《Presagios del Fin [Español / Spanish]》 El Gran Cambio Cerr¨¦ los ojos mientras me dispon¨ªa a dar una ¨²ltima revisi¨®n al trabajo del d¨ªa, esta vez la estaba revisando mas de lo usual como precauci¨®n. Despu¨¦s de todo hab¨ªa estado con algo de sue?o todo el d¨ªa, y todo se deb¨ªa a que ayer fue el cumplea?os del nuevo trabajador, ahora finalmente entiendo porque ¨¦l pidi¨® el d¨ªa libre de su cumplea?os un d¨ªa despu¨¦s de este, ya que incluso yo que me fui temprano me encontraba algo somnoliento, no me sorprender¨ªa que ¨¦l reci¨¦n se echara a dormir cuando empezaron las horas de trabajo. Bueno cosas como esas no importa realmente, y menos ahora que la hora de salida est¨¢ por llegar, aunque tal vez me quede unos diez minutos m¨¢s, despu¨¦s de todo hoy estoy con ganas de hacerlo todo lento, y har¨¢ que el supervisor est¨¦ m¨¢s feliz conmigo. ¡ªHey no apaguen la luz, todav¨ªa estoy trabajando-alguien pronunciado fuerte. Estas palabras tardaron unos instantes en ser procesadas, antes de notar que hab¨ªa algo mal con ellas, y eso era que era de d¨ªa, y la fachada de vidrio del edificio permite una muy buena iluminaci¨®n sin necesidad de encender las luces, mucho menos en verano. Con la curiosidad despertada decid¨ª dejar la revisi¨®n para despu¨¦s, y me acerque junto a unos cuantos hacia los grandes vitrales, al estar ah¨ª pude ver que no solo nuestro edificio hab¨ªa sido cubierto por la sombra, sino tambi¨¦n todo lo que pod¨ªa ver. La curiosidad lleg¨® a su punto m¨¢ximo cuando decid¨ª voltear a ver el cielo, y en ese instante toda esa curiosidad se esfum¨®, y dej¨® detr¨¢s de ella incertidumbre, el cielo estaba cubierto por nubes que cada vez se hac¨ªan m¨¢s y m¨¢s espesas, oscureciendo m¨¢s las calles. Mientras todo se oscurec¨ªa cada vez m¨¢s, varios de mis colegas de trabajo se dieron cuenta que algo estaba mal y se acercaron a ver qu¨¦ suced¨ªa. Esto no dur¨® mucho, pues poco despu¨¦s las nubes que ocultaron por completo el sol empezaron a brillar con rayos bailando dentro de ellas. Mi coraz¨®n se empez¨® a acelerar y todo el sue?o se fue de mi cuerpo, sea lo que sea que est¨¦ pasando, era malo, terriblemente malo, llevaba m¨¢s de 10 a?os viviendo en esta ciudad y nunca hubo algo mas que una llovizna ligera, mucho menos una tormenta tan antinatural como est¨¢, la tensi¨®n estaba al l¨ªmite, y toda esta explot¨® con la ca¨ªda del primer rayo. Varias maldiciones resonaron al tiempo que pensaba en lo que tendr¨ªa que hacer, sin embargo mis prioridades cambiaron r¨¢pidamente cuando un rayo cay¨® en uno de los edificios que estaba en la cuadra al frente de la nuestra, estar cerca del ventanal ya no era una opci¨®n, retroced¨ª velozmente mientras esquiva a personas y objetos que estaban fuera de su lugar, acompa?ado de una imponente orquesta de truenos, a mitad del camino finalmente note que deber¨ªa ser imposible que tantos rayos cayeron de manera tan r¨¢pida de manera natural, pero no tuve tiempo para nada m¨¢s, pues nuestra suerte se hab¨ªa acabado con un rayo cayendo en nuestro ventanal. Un gran destello de luz, una onda de choque y el silencio fue lo que mi mente pudo procesar, y para ese momento ya estaba en el suelo, ni siquiera estaba seguro si hab¨ªa tropezado con algo, o fue la onda lo que me tir¨® al piso. A¨²n mareado y aturdido trate de ponerme de pie, este intento fue demasiado lento para mi gusto, cuando finalmente estuve en pie, quise alejarme un poco m¨¢s de los ventanales, un rayo explotando cerca a mi hab¨ªa sido suficiente para un par de vidas al menos. Mientras caminaba sent¨ªa que el balance volv¨ªa a mi, hasta que pude pararme firmemente cerca a uno de los pilares del piso muy alejado de las ventanas, hab¨ªa decidido que este ser¨ªa el mejor lugar para esperar a que pase la tormenta, en especial cuando note que quedaba menos de la mitad de las personas en el piso, el resto posiblemente estuvieran en las escaleras. Mientras esperaba a que la tormenta pasar¨¢, con mis manos cubri¨¦ndome los o¨ªdos, pues ya hab¨ªan ca¨ªdo mas de un par de rayos en el edificio, sent¨ª que el piso se mov¨ªa, por un momento cre¨ª que hab¨ªa vuelto a quedar aturdido, esa hermosa ilusi¨®n no dur¨® mucho, el suelo empez¨® a moverse de manera m¨¢s violenta, haciendo el mantenerse de pie una tarea imposible, apenas pude reaccionar a tiempo y poner mis manos antes de estrellarme contra el piso, y desde el vi como todos lo que no estaba fijado empezaban a moverse libremente por todo el piso, una silla me golpe por el costado, haciendo que termine acostado en el suelo. La adrenalina de mi cuerpo lo oblig¨® a agudizar mis sentidos e incluso en el suelo sin poder ponerme de pie pude esquivar varios muebles que giraban libremente por el suelo. Lamentablemente esto apenas estaba empezando, llegado un momento me di cuenta que todo se hab¨ªa inclinado, trate de voltear a ver el ventanal, y pude ver como el paisaje que se mostraba era cada vez m¨¢s alto. Mi mente quedo en shock con estas im¨¢genes, el edificio en el que estaba se estaba derrumbando, cuando volv¨ª en m¨ª quise acercarme a una columna para cubrirse de alguna manera, pero era demasiado tarde, un escritorio estaba justo frente a mi, apenas procese su impacto antes que toda mi vista se quedar¨¢ completamente negra. ********************************************************************************************************************************************* Cuando abr¨ª los ojos mi mente se encontraba muy confundida, tuvieron que pasar algunos segundos para que finalmente pudiera comprender que hab¨ªa pasado, al girarme a ver a los lados pude ver a muchas personas heridas, sin embargo sent¨ªa cierta disonancia en todo el entorno, pero al no poder encontrar el origen de esta decid¨ª, dejarlo de lado, mi cuerpo se sent¨ªa cansado y solo quer¨ªa descansar, sin embargo parece que mi movimiento advirti¨® a alguien que hab¨ªa recuperado la conciencia y alguien se me acerc¨®. ¡ªRichard, es realmente alegre que te encuentres con vida, cre¨ª que terminar¨ªa siendo el ¨²ltimo de nuestro batall¨®n en estar con vida- Pese al cansancio de la voz esta desbordaba alivio.The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¡ªWilliam... Estas palabras salieron solas de mis labios y junto con esta palabras mi mente se inund¨® de una cantidad ingente de recuerdos, tantos que a pesar de mi voluntad por mantenerme consciente todo volvi¨® a ser completamente negro. Cuando volv¨ª a despertar finalmente hab¨ªa asimilado lo ocurrido, yo era Richard sin apellido, despu¨¦s de todo eso era cosa de nobles y de quienes realmente importan sus antepasados, yo por otro lado solo soy el hijo del due?o de un bar, que termin¨® volvi¨¦ndose un soldado, y que casi muere en su ultima batalla por culpa de un general in¨²til e incompetente, y William es el ¨²nico compa?ero que pude sacar del infierno en el que est¨¢bamos metidos. Esta no es ni de cerca una segunda oportunidad que me gustar¨ªa, despu¨¦s de todo como quieres que alguien cuya mayor violencia hasta ahora haya sido una est¨²pida pelea a pu?o limpio, sea capaz de luchar en una guerra sosteniendo armas fr¨ªas. Con solo recordar la sensaci¨®n de cortar y perforar la carne de los enemigos hubiera vomitado de no ser porque no s¨¦ cu¨¢nto tiempo llevo sin comer absolutamente nada. Lo ¨²nico que me queda ahora es una renuncia honorable, en la cual culpo de mi decepci¨®n del ej¨¦rcito y de la guerra a mi est¨²pido comandante que hizo que una fuerte tropa de avanzada como la m¨ªa fuera destruida casi en su totalidad. Una vez decidido lo que har¨ªa respire profundo para levantarme, y aunque casi me rindo a mitad de camino decid¨ª que la mejor manera de evitar problemas ser¨ªa que el general del ej¨¦rcito viera como un buen soldado como yo est¨¢ en condiciones tan deplorables, incluso podr¨ªa recibir una bonificaci¨®n. Una vez de pie empec¨¦ a arrastrar mi cansado y herido cuerpo fuera de esta carpa llena de heridos, tropezando y tambale¨¢ndome. El sudor sal¨ªa de mi frente debido a la mala condici¨®n en la que me encontraba, pero aun as¨ª decid¨ª no rendirme, despu¨¦s de todo esto ser¨ªa mejor que morir a manos de alg¨²n soldado realmente entrenado, sin embargo mientras caminaba sent¨ª que alguien levantaba uno de mis brazos y cargaba parte de mi peso, permitiendo estar m¨¢s erguido. ¡ªNo entiendo qu¨¦ quieres hacer, pero te ayudar¨¦, dime a donde quieres ir Richard. Esa era sin lugar a dudas la voz de William, no es algo que confundir¨ªa, pues aunque no fu¨¦ramos grandes amigos era parte de mi escuadr¨®n, ahora ¨¦ramos dos soldados que apenas escapamos de la muerte, si el general tuviera algo de conciencia al menos me dejar¨ªa salir. ¡ªQuiero hablar con el general. El rostro de William se torn¨® un poco m¨¢s serio y asinti¨® sin decir nada, ambos caminamos en silencio hacia la carpa m¨¢s grande del campamento en un silencio ¨²nicamente roto por peque?os quejidos de dolor. Cuando llegamos apenas si fuimos detenidos unos instantes antes que el mismo general diera la orden de dejarnos pasar para escuchar qu¨¦ hac¨ªan dos soldados que acababan de escapar de las manos de la muerte de el. ¡ªGeneral, yo ante usted pido ser retirado del ej¨¦rcito, ya no soy apto para seguir luchando, protegiendo y conquistando. La gran carpa qued¨® en silencio, y la mirada del general y sus dos asesores se clavaron en m¨ª, mientras sus sue?os se fruncieron fuertemente, esto dur¨® unos instantes hasta que uno de ellos hizo brillar uno de los anillos que tra¨ªa consigo antes de girarse y mover los labios, parec¨ªa que conversaban pero no pod¨ªa escuchar absolutamente nada, posiblemente al anillo que acababa de brillar. ¡ªDime porque deseas abandonar el ej¨¦rcito Richard. La voz del general fue imponente e incluso sent¨ª que algo m¨¢s all¨¢ de imponente presencia pesaba sobre m¨ª, sin embargo antes de poder responder la voz de alguien son¨® a mi lado. ¡ªSe?or, nos unimos a su divisi¨®n pues en esta es en donde lo que valen son tus habilidades, nos aseguraron que el origen de nuestra sangre no importar¨ªa, siempre y cuando estuvi¨¦ramos dispuesto a derramarla sin miedo en las batallas, pero en esta ¨²ltima batalla, los terribles comandos que recibimos hicieron que dieciocho guerreros cayeron en batalla, todos esto a manos no del enemigo, sino de la avaricia de un noble. Cuando estas palabras terminaron sent¨ª como el peso que ca¨ªa sobre nosotros se increment¨®, y tambi¨¦n vi como el anillo que portaba uno de los asesores volvi¨® a brillar, poco despu¨¦s el brillo desapareci¨®. ¡ªUstedes dos son libres de retirarse del ej¨¦rcito si as¨ª lo desean, adem¨¢s les agradezco por ayudarme a identificar un problema entre mis filas. Las familias de sus camaradas ca¨ªdos ser¨¢n compensadas adecuadamente, mientras que para ustedes les entrego esto. Al terminar las palabras un pergamino fue aventado hacia nuestra direcci¨®n, William lo sujeto en el aire, cuando ambos vimos el sello de este pergamino no pudimos evitar que nuestras mand¨ªbulas cayeran, este era un mensaje directo hac¨ªa el general, sent¨ª como si tuviera un arma invencible al alcance de mi mano, apenas pude agradecer antes de salir de la carpa y regresar a la carpa de lo que era nuestro escuadr¨®n con ayuda de William. ¡ªPerd¨®name por arrastrarte conmigo. ¡ªEstar¨ªa muerto si no fuera por ti, y no quiero estar bajo el mando de personas incompetentes nuevamente, prefiero ser libre, tal vez sea un mercenario por un tiempo. ¡ªJajaja, yo planeo abrir una taberna, tal vez puedas ayudarme a controlar que las peleas de borrachos no se salgan de control. ¡ªSoy un hombre de espadas y sangre, sin embargo si planeas abrir una taberna deber¨ªas buscar a alguien que te trajera licor de "los llanos del caos" puedes decir lo que quieras de los b¨¢rbaros, pero su licor es excelente. La sonrisa se congel¨® en mi cara, y una extra?a sensaci¨®n de fatalidad se apoder¨® de m¨ª, esa combinaci¨®n de nombres se me hace muy familiar, y mi mente se divide en dos, una parte me gritaba que era mejor olvidarnos de esa extra?a sensaci¨®n, mujeres que la otra me deja escapar esta pista las cosas podrian terminar muy mal. Finalmente decid¨ª indagar entre mi ahora incre¨ªblemente baja memoria y despu¨¦s de un tiempo un vago recuerdo empez¨® a aclararse. ??Enserio vas a abandonar el juego? apenas si estas en el mausoleo de Benedict, las cosas se pondr¨¢n mucho m¨¢s interesante mientras avances, yo ya estoy por el final, luchando contra los invasores en "los llanos del caos" adem¨¢s de gracias a que mi personaje es un b¨¢rbaro me es mucho m¨¢s f¨¢cil recibir ayuda de los NPC porque la mayor¨ªa son barbaros tambi¨¦n... Pese a esto aun esperaba que todo no fuera m¨¢s que una coincidencia por lo que vi a William como si este fuera mi ¨²ltima esperanza. ¡ªWilliam, dime saben quienes son "Las custodias de Lunaris" ¡ªSon una tribu de mujeres guerreras, o¨ª que si derrotas a una de ellas en batalla se casar¨¢ contigo. Aun no era momento para entrar en p¨¢nico, dos pueden ser una coincidencia. ?¡ªY, a los "hijos de la tierra"? ¡ªNo pertenecia a esa orden aquel viajero que pasa por los cuarteles hace unos a?os, ese que nos mostro que era capaz de convertir sus brazos en grandes alas. En ese momento apenas si pude aguantar la respiraci¨®n para no maldecir con toda la fuerza de mis pulmones, hab¨ªa obtenido otra oportunidad, pero esta me fue dada en un mundo que estaba sufriendo, o muy cerca de sufrir una invasi¨®n de un inmenso enjambre de bichos infernales, tal vez lo ¨²nico bueno de esto era que al menos era un guerrero. Cap铆tulo 2 Pasaron unos cuantos d¨ªas desde la renuncia de Richard al ej¨¦rcito, en estos d¨ªas dedic¨® todo su tiempo a comprobar si el lugar en el que ahora se encontraba era realmente el mundo que estaba al borde de una terrible invasi¨®n en sus vagos recuerdos, o solo eran un par de coincidencias, para su desgracia el estado de su cuerpo y la noticia de su renuncia al ej¨¦rcito no le permiti¨® moverse mucho y tampoco ayud¨® a que la mayor¨ªa de los soldados lo vieran con buenos ojos, o al menos lo suficiente para contestar sus preguntas, en este estado su mayor fuente de informaci¨®n fueron las respuestas de William, quien parec¨ªa estar empe?ado devolverle el favor de salvarle la vida y fueron sus respuestas las que le confirmaron que este realmente era el mundo que estaba al borde de la guerra en sus recuerdos. Cuando finalmente su forma f¨ªsica fue lo suficientemente buena como para poder cuidarse por su cuenta, sin temor a que el final de su siguiente paso sea su cara estampada contra el suelo, el sabia que era hora de partir, pues aunque no cre¨ªa que lo fueran a echar del cuartel temporal, estaba seguro que mientras m¨¢s se quedar¨¢, menor ser¨ªa el favor que tuviera de todo el ej¨¦rcito en su conjunto, sin embargo ese no era el ¨²nico problema que lo aquejaba, lo que m¨¢s pesaba en su mente era tomar la decisi¨®n de que es lo que har¨ªa de ahora en adelante. Con su partida ya segura en su mente decidi¨® que era hora de solucionar la duda que carcom¨ªa sus pensamientos. En esta situaci¨®n Richard solo ve¨ªa dos opciones, la primera y la cual era mucho mas tentadora a tomar, era coger todo lo que ten¨ªa e ir a un lugar apartado, en el que estar¨ªa casi seguro que no llegar¨ªan las consecuencias directas de la guerra contra los invasores, despu¨¦s de todo estaba seguro que al final del juego todos los invasores eran derrotados, sin embargo hab¨ªa una raz¨®n por la que no se hab¨ªa decidido por abandonarlo todo y vivir como un ermita?o por un par de a?os, esta raz¨®n fue muy simple, cuando el jug¨® su personaje hab¨ªa muerto m¨¢s de un par de veces en la primera parte que apenas si hab¨ªa terminado de jugar. La incertidumbre de no saber si los h¨¦roes lograr¨ªan sobrevivir a todas sus ¨¦picas batallas, era lo que le imped¨ªa abandonarlo todo para vivir tranquilamente, pues si estos h¨¦roes fallaban su vida tranquila no ser¨ªa m¨¢s que simplemente postergar un terrible e inevitable final. Estos pensamientos no dejaron que Richard pudiera conciliar el sue?o, y as¨ª consumido por una feroz vor¨¢gine de pensamientos se ech¨® a descansar, sin embargo esto fue en vano, todas las posibles consecuencias de su acci¨®n y las miles de maneras en las que los h¨¦roes podr¨ªan morir en sus aventuras no lo dejaron en paz ni siquiera por un instante. Todo esto consumi¨® tanto su mente y atenci¨®n que cuando se dio cuenta se encontraba sosteniendo la que hab¨ªa sido su espada y parado frente a lo que podr¨ªa llamarse un campo de entrenamiento. Al dirigir su vista hacia el interior pudo ver a William, quien se encontraba brillante por el sudor mientras su r¨¢pida y fuerte respiraci¨®n delataba su cansancio, pero esto no afectaba en nada su postura de batalla, la cual se sent¨ªa totalmente s¨®lida, sin embargo lo que realmente llam¨® su atenci¨®n no fue nada de esto, su mirada se clav¨® en una fuente de luz m¨¢s all¨¢ de las antorchas que iluminan este peque?o campo de entrenamiento, su mirada se fij¨® en la espada de William, que brillaba azul en la noche. Antes que Richard pudiera preguntar sobre ese fant¨¢stico brillo azul en su espada, William la agito con rapidez y fuerza contra el objetivo de pr¨¢ctica que se encontraba frente a ¨¦l, pudiendo dejar una gran muesca en su superficie, haciendo que los ojos de Richard se abrieran con sorpresa mientras una peque?a chispa brillaba en su interior. ¡ªRichard, no me hab¨ªa dado cuenta que estabas aqu¨ª, parece que t¨² tampoco puedes dormir. ¡ªSi, bueno he pensado que ya me quede suficiente tiempo en el campamento y que ya iba siendo hora que me fuera, despu¨¦s de todo ya no soy miembro del ej¨¦rcito, pero a¨²n no estaba seguro sobre lo que har¨ªa.Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. ¡ªCre¨ª que ya hab¨ªas decidido abrir una taberna, pero si aun aun no te quieres apartar del campo de batalla podr¨ªamos unirnos a un grupo mercenario, estoy seguro que valoran m¨¢s a dos soldados que solo a uno, y ser¨ªa bueno tener a alguien en quien pueda confiar en una profesi¨®n como esa. ¡ªSi, podr¨ªa ser una opci¨®n, ?Pero dime qu¨¦ era esa luz que sal¨ªa de tu espada?. ¡ª?Esto?¡ª La voz era dubitativa, al tiempo que una de sus manos se pon¨ªa frente a ¨¦l y se iluminaba de la misma luz azul ¡ªEsto es energ¨ªa de batalla, tu tambi¨¦n la tienes, el ¨²nico que no la ten¨ªa en nuestro escuadr¨®n era el nuevo. La respuesta hizo que Richard no supiera c¨®mo responder por un largo momento, lo suficiente para que William notara que algo estaba mal. ¡ªParece que la p¨¦rdida de memoria de la que hablaste es realmente severa si hace que te olvides que puedes usar energ¨ªa de batalla¡ª Se quit¨® el guante que protege su mano antes de extenderla en direcci¨®n de Richard ¡ªToma mi mano, esto seguro que te har¨¢ recordarlo. Richard apenas si entend¨ªa todo esto, pero apret¨® los dientes fuertemente antes de estirar su mano para tomar la brillante mano de William, pero nada pas¨®, la decepci¨®n empez¨® a aparecer su coraz¨®n, sin embargo antes que pudiera hacerlo el brillo en la mano de William aument¨® su intensidad, y sinti¨® como si peque?os gusanos quisieran perforar su piel, su rostro se frunci¨® en una mueca de dolor y trato de quitar la mano, siendo este un intento in¨²til. Las manos de William parec¨ªan ser inamovibles, la sensaci¨®n de tener algo bajo su piel tratando de abrirse paso en su propia carne se empez¨® a extender poco a poco cubriendo su antebrazo, Richard empez¨® a gru?ir de dolor e incomodidad mientras trataba de tirar su brazo hacia atr¨¢s sin lograrlo, mientras tanto William empezaba a fruncir el ce?o con extra?eza y preocupaci¨®n al ver la reacci¨®n de su compa?ero, y cuando se preguntaba si el estado de su compa?ero realmente era tan malo, sinti¨® como repentinamente Richard liber¨® su brazo de su agarre antes de dar un peque?o salto hacia atr¨¢s para guardar distancia. ¡ª?Maldita sea William!, ?que mierda tratabas de hacer! ¡ªNo cre¨ª que llegar¨ªa hasta este punto¡ª La voz era un poco culpable ¡ªpero mira tu brazo, tu tambi¨¦n tienes energ¨ªa de batalla. Richard desconfiaba de las nuevas palabras de William, sin embargo dio un peque?o vistazo de reojo hacia su brazo, con la intenci¨®n de volver a fijar toda su atenci¨®n en quien le acababa de hacer pasar una terrible experiencia, sin embargo este peque?o vistazo demor¨® mucho m¨¢s cuando noto que su brazo ahora estaba emitiendo un fuerte brillo azul, brillo que empezaba a desvanecerse poco a poco, lo que provoc¨® algo de p¨¢nico en Richard pues no sabia que era y no quer¨ªa perder la oportunidad de entenderlo, por lo que cerr¨® los ojos y empez¨® a concentrarse en el brazo que ahora brillaba. Con su concentraci¨®n enfocada pudo notar que dentro de su cuerpo hab¨ªa una sensaci¨®n nueva y extra?a que hab¨ªa estado ignorando, pero ahora se sent¨ªa claramente, sin embargo al intentar manejarla, esta parec¨ªa moverse tan lentamente que no estaba seguro de poder movilizar aunque le dieran una hora, por lo que decidi¨® abrir los ojos y dejar que ese brillo se desvaneciera lentamente mientras clavaba su mirada sobre William. ¡ªWilliam, dime que es la energ¨ªa de batalla, para que sirve y como puedo conseguir mas de ella. Al escuchar esta extra?a petici¨®n William no pudo hacer m¨¢s que mostrar una expresi¨®n de resignaci¨®n antes de buscar un lugar que pueda funcionar como asiento y empezar. ¡ªLa energ¨ªa de batalla es lo que conseguimos al transformar nuestra esencia mediante los ejercicios de transformaci¨®n, la podemos usar para potenciar nuestros cuerpos y tambi¨¦n cubrir nuestras armas. La manera de aumentar nuestra cantidad de energ¨ªa de batalla es mediante los ejercicios de transformaci¨®n de esencia o mejorando nuestros cuerpos, y si quieres saber como hacerlo solo trata de recordarlo. S¨¦ que te tomar¨¢ tiempo hacerlo, pero cr¨¦eme ense?arte desde cero a transformar tu esencia y todo lo que viene con ello, no ser¨¢ mucho m¨¢s r¨¢pido, sin embargo si quieres practicar tu lucha puedes llamarme. En el rostro de Richard se juntaron varias emociones, felicidad al saber que al menos podr¨ªa protegerse en este mundo condenado a la guerra, sin embargo este nuevo poder le daba la posibilidad de participar m¨¢s activamente en este mundo. Al darse cuenta de esto Richard se agacho mientras cerraba profundamente los ojos y tom¨® la espada que hab¨ªa soltado antes del apret¨®n de manos. Al levantarse con la espada en la mano su decisi¨®n hab¨ªa sido tomada, ¨¦l no se quedar¨ªa al margen y cruzar¨ªa los dedos esperando que todo salga bien, no confiar¨ªa su futuro al destino y al azar, el tomar¨ªa su destino en sus manos y con esta resoluci¨®n habl¨® con William. ¡ªDijiste que no ser¨ªas el guardia de mi taberna porque eras un hombre de espadas y sangre¡ª La sonrisa y la voz algo conten¨ªa hacen sospechar de alg¨²n truco escondido ¡ªDime estar¨ªas dispuesto a ir a una guerra conmigo. Capitulo 3 Para Richard era el doceavo d¨ªa despu¨¦s de su llegada a esta nueva realidad y era el cuarto d¨ªa de viaje desde que dej¨® el ej¨¦rcito, en estos d¨ªas hab¨ªa gastado casi todos sus ahorros en mejorar sus armas y armadura, adem¨¢s de comprar algunas pociones y unos cuantos pergaminos m¨¢gicos, tambi¨¦n convenci¨®n a William que hiciera lo mismo, y apenas si hab¨ªan guardado suficiente dinero para poder llegar a su destino, la peque?a aldea de Gratidia. Su destino lo llev¨® a tener una peque?a discusi¨®n con William pues una aldea tan alejada de cualquier imperio como lo es Gratidia no podr¨ªa tener grandes guerras en las que se pudieran contratar mercenarios como sospechaba que ellos ser¨ªan, pese a todo y a las continuas confirmaciones de Richard, que le aseguraba una gran batalla donde mostrar¨¢ sus grandes dotes como guerrero, o morir¨ªa en el intento, William decidi¨® darle una oportunidad al viaje. Todo eso finalmente los llev¨® a esta taberna en la cual Richard estaba usando las habilidades que hab¨ªa aprendido de una de sus ex novias para tratar de enga?ar a alg¨²n mercenario. ¡ªPor eso estoy aqu¨ª, por eso buscos h¨¦roes m¨¢s all¨¢ de toda duda que se dignen a tomar sus armas contra aquello que nos acecha, tomen sus armas camaradas y acomp¨¢?enos¡ª La voz apasionada y junto a la ebriedad de los oyentes eran como un charco de combustible listo para estallar, solo faltaba una chispa, y esta se dio cuando Richard desenvaino su espada y la recubre de energ¨ªa de batalla ¡ªLes garantizo que al terminar este viaje tendr¨¢n tanta gloria en sus nombres y tanto poder en sus manos que los altos nobles les pedir¨¢n, no, ?les rogaron que se unan a ellos! entregando a sus hijas y sus tesoros. El bar estaba lleno de v¨ªtores y gritos mientras un par de hombres del p¨²blico, algunos con los rostros rojos por el alcohol y otros con semblantes tan inocentes que dudar¨ªas que estuvieran en una taberna como esta se le acercaban, con esperanza y ambici¨®n en sus ojos, pues aunque esa extra?a historia era absurda, no lo era tanto como un usuario de aura en una peque?a taberna como la suya. Mientras Richard estaba conversando con los que podr¨ªan ser sus reclutas, un joven se sent¨® tranquilamente al lado de William. ¡ªA tu amigo seguro le contaron demasiadas historias de h¨¦roes cuando era peque?o, mira que hablar de una cruzada que determinara el destino del mundo. ¡ªYo tambi¨¦n lo creo, quien en su sano juicio creer¨ªa lo que dice, si eso fuera cierto los que marcharemos hacia ese lugar no ser¨ªamos nosotros, sino grandes ej¨¦rcitos. ¡ªEntonces porque lo acompa?as. ¡ªMe prometi¨® un campo de batalla donde podr¨ªa brillar y me salv¨® la vida, sea cierto o falso lo que dice vale la pena seguirlo es este viaje al fin del mundo. ¡ª?Acaso ir¨¢n hasta la m¨ªtica tierra olvidada? ?Siquiera saben donde se encuentra? ¡ª?La tierra olvidada?, jajaja, no, solo iremos a la peque?a aldea de Gratidia. ¡ª?A ese lugar?¡ª El joven que se acerc¨® abri¨® los ojos por un instante antes de volver a una mirada tranquila ¡ª?Qu¨¦ clase de gran guerra puede encontrarse en un lugar como ese? Antes que William pudiera responder, Richard de acerco a los dos junto con un joven, quien caminaba con un paso algo rob¨®tico, pero con el pecho y la frente en alto. ¡ªParece que hoy tenemos suerte, este peque?o dice tener algo de entrenamiento con armas, adem¨¢s tiene muy buena fuerza. ¡ª?De tantos que se acercaron solo sacaste uno? ¡ªAlgunos est¨¢n demasiado borrachos para probarlos y otros son tan j¨®venes que no podr¨ªa saber mucho, a menos que fueran de esos genios nacidos en las leyendas, igual tendremos que probar a todos ma?ana por la ma?ana, as¨ª que ser¨¢ mejor que nos vayamos a descansar, despu¨¦s de todo hoy ser¨¢ el ultimo d¨ªa que descansemos en una ciudad en mucho tiempo, pero antes pres¨¦ntate adecuadamente a un posible futuro miembro. ¡ªHola, me llamo William. El saludo fue tan simple que el posible nuevo miembro se desilusion¨®, hasta que vio que la mano que se alz¨® para saludarlo se ilumin¨® con aura de batalla, esta decepci¨®n se transform¨® en una mirada de admiraci¨®n, mientras se inclinaba y ve¨ªa a los tres marcharse como si se tratara de un grupo, y cuando estos finalmente salieron de la taberna este regreso a la mensa en la que hab¨ªa estado sentado antes, tomando la taza que hab¨ªa dejado en ella y vaci¨¢ndola de un golpe. ¡ªSon dos, los maestros de aura de batalla en ese grupo son dos, jajaja, luchar¨¦ junto a dos maestros de aura de batalla. Con estas simples palabras y mucha emoci¨®n el hombre se march¨® del bar sin saber el alboroto que se desatara detr¨¢s de ¨¦l. la noticia que nos maestros del aura de batalla se encontraban buscando personas para una cruzada ¨¦pica y que al d¨ªa siguiente probar¨ªan quienes ser¨ªan dignos de acompa?arlos se expandi¨® r¨¢pidamente, primero por el bar, y despu¨¦s no hab¨ªa nadie en toda la peque?a ciudad que a¨²n estuviera despierto que no lo supiera.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Mientras tanto tres hombres se pararon frente a una posada mientras dos de ellos miraban el ¨²ltimo. ¡ªBueno, nos has seguido desde el bar, ?tienes algo que decirnos? ¡ªLo lamento pero esto es algo que solo quiero hablar con ¨¦l. La expresi¨®n fue acercada mientras indicaba a Richard, quien despu¨¦s de pensarlo unos instantes asinti¨® con la cabeza en direcci¨®n de William, y espero a que este entrara en la posada para asentir hacia el extra?o. ¡ª?Est¨¢s haciendo todo esto para matar al progenitor Chort? Richard entrecerr¨® los ojos evaluando cuidadosamente a quien estaba frente a ¨¦l, antes de llevarse una de sus manos a la altura de los ojos y masajear sus sienes, dejando algo sorprendido a este extra?o, quien cuando parec¨ªa estar listo para irse recibi¨® una respuesta. ¡ªTu, como sabes el t¨¦rmino progenitor, como conoces ese nombre. ¡ªSoy un erudito, y encontr¨¦ rastros de ellos entre antiguas profec¨ªas. ¡ªSi y esos registros se llamaban "Batalla por Nifleir" Al escuchar esta ¨²ltima palabra ambos se quedaron en silencio mir¨¢ndose el uno al otro esperando a ver si alguien demostraba sorpresa o dec¨ªa algo, sin embargo esto no sucedi¨®, y despu¨¦s de un tiempo en este tiempo muerto el erudito habl¨®. ¡ªMe llamo Tomas, soy un erudito, eso me permite crear hechizos y escribir y grabar runas, adem¨¢s tengo informaci¨®n de esas antiguas profec¨ªas que t¨² podr¨ªas no tener, y me dirijo a Gratidia, tal vez ir juntos nos pueda ahorrar algunos problemas. ¡ªMa?ana probar¨¦ a los aspirantes cerca de la puerta dos de la ciudad, luego volver¨¦ a esta posada para alistarnos y continuar con el viaje, estar¨ªamos felices de tener a un erudito como t¨² en nuestro grupo. Ambos hombres se dieron las manos mientras ten¨ªan algunas sonrisas de complicidad y alegr¨ªa dibujadas en sus rostros, pues aunque ninguno de los dos lo admiti¨®, parec¨ªa que al menos no estar¨ªan solos en esta b¨²squeda. A la ma?ana siguiente para cuando el sol hab¨ªa salido hab¨ªa cinco personas paradas un claro muy cercano a la puerta dos, y frente a estas cinco personas se encontraban m¨¢s de veinte personas, cada una de ellas sosteniendo espadas viejas, algunas lanzas, dagas e incluso unos cuantos mazos o martillos, todos los cuales estaban sosteniendo las empu?aduras de sus armas fuertemente, mientras mov¨ªan los cuellos o los hombros, como si estuvieran calentando para una batalla al encuentro de estos sali¨® Richard. ¡ªEste viaje llenar¨¢ de gloria y poder a todos los que lo terminen, sin embargo este viaje no es para enclenques ni d¨¦biles de coraz¨®n, este viaje es para guerreros listos para ahogar al enemigo con su sangre, acaso son ustedes guerreros dignos de hacer este viaje. Los espectadores parecieron calmarse un poco, mientras empezaban a mirarse los unos a los otros. ¡ªAcaso son unos cobardes que se asustan por unas cuantas palabras¡ª el p¨²blico dej¨® de mirarse entre s¨ª y volteo su mirada con agresividad a Richard mientras su cuerpo adquiri¨® un tenue brillo azul casi opacado por la luz del sol¡ªEntonces quiero o¨ªr sus gritos, ?Son verdaderos guerreros?¡ª Un coro desordenado de gritos respondi¨® a sus palabras ¡ªPues demu¨¦strenlo con sus acciones, no con sus bocas, el maestro William ser¨¢ su primera prueba, quien adquiera su venia ser¨¢ probado por mi directamente, y aun si no los aprob¨® pueden venir a retarme, si es que no le temen a la muerte. Despu¨¦s de estas palabras los m¨¢s de veinte hombres estaban con la sangre en llamas listos para aventarse a la batalla y William estaba frente a ellos llam¨¢ndolos de cinco en cinco, demostrando su fuerza y maestr¨ªa, al apenas si recibir golpes mientras probaba a todos los que se atrevieron a llegar ah¨ª, clasificando apenas a cinco de todos los que vinieron, sin embargo frente a Richard estaban parados mas de diez. Richard al ver a sus oponentes solo sonri¨® y despu¨¦s de llamar a uno por uno, se abalanz¨® sobre su primer oponente como un bestia, sus ojos pod¨ªan verlo moverse, pero sus cuerpos no pod¨ªan responder a su velocidad, dando una victoria apabullante sobre el primero dej¨¢ndolo en el suelo y sin poder mover uno de sus brazos, sin embargo este se levant¨®, sosteniendo fuertemente su espada con la mano que le quedaba listo para continuar la lucha, pese a esto el combate a cabo al siguiente instante cuando un pu?etazo dej¨® al contrincante tirado en el suelo. Los siguientes contrincantes estaban en silencio, eso no hab¨ªa sido una batalla, hab¨ªa sido una masacre, es que acaso estos dos maestros solo quer¨ªan burlarse de ellos mientras demostraban su absoluta superioridad, nadie se movi¨® hasta que uno de ellos abandon¨® y se alej¨® del grupo de retadores, para mantenerse al margen, varios otros siguieron sus pasos quedando solo tres, quienes estaban tan tensos que sus cuerpos temblaban, sin embargo no se retiraron, y cada uno de ellos avanz¨® ante el llamado de Richard, con la determinaci¨®n fatal de quien se dirige a la orca. Al terminar este reto los cuatro que se atrevieron a luchar estaban inconscientes en el suelo, mientras muchas personas que se hab¨ªan reunido para ver esta prueba ve¨ªan desde lejos. Con una se?a de Richard los que lo acompa?aban le ayudaron a ¨¦l y a William a colocar en su lugar, los huesos de quienes acababa de noquear y entregarles algo que parec¨ªa ser una opci¨®n, todos ten¨ªan rostros oscuros mientras miraban al suelo desanimados. ¡ªUstedes cuatro han pasado, pero antes que decidan si se unir¨¢n a nosotros graben esto en sus mentes, el final de nuestro viaje espera con gloria y poder, pero el camino ser¨¢ tan dif¨ªcil y ag¨®nico que ni siquiera un usuario de aura est¨¢ seguro de poder llegar al final, las batallas ser¨¢n mucho mas duras e inclementes que este entrenamiento¡ª La mirada de Richard barrio a cada uno de los presentes en el lugar mientras el aura de batalla luchaba por hacerse notar incluso ante el brillo del sol, haciendo que muchos quitaran la mirada ¡ªSi deciden seguirnos los esperamos en la puerta dos cuando el sol toque el punto m¨¢s alto. Con estas ¨²ltimas palabras Richard se march¨® junto con quienes lo hab¨ªan seguido al momento de llegar y poco a poco el p¨²blico tambi¨¦n se fue yendo. Los 5 estaban esperando cuando vieron como un peque?o grupo se acercaba, deteni¨¦ndose en la puerta por unos momentos antes que solo una persona se dirigiera hacia ellos, este hombre cargaba una lanza con punta de metal y un escudo de madera, y caminaba con mucha determinaci¨®n en sus ojos. ¡ªNo necesitas m¨¢s tiempo para despedirte de tu familia. ¡ªEs lo ¨²nico que he hecho desde la ma?ana, no podr¨ªa decirles m¨¢s. Todo el grupo asinti¨® y se giraron, para alejarse del pueblo mientras un buey jalaba su carreta. Cap铆tulo 4 Ya era un d¨ªa desde que hab¨ªan salido del ¨²ltimo pueblo y despu¨¦s de una larga caminata, el grupo finalmente decidi¨® que era momento de detenerse, sin embargo el grupo no descansar¨ªa, si no que se dedicar¨ªa a entrenar, los nuevos reclutas deb¨ªan fortalecer sus cuerpos, mientras que los soldados deb¨ªan aumentar su capacidad de energ¨ªa de batalla, en especial Richard que adem¨¢s de esto deb¨ªa recordar como usar todo su poder. Durante este duro entrenamiento los nuevos reclutas se sintieron insatisfechos al ver a Tomas estando sentado, mientras hac¨ªa algunos raros garabatos en una hoja, esto sigui¨® aumentando cuando recibieron un entrenamiento de batalla especial por parte de los soldados, y finalmente explot¨® cuando al momento de alistar el campamento para pasar la noche, solo ellos tuvieran que armar las carpas y preparar la cena. ¡ªEsto es injusto, ese tipo no ha hecho nada en todo el d¨ªa, aun as¨ª tenemos que prepararle la comida, somos un grupo, no somos esclavos de nadie. El descontento que se ve¨ªa en la cara del nuevo recluta mientras miraba con desprecio a Tomas, y las fuertes palabras que dijo sorprendieron a todos, incluso a los otros reclutas que estaban insatisfechos, las miradas se intercambiaron entre todos, y poco a poco se dirigieron a Richard, quien al haber juntado a los reclutas y convencido a William hac¨ªa de l¨ªder en el grupo. ¡ªTomas tiene un puesto especial en este grupo, ¨¦l no es un guerrero, por eso no lo han visto entrenando f¨ªsicamente como ustedes, sin embargo eso no significa que no sea importante para el grupo, ¨¦l es un gran erudito. ¡ªEn serio, trajeron a un est¨²pido erudito, del que creen que nos servir¨¢ saber el nombre del primer rey en lo que haremos. La respuesta esta vez fue m¨¢s feroz y con un tono m¨¢s elevado, ocasionando que tanto los caballeros y Tomas fruncieran el ce?o mientras miraban al recluta, entre ellos Tomas era el que estaba m¨¢s molesto. ¡ªTe sorprender¨ªa lo ¨²til que ser¨¢n ciertos conocimientos antiguos en el viaje que nos aguarda, pero comprendo que alguien tan est¨²pido como t¨² no lo lograr¨ªa entender. El tono calmado junto con una mirada de desprecio hizo que el recluta estuviera a punto de aventarse contra ¨¦l, pero antes que lo hiciera este se levant¨® de su asiento mientras sacaba un pergamino, el cual despu¨¦s de brillar fue dejado caer al suelo, esto confundi¨® al recluta, haciendo que se detuviera y para cuando quiso continuar con su ataque ya no pod¨ªa moverse, la hierba del suelo hab¨ªa enredado sus brazos y piernas tir¨¢ndolo de cara al piso, los otros reclutas dieron un peque?o salto hacia atr¨¢s mientras sosten¨ªan sus armas y dirig¨ªan sus miradas hacia Richard y William, quienes miraban sin intenciones de hacer nada, el recluta que se encontraba en el suelo ni siquiera pudo maldecir, pues su boca hab¨ªa sido tapada y amordazada. En esa situaci¨®n Tomas lleg¨® frente a ¨¦l y mientras se agachaba lo tom¨® del cabello y lo oblig¨® a mirarlo a la cara, los ojos del recluta, pasaron de estar llenos de enojo a inundarse de miedo tratando se zafarse del agarre de Tomas. ¡ªEs cierto que si esta aventura se culmina con ¨¦xito, usted podr¨ªa ostentar libremente el t¨ªtulo de h¨¦roe, pero en su situaci¨®n actual no es sino un mero recluta, y juzgar tan burdamente las decisiones de tus superiores, es una muy mala idea. Tambi¨¦n debo mencionar que el hecho de ser un erudito no me impide ser mucho m¨¢s fuerte y valioso que cualquiera de ustedes, incluso m¨¢s que los tres juntos dir¨ªa yo. Despu¨¦s de decir esto lo solt¨®, este dirigi¨® su mirada al suelo r¨¢pidamente, sin embargo en su mente a¨²n pod¨ªa ver claramente el rostro que ese hombre ocultaba debajo de su capucha. Unos ojos verdes que parec¨ªan brillar en la oscuridad mientras lo miraban con desprecio, ambas mejillas eran surcadas por cicatrices que se extend¨ªan hasta ocultarse en la oscuridad generada por la capucha, y una barba espesa y desordenada en medio de la cual se ve¨ªa una sonrisa burlona. Mientras el nuevo recluta a¨²n estaba con los ojos cerrados tratando de olvidar esa aterradora y humillante imagen, sinti¨® como algo cortaba la hierba que lo sujetaba al suelo, al cambiar su mirada, vio que quien lo liberaba era William, moviendo r¨¢pidamente un pu?al brillante por la energ¨ªa de batalla imbuida en el, antes de volver detr¨¢s de Richard, dejando aun su boca amordazada. ¡ªSomos un grupo, por ello se escuchar¨¢ la opini¨®n de todos, sin embargo hay cosas que han olvidado y que no puedo dejar as¨ª¡ª Su cuerpo se vio envuelto en aura de batalla haci¨¦ndolo parecer un hombre envuelto en llamas azules ¡ªSe les a olvidado su posici¨®n en este grupo, ustedes apenas si pueden ser llamados aprendices, as¨ª que se comportar¨¢n como tales, la pr¨®xima vez que haya alguna insubordinaci¨®n como esta, el castigo ser¨¢n m¨¢s que solo unas palabras duras, ?Han entendido?.Stolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. La fuerte presencia de Richard cubierto por la energ¨ªa de batalla dej¨® at¨®nitos a todos los aprendices provocando que no pudieran responder, provocando que William diera un paso poni¨¦ndose al lado de Richard soltando su propia aura de batalla al mismo tiempo que increpaba. ¡ªAcaso no son futuros h¨¦roes de leyenda, ?Respondan! Los tres reclutas enderezaron sus cuerpos mientras gritaban, incluso el que a¨²n estaba amordazado dio un grito ahogado. ¡ªSi sienten que esta misi¨®n es demasiado para ustedes pueden irse en el momento que deseen, si lo hacen sin avisar solo los esperaremos dos d¨ªas antes de seguir nuestro camino, y esto solo se les permitir¨¢ una vez, vuelvan a sus labores. Despu¨¦s de decir esto, los aprendices r¨¢pidamente empezaron a armar las tiendas de campa?a, y hacer una peque?a hoguera para preparar algo de comida. Por otra parte Richard, William y Tomas se reunieron y empezaron a conversar. ¡ªDesde que empezaste con la idea de reclutar a cualquiera te dije que algo como esto podr¨ªa suceder, no est¨¢n acostumbrados a seguir instrucciones, y no nos conocen o idolatran lo suficiente para hacernos casos sin dudar y sabes tan bien como yo que eso puede causar graves problemas. ¡ªLo se, pero lo que haremos necesitar¨¢ m¨¢s que solo a dos luchadores de aura y un erudito, y aunque vayamos a advertir a las Custodias de Lunaris para que nos ayuden o se preparen, ni siquiera estamos seguros si nos ayudaran, o si su ayuda ser¨¢ suficiente, en esta situaci¨®n necesitamos tanta ayuda como podamos conseguir, adem¨¢s seguro logramos que nos escuchen lo suficiente para no morir en la primera batalla, despu¨¦s de eso, si no nos escuchan merecer¨¢n lo que les ocurra. ¡ªRichard, conf¨ªo en tus palabras, pero si sigues hablando de una grandiosa batalla sin decirme que es lo que enfrentaremos en ese lugar, empezar¨¦ a pensar que tus heridas te llevaron a la demencia. ¡ª?Que?, ?Enserio lo trajiste hasta aqu¨ª, ¨²nicamente habl¨¢ndole de una gloriosa batalla?, y tu ?viajar¨¢s hasta un lugar que sufre bajo la maldici¨®n de los salvajes, sin conocer realmente el motivo del viaje?¡ª La mirada de Tom¨¢s cambi¨® entre los los guerreros mientras sent¨ªa como su cabeza empezaba a doler, antes de notar a Richard asentir ¡ªSer¨¢ mejor que llamemos a los aprendices, no deseo que haya desertores en el ¨²ltimo instante y no me gusta repetir mis palabras. William a¨²n no entend¨ªa del todo lo que ocurr¨ªa, pero parec¨ªa que todas sus dudas se responder¨ªan cuando junten a los aprendices. Con el grupo de seis finalmente reunido, fue Tomas quien habl¨® para sorpresa de casi todos. ¡ªNo conozco y tampoco es de mi inter¨¦s saber el motivo por el cual se unieron a esta incursi¨®n, pese a ello por su seguridad y m¨¢s a¨²n por la m¨ªa propia debo informarles de los riesgos que encontrar¨¢n si est¨¢n decididos a seguir por esta senda. El enemigo al cual nos enfrentaremos, no ser¨¢n hombres ni bestias, estos ser¨¢n seres salidos de sus peores pesadillas, cuyo objetivo no son tierras o riquezas, su objetivo es la existencia misma del mundo en el que habitamos, motivo por el cual si ellos logran ganar, lo ¨²nico que espera en la muerte en su conjunto para todos y todo. Las palabras eran alarmantes, pero parec¨ªa que no era algo fuera de sus expectativas en especial para los nuevos reclutas, al notar esto Tomas estaba decidido a continuar sin embargo Richard habl¨® primero. ¡ªNuestro enemigos ser¨¢n insectos, insectos capaces de devorar a la bestia m¨¢s aterradora y poderosa que hayan visto o so?ado, algunos de ellos ser¨¢n aun mas grandes que las tabernas en las que nos encontramos, sus garras y dientes pueden cortar el metal como si fueran simples hojas, sus cuerpos ser¨¢n tan duros que nuestras espadas se romper¨¢n en sus caparazones, su apetito tan voraz que no dejar¨¢n ni siquiera nuestros huesos intactos, y su mera presencia convertir¨¢ cualquier lugar que toquen en zonas muertas en las que no crecer¨¢n ni siquiera la mala hierba que tanto odian los granjeros por sobrevivir a las peores sequ¨ªas e inundaciones, y por supuesto ser¨¢n innumerables, cualquiera morir¨ªa antes de contarlos as¨ª que ni lo intenten, solo hay que matarlos, y con suerte podremos llegar antes que sean demasiados y matar a su progenitor, aquel que les da vida. Cuando Tomas vio la seriedad en el rostro de William y el miedo en el de los aprendices al escuchar las palabras de Richard frunci¨® un poco el ce?o antes de volver a hablar. ¡ªEsas palabras y la imagen que dibuja en sus mentes, apenas si puede representar un poco del horror al cual nos enfrentaremos, por ello les advertimos ahora, que si el miedo consume sus corazones, ser¨¢ mejor que se retiren antes que lleguemos, pues despu¨¦s que nos encontremos con esas bestias, no habr¨¢ lugar en el que puedan esconderse, ahora contin¨²en con sus labores. Con eso dicho se fue hacia una de las carpas que ya estaban construidas, dejando a los dem¨¢s, que poco a poco se fueron a realizar sus labores. Cap铆tulo 5 El grupo sali¨® junto con el sol, continuando su viaje, ya ten¨ªan un horario establecido. Viajar¨ªan hasta poco despu¨¦s de haber pasado el mediod¨ªa, se detendr¨¢n a almorzar y luego entrenar¨ªan hasta que caiga la noche, para repetir el ciclo, todo esto hasta que llegasen a cualquier campamento de las Custodias de Lunaris. Esta vez ninguno de los reclutas cuestion¨® las acciones de Tomas, y aunque los jefes no estaban seguros que fuera por la raz¨®n correcta, estaban seguros que con el tiempo lo entender¨ªan. Con la llegada de la noche todos se reunieron para comer juntos, antes de turnarse para la guardia nocturna, esta reuni¨®n fue silenciosa y tensa, apenas si hablaron para la repartici¨®n antes de caer en silencio, esta situaci¨®n irritaba mucho a Richard, pues si su relaci¨®n segu¨ªa decayendo a este ritmo, la mejor opci¨®n seria separarse. Mientras estos pensamientos consum¨ªan toda la atenci¨®n de su l¨ªder, dos destellos de luz iluminaron el peque?o grupo, y las fuentes de estos no eran otros que Tomas y Richard, quienes se ve¨ªan tan extra?ados como el resto, cuando vieron alguna de sus extremidades convertirse en motas de luz y disiparse, ambos trataron de mover sus energ¨ªas hacia el lugar para detener lo que sea que estaba ocurriendo, pero se dieron cuenta que no pod¨ªan, su energ¨ªa estaba fuera de su control y se empezaba a enfocar directamente en sus pechos. Ambos se levantaron mientras tiraban su comida y quisieron ir a sus mochilas, sin embargo el movimiento de sus cuerpos ahora faltos de toda energ¨ªa era muy diferente al que estaban acostumbrados, lo que hizo que cayeran al piso. William al ver esta situaci¨®n r¨¢pidamente tomo su espada y la carg¨® de energ¨ªa, listo para rebanar el brazo de su compa?ero, con la esperanza de que eso sea suficiente para detener este extra?o suceso, el balanceo de su arma fue r¨¢pido y certero, desvi¨¢ndose s¨®lo en el ¨²ltimo instante cuando vio que la cabeza de su compa?ero tambi¨¦n empezaba a disiparse en motas de luz, su espada qued¨® profundamente clavada en el suelo, al lado de su camarada y solo pudo ver como aquella persona que salv¨® su vida y luch¨® a su lado se desvanec¨ªa en el aire. Se recuper¨® de este shock y cambi¨® su mirada hacia el erudito, con la esperanza que este supiera que hacer, o al menos pudiera decirle que paso, sin embargo lo ¨²nico que vio fue su torso en el piso mientras este tambi¨¦n se disipaba en motas de luz. Todos se quedaron viendo los lugares donde desaparecieron dos de los l¨ªderes de la expedici¨®n, hasta que uno de los aprendices finalmente rompi¨® el silencio con una voz titubeante. ¡ªEntonces ?Todo se acab¨®? Este hombre estaba con los brazos totalmente fl¨¢cidos mientras resto de su comida salpicaba su ropa, su mirada estaba perdida y su cabeza gacha con decepci¨®n. ¡ª?No!, el viaje continua, los esperaremos 2 d¨ªas y luego seguiremos nuestro viaje hacia las Custodias de Lunaris, y luego iremos a Gratidia, con o sin su ayuda. William habl¨® con voz firme mientras recog¨ªa su espada, la cual estaba clavada en la tierra, si postura era firme y decidida mientras miraba a los aprendices en b¨²squeda de miedo, resignaci¨®n o resentimiento, pero en su lugar vio como todos cambiaban sus poses, inflaban el pecho y asent¨ªan con vigor. ¡ªEstos d¨ªas ser¨¢n de entrenamiento, no les tendr¨¦ compasi¨®n, as¨ª que es mejor que est¨¦n listos. Sobre una gran pila de escombros varias motas de luz aparecieron tomando forma humana hasta solidificarse finalmente en personas. Cuando finalmente todas estas personas estuvieron conscientes de su nueva situaci¨®n una voz reson¨® en sus mentes. ?Terr¨ªcolas, su planeta ha llegado a un momento de quiebre, grandes desastres, mutaciones y muchas otras dificultades los esperan, nosotros somos una especie que ya pas¨® por estas pruebas y les brindamos una mano amiga para resistir a la primera cat¨¢strofe, lamentablemente nuestra ayuda se limitar¨¢ a esto, pues de lo contrario su planeta puede colapsar por nuestra interferencia? Todos quedaron en shock al escuchar estas palabras claramente en sus mentes, cada ser sobre los escombros de la ciudad mir¨® de un lado hacia otro buscando el origen de esta voz, mientras lo ¨²nico que les hac¨ªa creer que esa voz era verdadera era la reacci¨®n de todos los dem¨¢s a su alrededor.Stolen novel; please report. Entre esta multitud hab¨ªa una persona destacaba sobre todas, era un hombre con cabello negro y corto, una barba insipiente y descuidada, que escaneaba todos sus alrededores con cuidado y detenimiento mientras sus ojos marrones parec¨ªan tratar de descubrir algo, sin embargo no era su apariencia lo que realmente llamaba la atenci¨®n, sino su ropa. Ambos antebrazos estaban cubiertos por protectores met¨¢licos, al igual que sus canillas, en el pecho tra¨ªa lo que parec¨ªa un camis¨®n muy tosco, mientras en sus piernas llevaba lo que llevaba se asemejaba a un buzo con placas por debajo de ¨¦l. En su cintura colgaba una espada, mientras que su espalda era compartida por un escudo y una lanza. La ¨²nica raz¨®n por la que las personas no estaban acerc¨¢ndose o alej¨¢ndose r¨¢pidamente de ¨¦l era, que lo ¨²ltimo que recordaban era una terrible tormenta como nunca antes hab¨ªan visto y un terremoto tirando al suelo todo exist¨ªa por sobre el. Richard tard¨® un tiempo en darse cuenta de lo que estaba pasando, el extra?o anuncio que apareci¨® en su cabeza no era una ayuda nada ¨²til para que pudiera tranquilizarse, y solo fue cuando escuch¨® el quejido de alguien que ahora estaba en el piso, que reacciono por completo, al instante se maldijo, estaba en direcci¨®n de enfrentarse a un progenitor, y aunque el que enfrentar¨ªa no ser¨ªa uno diestro en enga?os e ilusiones no pod¨ªa permitirse quedarse anonadado por cosas como esta. Observ¨® su alrededor y se dio cuenta que conoc¨ªa a algunas de estas personas, varios de ellos trabajaban en el mismo edificio en el que ¨¦l hab¨ªa estado antes de este gran desastre. Su mente volvi¨® a quedar en blanco nuevamente, hab¨ªa vuelto a su anterior mundo, ya no tendr¨ªa que luchar contra progenitores demon¨ªacos que no buscaban m¨¢s que devorar el mundo en el que estaba, una sonrisa empez¨® a formarse en su rostro, pero antes que pudiera empezar a re¨ªr a carcajadas una voz hizo que esta se quedara en su garganta. ¡ªAlguien m¨¢s escuch¨® algo hablando en sus cabezas sobre cat¨¢strofes. La voz no fue fuerte, sin embargo los que la escucharon se quedaron en silencio y algunos hicieron eco de la pregunta, esto se expandi¨® hasta que finalmente lo ¨²nico que se escuchaba eran discusiones sobre dificultades, el fin del mundo, incluso algunas bromas sobre que finalmente podr¨ªan saber qu¨¦ religi¨®n profetiz¨® adecuadamente este indeseable final.. Al escuchar todas estas voces Richard solo pudo maldecir en su coraz¨®n, primero crey¨® que hab¨ªa muerto, para descubrir que estaba en otro mundo con una nueva oportunidad, luego descubre que este nuevo mundo estar¨ªa por enfrentar una invasi¨®n apocal¨ªptica, para luego regresar a su mundo original y sentir alivio, solo para enterarse que se aproxima alguna otra clase de apocalipsis. No sab¨ªa que deb¨ªa hacer ahora, deb¨ªa regresar, acaso era posible hacerlo en primer lugar, sin embargo decidi¨® que lo primero que necesitaba era un lugar seguro y dudaba que una pila de escombros lo fuera, r¨¢pidamente empez¨® a moverse, mientras lo hac¨ªa vio a varias personas, se sent¨ªa como si estuviera caminando en una planta de su edificio, tal vez incluso algo m¨¢s apretado que eso, sin embargo dejo eso de lado y empez¨® a caminar en direcci¨®n de lo que recordaba era un parque. Al llegar se dio cuenta que no hab¨ªa sido la ¨²nica persona a la que se le ocurri¨® lo mismo, y ve¨ªa como el parque poco a poco empezaba a llenarse, determin¨® que este no ser¨ªa un lugar seguro por mucho tiempo, pues en poco tiempo este lugar estar¨ªa demasiado atestado de personas, sin embargo crey¨® que ser¨ªa lo suficiente para pensar en lo que har¨ªa, al menos por un tiempo. Cuando lleg¨® busco un lugar con relativamente pocas personas y se par¨® un momento a pensar en su situaci¨®n, y que har¨ªa ahora que hab¨ªa regresado, mientras pensaba en esto se dio cuenta que si ¨¦l estaba aqu¨ª significaba que podr¨ªa volver a ver a sus padres, a su hermana, a sus compa?eros, pero con esa misma revelaci¨®n se dio cuenta que es posible que ellos tambi¨¦n hayan sufrido una cat¨¢strofe como la suya. Su respiraci¨®n se agit¨® un tiempo, antes que usar¨¢ la respiraci¨®n de los caballeros para calmarla, no pod¨ªa entrar en p¨¢nico, no todav¨ªa, si ¨¦l sobrevivi¨®, ellos tambi¨¦n pueden hacerlo, un cataclismo no era una sentencia de muerte y ¨¦l lo hab¨ªa demostrado. Su mente r¨¢pidamente empez¨® a armar un plan, su hermana viv¨ªa junto a su esposo en una ciudad vecina, viven en la misma ciudad que el padre de su esposo, podr¨ªa ir y convencerlos de viajar donde sus propios padres. Despu¨¦s de todo las grandes ciudades no son precisamente un buen lugar despu¨¦s de grandes cat¨¢strofes, luego ir¨ªa por sus padres, viv¨ªan en el pueblo de sus abuelos lo m¨¢s grande que hab¨ªa en un lugar como ese era una casa de dos pisos, con algo de suerte no les habr¨ªa pasado nada, adem¨¢s ellos tienen la costumbre de comprar para mucho tiempo, as¨ª que no deber¨ªan tener problemas, al menos por unas semanas. Mientras toda la vor¨¢gine de pensamientos se agrupaban en su cabeza noto un empuj¨®n en su costado, que lo sac¨® de su hilo de pensamiento, al finalmente ver a su alrededor se dio cuenta que el parque se estaba empezando a llenar demasiado. Vio hacia el cielo y al ver que el sol parec¨ªa reci¨¦n estaba saliendo, decidi¨® que empezar¨ªa un viaje hacia la ciudad vecina, y recoger¨ªa algunos suministros de paso. Se abri¨® camino entre las personas, cuando sinti¨® que alguien jalaba la espada que ten¨ªa en su cintura, casi como por acto reflejo tom¨® la mano de quien intentaba quitarle su espada y la sujeto firmemente, al voltear la mirada vio que era un hombre joven quien la hab¨ªa intentado jalarla, apret¨® firmemente la mu?eca de esta persona antes de aventarla a un lado y continuar su camino. Era una inmensa falta de respeto tocar las armas de otro, pero no ten¨ªa tiempo de ense?arle modales a un mocoso, as¨ª que continu¨® movi¨¦ndose, hasta que otra vez sinti¨® el tir¨®n, esta vez la fuerza que ejercicio fue mucho mayor provocando un grito en el contrincante, ocasionado por el dolor y la sorpresa, antes de dejarlo y avanzar saliendo finalmente del parque con muy mal humor. Cap铆tulo 6 Un hombre era arrastrado desde su escritorio hasta una cama y cubierto con mucho cuidado, para que poco despu¨¦s el que lo arrastr¨® hasta su cama girara un gran reloj de arena cerca de esta y sacara un cuaderno sobre el cual empez¨® a hacer varias anotaciones sobre el contenido de las hojas en las que el hombre en cama hab¨ªa estado trabajando hasta hace poco y cada cierto tiempo miraba en direcci¨®n del gran reloj de arena. Despu¨¦s de cambiarlo ocho veces el hombre que tomaba notas sali¨® de la habitaci¨®n para regresar tiempo despu¨¦s con una gran bandeja que conten¨ªa suficiente comida para dos personas, dej¨¢ndola en la mesa y acerc¨¢ndose hacia el hombre que estaba descansando en cama. ¡ªSe?or Issac, es hora que despierte¡ª La voz era lenta y tranquila, acompa?ada de un ligero toque sobre el pecho del hombre para despertarlo. ¡ª?Qu¨¦? ha cierto, conf¨ªrmame si ya culmine con la actividad que estaba desarrollando. ¡ªAunque mi conocimiento sobre temas tan avanzados como el que estaba tratando actualmente son en extremo limitados, seg¨²n lo que he podido observar parece que aun no est¨¢ terminada la actividad que le asignaron. Issac se quit¨® las mantas y se levant¨® de su cama r¨¢pidamente, mientras olfateaba el aire, hasta que se dirigi¨® a la mesa en la cual se encontraba la comida para ambos. ¡ªConseguiste culminar con el recuento de todos mis bienes como lo solicite antes de haber iniciado estas asignaciones. ¡ªS¨ª se?or, pero creo que es muy arriesgado gastar todo el dinero que ha ahorrado durante estos a?os, considero que ser¨ªa prudente si pudiera reservar al menos un tercio de todos los fondos, por si la informaci¨®n que le brind¨® el se?or Tomas no resulta ser del todo adecuada¡ª El hombre se desliz¨® alrededor de la mesa ordenando toda la comida y sent¨¢ndose frente a Issac. ¡ª?Le¨ªste la misiva que me enviaron, mientras trabajaba o dorm¨ªa? ¡ªEn lo absoluto se?or, nunca me atrever¨ªa a entrometerme en sus asuntos, a menos que usted me lo solicite. ¡ªEntonces es preciso que te revele cierta informaci¨®n¡ª Se tom¨® una larga pausa para darle un par de bocados a la comida y tomar algo la bebida ¡ªPosterior a que mi compa?ero el erudito Tomas recobrara la conciencia despu¨¦s del lamentable incidente, recibimos una adecuada compensaci¨®n por lo sucedido, adem¨¢s de ello, ¨¦l me envi¨® una misiva inform¨¢ndome de un desastre de proporciones apocal¨ªpticas, aludiendo a que era alguien de su entera confianza y a que siempre guarde el id¨ªlico sue?o de ser una figura hist¨®rica, como lo fue el primero en mi l¨ªnea, junto con esa carta me confi¨® su insignia de erudito as¨ª como su sello bancario, inform¨¢ndome que esperar¨ªa m¨ªnimamente provisiones y aprendices. El silencio entre ambos fue largo despu¨¦s de estas palabras, mientras Issac com¨ªa tranquilamente su desayuno. ¡ªSe?or, lo dicho por el erudito Tomas, sin pruebas pueden ser solo efectos secundarios del accidente. ¡ªConcuerdo con esas palabras, lo dicho por mi colega no parecen m¨¢s que delirios que pod¨ªas escuchar de alg¨²n alcoh¨®lico cuya percepci¨®n de la realidad ha sido deformada por esa agradable sustancia. Sin embargo he conocido a Tomas por el tiempo suficiente para saber que estaba absolutamente seguro de cada palabra que plasm¨® sobre la carta. ¡ªSi usted est¨¢ decidido a ir, yo lo acompa?ar¨¦. ¡ªFranck, si lo que dice Tomas es cierto, y lamentablemente creo que es as¨ª, lo que aguarda a cualquiera que decida tomar este viaje no es m¨¢s que sufrimiento, desolaci¨®n e incluso la muerte, y dudo que haya algo que se pueda considerar recompensa al final del camino m¨¢s que un poco de fama que no valdr¨¢ lo vivido. ¡ªSe?or, usted salv¨® mi vida y me dio un futuro, si la muerte lo aguarda en el camino que usted decida tomar, la muerte tendr¨¢ que estar preparada para llevarme a mi primero. ¡ªToma¡ª en el rostro de Issac se dibujaba una gran sonrisa mientras extend¨ªa dos sellos y dos insignias, las cuales fueron tomadas con mucho respeto ¡ªCulminar la tarea que se me a asignado prontamente, luego reposare hasta estar completamente recuperado, y cuando despierte quiero que tengas tantos materiales para grabar runas, formaciones y sus respectivos complementos como sea posible con los fondos, tambi¨¦n te encomiendo reclutar personas con un talento decente para ser eruditos, estos deben estar lo suficientemente desesperados para trabajar sobre restos y desechos humanos y de cualquier otro tipo, adem¨¢s de ser lo suficientemente obedientes, como para arrastrarse sobre brasas ardientes sin sentirse resentidos, tampoco debes olvidar guardar lo suficiente para poder costear un viaje hacia alg¨²n pueblo de la zona salvaje.If you come across this story on Amazon, it''s taken without permission from the author. Report it. ¡ªSus palabras son demasiado tr¨¢gicas se?or. ¡ªSi lo dicho por Tomas en su misiva es cierto, incluso si pasan esas pruebas puede que algunos de estos huyan cuando vean a lo que nos enfrentaremos. ¡ªEntonces luchar solos ser¨ªa completamente in¨²til. ¡ªEn efecto, ninguno de nosotros podr¨¢ detener esta invasi¨®n, pero debes ser consciente que aquellos con dicho poder no pueden actuar libremente, nuestro objetivo ser¨¢ librarlos de esas cadenas mediante razones adecuadas, sin embargo hasta eso podr¨ªa costarnos la vida e incluso m¨¢s. Con estas ¨²ltimas palabras Issac dej¨® de hablar y se concentr¨® en comer, para poco despu¨¦s volver a su trabajo. Franck se qued¨® en silencio antes de tomar las insignias y los sellos que se le hab¨ªa entregado para salir de la habitaci¨®n, con un semblante mucho m¨¢s serio de lo normal, incluso para ¨¦l. Ese mismo d¨ªa antes que el sol llegara a su punto m¨¢ximo, toda la gran ciudad, e incluso algunos pueblos y ciudades vecinas se enteraron de una noticia impactante, miembros del c¨®nclave de la ¨²ltima pluma estaban dispuestos a tomar como disc¨ªpulos personales a cualquiera que pase sus pruebas, no importaba su raza, sus creencia, su procedencia, sin embargo el cartel de este anuncio ten¨ªa unas letras peque?as debajo indicando que el aprendizaje se llevar¨¢ a cabo en una terrible zona de guerra, bestias y maldiciones, este peque?o detalle fue ignorado en su totalidad cuando todo aquel que le¨ªa el anuncio ve¨ªa el inconfundible sello de dos eruditos del c¨®nclave, sellos mediante los cuales se pod¨ªa confirmar si esta informaci¨®n era real. C¨®mo esta convocatoria ten¨ªa l¨ªmite de tiempo muchas personas tomaron apenas comida suficiente para llegar a la zona de la prueba, y en muchos casos ni siquiera eso, tratando de apresurarse y poder presentarse ante esta oportunidad que podr¨ªa cambiar sus vidas. Dos d¨ªas despu¨¦s en la ma?ana, al menos cien personas estaban esperando en el lugar convocado antes que siquiera el sol saliera, todos esperaron sin una sola queja hasta que despu¨¦s de un tiempo vieron llegar a un hombre muy bien vestido que se ubic¨® frente a la gran multitud y alzo en sus brazos dos insignias la multitud qued¨® en un silencio casi absoluto, s¨®lo interrumpido por sus respiraciones, ya que esas insignias demostraban la legitimidad de su portador como la voz de los dos eruditos, los dos eruditos por los que hab¨ªan venido. El hombre frente a ellos les indico que los siguieran y as¨ª lo hicieron, llegaron hasta una colina fuera de la ciudad donde el hombre les ofreci¨® amablemente agua y un poco de pan a todos, antes de ubicarse en el centro de ellos y activar un gran pergamino, el cual hizo que el dorso de una de sus manos brillara. ¡ªLo que acaban de recibir es la marca de la primera prueba, desde ahora hasta que yo regresen no deben irse de este lugar¡ª La voz tranquila se hizo m¨¢s fuerte y aterradora cuando un peque?o pergamino se desdoble e hizo que todos escucharan claramente la voz ¡ªLas siguientes pruebas ser¨¢n dif¨ªciles y crueles, pues el lugar donde tendr¨¢n que aprender y servir ser¨¢ uno salido de sus peores pesadillas, si son de corazones y mentes d¨¦biles, su mejor opci¨®n es salir, pues incluso la supervivencia no estar¨¢ garantizada en el lugar al que ir¨¢n. Si a pesar de todo deciden quedarse y pasar a todas las pruebas no se escatimaran esfuerzos en ense?arles todo lo que puedan aprender. Despu¨¦s de hablar el hombre simplemente se fue, todos creyeron que esto era una exageraci¨®n, acaso un erudito se atrever¨ªa a ir a zonas tan peligrosas como las que proclamaba, as¨ª que decidieron esperar tranquilamente a que el erudito llegar¨¢, sin embargo el tiempo empez¨® a pasar y nadie se acercaba. El sol sobre sus cabezas empezaba a brillar cada vez m¨¢s fuerte sobre ellos, cuando lleg¨® a lo m¨¢s alto del cielo todos sent¨ªan que se encontraban en el desierto m¨¢s ¨¢rido del mundo, sus bocas se estaban secando, sent¨ªan como poco a poco su cuerpo se quedaba sin agua, en este momento varios decidieron que esto no val¨ªa la pena alej¨¢ndose, curiosamente la mayor¨ªa de estos ten¨ªa ropa muy elegante. Cuando atardeci¨® los que a¨²n se quedaron sintieron que finalmente hab¨ªa pasado lo peor, sin embargo la noche vino con su propio problema, el fr¨ªo, el fr¨ªo en la noche se intensific¨® m¨¢s de lo que deber¨ªa ser posible, incluso varios hombres de la calle que viv¨ªan a la intemperie, juraban que esta era la noche mas fr¨ªa de sus vidas, y la noche no hab¨ªa hecho m¨¢s que empeorar, ya que la paz de la noche se rompi¨® con los el inicio de una fuerte lluvia, con las primeras gotas varios llegaron a sus l¨ªmites y se retiraron. En medio de esta lluvia empezaron a sonar varias voces, cada una diciendo lo in¨²til que era este intento, pues aunque soportaran todas estas estupideces, les ser¨ªa imposible aprender si es que no ten¨ªan al talento necesario para ser erudito, y habr¨ªan pasado el peor d¨ªa de sus vidas por nada, al escuchar estas voces a¨²n m¨¢s personas se fueron. Para cuando sali¨® el sol apenas si quedaban m¨¢s de cuarenta personas, varias de ellas se hab¨ªan reunido en peque?os grupos para calentarse ante las inclemencias del clima y en esta triste situaci¨®n Franck volvi¨®, orden¨® a todos hacer una fila y siendo obedecido de inmediato, todos pasaron frente a ¨¦l, quien ten¨ªa dos placas negras con extra?as inscripciones, cada uno de los participantes pon¨ªa una mano en cada placa, poco despu¨¦s Franck los calificaba con un n¨²mero del uno al cinco y los hac¨ªa esperar, hasta que termin¨® con todos. ¡ªTodos han sido evaluados, las calificaciones significan lo siguiente, cuatro y cinco podr¨¢n convertirse en eruditos sin inconvenientes mayores, dos y tres tendr¨¢n que esforzarse m¨¢s que cualquier otra persona, y uno, pues necesitar¨¢ dedicar cada aliento al aprendizaje y aun as¨ª no es seguro que logre ser un erudito, es esta ocasi¨®n, ser¨¢n ustedes mismos los que decidir¨¢n si irse o no, tambi¨¦n aclara que sus materiales para practicar los conseguir¨¢n trabajando y no se les brindar¨¢ m¨¢s que unas pocas herramientas y materiales para iniciar, por lo que mientras peor sea su talento, ser¨¢ m¨¢s dif¨ªcil conseguirlos y necesitaran a¨²n m¨¢s. La multitud qued¨® at¨®nita, y hubo varias discusiones, hasta que solo quedaron casi treinta, Franck apenas si los observ¨® por un momento antes de indicarles que lo siguieran, pues lo peor de las pruebas a¨²n estaba por venir. VII - Las Custodias De Lunaris Una mujer se levant¨® de una camilla muy simple, su cabello casta?o se desliz¨® suavemente cubriendo parte de su rostro, cuando se sent¨® en la camilla sus labios formaron una mueca de dolor, sus ojos ¨¢mbar se entre cerraron con fuerza, el dolor apart¨® la somnolencia que a¨²n ralentizaba sus pensamientos, su mirada r¨¢pidamente vago por las instalaciones en las que se encontraba mientras recordaba lo que le hab¨ªa sucedido antes de despertar en este lugar. Cuando a su mente vinieron im¨¢genes de su edificio desplom¨¢ndose sobre ella, se sinti¨® aliviada de solo sentir algo de dolor en el cuerpo, pero este alivio no dur¨®, pues record¨® a su hermano, un terremoto de esa magnitud tambi¨¦n tuvo que afectar gravemente su universidad. Con un r¨¢pido movimiento de sus brazos se quit¨® la manta que ten¨ªa encima, mientras todo su cuerpo le gritaba que se detuviera mediante fuertes dolores que ella ignor¨® resueltamente, haci¨¦ndolo para buscar a alguien que le pudiera decir donde se encontraba ella, sus posiciones y el estado de la ciudad, para poder ver si su hermano se encontrara bien. Avanz¨® lentamente y cojeando a lo que parec¨ªa que era la salida de este gran cuarto, escucho como otros pacientes le hablaban y le dec¨ªan que no se pod¨ªa mover de esa manera, voces que fueron ignoradas hasta que vio en la salida una mujer, una tan grande que casi necesitaba agacharse para atravesar la puerta, lo primero que noto de ella fue que su rostro se frunci¨® y que pudiera decir o hacer nada la mujer ya estaba frente a ella, no hab¨ªa podido ver como esta se mov¨ªa antes de sentir como si una prensa de metal le sujetaba la mand¨ªbula obligando a abrirla, la desesperaci¨®n hizo que quisiera liberarse del f¨¦rreo agarre de la mujer, pero sus intentos parec¨ªan in¨²tiles frente a ella. Con la boca abierta sinti¨® como algo era vertido directamente en su garganta, abri¨® los ojos para tratar de entender qu¨¦ pasaba y solo vio una botella de cristal vac¨ªa sobre ella, la gran mujer avent¨® la botella que sosten¨ªa y la obligo a tragar lo que le hab¨ªa vertido en la boca. Su lucha se detuvo poco a poco, pero esto no fue porque hab¨ªa quedado inconsciente, sino que todo el p¨¢nico y el miedo hab¨ªa desaparecido, su mente se sent¨ªa en total y completa calma. Al ver esto la gran mujer la cargo y la llev¨® hacia la cama en la que hab¨ªa estado, antes de acostarla y empezar a revisar, reci¨¦n en ese momento se dio cuenta que estaba muy cerca de ser una momia, por todas las vendas que ten¨ªa cubriendo su cuerpo, y varias de estas incluso estaban empezando a te?irse de rojo, haciendo que la mujer que la hab¨ªa sometido pusiera un semblante a¨²n m¨¢s fr¨ªo, antes de empezar a quitarle los vendajes para revisar las heridas, detener el sangrado y volver a vendar las heridas. Cuando finalmente termin¨® la curaci¨®n, miro a los ojos casi perfor¨¢ndola con la intensidad de su mirada. ¡ªMavia, necesito tus razones para no cumplir con el protocolo cuando descubriste una bestia amenazante cerca de uno de los pueblos bajo nuestra protecci¨®n. Tus actos pusieron en riesgo no solo tu vida, sino tambi¨¦n la de las personas que viven bajo nuestra protecci¨®n. Estas palabras y el todo tan fr¨ªo en el que eran dichos conmocion¨® m¨¢s a Mavia de lo que ella creer¨ªa, esto a pesar que no entend¨ªa de que se le estaban hablando, sin embargo la calma forzada en la que se encontraba gracias a la poci¨®n que le hab¨ªan obligado a beber, le hizo decidir por pensar cuidadosamente antes de responder. Mientras ella pensaba varios recuerdos nuevos aparecieron en su mente, recuerdos tan extra?os y familiares al mismo tiempo que la confundieron, incluso en el estado de calma forzada en el que se encontraba. Despu¨¦s de un tiempo de silencio finalmente entendi¨® su situaci¨®n, por m¨¢s extra?a que pudiera ser, al parecer estaba en otro mundo, en el cuerpo de otra persona, quien era una especie de guardia, e ignor¨® las regulaciones por una combinaci¨®n de hero¨ªsmo, confianza y un trauma de su pasado, entendiendo esto respir¨® profundamente antes de contestar a quien la estaba observando. ¡ªLamento lo que hice, realmente puse en riesgo mucho con mi actuar imprudente, mi motivo fue una combinaci¨®n entre confianza en m¨ª para poder resolver a la bestia y miedo a que a alguien le pase lo que le pas¨® a mi hermano hace varios a?os. La mirada acerada de la mujer que la cuestiona s¨¦ hablando por un segundo, antes de volver a ser igual de fr¨ªa y estricta. ¡ªEntiendo el motivo por el que decidiste luchar en lugar de advertir, pero ese es un motivo personal, ahora ya no es solo a ti a quien representas, ahora vives bajo el nombre de custodia de Lunaris, ese nombre significa que protegeremos a todos aquellos que est¨¦n bajo nuestro cuidado, ser¨¢ nuestra fuerza y si es necesario incluso nuestros restos los que los defienden de cualquier mal que pueda alzarse en estas tierras malditas por lo salvaje. ?Las custodias de lunares son el basti¨®n m¨¢s fuerte, y la espada m¨¢s afilada!¡ª Los ojos de la mujer brillaron por un instante mientras su presencia y palabras abarcaban a cada persona en este cuarto ¡ªPor ello tendr¨¢s un castigo adecuado por tu falta a nuestro prop¨®sito. La voz y la presencia hab¨ªa hipnotizado a Mavia hasta que escuch¨® el t¨ªtulo de la orden a la que pertenec¨ªa, esas palabras provocaron algo en sus recuerdos, Una peque?a voz le susurraba que ese t¨ªtulo era importante, por ello dejo de escuchar el discurso y vago en sus recuerdos hasta finalmente encontrar algo, un juego de su anterior mundo llamado ¡°Batalla por Niflein¡±, mientras m¨¢s indagaba en los escasos recuerdos que ten¨ªa de este, se dio cuenta que se encontraba en una situaci¨®n realmente mala.Unauthorized content usage: if you discover this narrative on Amazon, report the violation. A¨²n no sab¨ªa si podr¨ªa regresar a su mundo anterior, y aunque lo intentar¨ªa, ser¨ªa mejor prepararse para lo que bien podr¨ªa ser una lucha por la supervivencia de este mundo y sus habitantes. Los pensamientos de Mavia eran muy r¨¢pidos y ca¨®ticos, quedando retratados en su rostro, provocando descontento en la gran mujer. ¡ª?Qu¨¦ es lo que te distrae de la sentencia que se te dar¨¢ debido a t¨² actuar descuidado? Esto oblig¨® a Mavia a volver a concentrarse, pero ella no sabia que podr¨ªa decir, estaba segura que la ayuda de las custodias de Lunaris ser¨ªa indispensable, pero no sab¨ªa c¨®mo convencerlas de la veracidad de sus palabras, o siquiera si estas ser¨ªan verdad en primer lugar y aun si lo fueran podr¨ªan faltar a?os para que los eventos del juego empezaran, sin embargo tom¨® una r¨¢pida decisi¨®n. ¡ªMaestra, he tenido una revelaci¨®n, sin embargo no se su veracidad ni su exactitud, esta podr¨ªa afectar el destino de todo lo que habita sobre las tierras que protegemos y aun mas all¨¢, ?cree que pueda hablarle sobre esta revelaci¨®n? La gran mujer dudo, no era la primera vez que la poci¨®n de calma provocaba que las personas se volvieran mucho m¨¢s astutas de lo que eran normalmente, sin embargo esta hab¨ªa sido su alumna por varios a?os y estaba segura que no fingir¨ªa tener una revelaci¨®n para evitar un castigo, y mucho menos una que podr¨ªa causar p¨¢nico a gran escala. Despu¨¦s de pensarlo un momento tom¨® la cama de su aprendiz y sali¨® de las habitaciones de recuperaci¨®n, yendo a su oficina privada mientras cargaba una cama en una de sus manos, como si no pesara nada. Cuando llegaron a la oficina hizo un asentimiento para que hablara. ¡ªMaestra, en la revelaci¨®n que tuve empezaron a haber eventos extra?os en el peque?o pueblo de Gratidia, las fronteras entre los imperios de Valnia y Ostnna y las costas en las que las tierras malditas por lo salvaje, chocan con las tierras del imperio Rosenthal. Estos eventos ser¨¢n solo precursores de una invasi¨®n de seres de un lugar muy lejano que quieren devastar el mundo y a sus habitantes, sin embargo no se si estas revelaciones son ciertas, y aunque lo fueran no podr¨ªa precisar la fecha. La gran mujer qued¨® en silencio, esta revelaci¨®n era a¨²n m¨¢s extravagante de lo que hab¨ªa esperado, una antigua maestra de las custodias de Llunaris hab¨ªa postulado que si dos grupos con ambientes de vida diferentes luchar¨¢n por un espacio, uno de estos termina desapareciendo irremediablemente, pues no hay t¨¦rminos medios en estas situaciones. Cuando lo ley¨® solo lo vio como un interesante ejercicio mental de otra maestra, pero si lo que su aprendiz dice termina siendo cierto, la lucha que los espera seria una mas encarnizada que cualquier otra, sin embargo no pod¨ªa entrar en p¨¢nico y poner a todas las custodias de Lunaris a la defensiva por una revelaci¨®n, de la cual ni siquiera quien la tuvo estaba segura de su veracidad. ¡ªNo ignorar¨¦ tu revelaci¨®n, sin embargo no puedo mover todo el poder de las custodias de Lunaris por algo como eso, sin ninguna verdadera prueba, pero organizare un grupo que vigile el pueblo de Gratidia del que hablaste y una diplom¨¢tica revisar¨¢ peri¨®dicamente por si hay alg¨²n problema en las fronteras de los imperios de Valnia y Ostnna, el tercer punto est¨¢ demasiado alejado de nosotros, sin embargo si hay alg¨²n evento en cualquiera los dos lugares que vigilaremos mandaremos un destacamento para que informen a las tribus b¨¢rbaras sobre esto. ¡ªMuchas gracias maestra por escuchar mis palabras, y no tengo intenci¨®n de evadir cualquier castigo que se me imponga por no cumplir adecuadamente con mis deberes. ¡ªTu castigo ser¨¢ administrado sin falta, sin embargo primero tendr¨¢s que recuperarte de tu estado actual. Con la conversaci¨®n concluida la maestra devolvi¨® la cama de Mavia a su lugar, antes de retirarse. Despu¨¦s de una semana de descanso y recuperaci¨®n Mavia se encontraba en un estado lo suficientemente para ayudar de manera log¨ªstica a las custodias, empezando a cumplir parte de su castigo, adem¨¢s de esto descubri¨® que no ten¨ªa forma alguna de volver a su mundo pese a todos sus intentos, esta revelaci¨®n hizo que estuviera muy deca¨ªda y desganada por varios d¨ªas. Despu¨¦s de dos semanas desde su despertar Mavia se reportaba ante su maestra para informar sobre las actividades que estaba realizando como castigo, as¨ª como su recuperaci¨®n paulatina de las habilidades que hab¨ªa olvidado despu¨¦s del incidente, mientras lo hac¨ªa vio que su maestra hab¨ªa desaparecido de su asiento en un instante, para ubicarse a un lado de ella y coger su brazo bruscamente, al mismo tiempo que sinti¨® el fuerte agarre de su maestra, sus fuerzas empezaron a abandonarla, y vio que el brazo que sujetaba su maestra empezaba a deshacerse en motas de luz, su maestra inyect¨® parte de su energ¨ªa deteniendo la desintegraci¨®n de su brazo y causando una fuerte incomodidad en su cuerpo, pero antes de suspirar de alivio vio que su otro brazo tambi¨¦n empezaba a desintegrarse. La maestra activ¨® una alarma y casi al instante llegaron varias custodias a la habitaci¨®n. ¡ªInfunden energ¨ªa en cada lugar que se deshaga en luz. R¨¢pidamente Mavia fue sujetada por todo el cuerpo mientras sent¨ªa un gran dolor por tener tantas energ¨ªa ajenas en su interior luchando contra su desmaterializaci¨®n, la cual parec¨ªa haberse detenido dej¨¢ndola solamente sin un par de dedos. Pero la situaci¨®n empeor¨® cuando de su boca empezaron a salir motas de luz, y las partes que eran sujetas se empezaban a volver fl¨¢cidas al desaparecer los huesos y m¨²sculos. ¡ªSu¨¦ltenla, e instauran una cuarentena, solo m¨¦dicos con todas mas medidas de seguridad al m¨¢ximo pueden ingresar, todas deben turnarse para vigilarse entre ustedes por si empiezan a desintegrarse. Las palabras se cumplieron r¨¢pidamente mientras todas las custodias estaban con expresiones p¨¦treas y sombr¨ªas. VIII - D铆a 1 Mientras Richard caminaba por la ciudad destruida, su estado de ¨¢nimo pas¨® r¨¢pidamente de iracundo a deprimido, las personas ya hab¨ªan superado el p¨¢nico inicial y muchas de ellas se estaban dando cuenta de que quienes los acompa?aban antes del desastre ahora estaban desaparecidas, dejando eso solo un lugar donde podr¨ªan estar, debajo de mucho cruel, duro y fr¨ªo concreto. Mientras caminaba pod¨ªa ver como muchos estaban tratando de levantar tantas piedras como pod¨ªan de manera desesperada y con muy poca preocupaci¨®n por su propio bienestar, avanzando m¨¢s vio incluso que algunas personas se hab¨ªan reunido en grupos para levantar y mover escombros mucho m¨¢s grandes. Su camino lo llev¨® hasta un gran supermercado donde esperaba poder saquear algunas cosas, pero al llegar se dio cuenta que hab¨ªa sobreestimado la resistencia del lugar. El terremoto se hab¨ªa encargado de tirar cualquier infraestructura al suelo, el lugar donde deber¨ªa estar el supermercado ahora no era m¨¢s que trozos de concreto rotos apilados de manera inestable. Una peque?a y baja maldici¨®n sali¨® de su garganta, pues ya no podr¨ªa conseguir recursos de este lugar, su mente r¨¢pidamente trato de encontrar otro lugar del que podr¨ªa conseguir suministros, sin embargo despu¨¦s de ver las consecuencias de la gran cat¨¢strofe en su trayecto, ya no ten¨ªa esperanzas que algo siguiera en pie, por lo que cualquier cosa que pudiera conseguir estar¨ªa debajo de mucho concreto. Con resignaci¨®n al igual que muchos otros empez¨® el lento y tedioso trabajo de tratar de recordar en qu¨¦ parte de esta gran pila de escombros se encontrar¨ªa la parte destinada a alimentos, primero trato de ubicar la zona que deber¨ªa tener mas alimentos, para luego empezar a quitar los escombros, muchas otras personas estaban sobre los escombros, dividi¨¦ndose claramente en dos grupos, aquellos que como ¨¦l lo hac¨ªan a un ritmo relativamente tranquilo para buscar provisiones, y otros que parec¨ªan estar en un frenes¨ª levantando y moviendo piedras. El trabajo era de esfuerzo y repetici¨®n, pero con el tiempo se dieron cuenta que a menos que tuvieran maquinaria pesada, tendr¨ªan que trabajar en conjunto para poder mover las piedras m¨¢s grandes, en este esfuerzo aquellos que parec¨ªan desesperados fueron los m¨¢s dif¨ªcil de convencer, pues aunque eran los m¨¢s interesados en que cada piedra sea retirada, el tratar de coordinarse con alguien que estaba tan desesperado era imposible. Durante este tiempo se dio cuenta que su fuerza era la del otro mundo, lo que lo convertir¨ªa en un peque?o super h¨¦roe en este por su fuerza, adem¨¢s que su aura de batalla tambi¨¦n pod¨ªa ser utilizada, haci¨¦ndolo a¨²n m¨¢s fuerte, lo que aprovech¨® para seguir moviendo escombros tranquilamente despu¨¦s de una peque?a demostraci¨®n, pues no quer¨ªa tratar con alguien que estaba lidiando con la posible muerte de una persona cercana. Mientras realizaba su trabajo, empez¨® a escuchar algunos sollozos, gritos y maldiciones, esto era lo que quer¨ªa evitar, las personas en ese estado est¨¢n bajo mucha presi¨®n, el tratar de consolarlos y ayudarlos puede calmarlos, pero si lo haces tendr¨¢s que aguantar la transici¨®n de una persona inundada de emociones a una dolida pero m¨¢s tranquila. Pese a que trato de no prestarle atenci¨®n escucho muchas cosas, escucho a una madre que jurar que hab¨ªa tenido a su hijo en sus brazos y hab¨ªa tratado de cubrirlo en el momento del derrumbe sin entender porque ahora que est¨¢ afuera su hijo no est¨¢ en sus brazos, un hombre gritar que lo dejen seguir trabajando, su esposa lo estaba esperando ah¨ª abajo y no pod¨ªa dejarla sola, un joven se hab¨ªa derrumbado en el piso porque a su hermano le da miedo la oscuridad y ah¨ª abajo seguro estaba oscuro, ¨¦l ten¨ªa que sacarlo o al menos darle una linterna para que no se asuste, la inocencia en su voz lo paraliz¨® por un momento. Sinti¨® un nudo en la garganta mientras escuchaba estas historias, pero no eran las palabras lo que lo ocasionaba, sino la manera tan desesperada de decirlo, los gritos af¨®nicos de varios nombres, la desesperaci¨®n en sus voces, y al ver a su alrededor noto que no era el ¨²nico, todos estaban siendo contagiados por ese triste estado de ¨¢nimo. Despu¨¦s de mucho tiempo finalmente logr¨® conseguir algo, era un peque?o paquete de galletas, y estaba completamente aplastado, sin embargo era mejor que nada, r¨¢pidamente lo sac¨® y lo guard¨® en el peque?o morral que ten¨ªa, para seguir moviendo mas piedras, algunas veces solo y algunas a pesar de su fuerza con ayuda de otros, poco a poco consigui¨® algo de agua y galletas. Esto hizo que las personas empezaran a centrarse m¨¢s en esta zona, ya que al menos encontraron algo si mov¨ªan piedras en este lugar, esto hizo que muchas personas se acercaran y los ¨¢nimos empezaron a ponerse tensos. ¡ªEsta seguramente es el ares de comida, es un gran supermercado seguramente habr¨¢ suficiente para todos, podemos hacer un equipo para poder sacar m¨¢s cosas, antes de que lleguen demencias personas.If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. La voz era baja como si tuviera miedo que muchos lo escucharan, y todos asintieron, la coordinaci¨®n entre todos mejor¨® mucho, pareciendo una colonia de hormigas sacando escombros r¨¢pidamente, Richard era una figura clave debido a su gran fuerza. El grupo hab¨ªa logrado liberar una peque?a ¨¢rea, sin embargo no hab¨ªan encontrado gran cosa adem¨¢s de galletas, agua y algunos dulces o panes, con algo de provisiones muchos empezaron a marcharse, siendo remplazado por personas que reci¨¦n llegaban. Richard continuo con la limpieza pues quer¨ªa ver si encontrar¨ªa algo mas que galletas ins¨ªpidas y agua, mientras lo hacia estaba un poco distra¨ªdo tratando de organizar en su mente lo que har¨ªa y evitar que los anteriores lamentos inundaran su mente, sin embargo esa concentraci¨®n desapareci¨® cuando al levantar un escombro lo invadi¨® una sensaci¨®n familiar, la misma sensaci¨®n que tienes cuando tratas de ablandar la carne con unos cuantos golpes, pero la carne queda pegada entre el mazo y la superficie, pero eso no era carne, o no carne de res, levanto mas el gran escombro y pudo ver lo que hab¨ªa sido aplastado, era una pierna, se levanto un poco antes de caer al suelo despeg¨¢ndose del trozo de concreto que estaba levantando, Richard avent¨® la piedra lejos, casi con asco, y finalmente lo vio, hab¨ªa una mancha de sangre, la pierna sobresal¨ªa de otros escombros que no estaba dispuesto a sacar, era el cad¨¢ver aplastado de alguien, sinti¨® como su estomago se revolv¨ªa mientras su cara se arrugaba, volteo la cabeza y respiro profundamente antes de ver a otro lado, junto las provisiones que hab¨ªa logrado recolectar y se fue, mientras se iba uno de los hombres parec¨ªa feliz, movi¨¦ndose hacia donde hab¨ªa estado trabajando Richard, pero se fue con la misma velocidad con la que llego, su cara que estaba roja por el esfuerzo se volvi¨® p¨¢lida, el hombre parec¨ªa querer evitar vomitar, la reacci¨®n llamo mucho la atenci¨®n y algunos curiosos fueron a ver lo que es lo que sucedido. Todos sab¨ªan que esta gran cat¨¢strofe se hab¨ªa cobrado la vida de muchas personas, nadie ser¨ªa tan idealista de pensar que todos hab¨ªan sobrevivido, cuando sin importar a donde voltearas solo hab¨ªa escombros, pero saberlo y ver a alguien aplastado por un edificio ca¨ªdo, donde bien podr¨ªan haber estado, eran dos cosas completamente diferentes. Richard se alej¨®, acelerando cada vez m¨¢s al hacerlo, incluso los escombros irregulares del piso no le imped¨ªan correr tan r¨¢pido como si estuviera en una pista de atletismo, esta carrera solo se empez¨® a detener despu¨¦s de casi chocar con un hombre, Richard estaba muy cerca de reprenderlo por no apartarse del camino, pero cuando lo vio no pudo hacerlo, sus ojos estaban rojos, sus manos sangrantes y segu¨ªa tratando de apartar escombros, su imagen le hizo recordar los restos aplastados que hab¨ªa encontrado. Cerr¨® fuertemente los ojos mientras sacud¨ªa la cabeza tratando de borrar esa imagen de su mente, pues poco a poco empezaba a cambiar a ¨¦l viendo a su familia y amigos aplastados, respiro profundamente y volvi¨® su mirada hacia adelante, avanzando en direcci¨®n de la ciudad de su hermana, en el camino vio a varias personas en estados de desesperaci¨®n similares, mientras que otros parec¨ªan haber abandonado toda esperanza, mirando hacia el cielo o el horizonte sin moverse en absoluto. Tal vez en otra situaci¨®n alguien hubiera ido en su auxilio, pero ahora todos estaban demasiado cerca de estar como ellos y con demasiadas preocupaciones como para hacerlo. Pese a lo grande que era la ciudad, la gran fuerza f¨ªsica de Richard le permiti¨® salir cuando el cielo apenas empezaba a te?irse de rojo, y para su suerte las pistas a¨²n pod¨ªan verse, estaban rotas y dudaba que la mayor¨ªa de veh¨ªculos pudiera atravesarlas, pero eran suficiente gu¨ªa para un hombre que iba a pie. El tiempo pas¨® y lleg¨® la noche, Richard intento dormir un par de veces pero la atormentadora imagen de su hermana, sus padres, incluso sus amigos aplastados debajo las rocas visitaba su mente cada vez que cerraba lo ojos, lo que lo oblig¨® a desistir de sus intentos y seguir avanzando, esta vez a un ritmo m¨¢s acelerado, buscando agotar su cuerpo para as¨ª poder dormir sin so?ar nada. Para su sorpresa pudo ver la entrada de lo que supon¨ªa era la ciudad de su hermana antes que el cansancio lo obligara a detenerse y dormir, al llegar descarto la idea de buscar a su hermana en ese momento, despu¨¦s de todo hacerlo por la noche seria demasiado dif¨ªcil y tambi¨¦n pens¨® que dormir en una ciudad devastada y solo no era buena idea, alej¨¢ndose un poco m¨¢s, para luego buscar un buen ¨¢rbol donde se recost¨® y comi¨® algo de sus provisiones, antes de disponerse a descansar mientras ten¨ªa su espada en la mano. Su sue?o fue interrumpido los primeros rayos del sol y algunos peque?os ruidos, Richard se puso de pie y fue a ver el origen de estos ruidos, logrando observar un grupo de personas que sal¨ªan de la ciudad con algunas mochilas o paquetes cargados, parec¨ªa que no era el ¨²nico que pens¨® que quedarse en una ciudad derrumbada no era una gran elecci¨®n, pens¨® en seguir alejado y entrar a la ciudad despu¨¦s de su paso, pero finalmente decidi¨® acercarse, ¨¦l no conoc¨ªa esta ciudad lo suficiente como para encontrar la casa de su hermana entre los escombros y aunque lo hiciera dudaba que se encontrara ah¨ª, as¨ª que se acerc¨® hacia el grupo que sal¨ªa. ¡ª?Hola!, quisiera saber si hay un lugar donde se queden los refugiados dentro de la ciudad¡ª Mientras hablaba sac¨® una galleta de sus provisiones mostr¨¢ndola. Varias miradas sospechosas se dirigieron hacia Richard antes que finalmente uno de ellos hablara, ¡ªAlgunas personas se han unido en peque?os grupos, pero el m¨¢s grande es uno que est¨¢ siendo dirigido por la polic¨ªa, se encuentra en el parque central. Despu¨¦s de esas palabras el grupo volvi¨® a moverse, y Richard avent¨® la galleta a quien le hab¨ªa respondido, el cual le dio una sonrisa antes de volver con el grupo. IX - Triste Encuentro La ciudad estaba en ruinas, desde la entrada pod¨ªas ver edificios derrumbados, hab¨ªa personas que segu¨ªan moviendo piedras, sin embargo a diferencia del d¨ªa anterior, estas no se encontraban desesperadas, las personas que estaban heridas por tratar de sacar a alguien de esos escombros el d¨ªa anterior ahora se parec¨ªan haberse resignado ante el destino, cualquiera pod¨ªa verlo en sus movimientos, con apenas la fuerza suficiente para moverse, con sus miradas perdidas en alg¨²n lugar del horizonte, eran personas que acababan de perder algo realmente importante de una manera tan inesperada que a¨²n no hab¨ªan terminado de entenderlo del todo. Richard pas¨® a trav¨¦s de todas estas personas mientras su coraz¨®n empezaba a palpitar cada vez m¨¢s r¨¢pido y su mente dibujaba todas las formas en las que la familia de su hermana hab¨ªa muerto, y lo in¨²til de su b¨²squeda. Durante el trayecto se oblig¨® a s¨ª mismo a mantener una velocidad normal y no salir corriendo con cada gramo de su fuerza, pues gracias a sus sentidos mejorados se hab¨ªa dado cuenta de algo, nada de lo que estaba bajo los escombros a¨²n estaba vivo, que cuando esa extra?a voz les hablo, ya hab¨ªa sacado y curado a todos los que aun estaban con vida, pues pese al gran cataclismo las ¨²nicas heridas que vio fueron aquellas que se hicieron al mover escombros o al caerse por ser descuidados, no hab¨ªa alguien con un hueso roto durante el terremoto, no hab¨ªa personas con toda su ropa manchada de sangre porque se golpearon con alg¨²n objeto durante el caos abri¨¦ndose una herida, incluso recordaba que todos ten¨ªan su ropa intacta cuando aparecieron por encima de las ruinas, as¨ª avanzaba poniendo toda su esperanza en que hayan estado bien para empezar. Con esta determinaci¨®n sombr¨ªa finalmente vio a lo lejos a un par de personas con uniforme de polic¨ªas, su calma autoimpuesta no pudo m¨¢s y sali¨® corriendo hacia ellos, hasta que un miedo casi instintivo lo detuvo cuando vio que dos ca?ones se apuntaban hacia ¨¦l. ¡ª?Detente!, ?Mantente a distancia!¡ª la voz fue inflexible mientras la mira de las armas estaba firmemente apuntada hacia ¨¦l ¡ªSuelta tus armas. La mente de Richard qued¨® en blanco por un momento hasta que se dio cuenta de porque los polic¨ªas eran tan cuidadosos con ¨¦l, era su atuendo, vest¨ªa como un cl¨¢sico guerrero, ten¨ªa una espada en la cintura, y estaba cubierto por una notoria pero ligera armadura. Para verse m¨¢s inofensivo y que dejaran de apuntarlo con las armas desat¨® el cintur¨®n de su espada y la solt¨® en el suelo antes de alzar las manos. ¡ªMi hermana, me dijeron que los refugiados estaban en este lugar, vine por mi hermana, quiero saber si ella est¨¢ aqu¨ª, es lo ¨²nico que quiero. Los polic¨ªas bajaron sus armas, sin embargo ninguno de ellos dej¨® de estar alerta y cada uno saco y sujeto fuertemente sus tonfas, mientras aun lo ve¨ªan con cautela. ¡ªNo tenemos registro de quienes est¨¢n con nosotros, podr¨ªas entrar a buscar, pero tus armas ser¨¢n decomisadas. Richard se qued¨® en silencio mientras pensaba si deb¨ªa dejar sus armas para buscar a su hermana, entrar a la fuerza, o tal vez pagarle a alguien para que la busque por ¨¦l, hasta que tom¨® una decisi¨®n. ¡ª?Qu¨¦ tan grande es el refugio? ¡ªAunque hay muchas personas, solo la zona del parque est¨¢ libre de escombros, por lo que solo es el parque, no te tomara mucho buscarla si es que est¨¢ aqu¨ª. ¡ªPuedo estar seguro que me devolver¨¢n todo lo que les entregue si decido retirarme despu¨¦s de buscarla. ¡ªSer¨ªa imprudente dejarlo andar con armas peligrosas, y m¨¢s a¨²n es el estado de la ciudad, representar¨¢s un riesgo no solo para ti sino para toda la ciudadan¨ªa¡ª Una voz que se sent¨ªa muy joven provino del polic¨ªa que no hab¨ªa hablado hasta ahora. ¡ªEntonces t¨² proteger¨¢s mi seguridad mientras duermo para que nadie me quite la comida que logre reunir, me seguir¨¢s mientras sigo buscando a mi hermana si no la encuentro en tu refugio o me seguir¨¢s si decido irme de esta ciudad¡ª La voz de Richard aunque seria se sent¨ªa algo burlona en los o¨ªdos de joven. ¡ªLas leyes existen para algo se?or, no podemos solo¡­ ¡ªC¨¢lmate. Si le devolveremos sus cosas se?or, pero si no conf¨ªa solo en mis palabras, por algo de comida mi compa?ero puedo acompa?arlo a buscar a su hermana y cuando termine de hacerlo y lo escoltara a la salida donde le devolver¨¢ sus posesiones.Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. ¡ª?Pero se?or¡­ Una fr¨ªa mirada del polic¨ªa mayor hizo que el joven se callara, al escuchar la palabra del polic¨ªa mayor opt¨® por aceptar, abri¨® su peque?a mochila y sac¨® de ella dos paquetes de galletas agach¨¢ndose y coloc¨¢ndolas al lado de su espada antes de retroceder. ¡ªEs todo lo que puedo dar, no tengo muchas cosas encima. El polic¨ªa mayor asinti¨® y le hizo un gesto al joven, que fue r¨¢pidamente a recoger la espada y las galletas entregando estas ¨²ltimas a su compa?ero, antes de hacerle una se?a a Richard para que se acerque. Cuando Richard se acercaba, el joven polic¨ªa desenvain¨® un poco la espada y acerc¨® uno de sus dedos hacia el filo de la misma, solo para alzar la mirada con sorpresa. ¡ªEsta afilada, no es una de utiler¨ªa ni una roma, es una de verdad y est¨¢ muy afilada, no podemos devolv¨¦rsela. Richard entrecerr¨® los ojos antes de prepararse para usar su aura de batalla y abalanzarse sobre ellos a la fuerza para recuperar sus espadas antes de huir r¨¢pidamente, pues no quer¨ªa probar suerte contra las armas modernas. ¡ªLe devolver¨¢s la espada cuando se valla, si decide quedarse la espada se quedar¨¢ con nosotros, tal vez le daremos algo de comida a cambio La voz del hombre fue firme mientras a¨²n miraba a Richard quien ya hab¨ªa cambiado de postura listo para el combate, pero al escuchar esto pareci¨® relajarse Aunque confiaba en la polic¨ªa, una parte de ¨¦l parec¨ªa estar susurrando que algo estaba mal, sin embargo la idea de poder cuidar a su hermana era mucho m¨¢s tentadora, lo que lo hizo resignarse a seguir al joven polic¨ªa, quien parec¨ªa verlo con mucho prejuicio y con su tonfa firmemente sostenida. ¡ªSabes donde podr¨ªa reunirse un gran n¨²mero de personas dentro del parque. ¡ªEn la zona central. Despu¨¦s de estas fr¨ªas palabras us¨® su mano libre para indicar la direcci¨®n, haciendo que su rumbo cambiara hacia ese lugar, y sin casi nada de esfuerzo llegaron a una zona llena de un gran n¨²mero de personas, el n¨²mero era tal que le hizo recordar por unos momentos los grandes conciertos en los que re¨²nen un inmenso n¨²mero de personas, sin embargo el ambiente era totalmente diferente, todas las personas parec¨ªan estar tristes por alguna raz¨®n y no hab¨ªa nada de la energ¨ªa reprimida y lista para liberarse de los conciertos. ¡ª?Puedo gritar el nombre de mi hermana para llamar su atenci¨®n? ?o tengo que buscarla por toda la zona? ¡ªSi, solo ap¨²rate. Richard se sinti¨® algo molesto por el obvio disgusto del joven polic¨ªa antes de respirar profundamente. Los del otro mundo hab¨ªan sido muy ingeniosos al momento de buscar formas de usar el aura de batalla y estaba apunto de usar una de esas ingeniosas formas. ¡ª?Ariana Rojas! ?Ariana Rojas, est¨¢s aqu¨ª! Su voz fue tan fuerte que se sobrepuso al bullicio de la muchedumbre haciendo que varios voltearan hacia ¨¦l en silencio y con sorpresa, esto a su vez llam¨® la atenci¨®n de otros e hizo que tambi¨¦n prestaran atenci¨®n a lo que estaba sucediendo, volvi¨¦ndose un efecto en cadena y finalmente gran parte del grupo reunido de personas estuvieron en silencio. Richard vio la oportunidad y volvi¨® a gritar, mientras el aire resonaba con el nombre de su hermana mucho m¨¢s lejos de lo que deber¨ªa, adem¨¢s de esto el silencio que hab¨ªa logrado, permiti¨® que muchas m¨¢s personas no solo escucharan lo que dec¨ªa sino que tambi¨¦n lo entendieran, esto le dio tiempo para repetirlo tres veces, antes que las personas perdieran inter¨¦s en esa extra?a persona que buscaba a alguien como muchos otros.. El polic¨ªa qued¨® sorprendido pues la fuerte voz y el efecto de la misma era sorprendente, por su parte Richard se agarr¨® la garganta antes de sacar una botella de agua y beber un poco de esta, para luego simplemente quedarse parado en el mismo lugar esperando. El tiempo fue avanzando mientras parec¨ªa que el intento hab¨ªa sido en vano, hasta que entre la multitud de personas, dos de ellas se abr¨ªan camino, el rostro de Richard se ilumin¨® cuando finalmente vio a las personas que hab¨ªa estado buscando, estos eran su hermana y su cu?ado, la primera al verlo se apresur¨® para abrazarlo con mucha fuerza. Richard se llen¨® de alivio al finalmente estar seguro que su hermana y su cu?ado estaban bien, en esta satisfacci¨®n se solt¨® del abrazo de su hermana y se gir¨® hacia su cu?ado para abrazarlo igualmente, pero sinti¨® algo diferente, ¨¦l estaba muy deca¨ªdo, al mirar hacia su hermana est¨¢ solo sacudi¨® la cabeza levemente, quiso decir unas palabras para tratar de consolarlo, pero antes que pudiera hacerlo lo escucho. ¡ªMi padre falleci¨®, lo encontr¨¦ ayer, fue a visitar a uno de sus amigos al asilo, es uno muy bueno sabes, lo buscamos despu¨¦s de encontrarnos, primero fui por Ari, despu¨¦s de todo mi padre me hubiera dado una paliza si iba por el primero¡ª Una peque?a risa vac¨ªa sali¨® de su voz ¡ªLo buscamos entre los escombros, lo encontramos pero ya no estaba. ¡ªHoy ¨ªbamos a buscar un lugar donde enterrarlo o quemarlo, ¨¦l quer¨ªa volver a su tierra, pero no se si podemos hacerlo ahora. El silencio se estableci¨® durante un tiempo sin que nadie dijera nada. ¡ªPara lo que sea que hagas, puedes contar con mi ayuda. ¡ªGracias. Richard palme¨® los hombros de su cu?ado y este empez¨® a caminar, se le ve¨ªa deca¨ªdo, pero pod¨ªa notar que no estaba desesperado. Mientras el grupo se dirig¨ªa a la salida del parque el polic¨ªa los segu¨ªa detr¨¢s, pero esta vez hab¨ªa guardado la tonfa en su cintur¨®n. X - Punto de Inflexiè´¸n Cuando volvieron al per¨ªmetro del campamento resguardado, el joven polic¨ªa se les adelant¨® un poco para pararse frente a Richard. ¡ªSe?or, por favor aseg¨²reme que no da?ara a nadie con esta espada. ¡ªNo ser¨¦ el primero en atacar, no en un par de d¨ªas al menos. El polic¨ªa dud¨® un poco pero finalmente devolvi¨® la espada con una mirada de resignaci¨®n y volvi¨® a ingresar en el refugio. ¡ªRichard, que hac¨ªa un polic¨ªa sigui¨¦ndote y porque te entrego una espada, no sabia que tenias ese tipo de colecci¨®n. ¡ªEs una de verdad, acero forjado y afilado, adem¨¢s la consegu¨ª recientemente. ¡ªPero apenas nos vimos hace poco m¨¢s de una semana hermano. ¡ªPasaron muchas cosas y ni siquiera yo estoy seguro de creerme a m¨ª mismo. ¡ª?Puedo conseguir una?, las personas dentro del refugio se estaban poniendo muy nerviosas, y aqu¨ª fuera seguro ser¨¢ peor. ¡ªSolo tengo una espada, pero tal vez esto te sirva de algo¡ª Se desabroch¨® una correa en la que se encontraba un porta cuchillos antes de pas¨¢rsela a su cu?ado ¡ªsolo trata de esconderla un poco. ¡ªSi las cosas salen mal yo tambi¨¦n necesitar¨¦ una. ¡ªLo siento Ari, no tengo m¨¢s. ¡ªMas les vale defenderse antes de que consiga algo para defenderme entonces. Una peque?a sonrisa naci¨® de los dos relajando un poco el estado de ¨¢nimo, pero sus manos vagaron r¨¢pidamente para comprobar sus armas. El ambiente poco a poco empez¨® a cambiar durante su trayecto, poco a poco la cara de Erik empez¨® a parecer m¨¢s cansada y deca¨ªda, y Ariana se acerc¨® para caminar a su lado, haciendo que Richard tuviera que estar m¨¢s atento a los alrededores, pues era obvio que los dos, ten¨ªan muchas m¨¢s cosas por las que preocuparse, y realmente no los culpaba, dudaba que pudiera estar siguiera igual que ellos en la misma condici¨®n . Cuando el asilo finalmente era visible a la distancia, el grupo de tres vio que no eran los ¨²nicos que se dirigen hacia ese lugar, algunos inclusos parec¨ªan alejarse en direcci¨®n de las afueras de la ciudad cargando en sus espaldas varios bultos, cada uno era de varios colores pero casi todos ten¨ªan alguna que otra mancha visible se rojo, delatando que es lo que llevaban consigo. Una vez en el lugar todos parec¨ªan guardar un respetuoso silencio en honor a los que ya nos los acompa?aban, movi¨¦ndose cuidadosamente para no hacer m¨¢s ruido del necesario, Erik tom¨® la delantera y los guio hacia un lugar espec¨ªfico, despu¨¦s de detenerse empez¨® a mover algunos escombros. ¡ªAyer no lo desenterr¨¦ por completo, no me gustaba la idea de que los carro?eros se alimentaran de ¨¦l y cre¨ª que ser¨ªa m¨¢s dif¨ªcil si estaba cubierto por algunos escombros, tambi¨¦n hab¨ªa pensado en quedarme, pero no puedo hacer que Ariana me acompa?e a vigilar toda la noche a mi padre¡ª Una triste sonrisa se dibuj¨® en su rostro por un instante antes de continuar ¡ª tuve que llev¨¢rmela por la fuerza al refugio. Richard escuch¨® sin decir nada mientras quitaba las piedras que cubr¨ªan el cuerpo, cuando terminaron de hacerlo pudo verlo en su totalidad, no pudo evitar reemplazar el rostro de ese viejo hombre con el de su padre o su madre, antes de sacudir fuertemente la cabeza y mirar hacia Erik. ¡ªLo enterraremos en las afueras de la ciudad. ¡ªNo nos podr¨ªa causar problemas eso o desenterrarlo despu¨¦s. ¡ªYa convers¨¦ con los polic¨ªas, ellos dijeron que mientras el lugar est¨¦ a al menos quinientos metros fuera de la ciudad no habr¨¢ ninguna clase de problema, se lo preguntamos suficientes veces como para que hagan un peque?o anuncio, as¨ª que no se podr¨¢n echar atr¨¢s. El grupo levant¨® unos cuantos escombros m¨¢s hasta que consiguieron algunas cortinas donde envolvieron cuidadosamente el cuerpo destrozado del anciano, tambi¨¦n lograron conseguir una puerta sobre la cual lo colocaron y que usaron como camilla para llevarlo m¨¢s f¨¢cilmente, cuando el cuerpo ya estaba listo para ser movido Erik se puso de cuclillas a su lado y le descubri¨® el rostro, por suerte este no hab¨ªa sido aplastado y se se lo pod¨ªa identificar f¨¢cilmente, las ¨²nicas diferencias eran su piel p¨¢lida y varios rasgu?os sorteados de manchas de sangre, Richard se alej¨® pues no cre¨ªa ser lo suficientemente cercano como para algo tan personal, mientras que su hermana se acerco quedando apenas detr¨¢s de su esposo.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. ¡ªMe dijiste que no le ponga tu nombre a mis hijos, que si quer¨ªa honrarte que escabullera tu nombre en alg¨²n gran edificio, ahora que todo ha ca¨ªdo seguro que podr¨¦ construir un par de ellos, y te aseguro que pondr¨¦ tu nombre en uno de ellos, tratare de hacer un hospital, pero no se si me contrataran para construirlos. La voz de Erik era quebradiza y baja, continu¨® dici¨¦ndole varias palabras, para luego acariciar lentamente el rostro de su padre antes de volver a cubrirlo, Ariana se acerc¨® hacia su esposo y le limpi¨® las l¨¢grimas del rostro. Richard y Erik llevaron el cuerpo hacia las afueras de la ciudad, el trayecto fue completamente silencioso y solo se detuvieron cuando estaban seguros de estar lo suficientemente lejos y un poco m¨¢s, en ese momento Erik solt¨® un resoplido con algo de gracia mientras agachaba la cabeza. ¡ªNos olvidamos traer una pala¡ª Los tres se quedaron en silencio ¡ªAhora tendremos que dejarlo solo otra vez y volver por una pala. Se pod¨ªa ver como la expresi¨®n de Erik cambiaba por la fuerza con la cual se mord¨ªa los dientes, y c¨®mo temblaban sus brazos. Richard vio esa reacci¨®n y cerr¨® los ojos, sus pensamientos volvieron a correr r¨¢pidamente, al abrirlos vio a su hermana abrazando a Erik mientras en ella tambi¨¦n se reflejaba la p¨¦rdida y el dolor. ¡ªNo har¨¢ falta, yo me encargar¨¦ de eso, pero tienen que guardar esto en secreto. Richard mir¨® hacia los lados y cuando confirmo que nadie m¨¢s estaba cerca de ese lugar, recubri¨® sus manos con aura de batalla haciendo que adquirieron un tenue brillo azul, prob¨® lentamente y sinti¨® como el suelo pod¨ªa ser escarbado con sus manos desnudas, la sensaci¨®n le hizo recordar a cuando jugaba con arena de ni?o, tal vez un poco m¨¢s dif¨ªcil, pero no demasiado, con eso su velocidad fue aumentando poco a poco. Despu¨¦s de un par de horas Richard se encontraba recostado sobre un gran mont¨ªculo de tierra, el sudor le recorr¨ªa todo el cuerpo mientras su respiraci¨®n era algo agitada y sent¨ªa las manos doloridas, por suerte lo hab¨ªa logrado, hab¨ªa logrado hacer un agujero lo suficientemente grande y profundo como para que se pueda enterrar a una persona. Erik lo vio con mucha sorpresa en el rostro, pero al ver que su cu?ado estaba cansado y al ver la duda en su rostro solo le neg¨® con la cabeza pens¨® en que todo esto podr¨ªa esperar, as¨ª que se dirigi¨® hacia el cuerpo de su padre quien parec¨ªa estar siendo vigilado por Ariana. ¡ªTal vez debas despedirte de ¨¦l, yo ya lo hice mientras tu hermano cavaba. Ariana asinti¨® con la cabeza y se acuclillo al lado del cuerpo de su suegro antes de descubrirle el rostro, al hacerlo su mirada llena de tristeza cambio a una de duda y luego a una de sorpresa y miedo, el rostro que ahora observaba era diferente, hab¨ªa perdido tanto color que era tan blanco como la nieve y en esa blancura se pod¨ªan ver como sus venas estaban hinchadas y e incluso palpitaban con un marcado color negro. Esto era imposible, el d¨ªa anterior cuando lo encontraron hab¨ªa usado cada pizca de su conocimiento m¨¦dico para tratar a su suegro con la esperanza de que lo hayan encontrado en el preciso instante en el que perdi¨® sus signos vitales, pero era in¨²til, su coraz¨®n se neg¨® a latir nuevamente, adem¨¢s tenia tres de sus extremidades fuertemente aplastadas, se pod¨ªan ver sus huesos saliendo de ellas manchando la zona con sangre que ya estaba en proceso de coagulaci¨®n, hab¨ªa comprobado que varias de sus costillas estaban rotas, era imposible que estuviera vivo, era imposible que tuviera pulso. Ariana empez¨® a destapar el cuerpo cubierto hasta que pudo ver las partes donde los huesos hab¨ªan atravesado la piel, las heridas parec¨ªan cerrarse alrededor del hueso tratando de volver a cubrirlo, esta explosi¨®n de actividad hizo que Richard y Erik se acercaran extra?ados solo para ver como Ariana retroced¨ªa del cuerpo mientras la negaci¨®n de todos sus conocimientos m¨¦dicos la impactaba gravemente. ¡ªAlgo est¨¢ mal, no s¨¦, no s¨¦, pero algo est¨¢ mal. Ambos fueron r¨¢pidamente y sujetaron a Ariana con preocupaci¨®n, Erik empez¨® a cambiar su mirada entre su esposa y su padre varias veces, mientras Erik dudaba Richard decidi¨® acercarse al cad¨¢ver, su hermana hab¨ªa estudiado medicina y ya hab¨ªa visto cad¨¢veres antes, tal vez estuvieran en mejor estado, pero estaba seguro que tampoco ser¨ªa la primera vez que ve uno en p¨¦simas condiciones. Cuando se acerc¨® m¨¢s vio algo que no ten¨ªa sentido, pod¨ªa ver las venas palpitando, lo que era imposible, ¨¦l hab¨ªa sacado el cuerpo de los escombros y estaba completamente seguro que no estaba vivo, y mientras mas lo ve¨ªa se dio cuenta que, parec¨ªa estar recuper¨¢ndose, los rasgu?os en su cara hab¨ªa desaparecido, incluso en el caso de los huesos rotos, estos parec¨ªan empezar a cubrirse de piel de una manera muy lenta, todo era algo imposible, incluso en el extra?o mundo en el que hab¨ªa estado eso era algo imposible, mientras su mente giraba para tratar de entender lo que estaba sucediendo escucho alguien detr¨¢s de el. ¡ªRichard, ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Richard solo retrocedi¨® y sostuvo a su hermana mientras le hac¨ªa una se?a a Erik para que avanzara, y as¨ª lo hizo observando finalmente a su padre con lo que parec¨ªa ser pulso, se emocion¨®, sin embargo pronto su mente le dijo que algo estaba mal, su padre era m¨¦dico y se hab¨ªa casado con una doctora, tal vez no era un experto en el ¨¢rea, pero al menos sab¨ªa lo suficiente para entender que no hab¨ªa forma que su padre pudiera recuperarse de la muerte, en su confusi¨®n busco a su esposa con la mirada, pero al verla tan sorprendida y asustada se qued¨® paralizado. ¡ªQue le est¨¢ pasando a mi padre. El silencio los invadi¨®, hasta que despu¨¦s de unas respiraci¨®n profundas se escuch¨® la voz de Ariana. ¡ªTodas sus heridas se est¨¢n recuperando extremadamente r¨¢pido, e incluso parece tener alguna extra?a capacidad de regeneraci¨®n, pero algo como eso no es posible, adem¨¢s el color de su piel y el de las venas a trav¨¦s de ella no es nada normal, incluso su sangre parece haber dejado de ser roja. ¡ªEntonces ?¨¦l se recuperara? ¡ªMi amor¡­ ¡ªErik, no creo que siga siendo tu padre. Erik volvi¨® a ser el cad¨¢ver de su padre en una constante recuperaci¨®n antes de que se cubriera la cara por unos instantes. ¡ª?Es un zombi? XI - Paciente Cero Despu¨¦s de un tiempo de deliberaci¨®n sobre qu¨¦ estaba pasando y si el padre de Erik era o no una amenaza, todos optaron por darle y darse a ellos mismos un oportunidad. Con las indicaciones de Ariana y la fuerza superior de Richard reacomodaron todos los huesos rotos lo mejor que pudieron, lamentablemente para este ¨²ltimo el procedimiento provoc¨® varias laceraciones en el cuerpo del anciano, de las cuales sali¨® sangre negra. Por suerte ten¨ªan una cortina extra que evit¨® que la mayor parte de la sangre salpicara directamente en Richard. Cuando colocaron los restos de los huesos en una posici¨®n similar a la que deb¨ªan estar, el cuerpo del anciano empez¨® a recuperarse a un ritmo mucho m¨¢s r¨¢pido, aunque muy esperanzados por lo que parec¨ªa ser la recuperaci¨®n del anciano, todos aun estaban preocupados por la extra?eza del suceso, por lo que decidieron usar todas las sabanas y cortinas con las cuales hab¨ªan envuelto el cad¨¢ver al traerlo, para inmovilizarlo, adem¨¢s lo ataron cuidadosamente a la puerta sobre la cual lo hab¨ªan tra¨ªdo. Durante todo este proceso el m¨¢s preocupado era Erik, quien los momentos que no ayudaba a atar a su padre lo dedicaba a caminar en c¨ªrculos y hacer varias preguntas a su esposa sobre cualquier tipo de enfermedad, virus, bacteria o par¨¢sito que pudiera provocar este estado, recibiendo la misma respuesta siempre, este era realmente un caso ¨²nico, o al menos ella nunca hab¨ªa o¨ªdo hablar de algo remotamente similar. Cuando terminaron de resguardar el cuerpo Ariana les record¨® que deb¨ªan comer, tal vez sus cuerpos parec¨ªan no estar hambrientos en estos momentos, pero esto era solo porque el estr¨¦s de la situaci¨®n hac¨ªa que el hambre no fuera realmente algo tan importante, as¨ª que bajo su supervisi¨®n los tres comieron, pese a no sentir la necesidad de hacerlo, al terminar de comer se dieron cuenta que no tendr¨ªan suficientes suministros dentro de poco, por lo que tendr¨ªan que regresar a la ciudad y buscar mas, tan pronto como cupieran. El tiempo pas¨® y se dieron cuenta que esto podr¨ªa tomar m¨¢s de lo que esperaban, as¨ª que decidieron turnarse para vigilar el cad¨¢ver que parec¨ªa querer volver a la vida, as¨ª como tambi¨¦n por si alguien m¨¢s se acercaba, y pese a las protestas de Ariana esta guardia se destin¨® ¨²nicamente a Richard y Erik, pues aunque ella podr¨ªa tener m¨¢s conocimientos m¨¦dicos, si el cad¨¢ver volv¨ªa a la vida como un zombie, el que ten¨ªa mejores posibilidades de no salir herido era Richard seguido de Erik y por ¨²ltimo Ariana. Erik tom¨® la primera guardia mientras que los hermanos aprovecharon un poco de sombra bajo unos peque?os ¨¢rboles y trataron de descansar, el tiempo de vigilia de Erik se destin¨® en gran parte a observar el cuerpo envuelto de su padre por alguna se?al de movimiento o vida, d¨¢ndose algunos peque?os descansos para caminar por los alrededores y comprobar si alguien o alg¨²n grupo se acercaba a ellos. Para su suerte aunque vio unas cuantas personas todos se alejaron del lugar cuando lo vieron, tambi¨¦n trataba de ver la posici¨®n del sol cada tanto, pues se hab¨ªan dado cuenta que cualquier dispositivo electr¨®nico hab¨ªa dejado de funcionar, y la ¨²nica manera de calcular la hora que ten¨ªa en ese momento era con la posici¨®n del sol. Cuando empez¨® a sentir que se acercaba el momento de cambiar de turno con Richard pens¨® en dejarlo dormir sin m¨¢s, despu¨¦s de todo aunque, ya eran familia, estaban aqu¨ª por su padre y este era su responsabilidad, m¨¢s que la de cualquiera de ellos, mientras pensaba en esto su o¨ªdo lo alert¨® de algunos movimientos y forcejeos, al seguir la direcci¨®n de estos vio que era su padre, este se estaba empezando a mover, sus movimientos no eran demasiado fuertes, solo parec¨ªa estar comprobando su situaci¨®n actual, pens¨® en ir hacia ¨¦l y soltarlo para decirle que todo estaba bien, que un milagro lo hab¨ªa revivido, pero se detuvo al pensar que tal vez ya no era ¨¦l, y si el como guardia lo liberaba y no pod¨ªa contenerlo o alertar de su despertar, su esposa y su cu?ado ser¨ªan las siguientes v¨ªctimas. Erick apret¨® los dientes y soporto este impulso, antes de dirigirse hacia su esposa y su cu?ado, para despertarlos advirti¨¦ndoles que su padre parec¨ªa haberse despertado, Richard sac¨® su espada y se coloc¨® en la primera fila al lado de Erik, mientras Ariana se encontraba detr¨¢s de ellos, todos acerc¨¢ndose cautelosamente hacia el cad¨¢ver reanimado. ¡ªMi vida, no quiero decir esto, pero es posible que ese ya no sea tu padre, aunque no sea un zombie o una clase de monstruo estuvo muerto el tiempo suficiente como para que el da?o cerebral sea irreparable¡ª La voz trataba de ser suave y tranquilizadora ¡ªHe pensado en esto pero, en el mejor de los casos ser¨¢ como una persona totalmente nueva en el cuerpo de tu padre, sin ning¨²n recuerdo ni rastro de personalidad. ¡ªLo s¨¦¡ª la voz sali¨® llena de tristeza, cansancio y algo de ira reprimida mientras apretaba fuertemente el cuchillo que Richard le hab¨ªa entregado antes ¡ªCon todo esto, incluso podr¨ªa ser un zombie hambriento, pero al menos tengo que intentarlo, tal vez haya una oportunidad. El cuerpo se segu¨ªa moviendo mientras a¨²n estaba completamente envuelto y atado, Erik se acerc¨® mientras Richard se pon¨ªa en una pose de combate listo para abalanzarse hacia adelante y empujar a Erik lejos de lo que bien podr¨ªa ser un zombie para enfrentarse a el, si es que fuera necesario. Una vez lo suficientemente cerca Erik tom¨® un extremo del pa?o manchado de sangre negra que cubr¨ªa el rostro de su padre y descubri¨® su rostro, la primera reacci¨®n de este fue cerrar fuertemente los ojos y tratar de apartar la mirada del brillante cielo diurno, esta reacci¨®n tan humana pareci¨® liberar algo de tensi¨®n en ellos, pero pronto notaron algo diferente, ¨¦l empez¨® a olfatear el aire, parec¨ªa como una persona que trataba de identificar si hay una peque?a fuga de gas en la cocina, pero el rostro de Erik se frunci¨®, esto era demasiado similar a algo que ¨¦l sol¨ªa ver en su trabajo, se parec¨ªa demasiado a los obreros que trataban de adivinar solo por el olor que es lo que les enviaron a sus compa?eros de almuerzo, esta idea hizo que se le revolviera el est¨®mago, las ¨²nicas provisiones que ten¨ªan eran galletas empacadas que no deber¨ªan tener olor y agua, no hab¨ªa otra fuente de comida cerca, esto m¨¢s la idea recurrente en su mente que su padre se hab¨ªa convertido en un zombie hizo que levantara el cuchillo listo para defenderse.Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. ¡ªPap¨¢, soy yo Erik, perd¨®n por atarte, te soltare en un tiempo, pero primero dime como estas, te sientes mal en alg¨²n lado, pero dilo sencillo recuerda que yo no soy un doctor. La voz de Erik trataba de ser alegre y calmada, pero sus movimientos tensos y la pose en la que se encontraba listo para usar el cuchillo, mostraba que no estaba en lo absoluto relajado, pero con todo ello decidi¨® esperar una respuesta, sin embargo no la hubo, el hombre atado poco a poco pareci¨® acostumbrarse a la luz solar y abri¨® los ojos, sus pupilas eran completamente negras y el resto del ojo estaba cubierto con capilares del mismo color, alz¨® la cabeza y los observ¨® a los tres, mientras parec¨ªa olfatear en su direcci¨®n, esto finalmente hizo que todos se estremecieran por un momento. ¡ªTienes hambre verdad pap¨¢, despu¨¦s de todo no has comido en todo un d¨ªa y el curarte seguro te dejo hambriento, as¨ª que prueba esto¡ª Erik sac¨® una galleta del paquete de galletas, y se empez¨® a cercar a su padre atado, mientras hac¨ªa una se?a para que Richard y Ariana no se preocuparan o se acerquen ¡ªSon solo algunas galletas, es lo mejor que encontr¨¦, pero seguro bastar¨¢ para calmar un poco tu hambre. Finalmente avanz¨® y vio como su padre parec¨ªa seguir la galleta con la mirada, lo que lo tranquiliz¨® un poco, mientras su mente le dec¨ªa que tal vez solo perdi¨® sus recuerdos y personalidad como dijo su esposa, pero no era en lo absoluto un monstruo deseoso de carne humana. Su padre alz¨® la cabeza como si quisiera alcanzar la galleta y Erik la dej¨® caer en su boca desde arriba, cuando lo hizo su padre pareci¨® morder el aire atrapando la galleta, dejando ver que sus dientes hab¨ªan cambiado, estos eran puntiagudos, muy parecido a los dientes de un tibur¨®n, y parec¨ªan estar dise?ados para rasgar carne. Erik trato de ignorar la nueva dentadura de su padre hasta que se dio cuenta, que la mirada de este no hab¨ªa estado en la galleta, sino en su mano, la mano que tra¨ªa vendada desde ayer cuando se lastim¨® moviendo escombros, hab¨ªa tragado r¨¢pidamente la galleta que dej¨® caer en su boca solo para empezar a moverse de manera violenta para tratar de alcanzar sus manos, su movimiento era tal que la puerta sobre la cual estaba atado empez¨® a moverse en el suelo. ¡ªErik, al¨¦jate, ¨¦l ya no es tu padre. La voz de Richard era firme mientras se acercaba lentamente por miedo a que Erik hiciera algo impulsivo debido al estado en el que se encontraba, pero este no se mov¨ªa. Cuando Richard estuvo a su lado, lo escucho, Erik estaba ahogando el llanto en su garganta, esta imagen hizo que Richard apretara fuertemente su espada, pues si a sus padres les pasaba lo mismo, no pod¨ªa imaginarse estando mejor, por lo que alz¨® su mano vac¨ªa para alcanzar a Erik y tirarlo hacia atr¨¢s, pero este se volteo hacia ¨¦l mientras guardaba su cuchillo en la funda antes de mirarlo a los ojos. ¡ªPor favor, al menos que no sufra esta vez. La voz era muy triste y apagada mientras retroced¨ªa junto a Ariana, quien tambi¨¦n ten¨ªa l¨¢grimas en los ojos. Richard se par¨® frente al cad¨¢ver reanimado que cada vez estaba m¨¢s agitando y parec¨ªa moverse con m¨¢s fuerzas, haciendo que la puerta sobre la que se encontraba se tambaleara en el suelo, pens¨® en c¨®mo acabar¨ªa con algo que parec¨ªa haberse regenerado de heridas tan graves, que no cre¨ªa ser capaz de provocar heridas o da?os de la misma magnitud ¨¦l mismo sin vomitar en el intento, la opci¨®n m¨¢s simple y menos dolorosa seria una r¨¢pida decapitaci¨®n, pero segu¨ªa siendo el suegro de su hermana, y hab¨ªa sido una gran persona, no quer¨ªa que lo enterraran decapitado. Finalmente levant¨® su espada y la clav¨® en el coraz¨®n del cad¨¢ver, este se agit¨® violentamente unos instantes mientras Richard giraba su espada para asegurarse que el coraz¨®n estuviera lo m¨¢s destrozado posible, para que no pueda regenerarse, mientras lo hac¨ªa sinti¨® un asco visceral por lo que estaba haciendo, y su cerebro le trajo los recuerdos de las veces que hab¨ªa comido corazones de pollo, cerdo, res y otros animales, al sacar la espada del pecho del hombre que hab¨ªa dejado de moverse, tuvo que alejarse para poder calmar las nauseas que tenia y se sent¨® a un lado sinti¨¦ndose sin fuerzas. Todos permanecieron sin decir nada por un tiempo hasta que Ariana se acerc¨® a Richard. ¡ªTenemos, tenemos que comprobar que no volver¨¢ a revivir, no se que hayas hecho, pero seguro que no era tanto da?o como el que ten¨ªa antes.. Richard frunci¨® el ce?o antes de asentir con la cabeza, y se levant¨®, sus pasos no eran tan firmes y sent¨ªa que se tambaleaba, no era su cuerpo, ¨¦l no se sent¨ªa cansado, pero le parec¨ªa que todo pesaba y era m¨¢s dif¨ªcil de lo que deber¨ªa ser, sin embargo sigui¨® a su hermana mientras ella le ordenaba que hiciera varias cosas. Primero cambi¨® las ataduras del cad¨¢ver para asegurarlo firmemente dejando solo un brazo expuesto, sobre el cual hicieron varios cortes de diferentes tama?os y profundidades, despu¨¦s de lo cual Ariana lo guio al lado de Erik, quien parec¨ªa algo m¨¢s calmado, pero su mirada segu¨ªa perdida en el horizonte. Cuando se dieron cuenta Ariana los estaba despertando justo antes que los ¨²ltimos rayos del sol desaparecieran. ¡ªEsta vez no se est¨¢ regenerando, parece que solo pasa una vez. El silencio los invadi¨® con algo de alivio y tristeza casi en la misma medida, Erik se levant¨® con una expresi¨®n firme a pesar de las ojeras que cubr¨ªan su rostro antes de mirar a Richard quien se levant¨®, entre los dos arrastraron y dejaron caer al padre de Erik en el pozo, antes de poner la puerta encima de ¨¦l y empezar a cubrirlo con tierra hasta tapar el hoyo a la luz de la luna y las estrellas. ¡ªPerd¨®n, por acabar con ¨¦l. ¡ªEso ya no era mi padre y ¨¦l hubiera preferido eso a volverse lo que sea que eso fuera. El silencio entre los dos se mantuvo hasta que una voz les llam¨®. ¡ªS¨¦ que ha sido un d¨ªa muy pesado, pero necesitamos volver r¨¢pido a la ciudad, al menos debemos avisarle a la polic¨ªa sobre esto, no creo que tu padre sea el ¨²nico al que le este pasando esto. XII - ?Zombies? Con la luna y las estrellas como ¨²nica fuente de luz, el grupo de tres regresaba a la ciudad, sus pasos eran apresurados, pero ninguno de ellos parec¨ªa realmente esforzarse, todos se mov¨ªan por inercia, sus mentes apenas estaban aceptando todo lo que hab¨ªa pasado y hab¨ªa hecho hasta ahora. Despu¨¦s de un tiempo finalmente llegaron al parque resguardado por la polic¨ªa, y fueron detenidos r¨¢pidamente en la entrada, principalmente por que la espada que cargaba Richard junto con su extra?a vestimenta lo hac¨ªa destacar r¨¢pidamente incluso en esta situaci¨®n. El grupo demor¨® un tiempo pero finalmente convencieron al polic¨ªa que los hab¨ªa detenido que ten¨ªan informaci¨®n realmente importante para su campamento, as¨ª que junto con el polic¨ªa caminaron por el per¨ªmetro hasta que encontraron a otro, qui¨¦n fue el encargado de llamar a alguien con un puesto m¨¢s importante en la jerarqu¨ªa de mando, pues aun desconfiaba lo suficiente del raro grupo de tres como para dejarlos solos y sin supervisi¨®n. Despu¨¦s de un tiempo de esperar el polic¨ªa que hab¨ªa ingresado a la base regres¨® con cuatro personas m¨¢s entre las cuales uno de ellos se adelant¨®. ¡ªSoy el encargado de esta base, parece que han convencido a mis compa?eros que hay un riesgo extremadamente alto de una enfermedad infecciosa que puede afectar el bienestar de la poblaci¨®n, y que necesitan advertirnos de ella, y aunque nuestra autoridad no llega a la prevenci¨®n de enfermedades, en estas circunstancias creo que somos los ¨²nicos con algo de autoridad sobre cualquier cosa. ¡ªSoy el director del hospital, el capit¨¢n de polic¨ªas me contacto para esto debido a mi experiencia, y vine pues en esta clase de desastres es muy posible el brote de enfermedades, y m¨¢s ahora que hay muchos cad¨¢veres sepultados bajo los escombros que pueden esparcir enfermedades r¨¢pidamente. ¡ªSe?ores disculpe que los interrumpa, pero esto es muy urgente, descubr¨ª este extra?o brote de lo que creo que es una enfermedad no registrada despu¨¦s de sacar el cad¨¢ver de mi suegro de los escombros, para enterrarlo en las afueras de la ciudad¡ª La interrupci¨®n de Ariana fue tan repentina que dejo a todos en silencio, y su tono de voz firme junto con su expresi¨®n preocupada hiso que todos le prestaran atenci¨®n ¡ªSe?ores he trabajado en emergencias y e atendido despu¨¦s de varias cat¨¢strofes as¨ª que no es la primera vez que veo cad¨¢veres en tan mal estado, el cuerpo de mi suegro estaba destrozado, los escombros que cayeron en su pecho dejaron varias costillas fracturadas, las mismas que perforaron la pleura conduciendo a un hemo t¨®rax masivo, tambi¨¦n hab¨ªa grabes da?os en los ¨®rganos internos, h¨ªgado intestinos, la hemorragia interna ti?o su abdomen de negro, sus piernas fueron completamente aplastadas, m¨²ltiples fracturas expuestas, los huesos tibiales y femorales estaban astillados en ¨¢ngulos antinaturales, sus m¨²sculos estaban desgarrados y con partes necr¨®ticas, los brazos. ¡ªEntendemos su p¨¦rdida, y lamentamos si parecemos indiferentes, pero vinimos porque convencieron a mis hombres de un gran problema para todo el campamento. Erik y Richard parecieron algo inc¨®modos con las fr¨ªas palabras, lo que provoc¨® una reacci¨®n parecida en las personas del otro bando. ¡ªLo entiendo, pero esta introducci¨®n era necesaria para entender la gravedad del asunto, solo d¨¦jeme terminar, para recapitular, el cuerpo de mi suegro estaba en un estado terrible, ya estaba muerto cuando lo sacamos de los escombros y aunque no lo fuera, no habr¨ªa forma de salvarlo a esas alturas de ninguna manera¡ª La mirada de ariana se dirigi¨® al director del hospital quien asinti¨® con algo de pena en el rostro, confirmando lo dicho ¡ªPero cuando lo enterramos en la tarde hab¨ªa vuelto a tener pulso, su cuerpo parec¨ªa curarse por encima de todas las fracturas y huesos rotos. Esto nos impact¨® y decidimos hacer una prueba, as¨ª que con cuidado alineamos sus huesos o lo que a¨²n quedaba de ellos y su proceso de regeneraci¨®n se aceler¨®, para poco despu¨¦s despertarse¡ª el rostro de todos se sobresalt¨® por estas palabras, algunos parec¨ªan empezar a perder la calma, pensando que era alguna clase de broma ¡ªCuando lo hizo parec¨ªa verse atra¨ªdo por el olor de la sangre humana, actuando de manera muy agresiva, tambi¨¦n pude notar que su dentadura hab¨ªa dejado de ser la de una persona normal y pas¨® a ser m¨¢s propicia para desgarrar. ¡ªAcaso has venido aqu¨ª para hacer una broma sobre hombres muertos inmortales que quieren comer carne humana¡ª La voz del capit¨¢n demostraba lo molesto que estaba con lo que asumi¨® era una broma ¡ªNo tenemos tiempo para una caza de brujas. ¡ªNo son inmortales, perdi¨® su gran factor regenerativo despu¨¦s del primer despertar, y como m¨¦dica se lo inveros¨ªmil que suena todo esto, e incluso mi suegro puede ser un caso aislado, pero si no lo es, usted debe haberse dado cuenta ya, los que sobrevivimos, ni siquiera estoy segura que seamos la mitad de los que viv¨ªamos en esta ciudad, si todos los que est¨¢n bajo los escombros se vuelven zombies o algo peor. ¡ªEntonces quieres que desenterremos a todos los muertos y los volvamos a matar. ¡ªSe?or acabo de ver morir a mi padre dos veces, antes de eso en esta ciudad hubo un terremoto m¨¢s grande y desastroso que ninguno del que se haya sabido en los ¨²ltimos cientos de a?os, junto con una tormenta el¨¦ctrica que deber¨ªa ser imposible por la frecuencia en la que ca¨ªan los rayos y para cuando me di cuenta una extra?a voz me dijo que nos salv¨® como una muestra de buena voluntad, y pese a la mierda que pase mientras trataba de conservar mi vida en el desastre, incluso mi ropa estaba impecable, as¨ª que si me dicen que un maldito drag¨®n de siete cabezas empieza a anunciar el fin del mundo no me sorprender¨ªa, adem¨¢s lo ¨²nico que tiene que hacer es buscar un cad¨¢ver, que est¨¦n seguros que lo sea y comprobar si ha vuelto a tener signos vitales, tal vez algunos cortes para ver si su maldita sangre es negra, y esperar a que se despierte para ver cu¨¢ntas malditas vidas tiene.Did you know this story is from Royal Road? Read the official version for free and support the author. Erik hab¨ªa avanzado para interponerse entre su esposa y los hombres que parec¨ªan estar tom¨¢ndolos como simples locos alarmistas en esta situaci¨®n. Cuando termin¨® de decir todo lo que quer¨ªa tom¨® la mano de su esposa y empez¨® a alejarse mientras que los l¨ªderes del refugio parec¨ªan estar discutiendo r¨¢pidamente sobre lo que hab¨ªan escuchado. ¡ªEsperen un momento, agradecer¨ªamos su ayuda para comprobar si lo que dicen es cierto¡ª La voz del capit¨¢n de polic¨ªas era cansada y resignada ¡ªen un tiempo enviar¨¦ a algunos de mis hombres junto a un medico para sacar a alguien ya registrado como muerto y con graves heridas, agradecer¨ªa que los acompa?en para el an¨¢lisis y revisi¨®n. El grupo de tres intercambi¨® miradas entre ellos hasta que finalmente asintieron. ¡ªSi nuestra informaci¨®n resulta ser cierta, estoy seguro que habr¨¢ sido algo muy valioso para ustedes saberlo de antemano, por lo que creemos que una recompensa no estar¨ªa fuera de lugar, no pedimos mucho, solo algo de comida y agua. El que habl¨® fue Richard con una sonrisa cansada en su rostro, mientras que el l¨ªder de polic¨ªa despu¨¦s de pensarlo por unos segundos termin¨® asintiendo, para luego retirarse junto con el grupo con el que hab¨ªa venido. ¡ªCapit¨¢n, cree en realidad que lo que dijeron es cierto. ¡ªNo, no lo creo, pero el hombre tiene raz¨®n, han pasado demasiadas cosas demasiado r¨¢pido y ninguna de estas es normal, as¨ª que ser¨¢ mejor comprobarlo, y si resulta ser cierto, solo espero que sea un evento local. El grupo de tres se acomodo mientras esperaban a que el capit¨¢n de polic¨ªas enviar¨¢ a las personas que hab¨ªa dicho que enviar¨ªa, la espera fue relativamente larga, pero gracias que lograron dormir por algunos periodos de tiempo en la tarde, ninguno de ellos se sent¨ªa demasiado cansado. Despu¨¦s de un tiempo finalmente se acercaron cinco hombres, tres de ellos estaban vestidos con un sucio uniforme policial, otro estaba vestido con lo que parec¨ªa ser una bata sanitaria, que hab¨ªa perdido r¨¢pidamente su color blando debido a las circunstancias, mientras que el ¨²ltimo vest¨ªa como civil, estos se acercaron al grupo de tres y compartieron informaci¨®n. El civil hab¨ªa encontrado ayer a su padre, pero no pudo hacerlo debido a que parte de su cuerpo estaba siendo aplastado por un gran escombro que no pudo mover, su cuerpo estaba en un estado igual o peor que el del padre de Erik, adem¨¢s de estar relativamente cerca, por lo que los guiar¨ªa hasta all¨¢, si el cad¨¢ver no mostraba s¨ªntomas de recuperaci¨®n ayudar¨ªan al joven a sacar a su padre y luego el grupo de tres tendr¨ªan que ayudarlo a enterrar el cad¨¢ver, pero si el cad¨¢ver muestra los s¨ªntomas del que hablaron recibir¨ªan provisiones para un par de d¨ªas. Despu¨¦s del intercambio de informaci¨®n todos siguieron al joven a trav¨¦s de la oscura ciudad devastada, varios grupos de personas que merodeaban por ah¨ª se alejaban r¨¢pidamente de ellos al ver el uniforme de la polic¨ªa, y el n¨²mero relativamente alto de personas, adem¨¢s de que parec¨ªan no llevar nada valioso. Poco despu¨¦s el joven se detuvo frente a una zona de escombros antes de indicar la ubicaci¨®n donde se deber¨ªa encontrar su padre y avanzar, pero antes que lo hiciera Erik lo tom¨® del hombro, mientras hac¨ªa una se?a a los polic¨ªas y al m¨¦dico para que avanzaran, a lo cual hicieron caso y encendieron una antorcha para poder ver mejor los s¨ªntomas de los que hab¨ªa hablado Ariana, pero el grupo se detuvo a la distancia mucho antes de llegar al cad¨¢ver y se escucharon cuatro maldiciones juntas, el grupo de tres estaba confundido, la apariencia deb¨ªa ser extra?a pero no lo suficiente como para que se notara a esa distancia, as¨ª que avanzaron para ver que estaba sucediendo. Lo que observaron fue demasiado impactante, lo que sea que fuera eso que estaba bajo los escombros ni siquiera parec¨ªa humano, el joven que hab¨ªa avanzado con esperanza de poder sacar a su padre hab¨ªa quedado en shock al ver esa cosa, antes hab¨ªa podido liberar uno de los brazos de su padre, pero este hab¨ªa sido tan aplastado que bien podr¨ªa no tener huesos y ahora esa cosa lo mov¨ªa como si fuera el tent¨¢culo de un pulpo mientras parec¨ªa querer empujar la piedra que aplastaba el resto de su cuerpo, la atenci¨®n de la criatura fue llamada r¨¢pidamente por la luz de la antorcha y se fij¨® en todos ellos. ¡ªDijeron que mataron al anterior apu?alando su coraz¨®n, ?Eso es necesario?, o ?Puede hacerse de otra forma?. ¡ªSolo hemos visto a uno, y no est¨¢bamos preparados para experimentar, pero creo que un disparo en la cabeza ser¨ªa igual de ¨²til. ¡ªSi aplastas su coraz¨®n, te ofrezco medio kilo de arroz, te aseguro que esto es muy aparte de la recompensa que ofreci¨® el capit¨¢n¡ª la voz estaba notoriamente inc¨®moda mientras quer¨ªa negociar con Richard. ¡ªRichard, no, esto puede ser peligroso. Pese a la advertencia de su hermana Richard respiro profundamente antes de hacerle una se?a a Erik para que llevar¨¢ al joven a otro lado, este r¨¢pidamente hizo lo que le dijeron. Richard camin¨® un poco por los alrededores antes de coger una gran piedra y cargarla para lanzarla, logrando presionar el tent¨¢culo de la criatura e inmovilizar. ¡ªSi quieren puedo hacerlo, pero tal vez les sirva mejor inmovilizada, aunque no se que tan seguro pueda ser nada de esto. ¡ªSolo aplasta su coraz¨®n, el capit¨¢n seguro estar¨¢ satisfecho con saber cu¨¢ntas vidas tienen estas cosas despu¨¦s de que le contemos todo¡ª La voz del polic¨ªa ni siquiera titube¨®, no quer¨ªa estar ah¨ª m¨¢s de lo necesario. Richard asinti¨® y sac¨® su espada para ponerse por encima del monstruo y aplastar el lugar donde deber¨ªa estar su coraz¨®n, pero a diferencia del padre de Erik este no dej¨® de moverse, Richard frunci¨® el ce?o y luego clav¨® su espada en la cabeza de la cosa, reforzando su hoja con algo de aura de batalla para asegurar un golpe limpio. ¡ªNecesitaran revisarlo bien, parece que su coraz¨®n no es un punto seguro¡ª Cuando entendieron a que se refer¨ªan estas palabras todos maldijeron ¡ªTuve que apu?alar su cabeza. Despu¨¦s el grupo completo apart¨® las rocas del cad¨¢ver con cuidado de que este no volviera a la vida nuevamente, para despu¨¦s meterlo en una bolsa de cad¨¢veres, y devolverlo a la base para hacer varias pruebas. XIII - Confesiones (Parte 1) Cuando volvieron al campamento de la polic¨ªa, el capit¨¢n los estaba esperando, no hizo falta m¨¢s que ver las caras del joven que los hab¨ªa guiado para saber que las cosas no hab¨ªan salido ni remotamente bien. El capit¨¢n de polic¨ªas se retira despu¨¦s de una breve explicaci¨®n de lo sucedido para empezar lo que har¨ªan lo mas r¨¢pido posible, mientras tanto al grupo les fueron entregadas tres mochilas con suficientes suministros para unos cuantos d¨ªas, adem¨¢s de lo prometido por uno de los polic¨ªas a Richard por encargarse de esa extra?a criatura. Despu¨¦s de eso decidieron irse, pues si uno deseaba mantenerse en el campamento y bajo la protecci¨®n de los polic¨ªas, deb¨ªan dar todos los suministros que ten¨ªan para su custodia y distribuci¨®n seg¨²n lo dispusiera el campamento. Mientras el grupo de tres se retiraba de la base, Richard estaba muy atento a sus sentidos, pues a diferencia de las veces anteriores que camino por esta ciudad, ahora todos ellos estaban cargando abiertamente una mochila con lo que seguramente eran muchas provisiones, provisiones que podr¨ªan valer lo suficiente como para atacarlos a ojos de muchas personas, y ese no era el ¨²nico riesgo al que estaba prestando atenci¨®n, pues ya hab¨ªan visto que los muertos estaban muy ansiosos por dejar de serlo, y salir debajo de los escombros para acabar con ellos o tenerlos como comida. La caminata del grupo se ralentiz¨® cuando cerca de los l¨ªmites de la ciudad un grupo de al menos diez personas se interpuso en su camino mientras los empezaban a rodear, casi todos eran hombres que cargaban consigo algunos cuchillos o barras de metal de manera amenazante, Erik y Ariana estaban algo nerviosos por la situaci¨®n pero Richard ni se inmuto, este hab¨ªa sido un d¨ªa muy largo y, ninguno de los que estaban frente a ¨¦l parec¨ªa llevar armas de fuego, y eso era suficiente, con un peque?a sprint lleg¨® frente a uno de los que que les cort¨® el paso y antes que pudiera decir algo lo agarr¨® del pecho avent¨¢ndolo hacia un lado como si se tratara de alguna clase de mu?eco de trapo. Todos se quedaron en silencio mientras miraban como un hombre adulto era lanzado por los aires y chocaba con otros dos, quienes reaccionaron demasiado tarde para esquivarlo, siendo tirados al piso junto a ¨¦l sin siquiera poder resistirse a la fuerza del impacto, Richard aprovech¨® la sorpresa de todos y tomo a otro hombre avent¨¢ndolo al lado opuesto del primero, dejando a la mitad de quienes lo interrumpieron en el suelo. La mera demostraci¨®n de fuerza hab¨ªa hecho que cualquiera se asustara, pero en la noche eso no era lo ¨²nico que pod¨ªan ver, el cuerpo de Richard parec¨ªa emanar llamas azules, en la oscuridad de la noche Richard ya no parec¨ªa un hombre para nadie, parec¨ªa un demonio apunto de salir de su cascar¨®n humano, solo esperando una excusa para hacerlo. Los hombres salieron corriendo con todas sus fuerzas, varios tropezaron y cayeron entre los escombros, pero incluso estando de cuclillas trataban de alejarse de ellos arrastr¨¢ndose por el piso hasta que lograban ponerse de pie, dejando el camino del grupo libre de nuevo para que pudieran caminar. Cuando finalmente salieron de la ciudad el ambiente entre estos tres era algo tenso con Ariana y Erik conversando un poco alejados de Richard. ¡ªEsto no tiene nada que ver con esas cosas que vuelven a la vida, no soy un zombie ni nada parecido a lo que sean esas criaturas. ¡ªHermano, ?Qu¨¦ es todo esto? lo que has hecho, no es natural, y que es ese fuego azul que hab¨ªa en tu cuerpo, que es todo esto¡ª Ariana se puso frente a su hermano mientras Erik parec¨ªa estar listo para tirarla detr¨¢s de ¨¦l ¡ªSolo dime que pasa, solo quiero saber si sigues siendo mi hermano, si sigues siendo tu. ¡ªDespu¨¦s de los terremotos, tormentas y todo lo que haya pasado, despert¨¦ en otro lugar, no era este, era otro mundo, el de ¡°Batalla por Nifleir¡±... Richard empez¨® a contarles todo lo que hab¨ªa vivido en el otro mundo, lo que hab¨ªa aprendido de ese lugar y como descubri¨® que ten¨ªa estas nuevas habilidades as¨ª como tambi¨¦n el peque?o entendimiento que ten¨ªa de las mismas. Mientras contaba su historia tambi¨¦n habl¨® del posible tr¨¢gico final que podr¨ªa tener ese mundo si sus vagos recuerdos sobre un juego que jug¨® de joven era algo para confiar, motivo por el cual no sab¨ªa si podr¨ªa regresar a ese lugar, o si siquiera fuera una buena idea hacerlo en primer lugar, ya que incluso con los muertos volviendo a la vida, este lugar resultaba siendo mucho m¨¢s seguro. Despu¨¦s de escuchar toda la historia Erik y Ariana se turnaron para hacerle varias preguntas sobre esa historia tan absurda. ¡ªFue demasiado decir que un drag¨®n anunciando el fin del mundo no me sorprender¨ªa¡ª Erik ya ni siquiera trataba de demostrar lo absurdo de la situaci¨®n mientras estaba sentado en el suelo viendo el pu?al que le hab¨ªa entregado Richard anteriormente ¡ªEntonces estas diciendo que en ese mundo existen guerreros sobrehumanos gracias a esa aura de batalla, paladines con poder de juramento, magos que dominan los elementos, b¨¢rbaros con cuerpos indestructibles y m¨¢s. ¡ªNo lo se, apenas si jugaba ese juego cuando era joven, y all¨¢ solo tuve los recuerdos de un caballero, incluso podr¨ªa haber dragones, titanes, dioses, alien¨ªgenas y dinosaurios, s¨®lo que en otro continente o pa¨ªs, lo suficientemente lejos como parque no lo supiera.Unauthorized usage: this tale is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. ¡ª?Hermano, la ropa que tienes es de el otro mundo verdad? si puedes volver a ese mundo ser¨¢s capaz de traer y llevar cosas o personas. ¡ªNo escuchaste lo que dije¡ª La voz de Richard era molesta e incluso elevada ¡ªEl puto mundo esta por ser invadido por una clase de infierno. ¡ªY en el nuestro hubo un cataclismo que por lo que sabemos pudo ser mundial, seguido de alg¨²n raro ser sin nombre dici¨¦ndonos que las cosas solo est¨¢n empezando a irse a la mierda y como prueba de eso los muertos se est¨¢n levantando nuevamente, y sean lo que sean estoy seguro que nada de eso es natural, por lo que sabemos nuestro mundo podr¨ªa volverse el mismo infierno, as¨ª que al menos quiero saber si puedo elegir en qu¨¦ infierno sufrir¨¦ por la eternidad. Richard se qued¨® en silencio al escuchar el arrebato de su hermana, y lamentablemente ella ten¨ªa raz¨®n, ahora ninguno de los dos mundos eran totalmente seguros para ¨¦l. ¡ªSi vamos a ese mundo, crees que podamos conseguir las habilidades de alguna de esas profesiones, si estos seres salen de los escombros a atacarnos me sentir¨ªa m¨¢s seguro si soy alguna clase de superh¨¦roe. ¡ªNi siquiera s¨¦ c¨®mo es que volv¨ª, no s¨¦ si pueda regresar, o si ser¨ªa seguro llevar a alguien. El grupo se volvi¨® a quedar en silencio, hace mucho que hab¨ªan dejado de caminar y solo estaban sentados sin saber que hacer realmente m¨¢s que vigilar por si alguien o algo se les acercaba cada tanto. Durante ese silencio Richard empez¨® a buscar entre sus recuerdos todo lo que hab¨ªa pasado hasta ahora y se centr¨® en el momento en el que desapareci¨® del otro mundo para volver a aparecer en este, tratando de entender qu¨¦ es lo que lo hab¨ªa tra¨ªdo de vuelta, pensando es esto se dio cuenta de algo especial que hab¨ªa ocurrido en ese momento. Cuando volvi¨® toda su energ¨ªa se hab¨ªa concentrado en un punto en el centro de su pecho, sinti¨® esto como una revelaci¨®n y empez¨® a reunir toda su energ¨ªa en ese punto por impulso para probar su idea, pero el recuerdo de William apunto de cortarle uno de sus brazos hizo que se detuviera de inmediato, su hermana y Erik seguramente no har¨ªan algo tan radical como William, pero desaparecer de improviso en esta situaci¨®n podr¨ªa traerle m¨¢s problemas de los que ya ten¨ªa sobre sobre el, y mas aun si era de una manera tan rara, como lo ser¨ªa desvanecerse en motas de luz. ¡ªCreo que puedo intentar volver, si empiezo a desaparecer en motas de luz supongo que lo he conseguido, as¨ª que no se preocupen. Ariana y Erik se voltearon hacia ¨¦l pero antes que pudieran preguntar algo, el cuerpo de Richard se empez¨® a desvanecer entre motas de luz, los rostros de los dos se contorsionaron entre sorpresa y miedo, pero las palabras anteriores de Richard advirti¨¦ndoles de esta situaci¨®n pudo calmarlos un poco. Conforme se iba disipando en motas de luz ambos notaron algo especial, en el lugar donde hab¨ªa estado Richard ahora se encontraba lo que parec¨ªa ser una esfera de cristal con un tenue brillo azul casi id¨¦ntico al que hab¨ªa tenido lo que ahora sab¨ªan se llamaba aura de batalla, ambos se quedaron observ¨¢ndola at¨®nitos por un momento hasta que se dieron cuenta que esta dejaba de flotar para empezar a caer lentamente. Ariana se sobresalto y trat¨® de lanzarse a sostener la esfera de cristal antes que esta cayera al suelo, sin embargo el primero en tomarla fue Erik quien logr¨® estirar su brazo m¨¢s r¨¢pido, tom¨¢ndola en el aire antes que cayera al suelo. Con la esfera en las manos de Erik, ¨¦l y su esposa se miraron durante un tiempo sin saber que hacer, hasta que Erik le pas¨® la esfera a su esposa. ¡ª?Ahora tendremos que esperarlo? ¡ªCreo que seria mejor que vayamos yendo hacia donde est¨¢n mis padres, va a ser un camino largo, adem¨¢s si las cosas empeoran mis padres necesitaran mucha de nuestra ayuda, y si mi hermano regresa supongo que ser¨¢ devuelta a esto¡ª la mirada aun confundida se dirigi¨® a la esfera que hab¨ªa dejado su hermano al desaparecer ¡ªy aunque no lo fuera, el seguro ir¨ªa donde nuestros padres, y ah¨ª nos volver¨ªamos a encontrar. Erik asinti¨® y luego convenci¨® a su esposa que durmiera un poco mientras ¨¦l vigilaba los alrededores, despu¨¦s de todo estaba seguro que a menos que el cansancio lo consumiera por completo no podr¨ªa dormir bien despu¨¦s de todo lo que pas¨®. En un peque?o claro en el bosque varias carpas se encontraban juntas y dentro de una de ellas un hombre abri¨® los ojos de manera repentina, girando r¨¢pidamente en el piso y tomando la espada junto a la cual dorm¨ªa, para salir de la carpa mientras gritaba que todos despertaran. Una vez fuera de la carpa su espada brillaba en la oscuridad con el brillo de su aura de batalla cubri¨¦ndola mientras su postura demostraba lo listo que estaba para soltar su golpe m¨¢s fuerte contra una imagen que empezaba a materializarse entre puntos de luz, imagen que finalmente se consolid¨® como Richard. ¡ªRichard m¨¢s te vale tener una buena explicaci¨®n, desvanecerse en el aire sin previo aviso es una p¨¦sima manera de hacer lo que sea que quieren hacer. Casi junto con estas palabras varios caballeros en entrenamiento salieron de sus propias carpas, y observaron como William apuntaba al desaparecido Richard con su espada, como si estuviera listado para cortarlo. ¡ªRegrese antes que partieran as¨ª que ?no debe haber problema verdad? ¡ªFalsa alarma muchachos, regresen a sus carpas, yo me encargare de esto¡ª La voz de William fue imponente haciendo que todos se tragaran sus preguntas y empezaran a retroceder ¡ªY todos los que salieron sin sus armas tendr¨¢n entrenamiento extra hoy. Todos los reclutas volvieron r¨¢pidamente a las carpas, mientras algunos maldec¨ªan por no haber tomado sus armas al salir, dejando ¨²nicamente a los dos caballeros afuera. XIV - Confesiones (Parte 2) En la tensa situaci¨®n el primero en hablar termin¨® siendo Richard. ¡ªDejar¨¦ todas mis armas, solo deja de apuntarme con tu espada de esa manera, y te explicar¨¦ todo, pero no se si puedas creerme. William asinti¨® con la cabeza y a lo que Richard respondi¨® quit¨¢ndose el cintur¨®n donde guardaba su espada as¨ª como tambi¨¦n saco algunos peque?os pu?ales que ten¨ªa en sus botas, antes que William finalmente bajar¨¢ su espada, sin embargo esto no lo hac¨ªa ver menos amenazante parado frente a ¨¦l con la espada firmemente en la mano, Richard entendi¨® r¨¢pidamente que esto era lo mejor que podr¨ªa obtener y empez¨® a explicar su extra?a situaci¨®n lo mejor que pudo, a su compa?ero, quien a juzgar por los gestos que hac¨ªa al escuchar su historia no parec¨ªa del todo convencido. Cuando Richard finalmente termin¨® de explicar sus circunstancias a William este finalmente guard¨® su espada mientras lo miraba detenidamente. ¡ªUna profec¨ªa de otro lugar muy lejano donde se anuncia la destrucci¨®n de todo lo que conocemos, lugar lejano del que eres originalmente, o uno del cual recibiste recuerdos antes de despertar despu¨¦s del ataque fallido, adem¨¢s por alguna raz¨®n tienes la capacidad de viajar entre estos dos ¡°mundos¡± como tu los llamas¡ª La voz de William era dubitativa mientras no quitaba la mirada de Richard buscando alg¨²n signo de mentira ¡ªNi siquiera las historias de antes de la maldici¨®n de lo salvaje son tan, ?Sorprendentes?. Adem¨¢s si lo que tu dices es cierto entonces ese erudito tambi¨¦n viene de ese otro mundo y por ello desapareci¨® igual que tu, pero si es as¨ª porque no regresaron juntos. ¡ªTe prometo que todo lo que dije es real, y no se que pasa con Tomas, tal vez seamos del mismo mundo pero reci¨¦n lo conoc¨ª aqu¨ª, y tampoco se si puede volver, yo lo logre porque tengo energ¨ªa de batalla, pero ¨¦l es un erudito. ¡ªEntonces hemos perdido una persona que posiblemente tenga mucha informaci¨®n contra una amenaza que seg¨²n sus profec¨ªas es capaz de destruir todo lo que conocemos. Los caballeros volvieron a quedar en silencio durante un tiempo vi¨¦ndose entre ellos fijamente hasta que algunas motas de luz se formaron cerca de su posici¨®n, poni¨¦ndolos en alerta pero al mismo tiempo generando una peque?a sonrisa de expectaci¨®n en sus rostros. Cuando la imagen finalmente se condenso por completo en ella se pod¨ªa ver a Tomas cargando dos bolsas de tela dentro de las cuales parec¨ªan moverse varias cosas, cuando se condenso por completo vio a su alrededor y sonri¨® un poco al ver que los dos caballeros estaban cerca de ¨¦l y relativamente cerca el campamento de los aprendices, su mirada se centro en William para ver su reacci¨®n ante lo que supon¨ªa ser¨ªa su sorpresiva aparici¨®n, pero al ver que no parec¨ªa demasiado sorprendido o molesto supuso que Richard hab¨ªa regresado hace suficiente tiempo como para explicar algunas cosas, antes de seguir pensando el movimiento de los sacos que ten¨ªa en sus manos hizo que hablara r¨¢pidamente. ¡ªResponder¨¦ a cualquiera de sus indagaciones en un tiempo, pero ahora necesito que consigan mi equipaje, aquel donde est¨¢n mis runas y pergaminos. Los caballeros se miraron entre s¨ª por un momento antes que William se fuera y regresara r¨¢pidamente con una mochila. ¡ªLiberar¨¦ algunos roedores, agradecer¨ªa si pudieran matarlas r¨¢pidamente y sin destruirlas, aseguro que todo esto ser¨¢ explicado adecuadamente a su debido tiempo, tambi¨¦n recomiendo que tomen algunas runas de incinerar como precauci¨®n.. Antes de recibir la aceptaci¨®n de los caballeros abri¨® uno de los sacos que tra¨ªa consigo y de estos salieron tres ratas corriendo en diferentes direcciones, el disgusto en el rostro de William fue palpable mientras apu?alaba a dos de ellas mat¨¢ndolas al instante, por su parte Richard clavo a una de ellas al piso con uno de los cuchillos que hab¨ªa dejado en el piso a su alrededor. Al ver a las ratas muertas Tomas se acerc¨® a las que hab¨ªa matado William y con ayuda de dos varillas de metal sacadas de sus bolsillos investig¨® los cortes, mientras lo hacia William lleg¨® a su lado y al ver lo que estaba ocurriendo con el cuerpo de las ratas apart¨® la cara con molestia. ¡ªPorque restaurar¨ªas los cad¨¢veres de esas ratas, es un completo desperdicio de tus runas. Esta frase hizo que Richard se levantara y fuera a ver a las otras ratas notando como se estaban regenerando del da?o infligido, esto se le hizo demasiado familiar y al girarse para ver a Tomas lo encontr¨® viendo con detenimiento la regeneraci¨®n de estos animales. ¡ªAl menos no afectar¨¢ de manera nefasta la vida de los seres vivos el traerlos con nosotros, al menos no uno instant¨¢neo.This content has been unlawfully taken from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Con esas palabras finalmente entendi¨® lo que estaba sucediendo, Tomas ya hab¨ªa empezado a experimentar si pod¨ªa mover a personas de un lugar a otro, tal vez no trajo a alguien pero hab¨ªa capturada a unas cuantas ratas para que sirvan como conejillos de indias, y ahora parec¨ªa querer confirmar si la transformaci¨®n en esas cosas era algo solo del otro mundo o es algo que ya tienen todos los que en alg¨²n momento estuvieron ah¨ª, y por lo que pod¨ªa observar de las ratas estas estaban ansiosas por volver a la vida. Mientras esperaban a que Tomas decidiera explicarse por sus acciones las ratas volvieron a la vida, pero en lugar de escapar como lo hab¨ªan intentado antes, se dirigieron contra ellos chillando en desaf¨ªo, William estaba listo para aplastar a una de esas ratas, pero antes de hacerlo una urna de incineraci¨®n cay¨® sobre cada una de las ratas quem¨¢ndolas hasta solo dejar una mancha negra en el suelo. Cuando termin¨® todo la mirada de los caballeros parec¨ªa querer cortar la carne de Tomas en busca de respuestas. ¡ªPor como Richard parec¨ªa haber estado aqu¨ª antes que yo, conf¨ªo en que sabes de el otro lugar¡ª William asinti¨® ante la pregunta ¡ªBueno, en ese lugar parece haber aparecido un terrible azote que se empe?a en traer a los muertos una vez m¨¢s a la vida, pero este ser revivido carece de cualquier cosa m¨¢s que el odio por lo que he podido observar, incluso sobreponi¨¦ndose a sus instintos m¨¢s b¨¢sicos. La raz¨®n para traerlos fue un intento de comprobar la viabilidad de traer conmigo a otras criaturas en estos viajes, lo que espero sea de utilidad en alg¨²n momento de nuestro viaje hacia Gratidia. El grupo se detuvo un tiempo a aclarar varias dudas que a¨²n ten¨ªan entre ellos y sobre lo que har¨ªa de ahora en adelante, todos quedaron en que el plan seguir¨ªa casi como hab¨ªa lo ten¨ªan planeado antes, pero con la excepci¨®n que posiblemente dejen a sus familias del otro mundo como refugiados en alguna base de las custodias de Lunaris, esto al menos por parte de Richard y Tomas. Al terminar la reuni¨®n y con la ayuda de William, los dos viajeros empezaron a experimentar con su habilidad de viajar, descubriendo que esta consum¨ªa alrededor de un cuarto de su energ¨ªa cada vez que lo hac¨ªan sin importar lo que llevar¨¢n consigo, por lo que no podr¨ªan hacerlo a voluntad ni muy seguido, y menos a¨²n en batalla pues los dejaba indefensos y requer¨ªa un tiempo relativamente largo de preparaci¨®n. Tambi¨¦n descubrieron que en su lugar quedar¨ªa algo parecido a una esfera de cristal que brillaba con el mismo tono que la energ¨ªa que dominaban. Este experimento tambi¨¦n ayud¨® a los viajeros a acordar que es lo que deb¨ªan hacer las personas al otro lado mientras no estaban con ellos, durante estas negociaciones descubrieron que William pod¨ªa de cierta forma llamarlos inyectando un poco de su aura de batalla en las esferas, funcionando como si se tratara de una alarma. Al final Richard le dej¨® a su hermana y su cu?ado unas armaduras ligeras de aprendiz de caballero, mientras que Tomas dej¨® al menos un tercio de todas las runas que tra¨ªa consigo al otro lado de la puerta. Con eso las pruebas terminaron y quisieron descansar, pero la luz del sol se los impidi¨®, ya era hora de comenzar el d¨ªa, los aprendices de caballeros estaban un poco sorprendidos por el regreso de Richard y Tomas, pero recordando la ¨²ltima vez que alguien trat¨® de reclamar algo directamente, decidieron esperar y hablar individualmente con William por separado, este ¨²ltimos les explico que hab¨ªan tenido un accidente m¨¢gico debido a su conocimiento sobre la cat¨¢strofe que estar¨ªan yendo a detener, y que aunque fuera muy improbable que les pase a ellos, era mejor estar preparados para cualquier cosa pues su viaje no ser¨ªa en lo absoluto f¨¢cil, logr¨¢ndolos convencer de esta manera el dejar de lado estos extra?os acontecimientos. Despu¨¦s de desviar la atenci¨®n de los aprendices William oblig¨® a Richard a entrenar m¨¢s con ellos, pues necesitaba que se integrar¨¢n m¨¢s r¨¢pido como un equipo, e incluso Tomas tuvo que hacer los ejercicios de los caballeros, para que al menos no estorbara en el combate, y en los tiempos de descanso tuvo que ense?arles a estos aprendices a identificar runas y pergaminos para su uso, en este proceso se desperdiciaron varias de las preciadas runas, pero al menos fue efectiva para la aceptaci¨®n de Tomas en el grupo, pues ahora no solo era un ni?o rico que no hac¨ªa ejercicio, ahora era el ni?o indefenso que nos puede curar y hacer m¨¢s fuertes. Durante los siguientes d¨ªas de viaje el grupo se volvi¨® algo m¨¢s unido, y aunque el aumento de fuerza fue casi insignificante al menos todos hab¨ªan cambiado su actitud, todos estaban dispuestos a entrenar duro, e incluso varios se acercaban a Tomas para preguntarle si necesitaba alg¨²n material especial para hacer sus runas, pues se hab¨ªan dado cuenta que hasta que logren materializar su aura de batalla a voluntad lo ¨²nico realmente confiable para aumentar su fuerza ser¨ªan las runas que tomas pasaba casi todo el d¨ªa haciendo. Este inter¨¦s fue bien recibido, pero a la vez puso algo de presi¨®n sobre los aprendices, pues la mayor¨ªa de los materiales para hacer runas provienen de animales y plantas relativamente peligrosas, haci¨¦ndose solamente m¨¢s abundantes y peligrosas conforme se iban adentrando m¨¢s en las tierras malditas por lo salvaje. Por suerte su grupo era muy peque?o y nunca atrajo m¨¢s que unas cuantas bestias salvajes que les daban suficiente carne para comer y unas cuantas heridas que curar, pues a pesar de que los caballeros podr¨ªan acabar con ellos siempre dejaban a los aprendices arregl¨¢rselas por su cuenta, a menos que estos entren realmente en peligro. El viaje continu¨® as¨ª una semana, cada una o dos noches Richard o Tomas confiaban sus n¨²cleos de anclaje entre ellos para visitar un tiempo a las personas al otro lado, en algunos casos llev¨¢ndoles algo de comida o simplemente para saber c¨®mo les estaba yendo. As¨ª el viaje continu¨® en un ambiente muy agradable hasta que encontraron una gran marca grabada en un grueso ¨¢rbol al lado del camino, esta era la marca de las guardianas de Lunaris, hab¨ªan llegado a las tierras protegidas por estas casi legendarias mujeres, y en ellas se encontrar¨ªa su destino, uno que bien podr¨ªa compararse con el infierno. XV - Primer Contacto A un paso de ingresar a las tierras protegidas por las guardianas de Lunaris el grupo decidi¨® hacer un ¨²ltimo campamento donde se llevar¨ªa a cabo la ¨²ltima prueba para los aprendices de caballero, pues quer¨ªan asegurarse que ninguno de estos fallara en un momento cr¨ªtico por lo que despu¨¦s de calcular cuidadosamente sus suministros el grupo se dividi¨® entre los profesionales y los aprendices, parados unos frente a otros. Encontrados entre s¨ª, ambos grupos sab¨ªan que lo que seguir¨ªa no ser¨ªa bajo ning¨²n punto de vista una pelea justa, la diferencia de poder y habilidades era abismal, pese a ello ninguno de los aprendices se ech¨® para atr¨¢s y se pararon firmemente con sus armas ante el reto insuperable. Tomas fue el que anunci¨® el inicio de esta prueba, William choc¨® espadas con uno de los aprendices quien se sorprendi¨® por no salir volando al instante por el impacto, la sorpresa se desvaneci¨® cuando vio como un digno caballero le escup¨ªa en los ojos dej¨¢ndolo ciego, y luego solo sent¨ªa como algo lo golpeaba de lado en las piernas dej¨¢ndolo en el suelo. Mientras tanto en la pelea de Richard este patero el suelo levantando algo de tierra hacia rostro de su oponente quien perdi¨® su postura al tratar de cubrirse la cara y los ojos, solo para recibir una patada en el pecho que lo tir¨® al suelo, donde rod¨® por falta de aire, el ¨²ltimo aprendiz trataba de no quedarse en un solo sitio mientras apuntaba su lanza hacia tomas, que pese a su t¨²nica esquivaba los golpes lo suficientemente bien, pero este equilibrio no dur¨® mucho, el lancero cay¨® al suelo cuando el piso debajo de ¨¦l desapareci¨® formando un agujero, ni siquiera se hab¨ªa dado cuenta de cuando su contrincante cogi¨® la runa y la activo, solo se dio cuenta cuando ya hab¨ªa perdido. Pese a la r¨¢pida y apabullante derrota en los primeros segundos, el combate no termino solo despu¨¦s de un intento, lucharon una y otra vez, con siempre el mismo resultado, los aprendices pierden terriblemente, un escupitajo, una patada inesperada, una rama que no sab¨ªan que estaban ah¨ª, un fuerte grito que los desconcentra, un simple desnivel que no hab¨ªan notado, el chocar con un ¨¢rbol cuando no se daban cuenta que estaban retrocediendo, cada raz¨®n tan lejos de la fuerza pura que esperaban que los hac¨ªa sentir aun peor por esto. Los aprendices perdieron una y otra vez, y cada vez que perd¨ªan los golpes eran m¨¢s fuertes, los cortes m¨¢s profundos, los insultos m¨¢s atroces, pero en medio de tantas p¨¦rdidas, empezaron a tratar de imitar a sus adversarios, empezaron a escupir a sus adversarios, esconder algo de tierra en las manos para lanzarlas al contrincante, coordinarse con sus compa?eros para que tus contrincantes choquen entre s¨ª, incluso intentaron usar su propia sangre para distraer a su adversario. Lamentablemente no pudieron vencer ni una sola vez, incluso cuando el sol anunciaba el final del d¨ªa los pobres aprendices no hab¨ªan ganado ninguna batalla, y solo pod¨ªan mantenerse en pie gracias a las runas curativas de Tomas y su voluntad de no rendirse. Estos hombres solo se permitieron caer al suelo despojados de toda voluntad cuando sus contrincantes y l¨ªderes les dijeron que el entrenamiento hab¨ªa acabado, una vez en el suelo apenas si quer¨ªan o siquiera pod¨ªan pensar en algo m¨¢s que seguir respirando, pero sintieron a alguien frente a ellos, era uno de sus l¨ªderes ofreci¨¦ndoles una taza de lo que parec¨ªa ser una especie de licor mientras ten¨ªan otra en sus manos. ¡ªUstedes no son genios capaces de aprender como sostener un arma con solo verla, son personas normales, y est¨¢n empezando un camino junto con nosotros, otras personas normales, para lograr algo en lo que incluso genios podr¨ªan perder la vida, as¨ª que recuerden algo, nosotros no jugaremos a los nobles caballeros, no pelearemos en justos duelos uno a uno, no nos estrecharemos las manos con nuestros contrincantes, nuestras espadas no necesitan brillar a la luz del sol para llamar la atenci¨®n de alguna dama noble en una lucha de sal¨®n¡ª Poco a poco la voz empez¨® a tomar mas fuerza ¡ªNosotros mataremos demonios, resistiremos su ataques para que otros no tengan que hacerlo, nuestras batallas no ser¨¢n gloriosas, nuestros duelos no ser¨¢n justos, usaremos cada cosa que podamos para ganar, lo ¨²nico que recibiremos de nuestros enemigos ser¨¢ odio y desprecio, los ¨²nicos que ver¨¢n nuestras batallas ser¨¢n demonios con ganas de vernos muertos y otros camaradas con los que lucharemos hombro con hombro, y si por alguna raz¨®n cumplimos nuestro objetivo y nuestra historia y leyenda se hace conocida, estar¨¢ tan llena de mentiras en lo que diga que no te reconocer¨¢s en ella, pues habr¨¢ mas gloria en una frase de esa historia que en toda la lucha que tendremos¡ª El brazo de Richard se extendi¨® alzando la bebida al aire ¡ªSi estas dispuesto a cargar con todo esto, eres bienvenido, sino puedes irte, no hay verg¨¹enza en reconocer tus propios limites, pero si te quedas tendr¨¢s que luchar aunque ya los hayas tocado. Los primeros en vaciar las bebidas fueron los tres l¨ªderes, eran los que m¨¢s sab¨ªan de la situaci¨®n y hab¨ªan pensado lo suficiente sobre el tema como para no dudar en lo m¨¢s m¨ªnimo, por su parte los aprendices vieron las tasas, luego vieron sus propios cuerpos golpeados, sintieron en dolor de cada hueso roto, el ardor de cada corte, el miedo que sintieron al tener la hoja de su enemigo tocando su piel listo para acabar con su vida con un simple desliz, y apretaron fuertemente las tasas en sus manos.Stolen content alert: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. No se echar¨ªan atr¨¢s, ya hab¨ªan llegado aqu¨ª, ahora solo era cuesti¨®n de poner un pie por delante del otro hasta que mueran o lleguen a la meta, partieron de sus hogares hace unos d¨ªas llenos de hermosos sue?os de gloria, solo para que los mismos que los convencieron en primer lugar les digan lo est¨²pido y dif¨ªcil de este camino, ahora parados frente a tierras casi legendarias a las que nunca se habr¨ªan atrevido a ir antes solo les quedaba la convicci¨®n de que lograr¨ªan algo realmente importante antes de soltar su ¨²ltimo suspiro. Mientras los aprendices tomaban a grandes tragos la fuerte bebida, cada uno de ellos jur¨® que la ¨²nica manera en la cual saldr¨ªan de esta misi¨®n ser¨ªa con su muerte o con su victoria, sin t¨¦rminos medios, sin dudas, sin treguas. Cuando terminaron de tomar la fuerte bebida destinada a profesionales, los aprendices empezaron a disminuir el ritmo en el que caminaban, pues empezaban a tambalearse y empezaban a apartarse del camino, sus cuerpos que aun no ten¨ªan una mejora fruto del dominio de energ¨ªa no estaban preparados para ese tipo de bebidas, los profesionales al ver su situaci¨®n solo se rieron de ellos antes de decidir llevarlos como otro equipaje mas en la carreta que tra¨ªan. Con nuevo equipaje, el ritmo se ralentiza un poco, pero siguieron avanzando sin contratiempos hasta que una flecha se clav¨® frente a cada uno de los profesionales, quienes estaban guiando la carreta. ¡ªDisculpen la brusquedad, pero cu¨¢l es la intenci¨®n de guerreros como ustedes al ingresar en las tierras que protegemos. Mientras trataban de identificar el origen de la voz dos de las flechas que se hab¨ªan clavado en el suelo desaparecieron, dejando tras de s¨ª solo las huellas de sus impactos. ¡ªUna profec¨ªa nos ha llamado a luchar contra un gran mal, y estamos en nuestro viajes para hacerlo, la providencia a dictaminado que pasemos por las tierras que protegen para llegar a nuestro objetivo, pero les garantizamos que no buscamos el mal para ning¨²n ser que habite en estas tierras, sin embargo agradecer¨ªamos mucho la posibilidad de hablar con alguna de las legendarias maestras que os gu¨ªan. Hubieron varios minutos de silencio en el bosque durante el cual nadie se movi¨®, hasta que tres mujeres saltaron desde las copas de los ¨¢rboles, y una de ellas se les acerc¨®. ¡ªNuestra maestra nos ha dicho que est¨¢ dispuesta a contactar con ustedes, pero como forasteros no podemos llevarlos a nuestra base mientras est¨¢n armados, as¨ª que agradecer¨ªa que dejaran sus armas a nuestro cuidado, tampoco tendr¨ªan que preocuparse por su protecci¨®n pues nosotras nos encargaremos de ella. Richard y William desabrocharon sus cinturones con sus espadas y las pasaron a la mujer que se les acerc¨® haciendo una se?a a los aprendices para que tambi¨¦n entregar¨¢n sus armas, por su parte Tomas les entreg¨® su bolsa de runas. Las mujeres vieron por un tiempo a Richard y William quienes bajo su mirada empezaban a sentir que deb¨ªan entregar sus dagas, pero antes que lo hicieran las mujeres se distribuyeron rodeando al peque?o grupo y gui¨¢ndolos por los caminos. La caminata fue tranquila siendo lo ¨²nico resaltante ver c¨®mo los aprendices observaban con admiraci¨®n y deseo a las mujeres que los guiaban y proteg¨ªan, sin embargo ninguno de ellos se atrevi¨® a decir una sola palabra, pues durante todo el camino sus l¨ªderes les hab¨ªan hablado de lo hermosas que eran las custodias de Lunaris, pero por sobre todo de lo fuertes y unidas que son, por lo que si de verdad quer¨ªan iniciar algo con alguna de ellas deb¨ªan estar completamente seguros primero antes de hacer cualquier cosa, pues regresar a tus votos con una custodia de Lunaris es solo una forma creativa de buscar sufrimiento, despu¨¦s de todo incluso los grandes reinos hab¨ªan aceptado ciertas reglas de estas sorprendentes mujeres. Despu¨¦s de un tiempo de caminata el grupo escoltado finalmente se detuvo en lo que parec¨ªa ser un peque?o cuartel, despu¨¦s de verlo se escucharon voces de sorpresa y algo de confusi¨®n entre los aprendices, a lo que una de las custodias que los hab¨ªa escoltado respondi¨® mientras sonre¨ªa. ¡ªEl nombre de las custodias de Lunaris viene de antes de la maldici¨®n de las tierras salvajes, e incluso en esos tiempos se dice que tambi¨¦n hab¨ªa hombres entre nuestras filas, no somos una tierra m¨¢gica donde las mujeres crecen de la tierra, solo que es poco com¨²n que nazcan hombres con los talentos necesarios para nuestras artes. Los aprendices se callaron r¨¢pidamente al darse cuenta que su sorpresa hab¨ªa sido demasiado obvia para la mujer, perro antes que pudieran preguntar qu¨¦ har¨¢n ahora, todos se pusieron en guardia, el aura de batalla cubr¨ªa al completo el cuerpo de los caballeros, y Tomas estaba juntando las manos, entre las cuales se empezaba a formar una runa. Este cambio se debi¨® a que apareci¨® una imponente mujer frente a ellos, era m¨¢s grande que todos, e incluso con sus armaduras los caballeros parec¨ªan demasiado delgados y d¨¦biles frente a ella, su presencia era amenazante y la jabalina que sosten¨ªa en la mano parec¨ªa vibrar y dividirse antes de volver a ser una sola. ¡ª?Su destino es el pueblo de Gratidia?¡ª La pregunta los tom¨® por sorpresa pero los l¨ªderes r¨¢pidamente asintieron ¡ªUstedes vendr¨¢n conmigo, sus acompa?antes ser¨¢n escoltados a una casa para invitados. XVI - La Maestra Nadie se movi¨® en lo absoluto, todos se quedaron paralizados hasta que la inmensa presi¨®n que ejerc¨ªa la gran mujer con su sola presencia desapareci¨® junto con ella. Cuando esto ocurri¨® los caballeros disiparon su aura de batalla, mientras Tomas disipaba la runa que hab¨ªa estado formando entre sus manos con un gran sentimiento de p¨¦rdida, y despu¨¦s de unas cuantas respiraciones Richard habl¨®. ¡ªA donde tenemos que ir, no quiero hacerla esperar. ¡ªS¨ªganme, mis compa?eras llevar¨¢n a sus acompa?antes a donde deben ir¡ª La mujer que los hab¨ªa guiado volvi¨® a tomar la delantera ¡ªNuestra maestra normalmente es mucho m¨¢s apacible, pero hace un tiempo hubo un gran incidente, parece que eso la ha dejado algo sensible. El resto solo asinti¨® con la cabeza mientras segu¨ªan casi en absoluto silencio, con solo una pregunta en sus mentes, ?C¨®mo sabia esta maestra que ellos se dirigen a Gratidia?. Esta pregunta los persigui¨® hasta que llegaron a una gran oficina dentro de la cual se encontraba la gran mujer, esta vez estaba sentada y frente a ella se encontraban un grupo de tres custodias tan quietas que lo ¨²nico que delataba que no eran estatuas era su respiraci¨®n uniforme. Richard trat¨® de dar un paso adelante para hablar y hacer algunas preguntas pero cuando abri¨® la boca, la gran mujer lo interrumpi¨®. ¡ªHace casi un mes una de mis aprendices me dijo que hab¨ªa tenido una revelaci¨®n sobre un evento tanto o m¨¢s desastroso a¨²n que la maldici¨®n de las tierras salvajes, y que el inicio de todo esto se encontrar¨ªa en la aldea de Gratidia, adem¨¢s de algunos otros puntos de inter¨¦s, algunos eventos me han llevado a creer que esta revelaci¨®n podr¨ªa tener algo de verdad, y ahora ustedes llegan hablando de detener alg¨²n gran mal en mis tierras, espec¨ªficamente en Gratidia el lugar anunciado como origen de la tragedia en esa revelaci¨®n. El sal¨®n qued¨® en completo silencio, el grupo estaba demasiado sorprendido por lo dicho por la gran mujer quien volvi¨® a hablar. ¡ªAyudar¨¦ a su grupo con provisiones, y algunas custodias primerizas ir¨¢n con ustedes, pero a cambio tendr¨¢n que reportar cada cosa que descubran en el pueblo de Gratidia. Yo misma he ido a investigar antes, pero no e encontrado nada m¨¢s que extra?as criaturas cuya ¨²nica extra?eza es la de no haber sido encontradas anteriormente, sin representar un verdadero riesgo, sin embargo no quiero que un descuido provoque un ba?o de sangre en las tierras bajo mi protecci¨®n, as¨ª que recuerden esto caballeros¡ª un peque?o golpe en la mesa ocasion¨® un ruido retumbante para marcar las siguientes palabras ¡ªAhora reportan cada descubrimiento por mas m¨ªnimo que este sea, y a cambio tendr¨¢n todo el apoyo del campamento que dirijo, en contra de ese mal que tanto les inquieta, de acuerdo, no dejar¨¦ pasar la incompetencia ni el descuido. El grupo de tres solo pudo asentir con la cabeza antes que la mujer hiciera una se?al para que se retiraran, sin que dijeran siquiera una palabra sobre las ¨®rdenes que se les acababa de dar, una vez fuera una mujer uniformada los gui¨® hacia una casa donde les indicaron que estaban esperando sus acompa?antes, antes de dejarlos solos, los tres se quedaron en ese lugar mientras parec¨ªan no entender del todo lo que hab¨ªa ocurrido. ¡ªEntonces ahora somos carne de ca?¨®n bajo el mando de una de las maestras de la orden de Lunaris¡ª La voz de William era resignada. ¡ªSuena mejor grupo de avanzada, de investigaci¨®n, o reconocimiento adem¨¢s no es tan diferente de lo que ten¨ªamos planeado en un principio. ¡ªRichard posee toda la raz¨®n en este asunto, y cabe resaltar que esto no es lo m¨¢s importante que hemos descubierto hoy con esta reuni¨®n¡ª La voz tranquila de Tomas junto con su peculiar forma de hablar les llam¨® la atenci¨®n ¡ªPor lo que la maestra mencion¨®, es posible que una de sus aprendices este en la misma condici¨®n que yo y Richard, y por la manera en la que se a comportado posiblemente vio la desaparici¨®n de esta, tal y como nos ocurri¨®, y eso es lo que la trae tan preocupada. ¡ªPorque le preocupa tanto la desaparici¨®n de alguien que seguramente apenas este en el primer paso como nosotros.This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. ¡ªPuede que para nosotros no haya sido nada realmente sorprendente el no poder detener el que nos hayamos desvanecido en el aire, pero es como tu lo dices, algo que no pudimos detener nosotros, peque?as personas que est¨¢n en el primer paso, pero si este evento fuera algo que alguien de segundo paso o incluso tercero no pudiera detener, no crees que en dicho caso la situaci¨®n ser¨ªa en extremo preocupante, claro, por no mencionar la carga emocional que puede traer consigo el perder a una aprendiz. ¡ªQue ella no haya podido detenerlo significa que lo que nos llev¨® es m¨¢s fuerte, o al menos tan fuerte como ella, y algo con esa capacidad ya es un riesgo muy alto. ¡ªSiempre dijeron que esto era peligroso, hablando de cruzadas ¨¦picas y h¨¦roes de leyenda, no es que dude de ustedes, pero nunca han hablado claramente de todo el asunto, d¨ªganme en que paso est¨¢n las cosas m¨¢s poderosas que podemos encontrar, como para que esa maestra tan poderosa como es se sienta nerviosa con lo que est¨¢ ocurriendo¡ª Los dos viajeros quedaron en silencio mientras sus expresiones se volv¨ªan tensas lo que fue observado por William ¡ª?Ser¨¢n criaturas del tercer paso entonces?, deben estar completamente locos, acaso serviremos siquiera de avanzada en una guerra de ese calibre, ni siquiera estoy seguro de ser un consumado caballero de primer paso, seremos aplastados como hormigas. ¡ªPuede que sean del quinto paso¡ª las palabras fueron dichas por Richard en un susurro como si fueran quitadas a la fuerza ¡ªPero seguramente estar¨¢n debilitados hasta un paso menos, as¨ª que. ¡ª?As¨ª que?, ?as¨ª que? eres consciente de lo que est¨¢s diciendo, siquiera sabes lo que significa lo que acabas de decir. ¡ªYa hab¨ªamos dicho que esto era una labor que podr¨ªa ser contada como una leyenda. ¡ªLos de tercer paso ?ya son leyendas!, ?los de cuarto son mitos! de los cuales no se est¨¢ seguro y los de quinto son solo una manera de decir que el viaje del poder no tiene fin, ?Maldici¨®n! me estas diciendo que ser¨¢n del quinto paso, esto no es una misi¨®n imposible, si lo que dices es cierto esto no es una misi¨®n imposible, esto es solo un suicidio, su mera presencia nos matar¨ªa. ¡ªEse es el motivo por el cual nosotros solo procederemos como investigadores, lo ¨²nico que necesitamos hacer es que los verdaderamente poderosos se enteren de los problemas a tiempo. Todos alrededor hab¨ªan escuchado los gritos de William, los aprendices hab¨ªan salido a ver porque parec¨ªan estar discutiendo y no entend¨ªan a qu¨¦ se deb¨ªa el arrebato de quien bien podr¨ªan llamar su maestro, en contra de sus otros dos l¨ªderes. Entre las custodias que estaban cercas varias que lograron comprender las cosas de las cuales estaban discutiendo estos tres y empezaron a verlos como locos delirantes, por hablar de cosas tan absurdas, mientras que un par sali¨® r¨¢pidamente en direcci¨®n de la maestra, para avisarle sobre lo ocurrido e informar sobre lo que escucharon, por mas rid¨ªculo que pueda ser. ¡ªRichard, te juro por mi nombre, por mis antepasados, por la tierra que piso, que si de alguna manera salgo vivo de esto y no soy vitoreado como un gran h¨¦roe clavar¨¦ mi espada en tu coraz¨®n hasta asegurarme que nada ni nadie pueda devolverte a la vida. La voz de William era resonante mientras de su cuerpo sal¨ªan peque?as erupciones de aura de batalla, cada una acompa?ando sus pasos hacia el bosque fuera del campamento, donde tiempo despu¨¦s se escucharon fuertes golpes. Poco tiempo despu¨¦s de esto mientras trataban de explicar a grandes rasgos lo ocurrido a los aprendices sin asustarlos apareci¨® nuevamente la maestra del campamento, en ese momento ni siquiera hac¨ªa falta que esta pregunta antes que Tomas empezar¨¢ a hablar. ¡ªManifestar, condensar, renacer, dominar y resonar, estos son los 5 pasos, el ¨²ltimo se cree que es capaz de ser uno con el mundo y tener un poder como el de este mismo. En nuestra profec¨ªa no se habla de uno en espec¨ªfico, pero por lo que se dice de esos seres, creemos que bien podr¨ªan ser del quinto paso, pero su poder ser¨¢ menor al no estar en su lugar de origen, pero esto no es m¨¢s que una peque?a suposici¨®n nuestra. ¡ªPrep¨¢rense, saldr¨¢n ma?ana con el primer rayo de sol, recuerden reportarlo todo, si una hoja est¨¢ fuera de lugar ustedes me lo dir¨¢n¡ª La presencia de la mujer se centr¨® en los dos viajeros haciendo que sus gargantas se cerrar¨¢n y no pudieran respirar ¡ªEst¨¢n hablando de cosas muy peligrosas, as¨ª que mas les vale estar preparados para las consecuencias de sus elecciones. Con estas palabras la mujer desapareci¨® como si nunca hubiera estado ah¨ª, lo ¨²nico que quedaron fueron dos d¨¦biles huellas donde ella hab¨ªa estado parada antes mientras los dos viajeros ca¨ªan de rodillas jadeando por respirar y sus cuerpos temblaban, detr¨¢s de ellos los aprendices hab¨ªan ca¨ªdo de espaldas inconscientes, las mujeres que vieron esto r¨¢pidamente se les acercaron y empezaron a ayudarlos, al mismo tiempo que preguntaban que clase de suministros necesitan para que inicien su viaje a la ma?ana siguiente sin ning¨²n retraso. Para cuando el sol se empezaba a ocultar ya hab¨ªan dos carretas con comida, varios materiales para runas, algunas armas de repuesto, ropa e incluso algo de licor, mientras que las mujeres cercanas a ellos parec¨ªan nerviosas mientras esperaban a que salga el primer rayo de sol para enviarlos en su camino, como si el mundo se fuera a acabar si no lo hac¨ªan. XVII - ?Bestias Salvajes? Una pareja se detuvo cerca de una ciudad empez¨® a armar un campamento para pasar la noche, esto se hab¨ªa vuelto una rutina para ellos, el caminar durante el d¨ªa, con mucho cuidado de no llamar la atenci¨®n de ning¨²n grupo grande o de esos extra?os monstruos, y durante la noche turnarse para descansar lo mejor que pod¨ªa mientras se turnaban para vigilar, esto era un muy duro ritmo de vida, hac¨ªa tiempo que no dorm¨ªan realmente bien, pero cargaban con muchos secretos consigo como para poder viajar con alguien que no sea de su entera confianza, y mucho menos con lo loco que se hab¨ªa vuelto el mundo despu¨¦s del cataclismo. ¡ª?Crees que deber¨ªamos ingresar a la siguiente ciudad ma?ana? ¡ªNo creo que sea buena idea, con el mapa que conseguimos en la anterior ciudad deber¨ªa ser suficiente para seguir avanzando, adem¨¢s esas cosas han estado empezando a salir de los escombros, y tal vez todas las personas hayan escapado de la ciudad a estas alturas. ¡ªNunca pens¨¦ que quedar¨ªamos tan indefensos, se que el cuerpo humano no est¨¢ especializado para enfrentarse a otras criaturas de manera directa pero... ¡ªOye estoy seguro que podr¨ªa pelear contra un oso¡ª La voz fue animada mientras reflexionaba los brazos. ¡ªY estoy segura que tendr¨ªa que vigilarte en cuidados intensivos si lo haces¡ª Una ligera risa sali¨® de ambos mientras estaban comiendo juntos ¡ª?Por qu¨¦ crees que no funciona ninguna arma? ¡ªSupongo, tal vez sea otra prueba m¨¢s del cambio, o alguna clase de prohibici¨®n divina. ¡ª?Ahora crees en los dioses? ¡ªEra creyente antes, s¨®lo no tanto, adem¨¢s no creo que ¨¦l hiciera algo como esto. La pareja volvi¨® a quedar en silencio en la noche mientras terminaban de comer, luego se prepararon y Ariana fue la que descansar¨ªa primero. Durante la noche Erik vigilaba cuidadosamente los alrededores, y cada poco tiempo se aseguraba que las runas que le hab¨ªan entregado a¨²n estuvieran en su bolsillo y listas para usarse, ya les hab¨ªa salvado la vida una vez, as¨ª que era mejor tenerla a la mano. Mientras vigilaba escucho algo de movimiento cerca de ¨¦l, por lo que r¨¢pidamente empez¨® a mirar a su alrededor, poco a poco el ruido empez¨® a hacerse m¨¢s fuerte, el ruido era demasiado para que lo hiciera solo un individuo, esto era preocupante as¨ª que fue a despertar a su esposa, quien despu¨¦s de despertar tom¨® r¨¢pidamente sus cosas para alejarse. Juntos empezaron a moverse en direcci¨®n opuesta del sonido tratando de ser silenciosos para no llamar la atenci¨®n, con el tiempo lograron identificar el sonido, este era muy parecido a una pelea de perros, pero nunca hab¨ªa visto una pelea de perros tan larga o tan ruidosa, normalmente estas peleas acababan r¨¢pidamente con uno de ellos escapando, esto les dejo una peque?a duda, pero no estaban lo suficientemente interesados en averiguar a qu¨¦ se deb¨ªa esto como para arriesgarse. Los dos siguieron alej¨¢ndose, sin embargo despu¨¦s de un aullido los sonidos de pelea se detuvieron por un instante, antes de que hubiera una gran agitaci¨®n, ambos sintieron que la fuente del sonido se acercaba hacia ellos r¨¢pidamente, dudaron un segundo pero finalmente decidieron ponerse espalda con espalda para recibir a los perros que seguramente iban tras ellos, pues ellos no podr¨ªan correr m¨¢s r¨¢pido que un perro aunque dejar¨¢n todo su equipaje. Comprobaban las runas que ten¨ªan guardadas y sujetaron las armas que Richard les hab¨ªa dejado, cuando vieron a un extra?o perro salir corriendo hac¨ªa ellos y dar un gran salto, Erik reaccion¨® r¨¢pidamente, su sistema nervioso se aceler¨® al sentir la amenaza e incluso con la oscuridad y la velocidad del ataque pudo ver al perro, parec¨ªa alguna raza de pastor, pero lo m¨¢s resaltante era su cabeza, esta estaba deformada al punto en el que su hocico se hab¨ªa abierto en tres y parec¨ªa carecer de ojos, este era claramente un perro que hab¨ªa vuelto de la muerte. El miedo empez¨® a abrazar su cuerpo, pese a esto ¨¦l se movi¨® y recibi¨® al perro con un corte de su espada, logrando aventar al perro hacia un lado con un largo corte, el perro deforme se levant¨® y se prepar¨® para atacar nuevamente a la pareja, pero detr¨¢s de donde hab¨ªa salido el perro salieron un grupo de animales. La pareja retrocedi¨® asustada mientras sacaban sus runas, pues el n¨²mero era demasiado grande como para que pudieran lidiar con ellos, sin embargo estos animales los ignoraron y se abalanzaron hacia el perro deforme, el primero en llegar fue un husky quien se aferr¨® fuertemente a su cuello, otros dos perros les mordieron las piernas inmovilizando por completo, unos gatos empezaron a ara?arlo y morderlo en el cuerpo, lo ¨²nico que pod¨ªa hacer el perro deforme en esta situaci¨®n era forcejear importante en el piso, poco despu¨¦s llegaron m¨¢s animales, gallinas y ratas que se acercaron y tambi¨¦n atacaron al perro deforme hasta que finalmente este dej¨® de moverse.The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. Esta escena fue tan surrealista que la pareja se quedo quieta tratando de entenderla, este estado s¨®lo termin¨® cuando todo el grupo de animales se gir¨® hacia ellos y empez¨® a rodearlos, ambos se maldijeron por no haber escapado mientras los animales mataban al perro monstruoso, y sacaron sus runas, sin embargo antes que las usaran los animales que los hab¨ªan rodeado empezaron a olfatearlos y mirarlos con cuidado, para finalmente alejarse y volver a centrarse en el perro deforme, al cual le dieron unas cuantas mordidas como si quisieran comprobar que estaba finalmente muerto antes de que uno de los perros m¨¢s grandes lo mordiera del cuello y empezara a arrastrarlo, llev¨¢ndolo en direcci¨®n de donde hab¨ªan venido. La pareja volvi¨® a quedar anonadada por esto, los animales no los hab¨ªan atacado, casi cualquier cosa viva o no que se encontraron durante su viaje hasta ahora los habr¨ªa atacado, pero estos animales se fueron sin m¨¢s despu¨¦s de acabar con el monstruo. La pareja dudo un tiempo, pero finalmente decidieron seguir a estos curiosos animales, no sin antes tener a la mano todas las runas de ataque que les hab¨ªa dado Richard, como una medida de precauci¨®n por si las cosas empezaban a salir mal, ya preparados empezaron a seguir el rastro de estos animales, y conforme avanzaron empezaron a ver m¨¢s rastros de sangre negra y pelea, hasta que finalmente los alcanzaron solo para quedar sorprendidos, los animales estaban arrastrando consigo a tres seres deformes, dos de ellos eran perros y uno era un gato. Los animales los vigilaron durante un tiempo cuando se dieron cuenta que eran seguidos, pero finalmente decidieron ignorarlos y seguir avanzando, en su camino encontraron a varias ratas muertas las que fueron llevadas por los pollos, finalmente despu¨¦s de una larga caminata llegaron cerca de la ciudad donde parec¨ªan haber varios animales reunidos, entre ellos pod¨ªa ver algunas serpientes, un par de perros, gatos, ratas, algunas aves e incluso hab¨ªa una tortuga y dos lagartijas lagartija, pero lo m¨¢s llamativo de todos era un cerdo alrededor de los cuales se reun¨ªan todos. Los animales que regresaron fueron a dejar a los seres deformes en un peque?o mont¨ªculo, este mont¨ªculo hizo que la pareja abriera la boca con sorpresa pues era un mont¨ªculo hecho amontonando los cuerpos de varios de esos aberrantes seres no muertos, seg¨²n lo que hab¨ªan visto, eran estos animales, trabajando juntos quienes de alguna manera estaban acabando con un gran n¨²mero de monstruos y acumulando sus cad¨¢veres. Su contemplaci¨®n de la anormal situaci¨®n fue interrumpida cuando escucharon gru?idos, chillidos y alaridos desde donde ven¨ªan los animales, r¨¢pidamente voltearon hacia el lugar y parec¨ªa que el cerdo en el centro de todos los animales de hab¨ªa levantado y miraba hacia los perros, quienes retrocedieron agachando la cabeza y con las orejas hacia atr¨¢s, lo que solo hac¨ªa que el cerdo pareciera mas molesto haciendo fuertes gru?idos que r¨¢pidamente se volvi¨® en uno de dolor haci¨¦ndolo tambalearse, para finalmente ver la pila de los deformes. La pareja estaba perpleja, parte de ellos se negaba a aceptar lo que estaban viendo, y mientras esto ocurr¨ªa vieron como el cerdo que a¨²n se manten¨ªa en pie volvi¨® a caer dejando salir un quejido de dolor. ¡ª?Es un cerdo que no quiere volverse uno de esos monstruos? ¡ª?Crees que podamos ayudarlos con el pergamino curativo? Ninguno respondi¨® a la pregunta del otro y solo se quedaron en silencio nuevamente hasta que escucharon un chillido enojado del cerdo, y consiguiendo que los perros finalmente empezaran a levantarse de su posici¨®n inclinada, ambos creyeron entender lo que esto significaba y despu¨¦s de intercambiar miradas empezaron a acercarse lentamente, sin embargo los animales estaban bajo demasiado estr¨¦s en ese momento y al notar su acercamiento les gru?eron agresivamente, casi a punto de abalanzarse, ambos se detuvieron y dejaron lentamente sus armas antes de agacharse y empezar a acercarse lentamente mientras mientras ve¨ªan hacia el piso. Sus movimientos eran muy lentos y cuidadosos pero a pesar de eso cada paso que avanzaban alguno de los animales parec¨ªa gru?ir con fiereza, pero pese a todo lograron acercarse m¨¢s al grupo de animales, sin embargo sin importar lo que hicieran no pod¨ªan acercarse al cerdo herido sin conseguir una fuerte reacci¨®n negativa de los animales. ¡ªYo curo¡ª los brazos de Ariana se mov¨ªan lentamente para se?alarse a s¨ª misma ¡ª¨¦l enfermo¡ª Los gestos esta vez indicaron al cerdo mientras dejaba caer la cabeza ¡ªyo ayuda, a que este bien¡ª Volvi¨® a incorporarse con una sonrisa. Repiti¨® esta acci¨®n varias veces tratando de explicarlo, pero parec¨ªa que pese a todo era demasiado pedir a los animales que entendieran lo que dec¨ªa una persona, cuando estaba a punto de rendirse e intentar ver si la curaci¨®n a esa distancia ser¨ªa suficiente un gato salt¨® frente a ella y empez¨® a maullar hacia el resto, quienes despu¨¦s de algunos gru?idos se apartaron y algunos incluso salieron corriendo. Ariana se sorprendi¨® y r¨¢pidamente fue donde el cerdo y sac¨® el pergamino de curaci¨®n que ten¨ªa, lista para activarlo, pero recibi¨® un golpe en su mano, el gato era quien la hab¨ªa detenido, esto la frustro ya que cre¨ªa que hab¨ªa logrado convencerlos, pero su exasperaci¨®n se detuvo cuando vio que los animales que se hab¨ªan ido estaban regresando, trayendo a otros animales heridos y empezaban a juntarlos junto con el gran cerdo y cuando parec¨ªa que eran todos el gato le dio otro golpe a Ariana, quien solo pudo sonre¨ªr y finalmente rompi¨® el sello del pergamino y lo extendi¨®. Con el pergamino como centro apareci¨® una tenue esfera de luz verde, y los cuerpos de los animales empezaron a brillar con el mismo tono, el resto de animales empez¨® a gru?ir, pero los animales heridos soltaron peque?os ruidos de alivio y relajaci¨®n que los hizo detenerse, mientras observaban como todos segu¨ªan brillando. XVIII - El Secreto de los Animales Con el primer rayo de luz del d¨ªa la larga noche hab¨ªa terminado, la pareja estaba cansada pues no hab¨ªan dormido esa noche, ya que incluso despu¨¦s de curar a los animales con el pergamino tuvieron que separar a los animales, debido a que para muchos animales el da?o que hab¨ªan sufrido m¨¢s las complicaciones debido a la falta de tratamiento oportuno hab¨ªa hecho que la curaci¨®n del pergamino fuera insuficiente, permaneciendo a¨²n en malas condiciones, por lo que Ariana trato de ayudarlos lo mejor que pudo, pero lamentablemente ella no sab¨ªa lo suficiente de biolog¨ªa animal. Al final varios animales terminaron sin llegar a pasar la noche, estos fueron vigilados hasta que se transformaron en esas raras criaturas y finalmente fueron sacrificados, esta desagradable tarea fue hecha por la pareja, pues ve¨ªan como los dem¨¢s animales parec¨ªan no querer encargarse de ello. Al terminar todo el trabajo algo choc¨® sus espaldas, cuando voltearon vieron al gran cerdo que se hab¨ªa recuperado de sus heridas gracias al pergamino, la pareja palmeo su cabeza y este mordi¨® suavemente sus ropas y empez¨® a jalarlas, esto llam¨® la atenci¨®n de la pareja y terminaron sigui¨¦ndolo hasta un lugar donde hab¨ªa varios animales, la pareja estuvo algo confundida, pero con un gru?ido del cerdo estos animales empezaron a apartarse dejando libre un espacio donde pudieron ver algo de ropa y tela amontonada, ambos voltearon hacia el cerdo pero este ya se estaba yendo, ambos se miraron entre s¨ª y con una peque?a risa entendieron que esos animales les hab¨ªan preparado una especie de cama, ambos dudaron un poco al ver a todos los animales, pero despu¨¦s de pensar en todo lo que hab¨ªa ocurrido la noche anterior y como sol¨ªan ser los lugares donde hab¨ªan dormido hasta ahora finalmente se dieron por vencidos y se echaron a dormir. Cuando despertaron el sol ya hab¨ªa pasado el mediod¨ªa, la pareja empez¨® a caminar y vio como los animales parec¨ªan estar hasta cierto punto organizados pero lo que mas los sorprendi¨® fue cuando fueron al mont¨ªculo en el cual hab¨ªan estado los cad¨¢veres la noche anterior, pues vio a los animales comerse esos cad¨¢veres La pareja sinti¨® n¨¢useas al ver esa escena, pues entre esos cad¨¢veres hab¨ªan restos de deformes que hab¨ªan sido originalmente humanos, esta feroz escena los hizo darse cuenta que estos animales siguen siendo peligrosas y salvajes, sin embargo esta imagen no hizo m¨¢s que volverse m¨¢s extra?a a¨²n cuando vieron a varias ratas sacar lo que parec¨ªa ser el coraz¨®n del cad¨¢ver, antes que uno de los perros tomar¨¢ el resto del cad¨¢ver y empezar a arrastrarlo, hecho que fue copiado por otro perro despu¨¦s de un corto tiempo, al centrarse m¨¢s en la imagen vieron que siempre se sacaba algo de estos cad¨¢veres antes de moverlos hacia otro lugar, y pese a las n¨¢useas decidieron seguir a estos animales. Primero siguieron a los perros, y observaron que estos llevaban los cad¨¢veres muy lejos del campamento hasta una zona donde hab¨ªa m¨¢s cad¨¢veres incompletos antes de dejarlos y regresar al campamento. La curiosidad de Ariana la llev¨® a aguantar el f¨¦tido olor de cad¨¢veres en descomposici¨®n y acercarse a la zona para observar m¨¢s de cerca los cad¨¢veres, sin embargo no pudo encontrar nada especial en estos adem¨¢s de la obvia descomposici¨®n de algunos. Despu¨¦s de regresar siguieron hacia el otro lugar donde los animales llevaban los restos que sacaban de los cad¨¢veres y vieron que estos eran llevados hacia un lugar donde se encontraba el gran cerdo y los animales que hab¨ªan visto luchando, antes antes de ponerlo en el centro de todos. El primero en dar un paso hacia adelante fue el gran cerdo quien comi¨® algunos de los restos dejados en el lugar, despu¨¦s de lo cual se acercaron los perros y algunos gatos y la tortuga, poco a poco todos los animales que estaban en ese lugar terminaron comiendo parte de los resto de ese lugar, para luego solo dispersarse. La pareja qued¨® muy intrigada por todo este comportamiento y empez¨® a seguir a los animales observ¨¢ndolos mientras conversaban entre ellos acerca del extra?o comportamiento, mientras lo hac¨ªan escucharon el mismo ruido que la noche anterior y al acercarse pudieron ver a cuatro perros y algunas gallinas emboscar y atacar a un perro deforme, hasta acabar con ¨¦l, para luego llevarlo a la base, la pareja tom¨® esto como una oportunidad de ver realmente porque hac¨ªan todo esto y siguieron al grupo. Lo primero que hicieron fue dejar el cad¨¢ver en la zona que ellos mismos denominaron de caza, luego este cad¨¢ver fue abierto de manera muy tosca por la mordida de animales peque?os hasta que finalmente sacaron un trozo de carne o alg¨²n ¨®rgano, despu¨¦s de verlo suceder varias veces notaron que muchas veces lo que sacaban era el coraz¨®n, aunque tambi¨¦n parec¨ªan sacar otros ¨®rganos e incluso a veces solo pedazos de carne.Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. Despu¨¦s de verlo suceder por casi todo el d¨ªa Ariana noto que las partes que sacaban se ve¨ªan diferentes del resto del cuerpo, parec¨ªan m¨¢s vivas, como si fuera la ¨²nica parte que no estaba muerta del cad¨¢ver, cada vez se sent¨ªa m¨¢s cerca de descubrir algo importante, pero el sonido de su est¨®mago la sac¨® de sus pensamientos, detuvo sus pensamientos y observaciones un momento para sacar carne seca y pan de su mochila para comer. ¡ªAriana, no podemos comer tanto, aunque Richard nos traiga suministros tenemos que racionarlos lo mejor que podamos en caso de emergencia. ¡ªSi, pero reci¨¦n comer¨¦, mi est¨®mago me lo est¨¢ pidiendo. ¡ªEsta va a ser la quinta vez que comes en el d¨ªa y ni siquiera es de noche. Estas palabras le cayeron como un balde de agua fr¨ªa a Ariana quien se detuvo y empez¨® a recordar si realmente hab¨ªa comido tantas veces, y si es as¨ª c¨®mo es posible que tuviera tanta hambre, por un instante pas¨® por su cabeza la idea de estar embarazada, pero r¨¢pidamente la descarto, ellos hab¨ªan estado cuid¨¢ndose antes de todos estos desastres y despu¨¦s no tuvieron el tiempo ni el ¨¢nimo para hacerlo, as¨ª que deb¨ªa haber otra raz¨®n. Mientras pensaba en eso observo de nuevo las piezas extra¨ªdas de los cad¨¢veres y trago involuntariamente, antes que le volviera a dar hambre, con esto algo hizo clic en su cabeza, el ver esas piezas extra¨ªdas era lo que le estaba dando hambre, no estaba del todo segura, y no ten¨ªa como probarlo, pero sent¨ªa que el motivo de su hambre eran esas extra?as piezas Pens¨® r¨¢pidamente en preguntarle a los animales porque sacaban esas piezas del cuerpo de sus presas pero se rindi¨® al momento siguiente, no habr¨ªa forma que entiendan su pregunta o que ella entienda su respuesta, se sinti¨® derrotada no por primera vez en este extra?o campamento por no poder hablar con los animales, luego su mente pens¨® en cazar a uno de esas aberraciones para probar ella misma su hip¨®tesis, sin embargo casi todos los monstruos que los atacaban eran de origen humano, y la idea de comer carne humana le hac¨ªa revolver el est¨®mago despu¨¦s de darle muchas vueltas a esto finalmente tuvo una idea, para la cual necesitar¨ªa la ayuda de su esposo. Demor¨® un tiempo convenciendo pero finalmente lo logr¨® saliendo juntos del campamento y se adentro a la ciudad, sosteniendo un pergamino en sus manos, ambos caminaron por la ciudad vac¨ªa y empezaron a llamar la atenci¨®n de esos extra?os monstruos revividos, poco a poco juntaron a varios que los persiguen, hasta que hubo al menos siete detr¨¢s de ellos, ella abri¨® uno de los pergaminos y varios rayos salieron golpeando a los monstruos dej¨¢ndolos caer en el suelo mientras ten¨ªan espasmos por la electricidad. Este estado vulnerable fue r¨¢pidamente usado por Erik para apu?alar en la cabeza y en el pecho a todos los monstruos mientras usaba una runa de filo en su espada, al terminar ambos se sentaron a descansar un momento, sin dejar de estar atentos a su entorno, luego poco a poco empezaron a arrastrar los cad¨¢veres de los monstruos hacia la base los animales. En el camino se encontraron a un peque?o grupo de animales arrastrando a un perro monstruo, y Ariana r¨¢pidamente fue hacia ellos, y despu¨¦s de tratar de hablarles con se?as logr¨® hacer un trato con ellos, cambiando el cad¨¢ver del perro, por el cad¨¢ver de uno de los monstruos que hab¨ªan vencido. Poco despu¨¦s lleg¨® el cerdo cargando lo que parec¨ªa ser una bolsa en su hocico, y la dej¨® caer frente a ellos antes de indicar la bolsa y al perro y los varios monstruos muertos que tra¨ªan, Ariana se puso delante de ¨¦l y despu¨¦s de lo que parece una rara improvisaci¨®n de baile finalmente acept¨® y se fue junto con Erik y la bolsa hacia la base, mientras el cerdo y varios otros animales arrastraban los cad¨¢veres. ¡ªExpl¨ªcame que es todo lo que acaba de pasar. ¡ªEsto, los animales comen algo en especial de todos los monstruos y botan el resto de los cuerpos, no creo que a los animales les importe algo como la ¨¦tica o el no comer personas, as¨ª que debe haber alguna raz¨®n ?verdad?¡ª Erik asinti¨® a su esposa mientras esperaba que siguiera hablando ¡ªMientras observaba eso con mucho cuidado me di cuenta que me daba mucha hambre, y creo que es porque mi cuerpo me dice que debo comer esas piezas extra¨ªdas, as¨ª que decid¨ª probar, pero nosotros solemos encontrar mas de los monstruos humanos, y uno quiero comer carne humana sin importar la raz¨®n. ¡ªEntonces cazamos para intercambiar con los animales y puedas probar que es lo que hace que tu cuerpo desee tanto esas partes. Erik asinti¨® con algo de escepticismo en su mirada antes de seguir a su esposa quien caminaba muy emocionada hacia la base, donde casi de inmediato hizo una peque?a fogata y empez¨® a cocinar los trozos de carne de la bolsa para luego repartirlos en partes iguales. ¡ªMi vida, esto parece delicioso, pero creo que no lo probare, si le hace da?o a uno de nosotros, ser¨ªa mejor que el otro est¨¦ sano. ¡ªSi algo pasa llamar¨¦ a mi hermano, es mucho m¨¢s confiable que los dos juntos, solo disfruta de la comida de tu esposa. Ariana empez¨® a comer la carne cocida con algo de sal con una sonrisa en su rostro, mientras se daba tiempo para darle a Erik piezas de carne en la boca oblig¨¢ndolo a comer al igual que ella. XIX - Nuevo Poder ¡ªNo puedo creer que esto sea tan delicioso. ¡ªEsta no es la primera vez que cocino para ti y siempre me ha quedo bien la comida. ¡ªNo, hablo de, ?Cu¨¢ndo fue la ¨²ltima vez que comimos carne de gato, perro, y rata que volvi¨® a la vida? Ariana solo se limit¨® a re¨ªrse de lo que dijo su esposo mientras terminaba la ¨²ltima pieza de carne y luego ambos se acostaron cerca del lugar de descanso de los animales. Cuando la somnolencia empezaba a apoderarse de ellos, ambos sintieron algo extra?o, sus est¨®magos se empezaron a sentir realmente calientes, esto les quit¨® el sue?o y se levantaron preocupados, Ariana puso una de sus manos sobre su mu?eca para tomarse el pulso y se toc¨® la frente para ver su temperatura, pero antes que pudiera calcular las pulsaciones que ten¨ªa, el ardor empez¨® a extenderse desde su est¨®mago hacia todo su cuerpo. Ambos empezaron a sentir oleadas de calor que poco a poco empezaba a convertirse en dolor, adem¨¢s sent¨ªan como su coraz¨®n empezaba a bombear cada vez m¨¢s fuerte la sangre en sus sistemas, cada sonido se magnific¨® al punto en el que sent¨ªan el tacto de su ropa con la piel, la sobrecarga de informaci¨®n junto con el dolor en su cuerpo fue insoportable y gritaron con todas sus fuerza casi rasgando sus gargantas y alertando a los animales alrededor. Los animales al acercarse vieron a dos personas temblando arrodilladas en el suelo mientras gritaban, todos los animales parecieron hablar entre s¨ª un instante antes que finalmente el cerdo y uno de los perros se adelantaron y cogieron las ropas de la pareja antes de empezar a jalarlos. La pareja no pod¨ªa entender lo que estaba sucediendo con ellos, as¨ª que cuando los animales los jalaron solo se dejaron arrastrar, sin embargo debido a su dolor apenas empezaron gateando lentamente, los animales que los arrastraban notaron esto y decidieron cambiar de estrategia esta vez empuj¨¢ndolos, lo que los empez¨® a obligarlos a avanzar cada vez m¨¢s r¨¢pido, en ese momento se dieron junta que el dolor empezaba a desvanecerse, esto les dio una idea as¨ª que empezaron a correr cada vez m¨¢s, finalmente terminaron corriendo mientras eran acompa?ados por los animales. Mientras corr¨ªan se toparon a algunos animales deformes que trataron de atacarlos, pero la pareja en su estado de euforia llenos de energ¨ªa no se detuvieron y chocaron directamente contra ellos atac¨¢ndolos hasta matarlos, para luego seguir corriendo. Esta carrera loca los hubiera alejado mucho del campamento de animales si no fuera porque varios animales los segu¨ªan y los obligaban a girar jal¨¢ndolos de su ropa o meti¨¦ndose en su camino, gracias a esto pese a que la pareja corri¨® con todas sus fuerzas entablando batallas contra cualquier monstruo que se encontraran, no se alejaron demasiado del campamento, hasta que finalmente cayeron al suelo cansados y heridos. Los animales que los hab¨ªan acompa?ado los tomaron de sus ropas y los arrastraron al campamento entre varios quejidos y gemidos de la pareja cuando eran arrastrados por algunas piedras especialmente grandes o cuando alguna parte de ellos chocaba con alg¨²n escombro. Cuando la noche ya hab¨ªa dominado el cielo la pareja se encontraba echada en la gran cama comunitaria de los animales, estando profundamente dormidos, cerca de ellos en donde de encontraban las mochilas que los hab¨ªan acompa?ado desde que recibieron la recompensa por informar de los no muertos y desde dentro de una de ellas empezaba a salir un gran brillo, para que poco despu¨¦s de esta mochila empezaran a salir varias motas de luz que poco a poco tomaron la forma de una persona. Richard se hab¨ªa materializado y cuando se vio rodeado de animales qued¨® sorprendido, r¨¢pidamente busc¨® con la mirada a Ariana y Erik, apenas suspirando con alivio cuando los vio dormidos tranquilos entre varios animales, y aunque parec¨ªan haber resultado heridos, no parec¨ªan estar enfermos o que esas heridas fueron graves, y solo estaban descansando. Sin embargo esta paz no dur¨® mucho pues sus sentidos le advirtieron de un ataque, este lo esquivo r¨¢pidamente y qued¨® sorprendido al ver que era lo que lo hab¨ªa atacado, era un gran cerdo, quien despu¨¦s de atacar se interpuso entre ¨¦l y los animales que parec¨ªan estar despertando junto a su hermana y cu?ado. Poco despu¨¦s escuch¨® varios gru?idos y se vio rodeado por varios animales, pero lo sorprendente es que la mayor¨ªa de estos se ubicaba entre el y los que empezaban a despertar como si quisieran protegerlos de ¨¦l, los animales parec¨ªan estar listos para abalanzarse y al ver que ninguno de estos parec¨ªa una bestia resucitada, quer¨ªa evitar acabar con ellos si fuera posible, por suerte, Ariana y Erik quienes ya se hab¨ªan despertado por todo el esc¨¢ndalo lo vieron y r¨¢pidamente se pusieron en medio de ¨¦l y los animales, mientras trataban de calmarlos para que no los ataquen.Stolen novel; please report. ¡ªRich, dime que has tra¨ªdo algo de carne, y deja un poco en el piso antes de alejarte conmigo. Richard se extra?¨® por la petici¨®n, pero decidi¨® hacerles caso, sac¨® de su mochila un poco de carne que hab¨ªa tra¨ªdo para entregarles y luego se empez¨® a alejar junto con Erik mientras Ariana se quedaba tranquilizando a los animales. Tiempo despu¨¦s el cerdo se acerc¨® a Richard junto con algunos otros animales y dieron un par de vueltas a su alrededor antes de irse dejando a los tres juntos. ¡ª?Acabo de ser aceptado por un cerdo y sus ayudantes animales? Erik y Ariana se rieron de Richard al verlo confundido, pues desde el inicio del apocalipsis ¨¦l era el que los hab¨ªa estado sorprendiendo. Cuando se calmaron empezaron a explicarle toda la inusual experiencia que hab¨ªan tenido con estos animales, desde encontrarlos luchando con monstruos, hasta su aparente b¨²squeda de partes espec¨ªficas de estos monstruos para devorar, y su intento de averiguar porque lo hac¨ªan comiendo esos pedazos especiales, para luego ser llevados a una especie de frenes¨ª y finalmente quedar dormidos, momento en el que lleg¨® Richard. ¡ªEst¨¢s diciendo que comiste una cosa rara, sacado de esas cosas que volvieron a la vida y luego te volviste loca, ?Est¨¢s loca? ?C¨®mo pudiste pensar que eso era buena idea? y t¨² ?C¨®mo dejaste que mi hermana comiera algo as¨ª? ¡ªAdmito que no fue algo que haya pensado muy bien, pero m¨ªrame estoy bien, no me pas¨® nada, tal vez solo es una especie de estimulante y por eso estuvimos as¨ª durante un tiempo, porque no siento nada malo en mi. ¡ª?Ambos lo comieron no?¡ª Los dos asintieron al un¨ªsono ¡ªErik dame tu mano, esto va a ser muy inc¨®modo, pero t¨®malo como un castigo por no evitar que hicieran algo tan est¨²pido. Erik hizo una mueca antes de extender su mano hacia Richard quien despu¨¦s de tomarla firmemente empez¨® a escanear el cuerpo de Erik con su aura de batalla, Erik trato de soltarse mientras una extra?a sensaci¨®n de escozor recorr¨ªa todo su cuerpo, hasta que se detuvo esa extra?a sensaci¨®n, pero solo por un instante antes de volver, Erik quiso maldecir a Richard por estar jugando con ¨¦l pero antes de hacerlo sinti¨® como su brazo era aventado a un lado por Richard haci¨¦ndolo perder el equilibrio y caer al suelo. ¡ªCarajo Richard, porque me avientas as¨ª. ¡ªTu energ¨ªa tiene un atributo. ¡ª?Qu¨¦?, ?De qu¨¦ est¨¢s hablando? ¡ªQue tu energ¨ªa que hab¨ªa estado sin marcar, ahora tiene un atributo, no es el de los guerreros, eruditos, o de las custodias pero tu energ¨ªa tiene un atributo¡ª todos se quedaron en silencio hasta que Richard volteo hacia su hermana ¡ªLo siento esto no ser¨¢ c¨®modo, pero me asegurare de no hacerte da?o. Antes que Ariana pudiera entender y reaccionar, Richard sujet¨® su brazo empezando a escanear su cuerpo deteni¨¦ndose r¨¢pidamente al encontrar lo que buscaba. ¡ªLos dos tienen atributos, no conozco a ninguno y ambos son diferentes entre s¨ª, ?C¨®mo han conseguido nuevas atribuciones? ?Qu¨¦ es lo que han hecho mientras yo no estaba? ¡ª?Est¨¢s diciendo que ahora somos una especie de super humanos como t¨²? ¡ªNo, no exactamente, no son caballeros con aura de batalla como yo, pero su energ¨ªa que antes estaba sin marca, ahora tiene un leve atributo, sin embargo no se cual es, o c¨®mo podr¨ªan usarlo. ¡ªTal vez haya sido lo que comimos, despu¨¦s de hacerlo seguro que pas¨® algo extra?o. ¡ª?Creen que pueden mostrarme esas cosas que comieron? ¡ªLa ¨²ltima vez lo cambiamos por varios cad¨¢veres de esos monstruos no muertos, no queremos robar a animales que nos han cuidado. ¡ªEst¨¢ bien, esp¨¦renme. Con esas palabras Richard sali¨® corriendo del campamento a toda velocidad e ingreso a la ciudad empezando a buscar varios monstruos, y cuando lograba ubicar alguno de ellos r¨¢pidamente cubr¨ªa su espada con su aura de batalla para perforar la cabeza y el coraz¨®n en una r¨¢pida sucesi¨®n, repitiendo este patr¨®n varios veces, hasta que se le hizo demasiado dif¨ªcil moverse cargando m¨¢s monstruos. Regresando a la base con doce de esos monstruos, Ariana y Richard se sorprendieron por esto y fueron a buscar al cerdo jefe, quien despu¨¦s de un rato volvi¨® a la base con un grupo que arrastraba dos cad¨¢veres, al llevarlo a ver los doce que trajeron el cerdo pareci¨® sorprendido pero r¨¢pidamente llam¨® a varios animales para que los desmantelaran, y despu¨¦s de un buen tiempo finalmente le entreg¨® al grupo de tres una bolsa que conten¨ªa varios restos. ¡ªEntonces, crees que despu¨¦s de comer esto fue que consiguieron el atributo que ahora tienen. Ariana asinti¨® mientras parec¨ªa ver con hambre la bolsa, lo que sorprendi¨® a su hermano y lo hizo reevaluar la bolsa con mucho m¨¢s cuidado. XX - Noche de Caza Despu¨¦s de un tiempo observando la bolsa sacudi¨® la cabeza, no conseguir¨ªa nada con simplemente observar la bolsa as¨ª que coloc¨® su mano sobre los restos y empez¨® a escanearlos con su energ¨ªa de batalla. Poco despu¨¦s de hacerlo sus ojos se abrieron con sorpresa, pues estos restos eran m¨¢s de lo que parec¨ªan a simple vista. ¡ªEstos restos contienen una gran cantidad de energ¨ªa, es incluso superior a varias carnes especiales del otro lado, pero esta energ¨ªa se siente rara por alguna raz¨®n. ¡ªEntonces debemos seguir comiendo esas cosas para poder saber que clase de super humanos somos. ¡ªNo lo se, normalmente cada camino tiene algunas t¨¦cnicas que te ayudan a aumentar la cantidad de energ¨ªa atribuida que tienes y a mejorar en su manejo sin necesidad de consumir algo, pero no tengo idea de cual sea sus habilidades o c¨®mo podr¨ªa afectarse si practican con el m¨¦todo del caballero, as¨ª que esa deber¨ªa ser la ¨²nica opci¨®n, sin embargo no deber¨ªan comer las que vienen de esas cosas que anteriormente fueron humanos. ¡ªPor eso estamos negociando con los animales, no queremos ser can¨ªbales, y aunque esas cosas sean alguna clase de monstruo el hecho de que hayan sido humanas antes sigue siendo cierto. ¡ª?Enserio te preocupas por el nombre de esas cosas?, ll¨¢malos aberrantes, eso deber¨ªa ser suficiente ?no?, ahora deber¨ªan pensar en como conseguir mas de esos restos animales, necesitan lo suficiente para al menos saber que hace o puede hacer esa energ¨ªa, llegados a ese punto podr¨ªan encontrar la manera de desarrollarlas por ustedes mismos. ¡ªEsta es la ¨²ltima ciudad relativamente grande de camino a la casa, seguramente podremos ver m¨¢s animales aberrantes ahora que hay m¨¢s bosque, aunque si los animales tambi¨¦n est¨¢n comi¨¦ndolos tal vez esto se vuelva un problema muy grande, pues estos animales parecen demasiado inteligentes, ahora solo imaginar que en lugar de gatos y perros, sean osos, jaguares y lagartos, el tratar de competir contra ellos por comida seguro que es un escenario aterrador. ¡ªMaldici¨®n, no pod¨ªan descubrir esto un par de d¨ªas antes al menos. ¡ª?Pas¨® algo al otro lado? ¡ªNos acabamos de encontrar con las custodias de Lunaris, y ya se nos entreg¨® una misi¨®n, por lo que seguramente ya no ser¨¦ tan libre de venir, igual tratare de hacerlo al menos una vez a la semana pero, si las cosas se ponen muy mal tal vez me quede mucho m¨¢s tiempo all¨¢, as¨ª que amenos que se quieran quedar en la base de las custodias nos veremos muy poco. ¡ªSin hablar que tenemos que llegar donde nuestros padres, sabes que es necesario que alguien se quede en este mundo, tal vez puedas ayudarnos a cazar a aberrantes esta noche, y as¨ª los cambiemos todos esos por los restos de aberrantes animales, seguro puedo hacer que los animales aceptan ese trato. Richard suspir¨® y asinti¨® con la cabeza antes de salir del campamento de los animales y adentrarse en la ciudad Por su parte, tanto Ariana y Erik se dirigieron hacia donde se encontraba el cerdo, y despu¨¦s de bailar un buen rato mientras trataban de explicarle la situaci¨®n este finalmente pareci¨® entender y decidi¨® aceptar el trato de intercambiar cad¨¢veres. Despu¨¦s de hacer el trato Ariana sospecho que aceptaron tan f¨¢cil el trato porque casi todos los animales son m¨¢s peque?os que las personas, o al menos los animales de la ciudad, despu¨¦s de esto Ariana y Erik tambi¨¦n empezaron a cazar aberrantes, aunque a diferencia de Richard, quien iba realizando una masacre de manera despreocupada, ellos eleg¨ªan cuidadosamente a su presa antes de acabar con ¨¦l r¨¢pidamente con un ataque de dos flancos, y pese a eso siempre recib¨ªan algunos golpes, golpes que por suerte no eran lo suficiente fuerte como para da?ar sus armaduras, sin embargo tuvieron que detenerse despu¨¦s de cazar a ocho aberrantes y traerlos a la base, pues a pesar de que los golpes no les hicieran heridas como tales, ten¨ªan suficiente fuerza detr¨¢s de ellos como para dejarlos extremadamente adoloridos a los dos.Unlawfully taken from Royal Road, this story should be reported if seen on Amazon. Cuando Ariana empez¨® a revisar sus cuerpos, se dio cuenta que ambos estaban llenos de moretones por todos los golpes que hab¨ªan recibido en la cacer¨ªa, sin embargo Richard parec¨ªa moverse y cazar con una gran facilidad, ambos se dijeron a s¨ª mismos que cuando se volvieran profesionales como Richard los llamaba serian mas o al menos igual de fuertes que ¨¦l. Para cuando la luna se acercaba mucho a esconderse la mayor¨ªa de animales hab¨ªa dejado de cazar y hab¨ªan empezado a centrarse ¨²nicamente en extraer las partes realmente importante de los aberrantes, esto debido a que Richard parec¨ªa un experto en el arte de matar aberrantes, trayendo una monta?a de cad¨¢veres al campamento de animales, antes de finalmente detenerse pues a¨²n recordaba lo que le hab¨ªa encargado la maestra de las custodias, ten¨ªa que salir con el primer rayo de sol, aunque considerando su condici¨®n seguramente se pasar¨ªa gran parte del d¨ªa durmiendo en la carreta de suministros. ¡ªEso es lo m¨¢ximo en lo que puedo ayudarlos, tengo que irme antes de que amanezca as¨ª que estoy un poco escaso de tiempo. ¡ªC¨®mo es posible que hayas acabado con tantos aberrantes en una sola noche. ¡ªLa diferencia entre una criatura del primer paso y una que ni siquiera est¨¢ en el camino es como comparar a un ni?o con un adulto en su mejor momento, adem¨¢s gracias a mis recuerdos tengo mucho entrenamiento militar y experiencia en batallas. ¡ªCon todo esto seguro que llegaremos al primer paso y seremos invencibles en un mundo sin armas de fuego, as¨ª que no te preocupes por nosotros y conc¨¦ntrate en lo que te hayan encargado al otro lado. Richard asinti¨® con la cabeza y se empez¨® a desvanecer, antes que lo hiciera por completo Ariana ya estaba lista para sujetar la esfera antes de que esta cayera al suelo, y luego guardarla con mucho cuidado en su mochila. Despu¨¦s de esto se dirigi¨® hacia los animales quienes a¨²n estaban trabajando para terminar de desmantelar a los aberrantes que Richard hab¨ªa tra¨ªdo durante toda la noche, la pareja paseo por el lugar hasta que finalmente encontraron al gran cerdo y su equipo, quienes fueron los ¨²nicos que a¨²n sal¨ªan a la ciudad a cazar, los vieron regresar de su cacer¨ªa un poco heridos y trayendo consigo lo que seguramente eran cuatro grandes perros y dos gatos aberrantes. Cuando el cerdo los vio a los dos dej¨® salir un fuerte chillido y fue corriendo junto con su grupo al ¨¢rea de desmantelacion, la pareja al ver esto decidi¨® que era mejor esperar a que esos animales se acerquen a ellos mientras aprovechaban para descansar, y as¨ª fue despu¨¦s de un tiempo un gato que se les hac¨ªa familiar los llam¨®, despu¨¦s de seguirlo llegaron a un lugar en el que hab¨ªan muchos restos. En la mente de Erik se reprodujo un viejo recuerdo en el cual iba de visita a un matadero, pero a diferencia de ese recuerdo, esta vez se sent¨ªa muy hambriento al ver tanta carne, sin embargo r¨¢pidamente not¨® que era demasiada carne, incluso la vez anterior apenas si acabo toda la carne que hab¨ªa preparado Ariana y eso no era ni una d¨¦cima parte de todo lo que hab¨ªa ahora, pero despu¨¦s de pensar en lo fuerte que se volver¨ªa si com¨ªa todo eso decidi¨® simplemente resignarse y aflojar su cintur¨®n para poder acabar todo. Mientras con un intercambio de miradas qued¨® de acuerdo con su esposa en preparar una de las mejores parrillas que hab¨ªan preparado hasta ese momento, as¨ª que tomaron toda la carne en varias mantas y empezaron a cocinarla, ten¨ªan pensado no irse hasta acabar toda esa comida aunque tengan que engordar en el proceso, ya que les daba miedo que toda la cacer¨ªa de esa noche fuera en vano y la carne se malograra. Mientras la pareja preparaba un fest¨ªn digno de cualquier competencia de grandes est¨®magos los animales finalmente hab¨ªan terminado de separar todas las partes ¨²tiles y estaban en proceso de llevar la inmensa cantidad de cad¨¢veres al lugar de desecho, cuando finalmente terminaron todo esto los animales se ve¨ªan extremadamente cansados, muchos de ellos incluso se balanceaban, sin embargo todos se juntaron alrededor de una inmensa pila de restos extra¨ªdos de los aberrantes, esta era mucho m¨¢s grande que la que hab¨ªan dado a la pareja. R¨¢pidamente empezaron a escucharse todos los ruidos de los animales que se encontraban ah¨ª por un largo tiempo hasta que poco a poco se calmaron, despu¨¦s de eso bajo la direcci¨®n del cerdo, el gran mont¨®n se divide en varios pedazos, el mas grande le pertenec¨ªa al cerdo, despu¨¦s estaban los que participaron activamente en la cacer¨ªa de monstruos, y finalmente los que se centraban m¨¢s en la desmantelaci¨®n, sin embargo gracias a la enorme cantidad de restos que hab¨ªan conseguido gracias a Richard todos ten¨ªan una buena porci¨®n del bot¨ªn y as¨ª empezaron a comer. Cuando todos terminaron de comer varios se empezaron a arrastrar de manera lenta y aletargada a la gran cama comunal, mientras que otros pese a su cansancio se iba a los lugares en los que deb¨ªan estar, excepto cinco de ellos los cuales se quedaron en sus sitios para poco despu¨¦s empezar a soltar chillidos, ladridos y maullidos que hicieron estremecer a todos los animales, estos cinco animales, eran el cerdo l¨ªder, dos perros, un gato y sorprendentemente la tortuga, todos estos animales mientras gritaban empezaron emitir una tenue luz que quer¨ªa competir contra la luz del amanecer. XXI - Un Grupo Salvaje Los gritos de los animales alertaron a la pareja quienes dejaron de cocinar, dudaron un poco mientras ve¨ªan lo que ya ten¨ªan preparado, pero finalmente guardaron todo en sus mochilas, tomaron sus armas y salieron a ver qu¨¦ era lo que estaba sucediendo. Cuando llegaron al lugar de donde proven¨ªan los gritos, observaron como todos los animales se hab¨ªan reunido alrededor de unos cinco, al acercarse finalmente vieron vieron lo que estaba ocurriendo, estos cinco animales estaban brillando mientras se retorc¨ªa. Ambos se empezaron a acercar lentamente a ellos para ver si pod¨ªan hacer algo, pero lo hicieron con precauci¨®n, listos para alejarse o esquivar alguna mordida o ataque si fuera necesario, pues el estado de los animales podr¨ªa haberlos puesto violentos. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca notaron que estos animales estaban empezando a cambiar, lo primero que notaron es que todo el pelo de las bestias se estaba cayendo, dejando atr¨¢s solamente su piel la cual parec¨ªa enrojecida, en el caso de la tortuga ¨¦sta se estaba empezando a descascarar, e incluso su caparaz¨®n parec¨ªa agrietarse. Durante todo este proceso los animales parec¨ªan estar sufriendo mucho, la pareja al verlo record¨® el estado en el que ellos mismos hab¨ªan estado y como estos animales les ayudaron, ambos intercambiaron miradas entre s¨ª, y empezaron a intentar hacer que estos empiecen a moverse, primero trataron de mover al cerdo pues era el m¨¢s grande y seguramente el m¨¢s dif¨ªcil, entre los dos pudieron ponerlo de pie y empujarlo para que dieran algunos pasos. Al ver esto otros animales tambi¨¦n se acercaron, para ayudar a sus compa?eros y despu¨¦s de un poco de esfuerzo estos 5 animales estaban corriendo, para su sorpresa incluso la tortuga hab¨ªa aumentado su velocidad siendo m¨¢s r¨¢pida de lo que deber¨ªa, pero r¨¢pidamente la dejaron atr¨¢s junto con varios pollos y dos lagartos que la escoltaban, mientras ellos estaban corriendo junto al cerdo, pues los perros y el gato ya los hab¨ªan dejado atr¨¢s r¨¢pidamente. En su carrera se encontraron a un aberrante frente a ellos, pero antes que pudieran atacarlo, ¨¦l aberrante fue embestido por el cerdo y tirado al piso donde recibi¨® varias mordeduras en el cuello dejando de moverse solo para que el cerdo volviera a correr dejando el cad¨¢ver detr¨¢s, la pareja dudo un segundo pero siguieron acompa?ando al cerdo. Despu¨¦s de un tiempo la pareja regres¨® con algunas heridas pues el cerdo se hab¨ªa metido en medio de un grupo de cinco aberrantes, y aunque acab¨® con uno r¨¢pidamente con su feroz embestida, la siguiente pelea fue en desventaja, por suerte despu¨¦s de esa pelea el cerdo volvi¨® a sus sentidos y pudieron regresar a la base. Una vez dentro de la base, terminaron de cocinar todas la esencia de aberrantes que hab¨ªan conseguido antes de finalmente darse un fest¨ªn, para luego hacer ejercicio hasta estar agotados, y volver a darse un fest¨ªn, siguiendo ese ciclo de manera repetitiva hasta que el sue?o los reclamase y quedar dormidos junto a su comida. Cuando despertaron al d¨ªa siguiente finalmente pudieron terminar toda la esencia de aberrantes que hab¨ªan conseguido, sent¨ªa que su cuerpo estaba extremadamente caliente y lleno de energ¨ªa, sin embargo no sab¨ªan muy bien como manejar esto m¨¢s que simplemente hacer ejercicio hasta que se cansaran, pero esto era muy dif¨ªcil pues no ten¨ªan maquinas ni pesas para hacerlo, y su propio peso se hab¨ªa vuelto muy ligero para proporcionales cualquier reto, por suerte varios animales relativamente grandes estuvieron de acuerdo con ayudarlos en su entrenamiento y una extra?a escena de una pareja haciendo ejercicio mientras cargaban varios animales fue vista en la base de estos. Cuando la noche finalmente lleg¨® La pareja ya no se sent¨ªa tan rebosante de energ¨ªa, y tambi¨¦n hab¨ªan decidido que esta seria la ultima noche en este lugar, hab¨ªan obtenido mucho estando aqu¨ª, y la informaci¨®n sobre comer esencia de aberrante mejorando y d¨¢ndoles un atributo a sus energ¨ªas era por si sola algo invaluable, sin embargo se hab¨ªa demorado demasiado tiempo en un lugar, y la preocupaci¨®n por sus padres estaba empezando a hacerse cada vez m¨¢s fuerte, sin embargo quer¨ªan dejar una advertencia a este gran grupo de animales, por lo que buscaron al cerdo quien parec¨ªa liderar esta grupo tan variopinto.This text was taken from Royal Road. Help the author by reading the original version there. Cuando encontraron al cerdo este estaba junto con los otros animales que hab¨ªan recibido una gran explosi¨®n de energ¨ªa el d¨ªa anterior, todos parec¨ªan estar en buen estado e incluso parec¨ªa que su pelaje hab¨ªa empezado a crecer de nuevo, sin embargo ignoraron todo eso y se pararon frente a ellos hasta que sus miradas se encontraron, tomando esto como una se?al para hablar. Lo primero que hicieron fue representar a los animales, los aberrantes y los humanos como piezas, luego mostraron que los humanos escaparon de la ciudad por los aberrantes, luego los animales que estaban acabando con los aberrantes terminaron esto, y finalmente los humanos volver¨ªan al enterarse de esto, este regreso podr¨ªa significar una lucha entre los humanos y los animales donde varios o todos los animales podr¨ªan terminar muertos. Los animales parec¨ªan confundidos de c¨®mo los humanos que escaparon de los aberrantes ahora luchar¨ªan contra aquellos que acabaron con los aberrantes, la pareja no pudo explicar del todo como gran parte de la huida de los humanos se debe a lo desconocido y antinatural de la idea de los aberrantes, pero si son animales sin importar lo poderosos que sean les seria mas f¨¢cil luchar contra ellos. Por esto les ofrecieron a los animales llevarlos a un lugar que es relativamente m¨¢s seguro que este, sin embargo es posible que no encuentren tantos aberrantes, quienes ahora estaban funcionando como su fuente de poder e incluso de comida. Los animales parecieron deliberar entre ellos, lo que har¨ªan, sin embargo esta discusi¨®n dur¨® poco pues ten¨ªan que salir a cazar como lo hab¨ªan hecho todas las noches, por lo que la pareja decidi¨® ir a descansar en donde estaban durmiendo varios animales, para aprovechar un sue?o profundo y reparador, pues seguramente no podr¨ªan volver a tener algo parecido cuando vuelvan al camino. Para cuando la luz del d¨ªa empez¨® a salir Ariana y Erik ya estaban listos para partir en su camino nuevamente, pero decidieron que antes de hacerlo se despedir¨ªan de los animales que los hab¨ªan cuidado y ayudado en estos d¨ªas, r¨¢pidamente encontraron al cerdo quien estaba caminando mientras dos perros estaban a su lado, cuando se acercaron para tratar de despedirse el cerdo hizo un chillido que fue seguido del aullido de los dos perros, esto confund¨ªo mucho a la pareja, pero poco a poco todos los animales empezaron a juntarse, incluso los cachorros que hab¨ªan estado en la sala de descanso fueron tra¨ªdos y varios de ellos se ubicaron en la espalda del gran cerdo o de algunos perros grandes, para luego el gran cerdo hiciera una se?al a la pareja, como si les dijera que era hora que empezaron a guiar el camino. ¡ª?C¨®mo haremos para entrar en cualquier pueblo con tantos animales sigui¨¦ndonos?. ¡ªCreo que tendremos que cambiar un poco nuestra ruta para no entrar a ning¨²n pueblo, adem¨¢s no falta mucho y seguramente podremos sobrevivir hasta llegar a casa. La pareja neg¨® con la cabeza resignada por no haber pensado en lo dif¨ªcil que ser¨ªa para ellos entrar en cualquier pueblo si eran seguidos por un n¨²mero tan grande de animales, pues seguramente muchas personas creer¨ªan que los est¨¢n llevando como raciones de emergencia. El viaje de este gran grupo comenz¨®, y descubrieron que viajar con un grupo tan grande de animales especializados en cazar aberrantes ten¨ªa sus ventajas, la principal de ellas era la seguridad, pues hasta ahora hab¨ªan tratado de evitar a los aberrantes pues aunque pudieran vencerlos siempre hab¨ªa la posibilidad que salieran heridos en un enfrentamiento, hecho que totalmente indeseable para ellos, sin embargo con este gran grupo de animales cazadores, los ataques hab¨ªan aumentado, pero a su vez tambi¨¦n hab¨ªa aumentado la seguridad, pues cualquier aberrante era r¨¢pidamente tratado por un escuadr¨®n animal, otra ventaja fue que estos animales pod¨ªan conseguir comida de manera relativamente f¨¢cil, y gracias a consejos de la pareja incluso hab¨ªan accedido a recolectar un poco de comida para llevar. Sin embargo no todo era color de rosa pues viajar con tantos animales tambi¨¦n ten¨ªa varias desventajas, una de las principales es que avanzaban un poco m¨¢s lento, la mayor¨ªa de animales eran perfectos para explosiones de velocidad o fuerza, pero cuando se trataba de mantener un ritmo constante durante todo el d¨ªa estos eran ampliamente vencidos por las personas, adem¨¢s el alimento que consiguen estos animales muchas veces solo pod¨ªa ser comido o resultar realmente ¨²til para esos mismos animales. La pareja se sent¨ªa algo contrariada con sus sentimientos, hab¨ªan cambiado el tener siempre el est¨®mago lleno por la seguridad y buenas noches de sue?o, no estaban seguros de que hubiera sido mejor, pero ya estaban en camino. Despu¨¦s de un par de d¨ªas de viaje el grupo finalmente ten¨ªa su destino a la vista. ¡ªFinalmente¡ª La alegre voz estaba era acompa?ada de una fuerte risa de alegr¨ªa, mientras alzaba los brazos ¡ªKillarumi, tierra hermosa, estoy de vuelta XXII - Finalmente Juntos A las puertas de la ciudad el grupo se separ¨® en dos, Ariana fue al pueblo junto con un gato y la tortuga para buscar a sus padres, llevando consigo casi todas las runas, mientras tanto Erik se quedaba en las afueras escondido junto con los animales, a esperar las noticias de su esposa. Una vez en la ciudad Ariana se dio cuenta que aqu¨ª como en todas las ciudades y pueblos que hab¨ªan visto en el camino no hab¨ªa quedado ning¨²n edificio en pie, sin embargo aqu¨ª ya pod¨ªa ver a algunos signos de reconstrucci¨®n con varias casas de madera a medio construir, adem¨¢s de que no vio a ning¨²n aberrante en el pueblo, solo ve¨ªa personas que estaban tratando volver a sus vidas, muchos la vieron mientras caminaba por la calle y pese a su extra?a apariencia cargando un caparaz¨®n de tortuga en su espalda, fue r¨¢pidamente ignorada despu¨¦s de ver la espada en su cintura y notar que no parec¨ªa querer nada con ellos pasando r¨¢pidamente. Despu¨¦s de caminar durante un tiempo finalmente vio a alguien conocido, acerc¨¢ndose a ¨¦l r¨¢pidamente, seguida muy de cerca por el gato que la hab¨ªa acompa?ado. ¡ªSe?or Luis, Se?or Luis¡ª Grit¨® desde lejos ¡ªsoy yo, Ariana de la familia Rojas, se acuerda de mi, estudie junto con su hija. ¡ªHoo, Ariana, ?eres t¨²? nunca pens¨¦ que podr¨ªa verte de nuevo, no estabas trabajando en la capital. ¡ªSi se?or, disculpe, pero podr¨ªa decirme c¨®mo est¨¢n mis padres, ha sido un largo viaje y solo quiero verlos nuevamente ?sabe si est¨¢n bien?. ¡ªRosa est¨¢ bien, pero¡ª El se?or desvi¨® la mirada y baj¨® un poco la voz ¡ªEscuche que Pedro tuvo una fuerte pelea los primeros d¨ªas, lo visite y parec¨ªa que no pod¨ªa pararse. Antes que el hombre hubiera podido terminar de hablar Ariana ya hab¨ªa salido corriendo en direcci¨®n de donde era su casa, el viejo hombre al ver esto solo neg¨® con la cabeza antes de volver a su propiedad. Ariana se hab¨ªa hecho m¨¢s fuerte de lo que hab¨ªa sido antes de todo este desastre gracias a la esencia de aberrante que hab¨ªa comido y a que hab¨ªa pasado mas de un mes en condiciones de duro esfuerzo f¨ªsico, as¨ª r¨¢pidamente logro llegar a su casa, cuando la vio destruida al igual que todas las dem¨¢s se sinti¨® realmente triste y nost¨¢lgica, pero ignoro eso y empez¨® a buscar a sus padres, viendo una especie de carpa que se levantaba en el patio trasero. Ariana puso su mano sobre la empu?adura de la espada y avanz¨® a grandes zancadas hacia ese lugar, a mitad del camino escuch¨® varios ladridos, estos eran un poco agudos por lo que r¨¢pidamente not¨® que eran de un cachorro, apret¨® m¨¢s fuertemente su espada al notar esto, pues sus padres no ten¨ªan perros, pues siempre dec¨ªan que estaban viejos para poder criar a uno adecuadamente. Mientras segu¨ªa acerc¨¢ndose vio como un peque?o cachorro sal¨ªa de un costado de la carpa y empresa a ladrarle, y pronto detr¨¢s de ¨¦l sali¨® una mujer con el cabello algo canoso, sujetando un machete en la mano y una expresi¨®n fr¨ªa y decidida. Ambas mujeres se quedaron viendo un instante antes que soltaran sus armas, y dijeran el nombre de la otra, corriendo para juntarse, pero la velocidad de Ariana fue muy superior alcanzando a su madre antes que esta pudiera dar un par de pasos, ambas se unieron en un fuerte abrazo mientras re¨ªan y ten¨ªan los ojos llorosos por las l¨¢grimas. En esta hermosa escena un hombre se acerc¨® a las dos mujeres lentamente, Ariana se dio cuenta cuando estaba cerca y r¨¢pidamente abri¨® m¨¢s sus brazos para que los tres pudieran abrazarse. La familia estuvo as¨ª durante un tiempo antes que finalmente se separaran, d¨¢ndose finalmente un tiempo para ver c¨®mo se ve¨ªan y si estaban bien, mientras lo hac¨ªan el rostro de Ariana se puso algo sombr¨ªo al notar que el rostro de su madre ten¨ªa una gran herida y ver que su padre adem¨¢s de tener unas heridas en la cara ten¨ªa que apoyarse en el hombro de su madre para mantenerse de pie, esta reacci¨®n fue vista por los padre quienes negaron con la cabeza. ¡ªNo te preocupes hija, estaremos bien, solo necesitamos algo de tiempo para recuperarnos¡ª Ambos padres le dieron una sonrisa a su hija. ¡ªComo estas tu, que te ha pasado estos d¨ªas, ?C¨®mo llegaste hasta aqu¨ª? ¡ªEs una larga historia¡ª Ariana les devolvi¨® la sonrisa mientras se pon¨ªa a un lado de su padre para apoyarlo para caminar ¡ªPero d¨ªganme ustedes, que es lo que ha pasado aqu¨ª, porque est¨¢n heridos.A case of content theft: this narrative is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. ¡ªAntes de eso¡ª Sus posturas se tensaron y su voz titubeo ¡ª?Sabes algo de tu hermano?, ustedes viv¨ªan cerca y tal vez. ¡ªEl esta bien, no se preocupen¡ª Ariana interrumpi¨® a sus padres para tranquilizarlos ¡ªEs algo complicado pero lo vi hace unos d¨ªas, y seguro no tardar¨¢ m¨¢s de una semana en visitarnos¡ª Parec¨ªa que sus padres finalmente pod¨ªan respirar tranquilos al escucharla y empezaron a caminar dentro de la carpa ¡ª?Saben como esta la chacra, los animales, la casa?. ¡ªNo, hace tiempo contratamos a un joven para que se encargue de todo, nosotros solo ¨ªbamos cada una o dos semanas para ver que todo est¨¦ bien, pero ahora ning¨²n veh¨ªculo funciona. ¡ªAdem¨¢s no puedo dejar solo a tu padre, por lo herido que est¨¢. ¡ªTal vez no pueda caminar, pero puedo estar bien solo, lo que pasa es que es muy peligroso que tu madre vaya sola caminando hasta la chacra, y no tenemos forma de comunicarnos con el joven. ¡ªDespu¨¦s de los muertos volviendo a la vida y que algunos dijeran que tambi¨¦n le pasaba a los animales, nadie se atreve a alejarse demasiado del pueblo. ¡ªMam¨¢, pap¨¢, ?ese joven es de confianza?, se puede confiar en ¨¦l con cosas importantes. ¡ªLlevamos trabajando varios a?os con ¨¦l y nunca nos ha fallado, adem¨¢s siempre ha sido muy amable y ha trabajado muy bien y muy duro por nosotros. ¡ªEst¨¢ bien, entonces necesito que preparen todo lo que necesitan llevarse, solo preparen lo m¨¢s importante, no tienen que preocuparse por la comida, solo necesitan alistar lo m¨¢s importante, iremos a la chacra ?est¨¢ bien? ¡ªHija, la chacra est¨¢ lejos, y si me llevan todo ser¨¢ m¨¢s lento todav¨ªa, adem¨¢s varios de esos monstruos escaparon cuando limpi¨¢bamos el pueblo. ¡ªNo te preocupes, fuera del pueblo est¨¢ Erik y algunos compa?eros m¨¢s, con ayuda de todos ellos no tendremos problemas en llegar a la chacra. ¡ªHija¡ª ambos padres agarraron a su hija con firmeza pero sin hacer fuerza y lastimarla ¡ªSi hay alg¨²n problema podemos entregarles la chacra, puede ser un poco dif¨ªcil por un tiempo pero seguramente podemos vivir juntos aqu¨ª. ¡ª?Que?¡ª Ariana se qued¨® at¨®nita hasta que su cerebro entendi¨® lo que sus padres pensaban, y se rio un poco de manera relajada ¡ªTranquilos, no es nada de eso, bueno los amigos que tenemos necesitaran un lugar donde dormir y algo de comida, pero no ser¨¢n nada exigentes y te garantizo que nos ayudaran, as¨ª que no se preocupen y alisten todo lo que nos vamos a llevar, recuerden, la comida no es un problema, Richard nos ayudara con eso. Ariana volvi¨® a abrazar a sus padres fuertemente antes de desatar la cuerda que tra¨ªa consigo y bajar el caparaz¨®n de tortuga que cargaba consigo dej¨¢ndolo en el suelo, despu¨¦s de lo cual la tortuga sac¨® su cabeza y sus piernas, para que luego un gato se acercara a ellos cargando un cachorro que parec¨ªa no querer ser cargado. ¡ªPor favor no se alejen de estos animales, mientras mueven las cosas, adem¨¢s son muy inteligentes, as¨ª que incluso podr¨ªan ayudarlos, solo que a veces demoran un poco en entender lo que les est¨¢s pidiendo, solo esp¨¦renme si. Despu¨¦s de ver asentir a sus padres Ariana finalmente sali¨® de la carpa, al hacerlo vio su espada y el machete con el que hab¨ªa salido su madre tirados en el piso, por lo que r¨¢pidamente los recogi¨®, regresando apenada y le devolvi¨¦ndole el machete a su madre antes de salir nuevamente. Su direcci¨®n no fueron las afueras de la ciudad sino que empez¨® a buscar alguna ferreter¨ªa sin mucho ¨¦xito, debido a lo diferente que se ve¨ªa el pueblo ahora, despu¨¦s de preguntar a varias personas encontr¨® varias, pero ninguna de ellas ten¨ªa lo que estaba buscando, y despu¨¦s de otra ronda de preguntas finalmente lleg¨® a un lugar, en este pod¨ªa ver lo que parec¨ªa la estructura de una peque?a casa de madera, con un letrero que dec¨ªa, ¡°puedo conseguirte o arreglarte lo que quieras¡±, Ariana se rio por lo que dec¨ªa pero igualmente llam¨® a la puerta y explic¨® r¨¢pidamente lo que estaba buscando a la persona, est¨¦ pens¨® un momento y entr¨® para sacar de adentro una tosca carretilla de madera. ¡ª?Esa cosa puede soportar algo de peso? ¡ªPepe, ven¡ª el hombre parec¨ªa indignado por lo que hab¨ªa dicho as¨ª que llam¨® a un joven y se sentaron apretados en la carretilla ¡ªSi tu puedes cargarlo, esta carretilla puede moverlo. Ariana se sorprendi¨® por las palabras del hombre, pero al menos la carretilla parec¨ªa poder soportar el peso de dos personas, que posiblemente ser¨ªa m¨¢s de lo que ella necesitar¨ªa, sin embargo al ver la mirada del hombre que parec¨ªa retar a levantarlos, tom¨® las manijas y las levanto antes de avanzar un poco con los dos hombres dentro. ¡ªEs perfecta me la llevo, regresare en un rato con lo que me dijiste. Despu¨¦s de esto Ariana dejo la carretilla y sali¨® corriendo dejando a los dos hombre algo sorprendidos, pues la mujer los levant¨® sin problemas casi como si la carretilla estuviera vac¨ªa. XXIII - Nuevas Cuentas Erik tom¨® asiento a los pies de un ¨¢rbol para esperar el regreso de su esposa. Parte de la espera se deb¨ªa, a que ser¨ªa mucho m¨¢s f¨¢cil escapar para una persona, si usara las runas como si no hubiera un ma?ana, mientras que las otras razones las ten¨ªa frente a ¨¦l y eran los animales que hab¨ªan sufrido un gran cambio, ahora estaban casi irreconocibles. Uno de los perros habia cambiado el color de su pelaje a uno amarillo anaranjado, y aceces botaba peque?as llamas de su boca de manera involuntaria, pues a lo largo de su camino habian tenido que apagar algunos peque?os incendios provocados por el. El otro hab¨ªa crecido mucho y no parec¨ªa que esto se detuviera pronto, adem¨¢s su cuerpo se estaba rodeando de un pelaje extremadamente grueso y duro, sin mencionar que sus colmillos hab¨ªan crecido mucho. El cerdo por su parte parec¨ªa el que mas habia cambiado, al punto de no estar seguro de poder llamarlo cerdo actualmente, parecia mas una extra?a mezcla entre cerdo y jabal¨ª, su estructura ¨®sea parec¨ªa estar cambiando de manera constante, not¨¢ndose esto mucho m¨¢s en su cabeza, pues le hab¨ªan crecido colmillos de jabal¨ª, sin embargo lo m¨¢s sorprendente de ¨¦l no era esto, sino que si ve¨ªas cuidadosamente te pod¨ªas dar cuenta que sus colmillos parec¨ªan estar recubiertos naturalmente por una capa de madera. Durante el viaje las cosas se pusieron muy tensas en el grupo cuando se dieron cuenta que estos animales empezaban a mutar, todos creyeron que estos se volver¨ªan salvajes y peligrosos en cualquier momento, haciendo que el grupo se dividiera y empezar¨¢ a vigilarlos constantemente, sin embargo estos parec¨ªan ser los mismos, solo se hab¨ªa vuelto m¨¢s r¨¢pidos, m¨¢s fuertes y adquirido ciertas caracter¨ªsticas especiales. La pareja hab¨ªa pensado mucho en el motivo de estos cambios y despu¨¦s de un tiempo llegaron a una teor¨ªa que podr¨ªa ser tildada de loca y est¨²pida por cualquier persona, sin embargo considerando la situaci¨®n actual del mundo no parec¨ªa tan descabellada. Su teor¨ªa era que aquello que los trae a la vida despu¨¦s de la muerte ya est¨¢ en sus cuerpos, y cuando mueren estos se concentra en la esencia aberrante antes de transformar cuerpos en aberrantes, y cuando uno consume mucha esencia aberrante, esa energ¨ªa se concentra e impulsa a uno al primer paso, como lo llama su hermano, y en este primer paso impulsado por la esencia de los aberrantes transforma el cuerpo para que sea m¨¢s apto para el atributo de energ¨ªa que haya obtenido, sin embargo esto tambi¨¦n los llenaba con algo de temor, pues no quer¨ªan dejar de ser humanos, pero si los animales pueden llegar al primer paso, porque los aberrantes no podr¨ªan hacerlo, y si todos los aberrantes logran llegar al primer paso y ellos aun no estan en ese nivel, la humanidad seria poco mas que un bufet de todo lo que puedan comer, por lo que se ver¨ªan obligados a avanzar de todos modos. Los pensamientos de Erik vagaron mucho en los temas que hab¨ªa discutido con su esposa los ¨²ltimos d¨ªas, hasta que uno de los perros jalo de su ropa para advertirlo de que hab¨ªa habido otro accidente con el perro de fuego y ten¨ªa que ir a apagar un peque?o incendio. Despu¨¦s de esperar un buen tiempo escucho algunos ruidos de alerta echos por las ratas y al ir a revisar vio que era Ariana, quien se acercaba corriendo, una vez frente a ¨¦l r¨¢pidamente le dio indicaciones para que bordeara la ciudad y lo esperara en una de las carreteras de salida, con los animales escondidos en la vegetaci¨®n, para que nadie los pueda ver, Erik se sinti¨® algo molesto por tener que seguir escabull¨¦ndose en el bosque incluso estando tan cerca de lo que posiblemente sea su nuevo hogar por mucho tiempo, pero decidi¨® esperar un poco m¨¢s y se despidi¨® de su amada no sin antes entregarle una bolsa con carne seca y luego irse para rodear la ciudad a escondidas. Ariana se sent¨ªa un poco mal al ver la molestia en su esposo, pero preferir¨ªa no tener que pelear con nadie que quiera comerse a su nuevos compa?eros, en especial contra gente que puede conocer, y menos aun sabiendo la fuerza que tienen estos extra?os animales y de su posible capacidad destructiva ahora que han alcanzado el primer paso, despu¨¦s de eso carg¨® la bolsa con carne seca y regreso a la ciudad. Tiempo despu¨¦s Ariana estaba de nuevo frente a la carpa de sus padres quienes se sorprendieron al ver a su hija con una carretilla de madera. ¡ªS¨¦ que se ve inc¨®modo, pero es lo mejor que he encontrado, adem¨¢s no ser¨¢ por mucho. ¡ªNo te preocupes princesa, estar¨¦ bien. El padre de Ariana se acerc¨® mientras se apoyaba en un bast¨®n hasta sentarse cuidadosamente en la carreta con ayuda de Ariana y Rosa, una vez sentado estas dos ¨²ltimas entraron a la carpa y sacaron dos cajas que acomodaron sobre la carreta y su padre, tratando de no ejercer presi¨®n sobre su pierna da?ada, para finalmente salir. ¡ªVamos a extra?ar mucho esta casa hija. ¡ªNo se preocupen vamos a regresar a este lugar, pero necesitamos algo de tiempo para que todo lo que est¨¢ sucediendo se tranquilice, solo conf¨ªen en nosotros.If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Sus padres le sonrieron y la familia comenz¨® a avanzar, mientras lo hac¨ªan Rosa cada cierto tiempo se acercaba a algunas personas a despedirse e intercambiar algunas palabras, antes de volver con los dem¨¢s, por su parte Pedro se ve¨ªa un poco avergonzado al ser cargado por su hija en una carretilla, sin embargo segu¨ªa saludando y despidi¨¦ndose de las personas, esto continu¨® hasta que el lugar empez¨® a quedarse sin casas y salieron de la ciudad, mientras caminaban fuera de la ciudad su madre toc¨® el hombro de Ariana para que se detuviera y lo que desconcert¨® a Ariana, pero aun asi lo hizo bajando la carretilla al suelo. ¡ªHija, dinos, ?qu¨¦ te ha pasado en estos tiempos?, ?has hecho algo malo?¡ª La cara de Ariana se retorci¨® por un momento antes de darse cuenta y volver a una m¨¢s neutral. ¡ªPorque lo preguntas mam¨¢. ¡ªMientras tu madre alistaba lo que llevar¨ªamos juge un poco con el gato, y bueno, los gatos no tienen cuernos¡ª El padre se detuvo algo inc¨®modo mientras la madre la observaba con algo de pena ¡ªSe que son tiempos dif¨ªciles, y no te juzgaremos si has hecho un trato con alg¨²n demonio, solo, queremos saber si podemos ayudarte de alguna manera. ¡ªNo, no es nada de eso¡ª La voz de Ariana fue algo cansada pero alegre mientras ahogaba una peque?a risa ¡ªSupongo que les empezare a contar sobre ese extra?o gato, despu¨¦s de todo tiene mucho que ver con mis amigos¡­ Ariana levant¨® la carretilla con su padre y empez¨® a contar la historia de los extra?os animales que cazaban aberrantes y de la pareja que fue salvada por ellos, para luego vivir un par de d¨ªas bajo su cuidado y aprender cosas muy importantes, adem¨¢s de contarle un poco sobre sus hip¨®tesis sobre la extra?a evoluci¨®n por la que estaban pasando, pero mientras lo hac¨ªan vieron a Erik parado en medio de carretera esper¨¢ndolos, al verlos r¨¢pidamente se les acerc¨® y reemplaz¨® a Ariana como quien llevar¨ªa la carreta, en ese momento Ariana se adelant¨® y se adentro al bosque para luego regresar con muchos animales siguiendola, y ahora s¨ª como un gran grupo siguieron caminando en direcci¨®n hacia la chacra de sus padres. ¡ªEso es lo que creemos sobre esas extra?as mutaciones o evoluciones y tambi¨¦n como nos hicimos amigos de estos animales, pero ahora es su turno, diganme que es lo que les ha pasado, porque estaban heridos. ¡ªCreo que solo tuvimos mala suerte¡ª Pedro hizo una mueca mientras tocaba su pierna suavemente ¡ªEl d¨ªa del desastre hab¨ªa salido a hacer algunas compras, por lo que me encontraba en la calle cuando todo empez¨® a temblar, al ver los edificios caerse trate de correr a casa, aunque fue realmente dif¨ªcil con lo fuerte que se mov¨ªa el suelo, as¨ª que avance gateando, y cuando termin¨® empezaron los rayos, fue orrible, varias personas fueron alcanzadas, por suerte a nosotros no nos pas¨® nada. ¡ªNo recuerdo mucho m¨¢s, las cosas empezaron a temblar cuando estaba en la tienda, r¨¢pidamente sal¨ª, y vi c¨®mo todo se ca¨ªa a pedazos, luego la tormenta, cuando nos dimos cuenta est¨¢bamos empapados bajo la lluvia juntos, cuando nos levantamos para movernos nos dimos cuenta que ten¨ªamos varias heridas y nuestras ropas estaban muy mal, pero est¨¢bamos felices de estar vivos, pensamos en llamarlos, pero justo cuando ¨ªbamos a hacerlo algo nos ceg¨® y de pronto est¨¢bamos parados, sin heridas y con la ropa intacta, para luego escuchar una extra?a voz en el cielo. ¡ªSi, no pod¨ªamos creer todo lo que ocurr¨ªa, pero al final tuvimos que hacerlo, se form¨® un grupo de ayuda en el que buscamos sacar a personas de debajo de los escombros, ese dia nos dimos cuenta que si no estaba con nosotros en ese momento, ya no estaba con nosotros, vimos a muchas familias en luto, los edificios m¨¢s grandes fueron los que m¨¢s v¨ªctimas causaron¡ª Rosa a un lado se sec¨® las l¨¢grimas de las comisuras de sus ojos mientras Pedro sigui¨® hablando despu¨¦s de un largo suspiro ¡ªLo peor ocurri¨® cuando los muertos volvieron a la vida, de esa manera tan horrenda, hubieron varias v¨ªctimas, pues si viviste aqu¨ª, seguro que conocias a quien te estaba atacando antes de que fuera, antes de que fuera un aberrante, fue horrible, pero despu¨¦s de varios d¨ªas finalmente logramos limpiar al pueblo de aberrantes, o eso creemos. ¡ªSi, despu¨¦s hubo un tiempo de paz, pero una noche despu¨¦s de instalarnos en la casa y empezar a armar un techito, un ruido nos despert¨®, r¨¢pidamente nos armamos porque pensando que era un aberrante y salimos, pero eran algunos j¨®venes, nos relajamos, al ver que no eran aberrantes, pero fue un error, r¨¢pidamente se abalanzaron sobre nosotros, tu padre puso esquivarlos pero yo no, luego se abalanz¨® para quitarmelo de encima, pude ver que eran demasiados¡ª la voz de Rosa se entrecorto un poco ¡ªFui a activar la alarma de aberrantes, uno de ellos me persigui¨®, pero acabe con ¨¦l con un cuchillo que ten¨ªa antes de activar la alarma. ¡ªTranquila Rosa, fue lo mejor que pudiste hacer, eran demasiados si te quedabas nisiquiera s¨¦ si hubi¨¦ramos salido vivos¡ª la voz de Pedro era pesada mientras trataba de calmar a su esposa ¡ªAl ver la alarma trataron de escapar, pero logr¨¦ agarrar a uno, tu madre luego lo noqueo con un palo, pronto los que estaban de guardia ese dia llegaron junto con algunos vecinos, tuvimos algunos problemas cuando vieron al chico muerto, pero despu¨¦s de que vieran como estaba, interrogaron al chico, y este entreg¨® a sus c¨®mplices, sab¨ªan que habiamos comprado v¨ªveres para todo el mes y quer¨ªan llevarse toda la comida, ten¨ªan una lista de personas y fuimos nosotros a quienes eligieron. ¡ª?Qu¨¦ les pas¨® a ellos?¡ª Ariana estaba respirando lentamente mientras preguntaba. ¡ªHab¨ªa sido una semana muy dif¨ªcil, todos estaban al l¨ªmite despu¨¦s de tantas cosas, as¨ª que les rompieron las piernas, los huesos les quedaron de fuera y terminaron suicid¨¢ndose. ¡ª?C¨®mo consiguieron esa lista? ¡ªHija se como te sientes, pero es mejor olvidar eso, ya recibieron su castigo. Ariana meti¨® una sus manos a su bolsillo, pero antes que pudiera sacar la runa que tra¨ªa dentro Erik le habl¨® al oido. ¡ªAriana, espera, lo m¨¢s importante ahora es llevar a tus padres a la chacra, y que los cures, el resto puede esperar, con Richard de nuestro lado no hay forma en que escapen. XXIV - Nueva Base Con un poco de esfuerzo el grupo pudo calmar a Ariana quien estaba realmente molesta por todo lo ocurrido con sus padres, para as¨ª poder continuar el viaje. En un intento por cambiar el tema los padres empezaron a preguntar sobre lo que hab¨ªa estado haciendo la pareja antes que el mundo se volviera tan loco, logrando as¨ª distraer a su hija. Despu¨¦s de un largo tiempo y cuando el sol estaba empezando a ocultarse el grupo finalmente lleg¨® a su chacra, el primero en notar esto fue el padre pues r¨¢pidamente vio la cerca que delimitaba su propiedad, la que sorprendentemente a¨²n se manten¨ªa en pie. ¡ªJajaja, una cerca soporta m¨¢s que todos los edificios del pueblo. La risa de Pedro fue contagiosa haciendo re¨ªr a todos, antes de que se adentraran en la propiedad mientras vigilaban por si aparecia algun aberrante u otra cosa buscando atacarlos, y en este sigiloso avance algo los encontr¨® primero, los ladridos de perros pusieron a todos en alerta, el jefe cerdo se puso adelante del grupo mientras los perros se pon¨ªan a sus costados antes de seguir avanzando, pronto vieron como dos perros estaban delante de ellos en posici¨®n de ataque. ¡ªEsperen, estos son los perros de Jose¡ª Rosa se adelant¨® al grupo para detenerlos ¡ªNo tienen porqu¨¦ pelear, dejame acercarme. Rosa se acerc¨® lentamente a los perros que a¨²n parec¨ªan en guardia, pero no demoraron mucho en reconocerla y relajar su postura, luego hizo una se?a a los dem¨¢s y estos se acercaron, los dos perros empezaron a olfatear a todos, excepto a los animales evolucionados, a los cuales parecieron evitar de manera instintiva cuando se acercaban mucho, despu¨¦s de oler a todos le ladraron un par de veces a Rosa para luego avanzar hacia dentro de la propiedad, mientras volv¨ªan la cabeza como si pidieran que los siguieran, el grupo lo hizo pues de todos modos era su destino, y poco despu¨¦s llegaron a una peque?a estructura que apenas pod¨ªa cubrirlos de la lluvia y el sol, donde estaba echado un joven, los perros se acercaron al joven empujandolo con sus hocicos antes de ladrarle a los dem¨¢s. ¡ªSanto dios, ?Jose, que te paso?. Rosa quiso acercarse pero Ariana la tom¨® del hombro antes de que intercambiara miradas con Erik y este avanzara, se acerc¨® cuidadosamente sin que Jose pareciera reaccionar en lo m¨¢s m¨ªnimo, luego confirm¨® que a¨²n ten¨ªa signos vitales, lo que lo hizo fruncir el ce?o, antes de usar su mano enguantada para abrirle la boca con cuidado, suspirando de alivio al ver que sus dientes continuaban siendo los de un humano normal. ¡ªHija, qu¨¦ est¨¢n haciendo, debemos ayudarlo. ¡ªTranquila se?ora Rosa, solo quer¨ªamos comprobar que no fuera un aberrante, el joven tiene mucha fiebre y su estado no es muy bueno, tal vez tenga alguna infecci¨®n. ¡ªBueno ya estamos aqu¨ª, as¨ª que no deber¨ªa haber problemas¡ª Ariana parec¨ªa un poco aliviada de finalmente haber llegado, y frente al desconcierto de todos empez¨® a hacerle varias se?as raras a los animales ¡ªYo me encargar¨¦ de curar a Jos¨¦, pero esperen un rato por favor. Despu¨¦s de sus palabras los perros evolucionados se acercaron a los perros que Jose y les empezaron a ladrar tranquilamente, estos parec¨ªan confundidos pero despu¨¦s de un momento salieron corriendo. Despu¨¦s de varios minutos los dos perros regresaron junto con dos vacas que parec¨ªan heridas y cuatro becerros, todos se pusieron cerca de Jose y se mov¨ªan algo inquietos, poniendo nerviosos a los padres de Ariana, pero despu¨¦s que el cerdo jefe se acercara todos los animales parecieron calmarse. Al ver esto Ariana quito las cajas que estaban en la carretilla solo dejando en ella a su Padre, para luego dejar la carretilla junto a Jose, y llamar a todos para que se acerquen, cosa que aunque no pudieron entender porque lo ped¨ªa igualmente hicieron, y con todos juntos Ariana saco un pergamino y lo abri¨®, esto provoc¨® que se repitiera una escena muy familiar, una tenue luz verde fue emanada del pergamino y los cuerpos de las personas empezaron a brillar con esta luz, siendo los que estaban m¨¢s gravemente heridos quienes brillaban m¨¢s fuerte, esta escena fue sorprendente para todos, en especial para Pedro quien sinti¨® claramente como el dolor constante de su pierna desaparecida y la sent¨ªa muy relajada, tanto que empez¨® a mover lenta y cuidadosamente su pierna, dejando escapar una sonrisa cuando se dio cuenta que ahora pod¨ªa moverla, sin embargo cuando trato de pararse sinti¨® como esta no pod¨ªa soportar su peso del todo tambale¨¢ndose antes que Erik que estaba cerca le diera soporte.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. ¡ªTen cuidado pap¨¢, esto no puede curarte por completo, has estado varios d¨ªas sin moverla, as¨ª que estar¨¢s d¨¦bil un tiempo, si le das un par de d¨ªas seguro se recuperar¨¢ al completo. ¡ªHija, esto es maravilloso, que es eso, c¨®mo lo conseguiste. ¡ªEsto es algo que nos dio Richard, no se preocupen, tratare de contactarlo hoy as¨ª que seguramente podr¨¢n hablar con ¨¦l para que les explique todo esto, por ahora ya se est¨¢ haciendo tarde, y ser¨¢ mejor que nos alistemos para pasar la noche, mientras veo m¨¢s de cerca la condici¨®n de Jose. Los padres asintieron con la cabeza mientras se sent¨ªan alegres con la perspectiva de ver a su familia completa reunida, as¨ª que se acomodaron en una parte la estructura y empezaron a sacar y extender los pl¨¢sticos que hab¨ªan tra¨ªdo, para poco a poco armar un piso donde podr¨ªan dormir sin tener que preocuparse demasiado. Por su parte Ariana empez¨® a ver de manera mas detallada la condici¨®n de Jose, su respiraci¨®n se hab¨ªa normalizado y aunque su temperatura era alta, parec¨ªa que estaba bajando r¨¢pidamente, pero en estas comprobaci¨®n los ojos de Jos¨¦ se abrieron, y al ver a Ariana tan cerca r¨¢pidamente giro en el suelo para tomar algo de distancia y pararse r¨¢pidamente, sin embargo su estado debilitado hizo que ni bien lo lograra empezar¨¢ a tambalearse al borde de caer, siendo sostenido por la r¨¢pida reacci¨®n de Ariana. ¡ªPepe tranquilo, es nuestra hija¡ª La voz algo molesta de Rosa hizo que volteara r¨¢pidamente. ¡ªSe?or Pedro, se?ora Rosa. El rostro confundido de Jose fue gracioso para todos, pero despu¨¦s de una explicaci¨®n de c¨®mo ellos vinieron a la granja para ahora vivir aqu¨ª, y lo encontraron en muy mal estado para luego curarlo, hizo que Jose estuviera muy agradecido con todos, asegurando que buscar¨ªa la forma de pagarles, pero los padres ignoraron eso, solo pidiendo que siga trabajando para ellos y que mejor les cuente qu¨¦ es lo que hab¨ªa pasado en ese lugar. ¡ªHay se?ores, ustedes saben que nunca he cre¨ªdo mucho dios, pero si esto no es el apocalipsis no se lo que es, la tierra tembl¨® tanto que me tir¨® al piso, luego empezaron a caer muchos, pero muchos rayos, todos los animales salieron corriendo y luego algo hablo del cielo, el primer dia estaba asustado y preocupado por lo que pasar¨ªa, ya el segundo me calme pero no pude regresar porque mi moto no se mov¨ªa nada, asi que empeze a armar la casa, pero solo pude hacer esto, esa noche fue horrible, el toro que hab¨ªa muerto se levant¨® de nuevo, pero era un demonio, atacaba todo lo que ve¨ªa delante, el ruido de la pelea me alert¨®, cuando me levant¨¦ y fui a ver el toro tambien me ataco, yo se que ese no era el toro que yo cri¨¦, el m¨ªo era mansito, por suerte no estaba solo, las otras vacas y los perros me ayudaron, incluso una gallina le picoteo el ojo a ese toro, yo pelie con mi machete, pero el toro fue muy bravo, termin¨® matando a dos vacas antes que finalmente dejara de moverse, yo estaba muy asustado se?ores, le quite la cabeza al toro y le corte las patas, les juro que ese toro ya se hab¨ªa muerto una vez pero volvi¨®¡ª El miedo se pod¨ªa ver claramente en el ligero temblor del hombre al hablar del suceso y sus pu?os apretados ¡ªDespu¨¦s cuando fui a ver las vacas, las heridas que el toro hab¨ªa dejado con sus cuernos parec¨ªa que se curaban super rapido, pero esas vacas ya no respiraban, no se?or, yo e vivido con animales toda mi vida, eso no es normal, esas vacas se iban a levantar, r¨¢pidamente agarr¨¦ el hacha de le?a y les corte la cabeza a las dos, adem¨¢s de sus patas, las bote muy lejos, ni siquiera me com¨ª la carne, capas y me convierto yo tambi¨¦n, no, no, ah¨ª me di cuenta que ese toro tambi¨¦n me hab¨ªa dejado una herida, me la cure y quise ir al pueblo, pero en el camino me encontr¨¦ con otro monstruo, por suerte solo eran perros, pero me mordieron fuerte¡ª Jose se frot¨® la pierna mientras hablaba ¡ªEra muy peligroso asi que regrese, despues de eso varias veces pelie con esos animales pose¨ªdos que sal¨ªan del monte, fue horrible, ya ten¨ªa miedo de irme, aqui nomas estuve viviendo de lo que habia traido para cuidar la chacra y de uno que otro animal que me tra¨ªan los perros, son buenos cazadores mis campeones, pero hace poco me encontr¨¦ a un mont¨®n de perros pose¨ªdos, esos malditos me atacaron por sorpresa, los animales otra vez me ayudaron, pero tambi¨¦n mataron muchas gallinas, los malditos me dejaron varias heridas, luego se pusieron malas y amarillas, me dio fiebre y asi me quede en la cama, eso fue todo lo que pas¨® se?ores. Todos quedaron sorprendidos por lo que hab¨ªa pasado este joven hombre mientras cuidaba de la granja, en especial Erik y Ariana, ellos hab¨ªan visto a los animales aberrantes atacar y no eran ninguna broma, y este joven lo hab¨ªan logrado, puede que lo hayan ayudado los animales de la granja pero era un gran m¨¦rito por s¨ª solo todo lo que hab¨ªa hecho, as¨ª que empezaron a verlo con buenos ojos, despu¨¦s de todo sus padres dec¨ªan que era alguien de confianza. Despu¨¦s de todo eso Ariana y Erik prepararon una gran cena de reencuentro donde todos participaron felices,al finalizar Erik sali¨® junto con Jose para que este pudiera decirle a sus amigos animales donde es que pod¨ªan quedar y vivir en la chacra, adem¨¢s de presentarle a las vacas y gallinas de la granja, para finalmente volver a descansar. XXV - A las Puertas de Gratidia William estaba durmiendo solo en una gran habitaci¨®n con una esfera de cristal a cada lado cuando alguien toc¨® su puerta, el sonido r¨ªtmico y constante hizo que se despertara y tomara su espada antes de dirigirse hacia la puerta, la persona que lo buscaba al escuchar sus pasos se present¨®. ¡ªSoy Mavia, custodia de Lunaris encargada de esta incursi¨®n que se dirige a las tierras de Gratidia, solicito poder comunicarme con aquellos que nos advirtieron sobre el desastre en estas tierras. ¡ªPreferir¨ªa que hubieras esperado al amanecer¡ª William luc¨ªa algo somnoliento, pero aun asi sosten¨ªa firmemente la empu?adura de su espada en la mano ¡ªY me temo que tu viaje a sido en vano, pues lamentablemente aquellos que saben m¨¢s acerca del desastre en sus tierras se encuentran indispuestos en estos momentos, su profeta podr¨¢ explicarles mejor si le dicen que no se encuentran. ¡ªEntiendo que ellos han ido a visitar a sus seres queridos al otro lado del velo, es una lastima, me hubiera gustado hacerle consultas sobre ese lugar y as¨ª poder intercambiar informaci¨®n¡ª La sorpresa se revel¨® en William al escuchar esto, lo que Hizo que Mavia se sintiera m¨¢s segura de sus suposiciones ¡ªEspero que les informes que vine a buscarlos, y lamento mucho el haberte despertado. Con estas ¨²ltimas palabras Mavia se retir¨®, mientras William simplemente cerraba la puerta para volver a dormir. Cuando finalmente sali¨® el primer rayo de sol Erik y Richard ya hab¨ªan regresado, y aunque parec¨ªan algo cansados se ve¨ªan satisfechos, William no perdi¨® el tiempo y r¨¢pidamente les informo sobre la visita de Mavia la noche anterior y lo que le dijo, estos dos se sorprendieron un poco por esto e hicieron una r¨¢pida reuni¨®n sobre lo que har¨ªan, despu¨¦s de la cual anotaron todo lo que hab¨ªa aprendido del otro lado del velo en una hoja, la informaci¨®n sobre los muertos que vuelven a la vida, la importancia de la esencia aberrante, la aver¨ªa de todas las armas de fuego y varias cosas mas, ninguno de ellos escatimo en informacion pues ganarse el favor de quien estar¨ªa a cargo de esta incursi¨®n seria una grandiosa idea. Poco despu¨¦s que terminaron de escribir todo lo que sab¨ªan, el primer rayo de sol lleg¨® al campamento y las custodias r¨¢pidamente los llevaron a la caravana y los sacaron del campamento, con tanta eficiencia que parec¨ªan m¨¢quinas perfectamente calibradas, reci¨¦n cuando estuvieron fuera Erik y Richard pudieron comunicarse con Mavia. ¡ªEs un deleite para nosotros el conocer a quien nos dirigir¨¢ en esta misi¨®n tan importante, lamentamos profundamente el hecho de no haber estado presentes cuando vuestra merced fue a visitarnos, pero esperamos su comprensi¨®n acerca de la situaci¨®n, motivo por el cual traemos con nosotros algo que seguramente ser¨¢ provechoso para usted y agradeceriamos si nos permitira retozar en algunas de las carretas que llevan nuestros suministros. ¡ªSupongo que eres el erudito del grupo, pues esa particularidad en el habla es propia de los suyos¡ª Tomas asinti¨® con una sonrisa ¡ªEntiendo su situaci¨®n y pueden descansar, pero espero que se abstengan de esto mientras estemos de viaje, no me gustar¨ªa que nos falten dos profesionales del primer paso en caso de una emboscada nocturna. ¡ªNo se preocupe, arreglamos todo lo que deb¨ªamos y por eso nos demoramos tanto la noche anterior, estaremos presentes hasta llegar a nuestro destino y establecer un campamento. Mavia asinti¨® con satisfacci¨®n al escuchar estas palabras, antes de tomar las hojas de papel y hacerles una se?al para que se fueran, estos dos asintieron retir¨¢ndose hacia las carretillas donde se estaban transportando los materiales y recursos y mientras estaban bajo la extra?a mirada del resto de la caravana se subieron y acomodaron un poco antes de cerrar los ojos y dormir, pese al tambaleo de la carreta. Al ver todo esto una custodia se acerc¨® a Mavis con dudas en sus ojos mientras miraba a ambos hombres, sin embargo esta solo movi¨® la mano con indiferencia antes de avanzar al frente de la peque?a caravana donde vigilar¨ªa el trayecto. Para la tarde de ese dia Tomas y Richard ya estaban totalmente despiertos y la caravana se detuvo para el r¨¦gimen de entrenamiento diario, esta vez algunas custodias aprendices lucharon contra los caballeros aprendices, lamentablemente para estos ¨²ltimos todos sus encuentros terminaron en derrotas debido a su falta de experiencia, por su parte la lucha de los profesionales del primer paso fue m¨¢s intensa, motivo por el cual terminaron despejando una peque?a ¨¢rea de ¨¢rboles cerca del camino principal, lugar donde finalmente decidieron pasar la noche, noche en la cual Mavia se acerc¨® al grupo de profesionales. ¡ªLamento interrumpirlos y lamento mucho m¨¢s lo que les pedir¨¦ a continuaci¨®n, pero la informaci¨®n que me brindaron hoy es demasiado cr¨ªtica y necesito comunicarla al otro lado r¨¢pidamente, agradeceria si pudieran estar atentos esta noche, pues me retirar¨¦ al otro lado del velo.Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. ¡ªEntendemos la importancia de la informaci¨®n que brindamos, sin embargo recomiendo encarecidamente que sus acciones sean peque?as y r¨¢pidas para que puedas regresar r¨¢pidamente en caso de alg¨²n ataque enemigo. ¡ªNo me dedicar¨¦ a la caza de aberrantes esta noche, solo informare y pedir¨¦ que busquen un buen lugar de caza para alg¨²n otro momento, no creo que el coordinar estos puntos demore demasiado. El grupo de profesionales asinti¨® y empezaron a dirigirse hacia los puntos de vigilancia del campamento, mientras Mavis regresaba a su carpa y desaparec¨ªa en motas de luz. Por suerte todo sali¨® como se plane¨® y Mavia regres¨® en poco m¨¢s de una hora devolviendo el campamento a la normalidad. El camino del grupo continu¨® tranquilamente los siguientes d¨ªas, a excepci¨®n de algunos ataques de animales salvajes con los cuales practicaron los aprendices, e incluso los profesionales los usaron como modo de pr¨¢ctica para ver c¨®mo podr¨ªan trabajar todos juntos en caso de una emergencia, por suerte estos eventos no dejaron tras de s¨ª a ning¨²n herido debido a que todos en el grupo eran luchadores que estaban listos para un ataque repentino. Con el paso de los d¨ªas la comprensi¨®n entre el grupo de las custodias y los hombres fue aumentando, tanto en las pr¨¢cticas de batalla como en los momentos de descanso, el aire tenso que hab¨ªa al inicio del viaje entre los dos grupos desapareci¨® y ambos se integraron en un solo grupo m¨¢s grande. Durante uno de los entrenamientos de los aprendices, en el que los profesionales supervisaban para que no hubieran accidentes todos escucharon el grito de uno de los bueyes que tra¨ªan consigo para cargar el equipaje, la cara de todos se puso seria y despu¨¦s de un r¨¢pido intercambio de miradas entre los profesionales, William y una de las custodias que tambi¨¦n estaba en el primer paso fueron r¨¢pidamente hacia donde hab¨ªan dejado a los animales, mientras tanto el grupo se reuni¨® con todos listos para cualquier ataque repentino que pudiera ocurrir. Se empezaron a escuchar sonidos de lucha en direcci¨®n donde estaba el ganado, este bullicio termin¨® r¨¢pidamente haciendo que todos se pusieran en alerta m¨¢xima hasta que vieron a ambos profesionales regresar mientras William tra¨ªa en su mano una extra?a estructura negra. ¡ªLeyla dame un informe de lo sucedido. ¡ªUno de nuestros animales de carga fue asesinado, esto tal vez pueda ralentizar un poco nuestro ritmo de marcha, el culpable fue una criatura insectoide, su poder parece ser el del primer paso pero es extremadamente impulsivo y agresivo, lo eliminamos r¨¢pidamente y no encontramos ninguna otra criatura similar alrededor. William se acerc¨® y extendi¨® la estructura que ten¨ªa en la mano, la cual fue r¨¢pidamente tomada por Mavia y estudiada, d¨¢ndose cuenta que le hab¨ªan entregado la cabeza de la criatura. ¡ªAl parecer el enemigo ya sabe que estamos aqu¨ª, no se si tienen alguna capacidad de raciocinio y este fue enviado por alg¨²n motivo en especifico o solo era un insecto solitario que nos encontr¨® por casualidad, pero sin importar el motivo, desde ahora deberemos ser m¨¢s cuidadosos. Todos asintieron con caras sombr¨ªas, despu¨¦s de esto el entrenamiento se detuvo y fueron a revisar todos sus suministros y animales de carga para saber si hab¨ªa algo de mas o si algo faltaba, al encontrar todo en su lugar incineraron el cad¨¢ver del buey atacado como precauci¨®n a alguna infestaci¨®n de insectos dejado en la carne del buey. Los d¨ªas siguientes el ritmo de la caravana se aceler¨® en lugar de ralentizarse, mientras que la alerta del grupo se encontraba al m¨¢ximo, esto les evito tener alguna perdida pues recibieron varios ataques esta vez ya no de insectos solitarios sino de peque?os grupos de dos a cinco, quienes fueran tratados r¨¢pidamente dejando solamente heridas menores, frente a todo este estres y presion uno de los aprendices de caballero despert¨® su esp¨ªritu de batalla, este era muy d¨¦bil e inestable, pero ya pod¨ªa invocarlo a voluntad, siendo el primero en lograrlo, para su desgracia los otros cinco profesionales se turnaron para tener una batalla con el y demostrarle que estaba lejos de ser considerado alguien que estaba oficialmente en el primer paso, para luego brindar por su avance y explicarle que c¨®mo hab¨ªa podido ver y sentir a trav¨¦s de la paliza que todos le hab¨ªan dado, no ten¨ªa un solo motivo para creerse invencible y hacer algo estupido. Asi el grupo con un nuevo profesional mas continuo con su camino, hasta que finalmente pudieron ver un peque?o cartel que les avisaba que su destino, el peque?o pueblo de Gratidia estaba cerca, sin embargo mientra se acercaban sent¨ªan algo extra?o en el aire, el grupo entr¨® en un estado listo para la batalla en cualquier momento y toda esta energia estallo cuando escucharon un grito en direccion del pueblo. ¡ª?Venga!, ?Vengan monstruos asquerosos!, ?Aun tengo m¨¢s para ustedes! William y Leyla se adelantaron en direcci¨®n de la voz mientras el resto del grupo apuraba a los bueyes para que avanzar¨¢n m¨¢s r¨¢pido. La primera en ver la situaci¨®n fue Leyla, vio a un joven sosteniendo una maza de guerra y un escudo mientras se paraba frente a las puertas de una iglesia de piedra, haciendo frente a versiones m¨¢s peque?as y numerosas de las bestias que los hab¨ªan atacado durante su camino. En un instante tom¨® su arco y dispar¨® una flecha, esta flecha mientras volaba empez¨® a dividirse, paso de una a dos, de dos a cuatro, de cuatro a ocho, y cay¨® exactamente sobre las bestias insectoides matandolas al instante, distrayendo al resto lo suficiente para que William llegar¨¢ y con un corte ardiente de su espada destruyera suficientes insectos para que el resto se retire r¨¢pidamente, el joven que proteg¨ªa la puerta de la iglesia al ver esto empez¨® a re¨ªr con fuerza mientras el resto del grupo finalmente pod¨ªan ver a la distancia todo lo que estaba ocurriendo. XXVI - Resguardando la Iglesia Cuando todo el grupo finalmente lleg¨® a la iglesia el joven que hab¨ªa estado protegiendo la puerta de la misma hab¨ªa dejado de re¨ªr y se hab¨ªa apoyado en la pared mientras los observaba a todos con unos ojos extremadamente cansados remarcados a¨²n m¨¢s por las grandes ojeras que ten¨ªa. ¡ªOjal¨¢ hubieran llegado antes, solo un poco antes. ¡ªSoy Mavia miembro de las custodias de Lunaris, lamento que no hayamos podido protegerlos a tiempo como dicta nuestro deber, y lamento a¨²n m¨¢s profundamente todo lo que hayan perdido por eso, pero necesitamos que nos informe qu¨¦ es lo que a pasado y que paso con las custodias que estuvieron estacionadas es este pueblo. ¡ªNo perdimos a ninguna persona, solo¡ª el joven se detuvo y vio la maza de guerra que empu?aba antes de soltar un suspiro y mirar a los ojos a Mavia ¡ªEso ya no importa, despu¨¦s de la visita de la gran maestra y su advertencia preparamos algunas cercas y formamos un grupo para patrullar, sin embargo a esas cosas no les import¨®, nos atacaron a plena luz del d¨ªa, no hubo sigilo, solo vinieron en grandes n¨²meros, las custodias que estaban con nosotros trataron de detenerlas mientras todos nos reunimos y nos escondimos en la iglesia, pero fueron abrumadas, fueron heridas, creo que calmamos su dolor, pero no sabemos si despertaran, por suerte ustedes llegaron justo antes que esas cosas me comieran vivo. ¡ªTomas, ve a ver si puedes hacer algo por las custodias heridas, Richard y William los quiero vigilando las entradas de la Iglesia, los aprendices de guerreros estar¨¢n adentro listos para ayudar a quien sea que lo necesite, Leyla, yo y las aprendices de custodia estaremos en las ventanas o en el techo para que nada nos tome desprevenidos¡ª Las indicaciones fueron r¨¢pidas y fr¨ªas ¡ªtodos tengan mucho cuidado esas cosas parecen insectos y e visto insectos cavar, caminar, nadar y volar, as¨ª que no se descuiden. El grupo asinti¨® a las palabras de Mavia y se dividi¨® para seguir las ¨®rdenes, sin embargo Mavia se dirigi¨® junto con Tomas y el joven a ver a las custodias heridas, al llegar vieron a dos mujeres inconscientes cuyos cuerpos mostraban una gran cantidad de cortes y moretones, por suerte ninguno de ellos pudo ver alguna herida que fuera realmente grave. ¡ªEs necesario que re¨²nas a todos aquellos que sufran de alguna dolencia alrededor de estas dos damas heridas, utilizare un hechizo de curaci¨®n y es primordial usar al m¨¢ximo todos los recursos que tenemos en estas circunstancias. El joven asinti¨® con la cabeza y se dispuso a salir, sin embargo su hombro fue tomado por la firme palma de Mavia. ¡ªNecesito saber cuantos suministros tienes, donde estan, y si necesitamos traer algo de algun otro lugar del pueblo, tambien quiero saber si tienes alguna clase de herrero, alquimista, m¨¦dico, y lo que sea que puedas encontrar, necesito saber que tengo y que me falta para defender este lugar, adem¨¢s aseg¨²rate de averiguar d¨®nde podemos conseguir m¨¢s alimentos. Si nos siguen rodeando es muy probable que tengamos que sobrevivir con lo que tengamos, a menos que tengas alg¨²n druida por aqu¨ª, despu¨¦s informaselo al erudito Tomas que est¨¢ tratando a mis hermanas custodias. El joven neg¨® con la cabeza mientras miraba al suelo antes de dirigirse al resto de personas que hab¨ªan estado escondidas en la iglesia, para cumplir con lo que le ordenaron. Mientras Mavia se dirig¨ªa a la gran ventana que se encontraba encima de la puerta principal de la iglesia, desde la cual sali¨® para trepar al techo de la misma y as¨ª poder observar hacia la distancia y vigilar en caso de un futuro ataque de los insectos, sin olvidarse de mirar al cielo cada tanto, no quer¨ªa ser sorprendida por alg¨²n insecto volador que cay¨® del cielo y le cort¨® la cabeza. El ambiente dentro de la iglesia se calm¨® poco a poco con la presencia de tantos profesionales, pero con la llegada de la noche los profesionales empezaron a inquietarse paulatinamente, las ¨²nicas que no tendrian ningun problema de visi¨®n en la oscuridad de la noche eran las custodias, pero no pod¨ªan dejarles a ellas toda la responsabilidad de vigilar durante toda la noche, o no podr¨ªan hacerlo adecuadamente en el dia, y aunque Tomas podr¨ªa crear una runa para mejorar la visi¨®n en la oscuridad, esto adem¨¢s de tomar mucho tiempo seria una perdida de recursos que no sab¨ªan si pod¨ªan permitirse, por lo que todos los profesionales decidieron hacer una r¨¢pida reuni¨®n mientras los aprendices los suplir¨¢n en sus actividades. ¡ªAntes de que pregunten, ni bien vi lo que hab¨ªa pasado lance una se?al hacia las dem¨¢s custodias, pero la ayuda demorar¨¢ entre tres a cinco d¨ªas as¨ª que tendremos que resistir ese tiempo de alguna manera. ¡ªNo es tan malo como esperaba, pero tendremos suficiente comida para todas las personas que est¨¢n aqu¨ª hasta que lleguen los refuerzos.If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. ¡ªEl joven sacerdote me brind¨® la informaci¨®n de este pueblo, su fuente de alimentos principal es el granero que tiene suficiente comida para todos por un periodo de tiempo aproximado de un mes, por lo que propongo que el traer alimento para la alimentaci¨®n de todos durante m¨ªnimamente una semana como prioridad. ¡ªTambi¨¦n ser¨ªa buena idea recuperar la peque?a forja del herrero y el laboratorio de la herbolaria. ¡ªSomos muy pocos para poder recuperar edificios y protegerlos, debemos atacar el nido de estos insectos y espantarlos, as¨ª podr¨ªamos buscar un punto de batalla alejado del pueblo. ¡ªNo podemos, el hacerlo dejar¨ªa expuesto a todos los habitantes de este pueblo, y si dejamos suficientes de nosotros para protegerlos de manera segura no es seguro que tengamos suficiente fuerza para destruir el nido si es que hubiera alguno. ¡ªEntiendo tu posici¨®n como custodia y tambi¨¦n creo que ser¨ªa muy triste el perder a tantas personas, pero es m¨¢s importante establecer una base aqu¨ª, que este peque?o pueblo. ¡ªEntonces te desear¨¦ suerte el establecer una base aqu¨ª sin la ayuda de las custodias por haber abandonado a su pueblo. ¡ªTranquila Leyla, y tu William entiende que como custodias no podemos arriesgar la vida de aquellos que viven bajo nuestra protecci¨®n, as¨ª que es mejor que pensemos c¨®mo proteger lo suficiente al pueblo, para luego encontrar y destruir el nido de estos insectos. ¡ªEs posible para mi crear una runa cuya capacidad potencie los sentidos, beneficio que podr¨ªa permitirles un rastreo m¨¢s eficaz del nido. ¡ªCrees que podr¨ªas crear una protecci¨®n r¨²nica lo suficientemente fuerte para proteger al pueblo mientras vamos a destruir el nido. ¡ªNosotros los Eruditos, somos muy vers¨¢tiles, sin embargo no somos la respuesta ideal para todo, lo que pides ademas de tomar una gran cantidad de tiempo y recursos, necesitar¨ªa una fuente de energ¨ªa que los miembros de este pueblo no ser¨ªan capaces de suministrar, por lo que la mejor opci¨®n ser¨ªa encontrar alg¨²n profesional capaz de invocar o contratar seres a su servicio, o en su defecto tener al menos dos o tres profesionales de batalla de cualquier tipo. ¡ªNinguna de esas parece algo posible ahora, Tomas como est¨¢n las dos custodias que estaban defendiendo este lugar. ¡ªMis conocimientos sobre la salud son escuetos, pero considero que ma?ana podr¨¢n integrarse a la guardia, mientras no entren en una batalla directa. ¡ªBien, la rotaci¨®n de guardia de hoy ser¨¢ de dos grupos cada uno formado por una custodia y un caballero, acompa?ado de un aprendiz cada uno, por tu parte Tomas espero que hagas tantas runas de ataque y mejora como puedas, quiero poder mandar por los aires el nido una vez que lo encontremos. Con estas ¨²ltimas palabras la reuni¨®n termin¨®, r¨¢pidamente coordinaron el orden de guardia durante la noche antes de empezar a descansar. Los primeros en hacer guardia fueron Leyla y Richard, los insectos gigantes enviaban algunos insectos tanto voladores como terrestres de los cuales se encargaba Richard siguiendo las indicaciones de la custodia, pues esta no quer¨ªa gastar sus flechas ni lanzas m¨¢s de lo necesario antes de que pudiera reponerlas o recuperarlas con seguridad, la ¨²nica excepci¨®n a esto fue cuando un grupo de insectos voladores se acerc¨®, Leyla r¨¢pidamente acab¨® con ellos en el aire mientras los aprendices estaban listos para alertar al resto de un ataque en el instante en que los profesionales se los ordenaran, pero al parecer los insectos solo estaban probando que tan atentos estaban sus presas durante la noche. Durante el cambio de turno intercambiaron informaci¨®n y hablaron acerca de lo que hab¨ªa sucedido, la siguiente parte de la noche continu¨® con ataques espor¨¢dicos de los insectos que eran r¨¢pidamente terminados por William, pero esto termin¨® cuando el sol parec¨ªa estar apunto de salir, Mavia vio a lo lejos una nube de insectos demasiado grande para que ella pudiera tratarla sola, r¨¢pidamente orden¨® a los aprendices que despertaran al resto y se quedar¨¢n con el resto de aprendices dentro de la iglesia para acabar con cualquier insecto que los traspase. En poco tiempo todos los profesionales estaban fuera de la iglesia listos para luchar mientras a lo lejos ve¨ªan como un enjambre se acercaba, pero mientras mas lo hacia notaron algo, delante de este hab¨ªan tres personas que cabalgaban a toda velocidad, conscientes que sus vidas depend¨ªan de que tan r¨¢pido corrieran, pero esto no era lo m¨¢s sorprendente, lo m¨¢s sorprendente de todo era que dos de esas personas estaban cabalgando sobre caballos de hueso cuyos contornos brillaban con unas llamas verdecinas. Las dos custodias que estaban ubicadas detr¨¢s de los caballeros tensaron sus arcos esperando a que los insectos entrasen en un rango en el cual estuvieran seguras de acabar con ellos sin da?ar a los nigromantes que iban delante de ellos, y cuando esto se cumplio soltaron las cuerdas de sus arcos, las puntas de las flechas que lanzaron se iluminaron tenuemente mientras empezaban a dividirse y caer sobre los insectos, a diferencia de las ocasiones anteriores no se detuvieron con un disparo sino que siguieron lanzando sin detenerse, inundando el cielo con una lluvia de flechas, lamentablemente esto afect¨® la punter¨ªa pues no todas las flechas llegaban a impactar a los insectos. Los caballeros al ver como la marea de insectos se acercaba empu?aron fuertemente sus espadas mientras el aura de batalla sal¨ªa en peque?os destellos de sus cuerpos listos para atacar, en ese instantes los nigromante finalmente llegaron pero antes que pudieran decir algo los dos caballos de hueso se desmoronaron mientras sus jinetes ca¨ªan al suelo desplomados. XXVII - El Enjambre El ¨²ltimo nigromante que escap¨® del enjambre de insectos r¨¢pidamente cont¨® el n¨²mero de profesionales que hab¨ªan protegiendo esta iglesia, para luego bajar de su caballo de un salto y voltear hacia el enjambre que estaba corriendo hacia ellos con una mirada determinada. ¡ªEspero que sean tan fuertes como parecen, pues dejar¨¦ el resto en sus manos. Con esta ¨²ltima palabra coloc¨® una mano sobre el lomo de su caballo mientras la otra empu?aba un b¨¢culo blanco que apuntaba hacia el enjambre, y empezaba a emanar una niebla, la cual como si tuviera vida propia se extendi¨® velozmente alcanzando al enjambre y empezando a cubrirlos. Los caballeros ya no podian esperar mas, dejar que el enjambre se acerque a¨²n m¨¢s seria demasiado peligroso para todos, por lo que se lanzaron contra ellos, la niebla sigui¨® extendi¨¦ndose hasta cubrir casi en su totalidad el enjambre antes de disiparse en un instante, y junto con su disipaci¨®n el nigromante y el caballo en el cual hab¨ªa llegado cayeron al suelo inconscientes. El resto no tuvo tiempo de pensar en lo que estaba ocurriendo con quienes pensaron ser¨ªan sus refuerzos, pues el enjambre ya estaba a su lado, las custodias dejaron de preocuparse por sus municiones y aceleraron su ritmo de disparo, para ellas lo ¨²nico bueno de esta situaci¨®n era que sin importar en donde cayeran las flechas estas le dar¨ªan a alg¨²n insecto debido a su gran n¨²mero y cercan¨ªa, mientras tanto los guerreros eran quienes se encargaban de mantener a todos seguros conteniendo lo mejor que pod¨ªan a los insectos a cierta distancia. Lamentablemente incluso entre todos eran muy pocos para contener a tantos insectos y aunque la mayor¨ªa trataba de atacarlos como si fueran atra¨ªdos por sus energ¨ªas singulares, unos cuantos pasaron por sobre ellos con la iglesia como objetivo, el grupo sin capacidad para detenerlos simplemente pudo confiar en que sus aprendices podr¨ªan manejar a los insectos que los ignoraban. En toda la lucha Tomas aun no habia hecho ningun movimiento, y cuando parec¨ªa que los insectos los ahogar¨ªan con sus n¨²meros finalmente abri¨® el gran saco que ten¨ªa con ¨¦l y empez¨® a lanzar sus runas a los lugares que parec¨ªan tener m¨¢s insectos, estas runas causaron un gran caos entre los insectos, pues causaban grandes explosiones provocando un gran da?o, pero no todas las explosiones eran iguales, algunas eran explosiones de trueno que los paralizaban, otras eran explosiones de fuego que los quemaba vivos, unas de hielo que los congelaba, algunos lanzaban rafagas de viento capaces de cortar a los insectos. ¡ªTomas, cuida el n¨²mero de runas, y guarda al menos un tercio en caso que tengamos que retirarnos¡ª Pese a sus palabras el ritmo en el que las flechas sal¨ªan de sus manos no disminuy¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo ¡ª?William, Richard a¨²n pueden manejar la presi¨®n? En medio de los sonidos de explocion y los chillidos de insectos, se escucharon al un¨ªsono dos gritos de ¡°s¨ª¡±, haciendo que Mavia sonriera un poco antes de darse cuenta que se hab¨ªa quedado sin flechas, r¨¢pidamente vio si podr¨ªa recuperar alguna, pero con la marea de insectos eso ser¨ªa imposible, as¨ª que tomo las jabalinas que tenia y despues de apuntarlas al lugar que ten¨ªa el mayor n¨²mero de insectos las lanzo, cada una de ellas se prendi¨® en llamas despejando la visi¨®n por unos momentos antes de que los insectos muertos sean reemplazados por otros, cuando termino de hacerlo Leyla tambien empezo a lanzar sus jabalinas. ¡ªMavia, no podemos seguir as¨ª, somos demasiado pocos y los cad¨¢veres de los insectos est¨¢n estorbando demasiado. ¡ªTu y William abrir¨¢n un camino, Tomas danos algo de tiempo, yo y Leyla nos encargaremos de cubrirse las espaldas. Al terminar sus palabras cogi¨® la lanza que hab¨ªa estado atada a su espalda y se prepar¨® con una respiraci¨®n profunda antes que el grupo cambiar¨¢ de formaci¨®n, William y Richard se unieron en un extremo, mientras que Tom¨¢s uso un par de runas para hacer levitar a los nigromantes y el caballo, y luego atarlos antes de empezar a entrelazar varias runas de su bolso, por otro lado las dos custodias manten¨ªan a raya a los insectos gigantes con r¨¢pidas pu?aladas de sus lanzas. ¡ªAl suelo y juntos. El grupo no tuvo tiempo para pensar cuando todos empujaron a los insectos antes de girarse y aventarse hacia el centro, donde se encontraba Tomas, quien despu¨¦s de tirar una extra?a esfera hecha de runas al aire agarr¨® la cuerda que ataba a los nigromantes y se tir¨® al suelo jalandolos con el, solo para que segundos despu¨¦s se formar¨¢ un escudo transl¨²cido brillante sobre ellos, seguido de una gran explocion que mat¨® a muchos insectos mientras el resto fue mandado a volar, dentro del escudo los guerreros y las custodias sintieron la honda expansiva atravesar sus cuerpos causandoles una gran incomodidad, sin embargo esto no fue tan leve para el erudito y los nigromantes, todos estos soltaron un grito de dolor y sus ojos se inyectaron r¨¢pidamente en sangre antes que el escudo finalmente desapareciera.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Los caballeros fueron los primeros en levantarse y mientras estallaban con su aura de batalla apartaron los cad¨¢veres de insectos que se interponen en sus caminos y avanzaron con fuerza aprovechando que los insectos se encontraban confusos y dispersos por la explocion, justo detr¨¢s de ellos Tomas avanz¨® r¨¢pidamente mientras arrastraba detr¨¢s de s¨ª a los confundidos y flotantes nigromantes, siendo las ¨²ltimas en avanzar las custodias que estaban atentas a cualquier insecto que quisiera atacarlos mientras se mov¨ªan. Finalmente el grupo lleg¨® a un lugar m¨¢s apartado donde los insectos empezaron a rodearlos nuevamente, esta vez finalmente pudieron ver que el n¨²mero de insectos se hab¨ªa reducido dr¨¢sticamente desde el inicio, por lo que sin m¨¢s dudas decidieron hacer gala de su poder al m¨¢ximo. Los guerreros estallaron en aura de batalla pareciendo esp¨ªritus del fuego enojados mientras dejaban al grupo y se metian en una feroz matanza de insectos, las custodias sostuvieron sus lanzas con fuerzas y se aventaron a la batalla, su apariencia parec¨ªa menos impresionante pero esto era una ilusi¨®n, con cada uno de sus golpes y estocadas precisas cuatro o cinco insectos ca¨ªan mientras sus lanzas se curvaban y divid¨ªan pareciendo serpientes esperando a destruir a su presa. Al verse solo y con la necesidad de cuidar a los nigromantes Tomas maldijo fuertemente antes de poner a su cerebro algo confuso a trabajar al m¨¢ximo, cogiendo y uniendo runas en grupos de dos o tres antes de lanzarlas causando explosiones mucho m¨¢s grandes que las provocadas por una runa en solitario, en medio de las explosiones, el grupo de nigromantes finalmente recobr¨® la conciencia completamente y salieron del alcance de Tomas y sus fuertes explosiones mientras este les gritaba para que se mantengan a su alcance para que as¨ª pudiera protegerlos. Una vez alejados el grupo de tres hombre y un caballo lograron someter r¨¢pidamente a un insecto que hab¨ªa quedado solo entre las explosiones de Tomas y la masacre de los caballeros, los cuatro lo aplastaron y empezaron a succionar su vida, el insecto que en un inicio forcejeo fuertemente, despu¨¦s de un tiempo dej¨® de hacerlo en lo absoluto mientras los nigromantes parec¨ªan m¨¢s en¨¦rgicos, despu¨¦s de esto ellos empezando a moverse como ratones astutos buscando a los d¨¦biles y solitarios del enjambre, hasta que finalmente recuperaron la fuerza suficiente para cazar, volvi¨¦ndose torretas que transformaban el exoesqueleto de los insectos en lanzas antes de usarlas como munici¨®n para matar a otros insectos. La cacer¨ªa de insectos estaba en pleno apogeo y los profesionales empezaron a coordinarse en medio del caos, los primeros en cooperar fueron los nigromantes y Tomas, quien al ver que sus runas empezaban a disminuir demasiado r¨¢pido, se acerc¨® a los nigromantes y acord¨® capturar vivos a varios de esos insectos para ellos, y as¨ª pudieran recargar sus energ¨ªas sin tener que arriesgarse a tener que dejar que esos insectos se les acerquen en grandes n¨²meros, pues desde que empezaron a acribillarlos con lanzas de hueso, los insectos los consideraron amenazas demasiado grandes para dejarlos solos como al inicio. Los siguientes en trabajar en equipo fueron las custodias y los guerreros quienes despu¨¦s de su explocion de poder inicial empezaron a cansarse as¨ª que decidieron proseguir con su masacre y reunirse cuando estuviesen cansados, de esta manera pudiendo descansar y recuperar el aliento antes de continuar con la masacre de insectos. Esta masacre avanz¨® al punto que los mismos insectos se dieron cuenta de su derrota y empezaron a coordinarse entre s¨ª para poder escapar del campo de batalla mientras se llevaban los cad¨¢veres de sus compa?eros, esto fue notado por los profesionales quienes pese a no entender realmente el motivo de estas acciones, decidieron interrumpir a los insectos en sus intentos por recuperar los cuerpos de sus compa?eros, esto fue muy efectivo, sin embargo el gran n¨²mero de insectos hizo imposible que los detuvieran a todos. Cuando los insectos escaparon, el grupo agotado r¨¢pidamente se dirigi¨® a la iglesia, al llegar se dieron cuenta que la gran explocion que hab¨ªa provocado para cambiar de posici¨®n hab¨ªa sido demasiado cerca a la iglesia y hab¨ªa derrumbado una de sus paredes, esto los preocupo aun mas por lo que ingresaron r¨¢pidamente al edificio. Una vez dentro vieron varios insectos muertos,pero tambien vieron el cad¨¢ver de unas cuantas personas, sin embargo ninguno de esos cad¨¢veres era de sus aprendices, todos eran cad¨¢veres de los pueblerinos que deb¨ªan proteger, los aprendices al verlos r¨¢pidamente se dirigieron al grupo, una de las custodias aprendices se adelant¨® para hablar ¡ªCapitana, lo lamentamos mucho, intentamos contenerlos pero¡­ ¡ªNo culpen a estos j¨®venes¡ª Un hombre camino hacia los profesionales interrumpiendo a la aprendiz, mientras presiona una herida que ten¨ªa en el hombro ¡ªEste es nuestro pueblo y esta es nuestra gente, ya nos escondimos detr¨¢s de las custodias y detr¨¢s del padre, no pod¨ªamos escondernos para siempre. Mavia mir¨® al hombre y luego pas¨® la mirada por los aprendices, todos estaban heridos en alguna medida dos de ellos incluso sosten¨ªan sus lanzas rotas, al ver tal espect¨¢culo se dio cuenta que estos aprendices no hab¨ªan huido, solo que la situaci¨®n que tuvieron que afrontar estuvo por encima de sus capacidades. XXVIII - Planificacion Despu¨¦s de calmar a todos los ciudadanos asegur¨¢ndoles que los insectos gigantes hab¨ªan sido ahuyentados exitosamente y que no regresar¨ªan al menos en un buen tiempo, el grupo finalmente pudo reunirse con los nigromantes que hab¨ªa llegado trayendo detr¨¢s de si el gran enjambre de insectos. ¡ªAnte todo me disculpo por haber tra¨ªdo con nosotros a un grupo tan grande de insectos hacia ustedes¡ª El que tom¨® la palabra era el que hab¨ªa montado el caballo de verdad y parec¨ªa ser el m¨¢s viejo del grupo hablando de manera pausada y tranquila ¡ªpero hab¨ªamos sentido a varios profesionales en esta direcci¨®n por lo eran nuestra ¨²nica oportunidad para salir juntos y vivos de esa precaria situaci¨®n, adem¨¢s quiero aclarar que no llevar¨ªamos este enjambre a un pueblo sin personas capaces de defenderlos aunque eso nos costase la vida. ¡ªHablas como si no te importar¨¢ si vivieras o murieras. ¡ªTodos ustedes deber¨ªan ser conscientes que al comenzar este camino el de la trascendencia, este influye en ti, como nigromante que busca controlar el aspecto de la muerte ser¨ªa lamentable y peligroso si no hubiera aceptado mi mortalidad o la de los dem¨¢s antes de dar el primer paso. ¡ªEntonces lo que dicen¡­ ¡ªSilencio Richard, no estamos aqu¨ª para hablar de rumores acerca de los nigromantes o de cualquiera, con respecto a ustedes, seguro entender¨¢n que sus palabras no son m¨¢s que eso, pero si quieren demostrar que estas son ciertas su ayuda en la defensa de este peque?o pueblo ser¨ªa muy apreciado. ¡ªLamentablemente la decepcionaremos nuevamente, actualmente nos dirigimos a un pueblo que necesita nuestra presencia inmediata¡ª Pese a sus palabras de pesar su postura tan relajada parec¨ªa desmentirlas ¡ªplaneamos partir cuando consigamos ubicar donde nos encontramos actualmente, pues perdimos nuestra ubicaci¨®n mientras escapamos del enjambre. ¡ªEspero que puedan perdonar mi interrupci¨®n, pero ?No es acaso Gratidia el nombre del pueblo al que ustedes desean llegar con tanta premura? ¡ªEs correcto, hemos sido enviados por la orden de los ¡°Observadores del Umbral¡± para ayudar a las custodias en la supervisi¨®n de amenazas que pueden o no surgir en ese lugar¡ª Junto con sus palabras sac¨® un pergamino sellado con un cr¨¢neo ¡ªaunque creo que el enjambre que nos atac¨® puede ser una prueba clara de la existencia de esta amenaza. ¡ªEntonces ambos estamos de suerte¡ª Se dibuj¨® una gran sonrisa en su rostro mientras sacaba una insignia que la identificaba como enviada de una gran maestra ¡ªd¨¦jeme presentarme, soy Mavia, enviada de las Custodias de Lunaris para supervisar una amenaza provista por una vidente cerca de las tierras de Gratidia, y actualmente estamos en la ciudad a la que usted desea llegar, y mi pedido de ayuda es precisamente para la protecci¨®n de esta ciudad. ¡ªNo cre¨ª que pudi¨¦ramos avanzar tanto mientras escapamos del enjambre, pero si lo que dices es cierto nosotros cuatro ofreceremos nuestra ayuda total para su misi¨®n, sin embargo me gustar¨ªa saber si la vidente de la que habla est¨¢ entre ustedes, pues tengo informaci¨®n que podr¨ªa serle muy ¨²til a ella. Entre el grupo todos intercambiaron miradas y despu¨¦s de un par de se?ales los ¨²nicos que quedaban eran Richard, Tomas y Mavia, al ver esto el nigromante entrecerr¨® los ojos e hizo una se?al para que los otros dos nigromantes que lo acompa?aban se fueran. ¡ªEntonces ?ustedes tres tuvieron esta revelaci¨®n acerca del peligro en Gratidia?¡ª Los tres asintieron tranquilamente ¡ªY ninguno de ustedes es un vidente o proviene de una familia de videntes ?Verdad? ¡ªTodos volvieron a asentir ¡ªTodos reconocen este como el mundo de un videojuego entonces. Los tres se quedaron en silencio y completamente sorprendidos por lo directo de las palabras del nigromante, haciendo que demorar¨¢n mucho en responder. ¡ªTomar¨¦ su sorpresa como una afirmaci¨®n, bueno me gustar¨ªa intercambiar informaci¨®n con ustedes, tanto del mundo de los no muertos y de este tanto como sea posible, porque ninguno parece tener un destino que no sea su destrucci¨®n total. ¡ªRealmente no sabemos mucho de este mundo, sabemos que vendr¨¢n tres progenitores y sus lugares aproximados de llegada, ya advertimos a las fuerzas del lugar sobre estos, pero lamentablemente no sabemos mucho m¨¢s adem¨¢s de eso. ¡ªUn grupo que trabaja para mi persona est¨¢ actualmente en proceso de conseguir informaci¨®n acerca del juego y todo respecto a ¨¦l, lamentablemente no tenemos grandes resultados todav¨ªa, tambi¨¦n pensamos en buscar a los desarrolladores, pero estos se encuentran en un continente distinto.The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¡ªEn lo que respecta a informaci¨®n del otro mundo encontramos una manera de incitar el avance al primer paso, pero fuera de cualquier camino existente. ¡ªNo hab¨ªa pensado anteriormente en buscar informaci¨®n acerca del juego, pero supongo que con comida y protecci¨®n muchas personas har¨ªan cualquier cosa que les pidieran especialmente en la condici¨®n actual de ese mundo, por mi parte he descubierto como incitar al menos a los animales a seguir nuestro propio camino y el motivo del porque las armas de fuego no funcionan. El grupo empez¨® a charlar m¨¢s detalladamente de toda la informaci¨®n que ten¨ªan, logrando de esta manera mejorar la confianza entre todos, asi como tambien ayudar a que cada uno de ellos aumentar¨¢ sus conocimientos, pero la principal informaci¨®n compartida era acerca de su mundo original, ayud¨¢ndose entre s¨ª a mantener a salvo a las personas que ten¨ªan al otro lado, debido a que no hab¨ªa podido obtener m¨¢s informaci¨®n que la b¨¢sica de este mundo. Cuando finalmente terminaron de intercambiar informaci¨®n llamaron nuevamente a los dem¨¢s miembros, esta vez incluso se unieron los aprendices, el sacerdote y las custodias que hab¨ªan resultado heridas protegiendo el pueblo antes de la llegada de todos, juntos empezaron a planear c¨®mo se dividir¨¢n en dos grupos, uno encargado de defender el pueblo y otro encargado de atacar al nido de insectos y acabar con todos ellos para que as¨ª el pueblo pueda estar seguro y funcionar como una base provisional para sus operaciones, despu¨¦s de una larga discusi¨®n finalmente decidiendo que todos los aprendices, dos de las custodias, los dos nigromantes, el sacerdote y el erudito se quedar¨ªan a cuidar el pueblo pues ellos ser¨ªan m¨¢s efectivos para luchar con grandes n¨²meros que no tengan una fuerza significativa, mientras que los que se encargaron de atacar el nido necesitar¨¢n luchar contra guardias que seguramente estar¨ªan en el primer paso. Con eso decidido empezaron a planear c¨®mo encontrar el nido de los insectos. ¡ªEl encontrar el nido no ser¨¢ ning¨²n inconveniente, la raz¨®n por la que estos insectos nos persiguieran tan ferozmente como lo hicieron, fue porque encontramos su nido por casualidad, y la ¨²nica raz¨®n por la que pudimos escapar es debido a que hicimos explotar nuestro cargamento y animales de carga para darnos un tiempo. ¡ªEntonces esta decidido, en dos d¨ªas las custodias heridas se recuperan por completo, ese ser¨¢ el momento en el que iniciaremos la incursi¨®n contra el nido, hasta entonces necesitaremos abastecernos de flechas y lanzas para las custodias, tambi¨¦n los nigromantes necesitar¨¢n tiempo para ver si pueden usar los cuerpos de los insectos, otro punto importante es recolectar materiales suficientes para que Tomas tenga listas muchas runas y pergaminos, necesitamos al menos un pergamino de curaci¨®n por cada uno de nosotros y quiero que prepares algo capaz de matar a un insecto del segundo paso. ¡ªMavia agradezco tu entera confianza en mis capacidades, pero para mi el preparar algo capaz de matar a un ser del segundo paso sin conocer sus capacidades requerir¨¢ m¨¢s tiempo que solo dos d¨ªas, asumiendo que poseo todos los materiales y un lugar especializado. ¡ªEsto puede ser lo que determine si volvemos con vida o somos devorados en el nido, que puedes darnos. ¡ªSi me concentro en el da?o ¨²nico podr¨ªa conseguir hacer tres de ¨²nico uso capaz de hacer da?o a cualquier ser de segundo orden, pero este tendr¨¢ que ser activado a m¨¢ximo cinco cent¨ªmetros del objetivo. ¡ªCambia a dos y uno capaz de retenerlo para asegurar el golpe. ¡ªEl retenerlo resultar¨¢ m¨¢s dif¨ªcil que da?arlo, puedo crear uno de cada uno si eso es lo que desean. ¡ªRichard, William, ustedes son los ¨²nicos que podr¨ªan realmente acercarse lo suficiente para usar una runa con esas caracter¨ªsticas en una batalla contra alguien o algo del segundo paso, cuales creen que sea m¨¢s ¨²til. Ambos caballeros intercambiaron miradas y finalmente Richard neg¨® con la cabeza cedi¨¦ndole la palabra. ¡ªUno de cada uno ser¨¢ mucho m¨¢s ¨²til en nuestra situaci¨®n. ¡ªCon esto acaba la reuni¨®n, sacerdote, lo lamento mucho pero el pueblo tendr¨¢ que trabajar para ayudarnos con los preparativos. ¡ªEs nuestro pueblo m¨¢s que el suyo, ser¨ªa una verg¨¹enza que nosotros no lucharemos por ¨¦l de alguna manera. Con esto dicho el grupo entero empez¨® a prepararse, los habitantes del pueblo fueron los m¨¢s emocionados y trabajadores durante la preparaci¨®n, la mayor¨ªa de ellos solo se sent¨ªa satisfechos si lograba superar lo pedido por al menos la mitad de lo que hab¨ªa sido pedido originalmente, varios de ellos incluso empezaron a hablar con los aprendices para que estos les ense?an habilidades b¨¢sicas para que estos pudieran ser de ayuda cuando llegue el momento de la incursi¨®n y no est¨¢n tan indefensos como lo hab¨ªan estado en las ocasiones anteriores, poniendo en una situaci¨®n complicada a los aprendices pues no quer¨ªan que sus maestros pensaran que se quer¨ªan deshacer de su obligaci¨®n de proteger a los ciudadanos ense?¨¢ndoles a luchar. Los maestros al enterarse de este dilema dieron su venia para que pudieran ense?arles movimientos b¨¢sicos, no sin antes aclararles que ellos s¨®lo luchar¨¢n si fuera estrictamente necesario o se les ordenaba hacerlo, pues un inexperto en el campo de batalla puede hacer m¨¢s da?o que la ayuda que ser¨ªa capaz de brindar. Con la ayuda de todos para cuando llego el dia de la incursi¨®n el grupo de profesionales estaba completamente armado y preparado, las m¨¢s felices entre todos fueron las custodias pues su poder se desataba al m¨¢ximo cuando no ten¨ªan que preocuparse por las municiones, por otro lado Tomas estaba en extremo cansado pues apenas hab¨ªa dormido para terminar todos los preparativos que le hab¨ªan pedido anteriormente, por suerte para ¨¦l era probable que tuvieran hasta que empezara el ataque a la colmena para descansar antes que llegara un verdadero ataque sobre ellos, para distraer al grupo de incursi¨®n al nido. XXIX - Defendiendo Gratidia Despu¨¦s de la salida del grupo de incursi¨®n hacia el nido de los insectos, el pueblo entr¨® en alerta m¨¢xima, la mayor¨ªa de los aldeanos estaban escondidos en un peque?o almac¨¦n, hab¨ªa menos espacio y todos se sent¨ªan algo apretados, pero era mucho m¨¢s f¨¢cil de defender que la gran iglesia, sin contar que una de sus paredes hab¨ªa sido destruida. Fuera del almac¨¦n se encontraba el grupo que se encargar¨ªa de defender a todos en caso de un ataque, los tres aprendices de guerreros se hab¨ªan dividido uniformemente para proteger el almac¨¦n y a las custodias y sus aprendices, quienes gracias al gran n¨²mero de flechas que ten¨ªan estaban listas para hacer llover muerte sobre quien se atreviera avanzar con malas direcciones, finalmente estaba un grupo muy improbable, los nigromantes quienes eran resguardados por el sacerdote, que apretaba firmemente la maza de guerra en sus manos, mientras los nigromantes estaban sentados con los ojos cerrados, controlando cada uno de ellos a dos grandes insectos blancos, en los cuales ard¨ªa una llama verde que era visible en los espacios de su exoesqueleto mientras patrullaban alrededor del pueblo. Sin embargo los que m¨¢s resaltaban entre todos era un grupo de cinco hombres que estaba parado al lado de una ballesta relativamente grande y cada uno de ellos ten¨ªa un arp¨®n en la espalda, estos hombres se hab¨ªan ofrecido por encima de muchos j¨®venes en¨¦rgicos para cualquier acci¨®n de alto riesgo que se necesitara, y finalmente obtuvieron un rol muy importante, ellos se encargaron de usar la ballesta y arpones para capturar insectos gigantes en solitario y asi los nigromantes puedan cargar algo de su energ¨ªa manteniendo al menos a un par de profesionales relativamente en perfecto estado durante el tiempo que dure la incursi¨®n. Pese a las estrictas medidas todos aun se manten¨ªan tranquilos, pues sab¨ªan que tendr¨ªan tiempo de sobra antes que el equipo de incursi¨®n siquiera llegue al nido, tiempo que fue aprovechado por algunos aldeanos para hacer algunos peque?os preparativos y por los profesionales para dividirse la vigilancia y poder descansar. De entre ellos el que estaba m¨¢s feliz por todo esto era sin duda Tomas que en el preciso instante en que sali¨® el primer grupo al nido, este decidi¨® comer y dormir, para as¨ª poder estar en las mejores condiciones que pudiera para cuando empiece la verdadera pelea. Pese a lo dicho por el Nigromante antes de salir que su ataque al nido empezaria en la tarde, o en la ma?ana del dia siguiente si ten¨ªan suerte, ninguno de ellos cre¨ªa que poseyera suficiente suerte despu¨¦s de todo lo que hab¨ªan pasado, teniendo siempre a alguien vigilando los alrededores para poder disparar la alarma lo antes posible, este ambiente se empez¨® a volver pesado poco a poco hasta llegar a la noche, momento en el que los aldeanos r¨¢pidamente se dividieron en grupos y formaron fogatas que podr¨ªan arder durante toda la noche e iluminar los alrededores de la zona segura permitiendo as¨ª a los profesionales observar a una mayor distancia y tener m¨¢s tiempo para reaccionar a la llegada de los insectos, en medio de toda esta actividad uno de los aprendices de guerrero habl¨®. ¡ªMi padre dir¨ªa que es un completo desperdicio de le?a el hacer esas fogatas, y que deber¨ªamos aguantar el fr¨ªo como hombres de verdad. ¡ªNo creo que tu padre piense lo mismo si supiera que es para ver a insectos que pueden comerse a alguien en pocos minutos. ¡ªA¨²n no vimos a ninguno de ellos hacer algo parecido¡ª Uno de ellos objeto mientras revisaba una vez m¨¢s el filo y la resistencia de su lanza ¡ªS¨®lo las palabras de Richard. ¡ªTal vez puedan, cuando entraron a la iglesia y empezaron sus ataques, arrancaron grandes trozos con sus mordidas¡ª Los ojos del aprendiz parecieron vac¨ªos mientras miraba al cielo antes de que soltara un estallido de aura de batalla ¡ªLas marcas que dejaron en los cuerpos fueron grandes, ni siquiera los lobos dejan marcas de ese tama?o, sus cabezas ser¨¢n un gran trofeo. Los aprendices se quedaron en silencio mientras recordaba su primer encuentro con esos insectos y su voracidad, sus cuerpos temblaron casi de manera instintiva cuando recordaron que Richard les dijo que habr¨ªa aquellos que ser¨ªan del tama?o de edificios. ¡ªSi se permite guardar tanto miedo en sus corazones, ser¨¢n sus cuerpos quienes los traicionen al momento de enfrentar al enemigo¡ª La voz de Tom¨¢s sac¨® a los aprendices de su estado de aturdimiento ¡ªHabr¨ªa pensado que individuos cuyo sue?o yace en la gloria de ser un h¨¦roe que haya salvado el mundo no tendr¨ªan miedo de simples insectos rastreros. ¡ªComo puede llamarlos simples insectos, acaso¡­ ¡ªSi eres de coraz¨®n tan d¨¦bil, desp¨®jate de tus armas y tu sue?o¡ª Tomas hab¨ªa tomado al aprendiz de la ropa y lo hab¨ªa acercado a su rostro mientras sus ojos verdes parec¨ªan brillar en la noche ¡ªSi a pesar de nuestros esfuerzos cre¨ªste que este ser¨ªa un paseo de fragantes flores, fuimos muy suaves o eres muy estupido, asi que decide si viviras a la sombra de esos meros insectos por lo que queda de tu penosa vida, o encender¨¢s el coraje en tu pecho para luchar contra ellos, pero lo har¨¢s aqu¨ª y ahora, asi que manifiesta tu decicion, mendigo pusil¨¢nime.This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. El aprendiz apret¨® los dientes mientras en su mente se reproduc¨ªa nuevamente la escena en la que varios insectos entraron a trav¨¦s de la pared ca¨ªda de la iglesia, de sus afiladas garras, de su dura coraza, de su enga?osa agilidad, pero en medio del miedo que estaba en su coraz¨®n sinti¨® algo de calor, era su energ¨ªa de batalla, a¨²n no hab¨ªa logrado tocar el primer paso, pero no pod¨ªa negar que ah¨ª estaba, esto le dio coraje y finalmente abri¨® sus ojos que se hab¨ªan cerrado por el miedo. ¡ªMe quedar¨¦ se?or, me quedar¨¦ y luchar¨¦. Tomas lo solt¨® y fue hacia donde se encontraban las custodias, la ¨²nica que estaba despierta ten¨ªan frente a ella dos arcos y los inspeccionaba con mucho cuidado, solo levantando su cabeza para saludar a Tomas por un segundo antes de volver su mirada esta vez a revisar todas sus flechas, Tomas noto que no podr¨ªa hablar con ellas, as¨ª que volvi¨® su rumbo hacia su integraci¨®n m¨¢s reciente, los nigromantes, de los cuales solo uno estaba despierto mientras controlaba a sus insectos de hueso, antes que pudiera acercarse fue interceptado por el sacerdote. ¡ªNo creo que sea buena idea interrumpir su concentraci¨®n¡ª la voz era muy baja mientras se acercaba a Tomas ¡ªSon los ¨²nicos que pueden vigilar los alrededores sin miedo, si necesitas algo dejamelo a mi. ¡ªCiertamente tienes raz¨®n, pero no tengo necesidad de nada en estos momentos, solo buscaba a alguien con quien dialogar para calmar mi esp¨ªritu inquieto por la posibilidad de un ataque nocturno. ¡ªEntonces creo que yo podr¨ªa ser de mucha m¨¢s ayuda que el nigromante, una de mis principales funciones en este pueblo era la de reconfortar a los creyentes, adem¨¢s de algo de trabajo de campo. ¡ªAdmito estar sorprendido, supon¨ªa que los sacerdotes como ustedes no necesitar¨ªan de trabajar en el campo y su sustento se lo dar¨ªa su orden o sus feligreses. ¡ªEso puede ser cierto en los grandes imperios, pero en las tierras malditas por lo salvaje los ¡°in¨²tiles¡± no son muy apreciados, debido a que con cada persona extra aumenta el peligro de ataques y desastres. La conversaci¨®n entre estos dos continu¨®, hablando sobre el funcionamiento de las ¨®rdenes clericales y de los c¨®nclaves, mientras ambos empezaban a dejar de lado la tensa atm¨®sfera que impregnaba el campamento, pero su amena pl¨¢tica termin¨® con un grito atronador, este grito proven¨ªa del nigromante que hab¨ªa estado controlando a sus insectos de hueso, y el grito no era otro que ¡°ya vienen, a sus puestos¡± estas palabras hicieron que los aldeanos que a¨²n estaban fuera del refugio entraran a este corriendo, que se despertaran a los protectores que a¨²n estaban durmiendo y que todos entraran en alerta maxima, hecho que r¨¢pidamente demostr¨® ser necesario cuando varios enjambres de insectos aparecieron alrededor del pueblo, hab¨ªa tanto insectos voladores como terrestres. Las custodias fueron las primeras en actuar teniendo el rango de ataque m¨¢s amplio entre todos, desatando una lluvia de flechas que cay¨® sobre los enjambres como una sombra de la muerte, sin embargo el n¨²mero de estos era tan elevado que apenas si pudieron retrasar unos instantes su acercamiento. ¡ªOh no, seguro fueron descubiertos durante la noche. ¡ªTodos tendr¨¢n tiempo para lamentar la suerte del equipo de incursi¨®n cuando termine esto, ahora tomen sus armas y acaben con tantos insectos como les sea posible. El grito de Tomas hizo que todos se enfocar¨¢n nuevamente, y cuando los insectos empezaron a acercarse los aprendices de caballero se interpusieron en su camino como primera l¨ªnea de defensa, pero r¨¢pidamente empezaron a ser abrumado por el gran n¨²mero de insectos, para su fortuna en ese momento cuatro grandes figuras de hueso fueron en su ayuda, las marionetas de hueso de los nigromantes interceptaban los golpes mortales y daban a los aprendices el tiempo necesario para respirar y recuperarse antes de volver a defender, sin embargo segu¨ªan retrocediendo lentamente, esta situaci¨®n oblig¨® a Tomas a actuar antes de lo que hab¨ªa previsto, sacando una gran piedra r¨²nica y despu¨¦s de canalizar su energ¨ªa en ella para activarla, grit¨® ¨®rdenes a las custodias quienes redirigieron toda su potencia de fuego hacia un lugar espec¨ªfico del enjambre, abriendo de esta manera una brecha en lo que parec¨ªa ser un torrente interminable, Tomas lanz¨® su piedra r¨²nica a esa brecha y poco despu¨¦s de escuchar una gran explocion liberando la presi¨®n por un tiempo, sin embargo esto no dur¨® mucho, r¨¢pidamente el lugar se llen¨® con m¨¢s insectos. Tomas logr¨® repetir esta acci¨®n dos veces m¨¢s antes que los insectos aprendieran este patr¨®n y evitaran las explosiones, ahora ya no pod¨ªa causar tanto da?o, pero al menos podr¨ªa liberar la presi¨®n sobre los combatientes f¨ªsicos por peque?os periodos de tiempo, r¨¢pidamente cambi¨® de estrategia, cambiando sus constructos de runas hacia unos que paralizaran o ralentizar¨¢n a los enemigos. Los nigromantes al ver esto se pusieron de acuerdo y dejaron un t¨ªtere de hueso protegiendo a cada aprendiz de guerrero y enviando al ¨²ltimo a asesinar a los insectos paralizados y ralentizados, y aunque recib¨ªa da?o cada vez que lo hac¨ªa, estos da?os no eran demasiado grandes debido a que despu¨¦s de la refinaci¨®n de los nigromantes estos t¨ªteres de hueso estaban casi en el umbral del primer paso, adem¨¢s los hombres del pueblo que se hab¨ªan quedado fuera cumplieron fielmente su papel, dirig¨ªan de manera precisa la ballesta apuntando a insectos relativamente solitarios y luego que fueran enganchados por el arp¨®n los jalaban hacia los nigromantes para que absorbieron su energ¨ªa vital y pudieran reparar a sus marionetas de hueso con sus exoesqueletos, manteniendo un delicado equilibrio en la lucha contra los insectos. XXX - Incurcion 1 Mientras la batalla se alargaba algunos insectos empezaban a escabullirse de los profesionales de primera l¨ªnea, siendo el sacerdote quien con el golpe de su maza de guerra era el encargado de acabar con ellos, adem¨¢s de darse un tiempo para usar su energ¨ªa sagrada para dar un poco de alivio y recargar las energ¨ªas de sus compa?eros que empezaban a cansarse por la lucha constante. En este ambiente, los hombres que capturaban insectos para los nigromantes empezaron a perder arpones, pues algunos insectos llegaban a cortar las cuerdas o lograban resistir lo suficiente hasta que llegaran otros insectos y les ayudar¨¢ a hacerlo. Al ver esto uno de ellos se arm¨® de valor para luego adentrarse en el enjambre a recuperar los arpones, logr¨® sacar uno de estos r¨¢pidamente del cad¨¢ver de un insecto gigante y lo avent¨® de regreso para ir por el segundo, uno de sus compa?eros trato de ir por ¨¦l por lo peligroso de su acci¨®n, pero fue r¨¢pidamente detenido, al voltear a ver quien era noto que eran sus compa?eros quienes negaron con la cabeza, cuando volvi¨® a ver a su compa?ero un segundo arp¨®n cay¨® cerca de ¨¦l, mientras que el hombre iba por un tercero, pero en ese momento un insecto del enjambre cay¨® sobre ¨¦l atravesando su cuerpo con sus largos ap¨¦ndices para inmovilizarlo antes de arrancarle parte de la cabeza con un voraz bocado, sin que siquiera tuviera tiempo de gritar de dolor hab¨ªa ca¨ªdo la primera v¨ªctima, sus compa?eros gritaron de dolor y tristeza, mientras los profesionales frunc¨ªa el ce?o por un instante antes de volver a concentrarse en matar a los insectos que se les acercaban. Los hombres despu¨¦s de darse apenas unos instantes para llorar a su compa?ero ca¨ªdo regresaron al almac¨¦n, desde el cual sali¨® otro aldeano para tomar el puesto del que hab¨ªa ca¨ªdo. ¡ªSab¨ªa que no durar¨ªan nada, por eso les dije que deb¨ªa ir primero. El origen de este ataque a Gratidia se hab¨ªa dado muy lejos del pueblo hace ya alg¨²n tiempo, el equipo de incursi¨®n hab¨ªa llegado cerca de una cueva que seg¨²n indicaciones del nigromante era donde se encontraba el nido de insectos, la falta total de vigilancia hab¨ªa hecho a todos dudar de que el nido estuviera ah¨ª, pensando que los insectos hab¨ªan movido su nido despu¨¦s de ser encontrados por el grupo de nigromantes, sin embargo esto fue descartado debido a que se requerir¨¢ demasiado esfuerzo para hacer algo como eso. El grupo decidi¨® vigilar el lugar esa noche, y si no se encontraba nada, entrar¨ªan a explorar con el primer rayo de sol del d¨ªa siguiente, todos aceptaron este trato y empezaron la vigilia y guardia. En medio de la noche el nigromante levant¨® a todos con un fuerte grito, esto alert¨® a los guardias quienes r¨¢pidamente fueron hacia donde ¨¦l se encontraba, solo para verlo en buenas condiciones, posando sus manos en el piso, y cuando estaban listos para maldecirlo porque su grito seguramente alert¨® a al nido de insectos, sintieron el suelo temblar levemente, el nigromante quito sus manos del suelo y salto hacia atr¨¢s mientras lo que parec¨ªa ser un gusano acorazado gigante sal¨ªa del suelo. Los guerreros no dudaron un segundo y r¨¢pidamente rebanaron al gusano gigante antes de advertir a todos sobre un ataque subterr¨¢neo, todos se armaron r¨¢pidamente notando que ya hab¨ªan sido descubiertos, as¨ª que su incursi¨®n se adelantar¨ªa, entrando r¨¢pidamente en la cueva, encabezando el equipo estaban los dos guerreros, al centro se encontraba el nigromante cabalgando su corcel, sin embargo su apariencia era distintiva, tanto ¨¦l como su caballo estaban cubiertos completamente por una armadura de hueso mientras avanzaban, mientras que en la retaguardia se encontraban las custodias. Los primeros metros de la incursi¨®n fueron pac¨ªficos y sin ning¨²n problema, pero muy pronto descubrieron lo realmente irritantes que podr¨ªan llegar a ser los insectos cuando los atacaban en su propio nido, primero llegaron varios insectos del tama?o de perros, que fueron r¨¢pidamente asesinados por los caballeros, luego llegaron peque?os mosquitos venenosos, que de no ser por el aura de batalla hubieran causado grandes problemas, este segundo ataque puso en alerta a las custodias, pues a diferencia del aura de batalla de los guerreros y el aura de la muerte del nigromante, su energ¨ªa no era muy buena para tratar con este tipo de ataques, siendo m¨¢s efectivos al momento de tratar con multitudes, ambas pusieron a trabajar r¨¢pidamente sus cabezas e imbuyeron sus cuerpos de energ¨ªa lo que provoc¨® que estos vibraran haciendo m¨¢s dif¨ªcil que los insectos pudieran picarlas en un solo intento, causando la impresi¨®n de que estas tambi¨¦n eran invulnerables a estos. La tercera ronda fue m¨¢s sorpresiva, salieron cuatro gusanos gigantes del primer paso en medio de todos atravesando el suelo, las paredes y el techo del t¨²nel a trav¨¦s del cual estaban pasando, dos de ellos atacaron directamente al nigromante mientras que los restantes trataron de contener a los dem¨¢s profesionales para que no pudieran intervenir, por suerte la armadura de hueso soporto la mordida solo con algunas grietas, despu¨¦s del primer ataque la armadura del nigromante se modific¨® r¨¢pidamente haciendo que se aferrara a uno de estos gusanos gigantes y empezando a absorber su vitalidad. Los guerreros al verse separados de quien era la persona con menor capacidad de combate directo r¨¢pidamente se pusieron de acuerdo, Richard empez¨® un ataque agresivo hacia el gusano oblig¨¢ndolo a generar un espacio el cual fue atravesado por William quien despu¨¦s de ver la situaci¨®n detuvo al gusano gigante que no hab¨ªa sido atrapado por el nigromante, para que este pueda tratar contra su adversario sin preocupaciones, la lucha del nigromante y el gusano gigantes fue una competencia de resistencia, el nigromante absorb¨ªa la vitalidad del gusano para recuperar energ¨ªas y fortalecer su armadura de hueso, mientras que el gusano al darse cuenta que no podr¨ªa escapar del toque del nigromante decidi¨® estrangularlo como si se tratara de una pit¨®n, tratando de aplastarlos a ellos junto con sus armaduras de hueso, esta situaci¨®n estanco al grupo durante un tiempo en el cual empezaron a acercarse varios insectos muy similares a los de la primera ola, pero antes que llegaran, las custodias acabaron con el gusano gigante que las hab¨ªa retenido, posicion¨¢ndose a los extremos del grupo para acabar con los insectos entrantes mientras sus compa?eros trataban contra sus adversarios, el primero en acabar con su enemigo fue el nigromante, succionando por completo la vitalidad de su enemigo antes de extender sus brazos y lanzar una niebla verde en direcci¨®n de los insectos que se estaban acercando, esta niebla solo puso extenderse un poco antes que el resto de insectos empezaran a evitarla de manera activa, lo que provoc¨® que el nigromante negara con la cabeza, despu¨¦s de esto los guerreros acabaron con los gusanos gigantes que los reten¨ªan uno tras otro.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. Despu¨¦s de esta ola de ataques, el grupo se reorganiz¨®, si los insectos podr¨ªan hacer t¨²neles, podr¨ªan llegar por cualquier lado, por lo que esta vez eran un caballero y custodia a cada lado, siendo el nigromante y su montura los ¨²nicos que permanencia en su lugar, el grupo empez¨® a recibir ataques a trav¨¦s de t¨²neles que eran acabados en medio de ellos por gusanos gigantes antes de escapar r¨¢pidamente. El grupo se dio cuenta que esto los terminar¨ªa agotando tarde o temprano por lo que decidieron aumentar su velocidad, sin intentar acabar con todos los insectos que encontraran, esto se pudo mantener hasta que llegaron a lo que parec¨ªa ser un domo subterr¨¢neo, el grupo se adentr¨® lentamente y cuando estaban casi en el centro se dio un peque?o temblor, todas las entradas hab¨ªan sido cerradas excepto, una de la cual salieron numerosos insectos, entre los que se encontraban siete insectos del primer paso, quienes r¨¢pidamente los rodearon, en esta situaci¨®n las custodias sonrieron mientras sacaban sus arcos y generaban una peque?a lluvia de muerte sobre los insectos, pese a esto la mayor¨ªa a¨²n se acerc¨®. Ante este ataque el primero en confrontarlos no fue uno de los guerreros, sino el nigromante, este hab¨ªa usado el exoesqueleto del primer gusano gigante con el que acab¨® para crear una larga lanza con la cual se abri¨® paso entre los insectos, siendo rodeado r¨¢pidamente por los de primer paso, momento en el que el nigromante dejo que todos fueran v¨ªctimas de su niebla de debilitamiento, antes de tratar de escapar, pero esto no fue muy exitoso quedando encerrado, convirti¨® su lanza en un gran escudo que fue completamente destruido, incluso parte de su armadura de hueso estaba siendo descascarada dej¨¢ndolo vulnerable, momento en el que finalmente llegaron los guerreros, quienes hab¨ªan tardado en entender sus intenciones, e ir a respaldarlo contra los insectos del primer paso, que empezaron a caer lentamente. Por su parte las custodias sin la defensa de los guerreros no pod¨ªan disparar as¨ª que decidieron mantenerse a salvo hasta que sus compa?eros acabar¨¢n con los insectos del primer paso, sin embargo una vibraci¨®n en el suelo arruinar¨ªa estos planes, dos gusanos gigantes del primer paso salieron del suelo debajo de ellas, quienes apenas pudieron saltar a tiempo para escapar de sus mand¨ªbulas, los guerreros al ver esto quisieron regresar para ayudarlas, pero a pesar de estar debilitados los insectos de primer paso a¨²n pudieron interponerse en sus caminos evitando que fueran a ayudarlas. El nigromante r¨¢pidamente aprovech¨® este tiempo en el que no estaba tan presionado para reparar su armadura y lanza con los exoesqueletos de los insectos muertos antes de aprovechar un vac¨ªo en el cerco de los insectos del primer paso para salir en una furiosa carga acabando con los d¨¦biles insectos que se metieron en su camino, su carga ten¨ªa un objetivo uno de los gusanos gigantes, logrando atravesar a uno de estos con su gran lanza, sin embargo esto provoc¨® que le lanzara un fuerte golpe con su cola, separ¨¢ndolo de su montura y avent¨¢ndolo por el aire. Las custodias sintieron un gran alivio cuando uno de estos gusanos gigantes fue tan herido, pero el ver al nigromante volar hacia una enjambre de insectos las preocupo, sin embargo lo ¨²nico que pudieron hacer fue lanzar jabalinas en direcci¨®n de su ca¨ªda, para asegurar que este no caer¨ªa sobre enemigos, antes que los gusanos empezaran a atacarlas de manera m¨¢s salvaje dej¨¢ndolas sin oportunidad de brindarle m¨¢s apoyo al nigromante, los guerreros, aumentaron la intensidad de su aura de batalla para acabar con sus adversarios, mientras el caballo que hab¨ªa ca¨ªdo al suelo se levant¨® y se cubri¨® de una armadura de hueso de una apariencia mucho m¨¢s pesada. El nigromante que volaba por el aire, noto que algunas partes de su armadura empezaban a aflojarse, desprendiendo de ¨¦l en el momento que choc¨® estrepitosamente contra el suelo, r¨¢pidamente trato de levantarse, pero al hacerlo uno de sus brazos colgaba, antes de que pudiera colocarlo en su lugar vio como varios insectos se abalanzaron sobre ¨¦l, por lo que desenvain¨® una espada la cual se encendi¨® con un brillo verde, para luego blandir de manera torpe hacia los insectos, caus¨¢ndoles apenas peque?os rasgu?os, sin embargo estos peque?os rasgu?os empezaron a corroerse a una velocidad impresionante haciendo que los insectos chillen de dolor antes de enloquecer, evitando que los que estaban detr¨¢s de ellos avanzaron hacia el nigromante, este corto tiempo fue extremadamente valioso, pues permiti¨® a las custodias liberarse lo suficiente para atacar a los insectos de la zona con una mini lluvia de jabalinas, y que su caballo blindado finalmente se abriese paso hasta su costado, donde se agach¨® para que este pudiera montarlo nuevamente. ¡ªSi te demorabas m¨¢s, tal vez no hubiera podido regresar¡ª el nigromante palmeo el costado del caballo mientras las partes ca¨ªdas de su armadura de hueso volv¨ªan a crecer y el caballo daba un peque?o bufido.