《furia encarnada》 furia encarnada Aquello a lo que llamamos ¡°existir¡± es algo muy ambiguo, lleno de posibilidades y oportunidades infinitas. Cada una de estas posibilidades trae consigo otro n¨²mero infinito de oportunidades, que nos llevan a lugares que tal vez jam¨¢s pudimos llegar a imaginar La semilla de la humanidad no podia ser contenida, ni sostenida, por m¨¢s tiempo. En nuestro fragil y peque?o hogar, nuestro intento de llenar ese hoyo vacio olvidado en nuestro coraz¨®n termino destruy¨¦ndolo y acabando con nuestras posibilidades seguir adelante. Como ¨²ltima esperanza de un futuro y en un ultimo acto desinteresado. Producto del inminente final; se lanzo nuestra semilla y esperanzas por una segunda oportunidad para una nueva generaci¨®n. El punto sin retorno fue pasado hace mucho. Con una fortuna que jam¨¢s conocimos nuestra semilla hallo tierra f¨¦rtil, pero no estaba sola¡­ CAPITULO 1 Era una noche silenciosa, fr¨ªa y g¨¦lida¡­ Perturbada solo por el sonido de espadas hendiendo el aire r¨¢pida e incesantemente, golpes del metal con metal. Dos figuras oscuras se mov¨ªan h¨¢bilmente lanzando mortales y certeras estocadas con alarmante velocidad y destreza, cuales elud¨ªan h¨¢bilmente de una forma casi art¨ªstica. El metal centelleaba al chocar, reflejando la luz de la luna. Era como si estuvieran danzando, era una danza de muerte. Ambas figuras peleaban enardecidamente. Uno era alto y fuerte de facciones toscas, llevaba ropas con cresta de realeza cubiertas por una armadura bien forjada, se podr¨ªa pensar que era un oficial de alto rango bien disciplinado, llevaba una espada corta y un hacha ligera de combate; que usaba con mucha destreza. El otro individuo llevaba una gran y pesada armadura anat¨®mica que le cubr¨ªa todo el cuerpo, a excepci¨®n de la cara que estaba cubierta por una mascarilla y unos gogles negros, se mov¨ªa con gran facilidad y libertad; a pesar de ser una enorme carga. Usaba dos hojas de un metro por lo menos, con punta en curva unidas a un mecanismo a la altura de la mu?eca, y dos sables amarrados a la cintura. Aunado a eso se llevaba consigo docenas de cuchillos, armas extra?as y una cadena muy peculiar. Todo cubierto por una capa larga negra con capucha, de aspecto resistente y durable. El guardia lanzo un contragolpe que fue detenido r¨¢pidamente ??, pens¨®__ tal vez demasiado. __ ?hama ryuushen!__, un resplandor azul surgi¨® de la punta de la espada del guardia y amenazo con partir en dos al sombr¨ªo pens¨® este. __usando una de las hojas, recibi¨® de frente el ataque. Para sorpresa del guardia el ataque fue absorbido por la hoja y con un ligero movimiento de mu?eca el sombrio mando de vuelta el haz de luz. __ ?Demonios!__, grito el guardia mientras esquivaba el contragolpe. __ Esto se acabo__, dijo el sombr¨ªo mientras desenvaino un cuchillo largo y lo lanzo. El guardia la desvi¨® a duras penas pero no importaba, un cuchillo ligero; negro, hab¨ªa sido lanzado al tiempo que el cuchillo largo, que impacto sordamente un su garganta; su objetivo destinado. El guardia se arrodillo lentamente, mientras la sangre manaba y se le iba la vida de poco en poco. Miro fijamente al sombrio sin desviar la vista, con una peque?a sonrrisa le se?alo un emblema que sujetaba su capa. Luego simplemente su mirada perdio toda su intensidad y se volvio vidriosa, cayo de lado y no volvio a levantarse. < Demonios este tipo era bueno, ser¨¢ mejor continuar> sab¨ªa que deb¨ªa moverse con cautela en esos paramos. Se dirigi¨® al cuerpo inerte y le quedo sorprendido al comprobar que era un hombre y no un Zefil. No deb¨ªa despreciar sus or¨ªgenes, aun as¨ª era sorprendente que en estos lugares un hombre pudiera realizar un t¨¦cnica tan avanzada. Sab¨ªa que el hama ryuushen era una t¨¦cnica que requer¨ªa gran convicci¨®n y fortaleza..., al observar el cuerpo decidi¨® que ser¨ªa adecuado enterrar con sus armas a un guerrero de ese calibre, no le limpio la sangre por respeto y se aseguro de recoger el emblema metalico que portaba. Regresando a su misi¨®n decidi¨® que era mejor seguir con el trayecto por el frondoso bosque que empezaba a surgir. Ten¨ªa entendido que estos ¨¢rboles eran ¡°cantados¡± por los zefils as¨ª que deb¨ªa ser cauteloso. Despu¨¦s de un rato encontr¨® un amplio pino hueco y se acurruco en el, decidi¨® no encender un fuego y dormir usando la vigilia nocturna. Le complac¨ªa saber que era capaz de usarla sin consumir la energ¨ªa que normalmente agotaba esta t¨¦cnica, de los guardianes del bosque. Estaban cerca, tal vez a unos 200 o 300 metros y recortaban la distancia r¨¢pidamente. Reculaban el camino incesantemente, los pod¨ªa oler¡­ era barro y sangre, guerreros experimentados; no dudar¨ªan en matar. Eran inteligentes, pues, no se precipitaban sobre su blanco. Ser¨ªa mejor esperarlos. Si estos pasaban a la ofensiva, tendr¨ªa un par de sorpresas, poco agradables, preparadas. Hab¨ªa uno en especial no parec¨ªa preocupado ni tenso, no sent¨ªa su tensi¨®n ni detectaba ese olor a sangre almizcle; a diferencia de los otros tres. Sin duda alguna no ser¨ªa un oponente f¨¢cil. ?MALDICION!!!, que r¨¢pidos eran estaban a solo 6 o 4 metros. __de donde vengo¡­ Se le enfrenta a nuestros oponentes d¨¢ndoles la cara__, dijo mientras sal¨ªa del pino hueco. Pudo ver dos zefils enfrente de ¨¦l, uno llevaba una armadura media con su espada y escudo, mientras que el otro llevaba un arco y un broquel met¨¢lico, pero tambi¨¦n sinti¨® a los otros dos detr¨¢s suyo en los matorrales, decidi¨® permanecer quieto __ pido disculpas no era nuestra intenci¨®n ofenderos, pero debo preguntar ?que hac¨¦is en nuestros bosques?__, noto un tono de desde?o en su fingida cortes¨ªa __ Estoy en b¨²squeda de alguien¡­ tal vez la conozcan, se llama Aryel Fanis_ dicho esto los zefils se pusieron tensos, y el zefil de armadura desenvaino al tiempo que gritaba__ ?Qu¨¦ busc¨¢is con la maestra de armas fanis?__ y el otro tensaba su arco. Los otros dos solo parecieron incomodarse. Asi que es maestra de armas, penso. __no busco combate__, dijo serenamente¡­ __pero¡­ mentir¨ªa si dijera que no me gustar¨ªa__, con un ansia que crec¨ªa y bull¨ªa en su interior, deseaba con cada fibra de su ser la m¨ªnima provocaci¨®n, misma que no tardo en llegar. El Zefil dio un paso en falso y eso fue todo lo que necesito. Empez¨® a correr hacia un lado, esquivando una flecha con suma facilidad, antes de que cualquier otra cosa comenzo a lanzar cuchillos en r¨¢fagas repetitivas; los bloquearon con su espada y broquel, liberando docenas de pergaminos explosivos, que hab¨ªan estado atados a los mangos de los cuchillos. Dando una serie de saltos rapidos y piruetas hacia atr¨¢s, se coloco en posici¨®n, al instante los pergaminos fueron explotando creando una reacci¨®n en cadena, y la explosi¨®n r¨¢pidamente engullo a los dos zefils. La explosi¨®n no acababa de consumirse aun cuando, el sombr¨ªo, sin perder hilo de la situaci¨®n se disparo hacia los otros dos, al llegar a los matorrales vio tres flechas disparadas en su direcci¨®n, las esquivo pero una le rozo la mejilla, sigui¨® avanzando y salto sobre ellos, el zefil de la derecha estaba ataviado con t¨²nicas blancas ornamentales; aun as¨ª portaba una espada debajo de su t¨²nica, el otro llevaba tanto un arco como espada, la cual desenvaino r¨¢pidamente. El sombr¨ªo desato un fuerte golpe utilizando las navajas retractiles. El zefil intercepto el golpe, pero este le arranco la espada de las manos, dejando una profunda melladura en esta. Dando una vuelta sobre si el, oscuro, lanzo una estocada ascendente, la cual fue esquivada por muy poco, el sombr¨ªo termino por irritarse por la velocidad del zefil y decidi¨® que era suficiente. Se concentro Una fracci¨®n de segundo... fue todo lo que necesit¨® para acortar una distancia de por lo menos seis pasos y asestar un tremendo golpe en la cara del zefil, lanz¨¢ndolo a cinco o seis metros de distancia. __ ?dime pase tu prueba?__...pregunto incorpor¨¢ndose __ ?c¨®mo lo supiste ?__, pregunto el zefil ataviado un poco sorprendido. __bueno para empezar se nota a leguas que tu eres el m¨¢s experimentado de todos, aun as¨ª, no desenvainaste y simplemente te limitaste a observar y examinar mis movimientos__, contesto. __pudieron haber sido una guardia__, se apresuro a decir el zefil. __sin ofender pero si esos idiotas eran de verdad tu guardia, dan mucha l¨¢stima. Ah por cierto sobre los dos en la explosi¨®n... __, entrego un par de los cuchillos al selfi, este los agarro y asinti¨® __ ver¨¦ que se presenten los debidos honores, no muchos lo apreciaran pero murieron con honor__, __ eso se los reconozco__, dijo el sombr¨ªo. __entonces perm¨ªtame llevarlo ante la maestra Fanis__ dijo al fin, __gracias__ dijo el sombr¨ªo CAPITULO 2 __ ?Maestra fanis! ?Maestra fanis!__ entro corriendo una sirvienta al estudio, era delgada y joven de facciones exquisitas, portaba un vestido largo pero sencillo de colores claros ¨¢mbar. __ ?que pasa?__, pregunto un poco indiferente, ya acostumbrada a sus dram¨¢ticas entradas, __ ?por qu¨¦ estas tan agitada? __ Disculpe maestra pero acabamos de recibir noticias del el¨¦th__, fanis se levanto y enarco una ceja, su rostro, el cual era de un perla dorado p¨¢lido y de rasgos finos y exquisitos; con un aire de autoridad reflej¨® una expresi¨®n pensativa __ ?que noticias trae?__, una vez que pasha recupero el aliento contesto __ ha encontrado un individuo que ha penetrado los limites, dice que busca encontrarse con usted. Elimino al guardi¨¢n, y despacho a dos de los centinelas de turno y dejo a uno inconsciente, aun no tenemos los detalles.__, Aryel pondero la situaci¨®n. Era impresi¨®nate en verdad, el solo hecho de haber podido manejar a dos centinelas era impresionante..., pero, haber no solo conseguido la aprobaci¨®n del guardi¨¢n, sino, haberlo matado era...Asombroso. __ esto ser¨¢ interesante__, esbozando una enorme sonrisa, a la cual pasha le dedico una incr¨¦dula mirada, __ ?cuando arribaran?__, pasha dudo un poco y respondi¨® __probablemente al medio d¨ªa, mi se?ora__ __de acuerdo...mejor me preparo__, dijo por fin Aryel, que pensaba en esto,...hac¨ªa mucho tiempo que un extra?o no entraba a la capital. Una vez que pasha se hubo marchado todo volvi¨® a la monoton¨ªa de siempre. Estaba harta de no poder hacer algo que le hiciera hervir la sangre. A pesar de que a varios de sus compa?eros les extra?aba su actitud, ella a?oraba aquellos tiempos de guerra, tal vez no era correcto que deseara guerras, pero lo cierto era que por lo menos en el campo de batalla sabia quien era su enemigo y sabia lo que ten¨ªa que hacer. ?Era una guerrera su deber era combatir!, no un est¨²pido puesto concejal, que no le permit¨ªa siquiera participar en las practicas. Las ¨²nicas preocupaciones del mundo exterior que pod¨ªa llegar a tener eran los problemas ocasionados por el zefil negro. A pesar de que era un poco dr¨¢stico simpatizaba con sus ideas, esta sociedad estaba podrida. En fin, tal vez el reci¨¦n llegado le animar¨ªa las cosas. Frot¨¢ndose la cara tratando de deshacerse del sue?o se deicidio a resignarse y esperar al mediod¨ªa __lo mejor ser¨¢ dormir, todav¨ªa es temprano__, se dijo as¨ª misma y se recost¨® sin poder conciliar demasiado el sue?o. Por fin era mediod¨ªa, se levanto y decidida se dirigi¨® a la calzada principal. Pens¨® que ser¨ªa buen momento para una peque?a prueba, por lo que llamo a pasha antes de salir. Una vez a fuera fue f¨¢cil localizarlos, una multitud los rodeaba, pudo ver a Leith y al reci¨¦n llegado, este era alto y delgado pero daba se?as de ser fuerte, estaba cubierto por una capa y capucha negra. El sujeto parec¨ªa observar cuidadosamente la ciudad y sus edificios, la cual era una combinaci¨®n de antiguas construcciones en m¨¢rmol y nuevas, cantadas directo de los arboles mediante magia. Decidi¨® que era el momento de acercarse, lo intercepto y le corto el paso junto con pasha. Estaban cara a cara. Al entrar en la ciudad el sombrio se percato de su peculiar arquitectura, una especie de combinaci¨®n roca blanca; m¨¢rmol tal vez, y naturaleza. Directamente de los arboles brotaban algunas de las construcciones. Todas converg¨ªan unas con otras, formando as¨ª muros en patrones perpendiculares, con amplias calzadas en el centro y escalinatas que los interconectaban. En verdad era una ciudad bien planeada. El no pod¨ªa evitar resaltar entre tantos colores claros y luminosos a contra de sus vestimentas oscuras, cosa que ayudo a crear cierto revuelo a su alrededor. De pronto dos doncellas se plantaron enfrente de ¨¦l. Una vestida con ropas sencillas pero elegantes, de colores amarillos ¨¢mbar, y la otra con ropas bordadas y estilizadas, con colores rojos escarlatas. Esta se acerco a el, su cara radiaba y sonrreia ampliamente, como todos los zefils muy hermosa, de ojos verdes con una nariz peque?a y exquisita. Lo miro y tardo un momento en hablar. __ ?bienvenido! Soy la maestra de armas Aryel fanis. Os pido por favor que revel¨¦is vuestro rostro__. As¨ª lo hizo, a excepci¨®n de sus gogles. Revelo un rostro ligeramente afilado, de rasgos delgados y varoniles. Podria decirse que era bien parecido pero nada exotico y deslumbrante como eran los rasgos de los zefils en comparacion. Lo m¨¢s destacado era su mirada, que, a pesar de estar cubierta traspasaba. __ os pido de nuevo que nos dej¨¦is ver tu rostro__ repiti¨® la doncella con un ligero tono de preocupaci¨®n, pero con voz cantarina. __lo siento pero no me los quitar¨ªa aun si t¨² fueras la verdadera maestra fanis, por cierto lindas ropas, ?son tuyas o de tu ama?__. La doncella se ruborizo ligeramente y retrocedi¨® un paso dejando pasar a la otra doncella. Se acerco y dijo __ muy bien debo admitir que me impresiona, yo soy la maestra fanis. Permitidme invitaros a mi hogar. Pero debo preguntar ?C¨®mo supisteis que no era yo?__. Fanis no era menos hermosa que su sirvienta pero su cara era ciertamente menos amable y jugetona, de rasgos m¨¢s duros. Nadie podria decir que solo era una sirviente con aquel aire de autoridad y poder que la rodeaba __ahh eso, bueno¡­ Fue su mirada__ respondi¨® sereno pero animado, volteo hacia pasha y dijo__ es demasiado inocente __, pasha se sonrrojo ligeramente y continuo sigui¨¦ndolos atraves de la escalinata. __ Ya lo veo. Debo preguntar ?C¨®mo deber¨ªamos de llamarle joven guerrero?__, este dudo un rato y por fin contesto __por favor ll¨¢menme Lethriel__ __he de suponer que no es su verdadero nombre__, dijo la se?ora fanis __no, no lo es, pero mi nombre solo se lo reservo a amigos__. __ Ohh y ?se pude saber quienes podr¨ªan ser?__ __ Cuando el momento llegue__, dijo al fin despu¨¦s de un bostezo __ bueno de cualquier modo porque no descansa, debe estar cansado despu¨¦s de caminar toda la noche, ya llegamos__. __ ?OYE! Puedes tutearme. Francamente me est¨¢ desesperando tanta cortes¨ªa, adem¨¢s de que es bastante molesta__. Fanis rio __de acuerdo si as¨ª lo deseas. ¡­pero puedo preguntar ?Cu¨¢les son tus motivos de estar aqu¨ª?__ __bueno principalmente es aprender¡­ aprender todo lo que esta tierra pueda ofrecer y tal vez hacerme de unos cuantos aliados, un viejo cascarrabias me dijo que abriera mi mente y saliera de mi estanque__, dicho esto fanis casi se mostro sorprendida, casi. __ Bueno, me imagino que todo lo que buscas est¨¢ relacionado con los combates, as¨ª que, ?que deseas saber?__, pregunto inquisitivamente Aryel. Lethriel rio ligeramente y contesto __tienes raz¨®n__ Lethriel sigui¨® avanzando por la escalinata. Ya pod¨ªa vislumbrar una ostentosa casa en la parte m¨¢s alta del muro, supuso que esa era su casa __bueno muchas gracias y creo que te tomare la palabra, si no te importa dormir¨¦ un poco__ __en lo absoluto, por favor usad mi cama. Pasha os guiara__. Indico a pasha y esta asinti¨®. Al entrar se dio cuenta de que era una casa bastante amplia y espaciosa, casi todos los muros, por no decir todos, estaban constituidos por madera salida directamente de los arboles aleda?os. Las paredes talladas; o eso parec¨ªa, hermosas molduras y dise?os. Adem¨¢s de que la madera hab¨ªa sido pulida y encerada, tal, que adoptaba diferentes tonalidades. Subieron por una escalera de caracol siguieron un pasillo y llegaron a una estancia privada. __la recamara de la se?ora fanis es por ac¨¢, si gusta pasar porfavor__, le dijo pacha indicando una habitaci¨®n bastante elegante. __desea que le ayude a remover su armadura__, __no, no te molestes solo me quitare las armas__, respondi¨® mientras desataba las amarras de las navajas retractiles y las fundas de los cuchillos, que cayeron pesadamente ante la sorprendida pasha. Lethriel se desplomo r¨¢pidamente sobre la cama. Pudo ver a pasha saliendo de la habitaci¨®n. Lethriel pronto empez¨® a ceder al sue?o, no sin antes activar la vigilia. Volv¨ªa a sumergirse en ese mundo de sombras y luces, fuego incandescente y muerte. No lo aborrec¨ªa, pero, no le era placentero. Aryel entro al estudio, se dirigi¨® a la mesa y se sent¨®. Esto era arriesgado, el consejo seguro pedir¨ªa una explicaci¨®n y la ¨²nica que ten¨ªa era que hab¨ªa sobrepasado la prueba de la convicci¨®n. Aunque dudaba que la aceptaran de buena gana, eran unos tontos burocr¨¢ticos que cre¨ªan que nada deb¨ªa de hacerse sin su aprobaci¨®n. ?Sarta! De idiotas, hab¨ªan olvidado lo que era el honor y el orgullo de un guerrero. Pero ya lidiar¨ªa con ellos, si tomaba a Lethriel como su protegido no podr¨ªan opon¨¦rsele. Dejando de lado eso, reflexiono, Lethriel era un personaje bastante enigm¨¢tico, armado tan pesadamente deber¨ªa de tener movimientos torpes o lentos; sobre todo con esas navajas suyas, pero se mov¨ªa con mucha agilidad y facilidad. Seg¨²n el ¨²ltimo reporte recibido del guardia sobreviviente, usaba artes extra?as desconocidas y si daba el caso de ser magia, era una muy poderosa. Pero hab¨ªa algo en el, algo, liberador. Aunado a esto hab¨ªa recibido reportes de que el zefil negro hab¨ªa estado formando grupos de resistencia en contra de Siracusa, cosa que inquietar¨ªa al consejo y los pondr¨ªa m¨¢s insoportables. Decidi¨® ir a comer algo. Fue directo a la estancia y pidi¨® a pasha venir __ ?que dese¨¢is, mi se?ora?__ pregunto pasha con una reverencia. __cualquier cosa, solo aseg¨²rate de traerme cerveza__, __ ?cerveza!__ salto pasha __ ?SI, CERVEZA!__, __cl cla claro que si mi se?ora__, contesto pasha temerosa, ante el s¨²bito estallido de su ama. Fanis se sent¨® en el sill¨®n y acerco la mesilla, subi¨® los pies y se recargo contra el sill¨®n, dej¨¢ndose desparramar. No era una posici¨®n muy decorosa para una dama de su categor¨ªa, pero no le importaba solo quer¨ªa relajarse y comer. Era pat¨¦tico, de una general de brigada que comando legiones de guerreros fieles a ella, capaces de sacrificarse con tal de que ella viviera, hab¨ªa pasado una simple figura p¨²blica que manten¨ªa contento al pueblo¡­.. Pat¨¦tico. Pasha por fin trajo una bandeja con platos, tazones y dem¨¢s; llenos de sopas verduras y quesos. Todo lucia delicioso. Solo faltaba carne, fanis segu¨ªa sin entender a la perfecci¨®n la tradici¨®n de no comer carne. No era que la contradijera; en teor¨ªa sab¨ªa que era por la empat¨ªa que sienten los zefils por la naturaleza. Aun as¨ª de vez en cuando sent¨ªa la curiosidad cual ser¨ªa el verdadero sabor de la carne, era algo que la intrigaba. Cuando hubo acabado fue por los informes y empez¨® a llenarlos y firmarlos. __ ?pasha!__ grito para hacer venir a pasha. __ ?si se?ora? __, ve a despertar a Lethriel, creo que ya es hora de ir al consejo y empezar con el entrenamiento__, __ya tan pronto, no cree que deber¨ªa esperar a que amanezca__, __no, ser¨¢ mejor acabar con este asunto r¨¢pido. Adem¨¢s es mejor as¨ª de noche, llamaremos menos atenci¨®n__ __de acuerdo mi se?ora.__ Fanis observo como pasha se alejaba rumbo su habitaci¨®n. Decidi¨® alistarse y fue a por su capa, amarro su espada a la cintura y se dirigi¨® a la puerta. Esta se abri¨® s¨²bitamente de golpe y entro un zefil alto y fornido, de facciones toscas pero juveniles. Venia bien vestido y peinado, sin armadura o proteccion alguna aparte de una espada talvez demasiado ornamental, obviamente cuidando mucho su imagen. Camino con un porte altanero, como si fuera due?o del lugar. Con aire prepotente empez¨® a vociferar __ ?donde esta! dimelo fanis. Como te atreves a pasar un forastero aqu¨ª, esto es grave, como siempre act¨²as sin pensar, ?acaso ya terminaste de volverte loca!__, __ ?cuida tu lengua Krims¡¯llou! le advirti¨® fanis, __recuerda con quien est¨¢s hablando__ El rostro tosco de Krims¡¯llou se contorsiono de la ira y su labio inferior tembl¨®. Con una mueca de odio lanzo un resoplido y alzo la mano a modo de se?al. Inmediatamente dos sujetos, ataviados con uniformes negros y azules, entraron impetuosamente. Fanis enarco una ceja __ ?que cre¨¦is que hac¨¦is ustedes dos?__, su voz fue tan g¨¦lida que bien podr¨ªa haber congelado un lago por completo. Los dos uniformados se pararon en seco, dirigieron una mirada nerviosa a fanis y luego a Krims¡¯llou __ ?acaso creeis que puden venir a mi hogar, azotar la puerta, gritar y entrar tan campantes?, espero no penseis que yo me quedare cruzada de brasos solamente__ su aun gelida voz parecia helaba el aire y con cada segundo que pasaba los dos guardias parecian menos seguros de que hacer. __Venimos de parte del consejo por tu Supuesto huesped¡­ Para llevarlo ante el consejo y evaluarlo__, contesto Krims¡¯llou, con un tono mas controlado; aunque aun altanero. __gracias por tu, consideraci¨®n, pero, creo que no sera necesario. Yo me encargare de escoltarlo desde aqu¨ª, no quisiera ofenderlo dejando que menudos como ustedes lo escoltaran. Ademas, despues de todo pienso hacerlo mi protegido__, __ ?acaso crees que esto es un juego fanis, por lo que se el bien podria ser un enviado del zefil negro!__, fanis interrumpio a Krims¡¯llou con una hilarante carcajada __por que no me sorprende ese comentario de tu parte__, dijo fanis. Krims¡¯llou rechinaba los dientes mientras su hombres seguian parados sin saber que hacer. __ah¨®rratelo yo lo pienso llevar al consejo, ademas como dije lo pienso convertir en mi protegido__, cuando Krims¡¯llou estuvo a punto de protestar, cuando fue interrumpido por el eco de pisados acercandose. Era un paso decidido y constante, que se hacia mas fuerte a cada paso que daba. No parecia tener fin, los guardias se asomaron pero no vieron a nadie. De repente acompa?ando al paso se oyo una escalofriante risa gutural, que ponia todos los pelos de punta. Krims¡¯llou invadido por el panico empezo a gritar __ ?muestrate cobarde! ?Dejate ver!__, de pronto la voz de lethriel resono en al estancia __de acuerdo, si tu lo pides__, __ ?ARRGH!__, Lethriel se habia dejado caer sobre uno de los guardias, noque¨¢ndolo y dirigi¨¦ndose inmediatamente a con el otro. Salto y piso la empu?adura de la espada, frustando el intento de desenvaine del zefil, asesto una patada en la cara y lo hizo caer contra la pared. Krims¡¯llou se apresuro a desenvainar, pero lethriel fue mas rapido y lanzo tres dagas que impactaron en el brazo derecho de Krims¡¯llou y le arrancaron un grito de dolor; cual le obligo a soltar la espada __ ?c¨®mo te atreves a hacerme esto!__ le grito a lethriel. __no exageres no es como si tu vida estuviera en riesgo, estoy seguro que esa herida se puede curar f¨¢cilmente__, __ ?tienes idea de con qui¨¦n estas tratando!__, __con un hombre muerto si no te callas ahora__. Krims¡¯llou se levanto y retiro los shurikens cuidadosamente. __ ?Maldicion!__ grito lethriel, mientras giraba y veia al zefil del piso disparando un especie de proyectil de luz. Se cubrio cruzando las navajas enfrente de el y se preparo para el impacto. El misil alcanzo su objetivo y exploto con estruendo. Pasha no podia creer lo que habia pasado, lethriel recibio de lleno el encantamiento y seguia en pie, de hecho no parecia que el golpe lo hubiera movido. Lethriel se enderezo y sacudi¨® __uff, menos mal que me prepare; ese fue un muy buen golpe__ el zefil estaba atonito y se dejo caer en el suelo del susto. Pasha se apresuro a ayudar a lethriel __ ?te encuentras bien lethriel?... esa red m¨¢gica hubiera dejado a cualquiera inconsciente, pero tu ?saliste ileso!__ lethriel se giro hacia ella. No habia caido en cuenta de que pasha en verdad era bonita, al verla con esa cara de preocupaci¨®n y mirada de esos ojos verde centelleante se sintio nervioso. __lamento haberte preocupado__, pasha se sonrrojo y dio un paso atr¨¢s __ ?Por dios estas sangrando!__ se?alando su brazo izquierdo, al ver estaba goteando en sangre. Lethriel lo levanto y vio el peque?o chorro de sangre que corria por su brazo. Las navajas habian absorvido la mayor parte de la energia pero lethriel tuvo que soportar el robote al no liberarla. __si bueno, como dije¡­ fue un buen golpe__ dijo sonrriendo despreocupadamente. __bueno creo que deber¨ªamos de encaminarnos ya__ dijo al fin fanis. CAPITULO 3 Leith se apresuro al consejo, no podia darse el lujo de llegar tarde a la vista de lethriel. Estaba seguro de que tannem y su cala?a se opondrian a su llegada. Tendria que demostrar su apoyo junto con fanis, dado que ella y el tenian peso en el consejo podrian disuadir algunos miembros. Se apresuro a ponerse su tunica y marcho por la entrada a la sala de decisi¨®n, la cual era una enorme camara circular dorada, enormes columnas de marmol negro a lo largo de la pared y sitiales circuncentricos que subian y en el centro cuatro sitiales pertenecientes a los cuatro pilares. Sintio un gran alivio al comprobar que fanis y lethriel acababan de llegar y pasaron al centro de la sala. Leith tomo su lugar y espero a que se declarara abierta la secion. La llegada de lethriel en verdad que causo gran revuelo en la gente, como no, si hacia mas de casi seiscientos a?os que nadie del mundo de los exterior entraba a cirakuza. La palabra ya debia de haberse diseminado entre los concejales. __Muy bien fanis que significa esto __, dijo al fin un sujeto con aires pomposos, __ ?qu¨¦ significa esto?... ?porque has traido a un forastero a nuestra ciudad sagrada?__ __pues lo mismo puedo podria peguntar a todos ustedes, ya que este forastero esta aqu¨ª bajo la protecci¨®n de una de las leyes mas antiguas que tenemos__ __ ?y podria saberse cual es esa?__ __me sorprende concejal tannem, que no sepa que hablo de la ley del pase de honor__, dijo fanis torciendo una sonrrisa burlona __conque de eso se trata, te vales de una vieja tradici¨®n que bien podr¨ªa traer la ruina a nuestra ciudad, creo que eso solo tu lo pudiste haber montado__ __podria decirte lo mismo a ti tannem__, al tiempo que hacia un gesto de indiferencia __fanis sabes muy bien que se ha estado tomando un sumo cuidado sobre quien entra y qui¨¦n sale de la ciudad desde la antigua guerra__, varios concejales expresaron su conformidad con tannem. Letrhiel chasqueo los labios e hizo un gesto de burla. No podia creerlo de una sociedad que supuestamente era la cumbre de la cultura, estaba desde?ando a conveniencia sus tradiciones y creencias sobre las que fue fundada, ideales que no importa cuanto tiempo pase siempre seran siempre los mismos. __parece que nuestro invitado tiene algo que decir, ?Por qu¨¦ no lo comparte con nostros? Al parecer no tiene respeto por las leyes ajenas__, dijo tannem mientras se reclinaba contra el respaldo de su estrado y esperaba con mirada inexpresiva. Lethriel se rio para si mismo. Acababa de conocer a este sujeto y ya lo detestaba. __de acuerdo__, dijo lethriel mientras daba un paso al frente, volteo a ver a todos los concejales, pudo distinguir a Leith entre ellos; llebaba una tunica diferente a la de la vez del bosque. Volteo al piso de madera lustrada, rio por lo bajo y por fin levanto la vista __me parece despreciable que una sociedad que supuestamente es la cubre del desarrollo se la pase despreciando sus propios valores e ideales, los mismos por los que fue fundada y ergui¡­__ __ ?Lamentablemente los tiempos cambian y algunas tradiciones pasan a ser obsoletas e incluso peligrosas!__, dijo un concejal interrumpiendo a lethriel, sentado al lado del tal tannem. __Ohhh eso lo se perfectamente, mejor de lo que cualquiera de estedes pueda imaginar__, dijo lethriel mientras re¨ªa y daba vueltas en el centro de la sala. __yo no se lo que este cruzando por sus mentes ahora y francamente me importa un bledo__, algonos concejales se mostraron incomodos. __no estoy al tanto de todas sus leyes y jueguitos politicos¡­pero el guardian de la virtud. Bajo el poder y autoridad conferidas en el por los antiguos pilares me autorizo __. Tannem se levanto de golpe, lethriel pudo distinguir un destello de enojo en su mirada y sin perder la compostura, ni su tono condescendiente dijo: __ ?y supongo que debemos confiar en tu palabra?__ __De hecho no__, y lethriel arrojo una placa negra y roja con el emblema de los cinco pilares grabado en el, la cual resbalo por el piso hasta chocar con la primer fila de estrados. Todos los presentes se mostraron sorprendidos, era obio que ningun concejal se esperaba eso. Fanis por su parte se veia complacida, luciendo una radiante sonrrisa de victoria. __como dije¡­ no se, ni me importa lo que piensen. Pero se que no soy bienvenido. Asi que a cosa estara asi¡­__, se quito por fin los gogles y su mirada se torno tan amenazadora y venenosa que los concejales a los que volteaba a ver se revolv¨ªan en sus asientos y desviaban la mirada, de haber podido hubieran salido de ah¨ª. __Ustedes y yo somos enemigos, de momento estamos en tregua. Yo vine aqu¨ª para entrenarme y nada va ha cambiar eso, traten algo en mi contra y la tregua habra terminado, estaremos en guerra, pero nada me hara irme antes de que yo quiera, prov¨®quenme y matare a cualquiera que se me interponga. Vine aqu¨ª para quedarme y no pueden hacer nada al respecto__, las palabras de lethriel iban cargadas de una evidente amenaza. Tannem no era ningun tonto era obio que ese hombre no era ning¨²n chaval. Sab¨ªa lo que hac¨ªa y esas palabras iban en serio. El pod¨ªa decir el car¨¢cter de un hombre por sus ojos, rara vez le fallaba y al ver los ojos de este lethriel se le cay¨® el alma al medir su temple, definitivamente era un sujeto extremadamente peligroso. Era de aquellos que daria su ultimo respiro peleando por lo que cree y se lanzaria al haberno mismo en pos de su presa. __He dicho todo lo que ten¨ªa que decir__, lethriel se dio la vuelta y camino hacia fanis le susurro algo y los dos salieron del concejado. Leith, que habia presenciado todo estaba bastante complacido y no cab¨ªa en si de regocijo al ver como lethriel habia puesto bajo amenaza de muerte a todo el concejo, claro que el tambien estaba incluido, pero no seria el quien se interpusiera en el camino de lethriel. Se levanto complacido con lo ocurrido y se retiro tranquilamente silbando una tonadita alegre. Se pregunto que tanto mas podria agitar las cosas lethriel. Definitivamente no era alguien que se pudiera tomar a la ligera y mucho menos ignorar. Se alcanzaba a ver la seriedad de sus palabras, cada una de ella. Cuando alcanzo la salida trasera del concejado lo estaban esperando dos de sus criados; uno alto y delgado, no era necesariamente corpulento pero supondria un excelente oponente y el otro como cualquier sirviente Ambos se inclinaron ante Leith __se?or__, dijeron ambos __Gamberro__ __ ?se?or?__, contesto el zefil armado __supongo que alcanzaste a o¨ªr algo__ __si pudimos escuchar lo importante__ __ de acuerdo, hablare con fanis en la ma?ana. Quiero que estes en la prueba de ma?ana y veas que tanto domina la magia, observa con cuidado y eval¨²a que es magia y que no.__ __ ?porque mi se?or?__ __la verdad es que el no es ning¨²n paleto con suerte, sabe lo que hace y es un guerrero fiero. Lo he visto en combate y usa artes extra?as por eso necesito que diferencies entre magia y lo dem¨¢s__ __Entendido mi se?or, hare mi mejor esfuerzo__ __Ah por cierto, no lo pierdas de vista ni un solo segundo, porque ¨¦l no lo har¨¢. __ ?SI!__ Pasha seguia de cerca a lethriel y la se?ora fanis, mas no demasiado. Iban conversando acerca como los concejales se revolv¨ªan en sus asientos y palidec¨ªan ante la amenaza de Lethriel, re¨ªan y bromeaban acerca de lo tonto que los concejales se veian con esas sotanas. Lethriel le advert¨ªa a la se?ora fanis que ¡°tuviera cuidado no fuera a ser contagiosa la idiotez.¡± Por su parte a pasha le habia parecido innecesario y hasta peligroso lo que habian hecho. El concejal tannem sobre todo, el era muy influyente y era frio como el hielo. Pasha pensaba que era imposible que el tuviera un coraz¨®n y mucho menos sintiera algo en absoluto. Por fin la se?ora fanis le dijo a lethriel que si queria comer y descansar un poco mas ya que al despuntar el dia empezarian la primera prueba, lethriel acepto y se acerco a ella y le susurro algo mas, ella sonrrio p¨ªcaramente y le contesto. Lethriel rio y dijo __Supongo que tienes razon__ Una vez que llegaron a la casa de la se?ora, lethriel se quedo en la estancia y espero a que la se?ora fanis saliera de la estancia. Se acerco a ella, pasha se sintio invadida por su figura. This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon.__Pasha, quisiera pedirte un favor__ __Ss ssi si, ?en que te puedo ayudar?__ __Bueno me estaba preguntando si podria tener un especie de asesoria de magia contigo, para empezar entender este asunto__ __cla cla claro, Por supuesto, me encantar¨ªa ayudarte__ Lethriel y pasha se sentaron en la sala __Muy bien lethriel, empezaremos por lo basico. Sientate e intenta relajarte, vacia tu mente, olvidate de todo y busca tu centro __, lethriel se sento y cruzo las piernas, cerro los ojos y trato de vaciar su mente. Cosa que le resulto algo dificil ya que si se decia asi mismo que vaciara su mente ?no estaba pensando en algo ya? __Mmmmhhh__ __descuida esto toma tiempo, no esperes obtener resultados de inmediato, debes ser paciente. Todos poseemos el poder, el Centro, pero no todos lo podemos usar, asi que deber¨ªas ser paciente__, dijo pasha cuidando sus palabras, no quer¨ªa ofenderlo __de todas maneras quiero intentarlo__ __OK, te intentare de ayudar con mi propio Centro; prueba con imaginar una imagen que te relaje y te infunda paz, tal vez un fondo blanco o¡­ No se lo que a ti te pueda funcionar__ __Esta bien__, letrhiel se concentro y cerr¨® los ojos, empezo a tranquilarze e imaginarse un fondo blanco intentando vaciar su mente y alejarse de distracciones. No supo cuanto tiempo habia pasado pero no conseguia esa paz de la que pasha hablaba, aunque podia sentir una sensacion de tranquilidad que lo penetraba; debia de tratarse de pasha. Aun asi no conseguia encontrar ese centro del que pasha hablaba. Se suponia que ese centro era la paz absoluta, sin dudas, temores y claridad absoluta, pero el solo alcanzaba eso cuando estaba en el punto climax en un combate, cuando todos sus sentidos estaban enfocados en poder combatir un oponente que fuera fuerte. , pens¨® lethriel. Recordo todas sus batallas, la euforia, la adrelanina, la emocion, el placer de estar enfrentandose a un oponente que podria ser mas fuerte que el, recordo todas esas sensaciones. De pronto se hallo en paz absoluta sin ninguna frustacion, no sabia lo que estaba haciendo exactamente pero de algun modo sab¨ªa que habia llegado al punto. Se dio cuenta de un lugar calido, era su ¡°Centro¡±, simplemente lo sabia. Era calido y salvaje, fugaz, feroz, listo para enfrentar cualquier obstaculo. La tentacion fue demasiada y decidi¨® tocarlo aunque fuera un poco. La reacci¨®n no se hizo esperar y como un incendio que se propaga en un bosque seco despu¨¦s de una muy larga sequia, el fuego de su interior se expandi¨® por su cuerpo e irradio su ser del deseo de combate y lucha. De pronto oyo el grito de terror de pasha y sintio las manos de ella apretando las suyas. __ ?Aaaaahhhh!__, chillo pasha cuando un fuego arrasador que invadio todo su ser, lo ¨²nico que pudo sentir era un deseo de lucha, combatir, pelear y sentir la emocion de un duelo de muerte. Se propago y en menos de un segundo ardia en cada fibra de su ser invitandola, susurrandole y escucho una voz; o eso creyo, , no podia soportarlo m¨¢s. Lethriel se percato justo a tiempo, pasha no podria manejar aquello, r¨¢pidamente corto el flujo. Pasha Se hallo a si misma en el piso tirada, jadeando, sudando. Le faltaba el aire y seguia resintiendo el ardor en su cuerpo. Lethriel se acerco. __ ??te encuentras bien?!__ __Ahh ehh ?Qu¨¦?...__, dijo pasha jadeando __ ?pasha!, ??PASHA!! Escuchame, escuchame. Quiero pedirte un favor, por favor esc¨²chame, Pasha quiero que te pongas a recordar los caminos y callejuelas de la ciudad, si pasha, has memoria de los caminos que conoces, sus recovecos y detalles. ?Lo har¨ªas pasha?, ?lo harias por mi?__ __Ssi si si, claro__, pasha se concentro en las calles, la calzada principal con el siempre bullicioso mar de gente que la transitaba y los estrechos callejones de Crurk, con sus puestos ambulantes. Poco a poco se fue tranquilizando y recuperando la cordura. __ ?lethriel? que ?Qu¨¦ paso?__ __no estoy seguro, cuando abri los ojos ya estabas en el suelo delirando__ __pero tu, ?a que vino eso de recordar las calles de la ciudad?__ __Pasha ?estas bien?, no tengo idea de que hablas. Te oi gritar y soltaste mis manos__ Pasha seguia mareada no sabia exactamente que habia pasado, de un momento a otro se hallaba tirada en el suelo. En eso llego fanis a la sala __ ??Qu¨¦ rayos pasa aqu¨ª?!__ __fanis no estoy seguro. Pasha se encontraba ayud¨¢ndome a tocar mi Centro, pero sin aviso lanzo un grito y empez¨® a delirar y decir cosas sin sentido__ __ya veo__, fanis y lethriel la levantaron y la llevaron a su habitacion, situada un nivel debajo de la de fanis; bajando una escalera en espiral de marmol bastante ancha __tu casa es m¨¢s grande de lo que parece__, dijo lethriel algo sorprendido ya que no habia visto esas escaleras antes __Ohh querido esta casa guarda muchos secretos__ __Genial__, respondio lethriel divertido __de acuerdo pong¨¢mosla en su cama__ __si__ dijo fanis. Pasha se habia quedado dormida ya. Lethriel y fanis salieron de la habitacion y cerraron la puerta. Lethriel volteo a ver a fanis, se veia preocupada por pasha. El tambien lo estaba, ya que el habia provocado eso, pero, habia algo mas, algo en pasha que permanecia sellado u olvidado habia regresado, ella poseia un poder oculto. Despu¨¦s averiguar¨ªa, por ahora seria mejor no revelarse mucho. Todav¨ªa faltan alrrededor de seis horas para el amanecer ?Por qu¨¦ no descansas?__ __supongo que si__, lethriel suguio a fanis, que lo llevo a una habitacion contigua a la suya. __ descuida estar¨¢ bien __, le aseguro fanis Pasha se desperto lentamente, como si saliera de un estupor, parecia como se hubiera dormido por dias. Empezo a recordar poco a poco y de golpe cayo en la cuenta de que se habia desmayado a mitad de sesion con lethriel. Se levanto de un salto. Ya era de ma?ana. Se asomo por la ventana y echo un vistazo a un reloj de sombra situado en el centro de la calzada principal. Eran aproximadamente las ocho de la ma?ana, se preunto si lethriel ya estaria en la prueba. Por alguna razon al pensar en la prueba sintio una gran emocion y deseos de participar. Se apresuro a asearse, seguia usando el vestido de la se?ora fanis, y se encamino lo mas rapido que pudo a los terrenos de entrenamiento. ___estos son los nuevos reclutas reci¨¦n graduados, estan pasando por los examenes de clasificacion de donde se decidiran su rango y a que guardias pueden entrar.__, dijo fanis contestando a la pregunta de lethriel. __ya veo, entonces quieres comprobar que tan fuerte soy verdad.__, fanis sonrrio complacida __me gustar¨ªa verte en acci¨®n, eso es cierto__ __de acuerdo tratare de no decepcionarte__, Lethriel rio. Lethriel observo con cuidado la arena, esta era una especie de coliseo, con un estrado especial para las personas importantes. En las paredes se habian dispuesto muchas armas, desde alabardas hasta lanzas; algunas de ellas con dise?os bastante ornamentales. __ ?dime y como exactamente estar organizado esto fanis?__ __bueno, sera una especie de torneo; nos encontramos en la tercera etapa que consiste en peleas de ocho participantes en uno contra uno__ __ ?entonces el ganador se grad¨²a?__, __no necesariamente, veras este torneo es una prueba para comprobar las habilidades de combate, inteligencia y toma de decisiones bajo presi¨®n. Por lo mismo uno bien podria llegar a la final y no ser elegido, o, perder el primer encuentro y ser calificado __, __ya veo, suena interesante, pero, ?c¨®mo entro yo en esta tematica?__, __primero que nada__ dijo fanis __, tengo que aclarar que el ganador se enfretara al campeon actual, arregle que se sorteara un encuentro extra, por tu participaci¨®n__ dijo fanis p¨ªcaramente __el seleccionado peleara contigo el encuentro extra. Por lo tanto, haciendo cuentas son diez partcipantes y el torneo se balancea__ __ya veo__ lethriel se quedo pensativo en lo que habia dicho fanis. De repente lethriel sonri¨® excitado. Pasha llevaba corriendo por lo menos diez minutos, pero no se sentia cansada. El vestido de la se?ora fanis; con su corte lateral permitia correr de buena forma. Estaba llegando a la arena, se apresura a subir las escaleras de la entrada y se dirigio a las gradas comunes. Desde ah¨ª pudo ver a lethriel que se alejaba de la se?ora fanis para ir con los demas partcipantes. __ ?se?ora fanis!__, grito pasha mientras se movia por las gradas, cuando porfin llego con fanis, esta le pregunto extra?ada __ ?pasha?, que haces aqu¨ª, ?te sientes mejor?__ __si, estoy bien. Es solo que no resist¨ª la tentaci¨®n de venir a ver los combates__ Fanis rio un poco __segura que vienes a los combates__, le contesto fanis un poco sorprendida de que pasha hubiera venido a ver los combates. Usualmente solia pasarlos por alto. No mostraba el menor interes en ellos. En cambio se dedicaba a cocinar, hacer las tareas domesticas y cosas parecidas. Fanis supuso que era el interes por lethriel el que la movia y penso que no haria ningun da?o. __est¨¢ bien__, dijo con resignaci¨®n pero divertida __ven a sentarte, aqu¨ª veremos a la perfecci¨®n los combates__. La arena se habia dispuesto en cuatro campos de combate, circulados, cercados con una pared de piedra de al menos unos seis metros, Los terra-mayis se habian lucido esta vez pues los muros se veian muy resistentes. Con las gradas levatadas por encima se podia apreciar perfectamente los combates simultaneamente. Pasha se sent¨® al lado de fanis y busco con la mirada a lethriel. Lo ubico rapidamente, recargado contra una de las paredes de los campos esperando a que terminara el sorteo, tra¨ªa puesta su backlava de nuevo, dejando a la vista solo la parte superior del rostro; a excepcion de los ojos siempre cubiertos por sus gogles. Letrheil se habia quedado impresionado con los terra-mayis . Habian logrado levantar muros de unos sies metros aproximadamente en cuestion de segundos. Supuso que debian de ser zefils especializados en magia de tierra, uno de los zefils se le acerco y le explico que habia cuatro tipos de mayis, concordando con los cuatro elementos: fuego, tierra, viento y agua. El rango mayis les concedia una cadena de mando diferente, por lo que un mayis solo puede responder ante el consejo. __de acuerdo, empezaremos los combates ahora__, grito el juez principal. < Por fin >, penso letrhiel y se dirigio a hacia donde estaba el juez. __ el primer combate ser¨¢ entre entrante especial, lethriel, y entrante Aleix. Favor de dirigirse al ¨¢rea tres. El tal Aleix resulto ser un zefil alto y delgado, bien parecido como todos los zefils, portaba una espada y una armadura media aparentaba unos treinta y tantos, pero con los zefils no era posible saberlo. Una vez dentro del campo vieron un juez esper¨¢ndolos en el centro. Mientras lethriel se dirigia a hacia al juez, el zefil se le emparejo __espero que tus pu?os sean tan fuertes, como tu lengua de floja__, le dijo el zefil en amenaza. Lethriel se limito a ezbozar la misma sonrrisa que habia hecho con fanis y dijo __si eso te motiva a darme una buena pelea, te aseguro que asi es__, Aleix se quedo pasmado y tieso a medio camino. __vamos no te rezagues__, le llamo lethriel con tono burl¨®n. Pudo notar como se enfadaba cada vez m¨¢s. El juez de area era un sujeto singular de cierta manera, parecia despistado y como si no le importara en absoluto el evento. Sostenia un librito, en cuya portada aparecia la silueta de una mujer y un hombre hincados, una novela rom¨¢ntica tal vez. A lethriel le parecio simpatico. Una vez llegaron con el, se limito a levantar un poco la vista y decir de manera desinteresada __las reglas del combate son simples. No hay l¨ªmite de tiempo, se pueden usar todas las armas y tipos magia que se deseen y el combate solo termina hasta que uno de los oponentes se rinda, yo lo declare incapacitado o muera, eso es todo. Favor de colocarse frente a frente__, volvio a su lectura y levanto el brazo listo para dar la se?al de inicio. Lethriel y Aleix lo obedecieron y esperaron la se?al __ ?Comiencen!__ Lethriel no perdio tiempo y se lanzo hacia a la carrera hacia el. Aleix desenvaino r¨¢pidamente esperando a lethriel, quien dio un inesperado salto y torci¨¦ndose dio una patada de espaldas que Aleix bloqueo con la hoja de la espada. Lethriel r¨¢pidamente reacciono girando el cuerpo tiro otra patada que dio de lleno en la cabeza de Aleix, quien cayo al suelo dando tumbos. Lethriel se apresuro hacia Aleix __arrrghh__, este arremeti¨® con la espada, que paso a escasos cent¨ªmetros de lethriel. Aleix se levanto a toda prisa lanzo un fiero ataque. Lethriel bloqueba cada uno de sus ataques, con sus navajas y se decidio a pasar a la ofensiva, desatando mortales golpes con sus navajas arriba, abajo, Izquierda, derecha, finta, salto y golpe descendente; Aleix a duras penas podia con todo. En un descuido de Aleix este perdi¨® el balance, aprovechando la oportunidad letriel se apresuro y se abalanzo sobre Aleix, lo agarro de la cabeza y asesto un potente cabezaso. Aleix lo miro con incredulidad. Lethriel sonrri¨® con suficiencia __ la ira puede ser un poderoso combustible, pero difusa y dispersa solo nublara tu juicio__, y golpeo con el filo de la mano su cuello de un lado, esto aturdi¨® a Aleix; sin darle oportunidad de recuperarse golpeo el otro lado de la misma manera. Aleix cay¨® al piso inconsciente __ ?batalla terminada!, el ganador es el competidor Lethriel__, se oyo murmullo de sorpresa en las gradas. Era obvio que no se esperaba eso de un forastero y menos un terran. __ ?siguiente batalla! Participante Lethriel versus participante celsica nusferas__, entro una elfa con pelo de un profundo negro, esbelta como casi todos los zefils, pero con unos rasgos particularmente ex¨®ticos, casi felinos, con unos ojos ambar naranjos y una piel cobriza que la distingu¨ªan del estereotipo selfico. __ ?listos?, ?comiencen!__ Lethriel se quedo quieto pero atento a los movimientos de celsica. Ella desenvaino una espada media, empezaba en la base ligeramente mas ancha y se adelgazaba hasta terminar en un engrosamiento como de punta de flecha y adopto una guardia que le record¨® a Lethriel la pose de la esgrima. Los dos permanecieron quietos esperando que uno actuara primero. Lethriel decidi¨® que fue suficiente y corri¨® hacia celsica, salto en el aire hendi¨® sus navajas contra celsica. Ella r¨¢pidamente esquivo y contra ataco, ella y Lethriel se sumieron en una intensa batalla donde ninguno estaba dispuesto a ceder terreno. Ambos combat¨ªan con ferocidad. Lethriel abri¨® con un fuerte golpe con la derecha y celsica resinti¨® el golpe cuando lo bloqueo. Celsica no pod¨ªa creer que de verdad el hubiera aturdido su brazo. Lethriel sin perder el tiempo retrajo la navaja del otro brazo e intento agarrar a celsica por el pescuezo, pero esta retrocedi¨® y solo alcanzo sujetarle el brazo < con esto basta>, pens¨® lethriel. Aprovecho la rigidez de los zefils y uso su brazo como agarre para acercarse y con la otra mano le agarro por el pelo y le propino un rodillazo en la cara. R¨¢pido Lethriel se giro y asesto con una patada en el estomago. Celsica cayo y escupio pero se levanto de inmediato, se oyeron bitores en las gradas y alcanzo a escuchar un ¡°no te rindas¡± aunque no supo para quien era. Celsica mantuvo una cara impasible, pero sus ojos destilaban emoci¨®n y hambre por m¨¢s. Paso sus dedos paralelos a la hoja y murmuro, de la base hasta la punta. Ahora ella abri¨® y que manera de abrir, en un respiro corri¨® la distancia que los separaba y ataco con un corte horizontal. Lethriel lo bloqueo pero de inmediato sinti¨® como si un segundo impacto le llegara y lo lanzo hacia atr¨¢s. Golpeo con las navajas, pero estas ni tocaron la hoja de la espada de celsica. Fue como si estas fueran simplemente repelidas, asi fue con cada ataque y cada vez celsica se valia para contraatacar. Lethriel opto por tomar distancia y retrocedi¨® varios pasos y not¨® una peque?a turbulencia alrrededor del filo de la hoja de su espada. Celsica volvi¨® a atacar con un grito y lanzo una estocada, Lethriel intercepto la estocada y con un giro de la mu?eca desvi¨® la espada y la clavo en el suelo, sin hacerse esperar como una onda de choque, el aire golpeo el suelo dejando una marca. __ impresionante__, dijo celsica y sonrrio al tiempo que trataba de golpear a Lethriel en la cara. Lethriel retrocedi¨® y celsica desenterr¨® la espada y contin¨²o. Lethriel retrajo ambas navajas y cargo contra celsica __ ?est¨¢s loco!__ __acaso importa__, contesto Lethriel riendo y esquivo el golpe de celsica. Con gran pericia se col¨® entre su guardia, la proyecto y tumbo de cara contra el piso. Se sent¨® en su espalda y le torci¨® el brazo. Celsica grito de dolor mientras Lethriel segu¨ªa usando su agarre en su brazo __ eres bueno, nunca hab¨ªa visto esta t¨¦cnica__, dijo entre jadeos celsica __pero aun no he ca¨ªdo__, celsica teji¨® un hechizo r¨¢pido y golpeo a Lethriel con una r¨¢faga de aire, liber¨¢ndola de su agarre. Lethriel cayo varios metros lejos de ella mientras se recuperaba. Lethriel se la estaba pasando genial. El guardi¨¢n tambi¨¦n hab¨ªa sido un excelente oponente; aunque llego a hartarlo con su fanatismo religioso. Lethriel se relajo cerr¨® los ojos y concentro su energia en sus pies y brazos tratando de mantener el equilibrio. Lo logro justo a tiempo y se lanzo corriendo incluso m¨¢s r¨¢pido que celsica, vali¨¦ndose de su control de energia. Celsica se quedo plantada donde estaba, todav¨ªa tratando de levantarse, ante la sorpresa. Lethriel volvi¨® a propinarle un rodillazo en la cara, Lethriel volvi¨® a moverse como el rayo y la golpeo con una r¨¢faga tan r¨¢pida de golpes que no se distingui¨® cuantos fueron. Para terminar lethriel se valio del intento de incorporarse de celsica para apoyarse en su rodilla y al igual que con Alexi, se torci¨® de espalda en el aire y arremeti¨® con una patada que celsica no alcanzo a bloquear. Aun en el aire celsica alcanzo a tejer un ¨²ltimo conjuro que alcanzo a Lethriel con fuerza demoledora acompa?ado de una violenta explosi¨®n, lanz¨¢ndolo contra la pared y cay¨® al suelo. En las tribunas todos exclamaron con sorpresa y preocupaci¨®n. Fanis y pasha sentadas cerca vieron todo. Fanis estaba encantada con el desempe?o de Lethriel. En verdad que era un guerrero experimentado y capaz. El juez empezo a dar la cuenta. __maestra, ?pudo usted ver si Lethriel teji¨® un hechizo ?__ __ No pasha, no me pareci¨® que tejiera un hechizo__ __ ?entonces que fue?__ __me gustar¨ªa saberlo__, aunque fanis solo pod¨ªa pensar en la segunda fuerza. Por m¨¢s imposible que pareciera la segunda fuerza era lo ¨²nico que le ven¨ªa a la mente despu¨¦s de ver la pelea de Lethriel. de los pocos manuscritos que hab¨ªan sobrevivido a la quema en la revuelta de hace quinientos a?os, algunas cosas se le hicieron familiares. Lethriel y celsica se estaban levantando, la cuenta iba en siete. Lethriel flaque¨®, Pasha solt¨® un grito ahogado; se levanto preocupada. Lethriel se reincorporo y se irgui¨®, celsica tambi¨¦n; ambos heridos y con la cara ensangrentada. El juez detuvo la cuenta en nueve, ambos se vieron fijamente y a fanis le pareci¨® ver a celsica sonrreir. Luego se desplomo y quedo inconsciente. __ ?batalla terminada! , el ganador es el participante Lethriel __, de inmediato entraron los asistentes y recogieron a celsica con cuidado y se la llevaron. El juez se acerco a Lethriel y le pregunto si deseaba continuar. Lethriel suspiro y rio divertido. En verdad que hab¨ªa sido una batalla excelente. Celsica simplemente se negaba a perder y cada vez parec¨ªa que iba a tomar la ventaja, ella daba un contragolpe y giraba el tablero. Estaba cansado, pelear con zefils era agotador, las piernas le gritaban y los brazos le ard¨ªan, no precia tener huesos rotos; alguna fisura talvez, pero le costaba respirar y en definitiva estaba agotado a morir. Pero que rayos vino aqu¨ª a ganar, dar lo mejor, demonios aunque se estuviera cayendo a pedazos iba a seguir. __ ?s¨ª! , si voy a continuar__ __estas seguro, no te ves bien. No estoy seguro de que llegues a algo en el pr¨®ximo encuentro__ __ entonces veamos cuanto es ese algo__, dijo riendo. El juez sonrio levemente y solo se limito a decir ¡°como quieras¡± Lethriel se dirig¨ªa a limpiarse un poco cuando una repentina explosi¨®n los sacudi¨® e hizo temblar las tribunas y la gente empez¨® a gritar asustada __eso no es bueno__, dijo Lethriel __en definitiva__, contesto el juez Hubo una segunda y tercera explosiones con la misma intensidad de la original. La gente en las tribunas gritaba y chillaba. Se agito y r¨¢pidamente se extendi¨® la histeria. Lethriel pudo ver a fanis gritando ¨®rdenes a los guardias y algunos encargados del torneo, quienes obedec¨ªan sin chistar y salian para aqu¨ª y haya como centellas. El juez se acerco y le pidi¨® a Lethriel que lo siguiera y r¨¢pido salieron de la arena y encontraron a celsica en la camilla y los sanadores se limitaron a decir cu¨ªdenla, mientras salian corriendo a la orden de un superior. __ ?ahora qu¨¦?__ pregunto letriel exasperado __no estoy seguro, por ahora esperemos aqu¨ª__ __ ?de casualidad esto no es cosa de ese ¡°zefil negro¡±__ El juez giro la cabeza sorprendido. No se esperaba que Lethriel supiera de uno de los enemigos internos de la ciudad. __ ?de donde oiste el nombre?__ Lethriel se encogi¨® de hombros, __ese Krim algo se puso a gritar acerca del tema cuando entro casa fanis__ __t¨ªpico de el, cree que porque es el l¨ªder de la guardia del concejal tannem puede hacer lo que se le viene y va__ __ ?quien se viene?__, dijo lethriel con tono burlon El juez tardo varios segundos en captar la jocosa burla y se carcajeo un poco. Ese tipo de bromas eran una especie de taboo social y no eran escuchadas muy a menudo. __rayos te quedaste parado como venado lampareado, mientras la captabas__, dijo Lethriel entre risas __ ?lampareado?__ Lethriel rio como cuando uno se r¨ªe ante las preguntas obias de los ni?os __olv¨ªdalo no importa__ __mas importante, ?como estas?__ __ estoy bien descuida, solo tengo que descansar un poco __ __bueno en lo que respecta al zefil negro, es un enigma en si mismo. Era un general como la maestra fanis, un amigo cercano del concejal Leith y dicen que hab¨ªa algo entre ¨¦l y fanis. De los mejores, algunos cre¨ªan que el podr¨ªa ser el siguiente pilar.__ __pero¡­__, atajo lethriel __pero, se rebelo contra nosotros. O mas bien contra el concejo, seg¨²n ¨¦l. Pero como es de esperarse al p¨²blico se le dijo que se corrompi¨® con el poder, que es un radicalista y que solo desea el caos y la anarqu¨ªa__ __ ?y t¨² qu¨¦ crees?__ __yo no se que creer__, dijo con un tono melanc¨®lico, el zefil negro tiene un buen punto, es decir se rebelo contra lo que seg¨²n el era un nicho de malicia y desidia. Que los concejales se tapan los ojos ante el pueblo y solo se interesan en su propio beneficio; es cierto eso pero¡­ no estoy seguro que una rebeli¨®n sea la opci¨®n correcta. __mientras sigas buscando, te ira bien; dijo sonriendo__, respondio lethriel __ hablas con sorprendente sabidur¨ªa para ser un terran__ __ahora resulta que por ser terran no puedo estar a la altura__, reclamo lethriel __no, no es eso__ __es solo que no suelen tener el tiempo para eso__, interrumpi¨® de repente celsica, que se acababa de levantar. Se ve¨ªa bien y no parec¨ªa que sintiera dolor al caminar. Se acerco sin vacilar y se planto frente a Lethriel y le estampo un beso en los labios con fuerza y pasi¨®n. Lethriel se quedo anonadado. De todas las reacciones, la que menos habr¨ªa esperado era un beso. __ No dejes que se te suba a la cabeza __ es solo un s¨ªmbolo __ Un s¨ªmbolo, ?de qu¨¦? __ pregunto inquisitivo el juez __ No te dir¨¦ ahora__, dijo seria celsica Oyeron un peque?o grito ahogado y vieron a pasha asustada. __ ?pasha?__, pregunto el juez __ Oh gamberro ?C¨®mo te encuentras?, este la maestra fanis me mando con ustedes dijo que estar¨ªa segura con ustedes__ __ Seguro, creo que ser¨¢ lo mejor__ contesto Lethriel, __ bueno ahora que, no creo que sea lo mejor estar aqu¨ª al descubierto__ __cierto ser¨¢ mejor ponernos a cubierto. Pasha crees que a la maestra fanis le importe si nos quedamos en su casa__, propuso gamberro __n no no, no creo que le importe__ __ entonces v¨¢monos __dijo celsica Pasha la miro recelosa y se encamino. Se dirigieron a la salida escucharon a lo lejos las guardias moviliz¨¢ndose. Caminaron un rato sin mucha complicaci¨®n, pero poco antes de llegar, en una calle sola cuatro individuos encapuchados se cruzaron en el camino. Gamberro r¨¢pido tomo la punta y sujet¨® el pomo de su espada. Uno de ellos se adelanto y levanto las manos en forma defensiva. __ tranquilos no buscamos pelear __ __ Y supongo que esas explosiones son una forma de mostrar sus deseos de paz__, contesto tajante gamberro. Lethriel permaneci¨® callado observando cuidadosamente la situaci¨®n. Pudo distinguir entre ellos cuatro un terran, por su estatura m¨¢s baja y rasgos m¨¢s burdos. __ te aseguro que solo fueron una distracci¨®n y despu¨¦s se dar¨¢n cuenta que nadie fue herido. Eso si sus concejales no lo tapan como acostumbran__ Gamberro permaneci¨® callado, el sabia que eso era cierto. No pod¨ªa evitar sentirse traicionado ante esa situaci¨®n, el estaba orgulloso de la profesi¨®n que le dedicaba a la ciudad. __ esta ciudad est¨¢ podrida hasta el fondo, t¨² lo sabes. Nosotros no estamos en contra del pueblo, si no, en contra del concejo que se proclama as¨ª mismo la voz del pueblo y solo enga?a, entorpece y llena sus bolcillos en las sombras __ __ ?entonces veamos la verdad de sus palabras!__, grito celsica, que arranco contra ellos desenvainado __ ?la espada nunca miente en el campo de batalla!__ __ ni los pu?os__ contesto Lethriel riendo, tambi¨¦n entrando en la pelea __veamos que tan sinceras son sus palabras, en la batalla no hay pol¨ªtica, solo las razones porque peleamos__, ambos celsica y Lethriel se enzarzaron contra el grupo sorprendi¨¦ndolos, sin dejarles mas remedio que pelear. Gamberro tardo en reaccionar. Se pregunto de donde sacaba fuerzas Lethriel, obviamente segu¨ªa cansado de sus combates, sus movimientos eran m¨¢s lentos, pero segu¨ªa luchando con la misma ferocidad del primer combate. ?De verdad disfrutaba tanto la pelea?, Pero no parec¨ªa de esos ¡°destajadores¡± que solo peleaban por el placer de cortar. Gamberro desenvaino y corri¨® a ayudarlos. Lethriel y celsica estaban luchando magn¨ªficamente y manten¨ªan su terreno bastante bien peleando dos a uno cada quien. Aunque Lethriel ahora casi no usaba sus navajas y se dedicaba a puro combate cuerpo a cuerpo, se mov¨ªa bien y su estilo no le era familiar a gamberro. Durante un momento pareci¨® como si uno de ellos le susurraba algo a Lethriel en el momento que el estuvo lo suficientemente cerca. Gamberro ataco y los obligo a separarse. Pasha segu¨ªa atr¨¢s de ellos viendo con preocupaci¨®n como peleaban. En un descuido celsica quedo expuesta, en ese momento Lethriel y gamberro estaban ocupados y uno de ellos aprovecho __ ?nooooo!__, grito pasha y por un segundo el zefil se congelo. Celsica se recupero y arremeti¨® contra al zefil. El terran del grupo hizo una se?a y todos lanzaron un hechizo de luz que dejo ciegos a todos un momento, para cuando pudieron ver se hab¨ªan ido. Lethriel volteo a ver a pasha, que todav¨ªa estaba agitada por el susto. __como lo hiciste__ pregunto Lethriel __ ?que cosa?__, respondi¨® pasha consternada. __Olv¨ªdalo le dijo Lethriel.__ __suerte que ese sujeto dudo con el grito de pasha__, dijo gamberro __suerte para el__ dijo celsica enfurru?ando Parec¨ªa que nadie lo hab¨ªa notado. El zefil no hab¨ªa dudado, mas bien no hab¨ªa podido moverse, en su cara se formo la silueta del miedo. En definitiva algo lo hab¨ªa paralizado. Siguieron caminando rumbo a casa de la se?ora fanis. Durante un rato permanecieron sin hablar, pero pacha rompi¨® el silencio pregunt¨¢ndole a gamberro si cre¨ªa que esos hombres fueran del zefil negro. Gamberro empez¨® a reflexionar mientras caminaba. __no hay ninguna prueba concreta pero, no veo otra posibilidad. Por cierto Lethriel, ?de casualidad te dijeron algo?__ __ ?eh?, ah!, solo que esta no era mi pelea__ __tiene un punto, lamento que quedaras involucrado en esto__ se disculpo gamberro con una leve reverencia. __ yo decido cuales son o no mis peleas __ respondi¨® Lethriel, sin emoci¨®n aparente. A gamberro le pareci¨® que Lethriel ya estaba acostumbrado a que le dijeran eso. No pod¨ªa evitar preguntarse que clase de vida hab¨ªa estado viviendo hasta ahora este terran. Su experiencia en combate era suficiente para estar a la par con un zefil, ademas que habia noquedo a uno a cabezasos lo mas posible era que tuviera modificaciones con magia en su cuerpo, pero no eran evidentes ya que estos usualmente dejaban desproporcionado el cuerpo. Todo su lenguaje corporal reflejaba confianza y autoridad; incluso hasta intimidaba. Por fin lograron ver la casa de la maestra fanis en lo alto de las paredes. Lethriel y gamberro se quedaron en la retaguardia, para verificar que no los siguieran. Celsica tomo la punta y le dijo a pasha que se quedara atr¨¢s de ella. Al llegar a la parte alta de la escalinata se les hizo visible tres grandes columnas de humo a lo lejos, en otras secciones de la ciudad. R¨¢pido entraron y pacha cerr¨® la puerta. __ pueden relajarse la casa de la se?ora fanis, esta protegida con muchas redes magicas__, comento pasha __me imagino__ contesto celsica mientras contemplaba la sala, llena de estantes con libros, antig¨¹edades y artefactos. __les traere un poco de t¨¦ y pan__ ofreci¨® pasha, viendo a celsica inseguramente. Lethriel pudo ver como su rostro paso del nerviosismo a la duda, verg¨¹enza y otra vez nerviosismo. Pasha salio de la sala y desaparecio entre el corredor principal. Gamberro se sento en un sillon y espero a pasha, pensando en el incidente. Por la ubicaci¨®n de las columnas que habian visto deduc¨ªa que las explosiones hab¨ªan sido cerca del ¨¢rea del edificio del concejo, tal vez en los monumentos de los pilares. Sin embargo no lograba ver el proposito del ataque y ?que hacian esos hombres con los que se habian encontrado? Vio la razon casi tan rapido como se lo pregunto. Las explosiones habian sido una distraccion para acercarse a lethriel, el porqu¨¦ espec¨ªficamente lethriel le elud¨ªa, pero, solo eso explicaba su encuentro con ellos. Pensandolo bien ellos le habian susurrado algo a lethriel, aunque lethriel dijera que solo le habian dicho que no se entrometiera; pero no se habr¨ªan tomado la molestia y el riesgo al haber creado todo este alboroto solo para decirle que no es ¡°su pelea¡±. No ten¨ªa pruebas concretas, asi que tendr¨ªa que coment¨¢rselo al el se?or Leith cuando le pasara reporte de sus observaciones de lethriel durante el torneo, o por lo menos lo que pudo durar. Durante los combates lethriel se habia manejado muy bien y demostro mas de una vez sus habilades en combate, aunque no tenia idea de donde eran esas t¨¦cnicas, que, obviamente eran especiales para pelear a mano limpia contra alguien armado. Mantenerse en pie contra un zefil ya en si mismo es una haza?a siendo un terran y no daba pintas de tener alteraciones m¨¢gicas como los guardianes que custodian las entradas a los bosques, no pudo detectar ninguna clase de red magica durante ambos combates¡­ nada en absoluto y era eso precisamente lo que le parec¨ªa sospechoso. Su velocidad y fuerza no concordaban con aquellas de las que un terran deber¨ªa tener, aunque nunca hubiera tratado con uno ten¨ªa entendido que un zefil pod¨ªa llegar a ser cinco veces m¨¢s fuerte y r¨¢pido que un terran. se pregunto para s¨ª mismo, mientras sacaba el libro que tra¨ªa durante el torneo y miraba a lethriel que se dirig¨ªa al corredor. Los terrans no eran vistos muy a menudo por las otras razas, eran famosos por su elusividad. Supuestamente hab¨ªa reducidas comunidades errantes en los bosques del sur, casi llegando al mar. Estos se mantenian alejados de los dem¨¢s territorios, zefils y midians por igual y solo hac¨ªan contacto para comerciar en ciertas ocasiones. Esta podria ser una buena oportunidad de observar a uno. En eso llego pasha con el pan y el te. Celsica tomo una copa y siguio deambulando en la sala. Gamberro tomo otra y un trozo de pan dulce y lo comi¨® despacio mientras sorb¨ªa. Al poco rato llego lethriel, que se habia quitado las navajas de sus brazos y ahora dejaba que su capa lo cubriera apropiadamente. Se sento y tomo un buen pedazo de pan y lo engullo pr¨¢cticamente de una mordida. __voy a necesitar m¨¢s que un pedazo de pan reponer energ¨ªas despu¨¦s de ese ajetreo__ dijo con la boca algo llena todav¨ªa __ por supuesto prepare algo de comida, ?tienen alguna preferencia?__, obviamente refiri¨¦ndose a los tres. __no, realmente no pasha gracias__, contesto gamberro mientras volvia a levantar la vista de su libro solo lo necesario. __tampoco yo__, contesto Sombras y polvo __tampoco yo__, contesto celsica sin realmente poner atencion, mientras volvia a revisar por las ventanas __ ?tendr¨¢s carne?__ __no comemos carnes tonto, vienes a una ciudad zefils y no sabes ni eso. ?Que acaso solo eres m¨²sculos?__ le reclamo celsica al ver como pasha parec¨ªa no atreverse a decirle que los zefils hace muchos siglos que dejaron de comer carnes y solo se dedicaban a ingerir vegetales, cereales y a veces quesos. __ya ya lo siento, tr¨¢eme lo que quieras pasha__, decia lethriel excus¨¢ndose con las manos. Pasha volvi¨® a salir de la sala y se escucharon sus pasos mientras se alejaba a la cocina. Lethriel la observo mientras se iba y se recargo contra el sillon y se acomodo hasta estar a gusto en el. __dime celsica, nos diras ahora que significa el beso que le diste a lethriel__ __ ?porque habr¨ªa de hacerlo?__ __yo no tengo ning¨²n problema__, dijo lethriel divertido __un beso apasionado con una mujer extra?a que no espera compromisos¡­ el sue?o de todo hombre__ a?adi¨® con una leve sonrrisa. Ah¨ª estaba ese sentido del humor cargado con doble sentido y albur. Gamberro se pregunto si era algo de todos los hombres. __ ?c¨®mo se ve todo afuera?__, pregunto lethriel __nada anormal aparte de lo obvio. Hay guardias moviliz¨¢ndose en todas las direcciones, pero todo aparenta estar bajo control.__ __ ?esos sujetos se habr¨¢n escapado?__ __es posible, ya que las explosiones solo eran distracciones para desviar la atenci¨®n de las guardias __ contesto gamberro. __ ?estos ataques son muy comunes?__ __no tanto como crees__, respondi¨® celsica __son demasiadas cosas, celsica podr¨ªas explicarme un poco la situaci¨®n__ __ ?por que yo?__ __porque creo que tu no te ahorraras detalles, no pareces muy pol¨ªtica que digamos__, le contesto lethriel. __de acuerdo__, contesto algo divertida mientras ve¨ªa a gamberro, obviamente complacida con el comentario. __bueno, como ya sabes el zefil negro fue una vez el destacado general senid de las ciudades selficas hace unos doscientos a?os, aunque termino rebel¨¢ndose contra el concejo. Nadie sabe cuales fueron exactamente los sucesos que lo llevaron a esta decisi¨®n, pero algunas cosas son bastante obvias__, dijo celsica casi acusando a gamberro. Al ver que lethriel no hablaba contin¨²o. __en caso que tampoco lo sepas, nuestro gobierno esta dividido en los cuatro pilares con el mando supremo. Son ayudados por el consejo donde cada concejal representa cierto sector de la ciudad y ¡°vela¡± por su bien. Idilicamente los pilares eran elegidos atraves de la magia, para encarnar los cuatro elementos y sus virtudes. Se dice que los pilares se elegian a si mismos atraves de sus acciones y quienes eran y que la magia de selecci¨®n solo los reconocia. Sin embargo, hace unos mil a?os existio una gran guerra, una que envolvio a toda neva¡äter [J1] y todos sus pobladores midians, terrans[J2] , nurlas[J3] , dragones, algunas otras razas y nosotros los zefils nos vimos obligados a tomar bandos__. Celsica tomo aire __aun ahora no se sabe exactamente que paso en la guerra, pero, todos los bandos sufrieron gravemente. Nosotros por nuestra cuenta perdimos a la gran mayoria de nuestros antiguos y solo quedaron zefils jovenes poco mayores a 100 o 200 a?os y algunos ya conciderados adultos, pero por sobre todo murieron tres de los pilares y el sobreviviemte estaba severamente herido seg¨²n cuentan. Cuando el ultimo pilar murio, para la sorpresa de todos nunca mas volvio a seleccionarse mas pilares. Asi que los concejales tomaron el control, aunque las cosas distan mucho de haberse recuperado. Se dice que hay secretos de la ciudad que solo los pilares conocian. Desde entonces el concejo ha asumido muchas funciones y poderes que antes no le correspondian. Probablemente al principio los concejales no estaban absortos en su nuevo poder, pero con los siglos, de manera muy lenta se dieron cambios. Como el hecho que la cadena de mando de los mayis pas¨® a ser del concejo. Personalmete creo que simplemente se emborracharon de poder y se volvieron lo que hoy en dia tenemos. Despues hace unos doscientos a?os, decada mas decada menos, el general Senid dijo que era suficiente y que se revelaba contra la podrida mano del concejo y se largo de aqu¨ª llevandose consigo muchos de los mejores guerreros, asi mismo destruyo una de las bibliotecas mas antiguas de la cuidad. Desde entonces ha estado haciedo escaramuzas aqu¨ª y alla, pero realmente mantiene un bajo perfil, nadie sabe realmente que es lo quiere lograr. __ ?Por qu¨¦ le dicen el zefil negro? __ __ porque es un mestizo__, contesto gamberro __ ?mestizo de que? __, pregunto lethriel inquisitivamente __ Al parecer su madre era una hija de la luna, es decir una selfi de las islas magenta, ellos viven muy al norte. Son¡­ primitivos por asi decirlo, nuestra descendencia tiende a tener la piel oscura o morena a cierto grado__. Letrhiel hizo una mueca a manera de sonrrisa de un solo lado, algo se le hiso extra?o en gamberro cuando celsica pronuncio ¡°nuestra¡±. __ supongo que no era bien visto __, dijo latrhiel mas como afirmacion que como pregunta. __ No, no al principio, pero el general Senid alzo por su propia fuerza hasta el rango de general__, volvio a contestar gamberro, parecia que gamberro admiraba al sujeto, penso lethriel. Sono una delicada campana y todos voltearon a ver a pasha que llevaba en una sola mano tres charolas de comida, apoyadas una sobre la otra en unos soportes en las esquinas. Con una suprema habilidad y presicion, del tipo de que viene con horas y horas diarias de practica, se movio entre los muebles casi flotando y deposito las tres charolas de tal manera que no hicieron ningun ruido, audible para lethriel. La certeza en sus movimientos asombro a lethriel, supuso que era parte de un riguroso entrenamiento para ser sirviente. Habia escuchado de estas cosas pero realmente nunca lo habia presenciado. Pasha floto entre los tres guerreros y arreglo la mesa para que pudieran comer, puso unos cubiertos que parecian de plata pero bien podrian ser platino u otro material, servilletas de tela bien dobladas con sencilla elegancia y finalmente coloco unas copas peque?as; donde sirvio un vino rosado con una gracia tal, que pareciera que su existencia dependiera de ello. __ la comida esta lista, espero sea de su agrado. Si hay algo que no les complazca o deseen no duden en ped¨ªrmelo o hagan sonar esta campana si no estoy y yo les atender¨¦__, dijo pasha dejando la campana que era de cristal en el centro de la mesa. __gracias__, contestaron todos al unisono sin darse cuenta de ello, mientras se sentaban a comer. Al sentarse comensaron a especular y tratar de averiguar como se habian colado en la ciudad, si habian colocado bombas; de ser asi las posibles fuentes de material o si habian usado magia. Gamberro era el que mas hablaba, celsica corroboraba algunos datos y opinaba. lethriel a pesar de que no participo casi en lo absoluto no parecia que lo hubieran excluido de la conversacion. Escuchaba y ponia suma atencion en lo que decian y opinaban los otros dos. Pasha pudo notar por su expresion que realmente estaba razonando y tal vez memorizando toda la informacion, como una esponga, era como si estuviera catalogando todo para un posible uso despues. Pasha se sorprendio asi misma ante este pensamiento casi en el instante que lo tuvo, de donde venia esa ocurrencia. Tambien inexplicablemente noto como gambero, celsica y lethriel parec¨ªan embonar entre ellos de una forma de lo mas natural. La charla era fluida y sin fricciones, incluso cuando difer¨ªan, los pocos comentarios de lethriel no parecian estar fuera de lugar y ellos parecian realmente tomarlos en consideracion. Por supuesto la platica distaba mucho de ser amistosa, pero simplemente parecian; a falta de una mejor expresi¨®n¡­ compatibles. __lethriel, tu has estado mas alla de la ciudad ?sabes donde podrian conseguir materiales para una bomba de ese calibre?__, pasha se vio interumpida ante la pregunta de ganberro; le intereso oir de lethriel de mas alla de la ciudad. __si estamos hablando realmente de una bomba, debe de ser mucho material o uno muy pero muy volatil__, remarco lethriel __tienes uno en mente, no es asi__, dijo celsica __nitricos talvez, estos compuestos suelen ser muy poderosos pero muy dificiles de manejar por su volatilidad. No se requieren grandes cantidades. No seria una tarea facil contrabandear mas una decena de kilos de polvora negra o trinitrito por bomba. La nitro es muy poderosa y se requieren pocas cantidades, pero, es un material dificil de conseguir asi que supongo que se los proporcionaron, a un alto precio de seguro__, decia lethriel mas para si le parecio a celsica. __tal vez sea un buen indicio debe haber todav¨ªa un rastro de la transacci¨®n__, comento Gamberro. __ Si en verdad usaron nitroglicerina o nitro en cristal debio ser un trabajo a la carrera, por m¨¢s eficaces que sean deben de haber pasado algo por alto, algo sencillo algo que normalmente uno da por hecho__, por la forma en que celcica y gamberro le escuchaban atentamente lethriel supuso que esta no era su area de experticia, diablos a veces se preguntaba de donde sabia el todo eso. A pesar de haber aprendido mucho con las tribus del sur, sent¨ªa como que mas que aprender recordaba. __nitro eh, habia escuchado de ella pero no sab¨ªa que existian varios tipos__, menciono celsica__, inquisitivamente viendo a lethriel __ Si no usaron esos nitros que dices y en vez contrabandearon polvora debieron de estar planeando esto desde hace mucho, por cierto como los llamaste ¡°compuestos¡± ?verdad?__, reflexionaba gamberro __es lo que son, compuestos, no se obtiene tal cual de la naturaleza. Se deben de procesar__, contesto lethriel sin interes aparente en la pregunta. Lethriel continuo comiendo, mientras gamberro seguia reflexionando y pidiendo la opinion ocasional de celsica. De tanto en tanto miraba fixamente a lethriel unos segundos y seguia en lo suyo y comia. Pasha se retiro de la sala y regreso a la cocina con los demas sirvientes de la casa a limpiar. Mientras lo hac¨ªa de manera ausente, pero bien, pensaba en todo lo que habia pasado. En tan solo poco m¨¢s de un dia habian pasado tantas cosas que le eran casi imposibles de asumir, sin embargo, de alguna manera estaba recapitulando todos los hechos. La llegada de lethriel a la ciudad, la vista del concejo y el torneo. Pasha habia disfrutado el torneo para su sorpresa, bueno lo que duro. La explosiones en verdad que la habian aterrado, pero cuando llego con lethriel simplemente se sintio segura; como de alguna manera supiera que el era de fiar. Se puso a pensar tambien en lo que habian mencionado acerca de la posibilidad de unas bombas. Si como lethriel dec¨ªa, habia sido un trabajo a la carrera, por usar esos explosivos volatiles. Eso ponia en relieve la cuestion de, porque habia sido a la carrera. Es decir si fue a la carrera debia de ser por algun suceso reciente y nada era m¨¢s reciente que la llegada de lethriel. Al haber dado esa informacion a gamberro lethriel se convirtio inadvertidamente en sospechoso. penso subitamente pasha, lethriel habia demostrado ser bastante inteligente hasta ahora y para haber llegado hasta territorio zefils se necesitaba mucho mas que solo fuerza bruta. Talvez se lo menciono a gamberro como muestra de confianza, aunque realmente no podia saberlo. Pasha se llevo la mano a la cabeza, le estaba empezando a doler la cabeza de darle tantas vueltas al asunto. Seguramente eran imaginaciones suyas, que iba ella a saber de estas cosas. Se dijo asi misma que mejor se ocupase de cosas que le concernieran, asi que decidio ir a preparar los ba?os para lethriel y en caso de que la estancia de gamberro y celsica se prolongara. Estaba segura que desearian asearse y refrescarse un poco. Instruyo al sirvinte y sirvienta auxiliares que prepararan dos ba?os separados en los cuartos de visitas que tenia la casa de la maestra y avisaran a los hu¨¦spedes; ella se encargaria de el ba?o del cuarto de lethriel, le parecio practico que este fuera el inmediatamente contigua al de la maestra fanis. Conociendo a la maestra, lo mas seguro es que le gustaria a tener a lethriel cerca, para observarlo de creca. Era un habito de ella, cuando algo picaba su interes simplemente no lo dejaba en paz hasta que su curiosidad no quedaba saciada. __pobre de lethriel__, se dijo. Sabia que la se?ora fanis no iba a dejar en paz a lethriel y lo iba a presionar y presionar hasta que estuviera satisfecha. Realmente pocos eran capaces de jugar ese juego manipulador que la maestra hacia. Muchas de las veces los mismos sujetos en cuesti¨®n rara vez se daban cuenta de que la se?ora los mov¨ªa a su placer. La maestra fanis realmente no lo hacia con malicia, pero realmente era un habito de ella que a pasha le parecia en ocasiones excesivo y desagradable. Pasha preparo el ba?o, este consist¨ªa de una tina grande orillada cerca de la pared; dos personas cabrian mas que perfectamente en ella, que estaba escavada en el suelo de madera perfectamente pulida en un tono blanquesino en el interior y caf¨¦ claro del resto del piso del cuarto de ba?o en el exterior. Alrrededor de la tina sobre una base habia varias botellas peque?as que contenian infusiones para el ba?o, perfumes y shampoos; que estaban al alcance para uno dentro de la tina. Justo a un lado de la tina estaba un area donde uno podia ba?arse a cubos de agua. Pasha lleno la tina con agua extrallendola con un hechizo simple, directamente de las raizes llenas de agua que pasaban justo por debajo de la tina. Con otro hechizo empezo a calentar el agua, vertio un poco de infusiones en el agua para relajar y refrescar el cuerpo. Una vez que hubo terminado, dejo trabajando el hechizo hasta que alcanzara cierta temperatura y fue al cuarto de la se?ora fanis donde, como supuso estaban las navajas de lethriel. Llamo a gannis, el otro sirviente, que vino inmediatamente. __gannis tienes experiencia con armas ?cierto?__ __asi es pasha-mai, curse la academia siguiendo la tradicion familiar, pero nunca me uni a ninguna guardia__, contesto gannis de forma educada pero aun asi bastante familiar, mas como respeto que como lealtad o deber. __ ?podrias limpiar las armas de lethriel? No se, darles mantenimiento. Lucen bastante usadas a m¨ª parecer __ Gannis fijo su mirada en las navajas y se acerco a examinarlas. Se sorprendio ante las armas frente a el. Las navajas eran de doble filo de al menos un metro de largo y diez cent¨ªmetros de ancho, aunque aumentaba ligeramente hacia la base. La punta estaba ligeramente curvada hacia dentro y en la base estaba una especie de mecanismo con correas que iban al antebrazo justo antes de la mu?eca con una agarredera para las manos fija a esa altura en la hoja. Este mecanismo les permit¨ªa girar de manera libre paralelas al brazo en tres sesenta y a la vez ciento ochenta perpendiculares al brazo. Se maravillo con las posibilidades, significaba que el usuario pod¨ªa retraer las navajas coloc¨¢ndolas paralelas al brazo, con el filo interno hacia fuera y mandarlas hacia delante para empu?arlas o hacerlas girar. Asi que los movimientos del antebrazo deberian de jugar un papel importante en su manejo. Realmente eran armas letales si se usaban correctamente. Este dise?o significaba tambien un peligro para el que las usara. Si alguien de verdad deseara usar estas armas necesitaria dominar a la perfecci¨®n el estilo necesario para ellas. Observo cuidadosamente las hojas en su y noto que efectivamente tenia unos manchones aqu¨ª y alla de peleas pasadas, un capa de tierra y sangre seca aderida pero nada que comprometiera el templado y la integridad de la hoja. Pudo ver que el area del mecanismo habia sido cuidada y mantenido lo m¨¢s posible. Adivino que era porque si este se da?aba las navajas perder¨ªan m¨¢s de la mitad de su funcionalidad. __ Si, si puedo darles el cuidado apropiado, aunque no es tan grave el desgaste. Pasha-sim, viste de casualidad a nuestro invitado ?c¨®mo usaba estas armas?__ __si, debo decir que estas navajas son el arma que mas utilizaba y es bastante habil con ellas, casi parecian parte de su cuerpo__ Gannis simplemente asintio y recogio casi reverencialmente las navajas y se las llevo. Pasha salio del cuarto en busca de lethriel. En el curso de los pasillos se encontro con lethriel. __ lethriel he preparado un ba?o para ti y ya prepare una recamara para que te alojes en ella __, le dijo pasha tropezando con las silabas. Lethriel le sonrrio amablemente, pasha no pudo retirar la vista de el. __ me tome la libertad de mandar a limpieza tus armas que dejaste en la habitacion, no te preocupes uno de nuestros sirvientes tiene mucha experiencia en armas y les dara el maximo cuidado y atencion__, se apresuro a decir al ultimo al ver que lethriel se le quedaba viendo fijamente __ ?tengo tu palabra? __, le pregunto finalmente lethriel muy serio __ Si, si tienes mi palabra tan buena como si fuera la maestra fanis __, le respondio pasha. En un momento de panico y por miedo a la desaprobaci¨®n de lethriel, habia puesto en la linea el nombre de la maestra fanis, nada listo de su parte. Lo hecho y dicho estaban, solo le quedaba confiar en las habilidades de gannis. Con un de acuerdo respondio lethriel, un poco menos serio y le pidio a pasha que lo llevara al ba?o. Pasha le pregunto si gamberro y celsica habian querido asearse. Lethriel le respondio que si, habian concluido que problablemente la maestra fanis no iba a llegar hasta ya muy pasadas las horas y que era mejor esperar aqu¨ª en su casa. Por lo menos eso era lo que habia dicho gamberro. __ Celsica no se mostro muy convencida y complacida con el arreglo, pero acepto a quedarse __, comento lethriel con una peque?a mueca sonrriente. Mientras lo conducia hacia su cuarto pasha estubo callada, o mas bien, ausente. El hecho de que celsica tambien se quedara no le parecia. Se sentia incomoda con esa mujer, no estaba segura del porque. Tal vez el hecho del beso que habia forzado a lethriel, simplemente no le habia dejado buena impresi¨®n, es decir, quien era ella para meterse en los asuntos personales de ellos. Sin embargo no terminaba de sentirse recelosa de ella. __ Lethriel¡­ __, pasha dudo un momento __ desear¨ªas que nos encarguemos de aceitar y darle mantenimiento a tu armadura tambien, es decir debes de haber pasado varios dias a la intemperie, ademas de cansado creo que tus armas necesitaran algo de cuidado. Te aseguro que gannis se encargara magnificamente de ellas __, dijo pasha algo temerosa de esa mirada cazadora de lethriel. El se le quedo viendo pasivamente mientras pensaba, despu¨¦s de unos momentos su expresi¨®n se relajo y accedi¨®. __ te lo agradeceria mucho pasha, tienes razon por m¨¢s cuidadoso que sea en el campo, no puedo darles todos los cuidados necesarios a mi equipo. Si dices que tienen a alguien capaz para darles cuidado confiare en ti__, dijo lethriel con una suave sonrrisa. Pasha se sintio contenta de que lethriel no se hubiera enojada con ella. Una vez en el ba?o lethriel no pudo contener un silbido ante lo que tenia en frente. Pasha se mostro extra?ada ante la expresion y no tenia la menor idea del significado de esta, pero no pregunto. Pasha le pregunto que si necesitaba ayuda con alguna pieza de la armadura. __ Ayudame con las grapas de la espalda solamente, yo te indico cuales son solo dejame quitarme las armas __, le contesto lethriel mientras empezaba a quitarse la capa negra gruesa que llevaba. Al hacerlo dejo por fin ver de lleno la armadura que llevaba, asi como los numerosos cuchillos y dos sables extras que portaba. La armadura estaba constituida por varias placas superpuestas una encima de la otra, de abajo a arriba. Las placas tenian una forma anatomica que concordada con los musculos del abdomen y la espalda. Por lo que pasha podia ver las placas parecian mentenerse en su lugar desde dentro, ya que no vio ningun amarre por fuera. De la misma manera la armaudura se extendia a cierto grado a la piernas dandoles proteccion. Lo que sorprendio mas a pasha era la cantidad de cuchillos de todos los tama?os y formas que portaba lethriel. Lethriel empezo desabrochando las amarras de cuero que envainaba a los cuchillos, algunas de ellas guardaban hasta cinco cuchillos peque?os; muchas de estas vainas a los costados de sus costillas y abdomen y algunas para un solo cuchillo de al menos quince o veinte centimetros. Luego pasha vio como ponia en el piso una especie de cadena que llevaba a la cintura, le llamo la atencion por la forma inusual que tenian lo eslabones, pero nada mas. A continuacion lethriel le pidio a que buscara en la parte de la espada a la altura del cuello y hasta la espalda baja un serie de palancas que mantenian unida las dos mitades de la armadura. Pasha empezo a jalarlas para liberar los seguros, estaban algo duras pero nada del otro mundo. Al remover las placas por completo vio la camisa de cuero trabajado que llevaba lethriel para proteger, supuso ella, la piel del metal. Al observar de cerca noto que la camisa llevaba marcados relieves en patrones de redecilla muy estrecha. Lethriel desabrocho algunos botones del costado y el hombro, dejando libre por fin su pecho. Llevaba una simple camisa de algod¨®n, ya muy desgastada y sucia, a duras penas se le podia considerar ropa a ese trozo de tela. Lethriel repitio un proceso similar con cada una de sus piernas. Pasha iba tomando con sumo cuidado cada pieza y la sacaba al pasillo para que gannis se las llevara. Por ultimo antes de tomar las botas, para dejar a lethriel asearse, pudo vislumbrar a lethriel quitandose la camisa, aparentemente lethriel no reparo en la presencia de pasha. Antes de que lethriel le diera la espalda vio inumerables cicatrices de espada, repartidas a lo largo de sus costados. Unas peque?as y superficiales, no m¨¢s que manchones blancos y otras extensas y abultadas. Pero no se comparaban con lo que pasha alcanzo a ver cuando lethriel le dio la espalda completamente. Al principio no supo distinguir ¡°que¡± era lo que estaba viendo, parecia una especie de tatuaje. Medio segundo despu¨¦s al ver m¨¢s claramente el relieve y textura pudo entender lo que veia. No era un tatuaje, en absoluto, era una gruesa quemadura o eso parec¨ªa por lo menos. Una quemadura en forma de serpiente con con cabeza de dragon. Su cuerpo era alargado y formaba tres circulos que se superpon¨ªan entre ellos; con su cabeza, en el centro exacto de la figura. Lo que horrorizo a pasha m¨¢s que la quemadura y la extension de esta, era el detalle de la figura, tal como si hubiera sido tallada; con suprema precision y delicadeza, en su carne. Se percato que esta pose¨ªa relieve, dandole forma y definicion a la anatomia del dragon. Ten¨ªa cambiantes tonalidades de marron a violacio y algo de verde bajo la piel. Todo esto combinado; la precision del trasado de la figura, los relieves y definicion de la anatomia, junto con las cambiantes tonalidades hacian parecer que el dragon iba a salir desde la espalda de lethirel en cualquier segundo. Pasha se volteo y salio justo a tiempo, antes de que lethriel se volteara. Quiso creer que lethriel pens¨® que ella no habia visto nada, deseaba con todo su ser no haber visto nada. No se podia imaginar, simplemente no se podia imaginar que era lo que le habia sucedido. En nombre de la creacion quien podia tener la mente tan eferma como para hacer eso, con tanta precision y detalle; quemar y tallar en la piel, la carne de alguien para dejar esa clase de marca. Solo pensar en ello la dejaba horrorizaba, sin embargo, no podia evitar seguir dandole vueltas a aquello que habia visto. Tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para no sollozar y vomitar ante la impresi¨®n. Se quedo en el pasillo un buen rato jadeando, tratando de llenar con todo el aire que podia sus pulmones, sudaba frio, las manos le temblaban, tenia el estomago a punto de volcarsele, respiraba pesadamente y trataba de calmarse. Despues de un buen rato con la mirada borrosa por las l¨¢grimas que empezaban a brotar vio a Satna, la otra sirvienta de la casa. Ella se acerco a pasha consternada. Satna y ella se llevaban muy bien y la consideraba una muy buena amiga. Le pregunto que si se sentia mal, si estaba en ferma. Pasha solo pudo negar con la cabeza y siguio jadeando. Le pregunto si lethriel le habia hecho o dicho algo, solto un sollozo al recordar y volvio a negar con la cabeza. Porfin pasha levanto completamente la cara y alcanzo a decirle que la llevara a su cuarto. Satna la agarro cuidadosamente por la cintura con un brazo y la hizo apoyarse en ella. En el camino le volvio a preguntar que le habia pasado. Stolen from its original source, this story is not meant to be on Amazon; report any sightings.__ de una buena vez pasha, dime que te pasa. No soporto verte asi __, le pregunto cari?osamente satna, aunque claramente preocupada __ vi algo __, alcanzo a decir pasha, apenas audible __ ?que cosa? __, le pregunto satna aun con tono dulce __ no estoy en derecho de decirte lo que vi, creo que no tengo derecho siquiera de haber visto eso. ?Oh! ?En nombre de los pilares! Desear¨ªa no haber visto ¡°eso¡± __, dijo pasha ahogando las palabras entre sollozos __ por favor pasha, dime que es ¡°eso¡±__, insisti¨® satna pacientemente y consternada por pasha, sab¨ªa que ella era una persona sensible y sentimental, pero realmente nunca la habia visto prorrumpir en l¨¢grimas y sollozos asi como ahora. __no, no¡­ no puedo decirte; no todavia. Debo consultarlo con la maestra fanis, ella sabra que hacer. Ademas creo que es mejor que no sepas satna, creeme no quieres saber __, le contesto despues de que consiguiera calmarse. Pero de golpe corrio al ba?o y satna alcanzo a escuchar como pasha devolvia el estomago, con fuerza. Satna se apuro a ayudar a su amiga, le tendio un cubo de agua y limpio el lavamanos del vomito rapidamente. Llamo a gannis, que se sorprendio ante la escena al llegar, satna no le dio tiempo de preguntar y le encargo una infusion de manzanilla y roble blanco, para calmar el estomago de pasha. Gannis salio disparado y volvio al poco rato, con una taza grande con la infusion. Satna la tomo y le ayudo a pasha a tomarla. Gannis se retiro y les dijo que lo volvieran a llamar si necesitaban algo. Satna espero a que lentamente la infusion hiciera efecto y ayudo a pasha a recostarse, le dijo que iba por mas infusion y atender a los huespedes en su lugar; si la necesitaba la llamara con la campana de cristal que coloca a su lado en la cama. __ Pero¡­ __ __ ?suficiente!, tal como es tas ahora no podras encargarte de los invitados como es debido y mancharas el buen nombre de la maestra fanis dandoles un servicio mediocre __, pasha no supo como contestar o renegar a eso. Satna sabia perfectamente lo enserio que se tomaba pasha su deber como una sirviente de la maestra fanis, era su punto debil por asi decirlo. Era de esperarse, para pasha la maestra fanis era como una madre, o lo mas cercano a una, desde que ella habia sido traida a la casa por la maestra hace ya mucho. Pasha siempre queriendo ser de utilidad a la maestra rapidamente se convirtio en una sirvienta y se alzo hasta ser la sirvienta de cabezera. Satna saco de un peque?o saco con hierbas que siempre cargaba con ella, esplovoreo un poco de azhar en la taza de pasha cuando no miraba, esperando que la ayudara a conciliar algo de sue?o. Satna la despidio y le dijo que se relajara, pasha quiso contestar pero le dijo que si seguia insistiendo lo tomaria como si pasha creyera que era una inepta. Dicho esto pasha porfin se rindio y se quedo en la cama, satna se despidio y le sonrrio. __ porfavor, solo descansa. Volvere a checarte en un rato, ?si? __, pasha asintio levemente y le dijo que llevara ropas nuevas a lethriel, ademas de surtirle con mas. Satna sonrrio levemente mientras se retiraba Lethriel se tallo y limpio la suciedad del cuerpo, con los jabones y agua en los cubos a un lado de la tina. La espuma se torno casi negra al pasar la estopa con el jabon y usar un shampoo de un frasco que habia agarrado al azar, tenia un buen olor. No era como si nunca se hubiera ba?ado estando en el campo, pero ciertamente no habian sido muchas las oportunidades. Se enjuago con los cubos de agua y fue a meterse en la tina. Entro lentamente disfrutando el agua, estaba caliente pero no hirviendo. penso lethriel. Se sento en un modesto escalon de la tina y se relajo. El vapor llevaba una fragancia que lo hizo sentir rejuvenecido y descansado. Despues de hace ya varios meses de viaje, pasando la mayoria de las noches a la interperie y tomando ba?os provisionales en algun rio que se cruzara, sin olvidar las continuas escaramuzas con ladrones y patrullas entre territorios. Le parecio sentirse en el paraiso mientras dejaba que el calor lo irradiara, no tardo mucho en sentirse adormilado y perder la nocion del tiempo. Se hubiera quedado dormido de no ser que la mente muy ocupada, reflexionando sobre todo lo que le habia pasado desde que habia llegado. Ten¨ªa que estar atento a todos los detalles, no podia arriesgarse a caer en una situacion desventajosa sin estar bien preparado e informado. Necesitaba informarse acerca del zefil negro, pero, sin atraer atencion indeseada. Era obio que el sujeto era un taboo social, seria mejor andarse con cuidado en el. Despues de todo lo habia citado en tres dias, el sujeto con el que habia peleado se habia acercado lo suficiente como para susurrarle que en tres noches en la fuente azarella. . Lo que mas le preocupo a lethriel fue el hecho de que basto menos de un dia para que ese zefil negro se enterara de su presencia y enviara un mensajero. Sus agentes debian de estar muy bien infiltrados. Al otro que debia investigar era el tannem ese, por lo que veia y habia escuchado a fanis, tenia buena influencia en el concejo. De momento el no podia hacer nada contra suya, abiertamente al menos, por el apoyo de fanis y el pase de honor. Sin embargo lo mejor seria prepararse. Pero a quien m¨¢s debia de vigilar era a fanis. El viejo del templo le habia advertido seriamente, que a pesar de que podia confiar en fanis de no traicionarlo nunca jamas se descuidara. Al parecer fanis ten¨ªa un feo h¨¢bito de manipular a la gente, en el camino ¡°correcto¡±. El viejo decia que era su gran fortaleza, asi como, su gran defecto. Lethriel raramente veia al viejo hablar seriamente de algo, asi que se recordo de no olvidar la advertencia. Lethriel le tenia una gran confianza y afecto al viejo, despues de todo practicamente el lo habia criado; por asi decirlo. La vida en el templo no podia llamarsele una mala vida. A decir verdad hizo muchas amistades y lazos especiales ah¨ª, pero, siempre habia una especie de vacio que simplemente no desaparecia. De cualquier manera era porque el viejo le dijo que fanis no lo traicionar¨ªa que permitio a pasha mandar a limpiar su armadura y armas. Alguien con la experiencia y el car¨¢cter de fanis no tendria simples sirvientes en su casa. Lethriel se dijo asi mismo; como minimo la lealtad de ellos debia ser inquebrantable. Pasha por lo menos, la devocion que le ten¨ªa era evidente. Ella era alguien que tendria que observar tambien, cuando le ayudo con su centro sintio como si se hubiera alborotado algo en su interior; no sabia que ni porque, pero en definitiva algo habia algo ahi. Lethriel rio para si mismo, probablemente fanis no tardaria mucho en empezar a entrenarlo; asi que realmente ten¨ªa mucho trabajo por delante y muy poco tiempo libre. Lo mejor seria aprovechar este momento de relajacion y descansar lo m¨¢s que pudiera, tambien es importante saber aprovechar estos pocos momentos en vez estar preocupandose antes de tiempo. No hacerlo, le haria mas da?o que bien a la larga. Solo esperaba que pasha no hubiera visto la cicatriz de su espalda, porque, eso haria que le hiciera preguntas de su pasado. Preguntas a las que ni el mismo poseia respuestas. Cerr¨® los ojos y se dejo llevar suavemente por el calor del agua y la suave fragancia que emanaba de ella. No supo cuanto tiempo habia pasado, hasta que una sirvienta que no habia visto antes le pidio permiso para dejarle ropas nuevas. Esto saco de su estupor a lethriel y le dijo que pasara, mientras se quedaba medio sumergido en el agua. La sirvienta se presento asi misma como satna. __ estoy a su servicio se?or lethriel, porfavor no dude en pedirme lo que se le ofresca__, ofrecio satna de manera cortes. __le dejare estas ropas aqu¨ª y nos hemos tomado la libertad de proporcinarle con algunos cambios extras, dado que no traia nada con usted y su camisa est¨¢ hecha jirones. Espero no le moleste__, le dijo en un tono educado. A lethriel no le dejaba buen sabor que le regalaran cosas, pero supuso que a fanis le sobraban las ropas y no tendria dificultad en conseguir m¨¢s. Ademas era cierto que no ten¨ªa m¨¢s ropa. __muchas gracias satna, no hay problema__, se limito a decir Satna inclino la cabeza y se disculpo para esperarlo afuera y guiarlo a su alcohoba. Lethriel salio del agua, se seco y recogio las ropas. Era un conjunto de casaca, camisa y pantalon de colores miel, caqui y con trazas de verde pino; de un dise?o sencillo pero de buen gusto penso lethriel. No habrian sido su primera eleccion pero no estaban mal. Se vistio y salio del ba?o, ah¨ª estaba satna que le indico lo siguiera. Lethriel habia de manera general memorizado la ruta, pero dejo a satna llevarlo. Le pregunto a satna cuanto tiempo habia pasado desde que entro al ba?o. Satna le informo que cerca de dos horas habian pasado, la maestra fanis segu¨ªa sin regresar. Ya estaba bien entrado el medio dia. Habian estado llegando mensajes de fanis. Les informaba que el caos inicial ya estaba siendo controlado y se estaba peinando la ciudad. Ademas que deseaba oir m¨¢s a fondo la opinion de lethriel sobre los explosivos. __ ?C¨®mo supo fanis de eso?__ __la SE?ORA fanis, recibio un mensaje de mi parte. Me parecio que la maestra podia hacer buen uso de sus opiniones, se?or lethriel __, le contesto satna secamente. __ por supuesto que lo hiciste __, le contesto letrhiel con una sonrrisa. Gamberro sali¨® de su ba?o, tomo una camisa que le hab¨ªan proporcionado y se volvi¨® a poner su armadura. La casa de la maestra de armas fanis era probablemente el lugar m¨¢s seguro y m¨¢s peligroso de toda la ciudad a excepci¨®n del castillo blanco. Milenario hogar de los cuatro pilares. El se?or eleth constantemente comentaba de c¨®mo a pesar, de que la maestra abiertamente se quejaba y despreciaba la pol¨ªtica; ciertamente ten¨ªa un talento pol¨ªtico y manipulativo digno de temer cuando se lo propon¨ªa. Sin embargo se le hab¨ªa encargado observar a lethriel y no iba a fallarle al se?or eleth por una minucia como esta. Sali¨® de su cuarto se dirigi¨® hacia la estancia de nuevo. Supuso que si empezaba a buscar a lethriel por la casa por su propia cuenta, pod¨ªa resultar sospechoso y no tenia la menor duda que los sirvientes de fanis eran sus ojos o¨ªdos cuando ella no estaba. Despu¨¦s de todo tambi¨¦n lo era el para el se?or eleth. Una peque?a risa se la escapo ante la ironia del eterno juego de sombras y mentiras que jugaban los concejales, todos buscando el poder pero ninguno abiertamente tom¨¢ndolo. El se?or eleth y la maestra ya eran jugadores bien conocidos, sin embargo, ellos parec¨ªan m¨¢s enfocados a no dejar que nadie lograra tomar control absoluto del consejo y la ciudad. Pero eso no era de su incumbencia a no ser que el se?or se lo indicara, su lealtad y obediencia estaban con El y nada mas importaba. Llego a la estancia y solo vio a una sirvienta recogiendo y ordenando la estancia, que se presento como satna y se ofreci¨® a ayudarle con cualquier cosa que necesitara. Gamberro le pregunto por alguna novedad y satna se limito a decir que se estaba controlando la situaci¨®n pero ninguna noticia extraordinaria. Se excuso diciendo que iba revisar si el se?or lethriel estaba listo. Gamberro se sent¨® y reflexiono en lo que sab¨ªa hasta ahora. En el torneo pudo constatar porque lethriel pudo pasar m¨¢s all¨¢ de los l¨ªmites del territorio selfi. Es un muy buen guerrero, sus movimientos y acciones durante el combate no eran resultado de pr¨¢ctica o un entrenamiento propiamente dicho. No, alexi ciertamente no era el mejor espadach¨ªn de la ciudad pero estaba por encima del promedio, la manera en que lethriel se enfrento a el; y a celsica era probablemente resultado de experiencia. Un concentrado de la experiencia de decenas o hasta cientos de batallas. Tal como hab¨ªa escuchado de algunos maestros espadachines, quienes hab¨ªan decidido dedicar el resto de sus vidas al perfeccionamiento de su arte; no por obtener gloria y fama sino por el simple hecho de la pasi¨®n por lo que hacen. Con el paso de los a?os la experiencia y ense?anzas de cada batalla comienzan a acumularse, hasta que llega un momento en el que dejan de pensar y solo sienten cual es la mejor acci¨®n que pueden tomar. Claro que esto era solo una especulaci¨®n, gamberro jam¨¢s hab¨ªa llegado a poseer este instinto como lo llamaban los maestros espadachines. Necesitaba observar mas tiempo a lethriel, durante el combate entendi¨® a que refer¨ªa el se?or eleth con que usaba artes extra?as, la fuerza y velocidad de lethriel no correspond¨ªan a la que supuestamente un terran deb¨ªa de tener en comparaci¨®n de los zefils, sin embargo no pudo notar que utilizara alg¨²n tipo de magia. Lethriel a primera vista podr¨ªa parecer alguien despreocupado y avido que sus acciones las basaba m¨¢s en su sentir. Casi como si solo buscara aquello que le pareciera interesante y emocionante. Sin embargo gamberro pudo notar como de momentos su mirada se volvia fr¨ªa y calculadora, ciertamente era alguien astuto; tal vez tambi¨¦n gracias a la experiencia de la vida. Gamberro no pod¨ªa evitar sentir que en esos peque?os momentos de astucia, su mirada adem¨¢s de fr¨ªa parec¨ªa cansada y vieja. Se volvi¨® a ver contemplando que pod¨ªa haber vivido lethriel para tener esos ojos. Tambi¨¦n sent¨ªa algo de curiosidad por celsica. El se?or eleth siempre estaba al pendiente de miembros destacados; de cualquier manera, de la academia. Celsica nunca figuro en los reportes, sin embargo durante su combate con lethriel fue m¨¢s que evidente su talento es muy superior al de alexi. El incidente del beso no pod¨ªa pasarlo por alto y sospechaba que de alguna manera estaba relacionado con el hecho que todav¨ªa permaneciera con lethriel, aunque no parec¨ªa darle ning¨²n trato especial a lethriel. Pudo escuchar entrar a alguien, se volteo y vio a celsica. Estaba aseada y con ropas nuevas, pero con su espada a la cintura. pens¨® gamberro. Sin embargo solo lleva su espada a la cintura y acepto las ropas que se le proporcionaron. Gamberro se pregunto si lo hab¨ªa hecho intencionalmente. Entro a la estancia, la barrio con la mirada y se sent¨® sin dirigir la mirada o la palabra a gamberro. Parec¨ªa estar sumida en sus pensamientos. Hasta ahora lo que sab¨ªa de celsica se resum¨ªa a que es reservada, es diestra con la espada y la magia; adem¨¢s de que le hab¨ªa plantado un beso a lethriel, lejos de casto o amistoso justo al despertar despu¨¦s de perder contra ¨¦l y quedar inconsciente. __ ?qu¨¦ opinas del?__, rompi¨® el silencio celsica, todav¨ªa sin mirar a gamberro __porque le pregunta, me parece tu ya tienes opini¨®n suficiente de el__, gamberro estaba sorprendido de que ella hubiera preguntado __no cambies la pregunta y contesta__ Gamberro se dio el lujo de sonre¨ªr, segu¨ªa sin voltear a verlo. __ ?porque la sonrisa?__ __ ?cual sonrisa?__, contesto un poco consternado y divertido a la vez __sigues sin contestar__ No se deja conducir. __pienso que es alguien decidido, perspicaz y curiosamente despreocupado__, es una variable, no sabemos de d¨®nde viene, hasta donde sabemos podr¨ªa estar involucrado en el atentado. Sin embargo simplemente no le parec¨ªa que fuera as¨ª. Aun as¨ª lethriel no parec¨ªa tener el menor inter¨¦s por las normas y los juegos de poder de la ciudad. Ten¨ªa la sensaci¨®n que fuera cual fuera su prop¨®sito no se iba a detener ante ellos y probablemente morir¨¢ en el proceso. El tiempo probar¨ªa o desmentir¨ªa a gamberro, hasta ahora solo ten¨ªa conjeturas y suposiciones. __ya veo__ __ Y t¨² qu¨¦ opinas de el__ __ ?Porque habr¨ªa de decirte? __, respondi¨® celsica tajante. __bueno, yo ya conteste a tu pregunta__ __ ?cu¨¢ndo acordamos que contestar¨ªa la tuya?__ __ supongo que nunca__, contesto gamberro m¨¢s divertido que irritado; pero trato de no mostrarlo. Lethriel entro a cuarto y satna se excuso, record¨¢ndole que la llamara para cualquier cosa que se le ofreciera. Lethriel le sonrrio y le dijo que asi lo har¨ªa. Sobre su cama estaban sus cosas; la armadura y sus armas. Se acerco a inspeccionar y efectivamente, tal como le hab¨ªa prometido pasha, su equipo se encontraba en perfectas condiciones. Su armadura hab¨ªa sido limpiada y pulida con detalle incluso las partes donde las pacas se sobrepon¨ªan y era dif¨ªcil alcanzar. Las navajas hab¨ªan sido cuidadosamente limpiadas, afiladas y los mecanismos aceitados. Los sables estaban relucientes del mantenimiento, con aceites y piedras h¨²medas probablemente. __impresionante y en tan poco tiempo__, musito lethriel mientras desenvainaba un sable y pasaba las yemas de sus dedos sobre el cuerpo del sable y examinaba el filo con ojo experto en busca de imperfecciones. Comenz¨® a pelear con enemigo imaginario la habitaci¨®n era m¨¢s que suficientemente grande. Dio unos tajos al aire y maniobro con el sable defendiendo y atacando, sinti¨® el balance del sable buscando desequilibrios. Cuando estuvo satisfecho envaino y casi ceremonialmente tomo el otro sable repiti¨® el proceso con la misma meticulosidad y concentraci¨®n. Se absorbi¨® en el proceso como en un trance continuo; examinando sus armas sin distraerse ni desviarse, concentrado en su arte; cada arma, cada cuchilla sin importar su tama?o o forma era examinado y probado. Su balance, su peso, la sensaci¨®n que tenia al sujetarla y hendirla contra ese enemigo invisible. Cerr¨® los ojos y record¨® cada una de sus peleas la adrenalina, la emoci¨®n y el miedo, la sensaci¨®n d¨¦ cada cuchillo en particular durante la batalla; todos sus detalles y particularidades recapitulo y memorizo, cada uno de ellos. Sus armas eran extensiones de su ser y parte de su existencia; tan indispensables como sus dedos, sus ojos, su nariz o sus o¨ªdos. Su armadura era una segunda piel y sus espadas tan parte de ¨¦l c¨®mo sus brazos o piernas; las conoc¨ªa a la perfecci¨®n, eran tan confiables y fuertes como sus pu?os, cuando algo iba mal con el arma de un adversario le avisaban, cuando estaban lastimadas se lo hac¨ªan notar solo ten¨ªa que escuchar y prestar atenci¨®n. Como hab¨ªa dicho el viejo ¡°una espada solo podr¨¢ ser tan fuerte como la convicci¨®n de aquel que la porta, sin embargo, aquel que no sabe escuchar jam¨¢s podr¨¢ hacer llegar esa convicci¨®n a la hoja.¡± __ vaya espect¨¢culo __, dijo celsica justo cuando lethriel estaba guardando el ultimo cuchillo. __ aunque no fue intencional, espero que lo hayas disfrutado __, respondi¨® lethriel mientras volteaba a ver a celsica riendo. __ fue interesante __, lethriel pudo ver una peque?a sonrisa dibujarse en su rostro mientras desviaba la mirada. Celsica entro y se le acerco sin dudar m¨¢s all¨¢ del supuesto espacio personal. A diferencia de hace un momento sus ojos flameantes se posaron fijamente sobre ¨¦l, despu¨¦s de unos cuantos segundos paso la vista hacia la cama, donde estaban sus armas. Y tomo sin esperar a recibir permiso una de las navajas retractiles, sin embargo lethriel no se movi¨® para nada y solo observo como celsica inspeccionaba el arma. __ nunca hab¨ªa visto armas como estas__ __ lo tomare como un cumplido__ __ ?Qu¨¦ tipo de forja es? ?D¨®nde las conseguiste? __ __no tengo la menor idea de c¨®mo fueron hechas, pero digamos que me hice merecedor de ellas__ __ As¨ª que peleaste por ellas __, era una afirmaci¨®n no una pregunta __ algo asi __, le respondi¨® lethriel, mientras tomaba suavemente la navaja de sus manos. Deslizo lentamente su mano sobre la de ella y sinti¨® la suavidad de su piel, se sorprendi¨® de que no tuviera callosidades y asperezas. __ no parecen las manos de una guerrera __ __ dudas de mi fuerza __, le rebati¨® celsica impasible, mir¨¢ndolo sin inmutarse o alterarse, pero tampoco lo rechazo. __ claro que no, mi cuerpo sigue recordando nuestra peque?a escaramuza. Sin embargo me encantar¨ªa repetirlo. __, le dijo lethriel sin desviar la mirada, con una sonrrisa expectante ante la idea. __ puede que te complazca, mas te vale no arrepentirte __, por fin una sonrisa bien definida atraves¨® su rostro cobrizo y su expresi¨®n se relajo. Obviamente la idea de una revancha le agradaba, pero era m¨¢s que eso, al parecer era como si le hubiera arrojado m¨¢s de mil halagos y un buque de flores al decirle que deseaba volver a pelear con ella. __espero con ansias __ __ Lo mismo digo, continuemos despu¨¦s en un lugar m¨¢s privado__, la frase habr¨ªa quedado corta de sugerente de no ser por la seriedad que recobro su expresi¨®n. Celsica no se sent¨ªa segura de discutir algo aqu¨ª, no confiaba plenamente en fanis. Record¨® la advertencia del viejo pero no significaba que ella no tuviera sus propios intereses. Al parecer la reputaci¨®n de fanis le preced¨ªa. __ Cuando gustes __, lethriel rio por lo bajo cuando celsica sali¨® de la habitaci¨®n. Pareciera que hab¨ªa entrado a la guarida del lobo, por cuenta propia. guerra fria Pasha se enderezo en la cama y se recargo contra el respaldo. Ya hab¨ªa podido tranquilizarse un poco. Sin embargo solo se hayo a si misma solo viendo la taza vac¨ªa que hab¨ªa contenido la infusi¨®n de manzanilla y roble blanco. No hac¨ªan nada m¨¢s que solo ver la taza vac¨ªa en sus manos, pero sin realmente enfocar su vista en ella. Toda su concentraci¨®n segu¨ªa centrada en eso que hab¨ªa visto, aunque ahora m¨¢s relajada gracias a la infusi¨®n y con la mente despejada y serena. Pasha record¨® cuando oy¨® a gamberro preguntar a lethriel sus opiniones dado que hab¨ªa estado fuera de la ciudad y el territorio selfi, record¨® que sinti¨® mucha curiosidad por el exterior y saber si aquellas maravillas descritas en los libros eran tan magnificas como las pintaban. Aunque despu¨¦s de ver la marca de lethriel en su espalda no estaba segura de querer saber. Un escalofri¨® recorri¨® su cuerpo al recordar el detalle de la marca y el hecho que simplemente no cre¨ªa que lethriel no hubiera sufrido durante el proceso. Se sinti¨® un poco insegura de dec¨ªrselo a la se?ora fanis, porque seguramente iba a acosar a lethriel sobre eso; sin embargo, a pesar de eso ten¨ªa la obligaci¨®n de reportarlo ante la se?ora fanis, por mucho que eso le dejara un mal sabor de boca. Aun as¨ª sent¨ªa una punzada culpa en el pecho; es decir, ella hab¨ªa visto eso por pura casualidad, pero sin el permiso de lethriel a final de cuentas. Adem¨¢s de que satna sab¨ªa que hab¨ªa visto algo y probablemente terminar¨ªa convenci¨¦ndola de decirle a la se?ora fanis de todas formas, se dijo a si misma. Dio un suspiro y tomo aire, trato de relajarse otro poco. Finalmente se levanto de la cama y fue a limpiar el desastre que hab¨ªa dejado, pero satna se le hab¨ªa adelantado. Pasha ni siquiera se hab¨ªa percatado de que satna hubiera limpiado despu¨¦s de acostarla. Debi¨® de haber dormitado un poco sin darse cuenta, esto le llamo la atenci¨®n pero supuso que fue debido a la fuerte impresi¨®n que se llevo por todo el asunto. Satna siempre cuidaba de ella a pesar de que pasha era la criada en jefe, esto le pareci¨® divertido y una sonrisa cruzo su rostro. A decir verdad tanto satna como la se?ora fanis eran lo m¨¢s cercano a una madre que tenia. Ella hab¨ªa quedado hu¨¦rfana a tan temprana edad que ya hab¨ªa olvidado pr¨¢cticamente todo acerca de sus padres. Esto la puso un poco triste pero se recordo as¨ª misma que no estaba sola pues ten¨ªa a la se?ora fanis a satna, gannis y los dem¨¢s sirvientes; ellos eran su familia. __ ?te sientes mejor? __, oy¨® la cari?osa voz de satna desde la entrada de la habitaci¨®n. __ eso creo __, le respondi¨® con un sonrisa __ ?de casualidad llego la se?ora fanis? __ __ Aun no, pero ya recibi¨® noticia de que hay hu¨¦spedes extra __ __ ?qu¨¦ dijo al respecto? __ __ dijo que era lo m¨¢s prudente y que no le molestaba, se mostro interesada en las opiniones de lethriel y compa?¨ªa acerca del atentado. Adem¨¢s nos ordeno no dejar salir a lethriel hasta que ella llegara y que recomend¨¢ramos a los dem¨¢s no salir.__ __ supongo, me imagino que es una situaci¨®n delicada para lethriel __, comento pasha. __ efectivamente __, satna enarco la ceja al ver la perspicacia de pasha. __ pasha __, pasha volteo a ver a satna al escuchar la seriedad en su tono. Reconoc¨ªa ese tono; significaba que satna iba a preguntar y esperaba obtener respuestas, pero, pudo ver en su rostro su consternaci¨®n y preocupaci¨®n. Pudo adivinar que iba a preguntar. __ satna¡­ por favor, no puedo¡­ __ __ pasha que es lo que paso ?te hizo algo ese lethriel? ?Qu¨¦ significa que viste algo?__ __ ?que, por supuesto que no! Lethriel no hizo nada, ?no seas irrespetuosa con ¨¦l! Es solo que tengo que consultarlo con la se?ora fanis primero.__, pasha desvi¨® su mirada de la de satna. __ ?porque pasha, es acaso que no confias en mi! __, le demando satna a pasha con voz quebrada. Inmediatamente pasha agarro su mano. __ ?no, no es asi! Por favor conf¨ªa t¨² en m¨ª. Lo que vi fue por puro accidente y siento que no tengo derecho sobre esto. Este secreto no me pertenece y a decir verdad desear¨ªa nunca haberme enterado¡­ pero dado que lethriel va estar bajo la custodia de la se?ora fanis¡­ me parece lo m¨¢s sensato consultarlo con ella. Yo simplemente no se qu¨¦ mas hacer.__, Trato de ser lo m¨¢s elocuente posible pero las palabras no sal¨ªan como ella quer¨ªa que lo hicieran. pasha sujeto con m¨¢s fuerza la mano de satna, esperando su respuesta. Satna dio un gran suspiro y miro a pasha cari?osamente. __ De acuerdo, por ahora esperare. Sigo pensando que seria mejor que me dijeras de una buena vez, pero, si eso es lo que crees de verdad entonces confiare en ti. Solo recuerda que soy tu amiga y estar¨¦ aqu¨ª para ti en lo que sea que necesites; asi que, mas te vale regresarme el favor alguna vez__, le dijo juguetonamente y remato con un peque?o beso en la mejilla. Pasha no pudo evitar re¨ªr, de alguna manera satna siempre lograba alegrarla cuando se sent¨ªa insegura. __ est¨¢ bien __ Capitulo 5 Pasha no salio de su cuarto hasta que se hubiera aseado y m¨¢s importante que eso, estuvo segura que no iba a tener un ataque al encontrarse con lethriel. Lo cual le llevo m¨¢s tiempo de que le hubiera gustado. A decir verdad, todav¨ªa se le retorc¨ªa el estomago cada vez que recordaba ¡°eso¡±, sin embargo no pod¨ªa estar encamada todo el dia. Sali¨® y se dirigi¨® hacia la sala de estar. Antes de entrar alcanzo a escuchar las voces de lethriel y celsica. Se acerco a la entrada en silencio y se asomo despacio, pudo ver a lethriel sentado estudiando papeles y libros en la mesa. Celsica se hallaba en cerca de la ventana, vigilante. Pasha noto que ya era de ocaso y los d¨¦biles rayos naranjas y rojos se filtraba por la ventana. C¨¦lsica tena la mirada fija a trav¨¦s de la ventana, sin embargo contestaba las preguntas ocasionales que lethriel le hac¨ªa. Aunque su tono de voz distaba mucho de ser amistoso, ya no era tan cortante y seco como antes. Pasha estaba a punto de entrar a la estancia cuando escucho pasos detr¨¢s de ella, se giro de golpe para ver qui¨¦n era. Al voltear se encontr¨® con satna, que la ve¨ªa sorprendida y asustada. __ ?est¨¢s bien pasha, segura que ya estas mejor?__ __s si, solo es que me asustaste__, pasha reparo en que satna llevaba una bandeja con abundante comida. __ ?es esa comida para lethriel?__ __ ?lethriel? ?asi secamente? __, le reprocho satna __cierto, cierto. ¨¦l le pidi¨® a la se?ora fanis que no usara formalidades con ¨¦l, al parecer le son molestas. La se?ora me instruyo que tampoco los dem¨¢s las us¨¢ramos con el__ __ bueno siendo asi no hay remedio, aunque no me parece mucho que digamos; no puede esperar que me dirija a ¨¦l tan familiarmente __ __ no creo que sea eso__, dijo pasha a la defensiva mientras satna entornaba los ojos __ Bueno, de cualquier manera. Efectivamente esta comida es para el se?or lethriel. Debo decir que tiene un muy buen apetito y gusto muy selecto. Ya me pidi¨® varias porciones solamente de crema de tomate con especias y las calabazas pimentadas rellenas de queso. Adem¨¢s de mucha cerveza roja. Tiene suerte de que la se?ora fanis sea de las pocas personas de la ciudad que gustan de la cerveza.__, pasha sab¨ªa perfectamente que los platillos que lethriel pidi¨® eran la especialidad de satna y por mucho los mejores platillos de ella. Pero eran platillos con un sabor muy intenso, aunque sabrosos casi nadie comia grandes porciones de ellos, a excepci¨®n claro de la se?ora fanis y aparentemente lethriel. La cerveza no era muy com¨²n en la ciudad, la gente solia preferir otras bebidas menos burdas, dir¨ªan algunos; sin embargo la se?ora fanis era fan¨¢tica de ella. Aunque solo suele tomar cuando celebraba algo privadamente o cuando estaba estresada. No se dijera nada de la cerveza roja que era la m¨¢s fuerte y pesada que la se?ora Fanis guardaba. __ bueno, supongo que era de esperarse su gusto por la cerveza, pero aun asi la cantidad es¡­__ comento pasha al ver de nuevo la cantidad de comida y bebida. __ si lo s¨¦, parecer¨ªa excesiva, pero quien sabe. Puede y esto sea normal para los terrans o incluso en los dem¨¢s territorios __, y entro a la estancia; mientras le dedicaba una peque?a sonrrisa y un gui?o del ojo a Pasha. La observo mientras le serv¨ªa a lethriel con gracia y delicadeza la comida, sugiri¨¦ndole tomar un descanso para comer. Lethriel acepto de buena gana e hizo espacio en la mesa para la comida. __ ?algo mas que desee se?or lethriel? __, pregunto satna con sonrisa Lethriel pareci¨® un poco incomodo con el ¡°se?or¡± pero no dijo nada al respecto. Solo le dedico una breve mirada a satna y pareci¨® solo dejarlo pasar. __ una raci¨®n mas satna si no te importa, hace mucho que no como otra cosa aparte de ra¨ªces y carne seca. A decir verdad estas calabazas est¨¢n deliciosas, ?acaso es cilantro y hierba de lim¨®n lo que saborea al morder la calabaza? __, satna se mostro un poco sorprendida, ya que, efectivamente durante la cocci¨®n de la calabaza esta era envuelta en hojas de cilantro y hierba de lim¨®n, lo que le daba ese primer impacto de sabor al platillo. __ Precisamente se?or lethriel, es una receta personal; pero ciertamente uso hojas de cilantro y hierba de lim¨®n al cocinar la calabaza__ __ y esta crema de tomate, no tiene leche ?con que la reemplazaron?__, volvi¨® a preguntar lethriel mientras degustaba otra vez la crema. Pasha noto como satna a pesar de si misma, no pudo evitar sonrreir al ver alguien que parec¨ªa compartir su gusto por la cocina; o por lo menos, por el sabor de su cocina. __ Eso se?or lethriel me temo que es un secreto, no podr¨¢ esperar que revele mis secretos de cocina__, le dijo pol¨ªticamente con una sonrisa __ ?gusta tambi¨¦n de mas cerveza?__ __por favor, de esta misma__ __ Muy bien se?or lethriel _-_ *** Fanis se dirigi¨® decidida a los cuarteles de la guardia cortando a trav¨¦s de un caos controlado. El movimiento y agitaci¨®n no cesaban pero de ning¨²n modo era desorganizado y err¨¢tico. Los escuadrones se movilizaban y ocupaban sus sitios de manera r¨¢pida, hab¨ªa tenientes y capitanes gritando ¨®rdenes; evacuando civiles y conduci¨¦ndolos a sus casas. Fanis guardo entre sus ropas un peque?o orbe marron no mas grande que un pu?o, hab¨ªa sido a trav¨¦s de este que recibi¨® el mensaje de satna acerca de lo que hab¨ªan hablado esos tres acerca del atentado. Ya tendr¨ªa tiempo para meditar acerca de eso, asi que de momento no tomaria riesgos le dijo a satna que los convenciera de quedarse y le dijo escuetamente que no dejara salir a lethriel. Ya era suficiente que hubieran sido atacados precisamente con lethriel presente. Siguio caminando por la calzada principal en direcci¨®n a la gran puerta de Bag¡ägrun la cual separa el distrito central de todos los dem¨¢s y donde en su cima se encuentra el cuartel general de la guardia de la ciudad. Como era su costumbre fanis necesita hacerse de una imagen general de lo que estaba ocurriendo y r¨¢pido no le gustaba no tener un panorama, aunque fuera muy general de las cosas. Una vez frente a la puerta, que estaba ya cerrada subi¨® r¨¢pido las escalinatas corriendo casi saltando los escalones de cinco en cinco como lince a la carrera. Paso de largo un contingente que iba en camino y entraba en los t¨²neles y caminos exclusivos para los guardias y se paro en la puerta de roble reforzado tanto con acero y hechizos. Poso sus palmas sobre dos placas met¨¢licas circulares a cada lado de la puerta con inscripciones camufladas con los adornos de la chapa de la puerta. Hizo fluir la energ¨ªa desde su centro y teji¨® un hechizo muy especifico para las placas, a continuaci¨®n giro de ellas como hubiera una agarradera invisible y la puerta se abri¨® por si misma. A diferencia de los dem¨¢s concejales, ella hab¨ªa formado parte del ej¨¦rcito y su anterior puesto de general de brigada le dio acceso a ciertos secretos de la ciudad e infraestructura oculta de la misma. Entro en el cuartel y se encontr¨® al comandante de la guardia de la ciudad. El comandante se llamaba Nitte Vandnord, fanis lo recordaba de algunas campa?as pasadas, era sobrio y con un gusto por el protocolo pero lo suficiente flexible en su manera de pensar para salirse de este; si la situaci¨®n lo ameritaba. Record¨® pensar cuando se entero de su promoci¨®n a comandante de la guardia de la ciudad que era apropiado para el puesto y firmo su apoyo. __ se?ora fanis, supongo que era de esperarse que la ver¨ªa primero aqu¨ª y no el sal¨®n del concejo __, se dirigi¨® a ella respetuosamente pero sin mucha, si no es que nada, de fanfarrea. No estaba en lo mas absoluto sorprendido de que hubiera entrado por si misma. A pesar de que la guardia solo tiene jurisdicci¨®n dentro de la ciudad y asuntos de orden p¨²blico y alteraci¨®n de este, su rango de comandante era solo inferior al de general de brigada, capit¨¢n general y en su tiempo a los pilares; lo que le daba suficiente rango para tener acceso a algunas de las ¡°particularidades¡± de la ciudad. Aunque hoy en d¨ªa ya no hay capitanes generales, dado que este rango solo puede ser dado por los pilares, y el concejo asume muchas de las funciones de los pilares. En teor¨ªa, dado que actualmente en la ciudad solo hay unos cuantos destacamentos militares y ninguno de los generales de brigada, Nitte acata a las decisiones del concejo pero solo cuando este llega a un consenso. De no ser as¨ª se podr¨ªa que decir que en la ciudad ¨¦l es la m¨¢xima autoridad. __ es un gusto Nitte, me alegra que no complique las cosas m¨¢s de lo necesario __ __ nunca te llevaste bien con los pol¨ªticos, es una iron¨ªa tu posici¨®n actual __, le respondi¨® serio pero m¨¢s casual __ tuve mis razones y no es que disfrute esto. Necesito que me ayudes a entender que est¨¢ pasando__ __ La situaci¨®n no est¨¢ del todo clara, los informes son fragmentados y los solvingers siguen llegando a montones_, indicando los peque?os animales de cuatro alas plateadas que llevaban los mensajes sujetos en sus espaldas por diminutas correas, que llegaban amonton¨¢ndose entre ellos en el alfeizar de la ventana mientras llegaban y se acercaban a Nitte; a sabiendas de que serian recompensados si entregaban su preciosa carga. Los solvinger median poco m¨¢s de un palmo, con el aspecto de un peque?o lagarto de piel lisa con alas membranosas en vez de patas, de colores variados pero siempre con tonalidad plateada. Eran animales casi enteramente a¨¦reos con una velocidad y resistencia en vuelo incomparable, los favoritos para entregar mensajes por esto y su alto grado de inteligencia, lealtad a la primera persona que ven al nacer. Los solvinger segu¨ªan acerc¨¢ndose y Nitte les daba golosinas a medida que tomaba los mensajes de ellos y algunos de ellos le ped¨ªan una caricia, que Nitte complac¨ªa rasc¨¢ndoles suavemente debajo de la mand¨ªbula. __ aparentemente fueron tres explosiones de gran fuerza, volaron todo a su alrededor en un radio de quince metros; sin embargo en el area de la explosi¨®n las llamas permanecieron ardiendo m¨¢s de lo esperado y terminaron por esparcirse a los edificios cercanos. Los lugares exactos son una herrer¨ªa y una caballeriza en el distrito comercial de los sectores sur y este, respectivamente. La tercera explosi¨®n fue cerca de la puerta sur del distrito de gobierno. __ Fanis observo mientras nitte marcaba en un mapa de la ciudad las locaciones de las explosiones. Analizo el mapa y trato de decifrar el prop¨®sito de las bombas por sus locaciones, el zefil negro; svart nunca hace nada sin un prop¨®sito. Sin embargo no lograba verlo, los lugares de las explosiones no dejaban ver un patr¨®n claro. Tendr¨ªa que inspeccionar con mas detalle los lugares, tal vez los lugares en si eran de inter¨¦s. El sonido de alguien tocando la puerta la saco de sus razonamientos. Era el concejal tannem exigiendo que lo dejaran entrar. Fanis sonrrio para si misma, a pesar de su influencia en la ciudad, segu¨ªan existiendo secretos a los que tannem no tenia acceso. Tomo el mapa de la mesa y se lo guardo. __ no puedo exigirte tu silencio nitte, pero me encantar¨ªa contar con el __ __ no contestare aquello que no se me pregunte __ contesto nitte con una sonrisa en sus ojos. En verdad que nitte era flexible y listo, mas de lo que su cargo exig¨ªa. __ Gracias __ Fanis busco una de las salidas ocultas y la abri¨® casi por instinto, entro en un t¨²nel que seg¨²n recordaba la llevar¨ªa por dentro de las paredes divisorias y desembocar¨ªa en una bifurcaci¨®n aproximadamente a un tercio de camino a su casa. La puerta se cerr¨® detr¨¢s de ella y poco despu¨¦s oy¨® como se abr¨ªa la puerta del cuartel. Le hubiera encantado escuchar a tannem y nitte pero sabia perfectamente que el grosor de las paredes solo dejar¨ªa pasar los gritos mas fuertes, estos tuneles hab¨ªan sido hechos como v¨ªas de escape seguras no como pasajes espias. A diferencia de algunos edificios de gobierno. De cualquier manera tannem es un buen pol¨ªtico, mas no un militar estaba segura de que no haria las preguntas correctas, precisamente lo que hubiera deseado poder hacer. Se condujo por un t¨²nel vagamente iluminado por ra¨ªces brillantes de un azul palido. fanis corroboraba su posici¨®n de tanto en tanto, conoc¨ªa una amplia red de tuneles como la palma de su mano; sin embargo uno jam¨¢s deb¨ªa de confiarse en estos tuneles. La tenue luz pulsatil hacia que se distorsionara la sensaci¨®n de distancia y espacio, la sombra de uno mismo pod¨ªa jugarle malas pasadas y hacer pasara de largo cruces de tuneles. Paso por algunos grandes cruces y despu¨¦s de unos quince minutos corto por tuneles mas discretos y ocultos. Como general a fanis se le hab¨ªa dado conocimiento de estos t¨²neles, sin embargo hab¨ªa hecho el habito de explorarlos hace algunos ciclos, despu¨¦s de verse relegada al cargo de concejal. Estos tuneles hab¨ªan probado ser invaluables para obtener y mandar informaci¨®n; adem¨¢s de moverse efectivamente por la ciudad. Por fin se acerco a la salida y uso un encantamiento de deteccion en la puerta para asegurarse de que no hab¨ªa nadie en la periferia del exterior. Abri¨® la puerta y se encamino por la escalinata hasta su casa, donde seg¨²n el mensaje de satna; lethriel y pasha hab¨ªan llegado acompa?ados de un juez y una peleadora del torneo despu¨¦s de una peque?a escaramuza con los hombres del zefil negro. La teor¨ªa de lethriel de haber apresurado su plan le parec¨ªa interesante, pero le intrigaba m¨¢s la informaci¨®n de donde pudieron conseguir explosivos tan poderosos. Adem¨¢s de que ser¨ªa muy ¨²til para ella saber la situaci¨®n en el exterior. Los zefil hab¨ªan permanecido aislados del resto del mundo por demasiado y a ella personalmente le preocupaba, sin embargo estaban hasta el tope de problemas con la situaci¨®n actual del concejo. Espec¨ªficamente tannem era un problema, no estaba segura de su verdadera intenci¨®n pero hasta ahora se ha pasado la mayor¨ªa del tiempo gan¨¢ndose seguidores y gente que lo soporte. Pareciera que quiere que el concejo se declare abiertamente como regidores, sin embargo a fanis le segu¨ªa pareciendo que hab¨ªa algo m¨¢s en su actuar. The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. De cualquier manera de momento tenia que enfocarse en lo que tenia al frente. Le preocupaba que alg¨²n simpatizante de tannem tratara de ganarse un favor a trav¨¦s de lethriel. Reconsiderando, eleth la pon¨ªa mas nerviosa que tannem y su cala?a todos juntos. Eleth precisamente hab¨ªa sido quien trajo a lethriel a la ciudad y el primero en conocer a lethriel. Tremenda primera impresi¨®n que hab¨ªa causado lethriel despachando a tres de sus guardias, pens¨® fanis mientras esbozaba una sonrisa divertida. El detalle era que a pesar de todo esto, desde el momento que lethriel hiso su aparici¨®n en las calles de la ciudad, la vez del concejo y durante el torneo; eleth no se hab¨ªa dejado ver y era precisamente lo que la pon¨ªa nerviosa. Si tannem era impasible y frio; eleth era totalmente indescifrable la gran mayor¨ªa, por no decir todo el tiempo y uno no pod¨ªa estar seguro de cuan controlados eran cada uno de sus gestos y movimientos. Despu¨¦s de todo en el campo de batalla como estratega, era conocido como el ¡°titiritero sonriente¡±. Por ahora lo mejor ser¨ªa tener a lethriel dentro de los terrenos de la casa, que fuera su protegido solo proteg¨ªa de un pu?ado de cosas. Hablando de protegido todav¨ªa habia que indagar mas de lethriel y averiguar que quer¨ªa realmente aqu¨ª, adem¨¢s de dise?ar un entrenamiento acorde a ¨¦l. Su estilo de combate era flexible, durante el torneo paso de pelear con espada a cuerpo a cuerpo numerosas veces sin mucha dificultad. Era considerablemente m¨¢s r¨¢pido que un terran promedio, sin embargo estaba segura de que, que pudiera competir con los zefils; que eran de las razas mas rapidas y agiles se deb¨ªa a experiencia de combate real. Por lo que pudo ver en el combate con c¨¦lsica estaba acostumbrado a batallas con condiciones especiales, fuera innato o cultivado, ten¨ªa un pensamiento ¨¢gil y aceptaba la situaci¨®n r¨¢pidamente para poder lidiar con ella. Adem¨¢s estaba el asunto de la segunda fuerza, no pod¨ªa estar completamente segura pero ella apostar¨ªa todo a que era capaz de usarla a cierto grado. Un terran simplemente no pod¨ªa ser m¨¢s fuerte que un zefil. Al menos no sin la segunda fuerza. Fanis record¨® el breve tiempo que estuvo en un grupo con un terran, el bastardo era un ebrio sin remedio nunca se pod¨ªa saber cuando estaba sobrio o no. Mas sin embargo su proeza en combate era incre¨ªble. Mediante la segunda fuerza en ocasiones era inmune a los hechizos y su velocidad y fuerzas eran casi sobrenaturales, incluso hubo una vez que hizo estallar los ¨®rganos de un bandido midian que hab¨ªa reforzado su armadura con magia con un extra?o golpe con la palma abierta. Despu¨¦s simplemente lo tomo por cabeza por la parte interna del antebrazo y brazo, con movimiento fluido de ambos brazos le torci¨® el cuello tan salvajemente que el hueso simplemente se zafo de su sitio y la piel se hizo nudo. De lo contrario el midian podr¨ªa haber sobrevivido si lo dejaban ah¨ª, solo un ¡°podr¨ªa¡± pero en las condiciones adecuadas los midians eran capaces de eso. Si lograba averiguar si lethiel de verdad usaba la segunda fuerza, ser¨ªa una oportunidad de volver a observar y analizar la t¨¦cnica. De una manera u otra el arribo de lethriel hab¨ªa movido las aguas y con algo de suerte el estancamiento entre la facci¨®n de tannem, la del zefil negro y la propia se romper¨ªa. La llegada de un elemento externo era lo que hab¨ªa estado esperando. Personalmente le agradaba lethriel, pero tambi¨¦n deb¨ªa de corroborar si el podr¨ªa ser un elemento pol¨ªtico o no. *** Se despert¨® perezosamente y abri¨® los ojos muy lentamente, sin estar muy segura de lo que ten¨ªa frente a ella. Solo vio borrosamente un tenue matiz verde claro, aqua y celeste; este ocupaba todo su campo de visi¨®n y no dejaba ver nada mas. Se sinti¨® confundida y desorientada, donde estaba y que era ese matiz; trato de hacer memoria que hab¨ªa sido lo ¨²ltimo que hab¨ªa hecho, sin embargo la pereza de reci¨¦n haber despertado no la dejaba razonar de manera correcta. Justo cuando empezaba a enfocar y noto la extra?eza de un pez volando sobre ella, un bostezo enorme sobrevino y abri¨® su boca. El agua entro rauda y veloz lleno su garganta, esto la hizo toser y el reflejo por aire la hizo tragar mas agua, esta se abri¨® paso y comenz¨® a llenar sus pulmones. En su mente se encendieron las alarmas, dici¨¦ndole que ten¨ªa que salir de ah¨ª, por una fracci¨®n de segundo al menos. Volvi¨® a toser y se calmo el agua t¨¦rmino de llenar sus pulmones y el imperioso impulso de sacarla desapareci¨®. Se levanto y examino el terreno y record¨® por fin. Hab¨ªa estado cazando y su preza hab¨ªa tratado de escapar en el agua, craso error ya que en el agua pod¨ªa propulsarse a m¨¢s velocidad de lo que el ruk, su presa, jam¨¢s podr¨ªa. Dentro del agua se coloco de bajo de el y clavo sus garras en el y lo arrastro bajo el agua. El ruk comenz¨® a forcejear y a buscar aire, asi que ella simplemente termino con todo mordiendo en su tierno cuello. Lo comio ya en el fondo y una vez que no hab¨ªa dejado ni los huesos y una nube azul plateada de sangre flotaba a su alrededor se dormido en el lugar. El mismo pez segu¨ªa por encima de ella, aunque pens¨¢ndolo bien no volaba; sino nadaba encima de ella. Otro m¨¢s paso cerca de ella y r¨¢pida como rel¨¢mpago a pesar de estar en el agua, lo capturo y decapito. Observo fijamente como la sangre del pez de escamas doradas flu¨ªa como un hilo delgado que se deslizaba entre las corrientes de agua. La diferencia era que esta era de color rojo apagado. Una vez mas un sentimiento que no comprend¨ªa del todo se apodero de ella ?Por qu¨¦? Que hac¨ªa que la sangre del ruk fuera azulada y la de este pez roja ?Qu¨¦ era lo que las diferenciaba? ?Qu¨¦ hacia que la sangre del ruk fuera azul? en primer lugar. Este sentimiento que no comprend¨ªa, que se apoderaba de ella en ocasiones y no la dejaba en paz, la manten¨ªa despierta observando la mas insignificante de las criaturas; hasta el magnifico espect¨¢culo de luces y destellos en los cambios de estaci¨®n. Un sentimiento del que sabia solo una cosa, era algo que ninguno de sus compa?eros de clan compart¨ªan. Se levanto del suelo marino y engullo lo que quedaba del pez, sabia dulce y fresco mientras el ruk tenia un sabor robusto, amargo y ligeramente frutal. De nueva cuenta quiso saber que era lo que hacia que fuera asi. Volteo arriba y un gi¡¯il paso encima de ella con su largo cuerpo, este se percato de su presencia y la observo moment¨¢neamente con su enorme cabeza larga y provista de una gran mandibula, dientes y lengua puntiaguda que usa para atrapar su presa y traerla a su boca. Solo su cabeza era el equivalente de la mitad de su propio cuerpo y sin embargo este decidi¨® no lanzarse a la caza. Una l¨¢stima pens¨®, ser¨ªa interesante. Lo observo alejarse lenta y sinuosamente por el agua hasta perderse en la distancia. Algo altero la superficie del agua y la saco de sus pensamientos. Supuso que ven¨ªa siendo hora de salir del agua. Emergi¨® lentamente y dejo que la calidez del sol ba?ara solo su cara, sinti¨® el contraste de la temperatura del agua gelida del lago, que se alimentaba de un rio que bajaba de las monta?as de los hielos perpetuos. Disfruto un poco m¨¢s el contraste de temperaturas mientras avanzaba hacia la orilla y sal¨ªa poco a poco del agua. El agua se deslizo por su cuerpo, desde su mata de pelo oscuro y violeta vivo, pegado a su espalda llegando a sus hombros; esbeltos y en apariencias suaves a tacto pero cubiertos de gruesas y flexibles escamas con poca variaci¨®n de su grosor a lo largo de su dorso. De colores negros y apagados; contrastando con violetas vibrantes que se extend¨ªan desde la parte superior de su cara, su nuca, cuello, hombros, espalda, piernas y hasta su cola. En su vientre, cubierto de escamas relativamente m¨¢s suaves, el patr¨®n era opuesto con colores blanco y grises m¨¢s claros y pocos tintes de violeta que sub¨ªan por su cuello hasta su esbelta mand¨ªbula, ment¨®n y justo hasta la frontera con sus colores oscuros en el labio inferior. __ se siente bien__ __ debe ser asi para pierdas el tiempo de esa manera__, escucho la voz de un macho conocido, la verdad era un amigo de toda la vida. __cierra la boca__ __ por favor De¡¯ell, siempre pareces estar ausente observando cosas que solo t¨² ves y cuando muestras se?ales de vida lo ¨²nico que haces es perderte__, se burlo su amigo, con sonrisa socarrona. __ Dir¡¯ik tienes algo que decirme, que no sea ser una molestia __, Dir¡¯ik que estaba posado sobre una rama de un ¨¢rbol cercano salto al suelo y callo suavemente sobre el suelo a pesar de corpulencia, teniendo casi dos veces y medio el tama?o de De¡¯ell. __ el antiguo me pidi¨® que te buscara, quer¨ªa hablar contigo __ __ ?el antiguo? No el grande __, pregunto sorprendida. __ acaso importa cu¨¢l de los Wyers fue, pidi¨® hablar contigo __, le reprocho mientras reia un poco, Dir¡¯ik ya estaba acostumbrado a la falta de reverencia y acato por los Wyers que siempre mostraba. Sin embargo el sab¨ªa que no lo hac¨ªa con malicia, por lo menos el. __ y como siempre, no pudiste preguntar si tenia un mensaje, o si quiera para que__, le contesto de¡¯ell entornando sus ojos de azul claro. __ vamos ya por favor __, le dijo mientras la sujeto del hombro, con su mano con las garras retra¨ªdas a media distancia. Un detalle que tambi¨¦n le llamada la atenci¨®n era el hecho que un nyut macho cuando alcanzaba la madurez, se volv¨ªa incapaz de retraer su garras en sus hendiduras verticales por completo y siempre quedaban a media distancia de fuera. Ella sospechaba que se deb¨ªa a los m¨²ltiples engrosamientos de escamas y protrusiones de huesos que se formaban en sus pantorrillas, rodillas, espalda, hombros, brazos y especialmente en las manos. __ est¨¢ bien __, accedi¨® de¡¯ell deseosa de saber mas, le pareci¨® intrigante. El antiguo era Wyer l¨ªder del clan de Dir¡¯ik. Cada wyer manejaba sus propio clan y aunque todos los nyut veneran a los wyers. De manera general cada uno manejaba su propio clan y no solian interactuar entre ellos. Sin embargo el antiguo, como su nombre sugiere, es el m¨¢s viejo de todos y es un¨¢nimemente respetado por todos los clanes. Era el ¨²nico que interven¨ªa de tanto en tanto con otros clanes o solventaba disputas. Le agradaba el antiguo, por lo menos mas que su propio wyer; el grande. __ ?donde se encuentra ahora? __ __ deber¨ªa estar todav¨ªa en donde los hielos perpetuos lloran __ __ Eso no est¨¢ cerca, nos llevara hasta cuando las sombras se encogen a nuestros pies__ __pues v¨¢monos ya__, apremio dir¡¯ik mientras volvia a saltar a las ramas y de¡¯ell lo sigui¨® atraves de estas; de ¨¢rbol en ¨¢rbol. Dir¡¯ik avanzaba con paso pesado, en cada rama que se posaba llegaba agarr¨¢ndola con las poderosas garras de sus patas y le imprim¨ªa gran fuerza al siguiente salto. Como resultado las ramas eran marcadas por sus garras y la mayor¨ªa afectadas por abuso al que fueron sometidas. En contraste de¡¯ell avanzaba mas ¨¢gilmente con saltos ligeros en cada rama usando el rebote de cada en beneficio de siguiente salto. De¡¯ell pensaba que esta manera era mejor, aunque carecia de prop¨®sito; de¡¯ell adoraba usarla para sorprender a sus hermanos de clan cada vez que pod¨ªa. Al parecer de esta manera hacia menos ruido y no gastaba tanto esfuerzo como otros hac¨ªan lo que aparentemente la hac¨ªa pasar casi completamente inadvertida. Acelero un poco el paso y se dispuso a saltar sobre Dir¡¯ik, justo cuando el latigeo con su cola y le golpeo en el dorso de su garra. __ Epa, que crees que haces, s¨¦ que soy el macho m¨¢s codiciado pero por ser mi amiga no tendr¨¢s privilegios especiales fuera de temporada __ __ tch, veo que todav¨ªa te sientes la garra m¨¢s grande del lugar __, contesto De¡¯ell molesta de haber sido interrumpida en su travesura. Aunque era cierto que Dir¡¯ik era un muy buen prospecto de macho, ella nunca lo hab¨ªa considerado de esa manera; no es que tuviera mucho inter¨¦s por aparearse de igual manera. Sin embargo Dir¡¯ik no perdia oportunidad para pavonearse como un buen ejemplar para pareja. Siguieron avanzando y llegaron al territorio del antiguo pasado el medio dia. Dir¡¯ik hab¨ªa pasado gran parte del camino ret¨¢ndola a alcanzarlo y evitando que ella lo pasara usando su cola para hacerla retroceder o golpeando igualmente sus garras u hombros. El resultado fue que solo dos veces pudo De¡¯ell pasarlo, adem¨¢s que se desviaron un poco de su ruta. Una vez en pleno centro del clan, ubicado en lo profundo del bosque de las luces. Dir¡¯ik le dijo que esperara mientras iba a avisarle al antiguo. De¡¯ell se quedo mirando los orbes de luz danzando debajo de las copas de los arboles. De no ser por estas luces el bosque estar¨ªa en completa penumbra. Se sent¨® en la hierba mullida y se sobo su garra adolorida de tantos coletazos de Dir¡¯ik. Mientras se masajeaba comenz¨® a jugar con su propia cola, enrrosc¨¢ndola, estir¨¢ndola, haciendo una piedra tratando de no dejarla caer y volviendo a intentarlo cuando ca¨ªa. Una vez que estuvo razonablemente segura de su control para sujetarla intento lanzarla contra un ¨¢rbol; aunque las primeras veces solo consigui¨® que la piedra se le resbalara en cuanto aflojaba su agarre. Luego logro hacer un lanzamiento razonablemente decente, contenta con su peque?a victoria fue por ella y contin¨²o practicando; as¨ª se sumi¨® en esto y como era su costumbre perdi¨® la noci¨®n del tiempo. No fue hasta que la presencia de Dir¡¯ik acerc¨¢ndose la distrajo. __ el antiguo estaba dormido, asi que tuve que buscar un par flores de sangre para despertarlo, te est¨¢ esperando __, anuncio este mientras se acercaba. __ De acuerdo __, dijo De¡¯ell a punto de volver a tirar la piedra y sigui¨® a Dir¡¯ik. Pasaron por lo que vendr¨ªa siendo el ¨¢rea central del clan y se sorprendi¨® por lo vac¨ªa que parec¨ªa en comparaci¨®n de la de su propio clan, contrastaba tambi¨¦n el hecho de que los pocos miembros que se hallaban no parec¨ªan muy interesados en su presencia ah¨ª. Dentro de su clan los miembros sol¨ªan ser muy recelosos de quien entraba y sal¨ªa de su territorio de clan, sin embargo los miembros del clan del antiguo no parec¨ªan tener mucho problema con miembros ajenos a su clan. El m¨¢ximo inter¨¦s que le dedicaban era un mero reconocimiento de su presencia con una mirada y volv¨ªan a sus asuntos. Ella y Dir¡¯ik pasaron el ¨¢rea central y llegaron a un gran ¨¢rbol viejo que se adosaba sobre una pared de roca, en la base de tronco hab¨ªa un hueco, por el cual entraron. El pasaje estaba iluminado tenuemente por la luz del exterior y unas cuantas plantas brillantes. Mientras avanzaba De¡¯ell que todav¨ªa no hab¨ªa dejado de asir la piedra, la lanzo sutilmente contra Dir¡¯ik directo a su cabeza. La piedra fue bloqueada por la propia cola de Dir¡¯ik. __ Qu¨¦ crees que ha¡­.. ?!__, Dir¡¯ik callo sordamente contra el suelo, pues De¡¯ell hab¨ªa usado su cola como gancho para hacerlo tropezar; despu¨¦s de haber lanzado la roca. __ torpe __, dijo De¡¯ell con una risilla. __ Uno no puede descuidarse ni por un momento contigo cerca, vamos ya casi llegamos __, dijo entornando los ojos, pero riendo mientras se levantaba. Salieron del t¨²nel y se abri¨® una gran c¨¢mara iluminada gentilmente desde arriba por una abertura de buen tama?o en el techo. Sin embargo la mayor¨ªa de la luz proven¨ªa de unos orbes de luz que extra?amente circulaban sobre una formaci¨®n de roca. Mientras De¡¯ell empez¨® a preguntarse porque los orbes de luz preferir¨ªan estar aqu¨ª en vez de cerca de las copas, la formaci¨®n de piedra se movi¨® y un ojo se abri¨® en ella. Resulto que no era una formaci¨®n de roca, sino el antiguo levantando su enorme cabeza y abriendo sus ojos dorados que se enfocaron primero en Dir¡¯ik y luego fijaron la mirada en De¡¯ell. La c¨¢mara reverbero y se sacudi¨® con un gru?ido bajo y tremolo, fue tan intenso que sacudi¨® a los dos j¨®venes nyut hasta sus huesos. No era una experiencia de todos los d¨ªas. Cuando el gru?ido ceso De¡¯ell sinti¨® una presi¨®n o un pinchazo en su cabeza sin embargo lo sinti¨® dentro de su cabeza, la sensaci¨®n le record¨® a el agua desbord¨¢ndose y haci¨¦ndose camino. Entonces lo escucho dentro de si. __De¡¯ell__ ***