. Su asistente abri¨® puerta y entraron en el sal¨®n. La habitaci¨®n estaba llena de un aroma floral. Adem¨¢s, hab¨ªa un pastel de fresas y un poco de caf¨¦ en mesa. -?Vaya! ¨C exm¨® Valerie. ??Samuel arregl¨® esto? Es muy considerado?. Kathleen frunci¨® el ce?o. Samuel parec¨ªa haberse esforzado mucho esta vez. Justo entonces, Charles apareci¨® por detr¨¢s. ¡ª Asi eso se debe tratar a mejor actriz por el Premio de Academia. Kathleen se volvi¨® para mirarle: -Charles -Tengo algo que discutir contigo. Entremos -dijo. El rostro de Charles tenia una expresion sombria. E asinti¨®. Ambos entraron en el sal¨®n mientras Valcrie cerraba puerta. Justo cuando se sentaron, le dijo a su asistente: -Toma asiento tambi¨¦n. Ponte c¨®moda. Valerie asinti¨® y se sent¨®. Kathleen se sirvi¨® el pastel y le dio un trozo. Valerie sabia que un pastel asi costaba mucho dinero. Era el pastel m¨¢s caro de Jadeborough. Kathleen dio un mordisco a tarta, saboreando con deleite. ¨C Charles, ?de qu¨¦ quieres harme? ¨C pregunt¨® con el ce?o fruncido. -Acabo de ir a s de los actores secundarios. Astrid tambi¨¦n est¨¢ alli. Tambi¨¦n ha sido contratada para esta pelic y va a hacer el papel de tu sirvienta. Parece un papel secundario ¨C cont¨® Charles. -Si. En efecto, hay un papel de una sirvienta mada Imelda ¨C Kathleen record¨® despu¨¦s de un rato. -No me importa de que est¨¢ actuando. ?No crees que no es apropiado que e est¨¦ contratada? ?No es demasiada casualidad que haya sido elegida para una pel¨ªc en que Samuel ha invertido? cara de Charles se ensombreci¨®. -Charles, ?sigues sospechando de ¨¦l? ?Crees que fue ¨¦l quien le dio el papel a Astrid? -lenz¨® una miradaplice. Charles asinti¨® con rigidez. Aparte de Samuel, no podia pensar en nadie m¨¢s. -Ya que todos sospechan de ¨¦l, deja que Astrid se quede, Veamos de que es capaz. Oh, el pastel es tan delicioso -sonrio con alegria. Charles mir¨®. -Eres una glotona. Kathleen refunfuno: ¨C Hoy no heido nada. ?C¨®mo puedes venir aqui cons manos vac¨ªas cuando me visitas? Eres peor que Samuel Cap铆tulo 146 Cap¨ªtulo 146 Cap¨ªtulo 146 Charles echo humo. -Soy mucho mejor que el. Al menos nunca dejar¨¦ quc Astrid se acerque a ti. Kathleen levant¨®s cejas: -?Crees que le importan esas cosas? S¨®lo le importa si soy protagonista femenina de pelic. Nunca preguntar¨¢ quienes son los otros actores. El rostro de Charles se ensombrecio: ¨CDeberias investigar qui¨¦n est¨¢ detr¨¢s de lo que ha hecho Astrid -sinti¨® que Charles estaba perdiendo el tiempo. Pod¨ªa estar descontento con Samuel, pero tambi¨¦n tenia que ver los hechos. Charles frunci¨® el ce?o: -Querida, ?no eres demasiado parcial con ¨¦l? Kathleen lo miro, descontenta. ¨C No digo que no lo hayas superado. Es cierto que es un tipo astuto -se apresur¨® a explicar su hermano. -Charles, conozco a Samuel mejor que todos ustedes. Tiene su orgullo. ?Crees que va a poner a Astrid en esta pelic, sabiendo muy bien que me va a poners cosas dif¨ªciles? ?No crees que intentar¨¢ evitar que conspire contra mi?-intent¨® razonar con su hermano. ¨C ?Tal vez est¨¢ usando a Astrid para que t¨² y Christopher se separen? ¨C Pero no hay nada entre Christopher y yo. ?Qu¨¦ sentido tiene meter a Astrid en el equipo de rodaje? ¨C Kathleen se encogi¨® de hombros. Charles hizo una pausa: -Ya se lo expliqu¨¦ todo cuando estuvimos en casa de Felix. Me escuch¨® alto y ro. Sabe que no hay nada entre Christopher y yo. ?Qu¨¦ sentido tiene ntar a Astrid aqui? Al contrario, e parece aparecer dondequiera que yo est¨¦. Esto demuestra que esa persona esta utilizando para vengarse de mi. -Kathleen analiz¨® situaci¨®n para Charles, quien pens¨® que espion sonaba razonable. -?Est¨¢s diciendo que tienes intenci¨®n de dejar que Astrid se quede con el equipo de rodaje? -Si. Quieronzar un cebo grande para pescar el pez gordo. Esta gente debe tener un motivo para acercarse a mi-dijo Kathleen. -?No estar¨¢s entonces en peligro? preocupaci¨®n fruncios cejas de Charles. -No se atrever¨¢n a actuar sin pensar. Lo principal es que, si Astrid no es enviada por familia Yoeger, no se atrever¨¢n a ser demasiado impulsivos -dedujo. Adem¨¢s, Samuel hab¨ªa enviado a alguien a protege a escondidas. ? Que podria pasarme?, penso. -?Por qu¨¦ crees que lo hace? Kathleen dio un mordisco al pastel. -Creo que su objetivo son Samuel y Christopher Quieren ver a los dos en bandos opuestos. ¨C> Opuestos? Si ambosienzan a luchar, podria ser una cuesti¨®n de vida o muerte. Al final, podria ser una situaci¨®n sin salida para ambos. -Asi que, cuando haya una baja en ambos bandos, persona para que trabaja Astrid saldr¨¢ ganando ¨C dijo Kathicen. Charles al fin entendi¨®¡­ En el despacho del director general del Grupo Macari, Tyson estaba de pie frente a Samuel. This is the property of N?-velDrama.Org. -Sr. Macari, tenemoss ¨²ltimas novedades sobre Astrid. El propietario de empresa de ocio para que trabaja Astrid es de familia Corbyn. Son los que fracasaron en su apuesta por el proyecto Horington antes. -?Los descendientes del veterano de guerra, Thedeaus Corbyn? ¨C el rostro de Samuel se ensombreci¨®. Tyson asintio. -Parece que familia Corbyn est¨¢ muy interesada en el desarrollo de Horington. -Sr. Macari, ?debemos detenerlos esta vez? Samuel se burl¨®: -No, si lo quiere, se lo daremos. Puede pelear por e con Christopher. -Me pregunto si el Sr. Morris conoces trampas de este proyecto. -Tyson parecia un poco preocupado. -?Por qu¨¦ preocuparse por ¨¦l? Est¨¢ tan distraido por una mujer y todav¨ªa quiere dirigir una empresa. Es ridiculo -una sonrisa de satisfi¨®n parpadeo en esquina de boca de Samuel. Samuel y Kathleen pensaron lo mismo. La persona detr¨¢s de Astrid no teniao objetivo a Kathleen. Su objetivo eran los dos hombres. Astrid deb¨ªa utiliza para sembrar discordia entre ellos. La persona saldr¨ªa ganando si ambos estuvieran en bandos opuestos. Samuel no era tonto. ¨CSr. Macari, tambi¨¦n hemos descubierto d¨®nde est¨¢ Olivia. ?Debemos trae de vuelta? -No. No fuerces -Samuel neg¨® con cabeza. -De acuerdo iRing ning! Justo en ese momento, sono el telefono de Samuel Contest¨® y ley¨® el mensaje. Era de Valerie, (Sr. Macari, Kate hablo por usted frente al Sr. Johnson hace un momento. Tambi¨¦n dijo que el pastel sabe bien.) Samuel respondi¨® de inmediato: 12Qu¨¦ ha dicho de mi?] Bueno, lo esencial fue que dijo que no eres estupido. Samuel frunci¨®s cejas. -Sr. Macari, que pasa? ¨CTyson ten¨ªa curiosidad. ¨CVe a casa ypra algunos libros para Valerie. -Samuel lenz¨® una mirada g¨¦lida. -?Sobreo ser un buen asistente? ¨Cinquiri¨®. Tyson se preguntaba iba a darle a Valerie un aumento de sucldo. ¨C Para ense?arle a har bien-Samuel dej¨® su tel¨¦fono. A Tyson le dio un vuelco el coraz¨®n. ?Oh no, ?Valerie acaba de ofender al gran jefe??, se preocup¨®. Kathleen se encontr¨® con Astrid en el set de filmaci¨®n por tarde. La segunda entrecerr¨® los ojos al ve. -Que coincidencia¡­ -Una coincidencia nificada no es una coincidencia en absoluto. ¨C Kathleen le dedic¨® una sonrisa burlona. Astrid se qued¨® boquiabierta. Kathleen podia parecer una persona pusnime, pero en realidad ten¨ªa un car¨¢cter fuerte. Ese fue su primer encuentro y grabarian su primera escena. La asesina habia perdido memoria. El erudito encontr¨® a un vecino para ayudar a asesina herida a cambiarse de ropa. La vecina era en realidad Imelda, que era guardia del erudito, disfrazada. En los dias normales, Imelda se hacia pasar por vecina de asesina para protegerlo. El erudito le pidi¨® que le pasara ropa para que se pusiera. Imelda no se alegr¨® de ve, pero ayud¨® a cambiarse de ropa de una manera abrasiva. Mientras lo hac¨ªa, este se despertaba y abofeteaba. Spencer habia dicho que no habia que sustituir esta escena. Sin embargo, le hab¨ªa recordado a Kathleen que debia contrr su fuerza cuando lo hiciera. Asend sabia que seria abofeteada por Kathleen. Cuando c¨¢mara enfocaba cambi¨¢ndole ropa a Kathleen esta exageraba sus iones para que el cuerpo de Kathleen quedara al descubierto. La mitad de los empleados del to eran hombres. Si Kathleen se expusiera dnte de ellos, seria una gran verguenza Cuando Astrid empez¨® a moverse, Kathleen supo lo que estaba intentando hacer. No dejaria que se saliera con suya Cuando Astrid sujeto el abrigo y camisa de Kathleen e intent¨® quit¨¢rselos, esta abri¨® mucho los ojos. No estaba actuando segun el gui¨®n. Kathleen de abrir los oios solo cuando Astrid hiciera su siguiente movimiento ia miro con frialdad y hostilidad. Levanto mano y le dio una fuerte bofetada en cara. Astrid estaba estupefacta. -?Quien eres? Por que intentas quitarme ropa? Astrid se mordi¨® elbio: ¨CKathleen, has ido demasiado lejos! Kathleen resopl¨®: -?Como he ido demasiado lejos? El gui¨®n te pedia que me quitaras el abrigo. T¨² tambi¨¦n quieres quitarme camisa. Eres t¨² que ha ido demasiado lejos. ?Ponemos el video para que lo veas? Astrid parecia agraviada: -?Sr. Scott? Spencer frunci¨® el ce?o mir¨¢nd con desaprobaci¨®n. ¨C Astrid, ?por qu¨¦ no act¨²as seg¨²n el gui¨®n? ?Por qu¨¦ no lees tus lineas despu¨¦s de que Kathleen haya dicho su parte? Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Astrid: -?Sr. Scott, me est¨¢ intimidando! Cap铆tulo 147 Cap¨ªtulo 147 Cap¨ªtulo 147 ¨C?Quieres o no proceder? Astrid se congelo al asimr su pregunta. ¨C Largate si no vas a continuar con el rodaje! Te lo advierto, no te molestes con todos esos nes in¨²tiles cuando est¨¦s en mi equipo de filmaci¨®n. ?No me creo ni uno solo de ellos! No me importa qui¨¦n te respalde. Te avergonzar¨¦ en Inte si te atreves a crear una situaci¨®n en que no pueda continuar con filmaci¨®n! -exmo Spencer enfadado. El rostro de Astrid se puso rigido y p¨¦treo cuando devolvi¨® mirada. Era muy diferente de los otros directores con los que habia trabajado y, sin duda, ejercia una gran influencia en todo el equipo de rodaje. Se mordi¨® elbio pensando al reconocer que no habia conseguido su objetivo y que, por tanto, tenia que encontrar manera de evitar que echaran del equipo de rodaje. Con eso en mente, no se atrevi¨® a tomar represalias a pesar de que Spencer reprendi¨® mucho. Se tapo cara y acept¨® a rega?adientes que se habia llevado bofetada para nada. Esa misma noche, el equipo de rodaje habia recogido sus cosas y estaba listo para marcharse. Kathleen salio y enseguida vio a Samuel. ??Por qu¨¦ est¨¢ aqui??, se pregunto. Su tono era pesado cuando dijo: -Entra en el coche. Tengo algo muy importante que decirte. ¨C Le he prometido a Timothy que cenaria con ¨¦l -respondi¨® mientras lo miraba con curiosidad. Samuel frunci¨® el ce?o ante su repentino anuncio. En ese momento, Timothy se acerc¨® y pregunt¨®: -?Sr. Macari? ?Qu¨¦ le trae por aqui? ¨C He oido que pensaba invitar a Kathleen aer. ?Es eso cierto, Sr. Currah? -Asi es contest¨® Timothy de buena gana con un movimiento de cabeza. Y continuo-: El director nos dijo que nos familiariz¨¢ramos con los dem¨¢s, o s¨®lo seriamos inc¨®modos y distantes ens escenas ens que actuaramos juntos. Eso repercutiria en el efecto general que pelic produce en gente y en su exito. Una cruda frialdad emanaba de mirada de Samuel cuando pregunto: -No te importar¨¢ que los pa?e aer esta noche, ?verdad? -Por supuesto que no respondi¨® Timothy, estupefacto. Las cejas de Kathleen se fruncieron mientras miraba a Samuel ¨C Como el objetivo es que los dos se conozcan mejor, estoy seguro de que pueden conseguir el mismo resultado incluso con un tercero presente. No es que vayan a hacer algo m¨¢s juntos. Kathleen se quedo sin pbras ante suentario. Timothy tambi¨¦n estaba un poco sorprendido. -Vamos. Entra en el coche-ordend Samuel mientras arrastraba a Kathleen con ¨¦l. E frunci¨® cicero y pregunt¨®: -?Que pretendes, Samuel? Lenz¨® una mirada gelida que era m¨¢s que capaz de congr cualquier cosa en su camino, pero no respondi¨® a su pregunta. En su lugar, se limit¨® a ponerse el cintur¨®n de seguridad. E lo miro de reojo yenzo: ¨C Tu¡­ -Cintur¨®n de seguridad-orden¨® con ironia. Kathleen estaba frustrada, pero no tuvo m¨¢s remedio que obedecer y ponerse el cintur¨®n de seguridad. Samuel no dijo ni una pbra m¨¢s y procedi¨® a conducir. Sigui¨® de cerca a Timothy mientras este los conducia hacia el lugar de cena que habia organizado antes. Timothy hab¨ªa preparado vda. Adem¨¢s, hab¨ªa preparado un estofado parapartir. A e le encantaba ese tipo deida. Estaba ro que Timothy conocia muy bien. Incluso mientras estaba sentada junto a Samuel. podia sentirs s de desagrado que se desprendian de ¨¦l. Sin embargo, se decidi¨® a ignorarlo. Durante todaida, solo centro su atenci¨®n en Timothy y entabl¨® conversaci¨®n con el, quien se dio cuenta de que mujer le daba espalda a Samuel. En lugar de ayudar a este ¨²ltimo,enz¨® a rcionarse con Kathleen con m¨¢s entusiasmo. Durante todaida, Samuel apenas hab¨ªa tocado su tenedor. Estaba enfadado sin medida por c¨®mo se habian desarrodos cosas, pero tambi¨¦n sabia que no ten¨ªa derecho a enojarse. za ¨C Todavia recuerdo tu actuaci¨®n de novata durante tu primer a?o de universidad. Fue una danza contempor¨¢nea que asombro al p¨²blico -record¨® Timothy con cari?o. -?Qu¨¦? De verdad viste mi actuaci¨®n? ¨C pregunt¨® Kathleen sorprendida. -Se corri¨® voz por todo el campus en el mismo momento en que te presentaste el primer dia de ?Como no iba a hacerlo? Decian que una belleza sin igual se hab¨ªa unido a nuestra facultad de artes esc¨¦nicas, asi que todo el mundo sabia de ti-explic¨® el con una risita. Kathleen se sinti¨® bastante avergonzada yent¨® con timidez: -Para ser justos, habia bastantes mujeres guapas en el campus. -?Deja ya de ser humilde! -exmo Timothy riendo. Yanadio-: Por aquel entonces, todo el mundo sabia a ciencia cierta que acabarias siendomosa, Despu¨¦s de todo, hab¨ªa varios directores que ya te habian elegido para papeles en sus prodiones. Solo que nadie esperaba que dejaras de ir a escu una vez que terminara el receso de mitad de ano de tu segundo ano. Kathleen se quedo boquiabierta. Penso en el pasado y se dio cuenta de que en ese momento ya se hab¨ªa casado con Samuel. Dio un sorbo a su vaso de agua antes de explicar: -Mi familia queria que mantuviera un perfil bajo en ese momento. Por eso al final no segui carrera. Timothy lenz¨® unarga y significativa mirada mientras dec¨ªa: -Es una pera. Podrias haberte hecho famoso mucho antes. Estaba sugiriendo que Samuel hab¨ªa frenado durante varios a?os y que, al hacerlo, hab¨ªa afectado a sus perspectivas profesionales. Mientras escuchaba, reflexion¨® y se dio cuenta de que nunca hab¨ªa ido a visitar a Kathleen a escu durante su ¨¦poca universitaria. Tampoco sabiao era su ambiente y experiencia de ses. S¨®lo se hab¨ªa enterado, por alg¨²n que otro susurro, de que hab¨ªa sido muy bien recibida. ??Ah! ?Timothy dice todo esto a prop¨®sito!?, se molest¨®. Despu¨¦s deida, salieron de su sal¨®n privado y ¨¦l se dirigi¨® al mostrador para pagar cuenta. Sin embargo, Samuel reion¨® m¨¢s r¨¢pido y se le adnto. Sac¨® su tarjeta de cr¨¦dito y dijo: -La cuenta, por favor. El personal del mostrador dud¨® un momento, pero al final acept¨® tarjeta. This is the property of N?-velDrama.Org. -?No hab¨ªamos acordado que yo invitaria a estaida? ¨C pregunto Timothy. -Gracias por dejarme escuchar tanto sobre Kate y su ¨¦poca universitaria. Esto no es m¨¢s que mi forma de mostrarte mi agradecimiento-respondi¨® Samuel con desden. Kathleen lo miro y no pudo evitar preguntarse por que seportaba de forma tan extra?a. -Si es asi, aceptare tu amable oferta. D¨¦jame llevarte a casa, Kate. -?Por qu¨¦ llevarias a casa? ?Quieres que aparezca en los titres al d¨ªa siguiente? ¨C pregunt¨® Samuel de forma agresiva. Y continuo-: ?No sabes con que sana y crueldad difamar¨¢n tus fans en Inte? -Sr. Macari, no hay nada entre Kate y yo. Somos inocentes ¨Cder¨® Timothy con sencillez. -?Crees que los fans de ah¨ª fuera se lo creerian? -exigio Samuel mientras agarraba mu?eca de Kathleen. Continuo-: E no necesita que lleves a casa. Adem¨¢s, creo que capacidad de actuaci¨®n de ambos es excelente. En vista de ello, no es necesario mejorar m¨¢s su rci¨®n fuera del escenario. Estoy seguro de que, a pesar de todo, actuar¨¢n bien. -Con eso, tiro de Kathleen y arrastro. Los ojos de Timothy briron con peligro por un momento al asimr sus pbras. ?Parece que Samuel aun siente algo por Kathleen?, penso. E fue arrastrada fuera del restaurante y de vuelta a su coche. Como estaba enfurecida, en el momento en que Samuel se uni¨® a e en el vehiculo, exmo: -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo, Samuel! Se sent¨® antes de responder en voz baja: -No permitir¨¦ que se acerque ati. -:Mis asuntos no son ch absoluto de tu incumbencia! ?Qui¨¦n eres tu para intervenir? S¨®lo soy colega de Timothytiendes? Samuel, aunque nos veamoso una familia, esta vez te has pasado de raya-se enfado. Samuel trago con fuerza, pero mantuvo su silencio. E ajusto su tono de voz y anadio: ¨CAunque sienta algo por Timothy y quiera formar una pareja con ¨¦l, eso tampoco es algo que puedas interferir y contrr. La cara de Samuel se contorsion¨® en una expresi¨®n horrible cuando sus pbras cron. Se dio cuenta de que e podia enamorarse de cualquier otra persona que no fuera ¨¦l. Para ser justos, era un hecho del que era consciente desde hace tiempo, pero no podia aceptarlo. Aunque tambi¨¦n sabia que no tenia derecho a intervenir o juzgar, al final no pudo contrr sus emociones. Temia que alguien le robara a Kathleen y que esos hombres fueran tan gentiles que se ganaran el coraz¨®n de Kathleen. En el fondo, ¨¦l era muy consciente de se de hombre que le gustaban. E frunci¨® losbios por un momento antes de afirmar: -Parece que a¨²n no has interiorizado nuestra rci¨®n, Samuel. Ya he dicho antes que ni siquiera tendremos oportunidad de ser amigos si sigues cruzando linea asi. Susbios, ya delgadoso el papel, estaban tan apretados que casi formaban una s linea. Hablo: ¨C Lo siento No hizo m¨¢sentarios y s¨®lo baj¨® mirada durante el resto del viaje. No pas¨® mucho tiempo antes de que condujera hasta puerta de residencia Johnson. Al soltar el broche del cintur¨®n de seguridad, decidi¨® dejarle unas pbras de despedida: -Samuel, espero que vuelvas y te tomes un tiempo para pensars cosas. Si sigues sobrepasando los limites yentrometi¨¦ndote en mi vida, te prometo que me escondere de ti y te evitare para siempre. - Con eso, se preparo para salir del vehiculo. Sin embargo, Samuel agarr¨® de mu?eca y der¨® en voz baja: ¨C He venido a buscarte para algo real. Es algo de informaci¨®n sobre Astrid. Le entreg¨® el paquete de documentos y continu¨® con su voz gruesa: ¨CEcha un vistazo a lo que hay dentro. Si tienes alguna pregunta o problema, no dudes en marme. Sabia que no podia presiona demasiado, o solo conseguiria el resultado contrario. E tenia razon cuando hab¨ªa dicho que tenia que acostumbrarse a naturaleza de su rci¨®n actual. Al fin y al cabo, no eran mas que amigosunes y corrientes etiquetadoso familia. Cap铆tulo 148 Cap¨ªtulo 148 Cap¨ªtulo 148 Kathleen dudo por un momento. Al final, sin embargo, tomo el paquete de documentos en su mano. Samuel se quedo mirando su precioso rostro y dijo con su voz de baritono: -?Que pasa? -Empiezo a pensar que tu eres raz¨®n por que no podemos encontrar nada -dijo en voz baja. Samuel se limit¨® a mira impasible y a pronunciar: -Tengo mejores cosas que hacer. -Eso podria no ser cierto -e Kathleen frunci¨® susbios rojos-. Conseguiste esta informaci¨®n antes que nosotros, y luego borraste el rastro des pruebas para que no pudi¨¦ramos averiguar nada y asi poder llevarte el merito de haber descubierto esto antes que yo. Samuel dej¨® escapar una risa. -?De qu¨¦ te ries? -exigi¨® Kathleen mientrasnzaba una mirada al hombre. -Me rio de los pensamientos absurdos que pasan por tu cabecita ent¨® mientras le sostenia mirada ¨C No soy tanplicadoo crees. Kathleen solt¨® una risita. Los huesudos dedos de Samuel pellizcaron cincda barbi de mujer y le dijeron: -Kate, si te forzara, ?serias capaz de resistirte? La mujer estaba perpleja. Le pas¨®s manos por barbi y continuo: -?Qu¨¦ puede hacer tu hermano aunque te obligue? Despu¨¦s de todo, te entregar¨¢s a mi, si ese es el precio que tienes que pagar para que no le haga da?o a tu hermano. ?No es asi? -Samuel, eres demasiado engreido ¨C Kathleen estaba echando humo- ?Me tomas por alguien a quien puedes pisotear? Losbios de Samuel se curvaron en una leve sonrisa, con un aspecto magnificoo siempre. -Se una cosa que est¨¢ fuera de mi control: tu vida. Si est¨¢s desesperado y no tienes salida, creo que vas a amenazarme con tu vida de nuevo. -Kate, no te presionare mas hasta ese punto. Por lo tanto, no caer¨¦ tan bajo y recurrir¨¦ a una t¨¢ctica tan mundana -Samuel solto-: Reconozco que te he hecho mal en el pasado. Por lo tanto, lo har¨¦ mejor a partir de ahora. Te dare todo lo que quieras. Tu deseo ser¨¢ mi orden. Los delicados rasgos de Kathleen se endurecieron -Anda, ser¨¢ mejor que descanses antes -despidi¨® Samuel mientras bajaba mano. Kathleen no dud¨® y empuj¨® puerta del coche para abri El hombre dej¨® escapar un suspiroo respuesta a heasustado? Kathleen volvi¨® a entrar en mansi¨®n y cerr¨® puerta tras e. Sc apoy¨® en puerta y jade¨®. ?Samuel sigue siendo igual despu¨¦s de todo, penso. Seguia sinti¨¦ndose tan agobiada cuando estaba con ¨¦l. -?Qu¨¦ te pasa? -Charles baj¨® del segundo piso y pregunto-: Te vi salir del coche de Samuel. ?Fue a buscarte de nuevo? Kathleen asinti¨®. -?Este hombre es tan molest¨®!-exm¨® con desd¨¦n. ¨CCharles ¨C Kathleen trat¨® de estabilizar su respiraci¨®n y entreg¨® los documentos a su hermano. Los agarro y miro. -Asi quepania de entretenimiento detr¨¢s de Astrid est¨¢ respaldada por familia Corbyn¡­ Kathleen hizo una pausa: -?Quien? -La familia Corbyn. Tras echar un vistazo, Kathleen pronunci¨® en voz baja: -Asi que es familia Corbyn¡­ -?Los conoces? ¨C pregunto Charles mientras levantaba una ceja. ¨C Monica Mayfield, mo abu Monica, era nuestra vecina. Era matriarca de familia Corbyn. Por aquel entonces, tenia problemas para caminar. Asi que mam¨¢ y pap¨¢ solian ir siempre a cuida - explic¨®. ¨C Sus hijos no se preocupan por e. De hecho, nunca los he visto. -?No es actual Vieja Se?ora Corbyn matriarca de familia Corbyn? -Charles se qued¨® perplejo. -La actual se?ora Corbyn es segunda esposa. De hecho, es una destructora de hogares. La familia Corbyn deseaba mantener sus trapos sucios en secreto. De hecho, abu Monica es primera y legitima esposa. Incluso los hijos de abu M¨®nica no visitan ni hacen caso a su propia madre por culpa del dinero de familia Corbyn. Charles frunci¨®s cejas: -Qu¨¦ dram¨¢tico. -Si. Luego, antes de que mam¨¢ y pap¨¢ tuvieran el idente, abu M¨®nica fallecio. Al fin vi a los Corbyn el dia que e muri¨®. No habia ni un rastro de tristeza en los rostros de esas personas. Era como si hubiera muerto un total desconocido, -?Ser¨¢ que verdadera intenci¨®n de familia Corbyn es sembrar discordia entre Samuel y Christopher para poder conseguir los derechos de desarrollo de Horington? -Samuel los detuvo una vez hace dos a?os. No ten¨ªa ningun inter¨¦s en desarror Horington. Creo que solo no deseaba ver el proyecto desarrodo. Aunque, olvide preguntarle raz¨®n. ¨CKathleen fruncio el ce?o Sin embargo, si mencion¨® que ubicaci¨®n del proyecto no era ideal. Solo se hab¨ªa retrasado porque este hazgo estaba respaldado por investigaci¨®n y el an¨¢lisis de expertos en geologia. ?Por qu¨¦ familia Corbyn est¨¢ pensando en meterse en esto ahora? -Podrias preguntarle eso. ?No dijiste que no te mentiria? ¨C pregunt¨® Charles de forma ret¨®rica. Kathleennz¨® una mirada de reojo a su hermano y dijo: Belongs to ? n0velDrama.Org. -Charles¡­ -Olvida lo que he dicho-se encogi¨® de hombros-: Hay avena en cocina. Ve y toma un poco. Luego, se dio vuelta y se dirigi¨® hacia arriba con los documentos en mano. Kathleen tom¨® avena y se dirigi¨® tambi¨¦n hacia arriba. Mir¨® por ventana y se dio cuenta de que las luces del dormitorio de enfrente estaban encendidas. Kathleen sali¨® a su balc¨®n y utiliz¨® barandi met¨¢lica de su ropa para golpear ventana. Samuel se dio cuenta del ruido y se dirigi¨® a su balc¨®n. La mir¨® y le pregunto: ¨C ?Qu¨¦ pasa? -?Por qu¨¦ detienen el desarrollo de Horington? ¨C pregunt¨® en tono curioso. Samuel le sostuvo mirada y pronuncio: ¨C Por fin haces una pregunta sensata. ¨C ?Dime! Si no, te voy a pinchar con esta barra met¨¢lica de ropa -estaba enfurecida. Samuel dej¨® escapar una risa baja y explico: -Porque propiedad de tierra es ambigua. -?Qu¨¦ quieres decir? -Kathleen se qued¨® sorprendida por su respuesta. -?Has visto el mapa de Horington? -No-nego con cabeza. Nunca habia prestado atenci¨®n al asunto. -Ven a mi casa. Te mostrar¨¦. Kathleen dud¨® un momento: -?De que tienes miedo? ?Tienes miedo de que te devore? ¨C sonrio-. No podr¨¦ explicarlo bien sin mirar el mapa. -Muy bien. -?Quieres intentar saltar? Samuel cruz¨® los brazos ante el pecho y sonri¨®. -Me voy a morir -solt¨® cons cejas fruncidas. ¨CTe sostendre. ¨CHa-ha. Todav¨ªa no me he cansado de vivir-Kathleen se dio vuelta y se detuvo. -?Hay alguien en tu casa? -Yo cuento, verdad? -Samuel levanto unaja. ¨CQuiero decir, ?tienes algun ama de ves en casa? ¨CKathleen frunci¨® el ce?o. Samuel neg¨® con cabeza. No quiso entretenerle m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Kathleen cerr¨® puerta del balc¨®n tras e y corri¨®s cortinas. El bajo mirada y sonri¨®. Al cabo de un rato, oyo el sonido del timbre de puerta en el piso de abajo, y fue a abrir. Kathleen llevaba un chaleco nco queplementaba bien sus delicadas fiones, haci¨¦nd parecer a¨²n m¨¢s adorable. Tenia un taz¨®n de avena en sus manos mientras dec¨ªa: -Aqu¨ª tienes. Puedes calentar esto en el microondas. Samuel se sinti¨® un poco sorprendido por su gesto. -?No te gusta? ¨C pregunto mientras miraba su apuesto rostro. -No, si me gusta agarr¨®. -?D¨®nde est¨¢ el mapa? -En el estudio. Sigueme arriba -respondi¨® Samuel. E le sigui¨® sin dudar. Losbios de Samuel se dibujaron en una sonrisa. ?Es un enigma?, penso. Pronto llegaron al estudio. El mobiliario era sencillo. Era una mez de tonos negros, ncos y grises. Adem¨¢s, hab¨ªa varios libros ens estanterias de pared. Algunas de es erans lecturas favoritas de Samuel. Podia reconocerlos. -Este es el mapa -encendi¨®s luces de su escritorio yenz¨® a mostrarle. E se inclin¨® m¨¢s cerca -No sabia que Horington fuera tan grande. ?Qu¨¦ son estos agujeros negros? Por que est¨¢n justo en el centro del mapa? Cap铆tulo 149 Cap¨ªtulo 149 Cap¨ªtulo 149 Samuel miro. -Los propietarios de estas dos tierras no han sido encontrados hasta ahora, Kathleen se sorprendio: -?Como se puede trabajar si no se encuentra a los propietarios? ?Lo rodean? ¨C No podemos, ya que este es el edificio principal de Horington -explic¨®. -Entonces, ?c¨®mo puede avanzar este proyecto? Tanto familia Morriso familia Corbyn est¨¢n compitiendo por estas tierras. ?Podr¨ªa ser que tuvieran una forma de resolver este asunto? ¨C e frunci¨® el ceno. -Tienes un concepto demasiado elevado de ellos Sorprendida, e frunci¨® el ce?o y pregunto: -?Eso significa que quieren que estas tierras no sean reconocidas, para poder trataso lugares abandonados y construir Horington? Samuel asintio. -?Entonces por qu¨¦ los detienes? ¨C tenia curiosidad. ?Sin importar quien sea el propietario de esos terrenos, me pregunto por que Samuel lo impide, ya que no est¨¢ interesado en ese proyecto. Tambi¨¦n puede ofender a familia Morris y a familia Corbyn al hacerlo?. -?Sabes lo que hay debajo de estas tierras?-pregunt¨® con voz fria. -No tengo ni idea ¨C neg¨® con cabeza. ¨C Oro. Horington nea arrasar estas dos monta?as y construir una nueva ciudad para expandir Lightspring. Me acerque a Olivia entonces porque me entere de que estas dos monta?as son minas de oro. Aunque son minas, nadie est¨¢ haciendo extri¨®n-dijo Samuel con su voz baritonal. ¨C Espera! ;Quieres decir que familia Morris y familia Corbyn se preocupan pors minas, pero no por el desarrollo de Horington? ¨CKathleen se qued¨® atonita. -M¨¢s o menos. Se necesitan al menos dos mil millones para invertir en el desarrollo de Horington. Es dificil que una empresa consiga esa cantidad de dinero. Su constri¨®n llevaria al menos tres a?os. Si los fondos se rompen en estos tres a?os, Horington y empresa tendr¨¢n problemas. Sin embargo, este gran problema puede resolverse si tienen estas minas en sus manos. -Samuel miro de reojo. ¨CSon demasiado atrevidos. La mineria requiere muchos documentos ¨C Kathleen frunci¨®s cejas. Mirando su bello rostro, le pregunto: T¨ºxt ? N?velDrama.Org. ¡ªCon sus habilidades, ?crees ques autoridades no lo aprobar¨¢n? Kathleen se sobresalt¨® al escuchar eso. ?Samuel tiene razon. -Todav¨ªa no has explicado por que lo dejas, jintentas que este proyecto de Horington se detenga y sea tuyo? Samuel asinti¨®. ?Los hombres de negocios son, en efecto, todos traicioneros?. ¨C?Crees que soy malo? -levant¨®s cejas. E sacudio cabeza y respondi¨®: -Tienes esencia de un hombre de negocios. -?Eh! Christopher est¨¢ obligado a conseguir este proyecto de Horington. Le gustan estas minas e incluso quiere ignorar propiedad de estas dos monta?as para poder hacer mineria aqu¨ª. ?Es un buen tipo al hacerlo? -Se que no estoy en posici¨®n de criticar a ninguno de ustedes en este asunto. Entonces, ?tienes a Olivia para decirle as autoridades que el suelo de estas dos monta?as es ndo y no es adecuado para construir una ciudad? -pregunto Kathleen con solemnidad. Samuel encendi¨® el ordenador. ¨C Esta es ciudad futurista, Flobury, que he dise?ado. Kathleen miro el dibujo de ciudad dise?ado por Samuel. ne¨® evitars dos monta?as y tenes como parte de ciudad. -Hice que Olivia loprobara. Mientras evitemoss monta?as, estructura geol¨®gica de este lugar permanecer¨¢ inalterada. Si no es as¨ª, dejaremos que extraigan primero y luego construyan ciudad. Por supuesto, al hacer esto, el per¨ªodo de constri¨®n se rgara -explic¨® Samuel. -?Por qu¨¦ no te cambias de sitio? ¨C E no entendia. -Este lugar est¨¢ conectado con Lightspring y Tayhaven, por lo que el desarrollo futuro aqui es prometedor. Se tiene iniciativa una vez que se consigue el desarrollo adecuado. Se trata de un despliegue de estrategia critico para una gran empresa -dijo Samuel de forma significativa. -?Que deseas? ?Minaro no minar?¨Cpregunto Kathleen. ¨C Nada de mineria Olivia me ha enviado un informe de tasaci¨®n que dice que no hay mucho oro bajo montana, lo que significa que mineria es innecesaria. Por supuesto, familia Morris y familia Corbyn no lo creer¨¢n ya que piensan que Olivia est¨¢ de mido. Con eso, consiguieron que otros expertos identificaran y dijeran que estas dos monta?as son ricas en minas y aptas para su desarrollo. ¨CNo sabia que hab¨ªa tantas cosas involucradas aqui. -Kathleen fruncio losbios. ?Que pasa con tu n? ?Y si tu n de evitars montanas funciona, pero los due?os de estas monta?as vienen a ti en el futuro y dicen que quieren hacer una mina? ¡ª volvio a preguntar. ¨C Por eso tenemos que encontrar a los due?os des monta?as. En realidad, nos estamos pelean manda en Lightspring y no por tierra-dijo con frialdad. Kathicen mir¨® su apuesto perfilteral. ?No deber¨ªa saber un asunto tan confidencial. Pero, ?por qu¨¦ me lo conto todo??, se pregunto Mirando sus encantadores rasgos faciales, Samuel pregunt¨® en tono solemne: -?Crees que doy miedo? Kathleen neg¨® con cabeza. -No. Quiza yo har¨ªa lo mismo que t¨² si estuviera en tu lugar. En realidad, has hecho un buen trabajo. Al menos tienes intenci¨®n de encontrar a los due?os des monta?as. Aloir eso, Samuel sonrio. -?Como vas a encontrarlos? ?Vas a difundir noticia por todas partes? ¨C pregunt¨® con curiosidad. Exponiendo informaci¨®n, el respondi¨®: -De acuerdo con informaci¨®n, estas dos monta?as fueronpradas durante ¨¦poca en que se fundo el pais. Sin embargo, no podemos averiguar informaci¨®n delprador porque el archivo se perdio. A menos que aparezcan los propiospradores, nos ser¨¢ dificil averiguarlo. He pedido ayuda a mis amigos de ultramar, asi que ellos deben tener su paradero. Despu¨¦s de hacer una pausa, Kathleen dijo: -Asi que familia Corbyn est¨¢ tratando de aprovecharse de situaci¨®n haciendo que familia Morris se interponga en su camino y se peleen entre ustedes. Entonces, ?ellos cosechar¨¢n los beneficios cuando ambos se eliminen el uno al otro? Samuel asinti¨®. -Todo es una conspiraci¨®n¡­ ¨C Kathleen resopl¨®. -Es muy probable que te utilicen. S¨¦ que eres inteligente y que no es f¨¢cil enga?arte. Debes seguir siendo asi. Una cosa que tienes que recordar es que debes confiar en mi -dijo mientras miraba. -?Eres de fiar? ¨C le miro. Mirando su exquisito rostro, Samuel sonri¨® con elegancia. ¨C Por supuesto. He dicho que no te voy a mentir, as¨ª que nunca lo haria. Kate, siempre puedes confiar en mi. -?Que puedo hacer por ti? ¨Ce frunci¨® losbios. Atonito, Samuel pregunto Por que quieres ayudarme? -Me da pen abu Monica -respondi¨® Kathleen. Samuel se quedo mirando sus ojos empanados. ?Es as¨ª? ?Por que siento que me est¨¢ ocultando algo? analizo. -Bueno. Estoy descando trabajar contigo. ¨C Le pellizc¨® cara. -No me toques. Es de m educaci¨®n. E lo aparto de un manotazo. -Estoy demasiado acostumbrado a hacer eso -curv¨® losbios. Antes lo hacia todo el tiempo. ¨CMe voy. Acu¨¦rdate de avisarme si hay alguna novedad ¨Cpidi¨® Kathleen. -Muy bien ¨Csus ojos negros se volvieron insondables. E se dio vuelta para marcharse. Cap铆tulo 150 Cap¨ªtulo 150 Cap¨ªtulo 150 Samuel se sento aer avena Aunque no le gustaba, fue e quien se llev¨®. Cuando penso en mujer sosteniendo el cuenco y saliendo de su casa en busca de el, no pudo evitar sentirse Toc! ?Toc;Toc! Kathleen volvi¨® y m¨® a su puerta _Sanucl ¨Clo mind, Jadeando. -Usc caja de seguridad una vez en el condominio: ?La has abierto despu¨¦s de que me fuera? ¨C pregunt¨® con curiosidad. El neg¨® con cabeza. ¨C No, caja de seguridad sigue en el condominio. -De acuerdo. Entonces volver¨¦ ma?ana para buscar mis cosas. -El condominio est¨¢ a tu nombre. Eres due?a. Puedes ir cuando quieras mirada de Samuel se profundizo-?Necesitas que te pa?e? ¨CNo, esta bien. Me pasare por alli antes de ir a ver al equipo de rodaje ma?ana -rechaz¨®. -De acuerdo -asinti¨®. -Bueno, disfruta deida. -Se dio vuelta y se fue. Tras regresar a su habitaci¨®n, se dej¨® caer en cama y se sumio en profundas reflexiones. Al dia siguiente, Kathleen salio de casa antes de lo habitual. No le pidi¨® a Charles que llevara ni al conductor que recogiera. Condujo s hasta el condominio. El guardia de puerta tenia una expresion de sorpresa al ve entrar. Pathleen no esperaba que el guardia no hubiera sido cambiado. Entro en el ascensor y subios escaleras. Poco despu¨¦s, lleg¨® al lugar donde e y Samuel solian vivir durante tres anos De repente, una de emociones miserables aparecio en el fondo de su corazon. No ha Lambadu en absoluto. Todo sigue en su lugar original, se percato. Sin embargo el lugar parecia abandonado y frio, ya que nadie hab¨ªa vivido alli durante bastante tiempo. A peba de ellu no hani un solo rincon cubierto de polvo. Supuso que alguien habia estado limpiando Ce contiei vendid verd.dedi que preferia el condominio enpci¨®n con Mansion Florina. Cuando Samuel llevo alli por primera vez tudavid ebi Viciao una casa de muestra da pequena cosa de casa fue decorado y arreda por e Dejo escapar un subpro apenado y se dirigi¨® al dormitorio Antes, le dijo a Samuel que queria una caja de seguridad. Al d¨ªa siguiente, envi¨® a alguien a inst en el armario. En realidad, cuando se trataba de cosas materiales, el satisfacia todas sus peticiones sin dudarlo. De hecho. todo lo que le proporcionaba era lo mejor. Fue al armario. Todavia estaba lleno de ropa nueva y deslumbrante. Samuel se deshizo de eso. Se masajc¨®s sienes para dejar de pensar en exceso. Entonces, se agach¨® y abri¨® caja de seguridad. El c¨®digo de eso era muy sencillo: Una combinaci¨®n de los cumplea?os de ambos. ??Es posible que no lo haya abierto antes? ?Ni siquiera una vez??, penso. Mir¨® dentro yprob¨® que los documentos seguian en posici¨®n en que los habia colocado. ?No lo ha abierto?. Saco los documentos y busc¨® en cada carpeta. Por fin, encontro dos documentos de transferencia de las tierras. Los abri¨®, echo un vistazo r¨¢pido yprob¨® diri¨®n, Dej¨® escapar un suspiro. Como era de esperar¡­ Toc toc! Alguien m¨® a puerta con fuerza. Kathleen se detuvo un segundo. Luego volvi¨® a colocar los documentos y cerr¨® puerta de caja de seguridad. ?Toc toc! El golpe se volvi¨® cada vez m¨¢s feroz. Se acerc¨® a puerta y miro por miri. Eran tres hombres de rostros amenazantes y cuerpos musculosos los que estaban fuera. Al ver eso, se escondi¨® en el dormitorio. Por instinto, m¨® a Samuel. -Samuel, estoy en el condominio -sonaba nerviosa. -?Qu¨¦ ha pasado?-frunci¨® el ce?o. ¨C Hay tres hombres de aspecto aterrador parados afuera, golpeando puerta ¨C se mordi¨® elbio- Site viene bien, ?puedes venir a recogerme? -Estoy en un lugar cercano, asi que ir¨¦ enseguida. mar¨¦ al guardia y le pedir¨¦ que vaya a echar un vistazo. No salgas. S¨®lo esperame-le record¨®. -De acuerdo. -E asinti¨® con fervor y colg¨® el tel¨¦fono. Sin embargo, los hombres dejaron de mar y empezaron a dar patadas a puerta de forma alocada. ?Esa gente era despiadada! Fue a cocina y sac¨® un cuchillo, por si acaso, para defenderse. En ese momento, oyo otros movimientos en el exterior. Se oy¨® voz del guardia: -Oyel Que estas haciendo? ?De d¨®nde eres? Los hombres dejan de palcar al instante, Uno de ellos se dirigi¨® hacia el guardia y le agarr¨® del cuello. Luego lo tiro y lo inmoviliza contra puerta. -Si no sale ahora, lo matare ¨C amenaz¨®. Kathleen estaba abrumada. ¨C Salga! Ahora! -insisti¨®. Los ojos de Kathleen se oscurecieron. Dej¨® el cuchillo y abri¨® puerta. A continuaci¨®n, golpe¨® al guardia con fuerza contra pared. Este ¨²ltimo se desmay¨® enseguida y cay¨® al suclo Kathleen los miro. -?Son de familia Corbyn? El hombre sonrio. -Que sorpresa. La Sra. Macari es bastante inteligente. -Entonces, ?quien quiere verme? ¨C C¨¢te y siguenos fulmin¨® con mirada-: Comp¨®rtate o sufrir¨¢s. ¨C Guiame. Para salvar al guardia, no tuvo m¨¢s remedio que seguirlos. Para cuando Samuel lleg¨®, s¨®lo vio al guardia sin fuerzas, inm¨®vil. Saco su tel¨¦fono, m¨® al guy luego inform¨® a Charles, quien se qued¨® boquiabierto. -?Qu¨¦ acabas de decir? ?Que Kate fue secuestrada por familia Corbyn? -Si! -Samuel subi¨® a su Maybach ¨C Voy a residencia Corbyn ahora. ¨C Enviarne diri¨®n. Me voy contigo -Charles frunci¨® el ce?or. Tengo que hacer una mada a Christopher tambi¨¦n. -Eso no ser¨¢ necesario. Puede que ya est¨¦ en residencia de Corbyn. Que? Charles se sorprendi¨®. Dicho esto, Samuel colg¨® el tel¨¦fono y se march¨®. En residencia Corbyn. Kathleen miro tranqu el extrano entorno cuando le quitaron venda. -Srta Johnson, que valiente -scoyo voz de un hombre de mediana edad. E se volvi¨® para mirarlo, No me reconoces? -El hombre de mediana edad sonri¨® y continuo-: Nos conocimos una vez en el funeral de mi madre. Tengo una impresi¨®n muy profunda de usted. -Clement. El sonrio: ¨C Aprecio los cuidados que t¨² y tu familia han dado a mi madre. Me enter¨¦ por los vecinos de que mi madre te tenia cari?o. E permaneci¨® en silencio y se limit¨® a mirarle con desd¨¦n. Clement entrecerr¨® los ojos. -Se?orita Johnson, deberia saber por qu¨¦ he invitado aqui. -?Invitado? -Kathleen replic¨®-: ?Seguro que no es un secuestro? Clement se rio: -Senorita Johnson, ?ha olvidado qui¨¦n es usted? ?C¨®mo iba a atreverme a secuestra? S¨®lo queria invita a hora del t¨¦ y preguntarle algo. -Des¨¢tame. Clement orden¨® a sus hombres que liberaran. E tiro cuerda y dero: ¨C ?Qu¨¦ quieres preguntar? -Cuando mi madre falleci¨®, todos vimos su testamento. Te transfiri¨® toda su casa y sus ahorros, ?verdad? ¨C hizo una pausa por un segundo y continuo- ?Algo m¨¢s, excepto casa y el dinero? Kathleen se burlo: -Ja, ja. Si me pides estas dos cosas, lo siento, pero no puedo d¨¢rts. He vendido casa y donado el dinero.T¨ºxt ? N?velDrama.Org. Cap铆tulo 151 Cap¨ªtulo 151 Cap¨ªtulo 151 Clement sonrio. N?velDrama.Org is the owner. -Sra. Johnson, no he terminado mis pbras. Kathleen le miro con calma. -Entonces, ja que esperas? Adnte, ha. Clement apreto los dientes con rabia y mir¨® fijamente. ¨C Kathleen, ?c¨®mo te atreves a harme asi? -Clement, si tienes nervios, levanta mano hacia mi. A ver si puedes seguir qued¨¢ndote en Jadeborough ¨C se mofo Kathleen. -?No pienses nunca que familia Macari te apoyar¨¢! Ya te has divorciado de Samuel. La familia Macari no se meter¨¤ conmigo por tu culpa -dijo Clement con desd¨¦n. Kathleen se ri¨®. -Clement, soy se?ora Macari desde hace al menos tres a?os. Es m¨¢s, llevo casi diez a?os viviendo en residencia Macari. ?Crees que te tendr¨¦ miedo? En respuesta a sus pbras, frunci¨® el ce?o. -Tu eres el que no se atreveria a meterse con familia Macari en su lugar -dijo Kathleen burl¨¢ndose-. No te sobreestimes. Aunque seas mayor que Samuel, no eres nadaparado con ¨¦l. Clement miro con furia. Kathleen sonri¨®. -?Crees que te estoy oprimiendo con familia Macari? Mi hermano tampoco dejar¨¢ que familia Corbyn se libere. ?Crees que solo es un pez gordo de industria del entretenimiento? ?En verdad crees que gana su riqueza y su fuerza a trav¨¦s del mundo del espect¨¢culo? Si tomaran puramente a Charleso el jefe de industria del entretenimiento, ser¨ªa divertidisimo. Clement entrecerr¨® los ojos y pregunto: -?Qu¨¦ otra identidad tiene tu hermano? Kathleen sonri¨®. -?Quieres saberlo? Clement permanecio en silencio, pero su mirada se volvi¨® cial. ruedes descubrirlo tu mismo. O pensar¨¢s que te estoy enga?ando. -Los bonitos ojos de Kathleen se volvieron gelidos. La ira brillo en los ojos del hombre. Se agarr¨® al cuello de Kathleen y exmo: -Todo lo que acabas de decir es para asustarme. ?Crees que te voy a creer? No habia miedo en sus ojos. Pronunci¨® con tono burl¨®n: -?Entonces hazlo! ?A qu¨¦ esperas? Clement apret¨® los dientes. ¨C?Mi madre te dio alguna vez otras cosas? ?No casa ni el dinero! Algo m¨¢s. -ilo hizo! -Kathleen sonri¨®-. E me dio su odio. Queria que vengara. Lo m¨¢s insoportable de su vida fue que no hab¨ªa hecho nada malo, pero fue expulsada de familia Corbyn. Encima, sus propios hijos la trataron con frialdado a una extra?a. -iPta! ¨CClement sabia que Kathleen le estaba enga?ando. Su mano estaba apretando con fuerza alrededor de su cuello. Kathleen se qued¨® sin aliento y su rostro empez¨® a ponerse palido. Aun as¨ª, no luch¨® ni tom¨® represalias y dej¨® que Clement le estrangra el cuello. En ese momento, un hombre entraba corriendo desde fuera, informando: -Sr. Corbyn, Samuel y Charles est¨¢n aqui. Clement se burl¨®: -Eso es rapido. -?No es de extra?ar que no tenga miedo ni tome represalias. Sabe que aparecer¨¢n justo a tiempo para rescata?. ¨C ?Dile a los muchachos que los retengan por un tiempo! -orden¨® Clement, -Si, Sr. Corbyn. -El hombre sali¨® de nuevo. Clement agarr¨® mandib de Kathleen. -S¨¦ que tusbios est¨¢n sedos. Pero, ?vamos a ver lo terca que eres entonces! Abri¨® boca de Kathleen y le meti¨® una pildora. Despu¨¦s de eso, solt¨®. Kathleen se frot¨® el cuello y le mir¨® fijamente. -?Qu¨¦ me has dado deer? -Una pildora venenosa. Si no me das lo que quiero en tres dias, morir¨¢s envenenada. -Clement mir¨® con maldad-. Confia en mi, no te estoy mintiendo. No s¨®lo eso, sino que adem¨¢s soy el unico que tiene el antidoto para este veneno. Justo despu¨¦s de terminar sus pbras, Samuel y Charles entraron corriendo con varios hombres. ¨C Kate! ¨C gritaron al mismo tiempo. Charles reiono m¨¢s r¨¢pido que Samuel R¨¢pido echo un vistazo a Kathleen. -?Est¨¢s bien? Esta ¨²ltimo respondio hoscamente: -Me hizo tragar una pildora venenosa y me pidi¨® algo. En realidad no se lo que quiere. Clement frunci¨® el ce?o. Acaba de decirlo en voz alta? ?No deber¨ªa llevar todo esto en silencio sin molestar a nadie mas? Entonces, tras un momento de lucha con sus pensamientos, me dar¨¢ lo que le pedi a cambio del antidotos. -Clement, tu mc obligaste a hacer esto. ?Crees que voy a ser una imb¨¦cil, resolviendo el problema en silencio por mi misma? Pues no lo har¨¦. Si no puedo resolverlo, ?por qu¨¦ no se lo digo a mi hermano? -se burlo Kathleco. Al oir sus pbras, Clement apret¨® los dientes. E es un dolor en el tras ro.>> -Creo que el antidoto est¨¢ en ¨¦l ¨Cdijo Kathleen con frialdad mientras miraba a Clement. ?Est¨¢ tratando de escapar? No es posible?. Samuel se precipito r¨¢pido hacia ¨¦l. Su mano grande y delgada agarro el cuello de Clement por espalda. Luego arrastro a ¨¦ste hacia adnte y lo estrell¨® contra mesa de caf¨¦. ?ng! La mesa de caf¨¦ se rompi¨® en pedazos. Todo lo que habia sobre mesa cay¨® al suelo. Charles protegi¨® a Kathleen para evitar que los trozos le hicieran da?o. Samuel se acerc¨® a Clement, le pis¨® el pecho y se abnz¨® sobre el. ¨C ?D¨®nde est¨¢ el antidoto? Clement estaba muy enfadado. -?A qu¨¦ esperas? Atr¨¢penlo. Sin embargo, por mucho que se enfureciera, nadie venia a salvarle. Tampoco entr¨® nadie. Samuel dijo con desd¨¦n: ¨CTus hombres han sido sometidos por mi gente. Son todos carne muerta. Charles se acerc¨®, registro el cuerpo de Clement y encontr¨® una pildora. Se lo entreg¨® a Kathleen. E no lo tom¨® con ganas, sino que se qued¨® mirando a Clement. ¨CLa proxima vez, usalu cerebro primero antes de hacer un movimiento. Investiga bien mis antecedentes familiares antes de secuestrarme. Al terminar sus pbras, se trago pildora. Clement miro con furia. Kathleen entonces miro a Samuel. Samuel, sobres minas¡­ -Lo s¨¦. -El hombre mir¨® significativamente. -Tes vendo?Puedes llev¨¢rts todos? -dijo Kathleen con indiferencia. ¨CPor supuesto. -Samuel asinti¨® y luego continu¨®- ?Pero est¨¢s segura de que quieres entreg¨¢rmelos? ¨C Mientras no sea ¨¦l -se burl¨® Kathleen y mir¨® de reojo a Clement. Este ¨²ltimo sonri¨®. -?No quieres darme? Eso es cosa tuya. Pero, ?por qu¨¦ ses das a tu exmarido en lugar de a Christopher? Parece que aun sientes algo por ¨¦l. ¨C ?Quieres oir verdad? ¨C Kathleen se levant¨®. Mientras tanto. Clement miraba con desprecio. -Incluso si se los doy a Christopher pensar¨¢n en una manera de quit¨¢rselos. No es que no confie en ¨¦l, pero est¨¤ oprimido por su familia. S¨®lo lo estresare. ¡ª Kathleen hizo una pausa por un segundo y continuo-: Sin embargo, Samuel est¨¢ en una situaci¨®n diferente. El puede tomas todas sin buscar aprobaci¨®n de nadie. Adem¨¢s, nunca permitir¨¢ que se cum el deseo de familia Corbyn. Eso ser¨¢ suficiente. Clement apret¨® los dientes. ?Est¨¢ ro que esta mujer no es el tipo de persona que sigues res?. ¡ªClement, yo soy que tiene sart¨¦n por el mango en esto. Si intentas quitarmes cosas amenaz¨¢ndome, eres demasiado ingenuo. -Vamos.-A Charles le doli¨® el coraz¨®n cuando vio el moret¨®n en el cuello de Kathleen. Samuel se acerc¨® y levant¨® a Kathleen en sus brazos. Con eso, sali¨® a grandes zancadas del lugar. Cap铆tulo 152 Cap¨ªtulo 152 Cap¨ªtulo 152 Samuel coloc¨® a Kathleen dentro del coche y le abroch¨® el cintur¨®n de seguridad. ¨C Pedire a mis hombres que vigilen a Clement. Despu¨¦s de confirmar que est¨¢ bien, lo liberar¨¦. Kathleen pronunci¨® debilmente: ¨C No se atrevera a fabricar una droga falsa. ¨C Por si acaso. -El tono de Samuel era profundo mientras cambiaba su mirada hacia Kathleen. En verdad has crecido mucho. Kathleen le miro con impotencia. -Gracias por el cumplido. Yo tambi¨¦n he crecido mucho en cuanto al amor. Samuel lenz¨® una miradaplicada. -Vamos al hospital. -De acuerdo. -Kathleen asinti¨®. Quit¨¢ndose el abrigo, Samuel se lo puso a Kathleen antes de cerrar puerta del coche. Luego, rode¨® parte dntera del coche y se acerc¨® al asiento del conductor. Tras subir al coche, condujo a Kathleen al hospital. Charles se qued¨® para arrer el desorden. Al ver que Samuel se llevaba a Kathleen, Charles no se enfad¨® esta vez. Al volverse, vio a Tyson dirigiendo a sus hombres para atar a Clement. -Tyson, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? -Charles frunci¨®s cejas. -Estamos siguiendo orden del Sr. Macari. Dijo que debiamos esperar a que se?ora Johnson estuviera bien antes de dejarle marchar ¨Cexplic¨® Tyson. -No tiene miedo de ofender a familia Corbyn, ?verdad?¨Cpregunt¨® Charles significativamente. Tyson respondi¨® con desden: -Es solo familia Corbyn. Sr. Johnson, no se preocupe. Cuidaremos bien del Sr. Corbyn. Incluso hemos preparado a tres hermosas mujeres por sis necesita. Nos aseguraremos de que se sienta como en casa, y no le torturaremos. Charles se qued¨® sin pbras por eso. Todos los que rodean a Samuel han asi? Charles hizo un gesto con mano, indicandoles que se encargaran ellos mismos. En cualquier caso, Samuel lo hizo por Kathleen. si familia Corbyn se atreviera a expresar su descontento en el futuro, seguro Samuel ayudaria. Charles no queria deberle ningunvor a Samuel. Sin embargo, Kathleen decidi¨® mar a Samuel en el momento m¨¢s critico. De hecho, a Charles le molestaba que existencia de Samuel superara suya. Mientras tanto, en el hospital, Kathleen fue admitida de nuevo en s VIP. Richard vino el mismo a sacarle sangre. El rostro de Kathleen parecia algo palido cuando pregunt¨®: ¨C Dr. Zimmer, ?hay camas disponibles esta vez? Richard se qued¨® sin pbras y enseguida dirigi¨® su mirada hacia Samuel. Samuel pronunci¨® con frialdad: -Te est¨¢ preguntando si hay suficientes camas en tu hospital. No tengo ni idea de eso. ??Qu¨¦ desagradecido es! ?No deber¨ªa haberle ayudado!>> -Sra. Johnson, qu¨¦dese tranqu. Hay suficientes camas. ¨C Richard apret¨® los dientes. -Supongo que llegue en mal momento ¨²ltima vez -respondi¨® Kathleen con pereza. -Asi es -dijo Richard despacio-. Has tenido m suerte. -Tal vez -respondi¨® Kathleen con una miradaplicada. Richard entrecerro los ojos y mir¨® a Samuel. Este ¨²ltimo no dijo nada. -Samuel, los t¨ªtulos de propiedad de esas dos monta?as est¨¢n en caja del apartamento, y el c¨®digo de caja fuerte es¡­ ¨C Kathleen hizo una pausa moment¨¢nea. -?Qu¨¦ es? -Tu cumplea?osbinado con el mio-respondi¨® Kathleen d¨¦bilmente. -De acuerdo, pedir¨¦ a mis hombres que lo consigan. -Samuel envi¨® un mensaje a Tyson, pidi¨¦ndole que fuera a buscars escrituras. Cuando Richard termin¨® de extraer sangre de Kathleen, dej¨® descansar y sali¨® de s. Kathleen mir¨® a Samuel con indiferencia. ¨CSamuel, le he dado el titulo de propiedad sin ninguna otra raz¨®n, solo porque creo que es mejor opcion. No lo pienses demasiado Samuci miro de forma insondable mientras asentia -Has tomado esta decisi¨®n tras sopesar los pros y los contras. S¨¦ que no hay ninguna emoci¨®n involucrada. Kathlcen dud¨® un momento, ¨C Como puedes decir eso? No se lo di a Chris porque no quer¨ªa molestarlo. Adem¨¢s, s¨¦ que si se lo diera, tendo quc cooperar con familia Corbyn. Adem¨¢s de eso, abu Monica tiene profundos rencores contra familia Corbyn. Seguro no dejar¨¢ quc tengan ventaja. Por lo tanto, s¨®lo puedo d¨¢rselo. Tanto silo tomo para mio si se lo doy a otros, me temo que no podr¨¦ luchar contra cooperaci¨®n entre familia Corbyn y familia Morris. Samuel pregunt¨® en voz baja: -?Crees que familia Morris y familia Corbyn trabajar¨¢n juntos? ¨C Nada es imposible. ¨C Kathleen se mordi¨® losbios-. Como he dicho. Chris est¨¢ con su padre y su abuelo, mientras que Astrid est¨¤ con Clement. Por no mencionar que a Felix le gusta mucho Astrid. Si le doys escrituras a Chris, Clement definitivamente extender¨¢ una rama de olivo a familia Morris. Samuel asinti¨® al escuchar eso. En efecto, el an¨¢lisis de Kathleen era correcto. -Samuel, no tengo m¨¢s remedio que molestarte entonces. -Kathleen frunci¨® elbio-. Tal vez en mi subconsciente, siento que eres lo suficientemente fuerte para manejarlo. Samuel tom¨® una si y se sent¨® despreocupado. -Al d?rmelo, por supuesto, los dem¨¢s podr¨ªan pensar que tienes algunas intenciones hacia m¨ª. Kathleen entrecerro los ojos, sin poder har. Los friosbios de Samuel se curvaron en una sonrisa. -?Que tal si trabajamos juntos en Flobury? Kathleen parpadeo un par de veces. -?Trabajar juntos? ¨CSi considerare estas dos monta?aso el capital que has aportado a empresa. Dividiremos los beneficios a mitad. ¨C Samuel le dedico una mirada seria, Dividir el beneficio a mitad? ¨CEs ro que tu aposte m¨¢s que yoo podemos repartir los beneficios a partes iguales? ¨C Kathleen estaba erasperada ¨C Me estas tomando el pelo? Samuel sonrioBelongs to ? n0velDrama.Org. -?Cuatro seis entonces? Kathleen se quedo boquiabierta. -?Cuatro para mi y seis para ti? -Seis para ti, cuatro para mi-respondi¨® Samuel. -?Puedes dejar de hacer el tonto? Ai notar que empezaba a perder calma, Samuel consol¨®: ¨CEst¨¢ bien. Voy a parar. Siete para mi y tres para ti entonces. -Eso est¨¢ mcjor. -Kathleen retom¨®postura. Samuel miro profundamente. -Como socio, ?tienes alguna sugerencia sobre evoluci¨®n futura? -Solo tengo una condici¨®n -dijo Kathleen con frialdad. -No quiero que familia Corbyn forme parte de e: -No te preocupes. No los involucrare-prometi¨® Samuel. -?La familia Yoeger tambi¨¦n! -a?adi¨® Kathleen. Samuel se burl¨®: -?No eres de familia Yoeger? Kathleen hizo una breve pausa. -Ya sabes lo que quiero decir. Colocando su mano en cabeza de e, Samuel sonrio. ¨C Entonces s¨®lo cooperare con usted. ?Qu¨¦ te parece? Kathleen resopl¨® en respuesta, -Por favor, descansa un poco. -Samuel ayud¨® a arropar manta. De hecho, estaba un poco cansada. La droga result¨® ser extremadamente potente. A pesar de haber consumido el antidoto, todav¨ªa hab¨ªa algunos efectos secundarios. Uno de los efectos fue dejar sin fuerza a todo su cuerpo. Necesitaba descansar bien. De repente, abrio los ojos, -De ninguna manera. Todavia tengo que ir a filmar. Samuel presion¨® en sui cama. ¨C He solicitado baja por enfermedad para ti. Solo entonces estuvo dispuesta a acostarse. ¨CGracias Samuc miro conplejo. ¨C Duerme un poco. Asintiendo, Kathleen se durmi¨® con mente tranqu. Cuando se despert¨®, se dio cuenta de que ya hab¨ªa anochecido. El cielo se estaba oscureciendo. ?Ya es tan tarde? ?Se ha ido Samuel? -?Est¨¢s despierto? ¨C Justo entonces, se escucho suave voz de Christopher. Aturdida, se incorpor¨®. -?Chris? Christopher estaba sentado en el sof¨¢. Se levant¨® y encendi¨® luz. -?Te sientes mejor? Kathleen asinti¨®. Vio dos contratos sobre mesa de caf¨¦, y supuso que los habia preparado Samuel. ??Lo vio Christopher?? En realidad, no podr¨ªa ocultar tal hecho. -Chris, en realidad¡­ ¨C Kathleen quiso explicar. -La monta?a es tuya. Puedes manejao quieras. -Christopher sonaba muy amable. Kathleen se mordi¨® elbio. ¨CEn realidad, entiendo sus preocupaciones. Mi posici¨®n en familia Morris no es misma que de Samuel en familia Macari. El puede dingir familia por si mismo-respondio Christopher con amargura. Cap铆tulo 153 Cap¨ªtulo 153 Cap¨ªtulo 153 -Chris, no te estoy mirando por encima del hombro -explico Kathleen con torpeza. -Est¨¢ bien. -La cara de Christopher estaba nuda por decepci¨®n-. S¨¦ que no soy tan buenoo Samuel Kathleen se quedo cada, sin sabero responder porque no era eso lo que quer¨ªa decir. Sin embargo, decidi¨® no arar el malentendido de Christopher ya que no queriaplicar m¨¢ss cosas. E creia que Christopher entender¨ªa sus preocupaciones. En ese momento, Samuel entr¨® en s con un informe m¨¦dico en mano. Salio de habitaci¨®n porque hab¨ªa ido a buscar el informe para e. Fue en ese momento cuando Christopher habia venido a ve. -?Est¨¢s despierta? ¨C pregunt¨® Samuel a Kathleen sin dedicar una s mirada a Christopher. Kathleen asinti¨®. -?Ya est¨¢n los resultados? -Si ¨C respondi¨® Samuel mientras le pasaba el informe. -Parece que esa pildora es, en efecto, un antidoto. No se han detectado toxinas en su cuerpo. -Eso es bueno. -Solt¨® un suspiro de alivio. La expresi¨®n de Samuel se ensombreci¨® cuando se fij¨® en Christopher. Christopher pregunt¨® en voz baja: ¨C ?D¨®nde est¨¢ Clement? La pregunta iba dirigida a Samuel. -Est¨¢ siendo encerrado. -Samuel continu¨® con desd¨¦n- He oido que familia Corbyn fue a rogarle ayuda. Cuando Kathleen escuch¨® lo que hab¨ªa dicho, se qued¨® hda en el sitio. La familia Corbyn le rog¨® a Christopher que le ayudara? ?Podr¨ªa familia Corbyn tener ya nes para trabajar con familia Morris?>> Samuel se dio vuelta para servir un vaso de agua antes de pasarselo a Kathleen yent¨®: ¨C?Se arrepientemilia Corbyn de su decisi¨®n de utilizar a Astrid para arruinar su rci¨®n con Kate? Christopher permaneci¨® en silencio -De lo contrario, Kale le habria entregados escrituras des tierras para ayudar a su prometido, aunque el Al escuchar sus pbras, los ojos de Christopher se volvieron g¨¦lidos. -Apuesto a ques familias Morris y Corbyn ya estaban confabdas cuando arruin¨¦ tu n con Olivia hace dos anos Lastima que ninguno de ustedes esperara ques escrituras des tierras estuvieran en manos de Kate -se burio. Kathleen frunci¨® el ceno. Las familias Morris y Corbyn est¨¢n confabdas desde hace tiempo?? Con una sonrisa de satisfi¨®n, Samuel continuo: -No quiero acusarte injustamente porque dudo que tengas algo que decir en el n. Estoy bastante seguro de que tu abuelo fue el que ideo este n. -Samuel. ?no crees que sabes demasiado?-pregunto Christopher mientras lenzaba una fria mirada. -Ja, ja! Creo que solo no quieres que me derrame demasiado dnte de Kate -respondi¨® Samuel con frialdad. Sabiendo que no podia refutar, Christopher solo pudo entrecerrar los ojos y mirar a Samuel. -Samuel, me dijiste antes que nunca me mentirias. Asi que dime, ?qu¨¦ sabes? ¨C Kathleen pregunt¨® cons cejas fruncidas. -Te dir¨¦ lo que quieras saber-respondi¨® solemnemente. Preocupado por lo que Samuel iba a decir a continuaci¨®n, Christopher se apresuro a expresar. ¨C No tienes que hacer eso. Se lo dire yo mismo. Samuel hizo un gesto para que Christopher se adntara y le contara todo a Kathleen. No habia ninguna raz¨®n para impedir que Christopher se desahogara por s¨ª mismo. Mirando a Christopher, Kathleen pregunto: -Chris. ?qu¨¦ pasa? Despu¨¦s de un momento de duda, Christopher al fin explico: -El abuelo me dijo que podemos casarnos siempre y cuando entreguess dos escrituras des tierras a familia Morns. A partir de entonces, familia Morris te tratar¨¢ bien,o te ha tratado familia Macari. Tras escuchar su explicaci¨®n, Kathleen permaneci¨® en silencio. R¨¢pido continuo explicando cuando not¨® su silencio. ¡ªPor supuesto, yo no¡­ -De acuerdo -acepto Kathleen antes de que pudiera terminar su frase. Sus pbras piron a Christopher por sorpresa, De inmediato, una mirada de trueno nublo el rostro de Samucl. -?Est¨¢s segura? Esta mujer ser¨¢ mi muerte!>> ¨CChris, ?puedes mar a tu abuelo? Ya que a ¨¦l se le ocurri¨® idea. -Kathleen le dedic¨® una dulce sonrisa. Su repentina petici¨®n pill¨® a Christopher desprevenido. La mir¨® en silencio mientras contemba si debia hacer mada. -?No puedo har con ¨¦l? ?Esperaba que hara conmigo de un asunto tan importante? ?No querr¨¢ har conmigo en su lugar? -pregunt¨® e. -Muy bien. ¨C Christopher sac¨® su tel¨¦fono y marc¨® el n¨²mero de Felix. Mientras tanto, Samuel se mantuvo al margen en silencio con una expresi¨®n ensombrecida. Mientras esperaba mada, Kathleen tom¨® un sorbo del agua que Samuel le habia servido. Pronto se respondi¨® a mada. -Abuelo, Kate quiere har contigo. -Christopher puso mada en modo altavoz y coloc¨® su tel¨¦fono ante Kathleen. La fria voz de Felix se escuch¨® desde el tel¨¦fono. -Sra. Johnson, ?ha decidido entregarnoss escrituras del terreno? -Puedo entreg¨¢rts, pero no sin un precio. A ver si me ofreces un trato atractivo al que no pueda resistirme -respondi¨® Kathleen. Sin embargo, sus pbras parecian insinuar algo m¨¢s. ¨C La condici¨®n de casarse con familia Morris no es lo suficientemente atractiva para ti? ¨C Felix sonaba confiado. ¨C Ja, ja! ¨C Kathleen se ech¨® a reir. -?Atractivo? Creo que ambos sabemos muy bien cuanto valens dos minas. Adem¨¢s, no creo que tenga que recordarte su valor real, ?verdad? -V? ?Qu¨¦ est¨¢s tratando de decir?-pregunt¨® Felix con un tono g¨¦lido. -Puedo darte lo que quieres, pero tendr¨¦ que ver si puedes ofrecerme un trato m¨¢s atractivo que el que ha ofrecido Samuel-respondi¨® Kathleen. ¨CDime lo que tienes en mente respondi¨® Felix. ¨CPara ser sincera cuando me cas¨¦ con Samuel, no me interesaba formar parte de una familia rica. Ademas, ahora que soy rica por mi cuenta, estoy aun mas desinteresada en casarme con familias prestigiosas. ¨C Kathleen continu¨® en un tono indiferente-:Pero ya que me has pedido que exponga mis condiciones, ?que te parece si dejas que Christopher se case matrilocalmente en mi familia? Por supuesto, nuestros hijos llevar¨¢n mi apellido. Si aceptas esta condici¨®n, te entregar¨¦s escrituras des tierras. -Que has dicho? ?Quieres que Christopher se case matrilocalmente con tu familia? -tron¨® Felix. -Viejo Sr. Morris, crees que no s¨¦ que por lo que has estado luchando nunca fue por el dinero sino por la autoridad sobredeborough en el futuro? ?No cree que deber¨ªa pagar un precio adecuado para alcanzar un objetivo tan grande? ¨C E sonri¨® y continu¨®-: Tienes un concepto demasiado elevado de la familia Morris. Si en verdad quisiera casarme con una familia prestigiosa, no seria familia Morris. ??Felix es demasiado confiado!>> -Incluso si estuviera enamorada de Christopher, ?crees que deberiaprometer por voluntad propia mi propio interes? ?No soy tan tontao para entregars dos valiosas minas a cambio del maltrato y supresion de familia Morris! Puede que te desagrade que me haya casado una vez, pero a mitambi¨¦n me repugna avaricia de familia Morris -a?adi¨®. -?Tu! ¨C Felix estaba enfurecido. -La familia Morris es conocida por ser codiciosa y le gusta aprovecharse de los dem¨¢s, asi que permitir¨ªa que alguieno yo, que no tiene nada que ofrecer, formara parte de su familia? Es m¨¢s, incluso has neado trabajar con familia Corbyn. ?Crees que ignoro tus nes de atacar a familia Macari una vez que hayas conseguido autoridad que buscas? Puede que me haya divorciado de Samuel, pero abu, el Sr. Calvin y Sra. Macari me quiereno si fuera su propia hija. Si crees que voy a dejar que les pase algo malo, isigue so?ando! -Kathleen se quej¨®. Con eso, colg¨® el tel¨¦fono. Despu¨¦s de escuchar conversaci¨®n, Samuel se dio cuenta de que no hab¨ªa nada de que preocuparse. Kathleen era sorprendentemente sensata. Por lo tanto, estaba ro que no estaba enamorada de Christopher. Mir¨® a Christopher y le pregunto: -Chris, ?puedes garantizar ques familias Morris y Corbyn no se unir¨¢n para luchar contra familia Macari en el futuro? Por favor, piensalo bien antes de responderme. Christopher se qued¨® cado. N?velDrama.Org owns all ? content. -S¨¦ que no puedes convencer a tu abuelo. Pero, Chris, te devolver¨¦ toda amabilidad que me ha mostrado antes. Sin embargo, tambi¨¦n estoy en deuda con familia Macari. De hecho, estoy en deuda con ellos mas que contigo, asi que no puedo ser una desagradecida -explico Kathleen. -Lo entiendo. -Christopher mir¨® con suavidad-, Kate, en realidad puedo¡­ -No, nunca podr¨¢s convencer a tu abuelo. -Entonces, con ojos ros e inquebrantables, Kathleen dijo con Firme/a- No tiene sentido discutir una situaci¨®n hipotetica. Mientras haya cierta incertidumbre, no correre el riesgo. Adem¨¢s, no me gustas y no me interesa ser parte de familia Morris, Cap铆tulo 154 Cap¨ªtulo 154 Cap¨ªtulo 154 Christopher se sinti¨® ofendido por desconfianza de Kathleen hacia ¨¦l. Sin embargo, sab¨ªa que no podia obliga a confiar tambi¨¦n en el Fue su incapacidad lo que le impidi¨® creerle de todo coraz¨®n. Sin embargo, tenia una confianza indescriptible hacia Samuel, ya sea buena o m. Suprensi¨®n de Samuel estaba profundamente grabada en e. -Descansa bien. Voy a hacer un movimiento primero. -Christopher se levant¨® para irse. Kathleen suspiro. Samuel mir¨® con sus ojos oscuros mientras preguntaba: -?Deber¨ªa ser feliz? Kathleen le devolvi¨® mirada. -?Feliz por que? ¨C Feliz de que confies en mi m¨¢s que en Christopher. -Samuel levant¨® una ceja. Kathleen resoplo: ¨C ?De qu¨¦ hay que alegrarse? ?Crees que es algo de lo que deber¨ªas estar orgulloso? N?velDrama.Org owns all ? content. Samuel frunci¨®s cejas. -Crees que te trato de forma diferente enparaci¨®n con los dem¨¢s, pero no sabes que estos fueron mis sufrimientos en aquel entonces.-La voz de Kathleen era suave y ronca-. Porque te conozco demasiado bien, por eso puedo leer todas tus peque?as expresiones. He aprendido a observar tus expresiones, temiendo que te desagrade si no lo hago. He tratado de interpretar mi papel de esposa perfecta, pero igual terminamos con el divorcio. El rostro de Samuel se ensombreci¨®. -Me preguntaba todo el tiempo. ?Tiene que ser siempre asi? ¨C Kathleen fruncia el ce?o- ?Debo entenderte tan bien ycerte tanto? Hab¨ªa una voz en mi cabeza que me decia que te enamorarias de mi si me esforzaba m¨¢s. Quiz¨¢ si espero un poco m¨¢s, te dar¨¢s cuenta de lo buena que soy. Pero todo mi trabajo duro fue en vano una vez que Nicolette regres¨®. La voz de Samuel era un poco ronca. -Yo ¨CNo te estoy reprendiendo por decirlo todo, Samuel. -Kathleen respiro profundo-. Es que me he dado cuenta de que no te va a importar esa persona por mucho que te quiera porque no quieres. Del mismo modo, es porque no me quieres, por eso tiendes a ignorar todo lo que hago. ?No es asi? Samuel guardo silencio Cu¨¢nto sabes de mi, Samuel ? ¨C Kathleen se mordia losbios rojos. -Aparte de esas cosas superficiales. ?cu¨¢nto sabes de mis pensamientos internos? ¨C Yo¡­ No lo se. -Samuel hablo con voz ronca-. Lo siento. -En verdad no lo sabes ¨C La voz de Kathleen era profunda-. Pero significa que todav¨ªa tienes algo de conciencia de ti mismo, a juzgar por el hecho de que est¨¢s admitiendo esto. Esto es lo que pasa, Samuel. Rechace a Christopher no porque no fuera tan buenoo t¨², sino porque queria simplificar Samuel miro con sus profundos ojos. -?Es que acaso yo tambi¨¦n soy una de esas cosas sin importancia? -Si. -Kathleen no pudo evitar asentir-. Si que lo eres. Al principio pens¨¦ que nos convertiriamos en extra?os cuando nos volvi¨¦ramos a encontrar. Pero poco esperaba que te aferraras a mi. E no podia entenderlo. -?Asi que nunca he sido parte de tu n? ¨C pregunt¨® Samuel. E asinti¨®. ?Ja! Samuel sonri¨®. -La verdad siempre duele m¨¢s que mentira. Kathleen frunci¨® losbios. Samuel levant¨®s manos y coloc¨® el pulgar sobre losbios rojos de e. Los acarici¨® suavemente. -?Pero qu¨¦ debo hacer? Creo que me siento mal pero no me atrevo a irme. Kathleen frunce el ce?o. -En aquel entonces, no ten¨ªa miedo porque daba por sentado tu amor. Sabia que siempre estarias esper¨¢ndome sin importar cu¨¢ntas veces me fuera. ¨C La voz de Samuel era baja-. Ahora, yo no tengo miedo de irme porque t¨² no me quieres, pero yo si te quiero. Kathleen se qued¨® mirando al frio hombre que tenia dnte. No podia creer que esas pbras salieran de el. Samuel rebosaba de ferocidad. El aire que los rodeaba se volvi¨® frio. Kathleen se estremecio un poco. Sin embargo, esa ferocidad en el se desvaneci¨® en un abrir y cerrar de ojos. -No hablemos de esto, Samuel baj¨® mano. Hemos acordado ser una familia. Deber¨ªa aprender a adarme a esto, Kathleen funci¨® losbios. Una sonrisa se dibuj¨® en su rostro frio pero encantador. Daro debo decir que has tomado decisi¨®n correcta. Es forma m¨¢s senci al darme escritura de la tierra Lo simplifica todo, -Pero eso es si puedes manejarlo. Que tan dificil crees que puede ser? ¨CSamuel levant¨® una ceja. Kathleen fruici¨® el ceno. -?No es dificil? ?Y si Felix y Clement se dan mano? ¨C No tendr¨¢n ninguna ganancia al hacerlo. ?Por qu¨¦ lo har¨ªan? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. Kathleen hizo una pausa. ?Es cierto?. Si Clement sab¨ªa que familia Morris no podia hacer nada una vez que escritura de tierra fuera entregada a Samuel, no cboraria m¨¢s con ellos. Christopher volvi¨® a casa. Emily se acerc¨® a ¨¦l. -?C¨®mo est¨¢ Kate? -Est¨¢ bien-respondi¨® Christopher. -El abuelo est¨¢ aqui. Te est¨¢ esperando en el sal¨®n -dijo Emily. Christopher frunci¨® el ce?o. No se sent¨ªa bien por dentro ya que estaba disgustado con Felix. Al llegar al sal¨®n, vio a Felix tomando caf¨¦. Saludo: -Abuelo. Felix mir¨® a Christopher de reojo. -?Estaba Samuel cuando Kathleen me mo? Christopher asinti¨®. -Si. ¨C Hmph! ?Lo sabia! Lo has visto todo, ?verdad, Christopher? ?E es tan irrespetuosa conmigo pero aun asi quieres Casarte con e? Christopher frunci¨® el ceno. ¨CNolue porque insultaste primero, abuelo? Qu¨¦ pasa con un segundo matrimonio? ?Es ilegal? Felix golpeo mesa, Como te atreves a harme asi? Esa mujer es una m influencia para ti. M influencia? ¨C No culpes de todo a los dem¨¢s, abuelo. ¨CChristopher se mostr¨® frio- ?Por qu¨¦ no puede har? Te Cuivocaste desde el principio. No hay nada malo en Kale. Los malos son los Morris. No merecemos -?De que estas hando? ¨CFelix estaba furioso. -?Qui¨¦n es e para ser exigente? Es una mujer que se va a volver a usar. Es su honor casarse con alguien de familia Morris. ?Como se atreve a rechazarnos? Si hubiera sido lo suficientemente inteligente, podr¨ªa haberme dado escritura des tierras y tener hijos en -?Ya basta! -Christopher estaba enfadado. -?Qui¨¦n crees que es Kate? ?Y qui¨¦n te crees que eres t¨²? La cara de Felix se puso p¨¢lida. -Deja de ser tan arrogante -dijo Christopher enfadado- ?S¨¦o t¨² y esa mujer trataron a mama! Despues de todos estos a?os, y ahora haces lo mismo con mujer que me gusta. ?Te digo ahora que eso es intolerable! Me case o no con Kathleen, ino permitir¨¦ que insultes asi! -?Est¨¢s loco! ¨C Felix estaba enfadado. Se volvi¨® para mirar a Emily. -?Mira a tu hijo! Emily frunci¨® el ce?o. -?Por qu¨¦ culpas a mama? -pregunt¨® Christopher con frialdad. En ese momento, Aaron volvi¨®. Podia oirles discutir desde el patio. Era evidente que conoc¨ªa el motivo de discusi¨®n. -Has vuelto justo a tiempo, Aaron! ?Miralos! ¨C dijo Felix con rabia. -?Qu¨¦ se de jefe de familia eres? Cap铆tulo 155 Cap¨ªtulo 155 Cap¨ªtulo 155 Aar¨®n pregunto con calma: ¨C Soy el jefe demina? Felix se quedo hdo durante unos segundos despu¨¦s de escuchar eso. ¨C?C¨®mo que no? ¨C El rostro de Felix se ensombreci¨®. -Papa, ?por que has venido a mi casa a entrometerte en mis asuntos si crees que soy el cabeza de familia? ¨C pregunto Aaron con frialdad. El ce?o de Felix se frunce ante sus pbras. -Una es mi mujer y el otro es mi hijo. Por muy malos que sean, no es para que alguien que no es el cabeza de familia les de liones. ¡ªAaron continu¨® con frialdad-: Adem¨¢s, hace muchos a?os que dejaste empresa. ?C¨®mo sabeso funciona en este momento empresa? ?Por qu¨¦ tienes que insistir en que familia Morris trabaje con familia Corbyn? -?Eres tonto?-Felix estaba furioso-. Incluso Kathleen sabe que esto no es puramente por negocios. Es parapetir por qui¨¦n tendr¨¢ ¨²ltima pbra en Jadeborough en el futuro. Aaron tenia una mirada indiferente. ¨C Perdiste ante el abuelo de Samuel hace muchos a?os. Adem¨¢s, Samuel supera a su abuelo en grandeza. -?Por qu¨¦ te menosprecias? -Felix se sinti¨® muy agraviado. Aaron dijo con serenidad: -No me estoy menospreciando. Es una situaci¨®n sin salida para ambas partes si intento luchar por ¨²ltima pbra con familia Macari. Alguien m¨¢s podria beneficiarse de ello. Adem¨¢s, basta con estar en igualdad de condiciones con familia Macari. Felix resoplo. -?Que pat¨¦tico! Con eso, se fue furioso. Aaron no se inmut¨®. ??Cree que es facil estar en igualdad de condiciones con familia Macari?? Se volvi¨® para mirar a Christopher. ¡ª Tu abuelo no va a dejar pasars cosas asi nada m¨¢s. No puede tragarse su rabia por el hecho de que vieja Sra. Macan eligiera al viejo Sr. Macari en lugar de a ¨¦l en el pasado. Esta apuntando a familia Macari ya esa chica debido a su ira. Der pensado en esto ya que es una persona sensata. Asi, e¡­ ¨C Emily hablo con vion. -En efecto, e lo sabe mejor que nadie ¨C murmuro Christopher bajando voz. -No es bueno? Aaron anadio d¨¦bilmente-: La admiro, Kathleen sab¨ªa que no tenia futuro contigo y te lo dej¨® ro. ?No es eso algo burno? ?Te gusta gente inconstante? Christopher sacudi¨® cabeza ¨C A Christopher le grinta Kate porque es m¨¢s sensata que los dem¨¢s. Christopher permaneci¨® en silencio y se dio vuelta para marcharse. Aaron dijo con desden: ¨C No he insinuado que a Kathleen le siga gustando Samuel. ¨CEst¨¢s pensando demasiado -respondi¨® Emily. -?No destaca Christopher?-Aaron dijo con voz grave-: El soltero m¨¢s popr, aparte de Samuel, era Christopher. Cuando Samuel revel¨® su matrimonio, mi tel¨¦fono estall¨® con madas de personas que querian ser nuestros suegros. Emily respondi¨® en voz baja: -Tu tambien experimentaste el amor. Sin embargo, a¨²n no entiendes que puedes enamorarte de alguien sin razon. Aaron se encogi¨® de hombros. ¨C ?Acaso gente no desea siempre lo inalcanzable? Emily se quedo sin pbras al instante. ??Qu¨¦ se de padre ha asi de su hijo?? ¨C Esa es verdad. -La mirada de Aaron se ensombrecio-. Aunque mis pbras sean desagradables de escuchar, son ciertas. Lo mismo se aplica a Samuel, Kathleen y Christopher. Emily no ten¨ªa ganas de seguir entreteni¨¦ndolo. Aaron sigui¨®. -Cari?o, mira a mi padre. Todav¨ªa no ha dejado dedo este asunto despu¨¦s de m¨¢s de cuarenta a?os. -?No crees que este asunto no es justo para tu madre? -E frunci¨® el ce?o. -?Y que si es injusto? E estaba feliz de estar con mi padre. ?De que sirve que lo diga? -Se encogi¨® de hombros ¨C Por supuesto, mi madre tambi¨¦n deseaba lo inalcanzable. Emily se qued¨® sin pbras, ¨C Por aquel entonces, Samuel llevaba u Nicolette en su corazon. Sin embargo, cuando e regres¨®, descubrio que nu erao el imaginaba Despues de que Samuel viens cualidades de Kathleen, e ya no lo Aloir esto, Emily frunci¨® el ceno Aaron dijo en vor baja -A Kathleen le pasa lo mismo. Aunque se junto con Samuel, no pudo conquistar su coraz¨®n. Por eso. Kathleen siempre croyo que seria rpensada por sus esfuerzos si se esforzaba m¨¢s. Al final, lo aprendi¨® pors ms y uncio a Samuel. Christopher deber¨ªa haberle confesado a Kathleen que le gustaba desde el principio, Reprimi¨® sus sentimientos y se dej¨® vencer por su rival amoroso. ¨C Aaron, est¨¢s hando de forma muy molesta! -A Emily no le gustaron demasiado susentarios. -Ya mencion¨¦ que aunque mis pbras son desagradables de escuchar, son ciertas. ¨C Continuo-: Es lo mismo que Calvin persiguiendo a tu hermana menor en aquel entonces. ¨C ?Y tu? -Emily le mir¨® friamente. -?Qu¨¦ sientes por mi? -?Por supuesto, eso no se aplica a mi! Despu¨¦s de todo, te conquist¨¦ al instante -dijo Aaron con suficiencia. Era mejor que Calvin en t¨¦rminos de conseguir chicas, -Seg¨²n lo que dices, lo indeseable es lo m¨¢s buscado. Esa gente parece estar de verdad enamorada y ser enserio leal. -Emily se burl¨®-. Como me has conquistado con facilidad, esto significa que no me aprecias, ?verdad? Aaron se qued¨® sin pbras. -Ha. ¨C Emily levant¨® el cuchillo que estaba usando para cortar los aguacates. Estaba neando hacer una ensda de aguacate. Aaron contesto con timidez: ¨C Cari?o, ?de qu¨¦ est¨¢s hando? S¨®lo te aprecio a¨²n m¨¢s despu¨¦s de haberme juntado contigo. No soy lo mismo que esa escoria de hombres de ahi fuera. Emily se quedo sin pbras al instante. ¨C En resumen, Emily, te amo. Te amar¨¦ siempre. -La abrazo y beso varias veces. ¨C Deja de hacer el tonto -dijo enfadada Emily. -Bien seamos serios por un momento. -Aaron abrazo por detr¨¢s y apoy¨® barbi en su hombro-No vas a ayudar a Christopher??Mira qu¨¦ unidos est¨¢n los Macari! Aunque parece que rehuyen a Samuel, es para evocar simpatia de Kathleen. Aunque e pueda ver a trav¨¦s de su fachada, seguir¨¢ siendo nda con el Emily trunci¨® losbios. -?Que puedo hacer? Christopher se perdi¨® en el punto de partida. Kathleen se enamor¨® de Samuel primero. -Tienes que ayudar a Christopher Me duele el coraz¨®n por el al verlo asi. ¨C Aaron suspiro. -No se puede forzar una rci¨®n -murmuro Emily en voz baja. Aaron respiro profundo. -Donde hay voluntad, hwy un camino. Puede que Kathleen sienta algo por Christopher. Sin embargo, puede que se haya formade una m impresi¨®n de nuestramilia despu¨¦s de lo que hizo mi padre. Puedes busca m¨¢s a menudo y hacerle saber que hay gente de familia Morris que acoge. Cuando e considere establecerse en el futuro, ser¨¢ util para Christopher. -?Podemos adntarnos a vieja Sra. Macari? -Pregunt¨® Emily. N?velDrama.Org owns all ? content. -?Por qu¨¦ no? Ya que vieja Sra. Macari tratao su nieta biol¨®gica, podemos tratao nuestra hija biol¨®gica. Una vez m¨¢s, Emily se qued¨® sin pbras. -Trabaja duro. Puedes hacerlo. -Aaron le dio pbras de aliento sin raz¨®n. Emily sonri¨® divertida. Aaron abrazo y sonri¨® junto a e. -Hando de esto, es una suerte que Kathleen haya puesto fin a este asunto. -?No querias cooperar con familia Corbyn? ¡ªInquirio Emily con curiosidad. -Si. Los negocios de familia Corbyn en el extranjero no son legitimos. No voy a meter a familia Morris en este lio-respondi¨® Aaron con indiferencia. ¨C ?Tu padre no desea cooperar con familia Corbyn? ¨C Emily frunci¨® el ce?o. -Se est¨¢ volviendo senil y tambi¨¦n se dej¨® enga?ar por el abuelo de Astrid. Mi prioridad es echar a Astrid de Jadeborough primero. No podemos olvidarnos del asunto de que e haya tendido una trampa a Christopher. Incluso si Christopher es incapaz de casarse con Kathleen, ino hay manera de que se case con e! Cap铆tulo 156 Cap¨ªtulo 156 Cap¨ªtulo 156 Erans siete de noche. Wynnie hab¨ªa traido a Kathleen algo deida. Le dio a Kathleen una gran porci¨®n. ¨C Aqui est¨¢ tuya. Entonces, Samuel recibi¨® porci¨®n m¨¢s peque?a. -Y aqui est¨¢ tuya. Samuel se qued¨® sin pbras. -Bueno, s¨®lo hice una porci¨®n extra en vista de tus esfuerzos de rescate de hoy. De lo contrario, no tendrias ningunaida. Ni siquiera un to de sopa -explic¨®. Reacio a har, Samuel permaneci¨® en silencio. Kathleen vio que Samuel estaba un poco deprimido, asi que le dijo a Wynnie: -Se?ora Macari, hoy me he salvado gracias a Samuel. -Oh. Kate ha hado bien de ti. Te rpensar¨¦ con un to de sopa m¨¢s tarde -murmuro Wynnie. ¨C Ja! ¨CSamuel se rio con desd¨¦n. -Gracias, mi reina. Gracias, mi princesa. -Soy tu reina, pero no es tu princesa. Guardate tu lengua resbdiza para ti. Samuel decidi¨® cerrar boca mientras cenaba. Wynnie acarici¨® cabeza de Kathleen, estaba un poco preocupada. -?Est¨¢s bien? -Estoy bien. ¨C Kathleen asinti¨®. -Eso es bueno. -Wynnie frunci¨®s cejas-. Mam¨¢ se puso furiosa cuando se entero de esto. Mencion¨® que har¨¢ tiempo para el poker ma?ana. Piensa contarle a sus amigos del poker este incidente. No te preocupes. La noticia se extender¨¢o un reguero de p¨®lvora. ¨CSra. Macari, ?es necesario? -?ro que si! Te han perjudicado -respondi¨® Wynnie con seriedad. Kathleen estaba agradecida, pero no queria molestarlos, Wynnie echo un buen vistazo a Kathleen antes de echar una mirada a Samuel. Se sentia a gusto. Cuando Kathleen termino deer, Wynnie recogi¨® mesa y se preparo para irse. -Te pa?o a salida -Samuel se levanto para despedir a Wynnie. Ambos, madre e hijo, estaban de pie frente al ascensor cuando Wynnie pregunto: -Por fin has pensado biens cosas? ?Ahora sabes que tienes que protege? Samuel no pronunci¨® una pbra ¨C Ahora que por fin estas con Kathleen, ser¨¢ mejor que hagas lo posible por atesora. Ten cuidado, o puede que no te perdonc proxima vez ¨Canadio Wynnie con el ce?o fruncido. -Mama, ya no me quiere. Puedo sentirlo -respondi¨® Samuel en tono serio. Wynnie le miro fijamente. -Ya no es misma Kathleen que me queria. Wynnie mantuvopostura. -?Oh? No me sorprende. No deber¨ªas molestar a Kate si te molesta. ?Qui¨¦n sabe? Quiz¨¢ acabe con Christopher. Samuel no pudo encontrars pbras para responder, lo que hizo que su madre resora. Por fin, respondi¨® con rotundidad: -No va a estar con Christopher. Volvi¨® esta vez para remar su identidad. Wynnie se qued¨® at¨®nita por un momento. -?Qu¨¦ identidad? N?velDrama.Org is the owner. Samuel mir¨® de reojo. -?No lo sab¨ªas? Los padres de Kate eran hu¨¦rfanos. -Ya lo sabia. De hecho, me enter¨¦ antes que t¨². ?Qui¨¦n te crees que soy? -dijo. El rostro de Samuel era inexpresivo al sentirse budo. -Kathleen ha vuelto porque ha descubierto verdadera identidad de su madre. Se ir¨¢ una vez que haya terminado sus asuntos aqui. Nadie podr¨¢ detene entonces. Wynnie le dio su m¨¢s sincero consejo. -Todo depende de lo que hagas ?C¨®mo puedes estar seguro si no lo has intentado? Mientras seas sincero, no creo que Kate le guarde rencor para siempre. Samuel se quedo cado. En ese momento, lleg¨® el ascensor. vira. No hac que me panes m¨¢s lejos. Vuelve y hazlepania a Kate -dijo Wynnie. -Mam¨¢, ?sabes identidad de Katc?-pregunt¨® Samuel de repente. Su madre nego con cabeza. ¨C Nunca has sospechado por que Kathleen y Nicolette se parec¨ªan tanto? -continuo. Wynnie se sorprendi¨®. ¨CEspera¡­ ?Que? Estas diciendo que¡­ Samuel asinti¨®. -La vieja se?ora Yoeger tuvo una vez una ni?a, pero desapareci¨® sin decir nada. ?Suena bien? -Asi es. -Wynnie se perdi¨® el ascensor, cons cejas hechas un nudo-.?Podr¨ªa ser que madre de Kate sea en realidad hija desaparecida de vieja se?ora Yoeger? -Si. -Samuel asinti¨®o respuesta. -?Oh, Dios mio! ¨C Wynnie dio un paso adnte y agarr¨® el brazo de Samuel. Samuel, ahora que lo mencionas, recuerdo que se supon¨ªa que ibamos a llevar a Kate a fiesta de cumplea?os de vieja se?ora Yoeger en aquel entonces. Si hubi¨¦ramos llevado con nosotros aque vez¡­ entonces tal vez¡­ Samuel respiro profundo. -Yo fui raz¨®n por que se perdieron el uno al otro. -?Eso no es cierto! -Wynnie estaba agitada. -?Nicolette debia saberlo! Si no, ?por que insisti¨® en ir? Era consciente de que familia Yoeger no queria y sabia que tu quer¨ªas evitar el conflicto. Entre e y Kate, solo llevariamos a una de es a asistir. ?E estaba tratando de evitar que se produjera reuni¨®n! En ese momento, mirada de Samuel se oscureci¨®. Rechinando los dientes, Wynnie gruno: -?Qui¨¦n lo hubiera pensado? ?Es tan astutao su madre! Entonces, ?cu¨¢ndo va a ir Kate a residencia Yoeger para su gran reuni¨®n? -No ha mencionado cu¨¢ndo. Supongo que ser¨¢ pronto. Es probable que a¨²n este investigando el motivo de desaparicion de su madre. Despu¨¦s de eso, se dirigir¨¢ a residencia Yoeger -respondi¨® Samuel con indiferencia. -Es cierto Tu abu me habl¨® de esto antes. E sospechaba que era un trabajo interno. La seguridad en residencia Voeger era muy estricta. Era poco probable que alguien pudiera entrar y llevarse a nina Por desgracia, incluso despues de una busqueda exhaustiva, no habia pistas para que investigacion continuara. De lo contrario, anciana Sra. Yoeger no habria¡­ -Se interrumpio con un suspiro. -Mam¨¢, nopartas esta informaci¨®n con abu todavia-recordo Samuel. -Lo s¨¦. Qu¨¦date tranquilo. -Wynnie asinti¨® en se?al de reconocimiento. El ascensor hab¨ªa vuelto. Esta vez Wynnie ses arreglo para subirse a el. Samuel vioo puerta del ascensor se cerraba ante el Justo cuando estaba a punto de irse, oy¨® una voz profunda y familiar que le maba. -Samuci. Volviendose, Samuel miro a mujer en si de ruedas. Un brillo fr¨ªo cruz¨® sus ojos. -Eres t¨². Nicolette llevaba una m¨¢scara. Le mir¨® con desprecio. -?Te sorprende verme? Samuel se limit¨® anzarle una mirada gelida y se dispuso a marcharse. -?Samuel! ¨C Nicolette grito-. Escuch¨¦ que Kathleen fue hospitalizada. Me gustar¨ªa visita. -iLargate! -La respuesta de Samuel fue g¨¦lida y despiadada. Nicolette entrecerr¨® los ojos, -Eres tan frio y sin coraz¨®n. Samuel pregunt¨® con voz sombria: -?Tienes ganas de morir? Nicolette resopl¨® con una mirada malvada. -Samuel, hombre cruel. Me rompistes dos piernas por el bien de Kathleen. El dolor que senti en ese momento fue insoportable, ?lo sabes? -Cuando mataste a nuestro hijo, kate tambi¨¦n sufri¨® un dolor inconmensurable-respondi¨® Samuel con Nicolette se ech¨® a re¨ªr y se burl¨®: -Lastima que ya no pueda dar a luz. ¨CCate! -Para este punto, Samuel estaba apretando los pu?os. -Es un hecho. Por qu¨¦ no puedo decirlo? ¡ª Nicolette parecia estar provocandolo adrede. Samuel estaba a punto de perderse. Al notar eso, Nicolette lo miro fijamente. -?Quieres pegarme? ?Adnte! Pegame. Samuel entrecerro los ojos, -?Crees que no lo hare? En respuesta, Nicolette cerro los ojos y se preparo para bofetada. Estaba esperando que Samuel golpeara. Nicolette tenia reporteros en espera. Estaban escondidos a vuelta de esquina, listos para captar cualquier movimiento que pudiera servir de prueba. Si Samuel hiciera un movimiento en e, e ganaria ventaja en futuras negociaciones. ?Samuel va a estar a mi merced, y Kathleen tambi¨¦n! ?Pueden morir los dos juntos!>> Nicolette sabia ahora que Samuel no iba a cambiar de opini¨®n. Como ¨¦l era inalcanzable para e, preferia destruirlo. Una vez que se deshiciera de ¨¦l, no quedaria nada de lo que tuviera miedo. ?Paff! Como era de esperar, Nicolette recibi¨® una dura bofetada en cara. Cap铆tulo 157 Cap¨ªtulo 157 Cap¨ªtulo 157 -Samuel, tu¡­ ¨C Nicolette abrio los ojos. Sin embargo, para su sorpresa, que estaba ante e era Kathleen. Esta ¨²ltima llevaba una bata de hospital a rayas azules y ncas. Aunque su delicado y bello rostro parecia palido, seguia desprendiendo un aire imponente. La que golpeo fue Kathleen. -Es primera vez que oigo a alguien hacer una petici¨®n as¨ª, as¨ª que tuve que eder -respondi¨® Kathleen con malicia mientras miraba a Nicolette desde arriba. Este fue el primer encuentro que tuvieron despu¨¦s de un a?o. Nicolette apret¨® los dientes con rabia. -?Kathleen! -Me limite a cumplir tu petici¨®n -dijo Kathleen con frialdad y levant¨® una ceja- Si me pides que te pegue como a un idiota, entonces no puedes culparme cuando te du. Sin embargo, te lo merecias. La cara ys orejas de Nicolette enrojecieron de furia. -?Hmm? ?Se te ha pegado m¨¢scara a cara? -Kathleen se burl¨®. -?Por qu¨¦ no te quitas? Cuando Nicolette record¨® el aspecto de su cara ahora, sus ojos ardierono dos antorchas. -?Todo es por tu culpa! -?Yo? -Kathleen fingi¨® ignorancia- ?Qu¨¦ tiene que ver esto conmigo? -?Te has olvidado? ¨C Nicolette rechino los dientes con resentimiento-. ?T¨² eres que me hizo esto en la cara! No creas que puedes escabullirte de esto si finges que lo has olvidado. -Oh. En ese caso, te lo merecias. No puedo culparme. ¨C Kathleen se encogi¨® de hombros. N?velDrama.Org owns all ? content. ¨C Kathleen, si Samuel no me hubiera encarcdo ilegalmente, te habria demandado! Me asegurar¨¦ de que te metan en c¨¢rcel -rugi¨® Nicolette. -?Vas a demandarme? -Kathleen mir¨® sin expresi¨®n- ?Qui¨¦n te dio el descaro de hacer eso? -Tengo pruebas! ¨C Nicolette rechino los dientes antes de gritar furiosa, ?Y tambi¨¦n testigos! ?Los que asistieron a boda son mis testigos! Lo vieron todo. ¨CPruebame entonces -advirti¨® Samuel, con su voz grave tenida de escarcha-. A ver quien se atreve a sacars pruebas y qui¨¦n testifica por ti. ¨C Nicolette, no creas que no has dejado pruebas de lo que has hecho todos estos a?os! -dijo Kathleen burl¨¢ndose mientras miraba con desden. Nicolette sonri¨®. -En aquel entonces, Samuel se deshizo de toda esa gente en un ataque de ira, En otras pbras, Kathleen no tenias pruebas ni los testigos, -?Est¨¢s segura de eso? -dijo Kathleen con indiferencia. Nicolette se burlo. ¨CS¨¦ que Gemma es tu amiga. E estar¨ªa m¨¢s que feliz de falsificar pruebas para ti. -Parece que has hecho tu investigaci¨®n. Me equivoqu¨¦ al subestimarte -replic¨® Kathleen con frialdad. -?Nunca ganar¨¢s contra mi! ¨C Nicolette mir¨® a Kathleen de forma amenazante. Con frialdad, Kathleen dijo: -?Adnte! Despu¨¦s de eso, se dio vuelta y se fue. Nicolette le dedic¨® a Samuel una sonrisa deplicidad. -Sabes, tengo que agradecerte, Samuel. Te libraste de todos los testigos de ese incidente s¨®lo porque te salve vida. Los ojos oscuros de Samuel eran frioso el hielo. ¨C ?Site atreves a ponerle una mano encima a Kathleen, est¨¢s muerta! -Samuel advirti¨® a Nicolette, sus ojos le dieron una mirada prohibitiva. Aunque el coraz¨®n de Nicolette dio un brinco de miedo, fingi¨® supostura y sonri¨®. -Samuel, no olvides que una vez te salve vida. -Te dije hace tiempo que ya no nos deb¨ªamos nada -replic¨® Samuel, con un aura cada vez m¨¢s fria. ¨CEres tan despiadado -murmuro Nicolette y lo miro con nostalgia. Samuel ignor¨® y se fue. Los ojos de Nicolette briron al ver a Samuel desaparecer. Todavia lo amo. Para m¨ª, Samuel es deslumbrante. Si no puedo tenerlo, prefiero destruirlo. ?Nunca dejare que Kathleen lo tenga! Kathleen volvi¨® a s, Cada vez que veia a Nicolette, adem¨¢s de un profundo odio, sentia una opresi¨®n en el pecho. ?As¨ª es. Cada vez que veo, me siento asfixiada Por cada dia que no consegu¨ªa vengarse de Nicolette por haber matado a sus hijos, era un dia m¨¢s que no podia estar tranqu. Samuel entro en s. Mientras caminaba con elegancia hacia Kathleen, mirada que le dirigia eraplicada e insondable. -Deber¨ªas irte-dijo Kathleen sin expresi¨®n. La afda mand¨ªb de Samuel se tenso. ¨C Kate, Nicolette y yo ya no tenemos nada entre nosotros. Lentamente, Kathleen levant¨® cabeza. Mirando al frio pero encantador hombre frente a e, dijo: -Samuel, hay otra raz¨®n importante por que no quiero estar contigo. -?Qu¨¦ es? -Samuel frunci¨® el ce?o. de mis hijos no nacidos, pero te acostaste con e. No puedo¡­ Samuel agarr¨® de mu?eca antes de responder irritado: -S¨¦ que me odias y est¨¢s resentida conmigo. Puedo aceptarlo. Sin embargo, no deberias calumniarme por algo que no he hecho! Kathleen fruncio el ce?o y replico: -?Yo no te he calumniado! -?La ¨²nica mujer con que me he acostado has sido t¨²! -der¨®. -Ja, ja! -Gotas de l¨¢grimasenzaron a aparecer ens esquinas de los ojos de Kathleen- Samuel, dijiste que nunca me enga?arias. Pero ahora, me estas mintiendo en cara. Sin embargo, Samuel se mantuvo firme en esta afirmacion y el nco de sus ojos se fue enrojeciendo. -No he mentido. Al final,s l¨¢grimas rodaron por su cara. -Lo he oido. -?Que? -Las cejas de Samuel se arrugaron. -Escuch¨¦ grabaci¨®n de voz que me envi¨® Nicolette. Eras tu teniendo sexo con e. -Kathleen sonri¨® abatida, sus l¨¢grimas se acumban en sus rizadas yrgas pesta?as. La mano que hab¨ªa estado sujetando su muneca con fuerza se afloj¨® lentamente. Poco a poco, sus ojos se llenaron de decepci¨®n. -?Por qu¨¦ no me crees? Te dije que no le mentiria. Kathleen apreto losbios con fuerza, Tomando su chaqueta, Samuel se dio vuelta y se fue. La expresi¨®n de Kathleen cra miserable. Con ambas manos cubriendo su cara, sollozaba, Por que estoy llorando de nuevo? Creia que lo hab¨ªa superado?. Despu¨¦s de eso, Kathleen no vio a Samuel durante varios dias. Parecia que no volveria a molesta nunca mas Mientras tanto, Kathleen retom¨® su rutina diaria de ir al set de rodaje y volver a casa. Ya no iba a ning¨²n otro Sitio Aunque su vida era senci, tambi¨¦n era emocionante. Ese dia. Charles era el que traia del trabajo. En el coche, Charles pregunto: ¨C Ya que tu carga de trabajo en el t¨® no es tan pesada por el momento, ?puedes ayudarme con algo? -ro. ?Que necesitas que haga? ¨C Kathleen dej¨® su gui¨®n. Ma?ana era escena que involucraba a corte, asi que Kathleen no tenia nada que hacer. -Pasa lo siguiente, una banda de chicos de nuestra empresa ha participado en un concurso de idols. Tenian que grabar su actuaci¨®n en directo este jueves, pero idol femenina con que debian trabajar se neg¨® a ir. Ese idol femenino era de otrapa?¨ªa. Despu¨¦s de que un artista de nuestrapa?ia le arrebatara un papel en una pelic, se neg¨® a participar en el concurso de idols-explic¨® Charles, frot¨¢ndoses sienes. -?Quieres que les sustituyao barina? ¨C pregunt¨® con curiosidad. -Si-Charles asintio-. Esta actuaci¨®n en vivo es importante porque tambi¨¦n es una ronda de eliminaci¨®n. -?No te has gastado dinero en ello? -Kathleen enarc¨® una ceja. -No deber¨ªamos destacar demasiado y gana ahora que se ha gastado dinero en e, ya sabes lo que quiero decir -insinuo Charles. Oh to entiendo. ¨C Kathleen entendi¨® de inmediato el n de su hermano-, Adrede no teprometiste y dejable que nuestro artista depaniale arrebatara el papel de pelic al idol femenino para que tuvieras oportunidad de pedirme que sustituyera con banda de chicos y hacerlos famosos Estoy en Lo cierto? Ljem, no es un allebato corrigio Charles con justicia. Es solo una t¨¢cticaercial estandar. Ademas, si hubiera querido particpar, habria dejado Kathleen se quedo sin pbras *Este es el dia en que al fin pude ver eldo calcdor de mi hermano! -Ok, hare lo que pueda -dijo Kathleen exasperada. Cap铆tulo 158 Cap¨ªtulo 158 Cap¨ªtulo 158 Charles miro hora y dijo: -Deber¨ªan estar en s de ensayos a esta hora. Vamos alli ahora. Kathleen se qued¨® sin pbras. Mirand, le pregunt¨®: ¨C?Hay alg¨²n problema? Con impotencia, Kathleen respondi¨®: -Todavia no heido. ??Es en verdad mi hermano?>> Charles se qued¨® boquiabierto al oir eso. -Me habia olvidado de eso. Har¨¦ que alguien te prepare un poco de ensda. -?Quiero un filete! ¨C No. Tienes que estar en el escenario en tres dias. Tu cara no puede estar hinchada. P¨®rtate bien, ?ok? ¨C Charles me persuadi¨®. Lasisuras de boca de Kathleen se crisparon. ??S¨®lo tiene ojos para el dinero!>> Asi, Kathleen sigui¨® a Charles hasta s de ensayos de supania. La m¨²sica sono desde el interior. Se asomaron a habitaci¨®n a trav¨¦s de puerta de cristal y vieron a cuatro hombres altos y delgados practicando en el interior. -Entremos. -Charles llev¨® a habitaci¨®n. El instructor de baile apag¨® de inmediato m¨²sica. Cuando todos vieron a Charles, saludaron: -Sr. Johnson. Charles anunci¨® sonriendo: -Les he traido a su pareja de baile. Con una sonrisa encantadora, Kathleen se acerc¨® y saludo: ¨C Encantada de conocerlos. Los cuatro hombres estaban sorprendidos. -Deiame presentart. Es mi hermana menor, Kathleen Johnson. Tambi¨¦n es ganadora del premio de Academia a mejor actriz. Con su ayuda, estoy seguro de que podr¨¢n pasar tercera ronda de eliminaciones -dijo Charles con una sonrisa. Kathleen dijo humildemente: ¨CNo escuchen a mi hermano. Todav¨ªa no soy tan famosa. Puede que mucha gente haya oido mi nombre, pero es probable que ni siquiera sepan c¨®mo soy. Con una sonrisa significativa, Charles presento: -Kathleen, estos son Skyler Mayer, Mason Linsley y Yohan Nicholson. En cuanto a este chico, tiene el mismo apellido que nosotros. Se ma ke Johnson. -Encantados de conocerte -saludaron los cuatro hombres a Kathleen. E asinti¨® y dijo: -Es primera vez que bailo. Por favor, tengan paciencia conmigo. Riendose, Yohan dijo: -Se?orita Johnson, no tiene que ser tan humilde. He oido que es usted una profesional de danza contempor¨¢nea. Aloir eso, Kathleen se sorprendi¨®. -?C¨®mo lo has sabido? -Somospa?eros de escu, a diferencia de ellos tres. Son de Universidad de Zaprington - explic¨® Yohan. -Oh, ya veo¡­ Y continuo: N?velDrama.Org is the owner. -Aunque entonces estaba muy ocupado y no tuve tiempo de asistir a celebraci¨®n de escu, alguien me envi¨® el video de tu baile y tu obra de teatro, increible. ke intervino: -Oye! Aunque seamos de Universidad de Zaprington, tambien sabemos mucho de Universidad de Jadeborough. -Miro a Kathleen significativamente y dijo-: Es un cer cborar contigo. Gracias -respondi¨® Kathleen con una sonrisa. El instructor de baile dio una palmada y ordeno: Muy bien, es hora de practicar de nuevo! :¨CVoy a cambiarme -dijo Kathleen a todos, Asinticrono respuesta A continuaci¨®n, se fue a cambiarse Al cabo de un rato, volvi¨® con ropa deportiva. Su atuendo acentuaba su voluptuosa figura y su esbelta cintura. No era exagerado decir que tenia cara de un angel y el cuerpo de un sucubo. Kathleen se coloco en el centro yenz¨® a entrenar con el instructor de baile. Todos los dem¨¢s miraron sorprendidos. Es capaz de recordar y repetir todos los movimientos despu¨¦s de haber aprendido del instructor de baile una s vez. Incluso sus posiciones son correctas. ?Era un prodigio? Hubo muchas interiones intimas entre Kathleen y los cuatro hombres durante esta rutina de baile. Era bastante raro que Kathleen consiguiera actuar de forma tan be y carism¨¢tica. Ninguna de sus iones era inapropiada en absoluto. El instructor de baile habia nteado este problema al cborar con el idol femenino ¨²ltima vez, pero se quedo tranquilo despu¨¦s de ver actuaci¨®n de Kathleen. El dia de actuaci¨®n, todo se transmiti¨® en directo. Nadie sabia que Kathleen seria invitada especial del equipo LR. En cambio, atenci¨®n de todo el mundo se centro en un nuevo y misterioso juez que estaria en el panel esta vez. El voto del misterioso juez era crucial para decidir el resultado. Se dijo que cualquiera podia pasar a siguiente ronda y escapar de eliminaci¨®n si conseguia tarjeta dorada de este juez. De ahi que todo el mundo intentara adivinar identidad de misteriosa persona. El interes de Kathleen tambi¨¦n se desperto. -Charles. Sabes quien es? Charles sacudio cabeza y respondi¨®: -El equipo de prodi¨®n fue bueno en mantener el secreto. Intente sondearles, pero seguian con boca [er ??????? Al parecer para mantener contidencialidad, Kathleen solo podia aparecer una vez que le tocara subir al Escenario, asi que tuvo que esperar en el coche antes El coche estaba en el aparcamiento. Cuando llegar a hora de irse podria bajarse directo del coche. Ya se hab¨ªa maquido y cambiado de ropa. El look que buscaba hoy era fresco y elegante. Ha una pizca de locura en medio de sensualidad. La transmisi¨®n en vivo habiaenzado. La primera actuaci¨®n fue realizada en conjunto por todos los concursantes, lo que encendi¨® al instante al publico, que lo am¨® con fuerza. A continuaci¨®n, el presentador subi¨® al escenario y empez¨® a presentar a todos los jueces Al fin lleg¨® el momento de presentar al juez misterioso, que no estaba sentado debajo del escenario. En un tono emocionado, el presentador anunci¨®: -Ahora, demos bienvenida a nuestro estimado juez, el director general del Grupo Macari, Samuel Macari. Los ausos y los gritos llenaron el aire. Nadie esperaba que el juez fuera Samuel. Tras el anuncio, Samuel se acerc¨® desde el backstage. Llevaba un traje negro hecho a medida, combinado con una camisa nca, que desprendia un aura elegante y noble. Bajos luces, su mirada era severa y fria. Al ver su aguda mirada, todo el mundo estaba asombrado. Erao si su entorno hubiera perdido su brillo. Charles frunci¨® el ce?o y exmo: -?C¨®mo puede ser el? Kathleen tampoco sabia que el misterioso juez ser¨ªa Samuel. Habia pasado una semana desde que se vieron por ¨²ltima vez. No se habian visto desde pelea. Kathleen tambi¨¦n hab¨ªa estado muy ocupada estos dias, tanto que no hab¨ªa tenido tiempo de pensar en Samuel. Sin embargo, su coraz¨®n se desgarro cuando vio los apuestos y distintivos rasgos de Samuel. Samuel tom¨® asiento con una expresi¨®n fria. Todass c¨¢maras le enfocaron. El p¨²blico de s en vivo enloqueci¨®. liOn, Dios mio! ?Es Samuel Macari!] INi en un mill¨®n de a?os habr¨ªa esperado que Samuel Macari fuera el juez. ?Es tan guapo! ?Definitivamente ser¨¢ celebridad m¨¢s importante si entra en industria del entretenimiento!) liSu aspecto es impecable! Algunos de los concursantes de ?Super Rookie ya me parecian bastante destacados, pero Samuel Macariesta a otro nivel!) [Ahora s¨¦ por que le gustaba tanto a Kathleen Johnson en aque ¨¦poca. Si fuera yo, tampoco podria resistirme a esta cara! ?Es demasiado guapo! fiSu cuerpo tambi¨¦n est¨¢ tan bien construido! ?Estoy tan celosa de Kathleen! Pueden no meter a Kathlcen en esto? Est¨¢n divorciados. Katie es ahora una mujer fuerte e independiente! IDe todos modosies verdad! ?Ustedes pueden odiar rci¨®n, pero nosotros no podemos? ?Pueden deiar de ser tan entrometidos y contrdores?) TiAsi es! ?C¨®mo puede Kathleen tener fans asi? Pens¨¦ que sus fans eran todos gentiles.] Kathleen es Kathleen. Sus fans son sus fans. Sus fans no est¨¢n equivocados. Desde que se divorciaron, ahora son extra?os el uno para el otro. No hay necesidad de mencionar el nombre de otra persona.) La s de chat se convirti¨® en una ri?a fren¨¦tica. Charles mir¨® de reojo a Kathleen yent¨® despreocupado: -Ahora tienes fans que te defienden. Cap铆tulo 159 Cap¨ªtulo 159 Cap¨ªtulo 159 Kathleen dijo con desden: -?Insinuas que no esperabas que tuvierans? -Esa pelic no se estrena hasta semana siguiente-dijo Charles en tono grave-. Aunque hayas conseguido un premio de antemano, gran mayoria del p¨²blico aun no te ha visto en panta, asi que no has pedido conseguir tantos fans. Cuando hayan visto tu actuaci¨®n y tengan una buena impresi¨®n de ti, solo entonces se ampliar¨¢ tu base de fans. Si no, todos ellos son meros fans ocasionales y no te sirven de nada. Kathleen se quedo sin pbras. Aunque los espectadores de s de chat segu¨ªan alborotados, actuaci¨®n ya habiaenzado en el escenario. Habian sorteado el orden, y actuaci¨®n del equipo LR seria ultima. Hasta el momento antes de que el Equipo LR subiera al escenario, Samuel a¨²n no habia repartido tarjeta dorada que tenia en sus manos. Parecia que conseguir tarjeta dorada era una haza?a dificil de lograr. Adem¨¢s, todos losentarios de Samuel habian sido directos y duros. Cada vez que hacia susentarios, nadie se atrevia a pronunciar una pbra. Para una persona con un aura imponenteo ¨¦l, dondequiera que fuera, suprimia de forma involuntaria presencia de gente que le rodeaba. Era inevitable. En ese momento, alguien m¨® a ventani del coche. Charles mir¨® de reojo a persona junto a ventana y dijo: -Es hora de irse. Kathleen asinti¨®. Se puso una chaqueta, sali¨® del coche y sigui¨® al empleado entre bastidores. En su camino, fueron muy cautelosos para que nadie los viera. Cuando llegaron a los bastidores, Kathleen se quit¨® chaqueta y se preparo para seguir con su actuaci¨®n. El miembro del personal le ayud¨® a ponerse un auricr. La primera era una joven, aparentemente un poco mayor que Kathleen. Mirand, estaba algo emocionada. Incluso le tembans manos. Kathleen estaba muy atractiva con su maquije ese d¨ªa, y sus rasgos eran impecables. De repente, Kathleen le dedic¨® una sonrisa a joven. El coraz¨®n de esta ¨²ltima se derriti¨® en un charco de inmediato. ?C¨®mo puede tener una sonrisa tan purao un angel? Despu¨¦s de que joven terminara todo, pronunci¨® con timidez: -Su¡­ buena suerte. -?Gracias! -dijo Kathleen con una dulce sonrisa. Al ver su sonrisa, joven casi se desmaya. Luego se alej¨® con paso inseguro. Mientras tanto, Kathleen estaba lista para salir. Cuandoenz¨® m¨²sica, subi¨® a taforma desde los bastidores. Al principio, todos vieron s¨®lo una silueta y no pudieron saber qui¨¦n era persona. Al acercarse a los focos, el p¨²blico se dio cuenta al instante de que figura era propia Kathleen. Fue entonces cuando el p¨²blico entr¨® en un estado de frenesi. Ese dia Kathleen iba muy arreda, con un aspecto elegante y deslumbrante. Llevaba un top de cuero negro con tirantes anchos y unos pantalones cortos de cuero negro. Sus esbeltas yrgas piernas llevaban un par de botas hasta el muslo. Con un exquisito maquije de ojos ahumados, desprendia un aire de indescriptible salvajismo y sensualidad. Mientras exhib¨ªa sus r¨¢pidos y agudos movimientos de baile, cada una de sus expresiones y posturas estaban inundadas de encanto y belleza. Sus interiones cons otras celebridades masculinas tambi¨¦n resultaron elegantes y gardas. No habia ni un ¨¢pice de chabacaneria en sus movimientos. Al ver actuaci¨®n de Kathleen, el p¨²blico se volvi¨®pletamente loco, por asi decirlo. Casi hab¨ªan olvidado que estaban all¨ª para ver as celebridades masculinaspetir en un concurso de talentos. Sentado en el panel de jueces, Samuel observ¨® a Kathleen con una mirada intensa y friao el hielo. ??Qu¨¦ belleza! Bajos deslumbrantes luces, erao si Kathleen brira. Ese d¨ªa, se convirti¨® en diosa del coraz¨®n de todos los hombres. Una ardiente sensaci¨®n de posesividad golpe¨® poco a poco a Samuel. Deseaba llev¨¢rs y oculta de los ojos de otros hombres. Se esforzo por contener su emoci¨®n y reprimir su deseo, pero en el fondo anhba. ?Kathleen. ?Mi ¨²nica Kathleen!?Desearia poder tene en mis manos ahora mismo!>> La m¨²sica al fin se detuvo. Asi termino actuaci¨®n perfecta de Kathleen. Se tomo de mano con Skyler y Mason, y se inclinaron juntos ante el publicoo gesto de agradecimiento. El sonido de los ausos llen¨® el aire sin parar. Pronto, el presentador apareci¨® en el escenario yento: -?Quien iba a esperar que invitada especial del equipo LR fuera Kate? Kathleen esboz¨® una leve sonrisa. -Vamos a ver que dicen nuestros jueces -a?adi¨® el presentador. Los jueces estaban tan satisfechos con actuaci¨®n del equipo LR y Kathleen que les dieron una puntuaci¨®n muy alta. El equipo I, y otro grupo acabaron empatados en el primer puesto. Al final, todo se redujo al voto de Samuel El ambiente se volvi¨® silencioso. Todo el mundo sab¨ªa de rci¨®n entre Samuel y Kathleen. Por eso, les preocupaba mucho que Samuel no fuera justo al dar su calificaci¨®n. Algunos de ellos pensaban que Samuel podria conceder al grupo una puntuaci¨®n altisima, mientras que los otros tem¨ªan que diera una puntuaci¨®n terriblemente baja. Habia todo tipo de pensamientos contradictorios en multitud.Belongs to ? n0velDrama.Org. Kathleen tambi¨¦n estaba un poco nerviosa, pues no estaba segura de que Samuel fuera a ser justo. Desde su punto de vista, existia posibilidad de que mezquindad de Samuel actuara de repente. -Sr. Macari, ?qu¨¦ le parece nuestra ¨²ltima actuaci¨®n?-pregunt¨® el anfitri¨®n con tranquilidad. La multitud se volvi¨® para mirarle. Samuel, por su parte, observ¨® a Kathleen con atenci¨®n yent¨®: -El baile estuvo bien. Frunciendo losbios, Kathleen expres¨® su gratitud: ¨C Gracias por el cumplido. -Debes trabajar m¨¢s. ¨CEl tono de Samuel apestaba a frialdad. Aterrada por un instante, Kathleen respondi¨® entonces: -S-Si. De repente, Samuel dirigi¨® su mirada impasible al anfitri¨®n. -No todo el mundo puede ma Kate. ?Eres tan cercano a e? Todo el mundo se call¨® con esa nota. ?Entonces, ?se qued¨® cado hace tiempo s¨®lo porque le molestaba esto?? Samuel continu¨® con un tono gelido: -Creo que es mejor que no vote. De lo contrario, algunos me acusar¨ªan de ser parcial. Despu¨¦s de decir eso, Samuel dej¨® carta dorada en sus manos. Kathleen miro a Samuel, y ¨¦ste entrecerro los ojos hasta convertirlos en rendijas. ¨CIntenta decir que esta tarjeta dorada estaba supuestamente destinada a ser entregada al equipo LR. Sr. Macari? -El presentador no tuvo m¨¢s remedio que seguir con presentaci¨®n. Samuel dio una respuesta indiferente: -Esto es para evitar cualquier malentendido. Kathleen se qued¨® sin pbras. ??Solo invitar¨¢ as espiones si no da esa tarjeta! >> -Sr. Macari, por su forma de har, ya sabemos a que atenerse. Los otros grupos no estar¨¢n encantados, de todos modos -dijo uno de los jueces con indiferencia. -En efecto, he tomado mi posici¨®n. -Lanzando una mirada a Kathleen, Samuel explic¨®-: La raz¨®n por que no doy tarjeta dorada es para salvar a todos los dem¨¢s de verg¨¹enza. Despu¨¦s de todo, es obvio que son buenos. Todos los dem¨¢s se quedaron mirando a Samuel. Mostrando una media sonrisa, continuo: -Adem¨¢s, el invitado especial del ultimo grupo es excepcional en todos los aspectos. -?Quiere decir que Sra. Johnson es muy encantadora, Sr. Macari? -Aquel juez parecia insinuar algo. Poniendo una mirada inexpresiva, Samuel respondi¨®: -?No es ya de dominio p¨²blico que estoy cortejando ahora mismo? ?A d¨®nde quieres llegar con esta conversaci¨®n? Aloir esto, el juez se qued¨® sin pbras. Kathleen fij¨® su mirada en Samuel. ??En realidad es ¨¦l quien est¨¢ haciendo una escena aqui!>> El anfitri¨®n se sonroj¨® ante el repentino giro de los acontecimientos. -?Muy bien! ?Qui¨¦n hubiera imaginado que se produciria un empate en el primer puesto de nuestro espect¨¢culo? De todos modos, muchas gracias por ver nuestras actuaciones de hoy. Anunciaremos lista de nombres de eliminaci¨®n en privado. Gracias por su participaci¨®n. Cuando el presentador termin¨® su ¨²ltima frase, el concurso de esa noche tambi¨¦n lleg¨® a su fin. Kathleen se dio vuelta y se preparo para salir. En ese momento, Samuel se acerc¨® a e y agarro de mano por detras. La arrastro al otro extremo del escenario para salir. Los espectadores estaban conmocionados, mientras que expresi¨®n de Charles se ensombrecia. ??Ya he tenido suficiente de ese Samuel!>> Samuel remolc¨® a Kathleen hasta el exterior. Cuando llegaron al aparcamiento, Samuel meti¨® a Kathleen en su coche antes de subir el mismo al veh¨ªculo. Despu¨¦s, se quit¨® chaqueta y envolvi¨® a Kathleen con e. Kathleen le miro perpleja. -?Que diablos est¨¢s haciendo? Mirand a los ojos, Samuel baj¨® cabeza y apret¨® losbios contra su piel. Hab¨ªa besado ligeramente por encima de su ojo. Kathleen se quedo atonita. ¨CNunca mires a otros hombres de esa manera. -La voz de Samuel era ronca-. Sabes, he estado deseando sacarte del escenario desde hace un momento. -?Has rotos res, Samuel! -Kathleen se desbord¨®- ?No acordamos permanecero amigos intimos? -Las res est¨¢n hechas para romperse. ¨CPellizcando su barbi, Samuel dijo-: Si no hubiera sido por la actuaci¨®n de hoy, no me habr¨ªa dado cuenta de que tanto queria que fueras mia. Cap铆tulo 160 Cap¨ªtulo 160 Cap¨ªtulo 160 van ongelo. El color se desvaneci¨® de su bello rostro mientras una expresi¨®n de inquietud y p¨¢nico se apoderaba de e. -Samuel, que est¨¢s haciendo? Sus ojos Oscuros se empanaron. Samuel le paso los dedosrgos y delgados por mandib antes de obliga a inclinar cabezahacia arriba. Con el pulgar, le frot¨® con cuidado losbios rojos. La deseaba con desesperaci¨®n. Sin embargo, hac¨ªa todo lo posible por reprimir el intenso deseo. Desde el momento en que dej¨® dedo toda precauci¨®n y arrastro fuera del escenario hasta besar su ojo antes, se habia estadoconteniendo. Por lo dem¨¢s¡­ -?No me dejas ir?-dijo Kathleen con ansiedad, ya que su i¨®n contra susbios estaba empezando a doler un poco. Samuel afloj¨® su agarre. -?Abre puerta! -grit¨® enfadada. Queria salir del coche. -Dirigete a residencia de los Johnson -le dijo Samuel a Tyson con calma. -De acuerdo. -Tyson entonces puso en marcha el motor del coche. -?Samuel, no puedes ser tan contundente! - Kathleen estaba furiosa. Resondo, cruz¨®s piernas y miro a mujer menuda que tenia aldo. Antes habia estado increiblemente seductora en el escenario. No es de extra?ar que en el ¨²ltimo tiempo escuchara noticias sobre que su exmujer era belleza del campus en su escu. Mirando su rostro impecable, le dirigi¨® una suave sonrisa cargada de afecto. -Siento lo que acaba de pasar. Kathleen lo ignoro. ??Es un maldito rompe res!? ¨CMe disculpo. E mantuvo su silencio. -Lo siento. ¨CSamuel sonaba muy serio y serio. Al oireso, Kathleen se quedo sorprendida Cuando hab¨ªa vuelto esta vez, Samuel le hab¨ªa pedido disculpastambi¨¦n por los erroresetidos en el pasado. Sin embargo, no esperaba que se disculpara por este asunto. Samuel era un hombre orgulloso con un estatus poderoso. No hab¨ªa forma de que se disculpara con los dem¨¢s. Al ver su expresi¨®n de asombro, Samuel le pregunt¨®: -?De que hay que sorprenderse? ¨C Nada. -Kathleen retir¨® su mirada de ¨¦l. En ese momento, sono su tel¨¦fono. Al contestar mada, dijo: -Si, est¨¢ en mi coche. No le he hecho nada y mando a casa. Si, est¨¢ bien, le preguntar¨¦ a e. Con eso, colg¨® a su madre. -Mama dijo que familia ha preparado una cena de celebraci¨®n para ti. ?Quieres ir? -Su voz era profunda. ??Cena de celebraci¨®n?? Kathleen no estaba convencida. ¨C Fue idea de abu. Dijo que era primera vez que te veia actuar en el escenario, e incluso ganaste el primer premio, asi que quiere celebrarlo por ti. Al oir que era idea de Diana, acept¨® de inmediato: -De acuerdo. Samuel frunci¨® el ce?o. ?Seguirias yendo si idea fuera mia? Apuesto a que no lo harias?. -Por cierto, ?por qu¨¦ te han mado? - pregunt¨® Kathleen desconcertada. -- Porque cuando maron a tu tel¨¦fono, fue tu hermano quien contesto. Es evidente que habl¨® mal de mi ¨C dijo Samuel en un tono no. Fue entonces cuando se dio cuenta de que no llevaba su tel¨¦fono. Extendi¨® mano en diri¨®n a Samuel. El le dio suyao respuesta. Kathleen se qued¨® sin pbras durante un rato antes de apartar su mano. -Telefono! Samuel se lo dio obedientemente. Cuando Kathleen estaba marcando el n¨²mero de tel¨¦fono de Charles, se dio cuenta de que ya estaba guardado en lista de contactos de Samuel. Sin embargo, al ver el nombre de panta, se quedo sin pbras. -?Por qu¨¦ guardaste su nombreo Husky? -resopl¨®. Su expresi¨®n se oscureci¨®, ¨CMe ma Retriever. --> Como pueden ser tan infantiles? ¨Csolt¨® y m¨® a ¡± k1664002661476i=¡±¡±>Charles. Macari sobre esto! ?D¨®nde diablos has llevado a Kathleen? - Charles. ¨C Kathleen no esperaba que estuviera tan enfadado. -Carino, ?d¨®nde est¨¢s? ?Est¨¢ todo bien? - El repentino cambio en su tono era evidente. ¨CEstoy bien. Estoy de camino a residencia de los Macari ahora. ?Por qu¨¦ no vienes t¨² tambi¨¦n, Charles? Asi podremos volver juntos. -Kathleen ech¨® un vistazo a Samuel. No mostraba ninguna rei¨®n. -?Est¨¢ bien! Voy a ir a salvarte. -Termin¨® mada tan prontoo termino de har. Cuando Kathleen estaba a punto de devolverle el tel¨¦fono a Samuel, vio por idente el nombre de panta que el hab¨ªa puesto para e: ?esposa?. Sus ojos se oscurecieron cuando su mirada se poso de nuevo en su dedo. Todavia llevaba su anillo de boda. Fingiendo que no hab¨ªa visto nada, Kathleen le devolvi¨® el tel¨¦fono. -?Por qu¨¦ te uniste a este tipo de espect¨¢culo de variedades de repente? ¨C pregunt¨® Samuel. -Esas personas son depa?ia de Charles -explico Kathleen-. ?Y t¨²? -Es un programa de television patrocinado por mi empresa. ?Ya veo?. N?velDrama.Org is the owner. Despu¨¦s de pensarlo, decidi¨® record¨¢rselo a Samuel. -Samuel. - Su voz era dulce, pero al mismo tiempo sonaba distante. -?Hmm? -Se giro, contemndo su rostro suave y bonito. -Deber¨ªas quitarte el anillo de boda, o gente podria malinterpretarlo. -No estoy acostumbrado a sensaci¨®n de vacio. -Samuel acarici¨® su anillo-. Al igual que tampoco estoy acostumbrado a que no est¨¦s a mido Mirando fijamente susbios excepcionalmente atractivos, dijo: -Tienes que seguir adnte con tu vida. No te quedes en el pasado. -Nunca me has preguntado por que me gustaba tanto Nicolette. -Desvio el tema. Kathleen se quedo cada. -?No tienes curiosidad? - Necesita uno una raz¨®n para que le guste otra persona? Su mirada se oscureci¨®. Agarr¨¢nd de mua, le espeto: -Creia que mis sentimientos por e eran amor, pero no lo cran. Eran solo un sentimiento de gratitud porque e me hab¨ªa salvado vida antes. No esperaba estar tan equivocado. Samuel nunca hab¨ªa salido con nadie, as¨ª que no sabia lo que era el amor. Despu¨¦s de que Nicolette lo salvara desarrollo sentimientos favorables hacia e. El hab¨ªa pensado que era amor; sin embargo, no era nada parecido, solo un sentimiento de gratitud. Por desgracia, habia eclipsado su amor por Kathleen, dej¨¢ndole sin atenci¨®n. Cuandoprendi¨® todo, ya cra demasiado tarde. Sin dejar de mirar por ventani del coche, Kathleen retir¨® mano de su agarrey no dijo nada. ?De qu¨¦ sirve entenderlo ahora? Ya no podemos volver a sero antes. Poco despu¨¦s, llegaron a residencia de los Macari. En el momento en que entraron en casa, Diana y el resto ya estaban alli, sosteniendo los poppers d fiesta. ?Boom! ?Boom! ?Boom! Tiraron des cuerdas de los poppers, y llovi¨® confeti sobre Kathleen y Samuel. Kathleen se sentiao una pareja de reci¨¦n casados. - Katie! Hoy estuviste increible -dijo Diana emocionada- Viendo el ¨¦xito que tienes ahora, me arrepiento de haber dejado que Samuel secasara contigo entonces. ?En definitiva los hombres son los obst¨¢culos en: carreras des mujeres! Samuel guard¨® silencio. Estiro mano en diri¨®n a Kathleen, queriendo despejar el confeti que tenia en cabeza. Sin embargo, Wynnie lo aparto de un empuj¨®n. -Vete. No toques. Samuel se qued¨® sin pbras. Diana arrastro entonces a Kathleen al sal¨®n. Habia un enorme pastel de fresas colocado en mesa de cafe. -?Vamos, vamos! Corta el pastel -Diana le dio a Kathleen el cuchillo. --Vieja se?ora Macari, esto es demasiado grande -dijo Kathleen avergonzada -?Nuestra princesita ha actuado en televisi¨®n e incluso ha conseguido el primer puesto! Por supuesto,tenemos que celebrarlo. -Diana estaba muy contenta -Exacto! Estabas en el extranjero cuando ganaste el premio a mejor actriz. Ni siquiera pudimos celebrarlo por ti aquell? vez. Asi que ahora lo estamospensando -dijo Wynnie. Kathleen se sonrojo. Sujetando el cuchillo, cort¨® el pastel. Un mensaje estaba escrito en parte superior: - El regreso dominante de Kathleen. Cap铆tulo 161 Cap¨ªtulo 161 Cap¨ªtulo 161 Samuel acepto el to y susbios se movieron al ver pbra escrita en el trozo de pastel. Luegofij¨® su mirada en Kathleen. E estaba sentada junto a Diana y manten¨ªa una deliciosa conversaci¨®n con su abu. Por forma en que anciana sonre¨ªa de alegria, se pod¨ªa decir que estaba muy contenta. El permaneci¨® en silencio al ves. Entonces, Calvin le dio una patada. ¨CDeja de mirar. Ya no es tuya. -Papa, crees que burse de mi es divertido? -replic¨®. Sei¨® el pastel a pesar de que no le gustaban los postres. La raz¨®n era senci: Kathleen se lo habia regdo. ¨C Reflexiona sobre ello. Si no fuera por ti, mis nietos ya me marian abuelo -el hombre se sinti¨® deprimido cuando saco el tema. Cada vez que se lo recordaba, tenia ganas de golpear a su hijo. No fue una haza?a f¨¢cil estar embarazada de gemelos. Sin embargo, los ni?os no estaban. Samuel no dijo nada. Perder a los ni?os fue el mayor arrepentimiento tanto de Kathleeno de ¨¦l. Tambi¨¦n fue una experiencia traum¨¢tica para familia Macari. Si los ni?os estuvieran vivos, ya los estaria oyendo marle ?papa>>. No mucho despu¨¦s, Charles se acerco. Saludo Diana y al resto. Sin embargo, Samuel no recibi¨® el mismo trato. A pesar de ello, a no le molest¨® su actitud. De todos modos, los miembros de su familia siempre fueron m con ¨¦l. La celebraci¨®n termin¨® cuando todosieron tarta. Mientras Kathleen se preparaba para irse, Diana no estaba dispuesta a deja ir. Le agarr¨®s manos: -Cuando termines de rodar, ven y qu¨¦date conmigo unos dias, ?quieres? -ro- Kathleen asinti¨®,: Se?ora Macari, lohar¨¦. Se lo prometo. ?Soy un hombre atractivo. Si viene a quedarse a dormir, yo¡­>>. penso. -Para entonces, prohibir¨¦ a Samuel acercarse al lugar. Tenlo por seguro ¨C Diana sonrio. Al escuchar eso, Samuel se qued¨® sin pbras y Kathleen se sonrojo. -Adios, vieja Sra. Macari. Nos vemos, Sr. y Sra. Macari-se despidi¨®. ¨C Nos vemos de nuevo. Ten cuidado en el camino de vuelta-recordo Diana. Belongs to ? n0velDrama.Org. Pronto, tanto Kathleeno Charles abandonaron el lugar. Tras despedi, Diana entrecerro los ojos hacia Samuel. -Me habia preguntado que te motivaba a asistir al evento, Samuel. No me digas que no ten¨ªas ni idea de que Kate se uniria hoy a nosotros. => Y que si lo hubiera hecho? Todo forma parte ¡± x1664002698544i=¡±¡±>de mi n para recupera- respondi¨® en tono frio. No s¨®lo eso, sino que incluso obligaste a Katie a divorciarse de ti en tres dias -Diana ech¨® humo. Samuel no dijo nada. ?No vuelvas a mencionar ese asunto. Me arrepiento de lo que he hecho, dese¨® poder decir. -Katie y Christopher no est¨¢n juntos ahora, pero eso no significa que sea imposible entre ellos. No seas arrogante. No hay forma de saber a qui¨¦n elegir¨¢ Katie al final -sigui¨® Diana. -?Eso es! Ahora, te has dado cuenta de lo buena que es Kate. ?En qu¨¦ estabas pensando entonces? -Wynnie pronunci¨® con rabia. Despu¨¦s de decir eso, llev¨® a anciana de vuelta a su habitaci¨®n. Calvin se acerc¨® a Samuel con una sonrisa. -Si vas a decir lo mismo que ellos, ah¨®rrate el aliento -dijo con indiferencia. -?Es as¨ªo le has a tu padre? Estaba a punto de decir que quiero ayudarte -Calvin estaba frustrado. -No espero ning¨²n buen n de tu parte. - ?Bien! ?No te ayudar¨¦ entonces! Eres un tipo insensible. A pesar de lo adorable que eras cuando eras joven, ahora me apetece darte una patadaen el culo - regano. Con el ce?o fruncido, Samuel pregunto: -?Alguna idea? -Me niego a decirtelo. No quiero molestarte-Calvin era un hombre con car¨¢cter. Aunque no se atrevi¨® a enfadarse con Wynnie, no se contuvo al har con Samuel. -?Papa?-se exasper¨® ¨¦l. -;No me mes asi! ¨CCalvin bebi¨® su caf¨¦. -?Todavia quieres tener un nieto? ¡ªSamuel frunci¨® el ce?o. Calvin dej¨® taza. -?Los habr¨ªa tenido si no fuera por ti! - Sin mi, ni siquiera tendr¨¢s oportunidad de tener nietos- respondio con indiferencia-. Me ire ahora si te niegas a har --recogi¨® su chaqu. ¨C Alto ah¨ª! -Calvin se acerc¨®. Con Voz grave, respondi¨® aparici¨®n de Astrid fue todo lo que hizo Talta para descubrir si Kathleen yChristopher sentian algo serio el uno por el otro. ?Sabes que significa eso? -?Qu¨¦? - Samuel se puso chaqueta _En alguna riaciones, solo se puede sabersi quiere de verdad a alguien cuandn aparece una tercera persona crec que no me doy cuenta de que Kate tiene una peque?a chispa de afecto por Christopher? Aunque cuachipa nort tuficiente para que e busque una rci¨®n intima, se habr¨ªan juntado si no fuera por presencia de Astrid Samuel permaneci¨® en silencio Calvin anadi¨®: --La presencia de Astrid aros cosas para e, haciendo que fuera consciente de que no le gusta Christopher de esa manera. Si lo hubiera hecho, nada de lo que hiciera Astrid habria cambiado eso. --Que estas tratando de decir? - no estaba seguro de por que le estaba diciendo todo eso. ?; Est¨¢ tratando de molestarme¡± penso. -Eres muy tonto. Dejame preguntarte. ?Por que crees que Kate eligi¨® casarse contigo aunque sabia que te Custaba Nicolette? ¨C Porque me tonia cari?o-respondi¨® Samuel. -Bingo A Kate no le molesto que te gustara e por su profundo amor por ti -respondi¨®. Insinuo-: Para saber lo que siente por ti ahora, solo tienes que encontrar a otra mujer para tantear elterreno. Con eso. puede que descubras algo. Un ce?o fruncido estropeo el rostro de Samuel. ¨C Piensa en ello. Nunca ganaras nada en vida si no te arriesgas ¨C palmeo el hombro de su hijo. En cuanto termino sus pbras, sali¨® de habitaci¨®n. Samuel se quedo cado. ? De verdad tengo que hacerlo? Despu¨¦s de eso, frunci¨®s cejas y se fue. Entonces, Wynnie sali¨® de esquina y volvi¨® a su habitacion. -Qu¨¦ se de estupido n le acabas de dar a nuestro hijo? ¨C echo humo. Calvin fruncio el ceno: - Que pasa? Akate no le gusta Samuel ahora. Es dificil saberlo, pero puede que se sienta mejor sabiendo que el esta baliendu con otra mujer -dijo con preocupacion En tohono pregunto -Que quiere decir? - e estaba desconcertada s nota que Kateaun siente algo por Saffuel Calvin allujo corbatas antes de continuare Anles, e En sono que esta con baillyel elle lumtupias dos Pies Niculette Sin embargo, el no lo hizo y e SE TUE Ah babe que Saifuel buzulu que ell yucili e Incluso le esta causando problemas. ?Crees que e podria soportar culpa de eso? Wynnie se qued¨® at¨®nita al escuchar eso. Calvin continuo: -Ambos conocemos bien el car¨¢cter de Kate. ?Crees que queria que Samuel le rompieras piernas a Nicolette? Todo lo que queria cra ver su actitud, ysu respuesta decepcion¨®. Sin embargo, ahora e sabe que el cumpli¨® su peticion y Nicolette est¨¢ presentando cargos. ?Crees que se quedar¨¢ sin hacer nada? Su mujer se quedo cada. -Uno de los puntos fuertes de Kate es su amabilidad. Sin embargo, tambi¨¦n es su debilidad. Es demasiado buena. Es s¨®lo cuestion de tiempo que Samuel consiga volver a corteja ¨C Calvin entrecerr¨® los ojos. -Creo que est¨¢s siendo optimista --con una mirada significativa, Wynnie respondi¨®-: Incluso si e todavia tiene sentimientos por¨¦l, no hay manera de deshacer los da?os. Kate no podr¨¢ aceptar a Samuel en otra ocasion. -?Quieres apostar por eso? ¨CCalvin esboz¨® una amplia sonrisa. -?En qu¨¦ condiciones? -pregunt¨® e. -Si ambos se re¨²nen, prom¨¦teme que dejar¨¢s dedo tu trabajo en el bufete por un tiempo y viajar¨¢s por el mundo conmigo. Si no lo hacen, o alguno de ellos est¨¢ involucrado en una nueva rci¨®n, puedes estar encima y montarteen mi -sonri¨®. Cap铆tulo 162 Cap¨ªtulo 162 Capitulo 162 - Sinverg¨¹enza! - cara de Wynnie se sonroj¨® al instante, ¨CSiempre has qucricio ser reina en cama. Estoy aqui para satisfacer tus necesidades - Calvin rio con malicia Wynnie se neg¨® a har con el despu¨¦s de eso. ¨C Es un asqueroso pervertido!-, pens¨®. Al ver lo avergonzada que estaba su esposa, ¨¦l se ri¨® a carcajadas. Esa es Wynnic. Puede parecer una mujer madura y firme por fuera, pero en el fondo tambi¨¦n tiene undo timido y vergonzoso. Calvin abrazo y le beso meji. En voz baja, dijo: ¨C Noticias de ¨²ltima hora. Aaron inst¨® a Emily a ser amable con Kate. Quieren teneo nuera. -?C¨®mo lo sabes? -Wynnie frunci¨® el ce?o. - Conocer los puntos fuertes de uno y los del enemigo es el camino seguro hacia victoria. Esta es mi estrategia Sus cejas se fruncieron m¨¢s: S ¨C Tienes un sopl¨®n en familia Morris? Calvin se limit¨® a sonre¨ªr y no dijo nada. Wynnie se qued¨® sin pbras: -Este hombre est¨¢ lleno de nes. Mientras tanto, Samuel volvi¨® a su mansi¨®n. Al entrar en habitaci¨®n, se asom¨® al balc¨®n de enfrente y vio que luz seguia encendida. Sin encender luz de su habitaci¨®n, se tumb¨® en cama y envi¨® un mensaje a Kathleen: [Sigues enfadada?] [No soy una mujer mezquina. Sin embargo, a partir de ahora, te evitare.] [Somospa?eros. C¨®mo vas a evitarme?) [Podemosunicarnos por tel¨¦fono sin tener que vernos.] liNo tienes miedo de que tu tel¨¦fono sea intervenido? Es posible si familiaMorris y familia Corbyn se niegan a rendirse] Kathleen frunci¨® elbio antes de responder: Debe haber una tercera persona en escena si nos encontramos.) ro. Siempre y cuando persona no sea Husky] liNo te atrevas a insultar a Charles! [Inclusome reprender a mi, exmarido.] lite lo mereces! Te lo mereces!! mente de Samuel estaba imaginando cara de enfado de Kathleen cuando vislumbr¨®s pbras en panta del tel¨¦fono. Siempre est¨¢ tan animada y llena de energia. Qu¨¦ mujer tan bonita y adorable pens¨®. (ro. Me lo merezco. Me lo merezco.] Kathleen no tenia ganas de seguir entreteni¨¦ndolo. Este hombre no tiene verg¨¹enza, se dijo. I Voy a editar el proyecto para Flobury manana. Quieres venir a echar un vistazo?) (No. Tengo una sesi¨®n de fotos ma?ana.) [Puedo envi¨¢rtelo.] [Puedes pedirle a Tyson que lo envie.) [Fue a Smend a desenterrar algunas patatas.] Kathleen se qued¨® sin pbras. [No hay nadie m¨¢s en tu empresa que pueda enviarlo:] [No tienen derecho a har con mejor actriz. Solo yo puedo hacerlo.] De nuevo, Kathleen se qued¨® sin pbras. Samuel: [Mi padre me dijo algo hoy.] (No me interesa.] Queria que buscara otra mujer para provocarte] Elbio de Kathleen se movi¨®un poco. Qu¨¦ considerado es con su hijo, penso. (Sin embargo, prometi no volver a mentirte, asi que lo rechace.] Kathleen no respondi¨® a su mensaje. Samuel volvi¨® a escribir: (Si una mujer aparece de nada, debe ser un arreglo de mi padre. Ser¨¢ mejor que no me acuses de eso.] Kathleen sigue sin responder a su mensaje. Mientras tanto, ¨¦l se dio cuenta de que luz opuesta estaba apagada. -Est¨¢ida?, se pregunto. Entonces, envi¨® otro mensaje: [Buenas noches.] Dej¨® el tel¨¦fono. Aunque calefi¨®n estaba encendida en habitaci¨®n oscura, no podia sentir el calor El invierno quc Kathleen mc dejo luc puro sufrimiento. Desde que ha vuclto, no tengo que forza a estar conmigo. Mientras este ah¨ª, y pueda ve, todo ir¨¢ bien.. se dijo. Se desperto por ma?ana y se dio cuenta de que seguia en misma posici¨®n en que se quedo dormido nocheanterior. Se sent¨® en cama y se sinti¨® un poco marcado, Mientras un ataque de lossacudia su cuerpo, se dio cuenta de que volv¨ªa a tener fiebre. La lesi¨®n autoinfligida hacia un ano hab¨ªa hecho que su constituci¨®n corporal fuera peor que nunca. Se tom¨® una medicina antes de ir a ducharse. Mientras lo hac¨ªa, se puso dnte del espejo y fij¨® su oscura mirada enrga cicatriz de su cuerpo. Debido al dolor fisico de entonces, se dio cuenta de que verdadera agonia era cuando perdia a Kathleen. Todo lo dem¨¢s palidec¨ªa enparaci¨®n. Despu¨¦s de ducha caliente, se puso ropa que le permitiera entrar en calor. Llevaba un cuello alto de punto negro por dentro con una camisa nca por encima. Por fuera, llevaba un abrigorgo de cachemira con cuello de traje. Lo pa?¨® con un par de pantalones nchados y botas. Su atuendo era limpio y elegante, lo que le daba un aire de elite. Bajos escaleras y se fue sin desayunar, Por casualidad, se encontr¨® con Kathleen, que salia al mismo tiempo. Susbios se curvaron al Ve. E gir¨® cabeza y se subi¨® a un coche. Poco despu¨¦s, el coche se march¨®. Samuel subi¨® a un Maybach y lo sigui¨® por detr¨¢s. Kathleen se sinti¨® inquicta en cuanto lleg¨® al t¨®. Tras rponerse, pudo volver a concentrarse en su rodaje. Pronto, todass escenas estuvieron listas para sesi¨®n de ma?ana. De repente, e interrog¨® a Valerie: -?Esperamos a alguien hoy? -?A qui¨¦n? ¨C Valerie estaba desconcertada. Kathleen frunci¨® losbios: ¨C No importa. Valerie no entendi¨® lo que estaba tratando de decir. Todos se tomaron un descanso a mediodia y continuaron rodando por tarde. De vez en cuando, Kathleen miraba a su alrededor. Curiosa, Valerie pregunto: -Kate, buscas a alguien en particr? -Estoy tratando de ver si hay alg¨²n fan¨¢tico aqui hoy-respondi¨® avergonzada. Valerie sonrio: -Si los fans quisieran venir a visitarte, tendr¨ªan que harlo y obtener aprobaci¨®n del director y delequipo de rodaje primero. No pueden venir a su antojo. Aloir eso, Kathleen asinti¨®: - Kate, ahora te toca grabar -Valcric quit¨® cl abrigo de los hombros de su jcfa. Kathleen se acerc¨® entonces al to para continuar con sus escenas. El rodaje termin¨® as siete de tarde. Despu¨¦s de que se cambiara de ropa, volvi¨® al coche. Se masajc¨®s sienes al sentirse inc¨®moda. Sin embargo, no podia decir por que se sentia asi. El conductor llev¨® un momento despu¨¦s. En el momento en que se baj¨® del coche, se dio cuenta de que Tyson saliade mansi¨®n mientras llevaba algo ens manos. - Tyson, ?qu¨¦ llevas? --se acerc¨® cons cejas fruncidas. -Es ropa del Sr. Macari -respondi¨®. -No va a volver esta noche? - Kathleen estaba confundida. -Ha sido ingresado en el hospitalent¨® Tyson. e Ingresado en el hospital?- Con el ce?o fruncido, pregunt¨®: -?Por qu¨¦ le han ingresado en el hospital de repente? -Tiene fiebre. Fiebre? -Samuel tuvo gastritis ¨²ltima vez y ahora tiene fiebre. Tan mal est¨¢? ¨C frunci¨® el ceno. -Desde que usted lo dej¨®, su constituci¨®n nunca ha sido buena. Crei que lo sabia, senorita Johnson -dijo con torpeza. -Creias que lo sabia? ¨C Kathleen estaba confundida. Que iba a saber?. - Por favor, no se lo diga a nadie de familia, Sra. Johnson. El Sr. Macari no queria que se preocuparan por ¨¦l. No queria que yo se lo dijera, pero no puedo aguantar mas. Por eso se lo digo ahora ¨Cent¨®. Kathleen respondi¨® con un movimiento de cabeza. Tyson se sinti¨® avergonzado. -Me voy a ir ahora. Adi¨®s, Sra. Johnson. -ro. Nos vemos asinti¨® e. Tyson subi¨® al coche y se luc. Kathleen se dio vuelta y volvi¨® a su casa. Charles guardo tableta en sus manos mientras saludaba: -Oh, ch¨¢s vucho? Sientate y cenaremos. Kathleen se dirigi¨® a cocina y miro los tos sobre mesa. Ordeno: --Maria, por favor, prepara avena y dos tos sencillos. -?Por qu¨¦ esa repentina necesidad deer algo m¨¢s ligero? Podemos cenar m¨¢s tarde ¨C Charles se sento. N?velDrama.Org is the owner. -No es eso. Quiero enviarida a Samuel -explico. Sus pbras dejaron a Charles sin pbras. Maria se acerc¨® y pregunt¨®: -?Est¨¢ bien avena. Sra. Johnson? -Si. Antes te di un paquete de hierbas medicinales variadas, ino? Pos y cocins junto con avena. Esas hierbas no son t¨®xicas de ninguna manera, asi que cualquiera puede tomas sin problema - instruy¨®. Cap铆tulo 163 Cap¨ªtulo 163 Capitulo 163 Kathleen se sent¨® aer y Charles mir¨®. Piensas visitar i Samuel? ¨C Mm-easinti¨®. Ya no sabia que decir, ni Kathleen qucria dar explicaciones. Tras terminar cena, recogi¨® avena preparada y se dirigi¨® al hospital. mo despacio a puerta al llegar a entrada de s, pero no se oy¨® ning¨²n ruido dentro d habitacion. Empujo puerta, entr¨® y vio l¨¢mpara de mesa encendida dentro de s Cuandose acerc¨®, vio que Samuel estaba sumido en un profundo suc?o, con tez p¨¢lida y losbios un poco agrietados. Llevaba una bata de hospital a rayas azules y ncas, que estaba desabrochada desde el cuello hasta el pecho, dejando al descubierto su musculoso torso. Parecia que se le dificultaba respiraci¨®n. Ten¨ªa frente, el cuello y el pecho cubiertos por una fina capa de sudor. Belongs to ? n0velDrama.Org. Kathleen se detuvo. ¨C Agua¡­ ¨C su voz sonaba ronca. De inmediato le sirvi¨® un vaso de agua. -Aqui tienes Samuel abri¨® poco a poco los ojos y mir¨® con los ojos apagados. - Katie: - Toma, bebe esto - le ayud¨® a sentarse en cama. Se sent¨®, recibi¨® el vaso de agua de e y engull¨® el contenido. Kathleen coloc¨® una almohada detr¨¢s de su espalda para que se sintiera m¨¢s c¨®modo apoyado en el cabecero. Luego, tom¨® el vaso y lo puso en mesita de noche. -Vi a Tyson cuando volvia. Me dijo que ten¨ªas fiebre. Samuel levant¨® vista. Sus ojos nebulosos se enfocaron. -Le dije que no dijera nada.. -?Por qu¨¦ tu cuerpo es tan fr¨¢gil? --frunci¨® el ce?o. El hombre hizo una pausa y se cerr¨® bata de hospital, Kathleen estaba perpleja. Qu¨¦ significa eso -?No me digas que crees que me estoy aprovechando de li? ¨C pregunto ioda- De todas formas no es primera vezque veo lu cuerpo. Ya he perdido el inter¨¦s en el Los ojos Oscuros de Samuel briron: -Estoy siendo reservado. Tienes alg¨²n problema con cso?-se aboton¨® ropa y a?adi¨® con indiferencia-: Gracias por visitarie. -¡°Te he traido un poco de avena. ¡ª Mm -asinti¨®- iaer¨¦ m¨¢s tarde. No tengo energia para hacerlo en este momento Gir¨® cabeza hacia undo para mira. -Anos que me des deer¡­ ¨C?Por qu¨¦ deberia alimentarte? ?No est¨¢ siendo reservado, Sr. Macari? Creo que es mejor que me mantenga a una distancia segura de usted. Samuel, guapoo era, mir¨® con una mirada sensual y pronunci¨® con voz ronca: -No es imposiblesi deseas ver mi cuerpo. Te permitir¨¦ hacerlo si me das deer. Kathleen se qued¨® sin pbras. Su estado de ¨¢nimo se aligero al ver rei¨®n resignada y avergonzada de joven. -Ya me voy -se levant¨® y estaba a punto de irse cuando el le agarr¨® de repente mu?eca. Kathleen se dio cuenta de que Samuel estaba muy d¨¦bil cuando agarr¨®, a diferencia de su habitual energia y vigor. El disgusto llen¨® su bello y delicado rostro cuando gir¨® cabeza. -?Qu¨¦ quieres? -Tengo mucha hambre; no heido nada en un dia¡­ E frunci¨® susbios rojos. -?Por qu¨¦ no le pediste a Tyson que te alimentara? -?No crees que es raro que un hombre alimente a otro? -replic¨® con disgusto. Kathleen volvi¨® a sentarse. ¨C Tyson tampoco es feo. Los dos juntos son un espect¨¢culo cautivador. ¨C Me temo que noparto ese sentimiento. La mujer verti¨® avena en un cuenco y lo puso dnte de ¨¦l. Entonces, agarr¨® una cuchara, recogi¨® un poco de avena y le dio deer. -Come. -Su pl¨¢cida mirada no revba ninguna emoci¨®n. Abri¨® boca y prob¨®ida. Samuel no esperaba que Kathleen lo alimentara. Record¨® que una vez habia vuelto a casa despu¨¦s de haber bebido demasiado, lo que le provoco malestar estomacal. E tambien le habia cocinado avena por aquel entonces, incluso sondo sobreida para enfria antes de d¨¢rs. Sin embargo, habia dado por sentado su amable gesto. En ese momento, solo se dio cuenta de que era un hombre bendecido. -Lo has hecho tu? ¨C pregunt¨®. -Estoy demasiado ocupada para hacer eso - Kathleen sirvi¨® otro bocado de avena Al instante, pens¨® quida era sosa e insipida. Aun as¨ª, sei¨® un cuenco entero porque estaba hambriento. Una vez terminada, e se limpi¨® y le tendi¨® mano. -El no de Flobury no est¨¢ aqui conmigo. Te lo enviar¨¦ ma?ana cuando me den el alta del hospital. -No quiero el no. Quiero tu mano, -Oh -Samuel levant¨® el brazo sin saber lo que e neaba hacer. Le puso una mano en muneca paraprobar su pulso. El hombre no sabia que e pose¨ªa tal habilidad, as¨ª que se qued¨® un poco sorprendido al ver eso. Lo miraba de vez en cuando y luego bajaba mirada con el ce?o fruncido, absorta en suspensamientos. Despu¨¦s de repetir serie de iones unas cuantas veces, pregunt¨®: -?Por qu¨¦ tus ¨®rganos internos est¨¢nen un estado tan fr¨¢gil? Samuel curv¨® losbios: - No sabia que eras experta en leer el pulso. ¨C Mi abuelo era practicante de medicina tradicional. Lo aprend¨ª de ¨¦l -explica Kathleen. -El viejo Sr. Yoeger? ¨C frunci¨®s cejas. - Me refiero al padre adoptivo de mi madre! Se ri¨®. Por supuesto, lo sab¨ªa. ¨C No intentes cambiar de tema. ?Qu¨¦ te pas¨®? ¨C No lo sabes ya! ¨Cgrazno. -Yo ¨C Kathleen estaba desconcertada. -Qu¨¦ cosa? Samuel hizo una ma, sin saber si e estaba tingiendo ignorancia -De verdad no lo sabes? -entrecerr¨®sus ojos pensativos. E qued¨® atrapada en el m¨¢s absoluto desconcierto -Que intentas decir? La mir¨® con una mirada gelida. -No es nada Sin pbras, busc¨® en su bolso y sac¨® un papel y un boligrafo. ¨C Sera muy problem¨¢tico quc vuclvas al estar sano. Te escribir¨¦ una receta. Los ¨®rganos internos de un humano son importantes, pero hay que tratarlos de a uno, empezando por el h¨ªgado Samuel colocosu gran palma sobre suave mano de e. -No es necesario. -?Por que? ?Eres consciente de que esta receta es muy valiosa? Esos ricos empresarios de Ciudad Norwal llegaron a ofrecermeuna enorme cantidad de dinero para tratarlos, pero los rechac¨¦. El hombre mir¨® -Gracias, pero no tienes que hacer eso. Kathleen frunci¨®s cejas. -Samuel Macari, esabes que no puedes vivir m¨¢s de cuarenta a?os si no cuidas tu salud? -Creo que me quedan m¨¢s de diez a?osde vida -respondi¨® Samuel con frialdad, imperturbable. E fij¨® su mirada prante en el. -Qu¨¦ pasar¨¢ con tu abu y los dem¨¢s si te ocurre algo malo: -Ya mori hace un a?o -dijo inexpresivo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¨C No tienes que preocuparte por mi. Har¨¦ los arreglos necesarios ya que a¨²n me quedan m¨¢s de diez a?os de vida -Samuel coloc¨® ambas manos detr¨¢s de sucabeza y miro al techo. -Esa es una suposici¨®n optimista. Si siempre est¨¢s enfermo y sigues siendo reacio a cuidar tu salud, ideberias considerarte afortunado si puedessobrevivir otros cinco anos! ¨C Kathleen se quej¨®- Eres el ¨²nico heredero de familia Macari. Tu abu y los dem¨¢s quedar¨¢n destrozados si mucres. Lenz¨® una mirada de reojo. Cap铆tulo 164 Cap¨ªtulo 164 Cap¨ªtulo 164 -Que quieres decir? - Kathleen frunci¨® cl ce?o. ¨C Persuadire a mis padres para que tengan otro hijo mientras son j¨®venes -respondi¨® Samuel. E se quedo sin pbras¨C. Si solo puedo vivir otros cinco anoso has dicho, me siento rjado-continuo, mirand. -?Por qu¨¦? ¨Cse sorprendi¨® por sus pbras. - Porque eso significa que solo puedo molestarte durante otros cinco anos ¨C baj¨® cabeza Debes estar euforica porpoder deshacerte de mi, ?eh? - No cres razonable, Samucl Macari! -Kathleen se levant¨® enfadada-. S¨®lo me fui porque fuiste t¨² quien me rompi¨® el coraz¨®n! -Asi que no puedes soportar perderme, iverdad? ¨C lenz¨® una mirada insondable. E qued¨® sin pbras. El hombre mir¨® a los ojos ros y le pregunto: -?Puedes? -Har contigo es agotador, Samuel. Est¨¢ lleno de trampas - respiro hondo antes de responder -: No importa cu¨¢nto tc odie, nunca desear¨¦ lo peor para ti porque vieja se?ora Macari y losdem¨¢s tendr¨¢n el coraz¨®n roto. Eso es todo. Su nuez de Ad¨¢n sub¨ªa y bajaba. - Me entristeceria que murieras, pero no demasiado-continu¨® con frialdad-. Todo el mundo tiene que pasar por el proceso de envejecimiento y muerte. Es solo cuesti¨®n de tiempo. No llorar¨¦ tu muerte porque eres una persona insignificante en mi vida. Lo profundo que era mi amor por ti antes es equivalente a lo poco importante que eres para mi ahora. -Si solo hubiera muerto en el pasado -dijo con autodesprecio... La mujer suspiro. -Ya que no necesitas mi receta, tampoco te obligare. -Dicho esto, empez¨® a empaquetar sus pertenencias. -Kale, le voy a echar de menos si me muero -pronunci¨® Samuel con voz ronca. E se detuvo unos segundos antes de continuar con sus iones. ¡ªDame receta, entonces. Har¨¦ lo que me digas y tomar¨¦ - le agarr¨® mu?eca, pero e se sacudi¨®. El hombre sostuvo de nuevo, repitiendo el ciclo varias veces. Al final, e se enfureci¨® y bramo: -Qu¨¦ quieres, Samuel Macari! Ellenz¨® una mirada asu suave y delicado rostro tenido de rabia -Quicro seguir vivo para poder seguir vi¨¦ndote, Sin pbras, le quit¨® mano y se fuc sin mirar atras. Cuando sali¨® de s, se top¨® con Tyson. que se quedo atonito cuando vio, -Sra. Johnson, cha venido a visitar al Sr. Macari? - No estoy aqui para visitar a ese hijo de puta! ¨Cse alej¨® enfadada. Se pelcaron de nuevo? ¨C Tyson estaba confundido. Despu¨¦s de avanzar unos pasos, mujer se dio vuelta y le mo. Le entreg¨® un papel. -Es una receta. Consigue medicaci¨®n en farmacia y pidele que tome. -Con eso, se dio vuelta para irse. Desconcertado, Tyson sostuvo receta en sus manos con el ce?o fruncido. Cuando Kathleen lleg¨® a casa, Charles a¨²n estaba muy despierto. -Has vuelto Se acerc¨® y se sent¨®. ¨C Mm. ?Por qu¨¦ no est¨¢s dormido todav¨ªa? -?C¨®mo puedo dormir en paz si no est¨¢s en casa? C¨®mo est¨¢? E frunci¨®s cejas: ¨C Nada importante. Es s¨®lo que sus ¨®rganos internos parecen debiles por alguna raz¨®n desconocida. -?Est¨¢s preocupada por ¨¦l? - Charles guard¨® silencio sobre el secreto. Kathleen levant¨® cabeza exasperada. -Es el ¨²nico nieto de vieja se?ora Macari. Si le pasa algo, ?c¨®mo va a seguir viviendo sin ¨¦l? Lo mismo ocurre con sus padres. Puede que ya no sienta nada por Samuel, pero no puedo quedarme de brazos cruzados y verle sufrir por el bien d vieja se?ora y los dem¨¢s, Deja de hacer conjeturas, Charles. -?No te sentir¨¢s molesta si Samuel tiene una novia? -No-sacudi¨® cabeza-. En cambio, le desear¨¦ lo mejor para que al fin deje atr¨¢s el pasado. Charles penso que esta vez su hermana podria ser sincera. -De todos modos, puedo aceptar a cualquiera mientras no sea Nicolette -e se levanto-. No quiero esperar m¨¢s, Charles. Su mirada se oscureci¨®. -?Quieres decir que quieres adntar el n? - E asintioo respuestal. -Eso no CN U problema mir¨®. Me pondre en contacto con vicja Sra. Yoeger, entonces. Eso parceria muy intencionado expresi¨®n de Kathleen permaneci¨® tranqu mientras decia ¡ª Estoy enando en peilir ayuda de vieja enora Macari. ¨C?Vas a ir arogarlc? E asinti Al dia siguiente. Belongs to ? n0velDrama.Org. Samuel visit¨® el sel de rodaje mientras Kathleen filmaba. A pesar de ser el mayor TONCINOT, llevo muchos alimentos y bebidas para el equipo de rodaje durante su visita. No hace talia decir que todo eso fue gracias a Kathleen. El exmando que invierte en pel¨ªc de su exmujer era un tema que el equipo de rodaje discutia a menudo en secreto. Incluso se especulo con posibilidad de que el d¨²o volviera a casarse. Sin embargo, e no penso tanto. Mordi¨® pajita mientras se sentaba junto a Samuel y ¨¦ste le mostraba el no de Flobury. En ese momento, era mucho m¨¢s detado que antes. El hombre habia hecho muchos cambios porque e habia sugerido arrasar primeros dos minas. ro, tenia intenci¨®n de darle los ingresos des mismas. Sin embargo, no estuvo de acuerdo: ¨C Tomaloo mi inversi¨®n. -Una inversi¨®n no requiere una suma tan grande -respondi¨® Samuel con frialdad ¨C Vas a sufrir perdidas si haces negocios de esta manera. Aunque ahora cbores conmigo, deberias aprender a mirar por tus propios beneficios. -Pero tampoco puedo aprovecharme de ti - Kathleen frunci¨®s cejas. - Es un honor que se aprovechen de mi ¨C le sonri¨®. E no tenia nada que decir a eso. De repente mir¨®-: ?Quieres verlo? - Ver qu¨¦? - Mi cuerpo -el hombre entrecerr¨® los ojos- ?No te fuiste ayer enfadada? ¨C Est¨¢s seguro de que eso fuelo que me hizo enojar? -e frunci¨® el ce?o, -iQue habiles para tergiversar verdad!., se molest¨®. - No tomar¨¦ ni un solo centavo de los ingresos de estas dos minas. Por supuesto, en cuanto al derecho de uso de tierra, tomar¨¦ un porcentaje -afirm¨® convoz profunda. -ro - Kathleen asinti¨®-: Como es una cboraci¨®n, es mejor que todos se beneficien. Samuel sonrio -Ya que no quieres aprovecharte de mi, por que quieres cborar conmigo? ¨C Como dijc. pense que eras el inicjor candidato para cborar. Puedo encontrar manera de devolverie vor si me i aprovechado de il pero no quiero que los Corbyn o los Morris se aprovechen dem Por supuesto,si no hubiera sido porque felix cra demasiado dificil de tratar. podria haberme sociado con los Morris en su lugar -- En Jadeborough, soy ¨²nica persona que puede quitartes dos minas. Kathleen lo miro, preguntandose de d¨®nde habia sacado su confianza. ¨C Cenamos esta noche? -invit¨® de improviso. -ro -e asinti¨®. -Aceptaste r¨¢pido, ino? -Se sorprendi¨® un poco. - m¨¦ antes a vieja se?ora Macari y le dije que iria a cenar esta noche ¨C Kathleen dio un sorbo a sucaf¨¦ negro. No me extra?a¡­. -Te espero y volvemos juntos, entonces ¨CSamuel cruz¨®s piernas y saco su tel¨¦fono para arrer algunos asuntos de trabajo. -Pero tardare al menos otras tres horas en terminar --frunci¨® el ce?o. - Puedo esperar - Su voz perezosa de alguna manera llevaba un toque de afecto. No tienes que preocuparte por mi. E frunci¨® losbios. ¨C Como quieras. -Con eso, se levant¨® y sali¨®. Al ver eso, el hombre curv¨® sus finosbios en una sonrisa. Y qu¨¦ si tengo que esperarte aqui durante tres horas? Incluso puedo esperarte toda vida¡±. Cap铆tulo 165 Cap¨ªtulo 165 Cap¨ªtulo 165 Tres horas m¨¢s tarde, Kathleen al fin sali¨® del trabajo. Cuando volvi¨® al sal¨®n para cambiarse. Samuel seguia alli. Corri¨®s cortinas y empez¨® a desnudarse. Despu¨¦s de un rato, ¨¦l no oy¨® ning¨²n movimiento desde el vestuario, as¨ª que pregunt¨®: -Karc, est¨¢s bien? -Estoy bien -respondi¨® con una voz muy suave. -Que ocurre? ¨C pregunto preocupado. -?Podrias traer a Valerie aqui por mi? -murmuro ioda. Quer¨ªa usar su tel¨¦fono, pero no podia alcanzarlo porque lo habia dejado en el tocador. El hombre frunci¨®s cejas y pregunto: -?Es esa ¨¦poca del mes? No dio ninguna respuesta. -Espera ahi -dijo antes de salir. Kathleen espero. Al final, Samuel volvi¨® cinco minutos despu¨¦s. Con una bolsa en mano, pas¨®s cortinas y entr¨® en el vestuario. Se dio cuenta de que hab¨ªa ropa interior ypresas nuevas. -Gracias-su rostro se calent¨®-: Hay una cosa m¨¢s -susurr¨®. -?Necesitas analg¨¦sicos? ¨C frunci¨® el ce?o-. Ir¨¦ a buscar algunos. - iNo, no! -sacudi¨® cabeza-.?Podrias pasarme bata que est¨¢ colgado fuera? Me olvide detraer mi ropa antes, y ser¨¢ un problema si ensucio el vestuario del t¨®. El hombre se fij¨® en una bata negra colgada fuera y agarr¨® para pas¨¢rselo. -?Gracias! agarr¨® y se lo puso antes de salir de detr¨¢s des cortinas. Su bello y exquisito rostro estaba tan rojoo una manzana. Llevando bolsa, se dirigi¨® hacia el ba?o. Samuel sonri¨® al ver eso. ?Por qu¨¦ le da verg¨¹enza? Despu¨¦s de unos cinco minutos, Kathleen sali¨® del ba?o, con unaexpresi¨®n mucho m¨¢s rjada. Agarr¨® su ropa y entr¨® en el vestuario para cambiarse una vez m¨¢s. Mientras tanto, Samuel se sent¨® tranquilo en el sofii y se mantuvo ocupado. E no pudo evitar darse cuenta de que uno de los mayores m¨¦ritos de ese hombre era su paciencia, Cuando termin¨®,s¨¹li¨® y dijo: - Siento haberte hecho esperar -Te dije que siempre tendre paciencia de esperarte. Loisir¨®. This is the property of N?-velDrama.Org. -Estaba a punto de elogiaric poricher tan buenos modales para esperar tanto tiempo. - T bien depende de s persona es digna de mi licmpo ¨C voz de Samuel era profunda con un toque deafecto Solo lo hago por ti. -?No lo crco! -refuto Kathleen con Girmeza¨C. Nunca has esperado a Nicolette? -E nunca se atrevi¨® a hacerme esperar-respondi¨® con indiferencia- Siempre era eque intentabacermc. Aunquc mc habia salvado vida, lo que m¨¢s necesita es el estatus y identidadque yo pucdo darlc. Siempre hubo una linca ra en nuestra rci¨®n. No le importaba contarle todo. Kathleen apret¨® losbios, sin decir nada. Entonces Samuel se levant¨® y a?adi¨®: -En cuanto a lo que has dicho antes sobre ey yo, puedo jurar que nunca he tocado. Si lo hiciera, me pudriria en el infierno. Una vez m¨¢s, mujer se qued¨® sin pbras, Kathleen sigui¨® a Samuel mientras regresaban a residencia de los Macari. En cuanto entraron, Wynnie dijo: -Samuel, ?qu¨¦ te pasa? El hombre se inclin¨® y le entreg¨® a Kathleen un par de adorables zapatis de interior de conejo paraque ses pusiera. -?De qu¨¦ se trata esta vez? - pregunt¨® con indiferencia. Wynnie baj¨® voz, preocupada por Kathleen. -Eres tendencia en inte. -De qu¨¦: -Samuel frunci¨®s cejas. ??C¨®mo es posible que no lo sepa? - iFuiste a tienda ypraste ropa interior y toas sanitarias para una mujer! Elpaparazzi lo capto lodo - Wynnie refunfuno. -Si que tienen tiempo, ich? ¡ªse burl¨®. Katilcen se sonroj¨® al o¨ªrlo. -?Acaso una noticia asi merece pena! ---Sabes que todo el mundo sospecha que tienes una nueva amante? ?Para quien hasprado CSS COMS Samuel dej¨® escapar un suspiroy luego le dijo a Kathleen: - Quitate el abrigo. Hace calor en casa -No hace falta que inclo digas contesto mujer y as¨ª lo hizo. Llevaba un esponjos jersey rosa y una falda negra de punto por dentro, lo que le daba un aspectotan dulceo presionante -- Mama, tr¨¢cie un analgesicopidi¨® con calma, -Estoy bion-respondi¨® Kathleen mich ras su cara se enrojecia de verg¨¹enza -El incidente ya es tendencia en Inte. Ahora, todo el mundo sabe que estoy en mi periodo. Esperemos que Samuel no lo are, penso. - Kate, no est¨¢s bien? - pregunt¨® Wynnie con preocupaci¨®n. -Um, mi espalda¡­ me duele su delicado semnte se sonroj¨® a¨²n m¨¢s. -Tu espalda? ?Has visto al m¨¦dico? - Wynnie le preocupaba que fuerans secus del incidente de hace un a?o. Samuel mir¨® a su madre y le pregunt¨®: - Mam¨¢, ¨¦cu¨¢ndo crees que le doler¨¢ espalda a una mujer? ¨C ?Puededoler en cualquier momento! Samuel se qued¨® sin pbras. -Pfft! ¨C Kathleen no pudo contener m¨¢s risa. -Sra. Macari, Samuelpr¨® esas cosas para mi --der¨® con timidez. -Oh - Wynnie se calm¨® por un momento antes de darse cuenta-:IQue! Despu¨¦s de cena,Kathleen fuc a visitar a Diana y le confes¨® todo. Esta ¨²ltima frunci¨®s cejas. --Entonces, itu madre es hija de Frances? -- Mhmm-asinti¨®. Diana lo medit¨® antes de decir: - Ya que est¨¢s segura, deber¨ªas ir a residencia Yoeger deinmediato. -Charles y yo estamos siendo cautelosos porque no estamos seguros de c¨®mo se siente vieja seniora Yurger sobre esto. Es una situaci¨®n delicada, despu¨¦s de todo, Si Vanessa tuvo ulgo que ver con no permitir que viejase?ora Yocyer buscara a mi madre, no tengo m¨¢s remedio que vengarme -explico. Dianaprendi¨® sus intenciones, -Silrs pruebas, estoy segura de que France¡¯s elera. Sin embargo, tienes razon; es una biluacion delicada. Adem¨¢s, ahora hay muchos problemas en el seno de los Yoeger, y se puede decir que Vanessa e que dingelamilia en estos momentos. Sidde verdad quieres vengar a tu madre, dudo que este deje ponerles manos Chica a Vanessa Kathleen asinti¨®. -Por csocspcral? que pudicitil organizar una reunion para mi con vicja se?ora Yocycr. Primero quiero saber m¨¢s sobre rci¨®n entre los Yoeger. Al principio queria esperar hasta el banquete de cumpleanos xic vicja senora para hacerlo, pero no creo que pueda esperar tanto tiempo m¨¢s. -Eso ser¨¢ panido -dijo Diana. Luego m¨® a Wynnic, quien entr¨® de inmediato en habitaci¨®n -?Me maste, mama? ¨CNo organicemos m¨¢ subasta ben¨¦fica que te mencion¨¦ fuera. Hag¨¢mo en casa -dijo Diana -ro -Wynnie asinti¨®. Diana se dirigi¨® entonces a Kathleen y le dijo: -Los pocos que tenemos una casa de beneficencia organizamos una subasta ben¨¦fica cada a?o. -Lo s¨¦. -Resulta que este a?o me toca ser anfitriona. Ten¨ªa intenci¨®n de encontrar un lugar adecuado para el evento, pero ya que deseas conocer a Frances, lo har¨¦ aqui en casa -edi¨®. Diana si que adoraba a Kathleen. -Gracias, vieja se?ora Macari. Diana sonri¨®: -Qu¨¦ hay que agradecerme? No tienes que ser tan cort¨¦s conmigo. -Vieja se?ora Macari, si alguna vez necesita mi ayuda, no dude en decirmelo. -Concentrate en tu rodaje. Yo te ayudar¨¦ a resolver todo lo dem¨¢s -asegur¨®. Kathleen se sinti¨® muy agradecida mientras miraba a mujer, quien le tom¨® mano yent¨® sonriendo: -Estoy encantada de qupartas esto conmigo y me permitas ayudarte con ello. Demuestra que todav¨ªa nos veso tu familia. Cap铆tulo 166 Cap¨ªtulo 166 Cap¨ªtulo 166 Kathlcen se sinti¨® hgada. -Siempre que no sea una molestia, vicja se?ora Macari. Diana se rio: - ?Por qu¨¦ seria molestia si es para mi qucrida Katic? En ese momento, Samuel entr¨® en la habitaci¨®n. Diana a?adi¨®: - Incluso quiero anunciar que ser¨¢s mi ahijada a partir de ahora. Kathleen estaba asombrada. Por el contrario, el rostro de Samuel se ensombreci¨®. -De ninguna manera. Estoy bien con cualquier cosa menos con esto!", se molest¨®. -?Que derecho tienes a objetar? expresi¨®n de Diana decay¨®- iMi increible nicta pol¨ªtica tenia que convertirse enmi nieta! Todav¨ªa tengo que ajustars cuentas contigo, y le atreves a ir en contra de mi voluntad? El rostro cautivador del hombre se ensombreci¨® a¨²n m¨¢s. -No importa lo que digas, es un no. - Har¨¦ lo que quiera! -a Diana le daba igual que su nieto estuviera de acuerdo. Aunque Samuel no estaba dispuesto, ya no dijo nada m¨¢s. Siempre fue filial, sin importars circunstancias. Mientras tanto, Diana tom¨®s manos de Kathleen. - Katie, fui yo quien le quit¨® vida a tus padres. Si a¨²n estuvieran vivos, seguro que te estar¨ªan adorando hasta luna y de vuelta. Te debo esto. - No me debe nada, vieja se?ora Macari-e se sinti¨® inc¨®moda. -No te pongas nerviosa. En cualquier caso, tr¨¢tameo tu abu biol¨®gica a partir de ahora. Tendr¨¢s mi apoyo en todo lo que desees hacer. S¨®lo tienes que decirmelo. -Gracias ¨C Kathleen se sinti¨® muy conmovida por eso. Y Diana le acarici¨® cabeza: - Has sufrido demasiado en el pasado. Todo es culpa mia. No deber¨ªa haberte dejado casarte con Samuel Esta ¨²luma sacudi¨® un poco cabeza. --- No es su culpa Todo ha sido fruto de mis deseos, ¨C No, no lo es -dijo Samuelcon voz ronca. El tambien sentia algo por e, pero era un descubrimiento reciente. -Ili, c¨¢te! - Diana se irrit¨® al ver a su nicio. Por ello, Samuel guard¨® silencio. _Tendre que no esta en el futuro, citonces, VICHA senora Macari. Ya es tarde. Dcbcria irme se despidio, Diana sinti¨®: -De acuerdo Cuando Kathleen se levant¨® y se diovuelta para salir de habitaci¨®n, Samuel hizo lo mismo. -Solo ahora Ic has dado cuenta de que persona que te gustaba todo el tiempo ha sido Kathleen? ¨C pregunt¨® su abu con desd¨¦n. El fruncio un poco sus finosbios. -Si no hubiera sido porque vi tus sentimientos por Kate, crees que habr¨ªa casado contigo? ¨C su rostro se volvi¨® sombrio. Primero, queria que se casara con Christopher. Como es mi nieto, cumpli tu deseo. Al final, fue un error y una espina en mi coraz¨®n. De verdad he defraudado a los padres de Katic. Una sombra protegio los ojos de Samuel mientras caminaba para alcanzar a Kathleen. -Volvamos juntos-ofreci¨® con voz grave. ¨C Mm.- Kathleen asinti¨® en silencio. La nuez de Ad¨¢n del hombre se bnceo mientras tragaba. -Vamos. Se pusieron juntos el abrigo mientras Wynnie y Calvin los despedian. La primera se preocup¨® cada vez m¨¢s al ver sus figuras en retirada. 19 -?Crees que esto ser¨ªa bueno para ellos? Calvin respondi¨®: ¨C Cada uno tiene su destino nz¨® un suspiro. -Entremos. Hace frio aqui. -Le paso el brazo por los hombros. E asinti¨®, y se dieron vuelta para volver a mansi¨®n. En el camino de vuelta, Samuel pregunt¨® con ligero nerviosismo: ¨C Te sigue doliendo espalda? ¨C Ahora est¨¢ mucho mejors orejasde Kathleen se pusieron rojas¡ª. Respecto al trending topic sobre u¡­ -No voy a hacer ninguna araci¨®n. Lehe pedido : Tyson que lo saque de los trending topics, ¨C El aura de Samuel era distante pero maica ¨CGracias-edej¨® escapar un suspiro de alivio "No quiero que ciertas personas sepan fecha de tu periodo, despues de todo. En caso de que alguien intente ofrecerte un favor innecesario anadi¨® en iono sombrio. Kathleen permaneci¨® en silencio. Deber¨ªa recrirse a Christopher- pens¨®. El d¨²o no seunic¨® durante el resto del viaje. Pronto llegaron a entrada de residencia de los lohnson, Cuando Kathleen estaba a punto de base del coche, el sujet¨® su peque?a y tierna mano con suya. ¨CPasa algo?-intent¨® apartar mano, pero fue en vano. Dijo con una voz profunda y seductora: -Cudate mucho. ¨C Lo har¨¦. ¨CE tiro de su mano una vez m¨¢s. Samuel le solt¨® mano y vio salir del coche. Luego se recost¨® en el asiento del conductor y suspiro con fuerza mientras apoyaba ambas manos en el vnte. Al mismo tiempo, Kathleen abrio puerta y entr¨® en casa. Charles mir¨® de reojo: -?Qu¨¦ pasa con el trending topic? -Te refieres a Samuel? Asinti¨®. -S¨¦ que esa foto fue tomada cuando estaba cerca del set de filmaci¨®n. Qu¨¦ casualidad que un paparazzi le pira cerca. - Charles, ?por qu¨¦ no dices que mi periodo llego en el momento perfecto, entonces? -puso los ojos en nco-Crees que Samuel es un psiquico y puedepredecir todo? -resopl¨® con hartazgo- Deja de imaginar cosas. No utilizar¨¢ un asunto asi para salir en el trending topic. - Parece que confias mucho en ¨¦l, ?eh? - Charles se encogi¨® de hombros. ¨C Porque lo entiendo. No har¨¢ tal cosa -der¨®. Samuel no es una persona que caiga tan bajoo para mar atenci¨®n utilizando asuntos tan privados, pens¨®-. T¨², en cambio, deberias estar pendiente de por qu¨¦ un incidente asi seria tendencia ¨C le record¨® con rotundidad. Fruncio el ceno: -Qu¨¦ quieres decir -Samuel estabaprando cosas en tienda cercana al lugar del rodaje. ?Como es posible que los paparazzi no supieran este hecho? Por que no lo araron? ¨CEstas diciendo que los paparazzi lo hicieron sonar ambiguo a proposito para que lo adinitiera? -Charles levant¨® una ceja. E asinti¨®: -Comprueba si esa persona est¨¢ rcionada con familia Yocger. Belongs to ? n0velDrama.Org. Tengo sensaci¨®n de que este incidente podria estar rcionado con Nicolcttc. -Lo entiendo. Voy a investigar Kathleen se dio vuelta y subi¨®s escaleras, masajc¨¢ndoses ses mientras lo hac¨ªa. Fui demasiado descuidada. ?Por qu¨¦ no pens¨¦ en esto?-, se dijo. Despu¨¦s de volver a su habitaci¨®n, golpe¨® barandi del balc¨®n de habitaci¨®n de Samuel con un palo devanderia. El hombre salio. --?Por qu¨¦ no unimos nuestros balcones? - Tengo algo importante que discutir contigo. Es con respecto a tu trending topic -dijo inc¨®moda. - Nicolette lo hizo --Samuel lo habia investigado hace tiempo. - Como era de esperar -e frunci¨®s cejas-: ?Qu¨¦ quiere! -Es crear malentendidos entre nosotros. E parpadeo -Creo que todo el mundo pensar¨¢ que soy yo quien est¨¢ detr¨¢s de esto, asumiendoque estoy usando esto para forzarte a admitir nuestra rci¨®n. Incluso si no tiene ¨¦xito, pueden pensar que har¨¦ algo tan bajo para cortejarte. La abu, mis padres, tu hermano y el resto deben de pensar asi -dijo agraviada. -En efecto. Samuel era desapasionado, pero encantador y elegante. -Sin embargo. Nicolette calculo mal -el exquisito rostro de Kathleen mantuvopostura. La miro de reojo. -C¨®mo? -Te conozco mejor que eso -dijo. La luz de luna se reflej¨® en los ojos de mujer-. No eres alguien tan despreciableo para utilizar asuntos privados para mar atenci¨®n. Adem¨¢s, es innecesario, pues sabes que eso viria mis limites. Mir¨® los ojos de mujer y sinti¨® una oleada de calor en el pecho. -Supuse que me hab¨ªas malinterpretado. Cap铆tulo 167 Cap¨ªtulo 167 Cap¨ªtulo 167 - Te est¨¢s bundo de mil ---Kathleen jadc¨®. C¨®mo se atreve a dudar de mi inteligencia? ¨C Bien, entonces yo soy cl tonto-Samuel cedi¨® dem gana. E respondi¨® con suficiencia: -Asi. Me voy a cama. Buenas noches. - Antes de que se me olvide, gracias pors mcdicinas. Aunque puede que sean des m¨¢s amargas que he probado ¨C agradeci¨® mientras fijaba su mirada en espalda de figura de Kathleen. -Eso fue intencional. De nada. Qued¨® boquiabierto ante su imprudencia. Kathleen sigui¨® su camino, dejando atr¨¢s a un resignado hombre. -iLo terminar¨¦ a pesar de todo! -grit¨®, sonandoo si hubiera sido agraviado. Una sonrisa se dibujo enisura de losbios rojo cereza de Kathleen cuando entr¨® en su habitaci¨®n y cerr¨® puerta delbalc¨®n. Samuel se qued¨® en su balc¨®n hasta que se corrierons cortinas contiguas. Acababa de entrar a su habitaci¨®n cuando su tel¨¦fono empez¨® a sonar. El identificador de madas decia que era Nicolette. Samuel habia perdido cuenta del numero de veces que su tel¨¦fono habia sido bombardeado por e. Nunca habia respondido a ninguna de sus madas, excluyendo aque primera vez. Sin embargo, tuvo que poner fin a esto. -Pretende dar explicaciones, Sr. Macari? -se burlo por tel¨¦fono. ¨¦l no pudo evitar su creciente sentimiento de disgusto. ¨C No te debo nada. Nicolette curv¨® losbios. -Me pregunto qu¨¦ piensa Kathleen de ti ahora mismo. Debe estar fuera de s¨ª, culp¨¢ndote de todo lo que ha pasado¡­ ¨C Nopares con genteo t¨²¡­ Nicolette apret¨® los dientes: - iNunca tendr¨¢s! -- Fuiste t¨² quien le envi¨® esa grabaci¨®n de audio inventada hace un a?o -pronunci¨®con dureza. Nicolette se qued¨® at¨®nita al escuchar esto, pero de inmediato recuper¨®postura. -Qu¨¦ vas a hacer al respecto? Los ojos de Samuel eran dos abismos interminables de ira arremotinada. -Basta de juegos, Nicolette. E cra raz¨®n de su divorcio, Es demasiado tante, Samuel Kathleen nunca creer¨ªa que no nos hemos acostado antes -se burlo c. Samuel permaneci¨® en silencio. --Ya somos adultos, ?A qui¨¦n le importaria un coqo ocasional o dos? Por desgracia para ti, no puedes probar iu inocenciao una mujer. Habia hiclo corriendo pors venas de Samuel cuando dijo: ¨CMe repugnas Era impensable que Nicolette se aprovechara de ¨¦loherramienta para presumir. ¨C - Solo puedes culparte a ti mismo! Esto no habria ocurrido si te hubieras casado conmigo en primer lugar. Samuel se mostro indiferente ante el arrebato de dama. -Deberias haber cuestionado raz¨®n que hay detr¨¢s. ¡ª?Por qu¨¦? Dime ¨C le grito. - Nunca te he amado y nunca lo har¨¦ -dijo Samuel con frialdad. Nicolette sentiao si alguien le hubiera dado varios golpes ens tripas. E lo hab¨ªa sabido todo el tiempo pero se habia negado a reconocer verdad. Si Samuel hubiera amado de verdad, habria ido contra su familia por e. Supuso que no era tan importante para ¨¦l, pero intent¨® aferrarse a un hilo de esperanza. -Lo dices porque Kathleen est¨¢ por alli, cverdad? -No-Samuel inclin¨® su mirada hacia el balc¨®n opuesto. Las luces se habian atenuado. No vuelvas a intentar marme. Ya hemos terminado -advirti¨® mientras colgaba de inmediato. ¨C Samuel, espera! -grit¨® e ya a nada. Agarr¨® su tel¨¦fono con fuerza hasta que sus nudillos se volvieron ncoso el hueso. Al final, todav¨ªa se hab¨ªa reducido a rogarle¡­ Samuel no amaba. Nunca le hab¨ªa pertenecido, no en el sentido m¨¢s estricto. Que m¨¢s sentido tenia que e pretendicra ser su salvadora? No obstante, se llevaria a tuinbael secreto de identidad de su Salvador El dia despu¨¦s de mada de Nicoletic, Kathleen estaba entrando en su coche cuando vio a Samuel dirigi¨¦ndose hacia e. Iba vestido de forma impecable con una camisa de vestir nca, un jersey oscuro y untraje con spas en pico que acentuaba su elegancia. -Buenos dias ¨C saludo. -?Vas a trabajarn temprano? S¨®lo sons siete -- (lijo Kathleen desconcertada. Samuel hizo una se?al hacia su coche. -Sube. ¡°Tenemos asuntos importantes que discutir. ¨C?Est¨¢s diciendo que tambi¨¦n hay asuntos triviales? ¨Cbrome¨®. -Stento reventar tu burbuja, pero ese no es el caso hoy. Kathleen resopl¨® indignada. -Entra. Hace demasiado frio para estar fuera mucho tiempo -inst¨®. El cardigan ncoo nieve y chaqueta de plum¨®n en que estaba envuelta Kathleen hacian parecera¨²n m¨¢s una b de pelo mullida. Lo escaneo de pies a cabeza. -Estoy vestida con m¨¢s capas que t¨² ¨Cregano. Los inviernos en Jadeborough no eran para tomarselos a broma. Laisura de losbios de Samuel se levanto divertida. - ?Te preocupas por mi? -Puedes morir congdo por lo que me importa. Los ojos de Samuel se iluminaron con un brillo feroz. -Mi coche est¨¤ alli. -Los rumores correr¨¢n por toda ciudad si otros me ven. Deber¨ªas subir a mi coche en su lugar -se neg¨® e. N?velDrama.Org is the owner. - A¨²n llegar¨ªas a tiempo despu¨¦s de enviarme al trabajo? Kathleen frunci¨® losbios, pensativa. - No se puede discutir lo que sea por tel¨¦fono? ¨C Es crucial que discutamos esto cara a cara. Adem¨¢s, tengo que tomar un vuelo as nueve. A Kathleen le pill¨® desprevenida su deraci¨®n. - Voy a viajar fuera de estaci¨®n durante dos d¨ªas debido al trabajo -explic¨®. Kathleen se dirigi¨® hacia el coche de Samuel. -Eso no es de mi incumbencia. Qu¨¦ rei¨®n tan interesante, Samuel le sigui¨® de cerca. Hab¨ªa dejado calefi¨®n encendida, por lo que el coche estaba bastante tibio. Kathleen llev¨® un termo de cate para mantenerse alerta durante todo el d¨ªa. Samuel se sent¨® en el asiento del conductor y se abroch¨® cl cintur¨®n de seguridad, La luzdel sol que se reflejaba en el anillo de bodas de Samuel m¨® atenci¨®n de Kathleen mientras el apoyabas manos en el vnte: Sinti¨® que su cr¨¢neo palpitaba con una portentosa migrana No pudo soportar m¨¢s el silencio y continu¨®. -Entonces, ?de que se trata todo esto? -Se trata delnzamiento de Flobury en tres dias. Como socia de empresa, deber¨ªas asistir tambi¨¦n a ceremonia de inauguraci¨®n. Kathleen se qued¨® sorprendida: -?Est¨¢s seguro? -No subestimes tu importancia, queridapa?era - brome¨® Samuel con una media sonrisa coquctcando en susbios. La luz del sol de ma?ana iluminaba sus ojos negroso el carb¨®n hasta hacerlos brir. -Puedes fijar una fecha con Charles. ¨¦l har¨¢ los arreglos. -Teniendo en cuenta animosidad que me profesa, dudo que me de oportunidad de expresar mi petici¨®n. ¨CSamuel se encogi¨® de hombros. ¨C Me sorprende que seas consciente. Samuel sigui¨® enfadado: -Est¨¢ bien entonces. Se lo transmitir¨¦ una vez que hayamos terminado discusi¨®n -asinti¨®. Ahora que todo se hab¨ªa resuelto tan f¨¢cil, Kathleen se sinti¨®o si acabara de caer en unatrampa. -Este borado montaje debe haber sido una estrategia para que e entrara en su cocher. Deber¨ªa haberlo olido a una mi de distancia. Justo entonces, una bolsa de hierbas medicinales en elpartimento de almacenamiento capt¨® su atenci¨®n. Samuel vio alcanza. -Lo beber¨¦ m¨¢s tarde, cuando llegue al aeropuerto. -Recuerda calenta primero. ¨CEst¨¢ bien-acato impasible. -Siempre has tenido un est¨®mago debil. Beberlo tibio anria su prop¨®sito medicinal en primer lugar - Kathleen estaba furiosa de que Samuel diera tan poca importancia a su salud-. Que diria el medico si supiera esto? respondi¨® Samuel con suavidad. Kathleen fruncios -Lo siento, pero tengo poco tiempo cejas con preocupaci¨®n. -Deber¨ªas haber contratado a una empleada dom¨¦stica entonces. Recuper¨®s hierbas medicinales ys calent¨® con su bolsa de calor. Problema resuelto. Cap铆tulo 168 Cap¨ªtulo 168 Cap¨ªtulo 168 Samuel miro a Kathleen pensativo. Su exterior espinoso escondia un coraz¨®n de oro. Pod¨ªa reganarle, peroaun asi se asegur¨® de que tomara su medicaci¨®no es debido. Qu¨¦ contianza tienes en tus habilidades m¨¦dicas? ---el tono de Samuel se volvi¨® scrio. -No quicro presumir, pero en realidad soy bastante buena. Mis m¨¦todos de tratamiento son conocidos en todo el mundo, s¨®lo tienes que buscarlos y puedeque aprendas un par de cosas sobre mi. -?Tienes algo para aumentar longevidad? Espero estar al menos lo suficiente para cuidar de mis padres en su vejez. -Ve al grano, Samuel. No tengo todo el dia. -Quiero que me trates ¨Cmurmur¨® en voz baja. Kathleen se sinti¨®o si hubieran empapado con un cubo de agua hda. ¨C Di tu precio. Todo lo que quiero es vivir tantoo t¨² -dijo Samuel. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡ª?Por favor! ¨Csuplic¨®. ¨C Pero tendrias que escuchar mis instriones sin rechistar. De lo contrario, ni habitaci¨®n m¨¢soda del hospital ni mejor medicaci¨®n te servirian de nada- advirti¨® e con gravedad. El apenas podia creer su suerte. -?Asi que tomar¨¦ estoo un si? -Ser¨ªa una tonta si rechazara una oferta as¨ª. Estamos hando de dinero. -Supongo que entonces estar¨¦ bajo tu cuidado ent¨® Samuel con descaro. Kathleen cambi¨® de inmediato a su papel profesional. - Le importaria decirme por qu¨¦ su cuerpo se debilit¨® tan r¨¢pido? -Te lo contar¨¦ todocuando vuelva de mi viaje. weA qu¨¦ viene todo este misterio?¡±, se pregunt¨® e. -Llegamos -anunci¨® Samuel con prontitud. Kathleen le pas¨®s hierbas medicinales. Belongs to ? n0velDrama.Org. -No puedo enfatizar esto lo suficiente, pero por favor recuerda tomas de forma regr. -Lo har¨¦ ahora mismo. Samuel abri¨® el paquete y se lo bebi¨® de un solo trigo. Sus afdos rasgos se arrugaron ante el espantoso regusto. La amargura s¨ª que era una fuerza a tener en cuenta. Samuel trag¨® y sinti¨® una abrumadora sensaci¨®n de alivio por haber terminado. Hemos terminado aqui. Espero que mis futuras recetas scan aptas para cl consumo humano A Kathleen se le escap¨® uma inesperada carcajada ante el divertido cuadro que semostraba. El estado de ¨¢nimo de Samuel se aliger¨® de inmediato al ver que el precioso rostro de mujer se llenaba de alegria ¨CBien Nos vemos dentro dedos dias ---se despidi¨® y agarr¨® el paquete medicinal vacio. Samuel dirigi¨® una mirada significativa a Kathleen. -Adios E se dio vuelta para marcharse y sigui¨® su camino. Samuel se dedic¨® a beber una bote entera de agua luego. Las hierbas medicinales eran horribles¡­ Kathleen debe haber intentado vengarse al d¨¢rss. Dicho eso, su sonrisa ha merecido pena-. penso. Kathleen tenia tres horas de tiempo libre por tarde. Se puso un atuendo discreto,s gafas y mascari antes de alejarse del equipo de rodaje. Se dirigia a un hospital especializado en medicina tradicional en busca de un viejo amigo de su abuelo que era el director. El hospital era famoso en todo el pa¨ªs y su papel requeria notables habilidades tanto m¨¦dicaso de gesti¨®n. Kathleen nunca habr¨ªa esperado ver a Vanessa en el despacho del director. No tenia intenci¨®n de escuchar a escondidas, pero puerta estaba entreabierta y el sonido de conversaci¨®n que hab¨ªa dentro se escuchaba con todaridad. E habl¨® en voz baja: ¨C Dr. Yarrow, lo ¨²nico que me preocupa ahora eso le va a Nicolette. -Necesitar¨¢ m¨¢s tiempo de convalecencia. Proceder con el trasnte ahora s¨®lo pondria en peligro a e y al Sr. Yoeger. Vanessa estaba disgustada con noticia. - Es de suma importancia que Nicolette tenga una salud ¨®ptima para que operaci¨®n sea un ¨¦xito - aconsej¨® Erhan Yarrow. -Qu¨¦ lio ¨Crefunfuno Vanessa. Ethan sacudi¨® cabeza con firmeza: - No hay nada m¨¢s que hacer. -Prescribele tu mejor medicaci¨®n y asegurate de que vuelva a estar bien de salud lo antes posible - inst¨® Vanessa, -y que estoquede entre nosotros, Ethan jur¨® su secreto y Vanessa sali¨® del despacho poco despu¨¦s. Kathleen sali¨® de su escondite cuando Vanessa entr¨® en el ascensor y ya no corria elriesgo de ser descubierta. Anunci¨® su llegada mando a puerta del despacho de Ethan, quien mir¨® con rlo su mativoaluendo. -Y t¨² eres? Komen se quit¨® ci disfraz v suc reconocida al instante. Ethan estaba encantado con su aparici¨®n. - Katc, eres t¨²! Que te trac por aqui hoy? ¨CSolo queria saber c¨®mo estaba usted, Dr. Yarrow. Tambi¨¦n me gustaria pedirle algunas hierbas medicinales, si no le importa -dijo con amabilidad, - Adnte. Aqui, toma asiento --Ethan le sirvi¨® un vaso de agua-. Nunca hubiera imaginado verte aqui. -Ha pasado un tiempo, Dr. Yarrow - Kathleen dud¨® antes de continuar-: Esa mujer con que haba hace un momento¡­ - Vanessa, tia de Nicolette? Ethan era consciente de historiapartida de Kathleen y Nicolette. Sin embargo, primeraprendi¨® que su funci¨®no in¨¦dico le obligaba a salvar a los pacientes deforma indiscriminada. -Entiendo que est¨¢ obligado por su ¨¦tica m¨¦dica. S¨®lo es sorprendente que a Nicolette se le permita el trasnte de ri?¨®n. Ethan supuso que Kathleen hab¨ªa escuchado mayor parte del di¨¢logo que tuvo lugar. -A decir verdad, no es inaudito que pacientes con condiciones de salud menos ideales se sometan a una operaci¨®n. Kathleen parecia desesperada: -Es tan grave salud del Sr. Yoeger? -Parece que su salud se est¨¢ deteriorando, si no, no habr¨ªan enviado a Nicolette a recuperarse aqu¨ª en primerlugar -respondi¨® Ethan. - Asi que operaci¨®n no se llevar¨¢ a cabo aqu¨ª ¨Cmurmuro Kathleen pensativa. Ethan neg¨® con cabeza y Kathleen torci¨® losbios. -Ya veo¡­ El motivo de reincorporaci¨®n de Nice a familia Yoeger debia ser que pretendian que fuera donante de rin¨®n de su padre biologico. Sin embargo, ino habia neado siempre Vanessa usurpar el puesto de jele de familia Yoeger? Que Nicolette salvara a Zachary representaba lo contrario a eso. ?O tenia un pequeno idente preparado en el quirofano? La trama seplica-, penso. Kathleen le entreg¨® a Ethan su lista de control. -Estos son los medicamentos que estoy buscando. No te preocupes por su costc. Ethan hoje¨® el texto y sonri¨®. -Pucde que tengin licrbas, pero me Ico que no podre ayudarte, ¨C ?Por qu¨¦? ¨C Kathleen se qued¨® boquiabierta. Ethan se encogi¨® de hombros. --Ha especificado hierbas silvestres, que me temo que nos tengo. -Sabe por casualidad donde puedo conseguis? -Se de una persona que es el mayor fabricante de medicinas del pa¨ªs. Tiene eso a todo tipo de hierbas. -?Muchas gracias, Dr. Yarrow! Le debo mucho - Kathleen estaba encantada de que su b¨²squeda no hubiera sido en vano. Ethan ray¨® un n¨²mero de tel¨¦fono y se lo entreg¨®. -Solo dile que te env¨ªo yo. Kathleen echo un vistazo a tira de papel. -Calcb Lewis: -?El director general de Empresas Lewis?-- -Asi es. Seguro que tiene todo lo que buscas. -Ha sido de gran ayuda, Dr. Yarrow. Voy a ir ahora mismo. - Me alegro de ser ¨²til -dijo Ethan con buen ¨¢nimo. Kathleen sac¨® una delicada caja de su bolso y ofreci¨® con elegancia. ¨C He traido mercanc¨ªa. Ethan abri¨® tapa y oli¨® su contenido. -Si que me conoces. Cap铆tulo 169 Cap¨ªtulo 169 Capitulo 169 -Dr. Yarrow, yo me ire primero --der¨® Kathleen con una sonrisa. -Bien. Ten cuidado por el camino-le record¨® Ethan mtras ve¨ªa marcharse, Despu¨¦s de salir del hospital, Kathleen subi¨® a su coche y m¨® a Caleb. Contest¨® despu¨¦s de dos timbres. - H Quien cres? --pregunt¨®, con voz baja y fr¨ªa. -Sr. Lewis, h-respondi¨® Kathleen con amabilidad. Soy Kathleen Johnson. - Kathleen? ?No es exesposa de Samuel? ?Por qu¨¦ me ma?-, penso. -Sr. Lewis, el Dr. Yarrow me dio su n¨²mero de tel¨¦fono. Quieroprar algunas hierbas medicinales, y el Dr. dijo que usteds tiene -explic¨®. -Asi que fue el Dr. Yarrow quien sugiri¨® que me encontraras --su voz todav¨ªa sin emoci¨®n, pregunto-: ?Qu¨¦ quieres? - Tengo una lista. Sin embargo, quiero ques hierbas medicinales sean silvestres. El precio no es un problema. -Las hierbas medicinales silvestres son dificiles de encontrar y caras. Aunques tenga, es posible que no tes puedas permitir -respondi¨® Caleb con monotonia. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Enviamc tu lista. Le echar¨¦ un vistazo -ofreci¨® con voz tranqu. A juzgar por su tono, no parecia reacio a ayudar. -Sr. Lewis, ?por qu¨¦ no le envio un mensaje por WhatsApp? Es m¨¢s f¨¢cil asi ¡ªsugiri¨® e con timidez. -ro. ¨C Caleb asinti¨®. Tras colgar, a?adi¨® su n¨²mero de tel¨¦fono a sus contactos. Su nombre en aplicaci¨®n seguia siendo -Caleb Lewis. This is the property of N?-velDrama.Org. Kathleen le envi¨® un mensaje y ¨¦l tambi¨¦n a?adi¨® a sus contactos. Luego, envi¨® lista. Despu¨¦s de un rato, le respondio: [Esto no es una lista. Es una receta.] Kathleen respondi¨®: (No hay mucha diferencia.] Caleb Hiciste esta receta i¨² misma? Kathleen:Sil liConoces a Connor Johnson?) Kathleen respondi¨® al mensaje tras una breve pausa: (Es mi abuelo. Tu abuclo? Si, mi abuclo. B ecerrando los ojos Calcblc¨®: [Si me haces un favor, puedo dartes hierbas medicinales gratis, Kathleen se sorprendi¨®, ya que no esperaba escuchar una noticiatan agradable. Mientras no sca un asesinato o un robo, me parece bien.] Caleb: Ven a mi casa as nueve de noche.] Alver eso, Kathleen se sobresalt¨®. Caleb: [Enviar¨¦ a alguien a recogerte.] Kathleen se qued¨® hda. -Un momento! ?Quiere¡­, se escandaliz¨®. Se apresuro a enviar un mensaje de texto: (Sr. Lewis, olvid¨¦ decirselo, ipero no soy ese tipo de mujer!) Sin embargo. Caleb no respondi¨® al mensaje despu¨¦s de mucho tiempo. -No lo ha visto? O finge no haberlo visto? Ahora me arrepiento de haber aceptado tan r¨¢pido. Creo que me he disparado en el pie, pens¨®. Esa noche, as ocho, Caleb lleg¨® a recoge. Mirando el Maybach Charlesent¨®: - El n¨²mero de matr¨ªc m¨¢s sorprendente que he visto enJadeborough son cuatro A, que pertenece al coche de lu exmarido, Samuel. El otro tiene cuatro unos-, y es igual de impresionante. Kathleen suspiro: -Creo que me he metido con persona equivocada. ¨C He oido que Caleb no est¨¢ casado y ni siquiera tiene novia. Est¨¢ bien si no quieres a Christopher. Es primo de Samuel, asi que es raro de todos modos. Sin embargo, iCaleb es diferente! -exm¨® Charles con entusiasmo. Sin querer decir nada m¨¢s, Kathleen sali¨® con una chaqueta negra de plum¨®n y subi¨® al coche de Caleb, que era un hombre distante y apuesto. Sin embargo, el aura fria que le rodeaba era diferente a de Samuel. El recien llegado era m¨¢s insensible, mientras que su exesposo era m¨¢s sanguinario y cruel En otras pbras, Caleb era un poco m¨¢s c¨¢lido. Samuel estaba hdo de adentro hacia afuera. -Uh, Sr. Lewis ¨C Kathleenenz¨® nerviosat. Agarrando el vnte con susrgos dedos, ¨¦l interrumpi¨®: -Yo tampoco soy esa se de hombre. Kathleen guard¨® silencio Como cl ya hab¨ªa hado, solt¨® un suspiro de alivio. Pero por qu¨¦ Calcb quiere que vaya a su casa tan tarde en noche?-, pens¨®. Estuvo nerviosa durante todo el viaje. De repente, su telcono vibro. Sac¨¢ndolo, vio un mensaje de Samucl. IcEstas durmiendo?) [SI] [Buenas noches.] Kathleen suspiro: - Por alguna raz¨®n, me siento ioda mintiendo a Samuel,o si me hubieran pido enganandole. Pero ya nos hemos divorciado, asi que ?por qu¨¦ me siento culpable. Mientras se perdia en sus pensamientos, el coche se detuvo. Mirando de reojo a Kathleen, Caleb se dio cuenta de que era m¨¢s guapa que en televisi¨®n. No s¨®lo eso, sino que parec¨ªa mansa y tranqu. -Vamos ¨C der¨®, con un tono de voz profundo. -De acuerdo. -Kathleen sali¨® del coche y los dos caminaron hacia mansi¨®n. Como familia de Caleb vivia en el extranjero, el vivi¨® solo todos estos a?os, por lo que su casa parecia desda. Sigui¨¦ndolo al interior de mansi¨®n, Kathleen pregunt¨® en voz baja: ¨C Caleb, ?por qu¨¦ me has tra¨ªdo a tu casa? ¨C Sigueme arriba ¨CCaleb noqueria dar demasiadas explicaciones. Tras dudar un momento, le sigui¨® escaleras arriba, cons manos en el bolsillo. Antes de salir de su casa, Kathleen hab¨ªa llevado un spray de pimienta. Caleb s¨®lo miraba impasible los movimientos de sus manos. Llevand al piso de arriba, se detuvo ante una puerta y abrio de un empuj¨®n. ¨C Entra. Kathleen se detuvo un segundo antes de entrar. La habitaci¨®n era luminosa, pero no habia m¨¢s muebles que una cama. Una mujer demacrada se acurrucaba en un rinc¨®n, con el pelo cubriendole cara. Cuando se movio, oyo el sonido met¨¢lico des cadenas. Los pies de mujer estaban esposados y encadenados a pared¡­ 11 Aturdida, Kathleen grito: -iTu! Caleb lenz¨® una mirada ¨C Esta loca. Kathleen fruncios cras. -He ondo que tu abuclo tinc un Iica secreta que puede tratar locura. La has aprendido anten? ¨C pregunto, mirand. Frunciendo el ce?o, Kathleen rcplic¨®: -?Est¨¢ loca? ?Est¨¢s seguro de que no se volvi¨® loca porque encarcste? Calebse quedo sin pbra: -Senorita Johnson, si fuera una persona asi. No habria ido a busca a su casa -respondi¨® con frialdad. -Qui¨¦n es e? -pregunt¨®, mirando a mujer. ¨C No necesitas saber eso. Kathleen volvi¨® a fruncir el ce?o. -Senorita Johnson, es mejor que no sepa algunas cosas. Le dar¨¦ lo que quiera siempre que haga normal de nuevo -advirti¨®. Kathleen reflexion¨® durante un rato. -Si esta mujer est¨¢ encarcda de forma ilegal, no podr¨¦ salva si lucho con ¨¦l. Por supuesto, no puedo sospechar de ¨¦l sin raz¨®n¡­. Tras una breve pausa, se dirigi¨® hacia mujer y se puso en cuclis ante e. La mujer, por reflejo, se acurruc¨® m¨¢s en esquina. -?C¨®mo se ma? ¨C pregunt¨®. -Vivian. Volviendose, mir¨® a mujer. -Vivian? No tuvo ninguna rei¨®n. Kathleen estir¨® mano, puso despacio sobre cabeza de Vivian y le acaric¨® el pelo. ¨C No tengas miedo. Estoy aqui para ayudarte. Caleb arrugo frente. Vivian no empuj¨®. En general, empuja a cualquiera que intente acercarse o toca. Cap铆tulo 170 Cap¨ªtulo 170 Cap¨ªtulo 170 Tras retirars manos, Kathleen sujet¨® mu?eca de Vivian. Se estremeci¨® y levant¨® cabeza para mira por debajo de surgo yespeso equillo, Curvando susbios rojos, arrullo -No estoy aqui para hacerte da?o, Pucdes darmnc tu mano? Vivian no respondi¨®, pero su mu?eca permaneci¨® ens manos de Kathleen, quien respir¨® en silencio aliviada yenz¨® aprobar el pulso de mujer. Sin embargo, s¨®lo frunci¨® m¨¢s el ceno. --Como est¨¢?--pregunt¨® Caleb, cons manos metidas en los bolsillos. Kathleen baj¨® sus manos y se levant¨®. ¨C Vamos a har fuera. Caleb inclin¨® cabeza. Despu¨¦s de salir de habitaci¨®n, Kathleen le mir¨® muy seria. -Ya hab¨ªa estado embarazada? Caleb asinti¨®. -Sin embargo, su forma de abortar el beb¨¦ fue muy extrema, por lo que su salud se vio muy afectada. Senor Lewis, si no me dice por qu¨¦ se volvi¨® loca, no podr¨¦ salva ¨C der¨® Kathleen, frunciendos cejas. Apretando los dedos. Caleb mantuvopostura y explico: -Estaba embarazada, pero no quer¨ªa el ni?o, as¨ª que se ato una cuerda alrededor del abdomen -?Por qu¨¦ n detuviste? -jade¨® horrorizada. Despu¨¦s de todo, fue demasiado cruel. - Era muy tarde cuando nos enteramos con mirada perdida, Caleb pregunt¨®-: ?Tienes alg¨²n m¨¦todo para hace volver normalidad? - S¨®lo podremos cura una vez que apuntemos al origen de su enfermedad. Aunque he aprendido tica secreta del abuelo, tiene una desventaja -respondi¨® con solemnidad. -Qu¨¦ es? -- Acorta vida de una persona a mitad. Caleb se qued¨® cado. ¨C No hay otra manera? ¨C pregunt¨®, mir¨¢nd. Kathleen neg¨® con cabeza. --A menos que averiguemos por qu¨¦ se volvi¨® loca y tratemos poco a poco despues. Tras un momento de contemci¨®n, Caleb sugiri¨®: -Y si tratas t¨² primero? -No es imposible, pero¡­ Kathleen a¨²n queria recordarsclo, pero el intervino-: Damie rta. Tras una ligera pausa, dijo: Belongs to ? n0velDrama.Org. -Sr. Lewis, el mayor problema es su psique. No basta con trata con medicamentos. Caleb no respondi¨®. -Y no puedes encadena -a?adi¨® Kathleen con el ce?o fruncido. Con una mirada de desagrado, Caleb replic¨®: -Esto no es asunto tuyo. Las pbras se atascaron en garganta de Kathleen. -Sra. Johnson, deje de ser tanprensiva. Hay cosas que no entiende. Adem¨¢s, esto es solo un trato entre nosotros. No tiene derecho a inmiscuirse en mis asuntos -a?adi¨® Caleb en tono de reproche. E frunci¨® el ce?o al escuchar sus pbras. -Si no fuera para encontrar medicina de Samuel. va me habria ido. Yo se lo he prometido a Caleb, tengo que cumplir mi pbra. En efecto, mcllentele simpatia cuando vi a Vivian. Se que mi entromerimiento es ni debilidad fatal, pero quiero aluda, viend en tal estado. Sin embargo, Caleb tambi¨¦n tiene razon. Esto es solo un tratto entre nosotros, analizo. -De acuerdo. No me entrometere. pero tengo una peticion -anuncio Kathleen, mirandolo tranqu -?Qu¨¦ es? ¨C frunci¨® el ce?o. ---Permitame visita cuando quiera para poder entender su estado -dijo con firmeza, -De acuerdo. -Caleb asinti¨®. Kathleen suspiro de alivio. Pero dirigiendole una mirada inescrutable, Caleb a?adi¨®: -Ya he pedido a alguien que prepares cosas que quieres. Puedes llev?rts. -Gracias -respondi¨® en voz baja. No esperaba que Caleb le dieras hierbas medicinales que deseaba de inmediato, despues de su primera revisi¨®n a Vivian. -Te llevar¨¦ de vuelta -ofreci¨®. -De acuerdo. ¨C Kathleen inclin¨® cabeza. El silencio se cernia entre los dos mientras el llevaba. Aunque Kathleen estaba llena de preguntas, resisti¨® el impulso de preguntar. Masajeando sus sienes, se dijo a si misma que dejara de ser una entrometida. Pronto, Caleb detuvo el coche en entrada de residencia de los Johnson. -Entonces, ?tengo que informarte de antemano si quiero visitar a Vivian? -pregunt¨®, insegura. Los ojos de Caleb eran oscuros y profundos, -No es necesario. Puedes visita cuando quicras, siempre que no hables de su estado a los dem¨¢s. Kathleen se sorprendi¨® al no esperar que de repente se mostrara tan tranquilo. - Este hombre me pone muy nerviosa!-, se desesper¨®, E asinti¨®: ¨CEntendido. Buenas noches. Caleb tararc¨® en respuesta. En el momento en que e se baj¨® del coche llevandos hierbas que obtuvo con gran dificultad ¨¦l se march¨®. Kathleen dej¨® escapar unrgo suspiro antes de entrar en mansi¨®n. Charles segu¨ªa esper¨¢nd. -Charles, ino has dormido? ¨C pregunt¨® despacio. -?C¨®mo voy a dormirme si a¨²n no has vuelto? - frunciendo el ce?o, pregunt¨®: Pero, ?por qu¨¦ has vuelto tan r¨¢pido? -iCharles! -grit¨® con rabia. -ija, ja! Estoy bromeando! -tras una pausa moment¨¢nea, continuo-: ?Viste a familia de Caleb cuandofuiste a su casa? - ?No est¨¢ su familia en el extranjero? -replic¨® con naturalidad. -Ah, si? -respondio mientras asentia. -Estoy cansada. Ir¨¦ a dormir-se dirigi¨® hacias escaleras. -ro -dijo Charles con calidez mientras e se daba vuelta y subia. Cuando Kathleen se fue, encendi¨® un cigarrillo y empez¨® a fumar. -?Est¨¢n en el extranjero?-, pens¨®. Al d¨ªa siguiente, e se despert¨® al sonar su tel¨¦fono. Era una mada de Gemma. ¨C Kate, eres tendencia -inform¨® con tristeza. -No es normal que una actriz famosao yo sea tendencia? -respondi¨® con timidez. -No Los paparazzi publicaron un video de ti yendo a casa de Caleb Lewis anoche. Kathleen se qued¨® boquiabierta. -Los paparazzi lo captaron en c¨¢mara? Va a ser dificil de explicar ahora-, penso. -Ah, y no hay que preocuparse por lo que digan los internautas -record¨® Gemma Kathleen serio -?Me maste porma?ana temprano para consrmc? Avergonzada, le contesto: -Temia que te afectara. -Estoy bien. Ya he dejado de preocuparme por estas cosas. ?Y qu¨¦ pasa si voy a casa de Caleb en mitad de noche? Los dos estamossolteros -der¨® Kathleen con indiferencia. -Estoy de acuerdo. Pero, ya sabes, muchos internautas son maleducados -dijo mujer, furiosa -. De todos modos, tienes libertad de amar a quien quieras. No hay necesidad de preocuparse por ellos. Riendo, Kathleen explico: - Caleb y yo no tenemos ese tipo de rci¨®n. Sin embargo, no puedo decirle a los dem¨¢s raz¨®n. Lo que sea. Pueden pensar lo que quieran. -Entonces, ?no te importa lo que piensen Christopher o Samuel? ¨C pregunt¨® en voz baja. -Si -asinti¨®-: S¨®lo somos amigos. Suspirando, Gemma respondi¨®: 11L TE ¨C Bien. -No puedo seguir hando. Voy a colgar -dijo Kathleen, prepar¨¢ndose para salir de cama. -De acuerdo -Gemma asinti¨®. Despu¨¦s de que Kathleen colgara, vio un mensaje de Caleb. Caleb: (He arado el esc¨¢ndalo.] (Gracias.) Caleb: (Te he implicado en este lio. Esto es lo menos que puedo hacer.] Gracias.] No hubo respuesta despu¨¦s de eso, as¨ª que cerr¨® laaplicaci¨®n. Justo en ese momento, alguien le volvi¨® a enviar un mensaje por WhatsApp. Al hacer clic en ¨¦l, se dio cuenta de que era de Samuel Pens¨® que interrogaria,pero le envi¨® un mensaje de texto: Buenos dias.] Respirando hondo, escribi¨® tambi¨¦n: Buenos dias. Cap铆tulo 171 Cap¨ªtulo 171 Cap¨ªtulo 171 Samuel: (Volvere esta noche Kathleen: Has terminado con el trabajo?) Samuel: (Techo de menos! Tenia muchas ganas de volver a sudo y protege. This is the property of N?-velDrama.Org. Antes de que pudiera ocuparse de Christopher, apareci¨® Caleb. Samuel no estaba ni siquiera cerca de morir, pero ya hab¨ªa mucha gente haciendo c para ocuparsu lugar. Kathleen: [No tienes que preocuparte por mi.) Samucl: (Est¨¢ bien. Est¨¢ todo arredo.] Kathleen: [Voy a ba?arme ahora.] Samuel: [Bien.] Aunque creia que no era una mujer de virtudesf¨¢ciles, le preocupaba que pudiera sentir algo por Caleb. Tal vez, Kathleen hab¨ªa sido m¨¢s reservada cuando se trataba de Christopher debido a Samuel Sin embargo, Caleb era diferente; no tenia ninguna rci¨®n conSamuel. No hab¨ªa ninguna rcion de sangre entre ellos, y nopetian entre si en sus respectivos negocios. E no tendr¨ªa que preocuparse por nada. Incluso existia posibilidad de que considerara a Calebo un posible socio. Por lo tanto, Samuel estaba muy atormentado por ese pensamiento Oueria volver lo antes posible, pero aun teniaque terninar sus tareas pendientes. A mediod¨ªa, hubo un almuerzo de negocios organizado por su socio. Samuel acudi¨® al evento con un traje negro, con un aspecto refinado pero distante. Parecia haber un aura fria que irradiaba de su cuerpo. -- Burnas tardes, schor Macari - Ie salud¨® una sexy dama al acercarse. Llevaba un seductor vestido rojorgo con urantes. Su pelo c en cascada sobre sus hombros y susbios hacian juego con el color rojo fuego de su Vesudo. Tenia un aspecto muy seductor y encantador Sarnuci mir¨® impasible -Tehas olvidado de quien soy? ¨C preguntoe, con sus atractivosbios torcidos. -?Deber¨ªa saber quien eres? - le pregunt¨® con el co?o fruncido, -Soy Scarlett Harrison, amiga de Kathleen del instituto. ¨CEsboz¨® una peque?a sonrisa-. Nos conocimos cuando visit¨¦ residencia Macari. -No me suena.-El hombre segu¨ªa tan distanteo siempre. Me pregunto si hahado un vistazo as noticias dc dencia de esta ma?ana, se?or Macari. Nunca imagine que Kailileen resultaria asi --Conchito Scarlett con una sonrisa significativa. ¨CAsi? ¨CAsies. ¡ª Frunci¨®s cejas-. Es una mujer tan promiscua, seduciendo a tantos hombres. ?Es eso lo que deber¨ªa hacer una verdadera dama? Samuel queria beber, pero Kathleen le hab¨ªa indicado que no lo hiciera. Por lo tanto, s¨®lo estaba sosteniendo un vaso solo para mostrar. La escuchar¨ªa, aunque no estuviera con ¨¦l. -Sr. Macari, s¨¦ que quiere reconciliarse con Kathleen, pero tiene que pensarlo bien. E no hace mas que utilizarle. -Scarlett escudrino su apuesto semnte. - Debo decir que Kathleen es muy afortunada por haberpartido cama con un hombre tanguapo durante tres a?os. Me pregunto que tan centero es para e en cama cada noche.. E hab¨ªa estado suspirando por Samuel desde primera vez que se conocieron. Por desgracia, hab¨ªa muchos obst¨¢culos en su camino para interactuar con ¨¦l,o Kathleen. Adem¨¢s, no estaba tan cerca de Kathleen, por lo que no habia casi ninguna posibilidad de toparse con Samuel. Ahora que por fin se habia encontrado al hombre, no hab¨ªa manera de que dejara escapar esta oportunidad. -Sr. Macari, Kathleen me dijo una vez que s¨®lo se aferraba a usted porque su familia es rica y poderosa. Es una mujer codiciosa que quiere codiciar riqueza de su familia. Ni siquiera te quiere. -Scarlettenz¨® a sembrar discordia. De lo contrario, no se habria metido en rciones ambiguas con tantos hombres nada m¨¢s volver. E solo est¨¢ tratando de aumentar su fama. Un destello frio cruz¨® los ojos de Samuel. -?Por qu¨¦ no se lo dices a cara? E se puso rigida al instante. -e Teatreves a enfrentarte a e? - pregunt¨® con frialdad. En ese momento, todo el mundo empez¨® a mirarlos, --Tienes ganas de morir C¨®mo le atreves a insulu dnte de mi?-La profunda voz de Sanucl era iria y omno, Scarlett palideci¨® - E no est¨¢ atada a nadie y tiene libertad de estar con quien quiera. La quiero y seguire protegiend sin importar de quien clija Esto no es algo que genteo t¨² pueda utilizar para abrir una brecha entre nosotros. Si vuelvo a oirte insulta, me asegurar¨¦ de que no tengas un lugar en esta industria amenaz¨®. La mujer se quedo vada en el suclo, sin poder moverse ni un centimetro. ¨C ITyson! -Samuci grit¨® con severidad, ¨CSi, Sr. Macari. -Tyson se acerc¨®. -Digale al senor Simmons que no dudar¨¦ en poner fin a nuestra asociaci¨®n si se atreve a hacer aigo asi denucvo. ¨C Si! ¨C Tyson asinti¨®. Samuel se march¨® entonces a grandes zancadas mientras Tyson fue de inmediato a buscar a Elijah Simmons. Una vez que Elijah se enter¨® de lo que habia sucedido, rompi¨® al instante en un sudor frio. - En realidad no fui yo quien organiz¨® asistencia de Scarlett al almuerzo, se?or Hackney! -se apresur¨® a explicar. -Sr. Simmons, Scarlett Harrison es su empleada. ?Cree que no voy a ser capaz de ver a trav¨¦s de su decision de seliona para asistir a esteevento? --reprendi¨® Tyson. No eran m¨¢s que demonios que intentaban hacerse pasar por ¨¢ngeles. Era evidente que hab¨ªan querido aprovechar belleza de Scarlett. En ese momento, Elijah se puso muy iodo. -Oc¨²pate del resto del asunto por tu cuenta-anadio Tyson antes de darse vuelta para marcharse. -S¨ª, s¨ª. ¨C Elijah se limpi¨® el sudor de frente. Entonces m¨® a Scarlett y le dio una dura bofetada. -in¨²til! ?No dijiste que todo ir¨ªa bien? E mantuvo su rostro en silencio. -induso dijiste que conoc¨ªas a Samuel y me dijiste que te mostrar¨ªa respeto! ¨C reprendio-, Al final, no eres m¨¢s queuna mentirosa! Scarlett apret¨® los dientes con rabia, sin reflexionar en absoluto sobre sus errores. En su lugar, echo toda culpa a Kathleen. Fue durante el descanso de tarde cuando Kathleen vio noticia que era tendencia Samuel Macari pido reganando a alguien. Vale pena Kathleen Johnson Samuel Macari intimnida a una mujer. Se volvi¨® hacia Charles cuando ley¨® los titres. --?Puedes hacer que alguien los retire? -Que lo resuelva el mismo. -Este ¨²ltimo estaba en medio de un juego. -Pero Samucl lo hizo para protegerme-respondi¨® e cons cejas fruncidas. --Eso es lo que deber¨ªa haber hecho --dijo con severidad. ¨CNunca te protegi¨® cuando estabas con el. Te conmueves s¨®lo porque te defendi¨® p¨²blicamente una vez? Contrte. E se qued¨® sin pbras. -No te preocupes. La noticia acaba de empezar a ser tendencia. Desaparecer¨¢ cuando actualices p¨¢gina continuo. Tal yo dijo su hermano, noticia hab¨ªa desaparecido cuando actualiz¨®. Respiro aliviada. En ese momento, Christopher m¨®. -?No vas a atenderlo? -Charles mir¨® a su hermana, que dudaba en atender mada. Tras un breve momento de contemci¨®n, respondi¨® a mada. -H, Chris. -?De verdad fuiste a residencia de Lewis ayer? -pregunt¨® Christopher con voz vaga. -Si. ¨C Kathleen asinti¨®. Hubo una breve pausa al otrodo de linea. ¨C Caleb no parece tener ning¨²n esc¨¢ndalo hasta ahora. Nunca hubo noticias de su novia o pareja. Si eliges estar con ¨¦l¡­ -Chris ¨C le interrumpi¨® e¡ª. T¨² tambi¨¦n tienes amigos del sexo opuesto, ?verdad? - Mm respondi¨® despu¨¦s de un momento. ¨C S¨®lo soy amiga t¨®nica de Caleb -afirmo-. Tal yo me he explicado, s¨®lo he ido a su casa a por algo. Es as¨ª de simple, -lo entiendo -respondi¨® en voz baja. ¨C Bien. Gracias por su preocupaci¨®n. Christopher sinti¨® que Kathleen estaba tratando de distanciarse de el. Desde que Felix se interpuso, se hab¨ªa vuclio especialmente cort¨¦s con ¨¦l. Al principio, confiaba en que podr¨ªa haber algo entre ellos. Sin embargo, ahora seria dificil volver a situacion anterior, Christopher estaba preocupado, asustado y sin saber qu¨¦ hacer a continuaci¨®n. Cap铆tulo 172 Cap¨ªtulo 172 Cap¨ªtulo 172 - Kate - Christopher retumb¨® su nombre, -?Qu¨¦ pasa? ¨C pregunt¨® con una leve confusi¨®n. Ese tono suyo era demasiado suave. -Estoy celoso-admiti¨® con voz ronca-. S¨¦ que en realidad no hay nada entre ustedes dos, pero aun as¨ª me enfad¨¦ cuando vis noticias. Sus pbras dejaron at¨®nita. -Eres una dama inteligente. Estoy seguro de que conoces mis sentimientos por ti - continuo con un trago-. Si no te gusta Caleb, por favor dale un rechazo apropiado, ide acuerdo? La cabeza de Kathleenpalpitaba sin control. -En serio, no hay nada entre nosotros, Chris. Lo juro -insisti¨® e con impotencia. -Mm, te creo. -Su voz era bajao un murmullo-. Si hay algo que necesitas, ven a buscarme a mi. no a ¨¦l. -Sin embargo, vende hierbas medicinales. S¨®lo puedo buscarlo a el. -Ser¨¦ el intermediario para ustedes dos, entonces ¨Csugiri¨® Christopher-. No tienes que interactuar con ¨¦l. Una sutil iodidad empezaba a dar vueltas en el coraz¨®n de mujer. -Yo tambi¨¦n tengo mi propia vida social. No quiero que nadie interfiera en con quien hablo y qu¨¦ hago con ellos. Eso hizo que el hombre se detuviera. -No me gusta sensaci¨®n de ser contrda. Quiero decir, en verdad tengo que pedirte permiso para todo lo que hago? -a?adi¨® rotundamente, Espero que entiendas lo que quiero decir. Aunque Samuel se hab¨ªa negado a hacer p¨²blica su identidad cuando estaban juntos, nunca hab¨ªa intentado contr de ninguna manera. Es cierto que e tenia una personalidad d¨®cil y obediente. Sin embargo, eso no significa que vaya a dejar que otra persona dicte su vida. Christopher era consciente de que habia cruzado linea. -Lo siento. Fue una insensibilidad por mi parte-murmuro, sabiendo que se hab¨ªa adntado. Habia tenido demasiada prisa por deshacerse de todass incertidumbres. En el proceso de hacerlo, hab¨ªa llevado m¨¢s all¨¢ de sus l¨ªmites. ¨C Voy a colgar. -Con eso, termin¨® mada, dejando a Christopher boquiabierto. Charles miro a su hermana y dijo: -Christopher debe tener cl coraz¨®n roto. - No me gusta que gente intente interferir en mi vida ¨Cder¨® impasible. -Es un poco demasiado posesivo. -Charles intento defender a Christopher. Eso hizo ponerse en pie. --Por que tengo que sacrificar mi vida social por su posesividad? Su respuesta lo dejo aturdido. -Est¨¢ utilizando el hecho de que le gustoo excusa para hacer cosas que yo desapruebo. This is the property of N?-velDrama.Org. No crees que es una falta de respeto por su parte? ¨C continuo se?ndo mientras miraba a su hermano-. Creen que soy una especie de juguete? Tras decir esto, se dio vuelta para marcharse. Mientras tanto, Charles seguia estupefacto. Se acab¨®. Christopher de verdad hizo enojar esta vez?. -Kath¡­ -Quiso detene. Por desgracia, ya se habia ido. VELS Charles empez¨® a rascarse cabeza, presintiendo que se avecinaba una tormenta. Kathleen film¨® toda una noche y al final sali¨® del trabajo as dos de ma?ana, Volvi¨® a s de estarpara cambiarse y luego sali¨® del t¨®. Charles se acerc¨® a e y le pregunto: -Querida, ?quiereser una fondue? Sin embargo, e se limit¨® a ignorarlo,subi¨® al Alphard y cerr¨® puerta. Sin poder subir al vehiculo, Charles estaba al borde des l¨¢grimas. - iLo siento, Kathleen! En lugar de responder, e mir¨® al conductor y le ordeno: -Arranca el coche. Nos vamos a casa. El conductor no se atrevi¨® a desobedecer, asi que puso de inmediato en marcha el motor. Por mucho que Charles quisiera llorar, no le salians l¨¢grimas. Parecia que su hermana estaba muy enfadada en ese momento, Cerro los ojos para descansar en el coche hasta que llegaron a residenciade los Johnson. Cuando el conductor le dijo que habian llegado, abri¨® los ojos y sali¨® del veh¨ªculo La voz deSamuel sono justo cuando e estaba a punto de entrar en residencia. ¨C Kate -dijo con su voz ronca. Al oir eso, se gir¨® y vio al hombre del traje negro que se dirig¨ªa despacio hacia e. . ?Qui¨¦n ¨C He vuelto. -Se paro frente a e, sorprendido por expresi¨®n de su rostro demonios te ha hecho enfadar tanto? Su expresi¨®nera de intenso disgusto. En ese momento, los faros de un coche les iluminaron. Kathleen se dio vuelta para echar un vistazo, luego se volvi¨® hacia ¨¦l y le pregunt¨®: -?Hasido ya? Samuel neg¨® con cabeza enrespuesta -Yo tampoco. Tengo algunos ingredientes en casa. ?Te apetece una fondue? -sugiri¨® con una ceja arqueada. -ro -acepto mientras asent¨ªa. -Entra, entonces. El sigui¨® obedientemente. De cualquier manera, el har¨ªa lo que e le pidiera. Cuando Charles sali¨® del coche y vio que Kathleen llevaba a Samuel a casa, su coraz¨®n dio un vuelco. Al instante persigui¨® al d¨²o. E se quit¨® el abrigo. - Toma asiento, Ir¨¦ a preparars cosas a cocina. Samuel le quit¨® el abrigo y lo colg¨® en el perchero. -Te ayudar¨¦. Ser¨¢ m¨¢s r¨¢pido si lo hacemos los dos juntos. Con un movimiento de cabeza, acept¨® su oferta As¨ª, se quit¨® su propio abrigo y locolg¨® tambien antes de segui a cocina. Kathleen abri¨® nevera, que estaba repleta de todo lo que se podia necesitar. Eligi¨® algunos de los ingredientes que hab¨ªa dentro, Ambos prefer¨ªanida con un sabor m¨¢s suave, as¨ª que e decidi¨® no hacerfondue demasiado dulce. Samuel ayud¨® a enjuagar los ingredientes mientras e preparabas otras cosas. Ninguno de los dos se dirigi¨® pbra. Mientras tanto, Charles los observaba en silencio desde puerta. Nadie le presto atenci¨®n y se sinti¨®o si le hubieran abandonado. El hecho de que Kathleen hubiera dejado entrar a Samuel era en realidad una forma de rebeli¨®n y provocacionhacia Charles, Sabia que ese d¨ªa se hab¨ªa disparado en el pie. -Yo tambi¨¦n ayudar¨¦ -sugiri¨® suavemente. ILL ¨C No tienes que arar tantos ingredientes, Samuel. Despu¨¦s de todo, s¨®loemos nosotros dos -record¨® Kathleen. Charles se qued¨® boquiabierto al escuchar eso. Samuel dud¨® un momento. Mir¨® a Charles por un instante y luego desvi¨® mirada. -Mm¡­ Dejaron a Charles congdo en el lugar. Mientras tanto, el d¨²o termin¨® los preparativos. Kathleen y Samuel se sentaron en mesa deledor yenzaron aer fondue mientras Charlesse sentaba en silencio a undo. Tom¨® una bote de agua y abri¨®. - Dudo mucho que Samuel pueda resistir el impulso de preguntar por qu¨¦ Kathleen fue a residencia de los Lewis. E es demasiado ingenua, iLa posesividad de Samuel es a¨²n m¨¢s aterradora. - La ceremonia de apertura se celebrar¨¢ pasado manana? enz¨® e. ¨C Mm¡­ Ya le he dicho a Tyson que lo prepare todo. Empezar¨¢ as diez de ma?ana de pasado ma?ana y terminar¨¢ a una de tarde. -La mirada de Samuel era turbia-. No interferir¨¢ con tu horario de rodaje. -Sin embargo, tengo que conducir hasta alli. Eso provocar¨¢ un retraso importante-respondi¨® mientras masticaba algo deida ¨C Ya he solicitado el permiso, asi que lo¨²nico que tengo que hacer es volver al t¨® por tarde. -No es bueno seguir tomando papeles -ento Charles en voz baja. afirm¨® Samuel con Esta bien. En todo caso, tendre una cha con el equipo de rodaje frialdad¨C. No hay nada que el linero no pueda resolver. Charles dejo escapar un bulido - Se est¨¢ escuchando a s¨ª mismo?. Es cierto. No hay nada que el dinero 110 pueda resolver - acept¨® Kathleen de forma significativa- Incluso pucdesmatar ialguien con suficiente dinero. Todo lo que tienes que hacer CN Contratar a un sicario para deshacerte de persona que m¨¢sodias, Quc miedol Charles, que estaba sentado a sudo, empez¨® a temr. -En efecto. El esc¨¢ndalo entre t¨² y Caleb empez¨® a ser tendencia porque familia Yoeger no dejaba de echar lena al fuego-murmur¨® Samuel. Eso estaba dentro des expectativas de Kathleen. -En verdad me vign en todo momento. - He o¨ªdo que vieja se?ora Yoeger est¨¢ enferma ent¨® Samuel. -?Enferma? -?No significa eso que los asuntos que he confiado a vieja Sra. Macari se han ido al garete? -Bueno, s¨®lo son rumores. - Hab¨ªa una implicaci¨®n oculta en el tono de Samuel cuando continuo-: Sin embargo, parece ser una enfermedad bastanteplicada. E frunci¨® el ceno. -Que se supone que significa eso? Qu¨¦ le ha pasado exactamente? ¨C Tiene Alzheimer-revel¨®- Estoy seguro de que sabes lo que es. Cap铆tulo 173 Cap¨ªtulo 173 Cap¨ªtulo 173 Kathleen se sorprendi¨® al escuchar eso. - Alzheimer? ¡ª Asics-afirm¨® Samuel, fijando su gelida mirada en e-. Tienen que poner en marcha su n ahoramismo. De lo contrario, si vicja schora Yoeger pierde de verdad memoria,s cosas podrian tomar un mal camino para ustedes dos. E asinti¨®. ¨C Mm, lo tengo. Aun asi, sigui¨® mirand. -Qu¨¦? ?Tengo algo en cara? ¡ªDej¨® el tenedor y empez¨® a acariciar sus propias mejis. Se limit¨® a sacudir cabeza. ¨C Ja! -se burl¨® Charles-. Es obvio que quiere preguntar qu¨¦ hiciste en residencia Lewis anoche! Al oir eso, Kathleen se volvi¨® hacia Samuel. - No lo explic¨® ya Caleb? --Samuel pronunci¨® con indiferencia-, Dijo que Kate fue alli a buscar una medicina. -Eres incre¨ªble, Samuel Macari. Esa mirada de hace un momento hizo evidente que estabas contemndo posibilidad de preguntarle a mi hermana sobre surci¨®n con Caleb! - Charles refunfu?o. -Confio en e cuando se trata de eso -replic¨® con tranquilidad. A pesar de ello, Charles se neg¨® a creerlo. Samuel es un experto en fingir ser el bueno. -Cuando fui al acropuerto ese dia, Kate prometi¨® ayudar a tratar mi enfermedad. Pero era demasiado grave, asi que queria conseguirme una receta e misma. Por eso fue a buscar a Caleb -dilucido Samuel - Caleb es el dueno del muyornegocio de hierbas medicinales del pais, asi que hay hierbas que el puede conseguir y que otras personas no pueden. Kate lo eligi¨® a elen particr por esa misma raz¨®n. Charles se qued¨® sin pbras. Kathleen mir¨® a su hermano y se burl¨®: -Hmph, Oyes eso? La inteligencia es un don. Espero que ustedes hayan sido bendecidos con e Charles no quiso responder a eso. Un rato despu¨¦s, volvi¨® a har. - Incluso si ese es el caso, no est¨¢s enojado o celoso en absoluto? -importa si lo hago? Sigo sin tener derecho a detene -dijo Samuel con sinceridad, Esos¨®lo hizo que Charles se quedara a¨²n m¨¢s sin pbras. -Sigue tingiendo. Samuel mir¨® a Kathleen con una mirada profunda. --Puedo procesar esas emociones negativas por mi cuenta sin tener que har de es. Sin embargo, no haria nada que t¨² odiaras. No es que no tuviera el deseo de posee. S¨®lo que no lo mostraba. - Este b?stardo Samuel es demasiado bueno actuando! Una vez que terminaron deer, Kathleen se levant¨® yenz¨® a ordenar. -S¨®lo d¨¦jalo. Podemos limpiar ma?ana. Deberias irte a cama por ahora -inst¨® Charles. La fria respuesta de Kathleen fue: -?No es asunto tuyo! El agravio en el rostro de Charles era inconfundible. -Lo siento, Kate. Me equivoqu¨¦. -?Por qu¨¦ ibas a ser t¨² el culpable? Eres mi hermano mayor, ino? ¡ªse burl¨®. ¨C No, no. Tienes m¨¢s poder que yo, en realidad -dijo con sinceridad. Kathleen no tenia intenci¨®n de prestar m¨¢s atenci¨®n a su hermano. En cambio, se dirigi¨® a Samuel -Manana voy a estar filmando todo el dia. Recuerdas que prometiste decirme por que tu cuerpo se puso asi cuando te fuiste, ?no? -Si. -El hombre asinti¨®. --Iremos juntos a ceremonia de apertura en dos d¨ªas. Espero que me digas verdad. -E le miro a los ojos de obsidiana. Mm¡­ -Buenas noches -murmur¨®. Se levant¨® y respondio -Buenas noches. Luego, se puso el abrigo y sali¨® de residencia de los Johnson. Charles estaba muy nervioso, dle va a decir Sanucl a Kathleen verdad? Ya no va a ser un secrCIO? Ohno, Todo podria estar a punto de llegar a su fin. Tengo que apresurarme a informar a Christopher! Tras marcha de Samucl, Kathleen mir¨® a su hermano con frialdad. -Ya te lo he dicho antes, Charles. Por muy horrible que sea Samuel, nunca se le ha ocurrido intentar contrrine. Lo entiendes? Sus pbras le hicieron fruncir losbios. - Desde que Christopher y t¨² decidieron derar de nada que est¨¢bamosprometidos, me he limitadoa tolerarlos a los dos. Nunca pens¨¦ que ambos tendrian pensamientos tan inusuales sobre lo que pas¨® con Caleb -continu¨® bundose-.No tengo derecho a tomar mis propias decisiones? Se supone que debo sacrificar milibertad social s¨®lo porque le gusto a Christopher? Adem¨¢s, ?quien es el para mi? Qu¨¦ derecho tiene a intentar contrrme? ?Y t¨²? ?Por qu¨¦ has en su nombre? Charles no se atrevi¨® a pronunciar una pbra. ¨C Piensaio ento de forma apatica-. Voy a descansar un poco. Observ¨® en silencioo su hermana subias escaleras y luego dej¨® escapar un suspiro. Sin embargo, m¨® a Christopher de inmediato. -Soy yo, Christopher -grazn¨®-. Creo que Kate est¨¢ a punto de enterarse de ese asunto. -Se lo dijo Samuel? -pregunt¨® Christopher tras una pausa. - Parece que est¨¢ a punto de hacerlo -murmuro Charles-. Kate nos va a odiar si se entera. Losbios de Christopher se crisparon. ¡ª No hay nada que podamos hacer al respecto. Piensas rendirte? ¨C Tengo otra opci¨®n?-dijo Christopher con autodesprecio-. No erao si pudieramos ocultar esto en primer lugar. En verdad esperabas que Samuel nos ayudara a mantenerlo en -Muy bien. Como eso es lo que piensas, no voy a preocuparme m?s. -Charles de masajeos SCH- A fin de cuentas, sigue siendo mi hermana, asi que no me va aignorar por muy enfadada que este. Tu, en cambio¡­ Christopher se quedo cado Un tiempo despu¨¦s, al fin respondi¨®: ¨CPense que empezaria a gustarle, - Si no fuera porquc cu abuelo y Astrid armaron tanto alboroto, talvez hubiera sido as¨ª - coincidi¨® Charles-.. Todo esto s¨®lo ha ocurrido por culpa de ellos. La mirada de Christopher se ensombreci¨®. Lo que hab¨ªa dicho Charles era cierto. Si no fuera por lo que Felix habia hecho, Kathleen no habria cortado a Christopher de forma tan tajante. E era demasiado l¨²cida, por eso ¨¦l siempre hab¨ªa sido cauteloso. Por desgracia, eso hizo que acabara perdiendo muchas oportunidades. Si no fuera por Felix y Astrid, habria ganado a Kathleen por lo menos mitad,si no toda e. Mientras tanto, Kathleen volvi¨® a su habitaci¨®n y vio a Samuel de pic en el balc¨®n frente al suyo. Sali¨® a calle con un chal que envolv¨ªa. El hombre observ¨® con atenci¨®n -?Te has peleado con tu hermano? ¨CMm¡­ ¨C E infl¨® sus mejis-. Sigue tratando de defender a Chris. Apoy¨® ambas manos en fria barandi y se agarr¨® con fuerza a e. -?Christopher intent¨® evitar que te rcionaras con Caleb? Kathleen aspir¨® profundo. ¨C A¨²n peor. Me dijo que si queriaprar alguna medicina de Caleb, podia pasar por ¨¦l. Su explicaci¨®n desconcert¨® a Samuel. -Crec que soy muda o inepta socialmente se enfureci¨®-. Odio que me controlen asi. Al principio, ¨¦l y mi hermano intentaban ocultarme secretos. This is the property of N?-velDrama.Org. Cuando hicieron una deraci¨®n p¨²blica diciendo que era mi prometido, ya estaba a punto de explotar. -?No est¨¢s enfadada por el hecho de que haya dicho p¨²blicamente que aun siento algo por ti, entonces? ¨C inquiri¨® Samuel con voz grave. -No es lo mismo. ¨C Lenz¨® una mirada severa-. Que sientas algo por mi o no es tu problema. No es que digas que he aceptado tu confesi¨®n o algo as¨ª. Como es tu problema, no puedo evitar que pienses asi. Sin embargo, es diferente cuando se trata de ellos. Me encerraron en una identidad predeterminada y siguicron tomando decisiones por mi. Lo odio. Se dio cuenta de que mujer estaba en verdad enfadada. Adem¨¢s, no era el tipo de furia que se podia acar con una broma. i ser sincero, aunque s¨¦ por qu¨¦ fuiste a residencia de los Lewis, me sigue molestando mucho- admiti¨® mientras miraba -. Me preocupaba que tambi¨¦n le atraicra Calcb. E le devolvio mirada sin har. -El caso es que sabia que no tenia derecho a interferir-continu¨® con seriedad-. No es que intente interferir en tu vida, por supuesto. Cap铆tulo 174 Cap¨ªtulo 174 Cap¨ªtulo 174 Kathleen mantuvo boca cortada Como he dicho, Samuel, lo que sientas por mi es asunto tuyo. Mientras telo guardes para ti, est¨¢ bien. No hay necesidad de decirlo en voz alta. Scria un desastre que lo que dijeras acabara iodando a otra persona. La mirada de Samuel se fij¨® en e. -Sin embargo, Christopher lo dijo enserio. Eso es lo que me molest¨® -enfatiz¨®-. Lo ¨²nico que quiero es que respete mis descos en lugar de intentar elegir por mi. Samuel, cuando me cas¨¦ contigo, vicja senora Macari tambi¨¦n me cuestion¨® una y otra vez. Solo permiti¨® que el matrimonio se celebrara porque vio que yo no lo queria de otra manera. No respondi¨® a eso. -Sin embargo, yo tambi¨¦n meti pata -confes¨® con amargura- T¨² no querias casarte conmigo, y sin embargo yo insisti en ello. Por lo tanto, no tengo derecho a criticar a nadie m¨¢s. -De verdad crees que cualquiera podria obligarme a algo? -Habia una mirada sincera en su mirada-. Fui yo quien se neg¨® a afrontar mis verdaderos sentimientos. Me gustabas, por eso acepte casarme contigo. No es que me sintiera agraviado ni nada por el estilo. No tienes que culparte. Lo ¨²nico que hizo fue mirarlo. -No tienes que consrme. -No estoy tratando de consrte, Kate - protesto con los ojos apagados-. Sabes que siento algo por ti. Si hubiera querido aprovecharme de tu culpabilidad, podria haber reconocido el hecho de que tu y abu me hab¨ªan arrinconado. Si hubiera hecho eso, me habrias tratado mejor por remordimiento. Pero ya te dije que nunca te mentiria. Cada pbra que estoy diciendo ahora es verdad Una sensaci¨®n de calidez se abri¨® pasode repente en el coraz¨®n de Kathleen. ¨CSe est¨¢ haciendo muy tarde. T¨² tambi¨¦n deberias dormir temprano. Buenas noches. -Se levant¨® de inmediato y se dio vuelta. Samuel se limit¨® a observar su espalda sin hacer ruido. Sabia que ya le hab¨ªa transinitido los sentimientos de su coraz¨®n. Sin embargo, no habia forma de que el supiera lo que e pensaba al respecto. S¨®lo podia esperar que esta vez fuera mas sincero al perseguir a Kathleen en lugar de intentar engana. Dos dias despu¨¦s, Kathleen estaba de pie frente a casa esperando a Samuel No hizo esperar mucho enmenos de un minuto, ya habia sacado el coche y se habia parado dnte de e Le dedic¨® un r¨¢pido saludo antes de subir al vehiculo. Mientras tanto, Charles se qued¨® en puerta y observ¨® en silencioo salian. Meno. Kathlcenllevaba dos d¨ªas consecutivos ignor¨¢ndolo. Estaba tan molesto que de vendad podia llorar. Se giro para mirar a su hermano y esboz¨® una sonrisa resignada. Parece que ya es horas. Samuel mir¨® de refil¨®n. -Todavia no se han reconciliado? -No es tan sencillo. Sin embargo, lo estamos consiguiendo -respondi¨® con pereza-. Como hermanos, no seria cficioso darle el tratamiento de silencio durante mucho tiempo. S¨®lo necesito darle una li¨®n. No es que pueda cortar en verdad loszos con ¨¦l. No indag¨® m¨¢s, as¨ª que Kathleen le miro de reojo. Habia una mirada imprable en su rostro. -Qu¨¦ es? -?Me lo vas a decir ahora? - pregunt¨® con curiosidad-.O piensas quedarte cado durante todo el viaje? El hombre sonri¨®. -?Quieres o¨ªrlo ahora? E asinti¨®. -Est¨¢ bien si quiero hacer algo m¨¢s primero, entonces? - pregunt¨® tentativamente. -ro. ¨C Kathleen no sent¨ªa que fuera a hacer nada exagerado. Despu¨¦s de todo, Tyson seguia conduciendo en el asiento dntero. La mirada de Samuel se profundizo al escuchar eso. Surga y delgada mano se extendi¨® para desabrochar su traje. Luego, aflojo los botones de su chaleco negro. -Qu¨¦ est¨¢ haciendo?. Procedi¨® a quitarse corbata y a seguir desabrochando su camisa nca una a una, dejando al descubiertos cicatrices que le llegaban desde el pecho hastael abdomen. Era una cicatriz increiblemente profunda que se retorcia y girabao los ciempies. En cualquier caso, Kathleen era una ni?a de una presugiosa familia de medicos. Sin embargo, Visi¨®n des cicatrices de Samuel asombro hasta el punto de deja sin pbras. ¡ªCuando te fuiste ese ano¡­ -Hizo una breve pausa antes de continuar-: Me meti en una pelea. Esa persona utiliz¨® un cuchillo muy afdo y me alrio el pecho hasta el abdomen. Aparte del coraz¨®n, todos mis ¨®rganos internos estaban danados. Apenas pude sobrevivir. Por eso mi cuerpo quedo asi. -Una pelca. -Sr. Macan! ¨C Tyson tenia p¨¢nico. Habia asumido quc Samuel estaba al fin dispuesto a sincerarse con Kathleen. Para su sorpresa, todav¨ªa hab¨ªa algunas cosas que el hombre mantenia en oscuridad. ¨C Sigue conduciendo -orden¨® Samuel con frialdad. Eso hizo que Tyson se cara. Sigui¨® conduciendo el coche con seriedad. Kathleen frunci¨®s cejas. Samuel lenz¨® una mirada suave. -Ahora, sabes por qu¨¦ mi cuerpo es¡­ Sin embargo, antes de que pudiera terminar, le interrumpi¨® el dedo de Kathleen rozando su cicatriz. Parecia que sus ojos se hab¨ªan enrojecido. -Casi se muere.. Ser¨ªa una mentira decir que no estaba molesta. Samuel le dedic¨® una sutil sonrisa mientras le dec¨ªa: - No te preocupes. Todavia estoy vivo. De repente, e agarr¨® el cuello de su camisa. ¨C Hmph! Se congelo. -Intentas enga?arme? -acus¨® furiosa. Samuel se puso rigido en un arrebato. -?Por qu¨¦ iba a hacer eso? -De verdad le harias tanto da?o por una pelea? ¡ªsmento-. N?velDrama.Org is the owner. Hay mucha gente a tu alrededor en todo momento. ?Crees que no lo se? No intent¨® replicar -Adem¨¢s -tron¨®-, empec¨¦ a aprender medicina con mi abuelo a una edad temprana y wrondi a identificars heridas. Estoy bien informinda sobre diferencia entre una herida autointligida y una pu?da, incluso m¨¢s que t¨²! El ambiente en el cocheenz¨® a congrse, Kathleen le pusouna mano en el pecho y le mir¨® con ridad. --?Por qu¨¦ ic has hecho dano? A su vez, Samuel le puso mano en cintura. Un rastro de incredulidad apareci¨® en su rostro exquisitamente apuesto, ¡ª Porque te he echado de menos. Sus pbras dejaron tiesa. Con otra mano, le sec¨®s l¨¢grimas. ¨C Nadie me dec¨ªa a d¨®nde hab¨ªas ido. Te busqu¨¦ por todas partes, casi me volvi loco por busqueda. Kate, fue entonces cuando me di cuenta de que uno puede echar tanto de menos a alguien que le du cada parte de su cuerpo. Sabia que te queria, pero solo entoncesprendi que te quer¨ªa hasta los huesos. Me dolia mucho, y no tenia otra opci¨®n. Sabia que te habia hecho da?o, y que no volverias en el resto de mi vida. Por eso me apu?al¨¦ con un cuchillo y a fuerza¡­ - Para! - E le tapo boca para evitar que siguiera borando. Las l¨¢grimas corrian por su rostro sin control y sus manos temban. De hecho, todo su cuerpo se estremecia. Sus ojos se llenaron de l¨¢grimas hasta el punto de que su visi¨®n empezaba a ser borrosa. Ya no podia ver con ridad el hermoso rostro de Samuel. Todo le parecia borroso. Samuel hizo que Tyson parara el coche. Este ¨²ltimo se detuvo en el arc¨¦n de carretera y se baj¨® del vehiculo. - No llores m¨¢s, Kate - dijo Samuel con voz ronca. ¨C Ellos¡­ Ellos¡­ -Los sollozos ahogaban-. Me dijeron que lo ¨²nico que hiciste fue apu?rte, pero... Nunca me dijeron que casi te cortaste el est¨®mago. Ni una s persona me lo hizo saber. Si se hubiera enterado de que Samuel estuvo a punto de morir en ese momento, definitivamentehabr¨ªa vivido arrepentida el resto de su vida. -Qui¨¦n le dijo que lo ¨²nico que hice fue apu?rme? -Samuel le puso su gran mano en nuca yapoy¨® su frente contra de e. - Mi hermano y Chris se atragant¨® entre mocos--, Si hubiera sabido lo mal herido que estabas, seguro que habr¨ªa vuelto a verte. Entonces atrajo hacia sus brazos y le dio un abrazo fuerte y contundente. Si pudiera, querria absorbe en su propio cuerpo -Oirte decir eso es suficiente para ini ¨CSusurro depronto. Cap铆tulo 175 Cap¨ªtulo 175 Capitulo 175 Kathleen apart¨® a Samuel y se sent¨® a undo con confusi¨®n escrita en su p¨¢lido rostro. ¡ªPor que hiciste eso? -Porque te le echadode menos. -Se abotono despacio camisa y orden¨® su atuendo. Mientras observabao el hombre volvia a ser ¨¦lite clegante y noble que era, no podia asociarlo con posibilidad de autolesionarse, Samuel noparecia que fuera a hacer tal cosa. -Es un hombre egocentrico. ?Por qu¨¦ se da?ar¨ªa a s¨ª mismo por sus sentimientos? Adem¨¢s, es un caso tan grave de autolesi¨®n¡±. La mente de Kathleen estaba desordenada. Samuel mir¨® con sus ojos oscuros e insondables. ¨C Kate, estoy igual que t¨². Yo tambi¨¦n extra?o a los ni?os. Se qued¨® hda. - Por mis errores, he causado da?o a mi propio hijo, y mi amada esposa me ha dejado. -Una sonrisa amarga apareci¨® en su refinado rostro mientras continuaba-: No puedo perdonarme el haber arruinado lo que podr¨ªa haber sido una familia amorosa con mis propias manos. A Kathleen le doli¨® el coraz¨®n cuando escuch¨® eso. -No merezco morir? -dijo Samuel con voz ronca, con sus ojos oscuros mir¨¢nd profundamente. E no sabiao responder a eso. Al observar expresi¨®n perdida e ioda de mujer, estaba seguro de su respuesta. ¨C E habia querido que yo muriera¡±. Mientras tanto, Kathleen tampoco podia explicar sus sentimientos. Cuando perdi¨® a su hijo, si penso en querer que Samuel muriera. Si no fuera por ¨¦l, su hijo habr¨ªa estado sano y salvo. Sin embargo, en ese momento, al ver el estado en que se encontraba Samuel, no quiso que perdiera la vida. Las heridas internas en su interior no estaban curadas. En cambio, estaban enterradas en lo mas profundo de su coraz¨®n. A pesar de ello, saba muy bien que ya no podia aceptar a Samuel. Incluso cuando estaba en su estado actual, le parecia inaceptable. La mujerenz¨® a sollozar, era demasiado para e. Pens¨® que pod¨ªa tener un coraz¨®n fr¨ªo, pero al ver herida en su cuerpo, pill¨® desprevenida y se derrumb¨® bruscamente, Samuel se acerc¨® con cuidado a abraza. - Siento haberte clio pasar por tanto, Kathleen soiloz¨®: -Samuel,s cosas no pueden volver a ser como antes. Ya no podemos volver atr¨¢s. No importa lo que digas o hagas, sicmpre habr¨¢ una espina en mi coraz¨®n. Cuanto m¨¢s cerca est¨¦s de mi, m¨¢s dolor sentire. Se puso rigido -Es demasiado insoportable ¨Cse atragant¨® Kathleen-. Ha pasado un a?o y pense ques cosas cambiarian. Sin embargo, me he dado cuenta de que nada ha cambiado en absoluto. A Samuel le entr¨® un poco de p¨¢nico. -No llores. No estoy tratando de que sientas pena por mi. De verdad que no En verdad no estaba tratando de hace sentir mal. Fue s¨®lo porque e se lo pidi¨®, y el no queria mentirle. Ya hab¨ªa perdido su confianza antes y dijo que no volver¨ªa a mentirle. Por desgracia, todav¨ªa le minti¨® una vez m¨¢s, aunque al final fue descubierto por e. Acarici¨® con cuidado espalda de Kathleen, reconfort¨¢nd. Esa sensaci¨®n de impotencia y miedo le invadi¨® de nuevo. Para ser sincero, sab¨ªa mejor que nadie que una vez que empezaran a discutir el asunto, ¨¦l y Kathleen ya notendr¨ªan futuro. No es que quisiera renunciar a e. Sin embargo, no podia soportar ve pasar por un momento tan miserable. Abrazo a mujer y llev¨® en su regazo. Luego, le dijo a Tyson que volviera al coche. Este ¨²ltimo no se atrevi¨® a hacer ninguna pregunta y s¨®lo se centro en condi¨®n. Samuel tampoco dijo nada. Lo ¨²nico que hizo fue sujetar a joven en sus brazos con ternura y caut. No habia ninguna otra expresi¨®n en su apuesto rostro, pero Kathleen, que estaba abrazada a el. tenia una mirada muy conflictiva. Pronto llegaron a su destino. Samuel le pidi¨® a Tyson que saliera del coche para hacer los preparativos, Para entonces, Kathleen hab¨ªa dejado de llorar. Pemaneci¨® en silencio mientras seguia acurrucada en los brazos de Samuel. Le acarici¨® suavemente cabeza. --Thaniste lu kit de maquije? E asinto Mostr¨® una suave sonrisa. -Scic ha corrido el maquije, gatita desordenada. Kathleen levant¨® cabeza. -Samuel. yo¡­ Belongs to ? n0velDrama.Org. Puso un dedo en susbios rojos. -Soloceme esta vez, de acuerdo? La nuez de Ad¨¢n de Samuel se bnceo mientras tragaba. -Se lo que quieres decir. Para ser sincero, no quer¨ªa contarte nada de esto porque me vas a perdonar. Una vez que me hayas perdonado, ya no inc odiar¨¢s y no tendr¨¢s m¨¢s sentimientos hacia mi. E le mir¨® sinprender. ¨C Me conoces demasiado bien. -Retoca tu maquije primero. La ceremonia de apertura est¨¢ a punto deenzar. Despu¨¦s del evento, busquemos un lugar para har de esto, ide acuerdo? ¨C pregunto con voz ronca. -Mm¡­ La ceremonia de apertura fue una tarea senci. Cuando Kathleen termino de retocarse el maquije, sigui¨® a Samuel fuera del coche. Tenia un aspecto radiante y despampanante mientras llevaba una sonrisa profesional,port¨¢ndose con recato. La forma en que se aferraba as manos de Samuel era tambi¨¦n muy natural. Una vez terminada ceremonia de apertura, un grupo de periodistas se acerco para una entrevista Fijaron sus ojos en Kathleen mientras preguntab?n): -Sra. Johnson, cu¨¢l es su rci¨®n actual con el Sr. Macari? Kathleen esbozo una be y confiada sonrisa. ¨CSomos amigos ypa?eros de trabajo. Los periodistas estaban asombrados, Susbios se curvaron con gracia ¡ª Nadie ha dicho que una pareja no pucda ser amigadespu¨¦s de un divorcio, ?verdad? Adem¨¢s, el Sr. Macari y yo no superado nuestro pasado. Seguiremos mirando hacia adnte en el futuro. Samuc! ia mir¨® en silencio con una mirada insondable. -Eso es bueno. Puede dejar dedo los problemas de su coraz¨®n y aceptar una nueva vida. Eso es mejor que cualquier otra cosa. Los periodistas quer¨ªan hacer m¨¢s preguntas a Samuel. Sin embargo, su semnte, aunque apucsto, era tan aterradoro el de una Parca, y los reporteros tuvieronmiedo de seguir preguntando. La entrevista termin¨® poco despu¨¦s. Samuel llev¨® entonces a Kathleen al hotel de aldo para que descansara. La llev¨® a suite presidencial y le dijo: -Descansa un poco. Volver¨¦ m¨¢s tarde. E dud¨®. -Samuel¡­ Se volvi¨® para mira. Mientras caminaba hacia el, sus oscuras pups reflejaban el rostro del apuesto hombre. Samuel baj¨® cabeza. Le tom¨® cara cons manos y le dijo: ¨C Descansa bien. Si hay algo, lo haremos esta noche. Con eso, baj¨®s manos y se fue. Kathleen frunci¨® un pocos cejas. -?Por qu¨¦ se fue con tanta prisa? Aun as¨ª, Kathleen descans¨® obedientemente. Despu¨¦s de llorar tanto, le dolia cabeza. Cuando se desperto de su siesta, se asust¨® al ver que habia alguien sentado junto a cama y se incorpor¨® r¨¢pido Samuel sonri¨® -?Te he asustado? E asinti¨® DI COU VOZ Solenie: -Queria pedire que bajaras aer algo, pero no podia soportar despertarte de tu sue?o E funci¨® losbios. Ven y sientatc aqui. Vamos a char. -El hombre se?al¨® a sudo. Kathleen se sento hacia donde el se?ba con manta que cubr¨ªa sus piernas, inclinando cabeza para apoyarse en su hombro. Sinti¨® un ligero apret¨®n en su coraz¨®n. -Estoy de acuerdo con lo que has dicho hoy sobre c¨®mo debemos mirar hacia adnte. Sin embargo, es m¨¢s f¨¢cil decirlo que hacerlo --dijo Samuel con su voz ronca. Kathleen permaneci¨® en silencio. -He dicho en el coche que s¨¦ que me perdonarias cuando descubrieras que me he hecho dano. Nuestro amor y odio ser¨¢n borrados. A partir de hoy, ya no tendr¨¢s ning¨²n sentimiento hacia mi. -Lo siento. -Se agarr¨® a manta. -No es tu culpa. Todos tenemos que pagar por nuestros errores. Como hice algo mal, me lo merezco - dijo con autodesprecio. Sus ojos se volvieron rojos. Cap铆tulo 176 Cap¨ªtulo 176 Cap¨ªtulo 176 Kathlech asinto. ¡ªSam. Samuel le tom¨® mano. ¨CNo te molestare mis en el futuro, ni me presentare constantemente ante ti. Tampoco volver¨¦ a casa cuando vayas a residencia de los Macari y hagas algo que te disguste. Le dolio el coraz¨®n cuando escuch¨® susentarios. --Pero si necesitas mi ayuda, puedes buscarme en cualquier momento. No me qucdar¨¦ sin hacer nada. -Continuo record¨¢ndole: La familia Yoeger esplicada. N?velDrama.Org owns all ? content. No es de extra?ar que tu hermano no pueda entende. Por lo tanto, tienes que acordarte de buscarme si necesitas algo. No acudas a los dem¨¢s. Ellos no saben tantoo yo. ¨C Mm¡­ Lo tengo. ¨C E asinti¨®. - Vanessa acepto de nuevo a Nicolette no porque quisiera reconciliarse con esta ¨²ltima ¨CArrug¨®s cejas, Zachary necesitaun trasnte de ri?¨®n, as¨ª que Nicolette es solo fuente de rinon que est¨¢n buscando. Pero para que done su ri?on de buena gana, los Yoeger han prometido cumplir algunas desus condiciones. Tienen que ser cautelosos. Yo tambi¨¦n los vigre para que no corras peligro. Sin embargo, al mismo tiempo, tienes que estar atenta. ¨C Muy bien. -E continuo asintiendo. ¨C Felix es un hombre muy peligroso. Puede parecer que se retira del negocio familiar, pero sus pbras siguen siendo absolutas en elGrupo Morris. -Samuel permaneci¨® indiferente-. Si no hubiera sido por presencia de los Macari todos estos a?os, Felix habria echado a mi tia Emily decasa hace tiempo. Es poco probable que su marido y Christopher puedan protege. Por lo tanto, es posible que Christopher no pueda protege tampoco. Tienes que ser cautelosa. Con timidez, der¨®: -Es en verdad imposible entre Chris y yo. -Eso es¡­ genial. ¨CTras una breve pausa, el hombre dijo-: Muy bien. Eso es todo lo que quiero recordarte. ?Tienes algo que decirme? - Estoy muy preocupada por tu salud. Por lo tanto, seguir¨¦ proporcion¨¢ndote un tratamiento constante en el futuro. No puedes rechazarlo. ¨CFrunci¨®s cejas-. Si no, habria pedido medicina a Caleb en vano, porno har de los molestos escandalos extra?os que surgieron de Samuel estabaat¨®nito. - Fuiste alli especificamente para conseguir medicinas para mi? -?Qu¨¦ m¨¢s? ¨CSu ceno se frunci¨®-, Crees que lo necesito? Sinti¨® un calor en elpecho, Gracias. Te lo prometo. La mujer dej¨® escapar un suspiro. ¨CAl principio, ionta tantas cosas que contarte. Pero cuando estoy frente a ti, parece que todo es redundante. -Entonces, esperar¨¦ hasta que quieras har de ello -respondi¨® Samuel con voz grave. Despucs de meditarlo. Kathleen pregunto: ¡ª?Puedo hacerte una pregunta? Con un movimiento de cabeza, respondi¨®: - Mm¡­ Adnte. Frunciendo losbios, pregunto: - ?Por qu¨¦ te gusta tanto Nicolette? Se congel¨® por un instante. ¨C En realidad, no me gusta tanto. Hab¨ªa confundido ini gratitud por e al salvarme vidao amor a primera vista. ¨C ITsk! Yo tambi¨¦n te he salvado una vez. ?Por qu¨¦ no te sientes agradecido conmigo, entonces? -refunfun¨®, Frunci¨® el ce?o. -?Cu¨¢ndo me has salvado vida? - Una vez, segui a mi padre al orfanato para dar consultas m¨¦dicas gratuitas al personal y a los ni?os. En esa ¨¦poca, vieja se?ora Macari te llev¨® all¨ªo voluntario. Tuviste una pelea con un ni?o de alli. Cuando ten¨ªas guardia baja, te empuj¨® al agua. Fui yo quien te salv¨®. - Eras tu? -Su ceno se frunci¨®-, Siempre pens¨¦ que era Nicolette porque fue e quien me hizo respiraci¨®n boca a boca cuando me despert¨¦. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Tebe preguntado al respecto. Dijo que fue e quien me salv¨®. - La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® yoinbria - Qu¨¦ tonter¨ªa! ¨C Kathleen ech¨® humo-, Despu¨¦s de sacarte del agua, fui a buscar a los adultos para ayudarte Lamir¨® sin pbras. Podria haber sido enganado durante todos CSION ADON? As¨ª que sue Kathleen, y no Nicolette. quien me salvo. En ese momento, incili cucull de que ropa de Nicolette tambi¨¦n estaba moiada por no mencionar que me luzo respiracion boca a boca. Por lo tanto, asurni que fue e quien me salvo. Resulta que me equivoque¡­ Kathleen sitio que energia se le escapaba. - Siempre in Picgunte por qu¨¦ no tuviste ninguna ci¨®n al verme. Al final, ni siquiera lo uentas. Agarrando su mano, el hombre le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no has dicho nada? -En aquel momento, metratasteo si fuera una especie de ga. Considere que seria in¨²til decirtelo -contest¨® e. Samuel se quedo cado. ¨C Tiene raz¨®n. En aquel entonces, yo era muy distante hacia e-. -?Maldici¨®n! -maldijo con furia, - Si no fuera porque Nicolette se llev¨® el cr¨¦dito, habr¨ªa tenido un futuro feliz con Kathleen. Al final, Nicolette arruin¨® todo. No dejare ir sin m¨¢s. La ¨²ltima pizca de simpatia que ten¨ªa hacia e ha desaparecido-. Kathleen suspiro. -A estas alturas, ya no deber¨ªamos culpar a otras personas. Tal vez, simplemente no estamos destinados el uno al otro. Al oir susentarios, no pronunci¨® ni una pbra. Se arrepinti¨® y se resinti¨®. Volvi¨¦ndose a mirar al hombre, grito: - Sarn? Samuel se gir¨® y mir¨®. Con una leve sonrisa, dijo: ¨C Todo est¨¢ perfecto. Hemos arados cosas y resuelto todos los problemas. Siento que se me ha quitado el peso del coraz¨®n en un instante. Suombargo, Samuel miraba con miseria. -Ademas, esto es genial para nosotros. Si a¨²n no podemos estar juntos despues de experimentar tantas dificultades, entonces significa que de verdad no estamos destinadosel uno al otro. El Cielo tiene sus propios nes -ento en tono de burk Rodeando a mujer con sus brazos, dijo: -Es suficiente De hecho, se hab¨ªa arrepentido demasiado. Mientras tanto, Kathleen se qued¨® en sus brazos tranqumente. Ya 10 estaba tan emocionadao cuando estaban antes en el coche. Aunque sus ojos segu¨ªan enrojecidos, ya no sentia ninguna carga en su corazon. Ambos habian utilizado sus propios medios para arrepentirse de su pasado. Asi, por fin se sintieron tranquilos. Samuel respiro profundo. - Vamos a tener una ¨²ltima cita juntos, de acuerdo? Atonita, pregunto: -Una cita? ¨C Vamosa tenerlo aqu¨ª. Quiero tener una cita contigo por ¨²ltima vez -explic¨®. Tras una breve vi¨®n, asinti¨®. ¨C De acuerdo. Samuel le dijo que se preparara mientras ¨¦l sal¨ªa a espera. Media hora despu¨¦s, el d¨²o apareci¨® en calle. Para evitar que los dem¨¢s los reconozcan, ambos llevaban m¨¢scaras. Pasaron el dia deambndo. - Parece que esta pequena ciudad es muy vibrante -ent¨® Kathleen. -Mm¡­ Si este lugar no se convierte en una zona de desarrollo importante, puede convertirse en un lugar de vacaciones despu¨¦s de quese someta a una ligera renovaci¨®nent¨® Samuel Pero diri¨®n ha establecidos res. Ya no se puede hacer nada. ¨C Por fortuna,s dos minas no est¨¢n perturbadas. Si no, no seria tan pintoresco -explico. -Tienes raz¨®n. --Cu¨¢ndo se mover¨¢ a gente? -Despu¨¦s del dia de A?o Nuevo. Es diri¨®n que ha fijado hori. Todo tiene que hacerse r¨¢pido Se qued¨® sorprendida -No es raro que tengan prisa? Asintio. ¨C Mm¡­ Hic oido que Felix fue a ver a diri¨®n. Para evitar cualquier problema, me instaron aenzars obras lo antes posible. Kathleen frunci¨® el ceno. -Si empiezas el trabajo a toda prisa, chabr¨¢ alg¨²n problema? Frunciendo losbios, respondi¨®: - Aunque hayaun problema, no afectar¨¢ al desarrollo. No te preocupes. -?Est¨¢ loco Felix? ?Por qu¨¦ siempre va en contra de ti? ¡ªpregunt¨® disgustada. Samuel esboz¨® una media sonrisa. -Quiz¨¢s porque le recuerdo a mi abuelo. Cap铆tulo 177 Cap¨ªtulo 177 Cap¨ªtulo 177 - En verdad me olvide de eso -dijo Kathleen torpemente, ¨C No te preocupes. No lo dejare ir sin m¨¢s -dijoSunucl en un tono frigido y prepotente. ¨C S¨®lo puedo animarte, entonces. Mir¨¢nd, resopl¨®. E frunci¨® el ceno. - Qu¨¦ es esa mirada? - ?Felix casi se convierte en tu abuclo! ent¨® con amargura. Al oir eso, Kathleen se qued¨® sin pbras. No obstante, tom¨® de mano y sigui¨® caminando hacia dnte. ¨C iQue mezquindad! ¨Cmurmur¨® en voz baja. -?ro que si! No queriendo discutir m¨¢s, mir¨® el reloj del edificio. -Sam, es casi medianoche. Hab¨ªan acordado no tener nada que ver el uno con el otro despu¨¦s de que elreloj dieras doce. Ni siquiera con familia. En el futuro, Samuel no molestaria m¨¢s. ¨C Por aqui! -Le apret¨® mano con cuidado. E le sigui¨® hastadera de una monta?a. Mirando hacia abajo, pod¨ªan ver toda ciudad. Samuel se quit¨® m¨¢scara. Hac¨ªa mucho frio en monta?a en invierno. Luego ayud¨® a Kathleen a quitarse tambi¨¦n m¨¢scara. A continuaci¨®n, le tom¨® cara con ambas manos. Su pequeno rostro era impecable, tan justo y delicado. No s¨®lo eso, sino que sus grandes ojos crano pes negras que briban en oscuridad. Samuel no pudo evitar tocarle cara con sus frios dedos, sus oscuros ojos se volvieron bruscamente escatas. -Ya casi es hora de despedirse, -E levant¨® su mano y cubri¨® con cuidado el dorso de suya. No pudo pronunciar una pbra - Sam? - Kathleen frunci¨® losbios Su respiraci¨®n se hizo m¨¢s pesada cuando baj¨® cabeza ycaptur¨® susbios, descargando todas sus emociones en ese beso, Rctncia arrepentimiento, indignaci¨®n. Nunca se habia sentido tan emocionado y casi quer¨ªa retractarse de sus pbras, De verdad no queria deja ir, pero?qu¨¦ podia hacer? Kathleen ya se habia despedido de ¨¦l y sabia que nunca podr¨ªan volver. Dijo que tenian que mirar hacia adnte. Por lo tanto, no tuvo m¨¢s remedio que respetar sus deseos aunque e ya no estuviera en su futuro. Senua que su vida se hab¨ªa detenido y hab¨ªa perdido toda motivaci¨®n. La raz¨®n por que acept¨® fue que quer¨ªa hacerle vida m¨¢s f¨¢cil. Eso fue todo. Los fuegos artificiales aparecieron en pequena ciudad al pie de monta?a. Mientras tanto, Samuel besaba a Kathleen con tanta pasi¨®no si estuviera a punto de devora. En su estrecho abrazo, mujer apenas podia moverse. Cuando se separaron al terminar los fuegos artificiales, sus piernas se hab¨ªan debilitado. Samuel respir¨® con fuerza mientras le sujetaba nuca con su gran mano. ¨C Te quiero, Kate. ¨C S¨®lo te querr¨¦ en mi vida. No importa donde vayas, te voy a extra?ar.. Al dia siguiente, Samuel y Kathleen salieron juntos del hotel. Charles vino a recoger a Kathleen al vestibulo. --Dormiste bien anoche? -pregunt¨® Samuel con amabilidad mientras miraba a mujer, parec¨ªa estar tratando de contenerse. Se sonroj¨®. -Mm¡­ ¨CAnoche¡­ Hizo una pausa- Si te sientes mal, entonces ve al hospital. Su cara se puso a¨²n m¨¢s roja al o¨ªr eso. C¨®mo iba a ir al hospital! Anoche fue en verdad... Ime invadio lujurial De hecho, Samuel era demasiado bueno para hechiza. -Entra en el coche -dijo Charles con una expresi¨®n sombria. ¨C Mm¡­ - Kathleen no tuvo m¨¢s remedio quc ascitir, mirando a Samuel. Adi¨®s. ¨C Adi¨®s. -El hombre retir¨® su mirada, Al verlo en ese estado, pudo adivinar que Samuel se hab¨ªa desprendido porpleto de e despu¨¦s de noche anterior. -Bien. Asi eso debe ser¡±. Subio r¨¢pido al vehiculo. Despu¨¦s de cerrar puerta, Charles inst¨® al conductor a salir de inmediato. Samuel solo levant¨® cabeza cuando el coche se alej¨®. Dijo con tono frio: -Volvamos tambien. -Sr. Macari, cen verdad va a renunciar a Sra. Johnson? ¡ªpregunt¨® Tyson. -Renunciar? -Samuel se burl¨®-, ilmposible! Tyson estaba sorprendido. Lo sab¨ªa! Samuel entrecerr¨® los ojos. Si no lo hubiera dicho, ic¨®mo habr¨ªa podido tene?. Ahora que hab¨ªa conseguido el cuerpo de Kathleen, procederia a ganar su coraz¨®n a continuaci¨®n. Sin embargo, ya no ten¨ªa prisa. - Kathleen es tan joven y adorable: s¨®lo me puede pertenecer a mi. Tyson pens¨® que Samuel era astuto y calculo que el hombre recibir¨ªa una dura li¨®n de Kathleen en elfuturo. Sin duda alguna. No hay duda. En el coche, Charles mir¨® a su hermana y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? ¨C Nada ¨C Kathleen sacudi¨® lacabeza con indiferencia. Por alguna raz¨®n, seguia recordando lo que hab¨ªa pasado en habitaci¨®n del hotel noche anterior Hab¨ªa habido un apag¨®n en el hotel, y sabiendo que e tenia miedo a oscuridad, Samuel se qued¨® con e toda noche. Sin embargo, lo que sucedi¨® despues fue¡­ iAhhh! Todavia estaba un poco incred, Por alguna raz¨®n desconocida, el ambiente de anoche se volvi¨® intimode repente, Es cierto que Samuel lo hizo s¨®lo una vez,o habia prometido. Sin embargo, podia sentir su tacto por todo el cuerpo. Cada centimetro de su piel habia sido cubierto por su aliento, y parecia que queria dejar alg¨²n tipo de marca en e para que gente que codiciara nose atreviera a acercarse a e de nuevo Anoche fue una locura. Samuel casi se vuelve loco. Kathleen mir¨® por ventani del coche y dijo: - Aparca en farmacia de enfrente. Charles se qued¨® sin pbras. Samuel Macari, ese maldito bastardo!? -ilr¨¦ a buscarlo! -La rabia surgi¨® en su pecho. Sali¨® r¨¢pido del coche y regres¨® poco despu¨¦s, entreg¨¢ndole medicina con una expresi¨®n sombria. ¨C C¨®metelo. -?Esto es un analg¨¦sico? ¨C pregunt¨® Kathleen, perpleja. -No seas tonta. Tienes que tomar¡­ pildoras anticonceptivas despu¨¦s de hacer eso, Arrug¨®s cejas. ¨C Despu¨¦s de hacer qu¨¦? Charles, t¨²¡­ Charles hizo una breve pausa. -Me he equivocado? Kathleen se qued¨® sin pbras. -Entonces, ?por qu¨¦ han hado con tanta ambig¨¹edad hace un momento? Es muy f¨¢cil que se lesmalinterprete-se quej¨®. Estaba demasiado avergonzada para decir algo m¨¢s. Samuel no lleg¨® hasta el final. Se limit¨® a besa y casi hizo perder cabeza. No habia pasado por alto ninguna parte de su cuerpo con susbios, afirmando que queria que e sintiera unadichia inolvidable. Al final, lo hizo de verdad, y de hecho todav¨ªa se repetia vividamente en su mente. ¨CBucho, entonces me equivoque con el esta vez. ¨CCharles respiro aliviado. Teprare algunos analg¨¦sicos, Volvi¨® a salir del coche. Mientras tanto, Kathleen ocult¨® su cara en su chaqueta de plum¨®n, sonroj¨¢ndose. Kathleen hab¨ªa vuelto para continuar su rodaje. This is the property of N?-velDrama.Org. Por noche, Diana m¨®. ¨C Katic, lo he arredo todo. No te olvides de venir ma?ana por noche -dijo mujer con una sonrisa. -Gracias por todo, vieja se?ora Macari. ¨C Kathleen estaba agradecida. -?No seas tonta! No quiero que me dess gracias. -Estar¨¦ alli ma?ana por tarde. Nos vemos entonces. ¨C Genial! ¨C Diana asinti¨® y colg¨®. Sin embargo, en cuanto se levant¨® y se dispuso a volver a su dormitorio, vio a Samuel. ¡ª?Por qu¨¦ has vuelto? -He vuelto para verlos a todos, por supuesto. Tengo miedo de morirme un d¨ªa y no volver a verlos ¡ª respondi¨® el hombre con apatia. Al oir eso, Diana se qued¨® sin pbras. -Incluso si me muero, no les importar¨¢ de todos modos -a?adi¨® Samuel con frialdad-. Todos ustedes se preocupan m¨¢s por Christopher que por mi. Me pregunto si deber¨ªa intercambiar mi posici¨®n con ¨¦l. - Tu! ¨C Diana lo fulmin¨® con mirada y se ri¨®-. Cap铆tulo 178 Cap¨ªtulo 178 Cap¨ªtulo 178 Si esto hubiera ocurrido en el pasado, Samuel no habr¨ªa refunfundo por ello. Sin embargo, por fin supo expresarsus sentimientos despues de reprimirlos durante un a?o. Tambi¨¦n fue por eso que Diana le hizo esa pregunta, Samuel sonri¨®. -Siempre he estado vivo. Alcscuchar su respuesta, Diana dijo en tono ir¨®nico: - Bah! Mire ahora! Te ves tan bieno hace un a?o. Antes de esto parec¨ªas estar siempre al borde de muerte. -?Hace un a?o? - Respondi¨® sonriendo-: Es bueno que est¨¦o hace un a?o. Katie todav¨ªa era mi esposa en ese momento. -Ah! ?No le traigas desgracia! -La expresi¨®n de Diana se ensombreci¨®. Pregunto con frialdad: - Y si insisto en persegui? Nunca dejar? ir; he decidido ganarme su coraz¨®n. No dejar¨¦ que los dem¨¢s tengan oportunidad de acercarse a e. Al oir sus pbras, pregunt¨® preocupada: -Que intentas hacer? No intimides m¨¢s a Katie. - Me gustaria que se convirtiera en mi esposa -respondi¨® con indiferencia. Sorprendida, Diana le mir¨® sinprender. Con eso, Samuel subi¨®s escaleras. Cuando recobr¨® el sentido, se frot¨®s sienes antes de gritar: -Maria? Maria se acerc¨® a e yle pregunt¨®: -Qu¨¦ pasa, vieja se?ora Macari? - Ah! Me duele cabeza! -Diana suspiro. Ansiosa, Maria respondi¨®: -Eh? mo a un m¨¦dico ahora? - No! Pidele a Kate que venga aqui. Quiero ve¡ªinstruy¨® Diana -Muy bien. ¨C Maria asinti¨®o respuesta. Al momento siguiente, qucria mar a Kathleen de inmediato. Antes de que pudiera hacerlo, Diana soli¨®: - Espera un momento! Casi semic revienta un vaso sanguincoal escuchars pbras de Sainucl. Hum, esta bien, Katie est¨¢ en el set de filmaci¨®n. No mol -ro. -Maria asinti¨®. Al dia siguiente, residencia de los Macari estaba repleta de gente y actividades, ya que Diana habia invitado a muchos hu¨¦spedes. La invitada m¨¢s destacada era Frances, pero ¨¦sta a¨²n no hab¨ªa llegado. Kathleen lleg¨® antes al recibir invitaci¨®n. Charles tambi¨¦n vino. Tomando mano de Kathleen entres suyas, Diana present¨® a Kathleen as personas que rodeaban. -Es mi nieta, Kathleen Johnson -dijo Diana con una sonrisa. Al escuchar eso, una expresi¨®n de iodidad apareci¨® en los rostros de los invitados. ¨C Bueno, se lo que est¨¢n pensando. De todos modos, Kathleen ser¨¢ mi nieta a partir de ahora! Deber¨¢n cuidar de e cuando est¨¦ en apuros ¨C instruy¨® Diana. La multitud asinti¨® con timidez. ¨C ro! Kathleen sonri¨® con torpeza. justo en ese momento, Samuel se acerc¨®, con un aspecto atractivo y emanando un aura elegante perofria. Los invitados se caron al verlo. Mientras tanto, Kathleen se sonroj¨® al verlo, -De qu¨¦ est¨¢s hando -Samuel fue educado, pero habia un matiz de distanciamiento en sus ojos Nadie se atrevi¨®a responder a su pregunta. N?velDrama.Org owns all ? content. Al fin y al cabo, nadie se atrevia a ofenderle -Estamos hando de que tienes una hermana-dijo Diana significativamente, Qu¨¦? Hermana? Samuci miro aKathleen - Vamos, ll¨¢mane Sam. Kathleen se qued¨® sin pbras Sus pbras dejaron a todos los presentes boquiabiertos tambi¨¦n Levantos cejas y anadi¨® --Por qu¨¦ no me mas asi? No vas a reconocerme? Soy tu hermano. -Vamos Karic Dirigetc a clo quicras -persuadi¨® Diana Con iodidad Kathleen grilo: -Sam Samucl le dedic¨® una media sonrisa y brome¨®: ¨C Nose enfadara Charles porque ahora tienes otro hermano? Despu¨¦s de todo, ha cambiado forma de dirigirse a mi. kathleen frunci¨®s cejas al escuchar sus pbras. Al ver su rei¨®n, le sonri¨®. -Oh! Parece que no quieres reconocermeo tu hermano, ?verdad? ¨C Sain ¨C volvi¨® a decir Kathleen su nombre con indiferencia. Satisfecho, respondi¨®: - Buena chica! Lurgo, le acarici¨® el pelo cari?osamente. Nadie sabia lo que ten¨ªa en mente. Al ver eso, Kathleen frunci¨® losbios. Al cabo de un rato, retir¨® mano y se apart¨® distante. En ese momento, alguien entr¨® y le dijo a Diana: ¨C Vieja se?ora Marari, se?ora Yoeger est¨¢ aqui. --Oh La Virja e hora Yocjenno VCc - Diana fruncio clceno, Esa persona bieg¨® con cabeza. Diana se guro para mirar a Kathleen Esta baj¨® voz y respondi¨® -Est¨¢ bien, abu. Vamos a ver que quiere Al escuchar sus pbras, Diana asinti¨®, En cuanto Kathleen respondi¨®, Vanessaentr¨® en residencia No fue ¨²nica que vino, ya que Nicolette tambi¨¦n estaba con e La cara de Diana cay¨® de inmediato cuandos vio. -- Hmph! Samuel seguia siendo prohibitivo, -H, vieja se?ora Macari! ¨C Vanessa sonri¨®. ¨C Que haces aqu¨ª? ¨C pregunt¨® Diana con frialdad. Vanessa sonri¨® y contesto: - Mi madre no se encuentra bien y me pidi¨® que venga. Kathleen permaneci¨® en silencio y se gir¨® para mirar a Samuel. Samuel se acerc¨® a Kathleen y se puso a sudo antes de decir con frialdad: ¨C Katic tiene algunos conocimientos m¨¦dicos. ?Por qu¨¦ no dejas que trate a vieja Sra. Yoeger? Sorprendida, Vanessa mir¨® despectivamente. -Oh! De verdad sabe de medicina? -Mi abuelo es un reputado practicante de medicina tradicional. -Sin inmutarse, Kathleen miro a Vanessa con frialdad. -De verdad-pregunt¨® Vanessa con frialdad. Kathleen sabia que Vanessa no creia. - Oye, Kathleen! - Nicolette entrecerr¨® los ojos mientras miraba. Fue tal friao un pepino mientras respondia: -Alguien me hablo? Sentada en una si de ruedas, Nicoleile mir¨® a Kathleen con indiferencia Todavia llevaba una m¨¢scara para cubrircicatriz de su cara. -C¨²rame cara si eres tan capaz - Nicolette levantos cejas. Kathleen se burl¨®: --Tratar tu cara? Es necesario que lo haga? Nicolette estaba perpleja. Kathleen se burl¨® y continuo - No puedo creer que todaviale importe un aspecto. No cambiar¨¢ nada aunque te d¨¦ un tratamiento para cicatriz. Tu cara seguir¨ªa siendon mediocreo antes, Los ojos de Nicolette se volvieron frios despu¨¦s. - Parece que no nos da bienvenida, vieja se?ora Macari. ¨C Vanessa sonri¨® maliciosamente y continuo. Estamos aqui por respeto a usted, vieja se?ora Macari. Asi eso trata a sus invitados? Wynnic se acerc¨® yent¨®: -La familia Macari siempre recibe a nuestros invitados, ipor supuesto! Sin embargo,no podemos disfrutar del privilegio de que familia Yoeger venga aqui porque siempre est¨¢n en su onda. De todos modos, debemos tratar a cada uno de nuestros invitados con respeto. Vanessa se mordi¨® elbio y dispar¨® dagas a Wynnie antes de decir: ¨C Ja! Qu¨¦ buena es usted con sus pbras, se?ora Macari! -ija! S¨®lo se har con unhumano civilizado. Algunos ni siquiera saben har en lenguaje humano -replico Wynnie con una sonrisa. La cara de Vanesa cambio. De repente, todos se tensaron al sentir que tensi¨®n en el aire de residencia de los Macari se hacia m¨¢s densa. Kathleen pregunt¨® despreocupada: - Nicolette, todav¨ªa recuerdas que te abofete¨¦ antes? Nicolette frunci¨® losbios al escuchar sus pbras. - Ja! C¨®mo te atreves a mencionarlo ahora! Te me has adntado. Perinaneciendo indiferente, Kathleen pronunci¨®: - Oh! No es esa raz¨®n por que est¨¢s aqui esta noche? Me parece bien. ?Por que no ajustamos cuentas entre nosotras ya que est¨¢s aqui? -Arrer cuentas? ?C¨®mo quieres hacerlo? Kathleen no tard¨® en poner una fachada gelida en su hermosorostro y dijo: -Hablemos de por qu¨¦ te aboleice Supongo que todo el mundo qui tambi¨¦n tiene curiosidad por eso Nicolette entrecerr¨® los ojos. Kathleen continuo -Tieres desvergonzada. Todo el mundo sabe raz¨®n de separaci¨®n entre Samuel y yo. Es tu culpa Samuel mantuvo calma al escuchar sus pbras. - Pero nunca sabr¨¢n por que tc odio hasta los huesos -a?adi¨® Kathleen-Siempre ha habido m sangre entre nosotras porque me debes dosvidas. Sus pbras causaron un alboroto entre multitud que escuch¨®. -Quc: Vidas? ¨C Me pregunto por qu¨¦ Samuel y Kathleen se divorciaron ese a?o. No ten¨ªan todo preparado para su boda? -?Ah! iNo sabes nada! Kathleen est¨¢ hando de sus hijos no nacidos! -Qu¨¦? ?Estaba Kathleen embarazada antes? -iHe oidoque es culpa de Nicolette! Al principio, Kathleen tuvo gemelos, pero murieron de repente. Cap铆tulo 179 Cap¨ªtulo 179 Cap¨ªtulo 179 La multitudenz¨® a char entre ellos. Nicoletic se volvi¨® para mirar a Kathleen con expresi¨®n petrca. -No entiendo de que est¨¢s hando, - Ese ano volviste al pais para tratar leucemia. -La suave voz de Kathleen se volvi¨® m¨¢s fria al dir-: Samuclic ayudo a buscar un donante adecuado en lodoslos bancos de sangre y descubrio que yo era una candidata id¨®nea. En ese momento estaba embarazada, as¨ª que no habia ton de que te doura med osca. Sin embargo, fuiste demasiado egoista y enviaste a alguien para que me noqucara antes de llevarmne al hospital y permitir quelos m¨¦dicos inc cxtrajeran med osca. Mis hijos se han ido por culpa de esto. La expresi¨®n de Nicolette se ensombreci¨®. -Qu¨¦ tonterias est¨¢s diciendo, Kathleen? - Parecia serena por fuera, pero en realidad estaba tan asustada que le sudabans palmas des manos. -ija! -se burl¨® Kathleen-, s¨¦ que no lo admitir¨¢s. -?Por que tengo que admitirlo si nunca lo he hecho? -cuestion¨® Nicolette en tono agraviado No me acusesde algo as¨ª. E sabia que Samuel se hab¨ªa deshecho de los dos testigos ve. Despu¨¦s de todo, los muertos nunca podrian revr verdad. Nadie sabr¨ªa todo el incidente mientras e nunca lo admitiera. Gemma se acerc¨® y dijo: -Oh? Acusarte, ceh? ?Yo soy testigo! Incluso me rompiste cintura cuando supiste que queria evitar que hicieras esto! Nicoletterespondi¨® con calma: - Senorita Young, todo el mundo sabe que es usted una buena amiga de Kathleen. Por supuesto, usted ayudar¨¢ a urdir un n retorcido contra mi. Irritada, Gemma replico: -Qu¨¦. No todo el mundo es tan descaradoo t¨². -Gemma, crees que puedes disfrutar de toda gloria y riqueza eligiendo estar de sudo? ¨C se moto. - Tu! - A Gemma casi se le revienta un vaso sanguinco al escuchars pbras de Nicolette. Kathleen dr¨® del brazo de Cemma y consol¨®: -No te rebajes a su nivel ¨C Ja, ja! -se burl¨® Nicoletie. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Gemma, familia Macarile ha hecho muchos favores estos a?os. iMira c¨®mo defiendes a Kathleen! ?Est¨¢s interesada ch Samuel? Gemma se enfureci¨®. -Oye! iNo todo el mundo es tan desvergonzadoo t¨²! Nicolette pregunt¨® con un tono acerado: - Sinverg¨¹enza? Yo? Seguro que eres mejorque yo? Aloir eso, Kathleen dijo con frialdad: - Nicolette, estamos hando de lo nuestro. ?Por qu¨¦ tienes que cambiar de tema y atacar a Gemma? Te sientes culpable por algo? Nicolette se burl¨®. Kathleen mir¨®, desprendiendo un aura singrmente distante. -?Y que si no tengo testigos? Aunque creas que tu n de aquel a?o fue impecable,sigue habiendo c¨¢maras de vigncia en todos los hospitales. ?No lo sabes, Nicolette? La expresi¨®n de Nicolette se volvi¨® m¨¢s fria. - Por desgracia,s c¨¢maras de vigncia funcionaron mal esa noche. Kathleen respondi¨® con indiferencia: - Pero algunas c¨¢maras de vigncia funcionaban con normalidad en otros lugares del hospital. Tambien habia im¨¢genes de vigncia ens que se me noqueaba y se me llevaba al hospital. Nicolette se qued¨® at¨®nita. Samuel se acerc¨® a Kathleen y le puso con cuidado mano en el hombro. Sus ojos oscuros eran tan profundoso un abismo cuando sugiri¨®: -Quieres testigos? Los tengo. Kathleen estaba sorprendida. Al instante siguiente, atrajo hacia sus brazos. Nicolette se mordi¨® elbio con incredulidad al escuchars pbras de Samuel. Eso es imposible! C¨®mo puede Samuel tener testigos? Recuerdo que se habia deshecho de Sarah y delmedico, ino? ?Ha buscado a los otros para falsificar pruebas para Kathleen? -Sabiendo que podia necesitarlos, he pedido a mis hombres que los traigan aqui de antemano. -Retr¨® mano del liombro de Kathleen y sonri¨® perezosunente, desprendiendo un aura fria -iEso es imposible! ¨C Nicolette no podia creer lo queescuchaba Mir¨® a Tyson y le indic¨®: - Traclos aqui -Sil- Tyson sali¨® al escuchar orden de Samuci. Nicolette se mordi¨® elbio con ansicdad. iNo! iNo puede ser! iSamo me va a obligar a ir a una c¨¢rcel. Pronto. Tyson trajo a un hombre y a una mujer con ¨¦l. Kathleen los miro fijamente y apenas pudo reconocerlos. Kathleen apenas podia creer lo que ve¨ªan sus ojos en el momento en que vio a Sarah, por no har del medico. Sarah estaba m¨¢s rellena y sus mejis sonrosadas le daban un aspecto saludable. No parecia haber sido maltratada. De hecho, lo mismo ocurria con el m¨¦dico que se habia vuelto rotundo ¨C Diles qui¨¦n eres-orden¨® Samuel con frialdad. Sarah se sincero de todo tras escuchars pbras de Samuel. -Me mo Sarah y era guardaespaldas del se?or Macari. Me pidi¨® que protegiera a Sra. Macari, pero fui sobornada por Nicolette. Por lo tanto, drogu¨¦ a Sra. Macari y llev¨¦ al hospital. El era el m¨¦dico que oper¨® a Sra. Macari. ¨C S¨ª. En ese momento, Nicoleite se acerc¨® a mi para discutir este asunto. Me ceg¨® el dinero y acept¨¦ ayuda. Sin embargo, hice operaci¨®n de todos modos a pesar de que se?ora Macari afirm¨® que estaba embarazada en ese momento. Fui demasiado codicioso. Despu¨¦s de eso, sufri¨® una hemorragia que le caus¨® un shock. No le hice ning¨²n tratamiento, as¨ª que pedi que enviaran al dep¨®sito de cad¨¢veres. Por fortuna el se?or Macari y se?ora Wynnie llegaron y salvaron a se?ora Macari-dijo el m¨¦dico. -Gemma estaba tratando de detenernos. Sin embargo, fui contra e y casi le rompi cintura para evitar que arruinara nuestro n. E no mentia -a?adi¨® Sarah. -Oigan! iUstedes dos! ¨C Nicolette estaba enfurecida. Sarah levant¨® mano para hacer un gesto de juramento. - Lo juro por mi vida Todo lo que he dicho es cierto. Sufrir¨¦ el castigo divino y me pudrir¨¦ en el infierno site miento. ¨C iSi tiene raz¨®n! Lo juro por los ciclos. Si miento, que el ciclo me fulmine con un rayo. La multitud crey¨® de inmediato a Sarah? y al medico tras escuchar su horrible juramento. - Ciclos! Nicolette es demasiado malvada! -iDios n¨ªo! Kathleen no se equivoca por arruinar cara de Nicolette! _Nicolette semerece el castigol Es Muy desagradable por sabotear el matrimonio de Kathleen v Samuel. De todos modos, e fue que renunci¨® a Samuel primero. -Hmm, creo que Kathleen es demasiado generosa, iSi fuera yo, enviaria a Nicolette a c¨¢rcel! ¨C Saniucl estaba protegdo a Nicoletteen ce momento. De lo contrario, estaria mucho tiempo en c¨¢rcel Al escuchars espiones del p¨²blico, Samuel explico: ¨CFui amable con Nicolette porque pens¨¦ que era e quien mehab¨ªa salvado. Todo el mundo se qued¨® congdoo una estatua, y Nicolette mir¨® a Samuel en silencio. -?Que quiere decir con eso? ?Podr¨ªa ser que lo supiera todo? ?Eso es imposible! Nunca supo verdad, incluso despu¨¦s de tantos a?os. Por lo tanto, creo que nunca mencion¨® nada al respecto a Katlileen. El nunca cuestionaria verdad, ?verdad? Mirando con desd¨¦n a Nicolette, Samuel dijo: ¨C La que me salv¨®cuando casi me ahogo en el orfanato no fuiste t¨², Nicolette. Nicolette se qued¨® sorprendida por sus pbras. Todos se sorprendieron por igual. ¨C Fue Kathleen quien me salv¨® continu¨® Samuel. Sin querer rendirse, Nicolette se mordi¨® elbio y dijo: ¨C iTe ha mentido! ¨C No tiene que enganarme. Acabo de confirmarlo hace unos dias. Sus pbras dejaron estupefacta a Nicolette. - Fui amable contigo porque pense que eras t¨² quien me habia salvado. Despu¨¦s de saber que no fuiste t¨², no te debo nada, entonces. De hecho, eres t¨² quien me debe. -Los ojos de Samuel se volvieron oscuros y hdos. Nicolette se congel¨® en el acto. - Samuel, Kathleen te est¨¢ mintiendo! Al instante siguiente, Samuel se volvi¨® hacia Diana y le dijo: ¨C Abu, cestaba Kale empapada cuando fuea buscarte en ese momento! -Si. -Bueno, Nicolette. Cap铆tulo 180 Cap¨ªtulo 180 Capitulo 180 Nicolette se qurile boquiabierta --Not que tivo que impapar e-Samuelmiro fan ente a Nicolette, poni¨¦nd en aprictos, que no sabiao reionar cuando Samucl iba en su contra. Nicolette apenas podia mancar situaci¨®n, ya Despu¨¦s de todo, era muy f¨¢cil para Samuch tratar con e si qucria hacerlo. soltando un mont¨®n de tonterias hace un moto -Ja, ja! -Nicolette lo mir¨® con desesperaci¨®n y dijo: Est¨¢bamos enamorados, Samuel. Con una mirada desdenosa, pregunt¨®: -No tiene nada que decir ahora? ?No estabas Como puedes ¨C No, nunca lo hice. Solo estaba correspondiendo a tu amabilidad - respondi¨® Samuel con altanenia El rostro de Nicolette se volvi¨® ceniciento. Estaba tan sorprendida que su cuerpo temba de incredulidad. Correspondiendo mi amabilidad? ?Es tan cruel! Kathleen. Samuel respondi¨® con calma: -No, no lo har¨¦. Mirandole a los ojos oscuros, le grito: -Como puedes hacerme esto? Todo lo que quieres es perseguir a He decidido renunciar a eso. A partir de ahora ser¨¢ mi hermana. Solo estoy protegiendo. Est¨¢ mal? Sus pbras dejaron perpleja una vez m¨¢s. Kathleen se sonrojo al escuchar sus pbras. Debia sentirse tranqu al escuchar sus pbras. Sin embargo, por alguna raz¨®n, se sinti¨® conflictva in cambio, un sentimiento sombrio descendi¨® sobre e. Maari, su familia se ha pasado de raya! Todos listedes est¨¢n intimidando. -Por que no dijiste ni una pbra cuando Nicolette estaba inumitando a Kathleen? - Disgusta. Al ver ques tomas han cambiado, Vanessa intervino: ¨C Vieja se?ora Daldonunuo- Por quch o porque al tu hemos revdo stis verdadero Loure! This include que pueda vergonzanulu tamil algo, Nicolete. Vanessa se quedo vada en mo al escuchars pbras de Diana -Necesito preguntarte ¨C Kathleen dio un paso adnte-. Por que has elegido el hospital donde trabajaban mis padres en lugar de otros hospitales que tratan lcucernia? Adem¨¢s, porque elegiste el hospital que tiene registrado el tipo de tejidode ini m¨¦d ¨®sea? Nicolette permaneci¨® en silencio, Ya sabias algo de antemano-anndi¨® Kathleen, mirando a Nicolette, Nicolette no se atrevi¨® a mirar los ojos de Kathleen. - No se lo que estas tratando de decir. Kathleen se dirigi¨® a Vanessa y dijo: - Ahora tenemos testigos. Podemos ahora dejar el caso de Nicolette de agresi¨®n intencional al Inbunal: que decir, te ver¨¦ en el tribunal entonces. El rostro de Nicolette palideci¨® al mirar a Kathleen. -No me culpes por hacer esto. Vanessa se mordi¨® elbio y guard¨® silencio. Kathleennz¨® una mirada fria a Nicolette. -Bueno, ya que no tienes nada S¨®lo estoy vengando a mis dos hijos ¨Ccontinu¨® Kathleen con frialdad. irse con e. Kathleen dijo con calma: -Vanessa, abu y yo iremos a residencia de los Yocger a visitar a anciana se?ora Yoeger. ¨C V?monos ya! -Vanessa queria tomar a Nicolette para Creo que lo que pas¨® entre Nicolette y yo no debe molestar a los mayores de nuestras familias. Por lo tanto, tengo que explic¨¢rselo bien. Vanessa se volvi¨® para mirar a Kathleen con frialdad antes de soltar una bu y darse vueltapara marcharse. Al ver esto, Kathleen no dijo nada. Cuando familia Yoeger se march¨®, Samuel pidi¨® a alguien que sacara a Sarah y al medico. Despu¨¦s, subasta ben¨¦fica continuo. -- Tengo algo m¨¢s que atender. Me ir¨¦ primero -dijo Samu Diana antes de darse vuelta y salir de mansi¨®n qued¨® sin pbras. - Que pasa? -Sonri¨®. Confundida, Kathleen pregunt¨®: -?Qu¨¦ ha pasado con Sarah y los dem¨¢s? Vio que alguien arrastraba a Sarah y al m¨¦dico a un veh¨ªculo. -Que formas de torturar a gente se te ocurren? -Un tinte de maldad paso por los ojos de Samuel mientras miraba. E frunci¨® susbios rojos. -?Como forma en que trataste a Nicolette? - Esa es una. Kathleen le sigui¨®. -Samuel -dijo su nombre. Se dio vuelta Ll¨¢mame Sam. Se -Sonri¨®-. Has o¨ªdo alguna vez una historia en que habia un grupo de personas malvadas que fueronenviadas al ciclo: Eran felices en el ciclo con suficienteida y bebida, y 110 ten¨ªan que sufrir todo el dia en el fuegoo los del infierno. Todo lo que tenian que hacer eraer y beber. Sin embargo, poco a poco se daban cuenta de que no podian soportar m¨¢s porque su ¨²nica tarea era comer. Con el paso del tiempo, sentian que en realidad era una especie de tortura. Kathleen guard¨® silencio por un moniento. -Conozco esta historia. En realidad, no existe el cielo sino el infierno. Samuel asinti¨®. -S¨ª, tienes raz¨®n. Por lo tanto, estoy poniendo Sarah y los otros en el infierno. Solo pueden alimentarse en una camao cerdos en una pocilga. No pueden bajar de cama ni hacer otras actividades. ?Crees que ser¨¢n felices viviendo en ese estado? Fue un sufrimiento mental para ellos. con atenci¨®n. - iAh! Como se le puede ocurrir algo asi? Kathleen se mordi¨® elbio. -A juzgar por expresi¨®n de Nicolette, creo que debe haber pensado que ya te has deshecho de Sarah y del doctor. Kathleen no tard¨® en darse cuenta al mirar a Samuel Tambien pense... --Nunca los dejar¨¦ libres - interrumpi¨® Samuel sinpasi¨®n. -Muy bien. De todos modos, gracias -dijo Kathleen en voz baja. Le dedic¨® una mirada significativa antes de decir: hab¨ªaportado de forma cducada y obcdte. - Bien Entra entonces. -?No me tienes miedo? E neg¨® con cabeza. ¨C No. Samuel mir¨® a Kathleen, que se Hace frio fuera. Kathleen asinti¨®o respuesta. -Te dije hace un momento que no te molestar¨ªa m¨¢s. He renunciado a perseguirte. No deber¨ªas alegrarte de oir esto? ¨C Mostr¨® una media sonrisa. al coche. Tyson era el conductor. Mientras tanto, Samuel miraba a Kathleen a trav¨¦s de ventani del coche. - Definitivamente voy a ganar su coraz¨®n. Kathleen apret¨® losbios en una fina linca. -Est¨¢ bien. Con eso, se dio vuelta para irse antes de subir En realidad, nunca he pensado en dejar de persegui. Es solo una forma de ganar tiempo porque quiero incluirme en su vida. Quiero que se vuelva a enamorar de mi-. Suspirando, Kathleen se dio vuelta y fue a buscar a Diana. Macari, siento haber decidido hacer una visita a vieja se?ora Yoeger ma?ana sin su permiso. -Vieja se?ora -- Kathleen se sinti¨® avergonzada, sabiendo que era demasiado imprudente para decir eso. Diana respondi¨®: Belongs to ? n0velDrama.Org. -Tienes raz¨®n. Yo tambi¨¦n estoy preocupada por e. Ir¨¦ contigo. ¨C Abu. ¨C Kathleen dud¨® un momento antes de continuar-: ?A qui¨¦n crees que elegir¨¢ vieja senora Yoeger para ser el pr¨®ximo jefe de familia Yoeger? Vanessa-asegur¨® Diana. Sorprendida, Kathleen pregunt¨®: -?Por qu¨¦? -Es porque Vanessa no es hija biol¨®gica de vieja Sra. -En definitiva no es Yoeger. Es una hija ilegitima del viejo Sr. Yorger. Una mujer que llevaba a Vanessa fue a buscarlo a residencia de los Yoeger cuando Vieja sonora Yoeger acababa de casarse conc. -Diana suspiro. Para no crear problemas, vicja Sra. Yoeger solo podia afirmar que Vanessa es su propia hija. Kathleen se qued¨® muy sorprendida ilcgitimal. - No te preocupes. -Ah! Nunca pense ques cosas fueran a scrasil IVancsa es una hija The contigo manana -dijo Diani con calma- iMe gustaria saber que est¨¢ haciendo! ¨CDe acuerdo. -Kathleen asinti¨®. - Por cierto, si Samuel te vuelve a intimidar, ino le perdoncs m¨¢s! -Creo que lo has malinterpretado, abu. Lo hemos hado y ha decidido no molestarme m¨¢s. Diana guardo silencio. piel de cordero! Despu¨¦s de todo, Samuel era el nieto de Diana. -Hmph! ?Nunca creere sus pbras! IDebe estar mintiendo a Kathleen! ?Estoy segura de que es un lobo con Cap铆tulo 181 Cap¨ªtulo 181 Cap¨ªtulo Vanessa y Nicolette estaban de regreso, segunda estaba muy ansiosa, sabia que no fui yo quien lo salvo. ¨C Tia Vanessa, que debo hacer? Samuel ?Me matar¨¢? -?Por que est¨¢s preocupada? Aunque familia Macari sca poderosa, no podr¨ªan enviar a alguien a c¨¢rcel tan f¨¢cil ¡ªVanessa levants cejas con desagrado. Aloir eso, joven se sinti¨® aliviada. Mientras tanto, otra mujer apret¨® los dientes: ¡°Pase lo que pase, no dejar¨¦ que Samuel envic a Nicolette c¨¢rcel. iNo le puede pasar nada a Zachary! Si el muere y Kathleen se reconcilia con familia Yoeger,vieja senora le dar¨¢ herencia de familia a Kathleen. Entonces, todo mi esfuerzo ser¨¢ en vano penso. S¨®lo tenia que esperar. Tuvo que esperar a que Frances muriera y pasara herencia a Zachary. Entonces, e esperaria a que este sufriera el rechazo del trasnte renal. Entonces, todo lo de familia Yoeger ser¨ªa suyo. S¨®lo tenia que desconfiar de Kathleen y evitar que ¨¦sta se pusiera en contacto con Frances. ma?ana a residencia Yoeger con vieja se?ora Macari. Kathleen quiere ir iEn sus sue?os!", se burlo. Sentada junto a Vanessa, Nicolette se qued¨® mirando sus piernas mientras se sumia tambi¨¦n en sus pensamientos: ¡°Quiero volver a ponerme de pie. Hay tantas cosas que no puedo hacer asi... Kathleen sali¨® de residencia de los Macari y volvi¨® a casa con Charles. En cuanto se fueron, Caleb m¨®. ¨C Tienes tiempo? - pregunto. Su voz era baja y atractiva. -Si. ?Qu¨¦ pasa? -pregunt¨® sorprendida. -No est¨¢ del todo bien -dijo pregunt¨® con calma-: ?Puedes ayudarme? ¨C ro. Voy enseguida -asinti¨®. -Gracias. -Con eso, Caleb colg¨® el tel¨¦fono. Lanzando una mirada de reojo a su hermano, Kathleen pidi¨®: residencia de los Lewis. - residencia Lewis?. -Charles, ll¨¦vame a Charles frunci¨® un pocos cejas y pregunt¨®: -Tienes que ir a residencia Lewis? decir, no tienes miedo de volver a ser viral? -No, no estoy haciendo nada malo. -Esto es algo entre Caleb y yo De inmediato explico: -Quiero ?Por qu¨¦ deber¨ªa tener miedo? Adem¨¢s, ahora esto -los ojos deslumbrantes de Kathleen eran ros.o respuesta. Charles asinti¨® Entonces, llev¨®, De hecho, tambi¨¦n deseaba visitar residencia de los Lewis, Pronto llegaron il su destino. Calcb estaba de pic junto a puerta. Llevaba una camisa nca con unos pantalones grises, y meuas manos en los bolsillos. Su expresi¨®n era indiferente. Kathleen sali¨® del coche y se acerc¨®. Exm¨® conmocionada: - Que te ha pasado en cara? -Estoy bien. ?Qu¨¦ hace ¨¦l aqu¨ª? --Caleb mantuvo supostura distante. - No te preocupes. Mi hermano no dir¨¢ nada. Caleb no respondi¨® a eso. Charles se acerc¨® y saludo: -Sr. Lewis. Caleb se limit¨® a asentiro respuesta. De hecho, no era m¨¢s amigable que Samuel. -Charles, esp¨¦rame en el sal¨®n -le pidi¨® Kathleen. Charles asinti¨® y tarare¨® en respuesta Mirando a Caleb, dijo-: Guiame, Charles antes de lleva arriba. Cuando Kathleen lleg¨® a habitaci¨®n, se dirigi¨® al interior y descubri¨® que mujer estaba atada en cama. Este ¨²ltimonz¨® una profunda mirada a Luch¨® mucho para liberarse, pero fue en vano. Se acerc¨® y le tom¨® el pulso. Mir¨¢nd, Vivian luch¨® a¨²n m¨¢s. - Ahora, no puede estar tranqu ni siquiera con dos inyiones de sedantes. El m¨¦dico dice que si le damos m¨¢s, se da?ar¨¢ el sistema nervioso de su cerebro ¨C Caleb hablo con voz ronca. raz¨®n - Kathleen baj¨® mano de mujer. -El m¨¦dico tiene Luego, sac¨® una aguja de ta y pidi¨®-: Por favor, sost¨¦n su cabeza. Quiero morir - rompi¨® a llorar de repente. - INo te dejar¨¦ morir, Vivian! Tienes que vivir -Caleb apret¨® los dientes, -Debes sobrevivir!-, se dijo -Caleb, me duele mucho. Acerc¨¢ndose, Caleb sostuvo cabeza de mujer. ¨CD¨¦jame morir! Me siento fatal. Por favor, no me tortures m¨¢s-grito sintiendose miserable. ¨¦l no babl¨® mientras su encantador rostro se volv¨ªa sombrio. Mientras tanto, Kathleen agarr¨® aguia de ta y introdujo despacio en frente de Vivian. En ese momento, dej¨® de luchar. Despu¨¦s, Kathleen inserto otra aguja de ta en el punto de acupuntura de su cabeza. Con eso, Vivian se qued¨® m¨¢s tranqu. Al ver eso, Caleb mir¨® con asombro. -?D¨®nde est¨¢ medicina? ¨C pregunt¨® Kathleen. El sabia que medicina que mencionaba era que le habia recetado hace unos dias. Asintiendo, se pas¨®. Kathleen y se dio a Vivian. Despues de terminar medicina, Vivian se durmi¨® de inmediato. su mente. -Esta medicina tiene el efecto de calmar Se le da dos veces al d¨ªa. Tiene menos efectos secundarios que los sedantes -explic¨®, ¨C Gracias. -Se rj¨® un poco y dej¨® escapar un suspiro de alivio. cama, pronunci¨®: -Est¨¢ en una agonia indescriptible. -?Has visto alguna vez a gente feliz volverse loca? - pregunt¨® con actitud fria. Mirando a Caleb, que estaba arropando a Vivian en Kathleen se quedo hda tras escuchar sus pbras. - No te ofendas -ar¨® Caleb. -No me importa. Creo que tienes raz¨®n -respondi¨® Kathleen. El mir¨® antes de decir: -Es Vivian Lewis, mi hermana mayor. Hace tres a?os, fue enga?ada por un hombre. Su beb¨¦ muri¨® cuando estaba en el sexto mes de embarazo. asi --Caleb trag¨® saliva antes de continuar-: Nadie conoce situaci¨®n de mi hermana. Kathleen estaba sorprendida. Despu¨¦s de eso, se puso Creen que vive en el extranjero. Por eso¡­ -No te preocupes. No se lo dir¨¦ a nadie - Kathleen no esperaba que le contara todo. dolorosos secretos. No tenia intenci¨®n de conocer los Mir¨® a Kathleen con calma: -ro, le creo Kathleen fue puesta en el punto de mira. Apoyado en pared, el fij¨® su mirada en e: - Se puede curar? del problema. -Antes pensaba que deb¨ªamos llegar a ra¨ªz Pero despu¨¦s de que mencionaras su pasado, tal vez seria inuul aunque dej¨¢ramos ver al hombre. Por ahora, tratare con acupuntura y medicamentos -dijo Kathleen en voz baja. -De acuerdo. Gracias voz de Caleb era profunda Le dirigi¨® una sonrisa yent¨®: ¨C Hoy me ha dados gracias varias veces. ?Es ustcsi formal, Sr. Lewis? Caleb se qued¨® sin pbras por eso. Al contemr a mujer que tenia dnte, se sinti¨® algo m¨¢s feliz que antes por curiosidad. Kathleen se qued¨® sorprendida. -?Como lo sabes? -Se todo lo que pasa en Jadeborough. -Que vas a hacer con Nicolette? ¨C pregunt¨® Caleb ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ?Necesitas mi ayuda? ¡ªpregunt¨® con calma. ¨C No. Puedo manejarlo s -sacudi¨® cabeza. -Est¨¢ bien. Solo estoy devolviendo el favor. Adem¨¢s, he oido que el post de trending de nosotros ¨²ltima vez fue cosa de Nicolette ¨Cent¨® en tono frigido. losbios. - Pensar¨¦ en una manera de lidiar con Nicolette. Calcb noto que Kathleen cra un poco cautelosa. - Por que tienes que darle vueltas a eso? Como hermana del director general del Grupo Johnson y ganadora del premio de Academia a mejor actriz, incluso tienes a familia Macario respaldo. E apret¨® ?De qu¨¦ te preocupas? -enderezo espalda y continuo-: Ahora me tienes a mi. Te ayudar?. Kathleen se qued¨® at¨®nita: Sus pbras son muy ambiguas, pens¨® ¨C Todavia tengo trabajo que hacer en oficina. Vamos -dijo Caleb. Aturdida, asinti¨®o respuesta antes de seguirle escaleras abajo. Charles estaba sentado en el sal¨®n, bebiendo caf¨¦. Se levant¨® cuando oy¨® que bajaban. Cap铆tulo 182 Cap¨ªtulo 182 Cap¨ªtulo 182 - Charles, ya podemos irnos -dijo Kathleen con indiferencia: ¨¦ Tan pronto?- Charles mir¨® a Caleb, -Necesita m hamana venir a residencia Lewis 1 menudo en cl futuro? - Charles --e frunci¨® el ceno. -?Ha entendido algo mal - No se preocupe, se?or Johnson. A partir de ahora, nos aseguraremos de que no haya paparazzi en un radio de cinco kil¨®metros de residencia de los Johnson -prometi¨® Calebimpasible. -Eso seria lo mejor-respondi¨® Charles con desden-. Voy a llevar a mi hermana a casa. Por favor, disculpenos. -Adios -respondi¨® Caleb sin emoci¨®n. Charles alej¨® a Kathleen mientras agarraba de mano. Mientras tanto, Caleb sac¨® su encendedor del bolsillo y se encendi¨® un cigarrillo. Una sonrisa se dibujo en sus finosbios cuando escuch¨® el sonido del coche arrancando fucra. -Kathleen es una mujer interesante, penso. Charles condujo su coche para lleva de vuelta a casa. A mitad de camino, no pudo evitar preguntar: -Que asuntos tiene Caleb contigo? ¨C Deja de preguntarme eso, Charles. No puedo har de ello se puso nerviosa. Su hermano frunci¨® el ce?o: - Ni siquiera a mi? ¨CSi-asinti¨®. Al escuchar eso, sonri¨®. - La mujer de arriba se ma Vivian Lewis? Kathleen se qued¨® at¨®nita. -?C¨®mo sabes eso, Charles? -Que le ha pasado? - pregunt¨® con voz ronca, cons manos agarrando el vnte. Dudo un momento antes de responder: -Su estado mental es inestable. Pareceo si hubiera pasado por una experiencia traumatica. Las venas del dorso des manos de Charles salieron, -?Se puede curar su condici¨®n? -Depender¨¢ des circunstancias -respondi¨® Kathleen. El apret¨® losbios en una fina linca. -Tienes que salva. Kathleen le mir¨® con curiosidad: -La conoces No respondi¨® a su pregunta, pero respuesta fue afirmativa. Kathleen frunci¨® el ceno: Charles conocia a Vivian? Como se conocieron y cu¨¢ndo? ?Podr¨ªa ichier algo que ver conel estado en que se encuentrat- No se atrevi¨® a seguir pensando. Por lo que e sabia, Charles no era alguien asi. - Tal vez haya pensado demasiado en estos, se dijo. Mientras tanto, Caleb entr¨® en su estudio para recuperar una foto del caj¨®n de su escritorio y estudio. En ese momento, un hombre entr¨®. N?velDrama.Org owns all ? content. -Sr. Lewis. el coche est¨¢ listo, y el avi¨®n ya est¨¢ esperando su llegada al aeropuerto. Caleb dej¨® foto en el suelo. ¨C Philip, mira esto. ?No crees que este hombre se parece a Charles? Philip Lewis se acerc¨® a ¨¦l y observ¨® foto despu¨¦s de quit¨¢rs. -Se?or Lewis, esta foto est¨¢ muy borrosa. Ese hombre se parece a Charles pero no del todo. - He contratado a muchos hackers para restaurar esta foto, pero solo han conseguido recuperar cara de este hombre. Qui¨¦n es si no es Charles?¨Cpregunt¨® Caleb con indiferencia. -Por qu¨¦ no le pregunta a Charles, Sr. Lewis? ¨C Philip estaba confundido. -Crees que Charles lo admitir¨¢ incluso si es el hombre de foto? -sonaba severo-. Tendria siquieras agas de admitir que ¨¦l es raz¨®n por que mi hermana mayor est¨¢ en ese estado? Philipfrunci¨® losbios: -Qu¨¦ propone entonces, Sr. Lewis? ¨C Me gustaria cortejar a Kathleen. Necesito que se enamore de m¨ª y luego dejar¨¦. Para entonces, Charles se doblegaria, no cabe duda que a mi voluntad por el bien desu felicidad. Responder¨ªa a todass preguntas que le hiciera. Philip no dijo nada al respecto. Caleb lo miro con una expresi¨®n distante. -Qu¨¦ te parece mi n? -Creo¡­ que sa decente -el hombre estaba casi avergonzado. Caleb frunci¨®s cejas. ¨C No crees que es bueno? -Sr. Lewis, creo que debe hacer a los dem¨¢s lo que quiere que le hagan a usted. La Sra. Lewis solo se puso asi por una m rci¨®n, asi que no creo que sea buena ideahacerle eso a otra mujer. Adem¨¢s, se?ora Johnson no est¨¢ equivocada, eno? --ent¨® con calma. -No voy a deja. Solo voy it asusta - Primero tendr¨¢ que ser capaz de corteja, Sr. Lewis ---se burl¨® Philip --?C¨®mo puedes estar seguro de que no lo conseguir¨¦? -pregunt¨® Calcb con frialdad. Philip desvio murada y respondi¨®: --Solo tengo esa sensaci¨®n. Caleb resoplo. Despues de guardar foto en el caj¨®n, le dijo: ¨C Acuerdate de que Kathleen venga a ver el estado de mihermana a casa a diario durante los proximos dias. -Entendido ¨C Philip asinti¨®. Caleb recogi¨® su chaqueta y se fue despu¨¦s de pon¨¦rs. En el aeropuerto, Samuel subi¨® al avi¨®n. Tyson se acerc¨® a sudo y le susurro: -Se?or Macari, seg¨²n ¨²ltima actualizaci¨®n, se?ora Johnsonhab¨ªa ido a residencia de los Lewis hace un momento. Samuel tenia una mirada fria en sus ojos. - Kathleen fue a residencia Lewis de nuevo? Tyson asinti¨®. - Lograste averiguar cu¨¢l era el prop¨®sito de su visita? -pregunt¨® con displicencia. - Los miembros de familia Lewis son muy reservados -dijo Tyson con disgusto. - Hmph! - habia una mirada de sombr¨ªo desd¨¦n en el apuesto rostro de Samuel ¨C Piensa enotras formas de proceder. -Si-asinti¨® el subordinado. Tan prontoo dijo eso, otra voz indiferente lleg¨®. -Que coincidencia. Samuel mir¨® a sudo -Sr. Lewis Caleb sonri¨®. Su asiento estaba situado en el otrodo. Cuando se od¨® en el con gracia, pregunto -Ad¨®nde vas, Samuel? -Este es un vuelo directo, as¨ª que sin duda, me dirijo al mismodestino que tu -respondio en tono impasible. Caleb sonri¨® conplicidad: -Sr. Macari. puedo hacerle unas preguntas? Samuel no pronunci¨® ni una pbra. -Que le gusta a Kate? ¨C pregunt¨® despreocupado. Me gustaria corteja, pero a¨²n no conozco bich, asi que me gustar¨ªa obteix m¨¢s informaci¨®n, yaque es su exmarido. Por supuesto, tambi¨¦n he o¨ªdo que usted no conOCC tan bic), a pesar de que llevan juntos desde hacemuchos a?os y ambos estuvieron casados durante bastante tiempo. Me parece que he dirigido mi pregunta a persona equivocada. -De verdad crees que te lo voy a decir? -a Samuel le pareci¨® divertidisimo. -No me lo dices porque tienes miedo de que vaya a por Kathleen, o es que no tienes ni idea? ¨C Caleb sonabao si estuvieratratando de sembrar discordia. Aunque Samuel lo ignoro, en el fondo se sentia ansioso. Kathleen no ser¨¢ de nadie m¨¢s que mia-, penso. Kathleen dej¨® escapar un estornudo: ??Qui¨¦n ha de mi a mis espaldas? U Estaba filmando en el set. El maestro de utileria acababa de engancha con un cable. La siguiente escena que iba a filmar era de e saltando desde una torre de vigncia. Todo el mundo volvi¨® aprobar todo y confirm¨® que nada podia ir mal antes de levanta en el aire. A medida que se veia m¨¢s y m¨¢s alejada del suelo, tambi¨¦n empezaba a se La elevaci¨®n se detuvo cuando alcanz¨® cierta altura. Entonces, el director orden¨®: -i¨®n! La escena representaba los recuerdos de una asesina. Tuvo un shback cuando salto de atya para cortar cabeza del l¨ªder enemigo. Todo lo que tuvo que hacer fue pasar por el movimiento despu¨¦s de haber descendido al nivel del suelo con ayuda del cable de alta tension. Sin embargo, se oy¨® un ruido extra?o en cuanto el director pidi¨® queenzara el rodaje. A continuaci¨®n, cay¨® desde el aire, conmocionando a todos en el t¨®. -Argh! ¨Ce tambi¨¦n estaba sorprendida. Como no ten¨ªa nada a lo que agarrarse, podia sentir que caja hacia abajo. ¨C Estoy acabada.- penso. Para su sorpresa, los maestros de utileria reionaron con increible rapidez y lograron agarrar el cable con sus manos. Fue una suerte que todos llevaran guantes cuando agarraron el cable. Justo antes de que cayera al suelo, se detuvo y flot¨® en ire a unos centimetros de superficie. Cap铆tulo 183 Cap¨ªtulo 183 Cap¨ªtulo 183 -?Est¨¢s bien? "Todo el mundo se acerc¨® para ver c¨®mo estaba. Kathleen agarr¨® manode Valerie con una expresi¨®n sombria en su rostro, - Me he hecho dano en cintura. Valerie estaba aturdida: - Te llevare al hospital! -No pucdo moverme ¨C cara de Kathleen estaba tan p¨¢lidao una s¨¢bana- ma a una ambncia. -iEsta bien! -Valerie m¨® a una ambncia de inmediato. Todo el mundo sabia que estaba muy herida. Pronto lleg¨® ambncia y fue tradada al hospital. El m¨¦dico reviso antes de envia a una s. Permaneci¨® inm¨®vil en cama hasta que Charles fue a visita. -Ya envi¨¦ a alguien a investigar esto - su hermano tenia el ce?o fruncido, -Asi que est¨¢s de acuerdo en que hay algo sospechoso,?verdad? -e se sinti¨® abatida. ¨C No es obvio? -arque¨® ceja-. Alguien debe haberlo hecho a prop¨®sito. Aparte de familia Yoeger, no se me ocurre nadie m¨¢s. -Si esto es obra de ellos, seguro que son atrevidos ¡ª frunci¨® el ce?o. La mir¨® con una expresi¨®n ilegible en su rostro. -Asi que parece que a¨²n no te has enterado. -Qu¨¦ me he perdido? -La policia habia detenido a Nicolette al mismo tiempo que te llevaban alhospital --respondi¨® Charles, Kathleen se qued¨® sorprendida. -Fue obra de Samuel! ¨C No. Creo que es Caleb -dijo Charles en tono pl¨¢cido. Kathleen no sabia que decir a eso. -La noticia se est¨¢ extendiendoo un incendio en Jadeborough. Todo el mundo est¨¢ afirmando que t¨² y Calebparten alg¨²n tipo de rcion. Todo el mundo esta al tanto de esto aunque volo ha pasado una lioru Podria estar tratando de cortejarlo con ese movimiento? ¡ª contemplo. Kathleen neg¨® con cabeza, pues tampoco sabia respuesta -No creo que ya posible. No parece albergar sentimientos por mi fruncio el ceno. -Eso puede no ser cierto --analiz¨® Charles situaci¨®n con toda scricdad. Hay algunas personas que no demuestran sus sentimientos. Por supuesto, tambi¨¦n hay genteo Samuel. que solo se hace cl inocente. Podr¨ªa decir que le veo su hermana cuando no piensa eso en absoluto. ¨C Charles, estamos hando de Caleb. ?Por qu¨¦ tienes que mencionar a Samuel? - e se quedo sin pbras. -Bo, me alegrare por ti sin importar con qutc cascs en el futuro, siendo Samuel excepcion ¨C Charles no se atrevia a querer a ese hombre. Kathleennz¨® un suspiro, sin ganas de seguir hando. -De acuerdo, de acuerdo. No haremos m¨¢s de Samuel -Charles lleg¨® a un acuerdo Aceptar¨¢s a Caleb site corteja? -Depende -respondi¨® Kathleen connguidez. Charles frunci¨® el ceno: ¨CTe gusta? Sacudio cabeza. -Entonces, ?por qu¨¦ lo est¨¢s considerando? -no podia entender. -Como he dicho, depende -respondi¨® con indiferencia. No me avergonzar¨ªa a mi misma si tomo una postura ahora pero cambio de opini¨®n en el futuro? ¨C Jaja. En lugar de hacer eso por el bien de Caleb, creo que lo har¨ªas m¨¢s bien para fastidiar a Samuel. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¨C Muy bien, no me meter¨¦ m¨¢s contigo. Descansa un poco arrop¨®¡ª Pedir¨¦ al equipo de filmaci¨®n que realice una investigaci¨®n mientras t¨² descansas. Cerrando los ojos para dormir siesta, Kathleen asinti¨® cuando ¨¦l se levant¨® para irse. En residencia de los Yoeger. Vanessa no pudo hacer nada mientras ve¨ªa c¨®mo arrestaban a Nicolette. Como policia tenia una orden de arresto, no pod¨ªa mitigar situaci¨®n. Por lo tanto, s¨®lo podia permiur que policia se llevara antes de intentar idear un n para rescata. Por lo que escuch¨®, ni Kathleen ni Samuel estaban detr¨¢s de eso, sino que era Caleb, lo que disgusto -Caleb debe estar buscando venganza por el incidente de lista de leudencias, pero no tiene por qu¨¦ hacer un esc¨¢ndalo tan grande hasta el punto de que sea de dominio p¨²blico, a menos que lo haga a proposito para que todo el mundo sepa que est¨¢ defendiendo a Kathleen. Y por que de los intereses rom¨¢nticos, no podia concebir ninguna otra razon posible -Ja, ja! Interesante. A todos los hombres les gusta Kathleen y defenderian, mientras que Nicolette, siendo conta que es, asume que puede hacer lo quequiera solo porque ha salvado vida de Samuel. Ahora que su menura ha sido expuesta, na quc sin movimientos, se burlo. En cualquier caso, estaba decidida a rescatar a Nicoleite, sin importar el coste, En ese momento, un amade ves se acerc¨® a c tuntes de anunciarle: -Se?ora Yoeger, vieja se?ora desca ve, Entendido --Vanessa asinti¨® antes de darse vuclta para dirigirse a habitaci¨®n de Frances, quien tenia una tez enfermiza y una coloraci¨®n amari eni su rostro. -?C¨®mo te sientes, madre? ¨CSe sent¨®. - Vanessa, s¨¦ que no me queda mucho tiempo, ?podrias buscar manera de encontrar a tu licmmana? ¨C voz de Frances cra ronca. El coraz¨®n de Vanessa se hundi¨® mientras lc tomaba mano. --Madre, he hecho todo lo posible por encontra, pero no he conseguido ninguna pista sobre su paradero. Tal vez hac¨ªa tiempo que habia fallecido. Frances suspir¨® con fuerza: -Tu padre me habia encargado que encontrara a tu hermana cuando falleci¨®. Sin embargo, mis esfuerzos fueron in¨²tiles, y a¨²n no he encontrado a pesar de que han pasado cuarenta a?os. Como debo enfrentarme a tu padre en otra vida cuando fallezca? ¨C Madre, no puedes forzar esto. He hecho todo lo posible -a Vanessa le dol¨ªa cabeza-: Estos dias. Madre, ya me estoy extendiendo demasiado. Frances tenia una mirada solemne. Vanessa consol¨®: -Sin embargo, puedes estar segura de que he enviado gente a busca. Te informar¨¦ en cuanto tenga alguna pista, asi que no te preocupes. Frances permaneci¨® en silencio. Al ver que ignoraba, Vanessa ya no tenia ganas de har y se levanto para irse. Creo que fue porque encontraron culpable de conspirar con un m¨¦dico para inculpar a Sra. Johnson hace un a?o. ¨C Se lo merece! ¨C Frances estaba irritada-. ?C¨®mo se atreven a aceptar a Nicolette en casa ahora que han crecido. S¨®lo intentan fastidiarme. -Vieja Sra. Yorger,o dijo Sra. Yoeger, hizo todo eso para ayudar a curar al Sr. Yoeger. Please check at N/?vel(D)rama.Org. E no tenia ms intenciones, Frances no respondi¨® a cso. Despu¨¦s de un ralo, pregunto: -?He desayunado El ama de ves se estremeci¨® antes de decir compungida: -Vicja se?ora Yoeger, ya ha desayunado. Es casi hora de cena. -Oh - Frances se detuvo un momento-As¨ª que ya he desayunado.. ma de vesnz¨® un suspiro; -Seguro que se est¨¢ volviendo senil, pens¨®. Frances murmur¨® en voz baja durante alg¨²n tiempo antes de quedarse dorrnida. Entonces, cl ama de ve''s tambi¨¦n sali¨® de habitaci¨®n. En oscuridad de noche, una figura delgada se escabull¨® del hospital. Estaba disfrazada, envuelta bajo capas de ropa. Tras mar a un taxi, se subi¨® a ¨¦l: -A residencia Yoeger. El conductor llev¨® a residencia seg¨²n sus instriones. Al llegar a su destino, entreg¨® al conductor un billete. -No necesito cambio. El conductor se march¨® despu¨¦s de agarrar el pago. Trasprobars paredes que rodean residencia de los Yoeger, sonri¨® y sac¨® un garfio d bolsa que llevaba. A continuaci¨®n, lonz¨® por encima de pared y se agarr¨® a cuerda que tenia atada para escr el muro antes de entrar en elpatio. Cap铆tulo 184 Cap¨ªtulo 184 Cap¨ªtulo 184 La residencia Yoeger era m¨¢s tranqu de lo que Kathleen esperaba. Al parecer, nadie de Gulia babia previsto que alguien se inmiscuyera. Aun as¨ª, fue algo bo para e, pues pudo rjarse un poco. Karbleen consigui¨® entrar en residencia con facilidad. Hab¨ªa ordenado a alguien que trazara el no del edificio y marcara en que habitaci¨®n dormia Frances. Como ten¨ªa problemas para caminar, se alojaba en habitaci¨®n del primer piso porodidad. Encontro habitaci¨®n y abri¨® despacio puerta. S¨®lo hab¨ªa una luz nocturna encendida, y habitaci¨®n seguia estando algo oscura. Tras asegurarse de que no hab¨ªa nadie m¨¢s, entr¨® en silencio y cerro puerta. Con pasos peque?os y silenciosos, se acerc¨® con sigilo a cama. Kathleen sac¨® una v destinada a adormecer a una persona. Estaba a punto de encende cuando oy¨® har: -?Quien eres? Kathleen hizo una pausa conmocionada. Dej¨® v y mir¨® a Frances. -Yo¡­ -Haz lo que quieras -dijo Frances mientras cerraba los ojos. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Viejo. Sra. Yoeger, soy Kathleen -se agach¨®. Frances abri¨® los ojos una Tances abrio los ojos una vez mas para mirar bien. LM2 VU -Oh, usted es esa mujer de familia Macari? -Soy exesposa de Samuel. Frances mir¨® a los ojos. -Un hombre al que le gusta Nicolette no es una buena persona. Te riendo que lo dejes cuanto antes¡­ Kathleen se qued¨® aturdida. -Es cierto que se est¨¢ volviendo senil, vieja se?ora Yoeger? -?Qui¨¦n ha dicho eso? Son ellos los que se est¨¢n volviendo seniles -dijo Francescon dureza-, Espera, quien eres tu? Una vez m¨¢s, Kathleen se qued¨® sin pbras. -Olv¨ªdalo. Debe haber algo malo con vieja Sra. Yoeger si est¨¢ actuando de esta manera, penso. Kathleen encendi¨® v. Despu¨¦s de que Frances se durmiera, sac¨® una aguja de ta y introdujo en mano derecha de Frances. Lucro sac¨® despu¨¦s de un rato. El extremo de aguja de ta se hab¨ªa vuclio negro, Parece que vicja Sra. Yoeger est¨¢ envenenada. No es por enfermedad de Alzheimer-, se percat¨®. Sac¨® m¨¢s agujas de ta y empez¨® a trata. Despu¨¦s de treinta minutos, sac¨® Todass agujas yprob¨® que todas se hab¨ªan vuelto negras. Enarc¨®s cejas. A juzgar pors agujas, pens¨® que hab¨ªa estado envenenada durante m¨¢s de unos dias. Adem¨¢s, cra un veneno cr¨®nico. ¨C El que inizo esto fue muy inteligentes, pens¨®. Si esa persona hubiera utilizado un tipo de vo que hiciera efecto de inmediato, seria f¨¢cil para los dem¨¢s diagnosticar que Franceshabia sido envenenada. Sin embargo,o habian utilizado un veneno lento y cr¨®nico, seria m¨¢s dificil de detectar Fue una suerte que epensara que algo iba mal y acudiera a residencia de los Yoeger. Adem¨¢s, sabia que Vanessa les impedir¨ªa ve. Si no ido venido esa noche, de seguro nunca habr¨ªa tenido oportunidad de ver a Frances. Kathleen mir¨® su rostro p¨¢lido mientras sus ojosgrimeaban. Frances de seguro nunca espero que su propia hija biol¨®gica envenenara. Al cabo de un rato, estaba a punto de marcharse cuando oy¨® un sonido procedente del exterior d puerta. De inmediato abri¨® ventana y salt¨® por e antes de cerra despacio. No tenia prisa por irse. Entonces vio que Vanessa llevaba un taz¨®n de hierbas medicinales. Se acerc¨® a Frances y le dio un codazo, pero anciana no respondi¨®. Al final, oblig¨® a abrir boca y verti¨® medicina en su boca. -Que mujer tan cruel!-, penso. Kathleen sac¨® su telefono para grabarlo todoo prueba. De repente, Vanessa sinti¨® que alguien observaba, asi que gir¨® cabeza. Kathleen se agach¨® de inmediato. -Acaso vi mal? ¨C Vanessa enarc¨®s cejas. Volvi¨® a mirar a Frances con desden-: No me culpes, mama. Soy tu hija mayor, pero has decidido d¨¢rselo todo a esc in¨²til de Zachary. Prefieres d¨¢rselo a tu hija menor desaparecida en lugar de a mi. No me dejas otra opci¨®n que hacer esto. Frances segu¨ªa dormida. -Si hubicras sido justa en tus decisiones, no habr¨ªa hecho esto -continu¨® amenazante-, Esa zorra, Nicolette, incluso quicre una parte. ?C¨®mo se atreve? Esa pequena zorra no tiene derecho a formar parte de familia Yoeger. Sin embargo, no hubo ninguna rei¨®n por parte de Frances. Vanessa hizo pasar toda medicina por garganta de anciana y ni siquiera se molest¨® en limpiarle la boca. -Muy pronto, todo ser¨¢ mio. Mio -ri¨® con maldad. Kathleen enarc¨®s cejas: Vanessa debe haberse vuelto loca-, Nunca espero que pudiera actuar de forma tan atroz en residencia Yoeger. No hab¨ªa nadie alrededor que pudiera detene One est¨¢ haciendo Zachary? Aunque no este bici, debe estar loco para permitir que Vanessa haga lo que quiera. Vanessa no tard¨® en salir de habitaci¨®n, y Kathleen supo que e tambi¨¦n tenia queirse. Sali¨® de residencia Yocger por el mismo camino por el que entro. Tras llegar a carretera principal, pidi¨® un taxi y se dirigio al hospital. --?D¨®nde has estado? Kathleen acababa de entrar en s cuando vio a Charles de pic junto a lacama con los brazos cruzados. La miraba con frialdad. -Yo¡­ -se qued¨® sorprendida. Se fij¨® en su atuendo y le pregunt¨® en voz baja: ¨C?Has ido a residencia Yoeger? E asinti¨®. -Solo queria examinar el estado de vieja Sra. Yocger. -No sabes lo peligroso que es? ¨C cuestion¨®. -Como vamos a saber verdad si no hacemos nada? -replic¨® Kathleen con m cara- A vicja se?ora Yoeger le han diagnosticado Alzheimer. Ya no recuerda nada. Vanessa es ahora cabeza de familia. Si queremos averiguar el pasado de mam¨¢, no podemos confiar en e. Por lo tanto, vieja Sra. Yoeger debe estar despierta y l¨²cida. De lo contrario, no habr¨¢ nadie que reconozca nuestra identidad. La expresi¨®n de Charles se ensombreci¨®: ¨C Deber¨ªa ser yo quien lo investigara. Se supone que s¨®lo debes cuidarte. ¨C Tambi¨¦n son mis padres, Charles. No puedo quedarme de brazos cruzados. Adem¨¢s, vieja se?ora Yoeger es nuestra abu. No puedo quedarme de brazos cruzados y no hacer nada al respecto El apret¨® losbios en silencio. -No te preocupes, Charles. Nadie me vio. Tuve mucho cuidado -a?adi¨®. ¨C No importa si tienes cuidado. Ese lugar es boca del lobo -dijo mientras se frotabas sienes ¨C Qu¨¦ has averiguado? ¨CLa vieja Sra. Yoeger est¨¢ envenenada. No tiene Alzheimer. La que enveneno es Vanessa. -?Tienes alguna prueba -pregunt¨® con gravedad, - Las pruebas que tengo todav¨ªa no son suficientes. Pienso ir alli de nuevo manana por noche e instr un micr¨®fono de audio en habitaci¨®n de vieja se?ora Yoeger. -?Un micr¨®fono? -Charles frunci¨® el ce?o. Yo ir¨¦. -No -rechaz¨® al instante-Ile estado all¨ª una vez. Estoy m¨¢s familiarizado con el lugar que t¨². Puedes seguirme y esperarme fucra ¨C Entraremos juntos. - Ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil que nos descubran si somos dos. Por favor, confia en mi esta vez, Charles. Estar¨¦ bien-Kathleen se mantuvo firme. El permaneci¨® en silencio. -Tambien tengo que atender a vieja se?ora Yoeger. Tengo que volver -explic¨®-. N?velDrama.Org owns all ? content. Est¨¢ muy envenenada. Si no ayudo, su vida podria estar en peligro. Cap铆tulo 185 Cap¨ªtulo 185 Cap¨ªtulo 185 El rostro de Charles se nubl¨® y Kathleen le mir¨® en silencio -De acuerdo. Lotdo - ccdio. E estaba muy contenta -Me voy cama, i tambi¨¦n deber¨ªas irte a casa. -ar a casa? Pflt. Es evidente que el idente iba dirigido a ti -respondi¨® con expresi¨®n seria -Quien m¨¢s quiere matarme aparte de Vanessa y Nicolette?ent¨® Kathlcen con frialdad. -Hay alguien que se ma Jennifer Leigh en tu equipo de rodaje. ?La conoces? Kathleen nego con cabeza: - No, no lo s¨¦. Que papel tiene? -Es un papel menor, pero alguien vio manipr tu cable-respondi¨® con voz grave. Kathleen estaba sorprendida. ¨C No he tenido ning¨²n contacto con e. Le preguntaste al respecto? - No, no lo hice ya que no quer¨ªa alerta. He enviado a alguien para que vigile durante unos dias y veao est¨¢ns cosas. De momento solo podemos decir a los dem¨¢s que es un idente ¨C voz de Charles erafria. -De acuerdo. Lo entiendo -asinti¨®-T¨®matelo con calma. La m¨¢xima prioridad ahora es curar a vieja Sra. Yoeger. -Tu asunto es igual de importante. Si vuelves a actuaro lo has hecho esta noche, enviar¨¦ a alguien para que te vigile. Entonces, no podr¨¢s ir a ninguna parte -advirti¨® Charles, Kathleen se qued¨® sin ha. -Mierda! -de repente record¨® algo. ¨C Qu¨¦ pasa? -Charles frunci¨®s cejas. -Casi se me olvida que Samuel envi¨® a algunas personas para protegerme, y son todas ¨¦lites. Aunqur me disfrace cuando sali antes, seguro que me reconocer¨¢n. Eso significa que Samuel sabe lo que pas¨®! Charles se quedo sin pbras. Ding dong! Kathleen recibi¨® una notificaci¨®n y sac¨® su tel¨¦fono. Sannuel envi¨® un mensaje de texto: |Ya est¨¢s en s? A Kathleen le toc¨® quedarse sin pbras. [La proxima vez, puedes harine de cosas tan arriesgadas. Encontrare a alguien que se encargue de ello por u. Kathleen le mostr¨® a Charles su tel¨¦fono. Tras echarle un vistazo, ¨¦l dijo con actitud fr¨ªa: -No te preocupes. Este hombre es muy obscquioso. Seguro que no le dtar¨¢. -S¨¦ que no lo har¨¢, pero, Charles, ahora conoce mi secreto-Kathleen se sinti¨® amargada, ¨C Bo, como ya lo sabe, nopuedes ocultursclo de todos modos - Charles le dio una palmadita en el hombro-: No te preocupes demasiado. Se est¨¢ haciendo tarde. Deber¨ªas descansar ahora, Me voy. ¨CDe acuerdo ¨C asinti¨®. Despues de mira, Charles se dio vuelta para marcharse. Quit¨¢ndose ropa, Kathleen se dio una ducha caliente antes de tumbarse en cama yprobar su tel¨¦fono. Durante su ducha, Samuel le envi¨® un mensaje que dec¨ªa: [Qu¨¦ pas¨® entre t¨² y Jennifer Leigh, chica de tu equipo de filmaci¨®n?) Al ver quele hab¨ªa enviado varios mensajes, penso que deb¨ªa responderle: [No pas¨® nada.) [No lo creo. Si no pas¨® nada, es imposible que haga lo que hizo. O bien fue instruida por alguien, o bien te guarda rencor.) Kathleen no sabia que decir,ya que no sabia nada al respecto. [He enviado a alguien a investigar. No hay ningun cr¨¦dito inusual en su cuenta bancaria ni en de sus familiares. Adem¨¢s, a su familia tampoco le ha ocurrido nada fuera de lo normal.] Kathleen: [Entonces, descartas la posibilidad de quehaya sido instruida por alguien?] Samuel: (La ¨²nica posibilidad que queda es que esto este rcionado con un rencor personal. Me entere de que es una graduada de academia de cine y curso misma carrera que t¨². Se matricul¨® el mismo a?o que t¨², pero se tom¨® un ano libre y se gradu¨® este a?o. Kathleen se sorprendi¨® al saber que e y Jennifer eran antiguaspa?eras de curso. Kathleen: [La verdad es que no recuerdo que haya pasado nada entre nosotras. Seg¨²n lo que has dicho, e se tom¨® un a?o libre en escu, asi que es a¨²n m¨¢s imposible que noscrucemos.] Samuel: (No es asi.] Kathleen:Puedes dejar de ser misterioso? S¨®lo dime lo que sabes! Samuel: (La raz¨®n por que se tom¨® un a?o libre fue porque le robaste el papel principal en prodi¨®n de primer a?ol Kathleen: lile rob¨¦ el papel principal? Estaba desconcertada. La persona que obtuvo el papel se decidi¨® por votaci¨®n. No es que lo haya conseguido sin trabajar duro para ello) Samuel: (Recibiste un volo m¨¢s que e, por lo que te convertiste en protagonistafemenina, mientras que e ni siquiera pudo conseguir un papel secundario Kathleen se qued¨® sin pbras. -Nunca le impedi tomar los otros papeles. Qu¨¦ derecho tiene a culparmc a m¨ªu. pens¨®. Samuel: Eso es todo lo que mis hombres lograron encontrar. Si quieres saber m¨¢s sobre los detalles, harc que alguien vaya y te ponga al corrientc.) Kathleen: Gracias por ayudarme a investigar esto] Lo quedescubri¨® fue a¨²n m¨¢s detado que lo que Charles hab¨ªa descubierto. Samuel sonri¨®. Mientras enviaba mensajes de texto a Kathleen, miraba foto de su boda y le tocaba cara Samuel: [No te arriesgues air a residencia Yoeger s otra vez. Si quieres ver a vicja Sra. Yoeger o trata, puedo ayudarte.] Sorprendida de que pudiera hacerlo, respondi¨®: (?Tienes una manera?] Samuel: [cSabias que vieja Sra. Yoeger tiene una hermana menor?) Kathleen: [Si. Se cas¨® con un hombre en el extranjero hace muchos a?os.] Samuel: [Estoy en Nnica ahora. La persona con que estoy trabajando en un nuevo acuerdo es el nieto de hermana de vieja se?oraYoeger. Mientras hermana de Vieja Se?ora Yoeger intervenga, no cabe duda que enviar¨¢n a Vieja Se?ora Yoeger alhospital para su tratamiento. ?Qu¨¦ opinas del Hospital Goodwill?] Kathleen no esperaba que Samuel tuviera esa idea. N?velDrama.Org owns all ? content. E pregunt¨®: [?Cu¨¢ndo estas libre? Podemos hacer una videomada?] Samuel sonri¨®, sinti¨¦ndose comcido. Parece que ha mordido el anzuelo, penso. En cuanto Kathleen le envi¨® el mensaje, recibi¨® una videomada suya. La acept¨® de inmediato. Vestido con una camisa nca y un chaleco negro, estaba sentado en una si. Detr¨¢s de ¨¦l habia un enorme ventanal que daba al cielo azul y a ungo. Mirando al elegante y apuesto hombre,ent¨®: -Se ve muy bien all¨ª. -Te traer¨¦ aqui pr¨®xima vez si quieres -sonri¨®. Despu¨¦s de casarse, no hab¨ªa llevado de viaje, por lo que no tenian ning¨²n recuerdo bonito que recordar. Eso era culpa de ¨¦l. -De verdad tienes una soluci¨®n?-pregunt¨® Kathleen. -Si, he preguntado hermana de vieja se?ora Yoeger, Yasinine Schoul, no quiere que su hermana acabe as¨ª, as¨ª que ha edido a volver conmigo -explico Samuel Kathleen sesorprendi¨®. -?De verdad? Eres increible, Samuel! Despu¨¦s de conocerte durante tantos anos, Ino esperaba que hicieras un trabajo tan bueno esta vez! Habia una expresi¨®n deimpotencia en el rostro de Samucl. -?Por qu¨¦ no me siento cuf¨®rico despu¨¦s de escuchar lo que acabas de decir? Kathleen respondi¨® con una sonrisa: -Lounico que importa esque soy feliz. Gracias. Esta vez si que te debo un gran favor, pero ter por seguro que te lo devolvere -De acuerdo. Lo recordare, y espero que t¨² tambi¨¦n lo hagas -respondi¨® Samuel. - Por supuesto que si - le dedic¨® una leve sonrisa¡ª. De todos modos, estoy aliviada. Me pondr¨¦ en contacto con el hospital ma?ana. -No te preocupes. Yo me encargar¨¦ de ello. Si intervienes ahora, ser¨¢ f¨¢cil que Vanessa se entere - se?al¨® ¨¦l. Kathleen asinti¨®. ¨C Muy bien. Lo que t¨² digas. Samuel sonri¨®: ¨C Buena chica. -Est¨¢ bien. No te molestar¨¦ m¨¢s. Recuerda ponerte en contacto conmigo si ocurre algo -estaba a punto de terminar videomada. Sin embargo, Samuel dijo: ¨C Espera. Cap铆tulo 186 Cap¨ªtulo 186 Cap¨ªtulo 186 Kathleen se quedo at¨®nita por un momento: -?Hay algo m¨¢s? -Caleb dijo que queria perseguirte. Los dos est¨¢bamos en un avion ese dia, y mepregunt¨® qu¨¦ te gustaba ---cont¨®. Kathleen se qued¨® boquiabierta. - Quc? Caleb quiere perseguirme? Esto es una broma, ?verdad? -?Crees que deber¨ªa decirselo? - pregunt¨® Samuel de forma significativa. Kathleen respondi¨®: -Haso si supieras lo que me gusta. Lo que le dices podria ser informaci¨®n err¨®nea. ¨C Entonces, ¨¦crees que deber¨ªa decirselo? ¡ªpregunt¨® otra vez. - Incluso despu¨¦s de saber que tu informaci¨®n podr¨ªa ser err¨®nea, todav¨ªa vas a decirselo? Eso es muy inalode tu parte, no crees? - Bueno, nunca fui una buena persona en primer lugar. ?Te has olvidado de eso? -le dirigi¨® una sonrisa misteriosa-. Alli es de noche. Duerme temprano. Yo tambi¨¦n volver¨¦ antes. Kathleen hizo una breve pausa antes de responder: - De acucrdo. -Buenas noches sonriendo, colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen frunci¨® losbios. Su videomada termino asi. Turnbada en cama, miraba al techo, pero su mente estaba en nco porque no sabia por qu¨¦ Caleb queria persegui. No le gustaba, y estaba segura de que e tampoco le gustaba a ¨¦l. Sin embargo, le dijo a Samuel que quer¨ªa persegui, lo que desconcert¨®. Al d¨ªa siguiente, acababa de despertarse cuando sono su tel¨¦fono. -Soy yo Es urgente - voz de Caleb era baja. ¨CQu¨¦ pasal-pregunt¨®. Mir¨® al cielo que acababa de mostrar los primeros signos del amanecer, sinti¨¦ndose un poco aturdida. -Vivian ha desaparecido. Ay¨²dame a encontra¡ªrespondi¨® con frialdad. Kathleen se qued¨® at¨®nita, -D¨®nde se supone que debo encontra? -Caleb, quiero ayudarte, pero isabes que ahora mismo estoy en el hospital? Adem¨¢s, no conocia a Vivian en absoluto. Como iba a saber donde iria esta ¨²ltima? Caleb fruncios cejas. -No est¨¢s herida. ?verdad? Kathleen se qued¨® sin pbras. Result¨® que Calebmbi¨¦n lo sabia todo. Aun as¨ª, seguia sintiendose ioda -?Crees que puedes darme Ordenes solo porque 10 estoy herica? No olvides que para todos los dem¨¢s, soy una paciente quenecesita recuperarse. Sit yudo a encontrar a Vivian y me ven deambndo por ahi, que pensaria gente? ?Quieres que me pillen muintiendo? Por queCaleb esta actuando de forma tan ridic? El se quedo atonito por un momento. - No es mi intenci¨®n que te vean fuera, pero eres ¨²nica persona en que puedo confiar. Kathleen fruncio losbios: -Le pedir¨¦ a Charles que ayude a busca. No puedo aparecer en p¨²blico. -De acuerdo ¨C Caleb asinti¨®. Luego colg¨® el tel¨¦fono. Sentada. Kathleen marc¨® el n¨²mero de su hermano. -Estar¨¦ en el hospital pronto. ?Tienes hambre? Te llevo el desayuno contest¨®. -Charles, Vivian ha desaparecido. Como sabes, no puedo salir a busca. La mencionaste ¨²ltima vez, asi que parece que conoces. Ay¨²dame a encontra, ?quieres? - Ha desaparecido? ?C¨®mo? ¡ªel estaba asombrado. -Yo tampoco lo s¨¦. Caleb me acaba de mar. Asi que te lo dejo a ti entonces -pidi¨® Kathleen. -Lo tengo. No te preocupes-asinti¨®. Estaba decidido a encontrar a Vivian. -De acuerdo. Dime lo antes posible si hay alguna noticia sobre e. -De acuerdo. Lo har¨¦. -Charles colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen frunci¨® el ceno. Sab¨ªa que Charles no ten¨ªa muchos subordinados. El n¨²merobinado de subordinados que ten¨ªan ¨¦l y Caleb era menor que el de Samuel. Con ese pensamiento, hizo una videomada a Samuel. Despu¨¦s de unos cuantos timbres, el respondio. Esta vez, el fondo de mada era el ba?o. Se estaba duchando. Kathleen se sinti¨® avergonzada. -o siento. No sabia que le estabas duchando. Pero, por que ibas a responder a mada si est¨¢s en medio de un bano? -Soy un hombre. Por que deber¨ªa tener miedo de que me veas desnudo? -se rio-. Ademas, ya has visto cada parte de ini cuerpo. Kathleen frunci¨® losbios rojos y solt¨® una risa seca. -Despu¨¦s de todo, hace un ano que no lo veo. Hace tiempo quc lo he olvidado. -Quicres refrescar in memoria? ¡ªpregunto con una media sonrisa. ¨C No! -No me reprimire si quieres verlo. De todos modos, chay algo urgente que necesites decirme? Kathleen tambien se puso seria: -Samuel, s¨¦ que tienes muchos subordinados. Puedes ayudarme a encontrar una persona? - Quien es? -Vivian Lewis. Vivian Lewis?. Hab¨ªa una mirada indiferente en el apuesto rostro de Samuel. -La hermana de Caleb Lewis? Qu¨¦ le pasa? -Sali¨® corriendo de casa, y est¨¢ un poco enferma de cabeza, as¨ª que¡­ - Me est¨¢s pidiendo que te ayude a buscar a hermana de Caleb? ¨C pregunt¨® Samuel con frialdad. -Si ¨C Kathleen asinti¨®. Samuel se qued¨® at¨®nito por un momento, aunque para empezar no esperaba mucho. -Lo entiendo. N?velDrama.Org owns all ? content. Env¨ªame su foto -dijo con indiferencia. -No tengo ninguna. Eres muy poderoso, as¨ª que no deber¨ªa ser dificil para ti conseguir una foto de Vivian, iverdad? -Qui¨¦n te crees que soy? ?Pap¨¢ Noel, que puededarte lo que quieras? -arrug¨® frente. -Si no puedes hacerlo, entonces olvidalo. Ir¨¦ con Chris. ¨CMuy bien. Te mantendre informada, -Por favor, r¨¢pido Samuel apret¨® los dientes: ¨C Me vas a matar! Kathleen se qued¨® boquiabierta Despu¨¦s de colga mada, m¨® a Tyson y le indic¨® que buscara a Vivian. M¨¢s tarde, Kathleen tambi¨¦n le cuivi¨® un mensaje de texto por WhatsApp: (Recuerda mantener el secrcto. Pide a tus hombres que no se lo cuenten a nadic. Samuel se masajc¨® el entrio, sinti¨¦ndose molesto- i Esta chica est¨¢ tentando a sucrte!.. penso. Cuando Charles se entero de que Vivian se hab¨ªa escapado de casa, par¨® el coche. Se le frunci¨® cl ceno mientras cmpezaba : pensar a d¨®nde iria e. La ha conocido en el extranjero. Bas¨¢ndose en su h¨¢bito, pens¨® de inmediato en un lugar al que podria ir. Aunque no estaba seguro de que fuera a ir alli, penso que deber¨ªa haber estado antes, ya quese habia criado en Jadeborough. Con ese pensamiento, se dirigi¨® al lugar, esperando encontra. Treinta minutos despu¨¦s, lleg¨® al mayor museo de arte de Jadeborough. En lugar de entrar, se dirigi¨® a una peque?a tienda que hab¨ªa aldo. La tienda vend¨ªa una amplia gama de materiales de acuar y papeleria. En cuanto se acerc¨®, vio a una mujer en cuclis en puerta. Llevaba un vestido nco. Tenia el pelorgo y negro, y su piel era tan ra que parecia transl¨²cida. No podia creer que fuera Vivian. Acerc¨¢ndose con dificultad, se puso en cuchis despacio y pregunt¨® con voz ronca: -Vivian? E sequed¨® at¨®nita por un momento antes de mirar hacia el con los ojos vidriosos. Estir¨® mano para pone en cabeza. ¨C Eres t¨². Ha pasado mucho tiempo¡­ A Vivian se le llenaron los ojos de l¨¢grimas en cuanto lo vio. Cap铆tulo 187 Cap¨ªtulo 187 Cap¨ªtulo 187 -Soy yo -extendiendo mano, Charles quiso tocarle cara, pero retir¨®. -Ah!¨CVivian grito de repente. Charles se qued¨® sorprendido. Empuj¨¢ndolo, se levant¨® y sali¨® corriendo. Belongs to ? n0velDrama.Org. ¨C Vivian! -Charles se apresuro a persegui. Como no corr¨ªa muy r¨¢pido, no tard¨® en alcanza y de inmicdiato agarr¨® en brazos. ¨C Dejame ir! No me toques -grito. Al o¨ªr el sonido, gente de alrededor empez¨® a mirar. Por fortuna, Charles llev¨® consigo a algunos hombres. Sin embargo, no dej¨® que tocaran. Como estaba oponiendo una feroz resistencia, no tuvo m¨¢s remedio que noquca y lleva al cocho. A continuaci¨®n, m¨® a Kathleen. -He encontrado a Vivian. ?Ad¨®nde env¨ªo? -pregunt¨®. Kathleen se sorprendi¨®: - Ya has encontrado? -Si -Charles asinti¨®. Kathleen se qued¨® muda por un momento antes de decir: -Caleb no quiere que expongan. Ll¨¦v a residencia de los Lewis. He preparado alli una sopa de hierbas que le ayudar¨¢ a aliviar los nervios. Dale un poco. ¨C Bien. Vivian se ha resistido, as¨ª que he noqueado y he llevado al coche. Tendremos que conseguir que alguien borre cualquier cosa relevante de Inte para evitar problemas ¨C respondi¨® Charles con voz ronca. - Bien mar¨¦ a Caleb --con eso, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Guardando su tel¨¦fono, Charles se quit¨® chaqueta y envolvi¨® a Vivian con e. La mantuvo en sus brazos durante todo el viaje. Seg¨²n recordaba, no estaba tan delgada, aunque entonces tenia una figura esbelta. No esperaba que estuviera tan delgada ahora y empez¨® a preguntarse por que se hab¨ªa vuelto asi. ¨C A juzgar por su aspecto, parece haberse vuclio¡­ loca. Me pregunto qu¨¦ le habr¨¢ pasado, penso. Kathleen m¨® a Caleb. -Charles encontr¨® a Vivian-inform¨®. Caleb se qued¨® at¨®nito y sin pbras, ya que solo habian pasado dos horas desde que m¨® pidiendoayuda. Charles hab¨ªa encontrado a Vivian en dos horas, lo que hizo que tarea pareciera demasiado senci. Erao si desaparici¨®n de Vivian fuera solo un juego. - Caleb, ?puedo preguntarte algo? -pregunt¨® con voz fria -Adnte respondi¨® el con calma ¨C ?Por qu¨¦ me has pedido que teayude a encontrar a Vivian? Ya esperabas que le pidiera ayuda a Charles? - pregunt¨® con actitud fria. Caleb estaba perplejo. ?Por qu¨¦ intuici¨®n de esta mujer da tanto micdo?.. - Calcb, no quiere arruinar nuestra ci¨®n, pero espero que entiendas que no voy a perinitir que nadie meuliceo herramienta. Puedes decirme si necesitas algo, pero si utilizas artimana para conseguir lo que quieres, no le entretendre. ?Entiendes lo que quiero decir? - habia un matiz de amenaza en suave voz deKathleen. Le estaba dando una ¨²ltima oportunidad para confesar. Caleb tenia una mirada profunda en sus ojos. ¨C No entiendo lo que dices. Kathleen dej¨® escapar una risa indiferente: - No importa si no lo entiendes. Me he explicado bien. Luego, colg¨® el tel¨¦fono. Caleb entrecerr¨® un poco los ojos y Philip le miro. -?Como est¨¢, Sr. Lewis? ?Han encontrado a Sra. Lewis? -Si. Como se esperaba, Charles encontr¨® - Caleb sonaba amargado. Philip se sorprendi¨®: ¨C Asi que¡­ fue ¨¦l quien hizo que Sra. Lewis se sintiera tan miserable entonces? En lugar de contestarle. Caleb pregunt¨®: - C¨®mo va investigaci¨®n? -Todav¨ªa no hay noticias. No puedo encontrar nada sobre el tiempo de Sra. Lewis en Pollerton. Ahora, s¨®lo podemos juzgar por una foto con Charles. Pero, Sr. Lewis, hay tres hombres en foto, siendo cara de Charles m¨¢s ra. ?Est¨¢ seguro de que es ¨¦l? - Philip arrug¨® frente. - Te pediria que lo investigaras si estuviera seguro de ello? -cuestion¨® Caleb. Philip se sinti¨® iodo. -?Por qu¨¦ no podemos preguntarle a Charles? ?Por que tenemos que pasar por tantos problemas? - ?Crees que nosoy consciente de ello? ?Pero c¨®mo puedes estar seguro de que Charles diria verdad? -replic¨® con voz fria. Philip estaba perplejo. - Asi que tenemos que llegar al fondo del asunto o al menos averiguar algo de informaci¨®n antes de preguntarle. De lo contrario, no podremos hacer nada si se inventa algo -explic¨® Caleb. Philip asinti¨®. ¨C Fue un mal juicio de mi parte. -No es tu culpa. El hombre que hiri¨® a Vivian es muy astuto. Ha borrado todo rastro pasado de il v Vivian. Despu¨¦s de muchas dificultades, al fini encontramos a Charles. No cabe duda que no lo dejar¨¦ libre si es cl hombre que buscamos. ¨C Por supuesto. Mira lo atormentada que esti Sra. Lewis. Es una buena persona. Yo tampoco dejar¨¦ que ese hombre se libere! -dijo Philip, sinti¨¦ndose enojado. Caleb le mir¨®. - Dile a todos los de familia que no dejen de vigr a los hermanos Johnson. Tampoco detengan a Charles si viene a visitar a Vivian. -De acuerdo ¨CPhilip asinti¨®. Charles llev¨® a Vivian de vuelta a residencia Lewis, Carg¨¢nd en brazos, se reuni¨® con familia Lewis y pretendi¨® pasars. Despu¨¦s de todo, era consciente de los limites entre hombres y mujeres El ama de ves le mir¨®; -Sr. Johnson, no puedo hacer nada si me pasa ahora. ?Qu¨¦ tal si lleva arriba? Gracias. -De acuerdo -Charles trag¨® con fuerza. Llevando a Vivian en brazos, se dirigi¨® al piso de arriba. Cuando entr¨® en habitaci¨®n, se qued¨® estupefacto. -?Es su habitaci¨®n? -pregunt¨® incr¨¦dulo. El ama de liaves asinti¨® y explic¨® con torpeza: -La se?ora Lewis suele romper cosas. Tememos que se haga da?o, as¨ª que no tenemos m¨¢s remedio que quitarlo todo. Charles se qued¨® at¨®nito por un momento, -?Por qu¨¦ rompe cosas? El ama de ves se qued¨® perpleja, sin saber c¨®modecirselo, Charles mir¨®. ¨C No puedes decirlo? E asinti¨®. Acerc¨¢ndose a cama, Charles coloc¨® despacio a Vivian sobre e. Parecia un ¨¢ngel mientras dorinia No pudo evitar apartar el pelo de su frente mientras su mirada se detenia en e. -No est¨¢ loca -afirm¨® Charles. El ama de ves permaneci¨® en silencio Se apart¨® de Vivian. - Muy bien, ahora que he traido de vuelta, me voy a despedir. Quit¨¢ndole chaqueta, le tap¨® el cuerpo con mantan ¨CGracias, Sr. Johnson ent¨® ma de ves. -Mi hermana dice que preparado una sopa de hierbas. No te olvides de dars a se?orita Lewis -recordo con voz grave -De acuerio. - na de ves asinti¨®, Charles se fue entonces con su chaqueta. Al veric bajar, ma de ves miro a Vivian, que estaba tumbada en cama, y dej¨® escapar un suspiro. Gracias a Dios que han encontrado y han devuelto a casa sana y salva¡±, penso. Despues de que Charles saliera de residencia de Lewis, se puso un auricr Bluetooth y marco un numero. Haba por tel¨¦fono mientras conducia. -?Cuanto me has estado ocultando? ?Por qu¨¦ Vivian se puso asi? -apret¨® los dientes. La persona al otrodo de mada guard¨® silencio un momento antes de preguntar: ¨C La has visto, Charles? Charles se burl¨® con actitud fria, y los ojos rojos. -Qu¨¦ has hecho? Tras una pausa, persona respondi¨®: - Le he hecho mal. ¨C Finn Morris, eres un bastardo! ¨Carremetio. Cap铆tulo 188 Cap¨ªtulo 188 Cap¨ªtulo 188 -No hay nada que te este ocultando. - Finn Morris pronunci¨® con desd¨¦n-Rompimos como cualquier pareja normal. -Entonces por que sepuso asi? -rugi¨®- iNo deber¨ªa habe abandonado en primer lugar! Finn respondi¨® en tono pl¨¢cido: -Si todavia te gusta, no es demasiado tarde para que la persigas ahora. Al oir eso, Charles resoplo con frialdad. Con voz grave, Finn continuo: - Charles, no tengo otra opci¨®n. Sabes muy bien que soy un hijo ilegitimo. Tuve que hacerlo asi para conseguir mi parte de fortuna familiar. De lo contrario, mi madre no podria descansar en paz. -No te sientes avergonzado por usar una persona fallecidao excusa? -espeto- No me importa tu identidad ni lo queintentas conseguir. No es de mi incumbencia, pero no puedes herir los sentimientos de Vivian por tu propio deseo egoista. -Charles, t¨² no sabes nada --respondi¨® Finn,o si estuviera en un dilema. - Por supuesto, no lo s¨¦ - refunfun¨® Charles- iNo volver¨¦ a confiar en ti, Finn! Tras una breve pausa. Finn dero: -Charles, me dirigir¨¦ a Jadeborough dentro de unos d¨ªas y necesito tu ayuda. ¨C En tus sue?os! -respondi¨® y colg¨® el tel¨¦fono. Mientras tanto, Finn colg¨® tambi¨¦n. Detr¨¢s de los cristales de sus gafas, un fr¨ªo destello cruz¨® sus ojos. ?Est¨¢ en Jadeborough? Es una gran noticia. Por fin podre volver a ve- penso, Kathleen estaba a punto de irse a residencia de los Yoeger cuando lleg¨® medianoche. Justo cuando estaba a punto de salir, escuch¨® un ruido detr¨¢s de puerta. De inmediato se escondi¨® una vez m¨¢s bajo su cubierta. Entonces, maron a puerta. -Sra. Johnson, soy el subordinado del Sr. Macari. Me dijo que le trajera algo -explic¨® el hombre de fuera = Samuel ¨CEntra Cuando el hombre entr¨®, llevaba una caja en mano. La coloco frente a e. -Esto es lo que el Sr. Macari me pidi¨® que le entregara, Sra. Johrison. El Sr. Macari mara m¨¢s tarde y le dar¨¢ m¨¢s instriones sobre c¨®mo usarlo y para que Cuando escuch¨® eso, se quedosin pbras. Que est¨¢ tratando de hacer Sarnuel? ?Por qu¨¦ tiene que actuar de forma tan misteriosa?. ¨C Est¨¢ bien. Loentiendo -respondi¨® desinteresada. Despu¨¦s de escuchar eso, cl subordinado asinti¨® y se dio vuelta para irse. Kathleen frunci¨® el ceno mientras revisaba caja. Qu¨¦ agradable sorpresa. Samuel si que tiene modales- penso, Justo en ese momento, Samuel mo, y e lo acept¨®, mostrando una expresi¨®n agria. Al ver eso, el entrecerro los ojos. -Se supone que no debes dormir esta noche. ?Por qu¨¦ parece que te molesto? -?Como sabes que no voy a dormir esta noche? -pregunt¨® Kathleen. ¨C Mi intuici¨®n -respondi¨® Samuel. - Intuici¨®n de mierda!" - ?Puedes decirme qu¨¦ me has enviado? -ten¨ªa curiosidad. -Es una c¨¢mara en miniatura. Despu¨¦s de coloca con ¨¦xito en habitaci¨®n de vieja se?ora Yoeger, debes conecta a tu tel¨¦fono. Puedes intentar monitorea una vez que hayas conectado. Con e, no hay necesidad de que sigas preocup¨¢ndote por su seguridad hasta que yo regrese. E no tenia idea de que ¨¦l prepararia algo as¨ª. -C¨®mo voy a oculta? -frunci¨® el ce?o, Esa es residencia de los Yoeger, y yo no vivo alli. No estaba familiarizada con ese lugar, y ser¨ªa un inconveniente que descubrieran. Samuel respondi¨® con indiferencia: -Una vez que llegues a habitaci¨®n de vieja senora Yoeger, te dar¨¢scuenta de que el dise?o interior de su habitaci¨®n es de estilo cl¨¢sico. En pared opuesta a su cama hay un armario con un mont¨®n de cosas. Vas a esconder c¨¢mara en miniatura en un lugar alto donde nadie pueda encontra. Enviare a alguien para que recupere unos dias m¨¢s tarde, despu¨¦s de que saquen avicja se?ora Yoeger. Kathleen se qued¨® sin pbras, sin saber que decir, -?Cu¨¢ndo vas a volver-pregunt¨® con indiferencia. ¨C Me has echado de menos! -esboc¨® una sonrisa. Aloir eso, frunci¨® el ceno. -?No cres mi hermano? -?Qu¨¦? ?Ya no me echas de menos ahora que soy tu hermano? Si sigues actuando asi,o vamos aacercarnos? - pregunt¨® con el rostro solemine Karbleen se ri¨®, con los labios fruncidos. En ese momento, le gust¨® expresi¨®n de su cara. Samuel dero: Como ya he dicho, he renunciado a cllo, Yic diriges allias dos y media de madrugada. -?Qu¨¦ te hizo elegir esa hora?¨Cparecia perpleja. - Vanessa se va a una fiesta privada a una de madrugada y no volver¨¢ hasta el amanecer. Aparte de e, nadie m¨¢s en residencia Yoeger representa una amenaza para ti. -Ya veo - Kathleen permaneci¨® en silencio despu¨¦s de eso. -No tienes que preocuparte porque un ayudante mio de confianza se reunir¨¢ contigo alli m¨¢s tarde - Samuel lo hab¨ªa considerado todo. Kathleen levant¨®s cejas: - Crees que me va a pasar algo malo? Pero ayer sali ilesa. El mantuvopostura. -Lo s¨¦. Si estuviera a tudo, nunca te habr¨ªa permitido correr semejante riesgo. Kathleen se qued¨® sorprendida al oir eso. - Deberia llegar a Jadeborough a m¨¢s tardar pasado ma?ana. Puedes esperar hasta entonces si necesitas mi ayuda para cualquier otra cosa -a?adi¨®. -?Por qu¨¦ deberia esperar por u? ?Te das cuenta de que tengo un hermano de sangre? ¨C frunci¨® el co?o. Samuel respondi¨® con los ojos un poco entrecerrados: -Pero Vivian es lo ¨²nico en lo que puede pensar ahora mismo. La ¨²nica persona que se preocupa por ti soy yo Kathleen se mordi¨® elbio en respuesta y termin¨® videomada.Belongs to ? n0velDrama.Org. -Chica testaruda- pens¨®. Poco despu¨¦s, Samuel le envi¨® un mensaje. Escribi¨®: [La caja contiene un auricr Bluetooth. Podremos har una vez que te lo pongas porque tiene instdo el sistema de navegaci¨®n y comunicaci¨®n Pris.) El hecho deque tuviera todo preparado sorprendi¨®. Despu¨¦s de revisar hora, decidio echarse una siesta antes de ir alli Era una demadrugada cuando Kathleen condujo su coche hasta un lugar cercano a residencia de los Yocker Luego, apago las luces y se escondi¨® en oscuridad. Cuando todo estuvo listo, se puso los auricres y los encendio. A trav¨¦s del aparato, se escuch¨® voz profunda y fra de Samuel: -?Has llegado? -Si ¨Casinti¨®, El cochie de Vanessa paso pordnte del suyo en ese preciso momento. Por fortuna, no se dio cuenta de su presencia Vanessa cra pasajera, no conductora l¡¯arec¨ªa estar liando por tel¨¦fono mientrasestaba sentada en el coche. --Se fuc -- Kathleen hizo una pausi antes de continuar-: Yo tambien estoy lista para hacer mi jugada. -Te sentiste mucho m¨¢s a gusto cuando escuchaste mi voz? -se burl¨® Samuel sonriendo. ¨C En absoluto ¨Crespondi¨® e con indiferencia. A continuaci¨®n, permaneci¨® en silencio. - En realidad, cada vez que salgo s por noche, me acuerdo de noche en que me abandonaste y me dejaste a udo de una calle desierta --continu¨® en voz baja. Samuel apret¨® mandib. En el fondo, sab¨ªa que esa era raz¨®n por que nunca le perdonaria. Creia que merecia morir por sus pecados. Con voz ronca, a?adi¨®: -Despu¨¦s de eso, llegu¨¦ a Moranta, y aprendi todo tipo de ticas de combate paraevitar que ese tipo de incidentes se repitieran. Samuel, ahora puedo protegerme s. Ya no te necesito. Se sinti¨® desdo al saber que e ya no le necesitaba. Cuando m¨¢s lo hacia abandono para ver a otra mujer. -Nuestra rci¨®n no tiene arreglo. He renunciado a ti, Samuel ¨C continu¨® con frialdad. Cuando se dirigi¨® a ¨¦l, su coraz¨®n ya no se sentia inquieto, A pesar de que todo el mundo supon¨ªa que segu¨ªa queriendo a Samuel, ya no lo hacia. M¨¢s que nada, no se atrevia a seguir am¨¢ndolo. En el pasado habian herido tanto, asi que no iba a permitir que le volvierana hacer lo mismo. Por desgracia, no pudo evitar su persistente acoso. Cap铆tulo 189 Cap¨ªtulo 189 Cap¨ªtulo 189 Los dos se sumicron en unrgo silencio en medio de tensi¨®n que se respiraba. Samuel sabia que Kathleen nunca le perdonarialo que le hizo en el pasado. No fue un solo crror. Fuc acumci¨®n de pequenos asuntos a lorgo de los a?os. E hab¨ªa perdido esperanza en ¨¦l. Qu¨¦ puedo pedirle despu¨¦s de todo lo que he hecho?-, pens¨®. Volviendo a realidad, Samuel recordo: -Ya casi es hora. -De acuerdo asintiendo, Kathleen sali¨® del coche. No pod¨ªa conducir demasiado cerca de casa para no ser descubierta. Siguiendo el mismo m¨¦todo que el dia anterior, volvi¨® a crse en habitaci¨®n de Frances. Al igual que ¨²ltima vez, s¨®lo habia una luz nocturna en habitaci¨®n. Se acerc¨® y sac¨® aguja de ta Frances abri¨® los ojos y mir¨®. E saludo: -Vieja se?ora Yoeger, nos encontramos de nuevo. Frances fruncio el ce?o, confundida. Kathleen se sinti¨® avergonzada por su rei¨®n. ¨C Bien. Parece que vieja Sra. Yoeger se ha olvidado de mi otra vez?, penso. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Dej¨® escapar un suspiro de frustraci¨®n. De repente, Frances agarr¨® a Kathleen por mu?eca y le pregunt¨® con voz ronca: -?Eres mi hija menor? Al oir eso, e se qued¨® aturdida. Se parecia a su madre biol¨®gica. -Vieja se?ora Yoeger, recuerda algo? -pregunt¨® con seriedad. Frances estaba aturdida: -Gloria? ?D¨®nde est¨¢ mi peque?a Gloria? -?Quien es Gloria? ¨C Kathleen nunca hab¨ªa oido ese nombre. -Es mi hija menor. Se ha ido. ?Sabes d¨®nde est¨¢?¨Cpregunt¨® con ansiedad. Su voz reson¨® en habitaci¨®n Kathleen tem¨ªa que el ruido pudiera alertar a otras personas de casa. Levantando mano, dej¨® inconsciente de inmediato: Lo siento mucho, vieja Sra Yoeger. No tengo unas remedio que hacerlo De lo contrario, voy a estar en un gran problema, Despu¨¦s de que se desmayana, coincio sutratamiento. La situaci¨®n en misma que ¨²ltima vez, con aguja aun poniendose negra Aprovechando oportunidad, instal¨® unac¨¢mara oculta en habitaci¨®n, Estas demasiado familiarizado con configuraci¨®n de residencia Yocger. Ves aqui a menudo? --pregunt¨® a trav¨¦s de los auricres. -No es tan dificil sie averiguar ¨Crespondi¨® Samuel. -Oh, habis olvidado que le gustaba Nicolette en el pasado. Casi te conviertes en cl yerno de familia Yocger -se burlo Kathleen. Smucl permaneci¨® cado, --Ilisto! - Kathleen dio una palmada-Dime,¨®mo lo ezo con mi tel¨¦fono? -Te enviare una aplicaci¨®nm¨¢s tarde. S¨®lo tienes que inst -explic¨®. -De acuerdo -asinti¨®. -Alguien viene! Tienes que encontrar un lugar para esconderte ahora -inst¨® Samuel. Viene alguien?- Kathleen estaba lista para saltar por ventana. Para su desgracia, no pudo abrir ventana por m¨¢s que lo intent¨®. -Escondete debajo de cama. Al oir eso, Kathleen se meti¨® debajo de cama. En ese momento, puerta de habitaci¨®n de Frances se abri¨® despacio. En lugar de pasos, escuch¨® un sonido extra?o. Entonces,s ruedas de una si de ruedas aparecieron ante sus ojos. ?Es Nicolette? No puede ser. No sigue en estaci¨®n de policia? - Parece que droga de Vanessa es bastante potente. Mira, mam¨¢. Esto es lo que hizo Vanessa ¨C murmur¨® un hombre para s¨ª mismo. Kathleen frunci¨® el ce?o: Este hombre es Zachary? Sabia que Vanessa habia drogado a vieja Sra. Yoeger, pero no hizo nada para ayuda. ?Qu¨¦ est¨¢ tratando de hacer aqui. ¨C Mam¨¢, eres demasiado parcial. Nunca permitir¨¦ que le entregues familia Yoeger a Vanessa. Ser¨¢ mia una vez que me haya recuperado. Sin embargo, su mera existencia es una amenaza para mi. Por lo tanto, he pedido a alguien que recoja pruebas de todas sus ms iones. Entonces, expondre en p¨²blico para que pierda su derechoo sucesora. Toda familia Yoeger ser¨¢ mia pronto. Oyes eso: Mia-pronunci¨® con una voz escalofriante. -.Cielos, est¨¢ loco! Kathleen rechin¨® los dientes de rabia. - iEsta gente es tan cruel! - Mam¨¢, deja de buscar a Cloria. Nunca encontraras. Por una vez, Vanessa y yo estamos de acuerdo en esto. Con una persona m¨¢s, tendremos una parte menos de fortuna familiar. Asi que s¨®lo podemos condena a una vida de vagabundo en solitario en otro lugar -se burlo. Hizo una pausa y miro a Frances. --Por cierto, no hay necesidad de esperar su regreso porque est¨¢ muerta. Tanto eo sui marido est¨¢n muertos! Jaja Kathleen queria salir corriendo de su escondite y abofetear con fuerza a Zachary. Sin embargo, sabia que no podia permitirse perder calma CNC momento. ¨CMam¨¢, he venido a verte. Me hace sentir incjor veric en este estado. Por fin me siento m¨¢s tranquilo -tras terminar de lloriqucar, Zachary sali¨® de habitaci¨®n, Parecia un creyente que habiaetido un pecado grave y acud¨ªa aun sacerdote para confesarse. Despues de contestar todos sus pecados, se sinti¨® tranquilo. No le importaron los sentimientos des personas as que hiri¨® en el pasado. Cuando se fue, Kathleen se levanto por fin de debajo de cama. Fue aprobar ventana. -Alguien ha reforzado ventana -pronunci¨® con voz grave. Esa fue raz¨®n por que no abrio antes. ¨C He oido que fue idea de Vanessa ser ventana debido al fr¨ªo -explic¨® Samuel. - Se ha dado cuenta de algo? O quiz¨¢s tambi¨¦n ha instdo una c¨¢mara de vignciaaqui? - escaneo la habitaci¨®n. ¨C No, no lo hizo -respondi¨® Samuel con firmeza. -?Por qu¨¦ est¨¢s tan seguro de ello? - no pudo evitar fruncir el ce?o. -Los auricres que te di tienen una funci¨®n de deti¨®n de c¨¢maras de vigncia. Enviar¨¢ una rma si hay un problema. -Es tan alta tologia? Entonces, ?c¨®mo supiste que alguien venia antes? ?Es por los auricres tambi¨¦n? ¨C pregunt¨®. -Estos auricres tambi¨¦n tienen funci¨®n de imagen t¨¦rmica. Puede detectar cualquier cosa en un rango de trescientos metros. -Asi que, asi es, penso. ¨C Saldr¨¦ por puerta principal. - Despu¨¦s de salir con cuidado de habitaci¨®n de Frances, Kathleen se fue por entrada principal. Estaba de mal humor despu¨¦s de salir de casa. Sali¨® a calle sin decir una pbra. -Te irrit¨® lo que dijo Zachary antes? -pregunt¨® el, impasible. -Zachary y Vanessa lo saben todo, no? -despu¨¦s de entrar en el coche, Kathleen pusos manosen d vnte-: Saben que mi madre es su hermana. Nicolette tambi¨¦n conoce mis antecedentes familiares. Por eso se empe?¨® en evitar que me reuniera con vieja se?ora Yoeger en aquel entonces. -Es muy posible - respondi¨® Samuel - Posible? -resopl¨®-Sab¨ªan verdad, S¨®lo hay que ver el estado de viejase?ora Yoeger ahora mismo. Aun as¨ª, siguen escondiend y d¨¢ndole drogas. Deben tratar asi a su madre? Acaso ven a mi madreo su hiemana? -Por qu¨¦son tan despiadados?. Se prekunt¨®. Pero el rostro de Samuel se ensonbrecio: -Kate, hay algo que debes saber. -Qu¨¦ es? -pregunt¨® en voz Daja. -Zachary, Vanessa yiu madre tienen un linajeplicado. De hecho, Zachary cs hijo de hermana mayor de vicja senora Yocger ¡ªdijo Samuel con frialdad. Quc acabas de decir? -Kathleen estaba desconcertada por su cxplicaci¨®n. ¨C Vanessa y vieja Sra. Yocge no tienen ninguna rci¨®n de sangre. La madre biol¨®gica de Zachary es en realidad hermana mayor de vieja se?ora Yoeger. Me enter¨¦ por Yasmine ¨C explico en tono monotono. Kathleen sintio que se asfixiaba en ese momento. Entonces se dio cuenta de por qu¨¦ Zachary y Vanessa quer¨ªan ocultar verdad a Frances, Si encontraran a mi madre, perder¨ªan sus derechos sobr familia Yoeger. Mi madre era sucesora legitima. Esa era raz¨®n por que querian ocultar verdad-, se percat¨®. Cap铆tulo 190 Cap¨ªtulo 190 Cap¨ªtulo 190 Kathleen frunci¨® el co?o: -Entonces, vieja se?ora Yoeger ys otras dos son hermanas? Asics. Adem¨¢s, viejase?ora Yocger y su herniana mayor son gens - revel¨® Samucl. ¨C Gems! -exm¨® Kathleen con asombro. -Eso tambien explica por que te pareces a Nicolette --anadi¨®. Kathleen permaneci¨® en silencio. No esperaba encontrar tantos secretos en familia Yoeger. Una de emociones encontradas surgi¨® en su interior cuando escuch¨® explicaci¨®n de Samuel. Frunciendo el ce?o ante sus pensamientos, dijo: -Ajuzgar por lo que Zachary acaba de decir, quiz¨¢ ¨¦l mismo no sepa verdad. Bueno, parece que solo podemos esperar a que se?ora Schott vuelva. - Bueno, no hagas nada precipitado en los pr¨®ximos dias. Espera mi regreso. ?Est¨¢ bien? ¨C instruy¨® con severidad. - Aunque no me avisaras, no me pondria en peligro ¨Creplic¨® e. Samuel permaneci¨® en silencio. En realidad, le preocupaba el bienestar de Kathleen en ese momento. No esperaba ve madurar tanto en el ¨²ltimo a?o. Al mismo tiempo, estaba furioso porque Charles no se preocupaba por e, Lo ¨²nico en lo que podia pensar era en Vivian. -Bien Voy a volver al hospital. Voy a colgar -dijo. Estaba dispuesta a quitarse los auricres. Samuel trag¨® con fuerza, pero mantuvo con actitud friapostura. Sabiendo que no podia pedir mucho, le susurro: -Avisarne cuando hayas llegado al hospital. -De acuerdo -asinti¨®. S¨®lo entonces se sinti¨® tranquilo. Tras apagar los auricres, Kathleen suspiro aliviada. Entonces, Samuel le envi¨® aplicacion para contrr c¨¢mara de vigncia Tras instr aplicaci¨®n en su tel¨¦fono, condujo devuelta al hospital. En cuanto llego a su destino, entr¨® en s y vio a Charles. Este ¨²ltimo frunci¨® el ceno y le pregunto: -?Fuiste a ese lugar! E asinti¨®o respuesta: ¨C Lo siento. Lo he olvidado. ?Est¨¢s bien? -se disculp¨®. Sin embargo, Kathleen no lo culp¨®. -Estoy bien. Puedo mancjar estas cosas por mi cuenta. -Sali para calmarme. No esperaba que me llevara tanto tiempo -admiti¨®. Mirando a su hermano, Kathleen dijo: -Charles, ?puedo preguntarte algo? -Quieres preguntarme sobre Vivian, ?verdad? Adnte -su voz sonaba ronca. Kathleen dijo con voz solemne: - Charles, no te obligar¨¦ a responder a mi pregunta. Puedes negarte si no quieres responde. -Tuvo el presentimiento de que este asunto podria involucrar los sentimientos personales de Charles-. penso. Sin embargo, nunca se inmiscuiria en su vida personal. No era alguien que obligara a otros a hacer cosas en contra de sus deseos. Losbios de Charles se movieron: -De acuerdo. Despu¨¦s de todo, conoc¨ªa bien personalidad de su hermana. - Charles, conoces a Vivian desde hace mucho tiempo, ?verdad? ¨C pregunt¨® con curiosidad. -Si, conozco desde hace mucho tiempo. Creo que fue a Pollerton cuando ten¨ªa unos 17 anos. E estaba en el d¨¦cimo grado mientras que yo era un estudiante de primer ano en universidad en ese momento. Ten¨ªamos un c¨ªrculo social¨²n. Nos conocimos durante una fiesta de Navidad -explic¨®. Asindo, Kathleen respondi¨®: -Oh, ya veo. -Bueno, es bonita y tiene una buena personalidad. A muchos chicos les gusta -a?adi¨® Charles. Tambi¨¦n era uno de ellos, record¨®. -Charles¡­ -Despu¨¦s de dudar un momento, continuo-: Caleb me dijo que condici¨®n mental de Vivian fue causadapor una persona. Eres t¨² esa persona? A Charles le dio un vuelco el coraz¨®n. Luego,ent¨® abatido: -Si tuviera una noviao e, ne despertaria riendo de mis SUNOS. -Entonces, no fuiste t¨² quien embarazo? Que? ?Estaba embarazada? Como¡­?(Qu¨¦ ha estado haciendo Caleb todos estos a?os?- Charles estaba sorprendido. ute Charles. He adivinado que cl estado de Vivian tiene algo que ver con p¨¦rdida de su C hijo¡­ Charles respiro hondo, - Yo tambi¨¦n quiero ayuda despues de ver lomentable de su estado. Por eso necesito arar este asunto contigo. Charles, tenemos que ocuparnos de raiz del problema. Para curar a Vivian. tenemos que empezar por su estado mental -aconsej¨® con solemnidad. - Que puedo hacer? -mir¨¢nd, Charles pregunt¨®-: ?Qu¨¦ puedo hacer por e? Kathleen fruncio los labios antes de confesar: ¨C Charles, tengo que decirte algo. Sospecho que Caleb pens¨® que t¨² eras el idiota que hiri¨® a Vivian. Charles se quedo sin pbras. -Entonces, entiendes por qu¨¦ har¨ªa algo que podria enga?ar a otras personas, ?verdad? ¡ª pregunt¨® Kathleen. -El no queria perseguirte. Pensaba que yo era el que hab¨ªa arruinado a Vivian. Por eso quer¨ªa conquistarte y luego herirteo forma de vengasse de mi. ?Estoy en lo cierto? -el atractivo rostro de Charles estaba lleno de rabia. Kathleen asinti¨®. -Si. - Qu¨¦ b*stardo! - Charles se levant¨® de un salto. ¨C Por favor, c¨¢lmate, Charles! Ya sabemos su n. Ya no puede hacerme dano -le consol¨®. Charles frunci¨® el ce?o. - Como si fuera a permitir que te hiciera da?o! ¨C No puede hacerme dano. Adem¨¢s, no me gusta -dijo con desden-. Sin embargo, creo que podemos aprovechar situaci¨®n. -Cu¨¢l es el n? -¨¦l tenia curiosidad por saberlo. Kathleen dijo con rostro hosco: - Charles, Samuel aun no ha renunciado a perseguirme. Sin importar sus excusas, sigue queriendo estar conmigo de nuevo. ¨C Ese tipo alucina! -su hermano ech¨® humo. Los hombres no tienen intenciones puras hacia mi hermana menor!-, se molest¨®. ¨CPor eso quiero aprovechar situaci¨®n. Quicro utilizar a Caleb para que Samuel me abandone porpleto -dijo con una sonrisa socarrona. Frunciendo el cero, Charles indag¨®: -?Quieres salir con Caleb? Kathleen nego con cabeza: ¨C No. Ya que Caleb quicre create a mi, le concedere cl desco. En rcalidad no quiero estar con Cl. Solo lo hago para librame de Samuel -?Crees que esta bien meterse con Caleb? -el estaba preocupado por su n. Sin embargo, Kathleen le tranquilizo. -Quc tiene de bueno? La persona que m¨¢s temo en este mundo es Samuel. Caleb no es rival para el -ija! Samuel se emocionar¨¢ si escucha eso. Por otrodo, Caleb no se impresionar¨¢ con tusentarios -se burl¨® Charles. - A quien le importa si son felices o no? En definitiva, Samuel da mucho m¨¢s miedo que Caleb. Belongs to ? n0velDrama.Org. Prefiero lidiar con este ¨²ltimo -ad?niti¨® Kathleen con seriedad. Sin embargo, Charles seguia sintiendose ansioso. -Creo que es mejor olvidar el n. Sacudiendo cabeza, Kathleen insisti¨®: -No Piensalo, Charles, Caleb quer¨ªa utilizarmeo pe¨®n sin investigar el asunto. ?Crees que puedo dejarlo libre asi? Charles mir¨® con el ce?o fruncido, Kathleen no tiene miedo de nadie en estemundo, aparte de Samuel. Por alguna raz¨®n, le tiene mucho miedo a ese tipo. Adem¨¢s, parece que le resulta dificil superar ese miedos, analiz¨®. Frunci¨®s cejas y dijo: -Dejame pensarlo. -Que hay que pensar? No dudaste cuando fue Christopher. Entonces, ?por qu¨¦ dudas ahora? ¨C estaba disgustada. Charles rnir¨® con recelo: - Son estos dos lo mismo? Christopher nunca te har¨ªa da?o. No se puede decir lo mismo de Caleb -Si, Christopher no me haria dano. Qu¨¦ hay de su abuelo, entonces? Eh? Si ese es el caso, deberia volver a casarmne con Samuel ya que todos en familia Macari me han tratado tan bien,aparte del propio Samuel -s burl¨®. - Diablos, no! -dro Sc negaba a dejar que ese hombre volviera a ser su cunado. Al no tener una alternatva mejor no luvo m¨¢s remedio que ceder al n de su hermana. Cap铆tulo 191 Cap¨ªtulo 191 Cap¨ªtulo 191 - Muy bien. Charles, ya puedes dejar de preocuparte por eso. Ahora, hablemos de Vivian. He oido que hoyha conseguido reconocerte -dijo Kathleen. Charles asinti¨®o respuesta Kathleen se acarici¨® barbi y dijo: -Eso es bueno. Eso significa que hay momentos en los que tiene mente ra. - Pero empez¨® a chir poco despu¨¦s -- dijo Charles preocupado. ¨C pa?ame manana a residencia de los Lewis. Echaremos un vistazo juntos -sugiri¨® Kathleen. Charles asinti¨® y respondi¨®: - De acuerdo En verdad queria curar a Vivian. Despu¨¦s de todo, una chica de buen coraz¨®no e no deberia desperdiciar su vida asi. Kathleen le dio una palmadita en el hombro y le dijo: Un ¨C Charles, deber¨ªas ir a casa y dormir un poco. Con una expresi¨®n ensombrecida, Charles record¨® en tono preocupado: -De acuerdo, me despido. Cuidate mucho. Ll¨¢mame si hay algo. A Kathleen le hizo gracia. -Esto es un hospital. Que podr¨ªa pasar? Est¨¢s demasiado alerta. Incluso entonces, Charles seguia preocupado. ¨C No puedo evitarlo. La familia Yoeger ha estado muy activa en los ¨²ltimos d¨ªas. -No te preocupes. No pasar¨¢ nada. -De acuerdo -Se dejo convencer por e, asi que se levant¨® y se preparo para salir. - Continuo con calma-: Me voy ahora y vuelvo ma?ana. --Charles, quiero que me den lta ma?ana y volver al lugar de pelic para ver aesa persona mada Jennifer -dijo de forma significativa Despu¨¦s de pensarlo un poco, Charles dijo: --Supongo que es mejor resolvers coMas cuanto antes para que ITO SC COmplique ma m¨¢s. Kathleen asinti¨®. Charles se dio vuelta y se fuc. Poco despu¨¦s, Kathleen se preparo para dormir. Al dia siguiente, Kathleen se preparaba para recibir el alta. Tenia previsto dirigirse directo al lugar de pelic. Valerie vino a ayuda a empacar y a pa?a al lugar de pel¨ªc. Justo cuando Kathleen sali¨® del ba?o despu¨¦s de cambiarse, vio a Christopher. Sorprendida, mo: - Chris? -Por que est¨¢ aqui?" Christopher dijo con calma: ¨C H. Me enter¨¦ de que te hab¨ªa pasado algo cuando no estuve en Jadeborough los ¨²ltimos dias, asi que vine corriendo a hacerte una visita. Te encuentras mejor? Kathleen estir¨® un poco cintura y respondi¨®: ¨C No te preocupes. Mi estado es mucho mejor ahora, -He vistos noticias en Inte. Te han herido gravemente -dijo preocupado. Kathleen tranquiliz¨® con una sonrisa: IFT -Ahora estoy muy bien. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. La mir¨® a los ojos y le dijo: -Bien. Me alegra saber que est¨¢s bien. Con una suave sonrisa, Kathleen dijo: -Chris, gracias por visitarme. Sin embargo, voy a ir directo al lugar de pel¨ªc despu¨¦s de recibir el alta, asi que¡­ Sint¨¦ndose impotente, respondi¨®: -De acuerdo, adnte. Kathleen m¨® a Valerie y ambas se prepararon para salir. Con voz ronca, Christopher sugiri¨®: - Kale, d¨¦jame llevarte alli Kathleen se qued¨® atonta, ¨C No hay necesidad de molestarte. Se acerc¨® a e y le dijo: -No es ninguna molestia. Hay algo que necesito har contigo. De m gana, asinti¨®. -De acuerdo. Bajaron juntoss escaleras. Despues, Kathleen subi¨® al coche de Christopher. Durante todo el viaje, Christopher permaneci¨® en silencio. Parec¨ªa estar preparando mentalmente lo que iba a decir. Despu¨¦s de llegar al lugar de pelic, Christopher al finalenz¨® a har. Pregunto con voz ronca: - Segura que no quieres salir conmigo? Una vez m¨¢s, Kathleen fue sorprendida porsus pbras. En realidad, podia sentir que Christopher iba a confesarse con e. Se agarr¨® el dodillo de camisa y baj¨® cabeza. -Chris, lo siento. Christopher dijo con amargura: -Al final, sigo perdiendo contra Samuel. Kathleen sacudi¨® cabeza yent¨®: -Chris, no voy a estar con Samuel. Ya lo he rechazado. Mir¨® a Kathleen y le pregunt¨®: -?Por qu¨¦? -?Por qu¨¦ iba a dar otra oportunidad a alguien que me hahecho dano antes? Aunque ahora sea consciente de lo que hizo mal y haya arredo su crror, el trauma que sufri siempre estar¨¢ ahi. -El se dar¨¢ por vencido Con voz sombria, pronunci¨®: -Me da igual que se rinda ono. Sabe que me llevar¨¢ al borde de muerte si me obliga. Christopher record¨® ceremonia de boda de un a?o antes. Kathleen cay¨® en desesperaci¨®n y le verdad se sinti¨® morir. E tiene raz¨®n. Samuel ya no forzaria hasta ese punto Con voz grave, dijo: -Kate entonces por que no me tienes en cuenta? La raz¨®n por que me fui fue paraocuparme de Astrid. Ya he resucito mis problemas familiares tambi¨¦n. Salvo el abuelo, tanto mam¨¢o papa te aceptaran. No tienes que preocuparte por lo que piense el abuelo. E mir¨® su apuesto rostro y respondi¨®: -Chris, dejando todo eso dedo, raz¨®n ¨²ltimaes que no te quiero. Se quedo sin pbras. E continuo: -Se lo bien que me tratas. Justo por eso te he rechazado una y otra vez. No puedoprometerme. Comprometerse es algo doloroso. No quiero que acabemos siendo una pareja infeliz y arruinemos posibilidad de ser incluso ainigos. Enserio no quiero ques cosas terminen as¨ª. Christopher se burl¨® de si mismo: -No soy lo suficientemente bueno? Kathleen se mordi¨® losbios y dijo: -T¨²¡­ eres bueno. Sin embargo, el hecho de que alguien te guste no est¨¢ rcionado con lo buena que es una persona. Depende de lo que sientas por esa persona. Cada persona define sus sentimientos de forma diferente. Desde mi punto de vista, no importa lo buena que sea una persona, si esa persona no hace que ini coraz¨®n se acelere, entoncesesa persona no es adecuada. Asi quco crees que es mejor dejars cosas ras desde el principio? Con una mirada de derrota, Christophermir¨® y dijo: - Eres demasiado honesta. No hay nada que pueda hacer contra su honestidad. Me gustar¨ªa que me diera solo un rayo de esperanza, pero ha acabado con todass posibilidades. -Me precipite demasiado? Tal vez deber¨ªa haber esperado. Deberia haber esperado hasta que te dieras cuenta de que hay un buen tipoo yo a tudo. No me elegirias entonces? Kathleen apret¨® losbios. -No s¨¦ qu¨¦ va a pasar en el futuro, pero ya le he dicho lo que siento. Suspiro y dito: - Que Nahari Intimo Sintiendoer ioda Kathleen dijo: Chris uronto Si no te contes comodo con ello,puedes cortar Inszos conmigo No me NYATA Pro lo hana No quienes pontentc. Kathleen u sinto ioda - Adnte No Voy A molestarte m¨¢s -De acuerdo ¨C Kathleen asinti¨®. Abne purita del coche y se bajo de el. Christophot v qucdo pensativo mientras voia salir. k?ihicen dejo cuapar un fuerte suspiro, + Qur par con esta situacion. Todo es culpa de Charles. Si no hubiera anunciado a Christopher CONHO M prometido entonces, no habria tantos problemas, kathirch Ninto que ledolia cabeza Mientras tanto, el cquipo de filmaci¨®n se sorprendi¨® al ver a Kathleen. Todo cifutido se acercaba il ci piri preguntarle por su estado corporal. ¨C Mi cuerpo esta bien ahora. Gracias a todos por sus preocupaciones -explic¨® e. Despues de ubservar durante algun tiempo, se dio cuenta de que todos estaban preocupados por caurplu Jenniter. La verdad algu anda mal con esta mujer Al vertalen Jennifer se quedo en shock Nu Ostatua tathiongrarnar henda Como puede estar de vuelta para seguir filmando: Hu¡±: tidr a uenlos ojos de Jenniter - Supongo que tendre que acabar du vide denunu'' At arcu une payr lo que pase! La vez seguro!. Cap铆tulo 192 Cap¨ªtulo 192 Cap¨ªtulo 192 Las escenas ele Kathleen lucron muy sencis sedia Cain organiz¨® el rodaje de escenasque implicaban m¨¢s di¨¢logos por parte de eo forma de cuida. Sus cenas de ese dia se basaron en gran medida ens expresiones ys emocioncs chi lugar de en la destreza fisica Eran tarras faciles paraKathleen. El rodaje continuo y solo termin¨® cuando lleg¨® noche. Una vez terminado su trabajo del dia, Kathleen se dispuso a descansar. En ese momento, un asistente vino corriendo hacia e. El asistente dijo: -hate, el se?or Currah ha traido algunas frutas para el equipo de filmaci¨®n. Aqu¨ª est¨¢ tuya. -Gracias. - Kathleen hizo un gesto para que Valeric los aceptara, que r¨¢pido lo hizo. - Por favor, extienda mi gratitud a Timothy -dijo Kathleen. ¨C ro! ¨C El asistente asinti¨®. Kathicen y Valeric se retiraron r¨¢pido a su s de descanso. Una vez que llegaron, Valerie pregunt¨®: - Kate, quiereser algo? Kathleen asinti¨®. -Muy bien. Timothy hizo el esfuerzo de hacerlos llegar. Seria inapropiado que no losiera. Valenic abno entonces caja. Estaba lleno de una infinidad de frutas. Kathlern agarro un tenedor y se llev¨® una fresa a boca. Valerie estaba a punto de tomar una tambien cuando Kathleen frunci¨® el ce?o y detuvo. -spra Sorprendida, Valerie pregunt¨®: -Que pasa Kathleen abrio su bolso y Sic¨® una aguja de ta luego vo en fresa En unos segundos, aguja teadane volvi¨® negra. -Que demonios est¨¢ pasando? ¨Cgrito Valerie, asombrada. Kathleen oli¨® fresa, ¨C Est¨¢ envenenada ¨CQuc-exm¨® Valeric. --Se trata de un tipo de veneno capaz de restringir el sistema respiratorio del ser humano. Su toxicidad es menos potente que del cianuro, pero sigue siendo letal -explico Kathleen. Luego, con un tono frio, instruy¨®-: Valerie, ma a policia. -Estoy en ello! ¨C Valerie agarr¨® su tel¨¦fono. Sin embargo, tras una breve deliberaci¨®n, Kathleen agarr¨® mano de Valerie. Entonces habl¨® en un tono gelido. -Olvidalo. Quienquiera que haya hecho esto no ha dejado ning¨²n rastro. No tiene sentido mar a policia. Valerie frunci¨® el ce?o. -Que hacemos entonces? Tras un momento de reflexi¨®n, Kathleen susurro algo al oido de Valerie. Una vez que Valerie terinin¨® de escuchar, asinti¨®. ¨C?Debo ir ahora? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Kathleen asinti¨®. -Si. Valerie se dio vuelta y se fue. Mientras tanto, Kathleen miraba con frialdad fresa que tenia en el tenedor. Jennifer s¨ª que es imprudente.Pero de d¨®nde ha sacado un venenoo ¨¦ste? Esto es demasiado extra?o.. Dicz ininutos despu¨¦s, el asistente de Timothy sali¨® corriendo de su s de descanso. El asistente grito: -- Ms noticias! Parece que el se?or Currah ha sido envenenado. Todos entraron en panico al escuchar eso Fueron directo a s de descanso para vero estaba Timothy Yacia en elsuelo, inconsciente. -R¨¢pido, men a una ambncia! ¡ªSpencer grito. El asistente de Timothy tom¨® de inmediato su tel¨¦fono para mar a una ambncia. -Estaba bien hace un momento. ?C¨®mo diablos se enveneno? - Exacto! Por favor, no me digas que es por culpa de alguien. - IDeja de soliar tonterias sin ninguna prueba! --Como es una tonteria? La ¨²ltima vez, Kathleen casi se cay¨® de su cable. ?Qui¨¦n sabe? Alguien podria estar tratando de hacerles da?o adrede. -Cuando lo pones asi, sospecho que tal vez sea este lugar de rodaje el que es¡­ problem¨¢tico. Aloir estas pbras, todos los presentes sintieron un escalofrio. - Ya est¨¢ bien! Deja de hacer suposiciones al azar! Esto no tiene nada que ver con ustedes. Asi que, ivayanse a casa! -les reprendi¨® Spencer con severidad. Todo el mundo pudo marcharse entonces, tras escuchar lo que dijo Spencer. Pronto lleg¨® una ambncia y se llevaron a Timothy junto con su asistente. El resto del equipo de rodajeenz¨® a marcharse. Poco a poco, el n¨²mero de personas presentes en el lugar disminuy¨®. Justo en ese momento, silueta de una mujer se col¨® en silencio en s de descanso de Timothy. Pasaron varios momentos, y mujer se dispuso al final a marcharse con caja de fruta de Timothy en mano. -Quieta ahi -grit¨® de golpe voz de Kathleen. Jennifer se sobresalt¨® tanto que el to de fruta se cay¨® al suelo. Ansiosa, miro en diri¨®n de donde provenia voz de Kathleen. Kathleen miraba con frialdad mientras se acercaba. Kathleenenz¨® a interrogar a Jennifer. -Que est¨¢s haciendo con el to de fruta del que Timothy habiaido! Jennifer se mordi¨® elbio. -Le estoy ayudando a limpiar. - Tu papel en el equipo de pelic es el de una actriz. No eres el ama de ves del equipo de filmaci¨®n Qu¨¦ te llevar¨ªa a limpiars frutas? ¨C pregunt¨® Kathleen con un tonoescalofriante. -Me gusta. A veces, me ocupo en secreto de algunas tareas para el. Qu¨¦ hay de malo en eso? - Parec¨ªa que Jennifer ya hab¨ªa pensado una raz¨®n y una excusa. Sin embargo, Kathleen serio en respuesta, -No me importa que est¨¦s enamorada de ¨¦l en secreto o que invadas su intimidad. Eso no me interra S¨®lo quiero saber por qu¨¦ s¨®lo limpias el to de fruta de Timothy si est¨¢s limpiandosus cosas - Tengo miedo de ques frutas empiecen a pestar si se pudren -explic¨® Jennifer r¨¢pido. -! Si quc sabes inventar excusas para tuportamiento - se burl¨® Kathleen. Jennifer se mordi¨® losbios una vez m¨¢s. ¨CNo entiendo lo que quieres decir. - Jennifer, dejame preguntarte algo sobre bandeja de frutas que Timothy nos consigui¨®. Es cierto que entraste en contacto con bandeja que me dio Timothy antes de pas¨¢rs a su ayudante, que a su vez mepas¨® a mi? ?Por qu¨¦ lo hiciste? - No s¨¦ de que est¨¢s hando. ¨C Jennifer se neg¨® a admitir nada. - La ayudante de Timothy me dijo que le entregaron un to de fruta de tu parte y que le pidieron que me lo entregara. Incluso me inform¨® de que hab¨ªa cuestionado tus motivos, Entonces le contestaste que a m¨ª me encantaer fresas y que bandeja que le entregaron tenia fresasmucho m¨¢s grandes. No es cierto? Jennifer permaneci¨® en silencio. Kathleen sigui¨® hando con su tono frio. -Enserio me entiendes, ino? Sabes cu¨¢l es miida favorita. Pones tanto empe?o en envenenarme hasta muerte que no esperabas que al final fuera Timothy el envenenado. ?Estoy en lo cierto? Jennifer levant¨® cabeza de repente. Mir¨® con maldad a Kathleen. -Qu¨¦ quieres decir con eso de envenenarte hasta muerte? No s¨¦ de que est¨¢s hando, Kathleen continuo ¨C Jennifer, he oido que pertenecemos a misma escu. Durante actuaci¨®n de nuestro primer a?o, interpret¨¦ el papel de protagonista femenina. Sin embargo, creiste que te habia robado el papel, correcto? ¨C Esa es verdad, ino? ¨C Jennifernz¨® una mirada gelida aKathleen. ¨C Por supuesto que no. Antes de representaci¨®n, el reparto para el papel principal femenino no estaba fijado Aunque algunos dec¨ªan que eras t que hab¨ªa conseguido el papel, no estaba confirmado por aquel entonces, aparte de ti y de mi,bi otras personaspitiendo por el papel Todos esperabamos noticia y solo il dual se supo que yo habia conseguido el papel. Pero t¨² no podias aceptarlo y decidiste dejar escu. Despues, le convenciste de que fui yo quien te llevo a donde estas. Pero en realidad, yo no le hice nada. Eres tu quien se ha buscado todos tus problemas. -Kathleen le sermonco sin piedad. - Tonterias! Es por ui! Eres preciosa, tienes unas habilidades interpretativas increibles y todo el mundo le adora. No podian ver a nadie m¨¢s que a ti y por eso lc eligicron. Yo tambi¨¦n soy increible, pero solo porque eres hermosa, ite dicron oportunidad a ti! No es justo ¨C rito Jennifer - Jennifer, es prudente considerar todass opciones cuando queremos pagar algo. El hecho de que me vea bien no est¨¢ en mis manos. Sin embargo, en t¨¦rminos de habilidades de actuaci¨®n, Soy no cabe ducia que mcjor que t¨² ?De que tienes que qucjarte??O de verdad crees que te estoy arruinando de alguna manera solo porque crees ques cosas son injustas? - Kathleen habl¨® con frialdad. En respuesta, Jennifer estall¨® de ira. - iro que si'' iMe est¨¢s arruinando! Si no fuera por ti, no habria dejado escu, e incluso podria haber ganado ya el premio de Academia mejor actriz, iy no habr¨ªa hecho nada imperdonable! Todo es culpa tuya. Kathleen estaba incr¨¦d. --Asi que admites que fuiste t¨² quien dan¨® el cable y envenenos frutas? ¨C Asi es. ?Yo soy que lo hizo! ?Deseo matarte! Vete al infierno! ¨C Jennifer aull¨®. Entonces sac¨® un cuchillo de fruta y carg¨® contra Kathleen, intentando apu?. -iCuidado! -advirti¨® alguien. De repente, una sombra apareci¨® ante vista de Kathleen. Pronto se vio envuelta en un abrazo calido y de dulce aroma. Cap铆tulo 193 Cap¨ªtulo 193 Cap¨ªtulo 193 Entonces, Kathleen escuch¨® un grito desgarrador. Cuando recuper¨® el equilibrio, se dio cuenta de que Jennifer estaba inmovilizada en el suelo por dos guardacspaldas. ¨C ?Su¨¦ltamne! ¨C Jennifer grit¨® mientras luchaba por liberarse. Dejame matar a esta p*rra! E me quit¨® todo. Todo lo que me pertenece! Samuel solt¨® a Kathleen. Su respiraci¨®n nunca hab¨ªa sido tan ca¨®tica. E le mir¨®, un poco aturdida. -?Has vuelto? -Si. ¨CSamuel asinti¨®. Su bello rostro carecia de emoci¨®n- Estas herida? Kathleen neg¨® con cabeza. En realidad, e misma podria haberlo evitado. Si Samuel no se hubiera movido r¨¢pido, e ya lo habria esquivado. -No esperaba que apareciera. -?No dijiste que volverias ma?ana? ¨C Kathleen estaba desconcertada. Samuel no respondi¨® pero mir¨® a Tyson. -Ll¨¦vate a esta mujer e interrog a fondo. -iEntendido! ¨C Tyson respondi¨® con un movimiento de cabeza -Espera -dijo Kathleen de golpe. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® el ceno. Kathleen se acerc¨® a Jennifer, levant¨® mano y le dio una fuerte bofetada encara, enfadando a Jennifer. Sin embargo, Kathleen se limit¨® a mira con actitud fria. ¨C Despierta! Nunca te he quitado todo. Si eso es posible, solo demuestra que no eres lo suficientementepetente. Adem¨¢s, que yo haya ganado el premio a mejor actriz no tiene nada que ver contigo. S¨®lo est¨¢s envenenada por los celos. No voy a cargar con culpa de eso. Jennifer mir¨® a Kathleen con maldad, con cara de gran resentimiento. -- Jennifer, deberias alegrarte de que Timothy no haya sido envenenado -afirm¨® Kathleen con frialdad. -Qu¨¦? ¨C Jennifer estaba sorprendida. -Solo me estaba ayudando it atracric, -El tono de Kathleen era suave pero frio-Si persona envenenada fuera yo, no irias a mi salon,por miedo a ser implicada. Cuando le encraste de que ''Timothy habia sido enchendo y descubriste que habias envenenado a persona cquivocada, te ir¨® choco. Oucmasprobar sibiaido frutavenenada del to. asi que fuitte a su sal¨®n. Estoy en lo cierto? Jennifer se mordi¨® elbio. - Antes de que Timothy fingicra estar envenenado, hab¨ªa escondido un tel¨¦fono en su sal¨®n que habia capiado pruebas de lo que hiciste despu¨¦s de entrar. --Los ojos de Kathleen se oscurecicron mientras continuaba-: ?Por qu¨¦ no lo mostramos a todos y vemos si de verdad fuiste a ayudarle a limpiar? En ese momento, Timothy sali¨®con el tel¨¦fono. Al verle atractivo y bien. Jennifer suspiro de alivio. -?Est¨¢s bien? -murmuro e. Timothy levant¨® el tel¨¦fono mientrasentaba: -Has ido demasiado lejos. ¨C Me alegro de que est¨¦s bien. Si te hubiera pasado algo, nunca me lo perdonaria. ¨C Jennifer moqueo-. Belongs to ? n0velDrama.Org. Te quiero, Timothy. ?Lo sabes? -No puedo alegrarme de ser amado por una mujer malvadao t¨² -pronunci¨® confrialdad. Al oir eso, grito a todo pulm¨®n: - Soy malvada? iMe obligaron a hacer esto! ?Por Kathleen! ¨C Nadie te oblig¨®. - Timothy dijo en tono gelido-: No fuiste elegidao protagonista femenina en aquel entonces, pero no fue porqueno fucras tan buenao Kathleen. Tambi¨¦n eras peor entres dem¨¢s. -Tambi¨¦n fuiste el peor entre los dem¨¢s! - Jennifer lo mir¨® con incredulidad. -No tienes que mirarme asi. Tambi¨¦n particip¨¦ en votaci¨®n para prodi¨®n de primer a?o ese ano, asi que s¨¦ lo que pas¨®. ¨C Timothy continu¨® con frialdad-: Aunque pienses que Kathleen fue elegida por su aspecto, s¨®lo puedo decirque nacer con buenos genes es una forma de habilidad. Por qu¨¦ no lo intentas de nuevo en tu pr¨®xima vida? Jennifer se qued¨® sin pbras. ¨C Llevat ¨C orden¨® Samuel con frialdad. Los dos guardaespaldas se llevaron. Parecia que llevaban aisaria Timothy se volvi¨® para mirar a Kathleen ya Samuel, en especi este ¨²ltimo -Veo que te aferras mucho a e - bronco, dejando a Kathlcen sin pbras. Samuel solt¨® poco a poco y dijo con indiferencia: ¨C Le prometi a mi abu que proteger¨ªa, Sin embargo, l¡¯imothy se limit¨® a mirarle con incredulidad. - Crees que nadie puede saber lo que piensas? Deja de fingir-. ¨CGracias, Samuel -dijo Kathleen-. Pero no lo hagas pr¨®xima vez. Puedo evitarlo por mi misma El rostro apuesto y elegante de Samuel se ensombreci¨® al instante. - Todo es culpa de Timothy!, --Por cierto, evolvi¨® se?ora Schott con usted? ¨C pregunt¨® Kathleen con entusiasmo. -Estaba preocupado por ti, asi que he vuelto antes. Volver¨¢ ma?ana ¡ªrespondi¨® con rotundidad. E asinti¨®. -Oh, ya veo. -Vamos. -Samuel tiro de e y se alej¨®. Quiso liberarse de su agarre, pero se dio cuenta de que el sujetaba con fuerza. Al salir, Samuel empuj¨® a su Maybach. -Qu¨¦ est¨¢s tratando de hacer? Quiero volver a mi coche ¨C Kathleen grit¨® mientras golpeaba puerta del coche. Sin embargo, ignoro. Rode¨® parte dntera del coche, se subi¨® a ¨¦l y se march¨®. -Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -resopl¨®. -Sabes lo preocupado que estuve por ti durante los ¨²ltimos dos d¨ªas? -pregunt¨® Samuel con frialdad. -No necesito que te preocupes por mi. Estoy bien. ¨CKathleen solt¨® enfadada-: Ya me he acostumbrado a esto. No cruces linea, Samuel! He cruzado linea. Estoy seguro de que e no sabe que he estado preocupado durante dias. He estado en un estado de tranquilidad constante desde que e se cay¨® de su cable. En el Inomento en que deje Jadeborough, algo le pas¨® a Ahora lengo venidero miedo. Todavia puedo soportar una separacion Domentanca, pero que pasaria si estuvieranios separados para siempre? D¨®nde ir¨¦ a busca? Desdeluego, e no entender nada.. Sin embargo, ahora que se hab¨ªa calmado y pensado en ello, se dio cuenta de que no tenia derecho a trata de esa manera Cuando e leremo por habe dejado en carretera en medio de noche para encontrarse con Nicolente, se arrepinti¨® de verdad de sus actos de entonces e incluso sinti¨® inicdo cada vez que pensaba en ello. -En mis 27 anos de vida, no hay muchas cosas que pucdan darme micdo, pero todas es est¨¢nrcionadas con e. Samuel apret¨® mandib, con un aspecto muy severo. Por muy enfadada que estuviera Kathleen, sabia que no debia provocarle en ese momento. Por eso decia que no tem¨ªa a nadie m¨¢s que a Samuel, pues sab¨ªa mejor que nadie se de persona que era. Un buen rato despu¨¦s, llegaron a entrada de residencia de los Johnson. Samuel mir¨® a Kathleen. Su respiraci¨®n se hizo m¨¢s pesada mientras dec¨ªa: -No corras esos riesgos en el futuro. Deja que otros se encarguen de los asuntos. ?C¨®mo puedo estar tranquilo y dejarte ir cuando est¨¢s asi? Kathleen se detuvo un momento antes de murmurar: -Samuel, no tienes que preocuparte tanto por mi en elfuturo. Para ser sincera, he estado considerando un asunto durante los ¨²ltimos d¨ªas. -Qu¨¦ pasa? ¨C pregunt¨® en voz baja. - Caleb est¨¢ tratando de cortejarme -dijo con indiferencia-: Lo he pensado y creo que podemos intentarlo. Samuel se qued¨® sin pbras. Sus pbras fuerono un rayo para ¨¦l. A pesar de eso, no mostro ning¨²n signo de estar sorprendido, sabiendo que una vez que Kathleenhabia encontrado a alguien que le gustaba, no tenia m¨¢s remedio que deja ir. Sin embargo, no anticip¨® que ocurriria tan pronto y que esa persona scria Caleb. ¨CPor qu¨¦ el? ¨C pregunt¨® Samuel en tono sombrio. Cap铆tulo 194 Cap¨ªtulo 194 Cap¨ªtulo 194 -- Supongo que solo se vente bien-Tespondio Kathleen con calma. Sabes que no hacefalta una razon para que te guste alguien. La mandib dr Samuel Stenso mientras permanec¨ªa en silencio - Voy a volver ¨C Kathleen abno puerta del coche Samuel again rapido d mua -Extai uliondo con el solo para deshacerte de mi? Pucoes decirme site molesto. No te molevant ma l''oro no tienes que estar con el Se into muy mal ¨C He pensado mucho en esto, Samuel. ¨C Kathleen le miro-. No conoces mi personalidad? -Ha en seno. Samuel sinti¨® que su coraz¨®n se hacia pedazos. Su again aflojo poco a poco. kathleen salio del coche y se alej¨®. Sin embargo, no ten¨ªa ni idea de por qu¨¦ su coraz¨®n se agitaba tanto al verlo desconsdo que estaba Samuel. Por que ducic tanto¡¯. Samuc) se quedo mirando espalda de Kathleen. Incluso respirar le resultaba doloroso en ese mucho Fur despues de que Kathleen entrara en casa cuando Samuel cerr¨® puerta del coche. Se CALCITO CI cl coche y permaneci¨® en silencio durante mucho tiempo. Al dia siguiente Caleb descendio de un avi¨®n Sr vorprctidio un poco al ver a Samuel alli ¨CQur hares aqui ¨CPara desperdirir ¨C topondi¨® Salucl con unasonrisa grave --cara despedirme -Caleb frundoclreno Avatsalsa de bajar del avion Que quiere decir Justo en e u r) quruta, bilo que color extea por su rostro Samuel lu ha golpeado Caleb se desquit¨® al instante. Fuctonces cuando recordo el mensaje de Kathleen de noche anterior. Lo siento.) Eso fuc todo lo que escribi¨®, Que ha hecho Todo el mundo se apresur¨®a acercarse, queriendo separar a Samuel y Caleb. Por desgracia, lucha era tan intensa que nadie se atrevia a acercarse. Tenian miedo de acabar arrastrados por su disputa. Despues de diez minutos, ambos hombres se detuvieron. Ambos parec¨ªan haber perdido casi todas sus fuerzas. La condici¨®n corporal de Samuel ya era m, para empezar. Adem¨¢s, habia utilizado todas sus fuerzas para atacar desde el principio. Caleb tampoco estaba en el estado adecuado. Se hab¨ªa sentido un poco febril, pero cada movimiento que hacia era igual de fuerte. ¨C No olvidar¨¦ esto, Samuel. -Caleb se toc¨® losbios para descubrir que habia sangre en ellos. Samuel tampoco tenia mejor aspecto, - Tr¨¢t bien! - Mir¨® a Caleb con frialdad. Con eso, se dio vuelta y se fue. Caleb enarc¨®s cejas. Philip se acerc¨® r¨¢pido a ¨¦l. -Est¨¢ usted bien, se?or Lewis? Caleb asinti¨®. -No te preocupes, Habr¨ªa quedado lisiado si ese imb¨¦cil estuviera sano. Por supuesto, Samuel estaba pensando lo mismo. -?Por qu¨¦ te golpe¨®? -pregunt¨® Philip, desconcertado. -Qu¨¦ m¨¢s si no es por una mujer? -Caleb se dirigi¨® a su coche. Sac¨® su tel¨¦fono para mar a Kathleen, que estaba descansando. -Me dieron una paliza --Caleb no se molest¨® en irse pors ramas -. Ven a residencia de los Lewis a ver?ne cuando termines de trabajar. -No tc da verg¨¹enza que te haya pegado un enferino? se burlo Kathleen. -?Por qu¨¦ no piensas en raz¨®n por que me golpearon?-respondi¨® Caleb con voz fria ?Qu¨¦ te gusto? ¨C No me est¨¢s persiguiendo?Si no, por qu¨¦ secuestrarias a Nicolette de nada? - Kathleen respondi¨® con un tono igual de distante, -?Significa eso que ahora tengo novia? - Caleb entrecerr¨® los ojos. -Est¨¢s pensando demasiado en el futuro. S¨®lo estoy aceptando tu cortejo. Sin embargo, todav¨ªa necesito m¨¢s tiempo para considerar salir contigo. ¨CConsiderar?- Caleb resoplo. -Creo que solo me est¨¢s utilizando. -ilmportaria eso si yo te gustara de verdad? ?A menos que tengas alg¨²n otro motivo? Los ojos de Caleb se estrecharon a¨²n m¨¢s. Es en verdad intuitiva. Que interesante. -Bien. Pero tengo algo que decir. Es primera vez que cortejo a alguien. Debes decirme si hay algo que estoy haciendo mal. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. No me trateso Sainuel. No me gusta que te guardess cosas para ti-respondio al final Caleb. -De acuerdo. ¨C Kathleen asinti¨®. -Muy bien. Es hora de actuar. -Caleb entonces colg¨®. Kathleen se qued¨® sin pbras. Ese hombre en verdad era r¨¢pido para entrar en i¨®n. -Qu¨¦ pas¨®, se?or Lewis? ?Por qu¨¦ est¨¢ tan contento-Philip not¨® que una sonrisa se hab¨ªa formado en el rostro de Caleb. ¨C Kathleen al final me permiti¨® corteja -respondi¨® Caleb-. R¨¢pido. Enviame ese articulo guardado sobre 25 consejos para cortejar a una chica. Philip lo mir¨®, sin pbras. -?Cu¨¢ndo he guardado una cosa asi? -Lo he visto -respondi¨® Caleb con tono cortante. -No va a reconsiderar esto, se?or Lewis? - Philip le mir¨®, tratando de mantener paciencia Piensco. E no habia mostrado ning¨²n inter¨¦s en ti antes de esto. Ahor, de repente, ha permitido que cortejes. Adem¨¢s, s¨®lo acept¨® que cortejaras y no que tuvieras una rci¨®n oficial con e. No deberias pensar en esto? - iNo cabe duda que algo est¨¢ mal aqui! -Que hay que pensar? Ni siquiera importa si ine est¨¢n utilizando indiferencia- S¨®lo quiero verlo que de verdad quiere. respondi¨® Caleb con -No te olvides de se?orita Lewis -le record¨® Philip, Llose-Caleb fruncio ceno. A partir de hoy, no cabe duda que seremos el enemigo de Familia Macari. Dile a todos que tengan m¨¢s cuidado en todo lo que hagan. Samucl no dejar¨¢ ir a Kathleen con tanta facilidad. -Si, senior Lewis-Philip asinti¨®. Calcb miro por ventana mientras sus finosbios se dibujaban en una peqa sonrisa. Aunque le estaban utilizando por alguna raz¨®n se sentia bien. Mientras tanto, Samuel hab¨ªa sido ingresado en el hospital. Los golpes de Caleb fueron bastante fuertes. Como su condici¨®n corporal no era buena, era obvio que no podria soportar paliza. Richard mir¨® a Samuel, que estaba tumbado en cama. -Crees que tienes 18 a?os? ?No sabes lo mal que est¨¢ tu estado ahora mismo? Samuel no quer¨ªa har. Le dolia todo el cuerpo. - iSi tanto querias morir, no deber¨ªas haber venido al hospital! -exmo Richard con rabia-. ?Por qu¨¦ no te quedas en casa y esperas muerte en su lugar? -Doctor Zimmer -dijo Tyson. - No tienes derecho a har! - Richard lo fulmin¨® con mirada-. Sab¨ªas que nunca se preocup¨® por su salud. ?Por qu¨¦ no le impediste luchar? -El se?or Macari lo hizo por se?ora Johnson, doctor Zimmer. Empez¨® una pelea con Caleb. Como iba a hacer algo? - dijo Tyson con impotencia. Se trataba de un asunto rcionado con dignidad de un hombre. -Qu¨¦ quieres decir? ¨C Richard frunci¨® el ceno. -La se?ora Johnson parecia haber decidido salir con Caleb. -Tyson enfatiz¨® pbra -parec¨ªa Richard hizo una pausa antes de mirar a Samuel. - Te lo mereces! Samucl permaneci¨® en silencio: hab¨ªa estado cado desde que entr¨® en s. No queria har. Samuel no ten¨ªa otra opci¨®n. Ya no podia tracra Kathleen de vuelta. Richard se cruz¨® de brazos, -- Segun lo que se. Culeb nunca hab¨ªa sido con nadie. Es basicamente un virgen que se enamoro de una mujer divorciada. No crees que Katl?i encontraria atractivo a un hombre asi? TVsonnz¨® una mirada suplicanic a Richard. -Cate! Sin embargo, Richard continuo hando: -Samuel, siempre habr¨¢ algunas cosas que nunca podr¨¢s dar a Kathleen. Por ejemplo, primera vez que te enamoraste de alguien y tu primer abrazo. Esos se los diste a otra mujer. Los hombres siempre se han preocupado por virginidad de una mujer. Cap铆tulo 195 Cap¨ªtulo 195 Cap¨ªtulo 195 LIC¨¢te! La voz de Samuel se volvi¨® ronca-. Mi primer beso y mi primera vez le pertenecen a e! -Sontodos suyos Sin importar de lo que dijera, Kathleen no lo crecria. ¨C Acepta tu destino. Tu y Kathleen no est¨¢n destinados a estar juntos -dijo Richard despacio-. En realidad, es mejor asi para ti y para e. Samuel no dijo nada. -Samuel, lo ¨²nico que Kathleen no puede dejar pasar son los dos ni?os. La mitad es por tu culpa -dijo Richard con frialdad- Quieras o no escuchar, situs hombres no pensaran que tumujer favorita cra Nicolette, no se hubieran atrevido a hacer eso. Si se lo hubieras dicho antes y les hubieras hecho saber qui¨¦n era tu amante, crees que estoseguir¨ªa ocurriendo? Justo en ese momento, Samuel sinti¨® que le picaba garganta. Sentado, saco unos pa?uelos. Luego, se tapo boca y tosi¨® un par de veces. Al retirar los pa?uelos, vio los pa?uelos cubiertos de sangre. El rostro de Richard se ensombreci¨®. -Le pedir¨¦ a enfermera que te d¨¦ una infusi¨®n. Sin decir nada, Samuel volvi¨® a tumbarse. Tyson mir¨® a Samuel, y su coraz¨®n se sinti¨® muy inquieto. Por noche, el equipo de rodaje termin¨® su trabajo. Justo en ese momento, Tyson lleg¨® al lugar del rodaje. Kathleen se qued¨® at¨®nita un momento al verlo. -Tyson? -Senorita Johnson, necesito har con usted un rato. -Tyson parec¨ªa muy desanimado. ¨CDe acuerdo. ¨C Kathleen le llev¨® al sal¨®n. En e salon, Kathleen le invito a sentarse, -Estoy bien. -Tyson hizo una pausa-Senora Johnson, quiero preguntarle. Est¨¢ enserio con Caleb ?bora; Sentada frente a mesa de maquijc, Kathleen lo mir¨® con serenidad. -Se?ora Johnson, no he venido a culpa. El se?or Macari no tiene derecho, y mucho menos vo. _Tyson estaba algo nervioso-. Senora Johnson, he estado trabajando para ¨¦l durante cinco a?os. Sabe que soy unos a?os mayor que el. Cuando el se hizo cargo oficialmente de empresa con 20 a?os, yo solo llegue a empresa comoayudante en pr¨¢cticas. Kathleen lo miro en silencio. Tyson continuo: -He trabajado para ¨¦l durante muchos a?os. Aunque no lo conozco muy bien, he visto su otra cara. -Que quieres decir? ¨C Kathleen le mir¨® confusa. -Senora Johnson, el se?or Macari quiere mucho---explic¨® Tyson-, En efecto, es un poco machista y no sabe cuidar a una mujer. Pero, se?orita Johnson, no es que no se preocupe, sino que solo se preocupa por el exterior. Por ejemplo, antes de los cambios de temporada, me pide que me ponga en contacto con esas tiendas de alto lujopara que le entregue ¨²ltima ropa en casa. Toda ropa, los zapatos, los bolsos, todo tipo de productos para el cuidado de piel, los cosmeticos ys joyas. Tal vez a usted no le interesen, se?ora Johnson, pero el se?or Macari es un hombre direcio. Penso que le gustaria Al o¨ªr eso, Kathleen frunci¨®s cejas. -Una cosa m¨¢s. ¨CTyson se arm¨® de valor-. Se?ora Johnson, cha pensado alguna vez en ello? El se?or Macari no pudo conquistar su coraz¨®n porque usted mantuvo distancia. Antes de que ustedes se casaran, ya hab¨ªan estado viviendo juntos. Ha tenido alguna vez una conversaci¨®n agradable con ¨¦l? Por lo que s¨¦, el se?or Macari noestaba en contra de usted entonces. No se iba cada vez que abr¨ªas boca. Kathleen neg¨® con cabeza. -Senorita Johnson, en realidad, usted es su favorita ---dijo ''Tyson en voz baja-. Hubo una vez que dijo que estar¨ªa en casa para cena. Usted le prepar¨®ida, pero al final lleg¨® tarde. Le maste y le reganaste. Fue primera vez que le vi sonre¨ªr. De hecho, anhba que le cuidaras. Kathleen se qued¨® sin pbras. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Es un masoquista? -Cuando el se?or Macari se enter¨® de que salias con Caleb, fue a pelearse con ¨¦ste. Antes de irse. le pidi¨® a este ¨²ltimo que te cuidara bien. -El coraz¨®n de Tyson se estremeci¨® de dolor-. En realidad, su coraz¨®n est¨¢ sangrando. Siempre le has gustado t¨². Se dio cuenta tarde y penso que le gustaba Nicolette. Ahora, lomenta mucho. Kathleen dej¨® escapar un profundo suspiro. -Tyson, si no fuera porque solias cuidar bien de mi, habr¨ªa pedido a mis hombres que teecharan. Tyson se qued¨® sin pbras. -Se lo que est¨¢s tratando de insinuar. -Kathleen sonaba muy fr¨ªa-. Pero Tyson, es demasiado tarde. ?Qui¨¦n me devolver¨¢ vida de mis dos hijos entonces? Tyson se mordi¨® elbio. -No me importa lo que hizo para hacerme da?o, pero ?qu¨¦ pasa con vida de mis hijos? ¨C Kathleencuestion¨®. -Se?ora Johnson, el se?or Macari no lo sabia -respondi¨® Tyson-. Si ¨¦l hubiera sabido que usted estaba embarazada, seguro no permitir¨ªa que Nicolette lo hiciera lo que hizo. Usted no se lo dijo, asi queo pucde culparlo ahora? Si, el punto m¨¢s importante de todo el asuntofuc ques personas a su cargo pensaron que le gustaba Nicolette. Sin embargo, no pasaban tiempo con el tan a menudoo yo. No sabeno piensa, y solo podian analizar en base a lo que veian. Si el se?or Macari fue el que dio orden, se le podria culpar, pero es inocente. Kathleen no dijo nada. -Senora Johnson, si tiene tiempo, por favor, revise este lugar. ¨C Tyson puso una nota Entonces lo entender¨¢. Al decir esto, se dio vuelta y se fue. Mirando nota que habia dejado Tyson, Kathleen dud¨® un momento. Al acercarse, agarr¨® y le ech¨® un vistazo. Decidi¨® ir aprobarlo ma?ana. Kathleen lleg¨® a residencia de los Lewis. Caleb estaba sentado en el sof¨¢ del sal¨®n, con ropa y pantalones negros. Tenia un aspecto frio y apuesto,o siempre. Kathleen frunci¨® un poco el ce?o. -?No te has limpiados heridas? - Estoy esperando a que mes limpies. -Caleb mir¨® con una miradaplicada. Mirando gasa sobre mesa de caf¨¦, senz¨® y dijo con desd¨¦n: ¨C No soy tu madre. -?Est¨¢s segura de que seguir¨¦ cotej¨¢ndote si teportas asi? -Caleb frunci¨®s cejas. -Olvidalo si no quieres cortejarme. No te obligar¨¦ -dijo Kathleen con frialdad. No te servire de todos modos. Caleb se rio por frustraci¨®n. - As¨ª que me est¨¢s tratando soloo un escudo, ¨¦no? Kathleen entrecerr¨® los ojos. --Y? Caleb permaneci¨® en silencio -?C¨®mo se atreve a admitirlo?. -Crees que soy f¨¢cil de usar? --Caleb estaba en cierto modo cabrcado. -Qui¨¦n sabe? ¨C Kathleen respondi¨® con pereza-. No estoy aqui por ti. Estoy aqui para ver a Vivian Al decir esto, se march¨® de golpe. Justo en ese momento, Philip se acerc¨® y susurro: -Senor Lewis, parece que su estratagema es in¨²tilpara e. -Cate! - Caleb se levant¨®- E ha desencadenado mi voluntad de lucha. Al final atrapar¨¦. Le gustabans mujeres dificiles de conseguir. Al decir esto, subi¨®s escaleras. En ese momento, Kathleen estabaprobando el pulso de Vivian. Como de costumbre, Vivian mostr¨® una total indiferencia hacia e, sin ninguna rei¨®n. Segundos despu¨¦s, Kathleen baj¨® mano y mir¨®. -Vivian, he traido algo para ti. Vivian segu¨ªa ignor¨¢nd. Kathleen sac¨® de su bolsillo una estre hecha a mano. -Mira esto. Mirando estre dentro de palma de Kathleen, Vivian mostr¨® una mirada confusa. ¨C Charles -Asi es. Me pidi¨® que le diera esto. ¨C Kathleen sonri¨®-. Dijo que despu¨¦s de reunir mil, puedes pedir un desco, y todos tus deseos se har¨¢n realidad. Cap铆tulo 196 Cap¨ªtulo 196 Capitulo 196 Vivian estir¨® sus delgados dedos, queriendo tocar estre. Sin embargo, sus manos estaban atadas. No habia manera de quepudiera toca. Sacudi¨® cabeza con fervor intras sus ojos empezaban a rebosat de l¨¢grimas. ¨C No! No soy digna. Kathleen frunci¨® el cero y se consol¨®: -Vivian, no existe posibilidad de ser digna o no. Puedes tener una vida dichosa sicmpre que lo desees. Las l¨¢grimasenzaron a rodar pors mejis de Vivian. - No puedo empezar una! Kathleen sostuvo cara de Vivian, diciendo: -Calmate. Esc¨²chame. ?Sabias que perdi a mis hijos igual que t¨²? Vivian se qued¨® hda. ¨C Mis hijos a¨²n no habian nacido. Cuando a¨²n estaban en mi vientre, me sacaron sangre. En ese momento, pude sentir que sus vidas se escapaban poco a poco. -Los ojos de Kathleen enrojecieron-. Por eso puedo entender tus sentimientos. - No! ?No lo haces! - Vivian se retorci¨® furiosa- No quiero a esa ni?a. No lo quiero. Igual que no quiero al padre del ni?o porque ni siquiera s¨¦ qui¨¦n es el padre. Kathleen estaba sorprendida. Caleb entr¨® en habitaci¨®n y apart¨®. -Sedante -orden¨® Caleb con voz g¨¦lida. De inmediato dos ancianas se acercaron, Una de es sujeto a Vivian mientras otra tra¨ªa el sedante y lo inyectaba en el brazo de Vivian. Poco a poco, Vivian se tranquilizo. Sus p¨¢rpadosenzaron a sentirse pesados y se quedo dorinida. S¨®lo entonces Caleb sac¨® a Kathleen de habitaci¨®n, La apret¨® contra pared con ambos brazos aambosdos. Sisco con frialdad: -Todavia vas a meterte en los asuntos de los dem¨¢s? Kathleen percibi¨® el odio en sus ojos,osi e fuera causa del estado actual de Vivian. Tal vez no era e que Caleb odiaba, bino otra persona. Sin embargo, esa persona estabil estrechamente rcionada con c. Era Charles Calcb odiaba a Charles, -Ahora es mi responsabilidad! ¡ª Kathleen empuj¨® a Caleb. Este ¨²ltimo resopl¨® al ver su esbelta y gr¨¢cil espalda abandonar escena. Se apresuro a bloqucarle el paso y le dirigi¨® una mirada fria y llena de odio. Kathleen apreto los pu?os. -Caleb, encontrare una cura para e. Por favor, cr¨¦eme. Caleb permaneci¨® impasible. -Estoy muy entristecida por el asunto de Vivian. Si de verdad tiene algo que ver con mi hermano, asumo toda responsabilidad. -Kathleen le mir¨® con seriedad. Caleb mir¨® a Kathleen con sus ojos oscuros mientras permanecia inm¨®vil. Tras respirar profundo, Kathleen pregunt¨®: -?Puedes apartarle ya? Caleb dud¨® un instante antes de apartarse. Al ver eso, Kathleen paso junto a ¨¦l, queriendo bajars escaleras. De repente, Caleb estir¨® los dos brazos y abrazo por espalda. Kathleen se sorprendi¨® por sus iones. -Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -Debes cura. -La voz de Caleb era ronca-. Es hermana que m¨¢s quiero. Cuando era m¨¢s joven, me acosaban todo el tiempo. E siempre se levantaba para protegerme. Ahora que he crecido, me doy cuenta de que no puedo protege. Asi que¡­ Kathleen aseguro: -No te preocupes, Caleb. Seguro que curare. Por favor, d¨¦jame ir primero. Esto har¨¢ que gente no entienda situaci¨®n Sin embargo, Calebno dejo ir -De qu¨¦tienes miedo? -?Por qu¨¦ no deber¨ªa tenerlo? - Kathleen frunci¨®s cejas-. Siempre hay una linea entre un hombre y una mujer. Tenemos fucrzas diferentes. Caleb se burl¨®: -?Diferentes fuerzas? Sin embargo, te atreves a ir solo a residencia de los Yoeger. Parece que cres muy valiente ech? Kathleen se qued¨® sorprendida. -?El tambi¨¦n lo sabe? Calcb recordo: -No corras esos riesgos en el futuro. No hay nada que no puedas pedirme ayuda. Lo sabes, verdad? -Caleb, t¨² y yo no tenemos nada que ver ahora. ¨C Kathleen frunci¨® el ce?o. -?Est¨¢s segura? - Caleb solt¨® de su abrazo y sonri¨® a medias- ?No te estoy cortejandoahora? - Tampoco promeri casarme contigo. ¨C El ce?o de Kathleen se frunci¨®. - Ni siquiera hemos empezado a salir, y ya est¨¢s pensando en casarte conmigo? ¡ªse mofo Caleb. Sinti¨¦ndose sin pbras, Kathleen bajos escaleras. -Te llevar¨¦ a casa. -Caleb se apresur¨® a segui-. No puedo dejar que una mujer vaya s a casa a una hora tan tard¨ªa. Kathleen le mir¨® perpleja. -Qu¨¦ es usted? Un camale¨®n? Hace un minuto, todav¨ªa me mirabaso si me odiaras hasta los huesos. -No te enfades conmigo. Lo siento --dijo Caleb sincer¨¢ndose- No lo volver¨¦ a hacer. -Est¨¢ bien. No tienes que llevarme a casa. N?velDrama.Org owns all ? content. Puedo caminar s. ¨C Kathleen sigui¨® caminando fuera de casa. -Vamos. Ya que has edido a que le corteje, deber¨ªas darme oportunidad de mostrar mis puntos buenos, ino? -Caleb agarr¨® demano y sac¨®. Pronto, entraron en el coche yenzaron su viaje. Mientras tanto, Samuel estaba tumbado en cama del paciente. Justo en ese momento, su tel¨¦fono sono. Cuando lo levant¨® paraprobar notificaci¨®n, vio una foto de Caleb abrazando a Kathleen por detras. Incluso hab¨ªa una foto de Calcb tomando mano de Kathleen mientras salia por puerta De inmediato Samucl sinti¨® un dolor insoportable en su coraz¨®n. Dci¨® clicl¨¦fono a undo; su mirada se ensombreci¨®. Al mismo tiempo, Caleb estaba llevando a Kathleen a casa. Mientras estaban sentados en el coche, mirada de Caleb se ensombreci¨®. - Ahora que has sido testigo del estado de mi hermana hoy, por favor no se lo cuentes a nadie. ¨CNo te preocupes por eso -dijo Kathleen sin rodeos. Despu¨¦s de todo, no era una bocazas. Caleb mantuvo calma. -?Has visitado a Samuel en el hospital? -?C¨®mo sabias que estaba ingresado en el hospital? ¨C Kathleen se sorprendi¨®. -Solo lo s¨¦ - dijo Caleb con frialdad, ?Lo has visitado? Kathleen neg¨® con cabeza. Desde que decidi¨® utilizar a Caleb para evitars inolestias de Samuel, no penso en volver a verlo. No podiatender lo que ten¨ªa en mente. Todo lo que sabia era que tem¨ªa a Samuel Al ver expresi¨®n de conflicto en su rostro, Caleb dijo: ¨C Es mejor que no lo visites. Ahora que has aceptado salir conmigo, deber¨ªas distanciarte de ¨¦l. Kathleen frunci¨® el ce?o. -No me he decidido. Caleb iniro. ¨C Jovencita, no subestimes mis encantos. Puedo hacer que caigas en mi gentileza en cualquier momento -Caleb. ¨C Kathleen lenz¨® una mirada seria-. Espero que puedas entrar en raz¨®n. No soy una jovencita cualquiera. He pasado por un matrimonio fallido. No soy el tipo de mujer que se enamora con facilidad de un hombre atractivo. Era cautelosa en cuanto al amor, en especial cuando se trataba de Caleb, que tenia motivos ocultos desde el principio. Caleb entrecerr¨® los ojos. -Entonces, cadmites que soy atractivo? -Tal vez un poco menos que Samuel -cijo Kathleen ron rotundidad, Caleb se questo sin pbras. ¨COuees? No puedo hacerparaciones? ¨C Kathleen lingio ignorancia-. Oh, lo siento. S¨®lo decia verdad A Caleb le disgustaron sus pbras. No mucho despu¨¦s, llegaron a casa de Kathleen. Cuando quiso bajar del coche, Caleb cerr¨®s puertas. De inmediato Kathleen se puso en guardia y le mir¨®. Con los brazos cruzados, Caleb dijo con frialdad: -No me molesta que hayas estado casada antes. Lo que me molesta es que mepares con tu cimando. Si cs tan bueno en todos los aspectos, ?por qu¨¦ te divorciaste de ¨¦l? Kathleen no dijo nada. -Asi que no mepares con alguien que no es tan bueno -dijo Caleb con severidad ¨C Yo, Caleb Lewis, soy diferente alos dem¨¢s, y no quiero que meparen con otro. -De acuerdo -contest¨® Kathleen a medias. Caleb entrecerr¨® los ojos hacia e. -Bien. Lo entiendo. Abre puerta ahora -refunfuno Kathleen. ¨C Espera. Veo que no pareces muy contenta. -Caleb mir¨® con frialdad. ¨C Se ma un acto de sopesar mis opciones. ?Por qu¨¦ no iba a hacerparaciones si iba a casarme ¨C Kathleen resoplo-. Si no est¨¢s contenta con ello, entonces deja de perseguirme. Nadie te obliga a hacerlo, de todos modos. Cap铆tulo 197 Cap¨ªtulo 197 Cap¨ªtulo 197 Al ver que no habia respuesta de Caleb, Kathleen desbloque¨® puerta por s¨ª misma y abri¨®. Despu¨¦s de bajar de coche, habia unalove sonrisa en su delicado rostro, que hac¨ªa dificil ver si estaba enfadada o contenta -Caleb, ya no soy una ni?a peqa. Tus actos de dominaci¨®n pueden ser cfectivos cons jovencitas, pero no conmigo. No me atrac lo m¨¢s minimo. Caleb se burlo. -Entonces, cestas diciendo que estoy cortejando a una mujer dificil? ¨C Bueno, no exactamente. Al menos, ser¨¢ dificil cortejarme. Esos trucos rom¨¢nticos que aprendiste de otra persona no me sirven -dijo Kathleen con scriedad-. Deber¨ªas ir a casa y pensar en ello. Caleb guard¨® silencio un momento antes de preguntar: -Que tipo de hombre te gusta? -Yo tampoco lo s¨¦-dijo Kathleen sin rodeos. -Quiz¨¢s alguien a quien le guste tomarses cosas con calma. Mi anterior rci¨®n era demasiado agotadora. Entonces siempre me sacrificaba. Ahora, no tengo capacidad de seguir haci¨¦ndolo. Y creo que eso es bastante injusto para ti. Al oir eso, Caleb se baj¨® del coche. Se puso dnte de Kathleen, se apoy¨® en el coche y se cruz¨® de brazos. ¨C Kathleen, para mi, s¨®lo eres una mujer. No importa si estuviste casada o no. La miro con vehemencia- No importa se de persona que sea, solo quiero darte lo mejor en vida. Aunque no le gusten los hombres dominantes, yo soy asi. Aunque no le guste que te veao una ni?a, sigo siendo mayor que t¨². Para mi, sigues siendo una jovencita. Kathleen se qued¨® sin pbras. -Entonces, ¨¦todo lo que dije antes fue in¨²til? - Las parejas no deber¨ªan ocultarse cosas. --Caleb entrecerr¨® los ojos- Como mucho, me carnbiare por ti. -Cambiar por mi?. Kathleen no sabiao responder. Caleb le dirigi¨® una sonrisa ustuta -Hoy hace demasado frio. Continuemos nuestra conversaci¨®n por Whatsapp, de acuerdo? O piensas invitarme a entrar? Kathleen frunci¨® el ceno. ¡ª No. Caleb resoplo. -Entra entonces. Con eso, Kathleen se dio vu y se fuc. Calcb sonrio mientras observaba su figura ca retirada, que ofrecia una aparcia intr¨¦pida. Despucs, entr¨® en el coche y se march¨®. Al volver a su habitaci¨®n, Kathleen se puso junto a ventana y mir¨® hacia abajo. Cuando vio que Caleb se habia ido, al final dej¨® escapar un suspiro de alivio. Se sento junto a cama y se sumi¨® en sus pensamientos. -?Es enserio una buena idea usar a Caleb asi? Pens¨¢ndolo bien, itambi¨¦n me est¨¢ utilizando a m¨ª! No hay nada malo en ello Cuandolleg¨® el d¨ªa siguiente, Kathleen oy¨® un alboroto fuera. Al mirar por ventana, se dio cuenta de que los sonidos proced¨ªan de casa de aldo. - Parece ques cosas se est¨¢n moviendo fuera de casa. Samuel se va a mudar?. Ante ese pensamiento, se puso r¨¢pido el abrigo y baj¨®s escaleras. Nada m¨¢s salir de casa, vio un Maybach negro parado aldo de carretera. Samuel deberia estar ahi. ?Ya le han dado el alta?? Kathleen reflexion¨® durante un rato. Quiso acercarse, pero dud¨®. En ese momento, Tyson sali¨® de mansi¨®n y se sorprendi¨® al ver a Kathleen. -H, se?ora Johnson. Kathleen asinti¨®o respuesta. -?Se est¨¢ mudando Tysonnz¨® una mirada subconsciente al Maybach antes de asentir. - El se?or Macari dice que no le molestar¨¢ en el futuro. -De verdad?. Kathleen ve sinti¨® un poco extrana -A d¨®nde se muda? -Vuelve a Mansion Florinja -respondioTyson. -Por favor, dile que seguire regndo su salud. Eso es lo que le promcti entonces -dijo Kathlcen con calma-Leenviar¨¦ medicina regrmente. Tambi¨¦n lc har¨¦ un exarnen mensual Tras una breve pausa, Tyson dijo: ¨C Por favor, espere Se acerc¨® al coche, abri¨® puerta y le dijoalgo a Samuel, que estaba en el coche. Poco despu¨¦s, Tyson regres¨®. Se rasco cabeza. -Senora Johnson, el se?or Macari dice que no es necesario. A partir de ahora cuidar¨¢ bien de si mismo. Asi que no tiene que preocuparse por ¨¦l. Kathleen se qued¨® at¨®nita y frunci¨® losbios. ¨C De acuerdo. Lo entiendo. - Por cierto, el se?or Macari tambi¨¦n me pidi¨® que te dijera que se mantendr¨¢ lejos de ti en el futuro. No te molestar¨¢ m¨¢s -dijo Tyson con impotencia. Kathleen asinti¨®. ¨C Muy bien. Con eso, se dio vuelta y se fue. Tyson se sinti¨® impotente. ¨C No entiende situaci¨®n en absoluto!. El estado actual de Samuel no era nada bueno. De hecho, sus ojos estaban rojos cuando le decia a Tyson todo eso. No se atrevi¨® a decirselo a cara por miedo a perder el control de sus emociones. La verdad es que podr¨ªa haber elegido no venir. Sin embargo, quer¨ªa echar un vistazo a Kathleen. Aunque Tyson sabia que Kathleen no tenia el coraz¨®n roto, no se pod¨ªa decir lo mismo de ¨¦l. Despu¨¦s de todo, Kathleen y Samuel estaban tan cerca de estar juntos. Sin embargo, Kathleen cligi¨® a Caleb Fue un giro inesperado de los acontecimientos Tyson baj¨® cabezay volvi¨® al coche El rostro apuesto y palido de Samuel era muy sombrio. ¨C Qu¨¦ ha dicho E -¡± on tartamudeo. Samuel no se iniuto por su rei¨®n. ¨C E dijo que entendia-informo Tyson, sinti¨¦ndosc impotentc-. En realidad, creo que no debenas babycr dicho c O. Solo alciar¨¢ m¨¢s. Sanucl se burlo de si mismo, -Seguir¨¢ distanciandose de mi, aunque no haya dicho eso. Tyson se quedo sin pbras y solo pudo suspirar. Samuel tosio un par de veces. -Vamos -Schor Macari, vamos al hospital -dijo Tyson preocupado. El clima es frio, y su cuerpo esta hondo. Bam! Bam! De repente, una serie de golpes sonaron desde el exterior des ventanas del coche. Samuel se asom¨® y vio que Kathleen estaba fuera. Tyson se alegro. Sali¨® r¨¢pido del coche y abri¨® puerta del asiento trasero. ¨C Senora Johnson, no hablemos fuera. Hace demasiado frio. Kathleen frunci¨® el ce?o. En efecto, ese dia hacia bastante viento. Belongs to ? n0velDrama.Org. El coche estaba demasiado caliente: pod¨ªa sentir el aire caliente rozando su cara. Kathleen mir¨® a Samuel. Iba vestido con un traje de tres piezas, con un aspecto bastante elegante; sin embargo, suapuesto rostro estaba inusualmente p¨¢lido. Al ver eso, se subi¨® al coche. Kathleen tenia un aroma fresco y floral Acababa de despertarse. Por lo tanto, su rostro estaba desnudo, pero limpio y ro. Su aspecto era muy lentador Mirniras Samuel estudiaba trago baliva in control Al ve de nuevo se dio cuenta des ganas que tenia de abraza. Tuvo el impulso de mantene en cautiverio, sin pemburle t inguin parte, La foto que recibi¨® anoche disparo bus emociones Nunca espero lomiserable que se sentir¨ªa al ver a Kathlcen con otro hombre. -Esto es una receta Como han dicho que no vas a dejar que te cuide, esto es lo ¨²ltimo que puedo hacer ¨C Kathleen le entreg¨® a Samuel unpapel con receta-Sigue lo que est¨¢ escrito en e y haz que los medicos te lo preparen Tienes que consumirlo todos los dias hasta aproximadamente el comienzo del verano. Si tu cuerpo est¨¢ bien, puedes dejar de tomarlo en el futuro. Pero si todavia tienes algun problema, puedes venir a verme. Pero tampoco pasa nada si no lo haces Samuel se limit¨® a mira tranquilo, sin decir nada. Kathleen estudi¨® entonces herida de su nariz. Caleb tiene misma herida. No entienden re de no golpear cara de alguien durantes pelcas. -Gracias. -La voz de Samuel era muy ronca. VOZ Kathleen frunci¨® el ce?o al oir eso. Samuel tosi¨® y se tap¨® boca con el dorso de mano. Trag¨® con fuerza. Al ver eso, Kathleen frunci¨® a¨²n m¨¢s el ce?o. Extendi¨® mano y agarr¨® mu?eca de Samuel, haciendo que ¨¦ste frunciera el ce?o. Kathleen estaba sorprendida. -?Por qu¨¦ tienes mano tan fria? -No es nada. -Samuel empez¨® a toser de nuevo. Como si no pudiera reprimirlo m¨¢s, sac¨® de inmediato su pa?uelo y se tap¨® boca. Kathleen se apresur¨® a darle una palmadita en espalda. Cuando por fin dej¨® de toser y quiso guardar el pa?uelo, Kathleen le agarr¨® mano y abri¨® el trozo de t. En el momento en que vio sangre en ¨¦l, se qued¨® hda. Cap铆tulo 198 Cap¨ªtulo 198 Cap¨ªtulo 198 -Samuel, tu... -- Kathleen no se hab¨ªa dado cuenta de que su voz era temblorosa, Las grandes manos del hombre se aferraron al panuclo y dijeron: -No esnada Kathleen se mordi¨® elbio y pregunt¨®: -Por que no te quedaste en el hospital? -?Tiene algo que ver contigo? -pregunt¨® Samuel mientrasnzaba una mirada gelida a mujer, dej¨¢nd perpleja. -No has elegido estar con Caleb? -Samuel se burl¨®¨C. ¨¦l es mejor que yo de todos modos. Quiero decir, t¨² eres su primer amor. Ya que est¨¢n pr¨¢cticamente entrzados el uno con el otro, supongo que a estas alturas ya le has besado. Entonces, ?por qu¨¦ te preocupas tanto por mi? -iTu! ¨C Kathieen estaba tan furiosa que su mano temblo. Sus ojos se oscurecieron al observar piel rao poa de mujer. -No me he metido contigo. Trate de mantenerme alejado de ti Kathleen afloj¨® poco a poco su agarre. -No deber¨ªa haber venido a buscarte. ¨C Kathleen soli¨® el pa?uelo y sali¨® del coche. Los ojos de Samuel se pusieron rojos al mirar su silueta, con l¨¢grimas en los ojos. -Varnos -dijo con voz ronca Tyson se sinti¨® muy mal. Cerro puerta del coche y se llev¨® a Samuel. Kathleen volvi¨® a mansi¨®n y se acurruc¨® en el sof¨¢. Charles bajo del segundo piso y dijo: -Via Samuel saliendo. Eso es genial. Charles se qued¨® sorprendido al ver el aspecto desdor y los ojos llorosos de su hermana. Querida, que pasa? - Charles se acerc¨® y pregunto en tono preocupado. -Charles, el estado de Samuel est¨¢ empeorando -dijo con voz temblorosa. Charles le dio una palmadita en cabeza y le dijo: -Ustedes va estan divoniados Por que le sigue preocupando por ¨¦l? -Si. estamos divorciados. Pero por que sigo sintiendo unas ganas tan fuertes de llorar? ¨C murmur. Charles estaba perplejo. --?No debena aborrecer a ese hombre y alegrarme por su estado? ¨C Kathleen moque¨®- ?Por que me siento tan miserable por esto? Charlesrodeo a su hermana en su abrazo para engatusa con suavidad. ¨C Porque eres una dama amable, Katic. No importa cu¨¢nto testime Samuel, seguirias preocupandote por cl. Esto s¨®lo significa que eres una persona amable. No tiene que ver con nada MAN ¨C Vaa.. morir? ¨C Kathleen solloz¨®. ¨C No soy medico. As¨ª que no puedo responder a esa pregunta. Pero, familia Macari est¨¢ forrada. Pueden permitirse contratar a los mejores m¨¦dicos que el dinero pucda conseguir. De todos modos, no est¨¢ tan enfermo. Todo va a salir bien -dijo Charles en un intento de tranquiliza. -No, no es eso. -Los ojos de Kathleen estaban rojos-. Est¨¢ gravemente herido por sus anteriores intentos de hacerse da?o. Me di cuenta cuando le tome el pulso ¨²ltima vez. Los mcdicos normales no podr¨¢n tratarlo. Belongs to ? n0velDrama.Org. Necesita unabinaci¨®n de diferentes tratamientos, pero el¡­ - Katie! ¨CCharles le pusos manos sobre los hombros y le dijo en tono cortante-: No lo pienses demasiado. El hecho de que pueda ser dado de alta del hospital significa que su estado no es tan grave. No te preocupes demasiado por ¨¦l. Es joven, poderoso, atractivo y rico. Es imposible que renuncie a una vida tan perfecta. Apuesto a que aun no se ha divertido lo suficiente en su vida. Esto podria ser una t¨¢ctica para pescar tu simpat¨ªa. ?Entiendes? Kathleen mir¨® a Charles sinprender. -Una t¨¢ctica para pescar mi simpatia? -Si Asi que, por favor, no pienses m¨¢s en ¨¦l ¨Cdijo Charles mientras miraba a su hermana. Kathleen moqueo. -Hoy est¨¢s de permiso Descansa bien en casa. Me dirijo a oficina -dijo con tristeza -De acuerdo ¨C Kathleen asinti¨®. Charles se levant¨® y se dirigi¨® a puerta Se detuvo en su camino y sedio vuelta antes de decir a Maria -Cuida bien de senora Johnson -S¨ª, se?or. Charles se dio vuclta para marcharse. Kathleen volvi¨® a su habitaci¨®n Meti¨® mano en el bolsillo y palp¨® un trozo de billete en ¨¦l. Tyson se lo habia entregado el dia anterior y le pidi¨® que se dirigiera al lugar escrito en nota Penso por un momento y se puso r¨¢pido un atuendopletamente negro antes de salir de residencia Johnson Despues de una hora, lleg¨® adera de una monta?a. Los coches no podian entrar endera de monta?a. Por lo tanto, sali¨® del coche y camino. Despues de caminar unos diez minutos, vio un cementerio. -?Es este el lugar? Entr¨® en el cementerio. Un anciano que custodiaba entrada pregunto: -A qui¨¦n buscan? ¨C Tyson me pidi¨® que viniera aqui - dijo Kathleen sin entender. ¨C No s¨¦ a quien estoy buscando. El anciano mir¨® de pies a cabeza y pronunci¨®: ¨C Oh, asi que esse?ora Macari. Kathleen estaba perpleja. -Este es el cementerio de familia Macari-explic¨® el anciano-. Se por que Tyson le pidi¨® que viniera aqui. Por favor, s¨ªgame, senora Macari. -Se?or, en realidad. Samuel Macari y yo ya estamos divorciados -dijo en voz baja. ¨COh-pronunci¨® el hombre con voz ronca. Lucgo, no dijo nada m¨¢s. Kathleen le sigui¨® hasta el lugar m¨¢s rec¨®ndito del cementerio. ¡ª Est¨¢ aqui misino. -- El anciano senal¨® una jumba no muy lejos de ellos. Gracias -murinuro Kathleen y se dirigi¨® hacia alli Se qued¨® sorprendida al ver el epitatio depida, Mis queridos hijos, Padre: Samucl Macari.] Kathleen se prepunt¨®entonces si era l¨¢pida que Samuel hab¨ªa puesto para sus dos hijos. Su agitado coraz¨®n se calm¨® enseguida. ¨C Ha pasado un ano. El se?or Macari venia cada dos d¨ªas y se quedaba aqui mirando l¨¢pida ¨C dijo el anciano. -Viene aqui muy a menudo? -pregunt¨® Kathleen en voz baja. -Cada dos dias -El anciano dej¨® escapar un suspiro¡ª. Tyson dijo que debia de echarte tanto de menos que se esforzaba por venir aqui incluso despu¨¦s de que leacabaran de dar el alta en el hospital y a pesar de su enfermedad. ¡ª?Pero de que sirve?-dijo Kathleen mientras reflexionaba. -Senora Macari, nadie puede estar seguro de noeter un solo error en toda su vida. El se?or Macari tambien debe sentirse miserable. ?C¨®mo puede ser tan despiadado para da?ar o incluso asesinar a sus propios hijos? Kathleen se agach¨®para ver mejor inscripci¨®n de l¨¢pida. -Se?or, le he perdonado antes. Le pedi que me ayudara a romper pierna de Nicolette. Pero no lo hizo y me mintio. Por eso me fui. Solo queria que hiciera justicia a nuestros hijos. -Senora Macari, por supuesto, el se?or Macari tambi¨¦n tiene sus defectos. Como persona ajena, no puedo hacer m¨¢sentarios al respecto. Pero si de verdad piensa asi, por favor considere tambi¨¦n lo que ¨¦l ha dicho y hecho despu¨¦s. Hizo pagar a Nicolette, y tambi¨¦n se perjudic¨® a si mismo. Est¨¢ expiando sus errores. Kathleen se qued¨® cada. - Se?ora Macari, el se?or Macari habr¨ªa muerto si no hubiera podido recibir tratamiento a tiempo. ¡ªEl anciano suspiro. Tal vez quiera considerar preguntarse si en verdad quicre que se vaya, se?ora Macari. Esa idea nunca se me ha pasado por cabeza. Es ¨¦l quien insiste -No, nunca-neg¨® Kathleen en que lo haga. -Schora Macari, si ¨¦l ya est¨¢ expiando sus errores, por que sigue sinti¨¦ndose tan miserable? Sigue sintiendo algo por el se?or Macari? ?Es porque no puedeaceptar el hecho de que siente algo por el Le ha hecho dano a usted y a sus hijos, por lo que cree que no deber¨ªa dejarlo libre con facilidad y perdonarlo. Sin embargo, no puedes evitar albergar sentimientos por el. En lugar de culparle a ¨¦l, en realidad ir sientes culpable por tus propios sentimientos, ?verdad? Las l¨¢grimas rodaron de inmediato por el rostro de Kathleen. El anciano dejo escapar un suspiro. Cap铆tulo 199 Cap¨ªtulo 199 Cap¨ªtulo 199 Estoy sucia Kathleen mantuvo boca cerrada y no quiso decir nada m¨¢s. Sali¨® del cementerio con pasos pesados. Luego, se subi¨® al auto, se apoy¨® en el asiento y cerr¨® los ojos. Honestamente, se sent¨ªa en conflicto acerca de sus sentimientos por Samuel despu¨¦s de lo que todos hab¨ªan dicho. No estaba segura de lo que deber¨ªa pensar sobre sus sentimientos por Samuel. Pensamientosplicados pasaron por su mente, especialmente cuando vio a Samuel poner l¨¢pidas para los dos ni?os. Pero, ?y eso? ?Significa que todo lo que hizo podr¨ªa borrarse de pizarra? Dijeron que Samuel morir¨ªa. Nicolette casi me env¨ªa a morgue. Al final, Samuel me minti¨® cuando escondi¨® a Nicolette. A veces me pregunto. ?Samuel incluso me ama en absoluto? No creo que lo perdone nunca. Pensando en esto, estaba furiosa. No pod¨ªa calmarse a s¨ª misma. No solo no pudo perdonarse a s¨ª misma, sino que tampoco pudo perdonar a Samuel. Kathleen respir¨® hondo. Olv¨ªdalo. Consider¨¢ndolo todo, no estamos destinados a estar juntos. De repente, son¨® su tel¨¦fono, sacando a Kathleen de su aturdimiento. ¡°?H?¡± Kathleen respondi¨® despu¨¦s de ponerse los auricres Bluetooth. ¡°?Estas libre esta noche? ?Te importar¨ªa pa?arme a un banquete? Caleb pregunt¨® mientras se sentaba en su oficina. ¡°No, no quiero ir¡±, se neg¨® Kathleen antes de continuar, ¡°Necesito ver a Vivian m¨¢s tarde¡±. ¡°Est¨¢ bien. Puedo esperar. Despu¨¦s de todo, ya les hab¨ªa dicho a todos que vendr¨ªas¡±, respondi¨® Caleb, entrecerrando los ojos. ¡°T¨²¡­¡± Kathleen no sab¨ªa c¨®mo responder. ¡°Preparar¨¦ tu vestido de noche¡±, dijo Caleb y colg¨®, sonriendo. Kathleen suspir¨®. No se puede evitar. Voy a echar un vistazo junto con ¨¦l entonces. Por tarde, Kathleen lleg¨® a residencia de Lewis. Caleb no estaba. Aunque no estaba all¨ª, el vestido de noche que Caleb prepar¨® para e ya hab¨ªa sido enviado a su casa. Era un vestido tubo de color p¨²rpura, y su longitud era s¨®lo hasta el tobillo. Sebin¨® con un par de tacones altos de colores simres. Con una mirada, Kathleen se qued¨® cada. Ten¨ªa que admitir que Caleb hab¨ªa investigado sobre e. Su color favorito era el morado. Me pregunto de d¨®nde sac¨® su informaci¨®n. Luego, subi¨®s escaleras para ver c¨®mo estaba Vivian. Vivian segu¨ªa atada a cama. Su mirada estaba vac¨ªa cuando mir¨® a Kathleen. Kathleen mir¨® solemnemente. Luego, se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°?Te acuerdas de m¨ª?¡± Viviana frunci¨® el ce?o. E asinti¨® al principio, pero neg¨® con cabeza despu¨¦s de eso. Kathleen. Kathleen se sent¨® a undo de cama y repiti¨®: ¡°Soy Kathleen¡±. ¡°Kathleen¡­¡± Vivian repiti¨® sus pbraso un loro, pero sonaba insegura. Mirando amentable mujer que ten¨ªa dnte, Kathleen estir¨® los brazos y abraz¨® a Vivian. Instant¨¢neamente, Vivian se estremeci¨® y trat¨® de apartar a Kathleen. ?No me toques! ?Estoy sucio! ?No me toques! ¡°No est¨¢s sucio¡±. Kathleen abraz¨® a¨²n m¨¢s fuerte. No est¨¢s sucio. En realidad.¡± ¡°?No! ?Dijo que estoy sucio! Incluso dijo que no sabe qui¨¦n fue el padre del ni?o del que estoy embarazada, y estoy sucia, as¨ª que el ni?o debe ser un peque?o mestizo¡±, solloz¨® Vivian. A Kathleen le doli¨® el coraz¨®n ante su explicaci¨®n. ¡°Eso es porque ¨¦l no te entiende. Solo tienes que ignorarlo. Adem¨¢s, es el ¨²nico que piensa eso. Todos los dem¨¢s no lo hacen. ¡°Puedo ignorar lo que todos los dem¨¢s dijeron, pero ?por qu¨¦ tuvo que decirme eso?¡± Vivian llor¨® desesperada. ¡°Lo amo tanto, pero ¨¦l¡­ ?Ah!¡± Vivian volvi¨® a caer en locura. ?No me toques! ?Estoy sucio! ?Estoy realmente sucia!¡± Sin embargo, Kathleen no solt¨® su agarre. ¡°?Vivian, sal de ah¨ª! ?Por qu¨¦ te importa lo que ese hombre te dijo? ?Lo importante eres t¨² mismo!¡± Kathleen consol¨®. No est¨¢s sucio. Ignora lo que dijo¡±. Vivian llor¨® a¨²n m¨¢s fuerte. Pero, afortunadamente, dej¨® de luchar. Kathleen estrech¨® en su abrazo, d¨¢ndole palmaditas en espalda suavemente. ¡°Est¨¢ bien. Todo estar¨¢ bien.¡± Eventualmente, Vivian se durmi¨® en los brazos de Kathleen. Luego, Kathleen acost¨® suavemente en cama antes de inyectarle el medicamento. ¡°?Es este el tratamiento de dos frentes de mente y cuerpo?¡± pregunt¨® Caleb, con los brazos cruzados mientras se apoyaba contra el marco de puerta. Kathleen no levant¨® vista. ¡°Eso s¨ª, y esta es tu hermana de que est¨¢s hando¡±. ¡°Oh, e ser¨¢ nuestra hermana, no te preocupes¡±. Caleb entrecerr¨® los ojos. Kathleen se qued¨® sin ha. ¡°?Te gusta el vestido?¡± pregunt¨® Caleb. Kathleen asinti¨®. ¡°S¨ª, me encanta el color.¡± Lasisuras de losbios de Caleb se curvaron hacia arriba. ¡°Hice bien al observar y estudiar cada una de sus entrevistas¡±. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Viste todas mis entrevistas?¡± ¡°S¨ª, no s¨®lo eso. He desenterrado todas tus fotos en l¨ªnea y tambi¨¦ns he estudiado¡±. Caleb se masaje¨®s sienes. ¡°Estoy tan malditamente cansada. Anoche no me gui?¨® un ojo. Adem¨¢s, tengo que levantarme temprano y ganar dinero para ti¡±. ¡°?Ja!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°?Por qu¨¦ necesitas ganar dinero para m¨ª?¡± ¡°Entonces, cuando nos casemos, puedo darte todo lo que tengo¡±. Caleb arque¨® una ceja. Kathleen se qued¨® at¨®nita en silencio una vez m¨¢s. Caleb mir¨® fijamente. ¡°?Quieres tomar un bocado antes de ir?¡± Parec¨ªa que ten¨ªa miedo de privar a Kathleen deida. Kathleen lo mir¨® solemnemente. ¡°Caleb, no recuerdo haber edido a salir contigo. ?No eres demasiado? ¡°No, esto es lo que yo mo near para un d¨ªa lluvioso¡±. Caleb se encogi¨® de hombros. ¡°Ser¨¢ demasiado tarde para buscar soluciones sis cosas llegan a un punto cr¨ªtico¡±. Kathleen lo mir¨® con impotencia. ¡°No creo que necesites hacer tanto por m¨ª. ?Qu¨¦ pasa si digo que no quiero salir contigo? ¡°Entonces, har¨¦ todo lo posible para evitar que digas eso¡±. Caleb mir¨® seriamente a Kathleen. Cuanto m¨¢s haba con Kathleen, m¨¢s pensaba que era interesante. Aunque esa chica parec¨ªa gentil y mansa por fuera, en realidad era alguien resuelta y con actitud. A veces, Caleb se preguntaba si Samuelmentaba haber perdido a una chica tan buenao Kathleen. Kathleen evit¨® mirada de Caleb. De repente se le ocurri¨® que Caleb era diferente a los dem¨¢s. Aunque Caleb era fr¨ªo con los dem¨¢s, era una persona senci. No erao Christopher, que era reservado y calcdor. Por el contrario, Caleb fue franco con sus pensamientos. Erao un libro abierto porque uno pod¨ªa ver directamente dentro de su coraz¨®n. De hecho, llevarse bien con este tipo de personas era mucho m¨¢s f¨¢cil que hacerlo en secreto. Sin embargo, esto solo funcion¨® si ya les gustaban. Si no, tratar con este tipo de personas ser¨ªa agotador. Kathleen sinti¨® eso. En ese momento, Caleb se sent¨® en si a undo, susrgas piernas cruzadas, sus brazos cruzados y esper¨® a que e terminara. ¨¦l no inst¨® a ir m¨¢s r¨¢pido ni a mostrarse ansioso. Estaba cado. Del mismo modo, Kathleen tambi¨¦n estaba tranqu. Se cambi¨® a su vestido para el banquete despu¨¦s de terminar el tratamiento de Vivian. Hab¨ªan pasado veinte minutos y Kathleen apareci¨® con el vestido morado. Con ese vestido, camin¨® hacia Caleb. Caleb mir¨® aturdido. Entonces, sonri¨®. ¡°Te ves preciosa.¡± Kathleen se sonroj¨®. Caleb no hg¨® a Kathleen. ¨¦l quiso decir lo que dijo. Kathleen era hermosa y flexible, y cuando vest¨ªa un atuendo morado, exudaba un aire elegante y digno que acentuaba su belleza. Especialmente su cabello ligeramente onddo y los aretes de bos moradas que usaba se ve¨ªan hermosos en e. Caleb extendi¨® su brazo y el ama de ves coloc¨® el abrigo de cachemir nco de Kathleen en su mano. Luego, Caleb ayud¨® a Kathleen a pon¨¦rselo. ¡°Gracias¡±, respondi¨® Kathleen con gratitud. Caleb respondi¨® con frialdad: ¡°No hay necesidad de agradecer¡±. Despu¨¦s de eso, con un movimiento de barrido, le solt¨® el pelo de debajo del abrigo. Seguro que es meticuloso. ¡°Lo har¨¦ yo misma¡±, dijo Kathleen, cons orejas enrojecidas. ¡°Una mujer hermosa debe disfrutar cuando hay un hombre que satisface todas sus necesidades¡±. Caleb le dirigi¨® una sonrisa. ¡°Adem¨¢s, quiero hacerlo. Por favor, dime si lo estoy haciendo mal, ya que es primera vez que lo hago por una mujer¡±. Kathleen se sinti¨® inc¨®moda. ¡°?Oh, no me atrever¨ªa!¡± Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°?Qu¨¦ hay que temer?¡± Caleb se cruz¨® de brazos. ¡°T¨² y yo somos iguales. Sacando el amor de ecuaci¨®n, todav¨ªa te tratar¨ªa con respeto¡±. Cap铆tulo 200 Cap¨ªtulo 200 Cap¨ªtulo 200 Envenenado Kathleen se sorprendi¨® de que esas pbras realmente salieran de boca de Caleb. Caleb tom¨® su mano y coloc¨® alrededor de su brazo. ¡°Vamos, mi futura novia¡±. Kathleen estaba estupefacta, pero aun as¨ª lo sigui¨® pors escaleras de todos modos. Subieron al auto y se fueron. El banquete entre Kathleen y Caleb se trataba del trig¨¦simo aniversario de una empresa. Todass figuras prominentes de Jadeborough estaban presentes. Kathleen sab¨ªa que all¨ª se encontrar¨ªa con miembros de familia Macari y familia Morris. Estaba un poco nerviosa. ¡°No te preocupes. Estoy aqu¨ª ¡ªle asegur¨® Caleb con indiferencia. ¡°No dejar¨¦ que nadie te moleste¡±. Kathleen suspir¨®. ¡°No interrumpan si alguien de familia Macari y Morris viene a har conmigo¡±. ¡°Entiendo.¡± Caleb asinti¨®. Ya no sab¨ªa qu¨¦ hacer con ¨¦l. Kate. Justo cuando termin¨® de har, Kathleen escuch¨® una voz muy familiar. ¡°H, se?or Macari¡±. Kathleen se dio vuelta y vio que Calvin se acercaba. ¡°No esperaba verte aqu¨ª¡±, dijo Calvin con una media sonrisa. ¡°H, se?or Macari¡±, salud¨® Caleb con una reverencia. ¡°No hay necesidad de ser tan cort¨¦s, Sr. Lewis. Ya no estoy a cargo del Grupo Macari y se lo entregu¨¦ a Samuel¡±, dijo Calvin con una leve sonrisa. ¡°?Todo?¡± Kathleen estaba at¨®nita. Calvino asinti¨®. ?No se sentir¨ªa agotado? Kathleen pens¨®. ¡°¨¦l no tiene mucho que hacer excepto trabajar de todos modos¡±. La sonrisa de Calvin ten¨ªa un significado profundo detr¨¢s de e. ¡°As¨ª es. Centrarse en el trabajo puede ayudar a alguien a olvidar muchas cosas¡±, respondi¨® Caleb. Kathleen arque¨® una ceja y lo mir¨®. Caleb simplemente sonri¨® en respuesta. Cuando Calvin not¨® interi¨®n entre los dos, suspir¨® para sus adentros. Se acab¨®. Mi hijo est¨¢ oficialmente fuera del juego. ¡°Se?or. Macar¨ª¡±. Kathleen hizo una breve pausa. ¡°El cuerpo de Samuel no est¨¢ bien. Podr¨ªa ser malo para su salud si le das demasiadas cosas que hacer¡±. ¡°No sirve de nada que me digas eso. No puedo detenerlo en absoluto¡±. Calvino tambi¨¦n estaba muy indefenso acerca de actitud de Samuel. ¡°Ya sabes lo terco que es. Nadie puede hacerle cambiar de opini¨®n. Excepto por ti, Kathleen. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Ya me separaron de Samuel, se?or Macari¡±. Calvin mir¨® profundamente mientras su expresi¨®n permanec¨ªa estoica. ¡°Est¨¢s bien. Fue culpa de Samuel al principio. No te preocupes por eso, Kate. Cada vida tiene su propio final. Para ser justos, desde que ambos se separaron, su bienestar ya no tiene nada que ver contigo. Ya sea que muera o viva, ser¨¢ seg¨²n los propios deseos de Samuel¡±. Caleb se burl¨® desde undo. Que viejo bastardo. Sabe que Kathleen es de buen coraz¨®n. Es por eso que est¨¢ usando esto para presiona. Kathleen probablemente piensa que ¨¦l no culpa en absoluto. ¡°Tiene raz¨®n, se?or Macari. No tengo ninguna otra soluci¨®n tambi¨¦n.¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Ya no tengo nada que ver con ¨¦l¡±. Calvino permaneci¨® en silencio. Efectivamente, Kathleen hab¨ªa sido herida demasiado. Le hab¨ªa preguntado a Tyson sobre lo sucedido, y este ¨²ltimo le cont¨® todo. Aun as¨ª, Kathleen permaneci¨® imperturbable. Sin embargo, e no pod¨ªa ser culpada. Si no fuera por negligencia de Samuel, el n de Nicolette no habr¨ªa tenido ¨¦xito. Kathleen casi muere por eso. Lo que fue a¨²n m¨¢s terrible fue que perdi¨® a sus beb¨¦s. La familia Macari no ten¨ªa derecho a obligar a Kathleen a quedarse con Samuel para salvarlo. Sin embargo, segu¨ªa siendo el padre de Samuel. Todav¨ªa pod¨ªa ayudarlo un poco. Pero solo pod¨ªa hacer mucho. ¡°Se?or. Macari, traer¨¦ a Kathleen para que conozca a los dem¨¢s ¡ªdijo Caleb mientras se llevaba. Si segu¨ªa permitiendo que Kathleen hara con Calvin, podr¨ªa cambiar de opini¨®n. Calvin sonri¨® con frialdad. Seguro que Caleb tampoco es tonto. Caleb llev¨® a Kathleen al otrodo para saludar a los dem¨¢s invitados. Sin embargo, no esperaban toparse con F¨¦lix. Cuando Felix not¨® que Kathleen estaba de pie junto a Caleb, sus ojos briron con frialdad. Si hubiera sabido que Kathleen era beneficiosa para familia Morris, habr¨ªa edido a que Christopher estuviera con e. Por desgracia, era demasiado tarde para arrepentimientos. ¡°No esperaba que avanzara tan r¨¢pido, Sra. Johnson¡±, dijo F¨¦lix mientras sus pbras ten¨ªan un significado diferente. Kathleen permaneci¨® en silencio. De todos modos, no hab¨ªa nada real entre e y Christopher. Recuerdo que usted, el viejo se?or Morris, hizo un gran alboroto al respecto. Sin embargo, ya ni siquiera quiere a tu nieto. ?Por qu¨¦ eres tan c¨ªnico? Las pbras de Caleb fueron tan afdaso un cuchillo. La expresi¨®n de F¨¦lix se oscureci¨®. Aparte de familia Macari y familia Morris en Jadeborough, estaba familia Lewis. Nadie se atrevi¨® a desafiar a estas tres familias prominentes. Adem¨¢s, cada una de estas tres familias no se gustaba en absoluto. Caleb no le ten¨ªa miedo a F¨¦lix, y este ¨²ltimo lo ten¨ªa igualmente. Vivian solo mir¨® a Samuelo un enemigo de alguna manera. Kathleen mir¨® a F¨¦lix con frialdad. ¡°Fuiste t¨² quien empez¨® todo este l¨ªo, F¨¦lix. No importa que tengas 70 a?os, porque sigues siendo tan desvergonzadoo siempre¡±. E lo odiaba hasta los huesos. La ¨²nica raz¨®n por que estaba dispuesta a tolerarlo era por Christopher y Emily. De todos modos, F¨¦lix segu¨ªa siendo desagradecido. Kathleen sigui¨® mirando a Felix con una mirada hostil en sus ojos, pero ¨¦l no ten¨ªa ni una pizca de iodidad en su rostro. ¡°Haremos un movimiento por ahora¡±. Caleb, sin embargo, sonri¨® amorosamente a Kathleen. Al har, se llev¨®. Justo cuando Kathleen se dio vuelta, vio una figura que cruzaba corriendo entrada. E frunci¨® el ce?o ante lo que vio. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¡°Voy al ba?o, Caleb¡±. Kathleen lo solt¨® y se dio vuelta para irse. Caleb frunci¨® el ce?o ligeramente. Kathleen sali¨® corriendo y mir¨® a su alrededor. R¨¢pidamente camin¨® hacia el ba?o. Justo cuando se acercaba, vio a Samuel apoyado contra pared. Se apoyaba con una mano y se tapaba boca con otra mientras tos¨ªa sin parar. Kathleen se acerc¨® a ¨¦l solo para ver sangre goteando de los espacios entre los dedos de Samuel. Se dio vuelta para entrar al ba?o de damas y sacar algunos pa?uelos para limpiarle mano. Samuel mir¨® sinprender. En ese momento, Kathleen escuch¨®s voces de algunas damas que caminaban hacia es. Si fueran vistos juntos,s damas definitivamente difundir¨ªan noticia. Despu¨¦s de pensar por un momento, r¨¢pidamente arrastr¨® a Samuel a una peque?a habitaci¨®n a un lado. La habitaci¨®n era en realidad un sal¨®n, y tambi¨¦n hab¨ªa un peque?o ba?o ubicado adentro. Kathleen arrastr¨® a Samuel al ba?o y abri¨® el grifo del agua. Samuelenz¨® a toser sangre en el fregadero. Kathleen se qued¨® estupefacta al verlo. ?Por qu¨¦ ha empeorado su estado? Levant¨® el brazo y le dio unas palmaditas en espalda. ¡°?Por qu¨¦ viniste si tu condici¨®n ha empeorado?¡± e lo rega?¨®. La voz de Samuel estaba ronca de tanto toser. ¡°Tengo que venir. Ha habido muchos rumores sobre mi salud. Sabes que hay mucha gente mirando a familia Macari. Si no vengo hoy, estas personas trabajar¨¢n juntas para derribarnos¡±. ¡°?Qu¨¦ puedes hacer al aparecer? ?Vas a ignorar tu salud?¡± Kathleen estaba furiosa. Samuel sev¨®s manos ys us¨® para llevar agua a su boca. Tuvo que hacer g¨¢rgaras muchas veces antes de poder deshacerse de sangre. Kathleen le acerc¨® una toa para que se limpiara boca. Luego agarr¨® su mu?eca paraprobar su pulso. ¡°?Tomaste medicina que te di?¡± E frunci¨® el ce?o. Samuel neg¨® con cabeza. Debido a que ten¨ªa miedo de que e se enojara con ¨¦l, r¨¢pidamente ar¨®: ¡°No tuve tiempo de ir a buscarlo¡±. ¡°Tienes tanta gente trabajando para ti. ?Por qu¨¦ no les pediste que lo tomaran en su lugar? E frunci¨®. Samuel permaneci¨® en silencio. ¡°Aparte de medicina que te di, ?tomaste alguna otra pasti?¡± Kathleen pregunt¨®. Sacudi¨® cabeza. ¡°Te han envenenado¡±, continu¨® Kathleen mientras lo miraba fijamente. ¡°?Qu¨¦ hasido ¨²ltimamente?¡± ¡°Todo lo que ten¨ªa eraida de mi madre¡±, explic¨® Samuel. ¡°?Qu¨¦ tal un goteo intravenoso?¡± Kathleen se mordi¨® elbio. Cap铆tulo 201 Cap¨ªtulo 201 Cap¨ªtulo 201 Estar¨¢s bien Samuel tarare¨® en respuesta. Su hermoso rostro estaba muy p¨¢lido. ¡°Parece que alguien mezcl¨® veneno en tu infusi¨®n¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o y continu¨®: ¡°Creo que deber¨ªas pedirle a Tyson que eche un vistazo. No solo¡­ Samuel de repente se sinti¨® mareado y se derrumb¨® en diri¨®n a Kathleen. Kathleen lo abraz¨®, solo para darse cuenta de que su cuerpo estaba febril al tacto. ¡°?Despierta!¡± Kathleensaidurgentemente, ¡°?Samuel!¡± Samuel se mostr¨® fuerte y respondi¨®: ¡°Tyson est¨¢ haciendo mandados para m¨ª. Vine solo. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Solo d¨¦jame aqu¨ª. Mientras nadie me vea siendo tan d¨¦bil, todo estar¨¢ bien¡±, dijo Samuel con voz ronca. ¡°?Dejarte aqu¨ª?¡± Kathleen sonaba incr¨¦d. ¡°Entonces, lo que encontrar¨¢n ma?ana es tu cad¨¢ver, sangrando por siete orificios diferentes¡±. Samuel no dijo nada en respuesta. En su mente, not¨® que el cuerpo de Kathleen era bastante suave. Apoyarse en e era reconfortante. Si cierro los ojos, todo estar¨¢ bien. Al menos morir¨ªa en su abrazo. Kathleen realmente no pod¨ªa soportar a Samuel, que med¨ªa unos ciento ochenta y ocho cent¨ªmetros de alto. Arrastr¨® a Samuel y lo baj¨® a un sof¨¢. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que no ten¨ªa un tel¨¦fono con e. Kathleen se acerc¨® a Samuel y palp¨® sus bolsillos. Afortunadamente, todav¨ªa ten¨ªa suya. No mes a mi padre. Entrar¨ªa en p¨¢nico y pondr¨ªa el mundo patas arriba¡±, balbuce¨® Samuel mientras entraba y sal¨ªa de conciencia. Kathleen sab¨ªa lo que le preocupaba. Despu¨¦s de todo, ?qu¨¦ padres no se preocupan por sus hijos? Informar a Calvin hundir¨ªa a familia Macari en el caos y noticia se propagar¨ªa a¨²n m¨¢s r¨¢pido. Kathleen asinti¨® con cabeza. Mientras reflexionaba sobre a qui¨¦n contactar, se dio cuenta de que solo hab¨ªa memorizado el n¨²mero de tel¨¦fono de una persona y lo marc¨® r¨¢pidamente. ¡°Samuel, ?cu¨¢l es el significado de esto?¡± Charles dijo en voz baja. ¡°?Por que me estas mando?¡± ¡°Sam, soy yo.¡± Kathleen no pudo explicar situaci¨®n. Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?Kate!¡± ?Que esta pasando? ?No asisti¨® al banquete con Caleb? ?Por qu¨¦ usar¨ªa el tel¨¦fono de Samuel para marme? Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°?Puedes venir a recogerme?¡± pregunt¨® Kathleen. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Charles de repente se puso en alerta m¨¢xima. ¡°?Paso algo?¡± ¡°Lo sabr¨¢s cuando llegues aqu¨ª, pero no puedes dar rma¡±, inst¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Carlos estuvo de acuerdo. Diez minutos despu¨¦s, lleg¨® Charles. Kathleen inmediatamente lo arrastr¨® adentro. Charles se qued¨® sin ha cuando vio a Samuel tirado all¨ª. ¡°D¨¦jame adivinar. ?Esta reuni¨®n estaba predestinada de alguna manera? pregunt¨® Charles con una ceja arqueada. ¡°Deja de hacerme preguntas. Necesito que me ayudes a encontrar una forma de sacar a Samuel. Fue envenenado y debe ser tratado lo antes posible¡±, dijo Kathleen. ¡°Est¨¢ bien. Solo mu¨¦velo, entonces¡±, dijo Charles d¨¦bilmente. ¡°Si pudiera hacer eso por mi cuenta, ?por qu¨¦ tendr¨ªa que marte?¡± sise¨® Kathleen. ¡°Verdadero.¡± Charles frunci¨® losbios y pens¨® un poco antes de volver a har. Fingir¨¦ que los dos hemos bebido demasiado y lo llevar¨¦ afuera. La boca de Kathleen se torci¨® ligeramente. ¡°Por el amor de Dios, ten algo de sentido com¨²n. Cualquiera puedepartir una bebida, pero ?vosotros dos? ?Qu¨¦ pasa si alguien te ve? Y si han bebido demasiado juntos, ?qu¨¦ pensar¨ªa gente? ¡°Pensar¨¢n que acept¨¦ a Samuel, as¨ª que t¨² y Samuel definitivamente se volver¨¢n a casar¡±, dijo Charles en voz baja. ¡°Exactamente.¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Piensa m¨¢s¡±. ¡ªEntonces usar¨¦ entrada trasera ¡ªdijo Charles con frialdad¡ª. ¡°Estoy familiarizado con este lugar, as¨ª que nadie me ver¨¢¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, murmur¨® Kathleen. Charles ayud¨® a Samuel a levantarse y pregunt¨®: ¡°?Lo vamos a llevar al hospital?¡±. Kathleen mir¨® el rostro p¨¢lido de Samuel. ¡°No, ll¨¦valo a nuestra casa¡±. Carlos no dijo nada. ¡°Solo s¨¢calo afuera. Avisar¨¦ a Caleb antes de irme. Habiendo dicho eso, Kathleen se dio vuelta y se fue. Charles mir¨® a Samuel de soyo. ¡°?Sabes cu¨¢nto le debes a mi hermana? La hasstimado tantas veces, pero e todav¨ªa no escatima esfuerzos para ayudarte. Samuel Macari, realmente deber¨ªas contar tus bendiciones¡±. Desafortunadamente, Samuel no respondi¨®. Parec¨ªa haberse desmayado de verdad. Kathleen regres¨® a escena y not¨® que Caleb estaba buscando. ¡°?A d¨®nde te escapaste?¡± Caleb luego le ech¨® un vistazo. ¡°?Est¨¢s bien?¡± Kathleen asinti¨® con cabeza. ¡°Por supuesto que estoy bien. Por cierto, realmente deber¨ªa irme¡±. Caleb frunci¨® el ce?o. ¡°?Cual es prisa? Todav¨ªa quiero bar contigo¡±. ¡°En otro momento¡±, dijo Kathleen. ¡ªTe dejar¨¦ ¡ªdijo Caleb con resignaci¨®n. No iba a obliga a quedarse. ¡°No hay necesidad.¡± Kathleen neg¨® con cabeza suavemente. ¡°Mi hermano est¨¢ aqu¨ª para recogerme y me est¨¢ esperando afuera. Me ir¨¦ con ¨¦l. Deber¨ªas quedarte y disfrutar. Adi¨®s.¡± Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se dio vuelta y se fue. Tom¨® su abrigo, se lo puso y se dirigi¨® a puerta. Caleb mir¨® retroceder en silencio, con ojos sombr¨ªos. Parece tener prisa. Peroo e no quiere que yo lo sepa, no preguntar¨¦. Hmm, todav¨ªa tengo curiosidad sin embargo. Kathleen sali¨® de fiesta. Charles hizo girar el coche con Kathleen sentada en parte de atr¨¢s. Lo primero que hizo al subirse al coche fueprobar el estado de Samuel. Al mismo tiempo, sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil para mar a Mar¨ªa y pedirle que se preparara para su llegada. ¡°S¨ª, necesito que llenes una tina con agua caliente y pongas esas hierbas¡±, inst¨® Kathleen. ¡°Enciende la calefi¨®n y aseg¨²rate de que habitaci¨®n tambi¨¦n est¨¦ caliente¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo Mar¨ªa. Kathleen colg¨® el tel¨¦fono y mir¨® a Charles. ¡°Charles, date prisa¡±. ¡°Casi est¨¢mos all¨ª.¡± Carlos resopl¨®. Kathleen frunci¨® el ce?o y mir¨® a Samuel con preocupaci¨®n. Pronto llegaron a residencia de Johnson. Charles ayud¨® a Kathleen a sacar a Samuel y lo llev¨® a vi. Los dos trataron de ayudar a Samuel a subirs escaleras. ¡°Ve al ba?o¡±, dijo Kathleen. Luego, Charles llev¨® r¨¢pidamente a Samuel all¨ª seg¨²ns instriones. En el ba?o, Kathleen le quit¨® primero chaqueta y el traje a Samuel. ¡°Yo me encargo de esto¡±, le dijo Charles a Kathleen. ¡°Deber¨ªas preparars otras cosas¡±. Kathleen asinti¨®, se dio vuelta y se fue. Charles cerr¨® puerta, le quit¨® ropa a Samuel y lo meti¨® en ba?era. Pronto, Kathleen regres¨® con agujas de ta. Se hab¨ªa quitado el abrigo y surgo cabello negro estaba atado en una c de caballo. Sosteniendos agujas teadas,s v¨® en varios puntos de acupuntura importantes. Luego tom¨® su mano derecha, pinch¨® el dedo ¨ªndice y apret¨® con fuerza. Un rastro de sangre negra fluy¨® desde punta de sus dedos hasta el suelo. Carlos se sorprendi¨®. ¡°?Fue envenenado?¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Alguien puso veneno en su infusi¨®n¡±. ¡°Qu¨¦ siniestro¡±. Carlos se sorprendi¨®. ¡°No s¨¦ qui¨¦n es¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. Levant¨® mano y apart¨® el cabello despeinado de Samuel. Charles mir¨® a Kathleen deliberadamente. ¡°?A¨²n lo amas?¡± Las yemas de los dedos de Kathleen temron, pero no respondi¨®. Carlos suspir¨®. ¡°?Por qu¨¦ es tan dif¨ªcil para ti dejarlo ir? ?No te ha hecho suficiente da?o? ro, parece arrepentido ahora, pero ?y si se encuentra con otra mujer en el futuro y todav¨ªa te trata as¨ª? ?Entonces que?¡± ¡°Nunca dije que quer¨ªa volver a estar con ¨¦l¡±, dijo Kathleen con impotencia. ¡°Ve y cuidas tinturas que estoy preparando en cocina, por favor¡±. Carlos se qued¨® sin pbras. ¡ªSigue ¡ªdijo Kathleen con urgencia¡ª. ¡°Multa.¡± Carlos se levant¨® y se fue. Kathleen respir¨® aliviada. Mir¨® el rostro p¨¢lido pero atractivo de Samuel y dijo con voz ronca: ¡°Samuel, vas a estar bien¡±. Cap铆tulo 202 Cap¨ªtulo 202 Cap¨ªtulo 202 No ponerse f¨ªsico Despu¨¦s de un rato, Charles entr¨® con tintura y se entreg¨® a Kathleen. ¡°?Est¨¢ bien no enviarlo al hospital?¡± Kathleen se lo quit¨®. ¡°?Est¨¢s dudando de mis habilidades m¨¦dicas?¡± Carlos estaba avergonzado. ¡°Podr¨ªas llevarlo a un hospital, pero es posible que no puedan tratarlo a tiempo. No pueden pensar en posibles diagn¨®sticos lo suficientemente pronto¡±, dijo Kathleen d¨¦bilmente. Carlos no dijo nada. ¡°Charles, ay¨²dame¡±, dijo Kathleen bruscamente. ¡°Endereza su cabeza, o no puedo darle su medicina¡±. Charles suspir¨® y, de m gana, ayud¨® a Samuel a levantarse. Kathleen coloc¨® el l¨ªquido cerca de losbios de Samuel, inst¨¢ndolo a beber. Sin embargo, Samuel no respondi¨®. ¡°Solo fuercelo¡±, dijo Charles acaloradamente. Kathleen lo fulmin¨® con mirada, luego tom¨® un trago de medicina y bes¨® a Samuel. E no vacil¨® ni dud¨®. Charles se qued¨® sin pbras ante esto. ?E simplemente¡­ se ofreci¨®o sacrificio o algo as¨ª? Despu¨¦s de unos tres o cuatro bocados, Kathleen termin¨® de darle medicina a Samuel. Luego tom¨® una toa y sec¨® suavementesisuras de su boca. Kathleen mir¨® a Charles. ¡°?No te atrevas!¡± Charles se encogi¨® de hombros y gru?¨® en respuesta. No estaba dispuesto a decir nada de todos modos. Kathleen mir¨® a Samuel. Su rostro no estaba tan p¨¢lidoo al principio. Entonces decidi¨® tomarle el pulso nuevamente. ¡°?Como es el?¡± Carlos ten¨ªa curiosidad. ¡°Las toxinas se han reducido, pero llevar¨¢ tiempo recuperas¡±, dijo Kathleen con calma. ¡°¨¦l podr¨ªa necesitar alrededor de una semana¡±. ¡°?As¨ª dergo?¡± Carlos se sorprendi¨®. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. En ese momento son¨® el celr de Samuel. Kathleen lo levant¨® y vio el nombre de Tyson parpadeando en panta. ¡°Charles, viglo por m¨ª¡±. Trayendo el tel¨¦fono con e, decidi¨® tomar mada afuera. ¡°Se?or. ?Macar¨ª? vino el tono bajo de Tyson. ¡°?D¨®nde est¨¢s?¡± ¡°Tyson, soy yo¡±, murmur¨® Kathleen. Tyson estaba at¨®nito. ¡°Milisegundo. Johnson? C¨®mo hizo-¡° ¡°Tyson, Samuel ha sido envenenado¡±, dijo Kathleen con frialdad. ¡°Revise y vea si alg¨²n miembro del personal del hospital le parece sospechoso. Creo que alguien manipul¨® sus fluidos. Tyson estaba furioso. ¡°Milisegundo. Johnson, ?quiere decir que alguien le ha hecho da?o deliberadamente? ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°?Estos b*st*rds!¡± Tyson dijo enojado. ¡°?Deben ser esas personas!¡± ¡°?Esa gente?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando?¡± ¡°Jacob Stewart. Jacob y su familia abandonada por Dios.¡± Tyson explic¨®: ¡°Este b*st*rd siempre ha estado celoso del Sr. Macari. Sol¨ªa hacers cosas a sus espaldas. Esta vez, el Sr. Macari gan¨® licitaci¨®n para constri¨®n de Flobury. Me imagino que debe haber estado bastante enojado y haber hecho esto en represalia¡±. ?Jacob Estuardo? ¡°Tyson, Samuel me dijo antes de que se desmayara que nadie deber¨ªa saber que estaba envenenado¡±, dijo Kathleen en voz baja. ¡°Se quedar¨¢ conmigo durante una semana¡±. Tyson estaba muy emocionado. ?Una semana? ?Esta es una excelente noticia! Pero espera un momento¡­ ¡°Milisegundo. Johnson, el Sr. Macari debe asistir a conferencia de prensa de Flobury en tres d¨ªas¡±, dijo Tyson t¨ªmidamente. ¡°Habr¨¢ mucha gente importante en ese momento. Este horario ya ha sido anunciado y no se puede cambiar¡±. ¡°?Cu¨¢les ser¨¢ns consecuencias si ¨¦l no aparece?¡± pregunt¨® Kathleen con caut. ¡°Pobre opini¨®n p¨²blica, por ejemplo. Y dejar¨¢ una m impresi¨®n, especialmente porque asistir¨¢ mucha gente importante¡±. Tyson continu¨®: ¡°En realidad, lo m¨¢s importante es el desarrollo de Macari Group. El Sr. Macari y los dem¨¢s ejecutivos tendr¨¢n cada movimiento neado cuidadosamente. Jacob Stewart tambi¨¦n tiene el ojo puesto en el premio y buscapetir con el Sr. Macari. Sin embargo, dado que no pod¨ªa hacer esto de frente, ?recurri¨® a trucos tan bajos! Kathleen frunci¨® el ce?o en respuesta. ¡°Tyson, es probable que Samuel no est¨¦ consciente hasta dentro de tres d¨ªas. Conociendo su estado f¨ªsico, recuperaci¨®n tardar¨ªa al menos una semana¡±. Suspirando, Tyson pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ puedo hacer?¡± Kathleen hizo una pausa antes de responder. ¡°No importa qu¨¦, no puedes revr que Samuel se qued¨® aqu¨ª conmigo¡±. ¡°Milisegundo. Johnson, no te preocupes. Misbios est¨¢n sedos¡±, dijo Tyson tranquilizadoramente. ¡°S¨¦ lo que suceder¨ªa si esto se filtrara¡±. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°Muy bien.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Lo ayudar¨¦ a deshacerse del veneno¡±. ¡°Milisegundo. Johnson, somos afortunados de tenerte¡±, dijo Tyson, conmovido. ¡°Hubiera sido un completo desastre si tuviera que manejar esto por mi cuenta¡±. Kathleen dijo solemnemente: ¡°Adem¨¢s, aseg¨²rate de que nadie en casa se entere. Diles que se fue al extranjero. ¡°Esto es f¨¢cil de decir ahora, pero ?tres d¨ªas despu¨¦s? Esa es una historia diferente¡±. Tyson pod¨ªa sentir el dolor ens sienes. Ese evento fue verdaderamente cr¨ªtico. Kathleen dijo con frialdad: ¡°Pensar¨¦ en algo¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Tyson. Te dejar¨¦ el resto de esto a ti. Su tono era sombr¨ªo. ¡°No hay problema, Sra. Johnson. No te preocupes.¡± ¡°Si pasa algo, puedes mar directamente al m¨®vil de Samuel y yo lo recoger¨¦. Me ir¨¦ ahora. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Tyson. Voy a investigar el envenenamiento. ¡°Recuerde, mantenga un perfil bajo¡±, inst¨® Kathleen. ¡°Si entiendo.¡± Tyson colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen baj¨®s manos y suspir¨®. E fue al ba?o. Los ojos de Charles estaban sombr¨ªos. ¡°?Qu¨¦ sucedi¨®?¡± ¡°Esta semana, Samuel se quedar¨¢ aqu¨ª¡±. La mirada de Kathleen era sombr¨ªa. ¡°Por favor, no reveles el paradero de Samuel¡±. ¡°No te preocupes. No lo har¨¦ ¡ªdijo Charles con calma¡ª. ¡°Nunca pens¨¦ que ser¨ªa envenenado de esta manera¡±. ¡°Es dif¨ªcil protegerse contra algoo esto. Nunca pens¨¦ que alguien tendr¨ªa audacia de manipr sus fluidos¡±. Kathleen suspir¨® con resignaci¨®n. ¡°?No ten¨ªa un amigo en el hospital?¡± record¨® Carlos. ¡°?Te refieres a Ricardo?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Dudo que ¨¦l lo hubiera sabido tampoco¡±. Carlos se encogi¨® de hombros. Es una suerte que te haya conocido. De lo contrario, habr¨ªa muerto seguro¡±. Kathleen no dijo nada mientras miraba el rostro p¨¢lido de Samuel. ¡°Me pregunto qu¨¦ hiciste en tu vida pasada para deberle tanto en este momento¡±. Charles realmente encontr¨® esto dif¨ªcil deprender, dado lo coincidente que era. ¡°Yo tampoco lo s¨¦¡±. Kathleen mir¨® el hermoso rostro de Samuel. Despu¨¦s de todo, ?c¨®mo podr¨ªa saber lo que sucedi¨® en su vida pasada? ¡°Charles, es casi hora. Ay¨²dame a sacar a Samuel. Kathleen levant¨® mu?eca y mir¨® su reloj. E hab¨ªa tra¨ªdo una bata de ba?o nca. Juntos, sacaron a Samuel de tina y lo vistieron con bata. Despu¨¦s de eso, lentamente se dirigieron hacia el dormitorio y lo acostaron suavemente en cama. Kathleen le dijo a Charles: ¡°Necesito un par de tus pijamas¡±. Charles tarare¨® con desaprobaci¨®n. Lo secar¨¦. Deber¨ªas ir a buscar ropa. Los hombres ys mujeres no deber¨ªan estar en un contacto tan cercano¡±. Kathleen lo mir¨® sin pbras. ¡°Ven ahora.¡± Charles empuj¨® fuera de habitaci¨®n. Kathleen se qued¨® sin pbras. Dios m¨ªo, ?qu¨¦ rei¨®n espera que tenga hacia el cuerpo de Samuel en primer lugar? ?Esto es rid¨ªculo! Fue a habitaci¨®n de Charles y volvi¨® con un conjunto de pijamas. Charles luego ayud¨® a Samuel a ponerse el pijama. Kathleen mir¨® a Charles, que estaba sudando profusamente y dijo con una sonrisa: ¡°Si no fuera por el hecho de que ambos son hombres, habr¨ªa asumido que tambi¨¦n te gustaba. ?M¨ªrate, poniendo tanto esfuerzo!¡± Charles mir¨® fijamente. Kathleen solo ofreci¨® una risita y una sonrisa maliciosa en respuesta. Cap铆tulo 203 Cap¨ªtulo 203 Cap¨ªtulo 203 Me gustaba Charles le mostr¨® una mirada impaciente. ¡°?A m¨ª, me gusta ¨¦l? Incluso si fuera una mujer, ?lo har¨ªa mejor que un sc*mb*go este!¡± ¡°Hando m¨¢s en serio¡±, dijo Kathleen con severidad, ¡°Samuel se quedar¨¢ aqu¨ª, sin nadie que lo cuide. Si no est¨¢s ocupado, deber¨ªas quedarte en casa y ayudar¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Charles no estuvo de acuerdo con vehemencia. ¡°Tenemos un ama de ves, as¨ª que ?por qu¨¦ me necesitas?¡± ¡°?No fuiste t¨² quien nte¨® idea de que a hombres y mujeres no se les permite el contacto cercano o algo as¨ª?¡± Kathleen sonri¨®. Charles estuvo a punto de replicar, pero se vio obligado a guardar silencio. ¡°Si no quieres, entonces puedes ayudarme a conseguir una semana de vacaciones. Me ocupar¨¦ de ¨¦l yo misma ¡ªdijo Kathleen con frialdad. ¡°?No!¡± Carlos objet¨®. Kathleen lo mir¨® con el ce?o fruncido. Carlos estaba muy enojado. ¡°Me ocupar¨¦ de ¨¦l. ?No tienes permitido salir del trabajo!¡± ¡°Entonces lo dejo en tus capaces manos¡±. Kathleen sonri¨® levemente. ¡°Espera, escribir¨¦ un horario para ti. Con eso, sabr¨¢s cu¨¢ndo darle su medicina y cu¨¢ndo necesita un ba?o¡±. Charles estaba lleno de ira. ¡°?Charles, eres el mejor!¡± Kathleen tom¨® su mano. Entonces Charles pudo sentir que su ira se disipaba un poco. ¡°Por cierto, ?c¨®mo est¨¢ Vivian?¡± Charles mir¨® a Kathleen, su expresi¨®n suave. Kathleen vacil¨® por un momento. ¡°Bueno y malo, supongo¡±. ¡°?C¨®mo puedo cura?¡± Carlos pregunt¨® con preocupaci¨®n. ¡°Dime, encontrar¨¦ una manera¡±. ¡°Charles, situaci¨®n de Vivian es bastanteplicada¡±. Kathleen dijo en voz baja: ¡°Ha sufrido un gran shock¡±. ¡°Aparte de que Finn abandon¨®, ?hay otra raz¨®n?¡± Charles pregunt¨® con frialdad. Kathleen vacil¨® por un momento y luego murmur¨®: ¡°S¨ª¡±. Charles espet¨®: ¡°?Qu¨¦ es, entonces? ?Resp¨®ndeme!¡± Kathleen no sab¨ªa c¨®mo dec¨ªrselo. ¡°Est¨¢ bien, puedes decirme¡±. Charles se hab¨ªa preparado mentalmente para esto. Kathleen vacil¨® y dijo: ¡°Fue vida¡±. Carlos se sorprendi¨®. Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°No fue solo una persona¡±. Kathleen parec¨ªa desda. ¡°E ni siquiera sabe de qui¨¦n es el ni?o que lleva en el vientre¡±. El rostro de Charles se puso p¨¢lido. ¡°?En realidad?¡± ¡°Vivian no estaba en sus cabales, pero logr¨¦ deducir eso de sus divagaciones. Caleb estaba con e en ese momento, pero no dijo nada¡±. Kathleen juguete¨® con su manga antes de continuar: ¡°Por supuesto, Caleb ten¨ªa toda intenci¨®n de averiguar qui¨¦nstim¨® a Vivian, pero tal vez tambi¨¦n me est¨¦ probando¡±. Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?Poni¨¦ndolo a prueba?¡± ¡°Espera, seguramente no crees que Caleb y yo realmente estamos saliendo¡±. dijo Kathleen sarc¨¢sticamente. Carlos parpade¨®. ¡°Se me acerc¨® para averiguar qui¨¦nstim¨® a Vivian¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Charles se qued¨® estupefacto ante revci¨®n. Kathleen pens¨® que era gracioso. ¡°Realmente no crees que me gusta Caleb, ?verdad?¡± ¡°¨¦l¡­ ?Por qu¨¦ necesita resolver esto?¡± Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?Podr¨ªa ser que sea alguien que e conoce?¡± ¡°Creo que s¨ª.¡± Hab¨ªa un escalofr¨ªo en voz de Kathleen. ¡°Si fuera cualquier otra persona, Caleb habr¨ªa hecho todo lo posible por vengarse hace mucho tiempo. Probablemente no sab¨ªa qui¨¦n o d¨®nde sucedi¨® esto, as¨ª que pens¨® en usarme a su favor. O mejor dicho, revis¨® una lista de hombres con los que Vivian se llevaba bien. Como eres un conocido conocido, decidi¨® hacer un movimiento conmigo¡±. Charles mir¨® a Kathleen deliberadamente. ¡°?Sabes esto, y todav¨ªa est¨¢s tratando con ¨¦l?¡± ¡°Solo quer¨ªa usar a Caleb para deshacerme de Samuel¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Pero no esperaba que Samuel se volviera as¨ª¡±. ¡°?Pero por qu¨¦ no usar a Christopher?¡± Charles pregunt¨®, su tono pensativo. ¡°?Eres reacio astimar a Christopher, o crees que ni siquiera est¨¢ calificado?¡± Kathleen estaba nerviosa. Carlos suspir¨®. ¡°Supongo que en el fondo, crees que Samuel es mucho mejor, ?no?¡± ¡°?No lo crees?¡± Kathleen estaba cada. Charles sonri¨® levemente. ¡°Quiero decir, es solo a trav¨¦s de miprensi¨®n de alguieno Samuel. Creo que este hombre no solo es insondable sino tambi¨¦n muy astuto. No puedes saber su temperamento, y no sabes qu¨¦ puede provocarlo. Su coraz¨®n no tiene fondo, pero entiendo tu miedo a los sentimientos de Samuel¡±. Aunque despu¨¦s del regreso de Kathleen, Samuel se hab¨ªa estado portando muy bien. Fue amable, considerado y paciente con Kathleen. Sin embargo, sigui¨® siendo igual de dominante con todos los dem¨¢s. Sin embargo, no se le puede culparpletamente por esto. Despu¨¦s de todo, lo que Samuel hab¨ªa experimentado era diferente a todos los dem¨¢s. As¨ª fue tambi¨¦no termin¨® de esa manera. Como no pod¨ªa leer bien sus emociones, Kathleen ten¨ªa miedo. Samuel pod¨ªa ver a trav¨¦s de los dem¨¢s, pero los dem¨¢s nunca podr¨ªan hacer lo mismo con ¨¦l. Esa era parte m¨¢s aterradora de ¨¦l. ¡°Peroo Caleb se acerca a ti con un prop¨®sito, no importa lo bueno que seas, no puedes querer este tipo de hombre¡±. Charles estaba m¨¢s preocupado por Kathleen. ¡°Charles, solo quiero llegar al fondo de esta situaci¨®n que involucra a Vivian. Tampoco quiero que termines en problemas¡±, explic¨® Kathleen. Carlos hizo una pausa. ¡°Le pedir¨¦ que lo are. Creo que no deber¨ªa necesitar ocultar sus intenciones¡±. ¡°?Puedo escuchar esto cuando has con Caleb?¡± murmur¨® Kathleen. ¡°Tambi¨¦n tengo curiosidad sobre ti y qu¨¦ tipo de vida llevabas en ese entonces¡±. Charles tambi¨¦n era muy reservado sobre su pasado. Kathleen siempre hab¨ªa querido saber, pero Charles revel¨® muy poco. Dijo que su secreto tambi¨¦n era para ayudar a sus amigos. Si ¨¦l estaba dispuesto a revrle eso a Caleb, e tambi¨¦n quer¨ªa saberlo. Carlos asinti¨®. ¡°Muy bien.¡± ¡°Entonces pid¨¢mosle que venga ma?ana. Deber¨ªamos hacer esto tan prontoo sea posible para evitar rgar esto. No es bueno para todos nosotros¡±, sugiri¨® Kathleen. Charles asinti¨® levemente. ¡°De acuerdo.¡± ¡°Pero, ?estar¨ªas traicionando su confianza al hacer esto?¡± Kathleen todav¨ªa estaba un poco preocupada. ¡°No, porque no cumpli¨® su promesa¡±, dijo Charles con frialdad. ¡°No tienes que preocuparte¡±. ?Una promesa? Apuesto a que hay toda una historia en eso. En ese momento, Kathleen bostez¨®. ¡°Se est¨¢ haciendo tarde. Date prisa y vete a cama. Charles mir¨® a Kathleen con angustia. Yo me encargo de Samuel. ¡°?Puedes administrarlo?¡± Kathleen bostez¨® una y otra vez. ¡°Tienes que darle medicina cada tres horas¡±. ¡°No te preocupes.¡± Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°Ve a cama ahora. Tienes que filmar ma?ana¡±. ¡°Afortunadamente, no hay demasiadas escenas en estos d¨ªas¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Si no puedes arregl¨¢rts, puedes marme¡±. ¡°S¨ª.¡± Carlos asinti¨®. Solo entonces Kathleen sali¨® y se dirigi¨® a habitaci¨®n de invitados para pasar noche. Charles camin¨® hacia cama, agarr¨® a Samuel por el cuello y dijo enojado: ¡°?Si realmente tienes conciencia, deber¨ªas dejar de molestar a mi hermana o trata mejor! ?De lo contrario, te golpear¨¦ hasta muerte!¡± Charles sise¨®. Este hombre estaba realmente furioso. Era consciente de que a Kathleen le gustaba Samuel, peros cosas no pod¨ªan seguir as¨ª. El comportamiento de Samuel hab¨ªa hecho que Kathleen se sintiera algo temerosa. Se llev¨® a Kathleen y no permiti¨® que se volvieran a encontrar. De hecho, le prometi¨® a Kathleen que regresar¨ªa. Despu¨¦s de todo, ¨¦l mismo ten¨ªa motivos ego¨ªstas. Quer¨ªa deshacer el nudo en el coraz¨®n de Kathleen para que pudiera seguir adnte. Sin embargo, pens¨® que incluso e no podr¨ªa deshacerlo por su cuenta. Quiz¨¢s tuvo que ver con Samuel. Tal vez Samuel podr¨ªa deshacer el nudo por e. Charles se sent¨® junto a cama y suspir¨®. ¡°Samuel, ?qu¨¦ quieres que haga Kate? E te dio todo. ?Crist¨®bal es malo? ?Caleb tambi¨¦n? ?No son lo suficientemente buenos? A e ni siquiera le gustan, y todo es porque todav¨ªa te ama. Cap铆tulo 204 Cap¨ªtulo 204 Cap¨ªtulo 204 M¨ªrame desde arriba Samuel yac¨ªa inm¨®vil en cama. Charles sinti¨® pena por ¨¦l. ¡°?Por qu¨¦ le gustas tanto? E no puede perdonarse a s¨ª misma por eso. En realidad, todos sabemos que no es que e no pueda perdonarte, simplemente no puede perdonarse a s¨ª misma¡±. Hubo un silencio de ca¨ªda de alfiler en el aire. El ritmo de respiraci¨®n de Samuel era regr mientras Charles continuaba: ¡°La hasstimado, pero e todav¨ªa te ama, as¨ª que no puede perdonarse a s¨ª misma. E piensa que es tonta y tonta. Aunque sabe que fuiste t¨² quienstim¨®, todav¨ªa no puede dejar de amarte. Es por eso que se haido con autoculpabilidad. ?La entiendes? ?Se puede incluso hacer eso?¡± Todo se redujo al hecho de que Kathleen se enamor¨® perdidamente de Samuel. Pero su amor por ¨¦l no pod¨ªa deshacers cosas que ¨¦l hab¨ªa hecho. Kathleen se despreciaba a s¨ª misma por no ser capaz de odiarlo profundamente. Incluso cuando estuvo cara a cara con ¨¦l, sufri¨® un cpso. Carlos suspir¨®. ¡°C¨®mo desear¨ªa poder matarte por mi hermana y terminar con todo esto¡±. Sin embargo, no pod¨ªa hacer eso porque su hermana se molestar¨ªa m¨¢s si lo hiciera. Carlos se sinti¨® impotente. Al d¨ªa siguiente, lo primero que hizo Kathleen fue ver c¨®mo estaba Samuel. Despu¨¦s deprobar su pulso, e sonri¨®. ¡°Su pulso est¨¢ bien. Charles, gracias por tu ayuda anoche. Sentado en el sof¨¢, Charles resopl¨® fr¨ªamente en respuesta. ¡°Me voy avar¡±. Con eso, Kathleen sali¨®. Cuando Charles vio irse, suspir¨®. ?No puede ver los c¨ªrculos oscuros debajo de mis ojos? ?Qu¨¦ se de hermana le har¨ªa esto a su hermano? Despu¨¦s devarse, Kathleen fue a desayunar. Le dio una receta al ama de ves. ¡°Obtener el medicamento de farmacia¡±. ¡°S¨ª, Sra. Johnson¡±. El ama de ves se hizo cargo. Kathleen tom¨® un sorbo de leche que ten¨ªa en mano. ¡°Prepara el medicamento una vez que lo recibas. Cambia tambi¨¦n medicaci¨®n del ba?o medicinal.¡± ¡°Est¨¢ bien.¡± El ama de ves asinti¨®. Despu¨¦s de eso, Kathleen sigui¨® desayunando. M¨¢s tarde, Valerie y los dem¨¢s fueron a busca al estudio para filmar. Charles se qued¨® sin ha mientras beb¨ªa una taza de caf¨¦. Ni siquiera me ha preguntado si estoy bien desde que se despert¨®. ?Siento que estoy muerto!¡± El ama de ves se ri¨® entre dientes. Est¨¢ exagerando, se?or Johnson. La Sra. Johnson me dio dos recetas hace un momento, y una de es es para usted¡±. ¡°?En realidad?¡± El estado de ¨¢nimo de Charles se mejor¨® instant¨¢neamente. El ama de ves le dio receta para que viera. Al ver su nombre en ¨¦l, Charles dijo: ¡°Hmm, e todav¨ªa tiene un poco de conciencia¡±. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¡°Se?or. Johnson, voy a salir a buscar medicaci¨®n. ¡°ro, cuando vaya a farmacia de familia Lewis, obtenga el medicamento usando el nombre de Caleb si alguien le pregunta al respecto¡±, record¨® Charles. El ama de ves asinti¨®. Despu¨¦s de que el ama de ves se fue, Charles subi¨®s escaleras para ver c¨®mo estaba Samuel. Aunque Charles era bastante reacio a hacerlo, ten¨ªa que hacerlo porque Kathleen le hab¨ªa confiado que lo hiciera. Por lo tanto, ten¨ªa que cuidar bien a Samuel. Al mediod¨ªa, Caleb visit¨® el set de filmaci¨®n y trajo consigo un cami¨®n deida. Kathleen lo mir¨® sin pbras. ¨¦l sonri¨®. ¡°?Esto te enorgullece?¡± ¡°Ven aqu¨ª. Tengo algo que decirte ¡ªpronunci¨® Kathleen con frialdad. Caleb se acerc¨® a e. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°?Estas libre esta noche?¡± pregunt¨® Kathleen en voz baja. ¡°?Quieres tener una cita conmigo?¡± Caleb mostr¨® una media sonrisa. ¡°?Quieres ir al mar oa monta?a? ?A donde quieres ir?¡± ¡°Mi casa. ?Est¨¢s libre?¡± ¡°?Tu casa?¡± Entrecerr¨® los ojos. ¡°?Es bueno para nosotros apresurars cosas en nuestra rci¨®n?¡± E se burl¨®, ¡°?Qu¨¦? ?Te est¨¢s acobardando? ¡°?Yo? ?Acobardarse? ¨¦l mir¨®. ¡°No voy a ninguna parte. Me quedar¨¦ aqu¨ª y te esperar¨¦. Con eso, se dej¨® caer en el sof¨¢ del sal¨®n. E habl¨® con indiferencia. ¡°Si no te importa aburrirte, entonces espera¡±. Despu¨¦s de decir eso, se fue para continuar filmando. Manteni¨¦ndose fiel a sus pbras, Caleb no fue a ning¨²n otro lugar en toda tarde. Le pidi¨® a Philip que le enviara documentos de trabajo para que pudiera tratar los asuntosborales en el sal¨®n. Como resultado, todos sab¨ªan que Caleb estaba persiguiendo a Kathleen y lo estaba haciendo con mucha sinceridad. Despu¨¦s del trabajo, Kathleen fue al sal¨®n. Primero fue a cambiarse de ropa antes de acercarse a Caleb. Estaba en una mada telef¨®nica. ¡°Usted me ha invitado, Sr. Stewart. Por supuesto que ir¨¦. E aguz¨® el o¨ªdo al escuchar eso. ?Sr. Stewart? ¡°No te preocupes. All¨ª estar¨¦, se?or Stewart. Caleb curv¨® losbios en una sonrisa. Despu¨¦s de decir eso, termin¨® mada. Kathleen lo mir¨®. ¡°?Es el Sr. Stewart Jacob Stewart?¡± ¡°?Lo conoces?¡± Caleb enarc¨®s cejas. ¡°He o¨ªdo har de ¨¦l¡±, respondi¨® e pl¨¢cidamente. ¡°?Ustedes dos tienen una cboraci¨®n?¡± ¡°¨¦l quiere hacer equipo conmigo. Tanto ¨¦lo yo no pudimos trabajar en Flobury desde que Samuel gan¨® el proyecto¡±. Caleb sonaba tranquilo. ¡°Pronto, habr¨¢ un gran proyecto de recuperaci¨®n de tierras en South Sea. El Sr. Stewart y yo estamos interesados en ello¡±. ?Remaci¨®n de tierras? Este debe ser el n de desarrollo de Samuel mencionado por Tyson ayer. Parece que Caleb tambi¨¦n est¨¢ interesado en ¨¦l. ¡°?Eso significa que ustedes dos van a unir fuerzas?¡± Kathleen tom¨® una bote de agua pero no pudo abri por mucho que lo intent¨®. Caleb se hizo cargo de e para ayuda a abrirlo. ¡°Ese es un proyecto nacional. Por supuesto, estamos interesados, pero ?qui¨¦n sabe qui¨¦n lo conseguir¨¢ al final? Es un proyecto enorme, por lo que una corporaci¨®n no puede manejarlo por s¨ª s¡±. ¡°?Incluso Samuel?¡± pregunt¨® con curiosidad. Caleb lenz¨® una miradaplicada. ¡°Parece que te preocupa mucho si Samuel puede tener el proyecto para ¨¦l solo¡±. E sonri¨®. ¡°Por supuesto. Si Samuel puede hacer eso, Jacob y t¨² pueden cborar parapetir con Samuel. Adem¨¢s, no olvides que yo tambi¨¦n estoy involucrado en Flobury. Caleb esboz¨® una sonrisa ir¨®nica. ¡°Las chicas no deber¨ªan involucrarse en esto¡±. ¡°?Muchachas?¡± E se ri¨®. ¡°Ni siquiera Samuel se atreve a decirme eso¡±. Caleb se qued¨® at¨®nito moment¨¢neamente. Kathleen continu¨®: ¡°Pero ya que dices eso, me siento disgustada. De repente, tambi¨¦n me interes¨¦ en este proyecto¡±. Entrecerr¨® los ojos. ¡°?Deber¨ªamos formar un equipo?¡± ¡°No.¡± E sacudi¨® su cabeza. ¡°Me menospreciaste hace un momento. Si hago equipo contigo, te llevar¨¢s el cr¨¦dito y negar¨¢s mis esfuerzos en el futuro¡±. Una vez m¨¢s, Caleb fue tomado por sorpresa. Empez¨® a arrepentirse de por qu¨¦ solt¨® eso sin pensar. ¡°Pero no me importa con qui¨¦n quieras cborar¡±. Kathleen sonri¨®, pero sonrisa no lleg¨® a sus ojos. ¡°Pero te aconsejo que lo pienses dos veces antes de cborar con Jacob¡±. ¨¦l mir¨® con una expresi¨®n insondable. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Intuici¨®n.¡± Los ojos de Kathleen estaban ros mientras haba. ¡°Creo que no es un buen tipo¡±. ¨¦l agarr¨® su mu?eca, su voz profunda. ¡°?Crees que soy una buena persona?¡± ¡°No¡±, respondi¨® e con firmeza. ¡°?Qu¨¦ hay de Samuel?¡± ¡°Por supuesto que no lo es¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°Aunque ustedes no son buenas personas, tampoco son malvados. Sin embargo, Jacob no es el mismo¡±. Los ojos de Caleb se oscurecieron. E se sacudi¨® mano y continu¨®: ¡°Caleb, no estoy tratando de detenerte. En realidad, no me importa con qui¨¦n quieras cborar. Muy bien, vamos a mi casa.¡± Entrecerr¨® los ojos. ¡°Pens¨¦ que estabas enojado y no quer¨ªas dejarme ir contigo¡±. ¡°?Por qu¨¦ habr¨ªa?¡± E sonri¨® con indiferencia. ¡°No soy tan mezquino. Vamos.¡± Cap铆tulo 205 Cap¨ªtulo 205 Cap¨ªtulo 205 ?Por qu¨¦ persigues a mi hermana Caleb pens¨® que Kathleen ya no estaba enojada mientras segu¨ªa a su casa. A pesar de que sab¨ªa que e no era una mujer rjada, pens¨® que e podr¨ªa querer llevar su rci¨®n un paso m¨¢s all¨¢ ya que lo hab¨ªa invitado a su casa. Kathleen no se dirigi¨® all¨ª con su coche. ¨¦l quer¨ªa que e viajara en su auto, pero e no estuvo de acuerdo. Caleb no se inmut¨®. Llegaron a residencia de los Johnson uno tras otro. Caleb se acerc¨® a e y le pregunt¨®: ¡°?Est¨¢ tu hermano en casa?¡± \ Hab¨ªa una mirada distante en sus ojos ros. ¡°?Esperas que est¨¦ en casa? Su respuesta lo tom¨® por sorpresa. ¡°No.¡± Kathleen parpade¨®. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Pens¨¦ que solo ¨¦ramos nosotros dos. No tendremos privacidad si ¨¦l est¨¢ cerca. ¡°Ja ja.¡± E se ri¨® levemente. ¡°Pens¨¦ que estabas m¨¢s interesado en ¨¦l que en m¨ª¡±. ¡°?C¨®mo es eso?¡± ¡°Sabes por qu¨¦.¡± E lenz¨® una mirada de soyo. Entrecerr¨® los ojos. Cuando abri¨® puerta y entr¨® en casa, Caleb sigui¨®. Charles llevaba una taza de caf¨¦ mientras sal¨ªa de cocina. ¡°?Est¨¢s de vuelta?¡± ¡°Mmm¡±. Kathleen asinti¨®. Caleb mir¨® a Charles. ?Est¨¢ realmente en casa? Charles lenz¨® a Caleb una mirada fr¨ªa. ¡°Toma asiento¡±. El hermoso rostro de Caleb permaneci¨® distante. ¡°Charles, ?no vas aer?¡± Kathleen intervino. ¡°En un segundo.¡± Carlos asinti¨®. ¡°Entonces ir¨¦ a cambiarme de ropa primero¡±. Kathleen subi¨®s escaleras mientras Charles invitaba a Caleb a sentarse en s de estar. Cuando Kathleen lleg¨® a su habitaci¨®n, dej¨®s cosas en su mano y fue primero a ver a Samuel. Bien. La potencia del veneno se ha reducido, pero sus manos a¨²n est¨¢n fr¨ªas. Volvi¨® a poner mano de Samuel debajo de manta antes de ajustar temperatura para que habitaci¨®n estuviera caliente. Mientras miraba sus rasgos faciales bien definidos, extendi¨® mano y le toc¨® meji. ?Por qu¨¦ no he notado que se siente bien tocar su meji antes de esto? Despu¨¦s de eso, se puso de pie para cambiarse. Samuel estaba inconsciente, por lo que e no lo evit¨® mientras se cambiaba de ropa. Despu¨¦s de ponerse un su¨¦ter ncoo nieve y un par de jeans, baj¨®s escaleras. El ambiente en s de estar era tenso. No hubounicaci¨®n entre Charles y Caleb. Solo cuando Kathleen baj¨®s escaleras, Caleb dijo: ¡°Sr. Johnson, no te he dados gracias por ayudar a mi hermana. Charles tom¨® un sorbo de su caf¨¦ y respondi¨® con voz fr¨ªa: ¡°?Quieres agradecerme?¡± Caleb entrecerr¨® los ojos en respuesta. ¡ªSupuse que pensaba que eso era lo que deb¨ªa hacer, se?or Lewis ¡ªa?adi¨® Charles con frialdad. ¡°Se?or. Johnson, ?qu¨¦ est¨¢s tratando de decir? Caleb mir¨® a Charles significativamente. ¡°?No deber¨ªa agradecer ?t¨²?¡± ¡°No necesito que me agradezcas si eso no es sincero¡±, dijo Charles lentamente. ¡°No puedo permitirme aceptarlo de todos modos¡±. ¡°Se?or. Johnson, tal vez deber¨ªas dejar de andarte pors ramas¡±. Caleb finalmente se dio cuenta de lo que quer¨ªa decir Charles. Charles pregunt¨® solemnemente: ¡°Sr. Lewis, hay algo que quiero preguntarte. ¡°Puede decir lo que piensa, Sr. Johnson¡±. Kathleen se sent¨®. Parece que no tienen prisa porer, pero tengo hambre. Entonces decidi¨®prarse una mandarina y empez¨® a p. ¡°Bueno.¡± Hab¨ªa una expresi¨®n fr¨ªa en el rostro de Charles. ¡°Se?or. Lewis, ?por qu¨¦ persigues a mi hermana? ¡°Porque me gusta e¡±. Caleb miraba a Kathleen mientras respond¨ªa pregunta. Kathleen, que estabaiendo mandarina, no se molest¨®. La mirada de Charles se oscureci¨®. ¡°?Es esa verdad?¡± ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Caleb con firmeza. Carlos resopl¨®. Caleb, deja de mentir. Caleb entrecerr¨® los ojos ligeramente. Charles cuestion¨® y agreg¨®: ¡°?No te est¨¢s acercando a Kate para usa para investigarme?¡± Caleb estaba perplejo. ¡°Crees que yo estaba detr¨¢s de condici¨®n mental de Vivian. ?Tengo raz¨®n? Un brillo fr¨ªo brill¨® en los ojos de Charles. ¡°No te atreves a confrontarme directamente porque crees que no lo admitir¨¦. Sabiendo que adoro a mi hermana, neas esperar hasta que tu rci¨®n con e se estabilice antes de preguntarme al respecto, yo no quierostimar a mi hermana, crees que definitivamente lo confesar¨¦. ?Derecha?¡± Caleb frunci¨® el ce?o. ¡°?Qui¨¦n te dijo eso?¡± ¡°?Hmph!¡± Carlos estaba exasperado. ¡°?Nadie es est¨²pido! ?Desde el momento en queenzaste a near esto, Kate se dio cuenta de tu estratagema! R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ?Qu¨¦? Caleb mir¨® a Kathleen y explic¨®: ¡°No lo hice¡±. E lo mir¨® con una mirada tranqu. ¡°Caleb, alguien nos dijo a mi hermano y a m¨ª que tomaste una foto muy gastada para que investigaran a mi hermano, y en esa foto, solo cara de mi hermano estaba ra¡±. Caleb estaba estupefacto. E continu¨®: ¡°Sab¨ªas que Vivian fue vida por varios hombres, por lo que supusiste que mi hermano seguramente era uno de ellos. Por eso quer¨ªas acercarte a m¨ª. Charles frunci¨® losbios. Curiosamente, estaba un poco nervioso. Kathleen sab¨ªa todo eso, pero no estaba enojada en absoluto. Se sinti¨® inexplicablemente inc¨®modo en su coraz¨®n, ya que pens¨® que e no deber¨ªa haber estado tan tranqu y serena. Deber¨ªa haber estado enojada o molesta. Su rostro inexpresivo se sinti¨®o una bu para ¨¦l. Erao si se estuviera bundo de ¨¦l. Despu¨¦s de todo, ¨¦l fue quien prepar¨® el n, pero se enamor¨® de e primero. S¨ª, ese era el n. El que se enamore primero ser¨¢ el que va a ser contrdo. Kathleen no se enamor¨®, pero ¨¦l s¨ª. En cierto modo, se hab¨ªa sometido a e. Charles agreg¨®: ¡°Caleb, cuando dej¨¦ Pollerton en ese entonces, tu hermana todav¨ªa estaba bien¡±. Caleb lo mir¨® en silencio. ¡°No hay necesidad de que te mienta¡±, continu¨® Charles sombr¨ªamente. ¡°S¨¦ que necesito tener pruebas¡±. ¡°?Tienes alguna prueba?¡± Caleb pregunt¨® gravemente. Carlos suspir¨®. ¡°Hago.¡± Caleb frunci¨® el ce?o y mir¨® a Charles. ¡°Pero antes de eso, quiero dejars cosas ras¡±. Charles mir¨® a Caleb significativamente. ¡°Adem¨¢s des cuatro personas en foto que les diste, en realidad ¨¦ramos cinco, incluido el que tom¨® foto. imagen.¡± ?Cinco? ¡°En ese entonces, est¨¢bamos estudiando en el extranjero en Pollerton. Nos conoc¨ªamos desde escu secundaria, as¨ª que a menudo sal¨ªamos juntos¡±, continu¨® Charles. ¡°Tres de nosotros somos chicos, y los otros dos son mujeres¡±. Caleb frunci¨® el ce?o. ¡°Lo hab¨ªaprobado antes, pero ?por qu¨¦ no puedo encontrar ninguna informaci¨®n sobre todos ustedes? Incluso informaci¨®n de mi hermana no estaba disponible¡±. ¡°Eso es porque de cinco de nosotros, hab¨ªa tres personas que necesitaban ocultar sus identidades¡±, respondi¨® Charles con frialdad. ¡°La chica que tom¨® esa foto era una hija ileg¨ªtima de realeza de Spaunia. Despu¨¦s de graduarse, regres¨® a su pa¨ªs de origen para casarse. Por motivos de seguridad, su padre elimin¨® toda su informaci¨®n, por lo que tambi¨¦n se elimin¨® nuestra informaci¨®n¡±. Caleb entrecerr¨® los ojos en silencio. ¡°Otro tipo era el pr¨ªncipe heredero de Bera¡±. Charles continu¨® explicando. ¡°Por motivos de seguridad, su informaci¨®n tambi¨¦n fue eliminada. Por lo tanto, adem¨¢s de informaci¨®n que puede obtener del sistema de universidad, no puede encontrar ninguna otra informaci¨®n personal¡±. ¡°?Entonces informaci¨®n de mi hermana no fue borrada deliberadamente?¡± Caleb estaba dudoso. Carlos suspir¨®. ¡°Alguien se aprovech¨® de eso para manipr su informaci¨®n¡±. ¡°?Es esa tercera persona?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. Cap铆tulo 206 Cap¨ªtulo 206 Cap¨ªtulo 206 Hijo ileg¨ªtimo Carlos asinti¨®.¡°?Qui¨¦n es esta tercera persona?¡± pregunt¨® Caleb con gran preocupaci¨®n.Charles respondi¨® lentamente: ¡°Le promet¨ª que nunca revr¨ªa su identidad¡±.VerreCaleb frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Porque es mi amigo, pero¡­¡± Charles se desvaneci¨®.¡°?Por qu¨¦ todav¨ªa quieres ocultarlo despu¨¦s de lo que le pas¨® a Vivian?¡± pregunt¨® Caleb.¡°Caleb, estoy a¨²n m¨¢s triste que t¨² despu¨¦s de que Vivian se vuelva as¨ª. Cuando me fui, me record¨® que volviera y asistiera a su boda¡±. Charles dijo con voz profunda.Caleb estaba perplejo.Kathleen pregunt¨®: ¡°Charles, ?qui¨¦n es exactamente ese hombre?¡°Felix Morris tiene un hijo ileg¨ªtimo¡±, revel¨® Charles con frialdad.Kathleen se sorprendi¨® de que F¨¦lix tuviera un hijo ileg¨ªtimo.¡°Su nombre es Finn¡±. Despu¨¦s de una pausa, Charles continu¨®: ¡°¨¦l es el hombre del que Vivian est¨¢ enamorada¡±.¡°No hay necesidad de borrar toda informaci¨®n a pesar de que es el hijo ileg¨ªtimo de F¨¦lix, ?no es as¨ª?¡± Kathleen se?al¨®, at¨®nita.¡°La madre de Finn es Lindsay Turner, una celebridad de fama mundial hace treinta a?os. M¨¢s tarde se cas¨® con un miembro de familia real¡±. Charles hizo una pausa por un momento y continu¨®: ¡°Pero e ya estaba embarazada cuando se cas¨®¡±.Kathleen estaba asombrada.Charles continu¨®: ¡°Despu¨¦s de que naci¨® Finn, fue rechazado por el resto de familia real. Por el bien de su futuro, Lindsay lo envi¨® a estudiar a Pollerton. As¨ª fueo nos conocimos¡±.¡°?Y que?¡± pregunt¨® Caleb con frialdad.¡°Entonces, Vivian, beldad enunidad de estudiantes internacionales, era enamorada de muchos hombres, incluidos Finn y yo. Sin embargo, a e le gusta Finn, as¨ª que no molest¨¦ y solo cuid¨¦ en silencio. No fue hasta que mis padres adoptivos me pidieron que volviera que dej¨¦ Pollerton. No hemos estado en contacto desde entonces¡±, explic¨® Charles.¡°?D¨®nde est¨¢ prueba?¡± pregunt¨® Caleb.Charles lenz¨® una memoria USB. ¡°Hay una grabaci¨®n de ellos despidi¨¦ndome en ese entonces, lo que puede probar que me fui de Pollerton al graduarme de universidad. En ese momento, Vivian todav¨ªa estaba bien. Adem¨¢s, puedes ir a buscar mi itinerario a lorgo de los a?os. Aparte de ¨²ltima vez que fui a Pollerton con Kate, nunca he estado all¨ª¡±.Agarrando memoria USB, Caleb pregunt¨® inexpresivamente: ¡°?Por qu¨¦ Finn hizo esto?¡±.Carlos neg¨® con cabeza. ¡°No s¨¦.¡±Kathleen conjetur¨®: ¡°?Podr¨ªa ser que sintiera que Vivian era un obst¨¢culo para su futuro? Por ejemplo, necesitaba aceptar una cita a ciegas o un matrimonio arredo por familia real para obtener su aprobaci¨®n, pero Vivian qued¨® embarazada en ese momento, as¨ª que ¨¦l¡­ Caleb interrumpi¨® con una cara sombr¨ªa: ¡°?Si ese fuera el caso, definitivamente no lo dejar¨¦ ir!¡±Charles dijo con calma: ¡°Finn estar¨¢ en Jadeborough ma?ana¡±.¡°?Por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª?¡± pregunt¨® Kathleen, sorprendida.¡°Asistir a una reuni¨®n pasado ma?ana¡±. explic¨® charles?Una reuni¨®n?¡°?Es conferencia de prensa de Flobury de Macari Group?¡± Kathleen pregunt¨® lentamente¡°No estoy seguro de eso¡±, respondi¨® Charles.debe ser!Kathleen estaba segura de ello.No habr¨ªa eventos importantes en Jadeborough dos d¨ªas despu¨¦s, excepto conferencia de prensa de Flobury.Incluso escuch¨® una discusi¨®n al respecto m¨¢s temprano en el set ese d¨ªa.No era de extra?ar que familia Stewart hiciera algo al respecto en secreto.La idea llen¨® a Kathleen de ira.¡°?Eso significa que estoy a punto de verlo pronto?¡± Caleb apret¨® los pu?os.La rabia en ¨¦l parec¨ªa estar fuera de su control.¡°Charles, ?Finn te dijo algo?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad.Carlos neg¨® con cabeza. ¡°No me ha contactado desde nuestra ¨²ltima mada, peroo est¨¢ aqu¨ª, no ser¨¢ tan f¨¢cil para ¨¦l irse¡±.¡°Ir¨¦ all¨ª ese d¨ªa¡±, der¨® Caleb con voz profunda.Charles lenz¨® una mirada indiferente. ¡°De todos modos, lo que le pas¨® a Vivian no tiene nada que ver conmigo. Espero que dejes de molestar a Kathleen por esto. ?Si te atreves a seguir molest¨¢nd, definitivamente no te dejar¨¦ ir!¡±Kathleen era su tal¨®n de Aquiles.Caleb le dirigi¨® a Kathleen una mirada solemne. ¡°As¨ª que ya sab¨ªas lo que quer¨ªa hacer, ?no?¡±Kathleen asinti¨®.Caleb se burl¨® de s¨ª mismo. ¡°Realmente no me lo esperaba¡±.¡°As¨ª que no menosprecies as mujeres¡±, dijo Kathleen con indiferencia.Caleb sonri¨® significativamente. ¡°No lo hice. De hecho, te admiro a¨²n m¨¢s ahora.Kathleen lo mir¨® con indiferencia.¡°De hecho, eres diferente del resto. Yo tambi¨¦n tengo algo que decirte, Kathleen. Hablo en serio contigo. Independientemente de cu¨¢l haya sido mi motivo al principio, mis sentimientos por ti son reales¡±.Kathleen estaba at¨®nita.¡°No me rendir¨¦¡±. der¨® Caleb.Kathleen ten¨ªa una mirada fr¨ªa en sus ojos.Caleb se puso de pie. ¡°Se?or. Johnson, gracias por decir verdad. Llegar¨¦ al fondo de esto. En cuanto a Kathleen y yo, me he expresado ramente. Mi b¨²squeda de e no tiene nada que ver con venganza. Continuar¨¦ persigui¨¦nd¡±.Charles entrecerr¨® los ojos.¡°Entonces adi¨®s.¡± Caleb se volvi¨® para irse.Kathleen y Charles intercambiaron miradas.¡°No creass pbras de un hombre as¨ª. Tiene otros motivos desde el principio y es tan voluble. No deber¨ªas salir con este tipo de hombre.Kathleen respondi¨® con torpeza: ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? no me gusta No importa cu¨¢n voluble sea, no tiene nada que ver conmigo¡±.Charles frunci¨® el ce?o. ¡°A¨²n eres joven. Aunque te vuelves popr justo despu¨¦s de tu debut, a¨²n tienes que mantenerlo¡±.¡°No te preocupes. S¨¦ lo que quiero mejor que nadie¡±. Kathleen asegur¨®.Carlos asinti¨®.¡°Ir¨¦ a ver a Samuel otra vez¡±, dijo Kathleen, preocupada.¡°?No vas a comer?¡± Carlos frunci¨® el ce?o.¡°Lo har¨¦ despu¨¦s de eso¡±. Kathleen se volvi¨® para subirs escaleras.Charles murmur¨® para s¨ª mismo: ¡°S¨¦ por qu¨¦ no le gusta Caleb ahora¡±.Ese hombre tuvo un lugar en su coraz¨®n todo el tiempo.?E todav¨ªa est¨¢ interesada en ¨¦l!Cuando Kathleen estaba arriba, escuch¨® sonar el tel¨¦fono de Samuel.E respondi¨®. ¡°H.¡±¡°Milisegundo. Johnson, ?c¨®mo est¨¢ el se?or Macari? pregunt¨® Tyson.Todav¨ªa est¨¢ inconsciente. ?Por qu¨¦? ?Hay algo mal?¡±¡°El proyecto de recuperaci¨®n ha atra¨ªdo atenci¨®n de muchas personas. Muchos han venido aJadeborough, esperando participar en elnzamiento de Flobury y ponerme en contacto cons personas de arriba. Si el Sr. Macari no est¨¢ presente, me temo que esas personas se adntar¨¢n al juego¡±.¡°C¨¢lmate. Todav¨ªa estoy aqu¨ª, ?recuerdas? dijo Kathleen.Tyson se puso r¨ªgido.¡°Tyson, ?has olvidado que soy el mayor ionista del Grupo Macari?¡± record¨® Kathleen.Tyson se qued¨® at¨®nito de inmediato.Solo entonces record¨® que Samuel hab¨ªa transferido todas sus iones a Kathleen cuando se divorciaron.En otras pbras, Kathleen era jefa.¡°Lo que les importa es que habr¨¢ un caos si le pasa algo a Samuel, que no tiene heredero, ?no? Ahora que estoy aqu¨ª, ?qu¨¦ m¨¢s se atrever¨ªan a decir? Cap¨ªtulo 206 Hijo ileg¨ªtimo Carlos asinti¨®. ¡°?Qui¨¦n es esta tercera persona?¡± pregunt¨® Caleb con gran preocupaci¨®n. Charles respondi¨® lentamente: ¡°Le promet¨ª que nunca revr¨ªa su identidad¡±. Verre Caleb frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Porque es mi amigo, pero¡­¡± Charles se desvaneci¨®. ¡°?Por qu¨¦ todav¨ªa quieres ocultarlo despu¨¦s de lo que le pas¨® a Vivian?¡± pregunt¨® Caleb. ¡°Caleb, estoy a¨²n m¨¢s triste que t¨² despu¨¦s de que Vivian se vuelva as¨ª. Cuando me fui, me record¨® que volviera y asistiera a su boda¡±. Charles dijo con voz profunda. Caleb estaba perplejo. Kathleen pregunt¨®: ¡°Charles, ?qui¨¦n es exactamente ese hombre? ¡°Felix Morris tiene un hijo ileg¨ªtimo¡±, revel¨® Charles con frialdad. Kathleen se sorprendi¨® de que F¨¦lix tuviera un hijo ileg¨ªtimo. ¡°Su nombre es Finn¡±. Despu¨¦s de una pausa, Charles continu¨®: ¡°¨¦l es el hombre del que Vivian est¨¢ enamorada¡±. ¡°No hay necesidad de borrar toda informaci¨®n a pesar de que es el hijo ileg¨ªtimo de F¨¦lix, ?no es as¨ª?¡± Kathleen se?al¨®, at¨®nita. Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°La madre de Finn es Lindsay Turner, una celebridad de fama mundial hace treinta a?os. M¨¢s tarde se cas¨® con un miembro de familia real¡±. Charles hizo una pausa por un momento y continu¨®: ¡°Pero e ya estaba embarazada cuando se cas¨®¡±. Kathleen estaba asombrada. Charles continu¨®: ¡°Despu¨¦s de que naci¨® Finn, fue rechazado por el resto de familia real. Por el bien de su futuro, Lindsay lo envi¨® a estudiar a Pollerton. As¨ª fueo nos conocimos¡±. ¡°?Y que?¡± pregunt¨® Caleb con frialdad. ¡°Entonces, Vivian, beldad enunidad de estudiantes internacionales, era enamorada de muchos hombres, incluidos Finn y yo. Sin embargo, a e le gusta Finn, as¨ª que no molest¨¦ y solo cuid¨¦ en silencio. No fue hasta que mis padres adoptivos me pidieron que volviera que dej¨¦ Pollerton. No hemos estado en contacto desde entonces¡±, explic¨® Charles. ¡°?D¨®nde est¨¢ prueba?¡± pregunt¨® Caleb. Charles lenz¨® una memoria USB. ¡°Hay una grabaci¨®n de ellos despidi¨¦ndome en ese entonces, lo que puede probar que me fui de Pollerton al graduarme de universidad. En ese momento, Vivian todav¨ªa estaba bien. Adem¨¢s, puedes ir a buscar mi itinerario a lorgo de los a?os. Aparte de ¨²ltima vez que fui a Pollerton con Kate, nunca he estado all¨ª¡±. Agarrando memoria USB, Caleb pregunt¨® inexpresivamente: ¡°?Por qu¨¦ Finn hizo esto?¡±. Carlos neg¨® con cabeza. ¡°No s¨¦.¡± Kathleen conjetur¨®: ¡°?Podr¨ªa ser que sintiera que Vivian era un obst¨¢culo para su futuro? Por ejemplo, necesitaba aceptar una cita a ciegas o un matrimonio arredo por familia real para obtener su aprobaci¨®n, pero Vivian qued¨® embarazada en ese momento, as¨ª que ¨¦l¡­ Caleb interrumpi¨® con una cara sombr¨ªa: ¡°?Si ese fuera el caso, definitivamente no lo dejar¨¦ ir!¡± Charles dijo con calma: ¡°Finn estar¨¢ en Jadeborough ma?ana¡±. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª?¡± pregunt¨® Kathleen, sorprendida. ¡°Asistir a una reuni¨®n pasado ma?ana¡±. explic¨® charles ?Una reuni¨®n? ¡°?Es conferencia de prensa de Flobury de Macari Group?¡± Kathleen pregunt¨® lentamente ¡°No estoy seguro de eso¡±, respondi¨® Charles. debe ser! Kathleen estaba segura de ello. No habr¨ªa eventos importantes en Jadeborough dos d¨ªas despu¨¦s, excepto conferencia de prensa de Flobury. Incluso escuch¨® una discusi¨®n al respecto m¨¢s temprano en el set ese d¨ªa. No era de extra?ar que familia Stewart hiciera algo al respecto en secreto. La idea llen¨® a Kathleen de ira. ¡°?Eso significa que estoy a punto de verlo pronto?¡± Caleb apret¨® los pu?os. La rabia en ¨¦l parec¨ªa estar fuera de su control. ¡°Charles, ?Finn te dijo algo?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad. Carlos neg¨® con cabeza. ¡°No me ha contactado desde nuestra ¨²ltima mada, peroo est¨¢ aqu¨ª, no ser¨¢ tan f¨¢cil para ¨¦l irse¡±. ¡°Ir¨¦ all¨ª ese d¨ªa¡±, der¨® Caleb con voz profunda. Charles lenz¨® una mirada indiferente. ¡°De todos modos, lo que le pas¨® a Vivian no tiene nada que ver conmigo. Espero que dejes de molestar a Kathleen por esto. ?Si te atreves a seguir molest¨¢nd, definitivamente no te dejar¨¦ ir!¡± Kathleen era su tal¨®n de Aquiles. Caleb le dirigi¨® a Kathleen una mirada solemne. ¡°As¨ª que ya sab¨ªas lo que quer¨ªa hacer, ?no?¡± Kathleen asinti¨®. Caleb se burl¨® de s¨ª mismo. ¡°Realmente no me lo esperaba¡±. ¡°As¨ª que no menosprecies as mujeres¡±, dijo Kathleen con indiferencia. Caleb sonri¨® significativamente. ¡°No lo hice. De hecho, te admiro a¨²n m¨¢s ahora. Kathleen lo mir¨® con indiferencia. ¡°De hecho, eres diferente del resto. Yo tambi¨¦n tengo algo que decirte, Kathleen. Hablo en serio contigo. Independientemente de cu¨¢l haya sido mi motivo al principio, mis sentimientos por ti son reales¡±. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°No me rendir¨¦¡±. der¨® Caleb. Kathleen ten¨ªa una mirada fr¨ªa en sus ojos. Caleb se puso de pie. ¡°Se?or. Johnson, gracias por decir verdad. Llegar¨¦ al fondo de esto. En cuanto a Kathleen y yo, me he expresado ramente. Mi b¨²squeda de e no tiene nada que ver con la venganza. Continuar¨¦ persigui¨¦nd¡±. Charles entrecerr¨® los ojos. ¡°Entonces adi¨®s.¡± Caleb se volvi¨® para irse. Kathleen y Charles intercambiaron miradas. ¡°No creass pbras de un hombre as¨ª. Tiene otros motivos desde el principio y es tan voluble. No deber¨ªas salir con este tipo de hombre. Kathleen respondi¨® con torpeza: ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? no me gusta No importa cu¨¢n voluble sea, no tiene nada que ver conmigo¡±. Charles frunci¨® el ce?o. ¡°A¨²n eres joven. Aunque te vuelves popr justo despu¨¦s de tu debut, a¨²n tienes que mantenerlo¡±. ¡°No te preocupes. S¨¦ lo que quiero mejor que nadie¡±. Kathleen asegur¨®. Carlos asinti¨®. ¡°Ir¨¦ a ver a Samuel otra vez¡±, dijo Kathleen, preocupada. ¡°?No vas aer?¡± Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°Lo har¨¦ despu¨¦s de eso¡±. Kathleen se volvi¨® para subirs escaleras. Charles murmur¨® para s¨ª mismo: ¡°S¨¦ por qu¨¦ no le gusta Caleb ahora¡±. Ese hombre tuvo un lugar en su coraz¨®n todo el tiempo. ?E todav¨ªa est¨¢ interesada en ¨¦l! Cuando Kathleen estaba arriba, escuch¨® sonar el tel¨¦fono de Samuel. E respondi¨®. ¡°H.¡± ¡°Milisegundo. Johnson, ?c¨®mo est¨¢ el se?or Macari? pregunt¨® Tyson. Todav¨ªa est¨¢ inconsciente. ?Por qu¨¦? ?Hay algo mal?¡± ¡°El proyecto de recuperaci¨®n ha atra¨ªdo atenci¨®n de muchas personas. Muchos han venido a Jadeborough, esperando participar en elnzamiento de Flobury y ponerme en contacto cons personas de arriba. Si el Sr. Macari no est¨¢ presente, me temo que esas personas se adntar¨¢n al juego¡±. ¡°C¨¢lmate. Todav¨ªa estoy aqu¨ª, ?recuerdas? dijo Kathleen. Tyson se puso r¨ªgido. ¡°Tyson, ?has olvidado que soy el mayor ionista del Grupo Macari?¡± record¨® Kathleen. Tyson se qued¨® at¨®nito de inmediato. Solo entonces record¨® que Samuel hab¨ªa transferido todas sus iones a Kathleen cuando se divorciaron. En otras pbras, Kathleen era jefa. ¡°Lo que les importa es que habr¨¢ un caos si le pasa algo a Samuel, que no tiene heredero, ?no? Ahora que estoy aqu¨ª, ?qu¨¦ m¨¢s se atrever¨ªan a decir? Cap铆tulo 207 Cap¨ªtulo 207 Cap¨ªtulo 207 El gran jefe ¡°?Tiene raz¨®n, Sra. Johnson!¡± dijo Tyson con repentina realizaci¨®n. Kathleen dijo suavemente: ¡°Aunque no soy tan buenao Samuel en los negocios, no soy totalmente ignorante. Tyson, me encargar¨¦ de rueda de prensa del d¨ªa siguiente. Dame toda informaci¨®n relevante.¡± ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Tyson con entusiasmo. ¡°Dejaremos que Samuel descanse bien¡±, dijo Kathleen mientras miraba el hermoso rostro de Samuel. Ayer estaba mortalmente p¨¢lido, pero hab¨ªa recobrado algo de color en ¨¦l despu¨¦s de toda una noche de descanso. ¡°De acuerdo.¡± Tyson asinti¨® y agreg¨®: ¡°?Paso por ti al d¨ªa siguiente?¡±. ¡°No¡±, respondi¨® Kathleen impasible. ¡°Es mejor que nadie sepa que Samuel est¨¢ aqu¨ª conmigo. Conducir¨¦ hasta all¨ª. ¡°Por supuesto.¡± Tyson asinti¨® de nuevo. Luego, Kathleen colg¨®. E dej¨® escapar unrgo suspiro. Estaba confundida y perdida. De hecho, se pregunt¨® por qu¨¦ hizo todo eso. Frunci¨® losbios y se convenci¨® de que definitivamente no era para Samuel. Lo estaba haciendo por familia Macari. Diana y el resto de familia hab¨ªan sido muy buenos con e. Si algo le sucediera a familia Macari, definitivamente los afectar¨ªa. Kathleen se reiter¨® a s¨ª misma que lo hizo por familia Macari y no por Samuel. Definitivamente no. De ninguna manera. ¡­ Al d¨ªa siguiente, el tono de mada de un tel¨¦fono despert¨® a Kathleen de su sue?o. Al principio, pens¨® que era su tel¨¦fono. Result¨® ser el tel¨¦fono de Samuel y mostraba el identificador de madas de Sra. Schott. Kathleen se despert¨® al instante. Oh, no. ?C¨®mo puedo olvidarme de e porpleto? ?Esto es malo! La Sra. Schott estaba en Jadeborough y quer¨ªa conocer a Samuel y lo estaba buscando. Significaba que ten¨ªa que atender mada. Despu¨¦s de un momento de vi¨®n, Kathleen finalmente respondi¨® a mada. ¡°H¡±, dijo Kathleen en voz baja. La persona que m¨® al otrodo de l¨ªnea, obviamente sorprendida, pregunt¨®: ¡°?Qui¨¦n eres?¡± Se pudo discernir por voz de inmediato que persona que maba era alguien mayor pero con autoridad. ¡°Soy Kathleen¡±, respondi¨® Kathleen. Kathleen? La Sra. Schott frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ contestas el tel¨¦fono de Samuel?¡±. ¡°Bueno¡­¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°?No est¨¢n los dos divorciados?¡± La Sra. Schott interrumpi¨®, sonando disgustada. ¡°S¨ª, pero¡­¡± Kathleen frunci¨® losbios y continu¨®: ¡°Estamos juntos de nuevo¡±. La Sra. Schott dijo con frialdad: ¡°Quiero har con Samuel¡±. Despu¨¦s de un poco de vi¨®n, Kathleen respondi¨®: ¡°Sra. Schott, no es conveniente que Samuel hable contigo ahora. Puedes decirme de qu¨¦ se trata y yo le informar¨¦. ¡°De acuerdo. Recu¨¦rdale lo que me dijo antes: si fuera a Jadeborough y los sacara a ¨¦l y a mi hermana de familia Yoeger, seprometer¨ªa con mi nieta. ?Preg¨²ntale si esto sigue en pie! La Sra. Schott respondi¨® enojada. Kathleen se puso r¨ªgida ante lo que acababa de o¨ªr. ?Samuel se va a casar con nieta de Sra. Schott? ?Por qu¨¦ Samuel nunca me ha dicho nada al respecto? A menos que Samuel est¨¦ tratando de ayuda y, por lo tanto, haya aceptado condici¨®n de Sra. Schott. ¡°Lo entiendo¡±, respondi¨® Kathleen, sinti¨¦ndose m¨¢s y m¨¢s inquieta con cada minuto que pasaba. Luego, colg¨® con un gran ce?o nundo su rostro. Encontr¨® el asunto dif¨ªcil de creer, pero se sinti¨® aliviada de que Sra. Schott no hubiera insistido en ver a Samuel. Todav¨ªa en camis¨®n, Kathleen volvi¨® a su habitaci¨®n. Se acerc¨® a cama y tom¨® el pulso en mu?eca de Samuel. El pulso se sent¨ªa mucho m¨¢s fuerte que ayer. Tal vez, se recuperar¨ªa en menos de siete d¨ªas. Sin embargo, estaba segura de que ¨¦l no recuperar¨ªa conciencia ma?ana. Por lo tanto, era necesario que e fuera a conferencia de prensa. Toc¨® cara de Samuel y dijo: ¡°Samuel, te he subestimado. Pens¨¦ que nunca te casar¨ªas, pero parece que ya has hecho nes. No pod¨ªa entender por qu¨¦ se sent¨ªa inquieta. Su coraz¨®n se sent¨ªa pesado sin ninguna raz¨®n en particr. Olv¨ªdalo. Quiz¨¢s nieta de Sra. Schott es una belleza. No es nada inusual si Samuel est¨¢ cautivado. Volviendo a su soliloquio, dijo en voz baja: ¡°Ya que has hecho otros nes, ?por qu¨¦ te molestas en parecer cari?oso? ?Eres un tramposo! Deber¨ªas haberme dicho tu intenci¨®n de casarte con nieta de la Sra. Schott y nunca me interpondr¨¦ en tu camino. Si has neado una nueva vida con otra mujer, deber¨ªas dejar de verme y prestar mayor atenci¨®n a tu seguridad. No dejes viuda a tu esposa justo despu¨¦s de que ustedes dos se casen¡±. Habiendo aireado su resentimiento, Kathleen se puso de pie y se prepar¨® para irse. En ese momento, mano de Samuel parpade¨®. Kathleen pens¨® que se estaba recuperando. Sin embargo, no mostr¨® m¨¢s respuestas. Kathleen suspir¨® y se volvi¨® para irse. La mano de Samuel se movi¨® de nuevo y sus globos ocresenzaron a rodar, pero no pas¨® nada m¨¢s. Al d¨ªa siguiente, Kathleen le pidi¨® a Charles que ayudara a solicitar una licencia del equipo de filmaci¨®n. Condujo hasta Flobury, donde se celebraba conferencia de prensa. Tyson estaba esperando en entrada del recinto. Sali¨® del auto para revr una personalidad confiada y profesional, vestida con un traje de negocios verde ro con una camisa de seda amari a juego. Tyson parpade¨® mientras miraba. ¡°Milisegundo. Johnson, te ves cada cent¨ªmetroo el gran jefe de una empresa¡±. Kathleen respondi¨® suavemente: ¡°Revis¨¦ informaci¨®n que me enviaste ayer. Todo parece estar en orden.¡± ¡°Eso es genial.¡± Tyson todav¨ªa se sent¨ªa nervioso. ¡°Pero lo m¨¢s cr¨ªtico es establecer una buena rci¨®n de trabajo con los altos mandos. No est¨¢s familiarizado con ellos, as¨ª que-¡± ¡°Es cierto que no los conozco¡±, interrumpi¨® fr¨ªamente Kathleen. ¡°Pero no veo esoo algo de qu¨¦ preocuparse. Vamos.¡± ¡°De acuerdo.¡± Tyson asinti¨® en respuesta. Kathleen abri¨® el camino y Tyson sigui¨®. En el momento en que entraron, maron atenci¨®n. Kathleen tambi¨¦n pod¨ªa escuchar los murmullos y murmullos entre los presentes. ¡°?Por qu¨¦ Kathleen Johnson est¨¢ aqu¨ª?¡± ¡°Esa debe ser secretaria de Samuel detr¨¢s de e¡±. ¡°Solo est¨¢n Kathleen y secretaria de Samuel, pero Samuel no est¨¢ aqu¨ª. ?Donde esta el?¡± ¡°Se rumorea que Samuel ha desaparecido. No ha habido noticias de ¨¦l en los ¨²ltimos dos o tres d¨ªas¡±. ¡°?Samuel ha sido secuestrado?¡± ¡°Qui¨¦n sabe, pero algo debe haber pasado. De lo contrario, es poco probable que no lo hayan visto en los ¨²ltimos d¨ªas¡±. ¡°Si algo le pas¨® a Samuel, ?por qu¨¦ familia Macari se lo toma con tanta calma? Det¨¦n tus espiones salvajes porque ¨¦l puede venir pronto¡±. ¡°No hablemos de cu¨¢ndo vendr¨¢, pero ?no encuentrass cosas bastante extra?as?¡± La pregunta en boca de todos era por qu¨¦ Kathleen estaba all¨ª. ¡°As¨ª es. ?Por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª para conferencia de prensa? ?Puede ser una invitada especial?¡± ¡°?Invita a su ex esposao invitada a su conferencia de prensa?¡± ¡°Por supuesto que no. Sin embargo, ?Samuel no va tras Kathleen? Por eso est¨¢ invitada. ¡°Aun as¨ª, Kathleen ya est¨¢ aqu¨ª, pero ?d¨®nde est¨¢ ¨¦l?¡± ¡°¨¦l deber¨ªa saber mejor qu¨¦ tipo de ocasi¨®n es esta. ?Qu¨¦ bien puede hacer un invitado? Kathleen no es una invitada. E es socia de Samuel, por lo que es perfectamente normal que venga¡±. ¡°Su presencia no sirve para nada. El punto ve es si Samuel estar¨¢ aqu¨ª. De hecho, esta conferencia de prensa no tiene ninguna importancia. Lo que cuenta es c¨®mo tratar con los l¨ªderes de alto nivel para ganarlos¡±. ¡°Correcto. Solo si est¨¢n convencidos, el Grupo Macari obtendr¨¢ el proyecto de recuperaci¨®n de tierras y desarrollo urbano. Si Samuel no viene, otros obtendr¨¢n una ventaja¡±. Kathleen mantuvo calma antes conjeturas que vban a su alrededor. Pase lo que pase, estaba decidida a ayudar a Samuel a que conferencia de prensa fuera un ¨¦xito. Tyson, por otrodo, estaba muy tenso y nervioso. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Kathleen lo mir¨® con frialdad y dijo: ¡°Ni siquiera tengo miedo. ?A qu¨¦ le temes?¡± Cap铆tulo 208 Cap¨ªtulo 208 Cap¨ªtulo 208 No puedo sentarme contigo Tyson no sab¨ªa por qu¨¦ estaba tan nervioso. Quiz¨¢s se sent¨ªa as¨ª porque elunicado de prensa de ese d¨ªa era demasiado importante. En el pasado, no importa cu¨¢n importante fuera el evento, todo lo que ten¨ªa que hacer era hacer los arreglos. No hab¨ªa nada de qu¨¦ preocuparse mientras Samuel estuviera cerca. ¡°Milisegundo. Johnson, yo tampoco quiero sentirme as¨ª¡±, explic¨® Tyson. ¡°Acabo de darme cuenta de que existencia del Sr. Macari es extremadamente crucial para m¨ª y para todo el Grupo Macari. Es como si con ¨¦l aqu¨ª, nada saliera mal¡±. Kathleen respondi¨® en voz baja: ¡°¨¦l les da a los dem¨¢s ese sentimiento¡±. Aunque tem¨ªa a Samuel, sus poderes eran evidentes. ¡°No te preocupes. No dejar¨¦ que empresa se derrumbe¡±, prometi¨® Kathleen. Tyson asinti¨®. ¡°Todo estar¨¢ bien mientras conferencia de prensa de hoy se lleve a cabo de acuerdo al n usual. En cuanto a los superiores, solo tendr¨¢n que aparecer. Eso es todo.¡± No esperaba nada m¨¢s. Kathleen lo mir¨® solemnemente pero no dijo nada. ¡°?Kate?¡± Christopher se acerc¨®. Kathleen lo mir¨® impasible. ¡°?Chris?¡± ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Christopher frunci¨® el ce?o. ¡°?D¨®nde est¨¢ Samuel?¡± Todav¨ªa est¨¢ en camino. Puede que no llegue a conferencia de prensa ¡ªsuspir¨® Kathleen. Al escuchar eso, Christopher mir¨® fijamente a Kathleen a los ojos. Seg¨²n recordaba, Kathleen nunca mentir¨ªa. Sin embargo, Kathleen fue una excelente actriz. Como era de esperar, Christopher no not¨® ning¨²n problema con sus pbras. Suavemente, dijo: ¡°Dile a Samuel que se d¨¦ prisa. ?C¨®mo podr¨ªa llegar tarde a un eventoo el de hoy? ¡°¨¦l tampoco quiere llegar tarde¡±, respondi¨® Kathleen t¨ªmidamente. era verdad Samuel nunca esper¨® ser envenenado y desmayarse. ¡°Ya que est¨¢s aqu¨ª, ?por qu¨¦ no te sientas aqu¨ª conmigo m¨¢s tarde?¡± Crist¨®bal susurr¨®. Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Lo siento, Cris. No puedo sentarme contigo m¨¢s tarde. Christopher hizo una pausa por un momento antes de decir: ¡°Oh, lo olvid¨¦. T¨² y Caleb¡­ ¡°No¡±, lo interrumpi¨® Kathleen. Su repentina interrupci¨®n tom¨® a Christopher por sorpresa. Kathleen dijo amablemente: ¡°No voy a buscar a Caleb¡±. Christopher inclin¨® cabeza confundido. ¡°Necesito organizar conferencia de prensa en nombre de Samuel¡±. Losbios rojos de Kathleen se curvaron en una sonrisa. Christopher mir¨® sorprendido. ¡°Nos vemos m¨¢s tarde en conferencia de prensa¡±. Kathleen le dedic¨® una c¨¢lida sonrisa antes de irse con Tyson. Un sorprendido Christopher se qued¨® con sus propios pensamientos. ?Kathleen ser¨¢ anfitriona de conferencia de prensa en nombre de Samuel? ?Est¨¢ bromeando? Por otra parte, no parece que est¨¦ bromeando. Christopher frunci¨® el ce?o y los sigui¨®. La conferencia de prensaenzaba en cinco minutos. Tyson fue al frente para echar un vistazo. Para su sorpresa, hab¨ªa mucha gente sentada debajo del escenario. Incluso algunos de los altos mandos hab¨ªan aparecido. Adem¨¢s de eso, todos ellos ten¨ªan expresiones solemnes. Cuando termin¨® de estudiar as personas en el pasillo, retrocedi¨® y fue a buscar a Kathleen. Estaba ocupada estudiando el gui¨®n cuando ¨¦l apareci¨® ante e. Con una expresi¨®n tranqu, pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa, Tyson?¡± ¡°Nada. Es solo que vi a algunos de los altos mandos all¨ª, y se ven muy serios¡±, dijo Tyson, sinti¨¦ndose inc¨®modo. ¡°Son literalmente inexpresivos. ?Est¨¢n tristes porque el Sr. Macari no est¨¢ aqu¨ª? ¡°Las personas que ocuparon altos cargos generalmente no tienen expresi¨®n en sus rostros. No les gusta que gente vea a trav¨¦s de ellos¡±, dijo Kathleen con indiferencia. ¡°Si queremos averiguar qu¨¦ tienen en mente, tendremos que esperar hasta que termine conferencia de prensa¡±. Tyson pregunt¨® con voz profunda: ¡°Sra. Macari¡­ quiero decir, Sra. Johnson, ?ha terminado de leer el gui¨®n? Kathleen lo mir¨® y asinti¨®. ¡°Vamos. El eventoenzar¨¢ en tres minutos¡±, dijo Tyson. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Caminaron juntos hasta entrada y llegaron justo a tiempo. Tyson camin¨® hacia el escenario yenz¨® a har. ¡°Gracias por asistir a conferencia de prensa de Macari Group para Flobury hoy. Soy el asistente del Sr. Macari, Tyson Hackney. Debido a ciertas razones, el Sr. Macari no puede asistir a tiempo al evento de hoy. Por lo tanto, invitaremos a nuestro jefe a har en nombre del Sr. Macari¡±. Expresiones de asombro aparecieron en los rostros de los invitados debajo del escenario. ?Grupo Macari tiene otro jefe? En ese momento, Kathleen subi¨® al escenario. Llevaba un traje ajustado, que le daba una presencia encantadora pero poderosa. Se ve¨ªa dr¨¢sticamente diferente de su ser amable y obediente habitual. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°Primero, me gustar¨ªa explicarles situaci¨®n a todos ustedes¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°Hace un a?o, Samuel y yo nos divorciamos. Durante ese tiempo, se sinti¨® mal y decidi¨® transferirme todas sus iones¡±. Las miradas de asombro aparecieron en los rostros de audiencia. ¡°Samuel es contratado por m¨ª para administrar empresa¡±. Una leve sonrisa permaneci¨® en el rostro de Kathleen. ¡°Por lo tanto, soy el mayor ionista de Macari Group, tambi¨¦n conocidoo el ¡®Jefe¡¯ que mencion¨® Tyson¡±. En otras pbras, estaba insinuando que ten¨ªa todos los derechos para estar de pie en el escenario. Dicho esto, naturalmente, nadie se atrevi¨® a ntear dudas. Kathleen era muy consciente de que el objetivo de esas personas era dejar que los altos mandos vieran lo poco que Samuel se preocupaba por Flobury. Quer¨ªan arruinar impresi¨®n que los altos mandos ten¨ªan de Samuel. Lo m¨¢s importante, estuvo ausente de conferencia de prensa, y muchas personas tendr¨ªan curiosidad sobre el motivo. Si se diera a conocer noticia de que Samuel fue envenenado y perdi¨® el conocimiento, alguien podr¨ªa aprovechar oportunidad para crear problemas. Por lo tanto, calmar¨ªa los corazones de todos si e se pusiera de pie para har. Les dio seguridad de que sin importar lo que le sucediera a Samuel, el Grupo Macari nunca terminar¨ªa en un estado de caos. Kathleen escudri?¨® en silencio a multitud. Efectivamente, e hab¨ªa conseguido el control sobre ellos. A continuaci¨®n,enz¨® a presentar elnzamiento de Flobury y su n de constri¨®n. E ten¨ªa el gui¨®n para todo eso. Todo lo que ten¨ªa que hacer era repetir lo que estaba impreso en ¨¦l. De hecho, lo memoriz¨® tan bien que noeti¨® errores. Pronto, primera etapa hab¨ªa terminado. El siguiente punto del programa, el almuerzo de negocios, fue parte m¨¢s estresante. Si Kathleen no seunicaba con los superiores, les dar¨ªa a otros oportunidad de interrumpir. Especialmente Jacob, que hab¨ªa estado codiciando a Macari Group. Tan prontoo Kathleen termin¨® su discurso, detuvieron para encontrarse con el alcalde, Aydin L¨®pez. Inesperadamente, Jacob se les adnt¨®. ¡°Se?or. ?L¨®pez!¡± Tyson interrumpi¨® conversaci¨®n a fuerza. ¡°Se?or. L¨®pez, d¨¦jame presentarte a alguien. Esta es jefa del Grupo Macari, Sra. Johnson. Sra. Johnson, este es el Sr. L¨®pez¡±. Aydin mir¨® a Kathleen con el ce?o fruncido. Jacob intervino, ¡°Sr. Hackney, ?no me vio hando con el se?or L¨®pez hace un momento? ¡°Lo hice¡±, respondi¨® Tyson con calma. ?Y qu¨¦? Jacob resopl¨®. ¡°?No te encuentras grosero, interrumpi¨¦ndonos as¨ª?¡± Tyson no pudo evitar maldecir a Jacob internamente. A Tyson no le importaba ser cort¨¦s. A lo sumo, asumir¨ªa toda responsabilidad si algo suced¨ªa. Sin embargo, nunca dejar¨ªa que Jacob tuviera oportunidad de har con Aydin, y mucho menos har sobre el proyecto de recuperaci¨®n de tierras. ¡°Se?or. L¨®pez,o puede ver, el empleado de Samuel es una persona arrogante. De hecho, Samuel es a¨²n peor. ?C¨®mo podr¨ªa no presentarse en un evento tan importante? Jacob entrecerr¨® los ojos hacia Kathleen. ¡°Incluso crearon un supuesto jefe. Eh, qu¨¦ broma. ¡°Se?or. Stewart, ?est¨¢s diciendo que no estoy lo suficientemente calificado? Kathleen pregunt¨® con frialdad. ¡°En ese entonces, ?no renunci¨® su padre para trabajar entre bastidores porque ten¨ªa problemas de salud y no pod¨ªa administrar empresa? ?Tu madre no se hizo cargo? Hicieron lo mismo que nosotros. ?C¨®mo es que nos convertimos en una broma por hacerlo? ?En qu¨¦ convierte eso a tu familia, entonces? Cap铆tulo 209 Cap¨ªtulo 209 Cap¨ªtulo 209 Jacob entrecerr¨® los ojos y lenz¨® a Kathleen una mirada fr¨ªa. ¡°Milisegundo. Johnson, s¨¦ qui¨¦n es usted, pero no tiene derecho a interrumpir durante este tipo de ocasiones¡±. Con un resoplido, Kathleen dijo con indiferencia: ¡°No esperaba encontrarme con un snob aqu¨ª hoy¡±. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Jacob mir¨® con frialdad. ¡°Eres un snob¡±, se burl¨® Kathleen, sonriendo. ¡°?T¨²!¡± Jacob apret¨® los dientes y mir¨® con furia . Tyson se qued¨® sin pbras. Kathleen puede ser realmente despiadada cuando rega?a a alguien, pero debo admitir que es muy satisfactorio. ¡°Milisegundo. Johnson, me parece bastante familiar. Aydin enarc¨® una ceja. ¡°Se?or. L¨®pez, ha actuado en una pel¨ªc antes. Por supuesto, encontrar¨¢s familiar¡±. Jacob hizo una breve pausa antes de continuar en un tono desde?oso: ¡°Por otra parte, e es solo una actriz. No hay nada impresionante al respecto. Si fuera en el pasado, solo ser¨ªa una esva un poco m¨¢s premium¡±. La expresi¨®n de todos se oscureci¨® cuando escucharon sus pbras. Tyson se sinti¨® m¨¢s furioso. Sin embargo, Kathleen simplemente mir¨® a Jacob con frialdad. Cuando Jacob estaba a punto de seguir provoc¨¢nd, alguien habl¨®. ¡°?Jacob Stewart, cuida tus pbras!¡± Se pod¨ªa ver a Caleb caminando con una expresi¨®n mortal. ¡°No dije nada malo,¡± argument¨® Jacob sombr¨ªamente. ¡°E acaba de ganar un mont¨®n de dinero debido a un divorcio. No es nada de lo que valga pena estar orgulloso. E no trabaj¨® para eso¡±. ¡°Bien dicho.¡± Kathleen audi¨®. Jacob hizo una pausa, at¨®nito por su respuesta. La sonrisa en el rostro de Kathleen era elegante pero fr¨ªao el hielo. ¡°Est¨¢s bien. El hecho de que la familia Macari tenga tanto ¨¦xito hoy en d¨ªa se debe al arduo trabajo realizado pors diferentes generaciones, desde Old Mr. Macari hasta Samuel. Las tres generaciones fueron trabajadores diligentes. Este es un hecho conocido. T¨², por otrodo, eres realmente otra cosa. De hecho, ni siquiera vale penapararte con ellos. Aunque todo el mundo se dirige a tio director general, tu madre es que tiene voz en familia. No eres due?o de una s i¨®n. Sin embargo, tieness agas para pararte aqu¨ª e insultar a alguien m¨¢s. ?Qui¨¦n exactamente te crees que eres? El rostro de Jacob se puso morado de rabia. Deseaba poder estrangr a Kathleen hasta muerte. ¡°Milisegundo. ?Johnson tiene raz¨®n!¡±. Tyson asinti¨® con vehemencia, expresando su acuerdo. ¡°Adem¨¢s de ser valiente, tener buen ojo tambi¨¦n es un atributo crucial para convertirse en l¨ªder de una empresa. Esto es lo que tiene Sra. Johnson. E opt¨® por dejar que el Sr. Macari continuara administrando empresa porque reconoce sus capacidades. Adem¨¢s, e tambi¨¦n ha contribuido a constri¨®n de Flobury porque le dio al Sr. Macaris dos minas. Todo esto requiere buen juicio. ?Qu¨¦ hay de usted, Sr. Stewart? ?Que has hecho hasta ahora? Por favor, ilum¨ªnenos¡±. El rostro de Jacob estaba p¨¢lido, y permaneci¨® en silencio. ¡°Oh, ahora lo recuerdo¡±. Aydin intervino. ¡°Milisegundo. Johnson, salvaste a mi hija en Norwal City hace tres meses, ?verdad? Kathleen sonri¨®. ¡°?Me alegro de que me recuerde, Sr. L¨®pez?¡± ¡°Lo sab¨ªa. No es de extra?ar que te parecieras tan familiar. Aydin se ri¨® de buena gana. Los dem¨¢s quedaron at¨®nitos. ¡°Se?or. L¨®pez, ?ustedes dos se conoc¨ªan?¡± pregunt¨® Caleb. ¡°No he visto a Sra. Johnson antes. Pero mi hija fue a Norwal City a un campamento de invierno hace tres meses. Se top¨® con algunos extranjeros cuando caminaba pors calles, y trataron de meterse con e. Afortunadamente, una dama cananea ayud¨®. Mi hija incluso se tom¨® una foto con la se?ora y me envi¨®. Fue usted, Sra. Johnson. Muchas gracias por salva¡±. Aydin estaba encantado. ¡°No es ning¨²n problema, se?or L¨®pez¡±, respondi¨® Kathleen con una sonrisa cort¨¦s. Caleb mir¨® a Kathleen con asombro. Entonces, salv¨® a hija del Sr. L¨®pez en el pasado. No es de extra?ar que no estuviera preocupada desde el principio. Parece que neaba usar esta conexi¨®n hace mucho tiempo. Eso es un movimiento inteligente. Esper¨® a que el Sr. L¨®pez recordara el incidente en lugar de mencionarlo e misma. Despu¨¦s de todo, sus motivos ser¨¢n demasiado obvios si hace eso, y har¨¢ que a gente le desagrade. La situaci¨®n ser¨¢ diferente ahora que el Sr. L¨®pez fue quien lo mencion¨®. Tyson estaba muy emocionado. ?Esto es en serio? La mirada inc¨®moda en el rostro de Jacob hizo que Tyson se sintiera extremadamentecido. No es de extra?ar que Kathleen haya estado tan tranqu desde el principio. E tiene un n todo el tiempo. Tyson estaba tan emocionado que se qued¨® sin pbras. Wow, en realidad dependemos de Sra. Macari para salvar situaci¨®n. ¡°Se?or. L¨®pez, lo siento mucho. Samuel realmente tiene algo importante con lo que lidiar. Por eso se ha retrasado¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Har¨¦ que hable contigo sobre estas cosas una vez que est¨¦ aqu¨ª¡±. Para su sorpresa, Aydin dijo: ¡°No es necesario que te dirijas a m¨ª de manera tan formal cuando solo estamos entre nosotros. Solo el Sr. Aydin servir¨¢. Kathleen sonri¨® y dijo: ¡°Por supuesto, Sr. Aydin¡±. ¡°En realidad, Samuel ya me ha contado todo en detalle¡±, dijo Aydin solemnemente. ¡°Realmente no importa si ¨¦l no est¨¢ aqu¨ª hoy¡±. Kathleen dej¨® escapar un suspiro en su coraz¨®n. Samuel ya ha preparado de antemano. ¡°Se?or. L¨®pez, en realidad¡±, habl¨® Jacob. ¡°Dios, me pregunto qui¨¦n dijo que estaba siendo grosero antes¡±, murmur¨® Tyson. Al escuchar eso, Jacob mir¨® furiosamente a Tyson, solo para ver rastros de bu en el rostro de este ¨²ltimo. A pesar des bus de Tyson, Jacob aprovech¨® oportunidad y dijo: ¡°En realidad, se?or L¨®pez, me gustar¨ªa har con usted sobre el proyecto de recuperaci¨®n de tierras en privado¡±. Desafortunadamente, Aydin respondi¨®: ¡°Jake, hoy no es el d¨ªa para har de esas cosas. Adem¨¢s, ?esto no es nada! puede decidir solo. Seguir¨¦ necesitando de todos ustedes para hacer sus ofertas en el futuro. Entonces, no tiene sentido incluso si has conmigo.¡± Jacob se congel¨®. La respuesta de Aydin hab¨ªa destruido todos sus nes. Kathleen resopl¨® en voz baja. ?Qu¨¦ idiota! Este tipo de asuntos no se pueden apresurar. Cuanto m¨¢s impaciente se ponga, m¨¢s se aprovechar¨¢n de ¨¦l. Solo aquellos que pueden mantener calma obtendr¨¢n ventaja. La licitaci¨®n ni siquiera haenzado, y ¨¦l ya est¨¢ tratando de acercarse al Sr. L¨®pez. Ni siquiera se molest¨® en observar si el se?or L¨®pez estaba dispuesto a hacer lo mismo. Kathleen estaba decidida a ayudar a Samuel en ese asunto. ¡°Milisegundo. Johnson, es hora de abrir bote de champ¨¢n ¡ªindic¨® Tyson. Kathleen sonri¨® cort¨¦smente y dijo: ¡°Sr. Aydin, por favor disc¨²lpame¡±. ¡°Por supuesto.¡± Aydin asinti¨®. Kathleen camin¨® hacia el escenario mientras Tyson le entregaba una bote de champ¨¢n que ya estaba desenvuelta y le dec¨ªa: ¡°Tendr¨¢s que abri. Es muy f¨¢cil.¡± ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. N?velDrama.Org owns all ? content. Sostuvo bote de champ¨¢n y sonri¨® a multitud, luciendo extremadamente hermosa. ¡°En nombre de Samuel, me gustar¨ªa agradecerles a todos ustedes por asistir al evento de hoy. ?Gracias!¡± ?Estallido! Abri¨® bote de champ¨¢n y multitud audi¨®. Lo siguiente que ten¨ªa que hacer era verter el champ¨¢n en torre de copas de champ¨¢n. Sin embargo, altura de torre se hizo de acuerdo con altura de Samuel. Samuel med¨ªa ciento ochenta y ocho cent¨ªmetros de alto. Su altura, sin embargo, era de solo ciento sesenta y cinco cent¨ªmetros. Adem¨¢s de eso, no llevaba tacones excepcionalmente altos. Por lo tanto, le tom¨® mucho esfuerzo alcanzar el cristal superior. Tyson se sonroj¨® con torpeza. ¨¦l tambi¨¦n hab¨ªa pasado por alto ese detalle. Mientras tanto, Christopher y Caleb hab¨ªan notado el problema. Quer¨ªan acercarse y ayudar cuando una figura alta y hermosa pas¨® junto a ellos, lo que hizo que se detuvieran en seco. Cuando Kathleen no sab¨ªa qu¨¦ hacer, su espalda cay¨® en un abrazo refrescante. ¡°Deja que te ayude.¡± Samuel extendi¨® ambas manos para ayuda a levantar bote. Kathleen parec¨ªao si ¨¦l estuviera abrazando. Instant¨¢neamente, un estruendoso auso estall¨® debajo del escenario. Samuel levant¨® el vaso m¨¢s alto, curvandosisuras de susbios p¨¢lidos y delgados. ¡°Mis disculpas por llegar tarde, todos. Afortunadamente, mi jefe ya me ha ayudado a cumplir con mis deberes. Gracias por su apoyo, a todos. Y gracias tambi¨¦n. En frase final, Samuel baj¨® mirada para mirar a Kathleen. Kathleen casi fue atra¨ªda hacia sus ojos oscuros y brintes cuando lo mir¨® fijamente. Cap铆tulo 210 Cap¨ªtulo 210 Cap¨ªtulo 210 Cuando Samuel estaba a punto de tomar un sorbo de champ¨¢n, Kathleen lo agarr¨® pors mangas del traje. ¡°No puedes tomar alcohol¡±. ¡°Estar¨¦ bien. Es solo un gesto¡±. La voz profunda de Samuel era muy atractiva. Finalmente, tom¨® un sorbo y dej¨® el vaso. Luego, un camarero se acerc¨®, transfiri¨® algunas copas de champ¨¢n a bandeja y ses sirvi¨® a los invitados. De repente, Kathleen sinti¨® un peso sobre sus hombros. Cuando se dio vuelta, encontr¨® a Samuel apoyado en sus hombros cos. ¨¦l susurr¨®: ¡°Pr¨¦stame tus hombros por un tiempo¡±. Kathleen asinti¨®. Con eso, bajaron del escenario juntos. ¡°Se?or. Macar¨ª!¡± Tyson grit¨® emocionado. ¡°Hiciste un gran trabajo¡±, elogi¨® Samuel rotundamente. ¡°T¨²¡­¡± Kathleen escudri?¨® a Samuel. ¡°?De d¨®nde sacaste tu ropa?¡± ¡°?Parecer familiar?¡± Samuel sonri¨®. Charles dijo que este es un regalo de cumplea?os que le diste ¨²ltima vez. ¡°?No es de extra?ar que parezca tan familiar!¡± Kathleen exm¨® cuando se dio cuenta. Durante fiesta de cumplea?os anterior de Charles, e le regal¨® un traje hecho a medida. Ese era precisamente el traje. No esperaba que el traje le quedara tan bien a Samuel. Ante ese pensamiento, Kathleen levant¨® cabeza para mirar a su alrededor y finalmente vio a Charles parado en alg¨²n lugar no muy lejos. Estaba apoyado contra pared cons manos metidas en el bolsillo, luciendo bastante disgustado. La verdad era que no le dio voluntariamente su traje a Samuel. Fue Samuel quien se lo arrebat¨®. ¡°Es genial que est¨¦s despierto¡±. Kathleen lo mir¨® con torpeza. Su rci¨®n parec¨ªa haber vuelto al punto de partida. ¡°¡­. Eh¡­¡± Kathleen vacil¨® por un momento. Ir¨¦ a har con Caleb. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Sin embargo, Samuel no solt¨®. ¡°?No puedes irte m¨¢s tarde? ?En qui¨¦n me voy a apoyar cuando te hayas ido? Mi tapadera quedar¨¢ expuesta instant¨¢neamente si te vas ahora. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Vamos. p¨¢?eme a saludar al se?or L¨®pez ¡ªdijo Samuel en voz baja. Al escuchar eso, Kathleen asinti¨®. En el camino, le cont¨® a Samuel sobre su historia con Aydin. Samuel sonri¨® levemente. ¡°Gracias.¡± Kathleen resopl¨® con desaprobaci¨®n. ¡°No hay necesidad de eso. Si no me obligaste a ir a Norwal City. No me habr¨ªa encontrado con ese episodio¡±. En voz baja, Samuel dijo: ¡°Lo siento, jefe¡±. Kathleen se qued¨® sin ha. No pudo evitar sentir que esa diri¨®n ten¨ªa un significado subyacente. Pronto, llegaron ante Aydin, y los hombres intercambiaron cumplidos. Pase lo que pase, verdad siempre quedar¨ªa expuesta una vez que apareciera Samuel. De pie no muy lejos estaba Jacob, mirando al tr¨ªo con los brazos cruzados. ?Puaj! ?No puedo creer que Samuel me haya robado oportunidad otra vez! Observ¨® a Caleb de reojo. ¡°?Esa mujer no es tu novia? ?No te enfada que un hombre se ponga quisquilloso con e? Caleb respondi¨® con frialdad: ¡°Todav¨ªa no es mi novia. La estoy persiguiendo. Eso significa que est¨¢ jugando con tus sentimientos. Jacob intent¨® sembrar semis de discordia. ¡°Deber¨ªas tener m¨¢s cuidado. No caigas ens trampas de mujeres promiscuaso e¡±. ¡°Jacob, ?qu¨¦ tan desvergonzado puedes ser?¡± Caleb entrecerr¨® los ojos. ¡°?Quieres que te golpee?¡± Jacob se sorprendi¨® y pregunt¨® con el ce?o fruncido: ¡°?Has en serio con e?¡±. ¡°Por supuesto.¡± Caleb mir¨® en silencio. Parece que Samuel tiene problemas de salud. En ese momento, Jacob apret¨® los dientes y murmur¨® en voz baja: ¡°No puedo creer que Samuel todav¨ªa est¨¦ vivo¡±. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Caleb lo mir¨® de soyo. Jacob entrecerr¨® los ojos y respondi¨®: ¡°No dije nada¡±. Al escuchars pbras de negaci¨®n de Jacob, Caleb agarr¨® al primero por el cuello y le pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ le hiciste a Samuel?¡±. ¡°Solo lo drogu¨¦ un poco para evitar que apareciera en conferencia de prensa de hoy. Nunca esper¨¦ que se le ocurriera una contramedida transfiriendo todas sus iones a su ex esposa ¡ªsise¨® Jacob. ¡°Caleb, si yo fuera t¨², har¨ªa todo lo posible para ganarme a Kathleen. De esa manera, el Grupo Macari ser¨¢ m¨ªo¡±. Caleb apret¨® los pu?os con tanta fuerza que le crujieron los nudillos. Con raz¨®n Kathleen dijo eso ayer. Parece que Kathleen nos ve a m¨ª y a Jacobo el mismo tipo de personas. ¡°Jacob, ve a casa y dile a tu mam¨¢ que cboraci¨®n entre Lewis Enterprises y familia Stewart est¨¢ cancda¡±. La mirada de Caleb era hostil. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Jacob estaba estupefacto. Sin embargo, Caleb se dio vuelta y se fue, dejando a un aturdido Jacob congdo en el lugar. Con raz¨®n Kathleen me dio esa mirada. ?Maldita sea! ?Jacob ha desperdiciado todo mi esfuerzo! Cuando Samuel y Aydin terminaron de intercambiar cumplidos, Kathleen se llev¨® a Samuel porque se dio cuenta de que tragaba saliva constantemente. Kathleen sab¨ªa que hab¨ªa vomitado sangre. Cierto es que, en cuanto entraron en el coche, Samuel se tap¨® boca y tosi¨® con violencia. Al ver eso, Kathleen le entreg¨® un pa?uelo de papel. Lo acept¨® y tosi¨® unas cuantas veces m¨¢s. Inmediatamente, el tejido se ti?¨® de sangre. Kathleen trajo una bote de agua y destap¨® antes de d¨¢rs, ¡°Ah¨ª, ah¨ª. Solo tose. Es una buena se?al. Deber¨ªa ser el ¨²ltimo lote de sangre venenosa en tu cuerpo¡±. Samuel dej¨® escapar un suspiro y se apoy¨® en el asiento para descansar. Observ¨® en silencio a Kathleen ayudarlo a deshacerse de los pa?uelos usados. ¡°?Por qu¨¦ me ayudas?¡± Samuel grazn¨®. ¡°Es para familia Macari. Lo hago por anciana se?ora Macari y los dem¨¢s, no por ti. Kathleen se volvi¨® para mirar por ventana. Samuel sonri¨® d¨¦bilmente. ¡°Gracias, no importa para qui¨¦n lo est¨¦s haciendo¡±. ¡°Deja de har.¡± Kathleen se dio vuelta. ¡°vamos a casa. Si quieres recuperarte porpleto, debes seguir tomando el ba?o medicinal¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. ¡°No me queda mucha energ¨ªa, de todos modos¡±. Se oblig¨® a correrse, preocupado porque Kathleen no pudiera manejar el evento por su cuenta. Sin embargo, obviamente lo estaba pensando demasiado. Kathleen hab¨ªa madurado. Ya no era chica amable y obediente del pasado. Samuel se sinti¨® aliviado y triste al mismo tiempo. ¡°Yo manejare.¡± ofreci¨® Kathleen, abroch¨¢ndose el cintur¨®n de seguridad antes de ayudar a Samuel con el suyo. De repente, los enormes brazos de Samuel se cerraron alrededor de e, tomando respiraciones largas y profundas. A pesar de eso, Kathleen no se movi¨®. Despu¨¦s de un rato, Samuel solt¨® y dijo: ¡°Vamos. Dormir¨¦ un poco. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® con cabeza y encendi¨® el motor. Antes de cerrar los ojos, Samuel mir¨® brevemente a Kathleen. Su coraz¨®n dol¨ªa por e. Estaba muy apenado, porque hab¨ªastimado profundamente a una mujer que lo amaba tanto, tanto que no sab¨ªa c¨®mopensa. Nada de lo que hizo fue suficiente para arrers cosas. Mientras tanto, Kathleen se centr¨® en carretera mientras conduc¨ªa. Pronto, llegaron a residencia de Johnson. Despu¨¦s de detenerse frente a entrada, Kathleen ayud¨® a Samuel a bajarse del auto y entraron a mansi¨®n. Luego lo ayud¨® a llegar al dormitorio y lo coloc¨® en cama. Se quit¨® el abrigo y se recogi¨® el pelorgo. ¡°Si¨¦ntate aqu¨ª y descansa un poco. Llenar¨¦ ba?era con agua caliente. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. Su rostro estaba p¨¢lido y se le hab¨ªan formado gotas de sudor en frente. Deber¨ªa ser bastante divertido intimidarlo ahora. Sin embargo, sacudi¨® cabeza y desech¨® el pensamiento, y se fue r¨¢pidamente a preparar el ba?o medicinal. Cuando termin¨®, m¨® a Samuel, que ya estaba medio dormido. Kathleen lo sacudi¨® suavemente. ¡°Samuel, despierta¡±. Samuel tom¨® su mano. ¡°Katie, me duele cabeza¡±. Kathleen vacil¨®, incapaz de saber si estaba diciendo verdad. ¡°?Est¨¢s fingiendo?¡± Eres m¨¦dico. ?Crees que estoy mintiendo? Samuel pregunt¨® mientras miraba impotente. Kathleen le toc¨® frente. Efectivamente, estaba ardiendo. ¡°?Por qu¨¦ tienes fiebre otra vez?¡± ¡°As¨ª eso funciona mi cuerpo¡±. Samuel empez¨® a toser de nuevo. Kathleen le pas¨® un pa?uelo y examin¨® su ropa. E dijo sombr¨ªamente: ¡°?Por qu¨¦ no te pusiste un traje m¨¢s grueso? ?Seguro que eres muy consciente de tu estado actual? ?No podr¨ªas usar una chaqueta de plumas? Samuel murmur¨®stimosamente: ¡°Nadie me lopr¨®¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. ?A qui¨¦n est¨¢ enga?ando? Chapter 211 Chapter 211 Cap¨ªtulo 211 T¨² puedes decidir ¡°No me gustan los que otros me hanprado¡±. Un toque de sinceridad brill¨® en los ojos de Samuel cuando agreg¨®: ¡°Sin embargo, me gusta lo que has conseguido para Charles. ?Qu¨¦ tal esto? Te pagar¨¦ para quepres algunos para m¨ª. Desconcertada, Kathleen replic¨®: ¡°?Crees que lo har¨¦ por dinero?¡±. ¡°?Por que no? Ya me diste tratamiento. ?Qu¨¦ hay de malo en ayudarme aprar dos chaquetas?¡± Su intensa mirada se v¨® en e. En respuesta, e lo mir¨® a los ojos mientras haba. ¡°Bueno, supongo que puedo porque ya me lo has pedido. Sin embargo, puedes olvidarte de pagarme. Despu¨¦s de todo, ahora soy tu jefe, as¨ª que pensemos en estoo una bonificaci¨®n anticipada¡±. ¡°Gracias, jefe¡±, fue su respuesta con voz ronca. Eso hizo que Kathleen resora con frialdad. No te pongas demasiado feliz. ¡°Quiero chaquetas de misma marca que usas habitualmente¡±. Una media sonrisa apareci¨® en el rostro de Samuel mientras continuaba: ¡°T¨² puedes decidir todo lo dem¨¢s¡±. Despu¨¦s de mirarlo, Kathleen respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien, ordenar¨¦ algunos en l¨ªnea. Se los entregar¨¢n en poco tiempo¡±. ¡°Excelente.¡± Samuel asinti¨®, una sonrisa audaz se curv¨® en su rostro bien esculpido. Hmph. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan feliz? Kathleen apart¨® sus pensamientos de mal humor mientras colocaba sus manos en su cintura. ¡°Qu¨ªtate la ropa y ve a remojarte un rato en ba?era¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel parec¨ªa obediente mientras se tomaba su tiempo para desvestirse. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Mientras tanto, una mirada g¨¦lida apareci¨® en el rostro de Kathleen mientras lo observaba. Se pregunt¨® si sus iones d¨¦biles y lentas se deb¨ªan a que su cuerpo realmente carec¨ªa de fuerza en ese momento. Sus cejas se torcieron sin cesar, molest¨¢nd cuando espet¨®: ¡°?Te moriste de hambre o algo as¨ª?¡± En ese momento, fuertes gru?idos salieron de barriga de Samuel. El giro ir¨®nico de los acontecimientos dej¨® a Kathleen sin pbras. Frente a e, el encantador rostro de Samuel mostraba una mirada de impotencia. ¡°Estoy realmente hambriento¡±. Era natural ya que hab¨ªa estado postrado en cama durante tres d¨ªas consecutivos siner. Todo lo que consumi¨® fue agua. Cuando recuper¨® el conocimiento, oblig¨® a Charles a dejarlo pa?arlo porque le preocupaba que Kathleen no pudiera manejars cosas por s¨ª misma. Por lo tanto, no hab¨ªaido nada durante todo el d¨ªa, y mucho menos bebido agua. Kathleen suspir¨®. ¡°Ir¨¦ a preparar algo deida¡±. Fue entonces cuando Samuel agarr¨® su mano, sus ojos entrecerr¨¢ndose hasta convertirse en rendijas mientras sus pups se contra¨ªan. ¡°Puedes mar a Tyson si cuidarme es demasiado para ti. Tomar¨¦ prestado tu lugar por un tiempo. En ese momento, Kathleen mir¨®s manos delgadas del hombre y se dio cuenta de cu¨¢nto peso hab¨ªa perdido en los ¨²ltimos tres d¨ªas. Era tan severo que forma de sus fnges parec¨ªa obvia debajo de su piel. ¡°No hay necesidad de eso¡±. Kathleen se sacudi¨® el brazo antes de decir: ¡°No te preocupes por nada. Solo descansa y recup¨¦rate¡±. Con eso, e gir¨® sobre sus talones para irse. Algo brill¨® en mirada profunda de Samuel mientras observaba partir su esbelta figura. Una vez que e se fue, se quit¨® ropa r¨¢pidamente y se meti¨® en ba?era para darse un ba?o. Mientras tanto, Kathleen lleg¨® a cocina. Mir¨® a trav¨¦s de nevera antes de sacar los ingredientes para hacer un risotto. No pas¨® mucho tiempo antes de que trajera un to caliente de risotto reci¨¦n cocinado arriba. Despu¨¦s de colocarlo sobre una mesa, se dirigi¨® al ba?o. Dentro de tina de agua y hierbas medicinales estaba Samuel durmiendo, cuyos brazos sosten¨ªan los lados de tina mientras su cabeza se inclinaba hacia atr¨¢s. Los c¨ªrculos debajo de sus ojos eran oscuroso el carb¨®n mientras fatiga manchaba su hermoso rostro. Kathleen se arrodill¨® junto a ba?era mientras estiraba mano para tocar cara del hombre. Justo cuando su dedo estaba a punto de tocar meji de Samuel, ¨¦l se despert¨®. Luego agarr¨® su hermosa mano y coloc¨® sobre su pecho desnudo antes de cerrar los ojos para descansar una vez m¨¢s. Kathleen se qued¨® sin pbras en ese momento. Ha perdido raz¨®n? ¡°Samuel, despierta¡±. Quer¨ªa retirar mano, pero se dio cuenta de que no pod¨ªa liberarse del agarre mortal de Samuel. Ni una s rei¨®n vino de ¨¦l. Desesperada, Kathleen se inclin¨® hacia ¨¦l y grit¨®: ¡°?Samuel! Deja de dormir. ?Ya has dormido durante tres d¨ªas! Luego lo empuj¨® con fuerza, sus dedos rozaron brevemente sus brazos firmes y musculosos que contradec¨ªan su apariencia delgada. Los ojos de Samuel se abrieron gradualmente para revr una mirada oscura en sus ojos. ¡°?Estas despierto ahora?¡± Kathleen pregunt¨®. Fue entonces cuando Samuel se dio cuenta de que estaba sosteniendo mano del primero. Temiendo que Kathleen se molestara, solt¨® r¨¢pidamente. ¡°No fue mi intenci¨®n hacer eso¡±. Su voz ronca explic¨® en tono de disculpa: ¡°Es solo que he tenido un mal sue?o¡±. Esas pbras hicieron que Kathleen se congra por un momento. Sigui¨® arrodill¨¢ndose junto a ba?era y mirando al hombre que ten¨ªa dnte. ¡°?Tambi¨¦n tienes pesadis?¡± Samuel se puso r¨ªgido antes de acercarse aldo de Kathleen. ¡°Quiz¨¢s no deber¨ªa haberlo dicho, ?eh? Despu¨¦s de todo, no valgo nada en este mundo, ni siquieras pesadis¡±, afirm¨® con voz ronca. Una bu fr¨ªa provino de una Kathleen de aspecto indiferente. ¡°Tengo que decirte algo, Samuel.¡± La ansiedad hizo que el coraz¨®n de Samuel se desplomara de inmediato. ?Va a anunciar supromiso con Caleb? No, no quiero o¨ªr eso. Por favor, que sea cualquier cosa menos eso. ¡°Me diagnosticaron depresi¨®n despu¨¦s de llegar a ciudad de Norwal¡±, dijo Kathleen con calma. Sus pbras hicieron que Samuel se tensara en ese mismo momento. E fij¨® su mirada en ¨¦l y continu¨®: ¡°Mi peso baj¨® de cuarenta y cinco kilogramos a cuarenta. ?Sabes lo aterrador que fue eso? Samuel apret¨® mand¨ªb. Mientras tanto, mirada de Kathleen baj¨® al suelo. ¡°Charles no pod¨ªa soportar verme sufrir m¨¢s, as¨ª que busc¨® al mejor hipnoterapeuta en Norwal City¡±. El dolor envolvi¨® tanto a Samuel que no ten¨ªa idea de c¨®mo responder. Sin embargo, Kathleen sigui¨® hando, sus delicados rasgos parec¨ªan indiferentes. ¡°El hipnoterapeuta me explic¨® que no pod¨ªa recuperarme porpleto de mi depresi¨®n porque segu¨ªa teniendo pesadis. Todass noches, so?aba con sangre saliendo de mi cuerpo. Incluso si no era real, era tan convincente que pod¨ªa sentir que me met¨ªan en una bolsa para cad¨¢veres. Incluso escuch¨¦ a alguien cerrar cremallera de bolsa desde afuera, atrapando mi cuerpo. Por eso toda mi ropa no tiene cremalleras. Me derrumbo cada vez que escucho ese sonido. ?Lo entiendes?¡± Samuel mir¨® fijamente. ¡°Luego me somet¨ª a hipnoterapia. ?Sabes lo que me hizo mi hipnoterapeuta? pregunt¨® Kathleen con los ojos enrojecidos, sollozando. La culpao una peste ca¨ªa el hermoso rostro de Samuel mientras negaba con cabeza. Una risa escalofriante vino de Kathleen. ¡°Mi hipnoterapeuta elimin¨® algunos de mis recuerdos,os cosas rom¨¢nticas que sucedieron entre nosotros. Luego alterar¨ªa esos recuerdos para hacerme creer que hice todas esas cosas solo. Tal m¨¦todo no borrar¨¢ porpleto mis recuerdos, pero puede eliminar todo rastro de mis emociones profundamente arraigadas por ti. De esta manera, mi amor por ti ya no ser¨¢ profundo. Ya no veos cosas que sucedieron esa nocheo un descuido de tu parte. M¨¢s bien, ahora lo veoo algo que me traje a m¨ª mismo¡±. Eso fue suficiente para dejar at¨®nito a Samuel. ¡°Suena m¨¢gico, ?eh?¡± La voz sin emociones de Kathleen explic¨®: ¡°Aunque soy consciente de todo lo que sucedi¨®, no siento ning¨²n dolor ahora que mis sentimientos por ti est¨¢n fuera de escena¡±. Solo un silencio sombr¨ªo provino de Samuel. ¡°Sin embargo, este m¨¦todo no es una medida permanente¡±. La voz de Kathleen se volvi¨® ronca cuando ar¨®: ¡°Si no te veo durante muchos a?os y llevo un estilo de vida m¨¢s despreocupado, entonces no me doler¨¢ si recuerdo mis recuerdos originales. Sin embargo, si te encuentro antes de dejar atr¨¢s el pasado porpleto, esos recuerdos volver¨¢n a mi menteo un oc¨¦ano embravecido¡±. ¡°?Qu¨¦ pasar¨¢ si recuerdas todo?¡± Samuel cuestion¨® con tristeza. Una expresi¨®n oscura brill¨® en el rostro de Kathleen. ¡°Volver¨¦ a caer en un profundo estado de depresi¨®n¡±. La voz ronca de Samuel habl¨® una vez m¨¢s. ¡°?Que deber¨ªa hacer entonces? ?Mantenerme alejado de ti? En ese momento, Kathleen se dio vuelta y apoy¨® espalda contra ba?era mientras se acurrucaba como una b. ¡°Yo tampoco lo s¨¦. Estos d¨ªas no he podido dormir cons luces apagadas. Eso si pudiera imaginarme a m¨ª mismo siendo empujado a una bolsa para cad¨¢veres a pesar de seguir vivo¡±. Un dolor agudo apret¨® el pecho de Samuel, asfixi¨¢ndolo. Abraz¨® a Kathleen por espalda y no pod¨ªa dejar de temr de culpabilidad. ¡°Lo siento.¡± Su voz se volvi¨®pletamente ronca y exudaba una profunda tristeza. ¡°Lo siento mucho, Kate. Si hubiera entendido todo antes, nunca habr¨ªa dejado ir a Nicolette tan f¨¢cilmente en ese entonces¡±. Chapter 212 Chapter 212 Cap¨ªtulo 212 Advi¨¦rtele Incluso Kathleen se atragant¨®. E pregunt¨® con amargura: ¡°?Asumiste que fing¨ª mi estado depresivo en ese entonces?¡± ¡°No. Eso no es lo que quise decir.¡± Los ojos oscuros de Samuel ahora adquirieron un tinte rojo cuando agreg¨®: ¡°Es solo que me faltaba empat¨ªa en ese entonces y no trat¨¦ de entenders cosas desde tu perspectiva. Lo siento.¡± Ni rastro de emoci¨®n se mostr¨® en el delicado rostro de Kathleen. Detr¨¢s de e, el c¨¢lido aliento de Samuel le hac¨ªa cosquis en piel mientras su l¨¢grima aterrizaba en el hueco de su cuello. El silencio llen¨® el aire cuando el sol de tarde brill¨® en el espacio desdes ventanas de arriba. Se sent¨ªao si no hubiera nadie en el ba?o. Tanto Samuelo Kathleen sab¨ªan verdad en el fondo de sus corazones. Se quedaron atrapados en este estado perpetuo de no poder moverse o volver a sero antes, y ambos ten¨ªan culpa. El odio indefinido en el coraz¨®n de Kathleen impidi¨® que los dos siguieran adnte, mientras ques iones pasadas de Samuel hab¨ªan bloqueado cualquier posibilidad de que volvieran a sero erans cosas. Fue entonces cuando una serie de golpes vinieron desde afuera de puerta. Samuel solt¨® a Kathleen, quien luego se puso de pie. E instruy¨®: ¡°Eso deber¨ªa ser lo suficientementergo. Puedes salir de ba?era y vestirte antes de comer¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨® obedientemente. Despu¨¦s de eso, Kathleen fue a abrir puerta exterior, donde estaba Tyson con dos bolsas. ¡°Milisegundo. Johnson, vengo a entregarle unas cosas al se?or Macari¡±, dijo este ¨²ltimo. ¡°Puedes pasar.¡± Una vez que Tyson entr¨®, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n y dijo: ¡°Voy a echar un vistazo as cosas afuera por un rato¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Tyson, quien hab¨ªa dejados bolsas en su mano. Fue entonces cuando Samuel sali¨® del ba?o con una bata negra. Tyson inmediatamente se acerc¨® y lo salud¨®, ¡°Sr. Macar¨ª¡±. ¡°Mmm, ?pasa algo?¡± dijo un inexpresivo Samuel. ¡°Milisegundo. Schott quiere verte y e insisti¨® en reunirse contigo esta noche. ?Eh? ?Esta noche? Algo hdo cruz¨® los ojos de Samuel cuando respondi¨® con severidad: ¡°Est¨¢ bien. Adem¨¢s, quiero que vigiles de cerca a familia Stewart¡±. ¡°Tenga seguridad, Sr. Macari, lo he arredo todo¡±. Sin embargo, Tyson dud¨® un poco antes de continuar: ¡°Es solo que Jacob Stewart parece realmente descontento e incluso contrat¨® trolls para maltratar a Sra. Johnson en Inte¡±. ¡°?¨¦l hizo qu¨¦?¡± Una intenci¨®n asesina llen¨® voz de Samuel. Indefenso, Tyson explic¨®: ¡°Difundi¨® rumores de que Sra. Johnson es una mujer promiscua involucrada en rciones sexuales con varios hombres. Sin embargo, nuestra empresa ya ha tomado medidas contra ¨¦l. No dejaremos que se salga con suya¡±. Fue entonces cuando Samuelnz¨® una mirada de soyo a Tyson. Se sent¨ªao si una nie oscura llena de ira exudara del cuerpo del primero. Tyson instant¨¢neamente se qued¨® en silencio. Posteriormente, Samuel tom¨® su tel¨¦fono y marc¨® un n¨²mero. Pasaron unos minutos antes de que l¨ªnea se conectara. La persona del otrodo pregunt¨®: ¡°?H?¡± ¡°H, Sr. Stewart. Soy yo ¡ªdijo el tono hdo de Samuel. El ¡°Sr. Stewart¡± en mada era Byron Stewart, el padre de Jacob. Byron actualmente estaba pasando su jubci¨®n en el extranjero en un pueblo mado Bellridge. Se sorprendi¨® cuando habl¨® por tel¨¦fono. ¡°?Samuel Macar¨ª? ?C¨®mo tienes mi n¨²mero de contacto? ¡°No tienes que preocuparte por eso¡±. Samuel fue sinceramente fr¨ªo cuando dej¨® ro su prop¨®sito. ¡°Simplemente m¨¦ para preguntar por esa enfermera que siempre te est¨¢ cuidando. ?C¨®mo est¨¢n e y el beb¨¦ en su barriguita? La expresi¨®n de Byron se volvi¨® sombr¨ªa de inmediato. ¡°?T-t¨²!¡± ¡°?Cree que realmente esconde bien su secreto, Sr. Stewart? ?Asumes que nadie se enterar¨¢ nunca porque tu esposa siempre est¨¢ ocupada con asuntos de empresa y no puede visitarte todo este tiempo? Samuel tron¨® sard¨®nicamente. ¡°?Qu¨¦ quieres de m¨ª?¡± Byron pregunt¨® con los dientes apretados. ¡°Se?or. Stewart,o dice el refr¨¢n, un padre tiene culpa del malportamiento de su hijo. Creo que eres m¨¢s que consciente de lo que ha hecho Jacob recientemente. La voz de Samuel se volvi¨® peligrosamente bajao un gru?ido amenazador. Agreg¨®: ¡°Si no puedes ense?arle aportarse, con gusto intervendr¨¦. Tambi¨¦n puedo darle un severo recordatorio de que ser heredero de una familia odada no significa que el mundo es su ostra¡±. ¡°T-T¨²¡­¡± Byron se tens¨® antes de ceder. ¡°Le advertir¨¦ que no lo vuelva a hacer¡±. ¡°Lo dejar¨¦ libre por esta vez, Sr. Stewart. Sin embargo, si su hijoete el mismo error, sepa que no lo dejar¨¦ ir tan f¨¢cilmente. Espero que me entiendas ramente.¡± Despu¨¦s de pronunciar esa amenaza, Samuel colg¨® el tel¨¦fono. Eso dej¨® a un Byron de cara hosca en el otro extremo. ?No puedo creer que ese est¨²pido hijo m¨ªo se haya atrevido a alborotars plumas de Samuel! qui¨¦n se cree que es? Enfurecido, Byron marc¨® r¨¢pidamente el n¨²mero de Jacob. ¡°Pap¨¢, ?por qu¨¦ me maste? ?Te sientes mejor estos d¨ªas?¡± Jacob cuestion¨®, sinti¨¦ndose un poco sorprendido por repentina mada. ¡°?C¨®mo puedo sentirme mejor cuando te esfuerzas tanto por hacerme enojar?¡± La voz de Byron retumb¨® en los altavoces del tel¨¦fono. ¡°?Qu¨¦ quieres decir, pap¨¢? He estado ayudando a mam¨¢ en empresa todo este tiempo¡±, dijo Jacob a la defensiva y confundido. Eso hizo que Byron se volviera loco. ¡°?Ah, de verdad? ?Est¨¢s seguro de que lo que est¨¢s haciendo realmente nos est¨¢ ayudando? ?Samuel Macari me acaba de mar!¡±. ¡°?Ja! ?Tiene tres a?os o algo as¨ª? ?Qu¨¦ pasa con ¨¦l tratando de dtarme con mis padres? ?Qu¨¦ descarado!¡± Jacob se burl¨®. ¡°?Me parece que el que es desvergonzado eres t¨²! ?Crees que simplemente te est¨¢ dtando? Bueno, te equivocas. ?Nos ha dado una advertencia! ¡°?Por qu¨¦ le tienes miedo, pap¨¢?¡± Jacob se sinti¨® descontento y se quej¨®: ¡°En realidad, no es tan extraordinario¡±. ¡°?Crees que no lo es?¡± Byron estaba desconcertado pors pbras de su hijo. ¡°Eh. ?¨¦l no es tan importante! Consegu¨ª que alguien lo drogara, ?y ni siquiera se dio cuenta! ?Me habr¨ªa salido con m¨ªa si no fuera porque su ex esposa se entrometi¨® en mi n! ¡°?Q-Qu¨¦ dijiste?¡± Byron sinti¨® que su presi¨®n sangu¨ªnea sub¨ªa a cada segundo. ¡°No te preocupes, pap¨¢. Nadie puede rastrearlo hasta m¨ª ya ques personas que contrat¨¦ son todas leales a m¨ª¡±. En ese momento, Byron quer¨ªa desesperadamente llegar a trav¨¦s del tel¨¦fono y estrangr a su hijo por pronunciar pbras tan arrogantes. Su rostro adquiri¨® un espantoso tono p¨²rpura mientras rug¨ªa: ¡°?Idiota! ?No sabes por qu¨¦ se sabe que familia Macari es poderosa? Cuando le gritaron, Jacob se sinti¨® molesto y refunfu?¨®: ¡°No¡±. Byron explic¨® con total ira: ¡°La familia Macari ha operado sus negocios en nombre de los altos mandos del pa¨ªs durante algunas generaciones. ?No lo entiendes? Durante los tiempos m¨¢s dif¨ªciles de Chanaea, el bisabuelo y bisabu de Samuel y toda su familia ayudaron al pa¨ªs con su negocio. ?Por qu¨¦ otra raz¨®n crees que Samuel asegur¨® Flobury con tanta facilidad? Y considere por qu¨¦ ¨¦l tambi¨¦n tiene un papel que desempe?ar en el proyecto de recuperaci¨®n de tierras. ?Todo se debe a que sus antepasados hicieron contribuciones significativas a Chanaea! Eso sorprendi¨® a Jacob, quien no ten¨ªa idea de que tal situaci¨®n pudiera existir. ¡°?Por qu¨¦ crees que Felix Morris est¨¢ tan obsesionado con superar a familia Macari? ?Porque se puso deldo des personas equivocadas hace tantos a?os y est¨¢ celoso de decisi¨®n m¨¢s inteligente de su familia! Despu¨¦s de eso, Byron se masaje¨®s sienes mientras instaba: ¡°Samuel ha colocado un objetivo enorme en tu espalda. Nuestro negocio sufrir¨¢ gravemente si te quedas en Chanaea. Quiero que hagass maletas y te quedes escondido en el extranjero por ahora¡±. ¡°?Ahora?¡± Evidentemente, Jacob estaba molesto por el estado des cosas. ¡°?Pero pap¨¢, pronto ser¨¢ A?o Nuevo!¡± ¡°?Por que importa? ?No valoras tu vida?¡± Byron grit¨® a trav¨¦s del tel¨¦fono. Hizo temr los huesos de Jacob, lo que hizo que su nariz se arrugara un poco cuando dijo: ¡°Est¨¢ bien, entiendo¡±. Solo entonces Byron colg¨® el tel¨¦fono. Sin embargo, sab¨ªa que su familia, los Stewart, pronto encontrar¨ªan un problema grave ahora que su hijo hab¨ªa enojado a Samuel. Eso fue porque Samuel nunca dejar¨ªa que una persona lo suficientemente audaz lo drogara f¨¢cilmente. N?velDrama.Org owns all ? content. El miedo llen¨® mente de Byron en ese momento. Nuestra familia est¨¢ condenada¡­ Alg¨²n tiempo despu¨¦s, Kathleen entr¨® en habitaci¨®n y vio a Samueliendo el risotto que hab¨ªa preparado antes. Puso sopa de champi?ones en sus manos sobre mesa. Toma un poco. El hombre que ten¨ªa dnte mir¨® a los ojos y dijo: ¡°Necesito salir un rato esta noche¡±. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® antes de continuar: ¡°Ll¨¦vates hierbas medicinales a casa. Aseg¨²rate de sumergirte en ¨¦l por un tiempo, y estar¨¢s bien. La droga en tu cuerpo pr¨¢cticamente ha sido neutralizada¡±. Al escuchar eso, mirada de Samuel parpade¨® para mira fijamente. ¡°Dr. Johnson, es posible que haya neutralizado droga en mi cuerpo, pero a¨²n tiene que curarme porpleto¡±. Chapter 213 Chapter 213 Cap¨ªtulo 213 No pienses demasiado Kathleen hizo una pausa por un segundo antes de murmurar: ¡°?Pens¨¦ que dijiste que no lo necesitas?¡± ¡°Lamento haber dicho eso¡±. Samuel sonri¨®. Mirando sus hermosos rasgos, Kathleen dej¨® escapar un resoplido escalofriante. ¡°?Fuiste a ver a Sra. Schott?¡± ¡°S¨ª.¡± ¨¦l asinti¨®o respuesta. Luego, frunci¨® losbios y pregunt¨®: ¡°Escuch¨¦ que invitaste a Sra. Schott aqu¨ª para aceptar salir con su nieta. ?Est¨¢ bien?¡± ?Nieta? Samuel fij¨® sus ojos en su rostro impecable y dijo: ¡°?Nieta? Hasta donde yo s¨¦, Sra. Schott solo tiene un nieto¡±. Al escuchar su respuesta, se qued¨® sin pbras. ¡°?Ja!¡± Samuel solt¨® una risita. ¡°?Qu¨¦ te r¨ªes?¡± Kathleen lo mir¨® en silencio. ¡°Parece que Sra. Schott estaba bromeando contigo, pero de todos modos le cre¨ªste¡±. Samuel mostr¨® una sonrisa burlona. Sus pbras hicieron que Kathleen se sintiera infeliz. Con losbios fruncidos, Samuel pregunt¨®: ¡°Vamos juntos, ?de acuerdo?¡±. El rostro de Kathleen se sonroj¨® casi al instante. ¡°?No!¡± ¡°Vamos a visitar a nieta de Sra. Schott¡±. Samuel mir¨® fijamente. ¡°Me dijiste que Sra. Schott solo tiene un nieto, ?verdad?¡± Kathleen pregunt¨® sombr¨ªamente. ¡°S¨ª.¡± Curv¨® losbios con diversi¨®n antes de continuar: ¡°Si quieres saber verdad, deber¨ªas ve t¨² mismo¡±. No obstante, Kathleen neg¨® con cabeza y lo rechaz¨®: ¡°No, no quiero¡±. ?Ay! Esto es muy vergonzoso. Con una leve sonrisa, Samuel respondi¨®: ¡°Si se niega a ir, creo que ser¨¢ dif¨ªcil para Sra. Schott ayudarlo a sacar a anciana Yoeger de residencia de Yoeger¡±. Al escuchar eso, Kathleen fue sorprendida por sus pbras. ¡°Kate, anciana se?ora Yoeger es tu abu. ?De verdad tienes intenci¨®n de deja en paz? Samuel la mir¨® fijamente. ¡°?Yo no dije eso!¡± Despu¨¦s de pensarlo brevemente, Kathleen expres¨®: ¡°?Ir¨¦!¡± A eso, Samuel sonri¨® en respuesta. Tom¨® un sorbo de sopa de champi?ones y le dijo: ¡°Tengo fr¨ªo, Kate. En otras pbras, ¨¦l le estaba insinuando sobre chaqueta de plumas que e le hab¨ªa prometido comprarle. ¡°Ya le ped¨ª a alguien que me lo enviara¡±. Kathleen fij¨® su mirada en ¨¦l. Samuel simplemente asinti¨®. Fue en ese momento que escucharon pasos que ven¨ªan desde afuera de puerta. Mar¨ªa llevaba una bolsa cuando entr¨®. ¡°Sra. Johnson, alguien envi¨® esto hace un tiempo. Lo tengo para ti. ¡°?Gracias!¡± Kathleen se hizo cargo de bolsa de e. Luego abri¨® bolsa y sac¨® una chaqueta roja. Al ver eso, Samuel no pudo evitar torcer un poco boca, ya que solo vest¨ªa atuendos con simples tonos de color negro, nco y gris. ?Ha en serio? No creo que el color rojo me quede nada bien. Adem¨¢s, ese color podr¨ªa incluso socavar mi dignidad¡­ ¡°?Te gusta?¡± pregunt¨® Kathleen. Sin embargo, Samuel se mantuvo en silencio, sabiendo que e lo hizo intencionalmente. ¡°S¨ª me gusta.¡± Samuel asinti¨®. ¡°Si es as¨ª, p¨®ntelo¡±. Una mirada de anticipaci¨®n apareci¨® en su rostro. Samuel hizo una pausa por un momento. ¡°Por que no¡­¡± ¡°?Qu¨¦?¡± Kathleen se centr¨® en ¨¦l y pregunt¨®. ¡°Ir¨¦ a pon¨¦rmelo ahora¡±. Se puso de pie tranqumente y luego lenz¨® una mirada a Tyson, indic¨¢ndole que se fuera. Al darse cuenta de mirada en sus ojos, Tyson se sorprendi¨®. ?Es eso necesario? ?Es solo una chaqueta roja! Aunque ese pensamiento cruz¨® por su mente, Tyson se alej¨® en consecuencia. Poco despu¨¦s, Kathleen le entreg¨® chaqueta a Samuel. Samuel tard¨® un tiempo en armarse de valor antes de pon¨¦rselo. Al usarlo, se sinti¨® inc¨®modo. ¡°?Por qu¨¦s mangas son tan cortas? Tambi¨¦n me siento inc¨®modo sobre mis hombros¡±. Frunci¨® el ce?o profundamente. Con una expresi¨®n despreocupada, Kathleen respondi¨®: ¡°?Lo es? Tal vez me olvid¨¦ de tu ta. No me culpes por eso. Samuel camin¨® hacia el espejo para ver chaqueta de plumas que ten¨ªa puesta, solo para ver a Kathleen movi¨¦ndose lentamente hacia puerta. ¡ª?Kathleen! Los ojos de Samuel estaban fijos impasibles en e. Kathleen se dio vuelta, lo mir¨® d¨¦bilmente y dijo: ¡°?Fuiste t¨² quien me pidi¨® que loprara!¡± Sinti¨¦ndose impotente, Samuel dijo: ¡°Pero esto es para damas¡­¡±. ¡°?El dise?o de esta chaqueta es el mismo para hombres y mujeres! No lo uses si no te gusta. Mi estilo no es tan buenoo el de Nicolette¡±, exm¨® Kathleen enojada. Casi al instante, Samuel sinti¨® una punzada de dolor en el coraz¨®n. No pudo evitar sentir que, hiciera lo que hiciera, nunca estaba bien. Finalmente, seprometi¨®. ¡°Me lo pondr¨¦¡±. Kathleen me lopr¨®, despu¨¦s de todo. Kathleen no esperaba eso y se sorprendi¨® al escuchar esas pbras saliendo de boca de Samuel. ¡°?En realidad?¡± ¡°S¨ª. No te decepcionar¨¦¡±, dijo Samuel mientras asent¨ªa con cabeza. Despu¨¦s de eso, se mordi¨® elbio inferior y murmur¨®: ¡°En realidad, tambi¨¦npr¨¦ otro su¨¦ter rojo para ti¡±. Samuel se sinti¨® impotente, pero mir¨® con amor. ¡°?Qu¨¦ tal si mepras un par de pantalones rojos tambi¨¦n?¡± Parpadeando, Kathleen respondi¨®: ¡°?Te lopro si te gusta!¡±. Continu¨® mir¨¢nd suavemente. ¡°Por supuesto. Me pondr¨¦ lo que mepres. Cuando Kathleen lo mir¨®, se sinti¨® un poco avergonzada. ¡°Ir¨¦ a cambiarme¡±. Samuel se quit¨® chaqueta de plumas y coloc¨® a undo. Luego, camin¨® a su habitaci¨®n para cambiarse y ponerse camisa y el traje que Tyson le hab¨ªa tra¨ªdo. Justo cuando sali¨® de habitaci¨®n, vio a Kathleen empacando chaqueta. Camin¨® hacia e, agarr¨® por mu?eca y dijo con voz ronca: ¡°Me lo pondr¨¦. No te lo quites. Es raro que e mepre algo. ?C¨®mo no iba a apreciarlo? Al escuchar sus pbras, Kathleen sinti¨® un dolor en el coraz¨®n. Lanz¨¢ndole una mirada de soyo, se dio cuenta de que se ve¨ªa sereno y elegante en su traje negro. Con eso, murmur¨®: ¡°Creo que te ves mejor de negro¡±. Samuelenz¨® a sentirse ansioso al escuchar su respuesta. ¡°Realmente no me importa¡±. Kathleen sostuvo chaqueta de plumas en su abrazo y expres¨®: ¡°Es m¨ªa. ?Por qu¨¦ est¨¢s tratando de arrebat¨¢rmelo?¡± ¡°?Tuya? ?Qu¨¦ quieres decir? Me lopraste, ?verdad? Un ce?o fruncido estrope¨® el semnte de Samuel. Kathleen fij¨® sus ojos en ¨¦l. ¡°Samuel, me vuelvo olvidadizo despu¨¦s de hipnoterapia. Sin embargo, me es imposible olvidarme de tu ta. De hecho,pr¨¦ esta chaqueta de plumas para m¨ª¡±. Tan prontoo e dijo eso, Samuel se qued¨® sin pbras. ¡°Entonces, ?no me lopraste?¡± ¡°No.¡± Kathleen asinti¨®. Dej¨® escapar un suspiro de alivio al escuchar su respuesta. Sin embargo, se sent¨ªa un poco inc¨®modo al mismo tiempo. Lentamente, retir¨® mano. ¡°Ya que est¨¢ todo listo, partamos ahora¡±, dijo Kathleen. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Su rostro p¨¢lido estaba inexpresivo mientras asent¨ªa levemente en respuesta. M¨¢s tarde, Kathleen se puso su chaqueta nca y exm¨®: ¡°?Ah! ?Me mantiene caliente!¡± Samuel no pronunci¨® pbra. Luego bajarons escaleras juntos y se encontraron con Mar¨ªa. Desconcertada, Mar¨ªa pregunt¨® mientras sosten¨ªa una bolsa: ¡°Sra. Johnson, ?por qu¨¦ escondes esto? Kathleen apart¨® los ojos de mirada de Samuel y respondi¨®: ¡°No es nada¡±. Acerc¨¢ndose a Mar¨ªa, continu¨®: ¡°No lo escondo. Me olvido porpleto de eso.¡± ¡°?Lo es? Creo que esto es una chaqueta de plumas. Se ve bastante grande. Si no me equivoco, es para un chico¡±, mencion¨® Mar¨ªa con perplejidad. Al escuchar eso, Samuel levant¨®s cejas. Se acerc¨® a e y sac¨® directamente chaqueta de bolsa. Al ver eso, Kathleen grit¨® en p¨¢nico: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Sin dudarlo, Samuel agarr¨® chaqueta y se puso. Mientras tanto, Kathleen estaba perpleja. Con una figura alta y esbelta, Samuel se ve¨ªa extremadamente bien con esa chaqueta. ¡°Se?or. ?Macari, te ves tan bien usando esto!¡± Mar¨ªa exm¨® encantada. Al segundo siguiente, Kathleen mir¨® de soyo. Al notar esa mirada en sus ojos, Mar¨ªa se sorprendi¨®. ¡°Nada mal.¡± Samuel estaba muy contento. Kathleen dijo con tristeza: ¡°Lopr¨¦ para mi hermano¡±. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® el ce?o. Mar¨ªa, perpleja, volvi¨® a expresar: ¡°Recuerdo que el Sr. Johnson no usa una chaqueta de plumas¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. Puaj. ?Est¨¢ tratando de hacer un mono de m¨ª¡­ Con una sonrisa en su rostro, Samuel dijo: ¡°Me gusta usar una chaqueta de plumas¡±. Luego pos¨® sus ojos en chaqueta de Kathleen y vio que ten¨ªa exactamente el mismo dise?o que chaqueta de Kathleen. ¡°Vamos.¡± Samuel tom¨® su mano. Kathleen se puso r¨ªgida y mencion¨®: ¡°Es solo un regalo quepr¨¦ para ti. No pienses demasiado. No significa nada. Chapter 214 Chapter 214 Cap¨ªtulo 214 Forastero ¡°Lo s¨¦.¡± Una leve sonrisa apareci¨® en Sa Samuel solt¨® su mano, lo que llev¨® a detenerse en seco. El hombre camin¨® lentamente. Mir¨® hacia atr¨¢s y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Tengo miedo de caerme¡±, dijo Samuel, luciendo fr¨¢gil. Kathleen se qued¨® un poco sin pbras cuando se acerc¨® y le tendi¨® mano. Samuel tom¨® su mano y le explic¨®: ¡°Cuando est¨¦ mejor, no te tocar¨¦ m¨¢s¡±. E lo mir¨® con seriedad, pensando que lo que dijo sonaba extremadamente extra?o. Samuel se sinti¨® agraviado y explic¨®: ¡°No te estoy mintiendo. ?No eres m¨¦dico? Puedes revisar mi condici¨®n y ver si estoy mejorando¡±. ¡°Est¨¢ bien, suficiente. Lo s¨¦.¡± Kathleen no sab¨ªa qu¨¦ hacer con este hombre. ?Realmente necesitoprobar para saber el estado de su salud? Obviamente se ve enfermo. En realidad, e no quiso decir nada al decir eso justo ahora. Era solo ques iones de Samuel eran tan naturales cuando tom¨® su mano,o si eso fuera lo que siempre hac¨ªan. E solo quer¨ªa recordarle que observara suportamiento, pero ¨¦l termin¨® poniendo una fachada lamentable. Kathleen nunca fue una persona despiadada. Si realmente fuera despiadada, habr¨ªa ignorado a Samuel. Sosteniendo su mano, Samuel subi¨® al auto y e pregunt¨®: ¡°?D¨®nde vive Sra. Schott?¡±. ¡°He preparado una mansi¨®n de antemano para e. A e le gusta tranquilidad, por lo que el lugar est¨¢ bastante apartado¡±, respondi¨® Samuel con voz profunda. Kathleen asinti¨®. Cuando llegaron a mansi¨®n, vieron un BMW negro estacionado en entrada. Tyson dijo en voz baja: ¡°Sr. Macari, ese es el auto de Vanessa. Kathleen habl¨® d¨¦bilmente. ¡°E es r¨¢pida para atrapar el viento¡±. Samuel, por otrodo, se burl¨®. Todav¨ªa es demasiado tarde. La Sra. Schott ha estado aqu¨ª durante d¨ªas, y si solo sabe sobre esto hoy, eso significa que mis hombres lograron contrr su red de informaci¨®n, lo que provoc¨® que e obtuviera informaci¨®n m¨¢s tarde que los dem¨¢s¡±. Kathleen se volvi¨® para mirarlo conmocionada. ¡°?Destruiste su red de informaci¨®n?¡± Samuel resopl¨® con desd¨¦n. ¡°?mas a eso una red de informaci¨®n? Simplemente envi¨¦ a algunos de mis muchachos a meterse con eso, ?y mira c¨®mo result¨®! No es tan poderosao cree que es¡±. Kathleen se qued¨® en silencio y tuvo que admitir que Samuel realmente fue excepcional en b¨²squeda de informaci¨®n. Los resultados del esfuerzo de e y de Charles, aunque se dedic¨® mucho tiempo, no estuvieron ni cerca del simple movimiento del dedo de Samuel. A veces, ten¨ªa que admitir que admiraba sus capacidades. ¡°Vamos a ver qu¨¦ le dijo Vanessa a Sra. Schott¡±. Losbios de Samuel se curvaron y formaron una fr¨ªa sonrisa. ¡°Mmm¡±. E asinti¨®. Los dos se bajaron del auto juntos y caminaron hacia mansi¨®n uno aldo del otro, entrando a s de estar. Vieron a una anciana sentada en el sof¨¢ con un cigarrillo en mano mientras Vanessa se sentaba en el sof¨¢ a sudo. Entrecerrando los ojos, Vanessa los mir¨® con frialdad. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢n aqu¨ª?¡± ¡°Estamos aqu¨ª para visitar a Sra. Schott. ?Necesitamos su permiso para hacerlo? La mirada en los ojos de Kathleen era hda mientras haba con un tono igualmente cial. Vanessa resopl¨® en respuesta. ¡°Milisegundo. Schott,mento no haber estado en Jadeborough hace unos d¨ªas. Ten¨ªa algo que atender. La voz de Samuel era indiferente. Yasmine dijo con voz d¨¦bil: ¡°Toma asiento¡±. Una sonrisa decorosa apareci¨® en el rostro encantador de Samuel. Esta es Kathleen Johnson. ¡°Encantada de conoce, Sra. Schott¡±, salud¨® Kathleen. La anciana examin¨® en silencio antes de que Samuel obligara a sentarse. ¡°Milisegundo. Johnson, ya hemos hado por tel¨¦fono antes ¡ªdijo Yasmine con frialdad. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. Samuel, que sab¨ªa de esto,enz¨®: ¡°Sra. Schott¡­¡± ¡°Se?or. Macari, mi nieta te sigue esperando.¡± Yasmine habl¨® significativamente. Samuel no dijo una pbra. ¡°Milisegundo. Schott, lo siento. No sab¨ªa que ten¨ªas una nieta¡±, dijo Kathleen, con el rostro sonrojado. Yasmine se ri¨® con frialdad. ¡°Si memoria no me fa, sonabas tan justo y solemne a trav¨¦s del tel¨¦fono¡±. Kathleen no ten¨ªa ni idea de c¨®mo explicarse. No le habr¨ªa hado as¨ª a Yasmine si esta ¨²ltima no le hubiera dicho esas cosas. ¡°Tienes bastante coraje¡±. No se sab¨ªa si anciana elogiaba o reprochaba. Kathleen se sinti¨® inc¨®moda, mientras que Vanessa estaba bastantecida. ¡°T¨ªa Yasmine, si no est¨¢s contenta, simplemente t¨ªr¡±. Kathleen mir¨® con frialdad a Vanessa, quien dijo: ¡°Si no fuera por e, Nicolette no habr¨ªa estado atrapada en c¨¢rcel¡±. ¡°E no es m¨¢s que hija ileg¨ªtima de ab*tch. No puedo creer que familia Yoeger trateo si fuera una especie de princesa. ?Se ha deteriorado familia Yoeger? Yasmine se disgust¨® de repente. Vanessa se congel¨® al instante. ¡°Nunca me gusta juzgar as personas por su identidad, pero ?has pensado alguna vez en lo que hicieron Nicolette y su madre? ?Ustedes son rid¨ªculos!¡± reprendi¨® Yasmine. El rostro de Vanessa cay¨®, y Kathleen luch¨® por contener risa. Como era de esperar, todo tiene su vencedor. ¡°Te lo estoy diciendo;o mi hermana se encuentra actualmente en este estado, tiene que ser enviada al hospital. ?Te juro que expondr¨¦ todo lo que hizo familia Yoeger si intentas volver a interponerte en el camino! Yasmine grit¨® furiosamente. El cuerpo de Vanessa se puso r¨ªgido mientras trataba de razonar con Yasmine: ¡°T¨ªa Yasmine, ?c¨®mo pudiste rega?arme frente a extra?os?¡± ?No puede salvarme un poco de cara? ¡°?Extra?os? ?As¨ª que todav¨ªa no lo sabes? Yasmine mir¨® con frialdad. Cuando se encontr¨® con mirada de anciana, Vanessa se qued¨® at¨®nita. Posteriormente, Yasmine sonri¨® sarc¨¢sticamente y pregunt¨®: ¡°?No lo sabes? La madre de Kathleen es la ni?a que perdi¨® mi hermana¡±. Vanessa frunci¨® el ce?o. Result¨® que Yasmine sab¨ªa sobre esto hace mucho tiempo. Yasmine mir¨® de soyo a Kathleen. ¡°No deber¨ªas haber escondido todo si tambi¨¦n sabes sobre esto¡±. Kathleen explic¨® en un tono ofendido: ¡°Sra. Schott¡­ T¨ªa abu, me has entendido mal. Quer¨ªa revr mi identidad ¨²ltima vez, pero no me atrev¨ª por lo que le pas¨® a Granny. Ser¨ªa el hazmerre¨ªr si alguien se niega a reconocer mi identidad¡±. La mirada en los ojos de Vanessa era fr¨ªa mientras miraba a Kathleen, quien le habl¨® a ligera a Yasmine. ¡°Pero ahora, contigo cerca, estoy seguro de que podr¨ªas ayudarme¡±. Losbios de Yasmine se torcieron. ¡°Seguro que sabes c¨®mo usarme¡±. Kathleen respondi¨® avergonzada: ¡°No, nunca lo har¨ªa. Es solo que ser¨ªa mejor si un anciano estuviera cerca cuando lo anuncie. De lo contrario, alguien podr¨ªa pensar que soy un imitador¡±. Yasmine mir¨® con una mirada profunda en sus ojos y le dijo a Vanessa: ¡°La escuchaste¡±. Vanessa se qued¨® at¨®nita. La anciana der¨® con indiferencia: ¡°Si no puedes tomar una decisi¨®n, entonces d¨¦jame. Deja que mi hermana y Kathleen hagan una prueba de ADN. Sabremos si Kathleen est¨¢ realmente rcionada con la familia Yoeger o no despu¨¦s de que se publiquen los resultados. Tales cosas no se pueden probar solo con pbras. ?Lo entiendes?¡± Vanessa se mordi¨® elbio. ¡°S¨ª. Pero t¨ªa Yasmine, no puedes culparnos por esto. Solo estamos tratando de ser cautelosos porque, a lorgo de los ¨²ltimos a?os, muchas personas intentaron hacerse pasar por Kathleen¡±. Yasmine herv¨ªa de ira. ¡°?Siendo cauteloso? Si quer¨ªan ser cautelosos, deber¨ªan haber realizado pruebas de ADN en lugar de rechazar ciegamente as personas. ?Qui¨¦n sabe? ?Una de esas personas que son rechazadas en realidad podr¨ªa ser nieta de mi hermana! La familia Yoeger acept¨® f¨¢cilmente a un desvergonzado hijo ileg¨ªtimo, mientras que leg¨ªtima heredera de familia se qued¨® vagando por ah¨ª. La audacia de ustedes para tratar de explicarme. ?Qu¨¦ indignante!¡± Chapter 215 Chapter 215 Cap¨ªtulo 215 ?Tienes una nieta o no Vanessa estaba indignada y humida, pero no se atrev¨ªa a expresar su angustia. ¡°Regresar¨¦ y har¨¦ los arreglos para prueba de ADN¡±, respondi¨® t¨ªmidamente. Yasmine dijo sin emociones: ¡°Adnte entonces¡±. N?velDrama.Org owns all ? content. ¡°Est¨¢ bien.¡± Vanessa se puso de pie y lenz¨® a Kathleen una mirada cial antes de darse vuelta para irse. ¡°?Hay algo m¨¢s de lo que quieran har?¡± pregunt¨® Yasmine. ¡°?Gracias, t¨ªa abu! Sin su ayuda, no podr¨ªa volver a casa¡±. Kathleen fue a sentarse junto a Yasmine. Esta ¨²ltima resopl¨® con frialdad, ocultando sus verdaderos sentimientos. Esta chica es adorable. E es bastante cari?osa. Gu¨¢rdalo. Cualquier cosa que digas ser¨¢ in¨²til si prueba demuestra que no eres nieta de mi hermana. Yasmine se mostr¨® distante. ¡°Incluso si no lo soy, seguir¨¦ pensando en tio mi t¨ªa abu¡±. Kathleen esboz¨® una sonrisa. Yasmine mir¨® a joven con apat¨ªa. Bueno, se parece a mi hermana. ¡°Milisegundo. Schott, ya hice prueba de ADN. Samuel habl¨® de repente. Yasmine estaba ligeramente aturdida. ¡°?Cu¨¢ndo lo hiciste?¡± Kathleen tambi¨¦n estaba igualmente sorprendida. Su tono era suave cuando respondi¨®: ¡°Hace unos d¨ªas. Tom¨¦ el ADN de anciana se?ora Yoeger y madre de Kate y realic¨¦ prueba. Yasmine estaba a¨²n m¨¢s desconcertada. ¡°?Pens¨¦ que madre de Kate hab¨ªa fallecido?¡± Explic¨®: ¡°S¨ª, pero Goodwill Hospital mantuvo su ADN¡±. ¡°?C¨®mo es eso posible?¡± Yasmine no pod¨ªa creerlo. Samuel ar¨®: ¡°El Hospital Goodwill se pudo establecer con el apoyo de los padres de Kate, por lo que el hospital conserv¨® el ADN de sus padres¡±. La anciana asinti¨®. ¡°La pareja es realmente respetable¡±. Al terminar su frase, se volvi¨® hacia Kathleen. ¡°Tienes algo m¨¢s que quieres preguntar, ?verdad?¡± ¡°?Yo puedo?¡± Kathleen cuestion¨® cuidadosamente. ¡°Avanzar.¡± Yasmine se prepar¨® para responder cualquier pregunta que le hicieran. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°T¨ªa abu, ?tienes una nieta o no?¡± Yasmine guard¨® silencio, mientras Samuel frunc¨ªa losbios finos. ?A e le importa tanto eso? La anciana se qued¨® sin ha. ¡°No. Solo tengo un nieto in¨²til. ¡°Ya veo. Estaba pensando, si tienes una nieta, yo tendr¨ªa una hermana mayor¡±. Kathleen parec¨ªa decepcionada. Yasmine mir¨® fijamente. ¡°?Qui¨¦n sabe si est¨¢s diciendo verdad?¡± ¡°?Estoy diciendo verdad, lo juro!¡± joven respondi¨® con seriedad. ¡°?Hay algo m¨¢s que quieras preguntar?¡± ¡°T¨ªa abu, ?qu¨¦ quisiste decir cuando dijiste que ibas a exponer lo que hizo familia Yoeger?¡± Yasmine frunci¨® el ce?o. ¡°No puedo decirte eso todav¨ªa¡±. ¡°?Tiene algo que ver con ascendencia de Zachary y Vanessa?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad. La anciana se qued¨® estupefacta. ¡°?C¨®mo lo sabes?¡± Kathleen no respondi¨® sino que reflexion¨® para sus adentros. ?Samuel me dijo todo eso! Despu¨¦s de una breve pausa, Yasmine dijo con voz profunda: ¡°No esperaba que tambi¨¦n se hubiera corrido voz sobre esto¡±. ¡°La noticia de esto no est¨¢ muy extendida. No hay muchos que lo sepan. No tienes que preocuparte¡±, asegur¨® Samuel. Cuando Yasmine lo escuch¨® decir eso, estuvo segura de que ¨¦l lo sab¨ªa todo. ¡°No estoy tratando de ocultar nada. En realidad, hice estoo una forma de proteger a Kate¡±, dijo sin emociones. ?Protegeme? ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso, t¨ªa abu?¡± Kathleen estaba estupefacta. ¡°Tu madre es diferente a Vanessa y as dem¨¢s¡±. Yasmine mir¨® profundamente a los ojos. ¡°?Diferente c¨®mo?¡± Kathleen no entendi¨®. ¡°Lo dir¨¦ de esta manera. En cuanto a rci¨®n, Vanessa y tu madre ten¨ªan padres diferentes. Es solo ques madres de ambas son gems queparten misma sangre¡±, ar¨® Yasmine. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Lo que significa que el apellido de mi abuelo no es Yoeger?¡± Yasmine asinti¨® y Kathleen se volvi¨® para mirar a Samuel, quien aparentemente tampoco ten¨ªa idea de eso. Los dos nunca hab¨ªan esperado escuchar algo as¨ª. ¡°T¨ªa abu, por favor, explique¡±, inst¨® Kathleen. La anciana lentamenteenz¨® a contar historia: ¡°En ese entonces, nuestra hermana mayor, Teresa Schott, se cas¨® con el hijo mayor de familia Yoeger debido a rci¨®n entre ambas familias. Despu¨¦s de eso, e falleci¨® debido a un trabajo de parto dif¨ªcil¡±. Kathleen escuch¨® atentamente. ¡°En ese momento, familia Schott hab¨ªa declinado, y familia Yoeger era advenediza en ascenso. As¨ªo as¨ª, mis padres hicieron todo lo posible para obligar a Frances, tu abu, a convertirse en segunda esposa del heredero de familia Yoeger¡±. Yasmine suspir¨®. Kathleen se enfureci¨® al escuchar eso. ¡°?Como pudireon?¡± Eso es lo que tambi¨¦n dijo Frances. Sin embargo, mis padres son seres humanos ego¨ªstas, y si e no hac¨ªa lo que le ped¨ªa, me obligar¨ªan a hacerlo a m¨ª. Yo ten¨ªa veinte a?os y estaba estudiando en el extranjero. Frances es una mujer amable, as¨ª que al final no tuvo m¨¢s remedio que ceder¡±. Kathleen se sinti¨® horrible. ¡°Entonces, ?qui¨¦n es el padre biol¨®gico de mi madre?¡± Yasmina neg¨® con cabeza. ¡°Yo tampoco tengo idea. Todo lo que s¨¦ es que Frances estaba saliendo con alguien durante ese tiempo. Supongo que no se lo cont¨® a nadie porque su novio no ten¨ªa un estatus digno y mis padres despreciaban a los pobres. Despu¨¦s de eso, se cas¨® con un miembro de familia Yoeger y probablemente se separ¨® de su novio. E ya estaba embarazada para entonces, y por el amor de una madre por su hijo, no abort¨® al ni?o¡±. ¡°Si ese es el caso, ?no dijo nada el viejo Sr. Yoeger?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. Yasmine respondi¨®: ¡°Supongo que no. Si le hubiera importado en ese entonces, el ni?o habr¨ªa sido abortado. No s¨¦ de qu¨¦ haron en privado, pero desde entonces, Frances se convirti¨® en se?ora de la familia Yoeger. Hizo todo por el bien de familia Yoeger y cri¨® s a dos hijos. No fue f¨¢cil para e¡±. Kathleen habl¨® con tristeza. ¡°Sin embargo, Vanessa y Zachary todav¨ªa quer¨ªan hacerle da?o¡±. ¡°Creo que deben haber sabido acerca de sus propias identidades. Tambi¨¦n vi todas esas im¨¢genes de vigncia. Lo que hicieron Zachary y Vanessa es realmente escandaloso, pero a¨²n tenemos que investigar qu¨¦ estaban pensando y cu¨¢l era su objetivo. Lo m¨¢s importante ahora es que Frances reciba tratamiento¡±, dijo Yasmine en un susurro bajo. ¡°No te preocupes, t¨ªa abu. Conmigo cerca, abu se curar¨¢ del veneno. Lo prometo¡±, asegur¨® Kathleen. ¡°Me alivia escuchar eso¡±. Yasmine respir¨® aliviada. ¡°Milisegundo. Schott, este asunto no debe retrasarse. Para evitar que Vanessa y Zachary hagan algo, ?qu¨¦ dices si hacemos una visita a residencia Yoeger? pregunt¨® Samuel solemnemente. ¡°De acuerdo.¡± Yasmine estuvo de acuerdo despu¨¦s de reflexionar brevemente y se levant¨® de su asiento. ¡°Ustedes esperen aqu¨ª. Ir¨¦ a cambiarme. Kathleen y Samuel asintieron y observaron c¨®mo anciana sub¨ªas escaleras. Kathleen tir¨® de manga de Samuel. ¡°?Cu¨¢ndo hiciste una prueba de ADN?¡± ¡°Cuando me haste de tu rci¨®n con familia Yoeger¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Eso fue hace mucho tiempo. ?Por qu¨¦ me lo dijiste hoy? ¨¦l mir¨® con una mirada insondable en sus ojos. ¡°?Usted quiere saber por qu¨¦?¡± E asinti¨® con cabeza. ¡°Por supuesto. ?Me lo dir¨ªas o no? Chapter 216 Chapter 216 Cap¨ªtulo 216 Liberaci¨®npasiva Un brilloplejo brill¨® en los ojos oscuros de Samuel. ¡°Porque quer¨ªa tener m¨¢s razones y excusas para verte¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. El hombre mir¨® su rostro bonito y delicado. ¡°Pero ahora he cambiado de opini¨®n. Me odias tanto y no quieres verme, as¨ª que no creo que tenga necesidad de ocult¨¢rtelo m¨¢s¡±. ¡°No te odio¡±. Kathleen hizo un puchero. Samuel mir¨® atentamente. ¡°Entonces, ?qu¨¦ sientes por m¨ª?¡± ¡°No siento nada por ti¡±. Volvi¨® cabeza y resopl¨®. ¡°Ya veo¡±, dijo con una risita, lo que sorprendi¨®. Por lo general, ¨¦l le dec¨ªa algoo que todav¨ªa amaba y que no pod¨ªa olvidarse de e. Sin embargo, su rei¨®n fue tan inesperadamente simple e ins¨ªpida. ¡°Puedo decir que est¨¢ bastante feliz de saber que Sra. Schott no tiene nieta¡±. Samuel mencion¨® eso a prop¨®sito a pesar de saber que Kathleen no querr¨ªa har de eso. ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? No estoy feliz.¡± Kathleen se neg¨® a admitirlo. Curv¨® losbios. ¡°Si t¨² lo dices.¡± E lo ignor¨® y puso los ojos en nco. ?Qu¨¦ presuntuoso! Baj¨® ligeramente cabeza y dijo: ¡°Oh, por cierto, chaqueta de plumas es realmente c¨®moda¡±. E no dijo nada, y su silencio puso una leve sonrisa en su rostro. Poco despu¨¦s, Yasmine baj¨®s escaleras del segundo piso y el tr¨ªo se dirigi¨® hacia residencia de Yoeger. Al llegar al lugar, sintieron un ambiente estancado. Yasmine se enoj¨® de inmediato cuando vio que a¨²n no hab¨ªan enviado a Frances al hospital. ¡°Samuel, ?d¨®nde est¨¢n tus subordinados?¡± pregunt¨® Yasmine con una voz profunda y disgustada. Est¨¢n afuera. ¡°Haz que vengan aqu¨ª y env¨ªen a anciana se?ora Yoeger al hospital¡±, orden¨® Yasmine. ¡°Est¨¢ bien.¡± Sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a sus hombres, que hab¨ªan estado haciendo guardia afuera. Despu¨¦s de recibir mada de Samuel, intervinieron de inmediato para llevar a cabo orden. ¡°?T¨ªa Yasmine?¡± Zachary sali¨® de habitaci¨®n, sorprendido de ver a Yasmine. Este ¨²ltimo se burl¨®. ¡°Oh, ?as¨ª que est¨¢s cerca? Pens¨¦ que todos en esta casa estaban muertos. El hombre se sinti¨® inc¨®modo. ¡°T¨ªa Yasmine, ?cu¨¢ndo llegaste aqu¨ª?¡± ¡°He estado aqu¨ª por un tiempo. ?Vanessa no te lo dijo? Acababa de salir de mi casa¡±, cuestion¨® Yasmine con un tono hdo. Zachary frunci¨® losbios y mir¨® a Samuel y Kathleen. Samuel susurr¨® algunas ¨®rdenes a Tyson, y este envi¨® inmediatamente a alguien a habitaci¨®n de Frances. Algunos de los hombres de Samuel sacaron a anciana de habitaci¨®n y metieron en el auto, envi¨¢nd al hospital. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Al mismo tiempo, Tyson tom¨® c¨¢mara que Kathleen instal¨® hace unos d¨ªas cuando nadie prestaba atenci¨®n. Las im¨¢genes guardadas en el interior actuar¨ªano evidencia. ¡°T¨ªa Yasmine, ?ad¨®nde van a llevar a mi mam¨¢?¡± Zachary estaba preocupado. ¡°?El hospital, por supuesto! ?Mira el estado en el que est¨¢! ?Por qu¨¦ no enviaron al hospital? Yasmine respondi¨® con tristeza. Zachary no sab¨ªa c¨®mo responder. ¡°?Es que no pueden ver tez aterradora de mi hermana? ?C¨®mo se atreven a retrasar su env¨ªo al hospital? ?Qu¨¦ mont¨®n de bastardos!¡±. Yasmine estall¨® de furia. Zachary frunci¨® losbios y explic¨® con calma: ¡°T¨ªa Yasmine, consultamos a un m¨¦dico. Mi madre sufre de enfermedad de Alzheimer, eso es todo. ¡°?Eso es una mierda! ?Qu¨¦ tan tonto crees que soy? ?Crees que no s¨¦ nada sobre el Alzheimer? ?C¨®mo podr¨ªa cara de alguien volverse morada por tener Alzheimer? Yasmine rugi¨®. Zachary se qued¨® sin pbras. ¡°Solo espera. ?Har¨¦ que ustedes paguen si los resultados de prueba muestran que ustedes son los culpables!¡± Yasmine estaba genuinamente enfurecida cuando gir¨® sobre sus talones y sali¨® de residencia despu¨¦s de gritarle a Zachary. Samuel y Kathleen intercambiaron una breve mirada y se prepararon para irse tambi¨¦n. ¡°Milisegundo. Johnson, ?puede har con el Sr. Lewis y pedirle que tenga piedad de mi hija? Zachary habl¨® de repente. Kathleen se volvi¨® para mirar al hombre. ¡°Nicolette solo puede culparse a s¨ª misma por haber sido arrestada. Incluso si voy a Caleb, ¨¦l no podr¨ªa hacer nada. E viol¨® deliberadamente ley, por lo que debe ser castigada¡±. ¡°E no ser¨¢ condenada si retiras demanda. Incluso si est¨¢s resentido, no creo que debas desahogar todo tu odio con e¡±. ¨¦l mir¨® con una expresi¨®n sombr¨ªa en su rostro. E se ri¨®. ¡°?Por qu¨¦ tengo que escucharte sobre a qui¨¦n debo o no debo odiar?¡± Zachary estaba mudo. ¡°S¨ª, odio a Nicolette, y s¨ª, quiero ver su ca¨ªda. E es culpable de ese incidente. En cuanto a Samuel, tengo otra forma de castigarlo. No est¨¢s en ning¨²n lugar para ense?arme lo que debo y no debo hacer. Ni siquiera puedes educar adecuadamente a tu propia hija. ?C¨®mo te atreves a decirme qu¨¦ hacer? ?Qui¨¦n crees que eres?¡± dijo e, su tono tan hdoo siempre. El rostro de Zachary se oscureci¨®. E continu¨®: ¡°Nadie tiene derecho a obligarme a perdonar o castigar a alguien. Ninguno de ustedes est¨¢ calificado para hacerlo. Deja de darte aires y actuar alto y poderoso frente a m¨ª. Si quieres salvar a tu hija, inventa una forma t¨² mismo. No vengas a molestarme, o me asegurar¨¦ de que nunca salga de c¨¢rcel. La respiraci¨®n de Zachary se aceler¨® mientras Samuel miraba fijamente a Kathleen. Nunca es una mujer d¨¦bil. En ese entonces, en el condominio, se?al¨® el esquema de Nicolette con misma actitud tranqu e indiferente. Tambi¨¦n fue entonces cuando Samuelenz¨® a ver a Kathleen bajo una nueva luz. Le habl¨® a Kathleen con voz ronca. ¡°Vamos. ?Por qu¨¦ perder el tiempo hando con alguieno ¨¦l? E asinti¨® y se prepar¨® para irse con ¨¦l cuando Zachary habl¨®. ¡°Samuel, t¨² y Nicolette alguna vez estuvieron enamorados¡±. Hab¨ªa una luz cial en los ojos de Samuel cuando se volvi¨® para fruncir el ce?o a Zachary. ¡°?Una vez enamorado? ?Qui¨¦n te dijo eso?¡± Zachary se sobresalt¨® un poco por mirada en los ojos de Samuel. Samuel se burl¨®. ¡°?Nadie te dijo que confund¨ª mi gratitud hacia Nicolette con amor? Adem¨¢s, despu¨¦s de eso, descubr¨ª que e nunca fue mi salvadora. Kathleen fue mi salvadora. Se hizo pasar por mi salvadora, que es otro crimen. Entonces, e puede despedirse de sus d¨ªas de libertad¡±. Al terminar su oraci¨®n, tom¨® mano de Kathleen y sali¨®. Zachary los vio irse y apret¨® mand¨ªb. Parece que no ser¨¢ tarea f¨¢cil sacar a Nicolette de c¨¢rcel. Cuando Kathleen y Samuel salieron de residencia, se encontraron con Vanessa. Parec¨ªa bastante indefensa, probablemente porque Yasmine reprendi¨® hace un momento. Sin embargo, el ¨¢nimo de mujer se levant¨® de inmediato cuando vio a Kathleen y Samuel. El d¨²o ni siquiera se molest¨® en mira mientras pasaban junto a e. Al entrar a mansi¨®n, Vanessa mir¨® a Zachary con molestia. ?Por qu¨¦ no los detuviste? ?C¨®mo pudiste permitir que t¨ªa Yasmine se llevara a mam¨¢? ¡°?Sabes cu¨¢ntos hombres trajo Samuel con ¨¦l? ?C¨®mo puedo hacer algo cuando todos en residencia est¨¢n a tu disposici¨®n? Zachary dijo fr¨ªamente en un tono sarc¨¢stico. Vanessa se eriz¨® de rabia. ¡°?Me est¨¢s culpando? ?Regres¨¦ tarde a casa porque te estaba ayudando a sacar a Nicolette de c¨¢rcel! Basta con mirar el estado de su salud. ?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s crees que podr¨ªas aguantar? La expresi¨®n de Zachary era aburrida. ¡°Entonces, ?se te ocurri¨® una manera?¡± ¡°Nicolette saldr¨ªa de c¨¢rcel tres d¨ªas despu¨¦s. Estoy seguro.¡± ¡°?Qu¨¦ hiciste?¡± pregunt¨® Zachary. ¡°Su pierna tiene problemas y necesita que cuiden. Dos d¨ªas m¨¢s tarde, voy a hacer que finja una infi¨®n en pierna y sacar¨¦ de all¨ª a trav¨¦s de liberaci¨®npasiva¡±, explic¨® Vanessa. Chapter 217 Chapter 217 Cap¨ªtulo 217 D¨¦j decidir qu¨¦ hacer La ira de Zachary disminuy¨® despu¨¦s de escuchar explicaci¨®n de Vanessa. ¡°Realmente no esperaba que t¨ªa Yasmine regresara¡±. Zachary se sinti¨®pletamente arrepentido. ¡°Significa que no somos lo suficientemente despiadados¡±. La voz de Vanessa cay¨® en un susurro. El rostro de Zachary se oscureci¨®. ¡°?Estamos hando de nuestra madre aqu¨ª!¡± Vanessa se burl¨®: ¡°Zachary, ?no conoces ya nuestra verdadera rci¨®n con e en el fondo?¡± Zachary sab¨ªa que Vanessa se refer¨ªa a Frances. ¡°Sin embargo, e fue quien nos cri¨® despu¨¦s de todo¡±, murmur¨® Zachary. ¡°Adem¨¢s, incluso si e no es nuestra madre biol¨®gica, es nuestra t¨ªa segunda que est¨¢ rcionada con nosotros por sangre¡±. ¡°Ja ja.¡± Vanessa se ri¨® en rid¨ªculo. ¡°Eres tan ingenuo¡±. Zachary estaba disgustado por sus pbras. ¡°Solo s¨¦ que nea pasar los bienes de familia Yoeger que nos pertenec¨ªan a esa mocosa ileg¨ªtima, que ni siquiera conoce identidad de su padre. ?Qui¨¦n le dio el derecho de darle a ese mocoso herencia de nuestra familia? Vanessa se sinti¨® muy resentida. Zachary respir¨® hondo. ¡°Si te arrepientes, puedes optar por echarte atr¨¢s¡±. Vanessa dirigi¨® sus pbras a Zachary con voz ap¨¢tica. ¡°Tambi¨¦n puedes arrer el asunto con respecto al trasnte de ri?¨®n. No podr¨ªa importarme menos. El rostro de Zachary se volvi¨® sombr¨ªo. ¡°No dije nada¡±. ¡°D¨¦jame arars cosas hoy, Zachary. No tendr¨¦ piedad con aquellos que se atrevan a interponerse en mi camino. No asumas que no me atrever¨¦ a tomar medidas solo porque es nuestra t¨ªa¡±. Vanessa entrecerr¨® los ojos. ¡°?A diferencia de ti, no soy un cobarde!¡± Con eso, e subi¨®s escaleras. La tez de Zachary se volvi¨® a¨²n m¨¢s p¨¢lida. ?No me digas que Vanessa nea deshacerse de t¨ªa Yasmine? ?No ser¨ªa eso demasiado vicioso? Cuando enviaron a Frances al Goodwill Hospital, el m¨¦dico inmediatamente le hizo un chequeo de todo el cuerpo. Despu¨¦s de eso, el m¨¦dico m¨® a los dem¨¢s a su oficina. ¡°La anciana Sra. Yoeger ciertamente tiene s¨ªntomas de envenenamiento. Sin embargo, los signos ya son muy leves¡±, explic¨® el m¨¦dico. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ e siempre est¨¢ inconsciente?¡± Yasmine expres¨® su preocupaci¨®n. ¡°Es porque el veneno no se ha desmayado porpleto de su sistema, lo que tomar¨ªa uno o dos d¨ªas¡±, respondi¨® el m¨¦dico. ¡°Afortunadamente, anciana se?ora Yoeger no tiene otros problemas de salud. Puedes estar tranquilo. ¡°?Qu¨¦ hay de su enfermedad de Alzheimer?¡± pregunt¨® Yasmine de nuevo. El m¨¦dico respondi¨®: ¡°Necesito esperar a que recupere conciencia antes de examinar su cerebro. Solo entonces puedo determinar si su cerebro se vio afectado pors drogas anteriormente o si realmente se le diagnostic¨® enfermedad¡±. Yasmine asinti¨® mientras parec¨ªa abatida. ¡°Gracias.¡± Kathleen expres¨® su gratitud al m¨¦dico. El m¨¦dico respondi¨® con calma: ¡°No hay problema. Deber¨ªamos dejar que anciana se?ora Yoeger descanse m¨¢s. Puedes buscarme en cualquier momento si tienes alguna pregunta¡±. Kathleen asinti¨® en respuesta. Entonces, el m¨¦dico se dio vuelta y se fue. Yasmine respir¨® aliviada. Kathleen ayud¨® a sentarse en una si. ¡°No te preocupes, t¨ªa abu. Sin duda, abu estar¨¢ bien ¡ªle asegur¨® Kathleen. Hab¨ªa una mirada profunda en los ojos de Yasmine. ¡°Afortunadamente, pudiste crte en residencia de Yoeger y ayuda a expulsar el veneno de su cuerpo. De lo contrario,s consecuencias ser¨ªan inimaginables¡±. Kathleen frunci¨® losbios ante sus pbras. ¡°Milisegundo. Schott. La fr¨ªa voz de Samuel reson¨®. ¡°?C¨®mo neas lidiar con Zachary y Vanessa?¡± Yasmine se sorprendi¨® r¨¢pidamente, aparentemente perdida. Despu¨¦s de todo, ambos eran queridos por e. Pase lo que pase, Zachary y Vanessa tambi¨¦n eran hijos de su otra hermana mayor. ¡°Creo que ustedes dos deber¨ªan saber por qu¨¦ Zachary y Vanessa actuaron de esta manera¡±, dijo Yasmine en un tono grave. ¡°?No es todo por el bien de los bienes de familia?¡± Samuel respondi¨® cruelmente: ¡°?Bienes familiares? ?Crees que merecen heredar el arduo trabajo que la anciana se?ora Yoeger hab¨ªa realizado a lorgo de los a?os? Yasmine se congel¨® despu¨¦s de escuchar suentario. ¡°El anciano Sr. Yoeger sab¨ªa que anciana Sra. Yoeger ya estaba embarazada cuando se cas¨® con un miembro de familia Yoeger. A pesar de eso, todav¨ªa le pas¨® los asuntos familiares a e. Adem¨¢s de la confianza, deben haber llegado a un acuerdo antes de eso, por lo que e pod¨ªa decidir a qui¨¦n quer¨ªa entregar los bienes de familia¡±. Samuel continu¨® sarc¨¢sticamente: ¡°Las personas que intentan arrebatar por fuerza cosas que no les pertenecen ser¨¢n golpeadas por el karma¡±. Yasmine se qued¨® en silencio t¨ªmidamente porque sab¨ªa que Samuel estaba diciendo verdad. Kathleen sugiri¨® suavemente: ¡°?Por qu¨¦ no esperamos a que Granny se despierte y le pidamos su opini¨®n?¡±. Samuel y Yasmine fijaron sus ojos en e simult¨¢neamente. ¡°Con todo, fue Granny quien los cri¨®. Deber¨ªamos dejar que e tome decisi¨®n¡±, dijo Kathleen pl¨¢cidamente. Samuel no refut¨® su idea. Mientras tanto, Yasmine no pudo evitar asentir con cabeza. ¡°Est¨¢s bien. Deber¨ªa dejar que mi hermana decida qu¨¦ hacer. En ¨²ltima instancia, nadie sab¨ªa exactamente lo que estaba en mente de Frances. ¡°T¨ªa abu, creo que Granny podr¨ªa despertarse ma?ana. Como ya est¨¢s aqu¨ª, ?por qu¨¦ no dejo que Samuel se encargue de que alguien te env¨ªe a casa? Kathleen se dio cuenta de que Yasmine se sent¨ªa bastante agotada. Haber visto c¨®mo Vanessa y los dem¨¢s hab¨ªan estado tratando a Frances debe haber causado que Yasmine se sintiera ansiosa y molesta. A medida que uno envejec¨ªa, habr¨ªa una limitaci¨®n creciente en su fuerza. Haber experimentado varios altibajos emocionales puede hacer ques personas se sientan agotadas. Yasmine asinti¨® con cabeza. Una vez que Kathleen mir¨® a Samuel, inmediatamente entendi¨® su intenci¨®n y m¨® a Tyson para que enviara personalmente a Yasmine de vuelta a casa. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Despu¨¦s de que pareja los vio entrar al ascensor, Kathleen no pudo evitar preguntar: ¡°Si despides a Tyson, ?qui¨¦n te llevar¨¢ a casa?¡±. ¡°?No est¨¢s aqu¨ª tambi¨¦n?¡± Samuel mir¨® fijamente. ¡°?No te vas a preocupar por m¨ª otra vez?¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. De repente sinti¨® que estaban molestando. ¡°No dije que no me iba a preocupar por ti¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Eres mi m¨¦dico¡±, le record¨® Samuel. ¡°Entonces, esto no se considera molestar. Eso es lo que me hab¨ªas prometido despu¨¦s de todo. Kathleen se qued¨® sin pbras una vez m¨¢s. La sensaci¨®n de meterse en un agujero era muy desagradable. ¡°Yo recuerdo eso. No es necesario que me lo recuerdes. Kathleen se sinti¨® impotente. ¡°?De todos modos, puedes salir de aqu¨ª despu¨¦s de sumergirte en el ba?o medicado una vez m¨¢s hoy!¡± ?Sal de aqu¨ª? Los finosbios de Samuel se curvaron en una peque?a sonrisa. ¡°?Qu¨¦ pasa en el futuro?¡± Pasar¨¦ por tu casa y te buscar¨¦ despu¨¦s de eso. No tienes que quedarte conmigo todos los d¨ªas¡±, respondi¨® Kathleen ap¨¢ticamente. ¡°Muy bien.¡± Samuel parec¨ªa cooperar. Sin embargo, Kathleen sinti¨® ques cosas no eran tan simpleso parec¨ªan. Luego mir¨® a s de Frances. ¡°Enviar¨¦ gente para protege y absolutamente no permitir¨¦ que Vanessa y los dem¨¢s se acerquen a e¡±. Samuel le dio a Kathleen sus pbras. ¡°Har¨¦ arreglos para que gente monte guardia en entrada del hospital, el ascensor y puerta de s de anciana se?ora Yoeger¡±. Kathleen respondi¨® con un asentimiento. ¡°?Kate!¡± Gemma corri¨® hacia e. ¡°H, Gema¡±. Una sonrisa apareci¨® en el rostro de Kathleen. Gemma se sobresalt¨® un poco porque no esperaba ver a Kathleen y Samuel aparecer uno aldo del otro. ¡°Escuch¨¦ de alguien hace un momento que viniste al hospital y pens¨¦ que algo te deb¨ªa haber pasado. Por eso me apresur¨¦ a llegar aqu¨ª. Gemma estudi¨® de pies a cabeza. ¡°?Que esta pasando?¡± ¡°No me pas¨® nada. Era mi abu¡±, explic¨® Kathleen. ¡°?Abuelita?¡± Gemma estaba asombrada. ¡°?Pens¨¦ que hab¨ªa fallecido hace mucho tiempo?¡± ¡°Me refiero a mi abu biol¨®gica¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°E es madre biol¨®gica de mi madre¡±. Gemma no pudo ocultar su sorpresa. ¡°?Es eso cierto? ?Finalmente encontraste a tu abu biol¨®gica? Kathleen asinti¨® con cabeza. ¡°Eso es genial. ?Estoy tan feliz por ti!¡± Gemma respondi¨® sonriendo. ¡°?Qui¨¦n es su abuelita?¡± ¡ªLa anciana se?ora Yoeger de familia Yoeger ¡ªrespondi¨® Kathleen. Gemma se qued¨® desconcertada por revci¨®n. ¡°?No es e abu de Nicolette?¡± Chapter 218 Chapter 218 Cap¨ªtulo 218 Amigo cercano Kathleen asinti¨®. Con el ce?o fruncido, Gemma pregunt¨®: ¡°As¨ª que ustedes dos son primos, ?verdad?¡± ¡°S¨ª.¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Pero me niego a reconoceo mi prima¡±. ¡°?Derecha! Alguieno e no es lo suficientemente bueno para ser tu primo. No es de extra?ar que haya un parecido entre t¨² y Nicolette. Kathleen respondi¨® con calma: ¡°S¨ª. Incluso me convert¨ª en su reemzo en ese entonces¡±. Samuel se ar¨® garganta, tratando de calmar iodidad. Como si hubiera sentido algo, Gemma respondi¨®: ¡°Estar¨¦ de servicio esta noche, as¨ª que cuidar¨¦ de tu abu por ti¡±. ¡°Gem, gracias¡±, Kathleen expres¨® su gratitud. ¡°No hay necesidad de agradecerme¡±. Gemma mir¨® a Kathleen a los ojos y dijo: ¡°Mira tus ojeras. Se ven tan mal. Date prisa y vete a casa a descansar un poco. ¡°Est¨¢ bien. Me ir¨¦ ahora. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Ten cuidado de camino a casa¡±, le record¨® Gemma. Kathleen asinti¨® levemente y tir¨® de Samuel antes de irse. Despu¨¦s de salir del hospital, Kathleen y Samuel se subieron a un Maybach. Samuel solt¨® una tos y dijo: ¡°Nunca antes te hab¨ªa tomadoo reemzo. Nunca.¡± Pod¨ªa asegurar eso, al menos. Aunque Kathleen y Nicolette se parec¨ªan, ya veces ¨¦l tambi¨¦n se preguntaba por qu¨¦ se parec¨ªan tanto, nunca hab¨ªa elegido a Kathleeno sustituta de Nicolette. Kathleen frunci¨® losbios rojos y respondi¨®: ¡°Ya no importa¡±. Con voz profunda, Samuel murmur¨®: ¡°Kate, si te hubiera tomadoo su reemzo, solo me habr¨ªas disgustado m¨¢s¡±. Kathleen lenz¨® una mirada de soyo. ¡°Me conozco bien, y creo que t¨² tambi¨¦n¡±. La voz de Samuel era ronca. ¡°Si no pudiera aceptar c¨®mo te pareces a Nicolette, no me habr¨ªa casado contigo¡±. Inicialmente, se cas¨® con Kathleen debido a presi¨®n de Diana. Sin embargo, definitivamente no vio a Kathleeno el reemzo de Nicolette. Si realmente lo hubiera hecho, se habr¨ªa resentido m¨¢s con Kathleen y no habr¨ªa pensado en acercarse a e. Lo cierto es que ya lo hab¨ªa hecho desde el principio, y se hab¨ªa enamorado perdidamente de e. ¡°Conf¨ªo en ti.¡± Kathleen sostuvo el vnte con sus dedos delgados mientras continuaba: ¡°Samuel, todav¨ªa puedo hacer mi propio juicio sobre algunos asuntos. El malentendido no fue raz¨®n por que nos divorciamos¡±. Kathleen y Samuel ten¨ªan mente ra. Eran conscientes de que su divorcio no se deb¨ªa a que alguien hubiera sembrado discordia entre ellos. Incluso si hubiera algunos malentendidos y tuvieran que har, al final se divorciar¨ªan. Please check at N/?vel(D)rama.Org. La ra¨ªz del problema era que no estaban hechos el uno para el otro. Su voz era d¨¦bil cuando dijo: ¡°?Te diste cuenta de que en realidad nos llev¨¢bamos bien antes de nuestro matrimonio y despu¨¦s de nuestro divorcio?¡± Samuel no dijo una pbra. ¡°Tal vez, eso solo podr¨ªa significar que ser¨ªa mejor para nosotros seguir siendo amigos¡±. Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que ser ra. De repente, Samuel coloc¨® suavemente su dedo fr¨ªo contra sus delgadosbios. Su mirada sobre e fue gentil cuando respondi¨®: ¡°No tienes que explicarme, y no tienes que sentirte presionada. Kate, no te estoy haciendo nada. Despu¨¦s de que hayas terminado de tratarme, depende de ti si deseas irte o quedarte. No te detendr¨¦. Adem¨¢s, estar¨¦ de acuerdo si quieres seguir en contacto. Si deseas permanecero amigos, seguiremos siendo amigos entonces¡±. Frunciendo el ce?o, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Realmente entiendes lo que quiero decir?¡± Samuel respondi¨® con un asentimiento. ¡°De acuerdo entonces.¡± Kathleen respir¨® hondo y el refrescante aroma del hombre le invadi¨® nariz. ¡°?Puedes parar con esos gestos que un amigo no har¨ªa,o tomar mi mano, tocarme cara y la cabeza?¡± Samuel hizo una pausa por un segundo antes de responder: ¡°Est¨¢ bien¡±. Kathleen lo mir¨® de soyo y pregunt¨®: ¡°?Realmente has tenido eso en cuenta?¡±. ¡°S¨ª.¡± Despu¨¦s de una pausa moment¨¢nea, Samuel continu¨®: ¡°?Podr¨ªa decirme qu¨¦ tipo de amigos somos el uno para el otro?¡± ¡°Amigos ordinarios¡±, enfatiz¨® Kathleen. ¡°Si somoso lo que dijiste, ?ser¨ªas as¨ª de duro con tu amigo¨²n?¡± Samuel pregunt¨® seriamente. Kathleen se qued¨® sin ha en un instante. ?Ja ja! ?As¨ª que ahora soy yo el culpable! ¡°Kate, ?puedo decir algo?¡± Samuel pregunt¨® con caut. ¡°Avanzar.¡± Por alguna raz¨®n, Kathleen se estaba poniendo impaciente y furiosa de repente. ¡°No puedo ser tu amigo, y t¨² tambi¨¦n sientes lo mismo¡±. Samuel fue directo al grano. ¡°Es porque sol¨ªamos ser marido y mujer¡±. Kathleen permaneci¨® en silencio. ¡°Seamos amigos cercanos el uno del otro. Despu¨¦s de todo, algunos toques f¨ªsicos son inevitables. ?Qu¨¦ opinas?¡± Samuel sugiri¨® casualmente. ¡°?Amigos ¨ªntimos?¡± Kathleen se burl¨®. ¡°?Sabes lo f¨¢cil que es para los amigos cercanos pasarse de raya?¡± ¡°?Por qu¨¦ pensar¨ªas que los amigos cercanos tienden a pasarse de raya?¡± El encantador rostro de Samuel se volvi¨® solemne. ¡°?Alguna vez has tenido amigos cercanos?¡± Kathleen se trab¨® lengua. El c¨¢lido aliento del hombre permaneci¨® a su alrededor. ¡°Sabr¨ªas lo bien que se siente tener un amigo cercano despu¨¦s de tener uno. Adem¨¢s, somos socioserciales. No creo que podamos ser considerados amigosunes¡±. Kathleen lenz¨® una mirada sospechosa. La mirada de Samuel se oscureci¨® mientras miraba. Sin decir una pbra, Kathleen frunci¨® ligeramente losbios y encendi¨® el motor. Samuel lenz¨® una mirada insondable. ¡°?Entonces es un s¨ª?¡± ¡°?Carse boca!¡± Kathleen exm¨®, enfurecida. Samuel curv¨® losbios en una sonrisa maliciosa. Sab¨ªa que e estar¨ªa de acuerdo. Kathleen y Samuel regresaron juntos a residencia de los Johnson. Como Samuel hab¨ªa recuperado conciencia y ya no necesitaba a nadie que lo cuidara, fue directamente al ba?o medicinal despu¨¦s deer. Mientras tanto, Kathleen descansaba en habitaci¨®n de invitados. Su dormitorio estaba ocupado por Samuelo de costumbre. Justo cuando estaba mirando el gui¨®n, entr¨® mada de Caleb. ¡°H.¡± Kathleen descolg¨® el tel¨¦fono. ¡°?Est¨¢s ocupado?¡± La voz de Caleb sonaba bastante ronca. Desde que Kathleen hab¨ªa expuesto su intenci¨®n, se llenaba de un sentimiento de culpa indescriptible cada vez que enfrentaba. ¡°En realidad no¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°?Le pas¨® algo a tu hermana?¡± Caleb se qued¨® en silencio por un momento antes de preguntar: ¡°?Puedo marte solo cuando le pase algo a mi hermana?¡± ¡°Por supuesto que no. Si hay alg¨²n problema con tu salud, tambi¨¦n puedes marme¡±. Kathleen se detuvo un momento. Aunque tienes que pagar. Caleb se qued¨® sin pbras. Parpadeando, Kathleen volvi¨® a preguntar: ¡°No se trata de tu hermana, pero te sientes mal, ?eh?¡±. ¡°?Ja!¡± Caleb se ri¨® entre dientes y replic¨®: ¡°S¨¦ que me est¨¢s rechazando indirectamente¡±. Kathleen no respondi¨®. ¡°Me usaste para liberarte de Samuel, pero ?por qu¨¦ ustedes dos se acercan cada vez m¨¢s?¡± Caleb cuestion¨® en voz baja. Kathleen se mordi¨® elbio. Kathleen, hablo en serio sobre estar contigo. Caleb levant¨® vista y se qued¨® mirando ventana de su habitaci¨®n. ¡°?Podr¨ªas darme una oportunidad?¡± Kathleen se sorprendi¨® un poco. ¡°Caleb, t¨²¡­¡± ¡°?No podr¨ªas? ?Ya aceptaste a Samuel? Caleb pregunt¨® gravemente. ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Caleb, no neo volver a tener una rci¨®n, y lo digo en serio. As¨ª que no tengo idea de por qu¨¦ todos ustedes me obligan a poner fin a mi vida de soltero. Soy feliz por mi cuenta y puedo disfrutar de libertad. Adem¨¢s, tengo mi propia carrera. El amor y el matrimonio no lo son todo. ?Por qu¨¦ ambos me obligan a volver a estar juntos o tener una rci¨®n contigo? Como si el romance fuera lo ¨²nico que importa en el mundo. Estaba realmente molesta. Ten¨ªa todos los sue?os y metas que quer¨ªa alcanzar, y hab¨ªa muchas m¨¢s cosas significativas que val¨ªan su tiempo y atenci¨®n. Sin embargo, estas personas estaban tratando de atrapa en una rci¨®n. Estaba preocupada y frustrada. Chapter 219 Chapter 219 Cap¨ªtulo 219 Debe morir Caleb escuch¨® los gru?idos de Kathleen, pero no se enoj¨® con e. Apuesto a que no me est¨¢ haciendo esto solo a m¨ª. ¡°De acuerdo. Lo tengo. No te molestar¨¦ m¨¢s¡±, asegur¨® Caleb con voz ronca. Colg¨® el tel¨¦fono tan prontoo dej¨® atr¨¢s esas pbras. Sosteniendo su frente, Kathleen se sinti¨® tan cansada. Sinti¨® que le dol¨ªa cabeza. Caleb levant¨® vista y se qued¨® mirando ventana. Luego, subi¨® al auto y se fue. Estaba decidido a ganarse a Kathleen. Al mismo tiempo, Samuel estaba escuchando en silencio fuera de habitaci¨®n de Kathleen con los brazos cruzados. Susbios se curvaron en una sutil sonrisa. Al menos no ha pensado en salir con Caleb. Ya que tiene tantas cosas que lograr, ?cumplir¨¦ sus deseos mientras e sea feliz! Al d¨ªa siguiente, Kathleen baj¨® a desayunar despu¨¦s de refrescarse. Charles y Samuel parec¨ªan excepcionalmente serenos en mesa deledor. Entonces, e se sent¨®. Samuel y Charles levantaron un vaso de leche respectivamente al mismo tiempo, queriendo d¨¢rselo. Kathleen le dio un mordisco a tostada y dijo: ¡°Puedo arregl¨¢rms s¡±. Los dos hombres intercambiaron miradas y se soltaron. Kathleen se qued¨® sin pbras. Tom¨® el vaso de leche y lo bebi¨® lentamente. ¡°Samuel, ?tu casa se quem¨®?¡± Charlesenz¨® con su sarcasmo. Samuel le dedic¨® una amplia sonrisa. ¡°?A qu¨¦ casa te refieres?¡± Charles se qued¨® sin pbras. Ya hab¨ªa perdido cuando pelea acababa deenzar. ¡°Ya que tienes tantas casas, ?por qu¨¦ est¨¢s en mi casa, entonces? Incluso me quitaste ropa para ponerme anoche¡±, se quej¨® Charles enojado. ¡°D¨¦jame corregirte. Esta casa te pertenece a ti ya Kate. Kate estuvo de acuerdo, as¨ª que me mud¨¦. En cuanto a tu ropa, yapr¨¦¡±, explic¨® Samuel con paciencia. ¡°?T¨² lospraste?¡± Charles se enfureci¨®: ¡°?Ni siquiera los he usado todav¨ªa! ?Eran regalos de cumplea?os que me dio Kate! ¡°Por eso lospr¨¦ al precio original. Si no, dime tu precio. Te pagar¨¦.¡± Samuel luc¨ªa una sonrisa. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Charles respiraba con dificultad. Tambi¨¦n perdi¨® en segunda ronda. ¡°?Fuera de mi casa hoy!¡± Charles golpe¨® mesa. Con un aspecto bastante sereno, Samuel fij¨® su mirada en Kathleen. ¡°?Necesito quedarme otra noche hoy?¡± ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°?Se enter¨® que? ?Pi¨¦rdase!¡± Carlos estaba agitado. Kathleen mir¨® a Samuel con calma. ¡°Te buscar¨¦ m¨¢s tarde y te tratar¨¦ en tu casa¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Samuel asintiendo. Charles estaba m¨¢s que sin pbras. Y esa fue tercera ronda que perdi¨®. ¡ªCharles ¡ªgrit¨® Kathleen. Charles inmediatamente volvi¨® a su sentido. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Ve a visitar a Granny al hospital hoy. Inf¨®rmeme si est¨¢ despierta. Recuerda no dejar que Vanessa y los dem¨¢s se acerquen a Granny¡±, record¨® Kathleen. ¡°Est¨¢ bien. Ir¨¦ ahora.¡± Charles termin¨® su taza de caf¨¦ y se puso de pie. ¡°Conduce con cuidado¡±, dijo Kathleen. Palmeando el hombro de Kathleen, Charles dijo con indiferencia: ¡°?Recuerda, dile que se pierda! Adem¨¢s, ll¨¢mame para que te pa?e si vas a su casa. ¡°Charles, ?eres tan libre?¡± Kathleen cuestion¨® suavemente. ¡°?Qu¨¦ quieres decir? Tengo mucho tiempo para mantenerte a salvo de un pervertido. Charles lenz¨® a Samuel una mirada fr¨ªa y se dio vuelta. Kathleen mir¨® a Samuel. ¡°?Realmente tienes que provocar a mi hermano?¡± ¡°Solo estaba diciendo verdad. La ropa que lepraste me queda mejor¡±, dijo Samuel con confianza. ¡°Lepr¨¦ esa ropa a mi hermano. ?Por qu¨¦ necesitas tanta ropa? ?Hay necesidad de arrebatarle el suyo? Kathleen habl¨® impotente. ¡°Porque¡­ me gustan¡±, respondi¨® Samuel con su voz profunda. En verdad, quer¨ªa decir que solo le gustaban porque Kathleen fue quien lospr¨®. Kathleen estaba preocupada. ¡°Devu¨¦lvele esa ropa a Charles. Te conseguir¨¦ unos nuevos. ¡°?Serio?¡± Samuel mir¨®, su mirada llena de anticipaci¨®n. ¡°?Por qu¨¦ te mentir¨ªa? ?No tepr¨¦ chaqueta de plumas que te promet¨ª ¨²ltima vez? Una brinte sonrisa se dibuj¨® en el rostro de Samuel. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen dej¨® escapar un suspiro. Tanto Samuelo Charles siempre han sido dominantes, pero ?por qu¨¦ siempre peleano ni?os cada vez que se encuentran? Parec¨ªa que no pod¨ªaprender susportamientos. He terminado deer. Ir¨¦ al set de filmaci¨®n ahora¡±, dijo Kathleen despu¨¦s de terminar media mazorca de ma¨ªz. ¡°Vamos juntos.¡± Samuel dej¨® copa. Hab¨ªa terminado deer hac¨ªa alg¨²n tiempo y hab¨ªa estado esperando a Kathleen. Kathleeni¨® lenta y elegantemente, masticando cada peque?o bocado que tomaba. E asinti¨®. ¡°Vamos. Recuerda enviar a alguien aqu¨ª para empacar tus cosas. Samuel luc¨ªa una leve sonrisa. ¡°Los mover¨¦ por mi cuenta esta noche¡±. ?Esta noche? Kathleen se volvi¨® para mirarlo. ¡°Me he mudado a puerta de aldo¡±. Samuel entrecerr¨® los ojos l¨¢nguidamente mientras miraba. Kathleen estaba perpleja. Nunca he estado tan sin pbras en mi vida antes. Despu¨¦s de eso, Samuel sali¨® de casa con e. Incluso envi¨® personalmente al set de filmaci¨®n. Antes de salir del auto, Kathleen lenz¨® una mirada indiferente. ¡°Puedo volver solo despu¨¦s del trabajo. No tienes que recogerme. Al escuchar eso, Samuel simplemente mostr¨® una sonrisa despreocupada. ¡°Pero mi mam¨¢ me dijo que te llevara a cenar a residencia Macari. Rechazar¨¦ invitaci¨®n en tu nombre, entonces. La abu te extra?a y tambi¨¦n desea har sobre el asunto de familia Yoeger¡±. Kathleen ten¨ªa dudas. El encantador rostro de Samuel permaneci¨® sereno. ¡°No soy tan desvergonzadoo para usar a abuo excusa para enga?arte. Adem¨¢s, sabes que abu no me seguir¨¢ el juego. ¡°Cierto¡±, respondi¨® Kathleen con un leve asentimiento despu¨¦s de pensar un poco en sus pbras. Le ech¨® otro vistazo antes de abrir puerta y salir del coche. La mirada de Samuel se oscureci¨® cuando vio a Kathleen caminar hacia el set de filmaci¨®n. Al instante siguiente, sac¨® su tel¨¦fono sin prisas y m¨® a Diana. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± fue fr¨ªa respuesta de Diana. ¡°Abu, ?no te preocupas por m¨ª en absoluto?¡± se quej¨® Samuel, sus cejas se asentaron en un ce?o fruncido. ¡°?Ja ja! Kate est¨¢ ah¨ª para cuidar de ti. Seguro que no morir¨¢s. Diana estaba tranqu. Samuel se ar¨® garganta. Voy a traer a Kate a casa para cenar esta noche. ¡°?Kate lo sugiri¨® e misma?¡± Diana frunci¨® el ce?o. ¡°La invit¨¦ en tu nombre¡±, respondi¨® Samuel directamente. Su respuesta dej¨® a Diana sin pbras. ¡°Pero le dije que t¨² fuiste quien lo trajo ai¨®n. Abu, recuerda no soltarlo identalmente¡±. ¡°Bas¡ª¡± reprendi¨® Diana. Antes de que pudiera terminar oraci¨®n, Samuel inmediatamente colg¨® el tel¨¦fono. Masaje¨¢ndoses sienes, Samuel instruy¨® al conductor: ¡°Regresa a empresa¡±. El conductor asinti¨® y llev¨® a Samuel de regreso a empresa. M¨¢s tarde, Samuel lleg¨® al edificio y entr¨® a oficina. Tyson se acerc¨®. ¡°Se?or. Macari, Nicolette ha sido liberada¡±. Samuel se quit¨® chaqueta de plumas y colg¨® a undo. En un tono ap¨¢tico, dijo: ¡°?Est¨¢ recibiendo tratamiento en el hospital afuera?¡± Tyson respondi¨® asintiendo. Samuel sonri¨®. ¡°Excelente.¡± ?Excelente? Tyson estaba desconcertado. ¡°D¨¦jame preguntarte. ?Por qu¨¦ Vanessa debe salvar a Nicolette? Samuel arque¨® una ceja. ¡°Porque quiere el ri?¨®n de Nicolette, ya que Zachary necesita un trasnte de ri?¨®n¡±, respondi¨® Tyson casi de inmediato. Samuel se burl¨®. ¡°Eres demasiado superficial¡±. ?Poco profundo? Una vez m¨¢s, Tyson estaba desconcertado. Samuel sac¨® un informe del caj¨®n. ¡°Este informe muestra que Nicolette no es una donantepatible para donar su ri?¨®n a Zachary¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Tyson se sorprendi¨® por esa revci¨®n. ¡°Adem¨¢s, seg¨²n el estado actual de Zachary, todav¨ªa no necesita un trasnte de ri?¨®n¡±, dijo Samuel con frialdad. Tyson estaba a¨²n m¨¢s sorprendido. ¡°Este¡­¡± Samuel parec¨ªa imperturbable. ¡°Vanessa est¨¢ tratando de deshacerse de cualquiera que pueda interponerse en su camino para heredar los bienes de familia. Kate, Charles, Zachary, Nicolette, anciana se?ora Yoeger y se?ora Schott son amenazas para e, as¨ª que deben morir¡±. Chapter 220 Chapter 220 Cap¨ªtulo 220 D¨¦jame ayudarte El sudor fr¨ªo corr¨ªa por frente de Tyson mientras miraba el documento. ¡°?Vanessa es una mujer tan viciosa!¡± Mientras tanto, pura hostilidad era evidente en el hermoso y cincdo rostro de Samuel. ¡°Se?or. Macari, ?no deber¨ªamos informar a Sra. Johnson sobre esto? Tyson pregunt¨® con curiosidad. Samuel neg¨® con cabeza en respuesta. Tyson se sorprendi¨® al ver respuesta de Samuel. ¡°?Pero hacerlo no nos permitir¨¢ revr los siniestros nes de Vanessa?¡± ¡°Pero quiero a Nicolette muerta¡±, dijo Samuel, con ojos fr¨ªos. Entonces, todo encaj¨® en su lugar para Tyson. Samuel nunca intervendr¨ªa si pudiera usar a Vanessa para quitarle vida a Nicolette. Ya no albergaba sentimientos por Nicolette, ya que e casi hab¨ªa matado a Kathleen. Adem¨¢s, le caus¨® a Kathleen un gran trauma psicol¨®gico e incluso mat¨® a sus dos hijos por nacer. ?C¨®mo pod¨ªa dejar libre a Nicolette? Samuel ya estaba siendo caritativo al no ofrecerle un arma a Vanessa y ayuda a asesinar a Nicolette. Tyson finalmente entendi¨® intenci¨®n de Samuel. En voz baja, dijo: ¡°Tienes raz¨®n. Deber¨ªamos dejar que los malvados se castiguen a s¨ª mismos. No hace falta que se ensucies manos, se?or Macari. No val¨ªa pena ser acusado de un crimen por genteo ellos. ¡°Oh, cierto¡±, dijo Samuel con una leve sonrisa. ¡°Adquirir marca de esta chaqueta.¡± Tyson estaba desconcertado. La petici¨®n espont¨¢nea de Samuel lo hab¨ªa tomado por sorpresa. ¡°Me di cuenta de que Kate llevaba algunas de sus chaquetas. P¨®ngase en contacto con ellos y solicite que nombren a Kateo su portavoz¡±, dijo Samuel a ligera. Aunque Tyson todav¨ªa estaba sin pbras, logr¨® responder con un simple ¡°bien¡±. Samuel, por su parte, se concentr¨® en chaqueta colgada a sudo. Cuanto m¨¢s lo miraba, m¨¢s feliz se sent¨ªa. Tyson pod¨ªa decir que Samuel estaba de un humor excepcionalmente bueno al mirars piernas cruzadas de este ¨²ltimo, que saltaban r¨ªtmicamente. Parec¨ªa que Samuel y Kathleen estaban haciendo un buen progreso. Gracias a Dios. Mientras tanto, Kathleen estaba filmando diligentemente con el equipo de filmaci¨®n. Y por tarde lleg¨® Charles, quien visit¨®. ¡°Charles, ?qu¨¦ te trae por aqu¨ª?¡± Kathleen pregunt¨®. Estaba bastante sudorosa ya que acababa de terminar de filmar una escena. Era una escena de i¨®n. Para presentar una toma m¨¢s realista, Kathleen hab¨ªa hecho escena por su cuenta sin un doble de i¨®n. Charles limpi¨® suciedad de su rostro antes de anunciar: ¡°Mio quiere que seas su portavoz¡±. Completamente desconcertada, Kathleen pregunt¨®: ¡°?En serio?¡±. ¡°S¨ª.¡± Carlos asinti¨®. ¡°?No dijo Mio que nunca contratar¨ªan a un portavoz?¡± cuestion¨® Kathleen, todav¨ªa en estado de shock. ¡°Sin embargo, sus chaquetas son muy c¨®modas de usar¡±. ¡°Eso fue lo que dijo el ex-jefe de Mio. El jefe actual aparentemente es diferente¡±, explic¨® Charles. Kathleen se sorprendi¨® una vez m¨¢s por informaci¨®n que estaba recibiendo. ¡°?El exjefe y el jefe actual? ?Mio tuvo un cambio de jefes?¡± Charles asinti¨® en respuesta. ¡°?Qui¨¦n es el nuevo jefe?¡± pregunt¨® Kathleen, intrigada. ¡°Sin embargo, el hecho de que me eligieran a m¨ª, una actriz de primer nivel,o portavoz demuestra que tienen un gusto excelente¡±. ¡°Samuel Macari¡±, respondi¨® Charles rotundamente. Kathleen se qued¨® sin pbras. No esperaba que Samuel hubiera adquirido a Mio justo despu¨¦s de recibir una chaqueta de dicha marca de e no hace mucho tiempo. Adem¨¢s de eso, incluso nombr¨®o portavoz. Por lo tanto, e no ten¨ªa idea de c¨®mo reionar. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± pregunt¨® Carlos. ¡°Charles, ?me vas a dejar tomar el trabajo?¡± Kathleen pregunt¨®, sinti¨¦ndose sorprendida. ¡°?Por que no? Es una oportunidad para ganar dinero¡±, razon¨® Charles. ¡°Adem¨¢s, bastantes marcas de prestigio tambi¨¦n est¨¢n interesadas en trabajar contigo. Lo arrer¨¦ para que todass tomas puedan completarse en tres d¨ªas¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Entonces contin¨²as con los arreglos. Har¨¦ lo que dices. Con un dejo de irritaci¨®n en su voz, Charles dijo: ¡°Para ser honesto, no estoy contento con esto. Mio, sin embargo, hace m¨¢s que chaquetas. Se te asign¨® l¨ªneapleta de ropa, gracias al arreglo de Samuel. Por lo tanto, estoy seguro de que tambi¨¦n respaldar¨¢s otras prendas de vestir. Lo que me recuerda algo de lo que necesito har con ¨¦l: si quiere que usted sea el portavoz, ser¨¢ mejor que lo haga permanente; tampoco se le permite contratar a otros portavoces¡±. Una vez m¨¢s, Kathleen se qued¨® sin pbras. Charles parece estar amenazando descaradamente a Samuel en este punto. ¨¦l sabe que Samuel definitivamente estar¨ªa de acuerdo con sus t¨¦rminos. Sin saber qu¨¦ m¨¢s decir, Kathleen opt¨® por seguir trabajando. Cuando estaba a punto de darse vuelta e irse, inform¨®: ¡°Tengo que seguir filmando, Charles¡±. ¡°Continuar. Tambi¨¦n deber¨ªa volver al hospital¡±, respondi¨® Charles a ligera. ¡°?La abu a¨²n no se ha despertado?¡± Kathleen pregunt¨®. Carlos neg¨® con cabeza. ¡°He consultado al m¨¦dico, pero ¨¦l tampoco est¨¢ seguro. Dijo que tal vez tendr¨ªamos que esperar hasta el d¨ªa siguiente¡±. ¡°Despu¨¦s de todo, Granny fue envenenada con un veneno de i¨®n lenta¡±, dijo Kathleen antes de continuar, ¡°No creo que se despierte tan pronto. Deber¨ªas ocuparte de tu trabajo, Charles. Hay gente en el hospital que podr¨ªa ayudar a cuidar a Granny de todos modos. Carlos resopl¨®. ¡°Samuel hab¨ªa dado instriones a m¨¢s personas para que estuvieran en guardia. Siempre ha estado ansioso cuando se trata de cosaso estas¡±. Impotente, Kathleen replic¨®: ¡°Charles, ?no es bueno que Samuel te ofrezca ayuda?¡±. Charles simplemente gru?¨® en respuesta. ¡ªBueno, ¨¦l tiene m¨¢s hombres debajo de ¨¦l que t¨² ¡ªmurmur¨® Kathleen. ¡°Solo me preocupa ques mismas cosas que te sucedieron en el pasado vuelvan a suceder¡±, explic¨® Charles. Kathleen frunci¨® losbios. Fue entonces cuando Charles se dio cuenta de que hab¨ªa dicho algo mal. ¡°No fue mi intenci¨®n mencionarlo¡±. Kathleen suspir¨®. ¡°¨¦l noeter¨¢ el mismo error. Samuel no es tan tonto. Conoc¨ªa muy bien a Samuel. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Charles mir¨® de soyo. ¡°Pareces conocerlo extremadamente bien¡±. ¡°?Qu¨¦ puedo hacer? Me ha gustado durante tanto tiempo. He estado aprendiendo sobre ¨¦l durante mi tiempo libre. ?C¨®mo podr¨ªa no conocerlo bien? Kathleen sonri¨® con amargura antes de continuar: ¡°Si hubiera usado parte del tiempo que pas¨¦ para aprenderlo en m¨ª misma, me habr¨ªa vuelto famosa hace dos a?os¡±. ¡°Es por eso que no deber¨ªas ser un tonto enamorado¡±, exm¨® Charles. ¡°Kathleen, est¨¢s viviendo tu mejor vida ahora. As¨ª que, por favor, no te provoques problemas al entar una rci¨®n¡±. Kathleen resopl¨®. ¡°Dice el que esperaba que terminar¨ªa con Chris o Caleb¡±. Charles estaba avergonzado despu¨¦s de escuchar sus pbras. ¡°Para sacarlo a luz, simplemente no quieres que me re¨²na con Samuel¡±, sugiri¨® Kathleen, levantando una ceja. Carlos resopl¨®. ¡°?Simplemente no quiero darle otra oportunidad destimarte!¡± Kathleen exhal¨® otro suspiro antes de palmear a Charles en el hombro. ¡°Est¨¢s pensando demasiado¡±. Con eso, dio media vuelta y se fue. Charles frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ quiere decir e? ?Piensa e que Samuel nostimar¨¢? Mir¨® a Kathleen, que en ese momento estaba ocupada filmando, y decidi¨® que no quer¨ªa molesta m¨¢s. Por lo tanto, se despidi¨® en silencio. Despu¨¦s de conversaci¨®n, Kathleen estaba absorta en sus pensamientos mientras filmaba. ?Por qu¨¦ conozco tan bien a Samuel en medida en que lo conozco mejor que a m¨ª mismo? Cuando Kathleen termin¨® su trabajo, ya era de noche. Sorprendentemente, Samuel hab¨ªa venido a recoge. Kathleen lo mir¨®. Aparte de su camisa, estaba vestidopletamente de negro y a¨²n luc¨ªa chaqueta que e le hab¨ªa dado. Era asombrosamente guapo con rasgos distintivos, que consist¨ªan en cejas gruesas y un puente nasal recto. A menudo daba una impresi¨®n fr¨ªa y cerrada cuando su rostro no ten¨ªa expresi¨®n. Fue entonces cuando se dio cuenta de que lo hab¨ªa estado mirando. R¨¢pidamente se acerc¨® a ¨¦l y le dijo: ¡°Conducir¨¦ all¨ª yo misma¡±. ¡°Me rega?ar¨ªan si lo hicieras¡±, respondi¨® Samuel. ¨¦l le dedic¨® una media sonrisa mientras miraba fijamente. ¡°?Grabaste una escena de i¨®n hoy?¡± Cohibida, Kathleen se toc¨® cara. ¡°?Como supiste? Estoy seguro de que me he limpiado. ¡°Te has perdido un lugar¡±, dijo Samuel con una sonrisa. ¡°Tu oido.¡± ?Mi o¨ªdo? Kathleen inmediatamente levant¨® mano para tocarse oreja. Sin embargo, no pudo encontrar ninguna mota de suciedad. ¡°?Deja que te ayude?¡± Samuel pregunt¨®. Vte, Kathleen asinti¨®. Samuel sac¨® un pa?uelo de su bolsillo y le limpi¨® suavemente suciedad de oreja. R¨¢pidamente not¨® lo roja que se hab¨ªa puesto oreja de Kathleen. Las orejas de Kathleen son segunda parte del cuerpo m¨¢s sensible. El m¨¢s sensible es¡­ Samuel detuvo su tren de pensamientos para que no siguiera en espiral. Como el caballero que era, continu¨® limpi¨¢ndole oreja. ¡°Todo listo¡±, dijo Samuel con una sonrisa. Luego vislumbr¨® el piercing en el l¨®bulo de oreja de Kathleen y sinti¨® que su coraz¨®n dio un vuelco. Lentamente, apart¨® mirada y abri¨® puerta del coche. ¡°Entra.¡± Asintiendo, Kathleen subi¨® al coche. Despu¨¦s de subir tambi¨¦n al auto, Samuel le orden¨® al conductor queenzara a conducir. Chapter 221 Chapter 221 Cap¨ªtulo 221 Vengarse de ¨¦l Kathleen hab¨ªa seguido a Samuel de regreso a residencia de Macari. Diana hab¨ªa estado instando a que viniera cuando tuviera tiempo para hacerlo. Sin embargo, Kathleen no hab¨ªa podido visita durante un tiempo porque ¨²ltimamente hab¨ªa estado demasiado ocupada. No pudo evitar preguntarse si Diana culpar¨ªa. Samuel y Kathleen entraron en residencia y se dirigieron directamente a s de estar. Diana ya estaba de pie cuando llegaron a s de estar. ¡°Ha pasado tanto tiempo desde ¨²ltima vez que te vi, Katie¡±. Kathleen se sinti¨® un poco avergonzada cuando dijo: ¡°Lo siento, anciana se?ora Macari, he estado demasiado ocupada ¨²ltimamente¡±. ¡°No te culpo. Samuel me lo hab¨ªa contado todo¡±, asegur¨® Diana mientras tiraba de mano de Kathleen para que se sentara con e. ¡°Todo es culpa de este bastardo¡±. Kathleen se sonroj¨® despu¨¦s de escuchars pbras de mujer mayor. Mientras tanto, Samuel se hab¨ªa quitado el abrigo y se lo hab¨ªa dado al ama de ves. Dirigi¨¦ndose a Kathleen, dijo: ¡°Qu¨ªtate el abrigo¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo Kathleen, quit¨¢ndose tambi¨¦n el abrigo. Con el abrigo de Kathleen en mano, Samuel repiti¨®s mismas iones y se lo entreg¨® al ama de ves. Diana, por otrodo, miraba en silencio escena que ten¨ªa dnte, con una sonrisa de satisfi¨®n en losbios. ¡°?No est¨¢n el Sr. y Sra. Macari por aqu¨ª?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Bueno, ya es fin de a?o. Hay muchas reuniones as que tienen que asistir¡±, explic¨® Diana. ¡°Sobre todo porque Samuel est¨¢ bastante mal de salud. A esas reuniones sociales que requieren que ¨¦l beba alcohol eventualmente tendr¨ªa que asistir Calvin en su lugar¡±. Kathleen asinti¨®. Ya veo. Primero cenemos. Haremos mientrasemos ¡ªsugiri¨® Diana. Sab¨ªa que Kathleen deber¨ªa estar muriendo de hambre para entonces, ya que Kathleen a menudo parec¨ªa estar a unos segundos de desmayarse cuando ten¨ªa hambre. Samuel tambi¨¦n estaba a punto de recordarles queieran. Sin embargo, Diana ya se hab¨ªa dado cuenta y estaba un paso por dnte de ¨¦l. Despu¨¦s de eso, los tres se dirigieron aledor. Sobre mesa estaban todos los tos favoritos de Kathleen. Al instante, Diana le indic¨® a Kathleen que se sentara a sudo. Samuel hab¨ªa neado tomar asiento junto a Kathleen. Sin embargo, Diana lo detuvo antes de que pudiera actuar. Con un tono no, orden¨®: ¡°Est¨¢s sentado a mido¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Estaba seguro de que Diana lo estaba haciendo a prop¨®sito y se estaba vengando de ¨¦l por dejar que e asumiera culpa. Sin embargo, Samuel solo pod¨ªa cumplir con sus pbras. Diana, mientras tanto, hab¨ªa puesto un poco de pollo asado en el to de Kathleen. ¡°Ya estoy al tanto de situaci¨®n de familia Yoeger. Yasmine incluso me hab¨ªa mado por eso. Honestamente, no anticip¨¦ tal caos dentro de los Yoegers. Lo m¨¢s importante, me sorprendi¨® que Frances no notara nada. Si lo hubiera hecho, no habr¨ªa sido envenenada en primer lugar¡±. Con un dejo de vi¨®n en su voz, Kathleen pregunt¨®: ¡°Anciana se?ora Macari, ?c¨®mo trata anciana se?ora Yoeger a Zachary y Vanessa?¡±. ¡°Bueno, no hay mucho que decir,¡±enz¨® Diana. ¡°Estoy seguro de que eres muy consciente des complicadas rciones en familia Yoeger. A pesar del desd¨¦n de Frances por H¨¦ctor, todav¨ªa cuida mucho a los dos ni?os. Son, despu¨¦s de todo, los hijos de su hermana. Por eso los adora y los trata como si fueran suyos¡±. ¡°?Qu¨¦ pasa con Zachary y Vanessa?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. ¡°Realmente no los conozco tan bien. Pero he o¨ªdo a Frances har mucho de ellos. Parecen ser amables y bastante filiales¡±, dijo Diana antes de suspirar. ¡°Por esa raz¨®n, Frances ten¨ªa todas sus guardias bajas¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Abu, ?conoces rci¨®n entre anciana se?ora Yoeger y el anciano se?or Yoeger?¡± Samuel pregunt¨®. Diana simplemente lo mir¨® despu¨¦s de escuchar su pregunta. Torpemente, Kathleen agreg¨®: ¡°A m¨ª tambi¨¦n me gustar¨ªa saber sobre su rci¨®n, anciana se?ora Macari¡±. Con eso, expresi¨®n de Diana floreci¨® en algo c¨¢lido mientras continuaba con su explicaci¨®n. ¡°Siento que a H¨¦ctor le hab¨ªa tomado simpat¨ªa Frances al final. De hecho, tambi¨¦n conoc¨ª a Teresa. E estaba en un matrimonio de conveniencia con H¨¦ctor. No dir¨ªa que estaban en una rci¨®n amorosa, pero a¨²n as¨ª fue una buena rci¨®n. Sin embargo, todos sab¨ªan que H¨¦ctor prefer¨ªa a Frances sobre Teresa¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o al escuchar eso. Despu¨¦s de notar el ce?o fruncido de Kathleen, Diana pregunt¨®: ¡°?En qu¨¦ est¨¢s pensando?¡± ¡°Originalmente, estaba adivinando si mi mam¨¢ fue robada por uno de los hombres del Viejo Sr. Yoeger. Sin embargo, despu¨¦s de escuchar lo que acabas de decir, ya no parece posible¡±, respondi¨® Kathleen con sinceridad. Nunca se contendr¨ªa cuando estaba con Diana. Esta ¨²ltima frunci¨® el ce?o ante esto. ¡°Hmm, tienes un punto. De hecho, tengo curiosidad acerca de persona que rob¨® a tu madre¡±. Entonces se oy¨® voz ap¨¢tica de Samuel. ¡°En mi opini¨®n, si el viejo Sr. Yoeger amaba tanto a Frances, no deber¨ªa ser excluido de lista de quienes podr¨ªan haber robado a tu madre¡±. Perpleja, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Samuel dio una respuesta directa. ¡°Supongo que es lo que man un amor que se convirti¨® en odio. El viejo Sr. Yoeger no pod¨ªa aceptar el hecho de que persona que amaba hab¨ªa dado a luz al hijo de otro hombre¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras ya que nunca hab¨ªa experimentado algo as¨ª. N?velDrama.Org owns all ? content. Con el ce?o firmemente fruncido, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Pero no es demasiado cruel para alguien atacar a un ni?o?¡± Diana tambi¨¦n ten¨ªa el ce?o fruncido mientras le preguntaba a Samuel: ¡°?Tienes alguna prueba de tus dediones?¡± ¡°Abu, Kate, me gustar¨ªa hacerles una pregunta as dos¡±,enz¨® Samuel impasible. ¡°?C¨®mo era la reputaci¨®n del Centro de Bienestar White Clouds en Jadeborough?¡± ¡°?Que se de pregunta es esa?¡± Diana refut¨®. ¡°El centro de bienestar ten¨ªa una reputaci¨®n incre¨ªble. Adem¨¢s de eso, a menudo hab¨ªa donaciones hechas por los ricos. Honestamente, los ni?os all¨ª recibieron un gran cuidado¡±. Kathleen asinti¨® antes de agregar: ¡°Aparte de eso, el director del centro de asistencia social es el primo de mi abuelo. Est¨¢n bastante cerca. Mi abuelo no ten¨ªa hijos, por lo que el director lo inst¨® a adoptar a mi mam¨¢. Adem¨¢s de eso, mi pap¨¢ tambi¨¦n era del mismo centro de bienestar ypart¨ªa el mismo apellido que el director. Todos son personas maravillosas¡±. Despu¨¦s de escuchar losentarios de Diana y Kathleen, Samuel guard¨® silencio por unos momentos. ¡°?Has pensado en ello? La persona que secuestr¨® a tu madre podr¨ªa simplemente habe tirado o incluso habe matado si tuviera rencor contra los Yoeger. ?Por qu¨¦ enviaron a uno de los centros de asistencia social m¨¢s prestigiosos de Jadeborough? Kathleen fue sorprendida por su pregunta. ¡°Si lo que dije anteriormente no fue lo suficientemente ro, tambi¨¦n podr¨ªa expresarlo de esta manera¡±, dijo Samuel. ¡°El viejo Sr. Yoeger no alberga malos sentimientos hacia el ni?o. Sin embargo, no puede aceptar realidad de que mujer que ama hab¨ªa dado a luz al hijo de otro hombre y lo estaba cuidando frente a sus ojos. Como resultado, orden¨® que se llevaran a tu madre. Pero en lugar de hacerle da?o, envi¨® a un prestigioso centro de bienestar¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°He investigados cuentas del centro de asistencia social. Hace unos cuarenta y ocho a?os, White Clouds recibi¨® una donaci¨®n de diez millones. Ese fue el segundo d¨ªa que tu madre fue enviada all¨ª¡±, explic¨® Samuel. La expresi¨®n de Kathleen cay¨® despu¨¦s de escuchar sus pbras. ¡°Podr¨ªa ayudarlo a investigar m¨¢s sobre esta cuenta an¨®nima para verificar si pertenec¨ªa al viejo Sr. Yoeger si todav¨ªa no cree en lo que acabo de decir¡±, ofreci¨® Samuel. Kathleen dej¨® el tenedor y bebi¨® un poco de agua antes de decir: ¡°Si este es el caso, ?no se arrepentir¨¢ toda familia Yoeger de anciana se?ora Yoeger?¡±. Diana suspir¨®. ¡°Est¨¢s bien. Ser¨ªa horrible si H¨¦ctor estuviera detr¨¢s de esto¡±. ¡°Abu, ?sabes si anciana se?ora Yoeger hab¨ªa tenido alguna rci¨®n antes de casarse con el anciano se?or Yoeger?¡± Samuel pregunt¨®. Diana frunci¨® el ce?o mientras trataba de recordar. E pronto neg¨® con cabeza. ¡°No estoy realmente seguro. E nunca me hab¨ªa mencionado nada sobres rciones, y tambi¨¦n fue inc¨®modo para m¨ª preguntarle al respecto¡±. ¡°Supongo que solo podemos esperar a que anciana se?ora Yoeger se despierte y le pida algunas araciones¡±, dijo Samuel impasible. Una vez m¨¢s, Kathleen frunci¨® losbios. Se sent¨ªa extremadamente angustiada. No pudo evitar preguntarse c¨®mo reionar¨ªa Frances si H¨¦ctor fuera realmente el perpetrador del incidente. Frances hab¨ªa dedicado su vida a los Yoeger. Sin embargo, e fue conspirada e incluso tuvo que separarse de su hijo. A Kathleen le preocupaba que Frances no pudiera manejar impactante informaci¨®n. Mientras tanto, Diana estabanzando mirada m¨¢s desagradable que pudo reunir a Samuel. Estaba maldiciendo internamente a su nieto por mencionar el tema y hacer que su amada Kathleen perdiera el apetito. Next Chapter Chapter 222 Chapter 222 Cap¨ªtulo 222 Amenaza Diana se fue a descansar despu¨¦s deer. Kathleen se qued¨® dentro de casa de mascotas, abrazando a Snowy en silencio. Samuel entr¨® y se detuvo junto a puerta. ¡°?Qu¨¦ tal si lo cuidas por unos d¨ªas ya que te gusta tanto el perro?¡± Kathleen neg¨® con cabeza y apret¨® cara contra el cuerpo peludo de Snowy. ¡°No tengo tiempo. Un perro requierepa?¨ªa. Mi hermano y yo estamos ocupados¡±. Samuel camin¨® hacia adnte y se agach¨® junto a e. Extendi¨® mano para acariciar cabeza de Snowy. ¡°Salvaste a este perro en el pasado¡±. Kathleen se dio vuelta. ¡°Samuel.¡± ¡°?Mmm?¡± Samuel mir¨® solemnemente. ¡°No estabas bromeando antes en mesa deledor, ?verdad? No solo estabas haciendo un an¨¢lisis sin fundamento, ?verdad? pregunt¨® suavemente. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n impasible. ¡°Tengo algunas pruebas¡±. ¡°?Lo habr¨ªas hecho si fueras t¨²?¡± pregunt¨® Kathleen con toda seriedad. ¡°Eso depende de qu¨¦ tan intenso sea el amor¡±. Samuel mir¨® con una mirada pensativa. ¡°Uno puede aceptar todo siempre y cuando ame profundamente. Si simplemente est¨¢n contrdos por su posesividad superficial, naturalmente, no permitir¨¢n que suceda nada¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Pero, ?qu¨¦ significa amar profundamente?¡± Una expresi¨®n preocupada se extendi¨® por su rostro. Snowy de repente se tumb¨® en el suelo y mostr¨® su est¨®mago. Kathleen procedi¨® a acariciar el est¨®mago del perro. Samuel dijo: ¡°Tal vez fue forma en que pensabas en m¨ª¡±. Kathleen se congel¨® moment¨¢neamente y lo mir¨® sorprendida. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s podr¨ªa haberte motivado a tratarme de esa manera en el pasado si no fuera porque me amabas profundamente?¡± Sus ojos se varon en e. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Pero no parec¨ªa gustarte¡±. Luego, continu¨® acariciando el vientre de Snowy. ¡°Me gusta.¡± La voz de Samuel sonaba ronca. ¡°Fue mi culpa por no darme cuenta antes¡±. ¡°Samuel, no tienes que mentirme¡±. Kathleen suspir¨®. ¡°El afecto unteral solo causar¨¢ molestias a los dem¨¢s, talo era yo y c¨®mo eres t¨²¡±. ¨¦l simplemente se qued¨® cado y mir¨® fijamente. Ten¨ªa ganas de abraza, pero Samuel sab¨ªa que no deb¨ªa hacerlo. Kathleen sonri¨® levemente. ¡°De todos modos, no deber¨ªa ser demasiado pesimista ya que este asunto a¨²n no se ha investigado a fondo, ?verdad? Tal vez todo esto es solo un malentendido. El viejo Sr. Yoeger hizo una donaci¨®n al centro de bienestar infantil simplemente porque quer¨ªa hacer una buena obra. ?Tengo raz¨®n? Samuel permaneci¨® en silencio. Kathleen agarr¨® su cuello con ambas manos y pronunci¨® ansiosamente: ¡°Resp¨®ndeme. ?Tengo raz¨®n? Samuel mir¨® su rostro delicado y adorable pero preocupado mientras respond¨ªa con voz ronca: ¡°Tienes raz¨®n¡±. Las l¨¢grimas de Kathleen rodaron por sus mejis y Samuel entr¨® instant¨¢neamente en p¨¢nico. ¡°Eres un terrible mentiroso¡±. Kathleen solloz¨®. Samuel sac¨® un pa?uelo para ayudar a limpiars l¨¢grimas de su rostro. ¡°Lo hare yo mismo.¡± Kathleen se sec¨®s l¨¢grimas con el pa?uelo. ¡°Dime, ?cu¨¢nto sabes? Me dijiste que nunca me mentir¨ªas. Samuel explic¨®: ¡°Su Alteza, realmente no le estoy mintiendo. Este es el alcance de mi investigaci¨®n. Kate, todo lo que puedo decir es que conozco a los hombres mejor que t¨². Puede que no me haya reunido con el viejo Sr. Yoeger, pero seg¨²n mi investigaci¨®n y juicio, creo que lo m¨¢s probable es que est¨¦ detr¨¢s de este asunto¡±. Kathleen frunci¨® losbios rojos. ¡°Adem¨¢s, piensa en esto. ?Qui¨¦n podr¨ªa haber robado al ni?o y no ser descubierto bajo vigncia de tanta gente en residencia Yoeger? continu¨® con frialdad. Kathleen sigui¨® frunciendo losbios sin decir una pbra. De hecho, ya hab¨ªa aceptado hip¨®tesis de Samuel porque su afirmaci¨®n ys pruebas que hab¨ªa presentado no dejaban lugar a dudas. ¡°?Pobre de m¨ª!¡± Kathleen dej¨® escapar un suspiro. ¡°La anciana Sra. Yoeger fue que sufri¨® debido a este incidente. ?Por qu¨¦ crees que anciana se?ora Yoeger se separ¨® de ¨¦l? E decidi¨® dar a luz al ni?o, despu¨¦s de todo.¡± ¡°Tal vez lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era asegurarse de que ese ni?o viviera¡±. Samuel mir¨® fijamente a Kathleen. E asinti¨®. ¡°Puedo entender su punto de vista¡±. E era misma anteriormente. Kathleen estaba dispuesta a soportars humiciones pero decidida a dar a luz al ni?o. Lamentablemente, fracas¨®. Hab¨ªa permitido que Nicolette causara muerte de su hijo e incluso casi perdi¨® vida por culpa de Nicolette tambi¨¦n. Samuel sab¨ªa que Kathleen deb¨ªa haber recordado ese incidente. ¨¦l atrajo a sus brazos. ¡°?Lo siento!¡± Trag¨® saliva. ¡°No mencion¨¦ eso a prop¨®sito¡±. ?Lo siento mucho! Kathleen levant¨® el brazo y le dio unas suaves palmaditas en espalda. ¡°Est¨¢ bien. Eso es un asunto del pasado ahora, Samuel. Que lo pasado sea pasado.¡± No hay nada que podamos hacer incluso si nos aferramos al pasado. Mi hijo no volver¨¢ a vida de todos modos. Samuel se sinti¨® extremadamente angustiado yenz¨® a toser. Inmediatamente solt¨® a Kathleen, temiendo ensucia si tos¨ªa sangre. Kathleen le entreg¨® r¨¢pidamente el pa?uelo que ten¨ªa en mano. Samuel us¨® el pa?uelo para taparse boca. Despu¨¦s de toser un rato, se quit¨® el pa?uelo y vio que a¨²n quedaba algo de sangre en el pa?uelo, aunque muy poca. Apret¨® el pa?uelo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Todo est¨¢ bien. Estos son los residuos de toxina. Ayudar¨¦ a tratar y contrr su salud¡±. E nunca lo dejar¨ªa en su muerte. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. ¡°?Qu¨¦ es esto?¡± E estir¨® su mano para tocar susbios. Ten¨ªa manchas negras en losbios y estaba segura de que no era sangre. Samuel se congel¨®. Sus dedos eran incre¨ªblemente suaves. La sensaci¨®n cuandos yemas de sus dedos rozaron sus labios fue extremadamente centera. Kathleen toc¨® los puntos negros y frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ es esto exactamente?¡± Samuel mir¨® y suspir¨®. ¡°Tambi¨¦n hay algunos en tu cara¡±. ¡°?En realidad?¡± Kathleen se toc¨® cara. ¡°?Que esta pasando?¡± Al observar suportamiento cari?oso y desconcertado, dijo: ¡°Este pa?uelo se us¨® para limpiarte los o¨ªdos hace un momento. Luego, lo usaste para limpiarte los ojos antes de que yo lo usara para limpiarme boca¡±. Kathleen estaba perpleja. ¡°?Por qu¨¦ me miras, ni?a desordenada?¡± Samuel mir¨® fijamente. E se levant¨®. ¡°Vamos avarlo. Es demasiado vergonzoso. Samuel se puso de pie lentamente y volvi¨® a guardar el pa?uelo en el bolsillo. Salieron juntos de casa de mascotas y entraron al ba?o. Kathleen humedeci¨® una toa para limpiarse cara mientras Samuel sevaba boca con agua limpia y luego se enjuagaba boca. Despu¨¦s de que ¨¦l termin¨® devarse, e le entreg¨® toa. Samuel se limpi¨® boca, limpiandos manchas negras de susbios. Kathleen extendi¨® mano paraprobar el pulso de Samuel. ¨¦l mir¨® en silencio, permiti¨¦ndole hacer lo que quisiera. E frunci¨® el ce?o y dijo: ¡°Todav¨ªa es porque toxina ha afectado tus ¨®rganos internos. Esta condici¨®n no se puede resolver f¨¢cilmente simplemente tomando algunos medicamentos¡±. ¡°?Todav¨ªa necesito tomar ba?os medicinales?¡± Samuel pregunt¨® con curiosidad. ¡°Si tu puedes.¡± Kathleen baj¨® mano. ¡°No puede dejar de tomar sus medicamentos orales tambi¨¦n. Pero solo Caleb tiene algunos de los medicamentos que est¨¢s tomando. Ir¨¦ a buscarlo ma?ana. ¡°Yo ir¨¦ en su lugar¡±. Samuel no deseaba que Kathleen tuviera demasiadas interiones con Caleb. Despu¨¦s de todo, conoc¨ªa bien los sentimientos que Caleb ten¨ªa hacia Kathleen. ¡°Me temo que ustedes dos se pelear¨¢n y ¨¦l se negar¨¢ a darme los medicamentos¡±, dijo. Samuel grazn¨®: ¡°?Y si te amenaza? ?Qu¨¦ pasa si te obliga a tener una rci¨®n o casarte con ¨¦l a cambio de los medicamentos? Kathleen resopl¨®. ¡°Samuel, ?crees que me sacrificar¨¦ por ti?¡± Samuel se puso r¨ªgido. ¡°¨¦l no es un tonto. Sabe que amenazarme con ese asunto es in¨²til. Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°¨¦l no es tan est¨²pido¡±. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only A pesar de saber que Kathleen ten¨ªa raz¨®n, Samuel todav¨ªa estaba molesto por idea de que se encontraran. Next Chapter Chapter 223 Chapter 223 Cap¨ªtulo 223 No lo volver¨¦ a hacer ¡°No se preocupe por medicaci¨®n¡±, dijo Kathleen. ¡°?Crees que estoy preocupado por eso?¡± respondi¨® Samuel con frialdad. Kathleen parec¨ªao si no entendiera bien de qu¨¦ estaba hando. ¡°Simplemente no quiero que sacrifiques nada por obtener el medicamento¡±. Losbios de Samuel estaban apretados en una l¨ªnea dura. Sorprendida, e respondi¨®: ¡°?No entendiste lo que dije antes? Ya dije que no tengo intenci¨®n de sacrificarme por medicaci¨®n¡±. ?Piensa que soy est¨²pido? ¡°Kate, s¨¦ que ya no me amas, pero dijiste que me entend¨ªas. Del mismo modo, ?crees que no te entiendo bien? dijo Samuel con frialdad mientras miraba. Kathleen frunci¨® losbios mientras asimba sus pbras. Continu¨® con su voz baja y ¨¢spera: ¡°Simplemente eres demasiado amable. Puede que no lo hagas por m¨ª, pero estoy seguro de que profundidad de tu bondad no te permitir¨ªa dejars cosaso est¨¢n. Eso es especialmente porque ya hasenzado a manejar el asunto. S¨¦ que una vez que has comenzado algo, lo ver¨¢s hasta el final. Ese es el sentido de responsabilidad que tienes¡±. Kathleen no respondi¨®. En cambio, estaba abrumada por sorpresa de lo bien que entend¨ªa Samuel. Ahora se dio cuenta de que, aunque tal vez ¨¦l no entendiera algunos de sus h¨¢bitos cotidianos, hab¨ªa captadopletamente su car¨¢cter y personalidad. Por otrodo, no estaba muy familiarizada con Samuel. Ante eso, dijo rotundamente: ¡°Conf¨ªa en m¨ª, Samuel. No ser¨¦ tan est¨²pido. Sus ojos oscuros miraron fijamente a los de e, pero no movi¨® un solo m¨²sculo, ni siquiera para responder. Finalmente, Kathleen rompi¨® el silencio y dijo: ¡°Ya casi es hora. Los dos hemos estado en el ba?o desde hace alg¨²n tiempo. Es f¨¢cil que otros nos malinterpreten¡±. ¡°No tengo miedo¡±,ent¨® Samuel con indiferencia. ¡°?Bueno, yo soy!¡± exm¨® Kathleen con bu. Ahora soy una divorciada de pleno derecho. Ya no quiero estar asociada ni enredada en los asuntos de mi exmarido¡±. Samuel estabapletamente sin pbras. ¨¦l sigui¨® en silencio mientras e sal¨ªa del ba?o. Kathleen seunic¨® con Mar¨ªa y se enter¨® de que Diana ya se hab¨ªa ido a dormir. Mar¨ªa dijo: ¡°La anciana se?ora Macari se ha estado acostando m¨¢s temprano estos d¨ªas¡±. Kathleen entendi¨® al instante y dijo: ¡°Acabo deprobar el estado de anciana se?ora Macari. E no tiene ning¨²n problema, pero debes asegurarte de prestarle especial atenci¨®n¡±. Mar¨ªa entendi¨® y respondi¨®: ¡°S¨ª, Sra. Johnson. No te preocupes.¡± Ya que se ha ido a cama, no molestar¨¦ m¨¢s. Ya me voy, Mar¨ªa ¡ªanunci¨® Kathleen. Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro de Mar¨ªa cuando respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien. La anciana se?ora Macari parec¨ªa bastante feliz esta noche. Podr¨ªa ser porque est¨¢ aqu¨ª, Sra. Johnson. Contigo alrededor,s cosas aqu¨ª se han vuelto mucho m¨¢s c¨¢lidas y c¨®modas. Ya no es tan fr¨ªo y l¨²gubreo sol¨ªa ser¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita por un momento, pero finalmente prometi¨®: ¡°Volver¨¦ en unos d¨ªas¡±. ¡°?Eso seria genial! Estoy segura de que a anciana se?ora Macari le encantar¨ªa¡±, exm¨® Mar¨ªa con una sonrisa. Mientras asimba su intercambio, Samuelnz¨® una mirada de satisfi¨®n a Mar¨ªa. ¡°Entonces me ir¨¦ primero, Mar¨ªa¡±, dijo Kathleen mientras se pon¨ªa ropa de abrigo y se marchaba. ¡°Ten cuidado al salir¡±, le record¨® Mar¨ªa preocupada. ¡°Yo tambi¨¦n me ir¨¦, Mar¨ªa¡±, dijo Samuel mientras se pon¨ªa chaqueta y persegu¨ªa a Kathleen. Mar¨ªa mir¨® a pareja mientras se marchaban. E no pudo evitar dejar escapar unrgo suspiro. Si Kathleen decide dar a luz al ni?o, este hogar seguramente se volver¨¢ a¨²n m¨¢s animado. Ahora que ya no viene con tanta frecuenciao antes, casi ha vuelto a su triste estado anterior. Kathleen y Samuel regresaron a residencia de los Johnson. En el momento en que entraron, Charles meti¨® dos bolsas de art¨ªculos en los brazos de Samuel y exm¨®: ¡°Estas son tus pertenencias. ?T¨®malos y pi¨¦rdete! Samuel no supo c¨®mo responder. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Simplemente recibi¨® los art¨ªculos en silencio. ¡°No puedes volver a venir¡±, der¨® Charles con desprecio en su voz. ¡°Solo escucho lo que dice Kate¡±, dijo Samuel con una leve sonrisa. Carlos se qued¨® sin pbras. Kathleen tampoco supo c¨®mo responder. ¡°Charles¡­¡± ¡°?En cualquier caso, no te damos bienvenida aqu¨ª!¡± exm¨® Charles con su habitual recato. Samuel no pudo evitar sonre¨ªr una vez m¨¢s cuando se volvi¨® hacia Kathleen y dijo: ¡°Regresar¨¦ primero. Todav¨ªa estoy a tudo. Grita por m¨ª si me necesitas. Kathleen se limit¨® a observarlo mientras se giraba para irse. Charles cerr¨® puerta de golpe y dijo furiosamente: ¡°?Deber¨ªas hacer algo con Samuel! Te ha estado molestando durante tanto tiempo. ¡°La violencia no resuelve los problemas¡­¡± ¡°?Y qu¨¦? Estar¨¦ tan enojado si no le doy una li¨®n¡±, resopl¨® Charles. Kathleen se sinti¨® a¨²n m¨¢s frustrada por su respuesta. ¡°Si lo pones en un estado en el que no puede recuperarse porpleto por el resto de su vida, entonces no tendr¨¦ m¨¢s remedio que quedarme con ¨¦l por el resto de m¨ªa. Si de alguna manera ¨¦l muriera por algo que hiciste, no me atrever¨ªa a casarme nunca m¨¢s¡±. Charles no supo c¨®mo responder a su repentina promaci¨®n. ¡°Si no hay nada m¨¢s, me ir¨¦ a mi habitaci¨®n primero¡±, dijo Kathleen casualmente. Charles sab¨ªa que cualquier cosa que le hiciera a Samuel finalmente se reflejar¨ªa en Kathleen al final del d¨ªa. Como tal, reconoci¨® que ¨²nica manera de que Kathleen se librara de Samuel ser¨ªa que este ¨²ltimo se curara r¨¢pidamente y saliera de sus vidas. Esto se deb¨ªa a que sab¨ªa que Kathleen era simplemente una persona demasiado amable y responsable. Si no fuera por eso, tendr¨ªa todass razones para ignorar a Samuel. Dicho esto, probablemente estaba tratando a Samuel de esta manera solo por familia Macari. Como siempre hab¨ªan tratado con cari?o, probablemente no pod¨ªa permitirse estar fr¨ªamente a undo y ver sufrir a Samuel. Tengo que admitir¡­ ?La familia Macari es sin duda mejor implementando este movimiento! Luego de su intercambio con Charles, Kathleen finalmente regres¨® a su habitaci¨®n para buscar un merecido descanso. Estaba un poco cansada. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa pasado bastante tiempo chando con Diana esa misma noche. A partir de su interi¨®n, finalmente pudoprender cu¨¢n dif¨ªcil era situaci¨®n de Frances. Estaba ro que su madre estaba justo debajo des narices de Frances, pero esta ¨²ltima ni siquiera se dio cuenta. Supuso que esto significaba que alguien se hab¨ªa abstenido de informarle sobre esto. De lo contrario, no hab¨ªa otra forma de explicar por qu¨¦ Frances a¨²n no hab¨ªa encontrado a su madre en este momento. Escuch¨¦ que familia Yoeger no hab¨ªa reparado en gastos para encontrar a su hija perdida, tanto en t¨¦rminos de mano de obrao de riqueza material. Aun as¨ª, de alguna manera han fado en su intento. De ninguna manera voy a creer que alguien no manipul¨® los informes de b¨²squeda. Cuanto m¨¢s lo pensaba Kathleen, m¨¢s confundida se sent¨ªa. Finalmente, termin¨® por quedarse dormida. En otra parte, Samuel sali¨® al balc¨®n y lo mir¨® con sus ojos oscuros. Vio que habitaci¨®n de enfrente todav¨ªa ten¨ªas luces encendidas, pero no pudo distinguir silueta de Kathleen a trav¨¦s des cortinas corridas. ?Se acost¨® y se durmi¨® de inmediato? De hecho, e no tiene menor idea de c¨®mo cuidar de s¨ª misma. Samuel sac¨® un cigarrillo y su encendedor. Procedi¨® a encender el cigarrillo y lo chup¨® profundamente. ?Es realmente imposible ques cosas entre Kathleen y yo vuelvan a sero antes? Esta era ¨²nica pregunta que se hab¨ªa estado haciendo una y otra vez. Sab¨ªa que Kathleen era una persona bondadosa y definitivamente expresar¨ªa preocupaci¨®n por ¨¦l si lo viera en ese estado. Sin embargo, eso no significaba que e todav¨ªa sintiera algo por ¨¦l. Adem¨¢s, tambi¨¦n hab¨ªa que considerar el asunto con Diana. Trat¨® a Kathleeno si fuera su propia nieta. En aquel entonces, cuando Kathleen a¨²n viv¨ªa en residencia Macari, recib¨ªa el mismo trato que todos los dem¨¢s. No solo tuvo oportunidad deer y experimentar lo mejor que Jadeborough ten¨ªa para ofrecer, sino que tambi¨¦n obtuvo m¨¢s que el resto. Siempre hab¨ªa sido el tipo de persona que apreciaba a quienes hab¨ªan ayudado en su camino. Como tal, incluso si familia Macari le deb¨ªa algo o le hab¨ªa hecho mal, e nunca hab¨ªa buscado pedirles nada a cambio. Cuando estas ideas cruzaron por mente de Samuel, su manoenz¨® a temr involuntariamente. Reconoci¨® que Kathleen realmente nunca le hab¨ªa pedido nada a ¨¦l ni a familia Macari. Nada en absoluto. En el pasado, e se hab¨ªa dedicado de todo coraz¨®n y su coraz¨®n a ¨¦l. Sin embargo, no hab¨ªa podido aprecia y, en cambio, hab¨ªa pisoteado cruelmente su coraz¨®n. Ante esto, Samuel repentinamente estall¨® en un ataque de tos. Se llev¨® palma de mano a losbios y sinti¨® un extra?o calor en piel. Estaba seguro de que hab¨ªa empezado a vomitar sangre de nuevo. De repente, puerta del balc¨®n frente a ¨¦l se abri¨® y Kathleen sali¨® aturdida. E lo mir¨® y sus ojos se abrieron en estado de shock cuando exm¨®: ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s fumando?¡± Inmediatamente apag¨® el cigarrillo y lo tir¨®. ¡°?Samuel!¡± grit¨® Kathleen mientras caminaba hacia barandi de su balc¨®n, mir¨¢ndolo. ¡°Si sigues as¨ª, ya no me preocupar¨¦ por ti. ?Lo digo en serio!¡± ¡°No lo volver¨¦ a hacer¡±, prometi¨® Samuel presa del p¨¢nico. No esperaba que su leve tos despertara de su sue?o. ¡°?Regresa inmediatamente! Est¨¢s enfermo ahora mismo. No puedes darte el lujo de tener fr¨ªo ¡ªadvirti¨® Kathleen con severidad¡ª. Samuel gru?¨® en reconocimiento. Estaba a punto de darse vuelta cuando de repente se detuvo. Kate, me prometiste que meprar¨ªas ropa. Next Chapter Chapter 224 Chapter 224 Kathleen dijo: ¡°No me olvid¨¦ de eso¡±. ¡°Eso es bueno, entonces.¡± Samuel le dedic¨® una sonrisa amable. ¡°Soy libre todo el tiempo¡±. Entr¨® poco despu¨¦s de decir esto. Kathleen se masaje¨®s sienes doloridas. Su cabeza no dejaba de doler. Se sent¨ªa realmente impotente. Tengo que hacer un trato con Samuel ma?ana. Con ese pensamiento, se dio vuelta y regres¨®. Samuel cerr¨® puerta cuando vio entrar, pero se resist¨ªa a corrers cortinas. Se sent¨® en cama, mirando a ventana opuesta, sus ojos pensativos. Al d¨ªa siguiente, despu¨¦s de desayunar, Kathleen estaba lista para ir al set a filmar cuando Charles le dio el aviso. ¡°Aqu¨ª, echa un vistazo¡±. N?velDrama.Org owns all ? content. ¡°Leer¨¦ en el camino¡±, dijo Kathleen. ¡°El director ha dado instriones a los actores para que se queden en un hotel arredo por el equipo durante unos d¨ªas¡±, dijo Charles con suavidad. Har¨¦ que alguien empaque y te env¨ªe tus cosas. Pronto ser¨¢ fin de a?o. Creo que quiere filmar m¨¢s y darles a todos unas vacaciones apropiadas¡±. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°Entiendo.¡± Charles dijo preocupado: ¡°Preparar¨¦ tusidas y tes enviar¨¦¡±. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen tom¨® nota y sali¨®. Se subi¨® al auto y mir¨® su tel¨¦fono. Su agenda estaba llena, y e estaba realmente lo suficientemente ocupada. Cuando lleg¨® al set, se maquill¨® yenz¨® a filmar. E no termin¨®s cosas hasta tarde esa noche. A lorgo del d¨ªa, no tuvo tiempo de ocuparse de sus asuntos personales. Despu¨¦s de conseguir unos preciosos minutos para e, Kathleen m¨® a Caleb. Sin embargo, Caleb no respondi¨®. Justo cuando estaba a punto de volver a marlo, maron a puerta. ?Quien podr¨ªa ser? Kathleen fue a abrir puerta. Para su sorpresa, encontr¨® a Caleb parado all¨ª. ¡°Recib¨ª su mada, Sra. Johnson¡±. Caleb curv¨® susbios en una sonrisa. Kathleen lo mir¨® desconcertada. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± ¡°?No me pediste que viniera?¡± Caleb enarc¨®s cejas. ¡°No pude pasar¡±. Kathleen se qued¨® sin ha. ¡°Te traje un refrigerio nocturno¡±. Caleb levant¨® una lonchera aida en su mano. ¡°?No me vas a invitar a entrar?¡± ¡°Por favor, por supuesto¡±. Kathleen r¨¢pidamente lo hizo pasar al interior. Cruz¨® tranqumente el umbral mientras Kathleen jugueteaba con puerta y cerradura. Caleb dej¨® lonchera en su mano. ¡°Te he hecho tu favorito¡±. ¡°Gracias.¡± Kathleen estaba un poco avergonzada por el gesto. Caleb se desabroch¨® el traje y se sent¨®. ¡°Comer. Debes tener hambre despu¨¦s de un d¨ªa de filmaci¨®n¡±. Kathleen se sent¨® y abri¨® tapa. Laida dentro todav¨ªa estaba caliente y era su to favorito. ¡°Gracias.¡± Kathleen no esperaba que Caleb fuera tan considerado. Caleb juguete¨® con sus pulgares distra¨ªdamente antes de decir: ¡°Era primera vez que lo hac¨ªa. Espero que no te moleste.¡± ?Su primera vez? Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Puedes cocinar?¡± Caleb sonri¨®. ¡°Dices esoo si fuera dif¨ªcil¡±. Kathleen recogi¨® sus utensilios y le dio un mordisco. Luego asinti¨® con satisfi¨®n. ¡°?Vaya, Caleb! ?Has cocinado esto muy bien! ¡°Solo tengo talento en muchas cosas¡±, dijo Caleb con frialdad. ¡°No se trata solo de cocinar¡±. Kathleen estaba at¨®nita. E no sab¨ªa qu¨¦ decir. Caleb mir¨® de reojo. ¡°Definitivamente no me maste sin raz¨®n. ?Necesitas algo?¡± ¡°?Recuerdas los medicamentos que te ped¨ª que me consiguieras ¨²ltima vez? Necesito m¨¢s.¡± Kathleen vacil¨® antes de continuar: ¡°Ver¨¢s, estoy tratando condici¨®n de tu hermana con mucho cuidado¡±. Caleb se qued¨® cado por un rato. ?Los necesitas para Samuel? Kathleen asinti¨®. Se ri¨® con autodesprecio. ¡°?Crees que soy tan desvergonzada? ?Para que te dediques a m¨ª usando medicamentoso motivaci¨®n? La respuesta de Kathleen fue g¨¦lida. ¡°S¨¦ que no eres ese tipo de persona, pero quer¨ªa dejars cosas ras¡±. Los ojos oscuros de Caleb eran solemnes. ¡°Mientras yo pueda proporcionarlo, puedes tenerlo. No hay necesidad de que me expliques, ni te lo pedir¨¦.¡± Kathleen lo mir¨® sorprendida. ¡°?Qu¨¦ es?¡± pregunt¨® Caleb malhumorado. Kathleen neg¨® con cabeza, sinti¨¦ndose un poco nerviosa. ¡°Nada.¡± ¡°Se est¨¢ haciendo tarde. Voy a volver ahora. Caleb no neaba quedarse aqu¨ª por mucho tiempo. Sab¨ªa lo que preocupaba a Kathleen. Ten¨ªa miedo de ser vista. Despu¨¦s de todo, toda tripci¨®n viv¨ªa aqu¨ª ahora. ¡°Te enviar¨¦¡±. Kathleen se puso de pie. ¡°No, deber¨ªas descansar¡±, dijo Caleb solemnemente. De repente, hubo un fuerte ruido de nada. En un instante, habitaci¨®n se volvi¨® extremadamente oscura. ¡°?Ah!¡± exm Kathleen. Inmediatamente corri¨® a esquina y se agach¨®. Estaba acurrucada y temndo. ¡°?Kathleen?¡± Caleb camin¨® aldo de Kathleen y le puso mano en el hombro. Su voz se mezcl¨® con preocupaci¨®n, pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ?Est¨¢ temndo tanto por esto? El rostro de Kathleen se hab¨ªa puesto p¨¢lido. ¡°Tengo miedo de oscuridad.¡± Caleb frunci¨® el ce?o. ¡°No tengas miedo. Estoy aqu¨ª.¡± Kathleen no dijo nada, mordi¨¦ndose elbio inferior. ¡°Kate, qu¨¦date tranqu¡±. Caleb envolvi¨® su mano alrededor de e. Usando su voz m¨¢s suave, dijo: ¡°Estoy aqu¨ª contigo ahora. No tengas miedo. Apenas registr¨® el cambio en ¨¦l. Kathleen agarr¨® su mano. ¡°?Cu¨¢ndo volver¨¢ el poder?¡± Caleb se sent¨® a sudo y encendi¨® linterna de su tel¨¦fono. ¡°No te preocupes. El hotel tiene su propio generador de emergencia y podr¨¢s mar pronto consol¨® Caleb. ¡°Si tienes miedo, ag¨¢rrate a m¨ª¡±. Kathleen no acept¨® invitaci¨®n pero le agarr¨® mano con m¨¢s fuerza. ¡°?Est¨¢s seguro de que el hotel lo tiene?¡± Por un momento, no supo c¨®mo responder. Despu¨¦s de todo, los hoteles m¨¢s grandes y establecidos ten¨ªan talesodidades. No sab¨ªa nada de hoteles m¨¢s peque?os. ¡°?Por qu¨¦ tienes tanto miedo?¡± Caleb frunci¨® el ce?o. Kathleen dijo en voz baja: ¡°Por Nicolette¡±. Caleb respondi¨®: ¡°Escuch¨¦ que e una vez te puso¡­¡± ¡°C¨¢te.¡± El delicado rostro de Kathleen estaba descolorido. Su temblor tambi¨¦n hab¨ªa empeorado mucho. Caleb frunci¨® losbios y atrajo a Kathleen a sus brazos. Instintivamente, Kathleen quer¨ªa luchar. Caleb apoy¨® suavemente su cabeza en sus brazos y dijo: ¡°Kate, c¨¢lmate. La morgue est¨¢ fr¨ªa, pero mis brazos se sienten c¨¢lidos. Conc¨¦ntrate en el calor. Mientras sientas esto, no es posible que vuelvas all¨ª¡±. Kathleen no se movi¨®. Esta era primera vez que otro hombre que no era Samuel hab¨ªa abrazado de esa manera. Result¨® que Caleb no era tan fr¨ªoo e imaginaba, ni era tan dif¨ªcil llevarse bien con ¨¦l. Por el contrario, eenz¨® a verlo bajo una luz diferente. Ser¨ªa dif¨ªcil encontrar una mujer que no se sintiera conmovida por alguieno Caleb. Kathleen ten¨ªa mucho miedo a pesar de que hab¨ªa ido a hipnoterapia. El miedo era bastante intenso, pero esta rei¨®n fue considerablemente m¨¢s leve que antes. Antes apenas toleraba lugares con sombra. Kathleen se qued¨® tranqu y calmada en los brazos de Caleb. Hab¨ªa algo bastante reconfortante en su abrazo. Sin embargo, e pod¨ªa sentir que su respiraci¨®n se hab¨ªa vuelto dificultosa y no ten¨ªa idea de lo que estaba pensando el hombre. Ah, e es tan suave. Y e es una persona tan decente. ?Por qu¨¦ se enamor¨® de un sc * mbago Samuel? Una mujero e merece ser apreciada. Diez minutos despu¨¦s, finalmente volvi¨® energ¨ªa. Kathleen inmediatamente se distanci¨® de Caleb. Ambos estaban sentados en el suelo, uno frente al otro. Las orejas de Caleb estaban un poco rojas. ¡°Dado que energ¨ªa volvi¨®, deber¨ªa irme¡±. Se puso de pie, pero luego extendi¨® mano y abraz¨® a Kathleen de nuevo. Caleb encontr¨® demasiado simp¨¢tica para resistirse. ¡°Te ver¨¦ de nuevo ma?ana¡±, dijo. ¡°Por cierto, estoy tomando ¨®rdenes. Solo av¨ªsame si quieres algo de comer y har¨¦ todo lo posible para prepararlo para ti¡±. Kathleen respondi¨®: ¡°Se supon¨ªa que mi hermano me traer¨ªaida, pero supongo que sucedi¨® algo que lo retras¨®¡±. Caleb sonri¨® levemente. ¡°Eso es porque est¨¢ en mi casa¡±. Next Chapter Chapter 225 Chapter 225 Cap¨ªtulo 225 Recuperandos fotos Kathleen se qued¨® sin pbras. ?Charles est¨¢ en casa de Caleb? ¡°Lo m¨¦¡±, admiti¨® Caleb t¨ªmidamente. ¡°Pero no estaba siendo astuto ni nada. Mi hermana a veces est¨¢ l¨²cida, a veces no. Dijo que quer¨ªa ver a tu hermano. Kathleen asinti¨®prendiendo. ¡°Me voy ahora.¡± Caleb abri¨® puerta, solo para ver a Samuel parado all¨ª. La expresi¨®n que ten¨ªa era oscura mientras los miraba, pero tambi¨¦n estaba sin aliento. Al ver a Caleb salir de habitaci¨®n de Kathleen, Samuel estaba ramente descontento. ¡°Bueno, me voy, entonces¡±. Caleb palme¨® cabeza de Kathleen y se alej¨®. Por alguna raz¨®n, Kathleen estaba un poco avergonzada. Mir¨® a Samuel y le pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± ¡°Escuch¨¦ que hubo un corte de energ¨ªa¡±. Pod¨ªa ver nuez de Ad¨¢n de Samuel bnce¨¢ndose mientras haba. Y le tienes miedo a oscuridad. ¡°Estoy bien. Caleb estaba por ah¨ª¡±, respondi¨® Kathleen. As¨ª que por eso est¨¢ aqu¨ª. Samuel frunci¨® losbios delgados. Debi¨® haber estado aterrorizada en ese momento, pero hab¨ªa otro hombre a sudo. Caleb tambi¨¦n sonre¨ªa con tanta alegr¨ªa antes de que yo llegara. Algo agit¨® a Samuel y empez¨® a toser. Kathleen inmediatamente se acerc¨® para apoyarlo. ¡°Entra y sientate.¡± ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨® y entr¨® en habitaci¨®n de Kathleen. Una r¨¢pida mirada a habitaci¨®n mostr¨® que estaba impecable. Su respiraci¨®n de repente se alivi¨® un poco. Kathleen lo ayud¨® a subir a cama y se sent¨®. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s jadeando tanto?¡± ¡°La energ¨ªa acaba de ser restaurada y el elevador no puede ser usado todav¨ªa. Me preocupaba que tuvieras miedo y estuvieras solo, as¨ª que corr¨ª hasta aqu¨ª¡±. La respiraci¨®n de Samuel a¨²n no se hab¨ªa calmado. ¡°Deber¨ªas preocuparte por tu condici¨®n f¨ªsica¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Estoy preocupado por ti.¡± Samuel mir¨® profundamente, su voz cada vez m¨¢s baja. ¡°Estaba realmente preocupado¡±. ¡°Lo s¨¦¡±, dijo Kathleen. ¡°Pero no puedes hacer nada demasiado extenuante por un tiempo. ?Qu¨¦ pasa si pasa algo? ¡°De acuerdo.¡± Samuel fue muy obediente. Kathleen respir¨® aliviada. Samuel mir¨® mesa a sudo y pregunt¨®: ¡°?Todav¨ªa no hasido?¡± ¡°S¨ª¡±, dijo Kathleen. ¡°Caleb envi¨® esto. ¨¦l mismo lo hizo¡±. Samuel no habl¨®. ?Por qu¨¦, yo tambi¨¦n podr¨ªa hacer esto! ¡°?Hasido? ?Te gustar¨ªapartir algo?¡±. Kathleen pregunt¨®. Samuel neg¨® con cabeza. No pod¨ªa soportar nada de lo que hac¨ªa su rival. ?Por qu¨¦ no pens¨¦ en esto antes? He hado con Caleb. Prometi¨® darmes medicinas¡±, dijo Kathleen entre bocado y bocado. Samuel frunci¨® losbios. Pod¨ªa sentir un cierto dolor en lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. ¡°Por cierto, ?no te vas?¡± pregunt¨® Kathleen confundida. ¡°Acabo de venir.¡± Samuel mir¨® profundamente. Kathleen tom¨® un sorbo de agua antes de responder: ¡°Pero me voy a dormir¡±. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ?Me est¨¢s alejando, entonces? Supongo que algo pas¨® entre los dos. Parec¨ªan m¨¢s raros que de costumbre. A Samuel no le importaba que Caleb supiera c¨®mo hacer felices as mujeres. Lo que le preocupaba era el coraz¨®n de Kathleen. Kathleen no mir¨® a Samuel, pero sab¨ªa exactamente lo que estaba pensando. ¡°Estoy volviendo.¡± Samuel se puso de pie, con una expresi¨®n sombr¨ªa en su rostro. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel camin¨® hacia puerta y luego se detuvo para mirar a Kathleen. Kathleen no le prest¨® atenci¨®n; su mirada estaba dirigida a ventana frente a e. Esto hizo que Samuel doliera a¨²n m¨¢s. Frunci¨® losbios y se dio vuelta. Supongo que as¨ª eso se sinti¨® cuando nos vio a m¨ª ya Nicolette. O tal vez fue m¨¢s desgarrador que esto. Tal para cual. Me atrevo a decir que esto es una retribuci¨®n. En residencia de Lewis, Charles ten¨ªa mirada dirigida a Caleb. Vivian estaba algo l¨²cida, pero entraba y sal¨ªa de ridad y sus sentidos confusos. Charles sinti¨® una punzada aguda de dolor en el pecho. Vivian era mujer que amaba, y ahora estaba reducida a c¨¢scara de una persona. Fue muy dif¨ªcil para ¨¦l aceptars cosas. ¡°Charles, ?por qu¨¦ estoy aqu¨ª?¡± El rostro p¨¢lido y exang¨¹e de Vivian revba dudas. ¡°?No deber¨ªamos estar en Pollerton, en escu? ?D¨®nde est¨¢ este lugar?¡± ¡°Vivian, esta es tu casa¡±, dijo Charles despu¨¦s de un profundo suspiro. ¡°?Mi hogar?¡± Los ojos de Vivian se movieron de izquierda a derecha mientras miraba su entorno desconocido. ¡°?Me est¨¢s tomando el pelo? Mi casa es muy hermosa. La decoraci¨®n es c¨¢lida, hogare?a y bastante rom¨¢ntica. ?Incluso has estado all¨ª antes, y est¨¢s diciendo que esta es mi casa? Charles mir¨® a Vivian con evidente angustia. Era cierto que sol¨ªa ser una persona bastante elegante. Al ve reducida a esto, estaba triste. ¡°Vivian, esta es realmente tu casa¡±, dijo Charles con ¨¦nfasis. ¡°?Me est¨¢s mintiendo!¡± Viviana frunci¨® el ce?o. ¡°No, ?por qu¨¦ estoy atado? ?Date prisa y d¨¦jame ir!¡± Charles quer¨ªa solta, pero no pod¨ªa. Durante el d¨ªa, Vivian ten¨ªa tendencia de hacerse da?o a s¨ª misma. ¡°Vivian, ?todav¨ªa recuerdas c¨®mo era tu habitaci¨®n?¡± pregunt¨® Carlos. Vivian inclin¨® cabeza y record¨®: ¡°Pod¨ªa ver rascacielos altos desde mi ventana. Eran tan hermosos por noche, pero ahora no puedo ver nada desde mi ventana. ?C¨®mo podr¨ªa ser esta mi habitaci¨®n? Charles frunci¨® losbios. ¡°Mi habitaci¨®n tambi¨¦n tiene una alfombra retro, muchos muebles y mucha ropa hermosa. Espera, ?no estaba usando un vestido color caramelo antes? ?Qu¨¦ es esto?¡± Dicho esto, Vivian se quit¨® toda ropa. Charles tom¨® su mano y dijo con frialdad: ¡°Vivian, ese vestido estaba sucio, as¨ª que lo enviaste a limpiar. ?Has olvidado?¡± ¡°?Sucio?¡± Vivian lo mir¨® sinprender. ¡°S¨ª. Ir¨¦ a buscarlo para ti ma?ana¡±, dijo Charles con dulzura. ?Sucia? ?Mi vestido? Vivian sinti¨® un dolor en cabeza. Luego dej¨® escapar undrido de risa extra?a. ¡°?Bueno, por supuesto! ?No ensuci¨¦ mi falda! ?Soy yo quien est¨¢pletamente arruinado!¡± Charles lenz¨® una mirada. ¡°?Pero no lo eres!¡± ¡°Oh, pero lo soy. ?Soy!¡± llor¨® Viviana. ¡°?Charles, estoy sucio! Me intimidaron porque no quer¨ªa romper con ¨¦l. Luego hizo que esos tipos me hicieran cosas. ?Tomaron fotos!¡± ?Fotos? Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?Sabes d¨®nde est¨¢ns fotos?¡± Viviana neg¨® con cabeza. ¡°No tengas miedo. Te ayudar¨¦ a recuperarlos. Charles abraz¨® a Vivian. ¡°Pero tienes que ser bueno, ?de acuerdo?¡± ¡°De acuerdo.¡± Vivian inmediatamente se calm¨®. ¡°S¨¦ bueno y toma tu medicina. Esc¨²chame.¡± Charles realmente sestim¨® al ve de esa manera. Viviana hizo un puchero. ¡°?Pero medicina es tan amarga! ?La otra dama me ha dado tantas p¨ªldoras amargas para tragar! ¡°Esa ni?a es mi hermana, y esto es por tu propio bien. Te traer¨¦ dulces pr¨®xima vez, ?de acuerdo? La voz de Charles era ronca. ¡°?En realidad?¡± Viviana parpade¨®. ¡°?No te disgusto a pesar de que estoy sucio? ?Volver¨¢s a visitarme? ¡°?Por su puesto que lo hare!¡± Charles extendi¨® mano para acariciar a Vivian en cabeza. ¡°Eres tan puro. ?Ereso un ¨¢ngel para m¨ª!¡± Vivian le sonri¨®. ¡°Charles, pr¨®xima vez que vengas, recuerdaprarme un pa?uelo de seda, ?de acuerdo? Quiero arrerme el pelo. ?Tal vez lo te?ir¨¦ de un rojo burdeos!¡± ¡°Est¨¢ bien¡±, estuvo de acuerdo Charles. En ese momento, el ama de ves se acerc¨® con su medicina. Vivian frunci¨® el ce?o cuando vios tinturas. Charles tom¨® el taz¨®n y dijo: ¡°Vamos, te dar¨¦ deer¡±. Vivian vacil¨® por un momento y retrocedi¨®. Charles fue muy paciente mientras le daba medicina. Next Chapter Chapter 226 Chapter 226 Cap¨ªtulo 226 Digno Vivian abri¨® boca para tomar medicina. El ama de ves felizmente dijo: ¡°Entonces, se lo dejo a usted, Sr. Johnson. Por lo general, e no tomar¨¢ su medicina tan obedientemente¡±. ¡°Eso es porque Vivian es muy buena¡±. Charles continu¨® aliment¨¢nd. Vivian sonri¨® amablemente. ¡°Lo hago por dulces y bufandas de seda¡±. ¡°Lo s¨¦.¡± Carlos sonri¨® profundamente. ¡°Ir¨¦ a verte ma?ana. Deber¨ªas dormir bien por noche, ?de acuerdo? ¡°De acuerdo.¡± Viviana asinti¨®. ¡°Me voy a dormir ahora.¡± Charles asinti¨® en respuesta mientras Vivian se acostaba y ayudaba a arropa. Las manos y los pies de Vivian todav¨ªa estaban atados con cuerdas. A e le costaba moverse. Sin embargo, esta vez no luch¨®, para asombro del ama de ves. Vivian cerr¨® los ojos y r¨¢pidamente se durmi¨®. Debido a que medicina ten¨ªa un efecto calmante, hizo efecto poco despu¨¦s de que Vivian consumiera. Este medicamento tuvo menos efectos secundarios que los sedantes. Charles se puso de pie y dijo: ¡°Cuando el d¨ªa sea c¨¢lido ma?ana, dale un ba?o¡±. El ama de ves asinti¨®, pero dijo t¨ªmidamente: ¡°En realidad, esponjamos durante el d¨ªa¡±. ¡°No me quejo de que no cuides bien¡±, dijo Charles pl¨¢cidamente. ¡°A e simplemente le gusta ba?arse. Creo que deber¨ªas deja tomar un ba?o en ba?era. Espolvorea algunas flores y hazlo agradable, luego v¨ªst con algo amarillo¡±. El ama de ves se sorprendi¨®. No trateso a una paciente. Tr¨¢to una persona normal¡±, inst¨® Charles. ¡°Cuanto m¨¢s trataso paciente, m¨¢s enferma se siente. Se le debe permitir establecerseo una persona normal desde el principio. Esto es lo que se me ocurri¨® cuando le pregunt¨¦ a un psiquiatra¡±. ¡°De acuerdo.¡± El ama de ves no se atrevi¨® a desobedecer. Despu¨¦s de todo, todos estaban tratando de hacer que Vivian volviera a normalidad. Adem¨¢s, desde intervenci¨®n de Kathleen y Charles, el estado de Vivian hab¨ªa mejorado bastante. Estas amas de casaenzaron a sentirse m¨¢s c¨®modas. Charles asinti¨® y se dio vuelta. Mientras bajabas escaleras, Caleb acababa de entrar por puerta. ¡°?Te estas yendo?¡± Caleb mir¨® a Charles insondable. Carlos era indiferente. ¡°?Vivian te mencion¨® que Finn le hab¨ªa pedido a alguien que tomara fotos del s¨®rdido asunto?¡± Caleb neg¨® con cabeza. ¡°?Qu¨¦ fotos?¡± N?velDrama.Org owns all ? content. ¡°Cuando atormentaban, le tomaban fotos¡±, respondi¨® Charles. ¡°?Qu¨¦?¡± Caleb estaba enojado. ¡°?Esto sali¨® de su propia boca?¡± Charles asinti¨® solemnemente. ¡°?Maldita sea!¡± Caleb apret¨® los dientes. ¡°?Juro que no dejar¨¦ ir a este hombre!¡± Hab¨ªa un brillo agudo en los ojos de Charles. ¡°Te aconsejo que no seas impulsivo. D¨¦jame investigar esto con precauci¨®n.¡± ¡°?De qu¨¦ otra manera quieres investigarlo?¡± pregunt¨® Caleb con frialdad. Con indiferencia, Charles respondi¨®: ¡°Caleb, s¨¦ que te preocupas mucho por Vivian porque, despu¨¦s de todo, es tu hermana. Pero si quieres vengarte de Finn, primero debes tener pruebas¡±. ¡°?Crees que mi hermana est¨¢ mintiendo?¡± Caleb estaba realmente disgustado. ¡°No me parece. Pero dado lo fragmentados que est¨¢n sus recuerdos, tambi¨¦n es posible que persona que tom¨®s fotos no fuera realmente Finn¡±. Los ojos de Charles estaban oscuros. ¡°Si no es ¨¦l, entonces lo vamos a asustar sin una buena raz¨®n. De hecho, Vivian es mi mayor preocupaci¨®n. Si filtran las fotos, entonces e estar¨¢ acabada. En lo que debemos centrarnos ahora es en rehabilitaci¨®n, no en venganza¡±. Caleb no pronunci¨® una pbra. Sin embargo, Charles sab¨ªa que Caleb no estaba convencido. ¡°Solo cuando Vivian vuelva a normalidad podremos entender los entresijos de lo que sucedi¨® en ese momento. No deber¨ªamos actuar demasiado precipitadamente¡±, dijo Charles. Conozco a Finn mejor que t¨² y encontrar¨¦ forma de pregunt¨¢rselo. ¡°?Cu¨¢nto tiempo tardar¨¢?¡± pregunt¨® Caleb con tristeza. Charles entrecerr¨® los ojos. ¡°Espero que puedas ser paciente. Est¨¢s ansioso por vengarte, y yo tambi¨¦n. Pero esto debe manejarse lentamente. No debemos precipitarnos¡±. Caleb se qued¨® en silencio una vez m¨¢s. El coraz¨®n de Charles se hundi¨®. No quiso decir nada m¨¢s y se alej¨®. Caleb frunci¨® losbios y hubo un destello de frialdad en sus ojos. ?Hay fotograf¨ªas? ?No ten¨ªa ni idea! Supongo que ligar a Charles y Kathleen fue lo correcto despu¨¦s de todo. Vivian ha mejorado dr¨¢sticamente ahora. Kathleen es verdaderamente una estre de suerte. Al d¨ªa siguiente, Kathleen finalmente logr¨® tomar un descanso despu¨¦s de un ajetreado d¨ªa de trabajo. Valerie le dijo emocionada: ¡°?Kate! ?Tengo noticias! ?Recib¨ª una mada del Sr. Johnson diciendo que anciana Sra. Yoeger se ha despertado! ¡°?En realidad?¡± Kathleen estaba muy feliz. m¨® a Charles a su tel¨¦fono. ¡°Charles, escuch¨¦ que anciana se?ora Yoeger se ha despertado. ?Es esto cierto?¡± Kathleen pregunt¨® emocionada. ¡°S¨ª.¡± Charles no ten¨ªa expresi¨®n. ¡°E se despert¨®¡±. ¡°?Entonces ir¨¦ al hospital despu¨¦s del trabajo!¡± Kathleen sonri¨® levemente. ¡°De acuerdo.¡± Carlos hizo una pausa. ¡°Pero hay que estar mentalmente preparado¡±. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± La frente de Kathleen se arrug¨®. ¡°La situaci¨®n de anciana se?ora Yoeger es un pocoplicada¡±, dijo Charles en voz baja. ¡°E realmente parece tener enfermedad de Alzheimer¡±. Entonces es verdad? ?Con raz¨®n Zachary y Vanessa tuvieron audacia de hacer esto! Kathleen pens¨® que, dado que Frances ten¨ªa tanta experiencia, ser¨ªa dif¨ªcil enga?a a esta edad. Sin embargo, result¨® que ten¨ªa enfermedad de Alzheimer. ¡°Ya veo.¡± La voz de Kathleen era apagada. ¡°Ir¨¦ despu¨¦s de filmar¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Carlos colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen colg¨® el tel¨¦fono y suspir¨® profundamente. Al ver que su expresi¨®n parec¨ªa bastante severa, Valerie pregunt¨® con preocupaci¨®n: ¡°?Pas¨® algo, Kate?¡± ¡°No es nada.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Estoy bien. S¨®lo dame un poco de agua. Valerie le pas¨® el agua. Kathleen tom¨® un sorbo y volvi¨® a filmar con el coraz¨®n apesadumbrado. Al ver que situaci¨®n no estaba del todo bien, Valerie le envi¨® un mensaje en secreto a Samuel. As siete de tarde, Kathleen termin¨® de trabajar. Ni siquiera se quit¨® el maquije. Se cambi¨® de ropa y fue al hospital. Cuando lleg¨® al hospital, vio a Samuel. Estaba de pie junto al cocheo si estuviera esperando. E se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s¡­¡± ¡°Un subordinado me dijo que anciana se?ora Yoeger est¨¢ despierta¡±. La voz de Samuel era ronca. ¡°Tambi¨¦n he entendido situaci¨®n¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°V¨¢monos, entonces,¡± dijo Samuel. Kathleen asinti¨® y lo sigui¨® al ascensor. Pronto, llegaron a s de Frances. Los subordinados de Samuel hab¨ªan impedido que Vanessa entrara. Despu¨¦s de echar un vistazo a escena, Kathleen not¨® a otra persona. Nicolette Yoeger estaba all¨ª. Estaba sentada en una si de ruedas y observaba a todos en silencio. Tambi¨¦n fue primera en descubrir a Samuel y Kathleen. ?T¨ªa Vanesa? murmur¨® Nicolette. ¡°Ellos estan aqui.¡± Vanessa se dio vuelta y los mir¨® a los dos con enojo. ¡°Samuel, ?por qu¨¦ tu gente me impide ver a mi madre?¡± ¡°Porque no eres digno¡±, respondi¨® Samuel mon¨®tonamente. ¡°?Ja, qu¨¦ rid¨ªculo! ?Soy su hija! Yo no soy digno, ?pero ustedes s¨ª lo son? ¡°?Eres digno?¡± Kathleen pregunt¨®. Vanessa mir¨® a Kathleen. ¡°?Por qu¨¦ anciana se?ora Yoeger se volvi¨® as¨ª? ?No lo sabes? Los ojos de Kathleen estaban desprovistos de emociones. La culpa brill¨® en los ojos de Vanessa. ¡°?Que rid¨ªculo! ?La gente se enferma cuando envejece! ?Esta enfermedad es una enfermedad¨²n entre los ancianos! ?Qu¨¦ tiene que ver conmigo?¡± Next Chapter Chapter 227 Chapter 227 Cap¨ªtulo 227 Ve tu cara Kathleen se qued¨® mirando el rostro despreciable de Vanessa. Sus rasgos faciales ros y delicados estaban dispuestos en una mirada impasible mientras dec¨ªa sin emociones: ¡°Vanessa, encontr¨¦ un video en l¨ªnea antes. Puedes echar un vistazo primero. ?Video? Vanessa no pod¨ªaprender elportamiento deliberado y reservado de Kathleen. ¡°No le tomar¨ªa m¨¢s de unos minutos de su tiempo ver el video¡±. Kathleen sigui¨® vando sus ojos hdos en Vanessa. El rostro de Vanessa se oscureci¨®. Sac¨® su tel¨¦fono y abri¨® su aplicaci¨®n de Twitter. Son¨® una notificaci¨®n del sistema, inform¨¢ndole de disponibilidad de una noticia de moda. Hizo clic en notificaci¨®n y vio los titres: Vanessa Yoeger abusando de su madre biol¨®gica. ?Con qu¨¦ aliment¨® Vanessa Yoeger a anciana se?ora Yoeger? Zachary Yoeger y Vanessa Yoeger son inhumanos. Vanesa entr¨® en p¨¢nico. ?Que son estos? E procedi¨® a reproducir el video. Inesperadamente, esos videos eran im¨¢genes de e y Zachary entrando en habitaci¨®n de Frances y aliment¨¢nd con el veneno de i¨®n lenta en los ¨²ltimos d¨ªas. Su rostro cay¨®. Dej¨® el tel¨¦fono y dijo con los dientes apretados: ¡°Kathleen, eres tan experta en calumniar a los dem¨¢s. Simplemente le estaba dando a mi madre sus medicamentos. ?C¨®mo se convirti¨® eso en una forma de abuso? ¡°Si realmente est¨¢ alimentando a un anciano con sus medicamentos, ?necesita hacerlo mientras duerme? ?Necesitas forza a abrir boca y hacer que trague brutalmente el contenido? Kathleen pregunt¨® a Vanessa. ¡°Eso es porque se est¨¢ volviendo tonta y se resist¨ªa a tomar los medicamentos. Lo hice para su beneficio porque su salud se deteriorar¨¢ a¨²n m¨¢s si no lo hace¡±, respondi¨® Vanessa con rectitud. ¡°?Para su beneficio?¡± Kathleen fij¨® sus prantes ojos oscuros en Vanessa. ¡°?Tomas a todoso idiotas?¡± Vanessa permaneci¨® indiferente. ¡°No has visto el segundo video, ?verdad?¡± Kathleen le record¨®. ?Segundo v¨ªdeo? Vanessa levant¨® su tel¨¦fono y volvi¨® a mirar panta. ¡°Esto no es un video. ?Por qu¨¦ un video mostrar¨ªa simplemente una panta negra? ¡°As¨ª es. Eso no es un video. Es una grabaci¨®n de audio. ?No vas a escucharlo? pregunt¨® Kathleen con indiferencia. Vanessa vacil¨® brevemente antes de reproducir grabaci¨®n. ¡°?Qui¨¦n eres t¨² para regr algo que me pertenece? Eliminar¨¦ a aquellos que se interpongan en mi camino, incluy¨¦ndote a ti, mi madre. No te dejar¨¦ ir si te atreves a obstaculizarme. Mis habilidades no son inferiores as de Zachary, pero sigues reacio a darme los bienes de familia Yoeder. ?Eres parcial! Ve y bebe este veneno. Solo con tu muerte puedo finalmente heredar todo de familia Yoeder¡±. La voz de Vanessa son¨® en grabaci¨®n de audio. Su rostro se puso p¨¢lido. ¡°Vanessa, si tienes dudas sobre autenticidad de grabaci¨®n, no dudes en pedirle a un experto que autentique. Pero antes de que obtenga alg¨²n resultado, nunca dejar¨¦ que se re¨²na con anciana se?ora Yoeger. Deber¨ªas renunciar a esa idea ¡ªdijo Kathleen con frialdad. ¡°?Debo tomar tu pbra por prohibirme reunirme con e? ?Qui¨¦n crees que eres?¡± Vanessa grit¨®. Kathleen se burl¨®. ¡°Aunque mi identidad a¨²n no ha sido confirmada por anciana se?ora Yoeger, rci¨®n entre mi madre y anciana se?ora Yoeger es innegable. Est¨¢ bien incluso si anciana se?ora Yoeger no es tan inteligenteo antes porque todav¨ªa hay otra persona que puede verificar mi estado¡±. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ¡°?Qui¨¦n es ese? ?Me gustar¨ªa ver qui¨¦n es el temerario!¡± Vanessa exigi¨® furiosa. ¡°Yo.¡± Yasmine se acerc¨® por detr¨¢s de Vanessa. Este ¨²ltimo se qued¨® hdo. ¡°Vanessa, te he dicho que detengas tus iones est¨²pidas y sin sentido. Tambi¨¦n eres muy consciente de identidad de Kathleen, entonces, ?qu¨¦ m¨¢s neas hacer? Yasmine hizo una mueca. ¡°?T¨ªa Yasmine, estas no son verdad!¡± Vanessa dijo a toda prisa. ¡°Independientemente de autenticidad, solo puedes reunirte con Madre despu¨¦s de que su condici¨®n se estabilice. Deber¨ªas volver por ahora¡±, dijo Yasmine con frialdad. Vanessa se mordi¨® elbio con indignaci¨®n mientras miraba a Kathleen. ?C¨®mo puso sus manos sobre esos videos y grabaciones de audio? E es inesperadamente capaz. Realmente he socavado su ingenio. Los ojos oscuros y fr¨ªos de Kathleen segu¨ªan vados en los de Vanessa. Vanessa resopl¨® antes de girar sobre sus talones para irse. Nicolette estaba a punto de irse tambi¨¦n. Mir¨® a Kathleen y sonri¨®. ¡°?No te sorprende que est¨¦ aqu¨ª?¡± Kathleen simplemente mir¨® con cara de p¨®quer. ¡°No me sorprender¨¦ incluso si est¨¢s muerto¡±. Nicolette se volvi¨® para mirar a Samuel con una expresi¨®n divertida. ¡°Escuch¨¦ de polic¨ªa que usted fue quien solicit¨® mi liberaci¨®n¡±. Una pizca de furia brill¨® en los ojos de Samuel. ¡°Deber¨ªas dejar de jugar esos trucos sin sentido, Nicolette. ?No te haces re¨ªr por intentar sembrar discordia entre Samuel y yo cuando ni siquiera entiendes nuestra rci¨®n? Kathleen intervino. Nicolette se sorprendi¨®. ?Su rci¨®n actual? ¡°?Ustedes dos volvieron a estar juntos?¡± Nicolette pregunt¨® con los dientes apretados. Ese era el resultado menos deseable que esperaba ver. Kathleen ten¨ªa una mueca insondable. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± La expresi¨®n de Nicolette cambi¨® dr¨¢sticamente. ¡°?Imposible!¡± No hay forma de que Kathleen perdone a Samuel. ?Esto es absolutamente imposible! Kathleen mir¨® fijamente su expresi¨®n amenazadora e iracunda y dijo con desd¨¦n: ¡°Es exactamente como piensas¡±. ¡°?De ninguna manera!¡± El rostro de Nicolette se volvi¨® ceniciento. ¡°Esa es cosa. Ni siquiera te diste cuenta de situaci¨®n, pero aqu¨ª est¨¢s, diciendo tonter¨ªas y convirti¨¦ndote en una broma. ?No crees que eres pat¨¦tico? Kathleen fij¨® su mirada en Nicolette. Nicolette se mordi¨® elbio. Aunque el afecto de Samuel hacia e se hab¨ªa convertido en odio, ese no fue el caso de Nicolette. El amor que e le ten¨ªa no vacil¨®, sin mencionar su deseo de poseerlo. Su mentalidad incluso hab¨ªa mutado hasta el punto de no permitir que Kathleen tuviera a Samuel, incluso si no lograba obtenerlo para e. Por lo tanto,s pbras de Kathleen provocaron e inquietaron profundamente a Nicolette. No pod¨ªa aceptar el giro de los acontecimientos. ¡°Nicolette, est¨¢s liberada porque Vanessa encontr¨® una manera de rescatarte diciendo que necesitas tratamiento m¨¦dico. ?De verdad crees que no s¨¦ lo que est¨¢n haciendo ustedes dos? Kathleen pronunci¨® con indiferencia. Nicolette fulmin¨® con mirada. ¡°?Por qu¨¦ no nos detuviste, entonces?¡± ¡°Si te quedas en prisi¨®n, no te enterar¨¢s de todass noticias que ci afuera. En ese caso, no sabr¨¢s lo que est¨¢ pasando entre Samuel y yo. Eso me har¨¢ sentir una falta de sentido de logro. La mejor manera de tratar con personaso t¨² es hacer rde de mis logros frente a ti, ?no est¨¢s de acuerdo? Kathleen mir¨® divertida. El rostro de Nicolette se oscureci¨® mientras se buba: ¡°Kathleen, pens¨¦ que eras una persona muy simple. Poco esperaba que fueras tan astuto. ¡°?Ingenuo?¡± Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°Puedo ser ingenuo y puro, pero solo cuando estoy rodeado de personas que me agradan y ens que conf¨ªo. Sin embargo, ¨²nica forma de tratarte es ser despiadado¡±. Nicolette permaneci¨® en silencio. ¡°Vamos. No quiero que alguien empiece a sentirse perdidamente enamorado de nuevo cuando vea tu cara¡±, le dijo Kathleen a Samuel. Nicolette apret¨® los dientes con ira. ¡ª?Kathleen! Samuel sonri¨®. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen abri¨® puerta de s de Frances y entr¨®, seguida de Samuel y Yasmine. Gemma estaba dentro de s de Frances en ese momento. Hab¨ªa solicitado un trado para cuidar especialmente de Frances porque sab¨ªa que Kathleen consideraba a Frances de suma importancia. No pod¨ªa estar segura de que otros atendieran a Frances. ¡°Gem, gracias por todo¡±, dijo Kathleen agradecida. ¡°No hay necesidad de agradecerme. La anciana se?ora Yoeger se despertar¨¢ en un rato. Me ir¨¦ primero. Todos ustedes tienen una buena cha. Gema sonri¨®. Con eso, sali¨® de habitaci¨®n. Next Chapter Chapter 228 Chapter 228 Cap¨ªtulo 228 Reconoce a Kathleen Gemma sali¨® de s y vio que Nicolette todav¨ªa estaba afuera. No puedo creer que todav¨ªa est¨¦ aqu¨ª. Mirando a Gemma con indiferencia, Nicolette pregunt¨® significativamente: ¡°?Se te cur¨® cintura?¡±. Gemma ignor¨® y pas¨® directamente junto a e. ¡°Todav¨ªa no me he olvidado de que me abofeteaste ¨²ltima vez¡±, dijo Nicolette. ¡°Nicolette, ?tienes amigos?¡± pregunt¨® Gemma con frialdad. Su pregunta hizo que Nicolette se congra. Gemma continu¨®: ¡°Trataste de sembrar discordia entre Kate y yo ¨²ltima vez. Solo me pregunto si est¨¢s celoso. Nicolette no dijo nada en respuesta. ¡°No tienes amigos, ni amante, ni familia que realmente se preocupe por ti. En lugar de estar celoso de Kathleen por Samuel, creo que est¨¢s celoso de e por todo lo que tiene¡±. Hab¨ªa una mirada de l¨¢stima en los ojos de Gemma mientras miraba a Nicolette. ¡°?Disparates!¡± Nicolette rugi¨®. ¡°Viendo lo enojado que est¨¢s, s¨¦ que no estoy diciendo tonter¨ªas. No tengo tiempo que perder contigo aqu¨ª. A diferencia de ti, yo tengo trabajo que hacer. No me siento en una si de ruedaso una hija mimada de una familia rica y no hago nada. De hecho, eres peor que yo. Tengo piernas y una carrera por que trabajo duro. Mientras tanto, solo te concentras en intrigar contra los dem¨¢s. Qu¨¦ divertido.¡± Cuando el rostro de Nicolette se oscureci¨®, Gemma se dio vuelta y se fue. Apretando los pu?os, Nicolette mir¨® hacia s de Frances. ?Esa mujer despreciable! ?Por qu¨¦ estar¨ªa celoso de Kathleen? Eso es imposible. Simplemente no puedo aceptar ser derrotado por e. No estoy celoso. ?Ni en un mill¨®n de a?os! Dentro de s, Frances se despert¨® despu¨¦s de un rato. Los ojos de Yasmine se enrojecieron al ver a otra mujer abriendo los ojos. ¡°?Frances!¡± ¡°?S¨ª?¡± Frances mir¨® aturdida. ¡°Frances, ?todav¨ªa te acuerdas de m¨ª? Lo siento, Frances. Llegu¨¦ demasiado tarde. Yasmineenz¨® a derramar l¨¢grimas mientras haba. Frances estaba perdida despu¨¦s de escuchar sus pbras. ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando?¡± Cuando mir¨® hacia undo, not¨® que hab¨ªa dos personas m¨¢s en s. ¡°?Samuel?¡± e grit¨® con el ce?o fruncido. En respuesta, el hombre asinti¨® en silencio. Entonces, Frances desvi¨® su mirada hacia Kathleen,s arrugas entre sus cejas se hicieron m¨¢s profundas. ¡°?Y usted es?¡± Kathleen dio un paso adnte y vacil¨® por un momento antes de decir: ¡°Vieja se?ora Yoeger, yo¡­¡± No estaba segura de c¨®mo empezar a explicar. ¡°Frances, e es tu nieta¡±, intervino Yasmine. ¡°M¨ªr a los ojos. ?No se parecen a los tuyos? Frances volvi¨® a fruncir el ce?o. ¡°?Mi nieta? E es Yareli? Pero por lo que recuerdo, Yareli no se ve as¨ª¡±. Yareli era hija de Vanessa. Sin embargo, Yareli hab¨ªa estado manteniendo un perfil bajo recientemente y no se ve¨ªa por ninguna parte. ¡°No, Francisca. Es hija de hija que perdiste ¡ªexplic¨® Yasmine. Instant¨¢neamente, sorpresa pint¨® el rostro de Frances. ¡°?Qu¨¦?¡± Kathleen frunci¨® losbios y dijo: ¡°Vieja se?ora Yoeger, realmente soy hija de hija que perdiste. Mi nombre es Kathleen Johnson¡±. Frances se hab¨ªa olvidado de su encuentro ¨²ltima vez. ¡°?El hijo de hija que perd¨ª? ?D¨®nde est¨¢ mi hija?¡± pregunt¨® Frances, visiblemente alterada. ¡°Vieja se?ora Yoeger, mi madre ha fallecido¡±, der¨® Kathleen. ¡°?Qu¨¦?¡± Al escuchar eso, Frances casi se desmaya, sorprendiendo a todos en habitaci¨®n. Yasmine apoy¨® apresuradamente mientras Kathleen se adntaba y examinaba. Afortunadamente, Frances no perdi¨® el conocimiento. Cogi¨® mano de Kathleen y estudi¨® detenidamente. Kathleen mir¨® con expresi¨®n preocupada. ¡°T¨² eres Kathleen, ?verdad? ?La ni?a que fue adoptada por anciana se?ora Macari? Kathleen asinti¨®. ¡°Vieja se?ora Yoeger, estoy diciendo verdad. He hecho una prueba de paternidad. Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Frances. ¡°No sab¨ªa que estabas tan cerca de m¨ª¡±. ¡°S¨ª. Lamentablemente, nunca nos conocimos antes¡±. Despu¨¦s de pensarlo, Frances dijo: ¡°Si hubieras venido a ese banquete hace un a?o, podr¨ªamos habernos visto¡±. Al escuchar eso, Samuel se sinti¨® un poco culpable. Era su culpa, despu¨¦s de todo. Si ¨¦l no hubiera interferido, Kathleen podr¨ªa haberse reunido con Frances hace mucho tiempo. ¡°?Pero por qu¨¦?¡± Frances agarr¨® con fuerza mano de Kathleen. ¡°Estabas tan cerca de m¨ª. ?Por qu¨¦ no pude encontrarte? ¡°Obviamente, alguien estaba impidiendo que sucediera¡±,ent¨® Yasmine. La expresi¨®n de Frances era sombr¨ªa. ¡°?Qui¨¦n es?¡± ?Qui¨¦n me impide buscar a mi hija? ¡°Frances, c¨¢lmate y esc¨²chame¡±, dijo Yasmine con solemnidad. ¡°D¨¦jame preguntarte esto. ?Qu¨¦ har¨ªas si encontraras a madre de Kate? ¡°?Qu¨¦ m¨¢s har¨ªa? Voy apensa¡±. ¡°?C¨®mo?¡± Frances pens¨® por un momento y respondi¨®: ¡°Le dar¨¦ lo mejor que tengo¡±. ¡°Exactamente. Alguien no quiere que le des esas cosas¡±, concluy¨® Yasmine. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Frances se qued¨® desconcertada. ¡°?Qui¨¦n ser¨ªa tan mezquino? Adem¨¢s, ?qu¨¦ tiene de malo querer tratar bien a mi hija? ¡°Frances, ?solo tienes una hija?¡± pregunt¨® Yasmine. Frances se detuvo ante sus pbras. ¡°Si le das todo, ?qu¨¦ pasa con tus otros hijos?¡± agreg¨® Yasmine. Sorprendida, Kathleen mir¨® a Yasmine. Parece que Sra. Schott tambi¨¦n sospecha algo. ¡°Pero tambi¨¦n los amo y los cuido mucho¡±, replic¨® Frances con el ce?o fruncido. ¡°Eso es cierto, peros cosas son diferentes cuando se trata de su herencia, Frances. No s¨¦ c¨®mo secuestraron a madre de Kate, pero no has podido encontra ni siquiera despu¨¦s de dos d¨¦cadas. Estoy segura de que tus otros dos hijos tienen algo que ver con eso ¡ªse?al¨® Yasmine. En ese momento, parec¨ªa que Frances ten¨ªa muchas cosas en mente, ya que ni siquiera quer¨ªa har m¨¢s. Kathleen estaba preocupada. Se pregunt¨® si informaci¨®n era demasiado para anciana. En ese momento, Frances mir¨® a Kathleen y pregunt¨®: ¡°?C¨®mo se maba tu madre?¡±. ¡°Su nombre era Reba Johnson¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°?Tienes el mismo apellido?¡± Frances pregunt¨® sorprendida. ¡°No exactamente. El apellido de mi padre tambi¨¦n es Johnson. Era del mismo orfanato que mi madre. El apellido del director de ese orfanato es Johnson, y tambi¨¦n fue m¨¦dico antes. En realidad, mi madre fue adoptada por su prima. Mis padres crecieron juntos desde infancia y fueron novios desde infancia. Quer¨ªan sero el director, as¨ª que decidieron estudiar medicina¡±. Frances asinti¨®. ¡°Ya veo.¡± ¡°Frances, lo m¨¢s importante que debes hacer ahora es reconocer a Kateo tu nieta. Con Kate cerca, tendr¨ªas a alguien en quien confiar¡±, record¨® Yasmine. ¡°Est¨¢s bien. Tengo que reconocer a Kate. ?He hecho mal a su madre y no puedo hacerle lo mismo a e! Yasmine curv¨® susbios en una sonrisa. ¡°As¨ª me gusta m¨¢s, Frances¡±. Next Chapter Chapter 229 Chapter 229 Cap¨ªtulo 229 Como se esperaba de Samuel ¡°Ve y ma a Zachary y Vanessa. Les contar¨¦ sobre esto¡±, instruy¨® Frances. Sin embargo, Yasmine detuvo. ¡°Esc¨²chame, Frances. No sirve de nada marlos aqu¨ª ahora. Ya no te escuchar¨¢n¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± El rostro de Frances se volvi¨® sombr¨ªo. Tienen algo que ver con tu envenenamiento. ?Por qu¨¦ no reconoces a Kate primero? No importa si aceptan o no ¡ªaconsej¨® Yasmine. Frances frunci¨® el ce?o. ¡°?Fui envenenado?¡± ¡°S¨ª¡±, dijo Yasmine impotente. ¡°Incluso hay un video para probarlo¡±. La expresi¨®n de Frances se volvi¨® m¨¢s oscura que nunca ante esa revci¨®n. ¡°Frances, tienes que asegurarte de no entregar el treinta por ciento restante des iones que tienes en tus manos. De lo contrario, no solo no tendr¨ªas nada que darle a Kate, sino que los estar¨ªas beneficiando¡±, advirti¨® Yasmine. Frances asinti¨® con seriedad. ¡°Est¨¢s bien. Entonces le dar¨¦ estas iones a Kate. En ese momento, Kathleen habl¨®. ¡°Abuelita, no hay necesidad de apresurarse. Si me los das, Vanessa solo estar¨¢ m¨¢s enojada y ansiosa. E podr¨ªa incluso¡­ Yasmine intervino, ¡°Kate, solo t¨®malos. A decir verdad, es m¨¢s peligroso dejar que Frances se quede cons iones. Incluso podr¨ªan enga?a para que renuncie as iones. En el peor de los casos, descuidar¨ªan a Frances, ya que se volver¨ªa in¨²til para ellos sins iones¡±. ¡°E es mi abu. Definitivamente me preocupar¨¦ por e. ?No hay necesidad de que se preocupen!¡± Kathleen espet¨® con frustraci¨®n. ¡°Kate, si vas a heredar el treinta por ciento des iones de familia Yaeger, entonces tambi¨¦n tienes que aceptar el treinta por ciento des iones de los Schott¡±, pronunci¨® Yasmine. ¡°Estas iones solo se pueden transferir despu¨¦s de que tu abu y yo firmemos los papeles, por eso Vanessa nunca se atrevi¨® a ofenderme¡±. Kathleen estaba at¨®nita. ?Los Schott? ¡°S¨ª.¡± Yasmine asinti¨® levemente. ¡°Aunque ahora estoy a cargo de familia Schott,s iones son de propiedad conjunta de Frances y yo. Sin embargo, poseo una participaci¨®n mayor ya que Frances se concentr¨® en administrar el negocio de familia Yoeger despu¨¦s de casarse. Yo soy el que administra las iones ahora, as¨ª que tienen miedo de ofenderme¡±. Fue entonces cuando Kathleen se dio cuenta de por qu¨¦ Vanessa siempre parec¨ªa tener miedo de Yasmine. De repente, una mirada de confusi¨®n apareci¨® en el rostro de Frances. ¡°?Vaya? Jovencita, ?qui¨¦n eres? Kathleen se puso r¨ªgida. Con un tono impotente, Yasmine dijo: ¡°?Ves? Si Vanessa act¨²a antes que nosotros, es posible que ya no tengamos ninguna posibilidad¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Te escuchar¨¦, t¨ªa abu. Yasmine sonri¨® con satisfi¨®n por su respuesta. ¡°En ese caso, tendr¨¦ que pedirle ayuda, se?or Macari¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Samuel mir¨® con calma. ¡°Me gustar¨ªa tener una conferencia de prensa ma?ana¡±, anunci¨® Yasmine. ¡°Est¨¢ bien¡±, estuvo de acuerdo Samuel asintiendo. Siendo mujer cuidadosa que era, Yasmine continu¨®: ¡°Recuerden no dejar que se sepa noticia, especialmente para Vanessa y Zachary. De lo contrario, podr¨ªan correr el riesgo y hacer todo lo posible¡±. Samuel asinti¨® una vez m¨¢s. Nada saldr¨ªa mal ya que ¨¦l era quien lo manejaba. Despu¨¦s, Yasmine sali¨® del hospital para hacer algunos preparativos mientras Kathleen se qued¨® para hacerlepa?¨ªa a Frances. Tomando mano de Kathleen, Francesent¨®: ¡°Me pareces muy familiar¡±. ¡°Eso es porque soy tu nieta¡±, dijo Kathleen en voz baja. Hab¨ªa una mirada en nco en el rostro de Frances. ¡°?Mi nieta? ?Tengo una nieta? ¡°Esa soy yo¡±, dijo Kathleen pacientemente. ¡°Mi nombre es Kathleen Johnson y mi madre es Reba Johnson. E es hija que perdiste. ?La hija que perd¨ª? Frances apret¨® con m¨¢s fuerza mano de Kathleen y murmur¨®: ¡°Mi hija¡­ ?Mi hija? La hija que perd¨ª¡­¡± ¡°As¨ª es.¡± ¡°Ahora recuerdo.¡± Frances mir¨® a Kathleen. ¡°Ahora recuerdo. Ten¨ªa una hija, pero desapareci¨®. Alguien la secuestr¨®. Con eso, eenz¨® a sollozar con tristeza. Kathleen r¨¢pidamente tom¨® algunos pa?uelos para secars l¨¢grimas de anciana. ¡°Kate, parezco alternar entre estar en el estado mental correcto y no estarlo. Date prisa y p¨ªdele al abogado que venga. Voy a transferirtes iones ahora mismo. No podemos esperar m¨¢s.¡± R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Kathleen frunci¨® el ce?o y mir¨® a Samuel. Conozco al abogado de familia Yoeger. Samuel tom¨® su tel¨¦fono y sali¨® de s para hacer una mada. Mientras tanto, Frances abraz¨® a Kathleen y le dio unas suaves palmaditas en espalda. ¡°Has sufrido tanto¡±. Las l¨¢grimas llenaron los ojos de Kathleen en un instante. ¡°Abuelita, t¨² fuiste que sufri¨® mucho¡±. ¡°Recuerdo todo ahora. Casi mueres por culpa de Nicolette, ?verdad? Frances sinti¨® que se le romp¨ªa el coraz¨®n al recordar el incidente. Lo que le sucedi¨® a Kathleen no era un secreto para su c¨ªrculo. ¡°Abuelita, ahora todo est¨¢ en el pasado¡±, consol¨® Kathleen. E se ocupar¨ªa del asunto por su cuenta. No hab¨ªa necesidad de que Frances se preocupara por eso. Sin embargo, Frances estaba indignada. ¡°Zachary y Vanessa han perdido cabeza. ?C¨®mo podr¨ªan traer a Nicolette a casa? ?Creen que ya estoy muerto? Ya que est¨¢n tratando as¨ª a mi querida nieta, ?no los dejar¨¦ ir tan f¨¢cilmente!¡± ¡°Abuelita, c¨¢lmate¡±. Kathleen estaba preocupada porque Frances a¨²n se estaba recuperando de una enfermedad grave. ¡°Estoy bien¡±, asegur¨® Frances. Con voz severa, continu¨®: ¡°M¨¢s o menos s¨¦ lo que Vanessa tiene en mente. Pero, ?por qu¨¦ Zachary tambi¨¦n act¨²a as¨ª? Era algo fuera de sus expectativas. Despu¨¦s de una breve vi¨®n, Kathleen revel¨®: ¡°Abuelita. La verdad es que Zachary tiene c¨¢ncer de ri?¨®n. Necesita un trasnte de ri?¨®n¡±. Frances frunci¨® el ce?o al escuchar eso. ¡°?As¨ª que est¨¢ mirando el ri?¨®n de Nicolette?¡± Kathleen asinti¨® en afirmaci¨®n. Frances reflexion¨® un momento y dijo: ¡°Pase lo que pase, no debieron haber tra¨ªdo a Nicolette de vuelta a familia. ?Incluso si quierenpensa, no deber¨ªan tratao una hija de familia Yoeger!¡± Adem¨¢s, conoc¨ªan identidad de Kathleen. Era demasiado escandaloso que hicieran algo as¨ª. Frances trat¨® a Zachary y Vanessao a sus propios hijos, pero ni siquiera consideraron sus sentimientos. Despu¨¦s de todo, e no era su madre biol¨®gica. No importaba que estuvieran rcionados entre s¨ª. Si Frances se enteraba de que no pod¨ªa conocer a Reba por culpa de ellos, definitivamente no los dejar¨ªa libres. En ese momento, Samuel abri¨® puerta y entr¨® con dos abogados de familia Yoeger. ¡°Despu¨¦s de que hayas terminado, puedes descansar en habitaci¨®n aldo de esta s. No puedes irte antes de conferencia de prensa de ma?ana ¡ªorden¨® con frialdad. Nerviosos, los dos abogados solo pudieron asentir. ¡°Apaguen sus tel¨¦fonos y entr¨¦guenmelos¡±, agreg¨® Samuel, sin cambiar su expresi¨®n g¨¦lida. Los dos edieron sin una pbra, lo que dej¨® estupefacta a Kathleen. ?Por qu¨¦ son tan obedientes? ?Solo es Samuel! Samuel luego m¨® a Richard para confirmar que Frances estaba en su estado mental correcto en este momento. Despu¨¦s de eso, Frances estamp¨® su firma en el acuerdo de transferencia de iones. Next Chapter Chapter 230 Chapter 230 Cap¨ªtulo 230 Casarse con Nicolette Todo el proceso transcurri¨® sin contratiempos y Kathleen recibi¨® el treinta por ciento des iones de Frances. En actualidad, era mayor ionista de Yoeger Group. Samuel le dijo a Tyson que llevara a los dos abogados a habitaci¨®n contigua para un descanso. Richard tambi¨¦n sali¨® de s. Frances mir¨® a Samuel con tristeza. ¡°?Cu¨¢ndo nea casarse con Nicolette, Sr. Macari?¡± Samuel se qued¨® cado. Kathleen pel¨® una naranja y le pas¨® un gajo a Frances. Frances se loi¨® con una sonrisa. ¡°Vieja se?ora Yoeger, no me gusta Nicolette¡±, respondi¨® Samuel con voz profunda. Pod¨ªa ignorars opiniones de Diana y los dem¨¢s, pero no pod¨ªa ignorars de Frances. A juzgar por su apariencia, Kathleen era una buena chica y Frances amaba. ?Qu¨¦ debo hacer si anciana se?ora Yoeger no me deja estar con Kathleen? Samuel nunca, jam¨¢s, permitir¨ªa que Frances se convirtiera en su mayor obst¨¢culo. ¡ªQu¨¦ despiadado de su parte hacer unentario tan casual, se?or Macari ¡ªmurmur¨® Frances con frialdad. Samuel permaneci¨® en silencio al principio. Luego, se ar¨® garganta y habl¨®. ¡°Vieja se?ora Yoeger, anteriormente, confund¨ª a Nicolette con mi salvadora, y lo siento mucho. No sab¨ªa que fue Kate quien me salv¨® en ese entonces¡±. Frances lo mir¨® con una expresi¨®n p¨¢lida. ¡°?Este malentendido justifica tu mal trato a Kate?¡± Samuel respondi¨®: ¡°S¨¦ que no es as¨ª, as¨ª que har¨¦ todo lo posible parapensa por lo que he hecho¡±. ¡°Tu mejor forma depensaci¨®n es dejar de molestar a mi nieta¡±, dijo Frances con el ce?o fruncido. Samuel habl¨® en voz baja. Puede estar segura de que no molestar¨¦, anciana se?ora Yoeger. Frances lo mir¨® con incredulidad. ¡°Se?or. Macari, te conozco desde que eras una ni?a y entiendo muy bien tu car¨¢cter¡±, dijo con un tono g¨¦lido. ¡°Eres el tipo de persona que no se detiene hasta que logras tus metas. Dices que dejar¨¢s de molestar a Kate, pero en secreto, ahuyentar¨¢s a todos los hombres que rodean, ?verdad? Samuel se qued¨® sin pbras. ¡°Me enter¨¦ de esto por tu abu¡±. Hab¨ªa un dejo de bu en d¨¦bil voz de Frances. ¡°Kate era muy popr entre los chicos de escu secundaria, as¨ª que los amenazaste a sus espaldas. ?Es eso correcto?¡± Samuel no dijo una pbra, pero una ligera arruga apareci¨® entre sus cejas. ?C¨®mo se enter¨® abu de eso? ?Y hasta se lo ha contado a anciana se?ora Yoeger! Kathleen mir¨® a Samuel en estado de shock. ¡°T¨²¡­¡± Se ar¨® garganta. ¡°Te trat¨¦o a una hermana peque?a en ese entonces, y ten¨ªa miedo de que te intimidaran¡±. ¡°?Ja!¡± Frances se ri¨® con sarcasmo y le record¨® a Kathleen: ¡°Nunca te dejes enga?ar pors mentiras de los hombres¡±. Kathleen asinti¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. De hecho, su mayor obst¨¢culo no fueron otras personas sino Frances. Kathleen fij¨® su mirada en Samuel. Entonces, ¨¦l sol¨ªa hacer tal cosa sin mi conocimiento. ?Golpear! ?Golpear! Alguien estaba mando a puerta. Samuel abri¨® puerta y se sorprendi¨® al ver a persona parada afuera. ¡°?Abu?¡± ¡°Muevase a undo.¡± Diana empuj¨® a Samuel a undo. ¡°Estoy aqu¨ª para ver a mi viejo amigo¡±. Luego, entr¨® en s. ¡°Fran, ?c¨®mo has estado?¡± pregunt¨® Diana emocionada. ¡°Estoy bien, Diana¡±. Frances se conmovi¨®. Despu¨¦s de eso,s dos ancianas se abrazaron. Kathleen, que estaba aldo de Samuel, los observaba con envidia. Tener un mejor amigo con quien pasar el tiempo a esta edad era algo alegre. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Frances se qued¨® desconcertada. ¡°Escuch¨¦ que te despertaste y estabas preocupado, as¨ª que vine aqu¨ª¡±. Diana mir¨® a Samuel. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s mirando boquiabierto? Ustedes dos pueden irse ahora. Lleva a Katie a cenar. No me ir¨¦ esta noche. Samuel y Kathleen estaban at¨®nitos. Con Diana cerca, Vanessa y los dem¨¢s no se atrever¨ªan a hacer nada dr¨¢stico. En otras pbras, Diana estaba aqu¨ª para respaldar a Samuel y Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨® y condujo a Kathleen fuera de s. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Cuando estaban en el corredor, Kathleen se dio cuenta de que Diana hab¨ªa tra¨ªdo una gran cantidad de guardaespaldas. Todo el corredor estaba lleno de ellos. Kathleen sonri¨® t¨ªmidamente. ¡°Estoy seguro de que anciana se?ora Macari quiere que estemos tranquilos¡±. ¡°S¨ª.¡± Samuel asinti¨®. ¡°?Qu¨¦ quiereser?¡± ¡°Vamos al restaurante frente al hospital. Recuerdo que todav¨ªa est¨¢ abierto a esta hora¡±, respondi¨® Kathleen, ¡°todav¨ªa recuerdo que¨ª contigo en ese lugar ¨²ltima vez, pero¡­¡± Samuel presion¨® un dedo fr¨ªo contra susbios rojos. ¡°No lo vuelvas a mencionar¡±. Se arrepinti¨® de lo que hab¨ªa hecho en ese momento. En ese entonces, Kathleen estaba embarazada y hambrienta. Sin embargo, ¨¦l le hab¨ªa dicho esas pbras. ¡°?Dejar¨¢ de existir si no lo menciono?¡± Kathleen pregunt¨®. Samuel frunci¨® losbios. ¡°Si todav¨ªa est¨¢s enojado, puedes continuar¡±. Despu¨¦s de todo, se lo merec¨ªa. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°Es bastante insignificante¡±. Levant¨® mano y se dio cuenta de que todav¨ªa le quedaba media naranja. Dividi¨¦ndolo en dos porciones, le entreg¨® otra mitad a Samuel. ¡°No puedo terminar tanto. Puedes tenerlo. Su intenci¨®n era que Samuel tomara naranja. Sin embargo, Samuel agarr¨® su delgada mu?eca, baj¨® cabeza y sei¨® naranja de su mano. El calor de susbios incluso se demor¨® en palma de Kathleen. Al instante, sinti¨® piel de gallina por todo su cuerpo. Era una mujer sensible, para empezar. Como tal, su cara y orejas se volvieron de un tono rojo brinte y parec¨ªa un tomate. A Samuel le gust¨® su rei¨®n genuina. Los dos entraron en el ascensor. Mientras estaban en el ascensor, Kathleen mir¨® naranja sobrante en su mano y se meti¨® en boca. ?Es muy dulce! ¡°No sab¨ªa que sol¨ªas hacer cosas tan tontas¡±, murmur¨® Kathleen. La mirada de Samuel se oscureci¨®. ¡°Si tan solo supiera en ese entonces que era porque me gustabas¡±. Desafortunadamente, ya era demasiado tarde. ¡°Y aqu¨ª estaba yo pregunt¨¢ndome por qu¨¦ todo el mundo empez¨® anzarme miradas raras un d¨ªa¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o y mir¨® furiosa a Samuel. ¡°?Sab¨ªas que un horrible rumor se extendi¨® en nuestra escu despu¨¦s de eso?¡± ¡°?Qu¨¦?¡± Las cejas de Samuel estaban cerradas en un ce?o fruncido. ¡°Alguien dijo que un jefe de mafia me ten¨ªa los ojos puestos. Cualquiera que me quisiera ser¨ªa asesinado por los subordinados del jefe¡±. Kathleen lo mir¨® con furia. ¡°Ahora s¨¦ que fuiste causa de todo lo que pas¨®¡±. Samuel frunci¨® el ce?o. No estaba al tanto de existencia de este rumor. ¡°Fue una buena idea. Sin esas personas molest¨¢ndote, entraste f¨¢cilmente a universidad¡±. Un brillo brill¨® en sus ojos. ¡°?Nunca supe lo desvergonzado que eras, Samuel!¡± Kathleen estaba enojada. ¡°Se supon¨ªa que escu secundaria era un momento de diversi¨®n y emoci¨®n. Sin romance, ?sab¨ªas lo aburridos que eran mis d¨ªas de escu? Samuel mir¨® con frialdad. ¡°En escu secundaria, te gustaba¡±. ?Qui¨¦n m¨¢s quiere que le guste? ¡°?Hmph!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°Si alguien me hubiera confesado su amor, probablemente no me hubieras gustado¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. ?E solo est¨¢ tratando de romper mi coraz¨®n! Kathleen sonri¨®. Luego, dijo de manera g¨¦lida: ¡°?Te acabas de dar cuenta de que no eres tan importante para m¨ªo crees?¡± Samuel se burl¨® en respuesta. En el fondo, sin embargo, era infeliz. ?Por qu¨¦ no soy importante para e? ?Soy muy importante para e! Kathleen estudi¨® su expresi¨®n de frustraci¨®n y se sinti¨® genial. ?Le sirve apropiadamente! Next Chapter Chapter 231 Chapter 231 Cuando Samuel y Kathleen llegaron a entrada del hospital, se dieron cuenta de que afuera estaba nevando. Kathleen extendi¨® mano y atrap¨® algunos copos de nieve. Lamentablemente, se derritieron tan pronto como tocaron su palma. Samuel tambi¨¦n hizo lo mismo, pero no se derritieron tan r¨¢pidoo los de e. Al ver eso, Kathleen toc¨® su mano con el ce?o fruncido. ¡°La s estaba tan caliente en este momento. ?C¨®mo es que tu mano todav¨ªa est¨¢ tan fr¨ªa? Samuel baj¨® mano. ¡°Porque dijiste que meprar¨ªas algo de ropa, pero no lo has hecho¡±. ?Est¨¢ esto rcionado con ropa?¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. Samuel sonri¨® con calma. ¡°Vamos.¡¯ ¡°Mmm¡±. Kathleen asinti¨®. Por lo tanto, se fueron al restaurante al otrodo de calle. Como era de esperar, todav¨ªa estaba funcionando. En el camino, Samuel coloc¨® su mano sobre cabeza de Kathleen para evitar que su cabello se mojara. Cuando llegaron a tienda, el dorso de su mano estaba mojado por nieve. Sac¨® su pa?uelo y lo limpi¨® suavemente. Mientras tanto, Kathleen not¨® una mesa vac¨ªa junto a ventana y llev¨® a Samuel all¨ª. Cuando se sentaron, un mesero coloc¨® el men¨² frente a ellos y les pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ les gustar¨ªa pedir?¡±. ¡°E1. Me gustar¨ªa una ensda de quinoa ¡ªrespondi¨® Kathleen sin mirar el men¨². ¡°Oh, una guarnici¨®n y un juego de rosbif asado al carb¨®n tambi¨¦n¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± El camarero asinti¨®. ¡°?Qu¨¦ hay de usted, se?or?¡± ¡°Igual que el de e. Quiero ensda de qu¨ªnoa ¡ªdijo Samuel con frialdad. ¡°De acuerdo. Por favor espere un momento¡± El mesero recogi¨® el men¨² y se fue. Kathleen se quit¨® el abrigo y dej¨® al descubierto el jersey color caramelo que llevaba por dentro. Se ve¨ªa dulce y educada en ¨¦l. Samuel, sin embargo, vest¨ªa un traje negro por dentroo de costumbre. Erao si no tuviera otra ropa. Los dedos delgados de Kathleen golpeaban mesa y Samuel instintivamente coloc¨® su mano sobre mesa. Ten¨ªa dedosrgos y delgados con nudillos prominentes. Cuando extendi¨® mano izquierda, Kathleen se dio cuenta de que el anillo de bodas todav¨ªa estaba en su dedo. ,11 E suspir¨®. ?Quieres quit¨¢rtelo? ¡°YO No.¡± Samuel neg¨® con cabeza. Kathleen revis¨® su pulso con una expresi¨®n neutral. ¡°?Est¨¢s molesto?¡± Samuel pregunt¨® en voz baja. ¡°Por otra parte, esta es mi preferencia personal¡±. ¡°As¨ª es. No tengo derecho a interferir con su preferencia¡±, respondi¨® Kathleen impotente. Samuel mir¨® pensativo. ¡°?C¨®mo crees que ser¨ªans cosas ahora si nos hubi¨¦ramos juntado en ese entonces?¡± R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Kathleen pens¨® durante alg¨²n tiempo. ¡°Seguir¨ªamos siendo as¨ª, supongo. No habr¨ªa ning¨²n cambio¡±. ¡°?Realmente entiendes lo que estoy diciendo?¡± Samuel pregunt¨® con voz ¨¢spera. ¡°Quiero decir que si hubiera sabido que me gustabas antes, nos habr¨ªamos casado una vez que te graduaras de universidad. Quiz¨¢s ahora estar¨ªamos viviendo otro tipo de vida¡±. En lugar de ser as¨ª. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Samuel, deja de pensar en qu¨¦ pasar¨ªa si. No tiene sentido. Samuel se qued¨® en silencio. Retir¨® mano e instruy¨®: ¡°Recuerda mantenerte caliente durante este par de d¨ªas. Si no cuidas tu salud este invierno, tu condici¨®n empeorar¨¢ en el pr¨®ximo¡±. Samuel sonri¨®. ¡°De acuerdo.¡± ¡°I1 Teprar¨¦ ropa ¡ªa?adi¨® Kathleen. ¡°Despu¨¦s de todo, no quiero deberte nada¡±. Yo Samuel ten¨ªa una expresi¨®n inexplicable. ¡°De acuerdo.¡¯ No mucho despu¨¦s, les sirvieronida. Dejaron de har y se metieron enida en silencio. Despu¨¦s deida, Samuel pag¨® cuenta. Cuando regres¨® a mesa, le dijo a Kathleen: ¡°La abu quiere que nos vayamos a casa de inmediato. Esta noche se quedar¨¢ con anciana se?ora Yoeger, as¨ª que no tenemos que preocuparnos por e. Yo Kathleen frunci¨® losbios y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien, entonces¡±. La mirada de Samuel se atenu¨®. ¡°De todos modos, no podr¨¢n descansar si te quedas aqu¨ª¡±. Kathleen asinti¨® con cabeza. De hecho, era inc¨®modopartir una habitaci¨®n con tres personas. ¡°Vamos.¡± Samuel recogi¨® bufanda de Kathleen y se entreg¨®. Kathleen vacil¨® por un momento. Luego tom¨® bufanda y le hizo se?as para que se acercara. Al ver eso, Samuel se acerc¨®, solo para sorprenderse cuando Kathleen le puso bufanda alrededor del cuello. Su bufanda era beige, lo que le sentaba bien. Samuel sonri¨® cuando capt¨® el olor de Kathleen de bufanda. ¡°I1 Te lo presto temporalmente. Tendr¨¢s que devolverlo cuando regresemos ¡ªdijo Kathleen rotundamente. La sonrisa de Samuel se desvaneci¨® instant¨¢neamente y sus hombros se hundieron. ¡°I1 Te conseguir¨¦ uno nuevo m¨¢s tarde ¡ªa?adi¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Una mirada afectuosa apareci¨® instant¨¢neamente en los ojos de Samuel. Kathleen puso los ojos en nco en secreto, desconcertada por sus propias iones. ?Por qu¨¦ tengo un coraz¨®n tan tierno con ¨¦l? Pronto, llegaron a casa de Kathleen. Yo Kathleen estaba a punto de bajarse del auto cuando Samuel dijo solemnemente: ¡°Ma?ana te devolver¨¦ la bufanda, en caso de que no mepres una nueva¡±. Kathleen estaba estupefacta. ¡°Buenas noches¡±, dese¨® Samuel con una sonrisa. Exasperada, Kathleen se ape¨® del coche y entr¨® en mansi¨®n. Samuel vio entrar en casa antes de llevarse el pa?uelo a nariz y respirar hondo. Solo entonces condujo hasta mansi¨®n de aldo con una sonrisa de satisfi¨®n. Voy a dormir bien esta noche. Mientras tanto, Charles se sorprendi¨® al ver a Kathleen entrar en casa. ?Por qu¨¦ no regresaste al hotel? ¡°Regres¨¦ a buscar algunas cosas. Ir¨¦ all¨ª ma?ana¡±, explic¨® Kathleen. Carlos asinti¨®. ¡°?Samuel te envi¨® a casa de nuevo? ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. Charles no quer¨ªa decir nada a eso. E no tiene idea de cu¨¢n serio es este asunto. ¡°Charles, ?c¨®mo est¨¢ Vivian?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. Por lo tanto, Charles cont¨® todo el incidente. Kathleen frunci¨® el ce?o cuando termin¨® de escuchar historia. ¡°Eso es incre¨ªble.¡± Charles dijo con calma: ¡°Estoy neando hacerle una visita a Finn ma?ana. Es mejor resolver este asunto tan prontoo sea posible, as¨ª que ma?ana-¡± ¡°Est¨¢ bien. La t¨ªa abu y los dem¨¢s estar¨¢n all¨ª ma?ana. No tienes que preocuparte por m¨ª ¡ªasegur¨® Kathleen. si yo Carlos suspir¨®. ¡°No quer¨ªa decir nada sobre esto, pero estar¨¦ menos preocupado si Samuel va contigo. Definitivamente te mantendr¨¢ a salvo si se queda contigo¡±. Kathleen se burl¨®: ¡°Lo haces parecero si fuera d¨¦bil. Soy bastante bueno protegi¨¦ndome, ?sabes? ¡°?No has o¨ªdo har de idea de superar en n¨²mero a tus enemigos?¡± Charles pregunt¨® con severidad. ¡°Estoy seguro de que Finn no me encontrar¨ªa sin importar cu¨¢ntas veces le pregunte. Por lo tanto, no tengo m¨¢s remedio que reunirme con ¨¦l en un lugar p¨²blico, de lo contrario, nunca te dejar¨ªa solo¡±. Kathleen estaba estupefacta. ¡°Bien bien. Lo entiendo. Deja de molestar. Me cuidar¨¦. No te preocupes.¡± yo, De acuerdo.¡± Carlos asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien. Deber¨ªas descansar un poco. Es muy tarde ahora. II. ?Entiendo!¡± Kathleen subi¨® corriendos escaleras. Despu¨¦s de un momento de silencio, Charles tom¨® caja de cigarrillos y el encendedor de mesa de caf¨¦ y sali¨® de casa. Mientras fumaba en el patio, Samuel sali¨® con una chaqueta de plumas. ¡°?Que pasa? Samuel pregunt¨® con voz ronca. ¡°Realmente, realmente no me gustas¡±, dijo Charles con frialdad. Samuel guard¨® silencio, esperando el resto de sus pbras. ¡°Pero eres persona en que m¨¢s conf¨ªo en Jadeborough¡±. Los ojos de Charles briron con frialdad. Te entrego a Kate. Tienes que mantene a salvo, ?entendido? ¡°I1 ¡°Todav¨ªa har¨ªa eso incluso si no me lo dijeras¡±,ent¨® Samuel rotundamente. Charles gru?¨®: ¡°Ser¨¢ mejor que te des cuenta de lo afortunado que eres. No te atrevas astima de nuevo, de lo contrario, saborear¨¢s mi ira. Samuel respondi¨® con frialdad: ¡°No lo har¨¦¡±. Con una expresi¨®n p¨¦trea, Charles dijo: ¡°Y esa mujer, Nicolette. Estoy seguro de que sabes qu¨¦ hacer. Next Chapter Chapter 232 Chapter 232 ¡°?Qu¨¦ pasa con esa mujer?¡± El tono de Samuel era impasible. Carlos se enfureci¨®. Agarr¨® el cuello de Samuel y grit¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa con esa mujer? ?Si realmente quieres perseguir a mi hermana, no deber¨ªas haber dejado que se saliera con suya con sus cr¨ªmenes! La mirada de Samuel se oscureci¨®. ¡°?Salirse con suya con sus cr¨ªmenes? ?Crees que se est¨¢ saliendo con suya? Carlos estaba perplejo. Es verdad. Nicolette realmente no se sale con suya. ¡°Pero e todav¨ªa sali¨®¡±, sise¨® Charles. ¡°Y s¨¦ que e amenaz¨® a Kate hoy¡±. La mirada de Samuel era horriblemente fr¨ªa. ¡°S¨¦ lo que tengo que hacer. No tienes que preocuparte por eso. ¡°Si molestas a Kate una vez m¨¢s, te prometo que nunca volver¨¢s a encontrar¡±, advirti¨® Charles, apretando los dientes. ¡°?Por qu¨¦ crees que no has tenido noticias de e durante el ¨²ltimo a?o?¡± Please check at N/?vel(D)rama.Org. Una expresi¨®n viciosa apareci¨® en el hermoso rostro de Samuel mientras miraba a Charles. Sonriendo, Charles continu¨®: ¡°No soy h¨¢bil en nada m¨¢s, pero nadie es mejor que yo para ocultar a alguien¡±. Con eso, se dio vuelta y se fue. Samuel sinti¨® una pu?da en el coraz¨®n. ?No dejar¨¦ que Kathleen desaparezca! ?No lo permitir¨¦! Mir¨® hacia ventana de habitaci¨®n que briba suavemente debido a luz de noche. Mientras e no desapareciera, estaba satisfecho con solo mira as¨ª. Kathleen se despert¨® temprano al d¨ªa siguiente. Recogi¨®s cosas que necesitaba usar en el hotel y sali¨® de casa, encontrando a Samuel esperando afuera. ¡°?Por qu¨¦ no entraste?¡± Kathleen estaba perpleja. En respuesta, Samuel lenz¨® a Charles una mirada insondable. Al ver eso, Kathleen frunci¨® el ce?o y mir¨® a su hermano en busca de una respuesta. ¡°?Charles?¡± Carlos gru?¨®. ¡°No lo escuch¨¦ tocar¡±. ¡°?El ama de ves no lo escuch¨® tambi¨¦n?¡± pregunt¨® Kathleen con frialdad. ¡°?Est¨¢s tratando de congrlo hasta muerte? Sabes que todav¨ªa ser¨¦ yo quien lo trate si eso sucede, ?verdad? ¡°Se qued¨® all¨ª durante dos minutos¡±, dijo Charles con tristeza. ¡°Solo dos minutos. No es nadaparado con todass veces que te intimid¨® en el pasado¡±. Kathleen estaba desconcertada. ¡°Tu hermano tiene raz¨®n¡±. Samuel sonri¨® cort¨¦smente. ¡°Me lo merec¨ªa.¡± Kathleen mir¨® a Charles. ¡°Me voy a enojar si sigues con esa actitud¡±. Charles simplemente resopl¨® en respuesta. ?Samuel, tonto! ¡°Vamos¡±, incit¨® Kathleen, poniendo los ojos en nco hacia Samuel. Eres otro tonto. ?No podr¨ªas esperarme en el coche? Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro encantador y elegante de Samuel. ¡°Me olvid¨¦.¡± Parece que hay algo mal con su cerebro. Kathleen, creo que deber¨ªas recetarle algunos suplementos. Pobre cosa. Ya es un tonto a una edad tan temprana. Espero que no te moleste por el resto de tu vida si no puede conseguir una esposa en el futuro ¡ªadvirti¨® Charles en voz baja. Con un profundo suspiro, Kathleen pregunt¨®: ¡°Charles, ?no ibas a ver a Finn? ?Por qu¨¦ sigues aqu¨ª?¡± ¡°?Cual es prisa?¡± pregunt¨® Carlos. ¡°Ese banqueteienza al mismo tiempo que su conferencia de prensa. No hay necesidad de que me apresure. ¡°Nos iremos, entonces¡±. Kathleen se alej¨®, arrastrando a Samuel con e. Charles mir¨® sus espaldas sin pbras. ?Por qu¨¦ parece que cada vez es m¨¢s dif¨ªcil mantene en casa? Kathleen sigui¨® a Samuel al auto y se fueron a conferencia de prensa. Como de costumbre, conferencia de prensa se llev¨® a cabo en el sal¨®n principal del Grupo Macari, ya que ese era el territorio de Samuel. Vanessa y los dem¨¢s no se atrever¨ªan a causar problemas all¨ª. Pronto, todo estuvo listo. Gracias a los esfuerzos de Samuel, los reporteros de todos los principales medios deunicaci¨®n e incluso los que trabajaban para cuentas certificadas de redes sociales estaban all¨ª. El lugar estaba bullicioso. Yasmine hab¨ªa llegado hac¨ªa mucho tiempo. Incluso Diana hab¨ªa venido con Frances, cuya presencia sorprendi¨® a Kathleen. No te preocupes Kate. Estoy tan saludableo un caballo¡±, asegur¨® Frances mientras sosten¨ªa mano de Kathleen. Kathleen pod¨ªa sentir ques manos de Frances estaban calientes y secas. Diana sonri¨®. ¡°No se preocupen, ustedes dos¡±. Kathleen asinti¨®. Mientras tanto, Samuel permaneci¨® en silencio junto a Kathleeno un guardia leal que protege a su princesa. Se hab¨ªa vuelto m¨¢s maduro, confiable y encantador enparaci¨®n con hace un a?o. Por lo tanto, muchas mujeres all¨ª no pudieron evitar fijar sus ojos en ¨¦l. Sin embargo, Samuel solo ten¨ªa ojos para una persona: Kathleen. Yasmine se acerc¨®. Creo que podemos empezar ahora. Kathleen asinti¨® y le dijo a Frances: ¡°Disculpa, abu¡±. Frances asinti¨® en respuesta. Kathleen enganch¨® su brazo alrededor del de Yasmine y camin¨® hacia el escenario. Diana se ri¨® entre dientes mientras sosten¨ªa mano de Frances, observando a Kathleen desde debajo del escenario. ¡°Realmente no esperaba que tuvi¨¦ramos un hijo en¨²n¡±. Perdida en sus pensamientos, Frances murmur¨®: ¡°Lo s¨¦, ?verdad? Incluso fuimos suegros una vez¡±. ¡°Si no fuera por mi nieto ipetente, probablemente ya tendr¨ªamos una rci¨®n m¨¢s cercana¡±. Diana se puso furiosa al pensar ens iones pasadas de Samuel. A pesar de eso, Samuel continu¨® parado all¨ª en silencio. ¡°Estoy pensando en arrer un matrimonio para Kate¡±. Frances suspir¨®. ¡°Creo que mi salud se est¨¢ deteriorando, Diana. No pude ver a mi hija con un vestido de novia, as¨ª que realmente quiero ver a Kate cas¨¢ndose¡±. Est¨¢ bien. Juntos encontraremos un joven para e¡±, consol¨® Diana. Con eso, levant¨® cabeza y mir¨® a Samuel, cuyos ojos estaban fijos impasibles en el escenario. Aun as¨ª, sus pu?os estaban apretados. Kathleen parece preocuparse mucho por anciana se?ora Yoeger. Si anciana se?ora Yoeger obliga a casarse, Kathleen definitivamente ceder¨¢. Si eso sucede, ?a qui¨¦n elegir¨¢ anciana se?ora Yoegero pareja de Kathleen? Apuesto a que ser¨¢ Christopher o Caleb. Nunca ser¨¦ yo. Pero si ese es el caso, nunca podr¨¦ estar con Kathleen. Sin embargo, Samuel esperaba que Kathleen siguiera su coraz¨®n con respecto al asunto en lugar de simplemente casarse con alguien. En ese momento, conferencia de prensaenz¨® oficialmente. Yasmine sonri¨® suavemente. ¡°Me gustar¨ªa agradecer a todos los reporteros por asistir a conferencia de prensa de hoy. Hoy tengo un anuncio muy importante que hacer. La verdadera identidad de persona a mido, Kathleen Johnson, en realidad es¡­ ¡ª?Espera! Vanessa grit¨® mientras entraba. Todos se giraron para mira. Vanessa corri¨® al escenario. ¡°T¨ªa Yasmine, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Yasmine mir¨® con indiferencia. ¡°Si quieres averiguarlo, toma asiento y escucha en silencio, de lo contrario, te echar¨¦¡±. Vanessa se burl¨®: ¡°Esto es interesante. T¨ªa Yasmine, ?no sientes que est¨¢s siendo desvergonzada por sacar a mi madre del hospital y celebrar una est¨²pida conferencia de prensa aqu¨ª? ?Desvergonzado? Yasmine frunci¨® el ce?o. ¡°?Yo? ?Desvergonzado? ?C¨®mo es eso? ¡°T¨ªa Yasmine, no s¨¦ c¨®mo te he ofendido, pero ?realmente crees que es una buena idea cborar con un extra?o para arrebatar los bienes de nuestra familia?¡± pregunt¨® Vanessa, ardiendo de rabia. ¡°?Forastero?¡± Yasmine resopl¨®. ¡°?Te refieres a Kate?¡± ¡®As¨ª es. Es una forastera ¡ªdijo Vanessa con frialdad¡ª. ¡°?No sab¨ªas eso?¡± ¡°Soy nieta biol¨®gica de Granny. ?C¨®mo me convierte eso en un extra?o? pregunt¨® Kathleen con indiferencia. De repente, Vanessa se ech¨® a re¨ªro un man¨ªaco. ¡°Por supuesto, tienes raz¨®n. Tu mam¨¢ es hija biol¨®gica de mi mam¨¢, pero-¡± Hizo una pausa por un momento y fij¨® una mirada aguda en Kathleen. ¡°El padre biol¨®gico de tu mam¨¢ no es mi padre.¡± Next Chapter Chapter 233 Chapter 233 Cap¨ªtulo 233 Una idea malvada Todos en el pasillo se quedaron sin aliento, tratando de entender lo que quer¨ªa decir. ¡°?Carse boca!¡± Yasmine se enfureci¨®. ¡°Vanessa, ?has perdido cabeza?¡± ¡°?Ustedes son los que han perdido cabeza!¡± Vanessa grit¨® a todo pulm¨®n. ¡°Son los activos de nuestra familia. ?Por qu¨¦ deber¨ªa d¨¢rselo a un hijo ileg¨ªtimo cuyo origen ni siquiera conocemos?¡±. ¡°?Suficiente!¡± Yasmine estaba ramente enojada. ¡°Vanessa, ?sabes de lo que est¨¢s hando?¡± Vanessa se burl¨®, ¡°Por supuesto que s¨ª. De hecho, lo s¨¦ todo. Sra. Schott, usted es mi t¨ªa biol¨®gica. ?No deber¨ªas saber m¨¢s sobre este asunto? Los agudos sentidos de los reporteros presentes les dijeron que un jugoso chisme estaba a punto de ser liberado. Se emocionaron yenzaron a dispararle preguntas a Yasmine. ¡°Milisegundo. Schott, ?puede responder a pregunta de Sra. Yoeger?1 ¡°Sra. Schott, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ?De qui¨¦n es hija de madre de Kathleen? ¡°Si Kathleen no es nieta del viejo Sr. Yoeger, ?todav¨ªa est¨¢ calificada para heredar los bienes de familia Yoeger?¡± Sinti¨¦ndose engre¨ªda, Vanessa mir¨® fijamente al escenario con una sonrisa en susbios. ?Vealo Ahora? Si ustedes pueden manipr opini¨®n p¨²blica, yo tambi¨¦n puedo. ?Nunca perder¨¦ contra todos ustedes! Yasmine lenz¨® a Vanessa una mirada indiferente. ¡°Eres un idiota.¡± ?Soy un idiota?¡± Vanesa se ri¨®. ¡°Supongo que estas en lo correcto. Si fuera m¨¢s tonto, todos los bienes de nuestra familia habr¨ªan sido arrebatados. De todos modos, ?nunca dejar¨¦ que le des los bienes de nuestra familia a un extra?o!¡± El rostro de Yasmine se oscureci¨®. ¡°?C¨®mo es Kathleen una extra?a? Aunque no sea nieta biol¨®gica del viejo se?or Yoeger, sigue siendo ¨²nica descendiente que le queda a hija de tu madre. ¡°?Madre?¡± Vanessa dej¨® escapar una risa arrogante. ¡°T¨ªa Yasmine, si madre de Kathleen, Reba, fuera en realidad mi hermana de un padre diferente, aceptar¨ªa gustosamente decisi¨®n. ?Desafortunadamente, no lo es!¡± La expresi¨®n de Yasmine se oscureci¨® a¨²n m¨¢s. ¡°?Realmente debes revr este secreto?¡± ¡°?Por que no?¡± pregunt¨® Vanessa fr¨ªamente. ¡°Todo el mundo se enterar¨¢ tarde o temprano¡±. Es solo cuesti¨®n de tiempo. Yasmine le dirigi¨® una mirada insondable y dijo con frialdad: ¡°Bien. Como te mueres por montar una escena, no me abstendr¨¦ de exponer los secretos de familia Yoeger. Ser¨¢ mejor que no te arrepientas de esto, Vanessa. ¡°?Lamentar?¡± Vanesa se burl¨®. ¡°Lamento es lo que sentir¨¦ cuando te vea regr los bienes de mi familia con mis propios ojos¡±. ¡°?Muy bien!¡± Yasmine resopl¨®. ¡°Espero que puedas mantener esta actitud hasta el final¡±. Vanessa permaneci¨® indiferente. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Yasmine se volvi¨® hacia multitud debajo del escenario y anunci¨® sin emociones: ¡°Prometo que todo lo que digo hoy es verdad. Aceptar¨¦ cualquier forma de juicio si hay una s mentira en mis pbras¡±. Todos estaban extasiados al escuchar eso. Yasmine dijo con severidad: ¡°La historiaienza hace m¨¢s de cincuenta a?os¡±. ?Hace tanto tiempo? La audiencia se sorprendi¨® hasta el coraz¨®n. ¡°Como todos saben, familia Schott tiene tres hijas. Mi hermana mayor es Teresa, mi segunda hermana es Frances y yo soy menor. Mis hermanas mayores eran gems, y eran im¨¢genes vivas una de otra. Incluso los miembros de nuestra familia no pod¨ªan diferenciarlos a veces. Teresa ten¨ªa un temperamento serio, mientras que Frances era m¨¢s alegre. A muchas personas les gustaba Frances en lugar de Teresa, pensando que era dif¨ªcil llevarse bien con esta ¨²ltima. Cuando cumplieron veinte a?os, el viejo Sr. Yoeger, H¨¦ctor, se enamor¨® de Frances. Sin embargo, no sab¨ªa que era Frances lo que le atra¨ªa. Adem¨¢s de eso, Teresa hizo algunos trucos, lo que provoc¨® que H¨¦ctor se casara con e en lugar de con Frances¡±. Respir¨® hondo antes de continuar: ¡°Despu¨¦s del matrimonio, H¨¦ctor se dio cuenta de que algo andaba mal, pero ya era demasiado tarde. A partir de entonces, odi¨® a Teresa por hacerse pasar por Frances y arruinar su matrimonio con e. Por lo tanto,enz¨® a tratar con frialdad a Teresa y bebi¨® todo el d¨ªa, incluso neg¨¢ndose a ir a casa por noche. En ese momento, Teresa ya estaba embarazada de cinco meses. H¨¦ctor nunca le habl¨®, ni siquiera despu¨¦s de que dio a luz. Al final, Teresa cay¨® en depresi¨®n durante su embarazo. Adem¨¢s de eso, perdi¨® mucha sangre durante el trabajo de parto. Perdi¨® toda motivaci¨®n para vivir y muri¨® en medio del parto¡±. Todos se quedaron en silencio. ?Que demonios? ?H¨¦ctor es b¨¢sicamente un cabr¨®n! ¡°?Eso no es todo!¡± Yasmine dijo furiosa. ¡°El doctor le hizo una ces¨¢rea a Teresa. Resulta que e tuvo dos beb¨¦s, un ni?o y una ni?a. Eran demasiado peque?os y necesitaban que alguien los cuidara. Fue en ese momento cuando H¨¦ctor concibi¨® una idea malvada¡±. Al escuchar eso, todos miraron a Yasmine, pregunt¨¢ndose cu¨¢l era m idea. Yasmine resopl¨® con frialdad. ¡°Le dijo a nuestra familia que permiti¨¦ramos que Frances se casara con ¨¦l con excusa de que otras mujeres podr¨ªan no tratar bien a los hijos de Teresa. Mis padres fueron amenazados en ese entonces; no tuvieron m¨¢s remedio que estar de acuerdo. Frances estaba en una rci¨®n en ese momento. De hecho, e y su novio se amaban mucho. Por el bien de nuestra familia y de los dos hijos de Teresa, Frances tuvo que sacrificar su rci¨®n y casarse con familia Yoeger. No se dio cuenta de que ya estaba embarazada hasta que se cas¨® con H¨¦ctor. Incapaz de aceptar a H¨¦ctoro su esposo, hizo un trato con ¨¦l. E lo ayudar¨ªa a criar a los hijos de Teresa. A cambio, tuvo que aceptar al ni?o en su vientre. Sin embargo, H¨¦ctor hizo una solicitud¡±. Ante eso, e hizo una pausa. La multitud estaba intrigada; no pudieron averiguar qu¨¦ pedido hab¨ªa hecho H¨¦ctor. Yasmine resopl¨® de nuevo. ¡°¨¦l sab¨ªa que Frances era excelente en los negocios, as¨ª que dej¨® administrar el negocio de familia Yoeger. Estoy seguro de que todo el mundo ha o¨ªdo que a Frances man dama de hierro. Bueno, efectivamente, el negocio de familia Yoeger floreci¨® tan prontoo e se involucr¨®. En ese momento, e hizo otra petici¨®n. Quer¨ªa poseer el treinta por ciento des iones y quer¨ªa el derecho a administras personalmente¡±. El p¨²blico escuch¨® con atenci¨®n. Parec¨ªan tener una imagen de lo que hab¨ªa sucedido. ¡°H¨¦ctor edi¨® a su pedido¡±, dijo Yasmine con indiferencia. ¡°En otras pbras, H¨¦ctor lo acept¨® a pesar de saber que Frances estaba embarazada del hijo de otra persona. En segundo lugar, e no rob¨®s iones. De hecho, e lo adquiri¨® de manera justa y honesta. Por lo tanto, creo que nadie tiene derecho a interferir en forma en que e decide manejar sus iones¡±. Con eso, todos en el sal¨®n finalmente entendieron situaci¨®n. Yasmine mir¨® a Vanessa. ¡°Incluso si H¨¦ctor estuviera vivo hoy, no tiene poder sobre esas iones. Entonces, ?qu¨¦ te hace pensar que tienes derecho a intervenir, Vanessa? Vanesa palideci¨®. Cuando descubri¨® que Reba no era hija biol¨®gica de H¨¦ctor, estaba tan euf¨®rica que corri¨® al instante a pesar de los esfuerzos de Zachary por detene. Nunca esper¨® que hubiera m¨¢s en historia. ¡°?Eso es imposible!¡± Vanessa insisti¨®, apretando los dientes. ¡°Las pbras no alcanzan para demostrarlo. Tengo los resultados de prueba de paternidad. ?Puedo probar que Reba no es hija de mi padre! ¡°?Quieres una prueba?¡± Samuel habl¨® con frialdad. La atenci¨®n de todos se volvi¨® instant¨¢neamente hacia ¨¦l. Next Chapter Chapter 234 Chapter 234 Cap¨ªtulo 234 Personas que respaldan Un brillo fr¨ªo brill¨® en los ojos de Samuel. ¡°Quieres pruebas, ?no?¡± pregunt¨® de nuevo. Vanesa apret¨® los dientes. ¡°?S¨ª! Samuel respondi¨® con indiferencia: ¡°Entonces te lo dar¨¦¡±. ?Qu¨¦? ¡°Vanessa Yoeger, d¨¦jame recordarte algo. Cuando H¨¦ctor Yoeger transfiri¨® esas iones a Vieja Sra. Yoeger, tres abogados estaban presentes para presenciar el proceso. Ahora, los tres abogados son personas muy respetadas en industria legal¡±, continu¨®. Vanessa frunci¨® el ce?o. ?Hab¨ªa abogados presentes? Justo cuando termin¨® de har, tres ancianos de cabello nco caminaron hacia ellos. Los tres hombres ten¨ªan algunos subordinados sigui¨¦ndolos. Cada uno de ellos llevaba un malet¨ªn, luciendo elegantes en sus trajes. ¡°?No es esa una des figuras principales en industria legal, Jay Gomez?¡± ¡°El que est¨¢ a sudo es Loki Yandell. ?¨¦l particip¨® en reforma de una ley hace unos d¨ªas!¡±. ¡°El otro es Zeke L¨®pez. Ahora es el rector de Universidad de Derecho¡±. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Nadie esperaba que los tres abogados que presenciaron transferencia des iones fueran ahora figuras destacadas de industria legal. Su reputaci¨®n era tan grande que nadie se atrever¨ªa a dudar de ellos. ¡°YO ¡°Se?or. Macari, perd¨®n por llegar tarde¡±, dijo Jay. Samuel respondi¨® pl¨¢cidamente: ¡°Est¨¢ bien. Llegaste justo a tiempo. Jay mir¨® a su asistente. Luego, su asistente abri¨® su malet¨ªn y sac¨® un documento para Jay. Levantando el documento en su mano, Jay habl¨®. ¡°Este es el documento original de transferencia des iones del Sr. Hector Yoeger a Sra. Frances Schott. Lo he guardado conmigo todos estos a?os. Cuando firmaron los papeles en ese entonces, los tres de EE. UU. estaban all¨ª. Podemos probar autenticidad de este documento¡±. Loki y Zeke asintieron al un¨ªsono. Cuando todos vieron eso, se dieron cuenta de que esa era prueba que Samuel dijo que ten¨ªa. Por lo tanto, creyeron m¨¢ss pbras de Yasmine. Kathleen mir¨® a Samuel y luego a Yasmine. Al notar mirada tranqu en sus rostros, Kathleen se dio cuenta de que los dos hab¨ªan neado esto de antemano. Se hab¨ªan preparado para este enfrentamiento. Kathleen jade¨® para sus adentros cuando un pensamiento cruz¨® por su mente. ?Qui¨¦n sabe? Tal vez esto sea en realidad una trampa tendida por ellos dos para Vanessa, de lo contrario, ?por qu¨¦ sus subordinados no detuvieron en este momento? Y Vanessa no tiene idea de que salt¨® directamente a trampa. Con esta conmoci¨®n, el pasado escandaloso de familia Yoeger se extender¨¢. Mientras tanto, el rostro de Vanessa se volvi¨® ceniciento. No pod¨ªa creer que realmente tuvieran evidencia. ?Es incre¨ªble! Mientras miraba a Samuel con frialdad, tambi¨¦n se dio cuenta de que todo era una trampa. ?Maldita sea! ?Me enamor¨¦ de eso! Vanessa ten¨ªa una expresi¨®n sombr¨ªa. Yasmine lenz¨® una mirada indiferente. ¡°Vanessa, ?tienes algo m¨¢s que decir?¡± Losbios de Vanessa se apretaron en una delgada l¨ªnea mientras se preparaba para irse. ¡°Esperar.¡± Yasmine no quer¨ªa deja ir tan f¨¢cilmente. Vanessa se detuvo en seco obedientemente. Yasmine dijo con un tono de voz fr¨ªo: ¡°S¨¦ que no reconoces identidad de Kate, pero est¨¢ bien. Est¨¢ bien que e no sea hija de familia Yoeger. Despu¨¦s de todo, me disgustar¨ªa que se convirtiera en prima de Nicolette¡±. Vanesa se qued¨® at¨®nita. Yasmine agreg¨®: ¡°Por lo tanto, por presente anuncio que pasar¨¦ el treinta por ciento des iones de empresa familiar de Schott, que originalmente pertenec¨ªa a mi hermana, Frances, a Kathleen. E no es una hija de familia Yoeger; e es hija de mi familia, familia Schott¡±. ?Qu¨¦? Vanesa se enfureci¨®. ¡°?C¨®mo se le podr¨ªan dars iones de familia Yoeger y familia Schott?¡± ¡°?Qu¨¦? ?Deber¨ªa d¨¢rtelos a ti en su lugar? Yasmine replic¨® sarc¨¢sticamente. ¡°?Recuerdas lo que has hecho?¡± Vanesa se qued¨® hda. Su reputaci¨®n se hab¨ªa destruido despu¨¦s de que se subieran a Inte los videoclips de e abusando de Frances. Adem¨¢s, pertenece a Frances. E puede d¨¢rselo a quien e quiera. ?Eso tiene algo que ver contigo? Yasmine cuestion¨® con frialdad. Los ojos de Vanessa casi se salen de sus ¨®rbitas mientras disparaba pu?ales a Yasmine. ¡°Puede d¨¢rselo a su nieto biol¨®gico, pero ?qu¨¦ pasa cons iones de mi madre?¡± ¡°Tu madre los tom¨® en ese entonces¡±. Yasmine explic¨®: ¡°Pero m¨¢s tarde, cuando H¨¦ctor quiso casarse con Frances, le devolvi¨® esas iones a familia Schotto regalo depromiso. Al final, H¨¦ctor no sufri¨® ninguna p¨¦rdida y lo que hizo fue repugnante¡±. La expresi¨®n de Vanessa se puso r¨ªgida. No pod¨ªa creer que eso hubiera sucedido. Yasmine continu¨® en un tono sin emociones: ¡°Adem¨¢s, familia Schott se volvi¨® pr¨®spera despu¨¦s de que tu madre falleciera, por lo que los jefes de familia Schott somos leg¨ªtimamente Frances y yo. No tiene nada que ver con tu madre. Vanessa se mordi¨® elbio, mordi¨¦ndose lengua. La amargura estaba escrita en todo su rostro. ¡°Puedes preguntarles a los tres abogados si tienes m¨¢s preguntas. Si no, puedesrgarte o mirar con boca cerrada¡±, espet¨® Yasmine impasible. Vanessa lenz¨® una mirada mortal antes de darse vuelta para irse. Una vez que se fue, el ambiente se volvi¨® mucho m¨¢s rjado. Yasmine le pidi¨® a alguien que trajera el acuerdo de transferencia de iones. Con eso, Kathleen tambi¨¦n hered¨® el treinta por ciento des iones de Schott Group. Ahora era una dama cargada, pero no lo tendr¨ªa todo para e s. Se los dar¨ªa a Charles. Despu¨¦s de todo, e no estaba interesada en los negocios a pesar de que tambi¨¦n pod¨ªa manejarlos. Cuando todo estuvo arredo, conferencia de prensa lleg¨® a su fin. Despu¨¦s de bajarse del escenario, Kathleen tom¨® mano de Yasmine y fue a encontrarse con Diana y Frances, solo para descubrir que Frances estaba llorando. Kathleen se agach¨® y consol¨®. ¡°Abuelita, ?est¨¢s bien?¡± ¡°Estoy bien.¡± Frances segu¨ªa llorando. ¡°No esperaba que mi vida estuviera llena de tanta adversidad¡±. Kathleen frunci¨® losbios. Frances, ahora ques cosas se han desarrodo hasta este punto, ?puedes decirnos qui¨¦n fue el hombre que te dej¨® embarazada? Yasmine frunci¨® el ce?o profundamente. ¡°?Por qu¨¦ no se preocup¨® ni pregunt¨® por ti todos estos a?os?¡± Frances neg¨® con cabeza ligeramente, suspirando. ¡°Ser¨ªa mejor para todos ustedes no saber sobre estas cosas, as¨ª que no me pregunten de nuevo¡±. E realmente no quer¨ªa har de eso. Yasmine mir¨® a su hermana con impotencia y Kathleen tampoco quer¨ªa presionar a Frances. ¡°Est¨¢ bien. No llores m¨¢s consol¨® Diana. ¡°?Qu¨¦ tal esto? Te llevar¨¦ a ver una pel¨ªc. Ha pasado mucho tiempo desde que vimos una pel¨ªc juntos¡±. ¡°?Qu¨¦ vamos a ver?¡± pregunt¨® Frances en voz baja. ¡°La pel¨ªc en que Kate interpret¨® a protagonista femenina. Ese es tambi¨¦n por el que obtuvo un premio de Academia. Fuenzado hace unos d¨ªas¡±, sugiri¨® Yasmine. ¡°?Por supuesto!¡± Frances estaba bastante entusiasmada. ¡°?Tengo que apoyar a Katie!¡± Har¨¦ los arreglos¡±, intervino Samuel. ¡°Reservar¨¦ todo el lugar¡±. ¡°?No!¡±s tres ancianas rechazaron juntas. Diana fue que menos le gust¨® su idea. ¡°Usaremos nuestro propio dinero para apoyar a Katie, no el tuyo¡±. ¡°?As¨ª es!¡± Frances asinti¨®. ¡°No vamos a usar el dinero de un cabr¨®n. No queremos manchar reputaci¨®n de Katie¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Lo har¨¦ entonces. Yasmine sac¨® su tel¨¦fono sonriendo, reservando los boletos. Kathleen mir¨® a Samuel de soyo. Al darse cuenta de su mirada, le dedic¨® una sonrisa impotente. Ahora que hay tanta gente apoy¨¢nd, definitivamente est¨¢ encantada. Next Chapter Chapter 235 Chapter 235 Cap¨ªtulo 235 ?C¨®mo podr¨ªa dejarlos a todos desembolsar el dinero? Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°Invito yo.¡± ¡°No se puede hacer¡±, discrep¨® Diana. ¡°Necesitamos mostrarles nuestro apoyo con nuestras iones¡±. ¡°S¨ª, somos tu familia¡±, agreg¨® Frances. Como Kathleen no pod¨ªa hacerlos cambiar de opini¨®n, solo pod¨ªa dejarlos hacer lo que quisieran. ¡°Est¨¢ bien. Deber¨ªas ir y ocuparte de lo que sea que necesites¡±. Diana hizo un gesto con mano. ¡°No necesitamos ninguna ayuda aqu¨ª¡±. Despu¨¦s de que se llevaron a Kathleen,s tres ancianas se juntaron para discutir qu¨¦ deber¨ªaner despu¨¦s de pel¨ªc. Al darse cuenta de que alguien le estaba tirando de manga, Kathleen se dio vuelta y descubri¨® que era Samuel. Enviar¨¦ gente para protegerlos¡±, dijo Samuel con frialdad. ¡°Deber¨ªas regresar al set de filmaci¨®n¡±. Vaya.¡± Solo entonces Kathleen record¨® que necesitaba regresar al trabajo. Te enviar¨¦ all¨ª ¡ªofreci¨® Samuel con voz profunda. E asinti¨® en respuesta. Despu¨¦s de todo, sus cosas estaban en su auto y no hab¨ªa nadie m¨¢s aqu¨ª para envia. Subieron juntos al coche. Cuando Kathleen extendi¨® mano para ponerse el cintur¨®n de seguridad, Samuel trag¨® saliva antes de decir: ¡°Escuch¨¦ a tu abu decir que quer¨ªa verte con un vestido de novia antes de morir¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras y solo pudo mirarlo en silencio. Su manzana de Ad¨¢n se bnce¨® de nuevo. ¡°Eres una buena nieta, as¨ª que aceptar¨¢s su pedido, ?no?¡± ¡°Nadie puede obligarme a hacer algoo esto¡±, respondi¨® con frialdad. ¡°Si conozco a alguien adecuado antes de que Granny respire por ¨²ltima vez, seguro que me casar¨¦¡± Samuel frunci¨® losbios mientras e continuaba: ¡°Pero, Samuel, no necesitas indagar porque tampoco estoy seguro de lo que suceder¨¢ en mi vida amorosa. Sin embargo, no importa cu¨¢nto me hayasstimado, sigo creyendo en el amor. Al escuchar eso, forz¨® una sonrisa a pesar de que le dol¨ªa por dentro. ¡°?Todav¨ªa crees en el amor?¡± Hago.¡± Kathleen asinti¨®. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°Eso es genial.¡± La voz de Samuel nunca hab¨ªa sido tan ronca. ¨¦l llev¨® al hotel. Estaba frente al set de filmaci¨®n, por lo que no necesitaba envia. Adem¨¢s, el estilista esperaba a Kathleen en habitaci¨®n del hotel. Samuel observ¨® c¨®mo Kathleen entraba en el hotel. Solo entonces baj¨®s manos con abatimiento. Se sent¨® en el coche en silencio, inm¨®vil. En Grupo Macari. Desde que Calvin pas¨®pletamente el Grupo Macari a Samuel, el primero rara vez ven¨ªa a oficina. Sin embargo,o Samuel no se encontraba bien recientemente y necesitaba descansar, Calvin volvi¨® a trabajar. Cuando lleg¨® a oficina, mir¨® a su alrededor y se dio cuenta de que Samuel no estaba presente. Sab¨ªa que Samuel hab¨ªa ido a despedir a Kathleen, pero hab¨ªan pasado unas tres horas y, sin embargo, su hijo a¨²n no hab¨ªa regresado. Justo cuando Calvin estaba a punto de enviar a alguien a buscar a Samuel, vio que el joven entraba con una mirada derrotada. ¡°?Qu¨¦ te ha pasado?¡± Calvin, que estaba sentado en el sof¨¢, mir¨® a Samuel. Samuel se sirvi¨® un vaso de agua. ¡°Estoy bien.¡¯ ¡°Pareceo si algo te estuviera desanimando¡±. Calvin sigui¨® mir¨¢ndolo. ¡°?Necesitas que te diga tu fortuna?¡± ¡°?Eres muy libre?¡± Samuel espet¨® con una actitud fr¨ªa. ¡°Gracias a ti, s¨ª¡±. Calvin sonri¨® levemente. Samuel tom¨® mitad superior de p de documentos sobre el escritorio y se los dio. ¡°Revisa todo esto¡±. Calvino estaba at¨®nito. ¡°Entre los dos, ?qui¨¦n es el padre?¡± Calvin cuestion¨® infelizmente. ¡°T¨² eres el que dijo que nuestra rci¨®n padre-hijo no importa en oficina¡±, replic¨® Samuel mon¨®tonamente. Furioso, Calvin tom¨® uno de los documentos. Debe ser porque tu rci¨®n con Kate no va bien. Samuel permaneci¨® en silencio. ¡ªSeguro que no le caes bien a anciana se?ora Yoeger ¡ªcontinu¨® Calvin enfadado¡ª. ¡°?A qui¨¦n le gustar¨ªa tu personalidad fr¨ªa?¡± Samuel pellizc¨® ligeramente entre sus cejas. Si no fuera mi padre, ya lo habr¨ªa echado. ¡°Excepto Kathleen, no puedo pensar en nadie m¨¢s a quien le gustes a pesar de tu molesta personalidad¡±. Calvin sigui¨® burl¨¢ndose de su hijo. ¡°Aunque le gustas a Nicolette, e tambi¨¦n quiere usarte¡±. ¡°?Puedes parar?¡± Samuel pregunt¨® rotundamente y camin¨® hacia su escritorio,enzando a trabajar. Calvin se levant¨® y fue a sudo. ¡°Hijo, he estado all¨ª. ?No quieres o¨ªr mi opini¨®n? ¡°Tu rci¨®n con mam¨¢ va viento en popa. ?Qu¨¦ opini¨®n puedes tener? ¡°Pero hemos conocido a m¨¢s personas que t¨²¡±, dijo Calvin pacientemente. ¡°Pase lo que pase, tienes que entender que Kate ya se ha dado por vencida contigo¡±. ¡°No es necesario que me lo recuerdes¡±. La expresi¨®n de Samuel se oscureci¨®. ¡°Tendr¨¢s m¨¢s dificultades para persegui enparaci¨®n con otros, pero puedes acercarte a e m¨¢s f¨¢cilmente. ?Sabes por qu¨¦ puedes estar a sudo sin problemas? Samuel neg¨® con cabeza. ¡°Sensaci¨®n de seguridad¡±, dijo Calvin. ¡°E sabe que no te aprovechar¨¢s de e ni intimidar¨¢s. Esa es la ventaja que tienes. Tienes que ser paciente. No puedes apresurars cosas cuando persigues. No soy yo quien est¨¢ impaciente¡±. Samuel respondi¨® con voz ronca: ¡°Es anciana se?ora Yoeger¡±. ?Qu¨¦ hizo anciana se?ora Yoeger? Calvino se qued¨® desconcertado. ¡°Dijo que quer¨ªa ver a Kathleen con un vestido de novia antes de morir¡±. Calvin sonri¨® de oreja a oreja. ¡°E dijo eso deliberadamente para que lo escuches¡±. Lo s¨¦¡±, dijo Samuel. ¡°Pero es precisamente porque s¨¦ que estoy m¨¢s preocupado. Si ese d¨ªa realmente llega, Kate estar¨¢ de acuerdo¡±. Calvin suspir¨®. ¡°Si ese d¨ªa realmente llega y Kate elige a otro hombre, no a ti, tampoco hay nada que puedas hacer al respecto¡±. Samuel no dijo una pbra. ¡°Solo puedes darle tus bendiciones¡±, continu¨® Calvin solemnemente. Samuel sinti¨® una punzada en el coraz¨®n. Su voz era baja cuando dijo: ¡°Pap¨¢, no puedo hacer eso¡±. Calvin mir¨® a Samuel, con el coraz¨®n roto por su hijo. ¡°No tendr¨¢s eli¨®n a menos que Kate te elija a ti¡±. ¡°Pap¨¢, ?hay una m¨¢quina que haga retroceder el reloj? Samuel pregunt¨® bruscamente. Calvin se mantuvo en silencio. Samuel se burl¨® de s¨ª mismo: ¡°Creo que me he vuelto loco¡±. ¡°Si crees que est¨¢s loco, eso significa que a¨²n no est¨¢s loco¡±. Calvin motiv¨®: ¡°An¨ªmate. Adem¨¢s, Kate te da tratamiento todos los d¨ªas y tu enfermedad no desaparecer¨¢ en uno o dos d¨ªas. Est¨¢ ocupada trabajando durante el d¨ªa y, sin embargo, utiliza el poco tiempo que le queda para tratarte. No tiene tiempo para salir con otro hombre¡±. Samuel se qued¨® at¨®nito por un momento. Eso nunca antes se le hab¨ªa pasado por cabeza. ¡°Cuando est¨¦s con Kate, no menciones nada rcionado con el amor ys rciones. Cuida m¨¢s su vida diaria y no dejes que sienta que a¨²n no te has rendido. No estreses. D¨¦j cambiar gradualmente¡±, aconsej¨® Calvin. Samuel asinti¨®. ¡°Cuando tu mam¨¢ y Emily conversaron ese d¨ªa, solo entonces supe que Christopher hizo que Kate se sintiera presionada mientras persegu¨ªa¡±. Calvin suspir¨®. ¡°Por eso, no pudo ganarse su coraz¨®n. No cometas el mismo error que ¨¦l. Samuel no pronunci¨® una pbra. / ver. Christopher fue rechazado por esto. ¡°Viejo, parece que todav¨ªa eres un poco ¨²til¡±, dijo Samuel en un tono hdo. Calvino, a quien hab¨ªan mado ¡°viejo¡±, estaba disgustado. ¡°?Yo? ?Un hombre viejo? otros viejos ya tienen nietos para jugar con ellos. ?Qu¨¦ es lo que tengo? ?Nada!¡± Samuel se qued¨® sin pbras. Next Chapter Chapter 236 Chapter 236 Cap¨ªtulo 236 No olvides pagar A pesar de lo que dijo, Calvin todav¨ªa ayud¨® a asumir mitad del trabajo de Samuel. Samuel sali¨® temprano del trabajo para mar a Kathleen. Pens¨¢ndolo bien, se resisti¨® a mar a Kathleen porque tem¨ªa que e se sintiera presionada. Sin embargo, todav¨ªa quer¨ªa ve, as¨ª que condujo hasta el hotel. Estacionando el auto frente al hotel, esper¨® a que e apareciera. No se lo dir¨ªa ni molestar¨ªa. ¨¦l solo quer¨ªa ve. Eso fue todo. Despu¨¦s de mirar entrada del hotel por un rato, identalmente se qued¨® dormido. Su nivel de energ¨ªa no era tan buenoo antes. Tuvo una pesadi mientras dorm¨ªa. En su sue?o, vio a Kathleen, que vest¨ªa un traje de novia, entrando en una iglesia del brazo de un hombre cuyo rostro no se pod¨ªa ver. ¡°?K-Kate!¡± Samuel volvi¨® a vigilia. Al mismo tiempo, escuch¨® que alguien tocaba ventana del auto. Mir¨® de reojo y vio a Kathleen. Envuelta en una chaqueta nca con una m¨¢scara sobre cara, lo miraba sin pbras. Abri¨® puerta del coche. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Yo¡­¡± Samuel hizo una pausa. ¡°No me siento bien.¡± ¡°Solo ve al hospital¡±. Kathleen estaba molesta. Samuel se qued¨® en silencio por un momento antes de decir: ¡°Me sent¨ª mejor despu¨¦s de sumergirme en el ba?o medicinal ¨²ltima vez, pero parece que no funcion¨® recientemente¡±. Kathleen pens¨® por un momento. ¡°Tal vez has desarrodo una resistencia as drogas. Se acumul¨® m¨¢s r¨¢pido de lo que esperaba. Pens¨¦ que podr¨ªas durar hasta primavera al menos. Samuel se qued¨® cado. ¡°Ven conmigo. Te tomar¨¦ el pulso despu¨¦s de cena ¡ªdijo Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Samuel estaba a punto de bajarse del auto cuando e le puso una mano en el pecho para detenerlo. ¡°Esperar.¡± Luego, e extendi¨® mano para ayudarlo a ponerse capucha de su chaqueta porque no quer¨ªa que se resfriara. Samuel le permiti¨® que lo ayudara a arrer su ropa. Despu¨¦s de que termin¨®, le entreg¨® una m¨¢scara. mar¨¢s demasiado atenci¨®n. Se lo puso obedientemente antes de bajarse del coche. En verdad, nadie se atrevi¨® a dar gran noticia al respecto, incluso si no usaba m¨¢scara, ya que hab¨ªa enviado a alguien para vigr a los medios. Luego, Kathleen lo llev¨® a su habitaci¨®n en el piso de arriba. Se estaba quedando s, pero habitaci¨®n estaba limpia y ordenada. De pie en habitaci¨®n, Samuel se dio cuenta de que nunca antes hab¨ªa visto a Kathleen desali?ada. De hecho, era una persona sentimental con sentido de ceremonia. ¡°Qu¨ªtate el abrigo. Comeremos primero ¡ªafirm¨® Kathleen con calma. ¡°De acuerdo.¡± Samuel se quit¨® obedientemente el abrigo y lo colg¨® a undo. Despu¨¦s, sev¨®s manos y se sent¨® a mesa deledor. Kathleen estaba divertida. ¡°Tu obediencia me est¨¢ haciendo sentir un poco avergonzado¡±. En realidad, ¨¦l no tiene que ser as¨ª. Mirando hacia abajo, Samuel ocult¨®s emociones abrumadoras en sus ojos. ¡°Disfruto esto¡±. Disfrutaba siendo contrdo por e. Quer¨ªa ser el hombre m¨¢s obediente para e. Kathleen estaba exasperada, pero procedi¨® a sentarse y cen¨® con ¨¦l. Tuvo una cena senci: carne de res y algunas verduras. Despu¨¦s de ver a Samuel en su auto antes, le hab¨ªa pedido a Valerie que preparara una cena normal para ¨¦l. Samuel no necesitaba mantenerse en forma, por lo que estaba bien queiera algunos carbohidratos por noche. Comi¨® muy despacio. No fue a prop¨®sito ya que su est¨®mago realmente no se sent¨ªa bien. Kathleen lo mir¨® y frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°?Almorzaste despu¨¦s de enviarme de regreso al hotel?¡± ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Samuel. Hab¨ªa una mirada esc¨¦ptica en el rostro de Kathleen. ¡°?En realidad?¡± ¡°Com¨ª con mi pap¨¢. Puedes preguntarle¡±, explic¨® Samuel. Kathleen frunci¨® el ce?o. Si almorz¨®, ?por qu¨¦ seguir¨ªa sin sentirse bien? Dej¨® de preguntar m¨¢s. Despu¨¦s de cena, revis¨® el pulso de Samuel. Se tom¨® m¨¢s tiempo que antes paraprobar su pulso. Sentada frente a Samuel, apoy¨® barbi en una mano y le tom¨® el pulso con otra. Samuel mir¨® su rostro gentil y hermoso en silencio. Despu¨¦s de unrgo rato, Kathleen baj¨® mano. ¡°?Por qu¨¦ su cuerpo a¨²n no mejora sie y toma el medicamento a tiempo?¡± Samuel no dijo nada. ¡°?Est¨¢s trabajando demasiado?¡± Kathleen lo mir¨® con calma. ¡°Pap¨¢ tom¨® mitad de mi carga de trabajo. Sal¨ª temprano del trabajo hoy¡±, respondi¨® Samuel. ?Ruido sordo! Kathleen golpe¨® mesa. ¡°Deber¨ªas ir a casa y dormir despu¨¦s de salir temprano del trabajo. ?Por qu¨¦ viniste aqu¨ª? ?No podr¨ªas haberme mado? Samuel frunci¨® losbios. Kathleen lo mir¨® fijamente. ¡°Samuel, me est¨¢s haciendo sentir culpable¡±. ¡°Yo solo¡­¡± Samuel hizo una pausa por un segundo antes de decir con desprecio, ¡°Lo siento¡±. No pudo encontrar ninguna raz¨®n, ya que hab¨ªa prometido no mentirle. Kathleen tampoco quer¨ªa har. E no sab¨ªa qu¨¦ hacer con ¨¦l. Samuel se puso de pie. ¡°Estoy volviendo.¡± Luego se puso su abrigo, prepar¨¢ndose para irse. Lo hab¨ªa intentado todo pero sin ¨¦xito. La mirada en el rostro de Kathleen le dijo cu¨¢nto no le agradaba. Su coraz¨®n se sent¨ªao si estuviera siendo desgarrado. Nunca podr¨ªa salir de esta ja y solo pod¨ªa ver con impotencia a Kathleen alejarse m¨¢s de ¨¦l. Cubri¨¦ndose boca,enz¨® a toser. Inicialmente, Kathleen quer¨ªa que se fuera as¨ª, pero su coraz¨®n se and¨® despu¨¦s de escucharlo toser. Al acercarse para ver c¨®mo estaba, se sorprendi¨® al descubrir que hab¨ªa tosido sangre nuevamente. ¡°No te vayas¡±. E estaba preocupada. ¡°Estoy bien¡±, respondi¨® Samuel con voz ronca. ¡°Si te pasa algo, no podr¨¦ explic¨¢rselo a anciana se?ora Macari ya los dem¨¢s. ?No fuiste muy obediente antes? ?Por qu¨¦ no me escuchas ahora? Kathleen frunci¨® el ce?o. Samuel respondi¨® con autodesprecio: ¡°No quiero que pienses en m¨ªo una molestia¡±. ¡°Es divertido de tu parte decir eso. Si ese fuera el caso, ?por qu¨¦ me molestas todo el tiempo? ?Soy tan bueno? Pero siempre pierdo los estribos contigo. ?Pens¨¦ que te gustaba alguien amable, educado y obediente? ¡°Porque me gustas. Todav¨ªa me gustar¨¢s incluso si eres una mujer luchadora¡±, explic¨® Samuel. ¡°Ve avartes manos primero. Te dar¨¦ una ronda de acupuntura y ver¨¦ c¨®mo vans cosas ¡ªdijo Kathleen con frialdad. Samuel hizo lo que se le dijo. Kathleen luego prepar¨®s herramientas para acupuntura. Cuando Samuel regres¨® despu¨¦s devarses manos, Kathleen se?al¨® cama. ¡°Qu¨ªtate camisa.¡± Samuel se quit¨® camisa. A pesar de que era delgado, hab¨ªa mantenido muy bien su figura. De hecho, todav¨ªa ten¨ªa abdominales marcados y un cintur¨®n de Apolo. Sus hombros anchos y su cintura estrecha lo convert¨ªan en el maniqu¨ª humano perfecto. Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°?De qu¨¦ manera debo acostarme?¡± Samuel pregunt¨® seriamente. Kathleen volvi¨® en s¨ª, su rostro ligeramente sonrojado. ¡°De espaldas¡±, respondi¨® e en voz baja. Samuel conoc¨ªa muy bien. Era una mujer pura e inocente. Era el ¨²nico hombre con el que se hab¨ªa acostado. Ese pensamiento lo hizo sentir mejor. Despu¨¦s de acostarse en cama, Kathleen sac¨®s agujas teadas ys insert¨® en varios puntos de acupuntura de su cuerpo. Samuel pronto estuvo cubierto de agujas, dej¨¢ndolo inm¨®vil. Kathleen audi¨®. ¡°Qu¨¦date as¨ª durante quince minutos¡±. Samuel asinti¨®. Luego, Kathleen sac¨® un bol¨ªgrafo y papel. ¡°Te dar¨¦ una receta diferente para que pruebes¡±. ¡°Gracias.¡± Samuel sonaba ronco. Kathleen resopl¨®. ¡°De nada. No te olvides de pagar.¡± Next Chapter Chapter 237 Chapter 237 Cap¨ªtulo 237 Eso es malo ¡°No tengo ninguna riqueza a mi nombre¡±. Samuel luego continu¨® en voz baja: ¡°Te di todas mis iones¡±. Las cejas de Kathleen se torcieron en un ce?o fruncido al escuchar eso. ¡°Derecha. Hando de eso, comun¨ªquese con Tyson y p¨ªdale que le transfiera esas iones. La gran parte des iones que tengo actualmente me est¨¢ dando mucha ansiedad¡±. Sin embargo, Samuel no neaba recuperar sus iones. ¡°Siempre estuvieron destinados a ser tuyos¡±. ¡°Eso no funcionar¨¢. No tengo ning¨²n uso para todas esas iones y activos marios. Tambi¨¦n neo devolvers iones de familia Yoeger a mi hermano. Las ¨²nicas iones que mantendr¨¦ sons de familia Schott¡±, explic¨® Kathleen. Ni una pbra sali¨® de Samuel. ¡°Esc¨²chame, Samuel. Las trespa?¨ªas sufrir¨¢n mucho si me pasa algo malo, ya que actualmente soy due?a de mayor¨ªa de sus iones¡±, dijo Kathleen, sus rasgos se contrajeron en una expresi¨®n severa. Sin embargo, Samuel continu¨® neg¨¢ndose a su deseo. ¡°Consid¨¦ralo mipensaci¨®n para ti¡±. Eso hizo que el ce?o fruncido de Kathleen se profundizara mientras respond¨ªa: ¡°No me falta dinero. Adem¨¢s, ni siquiera necesitos iones. ¡°Ya sea que necesites dinero o no, no tiene nada que ver conmigo¡±, respondi¨® un testarudo Samuel. Despu¨¦s de todo,s iones eran lo ¨²ltimo que le permit¨ªa permanecer en vida de Kathleen. Un suspiro sali¨® de Kathleen mientras suger¨ªa impotente: ¡°Bueno, no tienes que d¨¢rmelo todo a m¨ª. ?Qu¨¦ tal esto? Aceptar¨¦ el cinco por ciento des iones. Despu¨¦s de todo, no es prudente si no posee ninguna des iones de su empresa¡±. Samuel respondi¨® con indiferencia: ¡°Todav¨ªa tengo el veintiuno por ciento des iones a mi nombre quepr¨¦ a los otros ionistas¡±. Se hizo el silencio cuando Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Har¨¦ todo lo posible para dirigir empresa para que puedas vivir una vida feliz. No te preocupes.¡± Samuel levant¨® mano y apoy¨® en cabeza de Kathleen para tranquiliza. ¡°No estoy preocupada¡±, afirm¨® Kathleen en un tono exasperado. Fue entonces cuando Samuel cambi¨® de tema y dijo con voz ronca: ¡°Estoy un poco cansado ahora. ?Puedes despertarme m¨¢s tarde? Al ver el asentimiento de Kathleen, cerr¨® los ojos para descansar. Kathleen lo observ¨® desde un costado, sin pronunciar una pbra mientras se concentraba en cicatriz que atravesaba el cuerpo de Samuel. Su coraz¨®n inexplicablemente se apret¨® con tristeza en ese instante. No pas¨® mucho tiempo antes de que pasaran quince minutos y e sac¨®s agujas teadas. Sin embargo, e no despert¨® a Samuel sino que coloc¨® manta sobre su cuerpo, permiti¨¦ndole seguir descansando. Luego se acost¨® en enorme cama dentro de habitaci¨®n y cay¨® en un profundo sue?o. Al d¨ªa siguiente, una serie de golpes sonaron fuera de habitaci¨®n, lo que despert¨® a Kathleen de su sue?o. ?Oh, no! Ha llegado el maquidor, ?pero Samuel sigue aqu¨ª! Se inclin¨® para mirar a Samuel, pero se sorprendi¨® al ver el espacio vac¨ªo a sudo. Incluso su ropa que colgaba a undo noche anterior hab¨ªa desaparecido. ?Se fue? A pesar de estar perpleja, Kathleen fue a abrir puerta para que entrara maquidora. Una vez que entr¨®, salud¨® a Kathleen: ¡°Buenos d¨ªas¡±. ¡°Ma?ana.¡± Kathleen asinti¨® antes de agregar: ¡°?Podr¨ªa darme un momento? No me hevado por el d¨ªa. ¡°Oh, por supuesto.¡± El maquidor mostr¨® una sonrisaprensiva. Despu¨¦s de eso, Kathleen se apresur¨® avarse cara y cepirse los dientes por el d¨ªa. Cuando regres¨® del ba?o, vio a maquidora ri¨¦ndose. ¡°Dios, tienes un asistente muy trabajador, ?eh? E ya te entreg¨® el desayuno a pesar de que es tan temprano en el d¨ªa¡±. ?Eh? ?Desayuno? Kathleen mir¨® hacia el escritorio cercano. De hecho, hab¨ªa un juego de desayuno esper¨¢nd all¨ª. Eso no puede ser obra de Valerie. Si lo fuera, me habr¨ªa despertado hace mucho tiempo. Tiene que ser Samuel. Kathleen se sent¨® y tom¨® un sorbo del caf¨¦ incluido en el desayuno. Todav¨ªa estaba muy caliente, lo que significaba que Samuel deb¨ªa haberse ido no hace mucho. A¨²n as¨ª, Kathleen no pod¨ªa entender por qu¨¦ no dijo nada antes de irse. Mientras tanto, Charles lleg¨® a residencia de Lewis con un regalo para Vivian. Era bufanda que e previamente lo visit¨® para pedirle. Ese d¨ªa, parec¨ªa haber un rastro de calidez en expresi¨®n de Vivian. ¡°?Carlos, mira! Este es el vestido nuevo que me dieron. ?Es bonito? pregunt¨® emocionada mientras saltaba ya que ya no estaba atada. Al ver forma en que seport¨®, el coraz¨®n de Charlesenz¨® a doler. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Pronto retract¨® su mirada y le entreg¨® bufanda. ¡°Aqu¨ª. Esto fue lo que me pediste anteriormente.¡± ¡°?Gracias!¡± Vivian parec¨ªa absolutamente encantada. Cogi¨® bufanda y quiso mirarse en un espejo, pero no hab¨ªa ninguno en habitaci¨®n. Eso fue porque previamente hab¨ªa roto el espejo y casi sestima con uno de sus fragmentos. Por lo tanto, el espejo hab¨ªa sido eliminado. Un matiz de disgusto apareci¨® en el rostro de Vivian de inmediato. Al ver eso, Charles habl¨® con calma. ¡°Te ayudare.¡± ¡°De acuerdo.¡± Vivian le entreg¨® el pa?uelo que ten¨ªa en mano. Charles no tard¨® mucho en recoger todo su cabello en una c de caballo antes de asegurarlo con bufanda. Luego, Vivian se toc¨® ligeramente parte posterior de cabeza y pregunt¨®: ¡°?Se ve bien?¡± ¡°Mm-hmm. Eres mujer m¨¢s linda que he visto en mi vida¡±, felicit¨® Charles. Sin embargo, t¨ªmida Vivian espet¨®: ¡°Mentiroso. ?Y tu hermana? ?No crees que e tambi¨¦n es bonita? Eso provoc¨® una risita de Charles, quien respondi¨®: ¡°Ambas son bes damas¡±. Vivian solt¨® una risita mientrasentaba: ¡°Has mejorado mucho en adci¨®n, Charles. Nunca habr¨ªas tratado decer a ambas partes de esta manera en ese entonces. Sus pbras divirtieron a Charles, quien continu¨® ri¨¦ndose levemente. En alg¨²n momento, mir¨® por ventana de su dormitorio, que ten¨ªa rejas de metal. Su mirada permaneci¨® en vista mientras caminaba hacia ventana y dijo: ¡°?Es invierno ahora?¡± ¡°S¨ª.¡± Charles asinti¨® antes de agregar: ¡°Pero pronto llegar¨¢ primavera¡±. ¡°?Primavera?¡± Una serie de risitas vinieron de Vivian. ¡°Charles, ?podemos ir de pic cuando llegue primavera?¡± ¡°ro¡±, dijo Charles con un tono sombr¨ªo. ¡°?Hurra! ?Va a ser genial!¡± Una sonrisa radiante se dibuj¨® en el rostro de Vivian de inmediato. ¡°?Me encantan los viajes! Recuerdo cuando-¡° De repente se detuvo. En ese momento, Charles lenz¨® una mirada profunda e intensa. ¡°?Que recuerdas?¡± ¡°?Find¨¦s!¡± Vivian agarr¨® fren¨¦ticamente el cuello de Charleso si hubiera recordado algo. E exm¨®: ¡°?Lo recuerdo! Finn ya no me quiere¡­¡± Un dolor se elev¨® en el pecho de Charles de nuevo mientras lo calmaba, ¡°Ven ahora. No pensemos en eso¡±. ¡°?No! ?¨¦l ya no me quiere e incluso consigui¨® que alguien me humira!¡± Vivian grit¨® mientras sacud¨ªa cabeza con fuerza. Charles se apresur¨® a abrazar a Vivian con fuerza, ya que no quer¨ªa que sestimara durante el episodio. Sin embargo, Vivian quer¨ªa desesperadamente liberarse, por lo que le mordi¨® el hombro con fuerza. El dolor insoportable le hizo gru?ir de agon¨ªa. Afortunadamente, un ama de ves not¨® ques cosas iban mal y r¨¢pidamente pidi¨® ayuda para separarlos. En poco tiempo, Vivian estaba atada a camao antes. Charles lenz¨® una mirada triste. Se sent¨ªao si toda fuerza se hubiera ido de su cuerpo, dej¨¢ndolo en un estado de impotencia. Una vez que Kathleen termin¨® su trabajo, regres¨® al hotel y vio a Charles fumando afuera de su habitaci¨®n. Se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°?Pasa algo?¡± Para su confusi¨®n, Charles permaneci¨® en silencio. Mir¨®s colis de cigarrillos en el bote de basura junto a ¨¦l antes de decir: ¡°Adnte¡±. Kathleen abri¨® puerta de su habitaci¨®n y Charles sigui¨® al interior. ¡°?Qu¨¦ pasa con tu hombro?¡± pregunt¨® primera mientras miraba preocupada el hombro de su hermano. Charles tom¨® asiento con una expresi¨®n abatida. Vivian me mordi¨®. ¡°?Te has ocupado de herida?¡± En respuesta, Charles neg¨® con cabeza. ¡°Mu¨¦strame tu hombro. Aplicar¨¦ un poco de medicina en herida. Kathleen se dio vuelta para buscar su botiqu¨ªn m¨¦dico. Como actualmente estaba filmando un drama de ¨¦poca, a menudo necesitaba realizar acrobacias con cables de alta tensi¨®n y arrodirse en escenas dram¨¢ticas. Por lo tanto, hab¨ªa preparado un botiqu¨ªn m¨¦dico en caso de lesiones. Charlies obedientemente revel¨® herida de mordedura en su hombro. La herida era tan espantosa que Kathleen casi pod¨ªa sentir lo mucho que dol¨ªa. ¡°?No hay otra manera?¡± pregunt¨® voz ronca de Charles. Kathleen lo mir¨® con frialdad y respondi¨®: ¡°Lo principal es el estado actual de Vivian. E nunca te dejar¨ªa borrar sus recuerdos, incluso si quisieras. No hay forma de que e coopere. El silencio llen¨® el aire ya que Charles no pudo pronunciar una pbra. Te reuniste con Finn, ?verdad? ?Que dijo el?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. ¡°Se neg¨® a admitir nada¡±, fue fr¨ªa respuesta de Charles. ¡°Entonces, ?ustedes dos se pelearon?¡± Kathleen cuestion¨® mientras miraba a su hermano. ¡°Ja. Deseo.¡± ¡°Tal vez puedas probar esto en su lugar. Ejecute una investigaci¨®n sobre qui¨¦n estuvo involucrado en ese momento yience desde all¨ª. Despu¨¦s de todo, Finn nunca admitir¨ªa verdad¡±, sugiri¨® Kathleen. ¡°Nadie sabe de esto. Incluso Vivian permanece en su estado de aturdimiento y no puede recordar nada¡±. Indefenso, Finn agreg¨® abatido: ¡°Incluso se volvi¨® loca cuando record¨® a Finn¡±. Esas pbras fueron suficientes para ques cejas de Kathleen se fruncieran profundamente. ¡°?As¨ª de mal?¡± Carlos asinti¨®. Next Chapter Chapter 238 Chapter 238 Cap¨ªtulo 238 Juega a fingir Kathleen fue muy cautelosa al aplicar medicamentos a herida en el hombro de Charles. Su herida no era tan grave, pero los dientes de Vivian hab¨ªan roto piel y herida sangraba. ¡°Esto definitivamente te dejar¨¢ una cicatriz¡±, dijo Kathleen rotundamente. Sin embargo, Charles no se inmut¨® y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien. No podr¨ªa ser m¨¢s normal que un hombre tenga una o dos cicatrices¡±. En un tono pl¨¢cido, Kathleen respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien para ti, pero no para tu futura esposa. ?Se sentir¨ªa c¨®moda viendo marca de los dientes de otra mujer en tu cuerpo? No asumas siempre ques mujeres deben aceptarte incondicionalmente. ?Qu¨¦ pasar¨ªa si mujer de tu vida tuviera un tatuaje del nombre de otro hombre en su cuerpo? Entonces, ?estar¨ªascido? Charles mantuvo boca cerrada. Al darse cuenta de su rostro abatido, Kathleen solt¨® un resoplido. ¡°?Est¨¢ bien! Estoy aqui para ayudarte.¡± Charles se volvi¨® para mira a los ojos. ?Se estaba bundo de m¨ª intencionalmente? ¡°Entonces, Charles, ?podr¨ªas pedirle a Caleb que venga aqu¨ª contigo ma?ana? Tengo algo que decirles, muchachos. Kathleen hab¨ªa terminado de tratar herida de Charles, as¨ª queenz¨® a ordenar el botiqu¨ªn. ¡°?No puedes dec¨ªrmelo ahora?¡± pregunt¨® Charles muy casualmente. Kathleen neg¨® con cabeza. Indefenso, Charles continu¨®: ¡°Eres tan reservado a pesar de que soy tu hermano¡±. Para entonces, Kathleen ya hab¨ªa guardado el botiqu¨ªn m¨¦dico mientras se acercaba a Charles y le preguntaba: ¡°?Ya visitaste a Granny?¡±. ¡°S¨ª.¡± Charles asinti¨® mientras haba. ¡°Todav¨ªa me reconoci¨®¡±. ¡°Eso es bueno, entonces.¡± Con un semnte tranquilo, Kathleen dej¨® caer una sugerencia. ¡°Granny ser¨¢ dada de alta del hospital en unos d¨ªas, pero ya no puede quedarse con los Yoeger. Creo que deber¨ªas contratar a alguien para que limpie casa y deja mudarse¡±. ¡°Eso lo s¨¦.¡± Charles hizo una pausa para reflexionar un poco antes de decir: ¡°Sin embargo, estoy pensando en conseguir una casa m¨¢s grande. El actual es un poco peque?o¡±. Kathleen permaneci¨® en silencio por un breve momento. Luego pregunt¨®: ¡°Charles, ?crees que Granny podr¨ªa estar dispuesta a seguirnos en el extranjero?¡± Frunciendo el ce?o, Charles le respondi¨® con otra pregunta: ¡°?Has pensado en irte de este lugar?¡± ¡°?No era nuestro n inicial para volver aqu¨ª solo para investigar los antecedentes de mam¨¢?¡± Kathleen explic¨®: ¡°Ahora que hemos descubierto su identidad, el ¨²nico asunto que nos queda por tratar es Vanessa y los dem¨¢s¡±. Carlos neg¨® con cabeza. ¡°No estoy tan seguro¡­ Despu¨¦s de todo, Granny ya no es joven. Si tuviera que irse al extranjero, tendr¨ªa que adaptarse a una vidapletamente nueva. No solo eso, sino que me temo que hay muchas otras cosas que debemos considerar¡±. Kathleen lo escuch¨® en silencio mientras asent¨ªa. ¡°?Est¨¢s agotado por persistente molestia de Samuel?¡± pregunt¨® Carlos. Su coraz¨®n dol¨ªa por e. ¡°?Yo? No¡­ No tiene nada que ver con ¨¦l. Solo estoy pensando¡­ Samuel nos ha estado llevando gradualmente a su trampa. Incluso utiliz¨® a Granny para dividir mi atenci¨®n¡±. Charles se congel¨® moment¨¢neamente antes de mostrar una leve sonrisa. ¡°?Quieres decir que te sientes molesto porque te tendi¨® una trampa?¡± Al escuchar eso, Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Tengo que admitir que es muy meticuloso en sus esquemas. De hecho, estoy bastante impresionado por eso. No es de extra?ar que siempre pudiera tener ¨¦xito en todo lo que hac¨ªa¡±. Era tan raro que Charles cantara banzas a Samuel. Lasisuras de losbios de Kathleen se torcieron un poco con esa nota. ¡°Oye, Charles, ?de qu¨¦do est¨¢s?¡± Poniendo una sonrisa, Charles respondi¨®: ¡°?Tienes que preguntar? Por supuesto, estoy de tudo. ¡°Estoy realmente aterrorizado de Samuel, Charles¡±. Una pizca de inquietud brill¨® en los ojos chispeantes de Kathleen. ¡°S¨¦ mejor que nadie lo capaz que es cuando se trata de cautivar atenci¨®n de una mujer. Me temo que yo¡­ En el fondo, estaba preocupada de que eventualmente pudiera enamorarse de Samuel. Por lo tanto, esperaba poner fin a todo esto antes de que sucediera algo. Charles ya pod¨ªa decirlo por su mirada. ¡°No siempre te castigues por el error de otra persona. No tiene mucho sentido preocuparse de si te enamorar¨¢s de Samuel. Incluso si todav¨ªa sientes algo por ¨¦l, eso no significa mucho¡±. Kathleen baj¨® mirada, susrgas pesta?as ocultaban desesperanza en sus ojos. Al darse cuenta de su porte, Charles continu¨® consol¨¢nd: ¡°Como dijiste, Samuel tiene su manera de hechizar a una dama, y t¨² tampoco eres una santa. Como siente algo por ti, sin duda har¨¢ todo lo posible para cautivar tu coraz¨®n, al igual que Christopher y Caleb. Ellos tambi¨¦n quer¨ªan mostrarles lo mejor de s¨ª mismos. Todo esto es muy normal, as¨ª que no tienes nada que temer¡±. Kathleen lo mir¨® de soyo. ¡°Una vez que termine todass escenas de esta pel¨ªc, ?podr¨ªa conseguirme un trabajo en el extranjero? Me gustar¨ªa tomar un respiro por un tiempo¡±. ¡°Est¨¢ bien, no hay problema.¡± Charles asinti¨® con cabeza. La alegr¨ªa inund¨® el rostro de Kathleen mientras expresaba su gratitud. ¡°Muchas gracias.¡± ¡°No tienes que ser tan cort¨¦s con tu propio hermano, ?de acuerdo?¡± Disgustado, Charles frunci¨® el ce?o. Sus pbras hicieron que Kathleen sonriera de oreja a oreja. Esa noche, Samuel reprimi¨® su impulso de buscar a Kathleen. Aun as¨ª, echaba de menos. Cuando vislumbr¨® bufanda de Kathleen, se envolvi¨® alrededor del cuello y hundi¨® cabeza en el trabajo. No mucho despu¨¦s, maron a puerta. ¡°Adnte.¡± La voz de Samuel era ronca y profunda. Un hombre empuj¨® puerta y entr¨®. Instant¨¢neamente, entrecerr¨® los ojos hacia Samuel. ¡°?Tienes tanto fr¨ªo?¡± Samuel frunci¨® el ce?o al escuchar esa voz. ?Qu¨¦ quieres, Nicol¨¢s? Ese hombre era Nichs Larson. Se acerc¨® a Samuel y extendi¨® mano para agarrar bufanda antes de ole. ¡°?Vaya? El aroma del perfume de una dama. Jeje¡­¡± dijo Nichs con una media sonrisa. ?Es de Kathleen? ¡°?Manos fuera de mi bufanda!¡± Samuel arrebat¨® bufanda des manos de Nichs en un instante. ¡°?Qu¨¦ rei¨®n!¡± Nichs luego se dio vuelta para tomar una bote de brandy y dos copas vac¨ªas de la vinoteca. Llen¨® ambos vasos y le sirvi¨® uno a Samuel mientras remaba el otro para ¨¦l. ¡°No estoy bebiendo¡±. El tono de Samuel apestaba a frialdad. ¡°?Por qu¨¦ regresaste de Loang? ?No te escapaste de casa para escapar de tu familia, que no dejaba de molestarte para que te casaras? Tomando un sorbo de brandy en su vaso, Nichs solt¨® una risita. ¡°?C¨®mo es que hasta el brandy de tu casa sabe mucho mejor?¡± Con un semnte impasible, Samuelent¨®: ¡°Pi¨¦rdete si te niegas a responderme¡±. ¡°Oye, ?por qu¨¦ eres tan fr¨ªo de coraz¨®n?¡± Nichs dej¨® el vaso mientras haba. ¡°?No sabes que estoy de vuelta gracias a ti?¡± ¡°?Por m¨ª?¡± Samuel permaneci¨® hdo ante eso. Ser¨¢ mejor que te expliques. Con un suspiro, Nichs pronunci¨®: ¡°?No me digas que un tipo inteligenteo t¨² no puede entenderlo? Naturalmente, ced¨ª y acept¨¦ ese matrimonio arredo por mi familia. De lo contrario, nunca me atrever¨ªa a volver¡±. La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® sombr¨ªa. ¡°Entonces, ?qui¨¦n es tu cita?¡± Ya tienes respuesta. Nicol¨¢s arque¨® una ceja. ¡°?Kathleen?¡± La voz de Samuel era inquietantemente baja y fr¨ªa. Nicol¨¢s asinti¨®. Inmediatamente, Samuel agarr¨® el cuello de Nichs y lo amenaz¨®: ¡°Parece que tengo que pensar en una forma de hacerte desaparecer¡±. ?Que demonios? ¡°?C¨¢lmate, Samuel!¡± Nichs nunca hab¨ªa estado tan sin pbras antes. ¡°Esc¨²chame primero. Ya he mencionado que estoy haciendo esto por ti. La mirada escalofriante de Samuel permaneci¨® vada en Nichs. No teniendo otra opci¨®n, Nichs explic¨® m¨¢s: ¡°Conoces muy bien rci¨®n entre mi abu y anciana se?ora Yoeger, raz¨®n por cual anciana se?ora Yoeger sugiri¨® que Kathleen y yo tengamos una cita a ciegas. Pi¨¦nsalo. Incluso si me asesinas ahora, todav¨ªa habr¨¢ otro tipo tomando mi lugar. No puedes simplemente matarlos a todos, ?verdad? ¡°?Por que no!¡± Samuel mir¨® a Nicol¨¢s. Este ¨²ltimo ri¨® amargamente. ¡°Por favor¡­ Kathleen te considerar¨¢ un lun¨¢tico y te dejar¨¢ para siempre si haces eso¡±. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® sus delgadosbios. Nichs vislumbr¨® expresi¨®n sombr¨ªa de Samuel. Soy tu amigo, Samuel. Soy muy consciente de tus sentimientos hacia Kathleen, as¨ª que no te arrebatar¨¦. Estoy de tudo, ?de acuerdo? Con eso, Samuel solt¨® lentamente a Nichs. Este ¨²ltimo se arregl¨® el cuello y ar¨®: ¡°Voy a hacer caso a orden de mi abu de reunirme con Kathleen. Pero entonces, si nuestra cita a ciegas fa, apuesto a que anciana se?ora Yoeger simplemente le presentar¨ªa a Kathleen a otros chicos de todos modos. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Samuel sigui¨® prohibiendo. ?No es eso obvio? ¡°Entonces, estaba pensando en buscar el consentimiento de Kathleen para fingir que nos llevamos bien y tener una rci¨®n ficticia¡±, sugiri¨® Nichs en voz baja. Next Chapter Chapter 239 Chapter 239 Cap¨ªtulo 239 No conf¨ªas en m¨ª ¡°?Fingir?¡± Samuel entrecerr¨® los ojos. ¡°As¨ª es. De esa manera, anciana se?ora Yoeger no obligar¨¢ a tener m¨¢s citas a ciegas, y puedes dejar de preocuparte de que otro hombre se lleve. ?No suena genial? Nicol¨¢s dijo con voz profunda. Samuel frunci¨® sus delgadosbios, sin decir nada. ¡°En otras pbras, ambos pueden usarmeo su tapadera¡±. Nichs explic¨®: ¡°Sin hombres detr¨¢s de e, puedes tomarte tu tiempo para persegui. ?No es eso algo bueno? Los ojos de Samuel se volvieron hdos. ¡°Creo que e es que est¨¢ siendo tapadera para ti¡±. Nicol¨¢s se qued¨® desconcertado. ¡°Deber¨ªas har con e sobre esto. No es mi decisi¨®n tomar¡±. Samuel se qued¨® en silencio despu¨¦s de eso. Nicol¨¢s sonri¨®. Sab¨ªa que esto significaba que Samuel hab¨ªa edido. Se supone que tengo mi cita a ciegas con e pasado ma?ana. Recuerda venir. Nicol¨¢s le dio una palmada en el hombro. ¡°No te veas tan triste. La raz¨®n por que he vuelto es para ayudarte. ¡°?Ja! ?Ay¨²dame?¡± Samuel estaba incr¨¦dulo. Nichs lenz¨® una mirada significativa. ¡°S¨®lo espera y mira. Te mostrar¨¦ lo afortunado que eres de tener un amigoo yo¡±. Con eso, se dio vuelta y se fue. Samuel frunci¨® el ce?o profundamente. Parec¨ªa que lo que Frances le hab¨ªa dicho el otro d¨ªa era real. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Dos d¨ªas despu¨¦s. Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que seguir orden de Frances de ir a una cita a ciegas. Esta vez, cita a ciegas se fij¨® en una cena. Los invitados eran en su mayor¨ªa adultos j¨®venes con muy pocas personas mayores. Kathleen acababa de terminar de trabajar. Se cambi¨® de ropa y se acerc¨®. Independientemente de su atuendo,o celebridad, a¨²n ses arreba para verse bien. Su figura era delgada y su rostro era hermoso. Cualquier cosa que llevara le quedaba bien. Adem¨¢s de haber ganado un premio antes, todos los presentes inmediatamente dirigieron su atenci¨®n hacia e. Sin embargo, e no se detuvo all¨ª. Fue directamente a buscar a Frances ya los dem¨¢s, que estaban tomando un caf¨¦ en unedor privado del segundo piso. Hab¨ªa cuatro personas presentes. Alrededor de mesa estaban sentadas Frances, Diana y otras dos mujeres que parec¨ªan ser madre biol¨®gica y abu de Nichs. Mnie, madre de Nichs, parec¨ªa bastante t¨ªmida. Kathleen hab¨ªa o¨ªdo har de e antes por Frances. Aparentemente, Roger, el padre de Nichs, y Mnie identalmente terminaron durmiendo juntos. Despu¨¦s de eso, Mnie qued¨® embarazada. Fue solo entonces que se cas¨® con un miembro de familia Larson. Mnie proven¨ªa de una familia promedio. Por lo tanto, se volvi¨® muy insegura por naturaleza. Era muy t¨ªmida en todo lo que hac¨ªa. Por supuesto, familia Larson trat¨® bien. No menospreciaron por sus antecedentes. Aunque a Roger no le gustaba, nunca hab¨ªa enga?ado ens ¨²ltimas dos o tres d¨¦cadas. Era muy responsable con su esposa e hijos. Frances dijo que una familiao esa seguramente criar¨ªa ni?os bien educados. ¡°H, abu, abu, anciana se?ora Larson, se?ora Larson¡±, Kathleen los salud¨® a todos. Cuanto m¨¢s miraba Frances a su nieta, m¨¢s maravillosa le parec¨ªa Kathleen. ¡°Vieja se?ora Larson, ?no crees que mi nieta es hermosa?¡± Kathleen se sinti¨® avergonzada. Geraldine, abu de Nichs, mir¨® a Kathleen de arriba abajo. ¡°E no es m¡±. E tiene una cintura peque?a y caderas anchas. Es una buena proporci¨®n para una mujer. Kathleen se sinti¨® inc¨®moda cuando Geraldine se qued¨® mirando su est¨®mago. Se sent¨ªao si fuera un trozo de carne en una ta de cortar. ¡°Nichs y los dem¨¢s est¨¢n dentro de casa¡±, dijo Mnie. Kathleen mir¨® hacia arriba. Apenas nos hemos dicho nada. ?Por qu¨¦ se?ora Larson est¨¢ tan apurada? ?Qu¨¦ est¨¢ pasando con la familia Larson? Geraldine tambi¨¦n pod¨ªa sentir que algo andaba mal. E sonri¨® amablemente y dijo: ¡°D¨¦jame traer a Nichs. Tus dos abus ya lo conocieron antes.¡± Puedo ir a buscarlo. Lo he visto varias veces antes¡±, respondi¨® Kathleen con calma. ?Conoces a Nicol¨¢s? Mnie estaba sorprendida. ¡°?Es por Samuel?¡± Kathleen asinti¨®. ¡°S¨ª.¡± Era cierto que Samuel era raz¨®n por que se hab¨ªan conocido. Mnie frunci¨® losbios finos. ¡°Milisegundo. Johnson, Nicol¨¢s¡­¡± ¡°Est¨¢ bien, eso es suficiente¡±. Geraldine podr¨ªa haber parecido gentil, pero en realidad, estaba advirtiendo a Mnie. Mnie baj¨® cabeza. ¡°Me ir¨¦ ahora¡±, intervino Kathleen. E se dio vuelta y se fue. Frances y Diana intercambiaron una mirada. Frances lenz¨® a Geraldine una mirada fr¨ªa. ¡°?Me est¨¢s escondiendo algo?¡± Mientras tanto, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n para salir y buscar a Nichs. Justo enfrente de e hab¨ªa algunas ss de juegos. No estaba segura de en cu¨¢l estaba Nichs. ¡°A su derecha.¡± De repente, voz de Samuel son¨® detr¨¢s de e. Se dio vuelta y mir¨® con curiosidad al hombre que se acercaba elegantemente. Samuel no hab¨ªa venido a busca en m¨¢s de dos o tres d¨ªas. Realmente extra?aba. Sin embargo, sab¨ªa que no pod¨ªa ser demasiado pegajoso con e. Est¨¢n en s de juegos a derecha. Est¨¢n jugando al bir. Samuel se acerc¨® a e. Su voz era ronca. El rostro de Kathleen era suave y rosado,o un melocot¨®n. ¡°?Ven conmigo!¡± Kathleen dijo mientras miraba a su alrededor. Quer¨ªa encontrar un lugar para har con ¨¦l. Samuel sonri¨®. ¡°La habitaci¨®n m¨¢s interna est¨¢ vac¨ªa¡±. ¡°?C¨®mo lo sabes?¡± Kathleen abri¨® mucho los ojos. Samuel se ri¨®. ¡°Porque esa es mi habitaci¨®n personal¡±. ¡°Hmph. Veo que est¨¢s viviendo tu vida al m¨¢ximo¡±. Samuel hizo una pausa antes de explicar: ¡°No he estado aqu¨ª en un a?o¡±. Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido. ¡°Vamos.¡± Samuel resisti¨® el impulso de extender mano para agarra. ¡°Tienes algo que decirme, ?verdad?¡± Kathleen camin¨® adnte, por lo que Samuel sigui¨®. Cuando llegaron a habitaci¨®n m¨¢s interior, Kathleen se prepar¨® para abrir puerta. Sin embargo, se dio cuenta de que puerta ten¨ªa una cerradura electr¨®nica. ?Por qu¨¦ alguien instr¨ªa una cerradura electr¨®nica aqu¨ª? Samuel estaba detr¨¢s de e. Con una leve sonrisa, se inclin¨® y coloc¨® una mano sobre su hombro. Luego, tecle¨® contrase?a con otra mano. 1026. Era el cumplea?os de Kathleen. E frunci¨® el ce?o ligeramente. La puerta se abri¨®, revndo habitaci¨®n a oscuras en el interior. Samuel extendi¨® mano para encenders luces. Al instante, habitaci¨®n se ilumin¨®. Samuel condujo adentro, luego cerr¨® puerta detr¨¢s de ellos. Kathleen lo mir¨® con curiosidad. ¡°?Por qu¨¦ contrase?a es mi cumplea?os?¡± Samuel vacil¨® antes de responder: ¡°?Deber¨ªa haber usado el m¨ªo en su lugar? Eso ser¨ªa demasiado f¨¢cil de adivinar, ?no crees? ¡°Si lo configuraste hace tanto tiempo, ?no deber¨ªa ser el cumplea?os de Nicolette?¡± Kathleen pregunt¨®. Samuel le dedic¨® una sonrisa insondable. ¡°Nunca he pensado en esta pregunta. ?Por qu¨¦ us¨¦ tu cumplea?os para muchas de mis contrase?as a pesar de que ten¨ªa sentimientos por Nicolette? Kathleen estaba at¨®nita. ?Muchas de sus contrase?as? ¡°Kate, mi subconsciente se dio cuenta de que me gustabas hace mucho tiempo¡±. La voz de Samuel era ronca. ¡°Sin embargo, nunca me di cuenta¡±. Kathleen apret¨® losbios. ¡°Tengo una pregunta.¡± ¡°Avanzar.¡± Samuel parec¨ªa estar muy dispuesto a cooperar con e. ¡°?Est¨¢s involucrado en este asunto de cita a ciegas con Nichs y conmigo?¡± pregunt¨® solemnemente. ¡°De nada.¡± Samuel neg¨® con cabeza. Kathleen lo mir¨® a los ojos negro azabache. Su expresi¨®n era indiferente cuando pronunci¨®: ¡°Realmente no s¨¦ nada¡±. El rostro bello y delicado de Kathleen estaba tenso. ¡°?En realidad?¡± Samuel asinti¨®. ¡°Te he dicho que nunca te mentir¨ªa¡±. Kathleen respir¨® aliviada. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel mir¨® significativamente. ¡°T¨²¡­¡± ¡°?Puedes marlo? Tengo algo que quiero decirle. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. Sac¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje de texto a Nichs. En todo el tiempo, Kathleen nunca apart¨® los ojos de ¨¦l. Samuel sonri¨®. ¡°?De verdad no conf¨ªas tanto en m¨ª?¡± Next Chapter Chapter 240 Chapter 240 Cap¨ªtulo 240 Lo cre¨ª Kathleen resopl¨®. Samuel se acerc¨® a sudo y abraz¨® por espalda. Luego sostuvo su tel¨¦fono frente a e para que pudiera ver panta. Bueno, dado que ¨¦l ya se lo estaba mostrando, pens¨® que tambi¨¦n podr¨ªa echarle un vistazo. Kathleen se qued¨® mirando panta. En ese momento, Samuel sinti¨® que Kathleen erao una adorable y curiosa gatita. E estaba mirando panta de su tel¨¦fono muy seriamente. No pudo evitar darle una palmadita en cabeza. Kathleen se qued¨® hda. Todos los vellos de su cuerpo estaban de punta. Se siente agradable. Kathleen no dijo nada, pero Samuel no se atrevi¨® a toca de nuevo. En ese momento, un golpe vino de puerta. Samuel solt¨® a Kathleen para ir a abrir puerta. Nichs entr¨®. ¡°Sra. Johnson, est¨¢s aqu¨ª para tener una cita a ciegas conmigo. ?Por qu¨¦ te encuentras con tu exmarido en privado? Kathleen respondi¨® con seriedad: ¡°Escucha, Nichs. Solo vine por Granny. No tengo ning¨²n sentimiento hacia ti.¡± ¡°Tus pbras son bastante hirientes¡±, respondi¨® Nichs con amargura. Samuel camin¨® detr¨¢s de ¨¦l y le dio una patada en parte posterior de espini. Nicol¨¢s hizo una mueca de dolor. Kathleen se qued¨® sin ha. ¡°No hables mientras est¨¢s de pie. Ven, si¨¦ntate ¡ªdijo Samuel amablemente a Kathleen. Siguiendo sus pbras, se acerc¨® y se sent¨®. ¡°?Tienes hambre?¡± pregunt¨® con consideraci¨®n. E hab¨ªa corrido hacia aqu¨ª desde el set de filmaci¨®n. Por lo tanto, estaba seguro de que e a¨²n no hab¨ªaido. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. Samuel curv¨® sus delgadosbios en una peque?a sonrisa. ¡°Har¨¦ que te preparen algo deida¡±. Mientras haba, m¨® al camarero e hizo un pedido. Kathleen mir¨® a Nicol¨¢s. ¡°Toma asiento.¡± Nichs vino y se sent¨® frente a los dos. Mir¨® a Samuel. Samuel se ha convertido en el sirviente de Kathleen. ¨¦l hace lo que e dice. ¡°Nichs, para ser honesto, solo acept¨¦ tener una cita a ciegas contigo por Granny¡±. E continu¨®: ¡°Eso no significa que me gustes de ninguna manera¡±. Nichs se sinti¨® aliviado al o¨ª decir todo esto. ¡°?Yo tambi¨¦n!¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. Por otrodo, Samuel ten¨ªa una leve sonrisa en su rostro. Nichs not¨® su sonrisa inmediatamente. Este maldito hombre. ?Mira lo feliz que est¨¢! ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso? ?Est¨¢s diciendo que e no es lo suficientemente buena para ti? Samuel mir¨® a Nichs con frialdad. Nichs estaba demasiado aturdido para har. En ese momento, Kathleen se volvi¨® para mirar a Samuel con frialdad. Samuel se ar¨® garganta. ¡°Lo que quise decir es que eres una persona maravillosa. No deber¨ªa despedirte tan f¨¢cilmente. ¡°?Jajaja!¡± Nicol¨¢s se qued¨® sin pbras. ¡°Entonces, ?deber¨ªa decir que me gusta?¡± ¡°Vete al infierno.¡± El rostro de Samuel estaba inexpresivo. Nicol¨¢s estabapletamente estupefacto. ¡°Milisegundo. Johnson, esc¨²chame. La verdad es que tampoco quiero que me env¨ªen a citas a ciegas¡±, admiti¨® Nichs. Kathleen lo mir¨® en silencio. ¡°?Qu¨¦ tal esto? Finjamos que estamos saliendo para enga?ar a esos viejos. Si no funcionamos, seguir¨¢n organizando m¨¢s citas a ciegas para nosotros. ?No crees que es demasiado problem¨¢tico? sugiri¨® Nicol¨¢s. ¡°Tengo una manera de persuadir a Granny, as¨ª que pasar¨¦ tu oferta¡±. Kathleen no estaba interesada en su propuesta. Nicol¨¢s estaba estupefacto. ¡°Te das cuenta de que el que tiene el problema aqu¨ª eres t¨², no yo, ?verdad?¡± Kathleen le expusos cosas. ¡°Tu abu est¨¢ tan ansiosa por casarte porque tiene miedo de que termineso tu padre. Nunca estuvo satisfecha con los antecedentes de tu madre. Como tiene miedo de que repitas esos mismos errores, sigue presion¨¢ndote para que tengas citas a ciegas. ?No es as¨ª? Nichs mir¨® a Kathleen en estado de shock. ?C¨®mo sabe e todo eso? ?Samuel le dijo? Nichs mir¨® a Samuel. ¡°Nunca dije nada¡±, dijo Samuel con calma. De repente, maron a puerta. Samuel se levant¨® para abrirlo. Entr¨® una camarera con un carrito deida antes de dejar todaida sobre mesa. ¡°Se?or. Macari, ya lleg¨® todaida que pediste¡±, dijo cort¨¦smente camarera. Samuel asinti¨® levemente. ¡°Est¨¢ bien. Eso ser¨ªa todo. Puedes irte.¡± Sac¨® quinientos en efectivo. La camarera sonri¨® al recibirlo. E entendi¨® lo que Samuel estaba insinuando. Samuel le estaba diciendo indirectamente a camarera que no ten¨ªa permitido decir nada sobre esto. ¡°Disfrute de suida.¡± La camarera se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Al salir, cerr¨® puerta r¨¢pidamente. Kathleen tom¨® su tenedor yenz¨® aer. E estaba muerta de hambre. No importa cu¨¢n hambrienta estuviera, todav¨ªa se ve¨ªa muy elegante mientras¨ªa. Samuel voluntariamenteenz¨® a pr unas gambas para e. Eran losngostinos tigre m¨¢s frescos disponibles. Samuel los hab¨ªa pedido cocidos al vapor y servidos tal cual. A undo, Nichs miraba sin ha a pareja amorosa frente a ¨¦l. ?Est¨¢n realmente divorciados? Que interesante. En ese momento, Kathleen dijo de repente: ¡°Nichs, te has divorciado antes, ?verdad?¡± Nichs se qued¨® estupefacto cuando sus ojos se abrieron. ¡°?Samuel!¡± Nichs se volvi¨® para mirar a su amigo. ¡°E no lo escuch¨® de m¨ª¡±. Samuel no era del tipo que chismeaba sobre los dem¨¢s. Por lo tanto, nunca le hab¨ªa dicho nada sobre esto a Kathleen. Kathleen interrumpi¨® y respondi¨®: ¡°No tienes que mirarlo as¨ª. ¨¦l no es el que me dijo. Adivin¨¦. ¡°?C¨®mo puedes adivinar algo as¨ª? ?Es usted Sherlock Holmes? Nichs respondi¨® con desconcierto. ¡°No no soy.¡± E lo mir¨® significativamente. ¡°Sin embargo, cuando conoc¨ª a tu abu y a tu madre hace un momento, me di cuenta de que ambas parec¨ªan muy ansiosas. Quieren que solidifiquemos nuestra rci¨®n lo antes posible¡±. Nicol¨¢s frunci¨® el ce?o. ¡°Como una mujer que tambi¨¦n se ha divorciado, me preguntaba qu¨¦ podr¨ªa hacer que estuvieran tan ansiosos por establecerte conmigo. ?Es porque soy rico? Por supuesto, esa es una posibilidad. Sin embargo, otra posibilidad es que te guste una mujer que no aprueba. Asi que¡­¡± Nichs se inclin¨® ante e con admiraci¨®n. ¡°Milisegundo. Johnson, est¨¢s en lo cierto¡±. Ten¨ªa que d¨¢rselo a e. ¡°Ya que entiendes lo que quiero decir, puedes explicarles cosas a tu abu cuando nos encontremos con e m¨¢s tarde¡±, afirm¨® Kathleen rotundamente. ¡°Milisegundo. Johnson, si no quiere fingir una rci¨®n conmigo, ?qu¨¦ le dir¨¢ a anciana se?ora Yoeger? Nicol¨¢s ten¨ªa curiosidad. ¡°Tengo mis propios m¨¦todos. No te preocupes.¡± Suspir¨® con frustraci¨®n. ¡°Muy bien.¡± Luego, mir¨® a Samuel. Samuel estaba concentrado en pr gambas para Kathleen. ¡°Por cierto, ?no estoy incluido en estaida que ordenaste?¡± Nichs mir¨® con des¨¢nimo a Samuel. La mirada de Samuel era hda. ¡°Si tienes hambre, sal y consigue algo deida¡±. Nicol¨¢s se qued¨® sin pbras. ?Que cruel! ¡°?Me voy!¡± Nicol¨¢s estaba furioso. ¡°No puedo creer que est¨¦s priorizando a una chica sobre un amigo. Antes, cuando te gustaba Nicolette, nunca actuabas de esta manera. Al escuchar ese nombre, Samuel lenz¨® una mirada. Ignor¨¢ndolo, Nichs se levant¨® para irse. No le hagas caso. Soloe. Cuando Samuel vios mejis hinchadas de Kathleen llenas deida, sonri¨® levemente. Parec¨ªa una ardi. Despu¨¦s de que Nichs sali¨® de habitaci¨®n, Kathleen revel¨®: ¡°En realidad, le ment¨ª¡±. ¡°?Acerca de?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°T¨² eres raz¨®n por que s¨¦ sobre su divorcio¡±, admiti¨® Kathleen. ¡°Pero nunca te he hado de eso¡±. Samuel estaba confundido. ¡°Lo s¨¦.¡± E asinti¨®. ¡°La cosa es que hab¨ªa una vez donde hab¨ªa venido a nuestra casa a verte. Cuando ustedes estaban hando en el estudio, sus voces eran muy altas, as¨ª que escuch¨¦ todo¡±. Samuel estaba estupefacto. Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¡°Estoy seguro de que no mucha gente sabe acerca de esto. La abu definitivamente no. Aunque creo que podr¨ªa estar sospechando¡±, dijo Kathleen mientras masticaba un poco de pescado. Samuel sonri¨® impotente. ¡°Fuiste tan convincente antes, incluso yo lo cre¨ª¡±. Chapter 241 Chapter 241 Cap¨ªtulo 241 Nunca seas un amante ¡ªMuchas gracias por tu confianza ¡ªdijo Kathleen con solemnidad. Consciente de que se estaba bundo de ¨¦l, Samuel no se enoj¨® con e. De todos modos, es mucho mejor para e actuar as¨ª que ignorarme fr¨ªamente. Kathleen volvi¨® a suida porque no pod¨ªa soportar maltratar su est¨®mago. ¡°No solo te ocupes de m¨ª. Deber¨ªaser tambi¨¦n. Su boca estaba llena hasta el borde. Despu¨¦s de que Nichs se fue, ya no mantuvo su imagen de dama. Samuel mir¨® con una leve sonrisa. ¡°Realmente no mantienes tu imagen frente a m¨ª¡±. ¡°?Cu¨¢l es el punto de hacer eso? Ya sabes c¨®mo soy. Adem¨¢s, no eso si tuviera una expresi¨®n viciosa, ?verdad? Kathleen pregunt¨® con frivolidad. Sacudi¨® cabeza. ¡°Exactamente.¡± Ei¨® los camarones que ¨¦l hab¨ªa pdo de manera rjada. ¡°Una mujer solo es reservada frente al hombre que le gusta¡±. Samuel estaba disgustado. ¡°No me irrites¡±. No le gustaba escuchar esas pbras. Kathleen tarare¨® en respuesta con una mirada juguetona en sus ojos brintes. ¡°En cualquier caso, este asunto con Nichs es solo elienzo. Puede que tenga que ir a muchas citas a ciegas en el futuro para apaciguar a mi abu¡±. ¡°Entonces matar¨¦ a todos esos hombres¡±. Los ojos de Samuel se volvieron hostiles, perdiendo su brillo al instante. Kathleen lenz¨® una mirada de soyo. ¡°?Crees que puedes matarlos a todos?¡± Samuel resopl¨® con frialdad. E no dudaba que me atreviera a hacerlo, pero si era capaz de matarlos a todos. E me conoce muy bien. Su ¨¦xito en hacerlo enojar instant¨¢neamente puso de buen humor. No importa cu¨¢n desconsdo est¨¦, todav¨ªa me trata con todo su coraz¨®n. Despu¨¦s deida, Kathleen bebi¨® una taza de t¨¦ para ayudar con su digesti¨®n. ¡°Mi hermano fue a encontrarse con Finn, pero su conversaci¨®n no sali¨® bien¡±, pronunci¨®. Samuel le sirvi¨® otra taza de t¨¦. ¡°?Quieres que vaya con ¨¦l?¡± Quiero que me lleves a verlo. Kathleen explic¨®: ¡°Deseo har con ¨¦l en persona¡±. ¡°Te sugiero que no lo hagas¡±, respondi¨® rotundamente. ¡°?Por qu¨¦?¡± E parpade¨® ante eso. ¡°?Le pasa algo?¡± ¡°No le pasa nada malo, pero su esposa es un poco anormal¡±, dijo Samuel con frialdad. Kathleen enarc¨® una ceja. ¡°?C¨®mo es eso?¡± ¡°Su esposa lo ama tanto que es hostil con cualquier mujer que aparezca a su alrededor. Si t¨², una mujer hermosa, fueras a ¨¦l, ?no tienes miedo de convertirte en un objetivo? E estaba aturdida. ¡°?Ni siquiera para una cha?¡± Samuel neg¨® con cabeza. Despu¨¦s de pensar un poco, Kathleen continu¨®: ¡°Nunca ayudo a gente a medias, Samuel. Desde que supe del asunto de Vivian, no ten¨ªa intenci¨®n de quedarme sin hacer nada. Esto no tiene nada que ver con Caleb. No har¨¦ que me ayudes si no lo deseas. Con eso, e se puso de pie. Samuel agarr¨® de mu?eca y dijo: ¡°?Crees que no quiero ayudarte?¡± Kathleen lo mir¨® fijamente. Su mirada se volvi¨® hda. ¡°No es porque le gustes que no quiero que ayudes a Vivian¡±. Con voz ¨¢spera, continu¨®: ¡°Pero porque s¨¦ que si curas, definitivamente le gustar¨¢s m¨¢s¡±. Y ser¨¢ a¨²n m¨¢s reacio a deja ir. Kathleen es una mujer encantadora que tambi¨¦n es gentil, amable, hermosa y generosa. Todo el mundo ama a una mujero e. Kathleen lo mir¨® solemnemente. ¡°No olvides que aunque ahora me amas tanto, no me he comprometido, Samuel. ?De verdad crees que alguien puede obligarme? El aura tensa de Samuel se dispers¨® lentamente. ¡°Yo te llevar¨¦ all¨ª. Pero para evitar problemas innecesarios, debes escucharme. ?Est¨¢ bien?¡± E asinti¨® en respuesta. Una mirada exasperada brill¨® en su hermoso y exquisito rostro. ¡°Dame dos d¨ªas. Har¨¦ los arreglos. ¡°Tan prontoo sea posible¡±, inst¨® Kathleen. ¡°Le preguntar¨¦ a alguien m¨¢s si tardas demasiado¡±. Samuel se burl¨®. ¡°?Sabes lo m que eres ahora, Kathleen?¡± E parpade¨® inocentemente. ¡°?Qu¨¦ quiero decir?¡± ¡°Sabes que todav¨ªa siento algo por ti, pero¡­¡± Samuel resopl¨®, ¡°Sin embargo, quieres que te ayude a curar enfermedad de hermana de mi rival amoroso. Una y otra vez, vas una daga en mi coraz¨®n¡±. Una sonrisa apareci¨® en su rostro gentil y delicado. ¡°Siempre puedes decir que no. No te obligu¨¦ en absoluto. ?Hmph! Apret¨® los dientes. ¡°En cualquier caso, viniste a m¨ª, ?as¨ª que no puedes buscar a nadie m¨¢s!¡± A pesar de asentir con cabeza, Kathleen sinti¨® que ¨¦l estaba insinuando algo con esas pbras. Parece estar diciendo que desde que te casaste conmigo, ?no puedes casarte con otra persona! Kathleen suspir¨® mientras miraba sus ojos que eran oscuroso pozos sin fondo. Espero estar pensando demasiado. En ese momento, son¨® su tel¨¦fono. Despu¨¦s de levantarlo y echarle un vistazo, dijo en voz baja: ¡°La abu pregunta d¨®nde estoy. Voy a reunirme con ellos ahora¡±. ¡°Vamos juntos.¡± Samuel se puso de pie y ayud¨® a Kathleen a ponerse el abrigo antes de hacer lo mismo por s¨ª mismo. Despu¨¦s de algunas deliberaciones, se dio vuelta y le dijo: ¡°Saldr¨¦ primero. Sal despu¨¦s de cinco minutos. ?Entiendo?¡± Le record¨® que ten¨ªa miedo de que ¨¦l no escuchara. Samuel simplemente resopl¨® en respuesta. Kathleen no pudo evitar re¨ªrse. ¡°Lo ¨²nico que tienes a tu favor es tu belleza. Te ves tan triste todo el tiempo, entonces, ?c¨®mo diablos me enamor¨¦ de ti? ¨¦l mir¨® fijamente. ¡°?Entonces me amar¨¢s si dejo de verme triste?¡± ¡°?Ja! T¨² deseas.¡± La mirada de Kathleen estaba llena de bu. ¡°Me voy ahora¡±. Con eso, e se alej¨®. Samuel mir¨® su esbelta espalda y resopl¨® con disgusto antes de seguir su ejemplo. Cuando Kathleen sali¨®, vio a Diana y Frances saliendo juntas. ¡°Abuelita, vieja se?ora Macari¡±. E se acerc¨®. Sus mejis sonrosadas se ve¨ªan tan adorables que cualquiera que viera se sent¨ªa feliz. La pareja not¨® que e sali¨® de habitaci¨®n privada m¨¢s rec¨®ndita. A diferencia de Frances, que no lo sab¨ªa, Diana sab¨ªa que habitaci¨®n pertenec¨ªa a Samuel. Efectivamente, el hombre sali¨® de esa habitaci¨®n despu¨¦s de un tiempo. Frances se congel¨®. No tuvieron oportunidad de har cuando Geraldine y Mnie tambi¨¦n salieron juntas. Este ¨²ltimo caminaba detr¨¢s del primero, luciendo t¨ªmidoo siempre. ¡°?Se ha reunido con mi nieto, Sra. Johnson?¡± Geraldine dijo con una sonrisa ir¨®nica. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°?Como le fue?¡± pregunt¨® anciana con anticipaci¨®n. Kathleen respondi¨® impasible: ¡°Creo que solo podemos ser amigos¡±. Nicol¨¢s es un buen hombre. Mnie habl¨® con caut. ¡°Deber¨ªa interactuar m¨¢s con ¨¦l, Sra. Johnson¡±. ¡°Mi primera intuici¨®n siempre ha sido acertada. Un hombre que puede ser mi amigo nunca puede convertirse en mi amante¡±, dijo Kathleen ramente. Sinti¨® que sus pbras eran lo suficientemente contundentes. ¡°Ya no es tan joven, Sra. Johnson, ?verdad?¡± Mnie pregunt¨® casualmente: ¡°Las mujeres de tu edad ya han dado a luz¡±. ¡°Solo aquellos que conoces. Las mujeres que conozco a mi edad est¨¢n triunfando en todo tipo de profesiones¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°No todass mujeres solo piensan en el matrimonio y los hijos. Ellos tambi¨¦n tienen sus sue?os y metas. Solo aquellos sin objetivos en vida tendr¨ªano objetivos de vida casarse y tener hijos¡±. Please check at N/?vel(D)rama.Org. Mnie se mordi¨® elbio. ¡°Se ha divorciado una vez, Sra. Johnson¡±. El sarcasmo en su deraci¨®n inmediatamente provoc¨® a Diana y Frances. Chapter 242 Chapter 242 Cap¨ªtulo 242 Pasado por un divorcio Originalmente, algo as¨ª pasar¨ªa si Geraldine hubiera reprendido un poco. Sin embargo, no lo hizo, lo que significaba que apoyaba a su nuera. ¡°Es mejor resolver su matrimonio antes¡±. Mnie continu¨® rotundamente: ¡°En cuanto a actividades o lo que sea, a nuestra familia no le gusta mucho ques mujeres salgan a trabajar. Sin embargo, no te detendremos si es lo que quieres. Kathleen se burl¨® fr¨ªamente al escuchar eso. ¡°Ya que no te gusta ques mujeres salgan a trabajar, ?qu¨¦ tal si te cambias a un hombre?¡± Samuel se acerc¨® a ellos. Sus ojos estrechos eran oscuros y hdos. Mnie se sorprendi¨®, mientras que Geraldine lo mir¨® con emociones encontradas. ¡°Ambos se acaban de conocer, ?y ustedes dos ya est¨¢n pensando en culpar a Kathleen aqu¨ª?¡± Samuel se burl¨®. ¡°No es de extra?ar que Nichs se casara y se divorciara¡±. ?Divorcio? Diana se qued¨® estupefacta. Frances tambi¨¦n ten¨ªa una mirada simr de sorpresa en su rostro. Ambos fijaron sus ojos en Geraldine y Mnie simult¨¢neamente, quienes no se atrevieron a cruzar sus miradas. ¡°?Ustedes dos!¡± Frances se enfureci¨®. ¡°?Has traicionado mi confianza!¡± ¡°Tu nieta es una divorciada, pero no me import¨® en absoluto, Frances¡±,ent¨® Geraldine. ¡°?T¨²!¡± Frances dijo enojada: ¡°?Y qu¨¦ si lo es? Nuestra familia nunca se lo ocult¨® a nadie. Por el contrario, su familia ocult¨® el hecho de que Nicol¨¢s estuvo casado antes. ?¨¦l tambi¨¦n tiene un hijo ileg¨ªtimo? ¡°No.¡± Mnie neg¨® con cabeza. ¡°No necesita preocuparse por eso, anciana se?ora Yoeger¡±. ¡°?No tienes que preocuparte?¡± Frances estaba molesto. ¡°?No es que mi nieta no tenga a alguien mejor cortej¨¢nd!¡± Mnie mir¨® y dijo sarc¨¢sticamente: ¡°?Alguien cortejar¨ªa a una divorciada? ?No es siempre mujer Kathleen simplemente mir¨® con indiferencia. ¡°Adem¨¢s, incluso si tuviera eso en mente, mam¨¢ no estar¨ªa de acuerdo. Nunca¡±, agreg¨® con un tono sombr¨ªo. ¡°Por cierto. Sab¨ªas que anciana se?ora Larson no estar¨ªa de acuerdo, as¨ª que adoptaste un enfoque diferente, usando pbras duras para intimidar a otros y hacerlos enojar con familia Larson. Cuando se den cuenta de que tendr¨ªan que enfrentarse a este tipo de suegra y suegra despu¨¦s del matrimonio, definitivamente se mostrar¨¢n reacios. ?Tengo raz¨®n? Kathleen entrecerr¨® los ojos hacia Mnie. ¡°?Est¨¢s inventando cosas!¡± Mnie lo neg¨® de inmediato. ¡°Nunca antes me hab¨ªa atrevido a causar problemas ante mam¨¢¡±. ¡°?Nunca te atreviste a causar problemas?¡± Kathleen dej¨® escapar un resoplido. ¡°Pero mira, ?no eres t¨² el que est¨¢ discutiendo conmigo de undo a otro? Es muy buena fingiendo, Sra. Larson. Por lo general finges ser tan t¨ªmido, pero he o¨ªdo que no eres as¨ª en privado. Mnie se congel¨® y entrecerr¨® los ojos. Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y dijo con frialdad: ¡°Cuando entr¨¦ por puerta hace un momento, me molestarons miradas de ambos, as¨ª que envi¨¦ a alguien a investigar. No esperaba obtener un resultado tan satisfactorio¡±. Mnie mir¨® sinprender. Kathleen le entreg¨® su tel¨¦fono a Geraldine. ¡°Vieja se?ora Larson, eche un vistazo y vea si ex esposa de Nichs es que est¨¢ chando y riendo con se?ora Larson en foto¡±. Geraldine mir¨® hacia arriba y su expresi¨®n cambi¨® en un instante. Mnie sinti¨® que un escalofr¨ªo le recorr¨ªa espalda. ¡°?T¨²!¡± Geraldine mir¨® a Mnie. ¡°?Realmente todav¨ªa est¨¢s en contacto con esa perra!¡± ¡°D¨¦jame explicarte, mam¨¢. E sigue siendo mi pariente, despu¨¦s de todo. No hay nada de malo en que la conozca, ?verdad? ¡°?Nada mal?¡± Geraldine se ri¨® con incredulidad. ¡°?Has olvidado todass cosas que hizo despu¨¦s de casarse con familia? ?Crees que no es nada? ?Si dejamos que e y Nichs se vuelvan a casar, acabar¨¢ con familia Larson! Mnie parec¨ªa imperturbable. Kathleen sinti¨® que Geraldine estaba perdiendo el aliento. La Sra. Larson ni siquiera est¨¢ escuchando. La anciana Sra. Larson seguramente espera que Nichs encuentre una mujer rica de igual estatus. Cualquier cosa que no pudiera cumplir a trav¨¦s de su hijo, se la pasar¨ªa a su nieto. Entonces, cuando nos conocimos ahora, instant¨¢neamente asumi¨® que Nichs y yo nos casar¨ªamos en el futuro. Pero Sra. Larson no quiere eso. Se cas¨® con un miembro de familia Larson con gran dificultad, pero no disfrut¨® del m¨¢s m¨ªnimo beneficio. Ni siquiera pod¨ªa volver a casa y presumir. Por lo tanto, quiere que Nichs se case con alguien que est¨¦ de sudo y pueda ayuda en la familia Larson. Por eso no le gusta ques chicas ricas se casen con miembros de familia. Tiene miedo de que miren por encima del hombro, al igual que anciana se?ora Larson. ¡°Es mejor no ser tan farisaica en el futuro, se?ora Larson¡±, pronunci¨® Kathleen con una mirada g¨¦lida mientras guardaba su tel¨¦fono. ¡°Te atreviste a atacarme incluso cuando no me conoc¨ªas. ?No tienes miedo de que te arruine? Ante su pregunta, Mnie tembl¨® de pies a cabeza. Samuel sonri¨® al ver indiferencia de Kathleen. Parece que no necesito preocuparme por e. Diana y Frances intercambiaron una mirada. ¡°V¨¢monos¡±, dijo este ¨²ltimo exasperado. ¡°Lo siento, Frances¡±, se disculp¨® Geraldine. Frances mir¨® solemnemente. ¡°Este es un asunto de tu familia, as¨ª que no interferiremos¡±. Geraldina asinti¨®. Kathleen extendi¨® mano para sujetar a Frances mientras Samuel estaba junto a Diana. Cuando los cuatro se fueron juntos, Geraldine se volvi¨® para mirar a Mnie con frialdad. Este ¨²ltimo pronunci¨® mansamente: ¡°Mam¨¢, yo¡­¡± ?p! Geraldine le dio una fuerte bofetada.Please check at N/?vel(D)rama.Org. Chapter 243 Chapter 243 Cap¨ªtulo 243 Con¨®c mejor Mnie se tap¨® cara y mir¨® agonizante a Geraldine. ¡°Mam¨¢¡­¡± ¡°Siempre has sido tan taca?a cada vez que te tra¨ªa a socializar¡±, dijo Geraldine con frialdad. ¡°La raz¨®n es obvia, ?no? Eres inseguro y tienes miedo de que gente te culpe. Es por eso que siempre act¨²as tan t¨ªmido, queriendo insinuar a gente que he estado abusando de ti para desviar su atenci¨®n. ?Crees que estoy ciego? Mnie estaba asombrada. ?Entonces e lo supo todo el tiempo? ¡°No me molest¨¦ contigo porque pod¨ªa entender c¨®mo te sent¨ªas¡±,ent¨® Geraldine con indiferencia. ¡°Adem¨¢s, tambi¨¦n eres madre de Nichs. Tambi¨¦n ser¨¢ menospreciado si otros menospreciaron a su madre¡±. Mnie frunci¨® losbios ante eso. ¡°Solo alguien que no tiene nadao t¨² se molestar¨ªa en que alguien sea divorciado o no¡±, critic¨® Geraldine. ¡°?A qui¨¦n le importa si es su primer matrimonio o no? No importa mientras sea de un estatus social m¨¢s alto. Si Nichs se casaba con Kathleen, podr¨ªa obtener su ayuda para ascender en esc social. Esto es lo m¨¢s importante enparaci¨®n con esas cosas poco realistas¡±. Mnie baj¨® cabeza. ¡°Sin embargo, todo est¨¢ arruinado por tu miop¨ªa¡±. Geraldine ri¨® con frialdad. ¡°Kathleen es inteligente. Definitivamente har¨¢ todo lo posible para causarte problemas ya que provocaste. ?Sabes cu¨¢ntos problemas le vas a causar a Nichs? Al escuchar eso, Mnieenz¨® a sollozar. ¡°Como ya me has retratadoo una suegra malvada de una familia de ¨¦lite, no ser¨¦ f¨¢cil contigo¡±, dijo Geraldine con frialdad. ¡°De ahora en adnte, te proh¨ªbo salir y participar en cualquier forma de socializaci¨®n. ?Primero tienes que aprender modales! Mnie mir¨® a Geraldine en estado de shock. ?Acaba de prohibirme salir? Con un resoplido, Geraldine sali¨® de habitaci¨®n. ¡°Debes saber que si le pido a mi hijo que se divorcie de ti, estoy seguro de que lo har¨ªa sin pensarlo dos veces¡±. Mnie se puso p¨¢lida mientras agachaba a¨²n m¨¢s cabeza, siguiendo a Geraldine fuera deR¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only habitaci¨®n. Kathleen y Francespartieron un auto mientras Diana estaba en el auto de Samuel para el viaje de regreso a casa. ¡°Abuelita, ?puedes dejar de organizar citas para m¨ª en el futuro?¡± Kathleen pregunt¨® d¨¦bilmente. ¡°Siento que voy a explotar de ira cuando me encuentre con una suegrao Sra. Larson¡±. Frances tambi¨¦n estuvo de acuerdo con Mnie y dijo: ¡°Pero necesitas casarte con alguien alg¨²n d¨ªa. No puedes negarte a casarte solo porque Samuel testim¨® una vez. ¡°No dije que no me casar¨ªa¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Es solo que no conoc¨ª a nadie que me gustara hasta ahora. Adem¨¢s, incluso si decido casarme, definitivamente har¨¦ una verificaci¨®n exhaustiva de sus antecedentes¡±. Frances asinti¨®. ¡°Naturalmente. Sin embargo, ?sabes qu¨¦ tipo de hombres prefieres? ¡°Bueno, el factor m¨¢s importante ser¨ªa un ambiente familiar rjado. De esa manera, puedo llevarme bien con ellos f¨¢cilmente¡±, respondi¨® Kathleen con una sonrisa. Cuando Frances pens¨® ens pbras de Diana, tuvo que admitir que Kathleen hab¨ªa sido tratada razonablemente bien en familia Macari durante los ¨²ltimos a?os. De hecho, familia Macari trat¨® con mucho cari?o y cuid¨® mucho. No ayud¨® que Kathleen fuera una novia, lo que hizo que Diana permitiera que Samuel se casara con e. Frances tambi¨¦n pens¨® que era una buena idea, por lo que se casaron sin problemas. Sin embargo, nadie hubiera pensado que Kathleen y Samuel se separar¨ªan por Nicolette, prima de Kathleen, nada menos. ¡°Abuelita, s¨¦ cu¨¢nto me amas y deseas darme lo mejor del mundo¡±. Kathleen parpade¨®. ¡°Sin embargo, ya mestimaron una vez en una rci¨®n. Por lo tanto, no quieroenzar una nueva rci¨®n de inmediato. Adem¨¢s, tambi¨¦n preferir¨ªa que el destino me encontrara con ¨¦l. ?Est¨¢ bien?¡± Frances dej¨® escapar un profundo suspiro mientras acariciabas mejis de Kathleen. ¡°Est¨¢ bien. Entonces te lo dejo a ti ¡ªgrazn¨® e. ¡°?Eres mejor, abu!¡± Kathleen sonri¨® juguetonamente. Mientras abrazaba a Frances, presion¨® su meji contra suya. Frances sonre¨ªa satisfecha y el ambiente en el coche era armonioso. Sin embargo, fue una historia diferente en el otro coche. ¡°Yo lo vi.¡± Diana habl¨® con indiferencia. Kathleen y t¨² salisteis de misma habitaci¨®n. Samuel reprimi¨® el brillo que amenazaba con dester en sus ojos. ¡°No hicimos nada m¨¢s queer juntos¡±. ¡°Ja ja.¡± Diana se ri¨® burlonamente. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s esperas hacer aparte de eso?¡± Samuel se qued¨® sin pbras. ¡°?Mocoso! ?Si no fuera por m¨ª, tu esposa habr¨ªa sido arrebatada!¡± rega?¨® Diana. ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?C¨®mo puedes tener los nervios para preguntar?¡± Diana gru?¨®. ¡°?T¨² v¨¢ndalo! ?Por qu¨¦ crees que anciana se?ora Yoeger elegir¨ªa a familia Larson? ?Fui yo quien los sugiri¨®!¡± Samuel frunci¨® el ce?o profundamente. ¡°?T¨²?¡± ¡°?No es obvio?¡± der¨® Diana. ¡°?Aunque yo s¨¦ sobre los asuntos de familia Larson, anciana se?ora Yoeger no lo sabe! Fui yo quien le dijo que el hijo de familia Larson parec¨ªa un hombre decente, lo que llev¨® a ponerse en contacto con anciana se?ora Larson¡±. Samuel estaba at¨®nito. ?Nadie puede vencers t¨¢cticas de abu! ¡°?C¨®mo no voy a saber c¨®mo es Kate?¡± Diana dijo con orgullo. ¡°Una vez es todo lo que necesita para ararles cosas a anciana se?ora Yoeger. Adem¨¢s, familia Larson parece una familia pac¨ªfica a primera vista, pero en realidad tienen muchos problemas internos. Por lo tanto, anciana se?ora Yoeger ya no se atrever¨ªa a organizarle citas, por temor a que le hiciera da?o a Kate. Esto se ma matar dos p¨¢jaros de un tiro. ?Cons¨ªguelo?¡± Los orbes ilegibles de Samuel se oscurecieron. ¡°S¨ª.¡± Diana suspir¨®. ¡°Solo te ayud¨¦ por lo mucho que sientes por Kate. De lo contrario, te habr¨ªa ignorado. Samuel se ar¨® garganta. ¡°Abu.¡± ¡°?Qu¨¦?¡± La expresi¨®n de Diana era r¨ªgida mientras el disgusto se extend¨ªa por su rostro. Se sent¨ªa bastante inc¨®moda por haber traicionado a Kathleen. ¡°Gracias¡±, dijo Samuel con voz ronca. ¡°Ahora entiendo por qu¨¦ quer¨ªas que me casara con Kate en ese entonces. E es una mujer brinte. Adem¨¢s, mi vida fue simple pero armoniosa en los tres a?os que pas¨¦ con e¡±. Kathleen le dio sensaci¨®n de estar en casa. ¡°Te has dado cuenta demasiado tarde¡±. Diana suspir¨®. ¡ªAbu ¡ªgrazn¨® Samuel. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± El rostro de Diana se contrajo en un rictus. ¡°?Podr¨ªas hacer un esfuerzo adicional y ayudarme?¡± ¨¦l murmur¨®. ¡°?Mocoso! ?Lo est¨¢s presionando! grit¨® Diana. ¡°?De qu¨¦ otra manera puedo ayudarte? ?Quiz¨¢s quieres que convenza a Kate para que te ame? Losbios de Samuel se torcieron en una sonrisa. ¡°Estoy bromeando. Yo mismo puedo perseguir a una mujer. Diana respir¨® hondo. ¡°Si est¨¢s dispuesto a escucharme, debes recordar una cosa. No importa lo que digan los dem¨¢s, no puedes apresurar a Kate para que tome una decisi¨®n. Es demasiado insegura y necesita algo de tiempo para recuperarse del pasado. Tienes que darle algo de espacio para pensar con ridad. Antes de que pueda hacerlo, nunca te aceptar¨¢ a ti ni a ning¨²n otro hombre. Samuel frunci¨® losbios. ¡°Kate ha estado bajo mi cuidado durante mucho tiempo. La conozco mejor que nadie¡±. Diana lenz¨® una mirada significativa. Chapter 244 Chapter 244 Cap¨ªtulo 244 Motivo oculto Los orbes de Samuel se oscurecieron. ¡°Yo s¨¦ eso.¡± ¡°Entiendo que est¨¦s ansiosa¡±,enz¨® Diana con una voz profunda. ¡°Sin embargo, debes ponerte en los zapatos de Kate. Fracasar¨¢spletamente si todav¨ªa est¨¢s tratando de usar tu l¨®gica para entende. Samuel no respondi¨®, pero sus ojos se oscurecieron. El coche que ten¨ªan dnte cambi¨® de diri¨®n cuando Kathleen y Frances se dirig¨ªan a residencia de los Johnson. Como Samuel quer¨ªa enviar a Diana de regreso a residencia Macari, no iban en misma diri¨®n. Sin embargo, Samuel regresar¨ªa pronto despu¨¦s de despedir a Diana, por lo que no dijo nada. Cuando Kathleen y Frances llegaron a entrada de residencia de los Johnson, una mujer se les acerc¨® cuando bajaron del auto. ¡°Abuelita.¡± La voz de mujer no era ni demasiado alta ni demasiado baja. ¡°Te he estado esperando por alg¨²n tiempo.¡± Frances le envi¨® una mirada de sorpresa. ¡°?Yareli?¡± Yareli? ?Yareli Yoeger? Kathleen mir¨® a mujer en silencio. Escuch¨® rumores de que Yareli hab¨ªa regresado hace alg¨²n tiempo pero nunca hab¨ªa visto. Incluso cuando Kathleen y familia Yoeger tuvieron una disputa tan grande, Yareli no estaba a vista. Por lo tanto, nadie sab¨ªa a d¨®nde hab¨ªa ido. Yareli se acerc¨® con una leve sonrisa. ¡°Abuelita, por favor ven a casa conmigo¡±. Frances hizo una pausa por un momento antes de sacudir cabeza ligeramente. ¡°No ir¨¦ a casa contigo¡±. ¡°S¨¦ que t¨², mi madre y mi t¨ªo tuvieron algunos malentendidos antes, pero eso no cambia el hecho de que es tu hogar¡±, murmur¨® Yareli. ¡°Esta es residencia Johnson. ?No tienes miedo de que te critiquen por quedarte aqu¨ª? ¡°?Y qu¨¦ si esta es residencia de Johnson?¡± Kathleen pregunt¨®, sinti¨¦ndose perpleja. ¡°Mi hermano mayor y yo somos los nietos de Granny. Sin mencionar que podemos cuidar de e tambi¨¦n. Fue entonces cuando Yareli se volvi¨® para mirar a Kathleen. Eres Kathleen, ?verdad? Realmente no te conozco bien, pero quiero decirte que Granny es miembro de familia Yoeger. Por lo tanto, debe volver a residencia Yoeger, ?entendido? Kathleen se burl¨®, ¡°Entiendo¡±. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Yareli frunci¨® el ce?o. ¡°Es f¨¢cil saber lo que est¨¢s tratando de transmitir. Si te casas alg¨²n d¨ªa, d¨¦jame decirte que nunca debes volver a casa y quejarte si tu esposo te intimida. Despu¨¦s de todo, a tus ojos,s hijas casadas son extra?as y ya no son familia¡±, continu¨® Kathleen burl¨¢ndose de e. Yareli se mordi¨® elbio. ¡°?T¨²!¡± ¡°S¨¦ que no tienes padre, as¨ª que tu apellido sigue siendo Yoeger. Sin embargo, Granny es tu abu por parte materna, por lo que residencia Yoeger no es realmente tu hogar. ?Por qu¨¦ quedarse all¨ª, entonces? Kathleen quer¨ªa que probara su propia medicina. ¡°?Y qu¨¦? Crec¨ª bajo el cuidado de Granny. Estoy m¨¢s cerca de e de lo que lo estar¨ªan todos sus otros nietos¡±, dijo fr¨ªamente Yareli. ¡°Aunque no crec¨ª con Granny, su ADN est¨¢ en mis venas. ?Est¨¢s tratando de decir que maltratar¨ªa a mi propia abu? Kathleen cuestion¨® con indiferencia. Yareli se qued¨® sin pbras. ¡°Est¨¢ bien. Dejen de pelear¡±, Frances los detuvo. ¡°Abuelita, deber¨ªas ir a casa conmigo. ?Qu¨¦ pensar¨ªan los forasteros si vivieras aqu¨ª? Yareli aconsej¨® preocupada. ¡°Ja ja.¡± Kathleen resopl¨®. ¡°Parece que solo te preocupa que te critiquen, no Granny¡±. El rostro de Yareli se puso taciturno. ¡°Qu¨¦ gracioso¡±, se burl¨® Kathleen con voz mon¨®tona. ¡°?No sab¨ªas que tu madre maltrataba a abu? Regresaste hace d¨ªas, despu¨¦s de todo. Adem¨¢s, tu madre ni siquiera se disculp¨® por esto. E debe estar esperando a que pase todo el incidente. Qu¨¦ inocente de su parte pensar que es posible¡±. Sabiendo lo afda que era lengua de Kathleen, Yareli se volvi¨® hacia Frances. ¡°Abuelita, ya estoy de regreso. Te prometo que te proteger¨¦ de ahora en adnte.¡± Frances frunci¨® el ce?o. ¡°Dime. ?Est¨¢s dispuesto a ir a casa conmigo? Yareli se acerc¨® para tomar mano de Frances. ¡°?Vanessa?¡± La expresi¨®n de Frances estaba en nco. ?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª, Vanesa? Yareli se sorprendi¨® por un momento antes de fruncir el ce?o. ¡°Abuelita, esa es mi madre. Soy Yareli. Tu nieta favorita, Yareli¡±. Mientras dec¨ªa eso, Yareli incluso lenz¨® a Kathleen una mirada de suficiencia. Kathleen reflexion¨®, Aunque Yareli tiene el aura de una hija de una familia de ¨¦lite, sus iones y pbras dicen lo contrario. No me extra?a que sea hija de Vanessa. Sus pbras son contundentes y llenas de ego¨ªsmo. Kathleen sab¨ªa que mente de Frances estaba confusa de nuevo. Tomando suavemente su mano, Kathleen sonri¨® amablemente. ¡°Abuelita, entremos. Esta muy fr¨ªo.¡± Frances asinti¨®. Kathleen, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? Yareli mir¨® fijamente. ¡°Hace mucho frio afuera. Tal vez no est¨¦s preocupado por Granny, pero yo s¨ª¡±, se burl¨® Kathleen. Yareli frunci¨® losbios al vero Kathleen ayudaba a Frances a entrar a mansi¨®n. La expresi¨®n de Yareli se volvi¨® fr¨ªa. Como era de esperar, ?Kathleen es un fastidio! Sin embargo, respuesta anormal de Frances en este momento le hab¨ªa dado una idea de c¨®mo proceder. Cuando Yareli sali¨® por entrada de residencia de los Johnson, pas¨® un Maybach negro. No era un Maybach ordinario, porque su matr¨ªc era una a que e estaba muy acostumbrada. Inmediatamente, Yareli camin¨® hacia mansi¨®n de aldo. Cuando lleg¨®, Samuel sali¨® del Maybach, que estaba aparcado en el porche. ¡°Samuel¡±, grit¨® Yareli. Cuando Samuel escuch¨® que alguien lo maba, se volvi¨® hacia undo y mir¨®. Yareli r¨¢pidamente corri¨® hacia ¨¦l. ¡°Samuel, no sab¨ªa que viv¨ªas aqu¨ª¡±. Yareli estaba a vez sorprendida y feliz. Samuel respondi¨® con indiferencia: ¡°?Qu¨¦ haces aqu¨ª?¡± ¡°Debes pensar que estoy aqu¨ª para buscarte, ?verdad?¡± Yareli pregunt¨® con una sonrisa. El hermoso rostro de Samuel estaba fr¨ªo cuando mir¨®. ¡°?Alguna vez has o¨ªdo har de un dicho?¡± ¡°?Qu¨¦ es?¡± pregunt¨® Yareli con curiosidad. ¡°La intenci¨®n de uno no debe ser buena para visitar a alguien fuera de lo¨²n¡±. Los orbes negros de Samuel estaban llenos de frialdad. Yareli se qued¨® hda. ¡°?C¨®mo puedes decir algo as¨ª?¡± pregunt¨® e agraviada. ¡°Mi abu y tuya son mejores amigas, despu¨¦s de todo¡±. ¡°?Asi que?¡± Samuel replic¨®. Yareli se qued¨® desconcertada. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°S¨¦ todo sobre lo que hizo familia Yoeger, entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa ser cort¨¦s contigo?¡± Samuel cuestion¨® con calma. ¡°Te vi salir de residencia de los Johnson con cara oscurecida. Esto demuestra que te reuniste con Kate y quiz¨¢s incluso te peleaste con e¡±. ¡°?Es por eso que decidiste no ser educado conmigo?¡± Yareli se sinti¨® un poco frustrada. ¡°As¨ª es¡±, replic¨® Samuel. No me gusta nadie que cause problemas a Kate. Adem¨¢s, tu abu tambi¨¦n es abu de Kate. Yareli se qued¨® sin pbras cuando entendi¨® lo que quer¨ªa decir Samuel. ¡°No creo que se me deba culpar pors iones de mi madre. Aunque mi madre estaba equivocada, yo no sab¨ªa nada al respecto¡±, explic¨® Yareli, que no quer¨ªa que Samuel malinterpretara. Samuel mir¨®, su hermoso rostro sin emociones. ¡°?Est¨¢s seguro de que no lo sab¨ªas?¡± Yareli se qued¨® desconcertada. ¡°Por lo que s¨¦, ya estuviste de regreso por una semana¡±, continu¨® Samuel. Yareli mir¨® a Samuel sorprendida. ?C¨®mo se enter¨® de esto? ?¨¦l me localiz¨®? ¡°Samuel, ?contrataste a alguien para que me siguiera?¡± pregunt¨® Yareli con torpeza. En ese momento, Samuel mir¨® hacia el segundo piso de residencia Johnson. Cuando vio que cortina una vez abierta se cerr¨® de repente, sonri¨®. Chapter 245 Chapter 245 Cap¨ªtulo 245 Tengo sue?o Yareli descubri¨® que Samuel estaba mirando hacia el segundo piso de aldo. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s mirando?¡± e pregunt¨®. Samuel apart¨® mirada y mir¨® con frialdad. ¡°Deber¨ªas irte ahora¡±. ?Abandonar? Yareli estabapletamente indignada. ¡°Samuel, esta es primera vez que escucho que est¨¢s viviendo afuera. ?No me vas a invitar a entrar a tomar una taza de caf¨¦? Hace mucho frio afuera.¡± ¡°No. no lo har¨¦ De lo contrario, Kate malinterpretar¨¢ situaci¨®n¡±, Samuel rechaz¨® directamente. Con eso, camin¨® hacia mansi¨®n. Despu¨¦s de ingresar contrase?a, Samuel entr¨® e inmediatamente cerr¨® puerta detr¨¢s de ¨¦l. Samuel evadi¨® a Yarelio si temiera que e lo persiguiera. Parec¨ªa que encontraba irritable su presencia. Ni que decir tiene que Yareli se enfureci¨® por su rechazo. Resulta que Samuel vive aldo de Kathleen. ?Se mud¨® de Florinia Manor por Kathleen? ?De ninguna manera! Yareli se neg¨® a creer eso. Samuel es un hombre sobresaliente de una familia prominente. Adem¨¢s, tiene un aire natural de arrogancia a su alrededor. No hay forma de que haga tal cosa por una mujer que ha abandonado. ?Quiz¨¢s le gusta vivir aqu¨ª? La expresi¨®n de Yareli se volvi¨® fr¨ªa de inmediato. Pase lo que pase, estaba decidida a evitar que Samuel y Kathleen volvieran a estar juntos. Lament¨® no haberle dicho a Diana sus sentimientos hacia Samuel en ese entonces despu¨¦s de descubrir que Diana hab¨ªa hecho que Samuel se casara con Kathleen. De lo contrario, Diana habr¨ªa puesto a Yareli con Samuel debido a su estrecha rci¨®n con Frances. Al principio, Yareli quer¨ªa esperar otros dos a?os despu¨¦s de graduarse de universidad. Sin embargo, nunca esper¨® que Kathleen hiciera su movimiento. Afortunadamente para Yareli, Kathleen y Samuel se divorciaron m¨¢s tarde. Sin embargo, VanessaContent bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ayud¨® aprometerse con el hijo mayor de familia Yates. Yareli tard¨® un a?o en romper elpromiso. E regres¨® esta vez con esperanza de casarse con Samuel. Por lo tanto, Yareli estaba ansiosa por recuperar a Frances. Con ayuda de este ¨²ltimo, tendr¨ªa muchas oportunidades de acercarse a Diana y dejarle pistas sobre su matrimonio con Samuel. Sin embargo, nada result¨® seg¨²n lo neado ya que Vanessa qued¨® expuesta por lo que hab¨ªa hecho. Afortunadamente para Yareli, e no tuvo nada que ver con ese asunto. Pase lo que pase, Vanessa segu¨ªa siendo su madre. Era imposible decir que Yareli no se vio afectada por el esc¨¢ndalo. Por lo tanto, necesitaba ayuda de Frances. Los rumores solo se apagar¨ªan cuando Frances regresara a casa. Yareli ten¨ªa que encontrar manera de trae de vuelta lo antes posible. Cuando Samuel regres¨® a habitaci¨®n, mir¨® al otrodo de casa y vio que luz a¨²n estaba encendida en habitaci¨®n de Kathleen. Samuel tom¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje: No tengo nada que ver con e. Por favor, no malinterpretes situaci¨®n. Kathleen respondi¨®: Eso no tiene nada que ver conmigo. Samuel respondi¨®: Ya que no te molesta, no mires pr¨®xima vez. Basta con mirar abiertamente. De lo contrario, podr¨ªa malinterpretar su intenci¨®n. Kathleen se qued¨® sin pbras al leer su mensaje. Fue un error de mi parte mirarlos. ?En serio me pidi¨® que los mirara descaradamente? Eso es simplemente rid¨ªculo. Samuel frunci¨® losbios y envi¨® un mensaje de texto: ?No sientes curiosidad por nuestra conversaci¨®n? Kathleen respondi¨®: ?Qu¨¦ m¨¢s puede haber adem¨¢s de coquetear? Samuel envi¨® un mensaje de texto: Ni siquiera sab¨ªa que todav¨ªa pod¨ªa coquetear con otros. Frunciendo el ce?o, Kathleen respondi¨®: De todos modos, nunca me has coqueteado antes. Por lo tanto, no s¨¦ si has hecho esto con otras mujeres en el pasado. Adem¨¢s, tampoco tengo curiosidad. ¨¦l es el que me envi¨® un mensaje de texto primero. ?No me molest¨¦ en preguntar sobre su conversaci¨®n! Sonriendo, Samuel envi¨® un mensaje de texto: Le dije que ten¨ªa motivos ocultos para acercarse a m¨ª. Al ver eso, Kathleen frunci¨® a¨²n m¨¢s el ce?o. Samuel agreg¨®: Hace medio mes, Yareli rompi¨® elpromiso con el hijo mayor de familia Yates. E ha estado aqu¨ª por lo menos una semana. Sin embargo, e no ha mostrado su rostro durante ¨²ltima semana a pesar de lo sucedido. ?No tienes curiosidad por saber ad¨®nde fue? Kathleen se qued¨® pensativa despu¨¦s de leer elrgo mensaje. Por supuesto, Kathleen sab¨ªa que Yareli hab¨ªa regresado a casa hac¨ªa mucho tiempo. Sin embargo, no sab¨ªa en qu¨¦ andaba Yareli semana pasada. Kathleen: ?Sabes ad¨®nde fue? Samuel respondi¨®: Yo s¨ª. Kathleen frunci¨® losbios, dudando si preguntarle. Justo cuando e lo contemba, Samuel le envi¨® otro mensaje: Ya es tarde. Deber¨ªas ir temprano a cama. Te llevar¨¦ al equipo de filmaci¨®n ma?ana por ma?ana. Podemos har en el camino. Kathleen se qued¨® sin pbras. Samuel envi¨® un mensaje de texto: ?Qu¨¦ pasa? Kathleen respondi¨®: Solo quieres verme, ?verdad? Samuel respondi¨®: Puedes pensar lo que quieras. De todos modos, tengo sue?o ahora. Buenas noches. Al ver su mensaje, Kathleen resopl¨®. Lo est¨¢ haciendo a prop¨®sito. Ahora que me pic¨® curiosidad, ?c¨®mo puedo conciliar el sue?o? ?Ese bastardo! Al d¨ªa siguiente, Kathleen baj¨®s escaleras con dos enormes bolsas en los ojos que adornaban su rostro. Inmediatamente fue a puerta. Con el ce?o fruncido, Charles sonde¨®: ¡°Kate, ?no vas a desayunar?¡±. ¡°No tengo hambre¡±, respondi¨® Kathleen d¨¦bilmente. Charles frunci¨® el ce?o. ¡°A¨²n as¨ª, debeser algo. De lo contrario, podr¨ªas desmayarte mientras filmas m¨¢s tarde¡±. ¡°No te preocupes. Comer¨¦ cuando llegue al set de filmaci¨®n¡±. Kathleen sali¨® por puerta despu¨¦s de ponerse chaqueta. Charles frunci¨® el ce?o ante su respuesta. ?Se despert¨® en eldo equivocado de cama esta ma?ana? Con eso en mente, se puso de pie y mir¨® por ventana. Vio a Kathleen entrar en el Maybach de Samuel. Charles se qued¨® sin pbras. Su estado de ¨¢nimo se agri¨® al instante. ?Samuel amenaz¨® a Kathleen? Sin embargo, eso no tiene sentido ya que ¨¦l no tiene ninguna influencia sobre e. ?Cu¨¢l es el problema entonces? ?Ser¨¢ que Kathleen ha decidido volver con ¨¦l? Dentro del Maybach, Kathleen mir¨® a Samuel con cansancio. Hab¨ªa una pizca de resentimiento en su mirada. Levantandos cejas con picard¨ªa, Samuel pregunt¨®: ¡°?Noche dura?¡± Kathleen dej¨® escapar una risita al escuchar suentario sarc¨¢stico. Samuel tom¨® su mano y coloc¨® el desayuno en su palma. ¡°Hice s¨¢ndwiches de salm¨®n y un batido para ti. Intentalo.¡± ¡°?Hiciste esto t¨² mismo?¡± Kathleen se sobresalt¨®. ¡°?No sabes que puedo cocinar? Adem¨¢s, no fue tan dif¨ªcil hacer este desayuno simple¡±, respondi¨® Samuel con una sonrisa ir¨®nica. ¡°Bueno, no pens¨¦ que tuvieras tiempo para hacerlo¡±, dijo Kathleen rotundamente antes deer su s¨¢ndwich y beber el batido. Samuel sonri¨® c¨¢lidamente mientras miraba. Mira lo hambrienta que est¨¢. ¡°Adnte, entonces¡±. Kathleen mastic¨® felizmente su s¨¢ndwich. ¡°?Esta delicioso?¡± Samuel pregunt¨®. Parec¨ªa importarle m¨¢s su opini¨®n sobre el desayuno. ¡°Por supuesto, es bueno. S¨¦ que el salm¨®n est¨¢ fresco en el momento en que le di un mordisco¡±. Kathleen tom¨® otro sorbo del batido. El batido de bayas mixtas hecho por Samuel fue refrescante. El estado de ¨¢nimo de Samuel se ilumin¨® al instante al ver c¨®mo estaba disfrutando el desayuno. ¡°Vamos, solo derrama¡±, inst¨® Kathleen. ¡°?Qu¨¦ deber¨ªa decir?¡± Samuel estaba perplejo. Kathleen se qued¨® en silencio. Sinti¨¦ndose furiosa, mir¨® a Samuel. Sin embargo, su expresi¨®n parec¨ªa m¨¢s encantadora que amenazante en ese momento. Una brinte sonrisa apareci¨® en el rostro de Samuel. ¡°Yareli fue a ver a Sean Brooks¡±. ?Sean Brooks? ¡°?Est¨¢s hando del hijo mayor de familia Brooks en Jipsdale?¡± pregunt¨® Kathleen, perpleja. Samuel asinti¨®. Kathleen dijo sorprendida: ¡°No puedo creer que se conocieran¡±. ¡°?Conoces a familia Brooks?¡± Samuel sonde¨®. ¡°Por supuesto que s¨ª. Esas prestigiosas familias se enviar¨¢n regalos cada A?o Nuevo. Tengo que ayudar a abu y al ama de ves con estas cosas todos los a?os. Por undo, no podemos enviar nada demasiado caro. Por otro, debemos expresar nuestra sinceridad en esos dones. Es un proceso tan problem¨¢tico¡±. Para Kathleen, ese asunto era el ¨²nico obst¨¢culo insuperable al que se enfrentaba una esposa de una familia adinerada. Hay tantas familias prestigiosas. Por lo tanto, no podemos enviar el mismo regalo dos veces. Puaj. ?Solo Dios sabe cu¨¢nto cabello hab¨ªa perdido durante esos d¨ªas! Chapter 246 Chapter 246 Cap¨ªtulo 246 ?Est¨¢s de acuerdo si lo cortejo? ¡°No te preocupes por este tipo de cosas pr¨®xima vez. S¨®lo d¨¦jamelo a mi.¡± Samuel esboz¨® una sonrisa. Kathleen, fulmin¨¢ndolo con mirada, se enfureci¨®: ¡°?No te atrevas a decir tonter¨ªaso esta!¡±. Nunca hab¨ªa pensado en reconciliarse con Samuel. ?Nunca volver¨¦ a estar con ¨¦l! ¡°Lo que quiero decir es que siempre he estado resolviendo esto en tu ausencia¡±, explic¨® Samuel. Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido tan prontoo lo escuch¨®. Luego sigui¨® su l¨ªnea de pensamiento mientras continuaba con su fiesta. ¡°La familia Brooks resid¨ªa tan lejos en Norham, entonces, ?qu¨¦ quiere Yareli con ¨¦l para ir hasta all¨ª?¡± Samuel mir¨® fijamente. ¡°Tal vez puedas verlo desde una perspectiva diferente. Sean puede ser el que la est¨¢ buscando en su lugar. Kathleen se sorprendi¨® al mirar a Samuel a los ojos, solo para encontrar mirada oscurecida de este ¨²ltimo. ¡°Pero familia Brooks es una familia militar, entonces, ?por qu¨¦ necesitar¨ªan a Yareli?¡±. Kathleen no ten¨ªa idea alguna. Samuel le record¨®: ¡°Dado que est¨¢n conectados con el ej¨¦rcito, podr¨ªan ofrecerle a Yareli una gran ayuda. Sin embargo, su fundaci¨®n est¨¢ en Jipsdale, por lo que ser¨ªa bastante inconveniente para ellos llevar a cabo cualquier negocio que tengan en Jadeborough¡±. ¡°?Quieres decir¡­ que Yareli est¨¢ actuandoo su intermediaria?¡± Kathleen hizo una suposici¨®n descabeda. Samuel asinti¨® en respuesta. Kathleen se dio cuenta. ¡°Es imposible que familia Brooks hable de negocios con Yareli. Entonces solo puede ser otra cosa. ¡°As¨ª es.¡± El rostro de Samuel permaneci¨® tan tranquiloo un estanque. ¡°Tienen que estar compartiendo alg¨²n tipo de alto secreto¡±. ¡°?Qu¨¦ te hace decir eso?¡± Kathleen parpade¨® ante eso. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ¡°Porque¡­ yo tampoco estoy tan seguro¡±, respondi¨® Samuel muy tranqumente. ¡°Si eso es algo que no tengo conocimiento, solo puede ser un secreto¡±. ¡°Samuel, ?por qu¨¦ no simplemente admites que no siempre tienes eso a cada pieza de informaci¨®n bajo el sol?¡± Kathleen lo mir¨® conscivia todo el tiempo. Despreocupado, Samuel dio su opini¨®n. ¡°No se trata de que yo no lo admita. M¨¢s bien, conoc¨ª mi l¨ªmite hace un a?o cuando te busqu¨¦ por todas partes pero termin¨¦ en vano. Aparte de eso, nada ha sido nunca una piedra de tropiezo para m¨ª. En cuanto a este asunto, solo puedo decir que propia Yareli tampoco sabe mucho. Todo lo que ha estado haciendo ha sido hacer mandados a ciegas para familia Brooks¡±. Sus pbras fuerono un rayo ca¨ªdo del cielo para Kathleen. E solt¨®: ¡°?Qu¨¦? ?Quieres decir que todo este tiempo e ha estado cumpliendo sus ¨®rdenes sin siquiera preguntar? Interesante¡­ Samuel mir¨®. ¡°La familia Brooks debe haberle ofrecido una cantidad astron¨®mica de beneficios m¨¢s all¨¢ de nuestra imaginaci¨®n¡±. Con un tono suave, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Est¨¢s insinuando que Yareli puede tratar conmigo a trav¨¦s de las manos de familia Brooks?¡±. Samuel inclin¨® cabeza. ¡°?Est¨¢ bien porque yo tambi¨¦n tengo patrocinadores!¡± prom¨® Kathleen. Ni una pizca de miedo se pod¨ªa sentir viniendo de e. Samuel sonri¨®. ¡°Soy yo, ?verdad?¡± Eso hizo que Kathleen resora con frialdad. ¡°?No! No eres tu.¡± Una mirada significativa brill¨® en los ojos de Samuel en esa nota. ¡°?Qui¨¦n podr¨ªa ser, entonces?¡± ¡°?Tienes que preguntar? ?Mi hermano, Carlos! Kathleen era todo sonrisas. ¡°Charles siempre me mantendr¨¢ alejado del da?o¡±. Dudoso, Samuel interrog¨® en un tono profundo: ¡°?Est¨¢s segura? Es de familia Brooks de que estamos hando¡±. ¡°?Hmph! ?Y qu¨¦? ?Podr¨ªan ser m¨¢s poderosos que los cielos?¡± Con un semnte desde?oso, Kathleen se burl¨® de ¨¦l: ¡°S¨¦ que est¨¢s aterrorizado. Qu¨¦ pena. ?Porque no soy!¡± Entrecerrando los ojos hasta convertirlos en rendijas, Samuel lenz¨® una mirada hda. ¡°?Parezco un gato asustado frente a familia Brooks?¡± ¡°Si tu puedes.¡± Kathleen se atrevi¨® a poner nervioso a Samuel. ¡°Si no, ?por qu¨¦ tienes esa mirada reticente en tu rostro?¡± Con un semnte hdo, Samuel replic¨®: ¡°Parece que no tienes idea de qui¨¦n soy¡­¡± ¡°S¨¦ que eres Samuel Macari. ?En qui¨¦n m¨¢s puedes convertirte? Kathleen ten¨ªa los ojos fijos en ¨¦l antes de agregar: ¡°?Oh, ro! Tambi¨¦n eres el nieto de se?ora Macari, el hijo de se?ora Macari, el futuro marido de una mujer al azar y quiz¨¢s el padre de tus futuros hijos. No me importa-¡° Mientras e divagaba y haba, Samuel de repente hizo car cerrando susbios contra los de e. Kathleen se qued¨® at¨®nita en el acto. Luego discuti¨® con ¨¦l: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?No me diste tu pbra de que no me besar¨ªas sin pensar? Adem¨¢s, ?nunca te he dado mi consentimiento! En ese momento, los ojos de Samuel se llenaron de hostilidad. ¡°Su consentimiento no es necesario esta vez¡±. ¡°?T¨²!¡± Kathleen lenz¨® una mirada asesina. ¡°?Qu¨¦ dijiste? ?Por que no?¡± ¡°Porque est¨¢s hiriendo mi orgullo¡±. Samuel sonaba tan severo con su deraci¨®n. ?Lastimando su orgullo? ¡°?Eh? ?Desde cu¨¢ndo te he humido? ?En qu¨¦ manera?¡± Kathleen estaba desconcertada pors pbras de Samuel. Esta ¨²ltima acerc¨® su barbi para estar cara a cara con e y dijo: ¡°En primer lugar, es bastante rid¨ªculo que supongas que soy inferior a familia Brooks. La familia Macari nunca se ha inclinado y no se inclinar¨¢ ante nadie¡±. Al escuchar su promaci¨®n, Kathleen apret¨® susbios rojo cereza. ¡°Simplemente no lo sab¨ªa mejor. Nadie me dijo.¡± ¡°?Hmph! Has vivido lo suficiente con familia Macari en el pasado e incluso te casaste conmigo. No digas que eras un extra?o para familia Macari. El disgusto se apoder¨® del rostro de Samuel mientras haba. Kathleen no dijo nada. ¡°Adem¨¢s, estoy bastante molesto porque dices que ser¨ªa el futuro esposo o padre de alguien¡±. Samuel sostuvo sus mejis con su palma callosa y continu¨® con un tono fr¨ªgido: ¡°Ya mencion¨¦ que no me volver¨¦ a casar, as¨ª que nunca podr¨¦ ser el esposo ni el padre de otra persona, ?entendido?¡± Kathleen frunci¨® losbios y permaneci¨® en silencio. En ese momento, Samuel roz¨® ligeramente con el dedoisura de su boca antes de meter el dedo en su propia boca. Asombrada, Kathleen se congel¨® all¨ª mismo. ?Esa es salsa del s¨¢ndwich que sobr¨®! En cuesti¨®n de segundos,s orejas de Kathleen estaban tan rojaso un tomate. ?Qu¨¦ asqueroso pervertido! Emociones inexplicables inundaron el rostro de Samuel mientras miraba de reojo a Kathleen. Esta ¨²ltima r¨¢pidamente enderez¨® su espalda y mir¨® hacia el frente mientras pon¨ªa el trozo de s¨¢ndwich en su boca, masticando todo el tiempo. Samuel no pudo evitar sonre¨ªr ante eso. E es tan adorable. Finalmente, llegaron al hotel. ¡°Estamos aqu¨ª¡±, anunci¨® Samuel con indiferencia. Solo Kathleen recuper¨®postura en el segundo en que escuch¨® su voz. Se volvi¨® para mirar por ventani del coche. ?Ya estamos aqu¨ª? Bajando cabeza, descubri¨® que solo hab¨ªa logrado terminar mitad del s¨¢ndwich. Sin pensarlo dos veces, meti¨® el s¨¢ndwich restante ens manos de Samuel. ¡°?Por qu¨¦ preparaste tantaida? No soy un cerdo, ?de acuerdo? ?Es imposible acabar con ellos!¡± Samuel sonri¨® levemente. ¡°Lo terminar¨¦ por ti¡±. ¡°?No crees que eres un poco antihigi¨¦nico?¡± Kathleen termin¨® el ¨²ltimo sorbo de su bebida mientras haba. ¡°?Se adapta a tu gusto?¡± Samuel mir¨® profundamente a los ojos de Kathleen. Kathleen, a su vez, lo mir¨® antes de asentir. Soltando una carcajada, Samuel dijo: ¡°Ma?ana preparar¨¦ lo mismo para ti¡±. Kathleen solt¨® una risita y dijo: ¡°Quiero ver a Finn¡±. ¡°Ya lo he arredo para ti. Ir¨¦ a buscarte una vez que termines de filmar¡±, sugiri¨® Samuel con una media sonrisa. ¡°Mmm¡±. Kathleen asinti¨® suavemente y se despidi¨®. ¡°Estoy fuera.¡± Abri¨® puerta del coche y gir¨® sobre sus talones. Samuel vio entrar en el hotel, susbios se curvaron hacia arriba en una sonrisa. E es realmente tan delicada y dulce. Volviendo su mirada hacia el s¨¢ndwich a medio terminar en sus manos, Samuel le dio un mordisco antes de decirle al conductor: ¡°Vamos¡±. El conductor asinti¨®. Con eso, el auto se fue. Poco despu¨¦s, Kathleen estaba de vuelta en habitaci¨®n del hotel. El estilista hab¨ªa estado esperando. Despu¨¦s de maquirse, Kathleen se uni¨® al equipo de filmaci¨®n en el set. Al mediod¨ªa, hubo una acalorada discusi¨®n entre tripci¨®n. ¡°?Qui¨¦n es esa mujer que visita a Timothy en el set? ?No se ve hermosa?¡± ¡°Por cierto. Es tan deslumbrante que tiene lo que se necesita para ser una celebridad. Adem¨¢s, parece muy ¨ªntima con Timothy. ¡°?No sabes que e es Yareli de familia Yoeger?¡± ¡°?Qu¨¦? ?Esa Yareli? ?Me est¨¢s tomando el pelo?¡± ¡°?Es verdad! Escuch¨¦ a Timothy ma por su nombre hace un momento. ¡°Espera¡­ Kathleen tambi¨¦n es de los Yoeger. ?Sent¨¦monos y esperemos a que se desarrolle su drama!¡±. ¡°Uh¡­ no creo que Kathleen cuenteo uno de los Yoeger porque su madre no es hija biol¨®gica del Viejo Sr. Yoeger. Mejor a¨²n, madre de Yareli tampoco es hija biol¨®gica de anciana se?ora Yoeger. Eso significa que ambos son solo primos. ¡°Shh¡­ Yareli est¨¢ aqu¨ª.¡± Mientras tanto, Kathleen estaba sentada en un banco, esperando para filmar su escena. En ese momento, una silueta amaneci¨® sobre e desde arriba. Con una voz escalofriante, Kathleen dijo: ¡°Tsk. H¨¢gase a undo, por favor. Est¨¢s bloqueando mi vista. Vndo fuera de control, Yareli se cruz¨® de brazos y nte¨® una pregunta con un tono g¨¦lido. Dime, Kathleen, ?crees que deber¨ªa cortejar a Samuel? Chapter 247 Chapter 247 ¡°Samuel y yo no estamos asociados en absoluto. ?Por qu¨¦ necesitar¨ªas mi permiso para perseguirlo? pregunt¨® Kathleen, sinti¨¦ndose sin pbras por lo que acababa de decir Yareli. Yareli entrecerr¨® los ojos. ¡°Est¨¢s aqu¨ª solo para buscar problemas, as¨ª que deja de usar a alguien m¨¢so pretexto¡±. Kathleen expuso sin piedad, haciendo que su cara se sonrojara. ¡°Adem¨¢s, si Samuel realmente est¨¢ dispuesto a salir contigo, no habr¨ªas venido a hacerme esta pregunta. S¨®lo est¨¢s tratando de irritarme al decir eso. Como si realmente fuera a salir contigo si quieres. ¡°?C¨®mo sabes que ¨¦l no estar¨¢ de acuerdo? ?No nos viste chando alegremente en su casa ayer? pregunt¨® Yareli con un tono cial. Kathleen, que no se inmut¨® por sus pbras, frunci¨® losbios. ¡°?Asi que?¡± ¡°?As¨ª que deja de aferrarte a ¨¦l! No me gusta cuando mi novio se rciona con otra mujer, especialmente con su ex esposa¡±. Yareli sonaba severa. Kathleen se ri¨® entre dientes, ramente divertida por lo que acababa de escuchar. ¡°?Quieres decir que soy yo quien se aferra a ¨¦l?¡± ¡°S¨ª exactamente.¡± Yareli asumi¨® que Kathleen era raz¨®n por que Samuel le estaba dando espalda. Mientras se deshiciera de Kathleen, podr¨ªa construir una rci¨®n m¨¢s cercana con Samuel. ¡°Oh, ro¡±, dijo Kathleen, asintiendo con una media sonrisa. Luego sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Samuel. Despu¨¦s de solo dos timbres, el hombre respondi¨® a mada y su voz profunda y atractiva lleg¨® desde el otro extremo de l¨ªnea. ¡°?Qu¨¦ ocurre? ?No dije que ir¨ªa a buscarte m¨¢s tarde en noche? Kathleen puso el tel¨¦fono en modo altavoz para que todos los que estaban alrededor pudieran escuchar las pbras de Samuel. La multitud estaba at¨®nita y se preguntaba qu¨¦ estaba pasando. Mientras cruzabas piernas y colocaba barbi en una de sus palmas, Kathleen dijo: ¡°Por favor, hazme un favor y ven a llevarte a tu novia. Me temo que golpear¨¦ si no vienes pronto¡±. ¡°?Mi novia? Te lo he dicho antes. Nunca saldr¨¦ con otra mujer¡±. Hab¨ªa un matiz de frialdad en el tono de Samuel. La multitud se sorprendi¨® una vez m¨¢s. ?Samuel realmente le dijo eso a Kathleen antes? ?¨¦l realmente ama! Kathleen levant¨® el tel¨¦fono que ten¨ªa en mano. ¡°Oh, ?no me crees? Sra. Yoeger, por favor diga algo. ?No me dijiste que Samuel es tu novio y que deber¨ªa alejarme de ¨¦l? Por favor, d¨ªselo t¨² mismo y deja que haga que me vaya. El rostro de Yareli se puso p¨¢lido al instante. Nunca hab¨ªa esperado que Kathleen fuera una persona tan directa que nunca permitir¨ªa que alguien empujara. Mientras miraba el tel¨¦fono, Yareli no encontrabas pbras. ¡°?Yareli?¡± Samuel grit¨® con frialdad. Yareli hizo todo lo posible por sonar lo m¨¢s natural posible. ¡°Si, soy yo. Samuel, creo que hay un malentendido. Deber¨ªas colgar primero. ¡°?Qu¨¦ pasa, Yareli? ?Tienes miedo? He grabado todo lo que me dijiste hace un momento. ?Por qu¨¦ no escuchamos grabaci¨®n juntos?¡±. Kathleen habl¨® con indiferencia. ?Grabaci¨®n? ?Grab¨® lo que dije? ?Cu¨¢ndo lo grab¨®? Yareli abri¨® mucho los ojos en estado de shock. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°T¨² tambi¨¦n deber¨ªas escucharlo, Samuel. O de lo contrario, alguien me va a culpar por acusar a tu novia. Samuel no pudo evitar re¨ªrse cuando escuch¨® a Kathleen enfatizar pbra ¡°novia¡± con los dientes apretados. E grab¨® conversaci¨®n con su tel¨¦fono. Afortunadamente, los tel¨¦fonos m¨®viles de hoy en d¨ªa eran lo suficientemente avanzadoso para poder reproducir una grabaci¨®n en medio de una mada telef¨®nica. Por lo tanto, Kathleen reprodujo grabaci¨®n para que Samuel escuchara. Despu¨¦s de saber todo lo que hab¨ªa pasado hace unos momentos, expresi¨®n de Samuel era sombr¨ªa. ¡°Yareli, ?cu¨¢l es el significado de esto? ¡®?Chateando alegremente?¡¯ ?De verdad chamos alegremente ayer? ¡°Samuel¡­¡± dijo Yareli, su voz temndo muy levemente. Ni en un mill¨®n de a?os esperaba que forma de hacers cosas de Kathleen fuera tan agresiva. Samuel resopl¨®. ¡°Dije que est¨¢s tramando algo, ?y crees que fue una conversaci¨®n feliz? ?As¨ª que te gusta cuando gente te acusa? ?Hay algo mal contigo?¡± Yareli se qued¨® sin pbras. ¡°Kate, e no tiene nada que ver conmigo. Puedes hacer lo que quieras con e. No te preocupes. Si pasa algo, arrer¨¦ todo por ti¡±, dijo con voz profunda. Al escuchar eso, Kathleen curv¨® losbios para formar una sonrisa significativa. ¡°De acuerdo.¡± Posteriormente, termin¨® mada y lentamente volte¨® a mirar a Yareli, quien frunci¨® losbios t¨ªmidamente y se fue. Kathleen casi se ri¨® a carcajadas cuando vio salir a Yareli, ya que pens¨® que esta ¨²ltima al menos intentar¨ªa discutir con e. Irritada, Yareli regres¨® al sal¨®n de Timothy. Timothy acababa de terminar de escuchar los informes de su asistente cuando e intervino. ¨¦l mir¨® con una expresi¨®n indiferente y pregunt¨®: ¡°Sra. Yoeger, ?est¨¢s aqu¨ª para visitarme o tienes otras intenciones? Yareli permaneci¨® en silencio por un momento antes de pronunciar: ¡°Solo estoy aqu¨ª para visitarlo en lugar del Sr. Brooks¡±. Entonces, ?por qu¨¦ provocaste a Kathleen? La expresi¨®n de Timothy mostraba evidente molestia. E respondi¨® con tristeza: ¡°?Qu¨¦ quieres decir con que provoqu¨¦? Solo le estaba informando sobre lo que deber¨ªa saber. ?Qui¨¦n sabe que e har¨ªa algo as¨ª? Apuesto a que fue un truco publicitario. ?Truco publicitario? Se burl¨®. ¡°?Por qu¨¦ necesitar¨ªa un truco publicitario cuando ya es tan popr?¡± ¡°?Por qu¨¦ no necesitar¨ªa un truco publicitario? Si e no exagera situaci¨®n, ?c¨®mo va a mantener su popridad? Sin popridad, ?c¨®mo podr¨ªa alguien saber qui¨¦n es e? dijo con un significado insondable detr¨¢s de sus pbras. Se qued¨® sin pbras. ¡°No a todo el mundo le gustan los trucos publicitarios¡±. ¡°?Como puedes estar seguro? Solo m¨ªr. Desde su debut, hab¨ªa estado usando a Samuel para hacerse popr. No importa a d¨®nde fuera Samuel, e estar¨ªa a sudo¡±. Timoteo estaba disgustado al escuchar eso. ¡°Deja de sacar conclusiones precipitadas. Tal vez Samuel era el que se aferraba a e. ?Crees que todosparten misma mentalidad que t¨²? De repente, Yareli entrecerr¨® los ojos y fij¨® su mirada en Timothy. Est¨¢s enamorado de Kathleen, ?verdad? ?Por qu¨¦ no trabajamos juntos? Yo perseguir¨¦ a Samuel y t¨² perseguir¨¢s a Kathleen. Uniremos fuerzas para destruir su rci¨®n si dan se?ales de volver a estar juntos. ?Qu¨¦ opinas?¡± Todav¨ªa con una expresi¨®n severa, Timothy respondi¨®: ¡°No soy tan despreciableo t¨²¡±. ?Despreciable? E se ri¨® con frialdad. ¡°Guau. Tengo que decir; Eres realmente bueno fingiendo ser magn¨¢nimo. ramente est¨¢s suspirando por un amor no correspondido, pero est¨¢s poniendo una fachada justa y sermone¨¢ndome. Eso es gracioso.¡± ¡°Sal de aqu¨ª.¡± Perdi¨® paciencia. E lo mir¨® con un brillo fr¨ªo en los ojos. ¡°No habr¨ªa venido aqu¨ª si el Sr. Brooks no me hubiera dicho que viniera¡±. Al terminar su oraci¨®n, se gir¨® para irse. S¨¦ que est¨¢s aqu¨ª para buscar a Kathleen. Quer¨ªas avergonza, pero no esperabas que el n te resultara contraproducente. He o¨ªdo har de tu madre y, al principio, sent¨ª pena por ti. Pero ahora parece que solo estoy perdiendo el tiempo ypasi¨®n¡±. Fij¨® su mirada cial en e. Yareli se mordi¨® elbio y pronunci¨® sarc¨¢sticamente: ¡°Los hombres son tan f¨¢ciles de enga?ar por mujereso e que son buenas para hacer un actomentable. En el momento en que derrame una l¨¢grima, ustedes caer¨ªan en su acto y pensar¨ªan que alguien est¨¢ intimidando. Ustedes ni siquiera pueden decir qu¨¦ es real, y es triste¡±. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± grit¨® Timothy, perdiendopletamente ¨²ltima gota de su paciencia. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Con eso, Yareli sali¨® de habitaci¨®n con una sonrisa de suficiencia. El asistente de Timothy inmediatamente trat¨® de consrlo. ¡°Se?or. Curra, c¨¢lmate. No tiene sentido enfadarse con alguieno e. ¡°?Por qu¨¦ demonios Sean conocer¨ªa a alguieno e?¡± Timothy casi golpea el techo. El asistente reflexion¨® un momento y respondi¨®: ¡°Supongo que probablemente tenga algo que ver con las personas que encontr¨® Sean. Como saben, Sean nos ha confiado que le hagamos recados. Tal vez pidi¨® ayuda de familia Yoeger esta vez porque no estamos tan familiarizados con Jadeborough, por lo que es bastante dif¨ªcil para nosotros¡±. Chapter 248 Chapter 248 Cap¨ªtulo 248 Mentiroso Al regresar a residencia Yoeger, Yareli rompi¨® un jarr¨®n contra el suelo e hizo un fuerte ruido, asustando a todos en residencia. Vanessa baj¨® del segundo piso y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ haces, Yareli?¡±. Yareli se quej¨® con su mam¨¢ con los ojos enrojecidos: ¡°?Mam¨¢! ?Samuel me rega?¨® por el bien de perra! Vanesa frunci¨® el ce?o. ¡°?Fuiste a buscar a Samuel?¡± De alguna manera sab¨ªa que su hija estaba enamorada de Samuel, pero era una pena que familia Macari nunca hubiera considerado dejar que otra chica que no fuera Kathleen se convirtiera en esposa de Samuel. Para total confusi¨®n de Vanessa, dejaron que Kathleen, que todav¨ªa era una ni?a hu¨¦rfana en ese entonces, se casara con Samuel y se convirtiera en su leg¨ªtima esposa. Vanessa se pregunt¨® cu¨¢n adorable podr¨ªa ser Kathleen para que Diana decidiera deja casarse con Samuel. Sin embargo, despu¨¦s de conocer a Kathleen, descubri¨® que personalidad de Kathleen era horrible y estaba lejos de ser buena. As¨ª, dedujo que familia Macari hab¨ªa sido enga?ada por joven. ¡°Todos en Jadeborough saben que Samuel est¨¢ cortejando a Kathleen. ?Por qu¨¦ fuiste y te hiciste el tonto? reprendi¨® Vanessa. ¡°Mam¨¢, ?no crees que Samuel es est¨²pido? ?Por qu¨¦ corri¨® detr¨¢s de Kathleen cuando ya est¨¢n divorciados? Yareli no pod¨ªaprender lo que Samuel estaba pensando en absoluto. Vanesa resopl¨®. ¡°?Hmph! Apuesto a que Samuel no puede olvidar lo incre¨ªble que es en cama¡±. Yareli respondi¨® con una visi¨®n d¨¦bil: ¡°Si ese es el caso, tambi¨¦n puedo dominar algunas habilidades¡±. Vanessa mir¨® a su hija. ¡°?Realmente lo amas tanto?¡± Yareli dijo afligida: ¡°Mam¨¢, he estado enamorada de ¨¦l desde que ¨¦ramos j¨®venes, pero era demasiado distante e inesible. En ese entonces, ¨¦l estaba enamorado de Nicolette y no de m¨ª. Pens¨¦ que al final se casar¨ªan, pero no esperaba que vieja se?ora Macari tomara medidas y los separara. Y luego Kathleen entr¨® en escena, disminuyendo mis esperanzas de casarme alguna vez con Samuel¡±. E estaba llena de odio en ese entonces. M¨¢s tarde, Vanessa, que estaba preocupada de que su hija nunca tuviera felicidad que se merec¨ªa, r¨¢pidamente arregl¨® su matrimonio con familia Yates. Sin embargo, Yareli sigui¨® retrasando el matrimonio porque no estaba dispuesta a renunciar a Samuel. Sorprendentemente, parec¨ªa que los cielos se apiadaron de e. Samuel y Kathleen se divorciaron. Luego, Yareli us¨® un a?o entero para romper elpromiso con familia Yates, pero para su consternaci¨®n, Kathleen y Samuel se encontraron nuevamente, arruinando su n. Adem¨¢s, por alguna raz¨®n desconocida, Samuelenz¨® a sonar sarc¨¢stico cada vez que haba con Yareli. Cuando eran ni?os, ¨¦l podr¨ªa ser distante y distante, pero nunca se bur¨ªa de e con un tono lleno de sarcasmo. Esto enfureci¨® a¨²n m¨¢s, lo que provoc¨® que descargara toda su furia en Kathleen. ¡°?Kathleen es tan ab*tch! ?No solo se llev¨® a abu, sino que tambi¨¦n me impidi¨® estar con Samuel! ?Nunca dejar¨¦ ir! ?Alguna vez!¡± Yareli dijo con los dientes apretados. ¡°No te preocupes, Yareli. Si realmente amas a Samuel, pensar¨¦ en una forma de ayudarte¡±. Vanessa habl¨® con un tonoplejo. ¡°?En realidad? Mam¨¢, ?has en serio? Yareli sonri¨® feliz. Vanessa dijo con desd¨¦n: ¡°En serio, no s¨¦ por qu¨¦ est¨¢s tan emocionada por un hombre. Es panido ques mujeres conquisten a los hombres, pero eres demasiado ignorante. Te ense?ar¨¦ algunas formas y te garantizo que tendr¨¢s ¨¦xito¡±. ¡°Est¨¢ bien, por favor d¨ªmelo¡±, dijo Yareli emocionada. Vanessa suspir¨® al ver lo ansiosa que estaba su hija. Parece que est¨¢ realmente enamorada de Samuel, hasta el punto de que se olvidar¨ªa de forma correcta en que deber¨ªaportarseo heredera de una familia prominente. Por lo general, no actuar¨¢ as¨ª. ¡°Est¨¢ bien. Te lo dir¨¦ ahora mismo. Ven conmigo a habitaci¨®n ¡ªpronunci¨® Vanessa despu¨¦s de un suave suspiro. Yarely asinti¨®. ¡°?De acuerdo!¡± Por noche, Kathleen regres¨® al hotel para cambiarse y quitarse el maquije despu¨¦s de salir del trabajo. Luego, se visti¨® de nuevo y baj¨®s escaleras para esperar a Samuel. Para su sorpresa, Samuel ya hab¨ªa llegado. Camin¨® hacia el auto del hombre y abri¨® puerta, tomando nota de agradable calidez dentro del veh¨ªculo. Despu¨¦s de entrar, pregunt¨®: ¡°?Cu¨¢ndo llegaste?¡± ¡°Llegu¨¦ hace media hora¡±, respondi¨® Samuel. ?Hace media hora? E estaba sorprendida. ¡°?Por qu¨¦ no me maste? Pens¨¦ que todav¨ªa estabas en camino y estaba pensando en bajar aqu¨ª para esperarte, pero resulta que ya est¨¢s aqu¨ª. Mientras mostraba una leve sonrisa, dijo: ¡°Soy lo suficientemente pacienteo para esperarte¡±. Eres paciente, pero Finn no lo es. Vamos.¡± Se puso el cintur¨®n de seguridad. Samuel dijo con un tono pesado: ¡°Te llevar¨¦ a conocer a Finn, pero cuanto m¨¢s tarde lleguemos, mejor¡±. ¡°?Por qu¨¦?¡± pregunt¨® Kathleen, perpleja. Su voz era ra pero profunda cuando le dijo: ¡°No dejar¨¦ que lo veas cara a cara esta noche, pero en cambio, te invito a ver un espect¨¢culo¡±. ?Un espect¨¢culo? ?Qu¨¦ significa eso? El coraz¨®n de Kathleen se llen¨® de confusi¨®n por lo que dijo el hombre. Sin embargo, ¨¦l no le dio una explicaci¨®n adecuada. Despu¨¦s de encender el auto, se dirigieron hacia su destino. Media hora despu¨¦s, llegaron a una casa club privada. Samuel detuvo el auto y le dijo a Kathleen: ¡°Ponte m¨¢scara y gorra¡±. E escuch¨® sus pbras e hizo lo que le dijo. Con losbios curvados, dijo: ¡°Eres demasiado atractivo. No quiero que esos hombres te miren. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Vamos.¡± Empuj¨® puerta del auto para abri y e se baj¨® del auto. Posteriormente, tom¨® su mano con naturalidad,o si fueran una pareja de ancianos casados. Mientras e frunc¨ªa el ce?o, ¨¦l susurr¨® un recordatorio: ¡°Est¨¢ bastante desordenado ah¨ª dentro, as¨ª que tienes que quedarte a mido. No te alejes de m¨ª.¡± ¡°De acuerdo.¡± E asinti¨® obedientemente. ¨¦l sonri¨®, amando lo d¨®cil que se ve¨ªa. Mientras envolv¨ªa su diminuta mano con suya, el deseo de adora una vez m¨¢s surgi¨® dentro de ¨¦l. Juro que nunca volver¨¦ a perder. Alguna vez. Entraron en casa club. Bajo diri¨®n de Samuel, a los dos se les permiti¨® entrar directamente, pero los guardias detuvieron as personas que estaban detr¨¢s de ellos y les pidieron que presentaran sus cartas de invitaci¨®n. Kathleen tir¨® de manga de Samuel y pregunt¨® en voz baja: ¡°?Por qu¨¦ no necesitas una carta de invitaci¨®n para entrar?¡± ¡°Mi cara en s¨ª es un pase¡±, respondi¨®, sonriendo. E no supo c¨®mo responder a eso. Entraron en un ascensor, y una pareja los sigui¨® justo detr¨¢s de ellos. La pareja, que era bastante audaz, ignor¨® a los dos extra?os que estaban a sudo yenzaron a besarse en el acto. Kathleen se sinti¨® tan inc¨®moda que sus orejas se pusieron de color rojo brinte. Luego se volvi¨® para mirar a Samuel y se quej¨® con molestia: ¡°?Me trajiste aqu¨ª para ver un reality show? Tendr¨ªa quevarme los ojos despu¨¦s de que volvamos m¨¢s tarde¡±. Samuel se ri¨® entre dientes y atrajo a mujer a sus brazos, usando su propio cuerpo para bloquear su vista de pareja. Se sinti¨® bastante c¨®moda cuando presion¨® su bello y delicado rostro contra el c¨¢lido pecho del hombre. Cuando el ascensor finalmente se detuvo, pareja se dej¨® llevar a¨²n m¨¢s. Incluso se quitaron ropa mientras participaban en apasionadas interiones f¨ªsicas. Kathleen ni siquiera pod¨ªa mirarlos. Samuel sostuvo por los hombros y los dos salieron del ascensor. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only E apresur¨® sus pasos y camin¨® a sudo mientras luc¨ªa un poco irritada. ¡°?Vienes aqui a menudo?¡± Mir¨® a mujer en su abrazo. ¡°S¨ª.¡± E lo mir¨® furiosa. ¡°?Hmph! Hubiera sido mejor si te encontraras con Nicolette. ?C¨®mo te atreves a pasar tu tiempo en un lugaro este? ?Eres peor que un sc*mbag!¡± ¨¦l se qued¨® sin ha cuando e trat¨® de liberarse de su abrazo. Sin embargo, apret¨® su agarre. ¡°?Crees en todo lo que digo?¡± ¡°Me prometiste que no me mentir¨ªas¡±, dijo Kathleen enfadada. Luego lo mir¨® y pregunt¨®: ¡°?Me est¨¢s mintiendo?¡± ¨¦l se ri¨®. ¡°Bromear no cuentao mentir¡±. Estabapletamente sin pbras despu¨¦s de darse cuenta de que hab¨ªa sido enga?ada. ¡°?Vaya, tan gracioso! ?Mentiroso!¡± Chapter 249 Chapter 249 Cap¨ªtulo 249 Ve a otro lugar Samuel se divirti¨® con su rei¨®n. Mientras caminaban, ¨¦l le explic¨®: ¡°No vengo aqu¨ª a menudo. Solo he estado aqu¨ª una vez durante gran inauguraci¨®n. Esta casa club pertenece a mi amigo. ?Su amigo otra vez? ?Cu¨¢ntos amigos tiene? ¡°Tus amigos son todos tus chivos expiatorios, ?eh?¡± se burl¨® de Kathleen con su voz suave y gentil. Entrecerr¨® los ojos y se defendi¨®: ¡°No te estoy mintiendo¡±. La conversaci¨®n se detuvo temporalmente cuando se detuvieron frente a una habitaci¨®n privada. Samuel empuj¨® puerta y se qued¨® en el umbral mientras el aire viciado y lleno de humo dentro de habitaci¨®n lo envolv¨ªa. En lugar de entrar de inmediato, grit¨® con frialdad: ¡°?Ryan!¡± ¡°?Si, estoy aqui! Sr. Macari, finalmente est¨¢ aqu¨ª. Te tengo una linda dama para que te haga compa?¨ªa. Ryan se puso de pie. Antes de que Samuel pudiera decir nada, Kathleen le pellizc¨® cintura. ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°?No sab¨ªa que har¨ªa algoo esto!¡± Aparentemente, e no le crey¨®. ¡°Oh, Sr. Macari, veo que usted mismo ha tra¨ªdo a una dama. Deber¨ªas hab¨¦rmelo dicho antes, as¨ª que no me molestar¨¦ en encontrar uno para ti. Pero ro, si a tu pa?ante no le importa, dama puede quedarse. Los dos pueden servirte juntos¡±, dijo Ryan, sonriendo de oreja a oreja mientras miraba a Kathleen, que llevaba una gorra y una m¨¢scara. El rostro de Samuel estaba sombr¨ªo, mientras que Kathleen dej¨® escapar una mueca fr¨ªa. ?Qu¨¦ te dije, Ryan? ?No hiciste caso a mis pbras? Samuel cuestion¨® con tristeza. Ryan tembl¨® porpleto cuando vio mirada sombr¨ªa en los ojos oscuros de Samuel, lo que indica que este ¨²ltimo estaba furioso. Le dio unas cuantas patadas a gente que estaba a sudo. ¡°Ya es suficiente, muchachos. ?Pi¨¦rdase!¡± Por desgracia, todos estaban demasiado intoxicados para moverse. La mirada infeliz en el rostro de Samuel era evidente. ¡°Vamos a otro lugar. Esta habitaci¨®n apesta a alcohol y humo. ¡°De acuerdo.¡± Ryan asinti¨® t¨ªmidamente. Se levant¨® y los llev¨® a otra habitaci¨®n privada. Samuel pregunt¨® con indiferencia: ¡°?Esta habitaci¨®n privada tiene misma vista que de ahora?¡± ¡°S¨ª, es lo mismo. Sr. Macari, ?a su novia no le gusta el olor a humo y alcohol? Samuel lo mir¨® con tristeza. ¡°No preguntes nada que no te concierne¡±. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ¡°Entonces, ?har¨¦ que alguien env¨ªe algo deida aqu¨ª?¡± pregunt¨® Ryan, tratando decer a Samuel. Este ¨²ltimo mir¨® a mujer en su abrazo. ¡°?Tienes hambre?¡± Kathleen asinti¨® en respuesta. Despu¨¦s de todo, vino aqu¨ª justo despu¨¦s del trabajo y ni siquiera pudo cenar. Ryan estaba bastante sorprendido de ver a Samuel tratar a otra mujer tan bien. Siempre hab¨ªa pensado que Kathleen era ¨²nica que ten¨ªa un lugar especial en el coraz¨®n de Samuel. ¡°Cons¨ªguenos algo sabroso y ligero. S¨ªrvenos un poco de jugo tambi¨¦n¡±, orden¨® Samuel. ¡°Est¨¢ bien.¡± Ryan asinti¨® y envi¨® a sus subordinados a puerta para hacer los arreglos. Samuel le dio un codazo a Kathleen para que se sentara. ¡°Puedes quitarte m¨¢scara y gorra ahora. Es seguro aqu¨ª. Mientras tanto, Ryan sent¨ªa curiosidad por esta mujer que Samuel trajo consigo. ?Qu¨¦ tan bonita puede ser para que el Sr. Macari trate con tanta delicadeza? Mientras se preguntaba, vio que mujer se quitaba m¨¢scara y gorra. Se qued¨® estupefacto cuando vio el rostro exquisito y seductor de Kathleen. ?Lo sab¨ªa! E es, de hecho, Kathleen. Con e cerca, el Sr. Macari nunca se enamorar¨ªa de nadie m¨¢s. Kathleen, por favor, no te tomes en serio lo que te he dicho. Solo bromeaba¡±, dijo Ryan, sinti¨¦ndose extremadamente inc¨®modo ahora que sab¨ªa verdadera identidad de Kathleen. ¡°Oh, eso no tiene nada de gracioso¡±, dijo Kathleen con voz d¨¦bil. Ryan permaneci¨® en silencio mientras Samuel lenzaba una mirada. Poco despu¨¦s, los camareros trajeron algunos tos. Samuel se puso de pie y abri¨® ventana que daba al interior de casa club. Pudieron mirar hacia abajo a lo que estaba sucediendo abajo. Despu¨¦s de tomar algunos bocados deida, Kathleen camin¨® hacia eldo de Samuel y le pregunt¨®: ¡°Dijiste que me trajiste aqu¨ª para ver un espect¨¢culo. ?Qu¨¦ espect¨¢culo es? ¨¦l respondi¨® con frialdad: ¡°Comenzar¨¢ pronto¡±. E frunci¨® el ce?o y se preguntaba qu¨¦ ten¨ªa en mente cuando un grupo de personas entr¨® en casa club. La l¨ªder era una mujer joven que vest¨ªa un abrigo de piel. ¡°E es Tracy Smith, esposa de Finn¡±, susurr¨® Samuel al o¨ªdo de Kathleen. ?Es esposa de Finn? ¡°?Est¨¢ aqu¨ª para causar problemas? ?Por qu¨¦ trajo a tanta gente aqu¨ª? Kathleen pregunt¨® en estado de shock. ¡°Se?or. Macari, por favor ponte esto¡±. Ryan se acerc¨® y les dio dos juegos de auricres. Samuel ayud¨® a Kathleen a ponerse los auricres. Sus movimientos fueron bastante suaves al hacerlo por temor astimar sus peque?as y delicadas orejas. Sin embargo, fue bastante dif¨ªcil para ¨¦l ponerle los auricres, ya que sus orejas eran peque?as. Despu¨¦s de varios intentos fallidos, se gir¨® para mirar enojado a Ryan. ¡°?Por qu¨¦ no puedes hacer nada bien?¡± Ryan agach¨® cabeza avergonzado. ?Ver? ?¨¦l adora tanto a su esposa! Ryan hab¨ªa notado que Samuel obviamente amaba profundamente a Kathleen desde hace mucho tiempo. Ni siquiera el mismo Samuel estaba al tanto de eso. ¡°Me asegurar¨¦ de tener m¨¢s cuidado pr¨®xima vez¡±. Ryan mir¨® a Kathleenstimosamente, pidi¨¦ndole ayuda en silencio. La mujer tom¨® el auricr y se lo puso. ¡°?Ver? Se hace.¡± Samuel se gir¨® y lenz¨® a Ryan otra mirada sin pbras. Despu¨¦s de momentos de silencio, Ryan gir¨® sobre sus talones. ¡°Me despedir¨¦ primero¡±. Samuel tambi¨¦n se puso los auricres. Aunque pod¨ªan ver y escuchar a Tracy desde distancia, no pod¨ªan escucha con ridad. Los auricres les ayudar¨ªan a o¨ª mejor. ¡°?Ve y encuentra a Wendy de inmediato!¡± bram¨® una enfurecida Tracy. Antes de que pudiera terminar su oraci¨®n, los hombres que trajo se dispersaron yenzaron a buscar por todas partes. Un rato despu¨¦s, Kathleen escuch¨® pasos fuera de habitaci¨®n. E pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Crees que tienens agas para entrar?¡± Samuel resopl¨® y puso una sonrisa maliciosa. ¡°Espero que irrumpan¡±. En ese momento, escucharon voz de los guardias en entrada, deteniendo a los hombres de Tracy. ¡°Hay VIP aqu¨ª¡±, dijo uno de los guardias con frialdad. ¡°?A quien le importa? La Sra. Smith quiere buscar a alguien. ?La audacia de ustedes para interponerse en su camino!¡± Los hombres de Tracy miraron a los guardias con desd¨¦n. ¡°Son tan altivos¡±,ent¨® Kathleen con el ce?o fruncido. Samuel se burl¨® en respuesta. Entonces, se pelearon. Fue entonces cuando se abri¨® puerta de habitaci¨®n privada en que se encontraban. Samuel se volvi¨® para mirar con frialdad al intruso que irrumpi¨® y le susurr¨® a Kathleen: ¡°Esp¨¦rame aqu¨ª¡±. E asinti¨® y vioo ¨¦l se acercaba y pateaba al hombre fuera de habitaci¨®n. El hombre ni siquiera logr¨® ver el rostro de Kathleen antes de salir vndo de habitaci¨®n. Samuel cerr¨® puerta detr¨¢s de ¨¦l y habl¨® en un tono fr¨ªo. ¡°Eres solo un perro de familia Smith. ?C¨®mo te atreves a irrumpir en mi territorio!¡± Kathleen escuch¨® voz de Samuel en los auricres y pens¨® que era fascinante. Estos auricres son probablemente los mismos que me dio Samuel ¨²ltima vez. ¡°Lo siento, se?or Macari. No sab¨ªamos que eras t¨². ?Realmente lo siento!¡± el hombre llor¨® y suplic¨® clemencia. Samuel le dio otra patada. ?Ll¨¦vame a ver a Tracy! ¡°?S¨ª, se?or!¡± El hombre, que estaba loco de miedo, obedeci¨® al instante. Kathleen mir¨® hacia abajo y vio que Ryan se hab¨ªa acercado a Tracy. ¡°Milisegundo. Smith, ?qu¨¦ te trae por aqu¨ª? pregunt¨®. ¡°Ryan, ser¨¢ mejor que te mantengas fuera de mi camino. Estoy aqu¨ª para buscar a alguien ¡ªrespondi¨® Tracy ap¨¢ticamente. ¡°?A qui¨¦n est¨¢s buscando?¡± Ryan ten¨ªa curiosidad. Tracy dijo furiosa: ¡°?Estoy buscando a una perra que se atrevi¨® a seducir a mi esposo!¡±. ¡°?Qu¨¦? ?Qui¨¦n tienes agas para hacerlo? La sorpresa fingida de Ryan obviamente fue exagerada. Una mujer mada Wendy Locke. ?La conoces?¡± pregunt¨® Tracy, fijando su mirada en Ryan. El hombre sacudi¨® su cabeza. ¡°No.¡± Tracy se burl¨®. ¡°?Hmph! ?C¨®mo es posible que no conozcas? E es tu subordinada. ?Me estas mintiendo?¡± ¡°¨¦l no conoce a su subordinado, pero supongo que t¨² conoces al tuyo, ?verdad?¡± La fr¨ªa voz de Samuel reson¨®. Llevando al hombre por el cuello, lo arroj¨® al suelo justo dnte de los pies de Tracy. Chapter 250 Chapter 250 Cap¨ªtulo 250 n Por Samuel Tracy se qued¨® mirando al hombre que cay¨® a sus pies en estado de shock. ?Que esta pasando? Sab¨ªa que no pod¨ªa permitirse el lujo de ofender a Samuel, ya que ¨¦l no era solo un hombre de negocios ordinario. ¡°Se?or. Macari, lo siento si mi hombre te ofendi¨®¡±. Obviamente, Tracy todav¨ªa sab¨ªa qui¨¦n tomabas decisiones en Jadeborough. Adem¨¢s, no quer¨ªa meterse con alguieno Samuel. Tracy lenz¨® una mirada fr¨ªa al hombre que estaba a sus pies. ¡°?Qu¨¦ in¨²til! Pida disculpas al Sr. Macari ahora mismo¡±. ¡°Se?or. Macari, lo siento¡±, dijo el hombre, con el rostro magudo y golpeado. Samuel se burl¨®. Su hermoso rostro estaba ensombrecido por una sensaci¨®n de distanciamiento. ¡°Puedo decir que tu hombre no conoces res. Vuelve y recu¨¦rdale que huya cada vez que escuche mi nombre en el futuro¡±. El rostro de Tracy cay¨®. ?Pufff! Samuel escuch¨® risa de Kathleen a trav¨¦s de los auricres. Susbios se curvaron en una sutil sonrisa. ?Esta mujer! Ven a pensarlo. Nunca he tra¨ªdo a Kathleen a mirar alrededor. Ni siquiera present¨¦ a mis amigos y le permit¨ª exponerse al mundo exterior. Diana ten¨ªa raz¨®n. Ten¨ªa que ser paciente con Kathleen. A pesar del hecho de que ten¨ªa ventaja enparaci¨®n con los dem¨¢s, todo terminar¨ªa para ¨¦l si comet¨ªa un error. Sin embargo, nunca se permitir¨ªa terminar en ese estado. Tracy no ten¨ªa idea de por qu¨¦ Samuel estaba sonriendo. Todo lo que sab¨ªa era que el hombre fresco y bien parecido que ten¨ªa dnte se ve¨ªa excepcionalmente encantador cuando sonre¨ªa, aunque solo fuera una leve sonrisa. Un pensamiento cruz¨® por mente de Tracy. Su encanto es verdaderamente fuera de este mundo. La sonrisa en el rostro de Samuel se desvaneci¨® y le dirigi¨® a Tracy una mirada fr¨ªa. ¡°?A qui¨¦n est¨¢s buscando?¡± ¡°Estoy buscando una mujer¡±, fue respuesta de Tracy. ¡°?Mujer? ?Qui¨¦n es?¡± Samuel respondi¨® con indiferencia. Tracy vacil¨® por un momento. Samuel se burl¨®: ¡°Tracy, para serte sincero, tambi¨¦n invert¨ª en este lugar. Ya que has causado un alboroto en mi territorio, ?no crees que merezco una explicaci¨®n tuya? Frunciendo losbios, Tracy respondi¨®: ¡°Su nombre es Wendy Locke. E estaba trabajandoo ama de ves en mi casa hace unos d¨ªas, pero e¡­¡± ¡°?Qu¨¦ hizo e?¡± La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® hda. ¡°E sedujo a mi marido. Solo porque es bastante bonita, en realidad sedujo a mi esposo. ?Nunca dejar¨¦ ir!¡± Tracy se enfureci¨®. Sin inmutarse, Samuel fij¨® su mirada en e. Un sentimiento de culpa llen¨® los ojos de Tracy. En ese momento, dos guardaespaldas salieron, sujetando a una mujer. El cabello de mujer estaba despeinado. Llevaba un vestido verde esmeralda y ten¨ªa una figura curvil¨ªnea. Todav¨ªa se pod¨ªa ver lo hermosa que era a pesar de que parec¨ªa un desastre en ese momento. ¡°?Wendy Locke, eres una zorra!¡±. Tracy se adnt¨® con ira y abofete¨® a Wendy en cara. Wendy mir¨® hacia arriba y hab¨ªa una mancha de sangre enisura de susbios. ¡°?T¨² eres sl * t!¡± Ardiendo de rabia, Tracy levant¨® mano ynz¨® otra bofetada en meji de Wendy. Wendy se burl¨®: ¡°Solo sabes c¨®mo poner tu mano sobre una mujer. ?Por qu¨¦ no golpeas a tu marido en su lugar? ¡°?Qu¨¦ le pasa a mi marido? ?Es un buen hombre!¡± Tracy mir¨® furiosa a Wendy. Wendy se burl¨® y replic¨®: ¡°?Agradable mi culo*! ?¨¦l fue quien me toc¨® primero!¡± ¡°?Est¨¢s inventando cosas!¡± Tracy rugi¨®. ¡°?Finn no estar¨¢ interesado en una mujer suciao t¨²! ?Perra! ?Qu¨¦ descarado eres al decir estas tonter¨ªas irrazonables! ?Te voy a convertir en una mujer m¨¢s sucia! ?Todas estas mujeres que intentaron arrebatarme a mi esposo, nos dejar¨¦ ir!¡± ¡°?Todas estas mujeres?¡± Wendy se ri¨®. ¡°Parece que te ha enga?ado muchas veces¡±. Tracy apret¨® los dientes y grit¨®: ¡°?Crees que no tengo idea de c¨®mo manejar a una mujero t¨²? ?He visto muchas de este tipo de perras! ?Puedo acabar contigo con el chasquido de mis dedos!¡± Wendy respondi¨® provocativamente: ¡°?Y qu¨¦? Todav¨ªa te enga?ar¨¢ con otras mujeres. Por ejemplo, su ex novia, a quien no puede olvidar. Me dijo que me parezco a su primer amor¡±. Esas pbras provocaron que Tracy se despojara de sus harapos. ¡°?Imposible! ?Destru¨ª a mujer, y ahora es una mujer tan sucia! Finn tambi¨¦n vio esas fotos. ?Es imposible que pensara en esa mujer! ?De ninguna manera!¡± Mientras tanto, Kathleen frunci¨® el ce?o en silencio al escuchar eso. Cuanto m¨¢s escuchaba a Tracy, m¨¢s sent¨ªa que algo andaba mal. Parec¨ªa haber un significado subyacente y pistas detr¨¢s de cada pbra que dijo Wendy. Kathleen no pudo evitar preguntarse si Samuel hab¨ªa organizado tal escena con otros motivos. El pliegue entre sus cejas se profundiz¨®. Ten¨ªa una idea de lo que estaba sucediendo, por lo que continu¨® escuch¨¢ndolos pacientemente. ¡°Eso es solo porque Finn no te lo dijo. Tracy, si un hombre tiene a alguien especial en su coraz¨®n, nunca puedes gan¨¢rtelo porpleto, incluso si eres su esposa¡±, se burl¨® Wendy. Sin embargo, no estaba tratando de ganar nada. Solo me acost¨¦ con ¨¦l porque es guapo¡±. ¡°?T¨²!¡± Tracy levant¨® el brazo, con ganas de abofetear a Wendy de nuevo. En ese momento, Ryan agarr¨® a Tracy por mu?eca. ¡°?Tracy, es suficiente! Si fueras a matar a alguien aqu¨ª, ?c¨®mo podemos seguir dirigiendo el negocio de este lugar? Tracy apret¨® mand¨ªb. ¡°Me har¨¦ responsable de ello¡±. ¡°?Asumir¨¢s responsabilidad?¡± Ryan dej¨® escapar una risa sarc¨¢stica. ¡°La familia Smith ha tradado todos los bienes al exterior durante muchos a?os. ?Qu¨¦ m¨¢s queda aqu¨ª en el pa¨ªs? Todav¨ªa tienes que asumirs consecuencias si algo sucede¡±. Tracy se enfureci¨®: ¡°Ryan Snyder, ?est¨¢s rcionado con esta mujer?¡± ¡°?Est¨¢s loco?¡± Ryan se qued¨® sin pbras. ¡°?Me veoo si fuera tan libre? ?C¨®mo me beneficiar¨ªa ayuda?¡± Como siprendiera elentario de Ryan, Tracy se mordi¨® elbio. ¡°Tracy, ?qu¨¦ dijiste hace un momento? ?Qu¨¦ le hiciste al primer amor de Finn? cuestion¨® Samuel ap¨¢ticamente. Tracy se qued¨® at¨®nita. Enz¨® una mirada inc¨®moda. ¡°Se?or. Macari, no creo que este asunto tenga nada que ver contigo. ¡°Bueno, es cierto que no tiene nada que ver conmigo. Solo tengo curiosidad por saber qu¨¦ pasar¨ªa si le contara a Finn al respecto ¡ªrespondi¨® Samuel impasible. Mordi¨¦ndose elbio, Tracy pareci¨® darse cuenta. Mir¨® a Samuel antes de desviar mirada hacia Ryan y Wendy. ¡°Se?or. Macari, ?t¨² eres el que est¨¢ detr¨¢s de todo esto? pregunt¨® Tracy con gravedad. Samuel simplemente se burl¨® sin decir una pbra. La mirada de Tracy se oscureci¨®. ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso?¡± ¡°Solo quiero saber qu¨¦ le hiciste al primer amor de Finn¡±. La mirada de Samuel era agudao si pudiera atravesar el coraz¨®n de alguien. Tracy se congel¨® ante su respuesta. ?Por qu¨¦ Samuel est¨¢ tratando de llegar al fondo de este asunto? No tiene nada que ver con ¨¦l. ¡°?No me vas a decir?¡± Samuel mir¨® a Tracy con frialdad. ¡°Le diremos a Finn sobre conversaci¨®n en este momento¡±. Sin otra opci¨®n, Tracy espet¨®: ¡°Te lo dir¨¦. Pero tienes que prometerme que no difundir¨¢s esto. ¡°No est¨¢s en condiciones de decirme qu¨¦ hacer¡±, respondi¨® Samuel, exudando un aura sombr¨ªa. Tracy se sobresalt¨®. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ?Maldita sea! ¡°Despu¨¦s de que me cas¨¦ con Finn, su primer amor todav¨ªa lo estaba molestando, y e no se ir¨ªa sin importar nada¡±. Tracy sonaba molesta. ¡°Al principio, me consideraban educado con e. Cuando vino a mi casa, le dije que Finn se hab¨ªa casado conmigo por voluntad propia y que no lo obligu¨¦. Pero estaba segura de que le arrebat¨¦ a Finn. No ten¨ªa otras opciones, as¨ª que instru¨ª a algunos¡­¡± ¡°?Qu¨¦ les ordenaste que hicieran?¡± vino pregunta de Samuel. Tracy frunci¨® losbios y respondi¨®: ¡°Di instriones a algunos hombres para que le ense?aran una li¨®n y tom¨¦ algunos clips y fotos para amenaza para que dejara de molestar a Finn¡±. ¡°?Le has mostrado a Finn los clips ys fotos?¡± Samuel cuestion¨® distante. Chapter 251 Chapter 251 Cap¨ªtulo 251 Ense?¨¢ndote una li¨®n Mirando fijamente insondable mirada de Samuel, Tracy asinti¨® en silencio. ¡°Entonces, ?Finn no sabe que t¨² estabas detr¨¢s de esto?¡± Samuel pregunt¨® con indiferencia. ¡°¨¦l no lo sabe, por supuesto¡±. Tracy se mordi¨® elbio inferior. ¡°Se?or. ?Macari, por favor no se lo digas!¡±. Samuel permaneci¨® en silencio. ¡°Se?or. ?Macari, te lo ruego! suplic¨® Tracy. Estaba toda alterada. Manteniendo su expresi¨®n inexpresiva, Samuel pronunci¨®: ¡°Lo que se hace de noche aparece de d¨ªa¡±. ¡°?Mientras nadie se lo diga, nunca se enterar¨¢!¡± Tracy respondi¨®. ¡ª?Tracy Smith! Kathleen ya no pudo contenerse. Baj¨® del segundo piso. Tracy escuch¨® que alguien maba por su nombre y se dio vuelta. Kathleen se acerc¨® lentamente. Estaba llena de rabia. Tracy conoc¨ªa a Kathleen, pero solo hab¨ªa visto a esta ¨²ltima en televisi¨®n. Kathleen pregunt¨®: ¡°?Crees que no hiciste nada malo en ese entonces?¡± Tracy se qued¨® estupefacta. La mirada de Kathleen se oscureci¨® cuando agreg¨®: ¡°?Alguna vez has pensado en cu¨¢nto da?o le har¨ªas al hacer eso?¡± Kathleen ya no pudo contener su ira. Camin¨® hacia Tracy y le dio una fuerte bofetada en cara. Frot¨¢ndose meji, Tracy mir¨® a Kathleen, que estaba hirviendo de ira por incredulidad. ¡°?No tiene nada que ver conmigo! Fue Finn quien dej¨®. Tracy se enfureci¨®. ¡°Finn se cas¨® conmigo voluntariamente, y no lo obligu¨¦. Me eligi¨® a m¨ª en lugar de a esa mujer. ?Deber¨ªa captar indirecta e irse, pero no seguir molest¨¢ndonos y molest¨¢ndonos! ¡°?Alguna vez pensaste que e no habr¨ªa terminado en este estado si Finn no hubiera dejado sin ninguna explicaci¨®n?¡± Kathleen apret¨® sus delgados dedos. ¡°Adem¨¢s, usaste un m¨¦todo tan sucio para tratar con una mujer. ?Tienes algo de conciencia? ¡°Nunca dejar¨¦ que nadie se interponga entre Finn y yo¡±. Una sensaci¨®n de odio cruz¨® por los ojos de Tracy. Kathleen solt¨® una risita desde?osa. ¡°Finn era el culpable. En lugar de castigar a Finn, ?por qu¨¦Please check at N/?vel(D)rama.Org. perseguiste a una mujer? ¡°Milisegundo. Johnson, este es un asunto entre nosotros y no tiene nada que ver contigo. ?No crees que eres demasiado entrometido? dijo Tracy, luciendo disgustada. Tan prontoo termin¨® de har, son¨® una fr¨ªa voz masculina. ¡°No tiene nada que ver con e, pero tiene algo que ver conmigo¡±. Tracy se detuvo un momento antes de mirar en diri¨®n de donde proven¨ªa voz. Vio a Caleb caminando hacia e, luciendo fr¨ªo y distante. Tracy se congel¨®. ¡°?Caleb?¡± ¡°Parece que me conoces¡±. La mirada de Caleb era intimidante. ¡°Supongo que sabes qui¨¦n es mi hermana, entonces¡±. ?Su hermana? Despu¨¦s de reflexionar un rato, Tracy respondi¨®: ¡°Por supuesto. Tu hermana es esa mujer. ?Que est¨¢s tratando de hacer?¡± ¡°?Voy a matarte!¡± Caleb senz¨® hacia Tracy y agarr¨® del cuello. Tracy no logr¨® esquivar su ataque y fue atrapada por ¨¦l. ¡°?Ay! ?Su¨¦ltame! Tracy trat¨® de apartar mano de Caleb. Sin embargo, Caleb agarr¨® a Tracy con tanta fuerza que e no pudo liberarse de su agarre en absoluto. Caleb agarr¨® del cuello con todas sus fuerzas mientras preguntaba: ¡°Pens¨¦ que no ten¨ªas miedo en este momento. ?Qu¨¦ te pasa ahora? Ejerci¨® m¨¢s fuerza mientras haba. La respiraci¨®n de Tracy se estaba volviendo cada vez m¨¢s r¨¢pida. Incluso pod¨ªa sentir que se asfixiaba. ¡°?D¨¦jame ir!¡± Tracy v¨®s u?as en mano de Caleb. Kathleen mir¨® a Caleb con preocupaci¨®n. ¡°Caleb, no cambiar¨¢ nada incluso si matas. No puedes salvar a tu hermana. ?C¨¢lmate! ?No vale pena mancharses manos por alguieno Tracy! ?Hay muchas otras formas de buscar venganza!¡± Ninguna de sus pbras lleg¨® a los o¨ªdos de Caleb. En ese momento, todo lo que ten¨ªa en mente era vengar a Vivian. Vivian era su ¨²nica familia. E era su hermana. Desde que a¨²n era un ni?o, Vivian lo hab¨ªa estado protegiendo. Por lo tanto, hab¨ªa jurado en secreto protege despu¨¦s de que creciera. Su enemigo estaba justo dnte de ¨¦l. ?C¨®mo no iba a buscar venganza? ¡ª?Caleb Lewis! Kathleen extendi¨® mano para agarrar el otro brazo de Caleb. Ten¨ªa miedo de que Caleb pudiera perder cabeza y matar a Tracy. Este ¨²ltimo merec¨ªa morir pero no a manos de Caleb. Tracy ya hab¨ªa arruinado uno de ellos de familia Lewis. Kathleen no pod¨ªa permitir que Tracy destruyera tambi¨¦n a Caleb. Sin mencionar que Vivian hab¨ªa pasado por tanto tormento debido a Tracy. Ser¨ªa demasiado f¨¢cil para Tracy si muriera de esta manera. ¡°?Vete!¡± Caleb apart¨® a Kathleen de un empuj¨®n. Kathleen fue tomadapletamente por sorpresa por su repentina respuesta. Perdi¨® el equilibrio y cay¨® en un c¨¢lido abrazo. ¡°?Est¨¢s bien?¡± La voz de Samuel era profunda. Kathleen neg¨® con cabeza. Mirando a Tracy, que estaba a punto de morir, m¨® a Samuel: ¡°?R¨¢pido! ?Haz que alguien detenga a Caleb! No dejes que alguien muera aqu¨ª de verdad. La mirada de Samuel era opresiva mientras miraba sin decir una pbra. Kathleen reprendi¨®: ¡°Deja de ponerte celoso en un momentoo este. ?No hay nada entre ¨¦l y yo!¡± Samuel sonri¨®. ¡°De acuerdo. Compro esta explicaci¨®n. Kathleen se qued¨® sin pbras en un instante. ?Ah! ?Qu¨¦ mierda! ?Que frustrante! Samuel hizo un gesto con mano y unos cinco guardaespaldas fueron hacia Caleb y lo rodearon. Dos de ellos lo agarraron por los brazos, y otros dos agarraron sus piernas. ¡°?Su¨¦ltame!¡± Caleb estaba furioso. Sin embargo, los cuatro guardaespaldas solo escucharons instriones de Samuel. El ¨²nico guardaespaldas que quedaba movi¨® una si y coloc¨® a undo. Los otros cuatro guardaespaldas cargaron a Caleb y lo colocaron en si antes de atarlo con cuerdas. Al mismo tiempo, Kathleen mir¨® a Samuel en silencio,o si algo le preocupara. ?Ha preparado todo de antemano? Tracy se dej¨® caer al suelo y se frot¨® el cuello, con los ojos enrojecidos. ?Caleb, ser¨¢ mejor que no vayas demasiado lejos! ?Era tu hermana que segu¨ªa molestando a mi hombre! Solo le ense?¨¦ una li¨®n. ?E se lo merecia!¡± ?Bofetada! Kathleen se acerc¨® y abofete¨® a Tracy con fuerza en cara. Tracy se sorprendi¨® por su acto. Cubri¨¦ndose cara, pregunt¨® furiosa: ¡°Kathleen Johnson, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?No crees que puedes ponermes manos encima una y otra vez s¨®lo porque Samuel te est¨¢ apoyando? ?No soy alguien con quien puedas meterte f¨¢cilmente!¡± ¡°Te estoy ense?ando una li¨®n¡±. Kathleen lenz¨® a Tracy una mirada fr¨ªa. Finn no rompi¨® con Vivian cuando se cas¨® contigo. Vivian lo hab¨ªa estado esperando. Seg¨²n lo que dijiste, ?qui¨¦n es amante, entonces? ¡°?Ja ja! ?Vivian es amante! ?E es amante! Tracy se burl¨®. ¡°?Su¨¦ltame!¡± Mirando a mujer arrogante que ten¨ªa dnte, Caleb grit¨®: ¡°?D¨¦jame mata!¡± Las cejas de Kathleen se posaron en un profundo ce?o. ?Tracy no muestra ning¨²n remordimiento en absoluto! Un idiotao Finn y una zorrao e son una pareja perfecta. ?Ambos son los culpables! Samuel pregunt¨® ap¨¢ticamente: ¡°Tracy, ?te atrever¨ªas a decir lo mismo frente a Finn tambi¨¦n?¡±. Tracy se qued¨® estupefacta. Sus ojos estaban llenos de horror. Nunca dejar¨ªa que Finn se enterara de lo que hab¨ªa hecho. ¡°Parece que eres muy consciente de situaci¨®n¡±. Samuel continu¨® con sarcasmo: ¡°Finn siempre tiene a Vivian en su coraz¨®n. Solo se cas¨® contigo por su familia. Ya que sabes sobre esto, ?por qu¨¦ no puedes aceptar que Finn se cas¨® contigo no porque te ame? El rostro de Tracy se puso r¨ªgido. Samuel le dedic¨® a Kathleen una leve sonrisa. Ve a dec¨ªrselo. Kathleen respondi¨® con un asentimiento. Mirando a Tracy, dijo con calma: ¡°Tracy, tienes a alguien para difundir ese tipo de foto, y Vivian se ha vuelto loca por eso. Si a¨²n deseaspensars ms iones que has hecho, entr¨¦ganos los negativos¡±. Tracy parec¨ªa renuente. ¡°Tracy, has estado casada con Finn durante muchos a?os, pero no pudiste quedar embarazada en todos estos a?os. ?Alguna vez pensaste que podr¨ªa ser karma? Kathleen dijo sin emoci¨®n. Tracy se congel¨® ante elentario de Kathleen y mir¨® fijamente a esta ¨²ltima. ¡°Tracy, soy practicante de medicina tradicional. A juzgar por tuplexi¨®n, puedo decir que a menudo tienes pesadis. Siempre te sientes ansioso y deprimido. Es por eso que es dif¨ªcil para ti concebir, ?verdad? Kathleen analiz¨® serenamente. Tracy abri¨® mucho los ojos en estado de shock. ¡°?Como supiste?¡± ¡°La medicina tradicional tiene que ver con inspi¨®n, auscultaci¨®n, consulta y el contrainterrogatorio. Tu problema ya es muy grave. Ser¨¢ dif¨ªcil para usted concebir si no recibe tratamiento¡±, dijo Kathleen. Reprimi¨® ira que surg¨ªa dentro de e. Si acusaci¨®n pudiera fundamentarse con pruebas, realmente desear¨ªa que pudiera recibir el castigo que se merece. Aun as¨ª, es demasiado f¨¢cil para e. Voy a hacer que Tracy se arrepienta de lo que le hizo a Vivian por culpa de Finn. Tracy mir¨® sinprender. ¡°Puedes ayudarme, ?verdad?¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Tengo una condici¨®n¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Tracy estaba dispuesta a prometerle cualquier cosa a Kathleen con tal de que pudiera quedar embarazada. Chapter 252 Chapter 252 Cap¨ªtulo 252 Pide disculpas ¡ªP¨ªdele disculpas a Vivian y desata el nudo en su coraz¨®n ¡ªafirm¨® fr¨ªamente Kathleen¡ª. Desconcertada, Tracy se mordi¨® elbio y exm¨®: ¡°?Nunca!¡±. Eso provoc¨® bu de Kathleen, quien luego espet¨® sard¨®nicamente: ¡°?No ten¨ªas miedo de que Finn te dejara? Despu¨¦s de todo, han pasado muchos a?os y todav¨ªa no te has quedado embarazada. ?No te preocupa que familia Morris ya no te quiera cerca? Tracy frunci¨® losbios. La voz indiferente de Kathleen volvi¨® a sonar mientras continuaba: ¡°Escuch¨¦ que madre de Finn segu¨ªa pidi¨¦ndote que quedaras embarazada. De esa forma, Finn tendr¨ªa m¨¢s razones para volver a familia Morris y heredar el negocio familiar¡±. ¡°Mientras me disculpe, ?me prometes que me ayudar¨¢s a quedar embarazada?¡± pregunt¨® Tracy, cuya mirada atenta estaba fija en Kathleen. Un asentimiento vino de este ¨²ltimo. ¡°?Multa! Me disculpar¨¦¡±, dijo Tracy con los dientes apretados. En ese momento, Kathleen y Samuel intercambiaron miradas, aliviados de haber finalmente convencido a Tracy. Si e se hubiera negado, los dos habr¨ªan tomado medidas extremas para ques cosas salierano esperaban. ¡°Haga que alguien entregues copias originales del video ys fotos aqu¨ª ahora. Har¨¦ que mi hermano env¨ªe a Vivian ¡ªinstruy¨® Kathleen. La insatisfi¨®n ensombreci¨® todo el rostro de Tracy, pero hab¨ªa poco m¨¢s que pudiera hacer en situaci¨®n. Por lo tanto, orden¨® a uno de sus subordinados que regresara y recogieras copias originales. Kathleen m¨® a Charles. ¡°Oye, Charles, trae a Vivian. Arreglemos el asunto hoy.¡± ¡°De acuerdo.¡± Charles, que estaba al otrodo de l¨ªnea, asinti¨®. Con eso, Kathleen colg¨® y mir¨® a Ryan. Cons¨ªguenos una habitaci¨®n m¨¢s grande. ¡°?Entiendo!¡± Ryan asinti¨®. ¡°Vamos¡±, dijo Kathleen mientras lenzaba a Tracy una mirada ap¨¢tica. Este ¨²ltimo dio dos pasos antes de detenerse en el lugar. Luego mir¨® a Samuel para preguntar: ¡°?Puedo preguntarle algo, Sr. Macari?¡± ¡°Adnte¡±, respondi¨® un impaciente Samuel. Una vez m¨¢s, Tracy hizo una breve pausa antes de preguntar: ¡°?Hiciste arreglos para que Wendy presentara ese programa antes?¡± ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Samuel con franqueza. Eso desconcert¨® instant¨¢neamente a Tracy. Nunca esper¨® que Samuel lo admitiera. Sin embargo, lo hizo. Parec¨ªa que al hombre ni siquiera le preocupaba que e buscara vengarse de ¨¦l. Kathleen tambi¨¦n hab¨ªa escuchado el intercambio de los dos. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ?Dios mio! Samuel es realmente intr¨¦pido, ?eh? Pronto, llegaron al sal¨®n de banquetes m¨¢s grande del primer piso. No hab¨ªa actividades ni convenciones ese d¨ªa, por lo que el sal¨®n de banquetes estaba vac¨ªo. No pas¨® mucho tiempo antes de que algunos hombres llevaran a Caleb, que estaba sentado en una si, al sal¨®n. Toda situaci¨®n lo dej¨® estupefacto mientras gritaba: ¡°?Kathleen! ?D¨¦jame ir!¡± En respuesta, una mirada de indiferencia apareci¨® en el rostro de Kathleen. ¡°No. Eres demasiado imprudente y puedes estropears cosas. Eso fue suficiente para dejar a Caleb sin pbras. Sin embargo, pronto recuper¨® sus sentidos y tron¨®: ¡°?Necesito recordarte que este asunto involucra a mi hermana?¡± ¡°?Y qu¨¦? Las cosas proceder¨¢n sin problemas incluso sin su presencia. ?De verdad crees que eres tan importante? cuestion¨® Kathleen. Caleb no respondi¨® en ese momento. Supuso que hab¨ªa cabreado empuj¨¢nd antes. Sin embargo, no fue intencional, ya que no estaba pensando con ridad en ese momento. ¡°Um, acerca de que te empuj¨¦ a undo antes¡­ No est¨¢s herido, ?verdad?¡± Caleb finalmente pregunt¨® con preocupaci¨®n. ¡°E esta bien.¡± La mirada hda de Samuel atraves¨® a Caleb cuando agreg¨®: ¡°Si vuelve a suceder, te cortar¨¦s manos¡±. El silencio se apoder¨® de Caleb mientras miraba con caut a Samuel. Sab¨ªa que, en efecto, ¨¦l ten¨ªa culpa por actuar de manera tan descarada a pesar des sinceras intenciones de Kathleen. En ese momento, el subordinado de Tracy regres¨® con una bolsa en mano. Tracy mir¨® antes de instruir: ¡°?D¨¢selo!¡± Su subordinado se acerc¨® a Kathleen mientras haba con el mayor respeto. ¡°Aqu¨ª est¨¢n los art¨ªculos que solicit¨®, Sra. Macari¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras al escuchar el t¨ªtulo formal que se le dio. ?Tos! ?Tos! Samuel se ar¨® garganta y ar¨®: ¡°No tuve nada que ver con eso¡±. Enfurecida, Kathleen se apresur¨® a responder: ¡°?Todo se debe a que sigues apareciendo a mido, y eso provoca un malentendido para todos!¡±. ¡°S¨ª. Es mi culpa ¡ªlo tranquiliz¨® Samuel. Solo un resoplido vino de Kathleen cuando sinti¨® que Samuel no se dio cuenta de sus errores. Sin embargo, acept¨® bolsa que conten¨ªa muchas fotos y el video almacenado en una tarjeta de memoria. Mir¨®s fotos, pero sinti¨® que eran demasiado discordantes, por lo que r¨¢pidamentes meti¨® de nuevo en bolsa. ¡°Haz que alguien traiga un balde de metal¡±, orden¨® Kathleen. En ese caso, e parec¨ªa jefa del lugar ya que todos obedec¨ªan sus demandas. Sin embargo, Kathleen sab¨ªa que los dem¨¢s solo cumpl¨ªan por el bien de Samuel. En el fondo sent¨ªa que simplemente estaba representando un acto de poder. Ryan orden¨® r¨¢pidamente a algunos de sus empleados que trajeran un balde de metal. No pas¨® mucho tiempo antes de que Charles llegara a escena con Vivian. Esa fue primera vez que Vivian sali¨® de mansi¨®n en tres a?os. Llevaba un vestido amarillo ro que le llegaba a los tobillos y se recog¨ªa el pelo con un pa?uelo rojo de Belmonia. Pura inocencia emanaba de su presencia. Sin embargo, su piel estaba tan p¨¢lida bajos luces brintes de los candbros que casi parec¨ªa transl¨²cida. Tracy se dio cuenta de que Vivian estaba enferma. Sin embargo, el primero se sinti¨®pletamente disgustado ya que el segundo todav¨ªa se ve¨ªa incre¨ªblemente hermoso a pesar de no estar bien. ?Qu¨¦ derecho tiene e de ser tan hermosa incluso cuando est¨¢ ramente enferma? Charles sigui¨® sosteniendo mano de Vivian, brind¨¢ndole consuelo y apoyo. ¡°Todo est¨¢ bien. Rx.¡± Como siempre, una mirada de inocencia brill¨® en los ojos de Vivian cuando pregunt¨®: ¡°Charles, ?por qu¨¦ estamos aqu¨ª? ?Es para asistir a un evento? Ni una pbra sali¨® de Charles. ¡°?Oh, lo s¨¦! Me llevas a un baile, ?no? Bueno, ?por qu¨¦ no lo dijiste? Me hubiera puesto mis tacones de cuero favoritos. Um, ?d¨®nde los puse? Vivian sigui¨® hando con una expresi¨®n ingenua y confundida. ¡°No estamos aqu¨ª para asistir a un baile¡±, intervino Charles sombr¨ªamente. ¡°?No eran?¡± Las cejas de Vivian se cerraron. ?Qu¨¦ estamos haciendo aqu¨ª entonces? ¡ªCharles ¡ªgrit¨® Kathleen. Con una expresi¨®n fr¨ªa, Charles pas¨® su mirada m¨¢s all¨¢ de todos en escena. ?Finn no est¨¢ aqu¨ª? Mientras tanto, Vivian not¨® a su hermano y pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Qu¨¦ haces aqu¨ª, Caleb?¡±. ¡°?Viviana! Ay¨²dame a desatarme ¡ªinst¨® Caleb. Aunque Vivian trat¨® de acercarse, Charles apart¨® y dijo: ¡°No le hagas caso¡±. Vivian parpade¨® sorprendida antes de replicar: ¡°Pero ¨¦l es mi hermano¡±. ¡°Mi hermana le pidi¨® a alguien que lo atara¡±, explic¨® Charles. Eso sorprendi¨® a Vivian, quien exm¨®: ¡°?Dios m¨ªo! No ten¨ªa idea de que a tu hermana le gustaba ese tipo de cosas. Un silencio inc¨®modo llen¨® el aire ya que tanto Charleso Kathleen no sab¨ªan c¨®mo reionar. Por el contrario, Caleb entrecerr¨® los ojos mientras expresi¨®n de Samuel se oscurec¨ªa. Kathleen ajust¨® sus emociones y respir¨® hondo antes de har. ¡°Charles, ?podr¨ªas dar un paso atr¨¢s? Me gustar¨ªa que nosotras,s mujeres, nos ocup¨¢ramos de este asunto¡±. Charles se tens¨® al escuchar eso. Sin embargo, Kathleen mir¨® al instante y tom¨® mano de Vivian. El primero dijo en un tono suave: ¡°Ven conmigo¡±. Vivian dud¨® por un momento, pero finalmente asinti¨®. Luego, los dos llegaron de mano ante Tracy, cuyos brazos estaban cruzados. Sin embargo, Tracy instant¨¢neamente descruz¨® los brazos tan prontoo not¨® que Kathleen miraba. ?Maldita sea! ¡°?Qui¨¦n eres t¨²? ?Por qu¨¦ te ves tan familiar? Vivian pregunt¨® confundida. Sinti¨® una sensaci¨®n de familiaridad, pero no pudo precisar d¨®nde o c¨®mo hab¨ªa conocido a Tracy. ¡°?Tienes amnesia?¡± pregunt¨® Tracy con el ce?o fruncido. Esas pbras confundieron a¨²n m¨¢s a Vivian, quien pregunt¨®: ¡°S¨ª¡­ ?He perdido mis recuerdos? ?Por qu¨¦ no puedo recordar? ¡°Vivian, el nombre de esta mujer es Tracy Smith. Te caus¨® un gran da?o en el pasado, pero tiene intenci¨®n de disculparse contigo hoy¡±, dijo fr¨ªamente Kathleen. ¡°?Disculparse?¡± Las cejas de Vivian se levantaron mientras preguntaba con perplejidad: ¡°?Por qu¨¦ quiere disculparse?¡± ¡°Um¡­ Vivian, ?recuerdas¡­¡± Kathleen luch¨® por pronunciars pbras, pero finalmente continu¨®: ¡°?Acerca de esas fotos?¡± ?Fotos? Inicialmente, Vivian parpade¨®o si se sintiera perdida por lo que estaba pasando. Sin embargo, su expresi¨®n de repente se contorsion¨® en una de histeria en el momento siguiente. ¡°?Fotos? ?E-Esas fotos!¡± El repentino giro de los acontecimientos hizo que Charles se sintiera inc¨®modo cuando se apresur¨® a intervenir. Sin embargo, Samuel extendi¨® mano y lo agarr¨® del hombro. ¡°C¨¢lmate.¡± Samuel pens¨® que deber¨ªan tener fe en Kathleen. Mientras tanto, Kathleen tom¨® mano de Vivian mientras dec¨ªa: ¡°Finn no contrat¨® a nadie para que te tomara esas fotos en ese entonces. Fue e.¡± Vivian se puso r¨ªgida en ese momento. Su mirada estupefacta permaneci¨® en Tracy por unrgo rato. ¡°E sabe que lo que hizo estuvo mal ahora y quiere disculparse contigo¡±, explic¨® Kathleen. Chapter 253 Chapter 253 Cap¨ªtulo 253 ?D¨®nde diablos est¨¢s? Toda sangre abandon¨® el rostro de Vivian en ese momento. Incluso sus miembros temban fervientemente. Mientras observaban c¨®mo se desarroba toda escena desde undo, Charles y Caleb se sintieron preocupados. ¡°?Por qu¨¦ me hiciste eso?¡± Viviannz¨® una mirada inexpresiva a Tracy. Siempre hab¨ªa asumido que Finn era el que estaba detr¨¢s del asunto. Una risa fr¨ªa provino de una Tracy burlona. ¡°Porque seguiste aferr¨¢ndote a Finno una sanguiju. Jeez¡­ Vivian, ¨¦l y yo ya estamos casados. Si su amor por ti fuera verdaderamente profundo y genuino, ?por qu¨¦ se casar¨ªa conmigo? Vivian se mordi¨® elbio inferior con molestia y respondi¨®: ¡°Eso es porque su familia lo oblig¨® a casarse contigo¡±. ¡°Su familia no dijo que ten¨ªa que elegir entre casarse conmigo o quitarse vida. Eso significa que ramente ama el poder y gloria sobre ti¡±, sise¨® Tracy. Eso hizo que Vivian se pusiera a¨²n m¨¢s p¨¢lida. Kathleen mir¨® sorprendida a Tracy. ?Tracy no lo sabe todo? Deber¨ªa ser consciente de que Finn no siente nada por e en ese momento. ?Por qu¨¦ sigue tan obsesionada con ¨¦l? Qu¨¦ desconcertante. ¡°No me importa si ¨¦l no me ama. ?Sin embargo, no puedo soportar que sigas aferr¨¢ndote a ¨¦l! Una mirada asesina se desliz¨® por el horrible ce?o fruncido de Tracy. E herv¨ªa de rabia, ¡°?No sabes lo irritante que eres? ?Constantemente molest¨¢ndonoso una ga y causando una escena en nuestra casa! ?Eres raz¨®n por que no podemos tener una vida pac¨ªfica! ¡°Yo-yo solo¡­¡± Vivian vacil¨® mientrass l¨¢grimas corr¨ªan por sus mejis. ¡°?Tracy! ?Por qu¨¦ dices todo eso?¡±. una furiosa Kathleen interrumpi¨®. ¡°?Solo disc¨²lpate!¡± Fue entonces cuando Tracy se mordi¨® losbios, impidi¨¦ndose continuar. En cambio, murmur¨® a rega?adientes: ¡°Lo siento¡±. Varias l¨¢grimas salpicaronsrgas y oscuras pesta?as de Vivian en ese momento. E dijo: ¡°No puedo perdonarte¡±. ¡°Bueno, no podr¨ªa importarme menos¡±. Tracy se gir¨® para mirar a otra parte con mal humor. Fue entonces cuando Kathleen habl¨® con un tono hdo que podr¨ªa provocar escalofr¨ªos en columna vertebral. ¡°Tracy, ?no crees que has ido demasiado lejos al usar estos trucos sucios contra Vivian?¡± ¡°?Fui demasiado lejos?¡± Tracy se burl¨®. ¡°Eso es porque nunca has tenido una ga molesta que te moleste a diario¡±. ¡°Hay muchas maneras ens que podr¨ªas haber resuelto este asunto¡±. Un brillo fr¨ªo brill¨® en mirada hostil de Kathleen. E agreg¨®: ¡°No ten¨ªas que hacer tal cosa. En cambio, podr¨ªas haber hecho que Finn araras cosas con Vivian. ¡°Oh, ?qu¨¦ sabes?¡± Tracy gru?¨®. Una rabia poderosa e intransigente brill¨® en los ojos oscuros de Kathleen en ese momento. ¡°ramente, no te arrepientes de haber hecho esas cosas viciosas, ?verdad? Bueno, ?nunca te dejar¨¦ ir tan f¨¢cil!¡± Calebdr¨® desde si a que lo ataron. ¡°?Hmph! ?Ven a m¨ª entonces! ?Crees que te tendr¨¦ miedo? ?Como si! ?Nadie m¨¢s en este mundo ama a Finn m¨¢s que yo!¡±. afirm¨® Tracy. Kathleen frunci¨® el ce?o mientras se volv¨ªa hacia su hermano. ¡°?Charles! Cuida a Vivian un rato. Inmediatamente, Charles avanz¨® y se par¨® frente a Vivian a defensiva. ¨¦l tom¨® su mano mientras consba con un tono suave. ¡°No tengas miedo. Estoy aqu¨ª.¡± La mano de Vivian estaba hda. Tracy los mir¨® y luego baj¨® cabeza. Para entonces, Kathleen hab¨ªa caminado aldo de Samuel y pregunt¨® en voz baja: ¡°?C¨®mo es rci¨®n de Finn y Tracy?¡±. ?Por qu¨¦ no le preguntas a e? respondi¨® un sonriente Samuel. ¡°Eh. Probablemente dir¨¢ que Finn adora mucho. Pregunt¨¢rselo ser¨ªa una p¨¦rdida de aliento. Kathleen se encogi¨® de hombros. En ese momento, Samuel hizo una broma. ¡°No est¨¢s desperdiciando el aliento porque a¨²n necesitar¨¢s respirar de cualquier manera¡±. Sinti¨¦ndose sin pbras por su broma tonta, orden¨®: ¡°Responde a mi pregunta¡±. ¡°No est¨¢n en buenos t¨¦rminos en absoluto¡±. ¡°Hiciste arreglos para que Wendy dijera esas cosas antes, ?no?¡± Samuel asinti¨®. ¡°Entonces, ?Wendy te cont¨® c¨®mo Tracy y Finn se llevan todos los d¨ªas?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. Samuel se volvi¨® al instante para instruir a sus hombres: ¡°Traigan a Wendy aqu¨ª ahora¡±. ¡°S¨ª, se?or.¡± Uno de sus guardaespaldas se apresur¨® a llevar a cabo tarea. No pas¨® mucho tiempo antes de que Wendy fuera escoltada al pasillo. Todav¨ªa no hab¨ªa salido del club privado. Al entrar en el sal¨®n, se escabull¨® torpemente hacia Samuel y Kathleen. ¡°Milisegundo. Johnson tiene una pregunta para ti. Ser¨¢ mejor que respondas con seriedad ¡ªorden¨® Samuel con frialdad¡ª. Wendy asinti¨® con fervor. ¡°De acuerdo.¡± ¡°?C¨®mo es rci¨®n de Finn y Tracy?¡± Kathleen sonde¨® mientras miraba fijamente. Esa pregunta tom¨® a Wendy por sorpresa y respondi¨®: ¡°Tracy es pr¨¢cticamente una tonta para Finn. E lo colma de afecto, y es casio si fuera su esva. Sin embargo, a Finn no podr¨ªa importarle menos e. ¨¦l preferir¨ªa har conmigo que con e. Kathleen frunci¨® el ce?o pero insisti¨®: ¡°?Qu¨¦ m¨¢s?¡± Wendy estaba perpleja, as¨ª que pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ le gustar¨ªa saber, Sra. Johnson?¡± ¡°?De qu¨¦ han normalmente?¡± cuestion¨® Kathleen. A pesar de estar nerviosa, Wendy respondi¨®: ¡°No tiene idea, Sra. Johnson. Antes, cuando me quedaba en residencia de Morriso ama de ves, Finn haba m¨¢s conmigo que con e. Incluso si los dos estuvieran hando, estar¨ªan discutiendo¡±. ¡°?Por qu¨¦ pelear¨ªan normalmente?¡± Kathleen sigui¨® sondeando. ¡°No pude entender por qu¨¦ estaban peleando, ya que a menudo peleaban a puerta cerrada. La ¨²nica vez que logr¨¦ escuchar fue cuando discutieron durante unaida. Un miembro de familia Stewart encontr¨® algunos problemas y quer¨ªa que Tracy le pidiera ayuda a Finn. Sin embargo, Finn se neg¨®, por lo que Tracy le espet¨®. Recuerdo que dijo algo sobre c¨®mo familia Smith le minti¨®¡±. Las cejas de Kathleen se fruncieron. ?Le minti¨®? Al ver a Kathleen en pensamientos profundos, Samuel habl¨® con frialdad. Puedes esperar all¨ª. Si Sra. Johnson necesita algo m¨¢s de usted, lo maremos¡±. ¡°De acuerdo.¡± Wendy asinti¨® antes de retroceder hacia undo del pasillo. Fue entonces cuando Kathleennz¨® una mirada extremadamente sombr¨ªa a Tracy. Su tono bajo casi sonabao un gru?ido. ¡°?C¨®mo puede haber un idiota m¨¢s grande que yo cuando se trata de enamorarse ciegamente de alguien?¡± La mirada de Samuel se volvi¨® un poco hda cuando respondi¨®: ¡°No soyo Finn¡±. Kathleen levant¨® una ceja al escuchar su deraci¨®n. ¡°Solo digo que Tracy y yo somos simres. No estoy hando de ti y Finn. ?Por qu¨¦ pareces tan molesto? ?Te sientes culpable? Samuel apret¨® losbios en ese momento. Despu¨¦s de todo, un hombre inteligente sabr¨ªa que no debe replicar cuando discute con una mujer. ¡°?Hmph!¡± Kathleen se burl¨® antes de ir hacia Caleb. Todo lo que qued¨® fue un Samuel con el ce?o fruncido, que sinti¨® que se hab¨ªa equivocado de nuevo. ¡°Caleb, ?c¨®mo neas resolver este asunto?¡± Kathleen lo mir¨® a los ojos. ¡°?Me est¨¢s preguntando en serio?¡± Caleb cuestion¨® con un tono espinoso. ¡°S¨ª, lo soy.¡± ¡°?No conseguiste que alguien me atara para que no pueda hacer nada?¡± Caleb hizo un puchero. Sin embargo, nunca se atrever¨ªa a estar enojado con Kathleen. ¡°Eso es porque tiendes a actuar precipitadamente¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Ahora, te estoy preguntando qu¨¦ te gustar¨ªa hacer con respecto al asunto¡±. ¡°Ahora ques cosas han llegado a este punto, ?nunca dejar¨¦ ir a familia Smith!¡±. Caleb pronunci¨® resueltamente. Kathleen se qued¨® sin pbras. Eventualmenteent¨®: ¡°Gracias a Dios que te at¨¦¡±. Caleb fulmin¨® con mirada al escuchar eso. Sin embargo, Kathleen no quer¨ªa perder m¨¢s tiempo hando con ¨¦l. Se dio vuelta para mirar con dagas a Tracy. ma a Finn y dile que te tenemos cautivo. Dile que debe presentarse aqu¨ª en persona si quiere que regreses con vida. Tracy se tens¨® de inmediato. ?Qu¨¦ dijo e? Sus ojos se abrierono tos mientras miraba boquiabierta a Kathleen con perplejidad, luego desvi¨® la mirada hacia Vivian. ?No! ?No puedo hacer eso! ?No sois Finn y t¨² una pareja amorosa? ?Por qu¨¦ no lo mas? ?No vendr¨¢ a rescatarte si est¨¢s en problemas? Kathleen ahora sab¨ªa c¨®mo poner nerviosa a Tracy, as¨ª que fue hasta el final. ¡°?Por supuesto que lo har¨¢!¡± Tracy dijo con los dientes apretados. ¡°?Deja de hacernos perder el tiempo, entonces! Haz mada ¡ªtron¨® Kathleen. A menos que quieras que libere a Caleb y los encierre aqu¨ª. Habiendo escuchado conversaci¨®n, Caleb brome¨® sarc¨¢sticamente: ¡°?Vaya, gracias porpararme con un sabueso!¡±. Kathleen lo fulmin¨® con mirada. Mientras tanto, Tracy rob¨® un vistazo del atado Caleb. Sab¨ªa que solo sufrir¨ªa mucho si terminaba en sus manos. Sin otra opci¨®n, solo pod¨ªa pedirle a Finn que viniera a busca. Sac¨® su tel¨¦fono y marc¨® un n¨²mero antes de colocar el tel¨¦fono junto a su o¨ªdo. Despu¨¦s de dos timbres, un hombre con voz indiferente habl¨® desde el otro extremo de l¨ªnea. ?No sabes qu¨¦ hora es? ?D¨®nde demonios est¨¢s?¡±Please check at N/?vel(D)rama.Org. Chapter 254 Chapter 254 El cuerpo de Tracy se tens¨®. E dijo: ¡°Kathleen y los dem¨¢s me capturaron¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Finn frunci¨® el ce?o. ¡°Dicen que solo me liberar¨¢n si vienes aqu¨ª. De lo contrario, dejar¨¢n que Caleb me pegue. Cari?o, no puedes dejarme a mi suerte¡±, dijo Tracy indignada. La furia brill¨® en los ojos de Finn. ¡°?No te dije que te mantuvieras alejado de ellos? ?Que estabas pensando?¡± ¡°Son demasiado astutos¡±, respondi¨® Tracy t¨ªmidamente. Finn apret¨® los dientes. ¡°?Mencionaste algo que se supon¨ªa que no deb¨ªas?¡± E sacudi¨® cabeza con fervor. ¡°No, no lo hice. Date prisa y s¨¢lvame, cari?o. ¡°Lo tengo. ?Eres tan problem¨¢tico! Finn estaba enojado. Tracy estaba avergonzada por su ipetencia cuando colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen mir¨® a Tracy con cara de p¨®quer. ?Vale pena correr ese riesgo por un hombre que no te ama? Tracy parec¨ªa estar aturdida. Charles sab¨ªa que Finn vendr¨ªa m¨¢s tarde, as¨ª que ayud¨® a Vivian a sentarse. Samuel se acerc¨®, arrastrando a Kathleen mientras se sentaban tambi¨¦n. ¡°Ryan, tr¨¢enos un poco de bebida¡±, le dijo a Ryan. ¡°?Est¨¢ bien!¡± Ryan orden¨® a su subordinado que prepararas bebidas. Pronto, alguien trajo algunas frutas y bebidas. Eso es muy considerado. Kathleen noi¨® nada antes, por lo que su est¨®mago estaba vac¨ªo. Cogi¨® un tenedor y se sirvi¨®s frutas despu¨¦s de que el to de frutas estuvo servido en mesa. Samuel le sirvi¨® una taza de caf¨¦ caliente y dej¨® a undo para que se disipara el calor. Tracy se qued¨® s y aida de los dem¨¢s presentes. E tambi¨¦n se sent¨® despu¨¦s. Una docena de minutos m¨¢s tarde, entr¨® Finn. Estaba un poco asombrado despu¨¦s de ver escena. Vivian inmediatamente se puso de pie cuando lo vio. Sus ojos se encontraron. Una pizca de hostilidad brill¨® en los ojos de Finn, pero r¨¢pidamente se recuper¨®. Entrecerr¨® los ojos y pos¨® su fr¨ªa mirada en Kathleen. ¡°Milisegundo. Johnson, ?puedo llevarme a Tracy? Kathleen lo mir¨® con indiferencia. ¡°Finn, ?no tienes curiosidad por saber por qu¨¦ detuvimos a Tracy?¡± Finn curv¨® losbios. ¡°Tracy fue mimada y mimada mientras crec¨ªa, por lo que puede ser muy obstinada en el manejo de los asuntos. Me disculpo en su lugar si ofendi¨® a alguno de ustedes¡±. ¡°?Find¨¦s!¡± Caleb apret¨® los dientes. ¡°Para evitar que mi hermana te moleste, Tracy instruy¨® a algunos hombres para que contaminaran pureza de mi hermana, y esos animales incluso tomaron fotograf¨ªas en el proceso. ?Crees que es un asunto trivial? Finn frunci¨® el ce?o y mir¨® a Tracy con los ojos entrecerrados. Los ojos de Tracy briron cuando Finn entr¨® antes. Sin embargo, su mirada se demor¨® en Kathleen y Vivian, pero nunca se detuvo en e,o si no existiera. ¡°?Tu hiciste eso?¡± pregunt¨® Finn fr¨ªamente. E asinti¨®. ¡°S¨ª, lo hice¡±. Se volvi¨® para mirar a Caleb y se disculp¨®: ¡°Esta es primera vez que escucho esto. En ese caso, realmentemento lo que sucedi¨®¡±. Los ojos oscuros de Caleb briron con intenci¨®n maliciosa. ¡°Find¨¦s.¡± Vivian se mordi¨® elbio con l¨¢grimas en los ojos. Finn le dijo en el mismo tono arrepentido: ¡°Sra. Lewis, realmente lo siento¡±. Viviana se qued¨® at¨®nita. Kathleen termin¨® su caf¨¦ y se levant¨®. ¡°Finn, algo me ha estado preocupando y espero que puedas iluminarme sobre este tema¡±, dijo con frialdad. Samuel entrecerr¨® los ojos. Sab¨ªa que ya era hora de que Kathleen hiciera su movimiento. ¡°Pregunte, Sra. Johnson¡±, sonri¨® Finn con picard¨ªa. ¡°En el pasado, los miembros de su familia arreron un matrimonio para usted con alguien de familia Smith. Te casaste con mujer, pero ?por qu¨¦ no le explicaste situaci¨®n a Vivian? ?Por qu¨¦ te fuiste sin decir una pbra? Kathleen le pregunt¨® con calma. Finn permaneci¨® en silencio. ¡°Hasta donde yo s¨¦, no rompiste con e. En cambio, le diste espalda. ?Es eso correcto?¡± e pregunt¨® m¨¢s. Finn entrecerr¨® los ojos. ¡°Pens¨¦ que e lo entender¨ªa. ?Qu¨¦ m¨¢s hay que explicar si un hombre decide deshacerse de una mujer? Para ser honesto, pens¨¦ que deber¨ªa saberlo mejor, Sra. Johnson. Despu¨¦s de todo¡­¡± Mir¨® a Samuel. Este ¨²ltimo no se inmut¨® por el giro de los acontecimientos. Kathleen se burl¨®. ¡°Espero que no est¨¦s asumiendo que un d¨¦bil intentoo ese me provocar¨¢¡±. ¡°No me atrever¨ªa a hacerlo¡±, dijo Finn, obviamente con ms intenciones. La expresi¨®n de Kathleen era sombr¨ªa. ¡°En ese caso, deber¨ªas terminars cosas correctamente con e aqu¨ª y ahora¡±. Todo el mundo estaba estupefacto. Kathleen dijo: ¡°?Qu¨¦ pasa? ?Eres reacio a hacerlo? No me digas que todav¨ªa te gusta. Finn respondi¨® casualmente: ¡°?C¨®mo es eso posible? Mis sentimientos por e se han ido hace mucho¡±. El rostro de Vivian se puso p¨¢lido. Finn se dio vuelta y mir¨® a Vivian con frialdad. ¡°Lamento lo que pas¨® hace tres a?os. No te ar¨¦s cosas, pero espero que lo entiendas. No te amo m¨¢s.¡± Las l¨¢grimas que brotaban de sus ojos corr¨ªan por sus mejis. E lo mir¨® mientras su coraz¨®n dol¨ªa terriblemente. ¡°?Porqu¨¦ es eso?¡± pregunt¨® e, no dispuesta a aceptar ese resultado. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°No hay raz¨®n para que alguien deje de amar a otra persona. No me gusta forma en que necesitas arar todo en una rci¨®n, Vivian. ?No crees que es mejor que exista una zona gris e indefinida en una rci¨®n? ?Entiendes lo que quiero decir? Viviana neg¨® con cabeza. ¡°?No lo entiendo!¡± ¡°D¨¦jame ser ro, entonces. Te persegu¨ª porque estaba solo durante mis d¨ªas de escu, as¨ª que necesitaba una chica que me pa?ara. Me cas¨¦ con Tracy porque su familia y sus antecedentes son beneficiosos para m¨ª. Eso es todo.¡± Vivian solloz¨®: ¡°Eres demasiado cruel¡±. ¡°?Eso es cruel? ?No es eso puro ego¨ªsmo? Incluso Ryan no pudo soportar escuchar m¨¢s. Finn se burl¨®. ¡°Cada uno siempre pondr¨¢ su propio beneficio por encima de los dem¨¢s. Creo que ese es un principio que todos pueden entender. Solo estoy persiguiendo mis deseos. ?Es eso incorrecto?¡± Kathleen no esperaba que Finn fuera tan desvergonzado y despreciable. Nunca hab¨ªa tratado a Vivian con todo el coraz¨®n. E no era m¨¢s que un juguete para ¨¦l. Charles apret¨® los pu?os mientras sus ojos se volv¨ªan hdos. Kathleen se ri¨® burlonamente. ¡°Finn, tus pbras son realmente esrecedoras y me han brindado nuevos conocimientos. De hecho, era demasiado estrecho de miras. Finn percibi¨® su tono sarc¨¢stico. Mir¨® con frialdad a Tracy. ¡°?Por qu¨¦ sigues sentado ah¨ª? Vamos.¡± Tracy se levant¨® lentamente. Kathleen se acerc¨® a Caleb y se par¨® detr¨¢s de ¨¦l. Tracy se acerc¨® aldo de Finn y dijo indignada: ¡°Lo siento¡±. ¡°?Hmph!¡± Finn resopl¨® antes de girar sobre sus talones. Kathleen se inclin¨® para desatar a Caleb mientras dec¨ªa: ¡°Finn, eres persona m¨¢s inhumana que he conocido. Eres peor que una bestia. Finn se detuvo en seco y se volvi¨® para mira. Kathleen tir¨®s cuerdas que ten¨ªa ens manos. Caleb se puso de pie. ?Por fin soy libre! ¡°?Por favor, tenga cuidado con sus modales y muestre un poco de respeto, Sra. Johnson!¡± Finn estaba furioso. Kathleen se burl¨®, ¡°?Respeto? ?Un estafadoro t¨² se merece eso?¡±. ¨¦l fulmin¨® con mirada. Kathleen dio un paso adnte. ¡°Finn, ?c¨®mo te atreves a actuar con tanta rectitud cuandoetiste el mal pero dejas que una mujer asuma culpa por ti?¡± La expresi¨®n de Finn cambi¨® dr¨¢sticamente. Todos estaban conmocionados. Caleb se qued¨® desconcertado. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± ¡°No, yo hice eso. ?Finn no tiene nada que ver con este asunto! Tracy de repente se agit¨® mucho. ¡°Tracy, no hay nada de malo en que ames a alguien, pero ?sabes que lo que est¨¢s haciendo en este momento no es diferente de sostener una v al diablo?¡± Kathleen dijo sin emoci¨®n. Tracy se qued¨® aturdida. ¡°No, no lo s¨¦. De todos modos, esto no tiene nada que ver con Finn. ?Esa es verdad!¡± ¡°C¨¢lmate. Este hombre no se enamorar¨¢ de ti simplemente porque asumes culpa por ¨¦l. Por el contrario, espera desesperadamente que Caleb te encarcele o incluso que te asesine por este asunto ¡ª pronunci¨® Kathleen con sarcasmo¡ª. Chapter 255 Chapter 255 Cap¨ªtulo 255 No es un hombre despreciable El cuerpo de Tracy se puso r¨ªgido. ¡°Tracy, si te pasa algo, Finn tendr¨¢ una raz¨®n para divorciarse de ti. No me digas que crees que esperar¨¢ a que te liberen si te enca ¡ªle record¨® Kathleen. El rostro de Tracy se puso p¨¢lido. ¡°Para entonces, tu familia habr¨¢ perdido todo lo que tiene actualmente, y sus vidas tocar¨¢n fondo por tu culpa. ?Crees que no te odiar¨¢n cuando salgas de c¨¢rcel? Kathleen insisti¨® m¨¢s. ¡°Yo¡­¡± Tracy hizo una pausa y mir¨® en diri¨®n a Finn. Finn se burl¨®. ¡°Milisegundo. Johnson, ?est¨¢s tratando de sembrar discordia entre otra pareja porque tu matrimonio est¨¢ lleno de desgracias? Eso no es realmente apropiado, ?no crees? ¡°No tengo otra opci¨®n, ya que me has ilustrado sobre c¨®mo seportar¨ªa un idiota real. Incluso el Sr. Macari parece lindo e inocente enparaci¨®n¡±, respondi¨® e. Samuel resopl¨® para expresar su frustraci¨®n. ?No mepares con Finn! ¡°?Vete a mierda, Finn!¡± Mientras haban, Caleb corri¨® hacia Finn, lo agarr¨® del cuello y lo golpe¨®. Kathleen sab¨ªa que Caleb era un buen luchador. Laisura de boca de Finnenz¨® a sangrar de inmediato. ¡°?Querida!¡± Tracy fue a ayudar a Finn a levantarse. ¨¦l empuj¨® lejos. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± Los cubiertos sobre mesa resonaron ruidosamente cuando recuper¨® el equilibrio apoyando su peso sobre mesa. Se volvi¨® para mirar a Finn y Caleb. Ya estaban enfrascados en una pelea. Kathleen no ten¨ªa intenci¨®n de detenerlos. Seg¨²n su an¨¢lisis, Caleb ten¨ªa capacidad de vencer a Finn. Como ley no castig¨® a un idiotao Finn, dejar¨¦ que Caleb se encargue de ¨¦l. De todos modos, Finn no es tan bueno peleandoo Caleb. Despu¨¦s de todo, Caleb sol¨ªa ser un g¨¢ngster. Finn fue abrumado por Caleb despu¨¦s de que intercambiaron algunos golpes. Tracy agarr¨® pierna de Caleb con desesperaci¨®n. ¡°Por favor, te lo ruego. Deja de golpearlo. ?No!¡± ¡°?Vete!¡± Caleb tron¨® furiosamente y pate¨®. A¨²n as¨ª, e no lo solt¨®. ¡°?Si todav¨ªa quieres vengar a tu hermana, entonces dirige tu ira hacia m¨ª!¡± Tracy grit¨®. ¡°?No creas que no me atrevo a golpear as mujeres! ?No soy tan caballerosoo crees que soy! grit¨® Caleb. Tracy apret¨® los dientes y envolvi¨® sus brazos con fuerza alrededor de su pierna. Mientras tanto, Finn se limit¨® a mirarlos sin mostrar ning¨²n deseo de ayudar a Tracy. Kathleen mir¨® a Vivian mientras esta ¨²ltima tambi¨¦n se giraba para mira. ¡°?Ves lo que quiero decir ahora? Pi¨¦nsalo bien. ?Vas a dejar que tu hermanoeta el mayor error de su vida aqu¨ª por culpa de ese hombre, o seguir¨¢s aferr¨¢ndote a ese hombre despreciable? Kathleen cuestion¨® con frialdad. Vivian se cubri¨® cara mientras lloraba en silencio. Carlos mir¨® fijamente. ¡°?Deja de hacer lo que est¨¢s haciendo, Caleb!¡± Vivian grit¨® de repente. Retir¨® sus manos des de Charles y se acerc¨® a Caleb. ¡°Eso es suficiente. Deja de golpea. Caleb hizo una pausa. E tom¨® sus manos y dijo: ¡°E no tiene culpa. No da?es a los inocentes¡±. Apret¨® los dientes y resopl¨®. De hecho, Tracy estaba bien, aparte de que Caleb le dio una patada. Vivian se acerc¨® a Finn. ¡°Entonces, ?orquestaste todo el asunto?¡± Finn permaneci¨® en silencio. ¡°?Di algo!¡± E agarr¨® su cuello. ¡°?Te atreves a hacer todas esas cosas, pero no tienes el coraje de admitir tus actos?¡± ¨¦l mir¨® con una expresi¨®n insondable. ¡°As¨ª es. Lo hice. ?Y qu¨¦?¡± Las l¨¢grimas cayeron de nuevo por el rabillo del ojo de Vivian. ¡°?Por qu¨¦? ?Por qu¨¦ me hiciste esto? ?Por qu¨¦ tuviste que ser tan cruel? ¡°?Eso es porque eres demasiado est¨²pido! Te ignor¨¦ simplemente porque ya no deseaba estar contigo, pero me exigiste que te araras cosas. ?Qu¨¦ m¨¢s podr¨ªa decir? Te dije que ya no te amaba, pero ?me cre¨ªste? E solloz¨®. ¡°Pero pens¨¦ que estabas actuando en contra de tu propia voluntad. Supuse que te obligaron a casarte con Tracy. Finn se burl¨®. ¡°?Y es por eso que dije que eres est¨²pido!¡± Viviana se qued¨® at¨®nita. ?Soy est¨²pido? El tiene raz¨®n. Soy est¨²pido. Por eso me enamor¨¦ de un hombreo ¨¦l. ?Ja ja! Todas estas desgracias que me sucedieron debieron ser mis castigos. ¡°?T¨², bastardo!¡± Caleb estaba furioso. Extendi¨® mano para golpear a Finn, pero este ¨²ltimo evit¨® su ataque. Eso provoc¨® que ira de Caleb se intensificara. Sin embargo, Vivian agarr¨® el brazo de su hermano. ¡°Caleb, este es un asunto entre ¨¦l y yo. ?No tienes permitido intervenir!¡± Caleb se recobr¨® y se qued¨® quieto despu¨¦s. ¡°Finn, incluso si soy est¨²pido, no deber¨ªas haberstimado a alguien que te amaba¡±. Se sec¨®s l¨¢grimas y continu¨®: ¡°Jaja¡­ ?No se sentir¨¢ culpable despu¨¦s de dejarme en un estado tan pat¨¦tico?¡± ¡°?No tiene conciencia, presumiblemente perdi¨® hace mucho tiempo!¡± espet¨® Caleb. Finn mir¨® a Vivian con cara de p¨®quer. ¡°?No me entiendes?¡± ?Te entiendo? Vivian encontr¨® su pregunta c¨®mica. ¡°?Tengo que entenderte despu¨¦s de que mestimaste cruelmente? ?Eres rid¨ªculo, Finn! ¨¦l agarr¨® de mu?eca y susurr¨® para que otros no pudieran escuchar su intercambio: ¡°De todos modos, est¨¢s contaminada. Te ofrezco ser mi amante. ?Qu¨¦ dices?¡± ?Bofetada! E lo abofete¨® con fuerza en cara y grit¨®: ¡°?Vete a mierda!¡± Finn curv¨® losbios en una sonrisa burlona y solt¨®. Luego, arrastr¨® a Tracy y se fue. ¡°Vivian, ?qu¨¦ dijo?¡± Caleb frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ pasa con su respuesta repentina y exagerada? Vivian se mostr¨® reacia a responderle. Simplemente mir¨® fijamente figura del despiadado Finn que se marchaba desde atr¨¢s y se burl¨®. Que brutalidad de hombre. Me volvi¨® loco y aun as¨ª me humill¨® deliberadamente de esa manera. ¡°V¨¢monos a casa, Caleb¡±, pronunci¨® Vivian. ¡°De acuerdo.¡± El asinti¨®. Los hermanos procedieron a salir. Charles se movi¨® aldo de Kathleen. ¡°?Tracy asumi¨® culpa por Finn?¡± ¡°Su afecto hacia Finn ha hecho perderse a s¨ª misma. Su proceso de pensamiento me desconcierta¡±, dijo Kathleen con indiferencia. Charles frunci¨® losbios. ¡°Sigo pensando que algo no se siente bien sobre este asunto¡±. Kathleen asinti¨® con cabeza. ¡°Yo tambi¨¦n tengo este sentimiento simr. Sin embargo, el resto ya no es problema nuestro ahora. Creo que Vivian ya no se sentir¨¢ preocupada por este asunto¡±. Charles frunci¨® el ce?o. ¡°?En realidad?¡± ¡°Creo que s¨ª.¡± Hizo una breve pausa antes de agregar: ¡°Depende de e ahora si es capaz de dejar atr¨¢s el pasado porpleto¡±. ¡°Ma?ana ir¨¦ a residencia de Lewis a visita¡±, dijo Charles. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Voy a volver al hotel, Charles. Cuida a familia, especialmente a abu¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Carlos asinti¨®. Kathleen estaba a punto de irse cuando Samuel intervino: ¡°Te enviar¨¦ a casa¡±. E alz¨®s cejas hacia ¨¦l. ¡°Eso no es necesario¡±. Samuel frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ hice para ofende? Kathleen se alej¨®. Samuel se apresur¨® a ponerse chaqueta y persigui¨®. Cuando llegaron a entrada, abraz¨® y sujet¨® su figura entre su ax y su cuerpo. Luego, oblig¨® a subir a su auto. Kathleen se qued¨® sin pbras. ?Maldita sea! ?Ni siquiera tengo oportunidad de luchar! Samuel subi¨® al auto y entrecerr¨® los ojos hacia e. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s enojado conmigo?¡± ¡°No soy. No me atrever¨ªa a enojarme contigo¡±, respondi¨® Kathleen con indiferencia. Samuel resopl¨® con frialdad. Est¨¢s enojado conmigo ahora mismo. No soy find¨¦s. Admit¨ª todo lo que hab¨ªa hecho en el pasado. ?Por qu¨¦ est¨¢s siendo sarc¨¢stico? ¡°Di lo que quieras¡±. Se volvi¨® para mirar por ventana. Samuel frunci¨® losbios y tir¨® del brazo de Kathleen, acerc¨¢nd a sudo. Luego dijo suavemente: ¡°?El encuentro con el j * rk te record¨® el odio que albergabas hacia m¨ª?¡± Kathleen no dijo una pbra. Samuel estaba ansioso. ¡°Kate, ya no estoy mal. ?Lo juro!¡±Please check at N/?vel(D)rama.Org. Chapter 256 Chapter 256 Cap¨ªtulo 256 Vete al infierno Samuel se sent¨ªa impotente cada vez que se enfrentaba a Kathleen. No importa cu¨¢nto lo intentara, e no lo aceptar¨ªa. Se sent¨ªao si hubiera ca¨ªdo en un abismo, y no pod¨ªa salir de ¨¦l. ¡°Samuel, no te ped¨ª que te gustara¡±, dijo Kathleen sin coraz¨®n. Samuel mir¨® con frialdad mientras se buba: ¡°Eres realmente dura de coraz¨®n¡±. E permaneci¨® en silencio y ¨¦l dej¨® ir. Justo cuando e pens¨® que ¨¦l se estaba rindiendo y estaba a punto de retroceder, ¨¦l detuvo para que no dejara su abrazo, apretando su cintura. ¡°?No te muevas!¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°S¨®lo quiero abrazarte.¡± Su voz era profunda. No sab¨ªa c¨®mo pod¨ªa tene. Aunque pod¨ªa ve, se dio cuenta de que todav¨ªa no pod¨ªa toca. Durante todo este tiempo, hab¨ªa estado bastante seguro de s¨ª mismo, pensando que podr¨ªa volver a ganar su coraz¨®n. Sin embargo, con el paso del tiempo, solo entonces se dio cuenta de que Kathleen erao una cometa con una cuerda rota. A menos que e volviera a ¨¦l por su propia voluntad, ¨¦l nunca podr¨ªa recupera. Caleb envi¨® a Vivian de regreso a su habitaci¨®n en residencia de Lewis. ¡°Vivian, ?est¨¢s bien?¡± pregunt¨® preocupado. E asinti¨®. ¡°Estoy bien. No te preocupes por m¨ª. ¡°Vivian, no tienes que preocuparte mucho pors pbras de ese hombre. Todav¨ªa hay muchos hombres buenos en este mundo¡±, consol¨® Caleb. Vivian mir¨® a su hermano. ¡°Caleb, realmente no tienes que preocuparte. He vuelto a mis sentidos. Caleb simplemente mir¨® en silencio. Viviana suspir¨®. ¡°Era demasiado terco en ese entonces. Sol¨ªa poner el amor ys rciones rom¨¢nticas por encima de todo, pero los hombres mestimaban mucho¡±. ¡°Vivian¡­¡± Caleb no sab¨ªa qu¨¦ decir. En su opini¨®n, olvidar el pasado ser¨ªa lo mejor. ¡°Vivian, escuch¨¦ que Charles conoc¨ªa a un terapeuta fant¨¢stico. Tal vez puedas someterte a hipnoterapia y olvidar ese incidente. Vivian le dirigi¨® una mirada solemne y forz¨® una sonrisa. ¡°?Cual es el punto de eso? La gente lo mencionar¨¢ de todos modos¡±. Caleb estaba cabizbajo. Todo lo que hab¨ªa pasado hab¨ªa pasado. No hab¨ªa forma de fingir que todo estaba bien. ¡°Vivian, no te preocupes. ?No dejar¨¦ que Finn se salga con suya! Caleb der¨® furioso. Vivian respondi¨® con una miradaplicada: ¡°Caleb, gracias, pero no lo necesito. No quiero que hagas m¨¢s por m¨ª. Caleb estaba at¨®nito. E puso su mano sobre su cabeza, sonriendo suavemente. ¡°El peque?o que siempre me segu¨ªa en ese entonces ha crecido. Hab¨ªa estado perdido durante tanto tiempo que no me di cuenta¡±. ¨¦l mir¨® fijamente. Viviana. ¡°Est¨¢ bien. Se est¨¢ haciendo tarde. Deber¨ªas dormir¡±, le record¨®. Caleb asinti¨®. ¡°Vivian, le pedir¨¦ a alguien que quites rejas de ventana, o tal vez deber¨ªa dejar que te mudes a una nueva habitaci¨®n y decores con el dise?o que te gusta¡±. Esperaba que e pudiera vivir su vida con graciao antes. Vivian respondi¨® en voz baja: ¡°Est¨¢ bien¡±. Buenas noches, Viviana. Dicho esto, Caleb sali¨® de habitaci¨®n. Despu¨¦s de verlo entrar en su propia habitaci¨®n, volvi¨® a su habitaci¨®n y cerr¨® puerta. Mientras yac¨ªa en cama fr¨ªa y miraba fijamente al techo, l¨¢grimas de humici¨®n y angustia corr¨ªan por su rostro. ?Finn, vete al infierno! Al d¨ªa siguiente, Kathleen estaba filmandoo de costumbre. Despu¨¦s de eso, se fue a undo a descansar. Valerie se acerc¨® a e con una sonrisa. ¡°Kate, mira. Tienes visitas. Kathleen se volvi¨® hacia diri¨®n de su voz y descubri¨® que Frances y Diana hab¨ªan venido a visita. ¡°?Vieja se?ora Macari? ?Abuelita?¡± Kathleen se sorprendi¨®. Las dos ancianas estaban vestidas con atuendos casuales mientras se paraban no muy lejos de e, salud¨¢nd. Kathleen se ri¨® entre dientes antes de notar figura alta y delgada de Samuel. ?Por qu¨¦ est¨¢ ¨¦l aqu¨ª tambi¨¦n? Cuando el director vio que Samuel hab¨ªa llegado, dej¨® que todos tuvieran un descanso de dos horas. Kathleen se dirigi¨® hacias dos ancianas con paso ligero. ¡°?Katie, te ve¨ªas incre¨ªble hace un momento!¡± Diana elogi¨®. ¡°Por supuesto. Practiqu¨¦ durante mucho tiempo¡±, dijo Kathleen con orgullo. ¡°S¨ª, parec¨ªas una supermujer¡±. Frances tambi¨¦n se ri¨®. ¡°Vamos a mi s de descanso¡±. Kathleen tom¨®s manos des dos damas y camin¨® hacia su s de descanso, ignorando porpleto a Samuel. Se qued¨® sin pbras. ?Maldita sea! Yo soy el que se supone que debe estar enojado y, sin embargo, ?todav¨ªa tiene audacia de no prestarme atenci¨®n! ?Qu¨¦ atrevida es! Cuando Tyson vio que descuidaban a Samuel, el primero dijo: ¡°Parece que Sra. Johnson no quiere verlo, Sr. Macari¡±. ¡°?No sabes nada!¡± Samuel estaba disgustado. Tyson se qued¨® en silencio. Lo s¨¦. Lo se todo. ¡°Repartes cosas que trajeron abu y anciana se?ora Yoeger. Ir¨¦ a echar un vistazo. Samuel estaba a punto de irse. Tyson le record¨®: ¡°Sr. Macari, ?te vas a avergonzar? ¡°?Avergonzarme?¡± Samuel lo mir¨® fijamente. ¡°Es obvio, ?no? La Sra. Johnson te est¨¢ dando espalda¡±. ¡°E no lo har¨¢¡±. Samuel estaba bastante confiado. Con eso, camin¨® hacia s de descanso de Kathleen. Justo cuando entr¨® en habitaci¨®n, oy¨® que Diana le recordaba a Kathleen. ¡°Va a hacer fr¨ªo estos d¨ªas. Hace tanto fr¨ªo en el set de filmaci¨®n. Tienes que cuidarte.¡± ¡°No se preocupe, anciana se?ora Macari¡±. Kathleen sonri¨®. Samuel tosi¨®. Kathleen mir¨® hacia arriba y un rastro de preocupaci¨®n cruz¨® por sus ojos. Diana dijo solemnemente: ¡°Ya que est¨¢s enfermo, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Vete a casa.¡± Se qued¨® sin pbras de nuevo. Solo mi abu ser¨ªa tan in¨²til. Mientras ¨¦l permanec¨ªa en silencio a undo, Diana y Frances le hicieron muchas preguntas a Kathleen, ya que estaban interesadas en filmar. Charon hasta dos horas despu¨¦s cuandoenz¨® el rodaje. Solo entoncess ancianas se levantaron para irse. Como resultado, Samuel ni siquiera pudo har con Kathleen, ya que hab¨ªa estado parado all¨ª en silencio. Kathleen no particip¨® en primera escena que se film¨®, por lo que los despidi¨®. Cuando envi¨® as dos ancianas a entrada, Samuel no sigui¨®. En cambio, se qued¨® en s de descanso. Aunque Kathleen se dio cuenta de eso, no dijo nada porque neaba seguir d¨¢ndole espalda. Despu¨¦s de despedir as dos ancianas, Kathleen volvi¨® a trabajar. No le importaba cu¨¢ndo se ir¨ªa Samuel, as¨ª que tampoco le pregunt¨® a Valerie. Cuando el reloj marc¨®s siete, el equipo de filmaci¨®n termin¨® su trabajo. Kathleen se sent¨ªa exhausta despu¨¦s de haber estado suspendida en el aire con cables de acrobacias todo el d¨ªa. Cuando entr¨® a su s de descanso, encontr¨® a Samuel acostado en el sof¨¢. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Ten¨ªa una figura esbelta y en forma con una barriga na, lo que hac¨ªa que el cintur¨®n en su cintura fuera excepcionalmente agradable a vista. As¨ª que todav¨ªa est¨¢ aqu¨ª. Kathleen camin¨® hacia ¨¦l y se inclin¨®, estirando mano para tocarle cara. ¡°Samuel, ?por qu¨¦ te quedaste dormido?¡± Sin embargo, cuando su mano toc¨® su rostro, se dio cuenta de que ten¨ªa fiebre. ?Oh, no! E lo sacudi¨®. ¡°?Samuel, despierta!¡± Abri¨® sus ojos inyectados en sangre lentamente, su voz ronca. ¡°?Me qued¨¦ dormido?¡± ¡°Tienes fiebre¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Aunque esta es una s de descanso, el calentador aqu¨ª no calienta lo suficiente. No deber¨ªas haber dormido aqu¨ª. ?Que estabas pensando?¡± Se sinti¨® bastante enfadada. La condici¨®n corporal de Samuel hab¨ªa estado mejorando estos d¨ªas, pero ahora estaba de vuelta al punto de partida. Chapter 257 Chapter 257 Cap¨ªtulo 257 No me ignores Cuando Samuel vio que e estaba molesta, inmediatamente puso una mirada inocente. ¡°Pero no me haste hoy, as¨ª que quer¨ªa esperar hasta que estuvieras libre para conversar contigo¡±. Tir¨® de sus mangaso un cachorro. No te molest¨¦. Estaba esperando a que salieras del trabajo. Kathleen se qued¨® sin pbras. Se sent¨® y pregunt¨®: ¡°?Tienes algo que decirme?¡± Se qued¨® at¨®nita moment¨¢neamente antes de sacudir cabeza ligeramente. Samuel sonri¨® amargamente. ¡°De acuerdo. Eso es todo por nuestra cha de hoy. Me voy.¡± Con eso, se puso de pie, su cuerpo se bnce¨® ligeramente. ¡°?D¨®nde est¨¢ Tyson?¡± pregunt¨® Kathleen. Ahora sons siete. Sali¨® del trabajo ¡ªrespondi¨® Samuel. E lo mir¨® fijamente, sinti¨¦ndose sin ha. ?C¨®mo podr¨ªa dejarlo volver solo cuando est¨¢ en este estado? Despu¨¦s de pensar por un momento, dijo: ¡°Deber¨ªas volver al hotel conmigo¡±. Los ojos de Samuel se iluminaron al instante. E continu¨®: ¡°ma a alguien y deja que te recoja¡±. Samuel ten¨ªa muchos subordinados, por lo que pod¨ªan ir a buscarlo. ¡°Kate, sons siete. Todos est¨¢n fuera del trabajo ahora. Samuel hizo una pausa por un momento antes de agregar: ¡°Si los obligo a trabajar horas extra, dir¨¢n que soy un mal hombre de negocios¡±. Una vez m¨¢s, Kathleen se qued¨® perpleja. ¡°V¨¢monos entonces¡±. Sinti¨® un ligero dolor en cabeza. Nadie pod¨ªa burlo cuando estaba jugando trucoso un zorro astuto. Adem¨¢s, no pod¨ªa dejarlo atr¨¢s cuando ten¨ªa fiebre. La gente dice ques mujeres son obstinadas, ?pero los hombres son m¨¢s obstinados! Si no le prestaba atenci¨®n y lo dejaba aqu¨ª, le preocupaba que pudiera quedarse en esa s de descanso toda noche y morir congdo. Samuel se fue con Kathleen en un auto y llegaron al hotel. La habitaci¨®n del hotel estaba caliente. Cuando entraron, e lo ayud¨® a acostarse. Despu¨¦s de eso, abri¨® el caj¨®n y busc¨® algo. ¡°Valerie, ay¨²dame aprar un medicamento para fiebre. Adem¨¢s,pre dos juegos de cena mientras regresa. Consigue algo ligero ¡ªorden¨® Kathleen. ¡°Est¨¢ bien.¡± Valerie dio vuelta y se fue. Kathleen luego se frot¨® frente con una toa caliente. Samuel puso su gran mano sobre de e. ¡°Kate, lo siento. No deb¨ª haberte hecho enojar ayer. Est¨¢ bien sin importar c¨®mo me mires o me rega?es, pero por favor no me ignores¡±. Sin pbras, e lo mir¨® fijamente y dijo: ¡°No estoy enojada¡±. No estaba mintiendo, pero lo que hab¨ªa sucedido el d¨ªa anterior hizo pensar. ¡°?Realmente no est¨¢s molesto?¡± ¨¦l frunci¨® el ce?o. Ni siquiera me haste mientras est¨¢bamos en el auto. Kathleen estaba empezando a perder paciencia. ¡°Samuel, t¨² eres el culpable¡±. Samuel frunci¨® losbios. ¡°?Qu¨¦ dije ayer, eh?¡± E lenz¨® una mirada desde?osa. T¨² eres el que lo empez¨®. Sentiste que estabas mal a mis ojos, pero ?dije eso? T¨² eres el que pens¨® demasiado y, sin embargo, est¨¢s tratando de culparme a m¨ª. Samuel sab¨ªa que era su culpa, as¨ª que empez¨® a jugar sucio y a cambiar de tema. ¡°Me duele cabeza.¡± Kathleen lo mir¨® sin decir pbra. ¡°?Kate?¡± grit¨® con una voz profunda ystimera. Enz¨® unrgo suspiro. ¡°Samuel, ?qu¨¦ he hecho yo para merecer esto?¡± Con eso, e extendi¨® mano y le masaje¨®s sienes. Un toque de seriedad emergi¨® en su atractivo rostro. Kathleen es demasiado nda. Hab¨ªa un agradable aroma floral en e. No fue intenso e hizo que gente se sintiera rjada. Poco a poco, Samuel se durmi¨® mientras respiraba su aroma. Kathleen sigui¨® masaje¨¢ndole cabeza durante un rato antes de detenerse. Valerie pronto regres¨® con bolsas ens manos. ¡°Gracias. Deber¨ªas regresar. Kathleen se hizo cargo de los art¨ªculos. ¡°Kate, entonces regresar¨¦ a mi habitaci¨®n de aldo. Ll¨¢mame si necesitas algo¡±, respondi¨® Valerie. Kathleen asinti¨®. ¡°Come bien y acu¨¦state temprano¡±. ¡°De acuerdo.¡± Valerie sonri¨® y sali¨® de habitaci¨®n. Antes de irse, cerr¨® puerta. Kathleen tom¨® el medicamento y lo puso en mesita de noche, pensando que se lo dar¨ªa a Samuel cuando despertara. Luego, se sent¨® en una mesa peque?a y disfrut¨® de su cena lentamente. Su cena fue senci: br¨®coli hervido y pechuga de pollo hervida. Mientras¨ªa, miraba fijamente al frente, reflexionando sobre su rci¨®n con Samuel. Ten¨ªa sensaci¨®n de que ¨¦l no dejar¨ªa de molesta, pero esperaba que pudiera darse por vencido alg¨²n d¨ªa. ?No soy lo suficientemente asertivo? En ese entonces, hab¨ªa hecho un esc¨¢ndalo en ceremonia de boda porque estaba decepcionada con Samuel. Despu¨¦s de un a?o, se dio cuenta de que no lo odiaba tantoo antes. Adem¨¢s, se hab¨ªa castigado a s¨ª mismo, por lo que e no se atrev¨ªa a ser dura con ¨¦l. E suspir¨®. ¡°Samuel, ?sabes que me est¨¢s poniendos cosas dif¨ªciles?¡± Se hab¨ªa quedado sin formas de alejarlo. Cuando Samuel se despert¨®, solo l¨¢mpara de mesita de noche estaba encendida y habitaci¨®n estaba tranqu y en silencio. Estaba desconcertado. ?Cu¨¢nto tiempo he dormido? R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Con luz de l¨¢mpara, mir¨® su reloj de pulsera y vio que ya erans tres de ma?ana. Hab¨ªa dormido durante mucho tiempo. Despu¨¦s de irse a casa el d¨ªa anterior, no hab¨ªa pegado ojo porque estaba enojado consigo mismo. Por lo tanto, hab¨ªa ido a oficina temprano en ma?ana. Despu¨¦s de enterarse de que Diana y Frances iban a visitar a Kathleen en el trabajo,s sigui¨®. Luego, mientras esperaba a Kathleen, se qued¨® dormido. He estado aqu¨ª por mucho tiempo. ?Estar¨¢ molesta? Cuando se dio vuelta, vio a Kathleen, que dorm¨ªa a sudo. Su figura se ve¨ªa esbelta y elegante. Se ve¨ªa hermosa con su piel ra y sus delicados rasgos faciales. Actualmente, e estaba durmiendo profundamente, su respiraci¨®n constante. Samuel no se atrev¨ªa a moverse mucho por miedo a desperta. Al ve dormir a sudo, se sinti¨® a gusto. Sus delgados dedos tocaron su mano. Luego tom¨® su mano y puso sobre su pecho. Qu¨¦ maravilloso. Hay algo deida en mesa. T¨®mate un poco y t¨®mate medicaci¨®n para fiebre ¡ªmurmur¨® Kathleen atontada. Al tener el sue?o ligero, el m¨¢s m¨ªnimo ruido despertar¨ªa f¨¢cilmente. Por lo tanto, despu¨¦s de que Samuel y Kathleen se casaran, ¨¦l pondr¨ªa su tel¨¦fono en silencio cuando durmieran para no perturbar su sue?o. ¡°?Te desperte?¡± Samuel habl¨® con voz profunda. No fue su intenci¨®n hacer eso. Levantando mano, Kathleen se acerc¨® a ¨¦l y le puso mano en frente. Todav¨ªa tienes un poco de fiebre. E dej¨® escapar un bostezo. Luego, volvi¨® a poner mano debajo de s¨¢bana y sigui¨® durmiendo. Samuel mir¨® con cari?o. ¡°?Por qu¨¦ no me despertaste?¡± pregunt¨®. Kathleen resopl¨®: ¡°No soy tan cruel. No soy tu. Sabes que me trataste mal en el pasado. ¡°Lo s¨¦. Lo siento, Kate¡±, se disculp¨® Samuel con sinceridad. ¡°Ya que lo sabes, ?por qu¨¦ estabas enojado ayer?¡± Kathleen cuestion¨® enojada. Samuel permaneci¨® en silencio. Abri¨® los ojos y continu¨®: ¡°Samuel, ?sabes? En realidad, no eres diferente de Finn, porque tambi¨¦n eres un idiota. Tienes raz¨®n en que creo que eres un idiotao Finn¡ª ?Mmph! No esperaba que ¨¦l besara de repente. Despu¨¦s de chupar susbios carmes¨ª por un momento, le tom¨® cara con su mano grande y dijo con voz ronca: ¡°Deja de rega?arme. Estoy cambiando para mejor¡±. Kathleen resopl¨® con frialdad. ¨¦l acarici¨® su rostro. ¡°Regresar¨¦ despu¨¦s deer y tomar el medicamento. Tendr¨¢s que maquirte dos horas despu¨¦s. No es bueno que los extra?os nos vean juntos¡±. Chapter 258 Chapter 258 Kathleen dijo secamente: ¡ªNo hay prisa. Me estoy maquindo as nueve porque no tengo partes en la ma?ana¡±. Samuel frunci¨® losbios y dijo: ¡°Est¨¢ bien. Puedes seguir durmiendo entonces. Voy a pa?arte. Kathleen se levant¨® de cama y dijo: ¡°Samuel, ?podr¨ªas preguntarme antes de besarme pr¨®xima vez?¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Se limpi¨® losbios y dijo: ¡°Tengo varias formas de alejarte¡±. Podr¨ªa haber usado medicina para dejarlo inconsciente, pero no deseaba hacer eso. ¡°Seguramente no estar¨¢s de acuerdo si te lo pido. Entonces, voy a descartar esto¡±. ¡°?No tienes miedo de que te odie?¡± Kathleen pregunt¨® enojada. Ya me odias. ?Qui¨¦n sabe cu¨¢ndo voy a morir? Ser¨¢ mejor que me des m¨¢s besos antes de patear el balde¡±, dijo Samuel con una media sonrisa. Fue el turno de Kathleen de quedarse sin pbras. Haremos despu¨¦s deer. Kathleen suspir¨® para s¨ª misma. No pod¨ªa seguir as¨ª con Samuel por m¨¢s tiempo. Al darse cuenta de que su expresi¨®n era sombr¨ªa, pregunt¨®: ¡°?De qu¨¦ quieres har?¡± ¡°No puedes seguir molest¨¢ndome as¨ª¡±, dijo con severidad. Samuel se sent¨® tan bieno se apoy¨® contra cabecera. ¡°No quiero har de eso¡±. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ me preguntaste al respecto?¡± Kathleen estaba enfurecida. Ese hombre estaba poniendo nerviosa. Samuel le dedic¨® una media sonrisa. Kathleen se pellizc¨® b y murmur¨®: ¡°Samuel, espero que puedas ser m¨¢s serio¡±. E pens¨® que estaba siendo muy paciente con ¨¦l. Samuel enfoc¨® sus ojos en e y pronunci¨®: ¡°Estoy hando muy en serio en este momento, Kate¡±. Baj¨® mano y dijo: ¡°Samuel, d¨¦jame ser honesta contigo. El anterior matrimonio de tres a?os me marc¨® de por vida. No puedo seguir adnte solo porque me digas que me amas. Nunca entender¨¢s lo aterrorizado que estoy cada vez que me siento en tu auto a altas horas de noche. Siempre me atormenta este miedo de no saber cu¨¢ndo me vas a tirar del auto¡±. Samuel estaba perplejo. ¡°Estoy atormentado por innumerables preocupaciones. Puede que ya no haya Nicolette entre nosotros, pero no hay garant¨ªa de que no haya otra Nicolette en el futuro. No deseo revivir ese pasado. ?Lo entiendes?¡± explic¨® con el ce?o fruncido. Samuel se qued¨® sin pbras cuando vio lo atormentada que estaba Kathleen. Las cosas que sol¨ªa hacer por capricho hab¨ªan dejado una marca indeleble en Kathleen. En ese momento sinti¨® un dolor entumecedor en el pecho. Kathleen se apoy¨® contra cabecera y dijo: ¡°Samuel, no estoy tratando de hacerme dif¨ªcil cuando rechazo a Caleb ya los dem¨¢s. Realmente no puedo. Samuel mir¨® fijamente. ¡°D¨¦jame ser franco contigo. He tratado de aceptar a Caleb o Chris. Pens¨¦ que si iba a curarme a m¨ª mismo, necesito seguir adnte y abrirme. Pero simplemente no puedo seguir adnte. Me aterroriza que todos los hombres acabeno t¨². Tengo miedo de pasar por otro matrimonio fallido¡±. Samuel mir¨® con nostalgia. ¡°Katie, lo siento mucho¡±. ?Por qu¨¦ era tan *shole en ese entonces? Kathleen no pareci¨® demasiado sorprendida por su disculpa. ¡°Samuel, ?entiendes lo que estoy tratando de decirte? No estar¨¦ junto a otro hombre porque no puedo. Ni siquiera puedo hacerme feliz. Por lo tanto, no deseo hacer infeliz a otro hombre arrastr¨¢ndolo conmigo¡±. Samuel guard¨® silencio durante un tiempo antes de decir: ¡°Kate, ?c¨®mo puedo mejorarlo?¡±. Kathleen parec¨ªa perdida. ¡°No s¨¦.¡± Samuel sinti¨® un dolor punzante dentro de ¨¦l. Se acerc¨® a Kathleen y rode¨® para abraza. E no luch¨® ni lo empuj¨®, porque sab¨ªa que Samuel tambi¨¦n estaba molesto. Samuel entonces se dio cuenta de que e se sent¨ªa tan fr¨¢gil y delicada en sus brazos. Nunca hab¨ªa sentido tanto dolor. ¡°Kate, ?qu¨¦ debo hacer?¡± Su voz era ronca. ¡°Dime.¡± No pod¨ªa perde. La idea de perde fue suficiente para sofocarlo. Kathleen murmur¨® entre dientes: ¡°Samuel, solo dame un poco de tiempo¡±. Samuel estaba at¨®nito. ¡°Dame tres a?os. Si puedo superar esto, y si puedes mostrarme cu¨¢n sincero eres, estoy dispuesto a darte otra oportunidad. Entonces, ?podr¨ªas dejar de presionarme ahora? pregunt¨® Kathleen, sinti¨¦ndose molesta. Samuel se estremeci¨® cuando dijo con voz ronca: ¡°Est¨¢ bien. Puedo prometerte eso.¡± Te prometo cualquier cosa. Kathleen cerr¨® los ojos y dijo: ¡°Est¨¢ bien. Es posible que deseeer primero. ¡°Todav¨ªa no tengo hambre¡±. La voz de Samuel era baja. ¡°Solo sigue durmiendo. Voy a mar a alguien para que me env¨ªe a casa de inmediato¡±. Kathleen no le pidi¨® que se quedara. Samuel solt¨® y se levant¨® para ponerse el abrigo. ¡°Me voy¡±, dijo mientras le acariciaba meji suavemente. Kathleen ya ten¨ªa sue?o. Sigui¨® durmiendo despu¨¦s de que Samuel se fuera. Al final, Samuel se condujo hacia atr¨¢s. Finalmente entendi¨® que Kathleen no solo estaba decepcionada con el matrimonio. Hab¨ªa perdido esperanza en todo. Si e no hubiera querido investigar identidad de su madre¡­ Se estremeci¨® al pensar en c¨®mo podr¨ªan haber resultados cosas. Samuel condujo hasta residencia de los Johnson. Presion¨® el timbre varias veces. El ama de ves se despert¨®. Todav¨ªa bostezando, abri¨® puerta, solo para descubrir que era Samuel. ¡°Se?or. ?Macar¨ª? Belongs to ? n0velDrama.Org. ¡°?D¨®nde est¨¢ Carlos?¡± Samuel pregunt¨® impasible. ¡°Est¨¢ durmiendo en su habitaci¨®n¡±, respondi¨® el ama de ves. En ese momento, Charles descendi¨® del segundo piso, bostezando. ¡°Samuel, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?Sons cuatro de ma?ana!¡±. Samuel se acerc¨® al hombre y le pregunt¨® con frialdad: ¡°?Realmente se cur¨® depresi¨®n de Kate?¡± ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s preguntando esto?¡± Charles pregunt¨® con el ce?o fruncido. ¡°?Resp¨®ndeme!¡± Samuel exigi¨®. ¡°?No!¡± Carlos respondi¨®. ¡°No se puede curar. Entonces, le ped¨ª a alguien que enmendara sus recuerdos¡±. Como se esperaba. E sigue siendo pesimista. Samuel se sinti¨® agotado. Charles cruz¨® los brazos sobre el pecho y dijo con frialdad: ¡°Samuel, si notas que depresi¨®n de Kate recae, solo puedo decirte que no hay nada que podamos hacer al respecto si empeora¡±. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ pasa si te digo que le ped¨ª a alguien que le hiciera hipnoterapia a Kate hace medio a?o? El an es e enamor¨¢ndose de ti. Tan prontoo e se enamore de ti, esos recuerdos resurgir¨¢n y su condici¨®n estar¨¢. ?Vas a seguir molest¨¢nd entonces? Charles pregunt¨® en un tono serio. ?Su condici¨®n estar¨¢? Samuel sinti¨® un escalofr¨ªo en espalda. ¡°No. No voy a molestar m¨¢s¡±. Ser¨¢ mejor que recuerdes lo que dijiste. As¨ª que al¨¦jate de e y deja de molesta. ?De verdad deseas ve enloquecer? Charles dijo en un tono fr¨ªgido. Los ojos de Samuel se pusieron rojos. ?Qu¨¦ he hecho? ¡°?Realmente no hay otra manera?¡± Samuel pregunt¨® con voz ronca. ¡°Lo hemos intentado todo, pero fue en vano. Samuel, si realmente amas, deber¨ªas deja ir. S¨¦ que Kate no se enamorar¨¢ de nadie m¨¢s. Ha perdido toda esperanza en el amor. ?C¨®mo puedes esperar que vuelva a amar? Samuel trag¨® saliva. ¡°Ay¨²dame a contactar al psic¨®logo¡±. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Charles pregunt¨® con el ce?o fruncido. Voy a curar a Kate. Samuel luego continu¨® con los ojos enrojecidos: ¡°Incluso si se casara con otra persona en el futuro, no puedo soportar ve atormentada por su condici¨®n¡±. Losbios de Charles se fruncieron en una l¨ªnea fina y dura. ¡°Eso es in¨²til¡±. ¡°?C¨®mo puedes decir eso sin intentarlo?¡± Samuel lo mir¨®. ¡°Dame el contacto.¡± ¡°Espera un momento¡±, dijo Charles antes de darse vuelta para recuperar el contacto de Samuel. Mientras tanto, Samuel se desplom¨® contra el pasamanos de escalera. ?Voy a salva! Chapter 259 Chapter 259 Despu¨¦s de unos d¨ªas, el equipo de filmaci¨®n tuvo unos d¨ªas libres debido as vacaciones de a?o nuevo. Kathleen hab¨ªa estado deseando que llegara. Se mud¨® del hotel que el equipo de filmaci¨®n hab¨ªa reservado a mansi¨®n. ¡°Abuelita, ?qu¨¦ te gustar¨ªaer? Voy a hacer algo para ti ma?ana. Kathleen se sent¨® junto a Frances con un cuaderno. Frances sonri¨® y dijo: ¡°Disfrutar¨¦ todo lo que hagas, Katie¡±. Kathleen not¨® que Frances hab¨ªa sido influenciada por Diana y tambi¨¦nenz¨® a ma Katie. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen se arrodill¨® en alfombra frente a mesa de caf¨¦ y ne¨® seriamente su men¨². Ding-dong. El timbre son¨® en ese momento. El ama de ves fue a abrir puerta. Para su sorpresa, era Samuel. ¡°Se?or. ?Macar¨ª? ¡ªEstoy aqu¨ª para buscar a anciana se?ora Yoeger ¡ªdijo con frialdad. Mientras tanto, Kathleen estaba bastante sorprendida al escuchar lo que dijo Samuel. Samuel no hab¨ªa buscado en los ¨²ltimos d¨ªas, ni se hab¨ªa aparecido frente a e. Solo hab¨ªa enviado dos mensajes de texto al d¨ªa: buenos d¨ªas y buenas noches. Kathleen no sab¨ªa a qu¨¦ se refer¨ªa. El ama de ves se qued¨® perpleja y solt¨®: ¡°?Qu¨¦?¡± Mir¨® al ama de ves con frialdad. El ama de ves sali¨® de su sorpresa e inmediatamente le dio paso. Samuel entr¨® en casa y lleg¨® a s de estar mientras miraba a Frances y Kathleen. ¡°Buenos d¨ªas¡±, dijo con su habitual voz ronca. Kathleen parpade¨® sorprendida. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Su tono era suave. ¡°Estoy aqu¨ª para llevar a anciana se?ora Yoeger a residencia Macari¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± pregunt¨® Kathleen, confundida. Mir¨® a Frances y dijo: ¡°Vieja se?ora Yoeger, ?te acuerdas? Hace unos d¨ªas le prometiste a mi abu que celebrar¨ªas el A?o Nuevo en residencia Macari¡±. Frances fue golpeada por una punzada deprensi¨®n. ¡°Ah, lo he olvidado todo¡±. Kathleen estaba bastante muda. ¡°Vieja se?ora Yoeger, mi abu me ha pedido que venga a recoge. ?Podr¨ªas pedirle a alguien que empaque tus cosas? Nos iremos cuando est¨¦s listo¡±, dijo Samuel. Frances asinti¨®. ¡°Ven a ayudarme a empacar mis cosas¡±. Muy bien, anciana se?ora Yoeger. El ama de ves se acerc¨® y ayud¨® a Frances a regresar a su habitaci¨®n. Samuel baj¨® mirada y mir¨® a Kathleen. ¡°?Hay alg¨²n problema?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Cu¨¢ndo se decidi¨® esto?¡± Samuel tom¨® asiento y respondi¨®: ¡°Hace unos d¨ªas. Se haron por tel¨¦fono y prometieron pasar el A?o Nuevo juntos. Pens¨¦ que sab¨ªas.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°No sab¨ªa nada¡±. ¡°?Quieres ir juntos?¡± Samuel mir¨® con una mirada anhnte. E se movi¨® inquieta bajo su mirada. ¡°No.¡± ¡°Esa es tu abu. Adem¨¢s, abu te extra?a mucho. Todos en casa lo hacen. Yo tambi¨¦n te extra?o. Se guard¨® ¨²ltima frase para s¨ª mismo. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Puedes cuida si pa?as¡±, razon¨® Samuel. Kathleen vacil¨® por un momento. ¡°Ve a empacar tus cosas. Los enviar¨¦ a ambos all¨ª. Samuel sonri¨®. ¡°?No vas a quedarte en residencia Macari durante el A?o Nuevo?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. ¡ªPuedo esfumarme si no deseas verme ¡ªdijo Samuel suavemente¡ª. Kathleen hizo una pausa por un momento. Esa es tu casa. Siempre has pasado tus vacaciones de A?o Nuevo all¨ª. Samuel permaneci¨® en silencio. Kathleen apart¨® mirada y dijo: ¡°Samuel, te dije que ya no te odio tanto¡±. ¡°Entonces celebremos el A?o Nuevo juntos. La casa estuvo excepcionalmente tranqu sin ti el a?o pasado¡±, dijo Samuel con voz ronca. ¡°Est¨¢ bien. D¨¦jame mar a mi hermano¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Por supuesto.¡± Los finosbios de Samuel se curvaron en una leve sonrisa. Ser¨¢ mejor que vayas a empacar entonces. Pero no es necesario empacar mucho. Estoy seguro de que hay mucho de lo que necesitas en casa. Aunque Kathleen se hab¨ªa ido de casa,s cosas que sol¨ªa usar todav¨ªa se repon¨ªan peri¨®dicamente. Kathleen frunci¨® losbios rojos. ¡°Est¨¢ bien.¡± Entonces, e se levant¨® para irse. Samuel sonri¨®. Despu¨¦s de que e subi¨®s escaleras, recogi¨® el cuaderno que e hab¨ªa dejado en mesa de caf¨¦ y not¨® que hab¨ªa escrito: gambas con mantequi. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa divertida. ?Es esto algo que nea cocinar o algo que anher? Samuel llev¨® a Kathleen y Frances a residencia de Macari. Diana le dio bienvenida personalmente a su viejo amigo. Estaba encantada de ver que Kathleen tambi¨¦n hab¨ªa pa?ado. Diana tom¨®s manos de Kathleen y sonri¨® encantada. ¡°Katie, solo cuando est¨¢s cerca se sienteo el A?o Nuevo¡±. Kathleen sonri¨® t¨ªmidamente. ¡°Fran, vamos apartir una cama esta noche¡±. Diana tom¨® mano de Frances y dijo: ¡°Vamos. Tengo que contarles todo sobre este drama que estoy viendo ahora mismo. ?Es tan bueno!¡± Entonces,s dos ancianas se alejaron. El ama de ves vino a recoger el equipaje de Kathleen. ¡°Por favor, env¨ªalo a mi habitaci¨®n¡±, dijo Samuel. ¡°Est¨¢ bien, se?or Macari¡±. Kathleen estaba perpleja. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ¡°Voy a dormir en habitaci¨®n de invitados¡±, explic¨® Samuel. ¡°T¨² eres el anfitri¨®n. ?Por qu¨¦ est¨¢s durmiendo en habitaci¨®n de invitados en su lugar? Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ anfitri¨®n? Incluso Snowy disfruta de un estatus social m¨¢s alto que yo en esta casa¡±, brome¨® Samuel. Kathleen solt¨® una risita. ¡°Eso es cierto¡±. Samuel sonri¨® mientras miraba su rostro sonriente. ¡°?Vas a visitarlo?¡± ¡°Por supuesto.¡± Kathleen estaba de buen humor. Samuel llev¨® a casa de mascotas para hacerle una visita a Snowy. Snowy pr¨¢cticamente se arroj¨® sobre Kathleen al ve. Kathleen sonri¨® deliciosamente con Snowy en su abrazo. El mal humor de Samuel que se hab¨ªa prolongado durante d¨ªas finalmente mejor¨® despu¨¦s de ver su brinte sonrisa. ¡°El clima es bastante agradable hoy. Vamos a llevarlo a dar un paseo por el jard¨ªn ¡ªsugiri¨® Kathleen. ¡°ro¡±, dijo Samuel asintiendo. Kathleen abri¨® puerta y Snowy ya estaba ansioso por salir. Kathleen mir¨® con tristeza a Snowy, que corr¨ªa libremente por el jard¨ªn y le pregunt¨®: ¡°Recuerdo que no te gustaba mucho cuando lo rescat¨¦ y lo acog¨ª en ese entonces. ?Porqu¨¦ es eso?¡± ¡°Porque no me gustan los perros. Se despojaron¡±, dijo Samuel ramente. ¡°Eso es porque prefieres los gatos¡±, dijo Kathleen con una sonrisa. ¡°No, no lo hago¡±. Samuel neg¨® con cabeza. Kathleen brome¨®: ¡°?Por qu¨¦? Recuerdo que alguien le dio un gato a Nicolette justo el segundo d¨ªa despu¨¦s de que e dijo que quer¨ªa uno en su decimoctavo cumplea?os¡±. Samuel sonri¨® al notar su tono te?ido de celos. ¡°Yo no era el que se ocupaba de eso, de todos modos¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Es usted un idiota, se?or Macari¡±, se burl¨® Kathleen. Entonces, ?por qu¨¦ no despediste a Snowy despu¨¦s de que me fui? ¡°Porque te gusta¡±, dijo Samuel en voz baja. Kathleen se qued¨® sin pbras. ?Guau! Snowy lesdr¨®. ¡°Espera un minuto¡±, dijo Samuel mientras se daba vuelta para regresar a casa. Despu¨¦s de un tiempo, apareci¨® con un frisbee en mano. Samuel tir¨® el frisbee. Snowy sac¨® lengua y los mir¨® con una mirada adorable. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Deber¨ªas ir a buscarlo¡±. Nevado no se movi¨®. Kathleen mir¨® a los dos. Samuel parec¨ªa bastante frustrado cuando sali¨® a buscar el frisbee. Luego, lo arroj¨® de nuevo en diri¨®n a Snowy. A¨²n as¨ª, Snowy no se movi¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. Kathleen luego tir¨® el frisbee. Snowy inmediatamente se apresur¨® a buscarlo. Samuel se sinti¨® derrotado mientras que Kathleen solo sinti¨® ganas de re¨ªr. ¡°?D¨¦jame intentar de nuevo!¡± Samuel no deseaba admitir derrota. Kathleen le pas¨® el frisbee. Luego, Samuel lo tir¨® de nuevo. Snowy simplemente lo mir¨® sinprender y no se movi¨®. El rostro de Samuel se volvi¨® sombr¨ªo cuando anunci¨®: ¡°?Tu regalo de A?o Nuevo ha sido cancdo!¡± Chapter 260 Chapter 260 Cap¨ªtulo 260 Creciste en m¨ª ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s peleando con un perro?¡± Kathleen sonri¨®. ¡°Snowy no sab¨ªa jugar a buscar al principio. Yo soy el que lo ense?¨® ese a?o que nos dejaste. Ahora, me humi dnte de ti. No esperes que de ahora en adnte lo tome con calma¡±, explic¨® Samuel. Al ver a Samuel atravesar el techo, Snowy todav¨ªa yac¨ªa en el suelo, d¨¢ndole espalda. La ira se apoder¨® de Samuel all¨ª y en ese momento. Con una sonrisa, Kathleen pronunci¨®: ¡°Fuiste t¨² quien dijo que no quer¨ªa a Snowy cuando lo traje de vuelta. Luego quise llevarlo al condominio, pero usted se opuso. Quiz¨¢s Snowy est¨¢ resentido contigo por eso. Samuel se qued¨® sin pbras. ¡°O tal vez¡­ Cuando le regste un gato a Nicolette, sentiste el hedor de un gato en tu cuerpo. Snowy debe haber recordado ese olor tuyo, as¨ª que te detesta ¡ªa?adi¨® Kathleen. Despu¨¦s de decir eso, fue a buscar el frisbee y jug¨® con Snowy. Samuel hizo una mueca. No solo hab¨ªa logrado traumatizar a otras personas, sino que incluso hab¨ªa dejado cicatrices en el coraz¨®n de Snowy. Kathleen y Snowy se lo estaban pasando tan bien, pero Samuel solo pod¨ªa mirar desde un costado. Un pensamiento repentino apareci¨® en su cabeza. Qu¨¦ bueno hubiera sido que el ni?o tuviera oportunidad de nacer¡­ Pensando en eso, pens¨® que estaba siendo demasiado ego¨ªsta para exigirle tanto a Kathleen. Mientras e sea feliz, nada m¨¢s importa. ?Golpear! Samuel sinti¨® un dolor tremendo en nuca. ¡°?Cuidado!¡± grit¨® Kathleen mientras corr¨ªa hacia Samuel. Sin embargo, era demasiado tarde. ¡°?Est¨¢s bien?¡± Kathleen estaba preocupada. ¡°Lanc¨¦ el frisbee hace un momento, pero cambi¨® su trayectoria por s¨ª solo. No era mi intenci¨®n. Mientras Samuel le acariciaba cabeza, sinti¨® una sensaci¨®n de alivio porque al menos no estabaBelongs to ? n0velDrama.Org. sangrando. ¡°Estoy bien¡±, fue su respuesta, y su tono era tan tranquiloo el estanque de un molino. Kathleen se disculp¨® r¨¢pidamente con ¨¦l: ¡°Lo siento¡±. Al ve apenada y ansiosa, Samuel tuvo el impulso de tirar de e directamente a su abrazo y colma de cari?o. ¡°Ay¨²dame a volver a entrar¡±. Extendi¨® mano en esa nota. Kathleen lo agarr¨® del brazo y asinti¨® de manera inc¨®moda: ¡°Est¨¢ bien¡±. Poco despu¨¦s, entraron en casa. Kathleen le orden¨® al ama de ves que llevara a Snowy de regreso a casa de mascotas. Luego ayud¨® a Samuel a subirs escaleras y lleg¨® hasta el dormitorio que alguna vezpartieron juntos. De nada, Samuel se detuvo. ¡°Mi habitaci¨®n est¨¢ aldo de tuya.¡± Despu¨¦s de soltar esa oraci¨®n, llev¨® a Kathleen a habitaci¨®n de invitados. Antes de eso, habitaci¨®n de invitados ya hab¨ªa sido ordenada. Las necesidades diarias y ropa de Samuel tambi¨¦n se hab¨ªan tradado a esa habitaci¨®n. En el momento en que entraron en habitaci¨®n, Samuel quer¨ªa ir al sof¨¢. Sin embargo, Kathleen obstaculiz¨® su deseo e inst¨®: ¡°Deber¨ªas ir a acostarte en cama¡±. Samuel asinti¨® obedientemente. Mientras se sentaba aldo de cama,enz¨® a quitarse chaqueta. Kathleen lo vislumbr¨® y reconoci¨® chaqueta en un santiam¨¦n. ¡°?Es esta chaqueta que tepr¨¦ ¨²ltima vez?¡± ¡°S¨ª.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°?Por qu¨¦ no usas uno diferente para variar?¡± ¡°Pero este es el ¨²nico quepraste¡±, fue r¨¦plica de Samuel. Se sinti¨® agraviado mientras haba. Al escuchar eso, Kathleen se qued¨® estupefacta. ?Por qu¨¦ esto se ha convertido en mi culpa? ¡°Incluso me prometisteprarme ropa nueva, pero luego no cumpliste tu pbra¡±. Samuel se acost¨® mientras haba. ¡°Por eso, no pude usar prendas nuevas para el A?o Nuevo¡±. Mientras lo escuchaba, Kathleen mantuvo losbios apretados. Mirando de soyo a dama d¨®cil que ten¨ªa dnte, Samuel se quej¨®: ¡°?Eres un mentiroso!¡±. Con unrgo suspiro, Kathleen trat¨® de dilucidar el motivo. No te enga?¨¦. Simplemente estuve tan ocupado filmando que no tuve tiempo libre para hacerlo¡±. ¡°?Vaya? Pero tuviste tiempo de sobra para ofrecerle tu ayuda a Caleb. Un tinte de celos se elev¨® dentro del coraz¨®n de Samuel. Kathleen le toc¨® el hombro y refut¨®: ¡°?C¨®mo puedesparar ropa con de los humanos? Adem¨¢s, yo ayud¨¦ a Vivian, no ¨¦l. ¡°Es lo mismo porque son hermanos. Caleb te va a gustar a¨²n m¨¢s ahora que le has dado una mano a Vivian ¡ªdijo Samuel en voz baja. En ese momento, ¨¦l no estaba actuando. De hecho, ¨¦l estaba realmente en un gran dolor. Todo lo que Kathleen sent¨ªa era impotencia. ¡°?Puedo hacerte una pregunta, Kate?¡± Samuel continu¨® con una voz profunda: ¡°Espero que puedas responderme con verdad¡±. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® ante eso. ¡°Testim¨¦ mucho en el pasado, pero rara vez te quejaste o me atacaste. ?Porqu¨¦ es eso?¡± Samuel estaba desconcertado. ¡°Al igual que yo quej¨¢ndome de ti en este momento. Parec¨ªa que nunca lo hab¨ªas hecho hasta donde puedo recordar. Despu¨¦s de una breve pausa, Kathleen intervino: ¡°Lo hice. A¨²n as¨ª, tendr¨ªas una mirada de impaciencia en tu rostro cada vez que hiciera eso, as¨ª que ya no ten¨ªa ganas de quejarme. Gradualmente, me di cuenta de que no me escuchar¨ªas aunque hiciera un esc¨¢ndalo. Al final, decid¨ª no desperdiciar mi aliento contigo. De todos modos, estaba ciegamente enamorado de ti en ese momento, as¨ª que pens¨¦ que podr¨ªa aguantarte. Para ser honesta, e no era una santa, por lo que no pod¨ªa asimrlo todo. Sin embargo, se hab¨ªa enamorado perdidamente de Samuel en ese momento, por lo que pudo salir adnte de alguna manera. Al escuchar su respuesta, Samuel sinti¨® una punzada de tristeza en el coraz¨®n. Luego tom¨® sus manos con fuerza y solt¨® con voz ronca: ¡°Lo siento mucho, Kate¡±. Kathleen, a su vez, respondi¨® con indiferencia: ¡°Realmente no tienes que decir que lo sientes todo el tiempo¡±. Mirando hacia el techo, Samuel dej¨® caer unentario. ¡°Aparte de disculparme y tratarte bien, no tengo idea de qu¨¦ m¨¢s puedo hacer por ti¡±. ¡°No hagas nada, entonces. Deja ques cosas sigan su curso natural ¡ªsugiri¨® Kathleen con sencillez ¡ª. Los ojos de Samuel se pusieron rojos cuando dirigi¨® su mirada hacia e. Hmm¡­ Deja que naturaleza siga su curso, ?eh? ?Significa eso que ya no tendr¨ªa un lugar especial en su coraz¨®n? ¡°Kate, fui a reunirme con Kaisa hace varios d¨ªas¡±. La voz de Samuel era profunda. Kaisa? ¡ª?Te refieres a ese psic¨®logo del que me haste? Kathleen estaba un poco sorprendida por eso. Samuel explic¨® con voz ronca: ¡°S¨ª. Ve a que te traten, Kate. No puedo soportar dejarte ir en este estado. Mientras vayas a ver a Kaisa, te dar¨¦ mi pbra de que no me entrometer¨¦ m¨¢s en tu vida. Lo digo en serio.¡± Era un hombre de pbra, por lo que nunca romper¨ªa su promesa. Presionando susbios rojos, Kathleen parec¨ªa estar llena de preocupaci¨®n. ?Estallido! ¡°?Katie!¡± Wynnie irrumpi¨® de repente y rompi¨® el silencio. Samuel casi salt¨® de cama. Inmediatamente, Wynnie le dio un fuerte abrazo a Kathleen y le acarici¨® cara al mismo tiempo. ¡°?Estoy tan contenta de que est¨¦s aqu¨ª! ?Podemos celebrar el A?o Nuevo juntos de nuevo! Incluso he neado enviarte el regalo que he preparado para ti. Te lo paso m¨¢s tarde, ?de acuerdo? Samuel se qued¨® sin pbras. Parece que mi propia madre se ha olvidado porpleto de m¨ª. Por desgracia, todos en esta casa realmente me est¨¢n dando dolor de cabeza. Wynnie continu¨®: ¡°?Ven conmigo, Kate! Bajemoss escaleras para discutir el men¨². Dicho esto, empez¨® a tirar del brazo de Kathleen y se dirigi¨® directamente as escaleras. ¡°Pero¡­¡± Kathleen gir¨® cabeza para mirar a Samuel. ¡°?Eh! Ignora a ese tipo. S¨®lo est¨¢ actuando vulnerable. ?Hmph!¡± Sin pensarlo dos veces, Wynnie arrastr¨® a Kathleen y se alej¨®. Al presenciar eso, Samuel suspir¨®. ?Por qu¨¦ todos se esfuerzan tanto por interponerse entre mi esposa y yo? Sinti¨¦ndose un poco agotado ¨²ltimamente, pens¨® que deber¨ªa simplemente tomar una siesta. Pas¨® el tiempo. Samuel se despert¨®, solo para encontrarse empapado en sudor. Decidi¨® darse una ducha. Despu¨¦s de entrar al ba?o, se dio cuenta de que se hab¨ªa olvidado de traer su bata de ba?o. Record¨® que bata de ba?o todav¨ªa estaba en el ba?o de habitaci¨®n de Kathleen, as¨ª que se dirigi¨® all¨ª a busca. Cuando entr¨® en habitaci¨®n, abri¨® puerta del ba?o de inmediato. ¡°?Ah!¡± El grito de Kathleen provino del interior. E estaba sorprendida. Samuel tambi¨¦n se congel¨® en el acto. En ese momento, Kathleen no ten¨ªa nada debajo de cintura. Todo lo que llevaba puesto era un su¨¦ter nco con algunas manchas rojas. En un instante, Samuel se dio vuelta y mir¨® hacia otrodo. Su rostro, sin embargo, ya estaba enrojecidoo un tomate. ¡°?Lo siento! Pens¨¦ que todav¨ªa estabas abajo. ¡°Derram¨¦ el jugo de fresa, as¨ª que tuve que subir aqu¨ª para cambiarme¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Uh¡­ olvid¨¦ mi bata de ba?o¡±. Samuel se detuvo por un momento en eso. ¡°No importa. Volver¨¦ una vez que hayas terminado. ¡°?Sostener!¡± lleg¨® voz de Kathleen cuando m¨® a Samuel. Se detuvo en seco. Samuel entonces escuch¨® los pasos de Kathleen acerc¨¢ndose a ¨¦l. ¡°Extiende tu mano¡±, instruy¨® Kathleen. Samuel hizo su voluntad. Luego colg¨® bata de ba?o sobre su brazo y dijo: ¡°Ah¨ª¡±. ¡°Gracias¡±, respondi¨® Samuel con su voz ronca. ¡°No hay problema.¡± Kathleen retrocedi¨® unos pasos y reanud¨® su trabajo. Con eso, Samuel sali¨® corriendo de habitaci¨®n de inmediato. Kathleen no sab¨ªa que Samuel ya hab¨ªa visto su reflejo de pies a cabeza en el espejo antes. ?Qu¨¦ subid¨®n de adrenalina! ?No creo que pueda soportarlo m¨¢s! Chapter 261 Chapter 261 La ¨²nica mujer que Samuel hab¨ªa tocado en su vida era Kathleen. Desde que ¨¦l y Kathleen se divorciaron, se hab¨ªa abstenido de sus deseos. Sin embargo, casi perdi¨® el control de s¨ª mismo cuando vio a Kathleen antes. Por lo tanto, regres¨® r¨¢pidamente a habitaci¨®n e hizo todo lo posible para reprimir su ardiente deseo. Despu¨¦s de darse una ducha, sali¨® de habitaci¨®n y casualmente se top¨® con Kathleen, que tambi¨¦n sal¨ªa al mismo tiempo. Kathleen vest¨ªa un su¨¦ter con hombros descubiertos, que revba sus hombros ros y sus delicadas v¨ªcs, haci¨¦nd lucir incre¨ªblemente linda y sexy. De su cintura colgaba una falda negra, que le daba un aire elegante. Cuando Samuel vio sus mejis rosadas, el incidente de hace un tiempo inmediatamente le vino a mente. Finalmente se dio cuenta de que Kathleen era demasiado atractiva para ¨¦l. Samuel se ar¨® garganta. ¡°Uh¡­¡± ¡°Samuel, una vez fuimos una pareja casada. Puedo decir cu¨¢ntos lunares tienes en tu cuerpo. De hecho, incluso puedo decirte d¨®nde est¨¢n. Kathleen estaba sorprendentemente tranqu. Samuel estaba at¨®nito. ¡°Entonces, no tienes que preocuparte demasiado por eso. Estar¨ªa enojado si hubieras seguido mir¨¢ndome, pero no lo hiciste. Te diste vuelta enseguida. Entonces, no estoy enojada contigo¡±, dijo Kathleen en voz baja. Samuel simplemente mir¨® sin decir una pbra. ¡°Vamos.¡± Kathleen baj¨®s escaleras. Mientras caminaba junto a Samuel, su cuerpo desprend¨ªa un olor ¨²nico. Samuel tom¨® una bocanada y sonri¨®. ?Su aroma sigue siendo el mejor! Despu¨¦s del almuerzo, Wynnie sugiri¨® un juego de p¨®quer. Con tanta gente en casa, no desaprovechar¨ªa oportunidad de jugar. ¡°Lo siento, se?ora Macari. Samuel y yo no jugaremos. Tenemos que pasar por el centroercial para conseguir algunas cosas ¡ªexplic¨® Kathleen. ¡°Oh, por supuesto. Adel¨¢ntese entonces.¡± Wynnie lenz¨® a Samuel una mirada que parec¨ªa insinuar algo. ¡°Sabes qu¨¦ hacero hombre, ?verdad?¡± ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Samuel pregunt¨® con perplejidad. ¡°?Te has vuelto est¨²pido? ?Dejaste pagar a Nicolette cuando fuiste depras con e en ese entonces? Wynnie susurr¨®. ¡°Mam¨¢, ?por qu¨¦ traes?¡± Samuel estaba molesto. ¡°Solo me preocupa que tengas un doble rasero. Ya sabes, d¨®nde estar¨¢s dispuesto a gastar tu dinero en Nicolette en lugar de Kathleen¡±, replic¨® Wynnie. Sus pbras dejaron a Samuel sin pbras. Mientras tanto, Kathleen, que escuch¨® todo, se sinti¨® un poco estupefacta. ¡°Vamos.¡± Samuel se dio vuelta y arrastr¨® a Kathleen con ¨¦l. Despu¨¦s de subirse al auto, Samuel se masaje¨®s sienes. ¡°No creass tonter¨ªas de mi mam¨¢. Apenas fui depras con Nicolette. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen parec¨ªa imperturbable,o si no pudiera molestarse por ello. Una de frustraci¨®n se apoder¨® de Samuel. Se sent¨ªao si su propia madre lo hubiera jodido. ¡°Estaba ocupado estudiando y administrando empresa en ese momento. Realmente no ten¨ªa tiempo para todo eso¡±, explic¨® Samuel. Kathleen lenz¨® una mirada. ¡°Samuel, eso es todo en el pasado. No est¨¦s tan nervioso. Solo soporta las bus. No eso si no hicieras esas cosas, de todos modos. Nadie har¨ªa de eso si no lo hicieras¡±. E se ri¨® por dentro. Samuel se qued¨® en silencio. ¡°Vamos.¡± Kathleen se abroch¨® el cintur¨®n de seguridad. Samuel se abroch¨® el cintur¨®n de seguridad obedientemente yenz¨® a conducir. Pronto, llegaron a un centroercial cercano. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Primero, Kathleen llev¨® a Samuel a si¨®n de chaquetas de plumas. Como Samuel rara vez usaba otros colores, Kathleen eligi¨® una chaqueta azul oscuro para ¨¦l. Al mismo tiempo, eligi¨® uno negro para e. Samuel frunci¨® el ce?o. Yo tambi¨¦n quiero uno negro. De esa manera, tendremos un conjunto a juego. Kathleen estaba estupefacta. Ya tienes uno negro. Samuel frunci¨® losbios, luciendo molesto. Suportamiento dej¨® a Kathleen sin pbras. ?Por qu¨¦ est¨¢ actuandoo un ni?o? Al ver eso, Kathleen no tuvo m¨¢s remedio queprarle uno negro. Solo entonces resopl¨® para expresar su satisfi¨®n. Sin pbras, Kathleen carg¨® ropa y camin¨® hacia el mostrador. ¡°Por favor env¨ªe esto a residencia de Macari. Gracias¡±, dijo e. La empleada estaba euf¨®rica cuando reconoci¨® a Kathleen y Samuel. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen se volvi¨® para mirar a Samuel, que no estaba demasiado lejos. ¡°Ven y paga¡±. Samuel frunci¨® el ce?o. Eres t¨² quien me lopra. Entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa ser yo quien pague? ¡°?Tu mam¨¢ no te sermone¨® hace un momento? ?Ya lo olvidaste?¡± pregunt¨® Kathleen, ri¨¦ndose. ¡°Pero t¨² eres el que quer¨ªapr¨¢rmelo¡±, insisti¨® Samuel. Kathleen estaba perpleja. ¡°Date prisa y p¨¢galo¡±, inst¨® Samuel. Por extra?o que parezca, sus roles hab¨ªan sido intercambiados. ¡°Eres el peor, Samuel.¡± Resignada, Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y escane¨® el c¨®digo para el pago. Samuel estaba encantado, pero a¨²n as¨ª instruy¨® al empleado de una manera fr¨ªa: ¡°Aseg¨²rate de que lleguen a mi casa hoy¡±. ¡°No se preocupe, se?or Macari. Enviar¨¦ a alguien para que lo entregue en un rato. Naturalmente, el empleado no se atrevi¨® a causar ning¨²n retraso. ¡°Bueno.¡± Samuel asinti¨® con satisfi¨®n. Kathleen puso los ojos en nco. ¡°Vamos. Todav¨ªa me debes un juego de ropa. Samuel agarr¨® de mu?eca y se alej¨®. Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que seguirlo fuera de tienda. Despu¨¦s de un rato, llegaron a ¨²nica tienda del centroercial que vend¨ªa trajes de alta gama. Algunos de los trajes de Samuel eran de esa marca. Sin embargo, el traje que usaba a menudo proven¨ªa de otra tienda que vend¨ªa trajes de alta gama hechos a medida. La ropa tardar¨ªa una semana en estar lista si encargaban en ese momento. No hubo suficiente tiempo para eso. Por lo tanto, Kathleen eligi¨® esa tienda. Selion¨® un traje azul oscuro que ten¨ªa rayas de color oscuro y dos fs de botones. E pens¨® que los trajes con dos fs de botones eran adecuados para jefes adinerados. Samuel ten¨ªa una figura esbelta y un aura elegante, lo que hac¨ªa que el traje pareciera m¨¢s adecuado para ¨¦l. Adem¨¢s, le quedaba bien, porque era un traje de tres piezas. Samuel tom¨® el traje cuando e se lo entreg¨®. De repente, murmur¨®: ¡°Si no recuerdo mal, el traje de Charles ven¨ªa con una camisa¡±. Kathleen lo mir¨® con furia. ¡°Samuel, ?c¨®mo es que nunca me di cuenta de lo calcdor que eres?¡± Samuel sonri¨®. ¡°No es demasiado tarde para notarlo ahora¡±. ¡°?Puaj!¡± Kathleen se dio vuelta, tom¨® una camisa azul ro y se arroj¨®. Cogiendo camiseta, Samuel entr¨® en el probador. No tard¨® en salir. El traje azul oscuro con dos fs de botonesbinado con una camisa azul ro de aspecto vintage le sentaba a perfi¨®n a Samuel. Su elegante aura instant¨¢neamente irradi¨® de ¨¦l. Kathleen sonri¨® con satisfi¨®n. ¡°Se ve bien en ti.¡± Samuel se mir¨® en el espejo. ¨¦l tambi¨¦n estaba satisfecho. Era un hecho innegable que Kathleen ten¨ªa muy buen gusto. ¡°Necesito una corbata¡±, dijo Samuel. Al o¨ªr eso, Kathleen se volvi¨® y eligi¨® una corbata. ¡°As¨ª es. Una corbata hace que un trajeo este se vea mejor¡±. E eligi¨® una corbata azul oscuro, lo ayud¨® a pon¨¦rs y arregl¨® su atuendo. Cuando Samuel fij¨® sus ojos en e, que estaba a solo unos pasos de distancia, un sentimiento agridulce inund¨® su coraz¨®n. Finalmente, Kathleen retir¨®s manos. ¡°Est¨¢ bien. Echar un vistazo. ?Te gusta?¡± Samuel se dio vuelta y se qued¨® mirando su reflejo. Sin embargo, su mirada se pos¨® en Kathleen. E se ve tan gentil y linda. A pesar de eso, s de dolor chocaron contra pared de su coraz¨®n. ¡°Me gusta.¡± ¡°Eso es bueno escuchar.¡± Kathleen dej¨® escapar un suspiro de alivio. Con eso, fue al mostrador a pagar cuenta. Esta vez, solo pudo pagar con tarjeta. Cuando se realiz¨® transi¨®n, recibi¨® un mensaje de texto sobre su pago. No puedo creer que us¨¦ m¨¢s de un mill¨®n as¨ª. Esto es tan triste. ¡°?Qu¨¦ pasa con esa mirada en tu cara?¡± pregunt¨® Samuel cuando regres¨® del probador, ya vestido con su propia ropa. ¡°Gast¨¦ m¨¢s de un mill¨®n hoy. Ser¨¢n necesarios varios tiros acrob¨¢ticos para recuperar esa cantidad¡±. El coraz¨®n de Kathleen se desgarr¨® de dolor al pensar en eso. ¡°Eso no es nada. Te ayudar¨¦ a recuperarlo despu¨¦s de A?o Nuevo. no lo olvides Todav¨ªa tieness iones del Grupo Macari¡±, dijo Samuel con confianza. Kathleen frunci¨® el ce?o, desconcertada. ¡°?De verdad no vas a recuperar esas iones?¡± ¡°As¨ª es.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen frunci¨® losbios y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa si digo que deber¨ªamos dejar de vernos porque no quieres que vuelva?¡±. Chapter 262 Chapter 262 Cap¨ªtulo 262 Algo malo Samuel mir¨® el peque?o rostro de Kathleen y su expresi¨®n se torn¨® hosca. ¡°Samuel, no puedo soportar tanto¡±, dijo con pesar. ¡°Sabes cu¨¢nto odio los problemas, as¨ª que¡­¡± Su mirada se oscureci¨®. ¡°?Entonces no quieres unapensaci¨®n de mi parte?¡± E sacudi¨® su cabeza. ¡°El dinero no puede resolverlo todo, Samuel¡±. Apret¨® los pu?os y respondi¨® en voz baja y ronca: ¡°Est¨¢ bien¡±. No quer¨ªa pone en un aprieto ni estresa. ¡°Pero de acuerdo con ley, no puedo poseer m¨¢s del cincuenta y uno por ciento des iones, as¨ª que te dejo con el diez por ciento¡±, agreg¨® Samuel. Kathleen vacil¨®. ¡°Bien, haz lo que debas, entonces¡±. E solo quer¨ªa terminar con esto. ¨¦l le dirigi¨® una miradarga y significativa. ¡°Vamos¡±, dijo Kathleen antes de sacar a Samuel de tienda. ¡°?A donde te gustar¨ªa ir ahora?¡± pregunt¨® mientras segu¨ªa de cerca. El centroercial estaba repleto durante el A?o Nuevo y ¨¦l se mantuvo cerca de e para protege. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Kathleen estaba desconcertada. ¡°Estamos yendo a casa.¡± Samuel mir¨® con los ojos entornados. ¡°?No quieres seguirprando?¡± ¡°No somos gente¨²n¡±, se?al¨®. ¡°No podemos simplemente ir depras durantes horas pico¡±. ¨¦l asinti¨® y caminaron juntos hasta el ascensor m¨¢s cercano. Fueron apretados en esquina trasera tan prontoo entraron. ¨¦l protegi¨® con ambas manos, y su rostro se acerc¨® peligrosamente a su pecho. Una peque?a sonrisa jugaba ensisuras de losbios de Samuel mientras miraba a Kathleen en sus brazos con sus ojos abismales. El ascensor lleg¨® al primer piso antes de que salieran del estrecho espacio, ys mejis de Kathleen se ruborizaron. ¡°Quiero t¨¦ con leche¡±. Estaba sedienta. This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡°Lo conseguir¨¦.¡± Samuel entonces instruy¨®: ¡°Esp¨¦rame aqu¨ª¡±. ¡°De acuerdo.¡± E asinti¨®. Dio media vuelta y camin¨® en diri¨®n a una tienda de t¨¦ con leche, pero hab¨ªa una crga y se par¨® al final de e. E se par¨® a undo y esper¨® pacientemente por ¨¦l. Sus ojos se mov¨ªan alrededor de multitud, temerosa de que alguien reconociera. Afortunadamente, nadie sab¨ªa qui¨¦n era e. Samuel, por otrodo, pronto fue reconocido. Kathleen estaba descontenta. ?No destaco? Supongo que debe ser porque me estoy cubriendo demasiado. Samuel tiene una estructura alta, por lo que es natural que lo reconocieran en un instante. Adem¨¢s, ¨¦l solo lleva una m¨¢scara, mientras que yo tambi¨¦n llevo una gorra. Todos alrededor de Samuel lo miraban fijamente. ¡°?Ese no es Samuel Macari?¡± ¡°Creo que s¨ª. Se parece a Samuel Macari. ?Ni siquiera m¨¢scara pudo ocultar su hermoso rostro!¡± Debe ser ¨¦l. Este tipo est¨¢ vestido de pies a cabeza con ropa de dise?ador¡±. ¡°No puedo creer que le guste el t¨¦ con leche¡±. ¡°Tiene que estarpr¨¢ndolo para otra persona, no para s¨ª mismo¡±. ¡°?Para una ni?a, tal vez?¡± ¡°?Qu¨¦ opinas? ?Por supuesto que es para una ni?a! ¡°Tiene que ser Kathleen Johnson. Si e est¨¢ aqu¨ª, deben tener una cita. ¡°De ninguna manera. ?No fue su rci¨®n un truco publicitario? ¡°No me parece. Creo que fue genuino. Aunque est¨¢n divorciados, conf¨ªo en que se reconciliar¨¢n¡±. ¡°?C¨®mo sabr¨ªas?¡± ¡°?Yo solo hago!¡± Samuel frunci¨® el ce?o mientras escuchaba el parloteo de multitud. Mientras tanto, Kathleen ten¨ªa miedo de ser reconocida, por lo que huy¨® de escena. E le envi¨® un mensaje de texto: Te espero en el auto. ¨¦l solt¨® una risita ir¨®nica ante el temor de e de ser vista con ¨¦l. Cuando finalmente fue su turno de ordenar,pr¨® dos tazas de t¨¦ con leche antes de regresar al auto. Kathleen se frot¨®s manos. ¡°?Cual es mio?¡± ¡°Ambos son iguales¡±, respondi¨®. Levant¨® una taza y tom¨® un sorbo. Una expresi¨®n de satisfi¨®n pronto apareci¨® en su rostro. Losbios de Samuel se torcieron en una sonrisa. ¡°Desacelerar.¡± ¡°He estado deseando esto durante mucho tiempo¡±. Continu¨® con una sonrisa: ¡°Pero Charles no me dej¨® tomar ni un sorbo mientras estaba filmando¡±. Despu¨¦s de todo, e era una estre de cine. La sonrisa a¨²n colgaba del rostro de Samuel. ¡°Bebe todo lo que quieras hoy¡±. ¡°?Por qu¨¦?¡± E estaba perpleja. ¡°Si se atreve a decirte una pbra de cr¨ªtica hoy, me vengar¨¦ de ti¡±, dijo con una leve sonrisa. ¡°?Qu¨¦ bien har¨ªa eso? Yo soy que tiene que perder peso al final¡±, se quej¨® antes de tomar otro gran sorbo, haciendo que sus mejis se hincharan. Samuel mir¨® con ternura antes de alejarse. Ya era de noche cuando llegaron a residencia Macari y cena estaba lista. Sin embargo, Kathleen estaba demasiado llena paraer. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa consumido una taza entera de t¨¦ con leche en el camino de regreso. Wynnie sirvi¨® algo deida en su to. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± ¡°No tengo hambre¡±, respondi¨® Kathleen t¨ªmidamente. ¡°?Se escaparon los dos paraer?¡± Wynnie les dirigi¨® una mirada de desaprobaci¨®n que normalmente estaba reservada para los ni?os. Nerviosa, Kathleen mir¨® los tos sobre mesa y se sinti¨® impotente. Samuel sali¨® en su defensa. ¡°Mam¨¢, no fuerces. Tiene poco apetito. Wynnie mir¨® a Kathleen con dureza. ¡°Bien, entonces esperaremos hasta que tengas hambre¡±. Kathleen asinti¨® y Samuel tom¨® su porci¨®n deida. ¡°Los terminar¨¦ por ti¡±. ¡°Gracias¡±, dijo e en agradecimiento. Wynnie los mir¨® abiertamente con una mirada extra?a hasta que Calvin sutilmente le dio un codazo con el pie debajo de mesa para detene. Estaba siendo demasiado obvia. No obstante, Diana y Frances no se inmutaron, hando y riendo entre es. Kathleen subi¨® a su dormitorio para pasar noche despu¨¦s de cena. Samuel estaba a punto de hacer lo mismo cuando Wynnie lo detuvo. ¡°Hijo, tu rci¨®n con Kate parece haber mejorado¡±. ¡°No lo pienses demasiado, mam¨¢¡±, dijo secamente. ¡°?Por que no? ?Vas a hacer el tonto otra vez?¡± El shock se desliz¨® en su voz. Samuel se qued¨® en silencio. ¡°?No puedes hacer eso! Kate ya ha sidostimada lo suficiente. Est¨¢s cruzando una l¨ªnea si haces eso¡±. Wynnie resopl¨® con enojo. ¡°?Puedes dejarme terminar, mam¨¢?¡± ¨¦l chasque¨®. ¡°Avanzar.¡± Wynnie control¨® sus emociones. Samuel respir¨® hondo. ¡°Kate est¨¢ mostrando signos de una reca¨ªda de su depresi¨®n. Todo lo que quer¨ªa es mejorars cosas para e, as¨ª que no obligar¨¦ a estar conmigo. Mi ¨²nico deseo es que se recupere¡±. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Wynnie estaba conmocionado. ¡°Mam¨¢, simplemente no interfieras con nuestros asuntos¡±. Continu¨® a ligera, ¡°No puedo obliga a estar conmigo. Solo me importa lo que es mejor para e, y eso es todo¡±. Con eso, subi¨®s escaleras conrgas zancadas. Las cejas de Wynnie se juntaron y Calvin se acerc¨® para instar en voz baja: ¡°D¨¦jalos en paz¡±. ¡°Es f¨¢cil para ti decirlo¡±, murmur¨®. ¡°Es mejor si no nos entrometemos en los asuntos de los ni?os¡±, consol¨®. ¡°Adem¨¢s,o dijiste, su rci¨®n ha mejorado y nuestro hijo parece m¨¢s feliz que antes. Las cosas podr¨ªan mejorar si no nos entrometemos. ¡°No estoy preocupado por eso¡±. E vacil¨®. ¡°Tengo un fuerte presentimiento de que familia Yoeger est¨¢ a punto de hacer algo malo¡±. Chapter 263 Chapter 263 Cap¨ªtulo 263 Puentes en mas ¡°Si se atreven a hacerle algo a familia Macari, es mejor que creas que nunca los dejar¨ªa salir ilesos¡±. La mirada de Calvin se volvi¨® dura. ¡°Todo est¨¢ bien, as¨ª que no te preocupes¡±. Wynnie frunci¨® losbios, su expresi¨®n a¨²n de preocupaci¨®n y ansiedad. Samuel subi¨®s escaleras y m¨® a puerta de Kathleen. E respondi¨® con una expresi¨®n perpleja. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°?Podemos har?¡± pregunt¨® en voz baja. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen se movi¨® para dejarlo entrar y ¨¦l sigui¨®. Hab¨ªanpartido esta habitaci¨®n antes, pero sinti¨® que algo faltaba en su ausencia de un a?o. Ahora que se mud¨® de nuevo, le hab¨ªa devuelto vida al espacio. ¡°?De qu¨¦ quieres har?¡± Kathleen tom¨® un sorbo de una taza de t¨¦ de frutas. ¡°La familia Yoeger¡±. La expresi¨®n de Samuel era fr¨ªa. Kathleen inmediatamente se anim¨® ante menci¨®n de familia Yoeger. ¡°?Hicieron un movimiento?¡± Estaba intrigada. ¡°No por el momento,¡± dijo Samuel uniformemente. ¡°Pero creo que pronto har¨¢n un movimiento¡±. ¡°Eso no es sorprendente. Despu¨¦s de todo, est¨¢n bajo una presi¨®n y cr¨ªticas tan inmensas por parte del p¨²blico que probablemente querr¨¢n terminar con esto lo antes posible. Pero no hay nada que puedan hacer si Granny no regresa¡±, reflexion¨®. ¡°Entonces, tenemos que evitar que familia Yoeger seunique con tu abu. Estoy seguro de que eres consciente de lo fr¨¢gil que es. Adem¨¢s, Sra. Schott no est¨¢ aqu¨ª. Tienes que ser m¨¢s cuidadoso ¡ªle record¨® gravemente. ¡°No les tengo miedo. Quiero saber si el viejo Sr. Yoeger envi¨® a mi mam¨¢ al orfanato y qui¨¦n es su padre biol¨®gico¡±, dijo con frialdad. Estas dos preguntas eran su m¨¢xima prioridad. Desafortunadamente, H¨¦ctor hab¨ªa fallecido y los muertos no cuentan cuentos. No hubo pruebas suficientes basadas ¨²nicamente en presunci¨®n de Samuel. ¡°El viejo Sr. Yoeger no podr¨ªa haber hecho algoo esto por su cuenta. Necesitar¨ªa ayuda para encubrir esto, desde el m¨¦dico que tuvo que robarte a tu madre hasta el guardia de seguridad que borr¨® las im¨¢genes de vigncia¡±. ¡°?Entonces est¨¢s diciendo que ten¨ªa c¨®mplices?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Seguramente. Es imposible lograr esto sin c¨®mplices. La anciana se?ora Yoeger supo de inmediato cu¨¢ndo desapareci¨® tu madre y envi¨® a alguien a revisars c¨¢maras de vigncia. Si el viejo se?or Yoeger hubiera actuado solo, no habr¨ªa tenido tiempo de dejar a tu madre en el orfanato y borrars im¨¢genes ¡ªexplic¨® Samuel en voz baja¡ª. Kathleen asinti¨® ante su razonamiento. ¡°Seg¨²n los eventos cronol¨®gicos, pasaron tres d¨ªas entre desaparici¨®n de tu madre y el momento en que el orfanato acept¨®. El viejo Sr. Yoeger no pudo haber desaparecido mientras cuidaba a tu madre y luego envi¨® al orfanato tres d¨ªas despu¨¦s. La anciana se?ora Yoeger se habr¨ªa dado cuenta de su ausencia. Kathleen entendi¨® su an¨¢lisis. ¡°Alguien cuid¨® de mi madre durante esos tres d¨ªas¡±. ¡°Apuesto a que fue alguien en quien el viejo Sr. Yoeger confi¨® su vida¡±, apost¨® Samuel. ?La persona en que m¨¢s confiaba el viejo se?or Yoeger? ¡°?Deber¨ªamos empezar a investigar a sus amigos y familiares?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Pregunt¨¦ por su asistente en ese momento, pero era un callej¨®n sin salida¡±, respondi¨® Samuel. Kathleen se sorprendi¨®. ?Haenzado a investigar esto? Estaba tan ocupada cuidando de Frances y filmando que no hab¨ªa tenido tiempo para esto. En cuanto a Charles, estaba demasiado preocupado por Vivian y su negocioo para dedicarle tiempo y energ¨ªa. Aunque este asunto no ten¨ªa nada que ver con Samuel, siempre hab¨ªa estado en su mente. Kathleen estaba estupefacta. ¡°?Que encontraste?¡± ¡°Tengo una foto¡±. Samuel sac¨® su tel¨¦fono y lo busc¨® antes de entreg¨¢rselo a e. Acept¨® el tel¨¦fono y vio una foto de tres apuestos j¨®venes de veintitantos a?os que vest¨ªan elegantes trajes. E lo examin¨® m¨¢s de cerca. ¡°?El del medio es el viejo Sr. Yoeger?¡± ¡°S¨ª.¡± Samuel asinti¨®. ¡°El de izquierda parece familiar¡±. E frunci¨®. ¡°Ese es el abuelo de Christopher¡±, dijo. ?Qu¨¦? ?Ese es el abuelo de Christopher, el viejo se?or Morris? ?El F¨¦lix Morris? exm Kathleen. Samuel asinti¨® solemnemente. ?Es ¨¦l? Kathleen se qued¨® at¨®nita sin pbras. ¡°El de derecha es Isaac Norris. ?Lo reconoces?¡± Kathleen respir¨® hondo para tranquilizarse. ¡°No, no lo hago¡±. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa. ¡°Es un fil¨¢ntropo y proviene de una familia rica. Don¨® a muchas organizaciones ben¨¦ficas, incluido el orfanato de tu madre. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°?Podr¨ªa ser ¨¦l?¡± ¡°Quiz¨¢s.¡± Samuel se qued¨® en silencio por un momento. ¡°Necesitamos pruebas concretas¡±. Kathleen dijo despu¨¦s de deliberar: ¡°Yo misma investigar¨¦ a este hombre¡±. No quer¨ªa molestar a Samuel. ¨¦l se puso de pie, su mirada prando en e. ¡°Katie, ?est¨¢s quemando tus puentes ahora?¡± E se congel¨®. ¡°?No! Es solo que ¨²ltimamente me has estado ayudando con mis asuntos familiares. As¨ª que quiero hacer esto por mi cuenta¡±. Samuel rg¨® mano para tomar su barbi entre sus dedos, acariciando su piel antes de murmurar, ¡°Estoy feliz de ayudar, Kathleen. Esto tambi¨¦n me preocupa, ya que involucra a abu y anciana se?ora Yoeger. ?Entender?¡± Kathleen asinti¨® en silencio. Trabajaremos juntos. Su voz era suave y aterciopda. No pienses ni por un segundo que me est¨¢s molestando. Tambi¨¦n estoy haciendo esto por abu. ?De acuerdo?¡± E asinti¨® de nuevo. Satisfecho, Samuel dijo: ¡°Siempre visito a familia Norris durante el A?o Nuevo. ?Le gustar¨ªa venir?¡± ¡°ro¡±, estuvo de acuerdo, sabiendo ques familias Macari y Norris ten¨ªan v¨ªnculos. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ¨¦l le acarici¨® el pelo. ¡°Bueno. Descansar un poco.¡± Dicho esto, dio media vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen mir¨® fijamente su espalda alta y erguida y dej¨® escapar un profundo suspiro. Al d¨ªa siguiente era v¨ªspera de A?o Nuevo y Kathleen se despert¨® temprano. Estaba pasando el A?o Nuevo con familia Macari, por lo que definitivamente no pod¨ªa dormir. Se duch¨® y se cambi¨® de ropa antes de aplicar una fina capa de maquije de manera experta. E sonri¨® satisfactoriamente a su reflejo y sali¨® de su habitaci¨®n. Coincidentemente, Samuel sal¨ªa de su habitaci¨®n y vio vestida con una blusa nca con unzo negro amarrado al cuello y un su¨¦ter rojo,binado con un par de shorts negros. Los calcetines hasta los muslospletaron su look, y se ve¨ªa joven y hermosa. Salud¨® con una sonrisa, ¡°Feliz A?o Nuevo¡±. ¡°Feliz a?o nuevo¡±, repiti¨® Kathleen alegremente y le tendi¨® mano. ¡°Dime, Sr. Macari, ?d¨®nde est¨¢ mi regalo mario?¡± Samuel se congel¨®, entrecerrando los ojos. ¡°?No sabes nada de etiqueta?¡± Su expresi¨®n se volvi¨® perpleja. Luego sac¨® un sobre grueso de su bolsillo. ¡°Usted es tan magn¨¢nimoo siempre, Sr. Macari¡±. Kathleen estaba m¨¢s que encantada. Chapter 264 Chapter 264 Cap¨ªtulo 264 Bully A Little Girl Samuel dijo pl¨¢cidamente: ¡°La ¨²nica persona a que necesito dar un regalo mario en esta familia eres t¨²¡±. Si los ni?os todav¨ªa estuvieran presentes, tendr¨ªa que preparar tres regalos en total¡­ Kathleen sonri¨® levemente mientras tomaba el sobre. Inmediatamente lo abri¨® y cont¨® gruesa p de dinero en efectivo dentro. Samuel se cruz¨® de brazos, mir¨¢nd. ¡°Contando el dinero justo en frente de m¨ª, ?eh?¡± ¡°Jejeje¡­¡± Kathleen erao una acaparadora de dinero. ¡°Gast¨¦ m¨¢s de un mill¨®n ayer. Por supuesto, tengo que recuperar algo de eso¡±. Despu¨¦s de que termin¨® de contarlo, suspir¨® y continu¨®: ¡°Son solo diez mil. Parece que no puedo recuperar mi dinero.¡± ¡°?Diez mil?¡± Samuel entrecerr¨® los ojos. E frunci¨® el ce?o al escuchar duda en su voz. ?Lo cont¨¦ mal? no puede ser ?Perd¨ª mi habilidad para hacer c¨¢lculos despu¨¦s de dormir? Sac¨® todo el dinero del interior del sobre. ?Ruido sordo! Una tarjeta bancaria cay¨® al suelo. Kathleen se inclin¨® para recogerlo antes de mirar a Samuel confundida. ¡°?Qu¨¦ es esto?¡± ¡°Es para ti¡±, respondi¨® Samuel con indiferencia. ¡°Hay mil millones y uno en ¨¦l¡±. Kathleen estaba desconcertada. ¡°?Por qu¨¦ ese n¨²mero?¡± ¡°?No conoces frase ¡®uno en un mill¨®n?¡±¡¯. Samuel explic¨®: ¡°Bueno, esto se ma ¡®uno en un bill¨®n¡¯¡±. Kathleen se qued¨® sin ha. Est¨¢ tratando de ser rom¨¢ntico, pero no lo entiendo. Samuel se inclin¨® y le susurr¨® al o¨ªdo: ¡°Eres una entre mil millones¡±. Con eso, se alej¨®. Mientras estaba parada all¨ª y miraba el efectivo y tarjeta en su mano, suspir¨®. Bueno, es bastante generoso. Ni siquiera lo pens¨® dos veces antes de dar mil millones. Luego puso el regalo mario en habitaci¨®n y baj¨®s escaleras. El ambiente era animado en s de estar y todos estaban presentes. Incluso Charles hab¨ªa venido. ¡°Todo el mundo est¨¢ aqu¨ª ahora. Vamos a profundizar¡±, dijo Calvin. Con eso, todos se dirigieron aledor, que ten¨ªa dos mesas deedor. Por lo general,¨ªan enrga mesa rectangr. Sin embargo, ahora que era temporada festiva, usaron una mesa deedor ovda para odar a m¨¢s personas. Una vez que se sirvieron los tos, todosenzaron a cavar alegremente. Cuando Diana vio vista frente a e, tristeza que hab¨ªa sentido durante el ¨²ltimo a?o se disip¨® un poco. Si Samuel no hubiera causado un esc¨¢ndalo, el ambiente habr¨ªa sido m¨¢s alegre. Despu¨¦s deida, los tres j¨®venes intercambiaron saludos y deseos con los mayores. Los cuatro ancianos fueron generosos en sus regalos. Kathleen dijo algo que hizo re¨ªr a Charles y ¨¦l tambi¨¦n le dio un gran regalo mario. Con cinco regalos marios, Kathleen estaba ens nubes. ¡°?D¨®nde est¨¢ tu regalo para Kate?¡± Wynnie frunci¨® el ce?o cuando le pregunt¨® a su hijo. ¡°Conoc¨ª a undr¨®n cuando sub¨ªs escaleras hace un momento, por lo que me hab¨ªan arrebatado el regalo¡±. Aunque Samuel sonaba impotente, su voz estaba llena de afecto. ¡°Parece que Kate ha recibido una fortuna hoy¡±. Diana se ri¨®. ¡°S¨ª, e es m¨¢s joven aqu¨ª¡±, intervino Frances sonriendo. ¡°No te preocupes. No gastar¨¦ el dinero imprudentemente. Lo guardar¨¦. Kathleen sonri¨® de oreja a oreja. Charles mir¨® con una sonrisa descarada. ¡°?Deber¨ªa guardarlo para ti?¡± Kathleen se qued¨® at¨®nita moment¨¢neamente antes de darse vuelta para proteger su dinero de su hermano. ¡°No, gracias. Puedo hacer eso yo mismo. Ya no soy un ni?o. As¨ª que no te atrevas a codiciar mi dinero de bolsillo. Divertido, Charles sonri¨® hasta que sus ojos fueron meras rendijas. Belongs to ? n0velDrama.Org. ¡°?Vamos a jugar al p¨®quer?¡± Wynnie entrecerr¨® los ojos con picard¨ªa. ¡°Vamos a ayudar a Kate. Una vez que juguemos con e, no necesitar¨¢ ir al banco para ahorrar su dinero all¨ª¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°?Excelente!¡± A anciana se?ora Macari le encantaba jugar al p¨®quer. ¡°Comencemos entonces¡±. Una hora m¨¢s tarde, mientras Kathleen contemba el dinero que se estaba agotando, sinti¨® ganas de llorar. ¡°Oh, solo te queda esto, ?eh?¡± Wynnie tambi¨¦n mir¨® ese dinero. Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°Est¨¢ bien. El dinero no era m¨ªo, para empezar, de todos modos. Wynnie se qued¨® sin pbras. No deber¨ªa haber dicho eso. ¡°Vamos. ?Continuemos!¡± Kathleen pens¨® que no era posible que perdiera todos los asaltos. Pero despu¨¦s de un tiempo, descubri¨® que todav¨ªa estaba perdiendo. Diana y Frances suspiraron, sacudiendo cabeza. ¡°Kate, ya te lo estamos poniendo f¨¢cil. ?Por qu¨¦ no puedes ganar? pregunt¨® Diana, desconcertada. Kathleen frunci¨® losbios. Frances intervino: ¡°Parece que hoy no es tu d¨ªa de suerte¡±. Kathleen hizo un puchero. ¡°Soy un novato. Los tres sois jugadores experimentados. ¡°Se supone que los novatos son intimidados¡±. Wynnie sonri¨® maliciosamente. ¡°Continuar.¡± En ese momento, Samuel se acerc¨®. Calvin y Charles estaban jugando al ajedrez y ¨¦l no se uni¨® a ellos. Cuando Samuel escuch¨® voz de Kathleen, se acerc¨® a echar un vistazo. Al ver el dinero frente a Kathleen, se ri¨® entre dientes. ¡°La p de dinero era bastante gruesa en este momento. ?Qu¨¦ sucedi¨®?¡± Abatida, Kathleen no dijo una pbra. ¡°Te ayudare.¡± Samuel le dio una palmada en el hombro, pensando que todav¨ªa era demasiado ingenua. Kathleen le cedi¨® su asiento en un santiam¨¦n. Sentado, Samuel entrecerr¨® los ojos. ¡°Se?oras, no es bueno intimidar a una mujer joven¡±. ¡°Oh, ah¨®rrate cha bonita. Di todo lo que quieras una vez que nos derrotes¡±, brome¨® Wynnie. Samuel sonri¨®. Kate, necesito un trago. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen fue a traerle un trago. Despu¨¦s de unos minutos, cuando regres¨®, not¨® que ya estabanenzando una nueva ronda. Entonces, ?qui¨¦n gan¨® ronda anterior hace un momento? Dej¨® bebida en su mano. Samuel mir¨® sus cartas mientras sorb¨ªa su bebida con indiferencia. Cinco minutos despu¨¦s, Samuel der¨®: ¡°Yo gano¡±. ¡°?Otra vez?¡± Winnie no pod¨ªa creerlo. ¨¦l sonri¨®. ¡°Paga, por favor¡±. Las tres se?oras lo dieron ya que hab¨ªan perdido. Con eso, continuaron jugando una nueva ronda. Pasaron otros cinco minutos y Samuel volvi¨® a ser el ganador. ¡°?Qu¨¦ demonios est¨¢ pasando?¡± Wynnie sinti¨® que algo estaba mal. ¡°Mam¨¢, una apuesta es una apuesta¡±. Samuel extendi¨® su mano. ¡°Paga.¡± Wynnie le puso unos cuantos billetes en mano. Pasaron unos diez minutos y Kathleen regres¨® y descubri¨® que p de dinero frente a Samuel se hab¨ªa vuelto m¨¢s gruesa. Mientras tanto, Diana y Wynnie ten¨ªan expresiones sombr¨ªas. Samuel revel¨® sus cartas. ¡°Parece que soy el ganador otra vez¡±. Wynnie estaba m¨¢s que frustrada. ¡°Utilizaste cinco minutos para vencernos ens primeras rondas al principio. Luego, se reduce gradualmente a tres minutos, e incluso ganaste todass rondas. ?Hiciste trampa? ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? Es imposible para m¨ª hacer trampa¡±. Samuel tom¨® el efectivo frente a Wynnie. Diana refunfu?¨®: ¡°Sab¨ªa que no deber¨ªa haber jugado contigo. Cuando ten¨ªas cinco a?os, me seguiste a jugar al p¨®quer. Solo fui al ba?o por un rato, y cuando regres¨¦, ya hab¨ªas ganado una ronda. Pens¨¦ que solo ten¨ªas suerte en ese entonces. M¨¢s tarde, descubr¨ª que estabas cados cartas¡±. Samuel estaba dotado en el c¨¢lculo mental. Pod¨ªa recordar todass cartas y analizar qu¨¦ jugador ten¨ªa qu¨¦ carta. Esa era parte m¨¢s aterradora de ¨¦l. Us¨® ese talento en el mundo de los negocios. Por eso tuvo grandes logros a una edad tan joven. Era cierto que Samuel era el orgullo de familia Macari. Samuel se levant¨® y puso el dinero ens manos de Kathleen. ¡°No te dejes enga?ar de nuevo¡±. Wynnie resopl¨®: ¡°No enga?amos¡±. ¡°As¨ª es. Perdi¨®, as¨ª que es natural que honres apuestas¡±, dijo Diana. Mientras Samuel se qued¨® sin ha, Kathleen se ri¨® torpemente. Ding dong! El timbre son¨® en ese momento. Mar¨ªa fue a abrir puerta. Despu¨¦s de un rato, volvi¨® y dijo: ¡°Alguien est¨¢ aqu¨ª para buscar al Sr. Samuel¡±. ?Alguien est¨¢ buscando a Samuel? ¡°Deber¨ªas irte entonces¡±, inst¨® Wynnie. Samuel asinti¨® y se alej¨®. Wynnie luego grit¨®: ¡°Katie, ven aqu¨ª. ?Seguimos?¡± Kathleen abraz¨® el dinero en sus manos. ¡°Sra. Macari, estamos hando de dinero. Por favor, d¨¦jame un poco. Ser actriz no es f¨¢cil, ?sabes? Wynnie dijo maliciosamente: ¡°Samuel te dio mil millones, ?no? Vamos. Vamos a jugar. No intentes huir ahora. Kathleen solo pudo mostrarle una sonrisa inc¨®moda, pensando que Wynnie hab¨ªa perdido cabeza. Chapter 265 Chapter 265 Cap¨ªtulo 265 Se ven tan dulces juntos Por seguridad de sus riquezas, Kathleen rechaz¨® invitaci¨®n de Wynnie. Esta ¨²ltima todav¨ªa estaba de humor para el p¨®quer, as¨ª que m¨® a Calvin. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ haciendo Samuel?¡± pregunt¨® Wynnie. ¡°?Por qu¨¦ le est¨¢ tomando tanto tiempo?¡± Ir¨¦ a echar un vistazo. Kathleen se dio vuelta y sali¨® de s de juegos. Justo cuando lleg¨® a puerta, Samuel empuj¨® puerta y entr¨®. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Su voz era suave. ¡°Sra. Macari est¨¢ preocupada porque te has ido por tanto tiempo, as¨ª que sal¨ª a ver c¨®mo estabas. Mir¨® fuera de puerta principal, pero Samuel bloque¨® su l¨ªnea de visi¨®n. No hay nada que ver. Es solo Tyson. Vino por cuestiones de trabajo. Kathleen parpade¨®. ¡°Es v¨ªspera de A?o Nuevo. ?Sigue trabajando? Samuel asinti¨®. ¡°Eres un capitalista malvado¡±,ent¨® Kathleen en broma. ¨¦l resopl¨® en respuesta. En ese momento, Charles se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°Samuel, ?quieres jugar una partida de ajedrez conmigo?¡±. ¡°Por supuesto.¡± Samuel sonri¨®. ¡°Ustedes dos han estado jugando al ajedrez todo el d¨ªa¡±, gimi¨® Kathleen. ¡°Sons vacaciones. ?No se te ocurre algo divertido? Charles resopl¨®: ¡°Nada es divertido con este tipo de persona¡±. Samuel lenz¨® una mirada de soyo. ¡°Yo tampoco estoy realmente interesado en jugar contigo¡±. Con eso, los dos resoron y se dieron vuelta antes de alejarse. Kathleen se qued¨® sin pbras. Son tan r¨¢pidos para volverse uno contra el otro. He tenido suficiente. Voy a buscar a Snowy. Kathleen murmur¨® con frialdad: ¡°Por primera vez, encuentro que es m¨¢s dif¨ªcil har con humanos que con un perro¡±. Samuel, que acababa de sentarse no muy lejos, frunci¨® el ce?o. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Charles tambi¨¦n sinti¨® que lo hab¨ªan insultado. Cuando Kathleen fue a habitaci¨®n de mascota para buscar a Snowy, vio que el perro estaba acostado sobre alfombra. Se inclin¨® y abraz¨® su cuello. En ese momento, Charles entr¨® en habitaci¨®n. ¡°?Este es Nevado?¡± Acarici¨® el pje de Snowy en su cabeza. Siendo el perro bien educado que era, Snowy no se movi¨® mientras dejaba que Charles lo acariciara. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨® y explic¨®: ¡°Lo rescat¨¦ yo, as¨ª que lo m¨¦ Snowy¡±. Charles le dirigi¨® una mirada significativa. ¡°El padrino me m¨® hoy¡±. Kathleen respondi¨® con indiferencia: ¡°Oh¡±. ¡°Me pidi¨® que te preguntara sobre tu condici¨®n ahora y si a¨²n recuerdas promesa de tres a?os¡±, record¨® Charles. Dile que no romper¨¦ promesa. Charles sab¨ªa que a e no le gustaba su padrino. ¡°Probablemente vios noticias sobre ti y Samuel, as¨ª que¡­¡± Se detuvo. ¡°Charles, dile que no se preocupe. No voy a faltar a mi pbra, pero tambi¨¦n tienes que decirle que no sea presuntuoso. Solo han pasado varios meses. A¨²n no han pasado ni tres a?os. ?Cual es prisa?¡± pregunt¨® Kathleen con frialdad. Charles frunci¨® losbios. ¡°Que es mi culpa. Aceptaste sus condiciones por mi culpa. E sacudi¨® su cabeza. ¡°Charles, no es tu culpa¡±. Su hermano le dio unas palmaditas en el hombro a ligera. De pie fuera de puerta, Samuel escuch¨® su conversaci¨®n y sus ojos se oscurecieron. ?Qu¨¦ condiciones ha acordado Kathleen con el padrino de Charles? ?Por qu¨¦ e lo odia tanto? Podr¨ªa ser¡­ No. No puedo dejar que otros controlen. Un brillo fr¨ªo brill¨® en sus ojos ante ese pensamiento. As ocho de noche tuvieron cena de Nochevieja en residencia Macari. Como era cena de Nochevieja, ten¨ªan licor en mesa. Kathleen le pregunt¨® a Wynnie: ¡°Sra. Macari, ?d¨®nde est¨¢ Cynthia? ¡°E es m¨¢s genial que yo. Se ha ido de viaje en un crucero de lujo¡±. Wynnie sirvi¨® a Kathleen una copa de vino. ¡°Toma, bebe un poco¡±. Al ver que era vino tinto, Kathleen no se neg¨®. Wynnie era el que m¨¢s pod¨ªa beber entre ellos. Despu¨¦s de beber varios vasos, Kathleenenz¨® a sentirse mareada. Samuel suspir¨®. ¡°Mam¨¢, ?est¨¢s tratando de darle una resaca?¡± ¡°Est¨¢ bien. Le pedir¨¦ a Mar¨ªa que le prepare alg¨²n remedio para resaca¡±. Wynnie luego brome¨®: ¡°?Por qu¨¦? Finalmente sabes c¨®mo mostrar preocupaci¨®n por tu esposa, ?eh? ?Por qu¨¦ no cuidaste en ese entonces? Samuel se qued¨® en silencio. En ese momento, Charles recibi¨® una mada. ¡°Perd¨®neme. Surgi¨® algo, as¨ª que me ir¨¦ primero¡±. Se puso de pie lentamente. Kathleen tir¨® de sus mangas y murmur¨®: ¡°Charles, ?ad¨®nde vas?¡± ¡°La residencia Lewis¡±, respondi¨® Charles en voz baja. Vivian quiere verme. ¡°Vaya.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Deber¨ªas irte entonces. Env¨ªale mis deseos. ¡°De acuerdo.¡± Charles extendi¨® mano y le acarici¨® el pelo. ¡°No bebas m¨¢s. De lo contrario, ma?ana tendr¨¢s resaca¡±. ¡°Lo s¨¦.¡± Charles mir¨® a Calvin con solemnidad. ¡°Se?or. Macari, te dejo a mi hermana y a mi abu¡±. ¡°No se preocupe por eso, Sr. Johnson¡±, respondi¨® Calvin c¨¢lidamente. Solo entonces Charles se fue sin preocupaciones. As diez de noche, Diana y Frances hab¨ªan regresado a sus habitaciones despu¨¦s de beber un poco de vino. Se sent¨ªan cansados y se acostaron temprano. Mientras tanto, Wynnie se hab¨ªa bebido dos botes de vino sin saberlo. Sus mejis estaban rojas y parec¨ªa borracha con sus ojos vidriosos. Calvin suspir¨®. ¡°Cari?o, volvamos a nuestra habitaci¨®n¡±. ¡°No.¡± Wynnie neg¨® con cabeza y balbuce¨®: ¡°No he tenido suficiente¡±. ¡°Cari?o, podemos seguir bebiendo juntos en nuestra habitaci¨®n¡±. Calvin le acarici¨® cara, su mirada dulce. ¡°?En realidad?¡± Los ojos de Wynnie se iluminaron. ¨¦l se ri¨®. ¡°?Recuerdas bote de vino que traje anteriormente? Dijiste que deber¨ªamos beberlo durante el A?o Nuevo. Bueno, podemos beberlo en nuestra habitaci¨®n. De esta manera, no tendremos quepartir con ellos¡±. ¡°?Est¨¢ bien!¡± Wynnie acept¨® su sugerencia de buena gana. Calvin dej¨® escapar un suspiro de alivio. Luego, recogi¨® a su esposa y llev¨® arriba. Wynnie pate¨®s piernas. No te olvides de mi vino. ¡°No te preocupes.¡± La forma en que Calvin habl¨® y le habl¨® fue amable. Con los brazos alrededor de su cuello, Wynnie le dio un beso a su esposo. Despu¨¦s de que se fueron, los ¨²nicos sonidos que se pod¨ªan escuchar eran los que ven¨ªan de televisi¨®n en eledor. Kathleen y Samuel eran los ¨²nicos que quedaban en mesa deledor. Mirando en diri¨®n donde Calvin y Wynnie se hab¨ªan ido, Kathleen dijo: ¡°Se ven tan dulces juntos¡±. Samuel mir¨® sus mejis sonrojadas. ¡°Le pedir¨¦ a Mar¨ªa que te prepare el remedio para resaca¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, rechaz¨® e. Tom¨® copa de vino y bebi¨® mitad del vino. ¡°Ha pasado mucho tiempo desde que estuve borracho. Se siente agradable.¡± Samuel mir¨® fijamente. ¡°?Hay algo que te preocupa?¡± ¡°S¨ª.¡± Kathleen mir¨® fijamente al frente. ¡°Pero no quiero har de eso¡±. ¡°No lo digas entonces¡±. La voz de Samuel estaba llena de dulzura. ¡°Noiste mucho en este momento¡±. Dej¨® copa de vino. De repente, tir¨® de su corbata, acerc¨¢ndolo a e. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Samuel mir¨®, sus ojos profundos y oscuros parec¨ªan tranquilos. ¡°Samuel, deja de molestarme¡±. Su voz suave estaba mezda con frialdad. ¡°No quiero seguir con esta farsa contigo por m¨¢s tiempo¡±. ?Farsa? ?Piensa que estoy jugando con e? Samuel continu¨® mir¨¢nd con frialdad, pero en alg¨²n lugar de su coraz¨®n le dol¨ªa. ¡°?Por qu¨¦?¡± Est¨¢bamos bien. Incluso dijo que quer¨ªa curar mi enfermedad y sanar mi cuerpo. El disgusto se filtr¨® en los ojos de Kathleen. No me gustas. ?No es esa raz¨®n lo suficientemente buena? Sus ojos se volvieron a¨²n m¨¢s fr¨ªos. ¡°Eso es lo suficientemente bueno.¡± Chapter 266 Chapter 266 ¡°Me alegro de que lo entiendas entonces¡±. Kathleen sonaba un poco exasperada en ese momento. En respuesta, un aura asfixiante y sombr¨ªaenz¨® a emanar de Samuel cuando su mirada se volvi¨® hda. Estaba reacio a deja ir. Kathleen pronto se sirvi¨® otra copa de vino, aparentemente m¨¢s molesta que de costumbre. Puaj. ?Maldita sea! ?No puedo creer que ese viejo murcigo est¨¦ mirando a Samuel! ¡°Deja de beber¡±, le dijo Samuel mientras agarraba de mu?eca. Eso provoc¨® a¨²n m¨¢s disgusto en Kathleen, quien espet¨®: ¡°Quiero hacerlo¡±. Aun as¨ª, Samuel no afloj¨® su agarreo un tornillo. Kathleen lenz¨® una mirada de soyo y sus brintes ojos se enrojecieron por segundos. ¡°?Qu¨¦ te da derecho a darme ¨®rdenes, Samuel? ?Qui¨¦n crees que eres?¡± Eso dej¨® at¨®nito a Samuel en silencio. A¨²n as¨ª, sus pbras sard¨®nicas no se detuvieron aqu¨ª. ¡°No asumas que hay esperanza para ti solo porque te estoy sonriendo. ?Sab¨ªas? Hace un a?o, noche en que Nicolette me sujet¨® a mesa de operaciones, so?¨¦ con mis hijos. Estaban llorando, rog¨¢ndome que no los matara. ?Tienen alguna idea de cu¨¢nto quer¨ªa que todos ustedes murieranopensaci¨®n por lo que le hicieron a mis hijos? Todos los m¨²sculos del cuerpo de Samuel se tensaron al escuchar sus pbras. ¡°A¨²n as¨ª, nunca me escuchaste. Lo ¨²nico que te preocupaba erans divagaciones de tu preciosa Nicolette sobre c¨®mo necesitaba desesperadamente vivir¡­¡±, continu¨® Kathleen antes de suspirar y re¨ªrse con frialdad. En ese momento, pod¨ªa sentir s tras s de desesperaci¨®n rompiendo sobre e. Samuel mir¨® con los ojos llenos de preocupaci¨®n. Kathleen se puso de pie, pero en el momento en que lo hizo,enz¨® a tambalearse debido a su estado de ebriedad. ¡°Deja de involucrarte en mi vida, Samuel. ?Sabes lo incre¨ªblemente solo que me siento cuando termina el ajetreo y el bullicio diarios y me quedopletamente solo? Solloz¨® antes de continuar: ¡°Si no me hubiera casado contigo en ese entonces, podr¨ªa haberme conseguido un esposo amoroso y haberle dado a luz un beb¨¦. Podr¨ªamos haber vivido felices para siempre¡±. Para entonces, Samuel tambi¨¦n se hab¨ªa puesto de pie. Estir¨® los brazos de manera protectora, temiendo que Kathleen se cayera. Sin embargo, e apart¨® su mano de un manotazo. ¡±Samuel, mi coraz¨®n est¨¢ magudo y maltratado. Ya no puedo encontrarlo dentro de m¨ª para amarte m¨¢s. Por favor entiende. Me reunir¨¦ con Isaac a ss ma?ana, as¨ª que no tienes que pa?arme. Con eso, se volvi¨® para irse con pasos tambaleantes. Sin embargo, un momento despu¨¦s, Samuel se acerc¨® por detr¨¢s y agarr¨® por cintura. Su voz baja reson¨® en su o¨ªdo con un peso solemne. ¡°Me quedar¨¦ fuera de tu vida a partir de ma?ana. Prometo.¡± ¡°Bien¡±, respondi¨® Kathleen, asintiendo. La mirada de Samuel se endureci¨® sombr¨ªamente cuando se fij¨® en los ojos de Kathleen. ?El padrino de Charles tiene algo que ver con su repentino cambio de actitud? No quiero obliga a que me lo diga. Si surge alg¨²n problema, lo resolver¨¦ por e en oscuridad. E no tendr¨¢ que saber. ¡°Ya que no podemos vernos cuando llegue ma?ana, quiero que me sigas por ahora¡±, pronunci¨® Samuel mientras se llevaba. Como ya no quedaban fuerzas en el cuerpo de Kathleen, Samuel rode¨® con el brazo y gui¨® hasta puerta. Una vez que llegaron all¨ª, ayud¨® a ponerse el abrigo antes de lleva afuera. En ese momento, Kathleen sinti¨® que un fuerte dolor de cabeza le atravesaba el cr¨¢neo. Mir¨® perpleja a Samuel, sin saber qu¨¦ estaba tramando. Desde su ¨¢ngulo actual, ten¨ªa vista perfecta de mand¨ªb cincda de Samuel. Pas¨® alg¨²n tiempo antes de que e bajara cabeza y se hundiera m¨¢s en su abrazo. Kate, mira el cielo. La voz de bar¨ªtono de Samuel son¨® de repente. ?El cielo? Kathleen levant¨® vista de inmediato. Se dio cuenta des muchas linternas flotantes que se elevaban en distancia, su luminosidad centelleaba brintemente en el cielo de tinta. Su mand¨ªb se qued¨® boquiabierta mientras sus ojos se abr¨ªan en estado de shock. Samuel abraz¨® por detr¨¢s antes de har con su voz ronca: ¡°Recuerdo eso una vez despu¨¦s de nuestra boda cuando viste escena de linterna flotante en Enredados. No pod¨ªas apartar vista de los personajes principales mientras observabans linternas en su bote, as¨ª que pens¨¦ que te gustar¨ªa vers linternas con forma de estre esta noche¡±. Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de Kathleen. Al ver eso, un sentimiento miserable surgi¨® dentro de Samuel. Kathleen se sec¨®s l¨¢grimas mientras dec¨ªa: ¡°No podemos volver a sero erans cosas, Samuel. ?Por qu¨¦ est¨¢s hando del pasado de repente? ?No has o¨ªdo har del dicho ¡®es demasiado tarde para enmendars cosas?¡¯ ¡°Yo era demasiado arrogante en ese entonces y asum¨ª que pod¨ªa contrr todo en el mundo. Ahora, parece que no soy m¨¢s que una persona¨²n¡±, respondi¨® Samuel con autodesprecio. Las l¨¢grimas segu¨ªan fluyendo de los ojos de Kathleen mientras mirabas l¨¢mparas que briban intensamente. ?Estallido! ?Estallido! ?Estallido! En ese momento, los fuegos artificiales estaron en medio de oscuridad, tomando a Kathleen por sorpresa. ?Incluso prepar¨® fuegos artificiales? Una sonrisa creci¨® en el rostro de Samuel mientras observaba su expresi¨®n aturdida. ¡°Feliz a?o nuevo, Katie¡±. Dicho esto, se inclin¨® para besa en meji. Kathleen permaneci¨® tan quietao una estatua. Los fuegos artificiales continuaron cuando Samuel abraz¨® con m¨¢s fuerza. ¡°En este a?o que viene, voy a cumplir todos tus deseos. Dado que tu primer deseo es no volver a verme nunca m¨¢s, no me presentar¨¦ ante ti a partir de ma?ana. Kathleen simplemente asinti¨® en respuesta a sus pbras. A¨²n as¨ª, su tono se mantuvo suave cuando dijo: ¡°Pero hay una cosa que debes recordar. Solo estoy a una mada de distancia si alguna vez me necesitas, Kate. Ir¨¦ corriendo en un instante. Nunca olvides eso. Kathleen asinti¨® de nuevo. Ante eso, una sonrisa satisfecha se dibuj¨® en el rostro de Samuel. ¡°Est¨¢ bien. Deber¨ªas regresar a cama ahora que terminaron los fuegos artificiales¡±. Fue entonces cuando Kathleen se dio vuelta, revndo su rostro surcado pors l¨¢grimas. La vista de eso hizo que el pecho de Samuel se sacudiera de dolor. En estos d¨ªas, incluso una mirada triste sin l¨¢grimas de e era suficiente para que le doliera el coraz¨®n. ¡°Estar¨¦ en mi camino entonces¡±. Kathleen luego se alej¨®. Samuel, que se qued¨® atr¨¢s, observ¨® figura que se alejaba con una punzada aguda en el pecho. En este punto, todo lo que pod¨ªa hacer era vig desde lejos hasta ques cosas se desarroran por s¨ª ss. Kathleen no tard¨® mucho en volver a su habitaci¨®n antes de tumbarse en cama. Si bien fue e quien insisti¨® en que Samuel se mantuviera alejado de e, no pod¨ªa negar el dolor extenuante que sent¨ªa. Despu¨¦s de ahogarse en sus penas durante alg¨²n tiempo, se durmi¨®. No fue hasta el mediod¨ªa del d¨ªa siguiente que se despert¨® con un fuerte dolor de cabeza. Dios mio. No deb¨ª haber bebido tanto anoche¡­ Kathleen se incorpor¨® en cama cuando, por coincidencia, son¨® su tel¨¦fono. Lo tom¨® y vio el nombre de Charleso el identificador de madas. ¡°?Charles? ?Que pasa?¡± pregunt¨® mientras se masajeabas sienes. ¡°K-Kate¡­¡± Algo sonaba extra?o en voz de Charles cuando no pudo terminar sus pbras. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Las cejas de Kathleen se cerraron. ¡°V-Vivian es¡­¡± El dolor abrum¨® tanto a Charles que sonabao si estuviera al borde des l¨¢grimas. ¡°E-E est¨¢ muerta¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± La noticia sorprendi¨® a Kathleen, quien instant¨¢neamente pregunt¨®: ¡°?C¨®mo muri¨® e?¡± ¡°Se ahorc¨®¡­ en su habitaci¨®n¡­¡± La voz ronca de Charles reson¨® desde el otro extremo de l¨ªnea. ¡°Caleb est¨¢ emocionalmente inestable en este momento y te necesitamos aqu¨ª¡±. ¡°?Est¨¢ bien, estar¨¦ all¨ª!¡± Kathleen se prepar¨® r¨¢pidamente. Una hora despu¨¦s, lleg¨® a residencia de Lewis vestida con un atuendo sencillo. All¨ª,s amas de casa reemzaron todass decoraciones alegres de puerta con decoraciones de colores oscuroso indicaci¨®n de luto. Kathleen pronto entr¨® en residencia y se dio cuenta de que ya se hab¨ªa instdo una si¨®n de duelo en el interior. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± El gru?ido feroz de Caleb provino del segundo piso y agreg¨®: ¡°?Mi hermana no est¨¢ muerta! ?Fuera de nuestra casa!¡± Lo que vino despu¨¦s fue una serie de pasos apresurados. Los mayordomos y todass amas de ves hab¨ªan bajado fren¨¦ticamentes escaleras en ese instante. Al ver eso, Kathleen se acerc¨® a ellos para preguntar: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Dado que Sra. Lewis falleci¨®, le pedimos al Sr. Lewis que eligiera un retrato funerario de e. Pero nos ech¨®¡­¡± explic¨® un mayordomo de aspecto impotente. Una vez que Kathleen escuch¨® eso, se acerc¨®. ¡°D¨¦jame ver.¡± El mayordomo luego le entreg¨® algunas fotos de Vivian. Estos parec¨ªan ser de hace mucho tiempo. Pero supongo que no hay nada que podamos hacer al respecto ahora. ¡°Esto deber¨ªa funcionar¡±. Kathleen eligi¨® una foto de Vivian de aspecto sofisticado del grupo. ¡°Est¨¢ bien.¡± El mayordomo asinti¨® sin rastro de objeci¨®n a su eli¨®n. Despu¨¦s de eso, Kathleen subi¨®s escaleras. Charles, que estaba en puerta del estudio, pronto apareci¨® ante su vista. Le resultaba dif¨ªcil har. ¡°Charles¡­¡± Frente a e, un Charles de ojos rojos dijo: ¡°Lo lograste¡±.R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Chapter 267 Chapter 267 Kathleen asinti¨®. Charles se?al¨® el estudio y dijo: ¡°He estado reteniendo a Caleb, ys amas de ves tambi¨¦n lo vign debajo des ventanas. Por favor, trate de persuadirlo. Al o¨ªr eso, Kathleen frunci¨® el ce?o y junt¨®s cejas. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ neando hacer?¡± ¡°¨¦l quiere matar a Finn¡±, respondi¨® Charles mientras lenzaba una mirada grave. Kathleen asinti¨® conprensi¨®n. ¡°Me gustar¨ªa lo mismo si estuviera en el lugar de Caleb¡±. Su respuesta franca hizo que Charles frunciera a¨²n m¨¢s el ce?o. Ignorando eso, Kathleen se volvi¨® y entr¨® en el estudio. ¡°?Salir!¡± ¡ªtron¨® Caleb, de espaldas a Kathleen. ¡°Soy yo¡±, dijo este ¨²ltimo con calma. Caleb se puso r¨ªgido antes de darse vuelta, con los ojos enrojecidos pors l¨¢grimas mientras haba. ¡°Est¨¢s aqu¨ª.¡± Kathleen se acerc¨® a ¨¦l con m¨¢xima preocupaci¨®n en su tono. ¡°?Est¨¢s bien?¡± En respuesta, Calebnz¨® una mirada sombr¨ªa mientras colocaba ambas manos sobre su rostro. Su voz era ronca cuando respondi¨®: ¡°Nunca pens¨¦ que se ahorcar¨ªa¡­¡±. Kathleen sinti¨® que se le encog¨ªa el coraz¨®n. Las l¨¢grimas cayeron de sus ojos cuando admiti¨®: ¡°Lo s¨¦. Todo es mi culpa. No deb¨ª deja ver a Finn¡­ En verdad, se culpaba a s¨ª misma por muerte de Vivian. Kathleen preferir¨ªa que Vivian siguiera viviendo con su condici¨®n mental que estar muerta. Sin embargo, ya era demasiado tarde; Vivian hab¨ªa elegido dejar el mundo de forma permanente despu¨¦s de descubrir verdad. Calebenz¨® a llorar. Su voz estaba entrecortada cuando pronunci¨®: ¡°Yo-yo he perdido a mi hermana, Kate¡­¡± Kathleen no ten¨ªa idea de c¨®mo consrlo en ese momento. Todo lo que pudo hacer fue acercarse y envolver sus brazos alrededor de ¨¦l, ofreci¨¦ndole un c¨¢lido abrazo. ¨¦l tambi¨¦n abraz¨® con fuerza mientras apoyaba cabeza en su hombro. Permanecieron as¨ª durante unos minutos, abraz¨¢ndose el uno al otro en busca de cualquier sensaci¨®n deodidad que pudieran obtener. Finalmente, Kathleen le dio unas palmaditas en espalda y dijo: ¡°Caleb, debes ser fuerte. Todav¨ªa hay cosas cons que debes lidiar para el funeral de Vivian, y debes informarles a tus padres que est¨¢n en el extranjero sobre esto¡±. ¡°Pero no tengo ganas de hacerlo¡­¡± Pas¨® un momento antes de que Caleb preguntara con voz ronca: ¡°?Me ayudar¨¢s?¡± ¡°Si lo necesitas, con gusto te ayudar¨¦. Para eso est¨¢n los amigos.¡± ¡°Gracias.¡± No te preocupes por eso. Adem¨¢s, no quiero que ajuste cuentas con Finn. El no vale pena. Despu¨¦s de todo, ir¨¢s a prisi¨®n por matarlo. Si realmente quieres vengarte, hay muchas formas alternativas de lograrlo. Matarlo no es ¨²nica opci¨®n. ¡°No te preocupes. ?No dejar¨¦ que muerte de Vivian sea en vano!¡± ¡°Bien¡±, respondi¨® Kathleen. Sin embargo, independientemente de su cumplimiento actual, no pod¨ªa dejar de preocuparse de que Caleb hiciera algo horrible. Lo he pensado bien. As¨ª que por favor no interfieras con el asunto de Vivian, Kate. Tengo un n para hacer que Finn pague por ello ¡ªprom¨® Caleb de repente. Voy a hacer que Finn se arrepienta de sus iones. Pasar¨¢ el resto de su vida pagando muerte de mi hermana. ?Matarlo significar¨ªa dejarlo ir demasiado f¨¢cilmente! ¡°No hagas nada precipitado¡±, inst¨® Kathleen con preocupaci¨®n. No lo har¨¦. Nunca empa?ar¨ªa mi vida por un cabr¨®no ¨¦l. Solo despu¨¦s de escuchar eso, Kathleen dej¨® escapar un suspiro de alivio. Luego, lo solt¨® de su abrazo y le indic¨®: ¡°Recup¨¦rate y ma a tus padres, ?de acuerdo? Me dirijo abajo paraprobars cosas. Aunque Caleb le hab¨ªa pedido que se mantuviera al margen de los asuntos de Vivian, e no se atrev¨ªa a quedarse al margen y no hacer nada. ¡°Est¨¢ bien.¡± Caleb asinti¨®. Sin embargo, algo brill¨® en su mirada cuando vio a Kathleen darse vuelta para irse. Cuando Kathleen baj¨®s escaleras,s amas de ves de residencia de Lewis hab¨ªan ensamdo eficientemente los muebles de s de luto en poco tiempo. Se acerc¨® al mayordomo y le dijo sombr¨ªamente: ¡°Caleb est¨¢ mental y f¨ªsicamente exhausto. Ayudar¨¦ a asumir algunas de sus responsabilidades en organizaci¨®n del funeral de Vivian. No hay necesidad de molestarlo, as¨ª que ven a m¨ª si necesitas algo¡±. ¡°Entendido¡±, respondi¨® el mayordomo de inmediato. Dado que el Sr. Lewis le ha dado a Sra. Johnson el poder de manejar los asuntos de su familia, eso debe significar que e est¨¢ a cargo de familia ahora. Parece que est¨¢ neando converti en su esposa. ¡°Eso es todo. Puede continuar con sus tareas¡±, dijo Kathleen. ¡°Est¨¢ bien.¡± El mayordomo gir¨® sobre sus talones para irse. Poco despu¨¦s, Kathleen mir¨® a su alrededor confundida. ?Ad¨®nde fue Carlos? Una vez que se public¨® el obituario de Vivian, muchos invitados llegaron a residencia para su funeral. Incluso Samuel apareci¨®, pero simplemente mir¨® a Kathleen sin hacer nada. Recordando vagamente lo que hab¨ªa sucedido noche anterior, Kathleen se acerc¨® a ¨¦l. Sin embargo, Samuel retrocedi¨® medio paso hacia atr¨¢s. Sus iones dejaron a Kathleen sin pbras. ¡°Es mejor si mantenemos nuestra distancia. Despu¨¦s de todo, promet¨ª no volver a aparecer frente a ti¡±, dijo. En respuesta, pellizc¨® ligeramente el espacio entre sus cejas. ¡°Te ped¨ª que te mantuvieras fuera de mi vida. Pero nunca te ped¨ª que me evitaraso peste. Adem¨¢s, eventualmente tendremos que enfrentarnos ya que tenemos muchos proyectos cborativos. No hay forma de que puedas evitarme para siempre. Se hizo el silencio mientras Samuel se manten¨ªa en silencio. ¡°De todos modos, gracias por asistir y rendir homenaje a Vivian¡±, dijo Kathleen cort¨¦smente. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± fue respuesta ronca de Samuel. Kathleen explic¨®: ¡°Vivian y Caleb son mis amigos. Es natural que ayude. ?Es eso as¨ª? En el fondo, Samuel no cre¨ªa en sus pbras. E continu¨®: ¡°Adem¨¢s, Caleb no se siente bien en este momento, as¨ª que pens¨¦ en ayudarlo¡±. Al escuchar eso, Samuel se sinti¨® a¨²n m¨¢s molesto. ¡°Qu¨¦ amable de tu parte¡±,ent¨® sin emoci¨®n, amargura en su tono pas¨® desapercibida para Kathleen. Fue entonces cuando Caleb se uni¨® a los dos. Salud¨® con voz profunda y ronca: ¡°Kate¡±. Kathleen instant¨¢neamente mir¨® a sudo y pregunt¨®: ¡°Est¨¢s aqu¨ª¡±. Caleb asinti¨® y ar¨®: ¡°Me duele cabeza¡±. Al escuchar eso, Kathleen coloc¨® el dorso de palma de su mano sobre su cabeza, frunciendo el ce?o. ¡°Parece que tienes fiebre. Creo que deber¨ªas descansar en tu habitaci¨®n en caso de que empeore¡±. ¡°?Puedes venir conmigo?¡± Las cejas de Caleb se torcieron juntas en una expresi¨®n severa cuando agreg¨®: ¡°Hay algo de lo que necesito har contigo¡±. Kathleen asinti¨® antes denzar una mirada de soyo a Samuel. ¡°Me despedir¨¦ primero, entonces¡±. Cuando los dos se dieron vuelta para irse, Samuel los estudi¨® con una mirada inquebrantable y acerada. No pas¨® mucho tiempo antes de que Kathleen ayudara a Caleb a entrar a casa. Incluso le pidi¨® al mayordomo que le preparara un medicamento para bajar fiebre. ¡°De inmediato, Sra. Johnson¡±. El mayordomo asinti¨®. Despu¨¦s de eso, los dos subierons escaleras a habitaci¨®n de Caleb. Caleb se acost¨® en su cama, su cuerpo flido por fatiga. De hecho, estaba enfermo, pero raz¨®n por que baj¨® tambi¨¦n fue para provocar a Samuel. Solo eraprensible ya que ya hab¨ªa perdido a un miembro de familia. No quer¨ªa perder a Kathleen tambi¨¦n. Esta era su ¨²nica oportunidad de tene. La amabilidad y bondad de Kathleen era lo ¨²nico que pod¨ªa utilizar en su beneficio. ¡°Recu¨¦state y descansa¡±, dijo Kathleen mientras lo arropaba. Fue entonces cuando Caleb tom¨® su mano cons fuerzas que le quedaban mientras le preguntaba con voz ronca: ¡°?Puedes quedarte conmigo?¡±. E asinti¨®. ¡°Gracias¡±, fue su respuesta. ¡°?Has mado a tus padres?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Caleb mientras su semnte se pon¨ªa m¨¢s p¨¢lido. ¡°Ya est¨¢n de regreso¡±. Esas pbras proporcionaron un breve consuelo a Kathleen mientras frunc¨ªa losbios de cereza. ¡°Ya veo.¡± Los ojos de Caleb se varon en eo imanes. ¡°No tienes que asumir responsabilidad. La muerte de Vivian no tiene nada que ver contigo. ?El que deber¨ªa estar pagando caro es Finn! Esas pbras hicieron que todos los m¨²sculos del cuerpo de Kathleen se tensaran. ¡°Pens¨¦ que Vivian podr¨ªa superar esos momentos dif¨ªciles, pero nunca pens¨¦¡­¡± ¡°Ninguna mujer puede tolerar que el hombre al que ama humille porpleto. Habiendo dicho eso, e actu¨® tan normal al principio que incluso cre¨ª que hab¨ªa seguido adnte¡±, dijo Caleb, cuya mirada agujere¨® el techo de arriba. Una de tristeza se apoder¨® de Kathleen, asfixi¨¢nd por dentro. Eventualmente dijo: ¡°Esto podr¨ªa no haber sucedido si hubiera prestado m¨¢s atenci¨®n y cuidado al manejars cosas¡±. ¡°No es tu culpa.¡± ¡°Deber¨ªas descansar¡±. Kathleen agreg¨® en voz baja: ¡°Hay m¨¢s asuntos que requieren su atenci¨®n ma?ana¡±. ¡°S¨ª.¡± Caleb asinti¨® antes de cerrar los ojos. Continu¨® sosteniendo mano de Kathleen mientras ca¨ªa en un sue?o profundo. Un suspiro se escap¨® de Kathleen en ese momento. Realmente sinti¨® pena por lo que pas¨® con Vivian. Qui¨¦n hubiera esperado que Vivian terminara con su vida de esta manera¡­ Adem¨¢s, todav¨ªa no he visto a Charles por ninguna parte. Me pregunto ad¨®nde habr¨¢ ido¡­ Pas¨® media hora cuando Kathleen escuch¨® fuertes alborotos provenientes del piso de abajo. Inmediatamente se levant¨® y sali¨® de habitaci¨®n. Tan prontoo lleg¨® abajo, vio a Charles arrastrando a Finn. El primero rugi¨® a todo pulm¨®n: ¡°?Ponte de rodis!¡± Al mismo tiempo, Kathleen not¨® que Finn no se atrev¨ªa a mirar directamente el retrato del funeral de Vivian. Todo lo que hizo fue darle una mirada r¨¢pida antes de evitarlo porpleto. Se acerc¨®, pero al instante se congel¨® en seco cuando vio a Samuel sentado a undo. ?A¨²n no se ha ido? Emociones encontradas llenaron mirada de depredador de Samuel mientras estudiaba. Finalmente. ?Qu¨¦ demonios estaban haciendo solos en su habitaci¨®n durante tanto tiempoThis content provided by N(o)velDrama].[Org. Chapter 268 Chapter 268 Cap¨ªtulo 268 Tanto Charles inmoviliz¨® a Finn contra el suelo. Este ¨²ltimo resisti¨® con todas sus fuerzas, pero finalmente se arrodill¨®. ¡°?Ponte de rodis!¡± Charles ejerci¨® m¨¢s fuerza mientras su hermoso rostro se contra¨ªa de rabia. ¡°?Has perdido cabeza, Charles!¡± La voz de Finn reson¨® por todo el espacio. Sin embargo, Charles abri¨® mucho los ojos. La furia se apoder¨® de sus sentidos mientras agarraba el cuello de Finn. ¡°?Abre bien los ojos y mira de qui¨¦n es ese retrato!¡± Todo el color desapareci¨® del rostro de Finn cuando mir¨® por encima. ¡°Escuch¨¦s noticias. No tienes que record¨¢rmelo. Entonces, ?por qu¨¦ no te presentaste a su funeral? ?Has olvidado que t¨² eres quien caus¨® su muerte? Carlos interrog¨®. ¡°Yo no caus¨¦ nada. E es que se ahorc¨®. No tiene nada que ver conmigo.¡± ¡°?E hizo eso por tu culpa! ?Si no hubieras hecho pasar por toda esa mierda, no habr¨ªa recurrido a hacer esto! ¡°No tienes evidencia para probar tus afirmaciones¡±, afirm¨® Finn, negando persistentemente verdad. Eso solo hizo que los humos de ira en el coraz¨®n de Charles se asaran a¨²n m¨¢s. Grit¨®: ¡°?De verdad no me atrever¨¦ a golpearte solo porque no tengo ninguna evidencia?¡± Finn respondi¨® con risas sarc¨¢sticas, lo que solo empeor¨®s cosas. ?Bam! El pu?o de Charles golpe¨® cara de Finn con toda su fuerza. Al presenciar tal escena, todos se apresuraron a evitar que situaci¨®n se intensificara. ¡°?Nadie debe intervenir!¡± Kathleen gru?¨®, su tono hdo. Cuando se trataba de pelear, Finn no era m¨¢s que basura ante fuerza bruta de Charles. Sin mencionar que el profundo afecto de Charles por Vivian super¨® en gran medida los sentimientos pasados de Finn por Vivian. El caos total estall¨® en s de luto. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Finn recibi¨® una paliza tan fuerte que le empez¨® a sangrar nariz y apenas pod¨ªa mantenerse erguido. Si bien Charles no sufri¨® lesiones graves, termin¨® recibiendo uno o dos golpes del primero. ¡°?Det¨¦ngase! ?Para!¡± Tracy entr¨® en el espacio con sus subordinados. Cuando vio que hab¨ªan golpeado a Finn, se apresur¨® a pararse frente a ¨¦l a defensiva, con su voz aguda atravesando el aire. ¡°?Est¨¢s tratando de matarlo a golpes?¡± ¡°?Fuera de mi camino! ?No creas que no le pondr¨¦s manos encima a una mujer! La mirada prante de Charles se dispar¨® hacia e. ¡°?M¨¢tame entonces! ?Yo soy el que est¨¢ detr¨¢s de todas esas cosas de todos modos!¡± Tracy sigui¨® asumiendo culpa en nombre de Finn. Charles se burl¨® y respondi¨®: ¡°?No tienes miedo de que el esp¨ªritu de Vivian persiga tus sue?os?¡± Tracy se mordi¨® elbio, no queriendo responder a esa pregunta. Mientras tanto, mirada indiferente de Kathleen se centr¨® en Tracy mientras haba. ¡°Qu¨¦ idiota. ?C¨®mo puedes defender a un hombre ego¨ªsta que ni siquiera te muestra respeto o te tratao a un humano? Una mirada desconcertada apareci¨® en el rostro de Tracy al escuchar eso. ¡°Adem¨¢s, Vivian fue una vez su mujer m¨¢s querida. Sin embargo, hizo todas esas cosas horribles despu¨¦s de usao boleto para mejorar su posici¨®n social. Al contrario, ni siquiera te ama. ?Crees que seguir¨¢ siendo amable contigo una vez que ya no le seas ¨²til? a?adi¨® Kathleen, su tono mezdo con amargo disgusto. Sus pbras hicieron que Tracy se mordiera elbio. ¡°Eventualmente terminar¨¢so Vivian¡±,ent¨® Kathleen con una intenci¨®n asesina brindo en sus ojos entrecerrados. A pesar de todas esas pbras, Tracy refut¨® con mirada baja. ¡°?No me importa! Lo amo, y ¨¦l es mi esposo, ?as¨ª que es justo que lo defienda! ¡°Qu¨¦ idiota¡±, escupi¨® Kathleen antes de burse. ¡°?No eres un idiota tambi¨¦n?¡± Ahora era el turno de Tracy de har sarc¨¢sticamente mientras preguntaba: ¡°?Recuerdas c¨®mo amabas a Samuel hace tantos a?oso un tonto? ?Incluso cuando su coraz¨®n estaba ramente dedicado a Nicolette? El delicado rostro de Kathleen palideci¨®. ¡°Est¨¢s bien. Era un idiota en ese entonces, as¨ª que ahora te aconsejo que abras los ojos. A pesar de eso, Tracy ignor¨® y fue a arrodirse frente a foto de Vivian. ¡°Vivian, puedes responsabilizarme por todo lo que sucedi¨®. Si quieres vengarte, ven a m¨ª. ?Estoy bien con eso!¡± Finn mir¨® sorprendido a Tracy. Mientras tanto, Kathleen sinti¨® que Tracy hab¨ªa llegado demasiado lejos en su obsesi¨®n para ser salvada ahora. ¡°Como se esperaba.¡± Kathleen mir¨® a Finn y continu¨®: ¡°El mundo no tendr¨ªa hombres que son basura si las mujeres no se enamoraran tan profundamente. No eres digno del afecto de estos dos. Finn permaneci¨® en silencio. ¡ª¨¦chalos de aqu¨ª ¡ªorden¨® fr¨ªamente Kathleen. Su breve instri¨®n hizo que Charles frunciera el ce?o con insatisfi¨®n. Al ver eso, agreg¨® con frialdad: ¡°Charles, siempre puedes destruir todo lo que sue?a si lo odias. No hay necesidad de golpearlo. Despu¨¦s de todo, ?por qu¨¦ arriesgarse astimarse? Esas pbras le parecieron sensatas a Charles, quien pronto estuvo de acuerdo. ¡°Ap¨¢rtate de mi vista.¡± Todo rastro de calidez se hab¨ªa evaporado del delicado rostro de Kathleen en ese momento. ¡°No manches el servicio conmemorativo de Vivian con tu vil presencia¡±. Tracy solloz¨® antes de caminar hacia Finn para ayudarlo a levantarse del suelo. En respuesta, este ¨²ltimo simplemente mir¨® antes de irse d¨®cilmente con e. Los dos pronto se subieron a un autom¨®vil cuando Finn pregunt¨® con su tono rasposo: ¡°?De verdad me amas tanto?¡±. Tracy hizo una pausa por un momento antes de finalmente admitir: ¡°S¨ª¡±. La mirada sombr¨ªa de Finn se pos¨® en e. ¡°?Incluso si soy tan cabr¨®n?¡± ¡°La verdad es, Finn, que no puedo encontrar en m¨ª el enamorarme de nadie m¨¢s, incluso si nos separ¨¢ramos. Es probable que nunca vuelva a encontrar el amor¡±. Tracy se mordi¨® elbio. As¨ª debe sero se siente Kathleen, ?eh? La ¨²nica diferencia es que yo no soy tan despreocupado La irritaci¨®n se encendi¨® en Samuel al escuchar eso. ¡°No me niego a presentaros a los dos. Es solo que ya le he hecho una visita. Kathleen parpade¨® varias veces. ¡°No fue mi intenci¨®n dar impresi¨®n de que estaba molesto contigo¡±. Simplemente estaba reiterando sus pbras de anoche¡­ Que no necesitaba molestarlo de ahora en adnte. Asimismo, pronunci¨® esas pbras porque le pareci¨® extra?o que ¨¦l permaneciera en el memorial, a pesar de no ser cercano a familia Lewis. Por lo tanto, supuso que ¨¦l estaba esperando all¨ª. ¡°Me reun¨ª y le hice pregunta en tu nombre¡±. La mirada de Samuel se movi¨® r¨¢pidamente antes de agregar: ¡°Hay mucha gente aqu¨ª. ?Hay alg¨²n lugar m¨¢s tranquilo donde podamos har de esto? ¡°Vamos a tu auto entonces¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, Samuel asinti¨®. Luego se dirigieron hacia puerta. Dio casualidad de que Caleb bajabas escaleras, as¨ª que los vio a los dos. Algo siniestro brill¨® en sus ojos en ese momento. Kathleen se subi¨® al auto de Samuel e instant¨¢neamente pregunt¨®: ¡°Entonces, ?qu¨¦ dijo Isaac?¡± ¡°No admiti¨® haber ayudado al viejo Sr. Yoeger a robar o cuidar temporalmente a un ni?o¡±. Ante eso, Kathleen frunci¨® losbios yent¨®: ¡°No importa si ¨¦l est¨¢ involucrado porque no tenemos evidencia para probarlo. Esto va a serplicado¡­¡± ¡°Yo le creo.¡± Samuel luego explic¨® con confianza: ¡°¨¦l mismo dijo que nunca aceptar¨ªa ayudar al viejo Sr. Yoeger a hacer algo tan cruel. Adem¨¢s, incluso me record¨® algo¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± La curiosidad de Kathleen se despert¨®. La expresi¨®n de Samuel se oscureci¨® cuando dijo con severidad: ¡°Es posible que el viejo Sr. Yoeger le haya confiado el asunto a una mujer¡±. Chapter 269 Chapter 269 Cap¨ªtulo 269 Kathleen entendi¨® de inmediato. ¡°Lo entiendo. Est¨¢s diciendo que s¨®lo una mujer puede cuidar bien a un ni?o. Adem¨¢s, si le ped¨ªa ayuda a Isaac, Isaac tambi¨¦n tendr¨ªa que buscar una ni?era. De esa manera, habr¨ªa una persona m¨¢s al tanto del asunto, haci¨¦ndolo m¨¢s riesgoso. ?Tengo raz¨®n? Samuel asinti¨®. ¡°Pero una mujer, ?eh?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Me pregunto qui¨¦n podr¨ªa ser¡±. Al ver c¨®mo estaba pensando mucho con el ce?o fruncido, Samuel se sinti¨® un poco triste. Si e le ped¨ªa ayuda, estar¨ªa encantado de ofrec¨¦rs. Sin embargo, e nunca recurri¨® a ¨¦l y recurri¨® a hacer todo por su cuenta. ¡°Puedo investigarlo por ti si quieres¡±, ofreci¨® Samuel con calma. Kathleen se qued¨® desconcertada. ¡°Ya he pedido demasiado ¡°Solo piensa en elloo si yo te pagara por el tratamiento. Ya que rechazastes iones de compa?¨ªa, esta es ¨²nica manera que se me ocurri¨® para no deberte un favor¡± dijo Samuel con indiferencia. Kathleen hizo una pausa por un momento antes de aceptar. Como no quiere deberme una, simplemente aceptar¨¦ su ayuda. ¡°Dame tres d¨ªas¡±. Luego agreg¨® con frialdad. ¡°Puedes bajarte del auto ahora¡±. Sinti¨¦ndose sin pbras, Kathleen se baj¨® del auto sin decir una pbra. Mientras Samuel miraba figura que se alejaba, se sinti¨® desconsdo. Pero m¨¢s que eso, se sent¨ªa irritado, lo cual era muy poco habitual en ¨¦l. Cuando vio que Caleb sal¨ªa de mansi¨®n para traer a Kathleen, se burl¨®. ?Caleb nunca tendr¨¢ a Kathleen! Mientras entraba a mansi¨®n, Kathleen mir¨® a Caleb y le pregunt¨®: ¡°?Descansaste bien?¡±. ¡°Dorm¨ª bien, gracias a ti¡±, dijo Caleb con una sonrisa. ¡°Eso es bueno escuchar. Le pedir¨¦ al chef que prepare algo deida. ?A qu¨¦ hora llegan tus padres? ¡°Alrededor de medianoche. Despu¨¦s de una breve pausa, Caleb agreg¨®: ¡°Deber¨ªas venir conmigo. Mi pap¨¢ y yo no podremos persuadir a mi mam¨¢. Kathleen lo pens¨® y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien¡±. La mujer tambi¨¦n era madre de Vivian, por lo que era justo que Kathleen ayudara. Caleb sab¨ªa que Kathleen ten¨ªa un coraz¨®n ndo. De hecho, pens¨® que era demasiado f¨¢cil enga?a. Mientras tanto, Charles los observaba en silencio. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only Not¨® que Kathleen no miraba a Caleb de misma manera que miraba a Samuel. As tres de ma?ana, Kathleen lleg¨® al aeropuerto con Caleb. No esperaron mucho antes de que los padres de Caleb aparecieran en salida. La pareja hab¨ªa llegado corriendo sin traer nada con ellos. ¡°Pap¨¢ mam¨¢.¡± Caleb se acerc¨® a ellos y Kathleen hizo lo mismo. La madre de Caleb, Linda Jones, agarr¨® sus brazos desesperadamente. ¡°Caleb, ?tu hermana¡­ est¨¢ realmente muerta?¡± Caleb asinti¨® con una expresi¨®n de dolor. ¡°?Mi hija!¡± Linda casi se desmaya ante tr¨¢gica noticia. Afortunadamente, el padre de Caleb, George Lewis, sostuvo a tiempo. Kathleen tambi¨¦n se adnt¨® para masajear cabeza de Linda para que se sintiera mejor. Fue solo despu¨¦s de un tiempo que Linda logr¨® rponerse. ¡°Primero entremos en el auto¡±, sugiri¨® Kathleen. Caleb asinti¨®. Junto con su padre, apoyaron a Linda y salieron del aeropuerto. ¡°Deber¨ªas viajar con tus padres. Coger¨¦ el pr¨®ximo coche ¡ªle dijo Kathleen a Caleb. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen fue muy sensata. Sin decir nada m¨¢s, se mont¨® en el coche detr¨¢s de ellos. ¡°Pap¨¢ mam¨¢. Entremos. Caleb abri¨® puerta del coche. En el auto, pareja le pregunt¨® los detalles de muerte de Vivian. Linda llor¨® con tristeza, mientras ques l¨¢grimas se acumban en los ojos de George. Cuando llegaron a residencia de Lewis, Lindaenz¨® a sollozar en el momento en que vio foto de Vivian. Nadie logr¨® calma. Al final, Kathleen golpe¨® eldo de su cuello para deja inconsciente. Al ver eso, George mir¨® desconcertado. ¡°Escuch¨¦ de Caleb que Sra. Lewis tiene una enfermedad card¨ªaca. Algo malo podr¨ªa pasar si sigue llorando as¨ª¡±, explic¨® Kathleen. Jorge asinti¨® lentamente. ¡°Disculpe, por favor traiga a Sra. Lewis a habitaci¨®n¡±, grit¨® Kathleen. Inmediatamente, dos amas de ves se acercaron y llevaron a Linda a una habitaci¨®n en el segundo piso. George se volvi¨® hacia Caleb y pregunt¨®: ¡°?Qui¨¦n es esta joven?¡± ¡°E es Kathleen Johnson, tu futura nuera¡±, dijo Caleb en voz baja. ?Nuera? ?Caleb est¨¢ saliendo con alguien? No puedo creer que a ninguna mujer le guste, considerando su personalidad sombr¨ªa. Qu¨¦ extra?o, pens¨® George. por ma?ana, Linda finalmente se despert¨®. Antes de que abriera los ojos, el olor a medicina llen¨® su nariz. Luego, vio a Kathleen sentada junto a cama, sosteniendo un vaso de medicina. Linda frunci¨® el ce?o confundida. ¡°?Usted est¨¢?¡± ¡°H, se?ora Lewis. Soy amiga de Vivian, Kathleen Johnson, se present¨® Kathleen. Luego continu¨®: ¡°Tambi¨¦n estoy terriblemente desconsda por muerte de Vivian, pero espero que puedas cuidarte. Soy m¨¦dico de medicina tradicional y aqu¨ª est¨¢ el medicamento que formul¨¦ para usted. Por favor int¨¦ntalo.¡± ¡°Gracias.¡± Linda tom¨® el vaso y admiti¨® t¨ªmidamente: ¡°Pens¨¦ que eras novia de Caleb¡±. Kathleen mantuvo calma. ¡°No soy. En realidad, soy divorciada. Mi exmarido es Samuel Macari. Probablemente hayas o¨ªdo har de ¨¦l. Linda se sorprendi¨® con esa revci¨®n. No era de extra?ar que Kathleen le resultara familiar. Estaba demasiado desconsda el d¨ªa anterior para reconocer a joven. Linda tom¨® un sorbo de medicina y encontr¨® bastante amarga. E frunci¨® el ce?o ligeramente y comenz¨®: ¡°Se?orita, soy una persona de mente muy abierta. Mientras le gustes a mi hijo, no me importar¨¢ dejar que se case con una divorciada. Incluso si tienes hijos, todav¨ªa te aceptar¨¦¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras. Linda mir¨® y agreg¨®: ¡°S¨¦ lo que est¨¢s pensando. Me lo explicaste de antemano para que no lo malinterpretara, ?verdad? Kathleen asinti¨®. ¡°Se?orita, ?puedo hacerle una pregunta?¡± Linda inquiri¨® significativamente. ¡°Por supuesto.¡± ¡°?Qu¨¦ es lo que le falta a mi hijo para que no le guste?¡± pregunt¨® Linda con curiosidad. Kathleen se qued¨® estupefacta ante sus pbras. La cha parec¨ªa ir en una diri¨®n diferente a que e imaginaba. ¡°Mi hijo es guapo y rico¡±. Despu¨¦s de pensarlo, Linda continu¨®: ¡°Bueno, supongo que su personalidad es un poco desagradable, pero definitivamente te tratar¨¢ bien. Aunque no lo parezca, ¨¦l es del tipo que ama a alguien con todo su coraz¨®n y alma una vez que se ha enamorado de e¡±. Kathleen estaba un poco avergonzada. ¡°Sra. Lewis, no es su problema. El problema es m¨ªo¡±. Linda mir¨® fijamente. ¡°?Sigues enamorado de Samuel?¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Est¨¢ bien. Los sentimientos se pueden nutrir, ?sabes? De hecho, Linda era de mente abierta. En ese momento, Caleb empuj¨® puerta para abri. ¡°Mam¨¢, est¨¢s despierta. Kate es una excelente doctora. As¨ª que si¨¦ntete libre de consulta si no te sientes bien¡±. Mientras haba, le gui?¨® un ojo a Linda. La mujer entendi¨® al instante lo que su hijo estaba insinuando. ?Entonces a Caleb le gusta esta joven! ¡°Milisegundo. Johnson, tengo un cuerpo d¨¦bil. No me gusta medicina moderna elther. ?Puedo pedirte que me trates? Linda inst¨®, Kathleen asinti¨®. ¡°Por supuesto. No hay problema.¡± ¡°Mam¨¢, solo ll¨¢m Kate. Yo tambi¨¦n mo as¨ª intervino Caleb. ¡°Al menos deber¨ªa preguntarle a Sra. Johnson primero si estar¨ªa de acuerdo con eso¡±. Mientras dec¨ªa eso, Linda mir¨® a Kathleen. ¡°Est¨¢ bien. Es solo un nombre, de todos modos¡±, respondi¨® Kathleen. Al escuchar eso, Linda sonri¨®. ¡°Te mar¨¦ Kate de ahora en adnte, entonces¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen le devolvi¨® sonrisa. En ese momento son¨® su tel¨¦fono. Despu¨¦s de que e lo recogi¨®, voz de p¨¢nico de Tyson lleg¨® desde el otrodo de l¨ªnea. ¡°Milisegundo. Johnson, ?ms noticias! El se?or Macari se ha desmayado¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Kathleen se puso de pie. ¡°?Samuel se desmay¨®? ?Lo enviaste al hospital? Estamos en camino. ¨¦l sigue gritando tu nombre. ?Podr¨ªa venir aqu¨ª, Sra. Johnson? Tyson sonaba muy ansioso. ¡°De acuerdo. Ir¨¦ ahora mismo. Con eso, Kathleen se volvi¨® para irse. Caleb sigui¨® y le pregunt¨®: ¡°?Te vas?¡± ¡°Samuel se desmay¨®. Lo est¨¢n llevando al hospital ahora mismo¡±, dijo Kathleen preocupada. ¡°Pero estaba bien cuando se fue¡±, insinu¨® Caleb. Chapter 270 Chapter 270 Cap¨ªtulo 270 Kathleen se detuvo en seco. Mir¨® a Caleb con frialdad y dijo: ¡°Conozco muy bien condici¨®n f¨ªsica de Samuel. Un simple resfriado podr¨ªa matarlo. Caleb se congel¨® al escuchar eso. Sin dudarlo, Kathleen dio media vuelta y se dirigi¨® a su coche. Cuando Caleb lleg¨® a puerta, e ya se hab¨ªa ido a toda velocidad. ¡°E no podr¨¢ dejar ir a Samuel¡±. La voz profunda de Charles son¨® de repente junto a Caleb. Apretando los pu?os, Caleb dijo: ¡°?No lo creo! ?Voy a sacar a Samuel de su coraz¨®n y tenerlo para m¨ª!¡± ¡°Te est¨¢s poniendos cosas dif¨ªciles¡±,ent¨® Charles, dando una cda a su cigarrillo. Caleb se volvi¨® hacia ¨¦l con una mirada solemne. ¡°E me gusta.¡± A Christopher tambi¨¦n le gusta. Incluso tuvo m¨¢s oportunidades de acercarse a e enparaci¨®n con usted. ?Sabes lo resistente que era e para ¨¦l? Caleb frunci¨® losbios. ?Realmente no hay manera de esto? Cuando Kathleen lleg¨® al hospital, inmediatamente encontr¨® a Tyson. Justo cuando estaba a punto de preguntarle qu¨¦ pas¨®, una enfermera sali¨® corriendo de s y le dijo a Tyson: ¡°Sr. Macari fue envenenado¡±. envenenado? Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Puedes desintoxicarlo?¡± Una mirada de vi¨®n apareci¨® en el rostro de enfermera. ¡°D¨¦jame entrar. S¨¦ c¨®mo salvarlo¡±, der¨® Kathleen. Su hermoso rostro parec¨ªa hdo en ese momento. ¡°Deje entrar a Sra. Johnson. Me har¨¦ responsable de cualquier cosa que suceda¡±, dijo Tyson. Con un asentimiento, enfermera condujo a Kathleen a s. El m¨¦dico estaba a punto de estar cuando vio que enfermera tra¨ªa a alguien adentro. Sin embargo, se hizo a undo despu¨¦s de que enfermera le susurrara algunas pbras al o¨ªdo. Despu¨¦s de que Kathleen examinara a Samuel, su rostro se oscureci¨®. Arremang¨¢ndose, instruy¨®: ¡°Deja que mitad de su sangre salga y transf¨²ndele mi sangre¡±. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°?Tu sangre?¡± El m¨¦dico qued¨® at¨®nito. ¡°Para de perder el tiempo. ?Si algo le pasa a ¨¦l, har¨¦ que ustedes asumans consecuencias!¡± Kathleen advirti¨® con furia, sobresaltando al doctor. Todos sab¨ªan de su rci¨®n con Samuel. El m¨¦dico frunci¨® el ce?o. Pens¨¦ que estaban divorciados. Sin embargo, parece que todav¨ªa tienen una rci¨®n cercana. cuatro horas despu¨¦s, Samuel se despert¨® Frunci¨® el ce?o, pregunt¨¢ndose por qu¨¦ estaba en el hospital. ¡°Se?or. ?Macari, est¨¢s despierta! Tyson exm¨® encantado. ¡°?Qu¨¦ me pas¨®?¡± pregunt¨® Samuel con voz ronca. ¡°T¨²¡­¡± Tyson dud¨® por un momento antes de continuar. ¡°Te desmayaste.¡± Kathleen le hab¨ªa dicho que no le dijera a Samuel verdad. ¡°?Me desmay¨¦? ?Por qu¨¦ me desmay¨¦? ¡°Se?or. Macari, tienes m salud. ?No es normal que te desmayes?¡± Tyson dijo t¨ªmidamente. Sin embargo, Samuel estaba muy interesado. ¡°No. No me desmay¨¦ por eso. Recuerdo que me dol¨ªa mucho el coraz¨®n y me costaba respirar¡±. Al escuchar eso, Tyson se mordi¨® elbio en silencio. ¡°Tyson, me est¨¢s mintiendo¡±, se?al¨® Samuel con frialdad. Tyson respondi¨® con una sonrisa impotente. Sab¨ªa que no pod¨ªa ocult¨¢rselo. No es un hombre ordinario, despu¨¦s de todo. ¡°Se?or. Macari, no estaba tratando de ocult¨¢rtelo a prop¨®sito. Sra. Johnson¡­¡± Los ojos de Samuel se volvieron ciales cuando orden¨®: ¡°Dime qu¨¦ sucedi¨® realmente¡±. Sin otra opci¨®n, Tyson le cont¨® todo. Al enterarse de que Kathleen se hab¨ªa transfundido mitad de su sangre, Samuel se sinti¨® conmocionado y desconsdo al mismo tiempo. ¡°?Donde esta e?¡± Est¨¢ en s contigua a nuestra. Est¨¢ muy d¨¦bil en este momento¡¯, le inform¨® Tyson. Sin una pbra, Samuel se quit¨® manta y se dirigi¨® directamente a s de Kathleen. Cuando entr¨® y vio durmiendo pac¨ªficamente, una expresi¨®n amarga brill¨® en su rostro. Se acerc¨® a e y se sent¨®, alcanzando su mano suave y hermosa. ¡°?C¨®mo puedes ser tan tontoo siempre? maste idiota a Tracy, pero sigues igual. Me desprecias y me maste imb¨¦cil, as¨ª que ?por qu¨¦ no me dejaste morir? ?Eso no te facilitar¨¢s cosas? Ahora que e lo salv¨®, lo hizo m¨¢s reacio y poco dispuesto a deja ir. En ese momento, entr¨® un m¨¦dico. La mirada en los ojos de Samuel se oscureci¨® y pregunt¨® en voz baja: ¡°?Cu¨¢ndo se despertar¨¢?¡± ¡°Ma?ana, supongo¡±, respondi¨® el m¨¦dico. ¡°E te dio mucha sangre, as¨ª que tiene que descansar bien¡±. Samuel apret¨® su agarre en su mano y le dijo al doctor: ¡°Estoy alqundo todo este piso. nadie puede molesta Naturalmente, el m¨¦dico no se atrevi¨® a oponerse ¡°Entendido¡±. ¡°Cualquier otra cosa Samuel lo mir¨® con frialdad. El m¨¦dico se congel¨® por un segundo antes de decir: ¡°Sra. Johnson me pidi¨® que te hiciera un an¨¢lisis de sangre. Los resultados est¨¢n fuera. Con eso, le entreg¨® el documento a Samuel. Samuel se hizo cargo y dijo: ¡°Puedes irte ahora¡±. ¡°De acuerdo.¡± El m¨¦dico obedeci¨® con un asentimiento y sali¨® de s. Samuel luego volvi¨® su atenci¨®n a Kathleen. ¨¦l le toc¨® cara ligeramente y susurr¨®: ¡°Ni?a tonta¡±. Siempre haciendo cosas tan tontas. Despu¨¦s de estar un rato con e, Samuel se puso de pie y sali¨®. Tyson estaba esperando afuera. Cuando vio a Samuel, inst¨®: ¡°Sr. Macari, deber¨ªas regresar a tu s y descansar en cama¡±. Ser¨ªa problem¨¢tico si algo volviera a suceder. ¡°Quiero que investigues c¨®mo fui envenenado. Empieza porida que¨ª¡±. El tono de Samuel era tan fr¨ªoo siempre. Afortunadamente, Tyson era un hombre eficiente. ¡°Se?or. Macari, ya lo he investigado. No hubo problemas conida y el agua que tuviste hoy¡±. Samuel frunci¨® el ce?o ante eso. ¡°?Ninguno en absoluto?¡± Despu¨¦s de algunas dudas, Tyson admiti¨®: ¡°Me di cuenta de que algo andaba mal¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± ¡°La medicina que te dio Sra. Johnson.¡± ¡°Kate no intentar¨¢ matarme¡±, dijo Samuel, su tono rebosaba certeza. Alguien debe haberlo reemzado por otra cosa. ¡°El medicamento fueprado en farmacia de Lewis Enterprises¡±. Tyson hizo una pausa al decir eso. Luego, agreg¨®: ¡°?Podr¨ªa ser ¨¦l?¡±. Samuel sab¨ªa a qui¨¦n se refer¨ªa Tyson. Era Caleb. A Caleb le gustaba Kathleen y cre¨ªa que Samuel era su mayor obst¨¢culo para persegui. Por lo tanto, Tyson pens¨® que quer¨ªa matar a Samuel. Como no pod¨ªa hacerlo directamente, probablemente decidi¨® manipr medicina. ¡°?Crees que es est¨²pido? Si usa medicina de Kate para envenenarme hasta muerte, Kate se enfurecer¨¢ cuando se entere. E lo matar¨¢ con algo a¨²n m¨¢s venenoso¡±, dijo Samuel. Adem¨¢s, si Caleb hiciera eso, Kathleen lo odiar¨ªa por ello. Samuel sab¨ªa muy bien qu¨¦ tipo de persona era Caleb. Si fuera tan simple, familia Lewis no ser¨ªa lo que es hoy. Tyson purg¨® susbios ¡°?Qui¨¦n podr¨ªa ser, entonces?¡± 1.130% no Larnly Yorger. Semuel pronunci¨® con indiferencia. Tyson se sorprendi¨®. ¡°?La familia Yoeger? ?Podr¨ªan estar usando el mismo viejo truco otra vez? ¡°Lo averiguaremos una vez que lo investiguemos. A partir de hoy, instruye a gente de Florinia Manor para que prepare alimentos nutritivos y env¨ªalos aqu¨ª¡±, orden¨® Samuel con frialdad. Ya les he dicho que lo hagan. Traer¨¢nida aqu¨ª en un rato. ¡°Necesito que me prepares algo m¨¢s¡±. Samuel baj¨® voz y advirti¨®: ¡°Diles que se callen cuando se muevan. ?Si alguien despierta a Kate, tendr¨¢ que responder ante m¨ª! ¡°Entiendo.¡± Entonces, Samuel le dijo a Tyson lo que ten¨ªa que preparar. Despu¨¦s de escuchar, Tyson pareci¨® un poco sorprendido. ¡°Seguir ahora. Y no le cuentes a nadie sobre esto. ¡°Muy bien, Sr. Macari.* Tyson asinti¨® con cabeza obedientemente, Despu¨¦s, Samuel regres¨® a s de Kathleen, Esta vez, se meti¨® en cama y se durmi¨® con Kathleen en sus brazos. Chapter 271 Chapter 271 Cap¨ªtulo 271 Kathleen se despert¨® en medio de noche y lo primero que not¨® fue a Samuel durmiendo a sudo. ?Por qu¨¦ volvemos a dormir en misma cama? ?No le ped¨ª a Tyson que no le dijera a Samuel? ?Es un in¨²til! Justo cuando ese pensamiento pas¨® por su mente, not¨® que algo no estaba bien. Hab¨ªa muchas l¨¢mparas en forma de estre colgadas en habitaci¨®n, que emit¨ªan un c¨¢lido resndor amarillo que le proporcionaba una sensaci¨®n de rjaci¨®n. Las luces iluminaron habitaci¨®n, actuandoo luces nocturnas que ahuyentaban oscuridad. ?Samuel prepar¨® todo esto porque sabe que tengo miedo a oscuridad? Cuando ese pensamiento vino a su mente, su coraz¨®n dio un vuelco. Samuel afirm¨® que trazar¨ªa una l¨ªnea entre los dos, pero en verdad, todav¨ªa no pod¨ªa persuadirse a s¨ª mismo para alejarse. Como no pod¨ªa, Kathleen decidi¨® que lo har¨ªa. Por lo tanto, se levant¨® de cama con caut y se prepar¨® para salir despu¨¦s de agarrar su abrigo. Abri¨® puerta y se sorprendi¨® al ver que todo el piso estaba decorado con l¨¢mparas en forma de estre. ¡°?Te vas?¡± La voz profunda de Samuel son¨® detr¨¢s de e, causando que se congra en el acto. ?Est¨¢ despierto? ¡°S¨ª. Deber¨ªas quedarte aqu¨ª y descansar lo suficiente ¡ªdijo e sin mirarlo. Con eso, estaba a punto de alejarse cuando Samuel agarr¨® de mu?eca por detr¨¢s, tirando de e hacia atr¨¢s. E ya estaba bastante d¨¦bil, por lo que cay¨® en sus brazos de inmediato. ¨¦l abraz¨® y pregunt¨® con voz ronca. ¡°?Por qu¨¦ te presionas a ti mismo? ramente no est¨¢s bien. E frunci¨®. ¡°Samuel, por favor, d¨¦jame ir¡±. ¡°A menos que me prometas que te recuperar¨¢s en s durante medio mes, no te dejar¨¦ ir¡±, dijo con frialdad. E lo fulmin¨® con mirada y respondi¨®: ¡°Estoy bien. Me siento bien. R¨ºAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only ¡°Kathleen, no me presiones para que me haga algo a m¨ª misma. S¨¦ que no puedo hacerte nada, pero f¨¢cilmente puedo acabar conmigo mismo¡±, amenaz¨® Samuel en un tono cial. Antes de que Kathleen pudiera responder, llevaron de vuelta a habitaci¨®n. ¡°?Vas a volver conmigo!¡± La coloc¨® en cama y inmoviliz¨®, ordenando: ¡°Qu¨¦date quieta y no te muevas. No tienes que preocuparte por nada de lo que est¨¢ pasando ah¨ª fuera. Todo lo que tienes que hacer es descansar. El entierro de Vivian es ma?ana. Voy. Kathleen luch¨® por liberarse. Samuel mir¨® fijamente con una mirada hda en sus ojos. ¡°Te dejar¨¦ ir, pero por ahora, debes descansar lo suficiente. En se, me apu?r¨¦ en el est¨®mago¡± Al terminar su oraci¨®n, agarr¨® un cuchillo y se lo apunt¨® a barriga, demostr¨¢ndole que no estaba dando vueltas. Kahariws atrapados en una situaci¨®n dif¨ªcil Trin Pirtthrop downNo me ir¨¦. En el segundo, no hab¨ªa eli¨®n, ya que e sab¨ªa que el inan definitivamente serio. ¡°Entonces cierra los ojos y duerme¡±, orden¨® mientras estaba de pie junto a cama. E lo mir¨® con impotencia. ¡°Baja el cuchillo primero. no me ir¨¦ Lo juro.¡± Sin embargo, ¨¦l permaneci¨® all¨ª de pie, inm¨®vil,o si no fuera a ceder, hasta que e cerr¨® los ojos y se durmi¨®. Como sab¨ªa que su condici¨®n era peor que de e, solo pod¨ªa ceder. ¡°Est¨¢ bien, dormir¨¦. Deber¨ªas ir y descansar tambi¨¦n. Cuando e se acost¨®, ¨¦l se sent¨® junto a su cama y dijo: ¡°Te ver¨¦ dormir¡±. Kathleen entrz¨® ambas manos ys coloc¨® sobre su abdomen. ¡°?Sabes c¨®mo te envenenaron?¡± ¡°Lo investigar¨¦¡±. La voz del hombre estaba desprovista de emociones. Kathleen frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°Debes haber sido muy cuidadoso con tu dieta diaria despu¨¦s de que familia Yoeger intentara envenenarte ¨²ltima vez. Lo ¨²nico que pod¨ªa hacerte bajar guardia eran los medicamentos que te recetaron, ?verdad? ¡°?Como supiste?¡± pregunt¨®. ¡°Era solo una suposici¨®n. ?C¨®mo puede alguien manipr mi medicamento? Apuesto a que esa persona tiene un deseo de muerte¡±, dijo, echando humo. Medio en broma, Samuel dijo: ¡°Me sorprende que no sospecharas que era Caleb quien me quer¨ªa muerto¡±. No intentar¨¢ matarte. Conf¨ªo en ¨¦l¡±, dijo solemnemente. Caleb no har¨ªa algo tan inmoral. Si estuviera expuesto despu¨¦s deeter tal crimen, ser¨ªa vergonzoso. Samuel se ri¨® entre dientes cuando escuch¨® eso, pero estaba desanimado. E conf¨ªa en Caleb, ?eh? ?Desde cu¨¢ndo est¨¢n tan cerca? ¡°Le preguntar¨¦ a Caleb ma?ana y har¨¦ que haga algunas investigaciones. Deber¨ªas pedirles a tus hombres que hagan lo mismo tambi¨¦n¡±, dijo Kathleen con seriedad. Elpleto silencio que sigui¨® hizo sentarse con el ce?o fruncido confundido. Mir¨® a Samuel, que se hab¨ªa quedado dormido, y frunci¨® el ce?o: ¡°Obviamente est¨¢s cansado. Entonces, ?por qu¨¦ te esforzaste tanto? e murmur¨®. Posteriormente, tom¨® su abrigo y lo coloc¨® sobre su hombro antes de tocar su rostro. ¡°No te me acerques m¨¢s, Samuel. Lo digo en serio. Me est¨¢s poniendo en una situaci¨®n dif¨ªcil¡±, dijo, con la voz ronca. Cuando Samuel se despert¨®, Kathleen ya se hab¨ªa ido. Mientras yac¨ªa en cama, perdi¨® los estribos y rega?¨® a Tyson: ¡°?Qu¨¦ te pasa? ?Por qu¨¦ dejaste irse? Tyson tartamude¨® mientras trataba de explicarse, ¡°M-Sr. Macari, no tuve eli¨®n. E es Sra. Johnson, despu¨¦s todos.¡± ?Qui¨¦n se atrever¨ªa a detene? ¡°?No pueden haberme despertado?¡± Samuel mir¨® a sus ipetentes subordinados. Tyson murmur¨® t¨ªmidamente: ¡°Quer¨ªa hacerlo, pero Sra. Johnson te drog¨®, as¨ª que no hay nada que pueda hacer. E dijo que necesitas descansar y que te despertar¨¢s una vez que el efecto de droga desaparezca¡±. Samuel no sab¨ªa qu¨¦ decir a eso, ya que hab¨ªa olvidado porpleto que Kathleen era capaz de hacer 1. ¡°?A d¨®nde fue?¡± pregunt¨® con frialdad. ¡°E fue a residencia de Lewis¡±, respondi¨® Tyson. ¡°Ve y enciende el auto¡±, orden¨® Samuel, su rostro se volvi¨® sombr¨ªo. ¡°S¨ª, se?or.¡± Sin m¨¢s pre¨¢mbulos, Tyson fue a cumplir su orden. Despu¨¦s de que Tyson se fue, Samuel mir¨® el cielo afuera con una expresi¨®n sombr¨ªa. En residencia de Lewis, Charles mir¨® a Kathleen con el ce?o fruncido. ¡°?D¨®nde has estado? ?Y por qu¨¦ tu cara est¨¢ tan p¨¢lida? ¡°Estoy bien.¡± Kathleen se escondi¨®s manos ens mangas y pregunt¨®: ¡°?D¨®nde est¨¢ Caleb?¡±. ¡°Estaba aqu¨ª hace un momento¡±, respondi¨® Charles, Ir¨¦ a buscarlo. Se dio vuelta y se alej¨® mientras Charles fijaba su mirada en e, con el ce?o fruncido. ?Por qu¨¦ huelo un fuerte olor a desinfectantes? Kathleen encontr¨® a Caleb, que estaba hando cons amas de ves: ¡°Cambie todos los girasoles por lirios. A mi hermana solo le gustan los lirios. ¡°S¨ª, se?or.¡± Las amas de ves asintieron. Caleb vio que Kathleen se acercaba y despidi¨® as amas de ves. ¡°Est¨¢ bien, ustedes pueden irse ahora¡±. Despu¨¦s de ques amas de ves se fueron, mir¨® a Kathleen con solemnidad. ¡°Est¨¢s de vuelta.¡± E asinti¨® en silencio y ¨¦l pregunt¨®: ¡°?C¨®mo est¨¢ Samuel?¡±. ¡°¨¦l est¨¢ bien. Caleb, Samuel fue envenenado¡±, dijo con el ce?o fruncido. ¡°?Es eso as¨ª?¡± La actitud de Caleb era indiferente. Kathleen ar¨®: ¡°Anteriormente, fue envenenado una vez, y desde ese incidente, hab¨ªa sido muy cauteloso con lo que consum¨ªa. Sin embargo, todav¨ªa estaba polsonado ayer¡±. Parec¨ªa haberprendido el significado detr¨¢s de sus pbras. ¡°?Qu¨¦ tiene eso que ver conmigo?¡± E respondi¨® d¨¦bilmente: ¡°La medicina que consumi¨® es de una farmacia de Lewis Enterprises¡±. Caleb estaba disgustado. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s tratando de decir? ?Que yo era el culpable? ?Por qu¨¦ no pensaste que ¨¦l era el que estaba tratando de incriminarme porque est¨¢ celoso de que los dos somos cercanos? Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Samuel no es tan despreciable¡±. Al escuchar eso, Caleb dio un paso adnte y le pellizc¨® barbi. Entonces, ?quieres decir que soy despreciable? Viniste aqu¨ª habl¨¢ndome en un tono acusador porque est¨¢s seguro de que lo envenen¨¦, ?verdad? E apart¨® su mano. ¡°Solo te pido que investigues este asunto. No dije que t¨² fueras el culpable. Si yo Pens¨¦ que eras t¨², no estar¨ªa tan tranquilo al har contigo. Caleb mir¨® con seriedad. ¡°Dime, ?qu¨¦ debo hacer para borrar existencia de Samuel en tu coraz¨®n?¡± ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando?¡± Caleb mir¨® sus ojos oscuros. Estoy celoso de que te preocupes tanto por ¨¦l. Sra. Johnson, creo que necesito recordarle que tambi¨¦n estoy persiguiendo¡±. Chapter 272 Chapter 272 Cap¨ªtulo 272 Kathleen estaba perpleja. ¡°?Asi que?¡± ¡°Entonces, tambi¨¦n soy un hombre que tiene sentimientos de celos e ira. ?O en serio no te preocupas en lo m¨¢s m¨ªnimo por m¨ª? El encantador rostro de Caleb mostraba una mirada de impotencia en este momento. ¡°?No me perseguiste porque sospechabas que mi hermanostim¨® a tu hermana? T¨²¡± Antes de que Kathleen pudiera terminar su oraci¨®n, Caleb presion¨® su fr¨ªo dedo sobre sus p¨¢lidosbios y habl¨® solemnemente. Hablo en serio, se?orita Johnson. As¨ª que, por favor, no ignores mis sentimientos. ?De acuerdo?¡± E frunci¨® el ce?o profundamente. ¨¦l fue amable mientras miraba. ¡°Parece que no dormiste bien, as¨ª que ve a mi habitaci¨®n y duerme un poco. Investigar¨¦ el caso del envenenamiento de Samuel y prometo darte una explicaci¨®n. ¡°No estoy cansado. Caleb, no eres mi tipo. Solo me qued¨¦ para ayudarte por el bien de Vivian. Por favor, no me malinterpretes. La voz de Kathleen era d¨¦bil y cial. Con eso, se dio vuelta para irse. Caleb se qued¨® vado en el lugar y entrecerr¨® los ojos. Mientras miraba figura de Kathleen, una fr¨ªa sonrisa se dibuj¨® en su rostro. ?Est¨¢ tratando de hacer que me rinda? ?En sus sue?os! En verdad, Kathleen estaba realmente agotada. Regres¨® al auto y durmi¨® adentro. Cuando Samuel condujo hasta residencia de Lewis y se baj¨® del auto, vio a Kathleen durmiendo en el auto. Se pregunt¨® por qu¨¦ no estaba descansando en habitaci¨®n, pero no quer¨ªa perturbar su sue?o, as¨ª que se par¨® junto al auto y encendi¨® un cigarrillo. ¡°Se?or. Macari, ?realmente est¨¢ bien que molestes as¨ª a tu ex esposa? E me dijo antes que te est¨¢s pegando a eo peste y que no puede evitarte sin importar lo que haga¡±. Caleb se acerc¨®. Samuel le dispar¨® pu?ales. ¡°?Tienes derecho a har conmigo sobre esto?¡± Caleb se congel¨® al escuchar eso. ¡°Si no lo haces, deber¨ªas carte. Conozca su lugar.¡± El brillo en los ojos de Samuel era hdo. Caleb se burl¨®: ¡°Samuel, si Kathleen todav¨ªa estuviera enamorada de ti, no se habr¨ªa arrojado a mis brazos¡±. Samuel resopl¨®. ¡°?Arrojarse a tus brazos? E no est¨¢ enamorada de ti. Caleb lo mir¨® con indiferencia. ?C¨®mo sabes que no lo es? La verdad es que soy mucho mejor que t¨². Al menos yo nunca estuve ciego. Samuel simplemente fulmin¨® con mirada a Caleb y sigui¨® fumando sin decir pbra. No ten¨ªa ganas de conversar con el hombre. Todo lo que quer¨ªa era esperar hasta que Kathleen se despertara. Caleb, que estaba irritado al verlo parado all¨ª, se acerc¨® y agarr¨® el cuello de su fina camisa nca. ¡°Samuel Macart, eres realmente molesto, ?lo sab¨ªas? E y yo ya estamos saliendo¡±. Los ojos profundos de Sarnuel se volvieron hdos. ¡®E nunca har¨ªa algo as¨ª¡¯. En ese momento, ventani del coche estaba bajada. Kathleen se ar¨® garganta y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ est¨¢n haciendo?¡± ?Por qu¨¦ est¨¢n peleando de nuevo? ¡°Kate, el Sr. Macari no cree que estemos saliendo. ?Por qu¨¦ no se lo dices t¨² mismo? Caleb entrecerr¨® los ojos. Kathleen mir¨® el rostro abstinente y elegante de Samuel. ¡°Samuel, Caleb tiene raz¨®n. De hecho, estamos saliendo¡±. ¡°?Crees que te creer¨¦?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. Si realmente est¨¢n saliendo, ?por qu¨¦ Caleb dejar¨ªa que Kathleen durmiera en el auto? Kathleen se baj¨® del coche y se interpuso entre los dos hombres. Luego uni¨® sus brazos con Caleb. ¡°Samuel, de ahora en adnte, no tenemos nada que ver el uno con el otro. Deber¨ªas irte.¡± Un brillo peligroso brill¨® en mirada de Samuel cuando sus ojos se inyectaron en sangre. Se negaba a creer que Kathleen se enamorar¨ªa de Caleb. ?De ninguna manera! ?Esto es simplemente imposible! ¡°Samuel, si todav¨ªa no me crees.¡± Kathleen hizo una pausa y se puso de puntis antes de ntar un beso en meji de Caleb. Luego continu¨®: ¡°?Qu¨¦ tal ahora?¡± Todo el color drenado de cara de Samuel Caleb, por otrodo, estaba estupefacto pero lleno de alegr¨ªa al mismo tiempo. La nuez de Adarn de Samuel se bnce¨® mientras miraba a Kathleen con total desesperaci¨®n. Mir¨® su rostro encantador y p¨¢lido. ¡°Samuel, deja de aferrarte al pasado. Te lo ruego. ?Qu¨¦ debo hacer para que te rindas conmigo? Estoy tan cansado. Me enamor¨¦ de ti y mira a d¨®nde me llev¨® eso. Despu¨¦s de perder a mi hijo, cada d¨ªa de mi vida hab¨ªa sidoo un infierno. ?Puedes por favor considerar mis sentimientos?¡± Con el coraz¨®n roto, Samuel mir¨® y dijo con voz ronca: ¡°Est¨¢ bien, ahora entiendo. No te molestar¨¦ m¨¢s. No hab¨ªa nada m¨¢s que pudiera hacer Dol¨ªa tanto que sent¨ªao si su coraz¨®n fuera destrozado, pero no pod¨ªa arrinconar a Kathleen. simplemente no pudo Cuando Samuel se dio vuelta para irse, Caleb vio un punto rojo aterrizar en parte posterior de cabeza del primero, Quer¨ªa decir algo, pero Kathleen tom¨® su mano y sacudi¨® cabeza con fervor. (dejar) entender por qu¨¦ Kathleen hab¨ªa dicho esas cosas para alejar a Samuel advertencia punya uestro auto se alej¨® Kathleen dej¨® un suspiro de alivio 41 el caso ini s vdo por sus mejis mientras tanked 1. elon votcu Wisat est¨¢ pasando *.? Vols Wr¡äinici pour votre with two you twt gol ast Owy from was Espejo E lo mir¨® con un brillo fr¨ªo en los ojos. ¡°Es una pena que no piense en tio su enemigo¡± Caleb frunci¨® el ce?o confundido. ?Qu¨¦ quiere decir e? Kathleen fue a ver a Charles Belongs to ? n0velDrama.Org. Cuando este ¨²ltimo vio su expresi¨®n sombr¨ªa, pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Ese viejo se est¨¢ preparando para actuar. Me prometi¨® darme tres a?os de tiempo. ?Preg¨²ntale cu¨¢l es el significado de esto! Si se atreve a romper su promesa, nunca lo dejar¨¦ ir. Lo peor que podr¨ªa pasar es que pereceremos juntos¡±. Charles frunci¨® el ce?o. ¡°El padrino no har¨ªa una locurao esa¡±. ¡°Charles, s¨¦ que le debes una, pero si se atreve a tocar a Samuel, le har¨¦ pagar¡±. Su voz era cial. ¡°mar¨¦ y le preguntar¨¦¡±, dijo Charles con cuidado. Kathleen resopl¨®. Estaba realmente enfurecida. Samuel regres¨® solo a Florinia Manor. Persigui¨® a todos fuera de mansi¨®n y se encerr¨® en habitaci¨®n. ?C¨®mo pod¨ªa Kathleen besar a ese hombre? ?C¨®mo pod¨ªa e hacer algo as¨ª? El dolor que sent¨ªa era insoportable, pero era muy consciente de que no estaba en condiciones de interferir con vida de Kathleen. vida Despu¨¦s de todo, no estaban rcionados entre s¨ª de ninguna manera. Si no hubiera dado un paso en falso en ese entonces, tal vez todo hubiera resultado diferente. En ese entonces, todo lo que quer¨ªa era pagarle a Nicolette por su amabilidad, pero hab¨ªaetido un error. Fue su culpa, por lo que debe pagar el precio. El sufrimiento por el que estaba pasando actualmente era el mismo que Kathleen sol¨ªa soportar. Se merec¨ªa todo lo que le hab¨ªa pasado. ?Tos! ?Tos! De repente,enz¨® a toser sangre. ¡°Se?or. Macar¨ª!¡± Cuando Tyson escuch¨® que Samuel hab¨ªa regresado a mansi¨®n, se apresur¨®. Samuel, que deber¨ªa estar en el hospital,enz¨® a tener una rabieta. ¡°?Pi¨¦rdase! ?Todos ustedes!¡± ¡°Se?or. Macari, a¨²n no te has recuperado. Deber¨ªas regresar al hospital¡±, persuadi¨® Tyson con ansiedad. Crashi Sarnuel arroj¨® un jarr¨®n a puerta, y el jarr¨®n se hizo pedazos por todo el piso. Mir¨® los fragmentos del jarr¨®n y se revolc¨® en absoluta desesperaci¨®n. Icent perde no importa lo que no puedo Mientras tanto, fuera de puerta, una des amas de ves dijo con inquietud: ¡°Sr. Hackney, el Sr. Macari no volver¨¢ a sero era hace un a?o, ?verdad? ¡°H, no lo s¨¦¡±. Tyson tambi¨¦n estaba todav¨ªa aturdido. ¡°Todos estamos condenados si eso vuelve a suceder¡±. El ama de ves se sinti¨® impotente. Creo que no lo har¨¢. La Sra. Johnson todav¨ªa est¨¢ en Jadeborough, as¨ª que no se preocupe¡±, consol¨® Tyson. El ama de ves junt¨®s manos y or¨®: ¡°Dios, ay¨²danos¡±. Al ver lo nerviosa que estaba actuando el ama de ves, Tyson tambi¨¦n se puso ansioso. Por favor, no dejes que eso suceda. Chapter 273 Chapter 273 Cap¨ªtulo 273 Al d¨ªa siguiente fue el funeral de Vivian. Todos los parientes y amigos de familia Lewis asistieron. Todos estos a?os, todos pensaron que Vivian estaba en el extranjero. La familia Lewis hab¨ªa bloqueado toda informaci¨®n sobre e, por temor a que gente lo supiera. Sin embargo, tras el suicidio de Vivian, todo qued¨® al descubierto. Sin embargo, nunca sabr¨ªan sobre verdadera raz¨®n. Todos pensaron que Vivian acab¨® con su vida porque estaba enamorada, pero no fue as¨ª. Kathleen odiaba el cementerio, tanto que empez¨® a temr tan prontoo lleg¨®. Charles solo not¨® que estaba temndo despu¨¦s de que se acerc¨® y sostuvo del hombro. ¡°?Est¨¢s bien?¡± pregunt¨®. E asinti¨® en silencio ¡°Estuve mando a Padrino ayer, pero l¨ªnea no seunica. Finalmente respondi¨® a mi mada esta ma?ana y dijo que no envi¨® a nadie a asesinar a Samuel. No fue ¨¦l ¡ªsusurr¨®. Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°No creer¨¦ nada de lo que dijo. Volvamos despu¨¦s de arrer todo sobre familia Yoeger¡±. El asinti¨®. ¡°De acuerdo.¡± Vivian pronto fue enterrada. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Cuando Kathleen mir¨® el ata¨²d, se sinti¨® angustiada. Al darse cuenta de expresi¨®n en el rostro de su hermana, Charles tom¨® en sus brazos y presion¨® su cabeza en su abrazo. Sab¨ªa que e recordaba muerte de sus padres. Sus l¨¢grimas cayeron mientras ¨¦l haba en un susurro bajo. ¡°Lo siento Kate. Todo es mi culpa.¡± ¡°Tu eres mi hermano. No dudar¨¦ en hacer cualquier cosa por ti. Pero no puedo dejar que toquen a Samuel. E se mordi¨® elbio. ¡°Te ayudar¨¦ a protegerlo¡±, dijo Charles. Mientras Kathleen haba, cerr¨® los ojos. ¡°Escucha, Carlos. No podemos dejar que Samuel se entere de esto. Alguna vez. Deber¨ªamos resolver los asuntos de familia Yoeger lo m¨¢s r¨¢pido posible y encontrar un lugar para que abu se quede. Luego, regresaremos al castillo¡±. ¡°Est¨¢ bien. El asinti¨® El luneral de Vivian lleg¨® a su fin y todosenzaron a salir del cementerio. Caleb se acerc¨® ¡°?Est¨¢s bien?¡± Kathleen respondi¨® con voz ronca. ¡°No me gustan los funerales¡±. Creo que a todo el mundo le gustan los funerales. ¨¦l frunci¨® el ce?o. Justo cuando son¨® el tel¨¦fono de Charles Respondi¨® a mada y grit¨® en estado de shock: ¡°?Qu¨¦ dijiste? ?Samuel se ha vuelto loco? Cuando Kathleen escuch¨® que se mencionaba el nombre de Samuel, se puso ansiosa. ¡°?Qu¨¦ pasa, Carlos? ?Samuel est¨¢ bien? Caleb tambi¨¦n parec¨ªa preocupado. Charles respondi¨® con una mirada solemne en su rostro: ¡°Samuel fue a residencia de Yoeger y captur¨® a Nicolette, quien fue rescatada de c¨¢rcel¡±. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°Pero familia Yoeger est¨¢ esperando para ensuciarlo. Creo que est¨¢ tratando de vengarme a m¨ª y a mi hijo¡±. ¡°?Qu¨¦ debemos hacer?¡± La expresi¨®n de Charles era sombr¨ªa. mar¨¦ a Tyson y le preguntar¨¦ sobre el paradero de Samuel. Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Tyson. ¡°Milisegundo. Johnson¡±. La voz de Tyson al otrodo de l¨ªnea sonaba aprensiva. ¡°Tyson, ?d¨®nde est¨¢ Samuel?¡± pregunt¨® Kathleen, con voz quebrada. ¡°Se?or. Macari sali¨® s por ma?ana. Sra. Johnson, creo que no deber¨ªa buscarlo. Hablo en serio¡±, respondi¨® Tyson. ¡°?Por qu¨¦? Samuel captur¨® a Nicolette, y si algo malo le sucediera, familia Yoeger definitivamente har¨ªa un gran alboroto al respecto. ?Van a quedarse quietos y mirar?¡±. Kathleen estaba perturbada. ¡°Milisegundo. Johnson, no hay nada que podamos hacer. En realidad, el trastorno de personalidad m¨²ltiple del Sr. Macari est¨¢ actuando. En el peor de los casos, deber¨ªas abandonar este lugar. Tyson se sec¨® el sudor fr¨ªo de frente. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Kathleen estaba estupefacta. ¡°Lo digo en serio. Sra. Johnson, el Sr. Macari tiene un trastorno de personalidad m¨²ltiple y su segunda personalidad actualmente contr su cuerpo. Su segunda personalidad es destructiva, y despu¨¦s de que termine de lidiar con Nicolette, definitivamente ir¨¢ tras de ti. As¨ª que creo que deber¨ªas tomar un avi¨®n y salir del pa¨ªs. Cubre tus hues y no dejes que te encuentre. Nosotros nos encargamos del resto, as¨ª que no tienes que preocuparte¡± Al terminar su oraci¨®n, Tyson termin¨® mada. ¡°?Bien? ?Que dijo el?¡± Charles pregunt¨® con el ce?o fruncido en su rostro. *Samuel no est¨¢. Tyson dijo que tiene una segunda personalidad¡±. ¡°?Una segunda personalidad?¡± Carlos estaba at¨®nito. ¡°Tengo que ir a ¨¦l. No puedo dejar que haga ninguna locura. Con eso, Kathleen se volvi¨® para irse. Charles alcanz¨® y dijo con inquietud: ¡°Escuch¨¦ que Tyson te pidi¨® que te fueras. ?Que esta pasando?¡± E frunci¨® losbios. ¡°Nada. ¨¦l simplemente no quiere que yo cause problemas. Charles no crey¨® lo que dijo y e tampoco se molest¨® en explicarlo. Despu¨¦s de subirse al auto, e se alej¨®. Todav¨ªa preocupado por su hermana, Charles dijo: ¡°Caleb, pr¨¦stame tu auto¡±. ¡°Vamos juntos. Yo tambi¨¦n estoy preocupado¡±, dijo Caleb. ¡°No tienes que venir conmigo. Qu¨¦date aqu¨ª y oc¨²pate del resto de los arreglos funerarios de Vivian. Charles sab¨ªa que cuantas menos personas involucradas en esto, mejor Caleb sab¨ªa a qu¨¦ se refer¨ªa Charles. Alguien m¨¢s se encargar¨¢ de eso. No te preocupes. No le dir¨¦ a nadie sobre esto. No quiero que tu hermana me odie. Despu¨¦s de eso, subieron al auto. Mientras Kathleen conduc¨ªa, sigui¨® mando a Samuel, pero este ¨²ltimo nunca contest¨® su tel¨¦fono. Estaba m¨¢s que ansiosa. ?Qu¨¦ idiota! ?C¨®mo termin¨® obteniendo una segunda personalidad? ?Maldita sea! No deber¨ªa haberlo molestado ayer. Hizo todo lo posible por calmarse y pens¨® ad¨®nde habr¨ªa ido Samuel. En ese momento, son¨® su tel¨¦fono. Mir¨® panta y se alegr¨® de ver que era de Samuel. Kathleen detuvo el auto y respondi¨® mada. ¡°?Samuel, soy yo! ?D¨®nde est¨¢s? ?No hagas nada est¨²pido!¡± La voz de Samuel era ronca. ¡°Milisegundo. Johnson, esta es primera vez que hamos. Estoy feliz de que finalmente sepas mi presencia¡±. ¡°?Eres realmente segunda personalidad de Samuel?¡± La expresi¨®n de Kathleen se volvi¨® solemne. ¡°Por qu¨¦ por supuesto. ?Le gustar¨ªa conocerme?¡± Su tono sonaba fr¨ªgido y despiadado. ¡°S¨ª. ?D¨®nde est¨¢s?¡± respondi¨® Kathleen sin dudarlo ¡°Me alegro de que te gustar¨ªa conocerme. Parece que tendr¨ªa que cambiarme y ponerme otra ropa para dar bienvenida a tu llegada. Estoy cubierto de sangre, despu¨¦s de todo¡±, dijo con indiferencia. ¡°Samuel, ?mataste a Nicolette? ?Est¨¢s loco?¡± Kathleen sinti¨® fr¨ªo por todas partes cuando todo su cuerpo se entumeci¨®. ?No quieres muerta? Mi manera de hacers cosas es diferente a suya. Aunque ambos somos despiadados y decisivos, a m¨ª, por mi parte, me encanta tomar el asunto en mis propias manos. Mientras haba, sus emociones eran insondables. ¡°?Maldita sea! ?Si Samuel es sentenciado a prisi¨®n por tu culpa, te juro que te destruir¨¦!¡± Kathleen grit¨® de ira. Cuando Samuel escuch¨® sus pbras, se ri¨® entre dientes. ¡°?C¨®mo crees que nac¨ª? Fue por tu culpa. Escalofr¨ªos recorrieron columna vertebral de Kathleen cuando pregunt¨®: ¡°?D¨®nde est¨¢s?¡± Estoy en el castillo. Eres inteligente, as¨ª que deber¨ªas saber d¨®nde est¨¢. Samuel frunci¨® losbios. ?El castillo? ?Est¨¢ hando de Spirit Vi? ?El lugar donde una vez Nicolette estuvo prisionera? Solo ven aqu¨ª y no te preocupes por nada m¨¢s. Manipul¨¦s c¨¢maras de vigncia en el camino. para que no se den cuenta de nada. Oh por cierto. Si le cuentas esto a alguien, matar¨¦ a Nicolette y me entregar¨¦. dijo, su tono goteando con pura frialdad ¡°De acuerdo. ?No lo har¨¦! Kathleen prometi¨® Despu¨¦s de que Samuel colg¨®, sinti¨® que le ven¨ªa un dolor de cabeza. Ten¨ªa el mal presentimiento de que Samuel no estaba fingiendo. Maldiciendo por lo bajo, inmediatamente condujo hacia Spirit Vi, por temor a que algo sucediera si llegaba tarde. Cuando lleg¨® al lugar, vio el auto de Samuel. Spirit Vi qued¨® reducida a ruinas despu¨¦s del incendio. Examin¨® el lugar y se baj¨® del auto para buscar a Samuel. En el momento en que entr¨®, vio a Samuel bajars escaleras con un traje nco que lo hac¨ªa lucir tan elegante y nobleo un dios. Chapter 274 Chapter 274 Cap¨ªtulo 274 Destruyendo lo que ya no quieres Una frialdad escalofriante irradiaba de los ojos de ¨¦bano de Samuel. Laisura de sus delgadosbios se estir¨® en una leve sonrisa. ¡°H, Kathleen¡±. ¡°?Est¨¢s fingiendo?¡± cuestion¨® Kathleen, con el ce?o fruncido. Cuando se acerc¨® a e, Samuel se burl¨®, su mirada dura. ¡°?Qu¨¦ puedo hacer para convencerte de que no estoy fingiendo?¡± Al escuchar sus pbras, Kathleen simplemente frunci¨® losbios escata y cambi¨® de tema. ?D¨®nde est¨¢ Nicolette? ¡°Yo mat¨¦¡±, dijo Samuel rotundamente, su tono hdo. ¡°?Qu¨¦?¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. Hizo una pausa por un momento antes de decir: ¡°Ll¨¦vame a ver su cuerpo entonces¡±. ¡°?Est¨¢ seguro?¡± pregunt¨® Samuel, con una sonrisa amenazadora en su rostro. ¡°Me temo que verlo te dar¨¢ pesadis¡±. ¡°?Qu¨¦ tipo de m¨¦todo cruel usaste para mata?¡± Kathleen cuestion¨® con el ce?o fruncido. ¡°Escucha, no me importa qui¨¦n eres. ?Solo s¨¦ que no permitir¨¦ que Samuel termine en c¨¢rcel! Ll¨¦vame a Nicolette. ?Ahora!¡± Con una mirada intrigante en sus ojos, Samuel le pellizc¨® barbi. ¡°?Est¨¢s tratando de ocultar mi identidad a polic¨ªa destruyendo escena del crimen?¡± ¡°O asumir¨¦ culpa por ti¡±, replic¨® Kathleen con frialdad. Samuel se congel¨®. Esta mujer es realmente otra cosa. ¡°S¨ªgueme¡±, dijo finalmente antes de lleva arriba. Kathleen lo sigui¨® sin m¨¢s pbras. Pod¨ªa escuchar los d¨¦biles gritos de Nicolette al llegar al segundo piso. ¡°?Te voy a matar, Samuel! ?P-Por qu¨¦ me hiciste esto? Te amaba tanto¡±, sement¨® Nicolette. Kathleen pronto pudo identificar el origen de voz. Ven¨ªa de una habitaci¨®n. Entr¨® en habitaci¨®n sin pensarlo dos veces. La escena que recibi¨® fue de Nicolette tirada en el suelo fr¨ªo. El cabello de mujer era un desastre, Kathleen, sin embargo, encontr¨® su mirada con cara de p¨®quer. Samuel sali¨® deldo de Kathleen y pis¨® el dorso de palma de mano de Nicolette. Nicolette dej¨® escapar un grito espeluznante. El hermoso rostro de Samuel ten¨ªa una expresi¨®n hostil cuando pregunt¨®: ¡°?Te gustar¨ªa que te rompiera las manos tambi¨¦n?¡± Con un vigoroso movimiento de cabeza, Nicolette suplic¨®: ¡°Me equivoqu¨¦. Por favor d¨¦jame ir. ?No es suficiente que me haya vuelto as¨ª? Deja de torturarme. Te lo ruego.¡± ¡°?Dejarte ir?¡± Samuel se burl¨®. ¡°?En sus sue?os m¨¢s salvajes! Nunca te dejar¨ªa ir. De hecho, neo tomarme mi dulce tiempo para torturarte. Kathleen se acerc¨® a Samuel y lo apart¨®. ¡°?Que neas hacer?¡± pregunt¨® e, sus cejas se juntaron en un profundo ce?o fruncido. ¡°?Qu¨¦ puedo hacer para deshacerme de ti? ?C¨®mo puedo recuperar al verdadero Samuel? ¡°No entiendo lo que dices¡±, respondi¨® Samuel, con los ojos brintes de bu. ¡°Yo soy Samuel¡±. ¡°Samuel no ser¨¢ tan imprudenteo t¨²¡±, afirm¨® Kathleen con calma. ¡°?Y qu¨¦ si tes arres para vengarte? Todo ser¨¢ en vano debido a su participaci¨®n. Pi¨¦nsalo; hay muchas maneras de tratar con personaso Nicolette¡±. A cambio, Samuel se ri¨®. ¡°?C¨®mo podr¨ªas entender su angustia? Me form¨¦ ¨²nicamente debido a su afecto eterno por ti. Ha hecho numerosos intentos de localizarte desde que desapareciste. Sin embargo, fue en vano. Entonces, se volvi¨® loco. Eventualmente perdi¨® cabeza. Entiendo su dolor. Por lo tanto, lo ayud¨¦ a romperles piernas a esta mujer ystimarse a s¨ª mismo. Podr¨ªa destruirme junto con ¨¦l. ?Puedes hacer lo mismo?¡± ¡°?Qu¨¦ diablos est¨¢s hando?¡± pregunt¨® Kathleen con incredulidad. ¡°?T¨² fuiste quien lo anim¨® a hacerse da?o?¡± Samuel le dedic¨® una sonrisa fr¨ªa y respondi¨®: ¡°Ten¨ªa demasiado dolor. Simplemente lo estabaContent bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. ayudando a resolver su problema¡±. Instant¨¢neamente, Kathleen agarr¨® un pu?ado de su cuello mientras escup¨ªa, ¡°?C¨®mo pudiste?¡± Samuel mir¨® fijamente y respondi¨®: ¡°Puedo hacer lo que quiera. Este cuerpo est¨¢ ahora bajo mi control. ?Cons¨ªguelo?¡± ¡°?Devu¨¦lvemelo!¡± Kathleen reuni¨® todas sus fuerzas y sacudi¨® a Samuel. Las l¨¢grimas brotaron de sus ojos mientras repet¨ªa: ¡°?Devu¨¦lvemelo!¡±. Samuel agarr¨® su mu?eca mientras miraba. ¡°Podr¨ªa destruirs cosas que ya no quieres¡±. Kathleen sinti¨® que se le fund¨ªa un fusible en cabeza. ?Qu¨¦? ¡°?Samuel es una persona viva!¡± e se enfureci¨®. ¡°¨¦l no es una cosa. ?Fuera de su cuerpo! ?Abandonar!¡± Samuel solo le dio una sonrisa fr¨ªa en respuesta. Levantando mano, golpe¨® en el cuello y Kathleen perdi¨® el conocimiento al instante. Samuel atrajo hacia su pecho, acun¨¢nd en sus brazos. Nicolette se burl¨® de escena que ten¨ªa dnte. ¡°Tu cuidado por e no disminuye incluso con esta personalidad, ?eh?¡± ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Samuel mientras miraba fijamente. ¡°?Por qu¨¦?¡± Nicolette grit¨® indignada. ¡°?Nunca te he gustado, Samuel?¡± ¡°Nuestra supuesta rci¨®n se construy¨® sobre una base de mentiras. Nunca estuvo destinado a durar¡±, dijo Samuel con total naturalidad. ¡°Para ser honesto, nunca fuiste tan importante para ¨¦lo lo fue Kathleen. Habr¨ªas perdido tu vida mucho antes si no le hubieras mentido diciendo que fuiste t¨² quien le salv¨® vida¡±. Enfurecida, Nicolette grit¨®: ¡°M¨¢tame entonces. ?M¨¢tame si te atreves!¡± En ese momento, e solo quer¨ªa terminarlo de una vez por todas en lugar de sufrirs torturas agonizantes. ¡°La muerte se considera un escape para ti¡±,ent¨® Samuel con frialdad. ¡°Te mereces una vida de sufrimiento¡±. Un escalofr¨ªo recorri¨® el cuerpo de Nicolette y hizo tensarse. Se arrastr¨® hasta donde estaba Samuel y agarr¨® el dodillo de sus pantalones ncos. ¡°M¨¢tame. ?S¨®lo matame!¡± Samuel, que llevaba el estilo nupcial de Kathleen, pate¨® a Nicolette. Nicolette se derrumb¨® en el suelo, retorci¨¦ndose de dolor mientras gritaba: ¡°?Te odio, Samuel! ?Has hecho a?icos todas mis esperanzas!¡± ¡°Una vez m¨¢s, su esperanza se construy¨® sobre una base de mentiras¡±. El tono de Samuel era fr¨ªo cuando continu¨®: ¡°Deber¨ªas haber sabido que una base d¨¦bil se derrumbar¨ªa tarde o temprano¡±. Con eso, se dio vuelta y se fue. Nicolette se qued¨® s y solo pod¨ªa gritar de miseria. E preferir¨ªa morir antes que ser torturada por ¨¦l. Kathleen se despert¨® con un dolor agudo en el ¨¢rea donde se un¨ªan los hombros y el cuello. ?Maldito sea el maldito Samuel por usar tanta fuerza en ese golpe! Sin embargo, pronto se corrigi¨® a s¨ª misma. No. ¨¦l no es Samuel. Es otro Samuel. Lo m¨¢s importante, ?d¨®nde diablos estoy? La habitaci¨®n le resultaba extra?a. No se parec¨ªa a Florinia Manor. Pero ten¨ªa sentido que Samuel llevara a otro lugar. Si hubiera llevado de regreso a Florinia Manor, los dem¨¢s se habr¨ªan enterado de inmediato. Kathleen se levant¨®, se acerc¨® a ventana y abri¨®. Una r¨¢faga hda de brisa marina pas¨®, haciendo que su coraz¨®n se sintiera mucho m¨¢s fr¨ªo de lo que ya estaba. ?Samuel me llev¨® a una i desierta? Cerr¨® ventana y retrocedi¨®. De repente, puerta se abri¨®. Se dio vuelta y vio una figura vestida de nco que entraba en habitaci¨®n. Samuel sosten¨ªa una bandeja y encima de bandeja hab¨ªa una s taza. Sin embargo, Kathleen no estaba segura del contenido de taza. ¡°B¨¦bete esto¡±, orden¨® Samuel con frialdad. Instant¨¢neamente, Kathleen sinti¨® repulsi¨®n. El Samuel de antes nunca habr¨ªa actuado de esa manera. Sin embargo, tom¨® taza y oli¨® el contenido. ¡°?Qu¨¦ es esto?¡± ¡°Nicolette tendr¨ªa que quedarse empapada en agua de mar si no bebes¡±, amenaz¨® Samuel. ?Que demonios? Kathleen agarr¨® con m¨¢s fuerza el vaso mientras exmaba: ¡°?Est¨¢s siendo rid¨ªculo! Sabes muy bien que no me importa el bienestar de Nicolette, pero no puedo dejar que Samuel cargue con culpa¡±. ¡°?Cual es diferencia? Yo soy ¨¦l, y ¨¦l es yo¡±, afirm¨® Samuel impasible. Kathleen estaba furiosa. ¡°?Qu¨¦ quieres? ?Cu¨¢les son sus demandas? Samuel resopl¨®. ¡°?Qu¨¦? ?No me digas que crees que fui yo quien se apoder¨® de su cuerpo a fuerza? ¡°?No es obvio?¡± Kathleen replic¨® con frialdad. ¡°Samuel no podr¨ªa hab¨¦rtelo dado voluntariamente¡±. ¡°Oh, pero lo hizo¡±, dijo Samuel con una sonrisa. ¡°¨¦l fue quien me dio su cuerpo. Te lo dije antes, ?no? Perdi¨®s ganas de vivir despu¨¦s de perderte. Por lo tanto, no tom¨¦ el poder por fuerza; ¨¦l era el que ya no quer¨ªa su cuerpo¡±. Chapter 275 Chapter 275 Cap¨ªtulo 275 No me importa Kathleen se sorprendi¨® al escuchars pbras de Samuel. ¡°Lo abandonaste¡±, dijo Samuel mientras miraba con frialdad. ¡°Renunci¨® a su cuerpo. Por lo tanto, ser¨¦ yo quien controle este cuerpo de ahora en adnte.¡± Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°No creo ni una s pbra de lo que dices¡±. ¡°Para ser honesto, tampoco tengo ganas de vivir. Solo estoy tratando de evitar que se convierta en una c¨¢scara de carne fr¨ªa y sin vida¡±. Luego, Samuel coloc¨® bandeja, sac¨® una daga y se v¨® en el hombro sin dudarlo. Kathleen abri¨® mucho los ojos al verlo. Con el color desapareciendo lentamente de su rostro, Samuel dijo: ¡°?Ves? No me importa.¡± ?Maldito sea! ¡°Dime entonces, ?qu¨¦ puedo hacer?¡± pregunt¨® Kathleen, cons cejas juntas. ¡°No hay nada que puedas hacer¡±, respondi¨® Samuel ap¨¢ticamente. ¡°¨¦l no aparecer¨¢ m¨¢s. Este cuerpo ahora ser¨¢ contrdo ¨²nicamente por m¨ª.¡± ¡°?No te creo!¡± grit¨® Kathleen, con el rostro enrojecido por emoci¨®n. Dej¨® taza y fij¨® su mirada en los ojos de ¨¦bano de Samuel. ¡°Samuel, ?puedes o¨ªrme? Soy Kathleen. Sal en este instante. ?Ser¨¢ mejor que salgas ahora mismo! Sin embargo, Samuel respondi¨® con un brillo burl¨®n en sus ojos: ¡°Es in¨²til. Est¨¢ en un estado de sue?o profundo ahora y no se despertar¨¢ pronto¡±. Las manos de Kathleen temban visiblemente ante informaci¨®n que acababa de recibir. Pero Samuel no le prest¨® atenci¨®n. ¡°Bueno, Sra. Johnson, todav¨ªa estar¨ªa libre ahora si no fuera tan entrometida¡±. Kathleen solo pudo fruncir sus p¨¢lidosbios ante eso. Samuel tom¨® taza y se entreg¨®. ¡°B¨¦betelo¡±. Kathleen ignor¨® taza y en su lugar lo mir¨® fijamente. ¡°Debes tener un objetivo, ?verdad?¡± ¡°?Una meta?¡± Samuel dej¨® escapar una risa sin alegr¨ªa ante eso. ¡°No tengo metas. Solo quiero vivir como quiera. Por ejemplo, te mantendr¨¦ cautiva o torturar¨¦ a Nicolette cuando quiera. Simple.¡± Kathleen respir¨® hondo en un intento de calmarse. No puedo estar demasiado ansioso. Deber¨ªa observar situaci¨®n desde ahora. Samuel podr¨ªa estar fingiendo. Sin embargo, en el fondo, Kathleen estaba segura de que Samuel no estaba fingiendo. La persona que ten¨ªa dnte era, en efecto, Samuel. Pero ¨¦l era el otro Samuel. ¡ªB¨¦betelo ¡ªorden¨® Samuel mon¨®tonamente. ¡°No est¨¢s en mi lista¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ lista?¡± ¡°Lo que quise decir es que no eres mi tipo¡±, respondi¨® Samuel con una media sonrisa. El ce?o fruncido en el rostro de Kathleen se profundiz¨® cuando exm¨®: ¡°?Te matar¨¦ si usas el cuerpo de Samuel para hacer algo malo!¡±. ¡°?M¨¢tame?¡± Samuel cuestion¨® con una risa fr¨ªa. ¡°?Est¨¢ seguro? Nunca podr¨¢ volver si me matas. Kathleen solo pudo morderse elbio de frustraci¨®n despu¨¦s de escuchar sus pbras. ¡°?Entonces, c¨®mo es eso? ?Sigues neando matarme? Samuel pregunt¨® mientras se acercaba a e. Kathleen gir¨® cabeza y bebi¨® el contenido de taza. La bebida era una mez de varios suplementos reponedores de hierro. Sin embargo, sab¨ªa horrible con todos los suplementos mezdos. Sonriendo ante expresi¨®n de disgusto de Kathleen, Samuel murmur¨®: ¡°Abre boca¡±. Kathleen mantuvo boca cerrada. Como resultado, Samuel tir¨® de su mano y presion¨® un caramelo en su palma antes de darse vuelta y alejarse. ?D¨®nde est¨¢ Nicolette? cuestion¨® Kathleen en un tono fr¨ªo cuando estaba a punto de irse. Samuel se?al¨® el suelo. ¡°E est¨¢ en el s¨®tano¡±. ¡°Quiero ve¡±, dijo Kathleen con el ce?o fruncido en su rostro. ¡°Tu ¨¢mbito de actividad est¨¢ dentro de este castillo. Puedes ir a cocina si tienes hambre. Aparte de eso, puedes encontrarme si necesitas algo m¨¢s¡±, inform¨® Samuel antes de darse vuelta y marcharse. Una profunda mueca se asent¨® en el rostro de Kathleen. Est¨¢ tan seguro de que no podr¨¦ escapar. Oblig¨® a sus pensamientos frustrados de su mente y decidi¨® buscar a Nicolette en el s¨®tano. Dado que el Samuel actual rompi¨®s piernas de Nicolette, Kathleen consider¨® que mujer deber¨ªa saber un par de cosas sobre su situaci¨®n. El s¨®tano estaba oscuro y h¨²medo, e incluso ten¨ªa un desag¨¹e que conduc¨ªa al mar. De hecho, podr¨ªa pasar f¨¢cilmenteo una celda de agua. Samuel hab¨ªa encerrado a Nicolette en esta celda de agua improvisada. Kathleen no pod¨ªa meterse en el agua, aunque quisiera. Nicolette apenas estaba viva cuando abri¨® los ojos para rogarle a Kathleen: ¡°Por favor, s¨¢lvame¡±. Kathleen se agach¨® y mir¨® fijamente. ¡°?Crees que voy a hacer eso?¡± ¡°No quiero morir aqu¨ª¡±, Nicolette se atragant¨® con amargura. ¡°No puedo morir aqu¨ª¡±. ¡°?Amas a Samuel, Nicolette?¡± pregunt¨® Kathleen con absoluta seriedad. Nicolette asinti¨® en respuesta. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ le mentiste?¡± pregunt¨® Kathleen, desconcertada. ¡°?Se enamorar¨ªa de m¨ª si no le hubiera mentido?¡± Nicolette se burl¨®. ¡°?De qu¨¦ sirve si soy el ¨²nico que lo ama? ?Me dar¨ªa todo si lo amaba? Por supuesto que no. Por eso tengo que hacer que se enamore de m¨ª. Kathleen hizo una mueca. ¡°Obviamente hay algo mal contigo¡±. Nicolette se ri¨® extra?amente. Los humanos son ego¨ªstas, Kathleen. ?Puedes realmente culparme por ello? Solo lo hice para mi beneficio. ¡°Tomar mi sangre a fuerza e incluso matar a mis hijos, ?me est¨¢s diciendo que esto est¨¢ justificado?¡± Kathleen se enfureci¨®. ¡°?Me est¨¢s diciendo que estabapletamente bien que le pidieras a ese m¨¦dico que me enviara a morgue?¡± Nicolette permaneci¨® en silencio. Kathleen estaba furiosa. ¡°Fui yo quien salv¨® a Samuel. Sin embargo, afirmaste que lo hiciste. ?Creo que lo que est¨¢s experimentando ahora es karma!¡± ¡°No eso si ustedes se atrevieran a matarme¡±. Nicolette entrecerr¨® los ojos y continu¨®: ¡°Todos saben que Samuel fue quien me llev¨®. Adem¨¢s de eso, todo el mundo sabe acerca de enemistad entre nosotros. Naturalmente, conectar¨¢n los puntos y pensar¨¢n que Samuel fue quien me asesin¨® si mor¨ªa¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°?Qu¨¦ tal si nos deshacemos de tu cuerpo despu¨¦s de matarte? ?Qu¨¦ te parece eso, Nicolette? Nicolette se congel¨®. ¡°Samuel no ser¨¢ se?doo el asesino sin cuerpo¡±, afirm¨® Kathleen mientras miraba con indiferencia. ¡°?De verdad crees que tienes derecho a pelear conmigo?¡± Nicolette estaba furiosa en ese momento. ¡°?No hubiera terminado as¨ª si no fuera por ti! ?Hubiera sido se?ora Macari! ?Hubiera tenido toda gloria y riqueza!¡± Kathleen simplemente mir¨® con cara de p¨®quer. ¡°?Cu¨¢nto tiempo crees que durar¨ªaso Sra. Macari con forma en que usaste a otros para llegar a ese lugar?¡± Nicolette se ri¨® con frialdad. ¡°?Qui¨¦n eres t¨² para decir eso? ?No eres el mismo? ?La vieja se?ora Macari no contribuy¨® a su matrimonio con Samuel? ¡°S¨ª. Por eso me divorci¨¦ de ¨¦l¡±, respondi¨® Kathleen. Nicolette se mordi¨® elbio. ¡°Creo que hay algo que no sabes, Nicolette¡±, dijo Kathleen. ¡°?Sabes por qu¨¦ los Yoeger de repente reconocieron tu identidado su hija?¡± Nicolette mir¨® fijamente a Kathleen. A juzgar por su expresi¨®n, era obvio que no ten¨ªa ni idea. ¡°Zachary necesitaba un trasnte de ri?¨®n, y el tuyo coincide con el suyo¡±, inform¨® Kathleen, su hermoso rostro carente de emociones. Nicolette se sorprendi¨® por informaci¨®n. ¡°?Cre¨ªas que familia Yoeger realmente te hab¨ªa aceptadoo uno de ellos?¡± Kathleen se burl¨®. Sin embargo, nunca le dir¨ªa a Nicolette que Zachary en realidad no ten¨ªa que someterse a un trasnte de ri?¨®n. El rostro de Nicolette se contorsion¨® en una expresi¨®n fea mientras rug¨ªa: ¡°?Me est¨¢s mintiendo!¡± ¡°?Por qu¨¦ te mentir¨ªa? ?C¨®mo me beneficiar¨ªa mentirte en un momentoo este? Kathleen replic¨®. Nicolette se qued¨® sin pbras. ¡°Solo tengo una pregunta para ti, Nicolette. ?Sab¨ªas sobre condici¨®n de Samuel? pregunt¨® Kathleen con frialdad. Los ojos de Nicolette se oscurecieron. ¡°S¨ª. Yo sab¨ªa.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Cu¨¢ndo lo supiste?¡± ¡°?Ay¨²dame a escapar si quieres mi respuesta!¡± Nicolette exm¨® con los dientes apretados. Sin embargo, Kathleen se limit¨® a mira con frialdad antes de volverse para marcharse. ¡°?Esperar!¡± Nicolette grit¨®. No hab¨ªa previsto que Kathleen fuera tan cruel y obstinadao lo era. No tengas una opini¨®n demasiado alta de ti misma, Nicolette. No tienes derecho a negociar conmigo ¡ª afirm¨® Kathleen con frialdad¡ª. Nicolette respir¨® hondo. ¡°Despu¨¦s de que te fuiste, me tom¨®o reh¨¦n y me rompi¨®s piernas sin dudarlo. Fue entonces cuando descubr¨ª que Samuel ten¨ªa un trastorno de personalidad m¨²ltiple¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o ante respuesta de Nicolette. ¡°?Por qu¨¦ no dijiste nada despu¨¦s de ser rescatado?¡± ¡°Y-yo estaba demasiado aterrorizada para hacerlo¡±, explic¨® Nicolette mientras temba de miedo. T¨² tambi¨¦n lo has visto. La otra personalidad de Samuel es aterradora¡±.This content provided by N(o)velDrama].[Org. Chapter 276 Chapter 276 Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?C¨®mo mejor¨® despu¨¦s de eso?¡± ¡°No estoy seguro.¡± Nicolette neg¨® con cabeza. De todos modos, despu¨¦s de que Samuel se hiciera da?o, no apareci¨® en el castillo durante tres meses. Cuando finalmente reapareci¨®, hab¨ªa vuelto a su estado normal¡±. El ce?o fruncido de Kathleen se profundiz¨®. Preguntarle parece in¨²til. Nicolette not¨® intenci¨®n de Kathleen de irse. ¡°Esperar. Tambi¨¦n escuch¨¦ conversaci¨®n entre Samuel y Tyson. Sin embargo, tienes que prometerme liberarme de esta celda de agua. Te lo ruego ¡ªsuplic¨® Nicolette desesperadamente. ¡°Tengo tsofobia. Me aterra tener que sumergirme en agua de mar¡±. tsofobia? He escuchado tal t¨¦rmino antes. ¡°Esc¨²pelo entonces¡±. El tono de Kathleen era fr¨ªo y distante. ¡°Escuch¨¦ a Tyson decir que una vez que emergiera otra personalidad de Samuel, no dormir¨ªa. De lo contrario, su personalidad original se revertir¨ªa.¡± Entonces eso fue todo? De hecho, coincide con mayor¨ªa des personas que tienen este trastorno. Kathleenenz¨® a alejarse. ¡°?Espera, s¨¢lvame, Kathleen!¡± Nicolette solt¨® una s¨²plica. No obstante, Kathleen fingi¨® no o¨ª. ¡°?Mentiroso!¡± La ira brot¨® dentro de Nicolette. ?Todo el mundo es un mentiroso! Cuando lleg¨® el mediod¨ªa, Samuel baj¨® del segundo piso. Pod¨ªa oler el aroma deida que sal¨ªa de cocina. Cuando entr¨® en cocina, vio a Kathleen con un dntal rosa, y c¨®mo incluso ten¨ªa el cabello recogido en una c de caballo alta. La mujer se hab¨ªa sumergido en cocina. La vista de escena armoniosa y conmovedora derriti¨® el coraz¨®n de Samuel. Sin embargo, de inmediato suprimi¨® el estremecimiento de su coraz¨®n. Kathleen se dio vuelta al escuchar conmoci¨®n. Estaba a punto de marte. Es hora deer.¡± Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Samuel se cruz¨® de brazos. ¡°?Qu¨¦ quiere decir con eso, Sra. Johnson?¡± ¡°No es nada. Simplemente no quer¨ªa que tuvieras hambre. Kathleen sonri¨® de una manera que no se parec¨ªa en nada a una sonrisa. ¡°?Puedes ayudar a preparar dos tos de pasta?¡± Samuel mir¨® fijamente. ¡°Date prisa¡±, inst¨® Kathleen. ¡°Deber¨ªamos dividirs tareas del hogar por igual. Si yo preparo los tos, entonces t¨² deber¨ªasvar los tos¡±. Samuel dej¨® escapar un resoplido fr¨ªo antes de preparar mesa deledor. Despu¨¦s de eso, trajo los dos tos de pasta y los coloc¨® sobre mesa. Ya hab¨ªa otros tres tos y un to de sopa en mesa, todos preparados por Kathleen. Cada to se ve¨ªa absolutamente delicioso. Samuel tom¨® asiento. Era primera vez que probaba cocina de Kathleen. En ese momento, Kathleen sac¨® el to final que hab¨ªa preparado. Despu¨¦s de dejarlo en mesa deledor, sac¨® una bote de vino tinto del gabe a sudo. ¡°Nunca pens¨¦ que tendr¨ªas un vino de tan buena calidad¡±. Kathleen coloc¨® el alcohol dnte de Samuel. ¡°?Que tal un trago?¡± Samuel respondi¨® con indiferencia: ¡°?Est¨¢s seguro?¡± ¡°?Necesitas ser tan calcdor con una bote de vino?¡± Kathleen sonri¨® mansamente. Su sonrisa se parec¨ªa a una flor en flor. Un rastro de emocionesplicadas brill¨® en los ojos de Samuel mientras miraba. Despu¨¦s de abrir bote de vino, Kathleen llen¨® copa de vino de Samuel hasta el borde. Sab¨ªa el contenido de alcohol de este vino en particr. Aparte de eso, tambi¨¦n era muy consciente de tolerancia de Samuel por el licor. ?No hay forma de que no se emborrache despu¨¦s de beber esta bote de vino! Luego se sirvi¨® una peque?a cantidad de vino. Samuel entrecerr¨® los ojos. Sin embargo, ¨¦l no quer¨ªa expone. Kathleen levant¨®s copas de vino. ¡°Salud.¡± Inesperadamente, Samuel no solo acept¨® copa de vino destinada a ¨¦l de mano de Kathleen, sino que tambi¨¦n tom¨® su copa de vino. Primero bebi¨® porci¨®n de Kathleen antes de tragar suya. Kathleen se sorprendi¨® por su i¨®n. Despu¨¦s de dejars copas de vino, Samuel entrecerr¨® los ojos y se ri¨® con frialdad. ¡°Milisegundo. Johnson, parece que no tienes una buenaprensi¨®n de mi enfermedad¡±. Sus pbras sorprendieron a Kathleen. ¡°A veces, cuando personalidad dividida se hace cargo, su tolerancia al alcohol tambi¨¦n cambiar¨¢¡±. La mirada hda de Samuel se pos¨® en e. ?Maldita sea! ?Vio a trav¨¦s de mi estratagema! Kathleen se apret¨® los dedos, sin saber qu¨¦ har¨ªa Samuel a continuaci¨®n. En cuanto a Samuel, tom¨® su tenedor y se sirvi¨®ida que e hab¨ªa preparado. ¡°Toma asiento¡±, dijo Samuel con voz mon¨®tona. Kathleen se sent¨® y coloc¨® ambas manos sobre sus muslos. ¡°?Qu¨¦ tengo que hacer para que me devuelvas a Samuel?¡± ¡°Se lo dije varias veces, Sra. Johnson¡±, record¨® Samuel. ¨¦l no te pertenece. Adem¨¢s, eras t¨² quien no lo quer¨ªa. Eso un pedazo de basura, y basura deber¨ªa ser destruida¡±. Kathleen mir¨® hacia arriba con los ojos inyectados en sangre. ¡°?Qui¨¦n te dio el derecho de decir eso?¡± ¡°?Pero no es esa verdad?¡± Samuel se ri¨®. ¡°Si no fuera por su estupidez que lo hizo creer ens mentiras de Nicolette, ?habr¨ªa perdido a su beb¨¦?¡± Kathleen apret¨® losbios. ¡°Si fueras ¨¦l, en caso de un incidente, tambi¨¦n asumir¨ªas que primera persona que viste al despertarte fue tu salvador. Adem¨¢s, fue Nicolette quien dijo eso en primer lugar. Ni siquiera tuvo tiempo de diferenciar sus pbras¡±. ¡°?De verdad est¨¢s inventando algunas excusas para ¨¦l?¡± El tono de Samuel estaba cargado de sarcasmo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Solo estoy exponiendo los hechos¡±. Sinti¨¦ndose molesta, se sirvi¨® una copa de vino y estaba a punto de bebe. Sin embargo, Samuel detuvo y le dijo pl¨¢cidamente: ¡°No puedes beber¡±. Kathleen enarc¨® ligeramentes cejas. ¡°?Por que no?¡± Samuel respondi¨® con apat¨ªa: ¡°Simplemente no puedes¡±. ¡°Ja ja. No esperaba que t¨², el alter ego, te preocuparas por m¨ª. Kathleen apart¨® su mano. ¡°?No deraste que ambos somos simplemente extra?os? Entonces, ?por qu¨¦ necesitar¨ªa tu preocupaci¨®n? Con eso, termin¨® su copa de vino. Kathleen ten¨ªa una tolerancia al alcohol terriblemente baja. Por lo tanto, su delicado rostro pronto se sonroj¨®. Aun as¨ª, quer¨ªa seguir bebiendo. Al ver eso, Samuel arrebat¨® bote de vino. ¡°D¨¦jame beber¡±. Kathleen intent¨® arrebat¨¢rselo. Sabiendo que quitar bote de vino ser¨ªa in¨²til, bebi¨® el resto del vino de una s vez. Kathleen lo fulmin¨® con mirada. ?Muy bien! Le ech¨® los brazos al cuello y lo mir¨® fijamente a los ojos prantes. ¡°Samuel, ?c¨®mo terminaste en este estado? Siempre me diste espalda durante nuestros tres a?os de matrimonio. Pero te volviste as¨ª en el momento en que me fui de tudo. Erao un pulpo aferrado al cuerpo de Samuel. Su par de ojos brintes y expresivos briron cuando dijo: ¡°Por favor, devu¨¦lveme a Samuel. Si no, ?puedes darme algo de tiempo para har con ¨¦l? La nuez de Ad¨¢n de Samuel se bnce¨®. ¡°?No tienes nada que quieras decirme?¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°No, no lo hago¡±. Samuelent¨® impasible: ¡°Qu¨¦ despiadado¡±. ¡°?Podr¨ªa ser que tambi¨¦n est¨¦s interesado en m¨ª?¡± Kathleen cuestion¨® mientras estaba en estado de embriaguez. Hab¨ªa una mirada insondable en los ojos de Samuel. ¡°Milisegundo. Johnson, est¨¢s pensando demasiado en ti mismo. Las cejas de Kathleen se contrajeron en respuesta a sus pbras. ¡°?Puedes dejarlo salir? Realmente tengo algo que decirle¡±. La respiraci¨®n de Samuel se hizo m¨¢s pesada. ¡°?Por qu¨¦ no me besas?¡± Kathleen se sobresalt¨® ante su petici¨®n. Aunque es Samuel, no es ¨¦l en cierto sentido. Incluso besaste a Caleb antes. Entonces, ?por qu¨¦ no puedes hacer lo mismo conmigo? Samuel se burl¨®. ?¨¦l tambi¨¦n sab¨ªa de esto? Kathleen afloj¨® sus brazos alrededor de ¨¦l. ¡°Esto es lo que necesito explicarle a Samuel¡±. Sin embargo, Samuel atrajo hacia ¨¦l y inmoviliz¨® contra pared. Kathleen luch¨® por un tiempo, pero fue en vano. E se mordi¨® elbio. ¡°?Qu¨¦ crees que est¨¢s haciendo?¡± ¡°Milisegundo. Johnson, ?tienes miedo de que me enamore de ti y termine sin volver? Samuel se enoj¨® hasta risa. Kathleen se puso r¨ªgida. ?Qu¨¦ agudo observador! Eso es lo que tiene en¨²n con Samuel, aunque s¨¦ que son misma persona. ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. Samuel se ri¨® con autodesprecio. Levant¨® mano para acariciarle cara antes de levantarle barbi con punta de los dedos. Su sonrisa se profundiz¨®. Poco a poco, pudo sentir que su mente se nuba y se derrumb¨® en los brazos de Kathleen. El efecto de droga hab¨ªa entrado en i¨®n. Chapter 277 Chapter 277 Cap¨ªtulo 277 Lo abandonaste Despu¨¦s de que Kathleen tranquilizara a Samuel, que se hab¨ªa desmayado, fue directamente al estudio de Samuel y empez¨® a hurgar en sus cosas. Encontr¨® su tel¨¦fono del abrigo que colgaba a undo. Tan prontoo encendi¨® su tel¨¦fono, entr¨® una mada. ¡°Sr. Macari, ?d¨®nde est¨¢s? Tyson pregunt¨® con entusiasmo. ¡°Tyson¡±, respondi¨® Kathleen con calma. ¡°Soy yo.¡± ¡°Sra. Macar¨ª!¡± Tyson estaba tan abrumado que moment¨¢neamente se olvid¨® de rci¨®n entre Samuel y Kathleen. ¡°Te enviar¨¦ mi ubicaci¨®n. Necesito que vengas de inmediato¡±, dijo Kathleen con un tono sombr¨ªo. ¡°Sra. Macari, ?c¨®mo vans cosas por all¨¢?¡±. Tyson pregunt¨® preocupado. ¡°Estamos bien¡±, respondi¨® Kathleen con frialdad. ¡°Tyson, no traigas a mucha gente contigo. Todav¨ªa tenemos que lidiar con Nicolette. ¡°Comprendido.¡± Tyson asinti¨®. Con eso, Kathleen termin¨® mada. Sab¨ªa contrase?a del tel¨¦fono de Samuel. Fue su cumplea?os. Luego, envi¨® su ubicaci¨®n a Tyson. Despu¨¦s de eso, Kathleen baj¨® al s¨®tano para ver a Nicolette. Cuando Nicolette vio a Kathleen, los ojos de primera ya no eran tan agudos. En cambio, parec¨ªan los ojos de un pez muerto, tenues e incapaces de reflejar luz. ¡°Hagamos un trato, Nicolette¡±, sugiri¨® Kathleen mientras miraba a mujer con condescendencia. Al escuchar eso, Nicolette frunci¨® el ce?o. ¡°?Lo has convencido de que me deje ir?¡± Kathleen asinti¨® en respuesta. Nicolette se qued¨® sin pbras. ¡°?Por qu¨¦?¡± E se burl¨®. ¡°?A qu¨¦ te refieres con por qu¨¦?¡± pregunt¨® Kathleen confundida. ¡°?Le gustas sin importar personalidad que sea!¡± Nicolette estaba agitada. ¡°D¨¦jame decirte algo. ?Sab¨ªa que ser¨ªas mi rival el d¨ªa que anciana se?ora Macari te trajo de regreso a residencia Macari! Es diferente c¨®mo te mira Samuel¡±. ¡°?En realidad?¡± Kathleen estaba perpleja. ¡°Ja ja. Los espectadores siempre pueden ver m¨¢s ramente ques personas en el juego¡±. Nicolette se mordi¨® elbio. ¡°Eres ¨²nica persona en su coraz¨®n. Nunca me habr¨ªa hado si no le hubiera mentido que le salv¨¦ vida¡±. Kathleen nunca imagin¨® que Nicolette le dir¨ªa esto. ¡°D¨¦jame decirte algo que no sabes, Kathleen¡±. Nicolette continu¨®: ¡°Cuando llegaste por primera vez a residencia de Macari, Samuel siempre te pa?aba cuando llorabas en secreto permaneciendo cerca de ti. Lo vi hacer eso un par de veces cuando fui a residencia Macari. Incluso rechaz¨® mi invitaci¨®n para salir porque ten¨ªa miedo de que estuvieras solo. ?Desde entonces, supe que ten¨ªas que morir!¡± Nicolette pens¨® que esta era su ¨²nica soluci¨®n. De lo contrario, no le quedar¨ªa nada. ¡°No ten¨ªa ni idea.¡± Kathleen mir¨® con indiferencia. ¡°Puse tanto esfuerzo y jugu¨¦ tantos trucos, pero solo me mir¨® una vez. Pero t¨², f¨¢cilmente atrajiste su atenci¨®n.¡± Los ojos de Nicolette estaban llenos de desesperaci¨®n. ¡°¨¦l te ama tanto que se dividi¨® en dos personalidades, y ambos todav¨ªa te aman¡±. La expresi¨®n de Kathleen era tan impasibleo siempre. ¡°Aun as¨ª, todav¨ªa no eres digno de simpat¨ªa, Nicolette¡±. ¡°?Solo haz lo que quieras conmigo!¡± Nicolette resopl¨®. Todav¨ªa con cara de p¨®quer, Kathleen pronunci¨®: ¡°Nunca pens¨¦ en matarte. Nunca quise que murieras desde el principio. Despu¨¦s de todo, debes estar desesperado ya que no puedes usar tus piernas.¡± ¡°Entonces, ?ese es tu objetivo? ?Para verme sufrir un dolor peor que muerte y vivir un infierno en vida? Los ojos de Nicolette se volvieron ciales. ¡°As¨ª es.¡± Losbios rojos de Kathleen se curvaron en una mueca. ¡°Podr¨¦ verte caminar lentamente hacia tu muerte sin tomar ninguna i¨®n yo mismo¡±. ¡°?Voy a matarte!¡± Nicolette bram¨® en agon¨ªa. ¡°Nicolette, est¨¢s impotente ahora¡±, dijo Kathleen con calma. ¡°No eres m¨¢s que fuente de ri?¨®n de Zachary incluso si eres capaz de salir ahora. La familia Yoeger es amable contigo solo porque pueden beneficiarse de ello¡±. Nicolette mir¨® a Kathleen con desesperaci¨®n. Luego, pregunt¨® con frialdad: ¡°?Qu¨¦ quieres decir cuando dices que quieres hacer un trato conmigo?¡± ¡°Mant¨¦n todo lo que pas¨® aqu¨ª en secreto. A cambio, te ayudar¨¦ cuando familia Yoeger decida quitarte el ri?¨®n¡±. Kathleen enarc¨® ligeramentes cejas. ¡°?C¨®mo vas a ayudarme?¡± Nicolette frunci¨® el ce?o. ¡°No puedo dec¨ªrtelo ahora. Pero te dejar¨¦ salir de celda de agua si aceptas nuestro trato. Los ojos ros de Kathleen parec¨ªan fr¨ªos. El rostro de Nicolette se volvi¨® ceniciento. ¡°Multa. Acepto el trato. ¡°Nicolette, te matar¨¦ con mis propias manos si te atreves a romper tu promesa. Deber¨ªas saber que es panido para m¨ª hacer eso. Todo lo que se necesita es un paquete de veneno. Kathleen se burl¨®. Sus pbras hicieron temr a Nicolette. ¡°?No tienes miedo de que tome represalias una vez que salga de aqu¨ª?¡± ¡°?T¨²?¡± Kathleen pronunci¨® con desd¨¦n: ¡°No te ten¨ªa miedo ni siquiera cuando tus piernas estaban bien. Entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa estarlo ahora que te has vuelto as¨ª? ¡°?Kathleen, te arrepentir¨¢s en el futuro si no me matas hoy!¡± Nicolette amenaz¨®. ¡°Ya veremos entonces¡±. Kathleen mir¨® con frialdad. Nicolette se mordi¨® elbio con fuerza. ¡°Har¨¦ un trato contigo¡±. Kathleen simplemente mir¨® con indiferencia por un momento antes de decir: ¡°Esp¨¦rame entonces. Ir¨¦ a buscars ves ahora. Con eso, se dio vuelta y se fue. Nicolette solo pudo sonre¨ªr con amargura. Nunca pens¨® que Kathleen podr¨ªa hacer que Samuel escuchara tan f¨¢cilmente. Esto era algo que e nunca podr¨ªa lograr. Mientras tanto, Kathleen volvi¨® aledor. Record¨® que dej¨® a Samuel en si. Sin embargo, ¨¦l se hab¨ªa ido cuando e regres¨®. ¡°?Samuel?¡± Kathleen estaba confundida. ?A d¨®nde fue ¨¦l? ¡°?Est¨¢s buscando esto, tal vez?¡± De repente, Samuel apareci¨® justo detr¨¢s de e con una ve en mano. ¡°?Eres Samuel?¡± Las cejas de Kathleen se torcieron ligeramente mientras miraba el hermoso rostro de Samuel. Los delgadosbios de Samuel se curvaron ligeramente. ¡°S¨ª. Soy yo.¡± Instant¨¢neamente, el coraz¨®n de Kathleen dio un vuelco. ¡°No tu no eres.¡± ¡°Te dije antes que ya no volver¨ªa¡±, dijo Samuel con frialdad. Kathleen pronunci¨® rotundamente: ¡°Me he puesto en contacto con Tyson y estar¨¢ aqu¨ª pronto. Dames ves, Samuel. Samuel baj¨® cabeza. Estaba tan cerca que sus delgadosbios casi pod¨ªan tocar nariz de Kathleen. ¡°?Qu¨¦ pasa si me niego a hacerlo?¡± Kathleen respondi¨® con calma. ¡°Multa. Puedes qued¨¢rtelo. ?Que m¨¢s puedo hacer? Dejar¨¦ el lugar cuando llegue Tyson. Puedes hacer lo que quieras. No eres Samuel, as¨ª que no me importa lo que hagas. ¡°?T¨² no?¡± La hostilidad llen¨® los ojos de Samuel. ¡°As¨ª es¡±, dijo Kathleen con frustraci¨®n. E continu¨®: ¡°Samuel me escucha bien. Prefer¨ªastimarse a s¨ª mismo que a m¨ª, y me dijo que nunca me mentir¨ªa. Adem¨¢s, me dijo que pidiera su ayuda cada vez que la necesitara. Y que ¨¦l me ayudar¨¢ mientras yo lo haga. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ lo abandonaste?¡± Samuel se burl¨®. Kathleen fue sorprendida por sus pbras. ¡°Eres una mujer tan cruel¡±. Samuel le apret¨® barbi. ¡°Quieres que sea amable contigo incluso cuando no lo amas. ?Qu¨¦ quieres de ¨¦l? ¡°Quiero que viva bien¡±. Kathleen pod¨ªa sentir que susbios casi tocaban los de e. N?velDrama.Org: text ? owner. Estaba a un pelo de distancia. Pero ¨¦l no puede vivir bien sin ti. La respiraci¨®n de Samuel se hizo m¨¢s pesada. ¡°¨¦l testim¨®, as¨ª que se lo merece. ?Por qu¨¦ te sientes mal por ¨¦l? Incapaz de refutar sus pbras, Kathleen guard¨® silencio. Luego, levant¨® cabeza y habl¨® con los ojos llorosos. ¡°No sabes nada.¡± Samuel se congel¨®. ¡°Solo quiero que viva bien. Eso es todo ¡ªdijo Kathleen con voz ronca¡ª. Chapter 278 Chapter 278 Cap¨ªtulo 278 Como desees Al mirar a Kathleen, Samuel sinti¨® un dolor en el coraz¨®no si se lo estuvieran partiendo en pedazos. ¡°Puedo vivir bien en su lugar. As¨ª que d¨¦jame quedarme a tudo, ?de acuerdo? Habl¨® en voz baja. ¡°No permitir¨¦ que mantengas el control de su cuerpo. Y no me gustas. ?Ni siquiera un poquito!¡± Kathleen lo apart¨® bruscamente. ¡°?Es eso as¨ª? Supongo que morir¨¦ junto con ¨¦l, ya que no te gusta ninguno de los dos. Samuel sonri¨® fr¨ªamente. Kathleen se qued¨® hda. ?Qu¨¦? Samuel camin¨® hacia ventana con ve en mano. Kathleen sab¨ªa a lo que se refer¨ªa. ¡°?Detente, Samuel!¡± E corri¨® en su diri¨®n para detenerlo. Sin embargo, para su consternaci¨®n, lleg¨® demasiado tarde. Samuel hab¨ªa tirado ve por ventana. Debajo de ventana hab¨ªa un vasto mar. Ser¨ªa imposible encontrar ve si aterrizara en el mar. Kathleen lo mir¨® con impotencia. Con un tir¨®n, Samuel abraz¨® a Kathleen con fuerza. Parec¨ªa distante cuando dijo: ¡°He escondido bombas en este castillo y morir¨¦ junto con Nicolette. Ambos somoss personas que m¨¢s odias. Podr¨¢s vivir c¨®modamente cuando nos hayamos ido. ?Qu¨¦? Kathleen luch¨® por liberarse de su agarre. ¡°?Has perdido cabeza!¡± Entonces, sinti¨® un dolor agudo en el cuello. Instant¨¢neamente perdi¨® toda fuerza en su cuerpo. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo, Samuel?¡± pregunt¨® Kathleen mientras Samuel abrazaba. ¨¦l carg¨® en sus brazos. ¡°Nada.¡± Luego, camin¨® hacia puerta. Te pondr¨¦ en el coche. Solo espera a Tyson all¨ª¡±. ¡°?T¨² que tal?¡± Kathleen pregunt¨® aturdida. Samuel le nt¨® un beso en frente y dijo: ¡°Me quedar¨¦ aqu¨ª. Siempre.¡± Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de Kathleen. ¡°Samuel no querr¨¢ morir¡±. ¡°Te lo he dicho, yo soy el que hace mada para este cuerpo ahora¡±. Samuel cubri¨® a Kathleen con su cazadora y procedi¨® a saca. El clima estaba fr¨ªo afuera. Samuel llev¨® a Kathleen a su auto. Despu¨¦s de deja en el asiento del conductor, le toc¨® cara suavemente y dijo: ¡°Adi¨®s¡±. ¡°?Samuel! ?No te vayas!¡± Kathleen entr¨® en p¨¢nico. Samuel baj¨® cabeza y no pudo evitar besa de nuevo. ¡°Es hora. Deber¨ªa desaparecer ya que me odias tanto.¡± ¡°No, no lo hagas¡±. Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Kathleen. ¡°No tuve eli¨®n ese d¨ªa, Samuel. Tu vida estar¨ªa en peligro si no hiciera eso. ?Eh? ?Por qu¨¦ mi vida estar¨ªa en peligro? Eso hizo que Samuel frunciera el ce?o. ¡°No quiero que mueras, Samuel. Lo digo en serio.¡± Kathleen se aferr¨® a ropa de Samuel con todass fuerzas que le quedaban. ¡°Est¨¢s mintiendo.¡± Samuel estaba visiblemente poco convencido. ¡°Esta es ¨²ltima vez que nos veremos. Kathleen, te amo sin importar personalidad que tenga¡±. Volvi¨® a ponerle mano en el regazo. ¡°?No!¡± Kathleen volvi¨® a estirar los brazos. ¡°Samuel, estoy diciendo verdad. Alguien quer¨ªa matarte. El francotirador estaba cerca de residencia de Lewis en ese momento. Caleb tambi¨¦n lo vio. Por eso me ayud¨®¡±. Samuel se puso r¨ªgido. ¡°Urgh¡­¡± Se agarr¨® el pecho de repente. Ten¨ªa tanto dolor que su rostro se puso p¨¢lido al instante. ¡°?Regresa! ?Regresa!¡± Samuel rugi¨®. Al ver eso, Kathleen frunci¨® el ce?o. ?Con quien esta hando? Se aferr¨® al brazo de Samuel con todas sus fuerzas. Soy yo, Samuel. Soy Kathleen. No dejes que te controle m¨¢s. Salga. Hablemos, ?de acuerdo? Tengo tantas cosas que decirte. Por favor, por favor sal y encu¨¦ntrame¡±. Los ojos de Samuel se inyectaron en sangre cuando dirigi¨® su mirada hacia e y sonri¨® con frialdad. ¡°?Por qu¨¦? ?No quieres verme? ¨¦l es Samuel, pero yo tambi¨¦n¡±. ¡°No me culpes, pero solo lo quiero a ¨¦l. El otro Samuel. El coraz¨®n de Kathleen se apret¨®. Samuel se ri¨®. ¡°Qu¨¦ dama m¨¢s cruel¡±. Samuel volvi¨® a tocarle cara. De repente, dijo con calma: ¡°Bien,o quieras entonces¡±. Kathleen lo mir¨® fijamente. ¡°Lo siento.¡± ¡°No tienes que disculparte¡±. Los ojos de Samuel estaban llenos de desgana. Continu¨®: ¡°Acabo de conocerte y ahora tengo que irme. Desaparecer¨¦ de verdad una vez que se recupere¡±. Kathleen se sobresalt¨® al escuchar eso. ¡°Pero esta bien. Mientras seas feliz¡­ todo est¨¢ bien¡­¡± La voz de Samuel se volvi¨® m¨¢s suave y sus p¨¢rpados se volvieron m¨¢s pesados. Pronto, cerr¨® los ojos. Luego, cay¨® de espaldas. ¡°?Samuel!¡± Kathleen grit¨®. Reuniendo todas sus fuerzas, se baj¨® del auto. Solo hab¨ªa dos de ellos aqu¨ª. Cubri¨® a Samuel con cazadora que ¨¦l le dio y se sent¨® en silencio a sudo. En ese momento, un rel¨¢mpago cruz¨® el cielo. Iba a llover pronto. Kathleen apoy¨® cabeza de Samuel en su regazo. Pronto, lluviaenz¨® a caer. Kathleen cubri¨® cabeza de Samuel para evitar que se empapara con lluvia. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. No ten¨ªa idea de cu¨¢ndo desaparecer¨ªa el efecto de droga. Adem¨¢s, no estaba segura de cu¨¢ndo llegar¨ªa Tyson. Tanto Samuelo e estar¨ªan en serios problemas si tuvieran que pasar noche aqu¨ª y si lluvia se volviera m¨¢s fuerte. Kathleen dej¨® escapar un suspiro ante ese pensamiento. Reflexion¨® por un momento antes de colocar suavemente cabeza de Samuel en el suelo. Lentamente, se movi¨® para abrir puerta del asiento trasero del auto. Luego, trat¨® de mover a Samuel al auto con todas sus fuerzas. Desafortunadamente, no funcion¨® en absoluto. Despu¨¦s de intentarlo unas cuantas veces m¨¢s, sinti¨® que iba a perder todas sus fuerzas. No hace falta decir que estaba exasperada. ?Tos! ?Tos! En ese momento, Samuel recuper¨® conciencia. ¡°?Est¨¢s despierto, Samuel?¡± Kathleen se sorprendi¨® gratamente y se acerc¨® gateando. ¡°?Kate?¡± La voz de Samuel sonaba ronca. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s-¡° ¡°?Puedes ponerte de pie?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Tenemos que salir de lluvia¡±. Samuel se puso de pie. Estaba mayormente ileso. Levant¨® a Kathleen. Luego, se dirigi¨® directamente al castillo con e en sus brazos. Samuel apret¨® mand¨ªb. Parec¨ªa haber adivinado lo que hab¨ªa sucedido despu¨¦s de ver todo lo que ten¨ªa dnte. ¡ªKate¡­ ¡ªgrazn¨® Samuel. Subes escaleras, no te quedes aqu¨ª. Los dos necesitamos un ba?o caliente ¡ªinstruy¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Sin dudarlo, Samuel llev¨® a Kathleen escaleras arriba. Kathleen en secreto exhal¨® un suspiro de alivio. ?Realmente es Samuel! Apenas llegaron a habitaci¨®n, Samuel fue al ba?o a preparar agua caliente. Kathleen se envolvi¨® en manta despu¨¦s de quitarse toda ropa mojada. Era diferente para e que para Samuel. Aunque Samuel se envenen¨®, recibi¨® una transfusi¨®n de sangre de e. Como tal, estar¨ªa bien. Sin embargo, en el caso de Kathleen, hab¨ªa perdido demasiada sangre. Adem¨¢s de eso, su cuerpo era d¨¦bil originalmente. Despu¨¦s de esta serie de eventos, su cuerpo ya no pudo m¨¢s. En ese momento, Samuel sali¨® del ba?o y camin¨® hacia Kathleen. ¡°Se hace. Te llevar¨¦ adentro. Kathleen dej¨® manta. Samuel trag¨® saliva cuando vio su cuerpo desnudo. ¡°Deja de mirarme. De todos modos, no eso si fuera primera vez que lo ves. ?Quieres que me congele hasta morir? Kathleen se quej¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. Carg¨® a Kathleen y entr¨® en el ba?o. Luego, meti¨® dentro de ba?era llena de agua caliente. Kathleen tarareaba c¨®modamente mientras su cuerpo se calentaba. ¡°De acuerdo. No tienes que preocuparte por m¨ª. Ve a darte una ducha. Cerr¨® los ojos. Estabapletamente agotada. ¡ªEst¨¢ bien ¡ªgrazn¨® Samuel. Luego se fue y fue a habitaci¨®n de aldo para tomar una ducha caliente. Samuel estaba en bata de ba?o cuando regres¨®. ¡°?Ya terminaste?¡± pregunt¨® mientras se pon¨ªa en cuclis aldo de ba?era. Kathleen abri¨® lentamente los ojos y pregunt¨®: ¡°Esta enfermedad tuya¡­ ?has intentado trata?¡± Samuel se congel¨®. Su suposici¨®n fue correcta. ¡°No te har¨¦ da?o, Kate¡±. ¨¦l se aferr¨® a sus manos con fuerza. ¡°Nunca testimar¨¦, sin importar personalidad que tenga¡±. S¨¦ que no lo har¨¢s. Pero no puedo aceptar que testimes¡±, enfatiz¨® Kathleen. ¡°Tienes miedo de m¨ª, ?verdad?¡± Samuel murmur¨®. Chapter 279 Chapter 279 Cap¨ªtulo 279 No hay m¨¢s remedio que dejarlo ir Kathleen suspir¨® profundamente. ?Por qu¨¦ todos preguntan esto? Preocupada, dijo: ¡°?Puedes dejar destimarte de esta manera, Samuel? Si sigues as¨ª, ?no estar¨¢s defraudando a anciana se?ora Macari? ?Junto con el se?or Macari y se?ora Macari? Samuel no respondi¨®. Frustrada, Kathleen frunci¨® losbios con ansiedad. Le preocupaba que volviera a salir corriendo si se pon¨ªa nervioso. ¡°Ya basta, Samuel. Deber¨ªas tratar tu enfermedad¡±, suplic¨® Kathleen mientras frunc¨ªa el ce?o profundamente. ¡°Es incurable¡±, dijo Samuel con voz ¨¢spera. Continu¨®: ¡°Despu¨¦s de que recuper¨¦ conciencia, contrat¨¦ a un m¨¦dico extremadamente conocido y le ped¨ª que revisara mi condici¨®n. Mi enfermedad empez¨® por tu culpa. Todo estar¨¢ bien mientras est¨¦s a mido. Eres el elemento crucial que ayuda a estabilizar tanto mi condici¨®no mi estado emocional¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita por su repentina deraci¨®n. ?Soy realmente tan importante? ¡°?No hay otra manera?¡± pregunt¨® e con el ce?o fruncido. Samuel se dio cuenta de dif¨ªcil posici¨®n en que se encontraba y dijo: ¡°Lo s¨¦. No puedo obligarte a hacer algo que no quieres. Har¨¦ todo lo posible para arregl¨¢rms solo¡±. En ese momento, e descendi¨® a un momento de profunda reflexi¨®n, y se produjo el silencio. Ahora que lo pienso, me pregunto si escuch¨®s cosas que dije afuera antes. Por su expresi¨®n, dudo que lo hiciera. Eso significa que no sabe que bes¨¦ a Caleb ayer para protegerlo. Bueno¡­ que as¨ª sea. No quiero explicarme de todos modos. Observ¨® su expresi¨®n y capt¨® frustraci¨®n que estaba sintiendo. Como tal, no prosigui¨® con el asunto. Ten¨ªa miedo de que e tuviera m¨¢s razones para despreciarlo ahora que sab¨ªa que estaba enfermo. Reprimi¨® infelicidad que sent¨ªa y dijo: ¡°D¨¦jamevarte el cabello¡±. E asinti¨® y gru?¨® en acuerdo. Seguido de eso, Samuel procedi¨® avarle el cabello meticulosamente y con delicadeza. ¡°?Cu¨¢nto tiempo tendr¨¢n que venir Tyson y los dem¨¢s?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad. Les llevar¨¢ al menos hasta ma?ana por noche. Todo depende de cu¨¢ndo pase tormenta¡±, explic¨® Samuel. ¡°Esto es una i, ?correcto? ?Hay alguien m¨¢s por aqu¨ª?¡± e pregunt¨®. ¡°No, en absoluto¡±, respondi¨® con un movimiento de cabeza. E frunci¨® el ce?o ligeramente y sonde¨®: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo con una io esta?¡± Mientras ayudaba avarle bien el cabello, dijo: ¡°Estaba pensando que si llegaba a un punto en el que no pod¨ªa contrrme, necesitaba un lugar para airme¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita y repiti¨®: ¡°?neabas vivir s en una i?¡± ¨¦l asinti¨® en reconocimiento. En ese momento, Kathleen sinti¨® que invad¨ªan punzadas de angustia y tristeza. Se dio cuenta de que e era lo que Samuel necesitaba para darse un capricho. Si no pod¨ªa encontra, su estado emocional fluctuar¨ªa perpetuamente y podr¨ªa terminar teniendo que quedarse en la i. ¡°Me asegurar¨¦ de darme un capricho, Kate¡±, dijo Samuel con voz ¨¢spera para tranquilizarlo. Dicho esto, sab¨ªa que tal vez no val¨ªa pena o no serv¨ªa de mucho todo el tratamiento. ¡°Encontrar¨¦ un doctor, as¨ª que por favor no me odien. ?Quieres?¡± suplic¨® Samuel desesperadamente en voz baja. Kathleen sinti¨® un dolor agudo que le atraves¨® el coraz¨®n antes de finalmente responder: ¡°Est¨¢ bien¡±. Estaba encantado de recibir su respuesta. ¨¦l dijo: ¡°Tu cabello est¨¢ hecho. ?Hay algo m¨¢s con lo que necesites ayuda?¡± ¡°No vayas demasiado lejos ahora. ?No he terminado en este estado por tu culpa? resopl¨® Kathleen enfadada. Se sorprendi¨® y se detuvo por un momento antes de decir: ¡°Lo siento¡±. E pregunt¨® d¨¦bilmente: ¡°?Tienes otra copia de ve?¡± ¡°?Qu¨¦ ve?¡± pregunt¨® Samuel con el ce?o fruncido. ¡°Encerraste a Nicolette en prisi¨®n subterr¨¢nea. Fui a buscarte antes para conseguir ve, pero tiraste¡±, explic¨® Kathleen con impaciencia. ?Nicolette est¨¢ aqu¨ª? pregunt¨® Samuel mientras frunc¨ªa el ce?o por sorpresa. Kathleen lo mir¨® de manera extra?a y pregunt¨®: ¡°?Noparten los dos el mismo conjunto de recuerdos?¡± Dijo con voz ronca: ¡°¨¦l puede ver mis recuerdos, pero yo no puedo ver los suyos¡±. E no supo c¨®mo responder a esa revci¨®n y en cambio mantuvo su silencio. Prometi¨®: ¡°Har¨¦ todo lo posible para asegurarme de que no aparezca m¨¢s¡±. Se hab¨ªa vuelto muy cuidadoso con sus gestos y forma en que seportaba. Ten¨ªa mucho miedo de revr sudo explosivo y asusta. Eso era algo que quer¨ªa evitar a toda costa, ya que no quer¨ªa detectar el m¨¢s m¨ªnimo miedo o terror en sus ojos cuando lo miraba. Sin embargo, con esa revci¨®n, Kathleen estabapletamente convencida de que Samuel no hab¨ªa escuchado lo que e hab¨ªa dicho antes. ¡°Deja ir a Nicolette, Samuel. Ha perdido ambas piernas. Ya es m¨¢s que suficiente tortura para e¡±, afirm¨® Kathleen con gravedad. ¡°Est¨¢ bien. Te escuchar¨¦¡±, respondi¨® Samuel obedientemente. Sin embargo, agreg¨®: ¡°Dicho eso¡­ solo tengo una ve¡±. E se qued¨® sin pbras. R¨¢pidamente agreg¨®: ¡°No tienes que preocuparte por eso. Estoy seguro de que a Tyson y a los dem¨¢s se les ocurrir¨¢n otros m¨¦todos para saca cuando lleguen ma?ana. ¡°Eso es bueno entonces¡±, respondi¨® Kathleen con un suspiro de alivio. ¡°?Ya terminaste? Te llevar¨¦ afuera ¡ªpidi¨®. Levant¨® ambos brazoso prueba preliminar antes de responder: ¡°Parece que he recuperado algo de mi fuerza¡±. ¨¦l mir¨® fijamente con un tinte de decepci¨®n en sus ojos. ¡°Dame bata de ba?o¡±, instruy¨® Kathleen. Sin embargo, ¨¦l no se movi¨® y simplemente mir¨® con una expresi¨®nmentable en su rostro. Se sostuvo frente con exasperaci¨®n mientras reconoc¨ªa y dec¨ªa: ¡°Bien. Ay¨²dame a ponerme bata de ba?o y luego s¨¢came¡±. Samuel gru?¨® en reconocimiento y asinti¨® alegremente. Agarr¨® bata de ba?o y ayud¨® a coloca sobre su esbelto cuerpo antes de levanta en sus brazos y saca. Afuera, tormenta continuaba rugiendo imcablemente. Kathleen lo tom¨® y pregunt¨® preocupada: ¡°?Crees que Nicolette morir¨¢ congda all¨ª abajo?¡± ¡°Puedo bajar esclusa y permitir que el agua de mar se drene¡±, dijo Samuel con frialdad. A decir verdad, no quer¨ªa hacerlo en absoluto. Sin embargo, supuso que Kathleen no estaba dispuesta a dejar que Nicolette terminara en un lugaro ese. ¡°?Ve y hazlo entonces!¡± implor¨® Kathleen. E continu¨®: ¡°?Por qu¨¦ no lo dijiste antes?¡± ¡°Bueno¡­ T¨² tampoco preguntaste,¡± contest¨® solemnemente. E no estaba muycida por eso yent¨®: ¡°Est¨¢s acabado si Nicolette encuentra su final aqu¨ª, Samuel¡±. Sin embargo, puso una expresi¨®n indiferente y transmiti¨®pletamente que no le importaba ni un poco. E explic¨®: ¡°T¨² sabes tan bieno yo que Zachary quiere tener un trasnte de ri?¨®n, ya que cree que sus ri?ones actuales no est¨¢n funcionando bien. Una vez que Nicolette deje este mundo, eso ser¨ªa lo mismo que destruir toda esperanza que tiene Zachary. Dudo que te dejara salir ileso despu¨¦s de eso. Una mirada fr¨ªa brill¨® en sus ojos cuando respondi¨®: ¡°?Crees que tienen habilidad?¡± ramente no le importaba. E agarr¨® su bata negra y exigi¨®: ¡°Date prisa y drena el agua ahora. Cons¨ªgueme un juego de ropa limpia tambi¨¦n. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® con un asentimiento. Con eso, se dio vuelta para irse, y Kathleen finalmente dej¨® escapar unrgo suspiro de alivio. Samuel baj¨® bajo tierra y dren¨® el agua. Muy pronto, Nicolette emergi¨® empapada hasta los huesos,Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. temndo sin parar. Mientras se abrazaba a s¨ª misma en un intento in¨²til de preservar su calor, mir¨® a Samuel y exm¨®: ¡°?Por qu¨¦ no te deshaces de m¨ª ahora y terminas con esto?¡±. ¡°Si no fuera por Kate, todav¨ªa estar¨ªas sumergido en medio de toda esa agua de mar¡±, respondi¨® Samuel con frialdad, y se dio vuelta para irse. No pod¨ªa molestarse en entar ning¨²n tipo de conversaci¨®n con Nicolette. ?No Kathleen otra vez! ?Maldita sea! Una vez que salga de aqu¨ª, ?tendr¨¦ que encontrar una manera de tratar con e! Samuel luego fue a cocina y prepar¨® dos tazas calientes de t¨¦ de jengibre. Llev¨®s tazas a habitaci¨®n y le entreg¨® una a Kathleen. Recibi¨® copa con ambas manos y sinti¨® el calor que emanaba de copa inmediatamente esparcirse por todo su cuerpo. Tom¨® asiento junto a e y pareja se sent¨® en silencio as¨ªo as¨ª. Despu¨¦s de un tiempo, eenz¨® d¨¦bilmente: ¡°Samuel¡­¡± Sin embargo, ¨¦l r¨¢pidamente intervino: ¡°Ya no tienes que persuadirme. Regresar¨¦ para recibir el tratamiento necesario. Te prometo que esto no volver¨¢ a suceder nunca m¨¢s¡±. ¡°?En realidad?¡± sonde¨® Kathleen suavemente mientras lo miraba. ¨¦l asinti¨® solemnemente. ¡°Eso es genial entonces¡±, respondi¨® Kathleen con un susurro ligeramente ¨¢spero. E agreg¨®: ¡°Samuel, espero que contin¨²es viviendo decentemente en los pr¨®ximos a?os. A decir verdad, que t¨² seas as¨ª tambi¨¦n supone una carga sustancial para m¨ª. Esto podr¨ªa ser yo siendo ego¨ªsta, pero me siento terrible cuando est¨¢s en este estado. Estoy haciendo todo lo posible para dejar el pasado en el pasado y vivir mis pr¨®ximos d¨ªas en paz. Por favor, no vuelvas a ser as¨ª, ?de acuerdo? Su hermoso y elegante rostro se puso ligeramente p¨¢lido cuando asinti¨® y dijo: ¡°Est¨¢ bien¡±. A pesar de que estuvo de acuerdo tan f¨¢cilmente, sab¨ªa que hab¨ªa poco o nada que pudiera hacer al respecto. Si realmente terminara perdiendo el control, inevitablemente terminar¨ªa en ese estado una vez m¨¢s. No hab¨ªa forma de salir de ese enigma al que se enfrentaba. De forma en que Samuel lo ve¨ªa, ¨²nica forma en que pod¨ªa so?ar con volver a tener una apariencia de vida normal era tener a Kathleen a sudo en todo momento. No hab¨ªa una soluci¨®n alternativa, especialmente porque a ¨¦l le gustaba tanto e. Sin embargo, a pesar de todo eso, no tuvo m¨¢s remedio que deja ir. El dolor que sinti¨® fue inmenso y absolutamente insondable para los dem¨¢s. Chapter 280 Chapter 280 Cap¨ªtulo 280 ?Viejo tos! ?Tos! Samuelenz¨® a toser terriblemente de repente. Incluso su mano que sosten¨ªa copa temba. Kathleen recibi¨® inmediatamente manta, dej¨® a undo y le dio unas palmaditas en espalda. ¡°Estoy bien¡­¡± Su tos parec¨ªa ser severa. E coloc¨® una mano en su frente. Tienes fiebre. ?D¨®nde guarda su medicaci¨®n antipir¨¦tica? Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°No s¨¦. Est¨¢ bien. Estar¨¦ bien despu¨¦s de tomar una siesta¡±. La voz de Samuel sonaba ronca. ¡°?No deber¨ªas conocer mejor condici¨®n de tu cuerpo? Una persona¨²n puede sentirse mejor despu¨¦s de una siesta, pero ?crees que eso se aplicar¨¢ a ti? E se levant¨®. Samuel not¨® suportamiento ansioso y dijo con voz ronca: ¡°A veces, cuando miro tus expresiones faciales, me da falsa impresi¨®n de que todav¨ªa est¨¢s enamorado de m¨ª¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Acu¨¦state y descansa por ahora. Ir¨¦ a buscar medicaci¨®n. ¡°De acuerdo.¡± ¨¦l asinti¨® y se tumb¨® en cama mientras e buscaba medicaci¨®n. Al final, Kathleen encontr¨® un botiqu¨ªn de primeros auxilios debajo del mueble del televisor en s de estar. Dentro hab¨ªa todo tipo de medicamentos. ?Crujir! ?Crujir! Escuch¨® el sonido de puerta bati¨¦ndose proveniente del s¨®tano. ?Samuel no cerr¨® bien puerta? Se apresur¨® hacia el s¨®tano. La escena que entr¨® en su visi¨®n sorprendi¨® porque Nicolette no estaba. ?Alguien se col¨® en el castillo? Mierda! ?Samuel! Kathleen corri¨® escaleras arriba de inmediato. Vio a una mujer obligando a Samuel a abrir boca y metiendo una pasti dentro. Samuel hab¨ªa perdido el conocimiento a causa de fiebre. De lo contrario, no habr¨ªa permitido que mujer hiciera lo que quisiera. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± Kathleen se adnt¨® para detene, pero ya era demasiado tarde. La mujer enmascarada dej¨® escapar una risa burlona antes de caminar apresuradamente hacia ventana y saltar. ?Golpear! E salt¨® al mar. ?Maldita sea! Parece que alguien sabe que estamos en i y se han estado escondiendo cerca, esperando oportunidad de tendernos una emboscada cuando bajamos guardia. Pero, ?por qu¨¦ capturaron a Nicolette? Si no logramos localiza, o si se descubre su cuerpo despu¨¦s de que maten, sin duda Samuel cargar¨¢ con culpa. Incluso si no hay evidencia, otros asumir¨¢n que ¨¦l es el culpable. Que fastidioso l¨ªo. ?Qui¨¦n es esa mujer de todos modos, y qu¨¦ le dio deer a Samuel? Kathleen volvi¨® aldo de Samuel y le tom¨® el pulso. Sin embargo, e no descubri¨® que sucediera nada inusual en su cuerpo. Eso es raro. ?Est¨¢n fando mis habilidades m¨¦dicas? ?Qu¨¦ podr¨ªa ser esa pasti si no es veneno? No importa. Me ocupar¨¦ de esto m¨¢s tarde. Kathleen le administr¨® un medicamento antipir¨¦tico. Luego, cerr¨® con ve todass puertas y ventanas porque iba a salir a buscar a Nicolette. Una tormenta el¨¦ctrica est¨¢ rugiendo afuera, as¨ª que estoy seguro de que no se han ido. Probablemente todav¨ªa deber¨ªan estar en i. Kathleen fue al estudio de Samuel. Hab¨ªa notado algunas armas cuando estaba buscando el medicamento antes. Tom¨® dos armas con e y registr¨® todo el castillo, asegur¨¢ndose de que no hubiera nadie m¨¢s all¨ª antes de irse. Luego, Kathleen condujo por i en busca de rastros de los invitados no bienvenidos. La i no era muy grande. Samuel hab¨ªa dado instriones a sus hombres para que arreran carretera que rodeaba i. Por lo tanto, su viaje no fue insoportable. Estas personas no podr¨ªan esconderse ens monta?as en medio de lluvia torrencial, ya que esContent bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. demasiado peligroso hacerlo. Condujo el coche hasta el otrodo de i. Como esperaba, Kathleen vio un mini cami¨®n. El cami¨®n se us¨® para transportar art¨ªculos desde el muelle hasta el castillo, pero esas personas lo robaron. Estas personas seguro que son audaces. ?Creen que Samuel y yo estamos enfermos, por lo que no nos atreveremos a perseguirlos? ?Excelente! Solo esperan. Yo les mostrar¨¦ Probablemente piensen que soy una broma porque he sido d¨®cil durante alg¨²n tiempo. Kathleen baj¨® ventani del auto, maniobrando el vnte con una mano mientras sosten¨ªa un arma en otra mano. Luego, dispar¨® dos tiros as ruedas del cami¨®n. La otra parte no esperaba que Kathleen abandonara el castillo, ni anticiparon que disparar¨ªa. Los neum¨¢ticos reventaron instant¨¢neamente y el cami¨®n se detuvo. Kathleen sali¨® de su auto con dos pists, una en cada mano. Apunt¨® a ventana del cami¨®n y abri¨® fuego directamente. El conductor recibi¨® un disparo y qued¨® inconsciente sobre el vnte. Camin¨® alrededor del auto hasta el asiento del pasajero. ¡°?Salir!¡± le grit¨® al hombre. El hombre presentaba heridas. Abri¨® puerta del coche y revel¨® su brazo herido. Sin embargo, sosten¨ªa un arma en otra mano. ?Estallido! Kathleen le dispar¨® al brazo armado sin dudarlo. Ese hombre exm¨® en agon¨ªa antes de caer del veh¨ªculo. E pis¨® su herida y pregunt¨®: ¡°?D¨®nde est¨¢ Nicolette?¡± Grit¨®: ¡°?Est¨¢ dentro de caju del auto!¡±. Kathleen se acerc¨® y retir¨® un pa?o de parte trasera del cami¨®n. Nicolette de hecho estaba escondida all¨ª. El terror llen¨® sus ojos mientras miraba a Kathleen. Kathleen resopl¨® y camin¨® de regreso aldo de ese hombre. ¡°?Qui¨¦n te envi¨® aqu¨ª?¡± Se mantuvo en silencio, reacio a divulgar informaci¨®n. E ast¨® su herida con los pies. ¡°?Deja de actuar duro y derrama los frijoles! ?De lo contrario, te arrojar¨¦ a celda de agua tambi¨¦n!¡± El rostro de ese hombre se puso p¨¢lido. ¡°Soy de Secta Dichosa¡±. ?La secta dichosa? ?La organizaci¨®n en que est¨¢ el padrino de mi hermano? ?Maldita sea! ¡°?Ese viejo!¡± La furia de Kathleen se intensific¨®. ?Deben estar cansados de vivir! Kathleen los llev¨® de regreso al castillo. Quit¨® todo el equipo ys herramientas de ellos y los coloc¨® dentro de celda de agua. Nicolette pronunci¨® con voz temblorosa: ¡°No ne¨¦ escapar¡±. ¡°?Decir ah!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°No te dejaron inconsciente. ?Por qu¨¦ no gritaste ni hiciste ning¨²n ruido antes si no estabas pensando en escapar? Nicolette estaba at¨®nita. Kathleen cerr¨® puerta de celda de agua. Gir¨® sobre sus talones y se dirigi¨® arriba a habitaci¨®n de Samuel. Sin embargo, not¨® que ya no estaba acostado en cama. ?Donde esta el? ¡°?Samuel?¡± Kathleen se estremeci¨®. ?No me digas que est¨¢ secuestrado? Mierda! ¡°Sam¡­¡± E se dio vuelta y estaba a punto de buscarlo. Entonces, vio a Samuel parado en silencio detr¨¢s de e. ¡°?Est¨¢s bien, Samuel?¡± Kathleen se acerc¨® a ¨¦l. Tan prontoo su dedo lo toc¨®, de repente agarr¨® su mu?eca y inmoviliz¨® sobre cama, cerrando sus manos detr¨¢s de su espalda. ¡°Samuel, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Kathleen estaba furiosa. Se inclin¨® y presion¨® su pecho caliente contra su fr¨ªa espalda. ¡°Soy yo.¡± ¡°?Por qu¨¦ eres t¨² otra vez?¡± E estaba enfurecida. ¡°Esa pasti¡±. La voz de Samuel se volvi¨® unas muescas m¨¢s profunda. ¡°He tomado esa p¨ªldora antes¡±. ?Qu¨¦? ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Kathleen se record¨® a s¨ª misma. ¡°La primera vez que me despert¨¦, sent¨ª ese sabor simr en mi boca. El sabor era dulce con un toque de olor alcoh¨®lico¡±, respondi¨®. E frunci¨® losbios. ¡°Su¨¦ltame primero¡±. ¡°No te preocupes. No te har¨¦ da?o. Samuel hizo una breve pausa antes de continuar: ¡°Tu viaje fuera del castillo solo me hizo dudar de tu conciencia de autoproti¨®n. Por lo tanto, descansar¨¢s bien en habitaci¨®n a partir de ahora mientras me ocupo de esas personas¡±. ¡°?Con qu¨¦ hay que lidiar?¡± Kathleen estaba enojada. ¡°Date prisa y regresa. El asunto no tiene nada que ver contigo. Samuel no se movi¨®. En cambio, sonri¨®. ¡°Es tan f¨¢cil aprovecharse de ti en esta postura¡±. ?Maldita sea! ¡°?Te reto, Samuel! ?Te odiar¨¦ por eternidad!¡± Kathleen estall¨® de rabia. ¡°Para empezar, me odias¡±. Le mordisque¨® oreja. ¡°S¨¦ una buena chica, ?quieres?¡± Kathleen estaba furiosa. No debes hacerles da?o. Todav¨ªa los necesito. ¡°Tengo algunas cosas que preguntarles¡±, dijo Samuel con frialdad. ¡°Vamos juntos. Me preocupar¨¦ si vas solo. E frunci¨®. Chapter 281 Chapter 281 Cap¨ªtulo 281 Inc¨®modo Samuel ten¨ªa una sonrisa amarga. ¡°?Est¨¢s preocupado por ellos o por m¨ª?¡± ¡°?Es suficiente, Samuel!¡± Kathleen reorganiz¨® sus rasgos faciales en una expresi¨®n solemne. ¡°No me importa qui¨¦n eres en este momento, pero debemos cooperar ahora. No podemos luchar contra ellos solos¡±. El rostro de Samuel se oscureci¨®. ¡°?Qui¨¦nes son?¡± ¡°Esa gente de Secta Dichosa¡±. Sab¨ªa que no pod¨ªa ocultarle esa informaci¨®n porque Samuel sabr¨ªa todo una vez que interrogara al hombre m¨¢s tarde. ?La secta dichosa? ¨¦l frunci¨® el ce?o. Nunca he o¨ªdo har de ellos. ¡°La Secta Dichosa es muy misteriosa y mantiene un perfil bajo. No hay mucha gente que sepa de existencia de esta organizaci¨®n. Se dirigen espec¨ªficamente as empresas de log¨ªstica. ?Tienes alg¨²n negocio rcionado con log¨ªstica, Samuel? Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que distraer a Samuel. No pod¨ªa dejarle saber sobre sus tratos con Secta Dichosa. De lo contrario, adoptar¨ªa una personalidad m¨¢s extrema. ¡°?Me est¨¢s diciendo que Secta Dichosa est¨¢ apuntando a mi negocio de log¨ªstica?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. Kathleen asinti¨®. ¡°?Puedes soltarme? Me estoy sintiendo muy inc¨®modo¡±. Samuel afloj¨® su agarre y retrocedi¨®. Kathleen se sent¨® en cama. ?Hacer clic! ¨¦l espos¨® a cabecera. E estaba estupefacta. Descansa bien. Samuel baj¨® cabeza y le dio un beso en frente. ?Maldita sea! Belongs to ? n0velDrama.Org. Kathleen estaba furiosa. ¡°?Samuel, idiota!¡± e gru?¨®. ¨¦l sonri¨® al ve explotar de rabia. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°Kate, tu crecimiento en el ¨²ltimo a?o me asombra. Desde utilizar veneno hasta dominar c¨®mo usar un arma. Mi ni?a se est¨¢ volviendo m¨¢s aterradora¡±. Samuel acarici¨® su suave y tierna meji. E lo mir¨® r¨ªgidamente. ¡ª?Estabas actuando, Samuel? Samuel luc¨ªa una sonrisa significativa. ¡°?Se habr¨ªan mostrado si no hubiera actuado? ?Me habr¨ªas dicho verdad? Kathleen estaba perpleja. ¡°La Secta Dichosa, ?eh?¡± Samuel se inclin¨® para besar su cuello ybios. ¡°Destruir¨¦ personalmente organizaci¨®n que mantuvo oculto tu paradero durante un a?o¡±. E tembl¨® por todas partes. ¡°?Samuel!¡± e gru?¨®. La bes¨® en losbios con fuerza, dejando a Kathleen indefensa. Finalmente entendi¨® que Samuel simplemente estaba atrayendo a su presa en los ¨²ltimos d¨ªas. Sin mencionar que su n fue un gran ¨¦xito porque hab¨ªa atra¨ªdo con ¨¦xito a su presa. ¡°?Me dijiste que nunca me mentir¨ªas!¡± Kathleen le dijo enojada. ¡°No te ment¨ª. ?Crees que realmente no me di cuenta de que alguien me apunt¨® con un rifle de francotirador el otro d¨ªa? El rostro de Samuel era perfectamente hermoso. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Katie, no te enga?¨¦. Estaba enga?ando a esa gente. Captur¨¦ a Nicolette porque quer¨ªa atraerlos. Sin embargo, fuiste muy persistente en seguirnos, as¨ª que tambi¨¦n tuve que detenerte¡±, explic¨®. ¡°Samuel, ser¨¢ mejor que no me devuelvas libertad. ?De lo contrario, te dar¨¦ una li¨®n!¡± E lo mir¨®. ¡°?Tal vez deber¨ªa darte mi trofeo de los Premios de Academia, ya que tus habilidades de actuaci¨®n est¨¢n a par con los est¨¢ndares de Hollywood!¡± ¡°Te ofrecer¨¦ mi vida despu¨¦s de que me ocupe de Secta Dichosa¡±. Dio media vuelta y se fue. Kathleen se sent¨® en cama y suspir¨®. De hecho, es el formidable Samuel Macari. Tengo que tener mucho cuidado cuando voy en su contra. ?Maldita sea! No deber¨ªa haber sido f¨¢cil con ¨¦l. Sin embargo, e todav¨ªa estaba enojada. Kathleen se dio cuenta de que Secta Dichosa hab¨ªa estado apuntando a Samuel desde hace un a?o. Ese viejo bastardo hab¨ªa enga?ado, y esa mujer probablemente era miembro de Secta Dichosa. Kathleen trat¨® de obligarse a s¨ª misma a calmarse. Parece que Secta Dichosa est¨¢ apuntando a Samuel por una raz¨®n diferente a que tengo en mente. No, esto no puede hacer! Necesito ir y escuchars preguntas que les har¨¢ Samuel. Abri¨®s esposas sin esfuerzo. Las esposas no podr¨ªan restringir sus movimientos. Despu¨¦s de reunirse con Charles, primera habilidad que aprendi¨® fue desbloquear unas esposas. Sali¨® de habitaci¨®n y baj¨®s escaleras. Afuera hab¨ªa dejado de llover a c¨¢ntaros, pero el viento segu¨ªa aundo. Las ramas de los ¨¢rboles susurraban contras ventanas debido a los vendavales que aparec¨ªano un demonio agitando sus garras. Kathleen lleg¨® a entrada del s¨®tano. Oy¨® voz indiferente de Samuel. ¡°?Cu¨¢l es posici¨®n de Kathleen en Secta Dichosa?¡± Kathleen se sobresalt¨®. ?Samuel sospecha que soy miembro de Secta Bienaventurada? ¡°E no es una de nosotros, pero pronto se unir¨¢ a nosotros¡±, respondi¨® ese hombre. ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso?¡± ¡°Nuestro l¨ªder est¨¢ impresionado por sus habilidades y est¨¢ interesado en cuida¡±, explic¨®. Kathleen frunci¨® el ce?o. Ese hombre ten¨ªa raz¨®n, pero no estaba diciendo toda verdad. ¡°?No es c¨®mico que su l¨ªder entregue una organizaci¨®n tan grande a otra persona sin ning¨²n motivo?¡± Samuel no estaba convencido. Como esperaba, mira eso. As¨ª es Samuel Macari en su m¨¢xima expresi¨®n. Por lo tanto, es muy dif¨ªcil enga?arlo. Por otrodo, ?es tan despreciablemente experto en enga?ar a los dem¨¢s! ¡°Eso es realmente todo lo que s¨¦. No soy un miembro central de Secta Dichosa, as¨ª que no s¨¦ nada m¨¢s¡±, dijo ese hombre con miedo. Samuel frunci¨® el ce?o. A juzgar por expresi¨®n de este hombre, supongo que no est¨¢ mintiendo. ¡°?Te ordenaron capturar a Nicolette para atacarme?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. Ese hombre asinti¨®. ¡°M¨¢s probablemente.¡± Samuel se burl¨®: ¡°He estado enfrent¨¢ndome a su organizaci¨®n durante tantos a?os, pero no sab¨ªa el nombre de su organizaci¨®n todo el tiempo. Poco esperaba que mi esposa se convirtiera pronto en su l¨ªder¡±. Kathleen estaba furiosa. ?Qui¨¦n es tu esposa? Soy tu ex esposa. Ese hombre sinti¨® que el tono de Samuel estaba mezdo con un toque de peculiaridad cuando este ¨²ltimo habl¨®. Samuel sab¨ªa que esa era probablemente toda informaci¨®n que pod¨ªa obtener de ese hombre. Se puso de pie y apunt¨® su arma al hombre. Ese hombre estaba aterrorizado y estupefacto. ¡°?Ah! Por favor, no me mates. no quiero morir ?Te he dicho todo lo que s¨¦! ¡ªEs por eso que no sirve de nada dejarte vivir ¡ªanunci¨® Samuel con frialdad¡ª. Ese hombre se sinti¨®pletamente impotente en ese momento. ¡ª?Samuel, detente! Kathleen entr¨® en el s¨®tano. ¡°No puedes matarlo¡±. ¡°Tutor.¡± Ese hombre estaba desesperado en ese momento. ¡°?Tutor?¡± Samuel hizo una mueca. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Soy el asesor del departamento de investigaci¨®n y desarrollo de Blissful Sect. Soy experto en medicina tradicional, por lo que fui designadoo su asesor externo¡±. Samuel luc¨ªa una mirada insondable. Kathleen se volvi¨® para mirar a ese hombre. ¡°?Tu sabes quien soy? ?Por qu¨¦ no me lo dijiste antes? ¡°Milisegundo. Johnson, solo te he visto una vez¡±, respondi¨®. ¡°Escuchar. Puedo perdonarte vida, pero debes seguirme de regreso a Secta Dichosa¡±, dijo. ¡°De acuerdo.¡± El asinti¨®. Samuel mir¨® a Kathleen con cara de p¨®quer. ¡°?Te estas yendo?¡± E lo mir¨® a los ojos. ¡°Necesito resolver algunos asuntos personales. ?Supongo que esto no tiene nada que ver contigo? ?Nos estamos peleando ahora? Samuel agarr¨® de mu?eca. ¡°?Vas a ir a Secta Dichosa? Vayamos juntos entonces.¡± ¡°No te llevar¨¦ conmigo, Samuel¡±. E sacudi¨® su cabeza. ¡°No puedo traicionar a Secta Dichosa¡±. ?No puede traicionar? Samuel le pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦? ?Es esa organizaci¨®n in¨²til m¨¢s importante que yo? Kathleen arm¨® su resoluci¨®n. ¡°As¨ª es. Tengo que agradecer a Secta Dichosa por mis logros actuales. Independientemente de c¨®mo te trate Secta Dichosa, no puedo ser desagradecido. ?Lo entiendes?¡± El rostro de Samuel cay¨®. ?No entiendo! Chapter 282 Chapter 282 Cap¨ªtulo 282 ?Por qu¨¦ has pasado? La secta dichosa lo persegu¨ªa y, sin embargo, no estaba dispuesta a darle espalda a organizaci¨®n. Sabiendo que Kathleen estaba en deuda con Secta Dichosa, Samuel pod¨ªa entender sus sentimientos. Pero, ?por qu¨¦ tuvo que ir tan lejos y provocarme diciendo eso? ¡°?De verdad crees que no tengos agas para matarlo?¡± Samuel ten¨ªa su arma apuntando directamente a cabeza del hombre. ¡°Milisegundo. ?Johnson, por favor, s¨¢lvame!¡±. El hombre estaba pr¨¢cticamente gritando a todo pulm¨®n. ¡°?Para de llorar!¡± Kathleen reprendi¨® enojada. ¡°?Te voy a envenenar para dejarte mudo si sigues llorando!¡± El hombre estaba perplejo. Lanz¨® una mirada t¨ªmida a Kathleen y no se atrevi¨® a decir nada. Kathleen mir¨® fr¨ªamente a Samuel y dijo: ¡°Samuel, no estamos rcionados entre nosotros de ninguna manera. Me ocupar¨¦ de mis propios asuntoso mejor me parezca, y no interferir¨¦ en los tuyos tambi¨¦n¡±. ¡ª?Kathleen! Samuel ardi¨® de furia en ese momento. ¡°Si lo que dijo es cierto, que te convertir¨¢s en el pr¨®ximo l¨ªder de Secta Dichosa, ?vas a atacarme si voy a tratar con Secta Dichosa?¡± Kathleen se qued¨® at¨®nita por un momento. Se dio vuelta para mirar a Samuel. ¡°?Me atacar¨¢s entonces?¡± ¡°No¡±, respondi¨® Samuel en un santiam¨¦n. No tuvo el coraz¨®n para hacerlo. Aunque lo har¨¦. La dulce voz de Kathleen estaba te?ida de crueldad. ¡°Le debo mucho a Secta Dichosa¡±. Los ojos de Samuel ard¨ªan de furia. Cogi¨® mano de Kathleen y sali¨® del subsuelo. Los dos llegaron a s de estar mientras tensi¨®n flotaba en el aire. Samuel sab¨ªa que no pod¨ªa hacerle nada a Kathleen. Ni siquiera tuvo el coraz¨®n para arrancarle un mech¨®n de cabello, y mucho menos para hacerle da?o. En ese momento, un destello de luz ilumin¨® habitaci¨®n. El sol estaba a punto de salir. Hab¨ªa sido una nocherga. Kathleen estabapletamente atontada. Mir¨® a Samuel y pregunt¨®: ¡°?Tyson y los dem¨¢s est¨¢n cerca?¡± Samuel no dijo nada. ¡°?P¨ªdeles que vengan a i de inmediato!¡± Kathleen se acerc¨® a Samuel y le dijo: ¡°?Samuel, te estoy hando a ti!¡±. Samuel mir¨® y se desmay¨®. ¡°?Samuel?¡± Kathleen estaba sorprendida. E extendi¨® mano para tocar su frente. ?Se est¨¢ quemando! Kathleen sab¨ªa que su fiebre hab¨ªa empeorado. Inmediatamente busc¨® su tel¨¦fono. Quer¨ªa mar a Tyson. ¡°Milisegundo. Johnson¡­¡±, dijo Tyson con leve sorpresa. ¡°S¨¦ que ustedes est¨¢n cerca. ?Consigue tus *sses aqu¨ª mismo! reprendi¨® Kathleen. ¡°Samuel tiene que ir al hospital inmediatamente¡±. ¡°Comprendido.¡± Tyson no se atrev¨ªa a desafia. Kathleen termin¨® mada y luego m¨® a Charles. Era casi hora de contactarlo. La mada se realiz¨® y Kathleen dijo impasible: ¡°Charles¡±. Charles pregunt¨® preocupado: ¡°?Est¨¢s bien?¡± ¡°Charles, Secta Dichosa ha hecho un movimiento. ?Qu¨¦ me prometi¨® tu padrino? dijo e en un tono fr¨ªgido. This content provided by N(o)velDrama].[Org. ¡°Estaba a punto de decirte que algo le pas¨® a Secta Dichosa. ?Est¨¢s bien?¡± Charles dijo con voz ronca. ¡°Estoy bien.¡± El tono de Kathleen segu¨ªa siendo fr¨ªo y distante. ¡°Pero le ense?¨¦ una li¨®n a algunas personas de secta¡±. ¡°Kate, voy a volver a secta paraprobar situaci¨®n. Por favor, qu¨¦dese en Jadeborough y no vaya a ning¨²ndo¡±, dijo Charles preocupado. ¡°Charles, me ocupar¨¦ del asunto en Jadeborough lo antes posible e ir¨¦ a buscarte¡±. E frunci¨® los labios y luego dijo: ¡°Voy a curar el veneno en tu cuerpo¡±. ¡°Veremos c¨®mo va. No puedo seguir agobi¨¢ndote. Charles sinti¨® que le dol¨ªa el coraz¨®n por e. ¡°Kate, no deseo verte arriesgando tu vida por m¨ª otra vez. He querido verte establecerte con un hombre de confianza para que yo pueda¡­ ¡°Charles¡­¡± Su voz se volvi¨® temblorosa. ¡°T¨²¡­¡± ¡°Kate, despu¨¦s de que Vivian se haya ido, me doy cuenta de que este mundo es mundano y aburrido en el mejor de los casos¡±. Levant¨® cabeza para mirar el cielo azul. ¡°Despu¨¦s de saber que Samuel te hab¨ªa llevado, de repente ya no me sent¨ª tan aprensivo. Tal vez lo odio, pero s¨¦ con certeza que no te lastimar¨¢. ¡°Charles, no hagas ninguna tonter¨ªa¡±. Kathleen solloz¨®. ¡°Solo espera. ?Puedo salvarte con seguridad!¡± ¡°De todos modos, primero regresar¨¦ a Secta Dichosa. Esp¨¦rame en Jadeborough¡±, dijo Charles. ¡°Charles, ll¨¢mame si pasa algo. Ir¨¦ a buscarte¡±, dijo Kathleen con el ce?o fruncido. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo Charles antes de colgar. Despu¨¦s de asegurarse de que Kathleen estaba sana y salva, supo que ya no ten¨ªa inhibiciones. Dos horas despu¨¦s, Tyson finalmente lleg¨® con un grupo de personas. Mir¨® i y el castillo que estaban en un desastre, y se qued¨® sin pbras. ¡°Env¨ªa a Samuel al hospital. Env¨ªe a Nicolette de regreso a residencia Yoeger. Encarcelen al hombre ¡ªorden¨® Kathleen con calma. ¡°S¨ª.¡± Tyson luego orden¨® a sus hombres que se pusieran a trabajar. Se acerc¨® aldo de Kathleen y le pregunt¨®: ¡°?Se encuentra bien, Sra. Johnson?¡± ¡°S¨ª, estoy bien. Os dejar¨¦ limpieza aqu¨ª a vosotros, chicos ¡ªrespondi¨® Kathleen suavemente. ¡°No se preocupe, Sra. Johnson¡±. Tyson solo recibi¨® ¨®rdenes de Samuel, pero Kathleen fue una excepci¨®n. Es posible que otros no lo sepan, pero ¨¦l sab¨ªa lo importante que era Kathleen para Samuel. Kathleen se levant¨® y se fue en un auto. Abordaron un barco para regresar a Jadeborough. En el barco, hab¨ªa unpartimento para que uno pudiera descansar. Kathleen se durmi¨® tan prontoo su cabeza toc¨® almohada. E fue perseguida por m¨²ltiples pesadis en su sue?o. Hab¨ªa sangre por todas partes. ¡°?Ah!¡± Los ojos de Kathleen se abrieron de golpe. Se levant¨® de cama y se agarr¨® con fuerza as s¨¢banas. ¡°?Que pasa contigo?¡± Samuel pregunt¨® con voz ronca. Kathleen se qued¨® perpleja cuando lo vio. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± ¡°Ten¨ªa miedo de que te fueras sin previo aviso¡±, dijo Samuel con voz ronca. Kathleen se apoy¨® en cabecera y dijo: ¡°No te preocupes. No me ir¨¦. Quiero quedarme en Jadeborough para esperar a mi hermano. Samuel mir¨® fijamente y dijo: ¡°Kate, acabas de irte por un a?o. Para ser honesto, tu mejora en tus habilidades me enfurece m¨¢s que me sorprende. Definitivamente no es algo que puedas cultivar con solo un a?o de pr¨¢ctica¡±. Kathleen parec¨ªa impasible. ¡°Entonces, ?qu¨¦ crees?¡± ¡°Te has involucrado en verdaderas batas¡±, dijo Samuel con frialdad. Kathleen no dijo una pbra. ¨¦l lenz¨® una mirada fr¨ªa y dura. ¡°?Por qu¨¦ has pasado este ¨²ltimo a?o?¡± ¡°?Me dejar¨ªas libre si te lo digo?¡± Kathleen murmur¨®. ¡°Mientras seas honesto conmigo, entonces s¨ª¡±. Samuel se hab¨ªa preparado mentalmente para lo que pudiera venir. Kathleen abraz¨® sus rodis y dijo: ¡°Despu¨¦s de boda, Cristo me llev¨® a conocer a mi hermano. Pens¨¦ que Charles era simplemente un jefe de unapa?¨ªa de entretenimiento. Fue solo despu¨¦s de eso que descubr¨ª que su padrino era en realidad el l¨ªder de Secta Dichosa. Estaba en mal estado en ese momento, siempre sintiendo necesidad de revolvers cosas. Estaba atormentado por la furia y urgencia de mataros a ti ya Nicolette. En ese momento, el padrino de Charles me sugiri¨® que ten¨ªa una forma de dejarme desahogar mi frustraci¨®n¡±. Samuel escuch¨® atentamente cada pbra de e. ¡°Me dejaron solo en un ¨¢rea donde una organizaci¨®n rival estaba teniendo una feroz guerra territorial con Secta Dichosa. Todos los d¨ªas, todo lo que pensaba era en cu¨¢ndos bs finalmente me matar¨ªan¡±, rt¨® con amargura. ¡°Pero sucedi¨® que tuve suerte de sobrevivir a eso y me convert¨ª en asesor externo de Secta Dichosa¡±. Kathleen sab¨ªa que no pod¨ªa contarle toda verdad a Samuel. Es mejor dejar algunas cosas sin decir,o el hecho de que Samuel era raz¨®n principal por que e hab¨ªa aceptado convertirse en asesora de Secta Dichosa. Samuel luego pregunt¨® con incredulidad: ¡°?Y Charles estuvo de acuerdo con eso?¡± ¡°Mi hermano ha sido envenenado. Si no puede encontrar cura, no podr¨¢ vivir m¨¢s all¨¢ de los cuarenta. No tengo los medios para desarror cura, y solo puedo desarror alguna medicina para amortiguar los efectos del veneno. Solo Secta Dichosa tiene los ingredientes ve para hacer cura. Sin Secta Dichosa, mi hermano morir¨¢. Samuel, lo siento. Si deseas erradicar Secta Dichosa, primero tendr¨¢s que tratar conmigo¡±, dijo con tristeza. Ten¨ªa que salvar a Charles. Chapter 283 Chapter 283 Cap¨ªtulo 283 Am¨¢ndolo a mi manera Samuel luego pronunci¨® con su voz profunda: ¡°Est¨¢ bien, entonces¡±. Se puso de pie y Kathleen descubri¨® que lo segu¨ªa con mirada. ¡°Nunca esper¨¦ que fu¨¦ramos por caminos separadoso este¡±, dijo Samuel impasible. Kathleen frunci¨® losbios sin decir nada. Sab¨ªa que Secta Dichosa quer¨ªa matar a Samuel, pero tambi¨¦n sab¨ªa que no pod¨ªa perder lo que Secta Dichosa pod¨ªa proporcionarle. Era ¨²nica manera de salvar a Charles. No ten¨ªa otra opci¨®n, porque Charles era su ¨²nico hermano. Samuel fue herido. Sab¨ªa a ciencia cierta que Charles era m¨¢s importante para Kathleen que ¨¦l. Samuelenz¨® a toser mientras se tapaba boca. La palma de su mano estaba mojada. Kathleen mir¨® su mano y se qued¨® un poco at¨®nita. ¡°?Est¨¢s tosiendo sangre otra vez?¡± ¡°Esto es normal¡±, dijo Samuel con indiferencia. ¡°De ahora en adnte, mis asuntos no tienen nada que ver contigo. Cuida bien de tu hermano. Luego, se dio vuelta para irse. Kathleen se qued¨® at¨®nita por un momento antes de retirarse a un rinc¨®n de cama. Sus ojos se atenuaron. Ah, deber¨ªa dejarlo todo ir. Estaba cansada de todo. Despu¨¦s de un d¨ªa de viaje, estaban de vuelta en Jadeborough. Una mujer vino a recoger a Kathleen. E se sorprendi¨® al ver a mujer. ¡°?Giselle?¡± Giselle Zahn asinti¨®. Se acerc¨® y coloc¨® una chaqueta sobre Kathleen. Haremos en el coche. ¡°Est¨¢ bien¡±, murmur¨® Kathleen y sigui¨®. Los ojos de Samuel briron cuando mir¨® figura de Kathleen que se marchaba. N?velDrama.Org: text ? owner. ¡°Tyson, ve a investigar qui¨¦n es esa mujer¡±, orden¨® Samuel. Tyson estaba ligeramente aturdido. Sab¨ªa que Samuel y Kathleen se hab¨ªan peleado, porque los dos no se hab¨ªan visto ni siquiera cuando estaban en el barco. Durante el viaje, Samuel sigui¨® fumando,nzando remolinos de humo en el aire que casi parec¨ªa que el barco estaba en mas. Al darse cuenta de que Samuel estaba deprimido, Tyson no pudo evitar preguntarle al hombre, a lo que Samuel respondi¨® con nostalgia que ya no interferir¨ªa en los asuntos de Kathleen. Aqu¨ª est¨¢ de nuevo, preocup¨¢ndose por Kathleen solo porque una mujer se le acerc¨®. Los hombres son mentirosos. ¡°Est¨¢ bien.¡± Tyson asinti¨®. Kathleen sigui¨® a Giselle al coche. ¡°Giselle, ?por qu¨¦ no sigues a mi hermano?¡± Kathleen pregunt¨® preocupada. ¡°Me envi¨® aqu¨ª para protegerte¡±, respondi¨® Giselle. Voy a estar a salvo. Deber¨ªas haber seguido a mi hermano. Las cejas de Kathleen estaban fruncidas mientras suspiraba preocupada. ¡°Se?or. Johnson solo estar¨¢ tranquilo cuando sepa con certeza que est¨¢s sano y salvo¡±, explic¨® Giselle. Kathleen mir¨® a mujer que ten¨ªa dnte en silencio antes de decir: ¡°Ha pasado mucho tiempo. ?C¨®mo est¨¢ tu condici¨®n? ¡°Gracias a tu medicina, estoy mucho mejor¡±, respondi¨® Giselle impasible. ¡°Me alegra escuchar eso¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°?Escuch¨¦ que el primer amor del Sr. Johnson falleci¨®?¡± pregunt¨® Giselle despu¨¦s de una breve pausa. ¡°S¨ª. E eligi¨® terminar con su propia vida de esa manera¡±. Kathleen suspir¨®. ¡°No es de extra?ar que el Sr. Johnson sonara tan distante¡±, murmur¨® Giselle en voz baja. Kathleen estaba at¨®nita. Giselle nunca hab¨ªa sido de mostrar sus emociones frente a los dem¨¢s. Era primera vez que Kathleen escuchaba har sobre impasibilidad de Charles. Kathleen mir¨® fijamente a mujer y pregunt¨®: ¡°Giselle, ?est¨¢s enamorada de mi hermano?¡±. Una mirada nerviosa cruz¨® el rostro de Giselle cuando dijo apresuradamente: ¡°No¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Milisegundo. Johnson, por favor no le diga esto al Sr. Johnson. De lo contrario, no me dejar¨¢ quedarme a sudo¡±. Giselle entr¨® en p¨¢nico. ¡°?Sabes que a Charles siempre le ha gustado Vivian?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. Giselle asinti¨®. ¡°Por supuesto. Lo he seguido durante mucho tiempo. Conozco muy bien al se?or Johnson. ¡°Entonces, t¨²¡­¡± Kathleen estaba bastante desconcertada. ¡°Me gusta el. No importa si ¨¦l corresponde o no a ese sentimiento¡±, dijo Giselle con calma. ¡°Solo quiero quedarme a sudo. Sra. Johnson, espero que pueda conceder este peque?o deseo m¨ªo¡±. ¡°?Qu¨¦ pasa si Charles nunca se da cuenta de tus sentimientos por ¨¦l?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Nunca pens¨¦ en hac¨¦rselo saber¡±. Giselle parec¨ªa estar en paz con su decisi¨®n. ¡°Solo quiero amarlo a mi manera¡±. ¡°Giselle¡­¡± ¡°Milisegundo. Johnson, puede guardar cualquiera de los consejos que pueda tener para m¨ª¡±. Losbios de Giselle se curvaron en una sonrisa mnc¨®lica. ¡°Espero que pueda darlo todo sin inhibiciones. Para m¨ª, no hay mejor manera de amarlo¡±. Kathleen abri¨® mucho los ojos sorprendida al mirar a mujer que ten¨ªa dnte. Estaba asombrada por el desinter¨¦s de Giselle. ¡°Est¨¢ bien. Abordemos el asunto en Jadeborough primero. Regresaremos a Secta Dichosa despu¨¦s de que esto est¨¦ hecho y desempolvado¡±, der¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen y Giselle regresaron a mansi¨®n. ¡°?Kate!¡± Frances sali¨® de su habitaci¨®n y pregunt¨®: ¡°?Est¨¢s bien?¡± ¡°Abuelita, perd¨®n por preocuparte. Estoy bien¡±, dijo Kathleen mientras miraba a Frances. Kathleen en realidad se preocupaba m¨¢s por Frances. Estaba contemndo si deber¨ªa mar a Yasmine y pedirle ayuda. Estoy tan contenta de que est¨¦s bien. Estaba loca de miedo cuando me enter¨¦ de que te hab¨ªan secuestrado ¡ªdijo Frances mientras agarrabas manos de Kathleen con fuerza entres suyas¡ª. ¡°Abuelita, estoy muy bien¡±, tranquiliz¨® Kathleen. ¡°Debes estar todo arredo. Ve y descansa¡±, dijo Frances. Kathleen asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien, abu¡±. Se dio vuelta para dirigirse al piso de arriba. Frances luego se volvi¨® hacia el ama de ves y le dijo: ¡°El clima es realmente agradable hoy. p¨¢?ame a dar un paseo afuera. ¡°ro¡±, asinti¨® el ama de ves. Frances sali¨® a dar un paseo con su ama de ves. Despu¨¦s de unos momentos, Frances le pregunt¨® a su ama de ves: ¡°Olvid¨¦ mi termo. ?Podr¨ªas traerlo por m¨ª?¡± El ama de ves observ¨® distancia a mansi¨®n. Despu¨¦s de confirmar que estaba bastante cerca, dijo: ¡°Vieja se?ora Yoeger, no vaya a ning¨²ndo. Regresar¨¦ en breve.¡± ¡°De acuerdo.¡± Frances asinti¨®. El ama de ves regres¨® a mansi¨®n a buscar el termo para Frances. Frances luego dijo con frialdad: ¡°Sal ahora¡±. Un hombre de mediana edad sali¨® de detr¨¢s de un ¨¢rbol. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± Frances dijo con frialdad. El hombre de mediana edad se acerc¨® a e y le mostr¨® el tatuaje en sus brazos. ¡°Vieja se?ora Yoeger, soy de familia Hoover¡±. ?La familia Hoover? Los ojos de Frances se abrieron. Luego, entrecerr¨® los ojos y pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ me sigues?¡± ¡°Vieja se?ora Yoeger, estoy aqu¨ª para llevar a se?ora Johnson a casa¡±, explic¨® el hombre. ¡°?Llev a su casa? ?No te dijo Collin Hoover que mi hijo no tiene nada que ver con ¨¦l? dijo en un tono hdo. El hombre mantuvo calma. ¡°Vieja se?ora Yoeger, si le hubiera dicho al viejo se?or Hoover que el ni?o era suyo, ¨¦l le habr¨ªa echado una mano¡±. ¡°?Puedes decirle que se enoje!¡± Frances bram¨®. ¡°?Dile que no necesito su ayuda!¡± ¡°Vieja se?ora Yoeger, por favor, esc¨²chame¡±, dijo el hombre en voz baja. ¡°Hay personas que conocen identidad de Sra. Johnson. E est¨¢ en peligro. ¡°?A qu¨¦ est¨¢s llegando?¡± Frances escupi¨®. ¡°El viejo Sr. Hoover quiere llevarlos a usted ya Sra. Johnson a casa. Bajo su proti¨®n, ustedes dos no tienen que preocuparse por su seguridad¡±, explic¨® el hombre. La mirada de Frances era g¨¦lida mientras se buba: ¡°Ve y dile a Collin Hoover que se puede enojar. ?No necesito su ayuda!¡± ¡°Vieja se?ora Yoeger, creo que sabe muy bien que su nieto y su nieta est¨¢n destinados a grandes cosas¡±. Los ojos del hombre briron mientras continuaba: ¡°Es posible que no puedan concentrarse en lo que es realmente importante si tienen que cuidar de ti¡±. Frances entrecerr¨® los ojos. El hombre not¨® que el ama de ves se acercaba y le dijo a Frances: ¡°Por favor, considere lo que le dije¡±. Entonces, el hombre se dio vuelta para irse. Chapter 284 Chapter 284 Cap¨ªtulo 284 La dama de familia Macari El ama de ves corri¨® hacia eldo de Frances. Jadeando pesadamente, pregunt¨®: ¡°?Est¨¢ todo bien, anciana se?ora Yoeger?¡± ¡°Estoy bien. Vamos a casa. Estoy cansado.¡± El rostro de Frances estaba p¨¢lido. ?Eh? ¡°De acuerdo.¡± El ama de ves se qued¨® at¨®nita moment¨¢neamente antes de ayudar a Frances a regresar a casa. No sab¨ªan que Giselle los hab¨ªa estado observando desde ventana del segundo piso. Ten¨ªa una vista panor¨¢mica de toda conmoci¨®n. De vuelta en residencia Yoeger, Zachary suspir¨® aliviado en el momento en que vio a su hija entrar a la casa. Sin embargo, en el momento en que Nicolette vio a su padre, lenz¨® una mirada feroz. ¡°?Estoy tan contenta de que hayas vuelto, Nicolette!¡± fue el saludo de Zachary, su voz tan amorosao siempre. ?Qu¨¦ hip¨®crita! Nicolette hab¨ªa pensado que su padre realmente adoraba. Por desgracia, finalmente entendi¨® que Zachary solo hab¨ªa estado utilizando. Mientras tanto, Zachary hab¨ªa percibido un cambio en actitud de Nicolette. Eso lo puso nervioso por un momento antes de continuar: ¡°Ya no hay necesidad de preocuparse porque ahora est¨¢s a salvo¡±. Nicolette luego nte¨® una pregunta tranqumente. ¡°?Realmente enviaste a alguien para que fuera a rescatarme?¡± Sus pbras tomaron a Zachary por sorpresa. ¡°?Por supuesto lo hice!¡± Aun as¨ª, Nicolette simplemente tom¨®s pbras de su padre con pinzas. ¡°Entr¨¦ en p¨¢nico en el momento en que desapareciste, as¨ª que despach¨¦ a miles de millones de personas¡±, explic¨® Zachary en un santiam¨¦n. ¡°Pero, ya sabes, todav¨ªa no pod¨ªapararme con Samuel¡±. Frunciendo losbios, Nicolette se burl¨®: ¡°?Ahora finalmente veo lo p¨¦sima que es familia Yoeger! Somos tan inferiores a los Macaris que estamospletamente bajo su control¡±. Zachary sinti¨® una punzada de culpa. ¡°Es mi error. Siempre estoy bajo el clima, por lo que nuestra familia no ha subido de rango durante tanto tiempo¡±. Nicolette se ri¨® por dentro. Eso tendr¨ªa sentido, ya que, para empezar, familia Yoeger nunca estuvo en sus manos. Vanessa era que reinaba sobre toda familia Yoeger en actualidad. Se mor¨ªa por deshacerse de Zachary y el resto para poder usurpar el puestoo l¨ªder de los Yoeger y tomars decisiones. ?Pap¨¢ es un imb¨¦cil de principio a fin! Nicolette consider¨® que al final no ser¨ªa m¨¢s que un esfuerzo in¨²til para Zachary. Al presenciar suportamiento, Zachary se sinti¨® impotente. ¡°Deber¨ªas ir a descansar un poco¡±. Despu¨¦s de dar suentario, sali¨® por puerta. En realidad, Zachary nunca hab¨ªa estado cerca de Nicolette. No hab¨ªa parentesco s¨®lido alguno entre ese d¨²o de padre e hija. Nicolette no dijo nada. Justo cuando Zachary sal¨ªa de casa, se top¨® con Yareli. ¡°H, t¨ªo Zachary¡±, salud¨® Yareli. ¡°Pareces estar en el rosa de salud. Incluso puedes pararte y caminar ahora¡±. Zachary asinti¨®. ¡°S¨ª. El m¨¦dico anterior renunci¨® repentinamente, as¨ª que fui a ver a otro. Este m¨¦dico me rend¨® una especie de medicina importada. Me siento mucho mejor despu¨¦s de tomarlo.¡± Mientras Yareli escuchaba su discurso, sus cejas se fruncieron en un nudo de molestia. ?Desde cu¨¢ndo cambi¨® de m¨¦dico? ?Por qu¨¦ mam¨¢ y yo no fuimos informados sobre esto? ¡°?Por qu¨¦ no nos mencionaste esto a m¨ª ya mam¨¢, t¨ªo Zachary? Deber¨ªamos hacer una verificaci¨®n de antecedentes de este doctor, ya sabes. ?Y si es un chat¨¢n? Yareli ten¨ªa habilidad de fingir bondad. ¡°Uh¡­ Debido a que tanto t¨²o tu mam¨¢ est¨¢n muy ocupados ¨²ltimamente, pens¨¦ que no deber¨ªa molestarlos a todos con mi asunto personal¡±, fue explicaci¨®n de Zachary. Yareli asinti¨® antes de cambiar de tema. ?C¨®mo est¨¢ Nicolette? ¡°Parec¨ªa estar bastante emocional. Supongo que debe haber estado agitada por algo o alguien. No te preocupes. E estar¨¢ bien despu¨¦s de un buen descanso¡±, dijo Zachary. Ir¨¦ a har con e m¨¢s tarde. Apuesto a que es por Samuel. E simplemente no puede dejarlo ir. La expresi¨®n de Yareli se oscureci¨® mientras haba. Zachary expres¨® su agradecimiento. ¡°Gracias. Haz tu mejor esfuerzo, entonces.¡± Despu¨¦s de decir eso, gir¨® sobre sus talones. La mirada de Yareli se volvi¨® muy maliciosa mientras observaba a Zachary irse. Hemos llegado tan lejos para conseguir lo que siempre hemos querido. ?No hay forma de que lo dejemos caer ens garras de otra persona! D¨¢ndose vuelta, Yareli se dirigi¨® directamente al dormitorio de Nicolette. Tan prontoo Nicolette vislumbr¨® presencia de Yareli, mirada de primera se volvi¨® tan fr¨ªa como el invierno. ¡°?Para qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Con semnte desde?oso, Yareli mir¨® y dijo: ¡°?Qu¨¦ te pasa? ?Tanto miedo tienes de m¨ª? ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± El disgusto en el coraz¨®n de Nicolette se intensific¨®. Mirandos piernas de Nicolette, Yareli dej¨® escapar una mueca. ¡°?No odias a muerte a tu querido Samuel por dejarte lisiado?¡± Nicolette se mordi¨® elbio y grit¨®: ¡°?Qu¨¦ tiene eso que ver contigo?¡± ¡°Ah bien. T¨² mismo te lo merec¨ªas porpleto. Yareli era tan inflexible que segu¨ªa burl¨¢ndose: ¡°Una ni?a sombr¨ªa e ileg¨ªtima que intenta cambiar su propio destino robando a alguien a ciegas. Por supuesto, no tienes nada de qu¨¦ quejarte frente a retribuci¨®n¡±. El resentimiento se apoder¨® de Nicolette por esa nota. ¡°Si no hubiera sido por Kathleen, ya habr¨ªa pegado un jonr¨®n¡±. ¡°Jeje¡­ Es una l¨¢stima que todav¨ªa est¨¦ viva¡±. Un brillo hdo brill¨® en los ojos de Yareli. ¡°Despu¨¦s de tanto tiempo, ?por qu¨¦ no te has dado cuenta de que no es crucial cautivar el coraz¨®n de Samuel en este momento? Kathleen es el problema m¨¢s importante con el que debes lidiar. Mientras siga existiendo, ser¨¢ mayor amenaza para ti. ¡°Como si pudiera reemzar su lugar despu¨¦s de su fallecimiento¡±. Nicolette se mordi¨® elbio ante eso. ¡°?Por supuesto que puede!¡± Yareli entrecerr¨® los ojoso rendijas. Me he enterado de que Samuel hab¨ªa confundido a Kathleen contigo en ese entonces. Si Kathleen se fuera con el viento, dado el parecido que ten¨¦is entre vosotros, Samuel os apreciar¨ªa hasta el infinito. Para entonces, podr¨ªa tratar tus piernas, hacerte un cambio de imagen e incluso convertirte en dama de familia Macari¡±. Nicolette arque¨® una ceja. ¡°?Ah, de verdad? Entonces, ?te importar¨ªa decirme de qui¨¦n obtuviste esa informaci¨®n? ¡°Est¨¢ seguro. No estoy fanfarroneando. Yareli mostr¨® un rostro significativo e inform¨®: ¡°Le he espiado eso a uno de los subordinados de Samuel¡±. ¡°?Por qu¨¦ me cuentas todo esto?¡± cuestion¨® Nicolette pl¨¢cidamente. ¡°Solo quiero saber si realmente est¨¢s dispuesto a admitir derrota as¨ªo as¨ª¡±. Yareli puso una media sonrisa. Nicolette mantuvo losbios apretados. La indignaci¨®n llen¨® sus ojos. Pescando un pedazo de papel, Yarelinz¨® una sugerencia. ¡°Si est¨¢s pensando en vengarte, tengo a persona que puede hacer el trabajo en tu lugar. Pero si surgiera algo, tendr¨ªas que asumirs consecuencias t¨² solo. Me mantendr¨¦ al margen. Despu¨¦s de deliberar por un breve momento, Nicolette finalmente tom¨® ese papel de manos de Yareli. Esta ¨²ltima entrecerr¨® los ojos. Sab¨ªa que Nicolette era una mujer con ambiciones insaciables. Incluso si Nicolette hubiera quedado discapacitada, nunca descansar¨ªa hasta conseguir lo que deseaba. Con eso, Yareli sonri¨® de oreja a oreja mientras sal¨ªa de habitaci¨®n. Nicolette, a su vez, mir¨® el n¨²mero de tel¨¦fono escrito en ese papel y marc¨® en consecuencia. Mientras tanto, Kathleen acababa de despertarse de su sue?o y se sent¨ªa mucho mejor. Un golpe vino de puerta. ¡°?Est¨¢s despierto?¡± pronunci¨® Giselle mientras entraba en habitaci¨®n. Kathleen asinti¨® y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Con un tono profundo, Giselle respondi¨®: ¡°Hoy vino un hombre de mediana edad a buscar a anciana se?ora Yoeger. No pod¨ªa o¨ªr de qu¨¦ hab¨ªan estado conversando, pero me fij¨¦ en mirada hosca de anciana se?ora Yoeger. ?Qu¨¦? Kathleen frunci¨® el ce?o en un mo?o apretado. ¡°?Descubriste qui¨¦n es ese hombre?¡± ¡°Estamos en ello. Es solo que ha ocultado su identidad tan bien. Puede tomar m¨¢s tiempo¡±, ar¨® Giselle el asunto. ¡°Est¨¢ bien. Aseg¨²rate de hacerme saber el resultado¡±, dijo Kathleen rotundamente. ¡°?No quieres preguntarle a anciana se?ora Yoeger sobre eso?¡± Giselle estaba desconcertada. ¡°Olv¨ªdalo. La abu no me lo dir¨ªa. Frunciendo el ce?o, Kathleen continu¨®: ¡°De alguna manera tengo sensaci¨®n de que me est¨¢ ocultando algo. Tal vez ese hombre est¨¦ rcionado con el padre biol¨®gico de mi madre. Sin embargo, es solo una suposici¨®n descabeda. ¡°No lo entiendo. ?Por qu¨¦ anciana se?ora Yoeger no se lo revel¨® a ninguno de ustedes? pregunt¨® Giselle con perplejidad. ¡°Bueno¡­ Tal vez identidad de este hombre no invitar¨ªa m¨¢s que problemas a nuestra familia¡±. El tono de Kathleen apestaba a austeridad. ¡°Puedo entender su decisi¨®n. Sin embargo, si ya han aparecido en nuestra puerta, no podemos quedarnos quietos¡±. ¡°No te preocupes. Tendremos los resultados a m¨¢s tardar ma?ana¡±, consol¨® Giselle. ¡°Eso es bueno, entonces.¡± De nada, son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. E respondi¨® a mada. La voz de Nicolette son¨® desde el otrodo de l¨ªnea. ¡°Soy yo. Has edido a ayudarme a salir de familia Yoeger, ?verdad? ?Todav¨ªa cuenta?Belongs to ? n0velDrama.Org. Chapter 285 Chapter 285 Cap¨ªtulo 285 Tres lisiados m¨¢s Cap¨ªtulo 285 Tres lisiados m¨¢s ¡ªNo voy a pedir clemencia a familia Yoeger en tu nombre ¡ªar¨® Kathleen. ¡°Solo te prometo que Zachary no tocar¨¢ tu ri?¨®n¡±. ¡°Ve¨¢monos, entonces,¡± dijo Nicolette. Kathleen se burl¨®. ¡°?Todav¨ªa necesitamos reunirnos sobre este asunto?¡± ¡°Kathleen, tengo Melting Ice Grass¡±, revel¨® Nicolette. ¡°?Lo quieres?¡± Sus pbras sorprendieron a Kathleen. ¡°?Que acabas de decir?¡± ?Hierba de hielo derriti¨¦ndose? ?C¨®mo pod¨ªa tener eso? Kathleen frunci¨® el ce?o y volvi¨® a preguntar: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s tratando de decir?¡± ¡°Escuch¨¦ de Samuel que tu hermano hab¨ªa sido envenenado¡±, respondi¨® Nicolette. ¡°Eso es imposible. ?Samuel nunca te dir¨ªa eso! Kathleen no creer¨ªa sus pbras. ¡°Kathleen, ustedes pelearon, ?no es as¨ª?¡± Hab¨ªa una media sonrisa en el rostro de Nicolette. ¡°¨¦l quiere destruir Secta Dichosa, pero secta tiene medicina que puede salvar a tu hermano. Es por eso que ustedes se volvieron unos contra otros, ?verdad? Kathleen estaba at¨®nita. ?C¨®mo pod¨ªa saber sobre lo que Samuel y yo hamos anoche? ¨¦ramos los ¨²nicos presentes. ?Nadie m¨¢s estaba all¨¢! Esto significaba que Samuel era ¨²nica persona que pod¨ªa cont¨¢rselo a Nicolette. Kathleen se burl¨®, ¡°?Samuel realmente te lo dijo?¡± ¡°Yo sol¨ªa ser su confidente, despu¨¦s de todo¡±, se jact¨® Nicolette. Kathleen, no puedes negar que soy mejor persuadiendo a los hombres que t¨². De lo contrario, no ser¨ªa capaz de mantener nuestra rci¨®n sin importar cu¨¢ntas mentiras diga. ?Tengo raz¨®n? Kathleen se qued¨® hda. De hecho,s pbras de Nicolette ten¨ªan sentido. ¡°Dame hierba de hielo derretida. Estar¨¦ de acuerdo con cualquier condici¨®n que establezcas. La expresi¨®n de Nicolette parec¨ªa ambigua cuando dijo: ¡°ro. Ven a conocerme por tu cuenta. ¡°ro¡±, estuvo de acuerdo Kathleen sin dudarlo. Despu¨¦s de que Nicolette le dio una diri¨®n, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono, lista para dirigirse all¨ª de inmediato. Giselle detuvo. ¡°Milisegundo. Johnson, ?ad¨®nde vas? ¡°Nicolette tiene Melting Ice Grass¡±, dijo Kathleen con entusiasmo. Voy a encontrarme con e. Luego sac¨® un documento del caj¨®n para llevarlo consigo. ¡°Milisegundo. Johnson, ?alguna vez te has preguntado por qu¨¦ tendr¨ªa Melting Ice Grass con e? Podr¨ªa ser falso¡±, aconsej¨® Giselle. ¡°Sea falso o no, tengo que irme. Melting Ice Grass es el ¨²nico ant¨ªdoto contra el veneno de mi hermano. La efectividad de Snow Grass de Blissful Sect es bastante promedio. Solo puede suprimir los s¨ªntomas, pero no eliminar el veneno¡±. ¡°D¨¦jame ir contigo.¡± Giselle estaba muy preocupada. ¡°Estoy bien. E no podr¨¢ hacer nada. No te preocupes, Giselle. Estoy totalmente preparada¡±, asegur¨® Kathleen. Giselle frunci¨® losbios. Sin embargo, ?c¨®mo es que Nicolette sabe tanto? ¡°Samuel se lo dijo¡±, dijo Kathleen con los ojos oscurecidos, sorprendiendo a Giselle con sus pbras. ¡°Me voy ahora.¡± Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se fue a toda prisa. Preocupada por su seguridad, Giselle solo pod¨ªa segui en secreto. Nicolette le hab¨ªa pedido a Kathleen que encontrara en un bar que tambi¨¦n estaba involucrado en algunos negocios turbios. Kathleen hab¨ªa o¨ªdo har de ¨¦l durante mucho tiempo y se sorprendi¨® de que Nicolette realmente encontrara este lugar. Las cosas se estaban poniendo cada vez m¨¢s interesantes. Cuando Kathleen entr¨® en el bar, un hombre se le acerc¨®. ¡°?A qui¨¦n est¨¢s buscando?¡± ¡ªNicolette Yoeger ¡ªrespondi¨® fr¨ªamente Kathleen. ¡°De esta manera.¡± El hombre abri¨® el camino y Kathleen no pudo evitar entrecerrar los ojos. Al llegar a una habitaci¨®n, el hombre hizo un gesto hacia puerta. ¡°Por favor escribe.¡± Kathleen abri¨® puerta y vio a Nicolette sentada en un sof¨¢ adentro. ¡°Eso fue r¨¢pido¡±,ent¨® Nicolette con una leve sonrisa. Al entrar, Kathleen respondi¨®: ¡°Me sorprendiste¡±. ¡°?Qu¨¦ es eso que tienes en mano?¡± Nicolette pregunt¨® con curiosidad. ¡°Zachary no tiene c¨¢ncer de ri?¨®n. Fue enga?ado por alguien. Esta es prueba. Inmediatamente, los ojos de Nicolette se iluminaron. ¡°?D¨¢melo!¡± N?velDrama.Org: text ? owner. ¡°?D¨®nde est¨¢ hierba de hielo derretida?¡± pregunt¨® Kathleen con frialdad. ¡°Kathleen, ?has olvidado que esta prueba es mi dinero para el silencio? Si no me lo das, revr¨¦ todo y les dir¨¦ a todos que Samuel tiene doble personalidad¡±, amenaz¨® Nicolette. ¡°Si haces eso, primera persona en sufrir ser¨¢s t¨²¡±. Al escuchar eso, Nicolette se mordi¨® elbio en silencio. ¡°De todos modos, no voy a perder uno de mis ri?ones¡±, agreg¨® Kathleen con indiferencia. Nicolette apret¨® mand¨ªb. ¡°Multa. ?T¨² ganas!¡± Luego, sac¨® una caja de detr¨¢s de e. ¡°La hierba de hielo derretida est¨¢ aqu¨ª¡±. Kathleen se acerc¨®. Fue solo cuando se acerc¨® a Nicolette que vio lo que hab¨ªa en el cuerpo de esta ¨²ltima. Era un exoesqueleto rob¨®tico del ej¨¦rcito. No es de extra?ar que Nicolette pudiera venir s. ?Qui¨¦n le dio esto? Como si escuchara los pensamientos de Kathleen, Nicolette sonri¨® con aire de suficiencia. ¡°Samuel me dio esto¡±. ?Samuel? ¡°Supongo que sabes acerca de conexi¨®n de Samuel con el ej¨¦rcito¡±, se jact¨® Nicolette. ¡°Me qued¨¦ con ¨¦l y lo consol¨¦, y ¨¦l me dio esto a cambio¡±. Kathleen no pudo evitar fruncir losbios. Nicolette tom¨® el documento de e antes de empujar caja en sus manos. ¡°Mira esto. No quiero que me acuses de estafarte¡±. Cuando Kathleen abri¨® caja, sali¨® un remolino de humo nco. Atrapada con guardia baja, olfate¨® e inmediatamente se desmay¨®. ¡°?Ja ja!¡± Nicolette se ri¨® a carcajadas. ¡°Kathleen, parece que eres bastante f¨¢cil de derribar. ?Adnte!¡± Despu¨¦s de eso, el hombre anterior entr¨® en habitaci¨®n. ¡°?Has preparado todo?¡± pregunt¨® Nicolette. ¡°S¨ª¡±, respondi¨® el hombre asintiendo. Un brillo vicioso brill¨® en los ojos de Nicolette. ¡°Muy bien. ll¨¦vat. Quiero ver si Samuel todav¨ªa querr¨ªa que una mujer fuera tocada por otros hombres¡±. Sin una pbra, el hombre sac¨® a Kathleen. Nicolette se qued¨® atr¨¢s, apretando los dientes. ¡°?Todos los de familia Yoeger tienen que morir!¡± Mientras tanto, el hombre llev¨® a Kathleen a una habitaci¨®n y se fue despu¨¦s. Al momento siguiente, Kathleen se incorpor¨® r¨¢pidamente y mir¨® a su alrededor. Cuando vio el interior de habitaci¨®n, no pudo evitar maldecir en silencio. Hab¨ªa varios tipos de juguetes para adultos a su alrededor. ?Maldita sea esta gente repugnante! Nicolette se ha sobreestimado a s¨ª misma. ?De verdad cree que puede enga?arme? Justo despu¨¦s de que e se escondi¨® detr¨¢s de puerta, sonaron una serie de pasos. Por el sonido, alguien se dirig¨ªa hacia habitaci¨®n. ¡°Caballeros, hoy les preparamos una hermosa dama. Por favor, divi¨¦rtanse.¡± La voz pertenec¨ªa al hombre anterior. ¡°Est¨¢ bien. Puedes irte ahora¡±, inst¨® alguien m¨¢s mientras le daba una propina al hombre. Despu¨¦s de eso, tres hombres entraron en habitaci¨®n y cerraron puerta detr¨¢s de ellos. ¡°?Eh? ?Donde esta e?¡± ?Sonido met¨¢lico! Sin previo aviso, Kathleen golpe¨® cabeza del hombre en el medio con un florero. Al instante, se desplom¨® en el suelo. El hombre de derecha trat¨® de huir, pero Kathleen le dio una patada giratoria y lo hizo caer tambi¨¦n. Alguien¡­ Antes de que el ¨²ltimo hombre en pie pudiera gritar pidiendo ayuda, una pist de aspecto exquisito apareci¨® en mano de Kathleen. Hab¨ªa estado escondido en sus botas todo este tiempo, y el hombre que hab¨ªa llevado all¨ª no lo hab¨ªa notado. ¡°?No me mates!¡± el ¨²ltimo hombre pidi¨® ayuda, el miedo evidente en su rostro. ¡°?Sc * mbags pervertidos!¡± Kathleen estaba indignada. ¡°Ustedes *ssh*les han arruinado vida de innumerables mujeres. ?Hoy me asegurar¨¦ de que se haga justicia!¡±. Su arma ten¨ªa un silenciador, por lo que no necesitaba preocuparse por mar atenci¨®n. Dispar¨® tres tiros, cada uno dirigido as ingles de los tres hombres. En un instante, los tres quedaron lisiados. Kathleen estaba muy satisfecha. Con Nicolette en menteo su pr¨®ximo objetivo, abri¨® puerta. Sin embargo, se qued¨® at¨®nita al segundo siguiente. Samuel estaba parado afuera, su rostro sombr¨ªo. ¡°No voy a pedir misericordia a familia Yoeger en tu nombre¡±, ar¨® Kathleen. ¡°Solo te prometo que Zachary no tocar¨¢ tu ri?¨®n¡±. ¡°Ve¨¢monos, entonces,¡± dijo Nicolette. Kathleen se burl¨®. ¡°?Todav¨ªa necesitamos reunirnos sobre este asunto?¡± ¡°Kathleen, tengo Melting Ice Grass¡±, revel¨® Nicolette. ¡°?Lo quieres?¡± Sus pbras sorprendieron a Kathleen. ¡°?Que acabas de decir?¡± ?Hierba de hielo derriti¨¦ndose? ?C¨®mo pod¨ªa tener eso? Kathleen frunci¨® el ce?o y volvi¨® a preguntar: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s tratando de decir?¡± ¡°Escuch¨¦ de Samuel que tu hermano hab¨ªa sido envenenado¡±, respondi¨® Nicolette. ¡°Eso es imposible. ?Samuel nunca te dir¨ªa eso! Kathleen no creer¨ªa sus pbras. ¡°Kathleen, ustedes pelearon, ?no es as¨ª?¡± Hab¨ªa una media sonrisa en el rostro de Nicolette. ¡°¨¦l quiere destruir Secta Dichosa, pero secta tiene medicina que puede salvar a tu hermano. Es por eso que ustedes se volvieron unos contra otros, ?verdad? Kathleen estaba at¨®nita. ?C¨®mo pod¨ªa saber sobre lo que Samuel y yo hamos anoche? ¨¦ramos los ¨²nicos presentes. ?Nadie m¨¢s estaba all¨¢! Esto significaba que Samuel era ¨²nica persona que pod¨ªa cont¨¢rselo a Nicolette. Kathleen se burl¨®, ¡°?Samuel realmente te lo dijo?¡± ¡°Yo sol¨ªa ser su confidente, despu¨¦s de todo¡±, se jact¨® Nicolette. Kathleen, no puedes negar que soy mejor persuadiendo a los hombres que t¨². De lo contrario, no ser¨ªa capaz de mantener nuestra rci¨®n sin importar cu¨¢ntas mentiras diga. ?Tengo raz¨®n? Kathleen se qued¨® hda. De hecho,s pbras de Nicolette ten¨ªan sentido. ¡°Dame hierba de hielo derretida. Estar¨¦ de acuerdo con cualquier condici¨®n que establezcas. La expresi¨®n de Nicolette parec¨ªa ambigua cuando dijo: ¡°ro. Ven a conocerme por tu cuenta. ¡°ro¡±, estuvo de acuerdo Kathleen sin dudarlo. Despu¨¦s de que Nicolette le dio una diri¨®n, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono, lista para dirigirse all¨ª de inmediato. Giselle detuvo. ¡°Milisegundo. Johnson, ?ad¨®nde vas? ¡°Nicolette tiene Melting Ice Grass¡±, dijo Kathleen con entusiasmo. Voy a encontrarme con e. Luego sac¨® un documento del caj¨®n para llevarlo consigo. ¡°Milisegundo. Johnson, ?alguna vez te has preguntado por qu¨¦ tendr¨ªa Melting Ice Grass con e? Podr¨ªa ser falso¡±, aconsej¨® Giselle. ¡°Sea falso o no, tengo que irme. Melting Ice Grass es el ¨²nico ant¨ªdoto contra el veneno de mi hermano. La efectividad de Snow Grass de Blissful Sect es bastante promedio. Solo puede suprimir los s¨ªntomas, pero no eliminar el veneno¡±. ¡°D¨¦jame ir contigo.¡± Giselle estaba muy preocupada. ¡°Estoy bien. E no podr¨¢ hacer nada. No te preocupes, Giselle. Estoy totalmente preparada¡±, asegur¨® Kathleen. Giselle frunci¨® losbios. Sin embargo, ?c¨®mo es que Nicolette sabe tanto? ¡°Samuel se lo dijo¡±, dijo Kathleen con los ojos oscurecidos, sorprendiendo a Giselle con sus pbras. ¡°Me voy ahora.¡± Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se fue a toda prisa. Preocupada por su seguridad, Giselle solo pod¨ªa segui en secreto. Nicolette le hab¨ªa pedido a Kathleen que encontrara en un bar que tambi¨¦n estaba involucrado en algunos negocios turbios. Kathleen hab¨ªa o¨ªdo har de ¨¦l durante mucho tiempo y se sorprendi¨® de que Nicolette realmente encontrara este lugar. Las cosas se estaban poniendo cada vez m¨¢s interesantes. Cuando Kathleen entr¨® en el bar, un hombre se le acerc¨®. ¡°?A qui¨¦n est¨¢s buscando?¡± ¡ªNicolette Yoeger ¡ªrespondi¨® fr¨ªamente Kathleen. ¡°De esta manera.¡± El hombre abri¨® el camino y Kathleen no pudo evitar entrecerrar los ojos. Al llegar a una habitaci¨®n, el hombre hizo un gesto hacia puerta. ¡°Por favor escribe.¡± Kathleen abri¨® puerta y vio a Nicolette sentada en un sof¨¢ adentro. ¡°Eso fue r¨¢pido¡±,ent¨® Nicolette con una leve sonrisa. Al entrar, Kathleen respondi¨®: ¡°Me sorprendiste¡±. ¡°?Qu¨¦ es eso que tienes en mano?¡± Nicolette pregunt¨® con curiosidad. ¡°Zachary no tiene c¨¢ncer de ri?¨®n. Fue enga?ado por alguien. Esta es prueba. Inmediatamente, los ojos de Nicolette se iluminaron. ¡°?D¨¢melo!¡± ¡°?D¨®nde est¨¢ hierba de hielo derretida?¡± pregunt¨® Kathleen con frialdad. ¡°Kathleen, ?has olvidado que esta prueba es mi dinero para el silencio? Si no me lo das, revr¨¦ todo y les dir¨¦ a todos que Samuel tiene doble personalidad¡±, amenaz¨® Nicolette. ¡°Si haces eso, primera persona en sufrir ser¨¢s t¨²¡±. Al escuchar eso, Nicolette se mordi¨® elbio en silencio. ¡°De todos modos, no voy a perder uno de mis ri?ones¡±, agreg¨® Kathleen con indiferencia. Nicolette apret¨® mand¨ªb. ¡°Multa. ?T¨² ganas!¡± Luego, sac¨® una caja de detr¨¢s de e. ¡°La hierba de hielo derretida est¨¢ aqu¨ª¡±. Kathleen se acerc¨®. Fue solo cuando se acerc¨® a Nicolette que vio lo que hab¨ªa en el cuerpo de esta ¨²ltima. Era un exoesqueleto rob¨®tico del ej¨¦rcito. No es de extra?ar que Nicolette pudiera venir s. ?Qui¨¦n le dio esto? Como si escuchara los pensamientos de Kathleen, Nicolette sonri¨® con aire de suficiencia. ¡°Samuel me dio esto¡±. ?Samuel? ¡°Supongo que sabes acerca de conexi¨®n de Samuel con el ej¨¦rcito¡±, se jact¨® Nicolette. ¡°Me qued¨¦ con ¨¦l y lo consol¨¦, y ¨¦l me dio esto a cambio¡±. Kathleen no pudo evitar fruncir losbios. Nicolette tom¨® el documento de e antes de empujar caja en sus manos. ¡°Mira esto. No quiero que me acuses de estafarte¡±. Cuando Kathleen abri¨® caja, sali¨® un remolino de humo nco. Atrapada con guardia baja, olfate¨® e inmediatamente se desmay¨®. ¡°?Ja ja!¡± Nicolette se ri¨® a carcajadas. ¡°Kathleen, parece que eres bastante f¨¢cil de derribar. ?Adnte!¡± Despu¨¦s de eso, el hombre anterior entr¨® en habitaci¨®n. ¡°?Has preparado todo?¡± pregunt¨® Nicolette. ¡°S¨ª¡±, respondi¨® el hombre asintiendo. Un brillo vicioso brill¨® en los ojos de Nicolette. ¡°Muy bien. ll¨¦vat. Quiero ver si Samuel todav¨ªa querr¨ªa que una mujer fuera tocada por otros hombres¡±. Sin una pbra, el hombre sac¨® a Kathleen. Nicolette se qued¨® atr¨¢s, apretando los dientes. ¡°?Todos los de familia Yoeger tienen que morir!¡± Mientras tanto, el hombre llev¨® a Kathleen a una habitaci¨®n y se fue despu¨¦s. Al momento siguiente, Kathleen se incorpor¨® r¨¢pidamente y mir¨® a su alrededor. Cuando vio el interior de habitaci¨®n, no pudo evitar maldecir en silencio. Hab¨ªa varios tipos de juguetes para adultos a su alrededor. ?Maldita sea esta gente repugnante! Nicolette se ha sobreestimado a s¨ª misma. ?De verdad cree que puede enga?arme? Justo despu¨¦s de que e se escondi¨® detr¨¢s de puerta, sonaron una serie de pasos. Por el sonido, alguien se dirig¨ªa hacia habitaci¨®n. ¡°Caballeros, hoy les preparamos una hermosa dama. Por favor, divi¨¦rtanse.¡± La voz pertenec¨ªa al hombre anterior. ¡°Est¨¢ bien. Puedes irte ahora¡±, inst¨® alguien m¨¢s mientras le daba una propina al hombre. Despu¨¦s de eso, tres hombres entraron en habitaci¨®n y cerraron puerta detr¨¢s de ellos. ¡°?Eh? ?Donde esta e?¡± ?Sonido met¨¢lico! Sin previo aviso, Kathleen golpe¨® cabeza del hombre en el medio con un florero. Al instante, se desplom¨® en el suelo. El hombre de derecha trat¨® de huir, pero Kathleen le dio una patada giratoria y lo hizo caer tambi¨¦n. Alguien¡­ Antes de que el ¨²ltimo hombre en pie pudiera gritar pidiendo ayuda, una pist de aspecto exquisito apareci¨® en mano de Kathleen. Hab¨ªa estado escondido en sus botas todo este tiempo, y el hombre que hab¨ªa llevado all¨ª no lo hab¨ªa notado. ¡°?No me mates!¡± el ¨²ltimo hombre pidi¨® ayuda, el miedo evidente en su rostro. ¡°?Sc * mbags pervertidos!¡± Kathleen estaba indignada. ¡°Ustedes *ssh*les han arruinado vida de innumerables mujeres. ?Hoy me asegurar¨¦ de que se haga justicia!¡±. Su arma ten¨ªa un silenciador, por lo que no necesitaba preocuparse por mar atenci¨®n. Dispar¨® tres tiros, cada uno dirigido as ingles de los tres hombres. En un instante, los tres quedaron lisiados. Kathleen estaba muy satisfecha. Con Nicolette en menteo su pr¨®ximo objetivo, abri¨® puerta. Sin embargo, se qued¨® at¨®nita al segundo siguiente. Samuel estaba parado afuera, su rostro sombr¨ªo. Chapter 286 Chapter 286 Cap¨ªtulo 286 Quiero tu beso Kathleen no quer¨ªa har con ¨¦l. Desahogando sus problemas con Nicolette, ?eh? ?Qu¨¦ hombre m¨¢s repugnante! Sin dedicarle una mirada, pas¨® junto a ¨¦l. ¡°Tyson, limpia el desorden¡±, orden¨® Samuel. Tyson asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel luego persigui¨® a Kathleen y agarr¨® de mu?eca, tirando de e hacia atr¨¢s. ¡°?D¨¦jalo ir! ?Est¨¢s preocupado por Nicolette porque voy a matar? Hab¨ªa una mirada asesina en los ojos de Kathleen mientras haba. Samuel se congel¨®. Luego, mir¨® con frialdad y pregunt¨®: ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? Si quieres que muera, puedo dispararle ahora mismo. Kathleen se burl¨®. Aunque pareces poco dispuesto. Incluso le conseguiste el exoesqueleto rob¨®tico. ¡°?Qu¨¦ exoesqueleto rob¨®tico?¡± Samuel pregunt¨® con calma. ¡°Samuel, ?por qu¨¦ est¨¢s actuandoo un tonto?¡± espet¨® Kathleen. Se sinti¨® extremadamente frustrada al mirar sus hermosos y nobles rasgos. ¡°Si no le hubieras dicho a Nicolette que mi hermano necesita Melting Ice Grass, ?c¨®mo pensar¨ªa en usar eso para atraerme aqu¨ª?¡± El rostro de Samuel se oscureci¨®. ¡°Ni siquiera me puse en contacto con e. Si no me hubieras retenido ese d¨ªa, ya estar¨ªa muerta¡±. Samuel sab¨ªa que Kathleen le hab¨ªa perdonado vida a Nicolette porque no quer¨ªa que enfrentara un juicio. Ahora que Kathleen lo estaba acusando, se sinti¨® molesto. Eres ¨²nica persona a que le cont¨¦ que Charles fue envenenado. Incluso en Secta Dichosa, no mucha gente lo sabe. ?C¨®mo se enter¨® Nicolette? exigi¨® Kathleen. Sinti¨¦ndose enojado, Samuel mir¨® con frialdad. Estaba molesto porque Kathleen no confiaba en ¨¦l. Sin embargo, no pudo hacer nada al respecto. Sab¨ªa que Charles era persona que m¨¢s le importaba a Kathleen en ese momento. A menudo perd¨ªa su racionalidad cuando Charles estaba involucrado. ¡°?D¨¦jalo ir! ?Voy a vengarme de Nicolette! Kathleen se mordi¨® elbio mientras lo miraba. No hab¨ªa nada m¨¢s que frialdad en su expresi¨®n. Sin embargo, Samuel todav¨ªa no lo dejaba ir. ¡°E ya no est¨¢ aqu¨ª¡±, afirm¨®. Kathleen se qued¨® desconcertada. Despu¨¦s de un breve silencio, replic¨®: ¡°Puedo busca en residencia de Yoeger¡±. ¡°Cinco minutos antes de que viniera aqu¨ª, Nicolette me envi¨® un mensaje de texto diciendo que te estabas divirtiendo aqu¨ª¡±, dijo Samuel con gravedad. N?velDrama.Org: text ? owner. ?Divirti¨¦ndose? ¡°Si no fuera por mis habilidades de lucha, estar¨ªa sufriendo en este momento¡±, dijo Kathleen con molestia. ¡°Le ped¨ª a alguien que encontrara su paradero, pero e se hab¨ªa ido¡±. Al escuchar eso, Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Se fue del pa¨ªs?¡± ¡°S¨ª. Alguien est¨¢ ayudando en secreto¡±, dijo Samuel mientras miraba el rostro de Kathleen. Este ¨²ltimo permaneci¨® en silencio. No pod¨ªa creer que Nicolette hubiera logrado escapar. ¡°?Crees que estoy ayudando?¡± Despu¨¦s de preguntar eso, Samuel contuvo respiraci¨®n, esperando la respuesta de Kathleen. ¡°?C¨®mo podr¨ªa saber tantas cosas si no fuera por ti?¡± ¡°?Nunca has considerado que el problema podr¨ªa estar dentro de Secta Dichosa?¡± La expresi¨®n de Samuel era dif¨ªcil de leer. Al darse cuenta de esa posibilidad, Kathleen apret¨® mand¨ªb. ¡°?Entonces ese viejo debe estar pidiendo muerte! De todos modos, primero tengo que visitar residencia de Yoeger¡±. Se liber¨® del agarre de Samuel y se volvi¨® para irse. De repente, Samuel abraz¨® por espalda. Su i¨®n atrajo miradas extra?as des muchas personas que pasaban. Mordi¨¦ndose elbio, Kathleen gru?¨®: ¡°?Su¨¦ltame!¡± ¡°?No deber¨ªas disculparte por acusarme falsamente?¡± Samuel se quej¨® con tristeza. ¡°Pero no tienes pruebas para demostrar tu inocencia¡±, respondi¨® Kathleen, volviendo cabeza para mirar a los ojos oscuros de Samuel. Samuel se burl¨®. ¡°?Qu¨¦ pasa si demuestro que ni he contactado ni he ayudado?¡± ¡°Entonces te pedir¨¦ disculpas¡±, respondi¨® Kathleen solemnemente. Samuel sonri¨®. ¡°No necesito tu disculpa¡±. Sus pbras hicieron que Kathleen frunciera el ce?o. ¡°?Qu¨¦ quieres que haga, entonces?¡± ¡°Quiero un beso tuyo.¡± Cuando dijo eso, susbios se curvaron a¨²n m¨¢s en una sonrisa. Kathleen se mordi¨® elbio una vez m¨¢s y le dio un codazo a Samuel en el pecho. ¡°Ya veremos despu¨¦s de que demuestres tu inocencia¡±. Con eso, se dirigi¨® hacia afuera. Cuando not¨® que Samuel segu¨ªa, pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ me sigues?¡±. ¡°Yo tambi¨¦n voy a residencia Yoeger. Ya que nos dirigimos al mismo lugar, vayamos juntos¡±. ¡°Tengo mi propio coche.¡± Kathleen no quer¨ªa estar en el mismo auto que ¨¦l. ¡°?No sabes que tenemos que reducir nuestra hue de carbono?¡± Samuel tom¨® de mano y llev¨® a su auto. ¡°?Samuel, no me toques! ?Tienes un deseo de muerte? Kathleen solt¨® presa del p¨¢nico. Estaba segura de que esas personas todav¨ªa estaban alrededor. ¡°No tengo un deseo de muerte. Despu¨¦s de lo que pas¨® en el castillo, no tengo ninguna intenci¨®n de morir¡±, dijo Samuel con una sonrisa burlona. Ten¨ªa que vivir y descubrir por qu¨¦ Kathleen se resist¨ªa tanto a ¨¦l. Sin embargo, ten¨ªa sensaci¨®n de que e estaba haciendo eso para protegerlo. ¡°Es bueno oir eso.¡± Kathleen forz¨® una sonrisa, pero en el fondo se sinti¨® aliviada. Tienes que vivir una buena vida, Samuel. Ahora ya no somos los mismos. Al llegar a residencia de Yoeger, Kathleen y Samuel se bajaron del auto. Inmediatamente, sintieron que algo andaba mal. ¡°Por lo que recuerdo, residencia Yoeger siempre est¨¢ fuertemente vigda. ?C¨®mo es que no hay nadie esta noche? Kathleen se?al¨®. ¡°No es s¨®lo eso. En el pasado, el mayordomo o el ama de ves de familia Yoeger se paraban aqu¨ª una vez que ve¨ªan venir a los visitantes¡±, agreg¨® Samuel. El tiene raz¨®n. Echemos un vistazo al interior. Mantente alerta¡±, dijo Kathleen. Kathleen dio un paso adnte y levant¨® el arma que ten¨ªa en mano. Mientras tanto, Samuel entrecerr¨® los ojos, una mirada ominosa fugaz a trav¨¦s de ellos. La puerta de mansi¨®n se qued¨® abierta, revndo una grieta. Con cuidado, Kathleen empuj¨® para abri. El olor a sangre inmediatamente llen¨® su nariz. Agarr¨® el brazo de Samuel y susurr¨®: ¡°Es peligroso ah¨ª dentro. Entrar¨¦ y echar¨¦ un vistazo. Qu¨¦date aqu¨ª y esp¨¦rame. Samuel levant¨®s cejas al escuchar sus pbras. ?Crees que necesito tu proti¨®n? ?Cree que soy un in¨²til? Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Seguramente no eres tan buenoo yo en este momento¡±. ¡°?Quieres intentarlo?¡± Samuel respondi¨®, envolviendo su brazo alrededor de su delgada cintura. ¡°Que te jodan¡±, espet¨® Kathleen. ?De verdad cree que ahora es un buen momento para bromear? En ese momento, son¨® una voz ronca. ¡°S¨¢lvame¡­¡± Kathleen estaba at¨®nita. La voz se parec¨ªa mucho a de Zachary. Sin pensarlo dos veces, los dos entraron a mansi¨®n. Fueron recibidos por vista de Zachary tendido en un charco de sangre, forcejeando. ¡°Se?or. Yoeger, ?qu¨¦ te pas¨®? pregunt¨® Kathleen con el ce?o fruncido. ¡°Nicolette vino con un grupo de hombres y nos atac¨®¡±, respondi¨® Zachary d¨¦bilmente. Nicolette? ¡°D¨¦jame encenders luces¡±. Samuel se acerc¨® a pared y encontr¨® el interruptor. ?Hacer clic! Con un clic, toda s de estar se ilumin¨®. Aparte de Zachary, hab¨ªa dos amas de casa tiradas en el suelo junto a entrada de cocina. Samuel los revis¨® y descubri¨® que ya estaban muertos. R¨¢pidamente sac¨® su tel¨¦fono y le pidi¨® a Tyson que viniera. ¡°Nicolette se llev¨® a Vanessa. Yareli est¨¢ arriba. Por favor, ve a ver c¨®mo est¨¢¡±, dijo Zachary con ansiedad. ¡°D¨¦jame ir aprobarlo¡±, ofreci¨® Samuel. Le preocupaba que alguien m¨¢s estuviera arriba. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Vamos juntos. ?Est¨¢n Tyson y los dem¨¢s casi aqu¨ª? Samuel asinti¨®. ¡°No te preocupes. Este hombre no morir¨¢ tan pronto¡±, dijo Kathleen. ¡°Vamos.¡± Con eso, los dos se dirigieron arriba. Mientras Zachary miraba sus espaldas, una mirada oscura brill¨® en sus ojos. Cuando Kathleen y Samuel llegaron al segundo piso, escucharon ruidos provenientes de una des habitaciones. Se acercaron y entraron en habitaci¨®n. Al ver el interruptor, Kathleen encendi¨®s luces. ¡°?Ah!¡± El grito de Yareli atraves¨® el aire. ¡°No me mates, por favor. ?Te lo suplico! ?Perdona mi vida!¡± Chapter 287 Chapter 287 Cap¨ªtulo 287 No me toques Kathleen se acerc¨® y not¨® a una Yareli de aspecto desali?ado, que estaba escondida en una esquina con un cuchillo en mano. Yareli. Kathleen trat¨® de acercarse a e. Sin embargo, Yareli us¨® todas sus fuerzas para bncear el cuchillo con movimientos fren¨¦ticos. ¡°?No te acerques m¨¢s!¡± ¡°No te acerques a e¡±, dijo Samuel. Retuvo a Kathleen, temiendo que sestimara. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Yareli, c¨¢lmate y f¨ªjate bien. Soy yo. Soy Kathleen. Fue entonces cuando Yareli hizo una pausa y mir¨® a Kathleen, y luego se volvi¨® para mirar a Samuel. Su agarre en el cuchillo se afloj¨®. El cuchillo cay¨® al suelo con un fuerte sonido met¨¢lico cuando de repente grit¨®. Aprovechando oportunidad, Kathleen se apresur¨® y pate¨® el cuchillo antes de agacharse frente a Yareli. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°?E-Es Nicolette! ?Est¨¢ trastornada! Yareli explic¨® entre sollozos hist¨¦ricos: ¡°Se llev¨® hasta a mi mam¨¢. Kathleen, s¨¦ que odias a mi madre, pero ?puedes ayudarme a salva? Kathleen frunci¨® el ce?o al escuchar esas pbras. Sin embargo, Yareli se inclin¨® m¨¢s cerca y agreg¨®: ¡°Somos primos y, despu¨¦s de todo, mi mam¨¢ es tu t¨ªa¡±. ¡°Salvar a tu mam¨¢ es imposible. Adem¨¢s, si e vive o muere no tiene nada que ver conmigo¡±, dijo Kathleen sin coraz¨®n. Yareli instant¨¢neamente se congel¨® en estado de shock. ¡°?C¨®mo puedes ser tan cruel?¡± Para entonces, Kathleen no se molest¨® en seguir chando, as¨ª que se puso de pie. Fue entonces cuando Tyson corri¨® escaleras arriba para informar: ¡°Sr. Macari, Zachary ahora est¨¢ en ambncia¡±. ¡°Aqu¨ª hay otro¡±, dijo Samuel mientras se?ba a Yareli. Tyson mir¨® antes de salir corriendo para pedir ayuda. No pas¨® mucho tiempo antes de que vinieran un m¨¦dico y una enfermera. Al ver eso, Yareli gru?¨® con los dientes apretados: ¡°?No me toques!¡± Tyson explic¨® apresuradamente: ¡°Sra. Yoeger, son buenas personas¡±. ¡°?Y qu¨¦?¡± Yareli grit¨® indignada: ¡°Alguien trat¨® de aprovecharse de m¨ª antes, as¨ª que no quiero que nadie me toque ahora¡±. Sinti¨¦ndose impotente, todo lo que Tyson pudo decir fue: ¡°Est¨¢ bien. Entonces, ?por qu¨¦ no te pones de pie por tu cuenta? Belongs to ? n0velDrama.Org. Un puchero apareci¨® en elstimoso rostro de Yareli. ¡°P-Pero no puedo¡­¡± ¡°Entonces, ?qu¨¦ es lo que quieres?¡± Tyson pregunt¨® con impaciencia. ¡°?Puedes ayudarme a levantarme, Samuel?¡± Yareli hizo un puchero mientras se quejaba: ¡°Ahora no conf¨ªo en nadie excepto en ti. S¨¦ que no eres ese tipo de persona. Un ce?o fruncido estrope¨® el semnte de Samuel. ¡°Parece que es su d¨ªa de suerte, Sr. Macari¡±,ent¨® sarc¨¢sticamente Kathleen antes de girar sobre sus talones para irse. Quer¨ªa echar un vistazo a habitaci¨®n de Nicolette. En ese momento, el rostro cincdo de Samuel se contrajo, emitiendo un aire de hostilidad. ¡°Tengo dos pbras para ti.¡± ¡°?Qu¨¦ son?¡± El inter¨¦s de Yareli se despert¨®. ¡°Pi¨¦rdete¡±, dijo Samuel bruscamente. Luego, parti¨® para ir tras Kathleen. Todo lo que quedaba era una furiosa Yareli, cuyo rostro se hab¨ªa vuelto de un espantoso tono p¨²rpura. ?Me pidi¨® que me perdiera? ?Como se atreve! ?Soy Yareli Yoeger, heredera de familia Yoeger y una dama hermosa! ?No sabeportarse m¨¢s caballerosamente frente a una dama? ?Puaj! Tyson mir¨® sin pbras a Yareli, pensando en secreto que su excusa para acercarse a Samuel era una idiotez. Mientras tanto, Kathleen entr¨® en habitaci¨®n de Nicolette y not¨® que todo parec¨ªa normal. Dio vueltas pero todav¨ªa no encontr¨® nada. Samuel pronto se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°?Encontraste algo?¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°No.¡± En ese momento, Samuel cerr¨® puerta antes de acercarse a e. Sus iones inmediatamente sorprendieron a Kathleen, quien exm¨®: ¡°?Qu¨¦ crees que est¨¢s haciendo?¡± No lo dejar¨¦ escapar f¨¢cilmente si se atreve a traspasar el l¨ªmite. El delgado dedo de Samuel se estir¨® para pellizcarle barbi. ¡°Yareli no me interesa en lo m¨¢s m¨ªnimo, as¨ª que ser¨¢ mejor que no malinterpretes nada¡±. ¡°No lo hice¡±, replic¨® Kathleen mientras frunc¨ªa el ce?o. Fue entonces cuando fue acorrda por Samuel, cuya mirada se volv¨ªa m¨¢s sombr¨ªa por segundos. ¡°Con condici¨®n actual de Zachary y Vanessa siendo secuestrada por Nicolette, Yareli es ¨²nica heredera de familia Yoeger. E es perfecta para ti¡±,ent¨® una Kathleen con rostro sombr¨ªo. Samuel no sab¨ªa si estaba hando con honestidad o con sarcasmo. De cualquier manera, sus pbras lo molestaron. El disgusto llen¨® sus ojos oscurecidos cuando se inclin¨® m¨¢s cerca de su rostro. Kathleen sab¨ªa que no hab¨ªa d¨®nde esconderse, as¨ª que cerr¨® los ojos. Ya pod¨ªa sentir el aliento de Samuel cerr¨¢ndose. De repente, una serie de golpes vinieron de puerta antes de que sonara una voz. ¡°Se?or. Macari, Derek Lynch ha llegado¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel dej¨® de hacer lo que estaba haciendo y respondi¨® con frialdad: ¡°Bajar¨¦ ahora¡±. ¡°De acuerdo.¡± Con eso, Tyson se despidi¨®. Solo entonces el ce?o fruncido de Samuel se afloj¨®. Al mismo tiempo, Kathleen dej¨® escapar un suspiro de alivio. Dios, eso me asust¨®. Los ojos de Samuel se varon en los de e mientras le ordenaba: ¡°Baja conmigo para ver a Derek¡±. ¡°?Derek?¡± pregunt¨® Kathleen perpleja. ¡°Derek Lynch es miembro del ej¨¦rcito. Tambi¨¦n se especializa en el estudio de exoesqueletos rob¨®ticos, por lo que puede probar si le di uno a Nicolette. Mientras haba, Samuel tom¨® mano de Kathleen y la llev¨® afuera. Fue entonces cuando su mirada se pos¨® en el bote de basura cercano. ¡°?Esperar!¡± E se liber¨® de su agarre en ese momento, apresur¨¢ndose a sacar un pedazo de papel del bote de basura. En el papel hab¨ªa un n¨²mero de tel¨¦fono. Samuel se dio cuenta r¨¢pidamente de algo. ¡°Es un n¨²mero extranjero¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Podemos realizar una investigaci¨®n al respecto¡±. ¡°Lo har¨¦.¡± De inmediato, Samuel tom¨® una foto del n¨²mero con su tel¨¦fono y se envi¨® a Tyson. ¡°Hmph. No eres ¨²nica con ayuda adicional¡±, se burl¨® Kathleen mientras le enviaba el n¨²mero a Giselle. Exasperado por sus payasadas, Samuel pregunt¨® con impotencia: ¡°?De qu¨¦ me sirve enfadarme?¡±. Kathleen no respondi¨®. El dolor hizo que el pecho de Samuel se apretara en ese instante. Ni?a tonta. Parece pensar que no s¨¦ nada en absoluto¡­ ¡°Vamos¡±. Dejando el tema, condujo a s de estar para encontrarse con Derek. ¡°Qu¨¦ gran escena. No puedo creer que haya personas que lograron sobrevivir a esta masacre ¡ª exm¨® Derek, sin saber si sentirse aliviado o divertido. ¡°Est¨¢s aqu¨ª.¡± Samuel luego pregunt¨® con indiferencia: ¡°?Has investigado el asunto?¡± Derek mir¨® a Kathleen. ¡°Milisegundo. Kathleen. El t¨ªtulo formal sobresalt¨® a Kathleen, quien r¨¢pidamente corrigi¨®: ¡°Solo Kathleen est¨¢ bien¡±. Inseguro de qu¨¦ hacer, Derek mir¨® a Samuel en busca de aprobaci¨®n. ¡°Haz lo que e dice¡±, fue g¨¦lida respuesta de este ¨²ltimo. La diversi¨®n brill¨® en los ojos de Derek cuando respondi¨®: ¡°Supongo¡±. ¡°De todos modos, concentr¨¦monos en lo que importa. ?Los militares extraviaron un exoesqueleto rob¨®tico? Samuel interrog¨®. ¡°Ticamente, no estaba fuera de lugar. Pero, de nuevo, un conjunto de exoesqueletos rob¨®ticos ya no est¨¢ all¨ª¡­¡± ¡°Ve al grano¡±. La expresi¨®n de Samuel se hab¨ªa oscurecidoo el carb¨®n para entonces. ¡°Falta uno de nuestros modelos m¨¢s nuevos que se estrope¨®. En realidad, no se destruy¨® del todo. Antes de que desapareciera, estaba destinado a ser reparado¡±, respondi¨® Derek. ¡°Ese es un problema grave. Sin embargo, ?los militares acaban de enterarse de esto? El descontento era evidente en voz de Samuel. La expresi¨®n de Derek eraplicada cuando explic¨®: ¡°La persona responsable de reparar el exoesqueleto rob¨®tico lo rob¨®. La situaci¨®n esplicada. Sin embargo, si realmente es con Nicolette y e se ha ido al extranjero, entonces estamos en serios problemas¡±. ¡°?Vaya? Entonces, ?solo te has dado cuenta de gravedad de situaci¨®n ahora? Samuel dijo sarc¨¢sticamente. ¡°Investigaremos este asunto a fondo en secreto¡±, respondi¨® un impotente Derek. Luego mir¨® a Kathleen y dijo: ¡°Si Samuel realmente hubiera querido darle un exoesqueleto rob¨®tico a Nicolette, no habr¨ªa robado uno defectuoso. Adem¨¢s, ¨¦l no habr¨ªa tomado este modelo espec¨ªfico. Despu¨¦s de todo, es solo un dise?o de medio cuerpo. Uno solo puede caminar despu¨¦s de unir sus siones a cintura y los tobillos, lo que podr¨ªa ser bastante inconveniente. El que estamos investigando actualmente y hemos desarrodo es perfi¨®n absoluta. Entonces, ?no tendr¨ªa m¨¢s sentido si Samuel le diera ese modelo en su lugar? Esas pbras sorprendieron a Kathleen. No hab¨ªa esperado que Derek revra tanto. Ahora era evidente que Samuel y los militarespart¨ªan una rci¨®n m¨¢spleja de lo que e pensaba. Finalmente, mirada de Derek volvi¨® a Samuel. ¡°Deber¨ªa regresar. Los altos mandos se est¨¢n tomando este asunto muy en serio. Por favor, inf¨®rmenme si logran localizar a Nicolette¡±. Samuel asinti¨®. ¡°Servir¨¢.¡± Chapter 288 Chapter 288 Cap¨ªtulo 288 Tranquilidad Derek se dio vuelta y se fue. Samuel mir¨® a Kathleen con una expresi¨®n sombr¨ªa. E lo mir¨® en silencio. ¡°?Lo crees ahora?¡± Samuel mir¨® con severidad. Kathleen asinti¨® y se disculp¨®: ¡°S¨ª. Lo siento.¡± ¡°Te lo he dicho antes. No tiene sentido disculparse¡±. Samuel le tom¨® barbi y continu¨®: ¡°Sabes lo que quiero¡±. Rechinando los dientes, grit¨®: ¡°?Solo quieres aprovecharte de m¨ª!¡± Samuel le dedic¨® una media sonrisa. ¡°Nadie te oblig¨® a estar de acuerdo con esto. No te habr¨ªa hecho nada si no hubieras estado de acuerdo antes. Eres demasiado ingenuo. Kathleen estaba furiosa por su actitud descarada. ¡°?Quieres hacerlo aqu¨ª o en el auto?¡± Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa diab¨®lica. Tomando una respiraci¨®n profunda para calmarse, Kathleen respondi¨®: ¡°En el auto¡±. ¡°Vamos.¡± Samuel agarr¨® mano de Kathleen y condujo al auto. Tan prontoo se sentaron en el asiento trasero, Samuel tom¨® instant¨¢neamente barbi de Kathleen y bes¨®. No ten¨ªa fuerzas para luchar libre. Diez minutos despu¨¦s, el rostro de Kathleen se sonroj¨® de verg¨¹enza mientras lo miraba con ojos empa?ados. ?No puedo creer que me bes¨® durante diez minutos! ?Maldita sea! Samuel le resopl¨®. ¡°Eres un besador terrible¡±. Como era de esperar, Kathleen estaba furiosa por suentario. Empuj¨¢ndolo lejos, exm¨®: ¡°Ya me he disculpado contigo. ?Adi¨®s!¡± Habiendo tenido suficiente, Kathleen se estaba preparando para irse. Samuel quer¨ªa envia de vuelta. Sin embargo, sab¨ªa que Kathleen lo rechazar¨ªa, mirando su expresi¨®n. Olv¨ªdalo. Deber¨ªa enviar a alguien para protege en secreto. Mientras Kathleen conduc¨ªa a casa, m¨® a Charles con sus auricres Bluetooth. Mordi¨¦ndose elbio, dijo: ¡°Charles, soy yo. Algo le ha pasado a familia Yoeger¡±. Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?Que esta pasando?¡± ¡°Alguien ayud¨® en secreto a Nicolette. Se llev¨® a Vanessa y luego hiri¨® a Zachary. Nicolette ha dejado Jadeborough. Deber¨ªa estar en el extranjero ahora¡±, explic¨® Kathleen, frunciendo el ce?o. ¡°?Eso realmente sucedi¨®? ?Por qu¨¦ Nicolette se llevar¨ªa a Vanessa? Carlos estaba at¨®nito. ¡°Le dije a Nicolette que persona que necesitaba su ri?¨®n era Vanessa. Zachary estaba totalmente bien. Fue Vanessa quien quiso matar dos p¨¢jaros de un tiro. Quer¨ªa deshacerse de los dos¡±, explic¨® Kathleen. Charles hizo una pausa por un momento antes de preguntar: ¡°?Est¨¢s a salvo all¨ª?¡± ¡°Estoy bien, Carlos. ?T¨² que tal?¡± inquiri¨® preocupada. ¡°Esos dos hermanos est¨¢npitiendo ferozmente entre s¨ª. Est¨¢n tratando de ganar mi favor. No s¨¦ qui¨¦n est¨¢ detr¨¢s de esto por el momento¡±, explic¨® Charles. Pensando en algo, Kathleen dijo: ¡°Encontr¨¦ un n¨²mero de tel¨¦fono en habitaci¨®n de Nicolette. Es del extranjero. Te lo enviar¨¦ m¨¢s tarde. Por favor, ay¨²dame a verificar el n¨²mero¡±. ¡°Est¨¢ bien. Es muy ca¨®tico por aqu¨ª. Entonces, no vengas aqu¨ª por el momento y nunca te apartes del lado de Giselle. ?Comprendido?¡± record¨®. El ce?o fruncido de Kathleen se profundiz¨®. ¡°Charles, ?est¨¢s bien all¨ª?¡± Charles solt¨® una risita. ¡°Por supuesto, estoy bien. No me har¨¢n nada mientras no elija un bando. No te preocupes por m¨ª. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Aun as¨ª, todav¨ªa estaba preocupada por seguridad de su hermano. Tenemos que resolver estos problemas en Jadeborough lo antes posible. Al d¨ªa siguiente, Kathleen fue primero al set de filmaci¨®n. ¨²ltimamente ten¨ªa demasiado en su to. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. El equipo de filmaci¨®n estaba encantado de ve en el set. ¡°Han recibido el pago del se?or Macari¡±, inform¨® Valerie. Kathleen tambi¨¦n sab¨ªa sobre situaci¨®n en el trabajo. Estuvo ocupada volviendo a filmar toda ma?ana. Kathleen r¨¢pidamente se meti¨® en el personaje y logr¨® filmars escenas sin tener que volver a tomas para que nadie pudiera encontrar fas en su actuaci¨®n. Por noche, Samuel lleg¨® al set de filmaci¨®n cuando terminaron de filmar. Frunciendo el ce?o, pregunt¨®: ¡°?No prometiste no molestarme?¡± ¡°Zachary est¨¢ despierto¡±, dijo Samuel con frialdad. Entonces, ?deber¨ªa visitarlo en el hospital? Samuel lenz¨® una mirada significativa. ¡°Dijo que quiere conocernos¡±. Kathleen estaba perpleja. ?Por qu¨¦ Zachary querr¨ªa conocernos? ¡°Esperar¨¦ a que te cambies¡±. Se par¨® en puerta del sal¨®n sin intenci¨®n de entrar. ¡°Es a¨²n m¨¢s extra?o para ti estar all¨ª¡±. Kathleen lo mir¨® con el ce?o fruncido. Arqueandos cejas, Samuel entr¨® en el sal¨®n. Kathleen hab¨ªa querido decirle a Samuel que esperara en el auto. Sin embargo, ¨¦l malinterpret¨® por completo sus pbras. ?Qu¨¦ molestia! De m gana entr¨® para cambiarse de ropa. Diez minutos despu¨¦s, el d¨²o abandon¨® el set de filmaci¨®n y se dirigi¨® hacia el hospital. La tez de Zachary se ve¨ªa p¨¢lida mientras yac¨ªa en cama. ¡°Ustedes est¨¢n aqu¨ª¡±, pronunci¨® d¨¦bilmente. Recibi¨® un disparo en el hombro y pantorri. Sin embargo, sus heridas no fueron graves. Zachary estar¨ªa bien mientras se recuperara sin problemas. Mir¨¢ndolo con indiferencia, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ nos pediste que vini¨¦ramos aqu¨ª?¡± Zachary le dirigi¨® una miradarga y significativa. ¡°Las iones de Yoeger Group han estado bajando hoy. Se estima que seguir¨¢ cayendo en picado ma?ana¡±. ¡°?Qu¨¦ tiene eso que ver conmigo?¡± Kathleen estaba perpleja. ¡°Kathleen, t¨² tambi¨¦n eres parte de familia Yoeger pase lo que pase¡±, murmur¨® Zachary. Kathleen no pudo evitar burse de ¨¦l. ¡°?Yo? ?Parte de familia? ?Decir ah! ?Significa que soy parte de su familia solo cuando les estoy siendo ¨²til? ?No olviden que no tengo ninguna rci¨®n con ninguno de ustedes!¡± ¡°Aunque tu madre no es hija biol¨®gica de mi padre, sigue siendo mi prima. Puedes preguntarle a anciana se?ora Yoeger. No hay forma de que e se haga a undo y no haga nada cuando familia Yoeger est¨¢ en problemas¡±, explic¨® Zachary apresuradamente. ¡°Ustedes solo necesitan para limpiar el desorden. ?C¨®mo trataste en ese entonces? e replic¨®. Zachary dijo abatido: ¡°Kathleen, Vanessa tambi¨¦n me enga?¨®. Solo descubr¨ª que no hab¨ªa nada malo con mi cuerpo hoy. ?Esa mujer malvada era mente maestra detr¨¢s de todo! Incluso ne¨® casar a Yareli con un viejo solo para consolidar su posici¨®n. ?No es despreciable? ¡°Que toma uno para conocer uno.¡± Kathleen se burl¨®. Zachary no pudo pensar en una r¨¦plica. ¡°?Cu¨¢les son tus motivos detr¨¢s de esto?¡± Kathleen no quer¨ªa perder el tiempo hando tonter¨ªas con ¨¦l. ¡°Quiero llevar a Frances de regreso a residencia Yoeger y dejar que presida estos asuntos. De lo contrario, familia Yoeger se arruinar¨¢. Kathleen, te promet¨ª transferirte algunas des iones de familia si me permit¨ªas trae de vuelta ¡ªsuplic¨® Zachary. Kathleen resopl¨® en respuesta. Sin embargo, Zachary estaba realmente dispuesto a hacerlo. ¡°No permitir¨¦ que hagas eso¡±, dijo Kathleen. Zachary se sorprendi¨® por rapidez con que e rechaz¨® su pedido. ¡°Ustedes son demasiado ambiciosos y sin coraz¨®n. ?Qui¨¦n sabe lo que har¨¢s en el futuro? Es por eso que nunca estar¨¦ de acuerdo en esto. Por lo tanto, puedes ahorrarte el aliento¡±, aconsej¨® Kathleen con frialdad. Zachary frunci¨® losbios. Kathleen, ?puedo ver a anciana se?ora Yoeger? Sacudiendo cabeza, Kathleen lo rechaz¨® con indiferencia, ¡°No¡±. De repente, voz de Yareli son¨® desde entrada de s. ¡°?Qui¨¦n te da derecho a decir que no?¡± Kathleen se dio vuelta y vio a Yareli entrar en s mientras cargaba a Frances. ¡°?Abuelita? ?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Kathleen estaba sorprendida. Frances se adnt¨® y aconsej¨®: ¡°Kate, no tienes que decir nada. Me encargar¨¦ de todos los asuntos de la familia Yoeger¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o al escuchar eso. Mirando a Samuel, Yareli salud¨®: ¡°Samuel, t¨² tambi¨¦n est¨¢s aqu¨ª¡±. Sin embargo, ¨¦l no se dign¨® responderle. ¡°Mam¨¢, lo siento mucho. Todo es mi culpa. No deber¨ªa haber cre¨ªdo ens pbras de Vanessa¡±. Zachary se ech¨® a llorar. ¡°Eso es suficiente. Ya no eres un ni?o. Deja de llorar amonest¨® Frances con frialdad¡ª. ¡°De acuerdo.¡± Limpi¨¢ndoses l¨¢grimas, Zachary agreg¨®: ¡°Mam¨¢, necesitamos que des un paso adnte y tranquilices a todos en familia Yoeger en este momento¡±. Chapter 289 Chapter 289 Cap¨ªtulo 289 Un futuro mejor La mirada de Frances se oscureci¨®. ¡°No te preocupes. Para eso vine aqu¨ª¡±. ¡°Abuelita, ?qu¨¦ quieres decir con eso?¡± Kathleen estaba un poco desconcertada. Frances le hizo un gesto para que mantuviera calma por el momento. ¡°Zachary, quiero que me hagas una promesa¡±. Frances lenz¨® una mirada severa. ¡°Adnte, mam¨¢. Har¨¦ todo lo que me pidas ¡ªdijo Zachary en voz baja. Frances respondi¨® con frialdad: ¡°Solo necesito que hagas una promesa de que nunca te enfrentar¨¢s a Kate en el futuro¡±. Zachary se sorprendi¨® por su pedido. ¡°Mam¨¢, aunque mam¨¢ de Kate no es mi verdadera hermana, todav¨ªa somos primas. Eso convierte a Kate en mi sobrina. ?Por qu¨¦ ir¨ªa contra e? ¡°?Solo prom¨¦temelo!¡± Frances exigi¨® con severidad. ¡°De acuerdo.¡± Zachary asinti¨® t¨ªmidamente. ¡°Adem¨¢s, quiero darle mis iones del Grupo Yoeger a Kate. Ustedes no puedenpetir por eso. Adem¨¢s de jurar dnte de m¨ª, quiero que publiques una deraci¨®n en Twitter ¡ªorden¨® Frances con seriedad. ?De qu¨¦ diablos est¨¢ hando? Zachary estaba at¨®nito por su pedido. ¡°?Qu¨¦ ocurre? ?No est¨¢s dispuesto a hacerlo? e cuestion¨® fr¨ªamente. Despu¨¦s de un momento de pausa, Zachary respondi¨® con caut: ¡°Lo har¨¦¡±. ¡°Muy bien entonces. Si haces lo que te digo, dar¨¦ un paso al frente y te ayudar¨¦ a estabilizar situaci¨®n ma?ana¡±, prometi¨® Frances. ¨¦l frunci¨® losbios y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien¡±. ¡°Adnte, haz tu voto¡±, orden¨® Frances impasible. Extendiendo mano lentamente, Zachary pronunci¨®: ¡°Juro que nunca ir¨¦ en contra de Kathleen¡±. ¡°?Qu¨¦ pasa si rompes tu voto?¡± Frances sonde¨® con indiferencia. Zachary apret¨® los dientes y der¨®: ¡°?Entonces, me matar¨¢ un rayo y me pudrir¨¦ en el infierno!¡± ?Est¨¢s satisfecho ahora? Yareli mir¨® a Zachary con asombro. ?Qu¨¦ juramento tan vicioso! ¡°Yareli, ?y t¨²?¡± Frances pregunt¨® con frialdad. Yareli se sorprendi¨® con menci¨®n de su nombre. ¡°?Yo? Abuelita, ?tengo que jurar dnte de ti tambi¨¦n? pregunt¨® t¨ªmidamente. ¡°Por supuesto.¡± Frances no quer¨ªa decir lo obvio. Aunque Yareli no le hab¨ªa hecho nada a Kathleen, Frances tampoco cre¨ªa que fuera inocente. ¡°Yo¡­¡± A diferencia de Zachary, Yareli se mostr¨® reacia a hacer un voto. Frances mir¨® con frialdad. Frunciendo losbios, Yareli murmur¨®stimosamente: ¡°Abuelita, prometo llevarme bien con Kate en el futuro. Despu¨¦s de todo, somos primos y estamos emparentados por sangre. Sin embargo, Frances permaneci¨® en silencio. Mirando a Kathleen, Yareli pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ piensas, Kate?¡±. Kathleen sinti¨® disgusto al escuchar c¨®mo Yareli maba ¨ªntimamente. ¡°No necesitas hacer eso. Manteng¨¢monos alejados el uno del otro en el futuro. Deber¨ªan hacer lo que dice abu. Adem¨¢s, ustedes son los que necesitan su ayuda, no yo. Yareli se puso r¨ªgida. Sinti¨¦ndose disgustada, fingi¨® ceder. ¡°Est¨¢ bien. Juro que si hago mal a Kathleen, mi madre morir¨¢ de una muerte dolorosa. ?Es esto lo suficientemente bueno para ti?¡± Kathleen le dirigi¨® una miradarga y significativa. ¡°Realmente eres preciosa hija mayor de tu madre. Qu¨¦ filial de tu parte jurar por su vida ¡ªobserv¨® Kathleen con sarcasmo¡ª. Yareli apret¨® los dientes al escuchar bu de Kathleen. Maldijo a este ¨²ltimo varias veces en silencio. Dios, me quieroer viva. ¡°Ser¨¢ mejor que recuerden los votos que hicieron hoy. Solo el tiempo dir¨¢ si esto volver¨¢ a morderte ¡ªle record¨® Frances con seriedad¡ª. Zachary y Yareli estaban nerviosos por sus pbras. ¡°Ven conmigo, Kate¡±, inst¨® Frances. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen sigui¨® fuera de s. Mientras Samuel se preparaba para irse, Yareli grit¨®. ¡°Samuel.¡± Sin embargo, fingi¨® no escuchar nada. ¡°Espera, Samuel. Tengo algo que decirte.¡± Yareli tir¨® de su brazo. Samuel sacudi¨®. ¡°Entonces, te vuelves h¨¢bil conmigo ya que no puedes har correctamente, ?verdad?¡± Yareli fue desairado por ¨¦l. Mordi¨¦ndose elbio, Yareli suplic¨®: ¡°Samuel, ?por qu¨¦ me tratas as¨ª? Solo quiero pedirte que me ayudes a salvar a mi mam¨¢¡±. ¡°E merece morir¡±, pronunci¨® Samuel sin emociones. ¡°Samuel, ?puedes ayudarme por el bien de nuestra rci¨®n en el pasado?¡± Yareli solloz¨®. Su expresi¨®n se oscureci¨® de inmediato. No hay nada entre nosotros. Deja de hacer el rid¨ªculo.¡± Con eso, se dio vuelta y se fue. Una mirada siniestra brill¨® instant¨¢neamente en los ojos de Yareli. ¡°?Maldita sea!¡± e maldijo. Zachary se ri¨® burlonamente de e. ¡°Creo que no eres tan buenoo Nicolette cuando se trata de tratar con Samuel¡±. ¡°?Nicolette no es m¨¢s que una mentirosa! no soyo e No creo que Samuel ame a Kathleen por el resto de su vida¡±, dijo Yareli furiosa. ¡°Incluso si su afecto por Kathleen no durara para siempre, ?puedes garantizar que se enamorar¨¢ de ti?¡± Zachary respondi¨® con calma. Yareli lo mir¨® fijamente. ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso?¡± ¡°Solo quiero darte un consejo. No seas tan terco. Tenemos algunas cosas importantes que near ahora. Nunca te dejar¨¦ libre si nos arruinas esto ¡ªadvirti¨® Zachary. Yareli se ri¨® exasperada. ¡°?Como si yo tambi¨¦n te dejara ir! Ser¨¢ mejor que te asegures de que este n tenga ¨¦xito. Zachary resopl¨®. Ser¨¢ mejor que le digas a tu mam¨¢ que tenga cuidado. Kathleen no dejar¨¢ escapar tan f¨¢cilmente¡±. ¡°No tienes que preocuparte por mi mam¨¢¡±. Yareli entrecerr¨® los ojos y continu¨®: ¡°Tendremos que esperar el pr¨®ximo movimiento de Nicolette¡±. Kathleen ayud¨® a Frances mientras bajabans escaleras. Sinti¨¦ndose sorprendida, pregunt¨®: ¡°Abuelita, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? La familia Yoeger no estar¨ªa en una crisis incluso si no vinieras¡±. ¡°Lo s¨¦. En el peor de los casos,s iones caer¨¢n. El valor de mercado de empresa se reducir¨¢ a mitad. Para entonces, familia Yoeger ya no estar¨¢ entres ¨¦lites¡±, dijo Frances con frialdad. Kathleen estaba estupefacta. ¡°No estoy tratando de ayudarlos. Ese tipo me debe. Por lo tanto, tengo que hacer que pague¡±, agreg¨® Frances. Suentario dej¨® estupefacta a Kathleen. ¡°No te preocupes. S¨¦ lo que est¨¢s pensando. Aunque de vez en cuando no estoy en mi sano juicio, he pensado en si ese tipo se llev¨® a tu madre ¡ªexplic¨® Frances. Kathleen se congel¨® por un momento. ¡°?Abuelita?¡± ¡°Si fue ¨¦l, tengo derecho a recuperar todo lo que pertenece a familia Yoeger. Incluso si ¨¦l no fuera el culpable, todav¨ªa tengo derecho a hacer esto debido as iones de sus hijos¡±. A Frances no pod¨ªa importarle menos opini¨®n de los dem¨¢s. ¡°Kate, deber¨ªas seguirme y vivir en residencia Yoeger. Pase lo que pase, familia es mi coraz¨®n y mi alma. Nunca dejar¨¦ que familia caiga bajo mi vigncia. Te entregar¨¦ a familia Yoeger cuando sea el momento adecuado¡±, dijo Frances con voz profunda. Sin embargo, Kathleen qued¨® at¨®nita por sus pbras. ¡°Abuelita, no creo que sea una gran idea¡±. Frances dijo tranquilizadoramente, ¡°No te preocupes. No es necesario que prestes atenci¨®n a esas personas. Me estoy haciendo viejo. Adem¨¢s, mi salud se est¨¢ deteriorando. No hay mucho que pueda hacer por ti. Quiero que vivas una vida sin preocupaciones en el futuro¡±.Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Chapter 290 Chapter 290 Cap¨ªtulo 290 En desventaja Kathleen abraz¨® a Frances, conmovida. ¡°Abuelita¡­¡± Frances acarici¨® el rostro de Kathleen. ¡°Buena ni?a. Te prometo que nunca te har¨¦ sufrir. Mientras tanto, Samuel observaba en silencio escena de abu y nieta abraz¨¢ndose a undo. Frances sonri¨® levemente y dijo: ¡°Est¨¢ bien. ?Podr¨ªas esperar all¨ª? Me gustar¨ªa har con Samuel. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® obedientemente y se desliz¨® a undo. Sabiendo que Frances ten¨ªa algo que decirle, Samuel se acerc¨®. ¡°Vieja se?ora Yoeger, ?hay algo que quiera decirme?¡± ¡°Samuel, deja de aferrarte a Kate¡±, aconsej¨® Frances. ¡°Aunque ninguno de los dos nunca me lo dijo, usted fue quien secuestr¨®, ?verdad?¡± Samuel no dijo nada. ¡°Samuel, no te estoy obligando a dejar a Kate. Solo espero que puedas considerar mi consejo¡±, dijo Frances solemnemente. ¡°Despu¨¦s de todo, te conozco desde que eras un ni?o. Estabapletamente desconsdo cuando me dijiste que te gustaba Nicolette en ese entonces. Aunque ahora has visto sus verdaderos colores, espero que puedas dejar que Kate recupere algo de su libertad¡±. Los ojos de Samuel se oscurecieron. ¡°Vieja se?ora Yoeger, no tiene que hacer esto. Mi rci¨®n con Kate es real. No prometi¨® estar conmigo por c¨®mo me aferraba a e. No obligar¨¦ a hacer nada en el futuro, pero tenemos que recorrer este camino juntos, ya que ahora tenemos un objetivo¨²n¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Frances sab¨ªa que no ten¨ªa sentido decir nada m¨¢s. ¡°Ambos son adultos y tienen sus propias ideas. Solo espero que no le hagas da?o a Kate, sea cual sea decisi¨®n que tome. No importa si no puedes darle tu bendici¨®n¡±. Eso fue suficiente para hace sentir agradecida. Samuel grazn¨®: ¡°No le har¨¦ da?o¡±. No importa cu¨¢n vicioso y extremista fuera, nuncastimar¨ªa a Kathleen. La amaba con todo su coraz¨®n. ¡°Voy a llevar a Kate a residencia Yoeger por unos d¨ªas¡±, dijo Frances en voz baja. Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org. Un brillo fr¨ªo brill¨® en sus ojos. ¡°Lo s¨¦.¡± Frances lenz¨® una mirada pensativa. ¡°Kate y yo nos iremos a casa ahora¡±. ¡ªOs enviar¨¦ a los dos a casa ¡ªofreci¨® Samuel solemnemente¡ª. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Frances despu¨¦s de pensarlo un poco. ¡°De esta manera.¡± La voz de Samuel era tranqu. Al escuchar eso, Frances m¨® a Kathleen y los tres se subieron al auto de Samuel. Kathleen se sinti¨® inquieta porque sab¨ªa que Frances quer¨ªa regresar a residencia de los Yoeger. ¡°Abuelita, te han hecho mucho da?o. ?Por qu¨¦ todav¨ªa quieres vivir con ellos bajo el mismo techo? ¡°No te preocupes. Si quieren matarme, lo habr¨ªan hecho hace mucho tiempo¡±, dijo Frances, mirando a lo lejos, perdida en sus pensamientos. ¡°S¨¦ que me dejaron vivir no porque no pudieran soportar verme morir, sino porque todav¨ªa les sirvo. Justoo este mismo momento. No importa lo que le pase a familia Yoeger, mientras yo est¨¦ vivo, todos sus problemas pueden resolverse us¨¢ndome¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Para ser honesto, no creo en su promesa¡±. ¡°Ni?o tonto. ?Crees que les creo? Frances le dedic¨® una media sonrisa. ¡°He enfrentado todos los altibajos de vida. Entiendo bien el coraz¨®n humano¡±. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ sigues ayud¨¢ndolos?¡± Kathleen estaba desconcertada. ¡°Por mi dignidad¡±. La mirada de Frances se oscureci¨®. ¡°No puedo aceptar c¨®mo se llevaron a mi hija as¨ª como as¨ª. S¨¦ lo que le importa a ese viejo. Teme que fortuna de familia Yoeger no sea heredada por un miembro de familia Yoeger. Pero se olvid¨® de que me romp¨ª el culo para esto. Puedo d¨¢rselo a quien yo quiera. De todos modos, es b¨¢sicamente impotente. ¨¦l no puede contrrme¡±. Kathleen se sorprendi¨® por lo que escuch¨®. Nunca esper¨® que Frances tuviera tales pensamientos. Frances asegur¨®: ¡°No te preocupes. En ese entonces, no esperaba que fueran tan despiadados y ambiciosos. Ahora que conozco sus verdaderos colores, no bajar¨¦ guardia¡±. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°De acuerdo. Deber¨ªas empacar tus cosas. Ma?ana te mudar¨¢s a residencia Yoeger conmigo ¡ªdijo Frances con seriedad. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que aceptar. Cuando sali¨® de habitaci¨®n de Frances, se sorprendi¨® al ver a Samuel de pie en s de estar. ?C¨®mo entr¨®? Como si leyera sus pensamientos, Samuel explic¨®: ¡°El ama de ves me dej¨® entrar. Dijo que estabas hando con anciana se?ora Yoeger, as¨ª que no dej¨¦ que interrumpiera tu conversaci¨®n¡±. Ya veo. ¡°?Ocurre algo?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Por supuesto.¡± Samuel se acerc¨® con sus piernasrgas y delgadas. Gracias a su altura, desprend¨ªa un aura intimidante. Kathleen frunci¨® el ce?o m¨¢s profundo. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± ¡°Esta es tu casa. ?Qu¨¦ puedo hacer? Samuel pregunt¨® con una leve sonrisa. ¡°Mira lo asustado que est¨¢s¡±. Kathleen se mordi¨® elbio, luciendo p¨¢lida. ¡°Simplemente no quiero ser mezquino contigo. Despu¨¦s de todo, no est¨¢s en buenas condiciones. Puede que no seas mi rival si realmente nos metemos en una pelea. Samuel se burl¨®. ¡°No puedo molestarme en pelear contigo¡±. Su mirada se oscureci¨®. ¡°Estamos en el mismo barco, de todos modos. No hay nada de malo en tener conversaciones¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Desde cu¨¢ndo estamos en el mismo barco?¡± ¡°?No lo somos?¡± Samuel alz¨® una ceja. Kathleen no estuvo de acuerdo con sus pbras. ¡°Pi¨¦nsalo. Si ataqu¨¦ a Blissful Sect con todo y arruin¨¦ su Snow Grass, ?c¨®mo vas a salvar a tu hermano? Samuel pregunt¨® con frialdad. Kathleen se congel¨® por un momento. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°Si trabajamos juntos, prometo encontrar una manera de obtener Snow Grass¡±, sugiri¨® Samuel con seriedad. ¡°?Qu¨¦ formas tienes?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Eso no es para que te preocupes. Snow Grass es lo que quieres¡±, dijo Samuel con indiferencia, sonriendo. ¡°Por supuesto, ser¨¢ mejor si tienes Melting Ice Grass, ?verdad? Este ¨²ltimo es realmente dif¨ªcil de encontrar, pero eso no significa que sea imposible¡±. Sorprendida, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Puedes encontrarlo?¡±. ¡°Si puedo encontrarlo¡­¡± Samuel separ¨® lentamente losbios para har cuando Kathleen interrumpi¨® sin dudarlo: ¡°Estar¨¦ de acuerdo con cualquier pedido que hagas¡±. Losbios de Samuel se curvaron en una sutil sonrisa. ¡°Muy bien. Eso fue lo que dijiste. Ser¨¢ mejor que no te arrepientas. Kathleen hizo una pausa por un momento y parpade¨® con sus ojos que bribano diamantes. No lo har¨¦. Lo que importa es que puedas encontrarlo. Mientras puedas salvar a Charles. Samuel fij¨® sus ojos en su delicado rostro. ¡°Voy a tener en cuenta tus pbras¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°?Qu¨¦ piensas sobre este asunto con familia Yoeger?¡± pregunt¨® Samuel sombr¨ªamente. Suavemente, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Tienes alguna idea al respecto?¡± ¡°Personalmente, creo que todo este asunto es un poco extra?o¡±, dijo Samuel ramente. ¡°?Qui¨¦n es exactamente Nicolette? ?C¨®mo es capaz de robar a familia Yoeger e incluso llevarse a Vanessa? ¡°?Qu¨¦ pasa con el n¨²mero de tel¨¦fono? ?Tienes alguna actualizaci¨®n de tu parte? pregunt¨® Kathleen. Samuel neg¨® con cabeza. ¡°No.¡± ¡°Este n¨²mero no aparecer¨ªa en habitaci¨®n de Nicolette sin ning¨²n motivo¡±, dijo Kathleen con indiferencia. ¡°Si no fuiste t¨² quien filtr¨®s noticias sobre Melting Ice Grass, entonces deben ser ellos¡±. Samuel mir¨® con frialdad. ¡°?Todav¨ªa no conf¨ªas en m¨ª?¡± ¡°Solo parcialmente¡±. Kathleen apart¨® cabeza. Samuel resopl¨® con disgusto. ¡°Estar¨¢s en desventaja por no creerme¡±. Chapter 291 Chapter 291 Cap¨ªtulo 291 Haz nes para ¨¦l ¡°Samuel, ?cu¨¢l es tu punto de vista sobre este asunto?¡± Kathleen pregunt¨® en un tono solemne. ¡°Quiero escuchar verdad¡±. Samuel entrecerr¨® los ojos y baj¨® voz. ¡°Est¨¢n tratando de escapar¡±. Kathleen guard¨® silencio. ¡°La familia Yoeger ha llegado a un punto muerto¡±, explic¨® Samuel. ¡°Alguien de familia Yoeger necesita hacer un sacrificio. De lo contrario, no habr¨¢ absolutamente ning¨²n progreso. Un estancamiento no es beneficioso para ellos¡±. ¡°Est¨¢s bien.¡± Kathleen se masaje¨®s sienes mientras analizaba mentalmente situaci¨®n. ¡°Alguien de la familia Yoeger necesita hacers paces conmigo, pero ni Zachary ni Yareli son adecuados¡±. ¡°Por eso eligieron a Vanessa¡±, dijo Samuel rotundamente. O tal vez Vanessa se ofreci¨®o voluntaria. Kathleen le dirigi¨® una mirada significativa. ?Qu¨¦ pasa con Nicolette? ¡°E es solo un pe¨®n que est¨¢ llena de s¨ª misma¡±, escupi¨® Samuel. Hab¨ªa perdido todos sus sentimientos por Nicolette. Por lo tanto, estaba extremadamente molesto cuando supo que Kathleen los malinterpret¨® por estar juntos, incluso despu¨¦s de ruptura. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s puedo decirle a un simple pe¨®n?¡± Samuel parec¨ªa disgustado. ¡°Si no me crees, puedo mostrarte todo mi historial de chat. No tengo nada que ocultar.¡± Kathleen estaba perpleja. ¡°?Qu¨¦ te hizo darte cuenta del problema?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. ¡°?T¨² que tal?¡± Kathleen le devolvi¨® mirada. Samuel sonri¨®. ¡°?Por qu¨¦ no lo decimos juntos?¡± Kathleen asinti¨®. Juntas dijeron: ¡°Yareli¡±. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°T¨² tambi¨¦n encuentras extra?a, ?verdad?¡± Samuel asinti¨®. ¡°Si realmente fue Nicolette quien lo hizo, no hay forma de que Yareli salga ilesa¡±. Hab¨ªa un cambio palpable de emociones en su dulce rostro. ¡°E odia todo lo que le quita sus posesiones. E cree que es preciosa hija de familia Yoeger. Pero se desconoce el padre biol¨®gico de Yareli, y e usa el apellido de su madre. E no es digna de ser hija de familia Yoeger. Entonces, Nicolette nunca dejar¨ªa ir a Yareli¡±. ¡°As¨ª es.¡± Samuel coloc¨® sus manos detr¨¢s de su espalda, sus ojos llenos de una mirada fr¨ªa y solitaria. Todos los dem¨¢s en mansi¨®n est¨¢n muertos. El hecho de que solo dos de ellos est¨¦n vivos es sospechoso. Le pregunt¨¦ al m¨¦dico al respecto y dice que lesi¨®n de Zachary no fue muy grave. Su lesi¨®n en pierna fue causada por un roce de b. Por otra parte, b solo roz¨® su pantorri. No es una amenaza para vida. Por lo tanto, sangre pertenece a otra persona¡±. Kathleen asinti¨® y dijo sarc¨¢sticamente: ¡°?Qu¨¦ se de n es este? Est¨¢ literalmente lleno de defectos¡±. ¡°Si ese es el caso, ?por qu¨¦ no has con tu abu sobre esto?¡± Samuel pregunt¨®. ¡°La abu tiene sus propios nes. No puedo hacer nada al respecto¡±, explic¨® Kathleen. Samuel reflexion¨®. ¡°Hazme saber si necesitas algo.¡± Kathleen no dijo nada. Samuel dio un paso adnte, su mirada oscura parec¨ªa sombr¨ªa. ¡°Kathleen, este es un asunto serio. Espero que no me mantengas en oscuridad todo el tiempo. ¡°Samuel, yo tambi¨¦n puedo cuidarme solo. No te preocupes.¡± Kathleen no quer¨ªa molestarlo. Samuel resopl¨®. ¡°No necesitas mi proti¨®n, ?eh? Un d¨ªa, te retractar¨¢s de esas pbras¡±. Al ver que Kathleen permanec¨ªa en silencio, Samuel murmur¨®: ¡°Me ir¨¦¡±. Dicho esto, dio media vuelta y se fue. El hecho de que no le hiciera nada a Kathleen hizo suspirar de alivio. Despu¨¦s de salir de residencia de Johnson, Samuel condujo hasta un bar para tomar una copa. Realmente no le gustaba beber, pero disfrutaba rjarse all¨ª solo. ¡°Se?or. ?Macar¨ª? Leonard se sorprendi¨® al verlo. Samuel lo mir¨® impasible. ¡°No estoy de humor para har contigo¡±. En otras pbras, estaba insinuando que quer¨ªa que lo dejaran solo. Leonardo solt¨® una risita. ¡°Samuel, est¨¢s siendo demasiado cruel. ?No somos buenos amigos? Samuel no respondi¨® a eso. Leonard estudi¨® expresi¨®n de Samuel y sonri¨®. ¡°?Qu¨¦ ocurre? ?Tienes problemas para recuperar a tu esposa? Samuel sigui¨® sin decir nada. ¡°?Sabes cu¨¢ntas personas hay en tierra?¡± pregunt¨® Leonard con una media sonrisa. ¡°?Sabes cu¨¢ntas mujeres hay en este mundo?¡± La mirada en los ojos de Samuel parec¨ªa incre¨ªblemente mortal. ¡°?Por qu¨¦ quieres renunciar a un bosque entero por un ¨¢rbol muerto?¡± brome¨® Leonardo. ¡°Mira bien a tu alrededor. Incluso este lugar est¨¢ lleno de muchas mujeres hermosas. ?Realmente no te atrae uno solo? Samuel no estaba de humor para responder. No importaba lo emocionante que fuera actuaci¨®n en el escenario o lo seductora que fuera postura des mujeres, Samuel simplemente se sent¨® all¨ª sin beber ni ver actuaci¨®n. Leonardo estaba exasperado. ¡°Realmente no s¨¦ qu¨¦ decirte. ?Por qu¨¦ no me dices qu¨¦ est¨¢ pasando contigo y Kathleen? Tal vez pueda darte algunas ideas¡±. La expresi¨®n de Samuel permaneci¨® fr¨ªa. ¡°No hay necesidad de eso¡±. Leonardo entrecerr¨® los ojos. Luego sac¨® su tel¨¦fono para enviarle un mensaje de texto a alguien antes de decirle a Samuel: ¡°Bien. Divi¨¦rtete, entonces. Con eso, Leonard se fue. ?Disfrutar? La verdad era que a Samuel no le gustaban esos lugares. De hecho, se sent¨ªa molesto e inc¨®modo. Sab¨ªa que hab¨ªa hecho da?o a Kathleen en el pasado, pero no se atrev¨ªa a aceptar c¨®mo Kathleen lo rechazaba tan ramente. ?Qu¨¦ m¨¢s quiere que haga? Belongs to ? n0velDrama.Org. Mientras estaba perdido en lo profundo de sus pensamientos, una mujer que ol¨ªa a perfume empgoso se le acerc¨®. ¡°Samuel.¡± Yareli vest¨ªa una minifalda roja y le sonre¨ªa. ¡°Entonces, est¨¢s aqu¨ª¡±. Samuel simplemente lenz¨® una mirada g¨¦lida y se puso de pie, prepar¨¢ndose para irse. ?Por qu¨¦ esta mujer sigue apareciendo a mi alrededor? Al ver que estaba a punto de irse, Yareli se acerc¨® y se acerc¨® a ¨¦l. ¡°Samuel, solo quiero har contigo. Sol¨ªamos har todo el tiempo, ?recuerdas? Samuel pregunt¨® con frialdad: ¡°?En serio? No recuerdo eso. Yareli dijo solemnemente: ¡°Samuel, por favor esc¨²chame. Realmente necesito tu ayuda ahora mismo. La empresa est¨¢ al borde del cpso. ?Me puedes ayudar? Trabajemos juntos, ?de acuerdo? Samuel mir¨® con frialdad. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa trabajar contigo? La anciana Sra. Yoeger ya se ha hecho cargo de familia Yoeger. Puedo ir directamente a e. Si trabajo contigo, hay una gran posibilidad de que uses esto para atacar a anciana se?ora Yoeger. Adem¨¢s, incluso podr¨ªas afirmar que fuiste t¨² quien me convenci¨® de cboraci¨®n. Lo siento. Nunca te dar¨¦ oportunidad de hacer eso¡±. Yareli estaba desconcertada. Hab¨ªa subestimado a Samuel, pensando que ¨¦l nunca pensar¨ªa tan lejos. Para su sorpresa, ¨¦l ya lo hab¨ªa pensado mucho. Despu¨¦s de terminar sus pbras, Samuel se despidi¨®. Sin embargo, Yareli estaba dispuesta a arriesgarlo todo y se aferr¨® a Samuel. ¡°Por favor. Te lo ruego. Por favor, ay¨²dame.¡± Samuel estaba a punto de empuja cuando e sac¨® una peque?a bote de drogas de su bolsillo. Antes de que ¨¦l pudiera notar algo, e lo salpic¨® en su cara. En ese momento, actuaci¨®n en el escenario era tan emocionante que nadie les prest¨® atenci¨®n. Por desgracia, Samuel se dej¨® caer en los brazos de Yareli, y esta ¨²ltima lo atrap¨® r¨¢pidamente. Sonriendo, murmur¨®: ¡°Samuel, eres m¨ªo esta noche¡±. Con eso, coloc¨® los brazos de Samuel alrededor de sus hombros y lo arrastr¨® fuera del bar. De pie en distancia estaba Leonard, quien frunci¨® el ce?o tan prontoo vio escena. ?Que esta pasando? No es propio de Samuel irse con Yareli. De repente, sus ojos briron y m¨® a Tyson. ¡°Tyson, ?tienes el n¨²mero de Kathleen?¡± ¡°S¨ª.¡± Tyson bostez¨®. ¡°?Lo necesitas?¡± ¡®S¨ª. Env¨ªamelo r¨¢pido¡±, inst¨® Leonard. ¡°Quiero ayudar a Samuel¡±. ¡°?No tienes miedo de empeorars cosas?¡± brome¨® Tyson. ¡°Oh, c¨¢te¡±, espet¨® Leonard. ¡°?Desde cu¨¢ndo empeoros cosas? Eres peor. Est¨¢s constantemente con ¨¦l, pero no sabes c¨®mo ayudarlo a idear un n¡±. Chapter 292 Chapter 292 Cap¨ªtulo 292 No te traicion¨¦ Tyson se sinti¨® acusado injustamente. ¡°No es que no lo hiciera, pero¡­ Ugh, olv¨ªdalo. Haz lo que quieras hacer. Simplemente no me culpes cuandos cosas van mal. Colg¨® enojado y le envi¨® el n¨²mero de Kathleen a Leonard por mensaje de texto. Leonard sonri¨® maliciosamente. ¡°Se enoja tan f¨¢cilmente. Ja. Nunca estropeos cosas¡±. Alg¨²n tiempo despu¨¦s, Kathleen lleg¨® al bar. Su rostro estabapletamente cubierto con una gorra y una m¨¢scara. A pesar de eso, Leonard reconoci¨® al instante. ¡°H.¡± Kathleen lo mir¨®. ¡°?Fuiste t¨² quien me dijo que ten¨ªas hierba de hielo derretida?¡± ¡°S¨ª.¡± Leonard le dedic¨® una sonrisa sutil. ¡°La verdad es que no soy yo quien lo tiene, pero es alguien que conozco. Est¨¢ en una habitaci¨®n en el tercer piso. Puedes subir y verlo. ¡°No me est¨¢s mintiendo, ?verdad?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Milisegundo. Johnson, incluso si te estoy mintiendo, ya est¨¢s aqu¨ª¡±. Leonard lenz¨® una sonrisa significativa. ¡°S¨¦ que est¨¢s desesperado por salvar a tu hermano, as¨ª que vendr¨¢s aqu¨ª incluso si noticia es falsa¡±. Kathleen se qued¨® desconcertada. ¡°?C¨®mo sabes eso?¡± ¡°?Por qu¨¦ no vas all¨ª y le preguntas t¨² mismo?¡± Leonardo sonri¨® cort¨¦smente. ¡°Si no te apuras, podr¨ªas perder oportunidad una vez que ese hombre cambie de opini¨®n¡±. ¡°Si esto es real, te lo pagar¨¦ con creces¡±, dijo Kathleen con indiferencia. ¡°Pero si no es as¨ª, terminar¨¦ con tu vida aqu¨ª¡±. Leonardo se ri¨® entre dientes. ¡°Por supuesto. Aqu¨ª est¨¢ tarjeta ve. Kathleen acept¨® tarjeta ve y subi¨®s escaleras. Cuando e se fue, Leonard mir¨® su reloj. E podr¨ªa llegar a tiempo. Pronto, Kathleen lleg¨® a puerta de habitaci¨®n en el tercer piso. Tan prontoo abri¨® puerta con tarjeta ve, escuch¨® una conmoci¨®n en el interior. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± grit¨® un hombre. ¡°?No me toques!¡± ¡°Ay, Samuel. ?Por qu¨¦ me rechazas?¡± La voz de mujer sonabamentable. ¡°ramente no puedes aguantar m¨¢s¡±. ¡°?Eso es porque me drogaste! ?Largarse! ?De lo contrario, te matar¨¦!¡± Samuel se enfureci¨®. ?Ruido sordo! Algo parec¨ªa haber ca¨ªdo pesadamente al suelo. ¡°?Ah!¡± grit¨® Yareli. ¡°?C¨®mo pudiste patearme, Samuel?¡± ¡°?Nunca tocar¨¦ a otra mujer que no sea Kathleen en esta vida! ?Entonces, l¨¢rgate de aqu¨ª si no quieres morir!¡± Samuel estaba hirviendo de rabia. Riendo entre dientes, Yareli se levant¨® del suelo y volvi¨® a gatear sobre cama. ¡°Samuel, vas a perder toda tu energ¨ªa si sigues luchando. Para su informaci¨®n, le he dado dosis dobles. T¨²¡­ Samuel apret¨® los dientes. Kathleen, que estaba junto a puerta, se qued¨® estupefacta. Nunca esper¨® que Samuel estuviera all¨ª, y mucho menos Yareli. Bas¨¢ndose en su conversaci¨®n, Kathleen ten¨ªa una idea aproximada de situaci¨®n. Yareli cada vez es m¨¢s atrevida. ?C¨®mo se atrev¨ªa a drogar a Samuel? Realmente est¨¢ pidiendo muerte. Yareli se ri¨® burlonamente: ¡°Samuel, no podr¨¢s resistir tentaci¨®n¡±. Estaba demasiado extasiada para darse cuenta de que alguien hab¨ªa entrado en habitaci¨®n. ¡°Una vez que tenga sexo contigo, Kathleen te odiar¨¢ a¨²n m¨¢s¡±. Yareli entrecerr¨® los ojos. ¡°Adem¨¢s, definitivamente quedar¨¦ embarazada¡±. La hostilidad llen¨® los ojos de Samuel. ¡°?Vete al infierno!¡± ¡°Si¨¦ntete libre de matarme ahora¡±. Yareli sonri¨® con aire de suficiencia. L¨¢stima que no puedas. Dime, ?tus brazos est¨¢n perdiendo fuerza? Samuel se qued¨® en silencio. Si realmente hago algo que traicione a Kathleen hoy, matar¨¦ a todos los que est¨¦n en su contra antes de terminar con mi propia vida. Yareli estaba encantada de verlo demasiado d¨¦bil para resistir. E acarici¨® suavemente su rostro. ?El es muy guapo! Al segundo siguiente, e se inclin¨®, queriendo besarlo. ¡°?Ah!¡± De repente, sinti¨® que alguien tiraba de su cabello. Cuando se dio vuelta para ver qui¨¦n era, se sorprendi¨®. ¡°?Kathleen?¡± Samuel tambi¨¦n se qued¨® at¨®nito al ver a Kathleen. Sin embargo, al instante se sinti¨® aliviado al ve, porque estaba realmente sin energ¨ªa. Todav¨ªa agarrando el cabello de Yareli, Kathleen sac¨® de cama. ¡°?D¨¦jame ir!¡± La Yareli desnuda se ve¨ªa extremadamente pat¨¦tica. Kathleen puso una sonrisa peligrosa. ¡°Yareli,s damas finas no deber¨ªan estar poniendos cosas dif¨ªciles para los dem¨¢s. ramente no quiere tocarte, pero sigues forz¨¢ndote a ¨¦l. Eres realmente desvergonzado. ¡°?Disparates!¡± Yareli sise¨®. ¡°?Le gusto a Samuel! ?Est¨¢ haciendo esto por su propia voluntad!¡± ¡°No soy.¡± La voz de Samuel sonaba ronca. Se apoy¨® contra cabecera con una mirada sombr¨ªa en sus ojos. ¡°Kate, no hice nada para traicionarte. He mantenido mi inocencia¡±. Verlo en ese estado hizo que Kathleen se sintiera preocupada y triste. ?Qu¨¦ idiota! ?No es obvio? ?Por qu¨¦ Yareli lo drogar¨ªa si ¨¦l quer¨ªa hacerlo? Despu¨¦s de todo, no tiene ning¨²n problema sexual. ¡°Yareli, realmente no deber¨ªas meterte conmigo¡±. La mirada de Kathleen era hda. ¡°Como ya eres una persona tan desvergonzada, es mejor que salgas y sigas siendo uno¡±. Dicho esto, empuj¨® a Yareli fuera de habitaci¨®n y cerr¨® puerta. ¡°?Abre puerta!¡± Yareli se levant¨® y golpe¨® puerta. ¡ª?Kathleen, mujer malvada! ?Abre puerta ahora! ?Samuel es m¨ªo! ?¨¦l no es tuyo! Al mismo tiempo, Leonard observaba desde lejos. Despu¨¦s de un tiempo, le sonri¨® a camarera que estaba aldo y dijo: ¡°Por favor, tr¨¢igale algo de ropa a Sra. Yoeger¡±. ¡°S¨ª, se?or.¡± La camarera asinti¨®. Mientras tanto, en habitaci¨®n, Kathleenprob¨® el pulso de Samuel. Belongs to ? n0velDrama.Org. ?Que demonios? Yareli es muy viciosa! ?E le dio a Samuel dos dosis! ¡°Kate, me siento terrible¡±, murmur¨® Samuel, con frente empapada de sudor. Gotas de sudor ca¨ªan desde su esbelto cuello hasta el cuello. Debajo de su cuello, se pod¨ªa ver su delicada v¨ªc y su firme pecho. ¡°Samuel¡­¡± Kathleen vacil¨®. ¡°Si hay una mujer que te gusta, puedo ayudarte a conquista. No puedo deshacer los efectos de este medicamento¡±. ¡°Me gustas.¡± Samuel extendi¨® mano y rode¨® su cintura con sus brazos, presionando su rostro contra su vientre. Se sinti¨® mejor al instante. Su aroma es el mejor. Kathleen se puso r¨ªgida. ¡ªVete, Kate ¡ªdijo Samuel con voz ronca¡ª. ¡°Soportar¨¦ esto. Tal vez desaparezca en un tiempo¡±. Kathleen suspir¨® ante sus pbras. No desaparecer¨¢. Es una dosis doble. En ese momento, Samuel abraz¨® con m¨¢s fuerza, lo que lo hizo sentir mucho mejor. No obstante, Kathleen estaba demasiado sorprendida para reionar. Al ver eso, Samuel solt¨® y sonri¨®. ¡°Puedes irte.¡± Terminar¨¢ en un rato. Kathleen frunci¨® losbios y murmur¨®: ¡°Est¨¢ bien¡±. Con eso, camin¨® hacia puerta. Samuel sonri¨® d¨¦bilmente. E en realidad se va. En verdad, estaba haciendo todo lo posible para reprimir su deseo. De hecho, ¨¦l hab¨ªa estado queriendo satisfacer su deseo hace un tiempo. Los efectos de droga eran demasiado poderosos y sab¨ªa que no podr¨ªa soportarlo. Adem¨¢s, tem¨ªa que otra mujer irrumpiera en habitaci¨®n. En ese momento, sus agudos ojos vieron el jarr¨®n en esquina de habitaci¨®n. ?Sonido met¨¢lico! Rompi¨® bote y sostuvo un fragmento en palma de su mano para evitar perder todo sentido de racionalidad. El dolor en palma de su mano lo puso algo sobrio. Desafortunadamente, su sentido de racionalidad se estaba debilitando. Si esto sigue as¨ª¡­ Justo cuando estaba a punto de perder los estribos, una fragancia entr¨® en sus fosas nasales. El olor familiar lo hizonzar el fragmento en su mano y envolver sus brazos alrededor del cuerpo suave. ¡°Kate¡­¡± La voz profunda de Samuel era peligrosamente atractiva. ¡°Te amo Kate. No puedo vivir sin ti.¡± Se dej¨® llevar y bes¨® a mujer en sus brazos. No pudo soportarlo m¨¢s. Todo lo que quer¨ªa era a e. Chapter 293 Chapter 293 Cap¨ªtulo 293 ?Est¨¢s loco? Samuel sostuvo a Kathleen en sus brazos mientras se dorm¨ªa despu¨¦s de agitada noche. La abraz¨® con fuerza, temeroso de que desapareciera cuando despertara al d¨ªa siguiente. Kathleen estabapletamente agotada, teniendo que satisfacer su deseo. Estaba exhausta despu¨¦s de hacerlo con Samuel durante toda noche. Cuando se despert¨®, ya era tarde del d¨ªa siguiente. Levant¨® mano. Le dol¨ªa herida en palma de mano y manta estaba manchada de sangre. Entonces, lo primero que hizo despu¨¦s de recuperar sus sentidos fue buscar a Kathleen. Afortunadamente, e todav¨ªa estaba all¨ª, acurruc¨¢ndose en su abrazo y durmiendo profundamente como un adorable conejito. ?E no se fue! Debe haber regresado aqu¨ª despu¨¦s de irse anoche. Kathleen no pod¨ªa soportar dejarme a mi suerte aqu¨ª. Esto es genial. E todav¨ªa tiene una debilidad por m¨ª. A Samuel le doli¨® el coraz¨®n al ver los chupetones en todo su cuerpo. Yareli Yoeger! Nunca te dejar¨¦ escapar. Kathleen todav¨ªa estaba dormida, pero frunc¨ªa el ce?oo si algo le preocupara. Samuel bes¨® en meji antes de levantarse de cama para recoger ropa del suelo y pon¨¦rs. Not¨® que todos los botones de su camisa se hab¨ªan soltado. Al parecer, estaba muy ansioso por quitarse ropa anoche. Calculo que ropa de Kathleen estar¨¢ en peores condiciones. En ese momento, alguien m¨® a puerta. Samuel abri¨® puerta y vio a Leonard parado afuera. ¨¦l sonri¨®. ¡°Buenas tardes.¡± Un brillo fr¨ªo brill¨® en los ojos de Samuel. ¡°Estas son algunas ropas limpias¡±. Leonard fue muy pensativo. Samuel pregunt¨® con indiferencia: ¡°?Fuiste t¨² quien m¨® a Kathleen?¡± ¡°Estaba tratando de ayudarte¡±. Leonardo curv¨® losbios. Samuel recibi¨® ropa. ¡°?Solo espera!¡± N?velDrama.Org: text ? owner. Leonard se desconcert¨®. ¡°Pero te ayud¨¦¡±. Samuel hizo una mueca. ¡°Est¨¢s muerto de todos modos¡±. Leonard se qued¨® sin pbras. ?No hice un gran trabajoo su mejor amigo? ¡°Se?or. Sullivan. La voz de Kathleen son¨® detr¨¢s de Samuel de repente. Samuel estaba at¨®nito. ?E se despert¨®? ¡°?Puedes pedirle a alguien que traiga el botiqu¨ªn de primeros auxilios?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Por supuesto.¡± Leonardo asinti¨®. Entonces, inmediatamente se excus¨®. No olvid¨® su deraci¨®n ayer de que destruir¨ªa todo ese lugar si se atrev¨ªa a decir una s mentira. Samuel cerr¨® puerta y se acerc¨® a e. E envolvi¨® su cuerpo con una bata de ba?o y lo miraba con frialdad. ¡°Estas despierto. ?Te sientes inc¨®modo en alg¨²n lugar? Samuel le sonri¨® levemente. ¡°Me siento inc¨®modo en todas partes. No puedo creer que cayeras en trampa de Yareli y que te enga?ara¡±, pronunci¨® Kathleen. ¡°Beb¨ª un poco de vino anoche. Adem¨¢s, me tom¨® por sorpresa al agredirme repentinamente¡±, explic¨®. Kathleen resopl¨® con frialdad. ¡°Ve y descansa en cama si no te sientes bien. Hazme saber si necesitas algo.¡± Samuel mir¨® con una mirada sincera. E sacudi¨® su cabeza. En ese momento, alguien volvi¨® a mar a puerta. Samuel fue a abrir puerta y recibi¨® el botiqu¨ªn de primeros auxilios de Leonard. ¡°Te puedes ir ahora.¡± Luego, volvi¨® a cerrar puerta. Leonard estaba perplejo. Nunca he estado tan sin pbras en toda mi vida. Kathleen se qued¨® mirando a Samuel cuando volvi¨® a entrar con el botiqu¨ªn de primeros auxilios. E dijo: ¡°Toma asiento¡±. ¨¦l se sent¨®. Abri¨® el botiqu¨ªn de primeros auxilios y sac¨® una bote de antis¨¦ptico y unos bastoncillos de algod¨®n. Samuel obedientemente extendi¨® su mano en su diri¨®n. E desinfect¨® herida de su mano, aplic¨® alg¨²n medicamento y envolvi¨® una venda alrededor de su palma. Luego, record¨®: ¡°Mant¨¦n herida seca¡±. ¨¦l perfor¨® sus ojos oscuros. ¡°?Est¨¢s enojado conmigo?¡± Kathleen dej¨® escapar un suspiro de resignaci¨®n. ¡°No s¨¦.¡± Samuel atrajo hacia s¨ª y coloc¨® en su regazo. Envolvi¨® sus brazos alrededor de su delgada cintura y mir¨® con toda ternura. ¡°Si est¨¢s enojado conmigo, puedes abofetearme o golpearme. Por favor, no reprimas tu ira¡±. Kathleen descans¨® en su abrazo. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa golpearte? Despu¨¦s de todo, eleg¨ª volver. ¡°Kate. Cas¨¦monos de nuevo. Su voz sonaba ronca. E se congel¨®. ¡°?Por qu¨¦ no has renunciado a esa idea todav¨ªa?¡± ¡°Nunca me rendir¨¦.¡± ¨¦l frot¨® su barbi contra su cara. ¡°Todo el mundo me dice que me rinda, incluso t¨². Sin embargo, Kate, no tengo opci¨®n. No estoy tratando de vengarme de ti o por cualquier otra raz¨®n. Es simplemente porque te amo y no puedo vivir sin ti. Cuando te pierdo, cada momento fue agonizante para m¨ª¡±. Ese era un dolor que otros no pod¨ªanprender. Samuel incluso tuvo urgencia de mantener oculta a Kathleen para que nadie m¨¢s pudiera localiza por eternidad. De esa manera, e le pertenecer¨ªa a ¨¦l y solo a ¨¦l. Kathleen se sinti¨® impotente. ¡°Me est¨¢s poniendos cosas dif¨ªciles, Samuel¡±. Observ¨® sus rasgos faciales cenicientos pero delicados. ¡°Kate, ?solo estar¨¢s conmigo si puedo ayudarte a resolver todos esos asuntos problem¨¢ticos?¡± E permaneci¨® en silencio. ¡°Si ese es el caso, perm¨ªtame algo de tiempo. Te ayudar¨¦ a resolver los problemas. ?Qu¨¦ dices?¡± Samuel suplic¨® con su voz ronca. Kathleen suspir¨®. Sinti¨® un fuerte dolor de cabeza que le desgarraba el cr¨¢neo. Samuel bes¨® su rostro. ¡°Asumir¨¦ que est¨¢s de acuerdo entonces¡±. ¡°No estaba de acuerdo contigo¡±. E frunci¨® el ce?o. ¡°Samuel,s cosas no son tan simpleso imaginas¡±. ¡°?Qu¨¦ tal si hacemos una apuesta?¡± Samuel estaba un poco desanimado, pero su sonrisa elegante y con se no vacil¨®. ¡°Si te ayudo a resolver todos esos problemas, considerar¨¢s salir conmigo. ?Esta todo bien? No hay necesidad de que nos apresuremos a casarnos, pero quiero arar nuestra rci¨®n. ?Te parece bien? Kathleen se volvi¨® hacia undo para mirar sus encantadores ojos. ¡°?Por qu¨¦ haces esto, Samuel?¡± ¡°?Por qu¨¦ lo preguntas?¡± ¨¦l tom¨® su mano con palma herida y acerc¨® a susbios. Luego, le bes¨® la mano con ternura y sinceridad. ¡°?Realmente te gusto tanto?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Crees que estoy fingiendo esto?¡± Samuel coloc¨® su mano sobre su pecho. ¡°?Esa cicatriz no es suficiente para probar mi seriedad? ?O tal vez prefieres verlo con tus propios ojos? Me sacar¨¦ el coraz¨®n y te lo mostrar¨¦. Ten¨ªa miedo de que volviera a volverse paranoico, as¨ª que inmediatamente neg¨® con cabeza. ¡°Eso no es necesario. Conf¨ªo en ti.¡± El problema estaba en e, ya que no pod¨ªa convencerse a s¨ª misma. Samuel sonri¨®. ¡°Kate, no tengo ninguna otra petici¨®n. ?No puedes aceptar ni siquiera empezar a salir conmigo de nuevo? Ese era realmente su ¨²nico deseo. Simplemente quer¨ªa que Kathleen verificara su estado para finalmente poder estar a sudo abierta y oficialmente. Kathleen se sinti¨® un poco molesta e impotente. ¡°De acuerdo.¡± Samuel estaba encantado. ¡°Sin embargo, tienes que recordar esto. Mientras mi hermano no se cure del veneno, no puedes da?ar a

La organizaci¨®n ser¨ªa m¨ªa si moviera un dedo y acabara con ¨¦l. ?Por qu¨¦ querr¨ªa siquiera causarte problemas? Hab¨ªa un matiz de diversi¨®n en el tono de Lauren. ¡°Si no fuiste t¨², entonces, ?qui¨¦n fue? Creo que eres el ¨²nico en organizaci¨®n que conoce ascendencia de Zion¡±. Kathleen levant¨® ceja con una expresi¨®n hda. ¡°Yo tampoco tengo idea. Ah, me olvid¨¦ de dec¨ªrtelo. Hay una gran molestia entres personas que escoltaron a Zion hoy. Me pregunto si has notado algo. ?Gran molestia? ¡°?Qui¨¦n es?¡± pregunt¨® Kathleen, frunciendo el ce?o. No te lo dir¨¦. Ese es tu negocio con persona. Solo estoy a cargo de recibir el dinero, eso es todo¡±. Lauren dej¨® escapar una risa siniestra antes de colgarle a Kathleen. Samuel pregunt¨®: ¡°?D¨®nde est¨¢ el pueblo que vino con Sion?¡± Kathleen se frot¨®s sienes. ¡°Les he pedido que regresen. No esperaba que Theodore me enviara una bomba hecha a medida¡±. ¡°?Es alguien de organizaci¨®n que te guarda rencor?¡± pregunt¨® con el ce?o fruncido preocupado. Dej¨® escapar una mueca casual cuando un escalofr¨ªo se desliz¨® por su bonito rostro. S¨¦ qui¨¦n es. No es de extra?ar que pensara que su modo de andar era extra?o cuando caminaba¡±. Pregunt¨® con una voz fr¨ªa y ¨¢spera: ¡°?Qui¨¦n es?¡± E se gir¨® para mirarlo fijamente, sus ojos desprovistos de dulzura habitual. ¡°Nicolette Yoeger¡±. ?Es e? Estaba aturdido. Todav¨ªa recuerdas, ?verdad? pregunt¨® Kathleen sin emoci¨®n. ¡°?Pens¨¦ que ya no pod¨ªa estar de pie?¡± Samuel estaba m¨¢s que confundido. Aunque pudo caminar con ayuda del exoesqueleto rob¨®tico, cosa era demasiado obvia para Kathleeno para no darse cuenta. Si incluso Kathleen no not¨® nada, eso significar¨ªa que Nicolette pudo ponerse de pie sin el apoyo de ning¨²n equipo. ?Est¨¢n sus piernas curadas? Kathleen ri¨® con frialdad. ¡°Lauren es muy consciente de su propia especialidad, despu¨¦s de todo¡±. Samuel mir¨® solemnemente. ¡°?Es Lauren capaz de cura?¡± ¡°No del todo, por supuesto. Pero de acuerdo con forma de hacers cosas de Lauren, tengo una idea aproximada del m¨¦todo que us¨®¡±, pronunci¨® con indiferencia. ¨¦l frunci¨® el ce?o y esper¨® su boraci¨®n. ¡°Lauren sobresale en el usoProperty ? of N?velDrama.Org. de gusanos par¨¢sitos. Hay un tipo de gusano par¨¢sito que tiene capacidad de contrr los nervios de las personas. Apuesto a que Lauren debe haberle hecho algo as piernas de Nicolette. Es por eso que el modo de andar de Nicolette se ve¨ªa raro hoy. E me odia, por lo que definitivamente intentar¨¢ vengarse de m¨ª¡±. Un brillo fr¨ªo cruz¨® los ojos de Kathleen mientras haba. La estoy esperando. Puede que haya perdido memoria, pero nunca olvidar¨ªa todo lo que hab¨ªa entre Nicolette y yo. Un brillo feroz emergi¨® de los ojos fr¨ªos de Samuel mientras se juraba a s¨ª mismo que acabar¨ªa con Nicolette con sus propias manos. Mientras tanto, Yareli felizmentepraba ropa en el centroercial. Desde que Samuel edi¨® a casarse con e, hab¨ªa estado muy animada. Le cont¨® a Vanessas buenas noticias y esta ¨²ltima prometi¨® asistir a su boda. Aunque todav¨ªa no se lo hab¨ªa dicho a Samuel, neaba arrerse e ir a encontrarse con Samuel. Despu¨¦s de elegir un bonito vestido floral, entr¨® en el probador y estaba a punto de prob¨¢rselo cuando alguien m¨® a puerta. ¡°?Qui¨¦n es? Est¨¢ ocupado ¡ª pregunt¨® con molestia. Sin embargo, persona que estaba afuera m¨® de nuevo. Abri¨® puerta y grit¨® con impaciencia: ¡°?Qu¨¦ quieres?¡± La persona que estaba afuera le dedic¨® una sonrisa maliciosa. Mientras el color de su rostro se desvanec¨ªa, Yareli tartamude¨®, ¡°T-t¨²¡­¡± Antes de que pudiera terminar oraci¨®n, persona sac¨® una bote de spray y apunt¨® a cara, dej¨¢nd inconsciente. Mientras se derrumbaba en el suelo, persona arrastr¨® hasta el probador y marc¨® un n¨²mero. ¡°Todo listo. Pueden venir aqu¨ª y llev¨¢rs. Recuerda, no dejes que nadie se d¨¦ cuenta. Creo que Kathleen ya ha notado algo, as¨ª que ev¨ªt a toda costa¡±. Despu¨¦s de eso, termin¨® mada, sus ojos briban amenazadoramente. ¡°?Estoy recuperando todo lo que es leg¨ªtimamente m¨ªo!¡± Cuando Samuel acababa de subirse al auto despu¨¦s de salir de casa de Kathleen, recibi¨® mada de Yareli. Su voz era suave mientras haba. Soy yo, Samuel. Mi mam¨¢ ha estado de acuerdo con nuestro matrimonio. E estar¨¢ all¨ª en boda. ¡°Debes haber olvidado que quiero conoce antes de boda¡±, respondi¨® con frialdad. ¡°?C¨®mo sabemos que no est¨¢s tratando de enga?ar a mi madre para que regrese?¡± dijo Yareli. ¡°Ya que ustedes est¨¢n tan preocupados por eso, ?cu¨¢l es el punto de nuestro matrimonio? Dile que no es necesario volver. El matrimonio puede cancrse. Su tono era hdo. Despu¨¦s de que termin¨® mada, Yareli sonri¨® diab¨®licamente y murmur¨® para s¨ª misma: ¡°Samuel, tu actitud sigue siendo misma despu¨¦s de todos estos a?os. Le diste toda tu amabilidad y afecto a Kathleen. Entonces, ?qu¨¦ me queda? No. ?Me niego a aceptar esto! ?Qu¨¦ tiene de bueno Kathleen? ?Por qu¨¦ se merece todass cosas buenas? ?M¨ªrame! ?Mi pierna est¨¢ lisiada y mi cara est¨¢ destrozada! ?Lo he perdido todo! Voy a recuperar todo lo que me pertenece. ?Incluyendo a Samuel, el hombre que nunca me dedic¨® una mirada a pesar de lo mucho que lo amo! Era tarde en noche cuando Yareli regres¨® a tranqu residencia. Estaba a punto de subirs escaleras sin hacer ruido cuandos luces de s de estar se encendieron. Se sorprendi¨® cuando levant¨® mano por reflejo para cubrirse los ojos del brillo repentino. Una figura elegante estaba de pie en el segundo piso. E baj¨® lentamente mano. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª, Kathleen?¡± ¡°?Por qu¨¦ no puedo estar aqu¨ª? La abu ha decidido mudarse con nosotros ma?ana. El tono de Kathleen era hdo. ¡°?Qu¨¦?¡± Yareli se congel¨® en estado de shock. ¡°Esto es para lo mejor. Despu¨¦s de todo, familia Yoeger solo est¨¢ utilizando¡±, dijo Kathleen ap¨¢ticamente. ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando?¡± ¡°Adem¨¢s, el Grupo Yoeger se dividir¨¢ ma?ana. Pueden quedarse con parte principal. En cuanto al resto, abu me los entregar¨¢. Hab¨ªa una mirada solemne en los ojos oscuros de Kathleen. ¡°?Cu¨¢l es el significado de esto, Kathleen?¡± Yareli pregunt¨® con tristeza. La familia Yoeger se quedar¨ªa sin casi nada si perd¨ªan parte que pertenec¨ªa a Frances. Kathleen respondi¨® con indiferencia: ¡°Entonces deber¨ªas decirle a Vanessa que si no hubiera sido por mi abu en ese entonces, ustedes ya estar¨ªan condenados. Ahora, abu es vieja. E ya no quiere ser parte de este l¨ªo. Por lo tanto, esto tiene que hacerse¡±. Yareli apret¨® los pu?os. ?Maldita sea! No esperaba que Kathleen tomara una medida tan dr¨¢stica para lidiar con este asunto. Kathleen pronunci¨® significativamente: ¡°Es tarde, Yareli. Deber¨ªas dormir temprano. Hay muchas cosas cons que tienes que lidiar ma?ana. Correcto. Felicidades por tu matrimonio.¡± Con eso, se dio vuelta para irse. La tez de Yareli estaba p¨¢lida mientras apretaba los dientes, conteniendo el impulso de destrozar a Kathleen. Chapter 372 Chapter 372 Cap¨ªtulo 372 Te trato horrible Kathleen volvi¨® a su habitaci¨®n y se sent¨® en cama. Lleg¨® hace una hora y discuti¨® el asunto con Frances. Afortunadamente, anciana escuch¨® todo lo que dijo. Decidi¨® dejar que Frances se mudara con e, ya que de ninguna manera permitir¨ªa que anciana quedara atrapada en una situaci¨®n peligrosa. Adem¨¢s, Yoeger Group pronto se dividir¨ªa. Los Yoeger pod¨ªan ocuparse de sus activoso quisieran, pero Kathleen insisti¨® en ayudar a Frances a recuperar todo lo que le pertenec¨ªa por derecho. ?No dejar¨¦ que se queden con los activos de Granny! Las iones de H¨¦ctor probaron por s¨ª ss que los Yoeger nunca valorarons contribuciones de Frances a familia. Todo lo que Kathleen quer¨ªa era que Frances viviera en paz sus ¨²ltimos a?os. En cuanto a sus hijos, no ten¨ªa que preocuparse, ya que pod¨ªa pedirle a Samuel que se quedara a cuidarlos por una noche. Se acost¨® en cama y recibi¨® un mensaje de texto de Samuel que dec¨ªa: ?C¨®mo te va por tudo? Kathleen respondi¨®: Todo va bien¡±. ?Los ni?os est¨¢n dormidos? ¨¦l respondi¨®: S¨ª, est¨¢n dormidos. E envi¨® un mensaje de texto: Bien. ¨¦l respondi¨®: Deber¨ªas descansar temprano tambi¨¦n. E escribi¨®: Est¨¢ bien. Justo cuando colgaba su tel¨¦fono y se dispon¨ªa a dormir, Samuel le envi¨® otro mensaje de texto: Rechac¨¦ el matrimonio con Yareli. E respondi¨®: Me equivoqu¨¦. No deb¨ª haberte obligado. Est¨¢s bien; el matrimonio no es un juego de ni?os. No es una herramienta que se pueda utilizar. ¨¦l respondi¨®: Es bueno que lo entiendas. Kathleen frunci¨® el ce?o confundida. ?Qu¨¦ quiere decir? Envi¨® otro mensaje de texto: Trataste el matrimonioo una broma hace cinco a?os. Entonces, ?por qu¨¦ te casaste con Caleb cuando no lo amabas? E respondi¨® t¨ªmidamente: He perdido memoria. No puedo darte una respuesta aunque quisiera. ¨¦l respondi¨®: Me gusta c¨®mo p¨¦rdida de memoria es tu excusa para todo. E frunci¨® losbios. Es un poco gracioso a veces. Momentos despu¨¦s, envi¨® un mensaje de texto: Vete a dormir. E puso los ojos en nco y respondi¨®: Estaba a punto de dormir. ?T¨² eras el que me haba! Una sonrisa se dibuj¨® en su rostro cuando casi pod¨ªa sentir su irritaci¨®n a trav¨¦s des pbras en panta. ¨¦l pudo imaginar su expresi¨®n de enojo cuando le envi¨® un mensaje de texto: ?Me quej¨¦ cuando me maste para que cuidara de los ni?os? E frunci¨® el ce?o y respondi¨®: Ya no te necesitar¨¦ despu¨¦s de que regrese ma?ana. ¨¦l respondi¨®: Vaya. ?Es esto un acto de descartarme despu¨¦s de que hayas terminado de usarme? Kathleen se qued¨® sin pbras. ?Por qu¨¦ hace que sueneo si fuera mi culpa? Por lo tanto, e envi¨® un mensaje de texto: Bien. Ya no te pedir¨¦ ayuda en el futuro, ?de acuerdo? No le habr¨ªa pedido ayuda si Charles no estuviera ocupado. Los delgadosbios de Samuel se curvaron en una sonrisa mientras respond¨ªa: ?No te das cuenta de que estoy bromeando? No quiero que nuestra rci¨®n sea demasiado inc¨®moda. Antes de dejar el tel¨¦fono y irse a dormir, simplemente respondi¨®: ?Buenas noches! Con una expresi¨®n sombr¨ªa, respondi¨®: Buenas noches. Las cosas nunca volver¨ªan a sero antes, ?eh? A ma?ana siguiente, Kathleen se despert¨® y mir¨® hora en su tel¨¦fono. Eran solos seis de ma?ana, pero se encontr¨®pletamente despierta. Por lo tanto, se levant¨® y baj¨®s escaleras para ver c¨®mo estaba Frances. Despu¨¦s de mar a puerta, entr¨® y vio a Frances todav¨ªa dormida. Se acerc¨®, con intenci¨®n de irse despu¨¦s de echar un vistazo. Fue entonces cuando vio un frasco de somn¨ªferos y una carta en mesita de noche de anciana. Todo su cuerpo se puso r¨ªgido. ¡°?Abuelita!¡± exm¨® mientras colocaba su dedo debajo de nariz de Frances para sentir su respiraci¨®n. Cuando no sinti¨® nada, su menteenz¨® a zumbar. ¡°?Abuelita! ?Ayuda! ?Alguien!¡± e grit¨® fren¨¦ticamente. Una des criadas entr¨® corriendo. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°?Ve a preparar el auto! ?Apuro!¡± Kathleen grit¨® hist¨¦ricamente. De un solo vistazo, criada supo que algo le hab¨ªa pasado a Frances. Sin preguntar nada m¨¢s, fue inmediatamente a cumplir orden de Kathleen. Kathleen sostuvo a Frances en sus brazos y grit¨® de desesperaci¨®n. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. ?Por qu¨¦ pas¨® esto? ?Por qu¨¦ Granny acab¨® con su propia vida? Poco despu¨¦s, criada regres¨® e inform¨® a Kathleen: ¡°Sra. Johnson, el auto est¨¢ listo¡±. ¡°?Ay¨²dame!¡± Kathleen se meti¨® carta en el bolsillo mientras criada se acercaba y ayudaba a llevar a Frances al coche. Aceler¨® todo el camino hasta el hospital, pero ya era demasiado tarde. Frances ya hab¨ªa fallecido. Ya hab¨ªa dejado de respirar cuando llegaron al hospital. Cuando el m¨¦dico anunci¨® muerte de Frances, Kathleen se sent¨® inm¨®vil en si en un estado de completo shock. Samuel fue el primero en llegar. Cuando vio mirada abatida de Kathleen, se acerc¨® y abraz¨®. ¡°?Kate?¡± Kathleen se arroj¨® a sus brazos y se abraz¨® a su cuello, llorandoo un beb¨¦. ¨¦l abraz¨® con fuerza y le permiti¨® desahogar sus emociones. Charles fue el siguiente, y luego estaban Wynnie y Calvin. Inicialmente, Diana tambi¨¦n quer¨ªa venir, pero no dejaron, por temor a que no pudiera soportar el dolor de perder a su amiga. La forma en que Kathleen lloraba de miseria rompi¨® el coraz¨®n de todos. Charles mir¨® a Samuel y dijo: ¡°?Por qu¨¦ no traes primero?¡±. Wynnie se acerc¨®. ¡°Le ped¨ª a alguien que enviara a los ni?os de regreso a casa¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel asinti¨® y mir¨® a Kathleen, que estaba en sus brazos. ¡°Te traer¨¦ de vuelta primero, ?de acuerdo?¡± ¡°No. Quiero quedarme.¡± Kathleen neg¨® con cabeza, sus manos suaves y hermosas agarrando el cuello del hombre. Solloz¨®stimosamente, con los ojos y nariz enrojecidos por todo el nto. A Samuel le dol¨ªa el coraz¨®n al mirar su rostro lloroso. ¡°De acuerdo entonces.¡± Luego neg¨® con cabeza a Charles, indicando que deber¨ªan permitirle quedarse. Cuando sacaron a Frances de s de operaciones, su cabeza estaba cubierta con una s¨¢bana nca. Kathleen se acerc¨®, queriendo echar un vistazo. El m¨¦dico sab¨ªa lo que quer¨ªa y le permiti¨® echar un ¨²ltimo vistazo a su abu. Mientras levantaba s¨¢bana nca y miraba expresi¨®n pac¨ªfica de anciana,s l¨¢grimas corr¨ªan por sus mejis. ¡°Abuelita¡­ Todo es mi culpa. Deber¨ªa haberte hecho saber que soy tu nieta antes. ?Por qu¨¦ hiciste esto?¡± La voz de Kathleen se volvi¨® ronca. Todo estaba bien hace apenas un d¨ªa. No pod¨ªa entender por qu¨¦ sucedi¨® algo as¨ª. Mientras e sollozaba, Samuel tom¨® del brazo y sostuvo. De repente, su coraz¨®n se encogi¨® y se desmay¨®. ¡°?Kate!¡± Samuel atrap¨® a tiempo. El m¨¦dico grit¨®: ¡°?R¨¢pido, m¨¢nde a una s!¡±. Samuel carg¨® y envi¨® a una des ss para que el m¨¦dico le hiciera un chequeo. ¡°Se desmay¨® debido al dolor extremo. D¨¦j descansar y aseg¨²rate de que no tenga m¨¢s fluctuaciones emocionales¡±, dijo el m¨¦dico. Samuel asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± Despu¨¦s de que el m¨¦dico se fue, Samuel cubri¨® a Kathleen. Cuando tom¨® su mano y mir¨® su rostro delicado pero p¨¢lido, sus ojos conmovedores se llenaron de angustia. Kathleen se despert¨® por noche. No sab¨ªa cu¨¢nto tiempo hab¨ªa estado inconsciente, pero se sent¨ªa let¨¢rgica. ¡°?Estas despierto?¡± Son¨® voz profunda de Samuel. E lo mir¨®. ¡°?Cu¨¢nto tiempo he estado dormido?¡± ¡°Has estado dormido todo el d¨ªa¡±, respondi¨®. ¡°Mi abu¡­¡± E frunci¨® el ce?o. Puso su mano sobre su hombro. ¡°No te preocupes. Charles y mis padres se encargan de todo¡±. E frunci¨® losbios. ¡°Agrad¨¦celes de mi parte¡±. ¡°Voy a.¡± Su voz sonaba ligeramente ¨¢spera. ¡°?D¨®nde est¨¢n mis zapatos? Quiero ir a casa.¡± E lo mir¨®. ¡°Te ayudare.¡± ¨¦l tom¨® sus zapatos y quiso ayuda a pon¨¦rselos. ¡°Est¨¢ bien. Lo hare yo mismo.¡± E frunci¨® el ce?o. Sus grandes manos envolvieron sus pies. ¡°Deja que te ayude.¡± Posteriormente, ayud¨® a ponerse los zapatos de manera suave. De repente, se dio cuenta de algo. ¡°Kate, en ese entonces, pens¨¦ que te trat¨¦ lo suficientemente bien. Pero ahora, mientras te ayudaba a ponerte los zapatos, me di cuenta de que te hab¨ªa tratado horriblemente ¡ªpronunci¨® bruscamente. Chapter 373 Chapter 373 Cap¨ªtulo 373 No tiene sentido arrepentirse Kathleen titul¨® su cabeza. ¡°Bueno, ya no importa¡±. A e no le importaba mucho, despu¨¦s de todo. Samuel se congel¨® cuando sinti¨® que se le part¨ªa el coraz¨®n. Luego, respondi¨® con amargura: ¡°?Es as¨ª?¡± ¡°Vamos.¡± Kathleen se levant¨® de cama. Samuel sigui¨® en silencio mientras sal¨ªan de habitaci¨®n. Exudaba una indescriptible sensaci¨®n de frialdad. Al mismo tiempo, Kathleen pod¨ªa sentir que estaba tratando de reprimir sus emociones. Sin embargo, e no estaba de buen humor para reflexionar sobre lo que ¨¦l realmente ten¨ªa en mente. Pronto, llegaron frente al ascensor. El ascensor se detuvo justo en el nivel en el que estaban. Las puertas del ascensor se abrieron y Charles sali¨®. Tan prontoo vio a Kathleen, frunci¨® el ce?o¡±. C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org ¡°?Te sientes mejor?¡± ¡°He estado bien todo el tiempo¡±. Kathleen mir¨® fijamente a Charles. ¡°Charles, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± ¡°Hmm¡­ vine aqu¨ª para discutir esto contigo. El funeral de Granny se llevar¨¢ a cabo en residencia de Johnson en lugar de residencia de Yoeger. Yaya hab¨ªa hecho suficiente por familia Yoeger y hab¨ªan agraviado. No quiero que entierren a Granny con familia Yoeger incluso despu¨¦s de que e haya fallecido¡±, dijo Charles con frialdad. Solo se sintieron disgustados por menci¨®n de familia Yoeger. Kathleen asinti¨® levemente. ¡°Est¨¢s bien.¡± ¡°Har¨¦ los arreglos entonces¡±, dijo Charles. ¡°Est¨¢ bien. Vamos.¡± Kathleen asinti¨®. Charles mir¨® a Samuel antes de darse vuelta. Entonces, tres de ellos bajaron en ascensor. Despu¨¦s de salir del hospital, fueron a casa de Charles. La s de luto se instal¨® en solo un d¨ªa. Mucha gente vino a presentar sus ¨²ltimos respetos. Algunos de ellos hab¨ªan sido amigos de Frances durante m¨¢s de d¨¦cadas. Diana estaba all¨ª desde esa tarde y no se hab¨ªa ido desde entonces. Kathleen camin¨® hacia Diana. Era primera vez que se reun¨ªan despu¨¦s de tanto tiempo. Los ojos de Diana estaban enrojecidos mientras miraba a Kathleen. Kate. ¡°Vieja se?ora Macari, gracias por venir a pa?ar a mi abuelita en su ¨²ltimo momento¡±. Diana respondi¨® con tristeza: ¡°Tu abu y yo ¨¦ramos muy amigas. Seguramente tengo que estar aqu¨ª para despedi. Kathleen baj¨® mirada y asinti¨®. Diana dej¨® escapar un suspiro. Definitivamente era consciente del cambio dr¨¢stico en Kathleen en comparaci¨®n con antes. Kathleen sol¨ªa ser una dama muy dulce y amable, pero ahora parec¨ªa distante y distante. Ser¨ªa imposible que Diana no se sintiera triste por el cambio. ¡°Vieja se?ora Macari, se est¨¢ haciendo tarde. Deber¨ªas regresar y descansar un poco. Est¨¢s entrando en a?os. Si te sucediera algo, no podr¨ªamos permitirnos asumirs consecuencias ¡ªle aconsej¨® Kathleen con calma. Diana ciertamente sab¨ªa que los molestar¨ªa para que cuidaran si estaba all¨ª. De hecho, solo quer¨ªa conocer a Kathleen por un tiempo. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Diana con un asentimiento. Se puso de pie y rg¨® su mano arrugada para agarrar de Kathleen. ¡°Me voy entonces¡±. ¡°De acuerdo.¡± La voz de Kathleen sonaba un poco ronca. Diana solt¨® su agarre y mostr¨® una leve sonrisa. Entonces, el ama de ves ayud¨® a salir del lugar. ¡°Mam¨¢, te despedir¨¦¡±. Wynnie lo sigui¨®. Momentos despu¨¦s, Diana subi¨® al auto afuera. Wynnie vacil¨® por un breve momento antes de soltar: ¡°Mam¨¢, supongo que Kate¡­¡± ¡°Wynn, es muy bueno ver a Kate as¨ª tambi¨¦n¡±, consol¨® Diana. Wynnie estaba at¨®nita. ¡°Pi¨¦nsalo. ?No ¨¦ramos nosotross razones pors que Kate no pod¨ªa cortar loszos con Samuel? Solo deja todoo est¨¢ ahora¡±, dijo Diana con seriedad. Winnie asinti¨®. ¡°Lo s¨¦. No quise presionar a Kate tambi¨¦n¡±. ¡°De acuerdo.¡± Diana dej¨® escapar un suspiro antes de continuar: ¡°No esperaba que Frances hiciera algo tonto. Justo ayer, me m¨® y me dijo que cuidara bien a Kate. As¨ª que esto era lo que e quer¨ªa decir¡±. Diana solo pod¨ªa culparse a s¨ª misma por no pensar mucho en sus pbras en ese momento. ¡°Mam¨¢, no te preocupes. Los ayudar¨¦ con el funeral de anciana se?ora Yoeger¡±, asegur¨® Wynnie. ¡°Gracias por su ayuda¡±, fue respuesta de Diana. Wynnie luego le cerr¨® puerta del auto. Sentada en el auto, Diana suspir¨® de nuevo. El ama de ves consol¨®: ¡°Supongo que t¨² tampoco te sientes bien, ?verdad?¡± ¡°Usted me conoce bien.¡± Los ojos de Diana se pusieron rojos. ¡°A Kate siempre le gust¨® estar cerca de m¨ª en el pasado. Ni siquiera me visit¨® esta vez cuando volvi¨®. Adem¨¢s, e no estaba actuando tan cerca de m¨ªo lo hac¨ªa en ese entonces¡±. ¡°Milisegundo. Johnson perdi¨® memoria, pero es madre del Sr. Eil y Sra. Desi. E todav¨ªa est¨¢ conectada con familia Macari pase lo que pase¡±, dijo el ama de ves. ¡°Lo s¨¦. Tampoco culpo. Tal vez hubiera sido mejor si no hubiera hecho casarse con Samuel ¨²ltima vez ¡ªdijo Diana d¨¦bilmente. ¡°Vieja se?ora Macari, ya ha pasado tanto tiempo, por lo que no tiene sentido arrepentirse ahora¡±. El ama de ves tambi¨¦n estaba indefensa. Si Nicolette no se hubiera interpuesto entre ellos, Samuel y Kathleen seguramente vivir¨ªan una vida feliz. ¡ªV¨¢monos ¡ªorden¨® Diana en voz baja. Solo entonces el conductor encendi¨® el motor y se puso en marcha. Mientras tanto, no hab¨ªa mucha gente en s de luto para presentar sus respetos. Kathleen mir¨® a Charles de soyo y pregunt¨®: ¡°?Ha venido Zachary?¡±. ¡°Por supuesto. Llor¨® un poco pretenciosamente y se fue despu¨¦s de fingir que se hab¨ªa desmayado¡±, dijo Charles con sarcasmo. ¡°?Y Yareli? ?No estaba e aqu¨ª? Las cejas de Kathleen se posaron en un ce?o fruncido. ¡°E estuvo aqu¨ª mucho antes, pero se fue despu¨¦s de un tiempo¡±, respondi¨® Charles. ¡°Eso es extra?o.¡± El pliegue entre sus cejas se profundiz¨®. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Samuel y Charles miraron. ¡°Fui a residencia de Yoeger ayer y me encontr¨¦ con e a medianoche. Teniendo en cuenta c¨®mo me trat¨® en el pasado, no habr¨ªa estado tan tranqu cuando me vio ayer en residencia Yoeger ¡ªafirm¨® Kathleen rotundamente. ¡°E es una psic¨®pata, y no deber¨ªa sorprendernos lo que sea que haga. Sin embargo, ser¨¢ mejor que tengas cuidado si e parece tan tranqu.¡± Carlos estaba preocupado. Una mirada hosca se desliz¨® por el rostro de Samuel. ¡°Ya he enviado a alguien para que vigile¡±. Kathleen lo mir¨® sorprendida. ¡°?S¨®lo hoy?¡± ¡°El dia de ayer.¡± Los cautivadores ojos de Samuel se volvieron hdos. ?El dia de ayer? Eso fue despu¨¦s de que habl¨¦ con Lauren por tel¨¦fono. ¡°Solo vigla por ahora, entonces¡±. Despu¨¦s de una pausa moment¨¢nea, Kathleen continu¨®: ¡°?Te habl¨® del matrimonio?¡±. ¡°S¨ª, lo hizo. Dijo que Vanessa estar¨ªa en boda, pero rega?¨¦¡±. La voz de Samuel era hda. ¡°Es bueno que hayas rechazado. No deber¨ªa haberte obligado a casarte con e. Ahora que Granny falleci¨®, familia Yoeger no tendr¨¢ m¨¢s remedio que dividir los bienes. Zachary y Yarelipartir¨¢n lo que queda. A juzgar por habilidad de Yareli, probablemente no pueda hacerse cargo de los asuntos de familia Yoeger, y Vanessa definitivamente har¨¢ algo cuando ya no pueda soportarlo¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Supongo que tendremos que resolver este asunto lo antes posible¡±. Charles sab¨ªa que Kathleen estaba tratando de obligar a Vanessa a regresar. Kathleen respondi¨® con un asentimiento. Frunciendo el ce?o, pregunt¨®: ¡°Charles, ?alguien se ocupa des cosas en mi casa?¡± Charles respondi¨® con paciencia: ¡°Amelia y los dem¨¢s est¨¢n all¨ª. Adem¨¢s¡­ En ese momento son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. Cogi¨® el tel¨¦fono y escuch¨® d¨¦bil voz de Amelia. ¡°Milisegundo. Johnson, alguien se llev¨® a Zion¡±. Un brillo fr¨ªo cruz¨® los ojos de Kathleen. ¡°?Estar¨¦ all¨ª de inmediato!¡± Dej¨® su tel¨¦fono y dijo solemnemente: ¡°Como era de esperar, Dorothy ha hecho su movimiento. Chapter 374 Chapter 374 Cap¨ªtulo 374 Tu apellido Is Not Yoeger Kathleen le dijo a Charles que no siguiera. Necesitar¨ªan a alguien que se ocupara del funeral. tambi¨¦n, ya que posiblemente no podr¨ªan pasar todass tareas a Wynnie y Calvin. En voz baja, Samuel se ofreci¨®. ¡°Ir¨¦ contigo: una mirada vte apareci¨® en el delicado rostro de Kathleen. Samuel tir¨® de e y sali¨®. sin dejar una oportunidad para que e lo rechazara. Despu¨¦s de subirse al auto, Samuel hizo todo lo posible por ocultar mirada amenazadora en sus ojos. N?velDrama.Org content rights. ¡°No estoy tratando de forzarte ni nada. Sin embargo, si est¨¢ ramente al tanto de que familia Hoover lo persigue, no me impida ayudarlo. Kathleen frunci¨® losbios rojos. ¡®Est¨¢ bien: Samuel se dio vuelta y dijo directamente. Kathleen. Puedo aguantar todo lo que haces. pero si decides ponerte en riesgo, tendr¨¦ que quedarme a tudo. No quiero que Eil y Desi me guarden rencor durante toda su vida por no haberte protegido. Inicialmente, Kathleen quiso replicar, pero se mordi¨® lengua al escuchar esas serias pbras de ¨¦l. No hab¨ªa nada m¨¢s que Kathleen pudiera decir cuando se trataba de los asuntos rcionados con sus hijos. Al ver que e no refutaba, Samuel finalmente sinti¨® que tensi¨®n en su cuerpo disminu¨ªa un poco. ?Entonces nos vamos ahora? pregunt¨® Kathleen con caut. Al instante siguiente, Samuel encendi¨® el motor. Kathleen dej¨® escapar un suspiro sin decir una pbra. ?Qu¨¦ terror¨ªfico! Samuel se ve m¨¢s aterrador cuando est¨¢ furioso. Pronto. llegaron a casa de Kathleen. En realidad. Samuel hab¨ªa hecho arreglos para que algunos de sus subordinados tambi¨¦n vigran casa de Kathleen. No llegaron a informar a Samuel a tiempo, no porque no estuvieran cumpliendo con su deber, sino porque todos hab¨ªan sido noqueados. Uno de ellos incluso muri¨® despu¨¦s de sufrir heridas graves. Esa gente estaba yendo demasiado lejos. Al mismo tiempo. Samuel hab¨ªa enviado a otro grupo de personas. Cuando Kathleen y Samuel entraron, hab¨ªa alguien examinando a Amelia ya los dem¨¢s. Amelia. ?est¨¢s bien?¡¯ Kathleen se apresur¨®. Amelia neg¨® con cabeza. ¡®Estoy bien.¡¯ Tejiendo sus cejas. Kathleen pregunt¨® preocupada. ¡°?Que pas¨® exactamente? ¡°Un grupo de personas irrumpi¨® y nos noque¨®. Justo cuando todav¨ªa estaba aturdido. Los vi llev¨¢ndose a Zion. Quer¨ªa marte, pero no ten¨ªa fuerzas para hacerlo. Entonces, inmediatamente meuniqu¨¦ contigo tan prontoo recuper¨¦ mi conciencia; Amelia explic¨®. Kathleen simplemente respondi¨® con un asentimiento. Luego se dio vuelta y se dirigi¨® a habitaci¨®n de Zion. La habitaci¨®n no parece desordenada. as¨ª que no estaban buscando nada. Supongo que se llevaron a Zion directamente. S¨®lo entonces. Son¨® el tel¨¦fono de Samuel. Dijo con voz profunda. ¡®De acuerdo. Lo tengo.¡¯ Tan prontoo termin¨® sus pbras. termin¨® la mada. Despu¨¦s de eso camin¨® hacia Kathleen y dijo. Mis hombres encontraron el coche de Dorothy. Ha ido a Quilton. ¡ª?Condujo hasta all¨ª? Kathleen frunci¨® el ce?o. Samuel asinti¨® en respuesta. Puede que no sea cierto. E sabe que definitivamente salvaremos a Zion. as¨ª que deliberadamente expuso su rastro y nos permiti¨® descubrir su autom¨®vil. Peros personas en el auto podr¨ªan no ser e y Zion. Kathleen razon¨® tranqumente. Aparentemente despreocupado. Samuel respondi¨® rotundamente. ¡®No te preocupes. Tengo suficiente mano de obra. Enviar¨¦ a un grupo de ellos a seguir este auto, y otro grupo de personas continuar¨¢ busc¨¢nd alrededor de Jadeborough: Despu¨¦s de reflexionar sobre su n. Kathleen pregunt¨®. ?Hay alg¨²n lugar en Jadeborough que posiblemente hayamos descuidado? ¡°Debe ser un lugar donde gente se queja de tu rci¨®n con familia Hoover, pero es un lugar en el que no pod¨ªamos pensar¡±, analiz¨® Samuel. Un brillo intenso brill¨® en los ojos de Kathleen. ¡®?Vamos a residencia Yoeger!¡¯ Al mismo tiempo, Samuel pens¨® en residencia Yoeger. tambi¨¦n. Dorothy debe estar esperando a que pase tormenta. Entonces podr¨ªa llevarse a Zion en secreto sin que ellos se dieran cuenta. Durante este per¨ªodo. el lugar donde se iba a esconder con Zion se convertir¨ªa en una preocupaci¨®n. Ya que los hombres de Samuel los hab¨ªan estado buscando. Dorothy definitivamente no llevar¨ªa a Zion a hoteles u otros lugares. Solo pod¨ªa haber alguien en Jadeborough que pudiera ayudarlos a esconder sus cs. M¨¢s importante. esas personas deben saber sobre su rci¨®n con familia Hoover. Samuel y Kathleen solo pod¨ªan pensar en familia Yoeger despu¨¦s de reflexionar sobre todo. Vanessa definitivamente sab¨ªa sobre esto. Entonces, es imposible que Zachary y Yareli no tengan idea al respecto. Kathleen cay¨® en un profundo pensamiento y la familia Yoeger cruz¨® por su mente. Por supuesto. Samuel tambi¨¦n ten¨ªa misma suposici¨®n en mente. Sin demora, se dirigieron a residencia de Yoeger. Las luces estaban encendidas en residencia Yoeger. Kathleen sali¨® del coche y toc¨® el timbre. Nadie vino a abrirle puerta incluso despu¨¦s de mucho tiempo. Kathleen solt¨® una risita sarc¨¢stica. Est¨¢n haciendos cosas a¨²n m¨¢s obvias ahora. Mientras pensaba en c¨®mo abrir puerta. Samuel se acerc¨®. ¡°Yo lo har¨¦¡±. Apart¨® a Kathleen y dispar¨® directamente a cerradura electr¨®nica. La cerradura se da?¨® en un instante y puerta se abri¨®. Kathleen era un poco culpable. ?Qu¨¦ hombre m¨¢s violento! Samuel entr¨®o una flecha en casa y registr¨® todass habitaciones. En ese momento, Yareli sali¨® de su habitaci¨®n y mir¨® a Kathleen y Samuel con apat¨ªa. Kathleen, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ¡®?Hay alg¨²n problema con que regrese a mi propia casa?¡¯ Kathleen refut¨®. ¡°?Tu casa? ?Tenga en cuenta que su apellido no es Yoeger! Yareli se enfureci¨®. ¡®Es verdad que no soy un Yoeger, pero esta casa es m¨ªa.¡¯ Kathleen le dedic¨® una media sonrisa. ¡®?Qu¨¦ dijiste?¡¯ Yareli frunci¨® el ce?o. Kathleen explic¨® con calma. La abu hizo testamento. Desde que e falleci¨®, esta casa ahora me pertenece. Te vas a quedar en mi casa. sin embargo, no abriste puerta cuando toqu¨¦ el timbre. No tuve m¨¢s remedio que forzar entrada. ?Hay algo que ver contigo cuando rompo puerta de mi propia casa? Enfurecido. Yareli apret¨® los dientes. * ?Est¨¢s inventando cosas!¡± Kathleen se burl¨®: ¡°Incluso si no lo hago, ya estoy dentro¡±. El rostro de Yareli se puso hosco. Obviamente, ya no es vieja Kathleen del pasado. Kathleen subi¨®s escaleras mientras gritaba. ?No te est¨¢s apartando de mi camino? ?Kathleen, ser¨¢ mejor que no vayas demasiado lejos! Yareli ard¨ªa de furia. Con los ojos llenos de desd¨¦n. Kathleen mir¨® fijamente a Yareli a los ojos. Yareli se sinti¨® inc¨®moda bajo mirada intimidatoria de Kathleen. E mir¨® hacia otrodo y dijo. ¡°Kathleen Johnson, si intentas irrumpir a fuerza, ?mar¨¦ a polic¨ªa!¡¯ Pareciendo imperturbable, Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡®mar a polic¨ªa, entonces: El pr¨®ximo segundo. empuj¨® a Yareli lejos. Yareli perdi¨® el equilibrio y cay¨®. En ese momento Samuel estaba siguiendo detr¨¢s de Kathleen Yareli lo agarr¨® del brazo y se quej¨®stimosamente. ¡®Samuel. mirar lo que est¨¢ haciendo. Samuel retir¨® su brazo de su agarre y respondi¨® con frialdad. ?Qu¨¦ tiene de malo lo que est¨¢ haciendo? Su respuesta dej¨® a Yareli aturdida. Kathleen busc¨® habitaci¨®n por habitaci¨®n y finalmente encontr¨® a Dorothy. Sin embargo. solo estaba Dorothy en habitaci¨®n. ¡®Milisegundo. Johnson, ?no est¨¢ durmiendo a una hora tan tard¨ªa? Una pizca de p¨¢nico apareci¨® en el rostro de Dorothy. Aqu¨ª hay un invitado. Naturalmente. Deber¨ªa acercarme y saluda. respondi¨® Kathleen ¡®Jaja¡­ Escuch¨¦ lo que dijiste hace un momento. As¨ª que esta es tu casa¡±. Dorothy respondi¨® con indiferencia. ¡°S¨ª.¡± Kathleen se acerc¨® casualmente y abri¨® el armario. Una pizca de preocupaci¨®n brill¨® en los ojos de Dorothy. Samuel se volvi¨® hacia undo y les dijo a sus subordinados: ¡®Busquen en el segundo piso. No te pierdas ni un solo rinc¨®n en cada habitaci¨®n: ¡®?S¨ª!¡¯ Dorothy estaba toda alterada cuando expres¨®: ¡®Sra. johnson, ya que no me recibes aqu¨ª. Me ir¨¦ entonces: Inmediatamente despu¨¦s de decir eso, agarr¨® su bolso y estaba a punto de irse. Kathleen sac¨® su bolso y puso una sonrisa fr¨ªa. ¡®As¨ª no eso trato a mi invitado Ya que ya est¨¢s aqu¨ª, solo qu¨¦date c¨®modamente¡¯. Al escuchar eso, Dorothy cuestion¨® impl¨ªcitamente. ¡°Milisegundo. Johnson, ?qu¨¦ est¨¢s tratando de hacer ahora? ?aunque?¡¯ Chapter 375 Chapter 375 Cap¨ªtulo 375 ?Por qu¨¦ me salvaste? Estoy coqueteando por algo. pero olvid¨¦ en qu¨¦ habitaci¨®n lo puse Sra. Cartwright, no se preocupe por m¨ª. Me ir¨¦ despu¨¦s de que termine de buscar. Kathleen explic¨® con indiferencia. Hab¨ªa revisado todos los armarios e incluso los ba?os. Sin embargo, no encontr¨® nada. Dorothy luc¨ªa una sonrisa insondable mientras cuestionaba. ¡®?Lo has encontrado?¡¯ Kathleen neg¨® con cabeza. Mientras tanto. Los hombres de Samuel tambi¨¦n regresaron de buscar alrededor de casa. sin embargo, no lograron encontrar nada. Una fr¨ªa sonrisa cruz¨® el hermoso rostro de Kathleen. ¡®Ya que no pude encontrarlo. Dejar¨¦ de buscar. Espero que no le importe, Sra. Cartwright. Dorothy mir¨® fijamente a Kathleen durante unrgo rato. Cuando e vino y me vio hace un momento. e ni siquiera mencion¨® nada sobre Zion. Esta dama solo tiene unos veinte a?os, pero podr¨ªa mantenerse as¨ª depuesta. E es realmente una persona prudente. Dorothy se dio cuenta de que se hab¨ªa encontrado con un oponente fuerte. ¡°Vamos¡±. Kathleen se volvi¨® hacia Samuel. Respondi¨® con un asentimiento. Luego, salieron de habitaci¨®n de Dorothy. Al mismo tiempo. Zachary tambi¨¦n se hab¨ªa apresurado a regresar. Enfurecido, pregunt¨® con ansiedad. ¡®?Que esta pasando? Yareli me dijo que esta mansi¨®n se ha convertido en tuya¡±. La abu ten¨ªa eso escrito en su testamento. Cuando se cas¨® con el viejo se?or Yoeger, ¨¦l le hab¨ªa dado casa a abu. El nombre de los propietarios de esta propiedad ya se hab¨ªa cambiado a Granny¡¯s hace mucho tiempo¡±, explic¨® Kathleen sin una pizca de emociones. ¡®?Qu¨¦?¡¯ Zachary se sobresalt¨®. ¡®Seg¨²n el testamento de Granny, esta casa me ser¨¢ entregada a m¨ª: despu¨¦s de una breve pausa, Kathleen continu¨®. ¡®Oh, obtendr¨¢s una peque?a parte¡¯ Zachary frunci¨® el ce?o. ?No conf¨ªo en ti! ¡®Eso depende de usted, entonces. Si cree que hay alg¨²n problema con el testamento, siempre puede buscar un abogado. Estoy listo para ir a corte. ¡® Al escuchar que Zachary sab¨ªa que Kathleen deb¨ªa haber contratado a un abogado. Supuso que el abogado que contrat¨® era muy probablemente madre de Samuel, Wynnie. Wynnie era una abogada sobresaliente y nunca hab¨ªa perdido en ning¨²n caso. Rechinando los dientes, exm¨® Zachary. ¡®?Mi padre no deber¨ªa haberse casado con e en ese entonces!¡¯ Hahal La familia Yoeger le estaba rogando que se casara con tu padre. Tu familia era tan incapaz. Adem¨¢s, mi abu no rem¨® tus cosaso propias. En aquel entonces, incluso les permiti¨® administrar empresa por su cuenta. pero ustedes lo arruinaron. Mi abu ayud¨® a empresa a superar crisis con su dote y salv¨® reputaci¨®n de familia Yoeger de verse empa?ada. No solo no est¨¢s agradecido por su contribuci¨®n, sino que incluso hiciste eseentario sobre e. ?Qu¨¦ desvergonzado! Kathleen se burl¨® sin piedad. ¡®?T¨²!¡¯ Zachary estaba furioso. Kathleen sonri¨® con desd¨¦n y a?adi¨®. ¡®Por supuesto. si te gusta tanto esta casa. Te lo puedo vender a un precio m¨¢s bajo. Incluso si abu me lo dio, no tengo ganas de mudarme. Despu¨¦s de todo, un grupo de fantasmas vengativos ha vivido aqu¨ª antes. Tengo miedo de tener pesadis. Zachary sinti¨® rabiatiendo en sus venas. Extendi¨® mano y quiso agarrar mu?eca de Kathleen. Samuel se adnt¨® y se detuvo justo dnte de Zachary. Su voz era fr¨ªa mientras preguntaba. ¡®?Que est¨¢s tratando de hacer?¡¯ Zachary sinti¨® un sentimiento de culpa En verdad. Zachary solo se atrevi¨® a poner su mano sobre Kathleen porque era una mujer. Sin embargo, Samuel era mejor que ¨¦l en t¨¦rminos de fuerza y f¨ªsico. Zachary retrocedi¨® t¨ªmidamente en un instante. Kathleen extendi¨® mano para tirar de manga de Samuel. No te preocupes por ¨¦l. Vamos: Samuel agarr¨® mano de Kathleen a su vez. Cabeceo. se fue con Kathleen. Cuando pasaron junto a Yareli, mirada de esta ¨²ltima se pos¨® en sus manos que se entrzaban con fuerza. Una mirada feroz cruz¨® los ojos de Yareli. Kathleen y Samuel salieron de casa. El rostro del ex se volvi¨® solemne. ?Por qu¨¦ no pudimos encontrarlo? ¡°Probablemente escondi¨® a Zion en otro lugar¡±, explic¨® Samuel. Kathleen asinti¨® levemente mientras reflexionaba sobre esa posibilidad. Es posible. Tal vez, solo podamos conseguir que alguien vigile a Dorothy todo el d¨ªa. ¡®Vamos.¡¯ Kathleen dej¨® escapar un suspiro. Despu¨¦s de dar unos pasos hacia adnte, Samuel pregunt¨®: Ese auto pertenece a Dorothy. ?Correcto?¡¯ Kathleen se detuvo en seco y mir¨® el auto frente al garaje. ¡®Creo que s¨ª.¡¯ La mirada de Samuel se oscureci¨® cuando tir¨® de Kathleen. Desconcertado. Kathleen parpade¨® y pregunt¨®. ?Qu¨¦ pasa? ¡®Abrid el ba¨²l¡¯ instruy¨® Samuel a sus subordinados. Vinieron. consigui¨®s herramientas necesarias y estaba listo para abrirlo. S¨®lo entonces. Dorothy sali¨® corriendo apresuradamente de mansi¨®n. Los ojos de Kathleen se oscurecieron cuando se dio cuenta. Despu¨¦s de que abrieron el ba¨²l, vieron a Zion tirado adentro. Su rostro estaba ncoo una s¨¢bana. Kathleen coloc¨® su mano debajo de su nariz. ¡®Todav¨ªa est¨¢ respirando¡¯. Samuel sac¨® instant¨¢neamente a Lon del maletero y se dirigi¨® a su propio autom¨®vil mientras Kathleen lo segu¨ªa. Despu¨¦s de dar unos pasos, se detuvo junto a Dorothy. ¡®Al final del d¨ªa, ambos est¨¢n rcionados por sangre. ?Qu¨¦ podr¨ªas ganar us¨¢ndolo?¡¯ El rostro de Dorothy se puso p¨¢lido. Una sensaci¨®n de distanciamiento envolvi¨® a Kathleen cuando se dio vuelta y se fue. Tert. Kathleen subi¨® al coche. Samuel condujo inmediatamente al hospital. Tan pronto como llegaron al hospital, el m¨¦dicoenz¨® el tratamiento de emergencia de inmediato. Afortunadamente, el m¨¦dico logr¨® salvar a Zion. Kathleen y Samuel fueron a visitarlo a s. En ese momento. Si¨®n estaba despierto. Mirando a Kathleen, pregunt¨® con voz ronca. ¡®?Por qu¨¦ me salvaste?¡¯ Kathleen lo mir¨® impasible. ¡®Lo siento por usted.¡¯ Zion respondi¨® con desd¨¦n. ¡®No necesito que me tengas l¨¢stima. S¨®lo quiero morir. Kathleen agarr¨® su mano y tom¨® flor arrugada en su palma. ¡°?Por qu¨¦?¡¯ Zion se detuvo por un segundo. ¡®?Desi te dio esto?¡¯ pregunt¨® Kathleen. Zion lo tir¨®. Lo llev¨¦ a alg¨²n lugar al azar. ¡®En realidad no deseas morir, ?verdad? ?Si quieres vivir, entonces deja de tener esta actitud tuya! ?Si no, terminar¨¦ contigo antes de que Dorothy y los dem¨¢s hagan sus movimientos! Kathleen amenaz¨® ap¨¢ticamente. Si¨®n estaba at¨®nita. ¡®Como doctor. Solo quiero salvar a aquellos que tienen voluntad de vivir. Si no lo haces. Me ir¨¦ ahora mismo. Si¨®n permaneci¨® en silencio. ¡®Vamos. ?Samuel!¡¯ Kathleen tir¨® de Samuel y estaba a punto de irse. En ese mismo momento. Kathleen sinti¨® que alguien agarraba el borde de su camisa. Mir¨® el amanecer y se qued¨® mirando a Zion. La voz de Zion sonaba ¨¢spera cuando confes¨®, 1_ no quiero morir. pero nunca me dejar¨¢n ir. S¨®lo te traer¨¦ muchos problemas. ¡®Bien. los problemas son lo ¨²ltimo que temo. Las cejas de Kathleen se posaron en un profundo ce?o. ¡°Kathleen. No estoy rcionado con familia Hoover. Mi mam¨¢ no qued¨® embarazada en ese entonces. E me adopt¨® de alg¨²ndo. Zion llor¨® miserablemente. Kathleen se qued¨® desconcertada. ?Qu¨¦ dijiste? Estoy diciendo verdad. Solo me usaron porque hay algo ¨²nico en mi cuerpo. Para tratar a esa persona, me dieron muchos medicamentos. Pero logr¨¦ sobrevivir. En realidad, hubo algunos otros que se sometieron as pruebas de drogas. pero todos ellos murieron. Soy el ¨²nico que sobrevivi¨®: Kathleen no pod¨ªa creer lo que acababa de escuchar. ¡®?De verdad?¡± Si¨®n asinti¨®. ¡®S¨ª. Por favor, ten cuidado, Kathleen. Escuch¨¦ del abuelo que el cuerpo de Desi tambi¨¦n es ¨²nico. y familia Hoover est¨¢ apuntando ahora. Por eso pens¨¦ que Desi estar¨ªa a salvo si yo iba en su lugar. y familia Hoover est¨¢ apuntando ahora. Por eso pens¨¦ que Desi estar¨ªa a salvo si yo iba en su lugar. y familia Hoover est¨¢ apuntando ahora. Por eso pens¨¦ que Desi estar¨ªa a salvo si yo iba en su lugar.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Chapter 376 Chapter 376 Cap¨ªtulo 376 Carta p¨®stuma ¡®?Ja! Gracias pero no gracias.¡± dijo Kathleen rotundamente. ¡®?Mi hija no requiere proti¨®n de un peque?o frijolo t¨²? ?Eh? ?Un peque?o qu¨¦? Su crudoentario dej¨® a Zion sin pbras. ?Por qu¨¦ fui consideradoo un frijol peque?o? es demasiado pronto para que act¨²eso protector de otra persona. Una media sonrisa fue todo lo que Kathleen pudo esbozar en el mejor de los casos. Zion gru?¨® en respuesta y cerr¨® los ojos. ¡®De todos modos, estoy muy agradecido por su ayuda? Kathleen expres¨® su agradecimiento al final. Aun as¨ª, Zion se neg¨® a decirle nada. Luego, Kathleen se volvi¨® para mirar a Samuel y le indic¨®: ¡®Vamos a salir¡¯. Samuel asinti¨® e hizo lo que e le ped¨ªa. Tan prontoo salieron de s, fueron recibidos por cuatro guardaespaldas con trajes negros. Por supuesto, fue Samuel quien hizo arreglos para que esos guardaespaldas permanecieran de guardia. Eso tendr¨ªa sentido, porque Kathleen no ten¨ªa tantos subordinados. Por lo tanto, no tuvo m¨¢s remedio que confiar en Samuel por el momento. En cuanto a Carlos. sus subordinados estaban todos en Zadiff. Adem¨¢s de eso, mayor¨ªa de ellos eran miembros de Blissful Sect. Charles tuvo que abstenerse de poner en juego el poder de Blissful Sect solo por el bien de Kathleen. Despu¨¦s de todo, Raymond y su pandi codiciaban a Kathleen. M¨¢s exactamente, ten¨ªan sus ojos puestos en capacidad de Kathleen. Al igual que Theodore y los dem¨¢s, todos ellos solo ten¨ªan intenci¨®n de converti en su propio ¨¢rbol m¨¢gico del dinero. ¡®V¨¢monos ahora.¡¯ Hab¨ªa rastros de cansancio en el rostro de Kathleen. La frialdad era evidente en el hermoso y cincdo rostro de Samuel cuando inclin¨® la cabeza. Poco despu¨¦s, llegaron a mansi¨®n de Charles. Justo cuando Kathleen estaba a punto de salir del auto, vislumbr¨® el movimiento de Samuel, ya que este ¨²ltimo parec¨ªa estar siguiendo su ejemplo. Inmediatamente, e tom¨® su mano, evitando que se desabrochara el cintur¨®n de seguridad. Con palma de e sobre su mano, Samuel pod¨ªa sentir su calor desbordante extendi¨¦ndose a trav¨¦s de su propia mano fr¨ªa. ¨¦l mir¨® con sus ojos de obsidiana, preguntando. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡¯ ¡®Hoy ha sido duro. ?Por qu¨¦ no vuelves a casa primero? sugiri¨® Kathleen mientras soltaba su agarre. Una pizca de disgusto apareci¨® entonces en el rostro de Samuel. Puedes volver ma?ana. Kathleen estaba nerviosa. No me malinterpretes. No voy a quemar ning¨²n puente aqu¨ª. ?Decir ah! Una expresi¨®n hda se form¨® en el rostro de Samuel. Retir¨®s manos del cintur¨®n de seguridad antes de pronunciar con un tono escalofriante. ¡°?Hay un desfile de personas que residen en mansi¨®n de Charles?¡± Kathleen estaba con guardia baja por su pregunta. Sin obtener respuesta de e. Samuel se burl¨®, si no, debe estar embrujado¡±. Sinti¨¦ndose sin pbras, Kathleen cedi¨® y dej¨® caer suentario ¡®Puedes quedarte aqu¨ª si insistes. pero te aseguro que no va a ser tan c¨®modoo estar en tu propia casa.¡¯ Con eso se baj¨® del auto. Al ve irse, Samuel entrecerr¨® sus ojos hdos pero brintes para adelgazar. E tiene bastante temperamento, ?eh? Pero dado que e me ha dado su aprobaci¨®n para quedarmeo deseo, tambi¨¦n podr¨ªa hacer eso. Luego sali¨® del auto. Mientras tanto. Kathleen ya puso un pie en mansi¨®n siempre tan tranqu. En ese momento, solo Charles y uno de sus subordinados estaban presentes. en s de luto. Kathleen se acerc¨® y mir¨®s flores en el pasillo. La curiosidad de Charles se apoder¨® de ¨¦l cuando nte¨® una pregunta. ¡®?Encontraste a quien estabas buscando?¡¯ Kathleen asinti¨® para se?r su respuesta. Luego pregunt¨®: ¡®?D¨®nde est¨¢n el Sr. y Sra. Macari? Ya los hemos molestado lo suficiente. Les dije que se fueran a casa a descansar. Charles sonaba bastante impasible. ¡®?C¨®mo te va?¡¯ No te preocupes. Dorothy no dej¨® que nada saliera de su boca¡±, explic¨® Kathleen. Tiene algo de valor, ?no crees? ?No me digas que est¨¢s dejando libre as¨ªo as¨ª? Carlos estaba desconcertado. En ese mismo momento. Samuel entr¨®. Escuchar los pasos que se acercan. Charles se gir¨® para mirar fuente, solo para mostrar en esquina un rostro inexplicable. Kathleen se mordi¨® elbio al presenciar presencia de Samuel. ¡®No puedo creer que realmente haya entrado. ¡°Por lo que puedo ver, no puedes deshacerte de ¨¦l¡±, brome¨® Charles. Kathleen no dijo nada mientras sacaba carta que hab¨ªa estado guardando en su bolsillo. Era una carta escrita por su difunta abu. En un instante, Charles ya pod¨ªa reconocer letra de carta. ¡®?De d¨®nde has sacado esto?¡¯ ¡ªEst¨¢ en el armario junto a cama de abu ¡ªrespondi¨® Kathleen. Charles frunci¨® el ce?o. ¡®No es de extra?ar que no tengas ni un poco de duda acerca de su fallecimiento. Nah_ Una carta no prueba nada. Tal vez no hab¨ªan obligado a tragars pastis para dormir. Entonces otraC¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org vez no sabr¨ªamos si alguien le mencion¨® algo m¨¢s antes de su fallecimiento: cuando Charles escuch¨® las pbras de su hermana, se qued¨® desconcertado. . Luego vino voz ronca de Charles. ¡®?Qu¨¦ est¨¢ escrito en ¨¦l?¡¯ Desplegando carta, Kathleenenz¨® a leer en voz alta su contenido ¡®Charlie. Kate cuando ustedes dos lean esta carta. Debo haberme ido ya con el viento. No te aflijas por m¨ª. Hace tiempo que esperaba esto. Tampoco tengo dolor. para que no tengas que enfadarte. Me he enamorado de los hombres equivocados en esta vida. Ya sea Trevor o Hector, ninguno de ellos me ha sido sincero. Est¨¢ bien, sin embargo, porque no me arrepiento de mis decisiones. S¨®lo le deb¨ªa a tu ma?ana. Rebeca. Kathleen hizo una breve pausa antes de continuar: ¡°No solo nunca he cargado en mis brazos, sino que tampoco tuve oportunidad de ve crecer y formar una familia propia¡±. A pesar de estos arrepentimientos, finalmente voy a conoce, abraza y decirle cu¨¢nto he extra?ado. Kate, s¨¦ que conoces a familia Hoover. Aunque esa sangre familiar corra profundamente en ti y en tu hermano. Quiero que ambos sepan que tienen mi permiso para ponerles un dedo encima si alguna vez intentan ponerlos a ambos en peligro. Luego lleg¨® a una frase de suspenso. Adem¨¢s, transmite mi mensaje a Samuel. Kathleen dej¨® de emitir un sonido abruptamente mientras miraba de soyo a Samuel. Este ¨²ltimo encontr¨® su mirada. ¡®Dilo.¡± Sus ojos oscuros eran tan profundoso el abismo oce¨¢nico. Colgando cabeza baja. Kathleen prosigui¨®. ¡°Samuel, cuando se perd¨ªan algunas oportunidades, nunca se volv¨ªan a brindar. Kate es mi preciosa nieta, as¨ª que supongo que hereda m¨¢s o menos mi car¨¢cter. Si ha estadopletamente decepcionada. nunca ser¨ªas capaz de hacers paces y salvar entrada a su coraz¨®n. D¨¦j ir. por favor.¡± Al final de carta estaba firma de Frances. El atractivo rostro de Samuel todav¨ªa emit¨ªa una vibraci¨®n bastante tenue pero imponente. Parec¨ªa estar sin emociones. Ninguna pbra sali¨® de su boca. ¡°Eso es todo.¡¯ Dicho esto, Kathleen guard¨® carta. -Hmm¡­ Parece que Granny Realty no encontr¨® a nadie ni nada recientemente.¡¯ Una mirada sombr¨ªa inund¨® el rostro de Charles. ¡°Creo que s¨ª.¡¯ Los ojos de Kathleen comenzaron agrimear. ¡®No entiendo¡­ ?Por qu¨¦ termin¨® con su vida de esa manera?¡¯ Su hermano le dio unas palmaditas en el hombro y consol¨®: ¡®Tal vez finalmente hab¨ªa aceptado estar en paz consigo misma. O tal vez se hab¨ªa dado cuenta de que no hab¨ªa m¨¢s motivos para que siguiera adnte. En el fondo. Kathleen gem¨ªa de dolor. Charles record¨® el pasado. -Desde que te metiste en problemas, abu te echaba mucho de menos. A menudo, sin saberlo, se colgaba de ti cuando miraba a Eil y Desi. Ahora que regresaste, los ni?os te tienen cerca, as¨ª que tal vez e pens¨® que ya era hora. Kathleen solloz¨® y trat¨® de replicar. ¡®Entonces, ?qu¨¦ da? Todav¨ªa nos ten¨ªa a sudo. En ese momento, un pa?uelo negro a cuadros apareci¨® en su vista. Recorriendo con mirada esbelta mano del hombre, Kathleen finalmente lo mir¨® a los ojos. ¡®Gracias: Agarr¨® el pa?uelo para secarses l¨¢grimas. ¡°La anciana se?ora Yoeger no hab¨ªa gozado de buena salud durante mucho tiempo¡±, intervino Samuel con su voz profunda. En particr, su condici¨®n hab¨ªa empeorado recientemente. Mi abu incluso me dijo que anciana se?ora Yoeger le confes¨® que a veces ni siquiera pod¨ªa recordar cosas. Peor a¨²n. e tampoco pod¨ªa satisfacer sus propias necesidades. No quer¨ªa que despojaran de su dignidad antes de dar su ¨²ltimo suspiro. Kathleen se sobresalt¨® ante esa repentina revci¨®n. ¡®Todo el mundo tiene su propia visi¨®n de vida. Para tu abu, debe haber considerado su decisi¨®no mejor. consol¨® a Samuel. Kathleen respir¨® hondo. ¡®Todav¨ªa no creo que e est¨¦ dispuesta a dejar este mundo, especialmente cuando el incidente con los Hoover acaba de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. debe haber considerado su decisi¨®no mejor. consol¨® a Samuel. Kathleen respir¨® hondo. ¡®Todav¨ªa no creo que e est¨¦ dispuesta a dejar este mundo, especialmente cuando el incidente con los Hoover acaba de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. debe haber considerado su decisi¨®no mejor. consol¨® a Samuel. Kathleen respir¨® hondo. ¡®Todav¨ªa no creo que e est¨¦ dispuesta a dejar este mundo, especialmente cuando el incidente con los Hoover acaba de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. Kathleen respir¨® hondo. ¡®Todav¨ªa no creo que e est¨¦ dispuesta a dejar este mundo, especialmente cuando el incidente con los Hoover acaba de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. Kathleen respir¨® hondo. ¡®Todav¨ªa no creo que e est¨¦ dispuesta a dejar este mundo, especialmente cuando el incidente con los Hoover acaba de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. especialmente cuando el incidente con los Hoover acababa de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. especialmente cuando el incidente con los Hoover acababa de explotar. No solo fue enga?ada por Trevor, sino que tambi¨¦n fue utilizada por H¨¦ctor y se separ¨® de su hijo. E nunca hab¨ªa deseado nada de eso, apuesto a que simplemente quer¨ªa evitar estar entrzada con los Hoover, sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoover a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoovers a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. sabiendo que alg¨²n d¨ªa enviar¨ªamos a los Hoovers a empacar. Aun as¨ª, no creo que hubiera tomado este camino. Algo no cuadra. Sosteniendo el hombro de su hermana, Charles bor¨® su punto de vista en su lugar. ¡®Kate, tambi¨¦n podr¨ªa ser que Granny estuviera agotada con todo esto, considerando su edad. Como dijo Samuel, fue su decisi¨®n. Chapter 377 Chapter 377 Cap¨ªtulo 377 No lo son T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Yoegers Kathleen asinti¨®. Charles instruy¨®: ¡°Se est¨¢ haciendo tarde. Anda y vete a dormir. No olvides que todav¨ªa est¨¢s herido. Estoy bien¡±, respondi¨® Kathleen con un movimiento de cabeza. E agreg¨®: ¡®Mis heridas han sanado hace mucho tiempo. Charles. ?Por qu¨¦ no me dejas quedarme despierto para vigr? Deber¨ªas descansar: ¡®No hay necesidad. Puedes descansar un poco, todav¨ªa estoy por aqu¨ª: dado que ¨¦l era su hermano, no hab¨ªa forma de que pudiera permitirle quedarse despierta y cuidarlo toda noche. ¡°Est¨¢ bien entonces¡±, concedi¨® Kathleen mientras bostezaba ampliamente. E a?adi¨®. ¡°Volver¨¦ a pasar ma?ana: ¡°Est¨¢ bien: asinti¨® con cabeza en reconocimiento. Con eso, Kathleen se puso de pie y der¨®: ¡®Entonces me ir¨¦ a cama: despu¨¦s de eso, subi¨®s escaleras sin dedicar ni una segunda mirada a Samuel. Por su parte. Samuel simplemente se qued¨® inm¨®vil y no reion¨® a su partida. ?De qu¨¦ quieres har conmigo? pregunt¨® Charles lentamente. Sin embargo, Samuel simplemente neg¨® con cabeza en silencio. Solo se hab¨ªa quedado atr¨¢s porque no se sent¨ªa particrmente somnoliento. Ante tal silencio, Charles finalmente se puso de pie y camin¨® para sentarse junto a Samuel. Despu¨¦s de una breve pausa. pregunt¨® Carlos. ¡®No creo que necesites que te explique a qu¨¦ se refer¨ªa mi abu con sus pbras antes, ?verdad? En el fondo, t¨² tambi¨¦n debes saber: Como antes, Samuel no dijo una s pbra en respuesta. Charles se incit¨® y agreg¨® lentamente: ¡°Ya que lo entiendes. entonces, a partir de hoy, ?no deber¨ªas¡­? ¡ª?Y si e no est¨¢ decepcionada de m¨ª? respondi¨® Samuel de repente. Charles fue tomado por sorpresa moment¨¢neamente. Observ¨® a Samuel con una miradarga y significativa antes de responder. ¡°?Est¨¢s sugiriendo en serio que no te has rendido por ahora?¡± Nunca me rendir¨¦ por el resto de mi vida. respondi¨® Samuel en voz baja. ¡°Seguir¨¦ as¨ª hasta que encuentre mi final. Es que no quiero obliga m¨¢s: ¡°Bueno. No puedo obligarte. La decisi¨®n es tuya. Despu¨¦s de todo, estoy seguro de que Kate no se enamorar¨¢ de ti: respondi¨® Charles casualmente. ¡®E no eso era antes. ?No te has dado cuenta de que a e no le importas demasiado estos d¨ªas? No necesito que me lo recuerdes. Puedes quedarte despierto solo. respondi¨® Samuel concisamente cuando de repente se puso de pie en desaf¨ªo. Charles se detuvo por un momento sorprendido antes deentar a ligera. ¡°No pod¨ªa decirlo al principio, pero parece que quer¨ªas pa?arme en este momento: expresi¨®n de Samuel era hda cuando respondi¨®: ¡°Est¨¢s pensando demasiado. Solo quer¨ªa algo de tiempo para m¨ª misma para poder organizar mis pensamientos. Es solo que eres demasiado molesto: con eso. se volvi¨® y procedi¨® a despedirse. Como el lo hizo. su mirada de repente parpade¨® hacia arriba, y vio una figura desaparecer r¨¢pidamente de vista en el segundo piso. Apret¨® sus delgados labios mientras se preguntaba si Kathleen los hab¨ªa estado escuchando a escondidas todo el tiempo. En el segundo piso, Kathleen regres¨® r¨¢pidamente a su habitaci¨®n y cerr¨® puerta detr¨¢s de e. Presion¨® su espalda firmemente contra puerta mientras aguzaba el o¨ªdo para captar cualquier sonido de movimiento del otrodo de puerta. Pronto. capt¨® el sonido cada vez m¨¢s v¨ªvido de pasos que se acercaban. Samuel Presion¨® su espalda firmemente contra puerta mientras aguzaba el o¨ªdo para captar cualquier sonido de movimiento del otrodo de puerta. Pronto. capt¨® el sonido cada vez m¨¢s v¨ªvido de pasos que se acercaban. Samuel Presion¨® su espalda firmemente contra puerta mientras aguzaba el o¨ªdo para captar cualquier sonido de movimiento del otrodo de puerta. Pronto. capt¨® el sonido cada vez m¨¢s v¨ªvido de pasos que se acercaban. Samuel se detuvo justo frente a su puerta y habl¨® en su habitual voz baja. ¡°Puedes preguntarme directamente si quieres saber lo que estoy pensando. No tienes que ser tan furtivo o astuto al respecto¡¯ E mantuvo su silencio y fingi¨®o si no hubiera escuchado nada. Samuel hizo una pausa por un momento para pensar antes de finalmente decir: ¡°Buenas noches¡±. Con eso, se dio vuelta y se dirigi¨® a habitaci¨®n contigua. El segundo desapareci¨®. Kathleen inmediatamentenz¨® un gran suspiro de alivio y sus hombros se hundieron cuando toda tensi¨®n abandon¨® su cuerpo. Sab¨ªa que hab¨ªa momentos en que una conversaci¨®n directa no revr¨ªa verdad. y este fue uno de ellos. Dos d¨ªas despu¨¦s, el funeral de Frances se llev¨® a cabo con ¨¦xito de una manera extremadamente discreta. Una vez que los procedimientos f¨²nebres hab¨ªan llegado a su fin. Charles se volvi¨® hacia Zachary y Yareli y dijo: ¡°Iremos a residencia de Yoeger con el abogado m¨¢s tarde para que podamosenzar con lectura del testamento de Granny¡±, pregunt¨® Zachary con frialdad. ¡®?Realmente tiene intenci¨®n de disolver y dividir Yoeger Group?¡¯ Charles sonri¨® ir¨®nicamente y respondi¨®: ¡°Lo sabr¨¢s cuando vayamos a residencia de Yoeger¡±. Dicho esto, se alej¨® tranqumente de pareja. Kathleen tambi¨¦n se prepar¨® para despedirse. En otra parte. Yareli se acerc¨® para detenerse justo en frente de Samuel, dondeenz¨® en silencio. ¡°Samuel. sobre boda. _ ¡°No quiero muchos de ustedes¡±, respondi¨® rotundamente. E se sorprendi¨® y exigi¨®: ¡®?Qu¨¦ dijiste? ramente me lo prometiste ayer. Eso fue antes. ?No sabes que el cambiador de cosas cuestion¨® a Samuel con frialdad. En esto un destello de odio cruz¨® repentinamente los ojos de Yareli. Sin embargo. Samuel simplemente se alej¨® solo. Yareli mir¨® hacia undo y mir¨® a Kathleen con puro odio en sus ojos. Este ¨²ltimo pregunt¨® sarc¨¢sticamente. ¡®?Por qu¨¦ me miras fijamente?¡¯ Yareli se burl¨® antes de fruncir losbios y respondi¨®: ¡®Debes haberle dicho algo a Samuel¡¯. Kathleen simplemente puso los ojos en nco y mir¨®s piernas de Yareli antes de darse vuelta para irse. El repentino movimiento de Kathleen tom¨® a Yarelipletamente por sorpresa. y un tinte de p¨¢nico apareci¨® en su rostro. ?Descubri¨® algo? Ah¡­ Pensar¨¦ en esto m¨¢s tarde. ?Primero tengo que volver corriendo a residencia de los Yoeger para averiguar exactamente lo que est¨¢ escrito en ese testamento! En residencia Yoeger. Zachary se sent¨® nerviosamente en el sof¨¢ mientras reflexionaba exactamente cu¨¢nto de los activos se le asignar¨ªa. En ese momento se sinti¨® bastante impotente, porque siempre hab¨ªa fracasado en sus empresaserciales y simplemente palidec¨ªa en comparaci¨®n con Vanessa en lo que respecta a capacidad bruta. Zachary sab¨ªa muy bien a lo que realmente ascend¨ªa, raz¨®n por cual estaba tan desesperado por averiguar con precisi¨®n cu¨¢nto pod¨ªa ganar con divisi¨®n de activos. Mientras tanto. Yareli era viva imagen de calma a pesar de preocupaci¨®n que nuba su coraz¨®n. Por otrodo, tanto Kathleeno Charles estaban perfectamente serenos. Simplemente no les importaba lo que podr¨ªan ganar potencialmente despu¨¦s del fallecimiento de Frances. Wynnie fue el abogado encargado de leer el testamento de Frances. Esto era algo que Kathleen no encontraba particrmente extra?o en absoluto. Wynnie mir¨® a todos los que estaban sentados en s de estar y se ar¨® garganta ligeramente. Despu¨¦s de eso, e comenz¨®. ¡°Estoy aqu¨ª para leer ¨²ltima voluntad y testamento de anciana Sra. Yoeger. tambi¨¦n conocidao Frances Schott Seg¨²n su solicitud,s siguientes seis personas deben estar presentes Charles Johnson, Kathleen Johnson. Em Macari, Desiree Maori, Zachary Yoeger. y Yareli Yoeger. Em Macari y Desiree Macari eran los nombres reales de Eil y Desi respectivamente. Kathleen se sorprendi¨® un poco cuando solt¨®: ¡®?Desi y Eil tambi¨¦n?¡¯ Eres su padre, por lo que est¨¢ bien que escuches en su nombre, ya que no est¨¢n cerca¡±, dijo Wynnie. Kathleen asinti¨® y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien¡±. Wynnie se ar¨® garganta y continu¨®. ¡°Seg¨²n el acuerdo prenupcial firmado por Frances Schott y Hector Yoeger en ese entonces, se le permit¨ªa asignar libremente todos los bienes y art¨ªculos miscel¨¢neos que pose¨ªa antes del matrimonio. Hab¨ªa decidido dejar esa suma total de dinero a Kathleen Johnson. En cuanto a su parte de los activos que era copropietaria con H¨¦ctor Yoeger. Frances Schott hab¨ªa decidido confiarlo porpleto a Charles Johnson y Kathleen Johnson. La parte restante se dejar¨¢ a un fondo fiduciario familiar. y cada una des seis personas mencionadas anteriormente tendr¨ªa derecho a una asignaci¨®n de unos dos millones cada mes. Si Zachary Yoeger o Yareli Yoeger se involucraran en cualquier actividad que pusiera en peligro as cuatro personas restantes durante este proceso, se les revocar¨ªan autom¨¢ticamente todos los privilegios para recibir asignaci¨®n: ¡®?Qu¨¦?¡¯ exm¨® Zachary mientras se pon¨ªa de pie de un salto con disgusto. Continu¨® viajando. ?Ya han tomado tanto para s¨ª mismos! ?C¨®mo se atreven a pelear con nosotros por porci¨®n que va al fondo de la Nie? ?Ni siquiera son Yoegers! ?Qu¨¦ derecho tienen a tener asignaci¨®n? D¨¦jame informarte. Sr. Zachary Yoeger. Desde un punto de vista legal, su madre, Reba Johnson. es hija de Frances Schott y Hector Yoeger. No importa si hay rciones consangu¨ªneas directas para har de esto, todav¨ªa se reconoce y es legalmente vite. Como los hijos de Reba Johnson. Charles Johnson y Kathleen Johnson tienen todo el derecho a ser herederos de herencia. Si tiene alguna otra inquietud, no dude en presentar una apci¨®n. Si se trata de eso, espero que puedas pagars facturas legales que se te presenten: afirm¨® Wynnie con frialdad. Como no era barato pelear un pleito por una ri?a por cuestiones de herencia. Zachary cerr¨® boca en cuanto escuch¨® que necesitar¨ªa gastar dinero. Dado que ni siquiera se le asign¨® tanto para empezar, sab¨ªa que se quedar¨ªa sin nada si continuaba con el asunto y se enredaba en una demanda que implicaba altos honorarios. No tuvo m¨¢s remedio que tragarse en silencio su resentimiento y aceptar su p¨¦rdida. La expresi¨®n de Yareli se volvi¨® hda en el momento en que escuch¨®s pbras de Wynnie. No esperaba que simplemente tuviera derecho a dos millones al mes. Fue un momento extremadamente frustrante para e. especialmente porque e era hija de la familia Yoeger. Adem¨¢s, toda lectura del testamento no mencion¨® en absoluto a Vanessa y Nicolette. Parec¨ªa que Frances hab¨ªa pasado por alto y olvidado porpleto a pareja. Wynne cerr¨® el documento que ten¨ªa en sus manos y der¨®: ¡®Si no hay m¨¢s preguntas. por favor proceda a firmar encima de este documento. Una vez que todass firmas est¨¦n presentes. el documento surtir¨¢ efecto y ser¨¢ legalmente vite. Despu¨¦s de lo cual, todo el dinero ser¨¢ acreditado directamente a sus respectivas cuentas.¡¯ Cuanto m¨¢s lo pensaba Zachary, m¨¢s no pod¨ªa contener su ira. y frustraci¨®n bajo control por m¨¢s tiempo. Finalmente. exm¨® ¡®?Charles! Kathleen! ?Ustedes dos no tienen verg¨¹enza? ?C¨®mo puedes quedarte ah¨ª y quitarte descaradamente todo este dinero que pertenece a familia Yoeger?¡¯ Chapter 378 Chapter 378 Cap¨ªtulo 378 Ya no es significativo Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. ¡®?Por qu¨¦ no criticaste a familia Yoeger por ser desvergonzados cuando H¨¦ctor us¨® a mi abu para resolver crisis de empresa?¡¯ Kathleen lo reprendi¨® con frialdad. ¡®Adem¨¢s, H¨¦ctor sab¨ªa que mi abu estaba embarazada y aun as¨ª insisti¨® en casarse con e. ?Esto ramente significaba que a ¨¦l solo le importabans cosas que ten¨ªa mi abu! Si no fuera por mi abu, ?habr¨ªais estado muri¨¦ndoos de hambre ens calles! Olv¨ªdate de los dos millones. ?Ni siquiera tendr¨ªas veinte mil! La pura rabia hizo que Zachary mirara. Mi abu era demasiado amable. Kathleen frunci¨® el ce?o y agreg¨®: ¡®Mi madre fue ni?a que H¨¦ctor arroj¨®. Si no fuera porque mi abu es amable por los viejos tiempos. ?No habr¨ªas recibido ning¨²n dinero! ¡®T-Tu Zachary levant¨® palma de mano, listo para golpear meji de Kathleen. Sin embargo, Charles corri¨® para defender a Kathleen. Wynnie tron¨®. ¡®?Zacar¨ªas! Si te atreves a tocar a Kate aunque sea una vez. ?Har¨¦ que te env¨ªen a c¨¢rcel! Zachary se qued¨® sin pbras porque sab¨ªa que Wynnie era realmente capaz de tal cosa. ¡®Olvid¨¦ mencionar que esta mansi¨®n tambi¨¦n pertenece a Kate. ?As¨ª que ser¨¢ mejor que hagans maletas y se vayan de inmediato! dijo Wynnie burl¨¢ndose. Cuando Zachary escuch¨® eso, sinti¨® tanto un calor agotadoro un escalofr¨ªo en cara. Le sorprendi¨® que todo lo que hab¨ªa heredado fuera mensualidad de dos millones y nada m¨¢s. ?Maldita sea! Pap¨¢ era demasiado ndo de coraz¨®n. Deber¨ªa haber matado a Reba cuando tuvo oportunidad. ?De esa manera, estos dos mocosos podridos no habr¨ªan aparecido ahora para recibir herencia familiar! ¡®Pi¨¦rdete¡¯ Un aire de hostilidad emanaba de Wynnie mientras haba. ?Tambi¨¦n te pondr¨¦ trass rejas si insistes en acaparar propiedad de otra persona! Zachary apret¨® los dientes pero no pudo hacer nada en ese momento. Por lo tanto, m¨® a algunas personas para que lo ayudaran a sacar sus cosas. Mientras tanto. Yareli no se movi¨® en todo ese tiempo. La mirada aguda de Wynnie se pos¨® en e. ¡®Milisegundo. Yoeger. Dudo que no necesites que repita mis pbras. Una mueca vil acechaba en el rostro de Yareli. ¡®Parece que tienes bastante ayuda, Kathleen.¡¯ Ustedes trajeron todo esto sobre ustedes.¡¯ respondi¨® Kathleen, que ten¨ªa un semnte impasible. ¡®Alto¡¯ se burl¨® Yareli. ¡®Decir. Me pregunto por qu¨¦ abu fue tan tonta al acabar con su vida noche que llegaste. Qu¨¦ mal momento. La mirada de Charles se volvi¨® acerada de inmediato. Deja de hacer tus esquemas. La abu dej¨® una carta p¨®stuma antes de morir¡¯ ?Una carta p¨®stuma? Yareli apret¨® mand¨ªb en respuesta. ¡®Eh. no puedo creerlo ?C¨®mo es que no s¨¦ nada de esto?¡¯ La carta p¨®stuma estaba dirigida a Kathleen. ?Por qu¨¦ alguien tendr¨ªa que dec¨ªrtelo?¡±. El sarcasmo goteaba de voz de Charles mientras preguntaba. ¡®?Qui¨¦n crees que eres?¡¯ Yareli resopl¨®. Esto no ha terminado. Kathleen. Luego gir¨® sobre sus talones para subirs escaleras. La mirada de Kathleen permaneci¨® baja sobre sus piernas, sin rastro de calidez visible en su rostro delicado. Ign¨®r, Kate. Wynnie consol¨®: ¡®E es tododra y no muerde¡¯. Sus pbras no me molestan. dijo Kathleen. ¡°Bueno.¡¯ Wynnie asinti¨® antes de decir: ¡®Me ir¨¦ ahora, ya que tengo muchos asuntos de los que ocuparme¡¯. Est¨¢ bien. Muchas gracias por todos sus esfuerzos. Se?ora Macari. Ni?o tonto. No hay necesidad de ser tan formal conmigo¡±, dijo Wynnie. que no ten¨ªa idea de c¨®mo reionar cuando Kathleen m¨® ¡®Sra. Macar¨ª. Si bien sab¨ªa que eventualmente necesitaba aceptarlo, no pudo evitar sentirse extra?a. Despu¨¦s de todo. Kathleen sol¨ªa ma ¡®mam¨¢¡¯ o ¡®Wynnie¡¯. Puaj. ?Todo es culpa de Samuel! ?Qu¨¦ molesto! Me ir¨¦ ahora. Wynnie pronto se volvi¨® para irse. Despu¨¦s de eso, Kathleen frunci¨® losbios, sinti¨¦ndose preocupada. ¡®Charles. Sra. Macari parece triste. Puede que Samuel no tenga coraz¨®n, pero sus padres y su abu realmente te adoran. Charles bor¨®: ¡®Sin embargo. entienden tu decisi¨®n. Kathleen asinti¨®. ¡®Asi que. ?C¨®mo neas lidiar con este lugar?¡¯ Charles mir¨® hacia residencia Yoeger. ¡®Voy a venderlo¡¯ Una determinaci¨®n inquebrantable llen¨® el tono de Kathleen. ¡®No tiene sentido mantenerlo ya que nunca nos mudar¨ªamos. Por supuesto, si Zachary y los dem¨¢s desean este lugar. entonces considerar¨¦ vend¨¦rselos. Despu¨¦s de todo. Nunca se lo dar¨ªa gratis. No son dignos. Muy bien, me encargar¨¦ de eso entonces. ¡°Voy a empacars cosas de abu¡±. Al escuchars pbras de Kathleen. Carlos asinti¨®. ¡°De acuerdo.¡¯ El primero luego se dirigi¨® a habitaci¨®n de Frances mientras el segundo esperaba en s de estar. Mientras tanto. Wynnie acababa de salir de residencia Yoeger cuando not¨® que el auto de Samuel estaba estacionado junto a carretera, as¨ª que se acerc¨®. En el interior del coche iba Samuel, que no bajabas ventanis. Parec¨ªao si no quisiera har con su madre. Wynnie luego golpe¨® su ventana con el pu?o. Eso dej¨® a Samuel indefenso cuando abri¨® puerta. ¡®Mam¨¢. ?qu¨¦ haces?¡¯ Deber¨ªa preguntarte eso¡¯,ent¨® Wynnie en un tono de reproche. No puedo creerlo. Kate ha perdido sus recuerdos y ya no te ama.¡± Mam¨¢. Soy tu hijo. No tienes que record¨¢rmelo. Lo que vino despu¨¦s fue unentario despiadado de Wynnie. Ya tengo un nieto y una nieta, as¨ª que ya no eres importante para m¨ª. Samuel se mordi¨® elbio, sin decir una pbra. Sin embargo. Wynnie continu¨® sermoneando a los de su se: ¡®Solo quiero decir que no debiste haber tratado a Kate de forma en que lo hiciste en ese entonces. ?Te acuerdas? Estabas tan apurado por ver a Nicolette una vez que dejaste a Kate s en medio de calle. Tuvo que valerse por s¨ª misma contra un borracho. Ahora que lo pienso, tu estado actual es realmente un trabajo de karma¡±. El silencio segu¨ªa siendo lo ¨²nico que Samuel ten¨ªa para ofrecer. ¡®Est¨¢ bien, he terminado de rega?ar. ?Hmph! Es culpa tuya que ahora Kate me est¨¦ mando se?ora Macari. Habiendo dicho eso, Wynnie dej¨® a un Samuel sombr¨ªo. ?Me est¨¢ sermoneando sobre esto? A pesar de que. Me han molestado muchas veces en estos ¨²ltimos a?os. Supongo que ya estoy acostumbrado. Alg¨²n tiempo despu¨¦s, Kathleen y Charles salieron de la residencia de Yoeger. Samuel sali¨® de su auto. Su repentina llegada desconcert¨® a Kathleen. ?Por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª? Despu¨¦s. se acerc¨® a e y le dijo: ¡°EiI y Desi te extra?an mucho¡± Oh. Kathleen asinti¨® antes de responder: ¡°VII voy ahora mismo¡±. Samuel se acerc¨® para tomar los art¨ªculos en su mano, diciendo ¡®S¨²bete. Yo tambi¨¦n me dirijo a casa¡¯. Kathleen se congel¨®, un poco estupefacta y quiso rechazar. Antes de que pudiera hacer eso, Samuel ya hab¨ªa tomado su mano. llev¨¢nd a su coche. Charles se cruz¨® de brazos mientras su mirada atenta se centraba en los dos. Kathleen no rechaz¨® a Samuel en ese momento. Despu¨¦s de todo. hab¨ªa estado ocupada durante tres d¨ªaspletos, por lo que tambi¨¦n extra?aba a los ni?os. Samuel no tard¨® mucho en subi a su coche y marcharse. Todo el asunto hizo que Charles se riera amargamente. eso.. ?Samuel! ?C¨®mo podr¨ªa dejarme atr¨¢s? ?No soy digno de visitar a mi propio sobrino y sobrina? Mientras tanto, en el coche, el ce?o fruncido de Samuel pod¨ªa provocar escalofr¨ªos en espalda. La mirada cautelosa e inquebrantable de Kathleen estuvo en el tablero en todo momento. Deber¨ªas reducir velocidad. Sus pbras hicieron que el hermoso pero tenso rostro de Samuel se oscureciera. Aun as¨ª, d¨®cilmente condujo m¨¢s lento. Kathleen infl¨® sus mejis, haciendo un puchero. No me hagas record¨¢rtelo pr¨®xima vez. ?La pr¨®xima vez? La voz ronca de Samuel pregunt¨® de inmediato. ¡®?Todav¨ªa est¨¢s dispuesto a cabalgar conmigo?¡¯ ¡ªNo quiero hacerlo ¡ªneg¨® fr¨ªamente Kathleen. Es solo que Eil y Desi viajan a menudo en tu auto. Samuel se qued¨® sin pbras al escuchar eso. Al igual que ¨¦l, Kathleen miraba en silencio por ventani del coche. La escena se sent¨ªao si los dos hubieran regresado al pasado antes de que Kathleen perdiera sus recuerdos. En ese entonces, e nunca le prest¨® atenci¨®n ni le respondi¨®. ¡®?Cu¨¢les son tus nes a partir de ahora?¡¯ Samuel trat¨® de revivir una chispa en su conversaci¨®n moribunda. Darle una li¨®n a familia Hoover. a?adi¨® Kathleen con frialdad. Voy a llegar al fondo des cosas. Necesito saber si los Hoover estuvieron involucrados en lo que le pas¨® a mi mam¨¢. Losbios de Samuel se afinaron en una l¨ªnea. ?Escuch¨¦ que has estado iniciando una empresa? ?Ya no diriges esapa?¨ªa de entretenimiento junto con Charles? ¡®No estoy interesado en eso, preferir¨ªa investigar y desarror medicamentos ¨²nicos. Despu¨¦s de todo, eso puede ayudar a mejorar vida de otras personas.¡¯ Samuel ofreci¨® gravemente. ¡®No dudes en preguntarme si alguna vez necesitas ayuda: ¡®No hay necesidad de eso¡¯ respondi¨® Kathleen rotundamente. Le preguntar¨¦ a Caleb si necesito algo. ?Escuch¨¦ que has estado iniciando una empresa? ?Ya no diriges esapa?¨ªa de entretenimiento junto con Charles? ¡®No estoy interesado en eso, preferir¨ªa investigar y desarror medicamentos ¨²nicos. Despu¨¦s de todo, eso puede ayudar a mejorar vida de otras personas.¡¯ Samuel ofreci¨® gravemente. ¡®No dudes en preguntarme si alguna vez necesitas ayuda: ¡®No hay necesidad de eso¡¯ respondi¨® Kathleen rotundamente. Le preguntar¨¦ a Caleb si necesito algo. ?Escuch¨¦ que has estado iniciando una empresa? ?Ya no diriges esapa?¨ªa de entretenimiento junto con Charles? ¡®No estoy interesado en eso, preferir¨ªa investigar y desarror medicamentos ¨²nicos. Despu¨¦s de todo, eso puede ayudar a mejorar vida de otras personas.¡¯ Samuel ofreci¨® gravemente. ¡®No dudes en preguntarme si alguna vez necesitas ayuda: ¡®No hay necesidad de eso¡¯ respondi¨® Kathleen rotundamente. Le preguntar¨¦ a Caleb si necesito algo. Chapter 379 Chapter 379 Cap¨ªtulo 369 Inseminaci¨®n artificial Zion se qued¨® sin pbras. Sin embargo, todo lo que pod¨ªa saborear era dulzura del melocot¨®n. Desi se ri¨®. ¡°?No es dulce?¡± Si¨®n asinti¨®. ¡°No te olvides de com¨¦rtelo todo¡±, inst¨® Desi. ¡°Estar¨¦ fuera.¡± Despu¨¦s de har, e se dio vuelta. Si¨®n suspir¨®. Como ya estaba en su boca, todo lo que pod¨ªa hacer era tragarlo de todos modos. Mientras tanto, Kathleen se ocupaba en el centroercial. E frunci¨® losbios, insegura de lo que le gustar¨ªa a un chico de trece a?os. Como tal, solo pod¨ªaprar una variedad aleatoria de cosas. Despu¨¦s de ir depras, sali¨® del centroercial con bolsas a cuestas. Un hombre con gafas de sol se acerc¨® a e. ¡°?Eres Gizem?¡± Kathleen arque¨® una ceja finamente depda. ¡°En carne.¡± ¡°A se?ora de casa le gustar¨ªa har¡±, dijo el hombre con frialdad. ?Dama? ¡°?Y qui¨¦n podr¨ªa ser?¡± pregunt¨® Kathleen, su tono igualmente hdo. ¡°Lo sabr¨¢s cuando veas¡±. El hombre frunci¨® el ce?o. Kathleen se burl¨®. ¡°?Sabes que? Nadie se ha atrevido a harme as¨ª. Me temo que no sabes nada de mi temperamento. El hombre estaba molesto al escuchar esto. ¡°Tambi¨¦n puedo decirte que nadie se ha atrevido a¡­¡± El hombre aull¨® cuando Kathleen le dio un pu?etazo en cara. Pronto,sisuras de boca del hombre se ti?eron de escata. ¡°?Ni siquiera me hagas empezar con tu tono!¡± sise¨® Kathleen. ¡°Quieres que conozca, pero ?as¨ª eso me tratas? ?Qui¨¦n es e, Reina? ?Puedes regresar y decirle que yo soy Dios!¡± Todos se hab¨ªan detenido a mirarlos. Como Kathleen ten¨ªa gafas de sol, nadie reconoci¨®. El hombre simplemente se qued¨® all¨ª, hirviendo. Kathleen dijo con indiferencia: ¡°?Vete a mierda!¡± El hombre estaba furioso, pero hab¨ªa mucha gente mirando. Todo lo que pod¨ªa hacer era irse. Kathleen llev¨® todas suspras al estacionamiento. Estaba a punto de abrir la puerta del coche cuando vio el reflejo de una mujer de pie detr¨¢s de e en el cristal. E se volvi¨® bruscamente. Una mujer de mediana edad de aspecto elegante estaba parada all¨ª, susbios rojos se curvaron en una sonrisa. ¡°Milisegundo. Johnson, perm¨ªtame disculparme por elportamiento grosero de mi subordinado¡±. ?Su subordinado? ?As¨ª que esta era mujer que el hombre mencion¨® antes? ?Por qu¨¦ una persona as¨ª aparecer¨ªa ahora? ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. Con una mano extendida, mujer se present¨®. ¡°Mi nombre es Dorothy Cartwright¡±. Sus u?as estaban pintadas de un hermoso tono rojo. Kathleen mir¨® con caut. ¡°?Necesitas algo?¡± ¡°?Puedes entregar al ni?o bajo tu cuidado?¡± pregunt¨® Dorothy con una sonrisa ir¨®nica. ¡°?Si¨®n?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Milisegundo. Johnson, ese ni?o es una m noticia. Dejar que se quede contigo no te ayudar¨¢¡±, explic¨® Dorothy con una sonrisa. ¡°Adem¨¢s, no puedes anr el veneno que corre por sus venas¡±. Kathleen se burl¨®. ¡°?Me est¨¢s menospreciando?¡± Dorothy levant¨®s manos en fingida derrota. Luego sac¨® una tarjeta de presentaci¨®n y se dio a Kathleen. Todo lo que sugiero es que no pierdas el tiempo. Mi n¨²mero est¨¢ en tarjeta. Te dar¨¦ tres d¨ªas¡­ Kathleen inmediatamente rasg¨® tarjeta. ¡°Estoy realmente harto de que ustedes pretendan ser altos y poderosos. Si tienes algo que valga pena decir, esc¨²pelo¡±. La expresi¨®n de Dorothy cambi¨® ligeramente. Kathleen la mir¨® con frialdad y levant¨® barbi. ¡°Si no puedes aprender a har, no me molestes¡±. Dorothy le susurr¨®. ¡°Puedo decirte esto. ?Si¨®n es mi hijo!¡± ?Qu¨¦? Kathleen estaba un poco sorprendida. ¡°Si no me crees, puedo hacer una prueba de maternidad¡±. Dorothy mir¨® a Kathleen con una expresi¨®n g¨¦lida. ¡°Ahora, ?puedes entregarlo?¡± Kathleen se burl¨®: ¡°Ya que eres su madre, ?c¨®mo termin¨® ¨¦l en manos de otra persona?¡± ¡°No es asunto tuyo¡±. La expresi¨®n de Dorothy tom¨® un giro sombr¨ªo. Kathleen, te lo advierto. Si no escuchas lo que digo, har¨¦ de tu vida un infierno¡±. ¡ªMe gustar¨ªa verte intentarlo ¡ª replic¨® Kathleen con desd¨¦n. Abri¨® puerta y subi¨® al coche. Dorothy apret¨® los dientes. ¡°Kathleen, ?No creas que puedes bajar guardia solo porque tienes a Samuel para ayudarte!¡± Kathleen baj¨® ventani del coche y le sonri¨® maliciosamente. ¡°D¨¦jame tambi¨¦n advertirte. No soy Kathleen que sol¨ªa ser¡±. Despu¨¦s de har, e se alej¨®. Dorothy se qued¨® de pie all¨ª, con el rostro contra¨ªdo por furia. Kathleen regres¨® a casa cuando vio el auto de Samuel en el camino de entrada. Parece que apareci¨® despu¨¦s de todo. Kathleen entr¨® en su casa. Se dio cuenta de que Samuel estaba pasando tiempo con Desi y Eil. E se acerc¨® a saludarlo. ¡°Oh, est¨¢s aqu¨ª¡±. El hermoso rostro de Samuel estaba inexpresivo mientras tarareaba en respuesta. Luego le dijo a Eil: ¡°?Por qu¨¦ no llevas a tu hermana arriba?¡± Eil asinti¨® y tom¨® a Desi de mano. Los ojos de Samuel eran profundos. ¡°?Ese chico es Sion?¡± Kathleen estaba at¨®nita. ¡°?Supieras?¡± ¡°Te he dicho esto antes. Nadie est¨¢ mejor informado que yo en Jadeborough¡±, dijo Samuel en voz baja. ¡°Pero, ?qu¨¦ est¨¢ haciendo ¨¦l aqu¨ª?¡± ¡°Hice un trato con Theodore¡±, respondi¨® Kathleen. Samuel entrecerr¨® los ojos. ¡°?No te preocupa que esto sea unplot suyo?¡± No.¡± Kathleen estaba muy decidida. Esto no puede ser unplot. Cuando tom¨¦ el pulso de Zion, vi que realmente se estaba muriendo. Ya no se puede salvar con sangre de Desi. No creo que sean tan est¨²pidos y hagan una apuestao esta¡±. Samuel no dijo nada. ¡°Ya que est¨¢s tan bien informado, ?puedo preguntarte algo? ?Qui¨¦n es Dorothy Cartwright? Kathleen ten¨ªa curiosidad. La voz de Samuel era una calma mesurada. ¡°?E te busc¨®?¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Supongo que eso tiene sentido. Despu¨¦s de todo, es tu t¨ªa ¡ªbrome¨® Samuel. Estaba con uno de los hijos mayores de Trevor. Tambi¨¦n escuch¨¦ que estaba obsesionada con codiciar el puesto de matriarca. Si¨®n es en verdad su hijo.¡± ¡°?De qu¨¦ obsesi¨®n estamos hando?¡± Kathleen estaba muy interesada. ¡°Zion es un beb¨¦ probeta¡±, dijo Samuel con frialdad. ¡°?Lo entiendes?¡± Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?C¨®mo lo hizo?¡± ¡°E secuestr¨® a Zayne y encontr¨® un m¨¦dico¡±, explic¨® Samuel. ¡°Si e ya lo secuestr¨®, ?por qu¨¦ necesitaba un m¨¦dico?¡± Kathleen no entendi¨®. ¡°Porque no hay garant¨ªa de que e pudiera haber concebido de inmediato¡±, respondi¨® Samuel. ¡°?Y qu¨¦ pas¨® despu¨¦s de eso?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. Realmente no esperaba que Samuel supiera tanto y con tanto detalle. Los finosbios de Samuel estaban fruncidos. Sab¨ªa que este era uno de los momentos en que su mirada estar¨ªa desprovista de todo calor. ¡°Tengo hambre¡±, intervino Samuel. Kathleen resopl¨®. ¡°Espera, hayida en cocina¡±. Fue a buscarle algo deer a Samuel. Samuel trag¨® saliva audiblemente. Sab¨ªa que era un desvergonzado, siempre usando este truco contra e. Sin embargo, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. ?Por qu¨¦ necesitaba un m¨¦dico? Kathleen no entendi¨®. ¡°Porque no hay garant¨ªa de que e pudiera haber concebido de inmediato¡±, respondi¨® Samuel. ¡°?Y qu¨¦ pas¨® despu¨¦s de eso?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. Realmente no esperaba que Samuel supiera tanto y con tanto detalle. Los finosbios de Samuel estaban fruncidos. Sab¨ªa que este era uno de los momentos en que su mirada estar¨ªa desprovista de todo calor. ¡°Tengo hambre¡±, intervino Samuel. Kathleen resopl¨®. ¡°Espera, hayida en la cocina¡±. Fue a buscarle algo deer a Samuel. Samuel trag¨® saliva audiblemente. Sab¨ªa que era un desvergonzado, siempre usando este truco contra e. Sin embargo, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. ?Por qu¨¦ necesitaba un m¨¦dico? Kathleen no entendi¨®. ¡°Porque no hay garant¨ªa de que e pudiera haber concebido de inmediato¡±, respondi¨® Samuel. ¡°?Y qu¨¦ pas¨® despu¨¦s de eso?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. Realmente no esperaba que Samuel supiera tanto y con tanto detalle. Los finos labios de Samuel estaban fruncidos. Sab¨ªa que este era uno de los momentos en que su mirada estar¨ªa desprovista de todo calor. ¡°Tengo hambre¡±, intervino Samuel. Kathleen resopl¨®. ¡°Espera, hayida en la cocina¡±. Fue a buscarle algo deer a Samuel. Samuel trag¨® saliva audiblemente. Sab¨ªa que era un desvergonzado, siempre usando este truco contra e. Sin embargo, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. Realmente no esperaba que Samuel supiera tanto y con tanto detalle. Los finosbios de Samuel estaban fruncidos. Sab¨ªa que este era uno de los momentos en que su mirada estar¨ªa desprovista de todo calor. ¡°Tengo hambre¡±, intervino Samuel. Kathleen resopl¨®. ¡°Espera, hayida en cocina¡±. Fue a buscarle algo deer a Samuel. Samuel trag¨® saliva audiblemente. Sab¨ªa que era un desvergonzado, siempre usando este truco contra e. Sin embargo, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. Realmente no esperaba que Samuel supiera tanto y con tanto detalle. Los finosbios de Samuel estaban fruncidos. Sab¨ªa que este era uno de los momentos en que su mirada estar¨ªa desprovista de todo calor. ¡°Tengo hambre¡±, intervino Samuel. Kathleen resopl¨®. ¡°Espera, hayida en cocina¡±. Fue a buscarle algo deer a Samuel. Samuel trag¨® saliva audiblemente. Sab¨ªa que era un desvergonzado, siempre usando este truco contra e. Sin embargo, no hab¨ªa nada que pudiera hacer. Como e ten¨ªa tantas ganas de ir, ¨¦l pod¨ªa seguir haci¨¦ndolo hasta que llegara el momento. Era probable que no hubiera tenido oportunidad de hacerlo en el futuro. Kathleen calent¨®ida y se sirvi¨®. Se sent¨® aldo de Samuel y lo vioer. Los gestos de Samuel eran tan delicadoso los de Eil. Kathleen lo mir¨® profundamente. Samuel dej¨® de masticar despu¨¦s de un tiempo. ¡°Dorothy, que estaba muy embarazada, acudi¨® a Zayne y le exigi¨® que asumiera responsabilidad. Sin embargo,Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Zayne no estaba en condiciones de hacerlo¡±. ¡°?Por qu¨¦?¡± Kathleen parpade¨® con sus encantadores ojos. ¡°Porque esposa de Zayne no estuvo de acuerdo¡±, explic¨® Samuel. ¡°La familia Hoover no tolera ni?os ileg¨ªtimos sin importar qui¨¦n los concibi¨®¡±. Chapter 380 Chapter 380 Cap¨ªtulo 370 ?Por qu¨¦ sigues vivo? Kathleen frunc¨ªa levemente el ce?o con un toque de solemnidad entres cejas. ¡°Zayne Hoover es un yboy. Incluso a su edad actual, sigue actuando tan desenfrenado e imprudenteo siempre. Por eso, tuvo muchos hijos ileg¨ªtimos, pero mayor¨ªa de ellos fallecieron a una edad temprana¡±. El tono de Samuel era cial. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°?Ellos fallecieron?¡± ¡°S¨ª. Casi todos sus hijos no lograron vivir m¨¢s all¨¢ de los dieciocho a?os. Si¨®n es un caso especial¡±, explic¨® Samuel. ¡°?La familia Hoover es despiadada! ?Los ni?os son vidas inocentes! Incluso si quieren venganza, no pueden da?ar a esos ni?os. ?Por qu¨¦ no pueden simplemente castrar a Zayne para resolver el problema de una vez por todas? dijo Kathleen furiosa. ¡°Esa es tradici¨®n de familia Hoover queenz¨® con generaci¨®n de anciana se?ora Hoover¡±. ¨¦l mir¨® con una mirada significativa en sus ojos. Su rostro cay¨® cuando se dio cuenta de que ¨¦l hab¨ªa estado dejando caer sus indirectas. Ser¨ªa demasiado tonta si todav¨ªa no lo entendiera. ¡°?Quieres decir que lo que le pas¨® a mi madre en ese entonces tuvo algo que ver con anciana se?ora Hoover?¡± pregunt¨®, frunciendo el ce?o. Aparte del viejo se?or Yoeger, e es ¨²nica que sabe algo. De lo contrario, ?qui¨¦n m¨¢s le guardaba tanto rencor a tu madre? En ese entonces, e era solo un beb¨¦. ?Qu¨¦ sabe Vanesa? ?No es esta explicaci¨®n m¨¢s razonable? cuestion¨®, sin mostrar mucha emoci¨®n. E frunci¨® susbios rosados. ¡°?Eso significa que anciana se?ora Hoover y el anciano se?or Yoeger unieron fuerzas?¡± ¡°En el pasado, familia Hoover y familia Yoeger alguna vez fueron socios. N?velDrama.Org content rights. Hoover quer¨ªa que el viejo se?or Yoeger matara a tu madre, pero no se atrevi¨® a hacerlo, as¨ª que simplemente envi¨® a tu madre al centro de asistencia social ¡ªpronunci¨® Samuel con naturalidad ¡ª. Cuando Kathleen escuch¨® eso, se qued¨® sin pbras. S¨ª, eso tiene sentido. Las fiones exquisitamente encantadoras de Samuel ten¨ªan seriedad escrita por todas partes. ¡°Vanessa debe saber mucho sobre lo que pas¨®. Cuando anciana se?ora Yoeger estaba enferma, estaba a cargo de todos los asuntos del Grupo Yoeger. Seg¨²n rumores, una vez estuvo en contacto con anciana se?ora Hoover. Adem¨¢s, ahora est¨¢ en el extranjero y parece que familia Hoover le ha brindado muchos beneficios¡±. Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°?En serio?¡± ¨¦l asinti¨® en respuesta. Su hermoso rostro palideci¨® mientras bajaba cabeza, surgo cabello negro ocultaba casi mitad de sus hermosas y delicadas mejis. Levant¨® mano y coloc¨® algunos mechones de su cabello detr¨¢s de oreja antes de preguntar con voz profunda: ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Cuandos c¨¢lidas yemas de sus dedos tocaron su rostro, e sali¨® de su trance y pregunt¨® d¨¦bilmente: ¡°?Qu¨¦ hicieron mal mi abu y mi madre? ?Por qu¨¦ tuvieron que separarse? Mi abu nunca fue una tercera rueda. Fue Trevor quien abandon¨® primero. Mi abu nunca le pidi¨® nada tampoco. E dio a luz y cuid¨® al ni?o s. ?Y qui¨¦n se cree que es anciana se?ora Hoover? ?C¨®mo puede hacer algo as¨ª?¡± Al ver lo molesta que estaba, trat¨® de cons: ¡°Tal vez e ama demasiado a Trevor¡±. E se burl¨®, ¡°Es su culpa por enamorarse de un cabr¨®n. ?La audacia de e de hacerle da?o a mi abu ya mi madre! Samuel frunci¨® losbios con leve inquietud cuando escuch¨® losentarios de Kathleen. Se sent¨ªao si e estuviera hando de ¨¦l, pero ¨¦l sab¨ªa que deb¨ªa asumirs consecuencias de sus propias iones. Estaba tan furiosa que sus mejis se hincharon de rojo. ¡°No he terminado de har de Zion. ?Quieres oirlo?¡± Puso su gran mano sobre su delgado hombro. E asinti¨®. ¡°S¨ª, por favor contin¨²a¡±. ¡°Aunque Zayne tuvo muchos hijos ileg¨ªtimos en los ¨²ltimos a?os, anciana Sra. Hoover dio a luz a su primer hijo hace unos diez a?os. El ni?o se maba Quentin Hoover y, lamentablemente, sufr¨ªa de hemofilia cr¨ªtica desde su nacimiento¡±, narr¨®. Kathleen arque¨® una ceja cuando escuch¨® eso. ¡°?No me digas que vida de Zion se salv¨® porque Quentin necesita su sangre?¡± Samuel asinti¨®. Aunque ya hab¨ªa asumido que ese era el caso, todav¨ªa estaba sorprendida. ¡°La enfermedad de Quentin es extra?a. No funcionar¨¢ si le dan sangre normal. La persona que le transfunde sangre debe consumir alg¨²n medicamento especial para que su sangre conste de propiedad medicinal¡±, explic¨®. E frunci¨® el ce?o con perplejidad. ¡°?Qu¨¦?¡± ¡°Entonces, familia Hoover le prometi¨® a Dorothy que si acepta que Zion se convierta en el suministro de sangre de Quentin, reconocer¨¢n su identidad¡±, pronunci¨® de manera pr¨¢ctica. ¡°?No sab¨ªa e que para hacer eso, Zion necesitaba tomar medicamentos?¡± E estaba m¨¢s que asombrada. ¡°E lo sab¨ªa, pero casarse con un miembro de familia Hoover era su deseo, as¨ª que edi¨®. Sion ten¨ªa siete a?os en ese momento¡±. Hab¨ªa frialdad en los ojos de Samuel. Las manos de Kathleen temban. ¡°?C¨®mo una madre puede ser tan cruel? Incluso si hubiera perdido memoria, todav¨ªa estaba feliz cuando descubr¨ª que Desi y Eil eran mis hijos. ?C¨®mo pudo e¡­? ?Es tan cruel! ¡°Dorothy vivi¨® una vida sin preocupaciones despu¨¦s de casarse con la familia Hoover. De hecho, nunca se preocup¨® realmente por Zion, ya que el ni?o solo fue considerado como el suministro de sangre de Quentin desde que era joven. Esto continu¨® hasta que Quentin cumpli¨® diez a?os. Fue entonces cuando su hemofilia finalmente se cur¨®¡±. La mirada en los ojos de Samuel no se perturb¨® mientras continuaba contando historia. ¡°?Entonces familia Hoover quer¨ªa matar a Zion porque ya no les era ¨²til?¡± pregunt¨®, levantando una ceja. ¨¦l simplemente asinti¨®. Estaba tan furiosa que solt¨® una risita de frustraci¨®n. ¡°Los Hoover realmente me han mostrado lo que es ser un demonio¡±. ¡°Pero despu¨¦s de eso, Zion desapareci¨® repentinamente. Nadie sab¨ªa ad¨®nde iba¡±. ¡°?Teodoro lo salv¨®?¡± E frunci¨®. ¨¦l respondi¨®: ¡°Seg¨²n lo que s¨¦, Theodore nunca hab¨ªa estado en residencia Hoover. M¨¢s, parece que hemofilia de Quentin ha reca¨ªdo recientemente¡±. E exm¨® en estado de shock: ¡°?En serio?¡± Cuando ¨¦l asinti¨®, e dej¨® escapar un resoplido fr¨ªo. ¡°S¨¦ que los ni?os son inocentes y todo eso, pero ?han pensado los Hoover por qu¨¦ esta tragedia le ha ocurrido a Quentin? Es ramente un karma bien merecido¡±. ¡°No s¨¦ nada de eso¡±, respondi¨®. Despu¨¦s de algunas dudas, pregunt¨®: ¡°?Eso significa que los Hoover me est¨¢n atacando ya que Zion est¨¢ actualmente conmigo?¡± Samuel asinti¨® en confirmaci¨®n. ¡°Pero el problema es que muy pocas personas conocen el paradero de Zion. Incluso si alguien supiera que un adolescente se est¨¢ quedando en mi casa, no necesariamente sabr¨ªan que es Zion. No creo que Theodore haya sido quien expuso el secreto. Kathleen frunci¨® el ce?o mientras reflexionaba. Theodore quiere salvar a Zion. Si ¨¦l fue quien expuso el secreto y Zion fue capturado, todos sus esfuerzos anteriores se habr¨ªan ido por el desag¨¹e. Entonces, no puede ser ¨¦l. Reflexion¨® sobre todo el asunto seriamente. Despu¨¦s de todo, e era el objetivo principal de los Hoover. Posteriormente, tom¨® su tel¨¦fono y marc¨® un n¨²mero antes de colocarlo sobre mesa en modo altavoz. Samuel escuch¨® en silencio mientras respond¨ªan a mada. Una encantadora voz femenina vino del otrodo de l¨ªnea. ¡°Pens¨¦ que ya no me contactar¨ªas¡±. Lauren se ri¨® entre dientes. ¡°?Por qu¨¦ Theodore no te ha matado todav¨ªa?¡± La voz de Kathleen estaba llena de confusi¨®n. Lauren se ri¨®. ¡°?Ja ja! Eres tan despiadado. Si no hubiera sido por m¨ª, ?c¨®mo podr¨ªas haber escapado con tu hija? Kathleen respondi¨® con frialdad: ¡°Te he dado dinero. Lauren, ?fuiste t¨² quien difundi¨® informaci¨®n sobre Zion viniendo a m¨ª para recibir tratamiento? Chapter 381 Chapter 381 Cap¨ªtulo 381 Ten una cita conmigo Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Si no fuera por el asunto de familia Hoover, te habr¨ªa ayudado a resolver tu problema en Blissful Sect¡±. ¡°El asunto de familia Hoover tiene que ser tratado primero. De lo contrario, Desi estar¨¢ en peligro. Podemos investigar mi asunto despu¨¦s de eso¡±, consol¨® Charle ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Charles, no te preocupes. Terminar¨¦ con esto lo antes posible¡±. ¡°Sin prisa.¡± Charles mir¨® con sus ojos sonrientes. ¡°Deber¨ªamos ir ahora.¡± Al darse cuenta de que cambi¨® el tema de conversaci¨®n, Kathleen lo mir¨® preocupada. En realidad, tambi¨¦n estaba bastante ansiosa porque quer¨ªa ayudar a Charles con su asunto. Sin embargo, era cierto que algunas cosas no se pod¨ªan apresurar. ¡°S¨ª.¡± Kathleen volvi¨® a asentir suavemente. ¡°Vamos.¡± Despu¨¦s de eso, Charles sac¨® a Kathleen del edificio de Brilliance Corporation. ¡°Charles, ?ad¨®nde vamos?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad. ¡°Necesitas cambiarte primero¡±. Charles evalu¨®. ¡°No es adecuado para ti asistir a fiesta de baile con este atuendo¡±. Al mirar su camisa nca y sus jeans, Kathleen pens¨® lo contrario. ¡°Creo que est¨¢ bien¡±. ¡°Solo escuchame.¡± Charles mostr¨® una leve sonrisa. Kathleen solo pudo asentir con cabeza. Pronto, llegaron a una tienda que vend¨ªa ropa de alta costura. Charles ten¨ªa una de sus manos en el bolsillo cuando orden¨®: ¡°Por favor, traiga el vestido que reserv¨¦¡±. El dependiente de tienda inmediatamente trajo un vestido negro. Estaba bien confionado y el dise?o general no era demasiado mativo. Despu¨¦s de que Kathleen se lo pusiera, su esbelto cuello y su delicada v¨ªc quedaron al descubierto. Le qued¨® fant¨¢stico. Si bien Kathleen era atractiva, no parec¨ªa seductora. En cambio, se ve¨ªa particrmente elegante en lugar de sensual sin importar lo que usara. Charles se volvi¨® hacia e y dijo: ¡°Vamos¡±. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Despu¨¦s de salir de boutique, se dirigieron directamente hacia el lugar de fiesta de baile. Hac¨ªa mucho tiempo que Kathleen no asist¨ªa a este tipo de eventos, pero a¨²n estaba familiarizada con ellos. Cuando llegaron, multitud que asisti¨® a fiesta qued¨® impactada por su belleza. Las personas que hab¨ªan asistido al funeral de Frances sab¨ªan que Kathleen hab¨ªa regresado, pero hab¨ªa algunos que no sab¨ªan de su regreso. Algunos incluso pensaron que hab¨ªa muerto. Sin embargo, al ver que e estaba aqu¨ª en fiesta de baile, no pudieron evitar mira con incredulidad. ¡°El CEO de Divine Corporation est¨¢ all¨ª¡±. Charles llev¨® a Kathleen al otrodo. El director ejecutivo de Divine Corporation era Ryder Xenakis, un hombre guapo de unos treinta y cinco a?os. Actualmente, estaba vestido con un traje gris, emitiendo un aura elegante y noble. ¡°H, Sr. Xenakis¡±. Charles se acerc¨® para estrecharle mano. Ryder entrecerr¨® los ojos. ¡°H, Sr. Johnson¡±. Despu¨¦s de saludar a Charles, mirada de Ryder se pos¨® en Kathleen. Ryder hab¨ªa o¨ªdo har de e durante mucho tiempo y tambi¨¦n hab¨ªa visto en pel¨ªcs. Sin embargo, esa fue primera vez que conoci¨® en persona. De hecho, es una belleza morosa, brinte y mativa. ¡°Encantado de conocerlo, Sr. Xenakis¡±. Kathleen se acerc¨® para darle mano. Ryder sonri¨® cort¨¦smente. ¡°?C¨®mo debo dirigirme a usted?¡± ¡°Como quieras¡±, respondi¨® e. ¡°Entonces te mar¨¦ por tu nombre¡±. Ryder era una persona directa. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen asinti¨®, evaluando a Ryder mientras pensaba. Charles dijo que este tipo tiene una enfermedad. Me pregunto qu¨¦ es. En ese momento, m¨²sicaenz¨® a sonar. Ryder extendi¨® su mano para invitar a Kathleen. Kathleen, ?damos un baile? Kathleen fue tomada por sorpresa por un momento. ¡°?Baile?¡± ¡°Bar juntos nos ayuda a acercarnos unos a otros¡±. Ryder tom¨® su mano, llev¨¢nd a pista de baile. Todos ten¨ªan una mirada de sorpresa en sus rostros. Nadie esperaba que los dos tuvieran alguna interi¨®n. Mientras tanto, Charles sonri¨® significativamente. Como Ryder ten¨ªa su mano, Kathleen solo pod¨ªa seguirlo a pista de baile y bar con ¨¦l mientras sonaba m¨²sica. ¡°Se?or. Xenakis¡­ Kathleen estaba a punto de har cuando Ryder sonri¨® e interrumpi¨®: ¡°?Cu¨¢l es tu rci¨®n con Samuel?¡± ¡°Somos amigos¡±, respondi¨® Kathleen. ?Amigos? Ryder ri¨® ir¨®nicamente. ¡°Oh, entonces ambos son amigos¡±. ¡°Se?or. Xenakis, en realidad, mi hermano necesita tomar prestada a actriz m¨¢s popr de tu compa?¨ªa¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Se?or. Xenakis, no estoy seguro de por qu¨¦ no est¨¢s de acuerdo. Ryder esboz¨® una media sonrisa. ¡°No estuve en desacuerdo con eso¡±. Su respuesta tom¨® a Kathleen con guardia baja. ¡°Esa actriz es en realidad mi hermana¡±, explic¨® Ryder. ¡°A mi hermana le gusta tu hermano, pero tu hermano rechaz¨® anteriormente. Sin embargo, nadie esperaba que quisiera que mi hermana protagonizara esa pel¨ªc¡±. ¡°Ah, ro.¡± Kathleen se sinti¨® inc¨®moda de repente. Ni siquiera obtuve los detalles de Charles. Ryder ri¨® levemente. ¡°Parece que tu hermano no te dijo verdad¡±. Kathleen suspir¨®. ¡°El director de pel¨ªc es muy buen amigo de tu hermano. El director insiste en que mi hermana tome el papel, as¨ª que tu hermano vino a rogarle a mi hermana¡±, continu¨® Ryder, conisura de sus labios arque¨¢ndose. ¡°Pero sabes que un coraz¨®n roto es dif¨ªcil de reparar. Creo que tu hermano deber¨ªa buscar otra actriz¡±. Kathleen pens¨® por un momento antes de preguntar: ¡°?No hay otra manera?¡± ¡°Me temo que no.¡± Ryder neg¨® con cabeza. ¡°?Puedo conocer a tu hermana?¡± Kathleen pregunt¨® tentativamente. ¡°Ja ja.¡± Ryder se ri¨®. Eres muy inteligente. Tu hermano no puede conocer a mi hermana, as¨ª que no tiene oportunidad de convence. Aunque tu hermano no te lo dijo, te diste cuenta inmediatamente. ?Est¨¢s neando cambiar opini¨®n de mi hermana? Kathleen no esperaba que Ryder pudiera ver a trav¨¦s de e en un abrir y cerrar de ojos. ¡°S¨ª.¡± E dijo pl¨¢cidamente: ¡°Sr. Xenakis, ?no vas a ayudarme? Losbios de Ryder se curvaron en una sonrisa. ¡°Puedo ayudarte, pero tengo una petici¨®n¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o confundida. ¡°Ten una cita conmigo¡±. ¨¦l arque¨® una ceja. Kathleen se qued¨® hda. ¡°Dijiste Samuel y solo son amigos¡±, agreg¨® Ryder sonriendo. ¡°Por lo tanto, ir a una cita conmigo deber¨ªa estar bien. ?Tengo raz¨®n? ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. Bajando cabeza, Ryder le susurr¨® al o¨ªdo: ¡°No te preocupes. No soy un hombre al que le guste obligar a una dama a hacer algo que no le gusta. Es solo una cita. No significa nada m¨¢s. Kathleen dud¨® un momento antes de aceptar. ¡°Est¨¢ bien.¡± Ryder tom¨® su mano, sonriendo con satisfi¨®n. ¡°Vamos a encontrarnos ma?ana entonces¡±. Su r¨¢pida decisi¨®n dej¨® estupefacta a Kathleen. ¡°?Tan rapido?¡± ¡°El dinero ya ha sido invertido porpa?¨ªa de entretenimiento de tu hermano. Incluso un d¨ªa de retraso causar¨¢ mucho dinero. Tienes que tener eso en cuenta o estar¨¢ quemando mucho dinero¡±. Una sonrisa todav¨ªa estaba smada en el rostro de Ryder. Eso es cierto. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Es ma?ana entonces. ?D¨®nde deberiamos encontrarnos?¡± C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Se ri¨® divertido, y no hab¨ªa ni una pizca de bu en su risa. ¡°Kathleen, ?cu¨¢nto tiempo hace que no tienes una cita?¡± E frunci¨® el ce?o, reflexionando sobre su pregunta. ¡°No en los ¨²ltimos cinco a?os. No estoy seguro si alguna vez tuve una cita antes de perder memoria¡±. ¡°Como es una cita, naturalmente, ser¨¦ yo quien te busque¡±. Ryder sonri¨® levemente. ¡°Soy un caballero.¡± ¡°Est¨¢ bien. Te estar¨¦ esperando en casa.¡± Se sinti¨® un poco avergonzada. ¡°De acuerdo.¡± En ese momento, m¨²sica se detuvo. Ryder solt¨® mano de Kathleen. ¡°Te veo ma?ana.¡± Dicho esto, gir¨® sobre sus talones y se alej¨®. Kathleen suspir¨® aliviada y luego se acerc¨® a su hermano. ¡°?Charles!¡± Charles sonri¨® t¨ªmidamente. ¡°?Que pasa?¡± ¡°Las cosas son diferentes de lo que me hab¨ªas dicho¡±. E resopl¨® con exasperaci¨®n, ¡°Ryder no tiene ninguna enfermedad, y apuesto a que no es su hermana que no quiere conocerte¡±. ¡°?Lo has descubierto?¡± ¡°?Que est¨¢s tratando de hacer?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o, sinti¨¦ndose molesta. ¡°¨¦l es quien lo dijo¡±, explic¨® Charles. Me pidi¨® que te trajera con ¨¦l y te explic¨® el resto. Su ce?o se profundiz¨®. ¡°?Qu¨¦ te dijo?¡± La curiosidad de Charles se despert¨®. ¡°Dime.¡± Chapter 382 Chapter 382 Cap¨ªtulo 382 Dales tus bendiciones ¡°Charles, ?no puedes ser tan entrometido?¡± Kathleen lenz¨® una mirada desde?osa. ¡°?Lo soy?¡± La perplejidad estaba escrita en todo el rostro de Charles. ¡°S¨ª.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. No vuelvas a hacer esto. De lo contrario, nunca te lo perdonar¨¦¡±. Su hermano solo sonr¨ªe. ¡°No soy yo quien te tendi¨® una trampa esta vez. Ryder me dijo que quer¨ªa conocerte y prometi¨® que me ayudar¨ªa a convencer a su hermana para que aceptara el papel. No ten¨ªa otra opci¨®n.¡± E hinch¨®s mejis, neg¨¢ndose a decir nada en respuesta. ¡°Una vez que deje Blissful Sect, Brilliance Corporation ser¨¢ mi ¨²nicapa?¨ªa. No querr¨¢s que tu hermano quiebre, ?verdad? Charles pregunt¨®stimosamente. ¡°Yo cuidar¨¦ de ti¡±, der¨® de manera solemne. ¡°Estoy bastante cargado¡±. ¡°?C¨®mo podr¨ªa dejar que me cuidaras? ?Soy un hombre!¡± ¨¦l le acarici¨® el pelo con cari?o. Solo entonces Kathleen finalmente esboz¨® una dulce sonrisa. ¡°?Podemos ir ahora?¡± e pregunt¨®. ¡°S¨ª. Vamos.¡± Carlos asinti¨®. Cuando estaban a punto de irse, Kathleen vio a Tyson entre multitud. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Tyson tambi¨¦n vio y le dirigi¨® una t¨ªmida sonrisa. Inmediatamente, sinti¨® piel de gallina por todas partes. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Charles not¨® que algo andaba mal con e. ¡°N-Nada¡±. Se sinti¨® culpable de repente. En ese momento, Tyson se acerc¨®. Al verlo, Charles pareci¨® haberse dado cuenta de algo y su mirada se oscureci¨®. ¡°Milisegundo. Johnson, qu¨¦ coincidencia¡±. Una sonrisa inc¨®moda se extendi¨® por el rostro de Tyson. Kathleen pregunt¨® rotundamente: ¡°?Sucede algo?¡± ¡°No. Solo vine a saludarte. Kathleen tuvo extra?a sensaci¨®n de que no era tan simple. ¡°?Cu¨¢ndo llegaste?¡± ¡°He estado aqu¨ª por un tiempo ahora¡±. Tyson no se atrevi¨® a mentirle. ¡°Se?or. Macar¨ª¡­¡± Se apag¨®. ¡°?Samuel est¨¢ aqu¨ª tambi¨¦n?¡± e cuestion¨® fr¨ªamente. Tyson asinti¨® en respuesta. No es de extra?ar que sent¨ª un escalofr¨ªo recorriendo mi espalda en este momento. As¨ª que Samuel me ha estado observando. Pero hemos hado des cosas entre nosotros, entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa preocuparme por sus opiniones sobre m¨ª? ¡°Se?or. Hackney, disfruta de tu tiempo bando aqu¨ª. Saldremos primero. Kathleen estaba lista para salir de aqu¨ª. Tyson quer¨ªa decir algo, pero se mordi¨® lengua. Con eso, Kathleen arrastr¨® a Charles con e mientras sal¨ªa del lugar. Charles sonri¨® significativamente a Tyson y no dijo una pbra. Mientras tanto, Tyson se apresur¨® a salir corriendo en busca de Samuel. Este ¨²ltimo estaba en el segundo piso. Vio toda escena cuando Ryder y Kathleen estaban bando juntos, pero no se mostr¨®. Simplemente se par¨® detr¨¢s de una estoa en el segundo piso y observ¨® cada uno de sus movimientos. Tyson se le acerc¨® y lo salud¨®: ¡°Sr. Macar¨ª¡±. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n indiferente en su rostro. ¡°?Le preguntaste qu¨¦ estaba pasando?¡± ¡°Milisegundo. Johnson parec¨ªa bastante hostil cuando me vio. No me atrev¨ª a preguntarle. Samuel dijo inexpresivamente: ¡°?Te parezco muy amigable?¡±. Tyson se congel¨® por una fri¨®n de segundo antes de sacudir cabeza fren¨¦ticamente. ¡°No. De nada.¡± Samuel frunci¨® el ce?o, causando que Tysonenzara a sudar fr¨ªo. El ce?o de Samuel estaba profundamente fruncido. Ryder y Kathleen estaban chando alegremente hace un momento. No tengo derecho a detener su interi¨®n. Comparado con Caleb, Ryder es mucho m¨¢s confiable. La personalidad de Ryder es simr a de Christopher, pero el primero es m¨¢s asertivo. Si no hubiera sido por interferencia de Felix, Christopher y Kathleen habr¨ªan estado juntos. Desafortunadamente, no hab¨ªa forma de que Christopher pudiera pelear contra F¨¦lix. Pero es diferente para Ryder, ya que es el jefe de familia Xenakis. Samuel estaba profundamente preocupado. ¡°Se?or. Macari, el Sr. Johnson me sonri¨® hace un momento¡±, explic¨® Tyson apresuradamente. Samuel volvi¨® a sus sentidos. ¡°?Crees que deber¨ªa llorarte?¡± ¡°Lo que estoy tratando de decir es que parec¨ªa estar sonriendo maliciosamente. Erao si estuviera insinuando algo¡±. Samuel resopl¨® con frialdad. ¡°Sab¨ªa que no es un buen tipo¡±. ¡°Se?or. Macari, si el Sr. Johnson no fuera una buena persona, no te habr¨ªa dado al Sr. Eil y a Sra. Desi¡±. Tyson expres¨® su an¨¢lisis. ¡°Podr¨ªa hab¨¦rselos dado a Caleb porque es mucho m¨¢s seguro decir que son los hijos de Caleb¡±. Samuel fij¨® su mirada hda en Tyson, haciendo que este ¨²ltimo se estremeciera de miedo. Dios, no deber¨ªa haber dicho eso justo ahora. Despu¨¦s de un rato, Samuel dijo con frialdad: ¡°Si no fuera por eso, lo habr¨ªa golpeado hace mucho tiempo¡±. Tyson opt¨® por guardar silencio. ¡°Pregunta de nuevo y averigua de qu¨¦ estaban hando Ryder y Kathleen¡±, orden¨® Samuel. ¡°Se?or. Macari, solo hab¨ªa dos de ellos en este momento, por lo que nadie podr¨ªa escuchar su conversaci¨®n¡±, respondi¨® Tyson vte. ¡°Creo que puedes preguntarle directamente a Sra. Johnson. Despu¨¦s de todo, ambos son amigos ahora. Los mejores amigos se cuentan todo el uno al otro¡±. La expresi¨®n de Samuel se volvi¨® a¨²n m¨¢s fr¨ªa. ?Parecemos mejores amigos que se lo dir¨¢n todo el uno al otro? Kathleen ni siquiera quiere acercarse a m¨ª. Al darse cuenta de falta de respuesta de Samuel, Tyson admiti¨® temeroso: ¡°Sr. Macari, preguntar¨¦ por ah¨ª. ¡°No hay necesidad de eso¡±. Samuel se dio vuelta y se fue. Kathleen y Charles se separaron cuando llegaron a entrada del lugar. Ten¨ªa su ropa en mano. ¡°Charles, deber¨ªas seguir adnte con tu trabajo. No hay necesidad de preocuparse por m¨ª. Carlos frunci¨® el ce?o. ¡°?A d¨®nde vas?¡± ¡°Necesito elegir un lugar para montar mi empresa.¡± Kathleen le dedic¨® una leve sonrisa. ¡°Revisar¨¦ algunos lugares por tarde, as¨ª que deber¨ªas ocuparte de tus asuntos¡±. ¡°?Estar¨¢s bien por tu cuenta?¡± Charles todav¨ªa estaba preocupado por e. ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. ¡°Adi¨®s.¡± Luego se dio vuelta y se fue. Mirando fijamente su esbelta figura que se alejaba, Charles estaba perdido en sus pensamientos. Despu¨¦s de un rato, le habl¨® en voz baja a su conductor. ¡°Vamos.¡± Justo en ese momento, puerta del auto se abri¨® desde afuera y Samuel subi¨® al auto. Inmediatamente, se sinti¨®o si temperatura dentro del auto bajara unos grados. Con el ce?o fruncido, Charles le dijo al conductor: ¡°Puedes dejar el auto por ahora¡±. ¡°S¨ª.¡± El conductor sali¨® del auto, dejando solo a Charles y Samuel en el auto. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Charles lo mir¨® con una media sonrisa. Samuel le dispar¨® pu?ales. Eso es lo que se supone que debo preguntarte. ?Por qu¨¦ dejaste que Ryder se pusiera en contacto con Kate? ¡°Como su hermano, ?no puedo considerar o tomar decisiones sobre vida amorosa de mi hermana?¡± La sonrisa de Charles no lleg¨® a sus ojos. ¡°Francamente, creo que un caballeroo Christopher o Ryder es m¨¢s adecuado para mi hermana, que es de buen coraz¨®n¡±. Samuel se congel¨®. ¡°Mi hermana te quer¨ªa mucho en ese entonces. Durante tres a?os, soport¨® tanto sin quejarse ni arrepentirse durante su matrimonio contigo¡±, continu¨® Charles, ¡°pero si se tratara de Ryder o Christopher, se sentir¨ªan reconfortados por e incluso si tuvieran un coraz¨®n de piedra. No se convertir¨ªan en forma en que eres hoy¡±. La expresi¨®n de Samuel se oscureci¨®. ¡°Si Kate y Ryder no pueden estar juntos esta vez, no le impedir¨¦ estar contigo si te elige en el futuro¡±, a?adi¨® Charles impasible. ¡°Sin embargo, si tiene un granienzo con Ryder, espero que puedan aceptarlos y darles sus bendiciones. ?Puedes hacer eso?¡± Samuel no pudo evitar toser cuando sinti¨® que sangre le sub¨ªa a garganta. Trag¨® sangre, no queriendo que Charles notara su condici¨®n. ¡°Viste c¨®mo tuvieron una gran conversaci¨®n durante su primera reuni¨®n hace un momento¡±, continu¨® Charles con un tono de voz sombr¨ªo. ¡°?Es esta raz¨®n por que me pediste que viniera?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. Charles le dio una mirada de soyo. ¡°S¨ª, me doy cuenta de que Kate te tiene mucho miedo¡±. Samuel permaneci¨® en silencio. ¨¦l tambi¨¦n lo hab¨ªa notado. ¡°Solo quiero que lo descubras por ti mismo, ya sea por amor o por miedo¡±. Charles retract¨® su mirada. ¡°Si est¨¢ feliz y rjada cuando est¨¢ con Ryder, eso demuestra que no le gustas y que el ¨²nico sentimiento que siente por ti es miedo¡±. Chapter 383 Chapter 383 Cap¨ªtulo 383 Hacer guerra Samuel no pronunci¨® una pbra cuando sali¨® del auto. Mientras lenzaba una mirada de soyo, reson¨® el tono decisivo de Charles. ¡°Tomar¨¦ tu silencio como un acuerdo a esta apuesta. Si Kate elige a Ryder, entonces no puedes interrumpir su rci¨®n como lo hiciste con e y Caleb¡±. Samuel no dej¨® de caminar incluso despu¨¦s de escuchar eso. Solo ¨¦l era consciente de su coraz¨®n agonizante y sangrante en ese momento. Si Kathleen me teme de verdad, eso significa que no podr¨¦ volver a estar con e nunca m¨¢s. Alguna vez. A partir de hoy, ser¨¢ novia y futura esposa de otra persona. Ya no puedo estar cerca de e. Samuel parec¨ªao si estuviera enpleta agon¨ªa. Al mismo tiempo, sab¨ªa que todo era culpa suya: se merec¨ªa este destino. ?Realmente requerir¨¢ mi muerte para obtener el perd¨®n de Kathleen? Eso si estuvi¨¦ramos de vuelta en el punto de partida. Las cosas son tan miserableso lo eran entonces. Se sent¨ªao si hubiera tropezado con un pozo profundo e infernal del que no pod¨ªa escapar. Mientras tanto, Kathleen lleg¨® al primer edificio de oficinas. Estaba ubicado en una zona industrial fuera del centro de ciudad. El edificio solo ten¨ªa tres pisos, pero eran espaciosos y bien iluminados. Kathleen a¨²n vest¨ªa un vestido negro con el mismo traje de color sobre los hombros. El agente de bienes ra¨ªces estaba entusiasmado cuando dijo: ¡°Este lugar es bastante decente, Sra. Johnson. Es de nueva constri¨®n, y empresa anterior solo lo ocup¨® durante medio a?o¡±. ¡°Es un ambiente agradable pero un poco demasiado lejos de ciudad¡±, respondi¨® Kathleen con un tono de voz pl¨¢cido. ¡°De nada. Solo tardar¨¦ cuarenta minutos en llegar hasta aqu¨ª en taxi. Una risa vino de Kathleen, quien se?al¨®: ¡°?Esperas que mis empleados tomen un taxi aqu¨ª cada vez? ?No eres consciente de cu¨¢nto cuesta? Su respuesta sorprendi¨® al agente. ¡°Dios, es primera vez que conozco a alguien que se preocupa tanto por sus empleados, pero aqu¨ª hay un servicio de autob¨²s¡±. ¡°Un servicio de autob¨²s que pasa cada treinta minutos¡±. Kathleen ya hab¨ªa investigado antes de llegar aqu¨ª ese d¨ªa, as¨ª que dijo secamente: ¡°Olv¨ªdalo. Mu¨¦strame otra ubicaci¨®n en su lugar.¡± El agente asinti¨®, pero fue entonces cuando son¨® su tel¨¦fono. ¡°Lo siento, tengo que tomar esta mada¡±. ¡°Adnte¡±, respondi¨® Kathleen. Posteriormente, el agente se dio vuelta para contestar su tel¨¦fono mientras Kathleen deambba un rato. Encontr¨® el ambiente satisfactorio, si no fuera por los inconvenientes problemas de transporte. El lugar estaba limpio, lo cual le encant¨®. ?Hacer clic! ?Cha! ?Hacer clic! ?Cha! De repente, una serie de pasos de tacones vinieron detr¨¢s de e. Pronto se dio vuelta y se dio cuenta de que era Dorothy. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± Kathleen estaba un poco desconcertada. La ira brot¨® de Dorothy cuando exigi¨®: ¡°Quiero recuperar a mi hijo¡±. Eso provoc¨® bu de Kathleen, quien replic¨®: ¡°Zion ya me ha dicho verdad, Dorothy. No est¨¢ rcionado biol¨®gicamente con familia Hoover. Es simplemente una coincidencia que tenga un f¨ªsico ¨²nico¡±. Dorothy se congel¨®. ¡°?C¨®mo se enter¨®?¡± ¡°Tal vez lo escuch¨® cuando lo discutieron¡±. Kathleen agreg¨® con indiferencia: ¡°Por lo tanto, ?por qu¨¦ te lo entregar¨ªa si no es tu hijo?¡± ¡°Sin embargo, de acuerdo con ley, soy su tutor legal¡±, reprendi¨® Dorothy con el ce?o fruncido. ¡°Tu tut puede ser revocada ya que lo abandonaste una vez¡±. Kathleen esboz¨® una media sonrisa. Cada m¨²sculo del cuerpo de Dorothy se tens¨® cuando escuch¨® eso. Al ver rei¨®n del primero, Kathleenent¨® sarc¨¢sticamente: ¡°Quiz¨¢s deber¨ªas leer m¨¢s sobre ley¡±. Dorothy estaba tan l¨ªvida que se apresur¨® a agarrar mu?eca de Kathleen, y eso provoc¨® una molestia explosiva en Kathleen, quien instant¨¢neamente abofete¨® a primera. Despu¨¦s de que Dorothy saliera de su aturdimiento, sus rasgos se torcieron en una mueca mientras levantaba una palma para acariciar su meji enrojecida. ¡°?C¨®mo te atreves a pegarme!¡± ¡°S¨ª, te acabo de abofetear. ?Hazme lo mismo si te atreves!¡± Kathleen gru?¨®. Dorothy no perdi¨® tiempo en levantar mano. ?Tortazo! El otrodo de su cara hab¨ªa sido abofeteado antes de que pudiera hacer algo. Kathleen luego habl¨® burlonamente. ¡°?C¨®mo te atreves a tratar de abofetearme solo porque te lo dije! ?Por qu¨¦ no le preguntas a Theodore sobre mi vida durante los ¨²ltimos cinco a?os en Axeworth Corporation? ?Astar basurao t¨² todos los d¨ªas es panido para m¨ª!¡± Dorothy estaba tan alterada que su nariz casi se arrug¨® hasta los ojos. Aun as¨ª, Kathleen sigui¨® ri¨¦ndose con desd¨¦n. Estaba exagerando cuando dije que pod¨ªa golpear a una persona al d¨ªa. Aunque, el hecho innegable es que nunca he sido intimidado, y mucho menos golpeado. ?Qui¨¦n se cree Dorothy que es? ¡°?Si no me entregas a Zion, estar¨¢s librando una guerra con familia Hoover!¡± Dorothy amenaz¨®: ¡°D¨¦jame decirte algo, Kathleen. ?La familia Hoover no es una fuerza que puedas derrotar! ?No se parecen en nada a familia Yoeger!¡±. Kathleen resopl¨® antes de continuar: ¡°Me importa un carajo. Pueden venir a m¨ª si se atreven. Adem¨¢s, quiero que les transmita este mensaje. Si tienen algo que discutir conmigo, que env¨ªen a alguien que realmente tenga el poder de tomar decisiones en su familia para que me vea. No quiero volver a ver a una persona in¨²tilo t¨². ?Pi¨¦rdase!¡± ¡°?Solo espera!¡± Dorothy tembl¨® de pura rabia antes de darse vuelta para irse. Kathleen permaneci¨® indiferente, pero finalmente frunci¨® el ce?o cuando not¨® que algo andaba mal. ?Por qu¨¦ no ha vuelto el agente todav¨ªa? Luego sali¨® del edificio. Parec¨ªa que el agente inmobiliario hab¨ªa abandonado a Kathleen. E hab¨ªa llegado aqu¨ª en el auto del agente antes. Ahora que ¨¦l se hab¨ªa ido, todo lo que pod¨ªa hacer era tomar un taxi a casa por su cuenta. Sin embargo, esta era una zona industrial, lo que significaba que necesitaba ir m¨¢s lejos para encontrar un taxi. Kathleen se pellizc¨® el espacio entres cejas. Puaj. ?Que m suerte! Justo cuando estaba sin pbras, un Maybach negro se detuvo frente a e. La matr¨ªc era una que conoc¨ªa muy bien. No pas¨® mucho tiempo antes de que puerta se abriera y sonara voz ronca de Samuel. ¡°S¨²bete. No ser¨¢ f¨¢cil conseguir un taxi aqu¨ª¡±. Kathleen no deseaba ponerse en una situaci¨®n dif¨ªcil, especialmente porque tambi¨¦n usaba tacones altos. Sin duda, sus pies estar¨ªan doloridos cuando saliera del ¨¢rea industrial. As¨ª, se meti¨® en el Maybach. ¡°?Has venido aqu¨ª solo?¡± La mirada de Samuel se pos¨® en e mientras se quitaba los tacones. Una mirada de alivio apareci¨® en su rostro ahora que sus pies estaban libres. Lasisuras de losbios de Samuel se curvaron ligeramente. Hac¨ªa tiempo que no ve¨ªa a Kathleen con esa expresi¨®n. ¡°El agente de bienes ra¨ªces me dej¨® atr¨¢s¡±, explic¨® Kathleen en un tono ir¨®nico. ¡°?Has encontrado un lugar?¡± ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Este lugar est¨¢ demasiado lejos. En general, sent¨ª que tener un lugar en ciudad funcionar¨ªa mejor, as¨ª que le ped¨ª al agente que me llevara all¨ª. Poco sab¨ªa que me abandonar¨ªa despu¨¦s de una mada telef¨®nica¡±. ?Absurdo! La mirada de Samuel se oscureci¨®. Podr¨ªas haberme dicho que estabas buscando una propiedad. ?Por qu¨¦ molestarte as¨ª? ¡°No hay necesidad.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. Cuando Samuel vio lo determinada que estaba, algo se apret¨® en su pecho. Explic¨®: ¡°No te preocupes. Simplemente te estoy rendando un lugar. Tendr¨¢s que discutirs tarifas de alquiler por tu cuenta. Pens¨® que todo estaba bien mientras no interfiriera con sus decisiones. ¡°?Conoces un buen lugar?¡± Kathleen parpade¨®. ¡°S¨ª, est¨¢ justo en ciudad¡±. Samuel condujo mientras continuaba: ¡°El edificio tiene siete pisos. Aunque el tama?o de cada piso es un poco peque?o, el edificio tiene un c¨®modo eso al transporte y se encuentra en un ambiente decente¡±. ¡°Eso suena bien. ?Podr¨ªas llevarme? ¡°ro¡±, respondi¨® Samuel con voz ronca. Sigui¨® adnte con su atenci¨®n fijada porpleto en el camino por dnte. Kathleen no pudo evitar echarle un vistazo. Su aura se mantuvo imponente. Incluso mientras estaba sentada a sudo, pod¨ªa sentir una inmensa sensaci¨®n de autoridad que emanaba de ¨¦l. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Sin duda, Samuel era su tipo sobre el papel. Quiz¨¢ fuera su asombrosa belleza, pero Kathleen sinti¨® que nadie pod¨ªapararse con ¨¦l. El pensamiento de eso hizo suspirar. Samuel puede conquistarme solo con su apariencia. En cuanto a todo lo dem¨¢s sobre ¨¦l¡ª ¡°Me has estado mirando durante cinco minutos¡±. La voz grave de Samuel son¨®, sacando a Kathleen de sus pensamientos. ¡°?Q-Qu¨¦?¡± E sali¨® de su trance. De repente, Samuel redujo velocidad del auto hasta detenerlo. Kathleen se puso cada vez m¨¢s nerviosa cuando pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Samuel se congel¨® mientras se desabrochaba el cintur¨®n de seguridad. Mir¨® a mujer adorablemente asustada y no pudo evitar re¨ªrse. ¡°?De verdad crees que voy a forzarme a ti a plena luz del d¨ªa?¡± Chapter 384 Chapter 384 Cap¨ªtulo 384 Esquemas El rostro de Kathleen instant¨¢neamente se sonroj¨®o una remcha. ¡°Samuel, t¨²¡­¡± ?C¨®mo pod¨ªa decir esas pbras tan descaradamente? ¡°No soy tan repugnanteo crees¡±, dijo Samuel mientras sal¨ªa del auto. Kathleen frunci¨® el ce?o profundamente. ?Eh? ?Se va porque est¨¢ enojado conmigo? Ni siquiera se molest¨® en dejar su auto atr¨¢s. Pero, ?c¨®mo voy a conducir? ?Estoy usando tacones! Justo cuando estaba considerando mar a un conductor, Samuel regres¨®. Llevando una bolsa enorme con sus dedosrgos y gr¨¢ciles, subi¨® al auto y cerr¨® puerta. Kathleen estaba un poco desconcertada. Sin embargo, antes de que pudiera reionar, Samuel sac¨® una caja de vendas adhesivas de bolsa. Luego, tom¨® su tobillo con sus grandes y c¨¢lidas manos y lo coloc¨® sobre su regazo. Kathleen se limit¨® a mirarlo en silencio mientras ¨¦l le cubr¨ªas heridas de los dedos de los pies y del tobillo con curitas. Despu¨¦s de eso, baj¨® su pierna y levant¨® su otra pierna. Sus iones fueron cautelosas y gentiles, y estaba ro que sus intenciones eran puras. El coraz¨®n de Kathleen se aceler¨® mientras lo miraba. Rara vez usabas tacones altos en el pasado. La voz profunda de Samuel rompi¨® el silencio. ¡°La mayor¨ªa des veces solo usabas zapatos bajos. Adem¨¢s, nunca te gustaron los zapatos de esta marca y sol¨ªas quejarte de ques sus estaban r¨ªgidas. ¡°?Te he dicho esto antes?¡± Kathleen estaba at¨®nita. Samuel asinti¨®. ¡°Me sorprende que a¨²n lo recuerdes¡±,ent¨® Kathleen, quien estaba genuinamente asombrada. ¡°Por supuesto que s¨ª. Prest¨¦ atenci¨®n a todo lo que dijiste. Samuel baj¨® pierna. ¡°Ya no deber¨ªas usar estos tacones altos m¨¢s tarde¡±. ¡°?Est¨¢s sugiriendo que camine descalzo, entonces?¡± pregunt¨® Kathleen, sinti¨¦ndose bastante exasperada y divertida al mismo tiempo. Tan prontoo dijo eso, Samuel sac¨® un par de delicados zapatos ncos de bolsa. ¡°Toma, ponte este par de zapatos. Es tu marca favorita. ¡°Gracias.¡± Kathleen se sorprendi¨® de que Samuel tambi¨¦n pensara enprar eso. Escuchar su pbra de agradecimiento no puso a Samuel de mejor humor, pero tampoco empeor¨® su estado de ¨¢nimo. Kathleen se puso los zapatos y se sent¨® en silencio en su asiento. Cuando Samuel volvi¨® a conducir,enz¨® a preguntar: ¡°T¨² y Ryder¡­¡±. ?Aqu¨ª vamos! Kathleen sab¨ªa que definitivamente iba a preguntar sobre eso. ¡°?S¨ª?¡± e pronunci¨® con curiosidad. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. ¡°No es nada.¡± Despu¨¦s de pensarlo un momento, Samuel decidi¨® no preguntar al respecto. Kathleen no pudo evitar sentirse perpleja. Sin embargo, se sinti¨® algo aliviada de que ¨¦l no preguntara m¨¢s, ya que tampoco sab¨ªa c¨®mo explic¨¢rselo. ¡°Parece que el tiempo va a estar bien ma?ana. Estoy pensando en traer a Desi y Eil para divertirnos un poco. ?Seras libre?¡± pregunt¨® Samuel. Kathleen se congel¨® de inmediato. ?Debe estar haciendo esto a prop¨®sito! ¡°No¡±, respondi¨® Kathleen. Despu¨¦s de un momento de vi¨®n, continu¨®: ¡°?No podemos posponerlo?¡± ¡ªYa se los promet¨ª ¡ªprosigui¨® Samuel en tono profundo¡ª. Puedo traerlos yo mismo si est¨¢s ocupado. Pero, por supuesto, ?c¨®mo les explico que no vas a venir? Ligeramente estupefacta, Kathleen respondi¨® con un tono avergonzado: ¡°Podr¨ªas decirles que estoy ocupada¡±. ¡°Por supuesto.¡± Samuel asinti¨® y no dijo nada m¨¢s. Pronto, llegaron al lugar que Samuel mencion¨® antes. De hecho, estaba ubicado en el coraz¨®n de ciudad, y los alrededores eran agradables. Kathleen no podr¨ªa estar m¨¢s satisfecha con ¨¦l. Finalmente, pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ lugar es este, Samuel? ?Con qui¨¦n debo har para alqurlo? ¡°Esta sol¨ªa ser oficina del Grupo Macari. Es donde mi abueloenz¨® empresa¡±, dijo Samuel en respuesta. Kathleen se qued¨® at¨®nita al escuchar eso. ¡°Puedes har con mi padre al respecto, ya que este edificio est¨¢ a su nombre¡±, agreg¨® Samuel. Kathleen no sab¨ªa qu¨¦ decir. Entonces, este lugar todav¨ªa est¨¢ bajo propiedad de familia Macari¡­ ¡°Est¨¢ bien, entonces¡±, estuvo de acuerdo con un suspiro. ¡°Mi padre est¨¢ en oficina ahora mismo. ?Quieres venir?¡± Samuel pregunt¨®. Kathleen enarc¨® una ceja. ¡°?Por qu¨¦ parece que hab¨ªas neado todo esto con anticipaci¨®n?¡± ¡°No tengo nada que ver con desaparici¨®n del agente¡±. ¡°Bueno, ser¨¢ mejor que no me dejes descubrir que todo esto fue un montaje¡±, respondi¨® Kathleen con incredulidad. ¡°No soy lo suficientemente audaz¡±. Samuel mir¨® con una media sonrisa. Si Kathleen realmente estableciera su oficina aqu¨ª, significar¨ªa que tendr¨ªa que regresar con frecuencia a este lugar. Deseaba m¨¢s que nada que e se quedara aqu¨ª y que no se atreviera a hacer nada que pudiera hacer que se mantuviera alejada. ¡°Mu¨¦stranos el camino, entonces. Conocer¨¦ a tu padre ahora¡±, dijo Kathleen con una bu. ¡°Por aqui por favor.¡± Samuel habl¨® en el tono m¨¢s cort¨¦s. Las cejas de Kathleen estaban ligeramente fruncidas mientras lo segu¨ªa. Diez minutos m¨¢s tarde, llegaron a Macari Group y Kathleen fue a encontrarse con Calvin en su oficina. En el momento en que Calvin los vio entrar en su oficina, sus ojos se iluminaron al instante. ¡°?Kate! ?Qu¨¦ te trajo aqu¨ª? salud¨® calurosamente. Calvin quer¨ªa mucho a Kathleen. Sab¨ªa que Kathleen era una chica de coraz¨®n puro y que se hab¨ªa casado con Samuel sin m¨¢s intenciones que amarlo. Desafortunadamente, Samuel no apreciaba. ¡°Se?or. Calvin, es as¨ª. Samuel me acaba de mostrar el antiguo edificio de Macari Group y estoy pensando en alqurlo¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Suena bien. De hecho, puedes seguir adnte y usarlo¡±. Calvin asinti¨® afirmativamente. Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Pap¨¢, ?has en serio? Kathleen ya no es parte de nuestra familia. Solo est¨¢s poniendo en una situaci¨®n dif¨ªcil si le ofreces el lugar gratis ahora¡±,ent¨® Samuel con voz profunda. Kathleen estaba a punto de asentir con cabeza cuando Calvin replic¨® enojado: ¡°?Mocoso sin coraz¨®n! ?Como te atreves a decir eso! ?Qu¨¦ quisiste decir al decir que e ya no es parte de nuestra familia? ?Es madre de mis nietos y una gran contribuyente para nuestra familia!¡± Samuel no pudo encontrar pbras para refutar deraci¨®n de Calvino. ¡°?De hecho, no eres m¨¢s que un mocoso sin coraz¨®n!¡± Calvin a?adi¨®, echando humo. Temerosa de que sin querer estuviera causando una ruptura entre el d¨²o de padre e hijo, Kathleen ar¨® r¨¢pidamente: ¡°Sr. Calvin, d¨¦jame explicarte. Fui yo quien insisti¨® antes en que pagar¨ªa el alquiler. Si no, entonces no usar¨¦ el lugar. Adem¨¢s, Samuel hizo un buen punto. Incluso los hermanos no deben deberse dinero entre s¨ª. Entonces, por favor acepte mi sugerencia¡±. Calvin sinti¨®o si le estuvieran partiendo el coraz¨®n por mitad. A pesar de eso, solo pudo estar de acuerdo a rega?adientes: ¡°Est¨¢ bien, entonces. Te alqur¨¦ el lugar. ?Est¨¢s de acuerdo con mil mensuales para el alquiler? Kathleen simplemente lo mir¨® sin pbras. ¡°?Es demasiado caro?¡± Calvin frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ tal quinientos, entonces?¡± Samuel ya no pod¨ªa permanecer en silencio. ¡°Pap¨¢, eso es suficiente¡±. Calvin se burl¨® de ¨¦l en respuesta. Dirigi¨¦ndose a Kathleen, Samuel propuso: ¡°Las tarifas de alquiler de cualquier edificio en ciudad son caras. Ser¨ªan treinta mil mensuales, lo que sumar¨ªa trescientos sesenta mil anuales. Ya que nos conocemos, aceptar¨¦ trescientos cincuenta mil de usted. ?C¨®mo es eso?¡± ¡°Suena genial para m¨ª¡±. Kathleen qued¨® satisfecha con su sugerencia. ¡°Adnte, prepara el acuerdo, entonces¡±. ¡°Por cierto, ?necesitar¨ªa alg¨²n material de oficina? Nuestra oficina se someti¨® previamente a una renovaci¨®n y hab¨ªamosprado muchos suministros. Todav¨ªa quedan algunos en nuestro almac¨¦n. Si necesita alguno, si¨¦ntase libre de ayudarse a s¨ª mismo. No te cobrar¨¦ por eso, o mi padre podr¨ªa gritarme de nuevo. ¡°?ro, no te importa si lo hago!¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien. Har¨¦ que Tyson prepare el papeleo. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen estaba extremadamente satisfecha con eficiencia de Samuel. Tyson termin¨® de preparar el papeleo en poco tiempo y luego Kathleen y Calvin firmaron el acuerdo. Tomandos ves que Tyson le entreg¨®, Kathleen se volvi¨® hacia Calvin. ¡°Muchas gracias, se?or Calvin¡±. Calvin murmur¨® algo incoherente en respuesta. ¡°Se?or. Hackney, ?podr¨ªa llevarme a echar un vistazo a los suministros de oficina? pregunt¨® Kathleen con urgencia. Deseaba m¨¢s que nada poder empezar a montar su oficina al d¨ªa siguiente. ¡°Por supuesto.¡± Tyson lenz¨® una mirada a Samuel y luego condujo a Kathleen fuera de oficina. Calvin apoy¨® barbi en palma de mano. ¡°Si no me equivoco, los suministros en el almac¨¦n deber¨ªan sumar alrededor de trescientos mil en costo. ?No es as¨ª? Samuel permaneci¨® en silencio. ¡°?Tsk! ?Qu¨¦ mocoso intrigante eres!¡± Calvin entrecerr¨® los ojos y continu¨®: ¡°?C¨®mo se han desarrodo las cosas entre ustedes dos?¡± Chapter 385 Chapter 385 Cap¨ªtulo 385 Una emboscada ¡°No hay progreso¡±, respondi¨® Samuel con sinceridad. Calvinnz¨® a su hijo una mirada de absoluto desd¨¦n. ¡°Es posible que hayas heredado mi apariencia, pero parece que tu EQ no es tan buenoo el m¨ªo¡±. Samuel dijo secamente: ¡°?Deber¨ªa grabar primera mitad de tu oraci¨®n y envi¨¢rs a mam¨¢?¡±. ¡°?No te atrevas!¡± Calvin resopl¨® y mir¨® a Samuel. ¡°?T¨² eres el que tiene problemas con tu matrimonio y est¨¢s tratando de hacerme sufrir contigo?¡± ¡°No. Quiero que vivas feliz¡±. Calvin encontr¨®s pbras de Samuel poco sinceras. ¡°Deber¨ªas ver a Kate. Es una rara oportunidad para que conozcas. No te lo pierdas¡±, inst¨® el primero. La verdad era que no pod¨ªa soportar ver el rostro rgado de su hijo. Afortunadamente, Samuel sigui¨® su consejo y se fue. Calvin resopl¨® en voz baja mientras lo miraba irse. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Mientras tanto, Kathleen y Tyson llegaron al almac¨¦n subterr¨¢neo. Efectivamente, muchas cosas estaban almacenadas all¨ª. ¡°Sra. Macari, estas mesas y sis son extras de reforma de Macari Group hace unos meses.¡± Tyson estaba acostumbrado a dirigirse a Kathleen de esa manera, lo que tom¨® por sorpresa. Al darse cuenta de expresi¨®n de su rostro, Tyson se puso nervioso y se tap¨® boca. ¡°Milisegundo. Johnson, lo siento mucho. Estoy demasiado acostumbrado. Kathleen lo estudi¨® en silencio. ¡°?Te refieres a m¨ª as¨ª cuando has con los dem¨¢s?¡± Tyson sonri¨® t¨ªmidamente. ¡°Lo cambiar¨¦¡±. ¡°?Samuel te ha corregido alguna vez?¡± pregunt¨® Kathleen con perplejidad. ¡°Por supuesto que no. El Sr. Macari nos dijo que nunca dejar¨¢ que nadie tome su puesto. Nos hace reconocerteo ¨²nica jefa. De hecho, ejecutar¨¢ a cualquiera que se atreva a mover los hilos de otras mujeres¡±. Kathleen encontr¨® noticia divertida. ¡°?Se ve a s¨ª mismoo un rey? ?Ejecutar? ?En serio?¡± Tyson se rasc¨® cabeza confundido. ¡°En cierto modo, este es el territorio del se?or Macari¡±. Los ojos de Kathleen briron. ¡°De hecho, es su territorio¡±. ¡°?De qu¨¦ est¨¢n hando ustedes dos?¡± Samuel se acerc¨® elegantemente. ¡°Nada.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Se?or. Macari, buscar¨¦ a alguien que ayude a Sra. Johnson a llevar estas cosas¡±. Tyson tom¨® su se?al para irse. Se?ndo lista de control que ten¨ªa en mano, Kathleen dijo: ¡°He hecho un c¨¢lculo aproximado. Estas cosas no son baratas, Samuel. Creo que es mejor que te lo devuelva. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo Samuel con frialdad. ¡°No lo aceptar¨¦ incluso si me pagas, as¨ª que no te molestes¡±. Kathleen frunci¨® losbios rosados. ¡°Pero el total de todo esto es m¨¢s caro que el alquiler. Me sentir¨¦ culpable por no pagar¡±. Samuel dijo en un tono pesado: ¡°Kathleen, tienes que entender esto: tenemos hijos juntos. Esto es algo que nos mantendr¨¢ en deuda el uno con el otro para siempre. Adem¨¢s, nadie los usa cuando se guardan aqu¨ª. Me har¨¢s un gran favor limpiando mi almac¨¦n tom¨¢ndolos y us¨¢ndolos¡±. Kathleen se qued¨® sin ha. Nunca he o¨ªdo har de nadie que use este m¨¦todo para limpiar su almac¨¦n. ¡°D¨¦jame invitarte a cenar, entonces¡±. Kathleen todav¨ªa se sent¨ªa mal por eso. ¡°Est¨¢ bien¡±, estuvo de acuerdo Samuel al instante. Al ver su rei¨®n, Kathleen pregunt¨®: ¡°?No tienes ning¨²n evento social por noche?¡±. Samuel neg¨® con cabeza. ¡°Nunca los atiendo¡±. M¨¢s precisamente, rara vez asist¨ªa a uno desde que Kathleen fingi¨® su muerte. Por supuesto, su asistencia as recientes cuando e regres¨® fue una excepci¨®n. Despu¨¦s de todo, ¨¦l los atendi¨® por e. Si no fuera por e, ¨¦l no estar¨ªa interesado en lo m¨¢s m¨ªnimo en ir. ¡°?Qu¨¦ pasa si hay un evento social al que debes ir?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. ¡°La familia Macari tiene otra mascota¡±, explic¨® Samuel. ¡°?Una mascota?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°?Qui¨¦n es ese?¡± ¡°Mi padre¡±, respondi¨® Samuel. ?Calvin? Fue en ese momento que Kathleen finalmente record¨® que Calvin era el presidente del Grupo Macari. Bueno, ¨¦l es verdaderamente mascota depa?¨ªa. Sonriendo levemente, dijo: ¡°El papel de mascota le queda bien¡±. Su sonrisa hizo que Samuel levantarasisuras de sus delgadosbios. ¡°¨¦l me representar¨¢ en los eventos, as¨ª que b¨¢sicamente no tengo que hacer nada¡±. Kathleen asinti¨®prendiendo. ¡°Ya que es unaida de agradecimiento, ?qu¨¦ te gustar¨ªaer?¡± e pregunt¨®. Los ojos de obsidiana de Samuel se ve¨ªan a¨²n m¨¢s oscuros. T¨² puedes decidir. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦ Tyson no regresa? ?Por qu¨¦ no nos dirigimos arriba? Este almac¨¦n subterr¨¢neo es un poco fr¨ªo¡±. Samuel se quit¨® el abrigo y cubri¨® con ¨¦l. Envolvi¨® sus dedos delgados y elegantes alrededor de los de e y condujo al ascensor. Tuvieron que tomar el ascensor para subir. Kathleen no pudo evitar sonrojarse antes iones de Samuel. El hombre era alto y construido. Mientras estaba de pie frente a e, emanaba un aura tranqu y misteriosa, que hac¨ªa que uno se sintiera temeroso pero aliviado al mismo tiempo. R¨¢fagas de viento soron hacia ellos. Kathleen instintivamente apret¨® con m¨¢s fuerza mano de Samuel, mirando nerviosamente alrededor del ¨¢rea. Sintiendo su agarre m¨¢s fuerte, Samuel baj¨® mirada y sonri¨® sutilmente. E sigue siendo tan cobarde. De repente, una serie de pasos apresurados se acercaron a ellos. Cuando Kathleen se dio vuelta para mirar en diri¨®n del sonido, vio una sombra oscura cargando contra ellos con una hoja de acero. Samuel empuj¨® a Kathleen y us¨® su enorme mano para agarrar mano del emboscador. Con eso, los dos senzaron a una pelea. En el momento en que Kathleen recuper¨® el equilibrio, hurg¨® apresuradamente en el bolsillo del traje. Como era de esperar, el tel¨¦fono de Samuel estaba dentro. Sac¨® el tel¨¦fono y encendi¨® panta, solo para descubrir que requer¨ªa una contrase?a para desbloquearlo. Kathleen prob¨® su fecha de nacimiento, lo que inesperadamente funcion¨®. Lanzando una mirada nerviosa a Samuel, r¨¢pidamente marc¨® el n¨²mero de Tyson. ¡°Tyson, date prisa aqu¨ª abajo. ?Estamos en peligro! inst¨® e. ¡°Sra. Macari, estamos en el ascensor, pero est¨¢ roto ¡ªexplic¨® Tyson. ¡°La puerta del tercer piso subterr¨¢neo est¨¢ cerrada desde adentro¡±. ¡°?Rompe puerta! ?Apuro!¡± Kathleen inst¨® una vez m¨¢s. ¡°?Entiendo! ?Vamos all¨ª ahora!¡± Con eso, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono y mir¨® a Samuel. Su emboscado era un hombre. Su figura era casi igual a de Samuel. Adem¨¢s de eso, el hombre parec¨ªa ser m¨¢s poderoso que Samuel. Si no fuera por m salud de Samuel, ese hombre no tendr¨ªa ninguna posibilidad contra ¨¦l. Aunque Samuel parec¨ªa estar pasando por un momento dif¨ªcil, tampoco fue una pelea f¨¢cil para su oponente. ¡ª?Kate, corre! ¨¦l grit¨®. Kathleen sali¨® de sus pensamientos y se dio cuenta de que el hombre estaba cargando contra e con la espada en sus manos, mir¨¢nd con una mirada asesina. ?Este hombre est¨¢ tratando de matarme? Samuel agarr¨® el hombro del hombre por detr¨¢s. En respuesta, este ¨²ltimo se dio vuelta y cort¨® su espada frente a Samuel. Afortunadamente, Samuel se dio vuelta justo a tiempo y evit¨® con ¨¦xito espada. Al ver el brazo de Samuel que estaba sobre su hombro, el oponente descarg¨® su espada sobre mu?eca de Samuel. Samuel mir¨® a Kathleen con gravedad. ¡°?Correr! ?R¨¢pidamente!¡± Kathleen apret¨® los dientes. ¡°?No!¡± Si corro, se enfrentar¨¢ solo al emboscador. De ninguna manera. ?No puedo hacer eso! Para su sorpresa, el hombre se burl¨®: ¡°?Nadie se va a escapar!¡± Con eso, se volvi¨® hacia Samuel y agit¨® su espada hacia este ¨²ltimo. Samuel frunci¨® el ce?o ante vista. Mientras tanto, Kathleen hab¨ªa estado pensando en formas de ayudar a Samuel. Lamentablemente, no pudo encontrar una herramienta apropiada para ayuda. No hab¨ªa forma de que e pudiera entrar en pelea as¨ªo as¨ª. No solo no ser¨ªa de ayuda para Samuel, sino que tambi¨¦n podr¨ªa lesionarse. ¡°?Quien te envio?¡± Kathleen le pregunt¨® al hombre. ¡°?Cu¨¢l es tu motivo? Esc¨²pelo. ?Por qu¨¦ est¨¢s haciendo esto?¡± Samuel agarr¨® los brazos del hombre con hostilidad escrita en todo su rostro. ¡°E est¨¢ hando contigo, hombre. ?Por qu¨¦ no contestas? El hombre sise¨®: ¡°?No te atrevas a pensar en distraerme para ganar tiempo!¡± Con eso, de repente ejerci¨® m¨¢s fuerza y cort¨® hoja hacia Samuel. Chapter 386 Chapter 386 Cap¨ªtulo 386 Tengo dos brazos Kathleen contuvo respiraci¨®n y su coraz¨®nt¨ªao un man¨ªaco. Afortunadamente,s reiones de Samuel fueron r¨¢pidas y logr¨® retirar mano. De todos modos, punta de hoja logr¨® cortarle mu?eca. El coraz¨®n de Kathleen se tens¨®. ?Oh, no! Las cosas no ir¨¢n bien si los tendones de Samuel se cortan identalmente. ?Maldita sea! ?Por qu¨¦ tiene que ser ahora? ?No tengo nada sobre m¨ª! El hombre levant¨® espada y agit¨® de nuevo hacia Samuel. Incapaz de contener su impulso, Kathleen apret¨® los pu?os y se prepar¨® para enfrentarse e misma al oponente. ¡°?Det¨¦ngase!¡± La voz de Tyson son¨® excepcionalmente fuerte en el tercer piso del almac¨¦n subterr¨¢neo. El hombre se sorprendi¨® por el repentino ruido. Cuando vio al enorme grupo de personas corriendo hacia ¨¦l, sus ojos se abrieron con sorpresa. Apret¨® mand¨ªb y agit¨® su espada con fuerza hacia Samuel. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± Kathleen carg¨® hacia adnte, rode¨® con el brazo cabeza del hombre desde atr¨¢s y le dio un giro violento. ?Grieta! En un instante, el hombre dej¨® de moverse. Al ver eso, Kathleen afloj¨® su agarre y se desplom¨® en el suelo. Samuel mir¨® al hombre en el suelo que hab¨ªa dejado de respirar. Soportando el dolor insoportable en su mu?eca, camin¨® hacia Kathleen, se arrodill¨® y presion¨® su cabeza en su abrazo. Tyson y los dem¨¢s llegaron corriendo. Al ver eso, Samuel orden¨® sombr¨ªamente: ¡°Trata con ¨¦l en silencio¡±. ¡°Entiendo.¡± Tyson sab¨ªa lo que ten¨ªa que hacer. Orden¨® a algunos de sus hombres que se acercaran y se llevaran el cuerpo. Cuando termin¨®, Tyson vio mu?eca de Samuel. ¡°Se?or. Macari, tu mano¡­ Samuel lenz¨® una mirada a Tyson, lo que provoc¨® que este ¨²ltimo cerrara boca. Luego mir¨® a mujer en su abrazo. ¡°Est¨¢ bien. Nadie se enterar¨¢. No tengas miedo. Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°Estoy bien. Simplemente no he experimentado esto por alg¨²n tiempo¡±. Cuando finalmente se calm¨®, examin¨® mano de Samuel y not¨® que el corte era muy profundo. E levant¨® cabeza, mir¨¢ndolo con ojos preocupados. ¡°Deber¨ªas ir al hospital primero¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Media hora despu¨¦s llegaron al hospital. El m¨¦dico limpi¨® y vend¨® herida de Samuel. Kathleen hab¨ªa estado de pie a undo y observando todo el proceso. ¡°Doctor, ?c¨®mo est¨¢?¡± ¡°Sus huesos no est¨¢n rotos, pero¡­¡± El doctor mir¨® solemnemente. ¡°Su tend¨®n est¨¢ levemente lesionado. La mano del se?or Macari ya no ser¨¢ misma¡±. El color desapareci¨® del rostro de Kathleen cuando escuch¨® eso. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± El m¨¦dico se qued¨® en silencio. Al percibir el p¨¢nico en voz de Kathleen, Samuel mir¨® al m¨¦dico con frialdad y dijo: ¡°De todos modos, tengo dos brazos¡±. El m¨¦dico baj¨® cabeza y se concentr¨® en vendar el brazo. ¡°Est¨¢ bien. Recuerda mantenerlo seco y no levantar cosas pesadas. Cu¨ªdalo bien y volver¨¢ a su estado original.¡± Kathleen se pellizc¨® los dedos. Si no fuera por m¨ª, Samuel no se habr¨ªastimado. De hecho, estar¨ªa tan gravemente herido. Ese hombre ramente me estaba apuntando. Si Samuel no hubiera estado all¨ª en ese momento, ya estar¨ªa muerta. Samuel se volvi¨® hacia e y us¨® su mano sana para sostener de e. ¡°No te preocupes. Tengo otra mano. Kathleen frunci¨® losbios y no dijo nada. El m¨¦dico le recet¨® algunos analg¨¦sicos y Kathleen fue a buscar medicina. Cuando e se fue, Samuelnz¨® una mirada hosca al m¨¦dico y le pregunt¨®: ¡°?Es grave?¡±. ¡°Se?or. Macari, voy a ser honesto contigo. Su tend¨®n estaba casipletamente roto¡±, susurr¨® el m¨¦dico. ¡°Este tipo de recuperaci¨®n es extremadamenteplicado. Debes tener cuidado. Samuel entendi¨® gravedad de su herida. Luego record¨® sombr¨ªamente: ¡°?Conf¨ªo en que sepas qu¨¦ decir si e viene a buscarte en privado?¡± El doctor estaba desconcertado. ¡°Pero se?or Macari, e tambi¨¦n es doctora¡±. ¡°Solo necesitas saber qu¨¦ decir. Eso es todo ¡ªorden¨® Samuel. ¡°De acuerdo. Entiendo.¡± El m¨¦dico asinti¨®. ¡°No se preocupe, se?or Macari¡±. Samuel se levant¨® y se prepar¨® para irse. El doctor suspir¨® con resignaci¨®n mientras miraba espalda grande y confiable de Samuel. En ese momento, Kathleen regres¨® corriendo con medicina en mano. El encantador rostro de Samuel se ve¨ªa ligeramente p¨¢lido. No corras. No tengo una necesidad urgente de esas pastis. Kathleen simplemente apret¨® bolsa de pastis y no dijo nada. Necesitar¨¦ que me env¨ªes a casa. No puedo conducir¡±, dijo Samuel con voz profunda. ¡°?Ser¨ªa demasiado problema para ti?¡± ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. Fijando sus ojos en e, dijo: ¡°Vamos¡±. Parece estar bastante molesta porque me lesion¨¦. Aun as¨ª, estaba feliz por eso. Significaba que estaba preocupada por ¨¦l. Pronto, Kathleen encendi¨® el auto y envi¨® a Samuel de regreso a Florinia Manor. Estaba bastante familiarizada con el lugar. Kathleen sali¨® del coche con Samuel y entr¨® en casa. Al llegar a habitaci¨®n, Kathleen se par¨® frente a Samuel, luciendo algo vte. ¡°Lo siento, Samuel. Todo esto sucedi¨® por mi culpa¡±. ¨¦l le dedic¨® una sonrisa indiferente. ¡°No te preocupes por eso¡±. ¡°Revis¨¦ los medicamentos¡±. Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°Tu lesi¨®n es grave, ?verdad?¡± ¡°Kathleen, gravedad de mi lesi¨®n no tiene nada que ver contigo. No tienes que sentirte responsable por ello ¡ªle asegur¨® Samuel con su voz profunda y atractiva. ¡°?Seguramente no quieres que te obligue a pagarme contigo mismo?¡± Kathleen se puso r¨ªgida ante sus pbras. S¨¦ que no lo har¨¢s, y tampoco te obligar¨¦ a hacerlo. Deja de preocuparte. Si haces eso, me dar¨¢n ganas de aprovecharme e intimidarte. Su voz era fr¨ªa pero tranquilizadora. Al escuchar eso, se congel¨® y frunci¨® el ce?o en su frente. ¡°?Qu¨¦ diablos est¨¢ en tu mente?¡± ¡°T¨²¡±, respondi¨® Samuel perezosamente. ¡°En todo lo que pienso es en ti.¡± Su respuesta dej¨® sin pbras. ¡°?Me puedes hacer un favor?¡± pregunt¨® mientras le dedic¨® una sonrisa. ¡°?Qu¨¦ es?¡± ¡°?Puedes preparar un poco de agua tibia? Quiero quitarme sangre de mu?eca. Tambi¨¦n necesitar¨¦ que me ayudes a cambiarme y ponerme ropa limpia¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°?Te sentir¨¢s inc¨®modo con estas solicitudes?¡± Samuel pregunt¨®, curioso por su respuesta. ¡°Estoy en deuda contigo, despu¨¦s de todo¡±. ¡°Perd¨®n pors molestias¡±, dijo con una sonrisa. Kathleen luego se dio vuelta y camin¨® hacia el ba?o. Moj¨® una toa con agua tibia, escurri¨® y sali¨®. Mientras tanto, Samuel estaba sentado en cama y usaba una mano para desabotonarse camisa. Fue su mano derecha que se lesion¨®, lo que lo hizo a¨²n m¨¢s dif¨ªcil para ¨¦l, ya que tuvo que trabajar con izquierda. Kathleen se acerc¨®. ¡°Deja que te ayude.¡± ¡°De acuerdo.¡± El asinti¨®. Kathleen estir¨®s manos y lo ayud¨® a desabrochar los botones uno por uno, dejando al descubierto su pecho firme y sus ocho paquetes. Se pod¨ªa ver una cicatriz de color ro que se extend¨ªa desde su pecho hasta su abdomen. Parec¨ªa un ciempi¨¦s gigante que se arrastraba sobre su cuerpo. Era primera vez que Kathleen ve¨ªa cicatriz desde que perdi¨® memoria. Solo hab¨ªa o¨ªdo har de ¨¦l por medio de Charles. Aparentemente, Samuel hizo eso para castigarse cuando e se fue, lo que casi le cuesta vida. Su coraz¨®nenz¨® a temr cuando vio cicatriz. Cuando Samuel baj¨® mirada para mirar a sorprendida Kathleen, una mirada insondable cruz¨® sus ojos. Despu¨¦s de un rato, Kathleen se abstuvo de mirar cicatriz. Cogi¨® toa y le limpi¨® mu?eca. Cuando sangre seca se elimin¨® porpleto, entr¨® en el vestidor para ayudarlo a conseguir un juego de ropa limpia. Se dio cuenta de que ropa de hombre no era el ¨²nico tipo de ropa all¨ª; tambi¨¦n hab¨ªa de mujeres. Lo que fue m¨¢s sorprendente fue que ropa des mujeres era de ¨²ltimo dise?o y sus etiquetas a¨²n no se hab¨ªan quitado. Kathleen eligi¨® casualmente una camisa y sac¨® del vestidor. Por alguna raz¨®n, ver todo eso le dej¨® un sentimiento sofocante y doloroso en el pecho. A pesar de eso, ayud¨® a Samuel a ponerse camisa sin decir pbra. La tez de Samuel se hab¨ªa vuelto m¨¢s p¨¢lida. ¡°?Duele?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o profundamente. ¡°Deber¨ªas tomar medicina¡±. ¡°De acuerdo.¡± ¨¦l asinti¨® obedientemente. Kathleen sac¨® bolsa de pastis y ses meti¨® en palma de mano. Quer¨ªa colocarlos en su mano cuando baj¨® cabeza yi¨®s pastis de su palma. Chapter 387 Chapter 387 Cap¨ªtulo 387 Te ir¨¢s ¡ªAgua ¡ªgrazn¨® Samuel. Kathleen inmediatamente verti¨® un poco de agua en un vaso y lo coloc¨® frente a ¨¦l. Sin embargo, todav¨ªa no estir¨®s manos. Al igual que hizo antes, simplemente baj¨® cabeza y coloc¨® susbios en el borde de taza. Al ver eso, Kathleen levant¨® el vaso para que pudiera beber el agua. Samuel se trag¨®s pastis y se acost¨® en cama. Despu¨¦s de eso, Kathleen lo ayud¨® a quitarse los zapatos y lo meti¨® en cama. Mientras tanto, ¨¦l hab¨ªa estado observando con una c¨¢lida sonrisa en su hermoso rostro. Aunque le dol¨ªa mano, ver a Kathleen cuid¨¢ndolo llen¨® su coraz¨®n de calidez. ¡ªDuerme un poco ¡ªsusurr¨® Kathleen. ¡°Las pastis tienen un efecto inductor del sue?o. Tu mano no te doler¨¢ una vez que est¨¦s dormido. Los finosbios de Samuel se movieron ligeramente. ¡°Pero te habr¨¢s ido cuando me despierte, ?verdad?¡± La mujer no le respondi¨®. ¡°Ve a dormir.¡± La garganta de Samuel se apret¨® mientras tristeza crec¨ªa en su coraz¨®n. Sab¨ªa que Kathleen no se conmover¨ªa con sus iones. Incluso si sestimaba por su culpa, su coraz¨®n no se andar¨ªa. Sin embargo, no pod¨ªa obliga a sentirseo ¨¦l quer¨ªa que se sintiera. C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Sinti¨¦ndose impotente, cerr¨® los ojos. El efecto de medicina hizo efecto y pronto se durmi¨®. Kathleen finalmente dej¨® escapar un suspiro de alivio. Se sent¨® aldo de cama y mir¨® al techo, dejando escapar un profundo suspiro. Este es un asunto bastanteplicado. No quiero deberle nada, ni quiero desarror sentimientos por ¨¦l. Sin embargo, se lesion¨® por mi culpa. ?Qu¨¦ tengo que hacer? ?Puede alguien por favor decirme? Despu¨¦s de reflexionar durante alg¨²n tiempo, se levant¨® y sali¨® de habitaci¨®n de Samuel. El ama de ves se le acerc¨® y le pregunt¨®: ¡°Sra. Johnson, ?necesitas algo? ¡°Esa habitaci¨®n en que sol¨ªa vivir, ?todav¨ªa est¨¢ aqu¨ª?¡± pregunt¨® fr¨ªamente Kathleen. El ama de ves asinti¨® con firmeza. ¡°?Por supuesto! ?nea quedarse aqu¨ª, Sra. Johnson? ¡°S¨ª. Samuel est¨¢ herido. Necesita a alguien que lo cuide¡±. Desconcertada por su respuesta, el ama de ves explic¨®: ¡°Tienes raz¨®n. El Sr. Macari nunca dej¨® que ninguna mujer lo sirviera. Siempre que est¨¦ herido, conseguir¨¢ un hombre que lo cuide¡±. Kathleen pregunt¨® en voz baja: ¡°?En serio?¡± ¡°Es verdad.¡± El ama de ves sonri¨® cort¨¦smente. ¡°Bueno, hubo doctoras que vinieron a tratar a Sra. Desi, pero ninguna de es vivi¨® en casa¡±. Kathleen fue ¨²nica excepci¨®n. La noticia no conmovi¨® particrmente; e solo estaba sorprendida. Samuel no sab¨ªa que e era Kathleen en ese momento. Sin embargo, ten¨ªa una preferencia inexplicable por e. ¡°?Por qu¨¦ no preparasida un poco antes?¡± pregunt¨® Kathleen con indiferencia. ¡°¨¦l puede tener un poco una vez que est¨¦ despierto¡±. ¡°De acuerdo.¡± El ama de ves asinti¨®. ¡°Tambi¨¦n cocinar¨¦ un poco para usted, Sra. Johnson¡±. ¡°ro,er¨¦ en eledor¡±. ¡°Comprendido.¡± Despu¨¦s de un tiempo, cuando Kathleen lleg¨® aledor, el ama de ves ya hab¨ªa puesto los tos sobre mesa. Eran los favoritos de Kathleen. Incapaz de reprimir su curiosidad, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Nunca preparas los favoritos de Samuel?¡± Hab¨ªa sucedido varias veces; los tos puestos en mesa siempre fueron sus favoritos. El ama de ves esboz¨® una sonrisa y explic¨®: ¡°S¨ª. El Sr. Macari nos dijo que solo preparemos sus favoritos en esta casa. Esta pr¨¢ctica ha estado ocurriendo durante cinco a?os¡±. ?Por cinco a?os? Kathleen no esperaba que hubiera pasado tanto tiempo. ¡°Ya veo.¡± Recogi¨® su tenedor y se zambull¨® enida. Sabiendo que a Kathleen no le gustaba que molestaran, el ama de ves inform¨®: ¡°Sra. Johnson, estar¨¦ justo afuera. Si¨¦ntete libre de avisarme si hay algo que necesites.¡± ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Dicho esto, el ama de ves se fue y Kathleen continu¨® con suida. Entonces, son¨® su tel¨¦fono. ¡°?Charles?¡± Kathleen m¨® con calma. ¡°Escuch¨¦ que te emboscaron esta tarde. ?Est¨¢s herido?¡± pregunt¨® Charles, una profunda arruga form¨¢ndose entre sus cejas. ¡°Estoy bien. Samuel sestim¨® por mi culpa¡±, respondi¨® e con gravedad. ¡°Vaya. ?D¨®nde est¨¢ herido? La voz de Charles estaba mezda con indiferencia. ¡°Su mu?eca¡±. Kathleen frunci¨® losbios temblorosos. ¡°Su mano podr¨ªa estar lisiada¡±. ?Qu¨¦? ¡°?Podr¨ªa el doctor estar trabajando con ¨¦l para enga?arte?¡± Charles cre¨ªa que Samuel pod¨ªa hacer algo as¨ª. Despu¨¦s de todo, a este ¨²ltimo le gustaba mucho Kathleen. ¡°Charles, yo tambi¨¦n soy m¨¦dico. S¨¦ gravedad de su herida de un vistazo, pero Samuel no permitir¨¢ que el m¨¦dico me diga verdad¡±. ¡°?Asi que? ?Est¨¢s conmovido? Dejando escapar un suspiro, record¨®: ¡°T¨² eres quien me dijo que no lo perdonara¡±. Se refer¨ªa al momento en que tuvieron una cha sincera entre hermanos. La mirada de Charles se atenu¨® ante eso. ¡°As¨ª es. No voy a dejar que lo perdones, pero est¨¢s conmovido, ?verdad? ¡°Ese hombre estaba all¨ª para matarme¡±, pronunci¨® Kathleen. ¡°No ten¨ªa nada que ver con Samuel en primer lugar¡±. ¡°Kate, si te gusta, entonces deber¨ªas estar con ¨¦l¡±, dijo Charles, con una leve sonrisa colgando de sus labios. ¡°No he pensado biens cosas¡±. ¡°Kate, esta amnesia puede ser tu nuevoienzo¡±, dijo Charles con seriedad. ¡°Te dije que no lo perdonaras, no porque quiera evitar que ustedes dos se re¨²nan, sino porque siento que no deber¨ªas casarte con ¨¦l solo por el bien de los ni?os. Sin embargo, si realmente te gusta, entonces puedes ignorar lo que dije en ese entonces¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°?Deber¨ªa perdonarlo?¡± pregunt¨®, sinti¨¦ndose confundida y sin saber qu¨¦ hacer. ¡°En cierto nivel, Samuel pag¨® el precio y casi muere¡±, explic¨® Charles. ¡°Pero eso depende de ti, si crees que el precio que pag¨® valepensaci¨®n¡±. Kathleen dijo en voz baja: ¡°Pero perd¨ª mis recuerdos¡±. No pod¨ªa recordar cu¨¢nto odiaba a Samuel, ni sab¨ªa si todo lo que Samuel hac¨ªa era suficiente para expiar sus errores. Carlos sonri¨®. ¡°Ya que no puedes decidirte, ?por qu¨¦ no dejas que el tiempo responda por ti? Si te das cuenta de que a¨²n te gusta despu¨¦s de mucho tiempo, entonces deber¨ªan estar juntos. Kate, vida es demasiado corta para gasta contemndo. Debes disfrutarlo al m¨¢ximo. Ser feliz es lo m¨¢s importante¡±. ¡°Gracias, Carlos¡±. Kathleen respir¨® hondo. ¡°Me siento mucho mejor despu¨¦s de har contigo¡±. ¡°Eso es bueno¡±, dijo Charles con una c¨¢lida sonrisa. ¡°En cuanto a Ryder¡­¡± ¡°Lo rechazar¨¦, pero no creo que est¨¦ con Samuel de inmediato. Todav¨ªa necesito tiempo para pensar. ¡°De acuerdo. Tienes mi apoyo sin importar decisi¨®n que tomes¡±. ¡°Gracias, Carlos¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°Oh por cierto. No tengo suficientes personas conmigo aqu¨ª. ?Puedes hacer los arreglos y asignarme dos m¨¢s? Una cosa m¨¢s. Quiero saber qui¨¦n fue persona que me tendi¨® una emboscada hoy y el motivo del ataque¡±. ¡°Por supuesto. Mandar¨¦ a alguien a verte ma?ana. Si crees que esa persona es adecuada, puedes qued¨¢rt¡±, dijo Charles con seriedad. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Voy a colgar, entonces¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen colg¨® y dej¨® escapar un suspiro de alivio. Aunque no se sent¨ªa alegre, al menos no estaba tan estresadao antes. Termin¨® suida y se dirigi¨® al piso de arriba. Esa noche, Samuel se despert¨® debido al dolor. Mir¨® al costado de su cama y se dio cuenta de que no hab¨ªa nadie. Parece que se ha ido. Soportando el dolor punzante en su mu?eca, se sent¨®, encendi¨® l¨¢mpara de mesita de noche y tom¨® sus pastis. Se los meti¨® en palma de mano y se meti¨® todo en boca. Luego, extendi¨® mano para alcanzar el vaso de agua. Para su sorpresa, alguien coloc¨® el vaso de agua en su mano, provocando que se congra por un momento. ¡°?Seis analg¨¦sicos de una s vez? ?Has perdido cabeza, Samuel? Chapter 388 Chapter 388 Cap¨ªtulo 388 Tener una cita Samuel pens¨® que estaba alucinando cuando escuch¨® voz de Kathleen. Fue solo cuando vio su mano que finalmente se dio cuenta de que e era real. Tom¨® el vaso de agua y trag¨® medicina. Bajo luz, su hermoso rostro se ve¨ªa p¨¢lido pero fr¨¢gil. Kathleen lo mir¨® impasible. ¡°?Hay necesidad de torturarte as¨ª?¡± Samuel lenz¨® una mirada de soyo. Su mirada se oscureci¨® cuando dijo: ¡°Tengo mucho dolor¡±. ¡°Hab¨ªas sido herido y te hab¨ªas enfermado tantas veces antes. ?No sabes lo que es resistencia a los medicamentos? Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Lo que est¨¢s haciendo ahora no se considera torturarte a ti mismo?¡± Samuel mir¨® lo furiosa que se ve¨ªa y trag¨® saliva. ¡°?No te fuiste?¡± ¡°?Qui¨¦n te va a cuidar si me voy?¡± pregunt¨® Kathleen, perpleja. Su respuesta hizo que mente de Samuel se quedara en nco por un segundo. Con una voz profunda y ronca, pregunt¨®: ¡°?Te quedaste para cuidarme?¡± Al escuchar eso, Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°Si no, ?pensaste que me qued¨¦ para ver c¨®mo te torturas?¡± Samuel frunci¨® losbios. ¡°Por cierto, no tomes tu medicina antes de tuida. Te va a doler el est¨®mago. Kathleen lo mir¨® con indiferencia. Samuel hizo una pausa por un momento antes de responder: ¡°No tengo hambre¡±. Kathleen se puso de pie y encendi¨® luz. Se par¨® junto a cama mientras miraba a ese hombre que parec¨ªa enfermo pero encantador. ¡°No puedo hacer nada si deseas hacer cosas que te hagan da?o. Si no me necesitas aqu¨ª, puedo irme. Samuel se qued¨® en silencio. La mirada de Kathleen se oscureci¨® antes de darse vuelta. En ese momento, Samuel extendi¨® mano y agarr¨® de mu?eca. Sus ojos profundos briron cuando pregunt¨®: ¡°?Hay algo para quea?¡± ¡°Le dije al ama de ves que preparara algo deida. Si quiereserlos, los calentar¨¦ y te los traer¨¦. ?Est¨¢ bien?¡± Kathleen pregunt¨® rotundamente. ¡°Por supuesto.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen mir¨® fijamente su mano delgada y dijo: ¡°Entonces, su¨¦ltame¡±. Samuel solt¨® gradualmente su agarre. Luego, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n. Al instante siguiente, Samuel r¨¢pidamente pellizc¨® su propio muslo con fuerza. ?No estoy so?ando! ?Es real! Kathleen realmente se qued¨® para cuidarme. Todo parec¨ªa demasiado bueno para ser verdad, pero no obstante, estaba en luna. De hecho, no pidi¨® mucho. Solo deseaba ocupar un lugar en el coraz¨®n de Kathleen. Ser¨ªa suficiente para ¨¦l que e lo tuviera en su mente, independientemente de c¨®mo lo tomara. Acostado en cama, coloc¨® su brazo izquierdo sobre su frente. Susbios se curvaron en una brinte sonrisa. Unos minutos m¨¢s tarde, Kathleen subi¨®ida. Al entrar en habitaci¨®n, vio a Samuel sentado en el sof¨¢ obedientemente. ¨¦l miraba profundamente al mismo tiempo. Se acerc¨® y coloc¨®ida en mesa de caf¨¦. ¡°Son todos algo ligeros. Toma un poco. Samuel le dio un ligero asentimiento. Tom¨® cuchara yi¨®ida poco a poco. Al mismo tiempo, con una expresi¨®n serena, Kathleen se sent¨® frente a ¨¦l y lo observ¨®. Se ve tan fr¨¢gil cuando est¨¢ herido. A pesar de eso, todav¨ªa se ve elegante mientrase, sin importar cu¨¢n hambriento est¨¦. De repente, Samuel dej¨® deer. Levant¨® vista y sus ojos oscuros se encontraron con los de Kathleen. Luciendo serena, Kathleen lo mir¨® fijamente. ¡°?Por qu¨¦ dejaste deer? ?Laida no es de su agrado? Samuel neg¨® con cabeza ligeramente. ¡°?Qu¨¦ pasa entonces?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦ sigues mir¨¢ndome?¡± Samuel pregunt¨® solemnemente. C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Por primera vez, se sinti¨® inc¨®modo bajo su mirada. En ese momento, Kathleen se dio cuenta de que lo hab¨ªa estado mirando todo el tiempo. Aparentemente tratando de ignorars cosas, e se ri¨® entre dientes. ¡°Eso es porque eres guapo. ?No dijeron que si miramos a gente guapa con m¨¢s frecuencia, nos sentiremos encantados? Un ligero rubor subi¨® as mejis de Samuel. Kathleen lo mir¨® y lo inst¨®: ¡°?Come! Ve a descansar un poco despu¨¦s de que termines deer. Hay algunos asuntos que debo atender ma?ana, as¨ª que tambi¨¦n tengo que acostarme temprano¡±. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Voy a tener una cita con Ryder¡±, explic¨® Kathleen. ?Una cita? Samuel sinti¨® una extra?a sensaci¨®n brotar de su pecho. ¡°?Hemos tenido una cita?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. Su pregunta vinoo un rel¨¢mpago de nada, sorprendiendo a Samuel. De hecho, nunca antes hab¨ªan tenido una cita. ¡°Supongo que no.¡± Sonriendo, Kathleen continu¨®: ¡°Estoy deseando que llegue. Me pregunto si Ryder me llevar¨¢ al cine o me llevar¨¢ depras. Sin embargo, cualquiera est¨¢ bien. ?Ser¨ªa perfecto si vamos a cenar a luz des vs por noche!¡± Samuel no dijo una pbra. Sinti¨® que herida le dol¨ªa un poco de nuevo. Kathleen esboz¨® una sonrisa y dijo: ¡°No parece que disfrutes esta conversaci¨®n, ?verdad?¡±. Su repentina pregunta dej¨® a Samuel sin pbras. ¡°?No dijiste que somos amigos? ?Los amigos no pueden har sobre este tema?¡±. Kathleen todav¨ªa ten¨ªa una leve sonrisa en su rostro. Samuel respondi¨® con frialdad: ¡°Haz lo que quieras¡±. Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°Multa. No voy a continuar con esta conversaci¨®n. Lo sabremos ma?ana. El rostro de Samuel se puso hosco. Sinti¨® que Kathleen hizo eso a prop¨®sito, pero no hab¨ªa nada que pudiera hacer para probar su suposici¨®n. R¨¢pidamente termin¨®ida a pesar de que no ten¨ªa apetito. Despu¨¦s deida, Kathleen guard¨® todo y lo coloc¨® en el pasillo. El ama de ves vendr¨ªa a recogerlos por ma?ana. En habitaci¨®n, Samuel yac¨ªa en cama. Sus ojos parec¨ªan apagados, casi vac¨ªos. Entonces, su mirada cay¨® sobre Kathleen. Mientras tanto, Kathleen se sent¨® en el sof¨¢, se quit¨® los zapatos y se tumb¨® boca arriba. A pesar de que los dos no estaban tan cerca el uno del otro, pod¨ªan escuchar respiraci¨®n del otro. Samuel cerr¨® los ojos y sinti¨® que su coraz¨®n se desgarraba. Erao si todo tipo de emociones se agitaran dentro de ¨¦l. Como era de esperar, no pod¨ªa soportar ver a Kathleen junto a otro hombre. Era consciente de lo posesivo que era, pero no hab¨ªa nada que pudiera hacer. A Kathleen no le importar¨ªa en absoluto. Dol¨ªa tanto que le costaba un poco respirar. Cada vez que recordaba el momento en que Kathleen casi se hab¨ªa casado con Caleb, sent¨ªa necesidad de noquear a Kathleen y lleva a alg¨²n lugar lejano, a alg¨²n lugar al que nadie m¨¢s ir¨ªa. Un lugar donde solo hab¨ªa dos de ellos, y pod¨ªan estar juntos para siempre. Nadie podr¨ªa nunca romperlos. Sin embargo, Kathleen definitivamente no estar¨ªa de acuerdo. Con su mente inundada con una gama de pensamientos, Samuel gradualmente se fue quedando dormido. Kathleen se dio cuenta de que se hab¨ªa quedado dormido con solo escuchar su respiraci¨®n constante. Se volvi¨® hacia undo y mir¨® a Samuel. Los rayos tenues se arrojaron sobre mitad de su delicado rostro, dejando otra mitad en oscuridad. Samuel siempre emit¨ªa un aura dominante sin importar lo que hiciera. Pod¨ªa sentir su coraz¨®n acelerado mientras lo miraba. Sin embargo, todav¨ªa le costaba aceptar lo terco que era Samuel, por lo que decidi¨® esperar un poco m¨¢s. Despu¨¦s de mucho tiempo, dej¨® escapar un suspiro y cerr¨® los ojos. Al d¨ªa siguiente, ya erans ocho cuando Kathleen se despert¨®. Se sent¨® y agarr¨® su tel¨¦fono. En ese momento, entr¨® mada de Ryder. ¡°Soy yo. ?De d¨®nde deber¨ªa elegirte? pregunt¨® Ryder, sonriendo. Estoy en Florinia Manor. Kathleen levant¨® colcha. Se confundi¨® por un momento cuando not¨® que delgada manta de su ¨²ltima noche ya hab¨ªa sido reemzada por una colcha. ?Ser¨¢ Samuel quien me tap¨® con colcha? Cuando ese pensamiento cruz¨® por su mente, mir¨® en diri¨®n a cama, y Samuel no estaba a vista. ?Se despert¨® tan temprano? ¡°De acuerdo. Te veo luego.¡± Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Camin¨® hacia el ba?o, y Samuel estaba saliendo de all¨ª. Todav¨ªa hab¨ªa gotas de agua en su rostro encantador. Kathleen se qued¨® at¨®nita por un momento. ¡°?Por qu¨¦ no te limpiaste cara?¡± Mientras dec¨ªa eso, agarr¨® toa del costado y lo ayud¨® a limpiarse cara. At¨®nito por su acto repentino, Samuel se qued¨® vado en el lugar. Nunca hab¨ªa estado tan cerca de Kathleen en tanto tiempo. Kathleen siempre se hab¨ªa sentido distante e inesible. ¨¦l simplemente no pod¨ªa ir a ninguna parte cerca de e. Ahora que Kathleen lo estaba ayudando a limpiarse el agua de cara, realmente deseaba que su cara estuviera mojada todo el tiempo. ¡°Est¨¢ bien. Voy a salir. Solo me al ama de ves si necesita ayuda¡±, dijo Kathleen rotundamente. Sin embargo, Samuel no respondi¨® una pbra. ¡°Por cierto, ?podr¨ªa tomar prestada ropa de mujer en tu armario?¡± pregunt¨® Kathleen. Chapter 389 Chapter 389 Cap¨ªtulo 389 Cualquiera habr¨ªa hecho lo mismo ¡°De todos modos, esos son para ti¡±. La voz de Samuel era ronca. ¡°Te pagar¨¦¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°No tienes que hacerlo¡±. Sacudi¨® cabeza. ¡°Pero los voy a usar para cita con Ryder¡±. Los ojos brintes de mujer se encontraron con los de ¨¦l. Samuel estaba perplejo. ¡°Entonces d¨¦jame pagarte. Si no, se sentir¨ªa extra?o¡±, fue elentario impl¨ªcito de Kathleen. Samuel baj¨® cabeza. ¡°Solo ¨²salos. Ya que te lospr¨¦, puedes usarloso quieras¡±. Despu¨¦s de decir eso, pas¨® junto a e. ¡°Gracias. Eres una persona tan amable. Kathleen sonri¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. ?No quiero que me tomeso una persona amable! Despu¨¦s de eso, Kathleen fue a refrescarse. Sac¨® un vestido amarillo ro del armario. El vestido ten¨ªa un escote cuadrado que dejar¨ªa al descubierto su v¨ªc. Era una pieza sin mangas, y el dodillo del vestido estaba ligeramente por encima de rodi. El estilo general era fresco y juvenil. Cuando Kathleen sali¨® con ese vestido, Samuel qued¨® completamente at¨®nito al verlo. Por supuesto, ¨¦l sab¨ªa mejor que nadie lo hermosa que era. Por desgracia, se visti¨® tan hermosamente solo para salir con otro hombre. Samuel sinti¨® que estaba a punto de perder cabeza. E ciertamente sabe c¨®mo torturarme. ¡°Me voy¡±, dijo Kathleen antes de irse. Samuel trag¨® saliva y se volvi¨® para mirar por ventana. Ryder hab¨ªa venido a recoger a Kathleen y estacion¨® su auto justo en entrada. Kathleen sali¨® de casa y subi¨® al auto de Ryder. Poco despu¨¦s, los dos se fueron. Samuel empez¨® a toser de repente. La lesi¨®n que hab¨ªa sufrido no era rival para el dolor que sent¨ªa en este momento. Su rostro palideci¨® en meros segundos. Tom¨® su tel¨¦fono y m¨® a Tyson. ¡°Ve a averiguar a d¨®nde van Kathleen y Ryder para su cita¡±. Tyson se sobresalt¨®. ¡°Sra. Macari y el Sr. ?Xenakis van a tener una cita? ¡°D¨¦jate de tonter¨ªas. ?Vamos!¡± Samuel orden¨® con severidad. ¡°S¨ª.¡± Tyson inmediatamente colg¨® el tel¨¦fono. Con una mirada sombr¨ªa, Samuel m¨® al mayordomo. ¡°Ay¨²dame a cambiarme y ma a residencia Macari. Diles que voy a recoger a los ni?os. El mayordomo se sorprendi¨®. ¡°Se?or. Macari, ?sigues saliendo aunque est¨¦s lesionado? ¡°S¨ª. Preparate.¡± Samuel asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± El mayordomo no se atrevi¨® a ir en contra de su deseo, por lo que solo pudo hacer lo que Samuel le indic¨®. El encantador rostro de Samuel se volvi¨® m¨¢s solemne. Me pregunto qu¨¦ estar¨¢n haciendo ahora Kathleen y Ryder. Tan prontoo Ryder vio a Kathleen, susbios se curvaron en una sonrisa. Kathleen subi¨® al coche. ¡°Se?or. Xenakis, ?no vas a encender el auto?¡± Ryder puso en marcha el motor. ¡°?A d¨®nde vamos?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. ¡°Vamos a un resort, y est¨¢ ubicado ens afueras de ciudad. Es un resort invertido por uno de mis socioserciales. Tendr¨¢n su apertura suave hoy, as¨ª que me dijeron que hiciera una visita. Es por eso que pens¨¦ en llevarte all¨ª para rjarte un poco. Kathleen asinti¨® ante su explicaci¨®n. Parece que fecha es bastante diferente de lo que esperaba. ¡°All¨ª tienen centroserciales y lugares para cine. Apuesto a que te gustar¨¢¡±, dijo Ryder con confianzao si pudiera leer su mente. Kathleen se sinti¨® un poco avergonzada. ¡°No esperaba demasiado, en realidad¡±. ¡°Pero puedo decir que te has esforzado mucho en vestirte¡±. El hombre le dedic¨® una media sonrisa y Kathleen respondi¨® con una leve sonrisa. ¡°Simplemente estoy usando un vestido de colores brintes¡±. En verdad, ni siquiera se maquill¨® y solo se hab¨ªa aplicado l¨¢pizbial. Aun as¨ª, ya se ve¨ªa excepcionalmente impresionante. Ryder se ri¨® entre dientes. ¡°Escuch¨¦ que el Sr. Macari est¨¢ lesionado. ?El est¨¢ bien?¡± ¡°Realmente no. Todav¨ªa es dif¨ªcil saber si su mano podr¨ªa recuperarse porpleto. Incluso despu¨¦s de que se recupere, no es necesariamente que todav¨ªa pueda usar su manoo lo hizo en el pasado¡±, dijo Kathleen, sacudiendo cabeza. ¡°Qu¨¦ pena.¡± La mirada de Ryder se oscureci¨®. Kathleens apret¨® ligeramente mano. ¡°No se habr¨ªastimado si no hubiera tratado de salvarme¡±. Ryder le dirigi¨® una mirada significativa. ¡°No te culpes. Nadie deseaba que esto sucediera. En tales circunstancias, habr¨ªa hecho lo mismo para protegerte si estuviera all¨ª. Kathleen lo mir¨® fijamente sin decir una pbra. ¡°Cualquier otra persona habr¨ªa hecho lo mismo¡±, explic¨® Ryder. ?Alguien m¨¢s habr¨ªa hecho lo mismo? Kathleen mir¨® por ventana. Para Samuel, tal vez no exista tal dicho. Una hora m¨¢s tarde, finalmente llegaron al resort. Elplejo estaba animado y lleno de gente. Era obvio que acababan de iniciar el negocio. Ryder estacion¨® el auto y le dijo: ¡°Hoy es su inauguraci¨®n suave, as¨ª que no hay demasiada gente. Tambi¨¦n habr¨¢ algunos reporteros alrededor, pero por supuesto, no te har¨¦ ir frente as c¨¢maras¡±. Kathleen se qued¨® aturdida por un momento antes de volver a sus sentidos. ¡°De acuerdo.¡± Luego, se bajaron del auto juntos. Fue un dia soleado. La piel ra de Kathleen parec¨ªa brir bajo suave luz del d¨ªa. A pesar de que ten¨ªa una tez ra, no se ve¨ªa enfermiza. Su piel era ligeramente rosada y se ve¨ªao un melocot¨®n. La mirada de Ryder se volvi¨® m¨¢s oscura. Sostuvo un paraguas sobre cabeza de Kathleen. Kathleen se congel¨® por un segundo antes de responder: ¡°Gracias¡±. ¡°De nada. Por aqu¨ª¡±, dijo Ryder, sonriendo. ¡°De acuerdo.¡± Luego, sigui¨® a Ryder a recepci¨®n. ¡°Se?or. Xenakis, est¨¢s aqu¨ª. Un hombre vestido con un traje se acerc¨®. ¡°Por supuesto, tendr¨¦ que hacer una visita ya que me invitaste. ¡±Despu¨¦s de mostrarle una sonrisa al hombre, Ryder le dijo a Kathleen: ¡°D¨¦jame present¨¢rtelo. Es mi socioercial, Leonard Sullivan. Mirando a Leonard, Kathleen salud¨®: ¡°Sr. Sullivan, encantado de conocerte. Leonard estaba tan sorprendido que maldijo para sus adentros. ?Maldita sea! ?Es Kathleen! ?Por qu¨¦ vendr¨ªa con Ryder? ¡°Encantado de conocerte, tambi¨¦n¡±, fue respuesta de Leonard. Cuando Ryder m¨® a Leonard noche anterior, este ¨²ltimo pens¨® que Ryder traer¨ªa a alguien m¨¢s. Leonard no habr¨ªa esperado que viniera con Kathleen. Leonard incluso hab¨ªa preparado una habitaci¨®n para Ryder, pensando que este ¨²ltimo podr¨ªa pasar un rato agradable con su pareja. A juzgar por situaci¨®n ahora, ser¨ªa mejor que lo olvidara. Enparaci¨®n con Ryder, Samuel era a quien Leonard no pod¨ªa permitirse el lujo de ofender. Leonard luego instruy¨® a su asistente: ¡°Ve a buscars dos tarjetas que he preparado para el Sr. Xenakis. ?Dos cartas? Su asistente capt¨® inmediatamente indirecta. Pronto, su asistente trajos tarjetas de eso. Leonard le entreg¨® uno a Ryder y otro a Kathleen. ¡°Puedes decirles el n¨²mero de tu habitaci¨®n cuando gastes aqu¨ª. No hay necesidad de pagar. ¡°Gracias.¡± Ryder acept¨® tarjeta. Naturalmente, Kathleen tambi¨¦n tom¨® la tarjeta. ¡°Gracias.¡± ¡°Conseguir¨¦ a alguien que te lleve all¨ª¡±. Leonard les estaba dando una calurosa bienvenida. Luego, el personal los llev¨® a los centros tur¨ªsticos. Kathleen y Ryder se alojaban enplejos tur¨ªsticos diferentes, pero los edificios estaban uno aldo del otro. Despu¨¦s de que se fueron a sus habitaciones, Leonard m¨® instant¨¢neamente a Samuel. A pesar de su tono rtivamente tranquilo, sonabao si se regodeara con desgracia de Samuel. ¡°Se?or. Macari, tu mujer sigui¨® a Ryder a mi resort aqu¨ª. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n inexpresiva. ¡°Estoy en camino all¨ª¡±. ¡°?No dijiste que no vendr¨ªas a unirte a diversi¨®n?¡± Leonard se estremeci¨® un poco. ¡°?Crees que me dirijo all¨ª solo para unirme a diversi¨®n?¡± Samuel cuestion¨® ap¨¢ticamente. ¡°No lo parece¡±. Leonard estaba lleno de culpa de repente. ¡°Traje a Eil y Desi¡±. Samuel mir¨® a los dos ni?os sentados a sudo. ¡°Estare ahi pronto.¡± Termin¨® mada tan prontoo termin¨® sus pbras. Leonard se acarici¨® barbi mientras reflexionaba sobres pbras de Samuel. Como era de esperar de Samuel. Realmente tiene un don para ganarse el coraz¨®n de su esposa. Est¨¢ trayendo a los ni?os.T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Chapter 390 Chapter 390 Cap¨ªtulo 390 Me gustas Kathleen lleg¨® a su habitaci¨®n. Revis¨® su tel¨¦fono, solo para ver que el sistema le notificaba la ubicaci¨®n de Eil y Desi. E se congel¨® por un momento. ?Diez kil¨®metros de distancia? ?Ser¨¢ que ellos tambi¨¦n est¨¢n aqu¨ª? De hecho, Kathleen les hab¨ªa regdo a ambos dos relojes para ni?os, que ten¨ªan un sistema de seguimiento en su interior. Nunca pens¨® que los relojes ser¨ªan ¨²tiles hoy. Al mismo tiempo, Kathleen parec¨ªa saber qui¨¦n los hab¨ªa llevado all¨ª. Con ese pensamiento en mente, no pudo evitar re¨ªrse. Mientras tanto, Leonard se par¨® en entrada para darle bienvenida a Samuel. Cuando el auto se detuvo lentamente, Samuel sali¨® del veh¨ªculo. Mirando lesi¨®n en mu?eca de Samuel, Leonard pregunt¨® preocupado: ¡°?Trajiste a los ni?os aqu¨ª solo?¡± ¡ªTyson tambi¨¦n viene ¡ªdijo Samuel con frialdad. Leonard se sorprendi¨® un poco. ¡°?Tyson est¨¢ aqu¨ª para cuidar a los ni?os o a ti?¡± Con indiferencia, Samuel respondi¨®: ¡°No necesito que alguien me cuide¡±. ¡°Yo tambi¨¦n.¡± Em sali¨® del auto con Samuel. Aunque el primero todav¨ªa era un ni?o, pod¨ªa cuidarse bien. Al escuchars pbras de Em, Leonard lo mir¨® fijamente yenz¨® a reflexionar. Eil es exactamenteo su padre, incluso en forma de har. ¡°El procedimiento de registro est¨¢ hecho. Los llevar¨¦ all¨ª¡±. Leonardo sonri¨®. Samuel asinti¨® en respuesta. Con eso, Leonard y ¨¦l subieron juntos al auto. Sin demora, iniciaron su viaje y llegaron muy pronto a entrada del balneario. Sabiendo que Samuel trajo a los ni?os, Leonard reserv¨® especialmente para ellos un centro tur¨ªstico para ni?os, que proporcion¨® un peque?o parque infantil. En el patio trasero delplejo hab¨ªa toboganes, columpios y otras instciones divertidas. A Desiree le gust¨® mucho el lugar. Em, sin embargo, no estaba ni un poco interesada. Mir¨® a Samuel y dijo: ¡°Pap¨¢, yo cuidar¨¦ de Desi. Oc¨²pate de tus cosas. Dicho esto, el ni?o camin¨® en diri¨®n al columpio yenz¨® a leer un libro. Al ver eso, Leonard se cruz¨® de brazos y expres¨® con envidia: ¡°Sr. Macari, ?podr¨ªas decirme c¨®mo criar tan bien a un ni?o? Es un buen chico. ?C¨®mo me gustar¨ªa tener un hijoo ¨¦l!¡±. La mirada de Samuel se volvi¨® intensa. ¡°Nunca le he ense?ado nada¡±. Eil fue confiable y sensata desde joven. Es desgarrador verloportarse de esta manera. Un ni?o de su edad no deber¨ªa ser demasiado maduro. Espero que pueda crecer felizmente, aunque nazcao un chico. Desafortunadamente, siendo un Macari, es casi imposible para ¨¦l disfrutar de una infancia sin preocupaciones. ¡°Se?or. Macari, Kathleen vive justo aldo de esteplejo. Leonard se?al¨® otro resort no muy lejos. Elplejo donde se alojaba Kathleen era un edificio m¨¢s alto. De hecho, pod¨ªa verlos f¨¢cilmente desde su ventana. Mientras tanto, Leonard sinti¨® que ten¨ªa buenas intenciones. Samuel lo mir¨® con calma. ¡°Los traje aqu¨ª para jugar, eso es todo¡±. Al escuchar eso, Leonard pudo sentir queisura de su boca se torci¨® ligeramente. Tsk! ?Qui¨¦n creer¨ªa eso? Cualquiera que no sea tonto sabe que vino con un motivo oculto. ¡°Si es as¨ª, deber¨ªas ir y divertirte con los ni?os. Hay veh¨ªculos tur¨ªsticos el¨¦ctricos aqu¨ª. Los dejar¨¦ para que se diviertan¡±, mencion¨® Leonard. Justo despu¨¦s de decir eso, se fue. Samuel luego levant¨® cabeza para mirar el resort a lo lejos mientras frunc¨ªa losbios delgados. En ese momento, son¨® el reloj en mu?eca de Em. Era un texto de Kathleen que dec¨ªa: ?Por qu¨¦ su padre los trajo a ambos aqu¨ª? Em respondi¨®: No creo que nos haya tra¨ªdo aqu¨ª para jugar. Mami, ?t¨² tambi¨¦n est¨¢s en el resort? Ese mensaje de texto dej¨® estupefacta a Kathleen casi al instante. ?Eil tiene una intuici¨®n bastante fuerte! Kathleen: S¨ª. Em: Mami, ?est¨¢s aqu¨ª s? Kathleen: No, por supuesto. Estoy aqu¨ª con mi amigo. Em: ?Ser¨¢ nuestro nuevo pap¨¢? Kathleen estaba desconcertada pors pbras del ni?o. E respondi¨®: No. Em: De todos modos, s¨¦ lo que pap¨¢ est¨¢ haciendo al venir aqu¨ª. Kathleen ten¨ªa curiosidad, as¨ª que pregunt¨®: ?Qu¨¦ es? Em: Para detenerte. Sinti¨¦ndose desconcertada, Kathleen respondi¨®: ?Detener qu¨¦? Em: Est¨¢s viendo a alguien m¨¢s. ¨¦l est¨¢ aqu¨ª para interrumpirte, sin lugar a dudas. Un inesperado estallido de risa escap¨® de Kathleen con su texto. Kathleen: Me temo que su n puede no funcionar. Em se qued¨® sin pbras. Kathleen: ?Quieren que vaya y los encuentre? Em: No te preocupes, mami. Disfruta de tu tiempo aqu¨ª con tu amigo. Despu¨¦s de todo, t¨² y pap¨¢ est¨¢n divorciados. Kathleen sonri¨® y respondi¨®: Est¨¢ bien. ?Voy a! Em: Est¨¢ bien. Mientras tanto, Kathleen sonri¨® levemente. ?Se enojar¨¢ Samuel si sabe lo que me dijo Eil? Fue en ese momento cuando son¨® el timbre de puerta de nada. Al escuchar eso, Kathleen fue a abrir puerta. Ryder estaba parado afuera. Cambi¨® su atuendo de hace un tiempo a su ropa casual. Justo ahora, vest¨ªa un traje, luciendo extremadamente profesional. Despu¨¦s de cambiarse a un atuendo diferente, se ve¨ªa a¨²n m¨¢s elegante. Salgamos a dar una vuelta. Entonces, podemos almorzar juntos despu¨¦s¡±. Ryder le dedic¨® una sonrisa. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen asinti¨®. E empac¨® sus cosas y lo sigui¨®. Luego fueron al patio trasero y se marcharon en el veh¨ªculo tur¨ªstico el¨¦ctrico. Su veh¨ªculo pas¨® por dnte delplejo donde se alojaba Samuel. En ese momento, Samuel estaba en el segundo piso y los vio desde ventana. Sus ojos se volvieron maliciosamente inyectados en sangre mientras los observaba desde arriba. Sab¨ªa que no ten¨ªa derecho a ponerse furioso.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Sin embargo, no pod¨ªa contrr sus emociones. ¡°Se?or. Macari, es hora de que tomes tu medicina¡±. Tyson se acerc¨® con un vaso de agua. Respondi¨® bruscamente: ¡°Lo tomar¨¦ despu¨¦s deer. Ve y trae a Eil y Desi aqu¨ª. Vamos a almorzar juntos¡±. ¡°Por supuesto.¡± Tyson asinti¨®. Luego, baj¨®s escaleras y les pidi¨® a los dos ni?os que se prepararan. Un momento despu¨¦s, Samuel tambi¨¦n baj¨®. ¡°?Pap¨¢! Solo he estado jugando por un tiempo. Todav¨ªa quiero jugar¡±, se quej¨® Desiree. Suavemente, Samuel respondi¨®: ¡°S¨¦ una buena chica. Vamos aer primero. ¡°Pero no tengo hambre¡±. La ni?a se palme¨® el est¨®mago. De hecho, acababan deer cuando Samuel fue a buscarlos antes. ¡°Tendr¨¢s hambre m¨¢s tarde. Vamos¡±, respondi¨® Samuel, su mirada se oscureci¨® ligeramente. Despu¨¦s de dar suentario, agarr¨® mano de Desiree y se fue. Tyson y Em los siguieron de cerca mientras se dirig¨ªan a su destino. Este ¨²ltimonz¨® un suspiro interiormente. Por otrodo, Ryder llev¨® a Kathleen a deambr por el lugar. Ambos no estaban hambrientos todav¨ªa. El paisaje all¨ª era impresionante. Mientras el agua briba bajo luz del sol, elgo se ve¨ªa impresionante. Adem¨¢s, el resort no estaba abierto al p¨²blico oficialmente, por lo que el lugar no estaba lleno de gente y estaba extraordinariamente tranquilo. Despu¨¦s de estacionar el Carin en un lugar sombreado, Ryder mir¨® hacia elgo y le pregunt¨® a Kathleen: ¡°?C¨®mo te sientes?¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Es bastante agradable. El paisaje es pintoresco. Adem¨¢s, aqu¨ª no hay mucha gente, por lo que es muy rjante¡±. Sab¨ªa que te gustar¨ªa estar aqu¨ª. Una amplia sonrisaenz¨® a formarse en el hermoso rostro de Ryder. Parec¨ªa genuino e inocente,o un ni?o, cuando sonre¨ªa. Al darse cuenta de eso, Kathleen se sorprendi¨®. ¡ªRyder, ?te gusto? Qued¨® at¨®nito por su pregunta franca. ¡°No tienes que mirarme as¨ª. No soy est¨²pido, y est¨¢s actuando demasiado obvio¡±, dijo Kathleen en voz baja. ¨¦l mir¨® con una mirada intensa. ¡°A juzgar por tu franqueza, asumo que no est¨¢s interesado en m¨ª en absoluto, ?verdad?¡± La pregunta inesperada tambi¨¦n aturdi¨® a Kathleen. ¡°?Por qu¨¦ lo dices?¡± ¡°Si te gusto, te dar¨ªa mariposas en el est¨®mago alienzo de nuestra rci¨®n. Sin embargo, no eres t¨ªmido conmigo al preguntarme algo tan directo. Por lo tanto, estoy seguro de que no te agrado¡±, murmur¨® Ryder con franqueza. E asinti¨®, confirmando su dedi¨®n. ¡°Lo siento Ryder. No me gustas. El hombre se ri¨® entre dientes y respondi¨®: ¡°Kathleen, me gustas desde hace mucho tiempo¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Kathleen se qued¨® at¨®nita al escuchar eso. ¡°He visto tu actuaci¨®n en el escenario cuando fui a tu escu en el pasado. Desde ese d¨ªa, me he enamorado de ti. Sin embargo, sabiendo lo que pas¨® entre t¨² y Samuel, decid¨ª no interferir¡±, explic¨® Ryder con voz ronca. Chapter 391 Chapter 391 Cap¨ªtulo 391 Parecen una familia Kathleen suspir¨® con tristeza. ¡°Perd¨ª mis recuerdos¡±. Se hab¨ªa olvidado des personas y los recuerdos de su pasado, por lo ques pbras de Ryder desconcertaron. Dio una sonrisa pensativa. ¡°Estar limitado por los recuerdos no es algo bueno. La gente cambia; puede que no te guste algo que te gustaba cuando eras m¨¢s joven, ?verdad? E le devolvi¨® sonrisa. ¡°Eso tiene sentido, pero a veces los cambios pueden ser dif¨ªciles¡±. ¡°A menos que hayas recuperado tus recuerdos¡±. Su sonrisa se volvi¨® astuta. ¡°?Est¨¢s tratando de sondear si mis recuerdos han regresado?¡± Kathleen se ri¨® entre dientes. Se congel¨®. ¡°Ahorra tu tiempo. No recuerdo nada todav¨ªa. E le dio una sonrisa p¨¢lida. ¡°?Crees que esta es una oportunidad dada por Dios para reencarnar? Tienes una pizarra limpia y un nuevoienzo, por lo que no est¨¢s atado por emociones pasadas¡±. E solt¨® una carcajada y ¨¦l cerr¨® su mano sobre de e. ¡°Me gustas. ?Sientes lo mismo por m¨ª?¡± Iba a responderle cuando escuch¨® voz de Desiree detr¨¢s de e. ¡°?Mami!¡± La voz de ni?a tembl¨® cuando vio a Kathleen. Kathleen apart¨® mano de de Ryder y sali¨® del coche. Desiree hizo lo mismo y corri¨® hacia e. ¡°Mami, eres tan hermosa.¡± Sus ojos se llenaron de asombro y admiraci¨®n. ?No es de extra?ar que a todos les guste mam¨¢! Los ojos de Samuel absorbieron belleza de Kathleen, y su garganta se movi¨®o un trago. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢n aqu¨ª?¡± Kathleen se hizo inocente. ¡°Pap¨¢ nos trajo aqu¨ª¡±. Desiree mir¨® hacia atr¨¢s, al veh¨ªculo tur¨ªstico el¨¦ctrico. Kathleen sigui¨® su mirada y desvi¨® mirada tan prontoo se encontr¨® con los ojos oscuros de Samuel. Samuel sigui¨® el ejemplo de Ryder y sali¨® del auto. Mir¨® mu?eca del primero y sinti¨® que estaba siendo descuidado con su herida, a pesar de que estaba usando equipo de proti¨®n. ¡°Mami, por favor ha con pap¨¢. Su mano est¨¢stimada, pero no est¨¢ descansando adecuadamente¡±, brome¨® Desiree. Kathleen sostuvo su diminuta mano. ¡°No creo que pueda persuadirlo de lo contrario¡±. Si pudiera, ¨¦l no estar¨ªa aqu¨ª ahora. Samuel se ar¨® garganta. N?velDrama.Org content rights. ¡°Bueno, no lo intentaste¡±. Levant¨® mirada y sonri¨®, pero sonrisa nunca lleg¨® a sus ojos. ¡°?No te dije que descansaras antes de salir de casa hoy?¡± Samuel permaneci¨® en silencio. Ryder dio un paso adnte. ¡°Encantado de conocerlo, Sr. Macar¨ª¡±. La mirada fr¨ªa volvi¨® a los ojos de Samuel. ¡°El cer es m¨ªo, Sr. Xenakis. ¡°T¨² debes ser Desi. Soy Ryder Xenakis. Extendi¨® su mano hacia Desiree. E lo mir¨® con ojos brintes. ¡°Es usted muy guapo, Sr. Xenakis. ¨¦l ri¨®. Y t¨² eres muy adorable. Samuel resopl¨® por lo bajo. E parpade¨®. ¡°Se?or. Xenakis, ?eres el novio de mam¨¢? Ryder vacil¨® antes de re¨ªrse. ¡°No todav¨ªa.¡± Desiree suspir¨® furtivamente aliviada y tir¨® de su brazo. ¡°Tengo hambre, Sr. Xenakis. ¡°Est¨¢ bien, te traer¨¦ algo deer¡±. Se inclin¨® para toma en sus brazos. Era un bulto c¨¢lido y suave, que provocaba sus instintos paternales y anba su t¨ªpica indiferencia hacia los ni?os. Su vida ser¨ªa m¨¢s satisfactoria si pudiera tener una hija tan linda y encantadora. Kathleen se acerc¨® a ellos mientras Ryder se dirig¨ªa hacia su coche con Desiree. ¡°D¨¦jame lleva mientras conduces¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± ¨¦l le dedic¨® una sonrisa. Kathleen estaba a punto de llevarse a Desiree cuando una chaqueta de traje aterriz¨® en su regazo. La cabeza de Kathleen se levant¨® de golpe y vio a Samuel vistiendo solo su camisa negra, sus ojos m¨¢s oscuros mientras miraba fijamente antes de volverse para irse. Su falda corta se habr¨ªa subido con Desiree en su regazo, mostrando m¨¢s de lo previsto. Kathleen mir¨® chaqueta hecha a medida y se le escap¨® una risa suave. ¡°Vamos¡±, le dijo a Ryder despu¨¦s de colocar a Desiree en su regazo. ¨¦l asinti¨® y se alej¨® con Kathleen y Desiree. En ese momento, Em se volvi¨® hacia Samuel. ¡°?Pap¨¢?¡± ¡°Conduce, Tyson¡±. La mirada de Samuel era dura. Tyson se sorprendi¨® porque esperaba que Samuel maltratara a Kathleen del auto de Ryder, pero en cambio, Samuel se quit¨® chaqueta del traje y se dio. Fue desconcertante. Tyson los sigui¨® desde distancia, y Ement¨® despu¨¦s de verlos a los tres en el auto: ¡°Parecen una familia¡±. El hermoso rostro de Samuel se oscureci¨® y frunci¨® el ce?o, y Tyson suplic¨® para sus adentros. No diga m¨¢s, Sr. Eil, o el Sr. Macari podr¨ªa romperse un vaso sangu¨ªneo por ira. La mirada de Samuel se agudiz¨®, sin dejar nunca el coche dnte de ellos. ¡°?Es Desi una traidora?¡± Em ech¨® un vistazo al perfilteral de su padre. ¡°Despu¨¦s de todo, Sr. Xenakis parece amable. Samuel ten¨ªa el ce?o m¨¢s negro del mundo en su rostro, y Tyson quer¨ªa llorar en el asiento dntero. Pronto llegaron al restaurante, y los clientes pod¨ªan elegir entre buffet o a carta. Un hombre del calibre de Samuel y Ryder, naturalmente, optar¨ªa por un men¨² a carta. Sin embargo, Desiree ten¨ªa otros nes. ¡°Quiero estilo buffet. Tiene muchas opciones¡±, der¨® ni?a. Rara vez ten¨ªa oportunidad de hacer una excursi¨®n por razones de salud y seguridad. Estaba resuelta a aprovechar al m¨¢ximo su nueva libertad y pasar un buen rato. Los adultos adoraban, as¨ª que pod¨ªa tener lo que quisiera. Coincidentemente, Leonard estaba parado en entrada y ten¨ªa una expresi¨®n extra?a cuando los vio. ¡°Se?or. Sullivan¡±, salud¨® Desiree c¨¢lidamente. Leonard inmediatamente extendi¨® mano y tom¨® en sus brazos. ¡°Ah, mi princesa, ?est¨¢s aqu¨ª para cenar?¡± E asinti¨® y not¨® que hab¨ªa una hermosa dama de cabello largo parada junto a ¨¦l. La dama pareci¨® sorprendida al ver que Leonard manejaba a un ni?o con facilidad yent¨®: ¡°No sab¨ªa que le gustaban los ni?os, Sr. Sullivan. ¨¦l mir¨® de reojo y solt¨®: ¡°?Alguna vez dije que no me gustaban?¡± E se qued¨® desconcertada. No, no lo hizo. ¡°Se?or. Macari, Sr. Xenakis¡±, salud¨® Leonard. Desiree intervino indignada: ¡°Sr. Sullivan, ?por qu¨¦ no incluyeste a mam¨¢? ¡°Porque no estoy seguro de c¨®mo dirigirme a e apropiadamente¡±. ¨¦l sonri¨® ir¨®nicamente. ¡°Pap¨¢ dijo que mam¨¢ est¨¢enzando su propia empresa, as¨ª que puedes ma Sra. Johnson¡±, dijo sin pesta?ear. ¡°Bueno, ?no eres inteligente?¡± Se ri¨® y desvi¨® mirada hacia Kathleen. ¡°Mis disculpas, Sra. Johnson, realmente no sab¨ªa c¨®mo dirigirme a usted¡±. E esboz¨® una sonrisa p¨¢lida. ¡°Normalmente no tendr¨ªas este problema¡±. ¡°Precisamente, los problemas se acumn a medida que se hace tarde¡±, asinti¨®. Kathleen mantuvo su sonrisa y se?al¨® a mujer que estaba a sudo. ¡°?Y usted es?¡± La tom¨® por sorpresa y se present¨®. ¡°Soy Kelly Hoover¡±. Kathleen arque¨® una ceja. ¡°?Tu apellido es Hoover?¡± E asinti¨®. Qu¨¦ casualidad. Chapter 392 Chapter 392 Cap¨ªtulo 392 Las cejas del forastero Samuel se juntaron cuando escuch¨® su apellido. ¡°?Cu¨¢l es su rci¨®n entre ustedes?¡± Los ojos de Leonard se varon en ¨¦l. ¡°No tenemos uno¡±. La mirada de Kelly se oscureci¨® notablemente. ¡°S¨ª, solo somos amigos¡±. Kathleen le dirigi¨® una mirada mordaz. No parece que sean solo amigos t¨®nicos. ¡°Entremos, mami. Tengo hambre.¡± Desiree hizo un puchero. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Puede bajar a Desi, Sr. Sullivan. E puede caminar s¡±. Leonard hizo lo que le dijo y Desiree tom¨® mano de Kathleen. ¡°Quiero camarones, mami¡±. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen sonri¨® y llev¨® a Desiree al interior. Mientras tanto, Samuel mir¨® a Em y le pregunt¨® con voz profunda y afectuosa: ¡°?No tienes hambre?¡±. ¡°Soy un hombre; Puedo soportar el hambre por un rato¡±, respondi¨® Em con sensatez, agarrando otra mano de Samuel. La mirada de Samuel se suaviz¨®. ¡°Est¨¢ bien, ven conmigo. Iremos a buscar a mami y a Desi. ¡°?De acuerdo!¡± El peque?o asinti¨® con entusiasmo. Leonard sonri¨® a Ryder. ¡°¨¦l tiene unpa?ero de . ?T¨² que tal?¡± Ryder gru?¨® suavemente y entr¨® en el restaurante. Entonces, Leonard se volvi¨® hacia Kelly. ¡°Puedes manejar a tus padres solo, ?s¨ª? Entonces no subir¨¦. Sus padres tambi¨¦n estaban aqu¨ª en el segundo piso. E dijo: ¡°Si no te presentas conmigo, voy a recibir untigazo en lengua¡±. La expresi¨®n de Leonard se enfri¨®. ¡°Kelly, creo que lo he dejado muy ro¡±. ¡°No voy a torcer tu brazo aqu¨ª, Leonard. Esto no es una indicaci¨®n de que me gustas. No te habr¨ªa conocido si mi familia no me hubiera presionado¡±, afirm¨®. ¡°Para ser ro, es lo mejor si no tienes sentimientos por m¨ª. No quiero ning¨²n problema. Por favor, dile a tus padres que dejen de intentar emparejarnos a los dos¡±, dijo con naturalidad. Kelly se eriz¨® de indignaci¨®n. ¡°?Crees que mis padres son los ¨²nicos culpables? ?Por qu¨¦ no le dices eso a tu abuelo tambi¨¦n? Leonard simplemente mir¨®rgamente. ¡°Debo haber estado ciego para enamorarme de ti. Eras un cobarde hace siete a?os, y eres peor siete a?os despu¨¦s. ?No eres m¨¢s que un pedazo de basura!¡± escupi¨® enojada antes de irse. Su mirada se oscureci¨®. E tiene algo de valor para marme basura. No es misma persona que era hace siete a?os. ?Alguien reencarn¨® en su cuerpo? Sol¨ªa ser mansa y linda, y esa versi¨®n de e es preferible a su personalidad en este momento. Leonard se ajust¨® corbata y se dirigi¨® hacia Samuel. Mientras tanto, Kathleen dej¨® que Desiree sostuviera un to mientras vert¨ªasidas favoritas de Desiree en ¨¦l, y Desiree miraba con los ojos muy abiertos. Kathleende¨® el cuello para mirar a su hijo. ¡°?Qu¨¦ le gustar¨ªa?¡± ¡°No soy exigente¡±, respondi¨®.T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. ¡°Pap¨¢ dijo queiera prote¨ªnas y vegetales para crecer m¨¢s alto¡±. E sonri¨®. ¡°Tiene raz¨®n, y tambi¨¦n deber¨ªas beber m¨¢s leche¡±. ¡°Mami, ?crees que llegar¨¦ a ser tan altoo pap¨¢?¡± pregunt¨® Em ansiosamente. ¡°Por supuesto, ¨¦l es tu pap¨¢, y t¨² eres su hijo. Ser¨¢so ¨¦l cuando seas grande¡±. E ri¨®. ¨¦l encontr¨® su mirada directamente. ¡°Mami, quieroida que me haga crecer¡±. ¡°Ya viene.¡± Kathleen le prepar¨® un to y mir¨® mano herida de Samuel. Em capt¨® mirada y le dijo a Leonard: ¡°Sr. Sullivan, ?te importar¨ªa pa?arnos a Desi y a m¨ª a mesa de all¨ª? ¡°Oh, por supuesto.¡± Dud¨® antes de llevar a los ni?os all¨ª. Kathleen no quer¨ªa molestar a Leonard, pero Samuel habl¨®. ¡°?Qu¨¦ deber¨ªaer?¡± Eso hizo que e se quedara quieta y con ¨¦xito devolvi¨® su atenci¨®n a ¨¦l. ¡°Dijiste que no te escucho. Estoy lesionado ahora y no s¨¦ qu¨¦er. Deber¨ªas decidir por m¨ª. ¡°Esto no es escucharme. Esto es esvitud¡±, resopl¨®. Cogi¨® un to y tom¨® cucharadas de verduras. ¡°Estas.¡± Samuel acept¨® el to y no mostr¨® una pizca de molestia. ¡°Gracias.¡± Con mucho gustoer¨ªa cualquier cosa que e le pusiera dnte, incluso si fuera veneno. Llevaba un to repleto de una variedad de verduras y estaba de pie junto a Kathleen. Sus cejas se fruncieron. ¡°?No vas a sentarte y empezar aer?¡± ¡°Esperando por ti.¡± Su respuesta fue concisa. ¡°No es necesario, ve con Eil y Desi en su lugar. Es mejor cuidar a los ni?os nosotros mismos y no molestar a otras personas. Estar¨¦ all¨ª en un minuto. ?Otra gente? Las cejas de Samuel se levantaron. ¡°?Es Ryder un extra?o?¡± E lo mir¨® con los brazos cruzados sobre el pecho. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± Permaneci¨® en silencio. Mis pensamientos no importan. Lo que m¨¢s importa es lo que piensas. ¡°Date prisa¡±, inst¨® Kathleen y se movi¨® para tomar sus tos favoritos. La atenci¨®n de Samuel se centr¨® en Ryder que se acercaba a ellos y no se movi¨® ni un cent¨ªmetro. Los ojos de Ryder se entrecerraron. ¡°Se?or. Macari, ?te est¨¢s convirtiendo a una dieta vegetariana?¡± ¡°Kathleen tom¨® esto para m¨ª¡±, respondi¨® Samuel con frialdad. Ryder esboz¨® una sonrisa. ¡°Ah, Srta. Johnson, ?por qu¨¦ no me haces un to a m¨ª tambi¨¦n? ¡°Tienes dos manos perfectas¡±, dijo Samuel. Ryder hab¨ªa estado irritando sus nervios durante bastante tiempo. Kathleen dijo: ¡°H¨¢galo usted mismo, Ryder. Solo lo hice por Samuel porque est¨¢ incapacitado¡±. ¡°Debe estar bien. Ojal¨¢ yo tambi¨¦n hubiera sido herido. Ryder suspir¨®. Samuel ten¨ªa un ce?o fruncido permanente en su rostro. ¡°Disparates. Nadie desea salirstimado¡±, reprendi¨®. Especialmente no en sus manos. ¡°Ese no es siempre el caso¡±. Ryder sonri¨® y sus ojos se varon en Samuel. La expresi¨®n de Samuel era una m¨¢scara de piedra, y Kathleen los ignor¨® mientras se preparaba un to y se daba vuelta para irse. Samuel le pis¨® los talones inmediatamente. Ryder se apresur¨® a tomar algo deida y los alcanz¨®. ¡°Aqu¨ª, mami¡±, grit¨® Em. Kathleen se acerc¨® a ¨¦l y se sent¨® con Desiree y Em a cadado de e. Samuel, Ryder y Leonard se sentaron uno aldo del otro. Una des manos de Samuel estaba fuera de servicio, por lo que solo pod¨ªaer con un tenedor. Afortunadamente, Kathleen hab¨ªa tomadoida f¨¢cil de pinchar con un tenedor. Leonard brome¨®: ¡°?La dieta vegetariana es realmente opci¨®n correcta para usted, Sr. ?Macar¨ª? ¡°Ci¨¦rralo.¡± Samuel no estaba de humor. Kathleen mir¨® el to de todos y sinti¨® una punzada de culpa. Admiti¨® que quer¨ªa vengarse de Samuel, pero que tener solo vegetales no ser¨ªa suficiente. ¡°Mami, quiero camarones¡±, pidi¨® Desiree, y Kathleen se los pel¨®. Samuel quer¨ªa ayudar a Desiree e instintivamente extendi¨® mano antes de recordar que estaba herida. ¡°D¨¦jame.¡± Ryder acerc¨® el to a ¨¦l y se hizo cargo de tarea de pr los camarones para ni?a. Kathleen no se perdi¨® los ojos de Samuel que se oscurec¨ªan cuando dej¨® caer mano sin decir nada, y sinti¨® que su coraz¨®n se contra¨ªa con una emoci¨®n inexplicable. Ryder termin¨® de pr los camarones y los coloc¨® frente a Desiree. ¡°Gracias Se?or. Xenakis¡±, dijo. Su rostro se dividi¨® en una c¨¢lida sonrisa. ¡°Dime si quieres m¨¢s¡±. ¡°De acuerdo.¡± E asinti¨®. Samuel hab¨ªa perdido el apetito duranteida, pero sigui¨® adnte por el bien de su orgullo. Ya era tarde cuando terminaron de cenar. ¡°Mami, quiero pasar noche contigo¡±. Desiree tir¨® de mano de Kathleen. Chapter 393 Chapter 393 Cap¨ªtulo 393 Eres una buena persona Kathleen sonri¨®. ¡°De acuerdo.¡± Desiree mir¨® a Em. ¡°?Qu¨¦ hay de ti, Eil? ?Quieres venir con nosotros?¡± Em mir¨® a Samuel mientras el primero negaba con cabeza. ¡°Le har¨¦pa?¨ªa a pap¨¢¡±. Samuel estaba at¨®nito y dijo en voz baja: ¡°No tienes que preocuparte por m¨ª¡±. Em fue muy considerado. ¡°Pero nadie est¨¢ aqu¨ª para cuidar a pap¨¢¡±. Samuel acarici¨® cabeza de Em. ¡°No necesito que nadie me cuide¡±. Tyson pronunci¨® en voz baja: ¡°Todav¨ªa estoy aqu¨ª¡±. Em lo mir¨® sin decir pbra. Tyson estaba at¨®nito. Tal vez deber¨ªa haberme quedado en silencio. Estoy seguro de que Eil tiene sus nes. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Samuel ramente. Em vacil¨® por un breve momento. ¡°Bien entonces. Me quedar¨¦ con mami esta noche¡±. ?De cualquier manera, no dejar¨¦ que mam¨¢ tenga oportunidad de tener una cita con Ryder! Ryder sonri¨®. No hab¨ªa forma de que los ni?os tuvieran ms intenciones. Solo quer¨ªan que sus padres volvieran a estar juntos. Kathleen sonri¨®. ¡°No te preocupes; Tyson ha sido amigo de tu pap¨¢ durante muchos a?os. Conoce muy bien el temperamento de tu pap¨¢. Estoy seguro de que puede cuidar bien de tu pap¨¢. Em suspir¨®. Tyson no entiende a pap¨¢ en absoluto. Si lo hubiera hecho, no habr¨ªa dicho nada antes. Kathleen tir¨® de Em y Desiree. ¡°Vamos.¡± ¡°Les enviar¨¦ ropa m¨¢s tarde¡±, dijo Samuel con voz profunda. E asinti¨®.T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. ¡°De acuerdo.¡± Ryder sonri¨®. ¡°Te enviar¨¦ a casa ya que nos quedamos cerca¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Gracias.¡± La mirada de Samuel se volvi¨® sombr¨ªa. ?Tambi¨¦n vivimos cerca unos de otros! Kathleen llev¨® a Em y Desiree al auto de Ryder y se subi¨®. Ryders llev¨® al resort. Observ¨® a Kathleen bajarse de su coche. ¡°Ir¨¦ a verte m¨¢s tarde para continuar donde lo dejamos antes durante el d¨ªa¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita durante un rato. No mucho despu¨¦s, record¨® que Samuel y los dem¨¢s hab¨ªan llegado antes de que tuviera oportunidad de responder a su pregunta. E lo mir¨®. ¡°En realidad, puedo darte una respuesta ahora mismo¡±. Ryder sonri¨® con una expresi¨®n amable. ¡°Espero que puedas tomarte tu tiempo para pensarlo y responderme sin distriones. Te esperar¨¦.¡± Despu¨¦s de eso, dio media vuelta y se fue. La impotencia estaba escrita en todo el rostro de Kathleen. ¡°Vamos¡±, les dijo a Em y Desiree. Los llev¨® a los dos adentro. Despu¨¦s de un tiempo, son¨® el timbre. Al escuchar eso, fue a abrir puerta. Samuel estaba de pie en puerta, con una bolsa en mano izquierda. Hay algo de ropa para los ni?os y para ti en bolsa. E estaba sorprendida. ¡°?Tambi¨¦n preparaste ropa para m¨ª?¡± El asinti¨®. E lo mir¨® con frialdad. ¡°Samuel, ?sab¨ªas que estaba aqu¨ª con Ryder desde el principio?¡± Samuel se congel¨®. ¡°Gracias.¡± Despu¨¦s de tomar bolsa, cerr¨® puerta. E se ri¨® exasperada. Lo que est¨¢ haciendo es completamente innecesario. Em inclin¨® cabeza para mira. Mami se ve feliz. Desiree se volvi¨® curiosa. ¡°Mami, ?de qu¨¦ te r¨ªes?¡± ¡°Me estoy riendo de un tonto. Venir; vamos a limpiarnos¡±, respondi¨® e con una sonrisa amable. ¡°De acuerdo.¡± Con eso, los llev¨® a ducha. Despu¨¦s de eso, los arrop¨® y los pa?¨®. Desiree hab¨ªa estado jugando toda tarde, por lo que ya estaba agotada. Pronto, se qued¨® dormida. Despu¨¦s de eso, Em y Kathleen haron. Em pregunt¨® con curiosidad: ¡°Mami, ?te gusta el Sr. ?Xenakis? Kathleen se sorprendi¨® y respondi¨® con una media sonrisa: ¡°?Qu¨¦ piensas?¡± Dijo en voz baja: ¡°Es muy amable y muy paciente con Desi. Pap¨¢ finalmente ha conocido a un oponente digno¡±. E se ri¨® levemente. ¡°Entonces, ?ese fue Desi y tu motivo hoy?¡± Em estaba avergonzado. Volvi¨® a preguntar con curiosidad: ¡°Mami, ?te vas a juntar con ¨¦l?¡±. E sacudi¨® su cabeza. ¡°No. No me gusta, pero es cierto que es un buen tipo. Ninguna mujer puede resistirse a los hombres que son amables¡±. Em pregunt¨® vte: ¡°?Pap¨¢ es amable?¡± ¡°No lo es, y de alguna manera, su dulzura me asusta¡±, respondi¨® e. Em no pod¨ªa entender. ¡°?Por qu¨¦?¡± E suspir¨®. ¡°Yo tampoco lo entiendo. No s¨¦ por qu¨¦ le tengo tanto miedo¡±. Me asusto cuando est¨¢ cerca, cuando es amable conmigo y mirada oscura y peligrosa en sus ojos. E no sab¨ªa qu¨¦ hacer. Aunque Em era inteligente, tampoco pod¨ªa entender. Como era de esperar, los adultos sonplicados. ¡°Mami, deber¨ªas ir a conocer al Sr. Xenakis. Cuidar¨¦ de Desi ¡ªdijo despu¨¦s de un rato de contemci¨®n. Kathleen se sent¨® y lo mir¨®. ¡°?C¨®mo te volviste tan considerado?¡± ¡°Eso es porque t¨² y pap¨¢ est¨¢n ocupados. Adem¨¢s, soy el hermano mayor¡±, respondi¨®. E lo atrajo hacia sus brazos. Pero t¨² tambi¨¦n eres un ni?o. Eres mi hijo. El rostro de Em se puso rojo. Esto es un poco vergonzoso, peroo era de esperar, el olor de mam¨¢ es diferente al de pap¨¢. El de Samuel era masculino, mientras que el de Kathleen era gentil. ¡°Est¨¢ bien, mami. Puedo manejarlo.¡± Fue desgarrador verlo ser tan pensativo. Kathleen le dio unas palmaditas en cabeza. ¡°De acuerdo. Volver¨¦ muy pronto.¡± El asinti¨®. ¡°Mmm¡±. E lo solt¨® y ¨¦l se tumb¨® en cama. Despu¨¦s de eso, e lo cubri¨® con una manta. Estar¨¦ abajo. Ll¨¢mame si me necesitas¡±. El asinti¨®. ¡°De acuerdo.¡± E baj¨® cabeza y bes¨® a Em en frente antes de irse. Em dej¨® escapar un suspiro. La vida es dura. Aunque quiero que mam¨¢ y pap¨¢ est¨¦n juntos, mam¨¢ dijo que le tiene miedo a pap¨¢, as¨ª que tal vez no tengan ninguna posibilidad de volver a estar juntos. He hecho mi mejor esfuerzo. Kathleen sali¨® al patio. Ryder estaba parado debajo de un ¨¢rbol. Fue una noche fria. E camin¨® hacia ¨¦l. Ryder. Al o¨ªr su voz, se volvi¨® lentamente. ¡°?Est¨¢n los ni?os dormidos?¡± E asinti¨®. ¡°S¨ª. En realidad, ya te he dado mi respuesta a tu pregunta. Ryder sonri¨® levemente. ¡°Quer¨ªa escucharlo de ti en persona¡±. E lo mir¨® con calma. ¡ªRyder, no me gustas. Eres un chico muy dulce y gentil, pero, lo siento, no tengo sentimientos por ti¡±. ¨¦l sonri¨®. ¡°Bueno, ya esperaba eso¡±. Kathleen lo mir¨® profundamente. ¡°Lo siento. Solo ed¨ª a tener una cita contigo por Charles. T¨² lo sabes.¡± La mirada de Ryder era oscura pero amable. ¡°Kathleen, ?realmente nunca consideraste salir con otros chicos? Solo sabr¨¢s qui¨¦n te queda mejor despu¨¦s de conocer a diferentes hombres¡±. E respondi¨® con frialdad: ¡°Ryder, no es que no tengas agas para hacerlo o que piense demasiado ens cosas. Es solo que no me gusta. No me gusta forzarme. Adem¨¢s, no quiero atraer m¨¢s problemas dando otro paso adnte. Prefiero paz. Eso es todo.¡± Ryder mir¨® con una media sonrisa. ¡°Respeto todas tus decisiones. Sab¨ªa que dir¨ªas eso, pero a¨²n ten¨ªa que preguntar para poder renunciar a ti porpleto. De verdad me gustas mucho.¡± Hab¨ªa una mirada sincera en los ojos de Kathleen. ¡°Gracias por gustarme. Eres un buen hombre. Estoy seguro de que encontrar¨¢s a alguien que te guste a quien tambi¨¦n le gustes¡±. Sonri¨® cuando pregunt¨®: ¡°?Ser¨¢ Samuel el que elijas al final?¡± E neg¨® con cabeza en su lugar. ¡°No s¨¦. Chapter 394 Chapter 394 Cap¨ªtulo 394 Alguien est¨¢ enojado Ryder se ri¨® de exasperaci¨®n. ¡°Ya que est¨¢s diciendo que el futuro es incierto, ?por qu¨¦ me rechazas tan r¨¢pido?¡± Kathleen respondi¨® impotente: ¡°Eso es porque s¨¦ que no me enamorar¨¦ de ti. Adem¨¢s, no quiero que pierdas el tiempo por mi culpa. Ya tienes treinta y cinco a?os, ?no? ¨¦l ri¨®. ¡°Ja ja. ?Soy tan viejo? Kathleen se sonroj¨®. ¨¦l mir¨®. ¡°Samuel tiene treinta y tres. Solo tenemos dos a?os de diferencia¡±. E no pudo evitar burse: ¡°Suenaso si quisieras juntarte con ¨¦l¡±. ¨¦l mir¨® pensativo. ¡°Kathleen, puedes rechazarme, pero tengo derecho a que me sigas gustando¡±. E se qued¨® sin pbras. Dijo suavemente: ¡°No creo que sea doloroso esperar a alguien. Te conozco desde que ten¨ªa veintid¨®s a?os. Aunque mi confesi¨®n esta vez ha fado, no me rendir¨¦¡±. ¡°T¨²¡­¡± Ya no sab¨ªa qu¨¦ decir. ?Podr¨ªa ser que mi rechazo no fue lo suficientemente directo? No ten¨ªa otra opci¨®n. ¡°Como quieras. De todos modos, es asunto tuyo. Ryder dej¨® escapar una risa profunda. ¡°Est¨¢s bien. Este es mi negocio.¡± No tuvo m¨¢s remedio que decir con rectitud: ¡°Sin embargo, espero que no afectes mi vida¡±. ¨¦l sonri¨® ramente. ¡°No pareces severo en absoluto, aunque puedo ver que lo intentas. Al contrario, te ves adorable¡±. La exasperaci¨®n estaba escrita en todo su rostro. ¡°?Es eso as¨ª? Sin embargo, mucha gente me ten¨ªa miedo en el pasado¡±. ¡°?C¨®mo alguien a quien le gustas puede tenerte miedo? A los ojos de alguien a quien le gustas, eres adorable ¡ªrespondi¨® con una media sonrisa. E frunci¨® losbios. ¡°Har¨¦ todo lo posible para ser m¨¢s estricto pr¨®xima vez¡±. ¨¦l ri¨®. ¡°?Hacia mi?¡± E asinti¨® con fervor. Ryder entrecerr¨® los ojos hacia e. ¡°Puede que no lo sepas, pero me gustans chicas que pueden ser tanto adorableso feroces¡±. Su amable sonrisa bajo suave luz de luna no parec¨ªa estar bromeando en absoluto. E se sonroj¨®. ¨¦l sonri¨® y abraz¨® de repente mientras le susurraba al o¨ªdo: ¡°Buenas noches. No me arrepiento de haberte confesado mis sentimientos. Incluso si te enamoras de otra persona y te casas con ¨¦l alg¨²n d¨ªa, no me arrepentir¨¦ de nada. S¨¦ que los sentimientos no se pueden forzar, pero al menos lo he intentado¡±. Despu¨¦s de eso, ¨¦l solt¨®. Se par¨® debajo del ¨¢rbol mientras lo miraba irse con un brillo en los ojos. En ese momento, escuch¨® algunos movimientos cerca de e. Kathleen pregunt¨® sin mirar atr¨¢s: ¡°Has estado observando durante mucho tiempo, ?no es as¨ª?¡± Samuel murmur¨® con voz baja: ¡°Solo estoy aqu¨ª para ver a los ni?os. No quise ver eso. E cambi¨®. ¡°Samuel, no est¨¢s siendo honesto en absoluto¡±. Mir¨® sus ojos oscuros y murmur¨® en voz baja: ¡°?Qu¨¦ hay de ti? ?Est¨¢s siendo honesto? E frunci¨®. ¡°?Te atreves a admitir que todav¨ªa sientes algo por m¨ª?¡± le pregunt¨® con su voz ronca. E se burl¨®, ¡°?Qu¨¦? ?Quieres que admita que todav¨ªa siento algo por ti? ?Ya he perdido mis recuerdos! ?C¨®mo puedo tener sentimientos por ti? ¡°Kathleen, ?recuerdas cuando te desmayaste despu¨¦s de salvar a Desi ¨²ltima vez? Seguiste mando mi nombre. ?Te atreves a decir que no recuerdas nada? E estaba at¨®nita y sacudi¨® cabeza con fervor. ¡°?No!¡± Se burl¨®: ¡°?Necesitas ponerte tan nervioso?¡± Kathleen estaba enfurecida. ¡°?No puedo explicarme cuando ramente me has entendido mal?¡± ¨¦l mir¨® con frialdad. E espet¨®: ¡°?Eil y Desi est¨¢n perfectamente bien aqu¨ª conmigo! ?No lo olvides! ?Soy su madre! ?No hay forma de que losstime! Es tarde y no necesitan que te preocupes por ellos. ?Te puedes ir ahora!¡± Samuel mir¨® a Kathleen bajo luz de luna. Para ¨¦l, e se ve¨ªa elegante, fresca y encantadora. ¡°?Buenas noches!¡± Con eso, e pisote¨® enojada. Mirando esbelta figura de Kathleen, de repente dijostimosamente: ¡°Kathleen, tengo hambre¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita cuando se volvi¨® para mirarlo. ¡°?Soy tu madre? ?Por qu¨¦ me dices eso? ¨¦l mir¨® en silencio. ¡°Entonces, ?a qui¨¦n debo decirle?¡± ¡°No me importa. Puedes pedir ayuda a Tyson, Leonard o a cualquiera aqu¨ª. Simplemente no me busques ¡ªresopl¨®¡ª. ¡°La esposa de Tyson no se siente bien, as¨ª que ¨¦l ya se fue. Leonard tampoco est¨¢ aqu¨ª. Adem¨¢s, no soy cercano a nadie m¨¢s aqu¨ª¡±, explic¨®. E pregunt¨® con frialdad: ¡°Entonces, ?est¨¢s diciendo que somos cercanos?¡± T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Samuel se sorprendi¨® por un momento antes de preguntar tranqumente: ¡°?No es as¨ª?¡± Incluso tenemos dos hijos juntos. E resopl¨® con frialdad. ¡°Lo siento. No eran.¡± Con eso, se dio vuelta para irse. Dej¨® escapar una risa autocr¨ªtica mientras ve¨ªa cerrarle puerta en cara. Como era de esperar, no deber¨ªa habe provocado. Sin embargo, cuando vio a Ryder abraz¨¢nd, no pudo contrrse. Excelente. Ahora ya no quiere har conmigo. Deber¨ªa haber mantenido boca cerrada. Al d¨ªa siguiente, Kathleen fue a desayunar con Em y Desiree. Em m¨® a Samuel, pero este ¨²ltimo no contest¨®. Kathleen mir¨® expresi¨®n preocupada de Em. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°Pap¨¢ nunca ha dormido hasta tarde antes, pero no hay respuesta de ¨¦l a esta hora. Lo m¨¦, pero no respondi¨® nada. ?Paso algo?¡± Al escuchar eso, Kathleen tambi¨¦n se preocup¨® mucho. Tyson no est¨¢ con Samuel. Me pregunto si puede caminar o hacer algo por s¨ª mismo. En ese momento, vio a Ryder. ¡°Ryder, ?puedes ayudarme a cuidar de Eil y Desi por un tiempo? Volver¨¦ pronto ¡ªdijo al instante. Ryder asinti¨®. ¡°De acuerdo.¡± Al ver lo ansiosa que estaba Kathleen, no pudo evitar preguntarse si algo le hab¨ªa pasado a Samuel. De repente, sinti¨® que alguien tiraba de su mano. Baj¨® cabeza para mirar a Desiree. ¡°?S¨ª?¡± ¡°Se?or. Xenakis, mi mami no es para ti. Deber¨ªas buscar a otra persona¡±, dijo Desiree con una mirada conflictiva. Ryder ri¨® levemente. Eres realmente preciosa hija de Samuel. Em, por otrodo, bebi¨® su leche en silencio. Ryder palme¨® cabeza de Desiree. ¡°No te preocupes. Tu mami ya me ha rechazado.¡± Desiree se qued¨® at¨®nita antes de sonre¨ªr. Despu¨¦s de eso, e tir¨® de su mano y lo consol¨®, ¡°Sr. ?Xenakis, estoy seguro de que encontrar¨¢s una buena esposa ya que eres tan guapo! Tal vez incluso tengas una linda hijao yo¡±. Ryder estaba divertido. ¡°Conf¨ªo en tu pbra¡±. Despu¨¦s de eso, desvi¨® mirada para mirar a Kathleen, que se alejaba, y no pudo evitar sentirse resignado. Probablemente as¨ª es el amor. Incluso si se ha olvidado de ¨¦l, su amor por ¨¦l ya est¨¢ profundamente grabado en sus huesos que e misma no nota. Kathleen se par¨® frente a entrada del resort de Samuel y m¨® a puerta. Sin embargo, no se escuch¨® ning¨²n sonido desde el interior. E frunci¨® el ce?o profundamente. ?Le pas¨® algo realmente? No puede ser, ?verdad? Mir¨® a su alrededor mientras pensaba en c¨®mo llegar al segundo piso. Vio una si a undo y arrastr¨® hasta el balc¨®n. Se subi¨® y se agarr¨® a barandi con ambas manos. Si no fuera por su vestido y sus zapatos de cuero, ya habr¨ªa subido. En ese momento, puerta se abri¨® con un clic. Samuel sali¨® por puerta con su t¨²nica. Levant¨® cabeza para mirar a Kathleen, que se esforzaba por subir al segundo piso y frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°Kate, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Kathleen estaba sorprendida. ¡°?Estas vivo?¡± Chapter 395 Chapter 395 Cap¨ªtulo 395 ?Desear¨ªas que estuviera muerto Samuel ten¨ªa una mirada sombr¨ªa en su rostro. ¡°?Qu¨¦? ?Deseabas que estuviera muerto? Kathleen se sinti¨® avergonzada. Se acerc¨® a e. ¡°Bajar. Puedo ver tus bragas. Sinti¨¦ndose inc¨®moda, r¨¢pidamente se levant¨® de si. E frunci¨® el ce?o. ¡°?Por qu¨¦ no respondiste mada de Eil cuando estabas bien? Est¨¢ preocupado por ti, as¨ª que estoy aqu¨ª para ver c¨®mo est¨¢s en su nombre¡±. ¨¦l lenz¨® una miradarga y significativa cuando pregunt¨®: ¡°?No est¨¢s preocupada por m¨ª?¡± E resopl¨® con frialdad. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa preocuparme por un hombre santurr¨®no t¨²? Prefiero no involucrarme contigo. Se sinti¨® miserable. ¡°Si est¨¢s bien, entonces c¨¢mbiate r¨¢pidamente. Eil y Desi te est¨¢n esperando¡±, dijo con indiferencia. ¨¦l mir¨® sin decir nada. E quer¨ªa irse, pero ¨¦l tir¨® de su mano. Kate, necesito tu ayuda. E estaba molesta. ¡°Me dijiste que ten¨ªas hambre anoche; ?Qu¨¦ necesitas esta vez? Se?al¨® su mu?eca lesionada. ¡°No puedo levantar todo el brazo¡±. E se sorprendi¨® y camin¨® hacia ¨¦l. ¡°?Qu¨¦? ?Entra! D¨¦jame ver.¡± ¨¦l sigui¨® a vi y se sent¨® en el sof¨¢. E desat¨® su vendaje y vio cu¨¢n terrible era su herida. Sus ojos se pusieron rojos. ¡°?Usaste tu mano herida?¡± ¡°Quer¨ªa tomar una ducha anoche, y identalmente me resbal¨¦¡±, respondi¨®. E se mordi¨® elbio. ¡°?Por qu¨¦ no me dijiste antes?¡± Su voz era ronca. ¡°Era tarde, y estabais todos dormidos. Pens¨¦ que estar¨ªa bien despu¨¦s de soportar el dolor, pero solo me di cuenta de que mi brazo tambi¨¦n me dol¨ªa despu¨¦s de despertarme. Tal vez fue causado por ca¨ªda de ayer. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°No lo entiendo. ?Es as¨ªo deber¨ªas cuidarte? ?Te matar¨ªa dejar de ducharte por un d¨ªa? Samuel permaneci¨® en silencio mientras se sentaba all¨ª. E lo mir¨® con enojo. ¡°C¨¢mbiate. Vamos al hospital. ¨¦l se par¨®. ¡°Pero no puedo usar mi ropa¡±. ¡°Te ayudar¨¦¡±, respondi¨® e en voz baja. ¨¦l sonri¨®. ¡°Gracias. Realmente eres una buena persona. ¡°Siento que te est¨¢s bundo de m¨ª¡±, dijo enojada. ?Eso si se estuviera bundo de m¨ª por ignorarlo anoche! No se atrev¨ªa a mira. ¡°Est¨¢s pensando demasiado ens cosas¡±. ?Ja! Kathleen r¨¢pidamente subi¨®s escaleras. Sac¨® un traje del armario y lo coloc¨® sobre cama antes de tomar una camisa nca y girarse para mirarlo. ¨¦l tambi¨¦n estaba mirando ramente. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± E frunci¨® el ce?o. ¡°Quitate ropa. ?Por qu¨¦ me miras? Una mirada de dolor apareci¨® en el hermoso rostro de Samuel. ¡°Kate, realmente no me queda energ¨ªa. No estoy fingiendo. E camin¨® hacia ¨¦l. ¡°Lo entiendo. Te ayudar¨¦ con eso. Al momento siguiente, e extendi¨® mano y lo ayud¨® a quitarse bata. No llevaba nada por dentro. Su figura era alta y robusta, no ten¨ªa nada de grasa y sus abdominales eran sexys. Kathleen se sonroj¨® y dijo con tono irritado: ¡°?Por qu¨¦ no usaste nada debajo de bata?¡±. ¨¦l sonri¨® exasperado. Si pudiera, no habr¨ªa esperado a que me ayudaras. Adem¨¢s, ?te pones algo cuando te duchas? E infl¨® sus mejis. ¡°Si¨¦ntate.¡± ¨¦l se sent¨® obedientemente y e lo ayud¨® a ponerse los pantalones. Despu¨¦s de que ¨¦l se puso los pantalones, e se sinti¨® mucho mejor. Luego, e lo ayud¨® a ponerse camisa y aboton¨¢rs antes de mete dentro de sus pantalones. Por ¨²ltimo, e lo ayud¨® con su cintur¨®n. Para su sorpresa, hab¨ªa llegado al final del cintur¨®n, pero a¨²n estaba suelto. Eso significaba que se hab¨ªa vuelto m¨¢s delgado que antes. E levant¨® cabeza para mirar su hermoso rostro. De hecho, hab¨ªa perdido peso ¨²ltimamente. Ten¨ªa las mejis hundidas y piel p¨¢lida. Parec¨ªa poco saludable. Su condici¨®n corporal no era buena para empezar. Si no fuera por e, su condici¨®n no habr¨ªa empeorado. Sin embargo, ¨¦l nunca se quej¨® con e. Sin embargo, cuando ¨¦l le dijo que ten¨ªa hambre el d¨ªa anterior, e lo ignor¨®. ¨¦l entr¨® en p¨¢nico de repente cuando vio sus ojos enrojecidos. ¡°No llores¡±. E solloz¨®. ¡°No estoy llorando.¡± Despu¨¦s de ayudarlo con su cintur¨®n, pas¨® a ayudarlo con su corbata. Hac¨ªa mucho tiempo que no estaba tan cerca de e, y miraba con mirada baja. Se sent¨ªao si hubieran vuelto a hace varios a?os. En ese momento, se acababan de casar y e siempre estaba interesada en ayudarlo con su corbata. Con un camis¨®n rosa, se paraba en sus brazos y lo ayudaba con corbata. En el pasado, ¨¦l no entend¨ªa. Solo entonces finalmenteprendi¨® lo que significaba su i¨®n. Baj¨® cabeza lentamente y atrajo hacia sus brazos. Kathleen se qued¨® hda. Cerr¨® los ojos. ¡°Kate, ahora lo entiendo. Todo ello. Pero ya es demasiado tarde, ?no? E pregunt¨® en voz baja: ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando?¡± ¡°En ese entonces, me tratasteo a tu esposo, pero yo¡­¡± Su voz era ronca. En ese entonces, para Kathleen, Samuel era su esposo y alguien con quien pasar¨ªa el resto de su vida. E se ocupaba de todo en casa de todo coraz¨®n, y era obvio por todo lo que hac¨ªa. Sin embargo, ¨¦l malinterpret¨® ystim¨®. Si pudiera hacer retroceder el tiempo, nunca entristecer¨ªa. ¡°Samuel, eso est¨¢ en el pasado. Har de eso ahora es in¨²til. Su¨¦ltame primero. Le ped¨ª a Ryder que me ayudara a cuidar a los ni?os. Me siento mal por molestarlo. E respir¨® hondo. ¡°Mmm¡±. Samuel asinti¨® y solt¨®. E continu¨® ayud¨¢ndolo con su corbata. De repente, e se sorprendi¨®. ¡°Tu corbata ya est¨¢ rota¡±. ¨¦l respondi¨® ramente: ¡°Est¨¢ un poco gastado¡±. E frunci¨® el ce?o. ¡°?No tienes dinero paraprar uno nuevo?¡± ¡°T¨² mepraste esta corbata en el pasado¡±, explic¨®. E se qued¨® sin pbras. Entonces, ?ha estado usando misma corbata durante cinco a?os? E permaneci¨® en silencio mientras lo ayudaba con su traje. Todav¨ªa se parec¨ªa al apuesto y despiadado Samuel que e conoc¨ªa. ¡°V¨¢monos¡±, le dijo e. Samuel asinti¨® y se fue con e. Kathleen le pidi¨® que se subiera al auto primero mientras e iba al restaurante. Ryder y los dos ni?os ya hab¨ªan terminado su desayuno. ¡°Gracias Ryder. Samuel no se siente bien, as¨ª que lo llevar¨¦ al hospital¡±, dijo. Ryder frunci¨® el ce?o. ¡°?Necesitas que te env¨ªe all¨ª?¡± E sacudi¨® su cabeza. ¡°No. Yo puedo manejar.¡± ¡°De acuerdo entonces.¡± No quer¨ªa forzarlo. Con eso, Kathleen tom¨®s manos de Em y Desiree mientras caminaban hacia el auto. Samuel estaba sentado en el asiento del pasajero mientras los miraba en silencio. Kathleen pidi¨® a Em y Desiree que se sentaran atr¨¢s y le pas¨® una bolsa de papel a Samuel. ¡°Hay algunos panqueques dentro. Escuch¨¦ que agregaron algunas trufas negras. Toma algo por ahora. Con eso, cerr¨® puerta del asiento del pasajero y camin¨® hacia el asiento del conductor antes de subirse al auto. C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org Condujo hacia ciudad. Pronto, llegaron al hospital. Tyson ya los estaba esperando en entrada. Kathleen y los dem¨¢s salieron del auto. Le pidi¨® a Tyson que cuidara a los ni?os mientras llevaba a Samuel al m¨¦dico. Despu¨¦s del chequeo, el m¨¦dico mand¨® hospitalizar a Samuel. Si Samuel no cuidaba bien su mu?eca y dejaba que se recuperara, quedar¨ªa lisiado. El m¨¦dico dijo en voz baja: ¡°Sr. Macari, ?te he dicho esto antes! ?Tu mano quedar¨¢ paralizada si sigues as¨ª! ?Qu¨¦ neas hacer si eso realmente sucede? Chapter 396 Chapter 396 Cap¨ªtulo 396 Matar¨¦ a ese bastardo Samuel lenz¨® al m¨¦dico una mirada prante. El m¨¦dico frunci¨® losbios. Kathleen estaba de pie a undo con los brazos cruzados. ¡°Deja de mirarlo, ?quieres? Samuel, yo tambi¨¦n soy m¨¦dico. ?De verdad pensaste que no lo sabr¨ªa? Samuel permaneci¨® en silencio. ¡°?Adem¨¢s, un m¨¦dico es alguien que te salva vida! ?Ser¨¢ mejor que observes c¨®mo lo tratas!¡± e reprendi¨®. Samuel instant¨¢neamente se volvi¨® obediente. El m¨¦dico mir¨® con iodidad. Como era de esperar, solo e puede domarlo. E estaba enojada. ¡°Doctor, por favor haga arreglos para su pupilo. Seguir¨¦ con su tratamiento yo mismo¡±. Naturalmente, el doctor estaba feliz por eso. Como Samuel no escuchaba a nadie m¨¢s que a Kathleen, el m¨¦dico se sinti¨® aliviado de que Kathleen quisiera hacerse cargo de los tratamientos de Samuel. ¡°De acuerdo.¡± Con eso, el m¨¦dico le pas¨® toda informaci¨®n que ten¨ªa. Mir¨® a Samuel con severidad. ¡°?Ven a s conmigo!¡± Se puso de pie y sigui¨®. Mientras tanto, Tyson vigba a Em y Desiree fuera de s de consulta. Samuel dijo: ¡°Tyson, env¨ªalos de regreso a residencia Macari primero. Que mis padres los cuiden¡±. Tyson asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen dud¨® un momento. ¡°Tyson, tu esposa no se siente bien, ?verdad?¡± Tyson asinti¨®. ¡°S¨ª. Por suerte el se?or Macari me dej¨® ir a casa y echarle un vistazo ayer, o de lo contrario no ir¨ªa al hospital¡±. Kathleen lenz¨® una mirada a Samuel. ¡°Eso es genial. Si su esposa a¨²n necesita algo que los m¨¦dicos no pueden resolver, puede acudir a m¨ª en busca de ayuda¡±. Tyson asinti¨®. ¡°De acuerdo. Gracias, Sra. Johnson¡±. ¡°De nada.¡± Kathleen dio media vuelta y se fue. Samuel mir¨® a Tyson con una mirada satisfecha antes de segui. Em se cruz¨® de brazos. ¡°De repente, siento que pap¨¢ es un gran tonto¡±. Desiree no estaba feliz de escuchar eso. ¡°Eil, ?c¨®mo puedes decir eso? Pero es cierto que pap¨¢ es un tonto cuando se trata de mam¨¢¡±. Tyson estaba desconcertado. ¡°?C¨®mo puedes decir eso de tu propio pap¨¢? Bueno, debo decir que estoy de acuerdo contigo. Em y Desiree lo miraron con iodidad. ¡°Vamos. Vamos a enviarte a casa. Con eso, se los llev¨®. Mientras tanto, Kathleen llev¨® a Samuel a una s VIP. Despu¨¦s de que llegaron a s VIP, e le arroj¨® una bata de hospital. ¡°P¨®ntelo.¡± ¨¦l sonri¨®. ¡°Dr. Johnson, ?puede ser m¨¢s amable con un paciente? Kathleen resopl¨®. ¡°Por supuesto. Siempre soy amable con los pacientes obedientes¡±. Samuel se ri¨® exasperado. ¡°Realmente no lo hice a prop¨®sito. Tyson lo dijo ¨¦l mismo que su esposa est¨¢ realmente enferma. ?Qui¨¦n usar¨ªa a su propia esposao una broma sin raz¨®n?¡± E resopl¨®: ¡°Ser¨¢ mejor que lo mes y le pidas que traiga algunas necesidades diarias¡±. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Se par¨® frente a e. ¡°No te preocupes. Aunque no dijera nada, ¨¦l los traer¨ªa. Dr. Johnson, por favor ay¨²deme a ponerme bata de hospital¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o profundamente. Samuel sonri¨®. ¡°Lo siento por molestia.¡± ¡°Si no es porque tienes un chequeo de cuerpopleto m¨¢s tarde, definitivamente te ignorar¨ªa¡±, se quej¨® con enojo. Sigui¨® sonriendo sin decir nada. Oh, no me ignorar¨¢s. Te vuelves ndo de coraz¨®n con facilidad. As¨ª era e. No ten¨ªa nada que ver con que e perdiera memoria o no. Despu¨¦s de dejar sus cosas, lo ayud¨® a ponerse bata de hospital. Todo lo que hab¨ªa ayudado a ponerse antes se lo quit¨®. Despu¨¦s de ayudarlo a ponerse bata de hospital, e le pidi¨® que esperara mientras hac¨ªa los arreglos para su chequeo corporalpleto. Samuel se sent¨® en cama del hospital, sonriendo. Aunque era un alto precio a pagar, al menos e estaba hando con ¨¦l. Mientras tanto, Tyson lleg¨® a residencia Macari con Em y Desiree. Wynnie pregunt¨® con curiosidad: ¡°Tyson, ?d¨®nde est¨¢ Samuel?¡± Hab¨ªan pasado d¨ªas desde ¨²ltima vez que vio a Samuel, por lo que solo se enter¨® des heridas de este ¨²ltimo no hace mucho tiempo. E frunci¨®. ¡°Escuch¨¦ que Samuel est¨¢ herido. ?El est¨¢ bien?¡± ¡°Milisegundo. Staines, el Sr. Macari est¨¢ en el hospital ahora¡±, explic¨® Tyson. E sigui¨® frunciendo el ce?o. ¡°?Es tan serio?¡± ¡°Umm¡­¡± No sab¨ªa c¨®mo explicar. Es cierto ques heridas del se?or Macari son graves, pero me dijo que no se lo dijera a su familia. Al ver su vi¨®n, Wynnie pens¨® en otra cosa. ¡°?Kate lo est¨¢ tratando?¡± Tyson asinti¨®. E resopl¨®. ¡°¨¦l es realmente algo. Ahora, incluso est¨¢ actuando de formamentable¡±. ¡°Milisegundo. Staines, si actuar de maneramentable es ¨²til, no habr¨ªa esperado hasta ahora para usarlo¡±, dijo Tyson con torpeza. ¡°Escuchar. Ese acto siempre funciona, especialmente con una persona de buen coraz¨®no Kathleen. Eil y Desi, ser¨¢ mejor que no se vuelvano sus padres, ?de acuerdo? Wynnie baj¨® cabeza para mirar a los dos ni?os. Em se encogi¨® de hombros. ¡°Abu, no lo har¨¦¡±. ¡°?S¨ª!¡± Desiree tambi¨¦n se encogi¨® de hombros. Wynnie se ri¨® levemente. ¡°De acuerdo. Entremos. ¡°Milisegundo. Staines, tengo que empacar algunas cosas para el Sr. Macari, as¨ª que me ir¨¦ primero¡±, dijo Tyson. Winnie asinti¨®. ¡°De acuerdo. Continuar.¡± Con eso, Tyson se fue. Justo cuando Wynnie quer¨ªa ver qu¨¦ estaban haciendo los dos ni?os, su tel¨¦fono son¨® inesperadamente. Era un n¨²mero desconocido. Sin embargo, no mucha gente sab¨ªa su n¨²mero. Despu¨¦s de un momento de vi¨®n, finalmente respondi¨® a mada. Wynnie, ?eres t¨²? Una voz hda de una mujer son¨® desde el tel¨¦fono. Winnie frunci¨® el ce?o. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± La mujer en el tel¨¦fono respondi¨®: ¡°Es Hannah¡±. La expresi¨®n de Wynnie se oscureci¨® al instante. ¡°?Por que me estas mando?¡± ¡°Wynnie, ha pasado mucho tiempo desde ¨²ltima vez que nos vimos. ?No quieres verme? Hannah Tate pregunt¨® con una media sonrisa. Wynnie se sinti¨® asqueado. ¡°No. no quiero ?Realmente me arrepiento de haberte ayudado antes!¡± ¡°Oh vamos. Somospa?eros de se. Estoy en Lightspring ahora. Adem¨¢s, ?sabes qui¨¦n es mi marido? Hannah ri¨® suavemente. ¡°No me importa. ?Deja de molestarme!¡± Wynnie espet¨® con frialdad. ¡°Mi esposo es Shane Hoover. Adem¨¢s, sabes cu¨¢l es rci¨®n de tu nuera Kathleen conmigo, ?verdad? Wynnie pregunt¨® con frialdad: ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°Wynnie, familia Hoover tiene ms intenciones hacia tu nieto y tu nieta. ?No deseas protegerlos? Te estar¨¦ esperando en el Hotel Hyatt. Hannah se ri¨® entre dientes antes de colgar. La expresi¨®n de Wynnie se oscureci¨®. ?Esa Hannah! ?No puedo creer que todav¨ªa se atreva a venir a m¨ª despu¨¦s de tantos a?os! En aquel entonces, Hannah y Elena disgustaron a todos en Jadeborough. Sin embargo, Wynnie quer¨ªa saber a qu¨¦ se refer¨ªa Hannah. Despu¨¦s de contemrlo, decidi¨® conoce. En el Hotel Hyatt, Kelly miraba a Hannah con exasperaci¨®n. ¡°Mam¨¢, ?a qui¨¦n maste?¡± Hannah colg¨® su tel¨¦fono. ¡°Ya que Leonard te ha dejado, tengo que encontrarte un hombre con quien casarme, ?no?¡± Kelly se qued¨® sin pbras. ¡°Mam¨¢, te lo dije. No me voy a casar¡±. ¡°Kelly, esto no depende de ti. ?Si se sabe que dio a luz a un hijo ileg¨ªtimo, perder¨¢ su derecho a herencia! ?Por lo tanto, tengo que hacer algo antes de que eso suceda!¡± Hannah ten¨ªa una mirada aguda en sus ojos. ¡°Mam¨¢, ?lo haces por m¨ª o por ti? Ya sabes lo ca¨®tica que es familia del t¨ªo. Tienes miedo de que pap¨¢ no pueda obtener nada de herencia porque es d¨¦bil, as¨ª que me est¨¢s usando, ?verdad? Kelly pregunt¨® mientras se mord¨ªa elbio. Hannah pregunt¨® con frialdad: ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso?¡± ¡°Mam¨¢, si lo que est¨¢s haciendo es realmente para mi beneficio, ?no encontrar¨ªas a nadie de familia Sullivan! De todos modos, ?no me voy a casar con nadie!¡±. E chasque¨®. La mirada de Hannah era fr¨ªa. ¡°?Escuchar! ?Te casar¨¢s con Samuel y har¨¢s lo que te diga! ?O si no, matar¨¦ a ese bastardo!¡± Chapter 397 Chapter 397 Cap¨ªtulo 397 Pareces un poco familiar ¡°?Mam¨¢! ?Felicia es tu nieta biol¨®gica!¡± Hab¨ªa l¨¢grimas en los ojos de Kelly. ¡°?Hmph! E es solo una bastarda para m¨ª. De todos modos, si no haces lo que te digo, ?puedes olvidarte de volver a ve! Hannah dijo sin expresi¨®n. Al principio, Kelly hab¨ªa neado irse. Pero despu¨¦s de haber sido amenazada por Hannah, ?c¨®mo podr¨ªa hacerlo? Su hija estaba en manos de otra persona, por lo que solo pod¨ªa hacer lo que le dec¨ªan. Una hora m¨¢s tarde, Wynnie hab¨ªa llegado al Hotel Hyatt. Entr¨® en una habitaci¨®n privada y se sent¨®. Solo estaban Hannah y Kelly en habitaci¨®n. Kelly se sinti¨® muy inc¨®moda. E se levant¨®. ¡°Sra. Macar¨ª¡±. Wynnie mir¨® a Hannah sin expresi¨®n. ¡°?Qu¨¦ quieres?¡± Hannah volvi¨® a mirar a Wynnie. ¡°Sigues siendo el mismo despu¨¦s de todos estos a?os¡±. Wynnie lenz¨® una mirada de soyo. ¡°?Puedes dejar de decir tonter¨ªas?¡± Hannah sonri¨® significativamente. ¡°Escuch¨¦ que est¨¢s muy enamorado de Calvin. ah As¨ª es. ¨¦l te ama tanto que hizo todo y cualquier cosa para perseguirte. Ahora que est¨¢s casada, seguro que te trata muy bien. ?Estallido! Wynnie golpe¨® mesa. ¡°Hannah, ?no sabes haro un ser humano normal sin ser tan c¨ªnica?¡± Hannah pregunt¨® con una media sonrisa, ¡°?Oh? No me di cuenta de que nuestra gran abogada aqu¨ª no puede contener su ira¡±. ¡°No estoy aqu¨ª para escuchar tus tonter¨ªas¡±, dijo Wynnie con calma. Los ojos de Hannah parpadearon ante eso. ¡°Wynnie, el hermano mayor de Shane, Jaiden Hoover, tiene un hijo, y ese hijo es el ¨²nico heredero de familia Hoover¡±. ¡°?El ¨²nico heredero? ?Qu¨¦ hay de tu hija entonces? ?No es una hija de familia Hoover? Wynnie se burl¨®. Hannah se sorprendi¨® por eso. ¡°No hay diferencia entre hijos e hijas. ?No crees que es divertido que est¨¦s diciendo eso frente a tu propia hija? Wynnie continu¨®. Kelly baj¨® cabeza. Hannah se ri¨® con frialdad. ¡°?Ja! Wynnie, no todo el mundo tiene tanta suerteo t¨² de casarse con una familia adinerada y tener una suegra y un marido tan amables. ¡°Solo seremos respetados por los dem¨¢s cuando nos respetemos a nosotros mismos. Lo que est¨¢s haciendo es menospreciarte a ti mismo. Como era de esperar de tu amistad superficial con Elena en el pasado¡±, dijo Wynnie con disgusto. El rostro de Hannah se puso morado de rabia. ¡°?Es suficiente, Wynnie!¡± Wynnie continu¨® hando en un tono disgustado: ¡°Si quieres que me detenga, ser¨¢ mejor que vayas al grano ahora¡±. No estaba de humor para perder el tiempo hando con Hannah. Hannah respir¨® hondo. ¡°El ¨²nico heredero de familia Hoover est¨¢ muy bien protegido, pero ese ni?o tiene hemofilia. La enfermedad se cur¨® hace varios a?os, pero ?qui¨¦n hubiera sabido que recaer¨ªa el a?o pasado? Ahora, toda familia Hoover est¨¢ haciendo todo lo posible para salvarlo. Escuch¨¦ que alguien les dijo que hay una manera, que es buscar a una persona con una constituci¨®n corporal especial y alimentar a esta ¨²ltima con una hierba especial antes de transfundir su sangre al heredero. Al hacerlo, el heredero vivir¨¢¡±. Wynnie frunci¨® el ce?o. ¡°?Es simr al caso de Zion?¡± Hannah respondi¨® con frialdad: ¡°S¨ª. Ahora saben que su nieta, Desiree, tiene esa constituci¨®n corporal especial¡±. La ira brill¨® en los ojos de Wynnie. ¡°?Los matar¨¦ si se atreven a toca!¡± ¡°Wynnie, no puedes ir en contra de familia Hoovero quieras. Ni siquiera sabes nada de ellos. ?Por qu¨¦ no trabajamos juntos si quieres conocer sus nes? Hannah pregunt¨® significativamente. ¡°?Trabajar juntos? ?C¨®mo?¡± Wynnie frunci¨® el ce?o. ¡°Wynnie, tu hijo es soltero, al igual que mi hija. ?Por qu¨¦ no se casan? De esa manera, es natural que te ayude¡±, dijo Hannah con una media sonrisa. ¡°?En tus sue?os!¡± Wynnie se enfureci¨® al instante. ¡°Wynnie, ser¨¢ mejor que lo pienses con ridad. Con mi ayuda, no tienes que preocuparte por Jaiden¡±. Hannah sonri¨®. La mirada de Wynnie se oscureci¨® cuando de repente entendi¨® algo. ¡°?Ja! Hannah, est¨¢s llena de nes. Finges que deseas ayudarme, pero en realidad quieres que te ayude a hacerte con herencia de familia Hoover. ?Eres realmente descarado!¡± Hannah pregunt¨® con calma: ¡°?Realmente puedes soportar ver morir a tu nieta?¡± Winnie se puso de pie. ¡°Primero, si familia Hoover desea tocar a familia Macari, tienen que ver si son dignos. Adem¨¢s, Desi es mi nieta y tambi¨¦n hija de Samuel y Kathleen. ?La familia Hoover se atreve a hacerle algo dado el estatus de sus padres?¡± Hannah se qued¨® sin pbras. Wynnie dej¨® escapar una risa fr¨ªa. ¡°?No creo que familia Hoover sea tan valienteo para atreverse a tocar a Desi! ?Ser¨¢ mejor que sigas so?ando si crees que esto puede hacer que mi hijo se case con tu hija!¡± Despu¨¦s de decir eso, Wynnie se volvi¨® para irse. Hannah se burl¨®. ¡°?Ja ja! Wynnie, cuando todos pensaban que Calvin era quien te persegu¨ªa en el pasado, yo era el ¨²nico que sab¨ªa que ya te hab¨ªas enamorado de ¨¦l antes que ¨¦l. Sin embargo, debido a que est¨¢prometida con Jaiden, us¨® a Calvin para cancr elpromiso. Me pregunto qu¨¦ pensar¨¢ Calvin de ti cuando se entere. Wynnie apret¨® los pu?os con fuerza ante eso. En ese momento, puerta de habitaci¨®n privada se abri¨® desde el exterior. Calvin se par¨® en puerta con una media sonrisa. ¡°Cari?o, estoy aqu¨ª para llevarte a casa¡±. Wynnie se congel¨®. ?Por qu¨¦ ¨¦l est¨¢ aqu¨ª? ?Escuch¨® todo? Calvin entr¨® y sostuvo su esbelta cintura con mano. ¡°?Has terminado de char? ?Podemos ir a casa ahora?¡± Wynnie frunci¨® losbios. ¡°?C¨®mo supiste que estoy aqu¨ª?¡± ¡°?Hay algo que no sepa sobre ti?¡± le pregunt¨® a Wynnie con una sonrisa significativa antes denzar una mirada de soyo a Hannah. ¡°Sab¨ªa todo lo que dijiste antes. Elpromiso se arregl¨® sin el conocimiento de Wynn, as¨ª que es natural que me haya usado para dejar a Jaiden. No soy el ¨²nico que sabe eso. Jaiden tambi¨¦n lo sabe¡±. Wynnie estaba at¨®nita. ?Jaiden tambi¨¦n lo sabe? Mir¨® a Calvino. ?Cu¨¢nto sabe Calvin que no me lo est¨¢ diciendo? Hannah ten¨ªa una mirada inc¨®moda en su rostro. ¡°Hannah, estoy seguro de que no conoces definici¨®n de una pareja casada. ?Te atreves a contarle a Shane tus muchos secretos? Calvino se burl¨®. Hannah se puso r¨ªgida. Calvin entrecerr¨® los ojos y pregunt¨®: ¡°?Quieres que te ayude a ver si Shane est¨¢ dispuesto a quedarse contigo despu¨¦s de que se entere?¡±. Siempre hab¨ªa sido as¨ª, elegante y gentil, con una sonrisa en su rostro todo el tiempo. Sin embargo, tambi¨¦n fue despiadado al mismo tiempo. Su sonrisa podr¨ªa hacer que uno se estremeciera. Hannah se puso p¨¢lida. Por supuesto, e no se atrevi¨® a hacer eso. Entrecerr¨® los ojos y mir¨® a Kelly a undo. ¡°Te ves un poco familiar.¡± Kelly estaba at¨®nita. ¡°E es mi hija¡±, explic¨® Hannah. Calvin dijo significativamente: ¡°Sra. Hoover, ?estuvo en residencia Macari con Leonard para celebrar el cumplea?os de Samuel hace muchos a?os? Kelly se sorprendi¨® por sus pbras. No esperaba que nadie recordara, y mucho menos ese asunto. Hannah frunci¨® el ce?o y mir¨® a Kelly. ¡°?Hace muchos a?os? ?Conociste a Leonard hace mucho tiempo? ?Por qu¨¦ no lo mencion¨® antes? T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. ¡°Vamos.¡± Calvin sostuvo a Wynnie y se volvi¨® para irse. Kelly no sab¨ªa c¨®mo responder a eso. Ana estaba furiosa. ?Ser¨¢ mejor que me expliques todo! ?Qu¨¦ quiso decir ¨¦l?¡± Chapter 398 Chapter 398 Cap¨ªtulo 398 Sab¨ªa que te gustaba Calvin sac¨® a Wynnie del hotel Hyatt. Calvin rg¨® mano y roz¨® a trav¨¦s de susbios rosados. Con una sonrisa, dijo: ¡°No dije todo eso por mi propio orgullo. Wynn, s¨¦ que te gusto desde hace un tiempo. ¡°?No est¨¢s molesto?¡± E lo mir¨® fijamente. Ya est¨¢s casado conmigo. ?Por qu¨¦ hay que estar molesto? Cari?o, no te preocupes por esto. Solo recuerda que incluso si te conviertes en un vino, a¨²n te amar¨ªa¡±. Wynnie se ri¨®. Camin¨® de puntis, le rode¨® el cuello con los brazos y le dio un beso en meji. ¡°?Calvin, te amo tanto! Gracias por amarme todos estos a?os¡±, dijo dulcemente. ¡°Tonto. ?Por qu¨¦ necesitas agradecerme por amarte? ¨¦l envolvi¨® sus brazos alrededor de e. ¡°Somos marido y mujer. Eso significa que nos mantenemos unidos ens buenas y ens ms. No te amo porque quiero que me lo agradezcas. Un d¨ªa, ambos envejeceremos. Mientras te tenga a mido, s¨¦ que estar¨¦ bien¡±. Wynnie se conmovi¨®. ¡°Calvin, eres asombroso. ?C¨®mo es que tu hijo nunca se parece a ti? Calvino se qued¨® sin pbras. ¡°?No puedes mencionar esa decepci¨®n?¡± pregunt¨® con frustraci¨®n. Wynnie se ri¨® entre dientes. ¡°De acuerdo. No hablemos m¨¢s de eso¡±. ¡°Vamos. V¨¢monos a casa¡±, dijo Calvin con una sonrisa. ¡°Ll¨¦vame¡±, suplic¨®. Los finosbios de Calvin se curvaron hacia arriba mientras llevaba a Wynnie al coche. En ese momento, Hannah Tate sali¨® caminando del Hotel Hyatt con una expresi¨®n sombr¨ªa en su rostro. Kelly lo segu¨ªa con cabeza baja. Ambos vieron a Calvin llevar a Wynnie al auto y marcharse felices. Hannah apret¨® los pu?os mientras los celos y admiraci¨®n briban en sus ojos. Kelly frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°Mam¨¢, ?qu¨¦ pasa?¡± ¡°Nada.¡± Hannah no estaba de buen humor. ¡°ma a Leonard ahora mismo. ?Necesito preguntarle qu¨¦ nea hacer! ¡°Mam¨¢, ya te dije que ¨¦l y yo terminamos¡±. Kelly estaba teniendo dolor de cabeza. Hannah se dio vuelta y pregunt¨® con frialdad: ¡°?Felicia es su hija o no?¡± Kelly estaba at¨®nita. Al ver eso, Hannah entrecerr¨® los ojos. Fu¨¦ una pregunta ret¨®rica. El ni?o definitivamente era suyo. Esa noche, en el hospital, Kathleen hizo sus rondas y finalmente lleg¨® a s de Samuel. Estaba ocupado mirando suputadora port¨¢til. Se acerc¨® y cerr¨®. Tensando su hermoso rostro, dijo: ¡°Sr. Macari, ?tengo que ponerte una hora para acostarte?¡±. Samuel curv¨® sus finosbios. ¡°Si ofrecen esos servicios aqu¨ª, entonces seguro¡±. ¡°Ya no debes querer tus manos. ?Por qu¨¦ no te los corto? Kathleen lo mir¨® fijamente. Samuel se inclin¨® ligeramente hacia atr¨¢s y luego se acost¨®. Con frialdad, dijo: ¡°Samuel, tengo que decirte que dormir lo suficiente ayudar¨¢ a que tus lesiones se recuperen m¨¢s r¨¢pido¡±. Samuel asinti¨®. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Ve a cama entonces.¡± ¡°?Te vas?¡± ¨¦l agarr¨® su mano. ¡°Estoy trabajando en el turno de noche¡±, respondi¨® e. ¡°Vaya.¡± Samuel todav¨ªa no hab¨ªa soltado su mano. ¡°No trabajes demasiado¡±. Kathleen se ri¨®. ¡°Si no fuera por ti, no estar¨ªa pasando por un momento tan dif¨ªcil, y lo digo en serio de varias maneras¡±. Samuel pod¨ªa escuchar queja en su tono. ¡°Te escuchar¨¦ de ahora en adnte¡±. ¡°Ya veremos. Si no lo hace, entonces esto ser¨¢ para usted. No te dar¨¦ m¨¢s oportunidades¡±, dijo con firmeza. ¡°?Eso significa que est¨¢s dispuesto a darme una oportunidad?¡± Los ojos oscuros de Samuel se iluminaron. ¡°Suelta mi mano. Tengo trabajo que hacer.¡± E frunci¨®. Sin embargo, ¨¦l respondi¨® apretando su agarre. ¡°Kate, ?est¨¢s realmente dispuesta a darme otra oportunidad?¡± ¡°?Eres tan rega?ona!¡± Kathleen sac¨® su brazo ydr¨®: ¡°?Vete a dormir!¡± ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen apag¨®s luces de su s. Antes de irse, encendi¨® peque?a luz de noche junto a cama. Samuel estaba muy emocionado. Era poco probable que pudiera conciliar el sue?o esa noche. Este sentimiento era simr a primera vez que se enamor¨®. Estaba muy nervioso. Esta vez, tuvo que hacerlo bien para recuperar el coraz¨®n de Kathleen. Kathleen sali¨® de s de Samuel. En este momento, vio que s de Zion todav¨ªa ten¨ªas luces encendidas. Se acerc¨® y,o era de esperar, Zion todav¨ªa estaba despierto. ¡°?Por qu¨¦ no est¨¢s durmiendo?¡± E se par¨® frente a ¨¦l. Al escuchar su voz, se dio vuelta lentamente. ¡°Escuch¨¦ que Samuel sestim¨® cuando te rescat¨®¡±. ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. ¡°Sospechamos que tu madre es que est¨¢ detr¨¢s de esto. Probablemente porque me negu¨¦ a dejar que te llevara. ¡°Lo siento.¡± Zion mir¨® con aire de culpabilidad. ¡°Si sientes que es demasiado problema, no tienes que ayudarme. Solo d¨¦jame morir.¡± Kathleen se acerc¨® y puso los archivos de los pacientes en su mano sobre su cabeza. ¡°Te salv¨¦ vida. ?No te sientes mal dici¨¦ndome cosas as¨ª?Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Zion hizo un puchero. ¡°Pero¡­¡± ¡°Si realmente te sientes mal, entonces deber¨ªas entender a qui¨¦n deber¨ªas estar dando tu gratitud de ahora en adnte. Estudia mucho para poder pagarle.¡± ¡°Por su puesto que lo hare. Yo solo¡­¡± La expresi¨®n de Zion era solemne. ¡°Mira aqu¨ª, chico. ?Por qu¨¦ tienes tantos problemas?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Incluso si el cielo se cae, estaremos aqu¨ª para sostenerlo por ti¡±. Si¨®n se burl¨®. ¡°No eres tan alto¡±. ¡°?Oye, mido ciento sesenta y cinco cent¨ªmetros!¡± Kathleen replic¨®. ¡°Cuando crezca, estoy seguro de que te superar¨¦¡±, dijo Zion en broma. Kathleen estaba furiosa. ¡°?Si sigues durmiendo hasta tarde, no podr¨¢s crecer alto!¡± ¡°Sabes, tener mal genio hace que te salgan arrugas m¨¢s f¨¢cilmente¡±, record¨®. Kathleen se qued¨® sin ha. ?Hacer clic! Apag¨®s luces y se fue. Zion no dijo una pbra. Mientras se acostaba en cama, ten¨ªa una sonrisa en su rostro. Kathleen le hab¨ªa dado otra oportunidad en vida. Siempre estar¨ªa en deuda con e. As cinco y media de ma?ana. Kathleen bostez¨® mientras sal¨ªa de su oficina. Se dirigi¨® aprar una taza de caf¨¦. En ese momento, Gemma se acerc¨® corriendo. ¡ª?Kate, ven r¨¢pido! ?Es Madeline! Toda somnolencia abandon¨® inmediatamente a Kathleen mientras segu¨ªa a Gemma a s de emergencias. Madeline yac¨ªa en una cama de hospital, cubierta de sangre. ¡°?Qu¨¦ sucedi¨®?¡± pregunt¨® Kathleen mientras se pon¨ªa los guantes. ¡°Sestim¨® mientras intentaba salvar a otro ni?o¡±, explic¨® una des enfermeras. Kathleen mir¨® a Gemma. Ve a mar a Federick. ¡°?Entiendo!¡± Gemma se dio vuelta y sali¨® corriendo. Sin tiempo que perder, Kathleenenz¨® a realizar un tratamiento de emergencia en Madeline. La sangre en su cuerpo era des heridas en su brazo y piernas, pero esas heridas no eran gran cosa. Lo que importaba era su cabeza. Su cabeza estaba herida. Kathleen termin¨® el tratamiento de emergencia, pero Madeline a¨²n estaba inconsciente. Quiz¨¢s necesitaba m¨¢s tiempo. ¡°Dr. ?Johnson, por aqu¨ª! grit¨® un m¨¦dico. Kathleen entreg¨® a Madeline a otra enfermera ahora que su condici¨®n se hab¨ªa estabilizado. ¡°Recuerda lleva a hacer una tomograf¨ªaputarizada de su cerebro¡±. ¡°?Servir¨¢!¡± La enfermera asinti¨®. Kathleen se acerc¨® al m¨¦dico que hab¨ªa mado. En cama hab¨ªa una ni?a de aproximadamente cinco a?os. Su edad era simr a de Desiree. ¡°?Que esta pasando?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Esta es chica que Madeline salv¨®. Notamos que hay algo mal con su sangre¡±, explic¨® el m¨¦dico. Chapter 399 Chapter 399 Cap¨ªtulo 399 Una oportunidad Kathleen orden¨®: ¡°Extraiga un poco de sangre y ll¨¦v alboratorio para analiza¡±. El m¨¦dico inmediatamente m¨® a una enfermera para que cumpliera con esas ¨®rdenes. Mientras tanto, Kathleen le dio a ni?a un breve chequeo. Su voz era suave mientras haba. ¡°H, ?puedes o¨ªrme?¡± Los ojos de ni?a permanecieron cerrados. ¡°?Puedes o¨ªr mi voz?¡± Kathleen intent¨® mar de nuevo. Esta vez, ni?a abri¨® lentamente los ojos aturdida. ¡°Estas despierto. ?Cu¨¢l es tu nombre?¡± pregunt¨® Kathleen. ¡°?D¨®nde est¨¢ Madeline¡­¡± La chica estaba muy confundida. No te preocupes por e. E esta bien. ?Cu¨¢l es tu nombre?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar despu¨¦s de tranquilizar a ni?a. Felicia. Mi nombre es Felicia¡­¡± Despu¨¦s de responder pregunta, ni?a se desmay¨® de nuevo. El doctor frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°Dr. Johnson? ¡°?D¨®nde est¨¢ el informe?¡± Kathleen se puso de pie. La enfermera vino corriendo. ¡°?Est¨¢ aqu¨ª, Dr. Johnson!¡± Kathleen lo examin¨®. ¡°Sus niveles de quetas son bajos. Todo lo dem¨¢s tambi¨¦n muestra niveles anormales. E podr¨ªa tener leucemia. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. El m¨¦dico ys dem¨¢s enfermeras quedaron at¨®nitos. ¡°Ll¨¦v a una s por ahora. Encuentre una manera de contactar a su familia¡±, dijo Kathleen. ¡°Entiendo.¡± El m¨¦dico asinti¨®. Kathleen se dio vuelta y sali¨®. En ese momento, Federick lleg¨® corriendo. ¡°?Kate!¡± ¡°Federick, Madeline ya ha sido admitida en una s. Su cabeza est¨¢ herida. Tendremos que esperar los resultados de tomograf¨ªaputarizada para determinar m¨¢s¡±, explic¨® Kathleen. Las manos de Federick estaban fr¨ªas. ?Estar¨¢ bien? ¡°No te preocupes, Federico. Me tienes¡±, consol¨® Kathleen. ¡°Vamos a s y echemos un vistazo a e¡±. ¡°De acuerdo.¡± Se atragant¨® un poco. Pronto, llegaron a s. Gemma estaba cuidando actualmente a Madeline. Cuando vio a Federick, lo salud¨® solemnemente: ¡°H, Federick¡±. Federico se acerc¨®. Cuando vio a Madeline acostada en cama, con el rostro desprovisto de color,s l¨¢grimas rodaron por sus mejis. ¡°Recientemente, condici¨®n de Madeline ha mejorado mucho¡±. Federick se sec¨®s l¨¢grimas. ¡°A veces, e nos ha. Aunque sus oraciones son simples, todav¨ªa nos hace muy felices¡±. ¡°La semana pasada, e ha estado sacando a pasear al perro por ma?ana¡±, agreg¨® con amargura. ¡°Sab¨ªamos que no era seguro para e salir s. Sin embargo,o todos saben, fue una buena oportunidad para nosotros entrena. Ayer, pierna de mi mam¨¢ estaba mal. Ni siquiera pod¨ªa caminar hoy, as¨ª que me qued¨¦ en casa para cuida. Nunca esper¨¦¡­¡± Su voz se apag¨® y, para entonces, estaba sollozando incontrblemente. Kathleen y Gemma intercambiaron miradas antes de acercarse a ¨¦l. Federico, no te preocupes. Madeline estar¨¢ bien ¡ªdijo Kathleen cari?osamente. ¡°As¨ª es. No seas as¨ª. Madeline se recuperar¨¢ lo suficientemente pronto¡±, intervino Gemma. ¡°S¨ª.¡± Federick se sec¨®s l¨¢grimas. Mirando a Madeline, sinti¨® que le dol¨ªa el coraz¨®n. ¡°Pap¨¢¡­ pap¨¢¡­¡± De repente, Madelineenz¨® a har. Federick se qued¨® at¨®nito por un momento. Levant¨® cabeza y mir¨® a su hija. Madeline, ?est¨¢s despierta? ¡°Pap¨¢¡­ pap¨¢¡­¡± grit¨® Madeline. ¡°?Estoy aqu¨ª!¡± ¨¦l agarr¨® su mano. ¡°?Est¨¢s adolorido? ?Dime!¡± ¡°No.¡± Madeline levant¨® mano por encima de cabeza. ¡°La mujer¡­¡± ¡°Madeline, el nombre de esa ni?a es Felicia. E todav¨ªa est¨¢ en s de emergencias en este momento, pero no hay necesidad de preocuparse. No le pasar¨¢ nada¡±, respondi¨® Kathleen tranquilizadora. Madeline volvi¨® cabeza hacia undo. ¡°Milisegundo. ?Johnson! ¡°Si, soy yo.¡± Kathleen tom¨® su mano. ¡°S¨¦ bueno. No toques tus heridas. ¡°?Se encuentra e bien?¡± pregunt¨® Madeline. Kathleen asinti¨®. ¡°S¨ª, e est¨¢ bien. No hay nada de qu¨¦ preocuparse. ?Entiendo?¡± ¡°Mhm¡±. Madeline asinti¨®. ¡°Pap¨¢, ?qu¨¦ pasa con el perro?¡± ¡°El perro corri¨® de regreso a casa solo. Una vez que te den de alta del hospital, podr¨¢s volver a verlo¡±. Madeline suspir¨® aliviada. Kathleen y Gemma intercambiaron sonrisas. Ambos salieron juntos de s. ¡°?Qu¨¦ susto!¡± Gemma se palme¨® el pecho. ¡°Pens¨¦ que Madeline estaba en serios problemas. Cuando vi cubierta de sangre antes, ten¨ªa mucho miedo¡±. ¡°Madeline tiene mucha suerte¡±. Kathleen sonri¨® c¨¢lidamente. ¡°Por cierto.¡± Gemma asinti¨® en reconocimiento. ¡°?Est¨¢s trabajando en el turno de ma?ana?¡± Kathleen mir¨® a Gemma. ¡°S¨ª. ?T¨²?¡± Kathleen bostez¨®. ¡°Trabaj¨¦ en el turno de noche. Estaba a punto de salir del trabajo, pero entonces¡­¡± ¡ªSer¨¢ mejor que vuelvas y descanses ahora ¡ªrespondi¨® Gemma preocupada¡ª. ¡°No. Quieroprobar los resultados de tomograf¨ªaputarizada de Madeline m¨¢s tarde. Regresar¨¦ a mi oficina por ahora.¡± ¡°De acuerdo.¡± Gema asinti¨®. Con eso, Kathleen se volvi¨® para dirigirse a oficina. Cuando lleg¨® a puerta, not¨® que varias enfermeras miraban en su oficina. ¡°?Que esta pasando?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Dr. ?Johnson, mira! Una des enfermeras empuj¨® a Kathleen adentro. Sobre su escritorio, hab¨ªa un enorme ramopuesto por noventa y nueve rosas. Toda habitaci¨®n se llen¨® con fragancia de rosa. Kathleen recogi¨® tarjeta adjunta al ramo. En ¨¦l estaba el mensaje: Para mi amada Katie. Una des enfermeras ayud¨® a leerlo en voz alta. Detr¨¢s de es,s otras enfermeras estaban a¨²n m¨¢s emocionadas que propia Kathleen, a quien le pareci¨® bastante gracioso. ¡°?Ustedes no necesitan trabajar? Mejor tengan cuidado de que enfermera jefe no los rega?e. Con ese recordatorio, todos se dispersaron de inmediato. Con tarjeta en mano, Kathleen se dio vuelta para subirs escaleras. Entr¨® en s de Samuel. A su entrada, Samuel cerr¨® el libro en su mano. ¡°Est¨¢s aqu¨ª. Tyson acaba de enviar el desayuno. Vamos aer juntos.¡± Kathleen dej¨® tarjeta frente a ¨¦l. ¡°?Es esto lo que haces?¡± ¡°?Ya ni siquiera puedes reconocer mi letra?¡± ¨¦l mir¨® significativamente. E respondi¨® con frustraci¨®n: ¡°Por supuesto que puedo. Mi punto es, ?por qu¨¦ tuviste que darle un perfil tan alto? ¡°?Darte flores es muy importante?¡± Su tono era juguet¨®n. Si no fuera por el hecho de que tem¨ªa que e pudiera asustarse con ¨¦l, ahora estar¨ªa anunciando su amor por e al mundo entero. Kathleen se qued¨® sin ha. ¡°Puedes desayunar solo. Me voy a casa a recuperar algo de sue?o. ¡°Por supuesto.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen lo mir¨® de soyo. ¡°Gracias pors rosas. Realmente me levantaron el ¨¢nimo¡±. Con eso, se dio vuelta para irse. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa. ?A e le gustan! ?Excelente! Mientras tanto, en residencia Sullivan, Leonard nunca esper¨® que Kelly apareciera en su puerta. ¨¦l era un desastre total. Su ropa estaba sucia y apestaba a alcohol. Justo cuando Kelly estaba a punto de decir algo, una mujer sali¨® de habitaci¨®n. Envolvi¨® sus brazos alrededor de Leonard. ¡°Se?or. Sullivan, ?qu¨¦ pasa? Kelly se congel¨® al ver eso. ?Leonard est¨¢ saliendo con alguien? ¡°Nada. Entra y duerme un poco m¨¢s¡±, respondi¨® Leonard en voz baja. ¡°De acuerdo.¡± La mujer levant¨® una ceja hacia Kelly. Su mirada era fr¨ªa. Despu¨¦s de que mujer volvi¨® a entrar, Leonard se sent¨® en su sof¨¢. Encendi¨® un cigarrillo y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ es?¡± ¡°?Puedes ayudarme a encontrar a alguien?¡± Kelly estaba desesperada. ¡°?Qui¨¦n?¡± Leonard fij¨® sus ojos en su rostro. No estaba segura de qu¨¦ estaba tratando de leer en su rostro. ¡°Una ni?a peque?a. Su nombre es Felicia. Tiene cuatro a?os. Hizo una pausa y luego continu¨®: ¡°E tambi¨¦n tiene leucemia. Por favor, date prisa si puedes. ¡°?Ja!¡± Leonardo se burl¨®. ¡°?Me est¨¢s pidiendo un favor, pero te atreves a apresurarme?¡± ¡°Leonardo, por favor. Necesito tu ayuda.¡± Los ojos de Kelly estaban rojos. ¡°El cuerpo de Felicia es realmente d¨¦bil¡±. ¡°Kelly, ?recuerdas por qu¨¦ rompimos ¨²ltima vez?¡± pregunt¨® con frialdad. ¡°Me dijiste que ibas a salir. Cuando fui a buscarte, te encontr¨¦ en cama con otro hombre. ?Supongo que ese ni?o no es suyo? Chapter 400 Chapter 400 Cap¨ªtulo 400 Cap¨ªtulo 400 Volver¨¢s Las l¨¢grimas asomaban a los ojos de Kelly. ¡°E lo es si crees que lo es¡±. Leonard apret¨® su mand¨ªb. ¡°Despu¨¦s de todos estos a?os, finalmente lo has admitido. Si ese fuera el caso, sabr¨ªas cu¨¢nto te desprecio. ?Por qu¨¦ acudiste a m¨ª en busca de ayuda? Kelly se sinti¨® amargada. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. No habr¨ªa acudido a Leonard si no hubiera sido por el hecho de que ¨¦l era el padre biol¨®gico de Felicia y una persona influyente en el distrito de Jade. Luch¨® por encontrars pbras apropiadas para decir mientrass l¨¢grimas brotaban de sus ojos y bajaban por sus mejiso un cor de pes rotas. En ese mismo momento, e estaba experimentando tanto dolor f¨ªsicoo psicol¨®gico. Despu¨¦s de presenciar a Kelly en tal estado ante ¨¦l, Leonard no pudo experimentar ninguna sensaci¨®n de cer. La ¨²nica emoci¨®n que sinti¨® fue ira. E hab¨ªa actuadoo si no lo conociera cuando se top¨® con e ese d¨ªa. Para entonces, ya estaba furioso. Le resultaba dif¨ªcil creer que alguien pudiera ser tan cruelo Kelly, quien hab¨ªa considerado su rci¨®n anterioro nada m¨¢s que un sue?o y desde entonces se hab¨ªa olvidado de e. Leonard se hab¨ªa sumergido en el sufrimiento de su separaci¨®n, pero Kelly de alguna manera logr¨® actuaro si nada hubiera pasado y le rog¨® que lo ayudara a encontrar a su hijo. Solt¨® a Kelly de su agarre, y este ¨²ltimo inmediatamente se desplom¨® en el suelo. ¡°?Crees que todav¨ªa soy ese tonto del pasado?¡± Leonardo dijo con voz ¨¢spera. ¡°?Crees que todav¨ªa har¨¦ algo por ti?¡± Frot¨¢ndose el cuello, Kelly suplic¨®: ¡°Por favor, Leonard, por favor, ay¨²dame. Se supon¨ªa que Felicia estar¨ªa con mi mam¨¢. No hubiera venido a molestarte si e no me hubiera amenazado con Felicia. Lo digo en serio.¡± Las manos de Leonard se apretaron fuertemente en pu?os ante sus pbras. Todav¨ªa era soportable cuando Kelly no hab¨ªa dado una explicaci¨®n. Pero mientras lo hac¨ªa, Leonard solo se enoj¨® m¨¢s. Le result¨® dif¨ªcil aceptar que raz¨®n por que e asisti¨® a cita a ciegas se debi¨® simplemente a amenaza de su madre. ?Es mi presencia tan insoportable para e? ¡°?Pi¨¦rdase!¡± Leonarddr¨®. ¡°No quiero volver a verte.¡± Para entonces, Kelly sab¨ªa que sus s¨²plicas no serv¨ªan de nada. Se puso de pie y tambale¨¢ndose encontr¨® su camino hacia salida. Parece que solo puedo depender de m¨ª mismo para encontrar a Felicia. Leonard fue al ba?o despu¨¦s del incidente. Abri¨® el grifo y se ech¨® un poco de agua fr¨ªa en cara, sinti¨¦ndose m¨¢s tranquilo despu¨¦s de eso. Sin embargo, debajo de sus ojos enrojecidos hab¨ªa ira, pura ira que no disminu¨ªa incluso despu¨¦s de salpicarse agua fr¨ªa. Sali¨® del ba?o tres minutos despu¨¦s, tom¨® su tel¨¦fono e hizo una mada a Samuel. Sin embargo, quien atendi¨® mada no fue Samuel, sino Kathleen. ¡°?D¨®nde est¨¢ Samuel?¡± pregunt¨® Leonard, ligeramente sorprendido. ¡°Se est¨¢ duchando¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°?Necesitas algo? Te ayudar¨¦ a dejarle un mensaje. ¡°Est¨¢n seguros de que est¨¢n haciendo un buen progreso, ?eh?¡± Leonardent¨® secamente. ¡°?Podr¨ªas escupirlo ya?¡± Kathleen murmur¨®. ¡°Estoy trabajando en mi tesis.¡± ¡°Necesito que Samuel me ayude a encontrar a una ni?a mada Felicia¡±, dijo Leonard, con voz ronca. ¡°Por favor, dile esto¡±. Con el ce?o fruncido en su rostro, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Felicia?¡± ¡°As¨ª es¡±, respondi¨® Leonard con frialdad. ¡°Por favor, p¨ªdale que me informe una vez que haya noticias sobre el ni?o¡±. Con eso, estuvo a punto de colgar. ¡°Espera¡±, grit¨® Kathleen. ¡°No tienes que conseguir que Samuel te ayude con esto; Puedo ayudarte a encontrar al ni?o. ¡°?En realidad?¡± Leonard exm¨® con incredulidad. ¡°Ven al hospital. Te espero en entrada. Con eso, Kathleen termin¨® mada. Leonard neaba pedir m¨¢s detalles, pero ya era demasiado tarde. Kathleen coloc¨® el tel¨¦fono de Samuel a undo despu¨¦s de colgar mada. Mientras tanto, este ¨²ltimo acababa de salir del ba?o, reci¨¦n duchado. Aunque Kathleen inicialmente le prohibi¨® que se duchara, ¨¦l se obstin¨® e insisti¨® en hacerlo. Por lo tanto, Kathleen solo pod¨ªa ceder. E lo ayud¨® avarse el cabello, mientras que Samuelvaba las otras partes de su cuerpo. Su brazo lesionado estaba envuelto en una capa de envoltura de pl¨¢stico para evitar que el agua lo tocara. Samuel camin¨® hacia Kathleen, vistiendo una bata de seda negra, oliendoo el aroma a menta y madera de su gel de ba?o. ¡°?A d¨®nde vas?¡± Su voz chirriante son¨®. Anteriormente, Kathleen hab¨ªa regresado al hospital despu¨¦s de ducharse en casa y cambiarse de ropa. Samuel estaba contento cuando vio sentada en el sof¨¢, leyendo documentos mientras escrib¨ªa su tesis. Sin embargo, ¨¦l hab¨ªa hecho enojar al insistir en tomar una ducha. Dado que Kathleen lo hab¨ªa ayudado avarse el cabello, cre¨ªa que todo estaba bien. Sin embargo, vista de e poni¨¦ndose el abrigo le hizo creer que estaba a punto de irse. Kathleen puso los ojos en nco. ¡°Es todo gracias a Leonard. Quer¨ªa que lo ayudaras a encontrar a una chica mada Felicia. Coincidentemente, ni?a que Madeline salv¨® hoy tambi¨¦n se ma Felicia. As¨ª que le dije que viniera al hospital. Me encontrar¨¦ con ¨¦l en entrada. ¡°Ay¨²dame a cambiar. Ir¨¦ contigo ¡ªdijo Samuel con su voz de bar¨ªtono¡ª. El delicado rostro de Kathleen estaba fr¨ªo cuando lenz¨® una mirada severa. Ser¨¢ mejor que no olvides que eres un paciente. ¡°Mi brazo es ¨²nica parte que est¨¢ herida. No eso si necesitara usarlo de todos modos. Te seguir¨¦ hacia abajo,¡± Samuel grazn¨® una explicaci¨®n. Kathleen reflexion¨® un momento antes de preguntar: ¡°?No me digas que crees que te estoy mintiendo?¡± Samuel se ar¨® garganta. ¡°No.¡± ¡°Est¨¢s siendo rid¨ªculo, Samuel¡±, exm¨® Kathleen exasperada. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa traer a Leonard si quer¨ªa mentirte? F¨¢cilmente podr¨ªa haber inventado cualquier raz¨®n. Adem¨¢s, puedo irme cuando quiera. ?Crees que necesito una raz¨®n para hacerlo? Samuel permaneci¨® en silencio. No ten¨ªa nada que contrarrestar despu¨¦s de escuchars pbras de Kathleen. Kathleen mir¨® a Samuel con los ojos entrecerrados. Este ¨²ltimo permaneci¨® en silencio frente a e, emanando sensaci¨®n de que hab¨ªa sido agraviado. ¡°?Qu¨¦ tan infantil puedes volverte?¡± Kathleen cuestion¨® con un resoplido molesto. D¨¢ndole su mejor mirada de acero, continu¨®: ¡°S¨¦ un buen paciente y qu¨¦date en tu s. Te ayudar¨¦ a secarte el pelo. Samuel asinti¨®. Como un intento de aliviar duda en su coraz¨®n, pregunt¨®: ¡°En realidad volver¨¢s, ?verdad?¡± ¡°Lo har¨¦¡±, asegur¨® Kathleen. ¡°Mentiroso mentiroso pantalones en mas, ?verdad?¡± Samuel tarare¨®, una peque?a sonrisa en su rostro. Se sent¨® y esper¨® a que Kathleen le secara el pelo. Kathleen sac¨® el secador de pelo y empez¨® a secarle el pelo. Mir¨® hora despu¨¦s de terminar. ¡°Derecha. Es hora de que me vaya ahora. Con eso, se dio vuelta y se fue. Los ojos de Samuel se oscurecieron cuando frunci¨® losbios delgados y mir¨® fijamente su espalda menguante. Kathleen estaba de pie junto a entrada del hospital, esperando llegada de Leonard. Para su sorpresa, dicho hombre lleg¨® en su autom¨®vil unos minutos despu¨¦s. Kathleen lo mir¨® con los ojos entrecerrados. ¡°?Viniste de tu casa?¡± Leonardo asinti¨®. ¡°?D¨®nde est¨¢ chica?¡± ¡°Tardar¨¦ por lo menos treinta minutos en llegar al hospital desde tu casa. Sin embargo, has llegado en veinte ¡ªdijo Kathleen, con los ojos a¨²n entrecerrados¡ª. ¡°?Qui¨¦n es esta chica para ti? ?Por qu¨¦ te preocupas tanto por e? La expresi¨®n de Leonard era fr¨ªa cuando respondi¨®: ¡°E es hija de mi amigo¡±. ¡°Entonces, lo siento por este amigo tuyo¡±, dijo Kathleen, con una expresi¨®nplicada en su rostro. ¡°Su hija tiene leucemia y condici¨®n es cr¨ªtica. La ni?a todav¨ªa est¨¢ inconsciente en su s en este momento¡±. Leonardo se congel¨®. ¡°?Que acabas de decir?¡± ¡°La ni?a tiene leucemia¡±, repiti¨® Kathleen. ¡°Nos pusimos en contacto con el centro de trasnte de m¨¦d ¨®sea. Sin embargo, no hemos encontrado un donante de m¨¦d ¨®sea adecuado¡±. La conmoci¨®n estaba escrita en todo el atractivo semnte de Leonard. ¡°Sabes lo que es leucemia, ?verdad?¡± pregunt¨® Kathleen, con una mirada inexplicable en su rostro. ¡°Deber¨ªan haberlo investigado mientras ayudaban a Samuel a encontrar una m¨¦d ¨®sea adecuada para Nicolette¡±. Leonardo se qued¨® desconcertado. As¨ª que aqu¨ª es cuando el karma ma a mi puerta. En voz baja, murmur¨®: ¡°Ll¨¦vame a e¡±. ¡°S¨ªgueme¡±, dijo Kathleen mientras lo conduc¨ªa a s de Felicia. Felicia se alojaba en una s s. Adem¨¢s de eso, era mejor s del hospital. Kathleen condujo a Leonard a s. Leonard no pudo evitar congrse en seco al ver el rostro p¨¢lido de Felicia. Felicia se parece tanto a Kelly. Con los brazos cruzados frente a su pecho, Kathleen dijo: ¡°Sigo teniendo sensaci¨®n de que he visto a este ni?o antes, pero no puedo entender cu¨¢ndo ni d¨®nde¡±. ¡°Has conocido a su madre¡±, dijo Leonard, tragando saliva. ?Mam¨¢? Kathleen hizo una pausa y se le ocurri¨® una idea. ¡°?Kelly?¡± Chapter 401 Chapter 401 Certificado de matrimonio Leonardo asinti¨®. Qu¨¦ casualidad. ¡°Ten¨ªa ganas de preguntarte esto¡±,enz¨® Kathleen. ¡°Kelly ha estado en residencia Macari en el pasado, ?verdad?¡± Leonard tarare¨® mientras asent¨ªa. La traje durante el vig¨¦simo cumplea?os de Samuel. ¡°Por eso chica me parece tan familiar¡±, murmur¨® Kathleen. Ser¨¢ mejor que mes a Kelly entonces. La peque?a ha estado buscando a su mam¨¢ desde que lleg¨® aqu¨ª. Creo que Kelly tambi¨¦n est¨¢ muerta de miedo¡±. Leonard le pas¨® su tel¨¦fono. ¡°T¨² haces mada¡±. ¡°?Eh?¡± Kathleen pronunci¨®,pletamente perpleja. Con una expresi¨®n sombr¨ªa, Leonard dijo: ¡°No quiero har con e. Kathleen le tir¨® su tel¨¦fono. ¡°?No seas un loco! ?Crees que es f¨¢cil para tu ex novia rogarte? No te habr¨ªa molestado si no fuera por el hecho de que no ten¨ªa otras opciones ¡ªescupi¨® Kathleen. ¡°T¨² haces mada¡±. Leonard se puso r¨ªgido ante sus pbras. No sab¨ªa del estado de Felicia. Si lo hubiera hecho, probablemente no habr¨ªa tratadoo lo hizo. Resignado, tom¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje a Kelly: Su hija est¨¢ en el hospital. ?Ven r¨¢pido! Despu¨¦s del texto, incluso adjunt¨® ubicaci¨®n del hospital. Kathleen mir¨® a Leonard y se masaje¨®s sienes. ¡°Parece que odias¡±. Un pliegue profundo se forma entres cejas de Leonard. ¡°?Samuel te habl¨® de Kelly y de m¨ª?¡± ¡°No¡±, respondi¨® Kathleen a ligera. ¡°Es solo que me di cuenta de lo mucho que quer¨ªas cuando trajiste a residencia Macari. Kelly era diferente en ese entonces; e estaba malcriada. Y t¨²¡­ disfrutabas mim¨¢nd. Solo pens¨¦ que, dado que ustedes dos estaban tan locamente enamorados, seguramente habr¨ªa arrepentimientos durante su ruptura¡±. Adem¨¢s, parte con resentimientos debe haber amado m¨¢s intensamente. ¡°Todo est¨¢ en el pasado¡±, murmur¨® Leonard. ¡°?Lo es?¡± Kathleen pregunt¨® en voz baja. No cre¨ªa en absolutos pbras de Leonard. En ese momento, Hannah irrumpi¨® en s con un grupo de personas. Se congel¨® porque no esperaba que Leonard tambi¨¦n estuviera all¨ª. Las cejas de Leonard se juntaron. ¡°Milisegundo. ?Tate? ¡°Se?or. Sullivan. Una sorpresa verte aqu¨ª¡±,ent¨® Hannah con frialdad. ¡°Estoy aqu¨ª para recoger a mi nieta¡±. Leonardo frunci¨® el ce?o. ¡ªLl¨¦vat ¡ªorden¨® Hannah. Los dos guardaespaldas caminaron de inmediato hacia Felicia, que estaba acostada en cama del hospital. Kathleen frunci¨® el ce?o ante eso y estaba a punto de har. Sin embargo, Leonard hab¨ªa dado un paso al frente y us¨® su cuerpo para detener el avance de los guardaespaldas. Su mirada era aguda cuando dijo: ¡°?Al¨¦jate!¡± Los dos guardaespaldas estaban demasiado sorprendidos para seguir caminando hacia ni?a. Mientras tanto, Kathleen entrecerr¨® los ojos y se prepar¨® para el drama que se desarroba ante e. ?Qu¨¦ quiere decir con esto, se?or Sullivan? pregunt¨® Hannah con frialdad. ¡°No puedes move ahora¡±, respondi¨® Leonard. ?No sabes qu¨¦ enfermedad tiene? ¡°?Cu¨¢l es el punto de saber?¡± Hannah respondi¨® sard¨®nicamente. ¡°Ya he consultado al m¨¦dico hace mucho tiempo. Su condici¨®n es dif¨ªcil de tratar y dif¨ªcil de curar¡±. ¡°?Una condici¨®n que es dif¨ªcil de tratar y curar?¡± repiti¨® Leonardo. Sus ojos se oscurecieron mientras continuaba: ¡°?Entonces te vas a llevar sin siquiera intentar hacer algo por e?¡± Hannah estaba disgustada. Ni siquiera es tu hija, Leonard. ?Por qu¨¦ te involucras? Leonard apret¨® los pu?os ante eso. En ese momento, Kelly entr¨® en s. ¡°?D¨®nde est¨¢ Felicia?¡± e pregunt¨® fren¨¦ticamente. ¡°Toma¡±, dijo Leonard mientras miraba a Kelly, que estaba destrozada. Kelly se acerc¨® a Felicia e inmediatamente se ech¨® a llorar al ver el estado de ni?a. ¡°Lo siento mucho, Felicia. Es mi culpa por no protegerte ¡ªgrit¨® Kelly. Quer¨ªa extender mano y acariciar a Felicia, pero se detuvo al ver varias m¨¢quinas colgadas de e. Kelly se volvi¨® hacia Leonard, con los ojos llenos de l¨¢grimas. ¡°?Qu¨¦ le pas¨® a Felicia?¡± Leonard tampoco estaba seguro. Por lo tanto, se volvi¨® hacia Kathleen. ¡°La enviaron al hospital esta ma?ana¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Una ni?a mada Madeline hab¨ªa salvado de debajo de un neum¨¢tico. Estaba paseando a su perro cuando se encontr¨® con Felicia¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Kelly exm¨® en estado de shock. Inmediatamente se volvi¨® hacia Hannah. ¡°?Mam¨¢! Esto no fue lo que me prometiste. Dijiste que mientras te escuchara a ti y a tus arreglos, cuidar¨ªas bien de Felicia. ?Como pudiste?¡± ¡°Yo¡­¡± Hannah se qued¨® sin pbras. Las l¨¢grimas de Kelly se convirtieron en un torrente mientras miraba a Felicia. ¡°E tiene leucemia. Cualquier herida pondr¨ªa en peligro su vida. ?Como pudiste hacer esto?¡± ¡°?Que se supon¨ªa que deb¨ªa hacer?¡± Hannah se burl¨®. ¡°E eso t¨², ?no me escucha en absoluto! Ha estado quej¨¢ndose de querer verte y se escap¨® mientras a¨²n dorm¨ªamos por ma?ana. ?Le sirve a e ser atropeda por un auto!¡± El rostro de Kelly palideci¨®. ¡°?C¨®mo puedes decir eso, mam¨¢?¡± Leonard entrecerr¨® los ojos mientras miraba a Kelly, que estaba al borde del cpso. ¡°Parece que oblig¨® a su hija a tener una cita a ciegas conmigo, Sra. Tate¡±. ¡ªDeje de fingir, se?or Sullivan ¡ªse burl¨® Hannah¡ª. ¡°Acabo de enterarme de que t¨² y Kelly en realidad hab¨ªan salido. Tengo que d¨¢rselo a los dos por ocultarlo tan bien. ¡°?Es suficiente, mam¨¢!¡± Kelly grit¨® de p¨¢nico. Hannah dej¨® escapar un resoplido fr¨ªo. ¡°Es una pena que este ni?o no sea suyo, Sr. Sullivan¡±. Con eso, cara de Kelly se puso un poco m¨¢s p¨¢lida de lo que ya era. No esperaba que Hannah creyera lo que le dijo acerca de que Felicia no era hija de Leonard. Sin embargo, situaci¨®n estaba a punto de ser desagradable porque Hannah se lo hab¨ªa revdo tan descaradamente a Leonard. Leonard pregunt¨® impasible: ¡°Sra. Tate, ?no es tu objetivo final conseguir que tu hija se case conmigo? Me casar¨¦ con e. Por lo tanto, este ni?o tambi¨¦n es m¨ªo¡±. Los ojos de Hannah se iluminaron en ese instante. ¡°?En realidad?¡± ¡°Tengo mis condiciones¡±, dijo Leonard con frialdad. Las arrugas aparecieron ens esquinas de los ojos de Hannah debido a su emoci¨®n incontenible en ese momento. D¨ªgalos. ¡°No se te permite estar cerca de Kelly y Felicia a partir de hoy¡±, der¨® Leonard, con mirada aguda. ¡°Te cortar¨¦ los dedos si no cumples con esto¡±. A pesar de su disgusto por amenaza de Leonard, Hannah estaba emocionada porque Kelly finalmente se hab¨ªa casado con familia Sullivan. Finalmente tendr¨ªamos a alguien en quien confiar a partir de hoy. ?Esto es mucho m¨¢s importante que ser amenazado! Adem¨¢s, Hannah no cre¨ªa que Kelly ignorar¨ªa si realmente lo necesitara. ¡°Por supuesto. Acepto tu condici¨®n¡±, der¨® Hannah. Entrecerr¨® los ojos hacia Kelly. Tienes suerte esta vez. ?Ser¨¢ mejor que no te olvides de tu madre despu¨¦s de convertirte en una esposa rica!¡± Con eso, Hannah, junto con los dos guardaespaldas, se fueron. Kelly se puso de pie abruptamente. ¡°Esperar-¡± Estaba a punto de ir tras Hannah cuando Leonard detuvo. Se neg¨® a deja ir. Kelly se mordi¨® elbio con frustraci¨®n. No me detengas, Leonard. D¨¦jame har con e. ?No puedo casarme contigo!¡± ¡°?Tienes una mejor manera de resolver esto que no sea cas¨¢ndote conmigo?¡± pregunt¨® Leonard con frialdad. Kelly se congel¨®. Mientras tanto, Kathleen se hab¨ªa despedido despu¨¦s de sentir que no ten¨ªa nada m¨¢s que hacer. Las l¨¢grimas corr¨ªan pors mejis de Kelly. ¡°Pero no quiero que te cases conmigo en esta situaci¨®n¡±. Leonard no se casaba con e por amor, y e no quer¨ªa eso. Leonardo se burl¨®. ¡°?Qu¨¦? ?Esperas que me vuelva a enamorar de ti? ¡°Entonces, ?por qu¨¦ estuviste de acuerdo con solicitud de mi mam¨¢?¡± pregunt¨® Kelly, completamente perpleja. ¡°Bueno, soy tu primer amante despu¨¦s de todo¡±, respondi¨® Leonard de una manera casualmente cruel. ¡°Siempre existe opci¨®n de divorciarse despu¨¦s del matrimonio. Adem¨¢s, principal prioridad es resolver su problema. No estoy seguro de por qu¨¦ sigues haciendo preguntas tan in¨²tiles¡±. Kelly se sorprendi¨® pors pbras de Leonard. N?velDrama.Org holds ? this. ¡°Pedir¨¦ a Kathleen que me ayude con el problema de Felicia¡±, der¨® Leonard antes de agregar con frialdad: ¡°Prepara los documentos. Tendremos nuestro certificado de matrimonio listo ma?ana¡±. ¡°?Ma?ana?¡± pregunt¨® Kelly, ramente sorprendida. ?Tiene tanta prisa? ?De verdad no quiere pensar m¨¢s en ello? Chapter 402 Chapter 402 Primo ¡°?Qu¨¦ otra cosa?¡± Leonardo frunci¨® el ce?o. ¡°?Desea organizar una ceremonia de boda antes de registrarse para el certificado de matrimonio?¡± Kelly estaba at¨®nita. ¡°?Deja de so?ar! No va a haber una ceremonia de boda. En primer lugar, solo estamos haciendo esto por el bien de tu madre¡±, dijo con frialdad. Con eso, se alej¨®. Las l¨¢grimas corr¨ªan pors mejis de Kelly. Se tap¨® boca y llor¨® en silencio. ?Por qu¨¦ est¨¢ pasando esto? No deseo que Leonard albergue tanto odio hacia m¨ª, pero aun as¨ª terminamos as¨ª. ?Qu¨¦ debo hacer? Leonard fue a s de Samuel para buscar a Kathleen. ¡°Kathleen, ?c¨®mo est¨¢ Felicia?¡± Leonardo frunci¨® el ce?o. Kathleen acababa de entrar en habitaci¨®n. Samuel le sirvi¨® una taza de agua antes de mirar a Leonard con disgusto. ¡°?Por qu¨¦ tienes tanta prisa? D¨¦j tomar un sorbo de agua primero¡±. Leonardo se sonroj¨®. Recibi¨® el vaso de agua y dijo: ¡°Como mencion¨¦ anteriormente, tiene leucemia y requiere un trasnte de m¨¦d ¨®sea, simr a condici¨®n que tuvo Nicolette en el pasado¡±. Samuel baj¨® mirada. Leonardo lo mir¨®. Parece que elentario sin tacto de Kathleen no solo est¨¢ dirigido a m¨ª. ¡°?Cu¨¢ndo podemos proceder con operaci¨®n, entonces?¡± Leonardo estaba ansioso. ¡°Tendremos que esperar m¨¢s actualizaciones. La operaci¨®n se puede realizar en cualquier momento si se dispone de m¨¦d ¨®seapatible en el banco de m¨¦d ¨®sea. Sin embargo, si no lo hay, entonces solo podemos esperar¡±, explic¨®. ¡°?Qu¨¦ debemos hacer si no hay m¨¦d ¨®seapatible disponible? ?Puede condici¨®n corporal de Felicia permitirle esperar? Leonard pregunt¨® con preocupaci¨®n. Has hecho pregunta crucial. El estado de Felicia es terrible. Me imagino que no le queda mucho tiempo para esperar, tres meses,o mucho. Kathleen mir¨® de reojo. Leonardo estaba asombrado. ¡°Si no hay m¨¦d ¨®seapatible en el banco de m¨¦d ¨®sea, entonces tendremos que verificar si hay donantes adecuados entre sus familiares. Creo que Kelly debe haber preguntado por ah¨ª, peros cosas no parecen esperanzadoras para e¡±, explic¨®. ¡°?Qu¨¦ pasa si al final todav¨ªa no hay ninguna m¨¦d ¨®sea adecuada disponible?¡± Leonard sigui¨® adnte. ¡°En ese caso, podemos pedirle a Kelly que d¨¦ a luz a otro ni?o y use sangre del cord¨®n umbilical para salvar a Felicia. Puedo tratar de retrasar progresi¨®n de enfermedad y permitir que Felicia sobreviva m¨¢s tiempo¡±, respondi¨® Kathleen. Leonard se qued¨® en silencio mientras su mente corr¨ªa. Si Kelly necesita dar a luz a otro ni?o, ?eso significa que necesita encontrar a ese hombre? ?Qu¨¦ pasa si m¨¦d ¨®sea a¨²n no espatible? Si eso pasa¡­ Una mirada angustiada llen¨® el hermoso rostro de Leonard. ¡°Kathleen, contar¨¦ contigo con respecto al problema de Felicia¡±, pronunci¨® Leonard con voz ronca. ¡°No te preocupes. Lo har¨¦ lo mejor que pueda. De todos modos, sangre de familia Hoover fluye en m¨ª. Visitar¨¦ el centro de trasnte de m¨¦d ¨®sea para hacer una prueba depatibilidad m¨¢s tarde¡±, dijo Kathleen. Leonard mir¨® con asombro. ¡°En ese caso, me unir¨¦ a ti¡±. E asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen y Leonard fueron juntos al centro de trasnte de m¨¦d ¨®sea y les tomaron muestras de m¨¦d ¨®sea. Kathleen sali¨® de ese lugar mientras sosten¨ªa un informe de prueba. Estaba a punto de decir algo cuando Kelly se acerc¨® corriendo. ¡°Dr. Johnson¡±. Kelly mir¨® a Kathleen y dud¨® en har. Luego, se volvi¨® para mirar a Leonard. ¡°?Escuch¨¦ que est¨¢s aqu¨ª para hacerte una prueba de compatibilidad de m¨¦d ¨®sea?¡± ¡°?Hay alg¨²n problema?¡± pregunt¨® con indiferencia. ¡°No.¡± Kelly entr¨® en p¨¢nico. ¡°Gracias.¡± Leonard le dio espalda fr¨ªa. Kelly mir¨® a Kathleen con inquietud. ¡°Dr. Johnson, ?puedo har contigo? ¡°Por supuesto.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Kathleen, me ir¨¦ primero. Av¨ªseme si hay alguna actualizaci¨®n¡±. Leonard no estaba satisfecho despu¨¦s de darse cuenta de que Kelly no estaba all¨ª para buscarlo. Con eso, se fue. Kathleen observ¨® a Kelly con una mirada impasible. ¡°?No deber¨ªas estar emocionado de saber que Leonard vino a hacer prueba depatibilidad de m¨¦d ¨®sea? ?Por qu¨¦ cararga?¡± Kelly estaba at¨®nita. ¡°Dr. Johnson. ?T-lo sab¨ªas? La expresi¨®n de Kelly se puso r¨ªgida. Kathleen asinti¨®. ¡°Es muy obvio para m¨ª. Aunque no s¨¦ qu¨¦ pas¨® entre ustedes dos, el tipo de sangre de su hija es el mismo que el de ¨¦l. Ambos tienen sangre Rh negativa¡±. ¡°Dr. Johnson, Leonard no sabe nada, as¨ª que por favor no le digas nada¡±, le suplic¨® Kelly. ¡°No es de extra?ar que sea tan dif¨ªcil encontrar una m¨¦d ¨®seapatible para su hija¡±. Kathleen suspir¨®. Kelly respir¨® hondo. ¡°Gracias.¡± ¡°?Por qu¨¦ todav¨ªa tienes intenci¨®n de mantenerlo en oscuridad incluso en este momento?¡± Kathleen estaba perpleja. Kelly respondi¨® con un toque de amargura: ¡°Kathleen, entender¨¢s mi razonamiento si no perdiste tus recuerdos. Sin embargo, no puedesprender mi decisi¨®n ahora, ?verdad? ¡°Creo que es posible que no pueda entender incluso si no pierdo mis recuerdos¡±. Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°?Es el rencor entre ustedes dos m¨¢s importante que vida de su hija?¡± Kathleen, ?est¨¢s fingiendo tu amnesia? Kelly le dirigi¨® una mirada significativa. Kathleen pronunci¨® con indiferencia: ¡°No estoy fingiendo mi amnesia, pero he recordado algunas cosas. Coincidentemente, est¨¢s incluido en esta parte de mi memoria¡±. ¡°?Son recuerdos del banquete del vig¨¦simo cumplea?os de Samuel?¡± pregunt¨® Kelly. Kathleen asinti¨®. Kelly dijo: ¡°Sab¨ªa que le gustabas a Samuel desde entonces. La forma en que te miraba era diferente de c¨®mo miraba a Nicolette¡±. ¡°?Es eso as¨ª? No recuerdo todas esas cosas¡±. ¡°Kathleen, Leonard y yo terminamos nuestra rci¨®n en malos t¨¦rminos¡±. Kelly se mordi¨® el labio. ¡°Romp¨ª con ¨¦l porque me atrap¨® enga?¨¢ndolo con otro hombre en cama¡±. ¡°?Por qu¨¦ lo enga?aste cuando te gustaba tanto?¡± ¡°Leonard no sab¨ªa que yo era hija de familia Hoover cuandoenc¨¦ a salir con ¨¦l. Me consider¨® como si fuera una chica normal y me trat¨® muy bien. Me amaba mucho y nunca me menospreci¨® debido a mi origen¨²n y corriente. me gustaba Realmente lo hice.¡± ¡°?Pero?¡± ¡°Creo que sabes que mi t¨ªo tiene un hijo, ?verdad? En el pasado, nos trataron inhumanamente para salvar a ese ni?o. En ese momento, mi f¨ªsico era m¨¢s adecuado que el de Zion. Sin embargo, escuch¨¦ que me volver¨ªa inf¨¦rtil despu¨¦s de tomar el medicamento, as¨ª que no quer¨ªa agobiar a Leonard. Por eso recurr¨ª a ese m¨¦todo¡±, explic¨® Kelly con voz ronca. Despu¨¦s de decir eso, e respir¨® hondo. Las l¨¢grimas asomaron a sus ojos enrojecidos. ¡°Esa noticia era falsa. Sin embargo, no anticip¨¦ que ya estaba embarazada de su hijo en ese momento. Estaba aterrado. Temo que familia Hoover me obligue a abortar a mi hijo para salvar al hijo de mi t¨ªo¡±. Kelly solloz¨®. ¡°Por suerte, debido a mis sospechas y al tipo de sangre Rh negativo del ni?o que estaba esperando, mi sangre hab¨ªa sufrido una mutaci¨®n. Por lo tanto, han selionado a otra persona¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ no te reuniste con Leonard?¡± ¡°He perdido el coraje para hacerlo. ?Puedes entender mi postura?¡± Kelly grazn¨®. Kathleen asinti¨®. ¡°?Qu¨¦ pas¨® despu¨¦s?¡± Kelly continu¨®: ¡°Dej¨¦ a familia Hoover inmediatamente despu¨¦s de eso. Sin embargo, mi madre me encontr¨® y me oblig¨® a regresar con familia Hoover por el bien de los bienes de familia. Incluso se llev¨® a Felicia. Tambi¨¦n fue solo entonces que supe que Felicia ten¨ªa leucemia. Les rogu¨¦ a los dem¨¢s miembros de familia Hoover que hicieran prueba depatibilidad, pero todos se negaron¡±. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Kathleen pronunci¨® con frialdad: ¡°Los miembros de familia Hoover no tienen coraz¨®n¡±. Todos son as¨ª. Leonard me dijo antes que solo se va a casar conmigo porque eso es parte del n. Por eso no quiero dec¨ªrselo. Nos separaremos pac¨ªficamente despu¨¦s de esto. Nadie se sentir¨¢ feliz si nos obligamos a estar juntos simplemente por el ni?o. Entonces, Dr. Johnson, espero que no le divulgue ninguna informaci¨®n innecesaria, ?de acuerdo? Kathleen permaneci¨® imperturbable. ¡°Es tu mada. Respetar¨¦ cualquier decisi¨®n que tomes, siempre y cuando creas que es lo correcto¡±. ¡°Gracias.¡± Kelly tom¨® mano de Kathleen. ¡°Ahora que lo pienso. Soy considerado tu primo, ?verdad? Chapter 403 Chapter 403 Resentimiento T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Kathleen estaba at¨®nita. Kelly dijo: ¡°Kathleen, familia Hoover es despiadada. Necesitas tener cuidado.¡± ¡°Lo har¨¦¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Trevor en realidad no es una gran preocupaci¨®n. Mi abu es de quien debes tener cuidado. Esa mujer tiene una mente muy retorcida¡±, record¨® Kelly. ¡°De acuerdo. Gracias por recordarmelo.¡± Kathleen asinti¨®. Kelly se sonroj¨®. ¡°Tal vez deber¨ªa haberte dicho todas estas cosas antes¡±. Kathleen se qued¨® aturdida. ¡°Sab¨ªa de tu existencia desde hace mucho tiempo. Cuando era muy peque?o, escuch¨¦ a mi abu har por tel¨¦fono y te mencion¨® a ti y a tu madre. Desde entonces, me enter¨¦ de que tu madre es ex novia de mi abuelo y que en ese momento estaba embarazada¡±. ?Sabe con qui¨¦n estaba hando anciana se?ora Hoover? Kathleen pregunt¨®. Kelly neg¨® con cabeza. ¡°Yo no.¡± ¡°Est¨¢ bien. Lo tengo. Te buscar¨¦ si tengo m¨¢s dudas. La expresi¨®n de Kathleen era tranqu. ¡°De acuerdo.¡± Kelly asinti¨®. Kathleen se dio vuelta y se fue. Se apoy¨® contra pared con cara de p¨®quer. Se volvi¨® m¨¢s segura de que desaparici¨®n de su madre deb¨ªa tener algo que ver con familia Hoover. ?Dado que anciana se?ora Hoover es tan cruel, no le mostrar¨¦ piedad en el futuro! Mientras tanto, en residencia de Yoeger, Yareli encontr¨® a Zachary. ¡°T¨ªo Zachary, ?realmente neas entregar empresa y esta casa a un extra?o?¡± Zachary estaba bebiendo alcohol en ese momento. No hab¨ªa salido de casa en los ¨²ltimos d¨ªas. ¡°?De verdad crees que eso es lo que quiero? Pero, ?qu¨¦ m¨¢s puedo hacer ahora? ¨¦l dijo. Despu¨¦s de todo, Frances ya hab¨ªa hecho su testamento y quedaron incapaces de realizar m¨¢s iones. ¡°?Realmente no puedes pensar en ning¨²n m¨¦todo?¡± Yareli lo interrog¨® en un tono significativo. ¨¦l mir¨® sin emoci¨®n. ¡°?Por qu¨¦? ?Tienes una idea?¡± ¡°Aunque no puedo resucitar a abu para enmendar su testamento¡­¡± Yareli se burl¨®. ¡°Tengo una forma de volver a apoderarme del Grupo Yoeger¡±. ¡°?C¨®mo piensas hacer eso?¡± Zachary arque¨® una ceja. ¡°Alguien est¨¢ ofreciendo capital para ayudarnos aprars iones de Yoeger Group en secreto. Sin embargo, e tiene una condici¨®n. Si podemos ayuda a lograr su objetivo con ¨¦xito, acepta regrnos esas iones alpletar tarea¡±, explic¨® Yareli. ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°?En realidad?¡± ¡°Creo que ya saben que Yoeger Group ha progresado muy bien bajo el liderazgo de Charles en los ¨²ltimos a?os. Ser¨¢ un desperdicio para nosotros renunciar a corporaci¨®n as¨ªo as¨ª. Meramente depender de escasa cantidad de dinero del fondo fiduciario de familia para ganarse vida no ser¨¢ suficiente¡±, dijo fr¨ªamente Yareli. ¡°Soy consciente de todas esas cosas incluso sin que t¨²s se?ales¡±, respondi¨® Zachary con impaciencia. ¡°En ese caso, ?no deber¨ªasenzar a tomar algunas medidas en lugar de sentarte aqu¨ª y beber alcohol solo?¡± Los ojos de Yareli irradiaban un aura hda. ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°?Quien es esa persona? ?En qu¨¦ quiere que ayudemos? ¡°No eres un extra?o para esta persona. E nos hab¨ªa brindado mucha ayuda anteriormente. Sabr¨¢s su identidad una vez que te diga su objetivo¡±, dijo Yareli en un tono significativo. ¡°?Cu¨¢l es su objetivo entonces?¡± pregunt¨® Zachary con curiosidad. Quiere a Kathleen muerta. Un indicio de intenci¨®n asesina brill¨® en los ojos de Yareli. ?Qu¨¦? Zachary se enderez¨® en si y dej¨® su copa de vino. ¡ª?La anciana se?ora Hoover volvi¨® a buscarte? ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. Su rostro se oscureci¨®. ¡°?Crees que es f¨¢cil matar a Kathleen Johnson? Dejando dedo el hecho de que ahora ha adquirido habilidades para protegerse a s¨ª misma, tambi¨¦n est¨¢ protegida por Charles y Samuel. No podemos hacerle ning¨²n da?o. ?Qui¨¦n dice que no podemos hacerle da?o? E se burl¨®. ¡°Si hacemos un movimiento directo sobre e, Samuel y Charles sin duda sabr¨¢n que somos los culpables¡±. ¡°Entonces, ?c¨®mo vas a lograr tarea que te eend¨® anciana se?ora Hoover?¡± pregunt¨® con curiosidad. Yareli sonri¨® siniestramente. ¡°?No es esto f¨¢cil? ?Qui¨¦nes sons personas que m¨¢s le importan a Kathleen? ¡°Deben ser sus dos hijos¡±, respondi¨® Zachary. Entendi¨® intenci¨®n de Yareli despu¨¦s de ques pbras salieron de su boca. ¡°Sin embargo, el problema es, ?c¨®mo neas apoderarte de ellos?¡± ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°Si pones un dedo sobre esos dos ni?os, Kathleen no te dejar¨¢ ir. Sin mencionar que tambi¨¦n tuve que enfrentar ira de Samuel¡±. E se burl¨®, ¡°Ja. Ya te dije que no podemos ser tan obvios al ejecutar el n. ¡°?Qu¨¦ otros m¨¦todos tienes en mente?¡± Zachary estaba ansioso por saber. ¡°Ya soborn¨¦ a un sirviente de familia Macari. Puede estar seguro de que esta persona nunca nos traicionar¨ªa y nos ayudar¨¢ a sacar a los ni?os de contrabando. No tenemos que tratar con ellos. Solo tenemos que informar a Kathleen d¨®nde est¨¢n cautivos los ni?os y esperar a que los rescate¡±. ¡°?Qu¨¦ pasa despu¨¦s?¡± Zachary estaba desconcertado. ¡°Entonces, bombardear¨¦ a e y a sus bastardos en pedazos. ?Ja ja!¡± Yareli ri¨® siniestramente. ?No puedo esperar a que se lleve a cabo esta deliciosa ocasi¨®n! Zachary ten¨ªa el ce?o fruncido. ?Por qu¨¦ siento que el odio que Yareli alberga hacia Kathleen y sus hijos es inusual? ¡°?Todav¨ªa no vas a provocarte problemas al hacer esto?¡± Estaba atrapado en perplejidad. ¡°T¨ªo Zachary, debes ser m¨¢s despiadado para convertirte en un hombre consumado. Abandonar todas las dudas es ve para lograr un gran ¨¦xito.¡± Hizo una breve pausa antes de agregar: ¡°?Ya te decidiste?¡±. Zachary frunci¨® el ce?o, aparentemente vte. Yareli lo mir¨® con desd¨¦n. ¡°Despu¨¦s de todo, est¨¢s destinado a seguir siendo un hombre¨²n de por vida¡±. Grit¨® con ira: ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± ¡°?Cu¨¢ndo tendr¨¢s ¨¦xito con tu personalidad t¨ªmida? Ya que no est¨¢s participando en este n, lo har¨¦ yo mismo. ?Lapa?¨ªa ser¨¢ m¨ªa cuando triunfe en el futuro!¡± Yareli pronunci¨® burlonamente. Con eso, e gir¨® sobre sus talones y se fue. Yareli hab¨ªa llegado a entrada de mansi¨®n cuando Zachary alcanz¨®. H¨¢gale saber a anciana se?ora Hoover que estoy de acuerdo con su petici¨®n. ¡°Esa es actitud correcta. Habr¨¢ muchas m¨¢s riquezas y lujos para que disfrutes en el futuro¡±. Yareli sonri¨®. Zachary mir¨® con una mirada significativa. No pod¨ªa quitarse de encima sensaci¨®n de que Yareli era diferente a de antes. Despu¨¦s de que Yareli sali¨® de mansi¨®n, inmediatamente se puso en contacto con anciana se?ora Hoover al subir al auto. ¡°Vieja se?ora Hoover, ahora todo est¨¢ bien arredo. He convencido a Zachary. Podemos echarle toda culpa a ¨¦l en el futuro sin tener que asumir ninguna responsabilidad nosotros mismos¡±. ¡°Bueno. Muy bueno. Lo has hecho bien, Yareli. La voz profunda y amenazadora de una anciana son¨® desde el altavoz. Gracias por sus cumplidos, anciana se?ora Hoover. Yareli sonri¨® levemente. ¡°?Qu¨¦ pasa con nuestro acuerdo anterior?¡± ¡°Ya le he dado instriones a alguien para que te env¨ªe el art¨ªculo. Te pasar¨¦ otra mitad cuando termines este trabajo ¡ªreplic¨® fr¨ªamente anciana se?ora Hoover¡ª. ¡°?Est¨¢ bien!¡± Yareli estaba encantada. ¡°Regresar¨¦ y revisar¨¦ ese art¨ªculo entonces¡±. ¡°Me asegurar¨¦ de que su arduo trabajo sea bien apreciado si cumple con su deber con diligencia¡±. ¡°De acuerdo. Lo tengo.¡± Yarely asinti¨®. La anciana se?ora Hoover colg¨® mada despu¨¦s. Yareli frunci¨® losbios. Finalmente puedo matar a Kathleen. He estado esperando demasiado tiempo para que llegara este d¨ªa. Ante ese pensamiento, acarici¨® su rostro. Nunca olvidar¨¦ este rencor. Chapter 404 Chapter 404 No debe volver a correr el riesgo Al d¨ªa siguiente, Kathleen recibi¨® los resultados de prueba depatibilidad de m¨¦d ¨®sea. La m¨¦d ¨®sea de Leonard no coincid¨ªa con de Felicia, lo cual no era sorprendente. Despu¨¦s de todo, cuando se trataba de m¨¦d ¨®sea, incluso los padres biol¨®gicos a menudo no eranpatibles con sus hijos. Luego le transmiti¨® los resultados a Kelly. ¡°?Qu¨¦ debemos hacer ahora?¡± Kelly se sinti¨® terrible. Kathleen mir¨® con frialdad. ¡°Podr¨ªas considerar explicarle verdad a Leonard y tener otro hijo con ¨¦l. De esa manera, tendr¨ªas otra oportunidad de salvar a Felicia¡±. Kelly se mordi¨® elbio. ¡°YO¡­¡± ?Es para su hija! ?Es realmente tan dif¨ªcil hacer eso?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o ligeramente. De hecho, Kelly tambi¨¦n hab¨ªa pasado toda noche pensando en eso. ?Har¨ªa cualquier cosa por mi hija! ¡°?Est¨¢ bien, lo har¨¦!¡± e der¨®. Poni¨¦ndose de pie, se dispuso a har con Leonard. Sin embargo, en el momento en que dijo eso, puerta de s se abri¨®. Leonard entr¨®, erguido con una expresi¨®n hda en su hermoso rostro. ¡°Har¨¦ un movimiento primero¡±. Kathleen se dio vuelta. ¡°?Cu¨¢l es el resultado de prueba?¡± Leonardo mir¨®. ¡°No eres rival¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Me voy.¡± Con eso, se dio vuelta para irse. Mirando impasible a Kelly, Leonard pregunt¨® en un tono pesado: ¡°Entonces, ?y ahora qu¨¦?¡± ¡°Estoy pensando en probar otra sugerencia dada por el Dr. Johnson¡±. Kelly baj¨® cabeza. ¡°?Tienes el contacto del hombre?¡± La voz de Leonard era profunda y ronca. ¡°?Qu¨¦?¡± Kelly estaba at¨®nita. ¡°Me refiero al padre biol¨®gico de tu hija. Deber¨ªas tener su contacto, ?verdad? ?No est¨¢s todav¨ªa enamorada de ¨¦l y no est¨¢s dispuesta a dejarlo? El tono de Leonard cambi¨® cuando sus ojos se oscurecieron. Kelly se congel¨® por un momento, frunciendo losbios. Despu¨¦s de una breve pausa, dijo: ¡°Leonard, el padre biol¨®gico de Felicia es en realidad¡­ t¨²¡±. Leonard se congel¨® cuando escuch¨® eso. Kelly se mordi¨® elbio. ¡°Es verdad. Su tipo de sangre es Rh-negativo, igual que el tuyo¡±. Leonard simplemente mir¨® fijamente. Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Kelly. ¡°Nunca pas¨® nada entre ese hombre y yo. Todo fue solo un acto¡±. ?Solo un acto? Leonard estaba abrumado por confusi¨®n. ¡°?Por qu¨¦ har¨ªas eso?¡± Respirando profundamente, Kellyenz¨® a explicar: ¡°Es por mi familia¡­¡±. Con eso, e le dijo verdad sobre lo que realmente sucedi¨®. Leonard no dijo nada durante unrgo rato. Simplemente estaba demasiado sorprendido. Kelly esper¨® ansiosamente su respuesta. No ten¨ªa idea de lo que estaba pasando por su mente. ¡°?Y me est¨¢s diciendo esto ahora solo porque quieres salvar vida de Felicia?¡± Leonard pregunt¨® con frialdad. Kelly asinti¨® sin vacr. ¡°Ahora entiendo¡±, pronunci¨® Leonard con los dientes apretados. Dicho esto, se dio vuelta y se fue. Kelly no pudo evitar sentirse estupefacta. ?Qu¨¦ entiende? Despu¨¦s de dejar s de Felicia, Leonard pens¨® por un momento y fue directo a ver a Samuel. Kathleen estaba cambiando el vendaje de mu?eca de Samuel. ¡°?Nunca has o¨ªdo har de tocar?¡± Samuel pregunt¨® con desd¨¦n. ¡°T¨®matelo con calma. Probablemente acaba de recibir el susto de su vida¡±, brome¨® Kathleen. ¡°?Qu¨¦ sorpresa?¡± Samuel frunci¨® el ce?o profundamente. ¡°Kelly ha dado a luz a su hija, cuyo nombre es Felicia. En ese entonces, Kelly no lo dej¨® porque tuviera una aventura con otro hombre, sino por motivos rcionados con su familia¡±, explic¨® simplemente Kathleen. Samuel permaneci¨® inexpresivo. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ se ve tan deprimido?¡± Kathleen lenz¨® una mirada r¨¢pida a Leonard antes de explicar: ¡°No hace falta decir que debe haberle preguntado a Kelly si le estaba diciendo verdad ahora solo para salvar a Felicia, y e debe haber respondido que s¨ª. Eso deber¨ªa explicar su estado sombr¨ªo¡±. Samuel finalmente entendi¨®. ¡°Ya veo. Entonces, ?no est¨¢s contento con el hecho de que Kelly te haya contado esto por su hijo y no porque te ame?¡± Leonardo trag¨® saliva. ¡°S¨ª.¡± ¡°E ya ha dado a luz a tu hija, ?y a¨²n as¨ª te preocupas por un detalle tan trivial? Si e no te amaba, ?por qu¨¦ habr¨ªa elegido tener a tu hijo? ?No ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil abortar?¡±. Samuel se burl¨®. ¡°?Y se basa en esta l¨ªnea de razonamiento que crees que Kathleen todav¨ªa siente algo por ti, a pesar de que perdi¨® sus recuerdos?¡± Leonard pregunt¨® en voz baja. Samuel lo ignor¨®. ¡°Leonard, no hay tiempo que perder cuando se trata de tratar condici¨®n de Felicia. Podr¨ªa retrasarlo por un tiempo, pero es posible que su cuerpo no pueda soportarlo por mucho tiempo¡±,ent¨® Kathleen mientras vendaba herida de Samuel. Leonardo asinti¨®. ¡°Yo s¨¦ eso.¡± ¡°Hay otra cosa¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o y continu¨®: ¡°Ser¨¢ mejor que no seas tonto. Si est¨¢s pensando en fertilizaci¨®n in vitro, debes saber que el procedimiento ser¨ªa muy duro para el cuerpo de Kelly¡±. Leonard se sorprendi¨® por sus pbras. Pero Kathleen¡­ ¡°Solo te digo verdad, incluso si no te gusta escucha¡±, interrumpi¨® Kathleen en un tono hdo. ¡°Eso no es lo que quiero decir.¡± Leonard se sinti¨® bastante avergonzado. ¡°Soy m¨¦dico y solo te estoy contando los hechos¡±. La expresi¨®n de Kathleen permaneci¨® fr¨ªa. ¡°Si no hay nada m¨¢s que quieras entender, ve r¨¢pido y soluciona el problema con Kelly. Ya est¨¢ bastante angustiada por lo de Felicia. No le hagass cosas m¨¢s dif¨ªciles¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Asintiendo, Leonard sali¨® de habitaci¨®n. Samuel le dirigi¨® a Kathleen una miradarga y significativa. ¡°Eres bastante bueno dando consejos, ?no?¡± ¡°Solo le expon¨ªa los hechos para que tuvieran menos en qu¨¦ pensar. Lo m¨¢s importante es que no quiero perder el tiempo. Felicia tiene m¨¢s o menos edad de Desi. Si lo que le pas¨® a e le est¨¢ pasando a mi propia hija, yo estar¨ªa m¨¢s que ansiosa. ?C¨®mo iba a tener tiempo para esperar a que un hombre se entretuviera? Realmente no deber¨ªa darle a Kelly nada m¨¢s de qu¨¦ preocuparse¡±. Samuel se sent¨® derecho. ¡°Kate, te prometo que nunca te detendr¨ªa¡±. ¡ªTe patear¨¦ si te atreves a hacer eso ¡ªdijo Kathleen, entrecerrando los ojos hacia ¨¦l¡ª. ¡°Nunca dejar¨ªa que tuvieras ninguna raz¨®n para hacer eso. Te lo voy a demostrar¡±. Samuel se inclin¨® m¨¢s cerca de e. ¡ªEntonces ser¨¢ mejor que cums tu pbra ¡ªdijo Kathleen con una bu¡ª. ¡°Por supuesto¡±, confirm¨® Samuel con un asentimiento. ¡°Debes descansar bien y cuidar tu lesi¨®n. Sigo con mi trabajo¡±. Kathleen recogi¨® sus cosas y sali¨® de la s antes de que Samuel pudiera decir algo m¨¢s. ¨¦l mir¨® boquiabierto a su figura que desaparec¨ªa sin pbras. ?Qu¨¦ mujer tan genial! M¨¢s tarde esa noche, Kathleen estaba tratando a un paciente cuando de repente son¨® su tel¨¦fono. Al mirar panta de su tel¨¦fono, vio que era Wynnie que maba y atendi¨® mada. ¡°H, se?ora Macari¡±. ¡°Ms noticias, Kate. ?Desi acaba de desaparecer! Acabo de ve jugando en el patio antes de irme a buscar un trago de agua. ?Pero cuando regres¨¦, ya no estaba!¡± La voz de p¨¢nico de Wynnie reson¨® en el tel¨¦fono. Kathleen se levant¨® de inmediato, agarr¨® su abrigo ys ves del auto. ¡°Entendido. Me voy a busca ahora¡±. ¡°?D¨®nde estar¨ªas buscando?¡± Wynnie pregunt¨® ansiosamente. ¡°Si Desi fuera secuestrada, el secuestrador seguramente me mar¨ªa a m¨ª o a Samuel¡±. Con eso, Kathleen colg¨® y se fue a s de Samuel de inmediato. Samuel tambi¨¦n hab¨ªa recibido mada de Wynnie y se estaba vistiendo, listo para salir de habitaci¨®n. Sin embargo, Kathleen lo empuj¨® hacia atr¨¢s. ¡°S¨¦ que est¨¢ ansioso, pero primero debe tomar su medicamento, o no tendr¨¢ tiempo para eso m¨¢s tarde¡±. Luego le entreg¨® el medicamento. Samuel frunci¨® el ce?o levemente, pero no pudo negarse a tomarlo ya que era Kathleen quien se lo estaba dando. Por lo tanto, r¨¢pidamente se lo trag¨® y se puso de pie para irse. Sin embargo, de repente, fue golpeado por una oleada de v¨¦rtigo. Kathleen instant¨¢neamente lo rode¨® con sus brazos, apoy¨¢ndolo y ayud¨¢ndolo a acostarse en cama. ¡°Kate¡­¡± Samuel pronunci¨® somnoliento. ¡°No deber¨ªas moverte demasiado, Samuel. Descansa un poco aqu¨ª y espera mis noticias¡±. Kathleen apoy¨® frente contra de ¨¦l.T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Chapter 405 Chapter 405 Si pudiera regresar el tiempo En cuanto Kathleen sali¨® de s, son¨® su tel¨¦fono. Sac¨® el tel¨¦fono y mir¨® panta, solo para encontrar un n¨²mero de tel¨¦fono virtual. ?Tch! Tratando de jugar conmigo, ?eh? Instant¨¢neamente puls¨® te de respuesta y puso el tel¨¦fono cerca de su o¨ªdo. ¡°Tu hija est¨¢ conmigo, Kathleen. Ven al antiguo campus donde asististe a escu secundaria si quieres ve con vida. Deber¨ªas saber d¨®nde est¨¢¡±. Una vozo de m¨¢quina son¨® por tel¨¦fono. La otra parte termin¨® mada abruptamente justo despu¨¦s de terminar oraci¨®n. Ante esto, Kathleen descendi¨® a un momento de profunda reflexi¨®n mientras se produc¨ªa el silencio. Antes de eso, el antiguo campus de su anterior escu secundaria hab¨ªa sido vaciado. Ese lugar ya hab¨ªa sido puesto en lista de espera para ser demolido y luego reconstruido. Qu¨¦ interesante para e establecer nuestro encuentro all¨ª, de todos los lugares. Inmediatamente, Kathleen baj¨®s escaleras y se fue en su autom¨®vil. Ya era oscuridad de noche. Se vio al guardia de seguridad en puerta principal estrell¨¢ndose mientras estaba tirado en su escritorio. Andando de puntis hacia peque?a puerta junto a puerta principal, Kathleen abri¨® suavemente y entr¨®. Sin pensarlo, se dirigi¨® directamente al edificio de escu. En ese momento, su tel¨¦fono son¨® una vez m¨¢s. Respondi¨® mada de inmediato y pregunt¨®: ¡°?D¨®nde est¨¢s?¡± ¡°?Por qu¨¦ no haces una suposici¨®n?¡± Una voz hda se escuch¨® al otrodo de l¨ªnea. Sus cejas se fruncieron en un nudo de disgusto ante eso. Escaneando los alrededores, camin¨® hacia el cuarto piso del edificio. Una vez que lleg¨® al cuarto piso, camin¨® hacia un sal¨®n de ses desperdiciado. Ese mismo sal¨®n de ses era en el que e hab¨ªa estado durante su ¨²ltimo a?o. All¨ª estaba Desiree, tirada en el suelo justo en el centro del sal¨®n de ses. Su cuerpo estaba atado con bombas. No se pod¨ªa encontrar a nadie m¨¢s dentro excepto a e. Kathleen corri¨® aldo de su hija y llev¨® en sus brazos. ¡°Desi¡±, m¨® Kathleen en voz baja. ¡°Mam¨¢ est¨¢ aqu¨ª¡±. Lamentablemente, Desiree permaneci¨® inconsciente y sin responder. Al tocar el cuerpo de su hija, Kathleen pens¨® que Desiree deb¨ªa haber sido drogada con sedantes. Mientras sosten¨ªa a Desiree en sus brazos, trat¨® de quitars bombas que rodeaban el cuerpo de su hija. Por desgracia,s bombas comenzaron a emitir una serie de pitidos. Kathleen estaba loca de miedo y no se atrevi¨® a continuar con su acto imprudente. En ese momento, el tono de mada se reprodujo desde su tel¨¦fono. Tocando el bot¨®n de respuesta, estaba lista para escuchar lo que otra parte ten¨ªa que decir. ¡°Incluso si ha encontrado a su hija, Kathleen, ?dudo que se le ocurra una idea para rescata!¡± Esa voz apestaba a nada m¨¢s que frialdad y sarcasmo. ¡°?Ambos vr¨¢n en pedazos! ?Ja ja!¡± Kathleen respir¨® hondo. ¡°Nicolette, no esperaba que estuvieras tan llena de ti misma a pesar de todo lo que ha pasado¡±. La risa del otrodo de l¨ªnea ces¨® instant¨¢neamente en esa nota. Dejando escapar un resoplido, Kathleen continu¨®: ¡°Ya te vi cuando recog¨ª a Zion en el puerto el otro d¨ªa. ?Por qu¨¦ diablos te cubriste de pies a cabeza? ?Ten¨ªas tanto miedo de que te viera? S¨®lo el silencio vino del tel¨¦fono. N?velDrama.Org holds ? this. ¡°No anticip¨¦ que me har¨ªas esperar despu¨¦s de tu llegada a Jadeborough. Casi me tienes all¨ª por un momento con tu inactividad¡±, agreg¨® Kathleen con risas sarc¨¢sticas. ¡°Entonces me di cuenta de que no est¨¢s holgazaneando en absoluto. M¨¢s bien, est¨¢s ocupada interpretando el papel de otra persona: ?Yareli!¡± El ritmo de respiraci¨®n se pod¨ªa escuchar por tel¨¦fono. Kathleen continu¨®: ¡°Ya hemos llegado a esto. ?Ser¨¢ mejor que te muestres!¡±. Un fuerte trueno sali¨® de losbios de Nicolette. ¡°?Ja ja! ?No est¨¢ mal, Kathleen! Pero eres demasiado peque?o, demasiado tarde para ver luz del d¨ªa. Nunca podr¨¢s desactivars bombas. Adem¨¢s, el detonador est¨¢ en mi mano. aunque. Ese peque?o bastardo se unir¨¢ a ti. Cuando Kathleen sinti¨® que estaban en peligro de morir, su mirada se volvi¨® tan afdao navaja. ¡°?Crees que puedes irte a fuga despu¨¦s de deshacerte de m¨ª? ?Decir ah! ?Nunca podr¨¢s deshacerte de persecuci¨®n de Samuel! Esa deraci¨®n solo hizo que Nicolette se bura. ¡°?Por qu¨¦ ser¨ªa yo responsable des iones de Yareli? ?E y Zachary ser¨¢n los chivos expiatorios! De todos modos, ?es hora de que le des un beso de despedida a este mundo, Kathleen! ?Te odio! ?Vete al infierno!¡± Esas fuerons ¨²ltimas pbras de Nicolette antes de presionar el bot¨®n del detonador. ?Auge! Con el estallido atronador, todo el edificio de escu explot¨® en pedazos. Inclusos ventanas de los edificios cercanos se hicieron a?icos. Ese guardia de seguridad que hab¨ªa estado sentado en caseta de vigncia tambi¨¦n fue sacudido a sus sentidos. Trozos de vidrio ya estaban esparcidos por todo su cuerpo. En ese momento, Samuel finalmente lleg¨® a escena, solo para ver el rugiente mar de mas que envolv¨ªa todo el edificio. Un desfile de transe¨²ntes rode¨® el ¨¢rea en cuesti¨®n de segundos, pero nadie sab¨ªa lo que realmente hab¨ªa sucedido. El atractivo rostro de Samuel palideci¨® a un nco espantoso. ?Estoy demasiado tarde? ?Oh, no! Tyson inmediatamente detuvo a Samuel en seco. ¡°?No! ?No entre ah¨ª, Sr. Macari!¡± Si Kathleen y Desi estuvieran realmente perdidas, ?qu¨¦ ser¨ªa de m¨ª? Ante ese pensamiento, Samuel de repente brot¨® una bocanada de sangre. Tyson retrocedi¨® asustado al ver eso, gritando a todo pulm¨®n: ¡°?Ayuda! ?Env¨ªe al Sr. Macari de regreso de inmediato!¡± No quedaba fuerza en el cuerpo de Samuel. Todo lo que pod¨ªa hacer era fijar su mirada en el fuego mientras sus hombres se lo llevaban. Kate! Desi! Oh Dios. ?C¨®mo puedes ser tan cruel conmigo? ?Cast¨ªgame y ll¨¦vame a m¨ª en su lugar! ?Por qu¨¦ hacerles esto? ?Por qu¨¦? Samuel tuvo un sue?o mientras estaba inconsciente. En su sue?o, Kathleen estaba a Parec¨ªa que acababa de llegar a residencia Macari. Hab¨ªa rastros de l¨¢grimas en sus mejis, sin mencionar su apariencia seductora que pod¨ªa conmover los corazones de cualquiera que viera. Diana llev¨® a Kathleen a Samuel y der¨®: ¡°De ahora en adnte, Samuel, Kate ser¨¢ tu hermana. Aseg¨²rate de cumplir con tu debero hermano mayor y tr¨¢t bien¡±. Un sentimiento indescriptible se apoder¨® de Samuel cuando vio a su supuesta hermana. A pesar de eso, asinti¨® con un semnte impasible. En ese momento, ni?a lo m¨® con voz suave: ¡°Encantado de conocerte, Sam. Soy tu hermana, Kathleen¡±. Samuel se congel¨® ante eso. Eso ten¨ªa sentido, porque siempre hab¨ªa sido el ¨²nico hijo de familia. Por supuesto, hab¨ªa otros que se dirig¨ªan a ¨¦l de misma manera, pero de alguna manera, fue particrmente dulce para ¨¦l escuchar eso de Kathleen. Su habitual rostro hdo parec¨ªa estar vdo cuando ¨¦l asinti¨® en respuesta. Las otras familias prestigiosas, que estaban afiliadas a familia Macari, pronto fueron informadas sobre el miembro m¨¢s nuevo de familia Macari, Kathleen. Todos trajeron a sus hijos para visitar a los Macaris. No importa c¨®mo esas personas le hicieron pasar un mal rato a Kathleen, e los aguant¨® y no arm¨® un esc¨¢ndalo. Al principio, Samuel solo miraba desde un costado. Fue cuando uno de los arrogantes mocosos de cuchara de ta trat¨® de poner un dedo sobre Kathleen que Samuel fue a patear su trasero por puerta. En ese caso, Samuel ni siquiera ten¨ªa dieciocho a?os, pero ya ten¨ªa un semnte siniestro y amenazador. Los ni?os de esas familias ricas en Jadeborough estaban todos muy aterrorizados de ¨¦l por eso. Tirando de Kathleen a sudo, Samuel anunci¨® frente a esos mocosos: ¡°E es mi hermana. Los perseguir¨¦ si alguno de ustedes alguna vez se mete con e¡±. Al escuchar su amenaza, todos se alejaron corriendo con miedo. Kathleen, a su vez, le dedic¨® a Samuel una sonrisa agradecida. Un pensamiento pas¨® por mente de Samuel en ese momento. Incluso se sorprendi¨® a s¨ª mismo cuando se dio cuenta de que Kathleen le hab¨ªa tomado cari?o. Eso ser¨ªa l¨®gico, ya que casi nadie podr¨ªa resistirse a inclinar su coraz¨®n hacia una ni?a obediente y gentilo e. Aun as¨ª, tambi¨¦n hab¨ªa un sentimiento de gratitud en el coraz¨®n de Samuel hacia Nicolette porque, en ese momento, pens¨® que era Nicolette quien le hab¨ªa salvado vida. Para evitar que los dem¨¢s intimidaran a Nicolette, no tuvo m¨¢s remedio que permitirle que lo mara su novio. Sin embargo, en mente de Samuel, ¨¦l tambi¨¦n sab¨ªa que no deb¨ªa permitir que Kathleen creciera en ¨¦l de esa manera. As¨ª, prom¨®: ¡°Siempre te he vistoo mi hermana m¨¢s querida¡±. La chica parpade¨® ante eso. Los sentimientos de agravio, inseguridad y dolor eran evidentes en su delicado rostro. Erao si Samuel se estuviera observando a s¨ª mismo desde un costado, repasando cada episodio del pasado. Se mor¨ªa por decirle a su yo del pasado para reconocer sus verdaderos sentimientos desde lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. ?Tengo que confesarme con e ahora mismo y poner fin a su sufrimiento! Sin embargo, no parec¨ªa poder pronunciar una pbra sin importar cu¨¢nto lo intentara. Se vio alejarse. Kathleen estaba acurrucada en un rinc¨®n, llorando a mares. Al presenciar escena, Samuel sinti¨® una punzada de miseria en el pecho. Ni siquiera una vez Kathleen hab¨ªa intentado hacer nada para sembrars semis de discordia entre ¨¦l y Nicolette. Nicolette fue que insisti¨® en casarse y consigui¨® que Diana despidiera. Samuel se dio cuenta de que no deber¨ªa haber echado culpa a Kathleen, porque e era verdaderamente inocente de haberse casado con ¨¦l. ¡°K-Kate¡­¡± Luch¨® por murmurar para s¨ª mismo. ¡°Lo siento, Kate¡­ Me equivoqu¨¦. Deber¨ªa haberte amado con todo mi coraz¨®n desde el principio¡­ Chapter 406 Chapter 406 Aprendiz La mano de Samuel qued¨® suspendida en el aire y, de repente, sinti¨® una mano c¨¢lida y suave sosteniendo su mano. En ese mismo momento, su coraz¨®n afligido se calm¨® casi de inmediato. El dolor agonizante tambi¨¦n se desvaneci¨®. ¡°?Samuel? Despierta. Soy yo. La voz de Kathleen reson¨®. Por desgracia, no hubo respuesta de Samuel. Erao si se hubiera hundido en oscuridad, permitiendo que se lo tragara porpleto. Kathleen frunci¨® el ce?o mientras apretaba m¨¢s mano del hombre. ¡°Samuel, soy yo. Soy Kathleen. Desi y yo estamos bien. Abre los ojos y m¨ªranos¡±. La voz llorosa de Desiree estaba llena de preocupaci¨®n. ¡°?Pap¨¢!¡± Los dem¨¢s se hicieron a undo, con expresiones preocupadas. Kathleen examin¨® desconcertada el estado de Samuel. Puede que haya vomitado un poco de sangre, pero eso no explica por qu¨¦ no responde. Wynnie se acerc¨® y explic¨®: ¡°Kate, Samuel hab¨ªa estado as¨ª antes. Entr¨® ena y solo se despert¨® despu¨¦s de que tu hermano dej¨® a Eil y Desi a nuestro cuidado¡±. Kathleen mir¨® el rostro p¨¢lido de Samuel. ¡°Entonces, ?qu¨¦ debemos hacer ahora?¡± Incluso e no ten¨ªa idea de qu¨¦ hacer, ya que no esperaba que Samuel estuviera en este estado. Wynnie, que tampoco ten¨ªa ni idea, dijo: ¡°Todos los que nos quedemos aqu¨ª no ayudar¨¢n mucho. Primero llevar¨¦ a Desi a casa¡±. ¡°Gracias, Sra. Macari. Cuidar¨¦ bien de Samuel¡±, dijo Kathleen solemnemente. ¡°Est¨¢ bien.¡± Wynnie asinti¨® y tom¨® mano de Desiree. ¡°Desi, cari?o, v¨¢monos a casa, ?de acuerdo?¡± ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Desiree obedientemente. Despu¨¦s de que Wynnie se fue con Desiree, Kathleen mir¨® a Samuel, que yac¨ªa inconsciente, y coloc¨® su mano sobre su encantador rostro. Con tristeza en su tono, dijo: ¡°?Por qu¨¦ siempre te torturas a ti mismo?¡± Las cejas de Samuel permanecieron profundamente fruncidas. No se sab¨ªa si pod¨ªa o¨ª o no. ¡°Samuel, tienes que despertarte pronto. De lo contrario, te abandonar¨ªa si permaneces ena por mucho tiempo. Prom¨¦teme que despertar¨¢s pronto. Dijiste que quer¨ªas perseguirme, ?verdad? Te estoy esperando. Esto no me gusta nada¡±, amenaz¨®. A¨²n as¨ª, ¨¦l no le dio ninguna rei¨®n, pero mueca en su rostro desapareci¨® lentamente. Kathleen lo ayud¨® a cubrirse y se levant¨® para salir de s. En ese momento, hab¨ªa un hombre y una mujer parados junto a puerta de s. El hombre era Yadiel Gibson y mujer Rory Gibson. Eran hermanos a quienes Charles hab¨ªa enviado para ayudar y proteger a Kathleen. Ellos fueron los que salvaron a Kathleen y Desiree en escu antes. ¡°?Qu¨¦ encontraron?¡± pregunt¨® Kathleen con frialdad. ¡°Encontramos a Yareli cerca. Se hab¨ªa desmayado con un detonador en mano¡±, respondi¨® Yadiel. Rory agreg¨®: ¡°Sus hues dactres fuerons ¨²nicas que se encontraron en el detonador, pero ahora est¨¢ inconsciente. El m¨¦dico tampoco tiene idea de qu¨¦ hacer¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°E no es que quer¨ªa matarme. Nicolette es que est¨¢ detr¨¢s de todo esto. E es simplemente un chivo expiatorio que Nicolette dej¨® en escena¡±. ¡°Pero no hay evidencia que demuestre que Nicolette fue parte de esto. E no dej¨® ning¨²n rastro¡±, dijo Rory. La expresi¨®n de Kathleen era hda. ¡°Alguien debe estar ayud¨¢nd. Adem¨¢s, no creo que lleve a cabo el n sin disfrazarse¡±. ¡°Toda evidencia actual demuestra que culpable es Yareli. ?Qu¨¦ debemos hacer, se?ora?¡± cuestion¨® Yadiel. Kathleen hizo una pausa por un momento antes de decir con indiferencia: ¡°No tienes que marme as¨ª. Solo ll¨¢mame Dr. Johnson¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Yadiel asinti¨®. Kathleen arque¨® una ceja. ¡°Caso cerrado por ahora. Nicolette no se mostrar¨¢ si le pisamos los talones de esta manera. Solo podemos esperar hasta que baje guardia¡±. Yadiel y Rory intercambiaron miradas antes de asentir. ¡°S¨ª, Dr. Johnson¡±. ¡°Env¨ªa a Samuel a Florinia Manor. Zion y Yareli tambi¨¦n¡±. Kathleen habl¨® en voz baja. ¡°Entendido.¡± Kathleen pens¨® que Florinia Manor era el mejor lugar para ocultar su paradero y cuidar a Samuel al mismo tiempo. Solo unas pocas personas sab¨ªan que e todav¨ªa estaba viva. Antes de que Nicolette se mostrara, Kathleen se mantendr¨ªa alejada de vista del p¨²blico para que primera no se enterara de e y se pusiera alerta. Al llegar a Florinia Manor, Kathleen meti¨® a Samuel en su cama. Posteriormente, levant¨® cabeza para mirar foto de boda que colgaba sobre cama. cabecera. La foto fue tomada en su boda en ese entonces. Parec¨ªa infeliz en foto, e incluso el hermoso rostro de Samuel mostraba un matiz de hostilidad. La foto de boda estuvo lejos de ser perfecta. Aun as¨ª, Samuel lo dej¨® all¨ª en lugar de desmontarlo. ?No se ver¨¢ afectado su estado de ¨¢nimo al mirarlo? no lo entiendo Fue a buscar una toa caliente y limpi¨® cara y el cuerpo de Samuel. Golpear. Golpear. En ese momento, escuch¨® golpes provenientes del exterior de puerta. ¡°Adnte¡±, dijo suavemente. Zion, que hab¨ªa recuperado capacidad de caminar en los ¨²ltimos dos d¨ªas, abri¨® puerta y entr¨®. Su condici¨®n pudo mejorar en tan poco tiempo gracias al tratamiento de Kathleen. ¡°Kathleen, ?c¨®mo est¨¢ Samuel?¡± pregunt¨® el joven. Kathleen mir¨® de soyo a Samuel. ¡°Todav¨ªa est¨¢ ena¡±. Si¨®n suspir¨®. ¡°Lo siento por ¨¦l. ?Vale pena torturarse a s¨ª mismo por el bien de una mujer?¡± Kathleen se qued¨® sin ha. El ni?o continu¨® con un tono pl¨¢cido: ¡°Te juro que no ser¨ªao ¨¦l en el futuro¡±. ¡°Tenga cuidado de no terminar trag¨¢ndose sus propias pbras¡±, record¨® Kathleen. ¡°Estoy seguro de que no lo har¨¦¡±. Zion se neg¨® a creer que se reducir¨ªa a s¨ª mismo a un estado tan miserable para una mujer. Sin embargo, en el futuro, eventualmente entender¨ªa lo que se siente estar locamente enamorado de alguien. Por desgracia, ahora todav¨ªa era demasiado joven e ignorante para entender eso. ¡°?Necesitas algo?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Oh, nada. Solo estoy aqu¨ª para ver c¨®mo est¨¢n¡±, respondi¨®. ¡°Puedes estar a gusto aqu¨ª. Este lugar es mucho m¨¢s seguro que mi mansi¨®n¡±. Esto era Florinia Manor, despu¨¦s de todo. Aparte de los guardaespaldas que custodiaban el lugar, hab¨ªa c¨¢maras de vigncia instdas en cada rinc¨®n y grieta. La seguridad absoluta estaba garantizada en mansi¨®n. Despu¨¦s de unos momentos de vi¨®n, Zion pregunt¨®: ¡°Kathleen, ?tienes un aprendiz?¡± E sacudi¨® su cabeza. ¡°No. ?Por qu¨¦ necesitar¨ªa un aprendiz?¡± ¡°?Alguna vez has pensado en aceptar uno?¡± pregunt¨® de nuevo. E frunci¨® el ce?o. ¡°?Est¨¢s tratando de decir que quieres aprender de m¨ª?¡± ¡°?Yo puedo? Me encantar¨ªa que.¡± El chico enderez¨® espalda, mostrando su pasi¨®n y seriedad. ¡°A¨²n eres un ni?o. A¨²n necesitar¨¢s ir a escu despu¨¦s de mejorar. Cuando llegue el momento, es posible que tengas muchas m¨¢s opciones para decidir¡±. Kathleen no quer¨ªa limitar el futuro del ni?o. ¡°Eso no es un problema. Puedo estudiar y aprender de ti al mismo tiempo. Pi¨¦nsalo. Despu¨¦s de que me ense?es tus habilidades, podr¨ªa convertirme en tu asistente¡±, dijo Zion con seriedad. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. ¡°?Est¨¢s realmente interesado?¡± ¨¦l asinti¨® con fervor. ¡°?S¨ª! Quiero volverme m¨¢s capaz para poder protegerme a m¨ª mismo y as personas que me rodean¡±. Kathleen sonri¨®. ¡°Puede que seas joven, pero seguro que eres ambicioso¡±. ¡°?Entonces es un s¨ª?¡± Los ojos de Zion briron de emoci¨®n. ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. Sonri¨® felizmente y pregunt¨®: ¡°Entonces, ?c¨®mo debo dirigirme a ti en el futuro? ?Te mo ¡®Maestro¡¯ o te mo por tu nombreo de costumbre? ¡°Lo que te venga bien.¡± A e realmente no le importaba. ¡°Te mar¨¦ por tu nombre entonces. ?Qu¨¦ debo empezar a aprender primero?¡± pregunt¨® ansiosamente. ¡°Puedes seguir adnte y dar un paseo afuera primero. Ir¨¦ a ti despu¨¦s de que termine con todo aqu¨ª¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Dicho esto, dio media vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen sonri¨® para s¨ª misma, divertida ante idea de tener de repente un aprendiz. Luego mir¨® a Samuel. ¡°?Ver? Mi vida todav¨ªa est¨¢ llena de sorpresas, incluso cuando est¨¢s ena¡±. Chapter 407 Chapter 407 Tentativo A¨²n as¨ª, hubo una rei¨®n de Samuel. Kathleen suspir¨® y le pinch¨® cara con el dedo. ¡°Has ca¨ªdo ena porque pensaste que estaba muerto, ?verdad? Pero ahora, estoy justo frente a ti. ?Por qu¨¦ no abres los ojos y me miras? ?Es un dolor de cabeza! Pronto perdi¨® paciencia. ¡°?Te estoy ignorando! Tengo muchas cosas que hacer y no tengo tiempo para hacertepa?¨ªa. ?Si no te despiertas pronto, te dejar¨¦ aqu¨ª y te quedar¨¢s solo! Despu¨¦s de unos momentos, e todav¨ªa no recibi¨® respuesta. ¡°Samuel, por favor, despierta. Caigamos juntos en un sue?o profundo despu¨¦s de que muramos, pero no ahora. Tienes que despertar, ?de acuerdo?¡± Kathleen tom¨® su mano y presion¨® contra su rostro, su voz ronca. ?Qu¨¦ debo hacer si te quedas ena para siempre? Samuel permaneci¨® inm¨®vil. El ¨²nico ruido que resonaba en habitaci¨®n era su respiraci¨®n. E parpade¨® con sus ojos h¨²medos y se enfureci¨®, ¡°Maldito seas, Samuel. ?Te voy a dejar aqu¨ª!¡± Al terminar su oraci¨®n, se dio vuelta para irse y se dirigi¨® a su dormitorio. Sus cosas acababan de ser tradadas a habitaci¨®n. Tom¨® dos de sus libros de medicina antes de ir a buscar a Zion, quien acababa de regresar de su paseo por mansi¨®n. ¡°Kathleen, esta mansi¨®n es enorme. He estado caminando por siempre, pero ni siquiera he recorrido mitad¡±. Se sec¨® el sudor de frente. ¡°Debes cuidar tu salud. No creas que est¨¢s bien ahora y te canses¡±. Kathleen le entreg¨® los libros de medicina y continu¨®: ¡°Lea estos dos libros y memorice el contenido. Le dar¨¦ una prueba puntual unos d¨ªas despu¨¦s. Si no memoriza los puntos, no lo aceptar¨¦o mi aprendiz. ¡± Zion sostuvo los libros en sus brazoso si fueran el tesoro m¨¢s preciado del mundo. ¡°No te preocupes. Tengo una memoria aguda. Solo dame una semana y memorizar¨¦ todoo palma de mi mano¡±. Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°Deja de fanfarronear. ?Una semana? Es posible que estos dos libros no parezcan gruesos, pero apuesto a que al menos necesitar¨¢s un mes¡±. ¡°?Entonces te lo demostrar¨¦!¡± Sion estaba decidida. ¡°Bien¡±, respondi¨® e con indiferencia. ¡°?A d¨®nde vas?¡± pregunt¨® con curiosidad. ¡°Voy a ver c¨®mo est¨¢ Yareli¡±. ¡°?Ir¨¦ contigo!¡± ¨¦l alcanz¨®. ¡°?Por qu¨¦ te pa?as?¡± E lo mir¨® sorprendida. ¡°Quiero ver c¨®mo tratas a los pacientes¡±. ¡°Soyo cualquier otro m¨¦dico. Lo ¨²nico diferente en m¨ª es que sobresalgo tanto en medicina tradicionalo en moderna. No soy tan impresionante¡±, dijo con iron¨ªa. ?Cree que tengo una forma especial de tratar a mis pacientes? Mientras haban, llegaron a s de Yareli. Era una des habitaciones que estaba situada en el primer piso. Florinia Manor era enorme, con alrededor de una docena de habitaciones en el primer piso. Por lo tanto, Kathleen transform¨® algunas des habitaciones del primer piso en su oficina y ss. Yareli yac¨ªa inm¨®vil en su lecho de enferma. Kathleen se tom¨® el pulso con expresi¨®n solemne antes de examinarse los ojos y el cuerpo. Zion imit¨® y tambi¨¦n le tom¨® el pulso a Yareli. Kathleen levant¨® ceja. ¡°?Bien? ?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°Su pulso es d¨¦bil. No puedo sentir nada a veces¡±, pronunci¨® con el ce?o fruncido, inseguro de si su observaci¨®n era precisa o no. ¡°Eso es un signo de envenenamiento¡±. Mientras haba, sac¨® un pergamino y lo abri¨®, revndo una hilera de agujas teadas. Tom¨® una des agujas teadas y v¨® entre el pulgar y el ¨ªndice de mano derecha de Yareli. Momentos despu¨¦s, apareci¨® un bulto en el abdomen de Yareli queenz¨® a moverse. Cuando Zion vio eso, sinti¨® piel de gallina por toda su piel. ¡°?Qu¨¦ es eso?¡± ¡°Eso es solo un par¨¢sito. No hagas un gran alboroto¡±. E lo mir¨®. ¡°Vaya.¡± Hizo todo lo posible por mantener calma. Aunque sab¨ªa de par¨¢sitos, esa fue primera vez que vio uno en vida real. Despu¨¦s de que Kathleen retir¨® aguja de ta, el bulto en el abdomen de Yareli desapareci¨®. Zion pregunt¨® en estado de shock: ¡°Kathleen, ?es esta raz¨®n por que permanece inconsciente?¡± ¡°S¨ª. Tengo que encontrar una manera de deshacerme del gusano par¨¢sito¡±. E asinti¨®. Pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Es un desaf¨ªo?¡± ¡°No s¨¦ mucho sobre par¨¢sitos. Solo aprend¨ª algunos de Theodore cuando estaba con ¨¦l¡±, respondi¨® e. ¡°?Deber¨ªamos mar al abuelo y preguntarle?¡± Kathleen le entreg¨® a Zion su tel¨¦fono. ¡°Podr¨ªas intentar ver si mada pasa¡±. Tom¨® el tel¨¦fono y marc¨® el n¨²mero de Theodore, solo para descubrir que el n¨²mero ya no exist¨ªa. Ashe escuch¨® voz rob¨®tica al otrodo de l¨ªnea que dec¨ªa que era un n¨²mero inv¨¢lido, se qued¨® estupefacto. ¡°?Que esta pasando?¡± Kathleen le quit¨® el tel¨¦fono. Desapareci¨®, por supuesto. No lo sab¨ªas, ?verdad? Toda Corporaci¨®n Axeworth ahora pertenece a Lauren. ¡°?Estar¨¢ bien el abuelo?¡± El estaba preocupado. E respondi¨® con apat¨ªa: ¡°Es tan astutoo un zorro. ?Por qu¨¦ no iba a estar bien? Ninguna noticia es una buena noticia. No te preocupes¡±. ¡°No pareces preocuparte por ¨¦l en absoluto¡±, dijo Zion con voz d¨¦bil. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa importarme? No solo trat¨® de salvarte a cambio de vida de mi hija, sino que tambi¨¦n trat¨® de matarme¡±. E arque¨® una ceja. Una mirada t¨ªmida apareci¨® en el rostro de Zion cuando decidi¨® que deber¨ªa carse. Kathleen tom¨® su tel¨¦fono y marc¨® otro n¨²mero. Despu¨¦s de dos timbres, una voz seductora son¨® del otrodo. ¡°No esperaba que me maras de nuevo¡±. El tono de Lauren trajo consigo un toque de diversi¨®n. ¡°Te mo para felicitarte. Finalmente obtuviste lo que quer¨ªas¡±. Kathleen habl¨® con frialdad. ¡°?Hmph! Gu¨¢rdate toda hipocres¨ªa¡±. Lauren resopl¨®. ¡°Tengo curiosidad, Lauren. ?Por qu¨¦ no lo anunciaste al mundo despu¨¦s de que te quedaste con Axeworth Corporation solo para ti?¡± pregunt¨® Kathleen con una media sonrisa. ¡°?Eso no es de tu inter¨¦s!¡± Lauren respondi¨® furiosa. ¡°D¨¦jame adivinar. Todo lo que tienes es una c¨¢scara vac¨ªa, ?verdad?¡± pregunt¨® Kathleen tentativamente. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Lauren simplemente resopl¨® en respuesta. Como no lo neg¨®, Kathleen supo que su suposici¨®n era correcta. ¡°?Fuiste t¨² quien salv¨® a Nicolette? ?Le diste el gusano par¨¢sito? Kathleen volvi¨® al tema principal. Lauren se qued¨® en silencio. ¡°Lauren, puede que no sepas mucho, pero sobresales en el campo de los gusanos par¨¢sitos. Por otro lado, Nicolette no sabe nada sobre gusanos par¨¢sitos. T¨² fuiste quien le dio el gusano par¨¢sito para que pudiera imntarlo en el cuerpo de Yareli. , ?Correcto?¡± Lauren dej¨® escapar una risa malvada. ¡°?Y qu¨¦ si lo hice? Estoy en el negocio. Si quieres salvar a Yareli, est¨¢ bien. Dame dinero o cualquier otra cosa que quiera, y te dar¨¦ el ant¨ªdoto¡±. ¡°?Te olvidaste de algo, Lauren? A una persona solo se le puede imntar un tipo de par¨¢sito en su cuerpo. Nicolette imnt¨® un gusano par¨¢sito en el cuerpo de Yareli. Entonces, ?qu¨¦ pasa con el insecto femenino que estaba previamente en su cuerpo? ?Qu¨¦ es realmente? pregunt¨® Kathleen con un tono insondable. Lauren se qued¨® en silencio de nuevo. Kathleen continu¨®: ¡°El insecto amoroso macho y hembra son los par¨¢sitos m¨¢s poderosos. Los otros par¨¢sitos no son rival para ellos. Sin embargo, el par¨¢sito que le diste a Nicolette pudo superar al insecto amoroso hembra en el cuerpo de Yareli. ?Significa eso que el insecto amoroso hembra en ?El cuerpo de Yareli era falso? Bip. Bip. Kathleen se qued¨® sin ha cuando se dio cuenta de que Lauren hab¨ªa colgado. Zion escuch¨® toda conversaci¨®n. ¡°?Est¨¢ avergonzada porque expusiste?¡± Kathleen guard¨® su tel¨¦fono. ¡°S¨ª.¡± ¡°No esperaba que raz¨®n principal por que maste fuera para preguntarle sobre el insecto del amor hembra. E pens¨® que maste porque quer¨ªas salvar a Yareli¡±, pronunci¨®. Inicialmente, ¨¦l cre¨ªa que ese era el caso. Kathleen mir¨® a Yareli. Chapter 408 Chapter 408 Qu¨¦ hiciste Kathleen nunca se hab¨ªa percibido a s¨ª mismao una personapasiva que echar¨ªa una mano a cualquiera que necesitara ayuda. En ese momento, Rory entr¨® caminando. ¡°Dr. Johnson, he hecho lo que me dijo¡±. E habl¨® suavemente. ¡°Buen trabajo.¡± Kathleen hizo una pausa y pregunt¨®: ¡°?Puedes hacerme otro favor, Rory?¡± ¡°S¨ª, por supuesto.¡± ¡°T¨®male una foto a Yareli en este estado de inconsciencia yp¨¢rt en inte. Quiero enga?ar a alguien para que salga de su escondite¡±, dijo Kathleen con indiferencia. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Rory se sorprendi¨® bastante al escuchar eso. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°Quiero atraer a Vanessa, por supuesto. E est¨¢ en el extranjero, y estoy seguro de que no tiene idea de lo que le pas¨® a Yareli. Definitivamente sabe c¨®mo robaron a mi madre en ese entonces, as¨ª que debo captura. Yareli actuar¨¢o cebo. ¡± Rory entendi¨® intenci¨®n de Kathleen. ¡°No se preocupe, Dr. Johnson. Publicar¨¦ foto en taformas internacionales para que e vea¡±. Kathleen asinti¨® y se toc¨® barbi. ¡°D¨ªgales que escriban el t¨ªtulo as¨ª: ¡®La ex heredera del Grupo Yoeger, Yareli Yoeger, ser¨¢ sentenciada a muerte por el asesinato de esposa y hija del CEO del Grupo Macari¡¯¡±. ¡°Entendido.¡± Rory sac¨® su tel¨¦fono y tom¨® una foto de Yareli antes de salir de habitaci¨®n. Kathleen mir¨® a Yareli sin emoci¨®n y dijo: ¡°Es sorprendente saber que Yareli, quien una vez hab¨ªa triunfado sobre Nicolette, terminar¨ªa en este estado debido a Nicolette¡±. ¡°?Qu¨¦ nea hacer Nicolette?¡± pregunt¨® Si¨®n. ¡°E quiere venganza. Piensa que alguien m¨¢s caus¨® su miserable situaci¨®n, y no e misma¡±, respondi¨® Kathleen, su voz carente de emoci¨®n. Zion asinti¨® sin pbras. ¡°Est¨¢ bien, vamos. No hay nada m¨¢s que ver aqu¨ª¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± El joven sigui¨® y sali¨® de habitaci¨®n. Despu¨¦s de eso, ¨¦l le dijo: ¡°Kathleen, primero regresar¨¦ a mi habitaci¨®n¡±. ¡°Adnte. Enviar¨¦ a alguien para informarte cuando sea hora deida¡±. ¡°De acuerdo.¡± Despu¨¦s de que Zion se fue, Kathleen tambi¨¦n se dio vuelta para irse. Mientras tanto, Vanessa estaba de vacaciones en el extranjero. No estaba preocupada, ya que hab¨ªa estado en contacto con Yareli durante los ¨²ltimos d¨ªas. Sin embargo, ya no pudo mantener calma cuando vio noticia en inte hace unos minutos. Trat¨® de mar a su hija, pero para su consternaci¨®n, el tel¨¦fono de esta ¨²ltima estaba apagado. ?Es todo esto real? ?Est¨¢ Yareli realmente en problemas? Pero le he dicho que no act¨²e de forma imprudente para que Kathleen y los dem¨¢s no puedan hacerse con e. ?Por qu¨¦ mat¨® a Kathleen y a su hija? ?Samuel nunca dejar¨ªa en paz! Vanessa estaba fuera de s¨ª de preocupaci¨®n cuando a¨²n no pod¨ªaunicarse con Yareli. Despu¨¦s de momentos de reflexi¨®n, m¨® a Zachary. Afortunadamente, l¨ªnea pas¨® y voz atronadora de Zachary son¨® desde el otro extremo de l¨ªnea. ¡°?H?¡± ¡°Zachary, soy Vanessa. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Qu¨¦ le pas¨® a Yareli? pregunt¨® Vanessa en voz baja. ¡°?T¨²! ?La audacia de ustedes para hacerme esta pregunta! ?Por ustedes dos, no puedo ni salir de mi casa! La gente me vig todos los d¨ªas y me proh¨ªbe salir. ?Incluso me est¨¢n investigando!¡±. Vanessa se congel¨® cuando escuch¨® eso. Parece que todo ens noticias es cierto. ¡°?De qu¨¦ est¨¢s hando? ?Nunca le he pedido a Yareli que haga algo as¨ª!¡±. exm¨® ansiosamente. Zachary se burl¨® con desd¨¦n. ¡°E vino a m¨ª y me pidi¨® que formara equipo con e. ?Adivina qu¨¦? Incluso grab¨® conversaci¨®n. Ahora que capturaron, polic¨ªa le encontr¨® grabadora de voz y creen que soy su c¨®mplice. ?Sigues diciendo que e no hizo nada? ¡°?Grabaci¨®n?¡± ¡°Vanessa Yoeger, te lo digo, ser¨¢ mejor que vuelvas ahora mismo y te ocupes de todo este l¨ªo. O de lo contrario, expondr¨¦ tu transi¨®n con familia Hoover y har¨¦ de tu vida un infierno. ?Abajo conmigo! amenaz¨® a Zachary con enojo. Despu¨¦s de eso, cort¨® mada. Vanesa frunci¨® el ce?o. ?C¨®mo resultarons cosas as¨ª? ?No! No puedo simplemente sentarme aqu¨ª y no hacer nada. Tengo que regresar e investigar el asunto yo mismo. Con ese pensamiento en mente, sac¨® su tel¨¦fono. ¡°Res¨¦rvame un vuelo a Jadeborough ahora mismo. ?Date prisa!¡± Sab¨ªa que si no regresaba lo antes posible, familia Yoeger estar¨ªa condenada. Sin embargo, al mismo tiempo, era consciente de que si e regres¨® sin hacer ning¨²n preparativo, no hab¨ªa forma de que pudiera derrotar a Kathleen y a los dem¨¢s. Adem¨¢s, ten¨ªa muchas preguntas. Por lo tanto, e hizo otro arreglo. ¡°Prepara un auto para m¨ª primero. Necesito ir a encontrarme con Lauren¡±. Despu¨¦s de colgarle a Kathleen, Lauren tambi¨¦n se sinti¨® inc¨®moda. ?Nicolette es una molestia! ?C¨®mo pudo imntar un gusano par¨¢sito en el cuerpo de Yareli? Como no pudo contener su ira, m¨® a Nicolette de inmediato. ?Est¨¢s loca, Nicolette? ?Te he dicho que no imntes un gusano par¨¢sito en alguien que ya tiene un gusano par¨¢sito en su cuerpo! ?Por qu¨¦ no me escuchas? grit¨® Lauren en el tel¨¦fono tan prontoo se conect¨® mada. Nicolette respondi¨® ap¨¢ticamente: ¡°?Est¨¢s hando de Yareli? Theodore ya se ha hundido, entonces, ?cu¨¢l es el punto de ocultar esto por m¨¢s tiempo? Deber¨ªas decirles a todos que soy tu pareja y que el insecto femenino est¨¢ en mi cuerpo. ?Eso no resolver¨¢ todo? Lauren apret¨® los dientes. ¡°?T¨²! ?No olvides que Yareli tiene madre! Vanessa tiene un fuerte respaldo detr¨¢s de e, y no es alguien con quien debamos meternos¡±. Nicolette resopl¨®. ¡°La persona que respalda no necesariamente podr¨¢ ayuda esta vez¡±. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± Lauren frunci¨® el ce?o. ¡°Esa persona ahora est¨¢ de mido. Vanessa seguramente se pondr¨¢ en contacto contigo en un rato. Te dejo el resto a ti, Lauren¡±, ar¨® Nicolette. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°Mata a Vanessa. Sabe demasiado. Solo m¨¢t, y persona que respalda nos ayudar¨¢. No te preocupes¡±, dijo Nicolette significativamente. ¡°?Est¨¢ seguro?¡± Lauren se mostr¨® esc¨¦ptica. ¡°He hecho tantas cosas desde que regres¨¦. ?Por qu¨¦ no me crees? M¨¢t y deja que familia Yoeger sea el chivo expiatorio. Se les culpar¨¢ por muerte de Kathleen. Despu¨¦s de eso, no tendremos que preocuparnos por nada. N?velDrama.Org holds ? this. Una sonrisa fr¨ªa y malvada apareci¨® en el rostro de Nicolette. Lauren pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ hay de Zachary? Es tu padre. Nicolette se ri¨® entre dientes. ¡°¨¦l no piensa en m¨ªo su hija en absoluto. Nunca lo dejar¨¦ ir¡±. Su significado era obvio. Zachary tambi¨¦n ten¨ªa que morir. ¡°Bien entonces.¡± Lauren entendi¨® que e y Nicolette estaban en el mismo barco, por lo que ten¨ªan que ayudarse mutuamente. Ahora que Theodore hab¨ªa escapado de regreso al campo, Nicolette era ¨²nica que pod¨ªa deshacerse de ¨¦l. De lo contrario, Theodore definitivamente vendr¨ªa a buscar problemas una vez que terminara de recuperarse y reunir sus fuerzas. El trabajo de Lauren, por otrodo, era deshacerse de Vanessa por Nicolette. Despu¨¦s de finalizar mada, Lauren frunci¨® el ce?o y reflexion¨® un momento. En ese momento, puerta se abri¨®. Vanessa irrumpi¨® en habitaci¨®n, su voz llena de ansiedad. ¡°Lauren, ?qu¨¦ le pasa al gusano par¨¢sito que imntaste en Yareli? ?Por qu¨¦ Samuel a¨²n no se ha enamorado de e despu¨¦s de tantos a?os? Lauren se gir¨® para mira. ¡°?C¨®mo puedo saber?¡± Vanessa abri¨® mucho los ojos con furia. Chapter 409 Chapter 409 Desaparecido en el aire ¡°?Ve con Theodore si no me crees!¡± Lauren dijo enojada: ¡°¨¦l fue quien me oblig¨® a hacerlo. ?No tiene sentido que me lo preguntes!¡±. ¡°?Teodoro?¡± Vanesa se burl¨®. ¡°Nadie sabe a d¨®nde fue. ?C¨®mo voy a preguntarle?¡± ¡°?C¨®mo puedes no saber a d¨®nde fue?¡± Laurenent¨® con sarcasmo: ¡°?No estaban trabajando muy bien juntos antes?¡± De su respuesta, Vanessa encontr¨® una pista. ¡°Eres t¨² quien estuvo detr¨¢s del incidente de Theodore, ?no es as¨ª?¡± Lauren sonri¨® espeluznantemente. ¡°?Te acabas de enterar? ?De qu¨¦ otra manera toda organizaci¨®n lleg¨® a mis manos?¡± Al escuchar eso, Vanessa apret¨® los dientes. ¡°Como pensaba. Eres despiadado y ambicioso. Has querido hacer esto durante mucho tiempo, ?verdad?¡± Lauren no respondi¨® y simplemente mir¨® fijamente. Por su rei¨®n, Vanessa lo entendi¨® todo. Lauren no ten¨ªa buenas intenciones desde el principio. ?El amor femenino en el cuerpo de Yareli podr¨ªa ser falso! ¡°?Qu¨¦ diablos le hiciste a mi hija?¡± Vanessa corri¨®, con intenci¨®n de agarrar el cabello de Lauren. No hab¨ªa forma de que Lauren permitiera que Vanessa golpeara, por lo que cuando esta ¨²ltima se acerc¨® corriendo, ya hab¨ªa sacado una daga y se hab¨ªa apuntado al est¨®mago. Vanessa quer¨ªa evitarlo, pero Lauren agarr¨® del hombro y v¨® brutalmente daga en el est¨®mago de primera con todas sus fuerzas. ¡°?Puaj!¡± El rostro de Vanessa se retorci¨® de dolor. Lauren se burl¨®. ¡°?Ustedes deber¨ªan estar muertos hace mucho tiempo por acaparar lo que nos pertenece en primer lugar! ?Eres tan abominableo Theodore!¡± Con eso, sac¨® daga y v¨® de nuevo. Con los brazos agitados en el aire, Vanessa logr¨® agarrar un jarr¨®n a sudo. ?Estallido! Con todas sus fuerzas, rompi¨® el jarr¨®n en cabeza de Lauren. Esta ¨²ltima fue tomada por sorpresa e inmediatamente se desmay¨®. A Vanessa no pod¨ªa importarle menos nada m¨¢s. Se agarr¨® el abdomen herido, se dio vuelta y sali¨® tambale¨¢ndose. Solo hab¨ªa un pensamiento en su mente en ese momento. Quiero vivir. Debo sobrevivir. Yareli sigue esperando que yo salve. Cuando Vanessa escap¨® de residencia de Lauren y sali¨® corriendo por puerta, se hab¨ªa quedado sin fuerzas. Mir¨® a su alrededor, con esperanza de ver a alguien que pudiera salva. En ese momento, un BMW nco se acerc¨®. Inmediatamente extendi¨® mano y el auto se detuvo frente a e. rissa sali¨® del auto. Nunca hab¨ªa conocido a Vanessa, por lo ques dos no se conoc¨ªan. E solo hab¨ªa conocido a Yareli. Sin embargo, debido a su fuerte impresi¨®n de este ¨²ltimo, record¨® algo en el momento en que vio a Vanessa. ¡°S¨¢lvame¡­¡± Vanessa se arrastr¨® hasta los pies de rissa. ¡°Puedo darte dinero. Puedo darte cualquier cosa siempre que puedas salvarme¡±. Despu¨¦s de decir eso, se desmay¨®. rissa se agach¨® y descubri¨® que Vanessa todav¨ªa estaba viva despu¨¦s deprobar su aliento. ¡°?Crees que me falta dinero cuando estoy conduciendo este tipo de coche?¡±ent¨® rotundamente, murmurando para s¨ª misma. Como miembro estimado de Blissful Sect, nunca le falt¨® dinero. ¡°?Oh, lo que sea! Puede que no seas de utilidad para m¨ª, pero tal vez lo seas para alguien m¨¢s¡±. rissa entrecerr¨® los ojos por un momento antes de subir a Vanessa al autom¨®vil. Envi¨® carta a un hospital que consider¨® m¨¢s confiable para recibir tratamiento de emergencia. El servicio m¨¦dico all¨ª era bastante bueno, por lo que los m¨¦dicos lograron salvar a Vanessa. Despu¨¦s de confirmar que el estado de este ¨²ltimo estaba bien, rissa fue a buscar a Charles. Se sent¨® en el auto y lo m¨®. ¡°?D¨®nde est¨¢s, Carlos?¡± ¡°Tu casa¡±, respondi¨® en voz baja. ¡°?Mi casa?¡± risa frunci¨® el ce?o. ¡°?Mi pap¨¢ y mi hermano te est¨¢n causando problemas otra vez? Esp¨¦rame. Regresar¨¦ ahora¡±. Con eso, termin¨® mada. Charles ni siquiera tuvo oportunidad de har. Dej¨® solemnemente su tel¨¦fono y mir¨® a Wilbur sentado frente a ¨¦l. Este ¨²ltimo acababa de regresar del extranjero, y junto a ¨¦l estaba sentada su esposa reci¨¦n casada, Adina. Adina era hermosa, con cabello oscuro, ojos profundos, nariz afda ybios seductores. Era una princesa real y se dec¨ªa que tambi¨¦n era una fuerte candidata para el pr¨®ximo heredero real. Wilbur hab¨ªa obedecido el arreglo de Raymond de casarse con Adina para consolidar su posici¨®n. Dado que Adina tambi¨¦n necesitaba ayuda de Secta Dichosa, se beneficiaron mutuamente del matrimonio. En cuanto a cu¨¢nto amor hab¨ªa, Charles no lo sab¨ªa, y tampoco le importaba. ¡°Escuch¨¦ que tu hermana todav¨ªa est¨¢ viva¡±, dijo Wilbur con una media sonrisa. ¡°No est¨¢s muy bien informado¡±. El tono de Charles era fr¨ªo. Wilbur sonri¨® significativamente. Me refiero a explosi¨®n. Carlos se mantuvo en silencio. Wilbur est¨¢ mucho mejor informado con ayuda de Adina. ¡°No te preocupes. No hay nada entre tu hermana y yo ahora¡±. Wilbur envolvi¨® su brazo alrededor del hombro de Adina y rde¨®: ¡°Ahora soy mejor que Wyatt¡±. Charles permaneci¨® en silencio. No he sabido nada de Wyatt en mucho tiempo. Me pregunto a d¨®nde fue. Antes de ques pbras salieran de su boca, Raymond baj¨® del segundo piso. Los tres se pusieron de pie. ¡°Si¨¦ntense todos¡±. Raymond parec¨ªa cansado. ¡°?Qu¨¦ pasa, padre?¡± Wilbur pregunt¨® con curiosidad. Raymond dej¨® escapar un suspiro mientras se sentaba en el sof¨¢. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s sino Wyatt? No s¨¦ d¨®nde est¨¢ ahora. Parec¨ªa haberse desvanecido en el aire¡±. ?Desaparecido en el aire? Wilbur entrecerr¨® los ojos. ¡°¨¦l no morir¨¢, de todos modos¡±. La expresi¨®n de Raymond era fr¨ªa. ¡°Charles, haz que tus hombres investiguen dentro del pa¨ªs para ver si ha regresado¡±. Charles mantuvo calma. Raymond mencion¨® usar a mis hombres. Parece que tambi¨¦n me est¨¢ probando adem¨¢s de pedirme que busque a Wyatt. ¡°De acuerdo.¡± Charles asinti¨® amablemente. Al escuchar eso, Raymond dijo solemnemente: ¡°Gracias. Si hay alguna noticia, av¨ªsame de inmediato¡±. ¡°Servir¨¢.¡± Charles asinti¨® en respuesta. En ese momento, rissa entr¨® en s de estar desde afuera. ¡°Pap¨¢, Wilbur, ?ustedes dos le est¨¢n haciendo pasar un mal rato a Charles?¡± Raimundo frunci¨® el ce?o. ¡°?De que diablos estas hando?¡± ¡°?Alguna vez nos has visto intimidarlo, rissa?¡± Wilbur pregunt¨® pensativo: ¡°?Qu¨¦ pasa? ?Tienes miedo de que sufra en nuestras manos?¡± Adina sonri¨®. ¡°?Te gusta Charles, rissa?¡± ¡°?No!¡± El rostro de rissa se puso rojo al instante. Mir¨® a Charles, que estaba a undo, con una expresi¨®n nerviosa. Este ¨²ltimo mir¨® hacia atr¨¢s con calma. ¡°Estoy bien.¡± Solo entonces rissa dej¨® escapar un suspiro de alivio. ¡°Me alegra escuchar eso¡±. Raymond frunci¨® el ce?o. ¡°Simplemente le pedimos a Charles que buscara a Wyatt. ?Tu hermano no est¨¢ y ni siquiera est¨¢s ansioso?¡± ¡°Es una persona viva. ?C¨®mo puedo contrr a d¨®nde quiere ir con sus propias piernas?¡± rissa continu¨® con frialdad: ¡°Adem¨¢s, ?no est¨¢ ro para todos por qu¨¦ no quiere volver a esta casa?¡± Si tuviera los medios, tampoco volver¨ªa. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Al escuchar eso, Raymond frunci¨® el ce?o. rissa parpade¨® antes de agregar: ¡°Pap¨¢, ya que dices que Wyatt no me importa lo suficiente, ?qu¨¦ tal si sigo a Charles a Jadeborough y lo ayudo a buscarlo?¡±. Chapter 410 Chapter 410 sigo siendo una ni?a ¡°Creo que solo quieres salir y divertirte¡±,ent¨® Raymond. risa se sent¨®. ¡°?Ves? Quiero buscarlo, pero est¨¢s diciendo que quiero salir y divertirme. Entonces no ir¨¦¡±. La mirada de Raymond recorri¨® a Charles y rissa antes de decir rotundamente: ¡°Lleva a rissa contigo, Charles. Despu¨¦s de todo, e deber¨ªa explorar y estar m¨¢s expuesta al mundo real¡±. ¡°De acuerdo.¡± Carlos asinti¨®. rissa estaba encantada. ¡°?Realmente puedo ir?¡± Raymond asinti¨® en respuesta. ?Dulce! ¡°?Cu¨¢ndo neas partir, Charles?¡± rissa mir¨® su hermoso rostro. ¡°Ma?ana¡±, respondi¨®. ¡°?Ir¨¦ a prepararme entonces!¡± rissa esperaba con ansias el viaje a Jadeborough. Siempre me he quedado aqu¨ª y nunca me he ido. Por supuesto, estoy deseando que llegue ahora que finalmente tengo oportunidad. Cuando Charles asinti¨® en respuesta, e se puso de pie. ¡°Ir¨¦ a prepararme ahora¡±. Con eso, se dio vuelta para dirigirse al piso de arriba. Losbios de Raymond se torcieron. ¡°Tendr¨¦ que molestarte entonces, Charles¡±. La expresi¨®n de Charles se mantuvo neutral. ¡°Est¨¢ bien. Me despedir¨¦ ahora¡±. Despu¨¦s de decir eso, ¨¦l tambi¨¦n se fue. ¡°Pap¨¢, ?est¨¢s tratando de¡­¡± Wilbur no termin¨® sus pbras mientras trataba de adivinar intenci¨®n de su padre. Raymond dijo con frialdad: ¡°En el futuro, Charles vivir¨¢ en Jadeborough argo zo con seguridad. Necesitamos tener a nuestra gente all¨ª, y si rissa se casa con ¨¦l, no necesitar¨¢ enviar a otra persona. Sin mencionar que Charles tiene a Samuelo su cu?ado¡±. ¡°?Vaya?¡± Wilbur entrecerr¨® los ojos. ¡°?Kathleen se va a volver a casar con Samuel?¡± ¡°Todav¨ªa no he recibido noticia, pero ?no es eso algo natural?¡± Raymond dijo rotundamente: ¡°Samuel nunca dejar¨¢ ir a Kathleen en esta vida, as¨ª que es solo cuesti¨®n de tiempo antes de que vuelvan a estar juntos. Adem¨¢s, todav¨ªa tienen dos hijos¡±. Wilbur asinti¨® en respuesta mientras algo briba en los ojos de Adina. Despu¨¦s de que Raymond subi¨® a descansar, e rode¨® el brazo de Wilbur. ¡°Tu padre es muy interesante¡±. Entrecerr¨® los ojos. ¡°?C¨®mo es eso?¡± ¡°No hay forma de que no hayas notado ambici¨®n de tu hermana, ?verdad, Wilbur?¡± Adina pronunci¨® con frialdad. Wilbur permaneci¨® impasible. ¡°Ya no puedes desconfiar de Wyatt. Tambi¨¦n est¨¢ rissa. Tu padre nunca dijo que Blissful Sect no se puede transmitir a su hija¡±, le record¨®. ¨¦l sonri¨®. ¡°E es solo una ni?a peque?a. ?Por qu¨¦ le tienes miedo?¡± Adina se levant¨® y dijo a ligera: ¡°En cualquier caso, si no te lo tomas en serio ahora, no me culpes por no recordarte cu¨¢ndo tiene su propio poder y puede desafiarte dentro de secta¡±. https:// novelebook/home1 La mirada de Wilbur se volvi¨® fr¨ªa. Si rissa realmente tiene eso en mente, ?lo cortar¨¦ de ra¨ªz! Un toque de frialdad apareci¨® en el rostro de rissa cuando escuch¨® conversaci¨®n de Wilbur y Adina desde su posici¨®n en el segundo piso. ?Pensando en matarme? ?So?ar en! Por otra parte, tengo algo importante que decirle a Charles. Dios, soy tan descuidado! Inmediatamente volvi¨® a su habitaci¨®n y lo m¨®. En ese momento, Charles estaba de regreso. ¡°?Que pasa?¡± pregunt¨® con indiferencia. ¡°?Puedes recogerme una hora antes ma?ana, Charles? Tengo algo muy importante que decirte¡±, dijo con caut. ¡°Mm, lo tengo¡±, dijo asintiendo. ¡°Est¨¢ bien. ?Te esperar¨¦!¡± rissa colg¨® el tel¨¦fono y fue a arrerse. Mientras conduc¨ªa solo, un rastro de frialdad apareci¨® en el hermoso y diab¨®lico rostro de Charles. No ten¨ªa ning¨²n problema con rissa. Por el contrario, e lo hab¨ªa ayudado mucho a lorgo de los a?os, tanto abiertamenteo en secreto. Es solo que intenci¨®n de Raymond es tan rao el agua. Todo el mundo sabe lo que est¨¢ pensando. Text ? owned by N?velDrama.Org. Sin embargo, rissa solo me gustao hermana, nada rom¨¢ntico. No quierostima, as¨ª que deber¨ªa encontrar una oportunidad para har con e ma?ana. Al d¨ªa siguiente, Charles vino a recoger a rissa una hora antes. Se ve¨ªa bonita, vest¨ªa un vestido color rosa con su cabellorgo y oscuro atado en una c de caballo y unzo del mismo color sujeto a su cabello. Camin¨® hacia ¨¦l con una sonrisa. ¡°Podemos ir ahora.¡± Charles not¨® que e llevaba una maleta amari que med¨ªa solo trece pulgadas y levant¨® una ceja. ¡°?Esto es todo?¡± ¡°S¨ª.¡± rissa le mostr¨® tarjeta bancaria que ten¨ªa en mano. ¡°No te preocupes. Puedoprar cosas cuando lleguemos all¨ª¡±. ¡°De acuerdo entonces.¡± ¨¦l ayud¨® a subir maleta al coche. Luego subieron al auto yenzaron su viaje. ¡°?D¨®nde me quedar¨¦ cuando lleguemos all¨ª, Charles?¡± rissa pregunt¨® con curiosidad: ¡°Si no has hecho ning¨²n arreglo, puedo conseguir que alguien me alquile una casa por adntado. No quiero quedarme en un hotel¡±. Te quedar¨¢s en mi casa. Charles explic¨®: ¡°Tu padre me dijo que te cuidara bien y no me siento c¨®modo contigo viviendo afuera¡±. ¡°De acuerdo.¡± risa asinti¨®. ¡°Mientras no te est¨¦ molestando¡±. ¡°Eres muy sensato y nunca me has causado ning¨²n problema¡±, respondi¨® rotundamente. Al escuchar eso, e sonri¨®. ¡°Tambi¨¦n creo que soy bastante sensato¡±. Charles sonri¨® ante su respuesta. ¡°?Qu¨¦ es lo que quieres decirme?¡± A su indicaci¨®n, rissa lo record¨® de repente. ¡°Vamos primero al hospital¡±. ?Hospital? A pesar de su confusi¨®n, cambi¨® su ruta y llev¨® directamente all¨ª. Al llegar al hospital, rissa lo llev¨® a una unidad de cuidados intensivos. ¡°Mira, Charles. Recog¨ª un pez grande¡±. Se?al¨® a Vanessa, que estaba acostada en cama. Las cejas de Charles se torcieron en un ce?o fruncido profundo. ¡°?D¨®nde conociste?¡± ¡°Cerca de casa de Lauren. Iba a buscar a Lauren cuando vi a mitad de camino. Estaba gravemente herida en ese momento y detuvo mi auto. Pens¨¦ en Yareli tan prontoo vi, as¨ª que traje de regreso¡±. A pesar de no saber qui¨¦n era mujer, rissa sab¨ªa que estaba rcionada con Yareli. ¨¦l mir¨® con una mirada significativa. ¡°E es madre de Yareli, Vanessa. E sabe muchos secretos. Kate y yo hemos estado buscando, pero parece que no pudimos encontra¡±. rissa entrecerr¨® los ojos. ¡°Parece que tengo mucha suerte¡±. ¡°Gracias.¡± Charles continu¨® con el ce?o fruncido: ¡°Pero no podemos deja aqu¨ª. Debemos llev¨¢rno lo antes posible¡±. ¡°De acuerdo.¡± E asinti¨®. ¡°D¨¦jame hacer una mada¡±. Luego sali¨® con su tel¨¦fono. Se par¨® en el pasillo y dio algunas instriones mientras miraba hacia s. rissa se qued¨® obediente junto a cama del hospital, esperando que ¨¦l regresara. Charles tir¨® de susbios en una l¨ªnea delgada. ¡°Hazlo r¨¢pido.¡± Dicho esto, colg¨® el tel¨¦fono y volvi¨® a entrar. ¡°?C¨®mo es?¡± pregunt¨® con preocupaci¨®n. ¡°Se ha arredo¡±. La voz de Charles era un poco m¨¢s baja. ¡°rissa¡±. ¡°?S¨ª?¡± E lenz¨® una mirada de soyo. Lentamente, dijo: ¡°En realidad, tu padre¡­¡± ¡°Lo he dicho antes, Charles. Solo pienso en tio un hermano. Mi pap¨¢ es mi pap¨¢. Sus pensamientos no representan los m¨ªos¡±, dijo rissa con seriedad. Charles asinti¨® levemente. ¡°Esto lo s¨¦. Simplemente no quierostimarte¡±. ¡°Ya lo hiciste. Preguntaso si estuvieras disgustado conmigo. Aunque solo me gustaso hermano, sigo siendo una ni?a¡±, dijo con amargura. Chapter 411 Chapter 411 ¡°?L-lo siento!¡± Charles entr¨® en p¨¢nico al instante. ¡°Solo te perdonar¨¦ si me invitas a una buenaida cuando regresemos a Jadeborough¡±, dijo rissa cons mejis hinchadas. ¡°Acuerdo.¡± Una sonrisa de disculpa se curv¨® en el rostro de Charles cuando agreg¨®: ¡°Te invito a cualquierida que quieras¡±. ¡°?T¨² lo dijiste, no yo! ?As¨ª que ser¨¢ mejor que no te retractes de tu pbra!¡± rissa resopl¨® juguetonamente. ¡°No lo har¨¦¡±, respondi¨® Charles, quien se ech¨® a re¨ªr sin poder hacer nada. ¡°Est¨¢ bien, necesito que te quedes aqu¨ª mientras bajo a buscar a los dem¨¢s¡±. ¡°De acuerdo.¡± risa asinti¨®. Solo entonces Charles se dio vuelta para irse. Un silencioso suspiro escap¨® de losbios de rissa en ese momento. Incluso el rabillo de sus ojos briba con l¨¢grimas porque sab¨ªa que algunos sentimientos necesitaban ser enterrados en lo profundo de su coraz¨®n. No hab¨ªa forma de que pudiera dar a conocer a su enamorado. Despu¨¦s de todo, Charles solo amar¨ªa a Vivian en esta vida estaba viva o muerta; Permanecer¨ªa en su coraz¨®n para siempre. Ese solo pensamiento fue suficiente para ques l¨¢grimas de rissa rodaran por sus mejis. Ses sec¨® suavemente mientras murmuraba para s¨ª misma: ¡°Est¨¢ bien, rissa. Al menos puedes quedarte aldo de Charleso su hermana¡±. .Eso es m¨¢s que suficiente¡±. No pas¨® mucho tiempo antes de que Charles trajera a los dem¨¢s. Para entonces, rissa hab¨ªa usado todas sus l¨¢grimas y fing¨ªa que nada hab¨ªa pasado. En cambio, se concentr¨® en ayudar a Charles a llevarse a Vanessa. del hospital. El grupo no perdi¨® tiempo corriendo hacia el aeropuerto. Charles hab¨ªa hecho arreglos para salir de ese lugar en un jet privado. Por lo tanto, despegaron inmediatamente despu¨¦s de abordar. Durante el vuelo, Vanessa estuvo bajo el cuidado constante del m¨¦dico, por lo que regres¨® a Jadeborough a salvo. Rory luego vino a recoger al grupo cuando aterrizaron. Charles hab¨ªa telefoneado a Kathleen antes de abordar antes, por lo que todos los arreglos ya estaban hechos. Enviar¨ªan a Vanessa directamente a Florinia Manor con Charles y rissa. En cuanto a verdad de que Kathleen a¨²n estaba viva, Charles no se molest¨® en ocult¨¢rselo a rissa. Esta ¨²ltima tambi¨¦n sab¨ªa que no deb¨ªa contarle esto a nadie. Pronto, Kathleen examin¨® herida de Vanessa antes de afirmar con frialdad: ¡°E no morir¨¢. Si bien su herida es profunda, no ha afectado ning¨²n ¨®rgano vital dentro de su abdomen¡±. ¡°Entonces, ?cu¨¢ndo se despertar¨¢?¡± pregunt¨® voz baja de Charles. ¡°Deber¨ªa ser pronto¡±, fue g¨¦lida respuesta de Kathleen. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. En ese momento, los ojos de Vanessa se abrieron. Su visi¨®n borrosa tard¨® un tiempo en asentarse mientras preguntaba d¨¦bilmente: ¡°?D-d¨®nde estoy?¡± ¡°Jadeborough¡±. Kathleen se cruz¨® de brazos antes de derar: ¡°Ahora eres un reh¨¦n en mis manos¡±. Esas pbras golpearon a Vanessao un rel¨¢mpago. El miedo brill¨® m¨¢s all¨¢ de su rostro ya fantasmal y p¨¢lido. ¡°?K-Kathleen!¡± ¡°Ese soy yo.¡± Una Kathleen de aspecto hdo luego pregunt¨®: ¡°As¨ª que todav¨ªa me recuerdas, ?eh?¡± ¡°?C¨®mo pas¨® esto?¡± Vanessa estabapletamente sorprendida por el repentino giro de los acontecimientos. ?C¨®mo termin¨¦ en manos de Kathleen? ?S¨¦ con certeza que Lauren y Kathleen no son un equipo! ¡°Te salv¨¦.¡± rissa se acerc¨® y agreg¨®: ¡°Sin embargo, soy conocida de Kathleen, as¨ª que te traje aqu¨ª¡±. Un toque de amargura apareci¨® en el rostro de Vanessa, su tono se volvi¨® m¨¢s agudo por segundos. ¡°No puedo creerlo. Qu¨¦ mundo tan peque?o¡±. ¡°De hecho¡±, intervino Kathleen. Fue entonces cuando Vanessa record¨® algo y grit¨® conmocionada: ¡°?No te moriste?¡±. ¡°No hay forma de que muera tan f¨¢cilmente¡±. Kathleen resopl¨®. ¡°?Incluso si hubiera muerto, te habr¨ªa llevado conmigo!¡± Al escuchar eso, Vanessa apret¨® los dientes. ¡°?Tienes a Yareli tambi¨¦n?¡± Kathleen asinti¨®. Una fr¨ªa bu vino de Vanessa, quien ahora parec¨ªa haberse rendido porpleto. ¡°Vanessa, que trat¨® de vrme no es Yareli. Es Nicolette¡±. El tono amenazador de Kathleen gru?¨®: ¡°Tu muerte nunca ser¨¢ suficiente parapensar tus iones. Aunque, puedo dejar ir a Yareli. Pero todo depende de c¨®mo teportes a partir de ahora¡±. ¡°?C¨®mo est¨¢ e ahora?¡± Vanessa parec¨ªa preocupada. ¡°Nicolette ha envenenado y ahora est¨¢ inconsciente. Si est¨¢s dispuesto a trabajar conmigo, puedo salva¡±. ¡°?Realmente puedes hacer eso?¡± Hab¨ªa duda en el tono de Vanessa. Esto hizo que Kathleen se bura: ¡°No lo olvides, Vanessa. Estudi¨¦ y desarroll¨¦ drogas con Theodore durante cinco a?os. No me resulta dif¨ªcil lidiar con un veneno as¨ª¡±. Vanessa mir¨® fijamente, exigiendo: ¡°Solo te contar¨¦ todo despu¨¦s de ver a Yareli despertar. De lo contrario, ?puedes olvidarte de eso!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°Qu¨¦ atrevido de tu parte al amenazarme. ?No sabes que no eres el ¨²nico que sabe verdad? ?De verdad crees que eres un salvavidas en este asunto?¡± Suentario ofensivo hizo caer el rostro de Vanessa. No obstante, Vanessa sab¨ªa que no pod¨ªa hacer nada si Kathleen decid¨ªa mata all¨ª mismo. ¡°Puedo revr esto, Kathleen. De hecho, mi padre se llev¨® a tu madre. Y s¨ª, se dio a anciana se?ora Hoover. Sin embargo, si quieres pruebas, tendr¨¢s que despertar a Yareli. Esa es mi condici¨®n¡±. Algo grave llen¨® el pecho de Kathleen, pesando incluso su aliento. ¡°Bien. Pero recuerda, ?quiero sacar cada detalle de ti cuando llegue el momento!¡± ¡°?De acuerdo!¡± Vanessa asinti¨® con fuerza. La misma mirada impasible permaneci¨® en el rostro de Kathleen cuando se dio vuelta para irse. Charles y rissa se unieron a e afuera. ¡°?Crees en sus pbras?¡± pregunt¨® el primero. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨® y agreg¨®: ¡°Vanessa puede ser inhumana, pero su amor maternal por Yareli es incuestionable. Obviamente quiere que su hija viva¡±. ¡°?Sin embargo, puedes neutralizar el veneno en el cuerpo de Yareli?¡± rissa pregunt¨® con preocupaci¨®n. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Recog¨ª muchas cosas cuando trabajaba con Theodore. Tal veneno no es dif¨ªcil de neutralizar, pero hace bastante da?o al cuerpo. Eso no importar¨¢, ya que todo lo que Vanessa me pidi¨® fue que despertara a Yareli¡±. ¡°Oh, cierto. Escuch¨¦ algunos rumores de que Theodore ha regresado al pa¨ªs¡±. La voz profunda de Charles luego pregunt¨®: ¡°?Crees que ir¨¢ a familia Hoover?¡± ¡°Yo tambi¨¦n lo creo¡±. Con eso, Kathleen explic¨®: ¡°Theodore nunca estar¨ªa contento con forma en que Trevor lo ech¨® de familia Hoover en ese entonces. Ahora que Lauren termin¨® cons manos vac¨ªas, Theodore sin duda tendr¨¢ otros nes en tienda¡±. ¡°Parece que deber¨ªamos ser m¨¢s cautelosos¡± Charles respondi¨® con una miradaplicada. ¡°Theodore no necesariamente vendr¨¢ por nosotros¡±. Kathleen cruz¨® los brazos frente a su pecho y agreg¨®: ¡°El enemigo de nuestro enemigo es un amigo para nosotros, despu¨¦s de todo. Aunque Theodore y nosotros tenemos algo de historia, ¨¦l nunca ir¨ªa contra nosotros en este momento. ?Qui¨¦n sabe? Tal vez incluso podr¨ªa contactarnos para formar una alianza¡±. Los ojos de Charles se entrecerraron cuando escuch¨® eso. ¡°Hando de eso, Raymond me ha pedido que busque a Wyatt ya que este ¨²ltimo tambi¨¦n est¨¢ en el pa¨ªs¡±. Kathleen arque¨® una ceja. ¡°?Tienes alguna noticia sobre ¨¦l?¡± Carlos neg¨® con cabeza. ¡°?Creen que Wyatt trabajar¨¢ junto con Theodore?¡± supuso risa. ¡°Despu¨¦s de todo, Wyatt es mi hermano, y siempre he sabido que es un bicho raro malhumorado¡±. La voz de Kathleen baj¨® peligrosamente, ¡°Tal vez. De cualquier manera, esos dos nunca se quedar¨ªan estancados. Eventualmente har¨¢n un movimiento mientras sigamos aguantando, especialmente ahora que tenemos cautiva a Vanessa. Seguro que a algunas personas les molesta esto¡±. ¡°Veamos cu¨¢l es el pr¨®ximo movimiento de familia Hoover entonces¡±, dijo Charles. ¡°Vanessa y Zion est¨¢n en mis manos, as¨ª que creo que familia seguramente har¨¢ un movimiento en los pr¨®ximos dos d¨ªas¡±. Justo cuando Kathleen haba, Yadiel se acerc¨® con algunas actualizaciones. Le inform¨® a Charles: ¡°Sr. Johnson. Zachary est¨¢ muerto¡±. ¡°?Como muri¨®?¡± Las cejas de Charles se cerraron. ¡°No estoy seguro. Parec¨ªa que Zachary sufr¨ªa de insuficiencia card¨ªaca aguda y dej¨® de respirar cuando lleg¨® al hospital¡±, respondi¨®. En ese momento, Charles mir¨® a los ojos a Kathleen. ¡°Parece que familia Hoover ya ha hecho su movimiento¡±. ¡°No se sabe si familia Hoover est¨¢ detr¨¢s de esto. Despu¨¦s de todo, Nicolette tambi¨¦n podr¨ªa ser responsable¡±. Luego, Kathleen se acarici¨® barbi antes de agregar: ¡°Para estar segura, creo que es mejor si nos dirigimos al hospital y verificamos situaci¨®n¡±. Chapter 412 Chapter 412 Adivina de quien es esta cara ¡°No es prudente que apareciera ante ellos en este momento. ?Por qu¨¦ no voy yo en su lugar?¡± Charles dijo sombr¨ªamente. Fue entonces cuando rissa ofreci¨® de inmediato: ¡°Ir¨¦ contigo ya que soy m¨¢s experta en determinar si Zachary est¨¢ realmente muerto¡±. Charles mir¨® con profunda intenci¨®n antes de finalmente asentir. ¡°De acuerdo, vamos¡±. Los dos se despreciaron r¨¢pidamente. Una oscura emoci¨®n parpade¨® en los ojos entrecerrados de Kathleen en ese momento. ?No parece rissa demasiado proactiva? Bueno, supongo que es mejor dejar que Charles se d¨¦ cuenta de algunas cosas por su cuenta. Despu¨¦s de todo, ?qui¨¦n puede decir que Charles est¨¢ interesado en rissa? Adem¨¢s, es posible que e no quiera que ¨¦l conozca sus sentimientos. Si le digo a Charles que creo que rissa est¨¢ interesada en ¨¦l,s cosas podr¨ªan ponerse inc¨®modas. Lo ¨²nico que parece unida a Kathleen en estos d¨ªas era Samuel. Sin embargo, ya hab¨ªa pasado una semana y a¨²n no mostraba signos de despertar. Anteriormente se contra¨ªa un poco cuando so?aba, pero eso ya no sucedi¨®. ?Que frustrante! Con ese pensamiento, Kathleen se volvi¨® para subir y ver c¨®mo estaba. Samuel yac¨ªa inconsciente en cama. Su respiraci¨®n era estable, pero su pecho apenas sub¨ªa o bajaba. Kathleen se acerc¨® a ¨¦l, se sent¨® en cama y tom¨® su mano mientras haba. ¡°Sol¨ªa pensar que eras demasiado mado y me preguntaba si habas m¨¢s cuando estabas cerca de Nicolette. Ahora que te veo as¨ª, no puedo evitar extra?ar forma en que sol¨ªas ser. ¡°Por favor, despierta, Samuel. ?No has dormido lo suficiente? Por favor, ac¨¦rcate, ?de acuerdo? No peleemos m¨¢s. ?No podemos pasar el resto de nuestros d¨ªas en paz?¡± A pesar de sus esfuerzos, Samuel no respondi¨®. Eso molestaba a Kathleen, quien instant¨¢neamente espet¨®: ¡°?Ya te lo ped¨ª amablemente! ?Por qu¨¦ no te despiertas? ?Uf, eres tan malo!¡±. Todav¨ªa no hubo respuesta. Posteriormente, Kathleen se inclin¨® m¨¢s cerca de ¨¦l mientras frunc¨ªa el ce?o. ¡°?Qu¨¦ tiene de bueno permanecer inconsciente de todos modos? ?No me digas que est¨¢s so?ando con Nicolette!¡± Fue entonces cuando dijo el rostro cincdo de Samuel. ¡°?Ya no me amas? Apuesto a que Nicolette de tus sue?os es s¨²per gentil contigo, ?eh? Apuesto a que es mucho mejor que yo. ?Es por eso que no est¨¢s dispuesto a despertar?¡± S¨®lo vino el silencio de Samuel. ¡°Por Dios, est¨¢ bien. Dejar¨¦ de bromear. Ve y descansa entonces¡±, dijo Kathleen suspirando. od¨® manta sobre Samuel antes de salir de habitaci¨®n. Cuando baj¨®s escaleras, Tyson acababa de entrar en mansi¨®n. ¡°Se?ora Macari¡±, salud¨® Tyson. Nunca dej¨¦ de abordar a Kathleen con ese t¨ªtulo, pero esta ¨²ltima no le import¨®. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Las noticias sobre inconsciencia del Sr. Macari a¨²n no han salido a luz. Sin embargo, hay un evento al que el Sr. Macari debe asistir, pase lo que pase¡±. N?velDrama.Org holds ? this. Tyson parec¨ªa estar en un dilema. ¡°?Qu¨¦ evento es?¡± pregunt¨® una curiosa Kathleen. ¡°La fiesta de cumplea?os de hija del mentor del Sr. Macari¡±. ¡°Vaya¡±. Las cejas de Kathleen se arquearon confundidas mientras repet¨ªa: ¡°?El mentor de Samuel?¡± Fue entonces cuando Tyson se dio cuenta de algo. ¡°Oh, mis disculpas. Olvid¨¦ que perdi¨® sus recuerdos, Sra. Macari. Pero s¨ª, ese mentor mado Stephen Yackley ayud¨® significativamente al Sr. Macari cuando este ¨²ltimo era m¨¢s joven. Ahora es el vig¨¦simo cumplea?os de hija de Stephen, y su familia tiene una invitaci¨®n al Sr. Macari. Insistieron en que asistiera¡±. Dicho esto, le entreg¨® tarjeta de invitaci¨®n a Kathleen. Este ¨²ltimo lo mir¨® probablemente antes de preguntar: ¡°?No podemos rechazarlo en absoluto?¡± Tyson asinti¨®. ¡°Ciertamente. En absoluto¡±. Un ce?o frunci¨® el rostro de Kathleen. ¡°Tengo que pensar en qu¨¦ hacer¡±. Despu¨¦s de eso, Tyson se qued¨® sin pbras a sudo mientras e hac¨ªa una lluvia de ideas para lo que parec¨ªa una eternidad.o Samuel para el evento¡±. ¡°?What?¡± Los ojos de Tyson se abrieron enpleto shock. ¡°?Hacerse pasar por el Sr. Macari?¡± Kathleen asinti¨® con mayor seriedad. ¡°?No recuerdas lo f¨¢cil que era para m¨ª disfrazarme en ese entonces?¡± Sus pbras solo alimentaron respuesta rmada de Tyson cuando exm¨®: ¡°A¨²n as¨ª, ?no ser¨¢ demasiado dif¨ªcil?¡±. ¡°Lo dif¨ªcil es encontrar a alguien con misma altura y aura que Samuel¡±. Kathleen se masaje¨®s sienes antes de preguntar: ¡°?Conoces a alguien que pueda cumplir los requisitos?¡±. Tyson neg¨® con cabeza, pensando que era realmente imposible localizar a una persona as¨ª. Fue entonces cuando Yadiel pas¨® junto a Kathleen con los ingredientes medicinales que ayudaron a comprar en Lewis Enterprises. Los estaba tradando a oficina. ¡°?Alto ah¨ª!¡± Kathleen estall¨® de arrepentimiento. Yadiel se congel¨® en sus pasos y pregunt¨®: ¡°?Pasa algo, Dr. Johnson?¡± Kathleen se acerc¨® y se puso de puntis para examinar su altura. Pasaron unos momentos antes de que e asintiera satisfactoriamente. ¡°No est¨¢ mal. No est¨¢ nada mal. Eres perfecto¡±. Perplejo,s cejas de Yadiel se juntaron mientras se preguntaba qu¨¦ estaba tramando. ¡°?Espera aqu¨ª! ?No muevas un m¨²sculo!¡± Kathleen instruy¨® mientras le daba palmaditas en los hombros. Por lo tanto, Yadiel permaneci¨® r¨ªgido en esa posici¨®n mientras Kathleen corr¨ªa escaleras arriba. Este ¨²ltimo baj¨® un juego de trajes de Samuel de habitaci¨®n de arriba y se los entreg¨® a Yadiel. ¡°Ponte esto¡±, dijo e. Yadiel mir¨® con caut el traje de marca de lujo ens manos de Kathleen. Su ce?o finalmente se profundiz¨® cuando pregunt¨®: ¡°?De qu¨¦ se trata todo esto, Dr. Johnson?¡± ¡°?Deja de hacer preguntas y ponte manos a obra!¡± inst¨® Kathleen. ¡°Ven a oficina una vez que hayas terminado. En cuanto a ti, Tyson, quiero que me sigas¡±. ¡°De acuerdo¡±. Tyson se uni¨® obedientemente a Kathleen en oficina de inmediato. Al mismo tiempo, Yadiel llev¨® el traje al ba?o y se cambi¨®. Pasaron unos minutos antes de que entrara en oficina de Kathleen con ropa de Samuel. Fue entonces cuando Kathleen sac¨® su caja de herramientas y le pidi¨® a Yadiel que se sentara. Al ver el juego de herramientas, Yadiel se rm¨® e instant¨¢neamente pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ nea hacer, Dr. Johnson?¡± ¡°Qu¨¦date quieto. Te voy a poner un disfraz. Ahora, recuerda, vas a ser Samuel esta noche¡±. ?What? Los ojos de Yadiel se abrieron de par en par al saber en qu¨¦ lo hab¨ªan atado. ¡°Tyson, quiero que le cuentes todass peculiaridades y h¨¢bitos de Samuel¡±, instruy¨® Kathleen. ¡°Entendido¡±, respondi¨® Tyson asintiendo. Luego transmiti¨® toda informaci¨®n sobre los h¨¢bitos yportamientos de Samuel cuando asist¨ªa a eventos. ¡°En primer lugar, el Sr. Macari nunca bebe en p¨²blico¡±. Ese sonido dej¨® estupefacta a Kathleen. ¡°?¨¦l no bebe?¡± ¡°No.¡± Tyson explic¨®: ¡°No tiene idea, se?ora Macari, pero dej¨® de beber desde que usted se fue. No quer¨ªa que otras mujeres lo emborracharan con motivos ocultos. Por lo tanto, se negar¨ªa incluso si los dem¨¢s le daban una simple taza¡±. de agua¡±. El silencio se apoder¨® de Kathleen en ese momento. Nunca hab¨ªa esperado que algo as¨ª sucediera. Tyson lenz¨® una mirada cautelosa a Kathleen antes de continuar: ¡°Hay m¨¢s. El Sr. Macari se niega a bar con otras mujeres, sin importar qui¨¦nes sean. No importa, incluso si es su propia madre¡±. Yadiel asinti¨®, digiriendo pacientemente toda informaci¨®n. ¡°Por supuesto, si alguien te pregunta algo que no puedes responder o no te sientes c¨®modo respondiendo, siempre puedes permanecer en silencio¡±. Tyson fue ¨²til al aconsejar: ¡°De esta manera, otra parte no puede adivinar lo que est¨¢s pensando y no se atrever¨¢ a preguntar m¨¢s¡±. ¡°Ya veo¡±, respondi¨® Yadiel. ¡°Est¨¢ bien. Vas a dejar de har ahora¡±. Con eso, Kathleenenz¨® a insertar una pipa en boca de Yadiel para que pudiera respirar. Luego verti¨® un poco de yeso en sus fiones para formar un yeso en cara. Dos horas m¨¢s tarde, un Yadiel de aspectopletamente diferente se par¨® frente a Kathleen y Tyson. Ver eso hizo que Tyson audiera con entusiasmo mientras exmaba: ¡°?Dios m¨ªo, se?ora Macari, eres incre¨ªble!¡±. ¡°Ay, silencio¡±. Kathleen explic¨® con humildad: ¡°Simplemente aprend¨ª algunas cosas sobre c¨®mo hacer disfraces que son necesarios para ayudarnos a superar esto¡±. ¡°No se preocupe, se?ora Macari. Me asegurar¨¦ de vigr diligentemente a Yadiel esta noche¡±, prometi¨® Tyson. Fue entonces cuando Kathleen sac¨® otra m¨¢scara hiperrealista. ¡°No es necesario. Asistir¨¦ a fiesta con Yadiel¡±. Tyson se sorprendi¨® por eso, pero pregunt¨®: ¡°?Usted tambi¨¦n ir¨¢, se?ora Macari?¡±. Kathleen levant¨® m¨¢scara pero obstruy¨® sus rasgos faciales con mano. ¡°?Adivina de qui¨¦n es esta cara?¡± Inseguro, Tyson neg¨® con cabeza y se encogi¨® de hombros. ¡°De Yareli¡±, fue todo lo que dijo Kathleen antes de soltar una risa despiadada. Chapter 413 Chapter 413 El banquete Tyson se sorprendi¨®. ¡°?Eh? Sra. Macari, ?est¨¢ segura de que quiere ponerse cara de Yareli e ir al banquete con el falso Sr. Macari? ?C¨®mo explicar¨¢ esto en el futuro?¡± Kathleen dijo con indiferencia: ¡°No es que vaya a hacer algo por borda. Adem¨¢s, solo tengo miedo de que Yadiel no pueda manejarlo solo, y estar¨¢ mejor conmigo a sudo¡±. Tyson pregunt¨® avergonzado: ¡°Entonces, ?c¨®mo se lo explicar¨¦ al Sr. Macari en el futuro?¡± ¡°Solo dile verdad. Puedes decir que yo quer¨ªa hacer esto y dejar que venga a m¨ª si pasa algo¡±, dijo Kathleen con frialdad. ¡°De acuerdo.¡± Tyson se sinti¨® impotente. Despu¨¦s de todo, esa fue decisi¨®n de Kathleen. ?Qui¨¦n era Kathleen? E era novia de Samuel. Cualquier cosa que e quisiera hacer, Samuel consentir¨ªa y obedecer¨ªa. No hab¨ªa manera de que un peque?o asistenteo Tyson pudiera oponerse a e. Kathleen los dej¨® salir primero, para que Tyson pudiera explicarle algunas cosas a Yadiel. Tambi¨¦nenz¨® a ponerse su disfraz. Tyson y Yadiel estaban chando en s. De repente, Rory entr¨® desde afuera. Mir¨® hacia s de estar y no pudo evitar sorprenderse. ¡°?Se?or Macari?¡± Yadiel se ar¨® garganta. ¡°Soy yo.¡± ¡°?Yadiel?¡± Rory se sorprendi¨®. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Mientras pensaba, Yareli, que estaba inconsciente, sali¨® del estudio de Kathleen, todav¨ªa con ropa de Kathleen. Rory estaba a¨²n m¨¢s sorprendido. ?Qu¨¦ diablos est¨¢ pasando? ¡°Rory, ?d¨®nde est¨¢ns cosas que te ped¨ª quepraras?¡± Kathleen mir¨®. ¡°?Dr¡­ Dr. Johnson?¡± Rory estaba muy sorprendido. Kathleen asinti¨®. ¡°S¨ª. Soy yo¡±. Rory abri¨® boca. ¡°?Qu¨¦ est¨¢n haciendo ustedes dos?¡± E estaba confundida. ¡°Tu hermano y yo vamos a un banquete. Por favor, ayuda a encargarte de los asuntos en mansi¨®n¡±. record¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Rory asinti¨®. Kathleen continu¨®: ¡°Con respecto a pareja de madre e hija, si hacen algo extra?o, entonces no es necesario que seas amable con es. Si no hay nada que puedas hacer, est¨¢ bien deshacerte de es¡±. ¡°?S¨ª!¡± Rory asinti¨®. Finalmente entendi¨® y supo qu¨¦ hacer. Kathleen asinti¨® con satisfi¨®n. Luego mir¨® a Yadiel y dijo: ¡°Ir¨¦ a cambiarme de ropa y luego nos iremos¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Yadiel. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Kathleen mir¨® a Tyson y pregunt¨®: ¡°?Necesitamos preparar un regalo?¡±. Tyson neg¨® con cabeza. ¡°No es necesario. El Sr. Macari ya dio un regalo antes¡±. Kathleen ten¨ªa curiosidad. ¡°?Sabes lo que es?¡± Tyson explic¨®: ¡°Es un ¨¢baco dorado. Es porque hija menor del mentor del Sr. Macari est¨¢ estudiando finanzas¡±. Kathleen dijo: ¡°Est¨¢ bien, entiendo¡±. Tom¨® bolsa de mano de Rory y se volvi¨® para cambiarse de ropa. Al rato, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n. Ya se parec¨ªa mucho a Yareli cuando se visti¨®. Kathleen podr¨ªa pasaro el verdadero negocio. Esto fue especialmente as¨ª para Tyson, quien hab¨ªa visto a Yareli antes. Si no hubiera sabido que Kathleen se hac¨ªa pasar por e, hubiera pensado que Yareli se hab¨ªa despertado. Sin embargo, solo para asegurarse, Tyson corri¨® a s de Yareli para echar un vistazo. Efectivamente, Yareli todav¨ªa estaba en cama. Tyson regres¨® a s de estar. ¡°Ahora que estamos listos, vamos¡±. Kathleen asinti¨®. Luego mir¨® a Yadiel y le dijo: ¡°?Vamos!¡±. Rory los vio irse juntos. En residencia de Yackley, se estaba llevando a cabo una fiesta para celebrar el vig¨¦simo cumplea?os de Josephine Yackley, hija menor de Stephen. Stephen era profesor de finanzas en Universidad de Jadeborough, y muchas de estas personas de renombre eran sus alumnos. Por lo tanto, muchos de ellos asistieron a fiesta de cumplea?os de Josephine. Josephine mir¨® hacia puerta con anticipaci¨®n. ¡°Pap¨¢, ?vendr¨¢ Samuel?¡± pregunt¨® emocionada. Stephen asinti¨® y respondi¨®: ¡°Lo har¨¢¡±. Josephine juguete¨® con sus dedos y dijo: ¡°Esta vez, no puede ignorarme por ser joven¡±. Ya ten¨ªa veinte a?os. ¡°Josephine, ?realmente neas perseguir a Samuel?¡± Stephen estaba un poco preocupado. Todos en Jadeborough sab¨ªan qui¨¦n le gustaba a Samuel Incluso si Kathleen acababa de fallecer, no podr¨ªa haberse enamorado de otra persona tan r¨¢pido. ¡°?No me importa! En resumen, quiero perseguirlo¡±, dijo Josephine en voz baja. En ese momento, su hermana mayor, Haylee, se acerc¨® y sus ojos eran fr¨ªos y arrogantes. ¡°Eres tan terco.¡± Josephine dijo con tristeza: ¡°?Eso no es asunto tuyo! De todos modos, mam¨¢ estuvo de acuerdo¡±. Haylee se qued¨® sin pbras. ¡°Por cierto, ?por qu¨¦ mami no ha bajado todav¨ªa?¡± ¡°Parece estar atrapada en una mada con nuestro t¨ªo. La condici¨®n de nuestro primo peque?o empeora cada vez m¨¢s, por lo que le ruega a mam¨¢ que encuentre una manera¡±. explic¨® Josefina. Haylee entrecerr¨® los ojos. ?La familia Hoover? ¡°Viejo se?or Yackley, Samuel est¨¢ aqu¨ª¡±. El mayordomo se apresur¨®. ¡°?En realidad?¡± Josephine se emocion¨®. Se arregl¨® el cabello y ropa, lista para encontrarse con Samuel. Al ver lo emocionada que estaba, el mayordomo dijo: ¡°Pero el se?or Macari trajo a Yareli con ¨¦l¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Josefina se sorprendi¨®. No solo e, sino tambi¨¦n Stephen y Haylee tambi¨¦n estaban conmocionados. ?Samuel trajo a Yareli? ?Yareli no hizo estar a su esposa e hija? ?Qu¨¦ diablos est¨¢ pasando? Antes de que terminaran de pensar, Samuel y Yareli entraron tomados de mano. No solo el padre ys hijas, sino incluso los dem¨¢s estaban igualmente conmocionados. Eso era simplemente demasiado extra?o. Kathleen mir¨® rei¨®n de todos y sonri¨® con satisfi¨®n. Le susurr¨® a Yadiel: ¡°Ten cuidado si Stephen te busca solo m¨¢s tarde¡±. ¡°No se preocupe, Dr. Johnson¡±. Yadiel asinti¨®. Caminaron hacia Stephen y sus hijas. Josephine vio a Kathleen y una mirada de disgusto brill¨® en su rostro expectante. No entend¨ªa por qu¨¦ Samuel estaba con Yareli. Yareli fue quienstim¨® a su esposa e hija. ?Est¨¢ loco? ¡°Se?or Yackley¡±. La voz de Yadiel era ronca. ¡°?Qu¨¦ le pasa a tu voz?¡± Stephen estaba un poco sorprendido. ¡°Estoy enfermo¡±, explic¨® Yadiel. Stephen frunci¨® el ce?o profundamente. Yadiel mir¨® a Josephine y dijo: ¡°Sra. Yackley, le deseo un feliz cumplea?os¡±. ¡°?No estoy nada contento!¡± murmur¨® Josefina. Haylee empuj¨® por detr¨¢s, record¨¢ndole ocasi¨®n actual. Josefina estaba muy desdichada. Stephen dijo significativamente: ¡°Samuel, dada forma en que has soportado una prueba tr¨¢gica, no deber¨ªa haberte invitado aqu¨ª. Pero asumo que tambi¨¦n eres consciente des ramificaciones de esta rci¨®n. Si no estuvieras invitado, gente har.¡± Yadiel asinti¨® tibiamente, mientras fing¨ªa tener el aura hda y arrogante de Samuel. Kathleen se burl¨® por dentro. Samuel no tiene miedo de ser criticado por los dem¨¢s. ?Son ellos los que tienen miedo de ser criticados! Si Samuel no ven¨ªa, definitivamente tendr¨ªa un impacto en ellos. Josefina lo mir¨® apenada. ¡°Samuel, ?recuerdas nuestro acuerdo?¡± Yadiel se qued¨® sin pbras. ?Qu¨¦ acuerdo? Tyson no me habl¨® de eso. Kathleen sonri¨® levemente. ¡°Samuel, resulta que tienes un acuerdo con otra mujer. ?Puedo saber cu¨¢l es el acuerdo?¡± ¡°No es importante¡±, dijo Yadiel a ligera. Josephine se sonroj¨® y dijo agraviada: ¡°Samuel, me prometiste que en mi fiesta de cumplea?os n¨²mero veinte bar¨ªas conmigo por primera vez¡±. Yadiel dijo fr¨ªamente, ¡°?Oh? ?En serio?¡± ?Es verdad? Chapter 414 Chapter 414 es el Kathleen tampoco lo sab¨ªa, pero le importaba mucho en su coraz¨®n. ?Samuel edi¨® a bar con otra mujer? ?Pero no dijo Tyson que Samuel se hab¨ªa portado muy bien en los ¨²ltimos a?os? Tyson se acerc¨®. ¡°Se?or. Macari! Hay una mada de emergencia para ti. Yadiel asinti¨®. ¡°Perd¨®neme.¡± Kathleen tambi¨¦n se prepar¨® para irse con ¨¦l. Haylee dijo en voz baja: ¡°Sra. Yoeger, mi madre quiere verte. ?Madre? Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡ª?La anciana se?ora Yackley quiere verme? ¡°Por favor, ven conmigo.¡± Haylee llev¨® arriba. Kathleen sab¨ªa que el apellido de anciana se?ora Yackley era Hoover. Era hermana menor biol¨®gica de Trevor y se maba Tessa Hoover. Kathleen no sab¨ªa por qu¨¦ Tessa le pidi¨® a Yareli que subieras escaleras. As¨ª que sigui¨® a Haylee escaleras arriba con curiosidad. Haylee luego llev¨® a una habitaci¨®n. Tessa estaba sentada en una si, con un vestido morado y un par de anteojos en el puente de nariz. Su rostro parec¨ªa amable, pero sus ojos eran inusualmente agudos. Kathleen estaba tranqu en su coraz¨®n y se acerc¨® sin ser arrogante. ¡ªLa anciana se?ora Yackley ¡ªdijo Kathleen. Tessa evalu¨®. ¡°Est¨¢s aqu¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Eres muy capaz. Despu¨¦s de crear un incidente tan grande, Samuel todav¨ªa puede perdonarte. Es incre¨ªble.¡± Los ojos de Tessa estaban llenos de profunda sospecha. Kathleen sonri¨® levemente. ¡°Porque no soy yo quien asesin¨® a su esposa e hija¡±. Tessa frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°?Vaya? Entonces, ?qui¨¦n lo hizo? ¡°Nicolette Yoeger¡±, respondi¨® Kathleen. No hab¨ªa sorpresa en el viejo rostro de Tessa. Kathleen pens¨® para s¨ª misma: Parece que Tessa lo sabe. Es por eso que e no est¨¢ sorprendida en absoluto. Muy poca gente sabe verdad. Ni siquiera hay mucha gente en familia Macari que lo sepa. Pero, Tessa realmente lo sabe. Es probable que e y Nicolette est¨¦n trabajando juntas. ?Despu¨¦s de todo, su apellido es Hoover! ¡°?Nicolette es capaz de hacer eso?¡± pregunt¨® Tessa en voz baja. Kathleen no lo dej¨® ro. ¡°No s¨¦ eso. En resumen, Samuel cree en m¨ª¡±. Tessa frunci¨® el ce?o sin decir pbra, mientras Kathleen miraba con calma. Despu¨¦s de un rato, Tessa dijo lentamente: ¡°Eres m¨¢s maduro que antes¡±. Kathleen explic¨®: ¡°Creo que cualquiera que haya experimentado algoo yo se quedar¨¢ en silencio. Despu¨¦s de todo, casi me consideraban un asesino. Tessa hizo una pausa y no dijo nada. ¡°?Puedo ir ahora?¡± pregunt¨® Kathleen con una media sonrisa. Tessa respondi¨® con un asentimiento. Kathleen se dio vuelta. De repente, Tessa pregunt¨®: ¡°?Le dir¨¢s a Samuel al respecto?¡± Kathleen hizo una pausa. Parec¨ªa que algo realmente hab¨ªa pasado entre ellos. Text ? owned by N?velDrama.Org. Kathleen sonri¨® significativamente. ¡°Entonces quiero ver qui¨¦n quiere hacerme da?o. Despu¨¦s de todo, todav¨ªa quiero vivir bien¡±. Dicho esto, se dio vuelta para irse. Un brillo oscuro brill¨® en el rostro de Tessa. Haylee mir¨® a Tessa y dijo: ¡°Mam¨¢, siento que Yareli se ha vuelto misteriosa¡±. ¡°Si fuerasstimado por alguien, ser¨ªa lo mismo para ti¡±. La expresi¨®n de Tessa era hda. Haylee ten¨ªa curiosidad. ¡°Entonces, ?a qui¨¦n est¨¢s ayudando, mam¨¢? ?Es Yareli o Nicolette?¡±. Tessa suspir¨®. ¡°?Ayudar¨¦ al m¨¢s capaz! Si Yareli realmente puede casarse con Samuel, definitivamente estar¨¦ dispuesto a cooperar con e. E es hija rica de familia Yoeger. Comparada con un hijo ileg¨ªtimo, Yareli es un poco m¨¢s agradable a vista¡±. ¡°Pero mam¨¢, Josephine, e¡­¡± Haylee vacil¨®. Tessa dijo suavemente: ¡°No te preocupes. Samuel no quiere, ni se siente tentado por e. Tengo otros arreglos para e. ¡°Pero parece que Josephine solo quiere a Samuel¡±. Haylee resopl¨®. Tessa dijo con calma: ¡°No me importa. T¨² tampoco eres joven, as¨ª que deber¨ªas pensar en encontrar pareja¡±. Haylee permaneci¨® en silencio. Tessa dijo con frialdad: ¡°S¨¦ que tambi¨¦n te gusta Samuel. Pero definitivamente no es bueno para ti. No es que no sepa lo bueno que es, pero dado su amor por Kathleen, es absolutamente imposible cambiar tan f¨¢cilmente. No quiero que t¨² y tu hermana sufran. ¡°Entiendo, mam¨¢¡±. Haylee todav¨ªa no estaba dispuesta a aceptar eso. Incluso era un poco mayor que Samuel. En el pasado, en escu, Haylee siempre le haba bajo apariencia de hija del mentor de Samuel y su superior. Sin embargo, Samuel ni siquiera mir¨® en este momento. Hace mucho tiempo, Stephen le hab¨ªa sugerido a Samuel que se casara con Haylee. A pesar de eso, Samuel se neg¨® rotundamente. Probablemente ser¨ªa cuando Samuel estaba a punto de casarse con Kathleen. En ese momento, tambi¨¦n pens¨® que Samuel deb¨ªa odiar mucho a Kathleen. Despu¨¦s de todo, si no fuera por Kathleen, habr¨ªa estado con Nicolette. Sin embargo, despu¨¦s de que Samuel rechazara a Nicolette ese d¨ªa, Haylee se dio cuenta de repente de que tal vez Samuel no odiara a Kathleen. Tal vez incluso le gustaba Kathleen. ¡°Mam¨¢, voy a bajar¡±. Haylee se fue. Tessa asinti¨®. Kathleen sali¨® de habitaci¨®n de Tessa y estaba a punto de bajars escaleras. ¡°Yareli, ?c¨®mo conseguiste que Samuel te trajera aqu¨ª?¡± Los ojos de Josephine estaban llenos de odio. Kathleen sonri¨® levemente y respondi¨®: ¡°Lo hizo voluntariamente¡±. Josefina estaba muy agitada. ¡°?No puedo creer eso! ?Debes haberle hecho algo!¡± Mientras dec¨ªa eso, Josephine agarr¨® el brazo de Kathleen. Kathleen estaba de pie ens escaleras. Frunci¨® el ce?o y dijo: ¡°Josephine, te advierto que te sueltes. ?De lo contrario, voy a causar una escena!¡± Josephine dijo con fiereza: ¡°Esta es residencia Yackley. ?Qu¨¦ puedes hacerme? ?Puedo asesinarte y hacer que parezca un idente! Kathleen permaneci¨® indiferente. ?Ha perdido cabeza esta mujer? Cuanto m¨¢s miraba Josephine a Yareli, m¨¢s se enojaba. Soy m¨¢s joven y m¨¢s bonita que e. ?Por qu¨¦ Samuel no puede ver eso? ?Si esta mujer no est¨¢ aqu¨ª hoy, podr¨¦ bar con Samuel! Ser¨¢ fant¨¢stico si esta mujer se ha ido. Pensando en eso, Josephine empuj¨® a Kathleen con fuerza. Kathleen no esperaba que Josephine atacara. La tom¨® desprevenida y cay¨® hacia atr¨¢s. Justo cuando pensaba que iba a rodar pors escaleras, un c¨¢lido abrazo atrap¨®. Incluso pod¨ªa distinguir el distintivo aroma des hierbas. Kathleen estaba estupefacta. Abri¨® los ojos y mir¨® al hombre que sosten¨ªa. ?Samuel? ?Est¨¢ despierto? Samuel abraz¨® y dej¨® escapar un suspiro de alivio. Mir¨® a Josephine con ojos fr¨ªos y agudos. ¡°?Est¨¢s cansado de vivir?¡± ¡°No, no era mi intenci¨®n¡±. Josephine no esperaba que Samuel subiera. Kathleen pens¨® en mu?eca de Samuel y dijo: ¡°Tu mu?eca¡­¡± Samuel dijo en voz baja: ¡°Estoy bien. Ustedes son rid¨ªculos. Kathleen sac¨® lengua. Samuel mir¨® a Josephine con frialdad. ¡°?La pr¨®xima vez, no te dejar¨¦ ir tan f¨¢cilmente!¡± Despu¨¦s de decir eso, llev¨® a Kathleen escaleras abajo. Stephen escuch¨® al mayordomo decir que Samuel subi¨®s escaleras, as¨ª que lo sigui¨®. Los ojos de Samuel eran fr¨ªos y agudos. ¡°Se?or. Yackley, esta es ¨²ltima vez que visitar¨¦ tu casa. Si algo le sucede a familia Yackley en el futuro, ?no vengan a m¨ª!¡±. Despu¨¦s de que termin¨® de har, tom¨® a Kathleen y se fue. Esteban estaba confundido. Mir¨® a Josephine y le pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ hiciste?¡± Josephine hizo todo lo posible por mantenerpostura. ¡°Yo no hice nada¡±. No hab¨ªa forma de que Josephine admitiera que quer¨ªa asesinar a Kathleen. Chapter 415 Chapter 415 Celoso Samuel sali¨® con Kathleen. Extendi¨® mano y arranc¨® m¨¢scara hiperrealista del rostro de Kathleen. Sus ojos negros eran agudos y su expresi¨®n era muy infeliz. Kathleen se sinti¨® inc¨®moda. ¡°Eh, yo¡­¡± Samuel le apret¨® barbi y dijo: ¡°Seguro que te gusta causarme algunos problemas¡±. Kathleen mir¨® a Tyson y Yadiel que no estaban muy lejos. Los dos fingieron no ver nada. Kathleen dijo: ¡°Aunque te caus¨¦ algunos problemas, he hecho un descubrimiento muy importante¡±. Samuel permaneci¨® en silencio con una expresi¨®n cial. Kathleen lo mir¨® fijamente. ¡°?Por qu¨¦ me miras as¨ª? ?Para qui¨¦n crees que estoy haciendo esto? Te estoy ayudando por estabilidad del Grupo Macari¡±. Samuel entrecerr¨® los ojos. Aunque el prop¨®sito de Kathleen al principio definitivamente no era ese, ocultar noticia de su inconsciencia no provoc¨® el caos en empresa. El tono de Samuel se suaviz¨®. ¡°Gracias.¡± Kathleen dijo sarc¨¢sticamente: ¡°Jaja, eres tan reacio. Por cierto, Sra. Yackley todav¨ªa te est¨¢ esperando para bar¡±. Luego, apart¨® mano de Samuel. ¡°?No me toques!¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ baile?¡± Kathleen se ri¨® y rega?¨®: ¡°?Deja de fingir! Josephine acaba de decir que le prometiste bar por primera vez con e en fiesta de su vig¨¦simo cumplea?os. No es de extra?ar que quisiera empujarme pors escaleras. Samuel dijo con voz profunda: ¡°Nunca estuve de acuerdo. E me lo mencion¨® en ese momento, pero no estuve de acuerdo¡±. ¡°Entonces, ?c¨®mo le respondiste?¡± Kathleen no le crey¨®. ¡°Le dije que tengo esposa, as¨ª que no bailo con otros¡±, explic¨® Samuel. ?Es eso as¨ª? Kathleen todav¨ªa no le cre¨ªa. ¡°?O quieres que traiga aqu¨ª y interrogue cara a cara?¡± Samuel dijo con frialdad. ?Dejar que Samuel vuelva all¨ª? Su rostro est¨¢ p¨¢lido y aterrador. Podr¨ªa levantar sospechas si vuelve all¨ª. Despu¨¦s de todo, salud del CEO del Grupo Macari tambi¨¦n fue motivo de preocupaci¨®n para el p¨²blico. Si pudiera vivir mucho, solo el Grupo Macari podr¨ªa desarrorse durante mucho tiempo. Kathleen tarare¨® un poco. ¡°Olv¨ªdalo. De todos modos, creer¨¦ lo que dices. De hecho, no tienes que estar nervioso. Es solo un baile con una mujer. No he bado menos en los ¨²ltimos a?os¡±. Samuel frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: ¡°?Con qui¨¦n baste?¡± Kathleen cont¨® con sus dedos delgados y hermosos. ¡°Mucha gente. Levi, otro tipo¡­¡± Samuel sostuvo sus dedos y dijo con voz ronca: ¡°Solo puedes bar conmigo en el futuro¡±. ¡°Hmph. ?Qui¨¦n crees que eres?¡± Kathleen se mostr¨® desde?osa. ¡°?No aceptaste darme una oportunidad?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°S¨ª, te estoy dando una oportunidad. Simplemente permit¨ª que me persiguieras. Sin embargo, no estaba de acuerdo con que fu¨¦ramos una pareja. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan agitado entonces? Kathleen replic¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. Al ver a Samuel desindo, Kathleen se sinti¨® aliviada. ¡°Olv¨ªdalo, soy una mujer generosa. Al ver lo malhumorado que te ves, no voy a discutir m¨¢s. Kathleen abri¨® puerta del auto y continu¨®: ¡°Ahora vete a casa¡±. Samuel agarr¨® suavemente y mir¨® con ojos oscuros. Kathleen se sobresalt¨®. ¡°?Qu¨¦?¡± ¡°?Est¨¢s celoso?¡± Samuel pregunt¨® con voz ronca. ?Celoso? Kathleen estaba divertida. ¡°?C¨®mo puedo ser? Tyson dijo que te guardaste para m¨ª y si no hubiera escuchado a Josephine decir eso hoy, lo habr¨ªa cre¨ªdo¡±. Con eso, entr¨® en su coche. Samuel frunci¨® el ce?o y tambi¨¦n se sent¨® en el auto. Reci¨¦n entonces se acercaron Tyson y Yadiel, y los dos se sentaron al frente. Kathleen mir¨® de reojo y mir¨® por ventani del coche, que reflejaba su rostro bello y delicado. Samuel lenz¨® una mirada de soyo y ni siquiera baj¨®s cejas. Tyson y Yadiel se consideraban sirvientes. No se atrevieron a har, y no se atrevieron a respirar. ¡°No he estado cerca de ninguna mujer que no seas t¨² en estos a?os¡±. La voz de Samuel era baja. Kathleen estaba at¨®nita. Mir¨® al frente y luego volvi¨® a mirar a Samuel. Tyson y Yadiel fingieron no escuchar eso. ¡°Si no me cree, puedo recopr pruebas de los asistentes a los eventos grandes y peque?os en los que he participado a lorgo de los a?os y mostr¨¢rss¡±. La voz de Samuel era ronca. ¡°No hay necesidad de eso.¡± Kathleen pens¨® para s¨ª misma, solo estaba bromeando con ¨¦l. Si Samuel quiere encontrar una mujer, le ser¨¢ muy f¨¢cil hacerlo. ¡°Entonces, ?est¨¢s celoso?¡± Samuel pregunt¨® d¨¦bilmente. Kathleen se sinti¨® inc¨®moda. ?Tiene que preguntar esto frente a Tyson y Yadiel? Lentamente mir¨® a Samuel. Su expresi¨®n era muy seria, y hab¨ªa un rastro de nerviosismo en sus profundos ojos negros. Erao si el mundo fuera a acabarse si e no le respond¨ªa. ¡°S¨ª¡±, admiti¨® Kathleen. Samuel no pudo evitar sonre¨ªr un poco. ¡°?Est¨¢s satisfecho ahora?¡± Kathleen estaba disgustada. Samuel sab¨ªa que e estaba enojada. Levant¨® mano y apoy¨® en su frente. Kate, me duele cabeza. Eso hizo que Kathleen resora con frialdad. ?Imb¨¦cil! ?¨¦l es un idiota! Las dos personas frente a ellos fingieron no ver eso. As¨ª eso se ve Samuel cuando act¨²a con coqueter¨ªa. Kathleen no quer¨ªa har m¨¢s con ¨¦l. Pronto, regresaron a Florinia Manor. Se bajaron del coche y entraron. Rory dijo en voz baja: ¡°Dr. Johnson, has vuelto. Kathleen asinti¨®. ¡°Quer¨ªa marte, pero el se?or Macari no me dej¨®¡±. Rory fue puesto en una situaci¨®n dif¨ªcil. Kathleen respondi¨® con frialdad: ¡°Est¨¢ bien¡±. Rory en secreto exhal¨® un suspiro de alivio. Kathleen se volvi¨® para mirar a pandi y dijo: ¡°Tessa sab¨ªa que Nicolette me hab¨ªa asesinado¡±.Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Que te ha dicho?¡± Kathleen explic¨®: ¡°Acabo de encontrar algunas pistas en conversaci¨®n. Creo que e debe haber sabido que mi madre fue secuestrada por H¨¦ctor. Samuel pregunt¨® con frialdad: ¡°Entonces, ?quieres buscar verdad nuevamente, o vas a preguntar eso directamente?¡± Kathleen dijo en voz baja: ¡°Desafortunadamente, todas esas personas est¨¢n muertas y desaparecidas. Las ¨²nicas que podemos usaro cebo son Vanessa y Yareli¡±. Despu¨¦s de pensar por un momento, Kathleen frunci¨® el ce?o y dijo: ¡°Tengo una idea¡±. La mirada de Samuel se profundiz¨®. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Kathleen dijo en voz baja: ¡°Quiero fingir que soy Yareli otra vez y luego realizar una conferencia de prensa. Quiero pretender arar este asunto y revr algunos secretos del pasado. El hermoso rostro de Samuel se volvi¨® muy fr¨ªo. ¡°Entonces, ?quieres atraerlos?¡± Kathleen asinti¨® lentamente. ¡°Una vez que el gato est¨¦ fuera de bolsa, los de familia Hoover definitivamente no podr¨¢n quedarse quietos¡±. Entonces, actuar¨ªan. ¡°Si quieres usarte a ti mismoo cebo, no lo aceptar¨¦¡±. Samuel sab¨ªa que Kathleen quer¨ªa correr riesgos. Sin embargo, ¨¦l no estaba a bordo. La familia Hoover era despiadada, por eso no estaba de acuerdo. Kathleen dijo con tristeza: ¡°Entonces, ?qu¨¦ debo hacer? ?Quieres que despierte a Yareli?¡± Los ojos entrecerrados de Samuel eran fr¨ªos. ¡°Yareli no es suficiente para mar atenci¨®n de familia Hoover. ?No est¨¢ e en tus manos? Kathleen se cruz¨® de brazos. ¡°No es que no quiera usa. Qui¨¦n sabe si Vanessa puede correr el riesgo¡±. ¡°A menos que a e no le importe vida de Yareli¡±, dijo Samuel con frialdad. Kathleen pens¨® por un momento. ¡°Entonces vamos a probarlo¡±. Samuel asinti¨® en respuesta. Los dos entraron en habitaci¨®n de Vanessa. Los p¨¢rpados de Vanessa temron cuando los vio entrar a los dos, ya que ten¨ªa una premonici¨®n siniestra. Chapter 416 Chapter 416 Mucha gente sabe esto ¡°Vanessa, hay algo con lo que necesitamos que cooperes¡±, dijo Kathleen con frialdad. ¡°?C¨®mo est¨¢ mi hija?¡± Vanessa no pod¨ªa salir, por lo que no pod¨ªa ver a Yareli. ¡°E est¨¢ en una condici¨®n muy estable ahora. Depende de usted decidir si cooperar con nosotros o no¡±. Kathleen mir¨® significativamente. Vanesa hizo una pausa. ¡°?C¨®mo quieres que coopere?¡± ¡°Ma?ana dar¨¦ una conferencia de prensa, y tienes que exponer lo que familia Hoover le hizo a mi madre en el acto¡±, dijo fr¨ªamente Kathleen. ?Qu¨¦? Vanesa frunci¨® el ce?o. Samuel dijo con frialdad: ¡°No tienes eli¨®n, Vanessa. Ahora usted y su hija est¨¢n en nuestras manos. No juegues trucos. Si no cooperas con nosotros, Yareli ser¨¢ que sufra¡±. Los pu?os de Vanessa se apretaron con fuerza. ¡°Puedo cooperar contigo, pero quiero ver a mi hija despertar¡±. Ese era su ¨²nico deseo. Kathleen asinti¨®. ¡°Multa. ?Solo espera!¡± Dicho esto, se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Samuel tambi¨¦n sigui¨®. ¡°?Tienes alguna forma de despertar a Yareli?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Por supuesto.¡± Kathleen se volvi¨® y entr¨® en habitaci¨®n de Yareli. Sac¨® una pasti y una inyi¨®n. La pasti se le dio a Yareli para queiera primero. Luego, inyi¨®n se us¨® para inyectar en vena de Yareli. Unos minutos despu¨¦s, Yareli realmente abri¨® los ojos. Se incorpor¨® de repente. ¡°Dond¨¦ estoy¡­¡± N?velDrama.Org holds ? this. Antes de que pudiera terminar de har, sinti¨® ganas de vomitar. Kathleen abri¨® puerta del ba?o. Yareli sali¨® corriendo de cama, entr¨® al ba?o y empez¨® a vomitar. Despu¨¦s de un rato, e grit¨®. ?Ahhh! Kathleen estaba en puerta con los brazos cruzados. ¡°No hagas un esc¨¢ndalo, es solo un amorcito. Simplemente enju¨¢guelo con agua¡±. Pronto, el sonido de cisterna del inodoro vino del ba?o. Yareli camin¨® hacia elvabo y sigui¨® enjuag¨¢ndose boca. Luego, sali¨® y mir¨® a Kathleen con expresi¨®n sombr¨ªa. ¡°?Qu¨¦ diablos me pas¨®?¡± Yareli estaba at¨®nita. Al ver que Samuel estaba a undo, su rostro se volvi¨® a¨²n m¨¢s avergonzado. Samuel estaba indiferente e inexpresivo. ¡°Ca¨ªste ena. ?No te acuerdas? Kathleen pregunt¨® con frialdad. Yareli se sent¨® en cama. ¡°Solo recuerdo que me estaba probando ropa en el probador de un centro comercial. De repente, una mujer con misma cara que yo entr¨®. Entonces, no recuerdo nada, incluso hasta ahora¡±. Todav¨ªa se sent¨ªa asustada al pensar en eso. Kathleen se burl¨®: ¡°Eso es porque alguien se hizo pasar por ti¡±. ?Fingido? Yareli se mordi¨® elbio. ¡°?Qui¨¦n? ?Qui¨¦n se atreve a hacer tal cosa? ¡°Mucha gente¡±, dijo Kathleen en voz baja. Como yo. Kathleen dijo con indiferencia: ¡°Ya que no puedes recordarlo, no importa. No eres importante de todos modos. Cuando abri¨® puerta, Rory empuj¨® a Vanessa adentro. Al ver a Yareli, Vanessa grit¨® emocionada: ¡°?Yareli!¡±. ¡°?Mam¨¢?¡± Yareli se sorprendi¨®. ?Por qu¨¦ est¨¢ e aqu¨ª? Se abrazaron. ¡°?Qu¨¦ diablos est¨¢ pasando?¡± pregunt¨® Yareli sorprendida. Vanessa explic¨®: ¡°Lauren quer¨ªa asesinarme. Pero rissa me rescat¨® y me entreg¨® a Kathleen¡±. ?Qu¨¦? ¡°Entonces, ?qu¨¦ hay de m¨ª?¡± Yareli se pregunt¨®. ¡°Fuiste incriminado para ser el que intent¨® asesinar a Kathleen y su hija¡±, dijo Vanessa agitada. Yareli apret¨® los dientes. ¡°?Qu¨¦? ?Debe ser mujer que se ve exactamenteo yo!¡± Kathleen dijo con frialdad: ¡°La mujer que se parece exactamente a ti es Nicolette. Yareli, mientras no me presente ahora, eres una asesina¡±. Yareli hizo una pausa. Luego, e pregunt¨®: ¡°?C¨®mo es que nunca vas a aparecer?¡± Kathleen sonri¨® sarc¨¢sticamente. ¡°Puedo. No importa lo que haga mientras pueda verte ir a c¨¢rcel¡±. Yareli rugi¨®: ¡°?Es Nicolette quien quiere asesinarte! E te odia hasta m¨¦d. Los ojos de Kathleen eran agudos. ¡°?No me odias? ?No quieres que muera? Yareli se qued¨® sin pbras. ?Por supuesto que quiero! ?Si Kathleen est¨¢ muerta, Samuel me mirar¨¢! Kathleen dijo con indiferencia: ¡°As¨ª que ustedes dos son iguales. En resumen, mientras no me presente, estar¨¢s encerrado trass rejas¡±. ¡°?T¨²!¡± Yareli estaba enojada. Kathleen se burl¨® de e. ¡°Adem¨¢s, puedoenzar de nuevo con una identidad diferente y no tendr¨¢ ning¨²n efecto en m¨ª. De todos modos, Kathleen en el sentido legal ha sido vda por ti, y cuando tu caso se resuelva, a nadie le importar¨¢ qui¨¦n soy. Kathleen hizo que el rostro de Yareli se contrajera de furia. Kathleen mir¨® fr¨ªamente a Vanessa y pregunt¨®: ¡°?Ya te decidiste?¡± Vanessa frunci¨® losbios. ¡°Hay que dejar ir a Yareli¡±. Los ojos de Kathleen eran fr¨ªos y agudos. ¡°Hiciste muchas solicitudes. Quieres que salve, y ahora quieres que deje ir. Lo creas o no, ?los matar¨¦ a ustedes dos aqu¨ª!¡± Vanessa y Yareli temron juntas. Kathleen perdi¨® paciencia. ¡°?Puedo salvarte o asesinarte, as¨ª que no lo lleves demasiado lejos!¡± ¡°Kathleen, mientras est¨¦s dispuesta a dejar ir a Yareli, no asistir¨¦ a cualquier conferencia de prensa. Incluso puedo ayudarte a resolver a Luna Zeller. Luna Zeller era el nombre de anciana se?ora Hoover. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°?As¨ª que finalmente est¨¢s trabajando conmigo ahora?¡± Vanessa mir¨® d¨¦bilmente y dijo: ¡°Quiero que ayudes a enviar a Yareli a Turlen. ?Est¨¢s de acuerdo?¡± Kathleen sonri¨® con frialdad. ¡°Entonces depende de tu sinceridad¡±. Vanessa hizo una pausa y dijo: ¡°?No te preocupes, estoy llena de sinceridad! Solo d¨¦jame tener unas pbras con Yareli a ss, ?de acuerdo? Kathleen y Samuel se miraron y luego se dieron vuelta para salir. Yareli dijo agitada: ¡°Mam¨¢, ?c¨®mo puedes prometerles esto?¡±. Vanessa dijo con calma: ¡°Escucha, Yareli. Cuando llegues a Turlen, ve a ver a tu padre biol¨®gico inmediatamente. Le he informado hace mucho tiempo. ¨¦l no te dejar¨¢ solo para que te seques, y no sufrir¨¢s si te quedas con ¨¦l¡±. ¡°?Mi padre biol¨®gico?¡± Yareli frunci¨® el ce?o. Vanessa tom¨® su mano y continu¨®: ¡°De todos modos, deja de preguntar. Alguien te recoger¨¢ cuando bajes del avi¨®n. Ahora puedo ver que Nicolette es m¨¢s despiadada. Entonces, solo deja este lugar¡±. ¡°?T¨² que tal?¡± Yareli pregunt¨® preocupada. Vanessa explic¨®: ¡°Estar¨¦ bien. Kathleen no me asesinar¨¢. A lo sumo, e me enviar¨¢ a prisi¨®n, as¨ª que no te preocupes.¡± Yareli dijo ansiosamente: ¡°?Eso tampoco funcionar¨¢! Mami, si nada funciona, ?qu¨¦ tal si vamos con Luna? Vanessa se puso furiosa. ¡°?Por qu¨¦ no entiendes? Luna ya est¨¢ trabajando con Nicolette. ?Ya no podemos confiar en e! De lo contrario, ?crees que Nicolette es capaz de realizar un truco tan grande por su cuenta? Yareli frunci¨® losbios. ¡°?Por qu¨¦?¡± Vanessa se dio cuenta y dijo: ¡°?Por qu¨¦ m¨¢s? Demasiadas personas conocen este secreto. Si t¨², yo y el t¨ªo Zachary estamos muertos, ¨²nica que quedar¨¢ enterada ser¨¢ Nicolette. Para entonces, Luna seguramente encontrar¨¢ manera de asesina¡±. ?Nicolette cree que puede escapar? ?En sus sue?os! Chapter 417 Chapter 417 El ganador se lo lleva todo Una mujer tan viciosao Luna nunca dejar¨ªa libre a nadie que le deb¨ªa. Por lo tanto, estaba decidida a quedarse y ver sufrir a Nicolette. ¡°Mam¨¢, no me voy a ir. No puedo dejarte atr¨¢s. Yareli se mostr¨® renuente. ¡°?Deja de perder el tiempo y vete ahora!¡± Vanesa apret¨® los dientes. ¡°Recuerda esto, no intentes salvarme o volver por m¨ª. Adem¨¢s, s¨¦ m¨¢s obediente con tu padre biol¨®gico. Todo lo que tiene es un hijo y una hija, que son m¨¢s j¨®venes que t¨², pero no tiene esposa. Mientras uses tu cabeza de manera correcta, no tendr¨¢s que preocuparte por tu sustento¡±. ¡°Mam¨¢.¡± Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de Yareli. ¡°Esc¨²chame. Salir ahora.¡± Vanessa acarici¨® el rostro de su hija y dijo: ¡°Ve¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Yareli asinti¨® en respuesta. ¡°P¨ªdele a Kathleen y al resto que vengan aqu¨ª¡±, dijo Vanessa. ¡°De acuerdo.¡± Entonces, Yareli se dio vuelta y se fue. Momentos despu¨¦s, Kathleen y Samuel entraron en habitaci¨®n con Charles a cuestas. Vanessa los mir¨® con frialdad mientras dec¨ªa: ¡°Kathleen, quiero que env¨ªes a Yareli a Turlen. E nunca volver¨¢ a este pa¨ªs de ahora en adnte. ?Qu¨¦ dices?¡± Kathleen respondi¨® rotundamente: ¡°Est¨¢ bien. Estoy de acuerdo.¡± ¡°?Prometes?¡± Una expresi¨®n g¨¦lida cubri¨® el rostro de Vanessa. ¡°Si no conf¨ªas en m¨ª, podemos cancr nuestro trato ahora¡±. Kathleen permaneci¨® indiferente. A eso, Vanessa se burl¨®: ¡°Probablemente ya te hayas dado cuenta de lo que sucedi¨®, ?no es as¨ª, Kathleen?¡± ¡°Todav¨ªa me gustar¨ªa saberlo desde su perspectiva¡±, respondi¨® Kathleen. Vanessa respir¨® hondo antes deenzar. ¡°Es simple. Luna es una persona celosa y de mente estrecha. Despu¨¦s de enterarse de lo de Trevor y tu abu, inmediatamente sali¨® a buscar a mi padre, H¨¦ctor. Luego, le dijo a mi padre que cborar¨ªa con ¨¦l con una condici¨®n. Y eso fue para matar a tu madre. Kathleen frunci¨® el ce?o al escuchar eso. ¡°?Matar?¡± ¡°?S¨ª!¡± Vanessa asinti¨® antes de continuar: ¡°Sin embargo, mi padre fue bondadoso y dej¨® a tu madre en la entrada del orfanato propiedad de familia Johnson¡±. ¡°?Coraz¨®n ndo?¡± Kathleen se burl¨®, ¡°Eso es un mont¨®n de basura. ?Todav¨ªa me considerar¨ªas de buen coraz¨®n si te brindo tratamiento m¨¦dico despu¨¦s de que te rompa todass extremidades? Vanessa se qued¨® sin pbras. En ese momento, expresi¨®n de Kathleen se oscureci¨®. ¡°Seguramente recibi¨® algunos beneficios de Luna. ?Por qu¨¦ est¨¢s tratando de limpiar su nombre? ¡°Derecha. ?Mi padre deber¨ªa haber matado a tu madre! Vanessa entrecerr¨® los ojos. Si lo hubiera hecho, no habr¨ªa tantos problemas ahora. ¡°As¨ª es. De esa manera, tus pecados quedar¨ªan ocultos¡±. Kathleen solt¨® una risita. ¡°El karma te ha vengado ahora, pero terminar¨ªas mucho peor si tu padre hubiera matado a mi madre¡±. Vanesa apret¨® los dientes. ¡°Sigue hando¡±, dijo Kathleen. ¡°?C¨®mo empezasteis a trabajar juntos Luna y t¨²?¡± Vanessa mir¨® fijamente a Kathleen. ¡°Aunque mi padre envi¨® a tu madre al orfanato, estuvo vigndo todos estos a?os. No esperaba que Luna se diera cuenta de eso. En ese momento, tu madre se cas¨® con tu padre y dio a luz a Charles¡±. En ese momento, mirada de Charles se volvi¨® aguda. ¡°Entonces, ?est¨¢s diciendo que Luna estuvo detr¨¢s del incidente cuando me separ¨¦ de mis padres en el pasado?¡± ¡°S¨ª.¡± Vanessa asinti¨® levemente. Charles apret¨® los pu?os con fuerza ante eso. ?Esa Luna es demasiado m! ¡°?Qu¨¦ hay de ustedes dos?¡± Kathleen mir¨® directamente a los ojos de Vanessa. ¡°?Qu¨¦ hicieron t¨² y Zachary?¡± Luego, Vanessa respir¨® hondo y continu¨®: ¡°Cubrimos sus rastros. Eras el objetivo de Luna despu¨¦s de que tus padres fallecieran. Sin embargo, nadie esperaba que familia Macari te acogiera¡±. Kathleen mir¨® a Samuel en silencio. De repente, Kathleen se dio cuenta de que podr¨ªa haber muerto si familia Macari no hubiera acogido. Naturalmente, Kathleen estaba agradecida con familia Macari por cria. ¡°La anciana se?ora Macari hizo un trabajo meticuloso protegi¨¦ndote¡±, dijo Vanessa. Por eso no pudimos ponertes manos encima. Afortunadamente, no ten¨ªas demasiado inter¨¦s en identidad de tu madre. Por lo tanto, no hicimos T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Tengo que matarte de una vez. Solo hicimos un movimiento despu¨¦s de que t¨² y Charles regresaran y comenzaran a investigar¡±. Kathleen pronunci¨® con frialdad: ¡°?Qu¨¦ pasa con Granny? ?Su muerte tiene algo que ver contigo? ¡°No. Nunca le puses manos encima a tu abu. Fue e quien quiso acabar con su propia vida¡±, respondi¨® Vanessa, sacudiendo cabeza. En ese momento, Kathleen descendi¨® a un momento de profunda reflexi¨®n mientras se produc¨ªa el silencio. ¡°Todo lo que s¨¦ es que m¨® a Trevor por tel¨¦fono antes de morir¡±, respondi¨® Vanessa. ¡°Luna me dijo esto e misma¡±. Kathleen frunci¨® losbios. Ya no ten¨ªa nada que preguntar. ¡°?Tienes pruebas?¡± Samuel mir¨® a Vanessa sin una pizca de calidez. ¡°Las pbras por s¨ª ss no son suficientes. ?Tiene alguna evidencia para respaldar sus afirmaciones? ¡°Toda evidencia est¨¢ guardada bajo ve en mi caja de seguridad en el extranjero¡±, respondi¨® Vanessa. ¡°?Cual es contrase?a? Enviar¨¦ a alguien para que lo recupere¡±, dijo Samuel con una expresi¨®n cial. A eso, Vanessa les dijo el banco donde estaba caja de seguridad y su contrase?a. Samuel ten¨ªa muchas conexiones poderosas en el extranjero. Envi¨® a alguien al banco para recuperar evidencia con solo una mada telef¨®nica. Tengo curiosidad, Vanessa. ?Mi abu no los trat¨® bien, chicos? Kathleen grazn¨®. ¡°Por lo que s¨¦, a menudo te adoraba a ti y a Zachary¡±. Vanessa apret¨® los pu?os. ¡°?Es por eso que no quer¨ªa que e muriera en ese entonces! Solo quer¨ªa que permaneciera inconsciente por un tiempo. Quer¨ªa quedarme con toda herencia de familia Yoeger antes de cuida hasta su muerte. Pero volviste. Kathleen se burl¨® con frialdad: ¡°Mi madre nunca supo sobre su identidad. Solo ten¨ªa curiosidad por saber por qu¨¦ dejaron en un orfanato. En cuanto a abu, sufri¨® una a?oranza profunda por mi mam¨¢ durante estos cuarenta a?os. ?Ambos estaban en misma ciudad, pero gracias a ustedes, nunca se reunieron! Vanessa murmur¨®: ¡°Como dice el refr¨¢n, s¨¢lvese quien pueda y el diablo se lleva al ¨²ltimo¡±. ¡°?Hmph!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°?Entonces est¨¢s diciendo que no deber¨ªa culparte por esto?¡± Vanesa se qued¨® en silencio. ¡°?Por qu¨¦ dijiste que soy vicioso entonces?¡± Kathleen se ri¨® con frialdad y continu¨®: ¡°Solo estoy dejando que otros prueben su propia medicina. Eres una hip¨®crita, Vanessa. Como dice el refr¨¢n, el ganador se lo lleva todo. Entonces, debes admitir que eres ipetente y no culpar a los dem¨¢s¡±. Vanessa baj¨® mirada. ¡°Est¨¢s bien.¡± De hecho, fue una derrota total para e. ¡°Nicolette ya ha matado a Zachary¡±, dijo Kathleen sin prisas. ¡°As¨ª que ustedes son los siguientes en f¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Los ojos de Vanessa casi se salen de sus ¨®rbitas. ¡°Eso es imposible. ?C¨®mo pudo matar a su padre biol¨®gico? No cre¨ªa en absoluto ens pbras de Kathleen. ¡°Cree lo que quieras. No tengo ninguna raz¨®n para mentirte. Kathleen mir¨® perezosamente mientras haba sin prisa. ¡°Con todo, te echar¨¦ a ti ya tu hija a calle si no cooperas conmigo. Apuesto a que Nicolette estar¨¢ encantada si eso sucede¡±. El rostro de Vanessa cay¨®. ?Es Nicolette realmente tan despiadada? Luego, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n para permitir que Vanessa pensara en sus opciones. Samuel y Charles tambi¨¦n se fueron con e. Mientras tanto, en s, rissa evaluaba a Yareli. Esta ¨²ltima frunci¨® el ce?o y dijo: ¡°Te he visto antes¡±. ¡°?Acabas de recordar eso?¡± rissa cuestion¨® con indiferencia. Fue entonces cuando Kathleen se acerc¨® a ellos. ¡°Kathleen, ?qu¨¦ pasa con el insecto femenino en mi cuerpo?¡± Rugi¨® Yareli. Chapter 418 Chapter 418 Aceptas ¡°?Crees que te lo dir¨¦ si me preguntas con ese tono?¡± Kathleen mir¨® con cara de p¨®quer a Yareli. Este ¨²ltimo se qued¨® sin pbras. ¡°Rory, m¨¢nd de regreso a su s y enci¨¦rr¡±, dijo Kathleen molesta. ¡°Ay¨²d a refrescarse r¨¢pidamente ya que no conoce su lugar¡±. ¡°?Entiendo!¡± Rory respondi¨® antes de acercarse para agarrar el brazo de Yareli. ¡°?Su¨¦ltame!¡± Yareli luch¨®. Sin embargo, Rory no afloj¨® su agarre ni un poco. ¡°?Has ido demasiado lejos, Kathleen!¡± Grit¨® Yareli. ¡°?C¨®mo te atreves a hacerme esto dnte de Samuel?¡± Todo lo que sali¨® de Kathleen fue un resoplido. ¡°No tienes que mostrarle misericordia, Rory¡±, intervino Samuel. ¡°?Comprendido!¡± Rory asinti¨®. Se volvi¨® m¨¢s intr¨¦pida despu¨¦s de recibirs instriones de Samuel. Despu¨¦s de eso, Rory arrastr¨® agresivamente a Yareli a habitaci¨®n de esta ¨²ltima y at¨® a su cama. ¡°?Te odio, Kathleen!¡± Rugi¨® Yareli. Kathleen se par¨® frente a puerta mientras miraba a Yareli atada. ¡°Rory, dale una pasti para dormir. E es demasiado ruidosa. ¡°De acuerdo.¡± Rory asinti¨® una vez m¨¢s. ¡°?No te atrevas! ?Kathleen! La voz de Yareli era ensordecedora. ¡°?Por qu¨¦ no me atrever¨ªa?¡± Kathleen se burl¨®. Luego, tom¨® una pasti para dormir y empuj¨® con fuerza por garganta de Yareli. ¡°?Mm-Mmph!¡± Yareli luch¨® con todas sus fuerzas pero fue en vano. En cuesti¨®n de minutos, se qued¨® dormida y sucumbi¨® al sue?o. Despu¨¦s de eso, Kathleen le dijo a Rory: ¡°Dale una pasti para dormir todos los d¨ªas. Aseg¨²rate de que se quede cada hasta el d¨ªa en que despachemos¡±. ¡°Entiendo.¡± Rory asinti¨®. Kathleen luego gir¨® sobre sus talones y regres¨® a s de estar. Solo estaban Charles y rissa. ¡°?D¨®nde est¨¢ Samuel?¡± Kathleen estaba desconcertada ya que ¨¦l estaba all¨ª hace un momento. Fue entonces cuando Charles se?al¨® el segundo piso, insinuando que Samuel hab¨ªa subido. Text ? owned by N?velDrama.Org. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°As¨ª que has decidido¡­¡± Charles mir¨® a Kathleen y dud¨® en har. Frunciendo losbios, Kathleen finalmente respondi¨®: ¡°Charles, creo que me gusta¡±. ¡°Lo sab¨ªa.¡± Carlos suspir¨®. ¡°No voy a despedirte, Charles. Adi¨®s.¡± Con eso, Kathleen subi¨®s escaleras. Un toque de amargura hizo que el hermoso rostro de Charles se contrajera. rissa pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Qu¨¦ pasa, Charles?¡± ¡°Solo estoy pensando que tal vez no hay necesidad de recuerdos de amor¡±, dijo Charles rotundamente. ¡°Eso no es necesariamente cierto,¡± murmur¨® rissa. ¡°Kate se est¨¢portandoo lo hace ahora porque se enamor¨® de Samuel despu¨¦s de perder sus recuerdos. Pero no hay garant¨ªa de que e siga enamorada de ¨¦l despu¨¦s de que recupere sus recuerdos¡±. Charles fij¨® su mirada en e. No sabes lo especial que es Samuel para e. Especialmente despu¨¦s de que escuch¨® que Vanessa dijo que habr¨ªa muerto si no hubiera sido por proti¨®n de Samuel y la familia Macari¡±. ¡°?Pero aceptar¨¢ Samuel un amor que est¨¢ fuertemente ligado a gratitud?¡± rissa ten¨ªa curiosidad. ¡°Por supuesto que lo har¨¢¡±, respondi¨® Charles. Eso es lo que quiere. Estar vincdo a Kate en todos los sentidos para que e no pueda dejarlo¡±. rissa sac¨® lengua despu¨¦s de escuchar eso. ¡°Qu¨¦ hombre tan extra?o¡±. ¡°¨¦l tambi¨¦n es muy caprichoso¡±, agreg¨® Charles. ¡°Muy bien, vamos.¡± ¡°De acuerdo.¡± risa asinti¨®. Luego, sigui¨® a Charles cuando partieron de Florinia Manor. M¨¢s tarde, Kathleen fue al dormitorio, pero Samuel tampoco estaba all¨ª. ¨¦l acaba de despertar. ?Por qu¨¦ no est¨¢ descansando? ?Ad¨®nde diablos se fue? Luego sali¨® del dormitorio y se dirigi¨® al estudio. La puerta qued¨® entreabierta, revndo ques luces estaban encendidas dentro del estudio. Entonces, Kathleen abri¨® puerta y entr¨®. En el interior, Samuel estaba sentado en una si. Su hermoso rostro se ve¨ªa ligeramente p¨¢lido y tenso. ¡°?Te duele herida?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. Samuel asinti¨®. Ir¨¦ a buscar tu medicina. Vamos a vendar tu herida otra vez¡±, dijo Kathleen. Con eso, se prepar¨® para irse. Fue entonces cuando Samuel se levant¨® bruscamente de su asiento para acercarse a Kathleen. Se acerc¨® poco a poco, sin dejarle otra opci¨®n que retroceder hasta que su espalda qued¨® contra puerta. ¡°T¨²¡­¡± Samuel gru?¨®. ¡°Todav¨ªa estoy enojado contigo¡±. Kathleen estaba perpleja. ¡°?Enfadado?¡¯ ¡°?S¨ª!¡± El rostro apuesto y p¨¢lido de Samuel parec¨ªa disgustado. ¡°Me hiciste desmayar, te arriesgaste y te fuiste solo. Por eso estoy enojado¡±. Kathleen le dedic¨® una sonrisa inc¨®moda. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s enojado? He vuelto ileso. Adem¨¢s, Desiree y yo estamos bien¡±. ¡°?Entonces crees que no deber¨ªa estar enojado contigo porque regresaste de una pieza?¡± Samuel pregunt¨® con una cara sombr¨ªa. ¡°?S-S¨ª¡­?¡± Kathleen respondi¨® vte. Aunque trat¨® de sonar asertiva, ten¨ªa miedo de que Samuel se enojara con e. Sin embargo, sinti¨® que sensaci¨®n de opresi¨®n que Samuel le dio no era tan fuerteo antes. ?Ser¨¢ verdad que no le tengo miedo a Samuel, pero s¨ª a que me agrade,o dijo una vez? Ahora que Kathleen admiti¨® que le gustaba Samuel, opresi¨®n que sent¨ªa antes se hab¨ªa desvanecido. Samuel mir¨® fijamente. Kathleen apret¨® los pu?os, sin saber qu¨¦ hacer. ¡°Dime directamente si est¨¢s enojado conmigo y no quieres verme. Me ir¨¦.¡± Un ce?o fruncido estrope¨® el semnte de Samuel. ¡°?Adi¨®s entonces!¡± Kathleen se dio vuelta. Antes de que su mano pudiera siquiera tocar el pomo de puerta, Samuel abraz¨® con fuerza por detr¨¢s. Su cintura era delicada y suave. Adem¨¢s de eso, e desprend¨ªa una fragancia tenue que era agradable de oler. La situaci¨®n hizo que Samuel sintiera que los dos hab¨ªan regresado al pasado antes de que Kathleen perdiera memoria. ¡°No te vayas¡±. Samuel sonaba ronco. ¡°?No ser¨¦ una monstruosidad para ti si me quedo?¡± Kathleen ri¨® amargamente. ¡°?Deber¨ªas estar bando con otras chicas y disfrutando de vida!¡± Trat¨® de liberarse del abrazo de Samuel. Eso hizo que Samuel envolviera en su abrazo con m¨¢s fuerza. ¡°Tienes un gran temperamento¡±. Samuel mir¨® significativamente y dijo: ¡°Ya me expliqu¨¦. ?Por qu¨¦ sigues celoso? Kathleen no dijo nada. Por lo tanto, Samuel apoy¨® barbi en su hombro y habl¨® con voz ronca. ¡°Kate, solo estoy preocupada por ti. No quiero que me dejes de nuevo. Kathleen se dio vuelta al instante y dijo: ¡°Tal vez no pase mucho tiempo antes de que te canses de m¨ª, Samuel¡±. ¡°Eso no va a suceder.¡± Samuel estaba seguro. ¡°Nunca me cansar¨¦ de ti. Alguna vez.¡± Kathleen levant¨® cabeza mientras sus ojos brintes lo miraban. A eso, Samuel le devolvi¨® mirada sin decir una pbra. Luego baj¨® cabeza para ntar un besoo una pluma en losbios rojos de Kathleen. ¡°?Oye! ?No dije que pudieras hacer eso!¡± Kathleen protest¨® t¨ªmidamente. ¡°Pero mirada en tus ojos¡­¡± murmur¨® Samuel con una leve ronquera. Dice lo contrario. ¡°?Lo que sea!¡± Con eso, Kathleen se volvi¨® para irse. Samuel se qued¨® sin pbras. Una vez m¨¢s, se convenci¨® de ques chicas ten¨ªan un temperamento feroz. Finalmente se dio vuelta y entr¨® en el dormitorio. Despu¨¦s de un rato, maron a puerta. ¡°Adnte¡±, dijo. Posteriormente, el mayordomo entr¨® en habitaci¨®n y explic¨®: ¡°Sr. Macari, se?ora Macari me pidi¨® que volviera a vendar tu herida. ¡°?Donde esta e?¡± Samuel cuestion¨® con voz g¨¦lida. ¡°Sra. Macari est¨¢ teniendo una conversaci¨®n con Vanessa ahora¡±, respondi¨® el mayordomo. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® Samuel suavemente. ¡°Por favor, prepare algunos bocadillos para medianoche¡±. ¡°Enseguida, se?or Macari¡±. El mayordomo asinti¨®. Despu¨¦s de que el mayordomo volviera a vestir a Samuel, sali¨® de habitaci¨®n. Mientras tanto, Kathleen le dio algunas instriones a Vanessa y luego sali¨® de habitaci¨®n de esta ¨²ltima para ir a s de estar. No pas¨® mucho tiempo antes de que Samuel bajaras escaleras. Al ver eso, Kathleen resopl¨® deliberadamente. Eso hizo que losbios de Samuel se curvaran en una sutil sonrisa. Luego se acerc¨® a e y le ofreci¨®: ¡°Le ped¨ª al personal que preparara algunos bocadillos para medianoche. Toma un poco conmigo. ¡°No tengo hambre¡±, rechaz¨® Kathleen. ¡°Lo soy, as¨ª que p¨¢?ame¡±. Samuel tom¨® su mano. ¡°No puedoer bien sin ti¡±. Chapter 419 Chapter 419 Tratando de actuarmentable Kathleen mir¨® a Samuel en silencio, pregunt¨¢ndose c¨®mo era tan h¨¢bil para hace desmayarse. Su curiosidad se apoder¨® de e, por lo que pregunt¨®: ¡°?Siempre fuiste tan bueno actuando coqueto?¡± ¡°?Jugado?¡± Samuel frunci¨® el ce?o, sinti¨¦ndose desconcertado, ya que siempre hab¨ªa pensado que solos mujeres har¨ªan eso. ¡°S¨ª. Como lo que acabas de hacer ahora ¡ªexplic¨® Kathleen enf¨¢ticamente¡ª. ¡°No.¡± Samuel tom¨® de mano y llev¨® aledor, donde sent¨®. Hab¨ªa una cena ligera en mesa deledor. Cogi¨® los cubiertos con una de sus manos y empez¨® aer pasta. Una vez que Kathleen mir¨® su mano herida, una punzada de tristeza estall¨® en su coraz¨®n. Cuando Samuel not¨® que e lo miraba con una mirada de culpa y miseria, pregunt¨®: ¡°?No tienes hambre?¡±. Bajando cabeza, Kathleenenz¨® aer lentamente. La cena pas¨® pronto cuando una mirada cansada apareci¨® en el rostro de Samuel. Cuando se puso de pie para irse, Kathleen tambi¨¦n se puso de pie y dijo: ¡°Samuel, te pa?ar¨¦ de regreso a tu habitaci¨®n¡±. ¨¦l mir¨® impasible por un momento antes de asentir en respuesta. Pronto llegaron a su dormitorio. Fue entonces cuando Kathleen se adnt¨® y ayud¨® a Samuel a desabrocharse el traje. Bajando mirada para mira, Samuel pregunt¨® con inquietud: ¡°?Tengo raz¨®n al decir que solo est¨¢s dispuesto a cuidarme porque mestimaron por tu bien?¡± Su pregunta directa tom¨® a Kathleen con guardia baja. E levant¨® cabeza y lenz¨® una mirada extra?a. ¡°?Te enojar¨ªas si dijera que s¨ª?¡± Samuel se mantuvo en silencio. ¡°Eres demasiado codicioso, Samuel¡±. Kathleen continu¨® reprendi¨¦ndome: ¡°Cuando no estaba enamorada de ti, hiciste todo lo posible para rogarme que me quedara. Ahora, te estoy dando una oportunidad, pero est¨¢s cuestionando mi motivo para quedarme a tudo. Samuel permaneci¨® en silencio mientras manten¨ªa mirada baja. ¡°C¨¢mbiate t¨² mismo. Ya no me importa¡±, espet¨® Kathleen, enfurecida por su falta de respuesta. Kate, no te vayas. Samuel entr¨® en p¨¢nico. ¡°Ya no preguntar¨¦ esas cosas¡±. D¨¢ndose vuelta, e lenz¨® una mirada sin emociones. ¡°?En realidad? No lo creo. Se qued¨® sin pbras. Agreg¨® con frialdad: ¡°Samuel, a veces no es bueno preocuparse demasiado por ciertas cosas. Ya que estoy dispuesto a quedarme, significa que soy sincero al respecto. Si no quisiera quedarme, no lo har¨ªa incluso si hicieras un actomentable¡±. ¨¦l todav¨ªa no le respondi¨®. Kathleen volvi¨® a acercarse y lo ayud¨® a quitarse corbata. ¡°S¨¦ m¨¢s obediente, ?de acuerdo? Me gusta un hombre obediente. Incluso si no lo eres, al menos trata de actuaro tal¡±. ¨¦l respondi¨® bruscamente: ¡°Est¨¢ bien¡±. Como a e le gusta que sea obediente, actuar¨¦ de esa manera. No puedo equivocarme mientras obedezca a mi esposa. Despu¨¦s de quitarle camisa a Samuel, Kathleen le puso mano en el cintur¨®n, lo que provoc¨® que ¨¦l frunciera losbios y se sonrojara. Al darse cuenta de atm¨®sfera inc¨®moda, dijo: ¡°?De qu¨¦ te averg¨¹enzas? Entonces ¨¦ramos una pareja casada¡±. ¡ªHa pasado mucho tiempo desde que te toqu¨¦ ¡ªgrazn¨® Samuel. ¡°De acuerdo. No nos detengamos en eso. Estuviste en reposo en cama durante una semana, y yo fui quien te cuid¨®. Ya he tocado y visto cada parte de ti. Ten¨ªa una expresi¨®n solemne. Presion¨® susbios en una l¨ªnea delgada. ¡°?En todas partes? ?Incluyendo all¨ª? ¡°?T-t¨²!¡± La vio roja de verg¨¹enza. ¡°?Por supuesto! Necesitaba limpiarte mientras estabas postrado en cama. ?No eres germ¨®fobo? Samuel se qued¨® sin ha de nuevo. E le quit¨® el cintur¨®n y lo dobl¨® antes de golpearlo suavemente contra su palma. ¡°Qu¨ªtate los pantalones.¡± N?velDrama.Org holds ? this. Al escuchar eso, dej¨® escapar una risa divertida. Kathleen inmediatamente se dio cuenta de su i¨®n y pbras ambiguas mientras rug¨ªa enojada: ¡°?Samuel, eres un pervertido!¡± Mir¨® al suelo. ¡°De acuerdo. Me los quitar¨¦. Sin pbras, Kathleen ciertamente no esperaba que ayudarlo a cambiarse fuera tan problem¨¢tico. ?Pens¨¦ que yo era el que ten¨ªa el control, pero estaba equivocado! Samuel pronto se cambi¨® a parte inferior de su pijama y Kathleen lo ayud¨® a ponerse una blusa. ¡°Samuel, ?tambi¨¦n ¨¦ramos as¨ª en el pasado? ?Har¨ªas lo que quisieras y yo solo podr¨ªa seguirte? Sostuvo su pijama de seda negra. Reflexion¨® un momento antes de responder: ¡°Creo que s¨ª¡±. Era cierto que Kathleen cooperaba mucho en ese entonces y no ten¨ªa quejas,o una esposa sumisa. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Con raz¨®n fui intimidado por ti, pero no soy el mismo que antes¡±. Samuel sonri¨®. ¡°Me gusta cadado de ti¡±. ¡°Pbras vac¨ªas¡±,ent¨® e, sin confiar en sus pbras. ¡°?C¨®mo quieres que te lo demuestre? ?Arrancarme el coraz¨®n? Su frente se arrug¨®. ¡°?Quieres verlo?¡± pregunt¨®. ¡°Puedo hacerlo ahora¡±. Este hombre es tan molesto. Sinti¨¦ndose sin pbras, dijo: ¡°?Tu cuerpo est¨¢ hecho de acero?¡± ¡°Hecho.¡± Finalmente termin¨® de ayudarlo a ponerse parte de arriba de su pijama. ¡°Se est¨¢ haciendo tarde. Deber¨ªas irte a cama pronto. Sin embargo, Samuel le pas¨® el brazo por cintura. ¡°Kate, todav¨ªa tenemos mucho tiempo para estar juntos¡±. ¡°Ya veremos¡±, dijo Kathleen entre risas. Con eso, e lo empuj¨® y sali¨® de habitaci¨®n. Susbios se curvaron en una sonrisa. Pase lo que pase, Kate siempre estar¨¢ conmigo. Mientras e pueda quedarse a mido, ser¨¦ feliz. Eso solo es m¨¢s que suficiente. Estoy satisfecho con eso. Al d¨ªa siguiente, Kathleen y Samuel llevaron a Vanessa a Macari Group. La conferencia de prensa se llevar¨ªa a cabo en el edificio de empresa. Samuel no permiti¨® que Kathleen se disfrazara de Yareli ni de nadie m¨¢s. Por lo tanto, Kathleen solo pod¨ªa usar una m¨¢scara y un par de gafas de sol, mezcl¨¢ndose con multitud. Muchas personas asistieron a conferencia de prensa ese d¨ªa, ya que Samuel hab¨ªa invitado a casi todos los reporteros de varios medios deunicaci¨®n en Jadeborough. Samuel se sent¨® en una mesa, una pizca de frialdad brill¨® en su rostro atractivo y ojos profundos y oscuros. Rory pronto trajo a Vanessa adnte. Esta ¨²ltima estaba en una si de ruedas, luciendo algo p¨¢lida con auricres con Bluetooth en sus o¨ªdos. Pod¨ªa escuchar voz de Yareli a trav¨¦s del dispositivo. ¡°Mam¨¢, he abordado el avi¨®n. Est¨¢ a punto de despegar. Apagar¨¦ mi tel¨¦fono pronto¡±. ¡°De acuerdo.¡± Vanessa asinti¨® y finaliz¨® mada, luego mir¨® a Kathleen, que estaba sentada entre multitud. Kathleen ten¨ªa los brazos cruzados frente a su pecho mientras miraba pl¨¢cidamente a Vanessa. Kathleen le orden¨® a Yadiel que enviara a Yareli a Turlen. Vanessa sab¨ªa que si se atrev¨ªa a perder el tiempo, Yadiel matar¨ªa inmediatamente a Yareli. No puedo creer que Kathleen recurriera a trucos tan viciosos. Ha crecido demasiado r¨¢pido. Despu¨¦s de respirar hondo, Vanessa anunci¨®: ¡°Hoy estoy aqu¨ª para ararles algo a todos¡±. Los periodistas miraban en silencio. ¡°Todos conocen mi rci¨®n con Kathleen Johnson. Su madre, Reba Johnson, era en realidad hija de mi madre adoptiva, que era difunta Old Mrs. Yoeger y Trevor Hoover¡±, continu¨® Vanessa. Todo el mundo estaba asombrado. Aunque familia Hoover no ten¨ªa su sede en Jadeborough, muchas personas sab¨ªan de ellos. ¡°Cuando mi madre adoptiva se cas¨® con mi padre, ¨¦l sab¨ªa que e ya estaba embarazada¡±, agreg¨® Vanessa con solemnidad. ¡°Todo el mundo sab¨ªa de esto. M¨¢s tarde, mi madre adoptiva dio a luz a una ni?a, pero despu¨¦s de unos d¨ªas, esa ni?a fue secuestrada. En realidad, fue obra de mi padre, pero lo hizo porque alguien se lo pidi¨®¡±. Todos quedaron estupefactos de nuevo, sin esperar que alguien tuviera el poder de amenazar a H¨¦ctor. ¡°Esa persona no es otra que Lu¡ª ?Ugh!¡± ?Estallido! Se dispar¨® un tiro en frente de Vanessa, lo que provoc¨® que cayera hacia adnte y se desplomara sobre mesa. Chapter 420 Chapter 420 Sea el chivo expiatorio El disparo repentino caus¨® caos. Kathleen se levant¨® de inmediato y camin¨® hacia Vanessa mientras Samuel revisaba a Vanessa y descubri¨® que ya no respiraba. Tyson hab¨ªa enviado gente para perseguir al tirador, y los otros subordinados despidieron a los reporteros en escena. Mirando a Vanessa, quien recibi¨® un disparo en frente, Kathleen pronunci¨® rotundamente: ¡°No esperaba que muriera as¨ª¡±. Samuel respondi¨® con indiferencia: ¡°Parece que Luna no quiere que Vanessa diga verdad¡±. ¡°?Cree que matar a Vanessa es suficiente para ocultar lo que ha hecho?¡± Kathleen se burl¨®. ¡°Esto solo prueba que se siente culpable¡±. ¡°Deber¨ªamos esperar los hazgos de Tyson antes de hacer algo¡±. Kathleen se volvi¨® hacia Rory. ¡°Ll¨¦vate su cuerpo¡±. ¡°Entiendo.¡± Rory asinti¨®. Despu¨¦s de un rato, Tyson regres¨® con los otros subordinados. A juzgar por su expresi¨®n, se podr¨ªa decir que no hab¨ªa logrado capturar al tirador. Kathleen respir¨® hondo. ¡°Afortunadamente, todav¨ªa tenemos una prueba para demostrar que Luna es la mente maestra¡±. ¡°?Te refieres a evidencia que dej¨® Vanessa?¡± Samuel pregunt¨® con voz profunda. E asinti¨®. Pida a sus hombres que trabajen en esa prueba. De lo contrario, seremos el chivo expiatorio de muerte de Vanessa¡±. ¡°No te preocupes. No seremos culpados por esto¡±. Samuel asinti¨® en respuesta. ¡°Estas personas son cada vez m¨¢s atrevidas¡±. Kathleen apret¨® los pu?os. ?No los dejar¨¦ ir! Media hora m¨¢s tarde, evidencia guardada por Vanessa fue revda al p¨²blico e implicaba que Luna era mente maestra. Lo que fue m¨¢s inesperado fue ca¨ªda en picado des iones de empresa de familia Hoover. Incluso el valor de mercado de empresa se redujo en miles de millones. Cuando Kathleen recibi¨® noticia, fue a encontrarse con Samuel y le pregunt¨®: ¡°?Fuiste t¨²?¡±. Samuel asinti¨®, admitiendo que ¨¦l fue quien caus¨® ca¨ªda en los n¨²meros. Kathleen abri¨® mucho los ojos con sorpresa. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s tan sorprendido? Es algo menor¡±, dijo Samuel en tono de bu, ya que su estado de salud no le permit¨ªa ayuda en cosas que implicaran fuerza f¨ªsica. Por lo tanto, pens¨® que podr¨ªa usar su inteligencia para ayuda. ¡°?Algo menor?¡± Kathleen lo mir¨® con los brazos cruzados. ¡°Si fuera mi empresa que perdiera miles de millones en una hora, me habr¨ªa vuelto loco¡±. ¡°No te preocupes. Te ayudar¨¦ si tu empresa tiene alg¨²n problema¡±, prometi¨® Samuel. ¡°?Dios mio! ?Toco madera!¡± E frunci¨®. ¡°Mi empresa va a tener una ceremonia de inauguraci¨®n dentro de unos d¨ªas. Trate de no decir nada negativo al respecto¡±. Losbios de Samuel se curvaron en una sonrisa. ¡°Entonces, deseo que ganes m¨¢s dinero y cuides de esta persona in¨²til¡±. Se se?al¨® a s¨ª mismo. Kathleen no ten¨ªa pbras para responderle. Mientras tanto, una dama con una apariencia hermosa lleg¨® a residencia Hoover. Luego, otra mujer le abri¨® puerta del auto a primera. La anciana se?ora Hoover te est¨¢ esperando. La hermosa dama asinti¨®. Cuando lleg¨® a puerta de habitaci¨®n de Luna, toc¨® antes de entrar. Al ve, Luna dijo con semnte impasible: ¡°Tu rostro parece bien esculpido¡±. La hermosa dama se toc¨® cara y sonri¨® con confianza. Todo gracias a su gran ayuda, anciana se?ora Hoover. Encontraste un buen m¨¦dico para mi cirug¨ªa pl¨¢stica y para tratar mis piernas¡±. ¡°Ya que he hecho tanto por ti, deber¨ªas hacer algo a cambio¡±, dijo Luna con frialdad. ¡°?Por qu¨¦ Vanessa sigue viva?¡± ¡°E est¨¢ muerta ahora¡±. La hermosa dama parec¨ªa un poco ansiosa. ¡°Pero e dej¨® evidencia, ?no?¡± Luna estaba disgustada. ¡°Ahora evidencia implica que yo soy el culpable. Si quieres que contin¨²e ayud¨¢ndote, necesitas encontrar una soluci¨®n a esto.¡± ¡°Vieja se?ora Hoover, ya que Vanessa ha muerto, podemos culpa de todo y decir que evidencia es falsa¡±. La hermosa dama explic¨®: ¡°Adem¨¢s, a pesar de que Kathleen ha obtenido pruebas, ellos no nos ha confrontado todav¨ªa. Eso significa que evidencia no es suficiente para demostrar que eres t¨² quien lo hizo. Luna no dijo una pbra, considerando su sugerencia. La hermosa dama se sinti¨® un poco nerviosa. ?Qu¨¦ opina usted, anciana se?ora Hoover? ¡°Ya que sabes qu¨¦ hacer, adnte y lleva a cabo tu n¡±, orden¨® Luna mientras su mirada se oscurec¨ªa. ¡°Ahora, el problema es, ?qu¨¦ debemos hacer con mi nieto?¡± Pensar¨¦ en una manera de recuperar a Zion, anciana se?ora Hoover. Text ? owned by N?velDrama.Org. ¡°No, ahora es un in¨²til. Quiero a hija de Samuel y Kathleen. ?Qu¨¦? La hermosa dama qued¨® at¨®nita al sentir que dificultad de misi¨®n era un poco alta. ¡°?Por qu¨¦? ?No puedes hacerlo? Luna mir¨® a dama con sus ojos agudos y prantes. ¡°S¨ª, puedo.¡± La hermosa dama asinti¨®. ¡ªVieja se?ora Hoover, no se preocupe. Estoy seguro de que puedo hacerlo. ¡°Adnte entonces,¡± orden¨® Luna. ¡°El tiempo no espera a nadie.¡± ¡°?R-De inmediato!¡± La hermosa dama sali¨® de habitaci¨®n de Luna. La otra mujer, que le abri¨® puerta a hermosa dama antes, dijo: ¡°Sra. Yoeger, por aqu¨ª, por favor. Te enviar¨¦ fuera. La expresi¨®n de hermosa dama se volvi¨® amarga. ¡°Mi nombre ahora es Ashley Zeller. Soy sobrina de anciana se?ora Hoover. ?No te equivoques con mi nombre!¡± ¡°Entiendo¡±, dijo mujer con torpeza antes de envia a puerta. La mujer luego fue a Luna y ayud¨® a masajear los hombros de esta ¨²ltima. ¡°Vieja se?ora Hoover, ?realmente podemos confiar en Nicolette?¡± ¡°Le guarda rencor a familia Yoeger. E hizo bastante bien su trabajo reciente, ?no? Luna respondi¨® con frialdad. ¡°No me importa si Kathleen tiene pruebas o no. Solo quiero a mi nieto sano y salvo¡±. La mujer asinti¨®. A¨²n as¨ª, Luna continu¨® amenazadoramente: ¡°Kathleen sigue yendo en mi contra, as¨ª que necesito encontrar a alguien que se encargue de e. ?No dejar¨¦ escapar a Kathleen! ¡°S¨ª, es demasiado arrogante¡±, asinti¨® mujer. Un brillo fr¨ªo brill¨® en los ojos de Luna. Trevor nunca ha olvidado a esa mujer. ?Debe morir por robarme a mi hombre! ?Ya que su descendiente quiere venga, su descendiente tambi¨¦n debe sufrir!¡± La mujer asinti¨®. Cuando Ashley sali¨® de residencia Hoover, un autom¨®vil se detuvo frente a e. Entonces, un hombre sali¨® del auto. Cuando vio cara del hombre, su p¨¢rpado se movi¨®. ?Qu¨¦ est¨¢ haciendo e aqu¨ª? Wyatt reflexion¨® en silencio mientras caminaba hacia e. ¡°Nunca supe que familia Hoover ten¨ªa una bellezao t¨²¡±, coquete¨®. Ashley levant¨® mirada. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± ¡°?Eres Ashley Zeller?¡± Wyatt evalu¨®. E asinti¨®. ¡°S¨ª, lo soy.¡± ¡°Luna me lo mencion¨® antes. Quiere que tengamos un matrimonio de conveniencia. Wyatt mir¨® fijamente. ¡°?Est¨¢s interesado?¡± ¡°Eres bastante directo¡±. Ashley juguete¨® con sus dedos. ¡°No me gusta andarme pors ramas¡±. Wyatt pregunt¨® con frialdad: ¡°Necesito una esposa ahora. ?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°Creo que deber¨ªamos empezaro amigos¡­¡± Ashley extendi¨® su brazo para darle mano. Wyatt Watson. Mirando su mano con desd¨¦n, se burl¨®, ¡°No quiero jugar contigo. Ya que todav¨ªa necesita tiempo para considerarlo, t¨®mese su tiempo entonces. No quiero esperar. Dicho esto, subi¨® al auto y se fue. Ashley se qued¨® sin pbras por su abrupta partida. Supuso que Wyatt se sent¨ªa atra¨ªdo por su apariencia, pero en realidad estaba interesado en su identidad. No esperaba que mi identidado Ashley Zeller fuera ¨²til. Esta identidad por s¨ª s es suficiente para hacer que Wyatt piense en tener un matrimonio de conveniencia conmigo. Me pregunto qui¨¦n es esta Ashley. Si e es tan importante para familia Hoover, ?por qu¨¦ Luna me pidi¨® que me hiciera pasar por e? Que extra?o. Chapter 421 Chapter 421 a un bar Con su tel¨¦fono en mano, Kathleen fue a ver a Samuel al d¨ªa siguiente. ¡°Mira esto.¡± Coloc¨® su tel¨¦fono frente a ¨¦l. Ech¨¢ndole un vistazo, Samuelent¨®: ¡°Parece que responsabilidad de Luna se ha tradado a Vanessa¡±. ¡°Literalmente est¨¢n usando a una persona muertao chivo expiatorio¡±. Kathleen se enfureci¨®: ¡°No puedo creer que puedan ser tan crueles. Vanessa los ayud¨® much¨ªsimo, despu¨¦s de todo. Muri¨® de un solo disparo¡±. ?Si esa b fuera dirigida a Samuel, los matar¨ªa a todos! Pero entonces, lo m¨¢s probable es que familia Hoover no se atreva a hacerle guerra a familia Macari. Un movimiento del dedo de Samuel f¨¢cilmente podr¨ªa hacer ques iones de Hoover Group cayeran r¨¢pidamente, por lo que definitivamente no se atrever¨ªan a hacer un movimiento con ¨¦l. Bajando mirada para mirar mano derecha vendada de Samuel, pronunci¨®: ¡°?Tomaste tu medicina?¡± ¡°Hice.¡± Samuel asinti¨®. Kathleen se hab¨ªa quedado con ¨¦l en Florinia Manor durante los ¨²ltimos d¨ªas. Como no pod¨ªa mostrarse en p¨²blico en este momento, se hab¨ªa quedado en casa. Samuel tampoco pudo ir a ning¨²ndo debido a su lesi¨®n. A lorgo del d¨ªa, pasaban mucho tiempo juntos. Sus momentos incongruentes tambi¨¦n disminuyeron debido a esto. Poco a poco, eenz¨® a conversar m¨¢s con ¨¦l. Por otrodo, Samuel no pens¨® que sus interrupciones fueran indeseadas. De hecho, le encantaba que e lo molestara. Cuando Kathleen not¨® mirada profunda e hipnotizadora de Samuel, se ar¨® garganta. ¡°Samuel, estar todo el d¨ªa en casa es sofocante¡±. ¡°?Quieres salir y divertirte?¡± Samuel mir¨® aturdido. ¡°?Pens¨¦ que amabas paz y tranquilidad?¡± ¡°A diferencia de ti, un hombre de treinta y tantos a?os, ?yo tengo veintisiete! Es el mejor momento para jugar para m¨ª¡±. Kathleen resopl¨®. Samuel se qued¨® sin pbras. ?Anciano? ?Treinta y tres es esa edad? ¡°Multa. ?A donde quieres ir?¡± Samuel pregunt¨® pensativo. ¡°A un bar¡±. Kathleen continu¨® impl¨ªcitamente: ¡°Estaba hando con Tyson hace un momento, me dijo que te negar¨ªas a ir a casa y que siempre ir¨ªas a un bar en ese entonces. Es por eso que me gustar¨ªa intentar ir por una vez¡±. El hombre se qued¨® sin pbras una vez m¨¢s. ?Tyson y su bocota! ¡°Fue solo durante los primeros meses de nuestro matrimonio. Adem¨¢s, no fue porque te estaba evitando¡±, explic¨® Samuel con caut. ¡°?C¨®mo podr¨ªa saber lo que estabas pensando en ese entonces? Independientemente de si estabas tratando de evitarme o no, ya no importa. Samuel trag¨® saliva en respuesta. Realmente maltrat¨¦ en ese entonces. ¨¦l respondi¨® en un tono suave: ¡°ro, entonces deber¨ªas ir a prepararte. Nos dirigimos a un bar. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen le dedic¨® una sonrisa diab¨®lica. ¡°Vamos al que frecuentabas, ?verdad?¡± Samuel no supo c¨®mo responder a eso. ?Lo est¨¢ haciendo a prop¨®sito! Veinte minutos despu¨¦s, Samuel estaba sentado en s esper¨¢nd. Momentos despu¨¦s, Kathleen baj¨® del segundo piso. Con maquije ahumado y cabello onddo, llevaba un favorecedor vestido corto de lentejus de color p¨²rpura oscuro: era deslumbrantemente hermosa. Era primera vez que Samuel ve¨ªa vestida as¨ª, y le result¨® dif¨ªcil apartar sus ojos oscuros de e. E le quit¨® el aliento. ¡°Nadie me reconocer¨ªa con este atuendo, ?verdad?¡± Kathleen dijo, su sonrisa c¨¢lida y dulce. ¡°S¨ª.¡± La mirada de Samuel estaba en sus esbeltas piernas. Incluso si viera en un bar, no se atrever¨ªa a creer que era e. Despu¨¦s de todo, ir a un bar no era algo que educada Kathleen har¨ªa. Sin embargo, no esperaba que el aspecto actual de Kathleen hiciera lucir tan atractiva. ¡°Vamos¡±, cant¨® Kathleen con una amplia sonrisa. Pas¨® junto a Samuel. El vestido sin espalda mostraba una gran parte de su piel suave y ra. Samuel estabamentando su decisi¨®n de eder a lleva a un bar ahora. Esa noche, era probable que fuera atacada por bastantes lobos. Sin embargo,o lo hab¨ªa aceptado, no pod¨ªa retractarse. Definitivamente se enfadar¨¢ conmigo de lo contrario. Salieron de mansi¨®n y se subieron al auto. Ver el rostro oscurecido de Samuel hizo que Tyson se sintiera mal. Samuel mir¨® a Tyson con una mirada significativa. Tyson se sinti¨® a¨²n m¨¢s culpable por eso. Se qued¨® en silencio mientras conduc¨ªa. Pronto, llegaron al bar. Samuel mir¨® por ventana. Ha pasado un tiempo desde que he estado aqu¨ª. No le ment¨ª a Kathleen. Aparte des veces que vine aqu¨ª porque estaba deprimido cuando me acababa de casar con e, no vine aqu¨ª en absoluto. Kathleen sonri¨®. ¡°?Que estas esperando? Sal del auto.¡± Abri¨® puerta y sali¨®, y Samuel sigui¨®. El lugar estaba animado, con m¨²sica a todo volumen desde los altavoces. La gente llen¨® pista de baile, todos movi¨¦ndose con melod¨ªa y divirti¨¦ndose. Kathleen estaba nerviosa ya que era su primera vez en un lugaro este. E subconscientemente agarr¨® manga de Samuel. Samuel sonri¨® levemente. Envolvi¨® su mano derecha alrededor de su cinturao si derara que e era suya. En el momento en que entraron,s miradas de algunos hombres se varon en Kathleen, y lo odi¨®. Aunque Kathleen vest¨ªa de forma seductora, era pura e inocente de coraz¨®n. Samuel sab¨ªa que necesitaba ser su protector toda noche. ¡°?Samuel?¡± Leonard se sorprendi¨® al verlos. Samuel lenz¨® una mirada de soyo. ¡°Oye.¡± Leonard se volvi¨® para mirar a mujer que estaba junto a Samuel. Sorprendido, tartamude¨®, ¡°K-Kat¡­¡± Kathleen hizo un gesto de silencio. ¡°Estoy aqu¨ª para pasar un buen rato. No me expongas. El hombre estaba visiblemente conmocionado. ¡°?No estabas¡­¡± ¡°Podemos har de esto en otro momento. ?Que te trae por aqui?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad: ¡°?No est¨¢ Felicia en el hospital?¡± ?No deber¨ªa estar en el hospital pa?¨¢nd? Una mirada fr¨ªa cruz¨® el hermoso rostro de Leonard. ¡°?Tuviste una pelea con Kelly?¡± pregunt¨® una curiosa Kathleen. ¡°S¨ªgueme.¡± Leonard los llev¨® a un lugar para sentarse. Leonard estaba all¨ª solo para beber. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Sin embargo, mesa estaba llena de alcohol. ¡°?Te bebiste todo esto solo?¡± Desconcertada, Kathleen aconsej¨® con amabilidad: ¡°Vas a sufrir una intoxicaci¨®n por alcohol. Kelly y t¨² os est¨¢is preparando para concepci¨®n, ?no? El alcohol es malo para el desarrollo de un beb¨¦¡±. Leonard respondi¨® con amargura: ¡°?Prepar¨¢ndose para concepci¨®n? Ni siquiera s¨¦ en qu¨¦ est¨¢ pensando en este momento¡±. Sorprendida por su respuesta, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando con ustedes dos?¡±. Mientras haba, agarr¨® bote de whisky que estaba cerca y se prepar¨® para servirse un vaso. Samuel agarr¨® del brazo. ¡°?Quieres tener dolor de cabeza todo el d¨ªa ma?ana despu¨¦s de beber eso?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Bueno, ?qu¨¦ se supone que debo beber entonces?¡± Samuel m¨® al camarero y pidi¨® un c¨®ctel especial para e. Kathleen estaba disgustada. Mirando al encantador Samuel y a atractiva Kathleen, Leonard pregunt¨® rotundamente: ¡°?Se reconciliaron?¡± ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. Samuel estaba en luna cuando escuch¨®. Su expresi¨®n, sin embargo, no cambi¨®. Leonard mir¨® a Samuel. ¡°Debes estar feliz en este momento, Samuel¡±. ¡°?Hay alg¨²n problema con que yo sea feliz?¡± Samuel agarr¨® cintura peque?a y delicada de Kathleen. Mirando el rostro sensual de Samuel, Leonard decidi¨® permanecer en silencio. Cuando Samuel extendi¨® su mano para tomar un poco de alcohol, Kathleen lo detuvo y le dijo: ¡°T¨² tampoco puedes beber¡±. Imitando i¨®n anterior de Samuel, chasque¨® los dedos y orden¨®: ¡°Por favor, tr¨¢igale al Sr. Macari un vaso de leche¡±. ¡°?Leche?¡± Leonard se ri¨® incontrblemente por un momento. ¡°Si se supiera noticia de que Samuel bebe leche en un bar, ser¨ªa el hazmerre¨ªr¡±. ¡°?Que sabes? ?La leche es muy nutritiva y puede promover cicatrizaci¨®n de heridas!¡± Kathleen respondi¨® a defensivao un peque?o erizo. Chapter 422 Chapter 422 besar a otras mujeres ?Ja ja! Leonard se ri¨® exasperado. ¡°?Qu¨¦ eres t¨² para Samuel ahora? ?Una tigresa feroz? Kathleen estaba a punto de perder los estribos. Samuel se ri¨® a sabiendas. ¡°No me va a importar cuando te d¨¦ una li¨®n m¨¢s tarde¡±. ¡°?Oye! ?No somos amigos? Leonard se qued¨® sin pbras. Mientras miraba a mujer amenazante a sudo, sonrisa de Samuel se profundiz¨®. Esta noche no est¨¢ tan mal. En ese momento, canci¨®n cambi¨®. ¡°Voy a ir a pista de baile¡±. Kathleen se levant¨® y dijo: ¡°Deber¨ªan seguir chando¡±. Con eso, se fue a pista de baile. Leonard mir¨® a Samuel. ¡°?No vas a hacer algo?¡± ¡°E puede hacer lo que sea que haga feliz¡±. Samuel sostuvo el vaso de leche. Hac¨ªa calor. Leonard pregunt¨® con cuidado: ¡°S¨¦ que te importa, entonces, ?por qu¨¦ todav¨ªaces?¡± ¡°Porque me gusta.¡± En voz baja y ronca, Samuel agreg¨®: ¡°He estado reflexionando sobre lo que nos llev¨® a e ya m¨ª a ese estado. M¨¢s tarde me di cuenta de que era porque no estaba siendo lo suficientemente honesto¡±. Asombrado, Leonard lo mir¨® fijamente. ¡°Hubiera sido mejor si hubiera sido m¨¢s honesto y le hubiera dicho lo que quer¨ªa decir en el fondo. Tal vez no hubi¨¦ramos tenido tantos malentendidos si lo hubiera hecho¡±. Leonardo se qued¨® en silencio. ¡°No todo el mundo puede tener oportunidad de empezar de nuevo o hacers paces¡±. Los ojos profundos y oscuros de Samuel observaron a Kathleen, que estaba en pista de baile. ¡°Si no aprecio esto, nunca volver¨¦ a tener oportunidad¡±. Leonard tom¨® su copa de vino. ¡°Estoy un poco envidiosa de Kathleen ya que puede vivir vida al m¨¢ximo a pesar de que ha perdido algunos de sus recuerdos. Incluso le gustaso si fueras una personapletamente diferente. Samuel, ?tienes miedo de que recupere sus recuerdos? Samuel no dijo nada. ¡°?Qu¨¦ pasa si recupera sus recuerdos y recuerda todo el dolor? ?Qu¨¦ pasa si e quiere romper contigo por eso? Leonard pregunt¨® hipot¨¦ticamente. ¡°La perseguir¨¦ de nuevo¡±, respondi¨® Samuel con calma. Leonard sonri¨® para s¨ª mismo en silencio. Seguro que es simple y directo. Kathleen ya estaba en pista de baile pero no conoc¨ªa el tipo de baile actual. Hab¨ªa aprendido danza contempor¨¢nea antes, pero hab¨ªa olvidado porpleto desde que perdi¨® memoria. Al ver a los hombres y mujeres bnce¨¢ndose con m¨²sica, solo pudo intentar seguirlos. Unos cuantos hombres miraban, queriendo coquetear con e. Al final, antes de que pudieran abrir boca para har, los hombres de Samuel los arrastraron. Kathleen se qued¨® estupefacta por lo que vio. Leonard volvi¨® cabeza para mirar a Samuel. ¡°Guau. ?Eres despiadado! Samuel tom¨® un sorbo de su leche, luciendo un poco reacio. Kathleen tambi¨¦n se volvi¨® para mirar a Samuel; sus ojos b¨¢sicamente gritaban que ¨¦l era demasiado autoritario. Por el contrario, Samuel parec¨ªa tranquilo. Estaba bien con Kathleen haciendo lo que quisiera. Sin embargo, a ning¨²n hombre se le permitir¨ªa acercarse a e. De repente, Kathleen sinti¨® que se le enfriaba espalda. ¡°Oh lo siento.¡± Son¨® una petnte voz femenina. Kathleen se dio vuelta. Sus ojos grandes y brintes se encontraron con mirada de esa mujer. Esa mujer no era otra que Josephine. Kathleen no pod¨ªa creer que tuviera m suerte de haberse encontrado con esta mujer. No puedo creer que me encuentre con e aqu¨ª. ?Esperar! Eso no puede ser correcto. Samuel no va a ning¨²n otro bar ya que este bar es el de Leonard. Como a Josephine le gusta Samuel, debe haber investigado un poco. Perdi¨® oportunidad de acercarse a Samuel en fiesta de cumplea?os, ?as¨ª que esta vez tambi¨¦n debe estar detr¨¢s de ¨¦l! Text ? owned by N?velDrama.Org. ¡°Oye, lo siento, ?de acuerdo?¡± Josephine fingi¨®o si realmente lomentara. La mujer hab¨ªa visto a Kathleen y Samuel actuar ¨ªntimamente hace un momento. Josephine no entend¨ªa c¨®mo Samuel pod¨ªa cambiar de mujer con tanta frecuencia ¨²ltimamente. ?Est¨¢ realmente aliviado por muerte de Kathleen? ?Era Yareli antes, y ahora es alguien que se parece a Kathleen? ?Cu¨¢ndo me notar¨¢ Samuel? Josephine estaba extremadamente envidiosa. Al ver que Kathleen hab¨ªa venido a bar, no pudo contrrse y derram¨® su c¨®ctel sobre espalda de Kathleen. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°?Lo siento? ?De qu¨¦ sirven tus manos si ni siquiera puedes sostener un vaso correctamente? ¡°Seguro que eres engre¨ªdo¡±. Josephine advirti¨® con frialdad: ¡°No creas que le gustas a Samuel. ?Eres solo su juguete! Kathleen mir¨® con desd¨¦n. ¡°¨¦l se ha enamorado de m¨ª y no de ti, ?me equivoco?¡± ¡°?T¨²!¡± Josephine fulmin¨® con mirada. Samuel se levant¨® de su asiento y se dirigi¨® hacia Kathleen. Se quit¨® chaqueta y cubri¨® a Kathleen con e. Su espalda est¨¢ toda mojada. ¡°Gracias.¡± Kathleen suspir¨®. Samuel se volvi¨® para mirar a Josephine con reproche. ¡°Supongo que Stephen no se tom¨® en serio lo que dije¡±. Samuel ya no se dirigi¨® a Stephen con respeto. Josephine parec¨ªa ofendida. ¡°No fue mi intenci¨®n hacerlo. Realmente no lo hice. Tienes que creerme, Samuel. ¡°?Quieres que verifiques im¨¢genes de vigncia?¡± Los ojos de Samuel se entrecerraron peligrosamente. El rostro de Josephine palideci¨® inmediatamente. ¡°?Si vuelves a meterte con e, te dejar¨¦ lisiado!¡± Samuel advirti¨® sin mostrar ning¨²n signo de cortes¨ªa. Josephineenz¨® a sollozaro si fuera e que estaba siendo agraviada. ¡°?Solo porque! ?Por qu¨¦ todas estas mujeres pueden tenerte mientras yo soy el ¨²nico que no puede? La mirada de Samuel se volvi¨® fr¨ªa. ¡°Samuel, me gustas. ?Me gustas mucho!¡± Josephine gimi¨® entre sollozos. ¡°?Soy mucho mejor que una mujero e que se sale con suya con su apariencia!¡± ¡°?Qu¨¦ derecho tienes depararte con e?¡± Samuel cuestion¨® con una expresi¨®n g¨¦lida. ¡°?No?¡± Josephine se sec¨®s l¨¢grimas y pronunci¨®: ¡°Al menos tengo una buena educaci¨®n. En comparaci¨®n con alguien que solo se parece un poco a Kathleen, ?no soy mejor? ?C¨®mo puede e siquiera serparada conmigo? Kathleen frunci¨® el ce?o. Supongo que no me reconoce. Samuel puso un brazo alrededor de los hombros de Kathleen y dijo: ¡°Independientemente de qui¨¦n sea e o de sus antecedentes, siempre me agradar¨¢. ?Esto no tiene nada que ver contigo!¡± ¡°?Perra! ?Qu¨¦ hechizo le echaste a Samuel para que le gustaras tanto!¡± Josephine finalmente espet¨®. Lanz¨®s manos hacia el rostro de Kathleen, pero el subordinado de Samuel bloque¨® justo a tiempo. Connguidez, Kathleen mir¨® a Josephine. ¡°Eres tan joven, pero eres sorprendentemente vulgar¡±. Josefina se qued¨® at¨®nita. Con sus deliciososbios rojos curvados en una sonrisa, Kathleen tir¨® de corbata de Samuel. Se puso de puntis antes de ntar un beso en sus finosbios. Como nunca hab¨ªan sido tan ¨ªntimos en mucho tiempo, Samuel permaneci¨® inm¨®vil. A pesar de eso, el hombre estaba encantado en su coraz¨®n. Cambiando mano que estaba alrededor de sus hombros hacia parte inferior de su espalda, atrajo con fuerza hacia su abrazo. ¨¦l le devolvi¨® el beso con pasi¨®n frente a multitud. Hubo v¨ªtores y ausos de todos los presentes. Fue emocionante. Josephine estaba absolutamente estupefacta. ?Samuel est¨¢ besando a otras mujeres por su propia voluntad? Pronto, Samuel afloj¨® su agarre alrededor de Kathleen. Kathleen segu¨ªa siendo misma vieja Kathleen que apestaba besando. La esquina de sus ojos se volvi¨® acuosa, luciendo algo seductora. ¡°?Estabas tratando de asfixiarme?¡± Kathleen se quej¨®. E sonaba t¨ªmida y gentil, lo que f¨¢cilmente podr¨ªa hacer que uno se desmayara. Samuel fulmin¨® con mirada a Josephine. ¡°?Pi¨¦rdete ya!¡± Los ojos de Josephine se pusieron rojos. Estaba humida hasta m¨¦d y estaba a punto de irse. ¡°Esperar.¡± La voz na de Kathleen sonaba ap¨¢tica. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s quieres!¡± Josefinadr¨®. Con una sonrisa profunda, Kathleen pregunt¨®: ¡°En realidad no crees que hay dobles en este mundo, ?verdad?¡±. Esto hizo que Josephine se congra. ¡°?Necesitas que te diga qui¨¦n soy de nuevo?¡± pregunt¨® Kathleen con misma sonrisa insincera. Chapter 423 Chapter 423 Es e ¡ª?Kathleen! Visiblemente sorprendida, Josephine exm¨®: ¡°?T¨² eres Kathleen!¡±. Kathleen sonri¨® dulcemente. ¡°?No est¨¢s muerto!¡± Josephine estaba sorprendida y furiosa al mismo tiempo. ?C¨®mo sigue viva? ?Si e est¨¢ viva, entonces no tengo ninguna oportunidad! Entonces por eso Samuel abandon¨® a Yareli y trajo aqu¨ª en su lugar. ?Es porque e es Kathleen! ?Perd¨ª con Kathleen! Kathleen dijo en un susurro despu¨¦s de dar un paso adnte: ¡°Josephine, ?por qu¨¦ no adivinas tambi¨¦n qui¨¦n era Yareli que asisti¨® a tu fiesta de cumplea?os?¡±. Josephine se volvi¨® inanimada. ?Qu¨¦ quiere decir con eso? Kathleen sonri¨® conplicidad y continu¨®: ¡°Este hombre es m¨ªo. Tienes que ser m¨¢s consciente pr¨®xima vez, ?de acuerdo? De lo contrario, si descubro que est¨¢s tramando algo m¨¢s, tendr¨¦ que cuidarte yo mismo¡±. El rostro de Josephine se puso tan ncoo una s¨¢bana. Kathleen mir¨® con indiferencia. Luego se dio vuelta y desvi¨® su mirada hacia el brazo de Samuel. ¡°Deber¨ªamos irnos; m¨²sica me est¨¢ dando dolor de cabeza¡±. ¡°Te dar¨¦ un masaje cuando volvamos¡±. La voz ronca de Samuel sonaba suave y ronca. Pronto se fue con Kathleen. Josephine segu¨ªa all¨ª de pieo una estatua. Nunca hab¨ªa pensado que habr¨ªa un d¨ªa en que pudiera sentirse tan miserable. Cuando el d¨²o sali¨® del bar, pronto se subieron al auto. Samuel mir¨® fijamente. ¡°?Decidiste que revr¨ªas tu identidad esta noche hace mucho tiempo?¡± ¡°Obviamente.¡± Kathleen continu¨® perezosamente: ¡°Ya no hay necesidad de fingir. Vanessa est¨¢ muerta, y Yareli nunca va a volver. Por lo tanto, esconderme no ayudar¨¢ a mi n de venganza.¡± Los ojos de Samuel briron. Kathleen lo mir¨® de soyo. ¡°?Est¨¢s enojado porque te estoy usando sin discutirlo contigo primero?¡± ¡°No.¡± Samuel mir¨® profunda y c¨¢lidamente. ¡°Mientras seas feliz, no me importa¡±. ¡°No tienes mucho temperamento, ?eh?¡± Envolviendo sus brazos alrededor de su cuello, Kathleen pregunt¨®: ¡°Samuel, ?te est¨¢s conteniendo?¡± Samuel carg¨® sobre su regazo. ¡°Kathleen, no tienes que seguir poni¨¦ndome a prueba. No tiene sentido hacer eso. As¨ª eso soy para ti. Puedes usarmeo quieras. Si te enojas conmigo, podr¨ªas apu?rme. Y ni siquiera me quejar¨ªa de eso¡±. Mientras no me dejes, todo est¨¢ bien. ¡°?Eres masoquista?¡± Kathleen estaba desconcertada. ¡°Me est¨¢s convirtiendo en una persona aterradora. Hando de eso, suenaso si me fueras a culpar pors heridas en tu cuerpo que te has hecho a lorgo de los a?os. Al ver har a animada chica y recordar el beso de antes, Samuel de repente sinti¨® que se le secaba boca. ¡ªNunca me has hecho da?o ¡ªdijo con brusquedad. ¡°Me alegro de que lo sepas¡±. Kathleen esboz¨® una sonrisa tibia. ¡°Vamos. Estoy realmente cansado.¡± Supongo que prefiero paz y tranquilidad. La m¨²sica all¨ª estaba haciendo que mi cabeza palpitara. Samuel le orden¨® a Tyson que condujera. Luego, movi¨® cabeza de Kathleen sobre su hombro, d¨¢ndole algo en lo que apoyarse. Sosteniendo su cuerpo flexible, no pudo evitar mira suavemente. Esto es m¨¢s que suficiente. Kathleen todav¨ªa estaba durmiendo cuando el sol ya hab¨ªa salido al d¨ªa siguiente. Samuel ten¨ªa raz¨®n: un bar tan animadoo ese no le sentaba bien. Todo lo que necesit¨® fue un c¨®ctel noche anterior para que no pudiera levantarse por ma?ana. N?velDrama.Org holds ? this. En ese momento, Samuel empuj¨® puerta para abri. Se sent¨® en el borde de cama y puso su gran mano sobre frente de Kathleen. Kathleen abri¨® los ojos aturdida. ¡°No maste¡±. ¡°Oye, yo tambi¨¦n dorm¨ª aqu¨ª anoche, ?de acuerdo?¡± El hombre se qued¨® sin pbras. ¡°?En realidad?¡± Kathleen se neg¨® a reconocerlo. ¡°Entonces supongo que eres bastante d¨¦bil¡±. Samuel no supo qu¨¦ decir a eso. ¡°?Que pasa?¡± Kathleen pregunt¨® suavemente. ¡°Tu gerente est¨¢ aqu¨ª y quiere verte¡±. ¡°Vaya.¡± Kathleen se sent¨®. El tirante de su pijama se desliz¨® hasta su brazo, dejando al descubierto su delgado hombro. Sin saberlo, estaba siendo seductora. Samuel baj¨® cabeza y nt¨® un beso en su hombro expuesto. ¡°Si me vuelves a seducir, no me importar¨¢ hacer que tu gerente espere toda ma?ana¡±. Fue el turno de Kathleen de quedarse sin pbras. ?Es incluso humano? ?Definitivamente es el diablo! Unos diez minutos despu¨¦s, Kathleen lleg¨® abajo. Pareciendo exhausta, bostez¨®. Una mujer deslumbrante estaba de pie en s de estar. era rory Rory mir¨® con recelo a Kathleen mientras se cruzaba de brazos. Ya sons diez y media. Entonces, ?por qu¨¦ segu¨ªas en cama? ?No estabas tramando nada bueno anoche? ¡°?No sal¨ª ens noticias?¡± Kathleen volvi¨® en s¨ª y pregunt¨®. ¡°Lo hiciste, y tambi¨¦n en los titres. La noticia b¨¢sicamente rompi¨® Twitter. ?C¨®mo no puedes har de algo tan importante conmigo primero? ¡°Fue una decisi¨®n de ¨²ltimo minuto¡±, respondi¨® Kathleen rotundamente. ¡°Entonces, ?cu¨¢ndo me pagar¨¢s lo que me debes?¡± Rory ten¨ªa un contrato en sus manos. ¡°?Qu¨¦ te debo?¡± Kathleen estaba confundida. Pas¨¢ndole el documento a Kathleen, dijo: ¡°Antes de los incidentes que te sucedieron, consegu¨ª que firmaras algunas pel¨ªcs. Tengo que pagar mucho dinero por tu culpa. Kathleen hoje¨® el contrato. ¡°?Tres mil quinientos millones? ?Rory, est¨¢s bromeando! ¡°?Que m¨¢s puedo hacer? En ese entonces, eras mejor actriz, por lo que todass pel¨ªcs eran grandes prodiones. El Sr. Johnson tambi¨¦n sabe sobre esto. Ante esto, quisimos rescindir el contrato pero se negaron. Ahora que saben que est¨¢s vivo, est¨¢n empezando a mencionar el contrato¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Como pudireon? Eso es despreciable. ¡°No tienes que rodar pel¨ªc si no quieres, pero se necesita dinero para rescindir el contrato¡±. Rory agreg¨® en voz baja: ¡°El ¨²nico inconveniente de eso es que los otros artistas depa?¨ªa se ver¨ªan afectados¡±. Kathleen estaba perpleja. No me importa desembolsar el dinero, pero tres mil quinientos millones es demasiado. ?Es literalmente un robo a luz del d¨ªa! ?Qu¨¦ incre¨ªble! Ahora que saben que he vuelto, ?quieren armar un esc¨¢ndalo? Esas personas siguen siendos mismas de siempre. No hay nadie mejor para causar esc¨¢ndalos y crear problemas que ellos. ¡°?Multa! ?Yo filmar¨¦ pel¨ªc!¡±. Kathleen se enfureci¨®: ¡°?No puedo dejar que tomen el dinero gratis!¡± ¡°Eso es lo que yo tambi¨¦n estaba pensando¡±. Rory dijo sonriendo: ¡°Al menos a¨²n te pagar¨¢n una vez que termines el tiroteo. Es mejor que dejar que obtengan dinero gratis¡±. Kathleen guard¨® silencio por un momento. ¡°Por supuesto. Puedes arrer lo que tengas que hacer y decirme si surge algo. Todav¨ªa tengo otras cosas que necesito hacer¡±. ¡°De acuerdo. Ll¨¢mame si me necesitas.¡± Kathleen asinti¨® en respuesta. Rory se dio vuelta y se fue. Kathleen gir¨® sobre sus talones para mirar a Samuel sinprender. ¡°Si hubiera sabido que esto suceder¨ªa, nunca habr¨ªa revdo mi identidad. Excelente. Ahora tengo que trabajar¡±. Samuel simplemente se ri¨® entre dientes. ¡°Tres mil quinientos millones, ?verdad? Yo lo pagar¨¦ por ti. ¡°No hay necesidad.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Eso es mucho dinero, as¨ª que ?por qu¨¦ deber¨ªamos d¨¢rselo? Al igual que lo que dijo Rory, a¨²n me pueden pagar despu¨¦s de filmaci¨®n. No hay raz¨®n para que obtengan dinero gratis¡±. Samuel sonri¨® sinceramente. ¡°Entonces te lo dejo a ti. Pero, si crees que es demasiado, tengo formas de ayudarte a resolver el asunto¡±. Kathleen neg¨® con cabeza casi al instante. ¨¦l no tiene que hacer eso. Es solo filmar pel¨ªcs. De repente, son¨® el tel¨¦fono de Samuel. Respondi¨® a mada con voz profunda. ¡°S¨ª. Comprendido. Le preguntar¨¦ a e.¡± Con eso, colg¨® mada. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± Kathleen lo mir¨® a cara. ¡°Leonard quiere conocerte. Ayer ten¨ªa algo que decirte. Est¨¢ pagando el almuerzo y quiere que t¨² elijas lo que quiereser¡±. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢ siendo tan generoso?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o por un momento. ¡°?Est¨¢ teniendo dificultades con Kelly?¡± Chapter 424 Chapter 424 Los mejores regalos ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. Sonriendo, Samuel dijo: ¡°No pienses en ayudarlo a ahorrar dinero¡±. ¡°No importa cu¨¢nto puedaer, esa cantidad de dinero no es nada para ¨¦l¡±. Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°Ir¨¦ a prepararme¡±. ¡°Avanzar.¡± Samuel mir¨® profundamente. Con eso, Kathleen se adnt¨® para prepararse. Mientras tanto, Samuel se par¨® a undo y mir¨® en silencio mientras se maquiba. Sosteniendo el algod¨®n, Kathleen lenz¨® una mirada de soyo. ¡°?Por qu¨¦ sigues parado ah¨ª?¡± ¡°Quiero mirarte. Creo que nunca te hab¨ªa mirado as¨ª antes. La mirada de Samuel se oscureci¨®. Hab¨ªan pasado mucho tiempo juntos, pero nunca hab¨ªa visto a Kathleen maquirse. Como eran marido y mujer, tendr¨ªa sentido que se conocieran bien. Hubieran sido testigos de cualquier cosa que hubiera hecho otra parte. Sin embargo, ¨¦l nunca le hab¨ªa prestado atenci¨®n. Kathleen ya no pudo contenerse. ¡°Todav¨ªa quedan muchos a?os por dnte para que me mires. Apuesto a que pronto te cansar¨¢s de m¨ª. Con los brazos cruzados, Samuel replic¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa si no lo hago?¡±. Kathleen agarr¨® el l¨¢pizbial y se aplic¨® una fina capa en susbios rosados. E se puso de pie y le dedic¨® una brinte sonrisa. Ser¨¢ mejor que no hables demasiado pronto. Samuel respondi¨® con seriedad: ¡°Vamos a esperar y ver¡±. ¡°Vamos¡±, dijo Kathleen con calma. ¡°?Has pensado en qu¨¦er?¡± Samuel agarr¨® por cintura. ¡°T¨² puedes decidir por m¨ª. No tengo ganas de desperdiciar mi energ¨ªa en esto¡±, respondi¨® Kathleen con pereza. ¡°Ahora tienes oportunidad de hacerle pagar, pero no aprovechas oportunidad¡±. Samuel sonri¨®. Encogi¨¦ndose de hombros, Kathleen respondi¨®: ¡°Ya he pedido suficiente por los honorarios m¨¦dicos de Felicia¡±. Samuel se ri¨® entre dientes porque sab¨ªa que Kathleen no se quedar¨ªa de brazos cruzados mirando incluso si otros no ten¨ªan el dinero. Pronto, los dos salieron de Florinia Manor y se dirigieron a su destino. Al final, Leonard fue quien decidi¨® el lugar para suida. Cuando Samuel y Kathleen llegaron al restaurante, Leonard ya hab¨ªa esperado en mesa durante mucho tiempo. Kathleen mir¨® deliberadamente hora y pregunt¨®: ¡°?Cu¨¢ndo llegaste?¡±. ¡°Hace bastante tiempo¡±. Una miradaplicada llen¨® los ojos de Leonard. Samuel acerc¨® si y le hizo un gesto a Kathleen para que tomara asiento primero. N?velDrama.Org holds ? this. Tan prontoo Kathleen se sent¨®, lenz¨® una mirada a Leonard. No te ves bien. Parece que algo desafortunado podr¨ªa pasarte pronto.¡± Leonard se qued¨® sin pbras. Entonces, Samuel se acerc¨® a cafetera. ¡°D¨¦jame hacerlo¡±, dijo Kathleen, porque no pod¨ªa permitir que Samuel sirviera. Por lo tanto, tom¨® cafetera y sirvi¨® un poco de caf¨¦ para Samuel y para e. Leonard los mir¨® con frialdad. ¡°?Podr¨ªan ustedes dos detenerse con su muestra p¨²blica de afecto justo en frente de m¨ª?¡± ¡°?C¨®mo se considera esto mostrar afecto cuando simplemente le estaba sirviendo un poco de caf¨¦?¡± Kathleen lo mir¨® desconcertada antes de continuar: ¡°?Qu¨¦ pasa contigo y Kelly? ?Y qu¨¦ pasa con tus actos de indignaci¨®n? Leonard murmur¨®: ¡°No entiendo¡±. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. ¡°?No dijiste que no deber¨ªa decirle que solo me cas¨¦ con e por el bien del ni?o? Habl¨¦ con e, pero en lugar de escucharme, insisti¨® en someterse al procedimiento de fertilizaci¨®n in vitro¡±, explic¨® Leonard con impotencia. Kathleen estaba sorprendida. ¡°?Han investigado ustedes dos qu¨¦ es fertilizaci¨®n in vitro?¡± Asintiendo, Leonard respondi¨®: ¡°Por supuesto. Me preocupaba que no supiera mucho al respecto, as¨ª que llev¨¦ al m¨¦dico para que consultara. E insisti¨® en optar por inseminaci¨®n artificial. Le pregunt¨¦ si no quer¨ªa intimar conmigo y lo admiti¨®¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras al recordar su conversaci¨®n anterior con Kelly. ?No tom¨® en consideraci¨®n mis pbras? Kathleen pregunt¨® tranqumente: ¡°Entonces, ?est¨¢s tratando de que convenza?¡±. ¡°?Podr¨ªas?¡± Leonard cuestion¨® amargamente. ¡°No. Si se niega a acostarse contigo, no hay nada que pueda hacer ¡ªdijo Kathleen directamente. ¡°Est¨¢ bien.¡± Leonard tom¨® un sorbo de caf¨¦. En verdad, simplemente quer¨ªa har con alguien y desahogar su frustraci¨®n. Despu¨¦s de reflexionar por un momento, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Ustedes dos haron sobre cosas?¡± Leonardo asinti¨®. ¡°Estaba realmente tranquilo¡±. Le preocupaba que Kelly se sintiera presionada, por lo que no mostr¨® ning¨²n indicio de emociones frente a e. ¡°?Qu¨¦ tal esto? Te ayudar¨¦ a averiguar qu¨¦ tiene en mente. Kathleen tambi¨¦n estaba resignada. Leonard rara vez le ped¨ªa a Kathleen que hiciera algo, por lo que e hac¨ªa todo lo posible para ayudarlo. ¡°Gracias, y disculpes molestias¡±, agradeci¨® Leonard. ¡°No es nada. Ir¨¦ al hospital por tarde de todos modos, as¨ª que te ayudar¨¦ a preguntarle¡±, respondi¨® Kathleen. Al escuchar eso, Leonard asinti¨® levemente. Kathleen fue al hospital despu¨¦s deida. Pronto lleg¨® a s de Felicia y vio a Kelly cuidando a primera. ¡°?Kathleen? ?Estas vivo! ?Eso es genial! ?Estaba muy feliz cuando recib¨ª noticia ayer de que todav¨ªa est¨¢s vivo! Kelly se puso de pie. Kathleen entr¨® en s. ¡°He estado siguiendo condici¨®n de Felicia¡±. ¡°Todav¨ªa estaba consciente hace un momento, pero ahora se qued¨® dormida¡±, dijo Kelly. ¡°Su condici¨®n se est¨¢ deteriorando. ?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s vas a dejar que Leonard y t¨² prolonguen el asunto? Kelly estaba at¨®nita. ¡°Kelly, ?qu¨¦ tienes en mente?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. Una mirada inc¨®moda apareci¨® en el rostro de Kelly. Kathleen, yo¡­ ¡°Teniendo en cuenta condici¨®n actual de Felicia, creo que deber¨ªas conocer el l¨ªmite incluso si est¨¢s enojado con Leonard¡±. La arruga entres cejas de Kathleen se profundiz¨®. ¡°Pero¡­¡± Kelly dud¨® por un momento. ¡°No est¨¢ garantizado que pueda concebir con ¨¦xito a trav¨¦s del m¨¦todo natural. Simplemente creo que inseminaci¨®n artificial es m¨¢s conveniente, pero Leonard me entendi¨® mal¡±. Kathleen se trab¨® lengua. ¡°?¨¦l te busc¨®?¡± pregunt¨® Kelly, luciendo culpable. ¡°Lo siento. Quer¨ªa har con ¨¦l, pero me ignor¨®¡±. ¡°Kelly, no hay garant¨ªa de que tambi¨¦n puedas concebir con ¨¦xito a trav¨¦s de inseminaci¨®n artificial. Le aconsej¨¦ que optara por forma natural por el bien de su salud. En cuanto a ti y Leonard, ?por qu¨¦ ?Incluso pelean por un asunto tan peque?oo este? Qu¨¦ tonto¡±, explic¨® Kathleen con impotencia. Kelly revel¨®: ¡°He sentido que todo es diferente de c¨®mo sol¨ªa ser¡±. ¡°Ustedes dos han roto por mucho tiempo. Adem¨¢s, gente cambia. Tienden a desarror diferentes puntos de vista y pensamientos a medida que cambian. Esa es raz¨®n por cual muchas parejas terminan separ¨¢ndose. Ya que ustedes dos volvieron a estar juntos, sean un poco m¨¢s pacientes¡±. Kelly asinti¨®, aceptandos pbras de Kathleen. Este ¨²ltimo finalmente dej¨® escapar un suspiro y dijo: ¡°Ll¨¢malo. Yo me ocupar¨¦ de Felicia. ¡°No creo que sea una buena idea¡±. Kelly estaba avergonzada. ¡°Est¨¢ bien. Adnte, ll¨¢malo¡±, respondi¨® Kathleen con frialdad. ¡°De acuerdo. Vuelvo enseguida. Kelly agarr¨® su tel¨¦fono y sali¨®. Kathleen se acerc¨® al borde de cama. Comprob¨® el pulso de Felicia. Todo parece estar bien. En ese momento, alguien abri¨® puerta y entr¨®. Kathleen mir¨® hacia arriba. ¡°?Por qu¨¦ sigues aqu¨ª?¡± ¡°?Qui¨¦n te va a enviar a casa si me voy?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Pens¨¦ que hay algo en empresa con lo que tienes que lidiar. Puedo pedir un taxi¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Todo est¨¢ arredo¡±. Samuel se hizo a undo. ¡°Vaya.¡± Kathleen asinti¨®. Luego, coloc¨® mano de Felicia debajo de manta. ¡°Samuel, gracias por cuidar a Eil y Desi desde que a¨²n eran beb¨¦s¡±. La voz de Kathleen era suave. Samuel mir¨® hacia arriba. Soy su padre. Eso es lo que debo hacer, para que no tengas que agradecerme. ¡°Eres una gran persona¡±. Kathleen luc¨ªa una sonrisa amable. Frente a e, Samuel simplemente miraba en silencio. En estos d¨ªas, siempre se sentir¨ªa satisfecho con solo mira. ¡°Felicia me recuerda a Desi¡±, dijo Kathleen con un tono m¨¢s bajo. Chapter 425 Chapter 425 miedo de samuel ¡°Hando de Desi, ?necesita esperar hasta que tenga dieciocho a?os para recibir tratamiento?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°S¨ª. Me di cuenta de que debes estar muy cansada de cuidar a Desi, que siempre est¨¢ enferma¡±. Samuel trag¨® saliva sin responder una pbra. Fue entonces cuando Kelly entr¨® en s. ¡°?C¨®mo es?¡± Kathleen mir¨® en su diri¨®n. Kelly suspir¨® y se quej¨®: ¡°Siento que he explicado todo ramente, pero no realmente¡±. ¡°?Viene ¨¦l entonces?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. Kelly simplemente respondi¨® con un asentimiento. ¡°Ha con ¨¦l de nuevo cuando se vean¡±. Kathleen se puso de pie. ¡°Cualquier cosa que no lograste decirle durante mada de hace un momento, dilo de nuevo cuando los dos se encuentren cara a cara. Puedes cerrar puerta con ve para que no se escape cuando est¨¢s hando a medias. Kelly parec¨ªa preocupada. ¡°Nos iremos primero¡±. Kathleen camin¨® hacia Samuel y lo sac¨® de s. ¡°No he terminado de har antes¡± Samuel mir¨® fijamente a Kathleen. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Kathleen respondi¨® con indiferencia. Entonces, Samuel tom¨® su mano y confes¨®: ¡°Kate, Eil y Desi son los mejores regalos que me has dado. A pesar del estado de salud de Desi, nunca me he sentido exhausto cuid¨¢nd. En cambio, super¨¦ los cinco a?os esper¨¢ndote gracias a ellos¡±. Kathleen se qued¨® desconcertada. Pasaron unos momentos antes de que e preguntara suavemente: ¡°?Son regalos?¡± Samuel abraz¨® a Kathleen y e le rode¨® cintura con los brazos. Por primera vez despu¨¦s de que se separaron, Kathleen respondi¨® a su gesto y le devolvi¨® el abrazo. La voz de Samuel se volvi¨® ligeramente ronca. ¡°Por supuesto. Son realmente ¨²nicos para m¨ª¡±. ¡°Samuel, en el futuro, tendremos que enfrentar misma situaci¨®n que enfrentan ahora Leonard y Kelly. Si¡­ ¡ªle record¨® Kathleen con voz temblorosa¡ª. Antes de que pudiera continuar, Samuel le asegur¨®: ¡°No tienes que decir nada. Seguramente lo lograremos. Desi tambi¨¦n. Samuel abraz¨® m¨¢s fuerte. ¡°De acuerdo.¡± Enterr¨® su rostro en los brazos de Samuel. ¡°Gracias.¡± Samuel baj¨® cabeza para besar su cabello. ¡°?Vamos!¡± ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Con eso, salieron del hospital. Momentos despu¨¦s, Leonard lleg¨® al hospital. Entr¨® en s y vio a Kelly limpiando cara de Felicia con una toa. Ahora que Felicia hab¨ªa recuperado recientemente conciencia, su tez se ve¨ªa un poco mejor. Lo m¨¢s importante, Felicia abri¨® los ojos y salud¨® a Leonardo ¡°pap¨¢¡±. Eso casi derriti¨® el coraz¨®n de Leonard en ese momento. Finalmente pudo rcionarse con c¨®mo se hab¨ªa sentido Samuel. Era cierto que los ni?os pod¨ªan curar el alma. Se acerc¨® y agarr¨® mu?eca de Kelly. Al instante siguiente, le quit¨® toa y dijo: ¡°Yo lo har¨¦¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kelly le abri¨® paso. Se puso de pie y fue a puerta antes de cerra. En el tiempo que sigui¨®, Leonard limpi¨® cara de su hija con atenci¨®n, para no notar el movimiento de Kelly. ¡°Leonard, hablemos¡±. Kelly reuni¨® su coraje. ¡°?Que es eso?¡± respondi¨® Leonard, asintiendo. ¡°Hablemos de nuestro malentendido actual. Leonard¡­ te tengo cari?o. Incluso despu¨¦s de tantos a?os, todav¨ªa me gustas todo este tiempo¡±, dijo Kelly con calma. Leonard se sorprendi¨® por repentina revci¨®n. Sus orejas gradualmente se pusieron rojas. ¡°No es que est¨¦ en contra de tener intimidad contigo f¨ªsicamente, pero siento que inseminaci¨®n artificial tiene una mayor tasa de ¨¦xito. Por supuesto, s¨¦ que te preocupas por mi salud. Podemos tratar de concebir naturalmente primero. Sis cosas no funcionan, optaremos por el m¨¦todo artificial. ?Qu¨¦ opinas?¡± Kelly estaba temndo mientras haba. ¡°?Eres¡­ aficionado a m¨ª?¡± La voz de Leonard era ronca. Un rubor de verg¨¹enza subi¨® as mejis de Kelly. ¡°S¨ª.¡± ?Por qu¨¦ dar¨ªa a luz a tu hijo si no te tengo cari?o? Leonard inhal¨® profundamente y respondi¨®: ¡°Tambi¨¦n me gustas. Han pasado tantos a?os, pero todav¨ªa te tengo en mi mente. Sol¨ªa estar resentido contigo, pero pensaba en ti todass noches que apenas me dorm¨ªa. Los ojos de Kelly gradualmente se empa?aron con l¨¢grimas. ¡°No tienes que disculparte. Solo deseo que no me ocultes nada ni tus pensamientos en el futuro. ?Puedes prometerme eso? pregunt¨® Leonard con su voz temblorosa. Kelly asinti¨®. ¡°De acuerdo. No ocultar¨¦ nada a partir de ahora. ¡°Est¨¢ bien. Yo tambi¨¦n. Empecemos de nuevo¡±, respondi¨® Leonard con calma. El rostro de Kelly se puso m¨¢s rojo tan prontoo escuch¨® eso. Mientras mirabas mejis sonrosadas de Kelly, Leonard sonri¨® y tom¨® en sus brazos. Luego, presion¨® suavemente susbios contra los de e. La ni?a en cama abri¨® los ojos y vio a pareja bes¨¢ndose. Nerviosa, inmediatamente se cubri¨® los ojos. Sin embargo, no pudo evitar mirarlos a trav¨¦s del espacio entre sus dedos mientras se re¨ªa de alegr¨ªa. No pas¨® mucho tiempo antes de que Kathleen y Samuel regresaran a Florinia Manor. ¡ª?Kathleen! Si¨®n se acerc¨®. Pero se congel¨® cuando vio a Samuel. ¡°Samuel.¡± Aunque tambi¨¦n se hospedaba en Florinia Manor, rara vez ten¨ªa oportunidad de conocer a Samuel ya que mansi¨®n era enorme. Adem¨¢s, Samuel ten¨ªa un par de ojos oscuros con una mirada profunda que exudaba un aura misteriosa y opresiva. Zion estaba burbujeante frente a Kathleen, pero se sinti¨® excepcionalmente ansioso cuando se enfrent¨® a Samuel. Samuel asinti¨® y le dijo a Kathleen: ¡°Ir¨¦ arriba¡±. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Entonces, Samuel se alej¨®. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Una mirada desconcertada apareci¨® en el rostro de Kathleen mientras miraba a Zion. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± ¡°Yareli ha vuelto¡±, dijo Zion con frialdad. ?E est¨¢ de vuelta? ¡°?Como supiste?¡± Kathleen se sorprendi¨®. ¡°Dorothy me m¨® hoy¡±. Despu¨¦s de una pausa moment¨¢nea, Zion explic¨®: ¡°E sabe el n¨²mero de mansi¨®n, as¨ª que m¨® y yo contest¨¦. Cuando e me haba, escuch¨¦ voz de Yareli¡±. ¡°?Est¨¢s seguro de que no lo escuchaste mal?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. Sacudiendo cabeza, Zion respondi¨®: ¡°Nunca confundos voces. Mi capacidad auditiva es mucho mejor que de gente¨²n¡±. ¡°De acuerdo. Lo tengo¡±, respondi¨® Kathleen asintiendo. ¡°Kathleen, Yareli seguramente pensar¨¢ que t¨² causaste muerte de su mam¨¢. Ser¨¢ mejor que tengas cuidado¡±, record¨® Zion. Kathleen solt¨® una risita fr¨ªa y dijo: ¡°No te preocupes. E no puede hacerme nada. ¡°Me alegra escuchar eso¡±. Zion asinti¨® con alivio. ¡°Por cierto, ?por qu¨¦ te m¨® Dorothy?¡± Kathleen volvi¨® a sus sentidos. ¡°E dijo que pod¨ªa decirme el paradero de mis padres biol¨®gicos¡±, revel¨® Zion. ¡°Ya veo. ?Qu¨¦ piensas sobre eso, entonces? Kathleen ten¨ªa curiosidad. ?Y si me est¨¢ mintiendo? Adem¨¢s, nadie sabe por qu¨¦ mis padres biol¨®gicos me abandonaron en ese entonces. Si vuelvo a sudo, ?me querr¨¢no a su hijo o seguir¨¢n vendi¨¦ndome a Dorothy? Zion estaba ligeramente agitado mientras haba. Estaba en un dilema. Por supuesto, Kathleen tambi¨¦n sab¨ªa lo miserable que se sent¨ªa Zion. Le dio palmaditas en el hombro y sugiri¨®: ¡°En realidad, todo lo que tienes que hacer es hacer algunos trucos. Como e no tiene buenas intenciones, para empezar, no tienes que ser amable con e tambi¨¦n¡±. Las cejas de Zion se fruncieron profundamenteo si estuviera tratando deprender el significado detr¨¢s des pbras de Kathleen. ¡°Puedes fingir que aceptas su sugerencia y pedirle que te muestre c¨®mo son tus padres biol¨®gicos. Luego, puedes dejar el resto a Samuel. Es muy bueno buscando gente. En un lugar tan grandeo Jadeborough, ¨¦l lo descubrir¨¢ incluso si una rata se cra¡±, exager¨® Kathleen. A Zion le divirti¨® elentario de Kathleen. ¡°?Samuel es un gato?¡± ¡°Bueno, no es un gato, pero ticamente pertenece a familia felina. Es un le¨®n¡±, se burl¨® Kathleen. ¡°Lo pruebo entonces¡±. Zion estaba un poco dudoso. ¡°Mm-hmm. Avanzar. Solo busca a Samuel si necesitas algo. Kathleen. Zion dud¨® por un momento antes de soltar: ¡°?Alguna vez le tienes miedo a Samuel?¡± Chapter 426 Chapter 426 Divorcio Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Asustado?¡± ¡°Siempre me siento nervioso cuando lo veo¡±, dijo Zion con caut. ¡°Sus ojos se ven demasiado intimidantes¡±. Al escuchar eso, Kathleen se toc¨® barbi y estuvo de acuerdo: ¡°Bueno, eso es cierto. A veces tampoco puedo mantener el contacto visual con ¨¦l¡±. Samuel daba bastante miedo cuando haba en serio, pero era una persona totalmente diferente cuando haba con delicadeza. ¡°No, es diferente. Cuando te mira, hay miel goteando de sus ojos. Sus ojos se ven s¨²per fr¨ªos cuando mira a otras personas. Son suficientes para congr a gente hasta muerte¡±,ent¨® Zion. Sinti¨¦ndose un poco avergonzada, Kathleen se dio vuelta y busc¨® a Samuel. Estaba haciendo una mada telef¨®nica en el estudio. Con una mueca, Samuel le dijo a persona que m¨®: ¡°?Trevor quiere invitarme? Dile que no puedo porque no me siento bien¡±. Luego, persona que m¨® dijo algo, a lo que Samuel respondi¨®: ¡°D¨ªgale que me met¨ª con familia Hoover porque estaba demasiado aburrido mientras me recuperaba¡±. Con eso, colg¨® mada. Kathleen entr¨® y le pregunt¨®: ¡°?Te contact¨® Trevor?¡±. Samuel respondi¨® con un asentimiento. ¡°?Por qu¨¦ no me contact¨®? ?No soy lo suficientemente importante? gru?¨® Kathleen. ¡°Porque para ¨¦l, lo que m¨¢s importa son los asuntos de empresa¡±, dijo Samuel con una sonrisa. ¡°?Ja ja! De hecho, es el esposo de Luna. Ambos son tan molestos. Samuel le acarici¨® cara suavemente. En ese momento, Kathleen record¨® algo. ¡°Por cierto, ?te est¨¢ invitando a Faike?¡± ¡°No. Llegar¨¢ a Jadeborough tres d¨ªas despu¨¦s. Asistir¨¢ a una conferencia de tolog¨ªa. Kathleen levant¨® ceja. ¡°?El de inteligencia artificial?¡± ¡°S¨ª.¡± Eso puso a Kathleen en alerta. ¡°Por lo que recuerdo, Macari Group tiene mejor tolog¨ªa de inteligencia artificial en el pa¨ªs ahora. Parece que Trevor quiere unirse a ustedes y obtener una parte des ganancias¡±. ¡°De hecho, ha habido muchas personas que han querido trabajar con Macari Group en los ¨²ltimos a?os. Sin embargo, tenemos suficiente mano de obra y capital, y no tenemos intenci¨®n de cborar con otros. De todos modos, todav¨ªa tengo que asistir a conferencia de tolog¨ªa¡±, dijo Samuel. ¡°As¨ª que te encontrar¨¢s con Trevor incluso si no lo encuentras intencionalmente, ?verdad?¡± Kathleen pregunt¨®. En respuesta, Samuel asinti¨®. ¡°Ll¨¦vame contigo. D¨¦jame conocerlo¡±, pidi¨® Kathleen, envolviendo sus manos alrededor de su brazo. Samuel no pudo evitar sonre¨ªr, ya que era bastante raro ve actuando linda frente a ¨¦l. ¡°De acuerdo. Te llevar¨¦ conmigo. ¡°?Excelente!¡± Justo cuando Kathleen vitoreaba encantada, son¨® su tel¨¦fono. Era una mada de Rory. ¡°?H?¡± ¡°Kathleen, ?est¨¢s libre estos d¨ªas? Hay un programa queenzar¨¢ a filmarse en los pr¨®ximos d¨ªas¡±, le dijo Rory a Kathleen. Este ¨²ltimo qued¨® desconcertado. ¡°?Tan pronto? Pero todav¨ªa no estoy preparado¡±. ¡°Puedes adaptarte lentamente a medida que avanza el rodaje. Comienza pasado ma?ana. Har¨¦ que alguien te recoja para entonces ¡ªinsisti¨® Rory. Sin otra opci¨®n, Kathleen solo pudo estar de acuerdo. ¡°De acuerdo entonces.¡± Cuando termin¨® mada, Samuel sonri¨® y dijo: ¡°Si est¨¢s aburrido, e a sesi¨®n. Puedo estar al tanto de otras cosas si alguna vez surge algo¡±. ¡°Me preocupa no poder rendiro antes¡±, admiti¨® Kathleen. ¡°Como sabes, perd¨ª mis recuerdos. Tengo miedo de estar nervioso frente a c¨¢mara¡±. ¡°?Qu¨¦ tal si miras tus programas de antes y tratas de tener una idea?¡± Samuel sugiri¨®. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® antes de decir: ¡°?Vas a mirar conmigo?¡± ¡°Por supuesto.¡± Con eso, Samuel envolvi¨® su brazo alrededor de sus hombros y sali¨® del estudio con e. Al salir de habitaci¨®n, Kathleen de repente record¨® algo. ¡°Vamos a visitar a tu familia esta noche y contarles a tu abu y a tus padres sobre nosotros¡±. ¡°De acuerdo. Vamos a hacer eso.¡± Al anochecer, Kathleen y Samuel llegaron a residencia Macari. La familia Macari hab¨ªa estado atenta a lo que le estaba pasando a pareja durante los ¨²ltimos d¨ªas, y quien se sent¨ªa m¨¢s feliz por situaci¨®n no era otra que Diana. Sentada en el sof¨¢, dijo con confianza: ¡°Sab¨ªa que ustedes terminar¨ªan juntos¡±. Kathleen no pudo evitar sonrojarse ante sus pbras. Diana tom¨® mano de Kathleeno siempre lo hac¨ªa antes y a?adi¨® con una sonrisa: ¡°Cari?o, Samuel te hizo sufrir demasiado antes. De ahora en adnte, si¨¦ntete libre de vengarte de ¨¦l. No te sientas t¨ªmido al respecto¡±. Sin importar lo que Kathleen decidiera hacer, Diana apoyar¨ªa. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. Desiree y Em tambi¨¦n se alegraron de c¨®mo resultarons cosas, ya que ya no tuvieron que abandonar el pa¨ªs y separarse de su bisabu, sus abuelos y su padre. Finalmente, su familia pudo permanecer unida. Despu¨¦s de cenar, Diana volvi¨® a su habitaci¨®n a descansar, mientras Samuel y Calvin chaban en el estudio. Los dos ni?os estaban agotados de jugar, as¨ª que se acostaron primero. Por lo tanto, solo Kathleen y Wynnie quedaron en s de estar. Cuando Kathleen vio a Wynnie abrir una nueva bote de vino, se sorprendi¨®. ¡°Sra. Macari, ?no has bebido suficiente vino? Ignorando su pregunta, Wynnie le sirvi¨® un vaso y se lo entreg¨®. ¡°Aqu¨ª tienes.¡± Kathleen acept¨® el vaso y tom¨® un sorbo. El vino sab¨ªa fant¨¢stico. ¡°Kate, ?est¨¢s realmente dispuesta a estar con Samuel?¡± pregunt¨® Wynnie con mayor sinceridad. ¡°S¨ª, lo soy¡±, respondi¨® Kathleen con timidez. Despu¨¦s de una breve vi¨®n, Wynnie volvi¨® a har. ¡°No elegiste estar con ¨¦l por su mano, ?verdad?¡± Kathleen sonri¨® con indiferencia ante esa pregunta. ¡°Es una des razones. A decir verdad, Samuel tambi¨¦n me pregunt¨® sobre esto. Wynnie estaba asombrado. Su rci¨®n est¨¢ progresando bastante r¨¢pido. Finalmente est¨¢n aprendiendo a no guardarses cosas para s¨ª mismos. ¡°Sra. Macari, no soy el tipo de persona que permite que otras personas me obliguen a hacer algo. Puedo usar diferentes formas de curar mu?eca de Samuel, y no hay necesidad de sacrificarme¡±, expres¨® Kathleen con calma. Al ver a Wynnie asentir ante sus pbras, tom¨® otro sorbo de vino y continu¨®: ¡°Supongo que realmente lo amo. A lorgo de los a?os, hubo otros hombres que me confesaron, pero siempre sent¨ª que cierta persona ten¨ªa mi coraz¨®n. Cuando conoc¨ª a Samuel despu¨¦s, ese sentimiento se intensific¨®. La vida es demasiado corta, as¨ª que no quiero que me molestens opiniones de los dem¨¢s. Como me gusta, estar¨¦ con ¨¦l. Si alg¨²n d¨ªa descubro que no somos adecuados el uno para el otro, tampoco me obligar¨¦ a quedarme con ¨¦l¡±. ¡°Kate, te has vuelto m¨¢s perspicaz que antes¡±,ent¨® Wynnie pensativamente. ¡°No s¨¦ c¨®mo era antes, pero solo quiero tratarme mejor¡±. Cuando Kathleen dijo eso, termin¨® el vino en su copa. De ahora en adnte, quer¨ªa seguir su coraz¨®n. Wynnie mir¨® fijamente. Kathleen luego dijo: ¡°Sra. Macari, por favor cuida de Desi y Eil por un tiempo m¨¢s. Trevor llegar¨¢ a Jadeborough tres d¨ªas despu¨¦s. Al escuchar eso, Wynnie frunci¨® el ce?o. ¡°?Va a venir aqu¨ª para asistir a conferencia de tolog¨ªa?¡± Text ? owned by N?velDrama.Org. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°No te preocupes¡±, asegur¨® Wynnie. Sab¨ªa que situaci¨®n en Jadeborough se volver¨ªa inestable con la llegada de Trevor. ¡°S¨ª, se?ora Macari. Gracias por tu ayuda.¡± En ese momento, cabeza de Kathleenenz¨® a palpitar un poco. Wynnie tom¨® su mano y reprendi¨®: ¡°Est¨¢s siendo demasiado educada otra vez¡±. ¡°Bueno, Samuel y yo estamos divorciados¡±,ent¨® Kathleen con una leve sonrisa. ¡°No puedo creer que ese gamberro no haya registrado tu matrimonio. Le dar¨¦ una buena paliza en tu nombre m¨¢s tarde. Sinti¨¦ndose un poco borracha, Kathleen respondi¨®: ¡°No hay necesidad de hacerlo. Lo har¨¦ yo mismo m¨¢s tarde. ¡°Aunque est¨¢ mal vencer a alguien, te apoyar¨¦¡±, anim¨® Wynnie en broma. Kathleen no pudo evitar re¨ªrse de sus pbras. En ese momento, escucharon pasos que bajaban del segundo piso. Kathleen se levant¨® del sof¨¢, tambale¨¢ndose ligeramente por el vino que ten¨ªa. Al llegar al primer piso y ve as¨ª, Samuel mir¨® bote de vino sobre mesa. Apoy¨® a Kathleen y frunci¨® el ce?o a Wynnie. ¡°Mam¨¢, en serio¡±. A cambio, Wynnie le sac¨® lengua. Chapter 427 Chapter 427 secuestrado antes ¡°Samuel, pas¨¦ muy bien bebiendo con se?ora Macari¡±, dijo Kathleen adorablemente mientras pasaba su brazo alrededor de cintura de Samuel. ¡°Es mejor tener una nuera que un hijo¡±, sement¨® Wynnie a un costado. Despu¨¦s de decir eso, incluso dej¨® escapar un eructo. ¡°Pap¨¢.¡± Samuel mir¨® a Calvin. Este ¨²ltimo sonri¨®. ¡°No he visto a tu madre borracha en mucho tiempo¡±. Se acerc¨® a Wynnie y le dio unas palmaditas en espalda. Has bebido demasiado. ?Qu¨¦ har¨¢s si te sientes enfermo m¨¢s tarde? ¡°Te tengo.¡± Wynnie parpade¨® inocentementeo su yo m¨¢s joven. ¡°Me dijiste que puedo beber a mi gusto mientras est¨¦s a mido¡±. Sus pbras trajeron una sonrisa a cara de Calvin. Se inclin¨® y levant¨® a Wynnie en sus brazos antes de decirle a Samuel: ¡°?Por qu¨¦ siguen aqu¨ª?¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Dirigi¨¦ndose hacias escaleras, Calvin agreg¨®: ¡°No te preocupes por los ni?os, ya que se quedan con nosotros. Ese incidente no volver¨¢ a suceder. Ya me he ocupado de esa ama de ves. Date prisa y vete a casa ahora. Hab¨ªa un dejo de desd¨¦n en su voz. ¡°?Ja ja! Samuel, aqu¨ª no te quieren. Kathleen se ri¨®. Una mirada de impotencia brill¨® en el rostro de Samuel mientras miraba a mujer borracha en sus brazos. ¡°T¨² tambi¨¦n deber¨ªas irte¡±, dijo Calvin con una cara severa. Luego, subi¨®s escaleras, cargando a Wynnie. Kathleen apoy¨® cabeza en el hombro de Samuel. ¡°Todo es tu culpa. Yo tambi¨¦n soy indeseable ahora¡±. ¡°Vamos¡±, dijo Samuel. ¡°De acuerdo.¡± Luego subieron a su autom¨®vil. Despu¨¦s de que Samuel le pidiera al conductor que se fuera, Kathleen se apoy¨® en su hombro nuevamente y not¨®: ¡°Samuel, tus padres son muy dulces el uno con el otro¡±. ¡°S¨ª.¡± Samuel asinti¨®. ¡°?C¨®mo es que no tienes una personalidad brinte cuando son tan cari?osos? En cambio, eres tan calcdor. Kathleen ten¨ªa mucha curiosidad. Samuel se qued¨® sin pbras. No estaba seguro de c¨®mo responder a esa pregunta. ¡°Cuando te veo actuando as¨ª, me siento preocupado por Eil. Espero que crezca y se convierta en una persona alegre¡±, murmur¨® Kathleen preocupada. ¡°No te preocupes. ¨¦l no ser¨¢o yo. Samuel le toc¨® cara y descubri¨® que estaba un poco caliente debido al vino que hab¨ªa consumido. ¡°No respondiste mi pregunta¡±. Kathleen hizo un puchero. No creci¨® con Samuel desde joven, y adem¨¢s de eso, hab¨ªa perdido sus recuerdos. Por lo tanto, no ten¨ªa idea de lo que hab¨ªa pasado Samuel. Su estructura familiar era muy simple, por lo que, en circunstancias normales, no deber¨ªa haber tenido experiencias dolorosas en infancia. ?C¨®mo termin¨® as¨ª? ¡°Una vez me secuestraron cuando ten¨ªa cinco a?os¡±, admiti¨® Samuel, con los ojos oscurecidos. N?velDrama.Org holds ? this. Kathleen estaba at¨®nita. ¡°?Testimaste?¡± ¡°Me escap¨¦¡±, respondi¨® Samuel con indiferencia. ¡°?A los cinco a?os?¡± pregunt¨® Kathleen con asombro. Samuel asinti¨® y fue entonces cuando Kathleen pareci¨® entender por qu¨¦ Em era tan inteligente. Lo hab¨ªa obtenido de Samuel. ¡°?Te endureciste porque ten¨ªas miedo?¡± La dulce voz de Kathleen estaba llena de intriga. Samuel sab¨ªa que ten¨ªa que ser honesto con Kathleen sobre esto, pero no se atrev¨ªa a hacerlo. ¡°No. Solo tengo miedo de que me dejes¡±, dijo Samuel en voz baja. Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°?En serio? No te creo. Samuel le mostr¨® una media sonrisa, tom¨® su mano y dijo: ¡°Hablo en serio¡±. Kathleen cerr¨® los ojos. Suavemente, e habl¨®. ¡°Samuel, no te obligar¨¦ si no quieres dec¨ªrmelo. No hay necesidad de que ocultes verdad de esta manera.¡± Despu¨¦s de decir eso, se qued¨® quieta mientras reflexionaba profundamente. Sab¨ªa que todos ten¨ªan experiencias dolorosas. Como Samuel no quer¨ªa har de eso, significaba que no quer¨ªa revivirlo. E no era el tipo de persona molesta que lo obligar¨ªa a hacer eso. Samuel trag¨® saliva y dijo: ¡°No es que no quiera dec¨ªrtelo¡±. Su¡­ ¡°No tienes que hacerlo¡±, dijo Kathleen suavemente. Pronto, llegaron a Florinia Manor. Cuando el auto se detuvo, Kathleen se despert¨® y sali¨® a trompicones del auto. Samuel tambi¨¦n sali¨® y apoy¨®. ¡°Estoy bien¡±, dijo Kathleen. A pesar de eso, Samuel tom¨® su mano firmemente con su mano izquierda y camin¨® a sudo. Al entrar en mansi¨®n, le indic¨® a Mar¨ªa que preparara alg¨²n remedio para resaca. Luego, llev¨® a Kathleen al piso de arriba ya su habitaci¨®n. Inmediatamente, Kathleen se derrumb¨® sobre cama. Le dol¨ªa mucho cabeza. Al ver eso, Samuel le quit¨® los zapatos. ¡°Gracias¡±, dijo Kathleen mientras abrazaba una almohada. En ese momento entr¨® Mar¨ªa con un vaso de remedio para resaca. ¡°Se?or. Macari, les he dejado unos bocadillos en cocina para ustedes dos ¡ªle inform¨® Mar¨ªa. Kathleen hab¨ªa bebido demasiado. Si se despertara en medio de noche, definitivamente sentir¨ªa hambre. Samuel tom¨® el vaso de Mar¨ªa y le hizo un gesto de reconocimiento. Con eso, Mar¨ªa sali¨® de habitaci¨®n. ¡°Kate, despierta y bebe esto. De lo contrario, te sentir¨¢s muy mal cuando te despiertes ma?ana¡±, inst¨® Samuel mientras le pasaba el vaso a Kathleen. ¡°No quiero beberlo¡±. Kathleen neg¨® con cabeza. Sentirse borracho no era una m experiencia, despu¨¦s de todo. Con el ce?o fruncido, Samuel dej¨® el vaso y levant¨® a Kathleen de cama. Este ¨²ltimo se reclin¨® contra ¨¦l, quej¨¢ndose: ¡°No quiero beberlo¡±. Sin embargo, Samuel no cedi¨®. Sostuvo el vaso en susbios y engatus¨®: ¡°S¨¦ buena. Solo toma un sorbo. A pesar de mirada de agon¨ªa en su rostro, Kathleen finalmente tom¨® un sorbo de m gana. Samuel sonri¨®. ¡°As¨ª es. Toma, solo otro sorbo. Kathleen no tuvo m¨¢s remedio que obedecer. Finalmente volvi¨® a acostarse despu¨¦s de beber, mientras Samuel se levantaba y se iba a duchar. Aunque Kathleen quer¨ªa dormir, no pod¨ªa. Fiel a su afirmaci¨®n, el remedio para resaca ar¨® su mente. Mientras escuchaba correr el agua en el ba?o, mir¨® al techo aturdida. ?Qu¨¦ esconde Samuel? El incidente ocurri¨® cuando ¨¦l ten¨ªa cinco a?os y nadie en familia Macari lo mencion¨®. Aunque hab¨ªa perdido memoria, Kathleen pens¨® que, dado que Samuel era tan cuidadoso al respecto, no ser¨ªa apropiado que familia Macari se lo contara. ?Esto es tan frustrante! No importa, deber¨ªa dormir. No tendr¨¦ que preocuparme por nada mientras duermo. Despu¨¦s de ba?arse, Samuel sali¨® del ba?o, oliendo a menta. Pod¨ªa escuchar respiraci¨®n constante de Kathleen, una indicaci¨®n de que estaba profundamente dormida. Tumbado a sudo, Samuel atrajo hacia sus brazos. ¡°Kate, mis manos alguna vez estuvieron manchadas con sangre de mucha gente. Todos ellos merec¨ªan morir. Sin embargo, tambi¨¦n hestimado a una persona inocente, y me averg¨¹enza dec¨ªrtelo. ?C¨®mo deber¨ªa decirte que soy alguien as¨ª? susurr¨® con voz ronca. Mientras inquietud llenaba su coraz¨®n, apret¨® sus brazos alrededor de Kathleen. Esta ¨²ltima dorm¨ªa tan profundamente que ninguna de sus pbras lleg¨® a sus o¨ªdos. Al d¨ªa siguiente, Kathleen se despert¨® con un terrible dolor de cabeza. Toc¨® el espacio a sudo y sinti¨® un poco de calor persistente en ¨¦l. Samuel debe haberse levantado hace un rato. Aturdida, sali¨® de habitaci¨®n. Cuando pas¨® por el estudio, escuch¨® voces adentro. ¡°Se?or. Macari, hemos logrado rastrear a esa mujer. Despu¨¦s de a?os de investigaci¨®n, descubrimos que todav¨ªa est¨¢ viva¡±. El que haba era Tyson. ¡°?En realidad?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. Tyson asinti¨® sin pronunciar pbra. Con el ce?o fruncido, Samuel pregunt¨®: ¡°Entonces, ?d¨®nde est¨¢ e ahora?¡± ¡°Est¨¢ en Faike¡±, respondi¨® Tyson. Samuel hizo una pausa. ?Faike? Despu¨¦s de una breve pausa, Tyson continu¨®: ¡°E es Ashley Zeller, hija del due?o de Zeller Group¡±. ?Ashley Zeller? Chapter 428 Chapter 428 Esto es un mgro Fuera de habitaci¨®n, Kathleen frunci¨® el ce?o. No sab¨ªa por qu¨¦ Samuel buscaba a Ashley. No obstante, dej¨® pasar el asunto y se alej¨® de puerta. Mientras tanto, conversaci¨®n en habitaci¨®n continuaba. ¡°No hemos encontrado nada en todos estos a?os. ?C¨®mo es que de repente hay noticias sobre e ahora? Samuel se pregunt¨® en voz alta, con una mirada solemne evidente en su rostro. ¡°Esto es lo que pas¨®, Sr. Macari. Despu¨¦s de que Ashley fuera secuestrada en ese entonces, familia Zeller se mantuvo en silencio porque les preocupaba que algo le pasara a e otra vez. Tambi¨¦n prohibieron a cualquier miembro de familia difundir noticia. Se dice que Ashley qued¨® tan traumatizada al punto de perder parte de sus recuerdos. Por lo tanto, familia Zeller mantuvo el incidente en secreto por su bien. Sin embargo, alguien logr¨® desenterrar esto hace alg¨²n tiempo, lo que nos permiti¨® seguirs pistas y encontra¡±, explic¨® Tyson. Samuel asinti¨®. ¡°Es bueno que est¨¦ viva¡±. De lo contrario, se sentir¨ªa culpable por el resto de su vida. ¡°Se?or. Macari, tengo otro dato. Tyson hizo una pausa antes de continuar: ¡°Ashley es sobrina de Luna Zeller. La primera es muy favorecida por familia Zeller ya que sus padres tuvieron en sus a?os de oto?o¡±. ¡°Lo tengo. Le debo por este incidente, despu¨¦s de todo. No importa de qui¨¦n sea sobrina¡±, dijo Samuel con calma. ¡°?Necesito informar a Sra. Macari sobre esto?¡± Sacudiendo cabeza, Samuel aconsej¨®: ¡°No hay necesidad por ahora¡±. ¡°Est¨¢ bien. Lo entiendo¡±, dijo Tyson, moviendo cabeza. ¡°No dejes que nadie sepa de esto¡±, record¨® Samuel con voz profunda. Una vez m¨¢s, Tyson asinti¨®. No hab¨ªa forma de que le contara a nadie sobre esto. Despu¨¦s de un rato, los dos hombres salieron juntos del estudio. Cuando Samuel regres¨® al dormitorio, Kathleen no estaba por ninguna parte. Inmediatamente volvi¨® a salir y baj¨®s escaleras. Kathleen estaba sentada junto a mesa deledor, desayunando tranqumente. ¡°?Estas despierto?¡± Samuel pronunci¨® mientras caminaba hacia e. Kathleen simplemente asinti¨® sin decir nada. ¡°?Te duele cabeza?¡± Samuel pregunt¨® preocupado. ¡°S¨ª.¡± Tomando un sorbo de su jugo, Kathleenent¨®: ¡°Te doler¨ªa cabeza si bebieras tambi¨¦n¡±. Sus pbras divirtieron a Samuel. ¡°?No me prohibiste beber?¡± ¨¦l hab¨ªa escuchado bien y se hab¨ªa abstenido totalmente del alcohol. En respuesta, Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Samuel se sent¨®, estudi¨¢nd cuidadosamente. Al darse cuenta de que no hab¨ªa cambios visibles en su estado de ¨¢nimo, supuso que se hab¨ªa olvidado de noche anterior. Mientras Kathleen¨ªa con indiferencia, son¨® su tel¨¦fono. ¡°?H?¡± e dijo en el tel¨¦fono. La voz emocionada de Federick lleg¨® desde el otro extremo de l¨ªnea. ¡°Kate, soy yo. ?Est¨¢s en el hospital hoy? Te visitar¨¦ con Madeline. Tengo algo urgente que decirte. ?Algo urgente? ¡°Est¨¢ bien¡±, coincidi¨® Kathleen al instante. ¡°Ir¨¦ al hospital y te esperar¨¦ all¨ª¡±. ¡°De acuerdo.¡± Despu¨¦s de eso, Federick cort¨® mada y Kathleen colg¨® su tel¨¦fono. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± pregunt¨® Samuel. ¡°Federick quiere verme por algo urgente. Dijo que viene con Madeline. No s¨¦ qu¨¦ pas¨®¡±, dijo Kathleen con el ce?o fruncido. ¡°Te pa?o al hospital¡±. Kathleen lo mir¨® de soyo y brome¨®: ¡°Est¨¢s a mido todo el tiempo. ?Est¨¢s renunciando a tu empresa ahora? Samuel mir¨® fijamente. ¡°Si sigues haciendo esto, tus empleados podr¨ªan acusarme de seducirte y evitar que vayas a trabajar¡±, argument¨® Kathleen. ¡°No necesitas venir conmigo. Estar¨¦ bien por mi cuenta.¡± Despu¨¦s de todo, ahora era una adulta. Samuel frunci¨® losbios y se rindi¨®. ¡°Est¨¢ bien¡±. ¡°?Adi¨®s!¡± Kathleen le dio un beso en meji y le record¨®: ¡°Ten cuidado con tu mu?eca¡±. En un instante, el nerviosismo que Samuel hab¨ªa estado sintiendo toda noche se disip¨® debido a su i¨®n. ¡°De acuerdo. Ahora me voy a trabajar.¡± Despu¨¦s de besar susbios suavemente, se puso de pie y sali¨®. Tyson ya estaba esperando en el auto afuera. Sin Samuel, Kathleen suspir¨® aliviada. Termin¨® suida y se cambi¨® de ropa antes de dirigirse al hospital. Inmediatamente despu¨¦s de llegar a su oficina, Federick entr¨® con Madeline. ¡°Por favor, si¨¦ntense¡±, dijo Kathleen cort¨¦smente. ¡°?Qu¨¦ asunto urgente es el que los trajo aqu¨ª?¡± Federick parec¨ªa animado, por lo que supuso que no era algo malo. ¡°Kate. Madeline¡­ ?Madeline ha cambiado! Federick espet¨® emocionado. ?Cambi¨®? Kathleen desvi¨® mirada hacia Madeline y pregunt¨® con desconcierto: ¡°?De qu¨¦ manera?¡± ¡°Milisegundo. Kate ¡ªm¨® Madeline con dulzura. Kathleen se qued¨® hda. La ni?a sol¨ªa ma Katie. ¡°?Que esta pasando?¡± Kathleen estaba perpleja. ¡°Milisegundo. Kate, he vuelto a normalidad¡±, explic¨® Madeline con una sonrisa. ?Devuelto¡­ a normalidad? Al escuchar esas pbras, Kathleen mir¨® a Madeline de arriba abajo. ¡°?Est¨¢s curado del autismo?¡± ¡°Pap¨¢ me llev¨® a un chequeo esta ma?ana. Mis s¨ªntomas son muy leves ahora. El m¨¦dico dijo que puedo curarme si sigo tomando medicamentos y recibiendo tratamiento¡±. Emocionada, Kathleen abraz¨® a Madeline. ¡°?Esta es una gran noticia!¡± Federick se sec¨®s l¨¢grimas y dijo: ¡°?No es esto una bendici¨®n disfrazada?¡± ¡°?Est¨¢!¡± Kathleen sonri¨®. Solt¨® a Madeline y sostuvo el rostro de esta ¨²ltima con ambas manos. Madeline ten¨ªa ahora trece a?os, casi en plenitud de su juventud. Federick estaba muy preocupado por e antes, pero afortunadamente, se recuper¨®. Estaba tan emocionado queenz¨® a derramar l¨¢grimas de alegr¨ªa. ¡°En ese entonces, incluso pens¨¦ en pedirte que cuidaras de Madeline cuando su abu y yo ya no estemos¡±. Los ojos de Madeline tambi¨¦nenzaron a enrojecerse en ese punto. Cuando Federick y su madre se divorciaron, ¨¦l a¨²n era joven. Podr¨ªa haber salido con otra persona, pero no lo hizo. En cambio, se dedic¨® a cuidar de Madeline. Sentada aldo de Federick, Madeline not¨® que le hab¨ªa crecido mucho cabello nco. No se pod¨ªa negar que hab¨ªa envejecido mucho. ¡°Gracias, pap¨¢¡±, dijo Madeline entre l¨¢grimas. Para entonces, Federick estaba llorando desconsdamente, y a Kathleen le doli¨® ver eso. E le dio unas palmaditas en el hombro y lo consol¨®: ¡°Federick, esto es algo bueno¡±. ¡°Lo s¨¦¡±, grit¨® Federick. ¡°Yo estoy feliz. ?Estoy m¨¢s que feliz! ?Si tan solo pudiera, dejar¨ªa que todos en este mundo supieran estas buenas noticias!¡± Kathleen entendi¨® muy bien sus sentimientos. Federick luego dijo: ¡°Kate, dentro de unos d¨ªas ser¨¢ el cumplea?os de Madeline. Quiero hacerle una gran fiesta de cumplea?os. Acu¨¦rdate de venir con Samuel. ¡°Bien, seguro.¡± Limpi¨¢ndoses l¨¢grimas, Federick se puso de pie. Entonces nos iremos primero. Mi mam¨¢ todav¨ªa nos est¨¢ esperando en casa¡±. ¡°Est¨¢ bien. ?Te veo pronto!¡± Despu¨¦s de pa?arlos fuera del hospital, Kathleen se qued¨® junto a entrada, observandos figuras que sal¨ªan. En ese momento, Gemma sali¨® corriendo a toda prisa. ¡°Kate, escuch¨¦ que¡ª¡± Antes de que pudiera continuar, Kathleen abraz¨® y se ri¨® con ganas. Gemma entendi¨® de inmediato. Abraz¨® a Kathleen con fuerza y dijo con voz temblorosa: ¡°Esta es una gran noticia. ?Esta es una noticia maravillosa!¡± ¡°?Lo s¨¦!¡± Kathleen estaba a punto de estar en l¨¢grimas. ¡°?Esto es un mgro!¡± ¡°Siento que nada me puede hacer m¨¢s feliz que esto¡±, dijo Gemma con los ojos enrojecidos. Las dos mujeres expresaron su emoci¨®n por un rato antes de soltarse. Tomando mano de Gemma, Kathleenent¨®: ¡°Esta es una buena noticia, pero estar¨¢s igual de feliz cuando Richard te proponga matrimonio¡±. ¡°Ni siquiera lo menciones¡±. Gemma de repente hizo un puchero. ¡°No s¨¦ por qu¨¦, pero ha estado extremadamente cado despu¨¦s de propuesta. Mi hermano est¨¢ dejando dedo lentamente su prejuicio hacia Richard. Ahora, Richard es el que se queda en el mismo lugar y no progresa¡±. Chapter 429 Chapter 429 rompi¨® su promesa Kathleen se sorprendi¨® porque el Richard que conoc¨ªa no parec¨ªa ser esa persona. ¡°¨¦l puede tener razones para hacerlo¡±, consol¨®. ¡°Ha pasado un a?o desde que me propuso matrimonio¡±. Gemma se sinti¨® impotente. ¡°Olv¨ªdalo. Me siento molesto cada vez que lo menciono. Voy a volver al trabajo. Kathleen camin¨® junto a e. ¡°Tal vez, puedes preguntarle¡±. ¡°Tengo miedo de que el resultado sea malo si lo hago¡±. Gema baj¨® cabeza. ¡°Kate, tengo miedo de que terminemos por esto¡±. Kathleen tom¨® mano de Gemma y consol¨®: ¡°No pienses demasiado en esto. Richard siempre ha sido confiable, as¨ª que supongo que tiene sus razones. ?Por qu¨¦ no le das un poco m¨¢s de tiempo? ¡°Est¨¢ bien.¡± Este ¨²ltimo asinti¨®, aunque un poco confundido. ¡°?Cu¨¢nto tiempo debo darle, sin embargo? ¡°Esto depende de ti¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Despu¨¦s de todo, tolerancia y resistencia de todos hacia este asunto son diferentes¡±. Kate, ?y si fueras t¨²? Gemma pregunt¨® con curiosidad. ¡°Yo¡­¡± Kathleen hizo una pausa por un momento antes de continuar, ¡°Si me encontrara con algoo esto, supongo que estar¨ªa en el mismo estado que t¨²¡±. Gemma mir¨® hacia mujer. ¡°?No os reconciliasteis t¨² y Samuel ya? ?Por qu¨¦ siento que algo pas¨® entre ustedes dos? ¡°Bueno no exactamente.¡± Kathleen esboz¨® una media sonrisa. ¡°Sin embargo, todos tienen problemas que no puedenpartir ni siquiera con sus seres queridos. Por lo tanto, debemos darles tiempo para decidir si quieren dec¨ªrnoslo¡±. ¡°Kate, pareces haber vuelto a tu yo pasado¡±,ent¨® Gemma mientras miraba a Kathleen. ?Mi yo pasado? ¡°?C¨®mo era yo antes?¡± este ¨²ltimo pregunt¨® con amargura. ¡°Soportar¨ªas muchas cosas en nombre del amor. Es exactamenteo eres en este momento¡±. ¡°Me sent¨ªa frustrado cuando soportaba algo en ese entonces. Sin embargo, ahora es diferente porque mi tolerancia se debe a madurez¡±, explic¨® Kathleen. ¡°La gente cambia, despu¨¦s de todo¡±. Despu¨¦s de todo, e tampoco era del tipo que le contar¨ªa inmediatamente a Samuel si ten¨ªa un secreto. Gema asinti¨®. ¡°Verdadero. Todo el mundo cambia. Kathleen sonri¨®. ¡°No tenemos nada que hacer por noche, as¨ª que ?por qu¨¦ no salimos y tomamos una copa?¡± Sin embargo, Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Ya he estado bebiendo durante dos noches seguidas. Siento que mi cabeza va a explotar¡±. Gema sonri¨® levemente. ¡°?Est¨¢s tratando de ahogar tus penas con alcohol?¡± ¡°Eso no es.¡± ¡°Est¨¢ bien, entonces¡±, respondi¨® Gemma con un suspiro. Despu¨¦s de dudar, Kathleen agreg¨®: ¡°Puedo pa?arte si realmente quieres ir¡±. ¡°?En realidad?¡± La expresi¨®n de Gemma se ilumin¨® de inmediato. ¡°Mmm¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Puedo lidiar con un dolor de cabeza. Tu estado de ¨¢nimo es m¨¢s importante¡±. ¡ªGracias ¡ªgorje¨® Gemma. ¡°Ir¨¦ a verte una vez que est¨¦s fuera del trabajo¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. Cuando Samuel sali¨® del trabajo, recibi¨® una mada de Kathleen justo despu¨¦s de salir de su oficina. ¡°Acabo de salir del trabajo y voy a recogerte¡±, dijo suavemente. ¡ªNo hay necesidad ¡ªmurmur¨® Kathleen. Voy a cenar con Gemma esta noche. Tomar¨¦ un taxi de regreso despu¨¦s de que hayamos terminado. ¡°?Ad¨®nde vas a cenar?¡± Samuel pregunt¨® con voz profunda. Puedo ir a buscarte. ¡°No hay necesidad.¡± Kathleen se sinti¨® avergonzada. Despu¨¦s de todo, no hab¨ªa manera de que pudiera decirle al hombre que iba a salir a beber. ¡°Puedes irte a casa primero¡±. Luego, r¨¢pidamente colg¨® mada. Samuel se qued¨® sin pbras. Tyson not¨® el cambio de expresi¨®n del hombre y pregunt¨®: ¡°Sr. Macari, ?qu¨¦ pas¨®? ¡°E debe estar loca¡±. La voz de Samuel era ronca. ?Enojado? N?velDrama.Org holds ? this. ¡°Mira d¨®nde cenar¨¢n Kate y Gemma esta noche¡±, orden¨® Samuel con frialdad. ¡°Entiendo.¡± Tyson asinti¨®. Gemma fue quien decidi¨® ubicaci¨®n esta vez. Cuando Kathleen sigui¨® a Gemma al bar, se dio cuenta de que esta ¨²ltima deb¨ªa ser una visitante frecuente, porque incluso el cantinero reconoci¨®. Al llegar a su puesto, Gemma pidi¨® una tonda de cerveza. Por lo que parec¨ªa, parec¨ªa que no se ir¨ªa a casa sin emborracharse. Kathleen pronto se dio cuenta de que estaba all¨ª solo para serviro apoyo, ya que forma de beber de Gemma era mucho mejor que de e. Gemma termin¨® casi toda cerveza de mesa, sin siquiera detenerse a chocar cerveza a medio terminar que ten¨ªa en mano con Kathleen. Pronto, se emborrach¨®. ¡°Kate, ?por qu¨¦ soy tan cobarde?¡± Gemma murmur¨® en su estado de ebriedad. ¡°Todo porque hemos estado juntos por un par de a?os, no me atrevo a cuestionarle lo que est¨¢ pasando. En cambio, escondo todo en mi coraz¨®n por miedo a perderlo. ?Las citas no deber¨ªan ser rjantes y felices? ?Por qu¨¦ deber¨ªa hacerme esto a m¨ª mismo? Kathleen no supo c¨®mo responder a eso. ¡°No quiero admitirlo, pero tengo miedo de no poder encontrar a alguien mejor que ¨¦l. He estado con ¨¦l durante mucho tiempo y tambi¨¦n me estoy haciendo mayor. Aunque lo amo, debo admitir que es mi culpa que est¨¦ perdiendo confianza en esta rci¨®n¡±. Los ojos de Gemma estaban rojos. ¡°?Qu¨¦ debo hacer, Kate?¡± Justo despu¨¦s de decir eso, se dej¨® caer sobre mesa. Kathleen se sent¨® a sudo con un suspiro y tambi¨¦n se tumb¨® en mesa. Cuando apart¨® el cabello de Gemma, se dio cuenta de que esta ¨²ltima estaba llorando. Kathleen se sinti¨® angustiada. ¡°Si realmente no puedes soportarlo, deber¨ªas preguntarle¡±. ¡°Tengo miedo de que ¨¦l no est¨¦ preparado para eso todav¨ªa y se sienta irritado y rompa conmigo si sigo preguntando. ?Sab¨ªas que no lo he visto en un mes? ?Es tan malo? Despu¨¦s de renunciar al hospital, Richard se hab¨ªa ocupado desde entonces. Cuando Gemma pregunt¨®, ¨¦l le dijo que estabaenzando un negocio. Sin embargo, e no sab¨ªa qu¨¦ estaba haciendo exactamente. Kathleen no sab¨ªa c¨®mo aconsejar a mujer. Despu¨¦s de todo, depend¨ªa de Gemma decidir sus pr¨®ximos pasos. ¡°?Vas a dejarte sufrir, entonces?¡± Kathleen pregunt¨® suavemente. Gema frunci¨® losbios. ¡°Tengo sensaci¨®n de que voy a romper pronto¡±. Kathleen suspir¨® y acarici¨® suavemente cabeza de Gemma. ¡°Estar¨¢ bien. No es malo romper antes si Richard y t¨² no est¨¢is destinados a estar juntos. Gema asinti¨®. ¡°?Sigamos bebiendo y emborrach¨¢ndonos!¡± Kathleen choc¨® su vaso con el de mujer. En ese momento, Gemma se incorpor¨® y sigui¨® bebiendo. Mientras tanto, estaba empezando a llover afuera. Samuel estaba sentado en el auto y observaba en silencio entrada del bar. Aunque sab¨ªa que Kathleen estaba dentro, no entr¨® para molesta. Sab¨ªa que necesitaba darle su espacio. Alrededor des diez y media, Kathleen sali¨® tambale¨¢ndose del bar mientras sosten¨ªa a Gemma. Aunque quer¨ªa mar a un taxi, no pudo conseguir uno porque lluvia era demasiado fuerte. ¡°H, ustedes dos. ?Necesitas ayuda?¡± pregunt¨® un hombre de aspecto grasiento acerc¨¢ndose a ellos. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°No.¡± ¡°Sin embargo, ustedes dos parecen borrachos. ?Por qu¨¦ no los env¨ªo a ustedes dos de vuelta a casa? Despu¨¦s de decir eso, el hombre extendi¨® su mano. ¡°?Pi¨¦rdase!¡± Kathleen rugi¨®. ?Por qu¨¦ no echas un vistazo a qui¨¦n soy? ?C¨®mo te atreves a intentar hacer un movimiento conmigo? Al escuchar eso, el hombre se sinti¨® disgustado. En ese momento, un paraguas negro apareci¨® sobre cabeza de Kathleen. Cuando vio figura oscura y borrosa frente a e, frunci¨® el ce?o moment¨¢neamente. Samuel mir¨® al hombre que se preparaba para hacer un movimiento. ¡°?Ya no quieres tus manos?¡± La expresi¨®n del hombre cambi¨® cuando not¨® a Samuel, e inmediatamente sali¨® corriendo temeroso. Samuel apoy¨® instant¨¢neamente a Kathleen. ¡°Bebiste de nuevo¡±. Tyson tambi¨¦n se acerc¨® y ayud¨® a Gemma a subir al auto. Kathleen agarr¨® el cuello de Samuel con ambas manos. ¡°Me dijiste que nunca me enga?ar¨ªas, y aun as¨ª lo hiciste. Samuel Macari, rompiste tu promesa¡±. Chapter 430 Chapter 430 ?No me odias? ¡°T¨²¡­¡± La voz de Samuel era extremadamente ronca. ¡°?Recordaste algo?¡± Kathleen empez¨® a aflojar el agarre de su cuello. ¡°?Es eso importante?¡± Sus ojos se oscurecieron. ¡°?Por supuesto!¡± E resopl¨®, lentamente recuperando sobriedad mientras el viento fr¨ªo soba contra su rostro. ¡°?Tienes miedo de que mis recuerdos se recuperen, Samuel?¡± Samuel no respondi¨®, simplemente mir¨® fijamente. Mentir¨ªa si dijera que no. ¡°No importa. Ya no te obligar¨¦ m¨¢s ¡ªdijo Kathleen con tristeza¡ª. ¡°Vamos a casa.¡± Justo despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta. De repente, Samuel abraz¨® por detr¨¢s mientras a¨²n sosten¨ªa el paraguas con una mano. ¡°Te responder¨¦¡±. E frunci¨® el ce?o. ¡°Est¨¢ bien si es demasiado para ti¡±. Ya no deseaba saber. ¡°Vamos a entrar en el coche primero. Es un poco inc¨®modo para m¨ª har aqu¨ª¡±, le record¨® Samuel que su mu?eca a¨²n no se hab¨ªa recuperado. Baj¨® cabeza para mirar mano derecha en su cintura, colocando suavemente su mano sobre e. ¡°De acuerdo.¡± Cuando subieron al auto, Samuel encendi¨® el aire acondicionado, temiendo que e se enfermara. Kathleen se masaje¨®s sienes doloridas. ¡°?Cu¨¢nto recuerdas?¡± pregunt¨® con voz ronca. ¡°Poco. Sin embargo, todos ellos son recuerdos de tistim¨¢ndome. El hombre trag¨® saliva. Por cierto. Si mal no recuerdo, no tenemos muchos momentos dulces juntos. ¡°?No me odias?¡± pregunt¨® sombr¨ªamente. Kathleen respondi¨® impotente: ¡°?De qu¨¦ sirve hacerlo?¡± Samuel se qued¨® en silencio. Agreg¨® lentamente: ¡°Aunque recuper¨¦ mis recuerdos, no me olvid¨¦ del presente. ?C¨®mo lo pongo? Bueno, creo que es suficiente castigo para ti. Despu¨¦s de todo, yo tambi¨¦n estar¨ªa exhausto si continu¨¢ramos de esta manera. Simplemente no quiero ques cosas vuelvan aplicarse¡±. ¨¦l tom¨® su mano. ¡°No te lo ocult¨¦ a prop¨®sito¡±. ¡°Entiendo. Todos tienen sus propios secretos que no pueden contar¡±. Como ¨¦l no quer¨ªa mencionarlo, e tampoco lo obligar¨ªa. En ese momento, Samuel cambi¨® de tema. ¡°Cuando me secuestraron, una ni?a peque?a me ayud¨® a escapar. Sin embargo, e no lo logr¨® mientras intent¨¢bamos huir y fue asesinada por esas personas¡±. Kathleen estaba at¨®nita. ?Delicado? ¡°Deber¨ªa habe protegido¡±, se atragant¨®. ¡°Por lo tanto, siempre me sent¨ª en deuda con e, pero ni siquiera sab¨ªa qui¨¦n era. Cuando regres¨¦ a casa, inmediatamente le ped¨ª a mi padre que salvara. Sin embargo, sangre fue todo lo que encontramos al llegar all¨ª. No vimos a nadie, y mucho menos el cad¨¢ver de ni?a. He contratado gente para investiga todos estos a?os, y no hace mucho, descubr¨ª que su apellido es Zeller. Ashley Zeller. E es sobrina de Luna. No esperaba que e todav¨ªa estuviera viva¡±. Perpleja, e pregunt¨®: ¡°?En serio?¡± Samuel asinti¨®. ¡°Escuch¨¦ que familia Zeller ten¨ªa miedo de que volviera a estar en peligro, por lo que ha estado viviendo bajo el radar¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°?No es genial? No necesitas sentirte tan culpable si e todav¨ªa est¨¢ viva¡±. ¡°Mm. Solo tengo miedo de que te importe su rci¨®n con Luna. E se encogi¨® de hombros. ¡°Lo que sea. E no es que me hizo da?o. Despu¨¦s de todo, soy alguien que sabe distinguir entre gratitud y el rencor. Para e, el benefactor de Samuel tambi¨¦n era suyo. Samuel mir¨® y murmur¨®: ¡°?De verdad no est¨¢s enojada?¡± ¡°?Crees que me enfadar¨ªa tan f¨¢cilmente?¡± pregunt¨® Kathleen disgustada. ¡°Tengo bastante buen temperamento si lo digo yo mismo¡±. Se ar¨® garganta. ¡°S¨ª, lo haces¡±. De hecho, parec¨ªa ser todo lo contrario a e en este momento. ¡°Vamos a casa. Me duele cabeza.¡± E se apoy¨® en el asiento. Al escuchar eso, Samuel m¨® al conductor que estaba afuera para que encendiera el auto. Cuando llegaron a casa, lluvia hab¨ªa dejado de llover. El aire era fresco y ten¨ªa una fragancia de tierra. Despu¨¦s de salir del auto, el d¨²o entr¨® a mansi¨®n y subi¨® a su habitaci¨®n. Kathleen se quit¨® los zapatos y se prepar¨® para dormir as¨ª, sin energ¨ªa para hacer nada m¨¢s. Samuel ayud¨® a arropa. Cuando acarici¨® su rostro, susbios se curvaron en una sonrisa. Tal vez, esto no es malo para empezar. Al d¨ªa siguiente, Kathleen se despert¨® temprano y se prepar¨® brevemente antes de bajars escaleras. Samuel estaba desayunando en eledor. Despu¨¦s de saludarlo, se sent¨® mientras Mar¨ªa tra¨ªa el desayuno. Luego,enz¨® aer lentamente. ¡°?A qu¨¦ hora es conferencia de tolog¨ªa?¡± pregunt¨® con curiosidad. ¡°Diez en punto¡±, respondi¨®. ¡°No hay necesidad de apresurarse.¡± Mir¨® el reloj y se dio cuenta de que en ese momento erans nueve de ma?ana. Llegar¨ªan justo a tiempo si partieran de aqu¨ª. Hoy ver¨ªa a Trevor. Mientras Kathleen beb¨ªa ayer, todav¨ªa le dol¨ªa cabeza. Por lo tanto, tom¨® un analg¨¦sico despu¨¦s de terminar el desayuno. Samuel mir¨®. ¡°?Por qu¨¦ sigues bebiendo cuando sabes que tu cuerpo no puede soportarlo?¡± ¡°Algo pas¨® entre Gemma y Richard, as¨ª que solo estoy apoyandoo su amiga¡±, respondi¨® e. ¡°?No pa?ar¨¢s a tus amigos cuando se sientan deprimidos?¡± ¡°No son as¨ª cuando est¨¢n de mal humor¡±, respondi¨® rotundamente. N?velDrama.Org holds ? this. Kathleen se qued¨® sin pbras. Despu¨¦s de salir de mansi¨®n, subieron al auto. Reflexionando por un momento, decidi¨® preguntar: ¡°?Qu¨¦ le pas¨® exactamente a Richard? ?Por qu¨¦ est¨¢n tan mals cosas entre ¨¦l y Gemma? ¡°Yo tampoco estoy seguro¡±. Samuel neg¨® con cabeza. Estaba diciendo verdad, porque de hecho no ten¨ªa ni idea al respecto. Kathleen lenz¨® una mirada desde?osa. ¡°?C¨®mo puedes ser tan indiferente con tus amigos?¡± ¡°Est¨¢s enojado porque no puedes sacar nada de m¨ª¡±. Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido, sin importarle que ¨¦l expusiera. Despu¨¦s de pensarlo un momento, Samuelent¨®: ¡°Tratar¨¦ de averiguarlo una vez que termine conferencia¡±. ¡°?Recuerda lo que dijiste!¡± Sus ojos briron. ¡°Yo no te obligu¨¦ a hacerlo¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. ?Por qu¨¦ creo que me est¨¢ envolviendo m¨¢s y m¨¢s fuerte alrededor de su dedo me?ique? ¡°No es un problema para m¨ª ayudarte, pero ?qu¨¦ beneficios puedes ofrecerme?¡± Samuelenz¨® a negociar con e. ¡°?De verdad quieres que te d¨¦ algo a cambio?¡± Kathleen lo encontr¨® inaceptable. Una sonrisa se desliz¨® por su rostro. ¡°As¨ª es.¡± En eso, e se qued¨® sin pbras. ¨¦l sonri¨® cuando vio que su rostro se sonrojaba por sus bromas. ¡°Estoy bromeando.¡± ¡°Bueno, no es gracioso¡±. Kathleen resopl¨® con frialdad. Pronto, llegaron a conferencia de tolog¨ªa. Despu¨¦s de que el d¨²o sali¨® del auto, Kathleen entr¨® al lugar mientras sosten¨ªa el brazo de Samuel. Hab¨ªa un buen n¨²mero de invitados que asistieron, y el ambiente era muy animado. Naturalmente, persona que m¨® m¨¢s atenci¨®n fue Samuel. Despu¨¦s de todo, Macari Group era principal empresa especializada en inteligencia artificial. Cuando Kathleen y Samuel aparecieron de mano,s espionesenzaron a vr nuevamente. ¡°Est¨¢n juntos de nuevo. Me pregunto cu¨¢nto durar¨¢n esta vez. ¡°?De ninguna manera van a durar mucho!¡± ¡°?Pero parecen una pareja hecha en el cielo!¡± ¡°?A qui¨¦n le importa si se ven bien juntos? ?Un matrimonio sin amor acabar¨¢ en desastre!¡±. ¡°?Por qu¨¦ eres tan hostil con ellos?¡± Despu¨¦s de todo, soy fan de Kathleen. Kathleen y Samuel se dirigieron a primera f de asientos. Todos los que podr¨ªan estar sentados all¨ª deben tener un cierto estatus. Mientras Kathleen se sentaba junto a Samuel, otra persona se sentaba al otrodo. La persona era un anciano de pelo gris que sosten¨ªa un bast¨®n. A pesar de su edad, ten¨ªa un brillo brinte en sus ojos. Si Kathleen no se equivocaba, deber¨ªa ser Trevor. Chapter 431 Chapter 431 Samuel se acerc¨® con Kathleen y se sentaron al mismo tiempo. Trevor estaba listo para saludarlos, pero Samuel lo ignor¨® porpleto y dio el primer paso. El objetivo principal de conferencia tol¨®gica esta vez fue que gente escucharas ideas de otros actores de industria. Kathleen no estaba familiarizada con este campo. Samuelenz¨® a explicar con voz profunda: ¡°No te fuerces. Nadie realmente presentar¨¢ sus resultados. De hecho, es posible que incluso propongan algunas suposiciones poco realistas y luego insistan en que han hecho investigaci¨®n¡±. Kathleen respondi¨®: ¡°?No es eso solo hacer promesas vac¨ªas?¡± ¡°Bueno, cualquier idea que digan aqu¨ª podr¨ªa ser arrebatada f¨¢cilmente por otrospetidores para su propia Kathleen se qued¨® desconcertada. ¡°?Exactamente qu¨¦ tan inseguros son? Sus hazgos tendr¨¢n que ser anunciados tarde o temprano¡±. ¡°Cuando se trata de tolog¨ªa e innovaci¨®n, el tiempo es dinero¡±, dijo Samuel rotundamente. ¡°Si alguien m¨¢s ha giado y perfionado tus ideas antes que t¨², realmente no puedes defenderte¡±. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Kathleen suspir¨®. ¡°Supongo que estas en lo correcto.¡± E estaba en el negocio farmac¨¦utico, y eran campos muy diferentes. ¡°A continuaci¨®n, demos bienvenida al se?or Samuel Macari¡±, dijo el presentador en el escenario. Sorprendida, Kathleen mir¨® de soyo a Samuel: ¡°Oh, vas a dar un discurso hoy¡±. ¡°As¨ª es.¡± Samuel asinti¨®. Se puso de pie y camin¨® hacia el escenario. Kathleen lo observ¨® mientras se alejaba con calma, admiraci¨®n ondndo a trav¨¦s de e. Samuel era realmente atractivo. Era encantador y animado. Cualquier mujer se enamorar¨ªa de ¨¦l. E vino aqu¨ª con ¨¦l, sin embargo, otras mujeres a¨²n no pudieron resistirse a acercarse a ¨¦l. Kathleen suspir¨® para sus adentros. Se sent¨ªa bastante insegura,o si se estuviera enamorando por primera vez otra vez. Mientras miraba a Samuel y escuchaba su discurso, estaba bastante cautivada. Su discurso no fue exactamentergo, pero lo queparti¨® fue bastante pr¨¢ctico. Despu¨¦s de terminar su discurso, volvi¨® a sentarse junto a Kathleen. Kathleen pregunt¨® con curiosidad: ¡°Acabas de decir que nadie es realmente honesto aqu¨ª, por temor a ser giado¡±. Samuel se ri¨®. ¡°Macari Group tiene nuestra propia marca de confianza¡±. Multa. La conferencia finalmente termin¨® y Samuel y Kathleen se pusieron de pie. ¡°Se?or. Macari¡±, Trevor finalmente lo m¨®. Samuel se volvi¨® hacia ¨¦l. ¡°Viejo se?or Hoover, ?en qu¨¦ puedo ayudarlo?¡± Trevor mir¨® sin pesta?ear a Samuel. ¡°Me pregunto si tienes nes para una cboraci¨®n¡±. ¡°Grupo Macari nunca ha cooperado con otros en este campo¡±, lo rechaz¨® Samuel con frialdad. Macari Group siempre ha realizado su investigaci¨®n y desarrollo de forma independiente. La cooperaci¨®n se extendi¨® solo cuando ambas partes no ten¨ªan fondos suficientes o carec¨ªan de mano de obra. Sin embargo, Macari Group fue diferente. Samuel ten¨ªa dinero y mano de obra. Las personas que trabajaban para ¨¦l estaban muy bien pagadas, por lo que estaba seguro de que no ser¨ªan robadas. Trevor sonri¨® significativamente. ¡°?Por qu¨¦ no se toma un tiempo para pensarlo, Sr. Macari? Escuch¨¦ que quer¨ªa involucrarse en drones, pero tiene problemas con el sistema. Tengo algunas buenas personas trabajando debajo de m¨ª. Ellos podr¨ªan ser capaces de ayudarte. La expresi¨®n de Samuel se oscureci¨®. ¡°Su informaci¨®n es bastante precisa, viejo se?or Hoover¡±. Solo tengo esa intenci¨®n hasta ahora. A¨²n no se ha hecho ninguna propuesta. ¡°Entonces, ?no lo considerar¨¢, Sr. Macari?¡± Trevor sonri¨®. Samuel lo mir¨® con severidad. ¡°Eso no es necesario.¡± Sin esperar que Samuel a¨²n lo rechazara, Trevor pens¨® que era hora de que ¨¦l jugara su carta de triunfo. ¡°?T¨ªo Trevor!¡± Una hermosa mujer entr¨® desde afuera. Cuando Samuel mir¨® de reojo, sus ojos se abrieron en estado de shock. Kathleen supuso r¨¢pidamente que mujer era Ashley, salvadora de Samuel. Kathleen apret¨® los pu?os con esperanza de que nada saliera mal. ¡°Ashley, est¨¢s aqu¨ª¡±. Trevor le dedic¨® una sonrisa significativa. Ashley asinti¨®. ¡°El tr¨¢fico era malo. ?Llegu¨¦ tarde?¡± ¡°Te perdiste el discurso del se?or Macari. ?Fue fascinante!¡± exm¨® Trevor. Suspirando, Ashley se dio vuelta para mirar a Samuel. ¡°Disculpe, se?or Macari. De hecho, soy un reportero. ?Puedo entrevistarte?¡± Al ver que e no mencion¨® una pbra sobre su encuentro anterior, Samuel respondi¨®: ¡°ro¡±. ¡°?Eso es genial!¡± Ashley dijo alegremente. Kathleen enarc¨® una ceja. En el pasado, Samuel nunca aceptaba entrevistas. Aparentemente, era diferente cuando petici¨®n hac¨ªa el salvador. ¡ªTe esperar¨¦ en el sal¨®n ¡ªdijo rotundamente. ¡°?Est¨¢ bien!¡± Ashley estaba en luna. Samuel envolvi¨® su brazo alrededor de los hombros de Kathleen y se fue. Pronto, llegaron al sal¨®n. Kathleen procedi¨® a burse de ¨¦l: ¡°Yo tambi¨¦n soy tu salvador. ?Por qu¨¦ no eres m¨¢s amable conmigo? Samuel se quit¨® chaqueta. ¡°?No soy lo suficientemente amable contigo? Sra. Johnson, incluso le he confiado mi vida¡±. Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido. Samuel sonri¨® al darse cuenta de sus celos. No pasa nada entre nosotros. ?Por qu¨¦ te preocupas tanto?¡± Kathleen permaneci¨® en silencio. E hab¨ªa visto una parte justa de c¨®mo se desarror¨ªa esto. ¡°Puede asistir a entrevista solo. Voy a salir a tomar aire fresco. Con eso, se dio vuelta y se fue. Samuel frunci¨® el ce?o y le indic¨® al guardaespaldas que siguiera. Kathleen no fue muy lejos; e estaba cerca. En ese momento, un guardaespaldas se le acerc¨®. ¡°Milisegundo. Johnson, al se?or Hoover le gustar¨ªa verlo. Kathleen enarc¨® una ceja. ¡°Dirige el camino¡±. El guardaespaldas luego condujo a otro sal¨®n. Trevor estaba tomando caf¨¦ cuando llegaron. Cuando Kathleen entr¨® en habitaci¨®n, sus ojos se encontraron. Kathleen y Trevor se ve¨ªan igualmente tranquilos y serenos. ¡°Milisegundo. Johnson, t¨®malo con calma. Tome asiento¡±, dijo Trevor. Kathleen no se movi¨®. ¡°Solo tengo una pregunta.¡± ¡°Continuar.¡± Trevor arque¨® una ceja. ¡°?Sabes qui¨¦n soy?¡± e cuestion¨® en un tono hdo. ¡°Hago. Eres nieta de Frances ¡ªrespondi¨® Trevor con indiferencia. ¡°Puede que estemos rcionados por sangre, pero no tengo intenci¨®n de admitirlo, Sra. Johnson¡±. ?Bueno! Lo est¨¢s pensando demasiado. No quiero hacer eso tambi¨¦n. Solo quiero preguntarte sobre tu opini¨®n sobre separaci¨®n de Granny y mi madre debido a Luna y H¨¦ctor¡±, dijo Kathleen con frialdad. ¡°Compart¨ª un pasado con Frances, pero eso es, despu¨¦s de todo, en el pasado¡±, dijo Trevor con muy poca emoci¨®n. ¡°Realmente no s¨¦ c¨®mo se unieron Luna y H¨¦ctor, y no neo averiguarlo. No me voy a divorciar de e por esto¡±. Kathleen apret¨® los pu?os. ¡°En otras pbras, ya no sientes nada por mi abu y mi mam¨¢. ?Es asi?¡± Una sonrisa sombr¨ªa apareci¨® en el rostro de Trevor. ¡°Si lo hiciera, habr¨ªa venido a buscarte hace mucho tiempo¡±. Kathleen sinti¨® que un escalofr¨ªo le recorr¨ªa espalda. Ten¨ªa raz¨®n, ya Kathleen le dol¨ªa el coraz¨®n por Frances. ¡°Anotado¡±, pronunci¨® e con frialdad. ¡°?En ese caso, no me contendr¨¦ contra familia Hoover!¡± Dicho esto, dio media vuelta y se fue. Trevor simplemente se sent¨® all¨ª, bebiendo tranqumente su caf¨¦. ¡°Fran, personalidad de este ni?o eso tuya¡±. Luego, bebi¨® su bebida de una s vez. Es hora de resolver estos rencores. Se estaba haciendo viejo, por lo que es posible que no tenga m¨¢s oportunidades de hacerlo. Kathleen sali¨® del sal¨®n de Trevor con una expresi¨®n sombr¨ªa, sinti¨¦ndose agraviada por Frances. Se desenamoraron. Multa. ?Pero ten¨ªa que causarle da?o despu¨¦s de romper? ?Maldita sea! ?Nunca perdonar¨¦ a familia Hoover! ?Nunca! Chapter 432 Chapter 432 Disputa Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Rory: ¡°Quiero que te enteres de todos los negocios de familia Hoover¡±. ¨²nase al grupo de Telegram para una actualizaci¨®n r¨¢pida y una consulta novedosa ¡°De acuerdo.¡± Rory asinti¨®. ¡°Estoy en ello.¡± Kathleen colg¨® despu¨¦s de eso y se dirigi¨® al sal¨®n de Samuel. Empuj¨® puerta, solo para darse cuenta de que hab¨ªa sido cerrada por dentro. Los dos guardaespaldas que estaban junto a puerta tambi¨¦n se sorprendieron. ¡°Retroceda, se?ora Macari¡±, dijo uno mientras empujaba hacia atr¨¢s. Estaba a punto de patear puerta cuando se abri¨®. Ashley se qued¨® all¨ª, luciendo bastante t¨ªmida. ¡°La entrevista ha terminado¡±. E se alej¨® despu¨¦s de eso. Kathleen frunci¨® el ce?o. Cuando Ashley pas¨® junto a e hace un momento, Kathleen not¨® sonrisa en el rostro de esa mujer, y a Kathleen no le gust¨® ni un poco. Luego entr¨® en habitaci¨®n. Samuel estaba sentado en silencio en el sof¨¢. ¡°?Est¨¢s bien?¡± Kathleen vacil¨®. ¨¦l mir¨®. ¡°Estoy bien.¡± ¡°?Por qu¨¦ cerraste puerta?¡± e pregunt¨®. Se supone que es una entrevista. ¡°E hizo eso¡±, ar¨®. ¡°Yo no hice nada por el estilo¡±. Era cierto que Ashley simplemente cerr¨® puerta con ve, pero sab¨ªa que Kathleen lo malinterpretar¨ªa. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ dijo e?¡± Samuel neg¨® con cabeza. Ashley no mencion¨® el pasado en absoluto. Kathleen parec¨ªa tener algo que decir, pero vacil¨®. Lo que sea. Al final, e es quien lo salv¨®. Si digo algo que podr¨ªa cruzar l¨ªnea, seguramente a Samuel no le gustar¨ªa. Al final, Kathleen dijo ramente: ¡°Si eso es todo, v¨¢monos¡±. Mir¨¢nd a cara,ent¨®: ¡°Te importa lo que sucedi¨® hace un momento¡±. Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°No.¡± Samuel se puso de pie y camin¨® hacia e mientras e permanec¨ªa vada en el suelo. Si esto fuera En el pasado, sus piernas se habr¨ªan rendido. En este momento, e estaba muy tranqu. ¡°?Qu¨¦ pasa con usted?¡± E rompi¨® el silencio. Samuel dijo con voz profunda: ¡°Todav¨ªa prefiero c¨®mo sol¨ªasnzarme preguntas agresivamente. ?A qu¨¦ le temes? ?Hay algo que no te atrevas a decir?¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Solo porque e es mi salvadora, ?tienes intenci¨®n de hacer vista gorda ante sus intrigas?¡± Samuel cuestion¨® fr¨ªamente. ¡°Sigues siendo mi esposa despu¨¦s de todo¡±. ¡°Disparates. Estamos divorciados ¡ªlo corrigi¨® Kathleen. ¡°A lo sumo, podemos ser considerados novio y novia, y algunas parejas se separan porque una des partes interfiere demasiado¡±. Samuel sigui¨® mir¨¢nd. Sab¨ªa que esto no era lo que e realmente sent¨ªa. De hecho, no le importar¨ªa en absoluto que Kathleen expresara sus sospechas porque ¨¦l habr¨ªa hecho lo mismo. Las pbras y iones de Ashley fueron ciertamente extra?as. ¡°No nos separaremos¡±. Samuel coloc¨® su mano sobre su pecho. ¡°?Qu¨¦ quieres que te diga para hacerte entender que puedes hacer lo que quieras cuando est¨¢s a mido?¡± ¨¦l hab¨ªa jurado que amar¨ªa y adorar¨ªa incluso m¨¢s que antes, sin importar qu¨¦. Kathleen respondi¨®: ¡°No nos separaremos porque ambos hemos madurado¡±. Samuel se qued¨® cado por un rato. ¡°No te preocupas por m¨ª¡±, murmur¨® con voz profunda. ¡°?No eres consciente de los peligros que te rodean!¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. Al mirar el rostro delicado y suave de Kathleen, Samuel ajust¨® sus emociones y respir¨® hondo. ¡°Volvamos.¡± Extendi¨® mano para agarrar su chaqueta. Kathleen vacil¨® por un momento antes de decir: ¡°Sr. Macari, ya no puedo amarteo sol¨ªa hacerlo¡±. Samuel se congel¨®. ¡°Creo que deber¨ªamos reconsiderar nuestra rci¨®n¡±. Kathleen sinti¨® que le ven¨ªa un dolor de cabeza. ¡°Me dirijo a oficina¡±. Dicho esto, se gir¨® para irse. Instant¨¢neamente, los ojos de obsidiana de Samuel se atenuaron. Kathleen lleg¨® a su empresa, Golden Wing Pharmaceuticals. Lapa?¨ªa deber¨ªa haber hecho ceremonia de corte de cinta hace alg¨²n tiempo, pero ten¨ªan tantas cosas en marcha que segu¨ªan retras¨¢nd. De todos modos,pa?¨ªa finalmente hab¨ªaenzado a operar correctamente y el negocio iba bien. Kathleen se sent¨® s en su oficina, desconcertada. Yadiel entr¨® y salud¨®: ¡°Sra. ?Johnson! Kathleen levant¨® cabeza. ¡°Est¨¢s de vuelta.¡± Yadiel asinti¨®. ¡°Milisegundo. Jonson, te pido disculpas. Yareli huy¨® justo despu¨¦s de que aterrizara el avi¨®n. La he estado buscando durante d¨ªas y todav¨ªa no pude encontrar ninguna pista¡±. ¡ªHa regresado ¡ªdijo Kathleen rotundamente. ¡°Dorothy m¨® a Zion, quien capt¨® voz de Yareli por tel¨¦fono¡±. ¡°?E realmente ha regresado!¡± Yadiel expres¨® su sorpresa. ¡°E debe haber regresado para vengarse¡±, supuso Kathleen. ¡°Debe estar pensando que si no hubi¨¦ramos obligado a Vanessa a mar a Luna, Vanessa no habr¨ªa muerto¡±. ¡°Pero es obvio que Luna es que quer¨ªa a Vanessa muerta¡±. Yadiel frunci¨® el ce?o. ¡°Est¨¢ cegada por el odio¡±, exm¨® Kathleen exasperada. ¡°Yadiel, quiero que investigues a Ashley Zeller por m¨ª¡±. ¡°?Ashley Zeller?¡± Era primera vez que Yadiel escuchaba ese nombre. ¡°S¨ª. E es sobrina de Luna. E es que salv¨® a Samuel cuando fue secuestrado cuando era un ni?o¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Samuel dijo que chica que lo salv¨® hab¨ªa fallecido, pero recientemente, se enter¨® de noticia de que chica era Ashley¡±. ¡°Entiendo. Sra. Johnson, sospecha de rci¨®n entre Luna y Ashley, ?no es as¨ª? resumi¨® Yadiel, a lo que Kathleen asinti¨® con firmeza. ?Yadiel me entiende despu¨¦s de todo, pero Samuel no! ?Esto es rid¨ªculo! ¡°ro, investigar¨¦¡±, respondi¨® Yadiel. Kathleen hizo un gesto con mano. ¡°Me voy a tomar un descanso¡±. Aturdido, Yadiel murmur¨®: ¡°Sra. Johnson, ?no te encuentras con el Sr. Macari? ¡°?Por qu¨¦ habr¨ªa de hacer eso? Acabamos de tener una pelea¡±, dijo Kathleen con frustraci¨®n. ¡°Vi al se?or Macari abajo¡±, continu¨® Yadiel. ¡°?Nadie te avis¨®?¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°No.¡± ¡ªDeber¨ªas echar un vistazo ¡ªsugiri¨® Yadiel. Est¨¢ en el vest¨ªbulo. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Kathleen se puso de pie por un segundo antes de volver a sentarse. ¡°D¨¦jalo esperar¡±. Ya era hora de que lo hiciera. Yadiel no quer¨ªa entrometerse en sus asuntos, as¨ª que dio media vuelta y se fue. Despu¨¦s de eso, Kathleen tom¨® su tel¨¦fono y lo mir¨®. Samuel ni siquiera le envi¨® ning¨²n mensaje. En ese caso, fingir¨¦ que no s¨¦ nada. Cuando lleg¨® hora de salir del trabajo, los empleados de empresa pasaron por el vest¨ªbulo y todos se fijaron en Samuel. Estaba all¨ª sentado con su elegante traje negro, emanando un aire de austeridad. ¡°Se?or. ?Macari es tan guapo! ¡°Milisegundo. ?Johnson tiene tanta suerte! ?Si tuviera un novio guapoo ese que me recogiera del trabajo, estar¨ªa saltando de alegr¨ªa!¡±. ¡°?So?ar en! ?Ni siquiera tienes novio, y mucho menos uno guapo! Samuel se sent¨® en el sof¨¢, mirando directamente a los ascensores. Podr¨ªa ver el momento exacto en que Kathleen sali¨® del ascensor. Muy pronto, Kathleen apareci¨® entre multitud. Tambi¨¦n vio a Samuel, apret¨® los dedos con fuerza y fingi¨® no haberlo visto. Con eso, mantuvo cabeza baja mientras caminaba hacia adnte. Eventualmente, una ¡°pared¡± bloque¨® su camino. Un par de zapatos de cuero brinte entr¨® en su vista. Sus ojos se abrieron camino hasta que finalmente se encontraron con profunda mirada de Samuel. Frunciendo el ce?o, Kathleen habl¨®. ¡°?Te has calmado?¡± Fue entonces cuando Samuel rode¨® con sus brazos justo en medio del bullicioso vest¨ªbulo. Todos se detuvieron en seco. ?De qu¨¦ se trata esto? ¡°?Samuel, su¨¦ltalo en este instante! ?Todo el mundo est¨¢ mirando! Kathleen le grit¨®, sonroj¨¢ndose mucho. Samuel hizo lo que le dijo y Kathleen mir¨® a su alrededor. Todos los dem¨¢s r¨¢pidamente fingieron estar fascinados por vista del cielo. Alguien incluso dijo: ¡°?Mira, un OVNI!¡± Kathleen se qued¨® sin pbras. Cuando volvi¨® en s¨ª, Samuel se hab¨ªa arrodido lentamente. La multitud jade¨®. ?Eso es todo! Chapter 433 Chapter 433 ?Quieres casarte conmigo otra vez? Kathleen quer¨ªa mantener un perfil bajo, pero aparentemente Samuel hab¨ªa intensificados cosas. Sac¨® el anillo que hab¨ªa preparado durante mucho tiempo y se lo mostr¨®. ¡°Kate, ?est¨¢s dispuesta a confiar en m¨ª una vez m¨¢s y casarte conmigo de nuevo?¡± Samuel pregunt¨® sinceramente. Kathleen baj¨® los ojos y le devolvi¨® mirada mientras sus mejis se sonrojaban. ¡°Hago.¡± E asinti¨®. Samuel se congel¨® instant¨¢neamente. No esperaba que Kathleen aceptara su propuesta tan f¨¢cilmente. Mientras continuaba mir¨¢ndolo con sus mejis rojas, sus ojos briban de alegr¨ªa. Samuel se puso de pie, tom¨® su mano y desliz¨® un anillo en su dedo en un abrir y cerrar de ojos. Luego dio un paso adnte y le pas¨® mano por el cabello para acunar parte posterior de su cabeza, mientras envolv¨ªa otra mano alrededor de su cintura. A continuaci¨®n, baj¨® lentamente cabeza, permitiendo que susbios tocaran los de e, de color rojo cereza. La multitud que lo rodeaba estall¨® en ausos y v¨ªtores. Kathleen no oy¨® nada de eso. Su mente estaba totalmente en nco. Solo pod¨ªa escuchar el sonido de su coraz¨®ntiendo fuerte y r¨¢pido. Su mano con el anillo se aferr¨® con fuerza a parte superior de Samuel. No estaba segura si lo hizo bien esta vez, pero estaba segura de que estaba dispuesta a confiar en ¨¦l. El camino por dnte erargo. Estaba obligada a correr algunos riesgos y rendirse a sus impulsos. Mucho tiempo despu¨¦s, Samuel solt¨®. Mientras miraba a mujer, que apenas pod¨ªa respirar, sonri¨®. ¡°Parece que tengo mucho que ense?arte¡±. Las mejis de Kathleen se sonrojaron a¨²n m¨¢s. ¡°?V¨¢monos!¡± e resopl¨®. Samuel tom¨® su mano delgada y condujo fuera del edificio. Alguien public¨® el videopleto de su propuesta en Inte e Instagram. Muy r¨¢pidamente, se convirtieron en el top trending topic. En un hotel, Ashley se ri¨® mientras miraba el tel¨¦fono que ten¨ªa en mano. Su risa estaba llena de sarcasmo. No pens¨® que tomar¨ªan medidas tan r¨¢pido. Samuel se lo hab¨ªa propuesto as¨ª. Pens¨® que seguir¨ªan arrastr¨¢ndose por alg¨²n tiempo. De alguna manera, ten¨ªa sensaci¨®n de que si hubiera aparecido un poco m¨¢s tarde, es posible que no se hubieran preocupado tan r¨¢pido. Ashley recogi¨® el cuchillo que ten¨ªa a sudo y lo hundi¨® en una manzana en modo depra. ¡°?Y qu¨¦ si ¨¦l se lo hubiera propuesto? ?Kathleen, los separar¨¦ a los dos! ?Solo espera!¡± Un brillo perverso brill¨® en sus ojos. De vuelta en Florinia Manor, Kathleen estaba sentada en cama. Su tel¨¦fono hab¨ªa estado sonando sin parar. Mucha gente le enviaba mensajes de felicitaci¨®n. No sab¨ªa cu¨¢l deb¨ªa responder primero. Samuel not¨® su dilema y agarr¨® su tel¨¦fono. ¡°No les hagas caso. Dejalo para ma?ana. Kathleen le devolvi¨® mirada. ¡°Se?or. Macari, este es el primer anillo que me diste. Dime, ?fue Tyson quien lopr¨®? Cuando se casaron por primera vez, Samuel no se lo hab¨ªa tomado en serio. ¡°No.¡± Se sent¨® junto a e. ¡°Lo eleg¨ª yo mismo. ?Te gusta?¡± Kathleen levant¨® mano. Finalmente record¨® que deber¨ªa tomarse su tiempo para admirar el anillo. Ciertamente era hermoso, especialmente el gran diamante incrustado en ¨¦l. Kathleen pens¨® que no le gustar¨ªans joyas brintes, pero en el momento en que vio el anillo, su coraz¨®n se aceler¨®. Ninguna mujer pod¨ªa escapar de e. Samuel sab¨ªa que a e le gustaba el anillo, pero no estaba del todo satisfecho con su expresi¨®n. La envolvi¨® en un abrazo y le dijo con incertidumbre: ¡°Si no te gusta, te lo cambio por otro¡±. Kathleen se ri¨® entre dientes. ¡°?Esperas que est¨¦ tan emocionadao una ni?a? Samuel, soy un adulto maduro. He visto mi parte justa de diamantes. Compr¨¦ algunos tambi¨¦n. Entonces, no debes esperar que me emocione¡±. Samuel no dijo nada, parec¨ªa bastante abatido. Kathleen levant¨® su rostro y sonri¨®. ¡°Samuel, ya no eres el hombre violento y siniestro que sol¨ªas ser, y yo ya no soy una ni?a inocente. hemos cambiado La forma en que manejamos los asuntos y forma en que expresamoss emociones difieren ahora. me gusta el anillo Estoy muy impresionado.¡± Una pizca de calidez apareci¨® en el hermoso rostro de Samuel. Aunque a Kathleen no le gustara, no pod¨ªa hacer nada. En el pasado, ¨¦l tend¨ªa a hacerle pasar un mal rato tambi¨¦n. En ese entonces, e no dijo nada. ¡°?Tienes hambre? Vamos aer algo ¡ªpidi¨® Kathleen en un tono amable. ¡°Por supuesto.¡± Samuel llev¨® escaleras abajo para conseguir algo deida. Ten¨ªan los tos favoritos de Kathleen para cena. Mientras estaban a mitad deida, son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. fue Gemma. ¡°H.¡± Kathleen tom¨® mada. ¡°Kate¡­¡± Gemma sollozaba al otrodo de l¨ªnea. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Gemma, ?qu¨¦ pasa? ?D¨®nde est¨¢s?¡± ¡°Estoy en el hospital¡±, dijo Gemma entre sollozos. ¡°YO¡­¡± ¡°?Ya voy!¡± Kathleen se puso de pie, dej¨® el tel¨¦fono y se volvi¨® hacia Samuel. ¡°Algo le ha pasado a Gemma. Voy al hospital.¡± ¡°Por supuesto.¡± Samuel asinti¨®. ¡°Deja que te lleve all¨ª. Tal vez pueda ayudar. ¡°Est¨¢ bien.¡± En el hospital, Kathleen encontr¨® a Gemma en su oficina. Esta ¨²ltima estaba agachada en el suelo, con el rostro hundido entres rodis enpleta miseria. Kathleen tambi¨¦n se agach¨®. ¡°Gema, ?qu¨¦ pas¨®?¡± Gemma sigui¨® sollozando. ¡°?Richard testim¨®?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. Gemma llor¨® a¨²n m¨¢s fuerte, tanto que no pod¨ªa har con ridad. Kathleen frunci¨® el ce?o al ver eso. Por el aspecto des cosas, supuso que tendr¨ªa que esperar actualizaci¨®n de Samuel. Mientras tanto, Samuel lleg¨® a oficina de Richard. Richard estaba acostado boca arriba en si. Le hab¨ªan arrancado corbata y desabrochado bata nca. ¡°?Qu¨¦ sucedi¨®?¡± Samuel exigi¨® con frialdad. ?En qu¨¦ se han metido estos dos esta vez? ¡°Miley hab¨ªa ido a busca¡±, dijo Richard con voz ronca. ¡°Le hab¨ªa dejado muy ras mis intenciones, pero Miley estaba decidida a saltar¡±. ¡°?E salt¨®?¡± Samuel cuestion¨® con voz g¨¦lida. Ricardo asinti¨®. ¡°Est¨¢bamos en el tercer piso entonces. E salt¨® por ventana. Gemma no pudo detene a tiempo¡±. ¡°?Todav¨ªa est¨¢ viva?¡± Samuel pregunt¨®. ¡°Est¨¢ en s de emergencias¡±. ¡°?Que sigue? ?Qu¨¦ vas a hacer?¡± Samuel pregunt¨®. ¡°?Romper con Gemma?¡± ¡°Yo¡­¡± La expresi¨®n de Richard se hundi¨®. ¡°Si algo le pasa a Miley, no es posible que me quede con Gemma, Samuel¡±. Gemma y Richard nunca podr¨ªan dejar esto atr¨¢s. ¡°Te lo he dicho antes. Esta mujer no es m¨¢s que un problema¡±, dijo Samuel. ¡°Pero e es hija de mi profesor. No puedo ignora. Richard sinti¨® que le ven¨ªa un dolor de cabeza. ¡°?C¨®mo est¨¢ Gemma?¡± ¡°Kate se queda con e¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Realmente te envidio¡±, solt¨® Richard. ¡°Ustedes dos han pasado por muchas dificultades y ahora est¨¢n juntos de nuevo¡±. ¡°Mientras no te rindas, puedes¡±, dijo Samuel. ¡°Si Miley est¨¢ sana y salva, ?cu¨¢l es tu n?¡±. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Ricardo se qued¨® en silencio. ¡°No creas que te estoy obligando¡±, murmur¨® Samuel con frialdad. ¡°Tienes que encontrar una manera de resolver esto. Si piensas en ello solo cuando ha sucedido algo malo, te perder¨¢s muchas cosas¡±. En ese momento, el tel¨¦fono de Samuel son¨® en su bolsillo. Kathleen le hab¨ªa enviado un mensaje: Me llevar¨¦ a Gemma a casa. No voy a volver esta noche. E no est¨¢ en el estado de ¨¢nimo adecuado. Estoy preocupado por e. Samuel lo mir¨® y respondi¨®: ro. Har¨¦ que algunas personas hagan guardia. B¨²scalos si necesitas algo. Ya es tarde. No dejes casa s. Kathleen respondi¨®: Muy bien. Samuel volvi¨® a guardar el tel¨¦fono en su bolsillo y dijo: ¡°Vamos. Vamos a s de operaciones. Chapter 434 Chapter 434 Kathleen llev¨® a Gemma al dormitorio y le pidi¨® a esta ¨²ltima que se acostara en cama. ¡°Te traer¨¦ un vaso de agua¡±, dijo Kathleen. Gemma agarr¨® de mano e impidi¨® que Kathleen saliera de habitaci¨®n. ¡°No tengo sed, Kate¡±. Como Gemma se hab¨ªa calmado, ten¨ªa ganas de har con Kathleen. ¡°H¨¢me¡±, continu¨® Gemma. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen se sent¨®. Gemma solt¨® lentamente mano de Kathleen y mir¨® al techo. ¡°El nombre de esa mujer es Miley Chapman. Es hija del profesor de Richard, quien muri¨® durante una ayuda internacional. Ese profesor salv¨® a Richard cuando muri¨®, por lo que Richard ha sido responsable de cuidar a Miley desde entonces¡±. Kathleen pregunt¨® con frialdad: ¡°?No sab¨ªas eso todos estos a?os?¡± ¡°No, no lo sab¨ªa. Lo escondi¨® perfectamente. Adem¨¢s, Miley siempre hab¨ªa estado en el extranjero y nunca volvi¨®¡±. Kathleen asinti¨®, animando a Gemma a continuar. ¡°Bebimos demasiado ayer, as¨ª que le dije a Richard que quer¨ªa terminar si ¨¦l no quer¨ªa casarse¡±. Gema frunci¨® losbios. ¡°Kate, no quiero una rci¨®n intensa y dram¨¢tica. Solo quiero que sea simple y dure mucho tiempo. Quiero casarme, tener hijos y vivir una vida pac¨ªfica¡±. Kathleen tom¨® mano de Gemma. ¡°Gema, lo s¨¦. Esto esprensible. Todos hacen sus propias eliones. Quieres casarte, pero ¨¦l no quiere. Puedes romper con ¨¦l y encontrar otro hombre¡±. ¡°S¨ª. Eso es lo que yo tambi¨¦n pens¨¦.¡± Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Gemma. ¡°Pero Richard dijo que quer¨ªa casarse conmigo y que me amaba mucho. Es que quiere esperar un a?o m¨¢s. Lo amo tanto que acept¨¦ su pedido¡±. Kathleen no criticaba a Gemma porque as¨ª era gente cuando estaba enamorada. Todos, incluida Kathleen, sol¨ªan ser tontos cuando estaban enamorados. Gemma respir¨® hondo y continu¨®. ¡°Richard me dio un anillo, diciendo que era una propuesta de matrimonio. Prometi¨® casarse conmigo despu¨¦s de un a?o. Incluso me llev¨® a ver nuestra nueva casa y me dio ve y una tarjeta bancaria para que pudiera decorar casa. Kate, estaba muy feliz en ese momento¡±. Kathleen respondi¨® solemnemente: ¡°Est¨¢ bien¡±. ¡°Pero¡­¡± Gemma se ech¨® a llorar. ¡°Apareci¨® mujer mada Miley. Regres¨® del extranjero y me encontr¨®. Yo estaba en s del hospital entonces. Dijo que Richard amaba y que fue a ve cuando estuvo en el extranjero todos estos a?os. Incluso dijo que sol¨ªa tener su hijo. No cre¨ª. Richard apareci¨® despu¨¦s y le dijo que a quien amaba era a m¨ª, no a e. Al final, se dio vuelta y salt¨® por ventana. Trat¨¦ de agarra pero no pude atrapa a tiempo¡±. Kathleen se sinti¨® enojada pero impotente al escuchar sus pbras. Gemma llor¨® con tristeza mientras continuaba: ¡°Independientemente de si Miley sobrevivir¨¢ a ca¨ªda o no, s¨¦ que ya no puedo estar con Richard¡±. Kathleen le dio unas palmaditas en el hombro. ¡°Gem, duerme un poco. Deber¨ªas volver a pensar en esto cuando te calmes. ¡°De acuerdo.¡± Gema cerr¨® los ojos. Text ? owned by N?velDrama.Org. Le costaba mucho tratar de calmarse, por lo que le costaba conciliar el sue?o. Abriendo un caj¨®n, Kathleen sac¨® una vari de incienso y encendi¨®. La vari de incienso liberaba aromas calmantes. Al oler el aroma del incienso encendido, Gemma se estabiliz¨® emocionalmente y pronto se durmi¨®. Kathleen respir¨® aliviada. Mientras tanto, cirug¨ªa de Miley en el hospital hab¨ªa terminado. El m¨¦dico dijo que estaba a salvo y, afortunadamente, su cabeza no result¨® gravemente herida. Lo ¨²nico de lo que preocuparse eran sus piernas, ya que tal vez nunca pudiera volver a ponerse de pie. Richard trag¨® saliva. Si Miley se quedaba coja, ¨¦l tendr¨ªa que cuida por el resto de su vida, lo que significaba que nunca m¨¢s podr¨ªa estar con Gemma. Samuel mir¨® a Richard con frialdad. ¡°Puedo ayudarte si no tienes el coraz¨®n para hacerlo¡±. ¡°?C¨®mo?¡± Ricardo frunci¨® el ce?o. ¡°M¨¢nd a un lugar que no conoces¡±, respondi¨® Samuel. Richard se qued¨® sin pbras. Pero parece que no me necesitas. Richard, si quieres cuida, debes estar preparado para romper con Gemma¡±, record¨® Samuel. Richard dijo con amargura: ¡°No quiero romper con e¡±. ¡°T¨² no quieres, pero ?hay alguna mujer que pueda aceptar que su hombre cuide de otra mujer? Gemma es m¨¢so un toque suave que Kathleen, pero ?realmente crees que e no puede vivir sin ti? Llevas tantos a?os con e sin casarte con e. ?De verdad crees que no puede conocer a un hombre mejor a su edad actual? Samuel se burl¨®. Richard estaba perplejo. No te pongas astuto con Gemma. Richard, creo que enparaci¨®n con Kathleen, ser¨¢ a¨²n m¨¢s dif¨ªcil para e volver contigo una vez que haya tomado una decisi¨®n. Pi¨¦nsalo t¨² mismo¡±, agreg¨® Samuel con frialdad. Ricardo permaneci¨® en silencio. ¡°Kate llev¨® a Gemma a su mansi¨®n. Puedes ir a ve despu¨¦s de tomar decisi¨®n. Si a¨²n no lo ha decidido, no moleste ni moleste¡±, dijo Samuel con calma. ¡°De acuerdo.¡± Ricardo asinti¨®. Samuel entonces se volvi¨® para irse. Hab¨ªa una mirada de miseria en el rostro de Richard. ?Qu¨¦ tengo que hacer? Samuel sali¨® del hospital. Cuando estaba por entrar al auto, se escuch¨® voz de una mujer por detr¨¢s. ¡°Samuel.¡± Samuel se gir¨® para mirar a Ashley con expresi¨®n indiferente. ¡°Eres tu.¡± Es tan distante. Ashley se acerc¨®. ¡°?Por qu¨¦ viniste al hospital?¡± ¡°Para hacer mis cosas¡±. Samuel permaneci¨® distante. Ashley not¨® su indiferencia hacia e y dijo vte: ¡°Samuel, hay algo que no pude decirte ese d¨ªa¡±. ¡°?Que es eso?¡± Samuel pregunt¨® sin emoci¨®n. Ashley se ve¨ªa p¨¢lida. ¡°Tengo malestar estomacal por cena. Por favor, p¨¢?eme al m¨¦dico primero y luego le dir¨¦¡±. ¡°Oye, t¨² de all¨¢, pa?a a Sra. Zeller a hacerse un chequeo¡±, instruy¨® Samuel con voz fr¨ªa. Ashley se qued¨® sin ha cuando un guardaespaldas se acerc¨®. Samuel fij¨® sus ojos indiferentes en Ashley. ¡°?Ya no duele? Date prisa y vete. Ashley se sinti¨® humida. No pod¨ªa creer que en realidad consigui¨® un guardaespaldas para deshacerse de e, Ashley Zeller, sobrina del due?o de Zeller Group. Samuel mir¨® con frialdad. ¡°Samuel, eso no es muy caballeroso de tu parte¡±,ent¨® Ashley con calma. ¡°No necesito ser uno para ti. ?Por qu¨¦ debo ser tan amable con otras mujeres adem¨¢s de m¨ªa? Samuel respondi¨® con frialdad. Ashley se congel¨®. ¡°Adem¨¢s, no eso si te estuvieras muriendo¡±, agreg¨® Samuel. Cuando levant¨® vista para encontrarse con sus ojos oscuros y fr¨ªos, se qued¨® at¨®nita. Samuel miraba con frialdado el hielo sin ninguna emoci¨®n en sus ojos. Ashley apret¨® los pu?os. ¡°Samuel, en realidad esto es lo que estoy tratando de decirte. ?Recuerdas cuando te secuestraron hace muchos a?os y una ni?a peque?a muri¨® mientras intentaba salvarte? Samuel mantuvo su fr¨ªa mirada en e. ¡°S¨ª.¡± ?Eso es genial! ¡°En realidad, esa ni?a soy yo¡±. Ashley se sinti¨® inc¨®moda. De hecho, e no quer¨ªa mencionarlo e misma. Chapter 435 Chapter 435 No puedo decirle que quiero estar con ¨¦l, ?verdad? ¡°Samuel, en realidad, quiero ser tu¡­ hermana¡±. Ashley apret¨® sus dedos mientras continuaba, ¡°Soy hija ¨²nica. Quiero un¡­ hermano. ¡°No. Es dinero o algo m¨¢s. No aceptar¨¦ tener una rci¨®n tan ambigua contigo¡±, respondi¨® Samuel rotundamente. Ashley se congel¨®. ?Por qu¨¦ esto es diferente de lo que pensaba? Samuel mir¨® con indiferencia. ¡°?Todav¨ªa quieres ver al m¨¦dico?¡± ¡°Ir¨¦ solo¡±. Despu¨¦s de una pausa, Ashley agreg¨® vte: ¡°Samuel, ?qu¨¦ tal esto? Tr¨¢taloo un favor que me debes. Acudir¨¦ a ti cuando tenga necesidad de hacerlo en el futuro. ?Est¨¢ bien?¡± ¡°De acuerdo.¡± ?Eso es genial! ¡°Espero que se haya decidido cuando venga a verme¡±, agreg¨® Samuel antes de cerrar puerta del auto e indicarle al conductor que conduzca. Ashley se mordi¨® elbio y lo vio irse. No esperaba que fuera tan inflexible, pero est¨¢ bien. tengo otras formas. Kathleen se despert¨® temprano al d¨ªa siguiente. Despu¨¦s de bajars escaleras, vio a Samuel sentado en s de estar y hab¨ªaida en mesa. ¡°?C¨®mo entraste?¡± Kathleen se sorprendi¨®. ¡°Con ve. Desi me lo dio¡±, explic¨® Samuel. Kathleen record¨® que, en efecto, le hab¨ªa dado a Desiree ve de su casa cuando e viv¨ªa aqu¨ª. Kathleen no esperaba que Desiree le diera ve a Samuel. ¡°?Por qu¨¦ no me despertaste?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Quiero que duermas un poco m¨¢s¡±, respondi¨® Samuel. E fue a sentarse a sudo. ¡°Conozco todos los entresijos. ?C¨®mo est¨¢ Miley? ¡°No sestim¨® cabeza, pero no podr¨¢ mantenerse de pie por el resto de su vida¡±, dijo Samuel con calma. ?Es tan malo? Kathleen frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ va a hacer Ricardo? Samuel mir¨® de soyo. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°Si ¨¦l quiere cuidar de Miley, Gemma¡­¡± Kathleen no pudo terminar oraci¨®n. En cambio, dijo: ¡°Ser¨¢ demasiado cruel para e¡±. Samuel tom¨® su mano. ¡°E tiene que enfrentarlo¡±. Kathleen se sinti¨® mal por Gemma. ¡°Es demasiado cruel¡±. Hab¨ªa una mirada solemne en los ojos de ??vel?book de Samuel. Por cierto. No es f¨¢cil para Richard y Gemma estar juntos. De hecho, Gemma ha sacrificado mucho en rci¨®n. Kate. De repente se escuch¨® voz de Gemma proveniente del piso de arriba. Kathleen se puso de pie de inmediato. ¡°Gem, est¨¢s despierta. ?Tienes hambre? Samuel nos consigui¨® algo de desayuno. ¡°S¨ª.¡± Gema asinti¨®. Kathleen agarr¨® mano de Gemma y dijo: ¡°Vamos aer algo¡±. El primero luego mir¨® a Samuel. Venid aer juntos. Samuel asinti¨®. Los tres fueron aledor. Kathleen se hizo cargo de Gemma. ¡°Aqu¨ª hay un poco de leche de soya y pan¡±. Kathleen coloc¨® el desayuno frente a Gemma. Gemma tom¨® un sorbo de leche de soya. ¡°Samuel, ?c¨®mo est¨¢ Miley?¡± ¡°Acabo de mar y me dijeron que est¨¢ fuera de estado cr¨ªtico. Tambi¨¦n te he ayudado a solicitar baja en el hospital. Puedes descansar bien y volver al trabajo en cualquier momento¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Gracias.¡± Los ojos de Gemma estaban enrojecidos. Respondi¨® con calma: ¡°No te rindas a ceremonia. Eres amigo de Kate. Gema frunci¨® losbios. ¡°As¨ª que e¡­¡± Gemma se apag¨®. ¡°Ya no puede movers piernas. Tiene que pasar el resto de su vida en una si de ruedas¡±, afirm¨® Samuel. Gemma le dio un mordisco al pan y lo mastic¨® lentamente, mientrass l¨¢grimas rodaban por sus mejis. Kathleen tom¨® un pa?uelo y ayud¨® a Gemma a secarses l¨¢grimas de cara. Mientrass l¨¢grimas segu¨ªan rodando por el rostro de Gemma, Kathleen se preocup¨®. Gemma sab¨ªa que era imposible que Richard ignorara a Miley cuando Miley estaba en tal condici¨®n. Gemma se sinti¨® terrible y le dol¨ªa el coraz¨®n. Cerrando los ojos, rompi¨® en nto. Kathleen le dio unas palmaditas en espalda. ¡°No te lo tomes tan a pecho, Gem. Richard es tan terrible. Si hubiera resuelto el asunto antes, no te habr¨ªa afectado¡±. N?velDrama.Org holds ? this. Al escuchar queja de Kathleen sobre Richard, Samuel no quiso hacer ning¨²nentario. ¡°Kate, estoy muy triste. Lo amo mucho, pero esto es lo que obtengo al final¡±. Gemma solloz¨®. Estaba indignada de tener que romper con Richard por tal cosa. ¡°Hay muchas cosas en vida que no podemos contrr, Gem. Si no puede forzarlo, es mejor que se aleje de ¨¦l lo antes posible¡±, dijo Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Gemma solloz¨®. ¡°Kate, me gustar¨ªa estar solo ahora¡±. Si¨¦nteteo en casa, Gem. Le he dicho al guardia que no deje entrar a Richard. No te preocupes. Que tengas un buen descanso¡±, asegur¨® Kathleen. Gemma asinti¨® y volvi¨® a su habitaci¨®n. Samuel le dirigi¨® a Kathleen una mirada pensativa. ¡°?Qu¨¦ crees que har¨¢ Gemma?¡± Kathleen respondi¨® sin rodeos: ¡°Sep¨¢rense. Ninguna mujer puede aceptar tal cosa. Richard es quien comete el error, por lo que ¨¦l mismo debe asumirs consecuencias. No puede arrastrar a Gemma a eso. Samuel lo pens¨® y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa si esto nos sucede a nosotros?¡± https://novelebook/demasiado-tarde-bd2363.html Kathleen lo mir¨® con expresi¨®n seria. ¡°Si mujer que te pone en una situaci¨®n dif¨ªcil es Ashley, Samuel, no llorar¨¦o lo hizo Gemma. Ahora entiendo que hacerme feliz es lo m¨¢s importante. Cuando llegue el momento, no me acuses de no quererte lo suficiente. Si me amas, no tendr¨¢s nada que ver con Ashley¡±. ¡°Noet¨ª un error¡±. Samuel se sinti¨® impotente. Kathleen tom¨® un sorbo de leche de soya ??vel?book sin decir nada. La existencia de Ashley hizo sentir inc¨®moda. No es que estuviera demasiado preocupada, pero algo as¨ª sucedi¨® demasiadas veces,o Nicolette, quien fingi¨® ser quien salv¨® a Samuel. Como resultado, Samuel trat¨® muy bien a Nicolette. Por cierto, no ha habido noticias de Nicolette estos d¨ªas. ?A d¨®nde fue? ¡°?Qu¨¦ vas a hacer hoy?¡± pregunt¨® Samuel. ¡°Hagopa?¨ªa a Gem en casa. Recuerdo vagamente que e siempre pasaba tiempo conmigo cuando me peleaba contigo anteriormente, as¨ª que no puedo deja ahora¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. ¡°Voy a ir a oficina hoy. Ll¨¢mame si me necesitas.¡± Sab¨ªa que Kathleen posiblemente no lo mar¨ªa ya que ya no era misma de antes y pod¨ªa resolver todo por s¨ª misma. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen le dio un leve asentimiento. Samuel se levant¨® y se fue. Luego subi¨® al auto con el ce?o fruncido. Tyson pregunt¨® torpemente: ¡°?Qu¨¦ sucede, Sr. Macari?¡± ¡°Tyson, los humanos son tan codiciosos¡±. Samuel trag¨® saliva. ¡°Sol¨ªa pensar que estar¨ªa bien mientras e se quedara a mido, pero ahora quiero que me ameo antes¡±. ¡°?Qu¨¦ pas¨®, se?or Macari?¡± Samuel le cont¨® todo a Tyson. ¡°Se?or. Macari, en realidad creo que Sra. Macari tiene raz¨®n. Ambos hab¨¦is cambiado. Ciertamente no manejastes cosaso lo hiciste en el pasado. Adem¨¢s, creo que el hecho de que Ashley moleste a se?ora Macari demuestra que te quiere. Chapter 436 Chapter 436 Kathleen encendi¨® luz y result¨® habitaci¨®n, pero no pudo encontrar a Gemma. La primera se qued¨® at¨®nita por un momento antes de acercarse al ba?o. Solo entonces encontr¨¦ a Gemma sentada en ba?era llena de agua fr¨ªa. ¡°Gem, te enfermar¨¢s¡±. Kathleen se acerc¨® y se puso en cuclis junto a Gemma. ¡°Sal primero¡±. Extendi¨® mano para tocar a Gemma, cuya piel estaba hda y h¨²meda. ¡°Gem, no puedes ser as¨ª por un hombre¡±. Kathleen tom¨® cara de Gemma cons manos. ¡°Realmente no vale pena. Es su negocio que quiere pagar a su mentor. No tienes que castigarte as¨ª. Gemma estaba sentada tranqumente cons rodis contra el pecho dentro de ba?era. Kathleen vaci¨® el agua fr¨ªa de ba?era y envolvi¨® a Gemma en una toa de ba?o. ¡°?No puedes ser as¨ª, Gema?¡± Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de Kathleen. Sin decir nada, Gemma se sent¨® en silencio en ba?era. Kathleen no pudo hacer nada al respecto. El timbre son¨® de repente. Kathleen frunci¨® el ce?o. Si fuera Samuel, habr¨ªa entrado en casa en lugar de tocar el tiQui¨¦n ser¨¢? ¡°Gem, ir¨¦ a echar un vistazo¡±. Kathleen dej¨® correr un poco de agua tibia en ba?era y agreg¨®: ¡°Mientras calientas tu cuerpo primero¡±. Gemma no dijo nada. Kathleen luego se levant¨® y baj¨®s escaleras para abrir puerta. Richard fue visto de pie en puerta. Todav¨ªa con su atuendo del d¨ªa anterior, Richard parec¨ªa preocupado. ¡°?Es Gema¡­¡± Kathleen lo interrumpi¨® con frialdad: ¡°E no est¨¢ bien¡±. ¡°Yo¡­¡± Ri ¡°Si quieres ve, le preguntar¨¦ primero a e¡±, dijo Kathleen. Richard no esperaba que Kathleen le dejara ver a Gemma. ¡°Richard, no es que no te culpe. Solo creo que es necesario que are este asunto con e. deber¨ªas terminar lo que empezaste.¡± Hab¨ªa una mirada distante en los ojos de Kathleen. Ricardo se puso r¨ªgido. ¡°?Me est¨¢s pidiendo que rompa con e?¡± ¡°?Qu¨¦ puede ser?¡± Kathleen le dirigi¨® una mirada severa. ¡°?Quieres que e espere? ?Una mujer no tiene mucho tiempo que perder! Sabes que e quiere casarse, vivir una vida estable, pero no puedes darle lo que quiere, entonces, ?qu¨¦ te hace pensar que puedes aferrarte a e? Richard estaba privado del ha. Respir¨® hondo antes de ceder. ¡°Si esto es lo que e quiere, lo aceptar¨¦¡±. Los ojos de Kathleen briron con emociones cuando se gir¨® para subirs escaleras y ver a Gemma. Cuando entr¨® al ba?o, vio que el agua de ba?era se hab¨ªa desbordado. Cerrando el grifo del agua, dijo suavemente: ¡°Richard est¨¢ aqu¨ª. ¨¦l quiere verte. Gemma no se movi¨® ni un cent¨ªmetro. Kathleen suspir¨®. ¡°Est¨¢ bien. Le pedir¨¦ que se vaya. Gemma dijo de arrepentirse: ¡°Lo ver¨¦¡±. Kathleen se qued¨® at¨®nita por un momento. ¡°Gem, no te fuerces si no quieres hacerlo¡±. ¡°Est¨¢ bien. Haz que suba aqu¨ª. La voz de Gemma era ronca. ¡°Te ayudar¨¦ a secar tu cuerpo primero¡±. Kathleen se quit¨® ropa y se sec¨® el cuerpo antes de ponerle una bata de ba?o limpia. Despu¨¦s, Kathleen ayud¨® a Gemma a salir de ba?era, llev¨® a esta ¨²ltima a cama y envolvi¨® con manta. El cuerpo de Gemma se calent¨® gradualmente. S¨®lo entonces Kathleen fue a ver a Richard, que estaba de pie junto as escaleras del primer piso. Un hombre alto y robusto estaba de pie junto a ¨¦l. N?velDrama.Org holds ? this. fue samuel ¡°Traje cena¡±. La voz de Samuel era tranqu. Kathleen asinti¨® antes de mirar a Richard. Puedes subir. ¡°Gracias¡±. Richard subi¨®s escaleras. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?No lo seguir¨¢s?¡± Samuel pregunt¨®. Ambos son adultos. Ellos tienen sus propias formas de ??vel?book para resolvers cosas. Es personal. No deber¨ªa intervenir. Samuel tom¨® su mano. ¡°Vamos aer algo primero¡±. Kathleen asinti¨®. Mir¨® mano de Samuel que sosten¨ªa de e y vio que llevaba un anillo. ¡°No parece que este sea el ¨²ltimo estilo¡±,ent¨® Kathleen, sintiendo curiosidad. ¡°Lopr¨¦ cuando nos casamos. Lo he estado guardando¡±, explic¨® Samuel. Kathleen estaba perpleja. ¡°Parece bastante¨²n. ?Lo eleg¨ª yo mismo? Samuel se congel¨®. No estuvo mal decir que Kathleen fue quien escogi¨® el anillo. En ese momento, estaba impaciente, por lo que Kathleen eligi¨® un anillo discreto y barato. ¡°Como t¨² est¨¢s usando el viejo, yo tambi¨¦n usar¨¦ el viejo¡±, dijo Kathleen. No s¨¦ d¨®nde guard¨¦ el tuyo. Samuel tom¨® su mano con fuerza, sinti¨¦ndose culpable en el fondo. Kathleen lo mir¨® a los ojos, sabiendo que estaba ramente mintiendo. Sin embargo, e no se molest¨® en exponer sus mentiras ya que a veces era mejor ser ignorante. Richard lleg¨® a habitaci¨®n de Gemma, y e estaba sentada en cama sin moverse. Erao una mu?eca que qued¨® a merced de los dem¨¢s. Richard rara vez ve¨ªa as¨ª. Gemma siempre hab¨ªa sido una persona amable y tranqu, pero no ser¨ªa tan silenciosa y sin vida. ¡°Gema, ?est¨¢s bien?¡± La voz de Richard era profunda. Gemma lo mir¨® lentamente sin ninguna emoci¨®n en sus ojos. ¡°Richard, ?c¨®mo est¨¢ Miley?¡± Richard se congel¨® por un momento. ¡°Est¨¢ bien, pero tienes piernas lesionadas, por lo que necesita algo de tiempo para descansar y recuperarse¡±. Gemma pregunt¨®: ¡°?Cu¨¢l es el punto de mentirme? Mi colega me envi¨® un mensaje de texto dici¨¦ndome que ten¨ªas piernas rotas. Nunca podr¨¢ volver a ponerse de pie¡±. Richard lenz¨® una mirada de impotencia. https://novelebook/demasiado-tarde-bd2363.html ¡°Has estado cuidando de e por tu mentor. Ahora que sus piernas estan rotas, esa es una razon mas para que cuides. Richard, no puedo seguir esper¨¢ndote. ?Lo entiendes?¡± ¡°?Est¨¢s rompiendo conmigo?¡± Richard pregunt¨® con voz ronca. Gema asinti¨®. ¡°Si.¡± El rostro de Richard se puso p¨¢lido. ¡°?Ha tomado una decisi¨®n?¡± ¡°Si.¡± Gema respir¨® hondo. ¡°Lo hab¨ªa pensado por un d¨ªa. Richard, te he estado esperando todos estos a?os, pero me ha defraudado. Ya no puedo perder mi tiempo contigo. Vayamos por caminos separados¡±. Richard apret¨® los pu?os. ¡°?Incluso si te pido que me des algo de tiempo?¡± Gema neg¨® con cabeza. ¡°No. Darte un poco m¨¢s de tiempo es apu?rme a m¨ª mismo con un cuchillo. Richard, no puedes ser tan cruel. He sacrificado demasiado. No puedo aceptar que te preocupes m¨¢s por otra mujer ??vel?book que por m¨ª, as¨ª que rompamos¡±. Las manos de Richardenzaron a temr incontrblemente. ¡°Joya¡­¡± ¡°Richard, han pasado casi siete a?os¡±. Gemma mir¨® hacia el techo, con l¨¢grimas rodando por sus mejis. ¡°?Cu¨¢ntos siete a?os puede tener una mujer?¡± Richard se qued¨® vado en el lugar. ¡°Nos estamos separando. Eso es todo lo que tengo que decir. Ir¨¦ a tu casa a empacar mis cosas en unos d¨ªas. Termine de har. Te puedes ir.¡± Gemmaenz¨® a perseguirlo. No quer¨ªa volver a ver a Richard. Verlo hizo que le doliera el coraz¨®n y cada parte de su cuerpo. Chapter 437 Chapter 437 Finalmente libre Richard mir¨® y frunci¨® losbios antes de salir de habitaci¨®n. Mientras descend¨ªa ? ? vel ? books escaleras abatido, mir¨® hacia eledor. ¡°?Como le fue?¡± pregunt¨® Samuel. ¡°Nosotros¡­ rompimos¡±, murmur¨® Richard, esperando que Samuel lo consra. ¡°Gemma finalmente est¨¢ libre. A partir de hoy, puedes hacerlepa?¨ªa a esa loca¡±,ent¨® Samuel rotundamente. Richard se qued¨® sin pbras. ¡°Richard, eres el gran responsable del estado actual de Miley. Si te hubieras mantenido alejado de e desde el principio, no habr¨ªa terminado as¨ª. Sab¨ªas que le gustabas a Miley, pero segu¨ªas poni¨¦ndote en contacto con e. Naturalmente, su deseo por ti crecer¨¢. De hecho, incluso est¨¢ dispuesta a usar esos m¨¦todos para poseerte¡±. Las pbras de Samuel dieron en el nco. Ricardo se qued¨® en silencio. Samuel ten¨ªa raz¨®n. Fue toda indulgencia de Richard lo que caus¨® que Miley estuviera en tal estado. ¡°Kathleen, por favor, cuida de Gem¡±, murmur¨® Richard. ¡°Lo habr¨ªa hecho sin que me lo dijeras¡±, afirm¨® Kathleen con frialdad. Una mirada de impotencia apareci¨® en el rostro del hombre. En ese momento, son¨® su tel¨¦fono. ¡°Dr. Zimmer, ven r¨¢pido. La paciente est¨¢ despierta, pero sigue llorando y haciendo un esc¨¢ndalo. No podemos mantene tranqu¡±. ¡°De acuerdo. Llego en un momento.¡± Richard termin¨® mada e inmediatamente sali¨® corriendo. Kathleenent¨® con frialdad: ¡°Tienes raz¨®n. El factor m¨¢s importante es no establecer l¨ªmites. Pero nunca esper¨¦ que Richard fuera as¨ª¡±. Samuel murmur¨®: ¡°No har¨¦ eso¡±. E lo mir¨® de soyo. ¡°No creo que Ashley nunca haya ido a buscarte¡±. Sus instintos femeninos le dijeron que Ashley no dar¨ªa marcha atr¨¢s. ¡°Olv¨ªdalo. E es tu salvadora. No tengo derecho a decir nada¡±. Trag¨® suida con una expresi¨®n pl¨¢cida e inform¨®: ¡°Voy a ver c¨®mo est¨¢ Gem¡±. Con eso, dej¨® sus cubiertos y subi¨®s escaleras. ramente, estaba ignorando a Samuel. Suspir¨® para sus adentros, frustrado por situaci¨®n. A Kathleen realmente no le gusta Ashley. Bueno, yo tampoco. Kathleen subi¨®s escaleras y lleg¨® frente a puerta de habitaci¨®n. De repente, se detuvo en seco, porque oy¨® los sollozos de Gemma desde el interior de habitaci¨®n. De pie en puerta, Kathleen suspir¨® y se apoy¨® contra pared. Adem¨¢s de sentirse preocupada y desconsda por Gemma, Kathleen pens¨® en Ashley al ver a Gemma en este estado. Era inevitable ques mujeres se sintieran inseguras cuando una personao Miley aparec¨ªa cerca de sus seres queridos. Kathleen sol¨ªa pensar que sus sentimientos por Samuel no eran tan intensoso antes. Sin embargo, aparici¨®n de Ashley hizo que Kathleen se diera cuenta de lo aterradora que pod¨ªa ser su posesividad. A pesar de eso, no quer¨ªa que Samuel lo notara. Despu¨¦s de todo, Ashley salv¨® a Samuel. Depend¨ªa de Samuel c¨®mo quer¨ªa agradecer a Ashley. Aun as¨ª, Kathleen no pudo evitar preocuparse. Se qued¨® en puerta de ? ?vel?book alg¨²n tiempo hasta que los sollozos en el interior se hicieron m¨¢s suaves. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. S¨®lo entonces entr¨® en habitaci¨®n. ¡°Gema, ?est¨¢s bien?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. Gemma levant¨® lentamente cabeza. Ten¨ªa los ojos hinchados de tanto llorar. ¡°Terminamos. Nuestra rci¨®n de siete a?os termin¨® as¨ª¡±, solloz¨®. Kathleen se sent¨® junto a cama y abraz¨® a Gemma. ¡°Habr¨¢ un hombre mejor que te ame. Eres una gran mujer. Te mereces algo mejor, Gema. Gemma le devolvi¨® el abrazo a mujer. ¡°Kate, me siento fatal. Realmente lo amo, pero no puedo tolerar que una mujero e se interponga entre nosotros. Es demasiado tortuoso. Prefiero renunciar a una rci¨®no esta¡±. Desafortunadamente, el proceso de rendirse fue demasiado dif¨ªcil de soportar. Kathleen palme¨® espalda de su amiga. ¡°Llora si quieres. Est¨¢ bien. Yo me quedar¨¦ contigo.¡± ¡°Realmente he tenido suficiente. ?Qu¨¦ le da derecho a esa mujer a quitarme a persona que amo? ?Qu¨¦ le hace pensar que puede amenazarlo con su vida? ?Cree que yo no puedo hacer lo mismo? Simplemente no quiero¡±, sement¨® Gemma, sonandoo si estuviera a punto de llorar de nuevo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Gem, no debes pensar en eso de esa manera! Salt¨® desde el tercer piso porque es una loca. Tu no eres. No vale pena hacer eso por un hombre que testim¨®. Piensa en tu hermano. ?Est¨¢s dispuesto a romperle el coraz¨®n? Gemma solloz¨®. ¡°Est¨¢s bien. no puedo hacer eso Soy su ¨²nica familia y viceversa. No podemos perdernos el uno al otro¡±. Kathleen en secreto exhal¨® un suspiro de alivio. ¡°Me alegra que entiendas.¡± ¡°Kate, estoy pensando en renunciar¡±. Gemma solt¨® a Kathleen y se apoy¨® contra cabecera. ¡°Los seguir¨¦ viendo si sigo trabajando en el hospital¡±. ¡°De acuerdo. Contin¨²e y renuncie, entonces. Kathleen pens¨® por un momento y pregunt¨®: ¡°?Pero ser enfermera no es tu sue?o?¡± ?Realmente vale pena dejar un trabajo que te gusta por un hombre? Gemma respondi¨® ramente: ¡°S¨ª. Lo he pensado. E lo hab¨ªa considerado a fondo. ¡°?Tienes alg¨²n n despu¨¦s de esto?¡± Gemma neg¨® con cabeza; e no hab¨ªa pensado en eso. Sin embargo, sus ahorros le dar¨ªan suficiente tiempo para reflexionar. ¡°Gem, ?por qu¨¦ no te unes a mipa?¨ªa? Necesitamos empleados. ?Podr¨ªas venir y ayudarme? Kathleen sugiri¨®. Gemma frunci¨® el ce?o. ¡°?Pero que puedo hacer?¡± ¡°Si no te importa, puedes ser mi asistente. ?Qu¨¦ opinas?¡± Gemma lo pens¨® antes de responder: ¡°No s¨¦ si puedo hacerlo, pero puedo intentarlo¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°?Por supuesto! No te preocupes. No es dificil.¡± Gema sonri¨® levemente. ¡°Gracias por hacermepa?¨ªa hoy, Kate¡±. Kathleen le dedic¨® una sonrisa. ¡°?Qu¨¦ estas diciendo? Somos mejores amigos. ?Qui¨¦n te va a cuidar si no yo? ?Tienes hambre?¡± ¡°Mmm¡±. Gemma asinti¨® con cabeza. ¡°Vamos. Vamos a buscar algo deida. Kathleen ayud¨® a su amiga a levantarse de cama. Cuando llegaron aledor, Samuel ya se hab¨ªa ido. Kathleen no le prest¨® atenci¨®n. Llev¨® a Gemma al asiento yieron juntas. Despu¨¦s deer, Gemma volvi¨® a habitaci¨®n diciendo que quer¨ªa preparar su carta de renuncia. Por lo tanto, Kathleen limpi¨® el lugar y tambi¨¦n se retir¨® a su habitaci¨®n. Para su sorpresa, vio a un hombre acostado en cama. Su traje hab¨ªa sido quitado y colocado a undo. Se hab¨ªa quedado dormido en cama mientras a¨²n vest¨ªas otras piezas. Kathleen supuso que se hab¨ªa marchado. E nunca esper¨® que ¨¦l se hubiera metido silenciosamente en su cama. Como Samuel estaba profundamente dormido, se movi¨® en silencio por habitaci¨®n. Se ba?¨® y luego se tumb¨® en cama. Su fragancia subi¨® pors fosas nasales del hombre al instante, haciendo que abriera los ojos. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Te despert¨¦?¡± Samuel neg¨® con cabeza. ?Por qu¨¦ no dijiste nada sobre quedarte aqu¨ª? Me sorprendi¨® cuando vi a alguien acostado en mi cama cuando entr¨¦ en habitaci¨®n¡±, se quej¨® impotente, exagerando un poco. ¨¦l tom¨® su mano. ¡°Kate, si Ashley te molesta tanto, ?por qu¨¦ aceptaste casarte conmigo?¡± Kathleen ?.?vel?book resopl¨® indignada. ¡°Me estoy arrepintiendo ahora¡±. Samuel apret¨® su agarre alrededor de su mano. ¡°Me amas, ?no es as¨ª?¡± ¡°No jodas, Sherlock. ?Por qu¨¦ estoy contigo si no te amo? E frunci¨® el ce?o. ¡°?Crees que estoy loco?¡± ¨¦l mir¨® con una mirada amable. ¡°Tal vez te has vuelto loco por amarme.¡± E se burl¨®, ¡°Est¨¢s realmente lleno de ti mismo, ?no? Samuel, no tengo nada que decir ya que Ashley es tu salvadora. Lo que s¨ª me importa es su identidad¡±. Chapter 438 Chapter 438 Los ojos de Kathleen, que inicialmente estaban cerrados, se abrieron de golpe. ¡°?E pidi¨® otras formas de pago?¡± Samuel permaneci¨® en silencio por un momento, luego asinti¨®. E levant¨® una ceja. ¡°Interesante. ?Que queria e?¡± ¡°E quiere ser mi hermana peque?a¡±, admiti¨®. Kathleen estaba estupefacta. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°Yo no estaba de acuerdo con eso¡±, murmur¨®. De hecho, no hab¨ªa forma de que ¨¦l estuviera de acuerdo. E se dio vuelta y lo mir¨® fijamente. ¡°Creo que Ashley no est¨¢ tramando nada bueno. Si e realmente hace un movimiento, ?quieres¡­? No matar¨¦. Pero si se mete contigo, nunca perdonar¨¦¡±, dijo Samuel con gravedad. Kathleen suspir¨® aliviada por dentro. ¡°De acuerdo.¡± Despu¨¦s de decir eso, cerr¨® los ojos. ¡°Espero que pueda aceptar realidad¡±. A ma?ana siguiente, Samuel recibi¨® una mada telef¨®nica. ¡°De acuerdo. Entiendo. Vuelve a mansi¨®n y ay¨²dame a empacar mi equipaje ¡ªinstruy¨® severamente. Kathleen se despert¨® con su voz. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Soy Nicol¨¢s. Se ha metido en alg¨²n tipo de problema en Smend. Tendr¨¦ que ir all¨ª personalmente para resolverlo. Podr¨ªa quedarme all¨ª durante una semana. ¨¦l abraz¨®. ?As¨ª dergo? E asinti¨®. ¡°De acuerdo. Mantenerse a salvo.¡± Samuel nt¨® un beso en su frente. ¡°Mm. Deber¨ªas dormir m¨¢s. Mevar¨¦ y me ir¨¦ cuando termine. ¡°Est¨¢ bien.¡± Con eso, el hombre se levant¨® y fue avarse. Kathleen se recost¨® en cama, pero no pudo conciliar el sue?o. Un momento despu¨¦s, Samuel estaba preparado para irse. ¡°?Esperar!¡± Camin¨® hacia ¨¦l y desliz¨® un talism¨¢n en el bolsillo de su abrigo. ¡°Samuel, este talism¨¢n tiene una p¨ªldora especial. Si te enga?a alguien, tr¨¢gatelo. Te ayudar¨¢. ¨¦l tom¨® su mano. ¡°Est¨¢ bien. No te preocupes. Volver¨¦ de una pieza. ¡°Mmm¡±. E asinti¨®. Samuel abraz¨®, bes¨® susbios rojos y luego se fue. Kathleen suspir¨® en silencio y lo vio salir de mansi¨®n. Incapaz de volver a dormirse, fue a cocina a preparar el desayuno. Ese d¨ªa, Gemma tambi¨¦n baj¨®. Sin embargo, su tez era pobre. ¡°?C¨®mo te sientes?¡± pregunt¨® Kathleen preocupada. Gemma se palp¨® frente y dijo: ¡°Creo que tengo un poco de fiebre¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. Entonces, ?sigues yendo al hospital? ¡°?S¨ª!¡± Gemma respondi¨® con confianza, ya que e hab¨ªa hecho los preparativos. ¡°Kate, ?puedes pa?arme a empacar mis cosas despu¨¦s de visitar el hospital?¡± ¡°Por supuesto.¡± Al llegar al hospital, Gemma se dirigi¨® directamente a oficina del director para entregar su carta de renuncia. El director trat¨® de convence de que se quedara. ¡°Realmente he pensado en esto. Por favor, perm¨ªtanme renunciar¡±, suplic¨® con una expresi¨®n de impotencia. El director suspir¨® y respondi¨® de m gana: ¡°Muy bien¡±. ¡°Gracias.¡± Gemma se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Al salir de oficina del director, le dijo a Kathleen: ¡°Me voy a despedir de mis colegas¡±. ¡°Por supuesto. Adnte ¡ªdijo Kathleen con suavidad¡ª. Por lo tanto, Gemma fue a buscar a sus colegas mientras Kathleen paseaba por los terrenos del hospital. ¡°Milisegundo. ?Johnson! Rory salud¨® cuando finalmente encontr¨® a Kathleen. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± pregunt¨® Kathleen sorprendida. ¡°Tengo un documento que necesita su firma¡±. Asintiendo, Kathleen tom¨® pluma y firm¨® con una floritura. ¡°?C¨®mo podr¨ªa ser e?¡± Rory exm¨® de nada. ¡°?Qui¨¦n?¡± Kathleen levant¨® cabeza. Rory se?al¨® silueta que se mov¨ªa a toda prisa. ¡°Esa mujer de all¨ª. Su nombre es Marjory Garner. Sol¨ªa ser mi mentora en instituci¨®n de formaci¨®n de guardaespaldas¡±. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Vaya? E es tan joven. ¡°?Yo se, verdad? E es realmente incre¨ªble. De hecho, se convirti¨® en nuestra mentora cuando era adolescente¡±, explic¨® Rory. ¡°Pero, ?por qu¨¦ est¨¢ e aqu¨ª en el campo?¡± Kathleen percibi¨® curiosidad de Rory. ¡°Deber¨ªas saluda si quieres¡±. Esta ¨²ltima neg¨® con cabeza. ¡°Todo est¨¢ bien. E ha ense?ado a muchos estudiantes. Adem¨¢s, a menudo da liones a ni?os ricos. Apuesto a que se ha olvidado porpleto de m¨ª. Kathleen se qued¨® en silencio. ¡°De todos modos, me ir¨¦, Sra. Johnson¡±. Rory recogi¨® los documentos y se fue. Kathleen asinti¨® en respuesta. Justo cuando Rory se fue, Kathleen record¨® que hab¨ªa un documento importante sobre el escritorio de su oficina. Por lo tanto, e fue a buscarlo. En el camino, pas¨® por s de Miley. La puerta de s estaba abierta de par en par y se pod¨ªa ver a Marjory de pie frente a cama de Miley. Los dos se ve¨ªan extremadamente serios. En ese momento, Kathleen record¨®s pbras de Rory. Marjory dio liones a ni?os ricos. ?Significa eso que tambi¨¦n le ense?¨® a Miley antes? En silencio, se par¨® en un rinc¨®n y escuch¨® su conversaci¨®n. ¡°Parece que tu deseo se est¨¢ haciendo realidad¡±,ent¨® Marjory con frialdad. ¡°S¨ª. Pronto, ser¨¢ m¨ªo. Hab¨ªa un toque de suficiencia en voz de Miley. ¡°Lo que sea que haga flotar tu bote¡±, respondi¨® Marjory rotundamente. ¡°Milisegundo. Garner, no sigamos en contacto a partir de hoy. Me temo que podr¨ªa sospechar¡±, dijo Miley preocupada. ¡°No te preocupes. S¨®lo estoy aqu¨ª para contrrte. Eres mi estudiante, despu¨¦s de todo. ¡°?Paso algo? ?Por qu¨¦ est¨¢s de vuelta en el pa¨ªs? pregunt¨® Miley con curiosidad. ¡°S¨ª. Estoy aqu¨ª para trabajaro guardaespaldas de hija del due?o de Zeller Group¡±. ¡°?Guardaespaldas?¡± Miley levant¨® ceja. ¡°Todo lo mejor, Sra. Garner¡±. ¡°Oh bien. Pagan una suma principesca¡±, admiti¨® Marjory sin rodeos. Miley pens¨® por un momento antes de preguntar: ¡°?Est¨¢n neando hacer un movimiento contra Kathleen Johnson?¡± ¡°Miley, es mejor no saber demasiado sobre algunas cosas¡±, le record¨® Marjory en voz baja. Miley sonri¨®. ¡°Milisegundo. Garner, no me involucrar¨¦. Pero Kathleen es mejor amiga de Gemma. Tengo miedo de que Gemma me ataque. Por supuesto, si puedes elimina, entonces no tendr¨¦ que preocuparme por cualquier cosa.¡± ¡°Deber¨ªas descansar bien¡±. Marjory parec¨ªa no querer har m¨¢s. ¡°Me ir¨¦¡±. Con eso, camin¨® hacia puerta. Al ver eso, Kathleen sali¨® r¨¢pidamente del corredor. Mientras tanto, Marjory sali¨® de habitaci¨®n de Miley y baj¨®s escaleras. Kathleen frunci¨® el ce?o profundamente. Entonces, ?hay algo sospechoso en el intento de Miley de saltar del edificio? Cuando Kathleen regres¨® a su oficina, marc¨® r¨¢pidamente el n¨²mero de Rory. ¡°Rory, si te digo que saltes desde el tercer piso, ?puedes asegurarte de que no testimes cabeza?¡± Rory se sorprendi¨®, pero respondi¨® de inmediato: ¡°ro, siempre y cuando no tenga miedo de romper el resto de mi cuerpo. Durante el salto, envuelvo mis manos alrededor de mi cabeza, ajusto mi postura y me aseguro de que mis piernas aterricen primero¡±. Chapter 439 Chapter 439 Usted est¨¢ en casa ¡°?Marjory te ense?¨® esto antes?¡± pregunt¨® Kathleen. Rory asinti¨®. ¡°Por supuesto. De hecho, es poco probable que los profesionaleso nosotros sufran lesiones al saltar desde el tercer piso. Estaremos bien mientras noetamos errores por descuido¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Ya veo.¡± ¡°Dr. Johnson, ?hay alg¨²n problema? pregunt¨® Rory con perplejidad. ¡°No es nada. Puedes continuar con tu trabajo ahora.¡± Kathleen colg¨® el tel¨¦fono y fue a buscar al m¨¦dico tratante de Miley. Su nombre era Stanley Hans. Sonri¨® cuando vio a Kathleen visit¨¢ndolo personalmente. ¡°H, doctor Johnson¡±. Kathleen asinti¨® en reconocimiento y dijo: ¡°Me gustar¨ªa echar un vistazo a los registros m¨¦dicos de Miley¡±. Stanley se puso r¨ªgido, nervioso por inesperada solicitud. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Richard me pidi¨® que trataras piernas de Miley. Entonces, necesito los registros m¨¦dicos¡±, respondi¨® con indiferencia. ¡°Vaya. Tal vezs piernas de Sra. Chapman se recuperen con su tratamiento ¡ªrespondi¨® torpemente¡ª. Kathleen extendi¨® mano y repiti¨® rotundamente: ¡°Los registros m¨¦dicos¡±. Stanley se los entreg¨® obedientemente. E tom¨® los registros m¨¦dicos y anunci¨®: ¡°Entonces me los llevar¨¦¡±. ¡°?Eh?¡± El hombre qued¨® at¨®nito. E pregunt¨® inexpresivamente, ¡°?No puedo? Todos ustedes tienen una copia electr¨®nica de estos registros m¨¦dicos, de todos modos. Te los devolver¨¦ ma?ana. ¡°Est¨¢ bien¡±, respondi¨® a rega?adientes. Con eso, Kathleen se volvi¨® para irse. Al salir de habitaci¨®n, se encontr¨® con una conserje. Kathleen sac¨® un peque?o dispositivo de escucha y dijo: ¡°Necesito un favor tuyo. Por favor, pega esto debajo de cama de Miley cuando est¨¦s limpiando el ¨¢rea¡±. La conserje mir¨® con recelo. ¡°?No ser¨¢ descubierto?¡± Kathleen asegur¨®: ¡°No lo har¨¢. Si¨¦ntete libre de avisarme si hay algo que necesites.¡± Las pbras de Kathleen sorprendieron a conserje. ¡°?En realidad? ?Cualquier cosa?¡± Me est¨¢s haciendo un favor. Por supuesto, no te tratar¨¦ injustamente. Sin embargo, debes prometer mantener esto en secreto. La conserje acept¨® el dispositivo de escucha. ¡°Entonces¡­ Mi hijo acaba de graduarse de universidad y necesita un trabajo¡±. ¡°?Quiere ir a Macari Group o a mi empresa?¡± Kathleen pregunt¨® directamente. ¡°Grupo Macari¡±. Kathleen asinti¨®prendiendo. ¡°De acuerdo. Ve y ponte a trabajar. Alguien se pondr¨¢ en contacto con ustedes pronto¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± La conserje estaba encantada. Con eso, empuj¨® el carrito de limpieza hacia s de Miley. Miley no sospechaba lo m¨¢s m¨ªnimo ya que conserje estaba all¨ª para limpiar habitaci¨®n. Cuando Kathleen subi¨® a su autom¨®vil, desbloque¨® su tel¨¦fono y se puso los auricres Bluetooth. Ingres¨® a una aplicaci¨®n e hizo algunos ajustes. De repente, voz de Stanley lleg¨® a trav¨¦s de los altavoces de los auricres. ¡°Parece que Richard le pidi¨® a Kathleen que tratara tus piernas. No tardar¨¢ mucho en darse cuenta de que tus piernas est¨¢n bien ¡ªdijo Stanley con inquietud. Miley sonri¨® con indiferencia. ¡°?No es eso mejor? De esa manera, tendr¨¦ una raz¨®n para ponerme de pie. Ya no hay necesidad de buscar otros m¨¦dicos¡±. ¡°Pero Kathleen tiene excelentes habilidades m¨¦dicas. Definitivamente se dar¨¢ cuenta de que algo anda mal. Cuando se d¨¦ cuenta de que no hay nada malo con tus piernas, sabr¨¢ que he falsificado tus registros ¡ªpronunci¨® nerviosamente. ¡°Te est¨¢s preocupando demasiado. No se dar¨¢ cuenta de nada¡±,ent¨® Miley con indiferencia. Exasperado, Stanley pregunt¨®: ¡°?No crees que est¨¢s subestimando? De todos modos, ya he terminado de ayudarte. No ser¨¦ responsable si algo sucede pr¨®xima vez¡±. Text ? owned by N?velDrama.Org. La expresi¨®n de Miley se volvi¨® sombr¨ªa. ¡°?Est¨¢s tratando de quemar el puente ahora?¡± ¡°?Qu¨¦ quieres decir con quemar el puente? Este fue nuestro acuerdo. Todo lo que tuve que hacer fue falsificar tus registros m¨¦dicos, diciendo que tus piernas ya no pueden funcionar. ?Eso es todo!¡± replic¨® Stanley, tratando de eludir su responsabilidad. Sab¨ªa que no pod¨ªa permitirse el lujo de meterse con Kathleen. ¡°De todos modos, est¨¢s solo si realmente dejas que Kathleen trate tus piernas¡±. Stanley no quer¨ªa traer problemas sobre s¨ª mismo. Lo que hizo ya fue suficiente para hacerle perder su trabajo. ¡°Multa. Como Richard me est¨¢ siendo obediente, no me obligar¨¢ a hacer cosas que no quiero. Deber¨ªas irte r¨¢pido. Volver¨¢ pronto. No debemos dejar que se entere de que estamos en contacto¡±, dijo Miley con frialdad. ¡°De acuerdo.¡± Stanley suspir¨® aliviado y sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen encendi¨® el modo de grabaci¨®n del dispositivo de escucha y se quit¨® los auricres. Sab¨ªa que obtendr¨ªa informaci¨®n sobre esto. Si no hubiera sido porque Rory reconoci¨® a Marjory en el hospital, nunca hubiera imaginado a Miley fingiendo estar lisiada. ?Golpear! ?Golpear! Gemma m¨® a ventani del coche. Kathleen abri¨® puerta y pregunt¨®: ¡°?Terminaste con tus despedidas?¡± Gemma se subi¨® al auto y murmur¨®: ¡°S¨ª. Quieren hacerme una fiesta de despedida. ?Una fiesta de despedida? ¡°?Cu¨¢les son tus pensamientos?¡± ¡°No quiero que se preocupen por m¨ª. Somospa?eros desde hace muchos a?os, y nuestra amistad es real. Quiero ir.¡± Gemma se apret¨®s manos. ¡°Simplemente no te esfuerces demasiado¡±. Kathleen apret¨® mano de Gemma. ¡°?En qu¨¦ estabas pensando antes? Parec¨ªas bastante serio. Gemma estudi¨® a mujer con curiosidad. Una mirada de contemci¨®n nunca antes vista apareci¨® en el delicado rostro de Kathleen. ¡°Solo algunas cosas¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°?Se trata de Samuel?¡± Gemma enarc¨® una ceja. ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. E realmente no estaba pensando en ¨¦l. Est¨¢ en un viaje de negocios. ?No lo extra?as?¡± Gema se sorprendi¨®. ¡°Hago. Pero no lo extra?o tanto. Va a volver, de todos modos¡±, dijo Kathleen casualmente. Gemma mir¨® a Kathleen con envidia. ¡°Kate, desear¨ªa poder ser tan despreocupadao t¨². Tom¨¦ a Richard demasiado en serio, y ahora eso si su sombra estuviera en cada parte de mi vida, tanto que no tuve m¨¢s remedio que cambiar de trabajo¡±. Si no hac¨ªa eso, seguir¨ªa pensando en ¨¦l. Kathleen reflexion¨® por un momento. Finalmente, decidi¨® no mencionar a Miley en caso de que noticia volviera a afectar a Gemma. Despu¨¦s de todo, todav¨ªa no estaba segura de lo que hab¨ªa hecho Miley. ¡°Entonces, ?vamos a casa de Richard ahora?¡± ¡°Vamos.¡± Gemma asinti¨® y encendi¨® el sistema de navegaci¨®n. Con Kathleen conduciendo el auto, el d¨²o pronto lleg¨® a residencia de Richard. Gemma se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y escudri?¨® el edificio con una mirada de repulsi¨®n. ¡°Vamos¡±, inst¨® Kathleen. ¡°Terminemos de empacar antes. Vas a tener unaida con tus colegas m¨¢s tarde, ?no? ¡°Mm¡±, respondi¨® Gemma con un asentimiento. Respir¨® hondo y sali¨® del coche. Kathleen tambi¨¦n sali¨®. Subieron en ascensor. Al llegar a puerta, Gemma sac¨® una ve. Antes de que pudiera insertar ve en el ojo de cerradura, puerta se abri¨® desde adentro. All¨ª estaba Richard detr¨¢s de puerta, vestido con su pijama. Los ojos de Gemma y Richard se encontraron al instante. Fue extremadamente inc¨®modo. ¡°Estas en casa.¡± Gemma hizo todo lo posible por mantener calma. ¡°Mmm¡±. Richard fij¨® los ojos en su rostro. ¡°Estoy aqu¨ª para empacar mis cosas. Terminar¨¦ en un instante. E apart¨® mirada, evitando su intensa mirada. Trag¨® saliva. ¡°?Cual es prisa?¡± ¡°Perd¨®n por molestar¡±, dijo Gemma, entrando a casa. Fue directamente a habitaci¨®n, sac¨® su equipaje del armario yenz¨® a empacar sus cosas. Kathleen se acerc¨® a Richard. ¡°Revis¨¦ los registros m¨¦dicos de Miley hace un momento. Creo que todav¨ªa hay esperanza para sus piernas. ?Puedes dejarme intentarlo? Ricardo frunci¨® el ce?o. ¡°?T¨²?¡± E dijo con frialdad: ¡°S¨ª. E no puede soportar, de todos modos. Por lo tanto, no doler¨¢ incluso si el tratamiento fa. ?Seguramente no crees que quiero hacerle da?o? Chapter 440 Chapter 440 Educado Richard dijo tranqumente: ¡°?Pasar¨ªas por tantos problemas si tu intenci¨®n es hacerle da?o?¡± Con indiferencia, Kathleen pregunt¨®: ¡°Entonces, ?eso es un s¨ª?¡± ¡°Pareces bastante sorprendido¡±. ¨¦l frunci¨® el ce?o. Mir¨¢ndolo con frialdad, e respondi¨®: ¡°S¨ª¡±. ¡°?Gem estuvo de acuerdo con esto?¡± Richard murmur¨®. ¡°Era una enfermera con ¨¦tica. ?Crees que e me detendr¨¢? ¡°?Estaba?¡± Un profundo ce?o se form¨® en el rostro del hombre. Kathleen simplemente se encogi¨® de hombros. Entonces, Richard se dirigi¨® hacia el dormitorio. Mientras tanto, Kathleen camin¨® hacia el sof¨¢ de s de estar y se sent¨®. De pie detr¨¢s de Gemma, Richard pregunt¨®: ¡°?Renunciaste?¡± E se sorprendi¨® por su pregunta. Sin embargo, e asinti¨®. ¡°S¨ª.¡± ¡°?Pens¨¦ que amabas tu trabajo? ?Por qu¨¦ renunci¨® de nada? pregunt¨® con el ce?o fruncido. ¡°No es necesario que uno siga trabajando aunque sea con pasi¨®n, ?verdad? Me siento agotada en el trabajo, as¨ª que decid¨ª renunciar¡±, respondi¨® con calma. ¡°Si es por m¨ª, puedo renunciar¡±. Gemma frunci¨® losbios y dijo: ¡ªNo necesito que sientas l¨¢stima por m¨ª, Richard. ?Crees que no puedo sobrevivir despu¨¦s de irme de aqu¨ª sin trabajo? No te preocupes; no soy in¨²til Puedo permitirme cuidar de m¨ª mismo¡±. Al escuchar eso, Richard se congel¨® en el acto. ¡°He decidido trabajar en empresa de Kate. Adem¨¢s, por favor, mantente fuera de mis asuntos¡±. Con eso, Gemma cerr¨® cremallera de su equipaje. ¡°Esta es ve de tu casa. Lo pondr¨¦ aqu¨ª. Dej¨® ve en mesita de noche. Cuando Richard dirigi¨® su atenci¨®n a su equipaje, se dio cuenta de ques pertenencias de Gemma no eran muchas, aunque hab¨ªan estado viviendo juntas durante mucho tiempo. Mira su determinaci¨®n de irse. Me pregunto si dudar¨ªa en hacerlo si hubiera colocado m¨¢s cosas aqu¨ª en mi casa. Luego, dio un paso adnte, solo para ve retirarse al instante. ¡°Vete, Ricardo. ?No quiero que te acerques a m¨ª!¡± Richard no pudo hacer nada m¨¢s que mira sinprender. ¡°Richard Zimmer, he sacrificado mi tiempo y mi juventud por ti, pero lo que obtuve a cambio es un enga?o¡±. E respir¨® hondo antes de continuar: ¡°Deseo felicidad para los dos¡±. Tan prontoo termin¨® su oraci¨®n, arrastr¨® su equipaje y sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen se levant¨® de inmediato y se acerc¨® a su amiga. ¡°?Ya terminaste?¡± Asintiendo, Gemma grazn¨®: ¡°Vamos¡±. ¡°Est¨¢ bien¡±, murmur¨® Kathleen y sigui¨®. Mientras tanto, Richard ten¨ªa una mirada sombr¨ªa en su rostro mientras los observaba irse. Abajo, Kathleen y Gemma subieron el equipaje al coche. ¡°Kate, ?realmente has decidido tratar pierna de Miley?¡± Gemma pregunt¨® bruscamente. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Gem, todav¨ªa no puedo revrte raz¨®n. T¨²-¡± Antes de que pudiera terminar oraci¨®n, Gemma interrumpi¨®, sonriendo levemente: ¡°Como dijiste, salvar vidas es el deber de un m¨¦dico. No te culpo en absoluto. Solo estoy preguntando.¡± Kathleen asinti¨®. Sab¨ªa que lo entender¨ªas. No te preocupes. Te lo contar¨¦ todo cuando sea el momento adecuado. Gemma asinti¨® en respuesta. ¡°Vamos.¡± Kathleen luego arrastr¨® al auto. Poco despu¨¦s, Gemma recibi¨® ubicaci¨®n de cena y Kathleen llev¨® all¨ª. ¡°Divi¨¦rtete¡±, expres¨® Kathleen despu¨¦s de dejar a Gemma. ¡°De acuerdo.¡± Gema asinti¨®. ¡°Deber¨ªas irte a casa ahora, Kate. Conseguir¨¦ un taxi despu¨¦s de comida. Al escuchar eso, Kathleen dud¨® por un breve momento. ¡°Conf¨ªa en m¨ª; Estoy bien. Deber¨ªas ir a manejar tu negocio. Gemma le dedic¨® una sonrisa. ¡°Vamos. No soy tan fr¨¢gil. Te juro que estoy bien ahora. Con eso, se dio vuelta para irse. Mientras tanto, Kathleennz¨® un profundo suspiro. ?C¨®mo podr¨ªa estar bien? No estoy demasiado preocupado por e, ya que Gemma que conozco es una persona fuerte. S¨¦ que se est¨¢ tragando su agravio. Sin embargo, no es saludable para e hacerlo. Tengo miedo de que sus emociones reprimidas puedan tener consecuencias nefastas alg¨²n d¨ªa. Ante ese pensamiento, Kathleen dej¨® escapar un suspiro de impotencia en su auto. Entonces, fue interrumpida por una mada telef¨®nica. Era de Samuel. Reflexion¨®, d¨¢ndose cuenta de que ¨¦l debe haber llegado a su destino. Kathleen descolg¨® el tel¨¦fono. He llegado al hotel. Samuel se afloj¨® corbata. Hab¨ªa una pizca de disgusto en su voz grave. E asinti¨® y respondi¨®: ¡°Ya veo. Debes estar cansado del vuelo. Descansar un poco.¡± ¡°T¨²¡­¡± Trag¨® saliva y luego continu¨® diciendo: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± ¡°Acabo de dejar a Gem. Est¨¢ cenando con sus colegas. Estoy de camino a casa ahora. ¡°Vaya.¡± Sosteniendo su tel¨¦fono, Samuel se par¨® frente a ventana de su habitaci¨®n de hotel. Mir¨® hacia afuera, sin pronunciar una s pbra. Por otrodo, Kathleen ech¨® un vistazo a su tel¨¦fono con curiosidad. Todav¨ªa est¨¢ en l¨ªnea, pero ?por qu¨¦ no dice nada? ¡°?H? ?Est¨¢s ah¨ª?¡± pregunt¨® e con el ce?o fruncido. ¡°S¨ª¡±, grazn¨®. Entonces, ?por qu¨¦ no dices nada? En voz baja, pronunci¨®: ¡°Conduce con cuidado. Voy a colgar ahora. Sab¨ªa que no pod¨ªa quejarse mucho. En el pasado, Kathleen siempre lo visitaba cuando sal¨ªa de viaje de negocios. Estaba acostumbrado a que e le enviara un mensaje de texto antes de que su vuelo llegara a su destino. De esa manera, cuando apagara el modo avi¨®n en su tel¨¦fono, recibir¨ªa inmediatamente sus mensajes de texto. Supongo que es mi karma por no apreciar lo que hizo por m¨ª en el pasado. Ahora, Kathleen se muestra fr¨ªa y distante conmigo. No puedo esperar nada de e, sin embargo. ¡°Estoy demasiado ocupado hoy. Es por eso que no tuve tiempo de ver c¨®mo estabas. Est¨¢ bien, deber¨ªas descansar un poco ahora. Adi¨®s.¡± Pronto, Kathleen colg¨® mada. Samuel se qued¨® sin pbras. Ni siquiera me dio oportunidad de decir nada antes de colgar. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Respir¨® hondo mientras ten¨ªa una mirada de impotencia en su rostro. Fue en ese momento que Samuel escuch¨® un golpe en puerta. ¡°Adnte¡±, murmur¨®. Tyson abri¨® puerta para entrar e inform¨®: ¡°Sr. Macari, tengo noticias sobre el Sr. Larson para ti. ¡°?Como es el?¡± La expresi¨®n de Samuel se mantuvo fr¨ªa. ¡°De hecho, ha sido secuestrado por alguien poderoso aqu¨ª. Hace un tiempo, le ped¨ª a alguien que investigara el asunto por m¨ª, y esa persona me encontr¨® casi de inmediato. No solo eso, sino que tambi¨¦n me preguntaron si est¨¢s aqu¨ª tambi¨¦n¡±, dijo Tyson con voz d¨¦bil. La mirada de Samuel se oscureci¨®. ¡°Parece que esta persona quiere conocerme¡±. ¡°Eso es posible.¡± Tyson asinti¨®. ¡°No les expliqu¨¦ tu paradero. En cambio, les dije que solo quer¨ªa confirmar seguridad del Sr. Larson. No saben si vienes o no¡±. Samuel asinti¨® y respondi¨® con frialdad: ¡°Haz tu mejor esfuerzo para encontrar a Nichs¡±. ¡°Entiendo. Sr. Macari, ?c¨®mo debemos responder a otra parte? Dile que estoy aqu¨ª. Dile que venga a buscarme si tiene algo que decirme¡±, dijo Samuel con indiferencia. ¡°Est¨¢ bien, lo har¨¦ ahora mismo¡±. Ante esto, Samuel descendi¨® a un momento de profunda reflexi¨®n mientras se produc¨ªa el silencio. Secuestraron a Nichs pero quer¨ªan verme a m¨ª. ?Podr¨ªa ser que yo sea su objetivo? ?Qui¨¦n es persona detr¨¢s de todo esto? ?Cu¨¢l es su intenci¨®n? Cuando los pensamientosenzaron a ocurr¨ªrsele, su tel¨¦fono son¨® de nada. Cogi¨® el tel¨¦fono y vio que era un mensaje de Kathleen. E envi¨® un mensaje de texto: No creo que seas tan mezquinoo para dejar de harme por eso, ?verdad? Samuel respondi¨®: No lo soy. Si dejo de harte, apuesto a que no te sentir¨¢s triste en absoluto. Me preocupa que aproveches esta oportunidad para renunciar a todo. No dejar¨¦ que te rindas. Kathleen se qued¨® sin pbras. Kathleen: Av¨ªsame si necesitas algo all¨ª. Te dar¨¦ una mano. No tienes que ser educado conmigo. samuel: por supuesto ?Por qu¨¦ ser¨ªa cort¨¦s con mi esposa? Una vez m¨¢s, Kathleen se qued¨® perpleja al leer su mensaje. Es muy bueno con sus pbras, ?eh? Chapter 441 Chapter 441 Al no recibir noticias de Kathleen en todo el d¨ªa, Samuel no pudo evitar sentirse resignado. Colg¨® el tel¨¦fono y se quit¨® chaqueta antes de tradarse a su escritorio de trabajo. Despu¨¦s de bastante tiempo, Tyson m¨® y dijo: ¡°Sr. Macari, ese hombre dijo que quiere reunirse contigo, y solo dejar¨¢ ir al Sr. Larson una vez que te vea. ¡°Entiendo.¡± Samuel sonaba bastante indiferente. ¡°Haz los arreglos necesarios. Voy all¨ª ahora. ¡°?En eso!¡± Tyson asinti¨®. Cuando Samuel salt¨® de su asiento, sus ojos de obsidiana se oscurecieron. Por fin aparece, ?eh? Veamos qui¨¦n es este tipo misterioso. Mientras tanto, Richard lleg¨® al hospital y fue directo a s de Miley. Antes de eso, estaba descansando en casa. No hab¨ªa dormido bien durante varios d¨ªas seguidos, as¨ª que pens¨® en recuperar algo de sue?o. Inesperadamente, Miley lo m¨®. Por supuesto, sali¨® disparado al hospital justo despu¨¦s de ser convocado. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Las cejas de Richard se fruncieron en un nudo de preocupaci¨®n mientras miraba a Miley, quien se estaba recuperando en cama. Las l¨¢grimas brotaron de los ojos de este ¨²ltimo. ¡°Alguien vino aqu¨ª a amenazarme hace un momento, Richard. Me advirti¨® que me cuidara espalda, o tomar¨¢ mi vida con sus propias manos¡±. ¡°?Quien era ese?¡± ¡°N-no s¨¦¡­ Dijo que lo envi¨® uno de los amigos cercanos de Gemma. Ni siquiera lo conozco¡­¡±, fueron las pbras de Miley. Hab¨ªa un matiz de agravio en su voz. ?La amiga cercana de Gemma? ?Podr¨ªa ser Kathleen? Nah¡­ No es posible. A¨²n as¨ª, Richard nte¨® una consulta. ¡°?Te refieres a Kathleen?¡± Un ce?o se form¨® en su frente. Miley solloz¨® mientras dejaba caer unentario. ¡°S¨¦ que esa mujer te quiere mucho y t¨² tambi¨¦n est¨¢s locamente enamorado de e. A¨²n as¨ª, realmente no puedo soportar dejarte. Incluso si e me amenaza o incluso acaba con mi vida en el proceso, nunca me separar¨¦ de ti¡±. Al escuchar sus pbras, se acerc¨® a e y se sent¨® a sudo. ¡°Gemma no es una mujer viciosa. Tampoco su amiga, Kathleen. De hecho, Kathleen acaba de informarme hoy que tratar¨¢ tus piernas¡±. ¡°?No no no!¡± Miley sacudi¨® cabeza fren¨¦ticamente ante eso. No quiero su ayuda. Es mejor amiga de Gemma, as¨ª que seguramente me har¨¢ da?o de una forma u otra. ?Me niego!¡± ¡°Kathleen no te har¨¢ eso¡±, refut¨® Richard con un semnteplicado. ¡°?C¨®mo puedes tener tanta confianza? ?La conoces por dentro y por fuera? Miley se sinti¨® a¨²n m¨¢s agraviada. ¡°?Qu¨¦ pasa si e realmente termin¨® conmigo?¡± Una mirada de impotencia apareci¨® en el rostro del hombre. Sab¨ªa que Kathleen nunca har¨ªa algo as¨ª, pero no hab¨ªa nada m¨¢s que pudiera hacer para impedir que Miley pensara de esa manera. ¡°?No me importa! ?No quiero que e me trate!¡± Mientras Miley continuaba gritando, de repente comenz¨® a sollozarstimosamente. ¡°Debes estar pensando que soy una carga tan grande¡­¡± Sin otra opci¨®n, Richard finalmente cedi¨®. ¡°Bien, bien. No dejar¨¦ que te trate. Por favor deja de llorar.¡± ¡°?En realidad?¡± E solloz¨®. Inclin¨® cabeza y reconoci¨® eso. ¡°S¨ª, de verdad¡±. Solo entonces Miley esboz¨® una brinte sonrisa. ¡°?Excelente! Puedo seguir con vida, entonces. Los ojos de Richard parec¨ªan contener muchas emociones. ¡°?Puedes quedarte y pa?arme aqu¨ª esta noche, Richard? No s¨¦ por qu¨¦, pero me siento muy inquieta estos d¨ªas ¡ªsuplic¨® de manera casual¡ª. ¡°Mmm¡±. Richard asinti¨® con aprobaci¨®n. Al ver eso, Miley sonri¨® con satisfi¨®n. ¡°Estar¨¦ durmiendo en el sof¨¢, supongo¡±. Se puso de pie y fue a sentarse en el sof¨¢, luego se acost¨® en ¨¦l. E frunci¨® losbios. Lo que sea. No importa mientras se quede. En verdad, Richard fue realmente golpeado. Cay¨® en un sue?o profundo muy r¨¢pidamente. Los ojos de Miley parpadearon ante eso. En ese momento, Stanley entr¨® desde afuera. Al escuchar sus pasos acerc¨¢ndose, se volvi¨® paranzarle una mirada significativa, haci¨¦ndole un gesto para que se calmara un poco. Stanley luego camin¨® de puntis hacia Richard y sac¨® furtivamente el tel¨¦fono de este ¨²ltimo del bolsillo del traje. Despu¨¦s de eso, apag¨® el tel¨¦fono antes de volver a deslizarlo dentro del traje de Richard. Miley arque¨® una ceja hacia Stanley. Este ¨²ltimo capt¨® indirecta y dio vuelta para salir de s. La sonrisa de Miley lleg¨® a sus ojos mientras miraba a Stanley irse. Richard ser¨¢ todo m¨ªo despu¨¦s de esta noche. ?Nadie me lo puede quitar! Por otrodo, Kathleen regres¨® a casa y se tom¨® un breve descanso. Treinta minutos despu¨¦s, son¨® su tel¨¦fono. ¡°H, ?puedo har con Kathleen Johnson?¡± Una voz profunda son¨® por tel¨¦fono. ¡°Tenemos una paciente aqu¨ª mada Gemma Young. ?E es tu amiga?¡± ¡°S¨ª, e es mi amiga¡±. Kathleen se puso de pie y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ le pas¨®?¡± ¡°Tuvo un idente automovil¨ªstico. Por favor, ven al hospital¡±. El tono de esa persona era tan sombr¨ªo como siempre. ¡°Est¨¢ en estado cr¨ªtico, as¨ª que si llegas tarde¡­¡± ¡°?Estoy en camino!¡± Kathleen termin¨® mada abruptamente y agarr¨® su chaqueta antes de salir corriendo de casa. Muy pronto, lleg¨® al hospital. ¡°?Eres Kathleen?¡± pregunt¨® una enfermera all¨ª. El hospital en el que estaba Gemma no era el mismo en el que estaban los dem¨¢s. ¡°?S¨ª!¡± Kathleen ni siquiera tuvo tiempo de recuperar el aliento. ¡°?Puedo saber cu¨¢l es su condici¨®n ahora?¡± ¡°Tiene una hemorragia cerebral y no le va muy bien, pero los m¨¦dicos est¨¢n haciendo todo lo posible¡±. Sin pensarlo dos veces, Kathleen sac¨® su certificaci¨®n y solicit¨®: ¡°Esta es mi identidad. ?Necesito participar en cirug¨ªa!¡± La enfermera se sobresalt¨®. ¡°De acuerdo, aguanta.¡± Mientras dec¨ªa eso, entr¨®. Despu¨¦s de un rato, enfermera sali¨® y pa?¨® a Kathleen al quir¨®fano. Con semnte severo, Kathleen se apresur¨® a entrar. ?Debo salvar a Gemma a toda costa! Cuatro horas m¨¢s tarde, Kathleen sali¨® de s de operacionespletamente exhausta. Nadie esperaba fuera del quir¨®fano. Se dej¨® caer en un asiento, sus manos temban sin cesar. N?velDrama.Org holds ? this. ?C¨®mo pudo haber fado cirug¨ªa? Por desgracia, Gemma se llev¨® el viento. ¡°Dr. ?Johnson! Rory se acerc¨® corriendo. ¡°Tuve que preguntar por todas partes por tu paradero¡±. Los ojos de Kathleen estaban todos enrojecidos. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Escuch¨¦ que algo le pas¨® a Gemma¡­¡± Rory apret¨® losbios. Kathleen asinti¨® aturdida. ¡°Mmm¡±. Al darse cuenta de que algo andaba mal con expresi¨®n de Kathleen, Rory pregunt¨®: ¡°?Est¨¢ e¡­¡± ¡°La cirug¨ªa fracas¨®¡±. Las l¨¢grimas rodaron pors mejis de Kathleen. ¡°E ya se ha ido¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Rory estaba asombrado por esa revci¨®n. ¡°Le ped¨ª a enfermera que buscara a Richard. ?Por qu¨¦ no est¨¢ aqu¨ª todav¨ªa? Kathleen respir¨® hondo. ¡°Yo¡­ no estoy seguro¡­¡± Rory frunci¨® losbios. Kathleen se dio cuenta de que Rory dudaba en har. ¡°Pareces tener prisa por verme. ?Qu¨¦ es lo que me est¨¢s ocultando? Su voz era ronca. ¡°Hace una hora, me enter¨¦ de que algo hab¨ªa salido mal cuando el Sr. Macari fue al rescate de Nichs. Su ubicaci¨®n no puede ser rastreada en este momento. Asi que¡­¡± ?Qu¨¦? At¨®nita, Kathleen se puso de pie. ¡°?Es confiable su fuente?¡± ¡°S¨ª, Tyson es quien me m¨® personalmente¡±. La voz de Rory era tan profundao un pozo sin fondo. ¡°Res¨¦rvame un vuelo. Voy a buscar a Samuel yo mismo. Las cejas de Kathleen estaban juntas. ¡°?Vamos al aeropuerto de inmediato!¡± ¡°?Est¨¢ bien!¡± Rory asinti¨®. Kathleen entendi¨® mejor que nadie que ahora no era el momento para que e se obsesionara con su dolor. ?Tengo que recuperarme y rescatar a Samuel! ?No puedo permitirme perderlo a ¨¦l tambi¨¦n! No perdi¨® el tiempo corriendo al aeropuerto y abord¨® el avi¨®n a Smend. Durante todo el viaje, mantuvo un semnte hosco y hdo. Despu¨¦s de que el avi¨®n aterriz¨® en el aeropuerto de Smend, se apresur¨® a bajar del avi¨®n y se reuni¨® con Tyson. ¡°?Alguna noticia?¡± fue pregunta de Kathleen. Sin embargo, parec¨ªa bastantepuesta. ¡°No.¡± Tyson neg¨® con cabeza. Inmediatamente, un ce?o fruncido estrope¨® el rostro de Kathleen. ¡°?D¨®nde diablos desapareci¨® Samuel? Ll¨¦vame all¨ª ahora. Pero es demasiado peligroso, se?ora Macari. Su pedido hizo que Tyson se preocupara. E lenz¨® una escalofriante miradasciva y grit¨®: ¡°Me he enfrentado a situaciones a¨²n m¨¢s graves antes, ?as¨ª que ser¨¢ mejor que te dejes de tonter¨ªas y abras el camino!¡± ¡°Se?do.¡± Agachando cabeza, Tyson no tuvo m¨¢s remedio que cumplir sus ¨®rdenes. Se subieron a un veh¨ªculo todoterreno y se dirigieron directamente al lugar donde se vio a Samuel por ¨²ltima vez. En un instante, llegaron a dicho lugar, solo para ser recibidos por el desorden total y ca¨®tico en escena. Hab¨ªa partes rotas de veh¨ªculos esparcidas por todo el suelo, junto con manchas de sangre aqu¨ª y all¨¢. Tras inspiones m¨¢s cercanas, se pudieron detectar varios agujeros de b en superficie del autom¨®vil. Evidentemente, una intensa bata hab¨ªa ocurrido en este lugar antes. Espero que Samuel todav¨ªa est¨¦ vivo¡­ Chapter 442 Chapter 442 Definitivamente sigue vivo ?Ciertamente todav¨ªa est¨¢ vivo! Kathleen hizo todo lo posible por obligarse a calmarse y dejar de pensar demasiado. Samuel no morir¨¢. ¡°?Hay c¨¢maras de vigncia alrededor?¡± e pregunt¨®. ¡°No.¡± Tyson neg¨® con cabeza. La luz en sus ojos se atenu¨® cuando escuch¨® respuesta. ¡°Env¨ªe a m¨¢s personas a buscar. Compruebe si hay testigos. ¡°S¨ª.¡± Tyson inmediatamente se fue a cumplir orden. En ese momento, Yadiel se acerc¨® y dijo: ¡°Dr. Johnson, le pedir¨¦ m¨¢s informaci¨®n as figuras locales influyentes¡±. ¡°Avanzar.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°P¨ªdales que revisen tambi¨¦n los hospitales cercanos¡±. ¡°De acuerdo.¡± El asinti¨®. Las cejas de Kathleen se fruncieron de nuevo mientras miraba sangre en el suelo, con esperanza de que no fuera de Samuel. De lo contrario¡­ Como resultado, se qued¨® en Smend durante una semana. Hab¨ªa enviado a numerosas personas a buscar a Samuel, pero fue en vano. Hab¨ªa pasado una semana entera, pero todav¨ªa no hab¨ªa se?ales del hombre. E no pudo evitar entrar en p¨¢nico. Tyson y Yadiel tambi¨¦n estaban muy preocupados. ¡°Sra. Macar¨ª¡±. La preocupaci¨®n en el rostro de Tyson no se hab¨ªa desvanecido desde hace una semana. Ha pasado una semana. Con una expresi¨®n solemne en su rostro, Kathleen der¨®: ¡°Aunque sea un mes, un a?o o incluso una d¨¦cada, continuar¨¦ busc¨¢ndolo. Vivo o muerto, debo encontrarlo. ?Lo entiendes?¡± ¡°?S¨ª!¡± Tyson asinti¨®, luego se dio vuelta y se alej¨®. Cuando Yadiel se acerc¨®, sus ojos se encontraron con los de Tyson, y este ¨²ltimo sacudi¨® cabeza consternado. Yadiel mir¨® a Kathleen, su mirada se oscureci¨®. ¡°Dr. Johnson, tenemos que volver¡±. Kathleen lo mir¨® de soyo. ¡°No, no lo har¨¦¡±. ¡°Pero ahora es un desastre en Jadeborough. Se ha corrido voz sobre desaparici¨®n del Sr. Macari. Ahora, Macari Group est¨¢ en una situaci¨®n inestable¡±. ¡°mar¨¦ al padre de Samuel y le pedir¨¦ que se ocupe de empresa por ahora. Estar¨¢ bien.¡± Yadiel originalmente quer¨ªa convence de que regresara, pero se dio cuenta de que e ni siquiera ten¨ªa intenci¨®n de regresar. Antes de esto, siempre hab¨ªa pensado que Kathleen no ten¨ªa sentimientos fuertes por Samuel y supuso que se hab¨ªa juntado con Samuel solo porque Samuel era el padre de sus dos hijos. Sin embargo, a juzgar por su rei¨®n ahora, parec¨ªa que ese no era el caso. Debajo de su semnte fr¨ªo estaba su ardiente amor por Samuel. ¡°De acuerdo entonces.¡± Yadiel no sigui¨® insistiendo. D¨¢ndose vuelta, Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Calvin. ¡°Se?or. Macari, soy yo, Kathleen. Fue una verdadera lucha para e har con Calvin en ese momento. ¡°Kate, no tienes que preocuparte por empresa. Puedo manejarlo¡±, respondi¨® en un tono sombr¨ªo. ¡°No pueden hacer nada por ahora. No te preocupes.¡± ¡°Se?or. Macari, lo siento¡±, se disculp¨® sinceramente Kathleen. ¡°Todos ustedes no hab¨ªan estado en contacto conmigo desde desaparici¨®n de Samuel. S¨¦ que es porque t¨² y familia no quer¨¦is molestarme. ¡°Kate, Samuel no ha sido encontrado, ?verdad?¡± Hab¨ªa un dejo de desci¨®n en voz de Calvin. ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. Pero tampoco he encontrado su cuerpo. Sr. Macari, pi¨¦nselo. Si lo quisieran muerto, definitivamente difundir¨ªan noticia de su muerte¡±. ¡°Yo tambi¨¦n pens¨¦ lo mismo. Samuel definitivamente todav¨ªa est¨¢ vivo¡±. Kathleen no solo sinti¨® que Samuel estaba vivo, sino que tambi¨¦n tuvo sensaci¨®n de que persona que lo secuestr¨® pretend¨ªa atrapa. ¡°Se?or. Macari, es posible que deba quedarme aqu¨ª por un tiempo, as¨ª que tendr¨¦ que confiarte los asuntos en Jadeborough¡±, dijo en voz baja. ¡°Est¨¢ bien.¡± Calvino asinti¨®. Despu¨¦s de eso, Kathleen termin¨® mada. Cuando Yadiel escuch¨® lo que dijo Kathleen, supo que e no regresar¨ªa en poco tiempo, pero hab¨ªa muchas cosas en Jadeborough esperando que es resolviera. Ese d¨ªa, Samuel finalmente se despert¨® en una i en el oc¨¦ano Pillere. Cuando Ashley vio que abr¨ªa los ojos, se emocion¨®. Se par¨® junto a cama y dijo suavemente: ¡°Est¨¢s despierto¡±. ¡°?D¨®nde est¨¢ este lugar?¡± pregunt¨® con voz ronca mientras frunc¨ªa el ce?o confundido. ¡°Estamos en una i¡±, explic¨®. ¡°?A¨²n recuerdas? Yo fui quien te salv¨®. Al mira, Samuel not¨® que su brazo izquierdo estaba envuelto en vendas. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± pregunt¨® pl¨¢cidamente. Ashley se qued¨® estupefacta por un momento antes de responder: ¡°Soy Ashley Zeller¡±. No pudo evitar fruncir el ce?o, porque no recordaba ese nombre en absoluto. Al darse cuenta de su desconcierto, e se agit¨®. ¡°?Perdiste memoria?¡± ¨¦l mir¨® con sus ojos sombr¨ªos. ¡°S¨ª, no recuerdo qui¨¦n soy¡±. Adem¨¢s, le dol¨ªa much¨ªsimo cabeza. Mientras tanto, el coraz¨®n de Ashleyt¨ªa con emoci¨®n. ?Esta es una bendici¨®n disfrazada! Samuel, que sufre de amnesia, significa que nunca podr¨¢ recordar qui¨¦n es Kathleen. ¡°T¨² eres Samuel Macari¡±, afirm¨®. ¡°Te secuestraron cuando ten¨ªas entre cinco y seis a?os. Coincidentemente, a m¨ª tambi¨¦n me secuestraron y nos encerraron en el mismo lugar. Escuchamos que los secuestradores nos iban a matar justo despu¨¦s de recibir el rescate, as¨ª que decidimos correr para salvar nuestras vidas¡±. La distancia estaba escrita en todo el hermoso rostro de Samuel mientras escuchaba. ¡°Pero cuando est¨¢bamos tratando de escapar de all¨ª, esos secuestradores nos descubrieron. Cubr¨ª tu espalda para que pudieras escapar primero. Luego, me dispararon en el pecho¡±. E tir¨® del cuello de su camisa, mostr¨¢ndole cicatriz. ¡°Mirar. Esta es prueba. Sin inmutarse, Samuel lo mir¨®. ¡°Entonces, ?qu¨¦ pas¨® despu¨¦s de eso?¡± Ashley no estaba segura de si ¨¦l cre¨ªa sus pbras o no. Sin embargo, continu¨®: ¡°Despu¨¦s de eso, me arrastraron fuera de ese lugar. Pensaron que estaba muerto, as¨ª que me llevaron a donde est¨¢bamos cautivos y se fueron. Entonces, mi pap¨¢ vino y me salv¨®¡±. ¡°Gracias¡±, pronunci¨® sin expresi¨®n. ¡°Samuel, me prometiste que te casar¨ªas conmigo¡±. E se sonroj¨® de timidez. ¡°Aunque lo has olvidado, todav¨ªa quiero recordarte que siempre he estado esperando que cums tu promesa¡±. ¡°?Soy soltero?¡± ¡°Estuviste casado, pero te divorciaste¡±, ar¨®. ¡°T¨² y tu ex esposa son ipatibles. Adem¨¢s, anteriormente ten¨ªa dos intereses rom¨¢nticos, e incluso estabaprometida con uno de ellos¡±. Ashley no quer¨ªa ocultarle esto a Samuel. Una vez que estuvieran de regreso, Samuel definitivamente investigar¨ªa su pasado. Adem¨¢s, lo que e hab¨ªa dicho era cierto. Samuel permaneci¨® tranquilo. ¡°Contacta a mi familia. Quiero ir a casa.¡± ¡°Samuel, no te apresures¡±. Ashley se?al¨® su pierna. ¡°Tus piernas a¨²n no est¨¢n curadas. Aqu¨ª hay un m¨¦dico excelente. Ser¨ªa mejor si dejas tratar tus piernas. Te ayudar¨¦ a contactar a tu familia¡±. ¡°Mmm¡±. El asinti¨®. Ashley en secreto exhal¨® un suspiro de alivio. Contactar¨¦ a los Macaris otro d¨ªa. Despu¨¦s de todo, quiero acercarme a ¨¦l pasando m¨¢s tiempo con ¨¦l. Tal vez, pueda hacer que le guste m¨¢s. Ahora que ha perdido memoria, esta es oportunidad perfecta. ?Debo ganarme el coraz¨®n de este hombre! Pronto, hab¨ªan pasado tres meses y Kathleen a¨²n no ten¨ªa noticias de Samuel. Text ? owned by N?velDrama.Org. En esos tres meses, hab¨ªa perdido una cantidad significativa de peso. Yadiel persuadi¨®, ¡°Dr. Johnson, es hora de que regresemos. Trevor ya tom¨® medidas en Jadeborough. Mientras usted y el Sr. Macari estaban fuera, ¨¦l ha estado expandiendo su territorio a un ritmo exponencial¡±. La expresi¨®n de Kathleen se volvi¨® hda. ¡°?Tiene un deseo de muerte?¡± ¡°¨¦l no es el ¨²nico. Desde que el Sr. Macari desapareci¨®, muchas personas han estado ansiosas por acabar con empresa¡±. La mirada de Yadiel se oscureci¨®. ¡°Alguien trat¨® de robar a los miembros del equipo de desarrollo de energ¨ªa renovable del Sr. Macari¡±. Chapter 443 Chapter 443 Castigo ¡°?En realidad?¡± Kathleen no se inmut¨®. ¡°?Qui¨¦n se atreve a hacer eso?¡± ¡°Trevor Hoover¡±, respondi¨® Yadiel. Al escuchar ese nombre, se enfureci¨®. ¡°?Ese viejo bastardo! Quiere cazar furtivamente, ?eh? ?Entonces d¨¦jalo que lo haga! ¡°Pero el Sr. Macari ha puesto su coraz¨®n y alma en ese equipo¡±. Yadiel frunci¨® el ce?o. ¡°Lo s¨¦. No dejar¨¦ escapar a ese hombre f¨¢cilmente. Pide a algunos de tus hombres que se queden para buscar a Samuel. No te pierdas ninguna pista. ¡°De acuerdo.¡± Despu¨¦s de una pausa, Yadiel pregunt¨®: ¡°?Volvemos?¡±. ¡°S¨ª.¡± Un brillo fr¨ªo apareci¨® en sus ojos. ¡°Me dirigir¨¦ a Axeworth Corporation primero¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Yadiel no pod¨ªa creer lo que escuchaba. ¡°?Es muy peligroso!¡± Kathleen se burl¨®, ¡°No te preocupes. Lauren no me matar¨¢. Al d¨ªa siguiente, cuando Kathleen lleg¨® a casa de Lauren, toc¨® el timbre, pero nadie abri¨® puerta. Justo cuando presion¨® el timbre nuevamente, sali¨® un hombre de mediana edad en un estado desali?ado. Era obvio que estaba molesto por su repentina llegada. ¡°?D¨®nde est¨¢ Lauren?¡± Kathleen pregunt¨® con frialdad. ¡°E no est¨¢ por aqu¨ª,¡± resopl¨® el hombre. ¡°?A d¨®nde fue?¡± ¡°?No s¨¦!¡± El hombre se exasperaba cada vez m¨¢s. L¨¢rgate si no est¨¢s aqu¨ª para asuntos importantes. ?No me hagas perder el tiempo!¡± ¡°Yadiel, vete¡±, orden¨® Kathleen con indiferencia. ¡°S¨ª.¡± Con eso, Yadiel dio un paso adnte, listo para irrumpir. ¡°?Que est¨¢n haciendo, chicos?¡± El hombre de mediana edad estaba tan sorprendido que el color desapareci¨® de su rostro. Con altura y el f¨ªsico de Yadiel, podr¨ªa dominar al hombre de mediana edad con facilidad, haciendo que este ¨²ltimo se tambaleara hacia atr¨¢s con temor. Kathleen sigui¨® a Yadiel mientras ¨¦l agarraba el cuello del hombre. ?Grieta! El cuello del hombre fue roto. Entonces, el hombre fue arrojado a undo por Yadielo una bolsa de basura. Mirando a undo, Kathleen se acerc¨® a mujer desnuda en el sof¨¢, que temba y se encog¨ªa de miedo. Kathleen permaneci¨® sin emociones mientras le dec¨ªa a mujer, que parec¨ªa estar en su treinta, ¡°Si no quieres que te rompan el cuello, responde a mi pregunta¡±. La mujer asinti¨® fren¨¦ticamente. ¡°De acuerdo.¡± ¡°?D¨®nde est¨¢ Lauren?¡± ¡°E se fue. Alguien m¨® para pedirle que trataras piernas de alguien¡±. ?Tratars piernas de alguien? ?Es Miley? No escuch¨¦ de eso. ¡°?Conoces a esta mujer?¡± Kathleen le mostr¨® foto de Ashley. La mujer neg¨® con cabeza. ¡°No, nunca he visto antes¡±. Kathleen lenz¨® una mirada g¨¦lida. ¡°?Me estas mintiendo?¡± ¡°?No, no me atrever¨¦ a mentirte!¡± La mujer se estremeci¨® de miedo. De hecho, mirada de Kathleen era demasiado intimidante. ¡°D¨ªgale a Lauren que su subordinado me falt¨® el respeto, as¨ª que le di un castigo ligero¡±, dijo Kathleen rotundamente. La mujer asinti¨® en respuesta mientras su rostro se pon¨ªa a¨²n m¨¢s p¨¢lido. ?Un castigo ligero? ?Ha perdido vida! Despu¨¦s de eso, Kathleen sali¨® de mansi¨®n con Yadiel. Cuando subieron al auto, e dijo: ¡°Ve al aeropuerto¡±. Como conductor, Yadiel condujo hacia el aeropuertoo se le indic¨®. En su camino hacia all¨ª, Kathleen hab¨ªa estado enviando mensajes en su tel¨¦fono. Cuando termin¨®, mir¨® el paisaje fuera de ventana, perdida en sus pensamientos. Mientras tanto, en una i desconocida, Samuel ya pod¨ªa ponerse de pie, pues sus piernas se hab¨ªan recuperado bien estos d¨ªas. Ashley lo apoy¨® mientras intentaba caminar. ¡°Samuel, t¨®matelo con calma. No hay prisa. Siempre estar¨¦ a tudo.¡± En los ¨²ltimos tres meses, aunque no pas¨® mucho entre Samuel y e, ¨¦l ya no trat¨® con frialdad. Por lo menos, ¨¦l no encontr¨® su toque repulsivo a pesar de que e solo lo hab¨ªa tocado sin darse cuenta. Samuel apart¨® mano de su agarre y tom¨® el bast¨®n. ¡°No necesito tu ayuda¡±. Ashley hizo un puchero. ¡°Me preocupa que te caigas¡±. ¡°Tambi¨¦n hay heridas en ti. No te preocupes por m¨ª ¡ªrespondi¨® pl¨¢cidamente. Susbios se curvaron en una sonrisa. ¡°Sab¨ªa que te preocupabas por m¨ª¡±. Con eso, fue a abrazar a Samuel nuevamente, pero ¨¦l empuj¨® con fuerza, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera sobre cama. Despu¨¦s de que Ashley tambi¨¦n se cayera, se levant¨® de nuevo. Al ver a Samuel en cama, se acerc¨® y se abnz¨® sobre ¨¦l. ¨¦l frunci¨® el ce?o y empuj¨® lejos. En ese momento, Lauren entr¨® con un tel¨¦fono y r¨¢pidamente tom¨® una foto al ver escena frente a e. ?Esta es una oportunidad de oro! Esta vez, Samuel us¨® mucha fuerza, por lo que Ashley se cay¨® de cama porpleto. Sosteniendo sus rodis raspadas, se quej¨®stimosamente: ¡°Samuel Macari, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± ¡°No me gusta el olor en ti¡±. La expresi¨®n del hombre se volvi¨® p¨¦trea. Ashley solloz¨® con una expresi¨®n agraviada. ¡°No soy apestoso¡±. ¡°No me gusta de todos modos. No ser¨¦ tan amable si esto vuelve a suceder¡±. E se qued¨® sin pbras. ?Era amable hace un momento? Lauren guard¨® su tel¨¦fono y intervino con una media sonrisa: ¡°Parece que se ha recuperado bien, Sr. Macari¡±. Samuel permaneci¨® impasible. ¡°Mis piernas se han curado casi porpleto¡±. Lauren le dio una mirada significativa antes de mirar a Ashley. Esta ¨²ltima neg¨® con cabeza ligeramente. Lauren esboz¨® una sonrisa. ¡°Se?or. Macari, todav¨ªa no puedes irte de este lugar. Tendr¨¢s que esperar hasta el d¨ªa en que ya no tengas que depender del bast¨®n¡±. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°Samuel, Lauren tiene raz¨®n. Tus padres dijeron que solo pod¨ªas regresar una vez que te recuperaras¡±, dijo Ashley. ¡°?C¨®mo puedes probar que los padres que dijiste son realmente mis padres?¡± cuestion¨®. Ashley se qued¨® sin pbras. ¡°Se?or. Macari, ?no est¨¢s siendo grosero de esta manera? Lauren entrecerr¨® los ojos. ¡°Despu¨¦s de todo, Ashley es quien te salv¨®¡±. ¡°Ustedes dos son los ¨²nicos que me dijeron esas cosas¡±. Samuel se mantuvo cauteloso. ¡°Ya que no nos crees, ?no tienes miedo de que te hagamos da?o?¡± Lauren amenaz¨®. ¨¦l se ri¨® con desprecio. ¡°Pru¨¦bame, entonces. A ver si me asustan tus amenazas. En el peor de los casos, simplemente morir¨¦ aqu¨ª, pero nunca permitir¨¦ que otros me controlen¡±. Lauren no ten¨ªa nada que decir a eso. Este hombre tiene un temperamento tan desagradable. ?C¨®mo lo someti¨® Kathleen? Ashley se apresur¨® a explicar: ¡°Samuel, has entendido mal a Lauren. No entrar en p¨¢nico. Es realmente por tu bien. En realidad, pregunt¨¦ por ah¨ª y descubr¨ª que el que quer¨ªa hacerte da?o era el abuelo biol¨®gico de tu ex esposa¡±. ¡°?Es eso as¨ª?¡± Sin inmutarse, Samuel arque¨® una ceja. ¡°S¨ª. Adem¨¢s, se aprovecharon de tu ausencia y se unieron para agotar los recursos de tu empresa¡±. Entonces, ?por qu¨¦ no me lo dijiste antes? ¡°Estaba preocupada de que afectara tu recuperaci¨®n,¡± respondi¨® torpemente. ¡°Prep¨¢rate inmediatamente. Quiero volver lo antes posible¡±. El tono de Samuel, as¨ªo su mirada, se volvieron a¨²n m¨¢s fr¨ªos. Ashley quer¨ªa rechazarlo, peros cosas empeorar¨ªan cuando Samuel se enfureciera si e continuaba ganando tiempo. No quer¨ªa que su rci¨®n con ¨¦l se volviera tensa. ¡°Est¨¢ bien.¡± E asinti¨®. Kathleen y Yadiel regresaron a Jadeborough. Cuando dejaron ciudad en ese entonces, todav¨ªa era verano, pero ahora ya era oto?o. Sentada en el auto, miraba inexpresivamente por ventana. Quer¨ªa ir un rato a residencia Macari a ver a sus hijos. Mientras estaba sentada all¨ª, parec¨ªa una estatua perfecta. En ese momento, son¨® su tel¨¦fono. Despu¨¦s de que e respondi¨® mada, Tyson dijo: ¡°Sra. Macari, ese grupo de personas ha sido saqueado. Han entregado sus cartas de renuncia y el presidentes ha aprobado¡±. Next Chapter Chapter 444 Chapter 444 puedo manejarlo ¡°Mantener a gente desleal aldo de uno eso tener una bomba de tiempo. Adem¨¢s, otra empresa les ofreci¨® un alto precio. Naturalmente, no se quedar¨¢n ¡ªpronunci¨® Kathleen impasible. Tyson dijo con simpat¨ªa: ¡°Pero el Sr. Macari ha puesto su coraz¨®n y alma en el trabajo¡±. ¡°No dejar¨¦ que el arduo trabajo de Samuel se vaya por el desag¨¹e. ?Van a encontrarse con Trevor ahora? Asintiendo, Tyson respondi¨®: ¡°S¨ª. Se han llevado todass propuestas con ellos. Este auto el¨¦ctrico de nueva energ¨ªa se pondr¨¢ en prodi¨®n inmediatamente una vez que se unan al equipo¡±. Kathleen instruy¨®: ¡°Est¨¢ bien. Lo tengo. Env¨ªa a alguien para que vigile situaci¨®n. Ir¨¦ a oficina esta tarde. ¡°Est¨¢ bien.¡± Tyson colg¨® el tel¨¦fono. Suspirando, Kathleen se masaje¨®s sienes. Poco despu¨¦s lleg¨® a residencia Macari. Tanto Emo Desiree echaban mucho de menos. A pesar de que seunicaron con e a trav¨¦s de videomadas, no pudieron ver a su madre en persona. Por lo tanto, estaban preocupados por e. https://novelebook/all-toote-bd2256.html?dev=tl Kathleen mir¨® a sus dos hijos y los abraz¨® de inmediato. Wynnie se par¨® frente a ellos con una expresi¨®n triste. Samuel hab¨ªa estado desaparecido durante tres meses. Sin embargo, todav¨ªa no hab¨ªa noticias de su paradero. Wynnie estaba muy preocupado en el fondo. Sin embargo, decidi¨® poner cara de valiente para que sus emociones no afectaran a Diana. Tirando de manga de Kathleen, Desiree pregunt¨®: ¡°Mami, ?d¨®nde est¨¢ pap¨¢? ?Por qu¨¦ no ha vuelto a casa? Kathleen acarici¨® el rostro de ni?a y asegur¨®: ¡°Pap¨¢ est¨¢ demasiado ocupado en este momento. Regresar¨¢ cuando ya no est¨¦ ocupado con su trabajo¡±. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢ tan ocupado? Ya es rico¡±, pregunt¨® Desiree, sinti¨¦ndose confundida. ¡°Todos tienen una meta que quieren lograr en sus vidas. No tiene nada que ver con el dinero. S¨¦ bueno. Te prometo que iremos juntos al parque de diversiones cuando pap¨¢ no est¨¦ ocupado, ?de acuerdo? Kathleen sugiri¨® con voz ronca. Desiree asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± Sin embargo, Em mir¨® a Kathleen en silencio. Mirando a Wynnie, Kathleen grit¨®: ¡°Sra. Macar¨ª¡±. Wynnie asinti¨® y le indic¨® al ama de ves que llevara a los dos ni?os adentro. Las dos mujeres estaban junto a puerta. Kathleen se atragant¨® y se disculp¨®: ¡°Lo siento, se?ora Macari. No pude traer de vuelta a Samuel. Sin embargo, no creo que est¨¦ muerto¡±. ¡°Si todav¨ªa est¨¢ vivo, entonces, ?qu¨¦ le pas¨®? ?Por qu¨¦ no intent¨® ponerse en contacto con nosotros? Los ojos de Wynnie estaban enrojecidos. ¡°Tal vez, es un inconveniente para ¨¦l hacerlo¡±, postul¨® Kathleen. Wynnie solloz¨®. ¡°Kate, ?y si Samuel nunca regresa?¡± ¡°Eso no suceder¨¢¡±. Dando un paso adnte, Kathleen abraz¨® a Wynnie antes de agregar: ¡°No se preocupe, se?ora Macari. Prometo encontrar a Samuel y llevarlo a casa. ¡°De acuerdo. Tengo fe en ti.¡± Wynnie se sec¨®s l¨¢grimas. ¡°Has perdido peso¡±. Cuando Kathleen se fue, probablemente pesar¨ªa cuarenta y cinco kilos. Sin embargo, probablemente pesaba solo cuarenta kilogramos en este momento. Estaba demasiado ca en ese momento. Por tarde, Kathleen fue al Grupo Macari. Tan prontoo entr¨® en oficina, inmediatamente sinti¨® un aura fr¨ªa. Sin prestarle demasiada atenci¨®n, tom¨® el ascensor escaleras arriba y se dirigi¨® a oficina del presidente. Calvin sab¨ªa que Kathleen vendr¨ªa. ¡°Est¨¢s de vuelta.¡± Lanz¨® un suspiro de alivio. Despu¨¦s de todo, Calvin ya no estaba en flor de su vida. Era agotador para ¨¦l llevar sobre sus hombros responsabilidad tan pesada de administrar una gran empresa en estos d¨ªas, especialmente cuando ya hab¨ªa tomado el asiento trasero y le hab¨ªa entregado todo a Samuel. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Samuel condujo a empresa hacia reforma y innovaci¨®n. Hab¨ªa cosas cons que Calvin no estaba familiarizado en estos campos. Por lo tanto, a veces parec¨ªa indefenso. Afortunadamente, empresa se mantuvo rtivamente estable a pesar de que algunos de sus empleados hab¨ªan renunciado recientemente. ¡°Se?or. Macari, ?c¨®mo est¨¢s? Kathleen salud¨®. Asintiendo, Calvin respondi¨®: ¡°Todav¨ªa aguanto¡±. ¡°Trevor fue el que estaba detr¨¢s de todo este l¨ªo. Lo siento mucho.¡± Tomando una respiraci¨®n profunda, continu¨®: ¡°D¨¦jamelo a m¨ª. Tengo una manera de tratar con ¨¦l. No dejar¨¦ que se salga con suya tan f¨¢cilmente¡±. ¨¦l frunci¨® el ce?o. ¡°?C¨®mo vas a tratar con ¨¦l?¡± ¡°No te preocupes. Tengo mis m¨¦todos ¡ªgarantiz¨®. Sinti¨¦ndose a gusto, Calvin asinti¨® levemente. ¡°Est¨¢ bien. Conf¨ªo en ti.¡± Unos d¨ªas despu¨¦s, Hoover Group, que pertenec¨ªa a Trevor,nz¨® un nuevo autom¨®vil el¨¦ctrico de energ¨ªa. Ese d¨ªa, Kathleen estaba trabajando en oficina en ausencia de Samuel. ¡°?Qu¨¦ irritante!¡± Tyson irrumpi¨® en oficina y exm¨®: ¡°Mire, se?ora Macari. ?Le han robados ideas al se?or Macari!¡±. Apret¨® los dientes con rabia. Tomando el folleto de Tyson, Kathleen lo ley¨®. ¡°?Ya se ha puesto en prodi¨®n?¡± ¡°Creo que estas personas han estado neando abandonar el barco durante mucho tiempo. Escuch¨¦ que yaenzaron a trabajar en f¨¢brica¡±, respondi¨®. E asinti¨® en respuesta antes de tomar su tel¨¦fono y marcar un n¨²mero. ¡°Con respecto al n que hemos discutido en el pasado, puedes continuar con ¨¦l ahora. El dinero no es un problema. Alguien correr¨¢ con todos los gastos. Mm, est¨¢ bien ¡ªinstruy¨® Kathleen con calma¡ª. Con eso, e colg¨®. ¡°Sra. Macari, ?con qui¨¦n habas por tel¨¦fono? Tyson pregunt¨® confundido. ¡°Era un paciente que he salvado antes. Ya puedes volver a tu trabajo ¡ªexplic¨® Kathleen sin mucho entusiasmo¡ª. ¡°Entonces, este asunto¡­¡± ¡°Dado que han producido primera generaci¨®n de autos, haremos segunda generaci¨®n¡±. ¡°Pero todo el equipo ha sido cazado furtivamente por ellos¡±, refut¨® Tyson. ¡°S¨ª, nuestro equipo ha sido saqueado. Sin embargo, no es el fin del mundo. Todav¨ªa podemos reclutar otro equipo. Seguramente no necesitas que te ense?e c¨®mo reclutar nuevos empleados, ?verdad? pregunt¨® con frialdad. ¡°No no.¡± Tyson agit¨® su mano. ¡°Lo har¨¦ ahora¡±. E asinti¨®. Mientras tanto, Trevor estaba de muy buen humor en Hoover Group. No esperaba que su truco funcionara tan perfectamente. Sin Samuel, ses arregl¨® para escalfar a todo el equipo con facilidad. Ahora que se hab¨ªanzado el nuevo producto, el siguiente paso era esperars ¨®rdenes de venta. ¨¦l estaba deseando que llegara. En ese momento, su tel¨¦fono sobre mesa son¨® de repente. ¡°H, viejo se?or Hoover. Soy Ezra Hayes de Bera¡±. ¡°Se?or. ?Hayes? Trevor estaba estupefacto. Hab¨ªa o¨ªdo har del nombre de Ezra antes. Este ¨²ltimo era el hombre m¨¢s rico de Bera. Adem¨¢s, esposa y los hijos de Ezra tampoco eran personasunes. La esposa de Ezra era miembro de familia real, mientras que su hija era subdirectora del banco central de Bera. Adem¨¢s, el hijo de Ezra era el candidato favorito para el esca?o pamentario ens pr¨®ximas eliones. ¡°Se?or. Hayes, ?qu¨¦ pasa? Trevor estaba sorprendido pero encantado al mismo tiempo. Ezra explic¨®: ¡°Viejo se?or Hoover, quiero pedirle quinientos mil autos de nueva energ¨ªa¡±. ¡°?Quinientos mil?¡± Trevor exm¨® con incredulidad. ¡°As¨ª es. Mi hijo va a presentarse as eliones. Por lo tanto, necesito ayudarlo. ?Podr¨¢ su empresa terminar el pedido en un mes? ¡°?Un mes?¡± Trevor vacil¨® moment¨¢neamente. ¡°?No es factible? Bueno, parece que tengo que pedirle a otra persona, entonces. Sis bater¨ªas de los veh¨ªculos de nueva energ¨ªa producidos por Macari Group fueran m¨¢s eficientes energ¨¦ticamente, habr¨ªa cooperado con ellos. Ahora, no tengo m¨¢s remedio que elegirlos. Adem¨¢s, har¨¦ un pago completo¡±, respondi¨® Ezra decepcionado. ?Pagopleto? La oferta era demasiado tentadora para que Trevor rechazara. ¡°Se?or. Hayes, puedo prometer entregar tu pedido. Sin embargo, ?puedes ser m¨¢s indulgente con el marco de tiempo? pregunt¨® tentativamente. ¡°?Por qu¨¦prar¨ªa estos autos si supa?¨ªa no puede producirlos dentro de un mes? Estoy neando ayudar a mi hijo creando un revuelo durante campa?a¡±. ¡°De acuerdo entonces. ?Prometo entregar quinientas mil unidades en un mes!¡± ¡°Eso es genial.¡± Ezra dej¨® escapar una sonrisa enigm¨¢tica. Chapter 445 Chapter 445 No tengo miedo ¡°Muy bien. Estar¨¦ esperandos buenas noticias¡±. Ezra colg¨® el tel¨¦fono. Trevor inmediatamente convoc¨® a todos en oficina para una reuni¨®n. Pronto, Ezra m¨® a Kathleen y le inform¨®: ¡°Hice lo que me indicaste. Trevor mordi¨® el anzueloo se esperaba¡±. ¡°Eso es genial. Gracias ¡ªdijo e pl¨¢cidamente. ¡°Me salvaste vida sin pedir rpensa. Es lo menos que puedo hacer por ti. Sin embargo, un coche de nueva energ¨ªa cuesta cien mil. He pedido quinientas mil unidades en total. Es una cantidad considerable de dinero. ?Est¨¢ seguro de que desea realizar el pagopleto? ¡°?C¨®mo morder¨ªan los peces el anzuelo si no fuera lo suficientemente tentador? No te preocupes. Ya hice mi b¨²squeda. Su f¨¢brica no es tan grande. Est¨¢n obligados a encontrar problemas si tienen que producir quinientos mil autom¨®viles en un mes. No me sorprender¨ªa si no pudieranpletar el pedido a tiempo¡±. Despu¨¦s de reflexionar por un momento, Ezra pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pasa si logra lograrlo?¡± Kathleen se burl¨®. ¡°Conf¨ªa en m¨ª. No podr¨¢ hacerlo¡±. Sinti¨¦ndose curioso, volvi¨® a sondear: ¡°?Tienes otros nes?¡± ¡°No voy a decirte. Lo sabr¨¢s cuando veass noticias¡±. Bostez¨® perezosamente antes de agregar: ¡°Te dejar¨¦ con tu trabajo. Adi¨®s.¡± ¡°Est¨¢ bien.¡± El hombre asinti¨®. Kathleen termin¨® mada. Mientras tanto, Trevor presid¨ªa reuni¨®n en Hoover Group. ¡°?Tenemos que producir quinientas mil unidades en un mes!¡± El vicepresidente habl¨®. ¡°Se?or. Hoover, nuestro l¨ªmite ya es producir cien mil unidades al mes. Es simplemente imposible para nosotros producir tanto dentro de ese per¨ªodo de tiempo¡±. ¡°?Por qu¨¦ nuestro volumen de prodi¨®n es tan bajo? ?No les dije antes que debemos aumentar nuestra prodi¨®n si queremos apoderarnos del mercado de veh¨ªculos de nueva energ¨ªa? ?No podemos permitirnos dormirnos en losureles y dejar que Macari Group nos supere!¡± El rostro de Trevor se oscureci¨®. Todos los empleados intercambiaron miradas al escuchar su ambiciosa deraci¨®n. Aunque Samuel ya no estaba, el Grupo Macari segu¨ªa siendo un fuertepetidor en el mercado. Las dificultades actuales depa?¨ªa fueron simplemente un bache. Sab¨ªan que Macari Group seguir¨ªa siendo el m¨¢s fuerte cuando empresa se recuperara de depresi¨®n. ¡°?Est¨¢n dudando de m¨ª? ?No sabes qui¨¦n fue el que rob¨® a este equipo? espet¨® Trevor. ¨¦l fue persona que rob¨® este equipo del Grupo Macari. El responsable de este equipo, Ronald Lytcott, fue contactado personalmente por Trevor. Por supuesto, Trevor tuvo que triplicar el srio que recibi¨® Ronald mientras trabajaba para Macari Group. Por lo tanto, Trevor estaba ansioso por recuperar el costo. ¡°A¨²n as¨ª, todav¨ªa tenemos que trabajar horas extras, lo que significa que algunos de los proveedores de repuestos tambi¨¦n tendr¨¢n que trabajar horas extras. Algunos fabricantes pueden no ser tan eficientes¡±. ¡°Si ese es el caso, busque m¨¢s fabricantes. ?Todav¨ªa necesitan que les ense?e c¨®mo resolver estos problemas?¡± Los dem¨¢s no se atrevieron a replicar o cuestionar a Trevor cuando se hab¨ªa propuesto algo. Adem¨¢s, pod¨ªan ver que Trevor estaba desesperado por ganar dinero con este lucrativo pedido. Cuando Kathleen sali¨® del ascensor despu¨¦s del trabajo, vio a Richard al instante. Se hab¨ªa vuelto muy delgado en esos tres meses que e no lo hab¨ªa visto. Al acercarse, el hombre habl¨® con voz ¨¢spera. Kathleen, hay algo que quiero preguntarte. Ah¨®rrate el aliento, Richard. No te dir¨¦ d¨®nde est¨¢ enterrada Gemma. No mereces presentarle tus respetos ¡ªafirm¨® con indiferencia. Los ojos de Richard se inyectaron en sangre. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°?Por qu¨¦? Richard Zimmer, Gemma te esper¨® durante siete a?os, desperdiciando lo mejor de su vida durante esos a?os. Miley es simplemente hija de tu mentor. ro, puedes cuidar de e. Sin embargo, ?por qu¨¦ debes convertirlo en una rci¨®n rom¨¢ntica? Ahora, ?qui¨¦n es el repugnante? Al escuchar eso, Richard se congel¨® en el acto. ¡°No dije mucho en el pasado ya que eres amigo de Samuel. Sin embargo, todav¨ªa no has recuperado el sentido despu¨¦s de estos tres meses. No permitir¨¦ que mancilles m¨¢s el buen nombre de Gemma. No me molestes nunca m¨¢s. ?No te dir¨¦ ubicaci¨®n!¡± Kathleen advirti¨® con severidad. Al decir eso, estaba lista para irse. Sin embargo, Richard le impidi¨® irse. Yadiel se adnt¨® y amenaz¨®: ¡°Dr. Zimmer, no me obligues a usar violencia. No te detendr¨¦. Richard frunci¨® losbios y mir¨® a Kathleen. Luego, dio media vuelta y se fue. Solo entonces Kathleen respir¨® aliviada. E record¨®: ¡°Mant¨¦nganse en guardia, todos. No dejes que descubra verdad. ¡°No se preocupe, doctor Johnson. La Sra. Young est¨¢ a salvo ahora¡±, tranquiliz¨® Yadiel. E asinti¨®. ¡°?Has averiguado el itinerario de Ronald para ma?ana?¡± ¡°S¨ª tengo.¡± ¡ªEntonces nos reuniremos con ¨¦l ma?ana ¡ªinstruy¨® Kathleen¡ª. Con eso, se dirigi¨® hacia afuera. Al d¨ªa siguiente, Kathleen se despert¨® as siete de ma?ana. Pronto, Yadiel y e llegaron a entrada de una escu primaria privada. Despu¨¦s de un rato, vieron a Ronald salir de un auto mientras sosten¨ªa mano de una ni?a. Kathleen tambi¨¦n sali¨® de su auto y se acerc¨® a ellos. Ronald reconoci¨® a mujer de inmediato. Se estremeci¨® de miedo. ¡°Pap¨¢, ?qu¨¦ pasa?¡± pregunt¨® ni?a. ¡°No es nada. Cari?o, deber¨ªas entrar. Te recoger¨¦ despu¨¦s de escu. Ronald forz¨® una sonrisa. ¡°?De acuerdo!¡± La ni?a pas¨® por dnte de entrada de escu. Despu¨¦s de ver a ni?a entrar al recinto escr, Kathleenent¨® con indiferencia: ¡°Tu hija es muy linda¡±. Sinti¨¦ndose ansioso por repentina aparici¨®n de Kathleen, Ronald pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ quieres?¡±. E resopl¨®. ¡°?A qu¨¦ le temes? no te voy aer Debe ser maravilloso ser tu hija, ?no? Tiene un padre que recoge y deja en escu. Desafortunadamente, mis hijos no tienen tanta suerte como e. Despu¨¦s de todo, Samuel est¨¢ actualmente desaparecido¡±. ¡°No tengo nada que ver con desaparici¨®n del se?or Macari¡±, dijo exasperado. Kathleen entrecerr¨® los ojos y sonri¨® escalofriantemente. Nunca he dicho que tuvieras algo que ver con desaparici¨®n de Samuel. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan ansioso? La ira se estaba acumndo dentro del coraz¨®n de Ronald. ¡°?Qu¨¦ diablos quieres? Sra. Johnson, es com¨²n abandonar el barco hoy en d¨ªa. Macari Group no puede ofrecerme lo que quiero. Las personas anhn ir a lugares m¨¢s altos y buscan superaci¨®n y mejores condiciones de trabajo. ?No hay nada de malo en lo que hice!¡± se enfureci¨®. E se burl¨® en respuesta. ¡°Est¨¢s bien. Sin embargo, te llevaste algo que no te pertenece. Samuel fue quien ide¨® el dise?o y el marco del autom¨®vil de nueva energ¨ªa. Sin embargo, le has robado su obra y te has beneficiado de e. ?Honestamente crees que Trevor te pagar¨ªa tanto dinero si no fuera por el esfuerzo de Samuel? Ronald mir¨® en silencio. ¡°No tengas miedo. Solo estoy aqu¨ª para ver c¨®mo le va a un traidoro t¨² ¡ªobserv¨® Kathleen con calma. El rostro del hombre palideci¨® de inmediato. ¡°?No te atrevas a poner un dedo sobre mi hija!¡± This content belongs to N?/velDra/ma.Org . E se burl¨®, ¡°No te preocupes. No soy tan inhumanoo t¨². S¨®lo quiero advertirte que obtendr¨¢s tu merecido tarde o temprano. Bueno, entonces, cu¨ªdate.¡± Despu¨¦s de decir eso, dio media vuelta y se fue. La inquietud en el coraz¨®n de Ronald creci¨®. Despu¨¦s de ver a Kathleen entrar al auto, inmediatamente m¨® a Trevor. ¡°?C¨®mo va el asunto de ir al extranjero?¡± ¡°?Por qu¨¦ tienes tanta prisa? Te dejar¨¦ ir en un mes¡±, respondi¨® este ¨²ltimo rotundamente. ¡°?Por qu¨¦ soy el ¨²nico? Debe hacerse en el zo de una semana. No puedo quedarme aqu¨ª por m¨¢s tiempo. ?Quiero irme de este pa¨ªs con toda mi familia!¡±. Ronald se quej¨® con ansiedad. ¡°Todav¨ªa tienes que esperar hasta que empresa haya entregado el pedido de Ezra¡±. Cerrando los pu?os, Ronald grit¨®: ¡°?Eso no es lo que me prometiste! ?Si no puedes hacerlo en una semana, les contar¨¦ a todos c¨®mo me robaste en ese entonces!¡± Trevor se burl¨® en respuesta. ¡°?Crees que te tengo miedo?¡± Chapter 446 Chapter 446 ¨¦l est¨¢ de vuelta ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± La expresi¨®n de Ronald se oscureci¨®. ¡°Ja ja.¡± Trevor se burl¨®. ¡°Si lo piensas bien, ya no hay vuelta atr¨¢s para ti. Si no me est¨¢s haciendo vida f¨¢cil, ?crees que familia Macari te dejar¨ªa ir en su lugar? Ronald estaba at¨®nito. ¡°Solo entrega los documentos restantes. No te defraudar¨¦. Con eso, Trevor colg¨®. Ronald sab¨ªa que Trevor solo quer¨ªa los documentos restantes que ten¨ªa. Fue el dise?o y modelo del autom¨®vil de nueva energ¨ªa de segunda generaci¨®n. Sin embargo, Samuel era el encargado del proyecto y Ronald no ten¨ªa idea de qu¨¦ se trataba en realidad. Todo lo que hizo fue enga?ar a Trevor de que lo ten¨ªa para que este ¨²ltimo pudiera pagarle tondas de dinero e incluso permitir que toda su familia huyera del pa¨ªs. Ronald nunca esper¨® que Trevor le hiciera esto. Adem¨¢s, Samuel ya hab¨ªa perdido todo lo que ten¨ªa. No quedaba nada que Ronald pudiera darle a Trevor. Trevor simplemente estaba llevando a Ronald a un callej¨®n sin salida al faltar a su pbra. Mientras pensaba en esto, Ronald realmente se arrepinti¨® de haber trabajado con un viejo zorro astuto como Trevor. ?Maldici¨®n! Mientras Yadiel conduc¨ªa, no pod¨ªa evitar mirar de vez en cuando a Kathleen, que estaba en el asiento trasero. Despu¨¦s de que regresaron a Jadeborough, se hab¨ªa vuelto excepcionalmente tranqu. Justo cuando estaba a punto de har, son¨® su tel¨¦fono. Yadiel atendi¨® mada. ¡°Soy yo.¡± ¡°?Qu¨¦? ?En serio?¡± ¡°?De ninguna manera!¡± ¡°Est¨¢ bien. Lo tengo. Har¨¦ con e al respecto. Despu¨¦s de terminar mada, Yadiel frunci¨® losbios y pregunt¨®: ¡°Dr. Johnson, tengo buenas y ms noticias. ?Cu¨¢l te gustar¨ªa escuchar primero?¡± Al escuchar esto, Kathleen volvi¨® a sus sentidos. ¡°Primeros buenas noticias¡±, respondi¨® Kathleen con frialdad. ¡°Se?or. Macari ha vuelto¡±. Yadiel habl¨® con caut. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?D¨®nde est¨¢ ahora?¡± ¡°El aeropuerto¡±, respondi¨® Yadiel. ¡°Entonces, ?cu¨¢les sons ms noticias?¡± Kathleen volvi¨® a preguntar. ¡°Se?or. Macari se va aprometer con Ashley. Ahora est¨¢n siendo entrevistados por los reporteros en el aeropuerto ¡ªrespondi¨® Yadiel impotente. Ante esto, Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Dr. Johnson, ?vamos al aeropuerto ahora? pregunt¨® Yadiel. ¡°No.¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Regresa a oficina¡±. ¡°S¨ª, doctor Johnson¡±. Yadiel no esperaba que Kathleen estuviera tan tranqu. Kathleen estaba realmente tranqu. Sab¨ªa que Samuel no morir¨ªa. Sin embargo, e no esperaba que ¨¦l estuvieraprometido con Ashley. A pesar de eso, fue genial que estuviera de vuelta. En cuanto a con qui¨¦n deseaba casarse, eso depend¨ªa totalmente de ¨¦l. Mientras tanto, en el aeropuerto, el hermoso rostro de Samuel estaba tenso. Nunca esperar¨ªa que Ashley hiciera arreglos para que los reporteros lo recogieran en el aeropuerto. Adem¨¢s, incluso anunci¨® noticia de su pr¨®ximopromiso. Sin embargo, Samuel no ten¨ªa intenci¨®n deprometerse con Ashley. Inicialmente, solo quer¨ªa arars cosas despu¨¦s de su regreso. Pero ahora, lo que hizo Ashley lo tom¨®pletamente desprevenido. Sin embargo, Ashley fue quien lo salv¨® despu¨¦s de todo, por lo que no quer¨ªa rechaza de inmediato. ¡°Estamos muy agradecidos por todas sus bendiciones. Elpromiso entre Samuel y yo se llevar¨¢ a cabo dentro de una semana y esperamos verlos a todos all¨ª. Esperamos recibir sus bendiciones.¡± Ashley sonri¨® mientras pasaba su brazo por el de Samuel. Al escuchar esto, el hermoso rostro de Samuel se volvi¨® fr¨ªo. ¡°?Le gustar¨ªa decir unas pbras, Sr. Macari?¡± pregunt¨® un reportero. Desde el principio, Ashley siempre hab¨ªa sido quien haba en su nombre. ¡°No tengo nada que decir¡±, respondi¨® Samuel con frialdad. Antes de ararses cosas, no quiso hacer ning¨²nentario. ¡°Tengo una pregunta para usted, Sr. Macari. ?Qu¨¦ hay de Kathleen? los reporteros lo cuestionaron persistentemente. ¡°?Kathleen?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°La entrevista de hoy terminar¨¢ aqu¨ª¡±, dijo Ashley mientras alejaba apresuradamente a Samuel. Los reporteros corrieron tras ellos. Al ver esto, Ashley inmediatamente mir¨® a los guardaespaldas. Los guardaespaldas inmediatamente se adntaron para bloquear a los reporteros. Los reporteros solo pudieron observar mientras los dos se desped¨ªan. Mientras tanto, hab¨ªa un autom¨®vil esper¨¢ndolos afuera. Despu¨¦s de que subieron al auto, fue solo entonces que Ashley dej¨® escapar un suspiro de alivio. Estaba un poco nerviosa. Si Samuel no hubiera tenido prisa por regresar, e no habr¨ªa regresado a Jadeborough mientras su rci¨®n con ¨¦l a¨²n era inestable. Eso fue a pesar de que Samuel ya le cre¨ªa que Kathleen ya ten¨ªa sentimientos por otra persona, y que ¨¦l no sent¨ªa nada por Kathleen en ese momento. ¡°?A d¨®nde vamos?¡± Samuel pregunt¨® con frialdad. ¡°Vamos a nuestra casa primero¡±, respondi¨® Ashley con una sonrisa. ¡°?Qu¨¦ pasa con mis padres?¡± Samuel cuestion¨® fr¨ªamente. Ante esto, Ashley se sinti¨® un poco culpable. E no hab¨ªa informado a familia Macari de esto en absoluto. Por eso, Wynnie y Calvin no ir¨ªan all¨ª. ¡°Samuel, en realidad quer¨ªa decirte que Kathleen enga?¨® a tus padres¡±, respondi¨® Ashley t¨ªmidamente. ¡°Todav¨ªa conf¨ªan mucho en e ahora. De hecho, despu¨¦s de tu incidente esta vez, se vincul¨® en secreto con mi t¨ªo y rob¨® un equipo de desarrollo de energ¨ªa renovable del Grupo Macari¡±. La expresi¨®n de Samuel permaneci¨® fr¨ªa. ¡°?Tienes evidencia de eso?¡± ¡°Por supuesto. El responsable del equipo ya est¨¢ en empresa de mi t¨ªo. Si no me cree, puede preguntarle¡±, continu¨® Ashley con caut. ¡°Ir¨¦ a ver a mis padres primero¡±, dijo Samuel con indiferencia. ¡°Est¨¢ bien.¡± Ashley estaba indefensa. ?Por qu¨¦ es tan indiferente? Sin embargo, sab¨ªa que Samuel siempre hab¨ªa sido inexpresivo. Incluso si perdiera memoria, su temperamento tampoco cambiar¨ªa dr¨¢sticamente. Lo que m¨¢s le preocupaba era si pod¨ªa enga?ar con ¨¦xito a una persona inteligenteo Samuel. Despu¨¦s de todo, si se revra incluso un peque?o defecto, habr¨ªa una posibilidad de que su mentira quedara expuesta. Pronto, llegaron al condominio. Ashley enga?¨® a Samuel haci¨¦ndole creer que all¨ª era donde se quedaban. Despu¨¦s de que Samuel sali¨® del auto, mir¨® hacia el condominio, su rostro inexpresivo. ¡°Vamos¡±, dijo Ashley con una sonrisa. Samuel sigui¨®. Cuando seguridad en puerta los vio entrar, los salud¨® calurosamente: ¡°Sr. Macari, Sra. Zeller, finalmente est¨¢n de regreso¡±. Ashley mir¨® a Samuel. ¡°Mirar. Incluso seguridad aqu¨ª sabe que no has vuelto en mucho tiempo¡±. Los ojos fr¨ªos y oscuros de Samuel recorrieron al guardia de seguridad. El guardia de seguridad estaba tan asustado que empez¨® a sudar fr¨ªo. ?Qu¨¦ mirada aterradora! Aunque no hab¨ªa rastro de ira en el hermoso rostro de Samuel, su mirada era extremadamente aguda. Todo esto hab¨ªa sido arredo por Ashley de antemano. Luego empuj¨® a Samuel al elevador. Samuel retir¨® mano. ¡°Samuel, ceremonia depromiso ser¨¢ dentro de una semana. ?No tienes ninguna opini¨®n al respecto? Samuel permaneci¨® en silencio, y no hab¨ªa rastro de calidez en sus ojos. ¡°Samuel, ya no soy joven. No puedes hacerme seguir esperando, ?verdad? Ashley pregunt¨® lastimosamente. ¡°Si tienes tanta prisa, puedes casarte con otra persona en su lugar¡±, respondi¨® Samuel mientras manten¨ªa una expresi¨®n g¨¦lida. ¡°?Como pudiste decir eso? Eres el ¨²nico al que amo. ?C¨®mo podr¨ªa casarme con otra persona? Ashley estaba al borde des l¨¢grimas. Samuel retract¨® su mirada. ¡°Porque no quieroprometerme, y mucho menos casarme¡±. Cuando escuch¨® esto, los ojos de Ashley se enrojecieron. Pronto, el ascensor lleg¨® a su piso y salieron. Ashley se acerc¨® a una puerta, introdujo el c¨®digo de eso y abri¨® puerta. Despu¨¦s de entrar, tom¨® un par de pantus de hombre para Samuel y un par de pantus de mujer para e. Eran un par de zapatis a juego. Text ? owned by N?velDrama.Org. Adem¨¢s des pantus a juego, hab¨ªa muchos otros art¨ªculos a juego en casa. Todos parec¨ªan estar record¨¢ndole a Samuel su rci¨®n con Ashley. Ashley luego abri¨® puerta del dormitorio. ¡°Descansa primero. Conseguir¨¦ a alguien para que vaya a buscar a tus padres. Chapter 447 Chapter 447 Tal vez tenga sus razones Samuel permaneci¨® impasible. ¡°?De verdad vas a buscarlos?¡± ¡°?No me crees?¡± Hab¨ªa un atisbo de desesperaci¨®n en los ojos de Ashley. ¡°Voy a descansar¡±, respondi¨® Samuel rotundamente. Luego entr¨® en el dormitorio y cerr¨® puerta detr¨¢s de ¨¦l. Un brillo fr¨ªo brill¨® en los ojos de Ashley mientras estaba de pie frente a puerta. Cogi¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje de texto a Trevor. ?Trevor tiene que ayudarme con esto! ?Si no, lo arrastrar¨¦ conmigo! Mientras tanto, Kathleen lleg¨® a su oficina. Todos los dem¨¢s enpa?¨ªa ya hab¨ªan visto entrevista de Samuel en el aeropuerto as¨ªo noticia de supromiso, y todos miraron con expresionesplicadas. Sin embargo, Kathleen no se molest¨® por eso y procedi¨® a buscar a Calvin. Los ojos de Calvin se oscurecieron cuando vio. ¡°?No fuiste a buscar a Samuel?¡± ¡°No hay necesidad de hacerlo¡±, respondi¨® Kathleen con indiferencia. ¡°No importa cu¨¢l sea raz¨®n por la que seprometi¨® con Ashley, no quiero verlo¡±. Calvin frunci¨® el ce?o ante esto. ¡°Quiz¨¢s Samuel tiene sus razones para ello¡±. ¡°Quiz¨¢s.¡± Kathleen permaneci¨® impasible. ¡°Se?or. Macari,o Samuel ya regres¨®, no me involucrar¨¦ en los negocios del Grupo Macari¡±. En el pasado, e sol¨ªa ser ex esposa de Samuel, madre de dos de sus hijos y se supon¨ªa que era su prometida en ese momento. Pero ahora, e no era nada. ¡°Kate¡­¡± Calvin no pudo encontrars pbras para continuar. ¡°Pero no se preocupe, se?or Macari. Estoy seguro de que Trevor solo va contra el Grupo Macari por mi culpa. Asumir¨¦ toda responsabilidad por esto ¡ªrespondi¨® Kathleen con solemnidad. Content provided by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de escuchar esto, Calvin se qued¨® perplejo y pregunt¨®: ¡°Pero si no vas a convertirte en el director ejecutivo, ?c¨®mo vas a manejar esto?¡±. ¡°Tengo mis propios m¨¦todos¡±, respondi¨® Kathleen. Despu¨¦s de pensarlo, Calvin dijo: ¡°Est¨¢ bien¡±. ¡°Har¨¦ un movimiento primero, Sr. Macari¡±. Con eso, Kathleen se dio vuelta. Calvin tambi¨¦n se levant¨®. ¡°Kate, Samuel no se enamorar¨¢ de nadie m¨¢s. Creo que tal vez tambi¨¦n perdi¨® memoria, al igual que t¨². Kathleen se detuvo en seco. ¡°Entiendo lo que quiere decir, Sr. Macari. Nunca he negado los sentimientos de Samuel hacia m¨ª, pero tampoco voy a tomar ninguna iniciativa al respecto. Si viene a buscarme, tampoco lo rechazar¨¦¡±. Con eso, e se alej¨®. Calvin dej¨® escapar un suspiro de impotencia. Despu¨¦s de unos diez minutos, se abri¨® puerta de su oficina. Calvin levant¨® vista. Solo hubo una persona que se atrevi¨® a entrar a su oficina as¨ª. ¡°?Ven conmigo!¡± Wynnie frunci¨® el ce?o. ¡°?Has averiguado d¨®nde est¨¢ Samuel?¡± Calvin pregunt¨® con curiosidad. ¡°?S¨ª!¡± Wynnie se enfureci¨®. ¡°No puedo creer que este mocoso se haya mudado a casa de Ashley. ?Tenemos que recuperarlo!¡± Calvin dud¨® por un momento antes de responder: ¡°Vamos¡±. Luego sigui¨® a Wynnie al condominio. Para Wynnie, encontrar el paradero de Samuel fue panido. Wynnie toc¨® el timbre. No se escuchaba un solo sonido en casa. Wynnie empez¨® a agitarse y sigui¨® tocando el timbre. En ese momento, escuch¨® un sonido proveniente del interior. Sin embargo, puerta todav¨ªa no se abri¨®. ?Que esta pasando? Por otrodo, Samuel se despert¨® con el sonido del timbre y sali¨® de su habitaci¨®n. Antes de eso, Ashley ya se hab¨ªa asomado por miri y vio qui¨¦n estaba afuera. Cuando vio a Wynnie, el coraz¨®n de Ashleyenz¨® a palpitar con furia. ?Qu¨¦ hace Wynnie aqu¨ª? Ashleyenz¨® a ponerse ansiosa. Wynnie erapletamente diferente a Kathleen. Despu¨¦s de todo, primera era madre de Samuel, y no hab¨ªa forma de que Samuel no escuchara. ?Por qu¨¦ no abres puerta? Samuel pregunt¨® con frialdad. ¡°Yo¡­¡± Ashley estaba perpleja. E no quer¨ªa abrir puerta. Al ver que estaba at¨®nita, Samuel se acerc¨® y abri¨® puerta. Cuando Wynnie vio a Samuel, expresi¨®n de angustia cruz¨® por su rostro. Se volvi¨® para mirar a Ashley. ?Bofetada! Una bofetada resonante aterriz¨® en cara de Ashley. ¡°Sra. ?Macar¨ª? Ashley estaba at¨®nita. ¡°?No me mes as¨ª! ?Me das asco!¡± Wynnie escupi¨® con frialdad. Ashley estaba al borde des l¨¢grimas mientras miraba a Samuel con una expresi¨®n agraviada. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Soy tu madre!¡± Wynnie mir¨® furiosamente a Samuel. ¡°?Este es tu padre!¡± Luego sac¨® una p de documentos de su carpeta y agreg¨®: ¡°?Estos son los resultados de prueba de paternidad y todo lo dem¨¢s sobre ti!¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Wynnie se enfureci¨®. ¡°?Por qu¨¦ tuviste queprometerte con esta mujer? ?No le has propuesto ya a Kate? La expresi¨®n en el rostro de Samuel permaneci¨® fr¨ªa. ¡°?Kate?¡± ¡°?Kathleen Johnson, tu ex esposa, que ahora es tu prometida!¡± Wynnie respondi¨®. ¡°?No se ha enamorado ya de alguien m¨¢s?¡± Samuel pregunt¨® con calma. Wynnie frunci¨® el ce?o cuando se volvi¨® para mirar a Ashley. ¡°?Le dijiste esto?¡± ¡ªNo he dicho nada malo, ?verdad, se?ora Macari? Previamente, Kathleen efectivamente se iba a casar con Caleb. ?No estaba persiguiendo Ryder tambi¨¦n hace alg¨²n tiempo? Ashley cuestion¨® con indiferencia. Wynnie se burl¨®. ¡°En aquel entonces, Kathleen se vio obligada a casarse con Caleb. Adem¨¢s, boda ni siquiera fue un ¨¦xito porque Samuel arruin¨®. En cuanto a Ryder, eso sucedi¨® antes de que Samuel le propusiera matrimonio a Kathleen. ?Los dos no tienen ninguna rci¨®n!¡± ¡°Sra. Macari, tal vez no sab¨ªas que fui yo quien salv¨® a Samuel ¡ªcontinu¨® Ashley con calma¡ª. ¡°Si no fuera por m¨ª, ni siquiera podr¨ªas ver a tu hijo ahora¡±. Wynnie se sorprendi¨® pors pbras de Ashley. Ashley se subi¨® manga y continu¨®: ¡°Incluso me lesion¨¦ mientras salvaba a Samuel, se?ora Macari¡±. Ten¨ªa dos cicatrices recientes en el brazo, y evidentemente eran heridas de b. ¡°Sra. Macari, ahora ni siquiera puedo levantar el brazo. Adem¨¢s, Kathleen fue raz¨®n por que Samuel tuvo un idente. E fue quien se llev¨® todo del Grupo Macari¡±. ¡°?Disparates!¡± Wynnie no cre¨ªa ni una pbra de lo que dec¨ªa. Despu¨¦s de todo, Kathleen y Samuel ya se hab¨ªan reconciliado. ¡°Sra. Macari, todos ustedes han sido enga?ados por Kathleen¡±, continu¨® explicando Ashley. ¡°De hecho, Kathleen siempre hab¨ªa despreciado a Samuel porque toleraba a Nicolette y hac¨ªa que Kathleen perdiera a su hijo. Un odioo este no desaparecer¨¢ tan f¨¢cilmente. Deber¨ªas saber esto muy bieno mujer. Al escuchar esto, Wynnie se qued¨® estupefacto. Tal odio era realmente dif¨ªcil de dejar ir. Sin embargo, todav¨ªa no cre¨ªa que Kathleen hiciera tal cosa. Despu¨¦s de todo, tuvo muchas oportunidades de matar a Samuel antes de esto. No hab¨ªa ninguna raz¨®n para que e solo hiciera un movimiento ahora. Calvin se volvi¨® para mirar a Samuel. ¡°Samuel, ?qu¨¦ piensas de esto?¡± ¡°?Realmente hice que e perdiera a su hijo?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. Calvino asinti¨®. ¡°S¨ª. Pero eso sucedi¨® hace siete a?os. Incluso dio a luz a un par de gemelos contigo despu¨¦s de eso. E ya no te odia. ¡°Se?or. Macari, Kathleen solo dio a luz a los mellizos porque estaba inconsciente y ni siquiera sab¨ªa que estaba embarazada¡±. Ashley entrecerr¨® los ojos. ¡°Si supiera que est¨¢ embarazada, definitivamente abortar¨ªa a los ni?os. Incluso hasta ahora, aunque perdi¨® memoria despu¨¦s de recuperar conciencia y olvid¨® cu¨¢nto despreciaba a Samuel, definitivamente guardar¨ªa rencor despu¨¦s de perder a su primer hijo. ¡°Sabes bastante¡±. Calvin mir¨® a Ashley con frialdad. Ashley se congel¨®. ¡°Samuel, ?quieres volver con nosotros?¡± Calvin mir¨® a Samuel. ¡°Em y Desiree te extra?an mucho¡±. Samuel frunci¨® losbios. ¡°Samuel, tu pierna todav¨ªa necesita ser tratada. Lauren vendr¨¢ ma?ana y ser¨¢ m¨¢s conveniente tratar tu pierna aqu¨ª¡±. ¡°?Samuel, Kate tambi¨¦n puede tratarte!¡± Wynnie intervino. ¡°Sra. Macari, ?c¨®mo tratar¨ªa Kathleen a Samuel si lo desprecia hasta m¨¦d? Ashley se burl¨®. ¡°Cuando Samuel sestim¨® el brazo derecho mientras salvaba a Kathleen, e ni siquiera lo trat¨®. Ahora, ni siquiera puede mover su brazo derecho correctamente¡±. Chapter 448 Chapter 448 Lamentar ¡°?T¨²!¡± Wynnie estaba furioso. ¡°Estamos hando con nuestro hijo. ?Qu¨¦ tiene esto que ver contigo? Ashley frunci¨® losbios. ¡°Tienes que pensar en esto, Samuel. ?Qu¨¦ pasa si Kathleen no hace su mejor esfuerzo despu¨¦s de prometer verbalmente que tratar¨¢ sus piernas? En ese caso, tendr¨¢s que depender de un bast¨®n para siempre¡±. La mano izquierda de Samuel se apret¨® alrededor de su bast¨®n. Wynnie bloque¨® a Ashley de vista de Samuel y le dijo: ¡°No. Kathleen nunca har¨¢ eso¡±. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n facial indiferente. ¡°Me dices que Kathleen es mi prometida, as¨ª que ?por qu¨¦ no est¨¢ aqu¨ª para reunirse conmigo?¡± Todav¨ªa est¨¢ enfadada contigo. Para buscarte, se qued¨® en Smend durante tres meses. Se volvi¨® tan ca cuando regres¨®. Si te odiaba, ?por qu¨¦ permanecer¨ªa all¨ª tanto tiempo? Wynnie explic¨®. Volumen de reprodi¨®nAnuncio1 ¡°?Porque todo eso fue un acto! Est¨¢ poniendo una fachada a los dem¨¢so si estuviera buscando a Samuel, pero de hecho, no hizo todo lo posible. De lo contrario, ?c¨®mo es posible que no haya podido encontrar ninguna pista? Ashley dijo de inmediato. Wynnie mir¨® fijamente. ¡°?Nadie pensar¨¢ que eres un tonto si no has!¡± ¡°Sra. Macari, no deber¨ªas tener prejuicios hacia Kathleen simplemente porque dio a luz a tus nietos. Casi olvido que ustedes estaban deldo de Kathleen cuando e se divorci¨® de Samuel anteriormente. No te importaba lo m¨¢s m¨ªnimo¡±, agreg¨® Ashley. Wynnie frunci¨® el ce?o. Samuel mir¨® a Wynnie y Calvin con cara de p¨®quer. ¡°Ustedes dos deber¨ªan volver primero¡±. ¡°?Samuel! ?Debes irte conmigo! Wynnie estaba ansioso. Text ? owned by N?velDrama.Org. ?No pasar¨¢ nada bueno por dejarlo aqu¨ª con Ashley! ¡°No volver¨¦. Por favor, v¨¢yanse los dos¡±, dijo. ¡°Samuel, pi¨¦nsalo con cuidado. ?No dejes que te enga?e! ?Nunca te ha gustado! Wynnie pronunci¨® en un estado de agitaci¨®n. ¡°Pero e me salv¨®¡±, dijo Samuel solemnemente. Wynnie se congel¨®. As¨ª es. Ashley salv¨® a Samuel. Aunque no quiero admitir esto, no puedo ignorar existencia de esta rci¨®n entre Ashley y Samuel. Calvin sac¨® un fragmento de una tarjeta de visita. ¡°Estos son mis datos de contacto. Si tiene alguna duda o alguna necesidad, no dude en ponerse en contacto conmigo.¡± ¡°De acuerdo.¡± Samuel recibi¨® tarjeta de presentaci¨®n. Una pizca de malicia brill¨® en los ojos de Ashley mientras miraba tarjeta de presentaci¨®n en mano de Samuel. Calvin tir¨® de mano de Wynnie. ¡°Vamos.¡± ¡°Samuel, ser¨¢ mejor que no hagas nada de lo que te arrepientas. De lo contrario, te odiar¨¢s a ti mismo cuando recuperes tus recuerdos¡±, record¨® Wynnie. Samuel permaneci¨® en silencio. Ashley inmediatamente cerr¨® puerta despu¨¦s de que Calvin sacara a Wynnie de habitaci¨®n. Regres¨® aldo de Samuel y dijo: ¡°Samuel, ?tienes hambre?¡± Sacudi¨® cabeza. E extendi¨® su mano. ¡°Te ayudar¨¦ a conservar tarjeta de presentaci¨®n¡±. Samuel retir¨® mano. ¡°Dame un tel¨¦fono¡±. Ashley se congel¨® moment¨¢neamente. ¡°Samuel, s¨¦ que est¨¢s ansioso, pero por el momento requieres descansar¡­¡± ¡°Dame un tel¨¦fono¡±, exigi¨®. ¡°De acuerdo. Le dar¨¦ instriones a alguien para que prepare el tel¨¦fono¡±. Ashley asinti¨® con resignaci¨®n. Calvin llev¨® a Wynnie afuera. ¡°Cari?o, no deber¨ªas habe golpeado antes¡±, dijo. ¡°Yo estaba enojado. Ashley distorsion¨® verdad. Samuel perdi¨® sus recuerdos y est¨¢ en deuda con e despu¨¦s de que e lo rescat¨®. Me temo que Samuel confiar¨¢ en e en lugar de en nosotros¡±, dijo Wynnie con preocupaci¨®n. ¡°Samuel sabe lo que est¨¢ haciendo. Simplemente perdi¨® sus recuerdos, no es que se volviera un tonto. Hay tanta evidencia puesta ante sus ojos. ¨¦l le dar¨¢ sentido a todo. Solo necesitamos darle m¨¢s tiempo¡±, consol¨® Calvin a su esposa. E pregunt¨® con tristeza: ¡°?Por qu¨¦ Kate no viene a reunirse con ¨¦l?¡± ¡°Supongo que Kate est¨¢ desanimada. Sin embargo, mencion¨® que no se negar¨¢ a reunirse con Samuel si ¨¦l se le acerca¡±, explic¨® Calvin. ¡°Est¨¢ bien. Me pregunto qu¨¦ pas¨® entre Samuel y Ashley¡±. Wynnie se sinti¨® inc¨®modo. ¡°No pienses demasiado en situaci¨®n. No creo que a Samuel le guste mucho Ashley. Quiz¨¢s est¨¢ actuando as¨ª porque Ashley le salv¨® vida¡±. Winnie asinti¨®. ¡°Probablemente.¡± Se fueron a casa despu¨¦s de decir todo eso. Kathleen fue a visitar a sus hijos a residencia Macari. Elpromiso de Samuel y Ashley corri¨®o p¨®lvora despu¨¦s de que se diera a conocer noticia. Todos lo sab¨ªan, incluidas Em y Desiree. No hab¨ªa forma de ocultarles esa informaci¨®n. Em estaba bien ya que no mostr¨® sus sentimientos. Su personalidad contrda y contenida era simr a de Samuel. Desiree, por otrodo, reion¨® de manera diferente. E gritaba y sollozaba, aparentementementable. Todos adoraban, as¨ª que ve llorar conmovi¨® el coraz¨®n de Wynnie. ¡°No llores, Desi¡±. Wynnie no sab¨ªa c¨®mo consr a ni?a. ¡°Tu pap¨¢ no se casar¨¢ con esa mujer¡±. Desiree sigui¨® llorando. Kathleen se sec¨®s l¨¢grimas. ¡°Desi, ?puedes dejar de llorar? ?Por qu¨¦ no lo piensas de esta manera? Habr¨¢ una persona m¨¢s para cuidarte despu¨¦s de que tu pap¨¢ se case, ?verdad? Desiree se qued¨® sin pbras. ?No estoy llorando porque quiero que me consueles con esas pbras! Wynnie se sinti¨® impotente. Pod¨ªa sentir que Kathleen estaba realmente furiosa. ¡°Kate, fuimos a ver a Samuel hoy. Perdi¨® sus recuerdos y sestim¨® pierna. Fue Ashley quien lo salv¨®¡±, dijo Wynnie. ¡°Sra. Macari, ?por qu¨¦ Ashley fue a Smend? ?Y por qu¨¦ fue tan afortunada de tropezarse con Samuel all¨ª? Kathleen respondi¨® con indiferencia. Wynnie estaba at¨®nito. ¡°Si Samuel no consider¨® este punto, no quiero encontrarme m¨¢s con ¨¦l¡±. Sec¨®s l¨¢grimas del rostro de Desiree. ¡°Sra. Macari, quiero traer a los ni?os para que se queden conmigo. Estoy preocupado, viendo su estado actual¡±. ¡°De acuerdo.¡± Winnie asinti¨®. Kathleen se fue con los dos ni?os despu¨¦s de cenar. En el auto, Desiree, todav¨ªa con cararga, pregunt¨®: ¡°Mami, ?pap¨¢ se casar¨¢?¡±. ¡°Creo que lo har¨¢¡±, respondi¨® Kathleen con calma. Se sent¨ªa exhausta. ¡°Pero no quiero que pap¨¢ se case con esa mujer¡±. Desiree frunci¨® el ce?o. ¡°?Esa mujer no es una buena persona! ?Me arrebat¨® a pap¨¢!¡±. ¡°Desi, entender¨¢s esto cuando crezcas. No todass parejas casadas permanecer¨¢n juntas para siempre. Tu papi tiene libertad de casarse con quien quiera, al igual que t¨² y tu hermano. Cuando ustedes dos crezcan en el futuro, tendr¨¢n libertad de casarse con quien quieran. Tu pap¨¢ y yo no tendremos derecho a interferir en ese asunto¡±, explic¨® Kathleen. A pesar de lo que dijo, Kathleen sab¨ªa que Desiree no lograr¨ªaprender el concepto. Desiree estaba a punto de decir algo m¨¢s cuando Em detuvo. ¡°Mami est¨¢ conduciendo. Haremos de lo que tengas en mente cuando estemos en casa. Solo entonces Desiree cerr¨® boca. Cuando llegaron a casa, Kathleen vio el auto de Charles estacionado en el patio. ?¨¦l est¨¢ aqu¨ª? Charles hab¨ªa estado muy ocupado recientemente. Estaba ocupado en b¨²squeda del paradero de Wyatt. Sin embargo, a¨²n no hab¨ªa recibido ninguna noticia hasta el momento. Kathleen estacion¨® su auto, ayud¨® a los dos ni?os a salir del veh¨ªculo y entr¨® a mansi¨®n. ¡°Eil, Desi.¡± rissa se acerc¨® a grandes zancadas desde s de estar. Em y Desiree se hab¨ªan reunido con rissa antes. Los tres se lo pasaron genial juntos. ¡°Eil, Desi, ?por qu¨¦ no juego con ustedes dos arriba?¡± e pregunt¨®. Los dos ni?os intercambiaron miradas antes de seguir a rissa escaleras arriba. Kathleen sab¨ªa que Charles deb¨ªa haberle dado orden de hacerlo. Chapter 449 Chapter 449 Decir ¡°Charles.¡± Kathleen entr¨® en s de estar y tom¨® asiento. ¡°Escuch¨¦ sobre ese asunto e instru¨ª a mis hombres para que busquen m¨¢s informaci¨®n. Samuel perdi¨® memoria y Ashley lo cuid¨® durante tres meses¡±, explic¨® Charles. Kathleen apret¨® el pu?o y luego lo solt¨®. ¡°Parece que Samuel se cas¨® con e por una raz¨®n¡±. ¡°?No vas a hacer algo?¡± pregunt¨® en un tono significativo. ¡°Supongo que invocar¨¦ su disgusto sin importar lo que haga, ?verdad? Odio a Ashley, pero e es su salvadora. Con su rci¨®n actual, Samuel no me creer¨¢ sin importar lo que diga. Por lo tanto, no quiero desperdiciar m¨¢s mi esfuerzo¡±, respondi¨® e. ¡°Yo no me doy por vencido. Solo me resisto a revivir el pasado¡±. Kathleen mir¨® de reojo. ¡°Charles, en realidad, he recuperado algunos recuerdos recientemente. Mis celos hacia Nicolette me hab¨ªan llevado previamente al borde de locura. No quiero volver a pasar por todas esas desagradables monta?as rusas emocionales por culpa de Ashley. No hay necesidad de que yo haga eso.¡± ¡°Pero t¨² y Samuel¡­ ?Est¨¢n realmente dispuestos a renunciar a ¨¦l?¡± pregunt¨® Carlos. ¡°Si su juicio no est¨¢ nudo, vendr¨¢ y me ver¨¢. Si no est¨¢ dispuesto a reunirse conmigo, mi iniciativa de buscarlo tampoco ser¨¢ significativa¡±. Hizo una breve pausa antes de agregar con indiferencia: ¡°Charles, mi El choque con Trevor haenzado. Cuando termine de tratar con ¨¦l, si Samuel todav¨ªa est¨¢ decidido a casarse con Ashley, traer¨¦ a los ni?os conmigo y me ir¨¦ de este lugar¡±. La mirada de Charles se oscureci¨®. ¡°?A d¨®nde neas ir?¡± Pollerton. He querido ir all¨ª durante mucho tiempo. Anteriormente, quer¨ªa ir all¨ª de vacaciones, pero ahora estoy pensando en quedarme all¨ª de forma permanente¡±, explic¨® Kathleen. El asinti¨®. ¡°Puedes decidir por ti mismo. No interferir¨¦ en tus asuntos. ¡°Charles, date prisa y resuelve el problema rcionado con Blissful Sect. Esperar¨¦ a que te re¨²nas con nosotros¡±. Estaba ligeramente desconcertado. Parec¨ªas estar seguro de que Samuel se casar¨¢ con Ashley. Kathleen permaneci¨® en silencio. Samuel, sin saberlo, se qued¨® dormido despu¨¦s de cenar. Erans dos de ma?ana cuando despert¨®. Un brillo fr¨ªo brill¨® en sus ojos cuando vio a Ashley acostada a sudo en cama. Se levant¨® y not¨® que su tel¨¦fono en mesita de noche hab¨ªa desaparecido. ?C¨®mo es que falta el tel¨¦fono? Recuerdo ramente que coloqu¨¦ el dispositivo en mesita de noche. ?Ashley se llev¨® el tel¨¦fono? Sus ojos briron asesinamente. Luego, sali¨® de habitaci¨®n. Siempre hab¨ªa tenido el sue?o ligero, por lo que no hab¨ªa forma de que dejara de sentir que Ashley entraba en su habitaci¨®n y se acostaba a sudo. A no ser que¡­ ?Esa mujer! Aunque me salv¨® vida, ?lo que hizo fue simplemente escandaloso! ?Tanta audacia! Samuel sali¨® a tomar aire fresco. Inicialmente, simplemente quer¨ªa quedarse en el pasillo por un rato. Sin embargo, sin darse cuenta, tom¨® el ascensor y baj¨®s escaleras, llegando a nta baja del condominio. Un Maybach negro estaba estacionado abajo en ese momento. Una mujer sac¨® mano por ventani del coche. Sus dedos envolvieron una bote de cerveza. Samuel frunci¨® el ce?o. En ese momento, los delicados rasgos faciales de mujer entraron en su visi¨®n cuando se volvi¨® para mirar por ventana del auto. Kathleen pens¨® que sus ojos le estaban jugando una m pasada. E parpade¨®. La persona que ten¨ªa dnte era, en efecto, Samuel. Kathleen fue all¨ª porque se sent¨ªa un poco irritada. Sin embargo, no anticip¨® que Samuel estar¨ªa all¨ª porque ese condominio era su hogar cuando se casaron en el pasado. ¡°?T¨² eres¡­ Kathleen?¡± Su voz sonaba ronca. Kathleen bebi¨® el resto de su cerveza. ¡°Soy Kathleen. ?Hay alg¨²n problema?¡± ¡°?Est¨¢s aqu¨ª para verme?¡± Samuel trag¨® saliva. Se frot¨®s sienes. ¡°No. Una des unidades en este condominio fue donde nos hospedamos cuando nos casamos anteriormente. Quer¨ªa visitar casa. No esperaba que estuvieras aqu¨ª. Estaba enloquecido despu¨¦s de saber que e no estaba all¨ª para reunirse con ¨¦l. ¡°Parece que realmente no me amas. Tal vez incluso me odias, ?verdad? Kathleen mir¨® de reojo. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa odiarte?¡± ¡°En el pasado, indirectamente hice que perdi¨¦ramos a nuestro primer hijo. Por eso me odias y has estado buscando una oportunidad para vengarte de m¨ª¡±, dijo Samuel. E no pudo evitar re¨ªrse. ¡°?Qui¨¦n te dijo eso? ?Fue Ashley? Samuel no dijo una pbra. ¡°S¨ª. Me estoy vengando de ti. ?Qu¨¦ se puede hacer al respecto? Ya que has perdido tus recuerdos y sabes que te odio, ?por qu¨¦ no intentas matarme? dijo con altivez. Samuel se qued¨® cado. ¡°Una vez tambi¨¦n perd¨ª mis recuerdos, pero no perd¨ª mi capacidad para tomar decisiones consideradaso t¨²¡±, pronunci¨® Kathleen con frialdad. Samuel mir¨® a cara. Text ? owned by N?velDrama.Org. ¡°Lo que sea que haga flotar tu bote¡±. E activ¨® el motor del coche. Extendi¨® mano y coloc¨® en ventani del coche que se elevaba. Su mano tembl¨®. A Kathleen le dol¨ªa cabeza al verlo. Hizo una pausa en su i¨®n. ¡°?De qu¨¦ otra manera puedo ayudarte?¡± Mir¨® fijamente su mu?eca. ¡°Necesito tus datos de contacto¡±, dijo con voz profunda. Kathleen desliz¨® mano en su bolsillo. ¡°¨¦ste es mi tel¨¦fono.¡± Samuel recibi¨® el dispositivo. ¡°Te mar¨¦ una vez que est¨¦ en casa¡±. Estaba a punto de irse despu¨¦s de decir eso. ¡°?Esperar!¡± ¨¦l no permiti¨® que e se fuera. ¡°?Cu¨¢l es el problema ahora?¡± Kathleen estaba desconcertada. ¡°Bebiste alcohol. No debes beber y conducir¡±. Samuel abri¨® puerta del auto y le entreg¨® el tel¨¦fono. ¡°ma a alguien para que te recoja¡±. Kathleen estaba perpleja. Chapter 450 Chapter 450 Una fotograf¨ªa ¨ªntima N?velDrama.Org holds ? this. ¡°E dijo lo mismo que t¨². Que me odiaba¡±, respondi¨® Samuel con indiferencia. ?Qu¨¦? ?Kathleen le dijo eso? ?Esas son buenas noticias! Pero ?por qu¨¦ dijo eso? Que peculiar¡­ A pesar de esos pensamientos, Ashley finalmente se sinti¨® aliviada y dej¨® escapar un suspiro. Fue entonces cuando Samuel se puso de pie para dirigirse al ascensor. Al ver eso, Ashley lo sigui¨® apresuradamente mientras regresaban al condominio. ¡°Nunca vuelvas a crte en mi habitaci¨®n cuando est¨¦ dormido¡±, record¨® Samuel con frialdad. Sus pbras sorprendieron a Ashley, quien reprendi¨®: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? Samuel, siempre hemos dormido juntos en el pasado. ¡°Ese era el pasado. Las cosas son diferentes ahora¡±. Un ce?o escalofriante apareci¨® en el rostro de Samuel. https://novelebook/all-toote-bd2256.html?dev=tl ¡°Me mudar¨¦ si vuelve a suceder¡±. ¡°Oh, todo bien. Ya no me cr¨¦ m¨¢s¡±, respondi¨® Ashley impotente. Despu¨¦s de eso, Samuel entr¨® en su habitaci¨®n y cerr¨® puerta, dejando a Ashley sin ha. Al d¨ªa siguiente, Kathleen se qued¨® dormida debido a resaca. Cuando finalmente baj¨®s escaleras, Charles y rissa estaban cuidando a los dos ni?os mientras desayunaban. ¡°?Escuch¨¦ que saliste a dar un paseo por tu cuenta anoche?¡± Charles interrog¨®, su tono tan fr¨ªoo la piedra. Kathleen fue sorprendida por su pregunta, pero finalmente respondi¨®: ¡°S¨ª¡±. A¨²n as¨ª, Charles continu¨® con su interrogatorio. ¡°Tambi¨¦n escuch¨¦ que Tyson te hab¨ªa enviado a casa despu¨¦s¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°?Y bebiste?¡± ¡°Solo beb¨ª un poco¡­¡± Kathleen adopt¨® un tono l¨¢nguido mientras haba. ¡°Oh, deja de preocuparte por m¨ª, Charles¡±. Una mueca apareci¨® instant¨¢neamente en el rostro arrugado de Charles. No me digas que fuiste a ver a Samuel. Kathleen se qued¨® perpleja porque no sab¨ªa c¨®mo responder. Antes de que pudiera decir algo, Yadiel ingres¨® al espacio y coloc¨® un nuevo tel¨¦fono frente a Kathleen. Explic¨®: ¡°Dr. Johnson, Tyson le ha estado instando a que env¨ªe su nuevo n¨²mero de tel¨¦fono al Sr. Macari¡±. Charles mir¨® fijamente a Kathleen con los ojos entrecerrados al escuchar eso. De inmediato, culpa cai¨® conciencia de Kathleen. ¡°Adem¨¢s, hay un documento para ti¡±, agreg¨® Yadiel. Kathleen acept¨® el documento y el tel¨¦fono antes de subirs escaleras. Cuando lleg¨® a su habitaci¨®n, encendi¨® el tel¨¦fono y not¨® que ya hab¨ªa insertado su nueva tarjeta SIM. Envi¨® un mensaje a su antiguo tel¨¦fono antes de abrir el documento. Lo que sali¨® del paquete del documento fue una foto. Tras una inspi¨®n m¨¢s cercana, Kathleen se dio cuenta de que era una foto de Samuel y Ashley en la cama. Ashley estaba a cuatro patas mientras Samuel yac¨ªa debajo de e. Su posici¨®n parec¨ªa ¨ªntima y sexualmente ambigua. Su nariz se arrug¨® hasta los ojos en ese momento. Fue entonces cuando de repente recibi¨® una mada de Samuel. Kathleen mir¨® el n¨²mero de persona que maba en el tel¨¦fono mientras frunc¨ªa losbios en una fina l¨ªnea. Pasaron unos momentos antes de que e aceptara mada. ¡°Dijiste que me mar¨ªas despu¨¦s de llegar a casa¡±, dijo Samuel. Kathleen parec¨ªa indiferente cuando dijo: ¡°La mayor¨ªa de los establecimientos ni siquiera abren tan temprano. ?C¨®mo se supone que debo contactarlo si no he arredos cosas con mi tarjeta SIM? Su r¨¢pida respuesta hizo que Samuel frunciera el ce?o. ¡°?Sigues con resaca?¡± Ante eso, Kathleen se masaje¨®s sienes y pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ quieres?¡±. ¡°Necesito tener una conversaci¨®n adecuada contigo¡±. El tono de Samuel volvi¨® a su frialdad habitual. ¡°?Est¨¢s libre?¡± ¡°?De qu¨¦ hay que har entre nosotros?¡± Kathleen gru?¨® al tel¨¦fono. ¡°Ya que Ashley te ama tanto, y est¨¢s s¨²per agradecido con e, tu preciosa salvadora, ?ustedes dos pueden vivir felices para siempre juntos! ?Deja de molestarme!¡± Con eso, presion¨® con fuerza el bot¨®n rojo, terminando mada sin piedad. Sus dedos inmediatamente se levantaron para masajear el lugar entre sus cejas. ?Maldito seas, Samuel! ?Qu¨¦ escoria! Mientras tanto, al otrodo de mada estaba Samuel con el ce?o fruncido. ?Me acaba de colgar? ?Es su temperamento realmente tan asqueroso? El tel¨¦fono de Kathleen ten¨ªa muchos n¨²meros de contacto. En alg¨²n momento, Samuel not¨® el contacto de Tyson y no perdi¨® tiempo en mar a este ¨²ltimo. ¡°M-Sr. ?Macar¨ª? La voz de Tyson sonaba tan entusiastao siempre. ¡°Ven y rec¨®geme. Me gustar¨ªa pasar por empresa ¡ªorden¨® Samuel sin rastro de calidez. ¡°?Entiendo!¡± Tyson asinti¨®. Entonces, Samuel colg¨®. Tambi¨¦n fue ese momento cuando Ashley entr¨® a casa y vio a Samuel poni¨¦ndose el abrigo. E pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Vas a salir?¡± ¡°Voy a empresa¡±, fue respuesta cortante de Samuel. ¡°Te pa?ar¨¦¡±. Ashley se apresur¨® a ofrecer. E se aferr¨® a ¨¦lo una sanguiju en ese momento porque no quer¨ªa que Samuel pasara ning¨²n tiempo a ss con Kathleen. Samuel mir¨® impasible sin pronunciar una pbra. Al ver que no se neg¨®, Ashley solt¨® un suspiro de alivio en secreto. No pas¨® mucho tiempo antes de que Samuel tomara su bast¨®n y bajaras escaleras con Ashley a cuestas. Los dos esperaron en puerta principal por un breve momento antes de que llegara Tyson. Este ¨²ltimo se baj¨® del auto para abrirle puerta a Samuel, quien subi¨® inmediatamente despu¨¦s. Ashley tambi¨¦n quer¨ªa entrar, pero Tyson detuvo mientras dec¨ªa: ¡°Disculpas, Sra. Zeller. No puedes unir al Sr. Macari a empresa¡±. ¡°?Por qu¨¦ diablos no?¡± Grit¨® voz aguda de Ashley. Su mirada disgustada se apresur¨® a mirar a Samuel. Al igual que e, Tyson se dio vuelta para mirar a Samuel y explic¨®: ¡°Esta siempre ha sido una re que usted establece, Sr. Macari. Dijiste que nadie que no est¨¦ rcionado con empresa est¨¢ permitido all¨ª. De lo contrario, ser¨ªa dif¨ªcil mantener el orden en empresa¡±. Chapter 451 Chapter 451 ¡°El envenenamiento no es dif¨ªcil¡±. Lauren sonri¨® con confianza. ¡°Mientras Kathleen termine muerta, siempre habr¨¢ una manera¡±. Ashley luego murmur¨®: ¡°A¨²n necesitas mantenerlo en secreto. Aseg¨²rate de que nadie se entere de esto. ¡°No te preocupes. No pasar¨¢ nada¡±, Lauren sonri¨® significativamente. El rostro de Ashley mostr¨® un indicio de angustia. ¡°?C¨®mo vas a resolver tu ceremonia depromiso con Samuel?¡± Lauren pregunt¨® con curiosidad. ¡°¨¦l no lo mencion¨®¡±. Ashley neg¨® con cabeza lentamente. ¡°No lo mencion¨®, s¨ª, pero no fue una negativa rotunda, ?verdad?¡± pregunt¨® Lauren de nuevo. ¡°S¨ª.¡± ¡°Ya que ese es el caso, ?qu¨¦ est¨¢s esperando todav¨ªa? Date prisa y arr¨¦lo¡±, inst¨® Lauren. ¡°Mientras t¨² y Samuel est¨¦nprometidos, ¨¦l ser¨¢ tuyo. Entonces tendr¨¢s alg¨²n tipo de respaldo. ?Por qu¨¦ seguir¨ªas teniendo miedo de Kathleen? Ashley reflexion¨® sobre esto, pensando ques pbras de Lauren ten¨ªan perfecto sentido. ¡°S¨ª, intensificar¨¦ los preparativos entonces¡±. Content provided by N?velDrama.Org. ¡°Bien. Luego decidir¨¦ qu¨¦ veneno administrarle a anciana se?ora Macari. Las cosas deber¨ªan estar sucediendo seg¨²n lo programado¡±, dijo Lauren con una sonrisa ir¨®nica. Ashley tambi¨¦n estaba ansiosa por esto. Samuel lleg¨® al Grupo Macari por trabajo. Tan prontoo apareci¨®, todapa?¨ªa estaba llena de chismes. ¡°El CEO est¨¢ de regreso, pero parece tener una lesi¨®n en el pie. ?Por qu¨¦ est¨¢ con muletas? ¡°No te preocupes. Kathleen definitivamente lo tendr¨¢ en buena forma nuevamente. Despu¨¦s de todo, es una doctora famosa. ¡°No seas est¨²pido. El CEO est¨¢ a punto deprometerse con Ashley, entonces, ?c¨®mo puede Kathleen tratars lesiones del CEO? ¡°A ¨¦l realmente no le gusta Ashley, ?verdad?¡± ?Por qu¨¦ no lo har¨ªa? Escuch¨¦ que fue Ashley quien lo rescat¨®. Sestim¨® tanto el brazo en el proceso que no pudo moverlo por un momento. Cualquiera se conmover¨ªa con ese gesto¡±. ¡°?El Sr. Macari rompi¨® con Kathleen solo por esto?¡± ¡°Est¨¢n pasando demasiadas cosas entre ¨¦l y Kathleen. La rci¨®n no es tan tensa con Ashley¡±. ¡°?Dejen de har, todos ustedes! ?¨¦l es nuestro jefe! ?Y si nos escucha? ?Quieren perder sus trabajos?¡±. Todos se caron justo cuando Samuel entraba a su oficina. Estaba de pie en el centro de oficina, mirando a izquierda y derecha. Nada le parec¨ªa familiar en absoluto. Luego se dio vuelta y camin¨® hacia su escritorio. Sobre el escritorio hab¨ªa tres fotograf¨ªas enmarcadas. Uno era de Kathleen, el otro un retrato de boda y el tercero era una foto de ¨¦l y sus dos hijos. ¡°Se?or. Macari, esas son Em y Desiree. Los criaste a ambos. Despu¨¦s de tu idente, estaban muy tristes¡±, fue explicaci¨®n de Tyson. Samuel pregunt¨® con frialdad: ¡°?Por qu¨¦ no tengo una foto de todos nosotros juntos?¡± ¡°Eso¡­¡± Tyson vacil¨®. ¡°Esa es unarga historia¡±. ¡°Entonces empieza a har¡±. Samuel se sent¨® en el escritorio. ¡°De acuerdo.¡± Tyson se par¨® frente a ¨¦l y se retract¨® de todo lo que hab¨ªa sucedido. Una hora m¨¢s tarde, Tyson hab¨ªa terminado. Su boca se sent¨ªa bastante seca. ¡°Todo lo que puedo decir es que usted quiere mucho a su esposa, se?or Macari. Y e te ama de todos modos¡±, dijo Tyson. ¡°?E me ama?¡± El hermoso rostro de Samuel era indiferente. ¡°E ni siquiera fue a verme ayer. Si Ashley no hubiera hecho arreglos para que e se quedara en nuestras habitaciones anteriores, entonces Kathleen no habr¨ªa venido a verme en absoluto¡±. ¡°Pero se?or Macari, ?eso no implica que extra?a el pasado?¡± pregunt¨® Tyson. Creo que est¨¢ enfadada porque Ashley y t¨² est¨¢isprometidos. ¡°Eso es lo que dijo Ashley¡±, dijo Samuel. ¡°Pero usted no lo neg¨®, se?or¡±. Tyson sonaba vte de nuevo. ¡°Incluso antes de su idente, a Sra. Johnson nunca le gust¨® Ashley. El hecho de que Ashley apareciera m¨¢gicamente para salvarte en Smend es inconcebible. Su queja es que, en base a ese incidente, asumiste que Ashley era una buena persona¡±. Samuel se qued¨® en silencio. ¡°La t¨ªa de Ashley, Luna, tambi¨¦n tiene un problema con Sra. Johnson. Es por eso que est¨¢ tan indignada por todo el asunto¡±, continu¨® Tyson. ¡°No ten¨ªa ni idea¡±, dijo Samuel con frialdad. Tyson estaba at¨®nito. ¡°?Sabes de Ronald?¡± Samuel pregunt¨® suavemente. ¡°?Por supuesto que s¨ª, ese miserable traidor!¡± Tyson dijo enojado. ¡°?Se llev¨® tanto, incluidos tus dise?os e idea!¡± El tono de Samuel era hdo. Ll¨¢malo. Tengo algo que preguntarle. ¡°?Y si no viene?¡± pregunt¨® Tyson en voz baja. ¡°?No pensar¨¢s en una manera?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Si entiendo.¡± Tyson asinti¨®. Luego sali¨® de oficina. Samuel se sent¨® solo en oficina, mirandos fotos pensativo. Media hora despu¨¦s, Ronald apareci¨® en oficina de Samuel, temndoo una hoja. ¡°Se?or. ?Macar¨ª? La voz de Ronald pareci¨® temr ligeramente. Inicialmente, fue su suposici¨®n de que Samuel no regresar¨ªa lo que envalenton¨® sus iones. Sin embargo, Samuel venci¨®s probabilidades y regres¨® despu¨¦s de todo. ¡°?Escuch¨¦ que renunciaste mientras yo estaba fuera?¡± Samuel pregunt¨® con una expresi¨®n fr¨ªa. La cara de Ronald estaba avergonzada. ¡°Des muchas empresas en Jadeborough, ?por qu¨¦ eligi¨® Hoover Group?¡± pregunt¨® Samuel con indiferencia. En voz baja, Ronald respondi¨®: ¡°En realidad no quer¨ªa ir. Fue Trevor quien vino a m¨ª¡±. Chapter 452 Chapter 452 oportunista ¡°Se?or. Hackney, usted es el asistente personal del Sr. Macari. Si est¨¢s defendiendo a Kathleen, entonces seguramente tambi¨¦n tienes una conexi¨®n con e¡±. pregunt¨® Ronald. Tyson se burl¨® indignado. Samuel le dio a Tyson una mirada de advertencia. ¡°D¨¦janos.¡± Tyson apret¨® los pu?os y se fue r¨¢pidamente. Cuando sali¨®, m¨® a Kathleen. ¡°?Se?ora, Ronald ha ido demasiado lejos! ?Te est¨¢ calumniando frente al Sr. Macari! exm¨® Tyson con rabia. ¡°?Que dijo el exactamente?¡± pregunt¨® Kathleen. Dice que eres t¨² quien le oblig¨® a ir al Grupo Hoover. ?Tambi¨¦n afirm¨® que Trevor podr¨ªa respaldar su historia! Tyson estaba agitado y jugueteaba con su corbata. ¡°Milisegundo. Johnson, ?es obvio que est¨¢n confabdos y quieren meterse contigo!¡±. El tono de Kathleen ni siquiera cambi¨®. ¡°?Que mas dijo el?¡± Tyson estaba nervioso. ¡°¨¦l¡­ Para resumir, dijo mucho y trat¨® de culparte a ti¡±. ¡°?Samuel le cree?¡± pregunt¨® Kathleen suavemente. Tyson se detuvo de repente. No estaba seguro porque no not¨® un cambio en expresi¨®n de Samuel. Al ver que Tyson no respond¨ªa, Kathleen supo que ¨¦l tampoco estaba seguro. ¡°Si Samuel est¨¢ dispuesto a creerle a Ronald, no puedo hacer nada¡±, murmur¨® Kathleen. ¡°Adem¨¢s, soy impotente. C¨®mo piensa no depende de m¨ª. Text ? owned by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de har, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Tyson pod¨ªa sentir sus sienes palpitando. La rei¨®n de Kathleen fue realmente tranqu. Sin embargo, esto se sent¨ªa extra?o para ¨¦l. Esto no era calma. E estaba siendo fr¨ªa. Si esto contin¨²a, te garantizo que ya no querr¨¢ a Samuel. Hab¨ªa trabajado para Samuel durante tantos a?os. Por lo tanto, ¨¦l sab¨ªa mejor que nadie cu¨¢nto amaba Samuel. Si se separaron por amnesia de Samuel, entonces no habr¨ªa valido pena. En ese momento, Ronald sali¨® de oficina con una sonrisa de suficiencia en su rostro. Tyson mir¨® al hombre que ten¨ªa dnte. ¡°?Esto no terminar¨¢ bien, y lo sabes!¡± La sonrisa de Ronald era oscura. ¡°Eso no es necesariamente cierto. Despu¨¦s de todo, sal¨ª de su oficina de una s pieza¡±. ¡°Solo ten cuidado al salir, no sea que te atropelle un auto¡±, se burl¨® Tyson. Ronald se burl¨® y se alej¨®. Tyson inmediatamente regres¨® a oficina. Mir¨® a Samuel. Samuel segu¨ªa sentado all¨ª, su expresi¨®n siempre inflexible e impasible. ¡°Se?or. Macari, Ronald obviamente est¨¢ tratando de desviar este conflicto echando toda culpa a Sra. Johnson. Afirma que e es causa de todos los problemas, pero no ha podido presentar pruebas. No puedes creerle. Samuel dijo con indiferencia: ¡°Tengo mi propio juicio¡±. ¡°Si lo veo.¡± Tyson no dijo nada m¨¢s. ¡°?D¨®nde est¨¢n los ni?os ahora?¡± pregunt¨® Samuel. ¡°Milisegundo. Johnson los recogi¨® ayer¡±, respondi¨® Tyson. Se qued¨® en Smend, busc¨¢ndote. A e no le importaban los ni?os. Luego, a su regreso, se encontr¨® con el problema de Ronald y no tuvo tiempo de ponerse al d¨ªa con ellos. As¨ª que decidi¨® llev¨¢rselos con e¡±. La expresi¨®n de Samuel se mantuvo neutral. ¡°Ya veo.¡± Tyson no habl¨®. ¡°D¨¦jame ser. Necesito un tiempo a ss¡±, dijo Samuel despu¨¦s de un rato. ¡°Por supuesto.¡± Tyson se dio vuelta y se fue. Le preocupaba que, esta vez, Samuel pudiera haberle cre¨ªdo a Ronald. Esa tarde, Kathleen llev¨® a los ni?os a almorzar. Llevaba un tiempo descuid¨¢ndolos ya que su prioridad era buscar a Samuel. Ahora que Samuel hab¨ªa regresado, todo lo dem¨¢s estaba en orden. Finalmente encontr¨® un precioso tiempo libre y decidi¨® sacar a los ni?os. ¡°Mami, ?d¨®nde nos llevas aer?¡± pregunt¨® Desiree con gran anticipaci¨®n. Kathleen sonri¨® ir¨®nicamente. ¡°El lugar que te gusta, por supuesto.¡± ¡°?En realidad?¡± Desiree estaba muy emocionada. Kathleen sonri¨® y asinti¨®. ¡°?Eso es genial!¡± Desiree mir¨® a Kathleen con una sonrisa y se volvi¨® hacia Em. ¡°?Finalmente podemos ir!¡± ¡°Pero t¨² eres el que quiere esto¡±, dijo Em suavemente. Se contentaba con cualquier cosa. Kathleen le pregunt¨® amablemente: ¡°?Qu¨¦ quiereser entonces?¡± ¡°No tengo nada en particr que quiera. Deja que Desi elija. Em era bastante sensato para su edad. Los ni?os sensatos eran agradables, pero tambi¨¦n hac¨ªan sentir triste. Kathleen sab¨ªa que Em no se parec¨ªa en nada a un ni?o de su edad. No ten¨ªa los inocentes caprichos de un ni?o. Por el contrario, estaba contenido y tranquilo, al igual que Samuel. ¡°?T¨² tambi¨¦n lo quer¨ªas!¡± Desiree se resist¨ªa a admitir que e era glotona. Em no quiso decir nada m¨¢s. Esta era solo su naturaleza. Pronto llegaron a uno de los restaurantes infantiles m¨¢s famosos de Jadeborough. Paraer aqu¨ª, hab¨ªa que gastar unos tres mil por persona. Kathleen estacion¨® el auto y sali¨® del auto con los dos ni?os. El restaurante estaba ubicado en el decimotercer piso de un centroercial de lujo. Adem¨¢s de este restaurante para ni?os en el piso trece, tambi¨¦n hab¨ªa un restaurante de alta cocina muy lujoso aldo. Cuando Kathleen y los dem¨¢s salieron del ascensor, se encontraron con Trevor. Chapter 453 Chapter 453 Desaparecido ¡°?Le mentiste a pap¨¢ mientras perd¨ªa memoria! ?Eres tan odioso!¡± Desiree estaba bastante molesta. Despu¨¦s de que Wynnie fue a verlos por ¨²ltima vez, regres¨® y le cont¨® todo a Diana. Desiree, que estaba a undo, escuch¨® cada pbra des conversaciones de los adultos. ¡°?C¨®mo puedes decir esas cosas, ni?a? No es lindo en absoluto¡±, dijo Ashley. Kathleen de repente se burl¨®. Todos miraron. ¡°Ashley, mi hija nunca miente. Te sugiero que uses tu cerebro antes de har. La mirada de Kathleen era fr¨ªa y aguda. ¡°Si te atreves a acusa as¨ª, no dejar¨¦ pasars cosas. No me importa qui¨¦n es tu prometido. ?Har¨¦ de tu vida un infierno! Ashley frunci¨® losbios. Kathleen mir¨® a Samuel con desd¨¦n. ¡°Samuel, puedes olvidarte de cualquier otra persona en el mundo. ?Pero si vas a ser tan fr¨ªo con tus propios hijos, entonces deber¨ªas haber pensado en esto antes de convertirte en padre! Se quit¨® el anillo de diamantes de su dedo. Luego, Kathleen se acerc¨®, tom¨® mano de Samuel y puso el anillo de diamantes en su palma. Puedes recuperar esto. Despu¨¦s de que termin¨® de har, se alej¨® con Em y Desiree. Samuel mir¨® d¨¦bilmente el anillo de diamantes en su palma. Un escalofr¨ªo cruz¨® por sus ojos. La boca de Ashley se torci¨® ligeramente. Simplemente genial. Samuel apret¨® el pu?o y los bordes del gran diamanteenzaron a morderle palma de mano. Luego se embols¨® el anillo. Trevor sonri¨® levemente. ¡°Samuel, entremos tambi¨¦n.¡± Samuel frunci¨® losbios ligeramente y los sigui¨® al restaurante. Mir¨® hacia el restaurante infantil y vio a Kathleen sentada a mesa deledor con Em y Desiree. Se pod¨ªa ver a Kathleen limpiandos l¨¢grimas de Desiree. ¡°Mami, ya no me gusta pap¨¢¡±, llor¨® Desiree. Se sinti¨® agraviada. Despu¨¦s de todo, fue criada por Samuel. Sus emociones, naturalmente, eran profundas. Durante los ¨²ltimos cinco a?os, ?cu¨¢ndo se hab¨ªa mostrado Samuel tan indiferente hacia e? Dada edad de Desiree, esto era algo que no pod¨ªa aceptar. Kathleen le palme¨® suavemente cabeza. ¡°Desiree, tu padre no pens¨® en ti porque ha perdido memoria. Pero pronto aceptar¨¢ que eres su hija, y finalmente aceptar¨¢. ?S¨¦ una buena chica y no llores m¨¢s? Sin embargo,s l¨¢grimas de Desiree se negaron a detenerse. ¡°?Por qu¨¦ pap¨¢ perdi¨® memoria? Est¨¢ bien si eso sucedi¨®, pero ?por qu¨¦ est¨¢ ¨¦l junto a esa mujer? ?Esa mujer dijo que yo no era lindo y ¨¦l no dijo nada para defenderme!¡± Kathleen sonri¨® levemente. ¡°?Dice qui¨¦n? Debe estar ciega. Desiree solloz¨® y finalmente dej¨® de llorar. Para entonces, suida hab¨ªa sido servida. Kathleen cogi¨® una patata frita, sumergi¨® en ketchup y se puso en boca a Desiree. Desiree abri¨® boca yenz¨® a masticar. La ni?a finalmente hab¨ªa dejado de llorar. Mientras tanto, Em¨ªa con bastante gracia con su tenedor. El peque?o definitivamente tiene un aire noble. A mitad deida, Em dej¨® los cubiertos y dijo: ¡°Mami, necesito usar el ba?o¡±. ¡°?Quieres que te pa?e?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°Estar¨¦ bien, mami¡±, respondi¨® despu¨¦s de ponerse de pie. ¡°Deber¨ªas preocuparte por Desiree¡±. Se dio vuelta. Kathleen pens¨® en esto y no pudo evitar suspirar. ¡°Mami, ?qu¨¦ te pasa? ?Por qu¨¦ est¨¢s suspirando? Desiree ten¨ªa curiosidad. ¡°No es nada, de verdad. Solo creo que tu hermano es demasiado sensato. Kathleen estaba preocupada. Desiree no entendi¨®. ¡°?No es eso algo bueno?¡± ¡°Es bueno ser sensato, por supuesto. Pero ¨¦l nunca dir¨¢ lo que est¨¢ pensando¡±, dijo Kathleen impotente. ¡°Preferir¨ªa que viviera m¨¢so un ni?o¡±. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°?Pero es un ni?oo yo!¡± Desiree no entendi¨® a qu¨¦ se refer¨ªa Kathleen. Kathleen simplemente neg¨® con cabeza y explic¨® que estaba hando de otra cosa. ¡°Ustedes pueden ser ni?os, pero tambi¨¦n son muy diferentes entre s¨ª¡±, dijo Kathleen. Desiree pareci¨® angustiarse cuando escuch¨® esto. Kathleen sonri¨® levemente. ¡°No pienses en eso ahora. Lo entender¨¢s cuando crezcas y tengas tus propios hijos¡±. ¡°De acuerdo.¡± Desiree asinti¨® sabiamente. Pero realmente soy diferente de Eil. Es un genio. Em se dirigi¨® al restaurante en el que estaba Samuel. Por casualidad vio a Samuel levantarse e ir al ba?o. Em decidi¨® hacer lo mismo. Samuel tampoco esperaba que Em estuviera all¨ª con ¨¦l. ¡°?Necesitas algo?¡± ¡°?De verdad tienes amnesia?¡± pregunt¨® Em, su tono serio. ¡°S¨ª.¡± Samuel no sinti¨® necesidad de ocultar cosas. ¡°Cuando mami perdi¨® memoria, te enojaste tanto que se olvid¨® de nosotros¡±, respondi¨® Em con seriedad. ¡°Pero mami, a diferencia de ti, nunca seprometi¨® con otro hombre. Si quieres elegir a esa mujer, entonces eso es tu negocio. Pero mi hermana y yo realmente te dejaremos a ti y a este lugar atr¨¢s¡±. Samuel mir¨® a su hijo con frialdad. ¡°?Es esto lo que te dijo tu madre? ¡°No. Desi y yo hemos tomado esta decisi¨®n nosotros mismos¡±. Em frunci¨® el ce?o y continu¨®: ¡°Solo quer¨ªa que supieras que incluso si se trata de amnesia, no debes dejarte llevar pors narices por personas con ms intenciones. Eso es todo.¡± Em luego se dio vuelta y se alej¨®. Samuel frunci¨® el ce?o. El hombrecito se parece mucho a e. Em regres¨® al restaurante. Kathleen frunci¨® el ce?o y lo mir¨®. ¡°?Qu¨¦ te tom¨® tanto tiempo?¡± Chapter 454 Chapter 454 tantoo e quiera Kathleen subi¨® al auto con los dos ni?os. Se abroch¨® los cinturones de seguridad y se sent¨® en el asiento del conductor. Justo cuando estaba a punto de cerrar puerta, una mano delgada le impidi¨® hacerlo. Kathleen frunci¨® el ce?o y levant¨® cabeza. Parec¨ªa haber un toque de escarcha en su mirada. ¡°?Perd¨®neme?¡± Samuel dijo con frialdad: ¡°Tengo algo que preguntarte¡±. ¡°Continuar.¡± El tono de Kathleen era igualmente fr¨ªo. ¡°?Me amas?¡± Samuel pregunt¨® con voz ronca. Incluso su nuez de Ad¨¢n pareci¨® bncearse un poco m¨¢s. La mirada de Kathleen era apacible. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°Kathleen, este no es el tipo de respuesta que quiero. ?Me amas o no? ?D¨ªmelo directamente! inst¨® Samuel. ¡°D¨¦jame ver.¡± Kathleen arque¨® una ceja finamente depda y continu¨®: ¡°?Crees lo que dijo Ronald sobre por qu¨¦ estaba en Smend? ?Que estaba montando un espect¨¢culo en lugar de buscarte? Samuel se qued¨® en silencio. Kathleen respir¨® hondo. ¡°Samuel, eres realmente rid¨ªculo¡±. Con un fuerte empuj¨®n, le quit¨® mano de puerta del auto, entr¨® y luego se alej¨®. Samuel frunci¨® el ce?o profundamente. ?No entiendo! ?Es un s¨ª o un no? ¡°Se?or. ?Macar¨ª? Tyson se hab¨ªa acercado. Hab¨ªa un borde ¨¢spero en voz de Samuel cuando pregunt¨®: ¡°?Esta mujer realmente me ama?¡± ¡°Creo que s¨ª¡±, respondi¨® Tyson con firmeza. ¡°No puedo sentirlo¡±, dijo Samuel. ¡°E est¨¢ tan fr¨ªa.¡± ¡°Se?or. Macari, te sugiero que esperes hasta que recuperes tus recuerdos antes de continuar con esta l¨ªnea de investigaci¨®n. De hecho, tus iones en el pasado fueron excesivas. Si no fuera por tu insistencia, podr¨ªa haber terminado con otro hombre. Apenas hab¨ªas pasado tiempo con Sra. Johnson antes de que mierda se volviera loca. Adem¨¢s de eso, est¨¢sprometido con mujer que m¨¢s odia. Es natural que est¨¦ enojada¡±, explic¨® Tyson pacientemente. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n oscura en su hermoso rostro. ¡°Solo quiero estar seguro de si e se preocupa por m¨ª¡±. Si tan solo e se lo dijera, nunca se habr¨ªaprometido con Ashley en primer lugar. ¨¦l nunca tuvo la intenci¨®n de que esto sucediera. El mismo pensamiento ni siquiera hab¨ªa cruzado por su mente. Mientras tanto, Ashley hab¨ªa regresado al condominio. Fue entonces cuando se dio cuenta de que Samuel no hab¨ªa regresado en absoluto. Despu¨¦s de un breve momento de reflexi¨®n, record¨® que el tel¨¦fono m¨®vil que Samuel estaba usando pertenec¨ªa a Kathleen. Marc¨® el n¨²mero de tel¨¦fono m¨®vil de Kathleen. Samuel hab¨ªa regresado a Florinia Manor. No hab¨ªa nadie m¨¢s all¨ª excepto el mayordomo y algunos miembros del personal. Los dem¨¢s se hab¨ªan mudado con Kathleen. Como tal, mansi¨®n estaba desierta. El mayordomo pregunt¨® de inmediato si Samuel necesitaba algo. ¡°Ll¨¦vame al dormitorio para echar un vistazo¡±, dijo Samuel en voz baja. ¡°Por supuesto.¡± Cuando lleg¨® adentro, Samuel vio que un gran retrato de boda estaba colgado junto a la cama. Tanto ¨¦lo Kathleen estaban en ¨¦l. En foto, sonrisa de Kathleen parec¨ªa un poco forzada. ¡°?Cuando se tom¨® esto?¡± Samuel pregunt¨® con el ce?o fruncido. ¡°Esta fue tomada en su boda, se?or. Despu¨¦s de muerte del primer hijo de se?ora Macari¡±, respondi¨® el mayordomo. El rostro de Samuel se hundi¨® de repente. Ya veo. No es de extra?ar que no se vea feliz en absoluto. ?C¨®mo puede ser posible tener una boda en esas circunstancias? ?C¨®mo se ver¨ªa feliz? ¡°D¨¦jame ser. Necesito estar solo por un momento. A Samuel no le gustaba mucho estar rodeado de gente. ¡°Muy bien.¡± El mayordomo sali¨® r¨¢pidamente de habitaci¨®n. Samuel se par¨® frente al enorme retrato de boda. Un silencio de gota llen¨® habitaci¨®n. Si sab¨ªa que no estaba feliz en esta foto, ?por qu¨¦ eligi¨® esta entonces? ?Lo hizo para estresarse? Justo cuando estaba pensando en ello, m¨® Ashley. Los ojos de Samuel briron con ira. Sin embargo, contest¨® el tel¨¦fono. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°Samuel, es muy tarde. ?Por qu¨¦ no has venido a casa todav¨ªa? Ashley pregunt¨® en voz baja. ¡°Ese no es mi hogar¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Tampoco me gusta que irrumpas en mi habitaci¨®n en medio de noche. ?Entender?¡± ¡°No volver¨¦ aeter este error¡±, dijo Ashley, agraviada. ¡°Samuel, vuelve, ?de acuerdo?¡± ¡°No me obligues, o no volver¨¦ a contestar tus madas¡±, amenaz¨® Samuel. Si Ashley no lo hubiera salvado, no se habr¨ªa molestado en contestar el tel¨¦fono. Tambi¨¦n not¨® que Kathleen agreg¨® una nota al nombre de Ashley, m¨¢nd ¡°sapo¡±. Pod¨ªa ver cu¨¢nto detestaba Kathleen a esta mujer. ¡°Samuel, ?c¨®mo puedes tratarme as¨ª?¡± Ashley en realidad se ech¨® a llorar. ¡°?Me he arruinado el brazo por tu bien!¡± ¡°Me pondr¨¦ en contacto con el mejor m¨¦dico para que te trate¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Que Lauren puede curar mis piernas y tus manos. D¨¦j hacer una oferta, y puedo darle cualquier cantidad¡±. Ashley estaba at¨®nita. Sin decir nada m¨¢s, Samuel colg¨®. Ashley luego tir¨® su tel¨¦fono con ira. ?Qu¨¦ persona m¨¢s horrible! ?C¨®mo pod¨ªa cambiar de opini¨®n tan r¨¢pido despu¨¦s de una s reuni¨®n con Kathleen? Aunque Samuel nunca se hab¨ªa sentido atra¨ªdo por Kathleen, Ashley sab¨ªa que Samuel se hab¨ªa acercado a Ronald y le hab¨ªa hecho preguntas. Ronald le hab¨ªa dicho a Samuel lo que acordaron antes, que Kathleen era c¨®mplice de Trevor. Al final, Ronald logr¨® salir ileso del Grupo Macari.Content provided by N?velDrama.Org. Chapter 455 Chapter 455 verdaderamente amnesia ¡°?Pero qu¨¦ hago?¡± Ashley no entendi¨®. ¡°Eso tambi¨¦n es muy simple. Solo dile que est¨¢s embarazada¡±. Lauren sonri¨® y mir¨® a Ashley con sarcasmo. ¡°Dado elportamiento orgulloso de Kathleen, e no mar¨¢ a Samuel para verificar esto. Si fuera cierto, ?por qu¨¦ se arriesgar¨ªa a perder su orgullo? Incluso si decide confrontarlo, Samuel se sentir¨¢ muy atacado. ?C¨®mo no lo har¨¢n?¡± pelea, entonces?¡± Ashley pens¨® que lo que dijo Lauren ten¨ªa sentido. ¡°Pero Kathleen es una doctora en medicina tradicional despu¨¦s de todo. Me pedir¨¢ que me tome el pulso¡±. Text ? owned by N?velDrama.Org. En ese sentido, Ashley no se sent¨ªa a gusto con el n. Despu¨¦s de hurgar brevemente en su bolso, Lauren sac¨® una bote de medicina. ¡°Estas p¨ªldoras pueden ayudar a replicar un pulso dual. Incluso si vas al hospital para un examen, no lo descubrir¨¢n. Sin embargo, esto solo dura siete d¨ªas¡±. Ashley jade¨® y lo tom¨® de Lauren. ¡°?Es realmente tan efectivo?¡± ¡°?No me crees?¡± Lauren sonri¨® con frialdad. ¡°Piensa en tus piernas y tu cara. ?A qui¨¦n tienes que agradecer por eso?¡± ¡°?Creo en ti!¡± Ashley estaba muy feliz. ¡°Lauren, estoy tan contenta de que me ayudes¡±. Lauren sonri¨® casualmente. ¡°Sabes lo que quiero, ?verdad?¡± ¡°Lo s¨¦¡±, dijo Ashley con una sonrisa. ¡°No te preocupes. Cuando me case con Samuel, dejar¨¦ que se deshaga de Secta Dichosa por ti. ?Para entonces, todo el pa¨ªs puede ser tuyo!¡± Lauren estaba muy feliz de escuchar esto. ¡°Lauren, no te hab¨ªa visto tener un hombre en tantos a?os¡±. Ashley era extremadamente curiosa. ¡°Seguramente no eres¡ª¡± ¡°Soy heterosexual. Tambi¨¦n tengo amigos varones que se encargan de esas necesidades¡±, dijo Lauren suavemente. ¡°Creo que los hombres son inferiores al poder y al dinero. Los hombres no pueden darme una sensaci¨®n de seguridad y nunca puedo confiar en los hombres¡±. Dicho esto, Lauren bebi¨® media copa de vino tinto. Ashley dijo en voz baja: ¡°?Qu¨¦ pasar¨ªa si un hombreo Samuel te persiguiera?¡±. Lauren dej¨® escapar una carcajada sarc¨¢stica. ¡°Es muy bueno, pero eso no significa que me tenga que gustar¡±. Lauren siempre hab¨ªa tenido un solo prop¨®sito. Quer¨ªa poder. Quer¨ªa deshacerse de todass organizaciones de naci¨®n y emergero ¨²nica victoriosa. Cuando e ten¨ªa el poder que anhba, ?por qu¨¦ los hombres no se rendir¨ªan? Ashley frunci¨® los labios, pero no dijo nada. De vuelta en residencia de los Johnson, Kathleen acababa de ayudar a Desiree a ba?arse y acosta. Desiree tom¨® mano de Kathleen. ¡°No est¨¦s triste, mami. Incluso si pap¨¢ ya no te quiere, todav¨ªa te amo¡±. El estado de ¨¢nimo mnc¨®lico de Kathleen desapareci¨® de inmediato y sonri¨®. ¡°No te preocupes. No estoy triste, y no es que ya no me quiera. M¨¢s bien, es todo lo contrario¡±. ¡°Mami, ?de verdad ya no quieres a pap¨¢?¡± pregunt¨® Desiree muy molesta. ¡°?Pero quiero que todos estemos juntos!¡± Kathleen acarici¨® el rostro de Desiree. ¡°Desiree, algunas cosas no se pueden forzar¡±. Desiree parec¨ªa oscr entreprensi¨®n y confusi¨®n. ¡°Est¨¢ bien, hora de ir a cama¡±. Kathleen bes¨® frente de Desiree, arrop¨® y luego se fue. Kathleen baj¨®s escaleras. Entr¨® en s de estar, solo para encontrar a Charles sentado all¨ª. Kathleen camin¨® hacia ¨¦l. ¡°?Est¨¢s solo? ?rissa no te pa?¨®?¡± ¡°E dijo que no se sent¨ªa bien, as¨ª que decidi¨® descansar en casa. ?Tambi¨¦n escuch¨¦ que tuviste un encontronazo con Samuel hoy?¡± inquiri¨® Carlos. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?C¨®mo lleg¨® noticia a tus o¨ªdos tan r¨¢pido?¡± Carlos suspir¨®. ¡°?Por qu¨¦ no dijiste nada? Todo el mundo te est¨¢ mirando. Incluso fuiste fotografiado por los paparazzi cerca del restaurante en el que estabas hoy¡±. ?Qu¨¦? ¡°?Quien hizo esto?¡± Kathleen inmediatamente busc¨® su tel¨¦fono. No podr¨ªa importarle menos si aparec¨ªa ens fotos. Sin embargo, e no quer¨ªa exponer a los ni?os a esto. ¡°No son tan inescrupulosos. Las caras de los ni?os fueron censuradas, pero tambi¨¦n borraron estas fotos¡±, respondi¨® Charles. Kathleen respir¨® aliviada. ¡°?Crees que Samuel realmente tiene amnesia?¡± Carlos pregunt¨® con curiosidad. Kathleen resopl¨® de ira. ¡°Si su amnesia es falsa, ?no ser¨ªa esta situaci¨®n a¨²n m¨¢s abominable?¡± Charles se qued¨® mudo de asombro y descubri¨® que Kathleen no solo estaba enojada con Samuel. Ahora estaba francamente resentida. Su indiferencia hacia Samuel probablemente era producto de su ira. ¡°?Simplemente vas a dejarlo pasar?¡± Charles entrecerr¨® los ojos. ¡°Si Samuel est¨¢ realmenteprometido con Ashley, ?entonces definitivamente no lo quiero!¡± sise¨® Kathleen. ¡°Dicho eso, no importa si ¨¦l viene a m¨ª. No voy a salir de mi camino para buscarlo¡±. Charles suspir¨® levemente. Sab¨ªa que ser¨ªa as¨ª. En este momento. El tel¨¦fono celr de Charles son¨®. Contest¨® el tel¨¦fono, su expresi¨®n solemne. ¡°Est¨¢ bien, lo tengo¡±. Carlos luego colg¨®. Muy lentamente, se puso de pie. Kathleen lo mir¨®. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± ¡°Por fin ha habido noticias sobre Wyatt. Voy aprobarlo¡±, dijo Charles con frialdad. ¡°Lo hemos estado buscando durante casi medio a?o, y finalmente apareci¨®¡±. ¡°?Necesitas que te pa?e?¡± Kathleen pregunt¨®. ¡°No.¡± Carlos neg¨® con cabeza. ¡°Simplemente lo vieron, y es posible que no puedan encontrarlo. Me voy¡±. ¡°Bien.¡± Kathleen se levant¨® y lo pa?¨® fuera. Charles subi¨® al auto y se fue. Kathleen luego regres¨® a vi y luego volvi¨® a habitaci¨®n para descansar. Chapter 456 Chapter 456 No permitido Kathleen lo recogi¨® y lo mir¨®, frunciendo el ce?o ligeramente. Ashley bebi¨® su leche caliente y dijo con una sonrisa: ¡°Estoy embarazada. Ha pasado un mes¡±. Kathleen dej¨® los resultados y se burl¨®. ¡°Puedo hacer cien copias de esta basura, Ashley¡±. E no cre¨ªa que fuera verdad. Muy casualmente, Ashley coloc¨® su mano frente a Kathleen con una sonrisa. ¡°Adnte, revisa mi pulso. Mira si te estoy mintiendo¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. Vte, puso sus dedos en mu?eca de Ashley. Despu¨¦s de un tiempo, Kathleen realmente sinti¨® el pulso. Indic¨® que, de hecho, estaba embarazada. Muy lentamente, retir¨® mano. ¡°Kathleen, no estoy tratando de agitarte aqu¨ª¡±. Ashley sonaba arrepentida pero estaba bastante satisfecha con el resultado. Sin previo aviso, Kathleen tom¨® el vaso de agua frente a e y lo derram¨® en cara de Ashley. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo!¡± Ashley grit¨®. ¡°?Te has vuelto loco?¡± Todos los dem¨¢s en el caf¨¦ los miraron, sin saber qu¨¦ pas¨®. Sin embargo, reconocieron a ambas partes de un vistazo. Kathleen se puso de pie y dijo con frialdad: ¡°Ashley, antes del idente de Samuel, todos sab¨ªan que ¨¦l me propuso matrimonio. ?Qu¨¦ tipo de coincidencia podr¨ªa llevarlo a perder memoria y a ti estar ah¨ª? ?Crees que no tengo ninguna base para sospechar que t¨² ?Tuviste algo que ver en esto? Sabes de nuestra rci¨®n, pero te esforzaste mucho para seducirlo. He visto muchas putas, pero t¨² eres que se lleva corona aqu¨ª¡±. Ashley mir¨® indignada. ¡°?Por qu¨¦ me dices eso? ?No puedo usar mi brazo por culpa de Samuel!¡± Kathleen dijo con sarcasmo: ¡°Samuel casi tira su vida por m¨ª. ?Crees que ¨¦l har¨¢ lo mismo por ti?¡±. Ashley fue puesta en el lugar. ¡°Considera esto un acto de misericordia. ?Si te atreves a aparecer frente a m¨ª otra vez, destruir¨¦ por completo tu otra mano!¡± Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se dio vuelta. Su rostro estaba p¨¢lidoo nunca antes. Los resultados des pruebas podr¨ªan usarseo enga?o, pero no hab¨ªa forma de confundir su pulso. Kathleen volvi¨® a oficina y trat¨® de calmarse. Se neg¨® a dejarse llevar por nariz debido a los cuidados de Ashley. En ese momento, Yadiel se apresur¨® a entrar. ¡°?Dr. Johnson? Algo ha sucedido¡±. Kathleen levant¨® cabeza, con los ojos enrojecidos. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± ¡°Dr. Johnson, ?se encuentra bien?¡± Yadiel pareci¨® estar bastante sorprendido. N?velDrama.Org holds ? this. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ sucedi¨®?¡± ¡°La anciana do?a Macari est¨¢ hospitalizada y se encuentra en estado cr¨ªtico¡±, explic¨® Yadiel. Kathleen se levant¨® de inmediato. ¡°?Tenemos que ir all¨ª ahora mismo!¡± Kathleen fue al hospital y descubri¨® que Diana ya no estaba en peligro. El m¨¦dico estaba explicando el diagn¨®stico tanto a Wynnieo a Calvin. ¡°Podemos confirmar que anciana se?ora Macari fue envenenada. ?Comi¨® algo extra?o hoy?¡± pregunt¨® el m¨¦dico. ¡°Solo desayunamos y almorzamoso lo hacemos normalmente. Pero tambi¨¦n loimos y ambos estamos bien¡±, respondi¨® Wynnie. El m¨¦dico frunci¨® el ce?o. ¡°?Algo m¨¢s?¡± Wynnie vacil¨® por un momento. ¡°Eso nos deja con medicina¡±. Kathleen estaba at¨®nita. ?Podr¨ªa su envenenamiento estar rcionado con mis recetas? ¡°?Qu¨¦ medicina?¡± El m¨¦dico se sorprendi¨®. ¡°Bien¡­¡± Wynnie no sab¨ªa c¨®mo explicar. De hecho, cre¨ªa en Kathleen, pero¡­ ¡°Es un medicamento que he recetado¡±, dijo Kathleen mientras se acercaba. ¡°La anciana Sra. Macari sufre de reumatismo y se ha estado quejando de dolor en pierna. Le recet¨¦ el medicamento y el personal se lo envi¨® a familia Macari¡±. Kathleen no era des que evad¨ªa responsabilidad. Si realmente era un problema con su medicaci¨®n, entonces iba a asumir culpa. ¡°Mam¨¢ ha estado tomando ese medicamento durante varios d¨ªas y ha estado bien. Dudo que sea el medicamento¡±. Wynnie intervino para defender a Kathleen. ¡°Todav¨ªa creo que es mejor que lo analicen¡±, dijo el m¨¦dico con suavidad. ¡°Es necesario confirmar exactamente con qu¨¦ fue drogada¡±. Winnie asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien, entiendo¡±. Se dio vuelta e hizo una mada telef¨®nica. Samuel y Ashley hab¨ªan llegado juntos. ¡°?Qu¨¦ le ha pasado a anciana se?ora Macari?¡± La expresi¨®n de Ashley estaba afligida ys l¨¢grimas cubr¨ªan su rostro. ¡°?Escuch¨¦ que fue envenenada! ?C¨®mo pudo pasar eso?¡± Kathleen se irrit¨® ante el repentino estallido. Cuando Samuel vio a Kathleen, enderez¨® espalda. Mir¨® al m¨¦dico y pregunt¨®: ¡°?C¨®mo est¨¢ mi abu?¡±. El m¨¦dico dijo: ¡°El diagn¨®stico preliminar indicar¨¢ que su envenenamiento podr¨ªa tener que ver con tomar medicina tradicional¡±. ¡°?Qu¨¦!¡± La rei¨®n de Ashley fue bastante fuerte. ¡°Kathleen, ?c¨®mo puedes ser tan vengativa con anciana se?ora Macari? ?Est¨¢s molesta por su decisi¨®n de dejarme casarme con Samuel? ?O tal vez es porque te cost¨® a tus dos hijos?¡± ¡°?Carse boca!¡± Wynnie dej¨® su tel¨¦fono, extremadamente enojada. ¡°?Kate no es una persona as¨ª!¡± Todos cre¨ªan en Kathleen. Kathleen no neaba dar explicaciones. Samuel mir¨® profundamente a Kathleen. ¡°?Eras t¨²?¡± Kathleen lo mir¨® con frialdad. ¡ª?Samuel, est¨¢s loco! Wynnie dijo enojado. ¡°?C¨®mo pudo Kate hacer tal cosa! ?No se dejen enga?ar! ?Si Kate quisiera matarnos, lo habr¨ªa hecho sin que lo supi¨¦ramos! ?Por qu¨¦ usar¨ªa una t¨¢ctica tan obvia para mar atenci¨®n?¡± Samuel mir¨® directamente a Kathleen. Kathleen se burl¨®. ¡°Si crees eso, entonces supongo que yo soy el culpable¡±. ¡°?Kate?¡± Winnie se sorprendi¨®. Chapter 457 Chapter 457 Abandonado Por Kathleen ?Estoy sucio? Lo que Kathleen le dijo a Samuel pareci¨® tocarle un nervio. Mir¨® a Kathleen y su mirada se llen¨® de furia. Los ojos de Kathleen estaban llenos de l¨¢grimas. Empuj¨® a Samuel con fuerza y se dio vuelta. Luego, abri¨® puerta y se fue sin mirar atr¨¢s. La confusi¨®n estaba escrita en los rostros de Wynnie y de los dem¨¢s cuando vieron que Kathleen se marchaba a toda prisa. Ashley inmediatamente fue a buscar a Samuel. Mientras tanto, Samuel se sent¨® en cama en silencio. Permaneci¨® inm¨®vilo si fuera una estatua. ¡ªSamuel, ?est¨¢s bien? Ashley se sinti¨® un poco inquieta. No ten¨ªa idea de lo que Kathleen le hab¨ªa dicho a Samuel, pero solo deseaba que Kathleen no hubiera mencionado nada sobre su embarazo. Si no, todo lo que hab¨ªa hecho quedar¨ªa expuesto. Samuel mir¨® hacia arriba, y una sensaci¨®n de frialdad se desliz¨® por su rostro. Ashley consol¨®: ¡°Samuel, nunca te dejar¨¦. Me quedar¨¦ a tudo para siempre¡±. Mientras haba, extendi¨®s manos, queriendo abrazarlo. La voz fr¨ªa de Samuel reson¨® y le impidi¨® continuar con su movimiento. ¡°?Sigues pensando en celebrar ceremonia depromiso?¡± Ashley se sorprendi¨® por su repentina pregunta. A pesar de eso, e respondi¨® con calma: ¡°S¨ª, Samuel. Me gustas. Te he amado durante mucho tiempo y realmente me gustas¡±. Samuel trag¨® saliva con indiferencia y dijo: ¡°Celebremos ceremonia depromiso seg¨²n lo programado en cuatro d¨ªas¡±. Tan prontoo termin¨® sus pbras, se puso de pie y sali¨®. ?Qu¨¦? Ashley no pod¨ªa creer lo que acababa de escuchar. Sali¨® corriendo de habitaci¨®n y alcanz¨® a Samuel. Samuel ya estaba esperando frente al ascensor. ¡°Samuel, ?has en serio con lo que dijiste?¡± Ashley estaba sorprendida pero encantada. Samuel permaneci¨® en silencio. Ashley estaba en luna. ?La sugerencia de Lauren funcion¨® perfectamente! ?No esperaba que ambas formas funcionaran y causaran que Samuel y Kathleen se pelearan! ?Eso es genial! Lleg¨® el ascensor y entr¨® Samuel. Justo cuando Ashley estaba a punto de entrar, son¨® voz de Samuel. ¡°?Deja de seguirme! Adem¨¢s, no me busques. Me presentar¨¦ en ceremonia depromiso cuatro d¨ªas despu¨¦s¡±. Samuel parec¨ªa molesto. Mientras esas pbras ca¨ªan, puerta del ascensor se cerr¨®. Samuel se apoy¨® en el ascensor con los ojos cerrados. Ya que Kathleen me ha dejado, est¨¢ bien entonces. Cuando Ashley estaba emocionada pors pbras de Samuel, se dio vuelta y vio que Wynnie le lanzaba una mirada fr¨ªa. ¡°Sr. Macari, Sra. Macari, meprometo con Samuel cuatro d¨ªas despu¨¦s. Por favor, recuerden estar all¨ª¡±. Ashley parec¨ªa engre¨ªda. Con eso, se dio vuelta y se fue. Wynnie sinti¨® necesidad de correr hacia adnte, pero Calvin sujet¨® por mu?eca y dijo impasible: ¡°D¨¦jalo. Solo d¨¦j en paz¡±. ¡°?Nunca dejar¨¦ poner un pie en residencia Macari!¡± Wynnie estaba ardiendo de rabia. Inicialmente, pens¨® que Samuel no seprometer¨ªa con Ashley. No esperaba que Samuel cambiara de opini¨®n tan pronto. ¡°Simplemente no asistas a ceremonia. Adem¨¢s, es solo unpromiso, no su ceremonia de matrimonio¡±, dijo Calvin solemnemente. ¡°?Ni siquiera s¨¦ lo que est¨¢ en mente de Samuel! ?Por qu¨¦ Kate envenenar¨ªa a mam¨¢? ?Tiene siquiera capacidad de pensar?¡± Wynnie se pusos manos ens caderas. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°No es necesario que Samuel sospeche de Kate, y probablemente est¨¦ pensando en algo¡±, explic¨® Calvin impl¨ªcitamente. ¡°?Qu¨¦ es?¡± Wynnie estaba desconcertado. ¡°Todos le dijimos que estabaprometido con Kate antes de lo que le sucedi¨®. Sin embargo, cuando regres¨® despu¨¦s de perder memoria, Kate no tom¨® iniciativa de visitarlo. Apuesto a que debe haber herido su orgullo. ¡°, dijo Calvino si ya hubiera visto a trav¨¦s de todo. ¡°?Orgullo? Eso es absurdo. Si no hubieran anunciado elpromiso justo despu¨¦s de bajar del avi¨®n, supongo que Kate no se habr¨ªa enojado¡±. Winnie frunci¨® el ce?o. ¡°Samuel probablemente no sab¨ªa nada al respecto¡±, explic¨® Calvin. ¡°Si no sab¨ªa nada al respecto, ?por qu¨¦ no lo rechaz¨® entonces?¡± pregunt¨® Wynnie, confundido. Calvin agreg¨®: ¡°Eso es porque siempre pens¨® que Ashley era su salvadora, por lo que al menos deber¨ªa cuidar su imagen. Querida, pase lo que pase, lo m¨¢s probable es que Samuel no hubiera sobrevivido si no fuera por Ashley¡±. Wynnie permaneci¨® en silencio. ¡°S¨¦ que no te gusta Ashley, y realmente tampoco me gusta e. Con solo mira a los ojos, puedo decir que tiene otras intenciones¡±, consol¨® Calvin. ¡°No es solo eso. ?Es una mujer viciosa!¡± Wynnie se enfureci¨®. Pase lo que pase, Ashley ser¨ªa una monstruosidad para Wynnie. Sin embargo,s pbras de Calvin no estaban equivocadas. Ashley fue quien salv¨® a Samuel. Incluso si e lo hubiera salvado, eso no significaba que pudiera hacer lo que quisiera. ¡°Entremos y veamos el estado de mam¨¢¡±. Calvin tir¨® de Wynnie y entr¨® en habitaci¨®n. Mientras tanto, Kathleen lleg¨® a casa. Tan prontoo entr¨® en casa, vio a Yadiel. E hab¨ªa mado a Yadiel cuando estaba en su viaje a casa. ¡°Dr. Johnson¡±, grit¨® Yadiel. ¡°?Qui¨¦n ha estado enviando medicina para anciana se?ora Macari todo este tiempo?¡± pregunt¨® Kathleen ap¨¢ticamente. ¡°Era uno de mis subordinados¡±, revel¨® Yadiel, frunciendo el ce?o. Kathleen se sent¨® en el sof¨¢ y orden¨®: ¡°Ll¨¢malo. Por cierto, trae tambi¨¦n a persona que ayud¨® a preparar medicina¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± En ese momento, Yadiel se dio cuenta de que algo deb¨ªa haber pasado, y seguramente ten¨ªa algo que ver con Diana. Aunque Kathleen hab¨ªa perdido memoria, todav¨ªa ten¨ªa un v¨ªnculo profundo con Diana. Como tal, estaba m¨¢s ansiosa que nadie cuando algo le suced¨ªa a Diana. Yadiel no se atrevi¨® a demorarse m¨¢s e inmediatamente m¨® a sus subordinados. Con el ce?o fruncido, Kathleen esper¨® sentada en el sof¨¢. Momentos despu¨¦s, Yadiel camin¨® hacia e con una expresi¨®n severa en su rostro. Chapter 458 Chapter 458 no voy a pensar demasiado ¡°Charles, olv¨ªdalo. Ya no habr¨¢ nada entre Samuel y yo¡±. Kathleen tir¨® de mano de Charles. Frunciendo el ce?o, Charles pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡±. Kathleen solt¨® gradualmente su agarre. ¡°Tal vez, no deber¨ªamos haber vuelto a estar juntos desde el principio¡±. Sintiendo pena por e, Charles pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ te dijo Samuel?¡±. ¡°Nada. Charles, tengo formas de probar mi inocencia, as¨ª que no tienes que preocuparte por m¨ª¡±. Kathleen asegur¨® con calma antes de preguntar: ¡°?Wyatt no volvi¨® contigo?¡±. Sabiendo que Kathleen hab¨ªa cambiado de tema, Charles sab¨ªa que e no quer¨ªa har de Samuel, as¨ª que respondi¨®: ¡°Nos reunimos y hamos un rato antes de que se fuera¡±. ¡°?Que dijo el?¡± Kathleen ten¨ªa curiosidad. ¡°No dijo mucho, solo me pregunt¨® si estaba dispuesta a ponerme de sudo. Pero sabes que no quiero involucrarme en el asunto entre ¨¦l y su hermano¡±. Aparentemente, Charles hab¨ªa rechazado a Wyatt. ¡°?Qu¨¦ paso despu¨¦s de eso?¡± ¡°Despu¨¦s de eso, se fue sin decir nada¡±, respondi¨® Charles. Despu¨¦s de reflexionar por un breve momento, Kathleenent¨®: ¡°Charles, ya sea que Wilbur o Wyatt se conviertan en el l¨ªder de Blissful Sect en el futuro, no nos servir¨¢ de nada¡±. ¡°Tienes raz¨®n. A menos que nos hagamos cargo de Secta Dichosa, pero eso causar¨ªa m¨¢s problemas¡±. La mirada de Charles se oscureci¨®. En ese momento, Kathleen y Samuel solo deseaban vivir una vida pac¨ªfica y estable; una vida bastante ordinaria. ¡°Charles, adem¨¢s de los dos hijos, Raymond tambi¨¦n tiene una hija¡±, fue elentario impl¨ªcito de Kathleen. Frunciendo el ce?o, Charles pregunt¨®: ¡°?Vas a ayudar a rissa a arrebatarle el papel de l¨ªder de secta?¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Tanto Wilburo Wyatt ser¨¢n amenazas para nosotros, pero rissa es diferente. Si se convierte en l¨ªder de secta, no acudir¨¢ a nosotros para buscar problemas¡±. ¡°?Sin embargo, est¨¢ dispuesta a convertirse en l¨ªder? Cuando su madre envi¨® a Blissful Sect, dijo que deseaba que rissa pudiera vivir una vida pac¨ªfica sin preocupaciones¡±. El ce?o de Charles se profundiz¨®. ¡°Podemos preguntarle qu¨¦ piensa entonces. No obliguemos. Si no est¨¢ dispuesta a hacerlo, dejar¨¦ de mencionar este asunto¡±, sugiri¨® Kathleen. Charles lo pens¨® y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien. Har¨¦ con e¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. N?velDrama.Org holds ? this. ¡°Volver¨¦ ahora¡±. Charles luego se dio vuelta y se fue. Charles sali¨® de casa de Kathleen y regres¨® a su casa. Tan prontoo entr¨® en su casa, rissa sali¨® de habitaci¨®n. ¡°Charles, ?has encontrado a Wyatt?¡± pregunt¨® rissa preocupada. ¡°S¨ª. Lo encontr¨¦¡±, respondi¨® Charles asintiendo. ¡°?Te dijo cu¨¢ndo va a volver?¡± rissa ten¨ªa curiosidad. Sin mostrar mucha emoci¨®n en su rostro, Charles simplemente respondi¨®: ¡°¨¦l no nea volver. Adem¨¢s, Wilbur se hab¨ªa casado con Adina, por lo que dijo que ya hab¨ªa perdido ante Wilbur una vez. Como tal, no quiere perder¡±. a ¨¦l otra vez¡±. rissa estaba desconcertada. ¡°?Con qui¨¦n quiere casarse? ?Piensa entonces casarse con algunas hadas?¡± ¡°No tengo idea. Pero puedo decir que se est¨¢ poniendo m¨¢s ansioso, as¨ª que me preocupa que Wyatt pueda optar por una forma que no le deje ninguna posibilidad de regresar¡±. ¡°Charles, no tiene sentido que te preocupes aqu¨ª. La pelea entre Wilbur y ¨¦l es inevitable, y por eso Wilbur insisti¨® en casarse con Adina a pesar de que sab¨ªa que su vida personal era un gran desastre¡±, explic¨® rissa. Charles dijo en voz baja: ¡°Si tuvieras oportunidad de elegir, ?con qui¨¦n te pondr¨ªas deldo?¡±. rissa se qued¨® desconcertada. Era primera vez que Charles le hac¨ªa esa pregunta en todos estos a?os. ¡°No estoy deldo de nadie¡±, respondi¨® rissa con severidad. ¡°Ninguno de ellos puede manejar bien a Blissful Sect. Adem¨¢s, Blissful Sect fue inicialmente¡­¡± Mientras haba, un destello pareci¨® brir en sus ojos. Con voz profunda, Charles pregunt¨®: ¡°?Quieres hacerte cargo de Blissful Sect?¡± rissa sab¨ªa que no pod¨ªa evitar que su ambici¨®n creciera. ¡°?S¨ª! ?Quiero hacerlo! Charles, esta es primera vez que me abro contigo. En aquel entonces, fui yo quien pidi¨® ir con familia Watson. Mi madre ayud¨® a Raymond a establecer Blissful Sect, entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa hacerlo?¡± ?Se lo entrego a alguien m¨¢s al final?¡± Charles mir¨® fijamente sin responder una pbra. Los ojos de rissa estaban inyectados en sangre. ¡°?Mi mam¨¢ no es amante! Solo porque no pudo dar a luz a un hijo, Raymond dej¨®. Nadie hubiera esperado que fuera a tal extremo de buscar a mi mam¨¢ y hacerle algo as¨ª. Cuando mi mam¨¢ descubri¨® que estaba embarazada, sinti¨® que el cielo se le ca¨ªa a pedazos. No quer¨ªa darme a luz porque le recordaba todass humiciones y sufrimientos que hab¨ªa vivido. Aunque no me ha tratado bien desde Yo era un ni?o, no guardo por eso. E me ha dado vida, despu¨¦s de todo¡±. Mirando c¨®mo lloraba miserablemente, Charles se estir¨® para darle una palmada en los hombros. rissa lenz¨® una miradastimosa. ¡°?No puedes abrazarme? No lo pensar¨¦ demasiado de todos modos¡±. Charles se trab¨® lengua. Dej¨® escapar un suspiro de resignaci¨®n y tom¨® en sus brazos. rissa se enterr¨® en su abrazo mientras lloraba. Despu¨¦s de tantos a?os, era primera vez que Charles ve¨ªa llorar con tanta tristeza. De hecho, tambi¨¦n fue primera vez que rissa llor¨® frente a alguien. Desde que era joven, hab¨ªa sido excepcionalmente buena reprimiendo sus emociones, por lo que siempre pod¨ªa conteners l¨¢grimas sin importars ganas de llorar. Sin embargo, esta vez, no pudo contenerse ante menci¨®n de su pasado. Chapter 459 Chapter 459 No tiene sentido ¡°?Adina?¡± risa estaba confundida. ¡°?No querr¨¢s decir Wilbur?¡± ?Ja! Carlos se burl¨®. ¡°Wilbur es codicioso, pero tambi¨¦n lo es Adina¡±. ¡°?Qu¨¦ podr¨ªa querer e?¡± rissa no pod¨ªa entender. ¡°Adina podr¨ªa ser una princesa real, pero realeza abunda. Solo se dar¨¢ prioridad a alguien lo suficientemente capaz¡±. Charles explic¨®: ¡°Si Adina ayuda a Wilbur a derrotar a Blissful Sect, su estatus entre realeza aumentar¨¢ significativamente. ?Entiendes lo que quiero decir?¡±. ¡°Entonces, ?est¨¢s diciendo que Blissful Sect es solo una herramienta para que e ascienda ens fs de ¡°S¨ª. Adem¨¢s, si se hace cargo de Blissful Sect, ser¨¢ m¨¢s ¨²til para familia real. ?Entiendes lo importante que es este asunto ahora?¡± pregunt¨® Carlos. ¡°S¨ª. La ¨²nica forma en que podemos adquirir Blissful Sect es destronar a Adina para que no pueda ayudar a Wilbur¡±, respondi¨® rissa. ¡°Mhm¡±. Carlos asinti¨®. ¡°He estado observando cosas desde hace un tiempo. Ma?ana tengo intenci¨®n de vr a Dartan¡±. ¡°?Yo tambi¨¦n vendr¨¦!¡± rissa tir¨® de su manga. ¡°Ll¨¦vame contigo.¡± ¡°Por supuesto, te llevar¨¦¡±. Carlos sonri¨® profundamente. Te llevar¨¦ a conocer al pr¨ªncipe, Lachman. ¡°?Lo conoces?¡± risa se sorprendi¨®. ¡ªYo no, Kate. Explic¨®: ¡°Hace tres a?os, Lachman vino a buscar a Kate en privado. Quer¨ªa que e lo ayudara a curar una enfermedad¡±. Content provided by N?velDrama.Org. ¡°Escuch¨¦ sobre eso. Sus hermanos se aprovecharon de ¨¦l debido a su m salud¡±, afirm¨® rissa. Carlos asinti¨®. ¡°S¨ª. Sin embargo, en estos ¨²ltimos tres a?os, con prescripci¨®n m¨¦dica de Kate, su cuerpo se ha curado porpleto. La raz¨®n por que finge estar enfermo es para actuaro un caparaz¨®n protector. Es por eso que nunca ha anunciado p¨²blicamente que se ha recuperado¡±. rissa asinti¨® en reconocimiento. ¡°Ya veo. Dudo que Adina alguna vez adivine eso¡±. ¡°Lachman ha querido tomar medidas desde hace mucho tiempo. nea acabar con todass personas que han estado mirando su trono¡±. Carlos sonri¨®. ¡°Iremos a ¨¦l y le pediremos su ayuda para tratar con Adina. Entonces, podemos tratar con Wilbur¡±. ¡°?Suena bien!¡± risa asinti¨®. ¡°Ser¨¢ mejor que te vayas a cama entonces. Buscar¨¦ a alguien para reservar los vuelos¡±, dijo Charles. ¡°?De acuerdo!¡± risa sonri¨®. ¡°Buenas noches, Carlos¡±. ¡°Noche.¡± rissa se dio vuelta para volver a entrar en casa. Charles sali¨® al balc¨®n y contempl¨® vista nocturna de ciudad. Le sorprendi¨® que no hubiera tenido que persuadir a rissa. E yapart¨ªa misma idea. Por un momento, no estuvo seguro si deber¨ªa asumir que era una coincidencia. O quiz¨¢s Kathleen hac¨ªa tiempo que se hab¨ªa dado cuenta des ambiciones de rissa. De cualquier manera, no importaba. rissa quer¨ªa Secta Dichosa. Todo lo que ten¨ªa que hacer era conseguirlo para e. El d¨ªa siguiente. Samuel acababa de despertar. Al mismo tiempo, Ashley lleg¨® a Florinia Manor para buscarlo. Sin embargo, retuvieron en puerta. Ni siquiera se le permiti¨® entrar al patio. Estaba furiosa. ¡°Abre los ojos y m¨ªralo bien. ?Soy prometida de Samuel!¡± La expresi¨®n del guardaespaldas era tranqu. ¡°No me importa qui¨¦n eres. Sigo cualquier orden que me d¨¦ el Sr. Macari¡±. ¡°?Cuando salga m¨¢s tarde, te puedo garantizar que te despedir¨¢!¡± e grit¨®. El guardaespaldas permaneci¨® sereno y no habl¨®. Ashley apret¨® los dientes mientras hac¨ªa una mada telef¨®nica a Samuel. Sin embargo, nadie respondi¨®. El mayordomo sab¨ªa que Ashley estaba aqu¨ª, as¨ª que fue a buscar a Samuel. m¨® a puerta y entr¨®. ¡°Sr. Macari, Sra. Zeller est¨¢ afuera de puerta. E quiere verlo, pero los guardias afuera no dejan entrar¡±, dijo el mayordomo en voz baja. La expresi¨®n de Samuel era muy tranqu. ¡°Mmm¡±. No culp¨® al guardia. El mayordomo parec¨ªa haber entendido algo. ¡°?Deber¨ªa dejar entrar a Sra. Zeller?¡± ¡°Mmm¡±. Samuel asinti¨® con cabeza con indiferencia. El mayordomo se dio vuelta y baj¨®s escaleras. Procedi¨® a ir a puerta e invit¨® a Ashley a pasar. Ashley estaba encantada. Se?al¨® al guardia junto a puerta y dijo: ¡°Desp¨ªdelo¡±. ¡°No tengo autoridad para hacer eso¡±, respondi¨® el mayordomo. Ashley resopl¨® con frialdad. ¡°No sab¨ªa que el poder de un mayordomo era tan limitado. No te preocupes. Una vez que me case con Samuel, te prometo darte m¨¢s autoridad¡±. El mayordomo mir¨® d¨¦bilmente al guardaespaldas. ¡°El Sr. Macari dice que hiciste un gran trabajo¡±. Ashley se qued¨® sin pbras. El mayordomo se dio vuelta. El disgusto estaba escrito en todo su rostro. Cuando se cas¨® con esta familia, jur¨® conseguir tambi¨¦n un nuevo mayordomo. De todos modos, procedi¨® a seguir al mayordomo a trav¨¦s de Florinia Manor. El lugar era enorme. Sab¨ªa que Samuel hab¨ªa construido Florinia Manor para Kathleen. ?No es esto demasiado extravagante? Este lugar eso un pcio. Samuel realmente le hab¨ªa dado lo mejor a Kathleen. Su dinero. Su vida. Sin embargo, ya no. De ahora en adnte, el dinero de Samuel ser¨ªa de Ashley. Su vida ser¨ªa de e tambi¨¦n. Chapter 460 Chapter 460 Que derecho tienes Las puntas de los dedos de Ashley ya estaban tocando el tel¨¦fono. Los ojos de Samuel briron con una mirada de advertencia. ¡°?Mueve tu mano!¡± ¡°Samuel, est¨¢s a punto deprometerte conmigo. ?No crees que es una falta de respeto para m¨ª si todav¨ªa est¨¢s usandos pertenencias de tu ex esposa?¡± Ashley no pudo soportarlo m¨¢s. Samuel era demasiado cruel. ¡°?Soy persona que salv¨® tu vida!¡± grit¨® Ashley. ¡°Yo tambi¨¦n le pertenec¨ªa a e. Si tanto te importa, entonces no teprometas conmigo¡±. Samuel hab¨ªa perdido paciencia. Se dio vuelta y se fue. Ashley se qued¨® sin pbras. No pod¨ªa creer que Samuel acabara de decir eso. ?Acaba de decir que ¨¦l tambi¨¦n pertenec¨ªa a Kathleen? ?C¨®mo pod¨ªa ser tan autocr¨ªtico? El mayordomo se acerc¨® a Ashley. ¡°Por aqu¨ª, por favor, se?orita Zeller¡±. Ashley lo mir¨® fijamente. ¡°Estoy en casa de mi prometida. ?Qu¨¦ derecho tienes para ahuyentarme?¡± ¡°Es lo que quiere el se?or Macari¡±. El mayordomo sac¨® su tel¨¦fono. Samuel le hab¨ªa enviado un mensaje, pidi¨¦ndole que echara a Ashley. Ashley apret¨® mand¨ªb. Resopl¨® con frialdad y se volvi¨® para irse. De pie frente a entrada de Florinia Manor, se jur¨® a s¨ª misma que una vez que se casara con Samuel, contratar¨ªa personalpletamente nuevo. Todos los empleados aqu¨ª sol¨ªan servir a Kathleen. Por lo tanto, era natural que todos favorecieran a Kathleen. Ashley ten¨ªa intenci¨®n de contratar nuevo personal que fuera leal a e. Despu¨¦s de publicar en Twitter, Kathleen volvi¨® a estar ocupada. Por ma?ana, Charles hab¨ªa pasado por all¨ª. ¨¦l y rissa se dirig¨ªan a Dartan. Antes de irse, le dijo a Kathleen que tuviera cuidado. ¨¦l le record¨® que llevara un guardaespaldas cada vez que saliera. Kathleen le dijo que lo entend¨ªa. Despu¨¦s de que Charles se fue, Kathleen fue a cuidar a los dos ni?os que reci¨¦n se estaban despertando. E los pa?¨® a desayunar. Despu¨¦s de eso, Si¨®n los llev¨® a jugar al patio. Kathleen revis¨® su tel¨¦fono y ley¨®s noticias. Sab¨ªa que alguien estaba tratando de tenderle una trampa. Por eso subi¨® esa publicaci¨®n a Twitter. Adem¨¢s, tambi¨¦n hizo un informe policial. La polic¨ªa encontrar¨ªa a esa mujer por e. ?Bip! El xon de un coche son¨® fuera de puerta. E sali¨®. Desiree se?al¨® puerta. ¡°Mami, creo que es el Sr. Levi¡±. Kathleen mir¨® al hombre que bajaba del coche. fue Lev¨ª. Hac¨ªa tiempo que no se ve¨ªan. ¡°?Se?or Levi!¡± Desiree lo adoraba. ?Esto se debi¨® a que Levi era mestizo y era muy guapo! A Levi tambi¨¦n le gustaba Desiree. Se parec¨ªa mucho a Kathleen. Era adorable y suave. Levi recogi¨® a Desiree. ¡°H, princesa. ?C¨®mo has estado?¡± pregunt¨® Levi juguetonamente. ¡°La vida ha sido menos interesante sin ti¡±, se quej¨® Desiree. ¡°?Ja ja!¡± Levi estaba feliz de escucharlo. De pie a undo, Em se encogi¨® de hombros. Sab¨ªa que su hermana era alguien especialmente buena paracer a gente. Levi estaba muy feliz. ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± N?velDrama.Org holds ? this. Kathleen lo mir¨® sorprendida. ¡°?Has resueltos cosas en casa?¡± ¡°No todav¨ªa.¡± Sacudi¨® cabeza. ¡°Estoy aqu¨ª por negocios. Tambi¨¦n pens¨¦ en pasarme y verlos¡±. ¡°Vaya.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°?Entonceso est¨¢s?¡± Levi pregunt¨® preocupado. Hab¨ªa vistos noticias. Tambi¨¦n sab¨ªa bastante sobres experiencias recientes de Kathleen. ¡°Estoy bien.¡± Kathleen actu¨®o si nada estuviera pasando. ¡°No tienes que preocuparte por m¨ª¡±. ¡°Mm. Si necesitas algo, puedes hac¨¦rmelo saber¡±, dijo Levi significativamente. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen sonri¨®. ¡°Por cierto, tambi¨¦n vine a verte porque necesito tu ayuda¡±. ¡°?Qu¨¦ es? Dime¡±. Naturalmente, Kathleen no lo rechazar¨ªa. Levi hab¨ªa hecho mucho por e. ¡°?Conoces a familia Lester del extranjero?¡± Levi pregunt¨® lentamente. He o¨ªdo har de ellos. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Escuch¨¦ que son due?os de mayor¨ªa de los negocios de minerales en Nardor¡±. ¡°S¨ª.¡± El asinti¨®. ¡°Anteriormente, anciana se?ora Lester ten¨ªa una enfermedad extra?a. Ha visto a varios m¨¦dicos, pero fue en vano. Saben que te conozco y te est¨¢n invitando a Nardor¡±. Kathleen se sorprendi¨®. ¡°?Invitame?¡± Levi asinti¨®. ¡°Tengo algunos negocios que hacer con familia Lester. ?Puedes ayudarme?¡± ¡°Por supuesto.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°?Puedes darme cuatro d¨ªas?¡± ?Cuatro d¨ªas? Levi baj¨® a Desiree. ¡°Desi, ve a jugar con Eil un rato¡±. ¡°De acuerdo.¡± E asinti¨® y luego se volvi¨® para buscar a Em. La mirada de Levi era solemne. ¡°?No me digas que neas asistir a fiesta depromiso de Samuel?¡± ¡°No.¡± E sacudi¨® su cabeza. ¡°No voy a ir a su fiesta depromiso. Voy a ver a Luna¡±. Samuel y Ashley se iban aprometer. Seguro que Luna aparecer¨ªa. ¡°Es lo mismo.¡± Hizo una pausa por un momento. ¡°Ten¨ªa intenci¨®n de regresar en tres d¨ªas. En ese caso, partiremos hacia Nardor en cuatro d¨ªas¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°ma a los dos ni?os. Lesprar¨¦ cena¡±, dijo Levi emocionado. ¡°Est¨¢ bien. D¨¦jame ir a cambiarme¡±. ¡°Te esperar¨¦¡±, respondi¨® Levi con una sonrisa. Kathleen se dio vuelta para ir a cambiarse. Con una sonrisa, Levi se acerc¨® a los dos ni?os. ¡°Les invitar¨¦ a cenar m¨¢s tarde. ?Qu¨¦ les apeteceer?¡± Desiree erao una peque?a glotona. Chapter 461 Chapter 461 e me esta ignorando Levi mir¨® en silencio. ¡°No, pero conozco al due?o¡±. ?El propietario? ¡°?Kate?¡± En ese momento, una mujer de mediana edad con un encanto maduro sali¨® del restaurante e inmediatamente reconoci¨® a Kathleen. Kathleen se congel¨®, una inexplicable sensaci¨®n de familiaridad creci¨® dentro de e en el momento en que su mirada se pos¨® en mujer de mediana edad ante sus ojos. M le dio una leve sonrisa. ¡°Mi nombre es M Hunt. Soy una amiga cercana de Wynnie. Te encantaba mi cocina¡±. Kathleen parpade¨® varias veces antes de responder: ¡°H, Mdm. Hunt¡±. ¡°No ten¨ªa idea de que ustedes dos se conoc¨ªan, Mdm. Hunt¡±. Levi permaneci¨® sereno mientras le dedic¨® una sonrisa a M. M lo mir¨® y pregunt¨® con indiferencia: ¡°Sr. Levi, ?qu¨¦ hace aqu¨ª otra vez?¡±. ¡°Mdm. Hunt, estoy aqu¨ª para¡ª¡± ¡°Acaba de almorzar aqu¨ª antes, Sr. Levi. No deber¨ªa volver a cenar aqu¨ª¡±, dijo M sin tono. Levi inmediatamente se volvi¨® para mirar a Kathleen. A pesar de noprenderpletamente el conflicto entre Levi y M, Kathleen sab¨ªa que esta era su se?al para intervenir. Ar¨¢ndose garganta, explic¨®: ¡°Mdm. Hunt, Levi es mi amigo. Lleg¨® a Jadeborough en un viaje de negocios y vino a visitarme. Esperaba invitarlo aer, as¨ª que¡­¡±. ¡°Oh, ya veo. ?Adnte, entonces!¡± M los invit¨® amablemente a entrar en el momento en que escuch¨®s pbras de Kathleen. Levi estaba encantado. No ten¨ªa idea de ques pbras y presencia de Kathleen tuvieran tal efecto. Kathleen simplemente lo mir¨® sin pbras antes de seguir a M al restaurante. ¡°?Qu¨¦ les gustar¨ªaer a ti ya tus hijos, Kate?¡± pregunt¨® M con una sonrisa despu¨¦s de mostrarles sus asientos. ¡°No tengo ni idea.¡± De hecho, Kathleen no ten¨ªa nes ni sab¨ªa cu¨¢les eran los tos estre del restaurante. ¡°Perm¨ªtanme decidir por ustedes, entonces¡±. M sonri¨® amablemente. ¡°Me gustar¨ªa tener Sizzle Steak¡±. A diferencia de Kathleen, Levi parec¨ªa tener muy ro lo que le gustar¨ªa pedir. Todos volvieron su mirada hacia ¨¦l. ¡°Ese es un to de edici¨®n limitada que yaiste antes, por lo que ahora solo est¨¢ disponible para Kate y los ni?os¡±, dijo M sin rodeos. ¡°Eso tambi¨¦n est¨¢ bien. Solo quiero que lo prueben¡±, respondi¨® Levi con indiferencia. Kathleen frunci¨® el ce?o. De alguna manera, sinti¨® que esa no era verdadera intenci¨®n de Levi, pero no ten¨ªa idea de lo que ten¨ªa bajo manga. ¡°Espere un momento por favor.¡± M le sonri¨® a Kathleen antes de darse vuelta y marcharse. Kathleen inmediatamente se volvi¨® hacia Levi y exigi¨® con un tono severo: ¡°?Qu¨¦ te pasa? ?Expl¨ªcame todo ramente o me voy con los ni?os!¡±. ¡°C¨¢lmate. Lo sabr¨¢s en un segundo¡±, respondi¨® Levi con una expresi¨®n t¨ªmida en su rostro. Text ? owned by N?velDrama.Org. Un momento despu¨¦s, una mujer joven vestida con un uniforme de chef se les acerc¨® con un carrito de servicio. La mujer probablemente ten¨ªa edad de Kathleen. No solo ten¨ªa piel ra ys fiones delicadas, sino que tambi¨¦n le aparec¨ªan leves hoyuelos ens mejis cuando sonre¨ªa. ¡°?Aqu¨ª viene!¡± Levi se emocion¨®. Kathleen se volvi¨® para mirar a mujer. En ese momento, M tambi¨¦n se acerc¨® a ellos, caminando junto a mujer. S¨®lo entonces Kathleen se dio cuenta de lo mucho que se parec¨ªans dos mujeres. ¡°Kate, d¨¦jame presentarte. Este es nuestro jefe de cocina¡±. M sonri¨®. Kathleen sonri¨® levemente en respuesta. ¡°H, mi nombre es Kathleen¡±. E extendi¨® su mano. ¡°Soy Queena Hunt¡±. La mujer tambi¨¦n le tendi¨® mano. Queena Hunt? Kathleen le estrech¨® mano. ¡°Eres¡­¡± ¡°E es mi hija¡±, explic¨® M sonriendo. Kathleen se dio cuenta. Oh, ya veo. ?Con raz¨®n se parecen tanto! Lenz¨® a Levi una mirada de reojo solo para ver que estaba mirando a Queena con una mirada aturdida en sus ojos. Queena se sonroj¨® levemente. ¡°Estoy a punto de hacer Bistec Chisporroteante. Primero, voy a calentar este trozo de piedra deva aqu¨ª, y luego voy a colocar este bistec marinado sobre ¨¦l. En solo dos minutos, el bistec estar¨ªa listo¡±. Para ser servido.¡± Mientras haba,enz¨® a calentar piedra deva. Luego recogi¨® el bistec con un par de pinzas y lo coloc¨® sobre piedra deva. ?Chisporrotear! Un chisporroteo fuerte y crujiente reson¨® en el momento en que carne se coloc¨® sobre piedra deva. Desiree observaba fascinada. ¡°El bistec est¨¢ realmente cocinado¡±. ¡°As¨ª es¡±, afirm¨® Queena con una sonrisa. Mientras tanto, Levi miraba a Queenao un idiota mientras que este ¨²ltimo ni siquiera se molest¨® en mirarlo. Kathleen se sinti¨® bastante impotente. No le result¨® dif¨ªcil darse cuenta de que tanto Mo Queena estaban igualmente irritadas con ¨¦l. Despu¨¦s de que Queena termin¨® de asar los bistecs, los sirvi¨® a los invitados. ¡°Por favor, disfrute de suida¡±. ¡°Gracias¡±, respondi¨® Kathleen con gratitud. ¡°De nada.¡± Queena sonri¨® c¨¢lidamente. ¡°Solo h¨¢ganme saber si tienen ganas de algo m¨¢s¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Lo haremos.¡± Con eso, Queena se fue con su carrito de servicio. M mir¨® a Levi en silencio antes de volverse hacia Kathleen. ¡°Kate, te dejar¨¦ a ti y a tus hijos mientras¨¦is mientras sirvo a los dem¨¢s clientes¡±. ¡°Bien, seguro.¡± Kathleen asinti¨®. En el momento en que M dej¨® mesa, Kathleen mir¨® de soyo a Levi y espet¨®: ¡°?Qu¨¦ fue todo eso?¡±. Al ver que Levi no respond¨ªa, continu¨® furiosa: ¡°?Por qu¨¦ siento que me est¨¢s usando? ?Expl¨ªcate ahora!¡± ¡°Pasaron muchas cosas desde ¨²ltima vez que nos vimos. Hace tres meses, conoc¨ª a Queena en Pollerton y me enamor¨¦ a primera vista¡±, explic¨® Levi en voz baja. ¡°?Y qu¨¦ hay de e?¡± pregunt¨® Kathleen con voz fr¨ªa. ¡°A e tambi¨¦n le ca¨ªa bien, as¨ª que nos reunimos. Tal vez fue porque estaba demasiado ocupado y no pasaba mucho tiempo con e, pero cuando volv¨ª a ve, e hab¨ªa regresado a su pa¨ªs¡±. Kathleen se masaje¨®s sienes. ¡°?Entonces maste?¡± Chapter 462 Chapter 462 El punto de no retorno M fij¨® su mirada en Samuel. ¡°Por aqui por favor.¡± Los llev¨® intencionalmente a una mesa lo m¨¢s lejos posible de Kathleen, temiendo ques cosas se pusieran feas. Samuel sigui¨® a M hasta mesa y se sent¨®. ¡°No esperaba que trajeras a tu amigo tambi¨¦n¡±, fuerons pbras de M. Samuel simplemente dio una respuesta na. ¡°Mmm¡±. Luego vino deraci¨®n de Ashley: ¡°No soy solo amiga de Samuel, Mdm. Hunt. M¨¢s exactamente, soy su novia¡±. E ten¨ªa una mirada de suficiencia ante eso. Laisura de losbios de M se curv¨® hacia arriba. ¡°Oh, vaya. Espero no habe ofendido con mi eli¨®n de pbras, Sra. Zeller. Solo estaba tratando de mantenerme neutral y lo m¨¢s preparado posible para el futuro. Es solo para no tener que No le debo ninguna explicaci¨®n a nadie si algo surgiera en el futuro. No te preocupes, ?de acuerdo?¡± ¡°Oh, no. Tampoco quise decir nada m¨¢s, Mdm. Hunt¡±. Las pbras de Ashley ramente implicaban lo contrario. ¡°Es bueno saberlo.¡± Con una media sonrisa, M cambi¨® r¨¢pidamente de tema. ¡°?Qu¨¦ te gustar¨ªaer, Samuel? ?Tienes alg¨²n antojo?¡± ¡°Mi mam¨¢ me pidi¨® que apoyara tu negocio. Te lo dejo a ti¡±, pronunci¨® Samuel pl¨¢cidamente. Para ser honesto, al principio se mostr¨® reacio a presentarse. Fue Wynnie quien lo oblig¨® a hacerlo. Sin importar su amnesia, nunca ir¨ªa en contra de sus deseos. E era su madre, despu¨¦s de todo, por lo que ten¨ªa que cumplir sus ¨®rdenes. Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro de M. ¡°Est¨¢ bien, te servir¨¦ algo bueno, entonces¡±. Samuel asinti¨®. Sin darse cuenta, su mirada se pos¨® en Kathleen y su grupo. En ese momento, Kathleen estaba chando con Levi. ¡°?Por qu¨¦ no tratas de harle amablemente?¡± ¡°Pero e me ha estado dando espalda¡±. Levi sonaba ofendido. ¡°?Por qu¨¦ no me ayudas, Kate?¡± ¡°Uh¡­ Est¨¢ bien¡±, dijo Kathleen mientras se masajeabas sienes. ¡°Si lo arruino de alguna manera, no me persigas¡±. Levi hizo una mueca ante esa nota. ¡°?Podr¨ªa ser peor que lo que estoy enfrentando ahora?¡±ent¨®. ¡°De hecho no.¡± Kathleen tuvo que admitirlo. Levi se qued¨® sin pbras ante eso. Mirando a ese d¨²o ¨ªntimo chando felizmente, mirada en los ojos de Samuel se oscureci¨® ligeramente. En primer lugar, nunca deb¨ª haber entrado en este restaurante. Para empeorars cosas, Kathleen era todo sonrisas cuando Samuel mir¨® desde lejos. ?Mira c¨®mo sonr¨ªe! ?Por qu¨¦ no puede tratarme de misma manera? Desde su regreso, e nunca le hab¨ªa dirigido una sonrisa, ni siquiera una leve sonrisa. La desci¨®n se elev¨® en su coraz¨®n. ?Por qu¨¦ no pod¨ªa entender lo inseguro y solo que deb¨ª haberme sentido despu¨¦s de perder mis recuerdos? En ese momento, Queena empuj¨® el carrito deida hacia mesa donde estaba Samuel y coloc¨® un bistec en parri paraenzar a cocinar. A mitad del proceso, debe haberse quedado aturdida, porque identalmente roz¨® su pulgar contra una piedra de parri. Inmediatamente, su pulgar qued¨® chamuscado y enrojecidoo un tomate. Al mismo tiempo, un grito sali¨® de susbios. ¡°?Ay!¡± En ese momento, Levi salt¨® repentinamente de su asiento y corri¨® hacia Queena. Agarrando su mano lesionada con ambas manos, Levi estaba angustiado cuando inst¨®: ¡°?Te lastimaste? ?Ven! ?Te enviar¨¦ al hospital!¡±. ¡°?Su¨¦ltame!¡± Queena parec¨ªa estar agitada, gritando: ¡°?No te atrevas a tocarme!¡±. ?Eh? Levi se congel¨® al presenciar su rei¨®n. ¡°S-Solo estoy preocupado por ti¡­¡± Afloj¨® su agarre t¨ªmidamente. Queena, a su vez, lo ignor¨® y dirigi¨® su mirada a Samuel. ¡°Lo siento, Sr. Macari. Disculpe mi torpeza. Ir¨¦ a buscar a mi colega para que contin¨²e atendi¨¦ndolo¡±. Samuel asinti¨® brevemente. En el fondo, Samuel estaba desconcertado por lo que acababa de ver. Desde su perspectiva, algo debe haber estado pasando entre este par. Cualquiera puede decir que ¨¦l se preocupa mucho por e. Dicho esto, Queena se dirigi¨® a cocina de inmediato. Para sorpresa de Samuel, Kathleen tambi¨¦n se puso de pie y sigui¨® los pasos de Queena. Un ce?o profundo estaba grabado en el rostro de Samuel. ?Por qu¨¦ diablos ten¨ªa que segui? Cuando Kathleen entr¨® en cocina, Queena ya estaba rebuscando en el botiqu¨ªn de primeros auxilios, aparentemente buscando alg¨²n medicamento. Kathleen se acerc¨® y tom¨® mano de Queena antes de arrastra hacia el fregadero. Encendi¨® tuber¨ªa y coloc¨® el pulgar chamuscado de Queena bajo el chorro de agua fr¨ªa. ¡°Dale siempre un buen enjuague antes de aplicar cualquier medicamento¡±. ¡°Gracias.¡± Queena expres¨® su aprecio, con los ojos llorosos. Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro de Kathleen mientras sacaba su tel¨¦fono para marcar el n¨²mero de Yadiel. La mada pas¨® r¨¢pidamente. ¡°Tr¨¢eme un poco de ung¨¹ento para quemaduras¡±, fue orden de Kathleen. E colg¨® el tel¨¦fono justo despu¨¦s de eso. Queena se mordi¨® elbio, mirando boquiabierta su dedo lesionado. De nada, Kathleen se cruz¨® de brazos y pregunt¨®: ¡°?Por qu¨¦ rompiste con Levi?¡±. Sus pbras dejaron estupefacta a Queena en el acto. ¡°No me malinterpretes. No estoy entrometiendo. Levi me pidi¨® que lo ayudara, pero eso no significa que est¨¦ de sudo. Simplemente quer¨ªa llegar al fondo de esto¡±. Kathleen retrat¨® unportamiento imparcial mientras haba. ¡°Sin embargo, perdona mi franqueza. Si has decidido dejarlo ir, seguramente no te importar¨ªa dec¨ªrmelo, ?verdad?¡± Queena se congel¨® ante eso. Inicialmente, realmente hab¨ªa pensado en guard¨¢rselo para s¨ª misma. Sin embargo, teniendo en cuenta que Kathleen ya lo hab¨ªa dicho de esa manera, a Queena no le qued¨® otra opci¨®n. ¡°¨¦l ha estado saliendo con otra persona. Durante su ausencia, una mujer se acerc¨® a m¨ª y me mostr¨® algunas fotos de ellos actuando muy acaramdos el uno con el otro. No pude aceptarlo, as¨ª que lo dej¨¦¡±. Queena solt¨® bruscamente verdad. Kathleen parpade¨® con incredulidad. ¡°?En serio?¡± La mirada en el rostro de Queena era severa cuando dijo: ¡°No hay raz¨®n para que yo mienta¡±. ¡°No, no, no. Quiero decir, Levi no har¨ªa tal cosa¡±. El rostro de Kathleen era impasible, pero su tono era a¨²n m¨¢s indiferente. Queena frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ te hace decir eso?¡± ¡°Su madre es una de esas personas devotas. Naturalmente, Levi tambi¨¦n lo es. Son el tipo de personas que prohibir¨ªan tener contacto f¨ªsico antes del matrimonio. algunos picotazos, ?correcto?¡±ent¨® Kathleen. Su semnte inexpresivo no vacil¨® en absoluto. Queena asinti¨® con cabeza. Kathleen continu¨®: ¡°Conf¨ªa en m¨ª. Conoc¨ª a madre de Levi antes. Es muy estricta cuando se trata de educar a su hijo. lo he conocido lo suficienteo para conocerlo por dentro y por fuera¡±. Al escuchar su afirmaci¨®n, Queena frunci¨® losbios. ¡°Pero¡­ lo que dije tambi¨¦n es cierto¡±. N?velDrama.Org holds ? this. ¡°?Qu¨¦ hay de esa mujer, sin embargo? ?Es cre¨ªble?¡± Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°Sabes, es rtivamente f¨¢cilponer fotograf¨ªas hoy en d¨ªa¡±. Esas pbras hicieron que Queena se congra por un momento. ¡°En realidad, deber¨ªas haber confrontado a Levi sobre esto. Eres su novia. Tienes todo el derecho del mundo para hacer eso¡±, agreg¨® Kathleen en un santiam¨¦n. Chapter 463 Chapter 463 Kathleen sali¨® del ba?o y volvi¨® a su asiento. Mientras tanto, Levi estaba sentado all¨ª con una expresi¨®n de dolor. ¡°Acabo de verte salir del ba?o de hombres¡±, susurr¨®. Kathleen se qued¨® sin pbras. Continu¨®: ¡°Incluso vi a Samuel saliendo de all¨ª¡±. E le mir¨® de soyo. ¡°?Deseas reconciliarte con Queena o no?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o mientras preguntaba: ¡°?Me mentiste? ?Tienes otra mujer?¡±. ¡°?C¨®mo es eso posible?¡± Levi resopl¨®. ¡°No tengo otras mujeres¡±. ¡°Pero Queena me dijo que una mujer fue a busca y le mostr¨® a Queena una foto ¨ªntima de ti con esa mujer. Por eso Queena se fue¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Levi estaba conmocionado hasta m¨¦d. ¡°?Eso es imposible!¡± Kathleen lo mir¨® desapasionadamente. ¡°?Por qu¨¦ Queena te acusar¨ªa por nada? Si quer¨ªa romper contigo, no necesitaba encontrar una excusa tan tonta¡±. Levi frunci¨® losbios. En ese momento, Yadiel lleg¨® con una bolsa de medicamentos en mano. Era una crema medicada para quemaduras que Kathleen le pidi¨® queprara. ¡°?Que estas esperando?¡± Distra¨ªdamente, Kathleen mir¨® a Levi. ¡°Ll¨¦vale esa crema¡±. Al escuchar eso, Levi se puso de pie y le quit¨® bolsa a Yadiel antes de correr hacia cocina en parte de atr¨¢s. Suspirando, Kathleen se masaje¨®s sienes. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ haciendo el Sr. Levi?¡± pregunt¨® Yadiel con curiosidad. ¡°Recuperar a su novia¡±. Se volvi¨® hacia sus hijos. ¡°?Est¨¢n llenos?¡± Desiree y Em asintieron al un¨ªsono. Luego, Desiree mir¨® hacia un lugar a un tiro de piedra. ¡°?Eh? ?D¨®nde est¨¢ pap¨¢?¡± Em respondi¨® suavemente: ¡°Se fue¡±. Samuel se hab¨ªa ido hace mucho tiempo.N?velDrama.Org holds ? this. Hab¨ªa salido justo despu¨¦s de salir del ba?o. ¡°Vamos.¡± Kathleen se puso de pie. Ashley irrumpi¨® hacia ellos. ¡°Kathleen, ?por qu¨¦ siempre est¨¢s cerca de dondequiera que vayamos Samuel y yo?¡± Kathleen mir¨® a furiosa Ashley con indiferencia. ¡°?Eres el due?o de este restaurante? ?Por qu¨¦ no puedo estar aqu¨ª?¡± Ashley estaba perpleja. ¡°?Eres el ¨²nico que puede visitar un nuevo restaurante?¡± El sarcasmo de Kathleen era casi tangible. ¡°Como amante, eres t¨² quien debe aprender a ser una persona decente. ?No te encuentras rid¨ªculo cuando vienes aqu¨ª a interrogarme?¡± Ashley mir¨® fijamente a Kathleen. ¡°Si Samuel no perdiera memoria, ?tendr¨ªas oportunidad de har con ¨¦l?¡± Los ojos de Kathleen estaban hdos. ¡°Ashley, debes orar para que Samuel nunca pueda recordars cosas del pasado. El d¨ªa que recupere la memoria perdida ser¨¢ el d¨ªa de tu ca¨ªda. ?Solo espera!¡± Ashley solo pod¨ªa temr de rabia, sin decir una pbra. Kathleen mir¨® a Yadiel y dijo: ¡°Carga a los ni?os. Nos vamos¡±. Dicho esto, recogi¨® a Desiree y Yadiel se acerc¨® a Em. El ni?o neg¨® con cabeza y tom¨® mano de Yadiel. ¡°Puedo caminar solo¡±. No necesito que gente me cargue. Ahora soy un ni?o grande. Tomando mano de Em, Yadiel lo condujo fuera del restaurante. Mientras Ashley miraba a los dos ni?os, inconscientemente se llev¨® mano al abdomen. Si solo estoy realmente embarazada. Si tengo a su hijo, me tendr¨¢n en alta estima y ya no tendr¨¦ que desconfiar de Kathleen. Tampoco necesito preocuparme de que Samuel recupere su memoria perdida. Necesito pensar en una manera. Al d¨ªa siguiente, Kathleen fue al hospital a visitar a Diana. Esta ¨²ltima se hab¨ªa vuelto consciente, pero a¨²n no se ve¨ªa bien. Mientras Kathleen revisaba el pulso de Diana, primera frunci¨® el ce?o. ¡°Vieja se?ora Macari,s toxinas de su cuerpo a¨²n no han sido eliminadas. Es por eso que se siente tan d¨¦bil¡±. Diana suspir¨®. ¡°Soy viejo, despu¨¦s de todo¡±. ¡°Vieja se?ora Macari, lo siento¡±, se disculp¨® sinceramente Kathleen. ¡°Es mi culpa por no disciplinar bien a mis subordinados. De lo contrario, no se habr¨ªan atrevido a hacer eso¡±. ¡°No, no te castigues¡±, respondi¨® Diana con voz ronca. ¡°Tienes tantos subordinados. No hay forma de que puedas adivinar lo que todos y cada uno de ellos est¨¢n pensando. Es probable que ocurran errores¡±. Kathleen sostuvo mano seca y fr¨ªa de Diana. ¡°Vieja se?ora Macari, te ayudar¨¦ a limpiars toxinas que quedan en tu cuerpo. No te preocupes¡±. ¡°Conf¨ªo en ti, Katie¡±. Diana sonri¨®. ¡°No conseguir¨¢n lo que quieren. Conf¨ªo en ti m¨¢s que en nadie¡±. Kathleen se conmovi¨®. ¡°Vieja se?ora Macari, ya encontr¨¦ algo de informaci¨®n por el momento. La mantendr¨¦ informada¡±. ¡°De acuerdo.¡± Diana asinti¨® y pregunt¨®: ¡°?De verdad vas a dejar que Samuel y Ashley seprometan?¡±. Kathleen frunci¨® losbios. Era primera vez que Diana le hac¨ªa esta pregunta. ¡°Espero que puedas detenerlos¡±, continu¨® Diana. ¡°Kate, pi¨¦nsalo. No importa c¨®mo sea Samuel, eso un beb¨¦ reci¨¦n nacido desde que perdi¨® memoria. Carece de una sensaci¨®n de seguridad, por lo que confiar¨ªa ens personas que lo rodean. ?Me entiendes?¡± ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°En mi opini¨®n, Samuel no es tan tonto. Te tratao a persona que m¨¢s ama, pero est¨¢ teniendo una rabieta. Solo quiere que lo hgues. ?Puedes hacer eso por m¨ª? Puedes darle una li¨®n¡±. una vez que regrese a casa¡±. Puede hacer lo que quiera siempre y cuando pueda evitar que Samuel y Ashley seprometan. Kathleen dud¨® por un momento antes de eder a solicitud de Diana. Chapter 464 Chapter 464 asustado de ti Kathleen se burl¨®. ¡°?Calumnia? ?Por qu¨¦ te calumni¨¦? Solo dije que conoc¨ªas a Marjory. ?C¨®mo es esa calumnia? Oh, ?le pasa algo a Marjory? Miley se mordi¨® elbio en silencio, ya que no ten¨ªa forma de replicar lo que hab¨ªa dicho Kathleen. Kathleennz¨® una mirada fr¨ªa a Richard. ¡°Puedes descubrir verdad o quedarteo un idiota. Es tu eli¨®n.¡± Con eso, e se alej¨®. Richard frunci¨® el ce?o profundamente, teniendo sensaci¨®n de que Kathleen estaba insinuando algo. ¡°Richard, no te dejes enga?ar por e. Simplemente est¨¢ amargada por muerte de Gemma¡±, dijo Miley tentativamente. ?Qui¨¦n es Marjory? pregunt¨®, frunciendo el ce?o. ¡°E-E¡­¡± tartamude¨® Miley. ¡°E es una amiga m¨ªa¡±. ?Est¨¢ admitiendo que conoce a Marjory? ¡°?Que hace e para vivir?¡± Richard segu¨ªa frunciendo el ce?o. Miley hizo una pausa por un momento antes de responder: ¡°Mis padres contrataron para ense?arme t¨¢cticas de defensa personal en el pasado. Yo era su alumno, pero estaba demasiado mimado, as¨ª que renunci¨¦ a mitad. Luego, e se fue de mi casa¡±. Richard mir¨® en silencio. ¡°Richard, entremos. El m¨¦dico nos est¨¢ esperando¡±, record¨® Miley, tratando de cambiar de tema. Richard luego empuj¨® al hospital, sin expresi¨®n. Miley apret¨® los pu?os en secreto. ?La presencia de Kathleen es una amenaza para m¨ª! Mientras tanto, Kathleen regres¨® a mansi¨®n y vio a Rory sacar un ung¨¹ento del botiqu¨ªn de primeros auxilios. ¡°Rory, ?qu¨¦ pas¨®?¡± Kathleen se acerc¨®. ¡°Yo¡­¡± Rory se qued¨® sin pbras. Kathleen le arrebat¨® el ung¨¹ento. ¡°?D¨®nde testimaste? Yo te ayudar¨¦ a aplicarlo en ti.¡± Rory luego se quit¨® blusa, revndo un lugar gravemente magudo en su hombro. ¡°?C¨®mo conseguiste esto?¡± Kathleen estaba sorprendida. ¡°Tuve una pelea con Marjory¡±, respondi¨® Rory en voz baja. ¡°E era mi maestra, as¨ª que¡­¡± ¡°?No ganaste?¡± Kathleen enarc¨® una ceja. ¡°Empatamos¡±. Entonces no hay nada de qu¨¦ avergonzarse. Por suerte, no te inmoviliz¨® en el suelo ni te golpe¨® hasta convertirte en pulpa consol¨® Kathleen. Rory se qued¨® sin pbras. La curiosidad de Kathleen se despert¨®. ¡°?Por qu¨¦ empezaste a pelear con e?¡± e continu¨®. ¡°Cuando est¨¢bamos rastreando en secreto a Ashley, e se fij¨® en nosotros. Dra. Johnson, Marjory es ahora guardaespaldas personal de Ashley. Es bastante extra?o que e brinde proti¨®n a Ashley¡±, explic¨® Rory. ¡°?Vaya?¡± Kathleen levant¨® ceja. ¡°?C¨®mo es eso?¡± Rory respondi¨®: ¡°Marjory es muy capaz. Contratao guardaespaldas es costoso. Si Ashley no hizo nada, ?por qu¨¦ familia Zeller contratar¨ªa a un guardaespaldas tan bueno para e? ?Es porque saben que alguien buscar¨ªa vengarse de Ashley porque e hab¨ªa hecho algo malo? Kathleen entendi¨® lo que Rory estaba insinuando. Si Ashley solo estaba tratando de robar a Samuel mientras todav¨ªa sufr¨ªa de amnesia, nadie querr¨ªa muerta. A menos que¡­ e tambi¨¦n hiciera algo m¨¢s. De hecho, siempre he tenido una pregunta preocupante en mi mente. No estoy seguro de si mi suposici¨®n es correcta, pero podr¨ªa confirmar mi suposici¨®n durante ceremonia depromiso. Eso est¨¢ decidido entonces. Kathleen continu¨® aplic¨¢ndole el ung¨¹ento a Rory. ?Conoces bien a Marjory? ¡°Realmente no. E era solo mi maestra despu¨¦s de todo. Realmente no nosunic¨¢bamos en privado¡±, ar¨® Rory. Kathleen entrecerr¨® los ojos. ¡°Tengo una idea. E representa una gran amenaza para nosotros. Deber¨ªamos elimina lo antes posible¡±. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°?C¨®mo deber¨ªamos hacer eso?¡± Rory frunci¨® el ce?o. Despu¨¦s de reflexionar por un momento, Kathleen respondi¨®: ¡°Tengo una idea, pero necesitar¨¦ su cooperaci¨®n¡±. ¡°De acuerdo.¡± Rory asinti¨®. ¡°?Cu¨¢ndo debemos hacer nuestro movimiento?¡± ¡°?Esta noche!¡± Una pizca de solemnidad apareci¨® en el hermoso rostro de Kathleen. ¡°No podemos retrasar esto¡±. ¡°Comprendido.¡± Despu¨¦s de pelea con Rory, Marjory volvi¨® a casa. No esperaba que Rory, su ex alumno, tuviera el mismo nivel de capacidad que e. Si fuera en el pasado, definitivamente podr¨ªa superar a Rory y derrotar a su estudiante f¨¢cilmente, pero ahora, empataron. No se debe subestimar a Rory, as¨ª que debo tener cuidado. ¡°Est¨¢s de vuelta.¡± Lauren bostez¨® mientras sal¨ªa de su habitaci¨®n. ¡°?Que le pas¨® a tu cara?¡± ¡°Nada.¡± El orgullo de Marjory no le permit¨ªa contarle a otras personas sobre su sorteo con su ex alumno. ¡°No estoy siendo entrometido¡±. Lauren habl¨® en voz baja. ¡°Est¨¢ bien si no quieres har de eso, pero solo quiero decirte que Kathleen definitivamente har¨¢ algo durante ceremonia depromiso de Ashley. Tendr¨¢s que mantene bajo control. Nada puede pasarte en este momento cr¨ªtico¡±. ¡°Lo s¨¦.¡± Marjory no se inmut¨®. Al ver su rei¨®n, Lauren no se molest¨® en har m¨¢s con Marjory. Despu¨¦s de eso, Marjory volvi¨® a su habitaci¨®n. Si no fuera por el dinero, no me habr¨ªa importado este asunto. En ese momento, son¨® su tel¨¦fono. Tom¨® su tel¨¦fono y descubri¨® que era un mensaje de Rory. Rory envi¨® un mensaje de texto: Nos vemos en el almac¨¦n as doce en punto esta noche. Marjory respondi¨®: Yo no voy. Chapter 465 Chapter 465 Valerse por s¨ª mismo ¡°Ten cuidado¡±, dijo Rory en voz baja. Al escuchar eso, Kathleen asinti¨® en respuesta. En ese momento, Marjory senz¨® hacia adnte, con intenci¨®n denzar un golpe superior a Kathleen con su pu?o izquierdo. Kathleen esquiv¨® el ataque f¨¢cilmente. Agarr¨® mu?eca de su oponente y le dio un fuerte apret¨®n. Una punzada de dolor se dispar¨® por el brazo de Marjory en un instante, y sinti¨®o si su mu?eca estuviera ardiendo. Hizo todo lo que pudo para liberar su mu?eca del agarre de Kathleen, pero descubri¨® que su mu?eca se hab¨ªa vuelto negra. ?Qu¨¦ es esto? Mientras Marjory estaba distra¨ªda, Kathleen senz¨® hacia adnte, gritando el nombre de su oponente: ¡°?Marjory!¡±. Un pu?ado de polvo golpe¨® su rostro cuando Marjory mir¨® hacia arriba y, al inhr el polvo, instant¨¢neamente se desplom¨® en el suelo. Cada cent¨ªmetro de su cuerpo se contra¨ªa incontrblemente y sus extremidades se sent¨ªan fl¨¢cidas.Content provided by N?velDrama.Org. ?Maldita sea! ?C¨®mo podr¨ªa olvidar que Kathleen ten¨ªa ese truco bajo manga! Lanzando una mirada fr¨ªa a Marjory, Kathleen se burl¨®: ¡°?Crees que alguien se enterar¨ªa si me deshiciera de ti aqu¨ª y ahora?¡± ¡°?No te atrevas!¡± ¡°?Crees que Ashley y los dem¨¢s se atrever¨ªan a buscarte al aire libre?¡± Marjory permaneci¨® en silencio mientras hac¨ªa una mueca, porque sab¨ªa que Ashley no har¨ªa eso por e. ¡°El suicidio de Miley fue idea tuya, ?no? T¨² fuiste quien le ense?¨® a saltar sinstimarse, ?no es as¨ª? pregunt¨® Kathleen impasible. ¡°No, no tengo nada que ver con eso¡±. Marjory se neg¨® obstinadamente a sincerarse. Por lo tanto, Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y reprodujo una grabaci¨®n en ¨¦l. La grabaci¨®n no era otra que conversaci¨®n entre Marjory y Miley que hab¨ªa tenido lugar hace tres meses. El rostro de Marjory instant¨¢neamente se puso tan p¨¢lidoo una s¨¢bana. ¡°T¨²-¡± Siempre lo he sabido. Es solo que Gemma result¨® herida antes de que pudiera hacer una investigaci¨®n exhaustiva. Con una expresi¨®n g¨¦lida, Kathleen continu¨®: ¡°?Fue Miley quien te orden¨® lastimar a Gemma?¡±. ¡°?La muerte de Gemma no tiene nada que ver conmigo!¡± grit¨® Marjory. ¡°Entonces, ?qu¨¦ pasa con Samuel? ?Te atreves a decir que no tuvo nada que ver contigo? Las pbras de Kathleen dejaron perpleja a Marjory. ¡°?Cre¨ªas que estaba sentado sin hacer nada en los tres meses que pas¨¦ en Smend?¡± Una sonrisa burlona colgaba de losbios de Kathleen mientras continuaba: ¡°Envi¨¦ gente para investigar si alguna organizaci¨®n hab¨ªa estado en el ¨¢rea o si alguna organizaci¨®n local estaba trabajando con alguien. No esperaba que algo tan interesante cayera directamente en mi regazo¡±. Una pizca de culpa cruz¨® el rostro de Marjory cuando escuch¨® eso. ¡°Parece que di en el vo. Trajiste a un grupo de personas para emboscar a Samuel, ?no es as¨ª? Mordi¨¦ndose losbios, Marjory sigui¨® negando su participaci¨®n en el n. ¡°?No! ?No s¨¦ nada! ¡°Est¨¢ bien si no lo admites porque igual expondr¨¦ tus nes el d¨ªa delpromiso de Samuel y Ashley. Estoy segura de que t¨² y Ashley conocen muy bien el temperamento de Samuel¡±, dijo Kathleen mientrasnzaba miradas asesinas a otra mujer. A pesar de todo eso, Marjory a¨²n se negaba a cree. ¡°?Imposible! ?No hay manera de que tengas alguna evidencia!¡± ¡°Mientras lo hayas hecho, habr¨¢ un rastro que te llevar¨¢ de vuelta. ?De verdad cre¨ªas que ustedes dos ejecutaron un n impecable? ?De d¨®nde sacaste ese tipo de confianza, hm? ¡°?Su¨¦ltame!¡± Marjory luch¨®, pero no pudo reunir ni un gramo de fuerza. ¡°No desperdicies tu energ¨ªa.¡± Kathleen se ri¨®. ¡°Este medicamento est¨¢ hecho espec¨ªficamente para usted. Continuar¨¢s as¨ª durante una semana, incapaz de reunir fuerzas. En cuanto a ceremonia de compromiso, puedes dejar de pensar en asistir porque no podr¨¢s¡±. Marjory se mordi¨® losbios y mir¨® a Kathleen con fiereza. ¡°Si desaparezco, Ashley definitivamente me buscar¨¢¡±. ¡°Ma?ana es su ceremonia depromiso con Samuel. ?Crees que e tendr¨ªa tiempo para buscarte? Laisura de losbios de Kathleen se curv¨® hacia arriba, pero sonrisa no lleg¨® a sus ojos ya que su mirada permaneci¨® hda. Fue entonces cuando Marjory supo que no pod¨ªa escapar. E hab¨ªa sido descuidada. Deber¨ªa haber escuchado a Lauren y no salir del armario. ¡°Rory, ¨¢t y ll¨¦vat. Sin embargo, no dejes rastro. No quiero que nadie descubra esto¡±, instruy¨® Kathleen. ¡°Comprendido.¡± Rory asinti¨®. Justo antes de darse vuelta e irse, Kathleennz¨® una ¨²ltima mirada a Marjory, quien apret¨® los dientes con rabia. Al d¨ªa siguiente, Lauren ech¨® un vistazo a habitaci¨®n de Marjory. Se dio cuenta de que este ¨²ltimo no hab¨ªa estado en casa en toda noche. ?A d¨®nde fue? Con ese pensamiento, sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Marjory, solo para descubrir que Marjory hab¨ªa apagado su tel¨¦fono. ?Que esta pasando? Lauren tambi¨¦n m¨® a los subordinados de Marjory, pero ninguno de ellos sab¨ªa ad¨®nde se hab¨ªa ido. Al escuchar eso, Lauren instant¨¢neamente tuvo un sentimiento siniestro. R¨¢pidamente m¨® a Ashley. ¡°Ms noticias. Marjory podr¨ªa haberse metido en problemas. ¡°?Qu¨¦?¡± Ashley se enfureci¨®. ¡°?A d¨®nde se escap¨®?¡± ¡°No s¨¦. Incluso m¨¦ a sus subordinados, pero ninguno de ellos sab¨ªa su paradero. Sospecho que le ha pasado algo¡±, explic¨® Lauren preocupada. Una sensaci¨®n de ansiedad surgi¨® dentro de Ashley cuando escuch¨® eso. ¡°?Como puede ser? Hoy es un d¨ªa tan importante. ?Marjory es demasiado desobediente! ¡°Lo m¨¢s importante en este momento es ceremonia depromiso entre t¨² y Samuel. Adem¨¢s, solo contrataste para tratar con Kathleen. Siempre puedes contratar a otra persona para que tome su lugar en el futuro¡±. Lauren luego baj¨® voz y agreg¨®: ¡°Despu¨¦s de todo, esto es lo m¨¢s importante¡±. Chapter 466 Chapter 466 Tu no eres bienvenido aqui Ashley inmediatamente hizo una mada para ponerse en contacto con Samuel. En el momento en que se conect¨® mada, pregunt¨® en voz baja: ¡°?Por qu¨¦ no est¨¢s aqu¨ª todav¨ªa, Samuel?¡± ¨¦l simplemente respondi¨®: ¡°Congesti¨®n de tr¨¢fico¡±. ?La congesti¨®n del tr¨¢fico? ?Como es eso posible? ?Esas son todass excusas! ¡°Samuel, al final del d¨ªa, te salv¨¦ vida. Pase lo que pase hoy, no tienes permitido ponerme en una posici¨®n dif¨ªcil dnte de los dem¨¢s. Solo entiende que te estoy rogando por tu cooperaci¨®n en esto¡±, dijo Ashley suplicante. No hab¨ªa calidez en su voz cuando respondi¨®: ¡°Depende de ti si me crees o no¡±. Con eso, termin¨® mada. Ashley se sorprendi¨® y se qued¨® sin pbras. A pesar de oleada de ira que abrum¨®, luch¨® contra el impulso de arrojar su tel¨¦fono en su ira. ?¨¦l es demasiado! Mientras apretaba los dientes con fuerza y echaba humo por el asunto, lo pens¨® un poco y supuso que probablemente Samuel se estabaportando de esa manera debido a Kathleen. Como tal, se puso de pie y levant¨® el dodillo de su vestido antes de salir. Para supleta sorpresa, vio que Kathleen ya hab¨ªa llegado. Esta ¨²ltima estaba vestida con un vestidopletamente negro y ten¨ªa una gabardina envuelta alrededor de e. Era casio si hubiera venido a asistir a una funeral. Ashley sinti¨® al instante que esto era un mal presagio de lo que vendr¨ªa y dese¨® profundamente ahuyentar a Kathleen. Se acerc¨® y exm¨®: ¡°?Kathleen! ?No eres bienvenido aqu¨ª!¡± Sin embargo, Kathleen solo levant¨®s cejas interrogativamente en respuesta. ¡°Aparte de eso, ?ni siquiera te invit¨¦! ?Por favor, abandones instciones de inmediato!¡± grit¨® Ashley enojada. ¡°Tienes raz¨®n al decir que no me invitaste. Sin embargo, familia Macari quer¨ªa darme una tarjeta de invitaci¨®n¡±, respondi¨® Kathleen con indiferencia. Mientras haba, sac¨® tarjeta de invitaci¨®n de color p¨²rpura pastel. Ashley qued¨®pletamente sorprendida, especialmente porque esta era exactamente misma tarjeta que hab¨ªa arredo para enviar a familia Macari anteriormente. Lo hab¨ªa hecho porque quer¨ªa enemistarse con Calvin y Wynnie haci¨¦ndoles saber que su compromiso con Samuel estaba escrito en piedra y erapletamente inevitable. Adem¨¢s, esta tambi¨¦n era su forma de se?r que ahora era imposible ques cosas progresaran m¨¢s entre Kathleen y Samuel. A pesar de sus intrincados nes, Wynnie y Calvin no hab¨ªan aparecido en absoluto. En cambio, le hab¨ªan entregado tarjeta de invitaci¨®n a Kathleen y hab¨ªan hecho que esta ¨²ltima asistiera en su nombre. ?Eso es despreciable de su parte! ?No es lo mismo que intentar crse y arruinar el evento a prop¨®sito? Sin embargo, justo cuando este pensamiento pas¨® por mente de Ashley, Kathleen dijo con frialdad: ¡°No tengo ning¨²n inter¨¦s en cpsar este evento o arruinarlo para ti. Adem¨¢s, no vine a buscarte.¡± Text ? owned by N?velDrama.Org. Ante esto, Ashley frunci¨® el ce?o y respondi¨®: ¡°Eso puede ser cierto, ?pero est¨¢s aqu¨ª por Samuel! ?No es lo mismo? Kathleen se burl¨® un poco antes de derar: ¡°Ashley Zeller, si realmente ten¨ªa intenci¨®n de detener tupromiso con Samuel, no tuve que pasar por molestia de aparecer aqu¨ª f¨ªsicamente. Simplemente podr¨ªa haber ido a buscarlo a Florinia Manor. Esto desconcert¨® a Ashley cuando se dio cuenta de que Kathleen ten¨ªa raz¨®n. Kathleen barri¨® moment¨¢neamente su mirada por el lugar e involuntariamente cay¨® sobre Luna. Este ¨²ltimo le devolvi¨® el favor con una mirada fr¨ªa. Cuando se miraron a los ojos, un brillo indescriptiblemente fr¨ªo brill¨® en los ojos de Kathleen. Camin¨® hacia adnte y se acerc¨® para tomar asiento justo aldo de Luna. Los ojos de Kathleen se entrecerraron cuando pregunt¨®: ¡°?Est¨¢ bien si me siento aqu¨ª? Despu¨¦s de todo, nos conocemos bastante bien. Sin embargo, Luna solo resopl¨® fr¨ªamente en respuesta. ?Bien rcionado? ?En tus sue?os! Kathleen mir¨® a Trevor, que hab¨ªa actuadoo si toda situaci¨®n no fuera de su incumbencia, y sus labios rojos se curvaron ligeramente. De vuelta donde hab¨ªan dejado s, Ashley apret¨® los pu?os con fuerza mientras echaba humo por este nuevo desarrollo. Estaba segura de que presencia de Kathleen aqu¨ª seguramente afectar¨ªa a Samuel m¨¢s adnte. Como tal, sab¨ªa que era imperativo deshacerse de Kathleen lo antes posible. Ashley gir¨® sobre s¨ª misma y mir¨® ansiosamente a su alrededor. Finalmente, m¨® a un guardaespaldas y le susurr¨® al o¨ªdo una serie de instriones en voz baja. Despu¨¦s de eso, el guardaespaldas asinti¨® y se alej¨®, presumiblemente para cumplir cons instriones. Ashley volvi¨® a dirigir su mirada hacia Kathleen y mir¨® con odio espalda de Kathleen. En ese momento, Samuel entr¨® de repente. Ashley dej¨® escapar un suspiro de alivio mientras se dirig¨ªa delicadamente hacia ¨¦l y saludaba: ¡°Samuel¡±. Sin embargo, ni siquiera se molest¨® en mira. Sus ojos, aguzadoso eran, inmediatamente notaron presencia de Kathleen y se fijaron en e. ?E est¨¢ aqu¨ª! Su hermoso y elegante rostro de repente adquiri¨® un aspecto m¨¢s oscuro y solemne. Ante esto, Ashley murmur¨® en voz baja: ¡°Finalmente est¨¢s aqu¨ª. Casi llegas tarde. Sin embargo, Samuel no le prest¨® atenci¨®n y en su lugar se dirigi¨® hacia Kathleen. Solo hab¨ªa llegado tan tarde porque hab¨ªa estado esperando a que Kathleen fuera a buscarlo. A pesar de toda situaci¨®n, ten¨ªa un rayo de esperanza de que Kathleen lo buscar¨ªa para evitar que siguiera adnte con elpromiso. Sin embargo, e no apareci¨® en absoluto y ¨¦l se qued¨® con nada m¨¢s que una abrumadora sensaci¨®n de decepci¨®n. Como tal, no hab¨ªa esperado que Kathleen se dirigiera all¨ª directamente, y mucho menos que se sentara tranqumente en su asiento sin ni siquiera un atisbo de intenci¨®n de impedir que el compromiso continuara. Samuel agarr¨® una si y se sent¨®. Esto dej¨® a todos los presentes estupefactos mientras luchaban porprender lo que se desarroba ante sus ojos. Despu¨¦s de todo, a pesar de ser el protagonista masculino y estre del espect¨¢culo, Samuel hab¨ªa elegido sentarse entre ellos. Si ese era el caso, eso invitaba a preguntarse exactamente con qui¨¦n estabaprometida Ashley. Ashleyenz¨® a sentirse inc¨®moda con toda situaci¨®n. Se acerc¨® a Samuel yenz¨®: ¡°Samuel, ?no crees que deber¨ªamos¡­¡± ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª?¡± pregunt¨® Samuel fr¨ªamente de repente mientras interrump¨ªa a Ashley y dirig¨ªa su pregunta hacia Kathleen. Kathleen sab¨ªa que Samuel le estaba hando a e. ¡°Aqu¨ª para ver el programa¡±, explic¨® Kathleen concisamente. ¡°Hay tantas otras formas de entretenimiento disponibles en Jadeborough. ?Realmente ten¨ªas que venir aqu¨ª para eso? demand¨® Samuel mientras sus ojos se llenaban de rabia. Sin embargo, esto no pareci¨® desconcertar a Kathleen. E respondi¨® casualmente: ¡°Lo que sea que est¨¦ pasando aqu¨ª parece bastante entretenido. Basta con mirars caras de todos los asistentes y sus miradas hambrientas. Simplemente no puedo esperar a que te devoren porpleto hasta que no quede nada de ti. Chapter 467 Chapter 467 Expuesto Samuel enderez¨® espalda. Sab¨ªa de qu¨¦ estaba hando Kathleen. Kathleen continu¨®: ¡°Estas personas han recibido capacitaci¨®n profesional. Atacaron al empresario, lo secuestraron y despejaron escena sin dejar evidencia. Sin embargo, causaron un gran revuelo y algunas personas se enteraron. Entonces, sobornaron a los testigos, oblig¨¢ndolos a no decir una pbra al respecto¡±. La inquietud en el coraz¨®n de Ashley creci¨®. Losbios rojos de Kathleen se curvaron en una sonrisa. ¡°Por lo tanto, esposa del empresario trajo algunas personas con e y busc¨® durante tres mesespletos. Sin embargo, no pudieron localizar al empresario. Fue entonces cuando esposa us¨® sus propias conexiones y finalmente encontr¨®s pistas. Al final, e regres¨® a su pa¨ªs. Coincidentemente, el empresario regres¨® despu¨¦s de unos d¨ªas¡±. La multitud no dijo nada. Contuvieron respiraci¨®n y miraron. ¡°Ay, tan prontoo el empresario se baj¨® del avi¨®n, anunci¨® que estabaprometido con otra mujer, todo porque esa mujer era su salvadora. Parec¨ªao si nunca se le hubiera pasado por cabeza que ten¨ªa una esposa, una amante. ?C¨®mo crees que se sinti¨® esposa del empresario?¡±. Kathleen lenz¨® a Samuel una mirada g¨¦lida. Mordi¨¦ndose elbio, Ashley grit¨®: ¡°?Kathleen! ?C¨®mo te atreves a seguir m¨¢ndote esposa? ?T¨² y Samuel ya se hab¨ªan divorciado hace mucho tiempo! ?Incluso si ustedes dos est¨¢nprometidos, todav¨ªa no eres su esposa! Kathleen sonri¨®. ¡°Entonces, est¨¢s admitiendo que eres el salvador del hombre de negocios, ?no?¡± Ashley cuestion¨® furiosamente: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s tratando de hacer alnzar acusaciones aqu¨ª? ?Adem¨¢s, casi terminas cas¨¢ndote con Caleb! ¡°?Caleb?¡± Kathleen no pudo evitar re¨ªrse. ¡°Eso una noticia de hace seis a?os. Estoy seguro de que todos aqu¨ª saben lo dram¨¢tica que fue boda¡±. Con ese recordatorio, todos recordaron el incidente. ¡°Esa boda fue realmente tr¨¢gica. Lo recordar¨¦ incluso si sucedi¨® hace diez a?os. ¡°Exactamente. La idea de eso todav¨ªa me pone piel de gallina. No puedo creer que Samuel se apu?ra solo para que Kathleen se quedara. Debe ama tanto que ha perdido cabeza. ¡°Digo, ?qu¨¦ crees que pasar¨¢ cuando recupere memoria y se d¨¦ cuenta de que se cas¨® con alguien a quien no ama? ?Se volver¨¢ loco? ¡°No s¨¦ si se volver¨¢ loco, pero creo queenzar¨¢ una masacre¡±. ¡°?Ustedes siquiera se escuchan a s¨ª mismos? Pase lo que pase, Ashley es hija de familia Zeller. Adem¨¢s, e tambi¨¦n es salvadora de Samuel. Samuel nunca le har¨¢ da?o. Ustedes lo est¨¢n pensando demasiado. ¡°No eran. T¨² eres el que no entiende a Samuel lo suficientemente bien. Si realmente quisiera casarse con otra mujer, ?por qu¨¦ molestar¨ªa tanto a Kathleen? ¡°Bueno, Kathleen no se cas¨® con ¨¦l al final, ?verdad? ?Incluso despu¨¦s de todos esos a?os? ¡°ro, e no se cas¨® con ¨¦l, pero ¨¦l ya le propuso matrimonio antes de tener un idente. Adem¨¢s, tienen dos hijos juntos. Es solo cuesti¨®n de tiempo antes de que se casen¡±. ¡°Tal vez Samuel se arrepinti¨® de sus iones despu¨¦s de proponerle matrimonio¡±. ?C¨®mo sabes que se est¨¢ arrepintiendo? Oh, eres pariente de familia Zeller. No es de extra?ar que sigas hando por Ashley¡±. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ mal con eso?¡± ¡°Disgustado, ?verdad? ?Luchemos, entonces!¡± La multitudenz¨® a pelear. Content provided by N?velDrama.Org. ¡°?C¨¢llense, todos ustedes!¡± Luna se enfureci¨®. ¡°Kathleen, no importa lo que digas, Samuel fue quien aprob¨® esta ceremonia depromiso. No lo obligamos a hacerlo. Puedes preguntarle t¨² mismo si no nos crees. Las miradas de todos se posaron en Samuel. Sin embargo, Kathleen dijo con frialdad: ¡°Ja. Ya te he dicho esto. No estoy aqu¨ª por ¨¦l¡±. Samuel trag¨® saliva pero guard¨® silencio. Kathleen dijo con frialdad: ¡°Ashley, Marjory fue contratada por ti hace tres meses. T¨² y Marjory tomaron el mismo vuelo a Smend y se hospedaron en el mismo hotel. Adem¨¢s, te fuiste con Marjory y los dem¨¢s el d¨ªa del idente de Samuel. ?Todav¨ªa vas a decir que no tienes nada que ver con eso? Ashley entr¨® en p¨¢nico. ¡°Kathleen, ?crees que todo lo que dices es correcto?¡± ¡°?Crees que estoy diciendo todo esto sin evidencia?¡± replic¨® Kathleen mientras se buba. Ashley apret¨® el pu?o al escuchar eso. En ese momento, Marjory vino a su mente. ?Marjory est¨¢ desaparecida! ?Podr¨ªa ser secuestrada por Kathleen y derramar todo? ?Marjory, traidora! Con una actitud tranqu, Kathleen grit¨®: ¡°Yadiel¡±. Dio un paso adnte y coloc¨® una p de fotograf¨ªas sobre mesa. ¡°Milisegundo. Zeller, no sab¨ªas que hab¨ªa c¨¢maras de vigncia en entrada del hotel, ?verdad? Ashley se congel¨®. ¡°De hecho, el hotel no es el ¨²nico lugar con c¨¢maras de vigncia. Una familia que viv¨ªa cerca de carretera donde ocurri¨® el idente del Sr. Macari instal¨® uno en su casa. Sin embargo, su c¨¢mara estaba en un lugar bastante discreto. Por lo tanto, nadie lo sab¨ªa hasta que uno de nosotros lo encontr¨® hace unos d¨ªas. Estas sons pruebas de que est¨¢s cerca de Marjory y los dem¨¢s ¡ªdijo Yadiel con frialdad. Ashley entr¨® en p¨¢nico al vers fotos. ramente, Marjory no traicion¨®. Sin embargo, esas fotos fuerono una sentencia de muerte para e. ¡°Ya que conoc¨ªas identidad de Samuel, ?por qu¨¦ no lo enviaste al hospital despu¨¦s del idente? ?Por qu¨¦ lo enviaste a un lugar lejano y no nos informaste al respecto? ?Cu¨¢les son tus motivos? ¡°?Eso es porque alguien est¨¢ tratando destimar a Samuel! ?Estaba preocupado por ¨¦l!¡± explic¨® Ashley. Chapter 468 Chapter 468 Por favor qu¨¦date Kathleen lenz¨® una mirada hda. ¡°Aunque Ashle y ha tramado muchos nes, todav¨ªa me gustar¨ªa felicitarte, Samuel. Vas a convertirte en pap¨¢¡±. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡± ?Qu¨¦ quiere decir con que me estoy convirtiendo en padre? ¡°Ashley est¨¢ embarazada. Felicidades, una vez m¨¢s.¡± Kathleen sonri¨®. Luego, su mirada se oscureci¨® y se dio vuelta para irse. ?Embarazada? Samuel quer¨ªa detene y hacer que se explicara. Por desgracia, Kathleen se fue sin mirar atr¨¢s. Samuel mir¨® de soyo a Ashley. ¡°Nunca te toqu¨¦. ?C¨®mo quedaste embarazada? Los ojos de Ashley recorrieron habitaci¨®n, luciendo extremadamente inquieta. ¡°Yo¡­ Samuel, realmente te amo. No quer¨ªa que Kathleen siguiera molest¨¢ndote, as¨ª que le ment¨ª. ?Estallido! Samuel golpe¨® su mano sobre mesa, sus ojos inyectados en sangre. ¡°?Tienes un deseo de muerte?¡± Despu¨¦s de decir eso, gir¨® sobre sus talones y se alej¨®. ¡°?Samuel!¡± Ashley llor¨®. ¡°?Incluso perdiste memoria?¡± Samuel mir¨® con frialdad. ¡°S¨ª.¡± Ashley cuestion¨® furiosamente: ¡°Entonces, ?por qu¨¦ todav¨ªa te gusta? Te cuid¨¦ durante tres meses. ?No te conmovieron mis iones durante ese per¨ªodo? ?Ni siquiera lo m¨¢s m¨ªnimo? La expresi¨®n de Samuel permaneci¨® hda. ¡°?Eres digno?¡± Ashley estaba perpleja. ¡°No me sent¨ª atra¨ªdo por ti en el momento en que me impediste ver a mi familia. Solo una persona culpable impedir¨ªa que alguien lo hiciera¡±, afirm¨® el hombre con frialdad. Ashley lo mir¨® fijamente, at¨®nita. E solo quer¨ªa esperar hasta que su rci¨®n se estabilizara antes de dejar que Samuel conociera a otras personas. Nunca esper¨® haberse pegado un tiro en el pie. Tomar¨¦ este n que has neadoo pago por el tiempo que me salvaste de ser secuestrado. Estamos incluso ahora. No te debo nada. La voz de Samuel era fr¨ªa. Se fue despu¨¦s de har. Las l¨¢grimas cayeron de los ojos de Ashley cuando lo vio irse. Su n fracas¨®. ?Maldita sea! Mi n hubiera sido perfecto si Kathleen no hubiera causado una interrupci¨®n. Samuel sali¨® del edificio donde se llev¨® a cabo ceremonia depromiso y subi¨® al auto. ¡°?Ad¨®nde fue Kathleen?¡± pregunt¨®. ¡°Ni idea.¡± El conductor neg¨® con cabeza. ¡°?Conducir!¡± Samuel sac¨® su tel¨¦fono para mar a Tyson. ¡°?Averigua d¨®nde ha ido Kathleen!¡± ¡°Se?or. Macari, Sra. Macari est¨¢ camino al aeropuerto ahora. El Sr. Eil y Sra. Desi ya est¨¢n esperando¡±, dijo Tyson con torpeza. La mirada de Samuel se oscureci¨®. ?Qu¨¦? ?E se est¨¢ yendo? ?C¨®mo pod¨ªa abandonarme as¨ª? ¡°?Conduce m¨¢s r¨¢pido!¡± el orden¨®. ¡°?Entiendo!¡± El conductor inmediatamente pis¨® el acelerador. Content provided by N?velDrama.Org. Mientras tanto, en el aeropuerto, Kathleen tom¨® mano de Desiree y camin¨® lentamente hacia puerta de embarque. ¡°Mami, ?ad¨®nde vamos?¡± ni?a pregunt¨® con curiosidad. Nunca antes hab¨ªa salido del pa¨ªs. Pollerton. Quiero que t¨² y Eil vean el lugar. Tengo una gran bodega all¨ª. Eso un castillo¡±, respondi¨® Kathleen amablemente. ¡°Tienes un castillo, eso significa que eres una reina. ?Eso significa que soy una princesa? pregunt¨® Desiree emocionada. Kathleen sonri¨®. ¡°Sigues siendo una princesa, incluso si yo no soy una reina¡±. Desiree se ri¨® de sus pbras. De repente, pregunt¨® solemnemente: ¡°Mami, ?volvemos?¡± Kathleen simplemente sostuvo su mano sin dar una respuesta. En ese momento, Levi y Em hab¨ªan atravesado puerta. Kathleen y Desiree fuerons siguientes. En el momento en que Kathleen entreg¨® los dos boletos de avi¨®n a azafata, voz ronca de Samuel se escuch¨® a sus espaldas. ¡°?Kate!¡± Desiree se dio vuelta y exm¨®: ¡°?Mami, es pap¨¢!¡±. Kathleen frunci¨® losbios pero no se volvi¨®. ¡°Kate, yo¡­¡± Samuel se ar¨® garganta. ¡°Lo siento. Nunca he hecho nada con Ashley. Aunque est¨¦ embarazada, ese ni?o no es m¨ªo. Nunca quiseprometerme con e. Solo esperaba que todav¨ªa te preocuparas por m¨ª, aunque sea solo un poco. Kathleen respir¨® hondo. A¨²n as¨ª, e no se dio vuelta. ¡°Kate, no espero nada m¨¢s. ?No te vayas, por favor? Samuel se atragant¨®. Todo el mundo en el aeropuerto los estaba mirando. Sab¨ªan qui¨¦nes eran Kathleen y Samuel. Samuel fij¨® sus ojos en su esbelta figura. ¡°No te vayas¡±, inst¨® una vez m¨¢s. Para su consternaci¨®n, Kathleen mir¨® a azafata. ¡°?Terminaste de examinar los documentos?¡± La azafata respondi¨® torpemente: ¡°S¨ª¡±. Al escuchar eso, Kathleen tom¨® los boletos de azafata y entr¨® por puerta mientras tiraba de mano de Desiree. El coraz¨®n de Samuel se tens¨® cuando vio a Kathleen irse sin piedad. Su frente estaba empapada en sudor. De repente, su visi¨®n se oscureci¨® y se desplom¨® en el suelo. Tyson corri¨® y llev¨® a Samuel al hospital. Chapter 469 Chapter 469 Cast¨ªgalo Gema sonri¨® levemente. ¡°Realmente no. Despu¨¦s de todo, fue una rci¨®n de siete a?os. Pero yo har¨¦ todo lo posible. Conf¨ªa en m¨ª, Kate. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Conf¨ªo en ti.¡± Gemma sonri¨®. ¡°Ahora que finalmente est¨¢n aqu¨ª, ?qu¨¦ les parece si hacemos unos ravioles?¡± ¡°Por supuesto. Vamos a cocina. Kathleen estuvo de acuerdo. ¡°De acuerdo.¡± Mientras los dos preparaban los ingredientes en cocina, Gemma le pregunt¨® a Kathleen: ¡°Kate, raz¨®n por que viniste a Pollerton esta vez no es para evitar a Samuel, ?verdad?¡±. ¡°Por supuesto que no. Le promet¨ª a Levi que tratar¨ªa enfermedad de anciana se?ora Lester ¡ªexplic¨® Kathleen. ¡°Ya veo. Parece que te vas a quedar en Pollerton por alg¨²n tiempo, ?eh?¡± Gema asinti¨®. ¡°No. La anciana se?ora Lester est¨¢ en Nardor. Puedo conducir hasta Nardor desde Pollerton, as¨ª que me detendr¨¦ a mitad de camino¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°Ah, ya veo. Solo traes a los ni?os contigo porque es m¨¢s seguro, ?verdad?¡± Gemma entendi¨® su intenci¨®n. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨® con cabeza. ¡°He vistos noticias. Samuel te persigui¨® hasta el aeropuerto, pero ni siquiera te giraste para mirarlo. ?Lo est¨¢s castigando?¡± ¡°S¨ª, algo as¨ª¡±, dijo Kathleen con frialdad. ¡°?Lo perdonar¨¢s si viene hasta aqu¨ª?¡± Gema ten¨ªa curiosidad. Kathleen reflexion¨® un momento antes de responder: ¡°No creo que lo haga. Tiene una naturaleza tan orgullosa. Creo questim¨¦ su orgullo cuando lo ignor¨¦ descaradamente¡±. ¡°S¨ª, supongo que tienes raz¨®n. Ya no es su yo pasado, despu¨¦s de todo¡±. Gema suspir¨®. ¡°?Hay alguna diferencia?¡± pregunt¨® Kathleen. ¡°Por supuesto. Perdi¨® memoria, as¨ª que tal vez tenga una mentalidad diferente ahora. Cuando te lastim¨® en el pasado, intentar¨ªa contrrse o incluso hacerse da?o. Pero ahora que no recuerda nada, podr¨ªa pensar es mejor dejarte ir para que los dos puedan vivir separados en paz¡±. Kathleen baj¨® mirada y respondi¨®: ¡°S¨ª, tal vez¡±. Gemma observ¨® mirada en los ojos de Kathleen antes de sonre¨ªr. Despu¨¦s del almuerzo, Kathleen le dijo a Gemma: ¡°Levi y yo conduciremos hasta Nardor ahora. Te dejar¨¦ a ti a los ni?os, Gem. No te preocupes. Hay guardaespaldas por todas partes¡±. ¡°Est¨¢ bien. Los cuidar¨¦ bien por ti¡±. Gemma sonri¨®. ¡°Gracias, nos vemos.¡± Kathleen se levant¨®. Les tom¨® una hora y media a los dos llegar a residencia Lester en Nardor. ¡°De hecho, no est¨¢ muy lejos. Parece que no tendr¨¢s que quedarte aqu¨ª¡±, dijo Levi. ¡°Yo tampoco lo estaba neando¡±. Kathleen levant¨® cabeza para mirar residencia Lester, que emanaba un aire de misterio. La enorme mansi¨®n parec¨ªa esconder muchos secretos peculiares. Sin embargo, ni siquiera sab¨ªa que era lo suficientemente popro para que familia Lester supiera de su existencia y lo destacada que erao m¨¦dica. Justo cuando estaban hando, puerta se abri¨®. Una criada se par¨® junto a puerta y salud¨® respetuosamente: ¡°Sr. Levi¡±. ¡°Esta es Kathleen Johnson. La invit¨¦ para que tratara a anciana se?ora Lester¡±, Levi le present¨® brevemente a Kathleen a criada. La criada respondi¨®: ¡°Por aqu¨ª, por favor, Sra. Johnson¡±. Kathleen asinti¨® y los dos entraron en residencia detr¨¢s de criada. La estructura de residencia Lester era espaciosa, con buena iluminaci¨®n, y el mobiliario parec¨ªa una combinaci¨®n de culturas de diferentes pa¨ªses. Levi susurr¨® al o¨ªdo de Kathleen: ¡°La familia Lester es bastanteplicada. La anciana se?ora Lester tuvo cuatro hijos, pero uno de ellos falleci¨® casi tan prontoo nacieron. Los tres restantes estaban todos casados con extranjeras. Esta vi fue construida por elloso un regalo para el octog¨¦simo cumplea?os de Old Mrs.Lester. Por eso el estilo de vi es unabinaci¨®n de diferentes pa¨ªses¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°No es de extra?ar.¡± Momentos despu¨¦s, llegaron a una habitaci¨®n que ten¨ªa puertas dobles. La criada abri¨®s puertas y dulce fragancia des vs arom¨¢ticas sali¨® de habitaci¨®n. La criada levant¨® una mano y les hizo un gesto a los dos para que entraran. Despu¨¦s de eso, entraron y miraron a su alrededor. La habitaci¨®n era amplia y estaba dividida en tres espacios divididos. Actualmente estaban parados en s de estar; hab¨ªa otras dos habitaciones a su izquierda y derecha. La criada los condujo a una habitaci¨®n a derecha. Tres mujeres que ten¨ªan rasgos faciales delicados estaban de pie en habitaci¨®n. Parec¨ªan multirraciales y todos eran extremadamente hermosos. ¡°Mam¨¢, est¨¢n aqu¨ª¡±, dijo una des mujeres. N?velDrama.Org holds ? this. Una anciana de cabello gris estaba sentada en cama. Parec¨ªa enfermizamente cucha y su piel tambi¨¦n era p¨¢lida. ¡°Te estar¨¦ esperando aqu¨ª¡±, dijo Levi mientras estaba de pie junto a puerta. Kathleen asinti¨® y se acerc¨® al lecho de anciana. ¡°H, soy¡­¡± Antes de que Kathleen pudiera terminar oraci¨®n, mujer que le inform¨® a su madre que los visitantes estaban aqu¨ª se acerc¨® con una sonrisa y interrumpi¨®: ¡°T¨² eres Kathleen, ?verdad? Mi nombre es Yvonne y soy anciana Sra. El tercer hijo de Lester. Estas son mis cu?adas¡±. Las otras dos mujeres asintieron con cabeza hacia Kathleen a modo de saludo, con sonrisas amables. ¡°H. Encantada de conocerte.¡± Kathleen no pens¨® demasiado en ello y pens¨® que solo estaban dando una presentaci¨®n tan detada por cortes¨ªa. ¡°Eres bonita, Sra. Johnson¡±, elogi¨® Camille Sanders, esposa del hermano mayor de Yvonne Lester. ¡°S¨ª, por supuesto, es bonita. De lo contrario, ?c¨®mo podr¨ªa convertirse en una celebridad? Su actuaci¨®n tambi¨¦n es buena¡±. Xenia Lacey, esposa del segundo hermano de Yvonne, sonri¨®. Chapter 470 Chapter 470 Una familia rara ¡°No solo est¨¢s emocionada, mam¨¢. Est¨¢s literalmente tan ansioso que ni siquiera pudiste contrrte. ?Te diste cuenta de c¨®mo asustaste hace un momento? Cam se sent¨®. Betty permaneci¨® en silencio. No pretend¨ªa asustar a Kathleen, pero no pod¨ªa contrr sus emociones. ¡°Pero mam¨¢, Kate s¨ª se parece a Lester¡±. Xenia sonri¨®. ¡°S¨ª. Su padre es un hombre guapo¡±. Hab¨ªa ternura en los ojos de Betty mientras haba, y pronto comenz¨® a llorar al pensar en el padre de Kathleen. Inmediatamente, Camille y Xenia se acercaron para cons. ¡°Mam¨¢, no llores. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Tenemos suerte de poder encontrar a Kate¡±, tranquiliz¨® Camille. ¡°S¨ª. Cuando Anthony y Yusef regresen, podemos tener una discusi¨®n sobre c¨®mo decirle verdad a Kate. Para entonces, ustedes dos finalmente podr¨¢n reunirse¡±, intervino Xenia. ¡°Lo s¨¦. Estoy demasiado feliz, eso es todo¡±. Betty se sec¨®s l¨¢grimas. Mientras tanto, Yvonne llev¨® a Kathleen a una des habitaciones. Kathleen no esperaba que los Lester prepararan un dormitorio tan grande para e. Por lo tanto, le dijo a Yvonne: ¡°Sra. Lester, no puedo quedarme en esta habitaci¨®n. Esta deber¨ªa ser habitaci¨®n principal, ?verdad? Me quedar¨¦ en una des habitaciones. ¡°No, no puedo dejarte. Eres nuestro¡­ salvador, despu¨¦s de todo. Mira, incluso le he pedido as sirvientas que te preparen algo de ropa¡±, dijo Yvonne, haciendo una pausa en el medio. La forma en que trataban era precisamente raz¨®n por que no se atrev¨ªa a quedarse. Los Lesters son raros. Si quieren agradecerme, podr¨ªan darme dinero. ¡°Sra. Lester¡­¡± Todos son demasiado amistosos, ?y es raro! Yvonne dijo con entusiasmo: ¡°Mira a tu alrededor y dime si necesitas algo m¨¢s¡±. ¡°Oh, est¨¢ bien.¡± A Kathleen le result¨® dif¨ªcil rechaza. ¡°Est¨¢ bien entonces. Deber¨ªas descansar un poco¡±. Yvonne dio media vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Kathleen suspir¨® y fue a buscar a Levi, quien supuestamente estaba en habitaci¨®n contigua a de e. Sin embargo, ¨¦l no estaba all¨ª cuando e abri¨® puerta. Baj¨®s escaleras y fue al jard¨ªn, que ten¨ªa una hermosa vista panor¨¢mica. Como no pod¨ªa ver a Levi por ninguna parte, decidi¨® dar un paseo. En ese momento, vio a dos ni?os acurrucados en el jard¨ªn, cada uno sosteniendo una p peque?a y tratando de sacar una flor del suelo. ¡°?Por qu¨¦ estamos haciendo esto?¡± pregunt¨® ni?a con una voz melodiosa. ¡°Ha llegado una nueva t¨ªa a nuestra casa. Le daremos estoo regalo¡±, respondi¨® el ni?o. La ni?a pregunt¨® emocionada: ¡°?Es bonita?¡± ¡°S¨ª, probablemente. Mi mam¨¢ dice que es una celebridad¡±. ¡°?Me encantans celebridades!¡± exm¨® chica. Kathleen mir¨® a pobre Julietrose que casi fue mutda por los dos ni?os y dijo lentamente: ¡°La flor va a morir¡±. Los dos ni?os regordetes se detuvieron en seco y se volvieron para mirar a Kathleen. ¡°E es tan bonita¡±, susurr¨® ni?a antes de poner una amplia sonrisa y preguntar: ¡°?Qui¨¦n eres?¡± ¡°?Eres nueva t¨ªa?¡± pregunt¨® el chico sorprendido. ?T¨ªa? Kathleen respondi¨®: ¡°Soy el m¨¦dico que est¨¢ aqu¨ª para tratar a anciana Sra. Lester¡±. ¡°?Eres nuestra nueva t¨ªa!¡± El ni?o arroj¨® su p y arrastr¨® a ni?a, saludando a Kathleen, ¡°?Encantado de conocerte!¡± La ni?a imit¨® al ni?o. ¡°Encantada de conocerte.¡± Kathleen respondi¨® con iron¨ªa: ¡°Encantada de conocerte tambi¨¦n. Deja de palear flor. Va a morir¡±. Las rosas de Julieta eran flores preciosas. La familia Lester aparentemente era bastante rica para poder ntar flores tan valiosas en el jard¨ªno si nada. ¡°?Marca! ?Ni?o malo! ?Est¨¢s tramando algo malo otra vez? Se acerc¨® una mujer que parec¨ªa tener edad de Kathleen. El ni?o, Mark Lester, tom¨® mano de ni?a y se escondi¨® detr¨¢s de Kathleen, gritando: ¡°?Ayuda!¡± Kathleen mir¨® a los ni?os sin pbras. Cuando mujer se acerc¨®, mir¨® a Kathleen con sorpresa. ¡°T¨²¡­ T¨² eres¡­¡± ¡°Soy Kathleen Johnson¡±, dijo Kathleen, pensando que los Lester eran un mont¨®n de bichos raros. ?Por qu¨¦ est¨¢n tan sorprendidos de verme? ?No saben que estoy aqu¨ª para tratar a anciana? ?La enfermedad de Lester? La mujer se present¨®, ¡°?H! Soy Suzie, madre del peque?o mocoso. Kathleen estrech¨® mano de mujer. ¡°H, encantado de conocerte.¡± Suzie parec¨ªa feliz de ve. ¡°Finalmente est¨¢s aqu¨ª. Dame un minuto. Voy a darle una li¨®n a este mocoso¡±. Kathleen asinti¨® mientras Suzie acercaba a su hijo a sudo, rega?ando: ¡°?Mira lo que le hiciste a preciosa flor de tu abuelo! Su ?El abuelo le dio esto a tu abuo regalo cuando eran novios y t¨² simplemente lo destruiste!¡±. ¡°Mam¨¢,s flores no tienen sentimientos, ?as¨ª que est¨¢ bien! El abuelo y abu ya est¨¢n casados, as¨ª que flor realmente no importa ahora¡±, argument¨® Mark irracionalmente. Suzie estaba tan enojada que se puso en cuclis y golpe¨®s nalgas del ni?oo castigo. En lugar de llorar, Mark dijo casualmente: ¡°T¨®matelo con calma, mam¨¢. A mi pap¨¢ le romper¨¢ el coraz¨®n si terminasstim¨¢ndote la mano¡±. Suzie se qued¨® sin pbras. Otra mujer joven se acerc¨®. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqu¨ª, Suzie?¡± ¡°?Mami!¡± La ni?a salt¨® a los brazos de mujer. La mujer se sorprendi¨® al ver toda suciedad en camisa de su hija. ¡°?Be! ?Qu¨¦ pas¨® con tu ropa? ¡°Mira lo que han hecho, Nte. Estos ni?os traviesos destruyeron rosa que pap¨¢ le regal¨® a mam¨¢¡±, se quej¨® Suzie. La mujer, Nte Kirby, mir¨® fijamente rosa arruinada y suspir¨®. Chapter 471 Chapter 471 ?Puedes adoptarme? ¡°No ro que no.¡± Levi neg¨® con cabeza. ?Por qu¨¦ habr¨ªa un problema? No hay forma de que le hagan algo. ¡°Vamos. Todos ya est¨¢n sentados¡±. Levi llev¨® a Kathleen aledor y se sent¨®. Betty estuvo ausente de mesa deledor debido a su estado de salud; criada hab¨ªa enviadoida a su habitaci¨®n. ¡ªSe?or Lester, sobre el estado de anciana se?ora Lester¡­ Kathleen mir¨® a Anthony. ¡°Kate,e. Mi esposo tiene algo que atender, as¨ª que llegar¨¢ tarde, pero los Lesters estamos por todas partes¡±. Yvonne puso algo deida en el to de Kathleen antes de que terminara de har. ?Nosotros Lesters? Kathleen definitivamente pod¨ªa sentir que algo andaba mal. ¡°Yo¡­¡±enz¨® e. Anthony interrumpi¨® con una media sonrisa, ¡°Sra. Johnson, no tiene que preocuparse. Le pedimos a Levi que invite aqu¨ª porque creemos en sus habilidades m¨¦dicas¡±. Kathleen habl¨® d¨¦bilmente. ¡°La vieja Sra. Lester es vieja. Es bastante arriesgado para e someterse a una cirug¨ªa¡±. Despu¨¦s de todo, anciana ten¨ªa ochenta a?os. ¡°?No tienes confianza, tambi¨¦n?¡± pregunt¨® Antonio. ¡°Aunque estoy seguro, nunca sabr¨¢ lo que suceder¨¢ en mesa de operaciones. Ya que ha tomado una decisi¨®n, har¨¦ los arreglos para que anciana Sra. Lester sea admitida en el hospital y vigr¨¦ de cerca su estado. antes de dar el siguiente paso. ?Qu¨¦ te parece?¡± dijo Kathleen. Anthony asinti¨® con cabeza. ¡°Est¨¢ bien. Te escucharemos¡±. ¡°De acuerdo.¡± ¡°Las habilidades m¨¦dicas de Kate son tan impresionantes. Deber¨ªamos creer en e. Comamos, ?de acuerdo?¡± inst¨® Yvonne. Todosenzaron aer. Mientras Kathleen¨ªa lentamente, Yvonne, que estaba sentada a su lado, no dejaba de agregarida a su to. Kathleen nuncai¨® mucho, por lo que le result¨® imposible terminar todaida que estaba apda en su too una peque?a monta?a. ?Puede alguien por favor ayudarme a terminar algunos? Despu¨¦s deida, los Lester fueron todos al estudio. Kathleen, que estaba llena, decidi¨® dar un paseo por el jard¨ªn para ayuda a digerir mejor. Cuando camin¨® cerca de puerta, vio un auto negro estacionado afuera y una figura alta parada aldo del auto. La figura exudaba una inmensa soledad que no pod¨ªa ser ignorada. Se le encogi¨® el coraz¨®n y camin¨® hacia figura, que result¨® ser Samuel. El hombre mir¨® de soyo con una mirada insondable en sus ojos. ¡°Realmente eres t¨². ?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª?¡± E frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°Ya no me quieres¡±. La voz de Samuel era ronca. E frunci¨® losbios. ¡°?Entonces, porque estas aqui?¡± ¡°Te extra?o, as¨ª que vine a verte¡±, respondi¨® con voz ronca. ¡°?Despu¨¦s?¡± e pregunt¨®. Hizo una pausa por un momento antes de decir: ¡°?Puedes adoptarme?¡± E no supo c¨®mo responder a eso. ¨¦l mir¨® en silencio y esper¨® su respuesta. ¡°Apuesto a que hay muchas mujeres que est¨¢n dispuestas a adoptarte¡±, dijo despu¨¦s de un tiempo. ¡°Pero solo quiero que me adoptes. ?No puedes considerar darme una oportunidad? Aunque he perdido memoria, soy un buen partido¡±. Hab¨ªa un indicio de angustia en su voz profunda. E respir¨® hondo mientras miraba sus ojos inyectados en sangre. ¡°Bien. Te dar¨¦ una oportunidad¡±. Curv¨® losbios. ¡°?Te quedas aqu¨ª esta noche?¡± This content belongs to N?/velDra/ma.Org . ¡°S¨ª.¡± E asinti¨®. ¡°Me quedo en el hotel esta noche. ?Vienes?¡± Camin¨® hacia adnte y mir¨® a trav¨¦s de los huecos de puerta. Como hab¨ªa una puerta entre ellos, no pod¨ªa toca. Sin embargo, hab¨ªa entusiasmo y esperanza en sus ojos. ¡°No¡±, e lo rechaz¨®. Una expresi¨®n de decepci¨®n apareci¨® en su rostro. ¡°?Tomaste un avi¨®n y vste aqu¨ª tan prontoo te despertaste?¡± E dio un paso adnte. El asinti¨®. ¡°S¨ª. Me temo que me castigar¨¢s de nuevo si llego tarde¡±. ¡°Nunca te castigu¨¦¡±. Extendi¨® mano y agarr¨® su mano a trav¨¦s de los huecos de puerta. ¡°?Todav¨ªa estas molesto?¡± ¡°No estoy enojada¡±, respondi¨® e con indiferencia. Pero estabas celoso. Kathleen se qued¨® sin ha. ¡°?Qu¨¦ haces aqu¨ª en residencia Lester?¡± cuestion¨®. ¡°Estoy aqu¨ª para tratar enfermedad de anciana se?ora Lester¡±, respondi¨® e. ¨¦l mir¨® con cari?o en los ojos. ¡°Ya veo. Deber¨ªas entrar. Nardor es bastante fr¨ªo, especialmente durante noche. Tus manos se sienten fr¨ªas¡±. La palma de Samuel estaba seca y caliente. Kathleen lo mir¨®. ¡°Est¨¢ bien. Deber¨ªas descansar un poco tambi¨¦n¡±. E retir¨® mano de su agarre y se dio vuelta para irse. Mientras e se alejaba, ¨¦l se par¨® en puerta y observ¨® hasta que e desapareci¨® de su vista. Solo entonces dej¨® escapar un suspiro de alivio y volvi¨® al coche. Tyson, que estaba agarrando el vnte, estaba aldo ¨¦l mismo con entusiasmo. Estaba seguro de que Kathleen y Samuel iban a volver a estar juntos. ?Esta es una gran noticia! ?Yo estaba muy preocupado! ¡°Se?or Macari, ?vamos a volver al hotel?¡± pregunt¨® cuando Samuel volvi¨® al auto. ¡°Deber¨ªas volver t¨² mismo¡±. Samuel se recost¨® en el asiento del coche y cerr¨® los ojos. Tyson se sorprendi¨® al escuchar eso. ?nea esperar aqu¨ª hasta que abrans puertas a ma?ana siguiente? ¡°Se?or Macari, no creo que sea una buena idea que espere aqu¨ª. ?Qu¨¦ pensar¨¢n de se?ora Macari cuando lo vean esper¨¢nd? ?Por qu¨¦ no vuelves al hotel y vuelves aqu¨ª temprano en ma?ana? Tyson trat¨® de persuadir. Sin embargo, Samuel permaneci¨® en silencio. ¡°Sr. Macari, si se queda aqu¨ª, estoy seguro de que Sra. Macari se enojar¨ªa con usted cuando lo vea a ma?ana siguiente¡±, amenaz¨® Tyson. Chapter 472 Chapter 472 se inventaron Samuel fue hacia Anthony. Anthony sab¨ªa de Samuel, por lo que dijo cort¨¦smente: ¡°Por favor, tome asiento, Sr. Macari¡±. La educada voz ten¨ªa un tono distante. Samuel tom¨® asiento y pregunt¨® lentamente: ¡°?No quer¨ªan que Kathleen tratara a anciana se?ora Lester?¡±. Anthony pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ tiene eso que ver contigo?¡± Kathleen es mi esposa. Samuel dijo con severidad: ¡°?No dejar¨¦ que se exponga al peligro!¡± ¡°?Peligro, dices?¡± Anthony se burl¨®: ¡°Creo que t¨² eres el peligroso. Y si no recuerdo mal, e no es tu esposa¡±. ¡°Lo recordaste mal¡±. Samuel anunci¨® con frialdad: ¡°Actualmente lo es¡±. Anthony entrecerr¨® los ojos peligrosamente. Hab¨ªa escuchado a uno de los guardaespaldas de su familia decir que Samuel fue a encontrarse con Kathleen ayer. No solo haron los dos, sino que tambi¨¦n fue a ve hace un momento. Adem¨¢s, actuaron ¨ªntimamente durante alg¨²n tiempo. Supongo que se han reconciliado. ¡°?Y qu¨¦? Kathleen es libre de hacer lo que quiera. No tienes derecho a interferir, ?me equivoco? Anthony sonaba distante. ¡°No estoy interfiriendo con nada. Pero si tienes un motivo oculto para acercarte a e, no dejar¨¦ que todos salgan libres de esto¡±. ?Me est¨¢ amenazando? Levant¨¢ndose, Samuel entonces se despidi¨®. Regres¨® al auto. Tyson pregunt¨®: ¡°Sr. Macari, ?qu¨¦ es lo que realmente busca familia Lester?¡± ¡°Ciertamente no es querer casa con familia Lester¡±, respondi¨® Samuel con voz profunda. Tanto Dno Nathan est¨¢n casados y tienen hijos. Adem¨¢s, incluso el hijo y hija de Yvonne ya tienen pareja. No hay forma de que familia Lester quiera estar conectada con Kathleen a trav¨¦s del matrimonio. Samuelent¨®: ¡°La familia Lester siempre ha sido bastante p¨²blica de que tienen cuatro hijos. Anthony, Yusef, Yvonne, y deber¨ªa haber otro¡±. ¡°Lo tengo. Lo investigar¨¦ de inmediato¡±. Tyson asinti¨® en reconocimiento. ¡°Dir¨ªgete al hospital¡±. Samuel cerr¨® los ojos. Todo lo que quer¨ªa hacer era volver aldo de Kathleen. ¡°Comprendido.¡± Sin m¨¢s pre¨¢mbulos, Tyson encendi¨® el auto. En el hospital, Kathleen llev¨® a Betty a un chequeo. Con el esc¨¢ner en mano, lo estudi¨® diligentemente. Yvonne se acerc¨® y pregunt¨®: ¡°?C¨®mo est¨¢s, Kate?¡±. ¡°Es lo mismo que evaluaci¨®n de ayer. Creo que debemos esperar hasta que condici¨®n de anciana se?ora Lester se estabilice antes de proceder con cirug¨ªa¡±. ¡°?C¨®mo sabr¨ªamos cu¨¢ndo est¨¢ estable?¡± Yvonne pregunt¨® en un tono perplejo. ¡°Creo que deber¨ªa recetarle algunas hierbas medicinales¡±. ¡°Ya te lo dijimos. Puedes hacer lo que quieras¡±. Yvonne sonri¨® levemente. ¡°?Puedo preguntarle algo, Srta. Lester?¡± ¡°No tienes que marme as¨ª¡±. Yvonne ri¨® divertida. ¡°?No te dije que puedes marme t¨ªa Yvonne? Adnte, preg¨²ntame cualquier cosa. ¡°Me gustar¨ªa saber por qu¨¦¡­ ustedes me est¨¢n tratando de manera tan extra?a¡±, cuestion¨® Kathleen. ?Extra?amente? Yvonne se sorprendi¨®. ?Realmente est¨¢bamos actuando de manera extra?a? ¡°Oh, tal vez es porque eres tan adorable¡±, respondi¨® Yvonne con una sonrisa. adorable? Eso no puede ser, ?verdad? E no est¨¢ siendo honesta conmigo. Sin embargo, no puedo hacer que me lo diga si no quiere decirlo. Yvonne parpade¨® cuandoenz¨®: ¡°Kate, escuch¨¦ que tus padres crecieron en un centro de asistencia social¡±. Kathleen levant¨® cabeza. ¡°Lo hicieron. Se conocieron en el centro de asistencia social y al final se juntaron¡±. ¡°?Estaban cerca?¡± Yvonne continu¨® preguntando. Kathleen asinti¨®. ¡°S¨ª. Despu¨¦s de perder mis recuerdos, mis recuerdos actuales est¨¢n ipletos, as¨ª que realmente no recuerdo mucho. Sin embargo,enzaron un hospital que se convirti¨® en una des fuerzas l¨ªderes en industria. Respetaron el estudio de medicina y cada uno de ellos¡±. vida. No hab¨ªa duda de que eran una pareja de ideas afines ¡°. ¡°Eso es hermoso.¡± Yvonne sonri¨® suavemente. ¡°?Cu¨¢les eran sus nombres?¡± ¡°El nombre de mi pap¨¢ era Andrew Johnson y mi mam¨¢ era Reba Johnson¡±. ?Ambos eran Johnson? pregunt¨® Yvonne. N?velDrama.Org holds ? this. ¡°S¨ª, eso es porque el director del centro de bienestar ten¨ªa el apellido ¡®Johnson¡±. Yvonne respondi¨® asintiendo. ¡°Ser¨ªa mejor llevar a anciana se?ora Lester a casa por ahora. Que regrese al hospital una semana despu¨¦s¡±. ¡°De acuerdo.¡± Yvonne sonri¨® mientras asent¨ªa. Salieron juntos del hospital. Frente a entrada, un Rolls-Royce negro estaba estacionado all¨ª. Kathleen hab¨ªa visto a Samuel parado frente a ese auto ayer. Antes de esto, el mismo auto tambi¨¦n estaba estacionado frente a residencia Lester. Tan prontoo Samuel vio que Kathleen y los dem¨¢s sal¨ªan, sali¨® del auto. Kathleen sab¨ªa que ¨¦l estaba aqu¨ª para e. ¡°Vieja se?ora Lester, t¨ªa Yvonne, mi esposo est¨¢ aqu¨ª, as¨ª que ir¨¦ con ¨¦l. Por favor, disculpe¡±, inform¨® Kathleen y camin¨® hacia Samuel. Al ve acercarse, Samuel abri¨® los brazos. Kathleen lo abraz¨® y ¨¦l le devolvi¨® el abrazo con firmeza. Este abrazo se siente genial. ¡°?Has terminado con tu trabajo?¡± pregunt¨® Kathleen con voz dulce. Sus delgadosbios se curvaron en una ligera sonrisa. ¡°S¨ª. Deber¨ªa ir all¨ª y saludarlos¡±. Chapter 473 Chapter 473 porque no estabas all¨ª Kathleen gui¨® a Samuel al restaurante. Pronto, encontraron un lugar agradable y tranquilo para sentarse. Con el men¨² en mano, Kathleen orden¨® todaida que le gustaba a Samuel mientras ¨¦l se sentaba a sudo. De e sal¨ªa una fragancia refrescante. No pudo evitar querer acercarse a e por el agradable aroma. Kate. Samuel se acerc¨® m¨¢s a e. ¡°?La familia Lester solo te pidi¨® que trataras a anciana Sra. Lester?¡± Recogiendo jarra a sudo, sirvi¨® un vaso de agua para Samuel. ¡°As¨ª es. ?Qu¨¦ m¨¢s me pedir¨ªan que hiciera?¡± Samuel frunci¨® losbios delgados. ¡°Es raro.¡± Kathleen parpade¨® sorprendida. ¡°?As¨ª que t¨² tambi¨¦n sientes lo mismo?¡± Samuel asinti¨® en respuesta. ¡°Para ser honesto, es dif¨ªcil identificarlo. La familia Lester me trata un poco extra?o¡±. E murmur¨®: ¡°Simplemente no entiendo por qu¨¦ me tratan de esa manera. ?Es realmente solo porque estoy tratando condici¨®n de anciana Sra. Lester?¡± Samuel puso su mano en de ¨¦l. ¡°?Quieres saber lo que he descubierto?¡± Asombrada, e pregunt¨®: ¡°?Ya lo investigaste?¡± ¡°?C¨®mo pudiste olvidar? Se me da muy bien desenterrar informaci¨®n ¡ªdijo significativamente. ¡°?Que encontraste!¡± Kathleen estaba ansiosa por saber. Soltando su agarre alrededor de su mano, tom¨® un sorbo de agua. ¡°En cualquier caso, no est¨¢n tratando de que te cases con su familia¡±. Kathleen estaba estupefacta. E se enfureci¨®: ¡°?Por supuesto que no! Adem¨¢s, yo nunca har¨ªa eso. ¡°?Vaya? ?Por que no?¡± Samuel le dirigi¨® una mirada deplicidad. Kathleen enarc¨® una ceja. ¡°?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°?C¨®mo puedo saber?¡± respondi¨® Samuel con indiferencia. Continu¨® bebiendo su agua, imcable. Kathleen sonri¨® sin pbras. ¡°Es porque eres el mejor. Tengo que casarme contigo¡±. Al escuchar sus pbras, Samuel sonri¨®. Poco tiempo despu¨¦s, les sirvieronida. Kathleen puso algo deida en el to de Samuel. Us¨® su mano izquierda para sostener el tenedor mientras Kathleen segu¨ªa poniendo m¨¢sida en su to. Kathleen tambi¨¦n le pas¨® una cuchara. Le dol¨ªa el coraz¨®n mientras lo ve¨ªaer con dificultad. Su mano, su pierna e incluso su cuerpo estaban heridos. Cualquier lugar que pudierastimarse estabastimado. ¡°?No vas aer?¡± Samuel not¨® que su mirada estaba fija en ¨¦l. ¡°?Estoyiendo?¡± Kathleen desvi¨® mirada. Losbios delgadoso l¨¢pices de Samuel se curvaron hacia arriba. ¡°Quieroer eso, Kate¡±. ¡°?Cu¨¢l?¡± Kathleen se volvi¨® para mirarlo. No esperaba que Samuel se inclinara y ntara un beso en susbios escata. ¡°¨¦ste.¡± Kathleen se sonroj¨® instant¨¢neamente hastas orejas. E lo mir¨® fijamente, sin ha. ¡°Hay mucha gente alrededor¡±. Samuel, a su vez, entrecerr¨® los ojos y mir¨®. ¡°Eres mi esposa.¡± Sigo siendo tu prometida, ?de acuerdo? Ni siquiera hemos registrado nuestro matrimonio todav¨ªa ¡ª corrigi¨® Kathleen. ?Solo le dije eso a familia Lester porque no quiero que se formen malentendidos! ¡°Podemos registrarnos ahora¡±. Samuel habl¨® en un tono solemne. Kathleen estaba perpleja. ¡°Mientras est¨¦s dispuesto a hacerlo¡±. ¨¦l mir¨® con una mirada seria e inquebrantable. ¡°?Estar¨ªas dispuesto a hacerlo?¡± Kathleen lo pens¨®rgo y tendido. ¡°No.¡± Estupefacto, el hombre parec¨ªa derrotado. ¡°Necesito pensarlo m¨¢s. Despu¨¦s de todo, casi te casas con Ashley¡±. E sugiri¨®: ¡°Deber¨ªamos tomar cosaso el matrimonio con calma¡±. Era evidente que estaba traumatizada por idea del matrimonio ys bodas. S¨¦ que no puedo obliga. Todav¨ªa hay algunos obst¨¢culos dentro de e que no puede superar. ¡°Entiendo.¡± Samuel asinti¨®. Nuestro estado actual tampoco es tan malo. Justo cuando Kathleen y Samuel estaban ocup¨¢ndose de sus propios asuntos mientras almorzaban, alguien les tom¨® una foto y Casi tir¨® su tel¨¦fono por ira. ?C¨®mo pudo hacer esto? ?C¨®mo pod¨ªa cambiar as¨ª? ?No sabe el precio que tengo que pagar por esto? ¡°Estar enojado no ayuda, ?sabes?¡± Lauren mir¨® con los ojos entrecerrados. ¡°Kathleen debe sentirse orgullosa en este momento¡±. Ashley rugi¨® indignada: ¡°Ya hice mi mejor esfuerzo. ?Estuve tan cerca!¡± Estaba tan unida¡­ Podr¨ªa haberme casado con ¨¦l y hacer realidad mi deseo. A¨²n¡­ ?Samuel no puede olvidarse de Kathleen! Sus sentimientos por e deben haber sido grabados en sus huesos. ?Esa es ¨²nica explicaci¨®n para que ¨¦l todav¨ªa ame despu¨¦s de perder sus recuerdos! Con el coraz¨®n roto, se tap¨® cara cons manos. ¡°Lauren, dime. ?Qu¨¦ he ganado despu¨¦s de pasar por tanto dolor?¡± Lauren dijo con indiferencia: ¡°Honestamente, creo que no eres lo suficientemente despiadado¡±. Ashley frunci¨® el ce?o. Text ? owned by N?velDrama.Org. ¡°?No soy lo suficientemente despiadado?¡± ¡°?As¨ª es! Si acabaras de matar a Kathleen, entonces no tendr¨ªas tantos problemas¡±. ¡°?Crees que nunca hab¨ªa pensado en eso?¡± Ashley respir¨® hondo. ¡°Estuve tan cerca de mata en ese entonces. Si no fuera por Wynnie y los dem¨¢s, Kathleen habr¨ªa muerto hace mucho tiempo¡±. Laurenent¨® con frialdad: ¡°E no era nadie en ese entonces. Ahora, incluso si quieres deshacerte de e, ser¨¢ muy dif¨ªcil¡±. Ashley decidi¨® permanecer en silencio. ¡°Tu principal prioridad ahora deber¨ªa ser encontrar formas de hacer que Luna vuelva a tener fe en ti. Adem¨¢s, todav¨ªa hay una forma de arruinar rci¨®n de Samuel y Kathleen¡±. ¡°?Qu¨¦ es!¡± Ashley estaba ansiosa por saber. Lauren propuso: ¡°Est¨¢ matando a los hijos de Samuel y Kathleen. Sin duda, su rci¨®n se romper¨ªa debido a esto¡±. Ashley se sorprendi¨®. Chapter 474 Chapter 474 Ajustar cuentas En el hotel, Samuel se durmi¨® justo despu¨¦s de acostarse. Kathleen sab¨ªa que deb¨ªa estar exhausto. Desde que e sali¨® del aeropuerto sin coraz¨®n ese d¨ªa, ¨¦l no hab¨ªa dormido bien. Despu¨¦s de que recuper¨® conciencia, inmediatamente corri¨® hacia Nardor. Kathleen, por otrodo, estaba muy l¨²cida. Le envi¨® un mensaje a Levi que dec¨ªa: No volver¨¦ esta noche. Content provided by N?velDrama.Org. Levi respondi¨®: ?Est¨¢s con Samuel? Kathleen: S¨ª. Levi: La anciana Sra. Lester me lo dijo inmediatamente despu¨¦s de que regresaron. No esperaba que lo perdonaras tan pronto. Kathleen: Creo que ya le dio suficiente castigo. Levi: Es bueno escuchar eso. Informar¨¦ a familia Lester en su nombre, entonces. Kathleen: Est¨¢ bien. Gracias. Despu¨¦s de enviar ese mensaje de texto, Kathleen colg¨® su tel¨¦fono. Samuel envolvi¨® sus brazos alrededor de su delgada cintura en ese momento y pregunt¨® con voz ronca: ¡°?Todav¨ªa est¨¢s despierta?¡± ¡°S¨ª. Vuelve a dormir.¡± ¡°No. Ya que est¨¢s despierto, te har¨¦pa?¨ªa ¡ªdijo perezosamente. Sin pronunciar una pbra, Kathleen lo mir¨® con una leve sonrisa. Samuel ten¨ªa rasgos muy atractivos. Ten¨ªa cejas prominentes, ojos hundidos, nariz afda ybios perfectamente formados. Aparte del hecho de que estaba un poco p¨¢lido, siempre se ve¨ªa hermoso. Alcanzando, Kathleen le toc¨®s cejas y nariz y sonri¨®. Al momento siguiente, Samuel tom¨® su mano y se volte¨®, inmoviliz¨¢nd debajo de ¨¦l. Kathleen fue tomada por sorpresa. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± pregunt¨® nerviosa. Cuando Samuel vio resistencia en sus ojos, trag¨® saliva. ¡°Quiero besarte¡±. Luego, se inclin¨® y captur¨® susbios rojo cereza. Hab¨ªa un deseo creciente dentro de ¨¦l. Le gust¨® demasiado Kathleen, incluso cuando hab¨ªa perdido memoria. Fue un sentimiento indescriptible. Cuando Ashley apareci¨® por primera vez que ten¨ªa esposa, supo de inmediato que esa mujer deb¨ªa ser muy importante para ¨¦l. Despu¨¦s de todo, era inusual que alguien tan distanteo ¨¦l se enamorara de alguien. En el momento en que vio a Kathleen despu¨¦s, el deseo de tene para ¨¦l solo se intensific¨®. Sin embargo, ten¨ªa miedo de hacerlo, por temor a que e lo odiara. Torturado por estos pensamientos, incluso desear¨ªa llevar a Kathleen a un lugar que nadie m¨¢s conoc¨ªa. Unos minutos m¨¢s tarde, finalmente solt¨®. Kathleen pod¨ªa sentir que susbios estaban hinchados. Incluso hab¨ªa l¨¢grimas en esquina de sus ojos, haci¨¦nd lucirmentable. ¡°Kate, me gustas¡±, murmur¨® Samuel mientras le besaba los ojos. Instant¨¢neamente,s orejas de Kathleen se sonrojaron. E le rode¨® el cuello con los brazos y respondi¨®: ¡°S¨ª, lo s¨¦¡±. Temiendo que e fuera repelida, Samuel no se atrevi¨® a hacer nada m¨¢s. En cambio, abraz¨® con fuerza. Eso fue m¨¢s que suficiente para ¨¦l. Pronto, se volvi¨® a dormir. Los dos se despertaron m¨¢s tarde esa noche por el hambre. Luego, Samuel orden¨® algo deida para llevar, que se les entreg¨® r¨¢pidamente. Sabiendo que estaban despiertos, Tyson envi¨® un documento. Despu¨¦s de leerlo, Samuel mir¨® a Kathleen. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± pregunt¨® con curiosidad. ¡°Te dije que no te mentir¨ªa, pero creo que es mejor que veas este documento despu¨¦s de que hayas terminado con cirug¨ªa de anciana se?ora Lester¡±, dijo mientras miraba el documento en sus manos. Kathleen parpade¨® varias veces antes de preguntar: ¡°?Entonces crees que familia Lester no tiene ms intenciones hacia m¨ª y que anciana Sra. Lester deber¨ªa salvarse, pero mi diagn¨®stico de su condici¨®n se ver¨¢ afectado si veo este documento? ?Est¨¢ bien?¡± Samuel asinti¨®. ¡°De acuerdo. No lo mirar¨¦ ahora. Kathleen estuvo de acuerdo de inmediato ya que confiaba en ¨¦l. Dejando el documento, Samuel tarare¨® en reconocimiento. ¡°Ya que estoy libre estos d¨ªas, tratar¨¦ tus piernas¡±, ofreci¨® mientras masticabaida. ¡°De acuerdo.¡± ¡°?Vas a quedarte en Nardor? ?Qu¨¦ hay de tu empresa? ¡°Bueno, mi padre puede manejarlo. No tiene nada que hacer de todos modos¡±, dijo Samuel con indiferencia, dejando a Kathleen sin pbras. ?C¨®mo pod¨ªa tratar as¨ª a su anciano padre? En residencia de Lester, Betty estaba visiblemente descontenta. Yvonne no pudo evitar sentirse divertida. ¡°?Qu¨¦ pasa, mam¨¢? ?Por qu¨¦ te ves tan infeliz? ¡°Siento que me han robado¡±, se quej¨® Betty. Yvonne se ech¨® a re¨ªr ante sus pbras. ¡°?No sentiste lo mismo cuando me cas¨¦ en ese entonces?¡± ¡°No lo hice¡±. Al recordar el pasado, Betty admiti¨®: ¡°En ese momento, pens¨¦ que deber¨ªas casarte y dejar a familia lo antes posible. Simplemente no pod¨ªa soportarte m¨¢s. Cuando Yvonne todav¨ªa estaba con familia, era una alborotadora. Como su padre y sus dos hermanos mayores mimaban mucho, b¨¢sicamente hac¨ªa lo que quer¨ªa. Por lo tanto, fue una buena idea dejar que se casara y que alguien m¨¢s contrra. Sin embargo, Betty estaba bastante satisfecha con su yerno. ¡°Mam¨¢, te preocupa que Samuel vuelva a intimidar a Kate, ?verdad? De hecho, creo que no podemos estar seguros de qui¨¦n es el verdadero acosador¡±. Betty frunci¨® el ce?o al escuchar eso. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°?No te diste cuenta antes? Entre los dos, Kate es que tiene el control. Es obvio que Samuel solo se siente feliz cuando Kate est¨¢ feliz. E es que tiene pbra¡±, dijo Yvonne. Despu¨¦s de pensarlo, Betty todav¨ªa se sinti¨® un poco molesta. Chapter 475 Chapter 475 M¨ªrame ?Un viejo amigo? Samuel frunci¨® el ce?o ligeramente y pregunt¨®: ¡°?Ya sabes qui¨¦n es e?¡± Kathleen asinti¨® lentamente. La conoces muy bien. Un destello cruz¨® sus ojos oscuros. ¡°?Es e?¡± Una vez m¨¢s, Kathleen asinti¨®. Sab¨ªa que Samuel hab¨ªa descubierto qui¨¦n era mujer. Aunque hab¨ªa perdido sus recuerdos, Tyson le hab¨ªa informado sobre esas cosas. . Por lo tanto, no le tom¨® mucho tiempo adivinar qui¨¦n era Ashley. ¡ªDespu¨¦s de que termine con cirug¨ªa de anciana se?ora Lester, regresaremos y nos ocuparemos de ellos ¡ªder¨® fr¨ªamente Kathleen¡ª. Por supuesto, tambi¨¦n se refer¨ªa a Lauren y Luna. En respuesta, Samuel asinti¨®. Otro d¨ªa pas¨® r¨¢pidamente. A ma?ana siguiente, Kathleen estaba a punto de dirigirse a residencia de los Lester cuando apareci¨® Yvonne. ¡°T¨ªa Yvonne¡±, salud¨® Kathleen mientras conduc¨ªa a Yvonne a habitaci¨®n. Al ver a Samuel, Yvonne asinti¨® hacia ¨¦l. ¡°Usted tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª, se?or Macari¡±. ¡°Me ir¨¦ para que puedas har en privado¡±, ofreci¨® Samuel con calma antes de darse vuelta para irse. ¡°Por favor, qu¨¦dese, se?or Macari¡±, interrumpi¨® Yvonne con una media sonrisa. ¡°La cuesti¨®n es que Kate es una invitada especial de nuestra familia. Ser¨ªa vergonzoso que gente se enterara de que e se hospeda en un hotel¡±. No hubo cambios en expresi¨®n de Samuel. ¡°?Y entonces?¡± ¡°Entonces, queremos invitarte a ti ya Kate a quedarse en residencia Lester. ?Qu¨¦ opinas?¡± Yvonne pregunt¨® sonriendo. Tambi¨¦n podr¨ªan aprovechar oportunidad para observar qu¨¦ tipo de persona era Samuel. Despu¨¦s de todo, ser¨ªa mejor verlo por s¨ª mismos en lugar de escuchar a otras personas. Sin pbras, Samuel mir¨® a Kathleen por su decisi¨®n. Estaba decidido a ir a donde e fuera. Kathleen, por otrodo, estaba avergonzada. ¡°?No ser¨ªa de m educaci¨®n que nos qued¨¢ramos all¨ª? Podr¨ªamos molestarte. ¡°No, esta bien. Te recibimos con los brazos abiertos¡±, asegur¨® Yvonne. ¡°Mi mam¨¢ estuvo preocupada toda noche porque no regresaste anoche¡±. Text ? owned by N?velDrama.Org. Al escuchar eso, Kathleen se mordi¨® elbio. ¡°Con Samuel a mido, no me pasar¨¢ nada¡±. ¡°Eso no puede evitar que se preocupe¡±, respondi¨® Yvonne significativamente. ¡°Mi mam¨¢ te adora mucho¡±. Sus pbras sorprendieron a Kathleen. Tambi¨¦n me gusta anciana se?ora Lester. Me trata muy bien¡±, dijo despu¨¦s de un rato. ¡°?En realidad?¡± Yvonne sonri¨®. ¡°Muy bien, vamos. Si mantienes preocupada, no ser¨¢ bueno para su salud, ?verdad? Kathleen asinti¨® y mir¨® a Samuel. ¡°Ven y qu¨¦date conmigo all¨ª por alg¨²n tiempo. No ser¨¢ demasiadorgo. ¡°De acuerdo. Te escuchar¨¦. Kathleen le devolvi¨® una sonrisa. Pronto llegaron a residencia Lester. Kathleen inmediatamente llev¨® a Samuel a conocer a Betty, quien no pod¨ªa dejar de sonre¨ªr despu¨¦s de escuchar que hab¨ªa regresado. Pase lo que pase, lo mejor para Kathleen es quedarse a sudo. ¡ªVieja se?ora Lester ¡ªgrit¨® Kathleen con una sonrisa amable¡ª. ¡°Samuel y yo te molestaremos durante unos d¨ªas¡±. ¡°?Qu¨¦ quieres decir con que me molestar¨¢s? Mientras seas feliz aqu¨ª, puedes quedarte todo el tiempo que quieras¡±, dijo Betty mientras miraba a Kathleen con ojos cari?osos. Por el contrario, hab¨ªa una pizca de frialdad en sus ojos cuando se volvi¨® hacia Samuel. Como pensaba que ¨¦l no se merec¨ªa a Kathleen, naturalmente, no le agradaba. Samuel sab¨ªa que Betty no lo favorec¨ªa. Sin embargo, no estaba ni preocupado ni molesto. Mientras le gustara a Kathleen, era suficiente. Despu¨¦s de ver a Betty y asegurarse de que estaba bien, Kathleen sali¨® de habitaci¨®n. ¡°Te llevar¨¦ a habitaci¨®n para que descanses¡±, dijo mientras apoyaba a Samuel, quien asinti¨® en silencio. De hecho, le rendaron que se quedara en cama para recuperarse, pero e no tuvo otra opci¨®n porque ¨¦l no quer¨ªa. Justo cuando estaban a punto de subirs escaleras, se encontraron con Yusef. ¡°Se?or. Lester ¡ªsalud¨® Kathleen. Con una leve sonrisa, Yusef le dijo: ¡°Solo ll¨¢mame t¨ªo Yusef. Hay demasiados Lesters en esta casa y puede resultar confuso. ¡°T¨ªo Yusef¡±. Yusef estaba encantado. Mir¨® a Samuel y pregunt¨®: ¡°?T¨² eres Samuel?¡± ¡°S¨ª. Encantado de conocerlo, Sr. Yusef. Los ojos de Yusef ten¨ªan una mirada insondable cuando le sonri¨® a Samuel. Est¨¢ siendo demasiado educado, se?or Macari. Mi casa es bastante espaciosa, as¨ª que disfrute su estad¨ªa.¡± Samuel frunci¨® losbios y respondi¨®: ¡°Est¨¢ bien¡±. ¡°Bueno, volver¨¦ al trabajo ahora¡±, incit¨® Yusef. Kathleen luego se despidi¨® de ¨¦l. Chapter 476 Chapter 476 Llev¨¢ndolo demasiado lejos Tragando saliva, Samuel insisti¨®: ¡°Estoy bien¡±. Kathleen suspir¨® aliviada. E lo solt¨® y se tumb¨® a su lado con ambas manos sobre su est¨®mago. ¡°En serio, a veces no s¨¦ qu¨¦ decir, Samuel¡±,enz¨®. ¡°Parece ques cosas son iguales para ti, est¨¦ o no a tudo¡±. ¡°?No, es diferente!¡± ¨¦l tom¨® su mano y agreg¨® con cierta dificultad: ¡°Cuando est¨¢s a mido, me siento m¨¢s a gusto en comparaci¨®n con los momentos en que no est¨¢s cerca¡±. Sin embargo, tampoco pod¨ªa rjarse porpleto. Estaba aterrorizado. Kathleen lo mir¨® y le pregunt¨®: ¡°No volver¨¢s a hacerme algo tan terrible, entonces, ?por qu¨¦ sigues tan preocupado?¡±. Una mirada sombr¨ªa apareci¨® en los ojos de Samuel. ¡°Solo estoy preocupado.¡± T El miedo estaba ntado en lo profundo de su coraz¨®n. Dejando escapar otro suspiro, Kathleen se puso de costado y lo abraz¨®. ¡°Samuel, vas a arruinar tu salud si sigues as¨ª¡±. Est¨¢ tan paranoico por su miedo, y su cuerpo est¨¢ en un estado terrible. A pesar de eso, todav¨ªa vino a Nardor a buscarme. ?Qu¨¦ est¨¢ pensando? Samuel le devolvi¨® el abrazo. No hab¨ªa estado tan cerca de e en mucho tiempo, y extra?aba mucho. Su d¨¦bil fragancia se mezcl¨® con el aire que estaba respirando, calm¨¢ndolo. ¡°Kate, mientras est¨¦s aqu¨ª, estar¨¦ bien¡±. Incapaz de contenerse, bes¨® en meji. Kathleen no lo detuvo. Al ver eso, apret¨® su abrazo y llev¨®s cosas m¨¢s lejos. Un rato despu¨¦s, una serie de golpes sonaron en puerta. Los dos r¨¢pidamente se detuvieron en seco. La verg¨¹enza brill¨® en el rostro de Kathleen. Cuando volvi¨® en s¨ª, sus ropas ya estaban desordenadas. Adem¨¢s, una des manos de Samuel estaba en su ropa. ?Lo est¨¢ llevando demasiado lejos! ¡°S¨¢calo¡±, susurr¨® e. Afortunadamente, Samuel escuch¨®. Luego se levant¨® de cama y camin¨® hacia puerta antes de abri. Camille estaba afuera con una sonrisa. ¡°Kate, cena est¨¢ lista. Ven abajo con el Sr. Macari y t¨®mate un poco. ¡°De acuerdo.¡± Al ver el rostro sonrojado de Kathleen, Camille entendi¨® lo que estaba pasando. Te espero abajo. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® con timidez. Despu¨¦s de que Camille se fue, Kathleen cerr¨® puerta y se dio vuelta,nzando una mirada a Samuel. ¡°?Todo es por t¨ª!¡± Samuel se qued¨® sin pbras. ?E es que se sonroja f¨¢cilmente porque es sensible! Primero mevar¨¦ cara. Bajemos a cenar despu¨¦s ¡ªle dijo Kathleen, y ¨¦l asinti¨® a cambio. Con eso, entr¨® al ba?o. Mientras tanto, Samuel se levant¨® de cama con una sonrisa. Sac¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje de texto a Tyson: ?Has encontrado algo sobre el asunto que te ped¨ª que investigaras? Tyson respondi¨® en un instante: He encontrado algunas pistas. La Ashley que conocimos es de hecho falsa. Le ped¨ª a alguien que localizara a sus padres, y ambos est¨¢n en Pollerton ahora mismo. Creo que verdadera Ashley tambi¨¦n est¨¢ ah¨ª. Samuel escribi¨®: Averig¨¹e su diri¨®n exacta. Tyson respondi¨®: Lo tengo. Se puso a trabajar inmediatamente despu¨¦s de enviar ese mensaje. En ese momento, Kathleen sali¨® del ba?o. El enrojecimiento de sus mejis no se ve¨ªa por ninguna parte ahora que se hab¨ªavado cara. Entonces Samuel se levant¨® de cama y se arregl¨® blusa y corbata. Al ver c¨®mo luchaba con su mano derecha, Kathleen sinti¨® que le dol¨ªa el coraz¨®n. Se acerc¨® a ¨¦l yenz¨® a ajustarle corbata. ¡°D¨¦jame hacer estas cosas por ti a partir de ahora¡±. Samuel baj¨®s manos y mir¨® en silencio. Despu¨¦s de un momento de silencio, finalmente habl¨® con voz ronca. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen levant¨® cabeza y lo mir¨® con ojos brintes. ¡°Estoy siendo serio.¡± Text ? owned by N?velDrama.Org. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo de nuevo con un asentimiento. ¡°Vamos.¡± Cuando tom¨® su gran mano con peque?a y suave, ¨¦l se sinti¨® c¨¢lido y c¨®modo. Al mismo tiempo, no pudo evitar curvar susbios. Tomados de mano, los dos bajarons escaleras. Estuvo presente toda familia Lester, incluido el esposo de Yvonne y sus dos hijos. Kate, si¨¦ntate aqu¨ª. Yvonne se?al¨® los dos asientos a sudo. Kathleen apoy¨® a Samuel mientras se acercaban y se sentaban. ¡°D¨¦jame hacers presentaciones. Este es mi esposo, Francis Stone. Este es mi hijo, Ian, y mi hija, Keisha¡±, dijo Yvonne alegremente. ¡°H, Sra. Johnson¡±, salud¨® Francis. ¡°H.¡± Kathleen sonri¨® cort¨¦smente. En el fondo, se sinti¨® aliviada. Finalmente, una persona normal. Ian sonri¨® yent¨®: ¡°Soy mayor que t¨²¡±. Al escuchar eso, Kathleen sonri¨® t¨ªmidamente. ¡°Y yo soy m¨¢s joven que t¨²¡±, intervino Keisha felizmente. Se parec¨ªa un poco a Yvonne, y siempre hab¨ªa una dulce sonrisa en su rostro. ¡°Este es mi esposo, Samuel¡±, present¨® Kathleen. Francis asinti¨® en reconocimiento. ¡°Cu¨¢nto tiempo sin verlo, Sr. Macari¡±. ¡°S¨ª¡±, respondi¨® Samuel con frialdad. ¡°?Se conocen entre s¨ª?¡± Yvonne pregunt¨® sorprendida. Chapter 477 Chapter 477 Muerto Unos d¨ªas despu¨¦s, condici¨®n de Betty se estabiliz¨® y estaba lista para someterse a una cirug¨ªa. Kathleen solicit¨® al hospital local que le prestaran su quir¨®fano para llevar a cabo cirug¨ªa de Betty. Previo a cirug¨ªa, anciana ya estaba internada en el hospital para manejo preoperatorio. Kathleen tambi¨¦nenz¨® a prepararse para cirug¨ªa. Samuel se acerc¨® a e. ¡°Kate, me ir¨¦ en un rato¡±. E estaba sorprendida. ¡°?A d¨®nde vas?¡± ¡°Voy a Pollerton a visitar a los ni?os porque los extra?o. Volver¨¦ pronto.¡± ¨¦l abraz¨® por detr¨¢s. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Adel¨¢ntese entonces. Es normal que los extra?es ya que eres su padre. Adem¨¢s, despu¨¦s de todass cosas que hab¨ªan sucedido anteriormente, deben sentirse tristes¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel bes¨® en meji. ¡°Buena suerte con operaci¨®n.¡± ¡°De acuerdo.¡± Kathleen sonri¨® levemente. Dijo con voz ronca: ¡°Regresar¨¦ a tiempo antes de que termines con operaci¨®n¡±. Nardor no estaba lejos de Pollerton. Samuel calcul¨® que podr¨ªa regresar a tiempo por tarde si part¨ªa antes. ¡°Lo tengo. Ten cuidado.¡± Continu¨® luciendo su sonrisa despreocupada. ¨¦l asinti¨®, gir¨® sobre sus talones y se fue. Despu¨¦s de eso, Kathleen continu¨® con su preparaci¨®n. Sab¨ªa lo que Samuel iba a hacer en realidad y tambi¨¦n sab¨ªa por qu¨¦ no hab¨ªa sido honesto con e. Le dejar¨¦ ese asunto a ¨¦l porque tengo algo m¨¢s importante de lo que ocuparme ahora. Samuel regres¨® a Pollerton. Fue directamente al condominio en el que se hospedaba Ashley y m¨® a puerta. Una mujer delgada abri¨® puerta. E pronunci¨® con asombro, ¡°S-Samuel¡­¡± Samuel mir¨® el rostro de esa mujer con indiferencia. Realmente es e. ¡°Ha pasado mucho tiempo, Sra. Zeller. Creo que sabes por qu¨¦ estoy aqu¨ª¡±, dijo Samuel sin expresi¨®n. Ashley frunci¨® losbios. ¡°Por favor entra.¡± ¡°Eso no es necesario. No creo que eso sea apropiado¡±, respondi¨® con sencillez. Ashley estaba un poco aturdida. Inexplicablemente, se sinti¨® extremadamente presionada. E estaba genuinamente asustada por ¨¦l. Ashley se disculp¨® antes de decir nada m¨¢s: ¡°Lo siento. Sab¨ªa todo lo que hac¨ªa Luna, pero no detuve e incluso permit¨ª que abusara de mi identidad¡±. Content provided by N?velDrama.Org. ?Todo eso porque es tu t¨ªa? Samuel pregunt¨® con frialdad. Ashley explic¨®: ¡°S¨ª, simplemente porque es mi t¨ªa. E me trata muy bien, as¨ª que¡­¡± Samuel intervino: ¡°E orquest¨® tu incidente de secuestro en el pasado¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± exm¨® sorprendida. ¡°?Est¨¢ diciendo verdad, se?or Macari?¡± Walter estaba al pie des escaleras. De pie junto a ¨¦l estaba su esposa, Phoebe Gaunt. Ambos estaban conmocionados hasta m¨¦d. Tyson sac¨® evidencia. ¡°Esta es una grabaci¨®n tomada por el secuestrador en el pasado. Todos ustedes pueden echar un vistazo. Walter se acerc¨®, extendiendo una invitaci¨®n a Samuel. ¡°Por favor, entre, se?or Macari¡±. Samuel asinti¨®. No le import¨® entrar cuando estaba pa?ado por la pareja. Walter, Phoebe y Ashley vierons im¨¢genes juntos. Vieron a Luna instruyendo al secuestrador para que secuestrara a Ashley e incluso le dijeron al secuestrador que matara a Ashley despu¨¦s de recibir el rescate en el video. Los colores desaparecieron de los rostros del tr¨ªo. ¡°Esto¡­¡± Walter mir¨® a Samuel con total incredulidad. ¡°Si no cree en autenticidad de esta grabaci¨®n, puede envia a polic¨ªa para que realice una prueba de autenticaci¨®n. Sr. Zeller, su hija tuvo que sufrir esta experiencia traum¨¢tica a una edad tan temprana, pero todav¨ªa est¨¢ ayudando al culpable. ?No te duele conciencia? Phoebe estaba especialmente furiosa. ¡°?Maldita sea! ?Cari?o, esa es tu hermana peque?a! Sab¨ªa que tu hermana era m. Para empezar, fuimos bendecidos con un hijo a una edad avanzada. Ten¨ªa casi cincuenta a?os cuando tuvimos a Ashley. Luna quer¨ªa que no tuvi¨¦ramos hijos para poder heredar todass riquezas de familia Zeller. ?Es una mujer tan despiadada!¡± Walter no sab¨ªa si deb¨ªa estar consndo a su esposa porque tambi¨¦n estaba enfadado. Luna debe haber hecho eso porque est¨¢pitiendo por riqueza de familia. Suspir¨® en miseria. No esperaba que su propia hermana peque?a fuera tan fr¨ªa. ¡°Sra. Zeller, ?sabe por qu¨¦ experiment¨® m¨²ltiples abortos espont¨¢neos en el pasado? pregunt¨® Tyson. Phoebe estaba at¨®nita. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Eso es porque alguien te envenen¨®¡±, explic¨® Tyson. La mujer se qued¨® estupefacta. ¡°?Luna tambi¨¦n estaba detr¨¢s de eso?¡± El asentimiento de Tyson confirm¨® su pregunta. ¡°?Esa perra!¡± e llor¨® con todo su coraz¨®n. Walter estaba furioso. ¡°?C¨®mo hizo eso?¡± ¡°El m¨¦dico que trat¨® a Sra. Zeller estaba trabajando para Luna. Cada vez que Sra. Zeller iba a cl¨ªnica para su chequeo regr, le recetaban algunas tabletas de ¨¢cido f¨®lico. Sin embargo, algunos de los otros medicamentos fueron teratog¨¦nicos. La Sra. Zeller tom¨® los medicamentos, asumiendo que conten¨ªan ¨¢cido f¨®lico, lo que provoc¨® los abortos espont¨¢neos¡±, explic¨® Tyson. Phoebe casi se desmaya al escuchar eso. ¡°?Mam¨¢!¡± Ashley sinti¨® una punzada de dolor en el coraz¨®n al mirar a su madre. Ninguno de ellos hab¨ªa esperado que persona en que hab¨ªan confiado les hiciera da?o de esa manera. Samuel ten¨ªa una expresi¨®n distante. ¡°Dejar¨¦ esta evidencia aqu¨ª para todos ustedes. Depende de usted decidir c¨®mo manejar este asunto. Sin embargo, no creo que Luna los perdone a todos¡±. Con eso, se puso de pie, se dio vuelta y estaba a punto de irse. ¡°Samuel¡±, pronunci¨® Ashley. Con cara de p¨®quer, Samuel dijo: ¡°Creo que esto deber¨ªa ser suficiente para pagarte por salvarme vida¡±. Chapter 478 Chapter 478 Incidente ¡°Entonces, todav¨ªa est¨¢s vivo¡±. Samuel record¨® el dolor de Richard. Richard merece sufrir. Ha elegido creerle a Elena, despu¨¦s de todo. ¡°As¨ª es. ?Est¨¢s aqu¨ª para visitar a los ni?os? Gemma dijo con indiferencia. Samuel asinti¨®. ¡°Vis noticias. Felicidades por finalmente reconciliarte con Kate. Ustedes dos han pasado por mucho¡±. E estaba genuinamente feliz por ellos. ¡°Gracias por ayuda a cuidar a los ni?os¡±, expres¨® su gratitud. Est¨¢s siendo demasiado educado. Soy su madrina, despu¨¦s de todo. Samuel pronunci¨® solemnemente: ¡°Tendr¨¦ que volver m¨¢s tarde. Tendr¨¦ que seguir molest¨¢ndote con ellos. ¡°Est¨¢ bien.¡± Gema asinti¨®. ¡°?Cu¨¢nto tiempo crees que ustedes dos estar¨¢n ocupados?¡± ¡°Regresaremos aqu¨ª una vez que condici¨®n de anciana se?ora Lester se estabilice¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Lo tengo.¡± Gema sonri¨® levemente. Dile a Kate que no se preocupe. Me asegurar¨¦ de que los ni?os est¨¦n sanos y salvos¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel palme¨® cabeza de sus hijos. ¡°Voy a volver para encontrarme con tu mami. Ustedes dos qu¨¦dense en casa obedientemente y escuchen a Gemma. ?Me escuchas?¡± ¡°Tranquilo, pap¨¢. Cuidar¨¦ bien de Desi¡±, dijo Em. La ni?a hizo un puchero antes pbras de su hermano. ¡°No necesito que alguien me cuide. Ahora soy un adulto¡±. Samuel les sonri¨® cari?osamente. ¡°De acuerdo. En ese caso, cu¨ªdense mucho.¡± ¡°?Pap¨¢, esperaremos a que vuelvan t¨² y mam¨¢!¡± La anticipaci¨®n llen¨® voz de Desiree. Sab¨ªa que sus padres realmente se hab¨ªan reconciliado esta vez. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. Se puso de pie, dio media vuelta y se fue. Desiree tom¨® mano de Em y cant¨®: ¡°Eil, mam¨¢ y pap¨¢ finalmente volvieron a estar juntos. ?No se separar¨¢n de nuevo despu¨¦s de esto!¡± ¡°S¨ª.¡± Em tambi¨¦n estaba encantada. Sin embargo, no era tan expresivoo su hermana. Samuel subi¨® al auto de regreso a Nardor. En ese momento, Richard le envi¨® un mensaje de texto: Samuel, ?puedes ayudarme a preguntarle a Kathleen d¨®nde enterr¨® a Gem? Samuel respondi¨®: No puedo ayudarte, Richard. Sigues siendo demasiado amable con Elena. E est¨¢ significativamente rcionada con el idente de Gemma, pero solo mantuviste cautiva y continuaste cuid¨¢nd, brind¨¢ndole alimentos y bebidas. Te arrepentir¨¢s de esto tarde o temprano. Richard se sinti¨® angustiado. ¨¦l respondi¨®: ?Qu¨¦ debo hacer entonces? Samuel: ?Necesito ense?arte qu¨¦ hacer? Trate este asunto sin dejar que sus sentimientos nublen su juicio. Dej¨® su tel¨¦fono despu¨¦s de enviar el mensaje. Luego, dio un paseo por el carril de memoria. Nicolettestim¨® a Kathleen, y ¨¦l hab¨ªa dejado libre a Nicolette porque e le salv¨® vida. Su decisi¨®n le hab¨ªa dado a Nicolette oportunidad de da?ar a Kathleen por segunda vez. Esa decisi¨®n tambi¨¦n se hab¨ªa convertido en su m¨¢s profundo remordimiento. Le dio ese sincero consejo a Richard porque no quer¨ªa que Richard se arrepintiera de sus iones. En cuanto a Samuel, tampoco le mostrar¨ªa piedad a Nicolette. Una hora m¨¢s tarde, Samuel lleg¨® al hospital. Hab¨ªa salido del hospital durante cuatro horas desde su partida anterior. Por lo tanto, pens¨® que cirug¨ªa deber¨ªa terminar pronto. Justo cuando Samuel entraba en el hospital, Francis sal¨ªa del ascensor. ¡°?Est¨¢s de vuelta?¡± Samuel asinti¨® con indiferencia. ¡°?C¨®mo va operaci¨®n?¡± ¡°Es un gran ¨¦xito¡±. Francisco sonri¨®. ¡°Kate fue simplemente excelente. Escuch¨¦ a los m¨¦dicos y enfermeras que trabajaron junto a e en el quir¨®fano elogiar sus extraordinarias habilidades m¨¦dicas¡±. ¡°Ni que decir.¡± Samuel se sinti¨® orgulloso. ¡°Voy a ver c¨®mo est¨¢¡±. Ahora que cirug¨ªa hab¨ªa terminado, tem¨ªa que los miembros de familia Lester le informaran a Kathleen de toda verdad cuando estaba en ese estado de agotamiento. ¡°Continuar.¡± Francisco asinti¨®. ¡°Voy a volver a agarrar algunas cosas¡±. Samuel asinti¨® con cabeza antes de entrar en el ascensor. Sali¨® del ascensor al llegar al s¨¦ptimo piso. Anthony y los dem¨¢s caminaron en su diri¨®n. ¡°Has vuelto, Samuel. Kate est¨¢ dentro de oficina. Deber¨ªas ir a busca all¨ª¡±, pronunci¨® Suzie. ¡°Gracias.¡± Samuel se dirigi¨® a oficina de inmediato. El hospital desaloj¨® oficina en el ¨²ltimo minuto. Por ma?ana, Samuel se hab¨ªa despedido de Kathleen all¨ª. Toc¨®, empuj¨® puerta y entr¨®. Vio a Kathleen sentada en si, durmiendo. Obviamente estaba agotada. Kathleen ten¨ªa estado prepar¨¢ndose para cirug¨ªa durante unos d¨ªas. Adem¨¢s, ten¨ªa que mantenerse concentrada durante cuatro horas seguidas en este momento. Content provided by N?velDrama.Org. Por lo tanto, se sinti¨® abrumada por fatiga en el momento en que se le permiti¨® descansar. Samuel se arrastr¨® ligeramente a sudo, se quit¨® el abrigo y coloc¨® ropa de abrigo sobre su cuerpo. Luego, se sent¨® a undo y sac¨® su tel¨¦fono para tratar algunos asuntos. Kathleen durmi¨® durante mucho tiempo. No recuper¨® sus sentidos hasta que cay¨® noche. ¡°Samuel.¡± Se enderez¨® en si y vio el abrigo. Instant¨¢neamente, e supo que era de ¨¦l. Debido al entorno sin iluminaci¨®n, no pudo discernir ubicaci¨®n de Samuel moment¨¢neamente. Se puso de pie, camin¨® hasta sudo y encendi¨® l¨¢mpara de mesa. ¡°Estoy aqu¨ª.¡± El suave resndor de l¨¢mpara de mesa ilumin¨® sus hermosos rasgos faciales, que estaban dispuestos en una expresi¨®n tierna. ¡°Tu has trabajado duro.¡± Samuel le acarici¨® suavemente cara. ¡°?Todav¨ªa tienes sue?o?¡± Kathleen neg¨® con cabeza. ¡°Me siento mucho mejor. ?Cu¨¢nto tiempo dorm¨ª? ¡°Seis horas.¡± Curv¨® sus delgadosbios. ¡°?Tienes hambre?¡± ¡°Un poquito.¡± Se acarici¨® el est¨®mago. Chapter 479 Chapter 479 El espect¨¢culo acaba deenzar ¡°?Esto es lo que prometi¨® darle a Ezra?¡± Samuel preg nt¨® con voz solemne. ¨²nase al grupo de Telegram para una actualizaci¨®n r¨¢pida y una consulta novedosa Kathleen asinti¨®. ¡°El espect¨¢culo acaba deenzar¡±. Samuel no sab¨ªa lo que Kathleen hab¨ªa hecho. Sin embargo, con solo observar su expresi¨®n, pod¨ªa decir que estaba decidida. Trevor tendr¨¢ que asumirs consecuencias lo suficientemente pronto. ¡°Hay un restaurante Sylvonican frente a nosotros. Vamos para all¨¢.¡± Kathleen se?al¨® un restaurante no muy lejos. ¡°Est¨¢ bien.¡± Samuel asinti¨® obedientemente. Kathleen tom¨® su mano entres suyas y dijo: ¡°Aunque no recuerdo bien, creo que es primera vez que cenamos en paz¡±. Samuel no sab¨ªa c¨®mo responder. Era su culpa, despu¨¦s de todo. ¨¦l nunca le hab¨ªa mostrado c¨®mo se sent¨ªa ser amado. ¡°Consideremos hoy una cita¡±, a?adi¨® Kathleen l¨¢nguidamente. ?Una cita? Oh cierto, nunca hemos tenido una cita antes. Samuel trag¨® saliva antes de decir: ¡°Recuerdo que t¨² y Ryan se fueron de vacaciones una vez¡±. Kathleen se encogi¨® de hombros. ¡°Eso sucedi¨®. Sin embargo, lo arruinaste. Pudo darme lo que t¨² no pudiste y, sin embargo, lo arruinaste¡±. E estaba enojada. Mientras vivi¨®, nunca hab¨ªa tenido una cita adecuada. Fue entonces cuando Samuel tom¨® su mano. ¡°Eres mi esposa. Si quieres ir a una cita, ir¨¦ contigo. No tienes permitido pensar en otros hombres. De lo contrario, se pondr¨ªa celoso. Kathleen resopl¨®. El coraz¨®n de Samuel se suaviz¨® cuando vio el puchero juguet¨®n en su rostro. Finalmente agreg¨®: ¡°Lo siento¡±. ¡°Todo est¨¢ bien. Eso es todo en el pasado ahora¡±. Kathleen mir¨® al cielo mientras continuaba: ¡°Estoy un poco decepcionada de no haber podido disfrutar de momentos m¨¢s felices con persona que m¨¢s me gustaba en mi mejor momento. Sin embargo, lo que tenemos ahora est¨¢ bien, porque sigo con misma persona que amo¡±. Los ojos de Samuel se enrojecieron instant¨¢neamente. Sujet¨®s manos de Kathleen con fuerza. ¡°Kate, yo¡­¡± se desvaneci¨®. Samuel sab¨ªa en el fondo que no era digno de su profundo amor. Desde que pod¨ªa recordar, Kathleen era quien se esforzaba m¨¢s en su rci¨®n. En ese momento, Kathleen tambi¨¦n se conmovi¨® hastas l¨¢grimas por rei¨®n de Samuel. ¡°Todo est¨¢ en el pasado ahora¡±, dijo mientras trataba de conteners l¨¢grimas. A veces estaba bien perder parte de memoria. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Con los ojos enrojecidos, Samuel pregunt¨®: ¡°Kate, ?podemos empezar de nuevo?¡±. ¡ªYa hemos vuelto a empezar, se?or Macari ¡ªdijo Kathleen con voz burlona mientras parpadeaba¡ª. ?Se?or Macari? Samuel tom¨® cara de Kathleen cons manos mientras bajaba cabeza para besa. ¡°Gracias por darme otra oportunidad, Sra. Johnson¡±. Kathleen se burl¨® juguetonamente. ¡°Literalmente te abriste paso a fuerza¡±. Samuel se qued¨® sin pbras. Por otra parte, pens¨® que su respuesta era normal; era su culpa, despu¨¦s de todo. ¡°Vamos. Estoy hambriento.¡± Kathleen arrastr¨® a Samuel al restaurante. Durante suida, Samuel de repente habl¨®. ¡°?La familia Lester habl¨® contigo despu¨¦s de cirug¨ªa?¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Me pidieron que fuera esta noche, pero lo rechac¨¦¡±. Samuel mir¨® fijamente sin pronunciar una pbra. ¡°En realidad, supuse lo que quer¨ªan. Pero personalmente todav¨ªa no quiero hacerlo¡±, explic¨® Kathleen. ¡°Les dije que me ir¨ªa despu¨¦s de que condici¨®n posoperatoria de anciana se?ora Lester se haya estabilizado. En cuanto a lo que pretend¨ªan decir, lo pensar¨¦ despu¨¦s de resolver los problemas en Jadeborough¡±. ¡°?No vas a reconocerloso tu familia?¡± Samuel pregunt¨®. Despu¨¦s de un breve momento de vi¨®n, Kathleen respondi¨®: ¡°No¡±. Samuel entonces dej¨® el tema as¨ª. Como Kathleen ten¨ªa sus propios nes, ¨¦l no quer¨ªa afecta. ¡°?Lo sab¨ªas, Samuel?¡± Kathleenenz¨®. ¡°Me resulta problem¨¢tico que ahora tenga una gran familia. Mi padre nunca fueo mi madre. Nunca quiso descubrir su verdadera identidad. Por lo tanto, supongo que ya se hab¨ªa dado cuenta des cosas antes¡±. La mirada significativa de Samuel tdr¨®. ¡°Despu¨¦s de pensarlo, me di cuenta de que no importaba si me reconoc¨ªao miembro de familia Lester o no¡±, continu¨® d¨¦bilmente. ¡°Supongo que mi padre probablemente pens¨® que su presencia era in¨²til despu¨¦s de descubrir que anciana se?ora Lester ten¨ªa otros dos hijos y una hija¡±. ?Est¨¢s seguro de que eso es lo que piensa anciana se?ora Lester? Samuel respondi¨®. ¡°E realmente te quiere de vuelta¡±. Kathleen permaneci¨® en silencio. Para ser honesta, e no ten¨ªa idea. ¡°Kate, aunque no s¨¦ lo que estaba pensando tu padre, no se puede negar que familia Lester realmente quiere que regreses¡±, dedujo Samuel. Kathleen lo mir¨®. ¡°Nunca pens¨¦ que habr¨ªa un d¨ªa en el que t¨² ser¨ªas el que me dar¨ªa consejos¡±. ¡°Todav¨ªa hay unrgo camino por recorrer en vida. Puede llegar un momento en el que te arrepientas de tu decisi¨®n¡±, explic¨® Samuel. ¡°?Por qu¨¦ no los trataso parientes normales por ahora?¡± Despu¨¦s de escuchar sugerencia de Samuel, Kathleen asinti¨®. Har¨¦ con mi hermano al respecto. La hermosa expresi¨®n de Samuel ten¨ªa indicios de solemnidad escondidos en su interior. Despu¨¦s deida, Kathleen y Samuel regresaron al hotel. Justo cuando llegaban a entrada principal, son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. ¡°?Kate, soy yo!¡± La voz ansiosa de Gemma son¨® por tel¨¦fono. ¡°?Qu¨¦ ocurre?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Algo pas¨® con Eil¡±, respondi¨® Gemma. ¡°Est¨¢ desaparecido¡±. ¡°?Qu¨¦? ?Voy a volver ahora!¡± Kathleen respondi¨® al instante con el ce?o fruncido. ¡°De acuerdo.¡± Gema asinti¨®. Despu¨¦s de colgar, Kathleen mir¨® a Samuel y dijo: ¡°Eil no est¨¢¡±. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Vamos.¡± Sostuvo mano de Kathleen mientras maba a Tyson. Los dos regresaron r¨¢pidamente a Pollerton a vez. Mientras estaba en el autom¨®vil, Kathleen m¨® a Levi y le pidi¨® que transmitiera un mensaje a familia Lester. El estado de anciana se?ora Lester se ha estabilizado bastante. Los otros m¨¦dicos pueden encargarse del resto¡±, explic¨®. ¡°Tengo algo importante que hacer y tengo que irme¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Levi asinti¨®. ¡°?Necesitas mi ayuda?¡± ¡°Te buscar¨¦ si te necesito¡±, respondi¨® Kathleen. ¡°De acuerdo. Estar¨¦ esperando tu mada¡±, respondi¨® Levi. Con eso, Kathleen colg¨®. Para entonces, ya hab¨ªan llegado a Pollerton. Samuel tom¨® mano de Kathleen con fuerza. ¡°No te preocupes. Hay un rastreador en Eil. Ya mand¨¦ gente a buscarlo¡±. ¡°?Un rastreador?¡± Kathleen se sorprendi¨®. ¡°Eil me pidi¨® que le diera uno. Como es mi hijo, definitivamente habr¨¢ riesgo de que lo secuestren. Por eso me permiti¨® insertar un rastreador GPS de tama?o nanom¨¦trico en su cuerpo¡±, explic¨® Samuel. Kathleen entendi¨® al instante y asinti¨® con cabeza. Muy pronto, Samuel recibi¨® una mada de Leonard. ¡°Samuel, tu hijo est¨¢ de regreso en el pa¨ªs¡±, inform¨® Leonard. ¡°?Necesitas que vaya al aeropuerto?¡± Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?Est¨¢s seguro de que est¨¢ en el aeropuerto?¡± ¡°S¨ª.¡± Leonardo asinti¨®. ¡°Estoy seguro.¡± Samuel se volvi¨® para mirar a Kathleen. ¡°Est¨¢ bien. Gracias.¡± Luego colg¨® el tel¨¦fono. ¡°?Que esta pasando?¡± pregunt¨® Kathleen con inquietud. ¡°Eil ha regresado al pa¨ªs. Sin embargo, no sabemos si regres¨® solo o si alguien lo secuestr¨®¡±, respondi¨® Samuel con solemnidad. ¡°No hay forma de que Eil vaya s. ?Alguien debe hab¨¦rselo llevado! Kathleen dijo con el ce?o fruncido. Estaba extremadamente aterrorizada despu¨¦s de enterarse de posibilidad de que secuestraran a su hijo. Despu¨¦s de todo, Samuel tambi¨¦n hab¨ªa sido secuestrado antes. ¡°Mientras Eil est¨¦ en el campo, estar¨¢ bien¡±, consol¨® Samuel a Kathleen. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Me temo que Luna y los dem¨¢s son los que se llevaron a Eil¡±. Sus temores eran naturales ya que esas personas hab¨ªan estado tramando ca¨ªda de Kathleen durante mucho tiempo. ¡°No te preocupes. Esperaremos mada de Leonard¡±, respondi¨® Samuel con seriedad. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. A pesar de que estaba poniendo un exterior tranquilo, secretamente sent¨ªa una preocupaci¨®n paralizante en lo profundo de su coraz¨®n. Chapter 480 Chapter 480 Sin se?al Una hora despu¨¦s, Kathleen y Samuel llegaron al castillo. Desiree corri¨® con l¨¢grimas corriendo por sus mejis. ¡°Mami, Eil se ha ido¡±. Kathleen acarici¨® cabeza de Desiree. ¡°No te preocupes. He encontrado el paradero de Eil. Gemma se acerc¨®, presa del p¨¢nico. ¡°Lo siento mucho, Kate. No sab¨ªa que esto suceder¨ªa¡±. Estaba tan preocupada que llor¨® muchas veces. Kathleen consol¨®: ¡°Gem, no es tu culpa. Empaca tus cosas. Regresaremos a nuestro pa¨ªs en este instante. ¡°?De acuerdo!¡± Gemma se fue a empacar sus cosas. Los dem¨¢s tambi¨¦nenzaron a hacer los preparativos. En ese momento, son¨® el tel¨¦fono de Samuel. Kathleen se acerc¨® tan prontoo escuch¨® eso. Samuel luego mir¨® el nombre en panta del tel¨¦fono: Leonard. ¡°?H?¡± Samuel frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°?Como le fue?¡± ¡°No vemos a Eil por ninguna parte. Es raro. Revisamos todo el avi¨®n tan prontoo aterriz¨®, pero no lo vimos por ninguna parte. Incluso se?al se ha ido ¡ªdijo Leonard abatido¡ª. Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°Env¨ªame lista de pasajeros¡±. Iba a buscar a Em por su cuenta. ¡°De acuerdo.¡± Leonardo asinti¨®. La lista fue enviada a Samuel poco despu¨¦s de finalizar mada. Kathleen sab¨ªa que situaci¨®n no pintaba bien. Leonard debe haber fado en encontrar a Eil. De lo contrario, Samuel no se ver¨¢ as¨ª ahora. Gemma, que hab¨ªa terminado de empacar sus cosas, se acerc¨®. ¡°Kate, yo me ocupar¨¦ de Desi¡±. Aunque no hab¨ªa nada que Gemma pudiera hacer para encontrar a Em, quer¨ªa hacer todo lo posible para ayudar. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨® con cabeza. Gemma pronto tom¨® mano de Desiree. ¡°Desi, ?por qu¨¦ no vienes a mi habitaci¨®n?¡± ¡°De acuerdo.¡± Desiree asinti¨® obedientemente. Cuando el d¨²o se fue, Kathleen mir¨® el tel¨¦fono de Samuel y estudi¨® lista de nombres con ¨¦l. Kathleen analiz¨®: ¡°Estas personas parecen normales¡±. Samuel empuj¨® hacia el sof¨¢ para que tomara asiento. ¡°?Cu¨¢l crees que es su prop¨®sito de mantener cautiva a Eil?¡± ¡ªPara amenazarnos ¡ªrespondi¨® Kathleen con sencillez¡ª. ¡°Correcto. Eso significa que Eil estar¨¢ bien mientras no nos hayan dicho lo que quieren. Ahora, ?qui¨¦n crees que est¨¢ m¨¢s desesperado? Samuel pregunt¨®. ¡°Luna quiere a Desi porque tiene el mismo tipo de sangre que su nieto. Entonces, ?podr¨ªa ser Ashley? pregunt¨® Kathleen. Los ojos de Samuel briron con hostilidad. ¡°Lo descubriremos pronto¡±. Sus hombres hab¨ªan estado rastreando en secreto a Ashley todo este tiempo. Mientras esperabans actualizaciones, Kathleen y los dem¨¢s empacaron sus cosas y se fueron al aeropuerto. No recibieron ni una s pieza de informaci¨®n, incluso cuando abordaron el avi¨®n. Kathleen se puso extremadamente nerviosa durante todo el viaje. Despu¨¦s de todo, esas personas a¨²n da?ar¨ªan a Em al final, incluso si no lo estuvieran haciendo por ahora. Unas diez horas despu¨¦s, Samuel, Kathleen y el resto finalmente llegaron al aeropuerto. Leonard se acerc¨® a ellos y qued¨® at¨®nito por apariencia de Gemma. ?Sigue viva? Richard ha estado desperdiciando su vida desde que e muri¨®. Por otra parte, le sirve bien. ¡°Yadiel, por favor env¨ªa a Gemma y Desi a residencia Macari. Gema, qu¨¦date ah¨ª por ahora. Si quieres contactar a tu hermano, puedes marlo¡±, instruy¨® Samuel con calma. ¡°Est¨¢ bien.¡± Gema asinti¨®. De ah¨ª que Yadiel los llev¨® a residencia Macari. Samuel le dio a Leonard una mirada seria. ¡°?D¨®nde est¨¢n?¡± ¡°Est¨¢n detenidos en el cuarto oscuro. ?Deber¨ªamos interrogarlos uno por uno? pregunt¨® Leonardo. ¡°Primero, registremos sus cuerpos y su equipaje en busca de rastreadores. Dado que se?al a¨²n estaba encendida cuando bajaron del avi¨®n, deben haber apagado el rastreador. ?Busca en todo el aeropuerto!¡± orden¨® Samuel. ¡°?Entiendo!¡± Leonard procedi¨® con b¨²squeda de inmediato. Mientras tanto, Kathleen sigui¨® a Samuel al cuarto oscuro para ver c¨®mo estaban los pasajeros. Algunos de ellos fueron puestos en libertad, ya que parec¨ªan no tener rci¨®n con el asunto. Al final, los ¨²nicos que quedaron fueron un hombre y una mujer. Ambos ten¨ªan rastros de culpa en sus ojos. Kathleen murmur¨® sombr¨ªamente: ¡°Les har¨¦ algunas preguntas¡±. Samuel asinti¨® con aprobaci¨®n. Kathleen primero se acerc¨® al hombre. C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. Cuando el hombre vio que su visitante era una mujer, una mirada de alivio se dibuj¨® en su rostro. Kathleen frunci¨® el ce?o. No creo que sea ¨¦l. Si tiene algo que ver con el secuestrador de Eil, verme deber¨ªa ponerlo nervioso. Bueno, tal vez este hombre tenga una fuerte resistencia psicol¨®gica. Por otra parte, si es tan fuerte, no se ver¨ªa tan inquieto en este momento. Kathleen puso una mirada de disgusto y pregunt¨®: ¡°?Tienes algo contigo?¡± ¡°No.¡± El hombre sacudi¨® su cabeza. No tengo tiempo que perder contigo. Responde a mi maldita pregunta. ?Hay algo en ti? Kathleen cuestion¨® furiosamente. Pareciendo tranquilo, el hombre murmur¨®: ¡°No s¨¦ de qu¨¦ est¨¢s hando¡±. Kathleen dio un paso adnte, lo levant¨® del suelo y lo golpe¨® en el est¨®mago. El hombre gimi¨® mientras su rostro se arrugaba de dolor. ¡°?Vas a har?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. El hombre guard¨® silencio. Kathleen lenz¨® dos pu?etazos m¨¢s al est¨®mago. Despu¨¦s de eso, el hombre se derrumb¨® en el suelo y escupi¨® un paquete. El empleado, que estaba parado en una esquina, reconoci¨® el art¨ªculo de un vistazo. ?Buena esa! ?De hecho atrapamos a alguieno ¨¦l! Cuando Kathleen sali¨® de habitaci¨®n, Samuel mir¨®. ¡°?Todav¨ªa quieres ver a esa mujer?¡± ¡°No.¡± Las cejas de Kathleen se fruncieron. Definitivamente es e. ll¨¦vat. Tengo otras formas de tratar con e. Samuel asinti¨® en respuesta. Kathleen sab¨ªa que mujer no har¨ªa tan f¨¢cilmente. Despu¨¦s de todo, esa mujer fue ntada por Ashley y Lauren. La mujer ten¨ªa los ojos vendados. Por lo tanto, e no sab¨ªa d¨®nde estaba. Todo lo que escuch¨® fueron sonidos de agua, y sinti¨® algo extra?o a su alrededor. Sin embargo, sus manos estaban atadas y no pod¨ªa ver nada. La puso extremadamente ansiosa. De repente, sinti¨® algo pegajoso y resbdizo movi¨¦ndose sobre su cuerpo. La sensaci¨®n le puso piel de gallina. ¡°?Ay! ?D¨¦jame ir! ?Qu¨¦ est¨¢n tratando de hacer ustedes? e grit¨®. Kathleen estaba de pie a undo con una expresi¨®n mortal. ¡°?Sabes lo que quiero saber?¡± ¡°?Yo no! ?D¨¦jame ir! ?Tienes a persona equivocada!¡± grit¨® mujer. Ni siquiera sabes lo que quiero preguntarte. ?C¨®mo sabr¨ªas que me he equivocado de persona? D¨¦jame preguntarte de nuevo. ?Sabes lo que quiero preguntarte? Kathleen habl¨® en un tono tranquilo. La mujer quiso negarlo, pero sensaci¨®n fr¨ªa y resbdiza envi¨® escalofr¨ªos por su columna vertebral. Kathleen mir¨® con frialdad. ¡°Multa. Disfruta tu tiempo aqu¨ª.¡± Una vez que mujer escuch¨® que Kathleen se alejaba, grit¨®o una psic¨®pata: ¡°?Har¨¦! ?Yo har¨¦! Te lo ruego. ?Por favor d¨¦jame ir!¡± Kathleen se detuvo en seco. ¡°Primero, dime lo que sabes¡±. La situaci¨®n era tan mentalmente tortuosa que mujer estuvo a punto de perder cabeza. Despu¨¦s de respirar profundamente, dijo: ¡°Lauren me oblig¨® a hacerlo. Me dio un rastreador y me dijo que subiera al avi¨®n con ¨¦l. Me dijeron que lo apagara una vez que aterrizara el avi¨®n¡±. ?Eso significa que el rastreador ha sido eliminado? ?Eil est¨¢ herido, entonces? ?Maldita sea! Kathleen frunci¨® el ce?o. Se acerc¨® a mujer y agarr¨® del cabello. ¡°?Qu¨¦ m¨¢s sabes?¡± ¡°Eso es todo. no se el resto! ?Por favor d¨¦jame ir!¡± implor¨® mujer. ¡°?Ni siquiera sue?es con irte sin decir verdad!¡± Kathleen amenaz¨®. Chapter 481 Chapter 481 Espera mi regreso La mujer estaba tan aterrorizada que estaba al borde des l¨¢grimas. ¡°De acuerdo. Te dir¨¦. Te dir¨¦. Quieren matar a tu hijo, para que t¨² y Samuel nunca vuelvan a estar juntos¡±. Kathleen palideci¨® y una expresi¨®n asesina apareci¨® en su rostro. ¡°?Sabes ad¨®nde se han llevado a mi hijo?¡± ¡°Yo no.¡± La mujer neg¨® con cabeza en¨¦rgicamente. Kathleen pregunt¨® con frialdad: ¡°Entonces, ?sabes d¨®nde est¨¢n Lauren y los dem¨¢s?¡± Nerviosa, mujer respondi¨®: ¡°Yo tampoco lo s¨¦. No estoy mintiendo. Realmente no s¨¦ nada. Lauren es que me ha estado contactando. ¡°Dame su n¨²mero, entonces. Adem¨¢s, estoy seguro de que conoces a los otros miembros de tu organizaci¨®n. Dime c¨®mo encontrarlos. ?De lo contrario, te har¨¦ sufrir!¡± Kathleen pronunci¨® con frialdad. ¡°De acuerdo. Te dir¨¦. Te lo dir¨¦ todo. ?Solo qu¨ªtame esa cosa!¡± La mujer estaba a punto de estar en l¨¢grimas. Fue demasiado horrible. Con una expresi¨®n g¨¦lida, Kathleen le quit¨® venda a mujer y dijo con indiferencia: ¡°Son solo unos pulpos¡±. pulpos? La mujer luch¨® con m¨¢s fuerza tan prontoo vio los enormes pulpos. ¡°?Ay! ?Los pulpos son lo peor! ?Ll¨¦veselos! ?Apuro!¡± Kathleen ignor¨® y se fue, dejando que los subordinados se ocuparan del resto. Poco despu¨¦s, salieron y le entregaron a Kathleen una lista de nombres. Kathleen mir¨® a Samuel. ¡°Estoy seguro de que Ashley est¨¢ con Lauren. ?Puedes hacer que alguien rastree el n¨²mero de Lauren? Luego, intente mar a Ashley para ver si contesta. Si lo hace, rastrea su ubicaci¨®n tambi¨¦n¡±. ¡°De acuerdo.¡± Samuel asinti¨®. No pas¨® mucho tiempo para que todo estuviera listo. Samuel marc¨® el n¨²mero de Ashley. Sorprendentemente, Ashley respondi¨® en cuesti¨®n de segundos. ¡°Samuel. ?Me est¨¢s buscando?¡± La voz de Ashley sonaba sombr¨ªa. ¡°?D¨®nde est¨¢ mi hijo?¡± Samuel ten¨ªa una expresi¨®n hostil. Ashley respondi¨® solemnemente: ¡°No lo s¨¦. ?Por qu¨¦ me est¨¢s preguntando esto? ?Kathleen no se llev¨® a su hijo? Deber¨ªas preguntarle si le pas¨® algo a ¨¦l. ?C¨®mo es siquiera una madre si no puede cuidar a su hijo? La mirada de Samuel se oscureci¨®. ?Qu¨¦ quieres, Nicolette? Ashley se qued¨® en silencio por un momento. ¡°?Qu¨¦ estas diciendo? ?Qui¨¦n es Nicolette? Samuel mir¨® a Tyson, quien asinti¨®. Al ver eso, Samuel se acerc¨® a echar un vistazo. Hab¨ªan obtenido una ubicaci¨®n espec¨ªfica. ¡°Nicolette, es hora de que arreglemos nuestros rencores¡±. Con eso, Samuel termin¨® mada. Kathleen encontr¨® el lugar un poco extra?o. ¡°?Donde esta esto?¡± ¡°La residencia Yoeger.¡± Hubo un destello de frialdad en los ojos de Samuel. ¡°?Vamos all¨ª ahora!¡± La preocupaci¨®n de Kathleen por Eil se hizo m¨¢s intensa. Samuel agarr¨® por mu?eca. ¡°No seas precipitado. Eil podr¨ªa no estar en manos de Nicolette. Esto podr¨ªa ser una trampa. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Al menos podemos captura y amenazar a Lauren para que lo entregue¡±. ¡°?Qu¨¦ pasa si Lauren no se preocupa por e?¡± Samuel pregunt¨® sombr¨ªamente. Kathleen se congel¨®, sus dedos se cerraron en un pu?o. Samuel record¨®: ¡°Nicolette es b¨¢sicamente in¨²til para Luna ahora, pero ese no es el caso para Lauren. Eil estar¨¢ bien. ?Crees que Luna se atrever¨ªa a confrontarnos tan directamente? Kathleen frunci¨® losbios. Samuel le apret¨® mano. ¡°Me reunir¨¦ con Nicolette a ss¡±. ¡°?No!¡± Fue el turno de Kathleen de agarrar su mano. ¡°Samuel, Nicolette te odia con todo su ser. E tambi¨¦n siente lo mismo por m¨ª. Deber¨ªamos ir juntos. ?No acordamos enfrentar esto juntos? This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Samuel mir¨® en silencio. Kathleen dio un paso adnte y lo rode¨® con sus brazos. ¡°Samuel, no debes correr m¨¢s riesgos. Lo siento.¡± ¡°Kate¡­¡± Un gru?ido escap¨® de boca de Samuel cuando sinti¨® un dolor en nuca. ¡°Lo siento, Samuel. Por favor, espere mi regreso¡±, susurr¨® Kathleen. Samuel mir¨® con el ce?o fruncido. E hace esto todo el tiempo. E siempre me empuja lejos. Kathleen puso a Samuel al cuidado de Leonard. ¡°Por favor, cu¨ªdalo¡±. Frunciendo el ce?o, Leonard pregunt¨®: ¡°?Vas a ir solo?¡± Mientras acariciaba el rostro de Samuel, Kathleen explic¨®: ¡°Este rencor es entre e y yo. No tiene nada que ver con Samuel. Leonard reflexion¨® por un momento. ¡°Cuando se despierte¡­¡± ¡°¨¦l no me culpar¨¢ por eso¡±. Kathleen bes¨® meji de Samuel y agreg¨®: ¡°Me ir¨¦ ahora¡±. ¡°?La llevar¨¦ all¨ª, Sra. Macari!¡± ofreci¨® Tyson. ¡°Est¨¢ bien. Dames ves del coche. Kathleen extendi¨® mano. Despu¨¦s de un momento de vi¨®n, Tyson le dios ves con resignaci¨®n. Con eso, Kathleen tom¨®s ves, sali¨® y se dirigi¨® a residencia de Yoeger. Nunca hubiera imaginado que Nicolette estar¨ªa escondida all¨ª. Por otra parte, tiene sentido. Como est¨¢ tan desesperada por ser hija de familia Yoeger, definitivamente ir¨¢ all¨ª para vivir su sue?o. En ese momento, son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. Lo mir¨® y vio el nombre de Charles en panta. Se puso los auricres Bluetooth y salud¨®: ¡°Charles. ?Que pasa?¡± ¡°?Qu¨¦ sucedi¨®? ?Por qu¨¦ Eil est¨¢ en problemas? ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo ahora?¡± pregunt¨® Charles con el ce?o fruncido. ¡ªVeng¨¢ndome de Nicolette ¡ªrespondi¨® Kathleen con una mirada asesina. ¡°No act¨²es precipitadamente. rissa y yo acabamos de salir del avi¨®n. Estaremos enseguida. Carlos estaba preocupado. ¡°Charles, esc¨²chame¡±. El tono de Kathleen era pesado. ¡°Sospecho que Eil est¨¢ en manos de Luna. Envi¨¦ a alguien para investigar esto y Wyatt parece estar familiarizado con e. Necesito que busques a Wyatt y consigas informaci¨®n. Carlos asinti¨®. ¡°De acuerdo. ?T¨² que tal?¡± ¡°No te preocupes. Estar¨¦ bien. Nicolette no es rival para m¨ª. No te preocupes por eso. Kathleen termin¨® mada antes de que Charles pudiera siquiera decir algo. A e no le importaba nada m¨¢s; su ¨²nica misi¨®n en ese momento era ir a Nicolette. No mucho despu¨¦s, lleg¨® a residencia Yoeger. Un incendio estall¨® all¨ª hace alg¨²n tiempo. Tan prontoo Kathleen entr¨® en mansi¨®n, pudo oler el abrumador hedor a humo. ¡ªNicolette ¡ªgrit¨® Kathleen. ¡°Estoy aqu¨ª para verte¡±. No se escuchaba un solo sonido en casa. ¡°?Tienes tanto miedo de enfrentarme?¡± Kathleen se burl¨®. De repente, risa de Nicolette reson¨® en el aire. Hab¨ªa rastros de miseria en su risa escalofriante. Kathleen se dirigi¨® al segundo piso y sigui¨® diri¨®n de voz. Inmediatamente, vio a Nicolette sentada en el suelo de una habitaci¨®n. El rostro y el cuerpo de este ¨²ltimo estaban cubiertos de sangre. Kathleen mir¨® con frialdad. ¡°Tal vez esta es una forma de castigo¡±. Nicolette levant¨® cabeza y mir¨® a primera. ¡°?Kathleen, te odio!¡± ¡°El sentimiento es mutuo¡±, respondi¨® Kathleen con calma. ¡°?D¨®nde est¨¢ mi hijo?¡± Nicolette sise¨®: ¡°?Muerta! ?Ja ja! ?¨¦l est¨¢ muerto! Todo se debe a que Samuel me mostr¨® misericordia. ?Es por eso que tu hijo se ha ido! ?Indirectamente asesin¨® a su hijo otra vez! ?Ja ja!¡± Kathleen mir¨®. ¡°?Crees que soy tan tonto? ?De verdad crees que creer¨¦ tus pbras cuando ramente est¨¢s sembrando discordia entre Samuel y yo? Nicolette abri¨® mucho los ojos con ira. ¡°?Por qu¨¦ no me crees? ?Por qu¨¦?¡± ¡°Nicolette, ?recuerdas c¨®mo mentiste sobre salvar a Samuel? Lo que est¨¢s experimentando ahora es tu castigo ¡ªdijo Kathleen con frialdad¡ª. La risa de Nicolette se convirti¨® lentamente en aullidos ir¨®nicos. ¡°?Qu¨¦ hice mal? ?Crees que quer¨ªa ser un hijo ileg¨ªtimo? ?Yo tambi¨¦n esperaba nacer en una familia normal! No quiero ser ignorado. Todo ?Me menosprecias por mi madre! Chapter 482 Chapter 482 ¡°La persona que te menosprecia no eres otra que t¨² mismo¡±. Kathleen continu¨® con indiferencia: ¡°Todo esto fue culpa tuya. Las cosas no habr¨ªan terminado de esta manera si no hubieras tenido ms intenciones desde el principio¡±. ¡°?Eres uno para har!¡± Los ojos de Nicolette se llenaron de odio. ¡°Tus padres eran m¨¦dicos famosos. Incluso si familia Macari no te adoptara, a¨²n tendr¨ªas todo lo que deseas. Si tus padres no hubieran salvado a anciana se?ora Macari, ?no habr¨ªas conocido a Samuel! ¡°Ya me enamor¨¦ de Samuel antes de que mis padres tuvieran ese idente. Nicolette, mi amor por Samuelenz¨® hace mucho tiempo¡±, respondi¨® Kathleen rotundamente. Nicolette mir¨® a Kathleen con frialdad. ¡°Incluso si mis padres no fallecieran, igual terminar¨ªa con Samuel porque lo salv¨¦ antes. Adem¨¢s, me cae bien y tambi¨¦n me salv¨®. Eres solo un chivo expiatorio, y tarde o temprano quedar¨¢s expuesto. Dices que gente te menosprecia por tu madre. Pero, ?alguna vez has reflexionado sobre tus iones? Kathleen mir¨® con desd¨¦n. ¡°Jaja ¡­¡± Nicolette se ri¨® hist¨¦ricamente. ¡°?Por qu¨¦ eres el ¨²nico que tiene un final feliz? ?Por qu¨¦?¡± Kathleen baj¨® mirada. ¡°Nicolette, s¨¦ que deseas morir, pero no dejar¨¦ que te salgas con tuya. ?Ya que est¨¢s desfigurado y no puedes caminar ahora, encontrar¨¦ un lugar para que vivas el resto de tus d¨ªas en miseria!¡± ¡°?No, no quiero eso!¡± Nicoletteenz¨® a entrar en p¨¢nico. E quer¨ªa morir. Si tuviera que seguir viviendo as¨ª, preferir¨ªa no vivir. Kathleen se agach¨® y pellizc¨® barbi de Nicolette. Con una sonrisa condescendiente, el primero pronunci¨®: ¡°Me subestimas. Encontr¨¦ una manera para que vivas un destino peor que muerte. Los ojos de Nicolette estaban llenos de l¨¢grimas. ¡°Sin mencionar que a¨²n eres joven, y si te cuido bien, a¨²n puedes vivir otros treinta o cuarenta a?os¡±. Kathleen continu¨® con sarcasmo: ¡°Me pregunto c¨®mo se siente tener que ver esta cara durante los pr¨®ximos treinta o cuarenta a?os sin tener capacidad de caminar¡±. ¡°?Urgh!¡± Nicolette grit¨®. ¡°M¨¢tame. ?M¨¢tame! Mat¨¦ a tu primer hijo. ?Por qu¨¦ no me matas? ¡°No te matar¨¦, pero tampoco dejar¨¦ que lo tengas f¨¢cil¡±. Kathleen solt¨® a Nicolette. ¡°Kathleen, te lo ruego. Terminas cosas por m¨ª. ?Te dir¨¦ todo lo que quieras saber!¡± suplic¨® Nicolette. Sin embargo, Kathleen permaneci¨® impasible. ¡°Ya no eres ¨²til para Lauren, as¨ª que cualquier informaci¨®n que proporciones ya no ser¨¢ precisa. Ni siquiera sabes d¨®nde est¨¢ mi hijo¡±. Nicolette mir¨® fijamente a Kathleen. Este ¨²ltimo mir¨® con frialdad y continu¨®: ¡°Ya no estoy preocupado despu¨¦s de verte de esta manera¡±. Nicolettenz¨® una mirada g¨¦lida. ¡°?Qu¨¦ quieres decir?¡± ¡°Lauren envi¨® a alguien a buscar a Eli, y su gente me dijo que neaban matarlo para separarnos a Samuel ya m¨ª. Despu¨¦s de ver c¨®mo te abandonaron, me di cuenta de que esta es forma en que Lauren le hace una oferta de paz a Luna. ?Tengo raz¨®n? pregunt¨® Kathleen con frialdad. Nicolette abri¨® los ojos con incredulidad. E sabe todo. Kathleen levant¨® su tel¨¦fono y m¨® a Yadiel. Yadiel, ya puedes subir. Nicolette mir¨® a Kathleen. ¡°?Crees que puedes enfrentarte a Luna?¡± Kathleen se qued¨® en silencio. Poco despu¨¦s, varios pasos se acercaron. Parec¨ªa que Yadiel no ven¨ªa solo. Kathleen se dio vuelta y vio a Samuel, que miraba con gravedad. Su mirada inquebrantable hizo palidecers mejis de Kathleen. Samuel se acerc¨®, tom¨® su mano y sac¨®. Kathleen mir¨® su espalda y pudo sentir que sus m¨²sculos se hab¨ªan tensado por ira. ¡°Te despertaste bastante r¨¢pido¡±,ent¨® Kathleen. Samuel mir¨® con frialdad. ¡°?Por qu¨¦ tuviste que noquearme?¡± E baj¨® cabeza. ¡°Puedes gritarmeo quieras. No me explicar¨¦. Samuel se qued¨® sin pbras. Al ver que no respond¨ªa, Kathleen pregunt¨®: ¡°?Tienes noticias de Eli?¡± ¡°S¨ª.¡± Samuel asinti¨®. ¡°?Eso es genial!¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Donde esta el?¡± ¡°Leonard vendr¨¢ a dec¨ªrtelo m¨¢s tarde¡±, respondi¨® Samuel. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen asinti¨®. E y Samuel se pararon en una esquina. Fue entonces cuando Yadiel empuj¨® a Nicolette hacia abajo en una si de ruedas. Al ver a Samuel, el pecho de Nicolette se tens¨® de dolor. Tir¨® de los frenos de si de ruedas y lo mir¨®. ¡°?Samuel!¡± La mirada hda de Samuel se dispar¨® sobre e. ¡°?Te enamorar¨ªas de m¨ª si fuera realmente de familia Yoeger?¡± pregunt¨® Nicolette. ¡°No.¡± Su mirada era oscura. ¡°Nunca me gustaste una vez¡±. ¡°Jaja ¡­¡± Nicolette se ri¨®, y su mirada era viciosa. ¡°Sabes, siempre he pensado que te enamorar¨ªas de m¨ª siempre y cuando sea parte de familia Yoeger. Sin embargo, me di cuenta de que tu coraz¨®n nunca estuvo conmigo. Tus sentimientos hacia m¨ª fueron simplemente porque te salv¨¦. Sab¨ªa que me patear¨ªas a undo en el momento en que descubrieras que no fui yo quien te salv¨®. ¡°Obviamente. ?Esperabas que te tratara bien despu¨¦s de saber verdad? Samuel respondi¨® con indiferencia. Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org. Nicolette se qued¨® sin pbras. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen hizo un gesto con mano. ¡°?S-Samuel!¡± Nicolette segu¨ªa gritando. ¡°?Kathleen nunca te amar¨¢ desde el fondo de su coraz¨®n! ?Indirectamente mataste a tu primer hijo y al de e!¡± ?Bofetada! Kathleen le dio a Nicolette una fuerte bofetada. ¡°?Quieres que te corte lengua, Nicolette?¡± Eso fue suficiente para aturdir a este ¨²ltimo. Ll¨¦vat. La mirada de Kathleen era fr¨ªa. Yadiel pronto empuj¨® a Nicolette. En ese momento lleg¨® Leonard en su auto. Kelly baj¨® del auto y exm¨®: ¡°?Kathleen!¡± Kathleen frunci¨® el ce?o ligeramente. ¡°?Kelly?¡± ¡°Eil ciertamente est¨¢ en manos de Luna, pero por ahora est¨¢ a salvo¡±, respondi¨® Kelly. ¡°?C¨®mo lo sabes?¡± Kathleen estaba sorprendida. ¡°Me lo dijo un ama de ves de familia Zeller. Esa persona puede ser considerada mi esp¨ªa.¡± Kelly explic¨®: ¡°Sin embargo, no he descubierto por qu¨¦ Luna se lo llev¨®. Todo lo que s¨¦ es que deber¨ªa estar bien ya que est¨¢ encerrado en una habitaci¨®n¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°Gracias, Kelly¡±. ¡°T¨² salvaste a Felicia. Es justo que te ayude. ?Vas a ir ahora? Kelly pregunt¨® con curiosidad. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Me dirijo all¨ª ahora¡±. ¡°Entonces te dar¨¦ los datos de contacto del ama de ves. Puedes decirle que te envi¨¦ yo y e te ayudar¨¢. Kelly agreg¨®: ¡°Ya le ped¨ª que ayudara a cuidar a Eli¡±. ¡°Est¨¢ bien. Gracias.¡± Kathleen estaba llena de gratitud. ¡°Eres demasiado amable.¡± Kelly aconsej¨®: ¡°El resto de familia Hoover, adem¨¢s de Luna, tiene mucha hambre de poder. Muchos de ellos no est¨¢n contentos de que Luna tenga todo el poder¡±. ¡°?Sabes por qu¨¦ nadie se atreve a ir contra Luna?¡± Kathleen pregunt¨® con curiosidad. Kelly neg¨® con cabeza. ¡°Yo no.¡± ¡°Es por lo rica que es¡±. Kathleen explic¨®: ¡°Sin embargo, actitud de familia Zeller hacia e ha cambiado. Ahora que Walter ha regresado al pa¨ªs, recuperar¨¢ todo el poder que e ejerce. Luna ya no tendr¨¢ una posici¨®n alta en familia Hoover¡±. Trevor pronto se derrumbar¨¢ de su posici¨®n superior tambi¨¦n. ?Solo espera y ver¨¢s, Luna y Trevor! ?Ambos est¨¢is condenados! Chapter 483 Chapter 483 Deje de seguirme Kelly asinti¨®. ¡°Recientemente, familia Zeller ha estado tomando muchas medidas. Escuch¨¦ que Luna estaba abrumada¡±. ¡°?Se avecinan m¨¢s problemas para ellos!¡± Kathleen se volvi¨® para mirar a Samuel. ¡±No perdamos m¨¢s tiempo. Partiremos ahora. Quiero llegar all¨ª antes de que se ponga el sol. Asintiendo, respondi¨®: ¡°Mmm. Vamos.¡± Luego, Samuel y Kathleen se subieron al auto y se fueron a Faike City. Inmediatamente se dirigieron a un hotel justo despu¨¦s de llegar. All¨ª, Kathleen contact¨® al ama de ves que Kelly mencion¨® antes. El ama de ves dijo por tel¨¦fono: ¡°El ni?o est¨¢ a salvo ahora. Tenga seguridad de que anciana se?ora Hoover ¡°De acuerdo.¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°?Consigui¨® algo deer?¡± ¡°No te preocupes. Le he dado algo deer al ni?o. Hay pan y agua. La anciana se?ora Hoover no me dejaba darle otraida. Lo siento¡±, respondi¨® el ama de ves. ¡°Eso es lo suficientemente bueno. Muchas gracias. Me pondr¨¦ en contacto contigo de nuevo si es necesario.¡± Kathleen le dios gracias. ¡°No te preocupes por eso¡±. Con eso, el ama de ves colg¨® el tel¨¦fono. Kathleen se volvi¨® y mir¨® a Samuel. ¡°Eil est¨¢ en residencia Hoover ahora¡±. ¡°Mmm¡±. El asinti¨®. ¡°Walter ir¨¢ a residencia Hoover ma?ana para ver a Luna. Enviar¨¦ a alguien para que lo pa?e y averig¨¹e situaci¨®n¡±. ¡°?Ir¨¦!¡± Kathleen frunci¨® losbios. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® el ce?o. ¡°?No, eso es demasiado peligroso!¡± ¡°Estar¨¢ bien mientras Luna no me reconozca, ?verdad?¡± Kathleen dijo rotundamente. Puedo ponerme un disfraz. ¡°Preferir¨ªa ir solo si fueras t¨²¡±. Samuel no dejar¨ªa correr el riesgo. ¡°Puedes quedar f¨¢cilmente expuesto debido a tu altura¡±. Kathleen estaba preocupada. Samuel agarr¨® abruptamente mano de Kathleen mientras e haba. Luego, se quit¨® el anillo de su mano. Kathleen hab¨ªa escondido una aguja de anestesia en el anillo. Era el mismo que e us¨® anteriormente para anestesiarlo. As¨ª,o medida de precauci¨®n, Samuel confisc¨® el anillo. Kathleen se qued¨® sin pbras por su i¨®n. Enviar¨¦ a alguien m¨¢s para que se vaya. No tienes que preocuparte por eso¡±, dijo Samuel con severidad. Kathleen frunci¨® losbios con fuerza otra vez, sabiendo que su n fue descartado con franqueza. Sin embargo, todav¨ªa estaba muy preocupada por Em. Era natural ya que e era madre biol¨®gica de Em. ?Por qu¨¦ no puede tratar de entender mi situaci¨®n? Mientras tanto, Em estaba sentado tranqumente en residencia Hoover. ?Perfecto! Finalmente estoy en residencia Hoover ahora. Aunque el proceso fue arriesgado, esto es lo que quer¨ªa. Ahora, Em ne¨®enzar el siguiente paso en su n. Camin¨® por habitaci¨®n paraprobar si hab¨ªa c¨¢maras de vigncia. Despu¨¦s de confirmar que no hab¨ªa ninguno, sac¨® un cubo de Rubik de su bolsillo. Los malos de antes asumieron que el cubo de Rubik era un juguete de Em, por lo que no se deshicieron de ¨¦l. Poco sab¨ªan que este cubo de Rubik era m¨¢s que un mero juguete: era su herramienta. Em pronto abri¨® el cubo de Rubik, revndo una micrputadora muy deseada por los piratas inform¨¢ticos. Luego, us¨® micrputadora para conectarse as c¨¢maras de vigncia de residencia Hoover. Lo hab¨ªa hecho innumerables veces en casa. Por lo tanto, ten¨ªa mucha experiencia. No pas¨® mucho tiempo antes de que todass c¨¢maras de vigncia de residencia Hoover estuvieran bajo su control. Sin embargo, Em no neaba hacer nada. Solo quer¨ªa transferirs im¨¢genes de vigncia de residencia Hoover a nube. ?Voy a encontrar pruebas para que pap¨¢ y mam¨¢ no tengan m¨¢s problemas! Mientras Em estaba transfiriendo los datos a nube, envi¨® un mensaje a Samuel. Em envi¨® un mensaje de texto: Papi, ahora estoy en residencia Hoover y estoy a salvo. Samuel inmediatamente le mostr¨® a Kathleen el texto despu¨¦s de recibirlo. Una vez que Kathleen ley¨® el mensaje, pregunt¨® con una expresi¨®n severa: ¡°?Qu¨¦ piensas de esto?¡± ¡°Este es el n¨²mero anal¨®gico especial que solicit¨¦ para Eil¡±, explic¨® Samuel. ¡°Solo ¨¦l puede enviar un mensaje a trav¨¦s de ¨¦l¡±. Al escuchar eso, Kathleen se qued¨® sin pbras. ¡°Eil ha estado aprendiendo habilidades de pirater¨ªa de Leonard todo este tiempo¡±, dijo Samuel. ¡°Es bastante audaz¡±. ¡°?Puedes ponerte en contacto con ¨¦l?¡± Kathleen trat¨® de rponerse, aunque estaba hirviendo de rabia por dentro. Aun as¨ª, Samuel pod¨ªa sentir su rabia. ¡°No. Solo ¨¦l puede enviarme un mensaje. ¡°?La pr¨®xima vez, haga una cosa anal¨®gica que permitaunicaci¨®n bidirional!¡± Kathleen grit¨®: ¡°Ugh, no puedo creerlo. ?El nervio de mi hijo!¡± ¡°Supongo que solo quiere ayudarnos¡±, explic¨® Samuel. ¡°Eso es demasiado arriesgado¡±. E frunci¨® el ce?o y continu¨®: ¡°No lo olvides, es solo un ni?o de cinco a?os¡±. Content provided by N?velDrama.Org. Samuel inmediatamente consol¨®: ¡°Dado que puede enviarnos un mensaje, significa que todav¨ªa est¨¢ a salvo ahora. Creo que sabe c¨®mo protegerse¡±. Kathleen se qued¨® sin pbras una vez m¨¢s. De repente, el tel¨¦fono de Samuel son¨®. Era otro texto de Em: Lo siento, mami. ?Puedes castigarmeo quieras cuando me vaya a casa! ¡°No puedo creer que todav¨ªa lo hiciera a pesar de que sab¨ªa que me enfadar¨ªa. ?Qu¨¦ atrevido de su parte!¡± dijo Kathleen con resignaci¨®n. Samuel no supo c¨®mo calma. ¡°?Todo es tu culpa!¡± grit¨® Kathleen enfurecida. Esta vez, Samuel se qued¨® en silencio porque sab¨ªa que un hombre sabio sabr¨ªa no har en un momentoo este. Kathleen se sent¨® en el sof¨¢ y der¨® con severidad: ¡°Ma?ana ir¨¦ a residencia Hoover, pase lo que pase. ?No te atrevas a detenerme!¡± Samuel se neg¨® a dejar que Kathleen se arriesgara. Sin embargo, sab¨ªa que agregar¨ªa le?a al fuego si intentaba detene ahora, ya que estaba muy malhumorada. As¨ª, Samuel ni aprob¨® ni desaprob¨® su idea; ¨¦l simplemente permaneci¨® en silencio. ¡°No creas que no tengo idea de lo que tienes en mente si no has¡±. Kathleen se enfureci¨®. ¡°Est¨¢ bien, puedes irte. Pero prom¨¦teme que dar¨¢s prioridad a tu seguridad. Samuel mir¨® preocupado. ¡°No te preocupes. S¨¦ c¨®mo protegerme¡±. Con eso, Kathleen se puso de pie y camin¨® hacia puerta. Samuel persigui¨®. ¡°?A d¨®nde vas?¡± ¡°Buscar cosas para disfrazarme¡±. Kathleen se dio vuelta. ¡°Deja de seguirme. Deber¨ªas descansar en el hotel. Un ce?o fruncido estrope¨®s fiones de Samuel. ¡°?D¨®nde vas a buscar eso? Ya es tarde. Enviar¨¦ a alguien m¨¢s para que lo haga¡±. ¡°No, esta bien.¡± Kathleen rechaz¨® su oferta. ¡°Esos tipos no vender¨¢n los art¨ªculos a nadie m¨¢s que a m¨ª¡±. Despu¨¦s de considerarlo un poco, Samuel decidi¨® ir tras Kathleen. Kathleen sab¨ªa que hab¨ªa estado en Faike antes de hoy. Si bien Kathleen no pod¨ªa recordar nada espec¨ªfico sobre ciudad, sab¨ªa de un lugar en Faike donde pod¨ªaprars cosas que quer¨ªa. Fue a una cl¨ªnica de medicina tradicional que funcionabas veinticuatro horas del d¨ªa. ¡°?Como puedo ayudarte?¡± Un anciano estaba sentado dentro de cl¨ªnica. Kathleen le entreg¨® una lista y dijo: ¡°Me gustar¨ªa todo esto¡±. El anciano agit¨® mano despu¨¦s de echar un vistazo a lista. ¡°Estos no los tenemos aqu¨ª¡±. Kathleen se ri¨® disimdamente: ¡°Escuch¨¦ que hay una cl¨ªnica de medicina tradicional excepcional aqu¨ª en Faike. Sent¨ª curiosidad despu¨¦s de escuchar eso y quer¨ªa ver este lugar. Al principio, pens¨¦ que habr¨ªa una persona joven sentada aqu¨ª. No imagin¨¦ que fuera un anciano canoso¡±. Al escuchar eso, el anciano frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦? ?Est¨¢s menospreciando a un anciano? ¡°No. Por supuesto que no¡±, respondi¨® Kathleen con calma. ¡°Solo tengo curiosidad por saber c¨®mo un anciano obtiene energ¨ªa para operar una cl¨ªnica de medicina tradicionals veinticuatro horas del d¨ªa. Este lugar no es una s de emergencias, pero funcionas veinticuatro horas. La mirada del anciano se volvi¨® hostil. Ha pasado mucho tiempo, Theodore. Con una media sonrisa, Kathleen lo mir¨® fijamente. Theodore se congel¨® all¨ª mismo. ¡°?No vas a saludarme, tu viejo amigo?¡± Kathleen le dirigi¨® una mirada significativa. Luego, meti¨® mano dentro de su barba nca y tir¨® con todas sus fuerzas. Chapter 484 Chapter 484 Un resultado favorable Theodore se acarici¨® barba arruinada y sonri¨® con impotencia. ¡°Sab¨ªa que no pod¨ªa ocult¨¢rtelo¡±. Kathleen lo mir¨® impasible. ¡°?Quieres trabajar conmigo?¡± Theodore fue bastante directo. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°?No te importa que te haya disparado y capturado a tu hija en el pasado?¡± Teodoro pareci¨® sorprendido. ¡°Por supuesto que s¨ª¡±, dijo Kathleen rotundamente. ¡°Pero, ahora mismo, necesito trabajar contigo¡±. Theodore entrecerr¨® los ojos. ¡°Aprendes r¨¢pido¡±. ¡°Pero necesito saber tus motivos¡±, agreg¨® con frialdad, ¡°y lo que est¨¢s esperando¡±. La mirada de Theodore se oscureci¨®. ¡°Simple. ?Quiero vengar a mi hijo!¡± ¡°?El que dijeron que t¨² empujaste por el precipicio?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Incluso un tigre vicioso no seer¨¢ a sus cachorros¡±. Hab¨ªa un brillo fr¨ªo en sus ojos nudos. ¡°Yo no mat¨¦ a mi hijo. ?Trevor lo hizo! ¡°?Por qu¨¦?¡± Kathleen estaba sorprendida. ¡°?Por qu¨¦ crees? Mi hijo era el heredero de familia Hoover. ¨¦l heredar¨ªa los bienes de familia¡±, exm¨® Theodore enojado. ¡°Era un ni?o fr¨¢gil, para empezar. Sin embargo, Trevor lo empuj¨® por un precipicio. Todos estos a?os, nunca tuve oportunidad de venir a Faike para acabar con ¨¦l. Ahora, ¨¦l piensa que estoy muerto. Su atenci¨®n est¨¢ sobre todos ustedes ahora¡±. ¡°?Decir ah!¡± Kathleen se burl¨®. ¡°As¨ª que ese es tu n. En otras pbras, tienes miedo de que Trevor te encuentre aqu¨ª. Teodoro se qued¨® sin ha. Kathleen arroj¨® barba postiza del hombre sobre mesa. Content provided by N?velDrama.Org. ¡°?Qu¨¦ quieres?¡± pregunt¨® Theodore a cambio. ¡°Como dije, quiero trabajar contigo¡±, respondi¨® con calma. ¡°Hazme un disfraz. ?Ma?ana me infiltrar¨¦ en la residencia Hoover y rescatar¨¦ a mi hijo! ?Ocultar? ¡°?De qui¨¦n quieres disfrazarte?¡± Teodoro frunci¨® el ce?o. Kathleen sac¨® su tel¨¦fono y le mostr¨® una foto. ¡°Aqu¨ª.¡± Teodoro se sorprendi¨®. ¡°?Est¨¢ seguro?¡± ¡°No es un problema para ti, ?verdad?¡± Kathleen le pregunt¨®, su rostro vac¨ªo de emoci¨®n. ¡°Por supuesto que no.¡± Theodore ten¨ªa costumbre de estirar mano para acariciarse barba. Estaba bastante acostumbrado. Desafortunadamente, una vez que se toc¨® barbi, record¨® que Kathleen le hab¨ªa arrancado barba. ¡ªEntonces, dej¨¦monos de tonter¨ªas ¡ªdijo Kathleen con frialdad. ¡°Yo salvo a mi hijo, y t¨² vengas el tuyo. De esa manera, ambos obtenemos lo que vinimos a buscar. ?Qu¨¦ opinas?¡± ¡°No es un problema.¡± El rostro de Teodoro se ensombreci¨®. ¡°Esperar.¡± Se levant¨® para buscar sus herramientas. Cuatro horas m¨¢s tarde, Kathleen estaba frente al espejo, admir¨¢ndose a s¨ª misma. ¡°Tus habilidades ciertamente han mejorado mucho¡±. Theodore sonaba insatisfecho al escuchar eso. ¡°Siempre he sido genial¡±. Adi¨®s, entonces. Kathleen se prepar¨® para irse. ¡°?No me necesitas ma?ana?¡± pregunt¨® asombrado. Los ojos oscuros de Kathleen se volvieron fr¨ªos. ¡°No. Solo conc¨¦ntrate en tu venganza. Dale un golpe fatal cuando est¨¦ demasiado d¨¦bil para defenderse¡±. ¡°Me est¨¢s haciendo hacer el trabajo sucio, ?no?¡± Teodoro frunci¨® el ce?o. ¡°Te estoy dando oportunidad de vengarte¡±, dijo con indiferencia. ¡°Si no fuera por el hecho de que al menos somos conocidos, no te habr¨ªa dado esta oportunidad¡±. ¡°Entonces, despu¨¦s de que hayas terminado con Trevor, ?vendr¨¢s por m¨ª?¡± Theodore ten¨ªa curiosidad por saber. ¡°Eso depende de mi estado de ¨¢nimo¡±. Dicho esto, Kathleen dio media vuelta y sali¨®. Teodoro frunci¨® el ce?o. Depende de su estado de ¨¢nimo, dijo. ?Esto es una locura! Kathleen sali¨®. Le envi¨® un mensaje a Samuel: Nos encontraremos en residencia Hoover ma?ana. Luego, m¨® a un taxi. A residencia Hoover. El conductor sigui¨® adnte. Samuel estaba sentado en un Rolls-Royce negro no muy lejos, con el ce?o fruncido. ?Qu¨¦ est¨¢ tramando? Una hora m¨¢s tarde, en un lugar a un kil¨®metro de residencia Hoover, una mujer de mediana edad camin¨® hacia Kathleen. E sigui¨® mirando hacia atr¨¢s. Se sorprendi¨® cuando se encontr¨® cara a cara con una mujer que se parec¨ªa exactamente a e. ¡°Aqu¨ª hay diez millones¡±. Kathleen le pas¨® un cheque. ¡°Toma el dinero y vete. No queremos que familia Hoover se entere¡±. La mujer acept¨® el cheque. ¡°Milisegundo. Johnson, no quise amenazarte. Es que recib¨ª una mada urgente de mi hijo. Est¨¢ en el extranjero y necesita el dinero. ¡°Lo s¨¦. No dije nada ¡ªpronunci¨® Kathleen con frialdad¡ª. ¡°Estoy mucho m¨¢s aliviado cuando me pediste dinero¡±. Una vez que se tom¨® el dinero, el arrepentimiento qued¨® fuera de mesa. ¡°S¨ª.¡± La mujer asinti¨®. ¡°Lo he explicado todo. Si tienes otras preguntas, puedes marme¡±. Kathleen respondi¨® rotundamente: ¡°No es necesario. Todo se resolver¨¢ ma?ana. E solo se quedar¨ªa una noche aqu¨ª. Solo quer¨ªa ver a Em, para asegurarse de que estaba sano y salvo. Si ocurr¨ªa algo por noche, e podr¨ªa protegerlo. ¡°Est¨¢ bien.¡± La mujer se embols¨® cuidadosamente el cheque. ¡°Milisegundo. Johnson, tienes que tener cuidado. Una mujer habilidosa acaba de llegar a casa. Kathleen arque¨® una ceja. ¡°?De qu¨¦ habilidad estamos hando?¡± ¡°Parece saber algo de farmacolog¨ªa. Creo que sabe lo que hace¡±, explic¨® mujer. ¡°E est¨¢ aqu¨ª para tratar al Sr. Eil¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°De acuerdo. Se?do.¡± ¡°Adi¨®s.¡± La mujer se alej¨® a toda prisa. Kathleen frunci¨® el ce?o. La mujer podr¨ªa estar refiri¨¦ndose a Lauren. Lauren fingi¨® trabajar con Nicolette para capturar a Em. Luego, ayud¨® a Luna a deshacerse de Nicolette. Despu¨¦s de eso, le present¨® a Em a Lunao un ¡°regalo¡±. De esa manera, Luna pondr¨ªa su m¨¢xima confianza en e. Luego, Luna permiti¨® que Lauren tratara a su precioso nieto. Los dos estaban profundamente involucrados el uno con el otro ahora. Em no era m¨¢s que una herramienta para ellos. Ante ese pensamiento, Kathleen se puso absolutamente furiosa. ?E nunca los dejar¨ªa ir! ?E resolver¨ªa todos los rencores con ambos! Inmediatamente despu¨¦s, Kathleen se dirigi¨® a residencia Hoover. ¡°Milisegundo. Fiona, ?d¨®nde has estado? Luna frunci¨® el ce?o. No te hemos visto en todo el d¨ªa. ¡°Me siento enfermo.¡± Kathleen fingi¨® sentir dolor. ¡°Tengo fiebre y dolor de garganta¡±. ¡°No quiero que ayudes en cocina por ahora, en caso de que nos infectemos. Adem¨¢s, no te acerques a Logan, ?entendido? Luna instruy¨® con frialdad. ¡°S¨ª.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°Solo cuida a ese ni?o en el tercer piso¡±, agreg¨® Luna rotundamente. ¡°Est¨¢ bien¡±, dijo Kathleen. ?Justo lo que quer¨ªa! Luna se fue. Kathleen mir¨® a su alrededor. Era tarde. Toda familia Hoover se hab¨ªa ido a cama. Luna era ¨²nica que estaba despierta. Parec¨ªa que debido a los recientes acontecimientos, mujer no pod¨ªa ni dormir nier bien. De todos modos, esas no eran preocupaciones de Kathleen. Quer¨ªa ver a Em primero. Ese ni?o hab¨ªa fingido que lo atrapaban, lo que preocupaba a muerte. ?Que molesto! Kathleen subi¨®s escaleras. Lleg¨® a habitaci¨®n donde hab¨ªan confinado a Em. La puerta estaba cerrada, pero no hab¨ªa nadie montando guardia. Asumieron que ten¨ªan poco de qu¨¦ preocuparse ya que Em era un ni?o. Entonces, fueron bastante negligentes con seguridad. No era de extra?ar que Em pudiera enviarles mensajes. Luna le hab¨ªa entregado ve a Fiona, quien se pas¨® a e. Kathleen estaba a punto de abrir puerta cuando oy¨® una voz familiar detr¨¢s de e. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Chapter 485 Chapter 485 No puedo ayudarte Kathleen no tuvo que mirar atr¨¢s para saber qui¨¦n era. E se dio vuelta lentamente. La anciana se?ora Hoover me pidi¨® que lo viera. ¡°?Qu¨¦ puede hacer un ni?o de cinco a?os?¡± Lauren resopl¨®. Kathleen no dijo nada. ¡°?Qu¨¦ le pasa a tu voz?¡± Lauren se acerc¨® a e. ¡°No suenas bien¡±. C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. ¡°Me siento enfermo. Dolor de garganta.¡± Kathleen retrocedi¨® dos pasos. ¡°No te acerques. Podr¨ªas infectarte¡±. ¡°?D¨¦jame ver!¡± Lauren extendi¨® una mano y apret¨® el cuello de Kathleen. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Ay!¡± Lauren se solt¨®. ¡°De hecho, es doloroso¡±. ¡°No estoy mintiendo¡±, afirm¨® Kathleen. ¡°?Hmph!¡± Lauren dijo con frialdad. ¡°?Quieres que te recete alg¨²n medicamento?¡± ¡°No hay necesidad. Me he tomado un poco ¡ªrespondi¨® Kathleen. Lauren continu¨®: ¡°Perm¨ªteme que te lo recuerde. No seas demasiado amable con ese chico. Va a morir tarde o temprano. Dicho esto, se dio vuelta y se fue. Una intenci¨®n asesina brill¨® en los ojos de Kathleen. ?Quieres matar a mi hijo? ?No si te mato primero! Se dio vuelta y abri¨® puerta. Dentro de habitaci¨®n, Em mir¨® con recelo. Hab¨ªa escuchado conversaci¨®n entre Kathleen y Lauren. Sin embargo, sab¨ªa que Fiona siempre lo cuidaba bien. Kathleennz¨® un suspiro de alivio en secreto cuando vio que Em estaba en una s pieza. ¡°?Tienes hambre?¡± e no pudo evitar preguntar. Brevemente aturdido, Em neg¨® con cabeza. Kathleen vio algunos rastros de sangre en su ropa. Cuando le quitaron el rastreador, debi¨® resistirse fuertemente. Kathleen apret¨® los pu?os con fuerza. ¡°Si lo eres, d¨ªmelo¡±. Em asinti¨® lentamente. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen frunci¨® losbios. ¡°No te preocupes. Todo va a estar bien. Dicho esto, e sali¨®. Em frunci¨® el ce?o profundamente. La Sra. Fiona est¨¢ actuando realmente extra?a hoy. Kathleen mir¨® a su alrededor antes de dirigirse a habitaci¨®n del otro extremo del pasillo. Fiona le hab¨ªa dicho que el amado nieto de Luna, Logan, se hospedaba all¨ª. El ni?o podr¨ªa ser inocente, pero Luna hab¨ªa da?ado a demasiadas personas por su culpa. E respir¨® hondo y empuj¨® puerta para abri. En cama yac¨ªa un ni?o de misma edad que Zion. Su rostro estaba bastante p¨¢lido,pletamente descolorido. Kathleen se acerc¨® a ¨¦l y puso una mano en mu?eca del ni?o. Fiona dijo que Logan hab¨ªa estado inconsciente durante bastante tiempo. Entonces, a Kathleen no le preocupaba que pudiera despertarlo. E frunci¨® el ce?o un poco cuando revis¨® su pulso. Este ni?o¡­ ¨¦l es¡­ ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± De nada, Logan abri¨® los ojos. ¡°Milisegundo. ?Fiona? ?Est¨¢ despierto? Kathleen se congel¨® por un momento. ¡°Estoy aqu¨ª para ver c¨®mo est¨¢s¡±. Logan agarr¨® su mano. ¡°Milisegundo. Fiona, ?puedes decirle a abu que detenga el tratamiento? Me siento tan miserable. Esa se?ora es rara. No quieroo mi doctora¡±. ¡°C¨¢lmate.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o mientras trataba de persuadirlo. Podr¨ªa despertar a los dem¨¢s. Logan quer¨ªa llorar. Has estado inconsciente durante varios d¨ªas. Te despertaste por lo que e hizo. Eso significa que e te salv¨®, ?verdad? Kathleen lo consol¨®. Logan neg¨® con cabeza. ¡°E es rara. E me inyect¨® algunos bichos extra?os. Me siento terrible.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. Deber¨ªas dec¨ªrselo t¨² mismo a anciana se?ora Hoover. ¡°La abu solo quiere que siga con vida. Solo respirando. A e no le importa si no soy m¨¢s que un cad¨¢ver ambnte¡±, dijo Logan, llorando. ¡°Simplemente no quer¨ªa que familia Hoover cayera en manos de otra persona¡±. Kathleen se qued¨® mirando al adolescente que probablemente no era mucho mayor que Zion. ¡°Pero no hay nada que pueda hacer¡±. ¡°Milisegundo. Fiona, s¨¦ que eres una des pocas personas buenas en esta casa ¡ªcontinu¨® Logan, todav¨ªa sollozando¡ª. ¡°S¨¢came de aqu¨ª. Hay alguien a quien quiero conocer. ¡°?Qui¨¦n?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°Kathleen¡±, respondi¨® Logan. ¡°E es una doctora incre¨ªble. E tambi¨¦n es mi prima. Quiero ve.¡± ¡°?C¨®mo conoces?¡± Kathleen expres¨® desconcierto. ¡°A menudo escucho a abu y a los dem¨¢s har de e¡±. Logan solt¨® mano que hab¨ªa estado tirando de e. Pero s¨¦ que e no me salvar¨¢. A e no le gusta familia Hoover, as¨ª que yo no le gustar¨¦ y no me salvar¨¢¡±. La neblina de Kathleen se oscureci¨®. ¡°?Qu¨¦ pasa si e realmente no puede salvarte?¡± Los ojos de Logan se enrojecieron. ¡°?Qu¨¦ puedo hacer? La muerte me espera. Prefiero morir que ser torturado as¨ª. Todos estos a?os, he consumido m¨¢s medicina queida normal. ?Mis brazos han sido inyectados con tantas agujas que parecen cdores de carne! Realmente no quiero vivir m¨¢s as¨ª. ?Incluso estoy dispuesto a salir de aqu¨ª y morir all¨ª! Kathleen mir¨® al ni?o con una expresi¨®nplicada. E no sab¨ªa qu¨¦ decir. ¡°Milisegundo. Fiona, no he pasado un d¨ªa afuera en toda mi vida. Lo sabes¡±, dijo Logan con resentimiento. Ya hab¨ªa tenido suficiente. Kathleen respondi¨® rotundamente: ¡°No puedo ayudarte¡±. E no ten¨ªa idea de c¨®mo hacerlo. Logan era el nieto de Luna. No habia nada que e pudiera hacer. Logan, cons cejas fruncidas, se qued¨® mir¨¢nd. ¡°T-T¨² no eres Sra. Fiona¡±. ¡°Lo soy¡±, insisti¨® Kathleen. E no pens¨® que ¨¦l ser¨ªa tan listo. Luna y Lauren no vieron a trav¨¦s de e. ¡°?Qui¨¦n eres t¨²?¡± Logan frunci¨® el ce?o. ¡°Milisegundo. ?Fiona nunca me ha as¨ª! Kathleen lo mir¨® con frialdad. ¡°Entonces, ?qui¨¦n supones que soy?¡± Logan no ten¨ªa una respuesta. Sacudi¨® cabeza. ¡°No lo s¨¦, pero est¨¢s aqu¨ª para salvar a ese otro chico, ?no?¡± Kathleen hizo una pausa y finalmente asinti¨®. Ten¨ªa que calmarlo. No pod¨ªa dejar que Luna o Lauren se enteraran. ¡°Qu¨¦ bueno¡±, dijo Logan con envidia. ¡°¨¦l tiene un salvador, mientras que yo no tengo a nadie¡±. ¡°Tus padres¡±, sugiri¨® Kathleen. ¡°?A ellos?¡± Logan se ri¨® entre dientes con autodesprecio. ¡°La abu les dio mucho dinero para que no se metieran en esto. No les importa si vivo o muero. No soy m¨¢s que una herramienta¡±. Kathleen respondi¨® solemnemente: ¡°Lo siento. No puedo ayudarte. Logan mir¨® fijamente. ¡°Si quieres dtarme, adnte¡±. Kathleen se dio vuelta. E esper¨® a que ¨¦l respondiera. ¡°Espera¡±, Logan m¨®. ¡°No se lo dir¨¦ a nadie. Estoy realmente envidioso de ¨¦l¡±. E lenz¨® una mirada. ¡°Gracias.¡± ¡°?Eres su madre?¡± pregunt¨® significativamente. Lentamente, e asinti¨®. ¡°Tiene una buena madre¡±, dijo Logan, recost¨¢ndose. Mir¨® al techo y se sec¨®s l¨¢grimas. Kathleen frunci¨® losbios y se alej¨® de puerta. ¡°Si, hipot¨¦ticamente, alguien est¨¢ detr¨¢s de tu abu, ?c¨®mo te sientes al respecto?¡± Logan se congel¨®. Kathleen sab¨ªa exactamente c¨®mo reionar¨ªa ¨¦l. Luna podr¨ªa ser malvada, pero para Logan, todav¨ªa ten¨ªa undo bueno. Kathleen se alej¨®, dejando a Logan en un estado de perplejidad. Cuando regres¨® a habitaci¨®n de Fiona, le envi¨® un mensaje a Samuel: Actuaremos ma?ana. Est¨¢n neando matar a Eil. Samuel respondi¨®: Estoy justo afuera. Env¨ªame un mensaje de texto en cualquier momento si algo sucede. Kathleen estaba estupefacta. ?Fuera de? ?Me ha estado siguiendo? Kathleen se acerc¨® as ventanas y mir¨® hacia afuera, pero no vio ni autom¨®viles ni personas. Volvi¨® a sentarse y le envi¨® un mensaje de texto a Samuel: Esta noche neo¡­ Antes de que pudiera terminar de escribir, escuch¨® un grito proveniente del exterior. Chapter 486 Chapter 486 Te vas Kathleen borr¨® el mensaje que ten¨ªa intenci¨®n de enviar a Samuel. En cambio, escribi¨®: Algo est¨¢ pasando afuera. Voy aprobarlo. ?No entres! E envi¨® ese mensaje, colg¨® su tel¨¦fono y sali¨® corriendo. Todos salieron corriendo de sus habitaciones. No esperaba ver a Trevor tirado en el suelo, cubierto de sangre. ?¨¦l¡­ cay¨® desde lo alto? Todos intercambiaron miradas de p¨¢nico. ¡°?Que esta pasando?¡± Luna baj¨® del segundo piso. Se sorprendi¨® hasta el punto de quedarse sin ha cuando vio a Trevor. Su visi¨®n se oscureci¨® y se desplom¨® en el suelo. ¡°?R¨¢pido! ?ma a ambncia!¡± grit¨® alguien. Todos se apresuraron a levanta y llevaron al sof¨¢ antes de mar a ambncia. Sin embargo, Kathleen se dio cuenta de un vistazo de que Luna estaba fingiendo. Luna hab¨ªa tirado de Lauren una vez antes de que primera pretendiera haberse desmayado. ?Hay algo realmente sospechoso aqu¨ª! Pronto, lleg¨® ambncia. Llevaron a Luna y Trevor al hospital. Kathleen inspion¨® a multitud pero no pudo ver a Lauren por ninguna parte. Sus cejas se torcieron. R¨¢pidamente corri¨® escaleras arriba. Talo sospechaba, puerta de habitaci¨®n cerrada de Em estaba abierta. En habitaci¨®n, Lauren ten¨ªa a Em estrangda. ¡°Em, t¨² solo tienes culpa de haber nacido como hijo de Samuel y Kathleen. Juntos, esos dos son una fuerza formidable. Una vez que te mate, a Kathleen se le romper¨¢ el coraz¨®n. Se culpar¨¢n unos a otros por no vigrte. ?Los destruir¨¢! ?As¨ª que no puedo dejarte vivir!¡± El rostro de Em enrojeci¨®. Kathleen entr¨® en habitaci¨®n y agarr¨® el cabello de Lauren por detr¨¢s. Lauren, sintiendo el dolor, solt¨® su agarre. ¡°?D¨¦jame ir!¡± Lauren no esperaba que alguien atacara por espalda. Kathleen agarr¨® a mujer por el pelo y le golpe¨® cabeza contra pared. ¡°?Ay! Salva¡ª¡± Lauren quer¨ªa gritar. Kathleen cubri¨® r¨¢pidamente boca de mujer. ¡°Urgh¡­¡± Lauren luch¨®. Kathleen mir¨® a Em. ¡°Giro de vuelta.¡± Em hizo lo que le dijeron. Kathleen golpe¨® cabeza de Lauren con fuerza contra pared. ?No deber¨ªas haber hecho un movimiento con mi hijo! Lauren no sab¨ªa qu¨¦ le hab¨ªa pasado a Fiona para ataca as¨ª de repente. Sin embargo, el repentino ataque hab¨ªa mareado. No ten¨ªa fuerzas para defenderse. Kathleen no mostr¨® piedad en absoluto. Lauren se desmay¨® despu¨¦s de que Kathleen golpeara por ¨²ltima vez. Qued¨® una gran mancha de sangre en pared. Kathleen respir¨® hondo despu¨¦s de terminar con Lauren, que ahora yac¨ªa inm¨®vil en el suelo. Kathleen se acerc¨® a Em y lo carg¨® antes de salir de habitaci¨®n, cubriendo los ojos del ni?o al mismo tiempo. Em le rode¨® el cuello con los brazos. ¨¦l detect¨® su olor ¨²nico e instant¨¢neamente hizo conexi¨®n. Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org. ¡°?Mami?¡± Kathleen asinti¨®. Sali¨® por puerta trasera con Em en brazos. E le dijo: ¡°Tu pap¨¢ est¨¢ cerca. Ve a buscarlo. ¡°?Y t¨², mami?¡± pregunt¨® Em, tomando su mano. ¡°Tengo que limpiar el desorden. No puedo hacerles saber que Lauren est¨¢ muerta. P¨®rtate bien¡±, explic¨®. Con eso, sac¨® su tel¨¦fono y le envi¨® un mensaje a Samuel: ?Toma a Em y vete! ¡°Mami, ?el viejo se cay¨® solo o alguien lo empuj¨®?¡± cuestion¨® Em. ¡°?Qui¨¦n?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°La que se ma Luna. Los dos discutieron sobre algo, pero no estoy seguro de qu¨¦¡±, explic¨® Em. Kathleen respondi¨® solemnemente. ¡°Est¨¢ bien. Despu¨¦s de reunirte con tu pap¨¢, mu¨¦strale el video¡±. Em asinti¨®. ¡°Ve¡±, dijo Kathleen despu¨¦s de ordenar ropa del ni?o. Em se dio vuelta y se dirigi¨® al Rolls-Royce negro que hab¨ªa venido a buscarlo. Kathleen se volvi¨® hacia casa. Regres¨® a habitaci¨®n donde Em estaba encerrada anteriormente, pero el cuerpo de Lauren no se encontraba por ninguna parte. ?Fingi¨® su muerte? ?De ninguna manera! Kathleen entr¨® en una habitaci¨®n al azar, agarr¨® una toa y volvi¨® para limpiarse sangre. ¡°Se?orita.¡± Logan apareci¨® de repente. Kathleen fue tomada por sorpresa. ¡°?S¨ª?¡± ¡°?Mataste¡­ a esa dama?¡± pregunt¨® el chico vte. ¡°No¡±, neg¨® Kathleen. ¡°E se cay¨®. No tengo nada que ver con eso.¡± ¡°?Ven conmigo!¡± Logan agarr¨® su mano. Kathleen frunci¨® el ce?o. E cedi¨® y sigui¨® a Logan a su habitaci¨®n. Logan levant¨® manta del suelo. ¡°Se arrastr¨® aqu¨ª hace un momento y me asust¨®, as¨ª que golpe¨¦ con un jarr¨®n¡±. Kathleen examin¨® a Logan significativamente y luego mir¨® los fragmentos rotos del jarr¨®n en el suelo. Era obvio que Logan no lo hab¨ªa hecho porque se asust¨®. Lo hizo porque no quer¨ªa que Lauren tratara su enfermedad. ¡°?Qu¨¦ hacemos a continuaci¨®n?¡± Logan pregunt¨® preocupado. ¡°Si abu se entera¡­¡± ¡°?Donde est¨¢n los otros?¡± Kathleen se dio cuenta de que, justo despu¨¦s de sacar a Em de casa, las amas de ves parec¨ªan haber desaparecido. ¡°Est¨¢n en el primer piso, esperando ser interrogados por polic¨ªa¡±, respondi¨® Logan. ¡°Me preguntaron d¨®nde estabas hace un momento. Dije que hab¨ªas ido a buscar algo para m¨ª. Tambi¨¦n les dije que eres mi cuidador, as¨ª que dentro de un tiempo, t¨² y yo tendremos que ir a interrogarnos juntos¡±. Kathleen frunci¨® losbios. ¡°Gracias.¡± Logan solo mir¨® en silencio. E continu¨® diciendo: ¡°Hay un acantdo detr¨¢s de tu casa si no recuerdo mal¡±. ¡°S¨ª, residencia Hoover est¨¢ ubicada en mitad de monta?a¡±, explic¨® el ni?o. ¡°?Quieres que parezca que se cay¨® s?¡± ¡°?Qu¨¦ otra cosa?¡± Kathleen arque¨®s cejas. ¡ªTe ayudar¨¦ ¡ªofreci¨® Logan. ¡°No hay necesidad. Tienes que ayudarme a tratar con polic¨ªa ¡ªdijo Kathleen con frialdad. ¡°Logan, tengo que ser honesto contigo. Acerca de su enfermedad, no creo que ni siquiera un m¨¦dico mgroso pueda hacer algo al respecto¡±. Logan sigui¨® mir¨¢nd. ¡°Lo s¨¦. Revis¨® mi pulso hace un momento y, a juzgar por su expresi¨®n, yo¡­ ?Ah!¡± De repente grit¨®. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡± ¡°?Olvide mirar!¡± Logan se?al¨® a Lauren. Kathleen se volvi¨® para mirar el cuerpo de Lauren. Vio movimiento debajo del est¨®mago de mujer. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Tienes un cuchillo?¡± le pregunt¨® a Logan con frialdad. El ni?o logr¨® encontrar un cuchillo de fruta. Kathleen abri¨® el est¨®mago de Lauren con el cuchillo. Varios bichos salieron de ¨¦l. Muy pronto, el cuerpo de Lauren se derriti¨® en un charco de sangre. Logan se tap¨® boca. ¡°?Q-Qu¨¦ es esto?¡± Kathleen pisote¨® los insectos restantes. ¡°Supongo que no tenemos que enterrar el cuerpo ahora. Estos son gusanos par¨¢sitos. Se pueden utilizar para contrr as personas. ?Y esta mujer no es Lauren! ?La verdadera Lauren no est¨¢ aqu¨ª! ?Qu¨¦ astuto! Logan se sorprendi¨®. ¡°Entonces, ?d¨®nde est¨¢ e?¡± ¡°Definitivamente en alg¨²n lugar seguro¡±, concluy¨® Kathleen en un tono hdo. ?No puedo entender qu¨¦ est¨¢ tramando Lauren exactamente! ?No est¨¢ aqu¨ª para trabajar con Luna? ?Esto es tan extra?o! Kathleen se volvi¨® hacia Lauren y dijo: ¡°Dir¨¢s que Lauren fue a enterrar el cuerpo de Em y nunca regres¨®. ?Entiendo?¡± Logan asinti¨®. Kathleen frunci¨® el ce?o. Algo andaba mal en residencia Hoover. Ten¨ªa un presentimiento realmente extra?o acerca de los eventos de noche. ¡°?Te vas?¡± pregunt¨® Logan con curiosidad. ¡°ro que soy yo. No me quedar¨¦ aqu¨ª para que me interroguen ¡ªrespondi¨® Kathleen rotundamente. ¡°?Cu¨ªdate!¡± Logan le dirigi¨® una mirada significativa. Kathleen dio dos pasos hacia adnte. ¡°Logan, una vez que entiendas mi pregunta, ven a m¨ª. Quiz¨¢ pueda hacer algo con respecto a su enfermedad. Chapter 487 Chapter 487 puedo negarme Despu¨¦s de ver el video, Kathleen se acarici¨® barbi. ¡°Trevor parece tener una mejor condici¨®n f¨ªsica entre los dos. No hay forma de que Luna pueda tener tanta fuerza para empujarlo hacia abajo¡±. Samuel asinti¨® y pronunci¨® con frialdad: ¡°Pero por el video, de hecho fue Luna quien empuj¨® a Trevor, causando que se cayera pors escaleras¡±. ¡°Si el video se hace p¨²blico, Luna no podr¨ªa escapar de muerte. Sin embargo, dado que es mayor, probablemente no ir¨ªa a c¨¢rcel, pero ya no podr¨¢ administrar empresa. Supongo que ese es el objetivo de Trevor y los dem¨¢s¡±, dijo Kathleen rotundamente. Luego dijo con curiosidad: ¡°Dado que Eil ha guardado estos videos en nube, ?significa esto ques c¨¢maras de vigncia de familia Hoover ya no tienen estas im¨¢genes?¡± ¡°Si esta es evidencia que Trevor y los dem¨¢s van a usar para incriminar a Luna, supongo que ser¨¢ expuesta pronto¡±, respondi¨® solemnemente. Kathleen se estremeci¨® al escuchar eso. En otras pbras, el video en nuestras manos ya no sirve. ¡°Como ese video es in¨²til, puedes echarle un vistazo a este¡±. Samuel hizo clic en otro video. Kathleen mir¨® y not¨® ques im¨¢genes mostraban a Lauren sosteniendo algo mientras iba a encontrarse con Trevor. A pesar de no saber lo que se dec¨ªan, era obvio que Lauren parec¨ªa engre¨ªda, mientras que expresi¨®n de Trevor era un poco sombr¨ªa. Samuel coloc¨® su mano delgada en panta e hizo clic en pausa antes de arrastrar imagen hacia abajo. Kathleen observ¨® c¨®mo usaba un software especial para recuperars letras del archivo que Lauren ten¨ªa en mano. Pronto,s pbras en ¨¦l se hicieron ras. E los ley¨®, ¡°?Informe de prueba de paternidad?¡± Samuel se?al¨® los n¨²meros en parte inferior. ¡°Este es el n¨²mero de serie. Enviar¨¦ a alguien para que lopruebe. Pronto sabremos exactamente de qui¨¦n es esta prueba¡±. Despu¨¦s de que Kathleen asinti¨®, Samuel hizo una mada telef¨®nica para que alguien investigara el asunto. No hab¨ªa nada que no pudiera averiguar si se lo propon¨ªa. O m¨¢s bien, nadie se atrevi¨® a faltarle el respeto a sus deseos. No pas¨® mucho tiempo antes de que llegara una respuesta. This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Samuel le mostr¨® a Kathleen copia electr¨®nica de prueba de paternidad que hab¨ªa recibido. Despu¨¦s de mirarlo, sus cejas se fruncieron en una profunda forma de V. ¡°?Trevor y Lauren est¨¢n rcionados por sangre?¡± ¡°Por lo que parece, es su abuelo paterno o materno¡±, respondi¨® Samuel. Kathleen frunci¨® el ce?o profundamente. ¡°Nunca supe de esto. Si ese es el caso, Lauren y yo no¡­ Samuel asinti¨®. ¡°Probablemente sois primos¡±. ¡°?Puedo negarme a reconocer esto?¡± Samuel neg¨® con cabeza en respuesta. ¡°?No esperaba que Trevor fuera tan mujeriego y dejara descendencia en todas partes!¡± Kathleen estaba furiosa. ¡°Empiezo a preguntarme si tengo otros hermanos¡±. Al escuchar sus pbras, Samuel sonri¨®. ¡°Supongo que Trevor no lo admitir¨¢ por s¨ª mismo. Despu¨¦s de todo, esos ni?os no tienen ning¨²n valor para ¨¦l¡±. Kathleen se congel¨® y algo se oscureci¨® en sus ojos al escuchar eso. ¡°Est¨¢s bien. Lauren fue quien acudi¨® a ¨¦l¡±. ¡°E tampoco es del todo inocente, ya que ne¨® cada uno de sus movimientos¡±. Samuel analiz¨®: ¡°E se acerc¨® a Theodore primero, muy probablemente porque inicialmente sospech¨® que ¨¦l era su abuelo paterno o materno. Luego, despu¨¦s de descubrir que no lo estaba, fue a ver a Trevor para confirmar el asunto¡±. El ce?o fruncido de Kathleen se profundiz¨®. ¡°?Significa esto que al final heredar¨¢ a familia Hoover?¡± En ese momento, Samuel recibi¨® un mensaje que hizo que su mirada se oscureciera. ¡°Un abogado se adnt¨® y dijo que Trevor hizo un testamento, que ser¨ªa le¨ªdo en su funeral¡±. ¡°Por lo que parece, le va a dar toda herencia a Lauren, ?eh?¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°El abogado te mencion¨®, por lo que tambi¨¦n tienes una parte de su herencia¡±, respondi¨® Samuel solemnemente. ?Qu¨¦? Kathleen sinti¨® dudas cuando se acerc¨® y mir¨® su tel¨¦fono. ?Es verdad! ¡°No quiero nada de ¨¦l, pero quiero revisar el testamento ya que Lauren definitivamente aparecer¨¢¡±, dijo en voz baja. Samuel asinti¨®. ¡°De acuerdo. Vamos juntos.¡± ¡°Por cierto, me pregunto c¨®mo estar¨¢ Luna¡±. Kathleen pronunci¨® con curiosidad: ¡°Hace mucho que no s¨¦ nada de e¡±. ¡°Yo tampoco. Espera y ver¨¢s. Estoy seguro de que ha vistos noticias sobre el testamento de Trevor y sin duda responder¨¢¡±. Samuel fue muy paciente. Kathleen asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien.¡± ¡°Ya es tarde. Ve a dormir.¡± Samuel le acarici¨® cabeza yent¨®: ¡°Tienes c¨ªrculos oscuros debajo de los ojos¡±. A eso, Kathleen tarare¨® mientras se frotaba los ojos. De hecho, estaba exhausta por no dormir bien debido a preocupaci¨®n por Em. Despu¨¦s de eso, Samuel tom¨® esbelta mano de Kathleen y condujo al dormitorio. Esta ¨²ltima no tard¨® en quitarse el abrigo para darse una ducha. Los delgadosbios de Samuel se curvaron en una sonrisa al escuchar el sonido del agua saliendo del ba?o. Pase lo que pase, Kathleen est¨¢ a mido ahora. En ese momento, el sonido del agua corriendo desde el ba?o se detuvo. ¡°Samuel.¡± Kathleen abri¨® ligeramente puerta del ba?o, revndo solo una rendija. ¡°Olvid¨¦ llevar mi pijama¡±. Kathleen respondi¨® mientras sus mejis se sonrojaban: ¡°Por favor, ay¨²dame a conseguirlo¡±. Samuel mir¨® fijamente su rostro sonrojado y trag¨® saliva. ¡°De acuerdo.¡± Se dio vuelta para ayuda a conseguir el pijama y aprovech¨® oportunidad para traerle un par de ropa interior nca. Su rostro se puso a¨²n m¨¢s rojo cuando vios cosas que ¨¦l hab¨ªa tra¨ªdo. E extendi¨® mano y agarr¨® ropa interior de ¨¦l. ¡°?Que molesto!¡± Mientras dec¨ªa eso, su mano se extendi¨® hacia e. ¡°?Qu¨¦ pretendes devolv¨¦rtelo?¡± Kathleen abri¨® mucho los ojos. ¡°?Es m¨ªo en primer lugar!¡± ¡°Si no quieres pon¨¦rtelo, te lo saco¡±. Samuel entrecerr¨® los ojos. ¡°?Qui¨¦n dice que no lo estoy usando?¡± E hizo un puchero. ¡°?Salir!¡± Mirando su expresi¨®n irritada, le dedic¨® una sonrisa antes de salir. Kathleen cerr¨® r¨¢pidamente puerta. Samuel se apoy¨® contra pared, sinti¨¦ndose extremadamente feliz mientras pensaba en mujer que acababa de gritarle. Finalmente se est¨¢portandoo antes. Anteriormente destruy¨® a una Kathleen tan perfecta, y no sab¨ªa cu¨¢ndo los cielos le devolver¨ªan esa versi¨®n anterior de e. Sin embargo, estaba muy satisfecho con su estado actual. ?Hacer clic! Kathleen sali¨® del ba?o con un camis¨®n nco pe, bostezando perezosamente. Ve y d¨²chate t¨² tambi¨¦n. Samuel tom¨® su esbelta mu?eca y acerc¨® a sudo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Que pasa contigo?¡± ¡°Somos una pareja casada, Kate¡±, enfatiz¨®. ¡°Aunque decimos eso a los extra?os, ahora estamos en un estado de inter¨¦s¡±, corrigi¨®. Al escuchar eso, Samuel frunci¨® losbios. ¡°Te amo.¡± ¡°Mm. Lo s¨¦.¡± Kathleen asinti¨®. Los ojos oscuros de Samuel miraron fijamente. Estaba esperando que e dijera segunda mitad de oraci¨®n. Sin embargo, e simplemente lo mir¨® confundida. ¡°?Qu¨¦ sucede contigo?¡± La nuez de Ad¨¢n de Samuel se bnce¨® mientras tragaba. Lentamente solt¨® su mu?eca. ¡°No es nada. Ve a cama primero. Me voy a ba?ar.¡± ¡°Est¨¢ bien.¡± Kathleen frunci¨® el ce?o. ?Por qu¨¦ parece tan raro? ¡°Por cierto, recuerda traer tu pijama¡±, le record¨®. ¡°De acuerdo.¡± Asintiendo, tom¨® su pijama y entr¨®. Kathleen, por otrodo, se sent¨® en cama. Empez¨® a preguntarse sobre el extra?oportamiento de Samuel. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando con ¨¦l? ?Por qu¨¦ se ha vuelto tan inc¨®modo otra vez? Es tan dif¨ªcil de entender. Chapter 488 Chapter 488 Samuel fue bastante r¨¢pido. Solo tard¨® unos diez minutos en ducharse. Cuando sali¨® del ba?o, Kathleen ya estaba dormida. Como ten¨ªa una figura peque?a, erao si no estuviera all¨ª cuando estaba acostada en cama. Se acerc¨® y se tumb¨® en cama. Aunque quer¨ªa abraza, se contuvo cuando vio lo profundamente dormida que estaba. El hombre ten¨ªa miedo de desperta. En ese momento, e se gir¨® y se acurruc¨® en sus brazos. Samuel se qued¨® at¨®nito por un momento antes de abraza con fuerza. ¡°?Sigues despierto?¡± ¡°Tengo el sue?o ligero. Pero, por supuesto, no recuerdas ya que has perdido tus recuerdos. Cuando dorm¨ªamos juntos en el pasado, silenciabas tu tel¨¦fono porque ten¨ªas miedo de molestarme ¡ª murmur¨® Kathleen. ¡°Mi tel¨¦fono tambi¨¦n est¨¢ en silencio ahora¡±, respondi¨®. ¡°Cuando Nicolette regres¨® del extranjero, no lo hiciste¡±, dijo rotundamente. Se qued¨® sin pbras. ¡°No te estoy culpando, Samuel. Ya est¨¢ en el pasado ¡ªdijo suavemente¡ª. Tom¨® un respiro profundo. ¡°Volvamos a casarnos¡±. ¡°?Es realmente necesario casarse? Tambi¨¦n nos divorciamos, incluso cuando ten¨ªamos el certificado de matrimonio¡±, pregunt¨® en voz baja. Todo el cuerpo de Samuel se tens¨®. ¡°Un certificado de matrimonio no significa nada, ni puede terminar con nada. Incluso cuando ten¨ªamos el certificado de matrimonio en el pasado, ni siquiera te enamoraste de m¨ª¡±, dijo con voz apagada. ¨¦l abraz¨® fuerte. ¡°Ya me he enamorado de ti hace mucho tiempo. S¨®lo estaba¡­¡± Estaba confundido. E inclin¨® cabeza. ¡°?Has recuperado tus recuerdos?¡± Su voz era ronca. ¡°S¨ª. Principalmente.¡± E dijo con amargura: ¡°No puedo creer que no me lo hayas dicho. Pens¨¦ que todav¨ªa no recuerdas nada. Ten¨ªa miedo de que e se enfadara. No fue mi intenci¨®n. Solo pens¨¦ que no quer¨ªas que me acercara a ti, sin importar si perd¨ª mis recuerdos o no¡±. Desde que se sinti¨® herido por su actitud indiferente,enz¨® a tener cuidado con e. Kathleen estaba exasperada. ¡°Ya estoy dejando que me abraces de esta manera, ?pero dices que no dejo que te acerques a m¨ª? ?No te sientes mal por decir eso? ¨¦l frunci¨® losbios. E lo solt¨® y lo mir¨® a los ojos. ¡°Samuel, creo que eres t¨² el que no puede dejarlo ir. Ya est¨¢ en el pasado¡±. Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org. ¨¦l pronunci¨®: ¡°Ya te has mudado. Si yo tambi¨¦n hiciera eso, nos habr¨ªamos separado hace mucho tiempo. Eres capaz de dejar que todo se vaya, pero yo no puedo. No puedo hacerlo. ¨¦l atrajo a sus brazos. ¡°No voy a decir nada m¨¢s. Shh. Vamos a dormir.¡± Kathleen estaba desconcertada por sus pbras. Respir¨® hondo mientras levantaba cabeza y besaba los finosbios de Samuel. Estaba aturdido y todo su cuerpo se estremeci¨®. E sostuvo su rostro y lo bes¨® profundamente. Se congel¨®. E se dio vuelta y se puso encima de ¨¦l. Al momento siguiente, e nt¨® besos en su frente, nariz y barbi con susbios rojos. La sangre de Samuel hirvi¨®. ¡°Kate¡­¡± Su voz se volvi¨® ronca. Extendi¨® mano para desabrocharle el pijama con una mirada seductora en sus ojos. ¡°Como no puedes entender, usar¨¦ iones para hacerte¡±. ¨¦l mir¨® con pasi¨®n ardiente en sus ojos. E le quit¨® el pijama y lo bes¨®. Esa noche fue m¨¢s feliz de vida de Samuel. Al d¨ªa siguiente, Samuel se despert¨® despu¨¦s de haber dormido lo suficiente. Abri¨® los ojos lentamente y vio peque?a y encantadora cara roja justo dnte de ¨¦l. Extendi¨® mano y le acarici¨® cara suavemente antes de colocar algunos mechones de su cabello detr¨¢s des orejas. Como finalmente entendi¨® sus sentimientos porpleto, ya no dudar¨ªa m¨¢s de e. ¡°?Qu¨¦ hora es?¡± La voz suave de Kathleen era un poco ¨¢spera. Samuel hizo llorar anoche de dolor, e incluso en ese momento, todav¨ªa le dol¨ªa cintura. Mir¨® hora. ¡°Sons siete y media de ma?ana. Puedes dormir un poco m¨¢s. E pregunt¨® perezosamente: ¡°?Alguna noticia?¡± ¡°Le dar¨¦ un vistazo.¡± Con eso, desbloque¨® su tel¨¦fono y mir¨®s noticias de ayer. Continu¨® con voz fr¨ªa: ¡°Ten¨ªamos raz¨®n. Alguien subi¨® el video de Luna empujando a Trevor pors escaleras. La polic¨ªa ya hab¨ªa interrogado, pero por su edad no arrestaron¡±. Kathleen se sent¨® con el hombro expuesto mientras se envolv¨ªa en una manta. Hab¨ªa muchos chupetones y marcas de mordeduras en su hombro. Samuel trag¨® saliva. ¡°Har¨¦ que Tyson traiga algunos ung¨¹entos¡±. E neg¨® con cabeza con indiferencia. ¡°Est¨¢ bien. Pero, ?eres un perro? Permaneci¨® en silencio. ¡°?Tambi¨¦n te gustaba morder a otros en el pasado?¡± pregunt¨®, perpleja. Lo pens¨® y respondi¨®: ¡°No me acuerdo¡±. Se sinti¨® un poco irritada. ¡°?Oye! Dijiste que recordabas nuestro pasado anoche, ?pero ahora dices que no lo recuerdas? Samuel, ?no te das cuenta de lo astuto que eres? Samuel no dijo nada. ¡°?Hay alguna otra noticia?¡± e pregunt¨®. ¡°No¡±, respondi¨® con sencillez. E se calm¨®. ¡°De acuerdo. Esperemoss noticias de Walter. El asinti¨®. Mientras tanto, en el hospital, Walter estaba all¨ª para visitar a Luna. Aunque hab¨ªa polic¨ªas afuera de s de Luna, Walter todav¨ªa pod¨ªa entrar. Luna m¨® a Walter cuando lo vio entrar. ¡°Walter¡±. Su rostro cay¨®. ¡°?A¨²n tienes el descaro de marme por mi nombre? ?Crees que eres digna de ser mi hermana? Luna frunci¨® el ce?o. ¡°Walter, ?qu¨¦ quieres decir con eso? Desde que regresaste del extranjero, ni siquiera fui a buscarte, incluso despu¨¦s de todass cosas que hiciste¡±. ¨¦l se ri¨® amargamente. ¡°?Busc¨¢ndome? ?Luna, eres demasiado m! Fuiste t¨² quien secuestr¨® a Ashley ¨²ltima vez, ?no? E estaba aturdida. ¡°?No!¡± ?Tengos pruebas y ya ses he dado a polic¨ªa! ?Nunca te dejar¨¦ escapar! ?Adem¨¢s, no asumas que no s¨¦ que fuiste t¨² quien caus¨® los abortos espont¨¢neos de Phoebe en el pasado!¡± el grito furiosamente. ¡°Walter, ?alguien te dijo algo? No los escuches. ?C¨®mo es posible que hayastimado a Ashley? Es mi sobrina ¡ªdijo nerviosa. ¡°?Ja! Finalmente entiendo lo ambicioso y despiadado que eres. Ahora, recuperar¨¦ toda autoridad y las iones que tiene del Grupo Zeller. ?De ahora en adnte, no tienes nada que ver con familia Zeller! ?Lo entiendes?¡± ¨¦l chasque¨®. Luna se enfureci¨®. ¡°?Walter! ?C¨®mo pudiste hacerme esto a m¨ª? ?Todos estos a?os, Zeller Group se ha desarrodo mucho mejor bajo mi control que bajo el suyo!¡± ¡°Eso es porque estaba ocupada pa?ando y cuidando a mi hija. Ahora que conozco tu motivo, administrar¨¦ empresa yo mismo para poder pas¨¢rselo a Ashley en el futuro¡±, respondi¨® con frialdad. ¡°Walter, tarde o temprano, Ashley se casar¨¢. Cuando eso suceda, empresa caer¨¢ en manos de un extra?o. Si me dejas empresa a m¨ª, se paso a mi nieto. De esa manera, seguir¨¢ estando en manos de Zeller en lugar de beneficiar a otros¡±, dijo en voz baja. Walter se enoj¨® cuando escuch¨® eso. ¡°Si crees ques hijas no est¨¢n calificadas para continuar el linaje, ?qu¨¦ te hace pensar que tienes derecho a dejar que tu hija se haga cargo de familia Zeller? ?Pensaste que soy tan est¨²pido que no habr¨ªa pensado en esto? La mirada de Luna era fr¨ªa. ¡°?Est¨¢n juntos en esto! ?Todos ustedes desean matarme!¡± Chapter 489 Chapter 489 No te gusta esto, ?verdad? Walter estaba furioso. ¡°?Matarte? ?T¨² eres el que quiere matarnos! De todos modos, ?ya no me voy a preocupar por ti!¡± ¡°?Walter, eres realmente cruel! ?Eres tan despiadadoo Trevor! Todos estos a?os, si no fuera por m¨ª, ?puedes tener todo esto hoy? ?Ustedes dependen de m¨ª!¡± ?Lo consiguen siquiera? Walter ri¨® con frialdad. ¡°?Hiciste eso por nosotros? ?Solo hiciste eso por ti mismo! Adem¨¢s, ?sabes que alguien que dice ser hija del hijo ileg¨ªtimo de Trevor desea luchar por herencia de familia Hoover? Me pregunto si su nieto favorito puede resisti. Luna abri¨® mucho los ojos. ¡°?Qu¨¦? ?Qu¨¦ quieres decir con hija del hijo ileg¨ªtimo!¡± Walter respir¨® hondo y dijo con frialdad: ¡°No te lo voy a decir. Lo descubrir¨¢s un d¨ªa. Sin embargo, todo ya habr¨ªa terminado para entonces, por lo que cualquier cosa que intentes hacer no tendr¨¢ sentido¡±. El rostro de Luna se oscureci¨® porpleto. De repente, se dio cuenta de que no ten¨ªa salida. ¡°?No hay forma de que Trevor sea tan despiadado! ?Logan es su nieto y Zane es su hijo! ?¨¦l no puede ser tan desalmado!¡± Luna no lo cre¨ªa en absoluto. Walter pregunt¨® con frialdad: ¡°?De verdad crees que a Trevor le gustan tus dos hijos?¡± Luna se sorprendi¨®. ¡°?Olvidaste c¨®mo te juntaste con ¨¦l?¡± Walter pregunt¨® con una mueca. E lo mir¨® fijamente. ¡°?Pero han pasado d¨¦cadas! ?Ya deber¨ªa haberse mudado hace mucho tiempo!¡± Adem¨¢s, aunque no estaban en misma sinton¨ªa despu¨¦s de todos esos a?os, parec¨ªan sentir afecto el uno por el otro. Walter mir¨® con una mirada g¨¦lida. ¡°Qu¨¦ triste. De hecho, pensaste que su cortes¨ªa hacia ti era amor. Alguieno t¨² nunca entender¨¢ lo que es el amor.¡± En respuesta al sarcasmo de Walter, expresi¨®n de Luna se oscureci¨® mientras lo miraba. ¡°?C¨®mo sabes que ¨¦l no me ama? ?El que ama soy yo! ?Esas mujeres lo sedujeron! ?¨¦l no ten¨ªa intenci¨®n de enga?arme!¡± Walter no esperaba que Luna todav¨ªa se mintiera a s¨ª misma incluso en ese momento. ¨¦l dijo ramente: ¡°Haz lo que quieras. No importa qu¨¦, no voy a ayudarte m¨¢s.¡± E tir¨® de su mano. ¡°Walter,o mi hermano mayor, ?tienes que ayudarme!¡± ¨¦l apart¨® y dijo con desd¨¦n: ¡°No voy a ayudarte. ?Recuerda esto! ?Este es el final de nuestra rci¨®n como hermanos!¡± Con eso, se dio vuelta para irse. ?Maldita sea! Luna apret¨® los dientes con rabia. ¡°?Todos ustedes son desagradecidos!¡± Incluso despu¨¦s de que trat¨® de pensar en una soluci¨®n, se dio cuenta de que era in¨²til. Se sent¨® en cama y se devan¨® los sesos durante mucho tiempo. Sab¨ªa que a¨²n no pod¨ªa morir. Si e mor¨ªa, nadie estar¨ªa all¨ª para contrr a Logan. Sab¨ªa ramente lo in¨²tiles que eran sus dos hijos. Pens¨¢ndolo bien, al final, le pidi¨® a uno de los polic¨ªas en entrada que entrara a su habitaci¨®n. Quiero ver a Kathleen. Kathleen no se sorprendi¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo cuando recibi¨® mada diciendo que Luna quer¨ªa ve. Despu¨¦s de pensarlo, e dijo: ¡°Est¨¢ bien. Dile a Luna que ir¨¦ a su encuentro¡±. Con eso, e colg¨® el tel¨¦fono. Samuel camin¨® hacia e y le pregunt¨® con calma: ¡°?Luna quiere verte?¡± E asinti¨®. ¡°S¨ª. Ir¨¦ aprobarlo. Deber¨ªas descansar bien en el hotel. ¨¦l tom¨® su mano. ¡°?Voy contigo!¡± No hab¨ªa forma de que dejara ir s. E lo mir¨® fijamente. ¡°No eso si no fuera a volver¡±. ¡°Por si acaso¡±, dijo con voz profunda. E puso los ojos en nco. ¡°Bien entonces.¡± Entrzando sus dedos con los de e, dijo: ¡°Prometimos permanecer juntos para siempre. No debemos separarnos. E asinti¨®. ¡°S¨ª. Lo entiendo.¡± Los dos fueron al hospital a ver a Luna juntos. El rostro de Luna permaneci¨® indiferente cuando vio a Kathleen. ¡°Debes estar emocionado de ver el estado en el que estoy¡±. Kathleen vest¨ªa una gabardina negra. Era alta y esbelta, y su rostro ovdo y perfecto era fr¨ªo. ¡°Es verdad que estoy feliz de verte as¨ª. ?Estoy seguro de que sabes ramente c¨®mo muri¨® mi abu! Luna se ri¨® con frialdad. ¡°?Ja ja! ?Se quit¨® vida! No tiene nada que ver conmigo.¡± Kathleen era indiferente. ¡°?Es eso as¨ª? De todos modos, t¨² causaste que sucediera. Luna no se inmut¨®. ¡°Kathleen, ?podr¨ªa ser que pensaste que fui yo quien separ¨® a Frances y Trevor?¡± Kathleen mir¨® a Luna en silencio. ¡°?Te lo digo, Trevor es un yboy! ?Frances se dej¨® enga?ar por su apariencia!¡± Luna sonri¨®. Kathleen espet¨® con frialdad: ¡°?Despu¨¦s de que Trevor le minti¨® a mi abu, e nunca esper¨® que ¨¦l retrocediera! Pero que hiciste? ?Hiciste que H¨¦ctor se llevara a mi mam¨¢ y separaras a mi mam¨¢ y a mi abu! ?Esto es tu culpa!¡± Luna no estaba arrepentida en absoluto. ¡°?Y qu¨¦ si lo hice yo? ?Me enojo cuando veo a Trevor mirando su foto todos los d¨ªas!¡±. Kathleen gru?¨®: ¡°?Mi abu no fue quien lo contact¨®! ?C¨®mo te atreves a trata de esa manera? Luna ri¨® amargamente. ¡°?Su s existencia era un pecado! ?No pod¨ªa dejar que mi matrimonio ganado con tanto esfuerzo fuera en vano!¡± ¡°Entonces, para hacer eso, ?sacrificar¨ªas a otras personas?¡± Kathleen apret¨® los pu?os mientras apretaba los dientes. ¡°?Al final del d¨ªa, nunca le dejar¨¦ saber a Trevor que Frances tuvo a su hijo! ?Si se enterara, sabr¨ªa que no fui yo esa noche y se divorciar¨ªa de m¨ª! ?No quiero eso!¡± Luna grit¨® con furia. La expresi¨®n de Kathleen era fr¨ªa. Entonces, hay m¨¢s en historia. Sin embargo, nada de eso importa ya. ?Y qu¨¦ si hay malentendidos aqu¨ª? Trevor todav¨ªa hizo vista gorda as iones de Luna durante todos estos a?os. Kathleen permaneci¨® indiferente al ver lo enojada que estaba Luna. ¡°Ser abandonado por tus seres queridos no se siente bien, ?verdad?¡± Luna apret¨® los dientes y no dijo nada. Kathleen continu¨®: ¡°Esto es karma. Luna, ya que no te queda mucho tiempo de vida, ?por qu¨¦ no pasas el resto de tus d¨ªas pensando en todos los pecados que hasetido en los ¨²ltimos a?os? De esa manera, puedes explicarte a Hades.This content belongs to N?/velDra/ma.Org . Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se prepar¨® para irse. ¡°?Esperar! Kathleen, pase lo que pase, sigues siendo pariente de Logan. ?Puedes ayudarlo?¡± Kathleen estaba inexpresiva. ¡°No.¡± Luna se qued¨® hda y Kathleen se volvi¨®. ¡°?Por favor! ?Te lo suplico! ?Mientras puedas ayudarme a cuidar de Logan, har¨¦ lo que quieras! Luna se arrodill¨® en cama. ¡°?Puedes devolverme a mi abu? ?Eres capaz de traer a alguien de entre los muertos? Kathleen pregunt¨® con frialdad. Luna se congel¨® de nuevo. Kathleen respir¨® hondo. No puedes. Por lo tanto, no tienes derecho a suplicarme ayuda.¡± Luna quer¨ªa llorar, pero no hab¨ªa l¨¢grimas. ¡°?Kathleen! ?De verdad pensaste que todo terminar¨ªa despu¨¦s de derribarme? Chapter 490 Chapter 490 No te gusta esto, ?verdad? Walter estaba furioso. ¡°?Matarte? ?T¨² eres el que quiere matarnos! De todos modos, ?ya no me voy a preocupar por ti!¡± ¡°?Walter, eres realmente cruel! ?Eres tan despiadadoo Trevor! Todos estos a?os, si no fuera por m¨ª, ?puedes tener todo esto hoy? ?Ustedes dependen de m¨ª!¡± ?Lo consiguen siquiera? Walter ri¨® con frialdad. ¡°?Hiciste eso por nosotros? ?Solo hiciste eso por ti mismo! Adem¨¢s, ?sabes que alguien que dice ser hija del hijo ileg¨ªtimo de Trevor desea luchar por herencia de familia Hoover? Me pregunto si su nieto favorito puede resisti. Luna abri¨® mucho los ojos. ¡°?Qu¨¦? ?Qu¨¦ quieres decir con hija del hijo ileg¨ªtimo!¡± Walter respir¨® hondo y dijo con frialdad: ¡°No te lo voy a decir. Lo descubrir¨¢s un d¨ªa. Sin embargo, todo ya habr¨ªa terminado para entonces, por lo que cualquier cosa que intentes hacer no tendr¨¢ sentido¡±. El rostro de Luna se oscureci¨® porpleto. De repente, se dio cuenta de que no ten¨ªa salida. ¡°?No hay forma de que Trevor sea tan despiadado! ?Logan es su nieto y Zane es su hijo! ?¨¦l no puede ser tan desalmado!¡± Luna no lo cre¨ªa en absoluto. Walter pregunt¨® con frialdad: ¡°?De verdad crees que a Trevor le gustan tus dos hijos?¡± Luna se sorprendi¨®. ¡°?Olvidaste c¨®mo te juntaste con ¨¦l?¡± Walter pregunt¨® con una mueca. E lo mir¨® fijamente. ¡°?Pero han pasado d¨¦cadas! ?Ya deber¨ªa haberse mudado hace mucho tiempo!¡± Adem¨¢s, aunque no estaban en misma sinton¨ªa despu¨¦s de todos esos a?os, parec¨ªan sentir afecto el uno por el otro. Walter mir¨® con una mirada g¨¦lida. ¡°Qu¨¦ triste. De hecho, pensaste que su cortes¨ªa hacia ti era amor. Alguieno t¨² nunca entender¨¢ lo que es el amor.¡± En respuesta al sarcasmo de Walter, expresi¨®n de Luna se oscureci¨® mientras lo miraba. ¡°?C¨®mo sabes que ¨¦l no me ama? ?El que ama soy yo! ?Esas mujeres lo sedujeron! ?¨¦l no ten¨ªa intenci¨®n de enga?arme!¡± Walter no esperaba que Luna todav¨ªa se mintiera a s¨ª misma incluso en ese momento. ¨¦l dijo ramente: ¡°Haz lo que quieras. No importa qu¨¦, no voy a ayudarte m¨¢s.¡± E tir¨® de su mano. ¡°Walter,o mi hermano mayor, ?tienes que ayudarme!¡± ¨¦l apart¨® y dijo con desd¨¦n: ¡°No voy a ayudarte. ?Recuerda esto! ?Este es el final de nuestra rci¨®n como hermanos!¡± Con eso, se dio vuelta para irse. ?Maldita sea! Luna apret¨® los dientes con rabia. ¡°?Todos ustedes son desagradecidos!¡± Incluso despu¨¦s de que trat¨® de pensar en una soluci¨®n, se dio cuenta de que era in¨²til. Se sent¨® en cama y se devan¨® los sesos durante mucho tiempo. Sab¨ªa que a¨²n no pod¨ªa morir. Si e mor¨ªa, nadie estar¨ªa all¨ª para contrr a Logan. Sab¨ªa ramente lo in¨²tiles que eran sus dos hijos. Pens¨¢ndolo bien, al final, le pidi¨® a uno de los polic¨ªas en entrada que entrara a su habitaci¨®n. Quiero ver a Kathleen. Kathleen no se sorprendi¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo cuando recibi¨® mada diciendo que Luna quer¨ªa ve. Despu¨¦s de pensarlo, e dijo: ¡°Est¨¢ bien. Dile a Luna que ir¨¦ a su encuentro¡±. Con eso, e colg¨® el tel¨¦fono. Samuel camin¨® hacia e y le pregunt¨® con calma: ¡°?Luna quiere verte?¡± E asinti¨®. ¡°S¨ª. Ir¨¦ aprobarlo. Deber¨ªas descansar bien en el hotel. ¨¦l tom¨® su mano. ¡°?Voy contigo!¡± No hab¨ªa forma de que dejara ir s. E lo mir¨® fijamente. ¡°No eso si no fuera a volver¡±. ¡°Por si acaso¡±, dijo con voz profunda. E puso los ojos en nco. ¡°Bien entonces.¡± Entrzando sus dedos con los de e, dijo: ¡°Prometimos permanecer juntos para siempre. No debemos separarnos. E asinti¨®. ¡°S¨ª. Lo entiendo.¡± Los dos fueron al hospital a ver a Luna juntos. El rostro de Luna permaneci¨® indiferente cuando vio a Kathleen. ¡°Debes estar emocionado de ver el estado en el que estoy¡±. Kathleen vest¨ªa una gabardina negra. Era alta y esbelta, y su rostro ovdo y perfecto era fr¨ªo. ¡°Es verdad que estoy feliz de verte as¨ª. ?Estoy seguro de que sabes ramente c¨®mo muri¨® mi abu! Luna se ri¨® con frialdad. ¡°?Ja ja! ?Se quit¨® vida! No tiene nada que ver conmigo.¡± Kathleen era indiferente. ¡°?Es eso as¨ª? De todos modos, t¨² causaste que sucediera. Luna no se inmut¨®. ¡°Kathleen, ?podr¨ªa ser que pensaste que fui yo quien separ¨® a Frances y Trevor?¡± Kathleen mir¨® a Luna en silencio. ¡°?Te lo digo, Trevor es un yboy! ?Frances se dej¨® enga?ar por su apariencia!¡± Luna sonri¨®.Content provided by N?velDrama.Org. Kathleen espet¨® con frialdad: ¡°?Despu¨¦s de que Trevor le minti¨® a mi abu, e nunca esper¨® que ¨¦l retrocediera! Pero que hiciste? ?Hiciste que H¨¦ctor se llevara a mi mam¨¢ y separaras a mi mam¨¢ y a mi abu! ?Esto es tu culpa!¡± Luna no estaba arrepentida en absoluto. ¡°?Y qu¨¦ si lo hice yo? ?Me enojo cuando veo a Trevor mirando su foto todos los d¨ªas!¡±. Kathleen gru?¨®: ¡°?Mi abu no fue quien lo contact¨®! ?C¨®mo te atreves a trata de esa manera? Luna ri¨® amargamente. ¡°?Su s existencia era un pecado! ?No pod¨ªa dejar que mi matrimonio ganado con tanto esfuerzo fuera en vano!¡± ¡°Entonces, para hacer eso, ?sacrificar¨ªas a otras personas?¡± Kathleen apret¨® los pu?os mientras apretaba los dientes. ¡°?Al final del d¨ªa, nunca le dejar¨¦ saber a Trevor que Frances tuvo a su hijo! ?Si se enterara, sabr¨ªa que no fui yo esa noche y se divorciar¨ªa de m¨ª! ?No quiero eso!¡± Luna grit¨® con furia. La expresi¨®n de Kathleen era fr¨ªa. Entonces, hay m¨¢s en historia. Sin embargo, nada de eso importa ya. ?Y qu¨¦ si hay malentendidos aqu¨ª? Trevor todav¨ªa hizo vista gorda as iones de Luna durante todos estos a?os. Kathleen permaneci¨® indiferente al ver lo enojada que estaba Luna. ¡°Ser abandonado por tus seres queridos no se siente bien, ?verdad?¡± Luna apret¨® los dientes y no dijo nada. Kathleen continu¨®: ¡°Esto es karma. Luna, ya que no te queda mucho tiempo de vida, ?por qu¨¦ no pasas el resto de tus d¨ªas pensando en todos los pecados que hasetido en los ¨²ltimos a?os? De esa manera, puedes explicarte a Hades. Despu¨¦s de decir eso, Kathleen se prepar¨® para irse. ¡°?Esperar! Kathleen, pase lo que pase, sigues siendo pariente de Logan. ?Puedes ayudarlo?¡± Kathleen estaba inexpresiva. ¡°No.¡± Luna se qued¨® hda y Kathleen se volvi¨®. ¡°?Por favor! ?Te lo suplico! ?Mientras puedas ayudarme a cuidar de Logan, har¨¦ lo que quieras! Luna se arrodill¨® en cama. ¡°?Puedes devolverme a mi abu? ?Eres capaz de traer a alguien de entre los muertos? Kathleen pregunt¨® con frialdad. Luna se congel¨® de nuevo. Kathleen respir¨® hondo. No puedes. Por lo tanto, no tienes derecho a suplicarme ayuda.¡± Luna quer¨ªa llorar, pero no hab¨ªa l¨¢grimas. ¡°?Kathleen! ?De verdad pensaste que todo terminar¨ªa despu¨¦s de derribarme? Chapter 491 Chapter 491 Subestim¨® sus ambiciones Kathleen mir¨® a Luna con frialdad. ¡°?Tengo formas de lidiar con Trevor!¡± Luna estaba at¨®nita. ¡°Solo esperas noticias¡±, continu¨® Kathleen. Con eso, sali¨® de s. ¡°?Kathleen! ?Regresa aqu¨ª!¡± Luna chill¨®. Quer¨ªa que Kathleen ayudara, pero se dio cuenta de que no ten¨ªa ning¨²n derecho. Kathleen no podr¨ªa preocuparse menos por e. Luna se cubri¨® cara y grit¨® en voz alta. ?Qu¨¦ pasar¨¢ con Logan? Despu¨¦s de que Kathleen sali¨® de s, Samuel se acerc¨® a e. Samuel se par¨® frente a e. ¡°?Ya terminaste?¡± Kathleen asinti¨® levemente. ¡°S¨ª.¡± Supuso: ¡°E te pidi¨® que cuidaras de Logan, ?no es as¨ª?¡±. ¡°S¨ª, pero no estuve de acuerdo¡±, respondi¨® Kathleen con sencillez. Samuel tom¨® su mano. Aunque no pareces feliz. E suspir¨®. ¡°?Qu¨¦ hay para ser feliz? Incluso si muere, no podr¨¢pensar separaci¨®n forzada de mam¨¢ y abu¡±. ¨¦l respondi¨® con voz profunda: ¡°S¨ª. Entiendo que eres un tren de pensamientos. E lo mir¨® profundamente. ¡°A continuaci¨®n, veremos qu¨¦ nea hacer Trevor¡±. ¨¦l respondi¨®: ¡°?No prepar¨® ya un abogado de antemano? Solo esperemos y veamos¡±. Kathleen ri¨® amargamente. ¡°Lo obligar¨¦ a mostrarse. ?Cu¨¢nto cree que puede dejar para sus hijos ileg¨ªtimos? ?Har¨¦ que lo pierda todo!¡± Casi es hora. En ese momento, son¨® el tel¨¦fono de Kathleen. E tom¨® el tel¨¦fono. ¡°?Como le fue?¡± ¡°Dado que no le dimos a Hoover Group los ¨²ltimos cincuenta mil lentes de c¨¢mara, no podr¨¢n terminar sus pedidos dentro de una semana. Van a perder mucho dinero¡±, explic¨® Yadiel. ¡°Excelente. Si Hoover Group quiere que lopensemos, no necesita decir nada. Solo proceda con compensaci¨®n basada en el contrato¡±, dijo con frialdad. Yadiel asinti¨®. ¡°S¨ª. Entiendo.¡± Kathleen colg¨® el tel¨¦fono y mir¨® a Samuel. ¡°Finalmente te he vengado¡±. ¡°?Hiciste eso por m¨ª?¡± Samuel pregunt¨® solemnemente. ¡°S¨ª. ?Por qu¨¦ m¨¢s? No hay forma de que lo haga por m¨ª mismo. Cuando te pas¨® algo ¨²ltima vez, vi c¨®mo Trevor tom¨® a los miembros de tu equipo y rob¨® tu tolog¨ªa. ?C¨®mo puedo dejar eso ir?¡± e respondio tranqumente. Samuel sonri¨® levemente. ¡°Gracias.¡± Kathleen dej¨® escapar un ligero resoplido. ¡°No te preocupes por eso¡±. De repente, se volvi¨® muy ca¨®tico en Hoover Group. Si no pod¨ªanpletar el pedido, Hoover Group se meter¨ªa en un gran problema. Despu¨¦s de todo, se consider¨® una orden internacional que Ezra quer¨ªa dar a su hijo para eli¨®n de este ¨²ltimo. Si sepletaba el pedido, reputaci¨®n de Hoover Group se disparar¨ªa. Llegado el momento, ser¨ªan mejores que Macari Group. Tambi¨¦n era posible que Hoover Group pudiera hacerse cargo del mercado de Macari Group. La familia de Hoover Group fue m¨¢s influyente. Despu¨¦s de establecers res, Macari Group solo pod¨ªa obedecer as primeras. Sin embargo, si hubiera alg¨²n problema, Hoover Group enfrentar¨ªa el mayor y m¨¢s serio riesgo. Sis cosas iban mal, fracasar¨ªan miserablemente. No es que el Grupo Hoover no tuviera ning¨²n l¨ªder, pero casi as¨ª era. Por el momento, nadie sab¨ªa qui¨¦n quer¨ªa Trevor para suceder a Hoover Group en su testamento. Los otros altos ejecutivos no se atrevieron a resolver ese asunto por s¨ª mismos ya que tampoco ten¨ªan la capacidad. Por lo tanto, todos en el Grupo Hoover estaban en p¨¢nico. Sin embargo, hubo un informante contratado por Trevor dentro de Hoover Group. Su nombre era Micah Sampson. Lauren lo contrat¨® para Trevor. En el momento en que Micah vio condici¨®n de empresa, m¨® a Trevor. Adem¨¢s, Trevor tambi¨¦n hab¨ªa vistos noticias. ¡°Viejo se?or Hoover, ?qu¨¦ debemos hacer ahora? Es posible que empresa desaparezca antes de que Lauren pueda hacerse cargo de e ¡ªdijo Micah con preocupaci¨®n¡ª. Trevor apret¨® los dientes. ¡°?No hay forma de que esapa?¨ªa no salga con los productos de repente! ?Algo est¨¢ definitivamente mal! ?Es Kathleen o Samuel detr¨¢s de esto!¡± Micah hizo una pausa antes de preguntar: ¡°Pero, ?qu¨¦ debemos hacer ahora?¡± ¡°Comun¨ªquese con persona a cargo de esa empresa y hable con ellos para que entreguen los productos a ma?ana siguiente sin falta¡±, dijo Trevor con seriedad. Micah pregunt¨® con curiosidad: ¡°?Pero qu¨¦ pasa si todav¨ªa no pueden preparar los productos?¡± ¡°?No tienes muchos m¨¦todos? ?Todav¨ªa necesitas que te ense?e qu¨¦ hacer? Trevor ten¨ªa fr¨ªo. Micah se qued¨® en silencio. ¡°De acuerdo. Entiendo.¡± Trevor colg¨® el tel¨¦fono enojado. No pod¨ªa aceptarlo. ?Estoy seguro de que Kathleen o Samuel est¨¢n detr¨¢s de esto! ?Estoy seguro de ello! Inmediatamente, Trevor m¨® a Lauren. ¡°?Cu¨¢ndo exactamente puedes matar a Kathleen?¡± Trevor estaba furioso. ¡°Abuelo, pase lo que pase, Kathleen es mi prima y tu propia nieta. ?De verdad quieres que mate? Trevor rugi¨®: ¡°E es cruel conmigo, entonces, ?por qu¨¦ deber¨ªa mostrarle misericordia? Al principio, pens¨¦ en dejarle algo despu¨¦s de mi muerte. ?Pero por lo que parece, no hay necesidad de eso en absoluto!¡± Estaba a punto de explotar. ?Es obvio que Kathleen est¨¢ ayudando a Samuel! Lauren dijo suavemente: ¡°?Podemos resolver los problemas mat¨¢nd? No quiero una empresa vac¨ªa¡±. Trevor se qued¨® sin pbras. ¡°Entonces, ?qu¨¦ quieres que haga? Ya he fingido mi muerteo me dijiste y te di todo. Lauren permaneci¨® en silencio. En realidad, no esperaba que tales problemas ocurrieran antes de tener oportunidad de hacerse cargo de empresa. Lauren rugi¨® de ira: ¡°?Pero no quiero una empresa que est¨¦ a punto de quebrar! ?No tienes otras formas de lidiar con esto?¡± Trevor respondi¨® exasperado: ¡°La hay. Podr¨ªamos buscar otra empresa. Sin embargo, incluso si hici¨¦ramos eso, no podr¨ªan producir los productos a tiempo y ni siquiera sabemos si sus lentes son compatibles con nuestro producto¡±. Lauren apret¨® los dientes. ¡°?No importa qu¨¦, todav¨ªa tenemos que intentarlo! No hay otra manera. Har¨¦ que el abogado anuncie al heredero antes¡±. ¡°Lo dejo en tus manos. Ya no puedo hacer nada¡±. Con eso, Trevor colg¨® mada. ¡°?Ese viejo est¨²pido!¡± Lauren grit¨®. Dej¨® el tel¨¦fono y frunci¨® el ce?o profundamente. Como era de esperar, Kathleen tiene algo bajo manga. ?Pero no perder¨¦! Despu¨¦s de que Lauren encontr¨® el n¨²mero del abogado, lo m¨®. ¡°?Quiero que anuncies el testamento hoy!¡± ¡°?Este Dia?¡± El abogado se sorprendi¨®. ¡°?S¨ª! ?Este Dia! Te ver¨¦ en el funeral ¡ªrespondi¨® e con frialdad. Con eso, Lauren colg¨® el tel¨¦fono y fue a arrerse. Kathleen recibi¨® mada telef¨®nica del abogado cuando regresaba al hotel. ¡°Milisegundo. Johnson, por algunas razones, el anuncio del testamento se ha cambiado al d¨ªa de hoy. ?Te parece bien que vayas al funeral del se?or Trevor ahora? pregunt¨® el abogado. Kathleen dej¨® escapar una risa amarga. ¡°?Vas a cancrlo si digo que no puedo ir?¡± El abogado se qued¨® sin pbras. Content provided by N?velDrama.Org. ¡°Ir¨¦.¡± Con eso, Kathleen colg¨® el tel¨¦fono. Los finosbios de Samuel se curvaron hacia arriba en una sonrisa. ¡°Parece que conocer¨¢s a Lauren muy pronto¡±. Kathleen asinti¨®. ¡°He subestimado sus ambiciones¡±. Chapter 492 Chapter 492 Sentirse dichoso Despu¨¦s de una hora, Kathleen y Samuel llegaron a residencia de Hoover. Fue primera vez que Samuel conoci¨® a los dos hijos de Trevor. El hijo mayor era Zane Hoover. Era el padre de Logan y estaba casado con Mary Xanthos. El segundo hijo de Trevor fue Adam Hoover. Tanto Adamo Hannah eran rostros familiares para Samuel, ya que eran los padres de Kelly. No eran exactamente extra?os. Cuando Adam y Hannah vieron llegada de Kathleen y Samuel, iodidad era evidente en sus rostros. Despu¨¦s de todo, Kathleen y Samuel vinieron por herencia. Kathleen mir¨® alrededor y not¨® que Lauren no estaba. ¡°?Por qu¨¦ no empezamos todav¨ªa?¡± Mary pregunt¨® con voz aguda. ¡°Todav¨ªa tenemos que esperar a una persona m¨¢s¡±, explic¨® el abogado. ¡°?Uno mas?¡± Mar¨ªa exm¨® en voz alta. ¡°?Qui¨¦n?¡± Hannah tambi¨¦n frunci¨® el ce?o ligeramente. Si otra persona se uniera, ?podr¨ªamos recibir algo de herencia? ¡°Por favor, tomen asiento, Kathleen y el Sr. Macari¡±, dijo Kelly mientras e y el ama de ves tra¨ªan algunas bebidas. ¡°De acuerdo.¡± Kathleen asinti¨®. ¡°?Por qu¨¦ eres tan amable con ellos?¡± Hannah mir¨® a Kelly con expresi¨®n molesta. Aun as¨ª, Kelly permaneci¨® en silencio. En ese momento, Leonard entr¨® desde afuera. C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. Hannah instant¨¢neamente cerr¨® boca mientras Kelly respiraba aliviada. Si Leonard no estuviera all¨ª para respalda, definitivamente Hannah criticar¨ªa. Leonard mir¨® a Hannah con frialdad. La expresi¨®n de Hannah instant¨¢neamente se transform¨® en una de verg¨¹enza. No se atrevi¨® a ofender a Leonard. Despu¨¦s de todo, tendr¨ªa que depender mucho de ¨¦l en el futuro. Adem¨¢s, rci¨®n de Samuel y Leonard tambi¨¦n fue muy ¨²til. Leonard se acerc¨® a saludar a Samuel. ¡°Est¨¢s aqu¨ª.¡± Samuel asinti¨®. Se sentaron juntos. ¡°?Qui¨¦n no est¨¢ aqu¨ª todav¨ªa?¡± Mary segu¨ªa igual de disgustada. ¡°?Por qu¨¦ llegan tarde?¡± Justo cuando haba, el sonido de tacones se escuch¨® desde puerta. Kathleen mir¨® hacia undo y entrecerr¨® ligeramente los ojos. Con l¨¢pizbial rojo brinte, Lauren entr¨®. Sonri¨® con confianza a todos. ¡°?Por qu¨¦ eres t¨²?¡± Mar¨ªa exm¨® en voz alta. Debe haber alg¨²n tipo de error. ¡°?Por qu¨¦ no ser¨ªa yo?¡± Lauren respondi¨® con frialdad. ¡°Mi padre es el hijo de Trevor¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Mar¨ªa respondi¨® ansiosamente: ¡°?Qu¨¦ prueba tienes?¡± ¡°Esta prueba de paternidad es una prueba¡±. Lauren sac¨® el documento. La prueba de paternidad fue misma que Kathleen y Samuel vieron en el video. Mary corri¨® y agarr¨® el documento antes de hojearlo. Luego se lo arroj¨® en silencio a Lauren con una cara sombr¨ªa. ¡°Si hay otras personas que tienen dudas sobre prueba de paternidad, puede presentarse para revisa usted mismo¡±. Lauren se burl¨® con frialdad. No ten¨ªa miedo en absoluto, porque era verdad. ¡ªEmpecemos con lectura del testamento ¡ªdijo Kathleen con frialdad¡ª. Lauren entrecerr¨® los ojos hacia Kathleen. ¡°?Est¨¢s realmente tan ansioso?¡± ¡°Yo no soy el que est¨¢ ansioso, ?me equivoco?¡± Kathleen replic¨®. Lauren estaba at¨®nita. Kathleen ten¨ªa raz¨®n. Lauren era que estaba ansiosa. Ten¨ªa que hacerse cargo de los derechos de gesti¨®n del Grupo Hoover lo antes posible. De ninguna manera permitir¨ªa que empresa cerrara. ¡°Empecemos.¡± Lauren mir¨® al abogado. Dicho abogado asinti¨® y sac¨® el testamento. ¡°De acuerdo con el testamento del Sr. Trevor Hoover, todas sus propiedades y art¨ªculos invaluables ser¨¢n entregados a Kathleen Johnson¡±. Todos quedaron at¨®nitos ante sus pbras. ?Todo eso se le dar¨¢ a e? La propia Kathleen tambi¨¦n frunci¨® el ce?o ligeramente. ?Qu¨¦ quiere decir Trevor al hacer esto? ?Quiere que me convierta en el enemigo de todos? ¡°?Esperar!¡± Las pbras de Mary se precipitaron en p¨¢nico: ¡°?Esta casa tambi¨¦n se le dar¨¢ a Kathleen?¡± El abogado asinti¨®. ¡°Todas sus propiedades¡±. La expresi¨®n de Mary se oscureci¨®. ¡°?Por qu¨¦!¡± Zane tambi¨¦n frunci¨® el ce?o ligeramente. Estaba irritado por el giro de los acontecimientos. ¡°Es porque madre de Sra. Johnson, Reba Johnson, era hija mayor del Sr. Trevor Hoover¡±, explic¨® el abogado. Mary instant¨¢neamente apret¨® los dientes con ira mientras Lauren frunc¨ªa el ce?o. Sab¨ªa que hab¨ªa diferencias entre el testamento actual y el testamento que recordaba. Sin embargo, no importaba. A Lauren le importaba m¨¢s qui¨¦n se hac¨ªa cargo de empresa. Al contrario, Adam estaba muy tranquilo. Todav¨ªa ten¨ªa una hija, por suerte. Su hija estaba casada con el heredero de familia Sullivan. Definitivamente vivir¨ªa una buena vida a pesar de todo. Cuando Hannah not¨® mirada indiferente en el rostro de su esposo, instant¨¢neamente se enfureci¨®. ¡°?Puedes preocuparte m¨¢s por esto?¡± ¡°?Importa si me importa esto o no?¡± Ad¨¢n respondi¨®. ¡°?Quieres que le devuelva vida a ese viejo?¡± No hab¨ªa forma de que eso sucediera. ¡°?Continuar!¡± inst¨® Lauren. ¡°Con respecto a distribuci¨®n de iones de Hoover Group¡­¡±, continu¨® el abogado. Lauren levant¨®s cejas ligeramente. El aire estaba cargado de suspenso. Mary y Hannah tambi¨¦n despertaron sus esp¨ªritus. ¡°Se?or. Trevor Hoover ten¨ªa el cincuenta y uno por ciento des iones a su nombre. El cinco por ciento ir¨¢ a Logan Hoover, el cinco por ciento a Kelly Hoover, el veinte por ciento a Kathleen Johnson y el veintiuno por ciento a Melissa Hoover¡±. ¡°?Qu¨¦?¡± Aparte de Kathleen, Samuel, Leonard y Kelly, todos los dem¨¢s estaban estupefactos. ¡°Mi hijo es el nieto mayor de esta familia. ?Por qu¨¦ se le asigna solo el cinco por ciento? Mar¨ªa estaba perdiendo cabeza. ¡°?Y qui¨¦n es Melissa Hoover?¡± ¡°Yo,¡± respondi¨® Lauren con una mirada sombr¨ªa. ?Ese viejo viejo! ?Me dijo que me dar¨ªa toda empresa! Sin embargo, al final, Trevor termin¨® dividiendos iones entre todos sus nietos. Kathleen mir¨® impasible a Lauren. Fue entonces cuando descubri¨® que el verdadero nombre de Lauren era Melissa. Hannah tambi¨¦n se qued¨® sin pbras ante el resultado. Aunque a Kelly se le dio el cinco por ciento, ?de qu¨¦ sirvi¨® eso? Kelly, por otrodo, no pareci¨® inmutarse por eso. ¡ªRenunciar¨¦ a mi parte de herencia ¡ªdijo Kathleen con frialdad¡ª. E no quer¨ªa nada que perteneciera a Trevor, a pesar de que toda su voluntad b¨¢sicamente se inclinaba hacia e. Aunque e no sab¨ªa raz¨®n detr¨¢s de sus iones, se mantuvo firme en no recibir ni un solo centavo. ¡°Milisegundo. Johnson, si no lo quiere, toda su herencia se donar¨¢ autom¨¢ticamente a caridad¡±, le record¨® el abogado. ¡°D¨®nelo, entonces¡±, respondi¨® Kathleen con desd¨¦n. Mar¨ªa estaba extremadamente resentida por eso. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa donar su parte de herencia a caridad solo porque e no quiere?¡± Este es el testamento del se?or Trevor Hoover, se?ora Hoover. Tiene que hacerse de acuerdo a sus deseos¡±, respondi¨® el abogado. ¡°Perm¨ªtanme recordarles a todos que su voluntad es real y efectiva¡±. Mar¨ªa estaba tan enojada que ni siquiera pod¨ªa encontrars pbras para har. Lauren mir¨® a Kathleen con una mirada significativa. ¡°?Realmente vas a donarlo?¡± ¡°?No me crees?¡± Kathleen enarc¨® una ceja. Lauren se burl¨®: ¡°He investigado un poco, Kathleen. La empresa que no pudo entregar los productos a Hoover Group est¨¢ a su nombre¡±. ¡°?Ah, de verdad? ?Lograste descubrir eso tan r¨¢pido? Kathleen respondi¨® perezosamente. Con ojos agudos, Lauren mir¨® fijamente a Kathleen. ¡°Todo esto es solo tu estratagema, ?verdad?¡± Kathleen mir¨® con frialdad. ¡°?Y qu¨¦ si lo es?¡± ¡°La raz¨®n por que no quieress iones de Hoover Group es que no quieres ayudar a empresa¡±, respondi¨® Lauren. ¡°?Por qu¨¦ deber¨ªa ayudar a empresa?¡± Kathleen mir¨® fijamente sin siquiera una pizca de calidez en sus ojos. Lauren se congel¨®. ¡°Adem¨¢s, ?por qu¨¦ querr¨ªa algo que pertenece a familia Hoover?¡± Kathleen replic¨®. ¡°Tengo mi propia empresa y mi esposo tambi¨¦n es muy rico. ?Necesito siquiera herencia de familia Hoover? Ni un solo pensamiento de querer herencia pas¨® por su mente antes de esto. Lauren apret¨® los pu?os con indignaci¨®n. Cuando Kathleen mencion¨® a Samuel, una peque?a sonrisa apareci¨® en su rostro. Tom¨® mano de Kathleen entres suyas. Se sent¨ªa extremadamente dichoso y contento. Chapter 493 Chapter 493 yo tambien soy rico Sentado a undo, Leonard mir¨® de soyo a Samuel. ?C¨®mo puede ser tan feliz? Kathleen solo lo mencion¨® por un segundo. Lauren se sinti¨® irritada, pero no pudo hacer nada al respecto. Todo lo que pod¨ªa hacer era quejarse de Trevor en su coraz¨®n. ?C¨®mo se atreve a cambiar su testamento! ¡°Vamos¡±, le dijo Kathleen a Samuel. Samuel asinti¨®o respuesta. Cuando estaban a punto de irse, Lauren mir¨®. Kathleen, hablemos en privado. Kathleen respondi¨® con indiferencia: ¡°No hay necesidad de eso. Puedes hacer lo que quieras, Lauren. No me importa.¡± Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y se fue con Samuel. No dispuesta a darse por vencida, Lauren corri¨® tras ellos. ¡°?No puedes renunciar a tu veinte por ciento de iones!¡± Lauren grit¨® apresuradamente. ¡°?Puedes vend¨¦rm por cantidad que quieras!¡± ¡°No soy tan desvergonzadao t¨², Lauren¡±, replic¨® Kathleen. ¡°Nunca olvidar¨¦ c¨®mo Trevorstim¨® a Granny y a mi madre¡±. ¡°No voy a negar eso. Sin embargo, ?no puedes decir c¨®mo trat¨® Trevor depensarte en su testamento? dijo Lauren con los dientes apretados. ¡°?T¨² que tal? ?Tambi¨¦n le debes una a mi padre, pero eso no impide que tenga prejuicios hacia ti! ¡°?Y qu¨¦?¡± Kathleen replic¨® con frialdad. ¡°?Deber¨ªa aceptarlo para hacerlo sentir mejor y traicionar a mi abu y a mi madre?¡± Lauren permaneci¨® en silencio. ¡°Felicitaciones por convertirte en directora ejecutiva de Hoover Group, Lauren¡±, agreg¨® Kathleen con indiferencia. ¡°Espero que puedan resolver crisis lo antes posible¡±. Despu¨¦s de decir eso, se subi¨® al auto. Lauren apret¨® los dientes ydr¨®: ¡°?Kathleen, no perder¨¦ contra ti! ?No creas que eres el ¨²nico con dinero!¡± Kathleen resopl¨® y subi¨® ventani. Kathleen resopl¨® y subi¨® ventani. Despu¨¦s de eso, el auto pas¨® junto a Lauren. La expresi¨®n de Lauren se oscureci¨®. Despu¨¦s de pensar por un momento, tom¨® su tel¨¦fono y m¨® a Trevor. Sin embargo, e no parec¨ªa poder alcanzarlo. Lauren decidi¨® mar a Micah. ?D¨®nde est¨¢ Trevor? El tono de Micah estaba lleno de dolor. ¡°Ms noticias. El se escapo. Lo estaba vigndo cuando de repente me noque¨® por espalda¡±. ?Qu¨¦? Lauren estaba at¨®nita. E apret¨® los dientes. ¡°?Incluso si escapa a los confines de tierra, encu¨¦ntralo!¡± ¡°Comprendido.¡± Micah asinti¨®. Entonces, Lauren colg¨® el tel¨¦fono. ?Maldita sea! No puedo creer que Trevor me haya dejado en rid¨ªculo. ?Qu¨¦ voy a hacer a continuaci¨®n? Lo que sea. Finalmente obtuve propiedad de empresa, as¨ª que definitivamente no dejar¨¦ que quiebre. Necesito pensar en un n. En residencia Hoover, todos ten¨ªan una expresi¨®n sombr¨ªa y no se mov¨ªan. Leonard se levant¨® lentamente. ¡°Kelly, no podemos estar lejos de Felicia por mucho tiempo. Es hora de que regresemos¡±. ¡°Est¨¢ bien.¡± Kelly tampoco deseaba quedarse all¨ª por m¨¢s tiempo. Cuando Hannah vio que quer¨ªan irse, habl¨® con indiferencia. ¡°?Por qu¨¦ tienes tanta prisa?¡± Leonard respondi¨® con arrogancia: ¡°?Qu¨¦ quieres decir con eso? ?Crees que nuestra hija no es importante? Hannah se puso r¨ªgida. Inmediatamente, Adam tir¨® de manga de Hannah. ¡°Para.¡± ¡°?Perd¨®neme?¡± Hannah finalmente estall¨®. ¡°?Trabaj¨¦ tan duro para esta familia, pero no obtuve nada! ?Incluso Kelly solo obtuvo el cinco por ciento des iones! ?Qu¨¦ robo obtuvieron los dos forasteros, especialmente Kathleen! No puedo creer que haya obtenido lo m¨¢ximo en el testamento, pero lo entreg¨®. ?A qui¨¦n est¨¢ tratando de provocar? No hab¨ªa forma de que Hannah no se sintiera ansiosa al ver que se donaba una cantidad tan enorme de dinero. ¡°Vamos.¡± Leonard tom¨® mano de Kelly y quiso llev¨¢rs lejos, sin querer verlos enloquecer. Kelly sigui¨® justo detr¨¢s de Leonard. ¡°?Alto ah¨ª!¡± Hannah le grit¨® a Kelly. Kelly hizo una pausa por un momento y Leonard habl¨®. ¡°Ignora.¡± Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org. Kelly asinti¨® y se fue con ¨¦l. Ante eso, Hannah casi se desmaya de ira. ?Se han vuelto bastante rebeldes! Solo Zane, Mary, Adam y Hannah se quedaron en mansi¨®n, mientras que Logan se qued¨® arriba porque no se sent¨ªa bien. As¨ª, el abogado subi¨®s escaleras y le inform¨® sobre los detalles del testamento. Inexpresivamente, Logan pregunt¨®: ¡°?Kathleen decidi¨® renunciar a todo?¡± El abogado asinti¨®. ¡°En cuanto a m¨ª¡­¡± Logan se apag¨®, sumido en sus pensamientos. ¡°Se?or. Hoover, eres diferente a Kathleen¡±, afirm¨® el abogado. ¡°Con el dinero, tendr¨¢s capital m¨¢s que suficiente para hacer lo que quieras, incluso si tus padres deciden no apoyarte¡±. ¡°De todos modos,pa?¨ªa va a quebrar pronto¡±, murmur¨® Logan. El abogado se qued¨® en silencio. ¡°S¨¦ que tengo que aceptarlo. De lo contrario, conociendo a mi mam¨¢, se enfadar¨¢¡±. Logan cerr¨® los ojos. ¡°Es genial que lo entiendas¡±, respondi¨® el abogado. ¡°Se?or. Trevor tambi¨¦n te dej¨® tres casas y cincuenta millones en ahorros, que se heredar¨¢n cuando seas mayor de edad. Logan frunci¨® el ce?o. ¡°?Hay m¨¢s?¡± ¡°As¨ª es. Esto se debe mantener en secreto porque no est¨¢ en el testamento, por lo que no hay necesidad de anunciarlo¡±, explic¨® el abogado. ¡°Espero que puedas entender sus intenciones¡±. Logan asinti¨®. Me despedir¨¦. Entonces, el abogado se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. Mientras frunc¨ªa losbios, Logan se sumergi¨® en sus pensamientos. Entiendo por qu¨¦ Trevor quiere esperar hasta que sea mayor de edad para darme herencia. Si me lo diera ahora mismo, mi madre definitivamente me lo arrebatar¨ªa, y no quedar¨ªa nada cuando fuera mayor de edad. Despu¨¦s de todo, s¨¦ lo enga?osos que son mis padres. Mientras tanto, Kathleen y Samuel regresaron al hotel. All¨ª, Yadiel le dijo a Kathleen: ¡°Logramos encontrar a Trevor en este momento, pero pronto lo perdimos¡±. ¡°?D¨®nde lo encontraste?¡± pregunt¨® Kathleen con curiosidad. ¡°Lo encontramos en una mansi¨®n mientras segu¨ªa a alguien mado Micah¡±, explic¨® Yadiel. ¡°Esa persona es un esp¨ªa en el Grupo Hoover que le contar¨ªa algunos asuntos depa?¨ªa a Trevor. Cuando nos enteramos, lo hab¨ªamos estado siguiendo. Sin embargo, Trevor sali¨® corriendo cuando finalmente obtuvimos una pista importante¡±. Kathleen frunci¨® el ce?o. ¡°?Micah fue quien lo ayud¨®?¡± Yadiel neg¨® con cabeza. ¡°Micah result¨® herido cuando sali¨® de mansi¨®n, por lo que deducimos que Trevor fue quien lo atac¨®. Despu¨¦s de todo, no hab¨ªa forma de que se enteraran ya que todos nuestros hombres eran cautelosos. Algo debe haber pasado entre ellos. Kathleen asinti¨®. ¡°Ahora que lo pienso, expresi¨®n de Lauren parec¨ªa apagada cuando el abogado ley¨® el testamento. Erao si e no lo esperara¡±. ¡°A juzgar por lo furiosa que estaba cuando te fuiste, Trevor debe haberle dicho algo diferente¡±, analiz¨® Samuel. Kathleen asinti¨® en respuesta. ¡°Tengo el mismo pensamiento. Tambi¨¦n me sorprende que Trevor me haya dado tanto¡±. Sin embargo, no s¨¦ su intenci¨®n detr¨¢s de esto. ¡°?Todav¨ªa recuerdas ese video?¡± Samuel record¨®. ¡°Es obvio que Lauren hab¨ªa amenazado a Trevor con algo, pero en lugar de aceptar su trato, decidi¨® tomar medidas dr¨¢sticas¡±. Kathleen record¨®. ¡°?Exactamente con qu¨¦ lo amenaz¨® Lauren? Sin embargo, no hay nada que le importe a Trevor¡±. Despu¨¦s de reflexionar, Samuel respondi¨®: ¡°Creo que no es su vida¡±. Kathleen estuvo de acuerdo: ¡°?Quiz¨¢s es vida de Logan?¡± ¡°Quiz¨¢s.¡± Samuel tampoco estaba seguro de eso. ¡°Yadiel, anda y sigue buscando a Trevor. Debemos encontrarlo. Kathleen frunci¨® el ce?o. ?Tengo que averiguar qu¨¦ es todo el calvario! The Novel will be updated first on this website. Come back and continue reading tomorrow, everyone!