《Ambivalencia Inmortal [Español]》 Fenix Cap¨ªtulo 1 Doloroso. Aquel cuerpo moribundo siendo tragado por un vac¨ªo emocional no pod¨ªa moverse. Duele mucho. Sin fuerzas para expresar sus quejas se extrema el fr¨ªo. No quiero. Sin oportunidad para decidir, se llen¨® de impotencia mientras su mirada divagaba entre su muerte a su desgracia. Por favor no lo quiero. Su determinaci¨®n ya no era suficiente para cambiar nada. No me dejes. Una peque?a s¨²plica que qued¨® en el aire. No te escucho. Una fuerte lluvia. Abr¨¢zame. Una envolvente fr¨ªa. No quiero morir. Una desgracia que se aproxima al pecado de piedad. No te veo. Una mirada que se empieza a perder. Lucy. Y un susurro que nunca ser¨¢ escuchado. Ya no hab¨ªa m¨¢s tiempo ni m¨¢s oportunidades para aquel existencia llena de lodo y desgracias. Pero para suerte o desgracia alguien estaba siendo testigo de sus ¨²ltimos suspiros. Y sin oportunidad de verla pero s¨ª de escucharla se aferr¨® a su vida en lo m¨¢s que pudo. "Leo" Su voz llena de calidez lleg¨® directamente a su coraz¨®n. "Leo" El nombre con el que tantas veces fue maldecido estaba siendo pronunciado de forma delicada. "Leo" Con cada vez que ese nombre sal¨ªa de sus labios se retorc¨ªa y se quebraba de forma dolorosa. "Leo" Su voz se deformaba y se volv¨ªa ins¨ªpida. ¡°Talvez me maldiga¡± Fue un pensamiento natural para ¨¦l. "¡­.Leo" Pero su voz no conten¨ªa odio. Estaba rota, entrecortada y deformada. Parec¨ªa m¨¢s una s¨²plica, un lamentable pedido a alguien que ya no pod¨ªa hacer nada. Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Fue algo doloroso al escuchar. "Leo¡­.." Su voz ya no conten¨ªa fuerza, se alejaba y se romp¨ªa haciendo estremecer la poca fuerza que le quedaba. No te vayas. Intent¨® hablar pero de su boca no sali¨® ni un suspiro. No me dejes. No te alejes. Qu¨¦date. S¨®lo hasta que me vaya. Hasta que d¨¦ lo ¨²ltimo de mi. S¨®lo un poco m¨¢s. Tantas s¨²plicas se arremolinaron dentro de ¨¦l intentando salir. Pero ni una de ellas lleg¨® a hacerlo. "Leo¡­." Pero como si de un ¨²ltimo favor fuese, nuevamente su nombre fue pronunciado y lleg¨® a ¨¦l, haciendo que su cuerpo se tranquilizara. El cuerpo de la persona llamada Leo yac¨ªa desfigurado y maltratado en el lodoso suelo. Su cuerpo ya no conten¨ªa fuerza alguna para oponerse al fr¨ªo oa las gotas de lluvia que ca¨ªan en su rostro. El culpable de eso fueron las heridas que su cuerpo acumul¨® sin que el lo quisiera, Sus ¨®rganos hab¨ªan explotado y su sangre se hab¨ªa derramado sin darle alguna esperanza a la que aferrarse. Su cuerpo dej¨® de sentir como muestra de compasi¨®n, pero un cambio dej¨® de moverse. Acumulando desgracias su vida empez¨® a diluirse en sus respiraciones. Pero para la chica que suavemente sosten¨ªa su mano fue algo doloroso de ver. Una persona tan activa dej¨® de moverse sin m¨¢s, Una persona tan habladora vendi¨® su voz sin consideraci¨®n y una persona tan poderosa e imponente se ve¨ªa tan d¨¦bil e insignificante. Era doloroso. Su figura era dolorosa. Su coraz¨®n ya no pod¨ªa soportar el pecado que hab¨ªa cometido. Su conciencia la estaba matando. "Leo¡­." No sab¨ªa que hacer. No sab¨ªa que decir. Lo ¨²nico que pod¨ªa era susurrar su nombre. ¡°¡­..Leo¡± Todo hab¨ªa terminado. Se supone que esto le traer¨ªa felicidad. Ahora nadie pod¨ªa molestarla. Nadie tendr¨ªa la fuerza para hacerlo. Ya que la persona que se encontraba en el pin¨¢culo de la fuerza absoluta yac¨ªa malherido frente a ella. ¡°?Entonces porqu¨¦?¡± Varias veces intent¨® matar ese sentimiento. Varias veces se neg¨® a sucumbir. ¡°?Por qu¨¦ te vas?¡± Incluso si esto era algo que quiso, nunca pens¨® que lograr¨ªa hacerlo. Confiaba en Leo. Confiaba en que no podr¨ªa hacerlo. Si el la hubiera ignorado, no tendr¨ªa que pasar por esto. ¡°?Entonces por qu¨¦?¡± No lo entend¨ªa. Y sin oportunidad de preg¨²ntaselo tembl¨® de impotencia. Su mirada se nubl¨® por la inevitable tristeza que se desbordaba en ella. ¡°?Me odias?¡± No lo cree. Si la odiara entonces el no estar¨ªa all¨ª. Y eso fue lo que la desbord¨®. No pod¨ªa sentirse feliz. No le dio motivos para odiarlo. Pero le dio muchas razones para quererlo. Todo lo hizo por vanidad. Todo lo hizo por miedo. Su confianza era nula. Era su forma de vivir. ¡°¡­..¡± Ya no le quedaba tiempo, as¨ª que con lagrimas desbord¨¢ndose acerc¨® su rostro al de Leo en un intento de que la escuchara. ¡°Perd¨®n¡­..¡± Su miserable disculpa fue pronunciada sin fuerza alguna, pero Leo no reaccion¨® a ella. Su mirada estaba perdida m¨¢s all¨¢ del rostro de la chica as¨ª que no pod¨ªa saber si lo escuch¨®. Leo cometi¨® muchos errores horas antes de quedar as¨ª, y la chica se culpaba de ello. ¡°?Era tan importante para ti?¡± Varios de sus errores no ten¨ªan sentido. ¨¦l evitaba llegar a ella. ¨¦l evitaba mirarla. Su rostro expresaba inestabilidad, algo que el nunca dejar¨ªa qu¨¦ vean. El era razonable, era muy inteligente y a¨²n as¨ª perdi¨® miserablemente. La diferencia entre ellos era obvia, Leo estaba muy por encima. As¨ª qu¨¦ no debi¨® perder. ¡°No te mueras¡± Su voz, enredada con el sentimiento de culpa intent¨® transmitir un deseo profundo. Fue un pedido ego¨ªsta. Una d¨¦bil suplica. Pero se aferro a ella, haciendo que una de sus manos sostuviera su cabeza delicadamente y la otra la mejilla. Acercando su rostro a¨²n m¨¢s que antes intent¨® lentamente concluir con su pecado. ¡°¡­..Lucy.¡± Pero antes de que lo hiciera, una voz d¨¦bil como un suspiro transmiti¨® su negativa. Lucy no era la chica que lo sosten¨ªa. Era alguien m¨¢s. Pero al escucharlo su mente ya no pudo soportarlo haciendo que sus l¨¢grimas se intensificaran. Era doloroso ser confundida. Era doloroso ser rechazada. ?Entonces porque viniste? ?Acaso estaba jugando con ella? Claro que no. Ella ya sab¨ªa que nunca podr¨¢ tomar su lugar. Eso era muy injusto. Pero no ten¨ªa derecho de reclam¨¢rselo, as¨ª que lentamente alej¨® su rostro y en cambio acarici¨® su mejilla sangrante. Y al hacerlo pudo darse cuenta que su vida se hab¨ªa apagado con esa ¨²ltima palabra. ¡°¡­¡­.¡± Sus sentimientos ya estaban en un punto cr¨ªtico desde hace un tiempo. Pero ver su mirada perdida, y su cuerpo sin vida, hizo romper su mente. Tantas emociones desbord¨¢ndose estaban saliendo sin decoro, no las pod¨ªa controlar y no sab¨ªa como sentirse. Pero para bien o para mal su esp¨ªritu dej¨® de sentir. Todo se hab¨ªa desbordado. Ya no quedaba nada. Su coraz¨®n se hab¨ªa roto. "Leo¡­." Una ¨²ltima vez habl¨®. Y su cuerpo cay¨® en un shock el¨¦ctrico rob¨¢ndole la conciencia. Nuevo comienzo Capitulo 2 ¡°Hace mucho fr¨ªo¡± Al recobrar la consciencia fue lo primero en lo que pens¨¦. No puedo ver nada, todo estaba oscuro, como si mis p¨¢rpados estuvieran cubiertos por una tela. Tampoco pod¨ªa escuchar nada, no porque estuviera sordo, es m¨¢s un sonido silencioso qu¨¦ escuchar¨ªas en un cuarto vac¨ªo. Y aparte las heridas que tenia y el dolor anterior ya no estaban presente. ?D¨®nde estoy? ?C¨®mo sobreviv¨ª? Se me hace un poco dif¨ªcil llegar a una idea. Si recuerdo bien la carne en mis piernas estaban destrozada, mi sangre era escaza, hab¨ªa recibido mucho da?o y mis ¨®rganos hab¨ªan explotado con un fuerte dolor, as¨ª que deber¨ªa ser imposible que pudiera seguir viviendo, pero aqu¨ª estoy, no se donde pero estoy vivo. No me reconforta mucho haber sobrevivido. Mi estado actual es deplorable, no puedo levantar mis p¨¢rpados ni puedo mover mi cuerpo, todo me pesa y apenas y puedo respirar. ?Ser¨¢ que estoy en un hospital? ?Si es as¨ª entonces estoy en un estado de coma? Entonces soy un invalido. Que horrible. ¡°¡­¡­¡± Por m¨¢s que lo pens¨¦ no pude encontrar ninguna respuesta satisfactoria, haciendo que mi est¨®mago gru?era de hambre. No se cuanto tiempo llevo sin comer, Tampoco tengo la condici¨®n necesaria para pedir comida as¨ª que no me queda de otra que esperar hasta que alguien venga a verme. ¡°¡­¡­¡­¡± Moor me hab¨ªa dicho que en alg¨²n momento el karma me golpear¨ªa, y que no podr¨ªa hacer nada para oponerme, en parte no le cre¨ª pero tuve miedo de que pasara, un poco contradictorio. Pero ella nunca se equivoca en las cosas que dice. Que problema. ¡°¡­¡­.¡± Pensar en este tipo de cosas hace que mi mente se canse muy r¨¢pido, es como si no pudiera sobrellevar mi l¨ªnea de pensamiento, aunque debe ser porque estoy d¨¦bil. Hace mucho frio Nuevamente una briza rozo mi cuerpo haciendo erizar mi piel. Al parecer solo tengo una cobija sobre m¨ª y nada m¨¢s, pero el fr¨ªo en este hospital no es algo que pueda resistir alguien enfermo y lo peor es que ni siquiera puedo quejarme con nadie. Tambi¨¦n siento hambre, y mucha sed. De seguro los del hospital me conocen y me odian. No era muy agradable de por s¨ª. ?Esto es una clara violaci¨®n a mis derechos humanos!, deber¨ªan de actuar con profesionalismo, y no dejarse llevar por los rumores. Bueno, me lo merezco. Aunque quisiera que por lo menos me tratar¨¢n con un poco m¨¢s de calidez, no es mucho pedir. ¡°¡­¡­¡± Mi cuerpo se volvi¨® pesado y mi mente borrosa, sent¨ªa un fuerte cansancio qu¨¦ me empujaba a dormir, parece que estoy muy cansado. Debe de ser porque no he comido nada desde que despert¨¦, aunque igualmente solo podr¨¦ comer por medio de un tubo, pero no siento que tenga uno en la garganta. Que confuso. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­. Mi respiraci¨®n se ralentizo. Mis fuerzas se desvanecieron. Mi cuerpo no opuso resistencia. En serio estaba muy cansado, demasiado cansado. Esta sensaci¨®n es muy fuerte. Mi mente colaps¨® y mi conciencia se detuvo, fue muy confuso pero no pude hacer nada m¨¢s que dejarme llevar por el cansancio. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­.. Tengo mucho fr¨ªo. No se cuantas horas o d¨ªas pasaron pero volv¨ª a estar consciente de mi mismo, mi mente sigue algo borrosa pero puedo pensar con normalidad. Estaba tan cansado que me desmay¨¦. Tengo mucha hambre y mucha sed, tambi¨¦n tengo mucho fr¨ªo lo que es raro ya que deber¨ªa estar siendo cuidado por alguien o eso cre¨ª desde el principio, pero no me cost¨® mucho entender que esto no era un hospital, no estaba siendo cuidado. No se porqu¨¦ cre¨ª algo as¨ª. No hab¨ªa indicios de que est¨¦ siendo cuidado por nadie, pero me dej¨¦ llevar por una ilusi¨®n tonta. ?Entonces donde estoy? El inconfundible olor a humedad me dio una idea de donde podr¨ªa estar. Y como para verificarlo intent¨¦ mirar, algo que solo me tom¨® unos minutos mientras forzaba el abrir de mis p¨¢rpados, y desde que estuve consciente pude ver por primera vez. El escenario con el que me encontr¨¦ era uno inusual. Un interminable bosque, oscuro y espeluznante mente tranquilo. Por un momento cre¨ª que estaba so?ando. ?C¨®mo llegu¨¦ aqu¨ª?. Intent¨¦ moverme pero por alguna raz¨®n no pude, intente levantar cualquier cosa que pudiera, y entre tantos intentos y con mucho esfuerzo pude levantar mi brazo. Era diminuto. Totalmente anormal. ¡°?C¨®mo?¡± Mis extremidades hab¨ªan encogi¨®¡­. Mis brazos eran diminutos y era dif¨ªcil manipularlos, lo mismo pasaba con mis piernas y torso. ??Esto siquiera es posible!?, no, es imposible¡­¡­ Que est¨¢ pasando, no entiendo, ?mor¨ª?. No se como llegu¨¦ aqu¨ª y lo peor es que tampoco se por que estoy aqu¨ª, pero hay algo que me preocupa m¨¢s que esta horrible situaci¨®n. No puedo conseguir alimento, ni tampoco agua. Esas cosas son fundamentales para la vida de una persona, y no las tengo. ?Pero entonces como no he muerto a¨²n?, soy diminuto y creo que llevo algunos d¨ªas aqu¨ª, quiz¨¢s como m¨ªnimo varias horas, pero a¨²n no he muerto. Tengo que hacer algo. Pens¨¦, en un intento de controlarme, pero incluso si lo pienso seriamente no voy a llegar a nada, estoy en un estado vulnerable, y ya es mucho que el fr¨ªo no me haya matado. ?No puede ser, esto debe ser una broma! Suspir¨¦ mientras pon¨ªa en orden mis pensamientos. ¡°¡­¡­¡± Quiz¨¢s me dieron estos ¨²ltimos d¨ªas para pensar en las cosas que hice. Moor me hab¨ªa dicho que incluso si me arrepintiera de lo que hab¨ªa hecho eso no me librar¨ªa de las consecuencias resultantes de mis actos y que tarde o temprano pagar¨ªa por todo el mal que hice. No me lo hab¨ªa dicho en forma de maldici¨®n ni nada, ella era muy considerada conmigo y trataba de ayudarme en lo que pod¨ªa, pero me da un poco de l¨¢stima haberla dejado sola justo cundo me estaba necesitando. Puede que esto sea solo un sue?o o puede que esto sea el m¨¢s all¨¢, espero que solo sea algo ficticio y que tarde o temprano despierte y pueda volver a lo que era antes. No lo creo. Soy inmune a las maldiciones mentales, as¨ª que no puedo estar en una. Esto es la realidad y solo la estoy negando, no debo hacer eso, o si no voy a caer en una profunda depresi¨®n si sigo. ?Pero entonces porque aqu¨ª?, ?por que en el cuerpo de un beb¨¦?. ?Esto es por todo lo que hice?, ?Me est¨¢n castigando? No lo s¨¦, El bosque en el que estoy es distinto a los que ya he estado, no hay ruido en lo absoluto, es una sensaci¨®n inquietante y perturbadora. As¨ª que estoy confundido, no entiendo nada. ¡­¡­¡­¡­¡­.. Esto es horrible. Unos d¨ªas m¨¢s pasaron y la situaci¨®n era casi la misma, el miedo y el hambre aumentaban constantemente aunque desafortunadamente ni uno de los dos me mataba, solo me distra¨ªa de este pesado silencio. El d¨ªa en este lugar es un poco raro, a veces veo ¡°cuervos¡± con dos cabezas, ojos grotesco de color amarillento y un pic¨® deforme, solo me miran, eso es lo aterrador, no se acercan, solo miran¡­. Aunque a veces desaparecen y no vuelven en un buen tiempo, pero lo molesto es que siempre regresan. Pero por la noche es a¨²n peor, lo ¨²nico que llego a ver son sus ojos amarillentos qu¨¦ se mueven mientras me observan desde los arboles, y lo ¨²nico que puedo hacer es cerrar los ojos e intentar dormir, algo que casi nunca me funciona. ¡­¡­¡­¡­ La soledad me est¨¢ matando. ?Esto no tendr¨¢ fin?. Lo ¨²nico que puedo hacer es encerrarme en mis pensamientos, pero casi todo en lo que pensaba era sobre cierta chica de pelo amarillo. Me pregunto que le habr¨¢ pasado, ?acaso sigue viva?, ?Lo estar¨¢ haciendo bien?, No es una in¨²til, pero tiene la mala costumbre de descuidarse cuando est¨¢ ocupada, lo qu¨¦ es casi siempre. Lucy¡­.. Estuve tan absorto en no lastimar a nadie que se me olvid¨® lo que sent¨ªa. Aunque eso ya no importa. ?C¨®mo termin¨¦ al final? Sinceramente no recuerdo los ¨²ltimos momentos de mi vida , quiz¨¢s algunos sentimientos ambiguos como la angustia, el miedo y la tranquilidad de que mi vida al fin pudiera tomarse un respiro. Estuve tan ocupado toda mi vida que mi mente ya no lo soportaba. Hubieron muchas muertes, sangre, mucha sangre, dolor, angustia y una profunda tristeza, que fueron algunas cosas que me invadieron hasta el d¨ªa de mi muerte. Y lo peor es que mor¨ª con muchas cosas pendientes, hab¨ªa hecho varias promesas pero no pude cumplir ni una. Todas me estaban esperando¡­.. Les dije que volver¨ªa, pero no lo logr¨¦. Me remuerde la conciencia pensar que no podr¨¦ estar m¨¢s con ni una de ellas. Pero hice lo que pude, no me arrepiento de haberlo hecho, de lo que si me arrepiento es de como lo hice, ya que estoy seguro que pude haberlo hecho mejor, pero lo hecho, hecho est¨¢. Voy a intentar dormir. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­ El paso del tiempo sigui¨® con ¡°normalidad¡±, probablemente hayan pasado unos 2 meses ¡°creo¡±, pod¨ªa mover mi cuerpo al fin, eso es algo muy anormal por cierto, as¨ª que me levant¨¦ con un poco de dificultad y me qued¨¦ parado. El paisaje era uno que ya hab¨ªa estado acostumbrado de ver. Cuando era ni?o hab¨ªa estado viviendo en un bosque igual a este. As¨ª que no me tom¨® mucho contemplar el lugar, y me acerqu¨¦ a la canasta para posteriormente agarrar la manta en la que estuve acostado y taparme la entrepierna. ¡­¡­¡­ Aunque me cost¨® mucho dar mis primeros pasos pude lograrlo despu¨¦s de un tiempo. Solo con este peque?o momento me pude dar cuenta de lo peculiar que era este cuerpo, aunque ya era obvio por el crecimiento anormal qu¨¦ tuve. Sent¨ª como mis piernas se fortalec¨ªan por el esfuerzo de querer caminar y como mi sentido del equilibrio se regulaba ayud¨¢ndome a no desbalancearme y caerme en el acto. Y al sentir todo eso, una peque?a sensaci¨®n de tristeza me recorri¨® el pecho. No s¨¦ porqu¨¦ quiero seguir pensando que sigo en el mundo que conozco, pero todo esto es diferente, tanto el bosque como esta naturaleza extra?a en mi cuerpo me gritan que no es el mismo lugar al que estaba acostumbrado. Pero no lo sabr¨¦ hasta que salga de este bosque, as¨ª que tengo que apurarme para volver lo antes posible. De todas formas todo lo que piense solo ser¨¢n especulaciones por el momento. Aunque el bosque parece ser un bosque ¡°normal¡± el silencio qu¨¦ persiste no es nada normal. Estuve pensando si es de alg¨²n lugar que haya o¨ªdo, pero no lo recuerdo. ¡°Nunca estuve o escuch¨¦ de un lugar como ¨¦ste, donde ni si quiera se pueden escuchar el canto de las aves o el sonido de alg¨²n animal que normalmente se escuchar¨ªa¡± Bueno, eso no es lo importante ahora, por ahora me tengo que concentrar en este lugar, que hay aqu¨ª, donde estoy exactamente y como puedo salir de ¨¦ste bosque. En un lugar desconocido necesito el conocimiento b¨¢sico para sobrevivir. El pasto era suave y los ¨¢rboles en el d¨ªa se ve¨ªan menos aterradores qu¨¦ por la noche. Incluso puedo hablar de manera fluida, este cuerpo es muy conveniente. ¡°tengo hambre¡±. Me volv¨ª a recordar as¨ª que empec¨¦ a caminar.A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. ¡­¡­¡­.. ¡°?Por qu¨¦ siempre es todo silencioso?¡±. ¨C Me pregunt¨¦ mientras caminaba sin direcci¨®n especifica. Quiz¨¢s habite alg¨²n tipo de animal peligroso muy sensible al sonido, eso explicar¨ªa el porque no veo animales, pero entonces deber¨ªan de estar escondidos, ?pero donde?. Los ¨¢rboles no cambian mucho en cualquier lugar, llevo caminando unos, ?20 minutos?, pero no encuentro nada, ni animales, ni frutas, todo parece tan escaso. El escenario es el mismo, un interminable bosque. ¡°?Deber¨ªa de trepar?¡±. No tengo la fuerza suficiente ni hay apoyo en la corteza de los ¨¢rboles, aparte estos ¨¢rboles son inmensos, miro derecha e izquierda y solo veo troncos gruesos de ¨¢rboles muy altos, y el c¨¦sped uniforme por todo el bosque da una sensaci¨®n artificial a este mismo. ¡°Qu¨¦ problema¡± dije mientras me apoyaba en un ¨¢rbol cercano. No estaba cansado, pero si un poco harto de no llegar a nada. Aunque en un intento de refrescarme, mi mirada divago por los alrededores y se pos¨® en una figura que no hab¨ªa visto. ¡°¡­¡­.?Uck!¡± Qu¨¦ sorpresa. A unos metros de m¨ª pude ver una figura, una enorme. Es un, ?Gorila?.... Pero es muy grande, quiz¨¢s unos, ?cuatro metros?. Es la segunda especie de animal que veo en este bosque. ¡°Ni si quiera pienso en acercarme, no soy idiota¡± Me alej¨¦ lentamente hacia un arbusto a unos pasos de m¨ª, no me gir¨¦, solo camin¨¦ de espaldas lentamente. Si se mueve deber¨ªa de tener el tiempo suficiente para correr. Creo que era un pensamiento totalmente razonable. ¡°¡­..¡± Pero al dar unos pocos pasos ca¨ª en cuenta de lo tonto que es no mirar detr¨¢s de m¨ª, y como para rectificar mi estupidez mi pie aplast¨® algo suave que produjo un chillido d¨¦bil. Pis¨¦ algo. ¡°????GHHYYYAAAAAAAA!!!!!¡± ¡°?!¡±. No tuve tiempo de siquiera poder pensar en alguna cosa porque una oleada de shock paraliz¨® todo mi cuerpo. Un chillido estruendoso inundo todo el lugar mientras ca¨ª al suelo sintiendo cada hueso crujir ante mi peso, Sangre sal¨ªa a borbotones por mi nariz y orejas empapando el suelo de un rojo profundo. ¡°?ACK!¡±. ¡°??AAAAGHHHHHH!!¡± Mi cuerpo sin poder resistirse tembl¨® fuertemente. Al igual que la sangre, el sudor me empap¨® el rostro y me ceg¨® de lo que tenia frente a m¨ª, El fuerte zumbido en mis o¨ªdos y las nauseas crec¨ªan constantemente mientras me rend¨ªa y expulsaba jugos g¨¢stricos que quem¨® mi garganta. ¡­. ?UGH!¡­¡­ Intent¨¦ huir lejos del sonido pero mis piernas no ced¨ªan. ¡°?No puede ser! ¡± Golpee mi muslos pero no lo sent¨ª, mis piernas no reaccionaron. El sonido es demasiado estruendoso. Todo mi cuerpo est¨¢ adormecido y siento como mi cabeza se expande como si fuera a explotar. ¡°ugh¡­..¡± ¡°bwagh¡± La sangre en el suelo creaba un charco profundo de un rojo carmes¨ª, mientras que en ella pude ver parte de mi miserable apariencia en un estado moribundo. ¡°Ugh¡­.¡± No tengo la fuerza suficiente para ponerme a este lugar. Pero debo correr. El gorila de seguro me est¨¢ observando, as¨ª que debo huir. Tengo que levantarme. Puse todo el esfuerzo en intentar ponerme de pie con mis piernas tambaleantes, mientras me produc¨ªa n¨¢useas con cada movimiento, pero antes de que pudiera levantarme por completo el sonido se disipo. Y esa tranquilidad me rob¨® la poca fuerza que hab¨ªa empleado en mis piernas. Solo fueron unos segundos en los que me revolv¨ª en agon¨ªa, y as¨ª como comenz¨® el chillido se detuvo. Ya no se escuchaba nada, el ¨²nico sonido lo hac¨ªa yo mientras tos¨ªa tirado en el suelo. ¡°mierda¡­¡­¡± El chillido hab¨ªa dejado a mi cuerpo en un estado de frenes¨ª constante mientras temblaba con fuerza, sent¨ªa los ¨®rganos revueltos y el cerebro de cabeza, incluso cre¨ª que me dar¨ªa una paro card¨ªaco. ¡°Ugh¡­¡± Pero al sentir que me estaba ahogando me obligue a toser, produciendo que sangre acumulada en mi garganta saliera y se derramara en el c¨¦sped. ~Tos, tos, tos, tos~ Despu¨¦s de un tiempo breve me sent¨¦ con dificultad, con mis brazos temblando y mi mirada borrosa e intent¨¦ controlar mi respiraci¨®n y tranquilizarme. Gracias a eso pude volver a aclarar mi visi¨®n, pero no sirvi¨® de mucho con el dolor que sent¨ªa, m¨¢s que para que mi mente estuviera un poco m¨¢s despejada. ¡°Duele¡± Dije algo obvio intentando mantener en control mi l¨ªnea de pensamiento. ¡°?Uh?¡± Pero como si no fuera suficiente el dolor que sent¨ª, una enorme presencia se hizo presente en mi mente. hizo que se me erizara la piel, haciendo que mi respiraci¨®n se descontrolara y mis pupilas temblaran de miedo. ¡°Ay no¡­.¡± Alc¨¦ mi cabeza en un intento de poder tranquilizarme, pero contrario a lo que esperaba, solo provoc¨® que el miedo que sent¨ªa se duplicara y que mi instinto estallar en alerta. Mi mente me gritaba qu¨¦ huyera, que corriera o que me arrastrara, cualquier cosa estaba bien siempre y cuando me alejara lo suficiente. Pero lamentablemente mis fuerzas me traicionaron y ni siquiera pude mover un solo dedo. Vi¨¦ndolo de cerca es aterrador, Grandes colmillos, es lo ¨²nico diferente de un gorila ¡°normal¡± lo dem¨¢s era igual pero m¨¢s grande. Tom¨¦ en cuenta mi desgracia y pude entender que hasta aqu¨ª hab¨ªa llegado. No fue mucho tiempo, pero pens¨¦ que as¨ª estaba bien. ¡°Eh?¡± Un murmullo d¨¦bil sali¨® de mi boca. ¡°Donde¡­..?¡±. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­.. ¡°NO, NO, NO, NO, NO, NO¡±. ??Estoy cayendo!!,!! Estoy cayendo!!. ¡°??AAAAAAAGGGHHHHHHH!!¡±. NO PUEDE SEEEER, ??EL GORILA ME LANZ¨®??? Esto es una sensaci¨®n horrenda. Mi cuerpo ya separado del suelo estaba dando vueltas violentamente, la velocidad en la que llegu¨¦ arriba fue absurda, todo mi cuerpo estaba abrumado por una sensaci¨®n de ingravidez, perdiendo de vista lo que estaba arriba y abajo. ¡°ESPERA, ESPERA, ESPERA, ESPERA¡±. ¡°GHRKH¡± Mi cuerpo no podr¨¢ soportar esto¡­. NO PUEDE SER, ??ESTO ES RID¨ªCULO!!. ¡°???????EST¨¢N JUGANDO CONMIGO!!!!????. Ni siquiera puedo respirar, mi garganta esta obstruida por el v¨®mito y mi cuerpo adolorido. Mierda¡­¡­ Porque, Porque, Porque, Porque, Porque ?No me pueden dejar en paz aunque sea en esta vida?. Es horrible, pero por lo menos espero que la pr¨®xima vez sea algo mejor, ??o si no, d¨¦jenme morir y ya!!. Lucy¡­¡­ Un murmullo acre se escap¨® de mis labios. Mi conciencia se detuvo, mis pensamientos se volvieron confusos y luego¡­ Y luego¡­. Y luego¡­¡­ Y luego¡­¡­¡­ [¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­..] ************ Un olor a humedad entr¨® a mi nariz al recobrar la conciencia, y una sensaci¨®n de confusi¨®n llen¨® mi mente. Estoy recostado en el c¨¦sped, pero no recuerdo que estaba haciendo antes. ?Qu¨¦ hac¨ªa?............ Mi estomago gru?¨® de manera anormal mientras mi cuerpo me hac¨ªa caer en cuenta del hambre y del cansancio que estaba acumulando. ?Oh! , cierto, estaba buscando comida. Levant¨¦ mi torso y me qued¨¦ sentado. ¡°?Comida?¡±. No estaba buscando comida. Bueno, si estaba buscando comida pero¡­¡­ Mientras intentaba recordar me levant¨¦ como normalmente lo hacia, pero eso hizo que mi mente diera varias vueltas haci¨¦ndome caer nuevamente al frio c¨¦sped. ¡°Mmmmmm¡± Volv¨ª a intentarlo pero esta vez me sostuve en la base del ¨¢rbol que estaba cerca de mi. Qu¨¦ era, que era¡­ ¡°?Ah!, ?El gorila!¡±. El gorila me hab¨ªa lanzado y estaba cayendo¡­¡­ ?Cayendo?. Me levant¨¦ suavemente y pude notar una incomodidad en mi espalda. ¡°Qu¨¦ es esto?¡±. Ten¨ªa plantas trepadoras en mi parte trasera. De donde salieron?, crecieron r¨¢pido¡­.. De seguro me desmay¨¦ y estuve mucho tiempo inconsciente¡­. Pero no recuerdo como sobreviv¨ª a la ca¨ªda, aparte no hay sangre ni alg¨²n indicio de que haya ca¨ªdo de tan alto, de seguro me romper¨ªa todos lo huesos de mi cuerpo como m¨ªnimo. Aunque no siento nada raro en mi cuerpo. Parece que mi taparrabos no est¨¢. ¡°Me desmaye antes de tocar el suelo as¨ª que no se como sobreviv¨ª¡±. Es cierto, no lo recuerdo y no se me viene a la mente que pudo haberme ayudado, pero tengo que concentrarme en lo que tengo que hacer. Pensar en como sobreviv¨ª solo ser¨ªa un desperdicio de tiempo, lo m¨¢s probable es que no lleve a nada. Pero antes de cualquier cosa debo encontrar una fuente de agua y algo de comer. As¨ª qu¨¦ me levant¨¦ con un poco de dificultad y empec¨¦ a caminar sin una direcci¨®n en especifico. Y al dar los primeros pasos un recuerdo doloroso pas¨® por mi mente. Uno muy molesto. ¡°Toda esta situaci¨®n ya me est¨¢ hartando, no le encuentro sentido por m¨¢s que le busco¡± Siento como el miedo me engulle y la desesperaci¨®n me atormenta, no hay nada aqu¨ª. No hablo de una persona en espec¨ªfico, hablo de una raz¨®n. No encuentro nada. ¡°Se que dije que no me arrepent¨ªa, pero no dimensione mis sentimientos¡± Cre¨ª que estaba bien siempre y cuando yo fuese el ¨²nico que perdiera al final, pero es doloroso, es confuso y muy triste. Solo basta que un peque?o recuerdo pase por mi mente para que todas las ganas de vivir se esfumen. ¡°Soy muy cobarde para suicidarme. La tristeza no es una opci¨®n para eso¡± A menos que tenga que hacerlo por alguien, no le veo el sentido a terminar con mi vida sin m¨¢s, no soy tan altruista y tampoco lo har¨ªa por cualquiera. ¡°Que exasperante¡­..Solo conc¨¦ntrate en caminar¡± Deseche los pensamientos molestos qu¨¦ ten¨ªa y me concentre en seguir caminando por unos minutos m¨¢s, pero esta vez con m¨¢s cautela ya que no quer¨ªa encontrarme nuevamente con ese gorila. Esa criatura era muy anormal y no recuerdo que una especie de gorila fuera tan grande, pero tengo que pensar en que hacer si lo vuelvo a ver. ¡°¡­¡­Es obvio, correr¡± No me tom¨® mucho tiempo llegar a una conclusi¨®n l¨®gica, ya que algo como ese animal me matar¨ªa sin mucho esfuerzo. ¡°Quisiera un arma, talvez un machete o un cuchillo largo¡± Cualquiera de las dos me ayudar¨ªa much¨ªsimo, y podr¨ªa poner una trampa lo suficientemente buena como para atrapar al enorme gorila. ¡°Bueno, sigamos caminado¡± ¡­¡­¡­ Camin¨¦ y camin¨¦, llevaba caminando alrededor de una hora pero no encontraba nada, solo el mismo escenario interminable de un bosque inquietantemente silencioso. Mir¨¦ hacia arriba y pens¨¦ en trepar un ¨¢rbol para tener una visi¨®n m¨¢s amplia de este bosque, pero eso ya lo hab¨ªa descartado. ¡°Pero si no lo intento me voy a arrepentir despu¨¦s¡±. Dije y me acerqu¨¦ a la base de un ¨¢rbol . Los ¨¢rboles son muy altos. Utilice toda la fuerza que pod¨ªa emplear en mi agarre, y sostuve la corteza del ¨¢rbol mientas apoyaba mis pies en el tronco, haciendo que con suerte pudiera trepar de forma gradual hasta llegar a unos cuatro metros de altura. Me dolieron las manos y los dedos, el cuerpo se me calent¨® por la fuerza que emplee para trepar, haciendo que el cansancio y la pesadez se volvieran a¨²n mayor de lo que ya eran, pero a¨²n as¨ª intente seguir. ¡°Ah¡± Pero lamentablemente mi pie resbal¨®, haciendo que mi cuerpo, desprovisto de un apoyo, cayera sin oportunidad de aferrarme nuevamente. ¡°Uck¡± La ca¨ªda fue de unos cinco metros, y mi cuerpo no lo pudo resistir, haciendo que al chocar con el suelo mi hombro se dislocara y un fuerte dolor se extendiera por toda mi columna. Y por si fuera poco, varios de mis dedos estaban en una posici¨®n anormal. ¡°Qu¨¦ problema¡± Susurre mientras miraba mis dedos rotos. El dolor era algo a lo que ya estaba acostumbrado, as¨ª que no me puse a gritar como lo hubiera hecho cuando era un ni?o. ¡°Aunque sigo siendo un ni?o¡± Cierto, ya no soy el de antes, ahora solo soy un ni?o peque?o, perdido en un bosque y con hambre. Siento como si todas mis ganas de vivir se estuvieran esfumando. Estoy en un estado lamentable y tampoco veo muchas esperanzas en seguir intent¨¢ndolo. ¡°Esto es horrible¡± ?Tiene alg¨²n sentido seguir?, no soy tonto, es m¨¢s que obvio que en este bosque hay animales territoriales como el gorila, as¨ª que incluso si llego a matar a esa cosa o a huir de eso, tarde o temprano me encontrar¨¦ con otro m¨¢s y probablemente la suerte se me acabe, y termine descuartizado por una criatura violenta. Aparte ni siquiera se que tan grande es el bosque. ¡°Si estuviera con cualquiera de ellas aqu¨ª creo que podr¨ªa encontrarle sentido a seguir intent¨¢ndolo. Pero estoy solo, herido, y sin motivaci¨®n en este horrible lugar. Estoy en un cuerpo diferente, probablemente en un mundo diferente y sin un prop¨®sito para seguir. No tiene sentido, no lo encuentro. ?Por qu¨¦ estoy aqu¨ª?, ?Qui¨¦n fue el descarado que me obliga a vivir otra vida?, ya tuve suficiente con la anterior. ¡°Me hubieras hecho reencarnar en un demonio poderoso o en un dios, no en un ni?o incompetente¡± ¡°Mi cabello a crecido¡± Agarr¨¦ un mech¨®n de mi pelo y me lo arranqu¨¦ para verlo mejor. ¡°Es de color negro y ondulado, igual que el anterior¡±. Suspir¨¦ profundamente. Hubiera sido mejor que me reencarnaran en una familia normal, con una mam¨¢ normal¡­¡­.Un pap¨¢ igual ¡­¡­..talvez unos hermanos¡­..algunos primos, abuelos, t¨ªos. ¡°¡­¡­.?Y ahora que hago?¡± ?Quiz¨¢s si vuelvo a morir vuelva a reencarnar? Lo dudo mucho, y no quiero intentarlo por ahora. ¡°?Qu¨¦ deber¨ªa hacer?¡± ?Por qu¨¦ me lo pregunto?, se muy bien lo que tengo que hacer, pero siento un enorme vac¨ªo en mi coraz¨®n, tengo muchas ganas de volverlas a ver. Soy un idiota. ¡°En serio no soporto estar aqu¨ª, ya me hab¨ªa acostumbrado a estar rodeado de gente¡± Me duele el pecho, tengo ganas de llorar. ¡°Necesito levantarme y seguir, necesito salir de este bosque, necesito sobrevivir¡± Necesito seguir viviendo, ?pero, para qu¨¦?, Ya no hay nadie por el cual hacerlo. ¡°?Tal vez vivir para mi mismo?¡± Ya lo hab¨ªa hecho y termin¨® muy mal. Qu¨¦ tonter¨ªa, si Lucy me viera ahora, se decepcionar¨ªa mucho. As¨ª que debo de seguir aunque no quiera. Tengo que vivir lo m¨¢s que pueda. ¡°Comparado con mi vida anterior esto no es nada, aqu¨ª no tengo a una madre abusiva, ni a un padre desquiciado¡± Tengo que seguir. Aunque sea por Liliana. Le promet¨ª que seguir¨ªa sobreviviendo, y aunque sea en esta vida deber¨ªa de cumplir por lo menos una de las promesas que le hice. Suspir¨¦ nuevamente. Solo con pensar en ellas me produce una fuerte melancol¨ªa. ¡°En serio, ?D¨®nde est¨¢n?¡± Mientras me sum¨ªa en mis pensamientos en mi cuerpo se desarrollaron varias anomal¨ªas de las que me pude dar cuenta unos minutos despu¨¦s. ¡°?Eh?¡± El dolor en mi columna disminuy¨® considerablemente d¨¢ndome una extra?a sensaci¨®n en la espalda, tambi¨¦n mi hombro dislocado volvi¨® a su lugar, al igual qu¨¦ mis dedos qu¨¦ se encontraban en una posici¨®n anormal. Todos mis dolores disminuyeron con rapidez. Incluso en mi mente pude sentir un cambio. Estaba m¨¢s fresco y mis pensamientos pesimistas se diluyeron y desaparecieron. ¡°?Me puedo regenerar?¡± Es la ¨²nica opci¨®n en la que pude pensar, que incre¨ªble¡­. ¡°Bueno creo que esta habilidad compensa el lugar, aunque a¨²n no es suficiente¡± Ya dec¨ªa yo, este lugar no pod¨ªa ser tan miserable. Pero no cambia mucho. A¨²n sigo atrapado en este lugar y estoy solo. ¡°Pero tengo que seguir¡± Dije, mientras que con pesadez y desgana me levant¨¦ y me estire intentando sentir cualquier anomal¨ªa en mi cuerpo, pero este mismo estaba en buenas condiciones, incluso el hambre hab¨ªa disminuido pero segu¨ªa ah¨ª. ¡°As¨ª como siempre lo he hecho¡± Supongo que mi coraz¨®n se abland¨® demasiado. ¡°Bueno no importa mucho, lo que voy a hacer ser¨¢ intentar salir de este bosque, recorrer¨¦ la distancia que sea necesaria y por m¨ª mismo ver¨¦ si ¨¦ste lugar es el mundo que conozco, o es uno diferente. Pero sea como sea quiero descubrirlo por m¨ª mismo¡± No quiero terminar aqu¨ª. Aunque no tenga motivaci¨®n, debo de intentarlo por lo menos. Vivir un poco m¨¢s. ¡­¡­¡­.. Al haberme creado un prop¨®sito me sent¨¦ en el lugar que estaba y me concentr¨¦ en mi pecho, intentando buscar una energ¨ªa en mi cuerpo. ¡°Es muy ligera pero siento la energ¨ªa en el ambiente, pero lamentablemente no tengo un n¨²cleo para desarrollarlo¡± Que problema¡­. Igual no iba a poder hacer mucho con la poca energ¨ªa de este lugar. Pero si tengo la oportunidad voy a intentar crearme un n¨²cleo aunque eso probablemente me vaya a costar mucho tiempo. ¡°?Qu¨¦ tengo actualmente? ¡° Lo ¨²nico que tengo son mis recuerdos, y aunque tener la experiencia que tengo es muy beneficiosa, no me sirve de nada si mi cuerpo es muy lento y peque?o. ?Entonces que hago? ¡°Tengo una regeneraci¨®n r¨¢pida ¡± Es m¨¢s que suficiente, es incluso demasiado bueno. Me levant¨¦ y golpee con fuerza la corteza del ¨¢rbol, haciendo que mi pu?o derecho se raspara y sintiera un leve dolor. Pero a los pocos segundos la herida cerr¨® sin dejar marca alguna. ¡°No soy muy fan de da?ar mi propio cuerpo, pero las circunstancias lo ameritan¡± As¨ª que una ¨²ltima vez intent¨¦ golpear la corteza del ¨¢rbol, nuevamente cre¨¢ndome una herida y cerr¨¢ndola a los pocos segundos. ¡°La regeneraci¨®n fue 0.1 m¨¢s r¨¢pido que la vez anterior¡± Hice lo mejor que pude para que la herida fuese igual que la anterior, pero creo que no lo hice bien, o puede que la regeneraci¨®n al igual que cualquier otra habilidad pueda mejorar con el uso. Eso ser¨ªa incre¨ªble, y muy ¨²til. Mir¨¦ a mi izquierda y pude ver una rama del tama?o de mi brazo, as¨ª que me acerqu¨¦ a recogerla y la part¨ª de forma irregular para crear una estaca. ¡°Esto ser¨¢ suficiente¡± Con la estaca en mano me hice una peque?a herida en el torso, fue muy peque?a, apenas y dol¨ªa pero quer¨ªa saber que tan r¨¢pido pod¨ªa regenerarla. No le tom¨® m¨¢s de unos diez segundo qu¨¦ se regenerara, as¨ª que sostuve con fuerza la estaca con mis dos manos en un intento de apu?ar mi est¨®mago. Pero antes de poder hacerlo escuch¨¦ un sonido leve. ¡°?AAAAHHHH!¡±. Un grito visceral lejano. ¡°Mmmm¡± Deje lo que estaba haciendo y me concentre en escuchar que era. A los pocos segundos lo volv¨ª a escuchar. ¡°Una persona¡± Me mov¨ª lentamente y con curiosidad empec¨¦ a caminar a la direcci¨®n de la que provino. Y tambi¨¦n me llev¨¦ la estaca por si acaso, aunque no creo que sirva de mucho si el que persigue a esa persona es el gorila. ?Se puede pensar en ese grito como una trampa?, no se que tan probable sea, pero el hecho de estar en este bosque me hace especular varias cosas. Camin¨¦ m¨¢s r¨¢pido con la vara en mano, camin¨¦ y camin¨¦ pero ya no supe a donde ir. Si asumo que este es un mundo con la l¨®gica que conozco, hace que mi cuerpo sea algo ¡°anormal¡±, por lo que puedo pensar en varias consecuencias por la que alguien deseara encontrarme, no se quien ni tampoco se exactamente para que, pero no creo que sea para algo bueno. ?Alg¨²n tipo de experimento? ?O quieren matarme? Tal vez las dos. ¡°¡­¡­.¡± ¡°Espero que grite de nuevo¡± dije, y como escuchando mis palabras volvi¨® a gritar pero esta vez en una direcci¨®n diferente y un poco m¨¢s alejada. ¡°Bien hecho¡±. Nuevamente empec¨¦ a correr siguiendo el grito anterior, pero con cautela para no toparme con el gorila, aunque se me hac¨ªa dif¨ªcil porque empezaba a oscurecer. Escuchar a alguien extra?amente me hizo estremecer, poder conocer a alguien m¨¢s ser¨ªa una buena oportunidad para entender todo esto. [¡­¡­¡­.] Despu¨¦s de un tiempo breve pude escuchar un sonido ¡°raro¡±, as¨ª que me acerqu¨¦ despacio, me escond¨ª detr¨¢s de un ¨¢rbol cercano y asome mi cabeza con cautela. ¡°Mmmmm, ?Qu¨¦ son esas cosas?¡±. Hab¨ªan dos cosas al otro lado, dos ?Liebres?, Parec¨ªan liebres pero eran del porte m¨ªo , son como el gorila, m¨¢s grandes de los que conozco, pero estos tienen una apariencia horrenda, ojos amarillento pelo quemado, dientes qu¨¦ parecen colmillos qu¨¦ sobresalen de sus bocas¡­¡­ Este sitio cada vez se vuelve mas asqueroso. Bueno, muy aparte de ellos alcanc¨¦ a ver a alguien m¨¢s¡­¡­, dos ojos dos piernas, una cabeza, sin dientes afilados, dos bra-¡­¡­.. Un brazo. ¡°Una persona¡­¡±. Pero no tiene el brazo derecho, parece que se lo hab¨ªan cortado desde la base. Era parecido a m¨ª. Aunque fue distorsionado pude ver mi rostro por un momento breve, y me da la impresi¨®n de que nos parecemos, aparte tenemos la misma estatura. Que coincidencia, o suerte. El ni?o estaba arrodillado llorando desconsoladamente apretando la base de su brazo cortado. Eso debe de doler mucho. ¡°No¡­ugh¡­ por favor no¡­.¡± ~Tos, tos, tos~ Temblaba de forma exagerada, como si le estuviera dando convulsiones, y sangraba por todos lados, ojos que se manchaban de un color totalmente rojo, nariz que chorreaba poco pero aun as¨ª era preocupante, boca y orejas tambi¨¦n sangraban, y por su brazo cortado sal¨ªa mucha, era una escena totalmente desagradable. ¡°no, no, no, no, no, NO, NO,!! NO TE ACERQUES!!¡±. Por m¨¢s que grit¨® las criaturas no se inmutaban y se acercaban al chico de forma lenta y constante. Pareciera como si estuvieran jugando con el. Sigui¨® llorando e intent¨® ponerse de pie, pero cay¨® de cara al suelo. Sus piernas ni siquiera parecen en la posibilidad de moverse por todas las heridas que llevaba, al igual que su brazo que le quedaba, est¨¢n destruidos, pedazos de carne colgando, ¨¢reas donde se pueden ver sus huesos. Le ser¨¢ imposible pararse. Pero a¨²n parece tener la fuerza de voluntad para intentarlo. Volvi¨® a intentar levantarse pero nuevamente cay¨®, eso lo repiti¨® una dos veces m¨¢s sin ning¨²n ¨¦xito. ¡°?BWAAAAA!¡±. Rompi¨® a llorar nuevamente, pero a¨²n as¨ª sigui¨® insistiendo en levantarse. ¡°Por lo menos no se a rendido, aunque supongo que de nada le va a servir. ¡°??NO TE ACERQUES!! , ??NO TE ACERQUES!! , ??NO TE ACERQUES!!¡±. Volvi¨® a gritar y as¨ª mismo volvi¨® a intentar ponerse de pie, pero nuevamente ca¨ªa sin posibilidad alguna. ¡°¡­¡­¡­ Encuentro POV (desconocido) Mi cuerpo cay¨® sin fuerzas al suelo con un sonido sordo. Mis rodillas golpearon la tierra al caer, produciendo que un shock el¨¦ctrico recorrer¨¢ mis piernas. Mi ¨²nico brazo par¨® la ca¨ªda parcialmente. Pero el repentino acto hizo que mi cabeza palpitara con violencia, haciendo que mi visi¨®n se nublara por el dolor. ¡°Ugh¡± Sent¨ª un leve malestar en mi garganta, as¨ª que tos¨ª, haciendo que de mi boca escurriera sangre. Y una leve sensaci¨®n de alivio me inund¨®, aunque no me dur¨® mucho. Un sonido asqueroso entr¨® a mis o¨ªdo, produciendo que mi cuello se alzara con pesadez. Pudiendo ver a dos criaturas a unos metros de mi. Estaban ri¨¦ndose, les daba gracia mi sufrimiento, sonre¨ªan alegremente, aunque no lo hac¨ªan de forma literal, pero que hizo que una furia inmensa se instalara en mi pecho. Quer¨ªa huir m¨¢s que nada, aunque tambi¨¦n quer¨ªa devolverles un poco de lo qu¨¦ me hicieron. Pero ten¨ªa miedo, sent¨ª angustia solo con mirarlos. As¨ª que intent¨¦ levantarme, mientras hac¨ªa que mis piernas se movieran, y que mi brazo me apoyara para lograrlo. Pero ca¨ª. Mi cara choc¨® con el suelo produciendo dolor en mis enc¨ªas y nariz, haciendo que mis pupilas temblaran en consecuencia. Cualquier movimiento que hiciera hacia estremecer hasta lo mas profundo de mi ser, sin darme tiempo de acostumbrar mis pensamientos. Duele mucho estar sentada, duele mucho estar parada, El simple hecho de respirar era insoportable. Pero a¨²n as¨ª volv¨ª a intentarlo, mientras esta vez mi ¨²nico brazo temblaba al no poseer la fuerza necesaria para sostener mi peso, y mis piernas no pod¨ªan levantarme m¨¢s de unos cent¨ªmetros. Pero segu¨ª intentando. Y volv¨ª a caer. Pero as¨ª como las otras veces levant¨¦ mi torso, para intentar nuevamente alzarme. Haciendo que mis intestinos se apretaran y me obligar¨¢n a detenerme. Un segundo. Solo un segundo me detuve y segu¨ª intentando. Pero no siendo suficiente con lo anterior, ahora fueron los fuertes latidos de mi coraz¨®n que hac¨ªan mover fren¨¦ticamente mi pecho en protesta. Nuevamente me detuve. Ten¨ªa miedo. No quer¨ªa que mi coraz¨®n parara sin previo aviso, as¨ª que me detuve. Pero al hacerlo pude ver como las liebres se acercaban lentamente hacia mi, haciendo que reaccionar¨¢ instintivamente. ¡°?No te acerques!¡± Grit¨¦, produciendo un desgarre en mi garganta y un ardor profundo. Mi voz no logr¨® hacer nada, nunca a servido para hacer nada, ni siquiera ahora. Trato de alejarlos pero no me hacen caso, no les importa si estoy llorando o suplic¨¢ndoles, solo se acercan mientras hacen ese sonido insufrible como si estuvieran ri¨¦ndose de mi. Por lo tanto puse nuevamente esfuerzo en levantarme, intentando por todos los medios que mi codo no se curvara, y que mis piernas no cedieran. El esfuerzo me provoc¨® un calentamiento excesivo en mi todo mi cuerpo, mientras el sudor me llen¨® el rostro y ca¨ªan en gotas acumuladas. Tambi¨¦n mi respiraci¨®n se volvi¨® irregular y violenta, haciendo un sonido desagradable. Pero no me desconcentr¨¦, e hice lo mejor que pude. ¡°¡­. Un poco m¨¢s¡­.¡± Dije, intentando mantener mi conciencia clara. Pero era dif¨ªcil, porque mi cuerpo entero me estaba gritando qu¨¦ me detuviera. Mis piernas no me quieren obedecer, est¨¢n lastimadas de una manera aterradora y ni siquiera puedo voltear a verlas, porque siento que si las miro perder¨¦ las ganas de seguir intent¨¢ndolo. Tengo miedo, mucho, mucho miedo. No entiendo porque tengo que pasar por esto despu¨¦s de que cre¨ª que podr¨ªa hacerlo bien esta vez, ?Por qu¨¦ me dieron otra oportunidad en un lugar como este?. No lo entiendo,. No lo entiendo. No lo entiendo. As¨ª que me detuve. Tom¨¦ un leve respiro y me obligue a mirar al frente. Las liebres parec¨ªan no mirarme, ya que voltearon sus cuerpos. ?ESTA ES MI OPORTUNIDAD!, tengo que pararme, tengo que huir, no quiero morir, no ahora. ¡°B-Bien,¡­.tengo que, tengo que levantarme¡­¡­.debo irme¡± Incluso hablar me costaba mucho, as¨ª que dej¨¦ de hacerlo y segu¨ª intentando. Pero los dolores volvieron. Esta vez tuve un calambre en una de mis piernas, haciendo que el m¨²sculo se comprimiera, provocando que mi mente se aclarara, y d¨¢ndome un impulso inesperado para levantarme. ¡°Ha¡­.ha¡­..ha¡± Y logr¨¦ hacerlo. Ya solo quedaba seguir caminando. Ellos no me est¨¢n viendo as¨ª que debo huir todo lo que pueda. Y as¨ª como lo pens¨¦, me di la vuelta y camine mientras me apoyaba en los ¨¢rboles. Pero a los pocos pasos, un chillido muy fuerte inund¨® el lugar, produciendo que por poco todo el esfuerzo que hab¨ªa hecho para levantarme no hubiera servido para nada. Pero logr¨¦ sostenerme en un tronco. Mientras volv¨ªa a caminar en un intento de alejarme del chillido qu¨¦ aumentaba r¨¢pidamente el volumen. Eso me dio n¨¢useas y v¨¦rtigo, mientras se me erizaba la piel y mi visi¨®n tambaleaba, provocando que lo que estaba frente a mi se deformara. Pero incluso si no pod¨ªa ver, no dej¨¦ de caminar. ¡°Solo un poco mas¡± Me repet¨ª constantemente esa palabra mientras segu¨ªa. Ahora era muy tarde para rendirme, ya no puedo hacerlo. No quer¨ªa volver a cometer los mismos errores que en mi vida pasada, as¨ª que no debo rendirme. Quiero salir de este bosque. Pero tambi¨¦n descansar un poco, solo un peque?o momento. Aunque sea un segundo quisiera parar, pero no puedo. Parar es morir. ¡°¡­¡­..¡± Quiero hacer muchas cosas, cosas que no puede al estar atrapada en ese hospital. Como correr, mientras juego con alguien. O desvelarme hablando con una amiga. Quisiera jugar alg¨²n juego de consola, como lo hac¨ªan los chicos. Quisiera comer todo el helado que pudiera. Quisiera que alguien me hable. Quien sea. ¡°?Qu¨¦ cambi¨®?¡± ?Por qu¨¦ nadie quer¨ªa hablarme?, ?Por qu¨¦ nadie quer¨ªa jugar conmigo?. ?Por qu¨¦ mi cuerpo era tan d¨¦bil?, ?Me odiaban?. Tal vez si. ?Entonces que puedo hacer?. ¡°¡­. Solo tengo que vivir¡± Incluso eso quise en mi vida pasada, pero todo me fue arrebatado. Ya nada va a volver a ser como antes, y posiblemente muera en este lugar sin antes poder ver a una persona. Pero est¨¢ bien, si ese es mi castigo por ser tan mala hija, esperar¨¦ a que pase. ?? Otro chillido se escucho a lo lejos, pero no era como el anterior, era igual al sonido que hacen esas liebres. Parece que gritan de sufrimiento. Aunque no le preste atenci¨®n, y puse m¨¢s fuerza en mi caminar, pero mi cuerpo ya no me lo permiti¨®, intent¨¦ seguir pero no pude, si la cosa de atr¨¢s no est¨¢ satisfecha con esas liebres me perseguir¨¢. ¡°uf, uf¡­ uf¡­ ha¡­¡±. As¨ª que no pens¨¦ en nada m¨¢s que en huir.This story is posted elsewhere by the author. Help them out by reading the authentic version. Solo un poco m¨¢s, unos pocos metros m¨¢s. No te caigas. Por favor no te caigas. Sigue, sigue caminando. Pero por m¨¢s que lo intent¨¦, llegue a un punto en el que ya no pude hacerlo. Mi cuerpo ya no me obedece. ¡°¡­..duele¡­..¡± Mis rodillas ced¨ªan con cada paso que daba y mi mente se nublaba por el esfuerzo de caminar. Intent¨¦ concentrarme pero no pude evitar que mi llanto se intensificara, mi pupilas temblaron de impotencia, y se me hizo dif¨ªcil continuar. ?Por qu¨¦ siempre termino llorando?. Por m¨¢s que quiera no puedo aguantar las lagrimas, por eso me rega?aban mucho, incluso se lo promet¨ª, le dije que dejar¨ªa de hacerlo. ¡°Pero ya no puedo¡­..¡± Mi cuerpo ya no me responde. Camin¨¦ una distancia algo considerable pero no suficiente. Me apoy¨¦ en un ¨¢rbol cercano, y mis piernas cedieron apenas lo hice. ¡°uf¡­¡­¡± No logr¨¦ hacerlo. La vista es igual que siempre, un enorme y silencioso bosque¡­¡­ Es lo ¨²nico que he visto todo este tiempo. Tengo miedo. No quiero morir¡­¡­.. Duele mucho, me duele todo el cuerpo. [¡­¡­¡­..] Mi conciencia se est¨¢ volviendo borrosa y mi mente se nubla. Las fuerzas de mi cuerpo se est¨¢n dispersando. La misma sensaci¨®n que esa vez. Morir¡­.. No quiero volver a morir¡­¡­ No quiero¡­. ¡°Estoy cansada.¡± ?Si muero ahora volver¨¦ a mi mundo anterior?¡­..?o nuevamente renacer¨¦? ¡°Prefiero solo morir¡­¡± Los segundos pasaban y mi mente me molestaba con recuerdos est¨²pidos. Ya no me interesa saber que pas¨® con la enfermera que me cuidaba, no me importa si la gente del hospital pudo sobrevivir, tampoco quiero saber nada de Lucy, Solo quisiera entender que hice. ¡°¡­.?Que pude haber hecho mal?.¡± ?Por que el me hacia eso?, ?Por que ella ya no me visit¨®?, ?Fui tan mala?. Una peque?a brisa acaricio mi mejilla y mi coraz¨®n empez¨® a desbordarse. Se supone que ya deber¨ªa morir pero aun sigo consciente, el dolor de mi cuerpo estaba disminuyendo, mi mente se enfri¨® y mis piernas ya no las sent¨ªa entumecidas. ¡°¡­.?Y ahora que?.¡± ¡­¡­¡­¡­¡­. POV LEO Los ¨²ltimos rayos del d¨ªa estaban siendo disuelto por la oscuridad de la noche. El anaranjado se volv¨ªa oscuro. Los ¨¢rboles no permit¨ªan su expansi¨®n. Y la visibilidad escaseaba por todo el bosque. Pero antes de que mi visi¨®n se volviera inestable, me levant¨¦ del frio c¨¦sped y mir¨¦ hacia adelante. Con pesadez di un paso, y mi cuerpo tembl¨® en consecuencia. Con molestia forc¨¦ mi mirada hacia el frente, haciendo que mis pupilas temblaran por la presi¨®n. Y con fuerza sostuve la estaca en mi mano, intentando mantenerme consciente. Di otro paso, y en mi visi¨®n apareci¨® una criatura, qu¨¦, ignorante a mi presencia, me daba la espalda. ¨¦l tembl¨®, mientras sus largas orejas se mov¨ªan con rapidez. Su cuerpo se confundi¨® y no sab¨ªa que hacer. Estaba en un estado de shock. As¨ª que di otro paso, pero uno m¨¢s largo. Apret¨¦ mi mand¨ªbula, y puse fuerza en mis pies. Mi cuerpo se calent¨® y mi respiraci¨®n inestable se controlaba. Pero mi coraz¨®n se volvi¨® ruidoso. Pero lo ignor¨¦ mientras daba otro silencioso paso. Como ya estaba a una distancia ideal, sostuve con las dos manos la estaca y mi pie pate¨® el suelo. Mi cuerpo se hizo a un lado, mientras mis codos retroced¨ªan en un intento de darme todo el impulso que pudiera. No hice ruido y adelant¨¦ la estaca con la fuerza de todo mi cuerpo, produciendo que la punta destrozara la carne peluda del animal y se instalar¨¢ en su garganta. Provocando que sus quejidos se ahogaran en su sangre. Pero no me detuve ah¨ª, as¨ª que saqu¨¦ la estaca, mientras que en consecuencia la sangre acumulada sali¨® con presi¨®n, manchando mi rostro. No le prest¨¦ atenci¨®n y volv¨ª a empujar el pedazo de madera en mis manos, pero esta vez en uno de sus grandes ojos amarillento, provocando que explotara en un l¨ªquido viscoso y que su cuerpo cayera sin fuerza en un sonido seco. Yo era solo uno, y ellos dos. As¨ª que me asegur¨¦ de que esa interacci¨®n fuera lo m¨¢s r¨¢pido posible. As¨ª que sin darle tiempo de procesar lo que pasaba, volv¨ª a patear el suelo y me acerqu¨¦ a la liebre confundida con la estaca en mano. ¡°Uck¡± Pero no queriendo tener el mismo destino que su compa?ero se movi¨®. Y adelant¨® sus garras hacia mi rostro. Pero esa reacci¨®n fue instintiva, haciendo que su equilibrio fuera irregular. As¨ª que sostuve su extremidad con facilidad y la jale, produciendo que su equilibrio se desplomara y que no tuviera ni un apoyo para contraatacar. Mov¨ª la estaca y la introduje en el pecho de este mismo, mientras sent¨ªa como pasaba con dificultad por su piel, y como sus huesos se part¨ªan por la presi¨®n. Provocando que su garganta vibrara y de ella saliera un sonido de agon¨ªa qu¨¦ me tom¨® por sorpresa. As¨ª que me alej¨¦ de ella mientras me tapaba los o¨ªdos. Aunque el sonido no dur¨® mucho, y pude ver como de su garganta sal¨ªa sangre a montones, y de all¨ª se creaba un l¨ªquido amarillento qu¨¦ burbuje¨®, como si tuviera rabia. Tambi¨¦n pude ver como su cuerpo, en un intento de resistirse a la muerte se mov¨ªa con violencia, mientras un quejido ahogado sal¨ªa de su boca sangrante. Ya sin sangre suficiente y con el dolor al m¨¢ximo, la vida de la criatura se fue apagando, mientras su mirada se volv¨ªa vac¨ªa. Y su ¨²ltimo suspiro se produc¨ªa en agon¨ªa. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­ Un lugar con criaturas tan asquerosas como esas me produce repulsi¨®n. Al ver sus cuerpos sin vida, hizo que mi respiraci¨®n agitada por la presi¨®n de la situaci¨®n se calmara, y que mi coraz¨®n ralentizara su ruido. El sudor en mi rostro se enfri¨® y mi sangre dej¨® de hervir. Ya no estaba en peligro. Pero me arriesgue mucho, no ten¨ªa informaci¨®n de esas cosas y a¨²n as¨ª di un paso al frente. Eso no es algo que deb¨ª hacer, tuve que irme apenas los vi. Aunque supongo que no logr¨¦ hacerlo. Raramente tuve lastima de ese ni?o, y tambi¨¦n curiosidad. Dos ni?os en este bosque, en lugares diferentes, pero con la misma apariencia, la misma estatura, el mismo cabello, ?Es coincidencia?. Obviamente no, hay mucho que no se, y si tomo en cuenta mi situaci¨®n me puedo dar una idea de la suya. Empec¨¦ a caminar por el suelo fr¨ªo mientras segu¨ªa el rastro de sangre que hab¨ªa dejado ese ni?o. Si somos familiares que nacimos en este bosque, mientras nuestros cuerpos crec¨ªan de forma anormal, ser¨ªa muy raro que el pudiera hablar. No tendr¨ªa sentido. Pero gritaba y suplicaba vivir. Y pod¨ªa entenderlo, as¨ª que lo ¨²nico que se me viene a la mente, es que ¨¦l tambi¨¦n fue tra¨ªdo a este lugar. Muri¨® y su conciencia se apoder¨® de ese cuerpo, al igual que yo. Me imagino que es eso. Y si no, solo tendr¨ªa que preg¨²ntaselo. El bosque estaba apunto de oscurecerse por completo, as¨ª que puse m¨¢s rapidez en mi andar, o si no, no podr¨ªa ver la sangre. ¡°¡­..¡± Aunque creo que ya no importa, porque lo puedo ver desde aqu¨ª. Mis pasos se volvieron m¨¢s silenciosos, mientras me acercaba a la peque?a figura que estaba recostada en un ¨¢rbol. Silencie en lo m¨¢s que pude mi respiraci¨®n, y me mov¨ª lentamente, para camuflar mi cuerpo en la oscuridad. Unos pocos pasos di, y dej¨¦ de caminar abruptamente. ¡°Su brazo¡± Susurre con asombro. Desde aqu¨ª pod¨ªa verlos, aunque con dificultad, pod¨ªa ver sus dos brazos enteros, y su cuerpo en buen estado. El chico los ten¨ªa abrazando sus piernas, mientras enteraba su cabeza en la misma, y temblaba irregularmente. Una manta le cubr¨ªa la parte baja, una blanca. Una que me era conocida, ya que yo tambi¨¦n tuve una antes. Su respiraci¨®n hasta ac¨¢ la escuchaba. Era entrecortada, contrastando con su llanto desconsolado. Su espalda sub¨ªa y bajaba por su inconsistente respiraci¨®n, mientras sus pies se mov¨ªan irracionalmente, tal ves por el fr¨ªo. As¨ª que me acerqu¨¦, mientras dejaba de fingir cautela, ya que incluso si no lo hac¨ªa no me podr¨ªa escuchar por sus quejidos. Di algunos pasos y pise con fuerza el suelo, produciendo que el ni?o levantara su rostro con p¨¢nico. ¡°Hola¡± dije, intentando sonar lo menos amenazante posible. ¡°?Eh?... A-A-AAAHHHHHH¡± Pero al parecer no fue buena idea acercarme sin hacer ruido, ya que ver a un ni?o en este silencioso bosque, por la noche, y con sangre en el rostro har¨ªa asustar a cualquiera. Creo que deber¨ªa presentarme, pens¨¦. Pero el ni?o se puso a gritar y se intent¨® alejar de mi, as¨ª que lo sostuve del brazo, mientras ¨¦l intentaba correr al lado contrario. ¡°Tranquil¨ªzate, soy solo un ni?o¡± dije alzando levemente la voz, sin sonar amenazante. ¡°?S-S-SU¨¦LTAME, NO ME TOQUES!¡± Pero el ni?o no se tranquiliz¨® y sigui¨® forcejeando, mientras utilizaba su mano libre para rasgu?ar el brazo que lo sujetaba. Eso si me doli¨®. As¨ª que patee el costado de su rodilla y lo hice caer con su propio peso. ¡°?Ah!¡± dej¨® salir un grito ahogado ya en el suelo. Por otro lado yo me posicione encima de ¨¦l y sostuve sus brazos. Algo que hizo que el terror principal del ni?o aumentar¨¢ significativamente al estar ahora acorralado, mientras pataleaba y segu¨ªa gritando. ¡°?ASQUEROSO, EST¨¢S DESNUDO, VIOLADOR!¡± ¡°Si no te callas en este instante, te voy a abrir la garganta con los dientes¡± dije una leve amenaza, produciendo que se callara de forma inmediata, mientras me ve¨ªa con p¨¢nico. ¡°Escucha, al igual que t¨², yo tambi¨¦n nac¨ª en este bosque, y estoy intentando salir de el¡± Empec¨¦ con una introducci¨®n f¨¢cil de entender, y vi como el rostro del ni?o cambiaba, aunque levemente. ¡°?Q-Q-Qui¨¦n eres?¡± el ni?o Habl¨®, intentando controlar su respiraci¨®n agitada. ¡°Me llamo Leo, ?y tu?¡± ¡°¡­ L-Lara¡± ?Lara?, ese es un nombre femenino, ?cierto? No pude evitar sonre¨ªr ante la iron¨ªa con la que me encontr¨¦. Algo que hizo que Lara frunciera el ce?o y pusiera una cara amarga. Por lo menos se est¨¢ relajando. ¡°?Cu¨¢l es el chiste?¡± pregunt¨®, con enojo fingido. ¡°No es nada, ?pero puedo suponer que eras una chica antes de renacer?¡± Lara me mir¨® con nerviosismo, pero al parecer ver a alguien ¡°humano¡± en este bosque la hizo sentir m¨¢s tranquila, y por ende su voz son¨® m¨¢s suave. ¡°¡­si,¡­ esto es asqueroso¡± dijo mientras me miraba a los ojos. De seguro lo es. Dej¨¦ de sujetarla y me levant¨¦, mientras la ayudaba a Lara a hacer lo mismo. Aunque al segundo despu¨¦s ella se alej¨® un poco de mi, y se volvi¨® a sentar en el suelo, recost¨¢ndose en un ¨¢rbol. ¡°Al parecer te puedes regenerar al igual que yo, pero por el tiempo dir¨ªa que tu lo haces m¨¢s r¨¢pido¡± Ella no me mir¨®, pero al parecer no quer¨ªa hacer preguntas con lo que dije de ¡°Al igual que yo¡±. ¡°¡­ bueno, n-no se¡± No pod¨ªa ver el rostro de Lara, pero basta con escuchar su voz para sentir su miedo y confusi¨®n. ¡°Leo, ?cierto?¡± Su voz estaba cargada de emociones, mientras me dirig¨ªa palabras con su voz rota. ¡°Dime¡± No se que hacer ahora que estoy frente a frente con ella, ?Deber¨ªa preguntar algunas cosas?. Me imagino que si, tengo que. Pero primero voy a escuchar a Lara. ¡°?Podr¨ªas darte la vuelta?¡± dijo, mirando al suelo. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°?No te da verg¨¹enza mostrar tus miserias?¡± ?Miserias?, ?habla de mi cuerpo escu¨¢lido?. Supongo que deber¨ªa, pero no. Poco me importa lo que piense la gente, y mucho menos un travesti como ¨¦l, o ella. Suspir¨¦ y me agach¨¦ sin responderle. ¡°Lara, ?Te puedo preguntar algunas cosas?.¡± ¡°¡­?Qu¨¦?.¡± Ver a una persona es un poco relajante, ya me estaba desesperando el estar solo en este bosque, pero hay demasiadas cosas por entender, as¨ª que tengo que formular preguntas f¨¢ciles de comprender y sencillas para este ni?o. En primer lugar. ¡°?Conoces el termino reencarnar?.¡± Mi primera pregunta fue algo sencilla, si este chico al igual que yo renaci¨® debe de ser por algo, quiz¨¢s un vinculo anterior o alg¨²n patr¨®n por el cual hayamos sido nosotros. ¡°¡­.Supongo.¡± Que respuesta mas ambigua. ¡°?Conoces los nombres de los planetas del sistema solar?.¡± Ahora esta es una pregunta para saber si vinimos del mismo planeta, Seria bueno que lo fuera ya que me dar¨ªa menos problemas en entender porque de esta reencarnaci¨®n. ¡°C-claro que si, cualquier ni?o podr¨ªa saberlo as¨ª que no hay necesidad de pregunt¨¢rmelo¡­¡­¡± No es nada honesta, aunque no importa. Pero en un intento de molestarlo, le habl¨¦ con rapidez. ¡°Dime tres planteas que se te ocurran del sistema solar, r¨¢pido.¡± ¡°Ugh¡­?S-Sol?, mmm¡­?Mercurio!¡­.J¨²piter.¡± Al ser presionada respondi¨® instintivamente mientras sus ojos miraban de izquierda a derecha con nerviosismo. Exceptuando por el primero, es mas que obvio que estamos en la misma pagina. ¡°El sol no es un planeta es una estrella.¡± Al indicar su error el chico frunci¨® el ce?o y infl¨® sus mejillas, un tanto raro si pienso que este tipo pudo haber sido un se?or mayor en su vida pasada. Pero no importa, ahora tengo que pensar en la siguiente pregunta. Y cuando lo iba a hacer Lara volte¨® su rostro diciendo ¡°Soy una chica, as¨ª que al¨¦jate un poco¡±. Que molesta. Aunque supongo que debe ser incomodo ver a alguien desnudo y mucho mas en este tipo de situaci¨®n en el que estamos en un bosque silencioso y solo estamos los dos, si en verdad era una mujer antes, le debe de dificultar hablarme as¨ª. Aunque me puede importar menos lo que quiera o piense. ¡°Bueno, otra pregunta.¡± ¡°Espera, Espera, Espera.¡± Lara movi¨® sus manos en desesperaci¨®n, mientras su cara se llenaba de miedo y me interrump¨ªa abruptamente. ¡°?No deber¨ªamos de irnos de aqu¨ª?, puede que unos monstruos vengan a matarnos, tenemos que correr.¡± Parece que Lara no es muy perspicaz. Aunque tambi¨¦n es absolutamente normal que al estar tan asustado y en frenes¨ª constante no pueda pensar con rapidez. Las liebres anteriores, aunque peligrosas no eran r¨¢pidas ni fuertes como tal, as¨ª que no me tom¨® mucho matarlas. ¡°¡­..¡± Pero antes de poder consolar sus miedos pude sentir una peque?a vibraci¨®n golpeando las plantas de mis pies. ?Qu¨¦ podr¨ªa ser?, Ni siquiera tengo que pensarlo mucho, el ¨²nico animal que vi capaz de eso fue ese enorme gorila. ¡°?Puedes levantarte?.¡± Mi pregunta tom¨® por sorpresa a Lara que esperaba una respuesta a su pregunta anterior, pero no tenemos tiempo para eso. ¡°..Si, creo.¡± ¡°?Y caminar?.¡± Seria un problema que no pudiera hacerlo, su regeneraci¨®n me podr¨ªa ayudar para investigar, y quisiera saber mas acerca de todo esto. ¡°Por qu¨¦?¡± Me pregunt¨® confundida ¡°?No escuchas esas pisadas?¡± ¡°?Eh?¡± Su cuerpo tembl¨® ligeramente mientras me miraba a los ojos. ¡°?Qu¨¦ es?¡± No creo que deba de preocuparle que sea, ya es suficiente con solo el sonido para salir corriendo. ¡°Un gorila, muy, muy grande ¡± Dije intentando asustarla. Al escucharlo se levant¨® con fuerza mientras sus ojos se abr¨ªan como platos. ¡°?E-entonces porque seguimos aqu¨ª?¡± ¡°A¨²n no se si puedes correr , ya que no me has respondido. Si dices que no puedes lamentablemente tendr¨¦ que irme yo solo, ya que no tengo la fuerza para cargar a alguien del mismo peso que yo.¡± ¡°?Ah!¡± Su cuerpo tembl¨® ante la idea y se acerc¨® con rapidez. Entendi¨® a lo que me refer¨ªa. ¡°S-s-s-si puedo, vay¨¢monos¡± Tartamudeando me inst¨® a caminar empuj¨¢ndome la espalda. ¡°Pero adonde vamos?¡± ¡°Al lado contrario de donde provienen las pisadas¡± Creo que eso es lo m¨¢s l¨®gico. Y empezamos a correr. Acercamiento Capitulo 4 Anteriormente Lara y yo hab¨ªamos dejado de hablar y hab¨ªamos comenzado a correr, aunque no era tanto correr, solo est¨¢bamos trotando a una velocidad moderada ya que parec¨ªa que a Lara estaba un poco cansada. Ya hab¨ªan pasado unas dos horas y el estr¨¦s empezaba a hacer estragos en nuestra cabeza. Est¨¢bamos uno a lado del otro mientras le daba miradas ocasionales algo que pareci¨® molestarle un poco. ¡°?Podr¨ªas dejar de mirarme as¨ª?.¡± Dijo, mientras hac¨ªa una mueca, aunque no es como si la mirara de forma desagradable o algo as¨ª. Pero debe ser por la situaci¨®n tensa qu¨¦ se ha puesto sensible. ¡°?Desde cuando sabes que te puedes regenerar?.¡± Lara me volte¨® a ver y arque¨® una ceja. ¡°¡­¡­Mmmm, desde que pude caminar.¡± Entonces fue mucho antes que yo. La pregunta anterior fue por una incongruencia qu¨¦ sent¨ª. ¡°?Cu¨¢nto tiempo hay entre el d¨ªa en el que pudiste caminar, hasta hoy?¡± ¡°Creo que tres semanas¡± dijo Lara mientras segu¨ªa corriendo. ¡°¡­¡­¡± Entonces eso significa que estuve inconsciente tres semanas despu¨¦s que el gorila me lanzar¨¢. ?Significa eso que gracias a la regeneraci¨®n pude sobrevivir a esa ca¨ªda? Y otra cosa, Lara pudo regenerar su brazo en un par de minutos, mientras que a mi me tom¨® diez segundos un peque?o corte. No parece que deban ser comparados por la diferencia obvia, pero si dimensionamos las heridas, podr¨ªa llegar a ver que me tomar¨ªa varias minutos m¨¢s que ella. Entonces significa que ha estado siendo agredida todo este tiempo. ¡°Lara, ?tu regeneraci¨®n ya era as¨ª de r¨¢pida, o la entrenaste conscientemente?¡± ¡°He estado huyendo por d¨ªas de unas liebres, as¨ª que nos s¨¦¡± Debi¨® ser horrible ser perseguida. ¡°?Pero te han hecho da?o en esos d¨ªas¡± ¡°Mucho¡± Dijo con terror grabado en su rostro. Bien, mejor no le voy a seguir recordando esas cosas. Y como no ten¨ªa nada m¨¢s que preguntar dej¨¦ morir la conversaci¨®n y me enfoque en correr. Mientras que a los pocos segundos escuch¨¦ la voz de Lara, que miraba hacia delante. ¡°?Qu¨¦ es eso?.¡± Una tenue luz blanquecina apareci¨® en nuestra vista frente a nosotros, haci¨¦ndonos disminuir inconscientemente nuestra velocidad hasta que nos acercamos caminando. La luz era solo el reflejo de la luna en un laguna grande. Cuando apenas llegamos al lugar, las pisadas dejaron de escucharse y ya no las pudimos sentir, algo que hizo a Lara suspirar de alivio. Aunque es un poco aterrador si pienso que puede ser por otro animal como ¨¦l. Pero aqu¨ª no hab¨ªa nada m¨¢s que una laguna, sin animales ni aves, solo una laguna extra?amente tranquila, que contrastaba con el bosque. ¡°Un rio.¡± Susurr¨® de Lara. ¡°Wow, nunca hab¨ªa visto un rio con mis propios ojos¡± Y volvi¨® a hablar pero esta vez m¨¢s asombrada. ¡°No es un rio es una laguna¡± intent¨¦ corregirla, a lo que me volte¨® a ver he inclin¨® la cabeza. ¡°?Cu¨¢l es la diferencia?¡± ?No sabe la diferencia?, ?pero no es un poco obvio?. ¡°Bueno¡­.El r¨ªo es agua que fluye por un camino largo, mientras que las lagunas son agua estancada, que se mueven muy poco o casi nada¡± Le explique mientras hac¨ªa se?as con las manos, para que se le hiciera m¨¢s f¨¢cil entender. Cuando termin¨¦ Lara asinti¨® lentamente con un ¡°Ya veo¡± mientras volteaba a ver la laguna. Sus expresiones son un tanto femeninas, y es un poco raro de ver. Aun no estoy totalmente seguro de si fue una chica de verdad, o si es un gordo asqueroso queriendo hacerse pasar por una. ?Estar¨¢ aprovech¨¢ndose de esta situaci¨®n para hacer realidad sus fetiches? Mmmmm, no lo creo. Pero ahora tengo que hacer algo m¨¢s. ¡°Pr¨¦stame tu trapo.¡± Se lo ped¨ª amablemente, mientras estiraba mi brazo esperando que no tuviera problema. ¡°?Por qu¨¦?.¡± ¡°Solo d¨¢mela.¡± ¡°Hace mucho frio¡­¡± Impaciente le arranqu¨¦ el trapo que tenia por ropa ¡°?HEY!¡±, Me grit¨®, pero no le prest¨¦ atenci¨®n. Me alej¨¦ un poco de Lara, agarr¨¦ una roca y la envolv¨ª con el, y luego la tir¨¦ al rio. No lo hice por que quisiera molestarla o algo parecido, tampoco tengo el fetiche de querer ver desnudo a un ni?o indefenso. Aunque si lo digo as¨ª puede sonar lo contrario. Tonter¨ªas. Lara se gir¨® enojada y me replic¨®. ¡°??POR QU¨¦ HICISTE ESO?!. Bueno ahora los dos est¨¢bamos desnudos, dos ni?os de cinco a?os sin nada para protegerse del frio, perdidos en un bosque, probablemente moriremos de hipotermia pens¨¦. ¡°Mira¡± Le se?al¨¦ la laguna y ella se gir¨®. ¡°?Uck!.¡­¡± En la laguna empez¨® a verse mas ondas que las que hice tirando la roca. Y algo parecido a un anguila sali¨® disparada a la superficie, mientras de un solo bocado se tragaba el trapo con la roca que hab¨ªa envuelto. No cre¨ª que fuese a pasar algo tan escandaloso como eso, pero solo lo hice por si acaso, tenia una leve sensaci¨®n que al igual que hab¨ªa un gorila enorme en el bosque habr¨ªa un pez enorme en el agua. Una l¨®gica sin fundamento, pero deb¨ªa intentarlo. Lara se paraliz¨® al ver a lo que parec¨ªa una anguila de unos diez metros de largo, con ojos saltones y dientes afilados. Se trag¨® lo que arroj¨¦ salpicando agua hacia nosotros. El shock de Lara fue muy obvio de entender pero no ten¨ªamos tiempo para desperdiciarlo as¨ª que me acerqu¨¦ a ella y tom¨¦ su mano con fuerza, mientras la arrastraba a la orilla de la laguna. Me inclin¨¦ en el borde de la laguna y empec¨¦ a tomar agua, lo mas r¨¢pido que me pod¨ªa permitir, y Lara me imit¨® pero con un retraso leve. Al saciarme, r¨¢pidamente me alej¨¦ del borde ¡°Ah..¡± Fue la primera vez que algo entr¨® a mi estomago desde que nac¨ª, haciendo estremecerme, mientas me sent¨ªa aliviado y saciado. Suspir¨¦ profundamente y le dedique una mirada r¨¢pida a Lara, que estaba tosiendo por haber bebido agua mas r¨¢pido de lo que pod¨ªa su cuerpo. Me acerqu¨¦ a ella y habl¨¦. ¡°Lara, ?en donde estuviste los primeros d¨ªas de tu vida?¡± ¡°En una canasta..¡± Dijo sin voltearme a mirar, mientras se alejaba r¨¢pidamente de la orilla de la laguna con una cara nerviosa. ¡°Te dejaron algo?¡± pregunt¨¦. ¡°Mmm?, si¡­¡± Es bueno saber que por lo menos a uno de nosotros le dejaron algo, eso significa que hay un sentido l¨®gico por el que estamos en este bosque. ¡°Qu¨¦ tenias?¡± ¡°¡­.Un cuchillo, y un collar¡± ?Un cuchillo y un collar?, perfecto es suficiente para un lugar como este. As¨ª que volv¨ª a hablar, pero Lara me interrumpi¨® con una mano levantada. ¡°El collar que ten¨ªa alejaba a los animales, pero no te hagas ilusiones por que lo perd¨ª y no se donde¡± ¡°¡­..Alejaba a los animales¡± Entonces fue un verdadero desperdicio de uso. ¡°Perdiste algo muy ¨²til¡± dije con resignaci¨®n. Aunque Lara ni siquiera me mir¨® el rostro, solo jugueteaba con las piedras que tenia por los pies. ¡°?D¨®nde perdiste el cuchillo?.¡± Si hay alguna oportunidad de poder recuperarlo, ser¨ªa bueno hacerlo. Lara se agach¨® para poder sostener una peque?a piedra rojiza, pero despu¨¦s de un segundo la tir¨® con aburrimiento, mientras empezaba a tocarse el cabello. Mientras una peque?a brisa pasaba haci¨¦ndonos estremecer por el fr¨ªo. ¡°Lo perd¨ª arriba de un ¨¢rbol¡­¡± Me incline un poco para escucharla. Arriba de un ¨¢rbol, eh, eso si es un poco problem¨¢tico, pero se puede arreglar con un poco de ingenio. ¡°?Si te llevo a donde nos conocimos podr¨ªas guiarme a ese ¨¢rbol?.¡± ¡°¡­.Supongo.¡± ?Perfecto!, Es bueno que las cosas empiecen a salir bien. Llevar¨¦ a Lara y ella me guiara al cuchillo, al tenerlo ir¨¦ y le tender¨¦ una trampa a ese gorila, y lo har¨¦ pagar por lo que me hizo antes. Bien, bien, eso es lo que voy hacer. ¡°Cambiando de tema ?Por qu¨¦ crees Lara que nos dejaron en este bosque?¡± Ella me mir¨® por un rato y luego se puso a pensar seriamente. ¡°Supongo¡­.que no nos quer¨ªan?¡± ¡°Que respuesta mas vaga, pero puede ser. A los dos nos abandonaron en diferentes partes del bosque, siendo hermanos ?Por qu¨¦ no dejarnos juntos?, supongo que estaban siendo perseguidos y para maximizar la supervivencia de uno por lo menos, nos separ¨®. Pero como a ti te dieron el cuchillo y el collar supongo que te escondieron primero y hubo un problema cuando intentaron esconderme, como para que me dejaran sin nada, o tambi¨¦n puede ser que no esperaban que sobreviviera y me dejaron a mi suerte. Bueno de todas formas ni un animal se me acerc¨® y estoy vivo.¡± ¡°?Somos hermanos?¡± ¡°Si, supongo, creo que es un poco obvio, creo que nos parecemos bastante¡± O quiz¨¢s seamos familiares cercanos, aunque lo dudo mucho. Lara puso una cara complicada mientras se rascaba la mejilla. Parec¨ªa sorprendida y angustiada, talvez un poco feliz pero en especial confundida. ¡°Ya veo¡­¡­, nunca eh tenido un hermano¡± Dijo con un tono de voz bajo. ¡°Es mejor no pedir uno, la mayor¨ªa son unos bastardos aprovechadores.¡± En especial los que te abandonan con una loca. Son unos bastardos. ¡°?No est¨¢s siendo un poco prejuicioso?, no todos los hermanos son bastardos aprovechadores.¡± Dijo mientras inclinaba la cabeza. ¡°No te dejes enga?ar, todos lo son, bastardos llenos de si mismo.¡± Aunque lo que estoy diciendo si lo hago con un poco de prejuicio mezclado. Haciendo que Lara pusiera una cara amarga al escucharme, y se quedara en silencio mientras miraba el agua cristalina. ¡°?Tambi¨¦n eres un bastardo aprovechador?.¡± Sonri¨® con iron¨ªa mientras me preguntaba eso. No tengo reparos en decir que soy un bastardo aprovechado, ya que en cierto modo lo soy, pero no del todo. ¡°No somos hermanos como tal, as¨ª que no tienes que preocuparte.¡± Una pobre escusa, pero no tiene sentido que empiece a desconfiar de m¨ª ahora, necesito el cuchillo para poder aumentar mi probabilidad de supervivencia. ¡°Bueno como sea, vamos por el cuchillo.¡± Dije, y me levant¨¦ para empezar a caminar, pero antes de siquiera poder dar un paso fui agarrado de la mano por Lara, que segu¨ªa en el suelo. Me voltee y pude ver como la expresi¨®n de Lara cambiaba mientras su peque?o cuerpo comenzaba a temblar d¨¦bilmente. ¡°?Qu¨¦ pasa?.¡± ¡°¡­.El gorila¡± ¡°?Qu¨¦ pasa con el?.¡± Los ojos de Lara se volvieron vidriosos provocando que una gota cayera por su mejilla, y sus labios temblaron mientras intentaba hablar, pero parece que no pod¨ªa hacerlo. Es normal que tenga miedo, lo entiendo perfectamente. Pero antes de que hablara ella, habl¨¦ yo, mientras me inclinaba a¨²n m¨¢s para estar en la misma posici¨®n que ella. ¡°Escucha, ahora mismo un arma es esencial, nos ayudar¨¢ mucho.¡± ¡°¡­.Ya lo s¨¦¡­..pero.¡± Lara tartamudeo intentando hablar. Pero no parec¨ªa poder poner en palabras sus pensamientos.The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. As¨ª que pens¨¦ un poco, y llegu¨¦ a algo. ¡°No te preocupes, tengo experiencia en poner trampas as¨ª que podremos asesinar a ese gorila con facilidad, aunque suena rid¨ªculo si lo digo ahora, pero a largo plazo nos ayudar¨¢ mucho¡± Dije con confianza. Bueno, cre¨ª que sonaba razonable lo que estaba diciendo, pero al ver la expresi¨®n de Lara me di cuenta que esto va a ser un poco dif¨ªcil para ella. Ya que al escucharme su cuerpo se paraliz¨® mientras se abrazaba a si misma. Me mir¨® desde esa posici¨®n con sus ojos llorosos y me habl¨®. ¡°No quiero¡­.¡± ¡°Por que?¡± ¡°Tengo miedo..¡­¡± Que problem¨¢tica. ¡°¡­..Hagamos algo, tu solo dime por donde est¨¢ el cuchillo y yo har¨¦ lo dem¨¢s, no te obligar¨¦ a ayudarme ni nada, solo tendr¨¢s que guiarme, ?si?.¡± Esta bien si no me ayuda en derribar a esa cosa, de todas formas no esperaba que lo hiciera. Ya que a diferencia de m¨ª ella parece ser solo una persona com¨²n, y no parece tener ning¨²n conocimiento sobre este tipo de cosas. ¡°¡­.¡± A¨²n cuando le habl¨¦ con un tono calmado ella no parec¨ªa convencida, y no ten¨ªa mucha paciencia, como para gastarla con ella. As¨ª que esta vez le habl¨¦ con un tono m¨¢s agresivo mientras la se?alaba. ¡°No tengo ni una obligaci¨®n contigo si no est¨¢s dispuesta a ayudarme, as¨ª que si no lo vas hacer piensa en como sobrevivir tu sola.¡± Una de las razones por la que le ayude fue por capricho, ya que parec¨ªa lo suficientemente valiente y decidida en vivir y por eso le di una mano. Huir no esta mal cuando tu vida esta en juego as¨ª que no la critico por eso, pero su indecisi¨®n actual me confunde. Tal vez su mente solo trabaje bajo presi¨®n. Aunque no creo que sea tan tonta como para dejarme ir, esta chica o chico es demasiado asustadizo. Intent¨¦ levantarme sin decir una palabra, pero ella agarr¨® mi mano con mucha fuerza, demasiada dir¨ªa yo, la mir¨¦ a los ojos y estaba sollozando, su mirada temblorosa me penetraba con dureza. ¡°?Por qu¨¦ eres as¨ª?.....¡± Habl¨® d¨¦bilmente. ¡°Tienes que entender que en esta situaci¨®n no hay muchas opciones.¡± Para sobrevivir tengo que matar a esa criatura. Lo asesinar¨¦, ese es el primer paso en mi recorrido en este nuevo mundo, as¨ª que no me puedo quedar estancado en el primer obst¨¢culo. ¡°?Entonces por que matar a ese gorila?¡± ¡°Ver¨¢s, para salir de este bosque supongo que necesitaremos recorrer una gran distancia, y es mas que probable que nos encontremos con ese tipo de criaturas que podr¨ªan matarnos con facilidad, y tambi¨¦n podemos hacer mucho con su cad¨¢ver.¡± ¡°Ugh¡­¡­no quiero, deber¨ªamos escondernos y ya¡± Mmmmm. Si es cierto, podr¨ªamos huir y escondernos e intentar salir del bosque, pero no es algo que me pueda permitir hacer. No es que sea orgulloso y quiera medirme en fuerza con esa criatura, seria idiota ir e intentar asesinar a esa cosa enorme de frente, as¨ª que s¨¦ muy bien que me va a costar. La ¨²nica raz¨®n por la que necesito hacer esto es por que tengo miedo. ¡°?Cu¨¢ntos a?os tenias al morir?¡± ¡°mmmm?.....?por que preguntas?¡± Que evasiva es esta ni?a. ¡°Me voy.¡± Dije mientras me levantaba, a lo que Lara grit¨® ¡°?Doce a?os!¡±, y nuevamente me agarr¨® el brazo con fuerza. Ya veo. Es entendible que una ni?a de doce a?os tenga miedo, y m¨¢s cuando la han echado a un mundo hostil sin entender porque, incluso su terror se debe de haber disparado despu¨¦s de apenas haber sobrevivido a esas dos liebres. Debe de estar aterrada por todo esto. ¡°¡­.¡± ?Pero como puedo calmar a una ni?a asustada?, no soy bueno en eso, Lucy era la que se encargaba de este tipo de cosas, y aunque he podido ver cuando lo hace no creo que pueda imitarla, me falta carisma para algo as¨ª. ¡°?Tendr¨¢s un poco de compasi¨®n por mi edad?¡± ¡°Obviamente no, yo mor¨ª a los diecinueve.¡± ¡°¡­¡­.A¨²n as¨ª, son siete a?os¡± Si, son siete a?os, pero tomas en cuenta que hasta los diez a?os estuve encerrado sin poder interactuar con nadie mas que con una loca, se podr¨ªa decir que estamos en las mismas condiciones. Pensamiento tonto pens¨¦. ?Qu¨¦ puedo hacer para tranquilizarla?. Quiz¨¢s un poco de presi¨®n ser¨ªa lo ideal. ?Pero y si se vuelve inservible? Mir¨¦ a Lara en silencio y una imagen apareci¨® en mi mente. Una imagen dolorosa. Mi hermano. Aunque fue un desgraciado siempre me tuvo en cuenta en su vida. Y muri¨® mientras llevaba consigo parte de mis delitos. Si no fuese por el, yo tambi¨¦n tendr¨ªa que haber sido asesinado ese d¨ªa. ?Pero porqu¨¦ justo ahora se me viene a la mente?. Quiz¨¢s fue porque cuando quise ayudarlo ya era demasiado tarde. ?Es porque me arrepiento de no ayudarlo?. ¡°Que molesto es todo esto¡± Se supone que iba a ser diferente por mis hermanas, y lo fui, pero este ni?o/ni?a me confunde. ?Deber¨ªa pensar en ella como mi hermana?. ?Deber¨ªa? Tal vez no deber¨ªa. ¡°¡­¡­¡­..¡± Soy un idiota Estoy volviendo a lo mismo que antes, estoy alejando a la gente con mi actitud est¨²pida. Tengo que ser m¨¢s considerado, como lo era con mis propias hermanas, no pienses en Lara como una carga, si no como una ayuda. Lara ahora es mi hermana, y necesito tratarla como tal, no seas engre¨ªdo ni despectivo, se amable con ella. Es solo una ni?a. Una de doce a?os. Tengo que ser mejor persona o sino me voy a volver a quedar solo. Este bosque me ha dado una visi¨®n diferente de las relaciones. Ahora que estoy solo puedo entender varias cosas que antes no. Y ahora que estoy con alguien m¨¢s, y que tiene una conexi¨®n sangu¨ªnea conmigo deber¨ªa de ser m¨¢s amable. Es la primera persona que conozco. Y es el ¨²nico apoyo que tengo por ahora, as¨ª que deber¨ªa acercarme y no alejarme de ella. ¡­¡­¡­. ¡°Lara¡± ¡°?Mmmm?¡± Creo que ya s¨¦ que debemos hacer. ¡°Ven¡± Dije mientras agarraba su mano y la hac¨ªa caminar conmigo. ¡°?Adonde vamos?¡± Me pregunt¨® con nerviosismo. ¡°Lo mejor para ¨¦ste tipo de situaciones estresantes es descansar¡± Caminamos un poco y llegamos a la base de un ¨¢rbol, e inste a Lara a que se sentar¨¢. Bueno, los dos nos sentamos uno a lado del otro. Lara estaba confundida pero no dijo nada. ¡°Repongamos energ¨ªa hasta que amanezca¡± Me mir¨® por unos segundos, pero al parecer su cuerpo estuvo de acuerdo conmigo. ¡°¡­.Est¨¢ bien¡± dijo mientras se recostaba en el ¨¢rbol. Creo que es necesario para la pobre Lara, y para m¨ª obviamente. As¨ª que despu¨¦s de unos minutos los p¨¢rpados de Lara se volvieron pesados, mientras empezaba a cabecear del cansancio. Ahora que est¨¢bamos sin peligro inmediato nuestros cuerpos se relajaban y ped¨ªan reponer energ¨ªa. Y solo bast¨® un par de minutos para que Lara se quedara dormida. As¨ª que Lara durmi¨®, pero yo no lo hice, no me pod¨ªa arriesgar a ser emboscado por un animal, as¨ª que lo ¨²nico que hice fue mirar la hermosa laguna mientras escuchaba las d¨¦biles respiraciones de Lara. Y al poco tiempo su cabeza lleg¨® a mi hombro. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­ Pasaron varias horas y empezaba a amanecer, as¨ª que sacud¨ª a Lara y ella se despert¨®. ¡°Ummm¡± Su somnolencia estaba presente mientras me daba un vistazo. ¡°Buenos d¨ªas Lara¡± Dije en un susurro. ¡°Ummm¡± Pero su respuesta fue un simple sonido producido por su pereza. As¨ª que para despertarla me levant¨¦ con rapidez y grit¨¦ ¡°El gorila¡± Algo que Lara no se lo tom¨® bien, y as¨ª mismo se levant¨® r¨¢pidamente y se escondi¨® detr¨¢s de mi. ¡°??D-Donde?!¡± Su cuerpo se preparaba para correr, mientras que su cabeza se aceleraba. ¡°?C-Corramos!¡± Volvi¨® a gritar mientras me jalaba el hombro. ¡°Tranquil¨ªzate, solo quer¨ªa despertarte¡± La forma m¨¢s eficiente que utilizo para despertar a la gente es asust¨¢ndola, eso siempre funciona. A Lara no pareci¨® haberle dado gracia lo que hice y me mir¨® con el ce?o fruncido. ¡°Bueno, ya que est¨¢s despierta vamos a buscar el cuchillo¡± Es lo principal. Lara me mir¨® y en su rostro se vio una expresi¨®n de terror. ¡°No quiero¡­.¡± Dijo mientras su mirada se posaba en sus pies. No puede ser, malgaste varias horas para que pudiera descansar, y as¨ª me lo paga. Era broma, de todas formas no pod¨ªamos hacer mucho por la oscuridad. ?Pero qu¨¦ puedo hacer para tranquilizarla?. Lucy¡­¡­Lucy¡­¡­ ?Qu¨¦ hac¨ªa ella?....... ?Ya s¨¦!, Le contar¨¦ una historia, eso siempre tranquilizaba a los ni?os. ¡°?Quieres escuchar una historia?¡± ¡°¡­¡­¡± Lara me mir¨® con curiosidad mientras agachaba su cuerpo. Al parecer lo hac¨ªa por la verg¨¹enza de que vean su cuerpo desnudo. As¨ª que al igual que ella yo tambi¨¦n me agach¨¦. ¡°¡­.Veras¡­.Cuando era un ni?o estuve perdido en un bosque similar a este, mis padres me hab¨ªan abandonado y nunca supe el por que. Caminaba todos los d¨ªas por el inmenso bosque buscando comida ya sean frutas o animales peque?os, tambi¨¦n beb¨ªa agua de charcos o de musgo, en ese entonces llevaba una vida muy incivilizada.¡± ¡°Bueno crec¨ª en ese entorno desde los siete a?os hasta los diez. El bosque se hab¨ªa vuelto en mi mundo, mataba animales, com¨ªa frutas y dorm¨ªa en cualquier ¨¢rbol.¡± ¡°?C¨®mo tarz¨¢n?.¡± ?Tarz¨¢n?, no se quien ser¨¢. ¡°Quiz¨¢s, no lo s¨¦, pero en uno de eso d¨ªas en lo que me encontraba explorando una zona nueva del bosque me encontr¨¦ con un oso enorme, uno muy grande.¡± Lara no dej¨® de mirarme as¨ª que segu¨ª. ¡°Ese oso me produc¨ªa terror cada que me lo encontraba, mi cuerpo me alertaba para que no me le acercara, pero sent¨ª mucho miedo de vivir cobardemente toda mi vida, as¨ª que un d¨ªa cree una trampa para atrapar al oso y matarlo con mis propias manos, pero fall¨¦ y el oso me hab¨ªa herido de gravedad en la espalda¡­¡­¡­..¡­¡± El relato iba bien hasta que pude escuchar algo, ?Temblor?, ?Pisadas?. Tch, creo que no es buen momento para interrumpir. ¡°Mmmmmm?¡± Lara me inst¨® a seguir pero ya no pod¨ªa. ¡°Se escuchan pisadas¡± Me sobresalt¨¦ y me puse de pie, Sujet¨¦ la mano de Lara y la jal¨¦ conmigo con suavidad. ¡°?Q-Que pasa?¡± ¡°El gorila se est¨¢ acercando a nosotros¡± Quiz¨¢s porque estaba apunto de amanecer que sali¨® en busca de alimento o porque nos haya escuchado, eso no importa. ¡°No bromees con eso de nuevo¡± Lara habl¨® con molestia, pero esta vez no era mentira lo que estaba diciendo. ¡°Hablo en serio, gu¨ªame a donde perdiste el cuchillo por favor¡± La cara de Lara era un revuelto de emociones complicadas mientras me miraba, y con un leve sentimiento, y me dio a entender que lo har¨¢. Al parecer ella tambi¨¦n lo sinti¨®, las pisadas. ¡°¡­.esta bien¡­.¡± Corrimos lo mas r¨¢pido que nuestras piernas pod¨ªan mientras intent¨¢bamos alejarnos del gorila, hasta donde las criaturas con forma de liebre que hab¨ªa matado anteriormente. ¡­¡­¡­¡­¡­. Nos tom¨® varios minutos esta persecuci¨®n y as¨ª mismo nos cans¨®. Pero aprovech¨¦ para poder hablar con Lara en ese momento desesperado, ya que tengo que ser m¨¢s gentil con ella. Ya lo hab¨ªa decidido. ¡°Lara, ?como fue tu vida anterior a esta?¡± Lara, confundida, volte¨® a verme mientras frunci¨® el ce?o. ¡°No creo que sea momento para hablar¡± Dijo con su voz agitada por el cansancio. Pero a¨²n as¨ª volv¨ª a insistir en mi pregunta anterior, a lo que ella con desganada y desconfianza me contest¨®. ¡°Viv¨ª en un hospital la mayor parte de mi vida, hasta que mor¨ª all¨ª¡± Vaya, eso me tom¨® de sorpresa, debi¨® de ser una vida un poco solitaria y aburrida, pero no lo dije en voz alta ya que no quer¨ªa ser desconsiderado con ella. ¡°?Tenias padres?¡± ¡°¡­..Si¡± Lara habl¨® d¨¦bilmente mientras una expresi¨®n d¨¦bil cruzaba por su rostro, aunque no dur¨® mucho. Deben de haber circunstancias un poco complicadas en eso, pero ajeno a eso volv¨ª a hablar. ¡°?Cu¨¢l te agradaba m¨¢s, tu padre o tu madre?¡± Al terminar de hablar me dio una mirada confundida y un poco enojada, mientras segu¨ªa el ritmo de la persecuci¨®n. No es que fuese chismoso ni nada, es solo que es un poco dif¨ªcil entender sus prioridades o motivaciones. ¡°¡­..Mam¨¢¡± Pero contrario a lo que cre¨ª ella eligi¨® a su madre por su padre. No necesito saber la raz¨®n, ya que con eso me doy una idea, aunque ambigua, por lo menos tengo algo con lo que seguir. ¡°?No te agrada tu pap¨¢?¡± ¡°¡­ Nunca dije que no me agradaba, si me agradaba y me sigue agrandando. Los quiero a los dos¡± Habl¨® de forma mon¨®tona mientras miraba el camino por el que corr¨ªamos. ¡°?Aparte de tus padres, hubo alguien m¨¢s con quien interactuaras?¡± ¡°Qu¨¦ te importa¡± Vaya, se puso de mal humor. Pero me dio una perspectiva a¨²n m¨¢s clara de Lara. Creo que empiezo a verle sentido a su comportamiento y con eso creo que se como tratarla. ¡°Lara¡± habl¨¦ delicadamente mientras ella me volteaba a ver. ¡°Se que puede ser raro todo este asunto que est¨¢ pasando muy r¨¢pido, debes de tener miedo y debes de estar muy asustada, pero es normal¡± Es totalmente normal sentir miedo. Al hablar, el ce?o de Lara se desvaneci¨®, mir¨¢ndome ahora con incredulidad, no entend¨ªa lo quer¨ªa decirle, o se le hac¨ªa raro que se lo dijera, pero a¨²n as¨ª prosegu¨ª. ¡°Pero como por suerte o coincidencia los dos nos conocimos en este inmenso bosque, as¨ª que quisiera darte a entender que te ayudar¨¦ a salir se este bosque, sea como sea, no te voy a abandonar, por que ahora eres mi hermana¡± No s¨¦ si son¨® muy cursi o si son¨® est¨²pido, pero la expresi¨®n de Lara cambi¨® radicalmente, mir¨¢ndome con confusi¨®n, pero tambi¨¦n con suavidad. Solo bastaron una pocas palabras para que ese d¨¦bil muro en su personalidad se rompiera. A lo que ella me desv¨ªo la mirada y asinti¨® avergonzada. Cabe aclarar que no intento aprovecharme de su inocencia o algo parecido, lo que hago es entenderla un poco mejor, y naturalmente voy a cumplir lo que dije, la ayudar¨¦ a salir de este bosque. ¡°¡­¡­.S-somos hermanos, as¨ª que yo tambi¨¦n te voy a ayudar¡± Lara habl¨® un poco r¨¢pido y de forma r¨ªgida mientras me daba una mirada un tanto complicada. Es como si su personalidad cambiara de manera espontanea. ¡°Es cierto somos hermanos, as¨ª que contar¨¦ contigo de ahora en adelante¡± Dije devolvi¨¦ndole la mirada a Lara. Que bueno que todo haya salido bien, intentar¨¦ hacerlo bien esta vez. No quiero alejar a la gente como antes, intentar¨¦ entenderla un poco mejor, ya que somos hermanos. ¡°Hermanos¡± susurr¨® Lara mientras sonre¨ªa d¨¦bilmente. A Lara le hizo ilusi¨®n esa palabra, y lo que conllevaba, estaba feliz pero a la vez confundida. As¨ª que por primera vez sinti¨® que haber muerto hab¨ªa valido la pena. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­ Nos tom¨® alrededor de una hora llegar y aun as¨ª las pisadas no cesaron en todo ese tiempo. ¡°?Por donde?.¡± ¡°Por ah¨ª¡± Que problema. Por m¨¢s que corro no siento que pueda huir de ¨¦l, solo me bast¨® una peque?a interacci¨®n con esa criatura para darme cuenta de lo poderoso que es, y de lo f¨¢cil que le resultar¨ªa llegar a nosotros y matarnos. Es tan r¨¢pido que cuando me lanz¨® no pude verlo en lo m¨¢s m¨ªnimo, y as¨ª mismo es tan fuerte por haberme lanzado muy alto y tan r¨¢pido. As¨ª que creo que est¨¢ jugando con nosotros, al igual que esas liebres con Lara. Pero nos est¨¢ subestimando, aunque ese es un pensamiento totalmente fundamentado. ¡°Ah¨ª est¨¢n¡± dije inconscientemente cuando llegamos donde las liebres qu¨¦ asesine anteriormente. Me acerqu¨¦ a ellas sin perder tiempo, y romp¨ª dos de sus dedos mientras part¨ªa el hueso delgado. Y despu¨¦s de unos segundos de forcejeo, pude arrancar dos de ellos, dos garra. Lo que estaba haciendo hizo que Lara volteara su mirada con asco. ¡°?P-Porqu¨¦ haces eso?¡± Dijo mientras ten¨ªa arcadas. ¡°Es para subir el ¨¢rbol¡± No hubieron muchas explicaciones y Lara no dijo nada m¨¢s por el momento. Las garras son muy finas y estoy seguro que podr¨ªan atravesar el tronco. ¡°Bien, v¨¢monos¡± Agarr¨¦ las garras con una mano y con la otra sostuve la mano de Lara y la inste a seguir corriendo. ¡°N-No tan r¨¢pido¡± dijo, mientras su cuerpo se desequilibrada por el repentino acto. Y al seguir, Lara volteo a ver a las liebres, con asco y un poco de enojo mezclado. ¡°?Tu lo hiciste?¡± pregunt¨® d¨¦bilmente. ¡°Si¡± Dijo, mientras ella se sumi¨® en sus pensamientos. ¡­¡­¡­¡­¡­.. Nos tom¨® quince minutos corriendo hasta llegar a donde Lara hab¨ªa dicho, despu¨¦s de pasar por las liebres muertas. Las pisadas no se deten¨ªan y nos estresaba mucho escucharlas. Pero no nos detuvimos hasta encontrar el ¨¢rbol del que hablaba Lara. Al parecer ella le hab¨ªa hecho una marca al tronco para recordarlo, algo muy inteligente de su parte. As¨ª que no perd¨ª tiempo y empec¨¦ a subir introduciendo las garras de las liebres, ya que dudaba si pod¨ªa subirlas con mis propias fuerzas. ¡°Lara, intenta esconderte detr¨¢s de un ¨¢rbol¡± Le indique. Y despu¨¦s de hacerlo me prepar¨¦ para subir, y as¨ª mismo ella intent¨® esconderse donde le hab¨ªa dicho. ¡°Bien, solo un poco mas¡± Escale unos metros sin tanta dificultad, mientras pensaba en como podr¨ªa enga?ar y asesinar a un monstruo tan grande, pero pasados unos segundos sent¨ª un fuerte miedo en mi pecho, todo mi instinto me alarmo, algo que hizo que inconscientemente mirara hacia abajo. No lo sent¨ª ni lo escuch¨¦, pero el enorme gorila hab¨ªa aparecido a lado de Lara y la hab¨ªa agarrado por el torso. ¡°¡­.?Como?¡± ?Fue rapidez? ?Se teletranspot¨®? No lo entend¨ª y tampoco ten¨ªa tiempo para pensar sobre ello. ?Qu¨¦ hago?, subo o bajo. No se si Lara es capaz de sobrevivir y no tengo tiempo de subir y ayudarla. O subo y agarro el cuchillo o bajo y me las arreglo como sea. ¡°?ACK!.¡± Pero antes de poder llegar a una soluci¨®n, sent¨ª como el ¨¢rbol tembl¨® con fuerza, produciendo que una de mis manos resbalara. Adem¨¢s, no tuve tiempo de enterrar la otra garra que ten¨ªa para sostenerme, as¨ª que mi cuerpo, desprovisto de un apoyo cay¨® en consecuencia. Todo fue muy r¨¢pido, as¨ª que no tuve tiempo de hacer mucho m¨¢s que ver como la enorme mano del gorila se mov¨ªa de forma tan r¨¢pida que mis ojos no pudieron ver. Me atrap¨® antes de poder tocar el pasto pero por lo menos desvi¨® su atenci¨®n hacia mi. ¡°CORRE LARA.¡± Sostuve con fuerza las garras y mov¨ª la ¨²nica garra qu¨¦ ten¨ªa, clav¨¢ndola en la piel dura del gorila. El gorila dej¨® caer a Lara, haciendo que esta misma se quejara al golpearse en el suelo duro. As¨ª que aprovechando, corri¨® y se alej¨® un poco de nosotros. ¡­¡­.. ¡°?Eh?.¡± Pero hubo un problema. Las garra que anteriormente hab¨ªa entrado sin dificultad en la gruesa corteza de los ¨¢rboles, no hab¨ªa podido hacerlo en la piel del gorila. No hab¨ªa sangre. ¡°Tch.¡± El gorila emiti¨® un bufido mientras me alz¨® sobre su cabeza. ?D¨®nde est¨¢ Lara?, Mir¨¦ de izquierda a derecha sin poder encontrarla as¨ª que mov¨ª nuevamente mi brazo. ¡°?AHH!, ?AHH!, ?AHH!, ?AHH!, ?AHH!, ?AHH! ¡± Pero por mas que lo intentaba no consegu¨ªa nada. Esto es una completa porquer¨ªa tengo que pensar en algo mas. ?Pero qu¨¦ cosa?. La diferencia de fuerza es demasiado grande como para poder acortarla con un simple cuchillo, necesito algo mas, algo mas. ¡°A-.¡± ?Eh?, ?Qu¨¦ le pasa a mi cuerpo?. No se que est¨¢ pasando. Sent¨ª un fuerte v¨¦rtigo recorrer mis piernas, mientras mi visi¨®n se volvi¨® una mancha. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­. ?Ah?, ?Qui¨¦n estar¨¢ gritando?, no estoy entendiendo nada, todo se volvi¨® confuso. ¡°LEO , LEO, LEO, LEO, LEO, LEO, LEO.¡± ¡­¡­¡­. ?Eh?, ?Lara?, ?D¨®nde?. ¡°Ugh.¡± No siento nada en mi cuerpo, pero un fuerte palpitar se introdujo en mi cabeza. Tampoco siento la enorme presi¨®n en mi torso, ?Sera que me solt¨®?¡­..o ?Me lanz¨®?. Si, creo que me lanz¨®. ¡°Leo, Leo, no te mueras¡­.Leo.¡± Su voz me hace doler aun mas la cabeza. No puedo ver nada ni se donde estoy¡­. ¡°?NO TE ACERQUES!.¡± Ay, duele¡­..Ya no grites. Unos segundo pasaron y mi visi¨®n se aclar¨® un poco. Y pude ver Lara estaba frente a mi, y despu¨¦s de una leve mirada de p¨¢nico, agarr¨® la garra qu¨¦ estaba en mi mano y la dirigi¨® hacia el gorila. Mientras se posicionaba frente a mi ¡°No te mueras¡­¡± Su voz era temblorosa y su postura d¨¦bil. Sosten¨ªa con fuerza una garra mientras la dirig¨ªa al gorila que se acercaba sin prisa hacia ellos. Sin emoci¨®n alguna el gorila dio un paso hacia al frente, algo que hizo estremecerla por completo. Pero en un intento de mantener su valor mir¨® hacia atr¨¢s. El lamentable estado en el que se encontraba Leo. Aunque no ten¨ªa heridas visible, pod¨ªa ver sangre en varias partes de su cuerpo, y una tembladera por parte de sus m¨²sculos golpeados. Su mirada era inconsistente, pero al parecer a¨²n ten¨ªa fuerzas para levantarse. Aunque eso ¨²ltimo no llego hacerlo. Lara respiraba con dificultad, mientras sus piernas temblaban de impotencia y sus ojos se humedec¨ªan sin poder soportar lo que actualmente estaba pasando. ¡°?Qu¨¦ hago?.¡± Su voz apenas audible se mezcl¨® con el gru?ido del gorila. ¡°?Eh?¡± El gorila hab¨ªa dejado de acercarse lentamente y empez¨® a caminar mucho mas r¨¢pido. Produciendo un leve temblor en el suelo. ¡°?E-E-Espera!, ?ESPERA!, ?ESPERA!, ?ESPERA!.¡± Lara movi¨® sus brazos con p¨¢nico. Pero sin prestar atenci¨®n a sus suplicas se acerc¨® directamente hacia ella. ¡°?ACK!.¡± El primero en recibir un golpe fue Lara. Pero a su peque?o cuerpo le fue imposible resistir esa fuerza abrumadora, haciendo que fuera arrojada hacia el mar de arboles que se extend¨ªa en todas las direcciones, y provocando que rebotara en el suelo varias veces. Hasta que despu¨¦s de un par de rebotes diera vueltas y perdiera impulso. ¡­¡­¡­¡­¡­ Lara no se mov¨ªa, su cuerpo desnudo yac¨ªa inerte en el frio suelo en una posici¨®n anormal, uno de sus ojos hab¨ªa explotado por la presi¨®n haciendo la escena aun peor de lo que ya era. El gorila la mir¨® fijamente por varios segundos y luego la desvi¨®. Al parecer crey¨® que estaba muerta, as¨ª que poco inter¨¦s le puso. Pero al voltear su cuello no pudo ver al chico que deber¨ªa estar en suelo casi muerto, as¨ª que mir¨® de izquierda a derecha intentando encontrarlo pero no aparec¨ªa en su l¨ªnea de visi¨®n. ~Grrrrr~ Molesto frunci¨® su rostro y se volte¨® lentamente intentando encontrarlo detr¨¢s suyo, y para su sorpresa ah¨ª estaba. Su peque?o cuerpo cubierto de sangre temblaba y se tambaleaba por el roce del viento, proyectando una imagen lamentable para el gorila. Sin una garra o cuchillo para defenderse el gorila no esperaba recibir alg¨²n tipo de ataque por parte de Leo, incluso aunque los tuviera. Pero para sorpresa del gorila, vio como el brazo derecho del ni?o se alz¨® de forma brusca y se acerc¨® a ¨¦l. ¡°No te muevas.¡± Dijo con voz ronca. En un intento desesperado y sabiendo que lo subestimaban se le ocurri¨® una tonter¨ªa esperando que con suerte pudiera lograrlo. Los dedos de Leo fueron directos hacia el rostro del gorila clav¨¢ndolo en el ojo izquierdo de este mismo. Fue un error del gorila inclinarse de m¨¢s y bajar la guardia. As¨ª que aprovech¨¢ndose de ese descuido los dedos de Leo sujetaron el ojo con rencor. Pero no entendiendo su propia fuerza qued¨® sin poder arrancarlo. ¡°??GAARRRRKK!!.¡± ¡°?ACK!.¡± Y para desgracia de ¨¦l no sali¨® como quer¨ªa. El gorila rugi¨® inundando el silencioso bosque con gritos viscerales, mientras form¨® un pu?o con su brazo izquierdo y con una furia palpable lo impact¨® con el peque?o cuerpo de Leo en un intento de alejarlo. ¡°??GAARRRRKK!!.¡± Pero Leo no hab¨ªa dejado de sujetar el ojo, haciendo que el golpe se lo arrancara y provocando que el enorme cuerpo se erizara por el dolor punzante que atraves¨® toda su cabeza. ¡°ACK.¡± Por otro lado Leo sali¨® disparado hasta las copas de los arboles perdi¨¦ndose detr¨¢s de las hojas mientras un quejido sal¨ªa desde lo mas profundo de si mismo. Conflicto El panorama era devastador para los dos ni?os, e incluso para el gorila que hab¨ªa perdido uno de sus ojos. Se hab¨ªa confiado mucho. Las dos partes hab¨ªan recibido da?o pero la diferencia era significativa. El gorila tenia la ventaja de ser mucho mas fuerte, pero no pod¨ªa regenerarse y pod¨ªa quedar exhausto mas r¨¢pido, por el contrario los dos ni?os pod¨ªan regenerarse y se cansaban mucho menos, aunque eso no era algo que el gorila supiera. ¡°¡­..¡± Las heridas de Lara hab¨ªan sanado muy r¨¢pido pero aun estaba en el suelo, quiz¨¢s inconsciente, pero su cuerpo en general y su ojo se hab¨ªan regenerado con una rapidez anormal. Por el contrario el cuerpo del gorila se movi¨® fren¨¦ticamente por el impulso del dolor que le hab¨ªa provocado el arranque de su ojo, mientras destrozaba la tierra en la que posaba sus pies e inclinaba los ¨¢rboles con los que chocaba. En molestia, el gorila gru?¨® mientras su cuerpo se mov¨ªa irracionalmente aguantando el impulso de destruirlo todo, estaba enojado y adolorido, pero en especial se sent¨ªa decepcionado, porque hab¨ªa sido herido por un fr¨¢gil humano. Pero apartando cualquier dolor que tuviera, se acerc¨® al cuerpo tirado de Lara con pasos ensordecedores, pero esta vez con mas cautela, ya que no quer¨ªa recibir un ataque sorpresa como el de Leo, as¨ª que se prepar¨® para cualquier movimiento que hiciera. ~Grrrrr~ Pero Lara no se mov¨ªa. Pens¨® en lanzarla, pero mejor no lo hizo. Estaba furioso. Su cuerpo temblaba levemente por el dolor agudo en su cr¨¢neo, y produciendo que quisiera descuartizar su cuerpo. Pero m¨¢s quer¨ªa era descuartizar el de Leo. Pero este mismo ya no estaba all¨ª, ya que en un arranque de ira lo mand¨® a volar, y no sab¨ªa donde hab¨ªa ca¨ªdo. As¨ª que desech¨® cualquier pensamiento y mir¨® el cuerpo del ni?o frente suyo. Sus heridas se curaron en unos pocos segundos pero no parec¨ªa despertarse. Y ya se estaba impacientando. No se mov¨ªa por mas que el gorila tocara su peque?o cuerpo. As¨ª que en respuesta a su dolor actual alz¨® sus dos enormes brazos en un intento de aplastar a Lara y terminar con su vida. ?! Pero el gorila sinti¨® una presencia acerc¨¢ndose por detr¨¢s de el, as¨ª que instintivamente alz¨® la mirada mientras se giraba, y pudo ver a Leo que estaba cayendo con un cuchillo sostenido con ambas manos y una mirada aterradora. No hab¨ªa hecho ni un poco de ruido y aun as¨ª lo pudo sentir. ¡°TCH.¡± Su proceso de pensamiento se aceler¨® buscando una forma de salvarse del golpe que podr¨ªa dejarlo inconsciente, pero el tiempo no le dio muchas oportunidades, as¨ª que se resigno a evitar lo inevitable y esperar que ese golpe no le robar¨¢ la conciencia. Y al igual que la vez anterior no pudo tocar el piso, y fue golpeado con la parte trasera de la enorme mano del gorila, haciendo romper nuevamente sus huesos y explotando sus ¨®rganos por la presi¨®n del impacto. ¡°ACK.¡± La velocidad a la que fue lanzado no le dio oportunidad de entender a donde estaba ni a donde se dirigida, pero eso no import¨® porque sabia que de todas maneras lo parar¨ªa un ¨¢rbol. ¡°A-.¡± El impacto al contrario de lo que pensar¨ªa no le doli¨®, su cuerpo no sinti¨® dolor, lo ¨²nico que sent¨ªa era como su cabeza le daba vueltas mientras miraba al gorila. Y su cuerpo desprovisto de fuerza hizo un ultimo esfuerzo en levantarse, mientras sosten¨ªa uno de sus brazos qu¨¦ estaba colgando. ¡°L-Lara¡± Mi voz apenas era suficiente para dar a entenderme, mi cuerpo est¨¢ temblando y siento que ya no puedo mantenerme en pie por mucho tiempo. Pero no puedo quedarme inconsciente ahora. Y apenas escuch¨¢ndome, el gorila confundido y molesto me dirige toda su atenci¨®n. ¡°No me dej¨¦ golpear por placer, as¨ª que ay¨²dame.¡± Sin entender a lo que se refer¨ªa el gorila iba a dar un paso hacia el. ¡°?AAAAHHHH!.¡± Pero la voz de Lara se escuch¨®, la voz de un peque?o ni?o reverber¨® por todo el bosque, haciendo alertar excesivamente al gorila que se dio la vuelta con rapidez. ¡°?Muereee!.¡± Lara, con todo su esp¨ªritu alz¨® el cuchillo que anteriormente tenia Leo, llev¨¢ndolo directamente al pecho del gorila, al ser tan grande no podr¨ªa alcanzar su cabeza as¨ª que opt¨® por algo que si pod¨ªa. ¡°Tonta.¡± Pero antes de que pudiera hacer algo, el gorila siendo mas r¨¢pido, mas instintivo y mas fuerte sujet¨® las dos manos de Lara con el cuchillo deteni¨¦ndola sin ni un esfuerzo, algo un poco humillante. ¡°Eh¡­.mmm¡­..¡± Y as¨ª como as¨ª, el gorila lo hab¨ªa detenido tan f¨¢cilmente haciendo temblar a Lara de miedo. ¡°Espera, Espera, Espera.¡± Pero sin prestarle atenci¨®n alz¨® f¨¢cilmente su cuerpo, mientras la sosten¨ªa fuertemente de los brazos. ¡°F-F-Fue idea de Leo¡­.N-no te enojes conmigooooooooooo.¡± Mientras Lara hablaba el gorila la lanz¨® con una rapidez insondable, apagando sus ultimas palabras. No pude evitar suspirar de lo est¨²pido que fue eso. ¡°Hmph, traidora, Aparte como se le ocurre gritar en esta situaci¨®n.¡± Creo que es de sentido com¨²n no hacer ruido si lo que quieres es hacer un ataque sorpresa, pero como esperaba Lara es una tonta. Leo sin ganas de que lo asesinen aprovech¨® esa interacci¨®n para esconderse detr¨¢s del ¨¢rbol. El gorila es demasiado r¨¢pido, demasiado fuerte y tiene instintos mucho mas agudos que los nuestros, eso es una diferencia que no puedo acortar solo con un poco de esfuerzo, tengo que matarlo sin que se de cuenta. ¡°?Pero como?.¡± El suelo retumb¨® por las pisadas del enorme animal que se acercaba al ¨¢rbol en el que se encontraba Leo. Impaciente y sin opciones hab¨ªa decidido alejarse y recuperarse mientras encontraba a Lara y al cuchillo. ¡°?Eh?.¡± Pero al instante su cuerpo se alarm¨® erizando su piel y helando su sangre. ¡­¡­. El enorme gorila con gran enojo y poder utiliz¨® su brazo derecho y golpe¨® el aire en direcci¨®n al ¨¢rbol en el que se encontraba escondido Leo, haciendo que la velocidad y fuerza con la que lo hizo creara un ataque invisible que arras¨® con varios arboles incluyendo en el que se encontraba ¨¦l, mand¨¢ndolo a volar por los aires. ¡°No puede ser¡± habl¨¦, con resignaci¨®n. Pero intent¨¦ alejarme del desastre antes de que comenzar¨¢, aunque no sirvi¨® de mucho, ya que mi cuerpo fue alzado de manera violenta hacia el cielo azul. Y el al igual que yo, tambi¨¦n varios ¨¢rboles y tierra dispersa. As¨ª que mir¨¦ de izquierda a derecha en un intento de apoyarme con alg¨²n objeto cercano, pero por desgracia no hab¨ªa nada. Y solo me toc¨® sentir como mi intestino se retorc¨ªa y mi coraz¨®n lat¨ªa con mucha fuerza. Ya estaba en un estado de frenes¨ª, as¨ª que intente poner en orden mis pensamientos. Nada serv¨ªa entrar en p¨¢nico en este tipo de situaciones, aunque tampoco importaba si lo hac¨ªa. Pero prefer¨ª no hacerlo. Al llegar al punto m¨¢ximo de distancia que mi cuerpo pod¨ªa, empec¨¦ a descender con brutalidad. Mientras mi cuerpo se zarandeaba y daba vueltas en el cielo silencioso. Evite gritar, y evite entrar en p¨¢nico, pero mi cuerpo no coopero mientras se revolv¨ªa y me produc¨ªa malestar en un intento de advertirme de mi situaci¨®n. As¨ª que solt¨¦ un leve suspiro cargado de dolor, mientras mi cuerpo estaba peligrosamente cerca del suelo. ¡°ACK-.¡± No tom¨® mucho tiempo antes de que mi cuerpo chocara violentamente con el suelo, destruy¨¦ndome el rostro y esparciendo mis ¨®rganos a los alrededores. ¡­¡­¡­¡­¡­ ¡°Ugh.¡± Una peque?a brisa acaricio el cuerpo desnudo de Lara. ¡°Duele.¡± Hab¨ªa ca¨ªdo desde una altura incalculable destruyendo gravemente su cuerpo, pero para su suerte o para su desgracia el impacto no la dej¨® inconsciente haci¨¦ndola retorcerse en el suelo destruido. ¡°Hay¡­¡­duele¡­..duele mucho.¡± Pero sin las fuerzas para gritar lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era susurrar su miseria. ¡°Como se supone que matemos algo as¨ª¡­¡­.es imposible. Desesperada y aturdida no pod¨ªa visualizar la victoria, le era mas cre¨ªble pensar que no se pod¨ªa hacer nada y tenia un poco de raz¨®n. Su mirada divagaba por el escenario al cual ya se hab¨ªa acostumbrado y se pos¨® en un cuchillo a unos metros de su cuerpo. ¡°Cre¨ª que lo hab¨ªa perdido.¡± ¡­¡­¡­¡­ Bastaron unos pocos minutos para que su cuerpo se regenerara lo suficiente como para poder caminar, as¨ª que se levant¨® con desgana y se apoy¨® en un ¨¢rbol. No pens¨® en huir enseguida, sino mas bien en encontrar a Leo, mientras daba temblorosos pasos sin direcci¨®n alguna, Pero antes de eso recogi¨® el cuchillo a unos metro de ella. ¡°?D¨®nde estoy?.¡± Todo el bosque se ve¨ªa igual para ella y no pod¨ªa diferenciar su ubicaci¨®n as¨ª que solo sigui¨® en direcci¨®n aleatoria. Preocupada e indecisa su caminar se volvi¨® lento, no queriendo encontrarse con el gorila. Encontraba consuelo en sostener con fuerza el cuchillo y en pensar que Leo aun estaba vivo y bien, pero lo ultimo la pon¨ªa aun mas nerviosa siendo contradictorio para ella. ¡°Siento como si mis ¨®rganos se estuvieran acomodando en su lugar.¡± El dolor es leve pero es muy incomodo sentirlo. ¡­¡­¡­.. Sus pasos no se detuvieron y se encontr¨® dando vueltas en el per¨ªmetro esperando recuperarse por completo, y para no encontrarse con el gorila no se alejaba demasiado. Algo que tom¨® una media hora dando vueltas por el lugar. Su mente estaba repleta de pensamientos pesimistas, estaba muy preocupada por ella misma y as¨ª mismo por Leo. No quer¨ªa volver a estar sola, no lo soportar¨ªa, apenas lo hab¨ªa conocido hace unas horas, ?y ya lo iba a perder?. Su coraz¨®n se hundi¨® ante el pensamiento tonto de Lara, estaba asustada y su cuerpo temblaba en una combinaci¨®n entre miedo y el frio perturbando su mente a tal grado que rompi¨® a llorar. ¡°No quiero morir¡­.¡± Su voz apenas audible atraves¨® su mente hundi¨¦ndola aun mas en la desesperaci¨®n mientras sus lagrimas ca¨ªan calentando levemente sus mejillas. Su andar se volvi¨® inconsistente haci¨¦ndola tambalearse mientras se secaba las lagrimas que no dejaban de caer, as¨ª que al dar unos pasos m¨¢s se tropez¨®, al chocar con una piedra haciendo que en su rodilla se abriera una peque?a herida. El rasp¨®n apenas creado se cerr¨® r¨¢pidamente pero ella no le prest¨® atenci¨®n, solo se apoy¨® en un ¨¢rbol y se levant¨® mientras segu¨ªa sollozando.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. ¡°?Me estar¨¢ buscando?.¡± Al dar unos pasos m¨¢s esa pregunta empez¨® a dar vueltas en su cabeza, ?Quiz¨¢s no me est¨¦ buscando?, ?Huy¨®?¡­¡­..?Me abandon¨®?. Ya era m¨¢s que obvio que a Lara le aterraba la idea de quedarse sola, pero m¨¢s que eso el volver a ser abandonada le produc¨ªa un p¨¢nico extremo. Ten¨ªa miedo de que todo se volviera a repetir, incluso en esta vida que era muy diferente a la anterior. Ya hab¨ªa sido abandonada por sus padres varias veces, y normalmente siempre estaba sola, as¨ª que hasta cierto punto pod¨ªa controlarlo, pero lo que le infund¨ªa horror era ser abandonada en este bosque desconocido. Pudo arregl¨¢rselas de cierta forma antes, pero ahora que hab¨ªa conocido a Leo ya no necesitaba obligase a estresarse, Leo dijo que me ayudar¨ªa, y parece ser lo suficientemente capaz para arregl¨¢rselas aqu¨ª, as¨ª que pens¨® que si simplemente lo segu¨ªa no tendr¨ªa que preocuparme mucho. Aunque Lara sabia que era un pensamiento abusivo no pod¨ªa hacer mucho, estaba confundida y no es que quisiera aprovecharse de Leo, era algo diferente pero que ella no sab¨ªa ponerlo en palabras. ¡°No es que quiera aprovecharme de ¨¦l¡­¡­solo quiero salir de ¨¦ste bosque¡± Su confusi¨®n se basaba en el hecho de que eran hermanos y en el como lo ve¨ªa Leo. Aunque le daba cierta calma lo que hab¨ªa dicho Leo antes, no sabia si eran verdaderas, aunque quer¨ªa creerle. ¡°Supongo que estoy esperando mucho de un desconocido, solo quisiera que no sea como pap¨¢¡± Era su ¨²nico deseo. ¡°Leo dijo que ¨¦ramos hermanos, pero no tengo una visi¨®n favorable de las relaciones de familia, as¨ª que no se¡­..¡± ?Y si, s¨ª me abandon¨®? ¡°¡­¡­¡­¡­¡± ¡°No seas tonta, no pienses as¨ª¡± Solo tengo que buscarlo ya que el no podr¨¢ hacer mucho sin el cuchillo y yo tampoco sin Leo, as¨ª que de seguro ¨¦l me ha de estar buscando. Ya que al fin de cuentas somos hermanos. El tiempo pasaba y Lara empez¨® a alejarse del per¨ªmetro, mientras con cautela miraba a los ¨¢rboles. Tuvo mucho cuidado en sentir los pasos del gorila, o escucharlo, mientras segu¨ªa caminando con pasos cortos y el cuchillo en mano. Los alrededores no cambiaban incluso si se la pasaba caminando por horas, algo que descubri¨® desde el primer d¨ªa que pudo caminar. Y aunque el clima es en cierto sentido agradable, no le daba mucha tranquilidad. Y entre su andar irregular, las emociones de Lara nuevamente se desbordaron sin explicaci¨®n aparente, y volvi¨® a sollozar. La personalidad de Lara era a veces contradictoria, o mejor dicho se dejaba llevar por sus emociones. As¨ª que si est¨¢ sola, se sentir¨¢ abandonada, si est¨¢ en peligro, querr¨¢ vivir, y si est¨¢ enojada se volver¨¢ caprichosa. No es algo que ella pueda controlar, ya que nunca le ense?aron a hacerlo. Solo la dejaron en un lugar y no hicieron alg¨²n esfuerzo en ayudarla. Parte de eso era lo que la aflig¨ªa, y ahora que conoci¨® a alguien que dice ser su hermano y que la va a ayudar, produjo en su interior una peque?a dependencia unilateral. As¨ª qu¨¦ estaba justo ahora cargada de pensamientos pesimistas, provocando que su andar se volviera inconsistente y que no lograr¨¢ ver lo que ten¨ªa en frente. Haciendo que al cabo de algunos minutos tropezara. ¡°?Hay!.¡± Lara sin prestar atenci¨®n por donde caminaba nuevamente tropez¨® con algo y as¨ª mismo cay¨® al suelo haci¨¦ndose una peque?a herida en la rodilla qu¨¦ se cerr¨® muy r¨¢pidamente. Esta vez si lo hab¨ªa sentido haciendo que el dolor la distrajera de sus pensamientos por un momento. ¡°Ugh.¡± Pero la sensaci¨®n del suelo se le hizo incomoda y rara as¨ª que levant¨® su torso y sentada en sus piernas se limpi¨® las lagrimas que le imped¨ªan ver con normalidad. ¡°?Eh?.¡± Frente a ella a unos cent¨ªmetros estaba sentado un ni?o desnudo que la miraba con incredulidad mientras arqueaba su ceja. ¡°?Leo!.¡± ¡°Te tardaste mucho.¡± Lara levant¨® sus manos y manoseo violentamente la cara de Leo mientras inclinaba la cabeza, Cre¨ªa que quiz¨¢s estaba teniendo alucinaciones as¨ª que para confirmarlo le paso sus manos sin decoro, Algo que hizo molestar a Leo y la apart¨® con un manotazo. ¡°?Hay!.¡± Lara exagerando, fingi¨® dolor y se apart¨® de Leo. ¡°?Qu¨¦ pas¨® con el gorila?.¡± Intrigada pregunt¨® mientras miraba los alrededores llenos de escombros de partes de arboles destruidos. ¡°Hace un par de horas que despert¨¦ despu¨¦s de ser lanzado por esa cosa.¡± ?Unas horas?, Lara cre¨ªa que hab¨ªan pasados algunos minutos. ¡°?Entonces ya no nos persigue?.¡± Aliviada pregunt¨® exhalando un suspiro suave. Leo antes de hablar le quit¨® lentamente el cuchillo de la mano, mientras con su otra mano se tocaba la pierna. ¡°Ya me puedo mover.¡± Leo se levant¨® apoy¨¢ndose en el ¨¢rbol en el que estaba arrimado, y Lara lo imit¨® mientras inclinaba su cabeza. Se sent¨ªa rara, algo la incomodaba pero no sabia que era. ¡°Respondiendo a tu pregunta anterior, si, aun nos persigue.¡± Esas palabras alertaron todo el cuerpo de Lara que mir¨® apresuradamente de izquierda a derecha mientras instintivamente sosten¨ªa la mano de Leo. ¡°N-No me asustes as¨ª.¡± Lara no encontr¨® el enorme cuerpo del gorila a la vista, as¨ª que concluy¨® que Leo la estaba molestando. Pero al mirar sus ojos no parec¨ªa estar bromeando. ¡°Lara.¡± ¡°¡­?Qu¨¦.¡± Leo alz¨® su brazo, mientras que con su dedo apunt¨® la punta de un ¨¢rbol, a unos veinte metros de ellos, a lo que Lara lo sigui¨® con la mirada hasta el lugar en el que apuntaba. ¡°?Eh?.¡± Pero sus palabras se vieron interrumpidas por un miedo profundo que se extendi¨® por su cuerpo, haciendo que se estremeciera y se congelara sin poder hacer nada. El lugar en el que se pos¨® su mirada yac¨ªa un enorme cuerpo peludo, sentado cubierto por la sombra de los arboles aumentando aun mas el miedo irracional de su ser, que solo los observaba sin movimiento alguno. Su peque?o cuerpo tembl¨® levemente con miedo a que esa cosa reaccionara mientras sosten¨ªa a¨²n con mas fuerza el brazo de Leo. Varias preguntas surgieron en su mente y una de ellas la atormento profundamente, ?Desde cuando estaba ah¨ª?. Como queriendo una respuesta volte¨® lentamente su cabeza y mir¨® a Leo. ¡°Desde que despert¨¦, hace unas dos horas.¡± Entendiendo lo que quer¨ªa Leo habl¨® sin vacilaci¨®n mientras se quejaba de lo fuerte que sosten¨ªa su brazo. ¡°No se a movido en ning¨²n momento. Probablemente quiera jugar con nuestro miedo.¡± Leo, sin preocuparse dej¨® de mirar al enorme gorila y se volte¨® hacia Lara que segu¨ªa en silencio y temblando. ¡°Solo nos quiere intimidar y molestarnos porque le arranqu¨¦ el ojo, que rid¨ªculo¡± Lara desconcertada lo mir¨® profundamente mientras una sonrisa nerviosa se formaba en su rostro. ¡°?R-Rid¨ªculo?, H-Hasta yo me enojar¨ªa si me hicieran eso.¡± Mas que asustada tambi¨¦n estaba sorprendida por la indiferencia de Leo a la situaci¨®n actual, ella sabia que era alguien valiente pero no crey¨® que era alguien tan desquiciado como para mostrarle indiferencia al enorme gorila. ?C¨®mo es posible que act¨²e as¨ª mientras ese gorila los observaba?. ¡°?N-no tienes miedo?.¡± La pregunta tom¨® por sorpresa a Leo que la mir¨® confundido. ¡°?Por qu¨¦ lo tendr¨ªa?. ?Acabo de confirmar que soy inmortal! y aparte ya me e enfrentado con tipos peores que ese gorila, lo ¨²nico que tenemos que hacer es seguir hasta que seamos capaces de asesinarlo.¡± Su respuesta aument¨® favorablemente la impresi¨®n que tenia Lara de ¨¦l, admir¨¢ndolo aun mas que antes. Si el est¨¢ tan confiado supongo que puede hacerlo. Ese pensamiento se introdujo en su subconsciente alivi¨¢ndola un poco. ¡°S-Solo para confirmar¡­.?Que vamos a hacer?.¡± ¡°Asesinarlo.¡± ¡°¡­¡­¡± Lara lo mir¨® con incredulidad. ¡°Ya lo se, pero como.¡± Leo la mir¨® de reojo por unos segundos y luego volteo a ver al gorila que segu¨ªa inm¨®vil en su lugar. ¡°Los pu?os del gorila son enormes.¡± ¡°¡­¡­.¡± Era cierto, el cuerpo en general media alrededor de cuatro metros pero Lara no entendi¨® que quer¨ªa decir con eso, as¨ª que esper¨® que siguiera pero no lo hizo. ¡°¡­¡­¡± Un poco molesta dijo ¡°??Y?!¡± Mientras disimulaba su voz para que sonara con enojo, pero no tan fuerte para que no la escuche el gorila, no porque pensara que podr¨ªa entenderlos fue mas por el miedo irracional hacia este mismo. Pero Leo arque¨® una ceja mientras le hablaba con tranquilidad. ¡°Es f¨¢cil, solo piensa en la posibilidad mas eficiente que tenemos para matarlo, Utiliza tu cerebro.¡± Lo que dijo solo aument¨® su enojo al no creer que tendr¨ªan tanto tiempo para hablar tan libremente, pero aun as¨ª se concentr¨® y lo pens¨® seriamente por unos segundos. ¡°Lo lamento, no puedo visualizar a esa cosa muerta.¡± Sinceramente habl¨® Lara mientras relajaba su agarre a Leo. Para Lara le era imposible pensar en una forma de asesinar a un gorila, no porque sea poco creativa sino porque no tenia conocimientos sobre cosas como el asesinato o el hacerle da?o a alguien, ella era alguien inocente en ese aspecto, totalmente una ni?a de mente simple. Leo no se lo tom¨® a mal ni esperaba que pudiera responderle satisfactoriamente solo quer¨ªa comprobar si su mente no estaba paralizada. ¡°Sus enormes pu?os no pueden golpear una parte especifica de nuestros cuerpo, los ¨²nicos lugares son nuestra parte delantera, la trasera y los costados.¡± Lara sabia eso, era muy obvio pero no pens¨® en eso por que no lo cre¨ªa relevante. ¡°Nuestra fuerza es muy escasa y no podemos atravesar su piel por lo que aunque tuvi¨¦ramos la oportunidad de hacerle da?o no podr¨ªamos.¡± Lara encontr¨® sentido a lo que dec¨ªa pero aun no sabia a donde quer¨ªa llegar. ¡°Nosotros nos cansamos muy lentamente y podemos regenerarnos algo de lo que el gorila carece y son nuestras ¨²nicas ventajas.¡± En total acuerdo Lara asinti¨® ya que el ojo del gorila no se hab¨ªa regenerado aun despu¨¦s de varias horas. ¡°Por lo que¡­..¡± Inst¨¢ndola a reflexionar levant¨® levemente su mano sostenida mientras la miraba en silencio. Lara por otro lado dijo, ¡°?Oh ya veo!.¡±, mientras sonre¨ªa c¨ªnicamente y repetidamente asent¨ªa su cabeza en aprobaci¨®n. Esa acci¨®n hizo sonre¨ªr genuinamente a Leo que encontraba divertido su mentira obvia, Y le entreg¨® el cuchillo habl¨¢ndole con seriedad. ¡°Bien entonces ve y d¨¦jate comer del gorila, ya sabes lo dem¨¢s as¨ª que espero que lo logres.¡± ¡°¡­..¡± Leo se dio la vuelta y empez¨® a caminar lentamente dejando inm¨®vil a Lara. ¡°E-era broma, no se nada.¡± Su creciente miedo se dispar¨® al haber sido soltada del brazo, as¨ª que arrepentida se disculp¨® sinceramente. Leo tambi¨¦n entend¨ªa lo preocupante de la situaci¨®n as¨ª que dej¨® las bromas aparte y se acerc¨® nuevamente mientras le quitaba el cuchillo, y empez¨® a hablar. ¡°Uniendo todo lo que dije te podr¨ªas dar cuenta de tres cosas, Uno, que tenemos una enorme ventaja al ser peque?os ya que no podr¨¢ golpearnos en zonas especificas de nuestro cuerpo.¡± Lara mientras lo escuchaba volvi¨® nuevamente a sostener la mano de Leo en un intento de tranquilizarse. ¡°Dos, al no tener la suficiente fuerza podremos depender de la fuerza del gorila, esto va ligado con lo primero, ya que podemos utilizar los golpes hacia nosotros como un impulso para hacerle da?o progresivamente y como sabemos a donde nos golpear¨¢ lo hace mas f¨¢cil para nosotros.¡± La segunda explicaci¨®n confundi¨® a Lara que inclino su cabeza inconscientemente, y not¨¢ndolo, leo volvi¨® a hablar. ¡°Para hacerlo mas f¨¢cil solo piensa en que si el enorme pu?o del gorila va a golpear tu parte frontal del cuerpo podr¨ªas poner el cuchillo frente a ti solucionando tu falta de fuerza f¨ªsica para asestarle un da?o m¨ªnimo pero crucial haciendo que el golpe que te d¨¦ tambi¨¦n lo da?e a el.¡± Lara empez¨® a comprender a lo que se refer¨ªa. ¡°Tres, como nosotros nos cansamos muy lentamente y tambi¨¦n nos regeneramos, hace que el m¨¦todo que propuse sea eficaz en esta pelea, ya que si no nos pudi¨¦ramos regenerar seria est¨²pido recibir un da?o considerable por uno min¨²sculo a tu oponente.¡± Por fin Lara entendi¨® a lo que se refer¨ªa y se sinti¨® con vigor ahora que estaba todo claro mientras asent¨ªa exageradamente en aprobaci¨®n. ¡°Puede que no lo sepas pero ese gorila puede atacar a distancia sin la necesidad de acercarse.¡± Al escucharlo sinti¨® como un balde de agua helada le cay¨® encima mientras pon¨ªa los ojos en blanco, Pero sabia que no hab¨ªa dicho todo eso solo para darle falsas esperanzas, as¨ª que le inst¨® a continuar mientras lo miraba en silencio. Leo entendi¨¦ndolo prosigui¨®. ¡°Ya atac¨® una vez as¨ª, el utiliza la velocidad y potencia en su brazo para destrozar el ¨¢rea a la distancia, pero como cualquier movimiento del cuerpo, gasta energ¨ªa, y aunque lo hiciera repetidamente en alg¨²n momento se cansar¨¢ y empezar¨¢ a golpear de cerca. ¡°Como te dije si esta batalla se alarga mas de lo necesario ganaremos, incluso si nos descuartizan o nos aplastan podremos volver a levantarnos y seguir adelante, algo que el no puede, incluso si escapa estar¨¢s segura que no volver¨¢ a querer enfrentarnos.¡± La confianza con la que habl¨® Leo la hizo estremecerse, su seguridad e indiferencia incluso su notable valent¨ªa lo hacia admirarlo cada vez mas. ¡°Menos por lo ultimo tienes todo mi apoyo.¡± Leo arque¨® una ceja y se separ¨® un poco de Lara. ¡°Lo ultimo es lo mas importante.¡± Lara tenia entendido lo que iba pasar y lo que ten¨ªan que hacer pero hab¨ªa una peque?a cosa que no le cuadraba, algo muy importante. ¡°Solo hay un cuchillo.¡± Lara ya no tenia las garras del conejo anterior, solo tenia el cuchillo que Leo le hab¨ªa pasado segundos antes de ser golpeada y lanzada. Leo la escuch¨® claramente y asinti¨® en respuesta. ¡°La din¨¢mica ser¨¢ que uno de los dos haga lo que hab¨ªa dicho, soportando lo mas que pudiera hasta quedar inconsciente mientras el otro ocupa su lugar y gana todo el tiempo posible para que el anterior pueda regenerarse lo suficiente. Al principio ser¨¢ dif¨ªcil pero con el tiempo nos acostumbraremos.¡± ¡°?Eh?.¡± Las palabras de Leo la tomaron por sorpresa, haci¨¦ndola paralizarse mientras el sudor frio recorr¨ªa su frente. Para ella era seguro decir que Leo podr¨ªa hacer lo que hab¨ªa dicho, pero tambi¨¦n sabia que ella misma no podr¨ªa hacerlo, si el ¨¦xito del plan se basa en resistir golpes y en mantener su determinaci¨®n intacta por mucho tiempo, no podr¨ªa hacerlo, ya era mucho para ella no ponerse a llorar justo ahora que estaba siendo observada por un monstruo, ?pero ahora tenia que enfrentarse a esa cosa directamente?. ¡°ESPERA, ESPERA, ESPERA, ESO ES TOTALMENTE HORRIBLE, NO PODRE HACER ALGO AS¨ª, ES IMPOSIBLE¡­¡­..?IMPOSIBLE!.¡± La fuerte negativa de Lara tom¨® por sorpresa a Leo que la hab¨ªa visto muy de acuerdo con lo que hab¨ªa dicho, as¨ª que no entend¨ªa el porque se negaba. ¡°A-Adem¨¢s ?C¨®mo ibas a hacer eso sin el cuchillo?, ni siquiera sabias que te podr¨ªa encontrar.¡± Leo no dej¨® que su descontento se mostrara y respondi¨® con tranquilidad. ¡°No fue mi ¨²nica opci¨®n, hay m¨¢s, pero son mucho mas dif¨ªciles que la que te dije, solo esper¨¦ que pudieras encontrarme.¡± ¡°??Y si no?!.¡± ¡°Pues escoger¨ªa una de las opciones que pens¨¦.¡± Su fuerte negativa hacia muy obvio su miedo y Leo lo entend¨ªa, pero era la opci¨®n mas eficiente de ganar, aun as¨ª no se le olvid¨® que Lara solo era una ni?a de apenas doce a?os y no la obligar¨ªa a hacer algo tan cruel. ¡°¡­¡­¡± La cara llena de lagrimas de Lara conmovi¨® levemente a Leo que suspiro profundamente en respuesta. ¡°Tengo miedo¡­¡± Su voz se quebr¨® al pronunciar esas palabras que cargaban con un enorme peso en ella, algo que Leo entendi¨®. ¡°Es normal tener miedo.¡± Leo entend¨ªa muy bien eso, era normal en todo el mundo y era algo con el que muchas personas viven. ¡°¡­¡­.?Tienes miedo?.¡± Lara intentando entenderlo le hizo una pregunta mientras mov¨ªa su mano y tomaba la de Leo como las veces anteriores. Leo no se quej¨® y dejo que la tomara pero hizo una expresi¨®n burlona y sonri¨® descaradamente. ¡°Soy Leo, uno de los pocos que llegaron al pin¨¢culo del s¨¦ptimo sello, portador de la espada del vac¨ªo y odiado entre las naciones de todo el mundo, ?Por qu¨¦ le tendr¨ªa miedo a un simple gorila?.¡± Lara no supo que decir, no entend¨ªa a que se refer¨ªa con sello o la espada del vaci¨® pero no consigui¨® lo que quer¨ªa escuchar y eso la hizo deprimirse aun mas, ella ya sabia que Leo era as¨ª, lo que quer¨ªa saber era como ella podr¨ªa ser igual. Pero antes de que pudiera decir algo, Leo, con su mano libre toc¨® la cabeza de Lara mientras la miraba seriamente. ¡°Pero tengo miedo. No del gorila, sino miedo de volver a cometer los mismos errores¡­¡­ miedo de quedarme nuevamente solo¡­.miedo de olvidar¡­¡­..lo ¨²nico que puedo hacer es vivir con eso y seguir adelante, Se que no es f¨¢cil digerir el miedo, a veces es mas f¨¢cil rendirse y sucumbir ante la presi¨®n, Es muy dif¨ªcil enfrentar tus miedos si no tienes un prop¨®sito en el que apoyarte. Lo que debes hacer es crearte uno, uno en el que por mas miedo sea el que te envuelva podr¨¢s resistirte y liberarte de el¡­¡­Ya que es normal tener miedo, solo hay que aprender a vivir con el.¡± Leo escogi¨® cuidadosamente sus palabras para hacerse entender, pero Lara aun sollozando baj¨® su mirada y sostuvo con mas fuerza la mano de Leo. ¡°No entiendo.¡± La d¨¦bil voz de Lara apenas hab¨ªa sido escuchada por Leo, haciendo que este sonriera ir¨®nicamente. ¡°?A que le tienes tanto miedo?.¡± Lara crey¨® que su miedo era obvio as¨ª que lo mir¨® con el ce?o fruncido. ?Acaso se est¨¢ burlando de mi?, pens¨®. ¡°¡­Duele¡­.que te golpeen duele¡­?Acaso es tan dif¨ªcil de entender?.¡± No es que no lo entendiera es solo que Leo tenia una impresi¨®n muy diferente de ella. ¡°No le tienes miedo a eso¡± Dijo Leo con seguridad. Lara no entend¨ªa a lo que se refer¨ªa, estaba enojada y confundida, as¨ª que no lo entendi¨® El rostro de Lara estaba revuelto con varias emociones sin que ella mismo se diera cuenta, algo que Leo not¨® muy seriamente. ¡°A mi tambi¨¦n me duelen los golpes, y me siguen doliendo.¡± ¡°¡­..Es diferente.¡± La expresi¨®n de Lara estaba en su punto m¨¢ximo de ira y confusi¨®n, haciendo que su cuerpo temblara de algo diferente que el miedo que hab¨ªa sido lo habitual en estos d¨ªas. ¡°Lara, ?Cu¨¢l es tu prop¨®sito?, ?Qu¨¦ es lo que te motiva a seguir todos los d¨ªas?, ?Qu¨¦ es lo que te motiv¨® a seguir viviendo aun cuando no tenias oportunidad de escapar de esos monstruos?.¡± Leo tenia una idea de lo que estaba pasando por la cabeza de Lara y no quer¨ªa desaprovechar el momento para poner las cosas claras. ¡°¡­..?Mis padres?¡± ¡°?Aj¨¢!¡±, grit¨® Leo, produciendo que Lara se sorprender¨¢. ¡°Se que lo que estoy diciendo no tiene relaci¨®n para ti, pero aunque no lo creas soy muy intuitivo, no se que habr¨¢ pasado pero me doy una idea¡­.Tu inconsistente valent¨ªa, tu temperamento irregular y la fuerte dependencia que te estas creando conmigo se hacen relaci¨®n a un apego toxico¡­.muy probablemente hacia tus padres.¡± ¡°?Eh?¡± Por un momento pens¨® que se estaba burlando de ella. Pero pens¨¢ndolo un poco era cierto. Estaba haciendo lo mismo que antes, y se estaba reclinando m¨¢s de lo que deb¨ªa en Leo. Pero a¨²n as¨ª no lo entendi¨®, y sigui¨® sin entenderlo del todo. ¡°Q-Que tienen que ver mis padres en esto?.¡± Su voz se hab¨ªa quebrado de impotencia y desvi¨® su mirada de Leo, que a¨²n dejaba que le sostuviera la mano. ¡°?Por qu¨¦ no me lo dices t¨²?¡± Su silencio se prolong¨® por varios segundos instando a Leo a volver a hablar. ¡°Mmmm-.¡± Pero antes de que pudiera decir algo, a lo lejos, en el ¨¢rbol en el que se encontraba el gorila se escuch¨® un crujir, probablemente de una rama, y al voltear sus rostros, vieron como el enorme gorila se alzaba en sus extremidades inferiores y produc¨ªa un bufido alertando a lo dos ni?os. ¡°Tch, ?No te puedes esperar un poco mas?, estamos en algo importante justo ahora. Lara Para Leo era el peor momento en el que deb¨ªan reanudar su lucha desesperada. Esperaba tener el tiempo suficiente para concluir las cosas con Lara y que ella pudiera estar dispuesta a seguir adelante y a ayudarlo con su plan ya que se necesitaba de dos personas para ello. Pero sin importarle en lo m¨¢s m¨ªnimo, el gorila flexion¨® sus piernas lentamente y luego salt¨® en un intento de aplastar a los dos ni?os. Pero Leo, antes de que saltara agarr¨® con fuerza el cuchillo y empuj¨® a Lara haci¨¦ndola rodar unos metros mientras el tambi¨¦n rod¨® hacia el otro lado. No pas¨® ni medio segundo para que el enorme cuerpo del gorila cayera en el lugar, despedazando el suelo con sus enormes pies, libr¨¢ndose por poco de ser aplastados. Y as¨ª sin perder tiempo Leo se compuso poni¨¦ndose de pie r¨¢pidamente y corriendo directamente hacia la espalda del enorme gorila que reaccion¨® sin demora y se gir¨® tan r¨¢pido que tom¨® por sorpresa a Leo que intentaba apu?alarlo. ¡°?AH!.¡± Leo no se dej¨® llevar por el miedo y salt¨® justamente cuando el gorila movi¨® su enorme brazo en un intento de golpear a Leo y utiliz¨® ese mismo brazo para apoyar sus manos y tomar impulso apuntando directamente el cuchillo hacia el rostro del gorila. Pero el gorila siendo mas r¨¢pido retrae su cabeza haciendo que el cuchillo solo cortara el aire mientras el gorila impulsaba su brazo izquierdo y con fuerza lo impactaba con el cuerpo de Leo mand¨¢ndolo a volar y rodar por varios metros hasta que par¨® al chocar con un ¨¢rbol. ¡°Uf.¡± Pero este, al contrario de lo que el gorila esperar¨ªa se levant¨® sin demora con su brazo izquierdo colgando mientras con el derecho sosten¨ªa el cuchillo en el cual ca¨ªan gotas de sangre. No de Leo sino del gorila. ¡°Grrrrr.¡± Tener una herida en uno de sus dedos hizo molestar al gorila, que lami¨® la sangre que sal¨ªa del corte mientras observaba a Leo con mas cautela que antes. Por otro lado Lara miraba esa interacci¨®n en estado de shock, el cuerpo del gorila estaba muy cerca de ella pero no le prestaba atenci¨®n, aun as¨ª no pudo soportar sentir miedo mientras sus piernas temblaban. Tenia que dejar de lado sus conflictos personales y ayudar a Leo, sabia que tenia que hacerlo as¨ª que hizo un esfuerzo inconmensurable en levantarse del frio suelo aun con la cara llena de lagrimas mientras segu¨ªa temblando de impotencia. ?Qu¨¦ hago?, ?C¨®mo lo ayudo?, ?Qu¨¦ puedo hacer?, Las preguntas empezaban a arremolinarse en su mente mientras dudaba en moverse. Pero antes de que hiciera algo Leo se movi¨® mientras le daba un peque?o vistazo a Lara, sostuvo fuertemente el cuchillo y lo enterr¨® en la corteza de un ¨¢rbol cercano mientras le daba una mirada de precauci¨®n hacia el gorila. ¡°Lara, no te estaba molestando, solo quiero ayudarte¡± Leo habl¨® con un tono lo suficientemente alto para que Lara pueda escucharlo haciendo que esta misma lo mirara confundida. Leo se agach¨® y agarr¨® un pedazo de madera que posteriormente rompi¨® en dos con su mano derecha y sus dientes para crearle una punta, algo que hizo molestar al gorila que lo tom¨® como una burla y se movi¨® con una rapidez insondable creando una onda de choque que hizo rodar a Lara que estaba mas cerca que Leo, tom¨¢ndolo por sorpresa. Pero Leo siempre que el gorila tuviera un peque?o indicio de moverse alzaba sus brazos como lo hizo justo ahora mientras sosten¨ªa la estaca frente suyo esperando el impacto, pero antes de chocar con el peque?o cuerpo de Leo, el gorila se detuvo en seco y posicion¨¢ndose con rapidez utiliz¨® su brazo izquierdo y golpe¨® el lado derecho del peque?o cuerpo de Leo, produciendo que nuevamente rodara por el c¨¦sped pero esta vez no lo detuvo ni un ¨¢rbol, hasta despu¨¦s de varios segundos en lo que choc¨® violentamente. ¡°¡­¡­¡± El gorila no le dio tiempo a Leo y se acerc¨® de un salto hacia el. Mir¨¢ndolo de cerca vio que yac¨ªa en el suelo sangrando con una herida abierta en su brazo izquierdo mientras respiraba d¨¦bilmente. Haciendo que produjera un bufido que se podr¨ªa interpretar como una muestra de poder ante sus burlas anteriores. ¡°Grrrrr.¡± As¨ª que para terminar de rematarlo alz¨® sus dos brazos con una furia palpable y como un gorila com¨²n bajarlas con fuerza y aplastarlo sin decoro. Pero apenas queriendo bajar sus brazos, el cuerpo de Leo con una rapidez apenas creada se abalanz¨® con la estaca en la mano derecha directamente al est¨®mago del gorila que estaba desprotegida y era el lugar mas f¨¢cil de llegar. ¡°?ACK!.¡± Pero al igual que las veces anteriores su ataque no funcion¨® y lo ¨²nico que pudo ver fue como de forma anormal, la cabeza del gorila baj¨® mientras se agachaba con una velocidad explosiva, y sin oportunidad de retroceder vio como su brazo derecho hasta el nivel del codo desapareci¨®, o mejor dicho se lo arranc¨® los enormes colmillos del gorila incapacit¨¢ndolo por completo. Tampoco sin oportunidad de quejarse nuevamente fue golpeado, pero esta vez fue pateado mand¨¢ndolo a volar muy lejos mientras el gorila lo segu¨ªa de un salto, y en el cielo mucho mas arriba de las copas de los arboles y sin oportunidad de entender donde estaba o lo que sent¨ªa, fue golpeado, haciendo que su peque?o cuerpo descendiera a una velocidad brutal cayendo al suelo creando un sonido anormal y terminando en una mancha de sangre en el pasto. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­.. Por otro lado Lara segu¨ªa apoyada en un ¨¢rbol mientras se concentraba en intentar buscar con la mirada a Leo y al gorila, o siquiera poder escucharlo, pero ellos se hab¨ªan alejado mucho de ella. ¡°¡­¡­¡± Su cuerpo estaba ileso, no tenia heridas ni estaba cansada pero aun as¨ª algo la limitaba, algo que ella sent¨ªa que no pod¨ªa controlar y que la estaba consumiendo sin que ella se pudiera dar cuenta. ¡°¡­.Leo.¡± Pero aun as¨ª ella estaba preocupada, al igual que Leo ella tampoco quer¨ªa quedarse sola, aunque ella no entendi¨® del todo lo que hab¨ªa intentado decir, pero pudo entender que quer¨ªa ayudarla de una u otra manera sabia que no dijo lo que dijo para molestarla. ¡°¡­..¡± A lo lejos vio el cuchillo que Leo hab¨ªa dejado en el ¨¢rbol antes de ser golpeado por el gorila. ¡°?Por qu¨¦ hizo eso?.¡± No entendi¨® del todo porque lo hizo, pero aun con la poca voluntad que le quedaba se levant¨® y camin¨® hacia ¨¦l, aumentando su vigilancia mientras su piel se erizaba por el roce frio del viento que recorri¨® todo su cuerpo. ¡°¡­¡­.¡± Sus pies empezaban a desenvolverse un poco por el frio ayud¨¢ndola a caminar con mas fluidez, mientras exhalaba profundamente. No le tom¨® mucho tiempo llegar al ¨¢rbol, mientras que sin demora sostuvo el cuchillo e intent¨® sacarlo. ¡°Tengo que hacer algo, ugh¡­.¡± Pero estaba demasiado enterrado haci¨¦ndole muy dif¨ªcil moverlo. Un poco frustrada se rasc¨® la cabeza y luego volvi¨® a intentarlo, pero esta vez apoy¨® una de sus pierna al tronco del ¨¢rbol, y sostuvo con sus dos manos el mango del cuchillo para posteriormente jalar con fuerza. ¡°?Ah!.¡± El exceso de fuera hizo que al sacar el cuchillo enterrado se cayera de espaldas y rodara un par de veces. ¡°Uf.¡± Est¨¢ bien, puedo hacerlo. Lara se levant¨® mientras se sacud¨ªa el polvo, y al mirar al cuchillo pudo verse reflejada en este mismo, era la primera vez que ella ve¨ªa su apariencia en este mundo. ¡°?Esta soy yo?¡± El mirar su reflejo la llen¨® de una tranquilidad inesperada, Su reflejo le parec¨ªa muy raro al tener caracter¨ªsticas diferente a su vida anterior. ¡°Mi cabello ahora es negro, y soy mas bonita¡­¡­aunque sea un chico.¡± Recordar su apariencia pasada y compararla con la actual fue extra?amente tranquilizador, sintiendo que era injusto que ahora siendo un chico sea mas bonito que en su vida anterior que fue una chica.The narrative has been taken without permission. Report any sightings. Pero antes de seguir sumi¨¦ndose en sus pensamientos se limpi¨® con su brazo la cara, que tenia suciedad y restos de su llanto. Aun estaba asustada y muy nerviosa, pero hizo lo que pudo para dejar de un lado cualquier sentimiento que la paralizara, y con una cara indecisa empez¨® a caminar en direcci¨®n en la que Leo hab¨ªa sido lanzado. Solo hab¨ªan pasado unos minutos desde que estaba hablando con Leo as¨ª que su mente segu¨ªa nublada sin una respuesta concreta o un entendimiento de lo que la aflig¨ªa. ¡°Mmmm.¡± Pero aun as¨ª tenia algo que hacer, algo que hacia que su cuerpo se estremeciera. Tenia que ayudar a Leo, aunque no pudiera hacer mucho quer¨ªa estar all¨ª. ¡°Quiz¨¢s a esto se refer¨ªa con un prop¨®sito.¡± Lara pens¨® por un momento en lo que Leo le hab¨ªa dicho, y al igual que las veces anteriores no lleg¨® a una conclusi¨®n pero se sinti¨® cada vez m¨¢s cerca. As¨ª que con toda la actitud dej¨® caer el cuchillo y se golpe¨® los cachetes con sus manos en un intento de alejar cualquier indecisi¨®n que la estuviera molestando ¡°Eso doli¨®¡± Quiz¨¢s Leo me dej¨® el cuchillo por eso mismo, ?quiz¨¢s me est¨¦ incentivando a que elija por mi mismo? ¡­..ni siquiera me conoce mucho tiempo y aun as¨ª parece confiar en mi, O tal vez sea un tonto presumido que se quiere hacer el valiente. Lara se agach¨® y agarr¨® el cuchillo qu¨¦ hab¨ªa dejado caer. ¡°?Pero y que puedo hacer?¡± El hab¨ªa dicho que tambi¨¦n tenia miedo, Quiz¨¢s solo lo dijo para empatizar conmigo. Se lo tendr¨¦ que preguntar cuando lo vea¡­..No quiero cometer el mismo error que comet¨ª con Pap¨¢, no quiero aferrarme a alguien nuevamente¡­. Lara tenia un doloroso recuerdo que la avergonzaba y que no quer¨ªa sacar. Si Leo llegase a hacer igual probablemente se molestar¨ªa consigo misma. As¨ª que tengo que hacer las cosas bien esta vez. Y Lara empez¨® a caminar con un esp¨ªritu reconstruido, aunque tambi¨¦n con indecisi¨®n. ¡­¡­¡­¡­.. Su caminata al poco tiempo se volvi¨® en un trote desesperado mientras miraba de izquierda a derecha en busca de cualquier indicio de Leo o el gorila. Aun no sabia como har¨ªa para intentar hacerle da?o, pero dar¨ªa todo de si en aguantar lo que pudiera. Su mente y cuerpo estaban es total alerta a cualquier movimiento o sonido que se creara. Su mente le pesaba y su vista temblaba ligeramente con cada paso que daba, aun as¨ª no dej¨® de correr, sigui¨® haci¨¦ndolo por varios minutos m¨¢s sin encontrar nada. ¡°?D¨®nde est¨¢n?.¡± No entend¨ªa que tan lejos hab¨ªan ido lo dos, ni sabia si estaba yendo en la direcci¨®n correcta, pero no dej¨® de correr, corri¨® y sigui¨® corriendo tanto como sus piernas lo permitieron, rob¨¢ndose su aliento y sus fuerzas que poco a poco disminu¨ªan, mientras el sudor recorr¨ªa todo su cuerpo. ¡°Uf.¡± Pero aun as¨ª eso no bastaba para agotarla y sigui¨® corriendo, mientras miraba a su alrededor por cualquier indicio que le ayudara. ¡°¡­..¡± Unos segundos pasaron y se detuvo en seco casi cay¨¦ndose mientras se equilibraba en silencio. Lara escuch¨® un d¨¦bil sonido proveniente de las copas de los arboles haciendo que subiera su mirada pero que no encontrara nada. ¡°?Ser¨¢ que lo volvieron a lanzar?¡± Lara pensaba que al gorila se le hacia divertido lanzar a la gente, y por eso lo hacia tanto, aunque a ella no le hacia nada de gracia. ¡°Mmmm.¡± No lo pens¨® mucho y sigui¨® el sonido mientras corr¨ªa. Por el momento Lara se estaba preparando mentalmente un encuentro con el gorila mientras se repet¨ªa constantemente ¡°Tu puedes¡±, Lo hacia para no paralizarse y ponerse a llorar si lo tuviera tan cerca. ¡­¡­¡­¡­. ¡°No lo entiendo¡± Escuchaba claramente sonidos viscerales y gritos entre cortados, y tambi¨¦n sonidos de impactos por todo el bosque. Pero no los encontraba. No sab¨ªa cuanto tiempo llevaba corriendo de un lado para el otro pero no pod¨ªa alcanzarlos. Leo ten¨ªa las mismas habilidades que Lara, tambi¨¦n compart¨ªan la misma resistencia f¨ªsica, por lo que le preocup¨® el da?o que le estuvieran haciendo. Sab¨ªa muy bien la diferencia entre ellos y el gorila, como sabia bien que era imposible poder aguantar tanto tiempo con este mismo. A eso ven¨ªa su preocupaci¨®n. ¡°?Y si est¨¢ jugando con su cuerpo muerto?¡± Ese simple pensamiento hizo estremecerla. Pero conoc¨ªa a Leo, aunque poco, pero fue suficiente para tranquilizarla. A diferencia de ella Leo es m¨¢s decidido y valiente, tambi¨¦n es m¨¢s inteligente y act¨²a r¨¢pido por lo que podr¨¢ hacer algo incluso si ella no se presentara. Pero eso no es algo que quisiera. Quer¨ªa ayudar. Necesitaba hacerlo. No quer¨ªa oscurecerse nuevamente. ¡°Quiero conocer a Leo¡± El hab¨ªa muerto a los diecinueve a?os y no entend¨ªa por que hab¨ªa una diferencia abismal entre ello dos. ?Es por que era un chico? No cree que tenga algo que ver con el g¨¦nero, No lo entend¨ªa. Sent¨ªa curiosidad. ?Cu¨¢l es la diferencia? Entre pensamientos su andar se hizo m¨¢s inconsistente. ¡°No lo encuentro¡± Su l¨ªnea de pensamiento se hizo borrosa. ¡°?D¨®nde est¨¢s?¡± Su preocupaci¨®n empezaba a aumentar gradualmente y su expresi¨®n se volv¨ªa aterradora, y mientras el tiempo pasaba, su valent¨ªa se esfumaba. El miedo la carcom¨ªa, y la cobard¨ªa se hac¨ªa presente. ¡°¡­.¡± Mis pasos se detuvieron gradualmente mientras mi mirada temblaba. Mi expresi¨®n, aunque invisible para mi, pod¨ªa sentirla. Lastimosa. Debo de estar poniendo una expresi¨®n insufrible. Cobarde. Y molesta. ¡°¡­..No puede ser¡± ?Por qu¨¦ estoy temblando?, Se supone que iba hacerlo. Quiero ayudar. ?Entonces porqu¨¦ te detienes? ¡°¡­.ugh¡± ?Qu¨¦ puedo hacer ahora? A¨²n con el cuchillo no podr¨¦ hacerle nada, Ya lo intent¨¦ antes y no funcion¨®. ¡°?Entonces como puedo ayudar?¡± Incluso con miedo me propuse la intenci¨®n de ayudar, incluso sabiendo que no podr¨ªa hacer mucho. ¡°Pero de nada sirve la intenci¨®n si no hago nada¡± Totalmente cierto. Leo por el contrario mencion¨® la intenci¨®n de ayudarme, y a¨²n as¨ª lo hizo. Aunque de una manera que no entiendo. Pero lo hizo. ¡°?Entonces que puedo hacer yo?¡± Solo un poco m¨¢s. Sent¨ªa que me mente se estaba calentando. Me sostuve el cr¨¢neo y cerr¨¦ mis ojos con fuerza. Sent¨ªa que podr¨ªa llegar a una respuesta con un poco m¨¢s de tiempo. Solo un poco m¨¢s. Pero lamentablemente la situaci¨®n no se lo permiti¨®. ¡°?Eh?¡± Sent¨ª una oleada de miedo en todo mi cuerpo haciendo que abriera mis ojos r¨¢pidamente. ¡°Uck¡± Algo hab¨ªa ca¨ªdo de un ¨¢rbol cercano, una persona ensangrentada, un ni?o peque?o. Su cuerpo magullado gritaba en desgracia mientras intentaba levantar su torso. Estaba cubierto de lodo y sangre sin nada que lo protegiera del frio. Su rostro era de alivio y preocupaci¨®n al haber sobrevivido. Pero no se dio cuenta que lo ve¨ªa y solo se levant¨® de manera mon¨®tona. ¡°Me duele el cuello¡± Verlo me hizo exaltar y inconscientemente gritar de alivio. ¡°?Leo!¡± Haciendo que ¨¦ste mismo se diera vuelta y me viera. ¡°Hola Lara¡± ¡°?Leo!¡± ¡°Te escuch¨¦ la primera vez, no hay necesidad que sigas grit¨¢ndome¡± Emocionada me acerqu¨¦ a Leo y volv¨ª a gritar. ¡°?Leo, estas bien!¡± Algo que lo molest¨®. ¡°Ya te dije que no grites, me duele la cabeza¡± Pero no lo tom¨¦ en cuenta y volv¨ª a gritar. ¡°??D¨®nde estabas?, te estuve buscando!¡± Como si lo estuviera reprochando agarr¨¦ su mano y la mov¨ª con violencia. Pero a ¨¦l no le import¨® y me mir¨® con cansancio. ¡°Parece que al gorila le divierte lanzar personas al aire¡± ¡°?Lo sab¨ªa!¡± As¨ª que eso era. Me lanzaron dos veces antes a m¨ª, y a Leo lo lanzaron muchas veces m¨¢s. ?Si no le divierte entonces por que lo har¨ªa? ¡°?A eso se le considerar¨ªa un fetiche?¡± Leo me mir¨® con una ceja levantada y separ¨® nuestras manos unidas. ¡°Deja de pensar en tonter¨ªas y prep¨¢rate para lo que viene¡± Lo que viene¡­. ?A que se refiere? Me da miedo siquiera preguntar, aunque ya lo s¨¦. ¡°?D-donde est¨¢ el gorila?¡± No quiero saber. No quiero saber. No quiero saber. ¡°All¨¢¡± Leo volte¨® y mir¨® en una direcci¨®n alejada y yo le segu¨ª la mirada. Pero no lo encontr¨¦. ¡°No lo veo¡± ¡°Est¨¢ detr¨¢s de ese ¨¢rbol¡± Detr¨¢s¡­¡­ Entrecerr¨¦ mis ojos y me mov¨ª ligeramente y efectivamente. ¡°?Ah!¡± ?Ah¨ª estaba el gorila! ?No se mov¨ªa! ?Solo nos mira! ¡°M-m-m-m-me voy a desmayar¡± ¡°¡­¡­no seas rid¨ªcula, primero ay¨²dame.¡± Leo sostuvo con fuerza mi mano y empez¨® a arrastrarme hacia donde estaba el gorila. ¡°ESPERA, ESPERA, ESPERA¡± ¡°No hay tiempo¡± ¡°KYAAA¡± Leo no dej¨® de arrastrarme y yo empec¨¦ a resistirme pero su fuerza era mucho mayor que la m¨ªa as¨ª que no pude hacer nada. ¡°??Nos va a matar!!¡± Intent¨¦ nuevamente resistirme pero no logr¨¦ nada. Ya solo est¨¢bamos a unos veinte metros del gorila que nos miraba con odio, pero que no se mov¨ªa. ¡°?Por favor espera!¡± ¡°?A¨²n no quiero morir!¡± ¡°?Soy muy joven!¡± ¡°?Soy demasiado linda para morir!¡± ¡°?A¨²n tengo una vida por delante!¡± A Leo no le import¨® nada de lo que dije y sigui¨® arrastr¨¢ndome hasta llegar a unos diez metros del enorme gorila. Me paralice y dej¨¦ de gritar por miedo a que reaccionar¨¢ y nos atacara. Por el contrario Leo me dio una palmada en la espalda y me dijo -Mira- mientras con su dedo apuntaba a la enorme criatura. Y yo confundida no me atrev¨ª a mirarlo y solo cerr¨¦ los ojos con fuerza. Algo que pareci¨® confundir a Leo. Pero momentos despu¨¦s el grit¨®. ¡°??Viene hacia ac¨¢!!¡± Escucharlo gritar me inund¨® de miedo y puse a¨²n m¨¢s fuerza en cerrar mis ojos y en quedarme quieta. Leo por otro lado suspir¨®. ¡°Era broma, ?pero ni as¨ª abres los ojos?, ?entonces porque tomaste el cuchillo?¡± ?Qu¨¦ tiene que ver- Es cierto. Saqu¨¦ el cuchillo porque quer¨ªa ayudar. Vine hasta ac¨¢ para dejar mi miedo atr¨¢s. ?Entonces porqu¨¦ me paralizo? As¨ª solo soy un estorbo. Una molestia. ¡°¡­. Ya lo se¡± Con toda la fuerza de voluntad que tenia abr¨ª mis ojos mientras apretaba mis dientes con fuerza. No debo dejar que el miedo me domine. Tengo que ser m¨¢s decidida. ¡°Ugh¡­.¡± Incluso si pienso todo eso no puedo evitar temblar ante la imponente figura del gorila frente m¨ªo. ?Por qu¨¦ no se a movido? ?Por qu¨¦ no reacciona? ¡°Mira¡± Dijo Leo guiando mi mirada con su dedo. ¡°Qu¨¦ cosa¡­¡­¡± El gorila estaba herido. No ten¨ªa un ojo algo que ya sab¨ªa, pero en sus orejas sal¨ªa mucha sangre, tambi¨¦n en sus fosas nasales hab¨ªa carne destruida. Al verlo una confusi¨®n me llen¨®. ?Qu¨¦ pas¨®? Pero antes de poder preguntar Leo baj¨® mi cabeza para que mirara sus manos. Una de ellas estaba sangrando y ten¨ªa carne destruida. ¡°?C¨®mo?¡± ¡°Hmph, te dije que mi plan funcionaria, ahora el idiota tiene miedo de golpear sabiendo que tengo el cuchillo qu¨¦ antes lo cort¨® sin esfuerzo¡± Ya veo¡­. Es incre¨ªble¡­.. ?Le hizo tanto da?o solo con una estaca? ¡°La estaca no era suficiente para penetrar en su piel, as¨ª que apunt¨¦ a las partes m¨¢s vulnerables, como los ojos, los t¨ªmpanos, las fosas nasales, todo para que perdiera sentidos y se desequilibrara¡± Eso tiene sentido. Pero yo aunque lo supiera no podr¨ªa hacerlo. Solo tenerlo cerca era aterrador. ¡°?Eres incre¨ªble!¡± Sin poder aguantar la emoci¨®n grit¨¦ mientras le daba una mirada de alegr¨ªa. Leo me devolvi¨® la mirada y sonri¨® levemente. ¡°?Obviamente!, ?con quien crees que hablas?, Soy Leo, El pin¨¢culo de la fuerza absoluta, nadie est¨¢ por encima de mi.¡± ¡°?Que arrogante!¡± Sus palabras conten¨ªan una confianza absoluta en sus habilidades. El dijo que era muy fuerte antes de morir, as¨ª que quiz¨¢s sea cierto. Una persona com¨²n no tendr¨ªa la fuerza de voluntad para hacer algo tan doloroso como lo que hace Leo. Si fuese yo, ya hubiera huido sin siquiera pensar en enfrentarme a esa cosa. ¡°Pero a¨²n no hemos terminado¡± Cierto, cierto. El gorila segu¨ªa vivo, y nos miraba con odio, como si entendiera lo que Leo dec¨ªa. ¡°?Pero qu¨¦ haremos?¡± Intent¨¦ preguntar y Leo me dio una sonrisa maliciosa mientras me quitaba el cuchillo de las manos. ¡°Rematarlo¡± Al pronunciar esa palabra y al sostener ese cuchillo fue como una activaci¨®n en el instinto de supervivencia del gorila qu¨¦ se exalto y gru?o fuertemente. Haciendo que se alzara en sus dos patas y que golpeara el suelo. ¡°?Ah!¡± Muerte Todo tembl¨®. El suelo ya inconsistente hizo que cay¨¦ramos sin oportunidad de adherirnos a nada. ¡°?L-Leo?¡± Lo volte¨¦ a ver queriendo preguntar que har¨ªamos, pero este solo se qued¨® sentado en el suelo hasta que dej¨® de temblar. ¡°Solo nos quiere asustar, ya no tiene tanta fuerza para mandarnos a volar sin tocarnos, y quer¨ªa que este temblor me hiciera caer el cuchillo¡± Tiene sentido. ?Pero entonces que haremos? Intent¨¦ preguntar eso mismo, pero Leo nuevamente sonri¨® maliciosamente. ¡°Tiene miedo¡± ¡°¡­..¡± ¡°Esta tan asustado de unos ni?os que ni siquiera quiere acercarse¡± ?Ese enorme gorila est¨¢ asustado?. Me abstuve de preguntar para no hacer enojar al gorila que no sabia si nos entend¨ªa. Pero entonces significa que si podemos hacer algo. Creo que ya llego a visualizar a esa cosa muerta. ¡°Pero prep¨¢rate, un animal herido es el doble de peligroso. ¡° Eh¡­.¡± ¡°Y ese gorila no es tonto, cuando se mueva es cuando ya habr¨¢ pensado en una manera de tratar con nosotros, as¨ª que estate atenta¡± Lo que dijo hizo preocuparme mucho. ?No significa que cuando se mueva vamos a morir? ¡°?C¨®mo nos oponemos a algo as¨ª?¡± Esa pregunta sali¨® inconscientemente de mi boca. ¡°Con ingenio¡± Leo me respondi¨® tambi¨¦n de forma inconsciente mientras me volteaba a ver. ¡°Por el momento ¨¦l le tiene miedo a dos cosas, a m¨ª y al cuchillo, pero no pienses que no te toma en cuenta ya que nos parecemos tendr¨¢ el mismo cuidado contigo. Asent¨ª y segu¨ª escuchando. ¡°El nivel de peligro en ti no es tan alto as¨ª que toma el cuchillo¡± Agarr¨¦ el cuchillo como me lo dijo. ¡°incluso si el gorila no es tonto su pensamiento sigue siendo simple, y se va a regir a sus propias experiencias para atacarnos¡± No lo entend¨ª, pero no tuve que dec¨ªrselo ya que sigui¨® hablando. ¡°Los objetivos del gorila ahora son tres, Alejarnos del cuchillo, incapacitarnos, y asesinarnos de la forma que a ¨¦l se le ocurra¡± Asent¨ª sin poder entender mucho de lo que dijo. ¡°?Y como crees que podr¨ªa alcanzar dos de esos objetivos sin recibir da?o y sin arriesgarse a ser cortado?¡± No lo se. Y no creo que Leo espere una respuesta correcta de mi parte, pero lo voy a intentar. As¨ª que pens¨¦, ?C¨®mo podr¨ªa hacerlo? Si no se quiere arriesgar a ser cortado deber¨¢ de estar lejos de nosotros, ?pero como nos incapacitara y nos robar¨¢ el cuchillo? Como¡­. Quiz¨¢s¡­. ¡°??Nos lanzar¨¢ cosas!!¡± ¡°Exacto¡± Leo asinti¨® a mi respuesta lo que me hizo muy feliz. ¡°Podr¨ªamos desmayarnos con un golpe fuerte en la cabeza y soltar¨ªamos el cuchillo, as¨ª que para ¨¦l solo faltar¨ªa asesinarnos como mejor le parezca¡± Es cierto, podemos desmayarnos. ¡°?Entonces que hacemos?, el es muy fuerte y nosotros no somos tan r¨¢pido¡± Expres¨¦ mis dudas en cuanto a que hacer y Leo amablemente me respondi¨®. ¡°Dame el cuchillo¡± Hice lo que me dijo. ¡°Ahora toma el cuchillo¡± No entend¨ª para qu¨¦ pero igual lo hice. ¡°Ahora date la vuelta y ac¨¦rcate a mi¡± Hice lo que me pidi¨® d¨¢ndome la vuelta y nos acercamos al parecer para que el gorila no nos viera. ¡°Ahora date la vuelta mientras que el gorila no pueda ver tus manos¡± Segu¨ª haciendo lo que me ped¨ªa y Leo tambi¨¦n hizo lo mismo, ahora est¨¢bamos frente al gorila con las manos en nuestra espalda, sin que el viera quien tiene el cuchillo. No entiendo para qu¨¦ hacemos esto, pero eso hizo que el gorila gru?era d¨¦bilmente. ¡°Ahora en su mente hay una alerta de urgencia, est¨¢ desorientado y enojado por lo que tomar¨¢ acci¨®n antes¡± ¡°?Pero eso no es peor para nosotros?¡± ¡°Para ti no¡± La forma en que lo dijo hizo estremecerme, y mir¨¦ a Leo de reojo. ¡°Si todo sale bien no tendr¨¢s que salir volando¡± ¡°¡­..¡± Eso es bueno¡­..supongo.Help support creative writers by finding and reading their stories on the original site. Leo segu¨ªa mirando intensamente al gorila que despu¨¦s de unos segundos reaccion¨® y como la vez anterior golpe¨® el suelo haciendo que todo temblara. ¡°?Ah!¡± Pero al igual que la vez anterior mi cuerpo no pudo equilibrarse lo suficiente y me ca¨ª haciendo que el gorila viera que yo tenia el cuchillo. ¡°L-Leo¡± Leo segu¨ªa en pie, aunque con dificultad me mir¨® de reojo, as¨ª que no me tom¨® mucho darme cuenta que met¨ª la pata. ¡°L-Lo siento¡± Pero no pareci¨® importarle en lo mas m¨ªnimo, y antes de que el temblor cesara el se acerc¨® r¨¢pidamente a mi y me sostuvo del brazo. ¡°Sost¨¦n fuerte el cuchillo¡± Hice lo que me dijo y al momento siguiente mi brazo doli¨® por la presi¨®n que Leo ejerci¨® en ¨¦l, mientras que con una fuerza absurda me lanzaba hacia arriba. ¡°Eh¡± Pero no tuve tiempo de reaccionar , ya que todo a mi alrededor, incluyendo a Leo fueron lanzados hacia el cielo, mucho mal alto de lo que me hab¨ªa lanzado a m¨ª. Y al mirar hacia el gorila me di cuenta que el hab¨ªa golpeado el suelo con una fuerza tan abrumadora que incluso las ra¨ªces se despegaron hacia el cielo. Como yo no hab¨ªa sido influenciada por la fuerza del gorila, estando ya en el aire ca¨ª al suelo mucho antes. ¡°Auch¡± Pero no me tom¨¦ mi tiempo y me levant¨¦ alzando mi mirada. Leo estaba en el cielo. Varios ¨¢rboles estaban en el cielo. Mucha tierra dispersada empezaba a caer como lluvia. Y el gorila tambi¨¦n estaba en el cielo. ¡°Leo¡­.¡± El gorila no lo estaba golpeando, esta vez lo sostuvo con fuerza en el cielo inmoviliz¨¢ndolo por completo con sus dos manos. Mientras empezaba a descender con todo lo dem¨¢s. ¡°Espera, espera, espera, Leo me lanz¨® por algo, ?qu¨¦ quer¨ªa que haga?¡± No lo entend¨ªa del todo. El gorila fue tras leo para incapacitarlo sabiendo que no ten¨ªa el cuchillo. Pero si leo sab¨ªa que ir¨ªa hacia ¨¦l, ?entonces que debo de hacer yo? Piensa. Piensa. Piensa. Ya estaban cayendo, no ten¨ªa mucho tiempo. Leo no se puede mover ni hacer nada¡­¡­. Espera¡­.. El gorila tampoco¡­. No se puede mover en el aire. ¡°No puede ser¡­¡­?Quiere que lo mate en el aire?¡± ~Suspiro~ ??Bien!! Dije que quer¨ªa ayudar, y tengo una oportunidad, as¨ª qu¨¦ hag¨¢moslo. Decir y hacer son cosas diferentes. Pero con todo lo que ten¨ªa, con todas mis fuerzas, con toda mi valent¨ªa, con todo lo que me quedaba empec¨¦ a correr. Leo conf¨ªa en m¨ª, y yo en el, as¨ª que tengo que hacerlo bien, lo mejor que pueda. Despeje con suerte los miedos que sent¨ªa mientras apretaba mi mand¨ªbula y me preparaba para lo que ven¨ªa. ¡°Ah¡± Un pedazo de tronco cay¨® en el momento perfecto, confundi¨¦ndome un poco. ¡°Esto es perfecto¡± dije mientras lo utilizaba para lo que estaba por venir. Llegue hasta el tronco lo m¨¢s r¨¢pido que pude y salte hacia el, y calculando la ca¨ªda del gorila que no deber¨ªa poder veme al estar de espaldas, salt¨¦ del tronco con toda la fuerza que pod¨ªa emplear en ese momento. Estoy haciendo lo mejor que puedo. Espero que sea suficiente. Sostuve a¨²n con m¨¢s fuerza el cuchillo y salt¨¦ diagonalmente justo antes de que el gorila tocara el suelo. Y a mi alrededor todo se volvi¨® lento, mi coraz¨®n lat¨ªa con fuerza y el cuerpo me estaba hirviendo, estaba en un estado de frenes¨ª. ~Inhalar~ Con un ¨²ltimo respiro mov¨ª con toda la fuerza que pod¨ªa emplear en mis brazos al cuchillo, justo antes de que el gorila cayera. Y sin gritar o hacer alg¨²n sonido, mi cuerpo y el cuchillo se acercaron en direcci¨®n a la parte trasera del cuello. Estoy segura que hice lo mejor que pude y estoy segura que no hice ni un ruido, pero como para demostrar la diferencia entre nosotros y el gorila, movi¨® uno de sus brazos. Fue tan r¨¢pido que apenas pude verlo. Agarr¨® mi cuerpo en el aire sin darme mucho tiempo, pero antes de que lo hiciera me adelant¨¦ y alc¨¦ el cuchillo todo lo que pude. Y la mano del gorila agarr¨® todo mi torso hasta casi alcanzar mi cuello. Todo pas¨® tan r¨¢pido que despu¨¦s de eso los pies del gorila tocaron el suelo haciendo un estruendo, mientras su cuerpo se desequilibr¨®. ¡°??Leo!!¡± Gracias a que el gorila me sostuvo, leo ten¨ªa una oportunidad para zafarse del agarre del gorila, y ahora que Leo ya no estaba inm¨®vil por completo lo llam¨¦ y le lanc¨¦ el cuchillo, algo que ¨¦l no desperdici¨® y lo atrap¨® en el aire. Mientras el gorila intentaba equilibrarse por completo, hab¨ªa dejado de prestarle atenci¨®n a Leo ya que hab¨ªa atrapado a los dos ni?os y no sent¨ªa peligro en ellos, pero momentos despu¨¦s una alerta lo inund¨® y pudo sentir una fuerte punzada en su brazo derecho. ¡°??AAAHHHH!!¡± Era Leo, que no esper¨® ni un segundo para cortar los dedos del gorila. Y sosteni¨¦ndose del pelaje del gorila subi¨® a su brazo y se lanz¨® directamente al rostro, haciendo que este mismo inconscientemente soltara a Lara, y del dolor cayera de trasero. Mientras que tambi¨¦n retras¨® su cabeza en un intento de evitar el cuchillo. Pero ya en el suelo no pudo hacer mucho, por lo que con rapidez intent¨® alzarse, pero Leo al no alcanzar con su ataque el rostro del gorila movi¨® con fluidez sus brazos y apu?al¨® el centro del hombro con sus dos brazos, produciendo que el enorme brazo izquierdo se acercara en un intento de alejarlo. ¡°?Ja!¡± Pero ya hab¨ªa perdido mucha sangre, y su cuerpo ya no conten¨ªa mucha energ¨ªa, haciendo que Leo aprovechar¨¢ eso y con un movimiento r¨¢pido le privara de cuatro dedos. ¡°No vas a salir de ¨¦sta¡± La calma de Leo era excepcional. Su cuerpo movi¨¦ndose como si estuviera recordando algo que olvid¨® y su rostro sonriente mientras mov¨ªa nuevamente su brazo dirigido al cuello del gorila creaba una escena grotesca. Pero en un intento desesperado pudiendo presenciar su inminente derrota y sin manos con las que protegerse se movi¨® desesperadamente, y antes de que la punta del cuchillo apu?alase su cuello se movi¨® con el cuerpo a su izquierda y mordi¨® el brazo de Leo desapareci¨¦ndolo en el acto. ¡°?ACK!¡± Incluso as¨ª, el compromiso de Leo era m¨¢s que suficiente para soportar el dolor ag¨®nico, y con rapidez antes de que el cuchillo cayera lo sostuvo con la mano izquierda, mientras que en esa misma posici¨®n gir¨® con fuerza su brazo y clav¨® el cuchillo en el grueso cuello del gorila. Y no conforme con eso, insert¨® m¨¢s fuerza y abri¨® por la mitad el cuello. ¡°?Ha!¡± La sangre sali¨® disparada y ba?¨® el cuerpo de Leo, haciendo que la escena se volviera macabra de presenciar. Y como culminaci¨®n, el enorme cuerpo del gorila, desprovisto de fuerza y vida, cay¨® con un sonido sordo, haciendo temblar ligeramente el suelo. Y as¨ª mismo el cuerpo de Leo cay¨® tambi¨¦n, pero a diferencia del gorila el cay¨® en pie mientras que con una expresi¨®n de dolor se sosten¨ªa el hombro qu¨¦ le faltaba mucho del brazo. ¡­¡­¡­¡­¡­.. No se cuanto tiempo dur¨® todo esto, pero al fin concluy¨®. Desde que pude moverme a mis anchas todo se ha vuelto cansado, pero por lo menos conoc¨ª a Lara. Ha sido muy ¨²til. Si simplemente el gorila no nos hubiera subestimado a Lara o a m¨ª, hubi¨¦ramos muerto antes, no se como pero de seguro el gorila podr¨ªa llegar a pensar en como hacerlo. Tanto mi fuerza explosiva, como mi rapidez crecieron mucho en estas horas, me imagino que Lara tambi¨¦n pero en menor medida, ella no se salv¨® de ser lanzado por el gorila. Pero en cuanto a la regeneraci¨®n los dos aumentamos un mont¨®n, en especial Lara qu¨¦ puede regenerarse mucho m¨¢s r¨¢pido que yo. Por ejemplo, si ella se regenerase de una herida en una hora, a mi me tomar¨ªa una hora y media lo que no parece tanto pero es algo muy significativo. ¡°Lara¡± Me acerque a ella que estaba parada con una expresi¨®n incomoda mientras ve¨ªa el cuerpo del gorila. Me mir¨® de vuelta y se acerc¨® al igual que yo. ¡°??Leo, lo hiciste!!¡± Lara sostuvo mi brazo en buenas condiciones y esbozo una sonrisa al mirarme. ¡°No seas tonta, lo hicimos los dos¡± ¡°je, je, je, pero yo no hice mucho¡± ?Eso es lo que cree? ¡°Adivinaste perfectamente lo que estaba pensando y lo pusiste en pr¨¢ctica y cuando fall¨® tuviste el pensamiento r¨¢pido de lanzarme el cuchillo, si en las dos ocasiones no hubieras hecho lo que hiciste, estar¨ªamos muertos¡± Con honestidad le di a entender que su cooperaci¨®n fue algo sustancial para darnos la victoria al final, adem¨¢s. ¡°Adem¨¢s confiaste en m¨ª, en un desconocido, y gracias a eso tuve la tranquilidad de hacer lo que hice¡± Mis palabras en parte fueron objetivas, ya que Lara parece tener una autoestima un poco bajo y esto puede funcionar para ayudarla en eso. ¡°¡­..¡± Lara por otro lado al escuchar la opini¨®n sincera de Leo no pudo evitar sonre¨ªr alegremente. ¡°¡­..gracias, pero no eres un desconocido¡­..eres mi hermano¡± Y mientras lo hac¨ªa sus sentimientos se desbordaron sin decoro, d¨¢ndole lugar a que sus l¨¢grimas salieran sin poder retenerlas. ¡°Ugh¡­.¡± Su cuerpo ya estaba en una calma profunda despu¨¦s del desastre, haciendo que sus emociones y su cansancio la dominaran sin oportunidad de retenerlos. ¡°Ugh¡­.¡± Lara intent¨® aguantar todo lo que pudo, pero mientras m¨¢s lo intentaba m¨¢s dif¨ªcil se volv¨ªa. Que llore es comprensible despu¨¦s de lo que pas¨®, as¨ª que no le dir¨¦ nada. Solo me le acerqu¨¦ a¨²n m¨¢s y le tend¨ª mi mano sana. Ella sin pensarlo agarr¨® mi mano y su sollozo se volvi¨® m¨¢s fuerte. ¡°Fue un buen comienzo, de ahora en adelante no nos queda nada m¨¢s que mejorar¡± Mis palabras no tuvieron una respuesta m¨¢s que el llanto de Lara y eso estaba bien. Nuevo obstè°©culo Pasaron unos d¨ªas desde que asesinamos a ese gorila, para ser m¨¢s precisos una semana, en ese tiempo trat¨¦ de utilizar el enorme cad¨¢ver para crear algunas cosas. ¡°?Ya est¨¢?.¡± ¡°A¨²n no¡± Lo primero que hice fue quitarle la piel con el cuchillo de Lara, fue una tarea muy compleja y agotadora ya que hace mucho que no lo hac¨ªa y por culpa de eso da?e algunas partes, Pero no import¨® mucho ya que siempre hab¨ªa m¨¢s piel por quitar. ¡°?Ya?.¡± ¡°Que no.¡± En segundo lugar le quite toda la carne restante para que no da?ara la piel, lo hice con una roca plana mientras estiraba la piel lo m¨¢s que pod¨ªa, En ese proceso me ayudo Lara qu¨¦ insisti¨® en ser de utilidad, pero como le dije, m¨¢s ayuda el que no estorba y la eche de all¨ª, aunque su indignaci¨®n no dur¨® tanto y me volvi¨® a insistir. ¡°Mmmm¡­. ?Cu¨¢nto falta?.¡± ¡°Mucho.¡± Despu¨¦s de dejarle a Lara arruinar las pieles yo me ocupe en otra cosa importante, en crear una peque?a aguja para que me ayude a unir las pieles en la etapa final, pero eso me cost¨® demasiado tiempo y dolores de cabeza. El hueso del gorila era muy duro, demasiado duro y lo ¨²nico que pod¨ªa hacer fue ir lento mientras le daba forma con el cuchillo. Intent¨¦ hacer la aguja del tama?o m¨¢s peque?o que pod¨ªa, pero la maldita aguja se romp¨ªa de la nada, Incluso despu¨¦s de muerto me sigue fastidiando este zoquete. ¡°?Cu¨¢nto?, ?Cu¨¢nto?, ?Cu¨¢nto?.¡± ¡°Mucho, mucho, mucho.¡± ¡°ugh¡­¡± Sorpresivamente me tom¨® dos d¨ªas en crear la aguja, pero fue tiempo suficiente para que la piel se secara y poder trabajar con ella. Lara segu¨ªa insistiendo en querer ayudar con cualquier cosa, as¨ª que la utilice de modelo para crear las prendas, De todas formas somos del mismo tama?o y si no la mantengo ocupada me va a empezar a molestar y no me va a dejar concentrar. No es que no me agrade o no quiera que me ayude es solo que es torpe, muy torpe, no tiene habilidades manuales ni tampoco tiene delicadeza con sus manos, gracias a eso da?¨® varias partes de las pieles y hubo menos con lo que trabajar, pero no la culpo, ya que nunca hizo anualidades ni algo por el estilo. ¡°Ehhh, se ven muy bonitos.¡± ¡°Mmmm.¡± En el proceso de elaboraci¨®n de prendas hubieron muchas conversaciones casuales con Lara. Me cont¨® acerca de su vida en general, cosas como que a los siete a?os la internaron en el hospital y que desde ese d¨ªa no volvi¨® a salir hasta el d¨ªa de su muerte qu¨¦ fue causada por la falta de voluntad de vivir de Lara. La voluntad de vivir de una persona es lo que lo impulsa a seguir resistiendo el sufrimiento d¨ªa tras d¨ªa en una persona enferma, por lo que una falta de ella podr¨ªa llevarte a la muerte, algo que Lara fue testigo de primera mano. La relaci¨®n de Lara con sus padres era muy pobre seg¨²n lo describ¨ªa ella misma, ya que se la pasaba todo el tiempo sola en su habitaci¨®n sin recibir visitas de nadie mientras los d¨ªas pasaban y se llevaban una parte cada vez m¨¢s grande de su vida. Aunque ella dijo que no siempre fue as¨ª ya que los primeros dos a?os de estar internada sus padres fueron muy considerados y cari?osos con ella algo que la marc¨® muy profundamente cuando dejaron de serlo. -De la nada ellos dejaron de venir, no fue de poco a poco, simplemente dejaron de ir hasta el punto de que mi mam¨¢ solo me visitaba dos veces al a?o y solo era para pagar mi tratamiento- Hay muchas posibilidades por las que sus padres hubieran decidido alejarse de su hija, pero ni una justifica el dolor de ser abandonada por tu propia sangre algo que marca a Lara hasta el d¨ªa de hoy. Fue una l¨¢stima escucharla hablar de ello pero algo que no me qued¨® claro es que cada que le preguntaba por su padre casi siempre me contestaba algo ambiguo o diferente a lo que esperaba, pero me imagino que debe ser algo dif¨ªcil que contar. ¡°D¨¦jame ver, d¨¦jame ver.¡± ¡°?Oye no te lo pongas a¨²n, lo vas a desbaratar!.¡± Recuerdo en alg¨²n momento haber llegado al hospital en el que Lara estaba internada, justo cinco a?o despu¨¦s de que ella llegase a ese hospital, pero no la recuerdo en lo absoluto y puede que ni siquiera la haya conocido, pero supongo que si hay una relaci¨®n en nuestro emparejamiento, as¨ª que le pregunte a Lara cual fue la fecha en la que falleci¨® pero no me supo dar una respuesta concreta, pero en general fue entre Noviembre y Diciembre del a?o 2028. Yo viv¨ª m¨¢s tiempo que ella, unos tres a?os m¨¢s de vida hasta que fui emboscado y asesinado sin gracia alguna. Las circunstancias de nuestras muertes fueron muy distintas as¨ª que no las puedo relacionar a nada y no lo hice pero, por m¨¢s que busco indicios no los hallo as¨ª que por el momento dej¨¦ atr¨¢s ese tema y me enfoque en nuestra situaci¨®n actual. Sin comunicaci¨®n m¨¢s que nosotros dos, perdidos en inmenso bosque. Lo ¨²nico que poseemos son, vestimenta algo pesada pero funcional, un cuchillo que no se deteriora por el uso y algunos otros creados con los huesos del gorila, tambi¨¦n una pocas frutas qu¨¦ encontramos en lo alto de un ¨¢rbol, ni m¨¢s ni menos¡­ Uf, estamos en una posici¨®n indeseable para cualquiera y no tenemos ni idea de si hay m¨¢s gente en este bosque, as¨ª que por eso nos decidimos a salir del bosque y explorar nuestras circunstancias futuras, Lara se neg¨® rotundamente a hacer eso, estaba temblando de miedo por que no quer¨ªa encontrarse con otro monstruo como el gorila y aunque ciertamente comparto sus sentimientos no me voy a quedar estancado en este lugar as¨ª que la amenace en dejarla sola, y as¨ª tan r¨¢pido como se neg¨® cambi¨® de idea. ¡°?Ya?.¡± ¡°Si.¡± ¡°?Enserio?¡± ¡°No.¡± ¡°ugh¡­. ??Me estas molestando!?¡± ¡°Era broma, toma, v¨ªstete.¡± Lara sostuvo con entusiasmo la prenda que acababa de realizar y se la puso sin demora. ¡°Wooooow, es tan lindaaa, y c¨®moda.¡± Dudo mucho que sea c¨®moda pero no est¨¢n tan mal si es que lo digo yo. ¡°P¨®ntela tu tambi¨¦n, vamos v¨ªstete, v¨ªstete.¡± ¡°Entiendo que ya no me quieras ver desnudo pero deja que me lo ponga yo solo, ?si?.¡± Lara sonri¨® amargamente mientras dejaba de forcejear. ¡°Si, si, pero ap¨²rate¡±. No es como si fuera un asqueroso exhibicionista. ¡­¡­¡­¡­.. Despu¨¦s de vestirnos nos apuramos en guardar nuestras cosas en una bolsa que hice al mismo tiempo que las prendas, all¨ª guard¨¦ los dos cuchillos que elabore con los huesos del gorila y una bolsa en forma de pera que conten¨ªa agua, no era mucho pero era suficiente para sobrevivir ya que de todas formas nuestros cuerpos mantienen el hambre y la sed a raya y no necesit¨¢bamos casi nada de ninguno de los dos. La raz¨®n del apuro no era por que estuvi¨¦ramos en peligro ni nada por el estilo, es solo que para m¨ª, mientras menos tiempo estemos quietos mejor, ya quiero salir de este bosque lo antes posible. ¡°?Estas lista?.¡± Lara no llevaba nada pero por alguna raz¨®n se estaba demorando. ¡°Esp¨¦rame, esp¨¦rame, creo que me est¨¢ doliendo el estomago.¡± Lara baj¨® su cuerpo mientras sosten¨ªa su barriga y me daba una mirada de dolor. Su cuerpo se retorci¨® exageradamente mientras repetidamente se quejaba ¡°duele, duele¡±. ¡°?Te duele mucho?.¡± ¡°?Mucho!.¡± Su rostro se retorci¨® mientras me daba una mirada de dolor intenso. ¡°?Entonces no puedes caminar?.¡± ¡°ugh, creo que no¡­.¡± Nuevamente se retorci¨® y se sostuvo la barriga con m¨¢s fuerza. ¡°Qu¨¦ problema.¡± ¡°Si¡­.¡± Mientras sacudida su cabeza de forma exagerada me dedic¨® una leve mirada de reojo. ?Acaso cree que soy imb¨¦cil?, no puede poner una mejor escusa qu¨¦ un dolor de est¨®mago?, es m¨¢s que obvio que no sabe mentir ni a de saber como se siente un dolor de est¨®mago. Aparte el est¨®mago no est¨¢ de ese lado del torso. Suspire profundamente mientras la ve¨ªa retorcerse en el suelo. ¡°No tengo tiempo para esto.¡± Me acerque a Lara y la tom¨¦ de la mano. ¡°Vamos¡± ¡°?Ugh!¡± Se resisti¨® un poco pero despu¨¦s de unos pasos dej¨® de hacerlo. ¡°?No tienes un poco de consideraci¨®n por una dama?.¡± ?Dama?, ?Qui¨¦n es la dama?, incluso si antes fue una chica a lo mucho era una mocosa mal educada. ¡°No me hagas re¨ªr.¡± Lara me frunci¨® el ce?o. ¡°??Y por que te reir¨ªas?!.¡± Hice como que no la escuch¨¦ y segu¨ª arrastr¨¢ndola. ¡­¡­¡­¡­¡­ Llevamos m¨¢s de siete horas caminando y el paisaje no a cambiado en lo absoluto. ¡°¡­..¡± Ya me estaba empezando a cansar. ¡°Lara.¡± Al contrario de m¨ª, Lara parec¨ªa estar menos cansada y con mucha m¨¢s energ¨ªa, es m¨¢s hasta parec¨ªa interesada por la naturaleza qu¨¦ nos rodea, mientras miraba de un lado al otro con entusiasmo. Volte¨® a verme mientras a¨²n me sujetaba la mano y me dijo ¡°?Qu¨¦?¡±. La caminata fue silenciosa en la mayor¨ªa del tiempo por lo que no hice ni un esfuerzo en iniciar una conversaci¨®n en todas estas horas, pero justo ahora record¨¦ algo importante. ¡°?C¨®mo se llamaban tus padres?.¡± Cuando termine de formular mi pregunta pude ver como el rostro de Lara se tensaba mientras me desviaba la mirada. ¡°Mmmm, ?Por qu¨¦ preguntas?.¡± ¡°Curiosidad.¡± ¡°¡­¡­..¡± No parece tener ganas de dec¨ªrmelo. La expresi¨®n de Lara cambio a una de nerviosismo e incomodidad mientras me miraba de reojo. No quisiera ser entrometido ni nada pero ya empec¨¦ con esto desde hace una semana y no e tenido oportunidad de sacar el tema as¨ª que ?Por qu¨¦ no ahora?. ¡°?Es importante?.¡± No, no lo es tanto. ¡°Un poco.¡± Nuevamente me desv¨ªo la mirada mientras acariciaba su cabello y respond¨ªa d¨¦bilmente. ¡°¡­.Ra¨²l y Mizelda.¡± Nombres comunes. ¡°?Cada cuanto tiempo tu padre te visitaba al hospital?¡± ¡°?Y eso que importa ya ni lo recuerdo!.¡± Lara sostuvo con fuerza mi mano y la empez¨® a mover de manera exagerada. Es m¨¢s que obvio que le incomoda hablar de sus padres. ¡°?No me lo dices porque te da verg¨¹enza?.¡± ¡°A-¡° Lara se paraliz¨® y me mir¨® amargamente mientras sonre¨ªa, una sonrisa muy forzada. ¡°Mis padres siempre me han querido, es solo que¡­..bueno¡­..?Estaban muy ocupados!.¡± ¡°Yo nunca dije que no te quisieran.¡± ¡°Ugh, ??Acaso quieres pelear!?¡± Esta conversaci¨®n no va para ni un lado. Lara manten¨ªa una obvia distancia con su actitud, pero tengo mucha curiosidad por su vida, es raro, normalmente no me importa la vida ajena. Quiz¨¢s solo quiera sobrellevar mi aburrimiento, y eso me hace un idiota.The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Si ella no quiere hablar de su padre no la obligare. Esperar¨¦ a que ella saque el tema. ¡­¡­. Pasaron varios minutos desde la ¨²ltima conversaci¨®n y Lara parec¨ªa querer decir algo pero como no habl¨® me hice el desinteresado. ¡°Leo.¡± ¡°?si?.¡± Empez¨® Lara. ¡°?A los cuantos a?os empezaste a vivir?.¡± Bueno, se est¨¢ poniendo filos¨®fica Lara, esa es una pregunta un tanto ambigua. ¡°?A que te refieres?, no creo que me lo est¨¦s preguntando literal, ?o si?.¡± ¡°Claro que no, hablo de a que edad te sentiste vivo, especial, ¨²nico¡­¡­ Ese tipo de cosas¡± ¡°¡­..Que pregunta, Deja pensar.¡± A que edad¡­. Recuerdo varias ocasiones en la que me sent¨ª as¨ª, pero no los recuerdo a detalle. Quiz¨¢s la primera vez que me sent¨ª vivo, aunque es algo diferente lo que me pas¨®. ¡°Supongo que fue cuando mi mam¨¢ muri¨®.¡± ¡°?Ehhh?.¡± Creo que son¨® mal lo que dije, Lara me mira confundida. ¡°?Expl¨ªcate!, ?la odiabas?.¡± ¡°No piensas mal, ciertamente no me agradaba mucho.¡± Mi relaci¨®n con ella fue muy mala hasta el punto de ser t¨®xica, incluso esa palabra suena leve para lo que fue en vida. Basura, esa palabra es buena para comparar lo que fue. Loca, desquiciada, inhumana, hay varios conceptos que le calzan perfectamente. ?Masoquista?, tal vez. ?Cruel?, totalmente. ¡°?Qu¨¦ te hizo como para que digas eso?.¡± Mi mente fluy¨® por varios segundos en mis recuerdos intentando recordar todo lo que me hizo. Basura. Solo con recordar se me eriza la piel. ¡°Qu¨¦ no me hizo.¡± Dije burlonamente. ¡°?Expl¨ªcate!.¡± Lara se altero un poco, quiz¨¢s no le gusta que hable as¨ª de mi madre, ?o quiz¨¢s se sinti¨® identificada con mi rechazo?. ¡°?En serio quieres escuchar?¡± De todas formas eso es algo que ya pas¨® y tampoco me importa decirlo pero siento que Lara puede verse afectada si lo digo, parece ser muy emp¨¢tica con el dolor ajeno. ¡°Claro que quiero escuchar, es m¨¢s, te oblig¨® a que me lo cuentes, no puedo creer que digas que te sentiste bien cuando tu mam¨¢ muri¨®¡­. Es un poco triste que digas eso.¡± ?Intenta empatizar con mi madre muerta?, que curioso. ¡°Est¨¢ bien, te lo voy a contar, pero ten en cuenta que eso pas¨® hace mucho y no es algo que actualmente me afecte.¡± No me gusta cuando la gente me mira con lastima, odio cuando lo hacen, ya que se vuelve todo inc¨®modo. Cuando termin¨¦ de hablar me puse a pensar para poder decirlo de forma neutra y no mezclar alg¨²n sentimiento de m¨¢s, Solo me tom¨® unos segundos y mientras a¨²n segu¨ªamos caminando tomados de la mano habl¨¦ sin vacilaci¨®n. ¡°Mi madre me tuvo encerrado en una habitaci¨®n oscura por tres a?os exactamente, en ese tiempo ella se hab¨ªa vuelto loca y no estaba para nada cuerda, ella siempre sal¨ªa una vez por semana y cuando no lo hac¨ªa era un infierno.¡± Se me eriza la piel con recordarla. Pero mira, Lara parece confundida totalmente, es como si no quisiera malpensar lo que dije, pero lamento decir que cualquier pensamiento de ese tipo pas¨®. ¡°?A que te refieres con eso?,¡­..?que pasaba?.¡± ¡°Ya sabes, cosas como, mutilaci¨®n, agresi¨®n, contusi¨®n, laceraci¨®n y todo lo que termine en ion.¡± Intent¨¦ hacer un chiste al final, pero con solo verle la cara a Lara pude notar que no le dio ni un poco de gracia lo que dije. ¡°¡­..¡± El rostro de Lara se arrug¨® mientras me miraba y ten¨ªa una cara de confusi¨®n y molestia por lo que dije, quiz¨¢s piense que fue una broma de mal gusto, pero lamentablemente no es as¨ª y como no parec¨ªa poder hablar prosegu¨ª con mi relato. ¡°Mis tres hermanos mayores me abandonaron a los siete a?os y me dejaron en ese lugar con esa loca qu¨¦ le gustaba experimentar con mi cuerpo¡± Las circunstancias son un poco complicadas de explicar, pero no tengo que hacerlo. ¡°A veces me golpeaba simplemente por aburrimiento, otras veces me tiraba vasos de vidrios para que los pedazos se me incrustaran en el cuerpo desnudo, y ella poder sac¨¢rmelo ya que al parecer le gustaba verme sufr¨ª¡± No s¨¦ si era alg¨²n tipo de fetiche o pasatiempo, pero lo que si se es que le entreten¨ªa hacerlo. ¡° A veces me quemaba los pies solo por que le gustaba el olor a carne quemada, tambi¨¦n me cortaba el cuerpo con un cuchillo en las partes que no eran visibles a primera vista, otras veces me mord¨ªa los dedos como castigo¡± Eso ¨²ltimo era muy doloroso, quiz¨¢s era can¨ªbal aunque nunca la vi comer carne humana, o quiz¨¢s lo que com¨ªa diariamente si era carne humana. ¡°Tambi¨¦n me apu?alada en varias ocasiones en partes no vitales pero que a¨²n as¨ª dol¨ªan y mucho, otras veces me privaba del ox¨ªgeno por que seg¨²n ella me volv¨ªa m¨¢s lindo cuando el color de mi cara cambiaba¡± Nunca le encontr¨¦ el sentido a eso ¨²ltimo, lo ¨²nico que pasaba era que me pon¨ªa morado, pero a ella le gustaba mucho hacerme eso, quiz¨¢s dos veces por semana. ¡°Tambi¨¦n cuando me hac¨ªa cirug¨ªas abri¨¦ndome el torso mientras segu¨ªa despierto pero por suerte me pon¨ªa sedante, aunque no me dorm¨ªa y pod¨ªa ver todo el proceso, tambi¨¦n cuando me llen¨® de grasa de vaca e hizo que varios perros me masticaran solo porque me queje de dolor cuando me golpe¨® en una ocasi¨®n¡± No lo recuerdo bien pero creo que fue porque cuando se drogaba se volv¨ªa sensible al rechazo, as¨ª que cuando la rechazaba para ella era lo peor y se enojaba mucho. ¡°Hubieron veces en las que ella se volv¨ªa loca de la nada y le daba por golpearme sin descanso y arrancarme la piel con sus u?as, eso daba mucho miedo por que se volv¨ªa impredecible aunque casi siempre termin¨¦ al borde de la muerte por esos episodios de paranoia qu¨¦ ten¨ªa, a veces terminaba con los intestinos afuera y otras veces terminaba apu?alado decenas de veces.¡± Hubieron muchas m¨¢s cosas que me hizo pero no quiero ser muy gr¨¢fico con Lara qu¨¦ al parecer se qued¨® congelada mientras me miraba con la boca entreabierta. Pero en un intento de suavizar el ambiente habl¨¦ alegremente. ¡°A¨²n despu¨¦s de todas esas cosas pensar¨¢s que tuve el cuerpo desfigurado o algo as¨ª pero te equivocas ya que esa loca pod¨ªa curar casi todas mi heridas f¨ªsicas manipulando mi n¨²cleo ella misma.¡± No se como lo hac¨ªa, y nunca logre replicarlo, as¨ª que sent¨ª que fue un desperdicio de talento. Bueno¡­. No parece que tuviera esa duda. ¡°Mientes¡­¡­. ?Cierto?.¡± Su rostro estaba al borde de las l¨¢grimas mientras me dec¨ªa eso. ¡°No tengo por que mentirte, solo te lo dije porque quer¨ªas saber, adem¨¢s no me mires con esa cara ya te dije que lo super¨¦ hace mucho, ten en cuenta que mor¨ª con algunos arrepentimientos pero ese no fue uno de ellos.¡± Lara volte¨® su cara mientras intentaba hablar pero sus palabras no ten¨ªan sentido porque balbuceaba d¨¦bilmente, Luego intent¨® mirarme pero me desviaba la mirada al momento siguiente, pero incluso as¨ª no dej¨® de sostener mi mano. Fue un poco confuso verla tan impactada por lo que le cont¨¦. Ella quer¨ªa escucharlo y se lo dije, ?pero porque le afecta tanto?. Eso es obvio. Pero si ella no habla primero, no tiene sentido que intervenga. ¡°?Por qu¨¦ tu madre¡­¡­porque te har¨ªa algo as¨ª?.¡± ¡°?Por qu¨¦?, la verdad es que yo tambi¨¦n me lo pregunt¨¦ muchas veces en mi vida, pero casi siempre llegu¨¦ a la misma conclusi¨®n, Simple y llanamente a ella le divert¨ªa el sufrimiento ajeno y eso la hac¨ªa sentir viva, ya que de todas formas ella ten¨ªa el poder para hacer lo que quisiera.¡± ¡°¡­..Eso es injusto¡­..¡± Mir¨¦ a Lara fruncir el ce?o mientras me sujetaba la mano con fuerza. ¡° Ciertamente lo es, pero as¨ª es la vida, a veces hay, a veces no hay, a veces eres feliz, otras no, naces en una familia con dinero y otras en una sin mucho, tampoco es como si pudi¨¦ramos elegir donde nacemos.¡± ¡°¡­..pero¡­.por que¡­..no tiene sentido¡­ ?Por qu¨¦ son tan malos?.¡± Para mi madre lo bueno y lo malo era intrascendente, no actuaba con sentido com¨²n lo que hac¨ªa lo hac¨ªa por puro placer instintivo. ¡°Para las personas como ellas sus actos siempre tienen sentido, as¨ª que no hay necesidad de buscarle la l¨®gica a la gente trastornada.¡± Lara volte¨® a verme con una expresi¨®n dolorosa mientras se mord¨ªa el labio. ¡°¡­. ?Y que hiciste?.¡± ¡°Nada, no pude hacer nada.¡± Mi respuesta fue seca y mon¨®tona. ¡°No pude hacer nada por el miedo intenso que le tenia, si la enfrentaba recib¨ªa un castigo brutal as¨ª que respondiendo a tu primera pregunta, cuando no volvi¨® a casa y sal¨ª por primera vez en mi vida al exterior, fue la primera vez que sent¨ª que estaba vivo.¡± La primera vez. Recuerdo muy bien la sensaci¨®n del viento rozando mis mejillas y la de la tierra fr¨ªa tocando mis piel descalzos, el olor a humedad y heces de animales. Por primera vez en mi vida fui libre, pero no lo entend¨ªa en ese momento, lo ¨²nico que quer¨ªa hacer era caminar y eso hice, pas¨¦ debajo de tantos ¨¢rboles mirando cualquier cosa que se me atravesar mientras tocaba lo que ve¨ªa. En ese entonces mi rostro no pod¨ªa formar una sonrisa, ya hac¨ªa mucho que lo hab¨ªa olvidado y lo ¨²nico que expresaba era una expresi¨®n tonta e indiferente a lo que me rodeaba. El recuerdo era muy claro. ¡­¡­¡­ Me hab¨ªa perdido en mis pensamientos por unos segundos mientras que Lara ten¨ªa una cara compleja y segu¨ªa caminando normalmente mientras segu¨ªa tomando mi mano, no dec¨ªa ni una palabra, y yo no ten¨ªa intenci¨®n de hacerla hablar, as¨ª que el silencio perduro varios minutos. ¡­¡­¡­¡­ ¡°¡­ Leo.¡± ¡°?Si?.¡± Despu¨¦s de varios minutos volvi¨® a hablar Lara muy d¨¦bilmente. ¡°Tu¡­.?Tenias pap¨¢?¡± ?Pap¨¢?, ugh¡­ Es otro pedazo de mierda despreciable incluso peor que mi madre. ¡°Si, lo tuve.¡± Lara volte¨® a verme intentando adivinar mis pensamientos pero volte¨¦ a mirarla igual y le pregunt¨¦ ¡°?qu¨¦ pasa?¡±. Pero ella no parec¨ªa saber como preguntar lo que sea que quisiera preguntar as¨ª que habl¨¦ yo. ¡°?Qu¨¦ quieres saber de ¨¦l?¡± En nuestra conversaci¨®n anterior no nombr¨¦ a mi padre en ni un momento por lo que o puede tener curiosidad o intenta guiarme con preguntas a una situaci¨®n personal. Desde el principio a querido hablar de ella misma, pero por el contenido de nuestras conversaciones no a podido dirigir la conversaci¨®n como quisiera, por lo que creo que quiere comparar internamente nuestras vivencias pasadas. No est¨¢ mal, pero no sirve de mucho ya que una comparaci¨®n as¨ª nunca es buena y eso lleva a un pensamiento retorcido de conformidad o debilitamiento del coraje y rencor, que en cierto sentido ayuda pero no es lo ideal. ¡°?C¨®mo era el?¡± ¡°Un bastardo.¡± Mi respuesta hizo fruncir el ce?o de Lara mientras me miraba confundida. ¡°?Era¡­.malo?¡± Uf, la palabra malo le queda corto. ¡°Si, era una persona muy fuerte e importante por lo que el pod¨ªa hacer lo que quisiera.¡± ¡°¡­..ya veo¡± Lara estaba totalmente desanimada y el ambiente se estaba poniendo raro por lo que decid¨ª hablar de mi padre como lo hice con mi madre. ¡°El no me hizo nada directamente pero fue el causante de varias desgracias para muchas personas, incluida mi madre¡± Lo que dije hizo a Lara alzar su mirada para mirarme as¨ª que contin¨²e. ¡°Al igual que yo y mis hermanos, mi madre tambi¨¦n fue una v¨ªctima de un desgraciado en su infancia, por lo que no le guardo rencor a ella ni a mis hermanos que decidieron dejarme en ese lugar.¡± Aunque eso no justifica las cosas que mi madre hizo me ayuda a entenderla aunque sea un poco, ya que al igual que ella me volv¨ª una persona despreciable mientras le echaba la culpa a todo el mundo. ¡°Para que te des una idea si mi madre era un demonio mi padre era el mism¨ªsimo diablo. Hizo muchas atrocidades y hiri¨® profundamente a mucha gente¡± Aunque a diferencia de mi madre, el bastado de mi padre si sabia lo que estaba haciendo y lo hac¨ªa con un prop¨®sito retorcido. Lara no habl¨® y esper¨® a que encontrara las palabras para seguir y as¨ª lo hice. ¡°Era un tipo que te produc¨ªa un terror instintivo solo con verlo, as¨ª que intent¨¦ alejarme de ¨¦l todo lo que pude. Ciertamente ese bastardo me produjo un terror instintivo cuando lo vi, fue la primera vez de mucho tiempo que mi cuerpo tembl¨® de miedo hacia alguien. ¡°¡­¡­¡± Como Lara segu¨ªa mir¨¢ndome segu¨ª hablando recordando algunas cosas. ¡°Mi padre tuvo varios hijos, uno de ellos fue mi madre por lo que puedes darte una idea de lo desgraciado que era, abuso de ella y la tortur¨® tantas veces que su pensamiento se volvi¨® retorcido y hizo que su cordura se rompiera, A ¨¦l parec¨ªa justarle romper mentalmente a la gente, en especial a sus hijos, pero por suerte o desgracia se embarazo de ¨¦l y nos dio a luz a los cuatro¡± Tal parece que mi madre era mi hermana, cuando me enter¨¦ de eso no pude evitar vomitar por lo macabro de la situaci¨®n. No me arrepiento de haber matado a ese gordo malnacido. Lara despu¨¦s de que termin¨¦ de hablar no supo que decir, ya parece que ni siquiera sab¨ªa como reaccionar a todo eso, estaba en blanco como si pensara que estoy bromeando, pero no lo hago. ¡°No te sientas mal, no lo asesine por que quise hacerlo, ni si quiera quer¨ªa acercarme a ¨¦l, le ten¨ªa p¨¢nico y un terror inmenso, pero por mucho miedo que tuviera no pude voltear mi mirada cuando hiri¨® a alguien que quer¨ªa, ella fue una v¨ªctima m¨¢s pero que a diferencia de la mayor¨ªa pudo escapar de ese sujeto.¡± Lara pareci¨® interesada en lo que dije as¨ª que me habl¨®. ¡° ?Peleaste porque quer¨ªas proteger a alguien?....¡± ¡°Se podr¨ªa decir que si¡± ¡°¡­..?Tenias miedo?¡± ¡°Mucho, verlo al el era como si estuvieras viendo a un enorme e imponente gorila, me sent¨ª impotente y quer¨ªa huir, pero no quer¨ªa dejar atr¨¢s a esa chica, quer¨ªa ayudarla¡± En ese entonces quer¨ªa cambiar y sent¨ªa que ella podr¨ªa ayudarme¡­¡­¡­ No, no, en parte es cierto pero mayormente lo hice por que quer¨ªa ayudarla, le promet¨ª que estar¨ªa a su lado hasta que muriera. Esa fue una de las tantas promesas que no pude cumplir. ¡°¡­¡­¡± Lara al fin hab¨ªa cambiado de expresi¨®n, una de des¨¢nimo y melancol¨ªa a una de entusiasmo y alegr¨ªa, no entend¨ª porque as¨ª que le pregunt¨¦ ¡°?qu¨¦ pasa?¡± Pero ella sonri¨® y me mir¨® intensamente. ¡°?Era tu novia?¡± Ha, ya entend¨ª, es una ni?a despu¨¦s de todo. ¡°No, no lo era, era una compa?era muy cercana¡± ¡°Ya veo, ya veo¡± Parece que no me cree. ¡°Bueno no importa si era tu novia o no, es solo que siento que me estas mintiendo con todo eso¡± ¡°?Por qu¨¦ har¨ªa algo as¨ª?¡± Lara volteo su mirada a un ¨¢rbol cercano y dijo ¡°Mejor dicho, no quiero creer que sea cierto¡±. Ya veo. ¡°Las cosas que dije fueron acumuladas as¨ª que suenan muy mal, pero aunque no lo creas despu¨¦s de los diez a?os mi vida fue muy buena¡± Dije en un intento de suavizar las cosas. ¡°¡­¡­?En serio?¡± ¡°Mas o menos¡± Lara nuevamente frunci¨® el ce?o y me mir¨® de manera recriminatoria mientras me preguntaba ¡°?a que te refieres?¡± ¡°No te quiero enga?ar, fui alguien igual de desgraciado que mis padres, soy un asesino en masa, tengo tantos delitos acumulados que pasar¨ªan m¨¢s de un mill¨®n de a?os hasta cumplir mi condena.¡± Mis palabras resonaron en la mente de Lara qu¨¦ me mir¨® con simpat¨ªa. ¡°Yo no creo que seas un desgraciado, si no, no me hubieras ayudado como lo hiciste¡± Lara me sostuvo con fuerza la mano. ¡°Es m¨¢s, creo que eres una buena persona¡± Una buena persona¡­¡­.. Hice una mueca de amargura cuando la escuche hablar y le desv¨ªe la mirada. Su mirada me penetraba la conciencia, fui alguien muy osco y prepotente, aunque con el tiempo me ablande, pero no por eso me cre¨ª una buena persona, porque incluso despu¨¦s de todo eso sigo teniendo el mismo pensamiento, soy ego¨ªsta e hip¨®crita, siempre priorice mis intereses y de los que quise ante cualquier otro, as¨ª que no soy ni me considerar¨ªa una buena persona. ¡°Bueno, sigamos caminando¡± No supe como responder as¨ª que hasta aqu¨ª lleg¨® la conversaci¨®n. ¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­¡­ ¡°?Mira Leo, aqu¨ª hay algo!¡± ¡°¡­. El tronco est¨¢ rasgado¡± Le hab¨ªa indicado a Lara qu¨¦ se percatara de los troncos de los ¨¢rboles, por si hab¨ªa alguna novedad como la de ahora. Una rasgadura, es muy peque?a pero es muy profunda, Lara lo encontr¨® despu¨¦s de unos minutos buscando. Ten¨ªa el presentimiento de que en este bosque albergaban a m¨¢s animales como el gorila as¨ª que hab¨ªa que estar pendiente a las se?ales territoriales de esos mismo, y esta rasgadura no la podr¨ªa hacer el gorila con sus enormes brazos por lo que es algo m¨¢s peque?o, mucho m¨¢s peque?o, lo que me hace pensar que tan peligroso debe de ser como para que un gorila, territorial y agresivo no quiera pasar por aqu¨ª, Los dos deben de ser igualmente peligrosos para equilibrar la balanza y que ni uno se atreva a invadir al otro. ¡°Lara, de ahora en adelante lim¨ªtate a susurrar y a hacer el menor ruido posible¡± Lara volteo a verme mientras segu¨ªa agachada viendo la marca del conejo y me pregunt¨®. ¡°?Por qu¨¦?¡± ¡°Porque no sabemos que tipo de animal es, ya que aunque al parecer es peque?o debe de ser lo suficientemente peligroso como para tener un territorio propio, ?entendido?¡± Lara puso una cara amarga mientras se levantaba y sosten¨ªa mi mano. ¡°?Intentas asustarme?¡± ¡°¡­. Intento advertirte¡± ¨²ltimamente Lara a tenido la costumbre, o el h¨¢bito de sostener mi mano por casi cualquier cosa, no es que me moleste pero es una acci¨®n un poco descarada a mi parecer, aunque ella lo ve normal. Seguimos caminando haciendo el m¨ªnimo ruido posible mientras le hacia una pregunta a Lara. ¡°Al principio cre¨ª que me tomabas la mano porque tenias miedo, pero parece que no es as¨ª, ?hay alguna raz¨®n?¡± ¡°¡­. ?No quieres que lo haga?¡± ¡°No me importa si lo haces, solo quiero saber si hay alguna raz¨®n detr¨¢s¡± Ella inclin¨® el rostro mientras me daba miradas ocasionales. ¡°?Por qu¨¦ quieres saber?¡± ¡°Curiosidad¡± Lara dej¨® de mirarme y pate¨® una roca frente suyo, la mand¨® a volar por algunos metros y cay¨® en la base de un ¨¢rbol. ¡°Es vergonzoso¡± Dijo mientras volv¨ªa a patear otra roca. ¡°No creo que la raz¨®n sea m¨¢s vergonzosa qu¨¦ la acci¨®n¡± Ya de por s¨ª sostener de manera tan descarada la mano de alguien m¨¢s seria vergonzoso o inc¨®modo dependiendo de la persona. ¡°Te vas a re¨ªr¡± ¡°Probablemente¡± ¡°Hmph, entonces no te digo nada¡± Lara dej¨® de sostener mi mano y cruzo sus brazos, mientras hac¨ªa un berrinche. ¡°Si no quieres dec¨ªrmelo no tienes porque hacerlo¡± ¡°Pues no te lo dir¨¦, sapo¡± ?Sapo?, No pude evitar fruncir el ce?o ante esa palabra. ¡°?Por qu¨¦ sapo?¡± ¡°?Porque eres un chismosos!¡± ¡°?Eh?, ?y eso que tiene que ver?¡± Es la primera vez que escuchaba algo as¨ª, no entiendo a lo que se refiere. As¨ª que Lara me mir¨® con una mueca en la cara y habl¨®. ¡°Porque los sapos son chismosos¡± ¡°??En serio!?¡± Nunca en mi vida e escuchado algo acerca de que los sapos sean chismosos, aunque quiz¨¢s solo sea alguna expresi¨®n coloquial. ¡°?De donde sacaste eso de que los sapos son chismosos?¡± ¡°?No lo se!¡± ¡°?Si no sabes algo no lo digas, tonta!¡± Lara grit¨®¡± ??Ahh!? Mientras me miraba furiosamente y su cara se volv¨ªa roja del enojo. ¡°?A quien llamas tonta?, ?Tonto!¡± ¡°Perd¨®n, perd¨®n, no deb¨ª decirte tonta Lara¡± Lara volteo verme mientras cerraba un ojo y hablaba. ¡°Hmph, est¨¢ bien, te perdono¡± Levant¨¦ una ceja y me posicione igual que Lara qu¨¦ ten¨ªa los brazos cruzados y un ojo cerrado y arquee una ceja. ¡°Me disculp¨¦ porque se me olvid¨® que no eras una chica, no lo hice por decirte tonta. ?Tonto!¡± Lara chasque¨® los lengua y se mordi¨® fuertemente los dientes mientras pate¨® el suelo del enojo. ¡°A quien llamas tonto, soy chica tont- Lara apunto de insultarme se qued¨® paralizada al igual que yo mientras volte¨¢bamos a ver a una figura cerca nuestro. ¡°Lara detr¨¢s de mi¡± ¡°S-si¡± Le indiqu¨¦ a Lara y ella se movi¨® enseguida. Frente a nosotros hab¨ªa una peque?a figura, aunque era m¨¢s peque?o que nosotros,. En primer lugar su cuerpo estaba cubierto de cabello blanco, y ten¨ªa unas largas orejas por encima de su cabeza, su apariencia era comparable a la de un conejo levant¨¢ndose en sus dos patas y sus ojos eran de un color rojizo. Parece inofensivo pero no creo que lo sea, ni siquiera lo sent¨ª cuando lleg¨®. Creo que ese conejo es igual que el gorila, un monstruo. ¡°¡­¡­¡± Mientras lo miraba intent¨¦ alcanzar el cuchillo que tenia en mi cintura, pero antes de poder tocarlo el conejo frente a nosotros desapareci¨®, como si se hubiera teletransportado.