《EL ASCENSO DEL CAÍDO [ESPAÑOL]》
El PRECIO DEL CONOCIMIENTO
Pr¨®logo: La Promesa
El olor a antis¨¦ptico impregnaba el aire del hospital, mezcl¨¢ndose con algo m¨¢s sutil y siniestro que Akira no pod¨ªa identificar. Bajo la luz fluorescente, la piel de su hermana Hitomi luc¨ªa casi trasl¨²cida, con venas oscurecidas trazando patrones enfermizos bajo su superficie.
"Los m¨¦dicos dicen que no hay nada que puedan hacer", susurr¨® Hitomi, su voz apenas audible sobre el pitido constante de las m¨¢quinas. Sus ojos, antes de un marr¨®n c¨¢lido, ahora mostraban vetas negras que se expand¨ªan d¨ªa a d¨ªa. "Dicen que nunca han visto algo as¨ª."
Akira presion¨® la mano de su hermana, notando c¨®mo los dedos de ella se hab¨ªan vuelto fr¨ªos como el hielo. A sus veinticinco a?os, era todo lo que le quedaba en el mundo, y ahora tambi¨¦n la estaba perdiendo.
"No me importa lo que digan", respondi¨®, inclin¨¢ndose m¨¢s cerca. "Encontrar¨¦ una cura. No importa d¨®nde tenga que buscar o qu¨¦ tenga que hacer. Te lo prometo."
Una d¨¦bil sonrisa cruz¨® los labios agrietados de Hitomi. "Siempre tan terco, hermano mayor." Su mano se tens¨® repentinamente, y un espasmo de dolor cruz¨® su rostro. Las vetas negras en sus ojos pulsaron, expandi¨¦ndose moment¨¢neamente.
Fue entonces cuando Akira lo not¨®: un s¨ªmbolo extra?o que apareci¨® brevemente en la piel de su hermana, justo sobre su coraz¨®n, antes de desvanecerse. No era la primera vez que ve¨ªa algo as¨ª, pero los m¨¦dicos siempre lo descartaban como una alucinaci¨®n producto del estr¨¦s.
Esa noche, en su peque?o apartamento, rodeado de libros de medicina y folklore antiguo, Akira encontr¨® el mismo s¨ªmbolo en un texto prohibido. Era una marca de Umbra, la ciudad de las sombras, donde la realidad y la magia se entrelazaban.
La decisi¨®n estaba tomada. Si la medicina moderna no pod¨ªa salvar a su hermana, buscar¨ªa respuestas en lo prohibido.
Cap¨ªtulo 1: El Portal
El s¨®tano de la biblioteca abandonada apestaba a moho y decadencia. Akira traz¨® el ¨²ltimo s¨ªmbolo en el suelo con tiza mezclada con su propia sangre, completando el c¨ªrculo ritual que hab¨ªa encontrado en el grimorio prohibido. Las velas negras parpadearon, proyectando sombras danzantes contra las paredes manchadas de humedad.
"Perd¨®name, Hitomi", murmur¨® mientras sacaba la daga ceremonial de su funda. El metal antiguo brill¨® con un resplandor enfermizo bajo la luz vacilante. Seg¨²n los textos, el portal a Umbra exig¨ªa m¨¢s que s¨ªmbolos y palabras: requer¨ªa un sacrificio de dolor y sangre.
Sin permitirse dudar, Akira presion¨® la hoja contra su palma izquierda. El corte fue profundo, preciso, siguiendo la l¨ªnea de vida. La sangre brot¨®, oscura y espesa, goteando sobre los s¨ªmbolos trazados en el suelo. Cada gota al caer emit¨ªa un sonido suave, como si la tiza mezclada con sangre respondiera a la nueva ofrenda.The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident.
Las palabras del ritual acudieron a su mente, una letan¨ªa en un idioma que nunca hab¨ªa estudiado pero que ahora flu¨ªa de sus labios como si lo hubiera hablado toda su vida:
"*Portam umbrae, sanguinem offero. Pretium solvo, transitum quaero.*"
El aire se espes¨®, volvi¨¦ndose denso como el mercurio. Las sombras en las esquinas del s¨®tano comenzaron a moverse con voluntad propia, estir¨¢ndose hacia el c¨ªrculo ritual como dedos hambrientos. El olor a moho fue reemplazado por algo m¨¢s antiguo y met¨¢lico, como tumbas abiertas y secretos enterrados.
La primera oleada de dolor lo tom¨® por sorpresa. No era solo el corte en su mano; Era algo m¨¢s profundo, como si cada c¨¦lula de su cuerpo estuviera siendo reescrita. Akira se mordi¨® el labio hasta sangrar, neg¨¢ndose a gritar. Los textos hab¨ªan sido claros: mostrar debilidad durante el ritual pod¨ªa ser fatal.
Las sombras se arremolinaron a su alrededor, solidific¨¢ndose en formas que desafiaban la comprensi¨®n. Por el rabillo del ojo, crey¨® ver rostros en la oscuridad, bocas abiertas en gritos silenciosos. Las paredes del s¨®tano comenzaron a desdibujarse, como si la realidad misma estuviera derriti¨¦ndose.
"*Viam aperio, pretium Accepto*", continu¨®, su voz ronca por el esfuerzo. Las palabras parec¨ªan quemar su garganta al pronunciarlas.
El c¨ªrculo ritual se ilumin¨® con una luz negra, un concepto que hasta ese momento se hubiera considerado imposible. La sangre en los s¨ªmbolos comenz¨® a moverse por voluntad propia, formando nuevos patrones, m¨¢s complejos y perturbadores.
Akira sinti¨® c¨®mo algo tiraba de ¨¦l, no b¨¢sicamente, sino en un nivel m¨¢s fundamental. Era como si cada ¨¢tomo de su ser estuviera siendo desgarrado y reconfigurado. El dolor se intensific¨® hasta volverse casi insoportable, y con ¨¦l lleg¨® la comprensi¨®n: esto era solo el comienzo del precio que tendr¨ªa que pagar.
La realidad se fractur¨®.
El s¨®tano desapareci¨®, reemplazado por un vac¨ªo que no era ni luz ni oscuridad. Akira flotaba en ¨¦l, o tal vez ca¨ªa, mientras fragmentos de recuerdos y pesadillas pasaban junto a ¨¦l como cristales rotos. Vio momentos de su vida reflejados en ellos: Hitomi de ni?a, sonriendo mientras ¨¦l le le¨ªa cuentos; el funeral de sus padres; la primera vez que not¨® las vetas negras en los ojos de su hermana.
Una voz reson¨® en su mente, antigua y m¨²ltiple, como si muchos hablaran al un¨ªsono: "*El precio es aceptado. El camino est¨¢ abierto. Bienvenido a Umbra, buscador. Que tu cordura sobreviva al conocimiento que encuentres.*"
La ca¨ªda se aceler¨®. El vac¨ªo se llen¨® de susurros y risas distorsionadas. Akira cerr¨® los ojos, pero las visiones continuaron, proyect¨¢ndose directamente en su mente: ciudades imposibles, bibliotecas infinitas, criaturas que desafiaban la l¨®gica.
Cuando finalmente impact¨® contra algo s¨®lido, el golpe expuls¨® todo el aire de sus pulmones. El sabor a sangre llenaba su boca, y cada m¨²sculo de su cuerpo gritaba en protesta. Abr¨® los ojos lentamente, parpadeando para aclarar su visi¨®n.
Se encontraba en una calle adoquinada, bajo un cielo que no pod¨ªa ser real. Sobre ¨¦l, estrellas de colores imposibles trazaban constelaciones que parec¨ªan moverse cuando las miraban directamente. Los edificios a su alrededor se alzaban desafiando la gravedad, con ¨¢ngulos que hac¨ªan doler los ojos al intentar comprenderlos.
Akira se puso de pie con dificultad, notando que la herida en su mano hab¨ªa cambiado. La l¨ªnea del corte ahora brillaba con un tenue resplandor p¨²rpura, y la piel alrededor se hab¨ªa oscurecido como si hubiera sido quemada.
"Umbra", susurr¨®, su voz ronca. El nombre de la ciudad reson¨® en el aire como una promesa oscura.
Hab¨ªa llegado. El primer paso estaba dado.
Y en alg¨²n lugar de este lugar imposible estaban las respuestas que necesitaban para salvar a Hitomi.
Cap铆tulo 2: Primera Noche en Umbra
Las estrellas imposibles brillaban sobre Akira mientras se adentraba en las calles retorcidas de Umbra. Los edificios se alzaban como colosos deformes, sus ventanas brillando con luces de colores que no deber¨ªan existir. El aire mismo parec¨ªa espeso, cargado con el sabor met¨¢lico de la magia cruda.
Sus pasos resonaban en los adoquines, un sonido que parec¨ªa ser absorbido por las sombras que se mov¨ªan en los callejones. La marca en su mano, donde se hab¨ªa cortado para el ritual, pulsaba con cada latido de su coraz¨®n, emitiendo un tenue resplandor p¨²rpura que se intensificaba cuando pasaba cerca de ciertas estructuras.
¡°Perdido, ?verdad?¡± La voz surgi¨® de las sombras, suave como seda podrida. ¡°Los reci¨¦n llegados siempre lo est¨¢n.¡±
Akira se gir¨® bruscamente. Una figura encapuchada emergi¨® de la oscuridad, su rostro oculto bajo una m¨¢scara que parec¨ªa estar hecha de humo solidificado.
¡°Los Mercaderes de Informaci¨®n siempre estamos dispuestos a¡ ayudar¡±, continu¨® la figura, extendiendo una mano cubierta de escamas iridiscentes. ¡°Por un precio justo, por supuesto.¡±
¡°No tengo nada de valor¡±, respondi¨® Akira, consciente de que su traje de oficina manchado y rasgado lo marcaba claramente como un forastero.
La figura ri¨®, un sonido como cristales rotos. ¡°Oh, pero s¨ª lo tienes. Los recuerdos¡ las experiencias¡ los fragmentos de tu mundo¡ todo tiene valor en Umbra.¡±
Antes de que Akira pudiera responder, una luz dorada brill¨® en la oscuridad, seguida por una sombra que parec¨ªa absorber la poca luz del ambiente.
¡°Este no te pertenece, Mercader¡±, la voz melodiosa proven¨ªa de la peque?a salamandra dorada que flotaba en el aire. ¡°El Bibliotecario tiene planes para ¨¦l.¡±
¡°Lux¡±, sise¨® el Mercader, retrocediendo. ¡°Y Nyx. Deb¨ª imaginar que los guardianes ya lo hab¨ªan marcado.¡±
La sombra junto a la salamandra dorada se condens¨® en una forma vagamente similar, pero hecha de oscuridad pura. ¡°L¨¢rgate¡±, orden¨® Nyx, su voz como gravilla en terciopelo. ¡°Antes de que recordemos viejas deudas.¡±
El Mercader se desvaneci¨® en las sombras tan r¨¢pidamente como hab¨ªa aparecido, dejando solo el eco de una risa amarga.
¡°Gracias¡±, murmur¨® Akira, aunque no estaba seguro de si deb¨ªa estar agradecido o preocupado por sus nuevos ¡®protectores¡¯.
¡°No nos agradezcas a¨²n¡±, respondi¨® Nyx, flotando cerca de su rostro. ¡°No somos salvadores desinteresados.¡±
¡°Lo que mi sombr¨ªo compa?ero quiere decir¡±, intervino Lux, su luz dorada suaviz¨¢ndose, ¡°es que nuestra ayuda tiene un prop¨®sito. Has sido elegido, Akira Nakamura. La biblioteca te ha estado observando desde antes de que realizaras el ritual.¡±
¡°?La biblioteca?¡± Akira frunci¨® el ce?o. ¡°?Qu¨¦ biblioteca?¡±
Una campana son¨® en la distancia, su sonido reverberando de forma antinatural por las calles retorcidas. Doce campanadas, cada una en un tono diferente, algunas en frecuencias que hac¨ªan doler los dientes.
¡°La Biblioteca de los Iniciados¡±, respondi¨® Lux. ¡°El coraz¨®n pulsante de Umbra, donde el conocimiento y el poder se entrelazan con la carne y la sangre.¡±
¡°Y donde¡±, a?adi¨® Nyx, ¡°podr¨ªas encontrar lo que necesitas para salvar a tu hermana¡ si sobrevives al precio que tendr¨¢s que pagar.¡±
If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it.
Las calles parec¨ªan moverse por voluntad propia mientras Lux y Nyx guiaban a Akira a trav¨¦s de la ciudad. Los edificios se retorc¨ªan y doblaban sobre s¨ª mismos, creando arcos imposibles y pasajes que desafiaban la geometr¨ªa euclidiana.
"No mires demasiado tiempo los ¨¢ngulos", advirti¨® Lux. "Las mentes no entrenadas pueden... quebrarse."
Akira mantuvo su mirada fija en las dos entidades flotantes, ignorando las sombras que bailaban en su visi¨®n perif¨¦rica y los susurros que parec¨ªan llamarlo por su nombre.
"La biblioteca acepta a muy pocos", coment¨® Nyx mientras atravesaban una plaza donde fuentes de l¨ªquido negro burbujeaban en patrones hipn¨®ticos. "La mayor¨ªa muere en el intento. Otros... bueno, hay destinos peores que la muerte."
"?Por qu¨¦ yo?" pregunt¨® Akira, su voz ronca. "?Por qu¨¦ me eligieron?"
Lux y Nyx intercambiaron una mirada, sus formas brillante y oscura creando moment¨¢neamente un patr¨®n que hizo que Akira sintiera n¨¢useas al mirarlo.
"Por tu desesperaci¨®n", respondi¨® Nyx.
"Por tu determinaci¨®n", corrigi¨® Lux.
"Por ambas", concluyeron al un¨ªsono, sus voces resonando de una manera que hizo que el aire vibrara.
Doblaron una esquina y Akira se detuvo en seco. Ante ¨¦l se alzaba una estructura que hac¨ªa que los otros edificios imposibles de Umbra parecieran mundanos en comparaci¨®n.
La Biblioteca de los Iniciados se elevaba hacia el cielo estrellado como una catedral construida por un dios demente. Sus torres se retorc¨ªan como ADN cristalizado, brillando con luz propia en tonos que el ojo humano no deber¨ªa poder percibir. Las ventanas parpadeaban como ojos conscientes, y las puertas... las puertas parec¨ªan estar hechas de carne petrificada, pulsando suavemente como si respiraran.
"Hermosa, ?verdad?" susurr¨® Lux.
"Terrible", a?adi¨® Nyx con algo parecido al orgullo.
Mientras se acercaban a la entrada, Akira not¨® que los escalones estaban marcados con s¨ªmbolos que cambiaban cada vez que parpadeaba. Algunos parec¨ªan formar palabras en idiomas que nunca hab¨ªa visto, otros se retorc¨ªan en patrones que suger¨ªan significados oscuros.
"El primer sacrificio debe hacerse en la entrada", explic¨® Lux. "La biblioteca necesita... probar tu compromiso."
"?Qu¨¦ tipo de sacrificio?" pregunt¨® Akira, aunque parte de ¨¦l ya conoc¨ªa la respuesta.
"Sangre", respondi¨® Nyx. "Siempre es sangre. Pero no solo eso... necesita un recuerdo. Algo precioso. Algo que duela perder."
Akira pens¨® en Hitomi, en todas las memorias que atesoraba de su hermana. ?Podr¨ªa sacrificar alguna de ellas? ?Valdr¨ªa la pena perder un recuerdo feliz para obtener el poder de salvarla?
"El recuerdo se elige al azar", a?adi¨® Lux, como si leyera sus pensamientos. "Es parte de la prueba. No sabr¨¢s qu¨¦ perder¨¢s hasta que ya lo hayas perdido".
Las puertas de carne petrificada pulsaron m¨¢s r¨¢pido mientras Akira sub¨ªa los escalones, como si anticiparan su llegada. En el ¨²ltimo escal¨®n, una grieta se abri¨® en la piedra, revelando un peque?o cuenco tallado en cristal negro.
"Tu sangre primero", indic¨® Nyx. "Luego, piensa en tu hermana. En por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª. La biblioteca har¨¢ el resto."
Akira mir¨® la marca en su mano, a¨²n brillando con luz p¨²rpura. Sin duda, presion¨® el pulgar contra uno de los bordes afilados del cristal negro. La sangre gote¨® en el cuenco, y con cada gota, las puertas pulsaban m¨¢s r¨¢pido.
Cerr¨® los ojos y pens¨® en Hitomi. En su sonrisa. En las tardes leyendo juntos. En su risa. En las vetas negras que ahora manchaban sus ojos. En su promesa.
El dolor comenz¨® como un susurro en su mente, creciendo hasta convertirse en un grito silencioso. Sinti¨® como si algo hurgar en sus recuerdos, hojeando las p¨¢ginas de su memoria como un lector impaciente.
Y entonces lo sent¨ª. Un espacio vac¨ªo. Un hueco en su mente donde antes hab¨ªa... algo. Algo importante. Pero ya no pod¨ªa recordar qu¨¦.
Las puertas se abrieron con un sonido h¨²medo.
"Bienvenido", dijeron Lux y Nyx al un¨ªsono, "a la Biblioteca de los Iniciados".
Cap铆tulo 3: La Biblioteca Viviente
El interior de la Biblioteca desafiaba toda l¨®gica arquitect¨®nica. Los pasillos se curvaban hacia arriba, formando espirales imposibles donde los libros flotaban como hojas en el viento. Las estanter¨ªas parec¨ªan respirar, expandi¨¦ndose y contray¨¦ndose suavemente, mientras susurros antiguos resonaban entre sus pasillos.
Akira avanz¨® cautelosamente, guiado por el brillo dorado de Lux y la sombra ondulante de Nyx. El suelo bajo sus pies cambiaba con cada paso: madera antigua, m¨¢rmol veteado, cristal oscuro que reflejaba memorias que no le pertenec¨ªan.
¡°Los libros te llamar¨¢n¡±, advirti¨® Lux, su luz parpadeando. ¡°Algunos intentar¨¢n tentarte con conocimientos prohibidos. Otros querr¨¢n devorarte.¡±
¡°Conc¨¦ntrate en tu prop¨®sito¡±, a?adi¨® Nyx. ¡°La biblioteca responde a la intenci¨®n. Busca informaci¨®n sobre la aflicci¨®n de tu hermana, pero no toques ning¨²n libro hasta que te lo indiquemos.¡±
Los susurros de los libros se intensificaron mientras avanzaban. Akira pod¨ªa distinguir fragmentos de conversaciones en docenas de idiomas, algunos que nunca hab¨ªa escuchado antes. Un tomo encuadernado en lo que parec¨ªa piel humana se agit¨® en su estante, sus p¨¢ginas revoloteando como alas.
¡°*Ven¡¡±, susurr¨® el libro en la mente de Akira. ¡°*Tengo secretos que necesitas conocer¡¡±
¡°No te detengas¡±, orden¨® Nyx. ¡°El primer nivel est¨¢ lleno de trampas. Los libros m¨¢s peligrosos son a menudo los m¨¢s tentadores¡±.
Pasaron junto a una secci¨®n donde los estantes formaban una espiral descendente. Libros encadenados se retorc¨ªan en sus ataduras, y Akira juraba pod¨ªa escuchar gritos ahogados provenientes de sus p¨¢ginas.
¡°?Qu¨¦ les sucedi¨® a sus lectores anteriores?¡± pregunt¨®, aunque tem¨ªa conocer la respuesta.
¡°Algunos est¨¢n atrapados en las p¨¢ginas¡±, respondi¨® Lux, su luz fluctuando tristemente. ¡°Otros¡ se convirtieron en parte de la misma biblioteca¡±.
Llegaron a un claro en medio del laberinto de estantes. El techo se elevaba hasta perderse en la oscuridad, y en el centro hab¨ªa un pedestal de m¨¢rmol negro. Sobre ¨¦l flotaba un libro abierto cuyas p¨¢ginas estaban completamente en blanco.
¡°El ¨ªndice¡±, anunci¨® Lux. ¡°Aqu¨ª comenzar¨¢ tu verdadera prueba¡±.
¡°La biblioteca necesita conocer tu pregunta¡±, explic¨® Nyx, flotando cerca del libro. ¡°Pero cuidado con las palabras que elijas. Cada pregunta tiene un precio, y las respuestas pueden ser¡ impredecibles¡±.
Akira se acerc¨® al pedestal. Las p¨¢ginas en blanco del ¨ªndice parec¨ªan absorber la luz, creando patrones hipn¨®ticos en su superficie.
¡°?C¨®mo funciona?¡±
¡°Sangre¡±, respondi¨® Nyx. ¡°Siempre es sangre en Umbra. Pero esta vez, necesitas formular tu pregunta con precisi¨®n. La vaguedad puede ser fatal¡±.
Akira mir¨® la marca en su mano, a¨²n brillante con luz p¨²rpura. La herida del ritual no hab¨ªa sanado, pero tampoco dol¨ªa. Era como si la magia mantuviera la carne en un estado de perpetua apertura.
¡°La enfermedad de tu hermana¡±, sugiri¨® Lux. ¡°Piensa en los s¨ªntomas espec¨ªficos. En las vetas negras. En los s¨ªmbolos que aparecen en su piel.¡±
Con cuidado, Akira presion¨® su palma contra la p¨¢gina en blanco. La sangre fue absorbida instant¨¢neamente por el papel, formando palabras en un idioma que no conoc¨ªa pero que, de alguna manera, pod¨ªa entender:
¡°*?Qu¨¦ aflige a Hitomi Nakamura, marcada por el s¨ªmbolo del vac¨ªo, consumida por la oscuridad que crece en sus ojos?*¡±
Las p¨¢ginas del ¨ªndice comenzaron a pasar por s¨ª solas, cada vez m¨¢s r¨¢pido, mientras s¨ªmbolos y ecuaciones arcanas danzaban en sus bordes. El aire se espes¨®, cargado de energ¨ªa est¨¢tica.
De repente, todo se detuvo. Una ¨²nica palabra apareci¨® en la p¨¢gina, escrita en lo que parec¨ªa tinta negra pero que se mov¨ªa como si estuviera viva:
¡°*Vac¨ªofagia*¡±
¡°Oh¡±, susurr¨® Lux, su luz parpadeando con preocupaci¨®n.
¡°Esto es peor de lo que pens¨¢bamos¡±, a?adi¨® Nyx, su forma oscura ondulando inquietamente.
¡°?Qu¨¦ es?¡± pregunt¨® Akira, sintiendo un escalofr¨ªo recorrer su espalda. ¡°?Qu¨¦ le est¨¢ pasando a mi hermana?¡±
El ¨ªndice volvi¨® a moverse, esta vez m¨¢s lentamente. Nuevas palabras se formaron:
¡°*La respuesta completa se encuentra en el Tomo de los Vac¨ªos, Secci¨®n Prohibida, Nivel -3. Advertencia: El precio del conocimiento es proporcional a su valor. ?Deseas continuar?*¡±
Akira no dud¨®: ¡°S¨ª.¡±
Las estanter¨ªas alrededor comenzaron a moverse, reorganiz¨¢ndose como un gigantesco rompecabezas mec¨¢nico. Un pasillo se abri¨® frente a ellos, descendiendo en espiral hacia las profundidades de la biblioteca.
¡°El nivel -3¡±, murmur¨® Nyx. ¡°Hace siglos que nadie sobrevive a una visita all¨ª.¡±
¡°Los pocos que han regresado¡±, a?adi¨® Lux, ¡°nunca volvieron a ser los mismos.¡±The tale has been illicitly lifted; should you spot it on Amazon, report the violation.
Akira mir¨® hacia la oscuridad que los aguardaba. Pens¨® en Hitomi, en las vetas negras expandi¨¦ndose en sus ojos, en su promesa de salvarla sin importar el costo.
¡°Mu¨¦strenme el camino¡±, dijo con determinaci¨®n.
Las estanter¨ªas crujieron ominosamente mientras comenzaban su descenso hacia las profundidades de la Biblioteca de los Iniciados, donde los secretos m¨¢s oscuros aguardaban ser descubiertos.
La escalera en espiral parec¨ªa descender eternamente. Con cada nivel que bajaban, el aire se volv¨ªa m¨¢s denso, cargado de part¨ªculas que brillaban como polvo de estrellas negras. Los susurros de los libros se transformaron en murmullos m¨¢s profundos, casi guturales.
¡°El nivel -1¡±, anunci¨® Lux cuando pasaron por una puerta arqueada hecha de metal negro. ¡°Aqu¨ª comienzan los verdaderos peligros.¡±
Las estanter¨ªas en este nivel estaban hechas de un material que parec¨ªa hueso petrificado. Los libros estaban encadenados con grilletes de hierro oxidado, y algunos se agitaban violentamente al sentir su presencia.
¡°No mires directamente a las portadas¡±, advirti¨® Nyx. ¡°Algunos tienen trampas oculares. Un vistazo puede drenar a?os de tu vida.¡±
Akira mantuvo su mirada fija en el camino, pero era dif¨ªcil ignorar los sonidos. Risas distorsionadas, llantos ahogados, y ocasionalmente, el inconfundible sonido de p¨¢ginas siendo desgarradas como si fueran carne.
¡°?Qu¨¦ son exactamente estos libros?¡±
¡°Grimorios fallidos¡±, respondi¨® Lux. ¡°Experimentos. Algunos contienen conocimiento prohibido. Otros son prisiones para entidades que es mejor no nombrar.¡±
Descendieron otro nivel. El aire se volvi¨® m¨¢s fr¨ªo, y Akira pod¨ªa ver su aliento formando patrones extra?os que permanec¨ªan suspendidos en el aire m¨¢s tiempo del que deber¨ªan.
¡°Nivel -2¡±, murmur¨® Nyx. ¡°Mant¨¦n tu mente enfocada. Las ilusiones aqu¨ª son¡ convincentes.¡±
Como para probar su punto, Akira vio a Hitomi de pie entre las estanter¨ªas, sonriendo y llam¨¢ndolo. Pero hab¨ªa algo mal en su sonrisa, algo depredador en la forma en que sus ojos, completamente negros ahora, lo miraban.
¡°No es real¡±, dijo Lux, su luz intensific¨¢ndose. ¡°La biblioteca est¨¢ probando tu resoluci¨®n.¡±
La falsa Hitomi se desvaneci¨® como humo, pero fue reemplazada por otras visiones. Sus padres, vivos de nuevo, mir¨¢ndolo con decepci¨®n. Versiones de s¨ª mismo, algunas m¨¢s j¨®venes, otras envejecidas y corrompidas por poderes oscuros.
¡°El Tomo de los Vac¨ªos est¨¢ cerca¡±, anunci¨® Nyx. ¡°Puedo sentir su presencia.¡±
La escalera termin¨® abruptamente en una puerta circular hecha de un metal que parec¨ªa absorber toda la luz, incluso el resplandor dorado de Lux. S¨ªmbolos arcanos pulsaban en su superficie con un brillo enfermizo.
¡°Nivel -3¡±, dijo Lux, su voz m¨¢s seria que nunca. ¡°¨²ltima oportunidad para retroceder.¡±
Akira toc¨® la marca en su mano, que ahora ard¨ªa con intensidad. ¡°No he llegado tan lejos para rendirme ahora.¡±
¡°La puerta requiere un sacrificio mayor¡±, explic¨® Nyx. ¡°Un recuerdo verdaderamente precioso. Algo fundamental.¡±
¡°Esta vez¡±, a?adi¨® Lux, ¡°t¨² eliges qu¨¦ perder. Pero debe ser algo que realmente te duela abandonar.¡±
Akira cerr¨® los ojos, buscando en sus memorias. ?Qu¨¦ podr¨ªa sacrificar? ?El recuerdo de la sonrisa de su madre? ?Las ¨²ltimas palabras de su padre? ?Las tardes de estudio con Hitomi?
Y entonces lo supo.
¡°El sonido de su risa¡±, dijo en voz baja. ¡°El recuerdo de c¨®mo suena la risa de Hitomi.¡±
La puerta vibr¨®, y un dolor agudo atraves¨® su mente. Era como si alguien estuviera arrancando p¨¢ginas de un libro dentro de su cabeza. Pod¨ªa ver a Hitomi riendo en sus recuerdos, pero el sonido¡ el sonido se desvanec¨ªa, reemplazado por un silencio ensordecedor.
La puerta se abri¨® con un sonido que recordaba a un ¨²ltimo suspiro.
M¨¢s all¨¢, la oscuridad era absoluta. Ni siquiera la luz de Lux parec¨ªa penetrarla completamente. Y flotando en medio de esa oscuridad, un libro antiguo encuadernado en lo que parec¨ªa piel de sombras: el Tomo de los Vac¨ªos.
¡°Recuerda¡±, susurr¨® Nyx, ¡°algunos conocimientos pueden destruir la mente que los contiene.¡±
¡°Y algunos secretos¡±, a?adi¨® Lux, ¡°exigen m¨¢s que memoria y sangre como pago.¡±
Akira dio un paso hacia la oscuridad, sintiendo c¨®mo el fr¨ªo del nivel -3 se arrastraba bajo su piel, susurrando promesas de conocimiento y poder.
El Tomo de los Vac¨ªos lo esperaba, sus p¨¢ginas pulsando suavemente como un coraz¨®n oscuro en la eternidad de la noche.
El fr¨ªo del nivel -3 era diferente a cualquier cosa que Akira hubiera experimentado antes. No era un fr¨ªo f¨ªsico, sino algo m¨¢s profundo, como si el vac¨ªo mismo estuviera intentando congelar su alma.
El Tomo de los Vac¨ªos flotaba ante ¨¦l, su cubierta movi¨¦ndose como si estuviera hecha de sombras l¨ªquidas. S¨ªmbolos antiguos aparec¨ªan y desaparec¨ªan en su superficie, cada uno m¨¢s perturbador que el anterior.
¡°No lo toques directamente¡±, advirti¨® Lux, su luz apenas penetrando la oscuridad circundante. ¡°Usa esto.¡±
Una peque?a esfera de luz dorada se materializ¨® frente a Akira, transform¨¢ndose en un par de guantes tejidos con lo que parec¨ªan hilos de aurora boreal.
¡°Guantes de Lectura Protegida¡±, explic¨® Nyx. ¡°No detendr¨¢n completamente los efectos del libro, pero al menos evitar¨¢n que te devore al instante.¡±
Akira se puso los guantes, que se ajustaron perfectamente a sus manos. El material emit¨ªa un suave zumbido, como si estuviera vivo.
Con cuidado, extendi¨® las manos hacia el Tomo. En el momento en que sus dedos rozaron la cubierta, una voz antigua reson¨® en su mente:
¡°*?Buscador del Vac¨ªo, comprendes el precio del conocimiento que persigues?*¡±
¡°Lo comprendo¡±, respondi¨® Akira en voz alta.
¡°*No, no lo comprendes. Pero lo har¨¢s.*¡±
El libro se abri¨® por s¨ª solo, sus p¨¢ginas hechas de lo que parec¨ªa noche l¨ªquida. Las palabras flotaban sobre la superficie como constelaciones m¨®viles, cambiando de forma y significado mientras Akira las observaba.
¡°Busca la entrada sobre Vac¨ªofagia¡±, sugiri¨® Lux. ¡°Pero no te desv¨ªes. Cada palabra adicional que leas aumentar¨¢ el precio a pagar.¡±
Akira comenz¨® a pasar las p¨¢ginas, cada una revelando horrores y maravillas que amenazaban con hacer pedazos su cordura. Vio ecuaciones que describ¨ªan la geometr¨ªa del vac¨ªo, rituales que pod¨ªan desgarrar la realidad, y nombres de entidades que nunca deber¨ªan ser pronunciados.
Finalmente, encontr¨® lo que buscaba:
¡°*Vac¨ªofagia: Aflicci¨®n nacida del contacto con los Espacios Entre Espacios. La v¨ªctima desarrolla una conexi¨®n parasitaria con el Vac¨ªo mismo, manifest¨¢ndose inicialmente a trav¨¦s de vetas oscuras en los ojos y s¨ªmbolos dimensionales en la piel. El Vac¨ªo consume gradualmente la esencia vital del hu¨¦sped, transform¨¢ndolo en un conducto entre realidades.*¡±
Las palabras parec¨ªan moverse bajo su mirada, como si intentaran escapar de la p¨¢gina.
¡°*Cura conocida: El Ritual de Transferencia de Vac¨ªo. Advertencia: Requiere un recipiente voluntario para absorber la aflicci¨®n. El nuevo hu¨¦sped debe ser m¨¢s fuerte que el original o ser¨¢ consumido instant¨¢neamente. La transferencia es irreversible.*¡±
¡°?Un recipiente voluntario?¡±, murmur¨® Akira. ¡°?Significa que alguien debe¡¡±
¡°Tomar su lugar¡±, complet¨® Nyx. ¡°Absorber el Vac¨ªo que la est¨¢ consumiendo.¡±
¡°Y sobrevivir a ¨¦l¡±, a?adi¨® Lux, su luz fluctuando con preocupaci¨®n.
Akira continu¨® leyendo, cada palabra aumentando el peso invisible que sent¨ªa sobre sus hombros:
¡°*El ritual debe realizarse durante la Convergencia de las Lunas de Umbra, cuando el velo entre dimensiones es m¨¢s delgado. El recipiente debe estar marcado por la biblioteca y haber sobrevivido al menos tres pruebas de los niveles prohibidos.*¡±
¡°La pr¨®xima Convergencia¡±, dijo Nyx, ¡°es en siete d¨ªas¡±.
¡°Apenas tiempo suficiente para prepararte¡±, a?adi¨® Lux. ¡°Si sobrevive a las pruebas¡±.
De repente, el libro se cerr¨® violentamente. Las sombras a su alrededor comenzaron a moverse con prop¨®sito, formando siluetas vagamente humanoides.
¡°*El precio del conocimiento debe ser pagado ahora*¡±, reson¨® la voz antigua en sus mentes.
Las sombras se abalanzaron sobre Akira, atravesando los guantes protectores como si no existieran. El fr¨ªo se intensific¨® hasta volverse insoportable, y sinti¨® como si algo estuviera siendo extra¨ªdo de su ser.
¡°?No luches contra ello!¡±, grit¨® Lux. ¡°?D¨¦jalas tomar su pago!¡±
Las sombras se hundieron en su piel, y Akira grit¨® cuando los recuerdos comenzaron a desvanecerse. No recuerdos aleatorios esta vez, sino algo espec¨ªfico: todo su conocimiento sobre la muerte de sus padres. Las circunstancias, el funeral, los ¨²ltimos momentos¡ todo se desvaneci¨®, dejando solo un vac¨ªo doloroso en su mente.
Cuando las sombras finalmente retrocedieron, Akira cay¨® de rodillas, jadeando. Sab¨ªa que sus padres estaban muertos, pero ya no pod¨ªa recordar c¨®mo o cu¨¢ndo hab¨ªa sucedido. Era como una herida en su memoria, un espacio negro donde antes hab¨ªa existido algo importante.
¡°El primer pago¡±, dijo Nyx solemnemente. ¡°Habr¨¢ m¨¢s.¡±
¡°Los niveles prohibidos te esperan¡±, a?adi¨® Lux. ¡°Y cada prueba exigir¨¢ su propio precio¡±.
Akira se puso de pie lentamente, sus piernas temblando. El Tomo de los Vac¨ªos hab¨ªa regresado a su posici¨®n original, flotando en la oscuridad como un recordatorio silencioso del conocimiento que hab¨ªa obtenido y el precio que hab¨ªa pagado por ¨¦l.
¡°?Por d¨®nde empezamos?¡±, pregunt¨®, su voz ronca.
Las sombras del nivel -3 parecieron re¨ªr en respuesta, mientras los susurros de los libros prohibidos promet¨ªan m¨¢s secretos, m¨¢s poder, y m¨¢s dolor por venir.
Cap铆tulo 4: Primera Prueba
La sala de la primera prueba era un cubo perfecto de obsidiana pulida. Las paredes reflejaban distorsionadas las luces de Lux y Nyx, creando patrones caleidosc¨®picos que parec¨ªan moverse con voluntad propia.
¡°La Prueba del Eco Vac¨ªo¡±, anunci¨® Lux. ¡°Debes enfrentar lo que el Vac¨ªo ve en ti.¡±
¡°No todos los que entran aqu¨ª salen¡ completos¡±, a?adi¨® Nyx, su forma oscura mezcl¨¢ndose con las sombras de la habitaci¨®n.
En el centro de la sala, un c¨ªrculo ritual estaba grabado en el suelo. Los s¨ªmbolos eran similares a los que Akira hab¨ªa usado para llegar a Umbra, pero m¨¢s complejos, m¨¢s antiguos.
¡°?Qu¨¦ debo hacer?¡±
¡°P¨¢rate en el centro¡±, instruy¨® Lux. ¡°El ritual comenzar¨¢ por s¨ª solo. Recuerda: lo que ver¨¢s no es real, pero el da?o que puede causar s¨ª lo es.¡±
Akira avanz¨® hacia el c¨ªrculo, notando c¨®mo sus pasos resonaban de forma antinatural, como si el sonido estuviera siendo distorsionado por algo m¨¢s all¨¢ de la f¨ªsica normal. La marca en su mano pulsaba con m¨¢s intensidad, respondiendo a la magia del lugar.
Al momento de pisar el centro del c¨ªrculo, los s¨ªmbolos comenzaron a brillar con una luz p¨²rpura enfermiza. El aire se espes¨®, y las reflexiones en las paredes de obsidiana empezaron a moverse independientemente de sus fuentes.
¡°*Akira Nakamura*¡±, susurr¨® una voz que parec¨ªa provenir de todas partes y de ninguna. ¡°*El Vac¨ªo te ve. El Vac¨ªo te conoce.*¡±
Las reflexiones en las paredes se solidificaron, formando versiones distorsionadas de s¨ª mismo. Cada una representaba una posible versi¨®n de su futuro: una donde el poder lo hab¨ªa corrompido completamente, otra donde la desesperaci¨®n lo hab¨ªa vuelto un monstruo, otra donde la b¨²squeda de conocimiento lo hab¨ªa dejado como un cascaron vac¨ªo.
¡°*Estos son tus caminos potenciales*¡±, continu¨® la voz. ¡°*Cada decisi¨®n, cada sacrificio, te acerca a uno de ellos.*¡±
¡°No son reales¡±, murmur¨® Akira, aunque las im¨¢genes eran perturbadoramente convincentes.
¡°*?No lo son?*¡± La voz adquiri¨® un tono burl¨®n. ¡°*?Acaso no sientes ya los cambios en ti? ?El vac¨ªo donde antes estaban los recuerdos de la muerte de tus padres? ?El silencio donde antes estaba la risa de tu hermana?*¡±
Las reflexiones comenzaron a moverse, acerc¨¢ndose al c¨ªrculo ritual. Sus movimientos eran err¨¢ticos, como si fueran marionetas controladas por un titiritero demente.
¡°*Para superar esta prueba, debes aceptar una verdad fundamental: el precio del poder siempre es una parte de ti mismo.*¡±
La versi¨®n corrupta de Akira fue la primera en alcanzar el c¨ªrculo. Sus ojos eran pozos de oscuridad, similares a los de Hitomi en sus peores momentos.
¡°*Yo salv¨¦ a Hitomi*¡±, dijo con una voz que era y no era la de Akira. ¡°*Absorb¨ª el Vac¨ªo en mi ser. Pero el poder¡ el poder era intoxicante. ?Por qu¨¦ conformarse con salvar una vida cuando pod¨ªas controlar miles?*¡±
If you encounter this story on Amazon, note that it''s taken without permission from the author. Report it.
La segunda versi¨®n, la consumida por la desesperaci¨®n, se uni¨® a la primera. Su piel estaba marcada con s¨ªmbolos similares a los que aparec¨ªan en Hitomi.
¡°*Fall¨¦*¡±, gimi¨®. ¡°*El ritual sali¨® mal. Hitomi muri¨®, y yo qued¨® atrapado entre dimensiones, ni vivo ni muerto, solo¡ vac¨ªo.*¡±
La tercera versi¨®n, el cascaron vac¨ªo, no habl¨®. Sus ojos estaban vidriosos, y su boca se mov¨ªa en silencio, recitando conocimientos prohibidos que hab¨ªan destrozado su mente.
¡°*Elige*¡±, orden¨® la voz del Vac¨ªo. ¡°*Uno de estos futuros ser¨¢ tu destino. Ac¨¦ptalo, y la prueba estar¨¢ completa.*¡±
Akira mir¨® a cada una de sus posibles versiones futuras, sintiendo el peso de la decisi¨®n. ?Era este realmente su destino? ?Estaba condenado a convertirse en una de estas versiones retorcidas de s¨ª mismo?
¡°No¡±, dijo finalmente, su voz firme. ¡°Me niego a aceptar cualquiera de estos destinos.¡±
Las reflexiones se detuvieron, y la voz del Vac¨ªo adquiri¨® un tono interesado: ¡°*?Oh? ?Niegas lo que el Vac¨ªo ve en ti?*¡±
¡°No niego las posibilidades¡±, respondi¨® Akira. ¡°Pero el futuro no est¨¢ escrito. Cada decisi¨®n, cada sacrificio, es una elecci¨®n. Y elijo crear mi propio camino.¡±
Las paredes de obsidiana vibraron, y las reflexiones comenzaron a distorsionarse.
¡°*Interesante*¡±, murmur¨® la voz. ¡°*Pocos comprenden que la verdadera prueba no es aceptar el destino, sino desafiarlo.*¡±
Las versiones corruptas de Akira se desvanecieron como humo, y los s¨ªmbolos del c¨ªrculo ritual cambiaron de color, pasando del p¨²rpura enfermizo a un azul profundo.
¡°*La primera prueba est¨¢ completa*¡±, anunci¨® la voz. ¡°*Pero el precio debe ser pagado.*¡±
Un dolor agudo atraves¨® la mente de Akira. Esta vez, sinti¨® c¨®mo perd¨ªa todos sus recuerdos de su primer a?o en la universidad. Las caras de sus compa?eros, las clases, las experiencias¡ todo se desvaneci¨®, dejando otro vac¨ªo en su memoria.
¡°Has pasado la primera prueba¡±, dijo Lux, su luz brillando con aprobaci¨®n.
¡°Pero quedan dos m¨¢s¡±, record¨® Nyx. ¡°Y cada una ser¨¢ m¨¢s dif¨ªcil que la anterior¡±.
Akira ascendi¨®, tocando inconscientemente el espacio vac¨ªo en su mente donde antes hab¨ªan estado sus recuerdos. El precio era alto, pero el objetivo lo val¨ªa.
¡°?Cu¨¢l es la siguiente prueba?¡±, pregunt¨®.
Las paredes de obsidiana comenzaron a moverse, reacomod¨¢ndose para formar un nuevo pasillo que descend¨ªa a¨²n m¨¢s profundo en los niveles prohibidos de la biblioteca.
El tiempo corr¨ªa. La Convergencia de las Lunas se acercaba, y con ella, la ¨²nica oportunidad de salvar a Hitomi.
Cap铆tulo 4: Segunda Prueba
El nuevo pasillo descend¨ªa en una espiral imposible, donde la gravedad parec¨ªa cambiar con cada paso. Las paredes estaban cubiertas de escrituras que se mov¨ªan como serpientes de tinta, formando y reformando palabras en idiomas olvidados.
¡°La Prueba del Conocimiento Prohibido¡±, explic¨® Lux mientras descend¨ªan. ¡°Aqu¨ª, la biblioteca te ofrecer¨¢ poder real.¡±
¡°Y ese es el verdadero peligro¡±, a?adi¨® Nyx. ¡°Porque ser¨¢ exactamente el tipo de poder que m¨¢s deseas.¡±
Llegaron a una sala circular cuyo techo se perd¨ªa en la oscuridad. Estanter¨ªas flotantes orbitaban lentamente alrededor de un pedestal central, donde un ¨²nico libro aguardaba, su cubierta hecha de un metal negro que parec¨ªa absorber la luz.
¡°El Grimorio de Posibilidades¡±, susurr¨® Lux. ¡°Contiene rituales y conocimientos que podr¨ªan darte el poder para salvar a Hitomi sin necesidad del Ritual de Transferencia.¡±
Akira se detuvo en seco. ¡°?Qu¨¦? ?Por qu¨¦ no mencionaron esto antes?¡±
¡°Porque el precio es mayor que la muerte¡±, respondi¨® Nyx. ¡°Estos rituales requieren sacrificios que transformar¨ªan tu humanidad en algo¡ diferente.¡±
Akira se acerc¨® al pedestal. El Grimorio pulsaba suavemente, como si lo llamara. En su superficie, vio reflejado no su rostro, sino el de Hitomi, sonriendo como lo hac¨ªa antes de que la enfermedad la consumiera.
¡°*?Por qu¨¦ conformarte con un ritual que podr¨ªa matarte?*¡±, susurr¨® una voz desde el libro. ¡°*?Por qu¨¦ arriesgar todo cuando hay otros caminos? Caminos m¨¢s seguros¡ m¨¢s poderosos¡*¡±
Las estanter¨ªas flotantes se detuvieron, y los libros en ellas comenzaron a susurrar al un¨ªsono, cada uno ofreciendo diferentes promesas de poder.
¡°*Podr¨ªamos ense?arte a doblar la realidad*¡±, susurr¨® uno.
¡°*A controlar el Vac¨ªo mismo*¡±, prometi¨® otro.
¡°*A transcender la mortalidad*¡±, tent¨® un tercero.
¡°La prueba¡±, dijo Lux suavemente, ¡°es saber cu¨¢ndo rechazar el poder.¡±
Akira extendi¨® la mano hacia el Grimorio, sus dedos temblando ligeramente. La marca en su palma ard¨ªa con intensidad, respondiendo a la magia antigua del libro.
¡°*Solo un vistazo*¡±, susurr¨® el Grimorio. ¡°*Una p¨¢gina. Un ritual. Podr¨ªas salvarla hoy mismo. ?No es eso lo que prometiste?*¡±
Las palabras golpearon algo profundo en Akira. ?No era exactamente eso lo que hab¨ªa prometido? Salvar a Hitomi, sin importar el costo¡
Los dedos de Akira rozaron la cubierta del Grimorio, y en ese instante, visiones inundaron su mente. Se vio a s¨ª mismo realizando rituales de poder inimaginable, doblando la realidad a su voluntad, curando a Hitomi con un simple gesto. El poder era intoxicante, perfecto, todo lo que necesitaba...
"*Tan f¨¢cil*", susurr¨® el libro. "*Un peque?o sacrificio. Quiz¨¢s la humanidad de unos pocos desconocidos. ?No vale la vida de tu hermana m¨¢s que la de algunos extra?os?*"
Las visiones continuaron: Hitomi completamente curada, sonriendo, viviendo una vida plena. Y ¨¦l a su lado, transformado en algo m¨¢s que humano, un ser de poder inconmensurable.
"*O podr¨ªas ir m¨¢s all¨¢*", tent¨® el Grimorio. "*?Por qu¨¦ conformarte con salvar una vida cuando podr¨ªas reescribir las reglas de la muerte misma? Tus padres... podr¨ªas traerlos de vuelta...*"
Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more.
Akira sinti¨® que su resoluci¨®n fallaba. Las promesas eran tan dulces, tan tentadoras... Y entonces record¨® algo: el vac¨ªo en su memoria donde antes estaba la risa de Hitomi.
"No", dijo, retirando su mano. "Este no es el camino."
"*?No?*", el tono del Grimorio se volvi¨® burl¨®n. "*?Prefieres el camino del sacrificio? ?Del dolor? ?De la posible muerte?*"
"Prefiero el camino que me permita seguir siendo yo mismo", respondi¨® Akira. "El poder que ofrece tiene un precio demasiado alto. No solo en vidas o almas, sino en humanidad".
Las estanter¨ªas flotantes comenzaron a girar m¨¢s r¨¢pido, los libros gritando promesas cada vez m¨¢s tentadoras.
"*?Podr¨ªas ser un dios!*"
"*?El Vac¨ªo mismo se inclinar¨ªa ante ti!*"
"*?La muerte no tendr¨ªa poder sobre los que amas!*"
"Y eso es exactamente el problema", dijo Akira, dando un paso atr¨¢s. "Porque ya no ser¨ªa amor lo que me motivar¨ªa, sino poder. No ser¨ªa sacrificio, sino dominaci¨®n."
El Grimorio vibr¨® violentamente, su superficie ondulando como mercurio negro.
"*Entonces morir¨¢s*", sise¨®. "*O peor, vivir¨¢s para ver c¨®mo fallas. Para ver c¨®mo el Vac¨ªo consume a tu hermana mientras t¨² te aferras a tu preciosa humanidad.*"
"Tal vez", admiti¨® Akira. "Pero ser¨¢ mi elecci¨®n. Mi sacrificio. No el sacrificio de otros."
La sala qued¨® en silencio por un momento, y luego una voz diferente, m¨¢s antigua y profunda que la del Grimorio, reson¨®:
"*La segunda prueba est¨¢ completa. El precio debe ser pagado.*"
Esta vez, el dolor fue m¨¢s intenso. Akira sinti¨® c¨®mo perd¨ªa todos sus recuerdos de su primer trabajo, los a?os enteros de experiencias y relaciones desvaneci¨¦ndose como humo. Cuando pas¨® el dolor, sab¨ªa que hab¨ªa trabajado en alg¨²n lugar, pero los detalles eran solo un vac¨ªo en su mente.
"Has elegido sabiamente", dijo Lux, su luz m¨¢s brillante que antes.
"Aunque el camino que has elegido no ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil", a?adi¨® Nyx.
Akira mir¨® al Grimorio una ¨²ltima vez. Las promesas de poder a¨²n susurraban en su mente, pero ahora sonaban huecas, falsas.
"?Cu¨¢l es la ¨²ltima prueba?", pregunt¨®.
Los estantes flotantes se apartaron, revelando una nueva puerta. Esta estaba hecha de un material que parec¨ªa estar hecho de pesadillas solidificadas, y en su superficie, un ¨²nico s¨ªmbolo brillaba: el mismo que aparec¨ªa en la piel de Hitomi.
"La Prueba del Vac¨ªo mismo", respondi¨® solemnemente Nyx. "Deber¨¢s enfrentar lo que le espera a tu hermana si fallas".
"Y sobrevivir con tu cordura intacta", horneado Lux.
La puerta se abri¨® lentamente, revelando una oscuridad m¨¢s profunda que cualquier cosa que Akira hubiera visto antes. Era el tipo de oscuridad que hac¨ªa que la noche m¨¢s negra pareciera mediod¨ªa en comparaci¨®n.
El tiempo se agotaba. La Convergencia de las Lunas se acercaba.
Y en alg¨²n lugar, en un hospital del mundo normal, Hitomi segu¨ªa luchando contra el Vac¨ªo que la consum¨ªa.
Cap铆tulo 4: La Prueba Final
La oscuridad m¨¢s all¨¢ de la puerta era diferente a cualquier cosa que Akira hubiera experimentado. No era la ausencia de luz, sino la presencia de algo m¨¢s fundamental: el Vac¨ªo mismo.
¡°Esta es la frontera¡±, advirti¨® Lux, su luz parpadeando nerviosamente. ¡°No podemos acompa?arte m¨¢s all¨¢.¡±
¡°Lo que ver¨¢s all¨ª¡±, a?adi¨® Nyx, ¡°es lo que existe entre las dimensiones. El espacio donde el Vac¨ªo devora la realidad.¡±
Akira dio un paso hacia la puerta, y la marca en su mano comenz¨® a arder con una intensidad insoportable. Los s¨ªmbolos p¨²rpura se extendieron por su brazo, formando patrones similares a los que aparec¨ªan en la piel de Hitomi.
¡°*Bienvenido al abismo*¡±, susurr¨® una voz que parec¨ªa provenir del Vac¨ªo mismo. ¡°*Aqu¨ª ver¨¢s la verdad.*¡±
Al cruzar el umbral, la realidad se despleg¨® como un origami c¨®smico. Akira se encontr¨® flotando en un espacio donde las leyes de la f¨ªsica eran meras sugerencias. A su alrededor, vio fragmentos de diferentes realidades: ventanas a otros mundos, otros tiempos, otras posibilidades.
Y en medio de todo, vio a Hitomi.
No era una ilusi¨®n o una prueba. De alguna manera, estaba viendo a su hermana real, conectada al Vac¨ªo que la consum¨ªa. Las vetas negras en sus ojos eran ventanas a esta dimensi¨®n imposible, y cada s¨ªmbolo que aparec¨ªa en su piel era una grieta en la realidad.
¡°*Observa lo que el Vac¨ªo hace*¡±, orden¨® la voz. ¡°*Mira el destino que intentas prevenir.*¡±
El tiempo pareci¨® distorsionarse, y Akira vio el proceso completo: c¨®mo el Vac¨ªo consumir¨ªa gradualmente a su hermana, transformando cada parte de su ser en un conducto entre dimensiones. Vio su conciencia fragmentada a trav¨¦s de realidades infinitas, su alma dispersa como polvo en el viento c¨®smico.
¡°*Este es el precio de la conexi¨®n con el Vac¨ªo*¡±, continu¨® la voz. ¡°*?A¨²n deseas tomar su lugar?*¡±
¡°S¨ª¡±, respondi¨® Akira sin dudar, aunque el horror de lo que hab¨ªa visto amenazaba con quebrar su cordura.
¡°*?Incluso sabiendo que este ser¨¢ tu destino? ?Qu¨¦ tu conciencia ser¨¢ desgarrada y dispersada a trav¨¦s de dimensiones infinitas?*¡±
¡°Es mi decisi¨®n¡±, afirm¨® Akira. ¡°Mi sacrificio.¡±
El Vac¨ªo pareci¨® re¨ªr, un sonido que hizo que la realidad misma temblara.
Reading on Amazon or a pirate site? This novel is from Royal Road. Support the author by reading it there.
¡°*Entonces enfr¨¦ntalo. Experimenta un momento de lo que ser¨¢ tu eternidad.*¡±
La oscuridad se precipit¨® sobre Akira como una marea viviente. Sinti¨® c¨®mo su conciencia era desgarrada, fragmentada, dispersada a trav¨¦s de realidades infinitas. Vio mundos nacer y morir en instantes, experiment¨® vidas enteras en segundos, sinti¨® el peso de eternidades comprimidas en momentos.
Era dolor m¨¢s all¨¢ del dolor, una agon¨ªa que transcend¨ªa lo f¨ªsico y lo mental. Su ser mismo estaba siendo deshecho y rehecho constantemente, cada fragmento de su conciencia experimentando una forma diferente de tormento existencial.
¡°*?A¨²n mantienes tu decisi¨®n?*¡±, pregunt¨® el Vac¨ªo, su voz resonando a trav¨¦s de las infinitas versiones fragmentadas de Akira.
A trav¨¦s del dolor y la fragmentaci¨®n, a trav¨¦s del horror de experimentar existencias infinitas simult¨¢neamente, Akira reuni¨® los pedazos de su ser para formar una ¨²nica respuesta:
"Si."
El mundo se recompuso abruptamente. Akira se encontr¨® de rodillas en el suelo de la biblioteca, jadeando, su mente luchando por reconciliar la experiencia que acababa de vivir.
¡°*La prueba final est¨¢ completa*¡±, anunci¨® el Vac¨ªo. ¡°*El precio debe ser pagado.*¡±
Esta vez, cuando el dolor toc¨® su mente, Akira sinti¨® que perdi¨® algo m¨¢s que simples recuerdos. Perdi¨® su comprensi¨®n del color azul, la capacidad de recordar c¨®mo sabe el chocolate, la sensaci¨®n del sol en su piel. Fragmentos de experiencias fundamentales, arrancados de su ser.
¡°Has sobrevivido¡±, dijo Lux, reapareciendo junto a ¨¦l. ¡°Pocos lo logran con su mente intacta¡±.
¡°Ahora est¨¢s verdaderamente preparado¡±, a?adi¨® Nyx. ¡°Para el Ritual de Transferencia¡±.
Akira se puso de pie lentamente, cada movimiento un recordatorio de la experiencia que acababa de vivir. Los s¨ªmbolos en su brazo hab¨ªan cambiado, volvi¨¦ndose m¨¢s similares a los que aparec¨ªan en Hitomi.
¡°?Cu¨¢nto tiempo queda?¡±, pregunt¨® su voz ronca.
¡°La Convergencia de las Lunas comenzar¨¢ en doce horas¡±, respondi¨® Lux.
¡°Apenas tiempo suficiente para preparar el ritual¡±, dijo Nyx.
Akira mir¨® hacia la puerta del Vac¨ªo, que ahora se cerraba lentamente. Hab¨ªa experimentado un momento de lo que ser¨ªa su eternidad si el ritual ten¨ªa ¨¦xito. Un destino peor que la muerte, una existencia de tormento infinito.
Y a¨²n as¨ª, su resoluci¨®n no flaque¨®.
Por Hitomi, valdr¨ªa la pena.
Cap铆tulo 5: Preparativos del Ritual
El sal¨®n de rituales en lo m¨¢s profundo de la biblioteca era un espacio que desafiaba la geometr¨ªa euclidiana. Las columnas se retorc¨ªan hacia un techo que parec¨ªa no existir, y el suelo estaba marcado con c¨ªrculos conc¨¦ntricos que brillaban con luz propia.
"Necesitaremos preparar todo con precisi¨®n", dijo Lux mientras flotaba sobre uno de los c¨ªrculos. "El m¨¢s m¨ªnimo error durante la Convergencia..."
"Y ambos morir¨¢n", complet¨® Nyx. "O algo peor."
Akira observ¨® mientras sus gu¨ªas comenzaban a materializar los componentes necesarios para el ritual. Velas negras que ard¨ªan con llamas p¨²rpuras, cristales que parec¨ªan contener galaxias en miniatura, y tiza hecha de lo que parec¨ªa ser polvo de estrellas muertas.
"El c¨ªrculo principal debe estar alineado exactamente con la posici¨®n donde las tres lunas de Umbra se encontrar¨¢n", explic¨® Lux. "Los s¨ªmbolos de contenci¨®n evitar¨¢n que el Vac¨ªo se disperse durante la transferencia."
"En teor¨ªa", a?adi¨® Nyx sombr¨ªamente.
Mientras trabajaban, Akira not¨® que los s¨ªmbolos en su brazo se hab¨ªan extendido hasta su hombro, pulsando al ritmo de un coraz¨®n que no era el suyo. Cada pulso tra¨ªa consigo destellos de las infinitas realidades que hab¨ªa experimentado durante la prueba final.
"?C¨®mo traeremos a Hitomi aqu¨ª?", pregunt¨® mientras trazaba un complejo s¨ªmbolo con la tiza estelar.
"No ser¨¢ necesario traerla f¨ªsicamente", respondi¨® Lux. "El Vac¨ªo que la consume la conecta directamente con este lugar. Durante la Convergencia, esa conexi¨®n se fortalecer¨¢."
"Lo que debemos hacer", continu¨® Nyx, "es asegurarnos de que t¨² est¨¦s preparado para el momento exacto. Un segundo muy temprano o muy tarde..."
"Y el Vac¨ªo nos consumir¨¢ a todos", complet¨® Akira, comenzando a comprender la delicadeza del ritual.
Las horas pasaron mientras preparaban la sala. Cada s¨ªmbolo deb¨ªa ser perfecto, cada vela colocada en el ¨¢ngulo exacto. Akira trabaj¨® mec¨¢nicamente, ignorando el dolor en su brazo marcado y los ocasionales destellos de realidades alternativas que se filtraban en su visi¨®n.
"Falta una hora", anunci¨® Lux cuando el ¨²ltimo s¨ªmbolo fue trazado.
El c¨ªrculo ritual completo era una obra de arte terror¨ªfica. S¨ªmbolos de poder ancestral se entrelazaban con ecuaciones que describ¨ªan la naturaleza del Vac¨ªo mismo. Las velas p¨²rpuras creaban sombras que parec¨ªan moverse con voluntad propia, y el aire estaba cargado de una energ¨ªa que hac¨ªa que los dientes de Akira vibraran.
"Antes de comenzar", dijo Nyx, su forma oscura m¨¢s seria que nunca, "debes comprender algo. Una vez que el ritual comience, no hay vuelta atr¨¢s. Si algo sale mal..."
"Lo s¨¦", interrumpi¨® Akira. "He visto lo que el Vac¨ªo puede hacer. He experimentado lo que ser¨¢ mi destino si esto funciona. Y aun as¨ª..."
"Tu decisi¨®n est¨¢ tomada", complet¨® Lux suavemente.
A trav¨¦s de una ventana imposible, Akira pod¨ªa ver las tres lunas de Umbra acerc¨¢ndose lentamente. Cada una brillaba con un color diferente: una negra como la obsidiana, otra p¨²rpura como el crep¨²sculo, y la tercera de un blanco tan puro que dol¨ªa mirarla directamente.
"Es tiempo", anunci¨® Nyx cuando las lunas comenzaron a alinearse.
Akira se coloc¨® en el centro del c¨ªrculo ritual. Los s¨ªmbolos bajo sus pies comenzaron a brillar con m¨¢s intensidad, respondiendo a la energ¨ªa creciente de la Convergencia.
"Recuerda", dijo Lux, "cuando el Vac¨ªo comience la transferencia, ver¨¢s y sentir¨¢s cosas que desaf¨ªan la comprensi¨®n. No luches contra ellas. No intentes entenderlas. Solo..."
"D¨¦jate llevar", susurr¨® Nyx. "Y reza para que tu mente sobreviva al proceso."
Las lunas se acercaban a su alineaci¨®n perfecta. El aire en la sala se volvi¨® denso, cargado de posibilidades y horrores por igual. Los s¨ªmbolos en el brazo de Akira ard¨ªan como fuego l¨ªquido, y pod¨ªa sentir el Vac¨ªo tirando de su consciencia.
The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation.
"Por Hitomi", murmur¨® mientras las lunas comenzaban su convergencia final.
El ritual estaba a punto de comenzar
El mundo se detuvo en el instante en que las tres lunas se alinearon perfectamente en el cielo de Umbra. El aire se volvi¨® est¨¢tico, cargado de una energ¨ªa que hac¨ªa que cada vello en el cuerpo de Akira se erizara.
Los s¨ªmbolos en el suelo comenzaron a pulsar con una luz cegadora, al ritmo de un coraz¨®n c¨®smico. Las velas se apagaron simult¨¢neamente, pero su ausencia no trajo oscuridad, sino un resplandor enfermizo que emanaba de las grietas que se abr¨ªan en la realidad misma.
Akira sinti¨® que algo tiraba de ¨¦l, no f¨ªsicamente, sino en un nivel m¨¢s fundamental. Era como si cada ¨¢tomo de su ser estuviera siendo desgarrado y reconfigurado, prepar¨¢ndolo para la llegada del Vac¨ªo.
¡°Ha comenzado¡±, susurr¨® Lux, su voz apenas audible sobre el creciente zumbido de la energ¨ªa arque¨¢ndose entre los s¨ªmbolos.
En ese momento, Akira la vio. Hitomi, o al menos una proyecci¨®n de ella, apareci¨® flotando frente a ¨¦l. Sus ojos eran pozos de oscuridad infinita, y las vetas negras que una vez hab¨ªan marcado su piel ahora pulsaban con un brillo antinatural.
¡°Akira¡±, habl¨®, pero su voz no era la suya. Era una legi¨®n, una multitud de voces hablando al un¨ªsono desde las profundidades del Vac¨ªo. ¡°?Est¨¢s preparado para tomar mi lugar?¡±
Akira quiso responder, pero descubri¨® que no pod¨ªa hablar. Su cuerpo ya no le pertenec¨ªa completamente. Pod¨ªa sentir al Vac¨ªo filtr¨¢ndose en su ser, reclam¨¢ndolo.
¡°El proceso ha comenzado¡±, la voz de Nyx reson¨® en su mente, un anclaje en medio del caos. ¡°No luches contra ¨¦l. D¨¦jate llevar.¡±
Y as¨ª lo hizo. Akira se rindi¨® al tir¨®n del Vac¨ªo, permitiendo que su conciencia se fragmentara y dispersara a trav¨¦s de realidades infinitas. Vio mundos nacer y morir en instantes, experiment¨® vidas enteras en segundos, sinti¨® el peso de eternidades comprimidas en momentos.
Pero esta vez, en medio del caos, pod¨ªa sentir algo m¨¢s. Un hilo, una conexi¨®n, un puente entre ¨¦l y Hitomi. A trav¨¦s del dolor y la fragmentaci¨®n, a trav¨¦s del horror de experimentar existencias infinitas simult¨¢neamente, Akira se aferr¨® a ese hilo, us¨¢ndolo para guiarse hacia su hermana.
¡°Hitomi¡±, llam¨®, su voz resonando a trav¨¦s de dimensiones. ¡°Estoy aqu¨ª. He venido a tomar tu lugar.¡±
En el centro del Vac¨ªo, donde todas las realidades converg¨ªan, Akira finalmente la encontr¨®. No la proyecci¨®n oscura de antes, sino su verdadera esencia, la parte de su ser que a¨²n no hab¨ªa sido consumida por el Vac¨ªo.
¡°Akira¡±, susurr¨® ella, su voz un faro de luz en medio de la oscuridad infinita. ¡°No puedo pedirte que hagas esto¡±.
¡°No me lo est¨¢s pidiendo¡±, respondi¨® ¨¦l, extendiendo su mano. ¡°Es mi elecci¨®n. Mi sacrificio¡±.
Cuando sus manos se tocaron, el Vac¨ªo rugi¨® a su alrededor. Akira sinti¨® c¨®mo el peso de la conexi¨®n de Hitomi con el abismo se transfer¨ªa a ¨¦l, c¨®mo las vetas oscuras se desvanec¨ªan de su piel y aparec¨ªan en la suya propia.
El dolor era indescriptible. Cada c¨¦lula de su cuerpo estaba siendo reescrita, cada fragmento de su conciencia reconfigurado para contener el horror infinito del Vac¨ªo. Pero a trav¨¦s de todo eso, Akira se aferr¨® a un ¨²nico pensamiento, una ¨²nica verdad que manten¨ªa su cordura intacta:
Hitomi vivir¨ªa. Su sacrificio valdr¨ªa la pena.
El mundo se recompuso abruptamente. Akira se encontr¨® de rodillas en el centro del c¨ªrculo ritual, jadeando, su cuerpo temblando por el esfuerzo de contener el Vac¨ªo dentro de s¨ª. Frente a ¨¦l, Hitomi yac¨ªa inconsciente, su piel una vez m¨¢s clara y libre de las marcas oscuras.
¡°Est¨¢ hecho¡±, anunci¨® Lux, su voz te?ida de asombro y tristeza.
¡°Has tomado su lugar¡±, confirm¨® Nyx. ¡°Ahora eres el recipiente del Vac¨ªo¡±.
Akira se puso de pie lentamente, cada movimiento un esfuerzo monumental. Pod¨ªa sentir al Vac¨ªo retorci¨¦ndose dentro de ¨¦l, anhelando liberarse, consumir, devorar. Pero tambi¨¦n pod¨ªa sentir algo m¨¢s: un poder inconmensurable, un conocimiento que trascend¨ªa las limitaciones de la realidad.
¡°?Qu¨¦ sucede ahora?¡± pregunt¨®, su voz ronca por el esfuerzo.
¡°Ahora¡±, respondi¨® una voz antigua que parec¨ªa provenir de todas partes y de ninguna a la vez, ¡°te conviertes en el nuevo Bibliotecario de Umbra¡±.
Akira mir¨® a Hitomi y comenz¨® a despertar. Su sacrificio hab¨ªa valido la pena. Ella vivir¨ªa.
Pero para ¨¦l, este era solo el comienzo de una nueva existencia. Una eternidad como guardi¨¢n de los secretos m¨¢s oscuros del universo.
El nuevo Bibliotecario de Umbra.
Libro 2: Sombras de Umbra Alta
Cap¨ªtulo 1: Descubriendo los Secretos
Akira se encontr¨® en una vasta sala circular, rodeada de estantes que se elevaban hasta perderse de vista. Lux y Nyx flotaban a su lado, iluminando suavemente los lomos de innumerables libros.
"Esta es la C¨¢mara del Conocimiento", dijo Lux. "Aqu¨ª es donde comenzar¨¢s tu entrenamiento como Bibliotecario."
Akira pas¨® su mano por un libro encuadernado en lo que parec¨ªa ser piel de drag¨®n. Al tocarlo, sinti¨® una descarga de energ¨ªa recorrer su brazo, y s¨ªmbolos arcanos brillaron brevemente en su cubierta.
"Cada libro aqu¨ª contiene secretos de la magia de Umbra", explic¨® Nyx. "Como Bibliotecario, debes entender las bases de este poder".
Lux hizo un gesto y un enorme tomo flot¨® desde un estante alto hacia las manos de Akira. Su cubierta era de un azul medianoche, y el t¨ªtulo brillaba en runas plateadas: "Fundamentos de la Magia de Umbra".
Akira abri¨® el libro y comenz¨® a leer:
"La magia en Umbra se divide en tres categor¨ªas principales: Magia Elemental, Magia de las Sombras y Magia del Vac¨ªo.
La Magia Elemental se basa en la manipulaci¨®n de los cuatro elementos cl¨¢sicos: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Cada elemento tiene sus propias propiedades y t¨¦cnicas, y los magos elementales a menudo se especializan en uno o dos elementos.
Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions.
La Magia de las Sombras se centra en la manipulaci¨®n de la oscuridad y las sombras. No debe confundirse con magia "maligna"; las sombras son simplemente otra faceta de la realidad, y esta magia implica el control y la formaci¨®n de sombras para diversos prop¨®sitos, desde la ocultaci¨®n hasta el ataque.
La Magia del Vac¨ªo, la m¨¢s rara y peligrosa, implica la manipulaci¨®n del tejido mismo de la realidad. Los magos del Vac¨ªo pueden crear y cerrar brechas en el espacio, invocar energ¨ªas del abismo y, en casos extremos, alterar la estructura misma de la existencia.
Adem¨¢s de estas categor¨ªas, la magia en Umbra tambi¨¦n se divide en Magia Innata y Magia Ritual. La Magia Innata son habilidades m¨¢gicas con las que un individuo nace y que pueden manifestarse y fortalecerse con el tiempo. La Magia Ritual implica el uso de hechizos, s¨ªmbolos y rituales espec¨ªficos para canalizar y dar forma a energ¨ªas m¨¢gicas.
Es importante tener en cuenta que estas categor¨ªas no son r¨ªgidas ya menudo se superponen. Un mago puede emplear t¨¦cnicas de m¨²ltiples categor¨ªas y tipos de magia, y el verdadero dominio implica una comprensi¨®n de c¨®mo estas diferentes facetas de la magia interact¨²an y se complementan entre s¨ª.
Akira levant¨® la vista del libro, su mente zumbando con las nuevas revelaciones. "Entonces, ?Qu¨¦ tipo de magia utiliz¨® en el ritual con Hitomi?"
"Una combinaci¨®n de Magia del Vac¨ªo y Magia Ritual", respondi¨® Lux. "El ritual en s¨ª era una forma compleja de Magia Ritual, pero tu capacidad para contener y controlar el Vac¨ªo dentro de ti sugiere una afinidad innata con la Magia del Vac¨ªo."
"Y ahora que eres el Bibliotecario", a?adi¨® Nyx, "deber¨¢s aprender a dominar todas estas formas de magia. El conocimiento es tu herramienta y tu arma en el papel que ahora desempe?as".
Akira ascendi¨®, comprendiendo la enormidad de la tarea que ten¨ªa por delante. Pero tambi¨¦n sent¨ª una emoci¨®n creciente. Con este conocimiento, quiz¨¢s finalmente podr¨ªa entender plenamente lo que le hab¨ªa sucedido a Hitomi y, lo que es m¨¢s importante, c¨®mo proteger a otros de sufrir el mismo destino.
Se sumergi¨® nuevamente en el libro, ansioso por desentra?ar los misterios de la magia de Umbra.
Cap铆tulo 2: La Primera Lecci贸n
Akira pas¨® d¨ªas inmerso en los tomos de la C¨¢mara del Conocimiento, absorbiendo siglos de sabidur¨ªa m¨¢gica. Aprendi¨® sobre los principios fundamentales de cada tipo de magia, las teor¨ªas detr¨¢s de su funcionamiento y las historias de famosos practicantes del pasado.
Pero la teor¨ªa solo pod¨ªa llevarla hasta cierto punto. Era hora de poner este conocimiento en pr¨¢ctica.
"Empezaremos con la Magia Elemental", anunci¨® Lux mientras guiaba a Akira hacia una nueva secci¨®n de la biblioteca. "Es la forma m¨¢s intuitiva de magia para la mayor¨ªa de los iniciados".
La sala en la que entraron era un vasto espacio abierto, con sectores dedicados a cada uno de los cuatro elementos. En una esquina, una hoguera ard¨ªa sin combustible visible; en otra, un peque?o lago brillaba bajo una luz misteriosa; corrientes de aire bailaban visiblemente en el centro de la sala; y la pared del fondo estaba cubierta de enredaderas y musgo.
"Cada elemento responde a la voluntad de una manera diferente", explic¨® Nyx. "Fuego es pasi¨®n y destrucci¨®n; Agua es emoci¨®n y curaci¨®n; Aire es intelecto y movimiento; Tierra es estabilidad y crecimiento."
"Para empezar", continu¨® Lux, "intenta conectarte con tu elemento m¨¢s af¨ªn. Cierra los ojos, extiende tus sentidos y siente cu¨¢l te llama m¨¢s fuertemente".
Akira hizo lo que se le indic¨®, respirando profundamente y extendiendo su conciencia. Al principio, no sent¨ªa nada m¨¢s que el suelo firme bajo sus pies y la ligera brisa de las corrientes de aire. Pero a medida que se concentraba, comenz¨® a sentir algo m¨¢s: un calor pulsante que parec¨ªa emanar de su propio coraz¨®n.
The narrative has been illicitly obtained; should you discover it on Amazon, report the violation.
"Fuego", susurr¨®, abriendo los ojos.
Lux ascendiendo, complacido. "Ac¨¦rcate a la hoguera. No con tu cuerpo, sino con tu mente. Siente su calor, su energ¨ªa, su potencial. Luego, cuando est¨¦s listo, extiende tu mano y llama a una parte de ¨¦l hacia ti."
Akira se acerc¨® a la hoguera, sintiendo c¨®mo su calor se intensificaba con cada paso. Cerr¨® los ojos nuevamente y se imagin¨® a s¨ª mismo como parte de las llamas, una chispa de la misma energ¨ªa primordial.
Luego, con un gesto decidido, extendi¨® su mano y llam¨® al fuego.
Una brillante lengua de llamas se arque¨® desde la hoguera y se envolvi¨® alrededor de su brazo, bailando sobre su piel sin quemarlo. Akira jade¨®, sintiendo el inmenso poder contenido en esa peque?a manifestaci¨®n.
"Bien hecho", dijo Nyx. "Ahora, intenta darle forma. Recuerda, t¨² est¨¢s en control. El fuego es tuyo para comandar".
Akira se concentr¨®, imaginando las llamas tomando la forma de una esfera perfecta. Lentamente, el fuego obedeci¨®, girando y condens¨¢ndose hasta formar una bola brillante que flotaba sobre su palma.
"Impresionante", reconoci¨® Lux. "Tienes un talento natural para esto. Pero recuerda, el fuego es un elemento vol¨¢til. Debes aprender a controlarlo absolutamente, o puede volverse contra ti."
Akira ascendi¨®, mirando la esfera de fuego. Pod¨ªa sentir su hambre, su deseo de consumir y crecer. Sab¨ªa que dominar este poder llevar¨ªa tiempo y disciplina.
Pero tambi¨¦n sab¨ªa que este era solo el primer paso. Con cada nuevo tipo de magia que dominara, ser¨ªa un paso m¨¢s cerca de entender los misterios de Umbra y, con suerte, de encontrar una manera de proteger a aquellos como Hitomi.
Con renovada determinaci¨®n, se volvi¨® hacia sus mentores. "?Qu¨¦ sigue?"
Cap铆tulo 3: Sombras y Vac铆o
Habiendo dominado los fundamentos de la Magia Elemental, Akira se encontr¨® en una nueva secci¨®n de la biblioteca, donde las sombras parec¨ªan m¨¢s oscuras y el aire m¨¢s pesado.
"La Magia de las Sombras", introdujo Nyx, "es mi especialidad. Se trata de entender y controlar la oscuridad, no como una fuerza maligna, sino como una parte integral de la realidad".
Akira mir¨® a su alrededor, notando c¨®mo las sombras parec¨ªan moverse y cambiar de forma en los bordes de su visi¨®n. "?C¨®mo empiezo?"
"Primero, debes entender que las sombras no son simplemente ausencia de luz", explic¨® Nyx. "Son entidades por derecho propio, con sus propias propiedades y potencial. Observa."
Nyx extendi¨® una mano, y las sombras de la sala se arremolinaron hacia ella, formando una esfera de oscuridad palpable. Con un gesto, la esfera se alarga y se afil¨®, convirti¨¦ndose en una lanza de sombras s¨®lidas.
"Tu turno", dijo Nyx, disipando la lanza. "Siente las sombras a tu alrededor. Ll¨¢malas hacia ti."
Akira cerr¨® los ojos, extendiendo sus sentidos como lo hab¨ªa hecho con el fuego. Al principio, no sent¨ª nada m¨¢s que una frialdad general. Pero a medida que se concentraba, comenz¨® a percibir movimientos sutiles, susurros en la oscuridad.
Extendi¨® su mano, y las sombras respondieron, fluyendo hacia ¨¦l como tinta en agua. Se arremolinaron alrededor de su brazo, fr¨ªas y sedadas al tacto.
"Bien", dijo Nyx. "Ahora, dales forma. Crea algo de la oscuridad".
Akira se concentr¨®, imaginando las sombras solidific¨¢ndose en su mano. Lentamente, tom¨® la forma de una peque?a esfera, similar a la que hab¨ªa creado con el fuego, pero de un negro profundo y absorbente.
This tale has been unlawfully lifted from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere.
"Las sombras pueden ser un escudo y un arma", dijo Nyx. "Pueden ocultar y revelar, proteger y atacar. Dom¨ªnalas, y ser¨¢n una herramienta poderosa".
Akira ascendi¨®, sintiendo el potencial en la oscuridad que sosten¨ªa.
"Y ahora", dijo Lux, "es hora de enfrentar tu mayor desaf¨ªo: la Magia del Vac¨ªo".
El aire pareci¨® enfriarse varios grados ante la menci¨®n del Vac¨ªo. Akira trag¨®, recordando su experiencia durante el ritual.
"El Vac¨ªo es la ausencia de todo", explic¨® Lux. "Es el espacio entre dimensiones, el tejido de la realidad misma. Manipularlo es peligroso, pero tambi¨¦n incre¨ªblemente poderoso".
Lux lo gui¨® hacia un espacio abierto en el centro de la sala. "Cierra los ojos", instruy¨®. "Siente el Vac¨ªo dentro de ti. Recuerda, ahora eres su recipiente".
Akira hizo lo que se le indic¨®, buscando dentro de s¨ª mismo. No le tom¨® mucho encontrar el Vac¨ªo: era una frialdad insondable en el centro de su ser, un abismo que amenazaba con consumirlo si se acercaba demasiado.
"No luches contra ¨¦l", respondi¨® Lux. "Ac¨¦ptalo. Es parte de ti ahora."
Akira respir¨® hondo y abraz¨® el fr¨ªo. En el momento en que lo hizo, sinti¨® un estallido de poder, como si un universo entero se desplegara dentro de ¨¦l.
"Ahora, proy¨¦ctalo", dijo Lux. "Crea una brecha en la realidad."
Akira extendi¨® su mano, canalizando el poder del Vac¨ªo. Ante ¨¦l, el aire parec¨ªa dividirse, revelando un abismo de oscuridad infinita.
"Bien hecho", dijo Lux. "Pero ten cuidado. Cada vez que manipulas el Vac¨ªo, corres el riesgo de perderte en ¨¦l."
Akira dej¨® que la brecha se cerrara, sintiendo el inmenso poder y peligro de lo que acababa de hacer. Sab¨ªa que dominar la Magia del Vac¨ªo ser¨ªa su mayor desaf¨ªo, pero tambi¨¦n su mayor arma en los desaf¨ªos que se avecinaban.
Cap铆tulo 4: El Primer Encargo
Despu¨¦s de semanas de entrenamiento intensivo, Akira se sinti¨® m¨¢s conectado con la magia de Umbra que nunca. Pod¨ªa convocar fuego y sombras con un pensamiento, y manipular el Vac¨ªo sin perderse en su interior.
Pero sab¨ªa que este era solo el comienzo de su viaje como Bibliotecario.
Un d¨ªa, mientras estudiaba un antiguo tomo sobre teor¨ªa m¨¢gica avanzada, Lux y Nyx aparecieron ante ¨¦l con expresiones solemnes.
"Ha surgido una situaci¨®n", dijo Lux. "Uno que requiere la atenci¨®n del Bibliotecario."
Akira cerr¨® el libro, su inter¨¦s despertado. "?Qu¨¦ tipo de situaci¨®n?"
"Un artefacto poderoso ha sido robado de una de las b¨®vedas de la biblioteca", explic¨® Nyx. "El Orbe de las Almas".
"?Qu¨¦ es el Orbe de las Almas?", pregunt¨® Akira.
"Un objeto antiguo y peligroso", respondi¨® Lux. "Tiene el poder de atrapar almas y usar su energ¨ªa para alimentar hechizos oscuros. En las manos equivocadas, podr¨ªa causar un da?o incalculable."
"?Qui¨¦n lo rob¨®?"
"Sospechamos de un culto conocido como los Adoradores del Vac¨ªo", dijo Nyx. "Han estado activos en Umbra Alta recientemente, predicando sobre el poder del Vac¨ªo y atrayendo seguidores."
The author''s content has been appropriated; report any instances of this story on Amazon.
"Tu tarea", continu¨® Lux, "es localizar el Orbe y devolverlo a la biblioteca. Pero ten cuidado. Los Adoradores del Vac¨ªo no son adversarios a tomar a la ligera".
Akira ascendi¨®, sintiendo una mezcla de emoci¨®n y aprensi¨®n. Esta ser¨ªa su primera misi¨®n real como Bibliotecario, una oportunidad de poner a prueba sus nuevas habilidades y conocimientos.
"?Por d¨®nde empiezo?", pregunt¨®.
"En la secci¨®n prohibida de la biblioteca", respondi¨® Nyx, "hay un tomo que contiene informaci¨®n sobre los Adoradores del Vac¨ªo y sus rituales. Comienza all¨ª".
Akira se dirigi¨® a la secci¨®n prohibida, un ¨¢rea de la biblioteca que hasta ahora hab¨ªa tenido prohibido entrar. Al cruzar el umbral, sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su columna vertebral. El aire aqu¨ª era m¨¢s fr¨ªo, las sombras m¨¢s profundas, y los libros parec¨ªan susurrar secretos oscuros.
Encontr¨® el tomo que buscaba: un volumen negro encuadernado en lo que sospechaba era piel humana. Con manos temblorosas, lo abri¨® y comenz¨® a leer.
Lo que descubri¨® lo horroriz¨®. Los Adoradores del Vac¨ªo no eran simplemente un culto; Eran un grupo de magos renegados que buscaban fusionar sus almas con el Vac¨ªo mismo. Cre¨ªan que al hacerlo, alcanzar¨ªan un poder divino y se convertir¨ªan en seres superiores.
Y el ritual para lograr esto requer¨ªa una cantidad masiva de energ¨ªa de almas... la clase de energ¨ªa que el Orbe de las Almas pod¨ªa proporcionar.
Akira cerr¨® el libro, su resoluci¨®n fortalecida. No pod¨ªa permitir que los Adoradores del Vac¨ªo tuvieran ¨¦xito. Las consecuencias ser¨¢n catastr¨®ficas, no solo para Umbra, sino para todos los mundos.
Armado con este nuevo conocimiento, se prepar¨® para embarcarse en su primera misi¨®n como Bibliotecario. Sab¨ªa que los desaf¨ªos por delante ser¨ªan grandes, pero tambi¨¦n lo era su determinaci¨®n.
Despu¨¦s de todo, hab¨ªa hecho una promesa. Y ten¨ªa la intenci¨®n de cumplirla, sin importar el costo.