《ERANDEL [Español]》 PRè´¸LOGO Unos a?os antes de que comience nuestra historia... 06/06/??? Calendario Ulises Dentro de una cadena monta?osa enorme, que estaba mayormente cubierta por niebla. En una de las partes orientales, se estaba desarrollando una escena un poco extra?a. Pues estas monta?as est¨¢n llenas de poderosas bestias, y abundan en enormes cantidades. Pero en cierto c¨ªrculo de 1 km de di¨¢metro en la zona oriental, no se ve¨ªa ning¨²n ser vivo. En el medio del c¨ªrculo, se pod¨ªa observar una esfera completamente negra de aproximadamente 3 metros de di¨¢metro. La esfera no era perfecta, ten¨ªa protuberancias en ciertas partes, y cada cierto tiempo aparec¨ªan alg¨²n tipo de onda en su superficie. Alrededor hab¨ªan l¨ªneas negras, como grietas, que part¨ªan de la esfera hasta unos metros m¨¢s all¨¢. Todo estaba inquietantemente silencioso. Bum! Hasta que de repente las ondas empezaron a aumentar. Bum! Se escucharon varios sonidos como de algo a punto de estallar. Entonces sali¨® lo que parec¨ªa un ser con figura humanoide de la esfera, seguido de otro, hasta que sali¨® un ¨²ltimo con algo en la mano. Era un humano. Tap! Tap! Tap! Paf! El humano cay¨®, pero las figuras humanoides aterrizaron f¨¢cilmente. Observando el entorno. ¡ª?Blag! ¡ªEl humano vomit¨® sangre y se desplom¨® a¨²n m¨¢s en el suelo, no sab¨ªa c¨®mo estaba vivo ni por qu¨¦ no lo hab¨ªan matado. Le faltaban ambos brazos, un ojo y ten¨ªa el cuerpo lleno de cicatrices y quemaduras recientes. Entonces una de las figuras lo mir¨® de repente. Todav¨ªa no se adaptaba a esos ojos amarillos, junto con el tercer ojo completamente blanco en su frente. Su cuerpo tembl¨®. ¡ªYa no sirves de nada. Pensar que te traje por si acaso podr¨ªas ser ¨²til ¡ªdijo de manera casi neutral, aunque hab¨ªa un atisbo de alegr¨ªa¡ª. Entonces... ?eres m¨ªo! Emocionado, su tercer ojo empez¨® a brillar con luz amarilla. El hombre sinti¨® de repente que un dolor intenso lo atravesaba, era como si todo su cuerpo estuviera ardiendo. Pecho, brazos, el cuello, todo le ard¨ªa horriblemente. Nada se pod¨ªa comparar con esto. Se sent¨ªa como si le estuvieran sacando el alma, porque literalmente era as¨ª. Se lo hab¨ªan hecho otras veces. ¡ª?Ahh! No solo a ¨¦l. A todos sus compa?eros, al final era el ¨²nico que quedaba, lo dejaron vivo para sacar informaci¨®n de su mundo. Y la consiguieron. ¡ª?Ahhhh! El dolor continu¨®, cada segundo que pasaba su vida se acababa m¨¢s y m¨¢s. Una especie de energ¨ªa blanca iba constantemente de su cuerpo al ojo en la frente del ser. Hasta que no qued¨® nada para absorber. Paf! Su cuerpo cay¨® una vez m¨¢s. Esta vez sin volver a moverse. La figura humanoide ni se inmut¨®. Solo sonri¨® con excitaci¨®n y deleite de una buena comida. ¡ªJeje. No me canso. Es maravillosa esta raza ¡ªdijo y se volvi¨® hac¨ªa los otros¡ª. ?Nos movemos? A lo que ambos simplemente asintieron en silencio. ??? Cerca del lugar de la esfera. Se encontraban caminando dos humanos. El primero era un hombre que parec¨ªa tener por su cara unos 50 a?os, con rasgos feroces, de ojos caf¨¦, cabello negro y piel ligeramente quemada, med¨ªa alrededor de 1.95m. Su cuerpo lleno de m¨²sculos grandes y abultados hac¨ªa que con ¨¦l no pudieran asociarse en absoluto las palabras senil o vejez. Vest¨ªa una t¨²nica negra desgastada. A su lado estaba un joven que era su opuesto. Parec¨ªa estar en sus 25, ojos y cabellos azul oscuro, piel blanca y fina, con hermosa t¨²nica azul, a juego con sus ojos. Ambos se dirig¨ªan en direcci¨®n a la esfera. Como si ya supieran que iba a estar ah¨ª. ¡ªAs¨ª que ella ten¨ªa raz¨®n. Esa cosa apareci¨® ¡ªdijo el joven. Inicialmente indiferente a lo que ten¨ªan que buscar. ¡ª?Qu¨¦ esperabas? Esa mujer no se equivoca. Me tom¨® a?os dejar de intentar buscarle errores o fallas. ¡ªAsinti¨® el mayor. Llamado Roman. Juntos siguieron caminando hasta que sintieron tres presencias cerca de donde se supon¨ªa que estar¨ªa la esfera. Lo que alert¨® a ambos.The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. ¡ª..!! Entonces lo vieron. Tres figuras que incluso entre las numerosas razas de Erandel, jam¨¢s hab¨ªan visto. Ten¨ªan la piel completamente amarilla, su constituci¨®n era fuerte por lo visto, ojos de un amarillo intenso, y un tercer ojo completamente blanco en el medio de su frente. Sus facciones era bonitas, aunque no tanto como los elfos. Pero lo peor era su tama?o. Dos de ellos med¨ªan alrededor de 2.20 y 2.30m y el ¨²ltimo al menos 2.50m. Vest¨ªan t¨²nicas blancas que ten¨ªan 4 soles amarillos sobre su pecho derecho, excepto el que med¨ªa 2.30m. Que eran 5. Al ellos notarlos este los mir¨® de vuelta. Seguido por los otros dos. La tensi¨®n llen¨® el ¨¢rea en ese momento. Ernesto, el m¨¢s joven, escane¨® velozmente la fuerza de sus obvios oponentes. Asinti¨® mentalmente, deber¨ªan poder con esto. Este deb¨ªa ser el verdadero objetivo de esa mujer. Roman no perdi¨® tiempo con charlas in¨²tiles, ya hab¨ªa visto el cad¨¢ver humano cerca de la figura de 5 soles. Es m¨¢s, sent¨ªa que era tan fuerte como ¨¦l. Frente a un oponente as¨ª, con habilidades desconocidas ser complaciente y lento era pedir la muerte. Ataca primero y pregunta despu¨¦s. Ella no los mandar¨ªa aqu¨ª para hacer pol¨ªtica. Bom!! Dio un paso adelante y la gravedad en la monta?a donde se encontraban aument¨® varias docenas de veces. Un c¨ªrculo m¨¢gico enorme apareci¨® en su pie con los s¨ªmbolos: ???????: ??????? ?? ?????????. Los de 4 soles cayeron de rodillas, Ernesto no se vio afectado por el hechizo debido a su control de ¨¦l, pero la figura de 5 soles se convirti¨® en un rayo de luz y se dispar¨® hacia ¨¦l. Una pared de roca extremadamente comprimida apareci¨® bloqueando el haz de luz, pero este se curv¨® y la pared tambi¨¦n. Chocando finalmente. Bum!!! Un cr¨¢ter gigante se abri¨® en esa zona de la monta?a y ondas de viento barrieron con todo en decenas de kil¨®metros. Aunque la esfera negra permaneci¨® igual, imperturbable. Ernesto, al ver que su amigo aguantaba, que era su especialidad se dirigi¨® a las figuras de 4 soles para terminar con ellas r¨¢pidamente y poder ayudar a Roman. Sab¨ªa que no aguantar¨ªa mucho. Tap!! Con un paso apareci¨® entre las 2 figuras. En su mano ya hab¨ªa un c¨ªrculo m¨¢gico con los s¨ªmbolos: ???????: ??? ?? ?????. No se contuvo en absoluto. Las figuras se convirtieron en luz, en un intento de escapar. Pero no les fue como a la de 5 soles. La gravedad las afect¨® mucho m¨¢s, ya que ni la luz se salvaba de ella. En ese instante en el que se demoraron se congelaron completamente, la luz misma. Ernesto no esper¨® un segundo m¨¢s y se dirigi¨® a ayudar a su compa?ero como apoyo. El hechizo anterior le quit¨® bastante Man¨¢, pero a¨²n le quedaba mucho, podr¨ªa luchar horas. Despu¨¦s de todo, a pesar de como se ve¨ªa, era solo 10 a?os menor que Roman y ambos estaban en el mismo nivel de ascensi¨®n. ?? En la cima de la monta?a. La gravedad desde que Roman hab¨ªa usado el hechizo no hab¨ªa parado de aumentar, ya hab¨ªa llegado a m¨¢s de 120 veces la gravedad normal. Dos figuras se enfrentaban. Bam!! Ambos retrocedieron. Una figura hecha enteramente de luz y Roman. Entonces cientos de haces de luz en forma de lanza se dispararon hac¨ªa Roman, de su lado cientos de escudos de roca lo cubrieron. Pero una lanza oculta en la multitud era mucho m¨¢s fuerte. Se acercaba a su garganta. ¨¦l gir¨® a su izquierda y la lanza le atraves¨® por completo el hombro. No sali¨® sangre, esta se evapor¨®. La figura de luz lleg¨® detr¨¢s de ¨¦l en alg¨²n momento y tom¨® su lanza. Roman sac¨® un hacha enorme de 1m de ancho con doble filo de su almacenamiento interno. El mango era negro y la hoja gris. Ambas armas chocaron en el aire. Otra explosi¨®n, aunque solo fue la primera de muchas. Todo esto ocurri¨® en apenas tres segundos, intercambiaron cientos de golpes. La lanza chocando constantemente contra el hacha de batalla, ninguno queriendo retroceder. En alg¨²n momento, en la hoja de su hacha se dibujaron las runas m¨¢gicas: ???????: ???? ?? ???????. ¡ª?Agh! En el pr¨®ximo choque la figura sali¨® disparada hacia atr¨¢s. Su forma teniendo problemas para mantenerse con el golpe y el aumento de gravedad. Pero se asegur¨® de dispararle un rayo de luz a Roman con su tercer ojo, casi atraves¨¢ndole la cabeza, mas en el ¨²ltimo momento la gir¨®. Logrando s¨®lo perder parte de su mejilla y su oreja derecha completa. La figura de luz se estabiliz¨® en el aire y cuando se dispon¨ªa a acabar con Roman se detuvo abruptamente. Todo a su alrededor estaba lleno de niebla helada. Absolutamente fr¨ªo. No parec¨ªa verse afectada por el aumento de gravedad. Ya que ambos usuarios estaban trabajando en conjunto. Un enorme c¨ªrculo m¨¢gico azul se encontraba en el cielo con los s¨ªmbolos: ???????: ????? ?????? Romm! Todo se volvi¨® mucho m¨¢s fr¨ªo. Fragmentos de hielo cubrieron gran parte de la figura de luz. Esta tuvo que usar gran parte de su poder para contrarrestarlo. ¡ª??Pat¨¦tico!! ¡ªrugi¨® la figura amarillenta. Deshaci¨¦ndose de los fragmentos de hielo con su luz. En eso apareci¨® una proyecci¨®n gigantesca de un hacha que se acercaba a la luz. Esta se gir¨® hacia la proyecci¨®n. Brillando a¨²n m¨¢s intensamente, y en eso, un destello peque?o de luz gris se vio en su tercer ojo de luz. Su lanza choc¨® con el hacha. Pero no hubo explosi¨®n. Un haz de luz atraves¨® y parti¨® la proyecci¨®n gigantesca y se dirigi¨® r¨¢pidamente a Roman, este apenas pudo moverse. Cuando el haz dividi¨® por la mitad su hacha y le inciner¨® su brazo derecho completo. Apenas evitando otra muerte. La figura tuvo que tomarse un momento despu¨¦s de ese ataque. En eso apareci¨® una lanza de hielo debajo de ella, que en un instante la atraves¨®. Incrust¨¢ndose en su coraz¨®n, o d¨®nde estar¨ªa en su cuerpo y extendiendo energ¨ªa helada por todo este. ¡ª?Argh! ¡ªgrit¨® incr¨¦dulo, sin embargo, no fue escuchado por nadie que lo lamentara. En un ¨²ltimo ataque de odio por haber ca¨ªdo por estos seres inferiores. Mir¨® a Ernesto, su ojo blanco brillando m¨¢s que nunca mientras una luz blanca sali¨® demasiado r¨¢pido e impact¨® a Ernesto en su coraz¨®n. ¡ª..!! Ambos cayeron del aire hacia el suelo. Finalmente la luz se fue desvaneciendo y el cuerpo original amarillento volvi¨®. Esta vez con un agujero en el pecho, sobre lo que quedaba de monta?a, completamente muerto. La energ¨ªa fr¨ªa hab¨ªa invadido todo su cuerpo. Hasta su misterioso tercer ojo. ?? Plaf! Roman cay¨®. A pesar de que la batalla fue corta, ni siquiera 2 minutos, fue extremadamente intensa, incluso con su edad pocas veces ha enfrentado batallas tan cortas pero fren¨¦ticas. Perdi¨® el brazo derecho, parte de la mejilla y la oreja derecha, adem¨¢s de su hombro izquierdo perforado. Se sent¨ªa bastante d¨¦bil, con ganas de acostarse enseguida y descansar. ?No se supon¨ªa que era mejor defendiendo? Ya no sab¨ªa que pensar, solo pod¨ªa re¨ªr amargamente. Para colmo, lo peor no fueron sus heridas. Con la ayuda de la Santa, estaba seguro de recuperarse de la mayor¨ªa. Aunque tendr¨ªa que pagar un precio, se lo pod¨ªa permitir. No, lo malo fue su hacha, cortada a la mitad. La ha tenido con ¨¦l por d¨¦cadas. Hay que ver c¨®mo convence a los enanos de que le hagan una nueva. ?Eso s¨ª es dif¨ªcil?. Pens¨®. Se gir¨® para mirar a Ernesto. Se hab¨ªa desmayado por el ¨²ltimo ataque. Viendo que no hab¨ªa agujero en su pecho, debi¨® de ser un ataque al alma. Uno lo suficientemente fuerte como para incapacitarlo directamente a pesar de que no ten¨ªa heridas anteriores. Menos mal que la ca¨ªda no pod¨ªa afectarlo. ¡ªUf. ¡ªD¨¢ndose la vuelta, mir¨® la esfera negra. Era mejor terminar con esto r¨¢pido, no es imposible que aparezcan m¨¢s de esos tipos amarillos, en sus condiciones, no durar¨ªan mucho otra batalla. Con cansancio se acerc¨® a la esfera, y sac¨® una caja plateada de 1m3, luego de proporcionarle algo de man¨¢. Rumm! El dispositivo reaccion¨® enseguida y ondas incoloras salieron de ¨¦l, aumentando en ritmo. Entendi¨® lo que hac¨ªa. Reparar el espacio da?ado, que en este caso, era toda la esfera y sus grietas. Despu¨¦s de unos minutos el dispositivo termin¨® y algo se rompi¨® dentro, ya no se podr¨ªa usar m¨¢s. No quedaban rastros de la esfera. Todo parec¨ªa como si nunca se hubiera abierto un portal interplanetario a la fuerza por donde vino una raza mortal alien¨ªgena. Perfecto. ¡ªPuaj. ¡ªExhalando un suspiro de alivio, Roman pens¨® en c¨®mo iban a ser las cosas ahora. La situaci¨®n del continente hab¨ªa cambiado, y no para mejor. Iba a ser un arduo trabajo a partir de ahora. Necesitaban prepararse. Gir¨¢ndose, recogi¨® a Ernesto en su hombro y se march¨®. Sus movimientos eran r¨ªgidos y cada rato se tambaleaba. Cap铆tulo 1: Mirio Kraus Un nuevo d¨ªa comenzaba en la Ciudad Dawn, capital del Reino Arpen. Las calles se llenaban de personas que iban a sus trabajos, los puestos y tiendas empezaban a abrir. Poco a poco se fue llenando del ruido caracter¨ªstico de una ciudad de su tama?o y desarrollo. En una casa de apariencia modesta en la zona norte. Un ni?o de unos diez a?os se encontraba en proceso de despertar. ¡ªMm. Los rayos de luz solar le daban desde la ventana. ¡ªMmm. Finalmente no aguant¨® mucho m¨¢s. Sus p¨¢rpados se abrieron. Con algo de molestia por el sol, se fue levantando. Luego mir¨® la ventana. Estaba seguro que la hab¨ªa cerrado anoche. Su madre sin duda la abri¨® m¨¢s temprano para que se levantara. ¡ªUff. ¡ªDando un ¨²ltimo suspiro para quitar la somnolencia se puso de pie. El ni?o ten¨ªa la piel morena, cabello casta?o revuelto y ojos marrones. La expresi¨®n en su cara era la de alguien ansioso por empezar el d¨ªa. Se cambi¨® de ropa r¨¢pidamente y se puso un short y pulover verde. Entonces camin¨® hacia la cocina. All¨ª vio a su madre terminando de preparar su desayuno y el de su hermano. Tostadas con queso y mantequilla junto con un vaso de leche para cada uno. ??Bien!? Pens¨®. ¡ªMam¨¢, te dije que ya estoy grande y puedo hacer el desayuno solo. ¡ªJaj lo s¨¦ mi ni?o, pero hoy ten¨ªa algunas cosas que hacer en la calle, as¨ª que me levant¨¦ m¨¢s temprano. Aprovech¨¦ y les hice desayuno. Jej, ?te gusta? ¡ªClaro, ?pero ma?ana lo hago yo! ¡ªEst¨¢ bien. ?Muah! ¡ªLuego de darle un beso en la cabeza se pusieron a comer. Su otro hermano despertar¨ªa mucho m¨¢s tarde. Seg¨²n su madre, que se llamaba Laura. Anoche vino tarde de ayudar al vecino Rob en algo. Laura ten¨ªa la piel morena tambi¨¦n, cabello negro y ojos marrones algo hundidos de trabajar, pero ni siquiera eso le quitaba su cara de felicidad cuando estaba con su hijo. Era de estatura media y cuerpo delgado. Terminado su desayuno, sali¨® a dar un paseo. Hoy quer¨ªa aprovechar todo lo que pudiera ya que ser¨ªa su ¨²ltimo d¨ªa "libre". Ma?ana empezaba la escuela. Llamada Escuela Primaria Mir. La mejor de todo el Reino Arpen, al menos para estudios b¨¢sicos sobre man¨¢. Su mam¨¢ y ¨¦l trabajaron mucho para tener acceso y comprar los materiales b¨¢sicos como los libros. Estaba muy emocionado por eso. No paraba de pensar en todo lo que har¨ªa y aprender¨ªa all¨ª. Lanzar sus propios hechizos m¨¢gicos le parec¨ªa incre¨ªble, siempre le daba celos cuando su mam¨¢ le daba demostraciones. No solo eso, podr¨ªa hacer amigos, algo que quer¨ªa mucho. Al salir de su casa se dirigi¨® a un parque cercano, mientras caminaba se le notaba esa sonrisa tonta en la cara, como alguien enamorado que le hab¨ªan aceptado una confesi¨®n. De camino all¨ª pas¨® al frente de casa de Rob. Rob era el herrero de la zona, al parecer era uno de los mejores de la ciudad, no se hab¨ªa ido a una zona m¨¢s acomodada porque viv¨ªa en la casa donde residieron sus padres junto con ¨¦l la mayor parte de su vida. Eso le hab¨ªa dicho Marcus, su hermano menor. Tan! Tan! Tan!! El sonido del martillo golpeando al yunque era fuerte, incluso a esta hora de la ma?ana ya hab¨ªa comenzado su trabajo. Hac¨ªa bastante calor en la zona. ??Rayos! No entiendo a Marcus?. ?C¨®mo pod¨ªa su hermano pasar horas mirando el trabajo de Rob? Muchos d¨ªas eso era pr¨¢cticamente todo lo que hac¨ªa. En raras ocasiones el anciano lo dejaba ayudarlo directamente en algo. Como ayer. Pasando de largo por ah¨ª, no se detuvo a saludar. No estaba para sudar tan temprano. M¨¢s tarde, a la hora del almuerzo si pasaba por aqu¨ª y Rob estuviera haciendo una pausa lo saludar¨ªa. Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. ?? Pronto lleg¨® al parque que buscaba. El parque era de unos 100m2. Hab¨ªa varios bancos para sentarse repartidos un poco al azar, y cuatro guardias en sus cuatro esquinas, este era un lugar p¨²blico despu¨¦s de todo, deber¨ªa haber algo de seguridad. Una gran y hermosa fuente en el centro, aunque desgastada en algunos lugares, rodeada por 2 estatuas de guerreros sosteniendo lanzas, tambi¨¦n algo desgastadas. Pero lo que m¨¢s le gustaba del parque no era nada de eso. Era la gran cantidad de ¨¢rboles que hab¨ªa all¨ª. Pocos lugares en la ciudad ten¨ªan tantos reunidos, y no sal¨ªa mucho fuera de esta. Eran grandes, de 5 a 10m de altura, algunos con troncos tan finos con un di¨¢metro de 10cm, otros de hasta 3m. Sin embargo, no eran esos los que m¨¢s le interesaban, eran los que ¨¦l llamaba ¨¢rbol "ca¨®tico". Estos ¨¢rboles no ten¨ªan nada de especial desde el punto de vista m¨¢gico, pero le parec¨ªa incre¨ªble la forma de sus troncos. En vez de extenderse hacia el cielo de manera usual, estos parec¨ªan que varios troncos se hab¨ªan mezclado entre s¨ª para formar una amalgama de madera. A veces se aplastaban unos contra otros, en otras, las partes del tronco se divid¨ªan y conectaban en lugares aparentemente al azar para luego volver a separarse. Un caos completo. A pesar de todo esto, le encantaba estar aqu¨ª. Respiraba mejor, se recuperaba de la fatiga m¨¢s r¨¢pido. Eso combinado con el silencio que prevalec¨ªa en el parque, hac¨ªa que su mente se sintiera en paz y plena. Por supuesto, todo esto suced¨ªa principalmente por su afinidad de man¨¢. Mirio despert¨® su n¨²cleo de man¨¢ antes de los ni?os promedio de su edad, que generalmente es sobre los diez a?os, a veces m¨¢s o menos. ¨¦l despert¨® su n¨²cleo un mes antes de cumplir los nueve a?os. Al principio se asust¨® porque no sab¨ªa que estaba pasando. Pero cuando su madre lo sinti¨® fue corriendo a ver que pasaba. Luego de decirle que no era nada malo, comenz¨® a explicarle lo que hab¨ªa pasado. No lo hab¨ªa hecho antes porque a¨²n faltaba m¨¢s de un a?o para que estuviera en edad normal de despertar. Resulta que su hijo era algo talentoso. Inmediatamente despu¨¦s de la explicaci¨®n Mirio se volvi¨® loco de felicidad. ¡ª???Por Fin!!! ¡ªhab¨ªa exclamado. Saltando varias veces en el lugar y dando vueltas. Olvid¨¢ndose por completo de que hab¨ªa estado asustado poco antes. Despu¨¦s de todo. Este era el primer paso para su sue?o. Quer¨ªa convertirse en un poderoso mago. Hab¨ªa dos razones principales para esto. La primera era para hacer que su madre no tuviera que trabajar m¨¢s, o al menos que no sufriera tanto y que hiciera algo que realmente le gustara. Seg¨²n fue creciendo se dio cuenta de lo que se esforzaba su madre por ellos. Esto hizo que creciera en ¨¦l un sentimiento de compensar a su madre por su esfuerzo. De peque?o no sab¨ªa muy bien c¨®mo hacer esto. Pero ahora, con diez a?os, ya sab¨ªa que necesitaba dinero, y un mago poderoso siempre ten¨ªa dinero. Se lo hab¨ªa dicho un guardia que viv¨ªa en su barrio. La segunda raz¨®n era por su padre. Muri¨® cuando ten¨ªa dos a?os, as¨ª que no recuerda casi nada. Sin embargo, sabe que muri¨® defendiendo al reino y salvando personas de unos tipos malos. Por eso quer¨ªa ser un gran mago. Ansiaba poder salvar personas como ¨¦l y enfrentarse a los tipos malos. Para estas dos cosas el primer paso era uno: despertar su n¨²cleo de man¨¢. De ah¨ª su alegr¨ªa cuando lo despert¨®. Despu¨¦s de que se calm¨® un poco, su madre le explic¨® un algunas cosas m¨¢s. Aunque no demasiado, no entender¨ªa mucho tan chiquito. M¨¢s tarde, fueron al Centro de Pruebas de la Zona Norte, se hermano tambi¨¦n fue con ellos. All¨ª un se?or los gui¨® amablemente hacia unas pruebas. Feliz de poder acompa?ar a un ni?o de menos de nueve a?os reci¨¦n ascendido. La primera fue que se parara en un c¨ªrculo m¨¢gico para ver su hab¨ªa alg¨²n problema con el man¨¢ dentro de su cuerpo, con su circulaci¨®n o algo as¨ª dijeron. Luego de no ver ning¨²n problema tuvo que poner una mano en una tableta cuadrada del tama?o de su palma. Pero no pas¨® nada, al parecer esto era bueno. Mencionaron Man¨¢ Maldito, tampoco sab¨ªa qu¨¦ era eso, mas no le gustaba para nada como sonaba. Finalmente, la prueba que hab¨ªa estado esperando. Ver su afinidad de man¨¢. Se sent¨ªa un poco nervioso. Puso su mano en un orbe blanco y sinti¨® como si algo pasara r¨¢pidamente por su cuerpo. El orbe entonces solt¨® unas ondas verdes brillantes y doradas, le gustaba la sensaci¨®n que recorr¨ªa su cuerpo, era como una cosquilla que pasa r¨¢pido y se desvanece. ¡ª?Maravilloso! ¡ªdijo el hombre que los acompa?¨®¡ª. Eres doblemente Af¨ªn con la madera y la vida. Una buena combinaci¨®n. ?Felicidades! ¡ªA pesar de que no son elementos muy ofensivos, la madera es vers¨¢til y la vida puede curarte a ti o a otros. Adem¨¢s la madera se usa generalmente en defensa, si lo unes con el elemento vida puedes hacer una defensa verdaderamente poderosa. ¡ªParec¨ªa genuinamente feliz por ¨¦l. ¡ªJeje. ¡ªMirio sonri¨® encantado, aunque no entend¨ªa mucho. Estaba contento. Su madre estaba igual de feliz por ¨¦l, despu¨¦s de completar algunos papeles pudieron irse y regresar. Donde esa noche hubo un festejo con dulces. Volviendo al parque. Mirio se sent¨ªa c¨®modo rodeado de ¨¢rboles. No perdi¨® mucho el tiempo y fue a uno de esos ¨¢rboles "ca¨®ticos" que era su favorito. Hab¨ªa preguntado el nombre a su madre, y ella le averigu¨® que se llamaba Higo Enredado. En una parte del tronco hab¨ªa diez rayas que fueron hechas por ¨¦l. Lo hac¨ªa cada vez que cumpl¨ªa un a?o. Sent¨¢ndose en una parte del tronco del Higo, cruz¨® las piernas y se puso a meditar. Respirando y sintiendo el man¨¢ atmosf¨¦rico, estaba abundante en atributo madera y vida. Una sensaci¨®n c¨¢lida lo llenaba, aunque no demasiado, a¨²n as¨ª era bastante placentera. S¨®lo por esto pod¨ªa quedarse sentado en estado de pseudo-meditaci¨®n. Despu¨¦s de todo, todav¨ªa era muy peque?o, su mente no pod¨ªa entrar en un verdadero estado de meditaci¨®n. Simplemente se acomodaba disfrutando del c¨¢lido sentimiento, mientras su mente divagaba en varias cosas al azar. Hoy especialmente la mayor¨ªa era sobre ma?ana, el primer d¨ªa escolar pone nervioso a cualquiera. Ten¨ªa un poco de preocupaci¨®n sobre hacer amigos, pero solo eso. Hab¨ªa escuchado que todos los grandes magos del reino hab¨ªan pasado por la escuela, aumentando su determinaci¨®n de aprender y convertirse en un poderoso mago. ?? Las horas pasaron y lleg¨® el mediod¨ªa. Sali¨® del parque caminando un poco r¨¢pido, no quer¨ªa llegar tarde al almuerzo con su madre. Cuando pas¨® por casa de Rob este estaba sentado en el portal de su casa tomando un descanso. Luego de un saludo r¨¢pido sigui¨® su camino. En su casa su madre y su hermano estaban poniendo la mesa. ¡ª?Estabas en el parque? ¡ªpregunt¨® su madre. ¡ªS¨ª. Quer¨ªa pasar un rato all¨ª hoy. Me dijiste que lo visitar¨¦ menos cuando empiece la escuela. ¡ª?Jum! Seguro, ver¨¢s cuando tengas que estudiar. Pobre... ¡ªcoment¨® su hermano en broma. ¡ª?Y qu¨¦ sabes tonto? ¡ª?Jum! El se?or Rob me ha dicho que la escuela es un lugar terrible. Te obligan a leer libros por horas y horas. Tienes que escuchar a gente hablar sobre algo mientras est¨¢s sentado y no puedes salir de tu lugar. No recuerdo que m¨¢s dijo, pero dijo m¨¢s cosas. ¡ªSu hermano parec¨ªa convencido de que la escuela era un lugar terrible. ¡ªMm.. ?as¨ª que el se?or Rob te dijo todo eso Marcus? ¡ªpregunt¨® su madre en un tono algo distinto de lo habitual. ¡ªS¨ª mam¨¢, dijo eso ¡ªrespondi¨® con confianza Marcus sin ver la mirada de su madre, y el problema en el que meti¨® a Rob. ¡ªYa veo... m¨¢s tarde ir¨¦ a ver c¨®mo est¨¢ ¡ªtermin¨® de decir su madre. Luego todos se pusieron a almorzar. Cap铆tulo 1.5: Mirio K. continuaciè´¸n Unos 30 minutos m¨¢s tarde. Mirio fue a su habitaci¨®n. Se agach¨® debajo de la cama y sac¨® una caja naranja. Era chiquita, 10cm de largo y 5cm de ancho y alto. En ella guardaba todos sus ahorros. A pesar de que el d¨ªa especial era ma?ana. Sab¨ªa que no lo iba a poder celebrar tanto. La abri¨® y sac¨® una moneda con la imagen de una bonita mujer y escrito: "100 MUD" en la parte inferior, esto era una quinta parte de sus ahorros. Mirando la figura de la bonita mujer, de repente se pregunt¨® cu¨¢l de las diosas ser¨ªa. Pens¨® en preguntarle a su madre m¨¢s tarde. Vi¨¦ndola por un rato al fin se decidi¨®. Iba a comprarse la Panna Cotta. Hace unos a?os, un d¨ªa que su mam¨¢ consigui¨® un nuevo trabajo. Para celebrar fue y les compr¨® un dulce super caro a ¨¦l y su hermano. Sin importarle que era ella la que ten¨ªa que celebrar. Se llamaba Panna Cotta, lo vend¨ªan en una tienda de dulces ostentosa y grande en la Zona Central de la ciudad. Le dio la mitad del dulce a cada uno. Aquello fue definitivamente la cosa m¨¢s rica que hab¨ªa probado en su vida. Su textura cremosa y sedosa se derret¨ªa en su boca similar a un flan pero m¨¢s ligero. Su sabor dulce con vainilla era maravilloso. Por si eso no fuera suficiente, estaba acompa?ado de unas fresas a?adiendo un contraste ¨¢cido y refrescante. Todav¨ªa lo recordaba todo claramente, as¨ª de impactado se hab¨ªa quedado. Volviendo a su cuarto. Se levant¨® y parti¨® hacia la tienda a darse lo que probablemente era el lujo del a?o. ??If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. Caminando casi lleg¨® a la tienda. Era enorme. Deb¨ªan vender otras cosas adem¨¢s de dulces. O a lo mejor ten¨ªa un restaurante en alguna parte. Justo por el lado de donde ven¨ªa hacia la tienda, hab¨ªa un callej¨®n. Cuando se acerc¨®, de repente sali¨® un anciano vagabundo. Ten¨ªa la piel quemada del sol. Usaba un trapo amarrado como pantal¨®n y estaba desnudo en el torso superior, se ve¨ªan algunas costillas de lo flaco que estaba. Barba espesa le cubr¨ªa la cara. Hab¨ªa una cicatriz en forma de cruz en su pecho izquierdo. El anciano se le acerc¨®. ¡ªHola muchacho, ?puedo hablar contigo por un momento por favor? ¡ª?Ehh?.. est¨¢ bien. ¡ªHoy es 31/08/5130. Es el cumplea?os de mi difunta madre. Hace diez a?os la enterr¨¦ en las afueras de la ciudad porque no pod¨ªa permitirme comprarle un ata¨²d y colocarla en el cementerio. Pero todos los a?os, en este d¨ªa, siento un dolor profundo en el pecho al recordar que ella no est¨¢ descansando en paz. ¡ªFinalmente, este a?o me propuse lograr comprarle un ata¨²d decente como se merece. Pero apenas logr¨¦ sobrevivir hasta hoy... uff. Ni?o, ?podr¨ªas ayudarme? Por favor, esta es la ¨²nica vez en su vida que este viejo tonto ha pedido algo que no es para ¨¦l mismo. Mirio se qued¨® paralizado. No sab¨ªa que decir. La historia del anciano lo puso muy emocional. Sent¨ªa tanta l¨¢stima por el viejo que no pudo evitar sacar la moneda que ten¨ªa con ¨¦l y d¨¢rsela. ¡ªPuede comprarlo ahora. Ay¨²dela a descansar en paz. ¡ªEl viejo tom¨® la moneda y lo mir¨® agradecido. ¡ªMuchas gracias peque?o, por ni?os como t¨² este ser¨¢ un reino mucho mejor y m¨¢s seguro. ¡ªSeguro ¡ªdijo Mirio sonriendo. Estaba feliz por ayudar a alguien. ¡ªMira... ¡ªEl anciano rebusc¨® un poco en su trapo de pantal¨®n. Y sac¨® un anillo negro, desgastado y sucio. ¡ªEste anillo perteneci¨® a ella. Por favor, a pesar de que no vale nada. Tenlo como mi agradecimiento y el de ella. Extendiendo su mano hacia adelante. Mirio tom¨® el anillo. Evidentemente no ten¨ªa nada de especial cuando lo observ¨®. Por lo que lo guard¨® en su bolsillo para lavarlo y pon¨¦rselo luego. El anciano se gir¨® para salir del callej¨®n mientras le dec¨ªa y se inclinaba. ¡ªGracias otra vez ni?o. ¡ªLuego se dispuso a irse. Justo antes de que estuviera demasiado lejos grit¨®: ¡ªAh, y no comas dulces morados ni?o. ¡ªDespu¨¦s se march¨®. Cap铆tulo 2: Aurora V. Arpen En la Zona Central de la magn¨ªfica ciudad Dawn. Justo en el medio, se encontraba un hermoso palacio con un muro exterior de 10m de ancho y largo, a pesar de no ser demasiado grande comparado con otras fortificaciones, como los muros de la ciudad que med¨ªan 20m de ambas medidas. Estaba cubierto por una gran cantidad de sellos y formaciones m¨¢gicas de muy alto nivel. Infiltrarse aqu¨ª no era una tarea f¨¢cil, y atacar, bueno, algunos lo hab¨ªan intentado solo para ser sacrificados cruelmente sin siquiera poder romper una parte del muro. Incluso un drag¨®n una vez se atrevi¨® a venir a causar caos, logrando la gran proeza de convertirse en el primer drag¨®n en ser asesinado por un reino humano. Todo su cuerpo se convirti¨® en materiales de investigaci¨®n, para hacer armamentos o mejorar a¨²n m¨¢s las formaciones m¨¢gicas de la muralla. Entre los distintos reinos, tribus o agrupaciones de seres iluminados de Evankor, el Reino Arpen ten¨ªa el mayor desarrollo en cuanto a teor¨ªa de sellos m¨¢gicos. Muchos de los mejores maestros del continente se encontraban ah¨ª. Adem¨¢s, su sistema de ense?anza y medidas de seguridad sobre ellos eran bastante eficaces despu¨¦s de cientos de a?os. En la zona oeste del interior del muro, estaban ubicados los campos de entrenamiento reales. Reservados s¨®lo para la familia real y los mejores magos y caballeros afiliados al reino. Zas! Zas! En uno de estos campos de entrenamiento, a pesar de ser un poco m¨¢s de las siete de la ma?ana. Una ni?a de diez a?os se enfrentaba a un mu?eco m¨¢gico de entrenamiento hecho de madera. La ni?a ten¨ªa los ojos verdes oscuros y el pelo negro recogido en una trenza, atado a la trenza hab¨ªa un bonito lazo verde que ten¨ªa un encantamiento para que el cabello no la molestara en batalla. Nariz fina y s¨®lo se le pod¨ªa describir como hermosa. Vestida con un traje de entrenamiento negro sosten¨ªa en sus manos una Claymore real mientras que el mu?eco usaba una espada bastarda real tambi¨¦n. Su postura era firme y equilibrada, con ambos pies separados hasta el ancho de los hombros, y rodillas ligeramente flexionadas, su espada apuntaba hacia arriba. Mientras observaba cuidadosamente a su oponente su respiraci¨®n era controlada. Esperando el mejor momento parta atacar. Tap! Tap! Sin! El mu?eco se abalanz¨® sobre ella y lanz¨® un corte diagonal desde arriba. A lo que respondi¨® dando un paso hacia delante y lanzando su propio corte diagonal tambi¨¦n. Tan!!! El choque los envi¨® a ambos atr¨¢s, retrocediendo unos pasos. La ni?a, que se llamaba Aurora, no perdi¨® el tiempo, agarrando su espada con ambas manos mantuvo una distancia equilibrada entre ellas en el mango y procedi¨® a tomar la iniciativa. Lleg¨® r¨¢pidamente junto al mu?eco a una distancia suficiente para ejecutar un corte horizontal mientras giraba. Poniendo mucha fuerza en sus tobillos y caderas, la fuerza del golpe acompa?ado del giro aument¨® considerablemente, y cuando se enfrentaron el maniqu¨ª sali¨® perdiendo, desequilibrado y fuera del flujo de combate previo. Sabiendo que esto era una oportunidad, Aurora lanz¨® un aluvi¨®n de ataques sobre el mu?eco. Cada uno con la intenci¨®n de poner fin al combate. Seg¨²n aumentaba su impulso aparec¨ªan rasgu?os en el mu?eco, estos rasgu?os crecieron poco a poco hasta que partes del mu?eco empezaron a despedazarse. Perdi¨® un brazo y ten¨ªa una pierna con abolladuras suficientes para tener que tambalearse. Wooo! Retrocediendo, los ojos del mu?eco se pusieron rojos y entr¨® en una especie de segunda fase. A¨²n con una pierna mala y sin un brazo, su fuerza general se increment¨®. Zas! Tan!! Aurora cay¨® dando pasos hacia atr¨¢s por un fuerte golpe, pero el mu?eco no le dio descanso para recuperarse. Su embestida solo empeor¨®. Vi¨¦ndose en aprietos busc¨® una forma de coger un respiro y volver a la carga, pero nada parec¨ªa funcionar. As¨ª estuvo unos 30 segundos mientras intentaba esquivar o desviar ataques, pero se sintieron como una eternidad. El mu?eco simplemente era demasiado fuerte y fren¨¦tico. Entonces solo quedaba una cosa ?Usa su fuerza contra ¨¦l?. Pens¨®. En uno de los fren¨¦ticos movimientos del maniqu¨ª, cambi¨® un poco su juego de pies y desv¨ªo eficazmente un ataque, haciendo que el mu?eco y su espada quedaran apuntando a la misma direcci¨®n. Luego lanz¨® una patada hacia la pierna mala del mu?eco destroz¨¢ndola. Inmediatamente los papeles se volvieron a invertir. Pero todav¨ªa era m¨¢s fuerte que ella, aunque no le quedaba mucho. As¨ª estuvieron durante unos minutos, con ella domin¨¢ndolo. Lo que quedaba del mu?eco apenas se manten¨ªa de pie. Finalmente, Aurora sinti¨® que era hora. En medio de un choque redirigi¨® con fluidez su movimiento y el maniqu¨ª cay¨® al suelo. Lo remat¨® al momento con un golpe en la cabeza. Unlawfully taken from Royal Road, this story should be reported if seen on Amazon. Peeeeng! Una luz verde llen¨® fugazmente el lugar anunciando el fin del combate. Se qued¨® mirando al suelo donde quedaban los trozos de madera. ¡ª..! ¡ªEntonces se dio cuenta de lo que acababa de hacer. ??Lo venc¨ª!? Pens¨® asombrada y feliz. Hace dos meses ser¨ªa una tarea imposible, mas hace un mes y unos d¨ªas, ascendi¨® otra vez. Este era su segundo nivel de ascensi¨®n, el nivel Adepto. En este nivel ya pod¨ªa usar hechizos b¨¢sicos de su afinidad, de esa manera pudo sostener por tanto tiempo su Claymore. Aurora despert¨® su n¨²cleo de man¨¢ con ocho a?os, su afinidad de man¨¢ era el Aura, una afinidad un tanto especial, permit¨ªa al usuario potenciar distintos aspectos f¨ªsicos de s¨ª mismos, otras personas u objetos como la fuerza, dureza o velocidad. Aunque raro, algunos pod¨ªan potenciar otros hechizos si ten¨ªan otra afinidad o hechizos de sus aliados. Por eso cuando se vio que ten¨ªa esa afinidad pero m¨¢s ninguna, hubo cierta decepci¨®n. B¨¢sicamente la instruyeron para que tomara un rol de apoyo en el combate. Despu¨¦s de todo, no podr¨ªa utilizar al m¨¢ximo sus dones. Disgustada y triste sali¨® del palacio y fue al campo de entrenamiento. All¨ª recogi¨® una espada y se puso a practicar. Record¨® que cuando ten¨ªa cinco a?os, fue de caza con su familia, en ese momento una terrible bestia entr¨® al campamento. A pesar de que estaba lejos y protegida por guardias, no pudo evitar tener miedo. Era un lobo negro de ojos rojos, grandes garras y terror¨ªficos colmillos. Le temblaron las manos y el sudor corri¨® por su cara. Antes de que el lobo pudiera hacer mucho. Un guardia que estaba cerca puso la mano en la empu?adura de su espada. Y cuando la sac¨® el lobo estaba dividido por la mitad. Ella se qued¨® en shock. Aunque no entend¨ªa exactamente que pas¨®, sab¨ªa que el lobo muri¨® cuando el hombre sac¨® su espada. Esto la dej¨® asombrada. Pens¨® en lo incre¨ªble que ser¨ªa si ella pudiera hacer lo mismo. Volviendo al primer recuerdo. A¨²n con todo lo que le hab¨ªan dicho, a ella no le importaba. Quer¨ªa ser una gran espadach¨ªn. Por eso tom¨® la espada y se puso a entrenar y entrenar hasta que se desmay¨®. Rosando los l¨ªmites de su nuevo cuerpo fortalecido. Cuando despert¨® estaba en su habitaci¨®n. Y alguien estaba en su cama sentado. ¡ª?Ya despertaste hermanita? ¡ªdijo un joven de unos 13 a?os con ojos verdes oscuros como los de ella y el pelo negro. ¡ª?Her-hermano mayor? ?Qu¨¦ pas¨®? ¡ªQue te excidiste entrenado y te desmayaste en tu campo de entrenamiento. Aurora record¨® lo que sucedi¨® y se qued¨® en silencio. Sin saber qu¨¦ decir. Parec¨ªa que se pas¨® entrenando. El joven la mir¨® y coloc¨® una mano tiernamente sobre su cabeza. Este joven era su hermano m¨¢s grande Alejandro, y siempre la trataba muy bien. ¡ªNo les hagas caso a esos viejos. Despertaste m¨¢s temprano que yo y tienes una buena afinidad. Definitivamente vas a ser muy fuerte en el futuro. ?Cr¨¦elo! ¡ªexpres¨® con convicci¨®n. Pero Aurora no se emocion¨® tanto. Si bien despertar su n¨²cleo a esa edad se consideraba un genio incre¨ªble en muchos lugares. No era tan raro en la familia real de los reinos humanos. Porque esta joven era Aurora Von Arpen. Era la princesa del Reino Arpen, y tercera en la l¨ªnea de sucesi¨®n. Antecedida por sus hermanos Alejandro y Augusto. Con el primero siendo el heredero del trono. Viendo que no ten¨ªa ¨¦xito en animar a su hermana. Alejandro se qued¨® pensando. Luego sin saber que m¨¢s decir. Dijo lo primero que se le ocurri¨®. ¡ª?Segura que te gusta mucho la espada? ¡ª??Claro!! Me encanta usar la espada. ¡ªEntiendo. Sabes, en el Reino Voktar, hay un t¨ªtulo que se le da a la persona con la mayor maestr¨ªa en la espada: El Santo de la Espada. Ellos han mantenido este t¨ªtulo durante siglos. ¡ªHizo una pausa. ¡ªSe dice que el Santo de la Espada puede cortar cualquier cosa solo con su arma. Monta?as, valles, el cielo, incluso.... hay rumores de que el actual Santo mat¨® a una legendaria Hidra. Bestias terror¨ªficas que se regeneran infinitamente. As¨ª de incre¨ªble es. ¡ª...!!! ¡ªElla estaba sin palabras. Fascinada por las palabras de su hermano. ¡ªLamentablemente. Hay dos cosas que nunca han pasado. ¡ªLos ojos de Alejandro cayeron y su mirada baj¨®. Su cara de "tristeza" digna de un Oscar¡ª. Que el Santo de la Espada no pertenezca al Reino Voktar, y sobre todo... que sea una mujer. ¡ª... ¡ªEntonces. ?Qu¨¦ dices hermanita? ?Te gustar¨ªa ser la primera persona de nuestro reino, adem¨¢s mujer, en ser llamada Santa de la Espada? Ella se qued¨® en silencio. Procesando todo. ¡ª?De verdad existe eso? ¡ª?Por supuesto! Ella lo pens¨®. Le gustaba como sonaba: Santa de la Espada. Sus ojos comenzaron a brillar y recuperar su alegr¨ªa habitual. ¡ª?S¨ª! ?Hermano mayor. Ser¨¦ la primera Santa de la Espada! ¡ªEst¨¢ bien, est¨¢ bien. Creo en ti. Pero no puedes volver a entrenar como ayer sin supervisi¨®n, ?entendido? ¡ªArrug¨® un poco las vejas mientras la miraba y dec¨ªa eso. ¡ªS¨ª... est¨¢ bien. No lo volver¨¦ a hacer. ¡ªEso es bueno. Te dejo que descanses. Necesito leer unos libros. ?Muah! ¡ªLe dio un beso en la frente y se fue. ?? Presente. Despu¨¦s de darle un ¨²ltimo vistazo al destrozado mu?eco. Se dirigi¨® a la salida con la Claymore en sus manos. Como maga Af¨ªn al Aura, esto no era problema. Aunque la hoja gris estaba empezando a desgastarse luego de este intenso ¨²ltimo mes. All¨ª la esperaba un hombre que aparentaba unos 50 a?os pero med¨ªa apenas 1.5m, s¨ª, era casi un enano. Solo le faltaba robustez, pues adem¨¢s de peque?o, era bastante flaco. Se llamaba Miguel, y era el guardia que mat¨® al lobo en aquella ocasi¨®n. Miguel no estaba entre los caballeros m¨¢s fuertes del reino, mas en cuanto al manejo de la espada puro, era sin duda el mejor. Aurora hab¨ªa insistido en que fuera su maestro. Su afinidad era el viento, y lo usaba para potenciar sus cortes y t¨¦cnicas con la espada. ¡ªFelicitaciones por su progreso reciente princesa, ha sido fabuloso. En solo un mes desde que ascendi¨® al nivel adepto ya es capaz de usar los hechizos b¨¢sicos de fuerza y dureza. Jeje pronto podr¨¢ usar los restantes. Ella ¨²nicamente sonr¨ªo y asinti¨®. Miguel a veces se pasaba con los elogios, su hermano mayor le hab¨ªa advertido a nunca ser complaciente con ellos. No dejar¨ªa que sus palabras se le fueran a la cabeza. Se sent¨® cruz¨¢ndose las piernas y se puso a recordar y analizar la batalla que acababa de tener. Esto era necesario para ver errores y acciones que pod¨ªa mejorar. Despu¨¦s de media hora. Se levant¨®. Su entrenamiento diario por las ma?anas consist¨ªa en una hora de combate, y meditaci¨®n hasta el mediod¨ªa, era mejor en ese horario que por la tarde cuando la mente estaba m¨¢s cansada. Su maestro la ayudaba con eso. En la tarde variaba mucho m¨¢s, pod¨ªan ser peleas con otros mu?ecos, ejercicios f¨ªsicos, cultura general, magia, sellos m¨¢gicos o... el terrible y despiadado: etiqueta... solo de pensar en eso hac¨ªa que agradeciera al entrenamiento f¨ªsico. Por suerte, hoy no le tocaba esa aburrida clase. De hecho, eran ¨²nicamente una serie de ejercicios orientados a la resistencia. Un atributo corporal del cual no hab¨ªa podido lanzar un hechizo m¨¢gico a¨²n. Cap铆tulo 2.5: Aurora V. continuaciè´¸n Tap tap tap. Se escuchaban sonidos de saltos continuos en el campo de entrenamiento real. Era Aurora, quien saltaba la comba usando magia de fuerza, pues esta pesaba cinco kilos. ¡ªJa ja ja. ¡ª¨²ltimo minuto ¡ªdijo su maestro. Inmediatamente ella aceler¨® la velocidad de los saltos. Apenas se pod¨ªa ver la cuerda. Fue un minuto intenso. Incluso los hombros y las mu?ecas le dol¨ªan. Por no hablar de los tobillos y las pantorrillas. Estaban como ardiendo ??Maldici¨®n!?. Pens¨®. ¡ªListo. Plaf! Aurora se desplom¨® en el suelo. ¡ªJa ja... ja. ¡ªSu respiraci¨®n bastante agitada, el pecho le sub¨ªa y bajaba constantemente ?Por fin?. ¡ªMuy bien. Finalmente pudiste aguantar todo el tiempo. Est¨¢s lista para ma?ana ¡ªla anim¨® Miguel con una sonrisa. D¨¢ndose un tiempo para tomar aire. Aurora no aguant¨® y pregunt¨®: ¡ªMaestro... ja. ?Por qu¨¦... por qu¨¦ tanto ¨¦nfasis en saltar la comba? Ja... es el ejercicio de resistencia que m¨¢s hago, no es como si saltar fuera ja... lo que m¨¢s har¨ªa en el combate. Miguel no se puso bravo por la pregunta, le hab¨ªa ense?ado a ser sincera con ¨¦l. Y su duda era v¨¢lida en este caso. ¡ªBuena pregunta. De hecho, hay varias razones por la que soy tan insistente con ese ejercicio en particular. ¡ªHizo una pausa. Love what you''re reading? Discover and support the author on the platform they originally published on. ¡ªPrimero, para entrenar tu capacidad a¨¦robica es mejor que correr y requiere una menor cantidad de tiempo. ¡ª?Aunque esa es la raz¨®n menos importante?. Pens¨® para s¨ª mismo. ¡ªSegundo, es una buena pr¨¢ctica de control de man¨¢ mantener un hechizo ligero por un gran per¨ªodo de tiempo. Como haces mientras saltas, ya que te ser¨ªa imposible sin aplicar un hechizo de fuerza. Aurora permaneci¨® en el suelo escuchando atentamente. ¡ªPor ¨²ltimo y m¨¢s importante. Saltar la comba es esencial para mejorar el juego de pies, no solo para un espadach¨ªn sino para un artista marcial en general. Esto hizo que ella tuviera dudas mayores. Cuestion¨®: ¡ª?El juego de pies? ?Eso es tan importante maestro? ¡ª?Por supuesto! Puede que para otros magos no. Pero para nosotros es imprescindible. Sin embargo, no te explicar¨¦ su valor ahora. Asciende al nivel Ascendido y te lo dir¨¦. De esa manera entender¨¢s mejor. Ella no cuestion¨® m¨¢s y asinti¨®. ?? Finalizado su entrenamiento Aurora se dirigi¨® a sus aposentos para darse un ba?o. Si bien no le molestaba tanto estar sudada, tampoco lo prefer¨ªa ni nada por el estilo. En su camino se encontr¨® con un sirviente. ¡ªSu alteza ¡ªdijo haciendo una reverencia¡ª. Su majestad ha solicitado reunirse con usted. Pensando en qu¨¦ podr¨ªa ser, se dirigi¨® hacia el sal¨®n del trono. Ella no era especialmente cercana a su padre, su personalidad consist¨ªa entre ser estricto y fr¨ªo. Aunque esto no significaba que la tratara mal ni nada, le deba regalos cuando estaba de cumplea?os y cosas as¨ª. Pero parec¨ªa m¨¢s un deber que una oportunidad para mostrar cari?o. De toda su familia quien mejor la trataba era su hermano Alejandro, con diferencia. ?? Parada frente a la gran y majestuosa puerta la empuj¨® ligeramente. Asom¨® la cabeza y mir¨® hacia el trono. All¨ª se encontraba un hombre que parec¨ªa tener unos 30 a?os, aunque no era su edad real y ten¨ªa color de ojos y cabello similares a los de ella. ¡ª?Me llamaste, padre? ¡ªS¨ª, te convoqu¨¦. Hay algunas cosas que necesito decirte antes de ma?ana. Entr¨® directamente al sal¨®n y lleg¨® frente a su padre, justo bajo las escaleras que conduc¨ªan al ostentoso pero peligroso asiento. Pues si bien era bonito. Su hermano mayor le hab¨ªa dicho que hab¨ªa m¨¢s sellos m¨¢gicos ah¨ª que en toda la habitaci¨®n. En los alrededores hac¨ªan guardia diez personas, sus auras mucho m¨¢s fuertes e intensas que la de su maestro. ¡ªMa?ana comienzas la escuela primaria. Habr¨¢ muchos ni?os de todas las partes del reino, sean nobles o plebeyos. No espero que seas la mejor en combate o la m¨¢s inteligente. Pero debes encontrar algo en lo que destacar y ser la mejor. Es tu deber como miembro de la realeza. Aurora cerr¨® fuertemente los pu?os y los apret¨® contra el costado de sus muslos. Le dolieron las palabras de su padre. ¡ªEntiendo, padre. Cumplir¨¦ con mi deber. Luego Brian, que era el nombre del rey del Reino Arpen: Brian V. Arpen. Procedi¨® a explicarle c¨®mo deb¨ªa ser su actitud en la escuela con respecto a los dem¨¢s estudiantes y los profesores. Haciendo hincapi¨¦ en las familias nobles. Esto demor¨® unos minutos. Cuando parec¨ªa que iba a terminar agreg¨® una ¨²ltima noticia. ¡ªBien. Por cierto, un par de ni?os llegaron recientemente del Reino Voktar. Su madre era de este reino, as¨ª que pudieron conseguir acceso a la Escuela Primaria Mir con ayuda de un familiar. El mayor empezar¨¢ la escuela contigo ma?ana. Aunque no creo que sean esp¨ªas, aseg¨²rate de observarlos por un tiempo. Procesando la informaci¨®n inesperada Aurora asinti¨®. ¡ªComprendido. Me asegurar¨¦ de vigilarlo. ¡ªEso es todo. Puedes retirarte. Inclin¨¢ndose para hacer una reverencia. Aurora se dio la vuelta y sali¨® por fin de la lujosa habitaci¨®n. Con mucho peor humor que cuando entr¨®. Cap铆tulo 3: Lucas y Selene 25/08/5130 En los bosques occidentales cercanos a la ciudad Dawn. Dos j¨®venes se encontraban tomando un descanso en unos arbustos luego de pasar varias horas corriendo. El mayor, un ni?o rubio con ojos rojos de unos... diez a?os? Su altura era la de un ni?o normal de diez a?os. Pero sus ojos, eran fr¨ªos y despiadados. No hab¨ªa indiferencia en ellos, si no la promesa de llenar con sangre lo que se metiera en su camino. Su aspecto f¨ªsico mayormente cubierto por la capucha negra que tra¨ªa. A su lado, una ni?a de nueve a?os con ojos morados y cabello similar. Ambos usaban t¨²nicas oscuras que los cubr¨ªan por completo, solo dejando afuera la parte superior de la cara. Las ropas definitivamente hab¨ªan visto mejores d¨ªas. Llenas de agujeros y lo que parec¨ªan ser marcas de quemaduras. No ten¨ªan ning¨²n equipaje a mano, pues solo los ralentizar¨ªa. Lo importante estaba guardado en el anillo del dedo ¨ªndice izquierdo del chico. ¡ª?Hermano, por qu¨¦ nos detuvimos para un descanso? Todav¨ªa puedo continuar. ¡ªEstamos cerca de la ciudad Dawn, en unas horas debemos llegar a la puerta occidental... por eso. No debemos apresurarnos. ¨¦l nos dijo que cuando m¨¢s cerca estamos de nuestro objetivo m¨¢s f¨¢cil se vuelve ser descuidado y fracasar. Entonces, tom¨¦monos un tiempo aqu¨ª. Ella asinti¨® y no dijo nada m¨¢s. Estos dos ni?os eran: Lucas Nith Feuer y Selene Nith Feuer. Hermanos que ven¨ªan huyendo del Reino Voktar desde hace un a?o. Despu¨¦s de media hora reanudaron su viaje. ?? Una hora m¨¢s tarde. Mientras corr¨ªan, Lucas not¨® que entr¨® en una zona con demasiado silencio, solo se o¨ªa el viento. Esto no era normal en un bosque. Alfred le dijo que en lugares as¨ª siempre debe haber ruido de animales, m¨¢s en un bosque cercano a una capital. Debe haber animales para cazar. De inmediato, comenz¨® a observar el entorno y se concentr¨® profundamente. Sab¨ªa lo que estaba por venir. ?Lucas, en el arbusto pr¨®ximo a tu izquierda?. Son¨® una voz femenina y joven en su cabeza. Cuando estaban a unos tres o cuatro segundos para pasar por el arbusto, Lucas dijo a su hermana: ¡ªUff menos mal que lo logramos. Ya casi estamos all¨ª. R¨¢pidamente Selene lanz¨® un hechizo sobre Lucas y una luz violeta claro entr¨® en su cuerpo, seguido a eso: Bum! Las plantas sus pies de estallaron con una peque?a explosi¨®n y en un instante estuvo golpeando frente al arbusto. ¡ª?Ehh? El asaltante escondido no pudo reaccionar a tiempo cuando un pu?o cubierto por una pel¨ªcula de fuego se estrell¨® contra su cara. Hace unos segundos se estaba burlando mentalmente de sus objetivos por ingenuos. Ahora lo lamentaba. Bam! ¡ª?Ahhh! El golpe le quem¨® su mejilla derecha completa y lo mand¨® volando atr¨¢s. Sin embrago, nada de eso le importaba. Solo pensaba en el terrible dolor que sent¨ªa ??Qu¨¦ demonios!?. En toda su vida pocas veces hab¨ªa sentido tanto dolor. Pero nunca de un golpe en la cara. Aturdido por el dolor, no pudo parar el asalto de Lucas que estaba lejos de terminar. Cuando vol¨® hacia atr¨¢s el joven lo sigui¨®. En sus manos aparecieron guanteletes rojos, que las cubr¨ªan hasta los codos. Al momento la pel¨ªcula de fuego se hizo m¨¢s intensa. Bam! ¡ª?Ahhg! Un segundo golpe fue todo lo que necesit¨® para dejar fuera de combate al asaltante, esta vez en el coraz¨®n. Si bien no lo mat¨®, no molestar¨ªa en el resto del combate. Lucas ni siquiera lo mir¨®, se dio la vuelta y regres¨® junto a su hermana. ¡ª?Jack! En ese momento aparecieron seis figuras frente al d¨²o. Todos vistiendo trajes verdes para camuflagearse en este bosque. Eran tres delante y tres detr¨¢s, en dos filas. ¡ª?Maldito enano! Pagar¨¢s por esto ¡ªdijo uno de los seis. Lucas mir¨® a sus oponentes. Eran todos de su mismo nivel de ascensi¨®n y el de su hermana: Adeptos. Deber¨ªa estar feliz por eso. Pero todo lo contrario. Que su grupo de perseguidores sea tan d¨¦bil solo significa que Alfred sigue conteniendo a los m¨¢s fuertes. Eso, y porque est¨¢n bastante profundo en el Reino Arpen. No hay manera de que una fuerza de ¨¦lite se cuele hasta aqu¨ª sin llamar la atenci¨®n.Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. ??Malditos bastardos!? Ver a estas escorias solo le recordaba una cosa. La cara de su maestro, mejor amigo, segundo padre: Alfred. La persona que los hab¨ªa cuidado a ¨¦l y su hermana los ¨²ltimos cinco a?os. Mientras se desped¨ªan, no ten¨ªa ninguna sonrisa de despedida en su cara. ¨¦l no sonre¨ªa. Su mirada era la misma de siempre. Seria y cruel, como una bestia lista para matar lo que se le oponga. Cada d¨ªa de sus ¨²ltimos a?os la hab¨ªa visto y ya estaba acostumbrado a ella. Pero ese d¨ªa que se separaron y supo que era muy probable que nunca se volvieran a ver. Se le grab¨® especialmente su mirada, y ese d¨ªa, por primera vez not¨® algo m¨¢s. Decisi¨®n y compromiso, no sab¨ªa c¨®mo, mas eso era lo reflejado en ella. Por eso odiaba a todos estos cabrones. ??Por qu¨¦ tuvo que quedarse all¨¢? ?Por qu¨¦ tiene que sacrificarse?? Aborrec¨ªa el hecho de que su amigo se quedara atr¨¢s para protegerlo. ??Los matar¨¦ a todos!? ¡ªEnan- Bum! Antes de que uno de los seis hablara se impuls¨® hacia delante otra vez. Lleg¨® frente al que se encontraba a la izquierda del primer grupo. El hombre aprovech¨® su tama?o y le lanz¨® una patada. Su pierna cubierta con fuego. ¨¦l se agach¨® y esquiv¨®. De su mano derecha estall¨® una columna horizontal de fuego que afect¨® a todos los del primer grupo pero no da?¨® remotamente a ninguno, pues era una distracci¨®n. Con la tapada aprovech¨® y golpe¨® otra vez en direcci¨®n al abdomen del mismo hombre. En esta ocasi¨®n acert¨®. ¡ª?Ahhg! Por alguna raz¨®n sus golpes dol¨ªan demasiado y el tipo no pudo evitar gritar. Sabiendo que no pod¨ªa dejar pasar la oportunidad apunt¨® r¨¢pidamente con los dedos ¨ªndice y medio de la mano izquierda a la boca abierta. Entonces con un nivel de control de man¨¢ que alguien de su nivel de ascensi¨®n y edad no deber¨ªa tener, una peque?a bola de fuego se form¨® y dispar¨® hacia la garganta del hombre. ¡ª?Ahg...! ?Uno menos, faltan cinco?. Pens¨® Lucas. Mientras saltaba hacia atr¨¢s y el cuerpo ca¨ªa. Plaf! ¡ª..!! El resto del grupo se quedaron impactados. En menos de ocho segundos perdieron a dos de los suyos. A manos de un ni?o de diez m¨ªseros a?os. Ellos tampoco eran profesionales ni nada por el estilo, pero esto sin duda estaba m¨¢s all¨¢ de sus expectativas. Finalmente uno se recompuso y dijo: ¡ªNo perdamos m¨¢s tiempo, no queremos llamar la atenci¨®n aqu¨ª. Nuestro reino y este son aliados solo en papel. Y no subestimen al mocoso. Lucas los observ¨® y comenz¨® con lo que ten¨ªa planeado. Esta no era la primera emboscada, y definitivamente estaba lejos de ser la ¨²ltima. Le dijo a su hermana: ¡ªSelene, ve y busca ayuda. Yo los retengo. ¡ªPe- ¡ªSin peros. ?Hazlo! Ella no vacil¨® m¨¢s y sali¨® corriendo en direcci¨®n a la ciudad. ¡ªNo hay que dejar que escape, John capt¨²rala ¡ªrugi¨® el que habl¨® anteriormente y parec¨ªa el l¨ªder. Uno de los que estaba en las filas traseras pas¨® corriendo velozmente. Era un mago Af¨ªn al Aura. Ninguno de los dem¨¢s prest¨® atenci¨®n a la direcci¨®n que cogieron, para ellos la chica ya estaba capturada. Con su velocidad tard¨® solo unos segundos en llegar a Selene. Trap! Selene tropez¨® y cay¨® al suelo. Vio al hombre cerca y grit¨®: ¡ª?No! ¡ªJeje ni?a tonta. Nadie not¨® que Lucas ni siquiera se inmut¨® cuando escuch¨® el grito en ayudar a su hermana. Cuando el mago de Aura estaba a punto de tocarla. De repente un bola blanca con lo que parec¨ªan ojos azules sali¨® de la espalda de ella. Era un bonito conejo de pelaje blanco liso con ojos azules claros. Med¨ªa unos 20cm y sus orejas otros 15cm. ¡ª?Qu¨¦? Pero fue muy tarde. Con un movimiento que parec¨ªa imposible para la criatura, gir¨® en el aire y una de sus orejas hizo contacto con las costillas del hombre. Track!! Y se rompieron. ¡ª?Ahhhg! Como los ataques de Lucas, al parecer los ataques del conejo dol¨ªan demasiado tambi¨¦n. Selene se dio la vuelta y con una daga que hab¨ªa sacado mientras estaba boca abajo en el piso, cort¨® el cuello de su aturdido oponente. El mago la mir¨® con los ojos muy abiertos de incredulidad. Entre tanto la sangre se derramaba de su cuello, segu¨ªa sin creer que as¨ª es como morir¨ªa. Asesinado por una ni?a de menos de diez a?os. ?? En el breve intercambio de su hermana con John. Lucas se enfrentaba a cuatro oponentes. Tres bolas de fuego del tama?o del brazo de un adulto salieron disparadas hacia ¨¦l pero logr¨® esquivarlas. En eso un rayo sali¨® de la nada y lo golpe¨® de frente. ¡ª?Urk! Retrocedi¨® con dolor mas no grit¨®, su fina manipulaci¨®n de man¨¢ le permiti¨® protegerse potenciando su cuerpo y minimizar el da?o. Hab¨ªa recibido demasiado de esos este ¨²ltimo a?o. Su brazo derecho era una prueba de ello. Se acercaron dos, cada uno ten¨ªa en sus manos guanteletes. Un arma com¨²n para magos Af¨ªn al fuego. Se entrent¨® brevemente a ellos mientras esquivaba. Pero le dio tiempo al resto de rodearlo, ya no ser¨ªa tan f¨¢cil usar el factor sorpresa. ?Selene debe haber terminado ya?. Sab¨ªa que se hermana no era menos peligrosa que ¨¦l, aunque de una manera distinta. Viendo el cerco parti¨® hacia el mago de rayo. Lo consideraba el m¨¢s peligroso. Necesitaba deshacerse de ese r¨¢pidamente. Incluso si tuviera que usar su carta final. Contra tres pod¨ªa aguantar hasta que llegara su hermana, sin embargo, contra cuatro sab¨ªa que por muy astuto que fuera lo terminar¨ªan derrotando. El hombre no lo subestim¨® y sac¨® una lanza de su espalda. ?Mierda, ?por qu¨¦ una lanza??. Pens¨® con molestia. Un rayo cubri¨® la lanza y perfor¨® hacia Lucas. Se quit¨® del camino f¨¢cilmente con otra explosi¨®n, a¨²n as¨ª la lanza lo sigui¨® con un corte. Entonces para sorpresa del hombre, se gir¨® y agarr¨® el arma con sus manos cubiertas de fuego para minimizar el poder del rayo. Fush! Una peque?a ave parecida a un f¨¦nix de unos 10cm, con plumas de un carmes¨ª brillante sali¨® del cuerpo de Lucas y atac¨® al siguiente instante. ¡ª?...! Sin tiempo para reaccionar, una bola de fuego m¨¢s fuerte que la de cualquiera de sus compa?eros, le impact¨® en la cara. Bam! Esta vez, el dolor extra no fue necesario. Pues el lancero muri¨® directamente por al ataque. Lucas al siguiente instante rod¨® a la derecha. El mago restante le hab¨ªa lanzado otro ataque de fuego pero en forma de media luna, este ¨²ltimo usaba una espada. ?Emberlyn, ve por el espadach¨ªn. Yo retengo al resto?. ?Est¨¢ bien?. Volvi¨® a sonar la voz en su cabeza. Se puso de pie y cuando se dispon¨ªa a crear un hechizo de fuego, una bola lo impact¨® de frente. Apenas tuvo tiempo para protegerse con sus guanteletes cruz¨¢ndose los brazos. Bam! Retrocedi¨® varios metros, sus mangas se hab¨ªan vuelto a quemar. Aprecieron m¨¢s quemaduras en su ropa y cuerpo. Se revelaron varias cicatrices de lo que parec¨ªan ser rayos en su brazo derecho. ¡ª?Urk! Sent¨ªa dolor, pero esto no era suficiente para detenerlo. Su enji el f¨¦nix fue a pelear con el usuario de la espada. Mirando a los dos hombres que quedaban frente a ¨¦l se abalanz¨® sobre ellos. Bum! Bum! Estuvo unos 20 segundos peleando con ellos, sobre todo esquivando. Su man¨¢ ya estaba bajo por todas sus explosiones y ataques. Si segu¨ªa de esa manera se quedar¨ªa sin nada. ?Shh! En un arbusto cerca de uno de los magos de fuego. Apareci¨® un lindo conejo blanco. Y otra vez. Haciendo un movimiento que no encajaba con su figura chiquita y bonita. Hizo un giro como un boxeador lanzando un pu?etazo hacia la rodilla del hombre, aunque en este caso era un orejazo. Track! Y esta se dobl¨® casi noventa grados en la direcci¨®n incorrecta sin poner resistencia. ¡ª?Ahhhg! Un grito desgarrador son¨® en las inmediaciones. Una ni?a sali¨® r¨¢pido tambi¨¦n del arbusto y con su cuchillo le rasg¨® la garganta al hombre. Era una escena muy similar a la anterior. Despu¨¦s de todo, la pr¨¢ctica hace al maestro. Plaf! El cad¨¢ver cay¨® al suelo. Todav¨ªa los rasgos de su cara mostraban el dolor que pas¨®. Juntos, la muchacha y el terror¨ªfico conejo corrieron a ayudar a su hermano, quien a pesar de enfrentarse a un oponente m¨¢s fuerte f¨ªsicamente se manten¨ªa en pie. ?? Luego de acabar con el hombre fueron a ayudar al f¨¦nix contra el de la espada, que era el ¨²ltimo. Este no aguant¨® demasiado antes de caer tambi¨¦n. Plaf! Lucas se desplom¨® desplom¨® en el suelo cuando vio que su oponente finalmente estaba muerto. ¡ªJa ja... ja. Ten¨ªa quemaduras en varias partes del cuerpo. Si no fuera por su control de man¨¢ sin duda estar¨ªa muerto. ?Ah, no fue f¨¢cil, pero al menos Selene no se lastim¨® esta vez?. Cap铆tulo 4: Lucas y Selene (2) Unos diez minutos despu¨¦s de la batalla. Lucas finalmente pudo levantarse del suelo. Le dol¨ªan varias partes de la piel por las heridas. Pero nada que no hubiera tenido antes. Lentamente y tambale¨¢ndose logr¨® ponerse de pie. Cerca vio a su hermana con su enyi el conejo encima de su cabeza. ¡ª?Y el hombre que hab¨ªa incapacitado antes? ¡ªYa lo termin¨¦. ¡ªBien. ¡ªMirando a su alrededor observ¨® los cuerpos de los asaltantes. Si ellos fueran a la ciudad ahora dej¨¢ndolos as¨ª, todos esos cuerpos tal vez ser¨ªan encontrados por alguien que pasara; tambi¨¦n exist¨ªa la posibilidad de que fueran comidos por bestias. Aunque dudaba que alguien asociara las muertes de estas personas con dos ni?os peque?os. No ha sobrevivido los ¨²ltimos tiempos siendo poco cauteloso. ¡ªVoy a quemar las zonas cortadas de los hombres, luego que Mabi me ayude a moverlos. Se pusieron entonces a agrupar los cad¨¢veres, menos mal que Mabi el conejo era una bestia m¨¢gica Af¨ªn al Aura, a pesar de ser el m¨¢s peque?o de todos, era con diferencia el m¨¢s fuerte. M¨¢s tarde apil¨® ramas y hojas secas, y con su magia quem¨® todos los cuerpos. Quedar¨ªan rastros de la batalla en el bosque pero eso no deb¨ªa dar problemas. Era normal que hubiera batallas en un bosque con bestias m¨¢gicas despu¨¦s de todo. Cuando terminaron y se iban a marchar para continuar su viaje, su hermana dijo con incertidumbre: ¡ªHer-hermano crees... crees que la t¨ªa nos aceptar¨¢? Despu¨¦s de todo, hace a?os que no nos ve y ya no somos ni?os inocentes. ¡ªSe mir¨® las manos mientras dec¨ªa eso. No hab¨ªa sangre en ellas mas Lucas entendi¨® lo que quer¨ªa decir. El dud¨®, tampoco sab¨ªa la respuesta a esa pregunta. ¡ªSelene, incluso si nos rechaza tenemos dinero para sobrevivir por bastante tiempo. Estaremos bien. Como hemos estado este ¨²ltimo a?o, lo que sin perseguidores. Ella baj¨® a¨²n m¨¢s la cabeza y su expresi¨®n decay¨®. Sin dudas, no hab¨ªa dicho lo mejor. Viendo que lo empeor¨® trat¨® de enmendarlo. ¡ªMira, no recuerdo mucho de la t¨ªa pero mam¨¢ siempre dec¨ªa que nos trataba como si fu¨¦ramos sus propios hijos. Que pasaba horas intentando que nos durmi¨¦ramos y cosas as¨ª. Me parece que en ese tiempo ella no ten¨ªa hijos propios por eso pasaba bastante tiempo con nosotros. As¨ª que... creo que al menos nos escuchar¨¢ y ayudar¨¢. Selene lo mir¨® unos momentos m¨¢s y asinti¨®, ya m¨¢s calmada. ¡ªDeber¨ªas ponerte algo de ropa nueva. Si los guardias de la ciudad te ven as¨ª sospechar¨¢n. ¡ªCierto. Se cambi¨® r¨¢pidamente y partieron hacia la puerta occidental de la ciudad Dawn. El lugar donde deb¨ªan pasar los pr¨®ximos siete u ocho a?os por lo menos. ?Solo esperen malditos bastardos. ?Les mostrar¨¦ un infierno!? ?Les mostraremos?. Corrigi¨® Emberlyn en su cabeza. ?? Una hora m¨¢s tarde finalmente llegaron ante el gran muro. El camino hasta ¨¦l pavimentado, pues la Zona Oeste de la ciudad era donde viv¨ªan los nobles, era normal que estuviera en buenas condiciones. El muro era de una piedra gris, su superficie parec¨ªa pulida. ??No hay marcas de batallas en el muro?? Esto sorprendi¨® a Lucas. Para una construcci¨®n que llevaba siglos pens¨® que deber¨ªa haber marcas por varias partes. ??A lo mejor lo reparan con regularidad?? ?S¨ª, pero igual. Es raro que no haya ninguna marca?. ??No dec¨ªa tu madre que los magos del Reino Arpen son muy buenos con los sellos m¨¢gicos? Es posible que tengan la forma de repararlo a ese nivel?. A pesar de que Emberlyn nunca hab¨ªa conocido a la madre de Lucas, este le hab¨ªa contado mucho sobre ella. ?Sellos eh...?. Sus ojos cambiaron por un momento, y la mirada arrogante fue reemplazada por una decidida, llena de resoluci¨®n. ?Aqu¨ª es el mejor lugar para aprender. Me pregunto si.. ?No! Definitivamente debo aprender todo lo que pueda. No puedo lograr lo que quiero solo con fuerza bruta?. Sus pu?os se tensaron y su espalda se enderez¨® a¨²n m¨¢s. ?Yo estar¨¦ contigo Lucas?. ?Lo s¨¦?. Una rara sonrisa apareci¨® en su rostro. ?Nunca dudo de ti?. This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. ?Si tan solo yo fuera m¨¢s grande, podr¨ªa ayudarte mucho m¨¢s?. Coment¨® su enyi f¨¦nix con un dejo de tristeza. ?No pienses as¨ª. Eres m¨¢s joven que yo y ya me has ayudado mucho, apenas tienes cinco a?os. Eres mi enyi, no una mascota. Lo que tenga que hacer, lo haremos juntos?. Expres¨® con seriedad. ¡ª?De qu¨¦ hablan ustedes dos? No nos dejen afuera. ¡ªEh ?qu¨¦? ¡ªLlevas un rato en silencio y has cambiado tu cara varias veces. ?De qu¨¦ hablas con Emberlyn? ¡ª... El muro. Est¨¢ muy liso para un muro exterior de una ciudad. Emberlyn me dijo que a lo mejor es por los sellos. ¡ªMmm est¨¢ bien. Mabi tambi¨¦n me dijo algo similar. ?A lo mejor cuando estemos cerca ellos podr¨¢n sentir los sellos? ¡ªNo s¨¦ ¡ªdijo ¨¦l y pens¨® en ello¡ª. Pero supongo que en un muro el objetivo no es ocultar los sellos puesto que est¨¢ ah¨ª claramente para defender. As¨ª que seguro sienten algo. En lo que continuaron la conversaci¨®n la gran puerta de la ciudad se fue acercando hasta que estuvieron justo en frente. En la ciudad Dawn no hab¨ªa foso que la rodeara. Los reyes de anta?o consideraron que un foso rodeando una capital era algo demasiado antiest¨¦tico. Por eso, nunca se molestaron en construir uno, y los posteriores al parecer pensaban de manera similar. A esto se sumaba la protecci¨®n de las formaciones m¨¢gicas escritas en la grandes paredes. Una puerta enorme de diez metros se alzaba frente a ellos. Era casi completamente negra, con runas rojas brillantes escritas que dec¨ªan: ?????? ?????: ???????? ????? Ninguno de los dos ten¨ªa idea qu¨¦ dec¨ªa. Sin embargo, algunas de las runas eran como los c¨ªrculos m¨¢gicos que usaba Alfred para potenciar sus hechizos. De eso estaban seguros. Lucas lo mir¨® fijamente: ¡ªUf, ??cu¨¢ndo aprender¨¦ el lenguaje r¨²nico de-?. ¡ªBuen d¨ªa ni?os. ?Puedo saber qu¨¦ hacen en esta zona? ¡ªdijo un guardia que se acerc¨®, ten¨ªa cabello negro y ojos carmelitas, llevaba una armadura metal negra que brillaba d¨¦bilmente ??Lucas, su armadura est¨¢ llena de sellos!?. ¨¦l se sorprendi¨®, ve¨ªa m¨¢s de 20 guardias alrededor de la puerta todos con la misma armadura, aunque la del guardia cercano ten¨ªa escrito: ???????? en el pecho derecho. En la cima de la muralla deb¨ªa haber incluso m¨¢s soldados. ?A lo mejor es porque es el distrito noble. S¨ª, deber ser eso?. Se dijo a s¨ª mismo para calmar otra sorpresa. Recomponi¨¦ndose, explic¨® su situaci¨®n, ya la hab¨ªa pensado antes de venir aqu¨ª. ¡ªBuen d¨ªa se?or. Venimos del Reino Voktar a estudiar en la prestigiosa Escuela Primaria Mir. Mi hermana y yo queremos ser maestros de sellos m¨¢gicos. ¡ªNi?o, ?sabes qu¨¦ est¨¢s hablando? ¡ªEl hombre estaba realmente desconcertado y confundido. Eso no era tan simple como parec¨ªa. En lo poco que dijo Lucas hab¨ªa varios problemas. Como si esperara esa reacci¨®n Lucas continu¨®: ¡ªVer¨¢, nuestra madre es noble de este reino ¡ªLucas hizo todo lo posible por sonar normal ??Maldici¨®n!?. Le dol¨ªa decir "es". Hace a?os que no sab¨ªa nada de su madre. Desapareci¨® junto con su padre¡ª. Por eso nos dijo que pod¨ªamos venir a estudiar aqu¨ª- ¡ªEspera ni?o. Aunque eso sea cierto. Si residen en el Reino Voktar son ciudadanos de all¨ª, nuestra relaci¨®n no es muy amistosa. Para venir a estudiar aqu¨ª, la ¨²nica manera ser¨ªa renunciar a tu ciudadan¨ªa, y por supuesto, que te acepten aqu¨ª. ?Entiendes eso? ¡ªS¨ª. No tenemos intenciones de vivir en el Reino Voktar. ¡ª... El guardia se qued¨® mir¨¢ndolo. Lucas estaba bastante impactado que lo hubiera escuchado tanto ??Qu¨¦ demonios! ?Todos los guardias en el Reino Arpen son tan comprensivos??. Esperaba que hubiera una discusi¨®n o algo as¨ª. ?Creo que por estar aqu¨ª, los guardias seguro interact¨²an mucho con nobles. Sin ser carism¨¢tico y tolerante no es f¨¢cil trabajar en esta puerta?. ?...Tu segunda ascensi¨®n sin dudas te afect¨®?. ???Qu¨¦ se supone que significa eso!? Jum. Deja de perder el tiempo y dales el sello de tu familia materna?. ?Cierto?. ¡ªMire, este es el sello de nuestra familia materna. Con ellos nos vamos a quedar ¡ªdijo mientras sacaba una peque?a placa de metal blanca con el s¨ªmbolo de un cuervo color violeta y peque?os trazos de sellos incrustados. Esto era una gran apuesta. Pues no sab¨ªan c¨®mo reaccionar¨ªan su t¨ªa y el resto de familiares. ¡ª?Mmm? ¡ªEl guardia abri¨® m¨¢s los ojos cuando lo vio. Este emblema pertenec¨ªa a una familia bastante famosa en su reino. Los Elowen, la ¨²nica familia noble que ten¨ªa magos con afinidad Maleficio. Volvi¨® su mirada a la ni?a. Esos ojos morados claros era algo com¨²n en la rama principal de los Elowen. Lo tom¨® en su mano y lo analiz¨®. Sac¨® un dispositivo parecido a una tableta de su costado y una luz azul cay¨® de esta sobre el emblema. Despu¨¦s de unos segundos la luz se volvi¨® verde. Esto significaba que era verdadero. ¡ªMm. ¡ªObserv¨® unos momentos a los ni?os. ¡ª?Y bien? ¡ªpregunt¨® Lucas. Estaba sudando mucho de los nervios. Estos no eran idiotas como los restos de sus perseguidores, pod¨ªa matar f¨¢cilmente a esas escorias. Pero de verdad necesitaba aprender sellos. Y para eso primero necesitaba entrar sin problemas a la escuela. ¡ªEs verdadero. ¡ªMir¨® a otro soldado¡ª. Leo, ve a avisar a los Elowen de esto. Que sea r¨¢pido. ¡ªEntendido. ¡ªEl soldado parti¨® r¨¢pidamente. ¡ªS¨ªganme ni?os. Los condujo a una cabina cerca de la puerta y los acomod¨®. Si estos muchachos eran de verdad parte de esa casa noble no pod¨ªa tratarlos mal. Hab¨ªa algunos individuos all¨ª realmente terror¨ªficos. Sin embargo, iba a comprobar algo primero. ¡ªPor cierto... tienen un olor peculiar ¡ªdijo cuando estuvieron solos en la cabina. ¡ª??Olor?? ¡ªDos veces sonaron simult¨¢neamente. ¡ªS¨ª. ¡ªSu mirada se pos¨® en Selene¡ª. A sangre. ¡ª..!! La habitaci¨®n se qued¨® en silencio. Los cuerpos de Lucas y Selene se tensaron. Inconscientemente ella apret¨® los pu?os. No pudieron evitar mirarse el uno al otro. ?Esto es malo?. Pens¨® Lucas. ?Muy malo, ?maldici¨®n!?. Su viaje aqu¨ª fue demasiado ca¨®tico, tuvieron demasiadas batallas. Y no pod¨ªan disfrutar de un ba?o relajante para limpiarse bien. Como nunca les dijeron nada por donde pasaron, pensaron que todo estaba bien. ??Qu¨¦ hago, qu¨¦ hago?? Lucas segu¨ªa sudando. No sab¨ªa c¨®mo el guardia se iba a tomar esto. ¡ªJe c¨¢lmate ni?o. Si mi suposici¨®n es correcta. No debes tener en problemas. ¡ª?Suposici¨®n? ¡ªS¨ª. Ver¨¢s. Para ser capit¨¢n de la guardia de esta puerta, no solo tengo que ser bueno para lidiar con los nobles. Tambi¨¦n debo saber bastante sobre ellos. En todo reino la familia real mantiene siempre una constante vigilancia sobre los nobles. Por eso, para saber si uno de ellos entra o sale de esta puerta con otros posibles motivos. Tengo que conocer bien su situaci¨®n. ¡ª... ¡ªEntonces... por lo que s¨¦. En la familia principal de los Elowen el actual patriarca tiene dos hijas. Celia, que reside aqu¨ª desde siempre, y Luc¨ªa, su hermana mayor quien no se ha visto desde hace ocho a?os aproximadamente. Estoy en este puesto desde hace 14 a?os y recuerdo haber escuchado que hab¨ªa tenido hijos y se mud¨® al Reino Voktar. Ambos hermanos escuchaban en silencio. ¡ªNo se hab¨ªa escuchado nada m¨¢s sobre ella. Y ahora. Aparecen dos ni?os con una edad que coincide con su partida y su emblema. Adem¨¢s de eso, vienen con olor a sangre, solos y bastante maltrechos. Tengo una idea de que puede haber pasado. El Reino Voktar no es famoso por ser estable y pac¨ªfico. Con esto termin¨® su discurso. Dejando a los hermanos en silencio. Sin saber c¨®mo reaccionar. Los hab¨ªan le¨ªdo completamente, no tom¨® ni 15 minutos. Luego de un par de minutos. Lucas finalmente asimil¨® todo y mir¨® al guardia que ya no le parec¨ªa un simple guardia. ¡ª?Qui¨¦n eres? ¡ªJe, ?no lo pone en mi armadura? ¡ªSe se?al¨® el pecho¡ª. Un simple capit¨¢n de la guardia de la puerta oeste. ??Qu¨¦ demonios, simple?? Frunci¨® el ce?o. No cre¨ªa que todo hubiera sido tan f¨¢cil de resolver. ¡ªEhh, entonces...?por qu¨¦ dijo que no estaremos en problemas? ¡ªdijo Selene que hab¨ªa estado callada todo este tiempo. ¡ª?Por qu¨¦ habr¨ªa? Una vez que se aclaren las cosas con su familia volver¨¢n a donde pertenecen, eso es todo. Lo que no les dijo Adam, que era el nombre del capit¨¢n. Era que ya los hab¨ªa evaluado, y no quer¨ªa perder este par de talentos para el Reino Arpen. M¨¢s a¨²n cuando seguro albergaban odio contra el Reino Voktar. ?Nivel de ascensi¨®n Adepto con diez y nueve a?os, muy bien. Y el ni?o parece llevar bastante tiempo ah¨ª. M¨¢s que eso, esa aura de sed de sangre que no han aprendido correctamente a ocultar. Je je. ?Que par de talentos! Bastardos de Voktar, no debieron dejarlos salir de all¨ª?. Cap铆tulo 5: Lucas y Selene (3) Pasados unos 15 minutos desde que tuvieron la conversaci¨®n sobre su identidad. Lucas vio como el capit¨¢n se paraba r¨¢pidamente. Bum!! Se escuch¨® un fuerte ruido de fuera de la cabina. Pero luego Adam se volvi¨® a calmar y los mir¨® sonriendo. ¡ªParece que su t¨ªa est¨¢ ansiosa por verlos. ¡ª?? ¡ªLucas no entendi¨® qu¨¦ quiso decir con eso. Clock! Se abri¨® la puerta con un movimiento brusco. All¨ª Lucas vio a una bonita mujer de cabello negro y ojos violetas como los de su hermana, su vestido revoloteaba en el aire. Al instante not¨® le gran parecido con su madre. Mas antes de que pudiera decir o hacer algo, todo su cuerpo se elev¨® en el aire junto con el de Selene. No era magia de viento, era puro control sobre el man¨¢. ?..!!? Su sorpresa no se hab¨ªa calmado cuando llegaron frente a la mujer. Esta de repente levant¨® los brazos y... los abraz¨®. Un abrazo fuerte. Si no fueran ascendidos Adeptos sin duda los habr¨ªa da?ado. ¡ªJa.. ja.. Solo entonces Lucas se dio cuenta de lo ¨¢spera que era la respiraci¨®n de la mujer. Sus brazos temblaban y sus ojos se llenaban de l¨¢grimas mientras los miraba. ¡ªEst¨¢n... est¨¢n vivos... est¨¢n vivos. ?Est¨¢n vivos! Su abrazo se hizo m¨¢s fuerte y algunas l¨¢grimas cayeron sobre ellos. Lucas y Selene sintieron algo que no hab¨ªan sentido en mucho mucho tiempo. Calidez. No recordaban esta sensaci¨®n. ¡ªAh... Su hermana no aguant¨® y se puso a llorar tambi¨¦n. Apret¨® fuerte a su t¨ªa. Fueron a?os muy dif¨ªciles. Lucas no siempre era el mejor consolando. A pesar de dar todo para protegerla, su trabajo psicol¨®gico se quedaba detr¨¢s. ¨¦l no llor¨®, aunque tambi¨¦n abraz¨® a su t¨ªa. Por lo visto, sus preocupaciones anteriores eran in¨²tiles. ?? Permanecieron as¨ª unos minutos. Finalmente su t¨ªa levant¨® la cabeza y los mir¨® correctamente. ¡ªJa... Que bueno. ?Que bueno! Est¨¢n vivos. Dijo eso y los baj¨®. Ahora mir¨¢ndolos m¨¢s calmada recomponi¨¦ndose. ¡ªHan crecido mucho. ?Y que lindos son! Los volvi¨® a abrazar y les dio un beso en la frente a cada uno. Ellos no dijeron nada, todav¨ªa no sab¨ªan c¨®mo reaccionar a esta situaci¨®n. Girando hacia Adam, Celia, que es como se llama su t¨ªa le dijo: ¡ªMe los llevo a casa. Su voz diferente de antes. No hubo petici¨®n o permiso. ¡ªJe, adelante. Felicidades por este... bueno, ?milagro? ¡ªMm gracias. Enviar¨¦ a alguien m¨¢s tarde. ¡ªNo hay necesidad. Est¨¢ bien. Yo me encargo de todo aqu¨ª. ¡ªMuchas gracias otra vez. ¡ªLes dio a los hermanos otra mirada, deteni¨¦ndose un poco m¨¢s en Selene¡ª. Vamos a casa mis ni?os. Hay mucho que celebrar. Salieron de la cabina y afuera vieron que el n¨²mero de personas era mayor que antes. Hab¨ªa numerosos soldados vestidos con uniformes violetas con bordados negros. Estaban jadeando un poco. Uno los mir¨® y dijo: ¡ª..!! Duquesa... ellos.. ellos- ¡ªS¨ª. Son mis sobrinos. ¡ª..!!! Se escucharon distintos sonidos provenientes de los guardias. Algunos gritaron, otros abrieron mucho la boca pero no sali¨® nada. Todos no pod¨ªan creer que los hijos desaparecidos de la heredera mayor aparecieran. La mayor¨ªa pensaba que estaban muertos desde hace unos a?os porque no se hallaba nada sobre ellos. Y muchos eran conscientes de cuanto esfuerzo hab¨ªa puesto la familia Elowen en encontrarlos. ¡ª?Es un milagro! ¡ª?Por la diosa Elina, estaban vivos! ¡ª?Sin dudas la protecci¨®n de Mir estuvo con ellos! Todo tipo de exclamaciones sonaron. Este era un evento extremadamente importante despu¨¦s de todo. ¡ª..!! ??Qu¨¦ mierda de Mir y Elina?? ¡ªLucas casi maldice en voz alta a los guardias. Estos a?os no sobrevivieron por la ayuda ben¨¦fica de ning¨²n dios. Fueron ellos y Alfred todo el tiempo. Antes de que continuara con su enojo otra voz expres¨® en su cabeza: ?Lucas, es su manera de celebrar. No lo tomes a mal?.This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. ?Lo s¨¦. No voy a hacer nada. Solo que, es molesto... si un dios nos acompa?¨®. Definitivamente fue el maldito Thanatos?. ?... Bueno. Tampoco est¨¢s mal?. ?? En el camino a casa los hermanos se adaptaron un poco m¨¢s a la situaci¨®n. Fueron a pie porque en el apuro Celia no trajo ning¨²n tipo de transporte y pod¨ªan llegar all¨¢ caminando. Selene estaba hablando con su t¨ªa y Lucas pregunt¨®: ¡ªT¨ªa, ?qui¨¦n era el capit¨¢n? ¡ª?Mm? ?Adam? ?Por qu¨¦ preguntas mi ni?o? ¡ªPara un capit¨¢n de una puerta parece demasiado inteligente. Descubri¨® todo sobre nosotros muy r¨¢pido. ¡ªLucas estaba m¨¢s seguro ahora de su corazonada. Para que su t¨ªa conozca el nombre de un guardia... era capit¨¢n y todo eso pero un guardia de una puerta al final. ¡ªJej. S¨ª, es normal. Adam es mucho m¨¢s capaz de lo que ese puesto amerita. ¡ªHizo una pausa. Viendo que el var¨®n era m¨¢s reservado pens¨® que ser¨ªa bueno hablar con ¨¦l de algo¡ª. Desde hace unas d¨¦cadas, impuesto por el anterior rey. La familia real pone en algunas posiciones militares bajas o normales a gente que en realidad puede estar en lugares mucho m¨¢s altos. Esto es principalmente para que nuestros enemigos cometan errores en calcular la verdadera fuerza del reino. Celia habl¨® francamente con sus sobrinos. Al igual que Adam, ya observ¨® que no eran ni?os peque?os. Por lo menos no mentalmente. Consider¨® que pod¨ªa hablar de este tipo de cosas con ellos. Aunque eso no impedir¨ªa que jugueteara con ellos cuando tuviera oportunidad. ¡ªLos ataques de los demonios en los ¨²ltimos tiempos han cambiado, as¨ª empezaron estas medidas. Ya no siempre es un asalto frontal hacia los puertos o ciudades. A veces se escabuyen en los reinos y atacan lugares estrat¨¦gicos como graneros o armer¨ªas. O simplemente un lugar al azar para provocar caos. Bueno me fui del tema. ¡ªVolviendo a Adam. Incluso la mayor¨ªa de las familias nobles no saben lo fuerte que es en realidad. La nuestra es una de las cinco que s¨ª conoce la existencia de guardias as¨ª, se les llama los Guerreros Ereborn. Por supuesto, el salario y recursos de las personas como ¨¦l es el real, lo que es un secreto. Lucas asinti¨® al terminar la explicaci¨®n. Ahora todo ten¨ªa sentido ?Tambi¨¦n explica porque fue tan honesto con nosotros?. ¡ªMm ya veo. No sab¨ªa que en este reino hicieran cosas de ese tipo. En Voktar es muy distinto. ¡ªDe hecho, s¨ª. Ellos protegen al reino ante situaciones inesperadas. Hace unos ocho a?os. Hubo un ataque de una organizaci¨®n llamada Secta de la Pobredumbre aqu¨ª en ciudad Dawn. Y fue un Guerrero Ereborn el que frustr¨® el ataque asegur¨¢ndose que hubiera p¨¦rdidas m¨ªnimas, sino las consecuencias de lo que planearon ser¨ªan terribles. Lamentablemente muri¨®- ¡ªT¨ªa ¡ªinterrumpi¨® su hermana¡ª. ?Secta de Pobredumbre? Parece- ¡ªS¨ª mi ni?a, son unos locos que adoran a la diosa Dafne. Pero basta de hablar de cosas as¨ª. ¡ªLos mir¨® dulcemente con una sonrisa¡ª. Espero que sean buenos con su prima, siempre ha querido tener hermanos, o algo similar. ¡ª??Prima?? ¡ªDos voces sonaron al mismo tiempo. ¡ªJeje s¨ª. Es menor que ustedes, por eso deben cuidarla mucho. Continuaron caminando hasta que lograron llegar a la gran mansi¨®n. ?? Cuando estuvieron a unos 50m vieron unas grandes puertas abiertas de unos 5m con un muro alrededor que se extend¨ªa al menos un par de cientos de metros. Las puertas ten¨ªan cada una escrito en la parte superior ??????, y casi el mismo s¨ªmbolo del cuervo de plumas moradas. Esta vez pose¨ªa tres ojos, dos de ellos rojos y el tercero en su frente completamente negro. Sus alas extendidas. Mientras se acercaban una extra?a sensaci¨®n emanaba del tercer ojo. ??Que demonios! ?Por qu¨¦ me siento inc¨®modo? Parece como si me estuviera miran-.. no, juzgando. ?Soy solo yo?? ?A m¨ª tambi¨¦n me incomoda?. Aclar¨® Emberlyn. Lucas mir¨® a Selene y tambi¨¦n la vio frunciendo el ce?o. ¡ªMis ni?os, la puerta tiene un encantamiento para causar incomodidad a los extra?os que se acerquen. Sentir¨¢n como si los estuvieran juzgando. No se preocupen, cuando entremos pasar¨¢. Es algo com¨²n en la residencias principales de los nobles. Aunque con diferentes efectos. Es... una forma de demostrar el poder de la casa ¡ªexplic¨® su t¨ªa. ??Maldici¨®n! Que molesto. ?Pero solo nos afecta esto a nosotros? ?Qu¨¦ puede hacer con-? ?En realidad. T¨² t¨ªa lleva desde que nos acercamos expulsando man¨¢. No pod¨ªa ver para qu¨¦ era pero debe ser para protegerlos de los efectos de ese tercer ojo?. ?Ohh. Ya veo?. ¡ª?Qu¨¦ magia es esta t¨ªa? ¡ªdijo su hermana. ¡ªMagia de Esp¨ªritu. Con un maestro de sellos bueno o uno normal junto a un mago Af¨ªn al Esp¨ªritu se puede lograr esto. ¡ªLucas y Selene tardar¨ªan en entender lo que su t¨ªa consideraba que era un maestro de sellos "bueno" y "normal". Ya en la entrada, un poco m¨¢s adaptado a los efectos del maldito ojo prest¨® m¨¢s atenci¨®n al entorno. Entonces vio a una gran cantidad de personas entre guardias, sirvientes. Incluso otros que parec¨ªan nobles por su ropa. Pues su t¨ªa hab¨ªa enviado a alguien antes para informar. Se ve¨ªan todo tipo de expresiones en sus caras, sin embargo, la predominante era incredulidad. El que m¨¢s se destacaba con diferencia era un hombre joven que luc¨ªa en sus 30 con cierto parecido a su t¨ªa. Ten¨ªa los cl¨¢sicos ojos morados y el cabello negro. Su aspecto expresaba poder y dignidad. ¨¦l sonri¨® cuando sinti¨® la mirada de Lucas y dijo: ¡ªBienvenidos a casa. Mis nietos. ¡ª...!! ?? Luego de unas tres horas donde hubo varios tipos de eventos. Desde una fiesta de bienvenida, un banquete, etc. Algunas personas de los nobles de antes intentaron acercarse y entablar conversaciones breves y amistosas con ellos pero fueron retenidos rotundamente por Celia. Con una dulce sonrisa. Tambi¨¦n se acercaron a un mago y este les lanz¨® un hechizo para que la puerta no los molestara m¨¢s. En ese tiempo conocieron a su abuelo materno y patriarca actual de la familia: Carlos B. Elowen. Su personalidad era una mezcla extra?a de cari?oso y recto. A¨²n as¨ª, su t¨ªa intent¨® que no se sintieran agobiados. ?? En la noche. Lucas yac¨ªa en la habitaci¨®n que le hab¨ªan dado. Estaba al lado de la de su hermana. Celia, despu¨¦s de un tiempo de celebraci¨®n los dej¨® solos para que pudieran acostumbrarse al nuevo entorno. Sabiendo que esto no ocurrir¨ªa pronto. Tok! Tok! Son¨® la puerta de su cuarto. ¨¦l no demor¨® mucho en responder. ¡ªAdelante. Click! La persona que toc¨® era Celia. Lo mir¨® y dijo: ¡ª?C¨®mo est¨¢s mi ni?o? ¡ªEstoy bien t¨ªa. No te preocupes. Demasiado bien, de hecho... No esperaba... no esperaba que todo fuera tan f¨¢cil al llegar aqu¨ª. Se siente... raro. Ella no dijo nada. A pesar de su urgencia por saber que pas¨®. No iba a atormentar m¨¢s a sus sobrinos el primer d¨ªa. La verdad podr¨ªa esperar. Lo importante era que ellos estaban sanos y salvos. ¡ªUff... ver¨¢s t¨ªa todo comenz¨®- ¡ª?Espera! Lucas, no necesitas decirme ahora. Puedo esperar ¡ªdijo mientras se acercaba y le acariciaba la cabeza¡ª. Lo importante es que est¨¢n bien. Puedes decirme m¨¢s adelante. ¡ªNo importa. Puedo hacerlo ahora mismo. ¡ª... ¡ªMira... Todo empez¨® cuando ten¨ªa cinco a?os. En el mes de junio creo. A principios de mes nuestros padres desaparecieron sin dejar rastro... As¨ª, Lucas narr¨® como fueron sus ¨²ltimos cinco a?os. Sus padres se esfumaron, Alfred el jefe de mayordomos del ducado tuvo que tomar el mando de todo y cuidarlos a ellos. Al principio con algunos esquemas y eventos falsos enga?¨® a los nobles vecinos de la desaparici¨®n del Duque y la Duquesa. Pero fue cuesti¨®n de tiempo antes de que se descubriera. Luego, todo cambi¨®. ¡ªSin demora muchos nobles se aliaron para tomar el territorio. ¡ªHizo otra pausa aqu¨ª y apret¨® los pu?os. Su ira no bajaba sin importar cuanto tiempo pasara¡ª.Debes saber como es el Reino Voktar t¨ªa. Aunque preservamos algunos aliados, no duraron mucho. Algunos nos traicionaron, otros se mantuvieron neutrales y solo dos se quedaron a luchar con nosotros. En ese tiempo Alfred dec¨ªa que no pod¨ªamos comunicarnos con ustedes. Lo que no entend¨ª muy bien la raz¨®n... ¡ªSiempre ha sido dif¨ªcil la comunicaci¨®n entre ambos reinos Lucas. Es algo que el Reino Voktar ha dedicado esfuerzo por lograr con cualquier reino en general... puedes parar si quieres. ¡ªNo. Seguir¨¦. Es mejor decir todo ahora. Prosigui¨® su narraci¨®n. Despu¨¦s de ir perdiendo el territorio, sirvientes, guerreros, todo. No les qued¨® m¨¢s remedio que huir. Mas eso estaba lejos de ser f¨¢cil. En Voktar hay una ley no escrita: Si acabas con tu enemigo, lo acabas completo. Las persecuciones fueron s¨²per intensas. Los nobles emplearon todo tipo de recursos para encontrarlos. Alfred tuvo que usar los recursos restantes del ducado para que sobrevivieran. En ese tiempo Lucas y Selene. Que ya hab¨ªan tenido que pelear. Tal vez por la presi¨®n, despertaron sus n¨²cleos de Man¨¢ al cumplir los siete a?os cada uno. Desde ah¨ª, cuando les lleg¨® esa informaci¨®n a los nobles de los perseguidores, las cosas se elevaron a un nuevo nivel. ¡ªEntonces... por casi tres a?os esa fue nuestra vida. Huir, pelear, huir, pelear. Finalmente... llegamos a la frontera del Reino Voktar con el Reino Cyrus. Ah¨ª...¡ªEsta era la parte m¨¢s dif¨ªcil de decir para Lucas¡ª. Nos separamos de Alfred.... ¡ªA partir de ah¨ª. Hemos estado viajando solos. Enfrentando y huyendo de los restos de la gente enviada por los nobles. A pesar de ser otro reino todav¨ªa hab¨ªan bastantes. No pod¨ªamos usar nunca las puertas warp. Y en varias ocasiones nos salvamos por unos objetos de teletransportaci¨®n de un solo uso. Los us¨¢bamos cuando hab¨ªa alguien demasiado fuerte en el grupo. Uf.. ¡ª... Bueno. Eso es todo... Logramos llegar a Arpen y te buscamos. Se hizo silencio total en la habitaci¨®n. Celia se esperaba que fuera algo crudo, y todav¨ªa la sorprendi¨®. Y eso que Lucas solo se centr¨® mayormente en los hechos que ocurrieron, no en c¨®mo se sintieron ellos. Muchas cosas coincid¨ªan con lo que ella sospechaba. Hace unos a?os, su hermana, que se comunicaba poco, pues siempre andaba en cosas de investigaciones m¨¢gicas, dijo que esta vez se iba a demorar m¨¢s por algo importante. A partir de ah¨ª pasaron casi dos a?os sin saber nada de ella. Envi¨® a alguien para ver que pasaba, pero cuando la persona volvi¨® le dijo que toda la zona del duque era una zona de guerra. Fue ella misma encubierto con un grupo de ¨¦lites. Y cuando llegaron el territorio ya hab¨ªa sido tomado por nobles circundantes. Le preguntaron "amablemente" a algunos soldados del lugar, y entendieron algo de la situaci¨®n. Pero nunca supieron nada de sus sobrinos. Lo cual tiene sentido. Ese Alfred los estaba protegiendo, si su grupo hubiera podido encontrarlos. Entonces definitivamente los nobles tambi¨¦n pudieran haberlo hecho. Intentado cambiar de tema, ya que por fin entendi¨® todo, le dijo a Lucas: ¡ªPor cierto, ?me dijeron que quieres ir a la Escuela Primaria Mir? ¡ª?Eh? S¨ª. Quiero convertirme en un maestro de sellos. ?Hay alg¨²n problema con eso t¨ªa? ¡ªNo te preocupes mi ni?o. Queda una semana para que empiece el nuevo curso. Yo me encargo de todo. Cap铆tulo 6: Primer d铆a escolar 01/09/5130 Hoy era un d¨ªa algo especial para el Reino Arpen. Hoy iniciaba un nuevo curso en sus escuelas, tanto en las primarias como en las superiores. Concretamente, en la Escuela Primaria Mir y en la Academia Superior Elina la actividad era bastante alta. Pues estos son con diferencia, los mejores centros escolares del reino. Poseen los mejores profesores y recursos, adem¨¢s de una muy estricta seguridad. Sus historias datan de hace m¨¢s de mil a?os. Se ve¨ªan personas de todas las clases marchando hacia ellas. Algunos ni?os iban solos, otros con sus padres o familiares. Nobles en grandes carruajes con guardias en una muestra de poder. La mayor¨ªa continuaba un curso anterior, y para el resto, era su primer d¨ªa en estas instituciones. Acceder aqu¨ª no era sencillo. Desde la costosa matr¨ªcula a los costosos libros, incluso el uniforme. No eran pocas las familias que gastaban buenas parte de sus ahorros en estos lugares. Pero definitivamente val¨ªa la pena. Graduarse de aqu¨ª colocaba generalmente a los alumnos en una parte superior de la sociedad, o al menos, una mejor. Si bien, hab¨ªa quienes no les importaba en absoluto que d¨ªa era hoy. Todos pod¨ªan ver el bullicio fuera de lo normal. La Escuela Primaria Mir abri¨® desde temprano. En su entrada una gran reja recib¨ªa a los estudiantes. En la parte superior estaba escrito: ???????????? ? ?? ???????? ???????? ??? Algo que solo en este reino cualquier persona de m¨¢s de 14 a?os sabr¨ªa leer, y los iniciados pronto lo har¨ªan. Un par de guardias en la entrada se encargaban de saludar e indicar donde quedaba la plaza principal. All¨ª se celebrar¨ªa el acto de inicio de curso. ?? En una zona destinada a los estudiantes de primer a?o en la plaza central. Se encontraba un ni?o de piel morena y ojos marrones. Era Mirio. Laura lo trajo temprano y luego tuvo que irse para trabajar. Mientras miraba como llegaban las personas, no ten¨ªa su t¨ªpica cara de felicidad. De hecho, sus gruesas cejas estaban muy arrugadas y su expresi¨®n mostraba altos niveles de enojo. ?Anciano malvado?. Ayer, despu¨¦s de llegar a casa de ir a la dulcer¨ªa. Le cont¨® a su madre lo que hab¨ªa pasado con aquel viejo. Casi se arrepiente de hablar. Ella se puso muy furiosa, y con raz¨®n. Porque fue claramente una estafa. Le explic¨® que dar dinero a un necesitado no est¨¢ mal, pero que no se debe dar tanto. Fueron 100 MUD. Eso no era poco para ellos. Lo castigaron prohibi¨¦ndole comer dulces por tres meses. ¨¦l casi llor¨® cuando lo escuch¨®, esto fue una aut¨¦ntica crueldad. As¨ª, Mirio aprendi¨® a ser muy muy cuidadoso cuando le da dinero a alguien. Adem¨¢s, lo que m¨¢s mal lo hac¨ªa sentir fue el an¨¢lisis que hizo en su habitaci¨®n luego de la descarga de Laura. El anciano hablaba demasiado bien para ser un vagabundo. No se entrecortaba y era bastante elocuente. Es m¨¢s, cuando se fue no coje¨® ni tropez¨®. Lo hizo caminando perfectamente. En resumen: fue estafado. ?Cuando lo vuelva a ver...? Mirio no sab¨ªa maldecir, mas si supiera habr¨ªa dicho todo lo malo que se le ocurriera. ¡ªUff.. Anciano traicionero. Cuando te vea... ¡ªNo continu¨®. Ya se quej¨® mucho ayer. Se puso a mirar a la gente llegar a la plaza. Ve¨ªa muchos estudiantes usando el mismo uniforme color verde oscuro con adornos negros que ¨¦l. Y frases escritas con runas que no entend¨ªa. Algunos empezaron a llegar cerca de su posici¨®n. Los acompa?antes se quedaron a una distancia. Reconoci¨® de inmediato a los que eran nobles. Con un uniforme igual pero de alguna manera m¨¢s elegante y miradas altivas. Los plebeyos por su parte mostraban miradas t¨ªmidas, nerviosas o raros casos de valent¨ªa. Para Mirio, una vez que dej¨® ir su rabia, era anticipaci¨®n. ?Hoy tengo que hacer amigos?. Todos los amigos que ten¨ªa de su barrio eran menores que ¨¦l. Sus ojos escanearon el lugar de aqu¨ª a all¨¢. Buscando a alguien para acercarse. Cerca de ¨¦l se par¨® un chico de aspecto asi¨¢tico, flaco, con cabello negro y ojos grises. Era m¨¢s bajo que Mirio. Viendo lo cercano de su posici¨®n significaba que estaba en su mismo a?o y misma aula. La 1?. ?..!!?. ??Rayos! Es de mi aula?. ??Deber¨ªa acercarme y saludar? ?Pero qu¨¦ digo?? Estuvo debatiendo internamente por un rato. Finalmente fue hacia el chico y habl¨®: ¡ªHola. ¡ª?Ehhh? ?Eh? Ho-hola. Casi parec¨ªa que sufri¨® un ataque. Mirio vio su nerviosismo y como le temblaban las manos. Por un momento se preocup¨®. ??Est¨¢ bien?? ¡ª?Hola! Me llamo Mirio. ?C¨®mo te llamas? ¡ª... Yo-yo me llamo Tim. Tim. E-Ese es mi nombre. The narrative has been illicitly obtained; should you discover it on Amazon, report the violation. ¡ª?Tim-Tim? ¡ªNo. E-es Tim. Solo Tim. ¡ªOh. ?Genial!. ?Un placer conocerte Tim! Soy Mirio Kraus. Dime, ?quieres ser mi amigo? ¡ª...?? ¡ª?Tim? ¡ªE-espera, dijiste, ?dijiste ser tu amigo? ¡ª?As¨ª es Tim! ?Seamos amigos! ¡ªComo no lo rechazaron inicialmente se emocion¨® mucho m¨¢s de lo normal. ??Al finnn!? ¡ªEhh. Est¨¢, est¨¢ bien. S-soy Tim Park. ¡ª?Siii! ¡ªMirio exclam¨® y apret¨® la mano del chico en un saludo. Su primer intento y funcion¨®. ¡ªSoy del Distrito Clenton. ?Y t¨² Tim? ¡ªYo... yo soy de Arkin. ¡ªOhh genial. Nuestros distritos no est¨¢n lejos. ?Sabes qu¨¦ significa eso? Que podemos reunirnos para jugar y entrenar. Siii- Mirio detuvo su frase abruptamente. ¡ª?Espera!, lo olvid¨¦. Lo siento. ?Ya despertaste? ¡ª?Eh? S-s¨ª. Lo hice al cumplir los nueve... ¡ªOhh. ?M¨¢s genial! Yo tambi¨¦n. ?Qu¨¦ afinidad tienes Tim? Yo soy Af¨ªn a la madera y la vida. ¡ªYo-yo soy Af¨ªn al Esp¨ªritu y... y ya solo ese. ¡ª?Incre¨ªble! ?Al Esp¨ªritu? ?Incre¨ªble! No conozco a nadie as¨ª. La conversaci¨®n de los dos muchachos continu¨® y la plaza se fue llenando. En alg¨²n momento lleg¨® un ni?o rubio de ojos rojos cerca de ellos. El uniforme que tra¨ªa era mucho m¨¢s elegante de lo normal. Cuando vio el alboroto que ten¨ªan estos dos intent¨® alejarse. Lamentablemente para ¨¦l, no se salv¨®. ¡ª?Hola! ?C¨®mo te llamas? Mirando la sonrisa y la cara de felicidad de Mirio. El joven al parecer se molest¨® y frunci¨® el ce?o. ¡ªPi¨¦rdete. ¡ª?Qu¨¦? ¡ªQue te pierdas. No tengo tiempo para hacer amigos. ¡ª?? ¡ªMirio se qued¨® un poco anonadado. Pero esto no era suficiente para acabar con ¨¦l¡ª. Hola. Me llamo Mirio Kraus, ?c¨®mo te llamas? ¡ªHe dicho-. El chico se detuvo de repente. Luc¨ªa como si estuviera pensando en algo. Su ce?o se hac¨ªa m¨¢s profundo. ??Qu¨¦ le pasa? ?Es raro??. Mirio ya ten¨ªa algunas dudas. Despu¨¦s de unos cinco segundos finalmente dijo: ¡ªMira, me llamo Lucas B. Elowen. Y no me molestes m¨¢s. Entonces se fue en direcci¨®n al podio. Mirio podr¨ªa jurar que lo oy¨® murmurar ¡ª?Feliz? ¡ªPara s¨ª mismo. ???? ??Est¨¢ loco? Eso fue raro?. ¡ªE-ese es de la casa Elowen. U-una de las casas nobles m¨¢s grandes. ¡ªAh, ?s¨ª? ¡ªS¨ª. Esta vez no tartamude¨®. El lugar ya estaba casi lleno de personas. El ambiente se fue volviendo algo pesado. Se sinti¨® inc¨®modo con la aglomeraci¨®n de personas. Tim a su lado estaba mucho peor. Se quedaron en silencio unos momentos. Eso fue hasta que Mirio la vio... Una joven de pelo negro y unos ojos que encajan a la perfecci¨®n con su uniforme caminaba hacia su ¨¢rea. La mirada que mostraba, sus pasos, su presencia misma. Todo expresaba a la vez firmeza y elegancia. Mirio al instante se qued¨® tonto mir¨¢ndola. El tiempo mismo se detuvo, ya no importaba la multitud, el ruido, o el lugar. Solo ella importaba. ¡ª... ¡ª...-irio. ¡ª...-iriooo. De repente. Sinti¨® una sacudida en su brazo izquierdo. ¡ªMi-Miriooo. ¡ª?Qu¨¦? ?Qu¨¦ pasa Tim? ¡ªSali¨® de su estupor confundido. ¡ªLl-llevas rato mirando a la princesa. S-se va a ver raro. ¡ª?Qu¨¦? ¡ªEsta vez se qued¨® estupefacto¡ª. ?Esa es la princesa? Solo la mir¨¦ un momento. ¡ª... ¡ª?Qu¨¦? Mira, el acto de inicio va a empezar. Intent¨® torpemente cambiar de tema. A decir verdad, ¨¦l tambi¨¦n se dio cuenta ahora que la observ¨® bastante tiempo. Por eso, con las mejillas algo rojas cambi¨® descaradamente de tema. ???Rayos!! ?De verdad esa era la princesa Aurora?? Se fij¨® en la posici¨®n de ella. Que era al inicio de su columna. ??Est¨¢ en mi aula!? ¨¦l sab¨ªa que la princesa era de su edad. Hace unos cuatro d¨ªas fue su fiesta del d¨¦cimo cumplea?os, por eso ya conoc¨ªa que la princesa iba a estar en el mismo curso que ¨¦l. ?Misma aula... misma aula....?misma aula!? Por alguna raz¨®n, empez¨® a preocuparse. ??Por qu¨¦ me preocupo? Simplemente vamos a estar en la misma aula. S¨ª, s¨ª, solo eso?. Dec¨ªa eso pero segu¨ªa mir¨¢ndola. ¡ªUfff... ??Deber¨ªa, deber¨ªa presentarme? No, tal vez-? ¡ªHolaaaa. En ese momento se escuch¨® un saludo en todo el auditorio. En la plataforma apareci¨® de la nada una mujer de cabello rosa, ojos rojos cubiertos por unas gafas de montura dorada y de figura peque?a. Med¨ªa apenas 1.60m, aunque su cuerpo estaba bien desarrollado y su cara era muy bonita con una brillante sonrisa. Usaba un traje rojo. Por alg¨²n m¨¦todo que Mirio no conoc¨ªa su voz se oy¨® en todo el lugar y silenci¨® a cada alumno o familiar. ¡ª?Muy buenos d¨ªasss!. Para los que no me conozcan soy Lilia Max. La directora de esta fabulosa escuela. En este punto ya todos se hab¨ªan callado. ¡ª?Bienvenidosss todos a un nuevo y fant¨¢stico curso! Es un placer para m¨ª darles la bienvenida-... Luego, por aproximadamente 20 minutos estuvo dando un discurso de apertura muy entretenido e interesante. Al menos para ella. Eso s¨ª. Cada rato dec¨ªa un "sss" a alguna palabra. Mirio la atendi¨® unos diez minutos pero luego se puso a mirar a su alrededor. Al final de su columna vio a una mujer de unos 50 a?os. Cabello rubio y ojos amarillos. Esta lo mir¨® de vuelta, sonri¨® y lo salud¨®. ¨¦l no entend¨ªa por qu¨¦, sin embargo, le devolvi¨® el saludo. Justo despu¨¦s, el mon¨®logo lleg¨® a su fin ¡ª...espero que todos pueden pasar una excelente estancia aqu¨ª y aprender mucho sobre la magia y nuestro mundo. ?Les deseo muy buena suerte! ?Y que sean grandes magos de nuestro reino! Entonces la mujer del final le dijo a su grupo: ¡ªS¨ªganme ni?os. Los llevar¨¦ a nuestra aula. ?Entonces ella ser¨¢ mi maestra gu¨ªa?. Cada aula siempre ten¨ªa un profesor que era su encargado principal. Esto continuar¨ªa por los pr¨®ximos cuatro a?os. Cuando entraron al aula. Mirio pudo ver c¨®mo ser¨ªa el lugar donde pasar¨ªa los pr¨®ximos a?os. Y le gust¨® much¨ªsimo lo que vio. ?..!!? ??Son de Nogal!? Las mesas eran de un color que variaba de un marr¨®n claro a oscuro y un patr¨®n de vetas muy distintivo. ??Para que cada mesa sea de Nogal!?. El Nogal era un tipo de madera muy resistente y duradera. Con la capacidad de resistir el desgaste. Tambi¨¦n era fina y elegante. Delante de las mesas hab¨ªa una peque?a plataforma con una pizarra detr¨¢s, y en las dos esquinas opuestas al final de la habitaci¨®n estaban de manera organizada varios equipos de los cuales ¨¦l no ten¨ªa idea de para qu¨¦ se usaban. ¡ªOh ¡ªexclam¨® de admiraci¨®n. Varios estudiantes ten¨ªan reacciones similares. Aunque por supuesto ninguno ten¨ªa idea del tipo de madera. ¡ªMuy bien. Todos por favor, tomen asiento ¡ªdijo la maestra. ¨¦l se sent¨® en las mesas m¨¢s cerca de la plataforma. Su madre le dijo que ah¨ª se aprende mejor y se capta m¨¢s. Todo estaba bien. Hasta que de repente: ¡ª..!! Aurora se sent¨® en la mesa a su lado. ???Rayos!!? Nervioso, mir¨® a la profesora al frente que se dispon¨ªa a hablar. ¡ªBuenos d¨ªas estudiantes. Bienvenidos una vez m¨¢s a la Escuela Primaria Mir. Mi nombre es Ana Lovell, y ser¨¦ su maestra gu¨ªa durante su estancia aqu¨ª. Adem¨¢s, ser¨¦ su profesora de Teor¨ªa M¨¢gica B¨¢sica y Lenguaje R¨²nico. Dos de las seis asignaturas que tendr¨¢n. Pero antes de hablar de eso. Vamos a hacer una presentaci¨®n sencilla de cada uno de ustedes. Solo su nombre y el distrito en el que viven. No tienen que agregar nada m¨¢s si no quieren. ¡ªSonriendo le dio una mirada a Mirio¡ª. Jej, muchacho, parec¨ªas algo inquieto en la ceremonia de inicio de curso. ?Por qu¨¦ no empiezas? ¡ª...!! ¡ªSe sorprendi¨® un poco, sin embargo, no era alguien penoso as¨ª que r¨¢pidamente se par¨® y dijo: ¡ªSoy Mirio Kraus. Distrito Clenton. ¡ªMuy bien. ¡ªSe?al¨® chico de su lado izquierdo¡ª. Contin¨²en. ¡ªSoy Medes Lil Locked. Distrito Louise. De grande quiero ser un gran general ¡ªpronunci¨® con voz firme. Por su aspecto era un noble. Y su voz subi¨® un poco cuando dijo el nombre del distrito, algunos ni?os comentaron cuando dijo su apellido. As¨ª los dem¨¢s continuaron. ¡ªMelisa Di Hemlet. Distrito Louise ¡ªJessica Scarlet. Distrito Arkin. Quiero ser una gran maga m¨¦dica. ¡ªPedro Pascal. Distrito Arkin ¡ªAurora Von Arpen. ¡ª...!!! A diferencia de Mirio, que antes fue informado por Tim, la mayor¨ªa no sab¨ªa que la bonita chica del frente era la princesa. Los murmullos esta vez no fueron pocos. ¡ªMuy bien, muy bien. Silencio por favor ¡ªdijo Ana¡ª. Estudiante Aurora, ?asumo que su familia le explic¨® su trato aqu¨ª? ¡ªNo se preocupe profesora. He sido informada ¡ªrespondi¨® ella. Si a Mirio no le bastaba con su apariencia, su voz era igual de encantadora. O a lo mejor era solo ¨¦l que estaba embelesado. ¡ªBien. Contin¨²en estudiantes. ¡ªAngela Vin Cornell. Distrito Indi. Quiero ser una maestra de sellos Venerable. ¡ª?Oh!, esa es una meta dif¨ªcil Angela. Tendr¨¢s que trabajar duro. Prosigan. ¡ªLucas B. Elowen. Distrito Louise. Este fue el rubio de antes. ¡ªTim Park. Distrito Arkin. Y as¨ª. Comenz¨® oficialmente la escuela para nuestros protagonistas. Cap铆tulo 7: Primer d铆a escolar (2) Despu¨¦s de que los casi 30 estudiantes se presentaran Ana se dispuso a explicar algunas cuestiones importantes. ¡ªMuy bien, ahora hablar¨¦ acerca de c¨®mo va a ser el curso y otras cosas que deben saber. Pero no dir¨¦ todo. Se ir¨¢n enterando conforme avance el curso. ¡ªLo primero, en estos cuatro a?os que pasar¨¢n aqu¨ª dar¨¢n solamente seis asignaturas. Todas se van a dar cada a?o. Estas son: Teor¨ªa M¨¢gica B¨¢sica, Cultura General, Historia de Arpen, Lenguaje R¨²nico, Entrenamiento f¨ªsico y Entrenamiento de combate. Cada una tiene evaluaciones parciales en diciembre, marzo y las finales en junio. ?Hasta aqu¨ª alguna pregunta? El ni?o que se llamaba Pedro Pascal levant¨® la mano. ¡ªAdelante Pedro. ¡ªAl parecer ella memoriz¨® los nombres de todos ya. ¡ªMaestra, ?en que se diferencia el entrenamiento f¨ªsico del de combate? ¡ªHmph. Idiota ¡ªmurmur¨® el chico a la izquierda de Mirio. Medes. ??Qu¨¦ le pasa?? No entendi¨® por qu¨¦ reaccion¨® de esa manera por una simple pregunta. Si la maestra oy¨® a Medes o no, no lo demostr¨®. Le dijo Pedro: ¡ªEse tipo de dudas las ver¨¢n mejor con el profesor correspondiente, que es el profesor Tomas Tuchel. Vendr¨¢ por aqu¨ª m¨¢s tarde. A¨²n as¨ª te puedo adelantar que la principal diferencia entre ambos entrenamientos es el enfoque. ¡ªEn un entrenamiento de combate, como su nombre indica: combatir¨¢s. Aqu¨ª el ¨¦nfasis que tendr¨¢n ser¨¢ puramente en formas pelear, y pr¨¢ctica de hechizos ofensivos cuando despierten sus n¨²cleos de man¨¢ si no lo han hecho. Las peleas pueden ser entre ustedes, con mu?ecos de entrenamiento o contra bestias. ¡ªSin embargo, en un entrenamiento f¨ªsico. El enfoque est¨¢ en aumentar sus capacidades f¨ªsicas como fuerza, resistencia, velocidad o explosividad. Incluso su fortaleza mental o resiliencia. Estas asignaturas tienen sus propios tipos de evaluaciones que ya el profesor Tomas les dir¨¢. ?Entendiste Pedro? ¡ªS¨ª. S¨ª profesora. ¡ªMuy bien. Ya que habl¨¦ de dos, bien puedo hablar sobre que tratar¨¢n las otras cuatro. Entonces: ¡ªVamos con Cultura General e Historia de Arpen, las dar¨¢ el maestro Tom Bell. En la segunda, como su nombre indica conocer¨¢n la historia de nuestro reino, desde su fundaci¨®n, guerras, principales figuras. Aunque no se preocupen, no se aborda demasiado. En cuanto a Cultura General. ¡ªEsta materia s¨ª que es amplia. Por esa raz¨®n es la m¨¢s van a recibir de las clases te¨®ricas. Mmm. Bueno. Aqu¨ª aprender¨¢n matem¨¢ticas, f¨ªsica y biolog¨ªa b¨¢sica tanto de bestias como plantas m¨¢gicas. Tambi¨¦n sobre la distribuci¨®n pol¨ªtica y geogr¨¢fica del mundo en el que vivimos. ¡ªHizo una pausa despu¨¦s de decirles eso, viendo como algunos mostraban caras de espanto¡ª. En fin, es bastante extensa. Pero el profesor Tom es alguien muy capaz. Aprovechen la oportunidad. ¡ªBueno, solo quedan Lenguaje R¨²nico y Teor¨ªa M¨¢gica B¨¢sica que como les dije antes. Las impartir¨¦ yo. En la primera, mmm. Es la materia favorita de muchos estudiantes. Se divide en tres temas fundamentales. Al inicio repasaremos nuestro propio idioma, ya que estoy segura que la mayor parte de ustedes no lo dominan lo suficiente como piensan, al menos respecto a la escritura, esto ser¨¢ as¨ª por los primeros tres meses. ¡ªLuego estudiaremos algo que seguro a todos les interesa como ciudadanos de este reino. Verdadero Lenguaje R¨²nico y Religi¨®n. ¡ª?Religi¨®n? Maestra, ?vamos a aprender sobre los Dioses? ¡ªdijo la chica llamada Jessica. ¡ªPor supuesto. Tengo certeza que han visto una gran cantidad de lugares en la ciudad con carteles como el siguiente. ¡ªDe su mano una luz amarilla brot¨® y se formaron las runas: ?? ???? ??????? ??????????? ???? ¡ª??Oh!! ¡ªAlgunos alumnos exclamaron. ¡ªIncluso sus uniformes tienen runas as¨ª. Esto se llama Lenguaje R¨²nico, y fue creado personalmente por la Diosa Elina. ¡ªSu voz con toques de reverencia¡ª. Diosa de la misericordia, el altruismo y el progreso. Es uno de los legados de los dioses que perduran hasta el d¨ªa de hoy. ¡ªEn la segundo tema empezaremos a aprender m¨¢s sobre ¨¦l. Ser¨¢n capaces de leer mensajes como el siguiente. ¡ªLas runas en el aire cambiaron. ??? ????? ????? ?????? ????????? ¡ªEsto es todo por ahora para Lenguaje R¨²nico, en cuanto a Teor¨ªa M¨¢gica B¨¢sica... ¡ªHablaremos sobre el man¨¢, los niveles de ascensi¨®n y mucho m¨¢s que no les adelantar¨¦. Espero les guste. ?Realmente lo hago. Todos lo a?os mi tasa de desaprobados es mayor que Cultura General?.Unauthorized reproduction: this story has been taken without approval. Report sightings. ?? La siguiente hora pas¨® r¨¢pidamente. Ana no quiso agobiar a los ni?os con clases el primer d¨ªa. Sab¨ªa lo que pronto les esperaba ?No entiendo. ?Por qu¨¦ ¨¦l cambi¨® de repente de aula?? Por eso. Trat¨® de ser lo m¨¢s gentil posible dedic¨¢ndose a hablar sobre la escuela en general y algunas cosas sobre ella misma. Como que era una maga de doble afinidad, luz y rel¨¢mpago. Su nivel de ascensi¨®n era Gran Maestro. Esto provoc¨® que los ni?os nobles en el aula abrieran bastante los ojos. Un Gran Maestro doblemente Af¨ªn era suficiente para obtener una buena posici¨®n en cualquier casa noble. Estaban solo debajo de los Trascendentes en jerarqu¨ªa de poder. Aunque en este reino, ser profesor es una excelente profesi¨®n. Pues se valora mucho la educaci¨®n. Por si eso fuera poco. Lo verdaderamente impactante era su nivel como maestra de sellos m¨¢gicos. Venerable. Este es el pen¨²ltimo nivel. Apenas hay 17 de ellos en el Reino Arpen. Y recordar que este es el reino con mayor n¨²mero de maestros de sellos. Por suerte para la clase, excepto cuatro ni?os, el resto ignoraba las implicaciones de semejante noticia. Significa que ten¨ªan a uno de los mejores profesores posibles. Estos ni?os eran Aurora, Lucas, Medes y Melisa. Quienes por sus familias conoc¨ªan m¨¢s sobre el asunto. De ellos, Lucas se regocij¨® mucho en su mente por la revelaci¨®n. ??Bien! Mis objetivos ir¨¢n mucho mejor as¨ª?. Pens¨®. Tok!! Tok!! En ese momento. Son¨® fuertemente la puerta del aula. Ana la mir¨® y suspir¨® por dentro. ?As¨ª que finalmente lleg¨®. Buena suerte ni?os. La van a necesitar?. ¡ªAdelante. Click! Entr¨® al aula un hombre de unos 40 a?os y una pesada atm¨®sfera cay¨®. Al instante hubo silencio. ??Rayos!? Mirio se mir¨® las manos. Estas se mov¨ªan levemente contra su voluntad. Sent¨ªa miedo. Cuerpo fuerte, cabello gris y ojos oscuros. Vest¨ªa una armadura de cuero y su mirada daba terror. Ese aspecto feroz que tra¨ªa hac¨ªa que los ni?os temblaran y se negaran a abrir la boca. Algunos contuvieron inconscientemente la respiraci¨®n. Y no era que los estudiantes se asustaran por el aspecto f¨ªsico. No. Es que el hombre estaba emitiendo sed de sangre. El ¨²nico que no mostr¨® ninguna reacci¨®n fue Lucas. Incluso Aurora tuvo que apretar los pu?os. Para Lucas, este nivel todav¨ªa era manejable. Hab¨ªa vivido demasiadas situaciones de vida o muerte para asustarse por una intenci¨®n que ni siquiera estaba dirigida a ¨¦l. ?Es fuerte?. Apreci¨® el rubio. ?Sin embargo, no se compara con Alfred?. ?No s¨¦ si est¨¢ bien comparar a un profesor de una escuela primaria con el Jefe de Mayordomos de un ducado en Voktar?. Coment¨® Emberlyn. ?Tienes raz¨®n?. En el Reino Voktar, a pesar de su apariencia de "orden", imperaba la ley del m¨¢s fuerte. Los Jefes de Mayordomos en una casa noble nunca eran elegidos por sus habilidades de direcci¨®n sino por su fuerza. A veces llegaban a superar a los propios nobles contratantes. Alfred era un caso as¨ª. Su nivel de ascensi¨®n era Trascendente y dominaba tres elementos: fuego, aire y tierra. Esto en la mayor¨ªa de los casos ser¨ªa contraproducente mas no en ¨¦l. El reci¨¦n llegado, profesor Tomas Tuchel mir¨® a Lucas por unos segundos. ?As¨ª que es ¨¦l. Je, nada mal para el nieto de ese viejo insidioso. Esto ser¨¢ interesante. Parece que Celia no me minti¨®?. Hace dos d¨ªas, su amiga Celia se le acerc¨® para que le diera clases a su sobrino. Ella era consciente de los brutales m¨¦todos de Tomas. Pero era el mejor. M¨¢s para lo que Lucas quer¨ªa. Ella no era boba. Los objetivos de su sobrino eran evidentes a sus ojos. Y no estaba en contra, tambi¨¦n quer¨ªa saber qu¨¦ pas¨® con su hermana. Entonces, aunque le doliera, fue a hablar con Tomas. ¨¦l no tuvo nada en contra, sin contar el papeleo repentino que tendr¨ªa que hacer por cambiar de aula asignada. As¨ª que acept¨®. Al hombre le sorprendi¨® ver que en la misma aula estaba la princesa, la familia real ni siquiera lo contact¨®. Eso significaba que no les interesaba demasiado la chica. Bueno, no era su problema. Mir¨® a Ana y le dijo: ¡ªMe llevo a los mocosos para darles la bienvenida. ¡ª... Ana simplemente se neg¨® a comentar. Su manera de dar la "bienvenida" era bien conocida en la escuela. ¡ª?Qu¨¦? ¡ªUf... nada. ¡ªSe volte¨® hacia los alumnos¡ª. Ni?os, este es el profesor Tomas Tuchel. Como les dije anteriormente les impartir¨¢ las clases de Entrenamiento f¨ªsico y Entrenamiento de combate. Ahora los llevar¨¢ a los campos de entrenamiento de la escuela. Tomas mir¨® a la clase. ¡ªS¨ªganme mocosos. ¡ªY sali¨® del aula. Pronto los ni?os los siguieron y llegaron con ¨¦l a su destino. ?? El lugar era enorme. Mirio no imaginaba que pudiera ser as¨ª de extenso. El suelo de todo el sitio cubierto de m¨¢rmol encantado. Estaba dividido en varias ¨¢reas. En una hab¨ªa muchos mu?ecos de madera parados sobre sus dos piernas, empu?ando todo tipo de armas. En otra hab¨ªa varias habitaciones adyacentes y afuera pon¨ªan: ????? ?? ????????? En una zona de unos 100m2 se observaba una gran variedad de aparatos y objetos para el entrenamiento f¨ªsico, ese lugar estaba rodeado por una especie de pista. Evidentemente para correr. ??Incre¨ªble!? Pero esto no era todav¨ªa todo el campo de entrenamiento. Cerca de la entrada se encontraba lo que parec¨ªa un gran almac¨¦n. Como Mirio no ve¨ªa armas de ning¨²n tipo, supuso que se guardaban all¨ª. Luego de quedarse impresionado por todos estos recursos not¨® algo. El man¨¢ se sent¨ªa m¨¢s denso, m¨¢s puro. ??Wow! Podr¨¦ entrenar mucho mejor?. Si pasaba tiempo aqu¨ª mientras entrena ser¨ªa ideal para ascender al siguiente nivel. No le faltaba mucho, su maestro le dijo que cinco meses como m¨¢ximo. ¡ªAtiendan ¡ªdijo el profesor con su voz escalofriante¡ª. Esta ¨¢rea est¨¢ destinada a ser donde pasen la mayor parte de su tiempo por los pr¨®ximos cuatro a?os. Deben haber sido informados, los d¨ªas entre semana permanecer¨¢n en las becas escolares. ¡ªSu horario, a menos que haya eventos especiales, es de 7:00 a 8:00 entrenamiento matutino. De 8:30 a 12:00 clases te¨®ricas. Y de 1:00 a 5:00 entrenamiento vespertino. Aunque seguro Ana les explic¨® esto. Me da igual. Quien llegue tarde a mis clases recibir¨¢ un castigo que puede llegar a la expulsi¨®n. ??Entendido!? ¡ªSubi¨® el tono al final de su discurso. ¡ª??S¨ª profesor!! ¡ªMm bien. Asimismo... desaprobar mis pruebas, faltar a clases, venir sin algo que ped¨ª, no mostrar progreso o caerme mal los va a expulsar igual. ??Entendido!? ¡ª??S¨ª profesor!! Si antes algunos ni?os hab¨ªan dejado de temblar porque Tomas ya no emit¨ªa sed de sangre. Ahora volvieron a hacerlo por una raz¨®n peor. ¨¦l los mir¨® unos segundos m¨¢s. Sin comprender el pavor que le daba a los ni?os. O a lo mejor lo comprend¨ªa, mas no le importaba. Finaliz¨®: ¡ªBien, cada uno de ustedes tendr¨¢ un compa?ero de combate al azar cada mes e ir¨¢n rotando. Si veo a alguien que nunca gana ya saben que pasar¨¢, ?verdad? En esta ocasi¨®n Medes levant¨® la mano. ¡ªHabla. ¡ªProfesor, ?es necesario emparejarnos al azar? Despu¨¦s de todo, hay muchos plebeyos aqu¨ª. Los nobles no ganaremos nada peleando contra ellos. ¡ª...!! ¡ª?Qu¨¦ dijo ese bastardo? ¡ª?C¨®mo se atreve? ¡ª?De d¨®nde es? Hubo diversas reacciones por parte de los estudiantes. Por supuesto, predominaba la furia. ¡ª?Oh? ?S¨ª? ?Qu¨¦ sugieres entonces? El arrogante noble se alegr¨® que el profesor lo escuchara. Continu¨®: ¡ªQue los nobles entrenemos entre nosotros y los plebeyos entre ellos. Si no los resultados de esas peleas ser¨¢n siempre evidentes. ¡ª?Oye! ¡ªEl chico llamado Pedro estuvo a punto de saltar hacia Medes pero un amigo lo aguant¨®. ¡ª?Qu¨¦? No he dicho nada falso. ?Hmph! A pesar de su cara seria Tomas quer¨ªa re¨ªr, era normal que aparecieran nobles as¨ª. Iba a ponerlos a todos a sudar ahora, y este ni?o habl¨®. Lo que mencion¨® era verdad, la mayor¨ªa de las veces. Lamentablemente, estaba muy equivocado si pensaba que eso era una verdad absoluta. ¡ªOye. ?T¨²! ¡ªSe?al¨® a Tim. ¡ª..!! ?S-ssi? ?Pro-profesor? ¡ªCasi muere el pobre. A¨²n escondido por muchos estudiantes lo se?alaron. ¡ªVe a ese almac¨¦n. Se abrir¨¢ cuando detecte tu uniforme. Cuando entres, a la izquierda hay apilados varios tubos de metal. Trae dos. ?Ahora! ¡ª?S-ssii! ¡ªCorri¨® como si su vida dependiera de ello. Al volver sosten¨ªa un tubo negro en cada mano. ¡ªT¨² y t¨². Ac¨¦rquense. ¡ªEsta vez aparte de Medes se?al¨® a Mirio, que se encontraba m¨¢s cerca. ??Qu¨¦?? ¡ªCojan un tubo de esos cada uno. Hicieron lo que les dijo. ¡ªNi?o, ya que tienes la osad¨ªa de hablar as¨ª tendr¨¢s que demostrar la validez de esas palabras t¨² mismo. En cuanto a ti moreno. Si lo derrotas te dar¨¦ una recompensa¡ª. Sonri¨® al decir esto. ?Veamos si sucede algo interesante?. Y as¨ª, en menos de dos horas. Mirio tendr¨ªa su primera batalla en su nueva escuela. Con un noble de las cinco familias principales, nada menos. Cap铆tulo 8: Primer d铆a escolar (3) ¡ª...!! Decir que Mirio estaba aturdido era quedarse corto. ??Tengo que luchar contra ese pesado?? Tambi¨¦n le molest¨® lo que dijo el chico, sin embargo, ¨¦l sab¨ªa que el entrenamiento de los nobles empezaba desde muy temprano, adem¨¢s de tener las mejores condiciones y maestros. Aunque hab¨ªa entrenado arduamente con su vecino, que era un guardia capit¨¢n. No cre¨ªa que fuera capaz de luchar contra un noble y ganar. ??Qu¨¦ hago?? En su frente se formaron gotas de sudor por no saber c¨®mo afrontar esta situaci¨®n. Sin querer, su mirada vag¨® por los otros estudiantes. ?No hay forma de que pueda...!!!? Aurora lo estaba mirando. ??Rayos!? Inmediatamente su comportamiento sufri¨® un cambio dr¨¢stico. ??Necesito ganar!?. ?Solo tengo que golpearlo?. ??Tengo que ganar!? Mir¨® a Medes con nueva resoluci¨®n en sus ojos marrones, este le devolv¨ªa la mirada sin ning¨²n tipo de inter¨¦s. En eso son¨® la voz del profesor: ¡ªUstedes dos. Vayan a uno de los rings donde est¨¢n los mu?ecos y cuando yo ordene digan "Duelo". Es algo pronto, a¨²n as¨ª les explicar¨¦ las reglas de la escuela con respecto a los enfrentamientos. Escuchen todos atentamente porque solo lo voy a decir una vez. ¡ªEst¨¢ prohibido pelear fuera de estas ¨¢reas. El estudiante que lo haga es directamente expulsado, y los conflictos que tengan se resuelven aqu¨ª ¡ªdijo y se?al¨® el lugar en el que se encontraban. Ambos alumnos llegaron r¨¢pidamente al ring. ¡ªDigan "Duelo" pero no comiencen todav¨ªa. ¡ª??Duelo!! Un c¨ªrculo m¨¢gico comenz¨® a brillar en el suelo del cuadril¨¢tero, los mu?ecos cercanos se encendieron y retrocedieron d¨¢ndoles espacio. Sus uniformes respondieron por un breve momento al c¨ªrculo y luego se apagaron. ¡ªLo que acaba de pasar es lo que ocurre cuando inician el protocolo de "Duelo", de esta forma combatir¨¢n entre ustedes, tengan un problema con alguien o puramente como entrenamiento. Ahora, a los tubos que tienen en las manos proporci¨®nenles man¨¢. Mientras lo hacen, imaginen la forma del arma con la que quieren luchar. Ellos hicieron lo que les dijo. El metal en sus manos brill¨® levemente y se deform¨®. Para Medes se convirti¨® en una espada cl¨¢sica, para Mirio, era una lanza apropiada a su tama?o. Ambas armas del mismo color del metal, negro. ¡ªLos tubos han sido encantados con varios sellos m¨¢gicos. Pueden transformarse en cualquier objeto que imaginen. Imitando su peso, la sensaci¨®n en sus manos y por supuesto, el dolor de ser golpeado por ¨¦l. Lo malo ser¨ªa que no aguantan batallas m¨¢s all¨¢ del nivel de ascensi¨®n Ascendido. ¡ªSi no saben cu¨¢l es ese nivel, esperen a clases de Teor¨ªa M¨¢gica B¨¢sica. Ana les explicar¨¢ seguro. La ¨²ltima regla: solo est¨¢n permitidas las armas dadas por la escuela. Nada de objetos tra¨ªdos desde donde vienen. Hacer eso tambi¨¦n puede provocar que los bote yo u otro profesor de esta escuela. ¡ªEntonces, basta de hablar tanto. Ustedes dos, prep¨¢rense. El resto, c¨¢llense y atiendan. ¡ªTermin¨® con esa orden y pens¨®: ?Vamos a ver qu¨¦ puede hacer ese ni?o. ¨¦l y el chico arrogante son los que tiene el n¨²cleo de man¨¢ m¨¢s desarrollado sin contar a la princesa y el nieto de Carlos?. Los estudiantes rodearon al d¨²o para observar mejor la pelea. Algunos ten¨ªan ojos curiosos, otros con caras llenas de anticipaci¨®n, quer¨ªan que Mirio le ense?ara una lecci¨®n a ese noble odioso. Y luego estaban los que sent¨ªan l¨¢stima por Mirio, no ve¨ªan manera de que el plebeyo pudiera ganar. Por supuesto, a cierto chico rubio le daba igual esta insignificante ri?a. ?Que p¨¦rdida de tiempo. ?Cu¨¢l es el punto de una batalla decidida??. Protest¨® mentalmente. ?? Mirio se encontraba en el ring observando a su oponente. Su mano se dirigi¨® al collar con una cruz plateada en su cuello. Su madre se lo dio ayer en la noche. Le dijo que lo usaba su padre como un amuleto de buena suerte. ¨¦l se emocion¨® y lo acept¨® con felicidad. Ahora, lo sujetaba con nerviosismo. ??C¨®mo lo derroto?? A pesar de su emoci¨®n anterior, era consciente de que segu¨ªa en problemas. ?El maestro dijo que si el oponente es m¨¢s fuerte que yo, necesito sorprenderlo?. Lo cual era m¨¢s f¨¢cil decirlo que hacerlo. ??Piensa Mirio!? Se dijo a s¨ª mismo. ?Tal vez...?.Stolen novel; please report. ¡ª?Comiencen! ¡ªdijo Tomas. ¨¦l agarro m¨¢s fuerte su lanza, coloc¨® una pierna delante de la otra tomando una postura de ataque y mir¨® a Medes. Este no se movi¨® o ajust¨® siquiera su posici¨®n. Mucho menos atacar, para el noble estaba por debajo de su persona cometer semejante acto primero. Mirio concret¨® un plan en su cabeza. ?Eso... eso podr¨ªa funcionar?. Dio un ¨²ltimo vistazo a su rival y se abalanz¨® sobre ¨¦l. Ambos ni?os eran nivel de ascensi¨®n Iniciado, el primer nivel. Su velocidad y fuerza era la de un adulto normal sin magia. Mirio lleg¨® con pasos r¨¢pidos al lugar de Medes. Entonces apu?al¨® su arma en una embestida frontal aprovechando su mayor alcance. Su contrario no consider¨® necesario esquivar. Con un movimiento elegante levant¨® su espada e intercept¨® el ataque desvi¨¢ndolo brillantemente. Sin embargo, para sorpresa de todos, incluyendo Tomas. En el momento en que las armas chocaron. Mirio solt¨® su lanza y salt¨® sobre Medes. El noble, en una posici¨®n algo inclinada y sorprendido no pudo hacer nada cuando el pu?o de Mirio se estrell¨® contra su cara. ?Golpe! ¡ª?Ahh! Su espada tambi¨¦n cay¨® al suelo por el dolor del pu?etazo y la acci¨®n inesperada. Su agarre era mediocre desde el principio por no tomarse en serio la lucha. Mirio no se atrevi¨® a perder la ventaja y lanz¨® ataque tras ataque sobre el joven. ¡ª?Wahhh! ¡ªlos ni?os exclamaron sorprendidos por como se desarroll¨® el enfrentamiento. Viendo las armas de esos dos y la explicaci¨®n del profesor. Esperaban un choque de metal contra metal en el mejor de los casos, no una pelea pura de pu?os. Eso sin contar la impresionante actuaci¨®n de Mirio. En un momento que Medes retrocedi¨® varios pasos, se permiti¨® coger un respiro. Ard¨ªa de ira por dentro, demasiada ira. ???C¨®mo se atreve?!? Nunca en su vida hab¨ªa sufrido una humillaci¨®n similar. ¡ª?Maldito bastardo! ¡ªgrit¨® como si quisiera matar a Mirio a golpes. Tal vez, esa era precisamente su intenci¨®n. Esta vez cuando volvieron a chocar no hab¨ªa ninguna elegancia en sus movimientos. Se olvid¨® completamente de su espada todav¨ªa tirada en el cuadril¨¢tero. Pero Mirio, m¨¢s calmado y m¨¢s sereno, aguant¨® el asalto. Aunque sufri¨® varios golpes porque su oponente ten¨ªa pr¨¢cticamente un frenes¨ª, preserv¨® la ventaja otorgada por su golpe inicial. As¨ª estuvieron unos 20 segundos, en una danza desordenada de patadas y pi?azos hasta que sus uniformes brillaron y detuvieron sus movimientos. Impidi¨¦ndoles continuar. El uniforme de Mirio era verde y el de Medes rojo. Ambos respiraban pesadamente con el cuerpo cubierto de sudor y algo magullados. Eso s¨ª, su uniforme no se enter¨® de la batalla, estrujado y nada m¨¢s. ¡ª??Wow!! ¡ª?En serio gan¨®? ¡ª?Incre¨ªble! Los alumnos se asombraron por la imprevista victoria. Era un est¨¢ndar en el Reino Arpen que lo verde era lo correcto y que rojo incorrecto. Por eso entendieron que Mirio gan¨®. ?Est¨¢ bastante bien entrenado para ser un plebeyo?. Pens¨® Lucas. Tambi¨¦n era de los que esperaba una derrota evidente. ¡ªJe, muy bien. Oye t¨², moreno. ?C¨®mo te llamas? ¡ªdijo el profesor. ¡ªMirio... Mirio Kraus. ¡ªMirio, fue un buen truco el que hiciste. Has ganado el combate de manera convincente, como promet¨ª, aqu¨ª est¨¢ tu recompensa ¡ªSac¨® de su almacenamiento dimensional al parecer un frasco chiquito que conten¨ªa un l¨ªquido de color verde¡ª. Esto es una poci¨®n de recuperaci¨®n de resistencia. Gu¨¢rdala, la necesitar¨¢s m¨¢s tarde. Al mencionar esto se la tir¨® y ¨¦l la atrap¨®. ??En serio lo venc¨ª?? Le resultaba incre¨ªble saber que venci¨® a un noble en un duelo. ?No fue... no fue tan dif¨ªcil?. ?La verdad... esperaba terminar mucho peor?. Inconscientemente su mirada se dirigi¨® a su objetivo de ganar: Aurora. ?...!!!? Ella lo miraba de nuevo, aunque no era la ¨²nica, la mayor¨ªa de los estudiantes lo hac¨ªa igual. ??Rayos!? Antes de que su imaginaci¨®n lo tragara escuch¨® a Medes. ¡ªMa-maestro, esto fue- ¡ª?C¨¢llate! Para ser tan arrogante y hablar tanta basura, seguro mostraste una visi¨®n pat¨¦tica. Y no te enga?es, incluso sin la sorpresa de su truco no hubieras ganado f¨¢cilmente. No hables m¨¢s y sal del ring. Pronto comenzaremos el entrenamiento. Medes se qued¨® ah¨ª sin moverse. En shock. Antes hab¨ªa estado tan confiado de s¨ª mismo, solo para que le patearan el trasero. Cuando vio al plebeyo precipitarse sobre ¨¦l, quiso humillarlo y dejar en claro su punto anterior: que los nobles son superiores. Pero, no fue como pens¨® que ser¨ªa. Nunca esper¨® que su oponente soltara su arma para saltarle encima. Le hab¨ªan ense?ado que el arma era lo m¨¢s preciado de un guerrero, parte de ¨¦l, y de peque?o ha combatido contra varios adversarios elegidos por su familia. Mas es la primera vez que ve un acto as¨ª de b¨¢rbaro. Apretando los dientes se oblig¨® a levantarse y sigui¨® al profesor junto a los dem¨¢s. Los dos dejaron los tubos de metal transformados en el ring. Llegaron al ¨¢rea de los 100m2 llena de aparatos para el entrenamiento f¨ªsico. Tomas dijo: ¡ª?T¨²! El de antes. ¡ªSe?al¨® a Tim otra vez. Mirio empezaba a sentir l¨¢stima por ¨¦l. ?Pobre?. ¡ª...!!! S-s¨ª, ?pr-profesor? ¡ªVe otra vez al almac¨¦n. Arriba de una mesa a la derecha, hay papeles de unos 10cm con runas inscritas. Trae 28, ni uno m¨¢s ni uno menos. ?Entendido? ¡ªS-s¨ª profesor. V-voy enseguida. Corri¨® como si lo estuviera persiguiendo un bish¨¦ y en menos de tres minutos volvi¨® con los papeles. Eran de un color gris claro con l¨ªneas negras que formaban las runas. Un rombo vertical era conformado por los caracteres: ????, ?????, ????, ????? ¡ªBien, ya hemos perdido suficiente tiempo. Cada uno coja un papel. Esto se llama papel aboki, un tipo especial de papel que soporta bien el man¨¢. Por eso se usa en todo Erandel para hacer pergaminos encantados. Una vez m¨¢s, Ana les hablar¨¢ en profundidad sobre ¨¦l. ¡ªLos que sostienen poseen dos encantamientos. Uno es para que se adhiera a sus cuerpos y no se caiga, el otro es para variar la gravedad sobre ustedes. Personalmente los ajustar¨¦ para todos. As¨ª que nadie piense que porque despert¨® su n¨²cleo lo va a tener f¨¢cil. Estos papeles pueden aumentar hasta 20 veces la gravedad sobre ustedes. ¡ª... ¡ªProfe- ¡ª?Silencio! Responder¨¦ a sus dudas ma?ana, hoy toca entrenar hasta que nadie puede levantarse. ¡ªHizo una pausa¡ª. Por cierto, Lucas y Aurora, son los ¨²nicos adeptos del grupo. ?Alguno es Af¨ªn al Aura? ¡ª??Adeptos?! ¡ªMuchos no pudieron evitar gritar con los ojos abiertos como platos, ni siquiera la batalla anterior los conmocion¨® tanto. Hay que saber, para pasar del nivel Iniciado al Adepto tienen que pasar en promedio dos a?os, tal vez unos meses m¨¢s o menos. Es quiere decir que Lucas y Aurora despertaron por lo menos con ocho a?os. Para estos ni?os ignorantes de muchas verdades del mundo, algo as¨ª era inaudito. Consideraban que nueve a?os era el m¨ªnimo. ¡ªYo soy Af¨ªn al Aura profesor ¡ªdijo Aurora. ¡ªYo no ¡ªrespondi¨® simplemente Lucas. ??C¨®mo sabe mi nombre?? En esta clase no se presentaron como la primera. Le extra?¨® que el profesor supiera su nombre. ?Como ¨¦l dijo, son los ¨²nicos Adeptos. Es normal que los profesores sepan de ti?. Explic¨® Emberlyn. ?Veo?. ¡ªAurora, tu ajuste ser¨¢ mayor. ¡ªEntendido. ¡ªElla no puso objeciones. Mirio estaba sorprendido como los dem¨¢s, pens¨®: ??As¨ª que el rubio loco es un mago Adepto?? Por responderle bruscamente primero, presentarse despu¨¦s y murmurar solo al final. En la mente de Mirio, Lucas era un rarito en el mejor de los casos. ?Impresionante. Definitivamente tengo que entrenar con ¨¦l?. Lejos de estar celoso, sent¨ªa alegr¨ªa de tener alguien as¨ª. Tomas fue hacia cada estudiante peg¨¢ndoles en el hombro derecho el sello y configur¨¢ndolo individualmente, para los magos era el doble de gravedad normal y a los otros 1.2 veces. Al terminar explic¨®: ¡ªComenzar¨¢n con ejercicios f¨ªsicos como flexiones o sentadillas. Ser¨¢ de esta manera durante los seis primeros meses. Luego pasaremos a ejercicios con peso. Al finalizar cada entrenamiento correr¨¢n varias vueltas alrededor del ¨¢rea. ?Entendido? ¡ª?Profesor? ?No deber¨ªamos correr al principio? ¡ªdijo Pedro, parece ser bastante hablador, aunque no en el buen sentido. Incluso Mirio pod¨ªa darse cuenta que no era buena idea reprochar a este maestro. Tomas lo mir¨® con el ce?o fruncido. ¡ª?El profesor soy yo o t¨²? C¨¢llate y no hables m¨¢s en lo que queda de d¨ªa. Y as¨ª nuestros protagonistas comenzaron su primer entrenamiento infernal.