《Aric, El nigromante del Tiempo - Español/Spanish》 Aliados Inesperados, Ataque Inesperado
A?o 790 del Calendario Lunar de Vaathi
Continente de Naas
Mazmorra Antigua ¡°Gran Laberinto de Naas¡±
Piso 1 del Laberinto
Un joven gritando a todo pulm¨®n a todo el que pase a su alrededor
- ?Busco miembros para asaltar al jefe del quinto piso! - gritaba a viva voz.
Los dem¨¢s cazadores lo ignoraban y lo cre¨ªan un loco.
- ?Quinto piso? El cuerpo de reconocimiento no ha logrado atravesar el cuarto piso y este demente cree que puede llegar al quinto piso y adem¨¢s vencer al jefe, idiota - dec¨ªan entre murmullos mientras caminaban.
Nadie parec¨ªa creerle a este joven aventurero.
Llevaba d¨ªas esperando a encontrar aliados fuertes y no parec¨ªa haber nadie dispuesto a hacer equipo con ¨¦l.
- Oye, hijo, mentir es para los ni?os, estoy seguro de que t¨² ya no eres uno - dijo un hombre alto acerc¨¢ndose a ¨¦l, al quitarse la capucha se logr¨® apreciar que era un Alto Orco - Si realmente puedes llegar al quinto piso, puedes contar conmigo, pero necesito pruebas de que realmente dices la verdad.
- ?Qu¨¦ eres? ?Un druida? ?O un cham¨¢n? - le pregunt¨® Aric curioso - Bueno, ?c¨®mo podr¨ªa afirmar mis palabras, se?or orco?
- Soy un cham¨¢n y no uno cualquiera, puedo ver que de ti se desprende algo especial. - Este orco ten¨ªa la bendici¨®n del se?or de los orcos, sus ojos dorados eran prueba de la bendici¨®n.
- Ah, un orco cham¨¢n. Estaba pensando en un equipo m¨¢s agresivo. La verdad, el jefe del cuarto piso requiere mucho poder de ataque - dijo Aric haci¨¦ndose de rogar.
- Con raz¨®n no logras encontrar equipo. Nadie confiar¨ªa en alguien que no es capaz de prever la situaci¨®n, ?sabes? En el cuerpo de reconocimiento tambi¨¦n hay un cham¨¢n - afirm¨® el orco.
- Y aun con su cham¨¢n no han logrado vencer al jefe - respondi¨® molesto Aric.
- En fin - dijo el cham¨¢n un poco ofuscado - con mi poder de cham¨¢n ¡°una voz, una verdad¡± puedo saber si est¨¢s mintiendo. Si dices la verdad, me unir¨¦ a ti. Solo debes hacer las afirmaciones una vez est¨¦ activo mi poder de cham¨¢n.
Aric accedi¨® a someterse a la prueba del cham¨¢n quien activ¨® su poder.
- Yo s¨¦ c¨®mo vencer al jefe del cuarto piso y s¨¦ c¨®mo llegar al jefe del quinto piso - dijo Aric bajo la mano del Cham¨¢n.
La habilidad del Cham¨¢n se activ¨® y la verdad fue revelada.
De la boca de Aric sali¨® una luz blanca y morada que se pos¨® en las manos del Cham¨¢n.
- No mientes, muchacho - dijo el Cham¨¢n asombrado - ya est¨¢ decidido entonces, puedes contar conmigo.
Teniendo ya un Cham¨¢n en sus tropas, Aric se sinti¨® un poco m¨¢s confiado.
- Mi nombre es Serpensq¡¯i - dijo el cham¨¢n - volver¨¦ a la superficie para reabastecerme. Supongo que puedes esperarme un par de horas.
- A¨²n debo reunir por lo menos tres personas m¨¢s, as¨ª que estar¨¦ aqu¨ª unas horas m¨¢s.
Sin dilaci¨®n, el cham¨¢n se fue y al poco tiempo fue interceptado por una mujer.
- Ese chico dice que asaltar¨¢ el quinto piso. ?Usaste tu habilidad para confirmarlo? - le habl¨® desde atr¨¢s - me interesar¨ªa unirme a su grupo si es que confirmaste sus palabras.
- ?Por qu¨¦ vienes a m¨ª? ?No ser¨ªa mejor que lo compruebes por tu cuenta? - le pregunt¨® de vuelta el cham¨¢n - De todas formas, dec¨ªa la verdad, es un buen muchacho, algo inocente pero buen muchacho, no pierdas el tiempo y h¨¢blale antes de que otra persona m¨¢s observadora que t¨² haga el primer movimiento.
Luego de eso, Serpensq¡¯i sigui¨® su camino y la chica se devolvi¨®. Desde la distancia, observ¨® a Aric quien estaba nuevamente gritando.
- ?Busco miembros para asaltar el quinto piso! - gritaba mirando a los aventureros que pasaban ignor¨¢ndolo.
La mujer se decidi¨® a hablarle cuando un peque?o grupo de mujeres se le adelant¨®.
- Muchacho, te vi hablando con ese alto orco. Vi que us¨® su poder en ti, puedo asumir que no se unir¨¢ a tu grupo al ver que se fue - supuso la l¨ªder del grupo.
Aric las vio. Sus ¨ªtems eran de primer nivel y desprend¨ªan una fuerte sensaci¨®n de poder.
- Fue a la superficie a abastecerse. S¨ª, us¨® su habilidad y corrobor¨® que dec¨ªa la verdad - le respondi¨® - partiremos apenas ¨¦l vuelva.
- Soy Lucien - dijo la mujer - maga elemental especializada en agua. Ella es Kaenia, maga espiritual especializada en ilusiones, y ella es Danndra, maga divina especializada en magia de apoyo corporal de primer nivel.
- ?Vaya! - dijo Aric - Su grupo de por s¨ª es bastante fuerte, ?est¨¢n dentro?
- No tan r¨¢pido muchacho, queremos la mitad del bot¨ªn - dijo Lucien - y los ¨ªtems que bote el jefe del cuarto piso nos los quedaremos nosotras, adem¨¢s quiero saber qu¨¦ tipo de...
- ?Oigan ustedes! - la chica que fue interrumpida por el grupo se acerc¨® mientras Lucien hablaba.
Su gran armadura plateada y brillante y el blas¨®n de la familia asesina de dragones impon¨ªa donde se viera. Su cabello rojo y sus ojos azules no lograban opacar lo enrojecido de sus mejillas. Esta mujer ten¨ªa muchas dificultades para socializar y, al ser la m¨¢s joven de la familia de asesinos de drag¨®n, hab¨ªa un gran peso y expectativas sobre sus hombros. Adem¨¢s, La Familia Ozz, por muy reconocida que fuera, ten¨ªa fama de ser locos violentos, amantes de la sangre y la destrucci¨®n.
- Una asesina de dragones - dijo Kaenia sorprendida. - T¨®malo con calma Lucien.
- Yo me unir¨¦ a tu party - dijo con sus mejillas enrojecidas - mi nombre es Lysandra Ozz, soy una guerrera especializada en combate contra dragones, reptiles y monstruos voladores, y creo que estas chicas est¨¢n intentando aprovecharse de ti.
- ?Uh, ahora que ves la gallina de los huevos de oro la quieres para ti? - le reprendi¨® amenazante Lucien - ?Por qu¨¦ dices que estamos abusando de ¨¦l? ¨¦l y su cham¨¢n son dos, nosotras somos tres. El hecho de que se quede la mitad del bot¨ªn y los ¨ªtems del jefe del quinto piso es m¨¢s que suficiente.
- Chicas, tranquilas - dijo Aric levant¨¢ndose de su asiento - ni el bot¨ªn ni los ¨ªtems me importan mucho. De todas formas, ser¨¢n divididos seg¨²n el nivel de aporte de cada miembro del grupo. Ahora, tenemos una guerrera humana, yo mismo tambi¨¦n soy un mago espadach¨ªn humano especializado en invocaciones, con la maga elfa Lucien de ataque y las dos magas h¨ªbridas de apoyo y el cham¨¢n, creo que tenemos una oportunidad contra estos jefes.
Despu¨¦s de calmar las discusiones, las chicas se sentaron y crearon un c¨ªrculo en el cual comenzaron a conversar. Al pasar un par de horas Serpensq¡¯i retorn¨® al gran laberinto de Naas.
- Veo que el grupo creci¨® en mi ausencia - dijo Serpens mientras se acercaba a la muchachada. - veo algunas caras conocidas.
- As¨ª es, ella es Lysandra, ser¨¢ la guerrera. Ella es Lucien, maga ofensiva. Las dos hermanas de ah¨ª son Kaenia y Danndra, nos prestar¨¢n magia de apoyo, y pues yo, un espadach¨ªn m¨¢gico.
- Soy Serpiente que camina en el cielo, pero pueden decirme Serpens - dijo el orco present¨¢ndose - soy un alto orco cham¨¢n especializado en maldiciones y encantamientos de alma, adem¨¢s s¨¦ mucho sobre escritura antigua.
Mientras los chicos se presentaban, se sinti¨® un fuerte estruendo seguido de un leve temblor en todo el primer piso del laberinto.
¡°?A todos los aventureros en el P1 y P2 se les solicita apoyo inmediato. Una ola de monstruos similares al jefe del tercer piso est¨¢ bajando hacia el segundo piso, creemos que tienen la intenci¨®n de salir del laber... nt.. ¡±
Todos los grupos parec¨ªan desconcertados. Esa era magia de alto nivel, solo la maga Sulfias del equipo de reconocimiento podr¨ªa usar telepat¨ªa grupal a ese grado. Todos los grupos parec¨ªan preocupados menos Aric. ¨¦l estaba tranquilo.
- Bueno, fue genial que volvieras tan r¨¢pido, Serpens, as¨ª podremos comenzar enseguida. Un enemigo mas allè°© de la razè´¸n
Omnem detrus athev darpas creatus sig leavres -comenz¨® a recitar mientras caminaba directo hacia los monstruos.
Spiritus elementalis, accipe vocem meam, surge ex tenebris, manifesta potentiam tuam -recit¨® concentrado. Un poco de sangre sali¨® de su nariz.
Ignis potentissimus, elementum purum et igneum, creator et destructor, Per vim et potentiam flammae primordialis, quae exardescit in corde universi, Te invoco, spiritus ignis, qui es princeps in regno flammae, Accende flammam tuam ardentem, et fiat incendium magnificum, Ut consumat hostem meum et purget malum a nostris viis. Ignis, ex tua potentia surgat flamma haec, Quae urat et calet, quae purgat et renovat, Flamma ardescat inimicis meis, et dissipetur obscuritas, Ut luce et calore tuo, omnia mala dissolvantur. Spiritus ignis, audi vocem meam et esto mihi auxilio, In hoc momento magnae necessitatis, qua gladius ignis est mihi fidus amicus, Te invoco, te laudo, te honoro, spiritus ignis, qui dominaris elementorum, Per flammam tuam, fiat iustitia et victoria mea. ?Gladius Ignis Elfi Solis!
El Primero ¡ªSeres inferiores ¡ªdijo la criatura, sorprendiendo a todos¡ª. Ap¨¢rtense de mi camino o mueran. ¡ª?Este ser puede hablar? ¡ªse pregunt¨® para s¨ª Aric¡ª. ?Qui¨¦n eres? ?Qu¨¦ es lo que quieres? El gran jefe mir¨® hacia Aric y lo atac¨® con una de sus lancetas. Aric retrocedi¨® r¨¢pidamente, pero aun as¨ª, solo el roce de la lanceta hiri¨® una de sus piernas. ¡ªSoy ¡°El Primero¡± ¡ªrespondi¨® la criatura¡ª. Es innecesario seguir hablando, ya que todos ustedes morir¨¢n. El Primero comenz¨® su ataque y lanz¨® fuertes y r¨¢pidos golpes con sus lancetas. Sulfias comand¨® a los grupos junto con Serpensq¡¯i. El combate contra los jefes anteriores los ten¨ªa a todos agotados, pero no les quedaba m¨¢s opci¨®n que seguir luchando. Les pidi¨® a los magos que lanzaran un hechizo de rayo. Lucien se prepar¨® para lanzar un hechizo a gran escala junto con los magos ofensivos del cuerpo de reconocimiento. Todos recitaron en conjunto: ¡ªEx nubibus, sub tumultuosa tempestate, Vocamus potentiam, vis potentis caeli, Fulmen divinum, ignem caelestem, Et concordiam inter elementa, ut fiat voluntas nostra, Sub caelis tonitruis resonantibus, Et fulguris lucem radiantem. ?Dominus Fulminis! Mientras los magos preparaban su hechizo de rayo, Serpensq¡¯i cur¨® la pierna de Aric y le lanz¨® una maldici¨®n que le dar¨ªa inmunidad temporal a costa de recibir el rebote del da?o dos horas despu¨¦s. Con esto, Aric qued¨® como nuevo y preparado para enfrentarse al jefe. Lysandra tambi¨¦n le pidi¨® que le lanzara la maldici¨®n, a lo que Serpensq¡¯i accedi¨®. Valerian y Goribhia tomaron el flanco izquierdo; Lysandra y Aric tomaron el derecho. Una vez todos estaban en posici¨®n, Lucien y los magos lanzaron la ofensiva con el hechizo grupal ¡°Se?or del Rayo¡±. Luego de castearlo, Lucien y uno de los otros dos magos se arrodillaron tosiendo. Sulfias los cur¨® r¨¢pidamente y les pidi¨® que lanzaran nuevamente el hechizo. Mientras tanto, Goribhia se lanz¨® al ataque con su espad¨®n, saltando ferozmente hacia el monstruo, mientras Valerian lo rodeaba en b¨²squeda de un punto d¨¦bil. ¡ªO spiritus ventorum, benedictionem vestram mihi concedite, ut hostem meum qui ultra terram est attingam. ?Donum Caeli! ¡ªrecit¨® Aric y al instante se volvi¨® mucho m¨¢s liviano y de su espalda crecieron dos alas semitransparentes y brillantes. Lysandra no se qued¨® atr¨¢s y us¨® su poder familiar, la sangre de drag¨®n. Su cara se volvi¨® m¨¢s afilada y su rostro se llen¨® de escamas. Sus ojos cambiaron de azul a rojo y su pupila se volvi¨® rasgada en vez de redonda. Un halo recubri¨® su cuerpo y de un salto alcanz¨® a Aric. Juntos lanzaron un fuerte ataque contra El Primero, que estaba aturdido por el da?o de ¡°Se?or del Rayo¡±. Valerian descubri¨® en su espalda un orbe plateado al cual atac¨® con mucha fuerza. El Primero gimi¨® de dolor y se enfureci¨®, pero el golpe fue tan fuerte que perdi¨® altitud y se notaba claramente m¨¢s debilitado. ¡ª?Retrocedan! ¡ªles grit¨® Sulfias¡ª. ?Magos, lancen el hechizo! ¡ª?Dominus Fulminis! ¡ªgritaron a coro los magos junto a Lucien, quien cay¨® al suelo con su rostro p¨¢lido. ¡ªSe?orita Sulfias, soy un mago de agua, no puedo seguir lanzando hechizos de otros elementos, mi cuerpo est¨¢ rechazando el aether ¡ªgimi¨®, retorci¨¦ndose de dolor. Sulfias la cur¨® r¨¢pidamente, pero el dolor no desapareci¨® por completo. El Primero, que estaba recibiendo mucho da?o, ya que Valerian sigui¨® atacando el orbe hasta que se fractur¨® y dej¨® ver una amalgama blanca. Al notar que su punto vital estaba expuesto, El Primero grit¨®, apartando a todos con una gran onda de energ¨ªa. Retrocedi¨® hasta los jefes que estaban arrodillados detr¨¢s de ¨¦l y uno a uno comenz¨® a devorarlos. Estos, tiritando e incapaces de resistirse, ni siquiera gimieron al ser devorados. Sulfias, al darse cuenta de que El Primero se estaba recuperando, quiso terminarlo todo con un ataque.A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. ¡ª?Lanzaremos Espada de Fuego! ¡ªles grit¨® a los magos, quienes estaban exhaustos y tosiendo sangre¡ª. ?R¨¢pido, comiencen a recitar! Valerian se incorpor¨® r¨¢pidamente y corri¨® hacia el punto d¨¦bil de El Primero, el cual se estaba regenerando lentamente. ¡ª?S¨ªganme! ¡ªgrit¨® Valerian¡ª. ?Debemos acabar con ¨¦l ahora! Goribhia, Lysandra y Aric se incorporaron y se lanzaron al ataque. Serpensq¡¯i tambi¨¦n se abalanz¨®, tomando el hacha de dos manos que Aric hab¨ªa dejado a resguardo. Todos corrieron hacia El Primero, pero este volvi¨® a lanzar la onda expansiva mientras terminaba de engullir a los dem¨¢s jefes. Una vez los devor¨® a todos, se volte¨® hacia sus enemigos solo para ver frente a ¨¦l una esfera de luz, la cual estall¨® en diversas direcciones, impactando en la estructura del laberinto e hiriendo tambi¨¦n a El Primero. El da?o fue mayor de lo que esperaban, ya que parte de la estructura sobre ¨¦l le cay¨® encima, haci¨¦ndole perder altitud. En eso, comenzaron nuevamente a atacar el orbe, su punto d¨¦bil, pero este estaba totalmente regenerado y nuevo tejido estaba comenzando a generar una capa de protecci¨®n a su alrededor. El monstruo se recompuso y atac¨® a todos. Solo Valerian, el m¨¢s fuerte del grupo, logr¨® resistir el ataque. Todo el grupo cay¨® en la desesperaci¨®n. Aric maldijo su debilidad y mir¨® a su equipo. Lysandra, arrodillada y apoyada en su espada, miraba al monstruo. Se incorpor¨® y ayud¨® a Goribhia a levantarse. El monstruo sigui¨® arremetiendo con ataques colosales, cuando de pronto un destello de luz atraves¨® el lugar, impactando directamente en su ojo. Sulfias, que fue lo suficientemente r¨¢pida para verlo, se volte¨® a ver qui¨¦n hab¨ªa lanzado el hechizo. Volando hacia el monstruo, logr¨® ver a Ulric, el Pr¨ªncipe de los Altos Elfos Oscuros, uno de los seres m¨¢s poderosos del Continente de Naas. ¡ªLlegu¨¦ tan r¨¢pido como pude. Todos ustedes aguantaron bien ¡ªdijo en voz alta y con mucha gratitud. Su cabello blanco ondulaba en todas direcciones y su tez oscura ten¨ªa destellos de luz que le revoloteaban por el rostro. Sus ojos multicolores se enfocaron en el monstruo y prepar¨® su ataque. ¡ªO magnum mysterium, qui nobis intellectum dedisti, qui te ipse intrinsece et extrinsece experiris, es initium et finis, qui mortem cum vita in infinitum connectis, omnes memorias custodis et omnes fabulas creas, o domine realitatis, concede mihi partem virtutis tuae ad malum mundi delendum, pro pace et prosperitate in hoc regno promittam. ?Domine Benevolentiae! ¡ªgrit¨® y una esfera morada que absorb¨ªa la luz apareci¨® frente a ¨¦l, girando sobre su propio eje, se impuls¨® como un disparo hacia El Primero¡ª. ?SALGAN DE AH¨ª! Todos retrocedieron al escuchar el grito de Ulric y la esfera impact¨® al monstruo directamente. Solo Valerian, que sab¨ªa el punto d¨¦bil, se mantuvo detr¨¢s del monstruo. El impacto de Se?or de la Benevolencia tambi¨¦n lo alcanz¨®, hiri¨¦ndolo en su rostro, pero se mantuvo firme y, cuando el orbe volvi¨® a estar visible, lanz¨® su espada, la cual se clav¨® penetrando su defensa. El Primero, que estaba resistiendo el ataque de Ulric, dio un grito de agon¨ªa y dej¨® de resistirse, retrocediendo hacia la pared sobre la puerta y, al chocar con esta, una gran explosi¨®n tuvo lugar. La fuerza de la explosi¨®n hizo tambalearse a todo el equipo. Una vez que se desvaneci¨® el polvo, vieron a El Primero, el cual se estaba desvaneciendo lentamente. Su ¨²nico ojo estaba fijo en Aric; su boca intentaba decir algo, pero su garganta estaba destruida. Mientras jadeaba, Valerian no perdi¨® el tiempo y termin¨® de destruir el orbe de El Primero. Al destruirlo, este se desvaneci¨® por completo. Este monstruo solt¨® un ¨²nico ¨ªtem, a pesar de haber devorado a varios monstruos jefes: Una hoja con una escritura antigua. Ulric tom¨® la hoja y no logr¨® comprender lo que dec¨ªa. Serpensq¡¯i se acerc¨® al ver el ¨ªtem que hab¨ªa soltado y le pidi¨® al pr¨ªncipe que le dejara verla. Al ojearlo a simple vista, reconoci¨® algunos caracteres. ¡ªYo conozco esta escritura ¡ªdijo sorprendido¡ª. No logro comprenderlo a simple vista, pero podr¨ªa descifrar el contenido en un par de d¨ªas. ¡ªEres un Alto Orco ¡ªasumi¨® Ulric¡ª. Es muy extra?o encontrarse con un erudito de tu nivel en un lugar como este. ¡ªAs¨ª es, su majestad ¡ªasinti¨®¡ª. Mi nombre es Serpensq¡¯i. ¡ª?Qu¨¦ es lo que puedes decirme de este texto? ¡ªpregunt¨® Ulric¡ª. Me imagino que hay algo que puedas descifrar de inmediato. ¡ªAqu¨ª, este car¨¢cter ¡ªse?al¨® Serpensq¡¯i¡ª. No estoy seguro, pero he visto algo similar en algunos manuscritos de la era del reinado demon¨ªaco, antes de la Gran Guerra. ¡ª?Y qu¨¦ crees que signifique? ¡ªle insisti¨® Ulric. ¡ªEste car¨¢cter significa ¡°El Fin¡± ¡ªdijo sombr¨ªo¡ª, y este otro significa ¡°liberaci¨®n¡± o algo relacionado a ¡°romper una cadena¡±. Y este car¨¢cter significa ¡°encantamiento¡±. Aqu¨ª no tengo mis herramientas de lectura como para poder entregarle m¨¢s informaci¨®n, pero si me da unos d¨ªas m¨¢s, podr¨ªa... ¡ªNo te preocupes ¡ªle interrumpi¨® el pr¨ªncipe¡ª. Con lo que me has dicho, ya tengo suficiente informaci¨®n. Cont¨¢ctame cuando hayas descifrado todo el texto. Ulric le entreg¨® una ¡°Pulsera de Comunicaci¨®n a Distancial¡± a Serpensq¡¯i y alz¨® el vuelo. Mir¨® de reojo a Aric y se fue a gran velocidad. Luego de que todos los involucrados fueran curados, se reunieron para decidir el siguiente movimiento. Estando bajo la maldici¨®n de Serpensq¡¯i, Aric y Lysandra recibir¨ªan el rebote del da?o acumulado en la lucha contra El Primero, por lo que estaban preparados para atenderlos apenas se disipara la maldici¨®n. Acordaron volver al primer piso y hacer un registro de los fallecidos en conjunto con el Gremio de Naas. Esta batalla hab¨ªa resultado en una victoria para nuestros amigos, pero las vidas que se llev¨® el laberinto se quedar¨¢n por siempre en el laberinto. La peticiè´¸n Aric despert¨® adolorido en una camilla, a su lado en la camilla contigua se encontraba Lysandra. Intent¨® incorporarse, pero sinti¨® un fuerte dolor en sus costillas. ¡ªNo deber¨ªas moverte tan pronto, l¨ªder ¡ªle dijo Lucien, que estaba sentada en una silla leyendo un libro. ¡ª?T¨² est¨¢s bien, Lucien? ¡ªle pregunt¨® Aric recost¨¢ndose quejumbrosamente¡ª. ?C¨®mo est¨¢n las hermanas y Serpensq¡¯i? ¡ªYo estoy bien, las chicas tambi¨¦n est¨¢n bien. El orco est¨¢ en una posada cerca de aqu¨ª, no ha salido en estos tres d¨ªas, solo dijo que cuando despertaras le avis¨¢ramos ¡ªdijo cerrando su libro y bajando los pies de la camilla de Aric¡ª. ?A¨²n quieres atacar al jefe del quinto piso, no es as¨ª? ¡ªS¨ª, a¨²n quiero hacerlo ¡ªdijo con una expresi¨®n de decisi¨®n¡ª. ?Podr¨ªa alguna de las chicas venir aqu¨ª y curar mis heridas? ¡ªEso no se puede, porque la maldici¨®n de Serpensq¡¯i impide la curaci¨®n del objetivo hasta una semana despu¨¦s de la activaci¨®n del rebote, o sea, que deber¨¢s estar aqu¨ª y sufrir por lo menos cuatro d¨ªas m¨¢s ¡ªdijo levant¨¢ndose. En eso, tosi¨® un poco y se tom¨® el vientre¡ª. Creo que este descanso ser¨¢ bueno para todos. Haber usado elementos que no estoy acostumbrada a usar me afect¨® m¨¢s de lo que pens¨¦. Por lo dem¨¢s, Lysandra a¨²n no despierta. El da?o que ella recibi¨® fue un poco m¨¢s grave que el tuyo. Solo queda esperar a que pase esta semana, luego podremos curarlos y seguir con la incursi¨®n. Tenemos suerte de haber ayudado al cuerpo de reconocimiento; ellos est¨¢n corriendo con todos los gastos de recuperaci¨®n y no nos falta comida ni lugar donde descansar. En fin, ir¨¦ donde Serpensq¡¯i a decirle que despertaste. Luego de que Lucien se fue, Aric se qued¨® pensando sobre lo que hab¨ªan vivido, un gran enemigo que represent¨® una amenaza para muchas personas y cobr¨® muchas vidas se present¨® de forma tan inesperada. Intentaba entender qu¨¦ estaba pasando para anticiparse, pero esto escapaba de su previsi¨®n. ¡ªDe seguro te est¨¢s preguntando qu¨¦ caus¨® este incidente ¡ªdijo alguien sorprendiendo a Aric¡ª. No pasar¨¢ mucho tiempo hasta que te des cuenta. Luego de decir eso, se sent¨® en la camilla de Aric d¨¢ndole la espalda. ¡ª?Qui¨¦n eres t¨²? ?Me conoces? ¡ªpregunt¨® Aric un poco inquieto¡ª. ?C¨®mo sabes qu¨¦ estoy pensando? ¡ªEl laberinto de Naas es un lugar peligroso. Existe una raz¨®n por la que nadie ha podido ir m¨¢s all¨¢ del sexto piso en m¨¢s de 100 a?os ¡ªcomenz¨® a explicarle el misterioso¡ª. Esa raz¨®n est¨¢ directamente relacionada con El Primero. Me imagino que lo sabr¨¢s, pero lo dir¨¦ de todas formas. Ese monstruo no era normal, no pertenec¨ªa al laberinto. No hay una raz¨®n o explicaci¨®n l¨®gica para que estuviera ah¨ª. Era un monstruo levitante, descendiente de los extintos c¨ªclopes. Sus lancetas venenosas podr¨ªan indicarnos una bendici¨®n del Rey Escorpi¨®n de las Tierras Inh¨®spitas, pero... ?c¨®mo una criatura as¨ª podr¨ªa pasar inadvertida y atravesar el inmenso mar para llegar al laberinto de Naas? Aric lo miraba en suspenso y cayendo en cuenta de todo lo que le mencionaba el misterioso. ¡ªInclusive si hubiese pasado por tierra, los altos orcos lo habr¨ªan detenido, o en Alkias los tuyos lo habr¨ªan aniquilado. Eres fuerte, pero hay muchos altos humanos much¨ªsimo m¨¢s fuertes que t¨². El mismo pr¨ªncipe de los elfos oscuros no tuvo muchos problemas para vencerlo ¡ªle dijo mientras pon¨ªa sus manos en sus bolsillos¡ª. ?C¨®mo crees que lleg¨® hasta las profundidades del cuarto piso una criatura proveniente de las tierras inh¨®spitas? ¡ªNo lo s¨¦, ?con magia de teletransportaci¨®n? ¡ªse pregunt¨®¡ª. Pero si hubiera tenido esa magia, habr¨ªa escapado cuando Ulric le lanz¨® su ataque. ¡ªExacto. Adem¨¢s de eso, la hoja... ¡ª?C¨®mo sabes eso? ¡ªpregunt¨® agitado Aric¡ª. ?Estabas espi¨¢ndonos? ¡ªDej¨® caer una sola hoja que convenientemente deja muchas pistas para ustedes, sobre todo para Ulric ¡ªcoment¨® el misterioso¡ª. Esta criatura... ¡°El Primero¡± tambi¨¦n est¨¢ diciendo expl¨ªcitamente que es el primero, o sea, que podemos asumir que vendr¨¢n m¨¢s. ¡ª?Estabas en el laberinto? ¡ªsigui¨® preguntando Aric con su respiraci¨®n acelerada¡ª. Si sab¨ªas tanto del monstruo, ?por qu¨¦ no nos ayudaste? ¡ªYa lo descubrir¨¢s en alg¨²n momento ¡ªdijo el misterioso levant¨¢ndose de la cama¡ª. Por cierto, esos anillos que soltaron los jefes, deber¨ªas d¨¢rselos a las magas de apoyo, mejorar¨¢ su rendimiento. ¡ªComo si pudiera confiar en alguien que acabo de conocer ¡ªdijo Aric quejumbroso. ¡ªAh, claro, eso no es problema, Aric, ya que me conoces desde hace mucho tiempo ¡ªdijo mientras se iba. Mientras tanto, en la sala de guerra del Gremio de Naas, Sulfias y los otros l¨ªderes se reunieron para evaluar la situaci¨®n y planificar su pr¨®ximo movimiento. El l¨ªder del gremio, un viejo elfo llamado Thandor, escuch¨® atentamente el informe de Sulfias.If you encounter this story on Amazon, note that it''s taken without permission from the author. Report it. ¡ªNunca hab¨ªamos enfrentado algo como El Primero ¡ªdijo Sulfias¡ª. Su aparici¨®n fue completamente inesperada y mucho m¨¢s peligrosa de lo que hab¨ªamos imaginado. Thandor asinti¨®, su rostro arrugado mostraba preocupaci¨®n. ¡ªEl hecho de que El Primero tuviera esa escritura antigua sugiere que hay algo m¨¢s profundo en juego aqu¨ª. Necesitamos saber qu¨¦ dec¨ªa ese texto. ¡ªA¨²n no hay noticias del alto orco ¡ªrespondi¨® Sulfias¡ª. Debemos esperar a que descifre el texto. ¡ª?Qu¨¦ haremos mientras tanto con el laberinto? Ulric no ha dejado de insistir en que deber¨ªa estar en control del reino y no del gremio. Alega que tuvo que venir ¨¦l mismo para limpiar el desastre ¡ªse quej¨® Thandor¡ª. De todas formas, es cierto. Si ¨¦l no hubiese aparecido, qui¨¦n sabe cu¨¢ntos guerreros de alto nivel habr¨ªan perdido su camino ese d¨ªa. ¡ªHay algo que no me deja confiar del todo en Ulric ¡ªrevel¨® Kardeniam, quien se hab¨ªa mantenido toda la reuni¨®n en silencio¡ª. Hace m¨¢s de 100 a?os, en Alkias, un monstruo intent¨® salir de la mazmorra. Los habitantes del pueblo cercano a la mazmorra fueron masacrados y la ayuda tard¨® tanto en llegar que fue imposible detener el desastre. Ese monstruo era un... ¡ªKardeniam ¡ªle interrumpi¨® Thandor¡ª. Quiz¨¢ seas m¨¢s viejo que este elfo, pero debes controlar lo que dices. No tolerar¨¦ fugas de informaci¨®n de alto nivel en una reuni¨®n as¨ª. ¡ªPero Thandor, esto debe tener alguna relaci¨®n ¡ªinsisti¨® el viejo Kardeniam¡ª. No podemos dejar que las cosas se vuelvan a repetir. ¡ªQuiz¨¢ ya has sido mi consejero por demasiado tiempo ¡ªsentenci¨® Thandor¡ª. Continuaremos con la reuni¨®n despu¨¦s de que t¨² y yo hablemos en privado. Sulfias y Valerian salieron juntos de la sala dejando solos a Thandor y a Kardeniam. Luego de salir de la instalaci¨®n, comenzaron a conversar. ¡ªHay algo extra?o en todo esto, Sulfias ¡ªcoment¨® Valerian¡ª. Ese monstruo, sus caracter¨ªsticas eran totalmente incongruentes con el ecosistema del laberinto. No es normal que un monstruo as¨ª aparezca y la cantidad de monstruos jefe que aparecieron. ¡ªEs verdad, querido amigo ¡ªasinti¨® Sulfias¡ª. Algo me dice que Thandor oculta algo. Kardeniam estaba por revelar algo que Thandor no quer¨ªa que supi¨¦ramos. Por ahora esperemos a que las cosas se calmen y veamos a qu¨¦ resoluci¨®n llega el se?or Thandor. No olvides hacia d¨®nde va la lealtad del cuerpo de reconocimiento. En otro lugar, espec¨ªficamente la posada donde Serpensq¡¯i se estaba alojando, podemos ver muchas hojas en el piso y en la pared un mural con muchas anotaciones, una copia de la hoja que solt¨® El Primero e hilos que se interconectaban con otros escritos. ¡ªHechizo de Liberaci¨®n ¡ªley¨® Serpensq¡¯i¡ª, y esto es lo m¨¢s extra?o... magia de tiempo. Serpensq¡¯i observaba las hojas y las posicionaba en su tablero para ordenar sus ideas. De pronto, se acerc¨® a uno de los caracteres de la hoja y se precipit¨® al suelo buscando entre sus apuntes hasta que encontr¨® un viejo libro. Lo abri¨® y comenz¨® a ojearlo efusivamente, compar¨® los caracteres y se sent¨® en la cama. Respir¨® y comenz¨® a tomar apuntes. Pasado un rato, ten¨ªa descifrado el texto. Corresponder¨ªa a un hechizo para anular otro hechizo, una anulaci¨®n. Este deb¨ªa ser por lo menos de nivel superior, como los documentados en los registros de la Gran Guerra. ?Y qu¨¦ tipo de hechizo buscar¨ªan anular con tanta fuerza? Serpensq¡¯i no perdi¨® el tiempo y se puso en contacto con Ulric, quien, conforme con la situaci¨®n, le pidi¨® que le informara a Thandor y a los dem¨¢s. Volvemos con Aric, quien se encontraba reflexionando sobre su encuentro con el misterioso, cuando de pronto Lysandra volvi¨® en s¨ª. ¡ªUh ¡ªse quej¨® al intentar incorporarse¡ª. Nunca m¨¢s permitir¨¦ que me pongan una maldici¨®n encima. ¡ªPor lo menos estamos vivos ¡ªle respondi¨® Aric¡ª. Debemos soportar cuatro d¨ªas m¨¢s hasta que puedan curarnos completamente. ¡ªYa lo sospechaba ¡ªresopl¨® recost¨¢ndose nuevamente¡ª. ?C¨®mo est¨¢n los dem¨¢s? ¡ªTodos est¨¢n bien ¡ªle respondi¨®¡ª. Una vez estemos curados, volveremos al laberinto para continuar la incursi¨®n. ?Sigues dentro? ¡ª... ¡ªluego de pensarlo un momento se decidi¨®¡ª. S¨ª, tuvimos un comienzo un poco extra?o, pero quiz¨¢ si logramos superar el quinto piso y le tomamos la delantera al Cuerpo de Reconocimiento, mi familia comience a tomarme en cuenta... lo siento, no deber¨ªa estar hablando de estas cosas. ¡ªNo te preocupes, de seguro llegaremos a¨²n m¨¢s lejos ¡ªdijo Aric tranquiliz¨¢ndola. Luego de un rato, Lucien volvi¨® junto a Serpensq¡¯i. Se hab¨ªan demorado ya que pasaron por la sala de guerra a dar el informe y tra¨ªan noticias para los heridos. ¡ªAric, Lysandra, qu¨¦ bueno que al fin despiertan ¡ªdijo saludando¡ª. ?C¨®mo se sienten? ¡ªDe la mierda ¡ªle respondi¨® Aric¡ª. Debemos soportar esto cuatro d¨ªas m¨¢s. ?No tienes alguna bendici¨®n que nos duerma por ese tiempo? ¡ªHahaha ¡ªse ri¨® el orco¡ª. Lamentablemente, la maldici¨®n que les lanc¨¦ tiene de por medio un ¡°contrato inquebrantable¡± que no puede ser roto. No puedo usar otras maldiciones ni bendiciones sobre ustedes posterior al rebote del da?o. ¡ªEso apesta ¡ªse quej¨® Lysandra. ¡ªD¨ªmelo a m¨ª ¡ªse quej¨® Lucien¡ª. Este descriteriado me oblig¨® a utilizar un elemento opuesto al m¨ªo y luego esa maldita mujer sin coraz¨®n nos oblig¨® a utilizar otro elemento extra. Lucien no lo not¨®, pero detr¨¢s de ella estaba la maldita mujer con una expresi¨®n sombr¨ªa. ¡ªNo entiendo c¨®mo alguien as¨ª puede ser la l¨ªder del Cuerpo de Reconocimiento ¡ªcontinu¨® quej¨¢ndose Lucien mientras todos la miraban con terror¡ª. Sus magos deben sufrir un infierno gracias a ella. Espero nunca m¨¢s volver a estar en una situaci¨®n en la que deba obedecer sus ¨®rdenes. ... En el hospital rein¨® el silencio. Lucien, al ver que nadie dec¨ªa nada y ten¨ªan la cara p¨¢lida, se alarm¨® y al sentir un hormigueo en la espalda se volte¨® mec¨¢nicamente. ¡ªPara ser una elfa oscura, tienes una lengua muy afilada ¡ªle dijo Sulfias con una sonrisa forzada. Apartando a Lucien a un lado y sent¨¢ndose en la camilla de Aric, continu¨®¡ª: Traigo una petici¨®n del l¨ªder del gremio para su grupo. El viejo Thandor escuch¨® de su desempe?o frente a la emergencia. Fueron el ¨²nico grupo que logr¨® llegar donde el Cuerpo de Reconocimiento y no solo eso, sino que fueron de gran ayuda en el combate. ¡ªEso es algo que debiera hacer cualquiera frente a una situaci¨®n as¨ª ¡ªrespondi¨® un poco sonrojado Aric. ¡ªBueno, al parecer ustedes no son cualquiera ¡ªle rebati¨® Sulfias¡ª, por lo que esta petici¨®n no es solo del l¨ªder del gremio sino tambi¨¦n del Cuerpo de Reconocimiento. Por favor, ?¨²nanse al Cuerpo de Reconocimiento! Una Soluciè´¸n Problematica Ya han pasado 4 d¨ªas desde la petici¨®n de Sulfias a nuestro equipo. Aric se encontraba entrenando con su hacha en la sala de entrenamiento del gremio. Valerian lo observaba desde la sombra de los ¨¢rboles. "Los movimientos de este chico son bastante vulgares, pero hay algo inhumano en su flexibilidad", pens¨® para s¨ª mismo. ¡ªOye, chico ¡ªle grit¨® acerc¨¢ndose¡ª. ?No te gustar¨ªa hacer un poco de calentamiento conmigo? ¡ªSe?or Valerian ¡ªdijo Aric incorpor¨¢ndose¡ª, eso ser¨ªa genial. Valerian le sonri¨® con un leve dejo de desconfianza y se acerc¨® a ¨¦l. ¡ªEn el almac¨¦n deben haber armas de entrenamiento ¡ªle dijo tomando posici¨®n mientras se pon¨ªa una armadura ligera del mes¨®n de armaduras. Tom¨® una para Aric y se la dio cuando Aric le trajo una espada¡ª. Ponte esto, muchacho. Ambos se prepararon y, de un momento a otro, Aric arremeti¨® con el hacha de entrenamiento, directo y de frente, atacando a Valerian. Este desvi¨® su ataque con fluidez, lo que hizo que Aric pasara de largo, pero con el impulso se contorsion¨® como un animal para lanzar un segundo ataque, el cual tambi¨¦n fue desviado, pero haciendo retroceder a Valerian. Aric, aprovechando la oportunidad, arremeti¨® nuevamente con sus pies que estaban a la altura del rostro de Valerian. Este aprovech¨® el retroceso para alargar la distancia entre ambos, pero Aric, que ya se hab¨ªa incorporado, la cort¨® nuevamente solo para ser recibido por un fuerte ataque frontal que cay¨® desde el cielo, dej¨¢ndole un gran chich¨®n en la cabeza. ¡ª?Ustedes dos! ¡ªgrit¨® Sulfias¡ª. Tendremos una reuni¨®n, dejen su jueguito y vengan al sal¨®n principal. Valerian y Aric, que ya se hab¨ªan entusiasmado con el combate, tuvieron que enfriarse r¨¢pidamente y obedecer a Sulfias. De camino al sal¨®n, Valerian le dijo a Aric: ¡ªMuchacho, tus ataques son tenaces y arriesgados ¡ªcomenz¨® mientras caminaba¡ª. Eres lo suficientemente fuerte como para darle problemas a un grado A++ a pesar de solo ser de grado A. Para m¨ª es confiable tener a alguien as¨ª a mi lado, pero eres demasiado descuidado. Debes refinar m¨¢s tus movimientos; de lo contrario, un d¨ªa de estos terminar¨¢s sin una extremidad. ¡ªGracias, se?or Valerian ¡ªle respondi¨® Aric¡ª. Es un honor trabajar junto a usted. ¡ª?Me est¨¢s escuchando, mocoso? ¡ªle reprendi¨® Valerian, c¨®micamente molesto. Al llegar al sal¨®n, el Cuerpo de Reconocimiento estaba reunido, as¨ª como el equipo de Aric. ¡ªGenial ¡ªdijo Sulfias¡ª. Ahora que estamos todos, comenzaremos la reuni¨®n. Durante la reuni¨®n hablaron de la formaci¨®n y las estrategias que utilizar¨ªan para enfrentar al jefe del cuarto piso y le pidieron a Aric que les contara c¨®mo vencer al jefe del quinto piso. Aric, quien hab¨ªa escuchado historias de este jefe, les dijo las posibles debilidades del monstruo y el Cuerpo de Reconocimiento les coment¨® las debilidades del jefe del cuarto piso. Una vez la reuni¨®n finaliz¨® y los preparativos estuvieron listos, el equipo de reconocimiento parti¨® hacia el laberinto. Lucien, quien hab¨ªa intentado mantenerse lo m¨¢s alejada posible de Sulfias, estaba desanimada. ¡ª?Por qu¨¦ la cara larga, Lucien? ¡ªle pregunt¨® Sulfias, rodeando el cuello de Lucien con su brazo¡ª. Ser¨¢ mejor que te acostumbres a los dem¨¢s elementos; si no, chocar¨¢s con una barrera que no podr¨¢s superar. Lucien se encrisp¨® y asinti¨® con verg¨¹enza. Al llegar al laberinto, atravesaron con facilidad los primeros tres pisos. El enfrentamiento contra el jefe del cuarto piso fue particularmente f¨¢cil. Un hechizo de hielo seguido de un hechizo de rayo fue suficiente para debilitarlo. Valerian y Aric continuaron debilitando al jefe con poderosos ataques sincronizados. La combinaci¨®n de los dos era poderosa. Gobhiria y Lysandra asestaron el golpe final, reforzadas con la magia de apoyo de Kaenia. El monstruo solt¨® una gema de sangre de gran tama?o, un objeto muy preciado por los chamanes. Serpensq¡¯i se qued¨® vi¨¦ndola con la boca abierta, todo su rostro hasta sus ojos babeaban. Sulfias tom¨® la gema y la entreg¨® a los cargueros que estaban en la retaguardia, mir¨® al orco y le gui?¨® el ojo. Despu¨¦s de reagruparse, el grupo continu¨® buscando la entrada al 5to piso. Desde este punto, el laberinto se complejiz¨® en muchos pasadizos que no llegaban a ning¨²n lugar y trampas peligrosas que los mantuvieron alerta todo el camino. Decidieron enviar a Aric y a Valerian para buscar el camino correcto. Los dos se aventuraron en los pasillos del laberinto en b¨²squeda de la entrada al 5to piso. Mientras exploraban, Aric vio a lo lejos una silueta. ¡ªSe?or Valerian ¡ªle dijo en voz baja¡ª, hay una forma antropom¨®rfica cerca. ¡ªTienes unos sentidos agudos, muchacho ¡ªle respondi¨® Valerian viendo el recuerdo de una enojada Sulfias: ¡°ni se les ocurra entrar en combate¡±¡ª. Evitemos entrar en combate, joven Aric. Continuaron un poco m¨¢s sigilosos y al costado de un pasillo encontraron un gran agujero en la pared. Valerian se acerc¨® para inspeccionar y le dijo a Aric que esperara en el lugar. Usando una habilidad llamada ¡°ojos de predador¡± que le permit¨ªa ver en la oscuridad y percibir formas de vida detectando el calor, se adentr¨® en la oscuridad del agujero.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. ¡ªVolver¨¦ en 5 minutos ¡ªle dijo¡ª, si no vuelvo para entonces, vuelve por ayuda. Aric asinti¨® y, como un perro guardi¨¢n, se qued¨® donde le indic¨® Valerian. Muy poco despu¨¦s de que se fue, apareci¨® una persona frente a Aric, el cual lo reconoci¨® al instante. Era el misterioso que hab¨ªa estado con ¨¦l en el hospital. ¡ªEst¨¢s demasiado tranquilo, joven Aric ¡ªle dijo a modo de saludo¡ª, ?por qu¨¦ no te pones a la defensiva conmigo? ¡ªSi hubieras querido hacerme da?o, podr¨ªas haberlo hecho en el hospital ¡ªle respondi¨®¡ª. Adem¨¢s, te hab¨ªa reconocido anteriormente, sospech¨¦ que vendr¨ªas a verme apenas tuvieses la oportunidad. Entonces, ?qu¨¦ es lo que quieres? ¡ªLa entrada al 5to piso no est¨¢ aqu¨ª, Aric ¡ªle revel¨® dejando sorprendido a Aric¡ª. En el primer piso, hay una peque?a sala vac¨ªa. Si buscas bien en las paredes, encontrar¨¢s una placa que al presionarla dejar¨¢ ver un altar. ¡ª?Me est¨¢s tomando el pelo? ¡ªle pregunt¨®¡ª. ?C¨®mo sabes eso? ?Y por qu¨¦ me lo est¨¢s diciendo? ¡ªNo te enrolles tanto la trenza, muchacho ¡ªle calm¨®¡ª. Debes poner la piedra de sangre ah¨ª. Debo irme, tu ni?era est¨¢ por volver. Despu¨¦s de decir eso, se alej¨® hasta desvanecerse en el aire. Poco tiempo despu¨¦s, Valerian volvi¨® con Aric. ¡ªNo hay nada ah¨ª, solo hay escombros y telara?as ¡ªle coment¨® defraudado¡ª. Continuemos con la exploraci¨®n, la entrada debe estar cerca. ¡ªSe?or Valerian, ?usted podr¨ªa confiar en m¨ª? ¡ªle pregunt¨® Aric¡ª. Creo que s¨¦ c¨®mo llegar al 5to piso. Valerian lo mir¨® con asombro y puso sus manos en sus hombros. ¡ªConfiar¨¦ en ti, muchacho. Quiero ver de lo que eres capaz ¡ªle dijo mir¨¢ndolo a los ojos (momento no homo). ¡ªDebemos volver al primer piso. Hay un mecanismo en la peque?a sala que usan de almac¨¦n ¡ªle cont¨® Aric¡ª. Debemos encontrar ese mecanismo. Sin perder el tiempo, Valerian y Aric se devolvieron al grupo principal. Valerian sac¨® a Sulfias para contarle en privado y evitar las sospechas del resto del grupo. Sulfias mir¨® a Aric con detenimiento y se acerc¨® a ¨¦l. ¡ªEsta vez lo haremos a tu modo, jovencito ¡ªle dijo acerc¨¢ndose a su rostro. Aric enrojeci¨® enseguida¡ª. Mantente alerta, seguiremos tus pasos. Aric asinti¨® y se devolvieron al 1er Piso. Al entrar al antiguo almac¨¦n, el grupo se posicion¨® afuera de la sala. Aric le pidi¨® la gema de sangre a Sulfias y comenz¨® a buscar la placa de presi¨®n en las paredes. Valerian y Sulfias se mantuvieron con ¨¦l mientras el resto del grupo estaba preparando sus equipos. Durante la b¨²squeda, Lucien y Lysandra entraron en la sala, curiosas de lo que hac¨ªa Aric. De pronto, Aric encontr¨® la placa y al presionarla, la puerta que conectaba al primer piso se cerr¨® repentinamente, dejando al grupo atrapado. ¡ª?Wow! ¡ªexclam¨® Valerian¡ª. Eso no me lo esperaba. ¡ªYo tampoco ¡ªlo sigui¨® Aric¡ª. Lo siento, se?or Valerian, nos he puesto en una situaci¨®n peligrosa. Mientras los chicos hablaban, una baldosa del suelo comenz¨® a moverse, lo que alert¨® a todos. Una estatuilla comenz¨® a emerger desde el espacio vac¨ªo hasta mostrarse por completo, una estatuilla de mujer con las manos en alto como ofreciendo algo al cielo. Aric tom¨® la gema de sangre y la puso entre sus manos, las cuales la tomaron con fuerza. Inmediatamente despu¨¦s de eso, los ojos de la estatua comenzaron a brillar y esta comenz¨® a cantar una melod¨ªa. La puerta al 5to piso se abri¨® frente a la estatuilla. Sulfias, que no se pod¨ªa permitir la sorpresa, not¨® el flujo de la gema de sangre. ¡ªSi lo que intuyo es correcto, no tenemos mucho tiempo para hacer esto. Tendremos que desafiar al jefe solo nosotros ¡ªdijo decidida¡ª. Joven Aric, si no fuera por ti no hubi¨¦ramos descubierto nunca la entrada. Hay algunas cosas que me preocupan, pero debemos encargarnos de lo importante ahora. Lysandra y Lucien maldijeron su curiosidad. Valerian, que las observaba, intent¨® animarlas y darles confianza al decirles que su apoyo ser¨ªa indispensable para vencer al jefe del 5to piso. ¡ªHe escuchado algunas historias de este jefe. Al vencerlo, el 5to piso cambiar¨¢ de ubicaci¨®n y el laberinto comenzar¨¢ un nuevo ¡°ciclo¡±. Este jefe es la raz¨®n de por qu¨¦ no sirven los mapas en esta mazmorra. El ¨²ltimo ciclo que ocurri¨® fue hace menos de 5 a?os, pero los aventureros que vencieron al jefe nunca volvieron. Lucien se encrispa con la historia de Aric y Sulfias la consuela abraz¨¢ndola. ¡ªNo te preocupes, Lucien, yo te cuidar¨¦ ¡ªle dijo al o¨ªdo. ¡ªL¨ªder, por favor ¡ªle detuvo Valerian¡ª, manteng¨¢monos alerta. Luego de pasar por unas angostas escaleras, llegaron al 5to piso. Era algo irreal. Lo que les pareci¨® un gran laberinto en el pasado se convirti¨® en un hermoso pastizal, inmenso y vasto, un terreno plano en el cual ser¨ªa dif¨ªcil ocultarse. ¡ªEl jefe tuvo que haberse regenerado hace un par de a?os, no creo que est¨¦ en su mejor condici¨®n en este momento ¡ªespecul¨® Aric¡ª. Se le har¨¢ dif¨ªcil emboscarnos, pero a nosotros se nos har¨¢ dif¨ªcil emboscarlo a ¨¦l. ¡ªDebemos prepararnos para el enfrentamiento en cualquier momento ¡ªconcluy¨® Sulfias. El grupo de aventureros avanza cautelosamente por el hermoso pastizal del quinto piso. De repente, la tierra tiembla y el Basiligon* emerge majestuosamente delante de ellos. Sin atacar, la criatura los observa con sus ojos astutos y su cola de serpiente basilisco ondea amenazadoramente. ¡ª?Qu¨¦ es eso? ¡ªexclam¨® alarmada Lucien¡ª. ?Es una quimera? ¡ªEs un Basiligon ¡ªrespondi¨® Sulfias¡ª. Jam¨¢s pens¨¦ que ver¨ªa uno en mi vida. No se alarmen, no es agresivo. ¡ªNo pasar¨¢n sin antes demostrar su inteligencia. Resuelvan mis acertijos, y solo entonces podr¨¢n continuar su camino ¡ªrugi¨® el Basiligon¡ª. Fallar significa enfrentar mi furia. ¡ªEso fue bastante agresivo a mi parecer ¡ªse quej¨® Aric. El grupo, sin bajar la guardia, se dispuso a escuchar a la majestuosa bestia. El Basiligon plant¨® sus patas delanteras de gallo en el suelo y el pastizal comenz¨® a oscurecerse, simulando el paso del tiempo. ¡ªPuedo ser largo o corto; puedo ser r¨¢pido o lento; puedo ser traicionado pero nunca atrapado ¡ªdijo, acerc¨¢ndose al grupo¡ª. ?Qu¨¦ soy? ¡ªEs el tiempo ¡ªdijo Valerian confiado¡ª. No hay duda. El Basiligon asinti¨® y el entorno volvi¨® a la normalidad. La bestia retorci¨® su lomo de puercoesp¨ªn y espinas brillantes se alzaron, proyectando sombras en formas extra?as. ¡ªCuanto m¨¢s grande soy, menos ves. ?Qu¨¦ soy? ¡ªpregunt¨®, acerc¨¢ndose a Valerian. ¡ª?Una sombra? ¡ªmurmur¨® Lysandra, frunciendo el ce?o. ¡ªNo, eso no tiene sentido ¡ªrespondi¨® Lucien, rasc¨¢ndose la cabeza. ¡ª?La oscuridad? ¡ªse pregunt¨® Aric en voz alta. ¡ªS¨ª, eso tiene m¨¢s sentido ¡ªValerian asinti¨®¡ª. La oscuridad se expande y hace que veamos menos. El Basiligon asinti¨®, y las sombras desaparecieron. El Basiligon extendi¨® su cola de serpiente basilisco y dibuj¨® un camino serpenteante en el aire. ¡ªUn hombre quiere llegar al castillo, pero para llegar all¨ª debe atravesar un camino con tres puertas: una de fuego, otra llena de asesinos y la ¨²ltima con leones que no han comido en tres meses. ?Cu¨¢l debe elegir para sobrevivir? ¡ªpregunt¨®, sent¨¢ndose frente al grupo. ¡ªDefinitivamente no la de fuego ¡ªdijo Lysandra, negando con la cabeza. ¡ªLa de los asesinos tampoco es una buena opci¨®n ¡ªa?adi¨® Aric, pensativo. ¡ªLa puerta con los leones ¡ªconcluy¨® Valerian, con seguridad¡ª. Si no han comido en tres meses, estar¨¢n muertos. El Basiligon mostr¨® una sonrisa de aprobaci¨®n. ¡ªMe toma un momento hacerme, una vida destruirme, pero a veces soy toda la vida. ?Qu¨¦ soy? ¡ªpregunt¨® mientras observaba al grupo. ¡ª?La esperanza? ¡ªsugiri¨® Kaenia¡ª. Puede ser lo ¨²nico que nos mantiene vivos. ¡ª?Pero qu¨¦ si no es esperanza? ¡ªpregunt¨® Sulfias¡ª. ?Qu¨¦ m¨¢s puede destruir una vida pero ser la vida misma? ¡ªEl amor ¡ªdijo Aric, despu¨¦s de una pausa¡ª. El amor puede ser toda la vida y destruir una vida tambi¨¦n. El Basiligon finalmente inclin¨® su cabeza, mostrando respeto. ¡ªHan demostrado ser dignos hasta ahora, pero queda un ¨²ltimo reto. A menudo paso, pero nunca te detendr¨¢s a observar. ?Qu¨¦ soy? ¡ªdijo, levant¨¢ndose y luciendo amenazante. ¡ªUna oportunidad ¡ªdijo Valerian, sin vacilar¡ª. La respuesta es una oportunidad. ¡ªNo, espera ¡ªintervino Aric¡ª. ?Y si es algo m¨¢s abstracto? Como... la muerte. ¡ªEso es demasiado oscuro, pero puede ser cierto ¡ªmusit¨® Lucien. ¡ªNo, tiene que ser algo que no siempre observamos ¡ªreflexion¨® Kaenia¡ª. Puede ser... el presente. Nunca nos detenemos a observar el momento presente. Con esta respuesta, el Basiligon se inclin¨®, permitiendo que el grupo avanzara. ¡ªHan demostrado su val¨ªa. Pasen, y que su camino sea claro. Pero recuerden, la inteligencia y el coraje deben ir de la mano ¡ªdijo, mientras una puerta se levantaba detr¨¢s de ¨¦l. Mas allè°© de la verdad ¡ªEsperen ¡ªdijo Aric¡ª, hay algo que no cuadra. El Basilig¨®n mir¨® con sorpresa a Aric. El grupo se mir¨® confundido y devolvieron sus miradas a Aric. ¡ªEl grupo anterior tuvo que enfrentarse a esta bestia. Suponiendo que respondieron todas las preguntas correctamente, algo tuvo que haber salido mal posterior a eso ¡ªdedujo Aric, confiado. ¡ªTiempo, Oscuridad, Leones Muertos ¡ªen este caso ¡°Muerte¡±¡ª, Amor y El Presente. Debe haber una conexi¨®n oculta en todo esto, algo que estamos pasando por alto. La bestia mir¨® satisfecho a Aric, quien se encontraba reflexionando sobre este acertijo oculto. ¡ªEl tiempo es lo que nos permite estar vivos, la oscuridad solo es la ausencia de la luz, la muerte es solo un paso de la vida, el amor es un estado que experimentan los seres vivos, y el presente es lo que sostiene esta experiencia ¡ªdijo Aric, plant¨¢ndose confiado frente al Basilig¨®n¡ª. La respuesta oculta es Experiencia. Todo est¨¢ conectado con nuestras vivencias y la forma en que experimentamos el estar vivos. ¡ª?Espl¨¦ndido, joven! ¡ªle felicit¨® el Basilig¨®n¡ª. Has develado el verdadero acertijo. Como prueba de tu alto intelecto, te otorgar¨¦ mi bendici¨®n. Ac¨¦rcate sin temor. Aric asinti¨® y se acerc¨® al Basilig¨®n, el cual hinch¨® su pecho y liber¨® un soplido en todo el cuerpo de Aric. Una niebla lo cubri¨® y comenz¨® a orbitarlo hasta entrar por cada uno de sus poros. ¡ªAdem¨¢s de la bendici¨®n, te he dado un obsequio especial ¡ªle dijo el Basilig¨®n mientras se retiraba¡ª. Lo descubrir¨¢s cuando sea necesario. Aprovechar¨¦ de decirles que la puerta que anteriormente se cerr¨® est¨¢ nuevamente abierta. ¡ªGracias, gran bestia ¡ªle agradeci¨® Aric luego de recibir sus bendiciones. ¡ªEsto lo mereces, joven guerrero, por ver m¨¢s all¨¢ de la verdad ¡ªconcluy¨®, viendo con respeto a nuestro muchacho. Despu¨¦s de decir eso, la bestia se fue corriendo sin dejar rastro. ¡ªDeber¨ªamos volver al primer piso ¡ªdijo Sulfias¡ª. Los dem¨¢s deben estar preocupados. ¡ªYa escucharon a la l¨ªder ¡ªdijo Valerian¡ª. Volvamos. Luego de reagruparnos avanzaremos hacia el sexto piso. ¡ªAric ¡ªdijo Sulfias, acerc¨¢ndose al muchacho¡ª. Este jefe no era el que nos hab¨ªas informado anteriormente. Me imagino que eso te tom¨® por sorpresa tambi¨¦n. ¡ªAs¨ª es, jefa. Anteriormente hab¨ªa una especie de minotauro, o eso es lo que hab¨ªa escuchado en los rumores ¡ªle respondi¨® Aric. ¡ªDebemos informar esto tambi¨¦n al l¨ªder del gremio ¡ªdijo Sulfias¡ª. Hay algo muy extra?o ocurriendo en este laberinto. Luego de volver al primer piso, el equipo tom¨® la piedra de sangre del altar. Esta estaba casi por completo consumida. La puerta de acceso al primer piso se abri¨® y pudieron salir de la peque?a sala. Al salir, sus compa?eros de grupo estaban haciendo guardia fuera de la puerta. Gobhiria fue la primera en levantarse. ¡ªL¨ªder ¡ªle habl¨® aliviada a Sulfias¡ª, ?qu¨¦ fue lo que pas¨® ah¨ª dentro? ¡ªSuperamos el quinto piso ¡ªle respondi¨® Sulfias. Los dem¨¢s aventureros que estaban por la zona y escucharon se entusiasmaron. ¡ª?Oyeron eso? ¡ªmurmuraban¡ª. El cuerpo de reconocimiento super¨® el quinto piso, es incre¨ªble. M¨¢s murmullos alrededor. ¡ª?No est¨¢n heridos? ¡ªpregunt¨® Kaenia¡ª. ?C¨®mo vencieron al jefe? ¡ªHablemos de esto en la sala del gremio. Hay muchos o¨ªdos aqu¨ª. Aric, t¨² vendr¨¢s con nosotros esta vez. ¡ªComo usted ordene, jefa ¡ªasinti¨® Aric obedientemente¡ª. Serpensq¡¯i, vuelvan a la posada. Me reunir¨¦ con ustedes cuando termine mis asuntos. Serpensq¡¯i lo mir¨® y asinti¨® en silencio. Cuando Sulfias pas¨® cerca de ¨¦l, le entreg¨® la gema de sangre. Su rostro, que al principio era de felicidad, luego se torn¨® en asombro y finalmente en inquietud. ¡ªNecesito que estudies el estado de esta gema ¡ªle pidi¨® al orco¡ª. Lamento pedirte cosas tan engorrosas. ¡ªPara nada, l¨ªder ¡ªrespondi¨® Serpensq¡¯i¡ª. No hay problema, es mi l¨ªder despu¨¦s de todo. ¡ªQu¨¦ orco tan gal¨¢n ¡ªdijo entre risas y miradas coquetas¡ª. Joven Aric, si no me equivoco, estamos en la temporada de especializaci¨®n. El centro de Naas por lo general es muy concurrido en estos periodos, pero como ustedes est¨¢n respaldados por el cuerpo de reconocimiento, podr¨¢n hacer su especializaci¨®n antes de lo esperado. ¡ªL¨ªder, agradezco mucho su patrocinio ¡ªdijo Aric con una leve reverencia¡ª. A¨²n no estoy muy seguro de qu¨¦ camino deber¨ªa tomar. ¡ªSi est¨¢s teniendo dudas para elegir la especializaci¨®n, podr¨ªamos ir donde una conocida que podr¨ªa revelar tu potencial latente. As¨ª no perder¨¢s a?os de tu vida descubriendo con qu¨¦ eres m¨¢s af¨ªn ¡ªdijo con sencillez y soltura¡ª. Lucien, t¨² y tus amigas tambi¨¦n tomar¨¢n la especializaci¨®n, pero antes de eso tendremos unas cuantas sesiones de entrenamiento. El rostro de Lucien se volvi¨® p¨¢lido, pero sab¨ªa que Sulfias solo quer¨ªa hacerla mejorar, por lo que, sin muchas ganas, acept¨® su destino.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. ¡ªSe?orita Lysandra, t¨², como asesina de dragones, que llevas una l¨ªnea directa de sangre de drag¨®n, necesitar¨¢s algunos elementos adicionales para tu especializaci¨®n ¡ªle dijo Sulfias mientras la orbitaba como sat¨¦lite. ¡ªMe gustar¨ªa especializarme en la L¨ªnea de Sangre como tal ¡ªdijo Lysandra, muy segura de su decisi¨®n. ¡ª?Entiendes que, mientras m¨¢s pura sea la L¨ªnea de Sangre, menos humana vas a ser? ¡ªSulfias ve¨ªa un dejo de vacilaci¨®n en la expresi¨®n de Lysandra. Su certeza solo era una fachada¡ª. Creo que necesitas m¨¢s tiempo para tomar tu decisi¨®n. Como tu l¨ªder, te proh¨ªbo tomar la especializaci¨®n hasta que me demuestres tu determinaci¨®n. Lysandra mir¨® al suelo al ser descubierta y apret¨® sus manos con frustraci¨®n. ¡ªTranquila, Lys. S¨¦ que tienes mucha presi¨®n sobre tus hombros. Ser¨ªa imprudente que actuaras en base a aquello ¡ªle dijo Aric, intentando calmarla¡ª. L¨ªder, ?es posible que Lysandra nos acompa?e donde su conocida? ¡ªTienes un coraz¨®n bondadoso, Aric. Est¨¢ bien ¡ªasinti¨® Sulfias¡ª. Lys, ve a despejarte. Aric y yo iremos a informar la situaci¨®n. Luego de eso, iremos por ti a la posada. Ya habiendo dado todas las instrucciones, el grupo se disolvi¨® en sus direcciones designadas. Sulfias, Valerian y Aric se dirigieron a la sala de guerra del gremio de Naas, donde Thandor y Kardeniam discut¨ªan asuntos varios. ¡ªLa l¨ªder del cuerpo de reconocimiento les saluda ¡ªdijo Sulfias de forma elegante. ¡ªDeja las formalidades, Sulfias. Puedo ver que trajiste a uno de los nuevos. ?Qui¨¦n es este peque?o? ¡ªpregunt¨® curioso Thandor. ¡ª¨¦l es Aric, un Alto Humano. Sabe usar la espada, el hacha y tiene una gran afinidad con la magia. Fue la clave para superar el quinto piso ¡ªdijo orgullosa. ¡ªHo... hola, nobles ancianos ¡ªdijo Aric nervioso ante la presencia de los l¨ªderes del gremio. ¡ªPuedes estar tranquilo, muchacho. ?Con que un Alto Humano? Me imagino que no llevas mucho tiempo en la capital de Naas ¡ªdijo Thandor mientras se tocaba la barba¡ª. Entonces, ?c¨®mo superaron el quinto piso? Aric mir¨® a Sulfias y esta le indic¨® con una sonrisa que respondiera. Mientras el grupo tomaba asiento, Aric cont¨® la historia, omitiendo los detalles sobre el hombre misterioso que le hab¨ªa dado las pistas. Lo que no sab¨ªa era que Kardeniam llevaba un ¨ªtem con una habilidad pasiva que imped¨ªa que las personas en el ¨¢rea pudieran mentir u omitir informaci¨®n. Cuando el ¨ªtem comenz¨® a brillar, Thandor desvi¨® su mirada hacia el objeto y liber¨® una inmensa presi¨®n sobre Aric, quien se estremeci¨® e instintivamente tom¨® una posici¨®n defensiva llevando su mano al pomo de la espada. Sin embargo, antes de alcanzarla, Sulfias liber¨® una presi¨®n a¨²n m¨¢s grande sobre Thandor. En el primer piso del gremio, los aventureros regulares sintieron la fuerte presi¨®n y se debilitaron; algunos se desmayaron, otros vomitaron arrodillados, y la mayor¨ªa no pod¨ªa soportar el choque de tremendas fuerzas. ¡ª?Se?orita Sulfias! ¡ªgrit¨® Valerian, un poco inc¨®modo. A pesar de poder resistir el choque de energ¨ªa, a¨²n le afectaba¡ª. ?Det¨¦ngase, por favor! ¡ª?Este peque?o mequetrefe! ¡ªrugi¨® Thandor¡ª. ??Osas mentir frente a estos ancianos?! ¡ª?Lo siento, venerables! ¡ªgrit¨® Aric, quien estaba siendo protegido por el aura de Sulfias¡ª. ?Hay cosas que no puedo revelar! ?Nada de lo que dije es mentira! El ¨ªtem dej¨® de brillar, indicando que Aric no ment¨ªa con su afirmaci¨®n. Thandor y Sulfias detuvieron su choque de energ¨ªas. ¡ªCon que as¨ª son las cosas ¡ªdijo Thandor con un tono relajado¡ª. ?Ja, ja, ja! Bien, chico, dejemos el malentendido atr¨¢s. Entonces, en resumidas cuentas, en tu tierra natal, una persona nacida con el don de la clarividencia te mencion¨® que deb¨ªas enfrentar a un minotauro y te indic¨® cu¨¢l era su punto d¨¦bil. ¡ªM¨¢s o menos. Fue muy espec¨ªfico en decirme que deb¨ªa atraer a un grupo de personas conmigo y decirles que sab¨ªa c¨®mo vencer al jefe del quinto piso ¡ªdijo Aric, intentando recordar al clarividente, pero solo logr¨® evocar un rostro caricaturesco cubierto con una capucha¡ª. Me dijo que el minotauro aparecer¨ªa en el quinto piso y que deb¨ªa ¡°ver m¨¢s all¨¢ de la verdad¡±. Aric se qued¨® pensando mientras esa frase se repet¨ªa en sus pensamientos. ¡ªMmm... creo que estoy comenzando a entender ¡ªdijo Sulfias, meditativa¡ª. ?No fue exactamente eso lo que la Gran Bestia te dijo? ¡ªEs verdad, joven Aric ¡ªdijo Valerian, uni¨¦ndose a la conversaci¨®n¡ª. Despu¨¦s de darte las bendiciones, te dijo que las merec¨ªas por ¡°ver m¨¢s all¨¢ de la verdad¡±. ¡ªYa entiendo. Si hubi¨¦ramos intentado avanzar al sexto piso despu¨¦s de los acertijos del Basilig¨®n, probablemente este habr¨ªa cambiado su forma a la de un Minotauro de alto nivel, con el cual hubi¨¦ramos tenido que pelear a muerte ¡ªconcluy¨® Sulfias¡ª. Es lo que m¨¢s sentido me hace. ¡ªPues ahora que la clave para pasar al sexto piso ha sido develada, solo el cuerpo de reconocimiento es capaz de pasar. No va a pasar mucho tiempo antes de que el m¨¦todo se vuelva conocido por muchos. Si nadie es capaz de superar los acertijos del Basilig¨®n, me temo que perderemos una gran cantidad de j¨®venes promesas ¡ªreflexion¨® Kardeniam¡ª. Thandor, creo que debemos hacer un aviso p¨²blico. ¡ªTienes raz¨®n, viejo amigo. No podemos permitirnos esa gran p¨¦rdida a manos de esa poderosa bestia. Ahora sabemos por qu¨¦ ning¨²n equipo ha retornado con el m¨¦todo, despu¨¦s de tantos intentos fallidos ¡ªrespondi¨® Thandor r¨¢pidamente a Kardeniam¡ª. Tengo entendido que comenz¨® la temporada de especializaci¨®n. En una semana m¨¢s, sellaremos la entrada al laberinto hasta que la temporada haya terminado. ¡ªComo usted ordene, Gran Anciano ¡ªrespondi¨® Sulfias haciendo una reverencia. ¡ª?Mocosa astuta! No me vengas con tus formalidades despu¨¦s de ser tan rebelde conmigo ¡ªdijo Thandor a rega?adientes¡ª. Aaahh... ¡ªsuspir¨®¡ª. No s¨¦ por qu¨¦ me molesto, si siempre fue as¨ª contigo y con ese chico Valerian. Por lo menos ¨¦l s¨ª sabe comportarse... Para el cuerpo de reconocimiento, la misi¨®n ser¨¢ distinta. Ya que el sello que usaremos es bidireccional, tendr¨¢n que quedarse dentro del laberinto durante toda la semana que est¨¦ sellado. Esta vez, como es una petici¨®n extraoficial, el gremio se har¨¢ cargo de todos los gastos de alimentaci¨®n, y tendremos todo listo para el momento del cierre. Pueden comenzar sus preparativos adicionales. ¡ªComo usted ordene, Gran Anciano ¡ªdijo Valerian¡ª. Vamos, muchacho. ¡ªAh, una cosa m¨¢s ¡ªinterrumpi¨® Thandor, levant¨¢ndose de su asiento¡ª. Joven Aric, Sulfias mencion¨® que tienes una buena afinidad con la magia. ¡ªAs¨ª es, Gran Anciano ¡ªrespondi¨® Aric, un poco inseguro. ¡ªAc¨¦rcate, muchacho. Este anciano te compartir¨¢ un poco de su sabidur¨ªa ¡ªdijo, levantando las manos hacia Aric. Una inmensa presi¨®n aplast¨® a Aric, quien intent¨® resistirla. Sin embargo, al no poder, tuvo que arrodillarse. Su nariz y sus orejas comenzaron a sangrar. ¡ª?Oye, viejo loco! ?Piensas matar al chico? ¡ªle grit¨® Sulfias¡ª. ?Qu¨¦ tipo de poder le est¨¢s dando? ¡ª?Estoy bien! ¡ªgrit¨® Aric mientras tos¨ªa sangre. ¡ª?Claro que no! ¡ªexclam¨® Valerian¡ª. ?Gran Anciano, si contin¨²a as¨ª, el chico resultar¨¢ gravemente herido! ¡ª¨¦l no ha pedido que se detenga ¡ªintervino Kardeniam. Sulfias, ansiosa, se abalanz¨® sobre Thandor para detenerlo, pero fue repelida por Kardeniam. ¡ª?Acaso no conf¨ªas en las pr¨®ximas generaciones? ¡ªle grit¨® Kardeniam, creando una poderosa barrera alrededor de Aric y Thandor, impidiendo que intervinieran. ¡ª?Thandor! ¡ªle grit¨® Sulfias¡ª. ?Detente! ¡ª?Estoy bien! ¡ªvolvi¨® a gritar Aric. Con mucha dificultad, se levant¨® nuevamente. Resistiendo la inmensa presi¨®n que ejerc¨ªa la transferencia de poder de Thandor, recibi¨® la energ¨ªa del anciano. Segundos despu¨¦s, la transferencia se complet¨®. Aric, que apenas se manten¨ªa en pie, se descompens¨® frente a Thandor. ¡ªHoho... este joven es m¨¢s resistente de lo que aparenta ¡ªdijo el anciano, sosteniendo al tambaleante muchacho¡ª. Creo que eres lo suficientemente apto para ser mi aprendiz. ¡ª?En tus sue?os, viejo demente! ?T¨² como su maestro probablemente lo terminar¨ªas matando!¡ªle grit¨® Sulfias, alejando a Aric de ¨¦l¡ª. Ser¨¢ mejor que nos vayamos. Valerian ayud¨® a Aric a caminar. Al sentir el apoyo, el joven se relaj¨® tanto que perdi¨® el conocimiento. ¡ªDos d¨ªas ¡ªconcluy¨® Thandor¡ª. Dale dos d¨ªas conmigo y deja que tome una decisi¨®n por s¨ª mismo. Sin responder, el tr¨ªo sali¨® de la sala de guerra solo para encontrarse con las miradas curiosas de los aventureros regulares. Se retiraron r¨¢pidamente de la sede del gremio y se dirigieron a la posada. El Gran Maestro Mientras Sulfias y su grupo caminaban hacia la posada, Aric, que apenas pod¨ªa caminar, les pidi¨® que se detuvieran un momento. Ve¨ªa todo borroso y apenas pod¨ªa entender lo que le dec¨ªa el resto. -ese viejo loco- escupi¨® Sulfias, mirando c¨®mo dejaron a mi muchacho. -es verdad que Thandor se excedi¨® esta vez, l¨ªder- le respondi¨® suspirando Valerian, pero eso prueba el tremendo potencial del chico. -espero que su equipo no se ponga en contra nuestra por llevarlo con ellos en este estado- coment¨® preocupada, mientras le sobaba la espalda a Aric. -tienes raz¨®n, su grupo se junt¨® con nosotros y 2 de ellos terminaron en el hospital y esa maga Lucien...- comenz¨® Valerian. -ah, maldito, c¨®mo me sacas de quicio- dijo enojada Sulfias. -?acaso me est¨¢s comparando con el vejestorio? -l¨ªder, t¨² eres la l¨ªder, pero para cumplir tus objetivos, a veces puedes... c¨®mo decirlo... ser demasiado brutal- le critic¨® con timidez Valerian. -?me est¨¢s comparando con el viejo!- le reproch¨® sob¨¢ndole la espalda m¨¢s fuerte a Aric que a¨²n no volv¨ªa en s¨ª. -hmmm, en fin, lo que estoy haciendo por Lucien es algo que ella me agradecer¨¢ m¨¢s adelante. -entonces Aric tambi¨¦n le agradecer¨¢ al Gran Anciano en el futuro- culmin¨® Valerian. -dejemos las cosas as¨ª, Sulfias, cuando al viejo se le mete una idea en la cabeza no hay quien se la saque, adem¨¢s eso empeora con la edad. -l¨ªder- murmur¨® Aric. -ya me siento un poco mejor, volvamos a la posada. Y as¨ª reanudaron su camino, no pas¨® mucho tiempo hasta que divisaron a Lysandra parada al lado de la puerta. -donde est¨¢n las magas?- le pregunt¨® Sulfias. -es hora de ir donde mi contacto. -l¨ªder, ya tom¨¦ una decisi¨®n!- dijo decidida, esta vez su rostro reflejaba su voluntad. -no quiero tomar la l¨ªnea de sangre pura, lo que realmente quiero es firmar un contrato con un drag¨®n! -pues t¨² lo has dicho- le respondi¨® acarici¨¢ndole el cabello, Lys no pudo evitar sonrojarse tiernamente. -ahora ve y dile a las dem¨¢s que se preparen. Mientras Lysandra cumpl¨ªa la orden de Sulfias, esta ¨²ltima se dirigi¨® a los aposentos de Serpensqi, que se encontraba leyendo unos libros antiguos sobre gemas de sangre. Hablaron un rato sin profundizar mucho. Sulfias le explic¨® que se quedar¨ªan dentro del laberinto durante una semana y que deb¨ªan prepararse para hacer la especializaci¨®n antes de tiempo, a lo cual Serpens accedi¨® con naturalidad y soltura. Despu¨¦s de ponerse de acuerdo e intercambiar informaci¨®n, Serpens qued¨® de esperarlos en el recinto dedicado para la especializaci¨®n. Sulfias sali¨® de la posada y se encontr¨® con las dem¨¢s. Valerian se hab¨ªa encargado de explicarles lo que sucedi¨® con Aric y ya estaban al tanto de todo. Ya estando todos preparados, se dirigieron hacia los suburbios de la capital. Sulfias se posicion¨® debajo de un puente y recit¨® un hechizo de magia espacial. Una puerta se materializ¨® en una viga del puente y, despu¨¦s de unos segundos, se abri¨® revelando una locaci¨®n totalmente diferente. -whoaa- dijo sorprendida Kaenia. -esta es magia espacial de d¨¦cimo grado, ¡°puerta del deseo¡±. -para una maga de ilusiones es sorprendente que conozcas este tipo de hechizos- la felicit¨® Sulfias. -bien, todos adentro.
Y uno a uno entraron por la puerta, finalmente Sulfias la cerr¨® desde adentro y esta desapareci¨® sin dejar rastro. -Bienvenidos sean al auto-denominado ¡°mundo m¨¢gico¡± - les present¨® Sulfias. -No se alejen en ning¨²n momento de m¨ª. Si llegan a ver un zorro de gran poder, no se le acerquen ni le hablen. Es una criatura en extremo poderosa y no es alguien con quien quiera enemistarme. -tu contacto vive aqu¨ª?- pregunt¨® Valerian. -?por qu¨¦ nunca me hab¨ªas mostrado este lugar? -no seas molesto, Valerian- le dijo Sulfias haci¨¦ndolo callar. -esta es solo una de mis tantas cartas bajo la manga. -l¨ªder, es usted incre¨ªble- dijo Lucien admirada. -este lugar tiene una concentraci¨®n de aether de muy alta pureza. -que bueno que lo notes- le respondi¨® Sulfias. -cada vez te vuelves m¨¢s propensa a ser mi aprendiz, jovencita. Lucien se puso p¨¢lida de susto y retrocedi¨®. Valerian, que la vio cambiar de expresi¨®n, le dio unas palmaditas en la espalda en se?al de apoyo. Luego de caminar por unos minutos, llegaron donde un gran ¨¢rbol que ten¨ªa un rostro anciano y arrugado, el cual parec¨ªa estar dormitando. -Oh Poderoso Ser Bosqu¨ªfero - exclam¨® Sulfias - he venido en busca de tu gu¨ªa, despierta de tu sue?o y comp¨¢rtenos tu sabidur¨ªa. -ho ho - se ri¨® gentilmente el ¨¢rbol anciano - pero si no es la peque?a Sulfias, esta vez has tra¨ªdo algunas j¨®venes promesas. -As¨ª es, gran maestro - dijo Sulfias haciendo una reverencia, la cual parec¨ªa m¨¢s de adoraci¨®n que de respeto. Los dem¨¢s, habi¨¦ndose dejado llevar por la sorpresa, fueron observados por el gran maestro. -Esta chica - dijo mirando a Lucien - puedo ver que el man¨¢ de su cuerpo est¨¢ en caos... si la presionas un poco m¨¢s, ella podr¨ªa volverse af¨ªn a todos los elementos. Lucien se sorprendi¨® y se sonroj¨®. -Agradecemos su gu¨ªa, gran maestro - reverenci¨® Sulfias empujando hacia abajo la cabeza de Lucien. -?Este gran caballero tiene un coraz¨®n realmente grande! - dijo mirando a Valerian - para ti solo tengo un consejo valiente guerrero: ¡°Cum tempus torqueri videris, nullam vitam servas, hoc solum res aggravabit et cor tuum nigeriabit.¡± -Muchas gracias por su sabidur¨ªa - agradeci¨® reverenciando Valerian, impresionado por lo crudo del consejo. -Esta chica - dijo mirando a Kaenia - tiene una gran afinidad con las ilusiones, deber¨¢ compensar sus ilusiones desarrollando afinidad espacial. -Gracias por su gu¨ªa, gran maestro - dijo Kaenia, contenta de descubrir su potencial latente. -T¨², jovencita - dijo mirando a Dandra, quien se encontraba muy nerviosa - tu coraz¨®n es noble y eso te hace af¨ªn con la magia de apoyo, pero las vueltas del destino pondr¨¢n a prueba la nobleza de tu coraz¨®n. Debes dominar la magia defensiva, solo protegi¨¦ndote a ti misma podr¨¢s proteger al resto. -Gran maestro, gracias por su gu¨ªa - dijo Dandra, un poco frustrada. -Necesitas levantar la voz, muchacha - dijo el gran anciano. -Llorar¨¢s sangre y vomitar¨¢s magia, pero debes descubrir c¨®mo usar e invertir esa defensa hacia el ataque. Sulfias se acerc¨® hacia Dandra y empuj¨® su cabeza hacia abajo. -?Agradece con el coraz¨®n, muchacha! - le advirti¨® silenciosamente - el gran maestro te ha dado un gran consejo. -...Gracias, gran maestro! - agradeci¨® con fuerza, ahora satisfecha con la gu¨ªa del gran ¨¢rbol. -Joven - dijo finalmente mirando a Aric - en ti hay tres fuerzas luchando por la supremac¨ªa, dos de ellas son semillas peleando por los nutrientes para crecer. Si un gran sabio te gu¨ªa, ambas semillas germinar¨¢n, pero una vez que hayan germinado no habr¨¢ vuelta atr¨¢s. Los obsequios que te han dado son duras cadenas, de las cuales jam¨¢s te podr¨¢s liberar.Stolen from its original source, this story is not meant to be on Amazon; report any sightings. -Gran Maestro, ?qu¨¦ tipo de semillas son estas? - pregunt¨® dudoso Aric. -Llevas una semilla de muerte y una semilla de vida - le explic¨® el gran maestro. -La semilla de muerte, al germinar, desatar¨¢ el potencial latente en tu interior. Puedo asumir que un sabio anciano sembr¨® esta semilla en ti al ver un peque?o atisbo de afinidad, el poder de hacer tuya la fuerza de tus enemigos. -Es una magia que fue prohibida hace d¨¦cadas - coment¨® Sulfias - el viejo Thandor y algunos cuantos ancianos m¨¢s la conocen y no es algo que se pueda adquirir por otros medios. -Como dice mi querida Sulfias, muchacho - afirm¨® el gran maestro - si no fueras naturalmente af¨ªn a ella, ¡°la autoridad del mundo¡± te impondr¨ªa un silencio que anular¨ªa cualquier intento de aprender este conocimiento prohibido. La semilla de vida es una bendici¨®n por donde la veas; proteger¨¢ tu coraz¨®n de la maldad inherente de la semilla oscura. -El Basiligon mencion¨® que me hab¨ªa dado dos bendiciones. Si una es la semilla de la vida y el gran anciano fue quien me dio la semilla de la muerte, ?cu¨¢l es la tercera bendici¨®n? - pregunt¨® Aric. -Con que te has enfrentado a ese tipo de bestias - coment¨® sorprendido el anciano - que sigas en una pieza es un claro indicador de tu inteligencia. Sorprendentemente, no soy capaz de ver m¨¢s all¨¢. Si es una bendici¨®n, debe estar a¨²n en un estado previo a la manifestaci¨®n. Cuando hayas integrado tus dos bendiciones, seguro entender¨¢s lo que esa bestia astuta sembr¨® en ti. -Muchas gracias por su sabidur¨ªa, gran maestro - dijo Aric, profundamente agradecido. -Muchas gracias, gran maestro - dijo Sulfias - Vamos chicos, dejemos al gran maestro en paz. -Puedes venir siempre que quieras, peque?a Sulfias - dijo terminando con una risa gentil. Sus ojos se cerraron y el rostro se relaj¨® nuevamente, indicando que su ser hab¨ªa ca¨ªdo nuevamente en un profundo estado de sue?o y meditaci¨®n. El grupo se devolvi¨® en sus pasos y atravesaron nuevamente la puerta. Mientras conversaban sus impresiones sobre el gran maestro, llegaron al recinto de especializaci¨®n donde Serpensqi, quien ya no necesitaba especializarse, les esperaba. -Lucien, Kaenia y Dandra - dijo Sulfias - ustedes entrar¨¢n conmigo y avanzar¨¢n a la especializaci¨®n. Valerian, lleva a Aric donde el viejo Thandor. -Entendido, l¨ªder - dijo Valerian en se?al de obediencia. - Vamos, muchacho, te explicar¨¦ todo en el camino. Durante el trayecto al gremio, que se encontraba entre el suburbio y la zona de especializaci¨®n, Valerian le explic¨® a Aric que Thandor quer¨ªa tomarlo como aprendiz y traspasarle sus conocimientos. Tambi¨¦n le advirti¨® que Thandor era un mago muy poderoso y que fue el quien entren¨® a Sulfias y tambi¨¦n a ¨¦l mismo, aunque a Valerian solo entren¨® su resistencia y le ense?¨® algunas t¨¦cnicas avanzadas para potenciar su f¨ªsico al m¨¢ximo con la menor cantidad de energ¨ªa posible. Valerian no alcanz¨® a terminar de hablarle sobre las torturas que vivieron en su juventud junto a Sulfias cuando llegaron al gremio. -Bueno, Aric - dijo Valerian - Thandor le pidi¨® a Sulfias que estuvieras con ¨¦l dos d¨ªas, despu¨¦s de eso debes tomar una decisi¨®n. Est¨¢ de m¨¢s decirte que en unos cinco d¨ªas m¨¢s volveremos al laberinto para explorar el 6to piso. -Gracias, Valerian - dijo Aric confiado - el gran anciano es realmente alguien poderoso, no puedo rechazar su solicitud de ser su aprendiz. De seguro me volver¨¦ muy fuerte bajo su tutela. Aric se despidi¨® de Valerian y entr¨® al gremio, subi¨® hacia el segundo piso y toc¨® la puerta de la oficina de Thandor. -Adelante, muchacho - dijo el gran anciano, contento de recibirlo - el hecho de que est¨¦s aqu¨ª lo dice todo. Estaba esperando que llegaras. Anda, deja aqu¨ª tu hacha, y si puedes quitarte la ropa de la cintura para arriba, mucho mejor. Thandor se levant¨® de su asiento con una daga negra en la mano. Aric se espant¨® al principio pero decidi¨® confiar en su nuevo maestro y obedecer su orden sin chistar. Thandor le mostr¨® a Aric una camilla que hab¨ªa en el sal¨®n continuo a su oficina, y Aric se recost¨® semidesnudo ah¨ª. -Es bueno que seas tan tranquilo - dijo alegremente, con el cuchillo en la mano, lo que hizo que Aric se espantara nuevamente. - Lo que voy a hacer ahora es crear una cicatriz contractual en tu pecho. Esto permitir¨¢ que la bendici¨®n que puse en ti se libere y comience a despertar tu potencial dormido. Aric acept¨® y se prepar¨® para que comenzara la operaci¨®n. Thandor ba?¨® la daga negra con una magia viscosa y morada que se impregn¨® completamente y, deslizando suavemente la daga alrededor del cuello de Aric, recit¨® un encantamiento para grabar la cicatriz contractual. -Cum benedictione autoritatis mundi, ego, tu magister, excito in te antiquam potestatem torquendi leges vitae et mortis, haec vulnera te separant a viventibus et haec cicatrix te separan ab mortuis; hic terminat tua vita, hic terminat tua mors; nunc nihil es, nunc nemo es - pronunci¨® a la perfecci¨®n. Luego de terminar de pronunciar aquello, la cicatriz en el cuello de Aric se volvi¨® de un color morado, y del centro una l¨ªnea se extendi¨® hacia su pecho, creando un espiral, indicando que el ritual hab¨ªa sido completado con ¨¦xito. -Maestro, ?sali¨® todo bien? - pregunt¨® Aric dudoso al no sentir ning¨²n cambio en su cuerpo. -As¨ª es, muchacho - dijo orgulloso Thandor mientras abr¨ªa un portal al lado de la camilla y, tomando a Aric del cuello, lo lanz¨® a trav¨¦s de ¨¦l. - Tienes m¨¢s de un d¨ªa completo para volver - dijo sonriente. -Maestrooooooooooooooooo - grit¨® Aric, quien cay¨® por el portal a alg¨²n lugar desconocido. - ?Mis armasaaaaaaaaaaaaaaaaas! -Ups - dijo Thandor - supongo que esta daga deber¨ªa ser suficiente para ti - dijo dejando caer la daga por el portal. Aric, quien ya estaba en el suelo, esquiv¨® por los pelos la daga que se clav¨® unos cent¨ªmetros m¨¢s abajo de su entrepierna. ¡ªEste maestro m¨ªo al parecer me har¨¢ las cosas bastante dif¨ªciles ¡ªasumi¨® frustrado Aric¡ª. Bueno, a lo hecho, pecho... o cuello en mi caso. Aric se toc¨® la cicatriz morada y observ¨® con dificultad el tatuaje de espiral que se hab¨ªa grabado en su pecho. Al recoger la daga ceremonial, una extra?a visi¨®n apareci¨® en su campo visual: una especie de pantalla azulada se hab¨ªa manifestado frente a ¨¦l. ¡ª?Santa mierda! ¡ªgrit¨® Aric¡ª. Esta cosa casi me mata del susto. De pronto, pens¨® en el basiligon y record¨® sus palabras: ¡ªHmm, entonces esta es su bendici¨®n ¡ªdijo meditativo mientras acercaba su mano a la visi¨®n que ten¨ªa enfrente. ?Ding Ding Ding! ¡ªWaos ¡ªdijo Aric contemplativo¡ª. Esto no es lo que esperaba... espera ... ?NO PUEDO FALLAR! ¡ªgrit¨® Aric¡ª. Si pierdo la afinidad con mi maestro, estar¨¦ perdido. Aric, desesperado, busc¨® una bestia o un animal para matar. Mientras el tiempo corr¨ªa y nada aparec¨ªa, Aric sinti¨® su vida pasar frente a sus ojos cuando un peque?o conejo blanco apareci¨® frente a ¨¦l. ¡°Tiempo restante: 20 seg¡± ¡ªLo siento, peque?o conejito ¡ªgrit¨® Aric, atacando velozmente al conejo, pero este lo esquiv¨® al ¨²ltimo segundo. ¡°Tiempo restante: 8 seg¡± Aric se contorsion¨® salvajemente para cambiar su direcci¨®n y sorprendi¨® al conejo haci¨¦ndolo dudar de a d¨®nde moverse. Aprovechando la situaci¨®n, Aric lanz¨® con toda su fuerza la daga. ¡°Tiempo restante: 1 seg¡± ¡°ACTUALIZACI¨®N¡± ¡°Misi¨®n 0000001: CUMPLIDA¡± Has obtenido la recompensa: 1 espacio de almacenamiento de alma ¡ªUff, pens¨¦ que no lo contaba ¡ªdijo relaj¨¢ndose. ¡ª?Qu¨¦ es esto? ?Otra misi¨®n al instante? ¡ªdijo Aric sorprendido. ¡ªEsto debe ser una broma ¡ªgrit¨® Aric¡ª. Me est¨¢s obligando a registrar al conejo. ¡°Tiempo restante: 05 segundos¡± Aric se rindi¨® y registr¨® el alma del conejo en el espacio de almacenamiento de almas. ¡°ACTUALIZACI¨®N¡± ¡°Misi¨®n 0000002: CUMPLIDA¡± Has obtenido habilidad activa: (invocaci¨®n de alma) ¡ªNo es necesario que me des la misi¨®n, ?ok? ¡ªle habl¨® a la ventana, adelant¨¢ndose a los hechos¡ª. Lo invocar¨¦ por mi mismo. ¡°UNA NUEVA MISI¨®N HA SIDO ENVIADA POR EL SISTEMA¡± ¡ª?AHHHHH! ¡ªse quej¨® Aric¡ª. Esta ventana me est¨¢ encabronando. ¡ª?Invocaci¨®n de almas! ¡ªgrit¨® Aric usando su habilidad, y de su mano sali¨® un peque?o orbe que se incrust¨® en la frente del conejo. El orbe absorbi¨® toda la piel, la carne y los ¨®rganos del animal, dejando solo sus huesos. El no-muerto se levant¨® y se acerc¨® a Aric. ¡°ACTUALIZACI¨®N¡± ¡°Misi¨®n del sistema cumplida¡± Recompensa: (+5) espacios de almacenamiento de alma Error... Reinicializando... $#$$%/.../&%!:;;... ...error... !¡°#$!¡°####¡°... ........Recompensa restringida hasta alcanzar 50 pts de afinidad con el maestro....... ¡ªHaha ¡ªdijo Aric un poco consternado¡ª. Ventanita, ?cu¨¢l es mi afinidad actual con mi maestro? ¡°...¡± ¡ªEso tiene mucho sentido ¡ªdijo Aric¡ª. Bueno, ?y qu¨¦ tal mi conejo? Aric pens¨® para s¨ª mismo que el conejo era un simple animal salvaje. Ahora que era su primera invocaci¨®n, ya no hab¨ªa nada que hacer. Deb¨ªa esperar a que el sistema de ense?anza de su maestro le otorgue una nueva misi¨®n. Lo que quedaba del d¨ªa, Aric lo pas¨® buscando algunas bestias m¨¢s fuertes para poder tener a su disposici¨®n y buscando un lugar donde descansar. Vitrineando en el Bosque de Naas Mientras Aric caminaba junto a Conej¨ªn, divis¨® a la distancia a un peque?o ser viscoso y redondo. ¡ª ventanita -dijo Aric ¡ª?qu¨¦ es esa criatura? [Sistema]: .... [Sistema]: Actualizando informaci¨®n... [Sistema]: Obteniendo permiso de la autoridad del mundo... [Sistema]: ..... [Sistema]: Permiso concedido. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de Estado ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nombre: Slime ©¦ ©¦ Nivel: 1 ©¦ ©¦ Estado: Normal ©¦ ©¦ Estado actual: Comiendo, comiendo, comiendo ©¦ ©¦ Rango: 1 ©¦ ©¦ Ser vivo en estado salvaje ©¦ ©¦ Habilidades: Absorci¨®n 1 ©¦ ©¦ Orbes de aprendizaje: ??? ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª que te parece ¡ª dijo Aric ¡ª bien, Conej¨ªn, ?lleg¨® la hora de probar tus poderes! Aric comand¨® al peque?o Conej¨ªn para que atacara al slime, pero al embestirlo no pas¨® nada. Despu¨¦s de un rato, Aric se cans¨® de esperar y decidi¨® apu?alar directamente al slime, pero la daga simplemente resbal¨® por el cuerpo del slime. ¡ª ahh, esto es frustrante ¡ªse quej¨® ¡ª bien, dejemos a este peque?o mequetrefe solo.
©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Misi¨®n 0000003 ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Objetivo: Espera a que las bestias est¨¦n debilitadas ©¦ ©¦ y ases¨ªnalas. ©¦ ©¦ Recompensa: +2 espacios de alma ©¦ ©¦ Penalizaci¨®n por fallar: -10 pts de inteligencia ©¦ ©¦ Tiempo restante: Indefinido ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼
¡ªEsooo, ventanita ¡ªdijo Aric feliz- ?hab¨ªa estado esperando por esto! ¡ª Excelente, si logro vencer a estas bestias tendr¨¦ una explosi¨®n en mi poder de ataque ¡ªdijo mientras acariciaba a Conej¨ªn. Aric observ¨® las bestias: un gorila de cuatro brazos peleaba contra un oso solar. ¡ª En mis tierras este tipo de bestias ser¨ªan consideradas muy raras ¡ª le dijo Aric a Conej¨ªn- ahora te mostrar¨¦ c¨®mo termino con estos dos incautos. Cuando ambas bestias se encontraban debilitadas, Aric se dispuso a ejecutar su emboscada. Cargando con magia b¨¢sica de trueno la daga y reforzando sus pies con magia de potenciaci¨®n, atac¨® velozmente, asesinando de un golpe a ambas bestias. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Misi¨®n 0000003: CUMPLIDA ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Has obtenido la recompensa: +2 espacios de alma ©¦ ©¦ Ding Ding Ding ©¦ ©¦ Has aumentado tu comprensi¨®n de la vida y la muerte. ©¦ ©¦ Has subido de nivel. ©¦ ©¦ La afinidad con tu maestro subi¨® 5 pts. ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª Registrar ¡ªdijo Aric, apuntando al gorila y luego al oso solar¡ªRegistrar... As¨ª que al subir de nivel, la afinidad con mi maestro aumenta. Del mismo modo, los orbes salieron de su mano y se incrustaron en la frente de las bestias fallecidas, dej¨¢ndolos en los huesos. ¡ªInvocaci¨®n de alma ¡ªdijo Aric usando su habilidad. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Habilidad denegada ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel del usuario inferior al alma invocada. ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼
Los orbes brillaron, absorbiendo incluso los esqueletos de las bestias, y levitando, retornaron a la mano de Aric, incrust¨¢ndose en su palma. ¡ª Con que as¨ª funciona la cosa, ?eh? ¡ª dijo Aric, un poco frustrado pero aceptando la realidad- Vamos, Conej¨ªn, por ahora ser¨¢s mi ¨²nico compa?ero. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Conejin ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel: 1 ©¦ ©¦ Rango: 1 ©¦ ©¦ Estado actual: confundido de no tener hambre ©¦ ©¦ Afinidad con el maestro: 5 ©¦ ©¦ Habilidades: embestida ©¦ ©¦ Orbe de aprendizaje: 1 ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª?Wow, Conej¨ªn! ¡ªexclam¨® Aric contento acariciando a Conej¨ªn-¡ª?Obtuviste una habilidad! ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Misi¨®n 0000004 ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Objetivo: Ense?ale naturalmente una habilidad a ©¦ ©¦ Conej¨ªn. ©¦ ©¦ Recompensa: 1 orbe de aprendizaje de nivel medio ©¦ ©¦ Penalizaci¨®n por fallar: -5 pts de afinidad con ©¦ ©¦ Conej¨ªn. ©¦ ©¦ Tiempo restante: 1 hora ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª Eh? ?Otra misi¨®n m¨¢s? -dijo Aric. ¡ª Mmm, este peque?o Conej¨ªn... ?qu¨¦ habilidad podr¨ªa ense?arle? -se pregunt¨® hacia sus adentros- ?Qu¨¦ tal una patada voladora? ?O algo como un super salto? Aric se entusiasm¨® con la idea y comenz¨® a ense?arle a Conej¨ªn a saltar m¨¢s alto. Intuitivamente, Conej¨ªn usaba la energ¨ªa contenida en el orbe de su frente para potenciar su salto. Luego de media hora, los saltos que daba Conej¨ªn eran bastante altos, pero la ventanita no los reconoc¨ªa como habilidad, por lo que Aric decidi¨® ense?arle a caer con fuerza, potenciando una pata. No quedaban m¨¢s de 2 o 3 minutos para que el tiempo se terminara cuando la misi¨®n se complet¨®. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Misi¨®n 0000004 CUMPLIDA ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Ense?arle naturalmente una habilidad a Conej¨ªn. ©¦ ©¦ Has obtenido un orbe de aprendizaje de nivel medio ©¦ ©¦ La afinidad de Conej¨ªn con el usuario ha incrementado ©¦ ©¦ 10 pts. ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Conejin ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel: 1 ©¦ ©¦ Rango: 1 ©¦ ©¦ Estado actual: desarrollando su entendimiento sobre ©¦ ©¦ el orbe de invocaci¨®n ©¦ ©¦ Afinidad con el maestro: 15 ©¦ ©¦ Habilidades: embestida, salto y golpe fuerte ©¦ ©¦ Orbe de aprendizaje: 2 ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ Aric se sorprendi¨® de que fuera el conejo quien se quedara con el orbe de aprendizaje, pero no tuvo tiempo para consultarlo con la ventanita, ya que el feroz golpe de un mono luchador lo intent¨® emboscar. Aric lo esquiv¨® solo con sus reflejos instintivos. Conej¨ªn hizo el salto y golpe fuerte, pero fue esquivado por el Mono Luchador. Esto lo dej¨® con una apertura por unos segundos, la cual Aric aprovech¨® r¨¢pidamente para acabar con ¨¦l, atraves¨¢ndole el cuello con la daga. El mono se resisti¨® un poco y luego dej¨® de moverse. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ding Ding Ding ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¦ ©¦ Has subido de nivel ©¦ ©¦ Has obtenido un espacio de almacenamiento de alma ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Aric ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel: 3 ©¦ ©¦ T¨ªtulos: ©¦ ©¦ Discipulo de Thandor (al subir de nivel incrementa ©¦ ©¦ exponencialmente tu afinidad con la semilla oscura) ©¦ ©¦ Estado actual: hambriento ©¦ ©¦ Afinidad con la semilla oscura: 15 ©¦ ©¦ Habilidades: invocaci¨®n de almas, potenciaci¨®n f¨ªsica ©¦ ©¦ b¨¢sica, encantamiento elemental temporal de armas ©¦ ©¦ b¨¢sico, Cuerpo Flexible ©¦ ©¦ Orbe de aprendizaje: 0 ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª Registrar ¡ª dijo Aric apuntando al Mono Luchador. Luego del proceso, intent¨® invocarlo. ¡ª Invocar. El mono luchador al parecer no era de tan alto nivel, por lo que Aric logr¨® invocarlo. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Mono Pele¨®n ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel: 2 ©¦ ©¦ Estado actual: Quiere seguir peleando ©¦ ©¦ Afinidad con el maestro: 10 ©¦ ©¦ Habilidades: Sigilo, Ataque por la espalda, Golpe ©¦ ©¦ Bajo, Provocaci¨®n ©¦ ©¦ Orbe de aprendizaje: 1 ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Conejin ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Nivel: 2 ©¦ ©¦ Rango: 1 ©¦ ©¦ Estado actual: quiere seguir peleando ©¦ ©¦ Afinidad con el maestro: 20 ©¦ ©¦ Habilidades: embestida, salto y golpe fuerte, ©¦ ©¦ intimidaci¨®n ©¦ ©¦ Orbe de aprendizaje: 2 ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼
¡ª?Excelente! ¡ª dijo satisfecho Aric- Conej¨ªn est¨¢ mejorando r¨¢pidamente, incluso tiene una nueva habilidad de tipo mental, y el Mono Pele¨®n tambi¨¦n tiene buenas habilidades para la ruta de asesino. De pronto, Aric sinti¨® una fuerte presi¨®n desde el interior del bosque. Se ocult¨® instintivamente al sentir aumentar la presi¨®n, y lo que vio lo dej¨® p¨¢lido. Un enorme lagarto, que parec¨ªa tan poderoso que su man¨¢ era visible y se escurr¨ªa por sus poros, envenenando todo a su alrededor. Aric entr¨® en un estado de p¨¢nico, incapaz de moverse, de huir. Ni siquiera El Primero emit¨ªa una presi¨®n tan intensa como este lagarto gigante. Adem¨¢s de tener seis patas, sus dos cabezas observaban de forma individual a su alrededor. Aric entr¨® en raz¨®n e intent¨® ver la informaci¨®n del lagarto gigante. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de estado individual ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Gran Se?or Lagarto ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ T¨ªtulos: Abominaci¨®n Andante, Aberraci¨®n del bosque ©¦ ©¦ profundo, Rey de los Lagartos, Aprendiz de %$#?.--430? ©¦ ©¦ Nivel: !##$?#?!$!%$?? ©¦ ©¦ Rango: !%$!#$?=$%? ©¦ ©¦ Estado actual: ?#$#$%=$?"#$¡± ©¦ ©¦ Afinidad con el maestro: ?!? ©¦ ©¦ Habilidades: ?#"!#?!?"#?!?#?%?$&!?%? ©¦ ©¦ Debido a la diferencia de niveles no es posible ©¦ ©¦ visualizar gran parte de la informaci¨®n del objetivo ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ ¡ª?Santa mierda! ¡ªsusurr¨® Aric¡ª. ?Qu¨¦ hace esta criatura del Bosque Profundo tan lejos de su h¨¢bitat? ?Es tan poderosa y es el aprendiz de otra criatura? Debe tener un gran atributo de inteligencia. ¡ªPues s¨ª, muchacho ¡ªdijo alguien al lado de Aric¡ª. Su atributo de inteligencia es m¨¢s alto que su atributo de fuerza e inclusive que su nivel. ¡ª?En serio? ¡ªpregunt¨® Aric con naturalidad. Su estado de shock le impidi¨® temporalmente darse cuenta de que alguien estaba a su lado¡ª. Eres t¨² otra vez... qu¨¦ verg¨¹enza que me veas en un estado tan lamentable cada vez que me encuentras. ¡ªEsta vez has aceptado con naturalidad el encuentro ¡ªcoment¨® el misterioso¡ª. Justamente pasaba cerca del bosque cuando sent¨ª una perturbaci¨®n en el espacio... As¨ª que, ?ahora tienes un patrocinador? ¡ªS¨ª... El gran anciano Thandor me tom¨® como disc¨ªpulo. ?Lo conoces? ¡ªpregunt¨® Aric, ya un poco m¨¢s tranquilo. ¡ªTodos conocen a Thandor ¡ªdijo de manera algo siniestra¡ª. Es uno de los ¨²ltimos nigromantes en este continente. ¡ª?Qu¨¦ es la Autoridad del Mundo? ¡ªle pregunt¨® Aric aprovechando la situaci¨®n¡ª. Hace un rato obtuve una recompensa por completar una misi¨®n, pero la ventanit... ¡ªAric ¡ªle interrumpi¨®¡ª. No debes jam¨¢s mencionar informaci¨®n sobre tu ventana a otras personas. ¡ª?No es algo que los dem¨¢s tengan? ¡ªpregunt¨® Aric. ¡ªMe arriesgo un poco al decirte esto, pero no, muchacho, la ventana de estado que tienes es un estigma ¡ªno pudo continuar hablando, ya que un fuerte dolor le punz¨® en la cabeza. No fue diferente para Aric, quien se estremeci¨® por una inmensa presi¨®n que le hizo sangrar la nariz y las orejas. ¡ªLa Autoridad del Mundo est¨¢ penaliz¨¢ndonos por compartir informaci¨®n relacionada ¡ªdijo quej¨¢ndose el misterioso¡ª. Deber¨ªamos dejar eso para otra ocasi¨®n. ¡ªA todo esto, gracias por la pista de la gema de sangre, si no fuera por ti no hubi¨¦semos podido superar el quinto piso tan r¨¢pido ¡ªle dijo Aric, limpi¨¢ndose la sangre. ¡ªNo es algo que puedas descifrar con tu nivel de inteligencia ¡ªdijo despectivo¡ª. Qu¨¦ bueno que reconozcas mi talento para variar... En fin, ser nigromante no es tan malo, ?cierto? Nunca estar¨¢s solo realmente. ¡ªA todo esto ¡ªdijo Aric, pausando la conversaci¨®n¡ª. ?Qui¨¦n diablos eres? He intentado usar la ventana en ti, pero no me responde. ¡ªBueno, como decirlo ¡ªdijo, pensando el misterioso¡ª. Puedes decirme "Prime". ¡ªBueno, Prime, gracias por tu ayuda y por la informaci¨®n que me has dado hasta ahora ¡ªagradeci¨® con honestidad Aric¡ª. Sin embargo, hay todo un halo misterioso sobre ti... Hay algunas cosas que quisiera preguntar... ¡ªBueno, bueno, bueno ¡ªdijo Prime, interrumpi¨¦ndolo¡ª. Supongo que es hora de que me vaya. Tengo asuntos m¨¢s importantes que atender en este bosque que estar respondiendo tus preguntas. Adem¨¢s, puedo suponer que Thandor espera que superes sus expectativas... Todo el mundo sabe que ese viejo loco tiene expectativas muy altas. Sin decir m¨¢s ni responder nada, Prime se fue as¨ª como lleg¨®, de la nada, dejando nuevamente solo a Aric. Este, ya habiendo logrado calmar su miedo por el Se?or Lagarto, decidi¨® rodear el bosque para evitar llamar su atenci¨®n. Con las 4 invocaciones que hab¨ªa capturado, Aric se sinti¨® conforme y tranquilo. No fue hasta que una ventana inesperada apareci¨®, lo hizo tragar saliva y llen¨® su cuerpo de terror. ©°©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©´ ©¦ Ventana de misi¨®n ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Misi¨®n 0000005 ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Objetivo: Asesina al Se?or Lagarto del Bosque Profundo ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Recompensa: ©¦ ©¦ - Subida de 10 niveles ©¦ ©¦ - 100 Pts de afinidad con el maestro ©¦ ©¦ - 20 Espacios de almacenamiento de almas ©¦ ©¦ - 2 Orbes de aprendizaje nivel b¨¢sico ©¦ ©¦ - 3 Orbes de aprendizaje nivel intermedio ©¦ ©¦ - 2 Orbes de aprendizaje nivel avanzado ©¦ ©¦ - 2 Habilidades pasivas aleatorias ©¦ ©¦ - 1 Habilidad activa de grado superior de clase "Nigromante" aleatoria ©¦ ©À©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©È ©¦ Penalizaci¨®n por fallar: Muerte ©¦ ©¦ Tiempo restante: 23 hrs y 59 min ©¦ ©¦ Aviso del sistema: Esta misi¨®n es ineludible ©¦ ©¸©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¤©¼ El Gran Se?or Lagarto ... ?o la lagartija tramposa? ¡ªDebes estar de broma... ¡ªdijo Aric mientras su cara se tornaba p¨¢lida. Conej¨ªn lo mir¨® con preocupaci¨®n; le tom¨® un buen tiempo aceptar su destino y volver en s¨ª. ¡ªSupongo que la idea de que no puedo vencerlo es algo que debe salir de mi cabeza ¡ªdijo Aric pensativo. Aric invirti¨® gran parte del d¨ªa en limpiar su mente del gran terror que hab¨ªa sembrado el Se?or Lagarto. En un estado meditativo, casi de trance, Aric acarici¨® con la yema de los dedos la claridad, lo cual fue interrumpido por la aparici¨®n de la ventanita.
HAS OBTENIDO UNA NUEVA HABILIDAD:
Claridad I: Descripcion: Puedes ver mas all¨¢ de lo evidente Pasiva: mantiene tu mente serena en situaciones problematicas Activa: Anula habilidades de control mental e ilusiones Tu comprension de la vida y la muerte increment¨® en 2
¡ªPuedo sentirlo, ese Gran Se?or Lagarto no es un ser invencible. Probablemente es bastante inteligente, pero debe tener alguna debilidad ¡ªcomenz¨® a pensar. La habilidad pasiva de Claridad fue de mucha ayuda para enfrentar este desaf¨ªo. Aric inici¨® su preparaci¨®n. Caz¨® otras bestias salvajes para subir de nivel y acumul¨® la carne en un solo lugar para atraer al lagarto, mezcl¨¢ndola con plantas venenosas que coloc¨® entre los cad¨¢veres. Con este esfuerzo, Aric subi¨® varios niveles y logr¨® invocar al Oso Solar y al Gorila de Cuatro Brazos.
Ventana de estado: Oso Solar Ventana de estado : Gorila de 4 brazos
Nivel: 5 Estado Actual: Seguro de que habr¨ªa ganado Afinidad con el maestro: 1 Habilidades: Marca Profana I, Sol Negro I, Adorador del Sol I, Bendicion Solar II Orbes de aprendizaje: 0 Nivel: 5 Estado Actual: Molesto por que interrumpiste su combate Afinidad con el maestro: 0 Habilidades: Voluntad Primal I, Miriada de Pu?os I, Pelea de Frente II Orbes de aprendizaje: 0
Con esa adici¨®n a su fuerza, Aric comenz¨® a ver realizable el enfrentamiento contra el Se?or Lagarto, pero antes decidi¨® usar los orbes de aprendizaje que ten¨ªa disponibles. ¡ªUsar orbes de aprendizaje ¡ªdijo Aric, esperando que apareciera la ventanita.
Conejin Mono Pele¨®n
Orbes de aprendizaje: 2 Habilidades disponibles: Fortalecimiento de pelaje I Armadura de Hueso I Poder Latente I Mordisco Marchito I Orbes de aprendizaje: 1 ?usar? Habilidades disponibles: Pu?o Necrotico I Reflejo Impio I Sumisi¨®n I Grito de Guerra I
Aric seleccion¨® la armadura de hueso y el mordisco marchito para Conej¨ªn, y para el Mono Pele¨®n eligi¨® el pu?o necr¨®tico, estas dos ¨²ltimas habilidades infligen el estado "necrosis" en quienes reciben el ataque, lo cual va desgastando paulatinamente la vida del objetivo. ¡ªEs una pena que el gorila y el oso no tengan orbes de aprendizaje. Por ahora, el gorila de cuatro brazos ser¨¢ Octis, y el oso solar ser¨¢ Lumen. Ahora que tengo un equipo un poco m¨¢s balanceado, debo acostumbrarme a las combinaciones ¡ªdijo, evaluando con calma la situaci¨®n¡ª. Me quedan algo de 8 horas antes de que pase el tiempo l¨ªmite. Aric prob¨® diversas combinaciones hasta que lleg¨® a la mejor configuraci¨®n. Ya estando listo y recuperado, comenz¨® a seguir el rastro del Gran Se?or Lagarto. Cuando se encontr¨® cerca de ¨¦l, volvi¨® a estremecerse, pero la habilidad pasiva de Claridad le ayud¨® a mantener la calma. Al estar frente a la imponente figura del Gran Se?or Lagarto, Aric sinti¨® el peso abrumador de la criatura. Su tama?o, cinco veces mayor que cualquiera de sus invocaciones, lo hac¨ªa parecer invencible. Sin embargo, no hab¨ªa lugar para la duda. ¡ªOctis, Lumen, prep¨¢rense para mantenerlo ocupado. Conej¨ªn, Mono, ustedes se encargar¨¢n de debilitarlo desde los flancos. Yo... har¨¦ mi parte. Aric tom¨® aire profundamente mientras sus invocaciones avanzaban seg¨²n las ¨®rdenes. Lumen, el Oso Solar, carg¨® primero, dejando que su Bendici¨®n Solar cubriera su cuerpo con un brillo opaco pero protector. A su lado, Octis, el Gorila de Cuatro Brazos, rug¨ªa con furia mientras sus pu?os se cerraban con fuerza, prepar¨¢ndose para desatar su Miriada de Pu?os. El Se?or Lagarto lanz¨® un grito ensordecedor, suficiente para sacudir el suelo bajo ellos. Sus ojos, llenos de una ira primitiva, se fijaron en las invocaciones que se acercaban. ¡ª?Ahora! Conej¨ªn, a los flancos. Mono, ataca cuando veas una abertura ¡ªcomand¨®. Conej¨ªn, con su Armadura de Hueso, se movi¨® con sorprendente velocidad, buscando puntos vulnerables mientras esquivaba los golpes masivos del lagarto. Su Mordisco Marchito conect¨® con el costado del monstruo, dejando una marca negra que comenz¨® a extenderse lentamente por sus escamas.If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. El Mono Pele¨®n no tard¨® en entrar en acci¨®n. Salt¨® sobre la cola del lagarto, usando su Pu?o Necr¨®tico para golpear con fuerza en la base de la columna. La combinaci¨®n de ataques necrosantes comenz¨® a desgastar la vitalidad de la bestia, pero esta a¨²n estaba lejos de rendirse. Lumen y Octis mantuvieron la presi¨®n en el frente. Octis se lanz¨® con un aluvi¨®n de golpes; su Pelea de Frente le permiti¨® igualar la fuerza de la criatura, aunque solo por breves momentos. Lumen, por su parte, activ¨® Sol Negro, un destello oscuro que impact¨® al Se?or Lagarto, dej¨¢ndolo moment¨¢neamente cegado, lo que lo oblig¨® a usar una habilidad de control mental. Aric vio su oportunidad. Usando su habilidad Claridad, anul¨® las ilusiones y el control mental que el Gran Se?or Lagarto estaba intentando desplegar, dej¨¢ndolo totalmente desprotegido. Confiando en su Encantamiento Elemental Temporal de Armas, imbuy¨® su daga con fuego y, con un movimiento ¨¢gil, se lanz¨® hacia un punto d¨¦bil en el cuello del lagarto. El combate se alarg¨®, pero la estrategia funcionaba. La Necrosis debilitaba al Se?or Lagarto a cada segundo. Sus movimientos, antes veloces y certeros, se volv¨ªan m¨¢s lentos y torpes. Finalmente, tras un golpe devastador de Octis y un segundo Mordisco Marchito de Conej¨ªn, el Se?or Lagarto se desplom¨® en el suelo. Aric, jadeando y con las manos temblorosas, dio el golpe final con su daga, quit¨¢ndole la vida a la criatura. El silencio llen¨® el bosque. Las invocaciones se reunieron alrededor de Aric, agotadas pero llenas de euforia. ¡ªLo logramos... Lo logramos... ¡ªmurmur¨® Aric, sintiendo que, por primera vez, estaba comenzando a dominar el poder de la semilla oscura.
Mision 0000005 : CUMPLIDA
Has subido 10 niveles. + 100 puntos de afinidad con tu maestro. + 20 espacios adicionales de almacenamiento de almas. has obtenido 2 Orbes de aprendizaje de nivel b¨¢sico. has obtenido 3 Orbes de aprendizaje de nivel intermedio. has obtenido 1 Orbes de aprendizaje de nivel avanzado. has obtenido 2 pasivas aleatorias. has obtenido 1 habilidad activa de grado superior de clase "Nigromante" aleatoria.
¡ª?Incre¨ªble, este es un tremendo subid¨®n de poder! ¡ªexclam¨® Aric, cansado pero contento¡ª. Bien, es hora de registrar al Gran Se?or Lagarto. Aric se dispuso a registrar a la criatura. Error: Entidad varios niveles por encima del invocador Reintentando: Solicitando autorizaci¨®n de la Autoridad del mundo Error: Autorizaci¨®n denegada Reintentando: La Autoridad del mundo solicita un intercambio ?Consumir 20 espacios de almacenamiento para registrar? ¡ª?Santa mierda! ¡ªexclam¨® Aric, sorprendido¡ª. ?Los 20 espacios que obtuve los tendr¨¦ que consumir solo para registrar a esta lagartija? Aric contempl¨® las posibilidades, tentado por la idea. La magnitud del poder de la criatura era innegable, y el costo parec¨ªa justificado. ¡ªSupongo que vale la pena. ?Consumir! ¡ªdeclar¨® con decisi¨®n. Y as¨ª, Aric obtuvo al Gran Se?or Lagarto como una nueva invocaci¨®n.
Se te ha otorgado una habilidad: Restricci¨®n Vinculante Pasiva I: disminuye levemente el consumo de Od al realizar una invocaci¨®n. Pasiva II: te impide invocar cualquier criatura registrada que sea m¨¢s fuerte que t¨². Activa: te permite anular la "Pasiva II" a cambio de perder 5 espacios de almacenamiento de almas. Observaci¨®n: Esta es una habilidad otorgada por la autoridad del mundo. Es irrevocable e intransferible, y no puede ser neutralizada con otras habilidades.
¡ªY eso es lo que pasa, ?eh? ¡ªAric parec¨ªa frustrado¡ª. Est¨¢ bien, de todas formas obtuve muchas buenas recompensas. Vamos a ver las habilidades que puedo obtener. Aric estaba a punto de revisar las dem¨¢s recompensas cuando un c¨ªrculo de transporte apareci¨® bajo sus pies. En un parpadeo, se encontr¨® de vuelta en la oficina de Thandor. ¡ª?Aric! ?Muchacho! ¡ªexclam¨® Thandor con una expresi¨®n de satisfacci¨®n¡ª. ?Has superado mis expectativas y por mucho! ¡ª?Maestrooooo! ¡ªgrit¨® Aric¡ª. ?Deme comida, por favooooor! Aric hab¨ªa estado tan concentrado en subir de nivel y cumplir misiones que hab¨ªa descuidado por completo su alimentaci¨®n. Thandor, riendo contento, orden¨® a una de sus ayudantes que le prepararan algo de comer. ¡ªHiciste un gran trabajo ah¨ª, muchacho ¡ªlo felicit¨® Thandor¡ª. A ver, mu¨¦strame tus invocaciones. ¡ªPor supuesto, maestro ¡ªrespondi¨® Aric con obediencia¡ª. ?Salgan, chicos! Y as¨ª, invoc¨® a Conej¨ªn y al resto de la pandilla. ¡ªOh, este conejo ¡ªdijo Thandor sorprendido¡ª. Puede que no lo hayas notado porque a¨²n no le hab¨ªan crecido, pero este conejo es un conejo narval. Aqu¨ª en Naas no se suelen ver. Veamos los dem¨¢s... Un Mono Guerrero, ?eh? Este chico malo es un excelente tanque. Me pregunto por qu¨¦ est¨¢ dividido entre la ruta de tanque y la de asesino. ¡ªYo tambi¨¦n me lo pregunto, maestro. Cuando lo derrot¨¦ ya ten¨ªa la mayor¨ªa de habilidades que puede ver ¡ªdijo Aric, d¨¢ndose cuenta de que hab¨ªa cometido un error fatal. Pero al parecer, Thandor lo omiti¨®, confirmando sus sospechas: este tambi¨¦n pod¨ªa ver la ventana de estado. Por lo tanto, la Autoridad del Mundo tambi¨¦n deb¨ªa tenerlo en la mira. ¡ªY estos dos colosales... Tienen una gran fuerza para ser reci¨¦n de nivel 6. En niveles posteriores su ruta de habilidades se volver¨¢ cada vez m¨¢s espec¨ªfica. Intenta evitar darles habilidades que se alejen de lo que quieres obtener de ellos ¡ªle aconsej¨®. ¡ªGracias, maestro. Tengo otra invocaci¨®n m¨¢s, pero es m¨¢s fuerte que yo por varios niveles y no puedo invocarlo ¡ªdijo Aric disculp¨¢ndose. ¡ªTranquilo, no pasa nada, muchacho ¡ªle dijo, calm¨¢ndolo¡ª. En fin, ya va siendo hora de que vayas a realizar la especializaci¨®n para obtener tu clase. Antes eras un guerrero elemental, ?cierto? Usabas espadas, hachas, contratos elementales y habilidades de reforzamiento de armas y corporal. ¡ªAs¨ª es, maestro ¡ªdijo Aric mientras tomaba asiento y era atendido por una de las ayudantes de Thandor¡ª. Me especializar¨¦ como nigromante y, por favor, siga brind¨¢ndome su conocimiento. ¡ª?Ja, ja, ja! Tienes buen ojo, muchacho ¡ªdijo Thandor relajado mientras Aric com¨ªa¡ª. Entonces, terminando de comer ir¨¢s al centro de especializaci¨®n y tomar¨¢s esa ruta. Una vez hayas hecho eso, debes reunirte con el resto del equipo en las afueras del laberinto. Para cuando llegues, yo estar¨¦ ah¨ª. Come tranquilo; yo debo atender algunos asuntos. Te recomiendo que prepares lo necesario para la estad¨ªa en el laberinto que est¨¢n por enfrentar.