《The Silver Traveler [Español]》 Cap. 1. Nave Muerta: Una nave, varada en el espacio¡­ Crepitando por el frio del vac¨ªo, de un tama?o descomunal. Una nave externa se acerca lentamente, su luz potente pasa a su lado, donde muestra su nombre: Emperatriz. M¨¢s adelante observa que hay un agujero en medio de la nave, donde muchos objetos aun flotan junto a esta, movi¨¦ndose lentamente por el espacio. La nave se prepara y entra por el enorme agujero. Prepar¨¢ndose para aterrizar se observa un lugar gigante y vac¨ªo, debido a que casi todo est¨¢ afuera en el frio espacio. Los tripulantes bajan de esta nave. En su costado dice: Congreso de exploraci¨®n C.B. Un tripulante baja, observando los alrededores alumbrando donde su linterna logra alcanzar. El habla con una voz cansada y ¨¢spera. -Bien¡­ Estamos en la Emperatriz¡­ La nave colonia que se perdi¨® hace m¨¢s de 15a?os¡­- Otro tripulante, con voz m¨¢s dulce, emocionada y asustada. -Capit¨¢n¡­ Creo que no es buena idea estar aqu¨ª...- Contesto la anima bastante alterada, intentando encender su l¨¢mpara. -Tranquila Mikaela¡­ Usted quiso venir a explorar. Tenemos a una nave custodia detr¨¢s de nosotros, estamos muy seguros aqu¨ª¡­- Respondi¨® el capit¨¢n con una sonrisa debajo de su casco. -Sin ox¨ªgeno y con el espacio a un costado¡­- Se?alando que no est¨¢n protegidos, mientras golpeaba una peque?a caja que sal¨ªa volando lejos de ella. ¨CYo tengo miedo de salir volando¡­ solo es eso¡­- -Pero estamos vivos y dentro de la nave¡­ Si conseguimos arrancar el sistema nuevamente, con el campo de fuerza podr¨¢ mantener cerrado el lugar hasta llevarla a un astillero, tendremos oxigeno de sobra¡­ y protecci¨®n. - Dijo el capit¨¢n intentando usar su comunicador al costado de derecho de su casco. Al momento el Capit¨¢n observa algunas capsulas que, pese a su peso, consiguen flotar por el espacio. Limpiando una de estas logra alumbrarla, al momento observa algo en el interior. -Esto si da mala espina¡­ - Se golpea su casco haciendo funcionar su comunicador -Otis¡­ T¨² y Richard van a preparar el generador de emergencia¡­ Nosotros 2 vamos a buscar la sala de control. Y que Erick y Stuart busquen la sala de m¨¢quinas¡­- -Si capit¨¢n¡­ Con cuidado¡­- Responder¨ªa Otis con algo de miedo en su voz -Eso es lo que m¨¢s tendremos¡­ Vamos Mikaela ¨C Ambos animas empiezan a dirigirse al frente de la nave saltando entre contenedores. Al llegar a un puente observar¨ªan que este est¨¢ destruido. Tomando impulso el capit¨¢n saltar¨ªa. Mientras que a Mikaela le costar¨ªa llegar al otro lado. Ambos animas caminar¨ªan pesadamente por el puente, la nave les hablar¨ªa con cada paso. Resonando en sus adentros con dolor y soledad. Adem¨¢s del frio g¨¦lido que empezaba a congelar los trajes. -Vamos Mikaela, no aguantaran estos trajes tanto tiempo¡­- Dijo tom¨¢ndola del brazo para apresurarla.Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators! -T¨² no tienes nada en el vientre mientras intentas caminar con 40 kilos en el cuerpo¡­- Respondiendo Mikaela resoplando pesadamente. -Para algo es el exoesqueleto¡­ aunque cargar a un bebe si es pesado¡­ ?Ya estamos aqu¨ª! - Llegando ambos animas, frente a una esclusa enorme que alumbran con sus linternas. El capit¨¢n sacando una tableta mientras Mikaela coloca 2 bater¨ªas que tiene consigo. Cuando las coloca las cargas. El capit¨¢n con una tableta se conecta a las cargas y con un bot¨®n las sobre carga. La energ¨ªa destruye el mecanismo, consiguiendo abrir la puerta. Al momento aire sale despresuriz¨¢ndose con un silbido. El capit¨¢n mira a Mikaela confundido, ella respondiendo la mirada atravesando del casco. -Parece que esta zona esta presurizada aun¡­ tenemos que continuar, pero entonces¡­ Tendremos que cerrar la puerta¡­- mirando de lado a lado, con su l¨¢mpara ve algo a su lado derecho, en la esclusa observa un panel en la pared -Este es¡­ solo tengo que quitarlo¡­- Intentando arrancar el panel con las manos. -No podr¨¢ con las manos...- Mikaela observa por todo el lugar, fuera de la esclusa divisa una palanca atorada en 1 caja. Saliendo r¨¢pido se aproxima alumbrando mejor el objeto. ¨CCreo que esto¡­ Servir¨¢¡­- Logrando arrancar finalmente la barra de metal de la caja verde. Colocando la palanca y ator¨¢ndola, con un empuje de los 2 consigue salir f¨¢cilmente, una v¨¢lvula se asoma del panel. Tomando la palanca empiezan a girar la rueda, consiguiendo que la puerta se vuelva a sellar detr¨¢s de ellos. -Bien esta hecho¡­ Afff¡­ que agotador¡­- Mikaela voltea a ver al capit¨¢n, este mira la puerta sorprendido. - ??A¨²n tiene energ¨ªa!?- Dijo casi gritando el ¨¢nima enfrente de Mikaela. - ?A qu¨¦ se refiere Johns? - Mikaela avanza hacia su lado, rode¨¢ndolo. El panel enfrente de ¨¦l est¨¢ brillando de un color rojo claro. Sus l¨¢mparas iluminando la tableta en la pared, observan que al momento de tocar el panel se enciende una luz de la misma nave. R¨¢pidamente Johns mete un c¨®digo y la puerta se abre, presurizando el cuarto en segundos. Y mostrando un pasillo ilumin¨¢ndose. -Calma Mikaela...- Empieza a quitarse el casco ¨CPodemos respirar aqu¨ª¡­ Esta zona esta presurizada¡­ Muy extra?o¡­- Mostrando su rostro: Un coyote viejo. De pelaje negro y naranja. Con ojos de color amarillo, con una barba blanca bastante grande y un traje de marino viejo de color azul marino y un chaleco de color rojo. -Bueno¡­ Si usted no ha muerto¡­ entonces es seguro- Mikaela muestra su rostro: Una Zorra de pelaje blanco y tonos rosas, con una mancha en el ojo izquierdo de color rosa. Un vestido sin tirantes, de pecho negro, una cinta blanca en la cintura y una falda hasta las rodillas de color rosa fuerte. Adem¨¢s de una barriga bastante grande. - ?No cree que su ropa sea muy¡­ Estorbosa para ir en una nave espacial abandonada? - Dijo el capit¨¢n mientras dejaba en unos casilleros los trajes. -Bueno, cada quien viste como quiere, adem¨¢s¡­ Me gusta como se ve esta ropa. Y no los trajes blancos horribles¡­- Dijo mientras alisaba su vestido y lo acomodaba. ¨CTenemos que seguir¡­- Avanzando mientras observa las habitaciones. -J¨®venes- Responde enojado el capit¨¢n cuando escucha un ruido de uno de los cuartos. -Esto es muy extra?o¡­- Tomando la palanca con la que cerraron la puerta¨C La electricidad tendr¨ªa que estar completamente muerta¡­- Se detiene para entrar en una sala, con la mirada empieza a registrar un cuarto donde hay suministros -La comida est¨¢ intacta¡­- toma una caja vieja donde observa que tiene dentro algunas piezas para Androide de repuesto. ¨CParece que hay alguien m¨¢s aqu¨ª¡­- Deja las cajas y cosas en su lugar, al momento algo choca la nave logrando mover esta por completo. Algo cae en la habitaci¨®n de enfrente. Ambos animas ahora alerta, se preparan para cualquier cosa. El capit¨¢n manteniendo su dedo en un bot¨®n mientras observa a Mikaela se preparan. Mikaela saca una pistola de plasma me su bota. Al momento de abrirla, se escucha el sonido de la puerta abri¨¦ndose, mostrando una sala ¨²nicamente con cajas y estantes ca¨ªdos. -Parece que este lugar¡­- Justo cuando est¨¢ por terminar de hablar, otro choque, la nave empieza a tornarse de color rojo y emitir una alarma muy ruidosa. ¨C ?Mierda! Tiene que ser una lluvia de asteroides- En ese momento un robot sale del desastre. Cap. 2. Sue?o Helado: -?La trayectoria! Necesito reconectar los sistemas¡­- Al momento de salir con una caja en la cabeza, se resbala y estrella en contra de Johns. -Oye¡­ tranquil¨ªzate hojalata- Tomando al robot del brazo, alz¨¢ndolo mientras Mikaela le quita la caja. -Animas¡­ ?Son reales? ¨C Toma a Johns de la cara y lo toquetea hasta que recuerda lo que tiene que hacer. -Maldita sea¡­ Estas viejas partes¡­- Ocurriendo un apag¨®n, el androide se apresura a la cabina gritando - ?No otra vez! ¨C Desapareciendo junto con sus luces hasta la cabina. -Mierda¡­ ?Corre Mikaela! ?Este lugar se est¨¢ despresurizando, ap¨²rate! - ?Movi¨¦ndose r¨¢pidamente como pueden, intentan llegar a la cabina siguiendo al androide, un sonido de lamento recorre el pasillo, r¨¢pidamente se empieza a despresurizar! - ?R¨¢pido, exhala! - El capit¨¢n Exhala r¨¢pidamente, Mikaela hace lo mismo, cuando una r¨¢faga y un silbido rompe el lugar, dejando sin aire el pasillo lentamente. Johns observa que un panel a¨²n tiene luz. Presionando este sin opci¨®n, una puerta se abre y ambos entran. Al momento, por sentir el cambio brusco de presi¨®n, la puerta se cerrar¨ªa autom¨¢ticamente. Al momento de entrar, las animas sentir¨ªan sus cuerpos librarse de la presi¨®n. Los animales respirar¨ªan aire fresco con enormes bocanadas. -Lo logramos¡­ Aghhh¡­ ?C¨®mo se encuentra¡­ ?Mi Lady? ¨C Dec¨ªa John Intentando recuperar el aliento. ¨¦l ya estaba acostumbrado a errores as¨ª, esto debido a su preferencia de usar naves antiguas. -Bien¡­ Viva y mi bebe parece estar bien tambi¨¦n¡­- Observando la sala al igual que John. -Que es este lugar¡­- Volteando observa una c¨¢psula de metal como las que estaban atr¨¢s. Pero esta tenia tubos conectados por todos lados y algo m¨¢s. Mostraba signos vitales Directos. Antes de que Johns pudiera ver dentro, Mikaela encuentra m¨¢scaras de ox¨ªgeno que pueden usar para llegar a la cabina. John tomar¨ªa la m¨¢scara, pero algo en esa c¨¢psula llamar¨ªa mucho su atenci¨®n. Sin tiempo que perder, abre la puerta nuevamente, ahora flotando por la falta de electricidad. John intenta sacar de su bolso la l¨¢mpara, ator¨¢ndose en su chaqueta. Una vez afuera e iluminando el lugar. Se impulsa con sus pies. Volando hacia la cabina, si ellos la activan, la electricidad y con ello, la gravedad y luz regresar¨ªan. -Que bien se siente ser ligero como pluma¡­ esto me encanta del espacio- Diciendo el capit¨¢n mientras nadara como si estuviera en el agua. De repente, con un sonido fuerte la electricidad regresar¨ªa r¨¢pidamente y con ello la gravedad. John caer¨ªa boca abajo por nadar en el aire, mientras Mikaela caer¨ªa de pie por impulsarse de las rejillas y tuber¨ªas. -?Est¨¢ bien Capit¨¢n? - Mientras el Coyote se levanta con dolor. ¨CParece que no sabe caer como una ¨C Mikaela cayendo observa la puerta y la electricidad que ahora est¨¢ m¨¢s baja. Cuando alza al capit¨¢n e intenta hablar. Es r¨¢pidamente interrumpida por el androide de hace rato. - ?¨¢nimas! ?El androide se tropieza y se reincorpora para pasar de largo ¨CTengo que pasar!!!- Ambos animas consternados observan a la maquina irse, al momento entra John a la cabina. Mikaela observa al androide entrar donde la c¨¢psula. Unos momentos despu¨¦s voltea y entra con John. -Johns¡­ ?Porque tan callado? Que ocurre¡­- Observando en un asiento un cad¨¢ver medio podrido. ¨CO por el creador¡­ ese es¡­- Mira a un lobo de color gris oscuro, con una ropa de capit¨¢n de color azul oscuro manchada con rojo y una mirada serena en su rostro. -Si¡­ El capit¨¢n Vladim Alexandr Norris Morosov¡­- Se acerca al cad¨¢ver y le toma la mano, hablando para el mismo. ¨CLo siento¡­ llegue muy tarde¡­ Perd¨®name Sasha¡­- Llorando para ¨¦l, llenando de l¨¢grimas y vapor su m¨¢scara. Mikaela observa la escena y su atenci¨®n se presta en el panel de control. Observando que todo est¨¢ muerto, pero debido a la falta de electricidad. Llama por radio a sus compa?eros.This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. -Erick, Stuart¡­ (Presionando su comunicador) Estamos en el puente de mando, preparen la sala de m¨¢quinas y conecten el generador de emergencia- Sin recibir respuesta vuelve a intentar. ¨C??Me escuchan!?- -Aqu¨ª Stuart¡­ Nuestros trajes est¨¢n muy fr¨ªos, tuvimos que cambiar lugares con Otis y Richard¡­ pero el generador est¨¢ listo, solo falta que mandes las contrase?as de la sala de m¨¢quinas, as¨ª podremos iniciar el motor- Lo dice mientras Mikaela busca los c¨®digos en libretas. John aun sosteniendo la mano del Capit¨¢n, observa que tiene un libro, su bit¨¢cora. John la toma y empieza a leerla. Mikaela observa lo que tiene John y se lo pide. - ?Capit¨¢n Johns, encontr¨® la bit¨¢cora! - Le habla mientras se acerca al coyote. -Ahora necesitamos encontrar los c¨®digos de arranque¡­- Ve al anima que leyendo y soltando l¨¢grimas. El capit¨¢n termina la bit¨¢cora y se la da a Mikaela. Este sale dirigi¨¦ndose al pasillo. Mikaela toma el cuaderno y busca los c¨®digos. Una vez que se los da a Richard las contrase?as empieza a leer la bit¨¢cora. [Bit¨¢cora del Capit¨¢n Vladim Alexandr Norris Morosov. P¨¢gina: 1-5] -Hola, soy Vladim Alexandr Norris Morosov. Soy un ¡°Anima¡± Para describirnos mejor. Somos ¡°Animales Humanizados¡± O eso dice Mi Clan. Me encuentro aqu¨ª en el d¨ªa 1, mi familia est¨¢ dormida en sus c¨¢psulas menos mi bebe, est¨¢ conmigo y D-27 esta como ayudante general¡­ O ni?era Jajajajaja. -Vamos en La Emperatriz, a dejar suministros y buscar una buena vida ayudando a las animas de este sistema solar. -Bueno, estamos aqu¨ª, 3 meses despu¨¦s¡­ me dieron esto para escribir mis pensamientos y los registros de la nave¡­ La emperatriz¡­ Hemos enviado ayuda al sistema de Calcina N-4¡­ Valla nombre¡­ Mi familia est¨¢ en sue?o congelado aun¡­ Tardaremos 10 a?os en llegar. Tengo programado el despertarme cada 6 meses, por ahora, llevo despierto 3¡­ Mi hermosa esposa duerme y mi hijo de 5 meses est¨¢ conmigo¡­ Es muy peque?o, cuando tenga 1 mes m¨¢s podr¨¢ ir a la c¨¢psula conmigo¡­ Escribir¨¦ cuando vuelva del sue?o- . ¨CTiempo de llegada: 7 A?os. 5 meses. Bueno¡­ Mi Clan es de otro sistema¡­ Aunque estamos colonizando sectores, muchos de los nuestros fueron ¡°olvidados¡± As¨ª que tomamos el plan ¡°Unificaci¨®n¡± Lo que consiste es que tenemos que conseguir que todos los animas vuelvan a ser un gran imperio¡­ Espero vivir lo suficiente para ver eso. (Mikaela sigue leyendo el diario intrigada y muy extra?ada con la informaci¨®n. Ojeando las paginas, unas describiendo a la familia crecer y disfrutar de su tiempo. Hasta que llega a las paginas 155-160) - Mi hijo tiene ahora 5 a?os¡­ Yo tengo 7 a?os m¨¢s y mi esposa tiene 4 a?os m¨¢s¡­ Jajajajaja¡­ -Estamos a solo 1 a?o de entrar al sistema. Espero que¡­- La hoja se corta en las ultimas 3 paginas, hasta ultima hoja, llena de manchas de sangre y una letra casi ilegible. -Mi esposa est¨¢ muerta¡­ Ellos la mataron¡­ Mi hijo¡­ Pude crear un cuarto en la sala de almacenamiento¡­ Le he pedido a D-27 Que lo cuidara con su vida¡­ Estoy herido¡­ Sobrevivieron algunos de estos malditos¡­- Fragmentos aun legibles quedan en el poco espacio. (Manchado de sangre, Mikaela intenta entender que sucedi¨®) -Perdimos el cargamento¡­ Llamas por toda la nave¡­ El generador muerto¡­ Mi hijo est¨¢ a¨²n vivo¡­ Padre¡­ Si encuentras esto, cu¨ªdalo¡­ Te amo¡­ Su nombre es¡­ (Parte de la hoja esta arrancada¡­ Intrigada. Mikaela toma un l¨¢piz de la consola y raya la tapa, mostrando algo lo que dice) -Su nombre es¡­ Alexandr V---- Morosov¡­ El c¨®digo de la c¨¢psula es 9483¡­ [Fin de la bit¨¢cora] Mikaela observa lo que tiene en sus manos. Siendo interrumpido por un sonido. La electricidad est¨¢ operativa y el capit¨¢n desaparecido junto con el androide¡­ -D-27 es un cuidador¡­ Y el hijo del capit¨¢n Vladim est¨¢ congelado¡­- Habla consigo misma intentando atar cabos. Cap.3. Nacida en el espacio: Mikaela sigue leyendo la bit¨¢cora, pensando en las cosas que tiene, informaci¨®n valiosa y mucha intriga. R¨¢pidamente es llevada a la realidad. Stuart intentando contactarse con el capit¨¢n no lo consigue. Ahora Mikaela al mando empieza a reiniciar el sistema. - ?Johns! ¨C gritando desesperada, pero no obteniendo respuesta alguna. ¨CTengo que hacer todo yo? ¨C Su voz se quebr¨® con el dolor que empezaba a punzar en su est¨®mago. Se comunica con Otis y este le da indicaciones de como reiniciar el sistema. - ?Y el capit¨¢n? - Lo dice mientras se le escucha teclear algo en un panel. -No tengo idea¡­- Respondiendo a duras penas, soportando el dolor que siente en su est¨®mago. -Bueno, solo pregunte, no te enfades¡­- Se escucha de como discute con Richard. -Lo siento¡­ me empez¨® a doler el vientre- lo dice mientras se toma el est¨®mago con ambas manos. -Se?ora Mikaela? ¡­- Con tono preocupado por ella. - ?Estoy bien! ¨C Se retuerce de dolor intentado estar de pie. ¨Csolo dime el maldito c¨®digo! - Sudor frio pasaba por su frente, mientras un dolor punzante recorr¨ªa su cuerpo. Logrando que sus piernas empiecen a flaquear. -No se enoje¡­ se lo dir¨¦ de inmediato¡­ -Empieza a escribir algo en una libreta. ¨CBueno, tiene que entrar al sistema¡­ La contrase?a es Emp-2395¡­ Una vez dentro busque la opci¨®n de mantenimiento- Sigue escribiendo. Mientras Mikaela se siente mucho m¨¢s mareada y adolorida. Su visi¨®n empieza a volverse borrosa. -Si¡­- Responde apenas manteni¨¦ndose de pie ¨CUna vez hay active uno a uno los espacios que tardaran unos segundos¡­ Primero la electricidad, luego el campo de fuerza y por ultimo soporte vital, en este ser¨ªa restaurar el ox¨ªgeno y controladores manuales- Se detiene y escucha lo que pasa. ¨CLady Mikaela? O carajo¡­ ?Richard! - Empieza a hablar con Richard de lo que sucede.Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. -No¡­ me siento muy mal¡­ ????Aghhh!!!!- Se sostiene de la cabina de mando mientras siente como su bebe viene. ¨C?Ya viene! ¨C Su cuerpo empieza a temblar hasta que cae por completo en el suelo. Richard y Otis no saben qu¨¦ hacer. Mikaela se est¨¢ por desmayar. De pronto alguien entra al cuarto. Alguien que no reconoce por su estado. El capit¨¢n Johns, correr¨ªa a la computadora, conectando r¨¢pidamente los sistemas, accionando botones y palancas enciende el generador e inicia los sistemas de emergencia, el cuarto se llenar¨ªa de aire r¨¢pidamente; mientras los sistemas se reiniciar¨ªan y el agujero se cerrar¨ªa por un campo de fuerza el¨¦ctrico. Antes de desmayarse, observa al Capit¨¢n mirar el cad¨¢ver, este se despedir¨ªa y r¨¢pidamente ir¨ªa por ella. Al levantarse, estar¨ªa en un cuarto donde a¨²n que parecen sucios y viejos, fueron limpiados r¨¢pida y minuciosamente antes de que ella estuviera en estos. Mirando a todos lados observa que es una enfermer¨ªa. Conectada a tubos y sueros quiere intentar levantarse r¨¢pidamente sentir¨ªa su cuerpo d¨¦bil y caer¨ªa. El androide de antes con un bebe en manos se acercar¨ªa a Mikaela. -Hola¡­ Soy D-27¡­ Y esta peque?a es su hija¡­- Le mostrar¨ªa y entregar¨ªa a una zorrita de un pelaje apenas visible de color blanco y rosa; coloc¨¢ndola al lado de su almohada. ¨CEl Capit¨¢n Johns est¨¢ en la habitaci¨®n de al lado poni¨¦ndose al d¨ªa con K¨ªrov. Usted mi Lady, tiene que descansar- D-27 saldr¨ªa del cuarto. Cuando pasaron unos segundos, se escuchar¨ªan pasos apresurados, en eso un zorro de pelaje naranja con un ojo amarillo puesto que en uno tiene un parche y un traje caf¨¦ y verde con detalles en dorado. Llegar¨ªa derrapando. -Mikaela! - K¨ªrov casi cay¨¦ndose llegar¨ªa al lugar. ¨CMe mandaron un informe y vine lo m¨¢s r¨¢pido que pude¡­- Estas¡­- Mirando detenidamente a su esposa y a la cachorrita que tiene a su lado. -Hola querido¡­ Mira K¨ªrov¡­- Teniendo a su peque?a junto a ella. - ?Mikaela! Menos mal¡­ estas bien¡­ Me preocupaste mucho¡­- Observando a su esposa que con sus ojos amarillos mirar¨ªa a su peque?a con ternura. ¨CElla es... te dije que no subieras a la nave¡­- La rega?ar¨ªa mientras sostendr¨ªa a su hija en sus manos. ¨CMira¡­ soy papi¡­ Mi peque?a¡­ (La peque?a abrir¨ªa los ojos) Sus ojos¡­ son hermosos¡­- La reci¨¦n nacida sonriera a su padre. -Como llegaste K¨ªrov? ¨C Intenta alzarse con mucho dolor. ¨CNo consegu¨ª reiniciar los controles- K¨ªrov la recuesta lentamente. -Johns me mando su informe- Lo dice mientras deja a su peque?a junto a su madre. -est¨¢n reactivando algunos androides para poder reparar la nave y conseguir irnos de auqui ¨C Se pone muy pensativo. ¨CPor cierto, supe que paso con el capit¨¢n de la emperatriz- Mira a Mikaela y le retira el plato. ¨CMe dijo que ibas a estar bien y que si quer¨ªamos usar a D-27 pod¨ªamos usarlo¡­ no parece ser malo o tener malas intenciones, pero- Empieza a alejarse. ¨CHay algo que oculta ese androide y ahora Johns¡­- K¨ªrov abandonar¨ªa el cuarto dejando descansar a Mikaela. Cap.4. Superviviente Sideral: Despu¨¦s de varias horas de trabajo, los ingenieros Stuart y Erick segu¨ªan reparando androides y supervisando robots. Stuart, un rat¨®n blanco con un overol oscuro y un casco de minero equipado con herramientas dise?adas para su tama?o, ajustaba piezas con precisi¨®n. Erick, una hiena jorobada y alta, llevaba un mono de trabajo completo mientras cargaba una caja llena de circuitos y chips. Ambos estaban concentrados en las reparaciones y en sellar el muro, prepar¨¢ndose para unirse a los dem¨¢s en la reparaci¨®n del sistema de vuelo de la nave. Mientras tanto, el Capit¨¢n Johns llevaba horas desaparecido. K¨ªrov por su parte estar¨ªa pensando en llevarse a Mikaela a su nave, porque, aunque la nave este casi operativa, no cree que sea seguro para su familia. Sin perder m¨¢s tiempo regresa a la enfermer¨ªa mientras le ordena a D-27. Caminando por la sala donde hab¨ªa contenedores por doquier, llegar¨ªa a una zona donde se separa el almac¨¦n de carga con los sistemas de la nave. Cruzando el puente que estuvo antes destrozado, este crujiendo tras su paso. Teniendo enfrente a la esclusa que abrieron antes. Doblando a la izquierda que sobre sale de este lugar. Pasando por unas escaleras unos metros antes. Al llegar encontrar¨ªa el comedor y la enfermer¨ªa. K¨ªrov entr¨® a la enfermer¨ªa en silencio. Mikaela y su hija dorm¨ªan profundamente, mientras D-27, el androide m¨¦dico, permanec¨ªa inm¨®vil en su estaci¨®n de recarga. En el ambiente solo se escuchaba el zumbido constante de las m¨¢quinas y el goteo del suero que alimentaba a Mikaela, cuya fragilidad era evidente bajo las s¨¢banas blancas. Con pasos cuidadosos, K¨ªrov se acerc¨® y comenz¨® a desconectar el equipo m¨¦dico, deteniendo el suave pitido de la m¨¢quina. Mikaela abri¨® los ojos, despertada por el movimiento, pero volvi¨® a dormir casi de inmediato, abrazando a su beb¨¦ y buscando la mano de su esposo con un gesto instintivo. K¨ªrov, al ver esto, tom¨® su mano y se sent¨® junto a ella, sumido en sus pensamientos. D-27 Despertar¨ªa de su ¡°Sue?o¡± y preguntar¨ªa a K¨ªrov que sucedi¨®. Este le responder¨ªa de mala gana. Sintiendo la repulsi¨®n en su voz. -Se?or- Dir¨ªa el androide bastante sorprendido. ¨CUsted no puede mover a mi paciente- Acerc¨¢ndose y con todo el cuidado que puede, reconectando las m¨¢quinas, reanudando su trabajo. K¨ªrov mirar¨ªa con asco a D-27. Mientras el androide intentar¨ªa entender que sucede. -Siento hostilidad hacia m¨ª- Terminar¨ªa de colocar todo en su lugar, reacomodando la cama, se abrir¨ªa paso para sacar comida de unos gabinetes. ¨CS¨¦ que no es directamente a m¨ª- Voltea a ver al zorro. ¡ªMe repugnan las m¨¢quinas parlantes como t¨² ¡ªdijo K¨ªrov con un odio que ard¨ªa en su mirada. Colocando su mano en su funda, listo para sacar su arma. -Yo soy un androide creado para cuidar a los heridos. Mi funci¨®n es lo que mi programaci¨®n dicte- Termina la comida y se acerca a Mikaela. ¨CEl Capit¨¢n Vladim ha muerto- K¨ªrov observa con m¨¢s ira al androide. ¡ªEl Capit¨¢n Vladim ha muerto, pero sus ¨®rdenes siguen claras: cuidar de todos los residentes de esta nave. ¡ªVolvi¨® su mirada mec¨¢nica hacia K¨ªrov, quien se recarg¨® contra la pared, luchando con sus emociones." Con cuidado D-27 levanta a Mikaela, d¨¢ndole galletas y yogurt, terminando regresar¨ªa al gabinete. - Espera ?Esto es seguro? - Mostrando su preocupaci¨®n por la comida, que llevar¨ªa varios a?os almacenada. -Est¨¢n dise?ados para aguantar 60 a?os- mira a K¨ªrov mientras prepara m¨¢s comida. -Su caducidad ser¨¢ hasta 3 d¨¦cadas, no se preocupe- Se mantiene en silencio. -Vladim ten¨ªa siempre sus est¨²pidas ordenes¡­ Siempre pensando en los dem¨¢s antes que el- Se recarga en la pared, dejando caer su peso sin caerse. ¨C Ustedes son residentes mientras sigan reparando la nave, as¨ª que por eso los estoy cuidando. ¨C Termina de preparar la comida. ¨C As¨ª que cuando esta nave sea reparada y llegue al astillero, pasare a ser propiedad del descendiente o familiar m¨¢s cercano- D¨¢ndole a K¨ªrov agua y comida. Entregarle agua a Mikaela que desesperada la termina. D-27 acomoda al bebe y limpia a las 2 animas; Cargando a la reci¨¦n nacida le da de comer algo de papilla. ¡ªGracias¡­ Yo¡­ lo siento. No quise ser tan rudo. Es solo que... mi padre muri¨® en la guerra del P¨¦ndulo. ¡ªLa voz de K¨ªrov se quebr¨® mientras continuaba¡ª. Lo mat¨® un androide m¨¦dico que fall¨® en su tarea¡­ Y ahora, mi mejor amigo tambi¨¦n confi¨® en uno de ustedes antes de¡­ ¡ªSe interrumpi¨®, llev¨¢ndose una mano al rostro mientras Mikaela le tomaba la otra con ternura. -Lamento su perdida- Agachando la cabeza. ¨CNo fui el culpable. Pero quiero disculparme por cualquier problema que hayas tenido con cualquier otra unidad m¨¦dica- Mirando con sus c¨¢maras que simulan ojos a K¨ªrov. -Je¡­ Hablas exactamente igual que el¡­- Empezando a recordar a su amigo. ¨CTe programo bien¡­ ese bastardo tenia talento- Sonriendo a trav¨¦s de sus l¨¢grimas que sal¨ªan. -El se?or Vladim fue alguien a quien puedo sentir lo que dicen ¡°Afecto¡± para considerarlo un amigo- Camina hacia su estaci¨®n cuando K¨ªrov sigue hablando. -¨¦l era mi ¨²nico amigo- Empieza a llorar en silencio y sigue hablando con la voz quebrada. ¨CVivir 200 a?os¡­ Es lo que vivimos en promedio¡­ Tengo 77 a?os y he vivido toda mi vida con el¡­ Y ahora¡­ se ha ido¡­- Siente como liberar su dolor le hace sentir mejor. -Vladim. ¨¦l dec¨ªa ser mi amigo- Reanudando su camino a su estaci¨®n de recarga. ¨C¨¦l dec¨ªa que me volv¨ª parte de su familia- Se prepara para recargarse. ¨CNo lo conoc¨ª el tiempo que t¨². Pero ¨¦l fue uno de los animas que nunca me trataron como una simple m¨¢quina, sus actualizaciones me permitieron ¡°Experimentar¡± de cierta forma algunas de sus emociones b¨¢sicas. - Se suspender¨ªa para recargarse. Saliendo de la enfermer¨ªa K¨ªrov buscar¨ªa a los subordinados de Johns. 2 de ellos estar¨ªan en la sala de m¨¢quinas. Trabajando en el motor y sistemas vitales, los 2 ingenieros que estaban hablando con Mikaela. Otis, un ocelote con una playera y un cintur¨®n bastante desgastado por el uso, lleno de herramientas en cada bolsillo y un pantal¨®n de mezclilla algo roto y desgastado de las rodillas. Richard, el mapache, con su overol azul, sus guantes aislantes y su soplete.The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. -Otis, Richard- Los animas pararon y escuchaban a K¨ªrov, mientras el mapache apagaba su soplete y ajustaba su m¨¢scara para verlo. Otis dejaba el panel que estaba recalibrando. ¨CNecesito que busquen a Johns- Ambos animas se miran entre s¨ª, pensando donde vieron al capit¨¢n por ¨²ltima vez. ¨CMe siento extra?o en esta nave, quiero ver si ya es segura; Av¨ªsenle a Johns que necesito cosas que aclarar de que haremos despu¨¦s de que est¨¦ en funcionamiento- Ambos animas dar¨ªan un saludo militar r¨¢pido a K¨ªrov. -Si comandante! ¨C Saldr¨ªan del cuarto a toda prisa, Otis regresar¨ªa para tomar una radio, mientras Richard lo espera. Una vez conseguida, r¨¢pidamente ambos salen a buscar a Johns. K¨ªrov observa a ambos animas irse, al regresar, observa desde la distancia a Erick y Stuart. El har¨ªa una llamada por radio, antes de regresar con su familia. Richard y Otis. Est¨¢n caminando por la zona donde Johns y Mikaela abrieron la puerta: Cuando K¨ªrov los mando a buscar a Johns, comenzaron en el pasillo de la cabina, Buscaron en los cuartos a los lados, llegando al final del pasillo, en la cabina del capit¨¢n. el cuerpo aun presente, pero cubierto con una manta blanca. Fue lo ¨²nico que encontraron en ese lugar. Regresaron hasta que llegaron al macen de repuestos de la nave. -Oye Otis¡­ ?Crees que este en este cuarto? - Mira la puerta que, con polvo en su cartel, limpiar¨ªa con su mano temblorosa, logrando que sus letras sean ahora visibles; Donde este dir¨ªa ¡°Almacenamiento interno¡± ¨CDigo¡­ no est¨¢ en alg¨²n otro lugar¡­ -Puede que si¡­ Puede que no¡­ Sera mejor entrar a averiguarlo- Colocando la mano enfrente de la placa de la pared, abriendo la puerta. Al entrar la luz estar¨ªa apagada, Richard alterado hace una pregunta. - Crees que el Capit¨¢n Johns¡­ ?Este aqu¨ª? ¨C Susurrando con miedo, Otis toma la iniciativa y con un movimiento al panel de la pared, accionaria la luz. Johns estar¨ªa luchando, intentando zafarse de cables y tornillos, sin ¨¦xito, observando a ambos animas entrar al cuarto. - ?Al fin! - Johns se levanta del suelo. ¨CNecesito su ayuda, d¨ªganle a Erick y Stuart que vengan con sus herramientas¡­- Mirando a los 2 animas y despu¨¦s mir¨¢ndose a el mismo. ¨CPrimero des¨¢tenme y despu¨¦s les hablan por radio- Los animas haciendo caso a su capit¨¢n. Ambos animas har¨ªan caso a su capit¨¢n. Llamando a los 2 que estaban terminando de sellar la nave. Una vez todos juntos, les explicar¨ªa la situaci¨®n. Sin palabras y en shock pensar¨ªan que hacer. -Muchachos¡­ S¨¦ que llevo d¨¦cadas con ustedes, los contrat¨¦ porque sus habilidades son excepcionales, las mejores que pude encontrar para este trabajo¡­- Los compa?eros ver¨ªan a su capit¨¢n sin respuesta. ¨CPero son las mejores y son a quienes necesito. Este joven es quien les cont¨¦...- Los animas observando una capsula enorme pese a su reducido tama?o, posando enfrente de ellos, con sus sistemas de soporte vital y lo que pareciera, un generador de emergencia, permitiendo que se mantenga activa, aunque se corte la energ¨ªa de la nave. Temerosos por decir algo, el capit¨¢n se arrodilla pidiendo su apoyo ¨CAy¨²denme por esta vez. Al menos por los a?os que llevamos juntos¡­- El capit¨¢n casi derramando l¨¢grimas. Los animas se ver¨ªan entre ellos, aceptando ayudar a su capit¨¢n. Un par de horas despu¨¦s. Saliendo de la enfermer¨ªa, el zorro naranja buscar¨ªa a los 2 que mando, enojado por el tiempo que llevan desaparecidos. Caminando por el pasillo, se queda observando que ya no hay nadie en la zona donde antes estaba el agujero, regresar¨ªa a la sala de m¨¢quinas, donde no habr¨ªa nadie. Angustiado empezar¨ªa a gritar por Johns. - ?Johns! ??D¨®nde te metiste?! ¨C Molesto y sin saber que pasa, empezar¨ªa a buscar al coyote. ¨C?Maldita sea! ?No le vuelvo a soltar la correa! - Gritando para el mismo. ¨C?Siempre lo mismo! - apresurando el paso. Caminando a la enfermer¨ªa nuevamente, a la mitad de la escalera escuchar¨ªa ruido en la zona de la cabina. R¨¢pidamente regresar¨ªa y caminar¨ªa. Entrando a esta completamente enojado. Al ver que no hab¨ªa nadie, observar¨ªa a quien est¨¢ sentado en la silla, en medio de la habitaci¨®n. -Sasha¡­ Amigo m¨ªo¡­ Perd¨®name¡­- K¨ªrov se acerca y estando cerca de ¨¦l. Se arrodillar¨ªa a un costado del asiento, sintiendo como sus demonios escapan y son alejados. M¨¢s calmado se levanta y le toma la mano a su amigo. ¨CNo estuve para ti, como t¨² lo estuviste para mi¡­ Lo¡­- Es interrumpido por una explosi¨®n bastante cerca, que logra sacudir la nave. - ??Qu¨¦ Mierda?!- Saliendo de la cabina, observando humo negro apestoso saliendo del almac¨¦n Dentro del almac¨¦n, momentos antes, los tripulantes colocar¨ªan una carga explosiva improvisada con un extintor que encontraron antes. Stuart antes de activarla hablar¨ªa con Johns: ¡ªEso parece m¨¢s un sarc¨®fago de metal¡­ ?y esas m¨¢quinas? ?Est¨¢s seguro de que hay alguien vivo ah¨ª dentro? ¡ªpregunt¨® Stuart, dirigiendo una mirada esc¨¦ptica hacia Johns. -S¨ª, estoy seguro¡­- Este con su cara y ojos clavados en la capsula. -No puedo creer que alguien est¨¦ all¨ª vivo- Dir¨ªa Erick. - Apenas se ve algo dentro de la capsula- La limpiar¨ªa e intentar¨ªa ver algo dentro. --Dime¡­ Stuart¡­ ?Es necesario el explosivo? ¨C Mira Erick a Stuart algo preocupado. -Bueno, nuestras herramientas no pudieron hacerle un rasgu?o¡­ as¨ª que¡­ si volamos las bisagras podremos tirar la puerta¡­- Terminando de checar sus bombas mientras se aleja con un bot¨®n en su mano. - ?Y estas seguro que no volaremos nosotros? ?O que no ser¨ªa mejor cortar las bisagras en vez de volarlas? - Lo dice Johns tomando el control de Stuart. Antes de hacer cualquier idiotez. -Bueno¡­ La herramienta de Erick est¨¢ gastada y el soplete de Richard no tiene carga para abrir la capsula, es lo que nos queda. A menos que quiera llegar al puerto e intentar con repuestos- Ve con sinceridad a Johns. -Si est¨¢s seguro que no vamos a Salir volando¡­ hazlo, es la opci¨®n m¨¢s r¨¢pida- Regresando el bot¨®n a Stuart. - ?Bien¡­ algo m¨¢s que decir? - Activando la carga, al momento no explotar¨ªa. ¨C Lo olvide. Otis, abre la puerta o nos ahogare¡­- K¨ªrov abrir¨ªa la puerta y en ese momento. Una nube de humo negra explota, junto con la puerta, que sale disparada a John. Completamente aturdidos, los 4 intentar¨ªan salir mientras sienten sus o¨ªdos pitar, intentado inhalar aire fresco. K¨ªrov por su parte, sentir¨ªa la sordera en su o¨ªdo izquierdo m¨¢s fuerte. Sintiendo sangrar este. Entrando mientras los dem¨¢s intentan salir, se tapar¨ªa la cara con su brazo, intentando hallar a Johns. El Capit¨¢n, ahora detr¨¢s de la puerta que fue lanzada hacia ¨¦l, la lanzar¨ªa al suelo e intentando parar el humo con su chaqueta, tosiendo; se aproximar¨ªa enfrente de la capsula, con una sordera significativa. K¨ªrov conmocionado entender que sucede, intentar¨ªa hablar. - ?Johns! ?Qu¨¦...? - Se tragar¨ªa sus palabras mientras observa lo que sucede sin poder moverse. El humo negro, dispers¨¢ndose lentamente por el sistema de ventilaci¨®n, revel¨® lo que descansaba en el centro de la c¨¢psula. Una figura diminuta y fr¨¢gil, envuelta en un traje de hibernaci¨®n desgastado, emergi¨® tambale¨¢ndose. Cada paso era un esfuerzo tit¨¢nico, su cuerpo delgado y d¨¦bil luchando contra el peso de a?os de sue?o criog¨¦nico. K¨ªrov cay¨® de rodillas. Al momento de caer, observo un peque?o casco caer frente a ¨¦l. Sus manos temblorosas sosteniendo el casco. Ley¨® el nombre grabado en ¨¦l una y otra vez, incapaz de asimilar lo que ve¨ªa: Alexandr Vladim Morosov. Incapaz de hablar, solt¨® el casco, dirigiendo su mirada al peque?o.El cachorro, apenas capaz de sostenerse en pie, avanz¨® hacia Johns. El capit¨¢n, con l¨¢grimas en los ojos, lo atrap¨® antes de que cayera. ¡ªAbuelo¡­ ¡ªsusurr¨® el cachorro antes de desmayarse en los brazos de Johns, quien lo sostuvo con fuerza mientras las l¨¢grimas corr¨ªan por su rostro.¡ªYa estoy aqu¨ª, peque?o¡­ No volver¨¢s a estar solo. ¡ªBes¨® la frente del cachorro con ternura mientras K¨ªrov observaba, a¨²n conmocionado. ¡ªNo puede ser¡­ ?Es¡­ el hijo de Vladim? ¡ªpregunt¨® K¨ªrov, buscando respuestas en los ojos de Johns." Cap.5. Despertar: El zumbido constante de las m¨¢quinas llenaba el aire, rompiendo el silencio sepulcral que hab¨ªa reinado en la enfermer¨ªa. Un silencio roto solo por los pitidos intermitentes de los monitores que vigilaban la fr¨¢gil vida de Alexandr. D-27 estaba agachado atendiendo a Alexandr, conectando los sistemas de soporte vital a su traje. La respiraci¨®n del joven se fundir¨ªa con el leve pitido de la maquinaria. El androide ensimismado en su trabajo, Examinar¨ªa a Alexandr de pies a cabeza. K¨ªrov estaba en la puerta, apoyado contra el marco con los brazos cruzados. Mientras que Johns, aliviado de encontrar a su nieto con vida, se manten¨ªa sereno en su silla. Pero con una creciente desesperaci¨®n por su estado reflejado en sus movimientos constantes de pies. Mikaela, observando al cachorro con curiosidad, ver¨ªa en el a su amigo Vladim; recordando su rostro de cuando eran ni?os. Cargando a su bebe, mim¨¢ndolo y abraz¨¢ndolo, dar¨ªa vueltas con sus ojos para ver a K¨ªrov que no despegaba su vista de Alexandr. Johns romper¨ªa el silencio sepulcral de la sala. Alz¨¢ndose de su silla con angustia. ¡ª?Cu¨¢l es su estado, D-27? ¡ªpregunt¨® Johns, limpi¨¢ndose el sudor de la frente. -El se?orito Alexandr se encuentra estable- Regresando al viejo a su silla. Despu¨¦s tomando de la mesilla de metal, una aguja, tomando una muestra de sangre. -Vladim¡­ hijo m¨ªo¡­ que ocurri¨® en este lugar? - Jugaba con sus dedos, muerto por la ansiedad de la espera. -El an¨¢lisis tardara un tiempo, tranquil¨ªcese se?or Johns. - ?Por qu¨¦ no me dijiste antes de tus problemas? - Johns Se tallaba los ojos con la yema de los dedos, mientras intentaba no llorar por la muerte de su hijo, dejando caer todo su peso en la silla. ¨CAunque, debido a sus m¨¢s de 30 a?os en hibernaci¨®n. Su cuerpo est¨¢ d¨¦bil- Mientras D-27 met¨ªa la muestra de sangre dentro de ¨¦l empezando a analizarla. -Y qu¨¦ es lo que tiene realmente? - Pregunto K¨ªrov moviendo los ojos harto de las escusas y buscando una respuesta directa. -An¨¢lisis listo. Su estado vital parece estable¡­ No puede ser- Observando a Alexandr con asombro en su voz met¨¢lica. - ?Que sucede? ¨C Reincorpor¨¢ndose r¨¢pidamente a la silla. D-27, tomando un esc¨¢ner empezar¨ªa a monitorear el estado de Alexandr. -Parece que necesita descongelarse por completo- Mirando los datos dentro de ¨¦l. D-27 observ¨® los datos en su pantalla, frunciendo el ce?o. -Y bien? - Preguntar¨ªa K¨ªrov, encorvando una ceja. ¨CEs curioso. Su cerebro sigue en estado activo, a pesar de todo el tiempo que paso durmiendo- agreg¨®, mirando las sondas que monitoreaban sus se?ales vitales, con ayuda su esc¨¢ner rojo, visualizar¨ªa el estado de Alexandr. Una pantalla hologr¨¢fica saldr¨ªa de D-27, mostrando movimientos en esta. ¡ª?Est¨¢ despierto! Sus ondas cerebrales est¨¢n activas ¡ªdijo, llev¨¢ndose las manos a la cabeza, como si algo se le olvidara. - ?Pero, porque no se mueve entonces? ¨C Preguntar¨ªa Johns. En androide se rascar¨ªa la nuca, como si algo le faltara en esta. Respondiendo sarc¨¢sticamente K¨ªrov. -Bueno¡­ Si yo durmiera con frio por 30 a?os, tendr¨ªa el cuerpo agarrotado- Acerc¨¢ndose hasta los pies de la cama. ¨CParece que sigue congelado. Aunque¡­- Observa el cuerpo congelado del cachorro. K¨ªrov se acerc¨® r¨¢pidamente a Alexandr, tom¨® su rostro, que estaba g¨¦lido al tacto, y lo solt¨® enseguida. -Androide, dame una toalla, Johns, ve por agua- Buscando algo en su cintur¨®n. K¨ªrov sac¨® un calentador port¨¢til del cintur¨®n y lo encendi¨®. Despu¨¦s de un rato, D-27 le dar¨ªa una toalla. Con el agua ya caliente, remojar¨ªa la toalla en el agua y exprimi¨¦ndole un poco la pondr¨ªa en la frente del Cachorro. John sin despegar la vista de lo que K¨ªrov ten¨ªa en mente. K¨ªrov pondr¨ªa la toalla y con otra, remoj¨¢ndola por completo. La exprimir¨¢ en sus ojos y nariz, bajando a la almohada y cama. Tocando su frente con su palma, ahora caliente observa al androide. Este se acercar¨ªa y con cuidado, le abrir¨ªa un ojo del cachorro. Un escalofr¨ªo recorri¨® la sala cuando Alexandr movi¨® lentamente un ojo, enfocando su mirada en cada rostro. ¡ª?Est¨¢ consciente! ¡ªexclam¨® D-27, con una chispa de emoci¨®n en su voz met¨¢lica, mientras se apresuraba torpemente hacia una gaveta llena de suministros m¨¦dico Sin palabras, John se acerca a K¨ªrov abraz¨¢ndolo, mientras el viejo llora de alegr¨ªa con mocos volando de su nariz. K¨ªrov por su parte, evitar¨ªa caerse; cargando al anciano con todas sus fuerzas. Volteando a ver al cachorro con incredulidad, observar¨ªa algo. - ?Nos vas a tirar! - Johns casi baj¨¢ndole los pantalones. Alexandr intentando abrir su ojo casi en su totalidad, el cachorro ver¨ªa a K¨ªrov directo a sus ojos. Sintiendo como se crea una peque?a sonrisa en el rostro de Alexandr. Devolviendo una sonrisa en ese momento. El androide regresar¨ªa con mantas, calentadores y un traje de licra termost¨¢tico, quit¨¢ndole el traje pesado al cachorro. Visti¨¦ndolo y cambiando las sabanas, coloc¨¢ndole los calentadores a su cuerpo r¨ªgido, manteni¨¦ndolo en un mont¨®n de sabanas para que se logre calentar. Los 2 animas dejar¨ªan a Alexandr al cuidado de D-27 Y a Mikaela, durmiendo y descansando con su bebe, K¨ªrov saldr¨ªa primero del lugar; Johns se quedar¨ªa un rato m¨¢s. Despu¨¦s de un tiempo, la enfermer¨ªa qued¨® en calma, con Alexandr arropado y atendido. Mientras tanto, Johns necesitaba aire fresco para ordenar sus pensamientos. Saliendo de la sala, con el cuerpo temblando de fatiga y frio que aun hac¨ªa en gigantesca nave. Johns se encontrar¨ªa enfrente de ¨¦l. K¨ªrov se encontrar¨ªa en el barandal; Caminando sobre una delgada lamina de metal que los separaba de metros oscuros de abismo. Johns se quedar¨ªa a mitad del puente, recarg¨¢ndose en la barandilla, mirando el abismo. K¨ªrov se acercar¨ªa a ¨¦l y sacar¨ªa un cigarrillo de una caja llena de estos. Ofreci¨¦ndole uno a Johns, el viejo lo tomar¨ªa y charlar¨ªan un rato. Mirando el horizonte oscuro de la nave. K¨ªrov encender¨ªa el cigarro a Johns. -Gracias¡­- Dir¨ªa Johns calando su cigarro y soltando el humo. ¨CFelicidades por tu bebe- Responder¨ªa con una sonrisa a K¨ªrov. Su vista estaba a¨²n en el abismo y sus pensamientos en la nada. -Felicidades por encontrar a tu nieto¡­- Contestando K¨ªrov. Disfrutando su cigarro, mientras siente ese momento de paz. -Y tienes un nombre para ella? ¨C Preguntando Johns, mientras cala hasta la mitad del cigarro y lo volteaba a ver de reojo. -Jajajajajajaja¡­ Despu¨¦s de todo, el d¨ªa aun no acaba¡­ no tuve tiempo de pensarlo, con la aparici¨®n de tu nieto y mi temor de este lugar¡­- Fuma lentamente su cigarrillo. -Puedes ponerle el que quieras¡­ Ponle uno hermoso, como ella¡­- Sonriendo mientras segu¨ªa apreciando la oscuridad. K¨ªrov volteando su cuerpo, recarg¨¢ndose sobre el puente de espaldas. Soltando el humo por la nariz. Pensar¨ªa r¨¢pidamente en algo. ¨CCreo que se c¨®mo¡­ Margaret. Es el nombre de mi Tatarabuela¡­- se estirar¨ªa pl¨¢cidamente. -Un nombre muy hermoso - Tirando el cigarrillo ya acabado hacia el gran abismo oscuro de la nave. ¨CFue un d¨ªa de locos¡­ Mi hijo muri¨®- Bajando la cabeza, lagrimas recorren su rostro. -Si- Respirando pesadamente. ¨CYa no podemos...- Johns emperezar¨ªa a gritar con rabia.You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. - ?¨¦l est¨¢ muerto!¡­ ?Esto no sirvi¨® para nada! ¨C Johns, con ira golpear¨ªa la barandilla. Sudor frio y l¨¢grimas recorr¨ªan su rostro rojo de ira. - ?No digas eso!¡­ ?Vladim puede estar muerto!¡­ ?Pero su hijo sigue aqu¨ª, vivo! - Toma al anima de los hombros, zangolote¨¢ndolo para que espabile. ¨CEso es lo que ahora cuenta- Bajando la cabeza, lagrimas caen por sus cachetes. Johns lo mirar¨ªa en shock. Mientras K¨ªrov lo mantendr¨ªa agarrado sin decir palabra, mira a John con el ce?o fruncido y l¨¢grimas aun recorriendo su cara. -K¨ªrov¡­- Intentando decir algo, mientras ve los ojos del comandante. Sabiendo que el zorro naranja siente el mismo dolor que ¨¦l. -Mi mejor amigo¡­ -Suelta al viejo, mientras su rostro se empieza a llenar de l¨¢grimas. -Mi ¨²nico hijo¡­- Sintiendo un peso en su coraz¨®n, rompi¨¦ndolo. ¨CEl siempre ofreci¨® ayuda a todos, incluso si no la hab¨ªan pedido¡­- Terminando de caer en llanto, soltando al viejo y tomando su cara con sus manos, intentando no llorar. -¨¦l siempre fue alguien que sobresal¨ªa entre todos¡­- Tomando a K¨ªrov del hombro, lagrimas rodaban por sus mejillas. Sus ojos cerrados, recordando a su hijo. - Je¡­ Recuerdo cuando ¨¦ramos cachorros¡­ Je- Se empezar¨ªa a re¨ªr mientras intentaba recordar detenidamente. -Ustedes eran siempre uno buscaba pleitos y el otro le segu¨ªa¡­- Limpi¨¢ndose la cara. ¨CEl, ten¨ªa la ¡°brillante idea¡± de que, por verte navegar, podr¨ªa manejar una nave el solo Jajajajaja- Tap¨¢ndose la cara, no aguantado la risa. -Si recuerdo¡­- Sonriendo de par en par. Terminaron atravesando el casco de la nave¡­- Intentando esconder su sonrisa. -Resulto que el padre de Derek¡­ Jajajajaja- Intentaba aguantar la risa. ¨C¨¦l nos corri¨® de la nave, y pensando que movimos algo, quito el freno y puso reversa¡­ JAJAJAJAJA¡­- Intentando tomar aire. -Eso¡­ Explica porque no me cobraron nada de las reparaciones¡­ Jajajajaja- Riendo poco a poco. -Lo mejor de todo fue ver su rostro cuando la nave tomo velocidad hacia atr¨¢s y antes de estamparse, su cara de ¡°La Cage¡± No tiene precio Jajajajaja, creo que si se cago encima JAJAJAJA- Tomando aire a bocanadas. - Y yo mande a lavar mi 7 veces y el olor no se iba de mi silla Jajajajaja, pens¨¦ que fue por la vez que transporte abono¡­ Ese viejo payaso Jajajajaja¡­- Aferr¨¢ndose a K¨ªrov, ambos muriendo de risa. -JAJAJAJAJ¡­ Se lo merece por ser un presumido JAJAJAJA¡­- Casi cayendo al suelo por falta de aire. ¨CCuando llegue, se lo hare saber Jajajajaja¡­- Limpiando su rostro. ¨CYa quiero ver que expresi¨®n tendr¨¢ Jajajajaja- Tosiendo de la risa. -Si¡­- Limpiando sus l¨¢grimas -Vladim era un pillo- Sonriendo -L¨¢stima que ya no est¨¦- Johns limpiar¨ªa su cara, con una sonrisa ahora. -Puede que ya no este, pero al menos tenemos su cuerpo. Un entierro digno es lo m¨ªnimo que podemos hacer, que debo hacer- Intentando retomar compostura, limpiando su cara con su ropa. ¨CY si me permites, ayudar a tu nieto a tener una educaci¨®n decente- Dir¨ªa sonri¨¦ndole a Johns, sin dejar de re¨ªr. -Tienes raz¨®n¡­ Por lo menos pude recuperar el cuerpo de mi hijo- Dir¨ªa Johns con voz aun quebrada. Regresando el moco a su nariz. ¨CY recupere a mi nieto¡­ Mi hijo ya no est¨¢. Pero nuestro legado a¨²n vive- Subiendo a la zona de carga con esfuerzo y aun riendo, termina dejando a K¨ªrov con sus pensamientos en la fr¨ªa barandilla. - ?A d¨®nde vas? ¨C Preguntar¨ªa el zorro, intentando calmar su risa a¨²n, limpi¨¢ndose con un trapo que ten¨ªa guardado. -Ir¨¦ a acomodarlo en una caja de vidrio¡­- Suspirando fuertemente para calmarse. -Al menos hasta llegar a la base- Deteni¨¦ndose por un momento, para despu¨¦s de hablar retomar su andar por las escaleras con esfuerzo. -Bien¡­ Ir¨¦ a despedirme despu¨¦s- Tir¨¢ndose en el suelo del puente con cuidado, recargando su cuerpo agotado en la barandilla, cerrando sus ojos rojos para descansar un rato. Varias horas despu¨¦s. Mikaela estar¨ªa aburrida, queriendo moverse se estirar¨ªa con cuidado, al ver que D-27 no le presta atenci¨®n. Se levantar¨ªa y tomar¨ªa la ropa que le trajo su esposo para vestirse. Mientras su hija se encontrar¨ªa dormida pl¨¢cidamente en la cama. -Se?ora, usted acaba de tener un parto hace unas horas. Favor de no- Percat¨¢ndose de lo que sucede. Siendo interrumpido por una cortina. Mikaela terminando de cambiarse con la ropa c¨®moda, abrir¨ªa las cortinas, revelando un traje de aventurero de color caf¨¦, con pantal¨®n, camisa y chaleco. Alegre por el cambio de rota, Dejar¨ªa a su hija en la cama bien tapada e intentar¨ªa irse, siendo detenida por el androide. Discutiendo brevemente con ¨¦l, por qu¨¦ no le permitir¨ªa salir a¨²n. No hasta que se haga un chequeo. Aburrida aceptar¨ªa sus t¨¦rminos un rato despu¨¦s, Mikaela permitiendo que el androide le hiciera un chequeo m¨¦dico para monitorear su estado de salud despu¨¦s del parto. En ese momento Alexandr despertar¨ªa, encontr¨¢ndose en una situaci¨®n complicada, ahog¨¢ndose por los tubos en su garganta. D-27 se apresur¨® torpemente, pero sus partes desgastadas le imped¨ªan quitar la manguera del cuello de Alexandr. Ahog¨¢ndose sin que D-27 pueda hacer algo por los bruscos movimientos del Lobo Blanco. Mikaela asustada actuaria. Ayudando al androide. Tomando D-27 a Alexandr para mantenerlo quieto, Mikaela le quitar¨ªa el tubo de la garganta r¨¢pidamente. Alexandr, tomando una bocanada de aire, pudiendo respirar al fin. Con sudor frio recorriendo su frente y l¨¢grimas saliendo de sus ojos. Retomando conciencia, mira un rostro familiar, aun luchando para respirar. Volteando a ver a Mikaela con el tubo en su mano, Alex sin saber qui¨¦n es, vuelve a ver a su viejo amigo buscando respuestas que, aunque fuera de lugar, para el serian ¡°normales¡±. -D-¡­27¡­ ?D¨®nde est¨¢ papa? - Preguntar¨ªa recuperando el aire, mientras el robot, congelado por la pregunta, se limitar¨ªa girarse. Alexandr confundido, intentar¨ªa alzarse y caminar hacia el androide. Mikaela, al ver la situaci¨®n, intentar¨ªa aliviar la tensi¨®n, intentando explicar qui¨¦n es ella y que hacen all¨ª. -Hola¡­ Soy Mikaela. Esposa de K¨ªrov, ¨¦l era un gran amigo de tu padre- Se sentar¨ªa en su cama con una sonrisa, colocando su mano acariciando su cachete ¨CNo te preocupes, vinimos a rescatarte- Mostr¨¢ndose nerviosa por la interacci¨®n. -Soy Alexandr¡­ Mucho gusto- Responder¨ªa de igual forma al tacto, con una sonrisa. - ?Algo paso mientras dorm¨ªa? ?Por qu¨¦ quisiera que me rescaten? - Mirando con una sonrisa extra?ada y ojos vivos a D-27, buscando explicaci¨®n de lo que le dicen. D-27 Sigue sin decir palabra alguna. -Bueno¡­ veras¡­- Voltear¨ªa sus ojos, buscando las palabras. ¨CTu padre mando la se?al de auxilio- Su voz temblaba con cada palabra. ¨CAs¨ª que llegamos y te sacamos de la capsula en la que estabas cautivo¡­ pero tu padre- Empezar¨ªa a temblar y soltar lagrimas mientras bajar¨ªa la mirada lentamente. Alexandr aun sin entender, empezar¨ªa a reflejar preocupaci¨®n, sintiendo un escalofri¨® de la cabeza a los pies. -Se?orito Alexandr- Responder¨ªa con esfuerzo D-27. ¨CSu padre. No logro sobrevivir al asedio- Alexandr le mirar¨ªa cambiando lentamente su semblante. Sintiendo un corte en el pecho, sus ojos se llenar¨ªan de l¨¢grimas lentamente. Aun todo, aguantando las ganas de llorar frunciendo el ce?o, har¨ªa otra pregunta. - ?Qu¨¦ quieres decir? - Mirando al androide con los ojos cristalinos a punto de llorar, mientras su respiraci¨®n se aceleraba y sudor frio empezaba a caer por su frente. ¨CMi padre esta¡­- La primera lagrima saldr¨ªa a su mejilla. -Yo. No pude salvarlo- Mirando a otro lado. Las l¨¢grimas no tardar¨ªan en salir una tras otra. Alexandr sentir¨ªa el fuerte golpe de realidad, r¨¢pidamente se intentar¨ªa acercar a D-27, mientras Mikaela lo tomar¨ªa abraz¨¢ndolo de la cintura. Alex con la voz ronca y pesada, con l¨¢grimas y moco cayendo de su rostro. Gritar¨ªa buscando una respuesta directa. - ?Que sucedi¨®!... ?Dime, donde est¨¢ mi papa! - Mikaela abraz¨¢ndolo con todas sus fuerzas, llorando en su espalda, intentar¨ªa calmar al cachorro. Despu¨¦s de unos minutos se cansar¨ªa y calmar¨ªa. El joven Lobo Blanco, exhausto se acurrucar¨ªa en su regazo. Con una mirada vac¨ªa. ¨¦l bebe se levantar¨ªa y empezar¨ªa a llorar al poco tiempo por los gritos. Mikaela con un pa?uelo que le entregar¨ªa D-27, le limpia la cara a Alexandr. Yendo el androide por ¨¦l bebe y calm¨¢ndola en sus brazos, Alexandr ver¨ªa a su amigo. El sin palabras, buscar¨ªa la mejor forma de hablar sin crear otro alboroto. Mikaela se acomodar¨ªa en la cama y D-27 le entregar¨ªa a su peque?a, Alexandr ahora sentado, y con la mirada vac¨ªa empezar¨ªa a analizar la informaci¨®n dada de golpe. D-27 Caminar¨ªa lentamente en silencio a sacar comida para que el consuma. -Mire joven amo- Tomar¨ªa la comida y se acercar¨ªa al Cachorro sentado en la cama. ¨CSu padre me pidi¨® que lo cuidara a toda costa, fue a la cabina a sustentar el control de la nave- Le entrega la comida en la cama. Alexandr, aunque con tristeza y preguntas, estaba muy hambriento. Comer¨ªa r¨¢pidamente mientras disfruta la comida. Mikaela se sentar¨ªa a su lado con su bebe, intentando mantener tranquilo a este. -Y¡­ que le paso- M¨¢s tranquilo, ahora comiendo un pastel crocante de chocolate y una bolsa de agua con la cara sucia. -Cuando llegu¨¦ a la cabina, solo encontr¨¦ su cuerpo. Sin signos vitales, su padre se sacrific¨® por usted- Tomar¨ªa m¨¢s toallas del gabinete, ahora casi vac¨ªo. ¨CSu padre me pidi¨® que lo cuidara a toda costa. Y eso hice por 15 a?os- Acerc¨¢ndose a Alexandr, limpi¨¢ndole la cara. Cuando le alza la cara para limpiarla, aun con comida en la boca, empezar¨ªa a volver a llorar, mirando como su rostro se fru?e y llena de l¨¢grimas. Alexandr se lanzar¨ªa de nuevo al androide, esta vez abraz¨¢ndolo. - ?Gracias! - Tomando como puede su resbalosa armadura, D-27 contestar¨ªa el abrazo con otro de vuelta. -No es nada- Mientras le termina de limpiar la cara y la nariz. Mikaela le ense?a a su hija y le permite al cachorro cargarla. Pasando un rato juntos, mientras Alexandr se calma. -Como se llama? - Preguntar¨ªa mientras ver¨ªa al bebe sonriendo con una cara graciosa, est¨¢ sonri¨¦ndole de vuelta. -Conociendo a mi esposo¡­ Creo que Margaret¡­- Miraba a Alex mientras le peinaba con un cepillo de madera que saco de su bolso. ¨CEs el nombre de su tatarabuela, ¨¦l amaba pasar tiempo con ella y le encantaba ese nombre. As¨ª que si¡­ Ese ser¨¢ su nombre- Sonriendo a Alex mientras jugaba con los 2 j¨®venes. -Margaret¡­ Qu¨¦ bonito nombre, tambi¨¦n ella es bonita y t¨² eres bonita- Dir¨ªa mientras Margaret, tomaba su dedo jugando con ¨¦l. -Que gal¨¢n¡­- Me recuerdas a tu padre. - Tu¡­ ?De verdad conociste a mi padre? ¨C Volteando su cara hacia atr¨¢s, estirando su cuello, con curiosidad y emoci¨®n. -Si- Dando un toque a su nariz con el cepillo. ¨CHaber¡­ deja que te cuente una aventura de cuando ten¨ªamos 12 a?os¡­- Empezar¨ªa a relatar historias, el joven escuchar¨ªa atentamente, mientras jugaba con Margaret. Un rato de que Mikaela le contara historias de ella, su esposo y su mejor amigo, donde ten¨ªan aventuras espaciales. Alexandr cautivado, estar¨ªa m¨¢s calmado escuchado atentamente sus relatos. De repente, se escuchan puertas abrirse, fuera en el pasillo y pasos pesados. Para que al final termine abri¨¦ndose la puerta de la enfermer¨ªa, entrar¨ªa alguien conocido. Era Johns buscando al androide, entrando sin ver a su alrededor observar¨ªa a D-27. -Hey D-27, necesito que me ayudes con un problema¡­- Mirar¨ªa al androide confundido, boletando su mirada atr¨¢s de ¨¦l. Johns observar¨ªa algo que lo dejar¨ªa boquiabierto, con un escalofr¨ªo y l¨¢grimas empezando a salir de sus ojos. Su nieto al fin despierto. Alex le entregar¨ªa a Mikaela su bebe en sus brazos, sonri¨¦ndole y agradeci¨¦ndole. R¨¢pidamente y con esfuerzo, alz¨¢ndose en la cama, corriendo con todas sus fuerzas para abrazar a su abuelo, lanz¨¢ndose de la cama, el viejo correr¨ªa y con esfuerzo lo agarrar¨ªa en el aire. Vi¨¦ndolo con l¨¢grimas en los ojos. - ?Sasha! - John lo atrapar¨ªa en el aire. Abraz¨¢ndolo muy fuerte y soltando un llanto que ten¨ªa guardado, temblando de la emoci¨®n. Y apretujando con fuerza a su nieto Mikaela llorar¨ªa alegre por ver a Johns reencontrarse con su nieto. - ?Abuelo J! - Alexandr suspirando m¨¢s tranquilo, al estar en los brazos de su abuelo, llorando de alegr¨ªa y acurruc¨¢ndose en su pecho, debido a por fin verlo despu¨¦s de tanto. Todos en la enfermer¨ªa estar¨ªan felices. Mientras K¨ªrov aun dormido por estar exhausto, no escuchar¨ªa lo que pasar¨ªa en su radio. - ?Capit¨¢n! - Interferencia - ?Tenemos! ¨C Retruena una explosi¨®n y unos pitidos de emergencia - ?Me dieron! ¨C Varias voces resonando a la vez en el canal - ?Ellos nos siguieron! - Una explosi¨®n retumb¨® en el comunicador, cortando abruptamente la transmisi¨®n y dejando en el aire un silencio ensordecedor. Cap. 6. Piratas de Acero: Varias horas han pasado. Pero solo hasta ahora K¨ªrov se va despertando, cuando un ruido reson¨® como un eco dentro de su cabeza. Doliendo como si le clavaran agujas en su frente y sus ojos, pesados como un tel¨®n al caer. Sintiendo la boca seca intento remojar sus labios, y al intentar levantarse con pesadez; Algo cae de su cintur¨®n. Tratando de abrir un ojo mirar que cayo, abre con pesadez el ojo izquierdo. Su radio ahora a unos metros frente a ¨¦l, yac¨ªa tirada en medio de un agujero que, si logra caer, se perder¨ªa en la oscuridad. Con apenas ganas, estirar¨ªa su brazo y sin fuerzas, caer¨ªa de su lado izquierdo. Sin ganas intentar¨ªa alcanzarla. Hasta que pone su mano encima de esta, abraz¨¢ndola con los dedos. Tomando su radio, que daba un ruido sordo pero molesto de est¨¢tica blanca, le bajar¨ªa el volumen. Al intentar guardarla, mirar¨ªa en su costado una foto de ¨¦l y su mejor amigo. Apunto de gritar en c¨®lera y de lanzar lo que tiene en la mano. Alzando su brazo sobre su cabeza, escuchar¨ªa un susurro, este viniendo de su radio. - Demonios, ?qu¨¦ sucede? - Tomando su radio y coloc¨¢ndola frente a ¨¦l. Subiendo el volumen r¨¢pidamente. -Aqu¨ª K¨ªrov. Responda Equipo ¨¢guila- Intentando retomar se?al. Interferencia- Ataque¡­- Interferencia- Nosotros- Se?or muerta. - ?Mierda, tengo que conseguir llegar a la sala de control! - Alz¨¢ndose, no sin antes, darse un golpe en la cabeza. Su cuerpo a¨²n segu¨ªa cansado y d¨¦bil por no descansar o dormir en varias horas. Mareado por el golpe intentar¨ªa mantenerse de pie. En ese momento la nave seria alcanzada por lo que parece un disparo. Sacudiendo bruscamente esta. Un grito reson¨® dentro de esta, el rugido del reactor se detendr¨ªa lentamente. Con ello, las luces empezar¨ªan a parpadear. Los cables conectados al generador de emergencia empezar¨ªan a chisporrotear, la nave aun con energ¨ªa se mantendr¨ªa un m¨¢s tiempo viva, en medio de la fr¨ªa y vac¨ªa nada del espacio. los ingenieros que estaban en la sala de control recogiendo sus cosas, observar¨ªan lo que sucede. -No movimos nada¡­ ?Verdad? - Richard hablar¨ªa mientras el generador de emergencia empezar¨ªa a quemarse Quedando casi en oscuridad, en la enfermer¨ªa estar¨ªan igual. Johns abandonar¨ªa la enfermer¨ªa, sacando su radio y comunic¨¢ndose con su tropa. Al momento Alexandr quisiera ir con ¨¦l, siendo detenido por D-27. Antes de poder hablar una enorme sacudida los interrumpir¨ªa. La Emperatriz, seria alcanzada por un disparo directo, matando las luces. Y con ello, la gravedad artificial fallar¨ªa poco a poco. Mientras el comandante intentar¨ªa mantenerse de pie. El movimiento de la nave dificultar¨ªa su acci¨®n, adem¨¢s de peque?os saltos por perder la gravedad y las luces parpadeantes. Encendiendo su l¨¢mpara que lleva en el cintur¨®n, la luz no alcanzaba para disipar la oscuridad delante de ¨¦l. Subiendo las escaleras con pasos vacilantes y miedo a caerse por el continuo tambaleo bajo sus pies. Un segundo estallido volcar¨ªa la nave. En la enfermer¨ªa. Mikaela al sentir el suelo rodar, tomar¨ªa a su bebe y se preparar¨ªa para el impacto, D-27 la atrapar¨ªa activando imanes en sus pies. Manteniendo a las 2 animas con ¨¦l. Alexandr quedar¨ªa sujeto a la puerta, evitando caer. Los objetos, m¨¢quinas y muebles dar¨ªan una vuelta a todo el cuarto. K¨ªrov casi cayendo por el barandal por el golpe, seria salvado por la falta de gravedad. Sin perder tiempo, intentar¨ªa llegar a la sala de control aferr¨¢ndose fuertemente del barandal.If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. El disparo termino dejando a la nave muerta. R¨¢pidamente los ingenieros intentar¨ªan activar el reactor. Pero solo logrando que se activaran las luces de emergencia, apagando la gravedad artificial completamente. Y terminando de quemar el generador de emergencia. Disparos intentar¨ªan llegar al fuselaje de la nave, ¨²nicamente provocando que esta se tambalee sin parar, resonando como si una tormenta estuviera fuera. Sin gravedad y en medio de la tenue luz roja. K¨ªrov seguir¨ªa intentando llegar a la sala de control, tomando impulso y sintiendo su cuerpo flotar, logra llegar hacia la sala de mando. Abriendo la puerta con sus manos, alumbrar¨ªa esta con su luz. En centrando una cosa que le dejar¨ªa helado. El cad¨¢ver de Vladim, suspendido en una c¨¢psula de cristal negro que flotaba frente a ¨¦l, parec¨ªa mirarlo fijamente, como si todav¨ªa esperara alguna palabra o reacci¨®n de su viejo amigo. K¨ªrov se qued¨® congelado por un momento, sintiendo que su coraz¨®n lat¨ªa m¨¢s fuerte que nunca. No pod¨ªa creer que estuviera viendo esto. Otro estallido vuelve a voltear la nave, ahora de cabeza. Reaccionando por el impacto que sacudir¨ªa la nave. Saliendo r¨¢pidamente del trance, tomar¨ªa y atar¨ªa la caja en un rinc¨®n del cuarto. Sin pensarlo, K¨ªrov se sienta en donde una vez estuvo el cuerpo muerto de su amigo, con velocidad activa el sistema manual de vuelo y con toda su fuerza en el tim¨®n, logrando girar la nave y mantenerla estable. R¨¢pidamente, empieza a reiniciar el sistema de motores. Los ingenieros peleando, observan c¨®mo quiere encender el reactor, miran que este se est¨¢ sobrecalentando. K¨ªrov le da otra vez, ellos reciben una descarga que sale del reactor, quemando los cables, y electrificando el cuarto. La descarga sirvi¨® para que se enfriara el reactor y volviera a funcionar. Por fin, logrando que enciendan y una vez el sistema recuperado, enciende la gravedad y habla por el intercomunicador de la nave. -Atenci¨®n. Estamos siendo atacados, aun no tengo reconocimiento- Hablando con los meg¨¢fonos, generando un eco m¨¢s grande que las explosiones de fuera. Otro estruendo sucede cerca de ellos. Tomando su radio la coloca en un compartimiento especial, logrando que se ampli¨¦ la frecuencia de esta. K¨ªrov tomar¨ªa su radio, y desesperado intentar¨ªa conseguir una se?al limpia. - ?Aqu¨ª K¨ªrov! - Intentando conectarse de nuevo. ¨C?Maldici¨®n! - Se alzar¨ªa y golpear¨ªa el tablero con rabia. - ?Mierda! ¨C Con otro golpe al tablero. Intentando recuperar el control de la nave, empezar¨ªa a poner todo en funcionamiento nuevamente. Hasta que escuchar¨ªa ruido saliendo de la radio. - ?Hola? Aqu¨ª equipo ¨¢guila- La se?al se escuchar¨ªa mucho mejor. - ?Comandante? - K¨ªrov se pondr¨ªa el comunicador para hablar. -K¨ªrov habla, ?reporte de situaci¨®n! - Tomando su radio, mientras se acomodar¨ªa el comunicador. -Radio: Aqu¨ª ¨¢guila 3¡­ ?Reportando incidente! - La transmisi¨®n empezar¨ªa a fallar por momentos. - ?Qui¨¦nes son los atacantes? - Intentando reactivar todas las c¨¢maras de la nave. -Radio: ?Se?or! Aqu¨ª ¨¢guila Azul 2¡­ C¨®digo rojo. ?Piratas de acero, aproxim¨¢ndose!... Repito, c¨®digo Rojo, Piratas de acero. Est¨¢n¡­- Se escuchan disparos y se corta la transici¨®n. - ?¨¢guila 2! ?Mierda!¡­ Otra vez, esos hijos de¡­- Un estallido mueve la nave. - ?Tenemos grandes problemas! ¨C Explosiones de nave por doquier. - ?Mantengan la l¨ªnea! - Hablando para s¨ª mismo. ¨CTuvieron que seguirnos desde el puerto, malditos chatarreros, busca fortunas- Explotando naves por doquier. Tomando el tim¨®n con fuerza, pensar¨ªa que hacer. Comunicando lo que ocurre a la nave. ¨CAtenci¨®n a todos en la nave- Resonar¨ªan nuevamente el sistema. ¨C?C¨®digo rojo! ?Repito, C¨®digo Rojo! - Mirando las c¨¢maras ahora reiniciadas. El estruendo se parar¨ªa de momento. K¨ªrov extra?ado volver¨ªa a comunicarse con su equipo. -Aqu¨ª PAPA P¨¢jaro. ??Me reciben, cambio!?- Mirando las pantallas de la nave. Solo escombros de naves. -Papa p¨¢jaro, Aqu¨ª ¨¢guila azul 1- K¨ªrov suspirar¨ªa aliviado de alguna forma. -Aqu¨ª ¨¢guila azul 2. -¨¢guila azul 6. Papa p¨¢jaro, tenemos 5 bajas m¨¢s confirmadas. Quedamos 9 en pie. - ?Mierda! ?Tienen n¨²mero aproximado de naves enemigas? - Mirar¨ªa las pantallas, buscando a los piratas. -Afirmativo, son 43 naves, junto a su nave nodriza- La se?al silbar¨ªa una peque?a interferencia. ¨CTenemos 12 bajas confirmadas, ?Ordenes se?or? - K¨ªrov se tomar¨ªa la cara con la palma, sudor frio recorre su rostro. Sus manos temblando y sin palabras se recostar¨ªa en el asiento. Por fin la nave se encontraba estable. El ruido de la batalla, que empezaba a desvanecerse, volviendo el silencio pesado en la nave. K¨ªrov se permiti¨® un breve suspiro de alivio, limpiando su rostro. Observando las naves que a¨²n tienen delante. La imagen de Vladim flotando frente a ¨¦l, se qued¨® marcada con fuego en su mente. Sin saber que hacer o pensar m¨¢s, saco la fotograf¨ªa de su radio. El y Vladim gradu¨¢ndose de la academia, su mejor tiempo juntos. Las naves iban acerc¨¢ndose lentamente ¡°Siempre ten¨ªas un plan para todo¡± Murmuro para s¨ª mismo, aprontando sus dientes. Decidido a que iban a sobrevivir, a que iba a ganar. Vladim era bueno, y ¨¦l no se quedaba atr¨¢s. - ?Aqu¨ª Papa P¨¢jaro! ??Me reciben?! - Grit¨® K¨ªrov, su voz atravesando la est¨¢tica. La respuesta fue corta, cortada por un estruendo en el exterior. ¨CNo quedamos muchos. Pero tenemos 3 cosas que ellos no tienen- Sonr¨ªe amargamente. -Al mejor piloto de naves, una nave con torretas de calibre 50 y¡­ ?un ca?¨®n de pulso! Cap. 7. Amarga victoria. P1: K¨ªrov, aunque el sudor recorr¨ªa su frente y sus manos no paraban de temblar mientras sujetaba el tim¨®n. Puso todo lo que ten¨ªa en proteger a su familia, llevar¨ªa al extremo todo su conocimiento y experiencia en ese momento. Mirando por ¨²ltima vez la foto en su mano, guard¨¢ndola dentro de su saco. -Bien, van a descubrir porque el rango de ¡°Comandante¡± No se tiene que llevar a la ligera- En el tablero empezaba a iniciar las armas y levantar el escudo de energ¨ªa a M¨¢xima potencia. Aunque ¨¦l sab¨ªa que este podr¨ªa ser su ¨²ltimo momento, envi¨® un mensaje cifrado, esperando que no se dieran cuenta de esto los enemigos. Su nave insignia estaba a¨²n lejos de ese lugar, teniendo que soportar m¨ªnimo un par de horas hasta que los refuerzos lleguen. -Johns- Marcando un bot¨®n en su auricular. ¨CPrep¨¢rate, quedas como capit¨¢n de flota- Intercalando las comunicaciones al coyote desde su pantalla. -Bien Comandante- Acomodando la nave de K¨ªrov, reclinando ¨¦l asiento y moviendo todo para su comodidad. K¨ªrov intentar¨ªa reiniciar la inteligencia artificial de la nave. A-R-C-A (Asistente Rob¨®tico de Comando Aut¨®nomo) Para que le ayude a mantener el control de la nave, adem¨¢s de su estado estructural despu¨¦s de tantos impactos. Alexandr saldr¨ªa de la enfermer¨ªa r¨¢pidamente. Intentando ser de ayuda, subir¨ªa por las escaleras y en la bodega de carga. D-27 intentar¨ªa seguir su paso pesada y torpemente, Alexandr se unir¨ªa al grupo de Ingenieros. Chocando con Richard, extra?ados porque est¨¢ en ese lugar. Otis lo interrogar¨ªa. -Valla, as¨ª que¡­ (Levantando una ceja) ya despertaste- Llevando su llave inglesa al hombro. ¨CDeber¨ªas estar en cama y dejar esto a los veteranos- Observando imponente al cachorro, de 1.46 metros, en comparaci¨®n con el leopardo, que mide 1,67. -Bueno¡­ (Recordando a su padre y su valent¨ªa) Yo¡­ Creo que ser¨¦ de ayuda- Sus piernas temblaban y sudaba por los nervios. -Tenemos todo controlado. Regresa a descansar¡­- Recibiendo una llamada de Johns. -Esc¨²chenme, Intenten poner en funcionamiento las torretas- Mientras a lo lejos, observaban el hangar abrirse. ¨CEl ca?¨®n central estar¨¢ roto¡­ As¨ª que hagan funcionar una torreta para proporcionarme cobertura- La nave caza de colores blancos y azules, saldr¨ªa despegando del hangar. -Copiado capit¨¢n- Colocando su mano izquierda en su radio que colgaba de su cintur¨®n en el pecho. ¨CBueno¡­ Tenemos trabajo que hacer- Tomando sus cosas con su equipo. Alexandr aun pensando que puede hacer algo m¨¢s, dar¨ªa su ¨²ltima carta. -Yo conozco el funcionamiento de la nave como la palma de mi mano¡­ Mi padre me ense?o todo lo que sab¨ªa¡­- Mirando con una determinaci¨®n en sus ojos y una seriedad en su mirada. ¨CAdem¨¢s¡­ s¨¦ de memoria los comandos y contrase?as, planos y puedo ayudar a reparar el ca?¨®n central¡­ Y se de los suministros en la armer¨ªa de la nave- Alexandr sonreir¨ªa levantando una ceja con seguridad. Otis lo mirar¨ªa con asombro por sus palabras, mirando a sus compa?eros. Terminar¨ªa de pensar y con un movimiento de su cabeza, le invitar¨ªa a un¨ªrseles. Johns por su parte, se reunir¨ªa con las naves aun en pie, 7 Cazas estelares con algunos rasgu?os y otros con sus cristales estrellados. Mirando que a¨²n quedan m¨¢s de 30 naves enemigas. Que m¨¢s que naves, eran montones de chatarra, creadas con piezas de otras naves, sin forma o muy incomodas de ver. Menos donde estaba el Capit¨¢n de la nave insignia el viejo observando a la distancia con ira a su viejo ¡°amigo¡± y ahora enemigo ¡°Silver Lux¡±. El coyote mirar¨ªa la nave con odio a la distancia. Las naves junto a ¨¦l, tendr¨ªan los canales abiertos al capit¨¢n, Johns por su parte, escribir¨ªa en la tabla de comandos. Intentando entrar a un viejo canal de radio. Por su parte, K¨ªrov lograr¨ªa reiniciar al Sistema Operativo de la nave. En una pantalla grande, a la derecha, saldr¨ªa el nombre de A-R-C-A. La inteligencia despertar¨ªa, junto con una pregunta que har¨ªa voltear la mirada atenta de K¨ªrov de la batalla, a su costado.Support the author by searching for the original publication of this novel. -Usted no es el Capit¨¢n Vladim- El arca hablar¨ªa por un meg¨¢fono en el cuarto, con una voz rob¨®tica, pero intentando ser ¡°Natural¡±. -Soy el Comandante K¨ªrov¡­ Soy amigo de Vladim¡­- Cerrando los ojos, manteniendo la compostura. -Kirov¡­ Iniciando protocol de seguridad- El Zorro serial escaneado por una luz roja, despu¨¦s del protocolo. ARCA Daria datos precisos del Anima -Kirov Jacob Borbon. De la casa Borbon y el 2 heredero para el poder y el trono- Respondiendo r¨¢pidamente conect¨¢ndose a la red en cuesti¨®n de segundos. -Eso no interesa, necesito que me des informaci¨®n del casco, armadura y dureza del reactor¡­- Intentando reactivar los controles desde el tablero. -Perm¨ªtame Comandante- Responder¨ªa ARCA. Luces se encender¨ªan por toda la nave, puertas abri¨¦ndose, los androides aun funcionales se reactivar¨ªan y los paneles se reiniciar¨ªan, ahora habiendo luz en la cabina y pantallas llenas con sensores y datos siendo monitoreados a la vez. El escudo seguir¨ªa recibiendo golpes, pero ahora no da?ando a la nave directamente. ARCA Evaluar¨ªa la situaci¨®n en cuesti¨®n de segundos, mostrando a K¨ªrov los problemas en el casco y el fuselaje. -Casco al 72%, Fuselaje exterior al 29% zonas m¨¢s vulnerables- ARCA Mostrando una imagen orogr¨¢fica a K¨ªrov, este monitoreando mientras la batalla se detiene por completo, solo los sonidos del metal resonando en la nada. -El Reactor tiene una sobre carga, amortigua la sobreproducci¨®n en el casco exterior y desbloquea las armas principales y secundarias- K¨ªrov se manten¨ªa monitoreando que ocurre en el exterior. -Mantenimiento en camino a reparar el reactor. Detectando intervenci¨®n- Monitoreando r¨¢pidamente las zonas de la nave. ¨CObjetivo localizado, Alexander. Iniciando protocolos de defensa gama III- La nave empieza a abrir tapas, mostrando torretas al frente y algunos misiles a los costados. - ?De eso hablaba! ¨C K¨ªrov empezar¨ªa a girar lentamente la nava, para quedar a un costado de ambos bandos. -Le recomiendo que, si consigue reparar el ca?¨®n central, ser¨ªa una ventaja abismal. Solo hay 1 torreta que puede ser usada. Comandante, tenemos que¡­- ARCA intentar¨ªa recomendar a K¨ªrov de su ataque. -No gracias, s¨¦ que hacer en estas situaciones- Intentando reprogramar varios controles en la terminal. -El Capit¨¢n Vladim confiaba en mi juicio en estas situaciones, Comandante ?No har¨¢ usted lo mismo? - K¨ªrov se tomar¨ªa un momento para pensar en lo que dijo la nave. Mientras Johns lograba por fin entrar en un canal antiguo, que solo ¨¦l conoc¨ªa. Un radio empezar¨ªa a sonar en una nave, donde un anima sentado en un sill¨®n rojo sucio y roto, lo tomar¨ªa, escuchando a alguien conocido. -As¨ª que Lux¡­ Sigues intentando matarme, viejo Perro Espacial- Johns se dirigir¨ªa a quien est¨¢ sentado. Un Lobo de color negro y naranja, con un traje de capit¨¢n ra¨ªdo y parchado con retazos de tela. Mirando a la distancia, tomar¨ªa los binoculares de la nave y con un movimiento, acercar¨ªa la vista hasta ver quien le hablaba. -Miren nada m¨¢s, el h¨¦roe de la guerra de la ¡°Uni¨®n¡± ¡­- Tomando la radio y apret¨¢ndola con su mano, queriendo romperla. ¨CTu eres el Perro Espacial. Tu vendiste a la colonia- Una mirada de odio absoluto. De un rostro donde del lado derecho faltar¨ªa un ojo, tapado con un parche y mitad de una oreja. -Johns, yo no vend¨ª la colonia, solo permit¨ª la paz¡­ aunque no como me hubiera querido- Lament¨¢ndose desde sus adentros mientras sostiene la radio temblando. -Paz¡­ Eso prometiste y mira que paso¡­ ?Mi hermana, tu esposa, est¨¢ muerta, y yo estoy siendo buscado por m¨¢s de 38,000 Bits! - Golpear¨ªa el asiento con una mano metalista mientras Johns guardar¨ªa silencio. ¨C ?Crees que eso es lo mejor que me ha pasado? Desde nuestra ¨²ltima batalla quede lisiado- Golpeando el suelo de su nave con un par de piernas de plata. -Eso no fue mi culpa, pod¨ªan decir que no y salir ilesos, pero tu empezaste una revuelta, colocando a 26 de los 40 Clanes de tu parte- Quit¨¢ndose el guante derecho, mirando una mano de metal oscuro. -Porque quer¨ªas vender todo a tu ¡°Clan¡± ?Tu solo viniste a robarte todo! - Acerc¨¢ndose a la ventana, diciendo sus ¨²ltimas palabras. ¨C ?Tu Especie es la peor que ha pisado este sistema, t¨² y tus descendientes son escoria! ¨C Cortante la comunicaci¨®n, ordenando un ataque. - No soy una escoria, soy un superviviente Y t¨² eres alguien despreciable- Johns apretando su pu?o rob¨®tico, logrando que este se trabe por la fuerza ejercida. -No dijiste eso la vez que te puse de rodillas, ?Recuerdas? Estabas rogando porque te deje vivir ¨C Una carcajada se escapa de su boca. ¨C Miles murieron por tu ¡°Paz¡± ?Cu¨¢ntos morir¨¢n por tus palabras vac¨ªas? Johns? -No soy un monstruo¡­ Pero para sobrevivir aqu¨ª, hay que volverse peor que uno- Ordenando a los cazas atacar en una formaci¨®n donde puedan destruir a las naves a la distancia, demostrando su conocimiento y veteran¨ªa en la batalla. - ?Coloquen las torretas al frente! ?Rod¨¦enlos y mantengan el flanco! ?Dispersi¨®n t¨¢ctica, grupos de 2! - K¨ªrov grito esquivando proyectiles, uno de ellos impacto en La Emperatriz, sacudiendo la nave, haciendo que los monitores parpadeen. - ?Johns! - Estableciendo l¨ªnea con el viejo. ¨C?Mant¨¦n el orden! - K¨ªrov seguir¨ªa discutiendo con ARCA. -No es que no quer¨ªa- Una explosi¨®n lo golpear¨ªa. ¨CPero tenemos una decadencia de m¨ªnimo 4 a 1¡­- Johns atacar¨ªa una nave, logrando que choque con otro, explotando. La explosi¨®n lograr¨ªa que una luz ilumine brevemente la nave por dentro. Unas cristaleras enormes encima de la nave, mostrar¨ªan el vac¨ªo, el campo que rodea la nave y las luces y explosiones, iluminando brevemente las partes m¨¢s oscuras. Cap. 7. Amarga victoria. P2: Alexandr Caminar¨ªa con los ingenieros r¨¢pidamente en un puente colgante enorme, cada uno inspeccionando una torreta. Alex por su parte, recibir¨ªa un mensaje de ARCA de un reloj que tiene en la mu?eca. Deteni¨¦ndose un momento hablar¨ªa con la IA. - ?ARCA! Sigues activa¡­- Mirar¨ªa un holograma que mueve algunas facciones al momento de hablar. -Acabo de despertarme. D¨ªgame, se?orito ?Qu¨¦ necesita? - Mostrando la cara, mientras todo segu¨ªa ilumin¨¢ndose con luces y fuego. -Dime el estado del arma principal y que torreta puede a¨²n servir- Caminando r¨¢pidamente al centro, donde un cilindro sal¨ªa del techo y 4 pilares manten¨ªan a flote el puente. -Con gusto¡­ Parece que solo sirve la torreta pesada del lado derecho, y 2 torretas de corto alcance, una del izquierdo y otra del derecho- Mostrando un panel con las torretas funcionales. - ?Y el arma central? ¨C Preguntar¨ªa mientras los ingenieros se juntan d¨®nde est¨¢ el Lobo Blanco. -Mierda, todas las armas de este piso est¨¢n obsoletas¡­- Responder¨ªa Stuart colg¨¢ndose de la barandilla, intentando ver las dem¨¢s armas. -Yo encontr¨¦ munici¨®n en el arma de atr¨¢s- Se?alando mientras una explosi¨®n pasa cerca del casco. Empezando ellos 3 una pelea, para decidir qu¨¦ hacer. Alexander intentar¨ªa decir algo, mientras los 3 animas casi llegar¨ªan a los golpes, todo se calmar¨ªa con un ¨²nico grito. - ?Todos a callar! ¨C Otis mirar¨ªa a Alexandr y con un gesto desconfiado, le permitir¨¢ hablar. -Gracias¡­ Bueno, una amiga me dio un plano donde se muestra el estado de la nave- Mostrando su reloj. - ?Por qu¨¦ dices eso ahora? Ese juguete no servir¨¢ para nada- Desconfiando Erick de las palabras de Alex. Mirando todos al Lobo, mostrando desconfianza. -S¨¦ que solo sirve 1 arma pesada y 2 ligeras- Abriendo su reloj, mostrando el mapa que le dio ARCA. - ?Un mapa hologr¨¢fico! - Richard gritar¨ªa. ¨CSi ocupamos las piezas de esta zona podemos tener el calibre 50. ?Listo en 5 minutos! - Mirando alegre la situaci¨®n. ¨CSi se ocupan de la torreta, yo y alguien m¨¢s, podemos reparar el arma central- Mirando con una sonrisa a los animas, estos mir¨¢ndose unos a otros con aun desconfianza. -Danos los planos e iremos a trabajar- Dir¨ªa Stuart bastante molesto. -No¡­ Yo s¨¦ c¨®mo arreglar el ca?¨®n, se los dar¨¦, a cambio de poder ayudar- Los animas se ver¨ªan bastante sorprendidos de la agilidad mental de Alexandr. -Bien cachorro, ganas por ahora, dime como reparar el ca?¨®n central- Cargando a Alex de la ropa, llev¨¢ndolo como maleta, el sin molestarle empieza a decir lo que necesita. - ?SI! ¨C Alexandr le lanza los planos a Richard, este los activa y van a buscar las piezas y municiones siguiendo el mapa en el reloj. Sin antes, sacar un auricular para estar conectado a ARCA. -Bien, en la bodega que acabo de desbloquear, hay un inyector nuevo, los cables est¨¢n quemados y algunos circuitos, pero todo est¨¢ en el almac¨¦n- Otis lo carga al almac¨¦n. Luego de que Alex le diga que necesita por ARCA, Otis le soba la cabeza y lo encierra en un contenedor. -No puedo dejar que te pase nada, cachorro. Hay cosas m¨¢s importantes en juego que tus ganas de demostrar algo - gru?¨® Otis, mientras cerraba el contenedor con un fuerte golpe. - ?No soy un ni?o! ?Puedo hacerlo! - Alexandr golpe¨® la puerta, su voz temblando de rabia y desesperaci¨®n. Pero sab¨ªa que no pod¨ªa quedarse ah¨ª. No esta vez. - ?Dije que no! - Otis se recargar¨ªa, evitando que el cachorro salga. - ?Oye! ?D¨¦jame salir! - Golpeando este, Otis pondr¨ªa cosas encima para evitar que el lobo salga. -Lo ciento, pero no puedo dejar que nada te pase. As¨ª que te quedaras aqu¨ª- Dejando el lugar.Did you know this story is from Royal Road? Read the official version for free and support the author. - ?No! ?S¨¢came, quiero ayudar! - Alex quedar¨ªa atrapado. Pero no por mucho tiempo. Cuando Otis abandono el lugar, un androide entrar¨ªa y con esfuerzo podr¨ªa quitar las cajas, logrando Alex salir del contenedor. - ?D-27! - El androide le tapar¨ªa la boca. -Se?orito, no debe gritar o le encerraran de nuevo- Mirando la puerta con preocupaci¨®n. ¨CARCA me dijo que ten¨ªa problemas, as¨ª que vine en cuanto escuche donde estaba- Limpiando el traje de l¨¢tex, entregando un traje completo de color negro, botas caf¨¦ oscuro y guantes del mismo color. -Gracias¡­ Esto¡­ Me lo confecciono mama¡­- Tomando la ropa con melancol¨ªa. Recordando los d¨ªas con su familia, un estruendo lo sacar¨ªa de su recuerdo del pasado. -Su madre fue alguien ejemplar. Ella me dejo a su cuidado y su padre, es igual que el- asom¨¢ndose, observando que no llegue nadie. -Gracias, ahora me siento como yo- Terminando de colocar su ropa. Saliendo r¨¢pidamente hacia donde esta Otis. Un enorme estallido sacudir¨ªa la nave todos se paralizar¨ªan. Alexandr y D-27 Intentar¨ªan mantenerse estables, los dem¨¢s animas apenas inmutables mientras cargaban cajas de munici¨®n y repuestos hacia la torreta que quedaba en pie, mirar¨ªan la batalla por los cristales. Una caza de su grupo seria alcanzado por una r¨¢faga de misiles. Siendo destruida al momento, los restos ardiendo en llamas, surcando el espacio cerca de ellos. Explotando, moviendo m¨¢s fren¨¦ticamente la nave y el puente. Ahora m¨¢s decididos, empezar¨ªan a reparar el arma con los planos dados por Alex. El Lobo Blanco, caminar¨ªa a Otis que seguir¨ªa reparando el sistema del ca?¨®n, Alex se pondr¨ªa a su lado. - Bien, - Bastante fastidiado por la persistencia del Lobo. -Si tanto quieres ayudar, dime como va esto¡­ y ten cuidado con los cables pelados-Mirando a Alexandr, el Lobo mover¨ªa su pie de un cable cerca de ¨¦l. - ?Si! Conecta el difusor de energ¨ªa, eso har¨¢ que el corrector se mantenga en mejor estado¡­ Y si mantienes presionado ¨¦l es trillador, lograras sacar el freno magn¨¦tico de la puerta¡­ - Mirando a Otis, este regres¨¢ndole una mirada sorprendido. Siguiendo su consejo empezar¨ªan las reparaciones del arma, una puerta se abrir¨ªa y Alexandr, entrar¨ªa y con unos movimientos empezar¨ªa a reacomodar los cables sueltos. Otis le pasar¨ªa un soldador de mano y unos lentes, el tomar¨ªa lo mismo. Ambos trabajando r¨¢pidamente. Alexandr reparar¨ªa las consolas y acomodando estas, mirar¨ªa el espacio, siendo iluminado otra vez por naves intentando destruirse una a la otra. La cosa estaba mal. Observando a su abuelo en un caza siendo perseguido por varias naves. Johns no sabr¨ªa qu¨¦ hacer, su nave estar¨ªa en muy mal estado, y solo quedar¨ªan 4 cazas m¨¢s en pie. Sin creerlo, llegar¨ªan refuerzos enemigos. - ?Mierda! ?Necesito los ca?ones, Ahora! - Johns gritar¨ªa completamente desesperado. Con un movimiento del volante, voltear¨ªa la nave de lado contrario. Disparando, les dar¨ªa a varias naves, logrando acabar con las 5 que le persegu¨ªan, saliendo victorioso de las explosiones y escombros. Lux observar¨ªa la estrategia, con los refuerzos junto a ¨¦l, Daria la orden de matar a toda costa. Sin antes burlarse de Johns. - ?Qu¨¦ sucede Johns? Ya no eres tan intr¨¦pido como antes, ?No? - Burl¨¢ndose desde el Radio. Las naves dar¨ªan otro ataque en conjunto, Lux sonriendo con malicia al ver a su ¡°Rival¡± contra las cuerdas. K¨ªrov por fin con ARCA de su lado, mandar¨ªa a disparar las armas que ten¨ªa, misiles y balas t¨¦rmicas. D¨¢ndole a la mitad de la flota, logrando que se retiren r¨¢pidamente. K¨ªrov gasto m¨¢s de la mitad de su reserva en ¨¦l se ataque. Lux furioso por el ataque bajo la manga, tomar¨ªa el mando de su ¡°Gran Arma¡± - ?Activen el ca?¨®n! - Gritando a sus tripulantes, estos haciendo caso, una luz se empezar¨ªa a acumular en el frente de la nave. Esta con una forma peculiar, con 3 cuernos al frente servir¨ªan para su mejor arma. ¨CFuego- Una palabra que hizo que el tiempo se parara para todos. Apunto de lanzar otra ronda de misiles, con la nave insignia en la mira, K¨ªrov alzando la mirada, se percatar¨ªa de lo que pasa. La emperatriz es atravesada por un rayo de energ¨ªa, destruyendo las armas y parte de la cabina. Humo negro sale de esta, Johns observa enojado lo que paso. Un recuerdo de Vladim y K¨ªrov recorre su mente. (Ambos animas despu¨¦s de graduarse de la academia, K¨ªrov y Mikaela est¨¢n juntos y Vladim y su padre. Todos festejan en un bar al terminar el d¨ªa.) -Bien K¨ªrov- Tomando un tarro de cristal, lleno de cerveza helada. - ?Hoy por fin somos Capitanes espaciales! - Vladim tomar¨ªa un gran trago, subido en la mesa y haciendo un espect¨¢culo, su padre riendo a carcajadas junto a ¨¦l. -Nunca vas a cambiar¡­ - K¨ªrov tomar¨ªa su cerveza y mirando a Mikaela con una enorme sonrisa, par¨¢ndose en la mesa acompa?ar¨ªa a su amigo en su festejo. - Y espero que nunca lo hagas, amigo m¨ªo- Tomando de su cerveza un gran trago, colocando su taza enfrente de ¨¦l. - ?Vamos a vivir aventuras por siempre! ?Porque! ¨C Vladim espera a K¨ªrov para terminar juntos la oraci¨®n. El zorro le sonreir¨ªa. - ?El universo es nuestro limite! - Chocando las bebidas restantes, los dem¨¢s en la taberna los ver¨ªan riendo y festejando el logro de los 2 j¨®venes. Johns muy euf¨®rico, ver¨ªa a sus 2 muchachos celebrando, mientras hacen el tonto y Mikaela sonr¨ªe bastante feliz y sonrojada por sus tonter¨ªas. Ambos animas caer¨ªan de la mesa y con carcajadas resonando en la distancia. Johns regresar¨ªa al campo de batalla. Sus ojos ver¨ªan la nave de su hijo lanzar el denso humo. Intentar¨ªa comunicarse por radio desesperadamente. - ?K¨ªrov! ?K¨ªrov! - Mirando la nave con partes aun al rojo vivo. ¨CYa perd¨ª a uno de mis muchachos, no perder¨¦ al otro. Johns apretando los dientes y el timo, se comunicar¨ªa con Lux. Su cara roja de ira y sus venas saliendo de su frente, simplemente dir¨ªa 1 cosa. - ?Lux! ??Me quieres?!- Encendiendo su motor y carg¨¢ndolo a todo lo que da. - ?Aqu¨ª me tienes maldito! - Acelerando con una rabia incontrolable. -Bien, esto estaba esperando. Con una orden enviando el resto de sus naves a cazar al coyote. Johns teniendo una cosa clara en su mente y su vista, acabar con Lux a toda costa. Cap. 7. Amarga victoria. P3: K¨ªrov, recibiendo el ataque de lleno, observa como la parte izquierda de la cabina empieza a ser destruida. El zorro a punto de salir volando por la despresurizaci¨®n al espacio, ARCA para salvarlo, activa un escudo. Dando vueltas como loco sobre s¨ª mismo, cae al suelo, el ata¨²d de Vladim sale disparado a ¨¦l, esquiv¨¢ndolo por poco, tomando este, acomod¨¢ndolo en su lugar. -Comandante, lo que nos ataco fue un ca?¨®n de iones- Mostrando im¨¢genes en las pantallas que aun serv¨ªan. -Ya me di cuenta, gracias por salvarme ARCA- Acomodando su espalda y cuello. ¨CDime que sucede en el exterior- ARCA intentar¨ªa reconectar con las c¨¢maras, sus se?ales estando muertas. -Necesito tiempo para retransferir informaci¨®n- Iniciando reinicio de sistemas. -No retransfieras, tardara mucho. Reconecta las c¨¢maras y cambia los programas, esta nave se cae a pedazos y si no podemos defendernos- Mira por una ventana derretir¨¢ al costado, ¨CSera nuestro fin- La ¨²ltima batalla de 2 enemigos jurados, est¨¢ por terminar. Johns por su parte empezar¨ªa a disparar a la nave insignia, est¨¢ resistiendo con su escudo, las naves refuerzo que quedaban, empezar¨ªan a interponerse en el camino de Johns. El coyote lograr¨ªa derribar a 3 que cargaban contra ¨¦l. Los piratas intentar¨ªan derribar a las dem¨¢s naves, cuando unos disparos cerreros, caer¨ªan en el fuselaje de las naves enemigas, siendo incendiadas desde adentro haciendo que exploten. Johns recibir¨ªa un mensaje de Otis. -Capit¨¢n, ?estamos en l¨ªnea! - Disparando a otras naves, logrando destruirlas antes de que ataquen a Johns. - ?Ya estamos parejos! - Gritando Erick euf¨®rico. -Deja de gritar y ve por las municiones- Richard y Stuart estaban recargando el arma manual mente en un ¡°reparo¡± improvisado de la nave. Otis, montando en la torreta, seria atendido por los dem¨¢s, recargando la munici¨®n despu¨¦s de cada disparo, para mantener un constante bombardeo. Los animas empezar¨ªan a limpiar el espacio de las naves desplegadas. Johns, aunque agradecido, volver¨ªa a comunicarse con Lux. -Puede que te hagas marcado un nombre como uno de los m¨¢s temidos Lux- Disparando y derribando las pocas naves que empezaban a quedar. ¨CPero esta era se acab¨® para ambos- En eso, Johns recibir¨ªa un impacto, sac¨¢ndolo de orbita. Una nave m¨¢s grande, intentando embestirlo para inmolarse con ¨¦l. Johns intentar¨ªa de todo para colocar su nave en funcionamiento r¨¢pidamente. - ??Qu¨¦ esperan in¨²tiles?! ?Term¨ªnenlo ahora que est¨¢ d¨¦bil o yo los despellejare vivos terminando esto! - Hablando en un meg¨¢fono, los piratas que a¨²n segu¨ªan en la nave insignia, empezaban a arrancar los motores de sus naves. Ahora dejando la gran nave de menor tama?o, pero a?adiendo unas 3 docenas de naves de distintos tama?os. Otis intentar¨ªa derribar la nave, no consiguiendo penetrar su armadura. Johns ver¨ªa su fin, hasta que un disparo de plasma concentrado se llevar¨ªa consigo la nave, haciendo que explote metros enfrente de Johns, empujando levemente su caza. Cuando logra volver a encenderlo, escuchar¨ªa en el comunicador una voz muy familiar. - ?Estas bien abuelo? - Alexandr ahora con el ca?¨®n funcional. ¨CARCA Me dijo lo que sufri¨® la cabina, as¨ª que tuve que calibrar el ca?¨®n manual mente- Colocando el ca?¨®n nuevamente en posici¨®n hacia la batalla. ¨CPero ahora, estoy en l¨ªnea- Alexandr sentado en un sill¨®n con unas gafas y guantes sonre¨ªa alegremente. -JAJAJAJA ?Ese es mi nieto! - Ahora con una gran ventaja de su lado, Johns cargar¨ªa nuevamente contra Lux. - ?Crees que eso ser¨¢ suficiente para matarme? - Mirando el arma con que se destru¨ªan sus naves ¨CVeremos qu¨¦ les parece esto- Cargando nuevamente el ca?¨®n. Alexandr se dar¨ªa cuenta, cargando el tambi¨¦n su arma, disparando antes de tiempo. El proyectil viajar¨ªa entre escombros y naves esquiv¨¢ndolo, llegando al objetivo inicial. Destrozando parte derecha de la nave insignia y moviendo la trayectoria del disparo, saliendo el rayo por debajo de la nave. Lux recuper¨¢ndose, ver¨ªa una luz roja por toda la cabina y una alarma resonando dentro de esta. Sin quedarse quieto, tomar¨ªa el tim¨®n, alzando el rayo y como dando una tajada con el disparo, destrozar¨ªa parte de la zona de carga de La Emperatriz. Alexandr ahora con alarmas por todas partes, intentar¨ªa mantener el control del ca?¨®n. Mientras que los ingenieros casi serian tragados por el vac¨ªo, de no ser por el escudo. - ??Que Mierda fue eso?!- Casi cayendo al suelo, sosteni¨¦ndose del sill¨®n. K¨ªrov escuchar¨ªa como la nave empezar¨ªa a gritar de dolor. Un grito met¨¢lico que casi destrozar¨ªa sus o¨ªdos. - F-f-fallos E-estructurales graves. Reactor alcanzando niveles cr¨ªticos. 40 min para fusi¨®n. K¨ªrov en shock intentar¨ªa huir, pensando en su familia. En ese momento, recordando la valent¨ªa de su ¡°hermano¡± Intentar¨ªa dar m¨¢s tiempo de vida a la nave, m¨¢s tiempo para que todos puedan escapar. - ?No! - Disparando a la nave, aun siendo protegida por su campo de fuerza, Lux tomar¨ªa el control del arma arrojando a su esbirro. Este cargar¨ªa el arma, con una cosa ahora en la mira. - ?John! ?Conozco tus tretas, tengo a tu nave en la mira! - Manteniendo la carga del arma, sobrecalent¨¢ndola a niveles peligrosos. ¨CNo importa cu¨¢nto sigas luchando¡­ ?Yo siempre ser¨¦ mejor que t¨²! JAJAJAJAJA- Los piratas de Lux empezar¨ªan a abandonar la cabina, que ahora ser¨ªa ba?ada por la alarma que dejar¨ªa sordo a quien no este acostumbrado al combate.This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. Alexandr intentando reacomodar el arma, se quedar¨ªa atascada en el techo de la nave. Ahora con el rotor del arma roto, pensar¨ªa que hacer. Su mente trabajar¨ªa de inmediato, como si un segundo fuera una eternidad, ?Podr¨ªa ser por el estar congelado tanto tiempo? Las preguntas para despu¨¦s, saliendo de su momento, se comunicar¨ªa con K¨ªrov para contarle su plan. - ?Comandante! - Una voz met¨¢lica da?ada resonar¨ªa en la cabina. ¨CSoy¡­ -Interferencia-Necesito que cuando¡­ -Interferencia- Usted haga¡­ -Interferencia- Alexandr saldr¨ªa de su asiento y pidiendo a Stuart su radio, se comunicar¨ªa con K¨ªrov. ¨CNecesito que cuando reciba mi se?al, ?Usted gire la nave a unos 90¡ã a la izquierda! - Cortando la comunicaci¨®n r¨¢pidamente regresando al ca?¨®n. K¨ªrov sin entender porque y por no saber qu¨¦ est¨¢ pasando, confiar¨ªa ciegamente en quien le hablo. ARCA dar¨ªa la noticia que el modo Crucero est¨¢ muerto. As¨ª que tiene que moverlo el comandante el mismo. K¨ªrov tomando el tim¨®n, se prepara para el mensaje. Mientras Alexandr, cargando el ca?¨®n que tienen hasta el m¨¢ximo, se limita a ver como los piratas, empiezan a abandonar a su l¨ªder. Mientras Lux segu¨ªa sonriendo como un desquiciado, soltando l¨¢grimas. Recordando sus d¨ªas en Guardia Roja y como fue tratado como traidor al intentar la diplomacia en un mundo pacifico. Y Como Johns, siendo un Comandante Mariscal, lo har¨ªa pedazos. - ?Tu fui este un maldito Johns! - Mirando con odio todo, el arma a punto de explotar. ¨C?Nada me devolver¨¢ mi mundo! - Sollozando mientras prepara el bot¨®n para liberar el arma. - ?No tuve elecci¨®n! - Johns seria golpeado por las palabras, escogiendo lo que iba a decir. - ?O lo hac¨ªa o mor¨ªamos en ese momento! - Lagrimas empezaron a recorrer su rostro. - ?Yo hubiera muerto por mi planeta! - Activando el rayo, que, en unos segundos, soltar¨ªa toda la energ¨ªa almacenada. Apagando la nave lentamente. - ?Yo escuche a los superiores! - Johns con la cabeza baja, ver¨ªa lo que pasaba. - ?Quer¨ªan desac¨¦rese te tu planeta! ?Deshacerse de tu raza! - Tomando el tim¨®n, con rabia de sus acciones, preparado para todo. - ?Intente detenerlos! ?Pero solo pude salvarte a ti! Y a los pocos que estaban fuera¡­- La luz se cortar¨ªa por completo. Lux, al darse cuenta de su error, intentar¨ªa frenar el rayo, pero sin electricidad ser¨ªa imposible. Alexandr observando desde sus monitores, se preparar¨ªa para lo siguiente. Atento a dar la se?al, y con el ca?¨®n al m¨¢ximo, presionar¨ªa el bot¨®n de comunicaci¨®n. - ?Ahora! - Gritando a K¨ªrov, este dando la vuelta de inmediato. Dando vuelta la nave, y apuntando el ca?¨®n lo mejor que puede, disparar¨ªa. La Emperatriz se empezar¨ªa a partir a la mitad lentamente, mientras que el disparo logro dar al escudo, destroz¨¢ndolo y parte de la cabina, Lux saldr¨ªa al espacio. Alexandr intentar¨ªa hablar con su abuelo sin recibir respuesta. K¨ªrov mirar¨ªa los monitores, gritando a las pantallas que se detuviera, Mikaela llegar¨ªa para ver la escena. Alex intentando ver qu¨¦ pasa, quedar¨ªa ciego. Quit¨¢ndose las gafas y el cintur¨®n, se saldr¨ªa r¨¢pido del sistema del arma y pese al caos, se acercar¨ªa a una ventana, mirando la nave de su abuelo volar hacia el rayo. - ?NOOOO! - Gritando mientras Richard lo carga para llevarlo a la nave en la que vinieron, D-27 estando en el elevador, los bajar¨ªa mientras Alexandr intentar¨ªa luchar para hacer algo por su abuelo. El androide, no tendr¨ªa m¨¢s remedio que sedarlo. Mikaela tomar¨ªa a K¨ªrov, este ¨²ltimo, intentar¨ªa sacar a ARCA de su mando de la nave. Johns cargar¨ªa contra el arma, llevando a su ¡°amigo¡± con ¨¦l. Mir¨¢ndose atraves¨® del visor de la nave y antes de morir, Lux le pedir¨ªa perd¨®n con sus ojos antes de sucumbir al vac¨ªo. Johns Hablar¨ªa con Arca en esos momentos. -ARCA. Tengo el mensaje para mi nieto. Son solo unas palabras que grabe antes de venir aqu¨ª¡­ Se las di a K¨ªrov cuando llego. Por favor, haz que le lleguen- Johns con una sonrisa y l¨¢grimas en los ojos aceptar¨ªa su final. -Si su capit¨¢n- ARCA desaparecer¨ªa. K¨ªrov la tomar¨ªa con el mensaje de Johns, guard¨¢ndolos en su abrigo. Johns cargando contra la nave. Disparando y al final inmol¨¢ndose en esta. Unos pocos susurros saldr¨ªan de su boca ¡°Alex, vive y se libre¡­Ya voy Mildred¡± Con una explosi¨®n que sacudir¨ªa la enorme nave, logrando que esta se terminara de partir a la mitad. K¨ªrov y Mikaela lograr¨ªan subir a la nave con esfuerzo y el ata¨²d de Vladim, al momento de salir, ver¨ªan como La Emperatriz seria tomada por la ¨®rbita de un planeta desolado cercano. Justo antes de entrar en la atmosfera, explotar¨ªa, llev¨¢ndose la mitad de esta y esparciendo lluvia ardiente en este. Momentos despu¨¦s, una nave casi del tama?o de la emperatriz llegar¨ªa, cazas saldr¨ªan y las 3 naves que quedaban, se dirigir¨ªan a esta. K¨ªrov sentado ver¨ªa a D-27 entendiendo a Alexandr. El cachorro ahora solo, ser¨ªa muy duro para el adaptarse a una vida solitaria. K¨ªrov metido en sus pensamientos seria interrumpido por su esposa. Mikaela lo tomar¨ªa de su brazo con su hija en brazos. Mirando triste la situaci¨®n. - ?Y qu¨¦ vamos a hacer? - Mirando a Alexandr. -Talvez quiera ser como su padre¡­- Respondiendo bastante inseguro de sus palabras. -Por lo que vivi¨®¡­ Lo dudo- Dando a su peque?a a K¨ªrov, recost¨¢ndose un rato. ¨CPero conociendo a Vladim¡­ y si ¨¦l es su hijo- Durmi¨¦ndose mientras habla. -Querr¨¢ irse a explorar por su cuenta¡­ Almenas¡­ eso creo¡­- Durmiendo en el hombro de K¨ªrov. El zorro toma a su esposa, acomod¨¢ndola en sus piernas, mientras entran a la nave insignia de K¨ªrov. Este las deja y baja de la nave a dar el informe. Con su superior el General Regano, interrog¨¢ndolo a diestra y siniestra. Se librar¨ªa de ¨¦l, cuando va a entrar de regreso a la nave, es interrumpido por alguien inesperado. -Conde General Arthur Nervo. ?Qu¨¦ hace aqu¨ª? - K¨ªrov se mantiene mirando a un reptil algo gordo, de traje rojo con blanco. Y 2 guardias en cada lado. -Buenas tardes Comandante. Me entere por ¡°Lenguas externas¡± (Siseando su lengua rasposamente) Que acaban de explorar a la nave ¡°Perdida¡± ¡°La Emperatriz¡± ¡­- Mirando con sus ojos amarillentos y sacando la lengua con burla hacia el zorro. -No es de extra?arse, esta exploraci¨®n lleva meses en curso, pero no se quien le dio la informaci¨®n que ¡°acabamos de¡±- Esperando respuesta sin rebajarse. Dando una leve mirada preocupado a la nave. (Sonriendo, mostrando sus dientes amarillos) ¨CNosotros en Guardia Roja, estamos interesados en un material que saco de la nave. Algo como la bit¨¢cora de este y una IA avanzada que pese a nuestros tiempos- Se acomoda la corbata. ¨CEs mejor que las que tenemos. (Pensando sus palabras) ¨CSolo estaba la bit¨¢cora¡­ lo dem¨¢s fue el cuerpo de Vladim¡­ y nada m¨¢s¡­ ¨¦l no ten¨ªa nada m¨¢s¡­- Intentando no mirar la nave. ¨CEl cuerpo lo enterraremos, puedes quedarte con esto- Sacando la bit¨¢cora de su chaqueta. -Muchas gracias Comandante¡­- K¨ªrov mirando al reptil con bastante inseguridad. ¨CAun debemos llevarnos el cuerpo de¡­- K¨ªrov sacar¨ªa su arma, los guardias de Arthur har¨ªan lo mismo. -Esc¨²chame Arthur, no importa que rango tengas. Estas en mi nave y si cuando te de esto no te largas¡­- Un mont¨®n de animas saldr¨ªan con rifles a proteger a su Comandante. ¨CTe acribillaremos y soltare tu cuerpo y el de tus guardias en una atmosfera. ¨CLe pone el diario en la cara. ¨CY as¨ª nadie sabr¨¢ que te paso. -Bien jugado K¨ªrov- Sonriendo mientras se lamia sus labios con su legua zigzagueante. ¨CMe ir¨¦¡­ pero esto no se ha acabado, regresare por algo m¨¢s, no es gratis vivir en la sombra de la Guardia Roja¡­- El reptil se retirar¨ªa con sus guardias. K¨ªrov bastante mal. Subir¨ªa a que D-27 le revise la presi¨®n. Horas despu¨¦s Alexandr despertar¨ªa con los ojos doli¨¦ndole, saliendo de la nave y mirando en donde est¨¢. Enfrente de ¨¦l, una enorme ventana, mirar¨ªa por primera vez una nave que lo dejar¨ªa boque abierto y sin palabras. Del tama?o de un continente, una nave blanca y azul con el nombre en un costado ¡°Velo Blanco¡±. K¨ªrov llegar¨ªa detr¨¢s de ¨¦l, con un traje m¨¢s elegante y una capa negra. Tomando su hombro le dir¨ªa ¡°Bien venido a casa Alex¡±. Cap. 8. Linaje Bastardo: La nave de K¨ªrov llegar¨ªa cerca del enorme nav¨ªo. Este abrir¨ªa un hangar 10 veces m¨¢s grande que la zona de almacenaje de carga de La Emperatriz. Los animas abordo se preparar¨ªan para salir, otros mantendr¨ªan reportes a sus superiores, un grupo de soldados con m¨¢scaras azules y cascos empezar¨ªan a escoltar a Alex junto a K¨ªrov. Estos 2, llevados abajo, junto con D-27 que tuvo una limpieza, con su carcaza roja, ahora de un gris turbio. El equipo de Johns guardando luto por su capit¨¢n. Alexandr mirar¨ªa a Otis con una sonrisa, el felino le responder¨ªa con un saludo militar y unas l¨¢grimas. Mikaela cargando a la peque?a Margaret, Alexandr notaria en su rostro la falta de sue?o y su maquillaje derramado. Pensando que ahora est¨¢ solo, Mikaela se acerca a K¨ªrov, Alex se le queda mirando al bebe, esta le sonr¨ªe y ¨¦l le responde. En ese momento, un grupo de soldados llevar¨ªa el sarc¨®fago de Vladim. Alexandr pidi¨¦ndoles un momento, los soldados ver¨ªan extra?ados al cachorro. K¨ªrov asentir¨ªa, contando quien es ese joven. Alex pondr¨ªa su mano en el sarc¨®fago de su difunto padre. Rompi¨¦ndose a llorar m¨¢s calmado. Queriendo abrasar el cristal para llegar a su padre. K¨ªrov sacando algo de su bolsillo, preferir¨ªa guardar lo que le dio Johns por ahora. Mirando su mu?eca y observando su pulsera que le dio su amigo. Se acercar¨ªa a Alex y sin decir nada, abre el sarc¨®fago y de rodillas, le entregar¨ªa ambas pulseras. -Alex, no te conozco muy bien, pero yo y tu padre fuimos como hermanos- Mirando de vuelta el ata¨²d. ¨CYo estoy muy agradecido con ¨¦l. Toma- Le entrega las pulseras. ¨C¨¦l me dijo que quer¨ªa entregarte esto. El me lo dio, es ceramita. El tiempo, calor o acido, nada puede destruirla- Sonriendo se levanta y cierra el ata¨²d. ¨CComo la amistad que nos uni¨® tantos a?os, fue un honor estar con tu padre- Mirando el ata¨²d con una pose militar mientras todos guardaban 1 minuto de silencio. Alexandr har¨ªa lo mismo, despidiendo a su padre como se lo merece, como un gran anima. Terminando el minuto, todos avanzar¨ªan y como si fuera una gran noticia, muchos animas se un¨ªan al paso de los soldados entre los pasillos, velas y flores, retratos y cantos. Desped¨ªan a su padre, aquellos a quienes ayudo y estuvo para ellos, le devolver¨ªan el favor, acompa?¨¢ndolo en su despedida. Llegando a una gran sala con un enorme cristal detr¨¢s de ellos, donde se observa el vac¨ªo del espacio. Rodeada de lujos de m¨¢rmol y telas de seda, en todo lugar, unos animas mirando con desprecio a todos los que se encuentran debajo de ellos, mientras el consejo esperando como buitres al asecho, algunos animas estando en balcones de hasta unos 6 pisos y casi a su altura, solo que, en una mesa de aparente m¨¢rmol, un grupo de 12 animas presentes, con otros 4 m¨¢s debajo de esta mesa. Alexandr mirar¨ªa a los animas de la sala, la comparaci¨®n entre ambos est¨¢ clara, clase alta y clase baja, no m¨¢s. K¨ªrov dando un par de pasos enfrente, se inclinar¨ªa ante el consejo. Volteando a ver por fin a quienes le acompa?aban en esta marcha f¨²nebre. Muchos m¨¢s animas que hubiera esperado, tomar¨ªa unos minutos para poder aclarar su cabeza, antes de dar su discurso. Respirando profundamente, mirar¨ªa a Mikaela, est¨¢ sonriendo asentir¨ªa al zorro naranja. K¨ªrov regresar¨ªa a ver al consejo, que tomando valor romper¨ªa el silencio de la sala. - ?Se?ores nobles! ?Animas conocidos! - Volteando a ver al p¨²blico. ¨CHemos regresado de la expedici¨®n de la nave ¡°La Emperatriz¡±- Mira a los nobles nuevamente. Un anima anciano, como todos los que est¨¢n ah¨ª, empezar¨ªa a interrogar a K¨ªrov. -Comandante, Veo que no has tra¨ªdo lo que prometiste- Un zorro de color negro, con traje rojo y barbudo. Apuntando con su mano el sarc¨®fago. ¨CEso no fue la ¡°Recompensa¡± que esper¨¢bamos- Mirando a K¨ªrov con escepticismo y arrogancia. -Hemos tra¨ªdo el cuerpo de Vladim¡­ aunque tuvimos perdidas- Tomando una insignia y coloc¨¢ndola en un pedestal de cristal, que subir¨ªa hacia los ancianos. ¨CPerdimos a Johns y a la nave, debido a un ataque de los Piratas de Acero- Sin apartar la mirada. ¨CTengo informaci¨®n de que alguien ¡°Otorgo¡± nuestra ubicaci¨®n exacta, y mientras que busc¨¢bamos separados la nave, fuimos atacados una vez que la logramos poner en marcha- Johns sabr¨ªa que responder¨ªan. - ?Arrogante! - Un le¨®n de melena plateada, con traje verde y mon¨®culo. Empezar¨ªa a gritar desmedidamente. ¨C?Un cad¨¢ver no vale las p¨¦rdidas que tuvimos! ?Johns era la mayor fuerza que manten¨ªa a esos saqueadores lejos de estas coordenadas! - Relamiendo sus labios antes de poder volver a hablar. ¨C?Eres un incompetente al igual que Vladim y parece ser que tambi¨¦n Johns! ?Solo les importan sus est¨²pidas aventuras! - Alexandr mirar¨ªa con odio a los animas, y antes de poder hablar. Mikaela lo detendr¨ªa con todas sus fuerzas, mientras D-27 sostendr¨ªa a Margaret. -No perdimos a John solamente, un escuadr¨®n entero fue destruido. Pero, logramos eliminar a alguien que el ¡°Consejo¡± buscaba por mucho tiempo y dinero- Uno de sus soldados llevar¨ªa una placa pesada de metal, K¨ªrov la alzar¨ªa y mostrar¨ªa. ¨CJohns se llev¨® con ¨¦l al pirata ¡°Silver Lux¡± y parte de su armada- Arrojando enfrente de ellos la insignia en un metal quemado y destrozado.This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. -Por lo menos sirvi¨® de algo al final. Siempre fue un dolor en el culo- Un anima hablaba mientras despreciaba a Vladim. ¨CDestrozando todo lo que se pon¨ªa enfrente de ¨¦l. Era una amenaza, ahora hasta muerto nos causa problemas- K¨ªrov empezaba a apretar los pu?os y dientes, la rabia recorr¨ªa su cara. Un soldado le apunto levemente, K¨ªrov se calm¨® de inmediato. ¨C?Qu¨¦ bueno que no tuvo hijos, imag¨ªnense el problema que nos hubiera dejado! Jajajajajajaja- Todos los animas empezaron a re¨ªr. Alexandr observando a la multitud que estaba con ¨¦l, ver¨ªa sus caras de indignaci¨®n y enojo, tambi¨¦n los soldados bajo el mando de K¨ªrov mostraban odio a las palabras. Pero nadie se atrev¨ªa a alzar la cabeza, ni siquiera el zorro. Mikaela se alzar¨ªa mostrando sus respetos a Vladim con su minuto de silencio. De repente un grito dejar¨ªa a todos callados. Alzando la mirada, mirar¨ªa a Alexandr detr¨¢s de K¨ªrov, gritando a los animas ancianos, que dejen de burlarse de su padre. - ?C¨¢llense! - Los ojos de Alexandr empezar¨ªan a soltar un tenue brillo mientras sus l¨¢grimas saldr¨ªan de sus ojos. - ?Qui¨¦n eres t¨²? ?Osas retarnos! - Un cuervo de traje azul mirar¨ªa al cachorro con molestia. - ?Sabes qui¨¦nes somos? - El anciano indignado mirar¨ªa a Alexandr. - ?No me importa quienes o que sean! ?Por mi pueden ser los reyes del sol! - K¨ªrov intentar¨ªa calmarlo, Alex lo mirar¨ªa con una ira en sus ojos, que le recordar¨ªa a su amigo. - ?Eso no quita que sean unos¡­! - Antes que siguiera K¨ªrov le tapa la boca. - ??Y qui¨¦n te crees t¨² para hablarnos as¨ª?!- El le¨®n se alzar¨ªa, apuntando su arma a Alex. Solt¨¢ndose como puede de K¨ªrov. Se pondr¨ªa a la par que el le¨®n. - ?Soy Alexandr V. Morosov! ?Hijo del difunto General Vladim Alexandr Norris Morosov¡­! ?Nieto del ahora difunto Johns Norris! - Mirando sin miedo al Le¨®n. ¨C?Mi padre se merece algo mejor que esto! ?¨¦l les fue leal a su ideolog¨ªa y su fin! ?No es justo que lo traten as¨ª! - El le¨®n cargar¨ªa su arma mirando al lobo a los ojos. La tensi¨®n se pod¨ªa cortar con un cuchillo. Hasta que unos aplausos interrumpir¨ªan el pleito. El zorro mirar¨ªa a Alexandr con una sonrisa de oreja a oreja. -Parece que si nos trajo algo de valor¡­ Comandante- Obligando al Le¨®n a calmarse, este sin rechistar se relajar¨ªa. ¨CFreddy. Comp¨®rtate ?Quieres? - El zorro se acomodar¨ªa su ropa y se sentar¨ªa m¨¢s c¨®modo. ¨CAhora bien. ?Qu¨¦ est¨¢s dispuesto a darnos para que te libremos de tu castigo e insolencia? - Mirando al cachorro, esperando con una sonrisa maliciosa. -Yo tengo aqu¨ª lo que se merecen- Metiendo su mano en su bolsa, saca algo y con alegr¨ªa, les muestra el dedo de en medio. ¨CY te quedas con el cambio- El zorro tomar¨ªa su arma y disparar¨ªa contra Alex. El joven lobo sentir¨ªa adrenalina recorrer su cuerpo y un sudor frio, mirando la bala dirigi¨¦ndose lentamente a su rostro. K¨ªrov intentar¨ªa hacer algo, siendo muy tarde. La bala impactar¨ªa al suelo, Alex estar¨ªa al lado del impacto. El zorro sorprendido por lo que acaba de pasar y toda la sala hablando de que sucedi¨®, guardar¨ªa su arma y declarar¨ªa su soluci¨®n. - ?Hermanos he decidi¨® perdonar la vida al hijo del ¡°H¨¦roe¡± de este gran Clan! ?As¨ª que, Vladim tendr¨¢ su estatua y sus restos descansaran en esta! - Mirando a los animas de abajo con una sonrisa de satisfacci¨®n, mientras se alegraban que su ¡°treta¡± haya subido la moral. Alex con las piernas temblando, seria sostenido por K¨ªrov. Este sorprendido, preguntar¨ªa que hizo hace unos momentos. - ?Qu¨¦ fue eso? - Sosteniendo al lobo. -No¡­ Tengo idea¡­ Solo, no quer¨ªa morir- K¨ªrov lo cargar¨ªa en su espalda, los animas se retirar¨ªan lentamente, quedando el sarc¨®fago en el centro de la sala por el momento. -Hiciste lo mismo que tu padre¡­ Te arriesgaste por no estar de acuerdo- Caminando con Mikaela y D-27. Mientras que todos se iban, el consejo sorprendidos por la decisi¨®n de su l¨ªder, porque dejo que se fuera Alexandr sin nada m¨¢s. -Tranquilos amigos m¨ªos¡­ Ese joven tiene la misma habilidad que Vladim- Mirando c¨®mo se van de la sala. ¨CEstuvimos buscando la forma de extraer habilidades desde hace d¨¦cadas, y pensamos que esa se perdi¨® para siempre- Mirando al techo de la nave, al cristal oscuro, respirando hondo. - ?Te refieres a lo que ¡°hizo¡± eso fue una habilidad? ?Sera la habilidad que buscamos tantos a?os? ¨CEsa habilidad es de un ¡°Puro¡± ?Una de las mejores 4 que tenemos registro! - Mirar¨ªa el horizonte con alegr¨ªa. ¨C?El poder de detener el tiempo! ?Un respiro puede volverse una eternidad! - Tir¨¢ndose en su asiento. ¨CPor eso Vladim fue temido, las manos m¨¢s r¨¢pidas de la galaxia- Mirando a sus compa?eros. ¨C?Ese poder ser¨¢ por fin nuestro! ¨CCarcaje¨¢ndose mani¨¢ticamente, los dem¨¢s entendiendo al fin el plan. Despu¨¦s en otro lugar, Alexandr llegar¨ªa al hogar de K¨ªrov y Mikaela, un cachorro ver¨ªa entrar a sus padres y detr¨¢s de ellos a Alex, este lo olfatear¨ªa e intentar¨ªa modelo, pero Alex le dar¨ªa una galleta de las que D-27 le dio, calmando al zorro de color naranja claro. -Bien, espero que te guste¡­ no es mucho, pero podemos darte un cuarto- K¨ªrov dejar¨ªa sus cosas en un armario y Mikaela se sentar¨ªa en el sill¨®n. ¨CMi esposa quiere descansar, llegando a la nave le hicieron muchos chequeos, espero que a D-27 no le importe cuidarla, adem¨¢s de a los Cachorros- Tomando jugos del refrigerador, dando le uno a Mikaela y otro a los 2 peque?os. -Gracias¡­ yo¡­ Espero no ser una molestia- Mirando su nuevo hogar. -No eres ninguna molestia- Contestando Mikaela. ¨CAl menos no para nosotros, pero tienes que cuidarte del consejo- Tomando su jugo, con su bebe al lado. -S¨ª, ellos son muy¡­ ¡°O lo obtengo o nadie lo tiene¡± fuiste bastante h¨¢bil, pero eso no servir¨¢ 2 veces¡­- K¨ªrov tomar¨ªa a su cachorro, salud¨¢ndolo. ¨CWallis, el ser¨¢ tu¡­ ¨¦l es tu primo, Alexandr V. Morosov¡­ ¨¦l es Wallas ¡°Wally¡± Borbon- Mirando a Mikaela. ¨CY Willy, ella es tu hermanita. Margaret Vilka Borbon- Wallas la tomar¨ªa en brazos jugando con ella. Alex al fin sintiendo paz, se tirar¨ªa en la alfombra, cayendo rendido al cansancio. Mientras sus ojos se cierran, recordar¨ªa algo que le dijo su padre antes de ser congelado. ¡°Hijo, s¨¦ que tienes solo 5 a?os, pero escucha. Somos ¨²nicos en nuestra especie, solo ¡°puros¡±. Muchos querr¨¢n hacerte da?o, pero recuerda. Ellos solo hacen da?o por miedo a lo que no entienden, y seguir¨¢ as¨ª; Hasta que tu hagas entender que eres alguien que no busca problemas, aunque ellos te busquen a ti¡±. Terminando de cerrar los ojos, durmiendo pl¨¢cidamente. Cap. 9. Espectros del pasado: Alexandr dormido en una cama, abrir¨ªa los ojos lentamente de vuelta en su dormitorio de La Emperatriz. Al salir de la cama, tiene su traje de hibernaci¨®n, un frio g¨¦lido le recorre todo el cuerpo, al llegar como puede a la puerta, termina cayendo de su capsula, su padre se encontrar¨ªa enfrente de ¨¦l, sonri¨¦ndole tranquilamente. Vladim sin decir palabras le dir¨ªa que vaya a desayunar, Alexandr confundido, pero feliz por ver a su padre otra vez le har¨ªa caso. Caminando torpemente por el frio, por un pasillo m¨¢s largo del que recordaba, cruzar¨ªa la puerta a la cocina, se encontrar¨ªa a su madre, una loba de pelaje azul y cabello de un tono m¨¢s oscuro en la estufa, cocinando algo. Alexandr tomar¨ªa asiento en una mesa de madera con manchas familiares, la silla rechinar¨ªa como de costumbre, y m¨¢s por sus aun torpes movimientos, mirando a su madre, intentando decir palabra, ninguna podr¨ªa salir de su boca. Su padre llegar¨ªa con un uniforme del ej¨¦rcito y una m¨¢scara de gas echa de plata. El cachorro mirar¨ªa aterrado lo que ocurre, su madre le servir¨ªa el desayuno, sin un rostro visible. Alex ahora sudando frio, intentar¨ªa bajarse e irse, pero al momento de bajar la mirada, el rostro de su abuelo se manifestar¨ªa de la comida. Hablando con ¨¦l. -Alex, Tienes que salvar a esta galaxia del abismo, busca a Philip J. Wells. ¨¦l te dar¨¢ toda la informaci¨®n y te ayudar¨¢ a conseguirlo, eres el ¨²nico con la voluntad de conseguir salvar este lugar condenado- Empezaba a sonar una alarma de alg¨²n lado. ¨CTu eres nuestro sucesor, eres el siguiente gran Rey. El siguiente viajero de sangre de plata - La luz lo segar¨ªa. En la penumbra, su padre se acercar¨ªa a ¨¦l, quit¨¢ndose levemente su m¨¢scara susurrando algo a su odio, algo que el cachorro aun no entender¨ªa. Alej¨¢ndose la figura de su padre en la oscuridad. Hasta que su madre se acercar¨ªa a ¨¦l y con un beso en la frente susurrando algo que penas era audible por la fuerte alarma. ¡°Lev¨¢ntate, cari?o. Es hora de ir a tu primer d¨ªa de escuela¡±. Su madre encender¨ªa una luz y otra vez, observar¨ªa a alguien sin rostro. Alexandr soltando un gran grito, y estando al borde de la cama, casi caer¨ªa al suelo, colgando de las sabanas, intentando soltarse, chocar¨ªa con su mesita de noche y la pared. Alguien tocar¨ªa la puerta nuevamente. -Alex, tesoro¡­ ?Todo bien? - Mikaela preguntar¨ªa al escuchar a Alex gritar. ¨CEs hora de levantarse- Sonando bastante preocupada. -Si¡­ Mama M¡­ solo no estoy acostumbrado a estas camas¡­ No te preocupes- Sobando su cabeza en el suelo, mientras recorr¨ªa su cuarto con su vista, la alarma de su reloj resonar¨ªa por todo el cuarto. -Bueno, el desayuno est¨¢ listo, Wallas est¨¢ terminando de arreglarse, recuerda que es tu primer d¨ªa de escuela, no llegues tarde¡­ y apaga esa alarma¡­- Mikaela detr¨¢s de la puerta sonreir¨ªa y se dirigir¨ªa a la planta baja. Alex estirando su brazo apagando la alarma, se tomar¨ªa unos minutos en el suelo, pensando si lo so?¨® o lo vivi¨®, inmerso en sus pensamientos. Cuando se decide a levantarse, mirar¨ªa el reloj y con prisa se cambiar¨ªa la ropa, puesto que se le hace tarde. Intentando quitarse su pijama de 2 partes, cayendo y haciendo un desastre. -Aghhh¡­ ?Demonios! - Cayendo sobre su ropero, tirando cajas con ropa encima de ¨¦l. Terminando de alistarse como puede, baja a desayunar, desali?ado y mal vestido, mira a la familia. Margaret est¨¢ en una silla de bebe con papilla, jugando con esta, Wallas terminando sus panqueques y Mikaela viendo con una peque?a sonrisa al joven lobo. -Ya estoy listo¡­- Wallas le sonr¨ªe y Mikaela apagando el sart¨¦n, se acerca al joven lobo y le acomoda su ropa, habl¨¢ndole como una madre. -Alex, m¨ªrate¡­ No puedes ir as¨ª tu primer d¨ªa¡­- Alex baja la mirada. ¨CS¨¦ que han pasado solo 3 meses desde que llegaste, as¨ª que te ser¨¢ complicado¡­ K¨ªrov est¨¢ en la escuela, hablando bien de ti¡­- Le limpia la cara y ordena los zapatos. ¨CEres alguien grande para tu edad- Alex empezar¨ªa a soltar algunas l¨¢grimas sin decir nada, Mikaela se las limpiar¨ªa y ¨¦l le tomar¨ªa la mano manteni¨¦ndola un poco m¨¢s en su rostro. -Hice un desorden en mi cuarto¡­- Sonriendo un poco. - ?Oye! - A?adi¨® Wallas, terminando de tomar su jugo de naranja. ¨CEs el primer d¨ªa del 5 curso, as¨ª que las clases iniciaran hasta dentro de un par de horas, puedes arreglarte e iremos juntos- Wallas sonreir¨ªa mientras se mete de un bocado un panqueque, hablando con la boca llena. - ?Yo estar¨¦ contigo en todo momento! ?Te ayudo a ordenar tu cuarto y cuando est¨¦s listo, iremos a la escuela! - Alex lo mirar¨ªa con alegr¨ªa. Mikaela sonriendo le limpiar¨ªa las l¨¢grimas, mientras Wallas se atragantaba con la comida y Margaret re¨ªa sin parar. Una vez listo todo, ambos animas subir¨ªan a una nave transporte. Mikaela los despedir¨ªa con Margaret en brazos, el chofer de la familia los llevar¨ªa a la escuela, no sin antes, mirar varias veces a Alexandr con algo de desconfianza y miedo en su rostro. El veh¨ªculo junto a otros, pasar¨ªa por una pista hecha para ese tipo de veh¨ªculo, llegando a un puerto, la nave saldr¨ªa al espacio, despu¨¦s de un par de minutos, por la ventana se ver¨ªa, un enorme meteorito que parece que est¨¢ atado por palcas de acero enormes, en donde a¨²n se ven grietas, sale una maquina enorme. Wallas explica que eso es un Terra-Transformador y que la academia tiene una ¡°Atmosfera¡± Propia. Siendo alimenta por un reactor en el centro, ellos se dirigen a una parte, llamada ¡°Zona Junior¡± Donde les toca estudiar a ellos hasta el 9 grado. Llegando a la escuela, le agradecer¨ªan al chofer, bajando del veh¨ªculo Alex se dar¨ªa cuenta de la mirada del chofer. Algo melanc¨®lico le sonreir¨ªa sin pena o miedo, terminando de bajar, mirar¨ªa el enorme edificio, ambos animas se dirigir¨ªan a las puertas mientras Wallas no dejar¨ªa de hablar de muchas cosas, tantas que Alex no sabr¨ªa de qu¨¦ habla. El chofer mirar¨ªa a Alexandr mientras habla por una radio, retir¨¢ndose r¨¢pidamente. -Tranquilo, despu¨¦s te pongo al corriente de todo jejejeje- Wallas tomando a Alex del hombro, entrando al colegio. Caminando ambos animas, no se cruzar¨ªan con nadie, debido a la hora. Alexandr mirar¨ªa un extenso pasillo, la gran puerta serr¨¢ndose detr¨¢s de ellos, al darse cuenta de aquello que adorna ese lugar, trofeos, medallas y matr¨ªculas de honor. Deteni¨¦ndole un segundo, mirar¨ªa una foto donde habr¨ªa alguien familiar para ¨¦l. Wallas le llamar¨ªa y Alex dejar¨ªa atr¨¢s esto, una foto de 2 animas alzando un trofeo dorado enorme, al lado de una copa con una inscripci¨®n que no terminar¨ªa de leer.This story originates from Royal Road. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Al terminar de cruzar el pasillo, ver¨ªan un sal¨®n enorme junto a un par de escaleras. El sal¨®n estaba lleno de pancartas, junto a las escaleras tablones de anuncios y a sus lados 8 pasillos, Alex asombrado y boquiabierto, mirar¨ªa el suelo, con la insignia de la academia, con el nombre ¡°AR-J01¡±. -Arriba esta la direcci¨®n y sala de profesores, a los pasillos laterales, los laboratorios y salones, debajo hay 8 pasillos, cada uno con el grado en el que vas¡­- Hablando con gestos y sin dejar digerir nada a Alex. ¨C?Qu¨¦ m¨¢s me faltaba hacer¡­? - Mirando el reloj de su mu?eca. ¨CMi papa est¨¢ arriba, te dejo en la puerta y me voy a mi sal¨®n ?Espero que nos toque juntos! - Zangoloteando a Alex que responder¨ªa con una sonrisa. Llegando a la puerta del despacho, Alex intentar¨ªa tocar la puerta de madera caf¨¦ gigantesca para ¨¦l, con mucho miedo en sus movimientos. Wallas con una mueca de aburrimiento tocar¨ªa la puerta y bajando por el barandal le gritar¨ªa a Alexandr. - ?Te veo en un rato! - Perdi¨¦ndose por un pasillo, dejando solo al joven lobo frente a una puerta que se abre lentamente. Un Tigre viejo, con traje de ping¨¹ino, abrir¨ªa la puerta, al no ver a nadie enfrente de ¨¦l, mirar¨ªa a Alexandr bajando su mirada. Sin decir nada, abrir¨ªa m¨¢s la puerta, entrando y perdi¨¦ndose, apenas un susurro se escuchar¨ªa. Despu¨¦s, K¨ªrov hablar¨ªa fuerte. - ?Alex, ven aqu¨ª! ?No temas! - La voz saldr¨ªa de una sala m¨¢s adentro, con una puerta m¨¢s peque?a que la de afuera. El cachorro entrar¨ªa y mirar¨ªa un cuarto con alfombra y tapis rojos, un escritorio de m¨¢rmol, pinturas y fotograf¨ªas de muchos animas de distintas razas, todos con trajes muy elegantes, un par de sillones de cuero rojo y madera negro. Con una ventana al frente, mostrando m¨¢s edificios y zonas que Alex no lograr¨ªa ver a¨²n. Mirando a la izquierda, donde el escritorio, una secretaria, una zorrita joven de color amarillo con un bollo como peinado, unos lentes rojos, zapatillas negras, falda negra y un chaleco rojo, su camisola blanca sal¨ªa de entre su chaleco. Escribiendo en una computadora mirar¨ªa a quien entro, bajando mucho la mirada. Alex congelado por lo bonita que era, simplemente se ir¨ªa al despacho caminando sonrojado como soldado. Logrando que la secretaria sonriera por su actuaci¨®n. Al cruzar la puerta y alzar la mirada, estar¨ªa rodeado de viejos animas con trajes elegantes. K¨ªrov estar¨ªa al lado de la puerta mirando sonriente a Alexandr, el mayordomo se retirar¨ªa y cerrar¨ªa la puerta tras de ¨¦l, no sin antes, mirar nerviosamente al Lobo Blanco. El cuarto quedar¨ªa en silencio, Alex mirar¨ªa a cada anima con seriedad, preparado para cualquier insulto. El ¨¢nima detr¨¢s de un escritorio, un Coyote de color rojo, ropa elegante y con una barba enorme, mirar¨ªa a Alex con la misma seriedad. Ambos se quedan en un silencio que carcome todo el lugar. El viejo sonreir¨ªa poco a poco hasta soltar una carcajada. Alex consternado, se limitar¨ªa a ver a K¨ªrov buscando respuesta. El ¨¢nima con un traje blanco y solapas rojas, simplemente le regresar¨ªa a Alex la mirada igual de confuso. -Jajajajajajaja¡­ Eres id¨¦ntico a tu padre, ¨¦l fue uno de los grandes, el mejor de su generaci¨®n, si claro, si K¨ªrov me permite decirlo¡­- El zorro asinti¨® con una sonrisa de oreja a oreja. -Mi padre¡­ ?Asisti¨® a este lugar? - Alex recordaba al lobo que alcanzo a ver en la foto de antes. -No solo eso, el creo varias normas que siguen a la fecha. Como conseguir que animas de familias pobres logren entrar. ?Muchos de los Barones y comandantes vienen de aqu¨ª mismo, cierto K¨ªrov? ¨CK¨ªrov mirando al viejo anima, su sonrisa, desvaneci¨¦ndose lentamente. -Y¡­ ?Por qu¨¦ me llamaron? - Alex cambiaria de tema r¨¢pidamente. -Lo hicimos para darte tu lugar en la academia- El viejo se reir¨ªa cuando de repente seria interrumpido por un maestro, un caim¨¢n. Llamado Carric Sed Rick. - ?No! ?Este lugar es una academia de gran renombre! ?Yo no permitir¨¦ que un ¡°don nadie¡± entre sin m¨¢s! - Mirando furioso al director. ¨C Vladim nunca fue el mejor¡­ ?Ese fui yo! ?El me quito mi lugar¡­! ¨C Un maestro intenta calmarlo. ¨C?C¨¢llate Albert! ?Ya tenemos suficientes problemas con el consejo como para que alguien de su maldita raza intente estudiar aqu¨ª! ¨C Gritando enfrente de Alex. En ese momento un golpe le regresar¨ªa a la realidad. - ?Est¨¢s hablando de mi mejor amigo y su hijo! ?Recuerda que sin el t¨² no estar¨ªas aqu¨ª! - K¨ªrov lo tomar¨ªa de su traje alz¨¢ndolo mientras la sangre saldr¨ªa de su nariz. ¨C?¨¦l tambi¨¦n era tu amigo! ??Me escuchaste?!- Solt¨¢ndolo al suelo. ¨CCuando te enteraste que ¨¦l era un ¡°Puro¡± Lo desprestigiaste a mas no poder. ¨¦l te dio todo para que salieras de ese hoyo- K¨ªrov mirar¨ªa como el ¨¢nima llorar¨ªa. - ?Se?ores! ?C¨¢lmense! - Los otros maestros se quedar¨ªan de brazos cruzados, teniendo sentimientos encontrados hacia Alexandr. - ?T¨² te crees el mejor! ?Tu amigo era ese idiota que fuiste a rescatar! Ustedes me abandonaron cuando estaba en problemas¡­- Limpiando su rostro. Intentando levantarse del suelo. -Maldita sea Carric. ?Vladim estaba siempre protegiendo tu mugroso culo! ?Aun despu¨¦s de su muerte, as¨ª le pagas? - K¨ªrov soltar¨ªa la noticia que aparentemente aun no sab¨ªa nadie de la instituci¨®n. - Vladim¡­ ?Qu¨¦? - Carric se tomar¨ªa un momento en procesar todo. ¨C ¨¦l era mi rival¡­ no trate de¡­ yo¡­ Nosotros ¡­- Mirando al cachorro que firme, soltaba l¨¢grimas de sus ojos sin decir palabra. -S¨¦ que as¨ª se llevaban¡­ ?No sabias que el¡­? - Carric lo mirar¨ªa con ojos cristalinos y una mueca de odio a el mismo. El reptil sali¨® lentamente, evitando cruzar miradas. -Yo¡­ Necesito un respiro- Dejando el lugar en silencio. K¨ªrov mirar¨ªa a Alex bastante afectado, tratando de animarlo con palabras tranquilas. -Tu raza ni el tu padre tienen la culpa¡­ Es solo¡­ que as¨ª nos alent¨¢bamos. Esto siempre era un recordatorio de que la grandeza no nos hace dioses¡­ O inmortales- Inclin¨¢ndose K¨ªrov. Ante el cachorro. ¨CLamento de verdad lo que dije de tu padre. ¨¦l fue el mejor de nosotros, de nuestra generaci¨®n- Sonriendo a Alex, entreg¨¢ndole un pa?uelo. Alex se limpiar¨ªa parte de su cara y le ofrecer¨ªa el pa?uelo de vuelta con una sonrisa. -Bien- Dir¨ªa el viejo. ¨CUna vez zanjado esto, ser¨¢s enviado al aula¡­- Mirando un cuaderno para elegir profesor. - ?Yo lo tomo! - Acomodando su ropa y recuperando su voz ronca. ¨CSi me permite su eminencia, yo lo tomo como estudiante. Es lo m¨ªnimo que puedo hacer- El director mirar¨ªa a Albert y con un movimiento escribir¨¢ el nombre de Alexandr en una lista. -Le ruego que haga lo mejor posible para el alumno, Se?or Tesla- Cerrando el libro de golpe. ¨CBueno joven, ser¨¢ dif¨ªcil ponerse al corriente, pero s¨¦ que lo lograr¨¢, siga al Maestro a su sal¨®n- Albert caminar¨ªa a la puerta abri¨¦ndola, dando paso a que Alex le siga. Alexandr mirando a K¨ªrov, algo preocupado. El zorro le responder¨ªa asintiendo con confianza. Alex seguir¨ªa a su nuevo tutor que, aunque se haya iniciado con el pie izquierdo, puede que ¨¦l tenga un nuevo comienzo en este lugar. En otra parte. Un gran grupo de animas se re¨²nen en una mesa de m¨¢rmol, comida y vino en todos lados. Un anima interrumpir¨ªa la paz pidiendo silencio con leves golpes a una copa. -Mis estimados amigos y aliados. Soy El gran Mariscal, Joseph Reed Neil. Y los he reunido aqu¨ª, para contarles del gran ¡°Plan¡±- La atenci¨®n de todos estaba en ¨¦l. ¨CS¨¦ que hemos anhelado usurpar las grandes habilidades, pero¡­ A¨²n es¡­ Imposible lograr algo as¨ª. Sin embargo, podemos moldear al joven Alexandr a nuestro favor: sus amistades, sus logros, todo puede convertirse en las herramientas de nuestras futuras victorias. - Mirando con una sonrisa burlona. ¨CEl hijo del Gran H¨¦roe... ?Qu¨¦ mejor pe¨®n para mover a nuestro favor que el hijo del Gran H¨¦roe? - El ¨¢nima, vestido con un traje azul impecable, se levant¨® y camin¨® hacia un barandal, contemplando el abismo detr¨¢s de una gran ventana de cristal. Mientras la majestuosa academia pasaba frente a ¨¦l, sus palabras resonaron con determinaci¨®n: -Con su ayuda, la galaxia ser¨¢ nuestra. - El mayordomo se acerc¨® con una copa de vino. Sin mirarla, el Mariscal tom¨® la botella, bebi¨® un largo trago y la lanz¨® hacia las sombras. - ?Ser¨¦ el amo del sistema! - declar¨®, su voz llena de una malicia inquebrantable, mientras los presentes lo aclamaban. Sus risas se alzaron junto a las sombras, resonando como un presagio de los d¨ªas oscuros por venir. Cap. 10. Nuevo Alumno: Alex segu¨ªa al profesor Albert un mapache regordete con pantalones caf¨¦s, chaleco verde y un mon¨®culo de bronce con una larga cadena que llegaba a su saco. Alex caminando de cerca al maestro, saliendo de la oficina, bajando las escaleras, Carric fumaba un puro, mir¨¢ndolo con culpa de reojo. Alex mir¨¢ndolo levemente, seria guiado por el mapache, juntos caminar¨ªan hacia la derecha, a el pasillo del fondo, junto a 2 enormes puertas de roble oscuro. El lugar es m¨¢s grande de lo que realmente se ve¨ªa. Caminando por un pasillo de m¨¢rmol lustroso y ladrillo blanco en las paredes. Mirar¨ªa las enormes cristaleras y apenas alcanzando a ver por su tama?o, un bosque detr¨¢s de ambas puertas que reci¨¦n pasaron. Donde la luz apenas era visible, al final de este, un enorme puente de m¨¢rmol, y debajo un domo de cristal. Mirando sorprendido, Alex no se dar¨ªa cuenta del Profesor que paro su paso. Chocando contra ¨¦l, Albert sonreir¨ªa con una alegre carcajada y abrir¨ªa una puerta de las muchas que hab¨ªa al lado contrario de la pared. Un panel de color bronce dec¨ªa: ¡°Sal¨®n A-5¡± El maestro entrar¨ªa levemente mirando a sus estudiantes hablando y riendo. Pidiendo a Alex que se quede hay un momento, tomando sus cosas. Albert con un movimiento de su mano saco algo con nano part¨ªculas azules, un portafolio y un peine, orden¨¢ndose r¨¢pidamente. Desapareciendo el peine como apareci¨®, Alex mirar¨ªa sorprendido lo que har¨ªa el profesor. Albert entrar¨ªa a la sala a pedir silencio y orden, llamando la atenci¨®n de varios. Alex asomar¨ªa levemente la cabeza mirando a los animas con curiosidad y algo de miedo. El maestro pasando lista le dir¨ªa el nombre de cada cachorro a Alex uno a uno. Mientras escuchaba y ve¨ªa, una peque?a chita de pelaje beige y tonos marrones, mirar¨ªa a la puerta abierta que dejo el profesor al pasar. Mirando a Alex sorprendida abriendo de par en par unos hermosos ojos Violeta. Curiosa de ¨¦l joven lobo que asomaba t¨ªmido por el umbral de la puerta, empezar¨ªa a dar aviso a sus compa?eros. Todos lentamente ver¨ªan al cachorro que segu¨ªa maravillado mirando todo el cuarto. Albert con la cabeza agachada en su escritorio no se percatar¨ªa de que casi todos estaban ahora del lado izquierdo de la sala, asom¨¢ndose por varias ventanas. La peque?a felina con una dulce voz saludar¨ªa al joven lobo. Alex se percatar¨ªa saliendo de su vista asustado de que lo hayan visto, ella intentando verlo de nuevo seria interrumpida por el profesor, revelando su nombre: Anna Miriam Reed Neil.Royal Road is the home of this novel. Visit there to read the original and support the author. Alex mirar¨ªa detr¨¢s de la puerta para ver a los estudiantes, con miedo de querer irse, sentir¨ªa como un alguien le empujaba. Esta vez tomando la otra mitad, abri¨¦ndola sin querer, cayendo de cara hacia el piso, mirando r¨¢pidamente atr¨¢s, un anima con un traje militar y una sonrisa se desvanecer¨ªa en una luz blanca frente a sus ojos. William lo mirar¨ªa bastante feliz que su primo este con ¨¦l en su sal¨®n. Mientras los dem¨¢s cachorros ir¨ªan a verlo junt¨¢ndose sobre ¨¦l, Albert se percatar¨ªa de esto. Movilizando al peque?o tumulto. Anna, la felina, le extender¨ªa una mano cubierta con un guante. Alex mir¨¢ndola a los ojos, sentir¨ªa que su pecho fue atravesado, sonroj¨¢ndose mientras toma su mano, ayud¨¢ndolo a pararse del suelo. - G-Gracias¡­- El lobo blanco no dejar¨ªa de ver esos hermosos ojos violeta que le cautivaban. -Bien, todos a sus lugares- Tomando a Anna del hombro y esta dirigi¨¦ndose a su lugar, Albert ver¨ªa a Alex perdido, mirando aun a Anna, cerr¨¢ndole la boca, regres¨¢ndolo a la realidad. Alex mirar¨ªa al maestro, que regresando a su escritorio le pedir¨ªa decir su nombre en voz alta para anotarlo. Alex mirar¨ªa al frente bastante nervioso. William le animar¨ªa a hablar. Mientras que Anna lo mirar¨ªa coqueta y curiosa, Alex se pondr¨ªa mucho m¨¢s nervioso, d¨¢ndose la vuelta, mirando el pizarr¨®n gigantesco de color verde. Tomar¨ªa una tiza y con la mano temblorosa escribir¨ªa como podr¨ªa con una buena cursiva su nombre: ¡°Alexandr Vladim Morosov¡±. Los estudiantes bastante asombrados por los apellidos de Alex, empiezan a murmurar por toda la habitaci¨®n. Alex sinti¨¦ndose abrumado por lo que dicen, logra escuchar lo que unos dicen de su padre o de otros, donde su padre no fue alguien tan grande. Abrumado, recuerda a quien le empujo, junto a una sonrisa muy familiar. Alex susurra una simple frase: ¡°Papa no me dejes solo¡­¡±. Albert calmar¨ªa a la clase y seguir¨ªa la presentaci¨®n. El maestro le pedir¨ªa escoger asiento, Alex a los pies de los pupitres que sub¨ªan como escalera. Del lado derecho mirar¨ªa a Wallas, quien le llamar¨ªa a estar con ¨¦l. Mientras que, en otro lado, Anna le sonreir¨ªa llamando su atenci¨®n y con un gesto, le pedir¨ªa sentarse con ella. Alex bastante nervioso pensar¨ªa las cosas. Estresado y su cabeza trabajando a su m¨¢xima capacidad, detendr¨ªa el tiempo como otras veces, mirando a su alrededor, pensando que hacer. Elige entre un ¡°amor¡± a primera vista o un amigo que sabe que ser¨¢ muy leal a ¨¦l. Alex respirar¨ªa y se tomar¨ªa su tiempo. Terminando el efecto y m¨¢s relajado, dar¨ªa un paso a la decisi¨®n que cambiar¨ªa su camino. Cap. 11. Elecciè´¸n entre clases: Alex se sentar¨ªa con su primo. Wallas le presentar¨ªa a sus 3 amigos. Steven, un ciervo con lentes cuadrados enormes y dientes chuecos con frenos. Warren, un zorrillo de peque?a complexi¨®n con un cabello cortado en forma de taz¨®n y l¨¢pices saliendo de su saco, sus mangas manchadas de tinta y su saco de mugre. Bruno, Un caim¨¢n con pr¨®tesis dental, debido que tiene un problema dental y un pie de madera. Alex con su pelaje blanco y sus ojos dorados, se sentir¨ªa mejor, debido que ya no resaltar¨ªa tanto entre los dem¨¢s. D¨¢ndose cuenta que todos son especiales a su modo. Alex mirando a Anna de reojo, estar¨ªa sonri¨¦ndole feliz de que hiciera amigos r¨¢pido, el leopardo voltario r¨¢pidamente la mirada, debido a un mensaje que llego a su reloj, quit¨¢ndosele su sonrisa r¨¢pidamente y una lagrima susurrando ¡°Los siento Alex¡±. Alex hablar¨ªa con sus amigos mientras el maestro los dejar¨ªa debido a ser las primeras semanas del curso. Alex charlando de sus defectos mientras los dem¨¢s le mostrar¨ªan los suyos. Wallas se presentar¨ªa como el l¨ªder del grupo ¡°Los inadaptados¡± Donde 2 serian de clase media con Wallas y 2 de clase baja. El cocodrilo mirar¨ªa a Alex mientras se sacar¨ªa su pr¨®tesis dental, bromeando con ¨¦l. Los cachorros re¨ªan y jugaban, y mientras, los pupitres del lado opuesto, eran m¨¢s tranquilos y miraban a los m¨¢s ruidosos con repudio, mientras murmuraban cosas del padre de Alex y su linaje manchado. Terminando el primer horario de clases, los estudiantes saldr¨ªan a la cafeter¨ªa. El lugar estaba dividido en 2 zonas, la zona izquierda con los cursos del 1-4 y el de la derecha del 5-8. En medio de los enormes salones, habr¨ªa un pasillo que conectar¨ªa con la siguiente tira de salones y entre todo esto y atraves¨® de 2 puertas grandes con cristal, un patio de recreo y una cafeter¨ªa hasta el fondo. Los animas saldr¨ªan al ¨²ltimo, Alex bajando mirar¨ªa al profesor que se dirigir¨ªa a la sala de profesores, dejando su saco en la silla, Albert mirar¨ªa al joven frente a ¨¦l. Wallas y sus nuevos amigos le dir¨ªan que lo esperan afuera. Alex mirando al profesor, sonreir¨ªa y le dar¨ªa un c¨¢lido abrazo al profesor, Albert le acariciar¨ªa el pelo de la cabeza. Alex se alejar¨ªa corriendo, encontr¨¢ndose con su nuevo grupo. -Tu peque?o est¨¢ en buenas manos Vladim, no te preocupes- Un anima detr¨¢s del profesor se desvanecer¨ªa sonriendo. Albert voltear¨ªa confundido por un leve frio que le recorrer¨ªa la nuca. Alex avanzar¨ªa a la cafeter¨ªa, mirando a los alumnos de distintos grupos y distintos uniformes, las clases se divid¨ªan por parches. William explicar¨ªa el uso de estos. -Aunque los alumnos est¨¦n en clases juntos, su estatus importa m¨¢s- Mirando con resentimiento a animas que molestaban levemente a otros. -Pero en la academia, puedes estar al nivel del m¨¢s alto noble si demuestras las 10 habilidades esenciales: 1¡ãInteligencia 2¡ãAstucia 3¡ã Fuerza 4¡ãCarisma 5¡ãAgilidad 6¡ãDiplomacia 7¡ãRenombre 8¡ãApatia 9¡ãInmoralidad 10¡ã Determinaci¨®n- Wallas contaba cada una con los dedos, al llegar a las ultimas, bajo la mirada. ¨CPara tener una forma mejor de verlo, le dicen ¡°Ley de los 10¡±- Wallas se apresur¨® a tomar una mesa, los demos le siguieron y Alex bastante ajetreado por lo que le dijo, Alex prefiri¨® no preguntar m¨¢s, al sentarse charlaron otro poco y se formaron para el almuerzo, William tenia ambas loncheras con ¨¦l. D¨¢ndole su desayuno a Alex, esperar¨ªan a los dem¨¢s para comer. Wallas har¨ªa tonter¨ªas y Alex sonreir¨ªa. Alex empezar¨ªa a ver que distintos animas lo ver¨ªan sin disimular, ya sea por su pelaje o sus ojos, Alex se intentar¨ªa tapar la cara con su chaqueta. Wallas mirar¨ªa la situaci¨®n, alz¨¢ndose y antes de decir algo, seria interrumpido por un ajetreo.Support the creativity of authors by visiting Royal Road for this novel and more. Un anima con un traje azul que resalar¨ªa entre los dem¨¢s. Este estaba peleando, Wallas voltear¨ªa como todo el mundo a ver el desastre. Cuando Alex notaria contra quien pelea. Bruno, estaba siendo alzado de su ropa. El ¨¢nima, un felino de pelaje azul con tonos rojizos estar¨ªa amenazando al pobre caim¨¢n. Alex se acercar¨ªa a ayudar, Wallas lo detendr¨ªa en ese momento, temblando y con la voz entre cortada. - ?No! ¨¦l es Joseph¡­ Es el nieto del mariscal, y su padre es el primero en la lista para heredar el poder¡­- Wallas intentar¨ªa llevarse a Alex de regreso, ignorando todo. Alex se soltar¨ªa de su agarre, determinado en acabar con esto. Diciendo una ¨²nica cosa a Wallas. -No m¨¢s sufrimiento¡­- Alex avanzando con paso firme hacia el ¨¢nima que, pese a todo, solo ser¨ªa unos 10cm m¨¢s grande que el joven lobo. Joseph teniendo en el aire al caim¨¢n, grit¨¢ndole. Alex entender¨ªa porque tanto alboroto. Bruno derramo por accidente su jugo en parte de la chaqueta del felino, lo suficiente para hacerlo estallar. - ?Dime idiota! ??Tienes el dinero para pagarme esta chaqueta?! ?Ni todo el dinero o la casa de tu familia pagar¨ªan esta chaqueta! - El ¨¢nima zangoloteaba al caim¨¢n que estaba ahog¨¢ndose en llantos. Alex lo tomar¨ªa del hombro con una seria mirada en su rostro, hablar¨ªa con autoridad. - ?Su¨¦ltalo! - Alex lo voltear¨ªa a ¨¦l, Joseph rojo de enojo, mirar¨ªa al lobo blanco. Al momento de ver a Alex, su enojo se convirti¨® en asombro. -Tu¡­ ?Eres el Lobo de pelaje de Plata? - El felino mirar¨ªa a Alex de arriba abajo. -No s¨¦ a qu¨¦ te refieres- Tomando a Bruno de las manos de su atacante y sent¨¢ndolo en un banco. Alex tomar¨ªa su pie que se le cay¨® y coloc¨¢ndoselo nuevamente a su amigo, con una sonrisa, le llevar¨ªa hacia su mesa. Los dem¨¢s animas que miraban la escena, mirando directamente al lobo asombrados. Alex se enfrent¨® al ¡°Rey¡± de la escuela y este no actu¨®. Joseph saliendo del asombro de que alguien le desafiara, mirar¨ªa a Alex llegando a su asiento con Bruno. El felino llamar¨ªa a 2 matones, caminando hacia la mesa de Alex y sus amigos. Bruno empezar¨ªa a llorar. Diciendo que por su culpa sus amigos estaban en problemas. Joseph se acerc¨® intimidando, colocando su brazo sobre Wallas. Esta burlona mente se desquitar¨ªa con ¨¦l. -As¨ª que el segund¨®n adem¨¢s de juntarse con la basura¡­ te llevaste al anima m¨¢s ¡°importante¡± contigo- Metiendo su mano en los bolsos de Wallas, sacando dinero de estos, avent¨¢ndolos al suelo, su ropa y rasgando su chaqueta. - ?Nadie se burla de m¨ª! ?Yo soy la ley aqu¨ª! ??CIERTO?!- Una multitud gritar¨ªa que s¨ª. Wallas inm¨®vil aguantar¨ªa el acoso. Hasta que Joseph mirar¨ªa una cadena de oro, intentando arranc¨¢rsela del cuello. Wallas intentar¨ªa con todas sus fuerzas evitarlo, pero Joseph le pondr¨ªa la cara en la mesa, amenazando con matarlo. -Esc¨²chame bien ¡°clase media¡± T¨² y tus est¨²pidos amigos no pertenecen aqu¨ª¡­ Esto es solo para la elite¡­ ?Verdad Plata? - Alex mantendr¨ªa la serenidad lo m¨¢s que pod¨ªa. ¨CBien, esto cubrir¨¢ mis almuerzos por 3 meses Jajajajaja- Intentar¨ªa romper la cadena, sujetando con su pie la espalda de Wallas. Alex se levantar¨ªa y sin que pudiera hacer algo el felino por la gran velocidad del Lobo, recibi¨® un golpe que pareci¨® sumir su rostro. Alex con tal golpe y fuerza que ni siquiera el sab¨ªa que ten¨ªa, mando a volar al anima un par de metros hasta que golpeo el suelo. Los animas de todas partes escuchar¨ªan el tremendo golpe, otros de la nobleza que molestaban a varios m¨¢s peque?os mirar¨ªan asombrados como su ¡°L¨ªder¡± Caer¨ªa por fin. Wallas no cre¨ªa lo que ve¨ªa. Joseph intentando levantarse del suelo, se tomar¨ªa la nariz. Sangrando de su boca y con la nariz rota, saldr¨¢n l¨¢grimas de su rostro. Enojado se pondr¨ªa de pie, los guardias intentar¨ªan tomar a Alex y este con la mirada los paralizar¨ªa. Joseph al acercarse m¨¢s, sentir¨ªa un peso en su nuca y un escalofri¨® en el cuerpo. Sudando frio, mirar¨ªa a Alexandr a los ojos. En la mirada del lobo. Se mostraba una mirada que cortaba la piel del felino, su cabeza empezar¨ªa a doler y caer¨ªa de rodillas junto a los matones y algunos animas de la alta nobleza, incluida Anna. Mientras ca¨ªan al suelo uno a uno. Alex desatar¨ªa el miedo con unas palabras. - ?No molestes a mi Clan! - Alex lograr¨ªa que algunos cayeran al suelo noqueados, Joseph y otros quedar¨ªan con una jaqueca. El lobo terminando eso, caer¨ªa al suelo de rodillas. Inconsciente. Cap. 12. Herencia de Voluntad: Alex despertar¨ªa en un lugar oscuro, hiperventilando con sudor frio recorriendo su rostro, un frio g¨¦lido estar¨ªa presente en el lugar. Entre ecos lograr¨ªa distinguir una voz. La voz de su padre. Se encender¨ªa una luz, iluminando lo que parece un cuarto muy familiar, llenando de calidez la habitaci¨®n, mirando ¨²nicamente una silueta borrosa en todo el cuarto. -Hijo m¨ªo, ?C¨®mo dormiste? ¨C Alex intentando ver a su padre, se tallar¨ªa los ojos aun aterrado. Su padre le pondr¨ªa la mano en la frente y con una c¨¢lida voz le hablar¨ªa para tranquilizarlo. ¨CS¨¦ que te sientes mal, es la primera vez que utilizas tu habilidad. Hay mucho que tienes que aprender. Y por desgracia yo no puedo ense?arte- Vladim acariciar¨ªa su cabeza. Alex soltando lagrimas intentar¨ªa hablar sin que sus palabras se escucharan salir. -Hijo, s¨¦ que tienes preguntas por resolver y yo tanto por hablar. Pero solo puedo darte las pistas que necesitas, tu elije que hacer con tu vida. Tu camino ser¨¢ el destino del sistema- Suspirando melanc¨®licamente. -Busca a 3 maestros, cada uno te dar¨¢ lo esencial para controlar tu habilidad. El primero es te ayudara fortalecer mente, el segundo tu cuerpo y el tercero a dominar tu poder- Vladim miraba un reloj donde eran las 12:1. ¨CCada uno aparecer¨¢ en tu tiempo de m¨¢s necesidad. Si tienes dudas, busca los restos de La Emperatriz los registros de nuestra raza y busca a ARCA, ella tiene todo lo que deseas saber- Vladim tomar¨ªa al cachorro en brazos, abriendo la puerta de la habitaci¨®n lanzar¨ªa a Alex al vac¨ªo, no sin antes, darle algo en su mano. El cachorro con calma y una serenidad reflejada en su cuerpo, se dejar¨ªa llevar por la oscuridad hasta escuchar un leve sonido. En una sala blanca, con 4 camas m¨¦dicas y un escritorio, un reloj sonando su r¨ªtmico tic tac. Alex despertar¨ªa lentamente abriendo los ojos. Mikaela estar¨ªa con ¨¦l, Alex mirar¨ªa el reloj, siendo las 12:03 de la tarde. Todo pareci¨® ser un sue?o, hasta notar algo en su mano derecha. Una llave de lo que parece un veh¨ªculo. Mikaela volteando a ver al cachorro, le abrazar¨ªa asustada y preocupada. Ella estar¨ªa muy nervosa, moviendo las puertas y mordi¨¦ndose las urnas. Explicando a Alex que a quien golpeo fue el nieto del mariscal, siendo un gran problema para K¨ªrov en ese momento. El lobo recordaba las palabras de su padre ¡°Tu camino ser¨¢ el destino del sistema¡± Alex con valor se parar¨ªa de la cama y pese a su corta edad, ser¨ªa tan persistente como su padre. - ?D¨®nde se encuentran todos? - Mirando su mano, jugando con las llaves dejadas por su padre. -En el auditorio, se encuentra en la parte este del colegio- Mikaela sorprendida de lo f¨¢cil que pudo hablar. ¨CNo te dejare es peligroso que te metas en estos, K¨ªrov est¨¢ arreglando esto, ¨¦l lo tiene bajo control- La anima tomar¨ªa a Alex de los hombros. ¨CPor favor, ya es dif¨ªcil liderar con que est¨¦s vivo¡­- Mikaela tapar¨ªa su boca r¨¢pidamente. Alex no se inmutar¨ªa por sus palabras. ¨CNo digo que seas una carga¡­ Solo- Empezando a soltar l¨¢grimas. ¨CSin Vladim todo se fue cuesta abajo¡­ y ahora que esta¡­ Yo¡­- Alex la abrazar¨ªa con fuerza, Coloc¨¢ndose sus zapatos y Mikaela ya de por si nerviosa, ir¨ªa con el sin mediar palabra. Saliendo de la enfermer¨ªa, el director esperando afuera con varios profesores, cruzar¨ªa miradas con Alex, ambos llegar¨ªan a lo mismo sin mediar palabra. Con una sonrisa acompa?ar¨ªan al joven anima. Caminando Alex con estudiantes y profesores que segu¨ªan su paso. Muchos murmurando que fue el quien golpeo al ¡°Rey de la escuela¡±.Unauthorized usage: this tale is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. -Joven se?orito Morosov¡­ Parece que sus acciones en este primer d¨ªa, han marcado demasiado la escuela¡­ Justo como su padre- El director mandar¨ªa a los profesores a que abran las puertas al patio trasero. ¨CLas aguas estancadas de esta escuela son azotadas por su caos- Llegando todos enfrente del auditorio. ¨CPero despu¨¦s de la tormenta, siempre viene la calma de unas nuevas aguas- Entreg¨¢ndole un anillo de plata, donde est¨¢ marcado el nombre de su abuelo y su padre, y donde hay espacio para su nombre. Alex decidido entrar¨ªa al auditorio, las puertas siendo abiertas de par en par. Un lugar enorme se posar¨ªa enfrente de ¨¦l. Paredes de m¨¢rmol, pilares de granito y un techo de cristal que mostraba el frio espacio detr¨¢s de este. El que entre al lugar seria la menor de sus preocupaciones. K¨ªrov seria azotado enfrente de los alumnos de clase m¨¢s alta, unos mirando con terror la acci¨®n, mientras que otros serian c¨®mplices del disfrute de la tortura. Alexandr intentar¨ªa hablar, siendo interrumpidos por el director. Este con un simple gesto, ahora que se detuvieran. El Mariscal, Un tigre de color violeta con tonos vino, robusto y un pelaje muy grueso. Detendr¨ªa la acci¨®n, mirando a Alexandr y su ¡°sequito¡±. Alex y el director avanzar¨ªan hasta la mitad de la sala, el Mariscal caminar¨ªa hasta unos metros de ellos. -As¨ª que el ¡°Hijo prodigo¡± ha decidido venir. Bueno, he aqu¨ª las consecuencias de tus actos- Mikaela intentar¨ªa llegar, pero ser¨ªa detenida por guardias, Alex y el director quedar¨ªan atrapados en medio de la sala. -Deja ir a mi t¨ªo¡­ El problema es solo conmigo- Alex avanzar¨ªa unos pasos, quedando a un metro del tigre. Aunque el Mariscal media casi 2 metros, Alex se ve¨ªa mucho m¨¢s peque?o que ¨¦l. Sin intimidarse, retar¨ªa al Tigre. Joseph aceptar¨ªa con gusto el reto. - ?De verdad crees que eres el ¨²nico con el poder de paralizar? ?Tu mirada de cazador es nueva para ti, ?no? -Alex sin saber lo que dec¨ªa, empez¨® a sentir un dolor en su cabeza, junto con todos los que estaban en la sala. ¨CSi¡­ arrod¨ªllate, por algo soy el mejor aqu¨ª. El ¨²nico que rivalizaba conmigo era el idiota de tu padre. Pero mira a lo que le llevo ser ¡°El H¨¦roe¡± de todos- Alex caer¨ªa de rodillas, Joseph mirar¨ªa a Alex con desprecio y superioridad en su rostro. ¨CY veo que eres id¨¦ntico al¡­ Un desperdicio de poder- Joseph creyendo que hab¨ªa ganado se dirigir¨ªa hacia K¨ªrov. Alexandr intentando no llorar con las palabras del tigre, intentar¨ªa alzarse con todas sus fuerzas. -C-c¨¢llate¡­- Joseph se detendr¨ªa sintiendo algo detr¨¢s de ¨¦l. ¨CMi padre fue un gran anima, t¨² y muchos hablan mal de mi padre despu¨¦s de su muerte porque le ten¨ªan miedo- Alex se alzar¨ªa con dificultad. ¨C¨¦l no quer¨ªa poder, o tu no estar¨ªas vivo y lo sabes- Mirando a Joseph con ira. ¨CSoy muy joven aun, eso lo s¨¦, pero mi padre me ense?o mucho de lo que pasa en la galaxia¡­ Puede que no tenga la mente de un ni?o, pero tengo el alma de un guerrero- Alex mirar¨ªa al Tigre, sus ojos cambiar¨ªan a un rombo fino y empezar¨ªa a afectar a Joseph. El tigre sentir¨ªa el leve dolor en su cabeza, riendo del joven Lobo: -S¨ª que eres fuerte a tu edad. Pero yo lo soy mucho m¨¢s¡­- Acerc¨¢ndose para golpear a Alex. Joseph se detendr¨ªa en seco. Detr¨¢s del joven lobo, sentir¨ªa una presencia, logrando sentir a su mayor rival. Vladim estaba en ese lugar, pero eso era imposible. El tigre miro a Alex y una mirada espectral de su rival se reencarnaba en la cara de su hijo frente a sus ojos. Joseph entrando en desesperaci¨®n gritar¨ªa, bastante aturdido por lo que ver¨ªa. - ?Qu¨¦ le sucede? - Preguntar¨ªa el director recuper¨¢ndose del dolor de cabeza. Joseph empezar¨ªa agitar s¨ªnicamente, el eco resonar¨ªa en todo el lugar, revelando su peor secreto. - ?Nosotros mandamos a destruir tu nave! ?T¨² est¨¢s muerto! ?Eres el demonio de plata! - Intentando golpear a Alex, Joseph se detendr¨ªa y caer¨ªa lentamente al suelo gritando hasta dejarse las cuerdas vocales. El director sostendr¨ªa a Alex. Un Alex aterrado de lo que ve¨ªa qued¨¢ndose petrificado y pregunt¨¢ndose, si fue el o algo mas quien le hizo eso al anima. Mirando a Joseph perder la cabeza, en el suelo de rodillas mientras le sal¨ªa espuma por la boca repitiendo el nombre de ¡°Vladim¡±. El director ordenar¨ªa que detuvieran todo. K¨ªrov mirando a Alex con incredulidad de su verdadera fuerza. Pensar¨ªa por un segundo, que la investigaci¨®n de Vladim dio sus verdaderos frutos. Anna y su hermano, sabr¨ªan que su reinado hab¨ªa por fin acabado. Cap. 13. Paz y Guerra: Meses han pasado desde aquel problema. Joseph fue degradado del cargo de Mariscal. No se sabe por qu¨¦ exactamente, los rumores dicen que ¡°rompi¨®¡± al anciano anima con su fuerza mental, otros dicen que conjuro una maldici¨®n sobre ¨¦l. Lo que s¨ª se sabe, es que estudiantes y maestros tienen opiniones distintas, algunos lo ven como el ¡°Nuevo Rey¡± O como les gusta llamarlo ¡°Rey de Plata¡±. Alex sin buscar el reconocimiento, sigui¨® enfrentando problemas tanto de estudio como de peleas por otros alumnos desafi¨¢ndolo por obtener el ¡°Poder¡± que el obtuvo. Alex est¨¢ bastante ocupado con su crecimiento, preocup¨¢ndose m¨¢s por si pasara el examen de qu¨ªmica y cuidando su espadada en cada esquina. Aun que tiene rivales, tambi¨¦n consigui¨® aliados. Las traiciones abundan y quienes quieren derrocarlo se unifican. Antes de cruzar al 8 grado, los alumnos del consejo de estudiantes lo quieren como l¨ªder definitivo. Alex¨ªa aprovechar esto para cambiar las leyes, con reformas demasiado radicales. Eliminando la jerarqu¨ªa por clases y centrado en los m¨¦ritos de los alumnos. Aunque el consejo reacio al inicio, ceder¨ªan con unas palabras tan simples pero que llevaban un gran peso para el Joven Lobo Blanco: ¡°No puedo esperar a que alguien m¨¢s cambie las cosas. Si voy a ser fiel a mi linaje y gobernare este lugar, debo serlo con mi visi¨®n. Les sea justa o no, ustedes me eligieron y esta es mi nueva ley¡±. Usando el s¨ªmbolo de un lobo de su anillo, como sello para cerrar el pacto. Teniendo peleas de autoridad y el respaldo de la mayor¨ªa de ¨¢nimas de ambos consejos. Su ley estar¨ªa por fin vigente, llegando a 9¡ã curso y migrando todas sus nuevas leyes, desafiando al ¡°Rey¡± de la generaci¨®n pasada. Demostrando su nueva era. Profesores y alumnos reaccionaron a esta decisi¨®n, ser¨ªan aplastados por el vuelco que traer¨ªa esto, tanto como nuevos alumnos de clases bajas y medias, logrando alcanzar la capacidad m¨¢xima del colegio. Aunque muy molestos por perder beneficios, estar¨ªan completamente agradecidos con el a?adido de otros. Como la nueva distribuci¨®n de los recursos, como veh¨ªculos para traer a alumnos y nobles que no pod¨ªan llegar por su cuenta a la academia. Como sistemas de desayuno para aquellos que no puedan costarlo, como nuevos talleres y mantenimiento de zonas ¡°Desechadas¡± por los pocos alumnos que hab¨ªan. Alex crear¨ªa una zona donde la libertad ser¨ªa un derecho y quien quisiera ser alguien mejor, tendr¨ªa que ganarlo con el sudor de su frente. Claramente, teniendo sus enemigos bajo las sombras. Uno de ellos, un anciano que, en silla de ruedas y guiado por la locura, seguir¨ªa manipulando a sus nietos y su familia intentando retomar el poder. A?os despu¨¦s, de que la paz instaurada en la academia diera sus frutos y las animas convivan en un orden logrado. Un mal se aproximar¨ªa a romper la paz. La academia ser¨ªa el primer lugar de reclutamiento para los j¨®venes que, aunque no hayan terminado sus estudios, subir de puestos para graduarse en mejor estatus. Propaganda y rumores del inicio de la guerra, seria esparcido por Velo Blanco y su cuerpo de naves ciudad. Asustando a las clases y reclutando a todo aquel con edad. A?os de tensi¨®n terminar¨ªan en que la guerra se desatar¨ªa, ya aquellos enlistados ser¨ªan llamados a la batalla. Alex junto con Wallas, que ahora cada uno ser¨ªa un experto en su campo. Alex se unir¨ªa al ej¨¦rcito como combatiente, mientras Wallas como estratega, por sus muchas travesuras que, gracias a ¨¦l, nunca fueron atrapados, o casi nunca. Alex seria uno de los mejores pilotos espaciales, como su padre. Ahora con su camino claro, ambos buscar¨ªan que su opini¨®n sea tomada en cuenta. Un joven adulto ahora con un traje militar caminar¨ªa recorriendo el gran pasillo de una academia junior, registrando sus tiempos de cachorro. Deteni¨¦ndose enfrente de un trofeo, mirar¨ªa con melancol¨ªa una foto, su padre y su mejor amigo, arriba de esto, el junto a sus compa?eros ¡°Los inadaptados¡± Sonriendo mientras una lagrima ca¨ªa por su mejilla.This content has been unlawfully taken from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Wallas aparecer¨ªa de la direcci¨®n con Carric ahora con el uniforme de director y unos profesores bastante j¨®venes, la generaci¨®n anterior a Alex. Wallas mirar¨ªa a Alex y despidi¨¦ndose del nuevo director, bajando de la escalera por el barandal, llegar¨ªa con su amigo. - ?Listo para irnos? - Wallas mirar¨ªa bastante con seriedad en su mirada a Alex, pero a¨²n as¨ª con una sonrisa en su rostro. -S¨ª, creo que si¡­ ¡°Todo por el bien mayor¡±, ?No? - Alex mi aria al caim¨¢n y este con una se?a militar le mostrar¨ªa respeto a Alex, el lobo respondiendo con el mismo saludo y Wallas no se quedar¨ªa atr¨¢s. Las animas saldr¨ªan por la puerta principal, dirigi¨¦ndose a la academia central, donde una nave los llevar¨ªa a ellos y muchos m¨¢s, al frente de batalla. En este lugar escuchar¨ªan un discurso y Alex y Wallas, estando en el fondo, simplemente mirar¨ªan al ¡°cielo¡± del lugar deseando que esto sea algo que no repitan. Alex tomar¨ªa su anillo y recordar¨ªa feliz su tiempo de paz. Dando una carcajada con l¨¢grimas saliendo de sus ojos. -Pondr¨¦ en pie el nombre de mi familia- Mirando su anillo mientras lagrimas corren por su rostro. ¨CPadre, ser¨¢ lo mejor para esta galaxia. Ese es mi destino y lo abrazare sin importar que esto me lleve la vida- Alex cerrar¨ªa los ojos, sintiendo una briza, siendo interrumpido por Wallas. -Bueno¡­ parece que aqu¨ª nos separamos por ahora¡­ Suerte Hermano- Extendiendo su mano. Alex le abrazar¨ªa y le raspar¨ªa la cabeza con su pu?o, despein¨¢ndolo. -Puede que no nos veamos, pero vamos a estar ah¨ª, para cualquier cosa. Regresaremos vivos ?Lo prometo! - Alex y Wallas se tomar¨ªan fotos antes de irse. K¨ªrov mirar¨ªa a su hijo orgulloso mientras Mikaela le acomoda su traje, Alex mirar¨ªa el espacio en una banca al lado de un barranco. Margaret llegar¨ªa con ¨¦l. Dici¨¦ndole que tiene que tomarse su foto. Alex la mirar¨ªa. La cachorra se sonrojar¨ªa y Alex reir¨ªa. -Jajajajaja, Dime¡­ ?Me extra?aras? - Acomodando su cabello al viento mientras se quita la gorra. -No seas tonto¡­ Solo extra?are a mi hermano- Moviendo la cara para que no se vea que esta sonrojada. -Cada vez que te veo est¨¢ m¨¢s bonita¡­- Alex mirar¨ªa un poco coqueto a Margaret. - ?C¨¢llate! - Sonrojada. -Wallas me conto tu secreto¡­ puede que sea mayor a ti, pero eso no implica que podamos casarnos a?os despu¨¦s- Mirando al horizonte mientras hab¨ªa un llamado a los alumnos para ingresar a la nave. - ?No digas tonter¨ªas! ?N-No me gustas! - Margaret echar¨ªa humo. -Te prometo algo¡­ Si sobrevivo y t¨² tienes una edad de¡­ 20 a?os, nos casaremos¡­- Margaret se pondr¨ªa muy roja y tartamudear¨ªa intentando decir algo. ¨CJajajajajajaja¡­ siempre fuiste muy linda con todo. Recuerdo el d¨ªa que naciste¡­- Alex se alzar¨ªa y acomodar¨ªa su gorra en su cabeza. ¨CEs una promesa y yo nunca las rompo- Estirando un me?ique a la peque?a anima. Terminando eso, le pondr¨ªa su anillo familiar como punto fuerte de su promesa. Dirigi¨¦ndose a despedirse una ¨²ltima vez. K¨ªrov estando orgulloso de ¨¦l, Mikaela llorando por sus cachorros convertidos en adultos y Margaret, llorando por la partida muy sonriente. Alex subir¨ªa listo para emprender el viaje de su vida. Mientras la nave despegaba hacia el frente, sentada con numerosas animas que iban a un mismo destino. Alexandr jur¨® en silencio que, sin importar qu¨¦, su legado no ser¨ªa el de un destructor, sino el de un salvador. Cap. 14. 铆ndigo: La nave llegar¨ªa a una base espacial igual o incluso m¨¢s grande que Velo blanco. Llegando a esta zona, ser¨ªan recibidos por capitanes y coroneles, dando una bienvenida a la carne fresca, como ellos les dec¨ªan a los nuevos. ¡°Bien venidos a el cuartel general: Fortaleza ¨ªndigo¡±- El cuartel era un lugar con hangares enormes y gigantescos t¨²neles donde habitaban tanto cuarteles como barracones con cientos o miles de animas, en la zona m¨¢s baja se hallaba una zona de mec¨¢nicos. Alex en su ni?ez se familiarizo mucho con motores, de ah¨ª su habilidad con reparar y pilotar naves, sobre todo cazas estelares. El joven estaba emocionado por poder poner sus manos en cazas modernos reales. Estando en la nave con su MOLLE (Una mochila t¨¢ctica) Y una bolsa de lona, donde ten¨ªa su ropa y algunas cosas extra. Caminando con una hoja en la mano, mirar¨ªa una mesa de registro y detr¨¢s de esta, un elevador que sub¨ªa y bajaba muchos animas. Alex miro la letra detr¨¢s de la fila enorme y la mesa: ¡°Hangar E-59¡± Su hoja le ped¨ªa buscar el ¡°Hangar D-43¡± As¨ª que decidi¨® esperar en la fila y preguntar. Un par de horas en las que no se aburri¨®, puesto que se distra¨ªa con el enorme espacio del lugar, y lo que parec¨ªan m¨¢s de 20 metros encima de ¨¦l, plataformas de metal gigantescos, eran desplegadas para albergar naves. Una de estas plataformas, era en donde estaba parado. Mil preguntas por contestar y ¨¦l no ten¨ªa tiempo, al menos por ahora. Una vez acortada la fila, ser¨ªa el siguiente en pasar. Saludando al guardia y al comandante en turno, mostrar¨ªa su papel, siendo visto de arriba abajo varias veces. Alex no sabr¨ªa qu¨¦ pasa, as¨ª que le pidieron que espere un momento. Saliendo de la fila, Alex caminar¨ªa quedando se cerca del lugar, sentar¨ªa entre 2 cargueros y mirar¨ªa a la nave intentando distraerse, sacando una pelota de caucho de su maleta, que se la dio Wallas hace a?os. Alex jugar¨ªa contra un carguero hasta quedarse dormido con la pelota en mano. Unas botas resonar¨ªan en el estrecho pasillo, el cuero chillaba y la goma dura chocando en el pavimento. A Alex se la caer¨ªa la bola bastante maltrecha, una mano de tonalidades verde oscuro y blanco la tomar¨ªa del suelo, rebot¨¢ndola hacia Alex. El lobo la tomar¨ªa antes de que chocara contra su rostro, despert¨¢ndose y viendo a un anima imponente enfrente de ¨¦l. Alex se incorporar¨ªa r¨¢pidamente y sin tiempo a procesar a quien o que ve¨ªa, chocar¨ªa contra el cami¨®n. Recuper¨¢ndose lentamente el ¨¢nima enfrente de ¨¦l le hablar¨ªa y Alex sin saber que dice, contestar¨ªa lo que le vendr¨ªa a la cabeza. -No cre¨ª que me atropellar¨ªa un cami¨®n estacionado- Sobando su cabeza con ambas manos. El ¨¢nima se reir¨ªa a carcajadas. Alex intentar¨ªa enfocar en donde estaba su ¡°Cintillo¡± con su nombre. -General Coronel. Gustav M. Reed- Alex mirar¨ªa a un viejo Zorro, extra?ado por su apellido.Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators! -La M es de Miller¡­ S¨¦ qui¨¦n eres Alexandr. Mi ¡°familia¡± ha tenido encuentros contigo y sabes¡­ Lo lamento- El ¨¢nima parado junto a Alex es una monta?a, aunque con algo de sobrepeso, pero robusto por su musculatura. ¨CMi hermano, el Mariscal se le subi¨® el ¡°Poder¡± A la cabeza y destrozo el apellido para que solo sea ¡°su¡± apellido el que se perpet¨²e en la familia¡­ Es como el caso de ¡°Cal¨ªgula¡± Y su deseo de perpetuar su linaje¡­- Por algo decid¨ª estar en el ej¨¦rcito, estar lejos de ese loco¡­- Tosiendo un poco tratando de olvidarlo -Si¡­ aunque ser¨ªa m¨¢s como un caso de ¡°Personalidad Histri¨®nica¡± A mi parecer¡­- Alex mirar¨ªa al anciano esc¨¦ptico. - ?Si! ?Yo no lo hubiera dicho mejor! ?JAJAJAJAJA! - El Viejo soltar¨ªa lagrimas con su enorme sonrisa. ¨CEres el soldado m¨¢s listo que he conocido a tu edad- Mirando a Alex mientras recuperaba aliento Despu¨¦s de recuperarse, le pedir¨ªa a Alex que lo siga, llegando al ascensor de cristal de antes, esperar¨ªan a que baje mientras charlan. -Y¡­ Tu padre es¡­ Era Vladim- Alex asentir¨ªa lentamente. ¨CBuen soldado y amigo¡­ Igual tu abuelo- Mirando como baja el ascensor. ¨CEspero que superes su nivel soldado- Entrando a este, el lobo detr¨¢s de ¨¦l. Alex sin saber a d¨®nde van, sentir¨ªa el elevador subir al momento que Gustav le da al tablero. Mirando al suelo, soltar¨ªa una pregunta que Alex responder¨ªa con gusto. -Y dime cachorro ?Qu¨¦ esperas llegar estando aqu¨ª? - Gustav Mirar¨ªa a Alex con los brazos cruzados y una gran seriedad en el rostro. - ?Por qu¨¦ estoy aqu¨ª? No sabr¨ªa contestar del todo¡­ Pero s¨¦ que hago en este lugar¡­- Alex mirar¨ªa el espacio entre piso con cristaleras enormes. ¨CVine aqu¨ª para cambiar la galaxia- Alex sonreir¨ªa al viejo con un fuego de determinaci¨®n en sus ojos -La galaxia es demasiado grande para dominarla tu solo- Mirando esc¨¦ptico al lobo, con una ceja arqueada. ¨CNo podr¨¢s con todo el poder de una vez, tendr¨¢s que empezar desde un soldado de infanter¨ªa- Mirando al lobo desafiante. -Con algo se inicia¡­ y jam¨¢s dije que estar¨¦ solo- Su sonrisa se mantendr¨ªa lo que duraba el viaje. Gustav har¨ªa una mueca sonriente, intentando ocultar su felicidad, y su recuerdo de Johns, viendo a su viejo amigo en su nieto. Alex llegar¨ªa a su destino, Gustav le dar¨ªa indicaciones para que no se pierda y le dibujar¨ªa un mapa detr¨¢s de su hoja de registro. Sacando un l¨¢piz de su saco, moj¨¢ndolo con la lengua, pondr¨ªa algunos garabatos que Alex no sabr¨ªa descifrar. Alex antes de poder preguntar, Gustav se despedir¨ªa con un saludo militar, el lobo se lo responder¨ªa- Alex aceptando que se fue el asesor y que se las arreglar¨¢ para llegar a su destino, caminar¨ªa adentr¨¢ndose entre t¨²neles. Un buen rato buscando entre pasadizos, llega a una zona bastante alejada de todo. Donde habr¨ªa talleres y zonas ¡°Abandonadas¡± adem¨¢s de barracones cerrados o sellados y mesas de trabajo sin herramientas o desechos, mirando el inventario empolvado, ver¨ªa que faltaban piezas y una mesa. Escuchando ruido de una pelea, caminar¨ªa a una puerta desgastada y oxidada en ciertas partes. Una vez enfrente de la puerta que tiene que estar, una placa al lado derecho, de Bronce o ahora ¡°oxido¡± por lo vieja que esta, con el nombre de ¡°Barrac¨®n Z-0042¡± Accionando el cerrojo manualmente para abrirla, ya que el detector autom¨¢tico est¨¢ destrozado. Lentamente abri¨¦ndose la puerta, el ruido seria ahora m¨¢s fuerte, de alguien discutiendo. Alex respirar¨ªa para calmar sus nervios y cuando se abre la puerta por completo, da un paso dentro listo para crear una nueva etapa en su vida. Seria recibido por un golpe que lo dejar¨ªa noqueado. Cap. 15. Desplazo de liderazgo: El joven Lobo Blanco despertar¨ªa lentamente, el lugar oler¨ªa a Moho y oxido. Un aroma que era asqueroso pero familiar a su vez. Tal vez de sus d¨ªas en el taller con Otis y el escuadr¨®n de ingenieros de su abuelo. La ¨²ltima vez que los vio, estaba en la academia, antes de iniciar la guerra. Recobrando el sentido, seria asaltado por voces que resonar¨ªan en el cuarto. Alex tomando el lugar donde est¨¢, sentir¨ªa un colch¨®n h¨²medo y grasiento. Al levantarse, mirar¨ªa a unos 5 animas. Una hiena bastante subida de peso, un Huron con lentes y un overol con muchas herramientas, Un Ciervo de crestas aun peque?as con un mon¨®culo y agujas guardadas en su brazo, Un caim¨¢n de color rojo, con cicatrices y bastante fornido y un leopardo de Color Rosa y naranja. Antes de poder hablar sentir¨ªa un hilo de sangre caer de su frente, en ese momento un Lobo negro con pecas blancas llegar¨ªa corriendo, agitado y detr¨¢s de ¨¦l, un m¨¦dico para atender a Alex. Despu¨¦s de una revisi¨®n r¨¢pida y unas puntadas, el medico se retirar¨ªa dejando su tarjeta para que llamen y ¨¦l pueda ir sin necesidad de perder tiempo, Alex la tomar¨ªa y agradecer¨ªa el tiempo. Mirando a los animas en el cuarto, y el lugar. Una habitaci¨®n apretada, con l6 literas a los lados llenas de sabanas rotas y ro¨ªdas, manchas en las paredes, luces tenues y una parpadeante que parecer¨ªa morir pronto, una mesa con armas y materiales oxidados, adem¨¢s de m¨¢quinas y l¨ªquidos podridos apestando el lugar. Todos menos el lobo, mirar¨ªan a Alex completamente sorprendidos. Alex sabiendo que nadie se presentara ¨¦l toma la iniciativa. -Hola, soy Alexandr V. Morosov. Soy nuevo aqu¨ª y me mandaron para tomar el rol de¡­- Mirando la hoja, sonriendo por los garabatos de Gustav, encontrar¨ªa su rol. ¨CCapit¨¢n de 1¡ã divisi¨®n¡­ As¨ª que espero que todos nos llevemos bien y que me pongan al corriente de lo que sucede- Mirando a su alrededor esperando respuesta. El Lobo Negro mirar¨ªa a los dem¨¢s y con un suspiro y una queja ¡°No necesitamos in¨²tiles nobles¡± Sin mirar atr¨¢s abandonar¨ªa el cuarto. Alex intentar¨ªa decir algo, pero ser¨ªa interrumpido por el leopardo. -Tranquilo¡­ Yo me pondr¨ªa igual si me arrebataran mi puesto despu¨¦s de tantos fracasos¡­ Soy Steven, por cierto ¡°Come libros¡± porque siempre leo mucho- Estirando su mano a Alex. ¨CEl reptil con esteroides es Oscar ¡°Muro de piedra¡± Si lo golpearas te romper¨ªas tu mano, el de la cara larga es Thomas ¡°El payaso¡± aunque¡­ ahora est¨¢ de luto¡­, El Ciervo que juega a Frankenstein es Gabriel ¡°Doctor¡± El tiene el rol de ingeniero de armas, pero parece que sabe m¨¢s de medicina, por no tener materiales o ¨¦l te hubiera sanado. Y por ¨²ltimo¡­ el que sali¨® molesto es Max Donovan ¡°Manchas¡± Nuestro l¨ªder¡­ o Antiguo L¨ªder de pelot¨®n¡­ Hasta que¡­- Steven mirar¨ªa la puerta. ¨C ?Y a ti como te dicen? - Mirando con una ceja encorvada al lobo. -Yo¡­ no tengo un apodo- Alex mirar¨ªa al grupo amaizando el entorno. -Tranquilo, te ganaras uno en poco tiempo- Steven regresaba a su ¡°cueva¡± una litera con una cobija vieja tapando la entrada, Alex mirar¨ªa su cama y colocando sus cosas arriba, acomodar¨ªa todo para descansar despu¨¦s de un duro y extra?o d¨ªa. Ma?ana ir¨ªa por ¨®rdenes e intentar acercarse a sus nuevos compa?eros. Una noche dura asecho al joven Lobo. Puesto que el constante olor e incomodidad, no dejaron que pegara ojo. Al amanecer, Alex despert¨® a su tropa. Con una lista en mano, prepar¨¢ndolos para las tareas a las 4 am. Aunque muchos quer¨ªan matarlo, Alex mostro su determinaci¨®n levantando a todos, llev¨¢ndolos a trotar 20 kil¨®metros, muchos quer¨ªan parar, pero el lobo los persegu¨ªa con un taser, logrando motivarlos. Casi muertos mirar¨ªan asombrados al Lobo Blanco, que apenas sudando seguir¨ªa con mucha m¨¢s energ¨ªa. Caminando a paso lento mientras Alex trota para calentar, llegar¨ªan a una zona enorme en el centro del lugar, un na zona donde hab¨ªa ¨¢rboles, pasto y tierra, adem¨¢s de un techo que simulaba el cielo azul. Alexandr les dar¨ªa la bienvenida nuevamente al ¡°Domo¡±. -Bien venidos al ¡°Domo¡±, ser¨¦ breve, tenemos que terminar lo de la lista y podremos ir a comer algo, as¨ª que seamos r¨¢pido- Los dem¨¢s animas desanimados intentar¨ªan resistir el resto del d¨ªa. - ?Crees que queremos estar aqu¨ª? El ¨²nico que nos tra¨ªa era¡­- Manchas recordar¨ªa con tristeza su perdida. -Bueno muchachos, s¨¦ que perdieron el derecho de entrenar aqu¨ª¡­ despu¨¦s de¡­- Alex mirar¨ªa a Manchas, este con enojo intentar¨ªa no llorar. ¨CManchas, no fue tu culpa lo que le paso a Jones, todos morimos, y error o destino¡­ Eso no lo traer¨¢ de vuelta. Lo s¨¦ muy bien- Alex sacar¨ªa un collar donde estar¨ªan sus 4 amigos de cachorros, recordando por que hace esto. Manchas mirar¨ªa a Alex con enojo y dudas. - Bueno, tenemos ejercicios que completar y despu¨¦s el desayuno- Alex tomar¨ªa un silbato y su tableta, antes de poder sonarlo, seria interrumpido por Manchas. -Dime, ?porque crees que somos iguales? - Mirando a Alex de espaldas, buscando respuesta. ¨CT¨² has vivido en cuna de plata, mientras que nosotros estamos aqu¨ª por dinero o necesidad¡­ T¨² lo haces nada m¨¢s que por poder o algo as¨ª- Alex se dar¨ªa la vuelta y mirar¨ªa de a manchas. - ?De verdad quieres saber? - Alex pensativo en lo que har¨¢. -Si¡­ Demuestra que no eres uno m¨¢s del mont¨®n- Manchas se cruzar¨ªa de brazos, esperando la respuesta de Alex. Sin mediar palabra, le pedir¨ªa que lo siguieran, aunque reacio, Max intrigado le seguir¨ªa. Alex y su grupo llegar¨ªan a una parte del campo, vieja y descuidada, un letrero de madera podrida tendr¨ªa el nombre Unidad Z, tirado a un lado del camino, llegando a lo que parece una zona de lucha. Alex dejar¨ªa sus cosas y colg¨¢ndose su collar. Retar¨ªa a Max. -Si puedes quitarme mi collar a mano limpia, te dir¨¦ que, quienes y porque digo que somos iguales. S¨¦ que perdiste a tu hermano por una enfermedad mortal y que eres del barrio minero, adem¨¢s que ¨¦l era el anterior l¨ªder a ti- Max mirar¨ªa a Alex con una sorpresa en su rostro. Mientras el se coloca vendas en sus manos. ¨CLe¨ª el expediente de todos, si me ganas 1 vez, te dir¨¦ lo que esconde el collar, si me ganas 2 veces, te dejare mi expediente, si me ganas una 3 vez¡­ Te regresare el mando del equipo sin queja. Manchas asombrado y confiado por las reglas se preparar¨ªa, dejando sus cosas con los dem¨¢s se subir¨ªa al ¡°Ring¡± un templete de hormig¨®n con 4 estacas. Los dem¨¢s animas apostar¨ªan a su ganador, Steven mirar¨ªa asustado lo que pasara. -Las reglas son las siguientes, La pelea es a los 8 puntos, si sales de los troncos (Se?alando el l¨ªmite de estos) pierdes 1 punto, si llevas a tu oponente a una esquina y haces que su espalda toque el tronco, ganas 2 puntos, si consigues tirar 2 veces al oponente, es 1 punto y si lo sacas al suelo, son 5 puntos- Alex mirar¨ªa al otro Lobo desafi¨¢ndolo con la mirada. -Si es as¨ª de f¨¢cil. Creo que poder vencerte en solo 3 rondas- Manchas hablando con completa confianza se acomodaba los huesos y articulaciones. -Steven, toma un palo y anota el marcador en la tierra- Acomodando su cuello, saltando con mucha energ¨ªa en el ring. Alex no pod¨ªa evitarlo. Su respiraci¨®n era r¨¢pida y sus m¨²sculos se tensaban, pero su mirada no dejaba de enfocarse en Max. El lobo teniendo una pose a la defensiva, aunque a¨²n hab¨ªa una energ¨ªa que quemaba dentro de Alex, una energ¨ªa que hab¨ªa estado guardando para este momento. La pelea iba a ser m¨¢s que solo un intercambio de golpes, iba a ser sobre quien deber¨ªa tomar el manto de l¨ªder. Max estaba frente a ¨¦l, furioso, confiado, con su rostro lleno de ira. Las cicatrices de su pasado eran tan evidentes como su ego herido. El brillo de sus ojos dec¨ªa todo lo que Alex necesitaba saber: esta era una pelea que no solo involucraba su liderazgo, sino el reconocimiento de qui¨¦n realmente ten¨ªa el control.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. ¡°Vamos a ver qu¨¦ tienes, cachorro¡±, pens¨® Max, seguro de que podr¨ªa arrollar a este joven que acababa de llegar. Pero no sab¨ªa lo que estaba por venir. Primer Ronda: Max dio el primer paso. Con una velocidad sorprendente para su tama?o, dio un paso hacia adelante, frenando en seco, levantando su pierna con fuerza y lanzando una patada directa hacia la cara de Alex. El impacto ser¨ªa devastador si tocara su objetivo. Pero Alex estaba preparado. De alguna manera, logr¨® anticipar el movimiento. Su instinto le dec¨ªa que no esquivara, sino que lo usara en su beneficio. Con agilidad, se ech¨® a un lado y, al mismo tiempo, agarr¨® la pierna de Max, usando su impulso en su contra. El lobo de pelaje negro intent¨® recuperar el equilibrio, pero Alex no lo dej¨®. Con un r¨¢pido movimiento de cuerpo completo, empuj¨® a Max hacia la esquina del ring, el tronco de madera lo golpe¨® con un ruido sordo. "2 puntos para m¨ª," Alex grito y anot¨® Steven, observando el combate con una mezcla de asombro y miedo. Max se levant¨®, frot¨¢ndose el costado, claramente sorprendido por la destreza de Alex. Este no era el cachorro noble debilucho que esperaba. No solo estaba en juego la pelea f¨ªsica, sino tambi¨¦n su orgullo. Segunda Ronda: Max, m¨¢s agresivo ahora, se lanz¨® de nuevo hacia Alex, esta vez con una serie de pu?etazos r¨¢pidos y furiosos. Cada golpe ven¨ªa con la intenci¨®n de derribar a Alex, y cada golpe se sent¨ªa como una carga de peso contra el aire. Pero Alex segu¨ªa su ritmo, esquivando a la izquierda, luego a la derecha. La precisi¨®n de sus movimientos era impecable, como si estuviera bailando, guiado por algo m¨¢s que pura habilidad f¨ªsica. Sinti¨® la brisa de un pu?etazo que pas¨® justo al lado de su rostro, casi roz¨¢ndole. La adrenalina le recorr¨ªa las venas. En el siguiente movimiento, Alex aprovech¨® el descuido de Max, meti¨® el pie entre sus piernas, y de un empuj¨®n violento con el hombro lo derrap¨® al suelo. Max cay¨® pesadamente, el rostro golpeando el suelo con un sonoro "?Thud!" "1 punto para Alex" dijo Steven, agitando la rama en el suelo. Max gru?¨® y se levant¨® r¨¢pidamente de un salto, ahora m¨¢s enfadado que nunca. Esta no era la lucha que esperaba. Tercera Ronda: Ahora la pelea se sent¨ªa diferente. El ambiente estaba cargado de tensi¨®n. Max estaba cansado, pero su furia lo impulsaba a seguir. No hab¨ªa vuelta atr¨¢s. Alex pod¨ªa verlo en sus ojos: la desesperaci¨®n de alguien que se aferra al ¨²nico poder que le queda. Max avanz¨® una vez m¨¢s, pero esta vez Alex estaba listo para lo que viniera. La presi¨®n estaba sobre ¨¦l, pero sab¨ªa lo que ten¨ªa que hacer. Ya no era solo un combate f¨ªsico. Era un combate de mente y cuerpo. Max intent¨® abrazar a Alex, buscando inmovilizarlo con su fuerza bruta. Alex se dej¨® atrapar, pero no por mucho. Con un giro r¨¢pido de su torso, logr¨® deslizarse entre los brazos de Max, y con una patada fuerte en su abdomen, lo hizo caer de espaldas, sac¨¢ndolo del ring. "?5 puntos para Alex!" Steven grit¨® mientras todos los dem¨¢s animas estaban at¨®nitos ante lo que acababan de presenciar. Max, aturdido y claramente derrotado, permaneci¨® un momento tirado en el suelo, recuper¨¢ndose del golpe. Mir¨® a Alex, esta vez sin el odio, sino con una mezcla de respeto y sorpresa. "Bueno, creo que eso fue todo," dijo Alex, respirando pesadamente, pero con una sonrisa t¨ªmida en sus labios. Acerc¨¢ndose a Max extendiendo su mano para ayudarlo a pararse. Max, aunque enojado y molesto por la derrota, entendi¨® algo que no hab¨ªa comprendido antes. Alex no solo hab¨ªa vencido en la pelea f¨ªsica, sino que tambi¨¦n hab¨ªa demostrado algo mucho m¨¢s importante: La determinaci¨®n y La compasi¨®n de un l¨ªder. Con un suspiro pesado, Max se levant¨® lentamente ayudado de Alex. Ya no estaba tan seguro de s¨ª mismo, pero el respeto por su l¨ªder hab¨ªa cambiado. Alex lo mir¨®, viendo que el orgullo de Max hab¨ªa sido doblemente golpeado, pero tambi¨¦n que hab¨ªa algo m¨¢s en su mirada. Era respeto. "Te ganaste mi respeto, Lobo Blanco," dijo Max, su tono mucho m¨¢s bajo ahora. "Tal vez¡­ tal vez eres digno de este puesto." Alex no dijo nada, solo lo mir¨®. Sab¨ªa que este tipo de respeto no se ganaba solo con peleas, pero hoy hab¨ªa ganado mucho m¨¢s que una simple victoria. Hab¨ªa demostrado que el verdadero liderazgo no se construye solo con ¨®rdenes, sino con acciones. Y ahora, su escuadr¨®n lo miraba de una manera diferente. Un rato despu¨¦s, los dem¨¢s terminar¨ªan haciendo ejercicio sin rechistar. Alex mirar¨ªa a Max, que herido, estar¨ªa ahora m¨¢s tranquilo. Alex con calma tomar¨ªa el silbato, acabando el ejercicio, todos descansando, ser¨ªa casi hora de desayunar. Alex mirar¨ªa al escuadr¨®n d¨¢ndoles agua y con una sonrisa t¨ªmida hablar¨ªa. - ?Quieres saber porque estoy aqu¨ª? - Mirando Alex al suelo. Todos en el escuadr¨®n callados y atentos, Manchas confundido por que el perdi¨® la apuesta. -Mi familia muri¨® hace a?os salv¨¢ndome¡­ Mi padre, mi abuelo, pens¨¦ estar solo- Mirando hacia arria, al ¡°cielo¡± Suspirando pesadamente. ¨CEn la vida me acogieron, K¨ªrov y Mikaela¡­ Wallas, su hijo es mi amigo¡­ Y tuve otros amigos en la academia- Mirando al suelo intentando no llorar. Alex tornar¨ªa su collar y se los prestar¨ªa. ¨CSus ¨²ltimas palabras antes de separarnos fueron ¡°Gracias por ser nuestro amigo¡± ¡­ Despu¨¦s de eso, decid¨ª que iba a cambiar las cosas, iba a cambiar la galaxia. S¨¦ que no puedo solo, as¨ª que estoy buscando toda la ayuda posible. S¨¦ que es un sue?o que muchos han tenido¡­ pero yo s¨¦ que, si muchos so?adores nos juntamos, ese sue?o se har¨¢ realidad- Sonriendo sintiendo la briza fresca. El escuadr¨®n quedar¨ªa at¨®nito por sus palabras. Max ahora mirar¨ªa a Alex como alguien de igual a igual¡­ No, como alguien en quien aspirar. Alex mirar¨ªa la hora y tomando su collar, los llevar¨ªa al comedor mientras se limpia la cara. Los dem¨¢s pensar¨ªan en lo que tienen y lo que pueden perder si los echan de ese lugar. Terminando el desayuno, regresar¨ªan al camarote todos adoloridos. Alex se ir¨ªa a revisar unas cosas. Todos sin mediar palabra, sabr¨ªan que piensan los dem¨¢s, aprovechando el tiempo restante antes de la comida, limpiar¨ªan la barraca y har¨ªan un mejor espacio a su ahora ¡°Capit¨¢n¡± Horas despu¨¦s, Alex llegar¨ªa con un sobre rojo y mirando el cambio del cuarto, ahora sin basura y mejor ordenado, adem¨¢s de una litera y una mesa para ¨¦l. Max le entregar¨ªa su insignia con dolor, aunque tiene el ego destrozado, sabe que perdi¨® legalmente. Sonriendo a Alex. Agradecido con el gesto, les permitir¨ªa el resto de la tarde libre en lo que iba a ver a alguien, los soldados, agotados caer¨¢n rendidos en sus camas. Alex caminando hacia el elevador, con una hoja con un mensaje ¡°Urgente¡± Subiendo al nivel m¨¢s alto, siendo observado por otros, que extra?ados se pensar¨ªan quien era y que hacia subiendo a lo m¨¢s alto un novato. Llegando a su destino, Alex saldr¨ªa del ascensor. Banderas de Guardia Roja estar¨ªan colgadas en toda la zona, nervioso llegar¨ªa a la recepci¨®n. El asistente molesto que alguien de Colmillo azul y m¨¢s un ¡°Capit¨¢n Novato¡± se encuentre en ese lugar. Adem¨¢s de oficiales de Guardia Roja de alto rango. Una lluvia de insultos despu¨¦s, el asistente recibir¨ªa una llamada de Gustav, si su invitado estar¨ªa ya llegando. Alex mostrar¨ªa su sobre rojo y los altos mandos, perder¨ªan por un momento el color de su pelaje. Permitiendo entrar al Lobo, con disculpas a cada paso que daba. Alex extra?ado por su cambio repentino, llegar¨ªa a una sala enorme con un escritorio de madera fina de color rojizo y una silla de cuero negro. Gustav se dar¨ªa la vuelta con una mirada de miedo, tomando de lo que parece Whisky. Al momento se volver¨ªa a ver otra expresi¨®n, felicitando a su camarero. Alex se quedar¨ªa quieto con la carta en mano. Gustav apenas se dar¨ªa cuenta. - ?Joven Morosov! ?Qu¨¦ bueno que pudiste venir! ?No tuviste problema con Charly¡­ Verdad? - Otra mirada sombr¨ªa se reflejaba en su rostro. - ?En recepcionista? No¡­ Solo tuvimos un desliz¡­ Pero¡­ ?Para qu¨¦ me busca se?or? - Alex tomar¨ªa algunas precauciones, puesto que a¨²n no sabe c¨®mo es el ¨¢nima que tiene enfrente de ¨¦l. -Ven, si¨¦ntate, tengo algo que¡­ negociar- Alex se quedar¨ªa parado, recio en su mirada a tomar asiento. ¨CMe gusta esa actitud desafiante¡­ Pero no cuando es conmigo- Alex sentir¨ªa un escalofri¨®. -Estoy bien, solo vine porque me llamo se?or- Alex intentaba estar lo m¨¢s lejos posible. -Bueno, como quieras- Sacando una botella de ron y tomando de m¨¢s de la mitad de esta. ¨CS¨¦ que tienes al peor escuadr¨®n en esta base. Pero viendo tus calificaciones y tus logros, s¨¦ que pueden lograr cosas grandes- Alz¨¢ndose mirando a la ventana detr¨¢s de ¨¦l. Toda la instalaci¨®n interior se ver¨ªa detr¨¢s del cristal. ¨CAs¨ª que les dar¨¦ su primera misi¨®n¡­- Arrojando un sobre a Alex. ¨CLee esto, si necesitas cualquier cosa p¨ªdela, quiero que este apunto tu equipo dentro de 3 d¨ªas- Terminando la botella de otro sorbo. Ales se dar¨ªa cuenta del poco tiempo que significaba eso. -Se?or, con todo respeto, 3 d¨ªas es nada¡­- Mirando a Gustav con molestia. -Hazlo, solo alguien como tu puede hacer funcionar un grupo tan dividido como ese, y si no lo consigues, o lo haces sobre la marcha o terminaras muriendo- Saliendo al balc¨®n, arrojando la botella al aire y con un desenfunde r¨¢pido, destroz¨¢ndola en el aire. ¨C ?Que tiro! - Alex asentir¨ªa pensando en lo que le dijo el General. Llegando a las barracas nuevamente, mirar¨ªa a todos dormidos, dejando sus papeles en el escritorio tomar¨ªa el silbato y lo sonar¨ªa levemente, despertando a todos para ir a comer. Una vez n el comedor, con m¨¢s tranquilidad, charlar¨ªan y se pondr¨ªan al d¨ªa con sus vidas antes del ej¨¦rcito. De regreso, Alex pedir¨ªa una l¨¢mpara de mesa, solo d¨¢ndole una rota, teniendo que improvisar una con su linterna, Alex abrir¨ªa el sobre, revelando su primera misi¨®n. Cap. 16. Primera Misiè´¸n: A la ma?ana siguiente, Alexandr pondr¨ªa al tanto a su escuadr¨®n en una sala de juntas que, aunque sucia, estar¨ªa mucho m¨¢s limpia y ordenada. Contando a su escuadr¨®n la misi¨®n encargada. -Escuchen tropa. Dentro de 2 d¨ªas tendremos que ir al frente de batalla. Esto no es un simulacro y ser¨¢ bastante peligroso- Dibujando en un pizarr¨®n sucio para dar mejor las ordenes. ¨CEl campamento base est¨¢ en el sur. Tenemos que movernos al norte, cerca del Fuerte de la monta?a rocosa, el objetivo es un pueblo- Mirando las ordenes mientras los dem¨¢s pelean entre s¨ª. ¨CNecesitamos controlar ambos pueblos y as¨ª dejar sin suministros el puente. Una vez terminado, tenemos que esperar refuerzos para que capturen el fuerte- Alex hablar¨ªa bastante animado, puesto que ser¨ªa su hora de probar sus habilidades en el campo de batalla. -Bueno, algo es bueno para salir de esta lata de sardinas gigantes¡­- Responder¨ªa Max. -Capit¨¢n, si me permite, tenemos que tener el equipo en buen estado, Payaso y Doc. se encargaran de eso¡­ Si puedes rellenar nuestros suministros antes de ir al frente te lo agradecer¨ªa- Levant¨¢ndose de su silla. -Come libros tiene el inventario que nos falta¡­ Tranquilo capit¨¢n, estoy con usted, ser el l¨ªder no significa que estas 100% acostumbrado a nuestra forma de ser o ?s¨ª? - Manchas se detendr¨ªa en la puerta antes de salir. ¨CPor cierto, ¡°F¨¦lix¡± quiere hablar contigo, es dif¨ªcil de saber que est¨¢ aqu¨ª, pero te tiene un pedido- Max saldr¨ªa junto a los dem¨¢s a ordenar sus equipos. Alex quedar¨ªa at¨®nito por el cambio de perspectivas y de c¨®mo su quipo lo ve ahora. Y Manchas ten¨ªa raz¨®n, puede que sea el l¨ªder, pero a¨²n no sabe c¨®mo trabajan juntos, adem¨¢s que era cierto, no record¨® a F¨¦lix, ni siquiera Steven. Alex caminar¨ªa al barrac¨®n, los dem¨¢s intentar¨ªan llevar la pesada mesa de metal, Alex le preguntar¨ªa a Comer libros de la lista, y sin mediar palabra, se la extender¨ªa. Los dem¨¢s apenas logrando sacar la mesa, cansados. Alex les interrumpir¨ªa, creciendo su ayuda. Tomando una herramienta de ¡°F¨¦lix: Manitas¡± Alex se disculpar¨ªa puesto que, aunque presente, por su tama?o no lo tendr¨ªa en cuenta, F¨¦lix, aunque molesto, dir¨ªa que no hay problema, en todo caso, est¨¢ feliz que Alex ahora se percatara de ¨¦l. Alex tomar¨ªa la llave y con esta aflojar¨ªa unos tornillos la mesa doblar¨ªa las patas hacia adentro. Y Alex sacar¨ªa una manija de cuero de un compartimiento, Muro aria lo mismo en el otro lado, ahora consiguiendo cargar mejor la mesa, le dar¨ªa la llave a F¨¦lix. El hur¨®n, aunque estuvo en el entrenamiento ha estado ¡°escondido¡± ya que estaba ocupado reparando una cosa. Pidiendo a Alex traerle mucho m¨¢s material. Alex confundido ir¨ªa de inmediato por la carga. Mirando por toda la zona de carga, encontrar¨ªa un mapa, de la zona baja, estar¨ªa la zona de suministros. Al bajar en el elevador y llegar a una zona llena de cajas y chatarra, Alex pedir¨ªa un relleno completo para un pelot¨®n, cuando ¨¦l ten¨ªa un escuadr¨®n. La encargada, una Jirafa se negar¨ªa rotundamente a su pedido. -No se?or. Lo que me pides es un malgasto de recursos, incluso para un pelot¨®n. Y mucho menos al grupo Z- Mirando la lista de materiales. Alex sin decir nada, le mostrar¨ªa el sello rojo en el sobre que le dio Gustav. La jirafa r¨¢pidamente cambiar¨ªa su actitud, llamando al Viejo felino al momento. -Gustav. S¨ª, soy Felicia¡­ S¨ª, tengo a un¡­ Capit¨¢n pidiendo una carga de suministros de compa?¨ªa¡­ ??Qu¨¦, enserio¡­?! ?Si General! - Mirando a Alex bastante sorprendida. ¨CNo s¨¦ qui¨¦n eres¡­ pero parece que tienes conectes, te llegara el resto del pedido en un par de horas¡­ Puedes llevarte material que desees- La jirafa se girar¨ªa y Alex sonriente le agradecer¨ªa. Entre la basura, algo le llamo la atenci¨®n.Love what you''re reading? Discover and support the author on the platform they originally published on. Una vez listo, llevando parte de la carga en un veh¨ªculo, mirar¨ªa el lugar, ahora con otros ¡°aires¡± Alex le dar¨ªa a su equipo lo que ped¨ªan con m¨¢s esmero, dando el reporte que llegaran m¨¢s cosas. Alex mirar¨ªa en una caja de cart¨®n lo que le hab¨ªa llamado la atenci¨®n. Una vez con los recursos, empezar¨ªan limpiar sus armas, unas armas viejas, que, aunque ¡°anticuadas¡± ellos estaban m¨¢s que acostumbrados. Alex le mostrar¨ªa a los 3 que saben m¨¢s de armas. Doc., Manitas y Payaso. Ellos 3 eran quienes preparaban el equipo m¨¦dico, Veh¨ªculos y armas, respectivamente. -Hey, veo que, si consiguieron lo que necesitaban, s¨¦ que faltan suministros m¨¦dicos y aun varias piezas para armas, pero chequen esto- Alex pondr¨ªa en una mesa chatarra, tubos y algunas ¡°Armas¡± oxidadas. ¨CLo encontr¨¦ en la basura, ?No es hermoso? - Los animas mirar¨ªan extra?ados a Alex. -Esto no es m¨¢s que basura¡­- Mirando mejor, tomar¨ªa varias piezas y en otra mesa ¡°ensamblar¨ªa¡± Lo que Alex trajo. - ?Lo conseguiste en la basura? - Mirando anonadado mientras miraba lo que podr¨ªan reparar. - ?WOW! No solo es eso, una pistola de 3 tiempos¡­ Esto es un tesoro- Responder¨ªa Payaso, bastante alegre. -Esa chatarra no sirve por su cadencia de fuego¡­ La ¨²nica manera de poder mejorarla, es con un cargador de plasma con tratamiento t¨¦rmico, o una de una Singer podr¨ªa¡­- Alex sacar¨ªa la pieza destruida de una, donde sacar¨ªa un cargador algo largo. ¨C?No te creo!¡­ Aunque necesitamos algo para calentar a m¨¢s de 230¡ã el plasma- Mirando aun extra?ado a Alex, que sacar¨ªa un hornillo de roca de magma. -Me adelante a eso. Chicos, s¨¦ que no nos conocemos bien¡­ Pero tenemos gustos ¡°similares¡± as¨ª que si me permiten¡­ Puedo serles de ayuda en esto, todos necesitamos ayuda de vez en cuando- Alex les mirar¨ªa esperando respuesta. Los animas se mirar¨ªan entre s¨ª, con una se?a militar a su capit¨¢n le pedir¨ªan que les ayude. Alegrando a Alex. Todos participando en el cambio y mejora de las armas, trayendo las nuevas y cambiando piezas de otras, escuch¨¢ndose como todos se dan una lluvia de ideas: ¡°?Y si conectamos esto por detr¨¢s?, la energ¨ªa se derivar¨ªa, siendo menos el uso¡± ¡°Tambi¨¦n se podr¨ªamos catalizar la salida del plasma si creamos una boquilla que absorba el calor de cada disparo, para lograr un estallido de poder¡± ¡°Necesitamos un regulador de corriente y otro de calor¡­ Hay una estufa vieja, voy a despiezarlas¡± ¡°Nosotros recuperaremos las armas para empezar a trabajar¡± Horas pasando reciclando y reacondicionando ambas armas. Los dem¨¢s llegar¨ªan a ayudar, terminando la tarde descargar¨ªan lo dem¨¢s que les llego, unos reparando unas estanter¨ªas e improvisando otras con literas rotas, dejando m¨¢s espacio para cada uno. Alex habr¨ªa pedido nueva ropa, colchas y mantas, adem¨¢s de paneles de madera, cada uno tendr¨ªa su ¡°cuarto¡± separado. Terminando el d¨ªa, despu¨¦s de reacondicionar su cocina reparando una estufa y poniendo en marcha un refrigerador, ir¨ªan por comida y herramientas de cocina, terminando de comer alegres y m¨¢s animados, se alistar¨ªan para su ejercicio nocturno. Mas entrada la noche, hora de dormir, le dejar¨ªan a su ¡°Capit¨¢n¡± el cuarto del final. El m¨¢s grande de todos, Alex no quiere, pero ellos le obligan a tomarlo, ahora todos m¨¢s calmados, esperar¨ªan con ansias terminar ma?ana todo. Para as¨ª estar listos para salir al campo. Alex pensar¨ªa en algo que no le dejar¨ªa dormir. ?Estar¨ªa listo para matar? Ya lo hab¨ªa hecho antes, pero esto era cara a cara. Animas de su edad o incluso m¨¢s j¨®venes que ¨¦l, animas con experiencia y con familias. La preocupaci¨®n no le permitir¨ªa dormir¡­ El levant¨¢ndose, tomar¨ªa un cuaderno escribiendo una bit¨¢cora como ve¨ªa a su padre en las noches que ninguno pod¨ªa dormir. Recuerda que le pregunto que escrib¨ªa y que eran los ¡°rayones¡± al final de esta, el solo respondi¨®: ¡°Las l¨ªneas son¡­ Cada una de mis cargas¡­ y saber el valor real de mi lucha¡± Alex comprend¨ªa al fin porque su padre era muchas veces muy frio. Seguir¨¢ sus pasos, pero el intentar¨¢ antes hablar¡­ Si eso no sirve, recurrir¨¢ a sus armas como ¨²ltimo recurso. Apagando la l¨¢mpara que le arreglaron al fin consiguiendo dormir. Cap. 17. Pacto de Media Noche: A la media noche, los 5 del escuadr¨®n, bebiendo y riendo, adem¨¢s de jugar a las cartas, mirar¨ªan a Alex irse a dormir, dej¨¢ndole la habitaci¨®n del fondo. Los dem¨¢s, esperar¨ªan a que ¨¦l se vaya antes de hablar. -Bien, ya se fue- Dir¨ªa Max asom¨¢ndose a la puerta, viendo como Alex entra a los barracones. ¨C ?Podemos hablar de que nos hizo ese lobo? - Mirando extra?ado a su equipo. -Bueno, aunque como todos ustedes, le cuesta verme¡­ He estado en los momentos importantes y d¨¦jenme que les diga¡­ Es alguien con mucha fe en que las cosas mejores y eso me gusta- Sirvi¨¦ndose Vodka en un vaso de cristal. -Dime lo a m¨ª, antes que llegara pensaba en resignarme a ser solo ¡°Trabajadores tras la l¨ªnea¡± Yohani sabia dirigirnos¡­ Pero para ser sinceros, el nunca lograr¨ªa lo que Alex est¨¢ logrando¡­ Sin ofenderte ni dada Manchas¡­- Mirando al anima con tranquilidad. -No me ofendo¡­ S¨¦ que el muri¨® por intentar darnos nuestra ¡°Misi¨®n de Campo¡±- Tomando un sorbo de T¨¦ negro. ¨CEs extra?o saben¡­ El estar familiariz¨¢ndome con alguien que no solo me humillo¡­ Es como si¡­ Alex fuera una luz, una luz dorada que alumbra en este basto espacio¡­- Mirando al techo. -Luz¡­ Sol¡­ Alex nos ha vuelto a metro algo que todos hab¨ªamos perdido¡­ ¡°Esperanza¡±- Mirando Steven a los dem¨¢s. ¨CTengo miedo de matar¡­ pero Alex me dijo algo que me hizo mirar esto de distinta forma- Sacando un libro de ¡°bit¨¢coras¡± donde anotaba todo lo importante. ¨CLe pregunte antes de irse y me dijo que ¨¦l nunca hab¨ªa matado¡­ O al menos de frente¡­ As¨ª que lo que si me intrigo fue esto: ¡°En esta galaxia es matar o morir¡­ La ¨²nica forma de sobrevivir es siguiendo sus reglas¡­ Mi objetivo es cambiar esas reglas, no importa cuanta sangre tenga que derramar, ni que el precio sea hacer arder la galaxia¡­ La libertad tiene precio, si quien la vende no es m¨¢s que avariciosos corruptos estoy dispuesto a darlo con mi vida en ello si es necesario¡­¡± Steven colocar¨ªa su vaso de cabeza. Max tomar¨ªa otro vaso, mirando extra?ado y asombrado a Steven. Dando su punto de vista.You might be reading a stolen copy. Visit Royal Road for the authentic version. -Si ¨¦l quiere liberar esta galaxia de los malditos corruptos, ir¨ªa al maldito infierno y de regreso con el¡­ Es cierto lo que dice¡­ Si el precio es sangre¡­ Vamos a pagarlo con sufrimiento y llande¡­ Puesto que despu¨¦s de la tormenta viene la paz, y la galaxia est¨¢ en un tif¨®n desde hace milenios- Tomando la botella y bebiendo de este un enorme sorbo. ¨CSi alguien puede inspirar a otros y hacerlos cambiar solo con acciones, no hay nadie m¨¢s apto para liderar¡­ No lo seguiremos ciegamente, pero si miraremos su camino. Y si nos convence o no, ya es nuestra elecci¨®n. Nosotros elegiremos como morir y yo no pienso morir en esta est¨²pida guerra¡­- Dejando su vaso de cabeza cruz¨¢ndose de brazos en la silla. -Yo tampoco, puede que sea violento el camino que se tenga que seguir¡­ Pero tambi¨¦n estoy dispuesto a cruzarlo si eso me lleva a un mejor futuro- Terminando F¨¦lix su vaso y coloc¨¢ndolo de cabeza. -Yo no lo conozco bien¡­ pero nos ha demostrado una gran fuerza¡­ Si sobrevivimos en esta misi¨®n, estar¨¦ all¨ª para ayudar en cualquier cosa- Dir¨ªa Thomas sonriendo despu¨¦s de bastante tiempo. -A m¨ª me callo bien, sangre o no, en mi cultura derramar sangre es mal vista, a menos que sea de vida o muerte, matar es algo que es sagrado, pero tanto sufrimiento que se vive entre mi raza d¨ªa a d¨ªa¡­ Alex me ha mostrado mucha empat¨ªa, adem¨¢s de ser muy amable, si su nuevo mundo es como el¡­ Entonces, dar¨¦ mi vida para que eso se cumpla. Para que los dejen su sufrimiento sufrir. Aunque la galaxia arda, podremos reconstruirla con un verdadero l¨ªder ¨COscar hablar¨ªa sorprendiendo a todos, puesto que el casi nunca lo hace. Terminado su vaso y coloc¨¢ndolo de cabeza. -Yo he vivido bien¡­ quise aventuras y amigos¡­ pero hace poco me enamor¨¦ de una anima¡­ ella es una empleada de mi familia¡­ la hija de la ama de llaves. Si me declaro a ella, estar¨¢ en peligro de muerte¡­ Alex viene de cuna noble¡­ pero act¨²a como uno m¨¢s de los ¡°rechazados¡± S¨¦ que ¨¦l es el descendiente de Vladim, estuve cuando fue su funeral¡­ Y vi como desaf¨ªo al consejo. ¨¦l tiene los huevos de titanio y un coraz¨®n de oro¡­ Lo seguir¨¦, quiero que todos sean libres de amar y ser amados. Sin importar la raza o el estatus, vivir y gozar la vida. Ese es mi objetivo- Tomando su vaso y volte¨¢ndolo boca abajo. Un grupo de 5 animas, todos con sue?os que, aunque diferentes, terminan en lo mismo que Alex quiere: ¡°Libertad¡± ?Cuantos m¨¢s as¨ª habr¨¢ en la Galaxia? Las acciones por m¨¢s peque?as que sean inflaran al futuro de una manera de no retorno. El quipo listo para partir dentro de 48 horas. Simplemente disfrutan de la vida, algo que no hab¨ªan hecho antes. Alex les impuso a ver lo que tienen. Un lobo de apariencia Extra?a, unos ojos dorados donde se muestra la pureza de su alma y un pelaje brillante como la plata. Viajando por el espacio, en busca de algo que a¨²n no sabe que es. Un Viajero de Plata. Cap. 18. Historias de Colmillo Blanco. Fragmento 1: El Esclavo Sin Alma: En el oscuro y g¨¦lido espacio, una figura congelada flotaba entre trozos de una nave muerta destrozada, congel¨¢ndose lentamente mientras perdiendo conciencia mira el caos que causo. A lo lejos una segunda nave se empieza a desvanecer al entrar en contacto con un planeta, desapareciendo en una masa roja de metal ardiendo y trozos de roca que arrastro. Otra nave m¨¢s da un salto espacial desapareciendo de la vista creando una honda de choque que lo lleva a la deriva. D¨ªas, Semanas, Meses. El tiempo paso y la figura flotaba inerte. Hasta que una nave le encontr¨® encendiendo 2 enormes faros, el ser estaba a varios kil¨®metros de donde inicio. Una vez dentro de la nave, es llevado por una camilla entre largos pasillos, su rostro con ojos aun abiertos, ¡°mirar¨ªan¡± un logotipo de una calavera morada con 2 dagas a los lados. Y una sigla que dec¨ªan ¡°Proditor F.G.R.¡±. El ¨¢nima, una vez en un cuarto, seria atado en cadenas donde ganchos atravesaban su piel, el lugar se miraba sucio y su olor ser¨ªa igual o peor. De entre las sombras, una figura familiar se present¨® frente a ¨¦l. Con un traje rojo y un color dorado. El Conde General Arthur Nervo. Enojado, mirar¨ªa los restos de Lux. El pirata tendr¨ªa la cara y parte del cuerpo destrozados, su cerebro expuesto y sin mand¨ªbula. El lagarto mirar¨ªa al cuerpo que, con su ¨²nico ojo, pareciera que le mirar¨ªa de regreso al anima con un gran terror en estos. -Dijiste que pod¨ªas con el trabajo¡­ Mataste a Johns y a Vladim¡­ Pero te falto su descendiente¡­ Nunca supimos que tubo uno¡­- Tomando su arma de su cintur¨®n. Apunt¨¢ndola a la cabeza del zorro. ¨CTendr¨ªa que ejecutarte¡­ Aunque estas ¡°Muerto¡±. Tu cuerpo aun sirve¡­- Mirando al Zorro mientras mueve el cuerpo sin vida con la punta de su arma, logrando que sangre caiga en su zapato. -Ll¨¦venlo a ¡°Reconstrucci¨®n¡± Estuvo congelado durante 1 a?o y unos cuantos meses, aun tendr¨ªa que servir para el nuevo plan que tengo- El reptil guardar¨ªa su arma y le pedir¨ªa a alguien que le limpie en ese momento su zapato, mirando la sangre con asco. ¨C Por eso tengo zapatos rojos¡­- Mirando al anima mientras es arrastrado hacia otro lugar. -Al menos servir¨¢s para algo al final. Johns era un idiota, pero el sabio seguir ordenes¡­ L¨¢stima que se revelo- Sonriendo mientras patea a quien le limpiaba su zapato para hacerlo a un lado. El cuerpo del anima fue acostado en una sala, aunque blanca, sucia, con viejas manchas de color caf¨¦ oscuro que dejaban a la imaginaci¨®n. En la sala abundaba un olor a carne podrida y Hierro, tanto de metal como de sangre. Un grupo de ¡°Doctores¡± entrar¨ªan, tomando aparatos quir¨²rgicos, empezando a cortar. Las partes que estaban ¡°Irreparables¡± serian embolsadas en un carrito con bolsa negra. Arthur mirar¨ªa la operaci¨®n desde otro lugar, en una pantalla enorme, recostado en un sill¨®n reclinable y frituras a un lado. -Me encanta esta parte de la carnicer¨ªa- Tomando un Martini de una copa de cristal violeta, al terminar el sorbo, un tel¨¦fono sonar¨ªa. ¨C??Qui¨¦n carajo me interrumpe ahora?!- Un sirviente le dar¨ªa el tel¨¦fono y contestar¨ªa furaco. - ??Qu¨¦?! S-se?or Vladimir¡­ Disculpe- Una voz gruesa sonar¨ªa del otro lado. ¡°Voy a hacer que no escuche eso¡­ Por ahora¡± El caim¨¢n tragar¨ªa saliva sudando ¡°Necesito que vigiles a ese tal ¡°Alexandr¡± ¨¦l es alguien¡­ Especial¡­ Vig¨ªlalo y mantenme al tanto¡­ y no interfieras¡­ ?Entendido?¡±. ¨C ?S-Si se?or! - El tel¨¦fono se cortar¨ªa y Arthur caer¨ªa al suelo, muerto de miedo. Quitando la operaci¨®n de su pantalla, empezar¨ªa a acomodar un ¡°Diagrama de Hilos¡± Dando forma a su plan. ¨CS¨ª, esto servir¨¢- Iniciando unas cuantas llamadas. En una habitaci¨®n completamente blanca, con el abundante aroma a sangre. Lux se despertar¨ªa tiempo despu¨¦s. Bastante aturdido aun, lo primero que mirar¨ªa serian sus piernas, teniendo solo un ¡°mu?¨®n de estas¡±. De la impresi¨®n intentar¨ªa ponerse de pie de un salto, siendo un error, puesto que sus ¡°piernas¡± aun no estar¨ªan completas, cayendo al suelo, tirando una charola de plata, que, al mirar su reflejo con horror, sabr¨ªa en que se hab¨ªa convertido.You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. En su cara, uno de sus ojos mostrar¨ªa un color rojo sangre y otro, ser¨ªa remplazado por una placa de acero en su rostro, su cerebro se mostraba en una celda de cristal, el miraba como le daba se?ales el¨¦ctricas, c¨®digos recorr¨ªan su mente mientras intentaba recuperar sus sentidos, Lux est¨¢ hiperventilando, sintiendo una desesperaci¨®n al ver se. El viejo anima tocar¨ªa su rostro, quedando en shock al momento, puesto que sus manos ahora eran una r¨¦plica de lo que sol¨ªa ser. Asustado Intentar¨ªa alzarse nuevamente, sus piernas estando aun incompletas, le fallar¨ªan y terminar¨ªan tir¨¢ndolo, lastimando su nariz y reiniciando su sistema por el golpe. Al poco tiempo sus sentidos se reactivar¨ªan lentamente, sintiendo dolor y un sabor de sangre en su boca. Al reincorporarse torpemente, mirar¨ªa sentado en el suelo el lugar. Oliendo a Oxido y Alcohol, aunque el sabr¨ªa que no es el olor del metal lo que sent¨ªa en su nariz. Intentando levantarse, mirar¨ªa su parte inferior, aun desnudo, mirando lo que queda de su carne en algunas extremidades, sus pies como sus manos, serian casi rob¨®ticas. Retirando parte de su armadura mostrar¨ªa que, de su mano derecha, a¨²n conservaba algunos dedos: pulgar, ¨ªndice y medio. Mientras el ¨¢nima estaba en el suelo recargado en la pared mirando su reflejo de la charola, alguien entrar¨ªa. Lux mirar¨ªa a quien estaba del otro lado de esa puerta, siendo deslumbrado por una luz blanca cegadora. Arthur entrar¨ªa al cuarto sosteniendo un espejo, hablando con el ¨¢nima. Lux mirar¨ªa al caim¨¢n sin palabras. -Ya despertaste Lux¡­ perdiste mucho de tu cuerpo¡­ Hiciste un trabajo ¡°Decente¡±- Con una sonrisa burlona en su rostro. ¨CTu deuda est¨¢ pagada ¡­ Solo la vieja. Digo, estas ¡°Mejoras¡± no son baratas amigo m¨ªo¡­- Doctores entrar¨ªan detr¨¢s de ¨¦l. Levantando el toroso de Lux que se encontraba aun en Shock. Arthur le colocar¨ªa el peque?o espejo enfrente de ¨¦l. Haciendo que el ¨¢nima se refleje de mejor forma. Mostr¨¢ndole al canino que ya no es quien solida ser, ahora con su parte izquierda aun de carne, casi todo su cuerpo y pelaje perdidos entre gruesas capas de ¡°piel¡± met¨¢lica. Lux intentar¨ªa hablar torpemente. Pero Arthur enojado, romper¨ªa el espejo en su rostro. Tomando una parte del espejo, apret¨¢ndolo y logrando que su mano sangre, tomar¨ªa de la boca a Lux y cortar¨ªa lentamente su lengua en trozos, con una mirada psic¨®pata en su rostro mientras el zorro no podr¨ªa ni siquiera dar un leve ruido, Arthur terminar¨ªa tirando los trozos al suelo, de su boca ahora ensangrentada. Terminado el acto, tomar¨ªa una venda y se la colocar¨ªa en la mano. Arreglando su traje hablar¨ªa animado. -Lev¨¢ntate Lux. Aun tienes trabajo que hacer¡­ Ese ser¨¢ tu castigo- Arthur se dar¨ªa la vuelta, 2 animas m¨¢s entrar¨ªan regresando al anima a la camilla, intentando parar la hemorragia mientras el zorro mirar¨ªa aterrado al reptil parado en el marco de la puerta. ¨CAhora ser¨¢s mi nuevo Juguete y los juguetes no se quejan cuando juegan con ellos¡­ ?Verdad? - Arthur se ira del cuarto riendo fren¨¦ticamente dejando los restos del espejo en la cama. Silver Lux mirar¨ªa nuevamente el espejo, horrorizado, sus decisiones no solo le hicieron perder su hogar o a su familia. Si no, a hora, a el mismo. Tiempo despu¨¦s los ¡°Doctores¡± reconectar¨ªan y terminar¨ªan de colocar sus nuevas piezas. Lux ser¨ªa enviado a un cuarto para ¡°Probar¡± sus nuevas piezas, entreg¨¢ndole 2 armas, una guada?a y una pistola de plasma. Un enjambre de drones intentar¨ªan matarlo. Arthur mirar¨ªa al espacio tomando una copa de vino mientras un cient¨ªfico le mandar¨ªa un informe, su ¡°Sujeto¡± de pruebas hab¨ªa conseguido sobrevivir las 10 fases sin casi un rasgu?o. Lux estar¨ªa sobre cuerpos de m¨¢quinas, con lo que le queda de rostro lleno de l¨¢grimas y furia, su traje apenas recibi¨® da?o. Ser¨ªa enviado a que se presente nuevamente con Arthur, entreg¨¢ndole un mejor equipo y armadura. Al salir de ese lugar, se dirigir¨ªa con el caim¨¢n. Lux tendr¨ªa una ¨²nica cosa en mente. ¡°Matar¡± a Arthur. Llegando a la sala donde este estaba tomando su vino, Lux alzar¨ªa su arma y apuntar¨ªa al caim¨¢n con su nueva arma. El zorro se detendr¨ªa involuntaria mente. Arthur se dar¨ªa la vuelta y le dar¨ªa una m¨¢scara de Pantalla de cuarzo rojo y tonalidades doradas. -No puedes hacerme da?o, ahora eres mi sirviente m¨¢s leal- Lux guarda su arma y toma la m¨¢scara involuntariamente. ¨CAhora estas bajo mi mando. Lux mirar¨ªa la m¨¢scara, miles de pensamientos recorrer¨ªan su sistema neuronal, marc¨¢ndole que no tendr¨ªa posibilidades de hacer algo, al menos no ahora. Lux mirar¨ªa la m¨¢scara y sin pensarlo se la pondr¨ªa como penitencia, sabiendo que ahora era menos que un asesino. Un t¨ªtere para alguien mucho peor que ¨¦l al. Pero aceptando su destino, el destino de un ser sin ¡°Alma¡±. Cap. 19. Historias de Colmillo Blanco. Fragmento 2: Era el primer d¨ªa de Margaret Burbon en la Academia. Ella estaba emocionada y nerviosa, teniendo expectativas altas de ella misma. Ya que hab¨ªa escuchado muchas historias de su hermano Wally y, sobre todo, de Alexandr. La joven zorrita se sent¨ªa como una sombra en comparaci¨®n a ellos. Su hermano era el Carism¨¢tico Mediador, conocido por ser la voz de la raz¨®n de Alex durante sus enfrentamientos y despu¨¦s de estos. Y Alex¡­ ¨¦l era un Mito viviente, desde que ¡°derroto¡± al Rey anterior y ahora, despu¨¦s de tantas peleas y enfrentamientos, estaba trabajando tranquilamente con ¨¦l. Para Margaret, Alexandr no solo era el ¡°Rey¡± Escolar que impon¨ªa miedo y respeto con solo nombrarlo. Si no que tambi¨¦n era alguien a quien ella admiraba profundamente. Desde muy m¨¢s peque?a, hab¨ªa visto como proteg¨ªa a los dem¨¢s, sin importar su ¡°Estatus¡± o su ¡°Facci¨®n¡±, haci¨¦ndolo con una fuerza y valent¨ªa que superaban cualquier miedo. Pero adem¨¢s de esto, ve¨ªa una calidez en ¨¦l, una chispa que cada vez se volv¨ªa una llama, que hac¨ªa que todos quisieran estar a su lado. Con esos pensamientos en mente, Margaret se mir¨® en una vitrina que la reflejaba, alisando su falda y uniforme, respirando hondo antes de dar un paso en la gran sala principal de la academia, donde todos los nuevos ten¨ªan que cruzar para iniciar su historia. Margaret con un papel que le dio su madre, busco el lugar donde ten¨ªa que ir. Mirando alrededor, observo que, en el centro de la sala, el logo tipo estaba destrozado, pero ¡°arreglado¡±. Ella record¨® lo que su hermano le hab¨ªa contado: ¡°Alex peleo Contra Joseph, destrozo parte de la Academia¡­¡± Mirando sin creer lo que sucedi¨® antes que ella este hay ¡°Casi se matan, pero Alex termino ganando el respeto de toda la escuela y lo que un l¨ªder necesita contra quienes no est¨¢n a su favor¡­ Su Miedo¡± Margaret caminaba alrededor del ¡°Nuevo¡± s¨ªmbolo que se cre¨® por encima del viejo. Corriendo hacia un pasillo al escuchar la campana. Detr¨¢s de ella, se miraba un s¨ªmbolo de paz. Una imagen de un Lobo Blanco. Con la cabeza llena de pensamientos, Margaret se mir¨® en el cristal, ordenando nerviosamente su cabello y ropa. No cre¨ªa que era capaz de estar en el mismo sal¨®n que su hermano¡­ Y que Alex¡­ Ella respiro hondo y miro el cristal nuevamente, en este le devolv¨ªa la imagen de una zorrita nerviosa, pero determinada. ¡°Si Alex puede enfrentarse a esto, yo tambi¨¦n puedo¡± pensando al intentar perder el miedo. Al entrar, las miradas de todos los presentes se posaron sobre ella. La clase llena de j¨®venes animas de diferentes clanes, lugares y clases sociales. Margaret sinti¨® el calor subir a sus mejillas. Pero record¨® las palabras de Mikaela: ¡°Mant¨¦n siempre tu mejor cara, incluso si tienes el mundo contra ti. Eso lo aprend¨ª de un viajo amigo¡±. -Hola¡­ Maestro¡­ Compa?eros, buenos d¨ªas- La zorrita mirar¨ªa a todos en la sala. ¨CMi nombre es Margaret Burbon. Es un placer conocerlos- Dijo con una peque?a reverencia, esforz¨¢ndose por mantener la compostura. El sal¨®n quedo en silencio un momento, hasta que una anima gritar¨ªa su nombre. Lyra, dir¨ªa para opacar a la peque?a zorrita. -Ya que nos presentamos, ?Hola compa?eritos, soy Lyra! - Todos la miraban con una cara de extra?eza m¨¢s que de asombro. El profesor mirar¨ªa a la Loba de Color Rosa. Margaret se sentir¨ªa bastante mejor al no ser el centro de atenci¨®n ahora. El profesor, alguien muy familiar, le tomar¨ªa el hombro y sin querer, volver¨ªa a hacer que Margaret sea nuevamente el foco de atenci¨®n. -Se?orita Burbon, soy el Se?or Albert. Veo que usted es igual de carism¨¢tica como su hermano Wallas¡­- Algunos alumnos escuchar¨ªan las palabras del profesor, empezando a parlotear de eso. -Si profesor¡­ ¨¦l me dijo que estudiaron con usted¡­ y quer¨ªa que usted me diera clases antes de su retiro- Margaret mirar¨ªa al Mapache regordete, ahora con una gruesa barba con algo de canas. -Wallas y Alex fueron los mejores de su generaci¨®n Jajajajaja¡­. Veo que t¨² tambi¨¦n tienes un gran potencial jovencita. Ahora, toma asiento y si¨¦ntete libre de decirme cualquier cosa- Los animas dejaban de prestar a tenci¨®n a Lyra, esta con celos mirar¨ªa a Margaret. Margaret registro las butacas con su rostro, mirando a la esquina de la derecha donde estaban un grupo de 4 animas de su edad. Una cierva le llamaba con la mano, Margaret nerviosa se acerc¨® a ellas, Lyra del otro lado la miraba de reojo enojada. Al llegar reconoci¨® a la sierva de ojos brillantes y gesto amistoso, era Natasha, la hermana de uno de los amigos de Alex. La cierva la present¨® al grupo de amigos que la rodeaban, y pronto Margaret se sinti¨® m¨¢s relajada. Pero sintiendo una mirada hostil a un lado de ella. El profesor les presento y como siempre, les mostro las materias y temas, ¨²tiles y salones. Margaret pondr¨ªa atenci¨®n, aunque como es normal para alguien tan joven, se aburrir¨ªa r¨¢pidamente. Hasta que casi cae dormida en su asiento, sonar¨ªa una campana. Sus amigas ir¨¢n al comedor y ella sacar¨ªa su lonchera, al bajar la mirada del costado izquierdo mirar¨ªa un nombre escrito. ¡°Alexandr V. Morosov¡±, Margaret mirar¨ªa asombrada el nombre. Pensando que hay se sentaba Alex se sonrojar¨ªa levemente. Margaret y Natasha caminaron juntas hacia el comedor cruzando los enormes pasillos, donde se unieron m¨¢s cachorras. Margaret empezaba a disfrutar el d¨ªa, comiendo y riendo y como era costumbre, alargaron el receso hasta la salida. Margaret empez¨® a sentirse agobiada por estar respondiendo preguntas sobre su hermano y, para su sorpresa, sobre Alexandr. ¡ª?De verdad conoces al Rey Escolar? ¡ªpregunt¨® una loba curiosa. ¡ªS¨ª, somos amigos¡­ desde siempre¡­ o eso creo¡­ Ya que vivo con el¡ªrespondi¨® Margaret, tratando de sonar casual, aunque sent¨ªa un ligero nerviosismo. - ?Enserio? ?Viven juntos? Debe ser incre¨ªble estar cerca de alguien tan guapo y fuerte ¡ªcoment¨® otra loba con un suspiro. Margaret sinti¨® una punzada de incomodidad que no entend¨ªa del todo. No quer¨ªa compartir tanto de su vida privada, como su d¨ªa a d¨ªa con Alex. El ambiente cambi¨® cuando un grupo de chicas populares entr¨® al comedor. Lideradas por Lyra, una loba de pelaje rosa, bolso de mano, con demasiado maquillaje y actitud deliberante y arrogante, se dirigieron directamente hacia la mesa de Margaret con sonrisas cargadas de burla. ¡ª Oh, miren qui¨¦n est¨¢ aqu¨ª. ?La peque?a Margaret? ?En serio crees que perteneces a esta escuela? ¡ªdijo Lyra con un tono venenoso. Margaret intent¨® mantenerse tranquila, pero cada palabra de Lyra era como una daga que se clavaba en su confianza. ¡ªYo¡­ no creo ser mejor que nadie, pero¡ª La anima intento calmar la situaci¨®n, hasta que el hermano de la loba azoto sus pu?os en la mesa. El golpe hizo temblar la mesa, haciendo bailar todo lo que hab¨ªa en esta, Margaret intento reaccionar, pero no tuvo oportunidad, su batido de chocolate cay¨® accidentalmente sobre Lyra, manchando su uniforme perfecto. ¡ª??Qu¨¦ hiciste, est¨²pida zorra?! ¡ªgrit¨® Lyra, furiosa. Margaret intentar¨ªa limpiar a la loba, esta le propinar¨ªa una cachetada. - ?No me toques! ?Se me pegan las pulgas! - Empezando a llorar. - ?Hermanito! - Sus l¨¢grimas de cocodrilo saldr¨ªan a cantaros.This tale has been unlawfully lifted without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. Margaret se intentar¨ªa parar, hasta que alguien parado enfrente de ella le mirar¨ªa con una cara sombr¨ªa. Su hermano mayor, un Lobo de color azul y negro. El tomo de su traje, alz¨¢ndola en el aire. Margaret sinti¨® el miedo paralizarla, Natasha le aventar¨ªa su comida a la cara. - ?D¨¦jala en paz! - Mirando a Lyra con determinaci¨®n, aunque sus piernas temblaban y sudor recorr¨ªa su frente. ¡ª Mejor al¨¦jate dientes de remo¡­ Despu¨¦s me encargo de ti¡­ Ahora tu est¨²pida ?Disc¨²lpate ahora mismo! ¡ªrugi¨®, mientras tomaba del cabello a Margaret. - ?T¨² y tu familia jam¨¢s ser¨¢n algo en esta galaxia La loba sin tener escapatoria hizo algo dr¨¢stico para escapar. Le patio en la entrepierna al lobo logando que la soltara. Margaret logr¨® escapar, corriendo hacia la salida escuchar¨ªa algo que sentir¨ªa como un pu?al en la espalda: ¡°Tu familia no pertenece a la nobleza, ni siquiera tuviste que nacer, fen¨®meno¡±. En el invernadero de la academia, un lugar tranquilo lleno de plantas y flores que parec¨ªan ajenas al caos exterior. Entrar¨ªa Margaret, atravesando enredaderas y plantas filosas, se lastimo sus manos y piernas, adem¨¢s de romper su ropa. Margaret se dej¨® caer junto a un jard¨ªn de hermosas flores, dejando que las l¨¢grimas fluyeran mientras recordaba las ultimas crueles palabras de Lyra: ¡°Tu familia no pertenece a la nobleza, ni siquiera tuviste que nacer, fen¨®meno¡± Los sollozos llenaron el aire, y Margaret se sinti¨® m¨¢s sola que nunca. -No soy capaz de nada¡­ ?Y si tiene raz¨®n? Soy una carga¡­- Llorando entre sus piernas en su soledad. ¨CMi padre no estar¨ªa en problemas si yo no hubiera nacido con este pelaje¡­ Doy asco- Acurruc¨¢ndose sintiendo como se queda dormida un rato. Un rato despu¨¦s escucho a alguien entrar, con miedo se arrincono m¨¢s en su esquina. Escuchando el mover de la tierra y un fuerte golpe de algo. Bastante confundida escuchar¨ªa un ruido de pasos la sac¨® de sus pensamientos. Acerc¨¢ndose los pasos a ella, agachando su cabeza entre sus piernas, se esconder¨ªa. Escuchando una voz familiar. -Una princesa no tiene que estar aqu¨ª sola- Cuando levant¨® la mirada Alex estaba enfrente de ella, sucio de tierra sob¨¢ndose la cabeza. ¨CTen¡­ Esto es para ti Mags- Alex la miraba con una calma y una dulzura que nunca antes hab¨ªa visto en ¨¦l. Acerc¨¢ndole una maceta con una flor. -Alex yo¡­ No tienes que estar aqu¨ª conmigo¡­ Yo te hice perder tu tiempo- Margaret agachar¨ªa la cabeza. Volvi¨¦ndose a esconder entre sus piernas. Alex se sentar¨ªa junto a ella coloc¨¢ndole enfrente de ella la flor, Margaret alzar¨ªa un poco la mirada, observando que tiene enfrente. Un girasol marchito. La peque?a no sabr¨ªa qu¨¦ decir, pero Alex le gano la palabra. -Un buen amigo y profesor me dijo una vez: ¡°Si una flor esta algo marchita, no siempre significa que le falte agua o nutrientes, puede que simplemente este triste y quiera compa?¨ªa¡± Y tu eres esa flor, y aqu¨ª estoy para hacerte compa?¨ªa- Alex le tomar¨ªa de su ment¨®n, acomodando su fleco con la otra mano. Mirando se ambos a los ojos, la zorrita sentir¨ªa como su coraz¨®n se acelera al verlo. Alex sonreir¨ªa, alz¨¢ndose se lavar¨ªa las manos en una llave cercana, una vez limpio, tomar¨ªa el botiqu¨ªn y un trapo limpio, limpiando las heridas de Margaret. La cachorra se quejar¨ªa del dolor, Alex mir¨¢ndola con tristeza en sus ojos. -Ten¡­ Es algo que le ped¨ª a una ¡°amiga¡± ya no le queda, pero hizo unos arreglos antes de que viniera aqu¨ª¡­ Ella es muy buena en la costura, as¨ª que, espero que te quede bien- Alex le entregar¨ªa un uniforme a Margaret. Ella mirar¨ªa la ropa, hecha de un material hermoso, con tonalidades rosas y blancas. Y una falda de color cruzado con la nueva insignia de la Academia. -Yo¡­ no puedo aceptarle- Margaret con l¨¢grimas en los ojos. ¨CEs muy bonito para mi¡­- Intentando limpiar su cara. -No desprecies esto, Anna lleva d¨ªas confeccion¨¢ndola para ti, ella sabe que eres muy bonita y si no lo usas, la har¨¢s sentir mal a ella- Alex le limpiar¨ªa la cara con un pa?uelo, d¨¢ndoselo. ¨CTu eres mejor de lo que piensas, que eso no se te olvide- Alex le acerco la ropa mientras sonre¨ªa, dej¨¢ndola en una mesa. Se dar¨ªa la vuelta para empezar a acomodar todo lo que hab¨ªa usado, al terminar mirar¨ªa detr¨¢s de ¨¦l, sonroj¨¢ndose al notar que Margaret quer¨ªa cambiarse justo ah¨ª. - ?Espera! Yo¡­ Bueno, hay un ¡°sal¨®n¡± donde el cristal es borroso al otro lado del pasillo, deja veo si esta vac¨ªo y te cambias¡­- Alex intentar¨ªa enfriar su rostro con las manos. Alex no aguantar¨ªa m¨¢s, metiendo la cara en la cubeta de agua fr¨ªa. Margaret se quedar¨ªa en shock al ver lo que casi hace enfrente de Alex. No sabe que sentimiento es este, pero si sabe que Alex es quien se lo provoca. Ella se cambiar¨ªa mir¨¢ndose al espejo, sin saber si pertenece a ese lugar, pero mirando a su flor, sentir¨ªa esperanza. Un rato despu¨¦s terminar¨ªa de vestirse en el sal¨®n, mir¨¢ndose en el espejo, pensar¨ªa en quien es a quien mira en ese sucio espejo, sin evitar llorar de alegr¨ªa, pues siempre le trataron mal, Margaret se apresurar¨ªa arreglando su cabello y su ropa nueva. Alex terminar¨ªa de acomodar todo en su cintur¨®n y mirar¨ªa boquiabierto al ver a Margaret con su nueva ropa. Un traje algo grande, pero que le queda perfecto, una falda con un cintur¨®n blanco y hebillas doradas colgando de una orilla, un saco blanco con adornos dorados en todo el frente y la espalda el contorno de un Lobo, con una hombrera de color rosa con unos guantes blancos con los dedos cortados y unos zapatos de tac¨®n bajo blancos con la punta rosa. -Y¡­ ?C¨®mo me veo? - Margaret avergonzada creer¨ªa que se ve mal. -Te ves bien¡­ de hecho, es tu estilo. Le dir¨¦ a Anna que te ayude a acomodarte a uno que te guste- Alex se limpiar¨ªa la saliva de su boca. ¨CAhora eres parte de la realeza¡­ ¡°Princesa¡±- Mirando a otro lado. Margaret sentir¨ªa lo que le dijo, es cierto, ahora que su padre es el ¡°L¨ªder¡± de Colmillo blanco, ella y su hermano ahora son los ¡°Pr¨ªncipes¡± Ella tiene un papel muy importante ahora. -Tranquila, te ves bien, no tienes que sentirte mal y lo de Princesa, tu hermano se ocupara de la mayor¨ªa de cosas por ahora, disfruta el ser tu misa. Cuando tengas edad, hay empieza a preocuparte por gobernar JAJAJAJAJA¡­- Alex reir¨ªa mir¨¢ndola y regresando su rostro r¨¢pidamente. -Tenemos que regresar- Intentando tapar su rostro. Alex terminando de arreglarse ir¨ªa con la zorrita de vuelta a la cafeter¨ªa. Margaret estaba nerviosa, pero miro la cara de Alex, rojo como tomate, aunque trataba de aparentarlo. Al llegar a unas puertas familiares para Alex, antes de entrar al lugar mirar¨ªa a Margaret y aunque le costar¨ªa al inicio le dir¨ªa algo que la dejar¨ªa pensando por el resto del d¨ªa. - Yo no dejare que nada malo te pase. Voy a cambiar esta galaxia, aunque me cueste la vida¡­ Cr¨¦eme- Tomando la mano de Margaret. -No habr¨¢ m¨¢s odio ni sufrimiento, pero no puedo lograrlo solo. As¨ª que necesito que seas fuerte y que t¨² te ocupes de esto mientras no estoy yo- Alex le dar¨ªa a Margaret su flor. -Tu eres mucho m¨¢s fuerte de lo que t¨² crees, solo necesitas estar con aquellos que quieren un cambio, pues eso inicia aqu¨ª- colocando su dedo en su frente y coraz¨®n. - ?Puedes hacerlo por m¨ª? - Margaret asentir¨ªa sin dejar de ver sus ojos, sintiendo el rubor en su cara y sus latidos aumentar. Alex la llev¨® afuera al patio, donde todos los presentes guardaron silencio al verlos entrar, muchos con la boca ca¨ªda. Alex rojo de ira, se aproximar¨ªa donde las amigas de Margaret est¨¢n siendo molestadas por la Loba. El lobo Blanco le pondr¨ªa la mano en el hombro. El hermano mayor que apenas e iba a 12¡ã Tomar¨ªa al lobo del bazo, Alex se alzar¨ªa, mostrando su enorme estatura a comparaci¨®n de ellos, el joven lobo miliaria con terror quien es al verlo te frente. Alex tomar¨ªa al hermano de la camisa alz¨¢ndolo del suelo, varios cent¨ªmetros y con una amenaza, calmar¨ªa el lugar. -Esta zona es ahora un lugar Libre, si tienen alg¨²n problema, estoy yo para resolverlo¡­ ??Alguien m¨¢s se opone?!- Mirando a todos lados y terminando de ver al hermano brabuc¨®n. Alex le gru?ir¨ªa y le dir¨ªa unas ¨²ltimas palabras: ¡°Si vuelves a tocarla¡­ Te colgare de tu ropa interior en el hasta por el resto de la semana¡­ ?Quedo claro? - El ¨¢nima asentir¨ªa llorando con mocos resbalando por su cara. Susurros y voces resonar¨ªan, todas las clases mirar¨ªan a Alex, unos adulando su tenacidad, otros temiendo de sus represalias. Al momento que Alex activar¨ªa su ¡°Habilidad¡± un momento para que sus ojos se encendieran como un par de luces doradas, los susurros se desvanecieron enseguida. Alex le soltar¨ªa, el peque?o lobo de color azul, mirando el rostro enojado de Alex correr¨ªa de vuelta a su zona, la peque?a loba temblar¨ªa de miedo al ver la mirada de Alex hacia ella. Una vez zanjado, miro a Margaret le sonreir¨ªa y hablar¨ªa ante todos. -Ella se queda a cargo de esta zona, si tienen problemas con ella. Los tienen conmigo- Alex abrazar¨ªa a Margaret. ¨COdio usar la fuerza, pero nunca me dejan otra opci¨®n, si la paz ser¨¢ con mano de hierro. Que as¨ª sea- Mirando al p¨²blico que tendr¨ªa una mirada viva en su rostro de aceptaci¨®n. Antes de salir, Alex agregar¨ªa unas palabras que cambiar¨ªan a todos los presentes. - Margaret, esta flor es como t¨²: fr¨¢gil al principio, pero capaz de florecer si recibe cuidado. Yo creo en ti. Ahora es tu turno de creer en lo que puedes llegar a ser- Alex abandonar¨ªa el lugar con el pulgar en alto. En sus pensamientos agradecer¨ªa al lobo: ¡°Gracias Alex¡­ A m¨ª por tener este pelaje blanco me molestan demasiado¡­ y t¨² que, si eres alguien con esa sangre, eres muy fuerte¡± Margaret mirar¨ªa a sus amigas abraz¨¢ndolas. ¡°Ser¨¦ como t¨², alguien que pueda afrontar todo de frente y sin miedo¡±. Su flor en su mesa ahora. Esa noche, Margaret record¨® cada palabra de Alex, cada gesto, cada mirada. Sab¨ªa que algo dentro de ella hab¨ªa cambiado para siempre. Alexandr no era solo su protector; era la chispa que encender¨ªa la llama de un nuevo ma?ana Cap. 20. Campamento Gamma: El d¨ªa prometido llegar¨ªa, cada uno de los 6 del escuadr¨®n estar¨ªa despierto, ordenando su equipo, armas y suministros b¨¢sicos. Alex mirar¨ªa su tableta, su pedido estaba en el hangar 99 junto a un ¡°Nuevo¡± miembro del equipo. Alex extra?ado preguntar¨ªa a su superior cuando llegue. Movi¨¦ndose todos con paso pesado pero r¨¢pido, tomar¨ªan el ascensor y tardar¨ªan un tiempo en llegar, puesto que, para hacerlo tuvieron que pasar por varios pisos y una vez abajo, por distintas zonas para llegar hasta su destino. Una vez en el hangar, un ¡°superior¡± estaba esperando a Alex, unos 5 a?os mayor a ¨¦l. De complexi¨®n muy delgada y unos lentes enormes. Permanec¨ªa mirando una tableta, mientras el quipo para la misi¨®n era entregado. El ¨¢nima se presentar¨ªa. -Hola, soy Giovanny Monte Negro - Un tipo de caim¨¢n de un verde claro. ¨C Yo ser¨¦ su ¡°tutor¡± Debido a cambios en el plan inicial- Giovanny acomodar¨ªa sus lentes revisando otra vez su tableta. Alex se acercar¨ªa y le preguntar¨ªa por su lado el ¡°cambio¡± de ruta. Mientras atr¨¢s de ellos, los dem¨¢s miembros del equipo Z-0042. Oscar mirar¨ªa extra?ado al ¡°Reptil¡± Giovanny, pareci¨¦ndole raro encontrar un reptil de su porte. Steven tendr¨ªa en cuenta lo dicho por su compa?ero. -Esto es extra?o¡­ Se supone que es de mi especie¡­ Y ya tiene mi edad¡­ ?Por qu¨¦ no tiene la marca en la espalda?... Esto no me est¨¢ gustando¡­ Steven, mantente atento¡­- Tom¨¢ndolo del hombro sin dejar de mirar a aquel extra?o anima. Un par de horas despu¨¦s, una vieja nave llegar¨ªa, una nave vieja llegar¨ªa. El piloto, medio borracho, quej¨¢ndose que le sacaron del bar para transportar a mocosos. Los dem¨¢s se mirar¨ªan la cara, al ver a una nave tan vieja y parchada. ¡°Esa chatarra nos matara al entrar al espacio¡± Se escuchaba a Max maldecir. ¡°Esta cosa no sirve ni para refacciones¡± Escuchar¨ªan a F¨¦lix burlarse. El viejo ir¨ªa al motor mientras se quejar¨ªa por su poco mantenimiento por el poco salario que recibe. Alex por su parte, mirar¨ªa asombrado la nave, sin quitarle la vista, recordando las historias de su padre. Alex pasear¨ªa mirando la nave, hasta llegar a un s¨ªmbolo borrado, que no sabr¨ªa que dice. Los dem¨¢s estaban discutiendo si reportaban esta falta de respeto. Alex seguir¨ªa mirando la nave hasta llegar a la parte de atr¨¢s, el motor estaba intacto o eso parec¨ªa. Pensando en sus adentros o no supo si lo dijo en voz alta. -Un ¡°Sturmj?ger¡± En Buen estado- Alex mirar¨ªa la nave, apenas modificada. ¨CEs hermosa¡­- Alex empezar¨ªa a revisar lo que le fallara. Al mirar de cerca, noto que partes de esta nave estaban obsoletas. Al mirar la v¨¢lvula principal, sacar¨ªa su arma y sacando una pieza, con un soplete remplazar¨ªa la pieza. Sin darse cuenta el viejo llegar¨ªa con chatarra para intentar arreglar la nave. Atrapando a Alex en el acto sin decir nada. - ?Oye! ?Qu¨¦ crees que...? - Mirando lo que el Lobo consigui¨®. - ?Cambiaste la v¨¢lvula de mi nave con la de tu pistola? ?C¨®mo? - El viejo mirar¨ªa asombrado a Alex. -Bueno¡­ La v¨¢lvula de corriente primaria es igual a una catalizadora de un arma de plasma. Solo que en las armas es m¨¢s avanzada, menos de una manual- Mirando la nave con asombro. ¨CSirve para mantener a raya el potenciador y evita el sobrecalentamiento, adem¨¢s que aguanta grandes temperaturas iguales a un motor de movimiento perpetuo como este- Alex tomar¨ªa un hornillo y remplazar¨ªa la pieza de su arma con esa. -Me sorprende como alguien tan joven sepa de naves tan complejas como estas- El viejo encender¨ªa nuevamente el motor, girando una esfera. ¨CEsta tecnolog¨ªa es antigua¡­ Esta nave se la compre a un viejo Coyote¡­ Linos¡­ Gens¡­ No recuerdo¡­ Es muy fiable- La nave recibir¨ªa energ¨ªa de inmediato, ahora sin fallos aparentes. Los 2 animas se presentar¨ªan. ¡°Jacob Sallas Angstrom¡± se llama el viejo anima. Alex ir¨ªa con su equipo e intentar¨ªa calmar la situaci¨®n. Intentando confiar en lo que les dieron. Su equipo aun desconfiado escuchar¨ªa a Giovanny, dici¨¦ndoles que podr¨ªan conseguir mejoras para ese modelo a muy buen precio, adem¨¢s que esa nave ya hab¨ªa surcado antes el espacio as¨ª que no hab¨ªa tanto peligro y endulzando el o¨ªdo de unos prometi¨¦ndoles ¡°Modificar¡± la nave a su gusto al terminar la misi¨®n. M¨¢s tranquilos cargar¨ªan las cosas en compartimientos en donde cabria todo su equipo en el suelo de la nave, teni¨¦ndolo a mano en cualquier momento. Alex agradecer¨ªa a Giovanny. -Gracias por lo de antes, no soy muy bueno hablando, que bueno tenerte en el equipo- Estirando su mando al caim¨¢n. -S¨ª, no te preocupes por eso- D¨¢ndole la mano a Alex de regreso. ¨CSolo espero que no nos ¡°Disparen¡± antes de llegar- En su mu?eca izquierda, detr¨¢s de su espalda, un rastreador estaba funcionando.If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. Terminando de repostarla, todos con sus uniformes estar¨ªan listos. Compuestos por un traje t¨¦rmico que en caso de disparo de arma de plasma, evitar todo el da?o en una ¨²nica parte del cuerpo, un traje de tela gruesa de color blanco y azul (con toques rojos por su alianza) que sirve tanto para frio como para calor, una armadura ligera en hombros, pecho manos pies y rodillas (Variando de tama?o y formas) Un cintur¨®n donde tendr¨ªan bolsas para guardar sus suministros y cinturones en los costados del torso para guardar sus cargadores (evitando que si son disparados en el pecho, explote la munici¨®n). Armados y listos tomar¨ªan su nave para ir a su pr¨®ximo objetivo. Esta cerrar¨ªa unas puertas con rendijas, despu¨¦s otras rendijas. Dejando a oscuras el lugar por un momento, una luz roja tenue alumbrar¨ªa el lugar y de una bocina permitir¨ªa la comunicaci¨®n. Alex y su equipo se colocar¨ªan cascos de cristal por cualquier problema junto a tanques de Ox¨ªgeno. Sintiendo el sonido del motor y la vibraci¨®n de la nave. Un estruendo los levantar¨ªa del suelo, casi cay¨¦ndose todos, agarr¨¢ndose de cuerdas en el techo. Mirando Alex con vapor en su rostro del calor que siente, mirando a sus compa?eros. Aterrados, pero con la adrenalina por su cuerpo, la nave saldr¨ªa al espacio con crujidos y chirridos. Al momento de salir, se abrir¨ªan las compuertas peque?as, dejando cristales enormes, desde sus lugares mirar¨ªan la situaci¨®n. Batallas entre naves de ambos ej¨¦rcitos, mirando at¨®nitos la escala que tiene la batalla, ellos lucharan en tierra, pero eso no quita lo aterrador de ver a las naves explotar. Alex mirando de primera mano una nave estallar contra otra. Teniendo recuerdos del pasado. Al entrar a la atmosfera nuevamente se serrar¨ªan los escudos. Tambaleando la nave, seria disparada, por un ca?¨®n a¨¦reo enemigo. Alex pedir¨ªa a Jacob abrir un escudo mientras este esquiva h¨¢bilmente los ca?onazos, mirando por fuera al gran ca?¨®n situado en una monta?a. -Ese es nuestro objetivo. Tenemos que tomar ese ca?¨®n y nuestras tropas podr¨¢n bajar sin problema- Al terminar su oraci¨®n un proyectil empatar¨ªa al costado de la nave. Aterrizando con mucha dificultad, se estrellar¨ªan en el bosque. Unos animas los encontrar¨ªan inconscientes, menos a Alex. Saliendo con su arma desenfundada mirar¨ªa a animas con m¨¢scaras de metal. El Lobo Blanco, mirar¨ªa sus insignias y dir¨ªa su clave para aterrizar. -El sol acaricia el monte- Siendo respondido por un anima quit¨¢ndose su m¨¢scara. -Dando paso a un nuevo d¨ªa-. Alex cae desmayado al saber que est¨¢n con sus aliados. Alex y su equipo fueron trasladados al coraz¨®n del campamento. Sus cuerpos fl¨¢cidos y marcados por el aterrizaje forzoso eran arrastrados con m¨¢s prisa que cuidado. El aire estaba cargado de un hedor agrio, mezcla de humo, tierra h¨²meda, p¨®lvora y plasma fundido. Las carpas, viejas y remendadas, se alineaban desordenadamente, como heridas abiertas que no terminaban de sanar. Los soldados que los rodeaban ten¨ªan miradas huecas, rostros marcados por la desesperaci¨®n y cuerpos cubiertos de cicatrices frescas. El grupo pas¨® junto a un cr¨¢ter lleno de agua estancada, restos de un impacto reciente, y escuch¨® los murmullos de los soldados: ¡ª?Otra nave estrellada? No s¨¦ c¨®mo esperan que resistamos con esto- Agitado por no dormir tan bien. ¡ªLo que sea que nos mandaron¡­ no durar¨¢n. Igual que los otros, todos los nuevos fallecen la primera semana- Mirando sin emociones a los nuevos. Desde una tienda cercana emergi¨® un canino de pelaje gris y negro, con la mand¨ªbula apretada y una postura tensa. Frunci¨® el ce?o al verlos. ¡ª?Le dije a Gunter que no necesit¨¢bamos m¨¢s bocas que alimentar! ¡ª ladr¨® con frustraci¨®n, deteni¨¦ndose para observarlos m¨¢s de cerca. ¨C?Le dije que necesitamos destruir ese ca?¨®n antia¨¦reo antes de atraer m¨¢s carne al matadero! - Mirando a su alrededor mientras la noche ca¨ªa. Cuando su mirada se cruz¨® con la de Alex, sus palabras se detuvieron. Por un momento, su rostro mostr¨® algo m¨¢s all¨¢ de la fatiga: reconocimiento, o quiz¨¢s algo m¨¢s profundo. ¡ªAti¨¦ndanlos. Revisen si traen provisiones¡ª orden¨®, su tono ahora m¨¢s contenido. Luego murmur¨® para s¨ª mismo: ¡ªEs lo m¨ªnimo que necesitamos¡­ si queremos resistir otro mes- Con esas palabras, se gir¨® y desapareci¨® en la penumbra del campamento. Mientras tanto, desde las sombras de un ¨¢rbol cercano, un simio de pelaje marr¨®n y ojos brillantes los observaba. Entre sus dientes sujetaba una fruta a medio morder, y una sonrisa ligera se dibujaba en su rostro. ¡ªInteresante¡­ parece que el destino empieza a alinearse¡ª susurr¨®. ¨C?La profec¨ªa est¨¢ tomando forma, tengo que decirle al jefe de esto! - Columpi¨¢ndose ante la mirada de algunos antes desaparecer entre las ramas como un susurro en el viento La noche cay¨® sobre el campamento, cubriendo todo con un manto de oscuridad apenas interrumpido por los destellos de las batallas en el cielo. Las explosiones iluminaban brevemente las carpas, revelando rostros tensos y las armas listas de los soldados. En el rinc¨®n m¨¢s apartado del campamento, una figura escamada observaba el horizonte. En su mano sosten¨ªa un dispositivo hologr¨¢fico, que parpadeaba con un mensaje: "Confirmaci¨®n recibida. Procede seg¨²n lo planeado." ¡ªEl paquete ha llegado¡ª susurr¨® la serpiente, con una voz que rezumaba veneno. Su sonrisa se ensanch¨® mientras miraba las explosiones en la atm¨®sfera. ¡ªPero no sobrevivir¨¢¡­ Tengo una idea perfecta para deshacerme de ¨¦l r¨¢pidamente. La respuesta lleg¨® fr¨ªa y contundente desde el dispositivo: ¡ªNo nos falles. Recuerda qui¨¦n est¨¢ detr¨¢s de esto. Si Morosov vive, t¨² no lo har¨¢s- La transmisi¨®n se cort¨®, dejando a la serpiente en silencio. Pero en sus ojos brillaba algo m¨¢s que obediencia. ¡ªPor supuesto, mi se?or¡­ Despu¨¦s de Morosov¡­ ser¨¢ su turno¡ª murmur¨®, con una sonrisa que mostraba una malicia indescriptible. Las primeras gotas de lluvia empezaron a caer, mezcl¨¢ndose con el olor de la tierra quemada. La serpiente alz¨® la vista hacia el cielo, dejando que la lluvia mojara su rostro, y solt¨® una carcajada que qued¨® sofocada por el rugido de una explosi¨®n en la distancia. Cap. 21. Red de Mentiras: Cuando Alex fue a ver la nave. Giovanny se present¨® con el equipo, una caracter¨ªstica ¡°SSS¡± Aunque muy poco perceptible, se lograba escuchar en su voz. Creando m¨¢s desconfianza en Oscar. Los dem¨¢s por otro lado estar¨ªan alegres de conocer a alguien m¨¢s. -Oigan¡­ Chicos¡­ No es por molestar, pero¡­ ?Creen que Alex tenga lo necesario para liderar? - Las miradas se clavar¨ªan en ¨¦l. ¨CBueno, he recibido informes que no logro pasar el entrenamiento junior¡­- Mirando su tableta. Manchas casi gritando le dar¨ªa la contraria. -Alex me venci¨® limpiamente. El tubo una gran puntaci¨®n, si no es que la mejor en una d¨¦cada- Mirando al reptil, intimid¨¢ndolo de cerca. - ?Escucha! El paso la pru¨¦bela, pero uso ¡°Trampas¡±- Todos mirar¨ªan al reptil extra?ados. ¨CVeras, ciertos movimientos est¨¢n ¡°Prohibidos¡± despu¨¦s de las leyes del pacto con G.R¡­- Mirando su tableta mostrando una gr¨¢fica con el nombre de Alex. - ?Quieres decir que sus habilidades de pelea, no son m¨¢s que ¡°trampas¡±? - Mirando bastante molesto al reptil. -Exacto, adem¨¢s, escuche que K¨ªrov le dio el ¡°puesto¡± de Capit¨¢n¡­ ¨¦l no se lo gano, lo obtuvo como premio¡­- Manchas alzar¨ªa su pu?o, intentando golpear al caim¨¢n. Al darse cuenta de algo se detendr¨ªa, la intriga le empezar¨ªa a rondar en la cabeza. Alex jam¨¢s le dijo como o porque le quito su puesto. Solo lo tomo. Alex llegar¨ªa con ellos. Hab¨ªa tenci¨®n en el aire, intentando calmar las cosas. Giovanny ¡°arreglar¨ªa¡± las cosas. Alex confiado en su equipo, ayudar¨ªa a subir todo. Por su parte, Manchas sentir¨ªa molestia. Intentando preguntarle a Alex. Giovanny lo detendr¨ªa. -Escucha Giovanny, no dejes que un noble acomodado te quite tu lugar que obtuviste con mucho esfuerzo y sacrificio¡­ Tu hermano estar¨ªa enojado que regalaras tu lugar as¨ª de f¨¢cil- Tom¨¢ndolo del brazo, inyectando algo en su torrente sangu¨ªneo. -Su¨¦ltame¡­ Yo ver¨¦ que hacer¡­- Rasc¨¢ndose donde recibi¨® la inyecci¨®n. Una vez en la nave. Alex y su equipo, con miedo sentir¨ªan el moverse brusco de la nave. Alex pedir¨ªa que se abriera un panel para observar lo que suced¨ªa. Mirando todos, las explosiones y como muchas naves ca¨ªan a su alrededor, bastante lejos, pero lo suficientemente cerca para sentir la honda de las explosiones. Alex mirar¨ªa una nave estrellarse contra otra. Hablando con la voz temblando. -Hace unos 12 a?os¡­ Mi abuelo se sacrific¨®¡­ Permiti¨¦ndome vivir¡­ Ahora cargo su voluntad, siento que es lo que se merece- Mirando a sus compa?eros con una mirada ca¨ªda. ¨CSu nombre era Johns¡­ Johns Vladimir Morosov. Espero que, aunque haya adversidades y dejen de confiar en m¨ª, conf¨ªen en la voluntad de quienes me presidieron- Todos escucharon esas palabras, Jacob pensativo de haber escuchado ese nombre antes. Giovanny mirando a Alex, pensando en c¨®mo o¨ªda su linaje y que, gracias a ellos, Guardia Roja no era tan grande como ten¨ªa que ser. Ya que su padre se ocup¨® de ¡°dividir¡± la facci¨®n. Al entrar a la atmosfera Alex mirar¨ªa con admiraci¨®n la selva, sus compa?eros que siempre vivieron en naves, mirar¨ªan la naturaleza. Al ver m¨¢s detenidamente, mostr¨¢ndose pueblos en cenizas y solo algunos pocos en llamas. Mirando la desgracia de la guerra. Alex intentar¨ªa dar un discurso antes de llegar. -S¨¦ que se ve mal. Pero vamos a hacer esto bien- D¨¢ndole la espalda a la puerta. ¨CS¨¦ que tenemos que mancharnos las manos de sangre, pero eso no implica ser agresivos con los lugare?os, ellos no tienen la culpa de esta guerra al igual que nosotros¡­- La nave empezar¨ªa a moverse bruscamente. -Mientras menos sangre se derrame m¨¢s r¨¢pido terminara esto¡­-Alex se agarrar¨ªa con fuerza.Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. - ?Capit¨¢n, vista del objetivo! - Se observa un enorme ca?¨®n en una monta?a. -Ese es nuestro objetivo. Tenemos que tomar ese ca?¨®n y nuestras tropas podr¨¢n bajar sin problema- Una luz brillante llenar¨ªa el interior de la nave. Observando en ese momento la cara de terror de sus compa?eros. Un disparo de un ca?¨®n dar¨ªa justo en donde se encontraba el, la puerta saliendo volando y la nave dando vueltas sin control. Alex mirar¨ªa el caos con sangre recorriendo su rostro. Intentando hacer algo, llegar¨ªa con Jacob, subiendo al control del copiloto, usando su habilidad pensar¨ªa que hacer r¨¢pidamente. Su cabeza doliendo, intentando partir segundos para tener m¨¢s tiempo. Mirando un claro, intentar¨ªa llevar la nave hacia este lugar, con esfuerzo, puesto que enfrente, tendr¨ªa un cumulo de rocas que les destrozar¨ªan si caen all¨¢. Logrando salvarse por nada. La nave no soltar¨ªa humo, pero si tierra. Alex levant¨¢ndose con dificultad, colocar¨ªa a salvo a sus compa?eros, deteniendo el motor y tomando el orbe. Al momento de hacerlo, seria alumbrado por un par de faros de veh¨ªculos de tierra. Apuntando con su arma escondiendo el orbe, mirar¨ªa a animas con uniformes como el suyo bajar, diciendo su clave dada en su mensaje. -El sol acaricia el monte- Siendo respondido por un anima quit¨¢ndose su m¨¢scara bajando su arma junto a los dem¨¢s. -Dando paso a un nuevo d¨ªa-. Alex cae desmayado al saber que son sus aliados. Una vez en el campamento Alex despierta al amanecer, su torso est¨¢ cubierto de vendas. Mirando a su alrededor, mirar¨ªa a su equipo. Giovanny entrar¨ªa molesto, culpando a Alex por estrellar la nave. - ?Si no hubieras pedido abrir el escudo, la nave seguir¨ªa en pie! - Mirando cara a cara, donde su actitud ¡°Buena¡± Se eliminar¨ªa r¨¢pidamente. - ?Mi culpa? ?T¨² fuiste quien cambio la ruta segura! - Alex se alzar¨ªa molesto al reptil. - ?Si te hubieras callado en vez de dar tu ¡°Discursito¡± hubi¨¦ramos evitado el ca?¨®n! - Mirando una esquina con una sonrisa para dar el golpe final. -Veo que eres malo para afrontar tus errores, ten¨ªan raz¨®n los de arriba, tu solo eres un acomodado- Manchas har¨ªa a un lado a Giovanny. - ?Eso es cierto? - Mirando con incredulidad a Alex. -Ellos me eligieron para el puesto¡­ No s¨¦ porque te sorprendes¡­ Yo¡­- Max mirar¨ªa a Alex con frustraci¨®n. -Ten¨ªa raz¨®n, solo eres un noble con suerte¡­ ?Mierda! - Saliendo de la tienda. Con un fuerte dolor de cabeza. - ?Max! ?Qu¨¦ dices? - Alex intentar¨ªa decir algo mientras que Giovanny le inyectar¨ªa algo a ¨¦l tambi¨¦n. -Eres un hablador¡­ ?No es as¨ª? - Giovanny recibir¨ªa un golpe de Alex en la cara. Alex se rascar¨ªa el brazo y con mareos saldr¨ªa de la tienda. Mientras Giovanny con sangre en la boca, sonreir¨ªa y hablar¨ªa para sus adentros. -La droga funciona perfectamente- Relami¨¦ndose su sangre. ¨CGracias Se?or Vladimir- Riendo a escondidas, fingiendo dolor. Alex saldr¨ªa, sinti¨¦ndose m¨¢s molesto que nunca. Mirar¨ªa una zona de lucha, un ¡°ring¡± improvisado con 4 troncos a los lados y cuerdas atadas en estos. Alex se acercar¨ªa ofreci¨¦ndose como pelador. Los dem¨¢s le dir¨ªan que no y menos en su estado. Alexandr pondr¨ªa un cartucho de 1000 Bits en la mesa. Siendo el siguiente en pelear. Horas pasa peleando hasta el amanecer, derrotando a 5 contrincantes. Hasta que un peleador ¡°Veterano¡± le pondr¨ªa un alto al Lobo. Otro canino, un tipo de ¡°Pastor¡± m¨¢s grande y robusto que Alex. Llamado Abraham Ford. -Eres fuerte¡­ Pero te falta practica¡­ Enfr¨¦ntame ?O tienes miedo? - Alex se limpiar¨ªa su sangre dorada de la boca, escupiendo un coagulo de esta. Alex le ataca primero, Abraham con una patada lo tumba, Alex al intentar ponerse de pie es tomado de las piernas. El canino lo toma y azota su espalda contra el suelo, sacando el aire de sus pulmones. Alex intentando recuperarse, es recibido con un golpe con el brazo, logrando tumbarlo al lodo. Intentando levantarse sentir¨ªa el dolor de su cuerpo y su mente, saboreando la sangre. En ese momento, gotas de lluvia cubrir¨ªan la tierra, cayendo lentamente en su rostro y cuerpo. Alex se volver¨ªa a levantar. -Vaya, eres obstinado- El canino se pondr¨ªa en pose de lucha nuevamente. Alex no sabr¨ªa c¨®mo atacar, bloqueado de enojo y dolor se lanzar¨ªa abalanz¨¢ndose a su oponente, siendo detenido por un golpe en el est¨®mago, derrib¨¢ndolo nuevamente. Intentando ponerse de pie, seria recibido por una patada en la cara, hundi¨¦ndose en el barro. Los dem¨¢s le dejar¨ªan tirado. La fuerte lluvia cubrir¨ªa la visi¨®n. Alguien se acercar¨ªa al Joven anima. - ?Es ¨¦l? ?Seguro? - Una voz se escuchaba. -S¨ª, estoy seguro Uruk¡­ No hay m¨¢s ¡°Blancos¡± como el en este lugar- Alex no pod¨ªa ver por el lodo en su rostro. -Entonces llev¨¦moslo a la aldea Uruk- Siendo cargado delicadamente. Con cuidado fue colocado en un tipo de veh¨ªculo o algo familiar. Alex con el dolor en su cuerpo, mirar¨ªa una ¨²ltima vez el fuerte alejarse antes de caer rendido. Cap. 22. Peligro en la Jungla. P1: La lluvia caer¨ªa a cantaros, la tierra se volver¨ªa lodo y las carpas se inundar¨ªan debido a que, para evitar da?os, estar¨ªan en trincheras bajo tierra. El equipo de Alex estar¨ªa en el cuartel Max sin decir palabra, sentir¨ªa un dolor bastante grande en el brazo, Steven estar¨ªa preocupado por Alex y los dem¨¢s simplemente mirar¨ªan lo que se desenvuelve. -Tenemos que buscar a Alexandr- Steven mirar¨ªa a Max. El lobo voltear¨ªa la mirada, con molestia. El felino mirar¨ªa al ciervo y al gran lagarto, F¨¦lix observar¨ªa el brazo de Max. Observando como este tiene una herida horrenda, sin decir nada, tomar¨ªa nota y un dibujo de esta. Steven mirar¨ªa a sus amigos, la actitud de Max no ayudaba en nada. Acerc¨¢ndose a los dem¨¢s se sent¨® en una banca, Oscar le dio una sonrisa y unas palmadas en la espalda, Gabriel le dio de su comida deshidratada y F¨¦lix segu¨ªa inseguro con lo que vio, esperando el mejor momento para hablar. El comandante mirar¨ªa sin mucha importancia al equipo fracturado Mientras tomaba un caf¨¦ mirando entre los huecos del ¡°Cuartel¡± La lluvia no parecer¨ªa amainar hasta la ma?ana siguiente. -Ma?ana ir¨¢n por su equipo, y cuando derribemos ese ca?¨®n podr¨¢n recuperar su nave. Jacob acorralado en una esquina, mirar¨ªa en silencio el problema que afronta el equipo que le toco. Sabiendo que, aunque puede ayudar, sabe que no los conoce a¨²n. En otro lugar, la lluvia pegaba fuertemente en una choza de madera y barro, la lluvia se escuchaba atraves¨® del techo de hojas verdes gigantescas. Alex intentar¨ªa levantarse con pesar en sus ojos, al despertar completamente, se tallar¨ªa los ojos mirando alrededor una antorcha o l¨¢mpara iluminaria levemente el cuarto. Mirando de una ventana la luz de la luna entrar d¨¦bilmente entre unas delgadas cortinas de hierba. Al levantarse de una cama de hojas, termino escuchando voces, hay alguien al otro lado de la puerta, una puerta simple de madera, a su lado la ventana, sin hacer mucho ruido se acercar¨ªa a esta. Intentando escuchar que dicen se topar¨ªa con un banco, subiendo en este, remover¨ªa con cuidado la cortina, mirando un pasillo de madera con ramas como barandales. Alex extra?ado escuchar¨ªa lo que hablan los guardias. - ?Ya le pusieron el ung¨¹ento al chico? Estaba bastante mal, por poquito y lo hacen pur¨¦; Uruk- De la puerta se miraban las sombras moverse. -S¨ª, M¨¢ndala y Amara lo recogieron en el campamento del risco del colmillo; ?uck- Unos pasos pesados se escuchaban llegar. Alex intento asomar m¨¢s la cabeza, pero miro una enorme criatura que tapaba la ventana. El lobo se resbalo, casi cay¨¦ndose de la silla. Intentando no hacer mucho ruido. Una voz m¨¢s gruesa e intimidante sonar¨ªa del otro lado del muro. -Dejen de hablar y vigilen al prisionero¡­ Puede que el viejo diga que es el elegido, pero solo es un guerrero m¨¢s de los ¡°Escupe fuego¡±- El ¨¢nima mirar¨ªa la ventana. La cortina se mover¨ªa levemente, Alex al otro lado, la sostendr¨ªa con la punta de los dedos, tapando su rostro, evitando que su respiraci¨®n acelerada se note. El ¨¢nima quitar¨ªa a los guardias mientras estos evitar¨ªan que entre. -No¡­ Jefe¡­ Tenemos ordenes de¡­- mont¨¢ndose encima del animal. -El Maestro nos dijo que mantuvi¨¦ramos descansando al lobo- Otro anima se colocaba enfrente de el en la puerta. El gran anima abrir¨ªa la puerta, Alex est¨¢ descansando en esta, aun fuera de s¨ª. El gran anima dejar¨ªa a los otros 2 caer al suelo. En su discusi¨®n Alex abrir¨ªa lentamente un ojo, mirando quienes son. Un gorila de m¨¢s de 2 metros que se carga sobre sus pu?os y un babuino rojo y un champase bastante robusto de pelaje caf¨¦ oscuro. El gorila cerrar¨ªa la puerta despu¨¦s de que todos salieran. Alex suspirar¨ªa completamente aliviado, escuchando susurros que se alejar¨ªan en la noche. Al ver mejor el lugar, se dar¨ªa cuenta que es un tipo de choza de madera decorada con algunos muebles, a su lado izquierdo, vendas y una baba verde. Alex intentar¨ªa ponerse de pie nuevamente, d¨¢ndose cuenta que su pecho duele mucho, palp¨¢ndolo, sentir¨ªa las vendas en su uniforme desabotonado, cansado mirar¨ªa al techo y quedar¨ªa nuevamente dormido.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. Al salir los primeros rayos de sol, entrando por la ventana, Alex se levantar¨ªa, tomar¨ªa su equipo que tiene y se dispondr¨ªa a escapar. Una anima llegar¨ªa al lugar, una simia ir¨ªa a dejar un plato de comida al lobo, al entrar al cuarto, mirar¨ªa que no se encuentra en el lugar. Al asombrarse, nuevamente, mirar¨ªa al lobo caer del techo, del lado contrario por donde ella venia, tomando un silbato, alertar¨ªa a los guardias con un fuerte pitido. Alex correr¨ªa con todo lo que tiene, mirando a su lado. Observando que donde esta son las alturas, deteniendo su paso para respirar, mirar¨ªa que se encuentra en un enorme ¨¢rbol, un ¨¢rbol como muchos otros de ese lugar. Recordando que est¨¢ escapando, Alex reanudar¨ªa su carrera, pero sin dejar de ver el hermoso paisaje. Al momento de voltear su rostro, chocar¨ªa con un enorme simio. Alex se quedar¨ªa frente a frente de aquel intimidante anima. El gorila se posar¨ªa a su nivel y con un enorme respiro, rugir¨ªa en la cara del lobo. Alex aturdido y presa del p¨¢nico, har¨ªa lo mismo, el anima al ver que es retado, volver¨ªa a rugir m¨¢s fuerte. Alex mirar¨ªa al anima a los ojos, encima de este abr¨ªa una liana ocurri¨¦ndosele una idea bastante arriesgada. Alex con todas sus fuerzas, rugir¨ªa logrando hacer retroceder un poco al gorila. Caminando hacia atr¨¢s y de regreso, golpeando su pecho, volver¨ªa a rugir con m¨¢s fuerza, Alex saltar¨ªa a su espalda y con un salto tomar¨ªa la liana quedando detr¨¢s de este. Sorprendido voltear¨ªa a ver al lobo, Alex esperar¨ªa a que se acercara. El gorila al rugir molesto una vez m¨¢s, en ese momento Alex r¨¢pidamente activar¨ªa su habilidad, y en segundos su enemigo, seria atado de la cintura y con un movimiento extra, colgado del techo. Alex mirando al gorila de cabeza, se alejar¨ªa con una sonrisa. -Parece que ser tan grande no te permite ser veloz¡­- Alex voltear¨ªa a ver a su contrincante. El gorila se balancear¨ªa de lado a lado, rompiendo la liana y con ello, ramas y partes del tronco, m¨¢s enojado perseguir¨ªa fren¨¦ticamente a Alex. El lobo al llegar a un camino cerrado, mirar¨ªa al enojado gorila, corriendo de regreso a ¨¦l. Una vez teniendo una buena distancia, regresar¨ªa a correr a la pared hecha de una rama enorme y de un salto en esta lograr¨ªa cruzar del otro lado. El Gorila frenar¨ªa en seco, evitando chocar, pero, aun as¨ª, sin entender que sucedi¨®. Alex se ir¨ªa lentamente del otro lado, hasta que rompi¨® una rama de las que cayeron antes, su crujido alerto de nuevo al gorila, reanudando la persecuci¨®n. Alex en un desesperado int¨¦ntenlo, tratar¨ªa de subir al segundo piso, desde un balc¨®n que sobre sale, intentar¨ªa trepar, al llegar a arriba, otros primates sorprendidos al verlo, har¨ªan que caiga, el gorila tratar¨ªa de atraparlo, pero fallar¨ªa. Alex mirar¨ªa su fin. Hasta que, usando nuevamente su habilidad, mirar¨ªa su entorno y por casi nada, tomar¨ªa la liana del torso del gorila, la simia de antes con otros iguales a ella, llegar¨ªan mirando lo que sucede. El gorila seria tomado por sorpresa y el peso de Alex, resbalando y cayendo al suelo de madera. Alex balance¨¢ndose desde las alturas hacia afuera del ¨¢rbol, mirar¨ªa una enorme plaza en el centro del ¨¢rbol, columpi¨¢ndose un par de veces, se lanzar¨ªa, llegando con una voltereta hacia el centro del lugar. Cayendo rendido del cansancio. Sus pulmones ardiendo y el sudor recorriendo su cuerpo, una nube pasar¨ªa por el lugar, cubriendo todo de una densa neblina. Alex se dar¨ªa unos minutos, hasta que oir¨ªa un golpe de un tambor, seguido de otros, una canci¨®n con m¨²ltiples tambores. Alex se pondr¨ªa de pie con dificultad. Respirando aun pesadamente. Con la nube pasando y la neblina bajando un poco, sin palabras mirar¨ªa un circulo de primates rode¨¢ndolo desde un segundo piso. Asombrado de su gran numero, mirar¨ªa m¨¢s abajo, escondidos un circulo de primates m¨¢s grandes, tocando unos tambores de piel gruesa con las palmas desnudas. Alex no tendr¨ªa palabras para decir algo. Hasta que ese golpeteo r¨ªtmico se detendr¨ªa. El silencio y las miradas estar¨ªan clavadas en ¨¦l. Alex sentir¨ªa la tensi¨®n que se cre¨® de repente. La neblina terminar¨ªa de disiparse, saliendo de esta una estatua de barro y otros materiales en sima de un escenario a varios metros donde estaba, la estatua de un primate bastante grande y bien hecha. A los pies de la estatua, Alex vio a un anciano, un simio bastante gordo de pelo canoso casi blanco, de brazos largos y ojos p¨¢lidos como la luna. El anciano alz¨® su brazo, y el silencio rein¨® de repente. Los dem¨¢s primates se inclinaron de rodillas con una reverencia casi religiosa. Alex, sin entender lo que suced¨ªa, se inclin¨® levemente en se?al de respeto. Cuando alz¨® la vista, los ojos blancos del anciano parecieron atravesarlo. No sab¨ªa si pod¨ªa verlo realmente, pero sinti¨® como si esa mirada buscara algo m¨¢s profundo en ¨¦l, algo que a¨²n no comprend¨ªa. El anciano tom¨® un bast¨®n de madera y golpe¨® un platillo con un sonido met¨¢lico y penetrante. De inmediato, los primates gritaron y gem¨ªan extasiados, mientras los tambores retomaban un ritmo m¨¢s fren¨¦tico. Alex se mantuvo alerta, su coraz¨®n latiendo al comp¨¢s de los tambores, sin entender del todo lo que estaba ocurriendo. Entonces lo vio: el suelo bajo sus pies no era un ¨¢rea com¨²n. Los bordes improvisados y el desgaste de la madera le revelaron la verdad. Estaba en un ¡°ring¡±. Antes de que pudiera reaccionar, el simio que lo hab¨ªa perseguido cay¨® desde las alturas con un estruendo que sacudi¨® toda la estructura. Los tambores se detuvieron por un instante. Alex, jadeando, se oblig¨® a mantenerse de pie mientras el sudor corr¨ªa por su rostro. La tensi¨®n en el aire era casi tangible. Alex apret¨® los pu?os, sintiendo c¨®mo el suelo temblaba bajo ¨¦l. No pod¨ªa huir, no ahora. Sus m¨²sculos se tensaron, y su respiraci¨®n pesada llen¨® el silencio. Ten¨ªa que pelear, aunque cada fibra de su cuerpo le suplicara lo contrario. Se coloc¨® en pose de lucha, preparado para lo que se avecinaba. Cap. 23. Peligro en la Jungla. P2: Tapa. 23. Peligro en la Jungla. P2: La lluvia se deten¨ªa y el sol sal¨ªa. El equipo se fragmentaba cada vez m¨¢s. Steven y F¨¦lix intentaban buscar a Alex preguntando por el campamento quienes le hab¨ªan visto por ¨²ltima vez. Gabriel y Max estaban haciendo misiones de reconocimiento mientras Alex ¡°Regresaba¡± Gabriel pensaba que solo era un so?ador y Max quer¨ªa proteger y darle tiempo a su equipo, peor tambi¨¦n quer¨ªa su revancha y hacerlo comer lodo. Demostrando que ¨¦l era el verdadero l¨ªder. Giovanny por su parte, saboteaba las patrullas, enviando informaci¨®n desde el cuartel general. Era cuesti¨®n de tiempo para recibir un ataque fulminante. Pasando el tiempo, el sol llego a medio d¨ªa, despu¨¦s a un hermoso atardecer naranja y al final cayo la noche. Los 2 animas regresan tristes sin saber si alguien vio a Oscar o el desfile de Alex. Frustrados entrar¨ªan a una carpa prestada, ten¨ªan que ir por sus cosas aun con la nave estrellada, pero siendo casi imposible por los ataques a las patrullas. Gabriel y Max llegar¨ªan a la carpa. El felino y la nutria mirar¨ªan preocupados a Max. Ahora con la punta faltante de su oreja derecha y heridas en todo el cuerpo. Gabriel intentando atenderlo sin mucho ¨¦xito. -Max¡­ Este hecho un asco¡­- Dir¨ªa Steven preocupada. -No tienes que enfrentarte a las patrullas tu solo¡­ Te ayudaremos a las siguientes¡­ solo tenemos que encontrar a Alex¡­- F¨¦lix sacar¨ªa un botiqu¨ªn de una mochila acerc¨¢ndolo. - ?No digas ese nombre! - Respondiendo con un grito y una mirada fulminante. ¨CEse maldito nos dej¨® solo. El jam¨¢s tuvo que tomar el rol de l¨ªder¡­ Jam¨¢s tuve que dejarlo¡­ y aun as¨ª lo hizo- Quit¨¢ndose a Gabriel de encima. -Oye, Alex nos demostr¨® que a¨²n quedan esperanzas¡­ ?T¨² mismo lo dijiste!... Thomas estar¨ªa de acuerdo, pero por ese est¨²pido de Giovanny tuvimos que dejarlo¡­- Mirando a Max mientras cierra su cuaderno. ¨CLa mejor parte es que estamos esperando para traer recursos. Solo espero que una vez el ca?¨®n fuera, pueda traernos lo que necesitamos¡­- Steven abrir¨ªa su libro nuevamente. -Alex esto Alex lo otro¡­ Solo sabes seguir a idiotas, ?no eres una mascota! ¨C Tomando y aventando una botella de alcohol que ten¨ªa Gabriel al felino. Con la acci¨®n le tirar¨ªa su cuaderno y con el alcohol se borrar¨ªa la tinta, quedando destrozado. Steven mirar¨ªa ahora si enojado a Max. - ?No estoy aqu¨ª para que me rebajes a m¨ª! ?Crees que quiero seguir a l¨ªderes que permiten el hambre y la pobreza? ?Mi familia necesita el dinero, por eso me hice soldado! - Tomando un trozo de vidrio, cortando su mano y colocando este en la cara de Max. - ?He escuchado las historias de Alex, mi hermano que pudo entrar en la academia gracias a que me un¨ª al ejercito me conto! ¨¦l es distinto a todos¡­ ?Y aun as¨ª te crees mejor que ¨¦l! - Lanzando el trozo de cristal al suelo, clav¨¢ndolo cerca del pie de Max. ¨C¨¦l es para m¨ª una luz de esperanza¡­ Las historias de su padre resuenan entre la clase baja¡­ ¨¦l puede ser distinto¡­ Pero quiero averiguar qui¨¦n es en verdad- Mirando a Max con ira. ¨CSi seguir con el me lleva a un mejor futuro lo hare, aunque me cueste la vida. Prefiero eso a ser el mu?eco de alguien controlador¡­ Giovanny solo llego a sembrar discordia¡­ Veas eso o no, no es mi problema- Steven saldr¨ªa sin decir algo m¨¢s. F¨¦lix mirar¨ªa cabizbajo a su amigo. Saliendo detr¨¢s y Gabriel una vez termino con Max, tomar¨ªa una venda y medicina sin antes decirle algo a Max. -Puede que Giovanny te prometa poder y dinero, pero todo eso tiene un precio¡­. Tienen raz¨®n en algo¡­ Alex puede que no tenga lo necesario. Pero si tiene algo que le sobra que a muchos les falta¡­. ¡°Determinaci¨®n¡±- Saliendo da la carpa. Max reflexionar¨ªa lo que en verdad siente, regresando su dolor de cabeza. Giovanny entrar¨ªa a agitar nuevamente las aguas. -Yo no prometo nada en vano. Todo tiene su precio, es la ley del universo¡­ Recuerda, quieres que tu familia viva bien, entonces, tienes que acabar con Alex y tu ¡°Facci¨®n¡± tendr¨¢ todos los recursos necesarios hasta que fallezca el ¨²ltimo de ellos- Tomando del hombro a Max. -Esto lo hago por mi familia- Las venas de sus ojos empezaban a tornarse verde adem¨¢s del pigmento de su pelaje. ¨CSi no tuviera este problema, estar¨ªa con Alex¡­ no contigo- Mas sentir¨ªa su cabeza arder. -No mi amigo, no permitas que ellos le idealicen a algo que no es- Sacando de su bolso y entreg¨¢ndole un fajo de billetes en un sobre. ¨CEl solo da palabras, yo tengo aqu¨ª algo m¨¢s ¡°Tangible¡±. ¨¦l no es un ¡°H¨¦roe¡± solo es alguien con un enorme ego y mucha suerte- sacando de su saco un Whisky, sirviendo 2 copas. ¨CPor nuestra alianza amigo m¨ªo- Esperando que Max beba primero. El lobo lo toma y voltea el vaso en una caja. Giovanny sonriendo hace lo mismo, ambos terminando con un apret¨®n de manos. -Ellos est¨¢n mal¡­ lo ¨²nico que manda es el poder y yo obtendr¨¦ mucho- Sus venas se remarcaban en su frente y sus ojos. -Claro que si- Con su brazo izquierdo detr¨¢s de su espalda. El lobo se apartar¨ªa del saludo, mostrando un rostro de determinaci¨®n. Y decisi¨®n. Giovanny por su parte, mirar¨ªa relami¨¦ndose los labios sintiendo el sabor del rencor y odio en el aire. En otro lugar, a varios kil¨®metros de ah¨ª. En un gran ¨¢rbol rodeado de 7 m¨¢s a los lados. Formando un circulo conectado por puentes gigantescos hechos de ramas. Con un toque del anciano al suelo, la m¨²sica se detendr¨ªa y el silencio reinar¨ªa. Alex iniciaba su pelea. Ronda 1: El simio mirar¨ªa atento al siguiente movimiento de Alex. Girando alrededor midiendo a su contrincante. Alex le imitar¨ªa, movi¨¦ndose de un lado al otro por unos momentos. El sudor recorr¨ªa su cuerpo y la adrenalina evitaba que sus m¨²sculos dolieran por ahora. El gorila miro a Alex lanzando un fuerte bramido. El golpe se reanudar¨ªa. Esto comenzaba ahora. El gran gorila se abalanzaba contra Alex, golpeando fren¨¦ticamente. El lobo activando su habilidad puesto que pese a su enorme tama?o era incre¨ªblemente r¨¢pido. Alex esquivar¨ªa a duras penas, puesto que, aunque sabe a d¨®nde golpeara, su cuerpo no ser¨ªa igual de r¨¢pido. Sintiendo los enormes pu?os cortando el aire y rosando su cuerpo cada vez que golpea. Alex lograr¨ªa esquivarlo, desliz¨¢ndose entre sus piernas, reincorpor¨¢ndose nuevamente, golpear¨ªa con toda su fuerza el costado derecho desde su espalda. El gorila sentir¨ªa el dolor, aunque leve. Alex ahora preocupado por hacerlo enojar, volver¨ªa a activar su habilidad, esquivando lo que puede hasta que lo que sinti¨® como un golpe en su nuca lo detendr¨ªa. Recibiendo un golpe a medias, pero, aun as¨ª, dej¨¢ndolo completamente aturdido. Alex mirar¨ªa la sangre caer de su nariz mientras siente el dolor. Mirar¨ªa los dem¨¢s golpes del gorila, ir hacia ¨¦l. Intentando activar su habilidad nuevamente, esquivar¨ªa un par y nuevamente, recibir¨ªa el ultimo de lleno. Volando a la pared. Alex uso este momento para pensar en lo que le pasaba. Mientras se limpiaba la sangre de la boca. El gorila re¨ªa y alentaba al p¨²blico. -Creo que llegue al l¨ªmite de mi habilidad¡­ Esto ser¨¢ imposible¡­- Apretando su pu?o con enojo. ¨CSi la fuerza no me sirve¡­ usare mi cabeza- Escupiendo al suelo. El gorila con un gru?ido se reir¨ªa sarc¨¢sticamente: - ?Esto es todo lo que tienes, cachorro? No eres digno de mi fuerza- El p¨²blico festejaba a su guerrero. ¨CNo eres el elegido ni nadie digno de estar aqu¨ª- D¨¢ndose la vuelta festejando su ¡°Victoria¡±A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. Ronda 2: Alex con la vista en el suelo, sonriendo tomar¨ªa una liana, observando el lugar intentar¨ªa activar su habilidad para conseguir pensar en una estrategia. Sin ¨¦xito, mirar¨ªa las gradas y las dem¨¢s lianas en el suelo. Con rapidez idear¨ªa algo para atrapar o al menos. Conseguir ventaja. Intentando activar su habilidad una vez m¨¢s, escuchar¨ªa los pasos del gorila hacia ¨¦l. Respirando tratando de tranquilizarse tomar¨ªa la liana entre sus manos. El anciano sentir¨ªa el combate, la determinaci¨®n y valent¨ªa del Lobo Blanco llegaban hasta donde ¨¦l estaba. El miedo se ol¨ªa en el aire junto a la sangre. Al abrir los ojos, Alex se dispondr¨ªa a atacar. Alex esquivar¨ªa con calma los golpes, aunque sentir¨ªa terror, confiar¨ªa en sus habilidades, sintiendo cerca el golpe que tendr¨ªa que darle de lleno, atajando el golpe agach¨¢ndose al momento, atando el pie del gorila con la liana. Avanzando el combate, Alex esquivaba recibiendo algunos golpes, pero enredando al enorme gorila cada vez m¨¢s sin que este se diera cuenta. Corriendo de lado a lado. El gorila arto, empujar¨ªa a Alex contra el muro de una tacleada desde la mitad de la arena, el gorila viendo su oportunidad se lanzar¨ªa con otra carga, sintiendo algo que le deten¨ªa de golpe, cayendo de cara contra el suelo. Alex aprovecho esto movi¨¦ndose r¨¢pidamente, mientras su enemigo ca¨ªa, le propino una patada con ambas piernas. El gorila saldr¨ªa volando al otro lado. Alex caer¨ªa de espalda, girando e intentando ponerse de pie, pero sus piernas estaban adoloridas. La multitud se callar¨ªa por un momento. Alex logro hacer que su miembro m¨¢s fuerte mordiera el suelo por primera vez. Pero eso no ser¨ªa suficiente para derrotarlo. Una nube empezar¨ªa a envolver nuevamente el lugar, un rugido enojado se escuchar¨ªa, Alex mirar¨ªa al gorila acercarse, al momento de intentar golpearlo, Alex desaparecer¨ªa entre la niebla. El gorila golpear¨ªa a todos lados intentando darle. Alex aprovechar¨ªa tomando trozos de lianas mientras el gorila est¨¢ confundido, creando un mazo arrojadizo, empez¨® a golpear al gorila con este, golpe que daba, golpe que era regresado, pero sin ¨¦xito. Solo se escuchaba el silbar de su arma improvisada. El gorila molesto, tomar¨ªa el arma arrastrando a Alex hacia ¨¦l. El lobo vi¨¦ndose en problemas, golpear¨ªa repentinamente con golpes rectos a la cara del gorila. Logrando aturdirlo, metiendo una patada en su mand¨ªbula. Alex sentir¨ªa sus manos entumecidas, sin perder m¨¢s tiempo y con dolor, volver¨ªa a golpear con los pu?os, el gorila atrapar¨ªa su mano derecha y luego la izquierda. Alex al verse atrapado, se columpiar¨ªa en estas, pateando su rostro con un movimiento de su torso. Ronda 3: Intentando golpear nuevamente, el gorila chocar¨ªa los pu?os con un gran golpe que resonar¨ªa entre el silencio que se cre¨® nadie sabe cu¨¢ndo. El pu?o de Alex se fracturo en un momento. Tomando su mano con dolor golpeo con la otra. Con el mismo resultado. El gorila golpeo nuevamente, Alex se cubrir¨ªa con sus brazos en X. Evitando el golpe en su cuerpo, ya no sentir¨ªa los brazos. El simio con un golpe m¨¢s potente, pues su pu?o se volvi¨® m¨¢s grande, Alex mirando su fin responder¨ªa. Un gong sonar¨ªa deteniendo la pelea. La niebla se ir¨ªa con una r¨¢faga de viento que romp¨ªa el silencio con su silbido. Alex logro parar el golpe del anima, terminando de romper su pu?o en el proceso. El gorila le mirar¨ªa realmente sorprendido pues ese golpe logro lastimarle la mano bastante. El lobo caer¨ªa al suelo rendido. Los primates susurrar¨ªan y el anciano con un golpe de su bast¨®n le har¨ªa entrega de una especie de semilla. Hablando en un lenguaje de se?as ¡°Rustico¡± pero entendible. - ¡°Tu demostrar ser fuerte¡±- El simio le pedir¨ªa al gorila ayudarle. ¨C¡°Tu ganar semilla de la vida¡±- Un simio se acercar¨ªa con un plato y en este una semilla de color verde claro. ¨C¡°T¨®mala y curar heridas profundas, pero advertirte. Ser demasiado doloroso¡±- El anciano esperar¨ªa a la respuesta de Alex El joven lobo intentar¨ªa hacer una reverencia, pero sintiendo su cuerpo molido, no solo por la pelea, siente que se rompi¨® un par de costillas durante el choque, pues el recibi¨® el impacto de lleno. Alex tomar¨ªa la semilla y al momento de tragarla, sentir¨ªa como si una planta se alojara en su cuerpo. Expandiendo sus ra¨ªces aloj¨¢ndose dentro de ¨¦l. - ¡°Soportar dolor y tendr¨¢s una regeneraci¨®n milagrosa, a cambio de un dolor indescriptible¡±- Mandando a los simios a tomarlo de su cuerpo ¨C¡°Un precio a pagar por ser m¨¢s fuerte¡±- Alex mirar¨ªa aterrado las ¨²ltimas palabras del anciano. Antes de caer al suelo sin poder moverse. Sintiendo como esta cosa se entrelazaba con sus huesos y m¨²sculos. Alex fisiqueara podr¨ªa gritar por la toma de la planta a su cuerpo. Sinti¨¦ndose casi morir. Segundos, minutos o horas. Alex no sab¨ªa cu¨¢nto tiempo pasaba con ese enorme dolor. Sufriendo en silencio, hasta que sinti¨® como llegaba a su cerebro. Al momento dejo de sentir dolor. Se sent¨ªa renovado. Y con mucha m¨¢s fuerza, pero su cuerpo era m¨¢s pesado que antes, de hecho, parece haber crecido unos 10 cent¨ªmetros. Intentando ponerse de pie, seria elogiado por el anciano. Hablando con mucha honestidad. - ¡°Semilla ser dada a guerreros m¨¢s fuerte. No importar especie¡±- Se?alando al gorila. ¨C¡°No muchos conseguirlo, pero si tu conseguirlo. Ser mucho m¨¢s grande, fuerte y listo¡±- Se?alando al gorila. ¨C¡°Medicina tardar a?os en crecer y solo aceptar a quienes, destinados a ella, nosotros esperar a gran Lobo Blanco¡±- Otros simios llevaban un tapiz enorme bastante viejo. Esta era desenvuelta en el piso con mucho cuidado, Alex miraba at¨®nito la pintura. En esta hab¨ªa un Lobo Blanco de ojos dorados encendidos como dos linternas alumbrando una parte del dibujo, con una armadura plateada y muchos animas de distintas especies detr¨¢s de ¨¦l, mientras que, del otro lado, un ser de oscuridad con una armadura negra y roja. Con ojos rojos como el mismo fuego del infierno, con un sequito de ¡°Seres¡± del mismo color. Ambos luchando frente a frente, debajo de ellos, cenizas y escombros. En un idioma desconocido para Alex, hab¨ªa mas de la profec¨ªa, pero escrita. El gorila se presentar¨ªa como ¡°Goliat¡± el jefe de guardia. Alex se dar¨ªa cuenta que es el mismo que lo vigilaba anoche. Goliat hablar¨ªa con Alex de la profec¨ªa. -Nuestra tribu estuvo en contacto con un reino olvidado, ellos ten¨ªan ¡°Magia¡± avanzada como la que ten¨ªas en tu mu?eca- Tomando de su armadura el reloj de Alex. ¨CEllos lograron ver el ¡°Fin de la galaxia¡±- Entregando el reloj al lobo. - ¡°El Fin de la Galaxia¡± ?Y esto que tiene que ver conmigo? - Alex se colocar¨ªa su reloj incr¨¦dulo a las palabras. -La profec¨ªa dice: ¡°En una era de conflictos, la luz dorada del ultimo de su linaje saldr¨¢ de entre las sombras. Un ser creado ¨²nicamente para luchar y ser el gran l¨ªder que se necesitara el ¡°Elegido¡±- Goliat caminar¨ªa entre el tapiz, con Alex sigui¨¦ndolo atentamente. ¨C¡°Aquellos con sed de poder se interpondr¨¢n a su paso, pero con valent¨ªa y astucia serian derrotados. En un ¨²ltimo intento de preservar su poder entrar¨ªan en una ¨²ltima guerra con ¨¦l. El ¡°Elegido¡± tomara a las distintas razas bajo su mando para hacer frente a un peor mal¡±- Goliat mirar¨ªa a Alex, recitando esta ¨²ltima parte de memoria. ¨C¡°La galaxia ardera y de sus restos, saldr¨¢ un nuevo ma?ana con un alto costo. La vida del gran Lobo a cambio de la paz¡±- Goliat mirar¨ªa a Alex. El lobo at¨®nito mirar¨ªa el dibujo, ?Era el quien sale en este retrato? ?Creado para gobernar? La mente de Alex se abrumaba de preguntas. Hasta que un leve golpe en el suelo le sacar¨ªa de sus pensamientos, el anciano le volv¨ªa a hablar. - ¡°Saber que galaxia estar en problemas, pero saber que haber una luz dorada en esta oscuridad¡±- Bajando con cuidado usando su bast¨®n siendo cargado por Goliat. - ¡°Nosotros ense?arte arte antigua para fortalecerte y tu¡­¡±- Tomando la cara de Alex mientras sonr¨ªe alegremente. ¨C¡°Tu ayudar a mi pueblo en esta guerra. Nosotros ser pac¨ªficos, aunque saber luchar, pero quedar pocos de nosotros¡­¡±- Mostrando con la palma de su mano que, aunque son bastantes, a¨²n queda mucho espacio para ellos en ese lugar. ¨C¡°Nosotros ser gran tribu antes¡­ No tener problemas con compartir, pero no querer luchar, no soportar m¨¢s muerte¡±- Soltando l¨¢grimas. -Ustedes, aunque bruscos, fueron amables. Ten¨ªan miedo, yo lo tendr¨ªa...- Alex le limpiar¨ªa la cara al anciano y mirar¨ªa a los primates con una sonrisa. ¨CConozco a alguien muy poderoso, as¨ª que hare que ustedes est¨¦n bien¡­ terminare esta guerra con mi equipo y ustedes vivir¨¢n en paz con los colonos. Tienen mi palabra¡­ Porque se lo que es perder un hogar. Mis padres lucharon para d¨¢rmelo todo. No dejar¨¦ que nadie les arrebate lo que es suyo- Ofreciendo su mano al gorila con el que lucho antes. Este le abrazar¨ªa y todos celebrar¨ªan haciendo una gran fiesta. Alex mirar¨ªa al horizonte, pensando que a¨²n est¨¢ el ca?¨®n y si quiere avanzar, tendr¨¢ que conseguir toda la ayuda posible. -Se?or¡­ Anciano¡­ Jefe¡­ Maestro- inclin¨¢ndose ante el anciano. ¨CNo puedo quedarme aqu¨ª mucho tiempo, por ahora¡­ mi campamento est¨¢ en peligro constante, puedo hablar con el l¨ªder y conseguir que haya m¨¢s soldados buenos como yo cuid¨¢ndolos¡­- El anciano mirar¨ªa a Alex algo incr¨¦dulo. ¨CS¨¦ que suena a mucho, pero prefiero que la comida de aqu¨ª se les d¨¦ m¨¢s a ellos, que la necesitan, yo negociare y regresare con ustedes a entrenar. Pero enserio, necesitamos establecer la zona antes de poder yo hacer algo mas ¨CAlex se inclinar¨ªa. El anciano le alzar¨ªa, pidiendo que no lo haga m¨¢s, puesto que ahora es un guerrero. - ¡°Tu tener ayuda y nosotros protecci¨®n¡±- El anciano le dar¨ªa comida a Alex. ¨C¡°Tener comida y zonas para ayudar, pero ahora tu entrenar unos 2 meses, porque cuerpo tener que acostumbrarse o haber problemas de salud¡±- El anciano comer¨ªa de un plato. ¨C¡°No te preocupes, llegar¨¢ un tiempo. Ten arma tuya aqu¨ª, as¨ª que no estar¨¢ sin protecci¨®n¡±- D¨¢ndole un fruto a Alex. ¨C¡°Descansar y comer. Ma?ana entrenar y despu¨¦s irte¡±- El anciano comer¨ªa sonriendo a Alex. El joven lobo, aunque preocupado, confiar¨ªa en ellos, disfrutando agradecido por la comida que estaba muy buena. -Ma?ana enviare a mis mejores guerreros a recuperar sus suministros- Alex le mirar¨ªa asombrado. ¨CNosotros vimos caer tu nave. As¨ª que sabemos d¨®nde est¨¢, pero tu tener que ser m¨¢s fuerte para afrontar peligros en selva- Le dar¨ªa un poco de vino en un recipiente. ¨CLes daremos sus cosas y comida cada semana, mientras tu preoc¨²pate en entrenar- Soltando una gran carcajada. Alex sonriendo lo tomar¨ªa y felices festejar¨ªan esta gran alianza. Regresando al campamento. Sus compa?eros se enfrentaban a problemas cada vez mayores, con patrullas m¨¢s frecuentes y faltas de suministros. Aun sin abandonar la esperanza de encontrar a su amigo. Steven al hacer guardia, mirar¨ªa una zona de la selva, guiado por ruidos, observar¨ªa comida y sus suministros de la nave. Regresando con estos hacia el campamento feliz. Un par de Simios le mirar¨ªan entre los ¨¢rboles, Steven percat¨¢ndose de esto, voltear¨ªa observando 2 sombras alejarse a toda velocidad. Sab¨ªa que no lo hac¨ªan porque s¨ª. Que su amigo estaba detr¨¢s de esto. Que Alex no los hab¨ªa abandonado. Cap. 24. Entrenando la voluntad: D¨ªas han pasado, Alex ya recuperado inicia su entrenamiento. Goliat estar¨ªa junto al anciano, Alex arrodillado frente a estos, sin ropa en el torso, seria llenado de s¨ªmbolos en su pelaje. Goliat sonreir¨ªa con los brazos cruzados. El anciano peinando su barba, se acercar¨ªa al terminar de los dem¨¢s simios de pintar a Alex. El lobo blanco abrir¨ªa los ojos apreciando sus brazos. El anciano llegar¨ªa frente a ¨¦l. Alex le guiar¨ªa su mano a su rostro. El anciano tomar¨ªa la pintura de un color negro opaco y pintar¨ªa una parte de su rostro con m¨¢s runas Alex abrir¨ªa sus ojos, mirando c¨®mo puede su cuerpo, ¨¦l ahora era un miembro de la tribu. Los simios comenzar¨ªan a festejar y con sus tambores a golpearlos alegremente. El anciano pedir¨ªa silencio con golpes en su bast¨®n. Mirando a Alex le hablar¨ªa con sus se?as. - ¡°Tu ser miembro oficial de tribu¡­ Tu ser entrenado como guerrero, pero no pelear desde lo m¨¢s fuerte¡±- El anciano tomar¨ªa su bast¨®n y Goliat le subir¨ªa al balc¨®n junto a la estatua. ¨C¡°Iniciar desde el primer nivel, puede que sea tu cuerpo, pero tu tener que volverlo a dominar. Esto te costara tiempo, no tener mucho, as¨ª que, indicar al salir del sol y terminar a la puesta de este¡±- El anciano se acomodaba en un coj¨ªn. En ese momento, Goliat llamar¨ªa a 2 simios, los que antes Alex hab¨ªa visto. Estos se inclinaron ante Alex, el lobo responder¨ªa de la misma forma. El anciano tocar¨ªa el platillo de metal. Goliat dar¨ªa las indicaciones. -Bien, escuchen, tienen una pelea a 7 puntos, el circulo hecho con lianas es su filete, salgas y ser¨¢n descalificados, sin importar cuantos puntos tengan. Se vale usar trucos, trampas, pero tienen el l¨ªmite en lo f¨ªsico- Mirando a ambos equipos. - ?Quedo claro? Alex asentir¨ªa, parec¨ªa igual al entrenamiento de la base, y del que tubo antes de llegar. As¨ª que ser¨ªa f¨¢cil para ¨¦l. O eso pensar¨ªa. Iniciando la pelea, su primer contrincante tomar¨ªa un bast¨®n largo con s¨ªmbolos y runas en este, Alex har¨ªa lo mismo. Caminando cada quien, hacia el centro del c¨ªrculo, el simio golpear¨ªa la vara con la de Alex, prepar¨¢ndose en su pose de batalla con el bast¨®n en ambas manos, el simio empezar¨ªa a bailar con el bast¨®n. Alex quedar¨ªa desconcertado, mirando hacia Goliat, al regresar la mirada, seria recibido por un fuerte golpe en el rostro. Alex aturdido mirar¨ªa todo darle vueltas, recordar¨ªa que la ¨²nica vez que sinti¨® esto, fue cuando se enfrent¨® contra todos los animas del consejo en la escuela. Intentando mantenerse de pie colocar¨ªa el bast¨®n en el suelo, mirar¨ªa que est¨¢ pisando. Recuperado y sorprendido, observa que casi sale del c¨ªrculo, tomando su arma nuevamente, mirar¨ªa a Goliat con un gis, anotando 1 punto. Alex enojado atacar¨ªa al simio. Usando su arma como si fuera una espada, lograr¨ªa atinar varios golpes, pero serian contra restados con la otra arma. Jabulani tomar¨ªa su arma y con frenar un golpe de Alex, le dar¨ªa en los dedos. Logrando que el lobo baje la guardia, recibiendo un golpe en la frente. Lastimado y enojado, Alex seguir¨ªa dando golpes hasta que el simio, esquivando su arma, dar¨ªa la vuelta r¨¢pidamente atr¨¢s de ¨¦l y antes de que pudiera hacer algo, el simio le tirar¨ªa con su bast¨®n. Alex caer¨ªa y su cabeza recibir¨ªa todo el impacto. Goliat tomar¨ªa a Alex levant¨¢ndolo y dando por ganada la lucha a favor del simio. Alex recuper¨¢ndose dir¨ªa que a¨²n no perd¨ªa. Mirando que la mitad de su cuerpo estaba fuera del c¨ªrculo. - ?Cu¨¢ndo fue que¡­? - Alex mirar¨ªa sin palabras que perdi¨® de unos pocos movimientos. ¨CEs demasiado dif¨ªcil pelear con este palo- Dir¨ªa Alex bastante frustrado. El circulo, aunque amplio, solo permitir¨ªa una ca¨ªda antes de tocar las lianas. Sentado y sin entender que ocurri¨®. El simio le extender¨ªa la mano. Present¨¢ndose como Jabulani y su compa?ero como Lubanzi. -Oye chico, le hiciste bien, pero te falta prestar m¨¢s atenci¨®n a donde pisas¡­- Aplaudiendo y bailando. - Peleas bastante bien, aunque esto no son palos como crees. Esto es un Knobkerry, si te fijas, tiene un peso al final del arma, esto sirve m¨¢s para equilibrar el golpe de esta que como ataque y el arma que yo tengo es un Rungu- Mostrando las diferencias entre ambos palos. ¨CEste sirve m¨¢s como arma arrojadiza. Alex estaba, aunque enojado, escuchando atentamente la explicaci¨®n. Una vez tomo su arma, le ense?aron a c¨®mo usarla de mejor forma. Alex nunca hab¨ªa manejado un arma as¨ª, siendo la primera vez que entrenaba en algo nuevo y extra?o. Terminado la instrucci¨®n, volver¨ªan a pelear. El lobo ahora con un mejor conocimiento, empezar¨ªa a dar m¨¢s batalla, en el tablero se miraban el subir y bajar de los puntos. Alex tubo varios enfrentamientos, el sudor bajaba de su cabeza y su cuerpo temblaba en m¨²sculos que jam¨¢s hab¨ªa sentido. El simio esquivo sus golpes con destreza, Alex quer¨ªa usar su habilidad, pero sab¨ªa que no pod¨ªa depender de esta. As¨ª que dio todo lo que ten¨ªa. Jabulani riendo desconcentraba al agotado anima, de un golpe bien dado en su cabeza, derribo a Alex. Preocupado se acercar¨ªa al joven lobo. Con el pu?o alzado en el aire. -Oye, chico. Tienes fuerza, pero no control. No es cuesti¨®n de golpear m¨¢s fuerte, sino de saber cu¨¢ndo hacerlo- Sonriendo mientras Alex se qued¨® quieto sin decir nada. El simio le tend¨ªa la mano nuevamente Alex tom¨® la mano con resignaci¨®n, jur¨¢ndose que aprender¨ªa. -En menos de una semana te derrotar¨¦- Murmur¨® para s¨ª mismo, encendiendo una chispa de determinaci¨®n dentro de si. Jabulani sonreir¨ªa, el anciano y Goliat igualmente, mostrar¨ªan una sonrisa. Alex estaba destrozado, pero aun pod¨ªa moverse, ten¨ªa que moverse. Era hora de comer. Siendo llevado a la base del tronco, mirar¨ªa m¨¢s cuartos y casas dentro del ¨¢rbol, en una enorme cornisa que serv¨ªa como pasillo, caminaban todos. Entrando en unas puertas grandes un gran grupo de primates, ir¨ªa a comer, escuch¨¢ndose las risas y el buen humor, adem¨¢s del olor de la riqu¨ªsima comida.This tale has been unlawfully lifted from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Alex cansado y aun empapado en sudor, mirar¨ªa una explosi¨®n en la distancia. Los ca?ones como muchos otros estaban destrozando naves. Alex recordar¨ªa su misi¨®n y el poco tiempo que paso en el campamento. Imaginando que ser¨ªa de sus compa?eros. Goliat ir¨ªa por el lobo pensativo, a que se apresurara a comer. Alex entrar¨ªa mientras otra explosi¨®n alumbrar¨ªa la zona por unos momentos. Deteni¨¦ndose unos momentos a ver la luz de la explosi¨®n, entrar¨ªa junto a Goliat a comer. Mientras en el campamento, los dem¨¢s entrenaban hasta el agotamiento, patrullar y enfrentarse a escaramuzas en contra de soldados enemigos, debido al ca?¨®n, era imposible que tengan recursos, creando as¨ª que muchas zonas se pierdan, y los soldados aun disponibles, se enfoquen en proteger a los heridos y al campamento. Steven, F¨¦lix y Gabriel estaban muy ocupados. Max por su parte, era atendido por Giovanny, tratado como un ¡°Noble¡± aunque dentro del joven lobo la semilla de la duda estaba surgiendo dentro del lentamente. Alex estando en la zona de comida, mirar¨ªa frutas, agua, vino y jugos de muchos tipos. Adem¨¢s de lo que parece carne. Goliat le explicar¨ªa que es carne de ¡°Insecto¡± Abundantes en esa zona. Alex la probar¨ªa, quedando maravillado por ese manjar. Mientras come, se percatar¨ªa de unos peque?os simios observ¨¢ndole. Uno de ellos se les acercar¨ªa y en otro ¡°idioma¡± le har¨ªa una pregunta. Lubanzi le traducir¨ªa mientras Alex intenta bajar la comida con ayuda de un vaso de jugo que le dio Goliat. -¨¦l te pregunto que si eres un guerrero de las estrellas- Comiendo de un bocado un mango. -S¨ª, soy un guerrero de las estrellas- Sonriendo orgulloso. El joven anima le mirar¨ªa con miedo. Alex extra?ado preguntar¨ªa que ocurre. -Bueno¡­ los ¡°Guerreros de las estrellas¡± nos han quitado nuestros recursos desde hace tiempo. Ellos son¡­ ¡°Malos¡± para nosotros¡­- Bajando la mirada triste. -Bueno¡­ yo soy un Guerrero de las estrellas, pero no soy como ellos- Alzando su cuerpo cansado de la silla. ¨CYo terminare esta est¨²pida guerra y llegare al poder para cambiar toda la situaci¨®n¡­ S¨¦ que ser¨¢ un viaje muy largo y peligroso¡­ Pero por ahora, terminare la guerra lo m¨¢s pronto posible y hare que regrese la paz a estas tierras nuevamente- Los simios hac¨ªan ruidos aceptando la promesa de Alex. El grupo de cachorros miraran a Alex con luz en sus ojos. Corriendo y celebrando que la guerra terminara r¨¢pido. Alex sonreir¨ªa, pero dentro de ¨¦l, la preocupaci¨®n y tristeza le llenar¨ªa su mente. Goliat le sacar¨ªa de su transe y comer¨ªan felices, mientras que, al siguiente d¨ªa, a Alex le llegar¨ªa el inicio de un entrenamiento muy intenso. Alex al terminar de comer, se someter¨ªa a un entrenamiento para su cuerpo y mente. Ejercicios hasta el m¨¢s hartazgo cansancio, como ba?arse en agua helada o hirviendo. Logrando que su piel y cuerpo se vuelva m¨¢s resistente al castigo. Al terminar el d¨ªa, llegar¨ªa casi muerto a su cuarto, vendado y con moretones, pensar¨ªa en que si podr¨ªa afrontarse de nuevo a esto. Explosiones en el cielo le recordar¨ªan que hay una guerra que pelear y tiene una promesa que cumplir. Alex cansado pero decidido, har¨ªa los ejercicios nuevamente, llegando al m¨¢ximo de su cuerpo. La ma?ana siguiente, la rutina sigui¨®, siendo molido a golpes, practicar con las armas, comer, y ser m¨¢s molido en el entrenamiento, antes de dormir entrenar m¨¢s. Decidido a mejorar. Pasando los d¨ªas hasta completar la semana. Alex sentir¨ªa el cuerpo pesado, pero por una extra?a raz¨®n, con energ¨ªa. El simio se parar¨ªa enfrente de ¨¦l, chocando armas. Jabulani atacar¨ªa nuevamente desde el piso, Alex dar¨ªa un salto hacia atr¨¢s, dando una vuelta, quedando en pie casi sali¨¦ndose de la l¨ªnea. Jabulani atacar¨ªa seriamente, dando golpes y fintas, Alex esquivar¨ªa estas, con su arma, enga?ar¨ªa al primate de un lado a otro, meti¨¦ndole un golpe leve en la nariz. Goliat anotaba 1 punto. Alex golpeaba con mucha m¨¢s maestr¨ªa, Jabulani vi¨¦ndose acorralado, esquivo un golpe de Alex al tiempo que le pon¨ªa el bast¨®n para que callera. Pensando que Alex sali¨® de la arena hablar¨ªa presumidamente. -Pensaba que dijiste que me derrotar¨ªas en una semana¡­ No esperaba mucho de un novato como¡­- Un golpe sordo en la cabeza le sorprender¨ªa. Alex hab¨ªa conseguido detenerse con su bast¨®n, subiendo sus pies en la punta de este, manteniendo el equilibrio, mirar¨ªa al simio hablar sin verle, bajando de su arma, tom¨¢ndola en el aire con un giro, le meter¨ªa un golpe bastante fuerte al simio. Jabulani. Sentir¨ªa el golpe, Alex le dejar¨ªa recuperarse, mientras demuestra su habilidad con su nueva arma. Alardeando con movimientos de esta. El simio se preparar¨ªa en modo de defensa, Alex atacar¨ªa sin darle respiro. El simio mantendr¨ªa el arma con una s¨®lida defensa. Alex aprovechar¨ªa esto y le golpear¨ªa los dedos con su mango. Logrando que baje su arma y golpe¨¢ndole en la mand¨ªbula levemente. Jabulani sentir¨ªa el golpe y cuando se dispondr¨ªa a atacar, un gong sonar¨ªa a lo lejos. Goliat marcaba 7 puntos, adem¨¢s que el primate hab¨ªa salido del c¨ªrculo. Jabulani, sonriendo le entregar¨ªa su arma y se inclinar¨ªa ante Alex. Los que le ver¨ªan, le celebrar¨ªan su peque?a victoria. Alex cenar¨ªa mucho m¨¢s feliz y confiado en s¨ª mismo. Regresando su habitaci¨®n, cansado y adolorido. Pensar¨ªa en que, aunque le falta mucho, acaba de avanzar un paso, que el tiempo ser¨¢ un gran aliado como el peor enemigo. En otro lugar, un reptil mirar¨ªa su tableta mientras alguien conocido con un traje ahora negro, afilar¨ªa una espada Gladius. Un mensaje le llegar¨ªa a su tableta. -Bien, Max. Es hora de que pagues los lujos que te doy. Necesito que despejes esta ubicaci¨®n. Max mirar¨ªa la tableta y con unos ojos completamente negros aceptar¨ªa el encargo, saliendo de la carpa. -Empezabas a revelarte, solo espero que no sufras una sobredosis. O se me acabe la droga¡­ Lo que ocurra primero, ser¨¢s un problema menos cuando acabe¡­ AJAJAJAJAJAJA¡­- Risas se escuchaban salir del bosque. Max avanzaba entre la maleza, sus ojos completamente negros reflejaban la falta de juicio y conciencia que alguna vez estuvo all¨ª. Su respiraci¨®n era pesada, como la de un animal acechando a su presa. ¡ªEncuentra y elimina, ¡ªhab¨ªa ordenado Giovanny. La voz del reptil resonaba como un eco dentro de su mente nublada por la droga. Los soldados de Pradera Verde, desprevenidos en su campamento, ni siquiera tuvieron tiempo de reaccionar. Max apareci¨® como un rel¨¢mpago, derribando al primero con un golpe brutal. Sus movimientos eran r¨¢pidos, pero faltos de sutileza. Cada ataque era m¨¢s err¨¢tico y sangriento que el otro, y su fuerza desmedida dejaba un rastro de destrucci¨®n a su paso. Cuando el ¨²ltimo soldado cay¨®, Max permaneci¨® de pie en medio del campamento, cubierto de sangre y tripas. En sus ojos no hab¨ªa expresi¨®n, solo vac¨ªo. Pero por un breve instante, un destello de duda cruz¨® su mirada. ¡ª?Qu¨¦... Hice? - Mirando sus manos llenas de un rojo carmes¨ª. El pensamiento fue fugaz, ahogado por la risa fr¨ªa de Giovanny que resonaba desde el comunicador de su mu?eca, alumbrando su rostro manchado de rojo. ¡ªBuen trabajo, Max. Vuelve al campamento. A¨²n no hemos terminado- La voz de Giovanny se escuchaba en su brazalete. - ?Obedire! - Se escuchaba en el comunicador. Max apret¨® los dientes, su cuerpo temblando regreso a su estado salvaje. Sintiendo las ganas de m¨¢s sangre, se contuvo, porque las ¨®rdenes eran claras, y no pod¨ªa desobedecer. Sin emitir un sonido, gir¨® sobre sus talones y se perdi¨® en la oscuridad de la selva mientras la lluvia ca¨ªa tras su paso. Cap. 25. Aprendiendo a Cazar: Alex mirar¨ªa el estruendo de la guerra, observando detenidamente el caos y destrucci¨®n. La luz del d¨ªa tocar¨ªa su rostro. Mirar¨ªa al horizonte pensando, ¡°?Tiene lo necesario para estar aqu¨ª? ?Alguna vez podr¨ªa evitar las muertes?¡± Alex se sent¨ªa culpable por no hacer nada. Lubanzi le mirar¨ªa, el simio tendr¨ªa una lanza tribal y algunas herramientas. Alex extra?ado le preguntar¨ªa que hace ahora. -Hey¡­ Lubanzi¡­ ?Ad¨®nde vas? - Pensando que podr¨ªa hacer. -Chico, vamos a cazar y recolectar¡­ necesitamos comida y la ¨²nica forma es conseguirla nosotros mismos y tu vendr¨¢s a cazar. Alex no cre¨ªa lo que le dec¨ªan, pero sin objetar, ir¨ªa con una sonrisa. Bajando el ¨¢rbol, con un tipo de mecanismo como un ascensor. Los simios bajaban, un grupo de 46 con ¨¦l. Alex miro que 10 eran machos fuertes, 10 de ellos eran hembras y los dem¨¢s eran cachorros. Alex le pregunto a Jabulani que, porque estaban distribuidos as¨ª, -Bueno, estos cachorros tienen que aprender a cazar y recolectar, las hembras tambi¨¦n cazan. Pero debido a la guerra, solo las presas fuertes quedan aqu¨ª¡­ y solo los realmente fuertes logran sobrevivir a la cacer¨ªa¡­ Alex le preguntar¨ªa si de esas bestias, era la carne que comi¨®. -S¨ª, era insecto, lo cazamos hace unas semanas, pero se logra conservar bien con sal que se consigue de una mina cerca de aqu¨ª. Pero casi perdimos a 4 con esa presa¡­ Alex mirar¨ªa al simio con asombro, dispuesto a pagar su amabilidad. Alex seria llevado con los cachorros. Donde a estos se les ense?ar¨ªa en una zona especial, a fabricar herramientas con piedras, palos y lianas, secando estas al fuego, logrando que sean duras y flexibles. Las piedras eran escogidas por ser ¡°Especiales¡± con un gran filo y resistencia. Alex miraba esto, aprendi¨® a fabricar una lanza y un martillo de pierda, adem¨¢s de un cuchillo bastante buenos para ¨¦l. Alex mirar¨ªa el grupo dividirse, los m¨¢s d¨¦biles o que no quer¨ªan, a cuidar a las hembras. Y los dem¨¢s a cazar en grupo El grupo avanzar¨ªa hacia la ¡°Zona de caza¡± Al momento de llegar. En una zona muy baja, un simio subir¨ªa a un ¨¢rbol, y con se?as, dar¨ªa la ubicaci¨®n de las presas. El grupo con algo de desconfianza avanzar¨ªa entre la maleza. El plan era atacar al m¨¢s peque?o. Con un grito ahogado, las lanzas volaron, y los simios lograron herir al insecto. La criatura huy¨®, llev¨¢ndolos a una persecuci¨®n fren¨¦tica. Alex, rezagado por la confusi¨®n, escuch¨® a un crujido estremecedor detr¨¢s de ¨¦l.The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. Un escarabajo, 3 veces m¨¢s grande que el que persegu¨ªan, ataco a Jabulani que intento proteger a unos cachorros. El simio fuera de combate, intentaba ponerse de pie. El escarabajo al momento de cargar hacia ¨¦l, fue detenido por alguien. Alex se lanz¨® hacia este, tomando su cuerno y con su peso y fuerza, freno el ataque, logrando que callera y solo se quedara a metros de Jabulani. El simio sorprendido seria llevado por los cachorros a otra zona, Alex tomar¨ªa su lanza, d¨¢ndose cuenta que se le cay¨® cerca del insecto aun en el suelo. Al intentar acercarse a tomarla, seria obligado a retirarse con una voltereta hacia atr¨¢s. El insecto rompi¨® su lanza, furioso cargar¨ªa contra Alex. El lobo acaricio su martillo, una idea se le atraves¨®. Alexandr tomar¨ªa posici¨®n, esquivar¨ªa por nada al enorme insecto. yendo por lo que queda de su lanza, Jabulani le gritar¨ªa que no haga nada tonto y que suba con ellos. Alex busc¨® su lanza rota en el suelo. Al girarse, el escarabajo carg¨® nuevamente. Esquiv¨® con una voltereta, aterrizando justo a tiempo para tomar lo que quedaba de su arma. ¡ªMuy bien... ?Ven por m¨ª! ¡ªgrito al escarabajo, sosteniendo la lanza con determinaci¨®n. Alex dio un salto, quedando entre su cuerno y sus ojos. Alex atacar¨ªa estos con la lanza, logrando que el insecto choque y por el dolor, se mueva err¨¢ticamente, golpeando un ¨¢rbol intentando bajarlo. Alex se agarrar¨ªa fuertemente, y con un movimiento r¨¢pido, clavaria su lanza en el ojo del insecto. Este solt¨® un alarido, mientras segu¨ªa estamp¨¢ndose contra los ¨¢rboles. Alex saco su martillo y le golpeo contra su lanza, clavando cada vez mas esta. El insecto gritaba y se retorc¨ªa, y con un ¨²ltimo golpe. El insecto caer¨ªa inerte en el suelo. Alex cansado y timbrando. Bajar¨ªa de su presa, recarg¨¢ndose de un ¨¢rbol, vomitar¨ªa abundantemente. Jabulani mirar¨ªa asombrado el acto de Alex. Los dem¨¢s llegar¨ªan y mirar¨ªan la presa. Los sinos responder¨ªan que el lobo cazo al insecto. Esa noche, el campamento celebr¨® la victoria con un fest¨ªn. Sin embargo, Alex no se sent¨ªa triunfante. Mientras miraba las llamas del fuego, su mente no dejaba de girar. "Esto podr¨ªa haber sido m¨¢s sencillo... Tiene que haber una mejor manera." A la ma?ana siguiente, en el taller improvisado del campamento, Alex comenz¨® a trabajar en nuevas armas. Usando piedras afiladas, brea y madera, dise?ado lanzas reforzadas, flechas con puntas endurecidas al fuego y un arco r¨²stico. Al mostrar sus creaciones a los simios, algunos se mostraron esc¨¦pticos, pero tras las primeras pruebas, las celebraciones no se hicieron esperar. El siguiente d¨ªa de caza fue diferente. Alex lider¨® al grupo, coordinando una emboscada. Mientras los arqueros permanec¨ªan ocultos en una colina, Alex atrajo a varios escarabajos hacia ellos. Una lluvia de flechas acab¨® con la mayor¨ªa, mientras Alex, con precisi¨®n quir¨²rgica, cort¨® las patas de los que intentaban huir. La cacer¨ªa fue un ¨¦xito, y los simios regresaron con tres presas grandes. Con el tiempo, las armas de Alex se volvieron indispensables, y su influencia en el campamento creci¨®. Pero la calma es dura poco. En la distancia, comenzaron a surgir incendios que iluminaban las noches como si fueran d¨ªas. Alex observaba con una mezcla de ira y desesperaci¨®n. ¡ªAnciano... ¡ªdijo una noche, mientras el fuego consum¨ªa el horizonte¡ª. Por favor, ens¨¦?ame lo que necesito para terminar esto. El anciano, sentado en su lugar habitual, sonoro mientras sus manos recorr¨ªan su bast¨®n. Con se?as, respondi¨®: ¡ª¡°Todo a su tiempo, joven guerrero. Descansa. Pronto, el momento llegar¨¢¡± Cap. 26. Entrenamiento Final: El tercer mes de entrenamiento estaba por concluir, y Alex sent¨ªa que algo importante estaba por suceder. La calma del valle era inusual; el estruendo de las escaramuzas hab¨ªa dado paso a un silencio solemne, solo roto por el aroma a incienso que impregnaba el aire. El lobo blanco baj¨® al "Campo Mayor", donde los tambores y las voces hab¨ªan cesado. Una densa niebla cubr¨ªa el lugar, volviendo todo misterioso y expectante. Alex not¨® siluetas movi¨¦ndose entre la bruma: Jabulani y Lubanzi, listos para enfrentarlo. Sin previo aviso, los simios cargaron hacia ¨¦l. Alex reaccion¨® con rapidez, esquivando el primer ataque de Jabulani con una pirueta en el aire. Al aterrizar, sus patas rozaron una ra¨ªz, provocando un leve tropiezo que convirti¨® en un giro inesperado, esquivando as¨ª el ataque de Lubanzi. Los simios no le dieron respiro. Jabulani se lanz¨® nuevamente con su bast¨®n, un arma de madera con mangos de cuero y s¨ªmbolos grabados, mientras Lubanzi atacaba con su escudo Masai y su Iklwa. Alex bloque¨® los golpes iniciales con sus brazos, el dolor le obligaba a detenerse, pero la velocidad y la coordinaci¨®n de los simios lo manten¨ªan a la defensiva. La danza del combate comenz¨®, y Alex supo que tendr¨ªa que usar cada lecci¨®n aprendida en esos meses para salir victorioso. Jabulani intent¨® un golpe directo al torso de Alex, pero el lobo, girando sobre s¨ª mismo, atrap¨® el bast¨®n del simio con ambas manos. Jabulani se resisti¨®, tirando con fuerza, pero Alex aprovech¨® el movimiento para impulsarlo hacia Lubanzi, quien no pudo frenar a tiempo y choc¨® con su compa?ero. El impacto dej¨® a Jabulani fuera de combate, tirado en el suelo y jadeando, incapaz de continuar. Alex gir¨® el bast¨®n en su mano, inspeccion¨¢ndolo antes de asumir una nueva postura. Ahora solo quedaba Lubanzi. El simio m¨¢s experimentado no perdi¨® tiempo. Lanz¨® un grito de guerra mientras alzaba su escudo y avanzaba con determinaci¨®n. Alex, sosteniendo el bast¨®n de Jabulani, adopt¨® una postura baja, similar a la de un danzante. Los movimientos de ambos parec¨ªan una coreograf¨ªa: pasos r¨¢pidos, fintas y giros llenaron el c¨ªrculo, mientras los dem¨¢s simios observaban en un silencio reverente. El arma de Alex, un bast¨®n largo con mangos de cuero, se convirti¨® en una extensi¨®n de su cuerpo. Usaba su punta m¨¢s larga para estocadas r¨¢pidas y precisas, mientras giraba para evitar los ataques de Lubanzi. En una ocasi¨®n, el lobo bloque¨® una estocada directa con una patada lateral, desviando el golpe hacia el suelo. El impacto le dej¨® un corte superficial en la pierna, pero Alex lo ignor¨®, concentrado en mantener el ritmo de la batalla. Lubanzi respondi¨® con un ataque en arco que Alex apenas logr¨® bloquear al cruzar su bast¨®n frente a ¨¦l. Sin embargo, la fuerza del golpe rompi¨® el arma en dos, dejando al lobo con dos macanas cortas, cada una con un extremo afilado.La ruptura del bast¨®n pareci¨® revitalizar a Alex. Usando las macanas, comenz¨® a moverse con mayor fluidez, adapt¨¢ndose al estilo de lucha que hab¨ªa perfeccionado durante su entrenamiento. Sus movimientos eran una mezcla de ataque y evasi¨®n: giraba, lanzaba estocadas y esquivaba con la agilidad de un felino. Lubanzi, por su parte, mantuvo su defensa s¨®lida con el escudo, pero Alex no le daba respiro. En un momento clave, el simio atac¨® con un golpe horizontal, pero Alex, aprovechando la niebla, rod¨® hacia un lado, recuperando su posici¨®n detr¨¢s de Lubanzi. Antes de que el simio pudiera reaccionar, Alex golpe¨® con ambas macanas al costado de su escudo, haciendo que este se tambaleara. El combate continu¨® con un frenes¨ª de ataques y bloqueos, hasta que Alex, girando sobre s¨ª mismo, lanz¨® una estocada con una de las macanas al cuello de Lubanzi. El simio reaccion¨® al instante, desviando el golpe con su Iklwa, pero Alex utiliz¨® su otra macana para golpear la base del escudo, desarm¨¢ndolo finalmente. La niebla se hizo m¨¢s espesa en ese momento, y Alex aprovech¨® la confusi¨®n para lanzar peque?as piedras hacia los pies de Lubanzi, oblig¨¢ndolo a retroceder. Con un salto ¨¢gil, Alex apareci¨® frente al simio, golpeando con ambas macanas en un ataque coordinado. Lubanzi, cansado y sin armas, no tuvo m¨¢s opci¨®n que rendirse. Los tambores se detuvieron, y un silencio solemne cubri¨® el campo. Lubanzi se inclin¨® ante Alex en se?al de respeto, y el lobo hizo lo mismo. Los dem¨¢s simios rompieron el silencio con v¨ªtores y gritos de celebraci¨®n, reconociendo la victoria del guerrero blanco.El gong reson¨® desde lo alto del ¨¢rbol, silenciando a la multitud. El anciano, apoyado en su bast¨®n, comenz¨® a hablar con sus se?as. Alex, aun respirando con dificultad, observ¨® con atenci¨®n. - ¡°Has demostrado tu fuerza y voluntad, pero recuerda: el verdadero desaf¨ªo no est¨¢ en la arena, sino m¨¢s all¨¢ de este valle¡±- indic¨® el anciano con solemnidad. - ¡°Un verdadero guerrero no solo lucha con su cuerpo, sino tambi¨¦n con su esp¨ªritu y mente.¡± Alex inclin¨® la cabeza en se?al de respeto, mientras el anciano continuaba. - ¡°Tu camino ser¨¢ arduo, y tu fuerza ser¨¢ puesta a prueba en maneras que a¨²n no comprendes. Prep¨¢rate, Alex, porque el mundo m¨¢s all¨¢ de este valle te espera.¡± El lobo, agotado pero lleno de determinaci¨®n, mir¨® hacia el horizonte. Sab¨ªa que su viaje estaba lejos de terminar y que cada lecci¨®n aprendida en este lugar ser¨ªa crucial para los desaf¨ªos que estaban por venir. M¨¢s tarde, se encontraban comiendo. Alex miraba el horizonte preocupado. Sin poder probar bocado. Goliat y el anciano le ver¨ªan preocupados. El anciano le dir¨ªa a Goliat, con palabras. Algo que hace a?os no hac¨ªa.This tale has been unlawfully lifted from Royal Road. If you spot it on Amazon, please report it. -Amigo migo, es hora¡­ Esta listo para recibir el entrenamiento final- Goliat le miraba sin palabras. El anciano se retirar¨ªa y Goliat obedeciendo ir¨ªa por Alex. -Lobo¡­ El Jefe quiere hablarte- Alex le mirar¨ªa algo extra?ado. Caminando de regreso al Campo Mayor, Alex miraba algo que no hab¨ªa visto antes. Un gran grupo de primates. Todos ancianos o guerreros veteranos, llegando el lugar desde la 3 planta hasta la copa de los ¨¢rboles. Alex se arrodillo en se?al de su respeto. El anciano se acerc¨® a ¨¦l, Goliat hizo lo mismo. Ambos animas estaban arrodillados. El anciano hablo y Alex quedo anonadado. -T¨² tienes que despertar la semilla¡­ Este ser un elixir que despertarla por completo, pero tiene un gran riesgo- El anciano les dejo un cueco a cada uno en el suelo. ¨CSi lo bebes ser¨¢s m¨¢s fuerte, s¨ª. Pero a cambio de acortar tu vida. Alex miraba el l¨ªquido negro que parec¨ªa moverse con vida. Goliat lo miraba con l¨¢grimas en los ojos. El anciano hablo con ¨¦l. -Hijo, es hora de pasarte el manto¡­ Tu madre estar¨ªa orgullosa, incluso m¨¢s de lo que yo lo estoy. Goliat lloraba, pero intentaba tranquilizarse. Alex volteo una ¨²ltima vez hacia arriba, el grupo de monos le miraba impaciente por su elecci¨®n. El lobo sin pensarlo, tomo la bebida de un sorbo. El gorila le sigui¨®. Al acabarlo Alex se desplomo, un dolor insoportable le recorr¨ªa el cuerpo. Cuando se dio cuenta, estaba ascendiendo o el cielo se acercaba a ¨¦l. Los simios que le miraban, ahora estaban gritando y como si fueran a hacerle algo, se lanzaron hacia ¨¦l. Alex despert¨® en un lugar donde el suelo¡­ Si pod¨ªa llamarle as¨ª, era una nube enorme y blanca. Alex camino, no pod¨ªa hablar. Camino por lo que le parecieron horas o incluso d¨ªas. Sin saber d¨®nde se encuentra, empieza a reflexionar si ha estado haciendo lo correcto. Si conseguir¨¢ terminar esta guerra. Una voz le hablaba desde ning¨²n lado. -No est¨¢s solo¡­- Alex cre¨ªa reconocer esa voz. ¨CAl apretar la vista, diviso una luz enfrente de ¨¦l. ¨CTu jam¨¢s estar¨¢s solo, solo as¨ª podr¨¢s cumplir tus objetivos. Alex miraba al frente, su abuelo estaba con ¨¦l. El lobo corri¨® hacia el lanz¨¢ndose en un gran y fuerte abrazo. - ?Cachorro! - Su abuelo le miraba, estaba casi de su tama?o ahora. ¨CYa eres todo un ¡°Alfa¡± Mi nieto¡­- Johns se sent¨® junto a ¨¦l en un ¡°Borde¡±. Alex quer¨ªa hablar, pero algo le imped¨ªa. Johns lo calmo, Alex se romp¨ªa en un llanto silencioso. -Tranquilo hijo¡­ No est¨¢s solo¡­ ?Sabes? - Su abuelo le colocaba la mano en la espalda. ¨CS¨¦ que puede que no tengas a nadie vivo¡­ o al menos que t¨² conoces. Pero eso no implica que est¨¦s solo. Alex se sentir¨ªa muy extra?ado, como supo lo que pensaba. Su abuelo continuo. -K¨ªrov¡­ puede que haya cambiado, pero solo necesita que alguien le ¡°Vuelva¡± a ubicar¡­ Vladim siempre lo hac¨ªa, con un buen gancho. ?Jajajajajajaja! - Alex miraba a su abuelo, sonriendo levemente. ¨CPero no solo est¨¢ el, Wallas, su hijo, tus compa?eros en la academia¡­ Tus compa?eros¡­ Y sobre todo¡­ Esa hermosa amiga tuya¡­ ?C¨®mo se llama? Alex pensar¨ªa en todos ellos, y por ¨²ltimo en Margaret. Haci¨¦ndole sonre¨ªr un poco m¨¢s. Aunque avergonzado. - ?Si! ?Ese es su nombre! Gracias¡­- Johns mirar¨ªa a Alex extra?ado, el lobo le responder¨ªa la mirada. Alex pensar¨ªa en que si puede escuchar lo que piensa. Su abuelo asentir¨ªa. -Parece que este es un ¡°Reino¡± creado para ti¡­ O para hablar con los muertos¡­ Alex pensar¨ªa en lo ¨²ltimo que hizo. -As¨ª que tomaste la semilla¡­ Me la ofrecieron y jam¨¢s lo hice¡­ No s¨¦ si eso hizo que viviera m¨¢s a?os¡­ Pero al final no me sirvi¨®¡­ Alex mirar¨ªa el suelo triste y apenado. -Oye, tranquilo¡­ Sabes algo- Johns toma del hombro a Alex. ¨CT¨² ser¨¢s grande, s¨¦ que no se puede hablar del futuro, pero¡­ Digamos que tu lograras muchas cosas, solo no te desv¨ªes¡­ Y, por cierto, con esa cachorrita parece que van bien las cosas- Alex se sonrojar¨ªa intentando preguntar. ¨CNo, no te dir¨¦ nada¡­ Pero¡­ Solo dir¨¦ que puede que vallas muy ¡°R¨¢pido¡± pero¡­ Bueno, ambos aprender¨¢n juntos, as¨ª que¡­ Mis m¨¢s felices deseos¡­ Su abuelo se levant¨®, Alex le abrazo por ¨²ltima vez. -Cierto, me enviaron aqu¨ª para darte esto- Johns le entrega un cristal de color Blanco. ¨CNo puedo decirte que es¡­ Solo te dir¨¦, que jam¨¢s¡­ ?Jam¨¢s! Lo pierdas¡­- Johns se desvanece como apareci¨®. ¨CUna ¨²ltima cosa¡­ Busca a Arca, ella resolver¨¢ muchas de tus dudas¡­ Cu¨ªdate, cachorro. Su abuelo se ir¨ªa y Alex se quedar¨ªa con el cristal en su pu?o cerrado. En ese momento Alex despert¨® con un grito ahogado, empapado en sudor Jabulani le hab¨ªa hachado agua para que reaccionara. -Chico, te quedabas sin aire¡­ ya estabas blanco¡­ Digo, p¨¢lido, porque blanco ya quedaste. Alex se tallar¨ªa los ojos intentando quitarse el agua, al momento se dar¨ªa cuenta que en su mano izquierda ten¨ªa el dichoso cristal. Alex le mirar¨ªa sin entender que es. Al alzar la mirada, el anciano le dar¨ªa un jugo y una fruta. Al momento que Alex la prueba, siente nuevamente su fuerza. El anciano mirar¨ªa sonriendo a Alex. El lobo voltear¨ªa arriba curioso, d¨¢ndose cuenta que no hay m¨¢s simios. No sabe si tuvo un sue?o o fue algo m¨¢s. Al momento, habr¨ªa una explosi¨®n m¨¢s cercana al campamento. Alex mirar¨ªa la direcci¨®n y con una mirada, lograr¨ªa ver m¨¢s lejos. Sorprendido, intentar¨ªa notar que sucede. Mirando c¨®mo puede, sabe que sus amigos est¨¢n en peligro. El anciano le tomar¨ªa del hombro. Llev¨¢ndolo de regreso al centro del ¨¢rbol. Los tambores resonar¨ªan lentamente a un ritmo de un ritual. En el centro de un circulo ceremonioso, Alex seria llenado nuevamente de s¨ªmbolos, despu¨¦s de cremas, b¨¢lsamos y hiervas. Los tambores se calmar¨ªan de inmediato. Los peque?os simios junto a otros m¨¢s, le llevar¨ªan una ¡°Armadura¡± tribal, hecha de placas de madera y piel de los insectos que el cazo. Una madera ligera pero muy resistente y flexible obra maestra de su cultura. Goliat le explicar¨ªa que es mejor que una de placas modernas, este puede desviar balas de un calibre bastante alto y por la resina mesclada con quitina de escarabajos de fuego, es casi invulnerable al calor de las armas de plasma. Adem¨¢s de ser ligera y muy c¨®moda. Alex seria vestido Una vez terminado el ritual. Tomar¨ªa la lanza ceremonial y la alzar¨ªa volteando a ver a los dem¨¢s primates. Estos excitados,¡± y su m¨¢s grande guerrero hasta ahora. Alex estaba listo para enfrentarse a lo que se ven¨ªa. Estaba listo a volver al frente de la batalla. El anciano se acerc¨® y, junto con los simios, comenz¨® a preparar a Alex para su pr¨®ximo desaf¨ªo. En su brazo derecho, seria marcado con algunos tatuajes tribales. Alex agradecer¨ªa el gesto y su marca. Goliat se inclin¨® ante ¨¦l. ¡ªEst¨¢s listo, Lobo Blanco. Ve y muestra al mundo lo que has aprendido. Los tambores resonaron mientras Alex alzaba su lanza ceremonial seria aclamado como su nuevo ¡°Hermano¡±, mirando al horizonte. El guerrero estaba listo para enfrentarse a su destino. Cap. 27. Llamado de Guerra: El frio aire cortaba la piel, soldados caminaban hacia su objetivo, el aire ol¨ªa a ceniza. El bosque lloraba y se quejaba mientras el fuego lo consum¨ªa. Los soldados atacaban las torres y vig¨ªas. La alarma se dio en todo el campamento. Los defensores se preparaban. Steven, F¨¦lix y Gabriel estaban preparando un arma pesada, cuando un veh¨ªculo ligero exploto, todos alrededor se tiraron al suelo. Gabriel fue por las municiones. Steven y F¨¦lix arreglaban el arma, soldados dispararon desde la barricada improvisada. Los soldados de Colmillo Blanco respond¨ªan el fuego como pod¨ªan. Entonces, un silbido fuerte reson¨® en el aire. Steven termino de arreglar el arma y en ese momento, a su costado cayeron los morteros. Un velo negro lleno su mirada y un pitido lo ensordeci¨®. Gabriel se puso de pie. Los enemigos disparaban a la distancia y despu¨¦s de unos momentos, entraban al lugar, acribillando a quien encontraban. F¨¦lix tomo a su amigo y con ayuda de Gabriel, lo empujaron al agujero de la explosi¨®n. Ellos 3 se quedaron en el agujero y no planeaban salir hasta sentirse recuperados. F¨¦lix ten¨ªa unas granadas caseras, Gabriel una escopeta recortada y Steven un revolver con solo 4 balas. Mientras, a la distancia, una figura con una m¨¢scara de madera. Se acercaba r¨¢pidamente entre la maleza y plantas, siendo seguido por algo m¨¢s grande. Deteni¨¦ndose al escuchar una explosi¨®n, mirando entre los agujeros de su m¨¢scara. Mirando el ataque al campamento. Los morteros ca¨ªan y en sus adentros, ard¨ªan como las llamas del infierno. La figura que le acompa?aba era frenada con un simple movimiento. El enmascarado cambio la ruta, saltando de ¨¢rbol a ¨¢rbol. Intentando llegar m¨¢s r¨¢pido, su acompa?ante se fue por tierra, siendo r¨¢pido, pero m¨¢s lento. El enmascarado llego al lugar. Mirando a su alrededor, observo el lugar en llamas, cuerpos de sus aliados y enemigos por doquier. Mirando en el primer muro, observo cad¨¢veres y veh¨ªculos destruidos a la distancia. Sus ojos demostraban su miedo, pero algo m¨¢s fuerte¡­ ira. Caminando con cuidado, el fuego que a¨²n quedaba, alumbraba su rostro entre la tenue oscuridad, sus ojos dorados llenos de l¨¢grimas. Detr¨¢s de ¨¦l, un soldado le apunto. El enmascarado sinti¨® su presencia y antes de que apretar el gatillo, con una gran velocidad, apago el fuego. El enemigo grito, m¨¢s soldados llegaron, encendiendo sus linternas, intentando encontrar a quien estaba escondido, apuntando sus armas al cielo oscuro. El enmascarado, con un arco revestido de sabia, tenso el arco con paciencia, selecciono un objetivo y disparo. Sus flechas penetraban el blindaje de la cabeza como un l¨¢piz al papel. El primero de los enemigos cay¨® muerto. Los dem¨¢s intentaron localizarlo. El tirador dio a otro soldado en el pecho, alumbr¨¢ndolo, le dio con otra flecha, atravesando su cuello. Los que segu¨ªan en pie, dispararon al ¨¢rbol donde estaba. Pero con la misma velocidad, logro esquivarlos antes de que las balas le dieran. El grupo empezaba a temer. Los dem¨¢s, r¨¢pidamente buscaron cobertura. Gritos y ordenes se escuchaba, dentro del campamento, se escuchaba otro grupo acercarse. El tirador se escond¨ªa entre las sombras. Un soldado sali¨® de su posici¨®n, el l¨ªder del escuadr¨®n le ordeno regresar. Este apunto a un punto su linterna, caminando hacia este. En ese momento, el tirador, sali¨® de entre los escombros. Tomando el arma del soldado, abraz¨¢ndolo con esta, lo alzo y corri¨® hacia los dem¨¢s. El pelot¨®n disparo y cada disparo destrozaba a su compa?ero que gritaba de dolor. El tirador llego con los ¨²ltimos 5 que quedaban. Al llegar, el capit¨¢n le disparo con su rifle, no ten¨ªa ya balas. As¨ª que coloco la mano en su cintur¨®n y disparo. O eso cre¨ªa, miro enfrente y una bala le atraves¨® el cr¨¢neo. El ¨¢nima con armadura Tribal, estaba manchado de rojo, la sangre ca¨ªa sobre su armadura y parte de su m¨¢scara. Los soldados en shock, bajaron sus armas. El enmascarado les apunto y como si estuviera cumpliendo un deseo, acaricio el gatillo. R¨¢pidamente regreso en s¨ª. Tomo lianas y los encerr¨® en unos cobertizos cerca. El enmascarado escucho a la lejan¨ªa, refuerzos se acercaban. Preparado, mientras el fuego iluminaba su m¨¢scara. Se escuch¨® una r¨¢faga de disparos y gritos, el extra?ado ir¨ªa a ver que sucedi¨®. Al momento de moverse, sus piernas temblaban, sus rodillas flaquearon, tir¨¢ndolo al suelo. En ese momento, otro grupo llegaba en un veh¨ªculo grande.Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. El enmascarado tomo de un veh¨ªculo enemigo varias latas de gasolina, tir¨¢ndolas en el centro del lugar. Los soldados avanzaron, el enmascarado estaba escondido, la noche le cubr¨ªa y el fuego d¨¦bil de unos escombros, le daba algo de calor. El olor a sangre y p¨®lvora abundaba en el aire. Pero sobre todo¡­ Gasolina. El enmascarado, encendi¨® una flecha que unto con sabia. Un soldado miro el tenue brillo, cuando se acercaba la flecha a su rostro para ser lanzada, miro a un ¡°Tribal¡± con una armadura pesada, al momento de apuntar le mirar¨ªa que algo estaba a sus pies, con olerlo lo sab¨ªa. El enmascarado lanzo el ultimo bote con una patada y con una flecha en llamas, lo atraves¨®, logrando que las llamas se alzaran, quemando a los soldados. Estos ardieron con gritos de dolor. El enmascarado observo como el fuego los consum¨ªa. Diciendo para s¨ª mismo: ¡°Cada muerte, no ser¨¢ m¨¢s que un recordatorio, una pesadilla m¨¢s¡­¡± Camino hacia dentro del campamento, pero entre la noche, observo a varios heridos y soldados capturados, llego con ellos. Los soldados temerosos por lo que hab¨ªa hecho, se quedaron callados. El enmascarado miro al comandante. Este vio atraves¨® de la m¨¢scara, y no pod¨ªa creerlo, el enmascarado corto las lianas y le entrego su cuchillo una piedra muy filosa. El comandante desato a los dem¨¢s y solo dijo: ¡°Se llevaron a mas, pero hay una masacre en el ¨²ltimo muro¡­ ay¨²danos Alexandr¡± El lobo se quit¨® la m¨¢scara, su rostro lleno de ira, asinti¨® en silencio y se coloc¨® de nuevo la m¨¢scara, listo para acabar con esto. Alex camino por la entrada, observo varios cuerpos acribillados, disparos proven¨ªan de m¨¢s adelante. Pero antes de poder hacer algo, una bala rozo su m¨¢scara. Con su agilidad y percepci¨®n mejorada, logro esquivarla por nada. Con su mano, toco el hueco bastante aliviado. En ese momento, una r¨¢faga de disparos le siguieron. Alex activo su habilidad, logrando ver de d¨®nde ven¨ªa el tirador. Movi¨¦ndose r¨¢pido, no era suficiente para esquivar todo, adem¨¢s que no iba a durar eternamente su habilidad. Observando un veh¨ªculo, se lanz¨® a un lado, el neum¨¢tico paro algunas balas asta destrozarse, Alex corri¨® hacia dentro de este, las balas ca¨ªan encima, el lobo se resbalo y quedo atorado en el almac¨¦n de munici¨®n ya vac¨ªo. Balas perforaron el blindaje durante m¨¢s de 2 minutos, hasta que se detuvieron los disparos. El lobo sali¨® r¨¢pidamente, su arco estaba destrozado, un disparo le logro alcanzar. As¨ª que decidi¨® ir directamente contra su enemigo, sacando un hacha chica, ataco al artillero. Su arma quedo en el cuello del anima, 2 armas le apuntaban. Alex alzo la mirada y 3 rostros familiares le saludaron con ca?ones. - ?Chicos! - Alex bajo su hacha y se quit¨® la m¨¢scara. ¨C ?Que suerte es verlos vivos! Gabriel miro al lobo sorprendido, F¨¦lix sonri¨® y Steven lo abrazo, llorando. - ?Alex¡­! Pensamos que¡­ Estuvimos mucho tiempo solos¡­ Y ahora esto¡­- Alex le tomo el abrazo y lo calmo. En el otro Aldo, se escuchaban gritos, Alex le pidi¨® a su grupo recargar el arma y mantener la posici¨®n. Steven le preguntar¨ªa que har¨¢, Alex le miro con unos ojos de ¡°Cazador¡± algo que antes no ten¨ªa y le dijo. -Voy a acabar con la guerra a como d¨¦ lugar- Alex se alej¨® con varios saltos subi¨® a los ¨¢rboles. Steven sab¨ªa que su amigo cambio¡­ Aunque le diera miedo, entend¨ªa que, en la guerra, necesitas perder algo de ti mismo para sobrevivir. Como lo que hizo el. Momentos antes, el grupo escucho a los soldados gritar, sumergidos en la oscuridad, la ametralladora estaba cargada, ellos no hab¨ªan sido vistos. Steven estaba agachado, no pod¨ªa o quer¨ªa entender que suced¨ªa. Disparos vinieron de m¨¢s adelante. Se miraban en el aire. Otro grupo de detr¨¢s del ¡°muro¡± sali¨® a cazar. Steven miro a los soldados, con ira y odio, se acerc¨® a la metralleta y con esfuerzo la giro. Al tenerlos en la mira, los acribillo sin problema. Gabriel disparo a los que frenaron y F¨¦lix lanzo una granada eliminando a los que quedaban, el lugar se qued¨® en silencio. Otro grupo sali¨® a ver lo que suced¨ªa, siendo acribillados de la misma forma. Steven cansado miro a alguien entrar r¨¢pido, disparo y su arma se hab¨ªa atascado. El ca?¨®n al rojo vivo, tiro con fuerza el seguro y volvi¨® a disparar. El ¨¢nima que entro, logro esquivar sus balas a una gran velocidad. El ¨¢nima se qued¨® en la oruga enfrente de ¨¦l, disparo hasta que su arma sacaba chispas. Unos segundos despu¨¦s, su arma se detuvo, nuevamente, tiro del seguro nuevamente, para darse cuenta que estaba vac¨ªa su arma. En ese momento, alguien sali¨® volando hacia ¨¦l, cuando abri¨® los ojos, preparado para luchar, miro una m¨¢scara y debajo de ella unos ojos familiares. ¡°Alex¡­¡± Se escuch¨® en su cabeza. De regreso al campamento, Alex miro el lugar iluminado por el fuego, cad¨¢veres y heridos, siendo asesinados a sangre fr¨ªa, ellos eran arrojados al fuego bajo la orden de un animal. Un anima con una armadura negra mandaba a los soldados de Valle Verde. Alex miro con odio lo que hac¨ªan. Sin arco, tomo su hacha, pero sab¨ªa que no lograr¨ªa nada. As¨ª tomo su pistola y la encend¨ªa. Mucho tiempo sin hacerlo. Observo la situaci¨®n pensando en que ser¨ªa lo mejor para actuar. En ese momento, el ¨¢nima de armadura negra, recibir¨ªa de su casco una se?al de vida. Volteando a donde le indica, le costar¨ªa ver, demostrando que no usa sus ojos. Alex miro detenidamente que har¨¢. El ¨¢nima de su espalda, saco un arma pesada. Una ning¨²n, Alex sin pensarlo empez¨® a correr entre los ¨¢rboles, el ¨¢nima disparo sin seguro. Alex se escondi¨® detr¨¢s de un ¨¢rbol tras otro, las balas da?aban parte de su armadura, roz¨¢ndolo. Si una bala le daba, estaba muerto. El ¨¢nima, observo que solo gastaba munici¨®n y jam¨¢s le iba a atinar, as¨ª que disparo al tronco de donde estaba Alex. Tirando el arco y con este al lobo. Alex cayo y rodo, enfrente del anima que coloco su arma enfrente de Alex. El lobo rodeado fue apuntado por todos. El ¨¢nima que media unos 2.34 metros, re¨ªa de forma amenazante. Alex pens¨® el que hacer, pero era in¨²til. Su suerte se hab¨ªa acabado. Antes de rendirse, Alex tocar¨ªa un cuerno, alguien entre la maleza, que descansaba, escucho el llamado, as¨ª que sin m¨¢s tiempo que perder, se dirigi¨® a ayudar. Alex pens¨® que podr¨ªa tener una oportunidad m¨¢s para vivir. Cap. 28. Enemigo en las Sombras: Cap. 28. Enemigo en las Sombras: Alexandr estaba est¨¢tico, con el cuerno aun en su boca. El enorme anima enfrente de ¨¦l estaba inm¨®vil, los soldados le apuntaron, aunque sus rostros est¨¢ticos, miraban a todos lados. El ruido del fuego fue lo ¨²nico que se escuchaba, el olor a p¨®lvora y carne quemada. La ceniza volaba como nieve negra, mientras que el g¨¦lido aire de la madrugada calaba hasta sus huesos. Alex sudaba y sent¨ªa el miedo en su cuerpo, pero tambi¨¦n, algo que le extra?o mucho, una enorme felicidad y emoci¨®n. El gran soldado de Armadura negra y roja, ordeno a sus soldados disparar al momento que cambiaba el cargador de su arma con rapidez. Alex desenfundo con una gran velocidad su pistola, que emanaba vapor en contacto con el g¨¦lido aire. Apunto al anima que estaba terminando de recargar su arma. Alex le disparo en su arma, esta que daba vuelvas, se encendi¨® en un leve tono naranja, el metal se fund¨ªa en el mecanismo. Alex sonri¨® y burl¨¢ndose agrego. -Puede que sea un arma muy avanzada, pero su idiotez de aminorar costos, lo convierte en chatarra con solo llegar a los 1000¡ã El ¨¢nima solt¨® el arma enfurecido, con unas part¨ªculas de color naranja, se transform¨® su armadura en unos pu?os enormes. El gran soldado choco estos y con un gesto se quit¨® el casco, este se fundi¨® en sus brazos, creando un sistema para goles poderosos. Un enorme oso estaba enfrente a ¨¦l. El enemigo golpeo el suelo, usando su nuevo armamento. Logro desestabilizar el campo, logrando crear un terremoto en esa zona. Alex con su habilidad logro moverse a su derecha antes que el suelo enfrente de ¨¦l se levantara con su golpe. Los soldados salieron volando. Alex cay¨® al suelo y con su arma, y su habilidad aun activa dispararon a 2 soldados, derrib¨¢ndolos. Los dem¨¢s comenzaron a dispararle. El oso empez¨® a golpear el suelo, destrozando la estructura y la zona, logrando que parte de una peque?a m¨®ntala detr¨¢s de ellos, caiga al suelo en una avalancha. Alex se cubri¨® en una de las aberturas del suelo, el oso riendo fren¨¦ticamente mientras hacia el destrozo. Desde su cobertura, logro disparar hacia su enemigo, 3 disparos que impactaron en el suelo debido al movimiento del suelo. Alex miro su cargador, solo ten¨ªa 1 bala, lo malo de no tener su equipo consigo. Su enemigo volvi¨® a usar la estrategia de alzar el suelo. Alex tomo una decisi¨®n acelerada Corri¨® hacia un cami¨®n con la puerta casi ca¨ªda. Esperando a que llegue el ataque, y cuando ten¨ªa el suelo alz¨¢ndose a sus pies. Termino de arrancar la puerta con una patada, subiendo a la puerta, montando la tierra como una ola. Alex al momento de estar en el aire, utilizo su habilidad, mucho m¨¢s estable. Le disparo en el brazo derecho. El ¨¢nima grito por el fuego que le derret¨ªa su armadura, logrando quitarse su traje, pero perdiendo ambos pu?os. Alex cay¨® al suelo, al alzarse, los soldados le apuntaban. El oso hablo con el sonriendo. -Eres buen enemigo, me hubiera gustado m¨¢s enfrentarte. Pero es tiempo de ya acabar esto. Alex alzo las manos y su arma. Entonces, de una radio que ten¨ªa, escucho una voz. -Alex, creo que este es el canal¡­ Te tenemos a la mira, dispararemos a tu se?al. El lobo miraba un destello enfrente de ¨¦l, este era por un espejo. Alex sonri¨® e intento ganar tiempo. -S¨ª, me hubiera gustado enfrentarte 1 a 1 a mano limpia¡­ pero s¨¦ que ya no podremos hacerlo- Guarda su arma e inspecciona su armadura. ¨C Al menos d¨¦jame morir de forma honorable- Se quitaba el casco, mostrando su rostro. -Eres un lobo del ¨¢rtico¡­ pens¨¦ que tu raza estaba extinta¡­ hace m¨¢s de 10,0000 a?os que no se ve¨ªa uno como t¨². Alex sorprendido por la informaci¨®n, se quedar¨ªa sin palabras, sus amigos disparar¨ªan al ver su situaci¨®n. Despejando la zona de los 20 soldados que quedaban, menos el l¨ªder. Alex en el ¨²ltimo momento le salvo. El oso molesto, lo golpear¨ªa, alejando a Alex. Sus amigos intentar¨ªan defenderlo con otra r¨¢faga, pero refuerzos enemigos llegar¨ªa. Alex les hablar¨ªa por radio forzadamente, el golpe le saco el aire y revent¨® algo en su cuerpo. -Chicos, enc¨¢rguense de los soldados¡­ Yo estoy bien¡­ Puedo con esto. El oso le mirar¨ªa, su armadura se acomodar¨ªa en parte de su rostro menos la mand¨ªbula, sus brazos mostrar¨ªan que, aunque gordo, estaba fornido. Su armadura se convirti¨® en unas botas, rodilleras, hombreras y un chaleco grueso. -Bien Lobo ¨¢rtico¡­ No tengo idea de porque me salvaste. Pero te devolver¨¦ el favor. Si me ganas me ir¨¦. Si gano¡­ Ustedes Morir¨¢n por mis soldados. Alex observo la propuesta, se amarro bien sus brazaletes, acomodo sus espinilleras. Con calma, desato su pechera, ahora destrozada con las balas y metralla incrustada, debajo de esta, un traje de quitina y cuero el¨¢stico, cubriendo su pecho y torso. Alex lanzo su pechera detr¨¢s de ¨¦l, se quit¨® su cintur¨®n con su arma y su radio. Mostr¨¢ndosela a su enemigo, la solt¨®, y ultimo, su m¨¢scara, la tomo entre sus manos de su rostro con miedo, levant¨¢ndola lentamente, dej¨¢ndola caer tras de s¨ª. Alex se prepar¨® en una pose de pelea, listo para enfrentarse a su enemigo. -Bien, si me das esa oportunidad, no la desperdiciare. Alex observaba detr¨¢s del anima, que el sol sal¨ªa. El oso se percat¨® y miro detr¨¢s de s¨ª. El lobo no lo ataco. Ten¨ªa principios.The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Su enemigo sinti¨® el c¨¢lido sol y respondi¨® esto. -Es la primera vez que disfruto un amanecer¡­ y la primera que veo uno¡­ jam¨¢s tuve oportunidad de sentir el sol¡­ Alex observo al oso respirando tranquilamente. Al abrir los ojos, su enemigo estaba en posici¨®n para pelear. -Antes de comenzar, quiero saber algo. ?Qu¨¦ sabes de mi raza? ?Por qu¨¦ dijiste que estaba extinta? El oso sonri¨® con una mueca. - ?De verdad crees que voy a compartir esa informaci¨®n tan f¨¢cilmente? Derr¨®tame, lobo, y quiz¨¢ te lo cuente. Las llamas eran apagadas con el frio aire de la ma?ana, ahora cortando la piel en el rostro de Alex. El oso parec¨ªa estar muy acostumbrado. Ambos se manten¨ªan mir¨¢ndose fijamente. Como si se acordaran. La lucha dio inicio. Ambos se lanzaron contra su rival. Alex esquivo por poco los golpes de su rival moviendo su torso, sorprendido escucho como romp¨ªan el aire de la fuerza. Alex esquivo un codazo, posicion¨¢ndose a la izquierda del oso. El respondi¨® con otro golpe. Alex dio una patada a su est¨®mago. Aunque el lobo ten¨ªa su espinillera, sinti¨® el dolor punzante del golpe que meti¨®. R¨¢pidamente el oso lo tomo del brazo y lo lanzo. Alex dio un giro en el aire, cayendo derrap¨¢ndose en el suelo con las suelas. Al momento de alisar la mirada, el oso cargaba en contra de ¨¦l. Alex no consigui¨® esquivarlo a tiempo, saltando a su derecha, recibi¨® un golpe con el antebrazo. Logrando aturdir al lobo. El oso miro a su oponente. Dando un comentario burl¨®n. -Eres r¨¢pido, lo reconozco¡­ pero no lo suficiente. Los lobos del ¨¢rtico de las historias de la guerra eran m¨¢s impresionantes que la realidad. La lucha escal¨® r¨¢pidamente. El oso combinaba fuerza bruta con sorprendente agilidad para su tama?o, lanzando barridos y golpes devastadores que obligaban a Alex a moverse constantemente, aprovechando su velocidad superior. Parec¨ªa que esto iba a ser m¨¢s dif¨ªcil. Alex encontr¨® una abertura e intent¨® un golpe directo al rostro, pero el oso lo bloque¨® con su antebrazo, devolviendo un pu?etazo al abdomen de Alex que lo envi¨® varios pasos hacia atr¨¢s. - ?Mierda! - (Jadeando). ¨CAs¨ª que¡­ Ten¨ªas m¨¢s trucos bajo la manga¡­ -Y tengo muchos m¨¢s¡­ Solo espera y veras. El oso tronaba sus dedos y cuello, prepar¨¢ndose, esto solo iniciaba. Alex volvi¨® al ataque, girando sobre sus pies para lanzar una patada lateral al costado del oso. Esta vez, el impacto hizo que el enemigo retrocediera un poco, pero antes de que Alex pudiera seguir con un segundo ataque, el oso atrap¨® su pierna y lo levant¨® en el aire, estrell¨¢ndolo contra el suelo. A pesar del dolor y quedarse sin aire, Alex rod¨® hacia un lado para evitar un pisot¨®n que habr¨ªa terminado la pelea. Desde el suelo, uso sus manos de impulso y con un barrido de piernas, golpeo al oso, haci¨¦ndolo tambalearse por un momento. Aprovech¨® la oportunidad con una voltereta en el aire, se pondr¨ªa de rodillas, para lanzar un gancho ascendente que impact¨® en la mand¨ªbula del enemigo, sac¨¢ndole un gru?ido. -No soy solo ¨¢gil¡­ Tambi¨¦n se dar buenos golpes. -Ese fue un buen golpe¡­ Para un cachorro. El oso recuper¨® su equilibrio r¨¢pidamente y contraatac¨® con una serie de golpes r¨¢pidos y contundentes. Uno de ellos conect¨® en el costado de Alex, haci¨¦ndolo escupir sangre. En ese momento, activo su habilidad intentando esquivar los golpes, aunque no consigui¨¦ndolo del todo. Herido y con la vista nublada, record¨® su entrenamiento, se concentr¨®. Unas palabras cosquilleaban en su cerebro: ¡°Recuerda joven, usar esta habilidad acorta la vida si tu cuerpo no est¨¢ listo, as¨ª que ¨²sala en momentos de riesgo¡­ Simplemente despeja la mente y permite que tu cuerpo libere su energ¨ªa acumulada junto a tu habilidad¡± El joven lobo con fuerzas renovadas, esquivo los golpes de su contrincante, de mejor forma. Logrando zafarse del embate. Desapareciendo de su vista. Alex se detuvo un momento. Y con su habilidad activa, intento apagarla. El oso volteo a verlo, el lobo estaba con los ojos cerrados, el curioso, le pregunto qu¨¦ suced¨ªa, sin obtener palabra, se aburrir¨ªa de esperar. Alex segu¨ªa con esos pensamientos: ¡°Intenta apagar tu habilidad, si solo usas tu Aura, te har¨¢s el doble de fuerte, y no gastaras tanta energ¨ªa. Una vez domines esto, ser¨¢s capaz de entrar al modo¡­ ¡°Berserker¡± El oso ataca a Alex directo al cuerpo. El lobo lo logra esquivar con una velocidad mayor. Alex se deslizo entre su costado, con una velocidad espectral, golpeo el costado. El oso no sinti¨® nada. El lobo sigui¨® d¨¢ndole golpes una y otra vez, hasta que el oso lanzo un golpe, Alex se logr¨® a cubrir. El oso sonre¨ªa y festejaba la gran pelea. Al intentar moverse para alcanzar a Alex, sinti¨® un dolor en todo el cuerpo. Su armadura estaba destrozada y su cuerpo herido y lleno de sangre. - ?C¨®mo¡­ Conseguiste hacer esto¡­? Alex jadeaba por el costo de energ¨ªa, hab¨ªa crecido unos cuantos cent¨ªmetros. Y engrosado su cuerpo el doble. El oso cayo de rodillas. Mirando que era superado, recurri¨® a algo que no se esperaba. Una droga. -Si usaras una ¡°Forma¡± yo usare la ¡°Mia¡± El oso se inyect¨® algo en el cuello. Su cuerpo cambiaba, m¨¢s robusto y estaba con m¨¢s energ¨ªa. La batalla sigui¨®. Alex golpeaba y era contra restado, igual el oso. Ambos terminaron con un choque de golpes en el cuerpo del otro. El oso cayo falto de aire, mientras Alex caminaba hacia el imponente. Hasta que empez¨® a sentir el agotamiento y dolor en su cuerpo. Sus movimientos eran m¨¢s lentos, y cada golpe recibido parec¨ªa pesar el doble que el anterior. Pero su determinaci¨®n no flaque¨®. Con un grito, lanz¨® un combo desesperado de pu?etazos y patadas, logrando impactar en los puntos d¨¦biles de la armadura del oso ya destrozada. El oso tambale¨® por un momento, sorprendido por la ferocidad de Alex. Pero en lugar de ceder, rugi¨® con una furia renovada y carg¨® hacia Alex, golpe¨¢ndolo con el hombro y envi¨¢ndolo contra un ¨¢rbol cercano. Al chocar contra el ¨¢rbol, Alex escupi¨® sangre. Intent¨® ponerse de pie, pero sus piernas temblaban. El oso se acerc¨® lentamente, disfrutando del momento. - Esto termina aqu¨ª. Admito que tienes agallas y eres muy fuerte, pero no eres rival para m¨ª. ?Alguna ¨²ltima palabra, lobo? - ?Qu¨¦ tan lejos llegaste traicionando tu honor? Si soy tan d¨¦bil como dices, ?por qu¨¦ sigues hablando y no terminas esto? El lobo le escupi¨® en la cara, sangre cayo en el rostro del oso. El oso gru?¨®, levantando su pu?o para el golpe final. Pero antes de que pudiera conectar, un rugido profundo reson¨® desde la distancia Antes que golpeara a Alex se detendr¨ªa. Cuando el suelo tembl¨® ligeramente. Goliat, enorme y cubierto de una armadura pesada de madera, apareci¨® cargando desde la espesura como un tren. En un movimiento fluido, bloque¨® un ataque del oso con su propio brazo, empuj¨¢ndolo hacia atr¨¢s con una fuerza abrumadora. Goliat usaba el modo Berserker, claramente acostumbrado de toda la vida, la diferencia de fuerza era clara. - Lo has hecho bien, Alex. Pero ahora, d¨¦jame encargarme de esto. Alex, apenas consciente, cay¨® de rodillas mientras ve¨ªa c¨®mo Goliat y el oso intercambiaban golpes tit¨¢nicos que hac¨ªan que peque?as ondas expansivas, tronaran con cada golpe. Su ¨²ltimo pensamiento antes de perder el conocimiento fue una mezcla de alivio y frustraci¨®n. Mirando el amanecer llegar, calent¨¢ndolo con su luz. -Soy a¨²n muy d¨¦bil¡­ Si no hubiera alarmado a Goliat¡­ Talvez estuviera¡­ Alex termino de caer desmayado. El miro algo dentro de s¨ª mismo, una llama de color dorado, que esta alumbraba una zona completamente negra. El lobo la toco y se cubri¨® de su brillo, alumbrando el cuarto. Alex despert¨® sudando frio, estaba en una carpa. Su uniforme y una armadura nueva estaba junto a ¨¦l, adem¨¢s de comida y claramente, agua, Tomo del vaso r¨¢pidamente, muri¨¦ndose de sed. Al escuchar ruido fuera, se coloc¨® su uniforme y su armadura, se dio cuenta que su m¨¢scara tenia ahora grabados de metal. Alex se la coloco y alguien entro a la tienda, el lobo volteo a verlo. -Al fin despertaste¡­ Te est¨¢bamos esperando. Cap. 29. Regreso al campamento: Al salir de la carpa, el sol ardiente le sorprender¨ªa, sus ojos doler¨ªan con la luz. Pareciera que estuvo alg¨²n tiempo sin salir. Alex mira la zona, pensando que est¨¢ en otro lugar. Hoyos reparados, muros rellenos de tierra reforzada con troncos. Carpas reforzadas con plantas y barro como peque?as caba?as. Parece que no est¨¢ en el campamento de antes. Mirando enfrente de ¨¦l, el comandante que antes fue a verlo, lo gu¨ªa al nuevo cuartel. El lugar estaba siendo terminado, simios y soldados estaban trabajando. A un lado, estaban plantando algunos cultivos junto a una fogata donde cocinaban carne de insecto. Adem¨¢s de iniciar la construcci¨®n de un pozo. Alex no puede creer el cambio. Al entrar al cuartel, mirar¨ªa caras conocidas. Alex saludar¨ªa a su equipo. Abrazando a quienes a¨²n est¨¢n con ¨¦l. Alex fue abrazado por todos. Mir¨® a su alrededor. F¨¦lix, Steven, Gabriel y¡­ Thomas. El lobo le preguntar¨ªa que hace aqu¨ª. Y como consegu¨ª llegar. La llena, le entregar¨ªa munici¨®n para su arma, dici¨¦ndole que era dif¨ªcil, pero consiguieron cruzar s¨ª que el ca?¨®n los detectara. Los simios les dieron un atajo entre los ¨¢rboles. Siendo as¨ª que Jacob con otra nave m¨¢s peque?a que repararon con piezas de los veh¨ªculos destrozados, consigui¨® traer a Thomas y suministros. Alex preguntar¨ªa por refuerzos. El ¨¢nima responder¨ªa severamente que es muy arriesgado, que, por el tama?o de la nave, solo pudo traer a Thomas y algunos recursos. Pero a¨²n es muy arriesgado, Jacob tambi¨¦n comenta que podr¨ªa ir por recursos cada 2 semanas, puesto que, si va m¨¢s seguido, lo detectaran y si eso ocurre, se quedar¨¢n sin nave y sin red de suministros. Alex bromeo y hablo felizmente con su equipo, agradeciendo que no hayan perdido la esperanza en ¨¦l. Ya que ¨¦l no la perdi¨® en ellos. El comandante habl¨® con Alex. El lobo avanza hacia la ¡°Oficina¡± en el camino, miro una jaula improvisada pero bien reforzada al fondo de un pasillo, en esta estaba el oso. Y sorprendentemente, Goliat, fuera de la jaula sentado en un tronco como una banca. Riendo y bebiendo. Alex se detuvo. El oso pegar¨ªa su cabeza en contra de los barrotes, logrando ver al lobo. Alex sigui¨® su camino, siendo detenido por la voz del oso. -Oye¡­ lobo. No te vayas aun¡­ Alex se qued¨® quieto, sin volverse. Escucho lo que ten¨ªa que decir. -Eres bueno¡­ maldita sea, me diste muy buenos golpes¡­ Sabes, iba a dejarte vivo. Para pelear otro d¨ªa¡­ Mira, s¨¦ que mate a muchos soldados¡­- El oso dejo su bebida y se acomod¨® en la barandilla intentando sacar su cabeza. ¨CYo tengo a mi familia¡­ Trabajo de mercenario al mejor postor¡­ me gusta pelear, pero no me mal entiendas, lo que hicimos fue una masacre y me siento horrible¡­ Por eso decid¨ª dejar prisioneros¡­ Alex sinti¨® sus palabras como cuchillos cortando su carne. Su ira se centraba en sus pu?os y el sudor sal¨ªa intentando enfriar su mente. -Mataste a animas con familias, los masacraste¡­ y dices que dejaste prisioneros por sentirte mal¡­ Alex se acercaba furioso a la celda. -Oye¡­ No digo que no tenga la culpa¡­ Solo que ellos me obligaron a hacerlo, y no me justifico tampoco. Pero te puedo decir que trabajar con Guardia Roja¡­ Fue el peor trabajo que tome¡­ Y me arrepiento de lo que he hecho hasta el d¨ªa de hoy¡­ Intento proteger a mis hermanas ya mi madre¡­ Espero que me entiendas¡­ El sacrificio que hago. Alex escucho eso ultimo fren¨¢ndose en seco. No sin responder al oso. -Yo tambi¨¦n hago sacrificios, pero eso no me llevan a matar por gusto¡­ -Nunca dije que me gustara matar, solo pelear, como el enfrentamiento que tuvimos, fue divertido¡­- El oso tomo de su baso y con el reflejo del cristal saliendo de la reja, miro el reflejo del lobo. ¨CYo tambi¨¦n so?¨¦ alguna vez con vivir en paz¡­ Tener una granja en un planeta y ser granjero¡­ Todos tenemos sue?os sin cumplir¡­ No eres el ¨²nico so?ador en una galaxia rota¡­ - ?A costa de la sangre de los dem¨¢s?If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. El oso se qued¨® en silencio. -Eso cre¨ª¡­ Solo se busca poder y dinero¡­ Es lo ¨²nico que importa. -Si no tienes dinero, no vienes. Si no hay poder, te aplastar¨¢n. Tienes que demostrar qui¨¦n eres y ser temido o respetado. Solo hay 2 caminos, y tu estas fuera de ambos. Algo en eso ultimo le llego como una pu?alada en el pecho al lobo. Alex se alej¨® retomando su camino. Avanzo hacia el comandante. El anciano estaba con ¨¦l. Adem¨¢s de Giovanny. El lobo miro al reptil y simplemente solt¨® su pregunta. - ?Qu¨¦ hiciste con Max? ?D¨®nde est¨¢? El reptil se sorprendi¨® por lo directo. -Valla, no tienes pelos en la lengua¡­ ?No?... ¨CMiro a Alex y saco la lengua siseando. ¨C¨¦l est¨¢ en misiones, reconociendo el terreno dado por¡­ Nuestros nuevos aliados. El reptil hablo con asco sobre los primates, Alex le lanza una mirada asesina, pero el anciano, aunque siego, le toco el hombro y le sonr¨ªe, con un leve meneo de cabeza. Diciendo ¡°No te metas en problemas¡±. El comandante estaba escribiendo en su pantalla, al momento de ver a Alex ya los dem¨¢s, subi¨® un holograma, al momento, un mapa peque?o de la zona, desvelaba como se encontraban. Alex le describ¨ªa al anciano que ocurr¨ªa. -Bien¡­ Capit¨¢n Alexandr¡­ Antes que llegaran, esto estaba y¨¦ndose al pique, cuando llegaron, resistimos un tiempo¡­ A los 5 d¨ªas de su llegada, desapareci¨® y casi 4 meses despu¨¦s¡­ Reaparece para salvarnos¡­ Con unos¡­ Aliados Inesperados¡­ El comandante suspira y coloca su mano en su hombro. -Gracias¡­ De verdad. Est¨¢bamos perdidos¡­ S¨¦ que usted tiene una propuesta, pero aqu¨ª el jefe del pueblo en los ¨¢rboles del sur ya me la dijo. Ellos est¨¢n interesados ??en una alianza¡­ Que creo que fue propuesta por usted¡­ -Si comandante¡­ Yo les promet¨ª seguridad y tecnolog¨ªa, un cambio de recursos, tanto comida como zonas de materiales y reconocimiento de terreno avanzado¡­ -Usted actu¨® a sus anchas, desert¨® durante meses y permiti¨® que el enemigo este en el campamento¡­ Usted ser¨¢¡­ En ese momento, llaman a Giovanny desde su reloj. El ¨¢nima se disculpa y abandona la sala y el cuartel. No sin antes, mirar molesto al lobo. Alex curioso por lo que hizo, sigue hablando con el comandante. -Como dec¨ªa¡­ Usted ser¨¢ acusado de traici¨®n¡­ Si estuvi¨¦ramos en otros t¨¦rminos¡­ Pero debido a su ¡°Exploraci¨®n de recursos y refuerzos¡± entiendo que ¡°Salvo¡± a civiles, d¨¢ndoles cobijo en el campamento, encontrando zonas de recursos y comida¡­ As¨ª que, ser¨¢ ascendido a ¡°Capit¨¢n primero del pelot¨®n¡± Alex miraba al comandante, con un peso librase de su pecho, pensaba que iba a ser fusilado. -Y bueno. Dejo bajo su mando la creaci¨®n paramilitar de un ¡°Grupo de trabajadores externos¡± para traer ayuda de ¡°Organizaciones¡± dispuestas a hacerlo. Si sabe a lo que me refiero¡­ Adem¨¢s de encomendarle el equipamiento que quiera y requiera, el mando de tropas para refuerzos y recursos que necesite, claramente sin afectar a la base¡­ -Comandante¡­ usted quiere decir que me dar¨¢ libertad para traer a mas tribales al campamento¡­ -No solo eso, tiene la misi¨®n junto a los dem¨¢s, de liberar los puestos¡­ Lo vi en acci¨®n y usted puede liberar los peque?os puestos que tenemos cerca. Con esto libre, podremos terminar de construir las 3 torres de vigilancia interconectadas, y con poder crear un puesto en la colina, tendremos esta zona segura para nosotros. Alex miraba el mapa bastante asombrado. -Debido al barranco, tenemos una protecci¨®n natural y con los derrumbes de su batalla de hace 3 semanas, se bloquearon varias entradas, quedando solo la del paso este¡­ Si capturamos el puesto de esa entrada, pondremos una barricada entre estas torres y un peque?o puesto, quedando la zona central libre. Y protegida¡­ As¨ª que su misi¨®n es enviar equipos con los soldados aun disponibles, capturar los puestos y seguir avanzando¡­ Alex meter¨ªa mano al mapa, alej¨¢ndolo, mirando a la lejan¨ªa el ca?¨®n. Le dir¨ªa al comandante algo que hasta el temer¨ªa. -Se?or, mi misi¨®n y el de mi equipo es conquistar el ca?¨®n. Teniendo eso, lograremos dar un giro a la guerra. As¨ª que una vez estemos con la zona libre, tendremos que capturarlo¡­ pero su fuego evita que se cruce por el camino principal¡­ El anciano hablo, con informaci¨®n valiosa. -Joven Lobo¡­ Comandante grit¨®n¡­ Hay un paso¡­ entre las monta?as, conocido como ¡°La Gruta del Cuervo¡± Esta gruta conecta con pozos subterr¨¢neos que salen entre toda la regi¨®n¡­ Por lo que he escuchado, el ¡°arma¡± del que hablan, tiene que estar en la monta?a ¡°Diente filoso¡± Encima de la falda de la monta?a, se encuentra una salida¡­ Esto podr¨ªa serles ¨²til¡­ Alex movi¨® el mapa, intentando encontrar lo que dice el anciano. Observando en la monta?a, un agujero bastante lejos de un sendero. -S¨ª, se encuentra aqu¨ª¡­ Si capturamos esta zona y tomamos este atajo¡­ Podremos llegar hacia el arma sin ser descubiertos. -Entonces queda decidido¡­ Se?or jefe¡­ Gracias por la informaci¨®n¡­ Vamos los 2 juntos a ver d¨®nde pueden colocar caba?as bajo tierra¡­ Adem¨¢s, estoy interesado en esa medicina herbal¡­ Tengo soldados aun heridos y¡­ Alex miro a ambos irse. Goliat segu¨ªa bebiendo y su equipo le esperaba. Alex sigui¨® mirando el mapa, sab¨ªa que ten¨ªa que hacer que se vea mejor. As¨ª que conecto su reloj y la informaci¨®n obtenida de la gran vista de los ¨¢rboles. Logro ampliar el campo de visi¨®n con la lectura que hizo, si ARCA seguir¨ªa con ¨¦l, hubiera tomado toda la zona en cuesti¨®n de minutos. Alex tomaba algo de comida que le dio permiso el comandante. Guardando bocadillos para sus amigos. Alex se prepar¨® a salir con su grupo, pidi¨¦ndole a Goliat que descanse. El lobo miro a la ventana, el sol estaba en su punto m¨¢s alto. Alex sab¨ªa que a¨²n hab¨ªa peligro, as¨ª que, preparo defensas y capturas a los puestos. -He dormido por 3 semanas, es hora de recuperar ese tiempo. Su equipo se alistaba, con sus uniformes, Alex se preparaba su nueva armadura, ligera pero resistente, parec¨ªa una extensi¨®n de su cuerpo. Placas de metal reforzado con pol¨ªmeros oscuros cubr¨ªan su torso y extremidades, brazaletes sus antebrazos mientras un grabado en plata brillaba sobre el hombro derecho, marcando su rango como Capit¨¢n y sobre su hombro izquierdo, una insignia de su escuadr¨®n ¡°Z-0042¡± Los dem¨¢s ten¨ªan armaduras similares. Los 5 se prepararon para empezar a reconocer la zona. Alex sab¨ªa que necesitaban entrenar, pero la mejor forma de conseguirlo, es teniendo mucho m¨¢s espacio. El equipo se dirigi¨® hacia su primera misi¨®n. Alex observo el mapa, marcando 2 rutas, los equipos se dividir¨ªan y avanzar¨ªan con las capturas. Marshall les confirmo el estado de 12 campamentos, con suministros y esclavos. Tanto soldados de otros regimientos, como tribales. El equipo sali¨® del campamento. Inspirados en detener la guerra, cueste lo que cueste. A lo lejos, en un ¨¢rbol gigante joven. Giovanny los miraba, dentro del ¨¢rbol, algo hacia ruido. El reptil, ten¨ªa a Max capturado. ¨¦l estaba con grandes cantidades de una droga en el cuerpo. Siendo un ¡°Salvaje¡±. -Max¡­ Max¡­ Max¡­ Ser¨¢s el catalizador de mis males¡­ O ser¨¢s una buena mascota¡­ Max temblaba mientras su cuerpo era ¡°Mutado¡± por la droga. Giovanny se relam¨ªa los labios, enviando un mensaje a alguien. -Mi Se?or¡­ Ya he probado el suero. Funciona de maravilla, en unos d¨ªas hare la prueba en campo. Una voz met¨¢lica y distorsionada. Le contestar¨ªa de forma fr¨ªa. -Excelente, env¨ªame tus resultados. Ir¨¦ a conseguir m¨¢s de estas plantas¡­ Esta guerra solo trae beneficios. Aseg¨²rate de que todo marche de acuerdo al plan. La comunicaci¨®n se cort¨®. Giovanny miro a Max, sonriendo como desquiciado de oreja a oreja. Encendiendo una luz, se iluminaba un pasillo ancho, lleno de tribales y soldados, convertidos en ¡°Bestias¡± -Lo hare se?or Lux¡­ Solo tengo que terminar de probar a estos monstruos¡­ Usted ser¨¢ el primero y Arthur¡­ Ese idiota tendr¨¢ su muerte ante mis manos¡­ Solo esperen y ver¨¢n. Cap. 30. Cosechas de Sangre. P1: El d¨ªa estaba a la mitad, el sol, resplandeciente quemaba la vista. Alex y su equipo, corr¨ªan entre la selva, sin veh¨ªculos terrestres funcionales, solo quedaba ir a pie. Corriendo entre la maleza y plantas, Alex y su equipo, se detienen a tomar aire. El lobo aprovecha la oportunidad para mirar el mapa. Steven con el sudor en su frente, mira a Alex. -Hey¡­ Alex, ?Qu¨¦ entrenamiento has estado haciendo? Alex le mirara extra?ado. Mientras colocaba su brazo, agrandando y mirando la ubicaci¨®n en su holograma. - ?Por qu¨¦? ?Tengo algo raro? El felino se tirar¨ªa muerto de calor, sofoc¨¢ndose por su armadura. - ?SI! Hacen como 49¡ã grados y t¨² tienes la armadura m¨¢s completa que nosotros¡­ Y estas apenas sudando¡­ Alex mirar¨ªa los dem¨¢s. F¨¦lix, Gabriel, Thomas y Steven, los 4 sudaban a chorros. Mientras el sent¨ªa apenas el calor. -Parte de mi entrenamiento fue en aguas termales¡­ -Estas diciendo que te relajaste mientras nosotros¡­ -El agua ten¨ªa una temperatura m¨ªnima de 90¡ã¡­ Creo que por eso soporto este calor como nada¡­ Steven se qued¨® callado, mirando al lobo. Pensando ahora si abra algo capaz de matarle. El equipo avanzo, Alex observo 2 campamentos a la lejan¨ªa. Mirando a su escuadr¨®n, sab¨ªa que ellos no estaban en condiciones. As¨ª que decidi¨® dividirlos. -Bien, escuchen, este es el plan. El primer campamento se encuentra a .56 Clics (1 Clic=1Kilometro) El segundo est¨¢ a 1.57 Clics al norte. As¨ª que ir¨¦ a tomar informaci¨®n. Les espero aqu¨ª. El lobo se?alo una colina pasando el primer campamento. -Es m¨¢s peque?o el primer campamento, As¨ª que, lo limpiare y me ayudaran con el 2do¡­ Por lo entendido, hay veh¨ªculos en este, as¨ª que, si conseguimos limpiar esta zona, tendremos con que transportarnos¡­ Steven tomar¨ªa en su Tablet que le dio antes Alex, la informaci¨®n del mapa. -Bueno, necesitamos limpiar la zona para tener un libre uso de estos¡­ Obtendremos informaci¨®n en el campamento grande¡­ Puede que incluso nos venga mucho mejor el lugar limpio¡­ Alex les miraba sonriendo, los animas miraban la Tablet mientras el lobo sub¨ªa a un tronco. -Alex¡­ ?Qu¨¦ haces? F¨¦lix le miraba sacudiendo a los dem¨¢s. Alex les sonri¨®, coloc¨¢ndose su m¨¢scara y se despidi¨® con un gesto con 2 dedos. Alej¨¢ndose saltando a una enorme velocidad entre los ¨¢rboles. -Tiene que ense?arme a hacer eso¡­ Thomas estaba boquiabierto. Los restantes, se dispusieron a llegar a su objetivo. Alex mientras tanto, era alertado de estar cerca de su primer destino. Mininos despu¨¦s, Alex llegar¨ªa a un puesto de alto. El lobo estacionado entre los ¨¢rboles, mirar¨ªa el lugar, un guardia se percatar¨ªa de algo. Alex se arroj¨® hacia un arbusto, sigilosamente, marco a los guardias con su olfato. -6 guardias¡­ Uno en la torre¡­ 2 en la caseta y los dem¨¢s repartidos¡­ Esto ser¨¢ complicado. Alex se oculta en la maleza, cada segundo arrastr¨¢ndose como una eternidad. Un soldado se acerca. Sin dudarlo, lo toma por el cuello y su cuchillo encuentra su marca con su mano en su boca para evitar un ruido.Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. El cuerpo cae, y Alex siente c¨®mo la culpa comienza a pesar m¨¢s que el cad¨¢ver que arrastra tras el ¨¢rbol. El lobo observa movimiento. Arrastra detr¨¢s de un ¨¢rbol el cuerpo. Mir¨¢ndolo de cerca, algo sale de su ropa, una foto de una familia. Alex se siente mal, siente que va a vomitar. Toma la foto, guard¨¢ndola y arrancando la insignia del cuerpo. Guard¨¢ndola en un saco. Se acerca a la torre, cubriendo la boca de su siguiente v¨ªctima, la elimina silenciosamente, r¨¢pidamente alejando sus manos del rifle. Alex le registra igualmente, arrancando su insignia. Alex siente un enorme peso en el pecho. Pero es la forma m¨¢s r¨¢pida de hacer esto. Eso lo aprendi¨® de mala forma. Tomando el rifle en su espalda y algunas municiones y cargadores. Se desliza de un cable, cayendo en el techo del cobertizo. El aparato se rompi¨®, rodando hacia la maleza. Los soldados salen a ver que sucedi¨®. Uno de ellos se aproxima hacia la torre. Alex r¨¢pidamente corre y le atraviesa de un movimiento a uno el cuello, el siguiente, le lanza tierra en los ojos y le tapa la boca mientras hace lo mismo. El de la torre, mira el cuerpo. Alex lo toma por la espalda, noque¨¢ndolo. Alex lo derriba de un golpe, lo amarra y lo arrastra a la caseta. Este amordazado, observa aterrado al lobo. -Si te quisiera muerto, lo estar¨ªas¡­ Ir¨¦ a despejar el campamento¡­ Cuando vuelva, quiero que me digas todo lo que sepas¡­ El soldado con terror, asentir¨ªa. Alex se ocupar¨ªa de los cuerpos, coloc¨¢ndolos en un mont¨®n detr¨¢s del cobertizo, llenando m¨¢s su saco de pertenencias. Caminando, hacia el campamento. Encuentra cuerpos esparcidos por el camino¡­ Son cientos, podridos y atados. El lobo observar¨ªa con asco. Vomitando lo que ten¨ªa en el est¨®mago, en eso, mirar¨ªa algo en un cad¨¢ver. Cachorros, o al menos, la mayor¨ªa lo son. Alex con ira regresa al cobertizo, con ira en su rostro, el soldado lo sabe. Alex le tapa la cara con su bolsa de pertenec¨ªas y cierra la puerta, el ¨¢nima es librado de esta. La oscuridad domina el lugar. El ¨¢nima intenta gritar, aun amordazado. En ese momento, una chispa encender¨ªa por un momento el lugar. Mostrando una mano blanca. Alex estaba ah¨ª, encendiendo un zipper. El Lobo encender¨ªa la luz lanzando las fotos y pertenencias de los solados. El soldado mirar¨ªa las cosas llenas de sangre. Alex no dir¨ªa nada, simplemente abrir¨ªa la puerta, desvelando que detr¨¢s del soldado atado, estaban los cuerpos de sus compa?eros. Este gritar¨ªa suplicando. Alex cerrar¨ªa la puerta, golpeando el picaporte, haciendo imposible volverla a abrir. Alex saldr¨ªa mareado, vomitando nuevamente una mezcla de bilis y poco m¨¢s. Llorando por lo que vio y ahora, teniendo el hedor en su nariz. Alex seria llamado por sus compa?eros. El lobo intentar¨ªa reactivarse, sintiendo la cruda verdad de la guerra. La galaxia estaba en llamas, pero ¨¦l no dejar¨ªa que se terminara de consumir. Avanzar¨ªa tap¨¢ndose la cara, llegando hacia el punto acordado. Al subir y ver a sus compa?eros, mirar¨ªa a Steven tranquilo, mirando por sus binoculares. El felino m¨¢s acostumbrado a esto, observar¨ªa los cad¨¢veres, anot¨¢ndolos en su cuaderno. Se notar¨ªa asco, aunque parecer¨ªa algo ¡°Normal¡± para ¨¦l. Alex sab¨ªa que las cosas eran peor que lo que pensaba. Gabriel le vio p¨¢lido. Alex intento decir que estaba bien. Los dem¨¢s sab¨ªan que hab¨ªa visto el campo de muertos. Ellos le llamaban de 1 forma. - ?Cosechas de Sangre? ?Eso lo hacen para dar un mensaje? Gabriel, el m¨¢s veterano, responder¨ªa pesadamente. -Si¡­ Es algo de lo m¨¢s suave que veras¡­ Mira Alex, es hermoso y lo que quieras hacer¡­ Pero hay quienes van a ser lo peor de lo peor¡­ Alex miraba el suelo. Aun afectado. -Pero eso no implica que hagas algo igual¡­ Matar est¨¢ muy mal¡­ Pero si quitar la vida a quienes hicieron esto¡­ Al menos traer¨¢ una ¡°Justicia a los muertos¡± Alex sab¨ªa que no pod¨ªa cambiar todo¡­ Al menos no ahora, as¨ª que ten¨ªa que acoplarse a esto, pero ning¨²n entrenamiento le preparaba. Aun pod¨ªa oler los cad¨¢veres con el cambio del viento. Steven termino de marcar un mapa en su cuaderno. Los dem¨¢s asombrados, miraron que es un excelente dibujante. Steven les dio el mapa y ubicaciones. -Bien, ya lo tengo¡­ Miren: En el lado Oeste, est¨¢ la entrada con el cobertizo y las torres. Caminando unos 200 metros¡­ Esta la fosa. En el centro, estamos nosotros y un mont¨®n de veh¨ªculos destruidos. Alex no sab¨ªa que dec¨ªa, tomo los binoculares y comendo a inspeccionar la zona mientras Steven hablaba. -Puede que este lugar lo utilicen como un centro de mantenimiento o taller, adem¨¢s que hay naves nuestras en su mayor¨ªa, de seguro tra¨ªdas aqu¨ª despu¨¦s de ser derribadas¡­ En el lado Este, Se encuentra la base, por el momento, s¨¦ que hay 3 torres y un tipo de zona de diligencia en el techo. Los edificios son de un tipo de concreto, las paredes est¨¢n desgastadas y hay huecos en unas que solo est¨¢n tapadas con escombros. Esta el edificio m¨¢s grande, y al perecer agrand¨¢ndose m¨¢s el terreno, hay unos tipos de talleres¡­ Alex miraba lo que dec¨ªa Steven. Pero noto algo cuando se abr¨ªan las puertas de metal, en un cami¨®n ordenaban cosas. Un grupo de soldados cargaban cajas en un cami¨®n. Alex miro mejor y lo que observo, le dio algo¡­ Algo que le hizo actuar. -Hay esclavos en ese lugar¡­ Un cami¨®n se los lleva¡­ Alex le da los binoculares a Steven. El lobo se acerca a la orilla. Tomando su rifle, sin mira, se acomoda pecho tierra. El lobo da una orden. -Quiero que todos est¨¦n a tantos al campamento. F¨¦lix, t¨² y Gabriel c¨²branme, Steven y Thomas. Tomen posici¨®n defensiva. Ya s¨¦ c¨®mo entraremos al campamento. Cap. 30. Cosechas de Sangre. P2: El equipo se prepar¨®. Alex mantuvo el ojo en la mira de hierro. F¨¦lix y Gabriel bajaban entre la maleza para quedar en posici¨®n. Aunque encima del camino, estaban a unos buenos 20 metros de este. Alex se mantuvo callado, esperando el cami¨®n. Al tenerlo a la vista, se acerc¨® m¨¢s a la orilla. Sacando el ca?¨®n y acomod¨¢ndose. Al tener al chofer en frente. Disparo un tiro limpio, la sangre y sesos se esparcieron por la cabina, su compa?ero r¨¢pidamente sali¨®, alarmado, siendo recibido por otro disparo. La garganta de Alex se cerr¨® como si un nudo invisible le estrangulara. Sus manos temblaban, sudorosas, aferr¨¢ndose al rifle, pues su vida depend¨ªa de ello. Preguntando como puede en su radio hacia Steven, ellos siguen vigilando. Parece que no se han dado cuenta. F¨¦lix y Gabriel se acercan al cami¨®n. Alex sacude su cabeza, un sudor frio recorr¨ªa su cara. Los 2 animas, mostraron que estaba todo despejado. Alex les dijo a Steven que regresaran pero que se mantengan vigilando. Alex bajar¨ªa con cuidado. Registrando a los soldados. Encontrar¨ªa una llave, al tomarla en sus manos. Alex mirar¨ªa el cargamento cubierto de sabanas y cajas por fuera. Su equipo se acercar¨ªa, y se horrorizar¨ªan cuando retiraran las sabanas. Un grupo de cachorros, muy malnutridos. Algunos con marcas de lesiones y otros con heridas en el rostro. Alex r¨¢pidamente abri¨® una jaula. Una cachorra d¨¦bil y muy delgada se intent¨® alejar de ¨¦l. Alex mirando su miedo, saco una lata de comida, la abri¨® y la dejo en la celda, ofreci¨¦ndosela a la peque?a. Esta lo miro sin querer comer. Alex le acerco la lata, culot¨¢ndole la mano en la cabeza, la peque?a miro sus ojos dorados. Y comenz¨® a comer mientras lloraba. Alex la abrazo, los dem¨¢s miraban la escena. Los compa?eros de Alex abrieron una caja, comida en lata y algunas armas. Mirando m¨¢s de cerca, en la cabina hab¨ªa una orden. Alex tomo a la peque?a en brazos y la ley¨®. ¡°Lleven al cargamento de 12 cachorros, ser¨¢n vendidos al mejor postor para lo que sea. Varias cachorras han sido ¡°Probadas ya¡± La comida esta como parte del trato, ma?ana enviaremos la otra parte¡± Alex tomo la nota y la dio a Steven a guardar. Puede que no pueda hacer algo ahora, pero esto es evidencia. Evidencia para justificar lo que har¨¢n. Los animas vaciar¨ªan el cami¨®n, que era escondido por la maleza. Steven se quedar¨ªa con los peque?os, mientras les da de comer. Alex tomar¨ªa el cami¨®n y regresar¨ªa conduciendo a m¨¢xima velocidad para estrellarse contra las puertas. Los dem¨¢s, bajar¨ªan al momento de abrirlas, acribillando a todo soldado. -La guerra¡­ No es mala¡­ Quienes la hacen lo son. Alex dejar¨ªa con Steven a los 12 cachorros, todos comer¨ªan algo. Steven anotar¨ªa sus nombres y n¨²meros de sus placas. Alex le mirar¨ªa, la peque?a que hace poco ten¨ªa en brazos, le miraba con una luz en sus ojos. El lobo tomo el cami¨®n, todos usaron las cajas vac¨ªas para esconderse. Saldr¨ªan del lugar y dar¨ªan la vuelta. Los animas del campamento ver¨ªan que salieron tarde. Pensando, talvez fue por una rama en el camino. Los animas dentro estaban con sus armas y armaduras, sudando y con las manos agarrotadas, sintiendo al colosal cami¨®n correr hacia la batalla. En el campamento, mirar¨ªan algo llegar de entre la maleza, el cami¨®n que antes hab¨ªa salido, ahora estaba regresando, con su cristal ensangrentado y un piloto lleno de ira. Los soldados intentar¨ªan disparar, pero un golpe les har¨ªa temblar, fallando los disparos. Alex viendo que a¨²n no ser¨ªa la puerta, dar¨ªa marcha atr¨¢s y volver¨ªa a embestir. La puerta hecha de trozos de naves. Segu¨ªa intacta, pero la pared, estaba cediendo. Golpe tras golpe, Alex logro destrozar la pared. Los disparos llegaron con la entrada del cami¨®n, disparando a la cabina, el cami¨®n sali¨® volando contra la pared. Los soldados se acercaron. Abriendo la puerta, cae un cuerpo. Uno de sus soldados, mir¨¢ndolo extra?ados serian sorprendidos por un grupo de disparos, provenientes de las cajas. Alex que hab¨ªa saltado, se subi¨® a una de las torres. Con su rifle, disparando a quemarropa, acabo con uno e ario a varios, tomando un fusil, termino con sus atacantes. Los dem¨¢s soldados de las otras torres, le disparar¨ªan. Su grupo ahora sin tantos disparos, saldr¨ªan por completo de su escondite. Tiros por doquier. Gabriel con un arma de asalto ligera, recibir¨ªa un disparo, siendo llevado detr¨¢s del cami¨®n, buscando la herida, mirar¨ªa que su armadura logro desviar el disparo. Alex tomo cargadores, acopl¨¢ndolos a sus bolsillos. Tomando su arma, disparar¨ªa entre los cuerpos, logrando matar al que ten¨ªa enfrente, tomando el arma de otros y algunas municiones se prepar¨®. Observo que las balas de unas armas eran como las de su rifle. Los dem¨¢s ten¨ªan problemas, una ametralladora pesada la ten¨ªa acorralados. Alex se libr¨® de los soldados que ten¨ªa caz¨¢ndolo con su rifle, antes de acabar con el arma pesada. Fue atrapado por su lluvia de metralla. F¨¦lix aprovecho su tama?o y con el tomar de una granada de un cuerpo. Se acerc¨® al artillero y tirando de la anilla, fue sorprendido por el tirador, escondi¨¦ndose en un tronco de ¨¢rbol, que era comido con cada disparo. Alex se percatar¨ªa de esto, disparando al anima, logrando dar en el arma. Esta se atascar¨ªa por un momento. F¨¦lix aprovechar¨ªa y lanzar¨ªa la granada. Llegando a los pies del artillero, logro sobrevivir. Pero Alex tomo su rifle autom¨¢tico y loa acribillo. Todos sacaron sus armas y buscaron m¨¢s soldados. Alex miro que quedaba un francotirador aun en pie, dentro de la caseta encima del edificio. Le apunto con su rifle y de un disparo limpio, atraves¨® su casco. Alex cayo cansado. Sus compa?eros terminaron de limpiar el lugar. Encontrando a mas cachorros. Juntando los cuerpos y saque¨¢ndolos. Consiguieron munici¨®n, granadas e informaci¨®n valiosa de tarjetas de memoria. Alex y su grupo, sacar¨ªa combustible de unas latas y haciendo un agujero algo hondo, echar¨ªan los cad¨¢veres prendi¨¦ndoles fuego. Ten¨ªan el campamento ya asegurado. Pero ten¨ªan a unos 33 cachorros con ellos. Alimentarlos seria su prioridad.Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. Alex usar¨ªa la radio para comunicar su logro al Comandante. Alex mirar¨ªa los cuerpos siendo quemados por la rustica ventana. El olor a ceniza y carne quemada le llenaba los pulmones. Alex mirar¨ªa la ventana, hasta que contestar¨ªan su llamada. -Comandante, aqu¨ª equipo Z-0042¡­ Conquistamos el fuerte¡­ Alpha¡­ -Excelente, enviaremos tropas para reconocimiento, fueron muy r¨¢pidos. ?Baja o heridos? -Ninguna¡­ Pero tenemos un problema¡­ o mejor dicho¡­ 33 peque?os problemas. - ?Aqu¨ª se refiere Capit¨¢n? El comandante llegar¨ªa tiempo despu¨¦s, observando la situaci¨®n con repudio e indignaci¨®n. -As¨ª que¡­ los lograron rescatar? -Si comandante¡­ parece que son tanto tribales como colonos¡­ Se?or, con todo respeto, pido que se les de asilo. -Son demasiados¡­ Pero¡­ (Exhala) Los cuidaremos y daremos asistencia¡­ Pero necesito que sigan as¨ª¡­ Una vez teniendo el control de la zona, el lugar ser¨¢ mucho m¨¢s seguro para todos¡­ Pobres cachorros esto es una masacre¡­ Ellos no se merecen esto. El Comandante sub¨ªa al cami¨®n, junto a un Gorila joven. Alex sonre¨ªa, aunque sab¨ªa que para hacerlo tubo que derramar sangre. Su moral se sent¨ªa alejada de ¨¦l. Miro al horizonte, el sol escondi¨¦ndose. Y pidi¨® como ¨²ltimo favor, el quedarse ese lugar como ¡°Base de entrenamiento¡± El comandante reacio al inicio, acepto, con tal que Alex sigua estando en batalla. El lobo feliz, sab¨ªa qu¨¦ hacer con esto. Los animas cargaron el cami¨®n que, aunque parec¨ªa una coladera, segu¨ªa en una pieza. F¨¦lix solo saco algunos repuestos, y combustible. Los cachorros eran cargados en el cami¨®n, unas simias los hab¨ªan acompa?ado, cargando a los peque?os en sus brazos. La peque?a que Alex hab¨ªa cargado, se logra pone en pie y como pudo se acerc¨® a ¨¦l. Haciendo algo que no se esperaba. Le abrazo, Alex le contesto el abrazo, esta derramaba l¨¢grimas, el lobo con cuidado la llevo a su asiento, escoltados por un convoy, ellos fueron a un lugar m¨¢s seguro. Alex miro a su equipo y con una sonrisa y fuerzas renovadas. Se pusieron a limpiar y acomodar mejor la base. En cuesti¨®n de un par de semanas, era otro lugar. Con ayuda de un cami¨®n con un gancho y la gu¨ªa de los gorilas, llevaron a su nave estrellada a ese lugar. Jacob estaba fascinado con los restos de naves. ¨¦l ten¨ªa que repararla y seria su apoyo desde la base. Alex observaba ese d¨ªa el amanecer. La fosa cavada, ahora estaba llena de los cad¨¢veres, el soldado en el cobertizo, fue sacado despu¨¦s de 2 d¨ªas. Siendo tomado como prisionero. Aunque siendo interrogado antes y grabada su confesi¨®n por cualquier duda. El sol sal¨ªa, comenzando el d¨ªa. Alex desayunaba mirando el amanecer por una pasarela improvisada. El lobo blanco, disfrutaba una taza de t¨¦ de hojas de guayaba y un mango, Steven estaba con Thomas intentando armar una radio con piezas de los veh¨ªculos, detr¨¢s de ¨¦l. F¨¦lix, Gabriel y Jacob estaban reparando el cuerpo de la nave. En ese momento, Alex observo ceniza en el aire. Sus compa?eros estaban igual que ¨¦l. Thomas y F¨¦lix subieron a la antena. Mirando el caos. Alex fue avisado, el lobo tomo la ceniza que ca¨ªa en su mano. Cerr¨¢ndola con enojo. Todos se prepararon. Jacob se quedaba en la base, manejando las comunicaciones. El grupo avanzo con mejor equipamiento. Todos caminaban viendo la maleza, Alex con un gesto de la mano los freno en seco y pidi¨® que se escondieran. El hizo lo mismo. El ruido del fuego quemando madera, era m¨¢s distinguido. Alex envi¨® a Steven, el lobo le sigui¨®, ambos asomados detr¨¢s de un ¨¢rbol. Alex miro a todos lados, mientras Steven est¨¢ reconociendo el terreno de enfrente, estando en una zona irregular, se miraba como el bosque ard¨ªa frente a ellos. Alex miraba a las llamas danzar, hasta que un ruido cerca le puso a alerta. Un disparo le roso la cara, su m¨¢scara logro desviarlo, o no permiti¨® que le perforara la cara. Alex se movi¨® r¨¢pido, tirando junto al felino, abraz¨¢ndolo mientras unas r¨¢fagas de balas intentaban destrozar el ¨¢rbol y el terreno. El resto del equipo, se mantuvo agachado. Alex con una se?a les dio permiso de abrir fuego. Thomas asinti¨® y dividi¨® el trio. Uno ir¨ªa a la izquierda, otro a la derecha, para dar cobertura con fuego. Mientras el cubrir¨ªa la retirada. Alex movi¨® a Steven, sintiendo algo c¨¢lido en su mano. Sangre. Alex con miedo en su rostro observo que su amigo se desangraba lentamente. Sacando su radio pidi¨® a asistencia m¨¦dica. Muy tarde, Gabriel y F¨¦lix comenzaban el intercambio de fuego. Alex ten¨ªa que moverse, pero si se mov¨ªa, se iba a desangrar Steven. Gabriel durante el combate, le dio ¨®rdenes para tratar la herida por la radio. -Alex¡­ ?D¨®nde fue el disparo? Le disparaban, las balas chocaban contra una roca, destroz¨¢ndola con cada impacto. -Fue en su brazo izquierdo, cerca de la vena¡­ Est¨¢ perdiendo mucha sangre. En su radio se cruzaban comunicaciones. -Has lo siguiente¡­ (Se oyen los disparos impactar) Tienes que¡­ (Dispara de regreso) Rellenar la herida¡­ (Empieza a correr) Con gasa¡­Toma dos vendas, Una am¨¢rrala al brazo y la otra suj¨¦tala, amarra las puntas a una rama¡­ palo¡­ (Se escucha ruido mientras se aleja de este) y dale vueltas¡­ Ese torniquete le dar¨¢ tiempo¡­ Te relevo con Thomas, que me cubra la retirada¡­ Alex miro a la hiena y asinti¨®, este se desplego entre la maleza. El lobo apret¨® como pudo una venda y meti¨® gasa en la herida del brazo de Steven, el felino grito de dolor. Alex intento tomar una rama, un disparo la arranco, usando su habilidad la logro tomar, haciendo lo que le dijeron, logro detener el sangrado. Gabriel llegaba entre la maleza. Alex parti¨® la rama y atoro con sus piezas el torniquete. Gabriel se dirig¨ªa hacia ellos, pero recibi¨® una r¨¢faga de disparos, logrando detenerse cuando una bala le rozo su peto. Alex sab¨ªa que ten¨ªa que hacer algo. As¨ª que dejo en el suelo a Steven. Tomo aire y activo su habilidad. Sintiendo esta vez en comparaci¨®n con todas las anteriores, algo muy ¡°Especial¡± Miro a su alrededor, las balas estaban en el air, avanzando muy lentamente. Alex tomo su rifle y se lanz¨® en el suelo, rodando, miro a sus atacantes. El lobo apunto y disparo a 4 enemigos 1 bala. Para ¨¦l fue algo muy lento. Pero para los dem¨¢s, fue todo en cuesti¨®n de segundos. Alex teniendo esa brecha, tomo a su amigo y lo arrojo con Gabriel lo m¨¢s delicado que pudo. La fuerza de Alex se acababa, mirando nuevamente las balas moverse. El lobo logro regresar a cubierto. Gabriel arrastro a Steven. Alex tomo su rifle, coordin¨¢ndose con los dem¨¢s, dispararon. Alex observo algo con su rifle. Un anima con un lanzallamas le apunto, movi¨¦ndose a duras pernas, esquivo el ataque, aun sintiendo el fuego en su cuerpo por lo cerca que estaba. Cuando se redujo la llama, Alex tomo su rifle y le apunto al torso, el lanzallamas fue perforado, saliendo una enorme flama detr¨¢s de este, el ¨¢nima se dio vueltas intentando soltar la mochila. Alex aprovecho y revent¨® el tanque de combustible, destruyendo unos bidones llenos de algo. Pues exploto todo. Lev¨¢ndose consigo a los restantes. Thomas recargo su arma, guardando su cargador. F¨¦lix le sigui¨® del otro lado. Alex les daba cobertura a¨¦rea. El Lobo uso su habilidad nuevamente, peinando el campamento, buscando alg¨²n movimiento. Los 2 animas limpiaban una casa y le daban aviso. ¡°Limpio¡± El lobo y su escuadr¨®n terminaron de limpiar el lugar, el fuego segu¨ªa vivo, comiendo los cultivos. Alex se dio cuenta de camiones, ten¨ªan lonas verdes oscuras enormes cubri¨¦ndolos. Registrando estos, Thomas le mando una se?al a Alex. El lobo bajo ayudando a un Steven d¨¦bil. Al ver los camiones, se aliviaron de cierta forma. Hab¨ªan animas, Colonos. Ellos estaban encarcelados en un cami¨®n con una jaula soldada en este. Los colonos les miraron con miedo y enojo. Alex busco la llave entre los cuerpos, apil¨¢ndolos en un mont¨®n. -Eran 9 soldados¡­ 1 lanzallamas¡­ Francotiradores¡­ Soldados de asalto¡­ Y el comandante¡­ Alex rebusca en el cad¨¢ver del comandante, este ten¨ªa la cara quemada hasta el hueso. De su bolsillo derecho en su pecho, consigue una llave y una cadena de oro. La iba a dejar en su lugar, cuando se le resbalo por la suciedad, abri¨¦ndose. El lobo tom¨® la foto y la mir¨® detenidamente. En el centro, un cachorro de pelaje naranja; a su derecha, una felina de color amarillo. Sostuvo la imagen en silencio, dejando que los recuerdos se filtraran en su mente. Finalmente, la guard¨® junto a sus cosas, tom¨® la llave y camin¨® hacia los colonos. Alex los observ¨® con una mirada fr¨ªa mientras abr¨ªa la puerta, dej¨¢ndolos ir. Sin decir una palabra, se dio la vuelta y se dirigi¨® hacia los campos. El aire quemaba con el calor del fuego, y la ceniza ca¨ªa como un manto de luto sobre ellos. Se detuvo por un momento, cerr¨® los ojos y respir¨® profundamente. Escuch¨® el crujir de las llamas, las voces de sus compa?eros resonando a la distancia, y sinti¨® c¨®mo esos sonidos se desvanec¨ªan mientras se perd¨ªa en sus pensamientos. Sab¨ªa que la sangre derramada nunca podr¨ªa limpiarse de su alma. Cada rostro, cada grito, pesaban sobre ¨¦l como una cadena invisible. Pero entonces record¨® a esa peque?a. Su c¨¢lida sonrisa agradecida, un destello de luz en medio de la oscuridad. Esa peque?a esperanza, abrazada por los cachorros que ahora estaban a salvo, era suficiente para seguir adelante. Por ahora. Abri¨® los ojos y, por primera vez en mucho tiempo, sonri¨®. Una sonrisa rota, acompa?ada de l¨¢grimas que ca¨ªan por su rostro. Detr¨¢s de su m¨¢scara, esa sonrisa promet¨ªa algo m¨¢s. Promet¨ªa terminar con esta guerra. Cueste lo que cueste. Cap. 30. Cosechas de Sangre. P3: Los compa?eros de Alex terminaban de ordenar el lugar. Gabriel y Thomas sal¨ªan de una fosa reci¨¦n escavada. Alex camino al centro y tomo una mesa tirada, par¨¢ndola y acomod¨¢ndola. Se dirigi¨® a los colonos y tomo una caja de suministros. F¨¦lix y Gabriel tomaron piedras y una puerta de un cami¨®n. Con sus herramientas, la cortaron e hicieron un horno de le?a rustico improvisado. Alex empez¨® a preparar las provisiones. En el otro cami¨®n, descubrieron que los cultivos estaban intactos, tomando algunos vegetales y ma¨ªz. Thomas le pido a Gabriel ayuda para apilar los cad¨¢veres. Al terminar de meter los cad¨¢veres en la fosa; despu¨¦s de despojarlos de todo su equipo. Steven miraba el lugar, los animas encarcelados, segu¨ªan en la jaula. Thomas termino de verter combustible y le?a, tanto arriba como debajo de la fosa, terminando de incinerar a los cad¨¢veres con el tiempo. Los animas tomaron una tina de madera y con agua del pozo se limpiaron y llenaron sus cantimploras. Alex ya ten¨ªa lista la comida, los animas que segu¨ªan en el cami¨®n, olieron la comida. Uno de ellos, bajo para ver que hac¨ªan. Camino lentamente, hacia el grupo de extra?os, los primeros que llegaron les arrebataron todo y los encarcelaron. Y ellos, los liberaron y cuidaron sus pocas casas. El ¨¢nima camino lejos del campo de cultivo, entrando entre las casas y en medio de la plaza, al lado del pozo, observo a los soldados. Muerto de miedo se escondi¨®. Observo unas cajas vac¨ªas. Miro las armas que estaban reposando. Los soldados com¨ªan y se re¨ªan. El ¨¢nima, un canino se acerc¨® con miedo a las armas. Intentando tomar una. En ese momento, escucho ruido, 2 de los soldados estaban en las cajas. Parece que estaban todos los suministros. Gabriel le cerraba la herida a Steven con fuego, el felino aguantaba, pero algunos gritos y llantos sal¨ªan. El ¨¢nima tomo una pistola. Y entonces lo escucho. - ?Qu¨¦ haremos con los prisioneros? -Nada, ya tomamos cosas de ellos¡­ En todo caso, les dejar¨ªamos suministros, si Gabriel puede, que revise si alguno est¨¢ herido. - ?Les dejaras armas? El ¨¢nima que entend¨ªan le gritaba al Lobo Blanco. El que escuchaba la pl¨¢tica, bajaba lentamente el arma. -Lo m¨¢s seguro es dejarles algunos rifles y munici¨®n. Para que puedan defenderse, o al menos cazar, el comandante ser¨¢ quien haga la diplomacia si yo fallo¡­ No creo que no quieran nuestra ayuda¡­ Despu¨¦s de liberar ese campamento con los cachorros... En ese momento. El ¨¢nima sali¨® de su escondite, con el arma apuntando a Alex. El canino le apunto con su cuerpo temblando. Con miedo en su rostro, pero determinaci¨®n en su cara. Los compa?eros de Alex le apuntaron con sus armas al canino. El ¨¢nima hablo en otro idioma, nadie le entend¨ªa. El lobo se par¨® de la mesa, acerc¨¢ndose al canino. Este con miedo le apunto, Alex pido con un gesto que bajen sus armas, se desvi¨® m¨¢s a la derecha. El canino asustado, cerr¨® los ojos y disparo. Al abrirlos, el lobo estaba mucho m¨¢s cerca. Alex segu¨ªa acerc¨¢ndose, como si la bala no le hubiera tocado. El canino asustado iba a apretar el gatillo nuevamente. Pero el lobo le coloco su mano en el arma, la retiro poco a poco calmadamente. Alex le hablo, en su mismo idioma. -Eres muy valiente para hacer esto, pero tambi¨¦n muy idiota. Nosotros no les haremos da?o, si as¨ª fuera, para que les dejar¨ªa irse¡­ El ¨¢nima sorprendida solt¨® el arma. Alex la tomo y la descargo. Los dem¨¢s lo tomaron y lo taclearon, amarr¨¢ndolo. Una vez todo calmado, lo acomodaron en un tronco al lado del pozo; Alex se acerc¨® al joven con un cuenco lleno de un ¡°Estofado¡± muy improvisado. Sus aliados le miraban asombrado por su empat¨ªa Se lo ofreci¨® al canino, este con pena lo rechazo. Alex se lo dejo a un lado, encima del pozo. El lobo hablo con ¨¦l, y le contesto lo que hab¨ªa preguntado. -Preguntaste antes sobre tu hermana¡­ ?Ellos estaban en el campamento al Este de aqu¨ª? El canino miro a su alrededor y parece que entendi¨® lo que le comento. Asintiendo. -Nosotros liberamos un campamento con cachorros, logramos sacar a muchos¡­ Pero hab¨ªa otros¡­ Que no lo consiguieron¡­ Ya ten¨ªan m¨¢s de 2 meses pudri¨¦ndose¡­ El canino empez¨® a llorar. Alex le tomo por la espalda abraz¨¢ndolo. -Hey¡­ S¨¦ que no es mucho¡­ Pero puedes ir al campamento a ver si esta haya tu hermana¡­ Como dije antes¡­ No les haremos da?o¡­ -Gracias¡­ Se?or¡­ Gracias de verdad. El canino se limpi¨® su rostro, teniendo la cara roja de tanto llorar; Alex le dio una cuchara enrollada en un trapo. Alej¨¢ndose mientras le desataba las manos. El canino le pregunto algo antes de que el Lobo se fuera. - ?Cu¨¢l¡­ ?Es su nombre? Alex se detuvo y lo miro sonri¨¦ndole. -Alexandr V. Morosov. Ese es mi nombre. El canino sonri¨® en sus adentros. ¡°Se?or Alexandr, gracias en nombre de mi pueblo, por salvarnos¡± El canino tomo la comida y se fue. Al poco tiempo, los dem¨¢s aldeanos llegaron, mirando su hogar quemado y roto, pero aun en pie. Alex les ofreci¨® comida y Gabriel y los dem¨¢s, revisaban a los heridos. Los aldeanos comerciaron con el Lobo, ellos pidieron armas y un veh¨ªculo para transportar comida. A cambio de la mitad de su cosecha y provisiones. Alex se neg¨® al inicio. Pero el anciano de la aldea se los regalo. Comiendo hasta el anochecer, con una fogata ya puesta, esperaron a los refuerzos, un grupo de 10 soldados aun heridos, se dirigieron. En el peque?o furg¨®n, hab¨ªa con el piloto una peque?a canina, de la misma raza y tono que el ¨¢nima de antes. Este la abrazo y lloro. Alex observo esto sonriendo, se acerc¨® a los soldados y con una orden, pidi¨® construir una zona segura y mantener ese lugar con ellos, puesto que ahora es su zona de suministros. Los soldados se turnaron, los menos heridos iniciaron guardia, mientras que los dem¨¢s eran tratados con calidez por los aldeanos. Alex y su equipo equiparon el cami¨®n, dividiendo las provisiones y dejando algunas armas y la tarea de ense?arle a algunos a disparar para ayudar en la defensa.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. Alex lo hablar¨ªa con el comandante despu¨¦s, pero por ahora, era lo que necesitaban. Subiendo a su nuevo veh¨ªculo, se dirigieron a su base, Jacob se hab¨ªa dormido en una amacha junto a una hoguera hecha en el suelo. Alex le tapo con una manta. Guardaron sus provisiones en la habitaci¨®n vac¨ªa. F¨¦lix y Thomas, tomaron su lugar en la radio, Gabriel tomo el turno de vigilancia junto con Alex y Steven descans¨® junto a Jacob en otra amacha. El lobo dejo a su compa?ero, coment¨¢ndole que necesitan un mejor refugio, pues cuando les tome la lluvia, van a tener que dormir en el taller o en el cami¨®n. Steven sonriendo le agradeci¨® a Alex. -Hey¡­ Alex¡­ Capit¨¢n¡­ Gracias¡­ Si no fuera por ti, este disparo hubiera atravesado mi pecho¡­ -No te preocupes, para eso est¨¢n los compa?eros¡­ ?C¨®mo est¨¢ tu brazo? -Duele¡­ Pero creo que estar¨¢ bien en unas semanas. -Eso espero, tenemos que despejar aun unos 3 campamentos¡­ Y pueden retomar otros¡­ A¨²n tenemos que salvar a los que est¨¢n presos¡­ Y traer refuerzos¡­ Cada d¨ªa perdemos m¨¢s¡­ -Si¡­ Me siento fatal¡­ Pero Alex¡­ - ?Si? - ?C¨®mo lo haces? Alex confundido le mira sin saber que responder. - ?C¨®mo lo haces, Alex? ?C¨®mo mantienes tus ideales, despu¨¦s de todo esto?" Alex le miro sorprendido. El lobo siente que, con cada muerte, cada bala, se fragmenta m¨¢s su moral y su ser. -Digo¡­ T¨² sigues en pie a pesar de todo¡­ Eres nuevo en el campo¡­ Pero te acoplas muy r¨¢pido¡­ Me siento celoso por tu resistencia. -Yo solo sigo a mi coraz¨®n¡­ El me pide que encuentre la paz¡­ - ?Pero si esa paz lleva m¨¢s muerte y destrucci¨®n? La guerra es muy traicionera y todos terminan perdiendo su camino tarde o temprano¡­ Alex miro a la luna, sintiendo el calor del fuego. -Para poder reconstruir un edificio¡­ Este tubo que demolerse antes, sacrificando materiales¡­ Si se quiere renovar esta galaxia¡­ Se tiene que quemar hasta los cimientos para poder construir otra¡­ Pero eso no significa matar¡­ Si en un sistema corrupto se busca acabar con la corrupci¨®n¡­ Eso significa¡­ -Acabar solamente con el problema de ra¨ªz¡­ ?Quieres acabar con el consejo? Alex le miro y neg¨® con la cabeza sonriendo. -Esa estructura de poder es muy bueno¡­ Lo malo es quienes lo manejan¡­ Viejos avaros y codiciosos¡­ Si a las nuevas mentes se les permite tomar el poder¡­ Con tenerlos de mi lado¡­ Se cambiar¨¢ el poder, acabando¡­ -Acabando el problema desde la ra¨ªz¡­ Sin derramar sangre. -Exacto¡­ Bueno¡­ Voy a hacer mis rondas¡­ Descansa Steven¡­ -Descansa Alex. El felino pens¨® en lo que dijo Alex. ¡°Destruir la galaxia sin matar¡± Eso iba a ser dif¨ªcil, aunque no imposible. Los d¨ªas pasaron. Alex y su equipo empezaron a entrenar haciendo rondas, llevando su equipo. Siendo sorprendidos por ataque enemigos. Al ver la gravedad de las heridas, se intensific¨® el entrenamiento, a?adiendo el curso de ¡°Enfermeros de campo¡± Alex con su grupo se mejoraron f¨ªsica y mentalmente. Los d¨ªas se volvieron semanas. Cada uno mejoraba en su fuerte y mejoraban sus debilidades. Alex estaba planeando su siguiente movimiento con Steven. Hasta que fueron interrumpidos. Los dem¨¢s les llamaron para mostrarles su nueva ¡°Creaci¨®n¡± Alex y el felino salieron, el cami¨®n no tan grande, ahora era un blindado. Alex sorprendido observo los cambios, ahora ten¨ªa unas orugas por ruedas. Un blindaje muy grueso y la cabina y la zona de carga estaban ahora protegidas e interconectadas. Los animas le ense?aron todo, el motor lo movieron en medio del veh¨ªculo, reforzando la protecci¨®n y brindando tracci¨®n a todos lados. Alex no pod¨ªa creer como el ¡°Peor¡± equipo, ahora estaba mucho mejor. Feliz de que cambiaran. Pero algo a¨²n faltaba. Mirando un fantasma¡­ Max. Alex miro al cielo, prometiendo que estar¨ªa de nuevo con ¨¦l. Alex celebro con todos, Jacob saco algunos tragos. Casi todos se embriagaron, menos el anciano y Alex. - ?No te vas a embriagar anciano? - ?Yo? Estoy ya muy viejo, adem¨¢s, alguien m¨¢s tiene que hacer guardia¡­ Jajajajajajaja¡­. -Ei¡­ Jacob¡­ Gracias¡­ O es cierto¡­ Toma. Alex le entrega la esfera del motor que ten¨ªa guardada en su bolso. - ?En d¨®nde la encontraste? -Cuando aterrizamos el arranque del motor¡­ S¨¦ que para muchos es chatarra, pero para quienes sabemos¡­ -Es una pieza de tecnolog¨ªa antigua muy avanzada¡­ Gracias a ti capit¨¢n. ?Con este equipo, tendr¨¦ al viejo tormenta operando en 1 mes! -Antes tenemos que destruir ese ca?¨®n¡­ Las tropas no pueden hacer nada hasta que sea destruido¡­ A la ma?ana siguiente, Alex le hablar¨ªa a su equipo, aunque con dolor de cabeza, todos estaban presentes. -Bien¡­ Tenemos que actuar ya. Nuestras tropas no pueden avanzar debido al ca?¨®n¡­ El anciano me dio un atajo¡­ Dentro de este lugar. Se?alando una grieta al lado del paso por el acantilado. -La carretera es la m¨¢s custodiada. Pero estas grietas est¨¢n casi intactas, pasan por debajo de todo este lugar¡­ (Se?alando todo el centro y el lugar de donde pasa el arma) Si conseguimos dominar esta zona, enviaremos aun equipo para poder capturar este lugar y entonces tendremos un acceso seguro para poder ir a destruir el arma. Alex ahora estaba en frente del comandante. El anciano y los l¨ªderes tribales estaban con ¨¦l. -Necesito que me preste tropas. Si lanzamos un ataque coordinado, atacando una base a la vez, las despejaremos en menos de 1 d¨ªa¡­ ya salvamos a muchos esclavos¡­ Pero a¨²n faltan zonas que capturar. Alex se miraba algo agotado pero determinado. Los dem¨¢s se miraban entre s¨ª, pensando en lo que dec¨ªa el Lobo. -Necesito que me presten a luchadores¡­ Guerreros de la tribu ¡°Colgante¡± Campesinos que sepan usar herramientas y soldados armados y entrenados¡­ - ?Y c¨®mo piensas hacer todo esto? El comandante se cruz¨® de brazos, esperando la explicaci¨®n de Alex. -Los soldados ir¨ªan liderados por mi grupo para disparar desde posiciones elevadas o servir de apoyo. Los primates, ir¨ªan con armaduras pesadas y escudos hechos de piezas de nave¡­ Un calibre normal no puede destruir o derretir ese blindaje. Y por ¨²ltimo¡­ los constructores, ellos fortificaran los campamentos como hemos estado haci¨¦ndolo¡­ El comandante miraba algo sombrado la t¨¢ctica de Alex. El lobo aun no terminaba. -Si entrenamos a aldeanos a usar armas¡­ Crearemos una ¡°Milicia¡± Dej¨¢ndoles algunas armas, ellos podr¨¢n ayudarnos a protegerlos¡­ S¨¦ que es dif¨ªcil darle armas a civiles¡­ pero espero que me ayuden a hacerles entender¡­ Alex miraba al anciano de la ¡°Aldea del arroyo¡± y al joven que ayudo antes. Los animas se miraron y despu¨¦s de discutirlo por varios d¨ªas. Accedieron. Alex empez¨® su plan, pero antes ten¨ªan que entrenar a algunos Tribales y crear el equipo. Los dem¨¢s se separaron, unos ejercitando a los animas, tanto soldados y civiles. Otros entrenando en el uso de armas. Y, por ¨²ltimo, aquellos que saben crear, armaron una forja en la chatarrer¨ªa y empezaron a forjar su equipo. En 3 semanas, estaban casi listos, al menos, los civiles podr¨ªan mejorar, pero los soldados estaban refinados. Alex se notaba m¨¢s cansado. El comandante intento hablar con ¨¦l, pero el Lobo se apresur¨® a ayudar a terminar esto. El comandante dijo en sus adentros. -Se quieres terminar esta guerra r¨¢pido¡­ Espero que sepas lo que haces. 2 meses despu¨¦s¡­ Estaban listos. El Lobo regreso al cuartel, Marshall segu¨ªa encerrado. Alex se le ignoro. Tomo sus cosas r¨¢pidamente y sin querer, tiro agua. Esta no cay¨® en el suelo, cay¨® encima de algo o de alguien. Alex saco su cuchillo, el ¨¢nima hizo lo mismo. El tiempo se congelo entre los 2. El invasor empez¨® a volverse tangible, ¨¦l ten¨ªa su arma a cent¨ªmetros del cuello de Alex. Pero el lobo fue m¨¢s r¨¢pido, logrando colocar el suyo en el suyo, rebanando las escamas del reptil. El joven lobo, sorprendido, miro a un reptil con una m¨¢scara, este intento zafarse, Alex atibo su habilidad y lo termino sometiendo contra la mesa. El reptil fue desarmado y atado a una silla. Alex le miraba mientras jugaba con su arma confiscada. El reptil sudaba debajo de la m¨¢scara. -Bien¡­ ?Viniste por Marshall? El reptil se sorprendi¨® cuando el Lobo le dijo su nombre. Alex guardo el arma, coloc¨¢ndola en la mesa. - ?Y bien? El ¨¢nima reptil, siseo su lengua y hablo en un acento marcado, como el franc¨¦s. -S¨ª, es mi compa?ero¡­ Pero no esperaba tener resistencia¡­ No me dijo nada mi contacto¡­ Pero¡­ ?Merde! Alex le miraba extra?ado. El reptil intento zafarse, Alex tomo la silla con su pie. -No soy idiota¡­ ?Qui¨¦n es tu contacto? -No te dir¨¦¡­ Alex uso una t¨¦cnica que le ense?aron sus compa?eros¡­ Tomando un trapo y llenando nuevamente el vaso de agua, tiro al reptil al suelo boca arriba, coloco el trapo amarrado a su cara y le roci¨® el agua. El ¨¢nima empez¨® a ¡°ahogarse¡± Alex le quito el trapo luego de unos minutos. Levant¨¢ndolo de su silla, aun atado. - ?No lo repetir¨¦! ?Qui¨¦n te manda? -No puedo decir nombres¡­ Vigila cada movimiento¡­ Pero puedo decir quienes est¨¢n al mando¡­ Pero a cambio de 2 cosas¡­ -Dime¡­ -Lib¨¦rame a m¨ª y a Heavy¡­ Alex camino hacia el oso, el reptil intento zafarse como pudo cuando le vio irse. El oso estaba ¡°Dormido¡± en su celda, Alex le mira, el oso suda y se nota en su mirara que est¨¢ nervioso. Alex regresa y el reptil est¨¢ en el suelo. Lo levanta y le pide m¨¢s cosas. -No puedo¡­ No tengo nada que te interese¡­ Alex lo toma y lo env¨ªa a la celda, Marshall est¨¢ tranquilo, sabe que Goliat le pude partir la cara nuevamente. Pero el esp¨ªa est¨¢ gritando. El Oso lo va a desatar. El reptil empieza a insultar en franc¨¦s, Alex le da al oso el pa?o h¨²medo y se lo mete en la boca. -Haber¡­ Regresare m¨¢s tarde a dejarles comida, quiero que reflexiones si tienes informaci¨®n importante para mi¡­ y si es as¨ª, los dejare libres¡­ Por ahora, estoy muy ocupado. Alex se va mientras Marshall vuelve a dormir y el esp¨ªa intenta hablar. - ?O ya c¨¢llate Spy! Alex sale de este lugar y se re¨²ne con sus compa?eros. -Descansen¡­ Tenemos que estar en forma para pasado ma?ana¡­ Comamos y descansemos m¨¢s tiempo¡­ Todos lo necesitamos¡­ Cap. 30. Cosechas de Sangre. P4: La noche cubr¨ªa el cielo como un manto negro; la luna estaba escondida temerosa de lo que estaba por suceder. Alex sent¨ªa el calor del fuego y la madera crepitar, sentado en una silla de madera y tela. Miro el lugar, silencio en todas partes, algunos soldados estaban de guardia. Alex se levant¨® y se dirigi¨® al cuartel. Observando las tiendas, entro. Dentro la oscuridad era contrarrestada por peque?as velas, cortes¨ªa de los tribales. El lobo avanzo. Y tomo una antorcha en la pared, la encendi¨® y sigui¨® adelante. Llegando a la celda, miro a Marshall y al esp¨ªa. Alex le miro y el oso le desato. El reptil se notaba cansado. Alex se fue y regreso con comida y agua. Despu¨¦s de comer, siendo observados. Alex les dio algo de alcohol, el oso feliz por el gesto. El reptil segu¨ªa en silencio. Se termin¨® de limpiar la boca. Los dos animas se terminaron mirando fijamente. - ?Y bien¡­? Alex miraba al reptil esperando respuesta. -Si¡­ Te dar¨¦ algo m¨¢s¡­ Saca de su uniforme un chip de color rojo. Lanz¨¢ndoselo a Alex, el lobo lo atrapo y lo examino bastante sorprendido. - ?Esto es lo que creo? -Si¡­ Es un mapa de la zona¡­ A tiempo real¡­ Digamos que¡­ Me lo ¡°Robaste¡± Alex le observo con cuidado, indeciso sin creerle en un inicio, pero Marshall intervino. -Mi compa?ero es doble cara¡­ pero cuando hace un trato, el los cumple¡­ El lobo crey¨® en su palabra, saco un chip de su reloj y una tapa, metiendo ambos. El reloj empez¨® a cambiar en su mu?eca. Alex nos ten¨ªa idea de que suced¨ªa. El esp¨ªa, miraba asombrado y emocionado lo que suced¨ªa. El reloj termino de cambiar, Alex miro este y todo hab¨ªa cambiado, pero para bien. Parece que su reloj fue mejorado. - ?Incre¨ªble! ?T¨² reloj es una pieza de tecnolog¨ªa antigua!... -Si lo es¡­ ?Qu¨¦ le hiciste? -Yo nada¡­ Solo s¨¦ que Guardia Roja usa tecnolog¨ªa antigua. Usando ¡°Ingenier¨ªa Inversa¡± Logrando saber c¨®mo funciona y as¨ª¡­ -As¨ª logrando replicar la tecnolog¨ªa e incluso mejorarla. -Exacto¡­ y parece que tu reloj es un objeto muy raro¡­ Los usados no llegan a ese punto. De hecho, es la primera vez que veo ese cambio¡­ -Pero entonces¡­ ?Tengo acceso a su red de datos? -S¨ª, contrase?as¡­ Mapas, zonas desbloqueadas¡­ Digamos que t¨² sabes que te puedes encontrar, pero no es 100% exacto. -Con tener el terreno desbloqueado me basta¡­ Gracias. -No agradezcas, un trato es un trato¡­ Alex suspira pesadamente y mira a los animas aun con miedo y algo de enojo. Saca algo de su gabardina. Se acerca a la celda y abre la reja. -Un trato es un trato, tienen que seguirme de cerca¡­ Dir¨¦ que se escaparon con maestr¨ªa o algo¡­ Los 3 caminan por el lugar, haciendo el mayor silencio posible. Alex les gu¨ªa por enfrente, al llegar a la jungla, avanzan unos metros m¨¢s. Alex les entrega 2 pistolas y el cuchillo del esp¨ªa, adem¨¢s de unas linternas. -Tengan, este lugar es peligroso, cuidado con los insectos, enciendan las linternas cuando est¨¦n bastante lejos¡­ Ahora estamos a mano¡­ Pero¡­ Solo una cosa. Los animas se miraban serios. Alex encendi¨® sus ojos en un brillo dorado que mostraba hostilidad en su mirada. -Si los vuelvo a ver atac¨¢ndonos¡­ Yo mismo me encargare de ustedes. Los mercenarios observaron al Lobo y con un gesto se despidieron, Alex los vio alejarse entre la oscuridad. Regreso a ver el fuego, el amanecer estaba cerca, as¨ª que decidi¨® dormir un poco m¨¢s ese d¨ªa. Al caer los rayos del sol, todos estaban listos, a medio d¨ªa. Marchaban hacia la batalla, el ejercito de escudos, tiradores y guerreros estaban listos para enfrentarse a sus enemigos, intentando capturar la primera fortaleza. Alex lideraba la batalla desde un punto alto. Sus tropas repostadas, observo el terreno en su mapa, como hab¨ªa estado haciendo las ¨²ltimas horas. Alex observo el sol en su punto medio. Ordenando avanzar a su equipo con sus escuadrones. R¨¢pidamente asaltaron los puestos defensivos, las 3 entradas fueron tomadas en menos de 1 hora. Alex tomaba nota, los heridos y presos eran atendidos r¨¢pidamente, enviando refuerzos para tomar el puesto. Una vez con el control, avanzo a sus tropas, prepar¨¢ndose en rodeando el fuerte. Alex estaba seguro de su t¨¢ctica, pero record¨® algo que le dijo Spy antes de que se terminaran de ir. ¡°Cuidado con el General de Acero¡± Alex aun no sab¨ªa a qu¨¦ se refer¨ªa, miro el fuerte que hac¨ªa sonar la alarma y se movilizaban, Alex igualmente, preparo a sus tropas. Estas avanzaron en conjunto, 4 escuadrones con 12 escudos y 15 tiradores. Inicio la defensiva. El fuego enemigo era absorbido por el muro de escudos. Avanzando lentamente mientras una lluvia de balas impactaba en el metal. Alex posiciono a sus guerreros m¨¢s atr¨¢s, Alex nervioso de ver a sus tropas solas en la batalla, tomo su equipo y avanzo. El lobo cargo con su escudo, junto a Goliat con otro escudo mucho m¨¢s grande, terminando de posicionarse los 2 en medio de las tropas, cerrando con el muro de acero que cargaba el gorila era algo de impresionarse. Deteni¨¦ndose un momento en una posici¨®n de media luna. El fuego enemigo segu¨ªa, los escudos parec¨ªan apenas abollarse, no resistir¨ªan demasiado tiempo si empezaban a usar armas pesadas. Los soldados de Alex respondieron el fuego sin pesta?ar. El lobo uso su ingenio y r¨¢pidamente, saco los explosivos preparados. Repartiendo las cargas entre 5 animas. El muro de escudos les abri¨® paso, ellos salieron corriendo con unos escudos mucho m¨¢s ligeros, en la espalda, intentando esquivar la lluvia de metralla. Aunque Alex ten¨ªa la esperanza de que todos llegaran, ocurri¨® algo que jam¨¢s se esper¨®. Un disparo de tanque destruyo gran parte del bosque que les daba algo de protecci¨®n. Los animas fueron abatidos o lisiados al momento. Alex no pod¨ªa creerlo. La enorme maquina imponente, recargaba su ca?¨®n. El lobo uso su habilidad para pensar m¨¢s r¨¢pido, pero el tanque ya hab¨ªa disparado nuevamente. El impacto da?o a gran parte de los animas en el costado derecho.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. Alex observo los cuerpos salir volando, sangre manchaba el suelo y el olor a p¨®lvora y carne quemada impregnaba el aire. Goliat en un estado de ira, se lanz¨® contra el tanque. Este recargo y disparo. Humo negro sali¨® de la ¨²ltima posici¨®n del gorila. Este estaba vivo, pero cansado. En ese momento, Alex apareci¨® a su lado. Goliat estaba impresionado por la velocidad de Alex. El lobo no dijo nada, solo observo a la distancia, en su mano, ten¨ªa las 5 bolsas de antes. - ?Qu¨¦ aras con eso Lobo? - ?Crees que puedas resistir otro disparo? Goliat le miro y sonri¨®, coloc¨¢ndose en forma defensiva. Las balas ca¨ªan como una lluvia sobre un tejado de metal. -Creo poder aguantar otros 3, pero el escudo apenas soportara 2. -Con 1 disparo que soportes me basta. Alex miro el tanque. Preparado, observando a su objetivo. El captan del tanque no era tonto, apunto a las tropas de Alex. El lobo saco una bomba y la arrojo al frente del tanque, estallando esta, logrando llamar su atenci¨®n. Alex guardo las dem¨¢s bombas en una ¨²nica maleta. El capit¨¢n del tanque miro a Alex en su mira. Sonriendo quiso borrarle esa est¨²pida mirada de seguridad con una explosi¨®n. La metralla estaba calentando el escudo rustico. El tanque disparo. Alex aprovecho con su habilidad recargada, corri¨® entre las balas, la metralla y pasando por debajo del proyectil disparado, logro llegar a metros de la entrada, donde la explosi¨®n creo un cr¨¢ter. Alex se dej¨® caer. El lobo recuperaba el aliento. Observo la construcci¨®n, tomando una carga, se apresur¨® a colocarla. Goliat recibi¨® el disparo, segu¨ªa en pie, pero sus piernas empezaban a flaquear. En el momento que sinti¨® el calor pasando a sus manos. Los disparos se detuvieron junto a una explosi¨®n. Al mirar con cuidado fuera del escudo, vio que la torre m¨¢s alta del lugar, ca¨ªa dentro de la fortaleza, 30 metros de piedra y hormig¨®n. El tanque no se salvaba. Ya que cayo parte de la estructura en este. Logrando aplastar la cabina. Goliat se relaj¨® un momento, dejo el escudo en ese lugar, corriendo buscando a Alex. El lobo ca¨ªa lleno de ceniza y p¨®lvora. Tosiendo sin control. Goliat le tomo e intento llev¨¢rselo, un disparo le atraves¨® el pecho. Alex miro a su amigo caer. Alexandr volteo con ira a ver a su enemigo, habl¨¢ndole con una voz met¨¢lica. -El nieto de Johns y el hijo de Vladim¡­ Alexandr¡­ Si no me equivoco¡­ El lobo entro en Shock al momento de saber qui¨¦n era. Alex tomo el arma de Goliat y ataco al Ciborg. Este esquivo el ataque, respondiendo con una patada en el est¨®mago del lobo. Alex sali¨® volando, chocando contra el escudo, casi tir¨¢ndolo. Los soldados de ambos bandos miraban el enfrentamiento. Lux ordeno atacar, sus soldados sal¨ªan de los escombros, disparando y tomando cobertura donde sea. Dejando solos a Alex y a Lux. Goliat apenas respirando, intento ayudar a su amigo. Alex le miro, ordeno por radio, seguir el plan. El lobo arrastro a Goliat al escudo. No se tard¨® en reanudar el combate de ambos ej¨¦rcitos. Lux guardaba su rifle, prepar¨¢ndose para pelear contra el lobo. Alexandr se prepar¨®. Era hora de usar la t¨¦cnica que le hab¨ªan ense?ado. Lux le dio su tiempo, quer¨ªa saborear este momento. El lobo cerro sus ojos y medito por unos segundos, Lux observo sus movimientos. Alex abri¨® sus ojos, con una intensa luz dorada saliendo de estos. El lobo se movi¨® hacia Lux. El Ciborg media sus movimientos, cuando estaba frente a ¨¦l. Desapareci¨®. Lux impresionado intento localizar a Alex. Hasta que su sensor le aviso que estaba detr¨¢s de ¨¦l. Alex le dio una patada en la espalda. El Ciborg vol¨® un poco, logrando recuperarse. Su sistema dec¨ªa que ten¨ªa da?os en su estructura interna. Antes de poder hacer caso, Alex ataco, cada ataque lograba romper el aire, sonando como un disparo. El zorro esquivo como pudo. Pero el lobo era m¨¢s r¨¢pido que ¨¦l. Logrando golpear sus costados y pecho. Brazos y piernas. Lux resisti¨® los embistes, hasta que por fin pudo esquivar un golpe. Sonriendo atraves¨® de su m¨¢scara de metal y cristal, empez¨® a contra atacar. - ?No me digas que eso es todo lo que tienes? Lobo¡­ Alex se mantuvo sereno, pero su cuerpo y gestos mostraban que le costaba respirar cada vez m¨¢s, adem¨¢s que su cuerpo temblaba y tardaba en responder. -Estas llegando a tu limite¡­ Hagamos que eso sea m¨¢s r¨¢pido. Lux transformo sus extremidades en formas m¨¢s agiles, sacando de sus dedos, varios cachilos. Atacando a Alex, dej¨¢ndole una herida profunda en su hombro izquierdo. El lobo paso del ataque a la defensa. Los golpes segu¨ªan y el enfrentamiento igual. Varios guerreros simios ca¨ªan mientras que los tiradores les intentaban cubrir. Los refuerzos salieron de entre la maleza. Lux se dio cuenta de esto, ordeno la protecci¨®n de su paquete. Alex con heridas y sangre estaba enfrente de ¨¦l, sus ojos dejaron de sacar esa luz como una flama infernal, ahora solo estaban como 2 linternas casi sin combustible. El zorro le dio varios golpes m¨¢s, Alex se cubri¨® con sus antebrazos, su cuerpo temblaba. Lux lo tomo el cuello y volviendo a cambiar su pierna a un tipo de martillo, le dio una patada, envi¨¢ndolo dentro de la fortaleza. Alex choco contra un cami¨®n. El lobo con sangre en su rostro, abri¨® sus ojos, la luz se volv¨ªa intermitente. Miro los camiones, y a soldados apunt¨¢ndole. Con sus ¨²ltimas fuerzas se levant¨®. Lux entro y miro el caos. Alex derrotado, de rodillas enfrente de los escombros, Lux sonri¨® y sac¨® su arma, en ese momento, Alex alzo con su brazo tembloroso un dispositivo, apretando un bot¨®n. Lux le miro, Alex sonre¨ªa. El Ciborg estaba a punto de accionar el gatillo, cuando exploto un veh¨ªculo. Miro a Alex molesto. El lobo movi¨® los dedos, activando todos los botones. -Si me matas¡­ Todo este lugar se ira a la mierda con los dos¡­ Lux miraba con su detector, que Alex derroto a sus tropas, adem¨¢s de que logro esparcir las bombas por la estructura del lugar. Lux observo que 2 camiones estaban inoperativos, 1 carga muerta y la otra atascada, solo qued¨¢ndole 3 camiones. Lux guardo su arma e intento negociar. Alex le miro, su ojo izquierdo abierto, mostraba un iris rojo llena de sangre. El zorro entendi¨®, que ten¨ªa que irse con lo que aun quedaba. Ordeno a sus tropas prepararse. Huyendo, los soldados que quedaban se rindieron cuando las tropas de Alex llegaron. El lobo no solt¨® el bot¨®n en ning¨²n momento. Sus compa?eros desactivaron las cargas y por fin, Alex pudo descansar. Siendo atendido por Gabriel, se escuch¨® una discusi¨®n. Los soldados y los tribales discut¨ªan que hacer con los prisioneros. Alex intento hacer algo, pero su cuerpo estaba muy mal. -Alex, qu¨¦date aqu¨ª, tienes 9 costillas fracturadas, heridas profundas en todo el cuerpo, y un par de conducciones, adem¨¢s de un derrame severo en el ojo¡­ El lobo escuchaba la pela, hasta que hoyo un disparo. Steven logro evitar que un colono mate a un soldado, este le golpe¨® en la cara y le apunto con un arma. Alex con dolor bajo del cami¨®n, gritando al anima. Gabriel le sigui¨®. - ?Baja el arma! ?O te la arrancare de tus manos muertas! Alex le apunto con su pistola. El ¨¢nima miro al lobo, un coyote mezclado. Este no bajo su arma. Con ira contesto al Lobo. - ?Ustedes los nobles siempre tiene todo resuelto, dejar al enemigo vivo para que sigua la guerra! ?Tenemos que matarlos, ellos son una plaga! - ?Si lo matas ser¨¢s mejor? El ¨¢nima miro a Alex algo confundido. - ?Si lo matas, tu ser¨¢s el monstruo! ?Nadie esta exento de nada! Tu no me conoces. Soy el ultimo de mi especie, odiado por todos por mi tono de pelaje. Estoy solo y tuve que valerme por mi cuenta¡­ No soy como me marcas¡­ Estoy aqu¨ª, frente a ti. Con heridas de la batalla que hemos estado luchando¡­ El ¨¢nima empezaba a bajar su arma mientras escuchaba a Alex. -He sufrido tanto como t¨², esta guerra ya se llev¨® a muchos, no dejemos que se lleve a mas¡­ Hazlo por ellos, por quienes perdiste. No permitas que alguien m¨¢s sufra tu dolor. El soldado se quita la m¨¢scara, una m¨¢scara de metal rojo y cristal de un tinte oscuro. Saliendo de esta, un anima muy joven. El coyote le observo, por un momento se le escucho murmurar. ¡°Hermano¡± El ¨¢nima dejo caer su arma al suelo, Steven la recogi¨®. El soldado de Guardia Roja, le dio la mano, aun atado. El ¨¢nima la tomo y se puso de pie. Alex estaba m¨¢s tranquilo, pero algo dentro de ¨¦l se sent¨ªa mal. Cayo en ese momento. Gabriel pidi¨® ayuda mientras la lluvia aparec¨ªa, llev¨¢ndose todo el caos consigo. De regreso al campamento, organizaron una zona para tener a los prisioneros, modificando una zona vac¨ªa para tener a los capturados. 35 Soldados estaban hay. El soldado de antes les dio la se?al de que hab¨ªa m¨¢s prisioneros en el fuerte, en t¨²neles subterr¨¢neos. Alex vendado hasta arriba, disfrutaba de un t¨¦, los simios y tribales le construyeron una caba?a al lado del cuartel, en lo que ayudaban a reparar y mejorar su fuerte. Alex regresaba de la enfermer¨ªa, Goliat estaba estable, consiente por su resistencia al dolor, aunque a¨²n inm¨®vil. El lobo le agradeci¨® la ayuda y ambos chocaron sus pu?os. Alex se despidi¨®, dej¨¢ndolo con su esposa y un gorila joven ¡°Gamal¡± Su hijo que pensaba muerto. Una vez de regreso a su caba?a, Alex comi¨® algo con su equipo, mientras Gabriel le atend¨ªa, Steven le paso el peri¨®dico a Alex. El lobo miraba las noticias que hab¨ªa tra¨ªdo Jacob. En esta dec¨ªa que Mikaela Burbon y su hija Margaret Burbon, iban a intentar detener la guerra de forma pac¨ªfica. Alex sonri¨®, recordando a esa peque?a anima que les segu¨ªa a todos lados. Que siempre estaba interesada en lo que hac¨ªa y sobretodo, en sus hermosos ojos amarillos con un tono naranja. Alex miro la foto, Margaret era toda una joven adulta ahora. Se sonrojo al pensar en ella. Sus compa?eros le preguntaron que ve¨ªa. Molest¨¢ndolo. Alex miro detenidamente el peri¨®dico y con seriedad se dijo algo a el mismo. -As¨ª que aun tienes ese anillo¡­ Bueno¡­ Te hice una promesa¡­ La cumplir¨¦. Pero lamento decirte que me tardare mucho m¨¢s tiempo¡­. Alex dejo el peri¨®dico y se dispuso a descansar, dejando encima de este, en la mesa. Su collar dado por los simios y una carta con un sello de cera rojo.