《La senda del guerrero [ESP]》 Prologo El mundo ya no era el mismo. Las ciudades se alzaban como gigantes de metal y piedra, cada una con su propio latido y sus propios secretos. Eran fragmentos de esperanza y miedo, de sobrevivencia y opresi¨®n, conectadas por carreteras, caminos perdidos y horizontes de fuego. Algunas eran imponentes, con sus luces constantes y su tecnolog¨ªa avanzada; otras, m¨¢s humildes, respiraban un aire de supervivencia constante. Pero todas compart¨ªan una verdad: la batalla nunca cesaba. La noche ca¨ªa con una neblina espesa, y los murmullos de la oscuridad se sent¨ªan como ecos lejanos. Los vientos, a menudo silenciosos, tra¨ªan consigo promesas de algo m¨¢s, de un futuro desconocido que se tej¨ªa entre las sombras y el susurro de los ¨¢rboles. Cada movimiento, cada golpe, cada sombra en el horizonte era una advertencia: el mundo hab¨ªa cambiado para siempre. En la oscuridad de un rinc¨®n de metal y escombros, un sonido rompi¨® el silencio. No era el zumbido de un motor o el crujir de los edificios viejos, sino algo m¨¢s profundo, m¨¢s antiguo: una presencia. Algo grande, algo antiguo, se mov¨ªa en las sombras. Un zancudo de piel fr¨ªa que arrastraba el peso de una historia de destrucci¨®n y guerras pasadas. Las antiguas mutaciones, una mezcla de experimentaci¨®n, radiaci¨®n y desesperaci¨®n, nunca dejaron de evolucionar. Los guerreros de la resistencia, quienes dominaban elementos primordiales de la naturaleza, vigilaban la llegada de cada sombra con desconfianza. Algunos dec¨ªan que sus habilidades eran un regalo, otros que eran una maldici¨®n, un v¨ªnculo con una fuerza que podr¨ªan no controlar. Eran los ¨²nicos que manten¨ªan algo de orden en el caos, luchando con espadas, fuego, aire y agua contra las fuerzas que buscaban someterlo todo. Pero el precio de su poder era alto: estaban conectados con la tierra, el aire y el fuego, pero a menudo tambi¨¦n con la incertidumbre y el sacrificio.The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. En el horizonte, una figura solitaria avanzaba. Un joven que prefer¨ªa el ruido de su motoneta a las sombras y a los murmullos de una ciudad que no dorm¨ªa. Cre¨ªa que pod¨ªa enfrentar la noche con un precio barato: un poco de coraje y velocidad. No sab¨ªa que, esa misma noche, la historia de su destino se entrelazar¨ªa con el rugido de algo mucho m¨¢s grande que su peque?a vida. Algo oscuro, algo que no pod¨ªa entender. El viento comenz¨® a temblar. No era un terremoto. Era algo m¨¢s. Sus ojos se movieron en la direcci¨®n del sonido: un zancudo de oscuridad, una mancha que parec¨ªa consumir todo a su paso. No era un simple animal ni un hombre: era una presencia, una fuerza que respiraba entre los escombros, y que conoc¨ªa m¨¢s historia de la que cualquier hombre podr¨ªa comprender. En ese momento, una figura emergi¨® de las sombras, un reflejo de lucha y de poder que no era com¨²n en los d¨ªas de paz. No era un h¨¦roe, ni un soldado, pero fue una advertencia en la noche, un aviso de lo que se avecinaba. Deber¨ªa haber estado solo, pero no lo estaba. La historia, siempre entrelazada y compleja, ten¨ªa otros planes. El miedo era palpable, el destino un filo afilado que se sent¨ªa cada vez m¨¢s cerca. La batalla, inevitable y constante, estaba por comenzar. El mundo giraba, y en alg¨²n lugar, en las profundidades de la historia y el caos, una mente despertaba. Era el presagio de algo que muchos no comprender¨ªan hasta que fuera demasiado tarde. Cada ciudad, cada luchador, cada sombra, cada bestia, formaba parte de un ciclo antiguo, una batalla que hab¨ªa sido olvidada pero que nunca hab¨ªa desaparecido. Nada era lo que parec¨ªa. En el aire, entre el sonido de los motores y el eco de los gritos distantes, un susurro apareci¨®: el ciclo continuaba. Y quiz¨¢s, solo quiz¨¢s, lo desconocido aguardaba para reclamar lo que le pertenec¨ªa. Por ahora, la historia comenzaba. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 1] La historia comienza en City Sven-1, una ciudad marcada por el caos, la pobreza y la violencia. Es el tipo de lugar donde las calles son peligrosas despu¨¦s del anochecer; se recomienda evitar salir a menos que se desee nunca regresar. Pero a veces, el destino obliga a tomar riesgos. Saico era uno de esos j¨®venes que, por necesidad, decid¨ªa enfrentarse a la noche. Repartidor en una de las zonas m¨¢s conflictivas de la ciudad, siempre confiaba en que su motoneta era la m¨¢s r¨¢pida del barrio y que nada podr¨ªa detenerlo. Esa noche, la recompensa era tentadora: las entregas nocturnas pagaban hasta cinco veces m¨¢s que durante el d¨ªa, una oportunidad que no pod¨ªa desperdiciar. No era la primera vez que aceptaba una entrega tarde, y esta vez no solo ten¨ªa una: ?eran cinco! Dinero r¨¢pido y f¨¢cil, si lograba completar todas sin ning¨²n problema. Decidido y sin pensarlo dos veces, acept¨® el reto. Por otro lado, Ziggy estaba esa noche en la ciudad, inc¨®modo. Odiante de la idea de pasar tiempo en City Sven-1, siempre hab¨ªa considerado que esa zona era m¨¢s que peligrosa, pero el favor para BJ era algo que no pod¨ªa rechazar. BJ ten¨ªa una cita con su novia, Rouse, y no quer¨ªa faltar. Ziggy era un buen amigo, pero la advertencia en su pecho no desaparec¨ªa: sent¨ªa una especie de presi¨®n en el aire, algo extra?o, como una se?al de que esa noche no ser¨ªa tranquila. De repente, mientras avanzaba por las oscuras y h¨²medas calles, algo le llam¨® la atenci¨®n. A lo lejos, vio una figura con una motoneta, avanzando a toda velocidad por las calles de la zona.Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. ¡ª?Est¨¢ loco o realmente necesita el dinero? ¡ªmurmur¨® para s¨ª mismo mientras continuaba su camino. Sin embargo, poco despu¨¦s, una sensaci¨®n m¨¢s inquietante le lleg¨® al cuerpo: un temblor. No un terremoto, eso lo habr¨ªa sentido de otra manera. Pero ese temblor era constante, como un ritmo de pasos lejanos. Ziggy se detuvo y mir¨® hacia atr¨¢s. Fue entonces cuando lo vio: una enorme sombra negra avanzando hacia el joven mensajero. ¡ªNo puede ser... ¡ªpens¨®, con una presi¨®n en el pecho que nunca le hab¨ªa sentido antes. Antes de que pudiera reaccionar, un fuerte golpe lo lanz¨® hacia adelante, como si una fuerza invisible lo hubiera empujado. Ziggy sali¨® disparado, pasando incluso la motoneta de Saico, quien no pod¨ªa creer lo que hab¨ªa presenciado. ¡ª?Pero qu¨¦...? ¡ªmurmur¨® Saico, girando hacia atr¨¢s con los ojos muy abiertos. Ziggy aterriz¨® de pie, sin ayuda, y observ¨® r¨¢pidamente el horizonte. La sombra negra ahora era mucho m¨¢s visible: un monstruo de aspecto imponente se acercaba, una presencia completamente fuera de lugar para una noche cualquiera. Ziggy hab¨ªa visto estas criaturas antes: eran bestias mutantes, y ahora lo ten¨ªa claro. ¡ª?Busca un lugar seguro! ¡ªgrit¨®, ignorando cualquier miedo mientras preparaba su espada con una rapidez profesional. Saico, aun desconcertado, no pod¨ªa entender lo que ve¨ªa. ?Estaba so?ando? ?O se trataba de alguna broma pesada? Pero no hab¨ªa tiempo para cuestionarse m¨¢s. De repente, un rugido profundo retumb¨® en el aire. Era una sombra enorme, ahora completamente visible: Pardo, el m¨¢s fuerte de los Primordiales. Los dos j¨®venes se quedaron inm¨®viles, Saico temeroso y Ziggy completamente alerta. Saico hab¨ªa escuchado rumores sobre criaturas como esa: mutantes enormes que acechaban las sombras de la ciudad, pero siempre pens¨® que eran cuentos de fantasmas urbanos. Sin embargo, ahora lo ve¨ªa de frente, en carne y hueso. Ziggy no quitaba la mirada de aquella monstruosa figura mientras una pregunta lo atormentaba: ?Qu¨¦ hac¨ªa un Primordial en una ciudad como esta? Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 2] ¡ª?Qu¨¦ hac¨ªa un Primordial en una ciudad como esta? ¡ªmurmur¨® Ziggy mientras observaba a Pardo, fijando su mirada en los ojos de la colosal bestia. Saico, completamente confundido, no lograba procesar lo que ve¨ªa. ¡ª?Ese tipo piensa enfrentarse a esa cosa... con una espada? ?Est¨¢ loco? La tensi¨®n se rompi¨® cuando Pardo habl¨®, su voz grave y burlesca resonando en la calle desierta. ¡ªVaya, vaya... ?Qu¨¦ tenemos aqu¨ª? Un Elemental. Esto se pondr¨¢ muy divertido. Sin m¨¢s aviso, Pardo se abalanz¨® contra Ziggy. Pero Ziggy, en un movimiento tan veloz como un rel¨¢mpago, esquiv¨® el ataque y contratac¨®, apuntando al cuello del Primordial. Sin embargo, la enorme bestia reaccion¨® con una rapidez incre¨ªble, atrapando la hoja con ambas manos antes de que pudiera alcanzarlo. Ziggy intent¨® liberar su espada golpeando a Pardo con fuerza, pero el monstruo apenas se inmut¨®, esbozando una siniestra sonrisa antes de hacer temblar el suelo con un golpe que parec¨ªa sacudir toda la calle. Ziggy apret¨® los dientes. Sab¨ªa que no pod¨ªa enfrentarlo solo, pero tampoco ten¨ªa tiempo de esperar refuerzos. Los Elementales de rango LEGATUS no estaban en la ciudad, y los dem¨¢s no eran rivales para una amenaza de este nivel. Aun as¨ª, decidi¨® enviar un mensaje global, con la esperanza de que alguien pudiera acudir. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, Pardo lanz¨® una r¨¢faga de golpes, r¨¢pidos pero no lo suficiente como para superar los reflejos de Ziggy. ¨¦l esquivaba cada ataque con precisi¨®n, consciente de que un solo golpe podr¨ªa ser mortal.Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. ¡ªNo es lo suficientemente r¨¢pido ¡ªpens¨® Ziggy mientras esquivaba otro ataque¡ª. Pero su fuerza y resistencia son otra historia. No puedo perder la concentraci¨®n... pero tampoco puedo dejar que siga avanzando. Ziggy sab¨ªa que no ten¨ªa otra opci¨®n. Apret¨® el mango de su espada y activ¨® su poder. De repente, la calle oscura, iluminada solo por un lejano poste de luz, se inund¨® de un resplandor cegador. La hoja de la espada pas¨® de ser un simple filo de hierro a estar envuelta en un fuego brillante, tan c¨¢lido como el sol. El destello era visible desde kil¨®metros a la redonda. La batalla continu¨®, y aunque Ziggy peleaba con todo lo que ten¨ªa, Pardo no ced¨ªa. Saico, quien segu¨ªa observando todo desde cerca, no pod¨ªa apartar la mirada. Su mente estaba en un caos total. ¡ªEse tipo... est¨¢ peleando de igual a igual con esa cosa. Pero... no va a durar. Y ten¨ªa raz¨®n. Despu¨¦s de varios minutos de combate, el momento fat¨ªdico lleg¨®. Un peque?o descuido, apenas un parpadeo, fue suficiente para que Pardo encontrara una abertura. Con un r¨¢pido movimiento, lanz¨® un zarpazo directo a Ziggy. Saico, observando todo como si el tiempo se ralentizara, actu¨® antes de siquiera pensarlo. Tom¨® una piedra del suelo y la lanz¨® con todas sus fuerzas al rostro de Pardo, golpe¨¢ndolo en el ojo derecho. El impacto no le hizo da?o alguno, pero s¨ª lo distrajo. La furia en el rostro de Pardo era evidente, y con un rugido ensordecedor, se gir¨® hacia Saico. ¡ª?Mierda! ¡ªmurmur¨® Ziggy al ver el cambio de direcci¨®n¡ª. ?Esa velocidad...? Pardo se lanz¨® hacia Saico con una rapidez descomunal, mucho mayor que antes. El chico, paralizado por el miedo, no pudo moverse. Sus piernas no respond¨ªan, y las l¨¢grimas comenzaron a rodar por su rostro. ¡ªVoy a morir... De repente, un golpe ensordecedor detuvo a Pardo en seco. Saico, at¨®nito, mir¨® a su alrededor. Frente a ¨¦l, una figura desconocida hab¨ªa interceptado a la bestia. ¡ª?Qui¨¦n... qui¨¦n es ese? El polvo se disipaba lentamente, revelando a un nuevo combatiente que hab¨ªa logrado frenar a Pardo con un impacto tan poderoso que incluso el Primordial parec¨ªa desconcertado. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 3] ¡ª?Qui¨¦n es ese? ¡ªdijo Ziggy, intentando discernir la figura que se mov¨ªa entre las sombras. La flama de su espada hab¨ªa menguado, dificult¨¢ndole determinar si se trataba de un aliado o de una nueva amenaza. La figura avanz¨® lentamente, hasta que el tenue brillo de un encendedor revel¨® su rostro. ¡ª?Max! ¡ªexclam¨® Ziggy, sorprendido. Frente a ¨¦l estaba Max, el segundo m¨¢s fuerte de los Centurios. A pesar de la peligrosa situaci¨®n, Ziggy no pudo evitar sentir un breve alivio al tenerlo a su lado. Un Legatus y un Centurio juntos significaban casi una victoria segura, especialmente si se trataba de ellos, reconocidos ampliamente entre las bestias por su fuerza y habilidad. Pardo frunci¨® el ce?o, consciente de que estaba en una posici¨®n complicada. Enfrentar a dos de los m¨¢s poderosos Elementales no era algo que pudiera tomarse a la ligera. ¡ªEs raro verte por aqu¨ª, Ziggy ¡ªdijo Max mientras apagaba el encendedor y sacaba su espada¡ª. Pens¨¦ que encontrar¨ªa a BJ. ¡ªNo importa ¡ªa?adi¨® con un destello de confianza en su mirada¡ª. Contigo aqu¨ª, tendremos una buena oportunidad contra este adefesio. Sin m¨¢s palabras, Max se lanz¨® hacia Pardo con la velocidad y fuerza caracter¨ªsticas de los Centurios. Pardo reaccion¨® al instante, posicion¨¢ndose para interceptar el ataque. Justo en ese momento, Ziggy aprovech¨® para atacar desde la retaguardia, blandiendo su espada de fuego. Pardo, por un instante, olvid¨® la presencia de Ziggy y estuvo a punto de recibir el impacto, pero con un golpe al suelo hizo temblar toda la calle, obligando a ambos Elementales a retroceder.This novel''s true home is a different platform. Support the author by finding it there. Max y Ziggy dieron un paso atr¨¢s, pero r¨¢pidamente volvieron a posicionarse frente a la bestia, lanzando un ataque coordinado. Sus movimientos eran r¨¢pidos y precisos, como si fueran una extensi¨®n el uno del otro. No necesitaban hablar; cada uno parec¨ªa saber exactamente lo que el otro har¨ªa, cubri¨¦ndose y apoy¨¢ndose en cada golpe. Saico, que observaba la batalla desde un rinc¨®n oscuro, no pod¨ªa creer lo que ve¨ªa. ¡ª?C¨®mo...? ?Cu¨¢ndo...? ¡ªse preguntaba, desconcertado. Todo ocurr¨ªa demasiado r¨¢pido para sus ojos. Los dos espadachines luchaban con una sincronizaci¨®n casi perfecta, pero lo m¨¢s impactante era c¨®mo Pardo, a pesar de estar en desventaja num¨¦rica, parec¨ªa estar mejor posicionado que sus oponentes. La batalla continu¨® durante varios minutos. Los ataques de Max y Ziggy no cesaban, pero Pardo resist¨ªa con una ferocidad inhumana. Aunque sab¨ªa que los Elementales no se rendir¨ªan f¨¢cilmente, tambi¨¦n entend¨ªa que no pod¨ªa permitirse caer esa noche. De repente, con un rugido gutural, Pardo golpe¨® el suelo con toda su fuerza, levantando pedazos de pavimento y creando una distracci¨®n en medio del caos. Sab¨ªa que deb¨ªa retirarse antes de que llegaran refuerzos. Aprovechando la confusi¨®n, se alej¨® hacia las sombras, pero no sin dejar un mensaje. ¡ª?Zero est¨¢ casi listo! ¡ªrugi¨®¡ª. ?Y vendr¨¢ por ustedes, Elementales! Con esas palabras, Pardo desapareci¨® en la fr¨ªa oscuridad de la noche, dejando a Max, Ziggy y Saico con una mezcla de inquietud y determinaci¨®n. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 4] ¡ª?Qui¨¦n rayos es Zero? ¡ªpregunt¨® Saico, quien, obviamente, no ten¨ªa idea de lo que hab¨ªa pasado. ¡ªEl l¨ªder de las bestias ¡ªrespondi¨® Ziggy con seriedad. Su mirada no pod¨ªa ocultar la preocupaci¨®n. No entend¨ªa por qu¨¦ una bestia de alto rango como Pardo estaba en City Sven-1. Normalmente, los Primordiales no suelen alejarse demasiado de Route 66. Mientras Ziggy trataba de procesar lo ocurrido, Max rompi¨® el silencio. ¡ª?D¨®nde est¨¢ BJ? Ziggy explic¨® que BJ le hab¨ªa pedido que vigilara la ciudad esa noche por motivos personales. Sin embargo, la pregunta de Max lo hizo reflexionar. ¡ª?Crees que ya termin¨® su misi¨®n de espionaje en Route 66? ¡ªpregunt¨® Max con cautela. Fue entonces cuando Ziggy lo comprendi¨®. Con una chispa de claridad en su mirada, respondi¨®: ¡ª?Eso tuvo que ser! BJ termin¨® la misi¨®n, pero al parecer las bestias lo descubrieron. Por eso enviaron a Pardo aqu¨ª... ?est¨¢n tras ¨¦l! Todo ten¨ªa sentido ahora. Ziggy sab¨ªa que deb¨ªa convocar una reuni¨®n con los dem¨¢s LEGATUS y con el Capit¨¢n para informarles de la situaci¨®n. Sin embargo, a¨²n quedaba algo pendiente: Saico. Ziggy le ofreci¨® la mano para ayudarlo a levantarse y, mientras lo hac¨ªa, pronunci¨® las mismas palabras que Leppart le dijo a ¨¦l hac¨ªa cinco a?os: ¡ªS¨ªgueme, y tendr¨¢s las respuestas que buscas. Max no pudo evitar advertirle: If you discover this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation.¡ªZiggy, no conviertas a este chico en un Elemental. Pero Ziggy, consciente de la falta de personal que ten¨ªan y de las numerosas bestias a¨²n sueltas, tom¨® la decisi¨®n de llevarlo consigo de todos modos. Saico, confundido pero intrigado, acept¨® seguirlos. No ten¨ªa idea de en qu¨¦ se estaba metiendo, pero estaba seguro de que all¨ª encontrar¨ªa las respuestas que necesitaba. Unas horas m¨¢s tarde, llegaron a las afueras de City Sven-1, donde se encontraba la base de los Elementales. Saico mir¨® la construcci¨®n con incredulidad. ¡ª?Eso es una base? ¡ªpregunt¨®, observando la casucha deteriorada que parec¨ªa a punto de derrumbarse. Al entrar, su sorpresa fue inmensa. Bajo tierra se encontraba un complejo impresionante, lleno de tecnolog¨ªa avanzada y actividad. ¡ª?Qu¨¦ pasada! ¡ªexclam¨® asombrado. Finalmente, llegaron a la oficina del Capit¨¢n, donde los dem¨¢s LEGATUS ya los esperaban. Ziggy no perdi¨® tiempo y comenz¨® a hablar. ¡ªNos topamos con Pardo en la ciudad. ¡ª??Y NO LO MATASTE!? ¡ªinterrumpi¨® una voz furiosa. Era Reckless, el Elemental de Tierra y el m¨¢s fuerte de los LEGATUS. Ziggy se gir¨® hacia ¨¦l, manteni¨¦ndose firme. ¡ªSabes que se necesitan m¨¢s de uno para acabar con una bestia como Pardo. Reckless, aunque consciente de ello, no estaba satisfecho con la respuesta. ¡ª?No lo intentan lo suficiente! Whisper Wind y BJ intervinieron para calmar los ¨¢nimos. No hab¨ªa tiempo para discutir entre ellos; los temas urgentes requer¨ªan toda su atenci¨®n. ¡ª?Por qu¨¦ la reuni¨®n? ¡ªpregunt¨® BJ. ¡ªPor ti ¡ªrespondi¨® Ziggy. ¡ª?Por m¨ª? Ziggy le explic¨® la raz¨®n detr¨¢s de la inesperada aparici¨®n de Pardo en la ciudad. Todos sab¨ªan lo meticuloso que era BJ en sus misiones, especialmente en una tan peligrosa como la de Route 66. Que las bestias hubieran descubierto su presencia era una noticia inquietante. BJ asinti¨® lentamente antes de comenzar su informe: ¡ªLas palabras de Pardo no eran un simple intento de intimidaci¨®n. Zero est¨¢ casi recuperado. Es solo cuesti¨®n de tiempo antes de que vuelva a pelear. El silencio llen¨® la sala mientras el peso de esa revelaci¨®n ca¨ªa sobre todos. Finalmente, BJ pregunt¨®: ¡ª?Algo m¨¢s que a?adir? ¡ª?S¨ª! ¡ªintervino Whisper Wind, dirigiendo su mirada a Saico¡ª. ?Ese chico que trajo Ziggy... se convertir¨¢ en un Elemental? Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 5] El aire en la sala del Capit¨¢n se sent¨ªa denso tras la reuni¨®n. Whisper Wind rompi¨® el silencio: ¡ª?Y qu¨¦ hay de ese chico, Saico? ¡ªpregunt¨®, mirando al joven con curiosidad. ¡ªNo es un Elemental a¨²n ¡ªrespondi¨® Ziggy con tono firme, pero sin descartar la posibilidad en su expresi¨®n. ¡ª?A¨²n? ¡ªReckless levant¨® una ceja con incredulidad¡ª. Ziggy, no tenemos tiempo para entrenar novatos, y mucho menos para proteger a alguien m¨¢s d¨¦bil que nosotros. ¡ªDe acuerdo con Reckless ¡ªintervino BJ, cruzando los brazos¡ª. No estamos en posici¨®n de cargar con un peso innecesario. Saico apret¨® los pu?os, sintiendo c¨®mo la tensi¨®n en su pecho crec¨ªa con cada palabra. Finalmente, habl¨®: ¡ªNo necesito que me protejan. Puedo ser d¨¦bil ahora, pero encontrar¨¦ la manera de ayudar. Ziggy lo observ¨® en silencio, viendo en sus ojos un destello de determinaci¨®n que le recordaba a s¨ª mismo hace cinco a?os. Sin embargo, antes de que pudiera responder, una alerta reson¨® en toda la base. ¡ª?Intrusos detectados! ¡ªla voz rob¨®tica de los sistemas de seguridad llen¨® la sala. ¡ªNo puede ser... ¡ªmurmur¨® Max mientras Reckless ya avanzaba hacia la salida. ¡ªZiggy, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ¡ªpregunt¨® Saico, intentando mantener la calma. ¡ªGrunts... y algo m¨¢s ¡ªrespondi¨® Whisper Wind mientras revisaba el panel hologr¨¢fico. ¡ªLos LEGATUS no pueden involucrarse ¡ªorden¨® Ziggy r¨¢pidamente, deteniendo a Reckless antes de que avanzara m¨¢s. Su tono no admit¨ªa discusi¨®n¡ª. DESTURIOS y VENATOR, esto es suyo. En cuesti¨®n de segundos, los soldados de menor rango ya estaban en marcha. Entre ellos, Jazz y Flow ambos del rango DESTURIOS, y Punk de rango VENATOR.If you encounter this story on Amazon, note that it''s taken without permission from the author. 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Sin embargo, algo capt¨® su atenci¨®n: un rugido m¨¢s profundo y gutural que resonaba por los pasillos. ¡ªEso no es un Grunt... ¡ªmurmur¨® Whisper Wind, quien ya estaba de vuelta en el panel hologr¨¢fico. ¡ªALPHA detectada ¡ªconfirm¨® el sistema de la base. ¡ª?Jazz, Flow, Punk, retrocedan! ¡ªorden¨® Ziggy a trav¨¦s del comunicador. Pero antes de que pudieran reagruparse, una bestia ALPHA emergi¨® de las sombras. Era masiva, con una piel gruesa y espinas en su lomo que emit¨ªan un brillo extra?o. Rugi¨® con furia y carg¨® directamente contra ellos. Jazz tom¨® la iniciativa, levantando una muralla de tierra para detener su avance, pero la ALPHA atraves¨® la barrera con facilidad. Punk y Flow se lanzaron al ataque coordinado. Mientras Flow quemaba las patas delanteras de la criatura, Punk utilizaba el agua para atacar sus puntos d¨¦biles. ¡ª?No pierdan el ritmo! ¡ªgrit¨® Flow, esquivando un golpe de la cola de la bestia. Mientras tanto, Saico miraba, con las manos apretadas en los bordes del balc¨®n. Algo en ¨¦l gritaba que deb¨ªa hacer algo, pero Ziggy lo detuvo nuevamente. ¡ªA¨²n no es tu momento. La batalla continu¨®. La ALPHA era formidable, pero la experiencia y coordinaci¨®n de los DESTURIOS y VENATORS lograron superarla. Jazz finalmente dio el golpe final, clavando su espada profundamente en el cr¨¢neo de la criatura mientras esta intentaba levantarse tras caer al suelo. ¡ª?Objetivo neutralizado! ¡ªanunci¨® Punk, con el pecho agitado por el esfuerzo. La alarma ces¨®, y un silencio triunfal llen¨® la base. Ziggy observ¨® a Saico, quien parec¨ªa m¨¢s decidido que nunca. ¡ª?A¨²n quieres unirte? ¡ªpregunt¨® Ziggy con una media sonrisa. ¡ªM¨¢s que nunca ¡ªrespondi¨® Saico sin dudar. Whisper Wind, observando la escena, asinti¨® ligeramente, como si estuviera reconsiderando su posici¨®n respecto al chico. ¡ªEntonces prep¨¢rate, porque esto fue solo el comienzo ¡ªa?adi¨® Ziggy mientras los Elementales regresaban a la sala con miradas victoriosas. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 6] La sala de entrenamiento de la base era un espacio vasto, con paredes reforzadas y plataformas adaptadas para las habilidades ¨²nicas de los Elementales. Ziggy, con los brazos cruzados, observaba desde una esquina mientras Saico se enfrentaba a un mu?eco de pr¨¢ctica. ¡ªNo es solo cuesti¨®n de fuerza, Saico. Es t¨¦cnica, estrategia... y paciencia ¡ªdijo Ziggy, su tono firme pero alentador. Saico, empapado en sudor, se apart¨® un mech¨®n de cabello de la frente y asinti¨®. Hab¨ªan pasado tres d¨ªas desde el ataque de los Grunts y la aparici¨®n del ALPHA. Aunque a¨²n no era oficialmente un Elemental, Ziggy hab¨ªa tomado la decisi¨®n de entrenarlo, algo que no a todos les agradaba. Desde el balc¨®n, Jazz, Flow y Punk observaban el entrenamiento. ¡ª?Crees que ese chico tenga lo necesario? ¡ªpregunt¨® Flow, girando su espada en la mano. ¡ªTiene esp¨ªritu, pero eso no basta. Necesita m¨¢s que ganas para sobrevivir aqu¨ª abajo ¡ªrespondi¨® Jazz, con los brazos cruzados. Mientras tanto, Saico intentaba imitar los movimientos que Ziggy le hab¨ªa mostrado. Cada golpe que daba al mu?eco era recibido con un sonido sordo, pero sus movimientos carec¨ªan de la precisi¨®n necesaria. ¡ªM¨¢s control, menos fuerza bruta ¡ªcoment¨® Ziggy, acerc¨¢ndose. Tom¨® una espada de entrenamiento y se coloc¨® frente a ¨¦l¡ª. Mira. Ziggy ejecut¨® un movimiento fluido, una estocada directa seguida de un giro elegante que cort¨® el mu?eco con precisi¨®n quir¨²rgica. Saico observ¨®, impresionado, y luego tom¨® su espada con renovada determinaci¨®n. ¡ªD¨¦jame intentarlo otra vez. Ziggy asinti¨® y dio un paso atr¨¢s, permiti¨¦ndole espacio. Esta vez, los movimientos de Saico fueron m¨¢s controlados. Aunque a¨²n le faltaba fluidez, su progreso era evidente. Justo cuando el ambiente comenzaba a relajarse, la voz rob¨®tica del sistema de seguridad volvi¨® a resonar:The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¡ªDetecci¨®n de actividad inusual en las inmediaciones de City Sven-1. Los presentes se tensaron de inmediato. Ziggy activ¨® el panel hologr¨¢fico, mostrando el ¨¢rea afectada. ¡ªParece que no tendremos descanso ¡ªcoment¨® Jazz, prepar¨¢ndose para salir. ¡ªNo es una amenaza mayor, pero mejor revisemos ¡ªdijo Ziggy mientras analizaba la informaci¨®n¡ª. DESTURIOS, enc¨¢rguense de esto. Saico, Punk ustedes vienen conmigo. ¡ª?Qu¨¦? ?Yo tambien? ¡ªpregunt¨® Saico, sorprendido. ¡ªEs hora de que veas c¨®mo es todo all¨¢ afuera ¡ªrespondi¨® Ziggy, su tono serio. El grupo parti¨® r¨¢pidamente hacia la superficie. Las calles de City Sven-1 estaban en calma, pero un aire de tensi¨®n flotaba en el ambiente. Los residentes, acostumbrados a la presencia de los Elementales, apenas los miraban mientras se mov¨ªan con rapidez. Jazz y Flow lideraban la avanzada, mientras Ziggy, Punk y Saico permanec¨ªan ligeramente atr¨¢s. Era un operativo simple: investigar la presencia de unas pocas criaturas Grunt que hab¨ªan sido detectadas cerca de los l¨ªmites de la ciudad. Cuando llegaron al lugar, encontraron a un peque?o grupo de Grunts. Eran m¨¢s peque?os y menos coordinados que los que atacaron la base, pero no dejaban de ser peligrosos. ¡ªEsto ser¨¢ r¨¢pido ¡ªcoment¨® Jazz, girando su espada con confianza. ¡ªSaico, observa bien. Aprende c¨®mo trabajamos en equipo ¡ªdijo Ziggy antes de permitir que los DESTURIOS se encargaran. Jazz se lanz¨® primero, utilizando su control sobre la tierra para crear una trampa que inmoviliz¨® a dos de las criaturas. Flow sigui¨® con un ataque de fuego que desorient¨® a otros tres. ¡ª?Ves c¨®mo se complementan? ¡ªpregunt¨® Ziggy mientras se?alaba la pelea¡ª. Esa es la clave para sobrevivir. Pero mientras observaban, uno de los Grunts, m¨¢s astuto de lo normal, se escabull¨® entre los escombros y se dirigi¨® directamente hacia Saico. ¡ª?Cuidado! ¡ªgrit¨® Ziggy, pero Saico ya hab¨ªa reaccionado. Tom¨® la espada que le hab¨ªan dado para el entrenamiento y se enfrent¨® al Grunt. Aunque su postura no era perfecta, logr¨® bloquear el ataque inicial y contraatacar con un golpe directo al abdomen de la criatura, derrib¨¢ndola. ¡ªNada mal ¡ªcoment¨® Ziggy, sonriendo ligeramente. ¡ª?Saico, detr¨¢s de ti! ¡ªadvirti¨® Punk. Otro Grunt apareci¨® de repente, pero antes de que pudiera atacar, Jazz lo aplast¨® con una roca gigante. ¡ªNo te distraigas ¡ªdijo Jazz, mir¨¢ndolo con severidad. El enfrentamiento termin¨® r¨¢pidamente, y el grupo regres¨® a la base con el informe de que la amenaza hab¨ªa sido neutralizada. De vuelta en la sala de entrenamiento, Ziggy se acerc¨® a Saico, quien estaba agotado pero visiblemente orgulloso de lo que hab¨ªa hecho. ¡ªTienes potencial, pero todav¨ªa hay mucho por aprender ¡ªdijo Ziggy mientras le palmeaba el hombro¡ª. Hoy diste el primer paso. Saico asinti¨®, sabiendo que el camino apenas comenzaba. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 7] Lejos de la miseria de City Sven-1, las luces brillantes de Yersi-City iluminaban el horizonte. Una metr¨®polis bulliciosa, repleta de edificios que tocaban las nubes y calles abarrotadas por veh¨ªculos y personas que nunca se deten¨ªan. Pero debajo de esa fachada moderna y vibrante, se escond¨ªa un mundo mucho m¨¢s oscuro. En uno de los niveles subterr¨¢neos de la ciudad, un hombre caminaba con paso firme. Sus botas resonaban en el metal oxidado del suelo, y la luz intermitente de los neones revelaba su figura: un hombre alto y musculoso, con el cabello negro cayendo en mechones desordenados sobre una chaqueta de cuero marcada con el s¨ªmbolo de un rayo. Su espada, colgada en la espalda, ten¨ªa un dise?o ¨²nico, con una hoja negra y un n¨²cleo rojo brillante que parec¨ªa palpitar como si estuviera vivo. Leppart, el actual l¨ªder de la Rock Brigade, no era alguien f¨¢cil de ignorar. Su presencia dominaba la habitaci¨®n mientras entraba en un bar subterr¨¢neo, un lugar clandestino donde la facci¨®n se reun¨ªa de vez en cuando. El ambiente estaba cargado de tensi¨®n. Algunos miembros de menor rango discut¨ªan en voz baja sobre los rumores de movimientos de bestias cerca de la frontera. Al notar la llegada de Leppart, todos guardaron silencio. ¡ª?Qu¨¦ pasa aqu¨ª? ¡ªpregunt¨®, su voz profunda cortando el aire. Uno de los subordinados, un hombre de cabello te?ido y rostro nervioso, dio un paso al frente. ¡ªHemos recibido informes... sobre actividad inusual en la autopista cercana a la ciudad. Algo grande, se?or. Leppart frunci¨® el ce?o y se acerc¨® al panel hologr¨¢fico que mostraba el mapa de los alrededores. Se?al¨® un ¨¢rea espec¨ªfica con un dedo enguantado. ¡ªEsto no es casualidad. Esos bastardos de las bestias est¨¢n actuando con m¨¢s estrategia ¨²ltimamente... pero no har¨¢n nada en mi ciudad.Support the creativity of authors by visiting Royal Road for this novel and more. ¡ª?Debemos movilizar a la Rock Brigade completa? ¡ªpregunt¨® otro miembro, con entusiasmo en la voz. ¡ªNo. Esto no requiere tanto despliegue... todav¨ªa. Enviar¨¦ un mensaje al consejo de Elementales para informarles. Si alguien decide intervenir, ser¨¢n ellos. Mientras tanto, me encargar¨¦ de que este problema desaparezca. El bar volvi¨® al murmullo mientras Leppart se dirig¨ªa hacia la salida. Pero antes de irse, una figura apareci¨® desde las sombras. ¡ªNo cre¨ª que fueras a encargarte t¨² mismo de esto, Leppart. Pens¨¦ que el gran l¨ªder de la Rock Brigade delegaba este tipo de cosas. Era Michelle, una Centurios como ¨¦l, aunque m¨¢s inclinada a desafiar su autoridad que a seguirla. Su cabello corto y su mirada sarc¨¢stica eran su sello caracter¨ªstico. ¡ªAlguien tiene que hacer el trabajo sucio, Michelle. Si tienes algo que decir, dilo ahora. ¡ªSolo quer¨ªa recordarte que no eres invencible. Hay cosas all¨¢ afuera que podr¨ªan destrozarnos, incluso a ti. Leppart la mir¨® con una sonrisa ladeada. ¡ªEntonces ser¨¢ mejor que me asegure de que nunca lo intenten. Michelle lo observ¨® marcharse, su expresi¨®n cambiando de sarc¨¢stica a seria. Aunque nunca lo admitiera en voz alta, respetaba a Leppart por su fuerza y liderazgo, pero tambi¨¦n sab¨ªa que su confianza desbordante podr¨ªa costarle caro alg¨²n d¨ªa. Mientras tanto, en las afueras de Yersi-City, un grupo de Grunts se mov¨ªa en formaci¨®n. No era com¨²n verlos tan cerca de la ciudad, y mucho menos organizados. Desde un punto elevado, Leppart observaba en silencio, con la espada descansando en su mano derecha. ¡ªBien, veamos de qu¨¦ est¨¢n hechos... ¡ªsusurr¨® para s¨ª mismo antes de lanzarse al combate. Con un solo movimiento, desat¨® un ataque de fuego que barri¨® a varios enemigos en segundos. Su estilo de lucha era feroz y preciso, una combinaci¨®n de poder brutal y control absoluto. A medida que eliminaba a los Grunts, su mente estaba en otro lugar. La Rock Brigade no hab¨ªa sido creada para esto. Su prop¨®sito original era proteger y coordinar a los Elementales, pero la aparici¨®n de bestias m¨¢s organizadas y poderosas estaba cambiando el juego. Algo m¨¢s grande se estaba gestando, y ¨¦l lo sab¨ªa. Cuando el ¨²ltimo Grunt cay¨®, Leppart mir¨® el horizonte, hacia el coraz¨®n de Yersi-City. Sab¨ªa que su camino lo llevar¨ªa m¨¢s all¨¢ de lo que pod¨ªa ver esa noche. ¡ªEsto apenas comienza ¡ªmurmur¨®, mientras regresaba a la ciudad. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 8] City Sven-1 brillaba bajo un sol opaco que apenas lograba atravesar la espesa capa de smog que cubr¨ªa la ciudad. Las calles, abarrotadas de mercados improvisados, ni?os corriendo descalzos y el sonido constante de gritos y risas mezclados con la m¨²sica de viejas radios, eran un caos controlado. Pero entre esa anarqu¨ªa hab¨ªa un extra?o orden, como si todos supieran exactamente d¨®nde encajaban, incluso en una ciudad al borde del colapso. En una esquina polvorienta, Saico esperaba con los brazos cruzados. Vest¨ªa su chaqueta remendada y llevaba su espada envainada en la espalda. Su paciencia estaba a punto de agotarse. ¡ª?D¨®nde demonios est¨¢? ¡ªmurmur¨®, pateando una lata vac¨ªa. Unos segundos despu¨¦s, un joven alto y delgado apareci¨® doblando la esquina, con una amplia sonrisa que parec¨ªa iluminar incluso las partes m¨¢s sombr¨ªas de la ciudad. Su cabello, despeinado y de un casta?o claro casi rubio, ca¨ªa sobre sus ojos mientras saludaba con entusiasmo. ¡ª?Saico! ?Te hice esperar mucho? ¡ªdijo Deff, con su voz siempre llena de energ¨ªa. ¡ª?Qu¨¦ crees t¨²? ¡ªrespondi¨® Saico con sarcasmo, aunque no pudo evitar devolverle una sonrisa. Deff era conocido en toda City Sven-1. Aunque solo era un Desturio, su conexi¨®n con Leppart y su personalidad magn¨¦tica le hab¨ªan ganado respeto, incluso de los veteranos m¨¢s amargados de la ciudad. Para Saico, sin embargo, Deff no era un h¨¦roe. Era un amigo... aunque un amigo que sol¨ªa llegar tarde. ¡ªTranquilo, hombre. Hoy te voy a ense?ar algo que cambiar¨¢ tu vida. Saico lo mir¨® con escepticismo mientras Deff lo guiaba por las callejuelas. Pasaron por un mercado abarrotado, donde los comerciantes gritaban ofertas para atraer clientes. Hab¨ªa frutas en su punto de descomposici¨®n, piezas de tecnolog¨ªa antigua y, en un rinc¨®n oscuro, armas claramente ilegales. ¡ª?Qu¨¦ vamos a hacer, exactamente? ¡ªpregunt¨® Saico mientras esquivaba a un hombre que transportaba una jaula llena de ratas vivas. Deff se detuvo frente a un edificio en ruinas. Su fachada estaba cubierta de grafitis que contaban historias de revoluci¨®n, p¨¦rdida y esperanza. En el centro, un s¨ªmbolo que Saico reconoci¨®: el rayo que representaba a la Rock Brigade.Unauthorized usage: this tale is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. ¡ªEsto ¡ªdijo Deff, se?alando el s¨ªmbolo¡ª es m¨¢s que un dibujo en la pared. Es una promesa. Una promesa de proteger a los nuestros, de pelear hasta el ¨²ltimo aliento. Y Leppart siempre dice que, para proteger a otros, primero tienes que protegerte a ti mismo. Saico arque¨® una ceja. ¡ª?Y qu¨¦ significa eso? ¡ªSignifica que necesitas aprender a pelear como un verdadero Elemental. Antes de que Saico pudiera responder, Deff desenvain¨® su espada, una hoja delgada y ligera que brillaba con un tenue resplandor azul. ¡ªVamos, mu¨¦vete. Quiero ver qu¨¦ tienes. Durante la siguiente hora, Deff entren¨® a Saico en los fundamentos que Leppart le hab¨ªa ense?ado: c¨®mo controlar su respiraci¨®n, c¨®mo observar los movimientos de su oponente y c¨®mo utilizar el entorno a su favor. Aunque Saico ya ten¨ªa experiencia en combate, las lecciones de Deff ten¨ªan una claridad y precisi¨®n que lo sorprendieron. ¡ªEres mejor de lo que pensaba, Saico ¡ªdijo Deff, limpi¨¢ndose el sudor de la frente¡ª. Pero todav¨ªa te falta. Saico resopl¨®, intentando recuperar el aliento. ¡ª?Y qu¨¦ esperas? No todos somos el protegido del gran Leppart. Deff sonri¨®, pero hab¨ªa un matiz de melancol¨ªa en su expresi¨®n. ¡ªNo creas que es f¨¢cil. Ser su protegido significa cargar con sus expectativas. Pero tambi¨¦n significa que tengo la oportunidad de marcar la diferencia. Eso es lo que quiero ense?arte. La tarde pas¨® r¨¢pidamente, y cuando el sol comenz¨® a ponerse, ambos se dirigieron al mercado para comprar algo de comida. Mientras compart¨ªan un plato de fideos en un puesto improvisado, Saico mir¨® a su alrededor. ¡ªEsta ciudad es un desastre ¡ªdijo, masticando lentamente¡ª. Pero no puedo imaginarme en otro lugar. Deff asinti¨®. ¡ªCity Sven-1 es un desastre, pero es nuestro desastre. Y si Leppart me ense?¨® algo, es que incluso en un lugar como este, podemos encontrar belleza. En otro lugar, no muy lejos, Max y Whisper Wind caminaban por una de las pocas ¨¢reas tranquilas de la ciudad, un parque descuidado pero lleno de vida. Las flores salvajes crec¨ªan entre los escombros, y el sonido de los p¨¢jaros reemplazaba por un momento el ruido constante de la ciudad. ¡ª?No es extra?o? ¡ªpregunt¨® Max, rompiendo el silencio¡ª. Nosotros, aqu¨ª, disfrutando de este d¨ªa mientras all¨¢ afuera el mundo se desmorona. Whisper Wind sonri¨® suavemente, con el viento jugando con su cabello. ¡ªA veces necesitamos momentos como este, Max. No podemos pelear todo el tiempo. ¡ª?Esto es una cita, Whisper? ¡ªpregunt¨® Max con una sonrisa burlona. Whisper lo golpe¨® ligeramente en el brazo, pero no pudo evitar re¨ªr. ¡ªNo te hagas ilusiones, Max. De vuelta con Saico y Deff, la noche hab¨ªa ca¨ªdo, y las luces improvisadas de City Sven-1 iluminaban las calles. Mientras caminaban hacia sus refugios, Saico se dio cuenta de algo. ¡ªDeff, gracias. Por hoy. Deff lo mir¨® sorprendido, pero luego sonri¨® ampliamente. ¡ªPara eso est¨¢n los amigos, ?no? Y as¨ª, en medio del caos y la decadencia de City Sven-1, dos j¨®venes Elementales forjaron una amistad que resistir¨ªa incluso las peores tormentas. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 9] Una orden inesperada convoc¨® a los LEGATUS a una reuni¨®n con Leppart en las afueras de Yersi-City. Reckless, Ziggy, Whisper Wind y BJ deb¨ªan abandonar City Sven-1 por unas horas. Aunque comprend¨ªan el riesgo de dejar la ciudad sin su presencia, confiaban plenamente en los dem¨¢s Elementales que permanecer¨ªan all¨ª. BJ, siempre intuitivo, no pudo evitar expresar su preocupaci¨®n. Algo en lo profundo de su ser lo inquietaba, como un mal presagio imposible de ignorar. ¡ª?Seguro que todos debemos irnos? ¡ªpregunt¨®, cruzando los brazos mientras miraba a Reckless. El LEGATUS de tierra lo mir¨® con su habitual severidad, su voz firme como una roca. ¡ªSi no confiamos en ellos, nunca servir¨¢n de nada ¡ªdijo Reckless, tajante¡ª. No podemos cargar con todo nosotros. Los CENTURIOS son los pr¨®ximos en convertirse en LEGATUS si caemos en batalla. Necesitan enfrentarse a desaf¨ªos m¨¢s grandes que ellos mismos. BJ sab¨ªa que Reckless ten¨ªa raz¨®n, pero esa inquietud segu¨ªa latiendo en su pecho. Sin m¨¢s que decir, asinti¨® en silencio y se prepar¨® para partir, dejando la protecci¨®n de City Sven-1 en manos de los CENTURIOS, DESTURIOS y VENATORS que permanec¨ªan all¨ª. Entre los Elementales en la ciudad, Max se destac¨® como el l¨ªder natural. Como el CENTURIO m¨¢s fuerte presente, asumi¨® la responsabilidad de velar por la seguridad de todos. Experimentado y fiable, Max era un guerrero en el que incluso los LEGATUS depositaban su confianza. Su fortaleza y juicio lo se?alaban como el pr¨®ximo heredero del rango de LEGATUS del agua, una transici¨®n que BJ hab¨ªa preparado en silencio.Unauthorized reproduction: this story has been taken without approval. Report sightings. Durante la ma?ana, mientras las calles de City Sven-1 bull¨ªan con la actividad habitual, Max no esperaba grandes contratiempos. Sin embargo, al igual que BJ, sinti¨® un leve y extra?o malestar en su interior. Algo en el ambiente no encajaba. De pie en una de las pocas torres altas de la ciudad, Max cerr¨® los ojos e inhal¨® profundamente. De repente, una mueca de disgusto apareci¨® en su rostro. ¡ªEsto no es normal... ¡ªmurmur¨®, frunciendo el ce?o mientras volv¨ªa a inhalar. Hab¨ªa un hedor en el aire. ¡ªHuele peor que la basura... ¡ªdijo, sintiendo una punzada de alarma¡ª. Huele a veneno... y... ?muerte? El malestar en su pecho se intensific¨®. Aunque no pod¨ªa estar seguro, algo en su interior parec¨ªa saber exactamente de qu¨¦ se trataba. No perdi¨® tiempo y activ¨® su comunicador para alertar a los dem¨¢s Elementales en la ciudad. ¡ªAtenci¨®n a todos ¡ªdijo, su tono grave y decidido¡ª. Algo no est¨¢ bien. Mant¨¦nganse atentos y preparados. Esto no es una simple intuici¨®n... A medida que las instrucciones de Max resonaban en los o¨ªdos de los Elementales, la atm¨®sfera en City Sven-1 pareci¨® cambiar. El bullicio de las calles disminuy¨®, y una sensaci¨®n de expectaci¨®n, como el preludio de una tormenta, envolvi¨® la ciudad. Deff, que hasta ese momento bromeaba con Jazz en una esquina del mercado, sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su espalda. ¡ª?Lo sientes? ¡ªpregunt¨® Jazz, sus ojos oscuros buscando los de Deff. ¨¦l asinti¨® lentamente, colocando una mano sobre la empu?adura de su espada. ¡ªS¨ª. Algo viene... En otra parte, Saico entrenaba en solitario en uno de los parques abandonados de la ciudad. Hab¨ªa estado perfeccionando los movimientos que Deff le ense?¨®, pero la extra?a pesadez en el aire lo hizo detenerse. Gir¨® la cabeza hacia el horizonte, hacia el l¨ªmite de la ciudad, donde las sombras parec¨ªan moverse de forma antinatural. ¡ªEsto no es bueno... ¡ªsusurr¨®, apretando los pu?os. A pesar de la aparente calma en la ciudad, los Elementales sab¨ªan que algo oscuro acechaba. La paz que hab¨ªan disfrutado estaba a punto de romperse. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 10] El ambiente en el aire era denso, casi palpable, como si una sombra se estuviera acercando. Todos los presentes pod¨ªan sentirlo, incluso Saico, quien ya hab¨ªa sido entrenado como Elemental. Ziggy le hab¨ªa advertido sobre momentos como este, cuando el destino parec¨ªa tejer un hilo invisible que conectaba a todos los Elementales, como si estuvieran destinados a luchar juntos, aunque ni ellos supieran c¨®mo o cu¨¢ndo. Era una sensaci¨®n inquietante, como si todo estuviera en equilibrio y a punto de colapsar. Max, como el l¨ªder presente, intent¨® mantener la calma. Sab¨ªa que no pod¨ªa prever lo que ocurrir¨ªa, ni d¨®nde. Pero algo en su interior le dec¨ªa que se avecinaba una amenaza inminente. Con voz firme, dio la orden: ¡ªNos dividimos. Abarquemos toda la ciudad. No sabemos qu¨¦ est¨¢ por venir, pero debemos estar listos para todo. Los Elementales se dispersaron r¨¢pidamente, cada uno sintiendo esa tensi¨®n en el aire que les apremiaba a moverse. La ciudad estaba a punto de cambiar para siempre. A las afueras de la ciudad, un grupo de comerciantes conversaba tranquilamente, riendo entre ellos mientras compart¨ªan historias del desierto. De repente, un hedor espeso y desagradable comenz¨® a envolverlos, y el aire se volvi¨® denso, como si algo los acechara. Uno de los comerciantes se gir¨®, sintiendo la presi¨®n de una presencia inconfundible. Detr¨¢s de ellos, en las sombras, se alzaba una figura encapuchada. No era muy alta, apenas 1.60 metros, pero la sensaci¨®n que emanaba de esa figura era nada menos que amenazante. Los comerciantes, al principio desconcertados, r¨¢pidamente asumieron que era un bandido del desierto. Con una mirada r¨¢pida entre ellos, sacaron sus cuchillos y rodearon a la criatura, confiados en que podr¨ªan someterla con facilidad. Sin embargo, antes de que pudieran hacer un movimiento, un aguij¨®n, como un destello verde, sali¨® disparado desde la criatura. El veneno cubr¨ªa la punta del aguij¨®n, y, con una rapidez inhumana, atraves¨® a los comerciantes, como si se tratara de un simple piquete. El dolor lleg¨® al instante, pero fue el mareo lo que los sacudi¨® con mayor fuerza. Sus m¨²sculos perdieron coordinaci¨®n, y sus cuerpos comenzaron a temblar, como si algo los estuviera descomponiendo desde dentro.Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. Uno de los comerciantes, en un ¨²ltimo intento desesperado, lanz¨® su cuchillo hacia la figura encapuchada. Sin embargo, cuando el arma impact¨®, rebot¨® contra una coraza tan dura como la piedra. El cuchillo cay¨® al suelo, in¨²til, y el comerciante, sin fuerzas, tambi¨¦n colaps¨®, perdiendo el sentido al instante. Max, de pie en el centro de la torre de vigilancia improvisada en el mercado central, escuchaba atentamente el informe de un explorador que hab¨ªa regresado apresuradamente desde las afueras de la ciudad. ¡ªDijeron que era una criatura... algo que no hab¨ªan visto antes. ¡ªEl explorador respiraba con dificultad¡ª. Los comerciantes... est¨¢n muertos, o al menos no pod¨ªan moverse. Algo los paraliz¨®. Max apret¨® los pu?os mientras reflexionaba sobre la situaci¨®n. No ten¨ªa suficiente informaci¨®n, pero no pod¨ªa permitir que el caos alcanzara el coraz¨®n de City Sven-1. ¡ªDeff, Jazz ¡ªllam¨® con voz autoritaria, dirigi¨¦ndose a los dos DESTURIOS m¨¢s experimentados presentes¡ª. Necesito que tomen a Saico y se dirijan hacia el lugar del ataque. Investiguen, pero no ataquen hasta saber con qu¨¦ estamos lidiando. Jazz arque¨® una ceja, su tono sarc¨¢stico habitual saliendo a flote. ¡ª?Y si ya es demasiado tarde para investigar? Max la mir¨® fijamente. ¡ªEntonces retrocedan. No vamos a sacrificar a nadie sin raz¨®n. Deff asinti¨®, aunque la preocupaci¨®n se dibujaba en su rostro. ¡ªEntendido. Vamos, Saico. Mientras el grupo se dirig¨ªa hacia las afueras de la ciudad, Max gir¨® hacia el resto de los Elementales dispersos por el mercado y las calles cercanas. ¡ªTodos los dem¨¢s, mant¨¦nganse en alerta m¨¢xima. Si esta cosa llega a la ciudad, no dejaremos que pase m¨¢s all¨¢ de estas calles. En las afueras de la ciudad, Gunn se mov¨ªa con una inquietante tranquilidad, como si supiera que nadie en el ¨¢rea podr¨ªa detenerlo. Su aguij¨®n brillaba con un verde venenoso bajo la luz del sol, y cada paso parec¨ªa m¨¢s deliberado, m¨¢s amenazante. Desde las sombras, una bandada de aves mutadas, usualmente inofensivas, comenz¨® a volar en c¨ªrculos, atra¨ªdas por las feromonas que Gunn liberaba. Con cada segundo que pasaba, la tensi¨®n en el aire se hac¨ªa m¨¢s densa, anunciando que el verdadero enfrentamiento estaba cada vez m¨¢s cerca. Y en ese momento, las primeras sombras del caos comenzaron a filtrarse hacia City Sven-1. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 11] El calor abrasador de City Sven-1 parec¨ªa intensificarse con la llegada de Gunn. El escorpi¨®n mutado se mov¨ªa con una lentitud calculada, su aguij¨®n goteando veneno corrosivo que quemaba todo a su paso. Max lideraba al grupo, su espada de agua brillando mientras ajustaba el plan de ataque. ¡ª?Escuchen! No es solo un ataque. Esta cosa es una prueba para nosotros. No podemos dejar que entre a la ciudad. Saico, Punk, ustedes cubren desde la retaguardia. El resto, conmigo. Jack''O gir¨® su espada de tierra, haci¨¦ndola golpear el suelo y levantar una muralla rocosa frente a Gunn. ¡ª?Vamos a romperlo en pedazos! Gunn atraves¨® la muralla con un movimiento veloz de su aguij¨®n. El veneno chisporrote¨® al corroer las piedras. Deff, en el flanco izquierdo, balance¨® su espada de aire, creando r¨¢fagas que repelieron a las aves mutadas que revoloteaban alrededor de Gunn. ¡ª?Mant¨¦nlas lejos! ¡ªorden¨® Max, lanzando un corte de agua que impact¨® directamente contra el rostro de Gunn, ceg¨¢ndolo moment¨¢neamente. Aprovechando la apertura, Jazz salt¨® hacia el costado, su espada de tierra brillando al perforar una de las patas del escorpi¨®n. Gunn chill¨®, girando r¨¢pidamente para lanzar su aguij¨®n en su direcci¨®n. Punk, desde atr¨¢s, form¨® una barrera de agua que desvi¨® el veneno antes de que pudiera alcanzarla.This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. ¡ª?Bien hecho, Punk! ¡ªgrit¨® Max, mientras dirig¨ªa al equipo hacia la ofensiva. Jack''O y Jazz atacaron simult¨¢neamente los flancos de Gunn. Sus espadas golpeaban con fuerza, buscando debilitar su coraza. Sin embargo, la criatura contraatac¨® con una velocidad inesperada, oblig¨¢ndolos a retroceder mientras una nube de veneno llenaba el aire. Saico, observando el movimiento del escorpi¨®n, utiliz¨® su espada para golpear el suelo. Las grietas que gener¨® desestabilizaron a Gunn, haciendo que su abdomen quedara moment¨¢neamente expuesto. ¡ª?Max, ah¨ª est¨¢ su punto d¨¦bil! ¡ªgrit¨® Saico. Max asinti¨®, su espada de agua ya lista para el ataque final. ¡ª?Jack''O, Jazz, sigan distray¨¦ndolo! ?Deff, cubre el aire! ?Punk, prep¨¢rate para neutralizar el veneno! Con una precisi¨®n letal, Max se lanz¨® hacia adelante. La espada de agua en su mano brill¨® como una lanza bajo el sol. Mientras Jack''O y Jazz manten¨ªan a Gunn ocupado, Max se desliz¨® bajo el abdomen expuesto y atraves¨® la coraza con un golpe r¨¢pido y limpio. El escorpi¨®n solt¨® un grito desgarrador, tambale¨¢ndose mientras el veneno escurr¨ªa de su herida. Antes de que pudiera contraatacar, Punk cubri¨® a Max con una barrera de agua, desviando un ¨²ltimo chorro venenoso. Gunn, gravemente herido, comenz¨® a retroceder, no sin antes apuntar su aguij¨®n al cielo. Era la se?al que las aves mutadas estaban esperando. De un momento a otro las aves empezaron a organizarse planeando un ataque bajo la orden de Gunn. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 12] La batalla contra Gunn estaba lejos de terminar. La herida en su pecho, aunque profunda, no parec¨ªa disminuir su ferocidad. Por el contrario, su sangre verde, viscosa y cargada de toxinas empez¨® a emitir un vapor corrosivo que obligaba a los Elementales a luchar estrat¨¦gicamente. Cada uno de sus ataques deb¨ªa ser r¨¢pido y preciso, ya que no pod¨ªan permanecer cerca de Gunn por m¨¢s de unos pocos segundos. Mientras tanto, las aves mutadas, atra¨ªdas por el hedor de la sangre y las feromonas de Gunn, dejaron de volar en c¨ªrculos para descender al campo de batalla. Con alas enormes y picos afilados, se abalanzaron sobre los Elementales. Max, Jack''O y Deff, los tres m¨¢s experimentados del grupo, continuaban enfrent¨¢ndose a Gunn. Max, con su espada de agua, lanz¨® un corte en forma de onda, un ataque a distancia que logr¨® rasgar la coraza del brazo izquierdo de la criatura. Jack''O, aprovechando la abertura, salt¨® por encima de Gunn y descarg¨® un golpe devastador con su espada de tierra, generando una grieta en el suelo que buscaba desestabilizarlo. ¡ª?Es m¨¢s resistente de lo que parece! ¡ªgru?¨® Jack''O mientras retroced¨ªa, esquivando por poco un barrido del aguij¨®n de Gunn. Deff, con su espada cargada de energ¨ªa de viento, se mov¨ªa con rapidez, lanzando cortes precisos que desorientaban al enemigo. Sin embargo, cada vez que intentaba acercarse m¨¢s, la toxina en el aire le obligaba a retroceder r¨¢pidamente, tosiendo mientras intentaba recuperar el aliento. ¡ª?No podremos seguir as¨ª mucho tiempo! ¡ªgrit¨® Deff, limpi¨¢ndose el sudor de la frente. Mientras tanto, Saico y Punk, los de menor rango, ten¨ªan sus propias dificultades. Una de las aves mutadas, mucho m¨¢s grande y agresiva que las otras, los hab¨ªa aislado. Con garras afiladas y un chillido que resonaba como metal rasgando vidrio, la criatura atacaba con furia.If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been unlawfully taken from Royal Road. Please report it. ¡ª?C¨²breme! ¡ªgrit¨® Punk mientras intentaba lanzar un golpe directo a una de las alas del ave. Saico asinti¨®, movi¨¦ndose r¨¢pidamente para desviar los ataques de las garras con su espada. Aunque no ten¨ªa la experiencia de los dem¨¢s, su determinaci¨®n era palpable. Con un grito, logr¨® herir una de las patas del ave, oblig¨¢ndola a retroceder moment¨¢neamente. Por otro lado, Jazz luchaba en solitario contra otra ave. Sus movimientos eran calculados, su espada de tierra impactaba con fuerza cada vez que encontraba una abertura. La criatura intent¨® lanzarse sobre ella desde el aire, pero Jazz, con un movimiento r¨¢pido, hundi¨® su espada en el suelo, creando una columna de roca que impact¨® directamente contra el pecho del ave, derrib¨¢ndola. ¡ª??Eso es todo lo que tienes?! ¡ªdijo con una sonrisa desafiante mientras se preparaba para el siguiente ataque. Flow, enfrent¨¢ndose a su propio adversario, utilizaba su espada de fuego para rodearse de un aura llameante. Las llamas manten¨ªan al ave mutada a raya, pero la criatura era persistente. Con un rugido, Flow lanz¨® un corte horizontal, creando un arco de fuego que impact¨® contra las alas del ave, quem¨¢ndolas parcialmente y dej¨¢ndola vulnerable en el suelo. De regreso al enfrentamiento principal, Gunn rugi¨® con furia, golpeando el suelo con su aguij¨®n y liberando una onda expansiva que lanz¨® a los tres CENTURIOS hacia atr¨¢s. Max se incorpor¨® r¨¢pidamente, levantando su espada y gritando: ¡ª?Tenemos que terminar esto ahora! ?De lo contrario, esta cosa arrasar¨¢ la ciudad entera! Jack''O y Deff asintieron, cada uno preparando sus ataques m¨¢s poderosos mientras intentaban coordinarse para un ataque final. En ese momento, Saico, habiendo derrotado finalmente al ave junto a Punk, levant¨® la vista hacia Gunn. A pesar del cansancio, sab¨ªa que ten¨ªa que hacer algo. ¡ªPunk, tenemos que ayudarles. ¡ª?Est¨¢s loco? ?Eso est¨¢ fuera de nuestra liga! ¡ªQuiz¨¢s, pero si no hacemos nada, no quedar¨¢ ciudad que defender. Punk suspir¨®, pero finalmente asinti¨®. Los dos j¨®venes Elementales se unieron al frente, listos para enfrentarse a la amenaza m¨¢s grande que jam¨¢s hab¨ªan visto. El campo de batalla se llen¨® de tensi¨®n, cada movimiento resonando en el aire como un tambor de guerra. La batalla estaba lejos de terminar, y los Elementales sab¨ªan que el destino de City Sven-1 depend¨ªa de su resistencia y trabajo en equipo. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 13] La ciudad de City Sven-1 temblaba bajo el peso de la batalla. El sol, apenas visible entre las nubes de polvo, apenas lograba penetrar la cortina de humo que rodeaba el campo de batalla. Gunn, aunque herido, se manten¨ªa de pie, su cuerpo mutilado parec¨ªa no mostrar signos de debilidad. La sangre verde y venenosa segu¨ªa corriendo por su herida, creando charcos corrosivos que se evaporaban r¨¢pidamente. Max, Jack''O y Deff se reagruparon, exhaustos pero con la determinaci¨®n escrita en sus rostros. ¡ª?No podemos seguir a este ritmo! ¡ªgrit¨® Deff, mirando a su alrededor mientras limpiaba el sudor de su frente¡ª. ?Gunn no se detiene! Max asinti¨®, sus ojos fijos en el escorpi¨®n mutado que ahora parec¨ªa m¨¢s enfadado que nunca. Sab¨ªa que no pod¨ªan esperar m¨¢s. La ciudad necesitaba un golpe final, algo que quebrara por completo a la criatura. ¡ªTenemos que darlo todo, ahora o nunca. ¡ªMax mir¨® a sus compa?eros¡ª. ?Saico, Punk, ?est¨¢n listos?! Los dos j¨®venes Elementales asintieron sin dudar. Hab¨ªan aprendido mucho en los ¨²ltimos enfrentamientos, pero sab¨ªan que lo que enfrentaban ahora era el desaf¨ªo m¨¢s grande de todos. ¡ª?S¨ª! ¡ªrespondi¨® Punk, con su espada de agua brillando bajo la luz de la ciudad¡ª. ?No hay vuelta atr¨¢s! Saico, empu?ando su espada de tierra, se adelant¨®. A pesar de la fatiga que sent¨ªa en sus huesos, no pod¨ªa permitir que Gunn destruyera todo lo que quedaba de su hogar. ¡ªVamos a terminar esto ¡ªdijo Saico con una firmeza que sorprendi¨® a sus compa?eros. Mientras tanto, Gunn, aunque herido, continuaba su ataque. Los Elementales sab¨ªan que ahora era su momento. El escorpi¨®n estaba m¨¢s vulnerable que nunca. Max, tomando la iniciativa, levant¨® su espada de agua y la sumergi¨® en el suelo, canalizando el poder del elemento para crear una gran ola que avanzaba hacia Gunn. La criatura intent¨® defenderse, pero el poder del agua era innegable.This novel''s true home is a different platform. Support the author by finding it there. ¡ª?Ahora, Jack''O! ¡ªgrit¨® Max. Jack''O, con su espada de tierra en mano, corri¨® hacia el costado de Gunn, saltando con agilidad. Con un fuerte grito, hundi¨® su espada en el suelo, creando una grieta que se extendi¨® hacia la criatura. La tierra se parti¨®, dejando a Gunn vulnerable. ¡ª?Eso lo mantendr¨¢ ocupado! ¡ªexclam¨® Jack''O. Deff aprovech¨® la oportunidad. Con su espada de aire, cre¨® r¨¢fagas que derribaron los ¨²ltimos vestigios de las aves mutadas, asegurando que no pudieran interferir m¨¢s. Ahora, el campo estaba limpio, y el foco estaba en Gunn. Pero lo m¨¢s importante estaba por suceder. Saico y Punk, al mismo tiempo, avanzaron hacia Gunn. Saico, usando su habilidad para manipular la tierra, comenz¨® a formar una enorme plataforma bajo ¨¦l. Se lanz¨® hacia arriba con gran fuerza, alcanzando el abdomen de Gunn mientras Punk formaba una barrera de agua a su alrededor. El escorpi¨®n mutado intent¨® atacar con su aguij¨®n, pero Saico fue m¨¢s r¨¢pido. Us¨® su espada de tierra para golpear el punto d¨¦bil en el abdomen de Gunn, perforando su armadura mutada con una precisi¨®n mortal. ¡ª?Es ahora o nunca! ¡ªgrit¨® Saico, mientras Punk, con una habilidad asombrosa, usaba el agua para neutralizar el veneno que surg¨ªa de la herida. Gunn solt¨® un rugido ensordecedor, pero la batalla no hab¨ªa terminado. Su cuerpo comenz¨® a agitarse, intentando liberarse de los Elementales. Sus alas se desplegaron, y un ¨²ltimo ataque venenoso sali¨® disparado hacia ellos. La presi¨®n era abrumadora. ¡ª?Todos atr¨¢s! ¡ªorden¨® Max, creando una enorme ola de agua que rode¨® a sus compa?eros. En ese momento, Jack''O y Deff atacaron simult¨¢neamente, utilizando sus habilidades de tierra y aire para atrapar a Gunn. La combinaci¨®n de los elementos bloque¨® su movimiento, dej¨¢ndolo vulnerable a un ¨²ltimo golpe. Flow, que hab¨ªa estado utilizando su espada de fuego para mantener a Gunn a raya, se acerc¨® r¨¢pidamente. Con su habilidad llameante, lanz¨® una enorme explosi¨®n de fuego, creando una barrera de llamas que rode¨® a Gunn, restringiendo a¨²n m¨¢s sus movimientos. ¡ª?Ahora! ?M¨¢xima potencia! ¡ªgrit¨® Flow, mientras su espada se envolv¨ªa en llamas intensas. Max, con un grito de determinaci¨®n, levant¨® su espada de agua y lanz¨® un poderoso corte hacia el coraz¨®n de Gunn. La onda de agua perfor¨® el pecho de la criatura, deteniendo el flujo de veneno y finalmente derribando a Gunn. La criatura cay¨® al suelo, su cuerpo retorci¨¦ndose antes de dejar de moverse. Gunn hab¨ªa sido derrotado. Pero la victoria no se celebr¨® con j¨²bilo. La ciudad a¨²n estaba en peligro. Los efectos del veneno segu¨ªan presentes, y aunque Gunn hab¨ªa ca¨ªdo, los Elementales sab¨ªan que la amenaza no hab¨ªa desaparecido por completo. ¡ªNo hemos terminado ¡ªdijo Max, respirando pesadamente¡ª. Ahora tenemos que proteger la ciudad de lo que venga. El campo de batalla estaba en silencio, pero los Elementales sab¨ªan que esta era solo una peque?a victoria en la guerra que a¨²n quedaba por delante. Luz y Sombra en City Sven-1 [CAPITULO 14] La atm¨®sfera en City Sven-1 era sofocante. La victoria sobre Gunn apenas se sent¨ªa como tal. Los Elementales permanec¨ªan en silencio, observando el cuerpo inm¨®vil del escorpi¨®n mutado mientras el veneno segu¨ªa filtr¨¢ndose entre las grietas del suelo, mezcl¨¢ndose con el polvo y los escombros de la ciudad. ¡ªTenemos que actuar r¨¢pido antes de que esto se salga de control ¡ªdijo Jazz, su tono firme mientras miraba las manchas verdes que comenzaban a evaporarse, liberando un hedor insoportable. Punk, a¨²n tambale¨¢ndose por el esfuerzo, apoy¨® su espada en el suelo para mantenerse en pie. Saico, a su lado, sent¨ªa el mismo agotamiento, pero algo en su interior ard¨ªa. Hab¨ªan sobrevivido, pero no por mucho. ¡ª?Y ahora qu¨¦? ¡ªpregunt¨® Saico, rompiendo el silencio con una voz ronca. Max, con la mirada fija en el horizonte, levant¨® su espada de agua y la clav¨® en el suelo. Una corriente de agua fluy¨® a trav¨¦s de las grietas, intentando diluir el veneno. ¡ªAhora limpiamos este desastre ¡ªdijo con determinaci¨®n¡ª. Y nos preparamos para lo que venga.Reading on Amazon or a pirate site? This novel is from Royal Road. Support the author by reading it there. Jack''O se acerc¨®, limpiando el filo de su espada de tierra. ¡ªEsto no termin¨® aqu¨ª. Gunn fue solo un pe¨®n. Algo m¨¢s grande est¨¢ moviendo estas piezas. Desde las afueras de City Sven-1, en un punto elevado que dominaba la vista de la ciudad, dos figuras permanec¨ªan inm¨®viles, observando el campo de batalla. El aire alrededor de ellas era espeso, cargado de una tensi¨®n palpable. La primera figura, alta y delgada, ten¨ªa unos ojos que brillaban con un marr¨®n intenso, casi hipn¨®tico, como si contuvieran una energ¨ªa desconocida. A su lado, una segunda silueta se alzaba, mucho m¨¢s robusta, y lo que parec¨ªan dos enormes tenazas destellaban bajo la tenue luz que lograba escapar de las nubes de polvo. ¡ª?Lo ves? ¡ªmurmur¨® la figura de los ojos marrones con una voz que parec¨ªa resonar en el aire¡ª. Incluso Gunn, con todo su poder, fue derrotado. La criatura a su lado, que parec¨ªa m¨¢s bestial que humana, respondi¨® con un gru?ido profundo, como si la derrota de Gunn no fuera m¨¢s que un inconveniente menor. ¡ªD¨¦jalos disfrutar su peque?a victoria ¡ªcontinu¨® la primera figura, con un tono casi burl¨®n¡ª. Esto no ha terminado. Apenas es el principio. Con una ¨²ltima mirada hacia la ciudad, ambos desaparecieron en las sombras, dejando tras de s¨ª un eco de inquietud que parec¨ªa extenderse como un manto sobre City Sven-1.