《La puerta de Maltras》 Prè´¸logo: El horrible rostro de la envidia Pr¨®logo: El horrible rostro de la envidia. El viento est¨¢ helado, pero es normal, el cambio de estaciones trajo consigo un clima invernal bastante brusco. Puedo sentir las yemas de mis dedos entumi¨¦ndose y mi agitada respiraci¨®n deja una estela blanca como la nieve que cae a mi alrededor. Permanecer a la intemperie en semejante clima no es lo ideal, de ser posible me gustar¨ªa estar dentro del sal¨®n de clases, o mejor a¨²n, en mi dormitorio, puede ser peque?o pero la calefacci¨®n es una maravilla. Si, me gustar¨ªa ir al dormitorio; por desgracia mi cuerpo no responde como quiero, de hecho ni siquiera puedo moverme. Mi cuerpo, invadido por un agudo dolor y las inclemencias del fr¨ªo yace a un costado del edificio principal. No puedo ni levantarme mucho menos caminar... mi columna debio da?arse con la ca¨ªda. Poco a poco puedo sentir el sabor del hierro en mi boca y respirar es cada vez m¨¢s dif¨ªcil. Permanecer consciente es muy dificil, la unica razon por la cual me encuentro lucido es mi gran odio y deseo de venganza contra los culpables, esos malditos que tienen el descaro de asomarse por la ventana. ?El motivo por el que esto ocurri¨®? Envidia. Esta escuela es una de las mejores del pa¨ªs, donde solo se aceptan alumnos de elite, ya sea social, deportivo o intelectual. Un inconveniente es que "Personitas de la realeza" deben coexistir con personas como yo, que lograron entrar a base de talento y esfuerzo. Puede que suene presuntuoso pero es verdad, esos cerebros sub-evolucionados s¨®lo tendr¨ªan oportunidad de superarme en el programa recurriendo a algo como esto. Bien, tambi¨¦n tengo la culpa por no tomar las debidas precauciones, supongo que despu¨¦s de todo no soy tan listo. Un mes m¨¢s y habr¨ªa sido el ganador indiscutible del programa. Poder ser el representante de la escuela para poder presenciar la apertura del elevador espacial y ser de las primeras personas en contemplar el espacio desde ¨¦l fue la meta por la que decid¨ª estudiar aqu¨ª. Cabe mencionar que tal evento convertir¨ªa al representante en toda una celebridad y una persona influyente, algo que mis competidores deseaba con fervor. Tanto como para matarme... "Y algo que les arrebatar¨¦." Haciendo uso de mis fuerzas restantes presiono la pantalla t¨¢ctil de mi pulsera, la cual en verdad se trata de un dispositivo que yo mismo desarroll¨¦: Brain. This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Brain es una AI (inteligencia artificial) que programe desde que termin¨¦ la secundaria. Obedece mis ¨®rdenes de manera impecable, adem¨¢s de que puede aprender por s¨ª misma y evolucionar. Es mi mayor logro y mi mayor secreto tambi¨¦n, la programe para encriptarse y borrar todo rastro de su existencia si mis funciones vitales desaparecieran, por eso debo darme prisa. --B-Brain... modo... detective... culpables... salon... Haciendo uso de toda mi voluntad, le doy mis ultimas ordenes a Brain. Brain inmediatamente obedece y puedo escuchar el sonido de confirmaci¨®n. Justo a tiempo, mis funciones vitales decaen y me es imposible retener mi conciencia. Mis ¨²ltimos pensamientos est¨¢n llenos de odio y satisfacci¨®n malsana. ("Sus vidas ser¨¢n un infierno, malditos") Solo queda esperar mi final. Siempre me consider¨¦ un hombre que se basa en el pensamiento racional, pero mi muerte me intriga... ?Que pasara ahora? En medio de tal pensamiento, puedo percibir otro que no es mio. ".......... vida............ acciones.......... ayuda..........." No se que es, sonaba como est¨¢tica, posiblemente un ¨²ltimo truco de la mente. Pero, como si el fr¨ªo que sent¨ªa hubiese sido una ilusi¨®n, mi cuerpo es invadido por una sensaci¨®n de calidez seguido nuevamente por m¨¢s fr¨ªo, pero esta vez era m¨¢s bien como una sensaci¨®n molesta. --Buaaaaaa...... Buaaaaaa...... Buaaaaaa. Un sonido escapa de mi, suena como el llanto de un beb¨¦. --sSaudjfolepods jkdjska dshjfdjsks Palabras de una voz fuerte y masculina, no las entiendo pero siento como si fueran felices. --Hau jjsuehd sssj roffysd Esta vez es una voz femenina, tampoco puedo entenderlas pero suenan igual de felices que las pronunciadas por la voz masculina. No puedo ver mis alrededores, posiblemente tengo los ojos cerrados. Al tratar de abrirlos, mis p¨¢rpados responden y puedo ver con claridad una vez que enfoco mi vista. ?Mis alrededores son enormes! No, soy yo el que se encogi¨®. Frente a mi esta el gran rostro de una mujer que me mira con gran felicidad y l¨¢grimas en los ojos... ("?Que... acaba de ocurrir?") Capitulo 1 Capitulo 1: Mentes fundidas "Aruh, ?Es hora de comer, amor!" (??) Las palabras de mi madre llaman mi atenci¨®n. ?Comida! ?Ya ten¨ªa hambre! Ha pasado un a?o desde que reencarne en este mundo. Si, reencarn¨¦, no existe otra explicaci¨®n para semejante fen¨®meno. Si bien esta situaci¨®n contradice a la ciencia convencional, al experimentarla en persona me doy cuenta de que es real. Al principio estaba muy confundido y asustado, pero la capacidad para adaptarse es una cualidad humana... o no solo humana. "Abre la boca, Aruh. Aaaaaahhhhh" (Madre) Mi madre en este mundo me ofrece una cucharada con un pur¨¦ de aroma dulce mientras abr¨ªa la boca como d¨¢ndome indicaciones dejando ver sus dos colmillos vamp¨ªricos. Si, colmillos vamp¨ªricos. Mi madre no es humana, tampoco mi padre o yo lo somos... Pero tampoco somos vampiros. Somos "Naga". Cabello plateado, tez clara, ojos azul profundo y colmillos un poco m¨¢s largos que los de un ser humano; son las caracter¨ªsticas de la raza naga. Pude darme cuenta del nombre de mi especie tras ser capaz de reconocer el idioma de mis padres, Tovs Hydran y Mura Hydran. Tambien aprend¨ª mi nombre, Aruh Hydran. "Aqu¨ª viene mas." (Mura) Mi madre... Mam¨¢ sonr¨ªe felizmente mientras me alimenta, una sonrisa hermosa y c¨¢lida la hacen verse como la mujer m¨¢s bella que haya conocido. Mis padres en mi vida pasada eran muy distintos. Se conocieron e iniciaron una relaci¨®n al trabajar en la misma compa?¨ªa, pero al poco tiempo mi madre result¨® embarazada, lo cual trajo consigo una "boda de escopeta" y la insatisfacci¨®n de ambos. Mi madre dej¨® su amado empleo por mi "culpa" mientras que mi padre perdi¨® su "libertad", por lo cual la relaci¨®n entre ellos y hacia mi era un tanto fr¨ªa. Con el paso del tiempo, se descubri¨® que yo era un genio como pocos, desde entonces su trato hacia m¨ª cambi¨® radicalmente, trataron de convertirse en una celebridad y mejoraron su actitud hacia m¨ª en p¨²blico. Tambi¨¦n contrataron tutores y gente intelectual para ampliar mis conocimientos, lo cual es algo que al final termin¨® siendo ¨²til pero que en aquel entonces sent¨ª como explotaci¨®n. Stolen from its original source, this story is not meant to be on Amazon; report any sightings. En contraste, mis padres actuales son lo opuesto. Cuando reci¨¦n reencarn¨¦ estaba confundido y enojado, quiz¨¢s mis padres percibieron algo en mi pero lo ignoraron. Dado que mi cuerpo es de un beb¨¦ mi ¨²nica forma de comunicaci¨®n es a trav¨¦s de gritos y llanto, la casa se volvi¨® un lugar muy escandaloso, pero lejos de molestarlos parec¨ªa m¨¢s bien que los estaba preocupando, al grado que trajeron a una persona para examinarse si me encontraba bien de salud. La persona que vino a verme no era un naga, sino una persona de orejas largas y puntiagudas, un elfo, quien a su vez ven¨ªa acompa?ado de un hombre y una mujer de raza naga ( mas tarde me di cuenta que los dos eran mi abuelo y abuela maternos). El hombre elfo era un doctor, mis preocupados padres le hab¨ªan tra¨ªdo para que me revisara por s¨ª estaba enfermo o algo me produc¨ªa dolor; el diagn¨®stico fue que simplemente yo era muy en¨¦rgico, lo cual alegr¨® a todos los presentes. Desde entonces mis berrinches fueron aceptados con cari?o y felicidad. Si bien, al principio mi mente estaba inundada de enojo y rencor, el amor incondicional de mis padres fue borrando mi resentimiento hasta hacerlo desaparecer. Cabe mencionar que los instintos de un beb¨¦ por ser amado por sus padres influenciaron en mi cambio de sentimientos. Este cuerpo, y los recuerdos de mi vida pasada se mezclaron; poco a poco la mente de este cuerpo comenz¨® a organizar la informaci¨®n de mi alma, permitiendo que nuevos sentimientos nacieran en mi. Sentimientos como el amor. Bueno, de eso ya hace un tiempo, hoy en d¨ªa me he convertido en un beb¨¦ tranquilo y obediente que ama a sus padres... a mam¨¢ y a pap¨¢. "?Te gusta tu comidaaaaa? Mam¨¢ lo hizo con todo el amor del mundo" (Mura) Doy mi afirmaci¨®n abriendo la boca pidiendo m¨¢s comida. "U fu fu. Mam¨¢ est¨¢ feliz de que te haya gustado" (Mura) Si, este sentimiento en mi interior es mutuo. Tambi¨¦n estoy feliz. Cap铆tulo 2 Cap¨ªtulo 2: Conociendo la aldea (Primera parte) En este nuevo mundo en el que reencarne, o al menos en esta parte del mundo existen otras razas aparte del ser humano, adem¨¢s de los naga y de los elfos hay m¨ªnimo otras tres. Me di cuenta de ello el d¨ªa en que sal¨ª por primera vez de casa. "?As¨ª que este es Aruh? ?Es todo un primor!" (se?ora 1) "?Lo es! Si todo lo lindo del mundo se concentrara en un solo lugar, ni as¨ª se acercar¨ªa a Aruh" (Mura) "Ya comprende los sentimientos de una madre, se?ora Mura... ?Tienes una madre muy buena, Aruh!" (se?ora 2) Un par de mujeres cargando cestas de pasto tejido se acercaron mientras mi madre y yo camin¨¢bamos por uno de los senderos de la aldea. Por lo que he podido comprender del idioma que he aprendido hasta ahora, esta aldea se llama Alturi, la cual se encuentra en una cadena monta?osa. Las construcciones est¨¢n hechas de piedra y madera pero no procesadas completamente, d¨¢ndoles una apariencia muy r¨²stica. Sin mencionar la era moderna, la arquitectura se ve m¨¢s primitiva que la edad media. La densidad de poblaci¨®n tambi¨¦n parece ser un poco baja y las casas y otros edificios est¨¢n un poco dispersos entre s¨ª. Dicho esto, no significa que estemos en la edad de piedra; aunque primitivo, el dise?o de las casas est¨¢ muy bien planeado, hay un sistema de abastecimiento de agua por medio de pozos cerca de cada casa y adem¨¢s se cuenta con un sistema de fosa s¨¦ptica, que aunque me es imposible de estudiar por el momento, luce realmente eficaz. "As¨ª que ya fue un a?o desde que naci¨®. El peque?o crecer¨¢ antes de que se de cuenta, se?ora Mura" (Se?ora 2) "Es un sentimiento complicado. Por una parte me gustar¨ªa verlo crecer grande, fuerte y sano... pero por otra parte, desear¨ªa que se tomara el tiempo en crecer." (Mura) ?Qu¨¦ dices, mam¨¢? En lo particular quisiera darme prisa en crecer. ?Hay tanto que quiero aprender y descubrir en este mundo! Al verme mirar a mis alrededores de manera en¨¦rgica, mam¨¢ y las dos se?oras dejan escapar una ligera risa. "Yo dir¨ªa que ¨¦l prefiere crecer." (Se?ora 1) Luego de una corta charla mientras caminamos, las dos se?oras se separan y toman un camino distinto al nuestro. Por cierto, hay algo que me intrig¨® de la conversaci¨®n. Ambas mujeres parecen tener alrededor de 40 a?os, sin embargo, ?La edad de cada una supera los 150 a?os! Tal parece que los naga son una raza longeva. Mientras yo me sumerg¨ªa en mis pensamientos, el sonido de martilleo de metal contra metal se hizo escuchar, llamando mi atenci¨®n. This novel is published on a different platform. Support the original author by finding the official source. Mam¨¢ se detuvo, no lejos de donde nos encontr¨¢bamos se hallaba una choza m¨¢s grande que las dem¨¢s casas que he visto, el martilleo proven¨ªa de ah¨ª. Papa se encontraba fuera del edificio junto a otros 6 hombres, todos estaban frente a un yunque trabajando como herreros. "Pap¨¢ trabaja duro como siempre, ?Porque no le damos ¨¢nimo antes de ir con tus abuelos''" (Mura) "Daah" (Aruh) "Bien hecho. Estoy segura que pap¨¢ trabajara muy duro el d¨ªa de hoy." (Mura) Quiz¨¢s sintiendo nuestra presencia, pap¨¢ levant¨® la vista y mir¨® en nuestra direcci¨®n salud¨¢ndonos. Los compa?eros a su alrededor se percataron de que hab¨ªa dejado de martillear y parecieron preguntar al respecto, y luego de que pap¨¢ respondiera y apuntar¨¢ en nuestra direcci¨®n ellos nos miraron y comenzaron a felicitarlo. Debido a que todos los martilleos se detuvieron, un hombre de corta estatura, gran barba rojiza y de f¨ªsico corpulento sali¨® del edificio. "??POR QUE HAN DEJADO DE TRABAJAR?! ??EL METAL VA A PERDER SU CALIDAD SI SIGUEN HOLGAZANEANDO!!" (hombre) La voz de hombre era tan fuerte que se alcanz¨® a escuchar perfectamente hasta donde est¨¢bamos. Esa apariencia, voz fuerte y pasi¨®n por el metal... ?Sin duda alguna, un Enano! Los siete volvieron a trabajar de inmediato, apenados. "Rega?aron a pap¨¢ por nuestra culpa... Tendremos que disculparnos cuando llegue a casa" (Mura) Mam¨¢ sonri¨® nerviosamente. El enano tambi¨¦n se percat¨® de nuestra presencia y nos salud¨® amablemente antes de regresar nuevamente al interior del edificio. El incidente fue un poco incomodo, pero gracioso a la vez. Luego de que mam¨¢ le lanzara un beso de despedida a pap¨¢, reanudamos nuestra traves¨ªa. "Escucha, Aruh. El jefe de pap¨¢ puede haber parecido alguien aterrador pero no tienes que estar asustado; el se?or Fas Nesel es un h¨¢bil herrero y una persona muy amable, los naga le debemos mucho a los enanos como ¨¦l, a los elfos y en especial a los humanos. Todos los habitantes de las monta?as de Tulser debemos ser unidos y apoyarnos entre nosotros." (Mura) Naga, humanos, elfos y enanos. Tal parece que esas son las razas que habitan en estas monta?as y al parecer son bastante unidas; sin embargo, solo he visto a ese se?or enano y al elfo doctor, adem¨¢s de que no he visto a un ser humano hasta ahora. Aunque llevo poco tiempo de salir de casa y no conozco toda la aldea, no parece que las dem¨¢s razas sean muy abundantes en ella. Me pregunto por qu¨¦ ser¨¢. Capitulo 3 Cap¨ªtulo 3: Conociendo la aldea (segunda parte) El camino que mam¨¢ hab¨ªa tomado llegaba hasta una peque?a plaza, al parecer el centro de la aldea; hab¨ªa unos edificios grandes alrededor, pero el que m¨¢s destacaba era una gran bodega frente a la cual hab¨ªa varios vagones de madera cubiertos tirados por animales parecidos a enormes ciervos. "Son 15 costales de trigo, 10 de alforf¨®n y otros 10 de avena. El pedido tambi¨¦n incluye 2 costales de pimienta, pero las rutas han sido un poco inseguras y se demorar¨¢ tres d¨ªas m¨¢s." (Hombre humano) "En ese caso, podr¨ªamos mandar a un par de hombres para limpiar las rutas." (Hombre naga 1) "Eso me gustar¨ªa, pero la ruta de la que hablo es la de Sarci a la capital. La protecci¨®n de los naga no llegar¨ªa hasta all¨ª." (Hombre humano) "?La ruta del oeste? Me parece raro que se haya descuidado una ruta tan importante." (Hombre naga 2) "Su majestad ha enviado tropas a cuidar la ruta, pero no se trata de monstruos, sino de bandidos, y unos muy escurridizos a decir verdad. Una unidad de ¨¦lite se ha preparado y marchar¨¢ ma?ana temprano a subyugarlos, pero por el momento, las mercanc¨ªas est¨¢n tardando un poco en llegar y eso afecta tambi¨¦n los precios." (Hombre humano) El primer humano que vi al llegar a este mundo actuaba como un comerciante, sin embargo llevaba puesta una armadura de cuero y metal, lo que le daba un aire de soldado o mercenario, su cabeza afeitada junto con su f¨ªsico corpulento acentuaba a¨²n m¨¢s su apariencia de militar. "Ciertamente no podemos hacer nada en esas condiciones, la protecci¨®n del gran Nagur solo se encuentra en estas monta?as." (Hombre naga 2) "Capit¨¢n Almond... Ya terminamos de descargar" (??) Un hombre lagarto de dos metros de altura vestido con un grueso abrigo llam¨® al hombre de apariencia militar que respond¨ªa ya sea por el nombre o apellido de Almond. "Bien, ya ha quedado todo listo. La siguiente es la aldea Tula" (Almond). "En ese caso, ?Podr¨ªa esperar hasta el mediod¨ªa? Saldr¨¦ a buscar hierbas medicinales y podr¨ªa traer algunas extra para que se las lleve a los elfos." (Mura) Mam¨¢ se acerc¨® y le habl¨® al grupo de hombres como si les tuviera bastante confianza. "Se?ora Hydran, gusto en verla... ?Hierbas ha dicho?... Oh, ?Ese es el peque?o del que o¨ª hablar?" (Almond) "Si, este es Aruh. Ya ha cumplido el a?o de edad as¨ª que ya puede salir al exterior." (Mura) ?Entonces los naga no pueden salir hasta que cumplan al menos un a?o? "Bien por ti, peque?o. Ya podr¨¢s salir a conocer la aldea y los festivales." (Almond) Tambi¨¦n me gustar¨ªa conocer las monta?as y el resto del mundo, pero parece que los naga tienen un problema si dejan las monta?as. "Cierto, ahora que el peque?o puede salir significa que ya puede regresar a su trabajo como recolectora. Son buenas noticias para la secci¨®n de medicamentos." (Almond) "As¨ª es. Vine a revisar si hay pedidos para la aldea y al verlo a usted pens¨¦ que ser¨ªa buena idea aprovechar para abastecer a otras en su camino." (Mura) Quien respondi¨®, no fue el se?or Almond. "D¨¦jeme ver los pedidos" (Hombre naga 1) Uno de los se?ores naga, el m¨¢s alto de los dos, entr¨® al almac¨¦n al escuchar la raz¨®n por la que mam¨¢ hab¨ªa venido. Me he dado cuenta de que todos los hombres naga tienen una buena musculatura, me pregunto si tambi¨¦n la tendr¨¦ cuando crezca. The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. "Le agradezco su ayuda, se?ora Hydra. Por el momento no hay ordenes de abastecimiento, aunque... Mmm, su ¨¢rea de recolecci¨®n es a un kil¨®metro en direcci¨®n a la pendiente, ?cierto?" (Almond) "As¨ª es, bajo los ¨¢rboles en medio del territorio de caza de los Gums" (Mura) "En ese caso, bastar¨ªa con unos 3 frascos de savia... Adem¨¢s, si se topa con un Gum, le pagar¨¦ por cada cuerpo entero que traiga." (Almond) "Eso va a ser dif¨ªcil, los Gums a¨²n no salen de su periodo de sue?o durante esta ¨¦poca" (Hombre naga 2) El hombre naga mencion¨® con tono tranquilo el comportamiento de la criatura llamada Gum, algo que no era favorable para el capit¨¢n. Mam¨¢ se disculp¨® por ello pese a que no ten¨ªa porque. "As¨ª son las cosas, capit¨¢n Almond. Puede que haya alguno que haya despertado pero eso solo seria cuesti¨®n de suerte." (Mura) "Es una lastima pero no tiene porque disculparse, solo fue una petici¨®n personal ya que quer¨ªa mandarle a hacer un mejor abrigo a Rordik. Siendo un Lizardon, su cuerpo no tolera muy bien el clima de las monta?as..." (Almond) ?Entonces qu¨¦ hace aqu¨ª en las monta?as? "Pese a ello, el insiste en trabajar en la tierra de sus h¨¦roes, los naga" (Almond) Ya entiendo. Es como un fan¨¢tico de los deportes trabajando para su equipo favorito. "Aqu¨ª tengo las ¨®rdenes de los pedidos para el ¨¢rea al norte." (Hombre naga 1) En hombre que hab¨ªa entrado al edificio regres¨® con unas l¨¢minas de madera con caracteres tallados. La manera de realizar negocios es bastante ordenada, pero la tecnolog¨ªa del papel es primitiva. "Es poco, terminar¨¦ antes del mediod¨ªa" (Mura) "Entonces nosotros tres nos tomaremos un descanso hasta entonces" (Almond) Mam¨¢ asinti¨® y nuevamente reanudamos nuestro camino. Mientras nos alejabamos, pude ver el interior de uno de los carros del capit¨¢n Almond y vi a una criatura semejante a un gato humanoide de poco m¨¢s de un metro de altura haciendo cuentas con un ¨¢baco. Finalmente, luego de aproximadamente 10 minutos, llegamos a una peque?a casa muy similar a la nuestra en donde nos recibi¨® la abuela. "Madre, dejar¨¦ a Aruh contigo hasta el mediod¨ªa. Ir¨¦ a la pendiente a recolectar hierbas, flores, ra¨ªces y savia." (Mura) "Lo cuidare con mucho gusto, u fu fu fu. El carro y las herramientas est¨¢n donde siempre." (Abuela) "Gracias, los tomare. Tambien tomare el mazo por si logro encontrar un Gum, es un pedido personal del capit¨¢n." (Mura) Mam¨¢ me entreg¨® a la abuela y me dio un beso en la frente. Luego sali¨® de casa en direcci¨®n a un almac¨¦n a un costado de la construcci¨®n; mi abuela y yo la seguimos para despedirnos. "Bien, con este ser¨¢ suficiente." (Mura) Grande fue mi sorpresa cuando mam¨¢ tom¨® un enorme mazo de metal con la apariencia de un bat de baseball de dos metros y medio de largo y con un di¨¢metro de 60 cent¨ªmetros en la punta. ?Que clase de criatura son los Gum? O m¨¢s bien, ?Como puede cargar mam¨¢ semejante arma como si fuera un bat tradicional? "Desp¨ªdete de mami, Aru" (Abuela) "Volver¨¦ pronto, amor. Portate bien" (Mura) Luego de despedirse, mam¨¢ se alej¨® llevando consigo un gran carro de dos ruedas, una canasta, una espada corta y el mazo. Estaba realmente sorprendido, estaba sin palabras (independientemente por ser un beb¨¦), pero a la vez estaba muy emocionado por el futuro que me deparaba Capitulo 4 Cap¨ªtulo 4: Seis a?os despu¨¦s / Conocimientos del mundo. Han pasado ya seis a?os desde que reencarn¨¦, ya puedo hablar y entender el idioma, adem¨¢s de leerlo y escribirlo. A pesar de que no hay muchos libros, saber leer y escribir es parte importante de los habitantes del reino y gracias a eso, los ¨ªndices de analfabetismo son bastante bajos. Dado a que no hay muchas escuelas en la cadena monta?osa de Tulser, la mayor¨ªa de los infantes aprenden de sus padres. Aunque la informaci¨®n es limitada, he logrado aprender bastante de la historia de este pa¨ªs y un poco del mundo conocido. El nombre de este mundo es Maltras, el nombre del reino que habito es Eralgia, el cual es un reino muy pr¨®spero donde varias razas coexisten pac¨ªficamente. Tiempo atr¨¢s, Eralgia era un peque?o reino habitado principalmente por humanos rodeado por tribus y pa¨ªses peque?os de otras razas. Los conflictos entre estos pa¨ªses o con Eralgia no eran pocas, la ¨²nica excepci¨®n eran los naga, quienes eran una tribu resguardada en las temibles monta?as de Tulser, habitadas tambi¨¦n por voraces y poderosos monstruos que hac¨ªan pr¨¢cticamente inhabitable la regi¨®n; pero los monstruos a su vez eran las presas de los naga, lo cual los convierte en la especie m¨¢s fuerte y temida. Varias incursiones de varios pa¨ªses, incluso de aquellos del otro lado de las monta?as, terminaron siempre en fracaso. Todo cambi¨® hace unos mil a?os aproximadamente. Una chica elfo contrajo nupcias con el rey de Eralgia de aquel entonces pese al rechazo de los nobles y oficiales del reino; sin embargo, la habilidad como gobernantes del rey y la reina era extraordinaria. No solo lograron purgar a la nobleza de los in¨²tiles y volverla m¨¢s competente, sino que mejoraron las condiciones de vida de los habitantes en general. Gracias a un refuerzo militar y avance tecnol¨®gico, las tribus que rodeaban al reino comenzaron a temerle y a evitarlo; sin embargo, las pol¨ªticas exteriores no fueron de incursi¨®n militar, sino por medios pol¨ªticos y comerciales. Al poco tiempo, las razas empezaron a cansarse del conflicto y las guerras y comenzaron a abrirse a Eralgia, hasta que finalmente optaron por unirse al pr¨®spero reino y este se expandi¨® r¨¢pidamente, logrando siempre el equilibrio necesario para evitar ser aplastado bajo su propio peso. En solo 40 a?os, el reino hab¨ªa logrado ampliar mas de 5 veces su territorio original pero al poco tiempo de haberlo logrado, el rey falleci¨®. Aunque la reina, los nobles y todo el reino en s¨ª lloraron su muerte, la reina no dej¨® que el gobierno de su amado cayera en desgracia y continu¨® estableciendo pol¨ªticas y cuidando del reino hasta su propia muerte. Muchos estaban dudosos de que si el nuevo rey, hijo de los anteriores gobernantes, era un heredero apto; pero sus bajas expectativas los traicionaron, el joven rey elfo logr¨® superar a sus padres y mejorar a¨²n m¨¢s el reino, y su mayor haza?a fue la de lograr la anexi¨®n de los elusivos naga. El c¨®mo realiz¨® esto fue de hecho bastante simple pero a la vez arriesgado. Junto con sus mejores y m¨¢s fuertes caballeros, el rey se lanz¨® en una expedici¨®n por las monta?as de Tulser para iniciar relaciones diplom¨¢ticas con los naga. Luego de una semana, sus tropas se vieron diezmadas por los monstruos, pero logr¨® su objetivo: contactar de manera pac¨ªfica con los naga, quienes a su vez sintieron respeto por el rey, pero esto no ser¨ªa suficiente para anexarlos al reino. Lo que logr¨® conquistar a los naga fue el regalo que trajo para ellos. If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been unlawfully taken from Royal Road. Please report it. El rey era bastante inteligente y amaba aprender nuevas cosas, uno de sus mayores gustos era aprender sobre las distintas razas y culturas del mundo, y entre sus investigaciones logr¨® conocer un poco sobre los naga. El regalo del rey para los naga eran especias, cereales, alcohol y una pareja de aves de corral. Estos productos eran para mejorar las ofrendas de los naga hacia su esp¨ªritu protector, la serpiente de la monta?a, Nagur. Los naga amaban a Nagur, por lo tanto, aquello que mejorar¨¢ sus tributos era muy bien recibido. Tras algunas negociaciones con los jefes de todas las aldeas, los naga se unieron al reino jurando lealtad de no traicionarlo. Dado que los naga no pod¨ªan abandonar las monta?as, o de lo contrario perder¨ªan la bendici¨®n de su esp¨ªritu, el rey les pidi¨® su ayuda para domesticar la regi¨®n lo m¨¢s que se pudiera para extraer recursos y proteger al reino de las amenazas que vinieran del este, al otro lado de las monta?as. As¨ª concluy¨® la haza?a del rey, los naga formaron parte del reino y permitieron la entrada de los humanos, enanos y elfos para que se establecieran en las monta?as de Tulser, asimismo les brindaron su protecci¨®n contra los monstruos que habitaban en ellas. Esto nos lleva hasta la ¨¦poca actual, el reino no se ha vuelto a expandir pero si ha tenido conflictos con algunos de sus vecinos pero nada a gran escala, por lo que se mantiene estable. En cuanto a mi, desde que cumpl¨ª los tres a?os he comenzado con mi entrenamiento de combate y caza bajo tutela de pap¨¢ y mam¨¢, quienes a pesar de que son muy amorosos conmigo... ?Son entrenadores que dan miedo! "?Levanta m¨¢s la direcci¨®n de tu golpe! ?M¨¢s arriba! ?Bien, contin¨²a atacando!" (Tovs) "HAAAAAAAA" (Aruh) Siguiendo las instrucciones de pap¨¢, lanz¨® un fuerte golpe con mi espada de madera pero es bloqueado con facilidad. "?No apoyes tanto peso en el lado derecho de tu cuerpo!" (Tovs) Pap¨¢ desv¨ªa suavemente mi ataque y pierdo el equilibrio. Mi respiraci¨®n est¨¢ agitada y el cansancio me impide ponerme nuevamente en pie. "Con eso ser¨¢ suficiente por hoy. ?Has mejorado mucho, Aru! A tu edad apenas y pod¨ªa levantar el mandoble, ni se diga de pelear con tal destreza..." (Tovs) Al levantar mi vista, pap¨¢ est¨¢ junto a mi y me levanta para sentarme junto a ¨¦l. "Dime, ?Te gustar¨ªa ser cazador, o guardia de la aldea? Tambi¨¦n est¨¢ la opci¨®n de mudarse al pueblo Korka y ser un centinela de las monta?as de Tulser." (Tovs) "Yo... quisiera ser herrero." (Aruh) "?Herrero? ?Como yo? Eso me alaga mucho, Aruh. ?Que se le va a ser? Entonces, cuando cumplas los doce te presentare con el maestro Fas Nesel." (Tovs) Mis palabras ponen de muy buen humor a pap¨¢, sin embargo, aunque seguir sus pasos es uno de los motivos por el cual me interesa la herrer¨ªa, existe otro motivo principal. "Pero hasta que cumplas los doce, tendr¨¢s que continuar con tus estudios. Incluso siendo herrero, un naga es un naga y por lo tanto la fuerza y habilidad en combate son indispensables" (Tovs) "Si." (Aruh) "?Aruh! ?Ahora es turno de mam¨¢!" (Mura) Mam¨¢ se acerc¨® a donde est¨¢bamos pap¨¢ y yo, en sus manos cargaba dos arcos grandes junto con su respectivo par de sacos con flechas. ?En serio? ?Pero si apenas llevo un par de minutos descansando! "Esfu¨¦rzate, mi campe¨®n" (Tovs) No trates de lucir genial aunque lo seas, pap¨¢. Oh, mis padres actuales tambi¨¦n son unos explotadores... Aunque no siento que me moleste. Capitulo 5 Cap¨ªtulo 5: Primer d¨ªa de cacer¨ªa. Hoy comienza el primer d¨ªa de caza de Gums. Como todos los naga a partir de los seis a?os, puedo unirme a los grupos de cacer¨ªa, esto tambi¨¦n es parte de mi formaci¨®n. Obviamente he recibido un entrenamiento previo sobre la manera en c¨®mo cazar Gums: primero se ciega al animal y se le debilitan las patas con flechas o rocas, y una vez en el suelo se le rompe el cr¨¢neo con un mazo. Dicho esto, a pesar de que un solo naga puede hacerlo por su cuenta, como solo soy un principiante, mi trabajo ser¨¢ asistir a pap¨¢ y al resto con el ataque con flechas; el arco que llevo es un poco grande y la cuerda es bastante dura de jalar, incluso con mi fuerza. Y hablando de mi fuerza, ?Es sorprendente! La magia existe en este mundo. Justo como en las historias de ficci¨®n, se trata del flujo de energ¨ªa conocida como "Hetros", la cual se encuentra presente en todo lo que existe, ya sea un ser vivo o no. El hetros es una energ¨ªa neutra y al manipularla se puede realizar un "fen¨®meno" como bolas de fuego, luz o de agua, entre otros; sin embargo, lograr manipular el hetros no es tarea f¨¢cil, solo 1 de cada 10 puede hacerlo. Un caso ¨²nico y la raz¨®n de su fama son los naga. Al contrario de las dem¨¢s razas, los nagas no pueden usar el hetros para realizar la magia convencional; en lugar de eso, gracias a la bendici¨®n del esp¨ªritu Nagur, los naga son capaces de hacer fluir el hetros por sus cuerpos d¨¢ndoles el control total de una fuerza, resistencia y habilidades sobrehumanas. Gracias a eso, los naga pueden realizar proezas como levantar objetos 250 veces su propio peso y resistir ca¨ªdas de m¨¢s de 600 metros sin sufrir heridas, y a la vez ser suficientemente diestros como para sujetar objetos fr¨¢giles como vasos de cer¨¢mica, o "acariciar" a sus parejas con suavidad incluso si son de otras razas. Cuando reci¨¦n comenc¨¦ a utilizar mis habilidades mis ¨¢nimos se dispararon por las nubes y por poco, mi cuerpo tambi¨¦n. Si tuviera que definir el control del hetros ser¨ªa como el de cuando mi piel se contrae por la emoci¨®n. Y aunque mi fuerza a¨²n no se desarrolla totalmente, me encuentro en un nivel en el que en la Tierra ser¨ªa considerado un superh¨¦roe. Sin embargo, incluso con tal fuerza, me es dif¨ªcil jalar por completo el hilo del arco. Ciertamente debe tener un gran poder de ataque, ya que incluso las flechas tienen unos dos cent¨ªmetros de grosor y una larga punta hecha de plomo revestido con bronce. Ciertamente, los Gums deben ser unos monstruos muy fuertes para requerir el uso de semejantes armas. La zona de caza a la que pap¨¢ me lleva es una zona m¨¢s profunda de donde mam¨¢ suele recoger las hierbas medicinales y otros productos; a medida que nos adentramos al bosque los ¨¢rboles se separan m¨¢s entre s¨ª y se vuelven m¨¢s altos, aun as¨ª, las copas de los ¨¢rboles son muy robustas por lo que solo entra poca luz. Tras cinco horas de caminata el terreno cambia y se vuelve plano, los ¨¢rboles tambi¨¦n dejan entrar un poco m¨¢s de luz. Hay un grupo de siete naga acampando y prepar¨¢ndose para la cacer¨ªa, cinco son adultos y solo dos son ni?os, de entre todos los presentes soy el menor. "Tovs, lleg¨® temprano. No saldremos sino hasta el anochecer. ?Esta nervioso porque es la primera cacer¨ªa de Aruh?" (Cazador) "No, se?or Flounds. Aruh posee una gran destreza y madurez para su edad. Deseo que aprenda todo lo que conlleva la cacer¨ªa." (Tovs) "Me parece muy bien. Aruh ha sido muy listo desde siempre y aprender¨¢ r¨¢pido." (Flounds) "Soy hijo de unos magnificos padresdespu¨¦s de todo." (Aruh) "Bien dicho. Hey, Jupero, podr¨ªas ser como Aruh y respetarme mas como padre." (Flounds) "Cuando dejes de ser tan presumido, viejo." (Jupero) Serpera Flouns es el l¨ªder cazador y Jupero su hijo, un chico de catorce a?os de actitud rebelde pero de personalidad responsable. El resto del equipo esta formado por Goto Vipen, Komo Jat, Tarj y Bobo Levra, y el miembro mas joven despu¨¦s de mi, Kober Jat, hijo mayor de Komo. Todos son cazadores experimentados, incluso Kober, quien tiene tan solo nueve a?os. Los preparativos para la caza son importantes: darle mantenimiento a las armas y las herramientas para desmembrar a las presas, ir al ba?o y rociar un qu¨ªmico que elimina el aroma,cubrirse con el qu¨ªmico para esconder el aroma corporal, preparar escondites y asegurar posiciones, etc. Son muchos los pasos pero logr¨¦ aprenderlos todos. "... amarrar bien los extremos de las ramas y ?Listo! Escondite terminado." (Aruh) "Muy bien hecho. Es tu primer intento y logras construir un excelente escondite. Temo que quien herede el puesto de jefe cazador no sea yo." (Jupero) "Mis planes son los de convertirme en herrero como pap¨¢, as¨ª que no tienes que temer de que te arrebate el puesto." (Aruh) "Con qu¨¦ herrero, ?eh? Teniendo a los enanos en Tulser, no le veo el caso a que los naga aprendan a ser herreros." (Jupero) "Pero no hay muchos enanos en la aldea." (Kober) "Exacto, Kober. Los enanos no acostumbran vivir a grandes altitudes y la mayor¨ªa prefiere vivir en ciudades bajo la tierra; una de las pocas excepciones es el se?or Fas Nesel, y es solo temporal, en veinte a?os regresar¨¢ a su pueblo." (Aruh) "Sigo pensando en que estar¨ªas mejor como cazador, pero siendo tan h¨¢bil dudo que tengas problemas aprendiendo a ser herrero. Cuando lo logres quiero que me hagas un arma para cazar. " (Jupero) "Menos mal que no se interpuso entre tu padre y tu, ?Verdad?" (Kober) "Torpe. Quiero ser el l¨ªder cazador porque es un puesto importante para la aldea." (Jupero) A pesar de que trato de negarlo, el rostro enrojecido de Jupero lo delat¨®. Kober y yo re¨ªmos. *** Terminamos los preparativos poco antes de que cayera la noche y cada quien fue a tomar sus posiciones. Pap¨¢ estaba junto a mi, ¨¦l me dar¨ªa instrucciones luego de encontrar un presa, luego de eso deb¨ªa continuar escondido mientras ¨¦l terminaba el trabajo. "Todav¨ªa no tenses el arco, solo regula tu respiraci¨®n. Ya se acercan." (Tovs) A la distancia, se pod¨ªan ver varias siluetas movi¨¦ndose hacia nuestra direcci¨®n. La luz de la luna se filtraba de entre las copas de los arboles, m¨¢s que suficiente para brindarle una buena visi¨®n a los naga. Las criaturas que se acercaban eran unos enormes osos de tres metros de altura con pelaje negro y una cordillera de espinas en sus espaldas. If you stumble upon this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen from Royal Road. Please report it. ?Son esos los gums? Ahora que lo pienso, nunca he visto una presa entera, los cazadores las desmantelan al grado de dejarlas irreconocibles y algunas partes son ofrecidas como ofrenda a Nagur. Los gums son bastante intimidantes, con su cuerpo musculoso y al desplazarse en manada, deben ser una criatura muy peligrosa. "Son osos empaladores, disp¨¢rale a los tres que est¨¢n m¨¢s atr¨¢s. Matalos de un solo disparo, Aruh" (Tovs) Al parecer no son gums sino un monstruo llamado oso empalador. Siguiendo las instrucciones de pap¨¢, dispar¨¦ tres flechas y cada una acierta en la cabeza de un oso. Otras flechas disparadas por el resto de los cazadores matan al resto de los osos. Solo uno sobrevivi¨® y se alej¨® corriendo por donde vino mientras gru?¨ªa asustado. Vaya, son m¨¢s temerosos de lo que pens¨¦, o quiz¨¢s son criaturas inteligentes. Al ver al resto de sus compa?eros muertos ser¨ªa muy tonto tratando de combatir solo. "Se acercan los gums. Prep¨¢rate." (Tovs) Pap¨¢ apunta por donde el oso huy¨®, el cual es arrastrado s¨²bitamente hacia la oscuridad. Los gritos del oso se vuelven m¨¢s fuertes, como si fueran chillidos y son reemplazados por el sonido de algo masticando. Siento un escalofr¨ªo por un momento, la escena fue algo escalofriante. Pero lo que vino despu¨¦s fue peor. Desde la oscuridad, ocultos tras los ¨¢rboles, los gums aparecieron. Criaturas diez metros de altura que se desplazaban en cuatro patas peludas, numerosos tent¨¢culos crec¨ªan desde sus espaldas y dos enormes colmillos similares a los de un elefante crec¨ªan desde sus enormes fauces. Luc¨ªan como si un enorme pulpo se hubiera montado sobre un elefante para moverse en tierra. Eran diez en total, los cuales se acercaron hasta donde estaban los cad¨¢veres de los osos y comenzaron a devorarlos sin preocupaci¨®n. Podr¨ªa describirlo como un espect¨¢culo atroz, los gums despedazaban a los osos con sus tent¨¢culos. Entra?as y sangre cubr¨ªan el suelo y el sonido de huesos rompi¨¦ndose al ser masticados era lo ¨²nico que se pod¨ªa escuchar. Dos de los gums comenzaron a pelear por uno de los cuerpos provocando que la cabeza del oso saliera volando con parte de la espina dorsal y aterrizara junto donde est¨¢bamos escondidos. "No pierdas la concentraci¨®n. Apunta a los ojos del que est¨¢ a la derecha, ese de ah¨ª. Dispara a mi se?al." (Tovs) Ciertamente estoy asustado, pero no tanto como para nublar mi juicio. Nuevamente, regulo mi respiraci¨®n y comienzo a recuperar la calma en espera de la se?al. El ataque comienza, algunas flechas salen disparadas desde los escondites y ciegan a algunos de los gums, quienes sorprendidos, comienzan a enloquecer y a moverse descontroladamente. Algunos gums empiezan a pelear entre ellos, derrib¨¢ndose entre s¨ª. Pap¨¢ da la se?al. Apunt¨¦ con tranquilidad y acert¨¦ en los dos ojos amarillentos del gum indicado, y recordando el siguiente paso, dispar¨¦ debajo de sus rodillas provocando que el monstruo se derrumbara. En menos de veinte minutos, todos los gums yacen en el suelo y los adultos junto con Jupero y Kober salieron de sus escondites cargando mazos de gran tama?o. "La cacer¨ªa fue mejor de lo esperado... Supongo que no har¨ªa mal en que ayudaras a terminar con la vida de los gums." (Tovs) "S-si" (Aruh) Pese a que mi parte terminaba con el ataque con flechas, pap¨¢ crey¨® que ser¨ªa buena idea que ayudar¨¢ a terminar con el trabajo y me equipa con un cuchillo alargado para desmembrar adem¨¢s de un mazo. Pero justo cuando reci¨¦n salimos del escondite, sent¨ª una presencia detr¨¢s nuestro y algo me jalo r¨¢pidamente hacia el interior de la oscuridad. "?ARUUUUUHHH!" (Tovs) Veo el paisaje pasar velozmente a mis alrededores. Por la fuerza al ser jalado, mis manos soltaron el mazo involuntariamente. Esto fue lo mismo que pas¨® con el oso, al parecer un gum permaneci¨® atr¨¢s y sobrevivi¨® al ataque, si esto continua as¨ª me convertir¨¦ en su bocadillo. Por fortuna aun tengo el cuchillo. Antes de llegar a las fauces del monstruo, desenvain¨¦ mi arma y cort¨¦ el tent¨¢culo que me sujetaba logrando evadir mi muerte. El gum continu¨® su ataque y lanz¨® varios de sus tent¨¢culos en mi contra. Me sorprende la calma con la que estoy reaccionando, evado cada uno de los ataques y contraataco cortando sus tent¨¢culos.. Pap¨¢ y el resto no tardaran en venir, pero no estar¨ªa mal conseguir algunos m¨¦ritos. Esta vez espero a uno de sus ataque y el lugar de cortarlo, sujeto el tent¨¢culo y jalo al monstruo con fuerza. Antes, mi postura no era la ideal pero con la fuerza que tengo, el gum no es la gran cosa y logro sacarlo de balance. El tent¨¢culo termina por romperse pero consegu¨ª mi objetivo de sacar de balance al gum y me dirig¨ª a uno de sus costados dando un gran corte, el cual apenas logra atravesar su gruesa piel, pero con un segundo corte logr¨¦ atravesar la grasa y el m¨²sculo llegando hasta sus ¨®rganos. Este cuchillo tiene un muy buen filo... Hay varias ramas esparcidas por el suelo, as¨ª que tom¨¦ una de gran tama?o y la inserte por la herida. El gum se desplom¨® por el dolor. Finalmente, le doy el golpe de gracia enterrando el cuchillo hasta el fondo en la base de su cuello apuntando a donde se me hab¨ªa dicho que estaba su cerebro, pero el alcance del cuchillo no es suficiente as¨ª que lo empujo fuertemente con mi pie y termina hundi¨¦ndose completamente en el interior del gum. La bestia se retuerce por un instante pero termina por sucumbir. Inmediatamente despu¨¦s, pap¨¢ y los dem¨¢s llegan y me encuentran frente al cuerpo del monstruo. Debi¨® ser un acto sorprendente, ya que se quedaron at¨®nitos observ¨¢ndome desde cierta distancia; o m¨¢s bien, dado que estoy cubierto por la sangre del gum debo lucir bastante aterrador. Pap¨¢ solo permanece inm¨®vil por un segundo y se lanza sobre mi abraz¨¢ndome. "A-Aruh... Aruh..." (Tovs) Es la primera vez que veo llorar a pap¨¢, as¨ª que lo abrazo de vuelta para consolarlo. Una vez que las cosas se calmaron, reanudamos la recolecci¨®n de los gums pero pap¨¢ se mantuvo alerta todo el tiempo esta vez. Todos los presentes, en especial Jupero y Kober, alabaron exageradamente el hecho de que matar¨¢ al gum por mi cuenta en tales condiciones. Al parecer, algunos ni?os mueren durante su primer caceria. Cuando lleguemos a la aldea habr¨¢ una fiesta en mi honor. Especial 1 Especial 1: Los guardianes *Escrito en tercera persona* Una luz blanca y pura iluminaba los recintos sagrados construidos de m¨¢rmol; bellos relieves y esculturas angelicales sembraban la sorpresa y admiraci¨®n de cualquier mortal presente a tal lujo. Un monumento a la belleza y riqueza. El templo de Waltanica, llamado tambi¨¦n "El palacio de los Arc". Frente a un enorme pilar, fuente de la luz sagrada, una joven vistiendo ropas de seda blanca y dorada, rezaba afligida con ambas manos frente a su pecho. "Han pasado m¨¢s de siete mil a?os. La osad¨ªa... no, la insolencia del rey demonio es algo de temer." (??) Un joven vestido con ropas iguales a las de la doncella se acerc¨® a esta, al contrario de la atm¨®sfera alrededor de la joven rezando, que podr¨ªa describirse como la de aguas imperturbables, el chico era como una espada inmisericorde. Ambos pertenec¨ªan a la misma raza, y un rasgo que ambos compart¨ªan era el par de hermosas alas blancas creciendo de sus espaldas. Los arc, ap¨®stoles de los dioses. "Eso no es todo, Ertt" (Joven sacerdotisa) "?Mmm?" (Ertt) "Un alma que no deber¨ªa existir. Una semilla del rey demonio, su legado, ha sido plantada en el mundo." (Joven sacerdotisa) Stolen from its original source, this story is not meant to be on Amazon; report any sightings. "Entonces, una de sus hijas sobrevivi¨®... Cre¨ª que las hab¨ªamos matado a todas. ?Cual de todas fue y c¨®mo logr¨® escapar?" (Ertt) El joven, de nombre Ertt permanec¨ªa tranquilo, pero claramente estaba molesto. Una persona fr¨¢gil podr¨ªa morir ¨²nicamente con ser vista con la mirada que tenia. "Hay muchas cosas que ignoro en esta situaci¨®n y eso me molesta. Aquella vez matamos a todos sus descendientes, de eso no hay duda; la irregularidad que siento es diferente a las almas de sus hijas, es un alma nueva." (Joven sacerdotisa) "Entonces supongo que tendr¨¦ que bajar a buscar a esa irregularidad y asesinarla." (Ertt) La joven sacerdotisa no respondi¨®, solo asinti¨® suavemente. Esta respuesta dibuj¨® una sonrisa serena en Ertt, no importaba cuantas veces viera esa expresi¨®n en la joven, sin importar sus largo a?os de vida, esa expresi¨®n le parec¨ªa adorable como siempre. Siguiendo las ¨®rdenes que ambos hab¨ªan acordado, Ertt se prepar¨® para partir inmediatamente. "Antes de que te vayas... Visita el santuario interno." (Joven sacerdotisa) "No tiene caso. No he podido empu?arla desde aquella ¨¦poca." (Ertt) "Al menos su protecci¨®n te guiar¨¢ en tu viaje" (Joven sacerdotisa) Ertt asinti¨® y cambi¨® su rumbo hacia unas escaleras que bajaban. "?Que los dioses y la espada de Templates gu¨ªen tus pasos." (Joven sacerdotisa) Capitulo 6 Cap¨ªtulo 6: El ¨¢ngel del amor (Primera parte) Tres meses han pasado ya desde mi primer d¨ªa de cacer¨ªa; luego de volver a la aldea y de que se contara lo sucedido, los dem¨¢s aldeanos, mam¨¢ incluida, me ba?aron de halagos y felicitaciones. Esa misma noche hubo un banquete pese a no ser inicio de mes. Digo inicio de mes porque en Eralgia, los meses est¨¢n divididos en ciclos lunares de 30 d¨ªas y al principio de cada mes se realiza una celebraci¨®n en cada aldea, pueblo y ciudad. Durante el festejo en mi honor (lo cual es un poco vergonzoso), los adultos comenzaron a hablar sobre mi futuro, y las miradas de los ni?os, tanto menores como mayores que yo, estaban llenas de admiraci¨®n, algunos me pidieron que fuera su maestro. Eso ultimo seria dif¨ªcil, ya que yo todav¨ªa sigo siendo un aprendiz. El herrero de la aldea, el se?or Fas Nesel, coincidi¨® con los dem¨¢s en que yo estar¨ªa mejor siendo un centinela de las monta?as o un cazador, pero tambi¨¦n opin¨® que un guerrero capaz de forjar y mantener sus propias armas era un ejemplo entre ejemplos y aprob¨® en ser mi tutor al alcanzar los 12 a?os. Bueno, aun falta un poco de tiempo para eso, por lo que he decidido aprovecharlo para mejorar y realizar experimentos. El d¨ªa de hoy he decidido fabricar algo que no existe en este mundo y que he extra?ado de la Tierra: el jab¨®n. El papel higi¨¦nico no lo extra?o tanto, ya que existe una hoja con textura y propiedades similares para ese uso que se importa a la regi¨®n. Su nombre es Fufr¨¢n, la cual es tambi¨¦n el secreto de los pozos s¨¦pticos. El hetros est¨¢ presente en todo lo existente en este mundo, eso incluye a las plantas. Existen una gran variedad de plantas con distintas propiedades, muchas son usadas en la medicina como ingredientes para las pociones ya que el hetros que contienen pueden producir efectos en escalas muy superiores a las medicinas de la Tierra, como cerrar heridas al instante. Las hojas de fufr¨¢n son usadas en varias medicinas, pero su uso principal es en la limpieza de desechos org¨¢nicos. Cuando se construye una poza s¨¦ptica, el suelo se llena con tierra mezclada con semillas de fufr¨¢n, las cuales ir¨¢n creciendo y aliment¨¢ndose de los desechos mientras que a la vez expiden una fragancia que elimina las bacterias y no produce efectos da?inos en humanos u otras razas. Verdaderamente un mundo de fantas¨ªa. Ahora bien, mientras que existe un buen sistema de saneamiento, el jab¨®n parece ser algo inexistente. No solo es desconocido para los naga, sino que cuando le pregunt¨¦ al capit¨¢n Almond y a sus hombres si lo conoc¨ªan, ellos respondieron que jamas hab¨ªa o¨ªdo de eso. La ¨²nica forma de limpieza conocida es el agua y eso es suficiente para todos... Es por eso que me di a la tarea de elaborar jab¨®n, hasta ahora he usado algunas plantas antis¨¦pticas pero su olor es desagradable. Dado que carezco del equipo e ingredientes necesarios para la elaboraci¨®n de la sosa c¨¢ustica moderna, tendr¨¦ que usar hidr¨®xido de potasio. Como es un proceso qu¨ªmico peligroso, el equipo de seguridad es indispensable. Guantes hechos con piel de Rana Destripadora, lentes transparentes de alas de Cigarra Met¨¢lica y cubre-bocas con piel delgada de Pantera Saltarina; rudimentarios, pero cumplen su objetivo. Luego de obtener la lej¨ªa y mezclarla con la grasa animal (estoy usando la de la rana destripadora) logre obtener la mezcla de jab¨®n, con la que pude elaborar algunas barras. Como fragancia utilice una planta muy conocida: lavanda. Tengo curiosidad de porque existe en este mundo, pero tambi¨¦n existen otras plantas y cereales de la tierra, como el trigo. Quiz¨¢s sean organismos interdimensionales. Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. Mis primeros jabones tras llegar a este mundo. Esta noche voy a dormir bastante limpio, pero ?Para que esperar hasta la noche? Quiz¨¢s sea hora de tomar un ba?o en el r¨ªo. Tras guardar muy bien el material con el que elabor¨¦ los jabones me dirijo al r¨ªo con buen ¨¢nimo. A mitad del camino siento una mirada y me pongo en guardia. "?Quien esta ah¨ª? Sal de donde est¨¦s." (Aruh) No era la presencia de un monstruo pero se sent¨ªa una extra?a hostilidad, as¨ª que no podr¨ªa ser alguien del pueblo. Desde hace tiempo, incluso antes de salir a cazar por primera vez, soy capaz de sentir presencias; para ser m¨¢s exacto, fue desde que empec¨¦ a manejar mi hetros. Cuando pregunt¨¦ a mam¨¢ y a pap¨¢ sobre ello, ambos respondieron que se trataba de un talento muy raro entre los naga. Siento como si hubiera nacido haciendo trampa en este mundo... En contraparte, no puedo abandonar la cadena monta?osa, pero al ser tan grande dudo quedarme sin cosas por descubrir. Estoy considerando el ser un centinela despu¨¦s de todo. En fin, gracias a esta habilidad me es posible ubicar monstruos y diferenciarlos de los habitantes o de otras personas, es por eso tambi¨¦n que puedo sentir que esta presencia es algo extra?a, sobretodo el tipo de sentimiento hacia mi persona. "?Por ah¨ª! ?Mu¨¦strate!" (Aruh) Empu?o mi daga de bronce en la direcci¨®n por donde siento la hostilidad. Pero mi entrenamiento es poco; no, sin importar cu¨¢nto entrenamiento tuviese, me ser¨ªa imposible lidiar con semejante situaci¨®n. "Je, je, je, ?Sorprendente! ?Fuiste capaz de sentirme a pesar de lo mucho que me esforc¨¦ en ocultar mi presencia!" (??) Detr¨¢s de un ¨¢rbol, una persona apareci¨® con un gesto p¨ªcaro y alegre. ?Naga? ?Humana? ?O quiz¨¢s algo mas...? "Incluso supiste mi ubicaci¨®n exacta. Y esas palabras... ?Que genial!" (??) Cabello azul celeste y sedoso, piel clara y sin imperfecciones; un poco mayor que yo, quiz¨¢s ocho o nueve a?os. Sus ropas son caracter¨ªsticas de los naga pero no parece ser una; sin mencionar su color de cabello, sus dos ojos son distintos: uno azul como el de los naga y el otro de color dorado. Un rasgo que s¨ª comparte son dos adorables colmillos que se asoman entre sus labios. "Ah... Em... Huh..." (Aruh) ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ es tan dif¨ªcil de hablar? O m¨¢s bien, ?Por que mi cerebro est¨¢ tan desordenado? ?Que se esta sensaci¨®n? ?Que es esta sensaci¨®n? ?Que es? Sin darme cuenta, mi daga se escapa de entre mis dedos y se entierra en el piso. "Ya veo... Incluso tu." (??) Al ver mi situaci¨®n, el gesto alegre del hermoso ¨¢ngel frente a mi se ensombrece con un poco de tristeza. ?No quiero eso! "B-bonita... ?Que b-bonita!" (Aruh) ?Esas palabras se escaparon de mi boca! En serio ?Que sucede? Al parecer, ella escuch¨® mis palabras. Su sonrisa regresa e incluso aumenta de intensidad, tambi¨¦n puedo sentir cierto aire travieso a su alrededor. ?Es esto lo que una liebre siente al ser acorralada por su depredador? "Con qu¨¦ bonita, ?Eh?" (Chica) En un instante, ella se me acerca y se lanza hacia mi d¨¢ndome un abrazo. "As¨ª que piensas que soy bonita... ?Qu¨¦ bien!" El desorden en mi mente empeora y puedo sentir la temperatura de mi rostro aumentando. Este ¨¢ngel va a volverme loco. Cap铆tulo 7 Cap¨ªtulo 7: El ¨¢ngel del amor (Segunda parte) "Me llamo Naku. Mi nombre completo es Nakureshta Snakia. Pero con Naku basta." (Naku) La linda chica me acompa?a en mi camino al r¨ªo, el c¨®mo se dio esta situaci¨®n me es desconocido. Aun ahora, mi mente es un embrollo. "Hey, esa cosa que estabas haciendo, ?Qu¨¦ es?" (Naku) "E-es jab¨®n. Sirve para lavarse" (Aruh) "Ooooohhh. Algo aparte del agua para limpiarse. ?Puedo verlo?" (Naku) "S-si" (Aruh) Naku tom¨® la barra de jab¨®n que le d¨ª y comenz¨® a olerla. "Huele como a flores silvestres. ?Como me limpio con esto, Aruh" (Naku) Al escucharla mencionar mi nombre, la temperatura de mi rostro aumenta. "Lo humedeces con agua y lo frotas en el cabello y en el cuerpo... Ah, y no debe tocar los ojos ni puedes comerlo porque hace da?o." (Aruh) Pese al estado de mi mente todav¨ªa puedo responder apropiadamente sin olvidar los puntos importantes. Bien, al menos no me descompuse totalmente. Mientras platic¨¢bamos de cosas simples, llegamos al r¨ªo. Inmediatamente, ella comenz¨® a desvestirse, mientras que yo me qued¨¦ a la distancia evitando verla. "?Qu¨¦ sucede? ?No te vas a quitar la ropa?" (Naku) "Aa. Y-yo..." (Aruh) "?Ah! ?Ser¨¢ acaso que te da verg¨¹enza? U, ju, ju" (Naku) Viendo a trav¨¦s de mi. Naku r¨ªe de manera picara y se?ala a unos arbustos. "Puedes desvestirte detr¨¢s de ese arbusto. Yo me ba?ar¨¦ primero." (Naku) Me limit¨¦ a asentir y me escond¨ª detr¨¢s del arbusto. Mi coraz¨®n no dejaba de palpitar mientras escuchaba a Naku tomar un ba?o. "?Incre¨ªble! ?Cu¨¢nta espuma!" (Naku) Naku era bastante impresionable y curiosa, su voz emocionada describ¨ªa cada uno de sus pensamientos. "?Este jab¨®n es magn¨ªfico! ?De qu¨¦ est¨¢ hecho?" (Naku) "Los ingredientes son peligrosos... As¨ª que es un secreto." (Aruh) "Ya veo. Debes ser muy diestro como para usar ingredientes peligrosos a tan corta edad." (Naku) ... Luego de que Naku terminara, fue mi turno de tomar un ba?o. La conversaci¨®n entre los dos continu¨® en torno a nuestras vidas personales, como el nombre de nuestros padres, nuestras comidas favoritas y a lo que nos gusta jugar. "Estar¨¦ viviendo aqu¨ª a partir de hoy. Me encantar¨ªa que pudi¨¦ramos ser amigos cercanos." (Naku) "Yo tambi¨¦n." (Aruh) Ya habiendo terminado de ba?arnos, nos dirigimos a mi casa. "Esta aldea es bastante agradable. Es pac¨ªfica y hay mucha libertad." (Naku) "Lo de ''libertad'' es algo cuestionable, el entrenamiento de mis padres es bastante estricto." (Aruh) "Pero al menos es mejor que en el pueblo de Korka, ah¨ª..." (Naku) "Hola, Aru ?Vienes del r¨ªo? Y veo que vienes acompa..." (Jupero) Jupero, a quien nos hab¨ªamos topado en el camino comenz¨® a saludarme, pero al ver a Naku su rostro comenz¨® a perder color, como si hubiera visto a un fantasma. "Ah... Ah..." (Jupero) La forma en la que Jupero comenz¨® a actuar era muy similar a la m¨ªa cuando vi por primera vez a Naku; en mi caso qued¨¦ sorprendido con su belleza, no es de extra?ar que lo mismo sucediera con Jupero, no me sorprender¨ªa que se hubiera enamorado de ella... ?Eso quiere decir que yo me enamor¨¦? This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. "?M-mil disculpas!" (Jupero) Jupero hizo una fuerte reverencia y se alej¨® corriendo. No es que no entienda el c¨®mo se siente, incluso a estas alturas donde ya me siento m¨¢s calmado al estar junto a Naku, parte de mi nerviosismo continua. Al mirar a Naku, vi que su expresi¨®n se hab¨ªa vuelto triste nuevamente. "No... No te sientas mal. Jupero es algo tosco pero no ten¨ªa intenciones de ofenderte." (Aruh) "Si. Parece un buen chico." (Naku) "Debi¨® haberse sorprendido al ver lo linda que eres." (Aruh) "?Eres todo un caballero y un gal¨¢n, Aruh!" (Naku) "N-no estoy coqueteando, solo doy mi opini¨®n." (Aruh) "No. Eso cuenta como coqueteo." (Naku) Naku me abrazo nuevamente con buen ¨¢nimo. Ambos nos dirigimos hacia mi casa debido a que Naku quer¨ªa saber donde viv¨ªa y conocer a mis padres, pues hab¨ªa venido a darles un mensaje. "Esa es mi casa... Pap¨¢ est¨¢ afuera, debe estar esper¨¢ndome para iniciar con el entrenamiento." (Aruh) El entrenamiento es el pasatiempo favorito de mis padres, ma?ana, tarde y antes de dormir, cada vez que hay oportunidad siempre estamos entrenando. Afortunadamente el tener un cuerpo de ni?o me da energ¨ªa suficiente como para soportar semejante rutina, y tambi¨¦n para jugar o salir a explorar. Se puede sentir las ansias de pap¨¢ de comenzar con el entrenamiento. "Aruh, llegas tarde. Tu cuerpo se va a atrofiar a este paso" (Tovs) "?Estaba realizando un experimento importante!... Y tambi¨¦n... tambi¨¦n estaba platicando con Naku." (Aruh) "?Naku? ?La chica que te acompa?a?... ?Eh?" (Tovs) La reacci¨®n de pap¨¢ cuando vio a Naku fue muy similar a la de Jupero, no, fue m¨¢s intensa e inmediatamente se postr¨® en el suelo, como si estuviera haciendo una reverencia. "?Pa... Pap¨¢?" (Aruh) "Cari?o, ?Ya lleg¨® Aruh? Vaya, ?Que est¨¢ sucediendo?" (Mura) Mam¨¢ sali¨® de casa y qued¨® un poco perpleja al ver a pap¨¢ haciendo una reverencia, pero cuando sus ojos vieron hacia donde est¨¢bamos Naku y yo, su expresi¨®n se volvi¨® una de sorpresa tambi¨¦n. Ya me estoy preocupando. "?Salve su Grandeza! No somos dignos de estar presentes ante el or¨¢culo." (Tovs y Mura) ?Or¨¢culo? ?Se refieren a Naku? "Pueden estar tranquilos, Tovs Hydran y Mura Hydran; que yo, Nakureshta Snakia, or¨¢culo del esp¨ªritu Nagur, he venido con noticias para ustedes dos, para Aruh Hydran, y para el resto de la aldea, ?Levanten sus cabezas!" (Naku) Algo hab¨ªa cambiado repentinamente en Naku, su personalidad alegre y coqueta cambi¨® dr¨¢sticamente por una actitud majestuosa e imponente. Pap¨¢ y mam¨¢ alzaron la vista y miraron con respeto a Naku. "Espera un momento... ?A qu¨¦ te refieres con ''or¨¢culo''?" (Aruh) Mis palabras podr¨ªan haber sonado algo impertinentes, pero solo estaba confundido. ?Por qu¨¦ me ocult¨® Naku que era alguien tan importante para los naga cuando nos conocimos? "Soy el avatar del esp¨ªritu Nagur, un fragmento encarnado suyo... Perd¨®n por no hab¨¦rtelo dicho, Aruh... Te lo escond¨ª por un motivo ego¨ªsta y personal." (Naku) El gesto de Naku se suaviz¨® al disculparse conmigo, puede sentir un poco de tristeza en sus ojos. "Escucha, Aruh... *Fuuuuu* No, Escuchen los tres y div¨²lguenlo en la aldea y a todos los habitantes de las monta?as de Tulser. A partir de este d¨ªa, soy la prometida de Aruh Hydran." (Naku) Capitulo 8 Cap¨ªtulo 8: Compromiso Naku y yo est¨¢bamos solos, sentados el uno frente al otro en el interior de mi casa. Afuera, pod¨ªa sentir la presencia de m¨¢s personas acerc¨¢ndose a la casa; pap¨¢ y mam¨¢ hab¨ªan obedecido la orden de Naku y dieron la noticia a los habitantes de la aldea, pronto se extender¨ªa al resto de la regi¨®n, y despu¨¦s de un tiempo, en todo el reino. Mi mirada estaba puesta en Naku, quien hab¨ªa regresado a la personalidad con la que la conoc¨ª. "Vaya, tu casa es bastante acogedora..." (Naku) "..." (Aruh) Naku trataba de comenzar una conversaci¨®n, sin embargo yo permanec¨ªa en silencio. Si bien, puede que parezca que estoy siendo grosero con el esp¨ªritu benefactor de los naga, eso no me importa ahora. Aparecer y proclamarse como mi prometida, eso me dej¨® bastante perplejo. Entiendo que quiz¨¢s haya tenido un motivo para ocultarme su identidad, no soy tan infantil como para que eso me moleste... Aunque sea un ni?o. Mi mente est¨¢ trabajando descontroladamente; Naku, una chica tan linda como ella como mi prometida, eso significa que tendremos citas de pareja... y que en un futuro nos casaremos, ?Verdad? O m¨¢s bien, puede que haya un motivo pol¨ªtico para esto, pero ?Por que un aldeano como yo? ?Hay alguna raz¨®n para ello? O m¨¢s bien, si es as¨ª, tengo que esforzarme m¨¢s y convertirme en un hombre digno... "Perd¨®n." (Naku) Naku se disculp¨® mientras yo continuaba haci¨¦ndome de ideas, tal parece que tom¨® mi silencio como enojo. "Quer¨ªa disfrutar todo lo posible tras haberte conocido... por eso no te cont¨¦ qui¨¦n soy en realidad." (Naku) "?Disfrutar?" (Aruh) "Si. Fue muy divertido estar contigo, Aruh. Lo m¨¢s divertido de mi vida hasta ahora..." (Naku) Naku hizo una breve pausa, sus ojos me evitaron un instante, como si estuviera viendo hacia su pasado. "Dime, Aruh, ?Que tanto sabes sobre el or¨¢culo de Nagur?" (Naku) "No mucho. S¨¦ del esp¨ªritu Nagur como mam¨¢, pap¨¢ y todos los naga... Pero es la primera vez que oigo hablar del or¨¢culo." (Aruh) "?Y sabes por qu¨¦ es eso?" (Naku) "No." (Aruh) "Eso es debido a que, desde que los naga comenzaron a habitar las monta?as de Tulser hasta la fecha, soy la primer or¨¢culo de Nagur." (Naku) La primer or¨¢culo de Nagur de la historia. Mis conocimientos sobre el esp¨ªritu protector de los naga son como los de los dem¨¢s: sobre c¨®mo acogi¨® a los entonces n¨®madas naga hace poco m¨¢s de 7000 a?os y les dio su bendici¨®n, sobre sus festividades y como rendirle tributo, pero ni pap¨¢ o mam¨¢, o bien, ninguno de los aldeanos hab¨ªan mencionado algo sobre un or¨¢culo. Pero incluso as¨ª, todos parec¨ªan conocerla con tan solo verla; y no creo que ¨²nicamente a mi me lo hayan ocultado. "Las noticias sobre mi existencia solo ser¨¢n p¨²blicas hasta que cumpla 23 a?os, cuando alcance la edad madura. Hasta hace poco, solo mis padres, las sacerdotisas y unos cuantos ancianos sab¨ªan sobre mi; pero como te habr¨¢s dado cuenta, con tan solo verme los naga saben quien soy e involuntariamente me brindan respeto y devoci¨®n." (Naku) ''Eso incluye a mis propios padres'' susurr¨® Naku con tono triste. Ahora entiendo el porque el estar conmigo le pareci¨® tan divertido. Or¨¢culo o no, Naku sigue siendo una ni?a de 8 a?os pero no hay nadie que la tratara como tal; incluso para sus padres ella ser¨ªa un objeto de culto en lugar de su hija, puedo imaginarme el por que una simple charla es algo tan divertido para ella. Pero esa explicaci¨®n deja una gran interrogante. "Naku, cuando te vi no sent¨ª esa sensaci¨®n, ?Es por eso que me elegiste como tu prometido?" (Aruh) Naku dej¨® escapar una alegre risita, tal parece que mi pregunta son¨® como coqueteo. "Eres demasiado adorable, no hay duda que eso influy¨®... Aunque a decir verdad, tambi¨¦n hay otra raz¨®n. Una raz¨®n en s¨ª por la cual debo comprometerme." (Naku) Hubo un breve instante de silencio mientras me miraba, como si estuviera comprobando algo en mi. "?Conoces el t¨¦rmino ''or¨¢culo''?, Aruh" (Naku) "No." (Aruh) No ment¨ª, conozco lo que es un or¨¢culo en la Tierra, pero no se lo que representa en Maltras. Pero por lo que escuche durante su proclamaci¨®n frente a mis padres, debe tener un concepto similar. Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. "Un or¨¢culo es un regalo de los dioses o de los espiritus, tambien puede ser una manifestaci¨®n de ellos mismos. Sin embargo, luego de la condena de los dioses y de la guerra de los demonios hace 8 mil a?os, donde la gran mayor¨ªa de los esp¨ªritus mayores murieron, los or¨¢culos s¨®lo nacen cuando se aproxima un desastre de gran nivel." (Naku) "Entonces... ?El hecho de que Naku naciera significa que se aproxima un gran peligro a las monta?as de Tulser?" (Aruh) "No solo a las monta?as de Tulser, sino al mundo entero." (Naku) "?Al mundo entero? En ese caso ser¨ªa mejor anunciar algo de tal magnitud al reino." (Aruh) ?Por qu¨¦ guardar el secreto de la existencia de un or¨¢culo si algo grave se aproxima? "Entonces habr¨ªa un gran problema, ya que, aunque se sabe que se aproxima un peligro, no hay manera de saber de qu¨¦ se trata. El poder de los esp¨ªritus no es tan fuerte como revelar el futuro en su totalidad." (Naku) "Ah, algo as¨ª solo sembrar¨ªa el miedo y la preocupaci¨®n en las personas." (Aruh) "Correcto. Hay as¨ª solo traer¨ªa caos y empeorar¨ªa la situaci¨®n." (Naku) "Entonces, ?La raz¨®n de nuestro compromiso est¨¢ relacionada a este desastre?" (Aruh) Naku asinti¨® levemente. "Hace tres meses tuve un sue?o. En ese sue?o me embarqu¨¦ en un viaje para enfrentar a un poderoso enemigo, sin embargo, al encontrarlo no pude hacer nada en su contra y termin¨¦ siendo acorralada; justo antes de ser derrotada, un caballero vestido y armado con la luz de la luna, y seguido por una legi¨®n de guerreros, cort¨® a mi enemigo permiti¨¦ndome vencerlo. Luego de ba?arnos en la victoria, el caballero y yo contrajimos nupcias..." (Naku) Tal parece que el sue?o fue vergonzoso para ella, el rostro de Naku se enrojeci¨®. "E-ese caballero era un naga, y algunas de las acciones en el sue?o eran muy rom¨¢nticas, algo que ning¨²n otro naga ser¨ªa capaz de sentir hacia m¨ª... Siguiendo las instrucciones de Nagur me dirig¨ª hasta esta aldea y... te conoc¨ª." (Naku) Las palabras de Naku me hacen enrojecer a mi tambi¨¦n. Ambos permanecimos en silencio por un momento. No obstante, un punto que ella hab¨ªa mencionado llam¨® mi atenci¨®n. "Ejem... B-bueno, ahora entiendo el motivo del compromiso... Pero todav¨ªa me queda una duda. Mencionaste algo sobre un viaje, es decir que abandonaremos las monta?as de Tulser, ?Verdad?" (Aruh) "Si. Siguiendo la profec¨ªa tendr¨ªamos que abandonar las monta?as de Tulser en busca de la amenaza... Eso significaba perder la bendici¨®n de Nagur." (Naku) Parece que crey¨® que era eso lo que me molestaba, pero es otro asunto el que me preocupa. "Despu¨¦s de todo, habr¨¢ que informar al reino sobre la profec¨ªa y la existencia del or¨¢culo." (Aruh) "Eso no puede ser. ?No hab¨ªa quedado claro el motivo por el cual debe ser ocultado? (Naku) "Naku, ?Qu¨¦ tanto sabes del mundo fuera de las monta?as?" (Aruh) "?Eh? ?El mundo fuera de las monta?as?" (Naku) "Si, me refiero a su condici¨®n pol¨ªtica y social, cultura, monedas, el avance de su tecnolog¨ªa, entre otras cosas. Mucho de lo que conocemos de fuera nos lo ha otorgado el reino; si, hay humanos, enanos y elfos que se han establecido en las monta?as de Tulser, pero depender de informaci¨®n de un grupo reducido es muy arriesgado... Es por eso que sugiero la asistencia del reino, o de al menos algunos oficiales confiables para poder resolver la amenaza que se acerca." (Aruh) Naku permaneci¨® en silencio escuchando lo que dec¨ªa. "Si, tienes raz¨®n en ello. Buscar¨¦ el consentimiento de los ancianos y sacerdotisas... Pero, ?No te preocupa el hecho en s¨ª de perder la bendici¨®n de Nagur al salir de las monta?as?" (Naku) "Un poco, mentir¨ªa si dijera que no. Sin embargo, algo asi no es un obst¨¢culo que me detenga: si pierdo mi fuerza conseguir¨¦ un arma que me de poder, si pierdo mi resistencia conseguir¨¦ una armadura m¨¢s resistente que las monta?as, entrenar¨¦ hasta valerme por mi propia habilidad y obtendr¨¦ los conocimientos necesarios para protegerte, Naku." (Aruh) Dej¨¢ndome llevar por el momento, me alzo y proclamo con ¨ªmpetu. Al escucharme, los ojos de Naku se humedecen, lo cual me preocup¨®. Al acercarme para tratar de consolarla, son abrazado por ella. "?N-Naku?" (Aruh) Ella no respondio a mi llamado, solo permanecio abraz¨¢ndome. Es un poco vergonzoso pero es una experiencia agradable. Capitulo 9 Cap¨ªtulo 9: El ¨¦xito comercial comienza con una buena idea. Luego de la conversaci¨®n entre Naku y yo, nuestro compromiso fue hecho p¨²blico. Una de las sacerdotisas que acompa?aron a Naku hasta aqu¨ª recibi¨® ¨®rdenes de ella para informar al resto de sus seguidores sobre mi y sobre la idea de informar al reino. En cuanto a su hospedaje, una casa fue construida cerca de la m¨ªa con una velocidad sorprendente. Despu¨¦s de eso, jugar y tener citas con Naku se volvi¨® parte de mi vida. Mi fama entre los naga aument¨® a¨²n m¨¢s aunque no tanto como para llegar a venerarme como lo hac¨ªan con mi prometida... con Naku. Debo decir, que estar con Naku es extremadamente divertido. Compartimos muchos gustos y los dos tenemos una gran curiosidad, pero cuando estamos juntos nuestras mentes trabajan en una forma extra?a y a veces hacemos tonter¨ªas que solo har¨ªamos estando locos. Como cuando tratamos de romper el r¨¦cord de mayor n¨²meros de clavados en el acantilado junto al r¨ªo, o como cuando robamos un poco de miel de un panal de abejas gigantes rojas y estas nos persiguieron. Tambi¨¦n debo reconocer algo, Naku es mucho m¨¢s fuerte que yo. No en poder f¨ªsico, de hecho, por extra?o que parezca, a pesar de ser el or¨¢culo de Nagur su fuerza f¨ªsica es similar a la de un ser humano; sin embargo, su ojo dorado le permite sentir el flujo de todos los ataques en su contra, sean a corta o larga distancia. Adem¨¢s, su esgrima supera a la de pap¨¢ y mam¨¢, tambi¨¦n a la de muchos otros naga; en ese aspecto, si yo soy un genio, ella es una super genio. Pero no son cosas que me haga arrepentirme, al contrario, entre mas conozco a Naku m¨¢s me gusta. Sin embargo, al parecer nadie se hab¨ªa dado cuenta hasta ahora debido a lo intenso de la presencia de Naku, pero yo habr¨ªa creado una revoluci¨®n sanitaria sin percatarme en el momento. De hecho, no fue sino hasta que mi abuela se dio cuenta, que los engranajes comenzaron a moverse. Todo comenz¨® un d¨ªa en que mis abuelos visitaron mi casa: "Aun me cuesta creerlo. Hasta ahora jamas hab¨ªa nacido un or¨¢culo del gran Nagur, ni siquiera cuando se desat¨® una plaga en el este hace 200 a?os. Quiere decir que algo peor se acerca." (Abuela) "No digas esas cosas, madre. Me har¨¢ sentir preocupada por el futuro de Aruh, quien es su prometido. Puede que las cosas hayan cambiado y en lugar de cat¨¢strofes se acerquen bendiciones." (Mura) "Eso seria bueno. Aunque no creo que debas preocuparte por Aruh, no importa qu¨¦ obst¨¢culo se le atraviese, ¨¦l podr¨¢ resolverlo." (Abuela) "Tienes raz¨®n. Podr¨¢ ser joven pero es bastante listo y diestro para su edad." (Mura) "Mama, abuelita, ya termin¨¦ de ba?arme." (Aruh) El ba?o de la casa consiste en una peque?a tina de madera que es llenada a trav¨¦s de un acueducto que entra por una ventanilla; al otro lado de esta, un miembro de la familia echa agua calentada en un barril de bronce con una cubeta. En este caso, el abuelo es quien me ayudaba con el agua. Este m¨¦todo es bastante impr¨¢ctico, no se nota mucho debido a la fuerza de los naga, pero otras razas deben tener problemas con este m¨¦todo. Quiz¨¢s deber¨ªa implementar un m¨¦todo de extracci¨®n de agua por presi¨®n y un calentador. Me pregunto cu¨¢l ser¨¢ el mejor m¨¦todo. Al terminar de ducharme era el turno de alguien m¨¢s, as¨ª que le avis¨¦ a mam¨¢ y a mi abuela para que pasara una de las dos. "Gracias Aruh... ?Um? Hueles muy bien, ?Tu abuelo mezcl¨® flores con el agua?" (Abuela) "No, use jab¨®n para lavarme... Ah, ?Olvid¨¦ mostr¨¢rselos!" (Aruh) Vaya descuido el m¨ªo, quer¨ªa ense?arles el jab¨®n en un principio pero lo hab¨ªa olvidado hasta ahora. Mi mente ha estado muy enfocada en Naku ¨²ltimamente. "Esto es lo que us¨¦." (Aruh) Mam¨¢ y la abuela toman una pieza de jab¨®n cada una y la miran con curiosidad. "?Qu¨¦ es esto? Se siente pegajoso al tocarlo." (Mura) La barra que mam¨¢ hab¨ªa tomado estaba un poco h¨²meda y estaba generando espuma. "Sin mencionar lo bien que huele. ?Es alguna clase de pasta de flores?" (Abuela) "No, es jab¨®n. Sirve para limpiar al mojarlo y frotarlo con el cuerpo, tambi¨¦n debe servir con la ropa." (Aruh) "Oh, eso suena bastante bien. ?Te importa si mam¨¢ y la abuela lo usan?" (Mura) "Claro, mam¨¢. Se los regalo." (Aruh) Intrigadas por el novedoso producto, mam¨¢ y la abuela tomaron una ducha cada quien. Cuando fue el turno del abuelo para ba?arse, su reacci¨®n fue bastante similar a la de ellas; del mismo modo, en la tarde, pap¨¢ reaccion¨® igual. Tal parece que el jab¨®n es lo m¨¢s innovador que han visto en sus vidas... Tambi¨¦n har¨¦ uno especial para la loza. Support the creativity of authors by visiting Royal Road for this novel and more.Dos d¨ªas despu¨¦s de haberle presentado el jab¨®n a mi familia, varias personas comenzaron a venir con las intenciones de comprar jabon. Como la aldea es peque?a, hacer una cantidad de jab¨®n suficiente para todos no es ning¨²n problema; en cuanto al tiempo invertido en su fabricaci¨®n, uso el tiempo entre el entrenamiento de las ma?anas y la hora en la que salgo con Naku. ... "Saludos, joven Aruh, or¨¢culo Nakureshta ?Puedo tomar algo de su tiempo?" (??) Cuando Naku y yo nos dirig¨ªamos al bosque, una persona nos llam¨®. Se trataba del doctor Spencer Lakestream, el doctor elfo de la aldea. "Estoy sorprendido de tu habilidad alqu¨ªmica, joven Aruh. ?Eres un genio entre genios!" (Spencer) "Cierto, ademas de que tiene mucho potencial en otras ¨¢reas." (Naku) Cuando los dos se unen para halagarme es muy vergonzoso, quiz¨¢s deber¨ªa decirles que no fui yo quien invent¨® el jab¨®n sino que lo traje de otro mundo... Pero eso ser¨ªa revelar mi identidad como reencarnado. "La mezcla es bastante simple, as¨ª que no creo que sea para exagerar." (Aruh) "No seas modesto. Es bueno darse cr¨¦dito de los logros personales." (Spencer) "Si, adem¨¢s creo recordar que hab¨ªas dicho que la preparaci¨®n era peligrosa. Se requiere habilidad para lograr un ¨¦xito en tales condiciones." (Naku) "Esta bien, entiendo. ?Y en qu¨¦ puedo ayudarlo, Doctor Spencer?" (Aruh) La verg¨¹enza me hace cambiar el tema cuanto antes. "Sobre eso, veras... Entre los elfos existe una f¨®rmula para el jab¨®n pero es bastante dif¨ªcil de producir ya que el alga con el que la fabricamos solo crece en algunos lagos en el oeste de Eralgia, en su frontera con Maputtu, adem¨¢s de que ni se acerca a la cantidad de espuma que esta versi¨®n del jab¨®n puede producir..." (Spencer) Vaya, as¨ª que ya existen versiones naturistas del jab¨®n en este mundo. "Por tales motivos me gustar¨ªa hacerte dos preguntas... ?Es posible producir en grandes cantidades? y ?Podr¨ªas compartir tu receta?" Obviamente se te compensar¨¢ por ello." (Spencer) ?Wow! ?Una oferta de negocio! No es que busque la riqueza monetaria, los naga no somos tan ambiciosos en esa parte, pero obtener algunos fondos antes de partir al exterior de las monta?as de Tulser es algo importante; adem¨¢s, tambi¨¦n podr¨ªa pedir algunas recompensas extra que no sean dinero. "Se puede producir en grandes cantidades, adem¨¢s de que hay otros m¨¦todos aparte del que us¨¦ en su fabricaci¨®n. Y en cuanto a lo de compartir la receta, ?Puedo especificar la recompensa?" (Aruh) "Claro, tambi¨¦n te ofrezco 50 monedas de oro eralgico como extra a tu pedido. ?Cuales son tus t¨¦rminos?" (Spencer) ??C-cincuenta?! ?Eso es bastante dinero! Las conversiones de monedas en Eralgia son: Metal pobre= Moneda de valor m¨¢s bajo. Bajo bronce= 100 monedas de metal pobre. Bronce= 50 monedas de bajo bronce. Plata= 2 monedas de bronce. Moneda de gema= 5 monedas de plata. Oro eralgico= 10 Monedas de gema. Tomando en cuenta el trigo, el cual es importado a las monta?as de Tulser, una bolsa con un kilogramo cuesta 15 monedas de bajo bronce. Eso habla del valor del pago. "Lo que quiero es conocimiento. Me gustar¨ªa obtener libros de magia y de recetas alqu¨ªmicas, as¨ª como de herbolaria y cualquier otro tema relacionado... De ser posible, quisiera que usted me ense?ara." (Aruh) "Ehm, bueno, por mi no hay problema... Por desgracia debo informarte que se requiere la habilidad para conjurar magia, adem¨¢s de que hay muchas recetas donde debes usar hechizos curativos para crearlas. Y si mal no recuerdo, escuche mencionar que tus intenciones eran las de ser un herrero... ?Te has arrepentido de ello?" (Spencer) "No, a¨²n tengo las intenciones de ser herrero, pero tambi¨¦n busco otros conocimientos. No importa si no tengo la habilidad m¨¢gica necesaria, el conocimiento en s¨ª es una fuerza que te abre caminos... Le promet¨ª a alguien que ser¨ªa fuerte." (Aruh) Un par de l¨¢grimas salieron del doctor Spencer, quien al parecer se hab¨ªa conmovido con mis palabras. "?Qu¨¦ filosof¨ªa tan bella! Un esp¨ªritu fervoroso y hambriento de sabidur¨ªa. Con gusto te ense?ar¨¦ lo que s¨¦ sobre la magia y la alquimia." (Spencer) El doctor limpi¨® sus ojos y me ofreci¨® la mano para sellar el trato. "Muchas gracias, doctor Spencer" (Aruh) Por mi parte, al compartir la receta del jab¨®n, espero que este se vuelva popular y se distribuya en el reino. Mejor higiene, mejor estilo de vida. Al mirar de nuevo a Naku, me doy cuenta de que esta me miraba en silencio con mejillas enrojecidas y una expresi¨®n de felicidad. Si me miras con una expresi¨®n tan linda como esa yo tambi¨¦n me voy a sonrojar, Naku. Capitulo 10 Cap¨ªtulo 10: Lecciones de medicina y magia Qued¨® acordado que el doctor Spencer nos dar¨ªa clases a Naku y a mi. Debido a que mencion¨¦ mi deseo de querer mejorar para serle de ayuda, Naku se volvi¨® m¨¢s cari?osa y pidi¨® que tambi¨¦n a ella se le ense?ara sobre medicina y magia. "Esta es una ''Gema M¨¢gica''. Se obtiene de pulverizar piedras m¨¢gicas junto con cualquier otro tipo de piedra, aunque yo uso piedras que sean de color rojo. La mezcla se pone a hervir en agua con unas gotas de sangre de monstruo... Y solo esperamos a que la gema se forme en el l¨ªquido." (Spencer) El doctor Spencer nos da una de sus lecciones b¨¢sicas sobre c¨®mo elaborar el compuesto m¨¢s primordial de la alquimia: la gema m¨¢gica. Las piedras m¨¢gicas que el doctor Spencer mencion¨® son un ¨®rgano interno y no un mineral; todos los animales y monstruos en el mundo poseen un ¨®rgano unido al est¨®mago, que les permite sustentar su poder m¨¢gico, se le llama piedra porque al entrar en contacto con el aire se cristaliza. Sin ese ¨®rgano ser¨ªa imposible que monstruos tan grandes y pesados como los Gums se desplacen por tierra o las abejas gigantes pudieran respirar y volar... En otras palabras, la piedra m¨¢gica es la raz¨®n para la existencia de criaturas que desaf¨ªan a todo lo que aprend¨ª de biolog¨ªa en la Tierra. Cabe mencionar que entre m¨¢s fuerte es el monstruo, mayor calidad tiene la piedra, y esto afecta los resultados para los que se use. Tengo la hip¨®tesis de que los naga, los humanos y las dem¨¢s razas tambi¨¦n deben de tener una piedra m¨¢gica, pero por motivos religiosos no se ha tocado el tema ni iniciado su investigaci¨®n. Al ser un ¨®rgano, es normal que sea muy dif¨ªcil de controlar y solo algunas personas sean capaces de hacerlo a voluntad para crear hechizos. "La gema m¨¢gica es la base de todo proceso alqu¨ªmico, es lo que nos permite sacar el potencial de los ingredientes y convertirlos en sustancias m¨¢gicas... Y no solo son usadas en la alquimia, sino tambi¨¦n en la elaboraci¨®n de varitas m¨¢gicas." (Spencer) ... Los d¨ªas contin¨²an de esta forma, las lecciones del doctor Spencer son f¨¢ciles de aprender pese a que hay veces en que usa t¨¦rminos que desconozco; sin embargo, las lecciones parecen ser un poco dif¨ªciles para Naku, quien se entristeci¨® por ser de poca ayuda, obviamente hice todo lo que est¨¢ a mi alcance para consolarla y al final concluy¨® que entrenar¨ªa en combate hasta ser imbatible para poder cumplir la profec¨ªa y protegerme. No se que clase de entrenamiento decidi¨® hacer, pero desde entonces, la diferencia de combate entre los dos se ampl¨ªa d¨ªa con d¨ªa a su favor. Ella contin¨²a asistiendo a las clases del doctor Spencer, pero decidi¨® limitarse a la aplicaci¨®n de primeros auxilios y uso de medicamentos. ... Cinco meses transcurrieron sin sentir el paso del tiempo y el cumplea?os de Naku se acercaba, as¨ª que he decidido hacerle un regalo. Como el doctor Spencer me hab¨ªa advertido, soy incapaz de hacer pociones m¨¢gicas debido a que no poseo el talento en magia curativa... O en cualquier otro elemento, as¨ª que tampoco puedo realizar hechizos. Sin embargo, estos estudios no han sido tiempo perdido, gracias a sus lecciones he logrado superar los l¨ªmites de mi habilidad para controlar la bendici¨®n del esp¨ªritu Nagur, de hecho, aparte de mi fuerza y habilidad para sentir presencias, recientemente estoy adquiriendo una especie de psicometr¨ªa para sentir el estado en que se encuentra alguien con tan solo tocarlo, hasta ahora solo funciona si me concentro mucho, pero va mejorando d¨ªa con d¨ªa. Por desgracia, cuando investigu¨¦ entre los manuscritos del doctor, aprend¨ª que dicha habilidad era com¨²n entre los demonios, as¨ª que es considerada maldita... Por eso decid¨ª conservarla en secreto salvo por Naku, quien a su vez prometi¨® guardarlo. This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Tambi¨¦n, aunque no puedo crear pociones, he adquirido muchos conocimientos sobre una gran cantidad de ingredientes y sus usos; lo mismo con la elaboraci¨®n de varitas m¨¢gicas; de hecho, mi regalo para Naku est¨¢ relacionado a estas. La aplicaci¨®n de las varitas es como la de los cuentos de fantas¨ªa en la Tierra, se trata de un arma de los magos para ampliar sus poderes. El cuerpo de una varita consiste en un bast¨®n de madera tallado con diversos caracteres llamado ''F¨®rmula M¨¢gica'' y una gema m¨¢gica en la punta. El funcionamiento es simple, el mago le administra hetros a la f¨®rmula m¨¢gica y este es distribuido hasta la gema, la cual lo almacena por un breve periodo, durante el cual, el mago conjura el hechizo. Como resultado, el hechizo puede llegar a ser hasta dos veces m¨¢s potente de lo que com¨²nmente es. Ahora bien, gracias a las ense?anzas del doctor Spencer y a los manuscritos que me ha mostrado, he logrado desarrollar algunas hip¨®tesis sobre el funcionamiento de la magia. Para empezar, la f¨®rmula m¨¢gica es bastante similar a la programaci¨®n binaria, pero es bastante simple, solo son n¨²meros al azar y no hay compuertas; el flujo de hetros es irregular y hay muchos bloqueos, adem¨¢s de que re-absorbe la energ¨ªa acumulada en la gema y la libera hacia el exterior, perdi¨¦ndola. Tras algunos experimentos logre crear dos cosas que creo que revolucionar¨ªan por completo el concepto que se tiene sobre la magia: la "bater¨ªa m¨¢gica" y el "cartucho de hechizos". La bater¨ªa m¨¢gica es un elemento que le brinda energ¨ªa al ''circuito m¨¢gico'' (la f¨®rmula m¨¢gica que dise?¨¦) para as¨ª crear un dispositivo que emite luz que funciona a base de magia. Cabe mencionar que lo m¨¢s que pude alcanzar es un equivalente a 45 volts de energ¨ªa y que puede durar hasta 30 d¨ªas sin recibir carga m¨¢gica; espero que a medida que pase el tiempo pueda encontrar la manera de aumentar ambos valores. El cartucho de hechizos por otra parte, consiste en un diminuto pero efectivo circuito m¨¢gico que puede ampliar hasta 15 veces el poder de un hechizo (en teor¨ªa). Tiene el defecto de que es desechable, pero es f¨¢cil de producir y los ingredientes para fabricarlo son comunes... F¨¢cil solo si sabes elaborar el circuito. Debido a que podr¨ªan ser usados en nuestra contra, he decidido guardar estos conocimientos en un total secreto y compartir su existencia s¨®lo si es estrictamente necesario. Ahora bien, para no generarle problemas a Naku, su regalo ser¨¢ una versi¨®n de un dispositivo m¨¢gico que no levante sospechas. Tall¨¦ un poco de madera e hice una espiral alrededor de una piedra transparente que emite una luz tenue color azul, en otras palabras, un dije m¨¢gico. "Me pregunto como deber¨ªa entreg¨¢rselo... ?Como un chico genial o como uno amable? ?Cual es el mejor momento para d¨¢rselo?" (Aruh) A medida que se acercaba la fecha de cumplea?os, mi mente comenz¨® a divagar en el m¨¦todo para entregarle mi regalo. Frustrado por mi indecisi¨®n, decido darme prisa y comenzar con el entrenamiento con pap¨¢ antes de ir con Naku. Especial 2 Especial 2: Dilema y alegr¨ªa de un maestro elfo. *Punto de vista del doctor Spencer* Mi nombre es Spencer Lakestream, un elfo que trabaja como un simple doctor en una peque?a aldea naga llamada Alturi. Siendo una localidad pionera con el objetivo de ampliar el control en esta ¨¢rea de las monta?as de Tulser, la cantidad de pobladores es baja y por lo tanto, mi trabajo como doctor es tranquilo. Pese a que soy de la familia de los elfos, mi padre es un hombre humano y fue quien me dio mi nombre y me hered¨® su apellido; muchos han sido los chistes de mis amigos y conocidos de que mi nombre no suena ¨¦lfico en lo absoluto. Ahora bien, mi nombre no me molesta, y desde que me establec¨ª en Alturi ya nadie comenta sobre eso; a decir verdad, extra?o un poco a los colegas que sol¨ªan bromear con mi nombre. Marcel, Leurio, Tonse, Ragaste, me pregunto como estar¨¢n esos chicos luego de haber tomado caminos separados. Espero que la fortuna les sonr¨ªa. El ¨²nico de mis amigos con quien a¨²n mantengo contacto es Allan, quien decidi¨® convertirse en comerciante tras graduarse de la academia en la capital. Su nombre completo es Allan Dewell, un hombre optimista y de buena naturaleza, rasgos no muy compatibles con el comercio, donde solo el ambicioso y el ruin suelen triunfar. Afortunadamente no he recibido noticias de que haya sido estafado y se haya convertido en un esclavo; todo lo contrario, parece que su negocio como vendedor ambulante ha sido fruct¨ªfero y hasta ha comprado una casa, contra¨ªdo nupcias y formado una familia. Una familia... Si tan solo mi hijo se tomara el tiempo de visitarme. Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. Bah, no sirve de nada lamentarse. En cuanto a Allan, ?Cual era la ciudad en donde vive actualmente? M... Mo... Mo... ?Molse? Si, ya lo recuerdo, la ciudad de Molse en la regi¨®n de Waterloud. Necesito ponerme en contacto cuanto antes con ¨¦l, no hay nadie m¨¢s confiable que conozca para iniciar con las ventas de este nuevo producto, el jab¨®n de alta espuma. Una mezcla de una sal especial, grasa o aceite y un poco de esencia aromatizante, ?Qui¨¦n habr¨ªa imaginado que una mezcla tan simple crear¨ªa un producto tan espectacular? Su creador es un ni?o naga sin ning¨²n entrenamiento en alquimia, el c¨®mo se le ocurri¨® tal idea es un misterio, incluso sab¨ªa de las propiedades da?inas de la sal y tom¨® precauciones al respecto. La leyenda m¨¢s conocida entre los elfos habla de cuando el dios de la sabidur¨ªa se le apareci¨® a una mujer durante un parto dif¨ªcil y le dijo que el ni?o estaba teniendo problemas en nacer porque estaba transfiri¨¦ndole una parte de sus conocimientos. Ese ni?o crecer¨¢ hasta convertirse en el padre de la alquimia. Quiz¨¢s ese sea el caso con el joven Aruh y el motivo por el cual fue escogido por un or¨¢culo como su prometido. No, mas bien, estoy seguro de que ese es el caso. La curiosidad y deseo de aprender, as¨ª como una gran habilidad de aprendizaje; es una l¨¢stima que carezca de la magia requerida para la alquimia, si la tuviera ya lo habr¨ªa mandado a inscribirse en la academia de la capital... Ah, cierto, siendo un naga no puede abandonar las monta?as de Tulser... Ser¨ªa una l¨¢stima incluso si tuviera la capacidad m¨¢gica. En todo caso, lo mejor ser¨¢ contactar a Allan y hablarle del jab¨®n. Especial 3 Especial 3: Situaci¨®n del norte *Punto de vista en tercera persona* La regi¨®n norte de Eralgia, Bancera, una tierra pr¨®spera al igual que el resto del reino. Seg¨²n la opini¨®n de muchos, el invierno en esta parte es m¨¢s fr¨ªo y largo, pero no es mucha la diferencia al resto de Eralgia si la vez a trav¨¦s de los ojos de los dem¨¢s reinos e imperios m¨¢s al norte. En especial si se trata del vecino pr¨®ximo, el reino de Timancera, una tierra de inviernos crudos, caracter¨ªstica del norte del continente. Aunque no era un reino pobre y de tierras totalmente inf¨¦rtiles como otros de sus vecinos, lejos se encontraba de la abundancia de Eralgia; es por eso que en muchas ocasiones miraba con envidia los regalos de la tierra que este ten¨ªa. Las relaciones entre los dos reinos no era buena, eran muchos los conflictos y batallas que se desataban a la menor provocaci¨®n. Por tal motivo, ambos pa¨ªses hab¨ªan construido varias fortalezas en sus fronteras, una de ellas era Gau, propiedad del reino de Eralgia que proteg¨ªa la zona estrat¨¦gica m¨¢s importante de la regi¨®n. "Hemos llegado, comandante. Se puede apreciar la fortaleza desde aqu¨ª." (Joven ecuestre) "Si, puedo verla." (Comandante) Rodeado de bosques densos, un edificio construido de piedra se alzaba intimid¨¢ntemente contra cualquier agresor que pensara atacarlo. Con gruesos y altos muros de donde se pod¨ªan lanzar piedras, flechas o hechizos, y un interior construido en forma de laberinto; la fortaleza de Gau ten¨ªa la reputaci¨®n de "inconquistable". "Este es el primer paso de mi ascenso... No faltara mucho para adquirir el rango de general, o mejor, se?or de la regi¨®n." (Comandante) Una sonrisa ambiciosa se dibuj¨® en el rostro del hombre de f¨ªsico corpulento y mirada salvaje. "Su t¨ªo estar¨¢ gustoso de legarle su puesto." (Joven ecuestre) "Ese viejo podr¨ªa darse prisa en visitar la tumba, sus m¨¦todos son tan decr¨¦pitos y cobardes como ¨¦l mismo. Si quieres mantener al enemigo a raya hay que darle una lecci¨®n por la fuerza, no esconderse bajo la tierra como serpiente." (Comandante) "Tenga cuidado con lo que dice, se?or Jarader. Los o¨ªdos de su t¨ªo podr¨ªan extenderse hasta aqu¨ª." (Joven ecuestre) "Tienes raz¨®n. Ser¨¢ mejor actuar como el sobrino valiente y virtuoso que ¨¦l espera tener." (Jarader) Jarader Doma, sobrino del se?or de la regi¨®n, Owen Doma. Astuto y ruin para aquellos que lo conoc¨ªan bien, era un buen actor que pod¨ªa representar a un hombre honesto; quiz¨¢s por provenir de una importante familia militar, su habilidad en combate era muy buena y eso le hab¨ªa conferido varios m¨¦ritos b¨¦licos, permiti¨¦ndole ascender desde joven en los rangos. Actualmente, por sugerencia de su padre y con el permiso de la corte, ¨¦l y su escuadr¨®n se unir¨ªan a las fuerzas de defensa en Gau al mando de su t¨ªo. Stolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. Esto representar¨ªa un gran avance en su carrera, si todo sal¨ªa seg¨²n sus planes, podr¨ªa heredar el puesto de su t¨ªo, pero incluso si no, con suficientes m¨¦ritos lograr¨ªa ascender hasta general y ocupar un puesto en la corte del rey. Ambas eran opciones muy buenas, pero para alguien que amaba tanto la violencia como ¨¦l, el puesto de su t¨ªo le era m¨¢s atrayente. ... "Seg¨²n los ¨²ltimos reportes del se?or Owen, una unidad a pie de 3 mil hombres timanceritas han salido de su fuerte al norte de aqu¨ª en direcci¨®n al este." (Joven ecuestre) "3 mil hombres... Eso son 12 escuadrones, ?Que hay de unidades pesadas o de caballer¨ªa?" (Jarader) "No ha habido reportes de que hayan partido. Adem¨¢s, seg¨²n la informaci¨®n de otros se?ores, ese es el ¨²nico fuerte que ha despachado hombres por el momento. Su t¨ªo y los dem¨¢s se?ores est¨¢n confundidos sobre tales acciones." (Joven ecuestre) "Es por eso que no me gusta la ineptitud de estos ancianos. No algo tan dif¨ªcil de descifrar, Timancera ha tenido una mala cosecha en esa regi¨®n y mantener a bocas de m¨¢s es innecesario. Solo est¨¢n retirando tropas." (Jarader) Jarader y su hombre m¨¢s cercano conversaban tranquilamente mientras avanzaban a paso lento en direcci¨®n a Gau; solo ¨¦l y algunos de sus hombres cabalgaban a caballo y seria malo llegar con tropas cansadas. "?No ser¨ªa mejor entonces deshacerse de batallones pesados?, Esas unidades consumen muchos recursos." (Joven ecuestre) "Eso es solo si planeas extender este conflicto fri¨®, sus intenciones deben ser las de tomar la fortaleza.... Es probable que los timanceritas intenten hacernos creer que se han debilitado para que nos confiemos y marchemos en su contra, llev¨¢ndonos a campo abierto. Deben tener un plan de contraataque que dependa de unidades m¨®viles para diezmar nuestras fuerzas y armas de asedio para atacar el fuerte." (Jarader) "?Pero eso podr¨ªa aumentar las hostilidades y desatar nuevamente una guerra abierta entre los dos reinos!... Adem¨¢s, en todo caso, su se?or t¨ªo preferir¨¢ mantener las defensas en lugar de atacar." (Joven ecuestre) "Al igual que un monstruo hambriento, una persona, o en este caso, un reino, podr¨ªa tomar un gran riesgo con tal de conseguir comida. La hambruna debe ser peor que nunca." (Jarader) Jarader se puso a reflexionar un poco, pensando en los motivos con los cuales podr¨ªan provocar a su t¨ªo para que este tomar¨¢ la decisi¨®n de atacar; ademas, si est¨¢n retirando tropas es debido a que est¨¢n esperando a un tiempo en particular. "La actitud cobarde del viejo servir¨¢ en estos momentos, pero eso ser¨ªa aburrido y malo para mi... Cualquier plan que tengan, espero que funcione, bastardos de Timancera." (Jarader) Capitulo 11 Cap¨ªtulo 11: La princesa comerciante (primera parte) Mi suerte es terrible. Aunque mis intenciones eran las de celebrar una fiesta de cumplea?os para Naku, mis planes se vieron arruinados. No iba a ser nada exorbitante ni nada por el estilo, pero al menos pensaba hacer algo mejor que la manera tradicional de los naga para celebrar los cumplea?os d¨¢ndole al festejado ¨²nicamente un abrazo. Eso venia incluido en mis planes, pero tambi¨¦n planeaba darle un regalo y cocinarle una liebre; s¨¦ que ser¨ªa mejor un pastel, pero la harina blanca es cara y dif¨ªcil de conseguir, ni se diga el az¨²car. Adem¨¢s, no importa qu¨¦ tanto sepa de qu¨ªmica o cuantas veces reencarne, la habilidad para cocinar me elude... A lo m¨¢s que llego es a rostizar presas en una fogata (en ambos mundos). ?Pero por qu¨¦ tuvo que ocurrir esto? ?Por qu¨¦ tuvo que ser llamada de nuevo a Korka? Debe ser algo importante, ya que se le pidi¨® a Naku que meditara para tratar de tener una visi¨®n. Doce d¨ªas m¨¢s sin ella... Ahhhh... "?Vaya suspiro tan fuerte! Debes de sentirte muy solo sin el gran or¨¢culo." (Kober) Woooahh. ?Desde cuando est¨¢ Kober aqu¨ª? "No tienes que actuar como si hubieras visto a un muerto caminando. ?Que no se supone que pod¨ªas sentir presencias?" (Kober) "Si, lo siento. Es que estoy algo pensativo." (Aruh) "Y estar pensativo se debe a un gran y misericordioso avatar del esp¨ªritu Nagur?" (Kober) "Callat¨¦. No te incumbe, ?Acaso viniste hasta ac¨¢ para re¨ªrte de mi? (Aruh) "?Hasta ac¨¢? Estamos en medio del camino y te saque de tus fantas¨ªas porque est¨¢s obstruyendo el paso." (Kober) Ahora que me doy cuenta, si estoy en medio del camino, un par de se?oras pasaron a un lado sonriendo entre ellas. "Si no tuviera que transportar la leche que me encarg¨® mi padre, hubiera aprovechado que estabas en tu mundo para convencer a los dem¨¢s ni?os de que ten¨ªa poderes para controlar a las personas. Hubiera sido divertido ver sus expresiones de temor, ku, ku, ku." (Kober) "Ya no te conformas con molestar a Jupero y ahora quieres convertirte en un se?or de la oscuridad o algo as¨ª, ?verdad?" (Aruh) "Al igual que tu, Aruh, tengo las intenciones de mejorar d¨ªa con d¨ªa." (Kober) "Tus intenciones de mejorar se encaminan en una extra?a direcci¨®n." (Aruh) "Yo preferir¨ªa el t¨¦rmino ''poco convencional''. Bueno, me divierto platicando contigo, Aruh, pero mi padre me rega?ar¨¢ si me tardo mucho en llevarle la leche. Todav¨ªa hay que convertirla en queso para que est¨¦ lista para el festival." (Kober) Oh, s¨ª, el festival de inicio del oto?o. Estaba tan concentrado en el cumplea?os de Naku que me hab¨ªa olvidado de tan importante celebraci¨®n. El primer d¨ªa del pr¨®ximo mes se celebra el inicio del oto?o, y por consiguiente, el inicio de la temporada de cosecha. En siete d¨ªas para ser exactos. "Procura no perder mucho el tiempo. Aunque seas un naga prodigioso debes de participar y trabajar como todos." (Kober) Kober me dio una ¨²ltima advertencia y continu¨® con su trabajo, solo me limit¨¦ a asentir . Bueno, Kober tiene raz¨®n en que no debo perder el tiempo... Doce d¨ªas pasan r¨¢pido, ?Cierto? Entretanto, aprovechar¨¦ en continuar con mis estudios y entrenamiento; obviamente tambi¨¦n tratar¨¦ de apoyar en la celebraci¨®n para tenerle muchas historias que contar a Naku cuando llegue. ... "Puedes tomar un descanso. Ten, te prepar¨¦ un aperitivo." (Spencer) Mientras leo uno de los pergaminos, el doctor me ofrece un bocadillo que consiste en una rebanada de pan negro con queso cremoso encima y una taza de t¨¦ herbal. El pan es duro y un poco amargo, pero el t¨¦ facilita su consumo adem¨¢s de tener un sabor agradable. El queso es el que se elabora en la aldea, su sabor y textura es muy similar al ricota pero es muy duradero a temperatura ambiente, tal vez debido a que se fabrica con la leche de un monstruo domesticado, el cierviro. "Gracias, profesor Spencer. Un poco de comida me ayudar¨¢ a concentrarme mejor." (Aruh) "Pregunta si tienes dudas, el m¨¦todo Rasitto para extraer el aceite de las hojas es un poco enga?oso." (Spencer) "Muchas gracias, que bueno que lo menciona. Sobre la parte del prensado, aparte de usar solo saliva de monstruo, no ser¨ªa mejor usar agua que... ?Huh?" (Aruh) This novel''s true home is a different platform. Support the author by finding it there. "?Qu¨¦ sucede, Aruh?" (Spencer) "Hay varias presencias humanas en el pueblo que no conozco." (Aruh) Siete en total, ninguna de las presencias es similar a la del capit¨¢n Almond o de alguno de sus hombres. Lo extra?o del asunto es que Alturi todav¨ªa no est¨¢ preparada para el asentamiento humano; debe de haber una buena raz¨®n para que hayan atravesado varios peligros para llegar hasta aqu¨ª. "Ah, ?No ser¨¢ que...?" (Spencer) El doctor Spencer parec¨ªa un poco molesto, seguro sabe algo al respecto. "?Sabes d¨®nde se encuentra el grupo?" (Spencer) "Acaban de entrar en el rango de mi percepci¨®n, as¨ª que unos 800 metros de aqu¨ª, en direcci¨®n a la plaza. Parece que vienen para ac¨¢." (Aruh) "Ese torpe de Allan... Tendr¨¦ que darle un buen serm¨®n." (Spencer) "?Conoce a esas personas, doctor?" (Aruh) "Lo m¨¢s probable es que se trate de un viejo amigo m¨ªo, pero quedamos en que nos ver¨ªamos en una alde mas cercanaa la base de las monta?as." (Spencer) Juzgando por la expresi¨®n que tiene el doctor, su conocido debe poseer una personalidad un tanto problem¨¢tica. "Se trata de un viejo amigo m¨ªo. Un comerciante al que le ofrec¨ª ayudarme a distribuir el jab¨®n fuera de Tulser, pero no cre¨ª que se atreviera a venir hasta aqu¨ª." (Spencer) "Ya veo, debe ser un comerciante muy apasionado y un muy buen amigo para tomarse la molestia de visitarlo." (Aruh) "Cierto, es un buen hombre... Dime, siendo el creador del jab¨®n, ?Te gustar¨ªa conocerlo?" (Spencer) Quiz¨¢s sea buena opci¨®n ampliar mis contactos; adem¨¢s, siendo quien introdujo el jab¨®n a este mundo, ser¨ªa irresponsable si no tratara al menos de resolver las dudas de alguien involucrado de manera tan importante. Por otra parte, parece que va a ser un asunto inc¨®modo. No, debo ser responsable. "Aunque mi amigo es un comerciante ambulante, maneja algunos art¨ªculos ex¨®ticos que podr¨ªan llamar tu atenci¨®n." (Spencer) "Lo har¨¦... ?Eh?" (Aruh) "Bien dicho, la ambici¨®n y curiosidad son rasgos importantes para un investigador." (Spencer) ?Fue una coincidencia que aceptara! Debi verme como alguien que se deja llevar por sus deseos. "Pero recuerda que no debes dejarte llevar por el deseo o terminar¨¢s arruinando." (Spencer) "Si." (Aruh) Solo me queda asentir. ... Tras una breve espera, un gran carruaje llega hasta el frente de la casa del doctor Spencer, as¨ª que salimos a recibirlos. El carro es jalado por dos caballos y hay un grupo de tres jinetes que llevan armaduras de cuero y armados con espadas que lo cuidan. Fue muy osado haber venido hasta aqu¨ª con tan solo tres escoltas... Mmm, puede que les hayan acompa?ado algunos naga y se separaron antes de que los percibiera. Uno de los escoltas, una joven de cabello rojo y largo, se acerc¨® hasta donde est¨¢bamos el doctor Spencer y yo. "Buenas tardes. ?Es usted el doctor Spencer Lakestream?" (Chica) "As¨ª es. ?D¨®nde est¨¢ mi buen amigo, Allan?" (Spencer) "Un momento por favor." (Chica) La joven pelirroja mira a sus dem¨¢s compa?eros y al conductor del carruaje y asiente, gesto que es respondido de igual manera. "Hemos llegado, se?or Dewell." (Conductor) El conductor del carro baj¨® y le abri¨® la puerta a las personas que se encontraban dentro. "?Spencer! ?Amigo! ?No has cambiado en nada!" (Hombre) Un hombre robusto y gran estatura salud¨® al doctor apenas baj¨® del carro. "Allan." (Spencer) En contraparte, el doctor Spencer sonre¨ªa de manera nerviosa. "Espera. Hay alguien a quien quiero presumirte." (Allan) El hombre, amigo del doctor, se dirigi¨® de nuevo al carro. "Vamos cari?o. Ya hemos llegado con mi amigo Spencer." (Allan) "Menos mal, el viaje fue muy largo y agotador." (Ni?a) ?Eh?... ?Eh? ?Eh? ?Quien... es esa ni?a? ???Es igual de hermosa que Naku!!! Su raza es humana, no hay duda, pero posee una belleza semejante a la de un hada. Exquisitas facciones con un ligero aire arrogante, ojos verdes, un cabello largo y dorado peinado en dos trenzas de tirabuz¨®n. Su edad debe estar alrededor de la m¨ªa, y con ese adorable vestido rosa hecho de alguna fibra vegetal parec¨ªa una princesa. ?Qu¨¦ es esto? No, no de nuevo. Ya tengo a Naku. Capitulo 12 Cap¨ªtulo 12: La princesa comerciante (segunda parte) Resiste Aruh Hydran. Ufff... Ufff... No caer¨¦ f¨¢cilmente. Gracias a que he adquirido algo de experiencia con Naku, soy capaz de reprimir esta emoci¨®n. Si, esta ni?a es linda, pero ya tengo alguien que me gusta y no pienso crecer y convertirme en un mujeriego. "?Esta es la aldea de tu amigo, pap¨¢? Cuando los guardias que nos acompa?aron dijeron que era una zona peligrosa cre¨ª que lo era... Pero luce muy pac¨ªfica." (Ni?a) "Gracias a los naga, esta aldea es tranquila, pero salir fuera de ella es peligroso, Fortuna." (Allan) Fortuna, ?Ese es su nombre? Suena agradable y dif¨ªcil de olvidar... "?Vaya lindura que tienes! ?C¨®mo fue que un oso como tu logro tener a una hija tan bella?" (Spencer) "Mi semilla es de alta calidad, Spencer. Es un resultado obvio que mi hija sea excepcional." (Allan) El amigo del doctor Spencer, el se?or Allan, tom¨® a su hija y la sent¨® en uno de sus hombros; los dos se acercaron hasta donde est¨¢bamos. "Se?or Dewell, quisi¨¦ramos permiso para darle agua, comida y descanso a los caballos." (Chica) La joven pelirroja hizo una petici¨®n mientras bajaba de su caballo; el resto de los escoltas tambi¨¦n desmontaron. "?No te importa si dejo descansar a mis caballos? Fue un largo viaje de varios d¨ªas y est¨¢n agotados; voy a pagarte, claro est¨¢." (Allan) "No te preocupes por la paga, ?Que clase de ingrato le negar¨ªa tal gesto a un amigo?" (Spencer) "Gracias" (Allan) El se?or Allan le dio permiso a la chica y esta se dirigi¨® hacia mi. "Mozo, llevamos hasta los establos." (Chica) ?Eh? ?Mozo? Confundido por las palabras de la joven, miro hacia mis alrededores y me apunt¨¦ con el dedo como preguntando si se refer¨ªa a mi. La expresi¨®n de la joven se torn¨® severa ante mi actitud. "?Te burlas de mi? Naga o lo que sea, un mozo es un mozo. Tal vez tenga que darte una lecci¨®n para que aprendas." (Chica) "?Basta! ?Que clase de actitud es esa?" (Spencer) "Ah, lo siento, Blair tiene un mal temperamento cuando un sirviente no muestra respeto. ?Blair, comp¨®rtate! ?Causaras problemas con Spencer y los naga!" (Allan) El se?or Allan detuvo a la chica cuando est¨¢ sacaba un garrote de cuero con la obvia intenci¨®n de golpearme. Menos mal, romperle los brazos habr¨ªa causado algunos inconvenientes entre el par de amigos. "Se que esta mal sugerirtelo siendo tu invitado, pero un mozo asi de desobediente requiere disciplina dura." (Allan) "Ahhh. Escucha, Allan... Ese ni?o al que le est¨¢n faltando el respeto no es mi sirviente sino mi estudiante... Y el creador del jab¨®n del que te habl¨¦." (Spencer) "?Eh?" (Allan) No solo el se?or Allan se sorprendi¨®, sino tambi¨¦n sus escoltas, en especial la pelirroja que intent¨® golpearme. Su hija Fortuna, por otra parte, a pesar de que tambi¨¦n se ve¨ªa un poco sorprendida, su expresi¨®n mostraba cierto placer por encontrar algo que buscaba. ... El maestro Spencer nos llev¨® dentro de su casa en donde sirvi¨® algunos aperitivos para los invitados. Los tres escoltas y el conductor fueron a llevar a los caballos al establo, as¨ª que no estaban presentes; la s¨¦ptima presencia que sent¨ª era la de un asistente que los acompa?aba en el interior del carro. "Vaya, Spencer me hab¨ªa dicho que eras joven, pero te imagin¨¦ con mayor edad." (Allan) "Comprendo c¨®mo te sientes, Aruh es un ni?o muy listo. Por el momento soy su maestro, pero estoy seguro que en cuesti¨®n de tiempo los papeles se invertir¨¢n." (Spencer) "Llamame cuando eso ocurra, me encantar¨¢ verlo... Ehem, creo que empiezo a divagar... Comenzar¨¦ por presentarme y especificar la raz¨®n por la que vine." (Allan) "Si, eso seria lo mejor." (Spencer) La mirada tanto del doctor Spencer como la del se?or Allan se centraron en mi. "Mi nombre es Allan Dewell, un comerciante por vocaci¨®n, este adorable ¨¢ngel es mi hija, Fortuna Dewell. El hombre que me acompa?a es un criado de nuestra casa, Erick; y aunque no est¨¦n presentes, el resto de mis acompa?antes son Blair, Lou, Bryan y Samuel. Quiero pedirte perd¨®n por el inconveniente que te caus¨® Blair, me encargar¨¦ de que reciba un castigo adecuado." (Allan) Stolen story; please report. El hombre con apariencia de asistente se llev¨® un brazo a la altura de su abdomen hizo una reverencia elegante. "Soy Aruh Hydran, hijo de Tovs y Mura Hydran. Soy disc¨ªpulo del profesor Spencer aunque no pueda usar magia curativa. En cuanto al castigo de su acompa?ante, no tiene que ser tan estricto con ella, solo fue un malentendido." (Aruh) "Agradezco tu compasi¨®n, no traje mucho conmigo en este viaje pero al menos me gustar¨ªa compensarte por ello." (Allan) Bien, consegu¨ª una recompensa. "Ahora, me gustar¨ªa hablar sobre el motivo de mi visita. Luego de recibir una muestra del articulo llamado jab¨®n que hab¨ªas creado, decid¨ª venir a hablar contigo, joven Aruh" (Allan) "?Viniste hasta esta aldea para hablar con Aruh? Pudimos haber quedado en Korka o alguna otra aldea m¨¢s cerca de la base de las monta?as que sea m¨¢s segura." (Spencer) "Sobre eso... En parte fue porque ten¨ªa ganas de ver el lugar a donde te hab¨ªas mudado... Y la otra parte fue porque Fortuna quer¨ªa conocer a la persona quien creo el jab¨®n." (Allan) "Exacto" (Fortuna) Tras escuchar la explicaci¨®n del se?or Allan, su hija Fortuna se puso de pie y mir¨® en mi direcci¨®n. "Solo conocer en persona a una mente brillante no es suficiente, es necesario conocer a fondo a esa persona, incluso el lugar en el que creci¨®." (Fortuna) Esta ni?a me da algo de miedo, y es muy lista para ser tan joven... Ser¨¢ que ella tambi¨¦n es una persona reencarnada. "Tambi¨¦n soy creyente de que si encuentras oro una vez en una tierra, podr¨¢s encontrarlo dos veces." (Fortuna) "Tu hija es... Muy inteligente." (Spencer) "Lo s¨¦. ?No es incre¨ªble? Gracias a ella tom¨¦ una buena decisi¨®n en un negocio hace un a?o y al fin pude abrir una compa?¨ªa. Desde entonces tengo suficiente dinero como para tener subordinados." (Allan) "?Por qu¨¦ no me hablaste al respecto? Cre¨ª que segu¨ªas siendo un vendedor ambulante." (Spencer) "Je, je, je. He estado un poco ocupado." (Allan) Ignorando a los dos adultos conversando, Fortuna se acerc¨® a m¨ª con pasos suaves y elegantes; si ella se presentara como princesa, cualquiera le creer¨ªa. "............" (Fortuna) Al estar frente a mi, Fortuna ¨²nicamente se me queda viendo fijamente. "?Ocurre algo? Es un poco inc¨®modo que me mire tan fijamente, se?orita Fortuna." (Aruh) "...Eres muy guapo." (Fortuna) "?Eeeeehhhhh?" (Aruh) ?P-p-porque dijo eso? Ahora siento como mi cara se pone roja, y no de enojo. ?Rayos! Est¨¢ haciendo temblar mi determinaci¨®n, es momento de contraatacar. "Y tambi¨¦n eres bastante inteligente encima de eso... ?Totalmente mi tipo! ?Te interesar¨ªa ser mi prometido?" (Fortuna) ?Esta ni?a no me deja contraatacar! Es igual a Naku en ese aspecto, ?Que todas las mujeres en Maltras son as¨ª de agresivas? "Suena bien. Si se une a nuestra familia, la compa?¨ªa quedar¨ªa en manos de dos personas inteligentes." (Allan) No... Esto no es bueno. "Ya... Tengo a alguien que me gusta... Alguien a quien amo." (Aruh) ?Lo hice! He admitido mis sentimientos por Naku, he dicho que la amo. Me encanta estar con ella, es divertido y me gusta con sus virtudes y defectos. Su ausencia me duele; siento como si los papeles se hubieran invertido y yo fuera la doncella que espera por su amado... Muy bien, la analog¨ªa no fue la indicada. Sin embargo, mis sentimientos son genuinos y no pienso dejarme seducir. Como hombre, debo ser fuerte y confiable. "Eso es un problema..." (Fortuna) Lo siento, joven Fortuna, pero as¨ª son las cosas. "Significa que habr¨¢ que decidir qui¨¦n es la esposa principal." (Fortuna) ?......Que? Capitulo 13 Cap¨ªtulo 13: Combate de practica con amor de por medio No s¨¦ en qu¨¦ clase de situaci¨®n me he metido. Incluso cuando expliqu¨¦ el motivo de mi compromiso con Naku y nuestra misi¨®n, Fortuna y su padre insistieron en el segundo matrimonio. "Sabes, los humanos de Eralgia practican la poligamia bajo ciertas circunstancias. Por lo general es el hombre el que tiene varias esposas y concubinas, pero en algunos casos de la nobleza, los papeles se invierten. No es raro ver que algunos comerciantes tengan m¨¢s de una esposa o m¨²ltiples concubinas." (Spencer) "Blair es de hecho mi hija por parte de mi concubina." (Allan) Ambos me explicaron la cultura humana del reino; pero en el caso de los naga es distinto, es una pareja la que se encarga de procrear y cuidar de los ni?os. Naku tiene un gran coraz¨®n, pero lo partir¨ªa si me caso con alguien m¨¢s. Al final, acordamos que Fortuna, el se?or Allan, y sus sirvientes conseguir¨ªan alojo en la aldea por cuatro d¨ªas para que Fortuna y yo pudi¨¦ramos conocernos mejor (comenc¨¦ a llamarla sin honor¨ªficos por insistencia de ella). Es mejor que deje clara mi decisi¨®n durante ese tiempo. Bien, aparte de la pl¨¢tica sobre el matrimonio, tambi¨¦n se toc¨® el tema de la producci¨®n de jab¨®n. El primer punto a tratar fue sobre la obtenci¨®n de la materia prima; al principio pens¨¦ que se iba a cubrir una gran demanda y que se deber¨ªa de utilizar el m¨¦todo de electrolisis de agua salina para extraer la sosa (que le describ¨ª al doctor Spencer como sal que se forma en cuerpos de agua donde caen rayos para no describir totalmente el principio, ya que ser¨ªa muy sospechoso tener un conocimiento tan avanzado), pero debido a que es un producto totalmente nuevo, primero se requiere de la introducci¨®n del jab¨®n al p¨²blico, por lo que se puede usar el m¨¦todo de extracci¨®n de la sosa a partir de materia vegetal por el momento. El problema viene cuando se popularice; aunque la densidad de poblaci¨®n en Eralgia no sea tan alta como en Europa en el siglo 19 y est¨¢ muy esparcida en comparaci¨®n, a¨²n as¨ª existir¨ªa una fuerte demanda para una compa?¨ªa tan peque?a como la del se?or Allan y no habr¨ªa suficiente abasto si contin¨²a obteniendo la sosa de las cenizas. Sin embargo, existe el inconveniente de que Eralgia solo tiene un peque?o territorio de costa y est¨¢ muy lejos de donde se encuentra ubicada la sede de la empresa del se?or Allan. La soluci¨®n vino por parte de Fortuna, quien sugiri¨® construir una f¨¢brica cerca de una laguna de agua salada ubicada cerca de la ciudad donde viven, adem¨¢s de contratar a personas que tengan la capacidad de usar magia del elemento rayo. Se requerir¨ªa de un poco de experimentaci¨®n y an¨¢lisis pero fue muy buena idea. En verdad cre¨ª que Fortuna era una persona reencarnada de la Tierra como yo, as¨ª que us¨¦ algunos t¨¦rminos conocidos mundialmente, pero no reaccion¨® a ninguno de ellos; as¨ª que, o eran t¨¦rminos ajenos a su conocimiento, o solo se trata de una ni?a normal con mucha inteligencia. Al final decid¨ª darle el beneficio de la duda y opt¨¦ por la segunda opci¨®n. ... Al amanecer del siguiente d¨ªa, luego del entrenamiento matutino decid¨ª salir al bosque y conseguir algunas bayas. Cuando le mencion¨¦ el asunto del segundo compromiso a mis padres, ellos comentaron que tendr¨ªa que discutirlo con Naku pero podr¨ªa ser en el futuro y no necesariamente ahora, adem¨¢s de que no habr¨ªa problema en que conociera mejor a Fortuna. En serio, mis padres pueden llegar a ser muy irresponsables. Pero tienen raz¨®n en que debo hablarlo con Naku. De camino al bosque, siento la presencia de Fortuna y la de alguien acompa?¨¢ndola, se trata de la chica pelirroja... Blair, su media hermana. Las dos caminan por el sendero principal de la aldea, y algunas veces se detienen frente algunos naga. Teniendo en consideraci¨®n su rumbo, muy posiblemente se dirijan hacia mi casa. Ignorarlas no arreglar¨ªa nada y ser¨ªa grosero y cobarde de mi parte. Muy bien, si tienen un asunto conmigo las escuchar¨¦, despu¨¦s de todo no tengo nada en contra de las dos. Si, la hermana mayor intent¨® golpearme pero eso fue por un malentendido, y la confusi¨®n que siento en mi interior no es culpa de Fortuna (del todo). Desviando mi andar hacia un cruce en el camino, espero a que las dos chicas aparezcan, lo cual no tardan en hacer. "Se?orita Fortuna, en serio debe cuidar la manera en la que se dirige a mi. Solo soy la hija ileg¨ªtima de una concubina." (Blair) "La que debe tener cuidado de en como se refiere a mi eres tu, hermana. Aunque seamos de diferentes madres, compartimos al mismo padre." (Fortuna) Oh, parece que es una conversaci¨®n entre familia, quiz¨¢s deba esperarse m¨¢s adelante. "Me gustar¨ªa que me llamaras hermanita al menos cuando estamos las dos so..." (Fortuna) Muy tarde, Fortuna alcanz¨® a verme. Una bella sonrisa se dibuj¨® en su rostro mientras me mandaba un adorable saludo. "Buenos d¨ªas, Aruh. Es una dicha para mi poder encontrarte en esta hermosa ma?ana." (Fortuna) "El sentimiento es mutuo, Fortuna. ?Salieron a dar un paseo? Puedo ser su gu¨ªa si as¨ª lo desean." (Aruh) "La verdad es que deseaba conocer a tus padres y presentarme. Pero veo que te encuentras ocupado." (Fortuna) "Solo iba a recoger unas pocas bayas del bosque, pero puedo hacerlo m¨¢s tarde." (Aruh) "No, no, una mujer que se d¨¦ a respetar no puede interponerse en el trabajo de un hombre." (Fortuna) La expresi¨®n de Blair mostr¨® preocupaci¨®n, como si anticipar¨¢ algo. "Te acompa?aremos al bosque." (Fortuna) "(Lo sab¨ªa)" (Blair) Blair murmur¨® dejando escapar un leve suspiro, debe estar muy acostumbrada a lidiar con su peque?a hermana. "No puedo permitirlo. Esta regi¨®n de las monta?as es muy peligrosa." (Aruh) "Pero parece que puedes ir solo, Aruh. Adem¨¢s, Blair es bastante fuerte y podr¨ªa ser nuestra guardaespaldas." (Fortuna) Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators!El suspiro de su hermana Blair fue m¨¢s intenso, ni siquiera se molest¨® en ocultarlo. "No quiero parecer grosero, pero su fuerza no ser¨ªa suficiente." (Aruh) "?Oooh?" (Blair) Al parecer mis palabras picaron un punto sensible, Blair avanz¨® unos pasos y se puso entre Fortuna y yo. "Ayer fui bastante maleducada con usted, joven Aruh. Mis m¨¢s sinceras disculpas." (Blair) "Quiz¨¢s t¨² tambi¨¦n debas disculparte, Aruh." (Fortuna) "?Eh?" (Aruh) "Sin embargo, no puedo dejar que insulte la esgrima que me ha heredado mi maestro... Joven Aruh, lo reto a un duelo." (Blair) Muy bien, desde ayer me puse a pensar en esta chica frente a mi. Es joven, debe tener alrededor de 13 o 14 a?os, un poco de acn¨¦ en su rostro acent¨²a aun mas su apariencia juvenil, aunque no es tan bella como su hermana menor, estoy seguro que en un par de a?os le llover¨¢n pretendientes. El problema es su personalidad, es muy explosiva; ante el menor gesto que no es de su agrado tiende a tomar decisiones muy extremas. En serio, pese a que me los naga somos tranquilos no significa que toleramos la agresi¨®n, en especial yo, que aun conservo parte de la personalidad de mi vida pasada. Creer que est¨¢ bien golpear a un naga aunque este se encuentre en una posici¨®n inferior es una idea muy tonta. "No tiene que ser un duelo serio, bastar¨ªa con un duelo de pr¨¢ctica." (Fortuna) ?Acaso... todo estaba planeado por ella? Sus ojos que parec¨ªan emitir estrellas me hac¨ªan sentir sospecha... Pero creo que esta bien, por una parte seria bueno darle una lecci¨®n de humildad para que no se meta en problemas despu¨¦s, y por otra parte me gustar¨ªa ver el nivel de combate de los humanos antes de emprender el viaje. "Esta bien, acepto... S¨ªganme, las llevar¨¦ a un lugar adecuado." (Aruh) Blair asiente con firmeza, una sonrisa fiera en su rostro; Fortuna por su parte se ve un poco sorprendida, parece que no pens¨® que aceptar¨ªa tan f¨¢cilmente. ... Blair y yo nos encontr¨¢bamos el uno frente al otro en un espacio abierto. Ambos ten¨ªamos una espada de madera y un escudo en nuestras manos adem¨¢s de que llev¨¢bamos un casco en nuestras cabezas para mayor protecci¨®n, dejando en claro que se trataba de un combate de practica. "El encuentro consistir¨¢ en tres rondas, si alguno de los dos pierde su espada o cae al suelo perder¨¢n un punto, ?Est¨¢ claro?" (Fortuna) "?Si!" (Blair/Aruh) "?Combatan con gracia y honor! ?Empiecen!" (Fortuna) Con la se?al de Fortuna, Blair se lanza corriendo hacia mi. Wow, ?Que lenta es! Su primer golpe va dirigido hacia mi hombro izquierdo, es un ataque tan obvio que parece que espera a que me defienda con mi escudo, pero no hay necesidad de ello, simplemente me escurro por su costado y con un r¨¢pido ataque golpeo su mu?eca haciendo que suelte su espada, tuve que tener mucho cuidado de no lastimarla. Pero esto es bastante malo, no solo su velocidad es lenta, sino que su t¨¦cnica es pobre y tiene movimientos innecesarios. Creo que no ser¨¢ ¨²til para obtener informaci¨®n sobre el nivel de combate de los humanos, ?O es que este es el nivel promedio? No, el capit¨¢n Almond emite una presencia m¨¢s fuerte, y seg¨²n sus palabras hay muchos humanos m¨¢s fuertes que ¨¦l. Puede que Blair se encuentre en el lado bajo de la escala. "Punto para Aruh." (Fortuna) Blair sacude su mano para desentumecerla y toma de nuevo su espada, est¨¢ claramente molesta. Ambos tomamos nuevamente nuestras poses de combate. "Segunda ronda... ?Empiecen!" (Fortuna) De nueva cuenta, Blair se lanza en mi contra, esta vez con mayor cautela. Aprende con rapidez. Esta vez intenta golpearme con su escudo y prepara una estocada al ver que evad¨ª su ataque; debo retirar mi anterior opini¨®n, quiz¨¢s su t¨¦cnica no sea tan buena y su cuerpo tan r¨¢pido, pero tiene buenos reflejos e intuici¨®n, adem¨¢s de que tiene una mente t¨¢ctil para darle continuidad a sus ataques. Aun as¨ª, su t¨¦cnica requiere de mucha atenci¨®n si quiere mejorar como espadachina. Sus dos siguientes ataques trataron de conectar en mi pecho y mi costado izquierdo pero los desv¨ªe sin esfuerzo; ser¨ªa aburrido si no muestro iniciativa as¨ª que yo tambi¨¦n atac¨®, mi primer golpe asesta en su pierna haci¨¦ndola tambalear, mientras que mi segundo golpe es una finta a su cabeza para hacer que trate de defenderse con su escudo, y finalmente pateo con suavidad su abdomen para derribarla. El combate termina de esta manera; con dos puntos a mi favor, Fortuna me declara vencedor. "As¨ª que era cierto despu¨¦s de todo que los naga son guerreros natos... ?Que humillaci¨®n!" (Blair) Cre¨ª que se refer¨ªa a su orgullo por ser vencida por alguien m¨¢s joven que ella pero Fortuna me dijo que se deb¨ªa al hecho de haber sobreestimado su propia fuerza. "Lo siento." (Fortuna) "?Por haber orquestado el combate?" (Aruh) "?Lo sab¨ªas y a¨²n as¨ª continuaste con ello?" (Fortuna) "Era bastante obvio, desde ayer pude ver que eres muy lista, no fue dif¨ªcil descifrarlo." (Aruh) Un ligero rubor pint¨® las mejillas de Fortuna, lo suficiente como para permitirme darme cuenta y volver a sentir un nudo en la garganta. "Entonces, ?Por qu¨¦...?" (Fortuna) "Te preocupas mucho por ella, ?Cierto? Imagine que le vendr¨ªa bien un poco de mano dura para que se de cuenta de sus propias limitaciones." (Aruh) Tambi¨¦n tenia otras intenciones, pero por alguna raz¨®n no pude decirlas. "Eres un poco ingenuo si crees que eso servir¨¢ en Blair, se nota que no la conoces." (Fortuna) Fortuna me dio la espalda, al parecer la ofend¨ª. "Pero te agradezco, el gesto." (Fortuna) Tras decir esas ¨²ltimas palabras, Fortuna se dirigi¨® hasta donde Blair para ayudarla y consolarla. Vaya, son un par de hermanas problem¨¢ticas, son parecidas en ese... Una sensaci¨®n detuvo mis pensamientos. Mi habilidad para sentir presencias percibi¨® la de alguien muy importante. Era Naku. Capitulo 14 Cap¨ªtulo 14: ?Carnicer¨ªa? Esto es malo, muy, muy malo. Se supone que Naku vendr¨ªa hasta dentro de doce d¨ªas m¨¢s, pero ha venido antes... Un momento, ?Porque estoy tan preocupado? Siento como si fuera un marido infiel, pero no es el caso. Quiero ver a Naku, quiero verla despu¨¦s de estos d¨ªas de ausencia. Debo hablarle de lo que ha sucedido y presentarle a Fortuna, y dejarle en claro que ella es la ¨²nica en mi coraz¨®n. Aruh, eres un rom¨¢ntico. "Ahora que nos ha quedado claro que Aruh posee una gran destreza, es hora de ir por esas bayas." (Fortuna) "Espera un momento, creo que dej¨¦ en claro que es muy peligroso para las dos. Adem¨¢s, como vencedor, yo..." (Aruh) "Vamos, no hay nada que temer en el bosque si nos acompa?as, como vencedor nos has demostrado la superioridad en habilidades. Cuidar de dos chicas m¨¢s no ser¨ªa un problema para ti, ?cierto?" (Fortuna) Otra vez ca¨ª en uno de sus planes... O este era su plan desde el principio. En verdad pienso que es una mala idea que se encuentre con Naku. ... Es in¨²til prolongar lo inevitable, as¨ª que junto a Fortuna y Blair me dirijo hacia mi casa, en donde Naku debe estar esper¨¢ndome. "?Alguien a quien presentarnos? ?Ser¨¢n tus padres?" (Fortuna) "Tambi¨¦n est¨¢n ellos, pero la persona de quien hablo esta relacionada al tema de nuestro compromiso." (Aruh) "Relacionada, eh..." (Fortuna) Creo que ya sabe a quien me refiero. Al final decidimos posponer el salir a buscar las bayas. Durante el transcurso de nuestro camino, Fortuna parec¨ªa un guerrero prepar¨¢ndose para la batalla; Blair, por otra parte, ha permanecido en silencio desde el encuentro, y cada vez que nuestras miradas se encuentran, ella la evita con mal humor... Espero que pueda cambiar esa personalidad antes de que le traiga problemas. Cuando por fin llegamos a mi casa, la primer persona en recibirnos fue Naku, quien se encontraba en el exterior. Me sent¨ª tan bien de verla que por un momento me olvid¨¦ de la situaci¨®n en la que me encontraba. "Aaaruuuh" (Naku) Ella tambi¨¦n luc¨ªa contenta de verme; pero luego de verme m¨¢s detenidamente, o m¨¢s bien, al ver a mis acompa?antes, su rostro se ensombreci¨® con un gesto serio. ?No puede ser! ?C¨®mo fue que se enter¨®? ?Fueron mis padres los que le contaron? "Es un placer conocerla, joven or¨¢culo de los naga. Mi nombre es Fortuna Dewell, y la persona que me acompa?a es mi media hermana y guardaespaldas, Blair Jewal." (Fortuna) Fortuna tom¨® la iniciativa, fui demasiado lento. Help support creative writers by finding and reading their stories on the original site."Aruh... Esta chica es..." (Naku) Una extra?a sensaci¨®n recorri¨® mi cuerpo, haci¨¦ndome temblar, una sensaci¨®n atemorizante pero un poco nost¨¢lgica. Fortuna y Blair tambi¨¦n debieron sentirlo, ambas se quedaron inm¨®viles, pens¨¦ que Blair se interpondr¨ªa para proteger a Fortuna pero no fue el caso. Naku se acerc¨® lentamente a Fortuna, como un depredador arrinconando a su presa. "?Demasiado linda!" (Naku) "?Eh?" (Aruh/Fortuna/Blair) Con un veloz movimiento, Naku se lanz¨® sobre Fortuna y le dio un fuerte abrazo mientras le frotaba la mejillas con las suyas. "?S-su¨¦ltame, insensata!" (Fortuna) "Eres la ni?a mas linda que haya visto. Dime, ?Te casar¨ªas conmigo?" (Naku) El tiempo se congel¨® por un instante para los que escucharon aquella pregunta, en especial para mi... ... "Perdona, Aruh, lo dije sin pensarlo." (Naku) Naku se encuentra arrodillada frente a mi, pidi¨¦ndome disculpas. ?De qu¨¦ sirvi¨® toda mi preocupaci¨®n hasta ahora? Este tiempo en que estuve pensando en como solucionar este embrollo y declarar mi amor por Naku... "En verdad lo siento, la persona a la que amo eres t¨²." (Naku) C-Con qu¨¦ facilidad dices las cosas... "Y yo... A ti." (Aruh) Se lo dije, no de la manera galante en que esperaba a hacerlo, pero lo dije. "Aruh..." (Naku) Los ojos de Naku se humedecieron con l¨¢grimas, le ofrec¨ª mi mano para ayudarla a levantarse y ella aprovech¨® para abrazarme. "Fue un error de mi parte haberla subestimado, se?orita Nakureshta. Era obvio que la otra esposa deb¨ªa ser una persona incre¨ªble." (Fortuna) Escondida detr¨¢s de Blair, Fortuna halag¨® a Naku por haber deshecho el plan que hubiera tenido, pero recobrando parte de su determinaci¨®n, toc¨® el tema de las esposas. "?La otra esposa? No me digas que..." (Naku) "Deja que lo expl..." (Aruh) "?Tambi¨¦n estas enamorada de Aruh!" (Naku) Sent¨ª como si hubiera perdido el equilibrio y fuera a caer, lo mismo pareci¨® pasar con Fortuna y Blair... Logre ver a mis padres escondidos detr¨¢s de una esquina con la misma reacci¨®n, ??Nos estaban espiando?! "Ah, no me he presentado. Soy Nakureshta Snakia, or¨¢culo de Nagur. ?Esforc¨¦monos y hagamos feliz a Aruh!" (Naku) "??Estas de acuerdo?! ?Por su actitud cre¨ª que te opondr¨ªas a toda costa!" (Fortuna) "Volvi¨® in¨²tiles los planes de la se?orita por seducir al joven... ?Que chica tan aterradora!" (Blair) "Gah, ?No les cuentes eso, Blair!" (Fortuna) Supongo que el sentido com¨²n que ten¨ªa en la Tierra no me servir¨¢ aqu¨ª... Capitulo 15 Cap¨ªtulo 15: Cimientos del futuro Naku estaba de acuerdo en que me casara tambi¨¦n con Fortuna, al principio pens¨¦ que se deb¨ªa a que a¨²n eran j¨®venes y no entend¨ªan lo que implica un compromiso con varias personas. Pero ese no fue el caso. "?Qu¨¦ es lo que te preocupa de casarte con Fortuna tambi¨¦n? ?No te agrada?" (Naku) "Ni es por eso, me gusta el lado adorable que muestra de vez en cuando y que tiene un coraz¨®n muy amable que no teme esconder." (Aruh) El rostro de Fortuna se enrojece completamente, pero no son solo halagos, sino lo que en verdad pienso de ella. "Pero es injusto que ame a dos personas, cuando te le declaraste a Fortuna me sent¨ª solo, y de imaginarme qu¨¦ podr¨ªa hacerte sentir lo mismo, yo... Es por eso que me opon¨ªa a un segundo matrimonio, no quiero que sufras." (Aruh) "Aruh... Jam¨¢s tendr¨ªa a alguien mas en mi coraz¨®n, ehm, lo de hace rato fue solo un acto reflejo y solo por que Fortuna es de mi tipo... Pero el ¨²nico hombre que me gusta, la ¨²nica persona a la que amo eres t¨²." (Naku) Cre¨ª escuchar algo curioso en esas palabras, pero da igual, mi coraz¨®n lat¨ªa con fuerza y me sent¨ª alegre de escuchar esas palabras. "Ahora entiendo el motivo..." (Fortuna) Fortuna se dirigi¨® hacia m¨ª, la cautela que hab¨ªa tenido hacia Naku hab¨ªa desaparecido. Ambas se vieron en silencio por un instante y se sonrieron, una sonrisa de camaradas. Cuando Fortuna lleg¨® delante m¨ªo, sostuvo mi rostro con delicadeza. "Mi caballero, te juro un amor leal por siempre." (Fortuna) Sus labios se unieron a los m¨ªos por un instante, durante el cual, mi mente se detuvo. "Puede ser un malentendido por una diferencia de culturas... Uno de los requisitos para tener varias esposas es que el hombre no debe dividir su amor entre cada mujer, sino amar a cada una por igual y con todo el coraz¨®n." (Fortuna) "F-Fortu... na... Yo..." (Aruh) Sin esperar a mi respuesta, me dio un segundo beso, que dur¨® varios segundos. "E-espera... Yo tambi¨¦n." (Naku) "Adelante." (Fortuna) Siguiendo el ejemplo de Fortuna, Naku me dio un beso mientras me abrazaba con fuerza. Al final, perd¨ª contra las dos. Si es lo que quieren, ambas ser¨¢n mis esposas y juro que las har¨¦ felices, as¨ª que prep¨¢rense. ... Una vez que se solucion¨® el asunto, debimos hacer oficial el segundo compromiso; luego de rega?ar a mis padres, hice que se reunieran con el padre de Fortuna y lo recibieron en casa. La presencia de Naku en la habitaci¨®n provoc¨® un ambiente solemne y muy serio, lo cual le estaba molestando. Antes de iniciar, mi curiosidad me hizo preguntar sobre su ausencia (estando feliz por su regreso, no pregunt¨¦ porque hab¨ªa llegado antes de tiempo). "Cierto, debo hablarles al respecto, en especial a Fortuna, quien se ha convertido en la segunda esposa de Aruh, es algo que le concierne." (Naku) Todos asintieron. Fortuna sostuvo la mano de su padre, aunque no se ve¨ªa asustada, deb¨ªa estarlo en el fondo. Debo ser un hombre confiable en el cual debe depender; quiz¨¢s pudo leer mis pensamientos, ya que me dirigi¨® una sonrisa. "Fui llamada hace unos d¨ªas por un sue?o que tuve sobre una guerra con un pa¨ªs del norte." (Naku) La noticia sorprendi¨® al padre de Fortuna y a sus sirvientes. "?Una guerra? ?Con qu¨¦ pa¨ªs?" (Allan) "No lo s¨¦, mis sue?os no son tan detallados. Le hemos informado a los oficiales del reino pero la noticia no llegar¨¢ a tiempo, puede que la guerra est¨¦ por iniciar en estos instantes." (Naku) Una guerra con un pa¨ªs vecino; si est¨¢ relacionada con las visiones de Naku, es muy probable que me vea envuelto, y eso afectar¨ªa tambi¨¦n a Fortuna. Creo que por su seguridad deber¨ªamos posponer el compromiso hasta que el conflicto o nuestra participaci¨®n termine, pero no hay forma de saber cu¨¢ndo y c¨®mo terminar¨¢... Sin mencionar que podr¨ªa haber cosas peores. Necesitare de un poder muy grande para proteger a mis dos esposas... ?Deber¨¦ recurrir a las armas de fuego?......... No, p¨¦sima idea, podr¨ªa empeorar las cosas incluso m¨¢s que con mis inventos m¨¢gicos. Necesito algo que no pueda ser robado o imitado... "Bueno, si la guerra es en el norte, creo que todo estar¨¢ bien... Vivimos lejos de la regi¨®n y los se?ores de esta cuidaran bien de las fronteras. Eralgia ha reinado por m¨¢s de mil a?os sin ser invadido y dudo que ocurra en un futuro pr¨®ximo." (Allan) "Cierto, y el gran or¨¢culo no profetiz¨® la ca¨ªda del reino... Aunque..." (Tovs) Mi padre se qued¨® pensativo por un momento y nos mir¨® a Naku y a mi, tambien mir¨® por un instante a Fortuna. "?C¨®mo influir¨¢ esto en su viaje con Aruh, gran or¨¢culo?" (Tovs) Incluso con todo su respeto y f¨¦ en Naku, su preocupaci¨®n era notoria. "Los naga perdemos la bendici¨®n de Nagur al abandonar las monta?as... Afuera no ser¨ªa diferente de un humano... Oh, disculpen mi atrevimiento." (Mura) "No hay cuidado, se a lo que se refiere. Adem¨¢s, como padre entiendo su preocupaci¨®n." (Allan) "No creo que sea necesaria su preocupaci¨®n." (Blair) Blair declar¨® confiadamente al irrumpir en la conversaci¨®n, lo cual provoc¨® sorpresa entre los presentes, incluido yo. "No se mucho de la bendici¨®n del esp¨ªritu de las monta?as, pero creo que la habilidad del joven Aruh es autentica, esta en un nivel en el que ninguno de nosotros cuatro ser¨ªa capaz de vencerlo." (Blair) Los dem¨¢s escoltas sonre¨ªan nerviosamente, quiz¨¢s no confiaban en sus t¨¦cnicas... O puede que Blair sea la m¨¢s fuerte del grupo. "Soy la mas fuerte del grupo y fui vencida f¨¢cilmente por ¨¦l en un combate de entrenamiento, si hubiera sido uno real, habr¨ªa muerto antes de darme cuenta." (Blair) "Es verdad, los naga no solo tienen la bendici¨®n de Nagur, sino que tambi¨¦n son guerreros natos, sin mencionar que Aruh es bastante capaz en otros aspectos." (Allan) Mis padres suspiraron de alivio al escuchar los halagos hacia mi persona. "Nos dejamos llevar por nuestra sobreprotecci¨®n que hab¨ªamos olvidado de lo h¨¢bil que es nuestro hijo y de sus haza?as a tan joven edad... Cuando crezca no importa a donde vaya, ¨¦l lo volver¨¢ un lugar seguro." (Tovs) M-Me est¨¢n sobreestimando, no soy todopoderoso, ?saben? "Yo tambien creo eso, siento que estar¨¦ segura a donde vaya con ¨¦l." (Naku) Muy bien, tendr¨¦ que cumplir esas expectativas. Pondre mas esmero en mi entrenamiento y buscar¨¦ m¨¢s conocimientos y habilidades. The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Una mirada fija me hizo salir de mis pensamientos; Fortuna se hab¨ªa puesto de pie e hizo una pose triunfante. "No se olviden de que me tiene como prometida, ?Cuidar¨¦ bien de ¨¦l!" (Fortuna) Fortuna declar¨® imponentemente. "Y siendo este viaje mi responsabilidad, ?Tambi¨¦n cuidar¨¦ de Aruh!" (Naku) "F-Fortuna, cari?o, hablas como si tambi¨¦n fueras a acompa?arlos..." (Allan) "Porque pienso hacerlo." (Fortuna) "Ni pensarlo, ser¨ªa muy peligroso para ti. El joven Aruh y la joven or¨¢culo Nakureshta tienen la capacidad y la fuerza necesarias, pero estamos hablando de un posible campo de batalla, no es un lugar a donde pertenezca la hija de un mercader." (Allan) Concuerdo con el se?or Allan en que podr¨ªa ser muy peligroso para Fortuna estar en un campo de batalla, pero comete un error en subestimar a su hija. "Pap¨¢, no hay mejor lugar para un mercader que un campo de batalla; ganancias, p¨¦rdidas, todo est¨¢ relacionado. Si, el frente puede ser peligroso para mi, pero Aruh y Naku necesitan alguien que cubra sus espaldas desde atr¨¢s." (Fortuna) Me percat¨¦ de que varios de los presentes sintieron un escalofr¨ªo al escuchar a Fortuna; si, es tonto subestimar su capacidad. "Yo... estoy de acuerdo en que Fortuna nos acompa?e. Se?or Allan, como el esposo de su hija, prometo estar a su lado y protegerla." (Aruh) "Envidio tu fortaleza y convicci¨®n, joven Aruh... Necesitar¨¦ un tiempo para pensarlo." (Allan) "Pap¨¢..." (Fortuna) La pl¨¢tica del conflicto termin¨® ah¨ª, decidimos mejor enfocarnos en el lado positivo del matrimonio. Pese a todo, el se?or Allan apoyaba mi relaci¨®n con Fortuna y hasta me dio algunos consejos como un hombre con varias mujeres a su lado, tambi¨¦n decidi¨® alargar su estad¨ªa en las monta?as para que pudi¨¦ramos pasar m¨¢s tiempo los tres. As¨ª, durante ocho d¨ªas, los tres tuvimos citas y logramos conocernos mejor, menci¨®n honorifica tiene el festival de oto?o, en donde Fortuna pudo apreciar las diferencias en cultura dentro del mismo reino. Debo decir que es muy entretenido pasar tiempo con las dos, Fortuna tiene una curiosidad muy grande tambi¨¦n y me gusta mucho verla a ella y a Naku llevarse como amigas. Pero debido a que Fortuna viv¨ªa lejos de aqu¨ª, el tiempo que pod¨ªamos pasar juntos era muy poco; luego de una larga negociaci¨®n con su padre, logr¨® convencerlo de que visitaran la aldea al menos cada dos meses. Un d¨ªa, al verlas a las dos juntas, se me ocurri¨® una idea. En secreto, le pregunt¨¦ a Fortuna sobre su cumplea?os (el cual es el quinto d¨ªa del tercer mes) y le inform¨¦ que Naku hab¨ªa cumplido a?os y que deseaba darle un regalo, as¨ª que me llev¨® con su padre. "?Un regalo de cumplea?os? No sab¨ªa que los naga tuvieran esa costumbre." (Allan) "No la tienen, es solo que pens¨¦ en darle uno personalmente." (Aruh) "Fortuna cumple a?os en el tercer mes, me gustar¨ªa que lo tuvieras en cuenta." (Allan) "?Pap¨¢!" (Fortuna) "Je, je, lo siento cari?o, solo me preocupo por ti." (Allan) "Cuando Fortuna cumpla a?os, me gustaria que viniera." (Aruh) Ah, el rostro de Fortuna se puso rojo. Que linda. "Bien, puedes echarle un vistazo a mi mercanc¨ªa. Si ves algo que te guste, avisame." (Aruh) Luego de agradecerle al se?or Allan, fui a ver el interior del carro acompa?ado de Fortuna. ?Que variedad de objetos! Joyer¨ªa hecha con conchas o coral, textiles de lino, algod¨®n y lana, pieles de distintos animales, maderas arom¨¢ticas, vasijas y especias, entre muchas otras cosas. Hab¨ªa mucho de donde elegir; por sugerencia de Fortuna, eleg¨ª un broche para el cabello hecho de coral. El costo original era de dos monedas de bronce, pero Fortuna me lo di¨® por una moneda y dijo que ella pondr¨ªa la otra, as¨ª el regalo ser¨ªa de los dos, lo cual acept¨¦. Antes de salir del carro, algo llam¨® mi atenci¨®n. Estaba arrinconado y fue algo dif¨ªcil de ver, pero en cuanto lo vi, me sent¨ª atra¨ªdo hacia ese art¨ªculo. "Fortuna... ?Que es ese huevo?" (Aruh) "?Huevo? Ah, ese es un huevo de glaron, un ave que vive en los prados y que es usada como animal de carga, pero este ya est¨¢ marchito, han pasado meses desde que pap¨¢ lo consigui¨®. Al final se me ocurri¨® venderlo para que fuera decorado por alg¨²n artista." (Fortuna) "Quisiera comprarlo... ?Cuanto me costaria?" (Aruh) "No te lo cobrar¨¦, pap¨¢ hab¨ªa dicho que quer¨ªa recompensarte por lo de mi hermana. Aunque pienso que podr¨ªas pedir algo mejor que un huevo podrido." (Fortuna) Al obtener el permiso de Fortuna, tom¨¦ el huevo y lo examine... Con mi habilidad psicometrica pude darme cuenta de que a¨²n hab¨ªa vida en el interior y que ped¨ªa ser sumergido en agua caliente. "No est¨¢ podrido... Y no es un huevo de ave." (Aruh) ... A octavo dia, Fortuna y su familia debieron partir de las monta?as y regresar, no ser¨ªa hasta dentro de dos meses que regresar¨ªa de nuevo; obviamente, tanto ella como yo y Naku est¨¢bamos tristes de despedirnos, por lo que me dio un abrazo que dur¨® como diez minutos ya que no quer¨ªa soltarme, el abrazo lo recib¨ª con gusto y podr¨ªa haber durado m¨¢s. Bien, es el momento. "Naku, Fortuna, tengo un regalo para las dos." (Aruh) Naku llevaba puesto el regalo que Fortuna y yo le hab¨ªamos dado, pero yo hab¨ªa preparado uno con anterioridad que al final decid¨ª darle otro uso. "Tengan, es uno para cada una de las dos." (Aruh) El dije que le fabrique en un principio a Naku se convirti¨® en dos, el azul original y uno nuevo de color ¨¢mbar; para Naku y Fortuna respectivamente. "?Un dije? ?Que hermoso es!" (Naku) La reacci¨®n de ambas fue distinta, mientras que Naku lo ve¨ªa alegremente, Fortuna hab¨ªa guardado silencio y lo miraba fijamente con mejillas enrojecidas. "Este es un regalo de compromiso de mi parte. Lo hice con mis propias manos, espero que les haya gustado." (Aruh) En respuesta, las dos me abrazaron y me besaron nuevamente en los labios en turnos. "Se?orita Fortuna..." (Blair) "Ja, ja, ja, ja, ?La juventud!" (Allan) Fue a¨²n m¨¢s dif¨ªcil despedirnos. No fue hasta sino en la tarde, que Fortuna, su familia y sus acompa?antes partieron acompa?ados por escoltas naga. Nota del autor: Me gustar¨ªa que me dieran todo el feedback que puedan de este capitulo, por favor. Capitulo 16 Cap¨ªtulo 16: Creciendo Han pasado ya dos a?os desde que conoc¨ª a Naku y Fortuna, mis dos prometidas. En este tiempo he aprendido a amarlas a¨²n m¨¢s; puede que tenga solo ocho a?os de edad, pero puedo decir con certeza esas palabras, quiz¨¢s sea gracias a mi vida en la Tierra, puedo decir que es la primera vez que hay esta clase de sentimientos en mi. Me pregunto c¨®mo ser¨¦ a los 15, que fue la edad a la que mor¨ª la vez pasada. ?Tendr¨¦ una maldici¨®n y morir¨¦ a la misma edad? Espero que no, quiero casarme y vivir con mis dos esposas. Tengo esa clase de preguntas a tan corta edad, pero no soy el ¨²nico. Hace un a?o, Fortuna lleg¨® a la aldea con l¨¢grimas en los ojos y se disculp¨® por algo llamado ''La maldici¨®n de las Edades''. El t¨¦rmino se utiliza para describir las relaciones entre parejas de razas con distinta longevidad. En Maltras, quiz¨¢s por acci¨®n de los dioses, el hetros o la evoluci¨®n misma, la raza de una persona la determina la madre. Por ejemplo, el beb¨¦ de un var¨®n humano y una enana siempre ser¨¢ enano, si el padre es un elfo y la madre un humano, el beb¨¦ ser¨¢ humano; y en este caso, ser¨ªa un padre naga y una chica humana. Ahora, ?Cu¨¢l es el problema de que un longevo naga tenga descendencia con una chica con una esperanza de vida de un tercio en comparaci¨®n? El resultado ser¨ªa un ni?o con una esperanza de vida menor que la del padre. Esa es la maldici¨®n de las edades. A decir verdad, ya hab¨ªa sospechado algo al respecto, por eso me puse a investigar y descubr¨ª que hay una manera de prolongar la vida de un humano lo suficiente como la de un elfo, es decir, cerca de la de un naga: una medicina llamada ''Elixir''. Si Fortuna bebe de esta medicina, no solo ella vivir¨¢ por mas tiempo, sino que nuestros hijos tambi¨¦n. Me encargar¨¦ de encontrar o crear el elixir aunque tenga que levantar la corteza terrestre. Luego de una larga conversaci¨®n con Fortuna, logr¨¦ sacarla de su depresi¨®n, incluso sent¨ª que desde entonces es mas cari?osa... ?Tu prometido se esforzar¨¢! Y hablando de esfuerzo, mi entrenamiento y estudios han rendido muchos frutos en estos dos a?os. Hace poco conclu¨ª el entrenamiento individual con mis padres y llegue a superar a cada uno en combate (no me di cuenta desde que momento deje de llamarlos pap¨¢ y mam¨¢, pero los sigo amando igual); ahora los dos me entrenan al mismo tiempo con la ocasional ayuda de mis abuelos; la dificultad aument¨® en un breve periodo de tiempo... Y lo m¨¢s extra?o es que Naku contin¨²a siendo m¨¢s fuerte que yo todav¨ªa. En cuanto a mis estudios, me grad¨²e de las ense?anzas del doctor Spencer, en sus palabras, el que debe dar las clases ahora soy yo. Como regalo por terminar mis estudios, me regal¨® varios pergaminos en blanco, tinta y equipo variado para procesar ingredientes. Debido a que se puso algo sentimental tras haberme graduado, le suger¨ª que podr¨ªamos comprar m¨¢s pergaminos y continuar estudiando, esta vez como colaboradores, idea que acept¨® gustoso. Acerca de la tinta, cuando era m¨¢s joven cre¨ª que la t¨¦cnica para escribir era muy primitiva al ver los bloques de madera que mi madre usaba para surtir los pedidos, pero resulta que dichos bloques son prefabricados con los pedidos para ahorrar tinta y pergaminos, los cuales existen y est¨¢n difundidos en todo Eralgia (aunque t¨¦cnicamente, la imprenta si es un tanto primitiva). Aun con todo este entrenamiento siento que aun me falta mucho para alcanzar un nivel deseable. ... "Aruh, ?Te gustar¨ªa salir a cazar?" (Naku) "Claro, tengamos una cita mientras tanto." ( Aruh) "Si sigues siendo tan lindo voy a desmayarme." (Naku) Naku y yo coqueteamos y nos dirigimos al bosque a buscar algo de caza. Luzco tranquilo, pero cada vez que estoy con Naku, mi pulso se acelera, y cada vez es peor. Hay... cierto detalle con el desarrollo de los naga; incluso desde antes de llegar a Tulser y recibir la bendici¨®n de nuestro esp¨ªritu protector, la gran serpiente Nagur, los naga ten¨ªan el rasgo distintivo de madurar en plazos y a envejecer poco antes de morir casi a los 300 a?os de edad; muchas veces se les suele llamar ancianos a los naga a pesar de lucir jovenes, pero es mas bien como un titulo tras alcanzar cierta edad. Un naga llega a la pubertad a los 10 a?os y crece a su altura m¨¢xima y desarrolla las caracter¨ªsticas sexuales secundarias en cuesti¨®n de meses. En estos momentos, Naku mide alrededor de 1.70 metros y tiene un bello cuerpo voluptuoso. ?Esto est¨¢ mal, dioses! ?Esto est¨¢ mal, mundo de fantas¨ªa! En la Tierra, si alguien nos viera coqueteando de la manera en que lo hacemos, por muy inocente que sea, Naku se meter¨ªa en problemas. ?Apurate en crecer, cuerpo m¨ªo! Y lo m¨¢s extra?o es que la madurez sexual comienza en los hombres a los 19 y en las mujeres a los 23, que es cuando un naga se puede llamar un adulto... Pero el libido se despierta antes de eso y eso da lugar a relaciones sexuales sin riesgos de embarazo. Es durante este periodo del inicio del libido y la madurez que los naga buscan pareja y hay ''mucha libertad''; aunque en mi caso ya tengo dos prometidas. "Oye Aruh, ?Como sigue el huevo que obtuviste de Fortuna?" (Naku) "No tardar¨¢ en nacer, posiblemente nazca en los tres pr¨®ximos d¨ªas." (Aruh) "Entonces deber¨ªas tener cuidado de estar en el momento que eclosione. Los animales son especialmente d¨®ciles con la primera persona que ven al nacer." (Naku) Muchos separan a las criaturas en monstruos cuando no pueden ser domados y animales cuando pueden ser lo. Estoy curioso por ver a qu¨¦ clasificaci¨®n entra esta criatura. Did you know this text is from a different site? Read the official version to support the creator. Al llegar al bosque, Naku y yo nos preparamos para cazar; al poder percibir la ubicaci¨®n de los monstruos, nos es f¨¢cil prevenir ataques y tomar la iniciativa. La presa de hoy es un grupo de enormes cigarras cubiertas con un duro caparaz¨®n verde con brillo met¨¢lico: Cigarra met¨¢lica. Tengo algo de experiencia cazandolas, pero es problem¨¢tico cuando hay muchas juntas, as¨ª que es bueno venir acompa?ado. Naku y yo nos separamos, mientras ella se esconde para preparar una emboscada, a mi me toca hacerla de carnada. Tras armarme con varias piedras, me acerco hasta donde est¨¢n las cigarras y apedreo a tantas pueda. Este ataque no las lastima mucho, su caparaz¨®n es bastante preciado y si uso mucha fuerza las pulverizar¨ªa, el objetivo es noquearlas. Logre sacar fuera de combate a ocho, luego regresar¨¦ a eliminarlas. Las doce cigarras restantes emprenden el vuelo hacia mi emitiendo un zumbido muy grave, as¨ª que m¨¢s que escucharlo, lo siento. Son monstruos r¨¢pidos y pueden lanzar magia de aire en pleno vuelo, aunque dicha magia es d¨¦bil y no produce mucho efecto en mi persona; de todas formas, como parte de un entrenamiento auto impuesto, hago lo posible para evitar los ataques. Cuando llegu¨¦ al lugar designado, varias piedras colgaban del aire sujetas por cuerdas, pas¨¦ entre ellas sin dificultad, pero las cigarras se impactaron con las piedras o se enredan con las cuerdas. Cinco cigarras m¨¢s quedaron fuera de combate, y el resto fueron aniquiladas por Naku, quien baj¨® de un salto de los ¨¢rboles donde estaban colgadas las trampas, y con veloces movimientos, abri¨® el caparaz¨®n de los monstruos con tal precisi¨®n que parec¨ªa que estos pod¨ªan desarmarse. Mientras que Naku acababa con su parte de las presas, yo regres¨¦ a rematar a las dem¨¢s cigarras que dej¨¦ inconscientes. Las alas y el caparaz¨®n de las tienen mucha demanda ¨²ltimamente, las piedras m¨¢gicas son peque?as pero de buena calidad as¨ª que tambi¨¦n son recolectadas; la carne es chiclosa, as¨ª que normalmente se desecha quem¨¢ndola con un aceite maloliente para no atraer depredadores, aunque esta vez he decidido recolectar la tambi¨¦n. "?Tambi¨¦n la carne? No me digas que piensas comerla." (Naku) "No es para mi, es para el ''peque?¨ªn'' que saldr¨¢ del huevo." (Aruh) Si todo sale bien y puedo domesticarla, su ayuda me ser¨ªa muy ¨²til en el futuro. Sobretodo desde que comenz¨® la guerra. Ahora que Eralgia ha entrado en combate con Timancera, su vecino del norte, la situaci¨®n se ha vuelto algo tensa. Como el se?or Allan hab¨ªa predicho, el reino de Eralgia se ha mantenido victorioso e inici¨® una campa?a de invasi¨®n contra el enemigo por primera vez en mucho tiempo, pero debido a esto, muchos hombres y mujeres han sido llamados a las armas; incluso en Tulser, varios humanos, elfos y enanos fueron enlistados en el ej¨¦rcito, mientras que los naga incrementaron la vigilancia en las monta?as para evitar la infiltraci¨®n de esp¨ªas o incursiones de otros pa¨ªses oportunistas. Y es debido tambi¨¦n a la guerra, que la demanda de varios productos relacionados con el combate ha aumentado, como las armaduras hechas con caparaz¨®n de cigarra met¨¢lica. Cuando terminamos de juntar todo, dejamos lo que se pod¨ªa vender en los almacenes de la plaza, y el resto en mi casa. Despu¨¦s de eso, Naku y yo tuvimos una cita cerca del r¨ªo, donde me dej¨® descansar en su regazo. ... A la ma?ana siguiente, mi madre me despert¨® m¨¢s temprano de lo usual. "?Qu¨¦ ocurre, madre?" (Aruh) "Es el huevo que compraste, est¨¢ comenzando a romperse." (Mura) Vaya, ha sido m¨¢s r¨¢pido de lo que esperaba. Cuando fui a ver el huevo, este se estaba moviendo mucho, pero no ten¨ªa rupturas a¨²n. Desde que lo compr¨¦, ha crecido de tama?o, al principio era un huevo del tama?o de uno de avestruz, pero ahora es 3 veces m¨¢s grande. Al tocarlo, pude sentir su necesidad por m¨¢s agua caliente. "Con esto debe bastar." (Mura) Mi madre me ayud¨® calentando el agua mientras yo retiraba la que todav¨ªa ten¨ªa. *Crack El huevo comenz¨® a romperse. "El padre de Fortuna dijo que se trataba de un ave de carga, me pregunto como se ver¨¢." (Mura) "Madre... No te vayas a asustar." (Aruh) ""?Eh? ?Por qu¨¦ lo dices?" (Mura) Un peque?o trozo cay¨® del huevo, revelando un ojo completamente negro. A medida que m¨¢s pedazos se iban desprendiendo, la apariencia de la peque?a criatura se iba revelando. "Guuuuuriiiii" (??) Un cuerpo peque?o y humanoide con piel azul profundo con algunas partes negras, cabello sedoso color gris, dos grandes y adorables ojos acompa?ados por otros tres de menor tama?o.... y un cuerpo inferior con forma de ara?a. "Esto... Esto es..." (Mura) El rostro de mi madre parece haberse acalambrado, me esperaba esa reacci¨®n, sin mi psicometr¨ªa me habr¨ªa ocurrido lo mismo. Una criatura mitad humana y mitad ara?a, hab¨ªa algunos seres as¨ª en distintas mitolog¨ªas en la Tierra. "Guuuuriiiiiiiiiiiii" (??) El peque?o ser levant¨® sus dos adorables manos cubiertas con exoesqueleto en mi direcci¨®n y lo levant¨¦. Pude sentir enseguida una conexi¨®n entre nosotros dos. "?Aruh? ?Esta bien que lo cargues?" (Mura) "Si, no ocurre nada, madre." (Aruh) "Guri" (??) Tiene hambre, espero que le guste la carne de cigarra, es un insecto despu¨¦s de todo. "Debo darte un nombre..." (Aruh) Hay uno que me viene a la mente. "Arachne." (Aruh) "?Guri? ?Guri!" (Arachne) ?Que bueno! Parece que le gust¨®. Estar¨¦ dependiendo de ti a partir de ahora, Arachne. Capitulo 17 Cap¨ªtulo 17: Equipo invencible. "Naku, acosa a los que se separan del grupo para incorporarlos nuevamente. Arachne, dirigelos hacia los establos." (Aruh) "Entendido." (Naku) El d¨ªa de hoy, Naku, Arachne y yo practicamos maniobras de combate, el objetivo es una manada de monstruos d¨®ciles llamados cierviros, los cuales son seres muy parecidos a enormes ciervos peludos que son domesticados y usados en Tulser y otras regiones aleda?as como bestias de carga y para producci¨®n de leche y lana. La manada con la que estamos lidiando es salvaje y le ayudamos a algunos domesticadores a atraparla. "?Haaaa!" (Naku) Naku se encarga de ayudar a los perros de caza a mantener unida a la manada para evitar que haya individuos que tomen otros rumbos, los perros hacen bien su trabajo pero hay ocasiones en las que un cierviro ignora los ladridos y mordidas e intenta escapar; la velocidad de Naku le permite alcanzarlos y regresarlos al grupo con la ayuda de un l¨¢tigo de fibras vegetales muy ruidoso e intimidante. "?Buen chico!" (Naku) La manada se dirige hacia una curva, si giran a la derecha llegar¨¢n hasta unos establos preparados para la domesticaci¨®n y crianza; pero si siguen rectos entrar¨ªan al bosque y tendr¨ªamos que comenzar por juntarlos nuevamente, adem¨¢s de que tendr¨ªamos que lidiar con algunos depredadores y p¨¦rdida de cierviros. Aqu¨ª es donde entra Arachne, su misi¨®n es dirigir a la manada hacia los establos. Cuando los cierviros comienzan a acercarse al bosque, Arachne sale de entre los ¨¢rboles y espanta a la manada haciendo que se dirija hacia donde debe ser. El trabajo fue excelente, los encargados toman el resto del trabajo y meten a los cierviros en los establos. "Lo hicieron muy bien, Naku, Arachne." (Aruh) "Mi parte fue muy limitada, los perros hac¨ªan muy bien su trabajo." (Naku) "Entonces tengo menos cr¨¦dito, solo me limite a dar ¨®rdenes y a seguir a la manada." (Aruh) "?Concordamos que la mayor¨ªa del cr¨¦dito entre los tres es para Arachne?" (Naku) "Seguro" (Aruh) "Guriii" (Arachne) Arachne dej¨® escapar un lindo gru?ido, me pregunto la raz¨®n por la que algunos aldeanos le temen si es tan adorable. A pesar de tener una apariencia cercana a la de un humano, Arachne es definitivamente un monstruo, o mejor dicho un ''ente'' (un t¨¦rmino que uso para no insultarle); lo s¨¦ porque la presencia que emite es similar a uno, aunque desconozco su especie, ya que no hay ninguna informaci¨®n sobre ella en los bestiarios que tiene el doctor Spencer o en el que me regal¨® Fortuna en mi ¨²ltimo cumplea?os. Lo que se de Arachne es que es un organismo asexual. ya que no posee genitales de ning¨²n tipo, tiene una alta velocidad de crecimiento, logrando aumentar cuatro veces su peso y tama?o en solo una semana, es inteligente y posee unos incre¨ªbles instintos de caza y lucha, adem¨¢s de que es capaz de usar magia de agua. Si, ?Es capaz de usar magia! Quiz¨¢s por ser un ente, su control sobre su piedra m¨¢gica es muy bueno y eso le permite realizar magia. Por el momento es capaz de producir agua de la nada, lanzar proyectiles de agua a presi¨®n y producir una membrana acuosa muy pegajosa con la que puede fortalecer a su ya de por s¨ª resistente telara?a. Desconozco su esperanza de vida, pero mi instinto me dice que vivir¨¢ por muchas d¨¦cadas. Tuve suerte de encontrar su huevo, Arachne nos ser¨¢ de mucha ayuda en el futuro, adem¨¢s de que es adorable y me encari?e r¨¢pidamente de ella (Arachne no tiene g¨¦nero, pero sus facciones humanas son muy femeninas. as¨ª que le digo ''ella''). "Muchas gracias por su ayuda, peque?o Aruh." (Goto) La persona que nos agradece es el se?or Goto, un cazador de la aldea que tambi¨¦n trabaja como criador de cierviros. No solo el se?or Goto, sino que tambi¨¦n Jupero y Kober trabajaban como criadores. Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. "No hay de que, se?or Goto. De hecho quiero darles las gracias a usted y a los dem¨¢s por dejarnos participar despu¨¦s de todo." (Aruh) "Si, bueno, es que cre¨ªamos que ser¨ªa insolente dejarle un trabajo as¨ª al gran or¨¢culo de Nagur." (Goto) "Al contrario, me ha gustado participar. Fue divertido y me gustar¨ªa volver a hacerlo de nuevo si no es mucho inconveniente." (Naku) "?D-De ninguna manera ser¨¢ un inconveniente!" (Goto) El se?or Goto hizo una reverencia, lo cual puso un poco nerviosa a Naku, pero cuando la tom¨¦ de la mano recuper¨® la calma. "Entonces me gustar¨ªa que me avisara si requiere nuevamente de nuestra ayuda... Tambi¨¦n me gustar¨ªa si me informara si sabe de un drake nevado o de otros monstruos problem¨¢ticos que podamos cazar." (Aruh) "Ja, ja, ja, hablas como Serpera de joven, ese instinto y deseo son indispensables para todo aquel que desee postularse como l¨ªder de caza... ?Planeas ser uno? No, recuerdo que dejaras la aldea, ?verdad?" (Goto) "Si, es solo que deseo oponentes m¨¢s fuertes ya que incluso los gums son presa f¨¢cil a estas alturas." (Aruh) "Si, recuerdo esa ¨²ltima noche de caza con ustedes tres..." (Aruh) Esa vez, ?eh? Hace cuatro noches, mi padre y yo fuimos de caza de gums como todos los a?os, pero esta vez nos acompa?aron Naku y Arachne. Mientras yo encontraba y emboscaba a los gums derrib¨¢ndolos al cortarles las piernas, Naku les daba en golpe de gracia antes de que tocaran el suelo, mientras que Arachne atrapaba y mataba a otros en sus redes. El 90% de los gums de ese d¨ªa fueron asesinados por nosotros tres. "Aquella noche fue mi primera vez cazando gums. Estaba un poco nerviosa." (Naku) "A mi me pareci¨® que hiciste un trabajo excelente, tu gracia me cautiv¨® esa noche." (Aruh) "Ju, ju, vas a ser que me sonroje, Aruh." (Naku) El ver a una belleza como Naku sonrojarse es uno de mis mayores placeres, y quiz¨¢s sea debido a mi experiencia con ella y Fortuna, pero ¨²ltimamente me siento m¨¢s pro-activo en decir lo que pienso. Pude sentir la mirada fija del se?or Goto. "?Sucede algo?" (Aruh) "No es nada, es solo que pensaba en que eres muy maduro para tu edad, Aruh, sin olvidar exitoso." (Goto) "?Exitoso?" (Aruh) "Si, tu habilidad con las armas ha superado a la de tus padres a tan corta edad, eres un h¨¢bil cazador, has sido entrenado en el arte de la alquimia y hasta has creado un producto tan sorprendente como el jab¨®n; sin olvidar claro, que te has comprometido con el or¨¢culo." (Goto) Cuando lo pone de esa manera suena como si fuera algo extraordinario... No, de hecho, tomando los est¨¢ndares de Maltras, s¨ª lo es. Vaya, es un poco vergonzoso ser visto de esta manera. "Sabes, por lo general un naga consigue un puesto a la edad de doce a?os... Pero en tu caso, creo que podr¨ªas empezar desde la edad que tienes." (Goto) "?En serio? ?Eso ser¨ªa grandioso!" (Aruh) "En ese caso ir¨¦ junto con tu padre a hablar con el se?or Fas Nesel." (Goto) ?Muy bien! Ahora cuento con mas tiempo para aprender a forjar, aunque va a ser un poco dif¨ªcil ajustar mi horario actual, incluso significar¨ªa pasar menos tiempo con mis prometidas... "No te preocupes, te estar¨¦ apoyando, Aruh. Estoy segura que Fortuna tambi¨¦n comprender¨¢." (Naku) Quiz¨¢s sintiendo mi preocupaci¨®n, Naku trat¨® de consolarme. "Se que todo esto es por nuestro bien... Y si es algo que deseabas hacer desde antes de conocerme es porque debiste ver alg¨²n potencial que nadie m¨¢s haya visto, ?verdad?" (Naku) En el blanco. Naku es tan perspicaz como siempre. "As¨ª que no te preocupes, podemos considerar el entrenamiento como citas agresivas." (Naku) Al parecer no importa que tanto tiempo me acostumbre a pasar con mis prometidas, siempre encuentran la manera de enamorarme. Bien, al fin podr¨¦ aplicar varios de mis conocimientos m¨¢s importantes en este mundo una vez que domine la forja. Capitulo 18 Cap¨ªtulo 18: El taller de un enano Lo primero que percib¨ª al entrar en la forja del se?or Fas Nesel fue el profundo aroma del alcohol et¨ªlico, seguido por el sonido de metal siendo golpeado. "Buenos d¨ªas, se?or Fas Nesel, le he tra¨ªdo a Aruh para que inicie con su entrenamiento b¨¢sico" (Tovs) "Tu hijo el genio, ?No es as¨ª? Pensar que se adelantar¨ªa poco m¨¢s de los tres a?os..." (Fas Nesel) Sus voz sonaba sobria y severa, pero lo que m¨¢s llam¨® mi atenci¨®n es que no perd¨ªa la concentraci¨®n para trabajar con el bronce frente a ¨¦l. "Eres un poco mayor para los est¨¢ndares de un enano, que levantan el mazo antes de dar sus primeros pasos, pero eres el naga m¨¢s joven que tendr¨¦ como aprendiz." (Fas Nesel) Las manos del se?or Fas se detuvieron para tomar un cuchar¨®n que sumergi¨® en un barril a un lado suyo, era la fuente del aroma a alcohol en la habitaci¨®n. "No me gustan los lloriqueos ni las quejas, trabajaras como el resto, ?Entendido?" (Fas Nesel) "?Si, maestro!" (Aruh) "Excelente respuesta, mocoso." (Fas Nesel) Con una sonrisa, me ofreci¨® del l¨ªquido que hab¨ªa sacado del barril y lo beb¨ª; era de un sabor dulce y afrutado, aguamiel. "Bienvenido a mi taller." (Fas Nesel) ... Durante el siguiente a?o, comenc¨¦ con mi entrenamiento desde el pelda?o m¨¢s bajo. Antes de comenzar con el metal, es importante generar destreza de manos y el mejor m¨¦todo es el tratamiento de pieles (de hecho, empec¨¦ como chico de limpieza y recados, pero el manejo de pieles es lo que considero como el inicio). Limpieza, corte, secado, tratamientos, el se?or Fas Nesel se encarg¨® de que repitiera y memorizada cada proceso una y otra vez. Padre y los dem¨¢s ayudantes me ayudaban ocasionalmente d¨¢ndome consejos sobre como cortar y limpiar. Las clases duraban cuatro horas al d¨ªa, aunado a mi entrenamiento de combate, maniobras en grupo con Naku y Arachne, y estudios de magia y medicina, apenas ten¨ªa tiempo para pasar con Naku y con Fortuna cuando esta llegaba a la aldea. Durante este a?o le di un regalo a cada una para su cumplea?os. Para Naku, un l¨¢piz labial que fabriqu¨¦ personalmente; y para Fortuna, un l¨¢piz de carboncillo. Ambos regalos estaban pensados en sus gustos personales; sin embargo, la sorpresa de Fortuna fue grande al ver su regalo, tan grande como cuando Naku le mostr¨® el l¨¢piz labial. Mis dos regalos terminaron siendo dos nuevos productos de la compa?¨ªa Dewell. ... Cuando cumpl¨ª el a?o de trabajo con el tratamiento de pieles, mi siguiente paso fue el del dise?o y fabricaci¨®n de armaduras. Mis habilidades art¨ªsticas no son tan buenas, as¨ª que varios de mis dise?os eran muy b¨¢sicos y algunos eran similares a los que sal¨ªan en algunas series de televisi¨®n que vi en la tierra. Estos ¨²ltimos molestaron al maestro quien dijo que parec¨ªan disfraces y eran in¨²tiles en combate, as¨ª que al final me qued¨¦ con los dise?os b¨¢sicos. If you encounter this narrative on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. No fue sino hasta dentro de tres meses despu¨¦s que finalmente se me aprobar¨ªa comenzar a manejar metales. "Esta es la maza que los naga suelen usar para cazar gums, ?Sabes de qu¨¦ est¨¢ hecha?" (Fas Nesel) "De hueso de gum recubierto con bronce." (Aruh) "Correcto. ?Y conoces el motivo por el que est¨¢ construido as¨ª?" (Fas Nesel) "Si. Los huesos de gum son blandos pero muy flexibles, mientras que el bronce es duro pero r¨ªgido. Si la maza fuera de bronce puro se doblar¨ªa f¨¢cilmente por la fuerza de un naga." (Aruh) "?En verdad que eres inteligente! Has acertado nuevamente. Como lo has dicho, los naga tienen una fuerza tan monstruosa, que incluso con la ''artesan¨ªa de hetros'', las armas no podr¨ªan resistir doblarse independientemente de si est¨¢n hechas de bronce, metal ligero o plomo. Es por eso que los naga reciben el t¨ªtulo de dobladores de espadas." (Fas Nesel) El metal ligero es un metal que no existe en la tierra, se encuentra en forma nativa y es tan ligero que un trozo del tama?o de una pelota de baloncesto pesaba apenas 60 gramos pero es m¨¢s duro que el bronce. Sin embargo, es la primera vez que escucho el t¨¦rmino ''artesan¨ªa del hetros''. "Disculpe, maestro, pero ?Qu¨¦ significa ''artesan¨ªa del hetros''?" (Aruh) "Es simple, mocoso. Los metales pueden infundirse con hetros mientras son forjados para mejorar se resistencia, pero al contrario de las ''varitas m¨¢gicas'' de las que tanto se enorgullecen los magos, los metales solo pierden el hetros cuando se descomponen. Pero no es tan sencillo como suena, se requiere de esfuerzo y buena t¨¦cnica para obtener un resultado favorable, por lo que entre mejor sea el herrero, mejor ser¨¢ el metal forjado." (Fas Nesel) "Gracias por la explicaci¨®n, pero ahora tengo otra duda... ?Por que se usa el t¨¦rmino herrero si no se maneja el hierro?" (Aruh) Esta es una de mis mayores interrogantes en el mundo, Maltras ignor¨® la edad del hierro y se enfoc¨® en otros metales. "?Hierro? ?Ese metal in¨²til y primitivo? El t¨¦rmino se utiliza porque fue uno de los primeros metales trabajados, pero era demasiado blando y no aceptaba muy bien el hetros, as¨ª que fue reemplazado por el bronce. A¨²n as¨ª, como era un fastidio cambiar el nombre por bronceros, se decidi¨® conservar el t¨¦rmino." (Fas Nesel) As¨ª que a eso se debe, al encontrar mejores metales que el hierro decidieron rechazarlo y terminaron por cambiarle el nombre a metal pobre. Eso significa que no se dieron cuenta del potencial oculto del hierro... De lo que pasa si se le agrega carbono. "Esos ojos me dicen que tienes algo en mente. As¨ª que sacaste una idea de nuestra conversaci¨®n... ?Interesante! Siempre se habla mucho de ti en la aldea y me gustar¨ªa ver una proeza tuya con mis propios ojos." (Fas Nesel) Ser¨¢ un honor, maestro. "Pero lo que intentes hacer tendr¨¢ que esperar a que sepas manejar el mazo. Ahora, continuemos con las lecciones." (Fas Nesel) Si. Especial 4 Especial 4: Convirtiendo viejas ideas *Escrito en tercera persona* Esto sucedi¨® durante la etapa en que Aruh aprend¨ªa a tratar las pieles de animales. Fortuna no hab¨ªa podido visitar las monta?as de Tulser porque su padre hab¨ªa inaugurado la planta para producir jab¨®n, as¨ª que el cumplea?os de Naku fue celebrado solo entre ella y Aruh, sin olvidar a Arachne. El regalo para ella fue un lapiz labial de color rosa, el cual le encant¨®. Cuando Fortuna visit¨® nuevamente la aldea con un regalo para su amiga, se sorprendi¨® al ver sus labios pintados de rosa. "?Aruh te regal¨® una crema cosm¨¦tica para los labios? Ese brillo... Debe tener gemas molidas." (Fortuna) Fortuna comenz¨® a hacer c¨¢lculos en su cabeza sobre el costo del regalo, no por malos sentimientos como la envidia, sino como un h¨¢bito como comerciante. "No s¨¦ con que lo fabric¨®, pero siendo de Aruh, es m¨¢s que suficiente para que me guste." (Naku) "La mezcla fue un poco simple, as¨ª que al principio me preocupe si era un regalo adecuado. Me alegro de que te haya gustado, se ve muy bien en ti." (Aruh) "Lo que m¨¢s me gusta es que puedo dejarte marcas de mi amor." (Naku) Naku le dio un beso en la mejilla a Aruh, dejando una marca rosada de sus labios. "?T¨² fabricaste el maquillaje, Aruh? Bueno, era de esperarse. Sabes, el maquillaje tiene una alta demanda y se vende a buen precio, ?Te interesaria comercializar tu receta?" (Fortuna) This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. "Me parece buena idea, Aruh. Mas si queda en manos de Fortuna, ella podr¨ªa popularizarse y as¨ª muchas mujeres se ver¨ªan lindas para los hombres que aman." (Naku) "Haces que me sonroje con esos halagos, Naku. Pero pueden confiar en que lo distribuir¨¦ en todo Eralgia. ?Qu¨¦ me dices, Aruh?" (Fortuna) "Si, no le veo ning¨²n problema." (Aruh) La receta estaba compuesta por cera de abejas gigantes rojas, aceite de nuez del bosque, extracto de semillas de Tiho (una planta muy com¨²n de los bosques) y polvo seco de sus flores para darle el color rosado. El rostro de Fortuna se ilumin¨® al escuchar los ingredientes, a excepci¨®n de la cera de abejas, los dem¨¢s eran f¨¢ciles de obtener y se consegu¨ªan en todo Eralgia, adem¨¢s de que la cera podr¨ªa sustituirse por la de otros animales menos peligrosos seg¨²n palabras de Aruh. Sin embargo, cuando Naku le mostr¨® el cosm¨¦tico, la sorpresa de Fortuna fue grande. Todos los maquillajes tenian la forma de cremas o polvos, pero este ten¨ªa la forma de una barrita encapsulada en un tubo de madera. ?Era muy novedoso! ?Pr¨¢ctico de usar y de llevar a todas partes! Fortuna contact¨® de inmediato a su padre y le cont¨® del nuevo producto que hab¨ªa inventado Aruh. Al final, el ¨¦xito del l¨¢piz labial fue tan grande o incluso m¨¢s que el del jab¨®n. Pero las sorpresas que Aruh le guardaba a Fortuna no habian terminado, y cuando esta cumplio a?os y visit¨® de nuevo la aldea, se dio cuenta de ello. Capitulo 19 Cap¨ªtulo 19: Cuerpo desarrollado. Un silencio que me tranquiliza, s¨®lo el ocasional sonido de gotas de agua cayendo. Una presencia en el estanque frente a m¨ª... Una presencia, m¨¢s grande... Muchas presencias peque?as... ?Demasiado! Salgo de mi estado de concentraci¨®n en el que me encontraba y mi respiraci¨®n se vuelve agitada, pero mi cabeza comienza a doler de nuevo. "Kuuuuhhh" (Aruh) Debo concentrarme nuevamente. ... Estoy en medio de un entrenamiento especial, Naku me observa desde la distancia en medio de la oscuridad. Tras alcanzar la pubertad a los 10 a?os y cuando mi cuerpo comenz¨® a crecer, tambi¨¦n lo hicieron mis habilidades. Mi estatura alcanz¨® los 1.89 metros y mi musculatura se increment¨® al igual que mi fuerza f¨ªsica, si antes ten¨ªa suficiente fuerza como para levantar grandes piedras del suelo, ahora podr¨ªa hacerlo de abajo de la tierra, en cuanto a mi apariencia fisica, ''no esta mal'' es la unica expresion que se me ocurre para no sonar vanidoso, herede el cabello ligeramente rizado de mi padre y mi rostro luce como el de un supermodelo... Sin embargo, no todo fue bueno, el motivo de este entrenamiento es para corregir uno de los problemas que surgieron tras mi pubertad. "Respira hondo y comienza de nuevo, Aruh." (Naku) "Si." (Aruh) Siguiendo las ¨®rdenes de Naku, respiro hondo y me concentro en el silencio y la oscuridad que me rodea. Nuevamente tranquilidad. Poco despu¨¦s de que mi cuerpo se desarrollara, mi ''Extra-Percepci¨®n" (como nombr¨¦ a mi habilidad para sentir presencias) se descontrol¨® y comenc¨¦ a percibir incluso las presencias de los insectos y otros animales peque?os a mi alrededor. Naku acudi¨® a mi ayuda y me trajo hasta esta cueva para que aprendiera a mantener bajo control mi habilidad nuevamente. Ya ha pasado una semana, y he logrado obtener un buen avance, pero debo esforzarme para no perder el control. "..." (Naku) Naku se mantiene en silencio cuidando de mi. Desde que el entrenamiento comenz¨® no he podido continuar con mi estudio de herrero con el se?or Fas Nesel, espero que no est¨¦ enojado por mi ausencia. Fortuna debio haber llegado a la aldea nuevamente y debe estar preocupada, al igual que mis padres y amigos. Pero no puedo acelerar este proceso seg¨²n Naku; al parecer es la primera vez que ocurre incluso con otros naga que han despertado la extra-percepci¨®n antes que yo; es por eso que Naku me guia con este entrenamiento, que ella sigue como or¨¢culo. Lo bueno de esto, es que al ser algo ¨²nico al igual que Naku, me siento m¨¢s conectado a ella. ... "Una presencia nadando, girar¨¢ a su derecha en 2 segundos... Tres peque?as presencias... Cero presencias de nuevo..." (Aruh) Ya ha pasado un mes desde que estoy realizando el entrenamiento especial de Naku; al fin logr¨¦ recuperar el control. Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. "Los dolores de cabeza se fueron... Y ya puedo controlar nuevamente mi habilidad como antes. ?El resultado fue un ¨¦xito, Naku!" (Aruh) "?Felicidades, Aruh! Menos mal que el entrenamiento funcion¨®, como no ten¨ªa precedentes, me preocupe por ti. ?Ah! Fortuna y el resto de la aldea tambi¨¦n lo est¨¢n." (Naku) "Me lo imagino, tendr¨¦ que disculparme por preocuparlos. Gracias, Naku." (Aruh) "No tienes porque agradecerme, que estes bien es suficiente para mi... Aunque si insistes, me gustaria un beso." (Naku) Naku cerr¨® los ojosy puso los labios de forma adorable y un poco graciosa. En serio, ultimamente siento que su libido est¨¢ despertando poco a poco. Mis labios se juntan con los de Naku en un beso, y ella lleva sus manos a mi espalda y comienza a acariciarla; luego de un minuto, nuestros labios se separan pero vuelvo a juntarlos en un segundo beso. "?Eso porque fue?" (Naku) "Para disculparme contigo por preocuparte." (Aruh) "?Entonces tambi¨¦n piensas besar a Fortuna para disculparte?" (Naku) "Quiz¨¢s." (Aruh) "Ju, ju, ju... ?Tan gal¨¢n como de costumbre, Aruh!" (Naku) Por un momento me imagine besando a Fortuna con mi apariencia actual. Si, en la Tierra significaria problemas, serios problemas; pero a pesar de que me vea como un adulto, Fortuna es mayor que yo... Lo que significa que no estoy haciendo algo malo... ?Cierto? ... "?Aruh!" (Fortuna) Apenas sal¨ª de la cueva, Fortuna estaba esper¨¢ndome y se lanz¨® a mis brazos. No ha pasado ni el mes desde que vino la ¨²ltima vez, mientras que estaba entrenando dentro de la cueva; su preocupaci¨®n debio ser mucha. "Lamento haberte preocupado, Fortuna." (Aruh) "Si, estaba preocupada. Me dijeron que algo te hab¨ªa pasado y que tendr¨ªas que quedarte dentro de esta cueva... ?Incluso me pele¨¦ con Naku porque no quiso dejarme entrar!" (Fortuna) "Ya veo, hice algo terrible..." (Aruh) Me puse de rodillas para mirar a Fortuna a la altura de sus ojos, los cuales estaban llenos de l¨¢grimas, que limpie con mis dedos. "Perdoname, Fortuna. Ya estoy bien, pero debio ser duro para ti todo este tiempo... Gracias por ser paciente, y gracias por amarme tanto." (Aruh) M¨¢s l¨¢grimas corrieron por sus enrojecidas mejillas y esta vez se lanz¨® hacia mi pecho. "Esta bien, te perdono... Naku y yo nos reconciliamos de inmediato." (Fortuna) Abrac¨¦ a Fortuna y comenc¨¦ a acariciar su cabello con delicadeza. Me sent¨ª mayor de lo que en verdad era. A un lado de mi, Naku nos ve¨ªa con un poco de envidia. "Yo tambi¨¦n quiero... Abrazar a Aruh y a Fortuna." (Naku) Debe de tener muchas ganas, ya que emite un aura muy fuerte de deseo. Pero alguien no resisti¨® y me abrazo por la espalda. "?Guriiii!" (Arachne) ?Vaya peque?a! ?C¨®mo puedo resistirme a acariciarle la cabeza a un ente tan lindo? "Me alegro mucho por usted, se?orita Fortuna" (Blair) Siento la presencia de Blair, quien est¨¢ escondida detr¨¢s de unos ¨¢rboles; ni siquiera se preocupo por hablar en voz baja, pude escuchar perfectamente lo que dijo. Adem¨¢s de Blair tambi¨¦n puedo sentir la presencia de mis padres. S¨¦ donde se encuentran, ?saben? Capitulo 20 Cap¨ªtulo 20: El nacimiento de una leyenda Los d¨ªas continuaron pasando, los cuales dieron lugar a los meses y estos a los a?os. Bajo tutela del se?or Fas Nesel, he aprendido a identificar y forjar una gran cantidad de metales y otros materiales. La gran mayor¨ªa de los metales son los mismos que los de la Tierra, pero hay muchos otros que volver¨ªan locos a los cient¨ªficos con las propiedades que presentan. Sin embargo, tales metales son raros de obtener o dif¨ªciles de procesar; de hecho, los m¨¢s usados debido a su abundancia y practicidad son el cobre y el metal ligero. El hierro, aunque abundante, es usado ¨²nicamente en la producci¨®n de monedas; o al menos as¨ª es en Eralgia. Las cosas han cambiado bastante, la guerra se ha extendido y otros dos pa¨ªses se han unido al bando enemigo, adem¨¢s, se sospecha que el imperio del Este se encuentre involucrado, han habido algunas incursiones a las monta?as de Tulser, pero todas fueron frustradas por los monstruos y los centinelas naga; sin embargo, en palabras del jefe de la aldea, es la primera vez que los invasores se adentran tanto, debe ser porque las monta?as son cada vez m¨¢s seguras gracias a los naga. Pero gracias al aprovisionamiento y ayuda estrat¨¦gica por parte del reino, las incursiones se han mantenido repelidas. Desgraciadamente, el capit¨¢n Almond y sus hombres fueron mandados al frente en Timancera. Su hijo mayor fue designado como sustituto para cuidar esta parte de Tulser y se ve tan confiable como su padre. Sin embargo, todo esto no es nada en comparaci¨®n de la peor cat¨¢strofe de todas: la ausencia de Fortuna. Debido al gran ¨¦xito de su compa?¨ªa, el se?or Allan decidi¨® abrir una segunda sucursal en otra regi¨®n m¨¢s alejada y llev¨® a su familia con ¨¦l. El ¨¦xito trajo consigo m¨¢s trabajo y por ende, menos tiempo para viajar hasta aqu¨ª. Naku y yo tenemos casi un a?o sin verla y la extra?amos mucho; Fortuna hab¨ªa llegado a la pubertad y se estaba volviendo muy hermosa, estoy seguro que a estas alturas debe serlo a¨²n m¨¢s, no me extra?ar¨ªa que hubiera par¨¢sitos tratando de cortejarla. "?TRANQUILO, MOCOSO! ??QUE HAY CON ESA SED DE SANGRE?!" (Fas Nesel) ?Eh? ?Sed de sangre? ?De nuevo? "?No me digas que estabas pensando en tu otra novia? Pese a ser un gran herrero, tu personalidad es muy problem¨¢tica, deber¨ªas preocuparte en cuidar primero a la que permanece cerca de ti." (Fas Nesel) El se?or Fas Nesel me rega?¨®; pese a estar trabajando, mis pensamientos divagaron y me hicieron liberar una profunda sed de sangre a mis alrededores, ?Cuantas veces van con esta? "?Lo siento, maestro! Es solo que extra?o a Fortuna" (Aruh) Lo bueno es que no se ha acercado a Naku, su sed de sangre no pierde con la mia cuando tiene las mismas ideas que yo, si hay un naga cerca, la presi¨®n lo har¨¢ tirarse al suelo y rezarle "Y yo que cre¨ª que los humanos eran la ¨²nica raza en tener m¨¢s de una esposa. Jam¨¢s comprend¨ª esa costumbre, como si una no fuera suficiente problema." (Fas Nesel) "Al principio yo me negaba a tener a Fortuna como esposa tambi¨¦n, pero ahora siento que necesito tenerla a mi lado junto con Naku..." (Aruh) "Bueno, es tu vida y t¨² decides como vivirla..." (Fas Nesel) Cierto, podr¨ªa ser mi segunda vida, pero soy responsable de ella. No se que nuevas cosas me este deparando el destino, pero debo estar listo para lo que se me presente. "Ahora regresa a tu trabajo, cuando termines esa pieza puedes retirarte e ir con el doctor elfo a continuar con tus otros estudios." (Tes Nesel) ... "As¨ª que esta es la m¨¢quina que fabricaste, Aruh... ?Dices que con esto podr¨¢s producir tinta?" (Spencer) "Solo uno de los ingredientes, profesor." (Aruh) "Basta con lo de profesor, por favor. Ya eres mucho mejor en la alquimia que yo y se siente raro ser llamado as¨ª por un superior." (Spencer) "Lo siento, sigue siendo el h¨¢bito." (Aruh) "Pues me gustar¨ªa que lo corrigieras... Y bien, ?C¨®mo funciona la m¨¢quina?" (Spencer) La m¨¢quina de la que est¨¢bamos hablando el profesor y yo es una m¨¢quina para extraer el humo por combusti¨®n de madera para crear un pigmento negro que servir¨¢ para crear tinta. El m¨¦todo es desconocido debido a que hay monstruos de los que se extrae la tinta, como el pulpo terrestre, as¨ª que no ha habido un desarrollo en es este tipo de t¨¦cnicas; sin embargo, las tintas de animales son dif¨ªciles de conseguir y su precio es caro, por lo que no es accesible para una gran cantidad de la poblaci¨®n. Si bien esto podr¨ªa representar algunos problemas al principio para los comerciantes que se especializan en la tinta, un aumento de la producci¨®n les permitir¨ªa expandir sus fronteras. Este m¨¦todo es una continuaci¨®n del l¨¢piz de carboncillo que le regale a Fortuna, estoy seguro que sabr¨¢ sacarle provecho. "Ya no se sorprende como antes por mis experimentos." (Aruh) "Luego de todo este tiempo me he acostumbrado... Incluso el m¨¦todo para aumentar la duraci¨®n del aceite para l¨¢mparas..." (Spencer) Parece que varias de mis implementaciones terminaron por cambiar la manera de pensar del profesor, lo siento. This novel''s true home is a different platform. Support the author by finding it there. ... Cierto d¨ªa, decid¨ª empezar con mi proyecto principal, la raz¨®n por la que decid¨ª aprender a ser herrero. El se?or Fas Nesel me dijo que todo herrero tiene algunos secretos que no comparte salv¨® a sus descendientes o sucesores, as¨ª que decid¨ª obtener el mio. Para ello, me interne en un claro del bosque que solo yo y Naku sol¨ªamos visitar ya que ella reclam¨® como base particular, hecho que los dem¨¢s naga tomaron como si fuera una orden. "Muy bien, hora de comenzar." (Aruh) Mi meta era producir y forjar acero. Luego de construir el horno y de conseguir los dos materiales clave, el hierro y el carb¨®n, comenc¨¦ con mis experimentos; mi primer meta ser¨ªa su obtenci¨®n, y despu¨¦s me dedicar¨ªa a trabajarlo. Al una diferencia en tener el conocimiento en c¨®mo se produce algo y en poner en pr¨¢ctica esos conocimientos. Son muchos mis errores, incluso con las ense?anzas del se?or Fas Nesel. Pasan los d¨ªas y los avances son buenos, tras mucha experimentaci¨®n he logrado crear varias piezas de acero que son de buena calidad. Al contrario del hierro puro, el acero acepta muy bien la artesan¨ªa del hetros, aunque no soy tan bueno como mi maestro y los dem¨¢s enanos, mi t¨¦cnica fue alabada por ¨¦l como superior entre las dem¨¢s razas, aun asi me deprime un poco saber que si fuera un enano el que hace este trabajo, ser¨ªa muy superior. Los dos ¨²nicos testigos de mi trabajo son Naku y Arachne, a esta ¨²ltima le ped¨ª que sirviera de vig¨ªa para que nadie m¨¢s pudiera ver mi trabajo. puedo sonar paranoico, pero no puedo permitir que esto se filtre, ser¨ªa una de las ventajas durante mi viaje con mis dos esposas. "?Que bello!" (Naku) Naku admira una peque?a daga que hice para ella, es mi mejor trabajo hasta la fecha. "Es mi primer trabajo terminado, es peque?a, pero trate de hacerla pensando en cortes r¨¢pidos y cortos." (Aruh) "?Haa! ?Haa! ?Haa! ?Haa! ?Haa! Es un poco m¨¢s ligera que una hecha de bronce..." (Naku) Sus movimientos son r¨¢pidos y precisos, casi no hacen sonido, como pr¨¢ctica, Naku toma una rama seca del suelo y la lanza al aire. "?Haaaaaa!" (Naku) La rama es cortada en trozos muy peque?os, su velocidad es tal que pareci¨® un solo corte, pero de hecho fueron varios. Luego de probar la daga, revis¨® su filo. "Tiene un filo y resistencia como jamas habia visto. Esta es la capacidad del metal en el que has estado trabajando... ?Sorprendente!" (Naku) El sorprendido soy yo, esos movimientos fueron espectaculares. A pesar de que la daga fue del gusto de Naku, aun tengo que trabajar m¨¢s en mejorar el acero hasta que sea de mi total agrado. Tratando de recordar sobre mi viejo mundo, recuerdo la historia de cuando su civilizaci¨®n no era muy distinta a la de Maltras, y recuerdo que hab¨ªa un acero muy famoso y temido: el acero de Damasco. Un tipo de acero de crisol, temido por los Cruzados y digno de leyendas, su t¨¦cnica se perdi¨® con el paso del tiempo. Puede que me sea imposible crearlo, pero tratar¨¦ de hacer un acero lo m¨¢s parecido posible. La t¨¦cnica comienza pulverizando y fundiendo el hierro con el carbono a alta temperatura y producir un wootz; decid¨ª usar carb¨®n blanco de una madera muy rara que obtuve de mi maestro Fas y que es usado para fundir un metal igual de raro llamado Orihalcon. Un proceso de forjado y templado muy meticulosos, tratando de seguir la concentraci¨®n de mi maestro al trabajar metales. Mis intenciones son las de crear dos espadas, una para mi, y otra para Naku. Solo hay un arma que me imagino que podria usar todo el potencial de Naku, una espada usada por un antiguo imperio que rein¨® en la antig¨¹edad de la Tierra, una de las armas m¨¢s mort¨ªferas y vers¨¢tiles en combate: la gladius. Se trata de una espada corta ideal para estocadas pero que tambi¨¦n es buena en los cortes, su corto tama?o la hacen muy maniobrable y f¨¢cil de usar junto con un escudo. En mi caso, decid¨ª usar a su sucesora, la spatha, ya que mi estilo requiere de un mayor rango de ataque, y por consiguiente, una hoja mas larga. Gracias a la artesan¨ªa del hetros, es probable que el acero sea lo suficientemente como para resistir la fuerza de un naga, pero me gustar¨ªa estar totalmente seguro de que una espada larga pueda resistir; pese a que una preocupaci¨®n as¨ª no ser¨¢ necesaria tras abandonar las monta?as, quisiera contar con un arma resistente. Raz¨®n por la cual decid¨ª usar el m¨¦todo de usar un coraz¨®n hecho de un metal m¨¢s blando y flexible cubierto por dos planchas de acero. Fue un proceso laborioso, lleno de errores y repeticiones, pero al final logr¨¦ crear las dos espadas que cumpl¨ªan mis expectativas. Las hojas no ten¨ªan el patr¨®n caracter¨ªstico del acero damasquino, sino un color blanco plateado muy brillante. Al ponerles las empu?aduras, guardas y pomos, hechos con madera y piel de ciervino, las espadas est¨¢n terminadas. Dos bellas espadas, mi mejor trabajo como herrero, no puedo evitar admirarlas. Para los peligros a los que nos enfrentemos, para los enemigos que vengan por nuestras vidas, Naku y yo dependeremos de estas dos espadas. Con esos pensamientos en mente, las guard¨¦ en sus fundas. Especial 5 Especial 5: Amigos *Punto de vista de Jupero* "No hemos visto muchas presas ¨²ltimamente, me pregunto si se est¨¢n moviendo a otra zona." (Jupero) "Puede ser porque la aldea ha estado prosperando. No faltara mucho hasta que la aldea sea segura para humanos." (Kober) Kober y yo salimos a buscar rastros de monstruos en algunas viejas zonas de caza, las que hemos estado utilizando ¨²ltimamente, tienen menos presas. Se que la raz¨®n principal para la fundaci¨®n de esta aldea fue para disminuir la cantidad de monstruos peligrosos y hacerla habitable para otras razas, pero como cazador, esta situaci¨®n me es deprimente. "Incluso hay menos drakes nevados... ?Mmm? Aqu¨ª hay un rastro." (Kober) Un peque?o rastro con algunas heces indicaban que un monstruo paso por aqu¨ª... Debi¨® ser una pantera saltarina. "Se dirige hacia el este, veamos si encontramos m¨¢s." (Jupero) A medida que seguimos por el rastro de la pantera saltarina, muchos otros rastros comienzan a aparecer, todos en la misma direcci¨®n. Despu¨¦s de todo si debe ser una migraci¨®n. "Debe haber m¨¢s comida en aquella direcci¨®n... Quizas los monstruos se est¨¢n dirigiendo en direcci¨®n a las bases que el imperio construy¨® para invadir las monta?as, ?Est¨¢n buscando bocadillos f¨¢ciles! Ju, ju, ju" (Kober) Ah¨ª est¨¢ su mal h¨¢bito de actuar como un tipo sombr¨ªo, es por eso que todav¨ªa no consigue una pareja, muchas de las chicas le tienen asco... Y yo que soy su amigo m¨¢s cercano recibo el mismo trato. ?Es injusto! Quiero tener relaciones sexuales con muchas chicas, encontrar una esposa y tener tantos hijos como sea posible. "Kober, ve corrigiendo esa personalidad tuya que tienes, ?Acaso quieres que permanezcamos solteros de por vida?" (Jupero) "?A qu¨¦ viene eso ahora? Adem¨¢s lo dices como si fuera solo mi culpa." (Kober) "Es por que tu tienes la culpa, siempre actuando como ''Ju, ju, ju, voy a derramar su sangre y ba?arme en sus entra?as, plebeyos'' y todo eso." (Jupero) "?Jam¨¢s he dicho nada como eso! ?Me est¨¢s levantando calumnias! El que espanta a las chicas eres tu y todas tus historias de caza." (Kober) "Esas son grandes historias de valent¨ªa y destreza! ?A las chicas les encantan esas cosas!" (Jupero) "No cuando tratan de cu¨¢ntas veces has pisado excremento de pantera o como tienes que rociarte de orina de cierviro." (Kober) This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. Este torpe no entiende la belleza de esa clase de historias, un diestro cazador debe estar dispuesto a ensuciarse un poco para traer presas a la aldea. "Adem¨¢s, si tanto te interesa ser atractivo para las chicas deber¨ªas tratar de ser como Aruh." (Kober) Kuh, ¨¦l no cuenta, es demasiado... perfecto. Tendr¨ªa que volver a nacer de nuevo para estar a su nivel. "Deber¨ªas bajar un poco el est¨¢ndar si quieres dar un buen ejemplo." (Jupero) "Oh, pero si no hay mejor ejemplo. No solo tiene al or¨¢culo como su prometida, sino tambi¨¦n a una chica humana, sin mencionar que hay varias chicas de la aldea infatuadas con ¨¦l." (Kober) "Pero es que me ser¨ªa imposible imitarlo, no solo es demasiado fuerte, sino tambi¨¦n inteligente y diestro en todo lo que hace, sabe de alquimia, medicina, herrer¨ªa, caza y combate, adem¨¢s de que ha inventado muchas cosas que siempre resultan en ¨¦xito." (Jupero) "Cuando lo dices as¨ª siento que lo odio... Pero no me refer¨ªa a ese aspecto de Aruh, sino en su personalidad y forma de relacionarse con las mujeres, en especial la forma en la que y de lo que les habla." (Kober) Ya entiendo, esa manera elegante de expresarse, ?Pero solo eso estar¨¢ bien? En Aruh suena bien, pero en un simple cazador como yo ha de sonar rid¨ªculo. "?Sab¨ªas que Aruh y el or¨¢culo ya lo est¨¢n haciendo?" (Kober) ?En serio? ?Desde cuando? "?Acaso los has visto?" (Jupero) Siento un poco de humedad debajo de mi nariz, quiz¨¢s el fr¨ªo me est¨¢ haciendo moquear. "?Que asco! ?Tu nariz est¨¢ sangrando, pervertido!" (Kober) ?Ooops! ?Mal momento para que me sangre! Ahora Kober les dir¨¢ a todos que soy un desviado. "No los he visto, pero sospecho en c¨®mo act¨²an... No soy tan enfermo como tu como para espiarlos." (Kober) "Basta ya de insultar..." (Jupero) *FUOOOOOOOOOSH* ?Eh? ?Qu¨¦ fue eso? Parec¨ªa como si una gran sombra pasar¨¢ encima de nosotros en direcci¨®n al este, Kober sinti¨® curiosidad y se adelant¨®, llegando hasta la cima de una peque?a colina justo enfrente, pero despu¨¦s se dio la vuelta con una expresi¨®n de sorpresa y miedo en su rostro. "Ju-Jupero... ?CORRE!" (Kober) Lo ¨²ltimo que recuerdo fue una luz intensa y un ruido ensordecedor, despu¨¦s, perd¨ª la conciencia. Capitulo 21 Cap¨ªtulo 21: Amor y tragedia Cuando Naku y yo nos encontramos en el claro, en nuestra base, le ten¨ªa preparada su sorpresa. "Naku, he forjado estas dos espadas. Esta de aqu¨ª es para ti, quisiera que como due?a, tu la nombraras" (Aruh) "?E-Es preciosa! Como ninguna espada que haya visto antes." (Naku) Se gesto de admiraci¨®n era muy lindo, no pude evitar sonre¨ªr. "Y bien, ?Qu¨¦ nombre le vas a poner?" (Aruh) "Luz Radiante, ese es el nombre que elijo." (Naku) "Y esta es mi espada, creada para compartir el destino, Luna Prometida." (Aruh) "Entonces, al igual que nuestras compa?eras, compartamos el destino." (Naku) Ambos levantamos nuestras espadas, afirmando nuestros votos. ... Hab¨ªamos hecho unos votos de guerreros, pero la relaci¨®n entre Naku y yo se profundizaba poco a poco. La ausencia de Fortuna era pesada para ambos, quiz¨¢s por eso, o por estar pasando por la pubertad, Naku era m¨¢s apegada a mi, y aprovechaba cualquier momento para tener contacto f¨ªsico conmigo. Pero no solo era ella, yo tambi¨¦n me encontraba en la misma situaci¨®n. Me era cada vez m¨¢s dif¨ªcil no pensar en Naku a cada momento, y fantasear en c¨®mo se habr¨ªa desarrollado Fortuna, en estos momentos debe de estar por cumplir los 15 a?os. Fantas¨ªas de pasar varias noches con mis esposas y compartir la cama para amarnos. El libido deb¨ªa estar despertando, y las miradas de Naku y m¨ªas se dirig¨ªan hacia los cuerpos del otro llenas de deseo. Nuestros besos eran cada vez m¨¢s largos y atrevidos, y nuestras manos eran cada vez m¨¢s dif¨ªciles de controlar. Lleg¨® el d¨ªa en el que ya fue imposible de controlar. Una ma?ana, en medio del bosque, Arachne solo dorm¨ªa una vez por semana y ese era el d¨ªa en el que lo hac¨ªa, as¨ª que no estaba con nosotros. "Aruh..." (Naku) Naku me tom¨® por sorpresa y comenz¨® a besarme apasionadamente. "Muhh... Ahhh... Mggg" (Naku) Nuestros besos eran tan intensos que a veces dificultaban la respiraci¨®n. "Na... ku..." (Aruh) "Perdon... Hgmm... Perdoname..." (Naku) En medio de nuestra pasi¨®n, algunas palabras lograron formarse. "Perdoname... AHHH... Perdonadme, Fortuna... Voy a... Uuuhh.... Adelantarme..." (Naku) Pod¨ªa escuchar sus palabras pero no entenderlas, sus labios se hab¨ªan separado de los m¨ªos mientras hablaba, as¨ª que fui por su cuello, haci¨¦ndola gemir. "?Aruh! ?Aruh, te amo!" (Naku) Finalmente, los dos nos entregamos el uno al otro. ... Naku dorm¨ªa a un lado mio, cansada por nuestra primera vez. Su hermoso rostro no dejaba de cautivarme, esa linda expresi¨®n tranquila y su suave respiraci¨®n me hac¨ªan el hombre mas feliz del mundo. Mi pasi¨®n no se hab¨ªa apagado todav¨ªa, pero mi tiempo con Naku sur satisfactorio, y espero que tambi¨¦n para ella. Sin embargo, la escuch¨¦ decir algo alarmante antes de que cayera dormida. "Esto es malo, Fortuna. Vamos a requerir mucha ayuda de concubinas..." (Naku) ... Naku y yo nos volvimos m¨¢s ¨ªntimos , tambi¨¦n nos hicimos m¨¢s discretos. Durante un tiempo, nos sonrojamos al vernos a los ojos, pero ahora nos sonre¨ªmos con amor. "Esta bien que por ahora te tenga para mi sola, pero no olvides tu amor por Fortuna, ?Esta bien?" (Naku) "No lo har¨¦, te lo juro... ?Deber¨ªamos hacerlo los tres juntos?" (Aruh) "Per-ver-ti-do adorable." (Naku) Luego de darme un beso, me dio la espalda y se retir¨® un poco, desde donde me gui?o el ojo sin darse la vuelta por completo "?Pero me gusta la idea!" (Naku) Bien, me esforzar¨¦ por complacerlas a ambas. "Aunque Fortuna y yo vamos a necesitar ayuda extra." (Naku) Ese ultimo susurro debi¨® ser mi imaginaci¨®n. Sin embargo, nuestras tranquilas vidas llegaron un d¨ªa a su fin. ... "?DOCTOR, LLAMEN RAPIDO AL DOCTOR!" (Jupero) Cubierto de sangre, Jupero hab¨ªa llegado a la aldea cargando a un inconsciente Kober. Ambos hab¨ªan salido la noche anterior para cazar en el este. Los dem¨¢s naga reaccionaron con prisa en auxiliar a los dos j¨®venes. "?D¨¦jame ver a Kober, Jupero!" (Aruh) Por suerte yo estaba cerca cuando ambos llegaron, deb¨ªa ayudar en todo lo posible hasta que alguien llegara con el maestro Spencer. En situaciones as¨ª cada momento cuenta. Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. Puse una piel de animal gruesa en el suelo, en caso de ser necesario la pod¨ªa convertir en camilla. "Ponlo aqu¨ª, con cuidado ?Arachne, necesito que traigas al profesor Spencer!" (Aruh) "?Guri!" Arachne sigui¨® mis ¨®rdenes de inmediato y desapareci¨® en un instante. "Jupero, quiero que te revisen a ti tambi¨¦n, ?Alguien sabe de primeros auxilios?" (Aruh) Cualquier ayuda basta. "Yo estoy bien, solo ayuda a Kober." (Jupero) Me gustar¨ªa revisarlo yo, pero debo de encargarme de tratar a Kober. Naku est¨¢ un poco lejos, Arachne llegar¨¢ primero y aun as¨ª tardar¨¢ un rato. El cuerpo de Kober est¨¢ lleno de quemaduras y cortes, su armadura de piel de gum estaba destrozada, al tocarlo pude ver sus heridas internas gracias a mi psicometr¨ªa... Es terrible. "Jupero, ?Que le hizo esto a Kober?" (Aruh) "No lo s¨¦, algo nos atac¨® de repente y lo siguiente que supe fue que..." (Jupero) "Dra... ke" (Kober) "?KOBER!" (Jupero) Su fuerza de voluntad es muy grande, hablar en tales condiciones, pero hablar s¨®lo empeorar¨ªa la situaci¨®n. Tras informarle que necesita guardar silencio, humedec¨ª un trapo de lana con una poci¨®n que limpia heridas y ayuda a cerrarlas. La criatura que Kober mencion¨® debe ser el drake nevado, el monstruo m¨¢s poderoso de Tulser. Un naga tendr¨ªa unas altas posibilidades de morir si se enfrentara por s¨ª solo a uno, as¨ª que por lo general es un grupo de tres los que se encargan de hacerlo. El ritmo cardiaco de Kober se acelera y algunos de sus ¨®rganos comienzan a fallar, esto es malo, las pociones que tra¨ªa conmigo solo pod¨ªan estabilizarlo un rato. Necesito de la magia curativa del profesor y mejores pociones. Una sombra cay¨® r¨¢pidamente, se trataba de Arachne, quien tra¨ªa al profesor Spencer con ella... ?Menos mal! "Ya... Estoy... Aqu¨ª... ?Ya estoy aqu¨ª!" (Spencer) El viaje en Arachne debi¨® ser un poco fuerte para ¨¦l. "?Puedes dejarme a Kober y ayudar a Jupero!" (Spencer) "Varias de sus costillas se rompieron y perforaron algunos ¨®rganos y arterias, tiene un sangrado interno muy fuerte en el abdomen." (Aruh) "Entendido, har¨¦ todo lo que pueda." (Spencer) Tras dejar a Kober en manos del profesor Spencer, me encargu¨¦ de revisar a Jupero. Ten¨ªa varios moretones y heridas adem¨¢s de una ligera fractura en el c¨²bito, pero aparte de eso estaba bien; una de las pociones que trajo consigo el profesor serv¨ªa para curar huesos, y la poci¨®n que le hab¨ªa puesto a Kober para desinfectar heridas hizo el resto. Sin embargo no hubo momento de alivio, no mientras Kober segu¨ªa en estado cr¨ªtico; la magia del profesor Spencer era buena, pero las heridas eran muy graves y le era dif¨ªcil cerrarlas y reparar los da?os. "Jupe... ro... Aruh... ?Donde estan... mis padres?" (Kober) "Tus padres no tardaran en llegar, cuando lleguen ya estar¨¢s bien. Te lo prometo. Ahora por favor conserva tus fuerzas." (Spencer) "No deber¨ªa mentir... me, doctor... Se que se acerca mi... final... Incluso los naga... morimos." (Kober) "No hables as¨ª, idiota. El doctor dice que te curar¨¢." (Jupero) "Aruh... El drake no era normal... Era una... variaci¨®n. Es muy peligroso..." (Kober) Me inclin¨¦ y tom¨¦ la mano de Kober, as¨ª pude darme cuenta de la verdad, de que ¨¦l ten¨ªa raz¨®n. "Kober... No te rindas..." (Aruh) Kober era un chico de personalidad problem¨¢tico, al que le gustaba bromear de mi relaci¨®n con Naku, pero era muy honesto y un buen amigo, un naga que cuidaba a sus semejantes y se llevaba bien con todos. "?Hazle caso al doctor y a Aruh! ?Lucha! ?Lucha y te pondr¨¢s mejor!" (Jupero) No necesitaba verlo para saber que los ojos de Jupero estaban llenos de l¨¢grimas. Los dos eran en especial amigos, algunas chicas de la aldea los llamaban el d¨²o de torpes. "En verdad... eres un tonto, amigo mio." (Kober) El profesor Spencer hizo todo lo que pudo con su magia y pociones, incluso us¨® un circuito m¨¢gico que dise?¨¦ y disfrace como varita m¨¢gica, pero todo fue in¨²til. Kober muri¨® a la joven edad de 17 a?os. ... Esa misma noche realizamos el funeral de Kober, los ritos fueron realizados por Naku personalmente. Todos en la aldea lloraron su muerte, en especial su familia y amigos m¨¢s cercanos; a¨²n puedo recordar el llanto desgarrador de sus padres. Especial 6 Especial 6: Frente de batalla *Punto de vista en tercera persona* El aire estaba tenso, los soldados del fuerte improvisado estaban siempre alerta ante un posible ataque enemigo. Si las fuerzas eran superiores o contaban con maquinaria de guerra, ser¨ªan masacrados; solo un campo con fosas llenas de estacas, y un muro hecho con ¨¢rboles los defend¨ªan. Los hombres y mujeres pertenec¨ªan a un ej¨¦rcito formado por campesinos y militares de bajo rango o con cargos no relacionados a la batalla; eran ciudadanos de Eralgia que hab¨ªan sido mandados al frente para auxiliar a las dem¨¢s tropas, o al menos esas eran las intenciones, pero a este escuadr¨®n se le hab¨ªa ordenado proteger este paso hasta que los preparativos para tomar un fuerte enemigo estuvieran listos. "Capit¨¢n Almond, hay una peque?a formaci¨®n de jinetes que se dirigen en esta direcci¨®n." (??) "?Sabes si son aliados o enemigos?" (Almond) "No, usan armaduras de Eralgia pero podr¨ªa ser una trampa." (??) "Gracias, Catherine. Avisa a todos que tomen sus posiciones y env¨ªa a un escolta y a varios jinetes a interceptarlos." (Almond) Un soldado conocido y respetado por los valerosos naga era el hombre que dirig¨ªa al fuerte, su nombre era Jacob Almond, anteriormente encargado de abastecer suministros y recolectar impuestos a pueblos y aldeas en cierta ¨¢rea de Tulser. "A la orden." (Catherine) Su subordinada Catherine, de la raza Kekat (una raza con apariencia de gatos humanoides), asinti¨® con un saludo militar y fue a cumplir sus ¨®rdenes. "Si fueran superiores del reino me gustar¨ªa golpearlos por esta farsa suicida." (Almond) Se dijo para s¨ª mismo. ... "Han salido jinetes del enemigo y se dirigen a encontrarnos." (Soldado 1) "Maldita sea, nos vieron desde m¨¢s lejos de lo que esperaba... A esta distancia el plan fallar¨¢." (Comandante) "?Qu¨¦ hacemos? ?Nos retiramos?" (Soldado 2) "Ni pensarlo, si los ponemos alertas ser¨¢ imposible volver a utilizar este plan. Tendremos que tomarlos desprevenidos y tomarlos por sorpresa para capturarlos y continuar con la siguiente fase." (Comandante) El grupo que se acercaba al fuerte pertenec¨ªa al ejercito de Timancera, el comandante de tez blanca y arrugada respond¨ªa al nombre de Vaner, mientras que los dos subordinados a su lado eran Sadjo y Aival. Sadjo era un hombre alto y corpulento, mientras que Aival era muy delgado y completamente lampi?o. El reino de Timancera proclamaba la supremac¨ªa humana, as¨ª que no hab¨ªa personas de otras razas entre sus filas, era un rasgo que compart¨ªa con el imperio del este. Los dos grupos se encontraron. Rordik, un soldado lizardon al servicio del capit¨¢n Almond fue quien acudi¨® como escolta; las tierras del norte eran demasiado fr¨ªas para los de su especie, pero el abrigo de piel de gum y su tiempo trabajando en Tulser le ayudaban a soportar el inclemente clima sin problemas. Los seis soldados que acompa?aban a Rordik eran humanos y elfos, todos montaban a caballo excepto por el lizardon, quien debido a su raza montaba un animal m¨¢s grande, un cerdetok, que era un enorme y peludo jabal¨ª de guerra. "Identif¨ªquese soldado." (Rordik) Vaner trat¨® de esconder su expresi¨®n de asco al ver a Rordik. "Hemos venido a revisar las condiciones del fuerte, las preparaciones est¨¢n casi listas." (Vaner) Timancera ten¨ªa algunos esp¨ªas dentro de Eralgia, por eso sab¨ªan algo de la informaci¨®n de sus estrategias de guerra, adem¨¢s de otras fuentes. "Le he pedido que se identifique. Nombre, rango y posici¨®n, tambi¨¦n quiero que me muestre su insignia y escudo de armas." (Rordik) Rordik baj¨® de su montura y tom¨® una actitud desafiante. Al verlo, Sadjo y Aival rieron para sus adentros, hab¨ªa perdido su ventaja al bajarse del animal, ser¨ªa el primero en morir. "Claro, d¨¦jeme mostrarle mi insignia..." (Vaner) Cuando vio que Rordik se acerc¨® un poco, Vaner intento sacar una daga de entre sus ropas fingiendo que sacar¨ªa una insignia, sus hombres tambi¨¦n se preparaban para atacar; aunque ser¨ªa imprudente comenzar un ataque cuando el enemigo a¨²n estaba alerta, ellos confiaban en un arma secreta. Pero antes de que pudieran actuar, el cerdetok de Rordik se lanz¨® contra ellos, derribando a varios hombres de sus propias monturas. "?Pero que...?" (Sadjo) "?Capturenlos!" (Rordik) Los soldados que acompa?aban a Rordik desenvainaron sus espadas y se lanzaron contra Vaner y sus hombres; quienes respondieron pese a que algunos hab¨ªan ca¨ªdo y los dem¨¢s eran atacados por el cerdetok. "?No me subestimes, bestia!" (Vaner) Vaner se levant¨® y busc¨® entre sus ropas pero no encontr¨® lo que buscaba, se dio cuenta de que la daga hab¨ªa salido volando a varios metros y ca¨ªdo cerca de un mont¨®n de pasto, una gran sombra detr¨¢s suyo le impidi¨® ir por ella. R¨¢pidamente, desenvain¨® su espada y se defendi¨® de un ataque que ven¨ªa desde arriba. "?Bestia? Ustedes son soldados de Timancera." (Rordik) "?C¨®mo fue que se dieron cuenta de nuestros planes?" (Vaner) "No subestimes el olfato de un cerdetok. Puede saber si un enemigo tiene malas intenciones." (Rordik) La espada curva de Rordik se movi¨® r¨¢pidamente, Vaner muy apenas pod¨ªa seguirle el ritmo; para empezar, la altura de un lizardon le daba ventaja de rango, y la t¨¦cnica de Rordik era muy buena y sabia sacarle provecho. "?Comandante!" (Sadjo) Al ver el embrollo en el que su superior se encontraba, Sadjo acudi¨® a su rescate. "?Tonto! ?Recupera la pieza!" (Vaner) Sadjo obedeci¨® y busc¨® el paradero de la daga, pero un chico elfo de los que acompa?aban a Rordik se dirigi¨® en su contra al verlo distra¨ªdo. "?No tan r¨¢pido, orej¨®n!" (Aival) Sin embargo, Aival se interpuso y bloqueo el ataque del joven elfo, logrando contraatacar y cortarlo. Compa?eros del joven ca¨ªdo arremetieron entonces en contra de Aival. "?Date prisa!" (Aival) "?Gracias, Aival. Ya la he encontrado!" (Sadjo) Sadjo le agradeci¨® a su compa?ero y se dirigi¨® hacia la daga, pero alcanz¨® a escuchar un gemido de dolor, y al mirar, vio que este hab¨ªa sido asesinado por la lanza de uno de los hombres de Rordik. "Aival... ?Maldici¨®n!" (Sadjo) No solo Sadjo se percat¨® de la muerte de Aival, sino tambi¨¦n Vaner, quien se encontraba ensangrentado por su enfrentamiento con Rordik, quien a su vez se encontraba ileso. "Malditos de Eralgia... Me encargare de que lamenten haber pisado nuestra tierra. Los vencedores seremos nosotros." (Vaner) "Intenta hacerme lamentar." (Rordik) La fatiga hab¨ªa debilitado a Vaner, pero a¨²n as¨ª lanz¨® sus ataques con gran fuerza, ambas espadas eran de bronce, por lo que no hab¨ªa chispas saltando, pero el sonido de metal chocando contra metal era intenso y demostraba la fiereza del combate. Vaner se enfocaba en ataques de baja altura como ventaja contra Rordik, quien respond¨ªa muy bien, lo cual enfurecia cada vez m¨¢s a Vaner. Aprovechando el enojo de su enemigo, Rordik esper¨® uno de sus ataques, lo desvi¨® y logr¨® posicionar su espada cerca del cuello de Vaner. "R¨ªndete, tus tropas han sido vencidas. Tus planes han sido frustrados." (Rordik) "?A¨²n no!" (Vaner) Vaner dio un r¨¢pido vistazo hacia donde se encontraba Sadjo y vio que se encontraba cerca de la daga, su rostro se retorci¨® en una sonrisa. "La victoria ser¨¢ nuestra! ?Prep¨¢rense para ser nuestros sacrificios!" (Vaner) Sin embargo, su esperanza desapareci¨® al ver que Sadjo hab¨ªa ca¨ªdo v¨ªctima de una flecha; el culpable fue el chico elfo que Aival hab¨ªa cortado, quien sosten¨ªa su arco victoriosamente pese a la expresi¨®n de dolor y su gran herida sangrante de su pecho que comenzaba a cerrar gracias a una poci¨®n m¨¢gica. "?NOOOO!" (Vaner) Invadido por la rabia, Vaner levant¨® de nuevo su espada e intent¨® atacar descontroladamente a Rordik, quien logr¨® bloquear golpes tan torpes sin ning¨²n esfuerzo, y con un simple movimiento le quit¨® el equilibrio para rematar con un golpe con su cola en la nuca, priv¨¢ndolo de su conciencia. Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. "?Malditos..." (Vaner) El escuadr¨®n de Rordik logr¨® suprimir el ataque; d¨¢ndose cuenta de que algunas de las personas que acompa?aban al enemigo eran de hecho prisioneros de guerra de Eralgia, mismos que fueron rescatados, aunque primero tendr¨ªan que pasar por un interrogatorio. Ninguno de los enemigos logr¨® escapar, algunos hab¨ªan muerto pero la mayor¨ªa fueron capturados; antes de partir, Rordik recogi¨® la daga en la que los hombres de Timancera pon¨ªan tantas esperanzas. ... "?Cu¨¢nto tiempo planeas dormir?" (??) Un golpe en su rostro despert¨® a Vaner, quien confundido mir¨® a su alrededor y vio que se encontraba en una tienda junto con algunos de sus hombre, trat¨® de moverse pero se encontraba atado e inm¨®vil, un fuerte aroma a desechos humanos impregnaba el lugar. Frente a ¨¦l hab¨ªa un hombre musculoso y de cabeza afeitada, obviamente un enemigo. "Buenas tardes, idiota de Timancera... Espero que disfrutara su descanso." (Almond) "Cobarde... ?Donde est¨¢ el tesoro?" (Vaner) "?Tesoro? ?Esa daga repugnante? La mandamos a examinar en nuestro territorio... Pero ?Por qu¨¦ no me cuentas sobre ella?" (Almond) "?Ja! ?Por qu¨¦ tendr¨ªa que hablar con un amante de las bestias y desechos como tu?" (Vaner) Bestias y desechos eran las palabras despectivas de los habitantes de Timancera hacia aquellos que no eran humanos; al escuchar a tal ignorante, Almond sonri¨® arrogantemente. "Esas ''bestias y desechos'' de las que hablas fueron las que patearon tu trasero y los de tus hombres... Pero esta bien, si no quieres hablar tendremos que usar el mismo m¨¦todo que el que usamos con algunos de tus hombres." (Almond) Vaner se dio cuenta de que hab¨ªa algunos de sus soldados inm¨®viles en el suelo, los que a¨²n permanec¨ªan conscientes estaban muy aterrados. "?Por favor, comandante! ?D¨ªgales de la daga roja!" (Soldado 1) "?Se lo suplicamos!" (Soldado 2) "?Cu¨¦nteles! ?No queremos terminar como los dem¨¢s!" (Soldado 3) Las peticiones de sus hombres hicieron enojar a Vaner. "?SILENCIO, EST¨²PIDOS TRAIDORES! ??PLANEAN VENDER A SU REINO?!" (Vaner) La ira lo hizo agitarse violentamente, pero por mas que trataba no pod¨ªa soltarse; Almond esper¨® hasta que se calmara para continuar. "Si crees que voy a traicionar a mi rey y a mi gente est¨¢n muy equivocados..." (Vaner) "... Hazlo, Catherine." (Almond) Catherine, la peque?a mujer gato, se acerc¨® con un frasco lleno de un l¨ªquido rosa y una aguja a uno de los hombres de Vaner. "Espera... No... ?NO! ?POR FAVOR! ?NO! ?NO!? NOOOOO!" (Soldado 3) Luego de mojar la aguja en el l¨ªquido rosa, Catherine punz¨® al soldado en el brazo derecho, el cual a su vez comenz¨® a llorar. "?NOOOOO!" (Soldado 3) El grito del hombre comenz¨® a ahogarse, seguido por violentos espasmos en todo el cuerpo; espuma rosa comenz¨® a surgir de su boca, sangre salio de sus o¨ªdos, nariz y ojos, la raz¨®n era obvia, el l¨ªquido rosa era un veneno, uno que actuaba muy r¨¢pido. El soldado comenz¨® a vomitar, y en el v¨®mito hab¨ªa mucha sangre, su vejiga se debilit¨® y un charco de orina se form¨® debajo de ¨¦l, tambi¨¦n, el aire se llen¨® con el aroma de heces frescas. El proceso no fue r¨¢pido, sino que el hombre sufri¨® durante varios minutos hasta que al final sucumbi¨®. "Este es un veneno cuya f¨®rmula es un secreto de los alquimistas reales, se llama ''Desgracia Rosa'', y como puedes ver tiene un efecto muy desagradable... Ya tenemos algo que nos ser¨¢ de utilidad, pero ustedes se encuentran a mi merced. Yo te sugerir¨ªa que hablaras, si lo haces les aseguro que sobrevivir¨¢n como prisioneros." (Almond) Vaner estaba espantado por tal espect¨¢culo, pero su fidelidad hacia su reino era grande y no vacilar¨ªa tan f¨¢cil, su respuesta para Almond fue escupirle en el rostro. Ni siquiera cuando sus otros dos hombres cayeron v¨ªctimas del veneno, su voluntad cedi¨®. "Ahora sigues tu... ?En verdad deseas compartir este destino? ?Te sacrificar¨ªas por tu reino a pesar de que fue quien inici¨® la guerra?" (Almond) "......... Esta tierra nos fue dada por los dioses... Nuestra voluntad tambi¨¦n... Timancera resultara victoriosa y convertir¨¢ a todos los bastardos, cerdos y desechos de Eralgia en esclavos... Violaremos a sus mujeres y a sus ni?os, tomaremos sus tierras y nos convertiremos en el reino m¨¢s grande y pr¨®spero de la historia... ?No le temeremos a nada!" (Vaner) "............ Como quieras." (Almond) El veneno le fue administrado a Vaner y este muri¨® de la misma manera que sus hombres. "Abran unas fosas y comienza con los preparativos de purificaci¨®n y entierro... Tambi¨¦n tr¨¢eme algo con que limpiar." (Almond) El capit¨¢n mir¨® los cuerpos sin vida con ojos indiferentes, pero en el fondo se pod¨ªa ver que hab¨ªa un profundo arrepentimiento. Catherine abandon¨® la tienda a traer algo de ayuda y para avisar a los subordinados sobre las ¨®rdenes de Almond. "Ahhh... Quiero regresar a Tulser..." (Almond) ... La noche hab¨ªa ca¨ªdo, solo unas cuantas antorchas iluminaban el fuerte de Sorcerreste que proteg¨ªa al paso de la invasi¨®n de Eralgia, un grupo de soldados liderados por el comandante Vaner hab¨ªan salido desde hace un par de d¨ªas para cumplir con una misi¨®n importante, pero todav¨ªa no hab¨ªa noticias al respecto, as¨ª que se tem¨ªa lo peor. La anticipaci¨®n era inc¨®moda, pero tener soldados cansados era malo en la guerra, as¨ª que la mayor¨ªa dorm¨ªa. Varios guardias cuidaban desde las torres en espera de que el capit¨¢n o algunos de sus hombres regresaran, o en el peor de los casos, el enemigo se presentar¨¢. Sin embargo, pese a que su trabajo era vigilar, hab¨ªa alguien mas vigilandolos desde las sombras. Hubo un sonido de algo cortando el aire y uno de los guardias cay¨® de las torres con una flecha en el cuello. M¨¢s flechas volaron y cada una alcanz¨® a uno de los guardias como si supieran exactamente sus rutinas y h¨¢bitos. Un grupo de caballos avanzaron en la oscuridad y llegaron hasta la puerta del fuerte; un par de jinetes desmontaron al llegar, uno de los dos le ayudaba al otro, que llevaba puesta una capucha a apoyarse como si estuviera herido. Al llamar a la puerta, un soldado sali¨® a recibirlos desde detr¨¢s de esta. "Mored Jiere, guardia de la puerta. Identif¨ªquese o ser¨¢ ejecutado." (Mored) "Soy Nekay Oinsa del regimiento halc¨®n bajo el mando del comandante Vaner Auley. Necesito que abra la puerta, la operaci¨®n sacrificio fracas¨®" (Nekay) "No he recibido alarma de los guardias de su llegada, ?Como es posible?" (Mored) "Pueden estar dormidos, varios de los hombres de Sisim son unos holgazanes... ?R¨¢pido! ?Es urgente! ?Hay heridos!" (Nekay) "Esos tipos... Est¨¢ bien, ?Abran la puerta!" (Mored) La puerta comenz¨® a abrirse por las ¨®rdenes de Mored y todos los que estaban fuera entraron. "Mandare a traer ayuda, ustede..." (Mored) Uno de los jinetes enterr¨® su lanza en la cabeza de Mored, acabando con su vida. El resto de los jinetes desmontaron y fueron a matar a los dem¨¢s vig¨ªas; uno de los atacantes era de hecho un Kekat montando los hombros de otro, su agilidad y buena visi¨®n nocturna les permitieron actuar prontamente, todos actuaban con tal habilidad que parec¨ªan conocer el fuerte desde hace tiempo. "Muchas gracias por su cooperaci¨®n, se?or Nekay. Como lo promet¨ª, respetaremos su vida." (??) El encapuchado golpe¨® a un nervioso y arrepentido Nekay para dejarlo inconsciente y guard¨® la aguja ba?ada en desastre rosa que ten¨ªa contra su cuello, despu¨¦s sali¨® a dar una se?al con una antorcha y un grupo de soldados se dirigi¨® hacia el fuerte. Esa noche, un reducido grupo de soldados de Eralgia tom¨® el fuerte con un n¨²mero de enemigos que los superaban cuatro veces, le asegur¨® una importante posici¨®n al reino y le dieron una gran fama al capit¨¢n Almond. Sin embargo, no encontraron mucha informaci¨®n de la daga y de los planes que Vaner ten¨ªa para ella, adem¨¢s de que el art¨ªculo se perdi¨® misteriosamente en su camino a Eralgia, junto con los hombres que la llevaban. Nota del autor: Tambi¨¦n me gustar¨ªa su opini¨®n sobre este capitulo. Capitulo 22 Cap¨ªtulo 22: El poder del acero La aldea se llen¨® de luto tras la muerte de Kober. Jupero decidi¨® organizar un equipo para buscar al responsable de la tragedia, causa a la que me un¨ª. Los naga son bastante racionales y saben que la venganza en contra de los monstruos es un sentimiento in¨²til, son criaturas cuyo ¨²nico deseo es sobrevivir y dejar descendencia, seres con razonamiento enfocado en las leyes de la naturaleza y por ende, m¨¢s puros que los mismos naga. Aceptar la muerte tambi¨¦n es parte de los naga luego de vivir durante tanto tiempo en una de las regiones m¨¢s peligrosas de Eralgia, y posiblemente, de todo Maltras. Sin embargo, muchos quedaron preocupados por las ¨²ltimas palabras de Kober sobre una variaci¨®n de un drake nevado, si es as¨ª, su exterminio es imprescindible. La variaci¨®n es un fen¨®meno en donde un monstruo nace con mutaciones que le brindan mayor poder; por ejemplo, una cigarra met¨¢lica normal mide 80 cm de largo, son r¨¢pidas y pueden usar magia simple de tipo viento, una cigarra met¨¢lica con variaci¨®n medir¨ªa cinco o diez veces m¨¢s sin perder su velocidad, adem¨¢s de que su magia tendr¨ªa un mayor poder con la capacidad de manejar varios elementos. Los drakes nevados son fuertes de por s¨ª, pero una variaci¨®n representa un peligro potencial y dif¨ªcil de predecir, de ah¨ª la necesidad de exterminarlo. El equipo de caza esta vez est¨¢ formado por Jupero, el se?or Jat, el se?or Flounds, Naku, Arachne y yo. Al principio, todos se opusieron a la participaci¨®n de Naku en la caza del drake variado, temiendo por su seguridad como or¨¢culo, pero ella insisti¨® en participar alegando que si no podr¨ªa con una misi¨®n as¨ª, no podr¨ªa con la misi¨®n de su vida. Luego de una breve deliberaci¨®n, el jefe de la aldea accedi¨® a la petici¨®n de Naku. En cuanto a mi opini¨®n, concorde con Naku y promet¨ª que cuidar¨ªa de ella. ... Los seis salimos una ma?ana temprano guiados por Jupero, la aldea entera sali¨® a despedirnos, quiz¨¢s todav¨ªa preocupados por Naku. Luego de cuatro horas de caminata, llegamos hasta el punto en donde ocurri¨® el ataque. Debo admirar la determinaci¨®n de Jupero para llevar a Kober a la aldea desde aqu¨ª tan rapido. Na zona est¨¢ destruida, como si una explosi¨®n hubiera ocurrido aqu¨ª. "Hay muchas piedras sueltas y ¨¢rboles rotos y quemados. Su aliento debi¨® ser muy poderoso como para provocar tal desastre." (Flounds) "?Sabes si se encuentra cerca, Aruh?" (Jat) "No, no puedo percibir su presencia." (Aruh) Debi¨® irse de esta zona, de ser as¨ª habr¨¢ que rastrearlo. "En ese caso comenzaremos por buscar indicios que nos digan hacia d¨®nde se fue." (Flounds) Todo el grupo se separ¨® buscando pistas sobre el drake. Dej¨¦ a Arachne con Naku, las dos juntas son buenas rastreando y no temer¨¦ por su seguridad. El que logr¨® encontrar rastros del drake fue el se?or Flounds, no se debe subestimar la habilidad de un maestro cazador. Nos movimos hacia el sudeste, si camin¨¢bamos durante dos d¨ªas enteros siguiendo esta direcci¨®n, llegar¨ªamos a otra aldea, comenzamos a especular si el drake se atrever¨ªa a atacarla. Tras seguir durante un par de horas, encontramos nuevos rastros que se dirigian al suroeste. "Este drake es muy irregular." (Naku) "Esta movi¨¦ndose de una zona de caza a otra, debe de tener dificultad encontrando presas, o..." (Aruh) "Debe estar tratando de apoderarse de las zonas." (Jupero) Mientras segu¨ªamos la pista del drake variado, nos encontramos con los restos de un grupo de drakes nevados normales, los cuerpos estaban llenos de mordidas y ara?azos, adem¨¢s de muchos huesos y todos los dientes rotos. Un n¨²mero de tres cad¨¢veres, una madre y dos cr¨ªas. "Aqu¨ª hay otros seis." (Flounds) Otros dos machos, una hembra y tres cr¨ªas yac¨ªan muertos no muy lejos de los tres primeros. A pesar de que quer¨ªamos al menos eliminar los cuerpos, lidiar con la variaci¨®n ten¨ªa precedente, luego avisariamos a la aldea para recolectar los cuerpos y obtener sus materiales. Nos movimos nuevamente hacia el suroeste y caminamos por alrededor de dos horas cuando sent¨ª una presencia muy fuerte. "Acabo de sentir la presencia de un monstruo que nunca hab¨ªa sentido... Sospecho que es el drake variado." (Aruh) "?En qu¨¦ direcci¨®n est¨¢?" (Jat) El se?or Jat estaba algo impaciente, pero creo que es normal; aunque los naga no sienten un fuerte deseo de vengarse contra un monstruo, no son seres insensibles que pasar¨ªan la muerte de alguien cercano como algo simple, el se?or Jat debe de sentir el deseo de asegurarse de que el monstruo muera. "Guarda la calma, Komo. El monstruo ser¨¢ cazado, te lo aseguro." (Flounds) "El alma de Kober se entristecer¨ªa en la fuente eterna si se deja consumir por el odio hacia una criatura de Tulser donde descansa Nagur." (Naku) La fuente eterna es el equivalente a lo que es el para¨ªso en la Tierra. Siendo una persona reencarnada, una de mis m¨¢s grandes preocupaciones es saber lo que ocurrir¨¢ conmigo cuando vuelva a morir. "Si, lo siento... Pero quiero terminar con esto cuanto antes." (Jat) "Yo... Siento lo mismo." (Jupero) "Entiendo. Aruh, ?En qu¨¦ direcci¨®n se encuentra el drake?" (Flounds) "Hacia el sur, por esa direcci¨®n, al punto l¨ªmite de mi habilidad, as¨ª que a unos 950 metros. No se ha movido mientras convers¨¢bamos, as¨ª que sospecho que debe estar durmiendo o comiendo." (Aruh) "Es dif¨ªcil conocer sus h¨¢bitos siendo una variaci¨®n, as¨ª que consideraremos que esta comiendo. Todos siganme en fila y en silencio." (Flounds) Asentimos con el se?or Flounds y preparamos nuestros arcos. Con cautela, nos dirigimos hacia donde estaba el drake. "La vida es preciosa, la m¨ªa y la de mi presa..." (Jat) El se?or Jat comenz¨® a recitar el credo del cazador en voz baja mientras camin¨¢bamos. "Pero aun as¨ª he de matar, para preservar la m¨ªa, mas nunca despreciare lo que he tomado..." (Flounds) Stolen novel; please report. "La muerte se volver¨¢ mi prop¨®sito, entre mas mate mas vivir¨¦, vida que proteger¨¦ con todas mis fuerzas..." (Jupero) Hace mucho que no lo digo, pero aun lo recuerdo. "Porque estas vidas con las que cargo me permitir¨¢n crear otras nuevas, que tambi¨¦n seguir¨¢n este camino..." (Aruh) "Y que por mucho que duela, jam¨¢s perder¨¢n el respeto por aquellas que toman." (Naku) "?Guri!" (Arachne) Ah, Arachne no se quiso quedar fuera, su ternura me hizo acariciar su cabeza involuntariamente. En lo particular considero el credo un poco unilateral, pero lo que dice tiene sentido. De pronto, Arachne se detuvo y los dem¨¢s la imitamos, el motivo fue porque hab¨ªamos encontrado al drake, se hallaba comiendo el cad¨¢ver de un gum fuera de una gran cueva que posiblemente deb¨ªa ser su guarida o la de alguna de las parejas que encontramos. Lo viera por donde lo viera, se trataba de un drag¨®n; un drake, independientemente de su especie, es un lagarto emparentado con los wyverns, pero que al contrario de estos, se desplaza y caza por tierra ya que no cuenta con alas, en su lugar cuenta con cuatro patas muy fuertes provistas de afiladas garras de las que uno se debe cuidar; sin embargo, el drake variado contaba tanto con cuatro patas como con un par de alas, su apariencia es muy similar a la de los dragones que aparecen en las historias de fantas¨ªa. "Hey, ?Eso es un drake nevado? No luce como uno." (Flounds) "Se parece a los dragones que cuentan las leyendas." (Naku) Parece que no soy el ¨²nico que piensa de tal manera. "Ser¨¢ mejor que formulemos un plan si queremos acabar con este monstruo... De lo primero que tendremos que encargarnos ser¨¢ de las alas, si emprende el vuelo estar¨ªamos en una enorme desventaja..." (Flounds) "Yo tengo una idea de c¨®mo lidiar con las alas." (Aruh) Entre todos formulamos una serie de planes y contingencias que tomar para acabar con el drake y saber c¨®mo reaccionar en caso de que alguno de los pasos no funcionara. Cuando terminamos de tomar en cuenta todos los factores y formar un plan satisfactorio, entramos en acci¨®n. La vanguardia seriamos Arachne y yo, seguidos por Naku y el se?or Jat, mientras que Jupero y su padre se encargar¨ªa de rodear al monstruo. Arachne y yo comenzamos a avanzar y los dem¨¢s fueron a tomar posiciones, deb¨ªamos tener cautela y mantener cierta distancia para no ser detectados; el drake segu¨ªa comiendo despreocupadamente, as¨ª que aprovechamos para acercarnos todo lo posible, pero debido a que el objetivo se hallaba en medio de un peque?o claro, nos fue imposible acercarnos m¨¢s, la distancia a la que nos encontr¨¢bamos deb¨ªan ser unos 250 metros, est¨¢ dentro del rango de las flechas pero es dudoso que puedan atravesar sus duras escamas. Arachne se puso en posici¨®n, esperando mi se?al, y cuando se la di, un bloque de hielo se form¨® frente a ella y lo dispar¨® en contra de un costado del drake. *?GROOOOAR!* El drake dej¨® escapar un fuerte rugido de dolor, una de sus patas hab¨ªa sido empalada por una larga estaca de hielo; la magia mas nueva de Arachne, originalmente es del tama?o de una peque?a esfera, pero gracias a un cartucho de hechizos, el tama?o y poder se incrementaron exponencialmente (confirmando mi teor¨ªa). La sangre comenz¨® a escurrir por el hielo, y furioso, el drake abri¨® la boca en nuestra direcci¨®n. "?Aqu¨ª viene el aliento!" (Aruh) Una luz comenz¨® a brillar al fondo de la garganta del drake, pero en cuanto abri¨® la boca, un par de flechas fueron disparadas desde ambos lados y se incrustaron en las membranas que un¨ªan sus fauces, logrando cambiar la direcci¨®n del ataque debido al dolor; cre¨ª que iba a disparar una llamarada de fuego, pero result¨® ser una esfera de energ¨ªa que explot¨® tras colisionar lejos de aqu¨ª... ?Que poder! Arachne, Jupero, su padre y yo salimos de nuestros escondites y corrimos hacia el drake con espadas en mano (a excepci¨®n de Arachne), mientras que Naku y el se?or Jat esperaban escondidos para una segunda emboscada. El drake extendi¨® sus alas con las intenciones de volar. "?Arachne!" (Aruh) Pero Arachne lanz¨® dos capullos de telara?a que se pegaron a las alas del drake y le impidi¨® moverlas, pero solo ser¨ªa moment¨¢neo, as¨ª que lanc¨¦ un ataque tratando de al menos lastimar las alas; pero para mi sorpresa, mi espada cort¨® completamente una de las alas sin ninguna resistencia... Incluso yo me sorprend¨ª, pero no hab¨ªa tiempo para distraerse. Aun con dolor, el drake me atac¨® con la cola y estuvo cerca de darme, pero en su lugar alcanz¨® a Jupero, quien sali¨® volando varios metros, por suerte, unos arbustos amortiguaron su ca¨ªda y se levant¨® como si nada para continuar con el ataque. "?Esta cola...!" (Flounds) El se?or Flounds tom¨® al drake de la cola y logr¨® jalarlo hasta derribarlo, pero el drake tambi¨¦n se apoy¨® y lanz¨® al se?or en respuesta. Un par de flechas mas salieron de entre los ¨¢rboles y lograron cegar al monstruo, quien desesperado, comenz¨® a atacar en todas direcciones mientras rug¨ªa ferozmente. Naku sali¨® de su escondite, seguida por el se?or Jat, ambos continuaban lanzando flechas con la boca como objetivo. Aunque herido e incapacitado, ninguna de las heridas era lo suficientemente grave como para acabar con su vida, pero en la condici¨®n en la que se encontraba seria mas facil rematarlo. Arachne us¨® su seda para inmovilizar al drake, los dem¨¢s usamos cuerdas muy gruesas y cadenas para ayudarla a mantenerlo quieto, teniendo cuidado de no estar frente al drake ya que a¨²n pod¨ªa lanzar m¨¢s bolas de energ¨ªa. "Naku, ahora." (Aruh) Naku desenvain¨® su gladius y cort¨® la cabeza del drake de un solo movimiento, acabando as¨ª con la vida del monstruo. Todos respirabamos agitadamente, principalmente por el estr¨¦s, pero lo hab¨ªamos logrado. El se?or Jat se acerc¨® hasta el frente del drake y se qued¨® mir¨¢ndolo en silencio, mientras que los dem¨¢s lanzamos gritos de victoria. Mientras estaba en la dicha al ser abrazado por Naku, pude ver al se?or Jat hacer una reverencia frente al cad¨¢ver decapitado del monstruo. Capitulo 23 Cap¨ªtulo 23: El d¨ªa esperado La victoria fue reconfortante, todos est¨¢bamos en estado de celebraci¨®n mientras contempl¨¢bamos el cuerpo decapitado del drake. "Es un poco peque?o en comparaci¨®n del resto de los drake nevados, pero ciertamente era muy fuerte." (Flounds) "Si, fue una presa formidable." (Jupero) "¨¢nimo, Jupero, Komo. Kober se reir¨ªa de ustedes si los viera tan melanc¨®licos tras cazar a esta bestia." (Flounds) "Eso har¨ªa... Cierto." (Jat) Al ver la expresi¨®n del se?or Jat, me separ¨¦ de Naku y me dirig¨ª hacia la cabeza del drake, de la cual tom¨¦ uno de los colmillos y se lo entregu¨¦ al se?or Jat. "Yo me considero amigo de su hijo y espero que acepte este regalo de mi parte, ¨¦l me cont¨® que le gustaba coleccionar colmillos de distintas criaturas... No cargue con el dolor usted solo, toda la aldea quer¨ªa a Kober y si hay algo que necesite, incluso si es solo hablar, estaremos con usted, ?verdad?" (Aruh) "Verdad..." (Jupero) Los ojos de Jupero escurr¨ªan l¨¢grimas mientras se acercaba hacia el se?or Jat. "El era mi mejor amigo... Lamento no haber podido salvarlo." (Jupero) "No tienes porque disculparte, s¨¦ que nunca lo abandonaste... Gracias, por estar a su lado hasta el final." (Jat) Decid¨ª tomar un poco de distancia y dejarlos hablar, y al hacerlo, sent¨ª una mano fuerte sobre mi hombro. "...Gracias." (Flounds) El se?or Flounds estaba observando al par con una mirada c¨¢lida. Mi mano tambi¨¦n fue tomada, sent¨ª el calor de Naku quien estaba de nuevo junto a mi, y al voltear a verla nuestras miradas se cruzaron, su sonrisa era hermosa sin igual y pod¨ªa sentir como me tranquilizaba. ... Antes de partir, decidimos hechar un vistazo al interior de la cueva. Encontramos lo que esper¨¢bamos: montones de huesos y caparazones de diversos monstruos, pero tambi¨¦n hab¨ªa algo mas que no esper¨¢bamos. "?Un huevo?" (Naku) "Es de drake nevado, ?Ser¨¢ de alguna de las parejas que encontramos?" (Flounds) "O quiz¨¢s... de la variaci¨®n... ?Pero con que se aparear¨ªa?" (Jupero) "Da lo mismo de todas maneras, es rar¨ªsimo que una variaci¨®n se herede." (Flounds) "Deber¨ªamos eliminar el huevo de todas, solo para estar seguros de que no nazca una nueva variaci¨®n." (Jat) Mientras que los dem¨¢s decid¨ªa que hacer con el huevo, yo me acerqu¨¦ y lo levant¨¦, era un poco mas grande que el de Arachne cuando lo compr¨¦, pero igual era ligero. Al tocarlo, sent¨ª la misma conexi¨®n que tuve con el huevo de Arachne. Mmm, pude sentir la esencia de la criatura en el interior gracias a mi psicometria, se trataba tambi¨¦n de una variaci¨®n de drake nevado, como el que hab¨ªamos enfrentado. Sin embargo, no sent¨ªa la misma agresividad que su padre o madre. Desde que Arachne naci¨®, comenc¨¦ a sospechar que mi psicometr¨ªa era mas de lo que parec¨ªa, no solo Arachne y este huevo, si tocaba a una madre embarazada de ciervino o una yegua, la cr¨ªa nacida especialmente apegada a mi y pod¨ªa sentir una conexi¨®n con ella. Creo que esta habilidad me permite crear un vinculo con monstruos y animales para domesticarlos. Si es as¨ª, entiendo la raz¨®n por la que es una habilidad temida de los demonios. "Quisiera quedarme con el huevo si no les molesta." (Aruh) "?Eh? ?Quieres qued¨¢rtelo? No me digas que planeas incubarlo como la se?orita ara?a de aqu¨ª... Si es as¨ª, desiste, los drakes nevados son indomesticables." (Flounds) "?Guri?" ( Arachne) Arachne hizo un gesto de confusi¨®n tras escuchar al se?or Founds. Pero es normal que se oponga a la idea, los drakes son conocidos por su ferocidad y no hay antecedentes de alguien domestic¨¢ndolos en Tulser, Eralgia o en ning¨²n pa¨ªs cercano, ni siquiera en el imperio. Los ¨²nicos capaces de hacerlo son los demonios, seg¨²n las leyendas. Es muy probable que sea igual en el caso de la especie de Arachne, es solo que nadie la conoce. Si de pronto, alguien se presenta con la capacidad de domesticar monstruos que de otra manera son imposibles de controlar, ser¨ªa tachado de demonio y perseguido. Sin embargo, existe una manera de eludir las sospechas. "Pero si se llegar¨¢ a tratar de una variaci¨®n habr¨ªa la posibilidad de domarlo, nunca se sabe en que manera podr¨ªa influir tal cambio en un monstruo." (Aruh) "Cierto... Pero solo hablamos de una peque?a posibilidad..." (Flounds) "?Estar¨ªas dispuesto a tomar responsabilidad en caso de que el monstruo atacara a alguien?" (Naku) Naku se acerc¨® hasta estar frente a mi, su voz era solemne y poderosa, como cuando toma su papel de or¨¢culo, pero su expresi¨®n demuestra complicidad. "Si, estoy dispuesto a aceptar la responsabilidad de criar a la criatura que nazca de este huevo. Acabar¨¦ con su vida si me doy cuenta de que puede representar un peligro para la aldea." (Aruh) Aunque actu¨® junto a Naku, mis palabras son sinceras y ella lo sabe. "Entonces no veo razones para negarme, ?Alguno de ustedes la tiene?" (Naku) "No." (Jupero) "Si el gran or¨¢culo no se opone, ?Quien soy yo para hacerlo?" (Flounds) "Yo tampoco me opongo, se que el joven Aruh lograr¨¢ domesticarlo." (Jat) Me esperaba al menos un poco de oposici¨®n por parte del se?or Jat, peto veo que no fue as¨ª. Bien, parece que fue un ¨¦xito. ... Finalmente, nos preparamos para regresar a la aldea. Como el cad¨¢ver podr¨ªa romperse si lo carg¨¢bamos con nuestras manos, cortamos unos troncos y usamos la seda de Arachne para construir una camilla cubierta para el cuerpo y la cabeza. Los hombres fuimos los que cargamos la camilla, mientras que Naku cargaba el huevo cubierto con la piel del gum que su madre com¨ªa para que estuviera caliente. Arachne iba montada tambi¨¦n en la camilla, ya que estaba agotada por usar tanto hetros, su ataque inicial fue en especial desgastante, incluso con el cartucho de hechizos. Durante el camino, hablamos de todo lo que ocurri¨® en la batalla, hubo muchos halagos hacia Arachne por su gran participaci¨®n, y claro, asombro y preguntas sobre la espada de Naku y la m¨ªa. "En serio, esas espadas son espectaculares. ?Cortaron las escamas del drake como si fuera agua!" (Jupero) "M¨¢s f¨¢cil que cortar agua, no vi nada de resistencia en el corte. Jam¨¢s hab¨ªa visto o o¨ªdo hablar de semejantes espadas, ?Donde las consiguieron?" (Flounds) "Yo las forj¨¦." (Aruh) Estar¨ªa mal mentir u ocultar algo tan simple como su procedencia a personas cercanas a mi. "??En serio?! Ah, no es para sorprenderse tanto, era l¨®gico despu¨¦s de todo." (Flounds) "Este ser¨ªa tu mayor logro hasta la fecha. Si compartes el m¨¦todo con los enanos, el poder del reino aumentar¨ªa y la guerra acabar¨ªa en un instante." (Jupero) "Me temo que no puedo compartir el m¨¦todo." (Aruh) Parece que mi negaci¨®n los tomo por sorpresa. "?Hay alguna raz¨®n para ello?" (Jat) "Cierto, son muchas las ventajas que se obtendr¨ªan para el reino y los naga si lo haces." (Jupero) Stolen content alert: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. "Es por mi." (Naku) Naku hablo con voz tranquila, pero eso fue suficiente para callar a los presentes. "Como sabr¨¢n, voy a realizar un viaje junto con Aruh, y piensa usar la tecnolog¨ªa de este metal como ventaja." (Naku) "Y-Ya veo, eso tiene sentido... Pero si el reino se entera de que Aruh puede fabricar espadas misteriosas de gran poder es posible que le exijan compartir el secreto." (Flounds) "Es por eso que limitar¨¦ su forja al m¨ªnimo y dir¨¦ que se trata de Sitrian blanco." (Aruh) "?Sitrian blanco?" (Jupero) "Un metal muy raro y fuerte, el maestro Fas Nesel tiene un poco." (Aruh) Hay algunos metales en este mundo que pueden se confundidos con el acero, pero todos tienen el defecto de ser rar¨ªsimos, el hierro en cambio, es tan abundante como en la Tierra. En serio me extra?a que jamas se haya invertido en investigarlo a fondo. Por cierto, el maestro Fas accedi¨® a ser nuestro c¨®mplice para guardar el secreto del acero. "Bueno, entonces creo que no habr¨¢ problemas... Aunque es una lastima, me gustar¨ªa tener una espada de ese metal." (Flounds) "Probablemente pueda compartir el secreto cuando Regresemos del viaje..." (Aruh) "Espero que sea posible." (Jat) "Si, ojal¨¢ as¨ª sea." (Flounds) "Si de todas formas decides guardar el secreto al menos forja una espada para mi." (Jupero) "Esta bien." (Aruh) "?Entonces a mi tambi¨¦n!" (Flounds) "Ja, ja, ja, ja." (Jat) En verdad son padre e hijo, los dos se comportan de la misma manera. ... Cuando llegamos a la aldea, todos los habitantes celebraron nuestro regreso con jubilo. El cuerpo del drake nevado ser¨ªa llevado a los almacenes para ser examinado y reportado a altos oficiales del reino, ya que al parecer el monstruo de nivel X, considerados los m¨¢s peligrosos seg¨²n los est¨¢ndares de Eralgia y de sus aliados. Pero eso ser¨ªa hasta ma?ana, esta noche el cuerpo iba a ser usado como el trofeo de los que participaron en su caza, obviamente celebramos un banquete. Comimos y bebimos, y en medio de la celebraci¨®n, el se?or Jat fue a reunirse con su esposa y sus otros hijos. Deseo que est¨¦n bien, y Kober, descansa y se feliz en el para¨ªso, amigo. Mas tarde, antes de que la fiesta terminara, Naku y yo nos escapamos a su casa y pasamos la noche inundados en pasi¨®n. ... Un oficial humano vino escoltado por el hijo del capit¨¢n Almond para felicitarlos y condecorarnos por haber vencido a un monstruo catalogado como nivel X, el drake fue nombrado ''Spivula'' y cada uno de nosotros, Jupero, su padre, el se?or Jat, Naku y yo recibimos el titulo ''Escuadr¨®n de Spivula''. El cad¨¢ver del drake fue reclamado por en reino y se nos dio permiso de obtener un poco de sus materiales a excepci¨®n de la piedra m¨¢gica; Naku y yo ya hab¨ªamos quedado de acuerdo en lo que elegir¨ªamos, yo ped¨ª su F¨¦mur izquierdo y Naku unos metros de su piel y escamas. Eran materiales que pod¨ªan se cortados f¨¢cilmente por nuestras espadas, pero muy superiores al est¨¢ndar, solo algunos metales super raros o materiales de bestias mas fuertes pod¨ªan da?arlos. Tall¨¦ el f¨¦mur con ayuda del maestro Fas,, le puse algunas piezas, soportes y empu?adura de metal ligero, bronce y pieles, y fabriqu¨¦ una enorme espada de apariencia macabra a la que nombr¨¦ ''Frenes¨ª bestial''. El motivo para crear esta espada fue para matar monstruos de gran tama?o con los que podr¨ªa toparme, es resistente pese a su gran tama?o y ligera como una espada de acero normal. La piel y escamas que Naku eligi¨® sirvieron para confeccionarle una armadura muy ligera y resistente, debido a que ella depende de su velocidad como una de sus ventajas, este material le vendr¨ªa perfecto. No sab¨ªamos cuando tendr¨ªamos que partir, pero deb¨ªamos de estar preparados para entonces. Finalmente, ese d¨ªa lleg¨® de imprevisto. ... Cierta noche, dos semanas luego de vencer al drake nevado, Naku y yo hab¨ªamos pasado una de nuestras noches intensas en su casa y nos quedamos dormidos. En medio de la noche, la ausencia de su calor me despert¨® y fui a buscarla; la encontr¨¦ enfrente en el exterior, a unos metros de la entrada. Naku permanec¨ªa en silencio, mirando las estrellas. "Tuve una revelaci¨®n durante mis sue?os... Es hora de partir de Tulser." (Naku) El momento por el cual nos hab¨ªamos estado preparando todo ese tiempo, era hora de dejar Tulser en b¨²squeda de algo que pondr¨ªa en peligro a todo el mundo. "?Has visto el prop¨®sito del viaje?" (Aruh) "Solo fragmentos de un combate, yo me enfrentaba contra algo o alguien, no pude ver de quien se trataba pero vi que no se libraba en las monta?as, sino en un gran espacio abierto donde hab¨ªa pocos ¨¢rboles y el terreno era completamente plano." (Naku) Mmm, son muy pocos datos, me gustar¨ªa mas informaci¨®n, por muy peque?o que fuera el detalle. "Luego, el sue?o termin¨® como el que tuve en un principio: comenc¨¦ a ser vencida y llegaste a mi rescate." (Naku) Naku dej¨® de ver las estrellas, se dio la vuelta y me mir¨® a los ojos. "Pero al final, escuch¨¦ la voz de Nagur, quien me dijo que deb¨ªa ir a buscar a ese enemigo... Y me habl¨® de algo sobre ti, Aruh." (Naku) Mi ritmo se aceler¨®, de pronto comenc¨¦ a tener un mal presentimiento. "Me cont¨® que una parte de tu alma ven¨ªa de otro mundo." (Naku) De pronto sent¨ª que me estaba mareando y la boca se me secaba. Esto es malo, ahora Naku sabe mi secreto. Pero cuando pens¨¦ que estaba molesta conmigo y me pedir¨ªa una explicaci¨®n, Naku se me acerc¨® y me dio un suave abrazo. "No est¨¦s asustado, no pensar¨¦ mal de ti." (Naku) "Pero he estado ocult¨¢ndotelo todo este tiempo. A ti, a Fortuna, a mis padres y a la aldea, a todos. Que soy un farsante que vino a este mundo y pretend¨ªa ser un genio que pod¨ªa hacer de todo, cuando lo ¨²nico que hac¨ªa era traer conocimientos de mi viejo mundo." (Aruh) "No eres un farsante, eres Aruh, independientemente de donde provenga tu alma. Has luchado por los que te rodean, los has amado y consolado, has entrenado con tanto esmero por mi bien, el de Fortuna y el del mundo... ?Por que tendr¨ªa que enojarme?" (Naku) "Naku, yo..." (Aruh) "Hace unos momentos, le estaba agradeciendo a los dioses por haberte tra¨ªdo... Aruh, yo te amo y no me importa tu origen." (Naku) Mi coraz¨®n se apacigu¨® con las palabras de Naku y volvi¨® a acelerarse por la misma causa. En serio, se supone que debo de ser un hombre fuerte que debe cuidar de ella, y aqu¨ª estoy, siendo consolado. Esto no est¨¢ bien, debo superarme si quiero ser lo suficientemente capaz de apoyarla y estar a su lado. "Lo siento, siento no haber confiado en ti y en los dem¨¢s." (Aruh) "Muy cierto, no lo hiciste." (Naku) "Me gustar¨ªa contarle mi secreto al menos a mis padres, pero creo que eso deber¨¢ esperar. Por ahora, tengo una misi¨®n que cumplir." (Aruh) "Si, estar¨¦ contando contigo, mi amor." (Naku) El resto de esa noche no continuamos teniendo relaciones, sino que hicimos el amor. Notas 1 Hola a todos, soy el autor, KebecMaslow. ?Estan disfrutando de la obra? Espero que si. Veran, el motivo de este tema es para saber su opinion sobre la historia y para escuchar sus comentarios sobre algunas de las hero¨ªnas que pienso agregar a la historia. Esto, por que considero un tema pol¨¦mico para algunos, ya que la raza de una de ellas es kekat (el tema es el furry, ya que como sabr¨¢n, hay un elemento er¨®tico en la historia aunque no sea expl¨ªcito). If you encounter this narrative on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Aunque s¨¦ que es imposible crear una historia que le guste a todo mundo, al menos me gustar¨ªa saber lo que opina mi publico. Muchas gracias. Capitulo 24 Cap¨ªtulo 24: Partida Esa ¨²ltima noche conversamos antes de dormir, a Naku le bastaba con quien era ahora, y a mi no me agradaba mucho la idea de hablar de mi antigua vida, por eso no tocamos ese tema. No obstante, Naku sent¨ªa un poco de curiosidad sobre mi antiguo mundo, as¨ª que le cont¨¦ un poco sobre la tecnolog¨ªa, la cultura de mi pa¨ªs y otros temas irrelevantes. ¡°Suena como un mundo con sus propios problemas.¡± (Naku) ¡°Los tiene.¡± (Aruh) ¡°?Planeas introducir todos los inventos que conoces a Maltras?¡± (Naku) ¡°Muchos me son imposibles de recrear, a pesar de que me hice de muchos conocimientos no lo se todo¡­ Adem¨¢s de que hay muchos que son peligrosos y arruinar¨ªan Maltras. Prefiero como son las cosas aqu¨ª.¡± (Aruh) ¡°Opino igual, aunque estoy curiosa por saber qu¨¦ inventos decidiras introducir.¡± (Naku) ¡°Ser¨¢ sorpresa.¡± (Aruh) Continuamos conversando y Naku me revel¨® algunos hechos muy importantes. ¡°?Conservar¨¦ la bendici¨®n de Nagur fuera de Tulser?¡± (Aruh) ¡°Nagur me explic¨® que la parte de tu alma que viaj¨® desde otro mundo absorbi¨® su la bendici¨®n y la volvi¨® propia, eso explicar¨ªa el despertar de tus otras dos habilidades y tu inmunidad a mi aura.¡± (Aruh) ¡°?Y no molest¨® eso a Nagur?¡± (Aruh) ¡°Al contrario, gracias a eso su profec¨ªa podr¨¢ cumplirse. Tienes su gratitud.¡± (Naku) Bien, es una preocupaci¨®n menos, pero hubiera preferido que se me avisara antes¡­ No, pens¨¢ndolo bien as¨ª est¨¢ mejor, no me hubiera esmerado tanto de haberlo sabido¡­ Me encargar¨¦ de ajustarle una pieza a ¡®Frenes¨ª¡¯ para aumentar su peso. ¡­ A la ma?ana siguiente, Naku hizo reunir a todos los habitantes para darles la noticia de nuestra partida y se arregl¨® en que saldr¨ªamos para el d¨ªa siguiente y aprovechamos este para preparar todo para el viaje. Viajaremos hasta una ciudad en la base de la monta?a donde nos esperar¨ªa el jefe de la regi¨®n, que es un noble del reino. Las sacerdotisas y ancianos le pidieron a Naku que visitara el pueblo de Korka, pero Naku se neg¨®. Hace algunos a?os, Naku me dijo que si tuvi¨¦ramos hijos, ellos tambi¨¦n se ver¨ªan influenciados por su aura, y la ¨²nica manera de evitarlo ser¨ªa cumplir con la profec¨ªa de Nagur. De esta manera ella dejar¨ªa de ser un or¨¢culo y se volver¨ªa una naga normal. Estoy seguro de que planea reunirse con sus padres cuando eso suceda. ¡­ Mis padres se movieron muy r¨¢pido y comenzaron a ayudar en las preparaciones. Padre me llev¨® hasta los establos del se?or Goto, quien ya nos esperaba con una carreta cubierta y un par de ciervinos, un macho y una hembra, al verlos me di cuenta de que se trataban de las cr¨ªas cuyas madres toqu¨¦ cuando estaban pre?adas. ¡°Estos dos j¨®venes han estado muy apegados a ti desde siempre. Son fuertes y te ayudar¨¢n en el viaje.¡± (Goto) ¡°Se lo agradezco, se?or Goto.¡± (Aruh) ¡°No tienes por que. Es lo menos que puedo hacer para cooperar con la misi¨®n del or¨¢culo y ayudar al h¨¦roe de los naga.¡± (Goto) ¡°Es un poco vergonzoso que me llame h¨¦roe. Pero, acepto con gusto su apoyo, cuidare bien de estos chicos.¡± (Aruh) Unos fuertes ruidos se escucharon dentro de los establos. ¡°?Ocurre alg¨²n problema, Goto?¡± (Tovs) ¡°Parecen las yeguas de siempre, las que tambi¨¦n est¨¢n apegadas a Aruh.¡± (Goto) Sent¨ª un fuerte deseo de ir a verlas, como si me estuvieran llamando, as¨ª que me dirig¨ª hacia el interior del establo, al igual que con los ciervinos, son las cr¨ªas de madres que toque estando pre?adas. ¡°Quietas¡­ Tranquilas ustedes tres.¡± (Chico naga) ¡°?Siguen dando problemas?¡± (Goto) ¡°Si, han estado as¨ª desde hace rato.¡± (chico naga) ¡°Parece que sintieron tu partida y desean ir contigo, Aruh. Si las dejamos as¨ª se volver¨¢n indomables. ?Que dices? ?Te gustar¨ªa llevartelas tambi¨¦n?¡± (Goto) ¡°?Puedo hacerlo? Tambi¨¦n me gustar¨ªa llevarlas, pero estar¨ªa abusando de su generosidad¡­ Le pagar¨¦ por ellas¡± (Aruh) ¡°Yo puedo pagarlas, Aruh. Consideralo un regalo de mi parte.¡± (Tovs) ¡°Esta bien, aceptar¨¦ la paga. Cuida bien de ellas, te garantizo que te ser¨¢n ¨²tiles,¡± (Goto) Ahora tenemos una carreta y cinco animales para nuestro viaje. Luego de visitar los establos, fuimos con el profesor Spencer, quien entre l¨¢grimas me dio varios sacos con distintos ingredientes para la alquimia, pergaminos de distintos temas y algunos en blanco y mas instrumental. Gracias, profesor, le debo muchas cosas. En contraste, el maestro Fas fue un tanto seco y me sermone¨® sobre la responsabilidad de ser un buen herrero. Padre me dijo al o¨ªdo que el maestro estaba un poco melanc¨®lico por mi partida. Recib¨ª varios metales, incluso de algunos muy raros como el orihalcon, un yunque y martillo, pieles, aceites, ¨¢cidos, m¨¢s pergaminos con t¨¦cnicas para forjar metales, maderas, varios barriles de alcohol, huesos, y una ¡®Frenes¨ª¡¯ mejorada. Me sorprendi¨® la velocidad con la que trabaj¨® el maestro Fas, solo han sido un par de horas desde que hice p¨²blico que conservar¨ªa mi fuerza fuera de Tulser (promet¨ª que dir¨ªa la raz¨®n al regresar). El peso de ¡®Frenes¨ª¡¯ era tal que el que me la entreg¨® fue mi padre; el maestro Fas me asegur¨® que responder¨ªa a mi fuerza sin romperse. ¡®Luna¡¯ y ¡®Frenes¨ª¡¯ las dos espadas que me permitir¨¢n cuidar de Naku y de Fortuna... Fortuna, podre verte despu¨¦s de todo este tiempo¡­ ¡­ Hab¨ªa conseguido bastantes cosas; Naku se encargar¨ªa de recibir la comida pero me pregunto si cabr¨¢ todo en la carreta, podemos cazar la comida para Arachne y al drake beb¨¦, tambi¨¦n dejar pastando a los cierviros y a las yeguas, pero hay que tener reservas para los momentos en los que no sea posible. Decid¨ª ir a donde Naku en la plaza de la aldea y grande fue mi sorpresa al encontrarla. ¡°Aruh, consegu¨ª que me dieran un gran veh¨ªculo.¡± (Naku) Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. Frente a las bodegas se hallaba estacionado un enorme carro de ocho ruedas, era un veh¨ªculo largo y de apariencia maciza, me record¨® al vag¨®n de un tren; en lugar de ciervinos o caballos, el vag¨®n era jalado por dos enormes jabal¨ªes llamados cerdetoks. Conozco este tipo de veh¨ªculo, es un acorazado de provisiones, se usa para llevar suministros a los campos de batalla, las ventanillas a los lados sirven de hecho para posicionar arqueros para su defensa. Es cierto que pisaremos campos de batalla, pero no me imagin¨¦ que nos har¨ªamos con un carro as¨ª desde un principio. Los naga si que sobreprotegen a Naku. ¡°El jefe de la aldea dice que con un veh¨ªculo as¨ª no nos faltar¨¢n las provisiones y ser¨¢ mas f¨¢cil repeler asaltantes.¡± (Naku) Son puntos muy v¨¢lidos, sin embargo, siento que es un poco exagerado. En todo caso, esto representa un problema¡­ ¡°?Tambi¨¦n conseguiste un carruaje, Aruh?¡± (Aruh) ¡°No solo eso, sino tres yeguas extra tambi¨¦n¡­ Son las cr¨ªas de las madres con las que prob¨¦ mi habilidad.¡± (Aruh) ¡°Eso significa que tenemos un exceso de medios de transporte.¡± (Naku) El caso es que recibimos todo de buena voluntad, adem¨¢s de que Arachne se encari?¨® con el acorazado, al parecer le gust¨® el tama?o del carro. El alcalde nos dio una soluci¨®n para nuestro problema. ¡°?Asistencia?¡± (Naku) ¡°As¨ª es, por orden del rey Maximilian, el jefe de la regi¨®n les proveer¨¢ de la asistencia necesaria para su viaje.¡± (Jefe de la aldea) Es cierto, fue la raz¨®n principal por la que hicimos p¨²blica la existencia de Naku en un principio. Aunque luego de que Eralgia entrar¨¢ en guerra, la situaci¨®n se volvi¨® riesgosa, quiz¨¢s si fue mala idea despu¨¦s de todo. ¡°Tambi¨¦n dijo que bajo ninguna circunstancia se les mandar¨¢ a los dos al frente, y que fueran llevados hasta su presencia para discutir el problema al que se enfrenta el mundo.¡± (Jefe) ¡°Eso me parece bien. Es bueno contar con un monarca sabio.¡± (Naku) ¡°Estoy de acuerdo, de hecho a mi tambi¨¦n me gustar¨ªa discutir del asunto con su majestad.¡± (Aruh) El rey suena como un hombre prudente y buen razonamiento, pero aun as¨ª ser¨ªa buena idea mantener un poco de escepticismo. Al final, aceptamos llevar los dos carros y los animales. El acorazado fue llenado con comida de todo tipo, como carne seca de gum y otros monstruos, frutos y vegetales en conserva tanto cultivados como recolectados de las monta?as, algunos sacos de cereales y sacerja (una leguminosa cultivada en las monta?as), especias, forraje para los animales, carne de cigarra para Arachne (que envolvi¨® en seda y le inyect¨® enzimas para retrasar su descomposici¨®n), sin olvidar utensilios de cocina variados. Es carro tenia secciones, lo que hizo f¨¢cil la clasificaci¨®n de las provisiones, pero con todo apenas llenamos el 60% del veh¨ªculo; quiz¨¢s pueda darle uso al espacio extra. Terminamos hasta en la tarde con todos los preparativos e inmediatamente se celebr¨® una fiesta por nuestra partida. En verdad que a los naga nos gusta festejar. Durante la celebraci¨®n, se form¨® una audiencia frente a Naku y yo donde varios de nuestros conocidos nos ofrecieron mas obsequios y dijeron palabras en nuestro honor. Esa fue la boda entre Naku y yo. A partir de ahora ¨¦ramos marido y mujer ante los naga, tambi¨¦n se nos ofreci¨® repetir el rito con Fortuna cuando todo hubiera terminado y regresaramos. Mis padres lloraron durante la celebraci¨®n as¨ª que me dediqu¨¦ a consolarlos, y por un momento, el aura de Naku no pareci¨® funcionar con ellos y la abrazaron y felicitaron; fue una de las veces en que la vi reaccionar con tal sorpresa, pero estaba claramente feliz. ¡­ Al amanecer, me separ¨¦ de Naku y fui a terminar de empacar mis cosas, incluido el huevo del drake. Ella ir¨ªa a recoger el acorazado. Mis padres y abuelos ten¨ªan listo el carruaje cuando sal¨ª de casa; guardamos un breve momento de silencio y abrac¨¦ a cada uno. ¡°Que est¨¦s bien, Aruh¡± (Abuela) ¡°Pensar que solo eras un ni?o peque?o hasta hace poco.¡± (Abuelo) ¡°En verdad que pasa r¨¢pido el tiempo¡­ Aun recuerdo cargarte en mis brazos para llevarte a recorrer la aldea¡­¡± (Mura) Los ojos de mi madre comenzaron a humedecerse y me dio de nuevo un abrazo. ¡°Todo ni?o debe dejar un d¨ªa el regazo de sus padres¡­ Pero quien pensar¨ªa que ser¨ªa as¨ª.¡± (Tovs) Mi padre coloc¨® su mano en mi hombro, su expresi¨®n era seria, algo raro en ¨¦l fuera de los entrenamientos, su expresi¨®n normal suele ser amable y tranquila. ¡°Escucha, Aruh, desde peque?o has sido muy inteligente y lleno de sorpresas, por eso me preocup¨® de que llegues a confiarte alguna vez. Las visiones del or¨¢culo pueden ser distintas a las que depara el futuro y no puedes dar algo por seguro; deber¨¢s estar alerta y preparado para lo que se presente.¡± (Tovs) Su mano temblaba un poco, as¨ª que puse una m¨ªa encima para calmarlo. ¡°Lo s¨¦, padre. Te aseguro que no me confiar¨¦, sino que lo dar¨¦ todo para regresar a salvo junto con Naku y con tu segunda nuera, Fortuna¡­ Puede que te hayas convertido en abuelo para entonces.¡± (Aruh) ¡°Je, je, je, eso me har¨ªa muy feliz.¡± (Tovs) Finalmente, compart¨ª un ¨²ltimo abrazo con todos y sub¨ª al carruaje. Le di la se?al a los cierviros y comenzamos a avanzar, las yeguas ven¨ªan atadas a la parte trasera del carro y lo siguieron. A medida que me alej¨¦, sus siluetas fueron haci¨¦ndose m¨¢s peque?as, as¨ª que me puse de pie e hice se?as con la mano para despedirme, que ellos devolvieron. Era momento de partir, de mis padres, amigos, conocidos, de la aldea y de las monta?as en las que hab¨ªa vivido hasta ahora. Llegu¨¦ a la plaza, donde Naku ya me esperaba junto con Arachne. ¡°Es hora, Naku¡± (Aruh) ¡°Si, vayamos juntos en este viaje, Aruh.¡± (Naku) Los dos asentimos y comenzamos con nuestro viaje con la victoria como meta. Adi¨®s, Alturi. Padre, madre, todos¡­ ¡°Hasta pronto.¡± (Aruh) Capitulo 25 Cap¨ªtulo 25: La cultura humana permite la esclavitud Tardamos tres d¨ªas en llegar hasta el primer asentamiento donde los humanos habitaban, tomar¨ªamos un descanso aqu¨ª antes de llegar a la ciudad donde radica el jefe de la regi¨®n, se supone que aqu¨ª nos encontrar¨ªamos con el hijo del capit¨¢n Almond, el teniente Gerald, quien ser¨ªa nuestro escolta y apoyo con los carros y animales. El viaje hasta aqu¨ª fue un poco complicado, Naku tuvo algunos problemas controlando a los cerdetoks, ya que son animales necios, por un momento tem¨ª que fueran a embestir al carruaje y a las yeguas, que ¨ªbamos adelante; por suerte, Arachne intimid¨® a los revoltosos y estos se calmaron y se volvieron muy obedientes... por un rato. Necesitamos de alguien que sepa controlar a estos animales. Es por eso que nos alegramos por llegar, en el ej¨¦rcito deb¨ªa de haber alguien con la experiencia para manejar a los cerdetoks. Llegamos temprano al pueblo y el teniente ya nos esperaba junto a dos soldados humanos y dos personas cubiertas con harapos, un hombre y una joven, tambi¨¦n humanos... Me extra?¨® su apariencia. Los dos soldados vinieron r¨¢pidamente a los dos carros y tomaron las riendas cort¨¦smente. "Saludos, joven Aruh, se?orita Nakureshta. Debi¨® ser un viaje pesado hasta aqu¨ª, lamento no haberlos podido ayudar desde un principio." (Gerald) "Bueno, la noticia debi¨® ser muy repentina." (Naku) "Un poco, siendo sinceros. Pero descuide, aseguramos todo lo necesario para su viaje a la capital. Los dejaremos descansar un poco, mientras mis hombres llevan sus carros a un establo, estos dos de aqu¨ª se encargaran de cuidar de sus animales... D¨¦jenme decirles que fue una proeza viajar durante tres d¨ªas sin tener experiencia." (Gerald) Las dos personas hicieron una reverencia al escuchar las ¨®rdenes. El hombre deb¨ªa tener alrededor de cuarenta a?os, cabello y bigote canosos; la chica deb¨ªa tener unos 18 o 19 a?os de edad, un poco esbelta y facciones agradables a la vista pero nada especial, su cabello corto era de un profundo negro y sus ojos eran profundos y estaban muy fijos en m¨ª, hab¨ªa algo en su mirada que me resultaba familiar. La chica era linda, pero su ropa y su cuerpo estaban sucios al igual que el hombre. Tal parece que no fui el ¨²nico que se dio cuenta de su situaci¨®n. "Teniente, esos dos, ?Son esclavos?" (Naku) "As¨ª es... Disculpen por mi atrevimiento, pero fue dif¨ªcil asegurar personal confiable debido a la guerra con Timancera y sus aliados... Si las cosas sigue as¨ª, yo y mi hermano menor tambi¨¦n seremos mandados a los campos de combate. Esperaba que al menos lo dejaran pasar por alto si eran humanos." (Gerald) La esclavitud est¨¢ presente en Maltras; seg¨²n algunos de los pergaminos que he le¨ªdo, su extensi¨®n abarca a todo el continente y hay algunas naciones que libran guerras para hacerse de esclavos. Son muchas las razones por las que uno puede volverse un esclavo, y al hacerlo se pierden todos los derechos como persona, esto garantiza una mano de obra importante, incluso para Eralgia, en donde la ¨²nica excepci¨®n, como en muchas otras cosas, son los naga. Por un decreto que firm¨® el rey elfo hace casi mil a?os, los naga jam¨¢s serian usados como esclavos, y hasta la actualidad, ese decreto se respeta. Los naga a su vez ven con malos ojos la esclavitud, es por eso que no se suele ver esclavos en Tulser. Blair y el se?or Dewell debieron estudiar m¨¢s. "Entiendo su situaci¨®n, pero al menos hubiera sido buena idea si les diera mejores ropas." (Aruh) "Quiz¨¢s, pero es considerado un insulto para los due?os que un esclavo vista ropas las ropas de un ciudadano... Adem¨¢s, el jefe de la regi¨®n opina que lo mejor seria que se acostumbraran a la cultura afuera de Tulser, personas como estos dos son muy comunes." (Gerald) El punto es bueno, y como lo menciona el teniente, es una experiencia necesaria, pero debido a mis memorias de mi vida pasada y a mi crianza como naga, la idea de la esclavitud me parece horrible. "Tambi¨¦n me gustar¨ªa advertirles, en Eralgia est¨¢ prohibida la esclavitud de los naga, pero no as¨ª en otros pa¨ªses... As¨ª que tengan cuidado." (Gerald) "Muchas gracias por su preocupaci¨®n. Lo tendremos muy en cuenta." (Aruh) "Me alegra que comprendan, ?Ustedes dos, a trabajar!" (Gerald) El tono del teniente era bastante duro con los dos esclavos, la chica se distrajo un poco mientra me ve¨ªa, pero el hombre la tom¨® del hombro y la llev¨® con ¨¦l. Pero antes de llegar hasta los carruajes. "?WHOAAAAA!" (persona) Una persona que pasaba cerca grit¨® de miedo y otros reaccionaron igual, al ver a mis espaldas pude ver que el motivo fue que Arachne hab¨ªa salido del vag¨®n. "?Guri?" (Arachne) Arachne reaccion¨® confundida por los gritos y baj¨® del carro, el soldado que hab¨ªa tomado las riendas del veh¨ªculo cay¨® del asiento y desenvain¨® una espada. Esto es malo, ahora que recuerdo, es la primera vez que veo a esos soldados, deben ser reclutas nuevos que no conocen a Arachne. "?Idiota! ?Baja el arma!" (Gerald) "?P-Pero...!" (Soldado 1) Naku y yo nos interpusimos r¨¢pidamente entre el soldado y Arachne, quien se estaba poniendo un poco nerviosa, as¨ª que acarici¨¦ su cabeza para tranquilizarla. If you encounter this story on Amazon, note that it''s taken without permission from the author. Report it. El soldado, sorprendido por nuestra intercesi¨®n y la fuerza que emitimos, retrocedi¨® y golpe¨® a uno de los cerdetok por accidente (Cerde, como lo nombr¨¦), haci¨¦ndolo enojar. "OHGYYYYY" (Cerde) Tok (su compa?ero) tambi¨¦n se alter¨®, Arachne tendr¨ªa que entrar en acci¨®n antes de que se descontrolaran y da?aran a alguien. Sin embargo, la chica esclava se puso delante de ambos cerdetoks con ambas manos en alto y los mir¨® fijamente, logrando calmarlos al instante. Fue sorprendente, ?Que gran habilidad con los animales! Una idea cruz¨® por mi mente, pero me pregunto lo que Naku opinar¨ªa de mi. "Idiota, ?Qu¨¦ crees que hac¨ªas?" (Gerald) "Lo lamento, teniente, pero el monstruo..." (soldado 1) "?No te dije que tra¨ªan una criatura con ellos?" (Gerald) "Lo-Lo siento mucho..." (Soldado 1) "Lamento los inconvenientes, pero es evidente que la peque?a tendr¨¢ que estar al lado de uno de ustedes dos siempre que entren en un asentamiento." (Gerald) Al mirar alrededor, muchas de las personas que nos rodeaban ten¨ªan expresiones de temor; todos, excepto la chica que calm¨® a Cerde y a Tok, ella miraba con ojos de asombro a Arachne. "Guriiii" (Arachne) Arachne se des¨¢nimo al sentir que hab¨ªa hecho algo malo, pero contin¨²e acarici¨¢ndola para indicarle que no era as¨ª. "Me sorprende que le tengan miedo con lo linda que es." (Naku) Bien dicho. "B-Bueno, solo es una sugerencia. En todo caso, luego de todo este ajetreo lo mejores que los lleve al lugar para que descansen. Y espero que una situaci¨®n as¨ª no se vuelva a repetir." (Gerald) El teniente le dirigi¨® una mirada muy severa a su subordinado, quien hizo un saludo militar mientras tragaba saliva. Antes de seguir al teniente Gerald, di un ¨²ltimo vistazo a la chica esclava, la cual nos estaba mirando a Arachne y a mi... Y siento que en especial, a mi. Hab¨ªa algo que ten¨ªa en mente, as¨ª que volte¨¦ a ver a Naku y ella parec¨ªa estar analizando a la chica, y al sentir mi mirada, su atenci¨®n cambi¨® a m¨ª e hizo un gesto de aprobaci¨®n. ?Est¨¢ de acuerdo? Bien. "Teniente, antes de eso, ?Podr¨ªa llamar a la chica?" (Naku) "?Eh? Claro, no hay problema. Oye, ven aqu¨ª." (Gerald) Siempre tomando la iniciativa. No pude evitar sonre¨ªr para mis adentros dada la personalidad de Naku, parece que siempre estamos en sincron¨ªa, aunque algo en el fondo me dec¨ªa que hab¨ªa una raz¨®n extra en sus intenciones. Lo que voy a decir quiz¨¢s no tenga precedentes y sorprenda de gran manera al teniente y a muchos otros. La chica se acerc¨® a donde est¨¢bamos e hizo una reverencia. "?Cual es tu nombre?" (Aruh) La chica mir¨® al teniente buscando aprobaci¨®n, quien le dio el permiso. "Agatha." (chica) "?Solo Agatha?" (Aruh) "Agatha... Sorcerias." (Agatha) "Fue sorprendente c¨®mo lograste calmar a Cerde y a Tok, ?Tienes experiencia cuidando los de su especie?" (Aruh) La chica, Agatha, dej¨® escapar una ligera risa al escuchar los nombres de los cerdetoks. Es bastante linda vi¨¦ndola bien. Tras percatarse de que se hab¨ªa re¨ªdo, hizo una reverencia nuevamente, con algo de temor. "Mil disculpas por mi atrevimiento." (Agatha) "No hay porque disculparse, tienes una risa encantadora." (Aruh) El rostro de Agatha se enrojeci¨® por mis palabras, no debe de tener mucha resistencia a los halagos. "Y bien, ?C¨®mo lograste calmarlos?" (Aruh) "Mi abuelo me ense?¨®." (Agatha) "?Tu abuelo es el hombre que te acompa?a?" (Aruh) "No, ¨¦l es otro esclavo como yo, pero no conozco su nombre... Mi abuelo falleci¨® hace unos a?os." (Agatha) "Ah, lo siento. Perd¨®n por hacerte recordar algo doloroso." (Aruh) Mi disculpa sorprendi¨® a Agatha, quien agach¨® la cabeza y comenz¨® a jugar con sus dedos. "Sus palabras son muy amables. Las gasta en mi." (Agatha) "No, no lo hago. No lo conoc¨ª pero estoy seguro de que tu abuelo debi¨® ser una gran persona, alguien importante para ti, y al ver lo que te ense?¨®, s¨¦ que te amaba tanto como tu a ¨¦l. Por eso, en verdad siento tu perdida." (Aruh) No es lastima, ella luce como alguien fuerte que no la necesita, pero el sufrimiento de perder a alguien, aunque no sea familia, lo conozco. "Gra... c¨ªas." (Agatha) Agatha hizo de nuevo en una reverencia, su voz sonaba un poco cortada. ?Que mal! Termin¨¦ haci¨¦ndola llorar, deber¨ªan darme un golpe. "Teniente... ?Quien es el due?o de Agatha?" (Aruh) "?Eh? Ah, soy yo. Es una trabajadora temporal, pienso revenderla cuando los escolte con el jefe de la regi¨®n." (Gerald) Algo tan simple como revenderla, es como si de verdad fuera un objeto. Mir¨¦ fijamente al teniente. "?Tiene en mente a alguien para venderla? Y si es as¨ª. ?Por cuanto?" (Aruh) "No, no me digas que..." (Gerald) No solo el teniente ten¨ªa una expresi¨®n de sorpresa, sino tambi¨¦n Agatha, as¨ª que asent¨ª con determinaci¨®n. "As¨ª es, me gustar¨ªa comprarla." (Aruh) De esa manera, fue que consegu¨ª a mi primer esclava... Pero decid¨ª deshacerme de ese t¨ªtulo y le conced¨ª la libertad. Capitulo 26 Cap¨ªtulo 26: Promesas de buena voluntad. Pese a que el m¨¦todo con el que me hice de Agatha no fue el m¨¢s propio, su apoyo nos seria de mucha ayuda. El teniente accedi¨® a verdermela por tres monedas de bronce, y me ofreci¨® al otro esclavo tambi¨¦n, y a pesar de estar un poco reacio al principio, decid¨ª aceptar. Lo primero que hice tras comprarlos fue escuchar los motivos por los que hab¨ªan sido esclavos y preguntarles si ten¨ªan alg¨²n deseo. El hombre respond¨ªa al nombre de Eugene Yonzo, naci¨® y creci¨® en un pa¨ªs del oeste llamando Summen y su profesi¨®n era militar. Su pa¨ªs entr¨® en guerra y perdi¨®, tras ser conquistados, muchos de los ciudadanos fueron esclavizados y entre ellos, Eugene y su familia, luego de pasar por varios amos, lleg¨® hasta Eralgia. Su deseo era averiguar sobre el paradero de su mujer e hijo y volver a su tierra, o lo que quedaba de ella. A decir verdad, su sue?o estaba muy pr¨®ximo a ser imposible en el mejor de los casos, y el lo sabia. Le ofrec¨ª darle su libertad y a cambio, ¨¦l trabajar¨ªa para mi por los pr¨®ximos tres a?os; teniendo habilidad de combate y su experiencia, sin mencionar que hablaba otros idiomas, ¨¦l nos seria de mucha ayuda. Tambi¨¦n le ofrec¨ª liberar a su familia si pod¨ªamos encontrarla y ayudarlos a regresar a casa; pens¨¦ que sonar¨ªa como una promesa vac¨ªa, pero ¨¦l me agradeci¨® con l¨¢grimas en los ojos y me jur¨® que durante estos tres a?os, su lealtad estar¨ªa conmigo. Decid¨ª confiar en esa promesa. En cuanto a Agatha, ella y su familia viv¨ªan en una peque?a aldea pobre en una regi¨®n del norte del reino, y fue tomada como esclava cuando no pudieron pagar los impuestos; seg¨²n el teniente Gerald, junto a cometer cr¨ªmenes, esa es la raz¨®n m¨¢s com¨²n para convertirse en esclavo en Eralgia. Al igual que con Eugene, le pregunt¨¦ por su deseo y para mi sorpresa fue el de acompa?arme. Escuch¨¦ una ligera risa por parte de Naku, supongo que ella esperaba esta respuesta. Insist¨ª en un deseo adem¨¢s de ese y Agatha dijo que era el ¨²nico. Al final, decid¨ª liberarla y convertirla en mi empleada, lo cual la hizo sonre¨ªr de gran manera. Yo esperaba que su deseo fuera similar al de Eugine, en regresar con el resto de su familia, pero no fue as¨ª. Ahora, a pesar de que Agatha mencion¨® que la raz¨®n por la que pudo tranquilizar a los cerdetoks fue por las ense?anzas de su abuelo, estoy seguro de que fue algo m¨¢s, apostar¨ªa a que se trataba de una habilidad especial como mi Extra-percepci¨®n. Despu¨¦s de haber terminado con todas las formalidades, Agatha y Eugene fueron con los dos soldados a cuidar de los animales mientras que Naku, Arachne y yo acompa?amos al teniente Gerald hasta un edificio donde podr¨ªamos descansar. "Me sorprendiste con la petici¨®n de comprar a esos esclavos. Jam¨¢s cre¨ª escuchar esas palabras de un naga." (Gerald) "La idea de tener esclavos no es muy de mi agrado, sin embargo qued¨¦ sorprendido con la habilidad de Agatha para controlar a los Cerdetoks... S¨®lo tendr¨ªa que deshacerme de su condici¨®n como esclava." (Aruh) "Si, su habilidad fue muy natural, esos dos temperamentales se calmaron de inmediato y no volvieron a causar problemas." (Naku) "Pero aun as¨ª, liberar a dos esclavos apenas comprarlos, eso s¨ª lo imagin¨¦. Solo le pido que tengan mucho cuidado y no conf¨ªen tanto en otros, el resto de Eralgia no es como la aldea donde crecieron." (Gerald) Al teniente le gustaba mucho sermonear, muy distinto de su despreocupado padre. Caminamos un poco por el asentamiento, as¨ª que pudimos apreciarlo; la mayor¨ªa de los habitantes eran humanos y naga, pero tambi¨¦n hab¨ªa elfos y enanos, la poblaci¨®n tambi¨¦n era mucho mayor que Alturi; un dato curioso es que, mientras que los naga hac¨ªan una reverencia cada vez que ve¨ªan a Naku, los dem¨¢s habitantes ve¨ªan con asombro a Arachne. Luego de unos minutos, llegamos a una caba?a de madera muy elegante, muy diferente a las casas de los naga en Alturi. "Bueno, es aqu¨ª. Adelante, pasen." (Gerald) Un hombre humano nos estaba esperando, se trataba del jefe de esta aldea. "Ohhh, bienvenidos, bienvenidos. Es un placer conocerlos, mi nombre es Elioso Thantonio, d¨¦cimo sucesor como jefe de la aldea de Mulabi." (Elioso) Aunque de baja estatura, su actitud jovial dejaba una fuerte impresi¨®n. "Buenos d¨ªas, jefe Elioso. Muchas gracias por recibirnos, mi nombre es Aruh Hydran, y la hermosa dama que me acompa?a es mi querida esposa Nakureshta Snakia; y no hay que olvidar a esta peque?a, su nombre es Arachne." (Aruh) The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. "?Guriiiii!" (Arachne) "Ahh, ?Que criaturita tan vivaz! Me simpatiza" (Elioso) "Guri" (Arachne) Vaya, otra persona que no le teme a Arachne al verla por primera vez, siento que podr¨ªa llevarme bien con ¨¦l. "Mucho gusto, se?or Elioso. Es un placer conocerlo, su familia ha sido muy buena con los naga." (Naku) "Ohh, se?orita... No, se?ora Nakureshta, que gusto conocerla en persona, ?Qu¨¦ pensar¨ªan mis antepasados si supieran que estoy frente a frente con el or¨¢culo de Nagur?" (Elioso) El se?or Elioso hizo una reverencia al conversar con Naku. "Pensar¨ªan en lo grande que es, el nacimiento de un or¨¢culo representa el adviento de una cat¨¢strofe, pero aun as¨ª se mantiene fuerte y capaz de sacar adelante a la gente que lo rodea." (Naku) "Sus palabras me llenan de felicidad, muchas gracias su grandeza." (Elioso) Ver a un humano mostrar tal devoci¨®n con Naku es nuevo para mi, pero esto lo sella, me agrada este se?or. "Por favor, sientanse como en casa, ?Tienen hambre? Mi mujer horne¨® un poco de pan y tenemos queso de cabra, si tienen sed tambi¨¦n tenemos agua de bayas." (Elioso) "Estaremos encantados." (Aruh) Decidimos descansar un poco y aceptar la comida que se nos ofrec¨ªa. El pan era menos duro que el de la aldea ya que era de trigo y no de centeno, dos rebanadas cubr¨ªan el queso con un poco de carne ahumada y vegetales frescos, un delicioso emparedado que calm¨® nuestro apetito; a Arachne solo le gust¨® la carne. Durante el refrigerio comenzamos a hablar de distintos temas, entre ellos el de los inventos que traje de la Tierra, como el jab¨®n y el negro de humo, entre otros. "Mi viejo amigo esta un poco molesto de que un mercader de otra regi¨®n sea el due?o del secreto de los productos que invent¨®, se?or Hydran." (Elioso) El amigo del que se refiere es el se?or de la regi¨®n, Marcus Hornstel. "Me gustar¨ªa que entendiera el hecho de que el se?or Dewell es el padre de mi segunda prometida. El darle la receta del jab¨®n fue idea de mi mentor, pero el resto de los inventos fueron pensados en darle una ventaja comercial y prosperidad a su familia." (Aruh) "Es un joven muy amoroso con sus mujeres, pero mi amigo es un terco, le gustar¨ªa tener un producto que ayude a la regi¨®n... Quisiera saber si estar¨ªa dispuesto a cumplir ese capricho..." (Elioso) "Cierto, el se?or Dewell ha sido generoso y le ha dado tanta prioridad a esta regi¨®n como en la de Waterloud, pero ser¨ªa bueno contar con algo que le traiga prosperidad a Tulser del Centro." (Gerald) Al ser tan grande, Tulser est¨¢ dividida en tres regiones: norte, centro y sur. Cada una es gobernada por un jefe (tambi¨¦n llamado se?or) de la regi¨®n. Alturi, Korka y Mulabi pertenecen a la regi¨®n centro. A decir verdad, me esperaba que hubiera una petici¨®n as¨ª, as¨ª que me concentr¨¦ en hacer algo especial. "Entonces creo que le gustar¨¢ mi regalo, tengo los planes para algo muy novedoso." (Aruh) Este tipo de invento es algo complejo y simple a la vez, aunque tendr¨¢ muchos usos, incluida la milicia, pero dudo que nos ponga en un riesgo inmediato. "?En serio? ?Podr¨ªas decirnos de qu¨¦ se trata?" (Elioso) "Planeo que sea una sorpresa, pero puedo asegurarles que le ayudar¨¢ mucho a la regi¨®n." (Aruh) Mis palabras emocionaron a ambos hombres, en especial al se?or Elioso, quien me ofreci¨® m¨¢s bienes para el viaje, entre ellos, textiles de lino y otras plantas. La platica continuo hasta en la tarde, se tocaron otros temas como el de nuestro combate contra un monstruo de nivel X. No hubo contratiempos y un poco despu¨¦s del mediod¨ªa, reanudamos nuestra partida. Los dos soldados acompa?antes vinieron a recogernos y Agatha y Eugene nos esperaban en el carruaje y en el acorazado; intent¨¦ ayudar en subir las provisiones que el se?or Elioso nos hab¨ªa dado, pero Eugene se ofreci¨® a hacerlo solo. Ahora que ambos carros ten¨ªan un conductor, Naku y yo tomamos dos de las yeguas, la restante fue atada de la silla de montar de la yegua que yo cabalgaba. Quiz¨¢s deba ponerles nombre a cada una. Nos despedimos del se?or Elioso y de la aldea de Mulabi, nuestro siguiente destino ser¨ªa el ¨²ltimo antes de salir de Tulser. Capitulo 27 Cap¨ªtulo 27: El tercer compa?ero y nuevas relaciones La visita a la ¨²ltima aldea me dej¨® pensando un poco sobre la relaci¨®n entre los humanos, los naga, dem¨¢s razas que habitan Eralgia; sobre el papel que toman en la sociedad y como viven en una mezcla de culturas y formas de vida distintas. Los elfos con su sabidur¨ªa, los enanos con su destreza, los lizardon y los kekat con sus habilidades naturales, los naga con su gran fuerza y los humanos con su gran n¨²mero y adaptabilidad. Aunque Mulabi ten¨ªa bastantes humanos, mi pregunta era, ?Cu¨¢l ser¨ªa su papel en Tulser? Los naga hacen el trabajo pesado y los enanos y elfos el trabajo intelectual y artesanal, por eso, la tecnolog¨ªa se ha estancado y se ha arrebatado la mayor habilidad que tiene la humanidad en la Tierra, pero luego me di cuenta que su gran n¨²mero era la mayor ventaja. Por encima de las dem¨¢s razas, los humanos tienen una alta capacidad de reproducci¨®n y un esp¨ªritu ambicioso, lo que les ha permitido convertirse en la especie dominante, a llegar a partes donde otras especies no pueden. Aunque parece un medio de conquista, en Eralgia se ha sabido aprovechar cada una de la virtudes de las razas y logrado crear una sociedad donde todos cooperan y se ayudan entre si, d¨¢ndole ventaja sobre otros pa¨ªses limitados a una sola raza. Llegue a la conclusi¨®n de que en Tulser, los humanos vinculan a las dem¨¢s razas y magnifican sus logros. Un naga, enano, elfo, o alguien de otra raza, tendr¨ªa problemas en producir y distribuir a gran escala como lo puede hacer un humano, la prueba es el consumo de trigo y otros cereales que no se siembran en la regi¨®n y que son distribuidos por ellos. ... Durante la ruta para llegar a la ciudad de Irios, t¨¦cnicamente la capital de la regi¨®n, fuimos atacados por monstruos. No eran criaturas fuertes como los gum o los drakes nevados, sino ''marmotas carnivoras'' y ''zorros devoradores de hombres'', bastaba con una flecha o una piedra para acabar con los dos tipos de criaturas. Se puede sentir la diferencia con las partes m¨¢s peligrosas de Tulser. Arachne se hab¨ªa aburrido un poco y entr¨® en el bosque durante un rato, y al regresar estaba ba?ada de sangre y cargaba a un cachorro moribundo de lo que parec¨ªa ser un lobo. "Eso... ?Eso es un perro del abismo! ??Qu¨¦ hace esa clase de criatura en Tulser?!" (Gerald) "He o¨ªdo de esa criatura, se supone que son monstruos de nivel C que viven en el sur de Eralgia y el norte de Igy... Pero tiene raz¨®n en estar sorprendido, no son originarios de aqu¨ª." (Aruh) "Quiz¨¢s alguien introdujo a sus padres y estos lograron sobrevivir." (Naku) Introducci¨®n de especies, tambi¨¦n existe semejante problema en Maltras... Arachne parec¨ªa haberme tra¨ªdo al cachorro para que lo examinar¨¢, deb¨ªa tener un mes de nacido, dudo que mi habilidad funcionar¨¢ en tal caso. "Posiblemente sea un error y sea un monstruo sin descubrir que solo se asemeja, digo, solo la forma es parecida, pero se supone que el pelaje del perro del abismo es marr¨®n oscuro, no as¨ª de negra." (Gerald) Posiblemente, o tal vez sea una variaci¨®n (o tal vez una adaptaci¨®n al nuevo entorno, no entiendo muy bien la evoluci¨®n en Maltras debido a la intervenci¨®n del hetros). Bien, no pierdo mucho por intentar usar mi habilidad en el cachorro. "Yo no lo tocar¨ªa, se?or. Podr¨ªa atacarlo." (Eugene) "Habr¨ªa atacado a Arachne de ser as¨ª. Est¨¢ muy malherido como para reaccionar." (Aruh) Toqu¨¦ al cachorro con mi mano y use mi psicometr¨ªa (fing¨ª que lo examinaba), hubo cierto rechazo pero poco a poco se fue formando una conexi¨®n hasta que result¨® como la de Arachne, el drake, y los animales... Mmm, quiz¨¢s deba reformular mi hip¨®tesis, parece que incluso despu¨¦s de nacido, si el monstruo est¨¢ muy herido y todav¨ªa es joven, me es posible establecer la relaci¨®n. Saqu¨¦ un par de pociones y nutrientes l¨ªquidos y lleve al peque?o hasta el carruaje, donde comenc¨¦ a tratarlo. Por suerte sus heridas tienen remedio. "Espere, joven Aruh, ?Que est¨¢ haciendo?" (Gerald) "Estoy confiando en el juicio de Arachne y tratando a este peque?o... Adem¨¢s comparto su sospecha de que no es un perro del abismo, sino otra criatura, solo mire sus patas." (Aruh) "Cierto, son muy distintas a como indica el libro, son m¨¢s gruesas y anchas." (Soldado 1) A decir verdad, tambi¨¦n podr¨ªa ser una variaci¨®n, pero sin comprobar a otros de su especie me ser¨ªa dif¨ªcil determinarlo. "De todas formas podr¨ªa ser un monstruo peligroso, lo mejor ser¨¢ examinarlo e iniciar una investigaci¨®n de esta zona." (Gerald) "Arachne, ?Podr¨ªas mostrarnos el lugar donde lo encontraste?" (Aruh) "Gurii" (Arachne) Arachne asinti¨® y comenz¨® a caminar hacia el bosque. Debido a que sali¨® por un momento de mi zona de percepci¨®n, no se exactamente donde lo encontr¨®, pero s¨ª que durante el camino aniquil¨® a algunos monstruos. "Yo me quedar¨¦ aqu¨ª a cuidar de Agatha y el se?or Eugene, tambi¨¦n del peque?o." (Naku) "Muy bien. Los dejo en tus manos." (Aruh) Naku es fuerte y podr¨¢ cuidar de todos, y es una gran enfermera, as¨ª que la salud del cachorro est¨¢ asegurada. El teniente Gerald, sus dos hombres y yo nos adentramos al bosque y fuimos guiados por Arachne. El camino fue algo sangriento, ya que hab¨ªa varios monstruos destrozados y enredados en telara?a. "?Qu¨¦ espanto! ?Qu¨¦ caus¨® esto?" (Gerald) "Son monstruos que atacaron a Arachne mientras jugaba en el bosque." (Aruh) No estoy mintiendo, a Arachne le gusta hacer maniobras en tres dimensiones como juego... Me pregunto c¨®mo podr¨¦ satisfacerla si pasamos por un claro o desierto. Luego de caminar por un rato, llegamos hasta el cad¨¢ver de un gran perro de pelaje negro, muy parecido al cachorro, hab¨ªa sido asesinado por un enorme enjambre de abejas gigantes rojas, que a su vez estaban atrapadas en la red de Arachne. "Ten¨ªa raz¨®n, joven Aruh, parece que no se trata de un perro del abismo, sino de otra especie." (Gerald) Seg¨²n la informaci¨®n de los perros del abismo, su tama?o es de 1.5 metros de alto, pero este es de m¨¢s de 2 metros. A¨²n es dif¨ªcil dar el dictamen, pero los tres aceptaron de que deb¨ªa de tratarse de una especie desconocida y obtuve el permiso de criar al peque?o si resultaba ser manejable. El teniente Gerald me pidi¨® ayuda para transportar el cad¨¢ver y tras envolverlo en la seda de Arachne, regresamos con los dem¨¢s. Cuando volvimos, Naku ten¨ªa al cachorro consciente en sus brazos. "Ah, Aruh, bienvenido de vuelta. Regresaron muy pronto... Oye ?Ese bulto que cargas...?" (Naku) "Si, todo indica que es la madre del peque?o." (Aruh) Me acerqu¨¦ y acarici¨¦ al peque?o, quien acept¨® gustoso mi gesto. Si, la funci¨®n de mi habilidad result¨®. "Acaba de despertar apenas, estaba paralizado por veneno, pero las pociones funcionaron de maravilla." (Naku) "Menos mal." (Aruh) Pese a que el cuerpo estaba envuelto en seda, el olor debio delatarlo, el cachorro comenz¨® a sollozar. Fue doloroso ver al peque?o queriendo acercarse al cuerpo de su madre, creo que no fue buena idea traerlo, pero el teniente me dijo que era necesario para recolectar informaci¨®n; yo hubiera preferido erigirle una tumba o mantenerlo alejado del cachorro, pero le deb¨ªa el favor por dejarme conservar al peque?o. Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators! Tom¨¦ al cachorro en mis brazos y use mi psicometr¨ªa, no para tratar de domarlo, sino para consolarlo y transferir mis emociones hacia ¨¦l. Finalmente, luego de un rato, el peque?o se calm¨®. Despu¨¦s de todo, logr¨¦ transmitirle un simple mensaje: ''No temas, peque?o, prometo que continuar¨¦ con su trabajo y te proteger¨¦''. Alejamos al cuerpo fuera del alcance de la vista del cachorro. Alguien me abraz¨® por la espalda, era Naku. Los dos continuamos as¨ª por un rato. ... Al terminar de guardar el cuerpo, emprendimos de nuevo el viaje. El cad¨¢ver fue almacenado en el acorazado, mientras que el peque?o estuvo bajo el cuidado de Arachne, quien se hab¨ªa encari?ado mucho con ¨¦l. Durante el recorrido, sent¨ª una mirada tras otra sobre mi persona, Agatha me estaba echando varias miradas. "?Sucede algo?" (Aruh) "No, no es nada..." (Agatha) "..." (Aruh) "..." (Agatha) "Dime, Agatha, ?Hay alg¨²n color que te guste en particular?" (Aruh) Hubo cierto silencio algo inc¨®modo entre Agatha y yo, sent¨ª que quer¨ªa decirme algo, as¨ª que decid¨ª iniciar una conversaci¨®n, el tema no fue al azar, ten¨ªa curiosidad ya que me tra¨ªa algo entre manos. "?Eh? Bueno, me gusta el azul." (Agatha) "Como lo supuse, el azul ir¨ªa bien contigo y resaltar¨ªa lo adorable que eres." (Aruh) Ehm, eso son¨® un poco a lo que dir¨ªa un mujeriego. Debe ser mi imaginaci¨®n. "Ah.... Uhh... ?A-Adorable?" (Agatha) "Si, tu lindo rostro, tus reacciones... Pienso que eres una chica bella y adorable, sin mencionar que tambi¨¦n eres muy capaz." (Aruh) "Ah, yo... Yo..." (Agatha) Agatha se sonroj¨® y baj¨® la mirada, despu¨¦s continu¨® lanz¨¢ndome miradas en silencio... otra vez. "Ajem..." (Naku) Naku se aclar¨® la garganta, por un momento cre¨ª que estaba molesta y sintiera que estaba coqueteando con Agatha. "Yo, pienso que es un hombre grandioso... y muy guapo." (Agatha) Me equivoque, Naku asinti¨® orgullosa, Agatha y yo continuamos con una conversaci¨®n casual sobre gustos cotidianos. Puedo decir que es una chica muy agradable... Y sensual... ?Eh? ?En que estoy pensando? Sacud¨ª mi cabeza para sacar las malas ideas. "?Que sucede, Aruh?" (Naku) "Nada, no es nada." (Aruh) Vaya, la intuici¨®n de una mujer es de temer. ... Llegamos al cauce de un arroyo y decidimos descansar. Tom¨¦ varias barras de jab¨®n y las repart¨ª entre todos. Era la primera vez que Agatha y Eugene ve¨ªan el jab¨®n, as¨ª que les expliqu¨¦ lo que era. "?Tomar un ba?o?" (Eugene) "Si, aprovechemos que estamos cerca del arroyo para tomar uno todos. Nos turnaremos para hacerlo. Usaremos este barril para calentar el agua." (Aruh) Saque un gran barril de bronce del carruaje. Escogimos un buen punto y cada quien fue a tomar una ducha. "Perm¨ªtanme un segundo antes de que se vayan." (Aruh) Llam¨¦ a Eugene y a Agatha y comenc¨¦ a tomarles medidas, lo cual los extra?¨®. Hasta ahora segu¨ªan vistiendo los harapos con los que los conoc¨ª, as¨ª que decid¨ª hacer algo al respecto. Cuando Naku regres¨® de ba?arse junto con Arachne y a Barker (el cachorro), tome prestadas las habilidades de Arachne para un regalo que ten¨ªa en mente para los nuevos empleados. "Esto es para ustedes." (Aruh) "Esto... ?Est¨¢ seguro de darnos esto, mi se?or?" (Eugene) "Por supuesto, no puedo dejar que sigan usando esos harapos. En tu caso, Eugene, tambi¨¦n te estoy preparando una armadura, aunque tardar¨¢ un tiempo en estar lista." (Aruh) "Muchas gracias por su generosidad... La portar¨¦ con orgullo." (Eugene) "Me alegra o¨ªrlo, estar¨¦ contando contigo." (Aruh) Agatha, en lugar de decir algo solo se lanz¨® sobre m¨ª y me dio un abraz¨®, pero luego se dio cuenta de lo que hab¨ªa hecho y se separ¨® de inmediato. "Lo... Lo siento much¨ªsimo, lo siento, en verdad lo...." (Agatha) "Descuida, fue agradable que me abrazadas." (Aruh) Acarici¨¦ las mejillas de Agatha para calmarla, cuando lo hice, su rostro se enrojeci¨®. "Bien, lleven esa ropa con ustedes y usenla luego de ba?arse." (Aruh) Mi regalo para ambos fue un ser de ropa interior, ropa de vestir y zapatos, normalmente es un trabajo que lleva algo de tiempo, pero con Arachne a mi lado, pod¨ªa hacerlo r¨¢pidamente. La armadura de la que le hable a Eugene es una armadura de piel, en ese caso, si requerir¨¢ de varios d¨ªas para su preparaci¨®n, por el momento estoy con el curtido de la piel. En mi caso, yo uso un gambes¨®n tejido con la seda de Arachne, que es altamente resistente, ya que tengo cierto proyecto en el que estoy trabajando. La primera en tomar un ba?o y cambiarse fue Agatha, lleg¨® usando un vestido blanco con azul que la hac¨ªa verse muy linda. "Te ves muy hermosa, Agatha; ese vestido luce muy bien en ti." (Naku) "?En serio?" (Agatha) "As¨ª es, luces encantadora." (Aruh) Agatha se sonroj¨® por los halagos de Naku y m¨ªos. "Sorprendente, es un gran cambio." (Gerald) "Si, es linda." (Soldado 2) "No es una belleza, pero su cambio a como estaba antes es muy grande." (Soldado 1) Alcance a escuchar los murmullos del teniente y sus hombres. T¨², el ¨²ltimo, si te escucha y la haces sentir mal, voy a golpearte; no, quiz¨¢s deba golpearte de todas formas. "Muchas gracias, en verdad, se lo agradezco, amo Aruh." (Agatha) "Me alegra de que te haya gustado, pero no es necesario que me llames amo, ya no eres una esclava." (Aruh) "Pero, yo..." (Agatha) Agatha mir¨® de reojo a Naku. "Se lo agradezco... Joven Aruh." (Agatha) Bien. Asent¨ª satisfecho, Naku debi¨® de intervenir de alguna manera pero s¨¦ que est¨¢ encaminada en una buena intenci¨®n. Despu¨¦s de Agatha, fue turno de Eugene de tomar un ba?o y cambiarse, para ¨¦l le confeccionamos un pantal¨®n y camisa de lino con unas botas, esta ropa pod¨ªa ser usada debajo de la armadura que pienso darle. "Incluso me dio calcetines para mis pies... Su generosidad es grande, joven Aruh" (Eugene) Me alegra de que a ambos les haya gustado, pero tambi¨¦n les ped¨ª que le agradecieran a Arachne. Cuando fue mi turno de tomar un ba?o, aprovech¨¦ para atrapar un pez para Barker, ya tiene colmillos as¨ª que espero que pueda comerlo, solo debo de deshacerme de los par¨¢sitos y huesos peque?os que pueda tener. Vaya, en un instante los miembros del grupo crecieron r¨¢pidamente, tendremos que cooperar juntos para atravesar los problemas que se nos presenten. Sin embargo, comenc¨¦ a preguntarme sobre la aparici¨®n de Barker y su madre en Tulser... Especial 7 Especial 7: El enamoramiento de una esclava Mi nombre es Agatha, hija de unos granjeros en una apartada regi¨®n al norte del reino. La regi¨®n es fr¨ªa, pero las cosechas son buenas en comparaci¨®n a los pa¨ªses vecinos m¨¢s al norte. Mi familia subsiste gracias a la crianza de cerdetoks, largus y otros animales de carga, aunque como el resto de las familias, tambi¨¦n nos dedicamos a la siembra de la avena, aunque eso es principalmente para pagar los impuestos al reino. Desde muy peque?a le he ayudado a los varones de mi casa a cuidar de los animales, mi abuelo dice que tengo el don de ser querida por los animales, incluso de aquellos que son en especial problem¨¢ticos, como los cerdetoks. Era una vida modesta, pero no era infeliz, no hasta la muerte de mi abuelo. Yo era muy apegada a ¨¦l, desde que tengo memoria siempre le he seguido a todas partes. Sus ojos eran amables pese a su gran porte que intimidaba al resto de los ni?os, adem¨¢s de que era muy bueno con los animales y estos lo quer¨ªan mucho. De mi abuelo aprend¨ª muchas cosas sobre como cuidar de los animales, y descubr¨ª que me gustaba mucho hacerlo. Tanto, que me promet¨ª que solo me casar¨ªa con un hombre al que le gustaran los animales y fuera amado por ellos. No es de extra?ar que la muerte de mi abuelo me lastimara tanto, no deje de llorar en varios d¨ªas y quer¨ªa salir a buscarlo; sin embargo para el resto de mi familia no fue as¨ª. "Tu abuelo se ha ido, pero nosotros tenemos que continuar con nuestras vidas." (Padre) Mi abuelo ya era mayor y estaba enfermo desde alg¨²n tiempo. Su enfermedad pod¨ªa ser curada, pero las medicinas son caras y ¨¦l no quiso empeorar la situaci¨®n de la familia para salvar a una vida vieja y cansada como la de ¨¦l. Estaba enojada con todos, por c¨®mo ve¨ªan la existencia de alguien tan preciado para mi. Pero las desgracias apenas empezaban. Una regi¨®n m¨¢s al norte tuvo un enfrentamiento con un reino vecino y se desat¨® una guerra. Los impuestos aumentaron y fue muy dif¨ªcil poder pagarlos, si hab¨ªa una mala cosecha tendr¨ªamos problemas... Y eso fue lo que ocurri¨®. Una temporada de mucho calor, algo muy raro en la regi¨®n, caus¨® que las cosechas empobrecieran, impidiendo que alcanz¨¢ramos a cubrir el impuesto. Debido a esto, fui vendida como esclava a los recolectores para completar el pago. No fui la ¨²nica, otras familias tambi¨¦n ofrecieron a sus ni?os y ancianos para subsistir. Lo que me deparaba era solo sufrimiento, fui vendida a hombres para saciar sus instintos o usada para trabajos muy duros. Llor¨¦ a medida que era pasada de un due?o a otro, mi castidad era solo un recuerdo lejano y me hab¨ªa convertido s¨®lo en un objeto. Cierto d¨ªa fui vendida y mandada a las monta?as del este, el comprador hab¨ªa sido un oficial del ej¨¦rcito y me quer¨ªa para una misi¨®n. Seguramente me mandar¨ªan al campo de batalla para ser usada como escudo, tembl¨¦ de miedo de solo pensarlo. Cuando llegu¨¦ a las monta?as fui recibida por el cliente junto a otro esclavo, un hombre, sus ojos parec¨ªan que se hab¨ªa resignado a aceptar su destino, posiblemente mis ojos se ver¨ªan de la misma manera. Para mi alivio, la misi¨®n solo consist¨ªa en asistir en el viaje a unos invitados, sin embargo esto significaba que ser¨ªa vendida nuevamente a alguien despu¨¦s. Cuando finalmente conoc¨ª a la persona que deb¨ªa ayudar, sent¨ª que mi pecho iba a explotar. Desde que fui convertida en esclava, conoc¨ª a personas de otras razas de gran belleza, como los elfos; al llegar a las monta?as conoc¨ª a los naga, que tambi¨¦n eran tan bellos y muy fuertes, sin embargo, era la primera vez que ve¨ªa a un hombre tan atractivo. Su rostro era hermoso pero masculino a la vez, su cabello era ondulado y muy limpio, brillante como la luna, sus dos ojos demostraban una gran inteligencia pero eran tan amables, me hicieron recordar a la mirada de mi abuelo. No s¨¦ c¨®mo, pero logr¨¦ reaccionar a la presentaci¨®n del amo. Sent¨ª como mi cuerpo se calentaba, este cuerpo mancillado m¨ªo comenz¨® a sentir la misma baja pasi¨®n que la de los hombres que lo hab¨ªan dejado as¨ª. Me perd¨ª un momento en una fantas¨ªa de estar en sus brazos y luego vi a la chica que lo acompa?aba... ?Que hermosura! Tan hermosa como si la diosa de la belleza se hubiera vuelto humana, luc¨ªa perfecta al lado del apuesto joven, me pregunto si estar¨ªan emparentados, no, estoy segura que son pareja. Comparada con ella yo ser¨ªa un sapo, no es que me consideraba fea, solo ordinaria, y lo ordinario ante tal perfecci¨®n se ve¨ªa insignificante. De lo poco a lo que le preste atenci¨®n a la conversaci¨®n me enter¨¦ de que los naga ve¨ªan con malos ojos la esclavitud, eso explicaba la manera en la que me ve¨ªan. Pero aparte de eso no escuche nada mas, mi mente comenz¨® a divagar en una fantas¨ªa en la que las dos bellezas frente a mi me convert¨ªan en concubina y desatabamos una noche de pasi¨®n desenfrenada. "?A trabajar!" (Gerald) Me met¨ª tanto en mi fantas¨ªa que fall¨¦ en escuchar la orden, pero gracias al otro esclavo pude reaccionar, pero antes de que empezara con mi trabajo, ocurri¨® un incidente. Una criatura que jam¨¢s hab¨ªa visto sali¨® del veh¨ªculo de guerra y asust¨® al soldado que lo cuidaba. Cuando el soldado sac¨® su espada, el chico y la chica se interpusieron para que no lastimara a la criatura, pero al asustarse tras vernos aparecer, ese torpe termin¨® por chocar con los cerdetoks y hacerlos enojar. Esto es malo, si se salen de control lastimar¨ªan e incluso matar¨ªan a las yeguas que tienen enfrente. R¨¢pidamente, me puse frente a los cerdetoks y logr¨¦ calmarlos a tiempo. Al ver al joven de nuevo vi una expresi¨®n de sorpresa, pero la sorprendida deb¨ªa ser yo, la criatura a su lado demostraba un gran amor por ¨¦l, se notaba lo bueno y amable que era con la linda chica ara?a. De pronto, fui llamada ante la presencia del chico y comenc¨¦ a ser interrogada por ¨¦l. Ahhh, que agradable aroma, su cuerpo huele como las flores, me fue dif¨ªcil calmar la fuerza con la que mi coraz¨®n lat¨ªa. Mientras me interrogaba pude darme cuenta de lo lindo que es, su sentido para nombrar animales me dio gracia y me hizo re¨ªr. Al darme cuenta de mi error me disculp¨¦, seguramente lo ofend¨ª... Pero ¨¦l me tranquiliz¨® y dijo que no le molest¨® lo que hice. Finalmente, cuando le cont¨¦ sobre la muerte de mi abuelo, ¨¦l me dio su p¨¦same y me mostr¨® gran compasi¨®n. Ni siquiera mi propia familia hab¨ªa tratado de entender mi sufrimiento, pero este joven que acababa de conocer fue capaz de hacerlo. Unauthorized use: this story is on Amazon without permission from the author. Report any sightings. No pude contener mis l¨¢grimas. Su pr¨®xima petici¨®n nos sorprendi¨® a todos. El pidi¨® ser mi due?o. Pero mi sorpresa no termin¨® ah¨ª, me liber¨® de mi esclavitud, tambi¨¦n lo hizo con el hombre que le fue ofrecido como esclavo junto conmigo. En un instante, la luz en mi alma volvi¨®. Todo mi sufrimiento hasta ahora comenz¨® a desaparecer desde que lo conoc¨ª, por eso, cuando me pregunto cual era mi deseo, le ped¨ª que me dejara estar con ¨¦l. ... El viaje a la siguiente ciudad fue malo para mi coraz¨®n en m¨¢s de un sentido. Monstruos muy poderosos aparecieron en el camino pero eran aniquilados f¨¢cilmente por el amo Aru, la se?ora Nakureshta, y su compa?era Arachne, la fuerza que ten¨ªan era mucho m¨¢s superior que la de cualquier persona que haya conocido, seg¨²n los conocimientos que adquir¨ª desde que me volv¨ª esclava, todos los naga son muy fuertes, pero debido a que cuando me trajeron a las monta?as ven¨ªa encerrada, no pude ver las habilidades de los escoltas. La otra raz¨®n por la que mis latidos se aceleraban era por la presencia del amo Aruh, tan guapo y tan fuerte, tan amable como responsable, me era dif¨ªcil concentrarme en mi trabajo pero no pod¨ªa quedarle mal. Durante uno de los descansos, Arachne se intern¨® en el bosque y regres¨® con un cachorro de monstruo en sus brazos. Los soldados insistieron en matarlo, pero lejos de hacerlo, el amo Aruh comenz¨® a tratarlo usando valiosas medicinas; fue un gran gesto, lo normal ser¨ªa seguir los consejos y matar al monstruo, pero quiz¨¢s porque confiaba en el instinto de su compa?era (una criatura tambi¨¦n), supo que el cachorro no pod¨ªa ser peligroso. Para investigar m¨¢s a fondo, el amo Aruh se intern¨® en el bosque siguiendo la pista de Arachne, mientras que yo y el se?or Eugene nos quedamos con la se?ora Nakureshta. A decir verdad, me encontraba muy nerviosa; como sospech¨¦, la se?ora era la esposa del amo Aruh y los dos se aman mucho, estoy segura de que la se?ora Nakureshta no estar¨ªa muy feliz de saber que una criada y antigua esclava como yo tenga sentimientos hacia su marido. "Eugene, ?Podr¨ªas dejarnos a solas a Agatha y a mi? Quiero hablar con ella." (Naku) ?Lo sabe! ?De alguna manera se enter¨®! ?Acaso fui tan obvia? "Como usted ordene, mi se?ora." (Eugene) El se?or Eugene nos dej¨® a solas. Comenc¨¦ a sudar de la preocupaci¨®n, varias ideas de lo que suceder¨ªa conmigo pasaron por mi mente, y ninguna era buena. "Agatha." (Naku) "Hiiiiiii... Ah, disculpe, mi se?ora... ?Como podr¨ªa serle de utilidad?" (Agatha) Tranquila, Agatha, puede que estas pensando m¨¢s de la cuenta... "Est¨¢s perdidamente enamorada de Aruh, ?Cierto?" (Naku) Pffftt. ?En verdad lo sabe! ?Que hago ahora? "Dime... Te gustar¨ªa ser su concubina?" (Naku) ?Eh? ?Que fue lo que dijo? "Ju, ju, ju, debes de estar confundida, perm¨ªteme explicarte." (Naku) La se?ora comenz¨® con una pl¨¢tica que no esperaba mientras que curaba al cachorro con cuidado. "Aruh tiene otra prometida aparte de m¨ª, su nombre es Fortuna Dewell, una amiga mutua desde la infancia." (Naku) ?El amo Aruh tiene a otra mujer? Estoy segura de que tambi¨¦n debe ser una belleza. "Sin embargo, entre las dos no ser¨ªamos capaces de satisfacer a Aruh, en la cama el es... Insaciable." (Naku) Un poco de saliva sali¨® de mi boca solo de imagin¨¢rmelo... Pero, ?Por que me ofrecer¨ªa una posici¨®n como concubina a mi? Solo soy una esclava sin nada en especial, una mujer que se ha convertido en el juguete de muchos hombres, a estas alturas, la ¨²nica raz¨®n por la que no estoy enferma o he dados luz, es porque los que fueron mis amos se tomaban la molestia de darme pociones curativas y anti-embarazo. Ah, estoy segura de que no sabe eso. "Yo... soy indigna. Nac¨ª como una campesina y viv¨ª gran parte de mi vida como esclava, perd¨ª mi virginidad desde joven y he pasado por muchos hombres. Alguien as¨ª, es imposible que pueda despertar el deseo del amo Aruh." (Agatha) La se?ora Nakureshta guard¨® silencio y termin¨® de tratar al cachorro. Quiz¨¢s fui demasiado grosera, ella se tom¨® la molestia de compartir al amo Aruh conmigo y yo rechac¨¦ su propuesta. "Veo que idealizas a Aruh... Y para colmo, en una direcci¨®n equivocada..." (Naku) "?Idealizar?" (Agatha) "Si, siento que tu amor por Aruh es genuino pero hay una parte de ti que prefiere tenerlo en un altar y admirarlo en lugar de acercarte a ¨¦l." (Naku) Me qued¨¦ sin palabras y sin aliento, sent¨ª como si su mirada pudiera ver dentro de mi. "Aruh no es un dios, es una persona que como tu y yo, puede cometer errores. En este viaje es posible que nuestras vidas peligren y el se vea forzado a tomar algunas decisiones dudosas,decisiones que lo har¨ªan caer de un altar. Si lo idolatras, lo que sientes por ¨¦l se desmoronar¨ªa, ?Quieres eso? (Naku) "No... No quiero eso." (Agatha) "Entonces quiero que pongas mucha atenci¨®n y te des cuenta de qui¨¦n es Aruh en realidad. Te ofrec¨ª la oportunidad de ser su concubina porque s¨¦ que tienes el potencial de amarlo de verdad, y si veo a m¨¢s chicas as¨ª, aunque est¨¦n en las mismas condiciones tuyas, tambi¨¦n las invitar¨¦ a ser lo... Porque amo a Aruh, lo conozco, y s¨¦ que ¨¦l tambi¨¦n las amar¨¢." (Naku) L¨¢grimas recorren mis mejillas, mis sentimientos por el amo Aruh se desbordan. La pasi¨®n que reprimo en mi pecho es sofocante, quiero amarlo y que ¨¦l me ame a mi tambi¨¦n; incluso con mi pasado, deseo que toque mi cuerpo y me haga suya. "Yo tambi¨¦n quiero amarlo... Quiero estar con ¨¦l, que me dese¨¦ como mujer... Yo quiero ser su concubina." (Naku) "Muy bien, solo prep¨¢rate... Estar con Aruh har¨¢ que tu coraz¨®n se acelere f¨¢cilmente. Por cierto, me gustar¨ªa que cambiaras como te refieres a ambos..." (Naku) Me di cuenta r¨¢pidamente de que la se?ora Naku ten¨ªa mucha raz¨®n con lo de que mi coraz¨®n se acelerar¨ªa f¨¢cilmente. Notas del autor: Puede que los proximos capitulos se vuelvan algo enfocados en las libertades sexuales de los protagonistas, pero la acci¨®n regresar¨¢ pronto. Por cierto, me gustar¨ªa que me dejaran su opini¨®n de la obra si le dan una mala calificaci¨®n, me gustar¨ªa saber al menos en que no est¨¢n de acuerdo con la historia. Capitulo 28 Cap¨ªtulo 28: Los planes de Naku Cierto evento que no me esperaba ocurri¨® esa noche. Comenz¨® en mi tienda, Naku y yo nos prepar¨¢bamos para entregarnos a nuestra pasi¨®n cuando alguien m¨¢s entr¨® con nosotros. "?Agatha?" (Aruh) Agatha entr¨® en la tienda vistiendo nada m¨¢s que una t¨²nica, estaba perplejo, la ¨²nica raz¨®n por la que no sent¨ª su presencia acercarse fue por lo excitado que estaba. Para evitar que se escucharan los ruidos que hac¨ªamos, nuestra tienda era la m¨¢s alejada y para evitar un ataque mientras est¨¢bamos en el acto, Arachne hac¨ªa guardia. "?Qu¨¦ haces aqu¨ª, Agatha? Y esa apariencia, no me digas que..." (Aruh) "Si, ha venido a un¨ªrsenos." (Naku) Entonces esta era mi sospecha sobre las intenciones de Naku. "Naku, expl¨ªcame por favor... ?Qu¨¦ significa esto? Agatha, t¨² tambi¨¦n..." (Aruh) "No hay mucho que explicar, salvo que se me ocurri¨® invitarla como una concubina." (Naku) "Pero no compr¨¦... contrat¨¦ a Agatha para esto... Esto es como si la estuvi¨¦ramos forzando..." (Aruh) "No se me ha forzado en nada, joven Aruh. Estos son mis sentimientos reales." (Agatha) Agatha se nos acerc¨®, ol¨ªa muy bien, tuve que reprimir mis instintos para no lanzarme sobre ella tambi¨¦n. "As¨ª es, el principal culpable aqu¨ª eres tu, chico malo. La enamoraste perdidamente en tan poco tiempo, yo solo di el empuj¨®n." (Naku) Solo llevo un par de d¨ªas desde que conoc¨ª a Agatha, no se mucho de ella ni ella de mi, llamar amor a eso es... "Por favor... Ac¨¦pteme, joven Aruh." (Agatha) Agatha se deshizo de la manta que la cubr¨ªa, y yo, dej¨¦ de pensar claramente. Esa noche tuve relaciones con Naku y Agatha, locura ruidosa y desenfrenada que dur¨® por varias horas hasta que ambas chicas cayeron rendidas. ... A la ma?ana siguiente, amanec¨ª con Naku y Agatha usando mis brazos como almohadas. Vaya noche, no sab¨ªa que pod¨ªa ser as¨ª de apasionado; al ver a Agatha y la sonrisa pervertida pero adorable que tenia en su rostro, las im¨¢genes de lo que hicimos anoche vinieron a mi mente; pensar que una chica tan seria y tranquila ser¨ªa tan atrevida fue sorprendente. Naku fue tambi¨¦n muy intensa y fue quien pr¨¢cticamente lo dirigi¨® todo, el recordar como lo hicimos me hace sonrojarme, al parecer se estaba guardando algunas sorpresas... "Buenos d¨ªas, Aruh." (Naku) "Buenos d¨ªas, Naku... ?Lista para darme algunas explicaciones?" (Aruh) "Fu, fu, es muy simple, estoy consiguiendo ayuda para mi y para Fortuna" (Naku) "?Ayuda?" (Aruh) "Aruh, tienes una energ¨ªa inagotable en la cama, cada vez que lo hacemos me doy cuenta de que te quedas muy insatisfecho, ?Estoy en lo correcto?" (Naku) No precisamente insatisfecho... Solo siento que dura muy poco tiempo y me quedo con ganas de m¨¢s... "Fortuna y yo no seriamos capaces de complacerte entre las dos, de hecho, estoy segura que esta noche que acabamos de pasar no fue suficiente para satisfacerte..." (Naku) Deber¨ªa ser algo de lo que me sienta orgulloso, pero es lo contrario, comienzo a sentirme avergonzado como si hubiera hecho algo malo. "Es por eso que en lugar de que llegues a hacerlo con una desconocida que te alejara de nuestro lado, pensamos en conseguir la ayuda de algunas concubinas elegidas por nosotras..." (Naku) "?Nosotras?" (Aruh) "Si, Fortuna y yo consideramos que podr¨ªas llegar a tener algunas concubinas, aunque en aquel entonces nunca me imagin¨¦ que ser¨ªa tan grave y necesitar¨ªamos de tantas." (Naku) Entonces, ?Naku y Fortuna ya hablaban de este tipo de temas desde peque?as? Espera un momento, ?Tantas? "Solo una pregunta... ?Cuantas concubinas planeas conseguir?" (Aruh) "Mmm, entre unas 8 o 9 bastar¨ªan." (Naku) ??8 o 9 concubinas?! Con ustedes dos ser¨¢n 11 mujeres mujeres a mi lado, ?Que soy? ?Un rey?. Siento como se me hace agua la boca, no, esto est¨¢ mal, ?Que no teme que pueda descuidarlas si hay tantas mujeres a mi lado? ?Que haya problemas y desamor? Sin mencionar que estar¨ªan en riesgo a mi lado. Podr¨¦ tener mucha fuerza y habilidades, pero sigo siendo una persona con limitaciones, ademas, ello conllevar¨ªa tener muchos ni?os... Mi cabeza comienza a dar vueltas... Siento la respiraci¨®n de Agatha a mi lado, mi coraz¨®n palpita al verla, no hay duda de que comienzo a tener sentimientos hacia ella tambi¨¦n. No solo la hemos envuelto en el conflicto al que Naku y yo nos enfrentamos, sino que ahora tengo miedo de que se aleje de mi, quiero mantenerla a mi lado y cuidar de ella. Es un sentimiento fuerte que me asusta, y tenerlo hacia mas mujeres ser¨ªa... "Su amor a¨²n necesita seguir creciendo, pero estoy convencida de que es genuino. Aruh, s¨¦ que aunque comiences a amar a otras mujeres m¨¢s, continuaras am¨¢ndonos a Fortuna y a mi tanto como nosotras a ti, as¨ª que no temas en desarrollar sentimientos por Agatha." (Naku) Esa confianza que me tienes, no quiero defraudarla... No, no voy a defraudarla. Naku y Fortuna estuvieron discutiendo una situaci¨®n en la que me envolver¨ªa con otras mujeres y la aceptaron, no me imagino la conversaci¨®n, pero estoy seguro que en el fondo no debe ser f¨¢cil para las dos, pero llegaron a estos extremos como para hacerme feliz; como hombre, debo responder a esa confianza. Agatha tambi¨¦n; me he vuelto fuerte con las intenciones de cuidar de Naku y Fortuna, y si debo de hacerme fuerte para cuidar de ella tambi¨¦n, me seguir¨¦ fortaleciendo. "Naku... Te cont¨¦ que tengo las intenciones de buscar el elixir para Fortuna... Supongo que deber¨¦ buscar dos raciones." (Aruh) Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. "Ju, ju, quiz¨¢s deban ser m¨¢s en el futuro." (Naku) Que miedo me das Naku, en verdad que admiro tu fuerza. ... Esperamos a que Agatha despertara para levantarnos; al verme, Agatha se enrojeci¨® profundamente, al parecer record¨® todo lo que hab¨ªa hecho anoche. "Jo-Joven Aruh... Lo de anoche fue..." (Agatha) La tranquilic¨¦ con un beso en los labios, pude sentir que sus fuerzas flaquearon y pareci¨® derretirse. "Tranquila, disfrut¨¦ mucho anoche... Estuviste fant¨¢stica." (Aruh) "E je, je, je, je..." (Agatha) "Parece que la rompiste, Aruh..." (Naku) "As¨ª parece." (Aruh) Cuando Naku se descuid¨®, tambi¨¦n le di un beso a ella, ?No creas que te escapar¨¢s! Pero para mi sorpresa ella respondi¨® muy bien. ... "Ir¨¦ a preparar a los animales, los tendr¨¦ listos en un momento." (Agatha) Agatha se dirigi¨® hacia el carruaje para tomar el equipo con el que cuidar a los animales, un par de cubetas, cepillos, las riendas, entre otras cosas; Naku y yo nos ofrecimos a ayudarle con el pretexto de que quer¨ªamos aprender a hacerlo tambi¨¦n. Mientras que limpi¨¢bamos el lodo de los cerdoteks, y cepillamos a las yeguas, el se?or Eugene se acerc¨® trayendo a los ciervinos consigo luego de alimentarlos. En cuanto a Arachne y Barker, los dos est¨¢n en el bosque buscando comida, me sorprende el cari?o materno que Arachne desarroll¨®. "Trabajan en gran sincron¨ªa todos, parece como si llevaran mucho tiempo haci¨¦ndolo. Muchos de mis hombres podr¨ªan aprender al verlos." (Gerald) "Teniente, hablando de sus subordinados, no los veo por ningun lado." (Aruh) "Los mand¨¦ adelante para que avisen de nuestra llegada, ya no falta mucho para la ciudad." (Gerald) No estar¨¢n planeando recibirnos de manera triunfante, con un desfile y todo eso, ?verdad? "?Hay algo en lo que pueda ayudar? El desayuno no tardar¨¢ en estar listo y me gustar¨ªa que comi¨¦ramos todos juntos." (Gerald) "No hace falta, solo esperaremos a que terminen de comer los animales e iremos a comer tambi¨¦n nosotros." (Aruh) "?Deber¨ªa ir por la se?orita Arachne tambi¨¦n?" (Eugene) "Ella y Barker vendr¨¢n antes de que partamos, dej¨¦mosles que cacen y coman con libertad." (Naku) Esperamos a que los animales terminaran y nos dirigimos a comer; el teniente hab¨ªa preparado un estofado de cereales y carne de gum, estaba delicioso. Nos preparamos para partir, y como lo predicho, Arachne y Barker regresaron de la caza, pero en lugar de entrar al acorazado, los dos caminaron junto con la caravana. Cre¨ª que Barker, por su tama?o, tendr¨ªa problemas para seguir el ritmo, pero no fue as¨ª, mostraba una gran velocidad y resistencia; cada vez me intereso m¨¢s en su especie. ... Sin m¨¢s contratiempos, alcanzamos a ver una gran fortaleza a lo lejos, se trata de una de las pocas ciudades que hay en Tulser, Irios. Fundada hace 600 a?os, es considerada la entrada de Eralgia a ''Tulser del centro'' y viceversa. Pese a estar en una zona lo suficientemente tranquila, grandes muros protegen a sus ciudadanos, muchos de los cuales, son humanos, de las siempre peligrosas monta?as. A diferencia del resto de las aldeas y pueblos, esta parte de Tulser es una gran ¨¢rea despejada en un terreno casi plano, lo que permite el cultivo en grandes cantidades de verduras y algunos cereales, en especial del centeno; es por eso que hay varias granjas atendidas por humanos y custodiadas por los naga fuera de las murallas. Un r¨ªo alimentado por las monta?as atraviesa el lado este de la ciudad, tendremos que atravesarlo para llegar. Las aguas muy profundas, no solo en Tulser, sino en todo Maltras son peligrosas, por eso siempre hay estaciones de guardia cerca de grandes lagos, r¨ªos y la costa. Seg¨²n lo que he le¨ªdo, el oc¨¦ano es en especial peligroso, por eso no hay exploraci¨®n en mar abierto y existe la creencia de que el mundo es plano, pero como aparte del hetros, todos los fen¨®menos son iguales a los de la Tierra, as¨ª que debe ser ge¨®dico... Solo espero que las visiones de Naku no apunten a otro continente. Este r¨ªo no es tan profundo, as¨ª que no creo que tenga monstruos muy fuertes, aparte de botes pescando, se puede ver a gente en las orillas. Nos detuvimos a admirar la vista. "Hemos llegado, ?Bienvenidos a Irios!" (Gerald) "Es una vista hermosa." (Naku) Naku contemplaba con una sonrisa el paisaje de la ciudad y sus alrededores, Agatha y Eugene permanec¨ªan en silencio pero tambi¨¦n est¨¢n asombrados de la vista. "Lo es, Irios es una ciudad pac¨ªfica y pr¨®spera, adem¨¢s de que es la principal productora y abastecedora de centeno de la regi¨®n." (Gerald) El teniente Gerald luc¨ªa muy orgulloso de la ciudad. "El r¨ªo Gunk est¨¢ lleno de peces todo el a?o y sus aguas son seguras, aunque el a?o pasado se report¨® el avistamiento de un enorme... Ah, ustedes disculpen, me emocion¨¦ de m¨¢s" (Gerald) "No hay cuidado, se nota que ama esta ciudad y no hay nada de malo en ello, gracias a esta ciudad, los naga y las dem¨¢s personas de esta regi¨®n pueden llevar vidas felices." (Naku) "Cierto, puede hablar con todo el orgullo que quiera. De hecho, me gustar¨ªa que me contara mas cosas referentes a Irios." (Aruh) "?Con mucho gusto! Les platicare mientras nos movemos entonces." (Gerald) Todos asentimos, esto se sent¨ªa como un paseo tur¨ªstico. Con esa idea en mente reanudamos nuestro camino hacia la ciudad. Mapa Hice el mapa de el mundo conocido por las culturas de Maltras donde se desarrollara la historia. Esta hecho con un editor y la verdad no soy muy bueno en el dise?o, ademas de que no pude poner las fronteras de los pa¨ªses. Aun as¨ª, espero que lo disfruten. Adivinen donde esta Tulser XD You might be reading a stolen copy. Visit Royal Road for the authentic version. subir imagen Ps.- Estoy pensando en recibir donaciones, me conviene mas paypal o patreon? Capitulo 29 Cap¨ªtulo 29: El se?or de la regi¨®n En nuestro camino hacia la ciudad de Irios, nos topamos con varias personas que trabajaban en los campos, muchos se extra?aron por Arachne, pero como hab¨ªa mencionado el teniente al estar junto a alguno de nosotros reduc¨ªa el temor que le ten¨ªan. Llegamos hasta un muy ancho puente de arco que cre¨ª estaba hecho de cemento, pero la longitud y forma no concordaban f¨ªsicamente; pese a que la ingenier¨ªa civil no era mi fuerte, sab¨ªa que este puente ten¨ªa algo extra?o. "?Que como est¨¢ construido el puente? Tu curiosidad de veras que abarca varios temas... Veras, este puente de hecho est¨¢ construido de ¨¢rboles..." (Gerald) Seg¨²n la explicaci¨®n del teniente Gerald, la estructura del puente est¨¢ construida con troncos de pino de los titanes, ¨¢rboles enormes y muy resistentes, barnizados con cera de abeja gigante roja y recubiertos con la mezcla de centro m¨¢s com¨²n de Eralgia. Me sorprende que el puente no se haya derribado bajo su propio peso luego de todos estos siglos, no debo de subestimar a la ingenier¨ªa y manejo de materiales nativos de Eralgia. Al pasar el puente los campos de siembra eran mas abundantes, y mas eran las personas trabajando en ellos; la vista a nuestros alrededores era digna de una obra de arte. El sonido del viento corriendo entre las espigas era tranquilizante. "?Cu¨¢nta tranquilidad se respira aqu¨ª!" (Agatha) Es cierto, no se ve como un mal lugar para vivir, ser¨ªa perfecto para criar una familia... Los guardias de la ciudad nos vieron y las puertas comenzaron a abrirse, un grupo de jinetes sali¨® y se dirigi¨® hacia donde est¨¢bamos. Un hombre de gran estatura y una barba tan espesa que no perder¨ªa contra la de un enano era quien comandaba la brigada. "Bienvenido, Teniente Gerald Almond, nos alegra de que llegara sin contratiempos." (Militar) "Se?or, reportando la misi¨®n de escoltar al or¨¢culo Nakureshta Snakia y de su acompa?ante y esposo, el joven Aruh Hydran hasta la ciudad de Irios. Solicito su permiso para una audiencia con el se?or de la regi¨®n." (Gerald) "Permiso concedido." (Militar) El hombre, claramente un militar de alto rango, nos mir¨® examin¨¢ndonos a cada uno de nosotros, a los veh¨ªculos y a nuestros animales. No parec¨ªa sorprendido o intimidado por Arachne o Barker. "Mucho gusto, soy el comandante de las fuerzas militares bajo el mando directo del se?or de la regi¨®n Marcus Hornstel, Walter Litsom." (Walter) El comandante Litsom hizo un saludo militar y sus acompa?antes lo imitaron, todos parec¨ªan soldados muy capaces y pertenec¨ªan a diferentes razas. "Mi se?or los espera en su mansi¨®n, mis hombres y yo ayudaremos al teniente Almond a llevarlos ante su presencia. Hemos preparado todo para su recepci¨®n." (Walter) Fuimos escoltados hasta la entrada de la ciudad y mi predicci¨®n se volvi¨® realidad al ver el interior, una multitud se hab¨ªa formado en ambos lados de la calle principal de la ciudad y gritaban palabras de victoria y j¨²bilo. En mi antigua vida, hubo ocasiones en las que tuve que atender eventos al frente de mucho p¨²blico, pero al contrario de aquellas veces, cuando pensaba en que era una molestia ser exhibido, ahora me sent¨ªa contento. Tem¨ª que mis viejas experiencias me hicieran repudiar situaciones como esta, pero era un temor infundado. Una mujer humana algo mayor, se acerc¨® hasta m¨ª y me entreg¨® un ramo de flores; al mirar a mis acompa?antes, vi que ellos hab¨ªan recibido tambi¨¦n un ramo de flores, incluida Arachne, quien siempre levantaba la sospecha de las personas. Naku comenz¨® a saludar a la multitud, cuando nuestras miradas se cruzaron supe que me estaba diciendo que hiciera lo mismo. Los gritos y alabanzas se hicieron m¨¢s fuertes, y el ¨¢nimo festivo dur¨® incluso cuando llegamos a las puertas de la segunda muralla. Un grupo de guardias abri¨® las puerta que proteg¨ªan la zona interna, donde estaban la casa del se?or de la regi¨®n y otros edificios importantes de la ciudad. En el interior, m¨¢s que ciudadanos normales, el n¨²mero de soldados era mayor y los ¨²nicos civiles eran personas de apariencia adinerada. Hab¨ªa muchos soldados naga, pero la mayor¨ªa de la milicia era humana dada la diferencia en la densidad de poblaci¨®n; quiz¨¢s sea en parte mi v¨ªnculo como especie, ?Pero no lucen los naga como fuerzas especiales? Sin embargo no son centinelas, sino soldados del reino, la diferencia entre ambos es que los centinelas tienen un enfoque m¨¢s religioso y libre, donde su trabajo es recorrer y cuidar de toda la cadena monta?osa sin limitarse a una sola ciudad o regi¨®n. Fuimos llevados hasta el frente de un gran edificio, que m¨¢s que una mansi¨®n, parec¨ªa un castillo. Seg¨²n lo que me cont¨® el teniente Gerald en nuestro camino a la ciudad, el dise?o de las mansiones de los se?ores de la regiones en Eralgia son muy similares en el dise?o exterior; ¨¦l, que al igual que su padre anteriormente, y su hermano menor posteriormente, estudi¨® en la capital y viaj¨® a distintas regiones, pudo comprobarlo en persona. "El se?or de la regi¨®n solo quiere ver a la se?orita Snakia y al joven Hydran; los dem¨¢s acompa?antes, incluida la concubina del joven Hydran tendr¨¢n que venir conmigo." (Asistente) Un hombre de apariencia refinada se acerc¨® y nos dio el aviso... Un momento, ?C¨®mo sabe que Agatha es mi concubina? ?Acaso... Acaso nos escucharon esa noche? "Lo siento..." (Agatha) Me acerqu¨¦ a Agatha y la tom¨¦ de la mano con cari?o, parece que ella tambi¨¦n se dio cuenta del motivo por el cual nos descubrieron. Pero si alguien tiene la culpa ese soy yo... "Parece que fuimos un poco escandalosos esa noche." (Naku) "Cierto" (Aruh) "Tendremos que buscar la manera de encontrar mayor privacidad." (Naku) Si, yo pienso igual. "Pueden amordazarme la pr¨®xima vez." (Agatha) Eso solo encender¨ªa m¨¢s mi pasi¨®n, en lugar de eso necesitaremos aumentar la distancia del resto del campamento o una manera de dispersar el ruido. Lo que me parece interesante es que ninguno de los tres tenemos la intenci¨®n de detenernos. "Por favor, el se?or espera." (Asistente) "Muy bien. Agatha, ve con ellos y esp¨¦ranos. Eugene, Arachne, por favor cuiden de Agatha mientras estemos con el se?or Hornstel." (Aruh) "As¨ª lo har¨¦, joven Aruh." (Eugene) Agatha y Eugene se separaron de nosotros y fueron llevados a otra parte junto con los carros. Arachne parec¨ªa que quer¨ªa venir con Naku y conmigo, pero obedeci¨® y fue detr¨¢s de los dem¨¢s. Entramos a la mansi¨®n del se?or Hornstel y fuimos guiados a trav¨¦s de pasillos de piedra iluminados con antorchas, no me imagino como esto es llamado mansi¨®n. Hab¨ªa varios guardias bien armados, muchos eran naga y hac¨ªan reverencias cuando ve¨ªan a Naku, el hacer que soldados abandonen su posici¨®n y act¨²en como fieles devotos... Era de esperarse del aura que Naku desprende. El teniente Gerald y el comandante Litsom no reprendieron a ninguno de los soldados, aunque s¨ª se mostraron sorprendidos con la habilidad de Naku. Llegamos al frente de una gran puerta, se pod¨ªa escuchar el sonido de m¨²sica al otro lado. El comandante llam¨® a la puerta y fue abierta de inmediato, al interior de la habitaci¨®n se estaba celebrando una fiesta. Por indicaciones del teniente Gerald, avanzamos por la habitaci¨®n hasta llegar al centro, las personas a nuestro alrededor se enfocaron en nosotros pero el ambiente festivo nunca se perdi¨®. El comandante Litsom se separ¨® de nosotros y avanz¨® hasta quedar enfrente de un hombre rechoncho y bien vestido que estaba sentado en una elegante silla de madera al que reverenci¨®. El hombre asinti¨® y el comandante Litsom se coloc¨® a su derecha, mientras que en el lado opuesto estaba un hombre de apariencia taciturna. "Nos honran con su gran presencia, or¨¢culo del gran Nagur, se?orita Nakureshta Snakia, y el poseedor de la fuente de sabidur¨ªa y cazador de monstruos sin igual, guerrero Aruh Hydran." (Hombre rechoncho) "Nos halagan sus palabras, su se?or¨ªa. Es tambi¨¦n un placer para nosotros conocerlo." (Aruh) El se?or de la regi¨®n, Marcus Hornstel, sonr¨ªo con satisfacci¨®n. "Digno de los naga, muestran una gran humildad pese a su gran poder, sin embargo me gustar¨ªa que se relajaran, esta es una celebraci¨®n en su honor y ustedes mis invitados. Tomen una copa y beban, dejaremos la pl¨¢tica seria para m¨¢s tarde." (Marcus) Me sentir¨ªa m¨¢s relajado con Agatha acompa?¨¢ndonos, si era una celebraci¨®n no se por que alejarla de nuestro lado. "Por cierto, su concubina vendr¨¢ mas tarde, as¨ª que no tiene que preocuparse." (Marcus) ?Tan f¨¢cil soy de leer? No, supongo que se debe a que tiene algo planeado. Bueno, Eugene est¨¢ cuidando de Agatha y ella ser¨¢ tra¨ªda m¨¢s tarde, supongo que aceptaremos la oferta del se?or Hornstel. Se nos ofrecieron asientos de honor para disfrutar de la fiesta, la m¨²sica era vivaz y muy alegre, invitando a las personas a bailar, y en la mesa de banquetes frente a nosotros hab¨ªa una selecci¨®n de diversos platillos, muchos eran importados y no se encontraban en Tulser. "Prueben esta carne de res hoolem, es de mis platillos favoritos." (Marcus) El se?or Hornstel nos ofreci¨® un filete bien cocido de carne de res ba?ado en una salsa ligeramente dulce... ?Exquisito! Quisiera que el chef que lo prepar¨® nos acompa?ar¨¢ en el viaje. "Uno de mis hombres me inform¨® que tiene un regalo para la regi¨®n, joven Aruh, ?Es eso cierto?" (Marcus) Los subordinados del teniente debieron haberle informado, directo al punto, pero mencion¨® a la regi¨®n en lugar de s¨ª mismo, en verdad debe amarla. "As¨ª es, lo dise?e durante mi entrenamiento como herrero, los ingredientes para producirlo se pueden encontrar f¨¢cilmente en la regi¨®n y los enanos lograr¨¢n hacer trabajos de gran calidad siguiendo los planos." (Aruh) Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings."No me deje con la intriga, d¨ªgame de que se trata." (Marcus) "Ser¨¢ mejor que se lo muestre." (Aruh) Met¨ª la mano en el peque?o saco que llevaba en la cintura, los guardias y el comandante ni se inmutaron, tanta deb¨ªa ser la confianza que nos ten¨ªan. Lo que saqu¨¦ fue un objeto guardado en una caja. Le pas¨¦ la peque?a caja al se?or Hornstel, quien al abrirla, dej¨® escapar un gemido de sorpresa, no solo ¨¦l, sino que tambi¨¦n el comandante se mostr¨® asombrado. "?Esto es... cristal? Que pureza y claridad la que tiene." (Marcus) El se?or Hornstel se sorprendi¨® por la claridad del vidrio entre dos peque?os aros de bronce, pero la transparencia de las dos placas de cristal no era la sorpresa en s¨ª. Ya sab¨ªa que el vidrio exist¨ªa en Eralgia, solo que era m¨¢s opaco y se usaba como decoraci¨®n en construcciones, los conocimientos y t¨¦cnica para llegar a esta transparencia no era conocida, ni siquiera entre los enanos. Al mover y levantar el peque?o art¨ªculo, el se?or Hornstel se dio cuenta de algo al ver a trav¨¦s del cristal. "?Qu¨¦ es este objeto?" (Marcus) "Son gafas... Su funci¨®n es corregir los problemas de la vista de las personas y ayudarles a ver mejor." (Aruh) Le indique c¨®mo ponerlas en el rostro, pero su expresi¨®n demostr¨® confusi¨®n. "Pero siento que me mareo al ver a trav¨¦s de ellas, ?Como puede esto ayudar a las personas a ver mejor?" (Marcus) "Es por el aumento que tienen, las piezas de cristal poseen dicha propiedad, esta debe ajustarse a las necesidades que requiera la persona para que pueda ver bien. Pero no se preocupe, tengo tambi¨¦n las instrucciones a seguir para darle distintos aumentos al cristal." (Aruh) Gracias a mi explicaci¨®n, las manos del se?or Hornstel comenzaron a temblar de la excitaci¨®n tras quitarse los lentes, me preocup¨¦ de que pudiera tirar las gafas. "Con esto... cambiar¨ªan muchas vidas... Hector, pruebatelas por favor." (Marcus) El hombre taciturno recibi¨® las gafas y se las coloc¨®, su rostro se ilumin¨® con una gran sonrisa. "Esto... es un milagro... Puedo ver con mayor claridad..." (Hector) Los lentes eran un poco primitivos y no deb¨ªan tener la exactitud de los lentes modernos, solo me dedique a aplicar lo que conoc¨ªa de ¨®ptica y aplicar la habilidad manual que obtuve bajo la tutela del maestro Fas, pero aun as¨ª, parece que fue suficiente para ayudarlo. "Joven Aruh... Se lo agradezco de todo coraz¨®n... Mi asistente Hector siempre ha padecido de la vista, pero aun as¨ª ha permanecido a mi lado para apoyarme, incluso con su problema... Siempre he querido buscar la manera de regresarle su apoyo de alguna manera, y usted me ha permitido hacerlo..." (Marcus) Contento, el se?or Hornstel puso su mano sobre mi hombro. "Al o¨ªr hablar de usted, sab¨ªa que llegar¨ªa a sorprenderme, pero esto super¨® cualquier expectativa que ten¨ªa. Se?orita Snakia, tendr¨¢ un gran acompa?ante en su viaje." (Marcus) "Si, estoy consciente de ello." (Naku) "Pero no es justo que solo nosotros seamos sorprendidos, nosotros tambi¨¦n les tenemos un par de sorpresas." (Marcus) Cuando aplaudi¨® las manos, las puertas del sal¨®n comenzaron a abrirse y entraron varias doncellas vestidas de varias razas usando ropas muy reveladoras; la m¨²sica que hasta ahora sonaba se detuvo y las personas que se encontraban bailando despejaron un ¨¢rea de buen tama?o y formaron un c¨ªrculo. Debe ser una especie de espect¨¢culo, los cuerpos semidesnudos de las chicas presentes eran muy tentadores, pero no soy un hombre que ser¨ªa f¨¢cilmente tentado por otras mujeres... Siempre y cuando Naku no interfiera. "Los pechos de esa chica de cabello casta?o se ven deliciosos. Me gustar¨ªa pasar la noche con ella." (Naku) "??Que haces siendo tentada tan f¨¢cilmente?!" (Aruh) Si, a Naku le gustan las mujeres tambi¨¦n, no va detr¨¢s de otros hombres pero s¨ª de otras mujeres, creo que eso influye en su decisi¨®n de que tenga otras esposas y concubinas. "Si¨¦ntanse libres de escoger a una concubina m¨¢s, me contaron de cierto evento que ocurri¨® en el camino hacia aqu¨ª; y si as¨ª lo desean, pueden hacerlo con todas ellas para buscar a una que les guste. Por cierto, no solo son hermosas, sino que cada una de ellas es una gran guerrera, as¨ª que podr¨¢ ayudarlos en su viaje... Pero por favor tengan en cuenta que deben limitarse a llevar solo a una..." (Marcus) As¨ª que esta fue la raz¨®n por la que apartaron a Agatha de nuestro lado... Quiz¨¢s podr¨ªa aceptar la ayuda de una como guerrera, pero escoger una concubina es... Mir¨¦ de reojo y me percat¨¦ de que Naku estaba estudiando a las chicas. S¨¦ lo que est¨¢s pensando, Naku, pero debo ser firme aqu¨ª y negarme, hace muy poco que recibimos a Agatha como concubina y la lastimar¨ªamos si conseguimos a otra tan pronto. "Comiencen." (Marcus) Una m¨²sica con un ritmo m¨¢s r¨¢pido y salvaje comenz¨® a sonar, pens¨¦ que se tratar¨ªa de un baile, pero fue un espect¨¢culo de combate. La raza de las chicas era variada: humanas, elfas, enanas, kekats, e incluso naga; me extra?¨¦, si se supone que debamos elegir a una chica de entre ellas, porque poner a chicas naga, que no abandonan Tulser... Mmm, su ropa es algo distinta. Las chicas de las dem¨¢s razas toman una pareja naga y comienzan a luchar contra ella. Ya entiendo, es una demostraci¨®n de capacidad de las chicas que no son naga, las verdaderas candidatas. El espect¨¢culo podr¨ªa parecer como un baile, pero era un combate serio, las naga est¨¢n claramente en ventaja pero las dem¨¢s chicas responden muy bien, la t¨¦cnica de cada una es variada pero ninguna tiene movimientos excesivos, puedo darme cuenta de que son verdaderas guerreras de gran destreza y habilidad. "Suficiente." (Marcus) Las chicas dejan de combatir y se alinean nuevamente frente a nosotros. Su respiraci¨®n se volvi¨® agitada y su sudor esclareci¨® las ropas que llevaban puestas, dej¨¢ndome ver a¨²n m¨¢s... Esto es malo, comienzo a excitarme. "Y bien, ?Hay alguna que les llamara la atenci¨®n?" (Marcus) Todas, todas me gustaron. Realmente estoy en problemas... ?Me he dado cuenta de mi mas grande debilidad! Necesito encontrar la manera de resolverlo o solo ser¨¦ un estorbo para Naku... La volteo a ver, ?Y ella est¨¢ tambi¨¦n excitada! "S-se?or Hornstel, agradecemos sus intenciones, pero ya tengo a una concubina a la que respeto, como hace poco que la conoc¨ª siento que la insultar¨ªa si me consigo a otra tan r¨¢pido, ademas de que tambi¨¦n tengo a mi esposa y a una prometida que me espera." (Aruh) Los ojos del se?or Hornstel se abrieron mucho, mis palabras debieron sorprenderlo. "?Vaya amor que le tienes a las mujeres a tu alrededor! ?Incluso te interesas en la opini¨®n de una concubina! Los naga son muy promiscuos durante su juventud, y por lo que escuch¨¦, cre¨ª que ser¨ªas igual. Bien, har¨¦ llamar a tu concubina y retirar¨¦ a estas chicas por ahora, luego hablaremos de cual les gustar¨ªa como guerrera." (Marcus) S¨ª, eso ser¨ªa bueno, pero necesito que se de prisa que estoy sufriendo. "Un momento..." (Naku) Naku intervino antes de que el se?or Hornstel diera la orden. "Solo llame a Agatha, no retire a las chicas por favor." (Naku) "?Naku?" (Aruh) "Hay una chica que llama mi atenci¨®n, y s¨¦ que tambi¨¦n la tuya... Si lo que te preocupa es la opini¨®n de Agatha, quiz¨¢s debamos escucharla." (Naku) Pero conociendo la personalidad de Agatha ella estar¨ªa de acuerdo con nuestra decisi¨®n, sin importar sus sentimientos. "Aruh... No te preocupes, conf¨ªa tambi¨¦n en la fuerza de Agatha." (Naku) ?Tus palabras intentan sonar geniales pero tus intenciones no lo son! "Adem¨¢s... Quiero poner en pr¨¢ctica mi teor¨ªa." (Naku) "?Teor¨ªa?" (Aruh) No hablar¨¢ de lo que creo, ?O si? El se?or Hornstel sigui¨® la petici¨®n de Naku e hizo llamar a Agatha, quien se present¨® en prendas igual de atrevidas que las de las otras chicas. ?Un manjar para la vista! "Jo-Joven Aruh, me dijeron que le gustar¨ªa verme en estas ropas, ?Que tal me veo?" (Agatha) "Estas preciosa, pero no son las ropas, sino t¨² la que me gusta." (Aruh) Mis palabras hacen que Agatha se emocione y lleve sus manos a su rostro. Ah, estoy en mi l¨ªmite. "Ven aqu¨ª, Agatha" (Naku) Agatha obedeci¨® y se acerc¨® a Naku, quien comenz¨® a susurrarle al o¨ªdo; ambas me echaban algunas miradas durante su conversaci¨®n. Tras terminar de conversar, Agatha asinti¨®. "Joven Aruh, no tiene que preocuparse por m¨ª, comprendo las razones de la se?orita Naku y estoy de acuerdo con ellas." (Agatha) Et tu, Agatha? Esta bien, ustedes ganan. Le doy mi se?al de rendimiento a Naku y ella sonr¨ªe. Vi a todas las chicas presentes, eran un total de 18, de las cuales, la mitad eran naga, tres eran humanas, tres eran elfas, una era enana, una era kekat, y la ¨²ltima pertenec¨ªa a una raza que no era originaria de Eralgia, deb¨ªa de ser extranjera o hija de una madre que lo fuera, esta chica fue quien m¨¢s llam¨® mi atenci¨®n, fue la ¨²nica que estuvo a la par con su compa?era naga. "Se?or Hornstel, me gustar¨ªa aceptar su proposici¨®n. Aceptaremos a una de las chicas para que nos acompa?e, pero me gustar¨ªa dejar la decisi¨®n para despu¨¦s, por el momento aceptaremos su otra oferta. Es solo que me gustar¨ªa que las chicas que no son naga nos acompa?en primero y las dem¨¢s podr¨ªan hacerlo cuando terminemos." (Naku) La temperatura de la sala aument¨® con las palabras de Naku, mi rostro se sinti¨® muy caliente; aunque puede sonar muy atrevido, lo que dijo se debi¨® a su condici¨®n que causa respeto absoluto en los naga. El se?or Hornstel asinti¨® con la petici¨®n de Naku e hizo que nos llevaran a una habitaci¨®n privada. Disfrut¨¦ mucho ese d¨ªa, tanto con el grupo de Naku, Agatha y las otras chicas, como con el de las naga. Al final, qued¨¦ completamente satisfecho. Capitulo 30 Cap¨ªtulo 30: Desayuno Disfrut¨¦ mucho el d¨ªa de nuestra llegada a Irios, sin embargo, hab¨ªamos venido a la ciudad por motivos serios. Me levant¨¦ temprano. Despu¨¦s del turno con las chica naga, regres¨¦ a dormir en la habitaci¨®n donde estaban Naku y Agatha, a¨²n pod¨ªa continuar, pero todas estaban dormidas y ya estaba lo suficientemente satisfecho, as¨ª que concilie r¨¢pido el sue?o. Cuando amaneci¨®, solo Naku, Agatha y yo est¨¢bamos en la habitaci¨®n, las dem¨¢s jovenes debieron ser despertadas m¨¢s temprano. Deber¨ªan dejarlas descansar un poco m¨¢s luego de semejante noche. Quise dejar dormir a mis dos chicas por m¨¢s tiempo, pero ellas despertaron por su cuenta. "?Buenos d¨ªas a las dos! ?Durmieron c¨®modas?" (Aruh) "Mucho, ca¨ª rendida. Fue muy divertido hacerlo con tantas chicas... Y t¨², incluso los dragones temblar¨ªan al tenerte enfrente." (Naku) "Me basta con hacerlas temblar a ustedes." (Aruh) "Se?orita Naku, no sab¨ªa que pod¨ªa hacerse de esa manera..." (Agatha) No solo yo tuve mi ''diversi¨®n'' con las chicas, sino tambi¨¦n Naku; si hab¨ªa chicas que no estuvieran ocupadas conmigo, ella se encargaba de ''entretenerlas''. "Espero que est¨¦s complacida, con todas estas chicas ya se complet¨® y super¨® el plan que ten¨ªan Fortuna y t¨², ?No es verdad?" (Aruh) "Si, fueron m¨¢s de la cuenta y es una lastima solo poder llevar a una... No habr¨¢ mucho tiempo para conocer a las dem¨¢s e intimar, quiz¨¢s sea necesario conseguir m¨¢s durante el viaje por si estas j¨®venes se van con otros hombres..." (Naku) Naku es extra?amente realista para situaciones que le sean convenientes... Chicas de una sola noche y no concubinas, ?eh? Aunque no quisiera romperle el coraz¨®n a todas las chicas, solo podemos llevar a una con nosotros y las dem¨¢s deber¨¢n quedarse, solo espero que haya hombres que las puedan hacer felices... No, luego de lo que hizo Naku con ellas, tambi¨¦n existe la posibilidad de que busquen mujeres. Llamaron a la puerta y nos cubrimos con las s¨¢banas, pero antes de dar nuestra respuesta, abrieron y una mujer entr¨® en la habitaci¨®n, no era ninguna de las que participaron anoche. Usaba un vestido largo y de tela gruesa color marr¨®n. Su raza era elfo. "El se?or desea desayunar con ustedes, les estar¨¢ esperando en una hora. Mi nombre es Ysene, les guiar¨¦ hacia los ba?os." (Ysene) Ysene era una de las sirvientas del se?or Hornstel, varias muchachas m¨¢s entraron con ropas de ba?o para nosotros. En lugar de darnos el tiempo para prepararnos, las j¨®venes doncellas comenzaron a ponernos las t¨²nicas y nos guiaron por los pasillos de la mansi¨®n. "?D¨®nde est¨¢n Eugene, Arachne y Barker? No los he visto desde que llegamos." (Aruh) "El se?or Yonzo se hospeda en la casa de sirvientes, no debe de preocuparse, ¨¦l recibe trato preferencial. En cuanto a la ?se?orita? Arachne, ha estado desde ayer en la tarde jugando con el peque?o cachorro en los bosques traseros de la mansi¨®n, pero ninguno de los dos corre alg¨²n riesgo ya que no hay monstruos en ese lugar." (Ysene) Creo que ser¨ªa buena idea decirle que si Arachne est¨¢ presente, lo que corre riesgo es la fauna del lugar. "?Se han encargado de alimentarlos lo suficiente?" (Aruh) "El se?or Yonzo nos inform¨® de las instrucciones que usted le ense?¨® para cuidar de los dos, tambi¨¦n estamos cuidando de sus dem¨¢s animales." (Ysene) Bien, mientras sigan las instrucciones no habr¨¢ problemas de que Arachne ataque a la fauna del se?or Hornstel. Llegamos a una enorme sala de ba?o, pero aparte de nosotros no hab¨ªa nadie m¨¢s. El lugar ten¨ªa varias piscinas y estaba hermosamente construido y adornado, se pod¨ªa sentir la diferencia en el estatus social. Ysene aplaudi¨® y varias chicas y chicos en t¨²nicas como las nuestras entraron. "Pueden elegir a la persona que deseen como su asistente de ba?o." (Ysene) ''Pero no se sobrepasen'' fue lo que dijeron los ojos de Ysene pese a su educado tono de voz. Bueno, no ten¨ªamos las intenciones de hacerlo. "No es necesaria la ayuda de un asistente, tomaremos un ba?o por nuestra cuenta." (Aruh) Naku y Agatha asintieron a mi petici¨®n, ser¨ªa malo que algo pasara durante el ba?o. "......... Muy bien, pero si desean algo en particular, usen esto para llamarnos. Tambi¨¦n h¨¢gala sonar cuando terminen para traer sus ropas." (Ysene) Mis palabras la hicieron soltar un ligero suspiro de alivio casi perceptible, creo que aparte de mi, Naku fue la ¨²nica que se dio cuenta. Pero apeg¨¢ndose a una etiqueta de educaci¨®n, Ysene me entreg¨® una campanilla de metal ligero y bronce. "Vendremos a recogerlos cuando terminen, por favor disfruten de nuestros ba?os." (Ysene) Ysene y las dem¨¢s sirvientas hicieron una reverencia y se retiraron llev¨¢ndose a las personas en t¨²nica tambi¨¦n. "La se?ora Ysene luce come una persona muy estricta." (Agatha) "Si, y parece que no estamos en su gracia..." (Naku) Bien, luego de una noche tan loca, seguramente subimos su carga de trabajo. Lo siento mucho. Aceptamos la hospitalidad del se?or Hornstel y tomamos un ba?o muy relajante, el agua estaba caliente y pudimos sumergirnos hasta los hombros. ... Cuando salimos del ba?o, las sirvientas nos vistieron con ropa casual, pens¨¦ que como atender¨ªamos a un desayuno formal con el se?or Hornstel, nuestras ropas ser¨ªan acorde a la ocasi¨®n, pero seg¨²n en palabras de Ysene, la reuni¨®n es informal. Mientras que ¨¦ramos guiados por los pasillos, nos topamos con una cara conocida. "Maestro Aruh, maestra Naku, muy buenos d¨ªas." (??) Se trataba de Mitena, una chica de la raza Morunke y una de las chicas con las que pas¨¦ la noche, fue tambi¨¦n ella la que llam¨® mi atenci¨®n por sus habilidades como guerrera. La raza morunke es una de las tribus Theriantrope que pertenecen a la ''Alianza de los animales sagrados'', un conjunto de pa¨ªses peque?os en el norte del continente que mantienen buenas relaciones con Eralgia. Los Theriantrope se diferencian de otras razas con caracter¨ªsticas animales m¨¢s marcadas como los lizardon y kekats en que solo tienen orejas, cola de animal y otros rasgos menores. Siendo de la raza morunke, Mitena ten¨ªa orejas y cola de mono, su rostro se ve¨ªa un poco infantil gracias a sus pecas, su mirada fuerte y su cabello corto color marr¨®n, junto con un cuerpo esbelto y con algunos m¨²sculos la harian verse como una marimacho ante muchas personas, pese a ello, era una chica muy atractiva que emit¨ªa un aura en¨¦rgica y adorable. "Mitena, buenos d¨ªas. Me preguntaba a d¨®nde hab¨ªas ido ya que no amaneciste a mi lado." (Aruh) Quiz¨¢s debido al tiempo que pase con Naku y Fortuna desde mi infancia, siento que me es f¨¢cil coquetear con las mujeres, parece que no era mi imaginaci¨®n. Mitena se puso roja con mis palabras. "Ten¨ªamos entrenamiento en la ma?ana... Aunque todas quer¨ªamos pasar m¨¢s tiempo con usted." (Mitena) Sonre¨ª satisfecho al escucharla, sin embargo, me apena el hecho de tener que escoger solo a una. "Ejem, se?orita Mitena, si nos disculpa, nos dirigimos con el se?or en estos momentos. Me gustar¨ªa que dejara sus explicaciones para otro momento." (Ysene) "Tch, Ysene... Solo quer¨ªa platicar por un momento, no era mi intenci¨®n interponerme en tu trabajo." (Mitena) "Si tienes el tiempo para ponerte a platicar, entonces..." (Ysene) Alc¨¦ la mano para detener a Ysene, parece que las dos se llevan muy mal. "Un momento por favor, Ysene... Dime, Mitena, ?Estas libre ahora?" (Aruh) "Bueno, se supone que debo tomar una ducha y prepararme para otras actividades." (Mitena) "En ese caso, acordemos en tomarnos un tiempo m¨¢s tarde para conocernos mejor, ?Est¨¢ bien?" (Aruh) "Si, maestro." (Mitena) "Me incluyo en esa reuni¨®n, ?Que dices tu, Agatha? Seria bueno que nos conoci¨¦ramos mejor." (Naku) "Yo tambi¨¦n. Pienso que podr¨ªamos ser buenas amigas, tenemos los mismos gustos." (Agatha) This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Agatha me mir¨® de reojo y le mand¨¦ un gui?o como respuesta, haci¨¦ndola sonrojar. Ah, el humor de Ysene est¨¢ empeorando. "Maestra Naku, Agatha... Si, divirtamonos los cuatro." (Mitena) Muy contenta, Mitena se alej¨® en direcci¨®n a los ba?os. "?Estar¨¦ esper¨¢ndolos! ?Hasta pronto!" (Mitena) Siendo una chica muy en¨¦rgica e inocente, se fue corriendo sin mencionar cuando o donde nos encontrar¨ªamos. "Ahora, por favor continuemos, el se?or debe estar esper¨¢ndonos." (Ysene) Obedecimos la petici¨®n de Ysene y nos dirigimos nuevamente con el se?or Hornstel. ... Cuando llegamos al comedor, el se?or Hornstel ya nos estabamos esperando. "Mil disculpas, mi se?or... Pensar que le he hecho esperar es la peor de las verg¨¹enzas, ?Aceptar¨¦ el castigo correspondiente!" (Ysene) "Tranquila, Ysene; no estoy enojado, conociendote despu¨¦s de todos estos a?os estoy seguro que debio surgir un contratiempo... Pero si en verdad consideras que debes ser castigada supongo que bastar¨¢ con que contin¨²es entrenando para superar los contratiempos que se presenten." (Marcus) "As¨ª se har¨¢, mi se?or." (Ysene) Satisfecho por la respuesta de Ysene, el se?or Hornstel se dirigi¨® a nosotros. "Y ustedes pasen, no se contengan y tomen asiento, los chefs han preparado una deliciosa selecci¨®n de comida, ?Vamos, vamos!" (Marcus) Se notaba su buen humor, nos invit¨® con gritos alegres y una sonrisa a unirnos al desayuno. La mesa de banquetes era bastante grande, de un lado est¨¢bamos Naku, Agatha y yo, mientras que del otro estaban el se?or Hornstel, el se?or Walter y el se?or H¨¦ctor, sin embargo, solo el se?or Hornstel se encontraba en la mesa, los otros dos hombres estaban a su lado como ayer cuando lo conocimos. El teniente Gerald tambi¨¦n se encontraba en la habitaci¨®n, pero ¨¦l se encontraba a espaldas nuestras. "Gusto en verlo de nuevo, teniente. Ayer no tuvimos la oportunidad de despedirnos." (Aruh) "Bueno, la reuni¨®n tom¨® un giro que no lo permiti¨®." (Gerald) "Me parece que disfrutaron mi regalo." (Marcus) "Si, quedamos muy satisfechos todos." (Naku) "Y no es lo ¨²nico que tengo preparado para ayudarlos en su viaje, obviamente tengo suministros y fondos preparados, adem¨¢s de algunas tropas para escoltados hasta la capital... En cuanto a su acompa?ante, espero que la hayan elegido luego de ayer." (Marcus) "Si, ya lo hemos discutido... Aunque nos gustar¨ªa llevarnoslas a todas, eso no es posible, es por eso que elegimos a Mitena para que nos acompa?e." (Aruh) Lo siento por las dem¨¢s chicas, la pase muy bien con ellas y al parecer ellas tambi¨¦n disfrutaron nuestro tiempo juntos, estar¨¦ dispuesto a recibir reclamos de todas si es necesario, tuve que elegir solo a una, y esa fue Mitena. "Mitena... ?Cual de todas es?" (Marcus) "Mitena Minters, la soldado de raza morunke." (Walter) "Ah, esa joven, era la ultima que me esperaba que eligieran... La chica destaca por su poder, pero era la menos atractiva del grupo." (Marcus) "Yo la considero una chica muy bella y encantadora." (Naku) "Igual yo, adem¨¢s de sus habilidades, es una mujer de mi gusto y muy atractiva." (Aruh) Agatha asinti¨® a nuestras palabras. "Ya veo, entonces eso lo decide, prepararemos todo para que la soldado Mitena Minters los acompa?e." (Marcus) "Muchas gracias, cuidaremos muy bien de ella." (Aruh) Las puertas se abrieron y varios sirvientes entraron cargando distintos platos de comida, que pusieron del lado del se?or Hornstel y del nuestro. "Hay una variedad de siete platillos: ensalada de verduras de Tulser, crema de centeno y carne de gum, filete de ave de caza, lengua de res hervida, sopa de papa y leche de ciervino bollos de trigo rellenos de ternera, y fresas como postre." (chef) Todo se ve¨ªa y ol¨ªa tan bien, pero aparte de Naku y de mi que llevamos una dieta alta en calor¨ªas, esto es demasiado para Agatha; el se?or Hornstel dio una se?al con la mano y todos los sirvientes se retiraron). "Joven Aruh, hay dos temas de los que me gustar¨ªa hablarte... Empezare con el bueno. A decir verdad, desde ayer he estado hablando con Hector y el resto de mis consejeros y nos gustar¨ªa darte un t¨ªtulo local, no es tan impresionante como el que ya tienen por haber cazado a Spivula, pero me gustaria dartelo como agradecimiento por el invento que nos has dado, ?Te parece bien?" (Marcus) Un t¨ªtulo local consiste en recibir un nombre honorario que viene junto a un tratado donde el se?or de la regi¨®n promete pagarle cierta cantidad de fondos acumulados de los impuestos al titulado cuando este llegue a cierta edad. Es algo as¨ª como un fondo de retiro. "Veras, est¨¢ relacionado al otro tema del que quer¨ªa hablarte, pero las finanzas de la regi¨®n est¨¢n cayendo y no hay forma de pagarte una compensaci¨®n suficiente." (Marcus) Ya veo, as¨ª que se trata de eso. Es dif¨ªcil aplicar un juicio aqu¨ª, la profec¨ªa de Naku indica sobre un exito en la mision, pero no explica sobre la identidad del caballero y si en verdad se trata de mi... Despues de todo, en el sue?o, el caballero y Naku contraen nupcias despu¨¦s de cumplir la misi¨®n, mientras que ella y yo ya estamos casados, as¨ª que puede interpretarse de dos formas: o la visi¨®n es inexacta, o algo me ocurre y Naku se casar¨¢ con alguien m¨¢s. Lo que me inquieta es el hecho de que nuestros conocidos cercanos decidieron celebrar nuestra boda a sabiendas de lo que deb¨ªa ocurrir. Quiero pensar que se debi¨® a un error de comunicaci¨®n por parte de las sacerdotisas... Es por eso que la propuesta del se?or Hornstel puede tomarse como esperanza de nuestro ¨¦xito, o una forma de escapar a una deuda conmigo... "Se?or Hornstel... No es necesario que se me otorgue tal t¨ªtulo, mi obsequio fue de buena voluntad... " (Aruh) Mi respuesta lo tom¨® por sorpresa, pero no hay un gran significado detr¨¢s de mis palabras, solo quiero sacar a relucir sus intenciones, me sentiria incomodo sabiendo que el se?or encargado de la regi¨®n de Tulser, a donde planeo regresar, es un oportunista que podr¨ªa meterme en problemas. Aunque no est¨¢ garantizado que ¨¦l viva cuando regrese. "Los naga apreciamos todo el esfuerzo que hace por la regi¨®n y los naga no perseguimos mucho los lujos. Los fondos que he recibido por mis inventos hasta ahora estaban dirigidos a nuestra misi¨®n... Si la regi¨®n atraviesa por tiempos dif¨ªciles, me gustar¨ªa que este invento le ayude a recuperarse." (Aruh) El se?or Hornstel comenz¨® a temblar al escuchar mis palabras. "Pero... en verdad quisiera encontrar una forma de pagarte, joven Aruh." (Marcus) "Mi se?or..." (Hector) "Estuvimos discutiendo de qu¨¦ manera compensarte por darnos la oportunidad de recuperarnos gracias a tu invento, el cual, tambi¨¦n ayudar¨¢ a personas como Hector a recuperar su habilidad para ver, pero no tenemos otra manera de hacerlo m¨¢s que ese t¨ªtulo... Pensamos de que quiz¨¢s si era en el futuro, habr¨ªa una manera de pagarte." (Marcus) Vaya, entonces si ten¨ªa buenas intenciones... Lamento haber dudado de usted, se?or Hornstel. "Es un buen hombre." (Naku) Naku murmur¨® felizmente, debio tener las mismas sospechas que yo. Sin embargo, parece que los problemas de Eralgia son m¨¢s grandes de lo que aparentan; si una regi¨®n tan pr¨®spera, llena de abundancia como lo es Tulser, est¨¢ pasando por una situaci¨®n dif¨ªcil, debe ser algo grave. "Mencion¨® que la situaci¨®n por la que atraviesa Tulser del centro est¨¢ ligada al otro tema del que quer¨ªa hablarme, antes de continuar sobre lo de la compensaci¨®n, me gustaria saber de qu¨¦ se trata." (Aruh) Tal vez se trata de un tema delicado, el se?or Hornstel mir¨® a sus dos acompa?antes como si estuvieran poni¨¦ndose de acuerdo. "Muy bien, pero antes de eso, comamos, siento que la comida sabr¨¢ mal si comenzamos a hablar de eso." (Marcus) Bueno, la comida comenzaba a enfriarse y seria mala idea desperdiciarla. Naku, Agatha y yo nos miramos, asentimos y comenzamos a comer. Si, realmente delicioso. Capitulo 31 Cap¨ªtulo 31: Rumbo del conflicto "Bien, ?Por d¨®nde empezar? Lo mejor seria desde donde comenz¨® la guerra..." (Marcus) Habiendo acabado de desayunar, la pl¨¢tica sobre la situaci¨®n de Eralgia comenz¨®. "Hace casi 8 a?os, estall¨® la actual guerra entre nuestro Eralgia y uno de los reinos del norte, Timancera. El origen del conflicto se debi¨® a un ataque de su parte contra el entonces se?or de la regi¨®n de Bancera, Owen Doma, quien falleci¨®; al no tener sucesor inmediato, su cargo pas¨® temporalmente a manos de su consejero, Roz Curten, pero fue r¨¢pidamente transferido al sobrino de Owen, Jarader Doma. El joven Jarader tom¨® la iniciativa y aisl¨® a varios de los fuertes de su cadena de suministros al atacar pueblos y aldeas en los alrededores con la ayuda de los se?ores de las regiones de Totra y Flaresed. Los fuertes enemigos cayeron y la guerra entre los dos reinos se hizo oficial." (Marcus) Bien, todo eso lo se gracias a las noticias que llegaron a Tulser. Despu¨¦s de la declaraci¨®n de guerra, Eralgia comenz¨® a avanzar en la tierra enemiga, pero esta recibi¨® el apoyo de dos de sus aliados: el reino de las minas heladas, Uvikuto; y el reino de la sangre pura, Alharm. Los dos pa¨ªses son tierras donde se practica una doctrina de supremac¨ªa humana y ven a Eralgia como una caja de suciedad por la mezcla de la raza humana con ''seres inferiores''. Sin embargo, los problemas comenzaron cuando otra naci¨®n se uni¨® recientemente al conflicto al lado de Timancera: el reino del castillo blanco, Forepam. "No imagin¨¢bamos que seriamos traicionados por uno de nuestros aliados, de pronto est¨¢bamos luchando contra cuatro naciones. Sin embargo, los n¨²meros y suministros estaban de nuestro lado todav¨ªa, pero desde hace un a?o, varios de los fuertes que hab¨ªamos conquistado fueron retomados... Lo m¨¢s inquietante fueron los testimonios de los soldados, de que los mismos civiles, fueran hombres, mujeres, o ni?os que reci¨¦n hab¨ªan dejado los brazos de sus madres, comenzaron a atacarnos de una manera tan feroz, que parec¨ªan haber perdido la cordura; hubo un soldado que dijo que sinti¨® que se enfrentaba a demonios." (Marcus) Suena como el gui¨®n de una pel¨ªcula de terror, imaginar a personas ordinarias convertirse en seres temidos debe ser aterrador para los soldados en batalla. "Hace poco recibimos el reporte de un gran hombre, de que los timanceritas se han hecho con un arma extra?a que suponemos es la fuente detr¨¢s de la conversi¨®n de personas normales en seres sin conciencia. Seg¨²n un reporte confiscado, es que planeaban tratar de hacer lo mismo con nuestros soldados, aunque por suerte, se logr¨® frustrar uno de los primeros intentos y asegurar una de las armas... Sin embargo..." (Marcus) El comandante Litsom dio un paso al frente y mir¨® al se?or Hornstel como si le estuviera pidiendo permiso, a lo que ¨¦l asinti¨®. "Me gustar¨ªa continuar... El pelot¨®n ''Pino azul'' liderada por el sargento menor Rordik Lagatzer, desapareci¨® en su camino de retorno a Eralgia. La noticia de su desaparici¨®n fue reportada por otro escuadr¨®n hace solo un par de d¨ªas." (Walter) Rordik... ?Se refiere a ese se?or Rordik? ?Uno de los hombres del capit¨¢n Almond? Volte¨¦ a mirar al teniente Gerald. "Yo tambi¨¦n acabo de enterarme apenas llegamos..." (Gerald) Crec¨ª conociendo al se?or Rordik, es un hombre que aparenta ser muy serio, pero es verdaderamente amistoso cuando lo conoces bien, su mayor rasgo es la gran admiraci¨®n que siente por los naga, al grado que decidi¨® enlistarse en el ej¨¦rcito de la regi¨®n a pesar de lo seguido que se enfermaba. Yo sol¨ªa darle de las medicinas que mezclaba con ayuda del profesor Spencer, y a cambio, ¨¦l me ense?¨® algunos movimientos de su estilo de combate (los que no requer¨ªan usar cola). If you find this story on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the infringement. Pensar que est¨¢ perdido en acci¨®n me resulta preocupante, dada su responsabilidad y amor hacia Eralgia, no es alguien que decidiera traicionar al reino. Las ¨²nicas dos opciones que quedaban es que fuera capturado o muerto. "?Qu¨¦ hay del capit¨¢n Almond y del resto de sus hombres?" (Naku) "Solo los hombres que partieron de regreso a Eralgia desaparecieron, el capit¨¢n Jacob Almond y el resto de sus hombres contin¨²an al frente de batalla. De hecho, las acciones heroicas del capit¨¢n le ha permitido adquirir una buena posici¨®n a las fuerzas de Eralgia, y fue su equipo el que descubri¨® la conspiraci¨®n de Timancera." (Marcus) As¨ª que el capit¨¢n y sus dem¨¢s hombres aun se encuentran bien, me preocupa el se?or Rordik, pero no es que pueda ir al frente y usar mi extra-percepci¨®n para buscarlo. Lo ¨²nico que puedo hacer es confiar en que si fue capturado, sea rescatado... Mmm, quiz¨¢s hay algo en lo que pueda ayudar, no es mucho y lo tenia guardado como una sorpresa oculta en mi regalo para el se?or Hornstel para que descubriera en un futuro pr¨®ximo, pero creo que ser¨¢ mejor revelarlo ahora. "Se?or Hornstel, antes de que la pl¨¢tica contin¨²a, hay algo de lo que me gustar¨ªa hablarle." (Aruh) Le ped¨ª disculpas al se?or Hornstel y le inform¨¦ de que hab¨ªa una funci¨®n en las gafas para ser usado en la guerra, le expliqu¨¦ que hab¨ªa decidido guardar el secreto para permitir que los artesanos experimentaran e hicieran varios inventos ¨²tiles antes de llegar a dicha funci¨®n. Pero mientras que espere al menos un poco de enojo por parte de alguno de los presentes, en lugar de eso, todos sonrieron emocionados. "Es la primera vez que ver¨¦ uno de tus inventos pensado para la guerra, siento un poco de curiosidad." (Naku) "Quer¨ªa dejarlo como una sorpresa, pero ayudar¨¢ en las misiones de b¨²squeda." (Aruh) "Incluso si es para la guerra, est¨¢ pensado con buenas intenciones, me encanta ese lado amable tuyo." (Naku) Naku sonri¨® de manera hermosa y cautivante, mientras que Agatha me ve¨ªa con ojos de admiraci¨®n. Cuando estas dos hacen equipo, mi coraz¨®n se acelera. Me pregunto como ser¨¢ cuando nos reunamos con Fortuna y llevemos a Mitena. El se?or Hornstel mand¨® a un criado para que le informara a Eugene de que me trajera cierta caja que ten¨ªa en el carruaje. "?Esta es la caja, mi se?or?" (Eugene) "As¨ª es. Muchas gracias, Eugene." (Aruh) "Me alegro de serle ¨²til." (Eugene) Le ped¨ª al se?or Hornstel que nos guiara a un espacio con vista hacia el exterior y el nos gui¨® a todos hasta a un balc¨®n que daba hacia el pueblo. Abr¨ª la caja y le entregu¨¦ el objeto que ven¨ªa dentro. "Esto tambi¨¦n tiene una pieza de cristal, pero ?Un tubo?" (Marcus) "Cierre un ojo y vea hacia el pueblo a trav¨¦s del orificio m¨¢s peque?o." (Aruh) El se?or Hornstel obedeci¨® mi instrucci¨®n y vio a trav¨¦s del objeto, su rostro se qued¨® paralizado en una expresi¨®n de asombro. Sin decir una palabra, le ofreci¨® el art¨ªculo al comandante Litsom, quien tambi¨¦n se sorprendi¨® y comenz¨® a ver hacia varias direcciones. El objeto: un catalejo. "Joven Aruh, con esto podremos tomar nuevamente la ventaja en la guerra... Esto est¨¢ a un nivel en donde solo el rey puede pagarte." (Marcus) "Ya le dije que le entregue esto para..." (Aruh) "No, esto no puede quedarse sin ning¨²n tipo de recompensa... Oro, suministros, soldados, no tenemos suficiente para darte nada de eso... Pero, creo que tengo algo que puede servirte, algo que solo tu ingenio podr¨¢ usar, tenia mis dudas de si entreg¨¢rtelo o no cuando me mostraste las gafas, pero esto lo decide... Me gustar¨ªa que tu y tus acompa?antes pasen otro d¨ªa m¨¢s en la ciudad... Te entregar¨¦ el tesoro m¨¢s grande de Tulser, no, de Eralgia." (Marcus) Capitulo 32 Cap¨ªtulo 32: Sesi¨®n de entrenamiento Se arregl¨® que partir¨ªamos al d¨ªa siguiente ya que el se?or Hornstel quer¨ªa hacer los preparativos para entregarnos un objeto de gran valor e importancia. Nos ver¨ªamos con el se?or Hornstel en la noche, mientras tanto, nos ofreci¨® la libertad de conocer la mansi¨®n y la ciudad, lo cual aceptamos. Aunque ten¨ªa ganas de hacer de turista en la ciudad inmediatamente y tener una cita con mis dos chicas y Mitena, no pudimos hacerlo, dado que el d¨ªa de ayer no entrenamos en todo el d¨ªa; Naku y yo decidimos recuperar el tiempo perdido y tener una sesi¨®n de entrenamiento en el ¨¢rea de pr¨¢cticas de la mansi¨®n del se?or Hornstel. Pese a ser donde viv¨ªa y trabajaba el se?or de la regi¨®n, la ¡®mansi¨®n¡¯ tambi¨¦n albergaba a la guardia personal; contaba con dormitorios, ba?os y establos militares, por supuesto, incluye ¨¢reas para maniobras y entrenamiento. Al parecer, Mitena y las dem¨¢s chicas pertenecen a la guardia personal del se?or Hornstel y son la ¨¦lite de esta. Con el permiso del se?or Hector, acordamos usar el espacio de entrenamiento por unas cuatro horas, despu¨¦s de las cuales, invitariamos a Mitena a salir con nosotros para pasear por la ciudad. El entrenamiento es necesario para los naga, el solo perder un d¨ªa debe ser compensado diez veces. Eugene tambi¨¦n se ofreci¨® a entrenar con nosotros, a lo cual aceptamos, tambi¨¦n decidimos incluir a Agatha para ense?arle algo de defensa personal y a c¨®mo usar una daga. Sin olvidarnos de Arachne y Barker, fuimos por ellos para agregarlos a la sesi¨®n, lo mejor ser¨¢ comenzar a entrenar al peque?o de Barker de una vez. Van a ser unas horas un tanto ocupadas. Cuando llegamos al espacio para entrenar, hab¨ªa algunas personas fuera de la malla de piedra haci¨¦ndola de espectadores. Entre los presentes estaban Mitena y todas las dem¨¢s chicas, de cuya presencia me hab¨ªa percatado gracias a mi habilidad. Decid¨ª ir a aprovechar y hablar con ellas sobre nuestra decisi¨®n. ¡°Ya nos lo imagin¨¢bamos.¡± (Chica elfa) ¡°Si, Mitena es la m¨¢s fuerte de entre nosotras y ser¨¢ una buena acompa?ante.¡± (chica humana 1) ¡°Aunque es dif¨ªcil dejar ir a un hombre tan formidable y amoroso como tu¡­ El solo recordar como me sostuviste con tal cari?o me hace querer continuar esta noche tambi¨¦n.¡± (chica enana) ¡°Va a ser muy dif¨ªcil encontrar una pareja luego de lo que hicieron con nosotras, pero no debes preocuparte, tomaste una buena decisi¨®n.¡± (chica kekat) Ninguna de las chicas se sinti¨® despechada, quiz¨¢s pens¨¦ m¨¢s de la cuenta. Incluso recib¨ª el agradecimiento por ser yo quien tomara la castidad de algunas de ellas; tal parece que el sexo fue casual no solo para nosotros. ¡°Tengo una idea, ?Que les parece si dejan que Mitena se una a su entrenamiento?¡± (chica elfa) ¡°Ser¨ªa bueno que fueran familiariz¨¢ndose con su estilo.¡± (Chica enana) Si, me gusta la idea. ¡°?T¨² que dices, Mitena?¡± (Aruh) ¡°Ser¨ªa un placer.¡± (Mitena) Antes de que comenzaramos a entrenar, sent¨ª un par de miradas que proven¨ªan desde dos presencias algo retiradas del lugar; se trataba de dos j¨®venes humanos, uno de cabello negro y otro de cabello casta?o claro, ambos espectadores parec¨ªan inspeccionarnos a Naku y a mi, aunque no percib¨ªa hostilidad de su parte. ¡­ Comenzamos con una rutina de calentamiento y pruebas de reflejos. Quiz¨¢s por su edad o abandono de entrenamiento, Eugene se agot¨® muy r¨¢pido, lo mismo ocurri¨® con Agatha¡­ Muy bien, ellos tendr¨¢n que comenzar a ejercitarse y condicionar su cuerpo primero; es por eso que Naku y yo les preparamos una serie de ejercicios por realizar. Luego de que Naku, Mitena, Arachne, Barker y yo terminar¨ªamos de calentar, comenzamos con una pr¨¢ctica de ataques contra distintos tipos de blancos a corta y larga distancia. Los que se llevaron la mayor admiraci¨®n de entre nosotros fueron Arachne y Barker, quiz¨¢s por ser monstruos; Arachne era r¨¢pida pese al gran tama?o de su parte en forma de ara?a, tenia buenos reflejos y hacia uso de su cuerpo y hechizos para atacar; Barker era peque?o e igualmente ¨¢gil, aunque sus movimientos eran torpes y tuve que ense?arle algunas formas de atacar, sus instintos eran buenos y aprend¨ªa r¨¢pido, adem¨¢s, todos notamos que peque?as llamaradas sal¨ªan de su hocico de vez en cuando. Pero a pesar de que nuestros peque?os entes nos quitaban gran parte de la atenci¨®n de los espectadores, hab¨ªa otros que se enfocaron en Naku, en Mitena y en m¨ª. Nosotros tres hac¨ªamos maniobras de ataque y cambio r¨¢pido de armas, tambi¨¦n tratamos de trabajar en conjunto con Arachne como adversaria de pr¨¢ctica. Finalmente, hicimos un poco de sparring entre nosotros tres, pero como nos faltaba alguien para formar dos parejas, decidimos incluir a Eugene. Sin embargo¡­ ¡°Me gustar¨ªa participar en el encuentro si no les molesta¡­¡± (??) Uno de los dos j¨®venes que nos observaba desde la distancia se nos acerc¨® y pidi¨® unirse al sparring, se tratara del chico de cabello casta?o. Hab¨ªa algo en el que me resultaba familiar. ¡°Disculpen que no me haya presentado, soy el hijo menor del capit¨¢n Jacob Almond, l¨ªder de brigada Richard Almond. Un placer conocerlos a los dos.¡± (Richard) As¨ª que es hijo del capit¨¢n Almond y hermano del teniente Gerald. ¡°Mucho gusto, joven Richard. Mi nombre es Aruh Hydran y ella es mi amada esposa, Nakureshta Snakia, y por ah¨ª¡­¡± (Aruh) El joven Richard alz¨® su mano para detener mi presentaci¨®n y centr¨® su vista un momento sobre Naku y luego en mi nuevamente. ¡°No es necesario que se presenten, ustedes dos son personas muy famosas en todo Tulser.¡± (Richard) Naku se molest¨® por la respuesta del joven Richard, a decir verdad, fue grosero de su parte interrumpir una presentaci¨®n. ¡°Entonces, joven Almond, dice que le gustar¨ªa unirse a nuestro entrenamiento¡­ Pero lamento informarle que planeabamos pedir la ayuda de nuestro compa?ero, el se?or Eugene, as¨ª que debemos rechazar su oferta.¡± (Naku) Oh, en verdad que Naku esta molesta; pensaba negarme yo tambi¨¦n pero ella se me adelant¨®. ¡°Disculpenos un momento, joven Richard¡­¡± (Mitena) Mitena nos tom¨® de la mano a Naku y a mi y nos alej¨® a cierta distancia del joven Almond. ¡°?Que sucede, Mitena?¡± (Aruh) ¡°Deber¨ªan aceptar su oferta.¡± (Mitena) ¡°No, me desagrada la idea de que se una a nuestra pr¨¢ctica.¡± (Naku) En verdad que le desagrada, no suelo ver a Naku muy seguido con este humor. ¡°Bueno, el joven Richard puede parecer grosero en un principio, tambi¨¦n vanidoso, sin mencionar que es un arrogante, pero hay una buena raz¨®n para aceptar su oferta.¡± (Mitena) A ti¡­ tampoco te agrada, ?verdad? ¡°Ahora siento menos deseos de dejarlo participar, suena a que es alguien muy problematico.¡± (Aruh) If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. ?Que clase de situaci¨®n amerita que Mitena insista en dejarlo participar si siente desagrado por ¨¦l? ¡°Cierto, aunque sea el hijo del capit¨¢n Almond, su actitud es reprobable¡­ Adem¨¢s, la manera en la que nos miraba me result¨® inc¨®moda.¡± (Naku) ¡°Bueno¡­ La verdad es que¡­ El joven Richard ser¨¢ la persona que nos escoltara hasta la capital.¡± (Mitena) ¡°?¨¦l es? ?Por qu¨¦ decidieron tal cosa?¡± (Naku) ¡°Calma, Naku¡­ Lo m¨¢s probable es que fuera debido a la falta de personal militar en la regi¨®n.¡± (Aruh) ¡°En parte es por eso, pero tambi¨¦n se debe a que ¨¦l mismo fue quien se ofreci¨®.¡± (Mitena) ?¨¦l fue quien se ofreci¨® a acompa?arnos? Por alguna raz¨®n, siento que tiene malos motivos para hacerlo. ¡°El joven Richard podr¨¢ tener muchos defectos¡­ demasiados, pero es un soldado devoto que entrena d¨ªa a d¨ªa y se esfuerza en cumplir su papel, adem¨¢s de que es bastante famoso por declarar que siempre usar¨ªa su espada por el bien de Eralgia.¡± (Mitena) ¡°Entonces la raz¨®n por la que nos pides que lo dejemos participar es para¡­¡± (Aruh) ¡°Exacto¡­ ?Para que nos hagamos amigos!¡± (Mitena) ¡°?Eh?¡± (Aruh/Naku) ?C¨®mo fue que lleg¨® a esa conclusi¨®n? Cre¨ª que dir¨ªa que trat¨¢ramos de medir su fuerza y tratar de sacar su verdadera personalidad. ¡°Dos guerreros pueden llegar a conocerse mejor si chocan espadas y eso puede llevar a una amistad nacida de la rivalidad. Si permiten que participe, es probable que podamos ver lo bueno en ¨¦l y establezcamos una amistad, as¨ª el viaje a la capital ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil de disfrutar.¡± (Mitena) ?Que inocente, pura y adorable es! Se apega al ¡®camino del guerrero¡¯ de una manera tan dulce que siento que con solo verla podr¨ªa mancillarla¡­ Si me sigue viendo con esos ojos tan lindos que parecen emitir estrellas, voy a comenzar a sentirme culpable por lo de ayer. ¡°?Que dicen, maestro Aruh, maestra Naku?¡± (Mitena) ¡°?Kuh! ?Tu que opinas, Aruh?¡± (Naku) ?D¨¢ndome la responsabilidad? Naku, parece que tambi¨¦n fuiste afectada. ¡°Bueno, independientemente de que sea nuestro gu¨ªa, creo que al menos podr¨ªamos averiguar sus intenciones si aceptamos que participe en un par de rondas.¡± (Aruh) ¡°?Muy bien! ?Gracias por escuchar mi opini¨®n!¡± (Mitena) Mitena se dio la vuelta y comenz¨® a caminar hacia donde estaba el joven Almond. ¡°Perdona por dejarte la responsabilidad de la decisi¨®n, Aruh¡­ Yo¡­¡± (Naku) ¡°Tranquila, s¨¦ a qu¨¦ se debi¨®¡­ Tenemos un coraz¨®n muy oscuro los dos, ?cierto?¡± (Aruh) ¡°Cierto, como la noche.¡± (Naku) Naku y yo nos vimos el uno al otro, su sonrisa era cautivadora como siempre. ¡°Gracias, Aruh¡­ Ahora ser¨¦ yo quien se haga responsable del resto.¡± (Naku) Ah, esa mirada¡­ Entonces Naku planea ser la que se enfrente al joven Almond. Siento un poco de pena por el orgullo del hijo del capit¨¢n. ¡­ Nos dividimos en parejas para practicar; Naku se enfrentar¨ªa al joven Almond y yo me enfrentar¨ªa a Mitena. Los primeros en combatir ser¨ªamos nosotros dos, tras lo cual, ser¨ªa el turno de Naku y el joven Almond. Mitena y yo nos armamos con una espada de madera y pasamos al centro del ¨¢rea para combates. Antes de comenzar, not¨¦ que la postura de Mitena no era muy buena. ¡°Espera, Mitena¡­ ?Que arma sueles usar?¡± (Aruh) ¡°?Eh? Bueno, puedo usar varias, entre ella la espada, pero¡­¡± (Mitena) ¡°?Hay un problema con la espada?¡± (Aruh) ¡°No, no lo hay. He entrenado el estilo de esgrima de las tropas de Eralgia, pero mi especialidad son el arma y el estilo de la misma que me hered¨® mi madre.¡± (Mitena) Seg¨²n Mitena, su madre era una extranjera proveniente de los pa¨ªses que formaban la ¡®Alianza de los animales sagrados¡¯ que sali¨® de su pa¨ªs en busca de contrincantes fuertes pero termin¨® por establecerse en Eralgia. ¡°Entonces, ?Te gustar¨ªa practicar conmigo usando el arma con la que eres mejor?¡± (Aruh) ¡°Si, es solo que mi estilo es un poco¡­ ex¨®tico.¡± (Mitena) ¡°Por mi no hay inconvenientes, deseo conocerte a fondo.¡± (Aruh) ¡°...Bien, volver¨¦ en un momento.¡± (Mitena) Mitena asinti¨® t¨ªmidamente con una sonrisa y parti¨® hacia un peque?o almac¨¦n. Los espectadores estaban un poco impacientes as¨ª que les hice una se?al pidi¨¦ndoles que esperaran. En lugar de entrar al almac¨¦n, Mitena se dirigi¨® a la peque?a brecha que ten¨ªa con la pared de la que sac¨® un objeto alargado. Cuando regres¨®, vi que lo que hab¨ªa tra¨ªdo era una vara de madera tallada, larga como una lanza pero con la punta un poco m¨¢s ancha y con forma de una espada. Hab¨ªa armas muy parecidas a estas en la Tierra. ¡°Esta es un arma para entrenar que tall¨¦ y con la que practico el estilo que me ense?¨® mi madre.¡± (Mitena) ¡°Si, puedo ver que esa es tu arma¡­ Se puede sentir el amor que le tienes.¡± (Aruh) ¡°As¨ª es, gracias por notarlo¡­ Bien, estoy lista.¡± (Mitena) Mitena tom¨® una pose de combate y yo hice lo mismo, a pesar de ser una pr¨¢ctica, el aire entre nosotros dos se volvi¨® muy serio. Nos olvidamos de nuestros alrededores y nos enfocamos el uno en el otro, no pas¨® por alto ning¨²n indicio de nuestros movimientos, el tiempo se detuvo y el mundo se convirti¨® en este peque?o espacio que nos separaba Y el combate inici¨®. Mitena lanz¨® ataques arriba y abajo, cambiando de direcci¨®n con movimientos que cortaban el aire sin producir ruido. Logr¨¦ defenderme con mi escudo y espada, ninguno de sus golpes pudo alcanzarme; aproveche cualquier espacio entre sus ataques para regresarlos, pero su defensa tambi¨¦n era buena. Avanzar y retroceder, nuestro enfrentamiento se convirti¨® en una danza bajo el ritmo de los golpes de nuestras armas. Cambi¨¦ la direcci¨®n que tomaba mi espada en varias ocasiones, buscando los puntos d¨¦biles de Mitena y ella hac¨ªa lo mismo. Finalmente, me aprovech¨¦ de un ataque que lanz¨® contra mi ¨²ltima finta y llev¨¦ mi espada cerca de su cuello. El combate¡­ No, la pr¨¢ctica hab¨ªa terminado. Mitena respiraba agitadamente, sus movimientos eran limpios y precisos, su energ¨ªa deber¨ªa durar por m¨¢s tiempo. Ah, parece que el encuentro dur¨® un mayor tiempo de lo que pensaba. ¡°Es mi victoria, Mitena.¡± (Aruh) ¡°S-Si.¡± (Mitena) Nos separamos y agradecimos por el encuentro, me percat¨¦ de que hab¨ªa mucha admiraci¨®n en sus ojos y sus mejillas estaban te?idas de rubor. ¡°Fue un gran encuentro, siento admiraci¨®n por tu madre por haberte ense?ado su estilo, y hacia ti por el esmero que has puesto en ¨¦l. Fue un gran encuentro¡­ Gracias, Mitena.¡± (Mitena) Le ofrec¨ª mi mano. ¡°Si, fue un gran encuentro¡­ Gracias a usted tambi¨¦n, maestro Aruh.¡± (Mitena) Y ella la tom¨®. Especial 8 Especial 8: Usar un entrenamiento para dar una lecci¨®n. *Punto de vista de Naku* ?La pelea entre Aruh y Mitena fue fant¨¢stica! Podr¨¢ haber sido un combate de entrenamiento, pero las dem¨¢s personas quedaron sorprendidas al verlo. Las linduras con las que pasamos el d¨ªa de ayer, miraban a Aruh con a¨²n mejores ojos; as¨ª es, ?Aru no solo es bueno en la cama, chicas! El ¨²nico inconveniente del encuentro fue que la armadura de tela que usaba Aruh (creo que lo llamaba gambeson) no me dej¨® apreciar su lindo trasero. Bueno, en un detalle m¨¢s serio, aunque Aruh mejora sus puntos d¨¦biles d¨ªa a d¨ªa, todav¨ªa tiene problemas en cambiar sus h¨¢bitos con su juego de pies, no son muy notorios pero est¨¢n presentes. Se lo har¨¦ saber al terminar las pr¨¢cticas. ¡°Impresionante¡­¡± (Richard) El hijo del capit¨¢n Almond murmur¨® en voz baja, aunque son¨® como si estuviera alabando las habilidades de Aruh y Mitena, sus ojos en realidad estaban te?idos de envidia y desprecio. Este chico me da mala espina. ¡°Fue un gran encuentro, felicidades a los dos.¡± (Naku) Lo primero que hice cuando Aruh y Mitena llegaron hasta donde estaba fue el de darles palabras de felicitaciones. ¡°Muchas gracias, si, fue un encuentro muy interesante, Mitena es fuerte y tiene una gran destreza.¡± (Aruh) ¡°El maestro Aruh lo es m¨¢s, no solo bloqueaba mis ataques con facilidad¡­ No solo eso, sino que tiene una gran resistencia, la diferencia est¨¢ clara al vernos.¡± (Mitena) Si, la resistencia de Aruh es sorprendente en varios aspectos. En combate lo convierte en un guerrero imparable; siempre que practicamos soy la vencedora del encuentro, pero si continu¨¢ramos combatiendo hasta cansarnos, la victoria siempre ser¨ªa de ¨¦l. Sacar¨ªa a relucir su potencial en batallas de desgaste y acoso. Pero no solo en combate posee una gran resistencia, debido a que tambi¨¦n la tiene en la cama es que Fortuna y yo debemos conseguir la ayuda varias concubinas; hasta ahora cuento con el apoyo de Agatha y con el de Mitena, pero se va a necesitar un n¨²mero de chicas similar al de ayer para lograr satisfacerlo. Bueno, no es que me moleste en absoluto tener mas chicas lindas con nosotros. ¡°Joven Aruh, Mitena, aqu¨ª tienen.¡± (Agatha) ¡°Oh, muchas gracias, Agatha.¡± (Aruh) Agatha se acerc¨® con dos trozos de tela ligeramente humedecidos y se los entreg¨® a Aruh y a Mitena. Muy buena iniciativa, Agatha. En cuanto a Arachne y Barker, Eugene les estaba dando agua y comida. Es un hombre confiable. ¡°Bien, es nuestro turno ahora, se?orita Naku.¡± (Richard) ¡°Cierto, tengamos tambi¨¦n un buen encuentro.¡± (Naku) Es mi turno ahora, usar¨¦ este encuentro de pr¨¢ctica para darle una lecci¨®n de buenos modales a este joven impertinente. Tiene que aprender a mostrarle respeto a los dem¨¢s, sobretodo si se trata de Aruh. Me sorprende lo diferente que es de su padre y de su hermano, ambos son hombres despreocupados, pero son corteses y no interrumpen a Aruh cuando habla. Ambos nos dirigimos al centro de la arena, m¨¢s que un entrenamiento se siente como un combate real gracias a la audiencia, pese a ser poca. Debo contenerme y ni lastimarlo demasiado; aunque quiera darle una lecci¨®n, si lo lastimo causar¨ªa problemas innecesarios. ¡°El joven naga¡­ Aruh Hydran es bastante fuerte. Todos los naga son grandes combatientes, pero ¨¦l est¨¢ en otro nivel. Aunque parec¨ªa estar al nivel de la chica morunke, en realidad siempre tuvo el control de la pelea.¡± (Richard) ¡°Tienes buen ojo para las peleas. Estas en lo cierto, incluso entre los naga, Aruh es un guerrero extraordinario.¡± (Naku) No era mi imaginaci¨®n despu¨¦s de todo; el se?or Marcus no reconoci¨® el nombre de Mitena, pero su desconocimiento era aut¨¦ntico, producto de una vida muy ocupada y muchas tareas distintas por realizar; pero en el caso de este chico, pareciera como si no le importara aprender su nombre, su tono al mencionar la raza de Mitena sonaba despreciativo. Parece dif¨ªcil de imaginar viniendo de alguien que hered¨® la sangre del capit¨¢n, pero asumo que Richard Almond ve a los naga y a otras razas como si estuvieran debajo suyo. ¡°A mi tambi¨¦n me gustar¨ªa enfrentarme a ¨¦l.¡± (Richard) ¡°?Vaya! Suena como si estuviera inconforme de tenerme como su oponente.¡± (Aruh) ¡°En lo absoluto, tambi¨¦n estoy satisfecho de poder practicar con usted, se?orita or¨¢culo de los naga.¡± (Richard) ¡°......Espero cumplir con sus expectativas.¡± (Naku) Ambos nos pusimos en guardia y nos preparamos para combatir. Que comience la lecci¨®n~ Al ver la pose que tom¨® quede perpleja¡­ ?De donde salia su confianza siendo tan malo? Su cuerpo estaba muy arriba, su centro de gravedad estaba mal distribuido, la forma en que sujetaba su espada dejaba muchas aperturas¡­ En fin, todo sobre su postura me hablaba de lo malo que era combatiendo. ?En verdad piensan dejar que nos acompa?e? Si lo descuidamos podr¨ªan matarlo f¨¢cilmente¡­ Mientras me encontraba en mis pensamientos, el chico se lanz¨® contra m¨ª, blandiendo la espada con fuerza. Puedo ser el or¨¢culo de los naga, pero mi fuerza f¨ªsica no es la de uno; no s¨¦ si su familia le ha contado sobre ello pero la forma en la que me ve¨ªa me dijo que estaba consciente de ello, y aun as¨ª, pretende atacarme sin contenerse. The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. Cuando su espada se acerc¨® a mi rostro, pude ver una sonrisa en el suyo¡­ Ingenuo. Su cuerpo dio una vuelta en el aire y cay¨® detr¨¢s de m¨ª, pude escuchar como el aire sali¨® de sus pulmones... P-Parece que me exced¨ª. ¡°?Qu¨¦ fue lo que hizo?¡± (Espectador 1) ¡°?Eso fue magia?¡± (Espectador 2) ¡°?No se supone que era un enfrentamiento de espadas?¡± (Espectador 3) Mi t¨¦cnica fue un simple golpe para desviar su espada y atacar su punto de apoyo de un solo movimiento pero debi¨® ser tan r¨¢pido que los dem¨¢s creen que fue magia lo que us¨¦. Esto es malo, siendo un s¨ªmbolo de los naga, si mi reputaci¨®n se vuelve la de una tramposa, lo mismo le ocurrir¨¢ a ellos. Para mi alivio, Aruh comienza a explicarle a los presentes el misterio detr¨¢s de mi t¨¦cnica y sus sospechas se convierten en admiraci¨®n. ?Muchas gracias, amor! El chico, hijo del capit¨¢n Almond, se recupera y se pone de pie. Mi ataque de antes lo puso de mal humor, ni se molesta en disfrazar la expresi¨®n de su rostro. ¡°Eso fue sucio¡­ Usar magia en una pr¨¢ctica de espadas¡­ ?Es esto lo que predican los naga? ?Jugar sucio y burlarse de los humanos por no tener la bendici¨®n de un esp¨ªritu?¡± (Richard) ?Se queja el que me atac¨® seriamente en dicha pr¨¢ctica de espadas? ¡°Pero yo no puedo usar magia, eso fue un simple golpe.¡± (Naku) ¡°?Pretende que crea que sal¨ª por los aires por un solo golpe? Ni siquiera se movi¨®.¡± (Richard) ?Entonces est¨¢ bien si puede verme? Muy bien, me apegare a sus palabras. ¡°Mi movimiento fue aut¨¦ntico, ?Desea repetir el encuentro para comprobarlo?¡± (Naku) ¡°Bien por mi, me convertir¨ªa en un hazmerre¨ªr si pierdo tan r¨¢pido¡­ Independientemente de las circunstancias.¡± (Richard) Est¨¢ firme en su creencia de que hice trampa; muy bien, al menos acept¨® la propuesta. La lecci¨®n va a continuar. Nuevamente nos ponemos en posici¨®n de combate, solo que esta vez, ¨¦l es el que se pone a la defensiva escondi¨¦ndose detr¨¢s de su escudo¡­ Si en verdad planea defenderse, debe de encoger m¨¢s su cuerpo y apoyarse mejor. Comienzo a tener dudas de si en verdad se toma en serio sus entrenamientos. Supongo que debo mostrarle el error que est¨¢ cometiendo. Mov¨ª un poco la mano con la que sosten¨ªa la espada y el reaccion¨®; mi ataque fue lanzado por la derecha, o eso le hice creer, solo fue una finta; aprovech¨¦ su descuido y atraves¨¦ su defensa, la punta de mi espada toc¨® su cuello. Pese a que el encuentro hab¨ªa terminado con la victoria para m¨ª, ¨¦l decidi¨® ignorar este hecho y contraatac¨®, pensando que me hab¨ªa confiado. ¡®No me rendir¨¦, no dejare que un naga me haga quedar en rid¨ªculo¡¯ dec¨ªan sus ojos, ?De d¨®nde sal¨ªa ese desprecio y orgullo? Ciertamente no de su familia. Evad¨ª su contraataque con facilidad; dej¨¦ que continuara lanz¨¢ndome ataques por un rato, fueran de su espada o su escudo, y luego de un rato, me aburr¨ª. Quise dejarle en claro la diferencia de habilidad, pero ¨¦l pareci¨® ignorar este hecho y continu¨® atacando sin parar. Su condici¨®n f¨ªsica no era para nada como la de Aruh, no pas¨® mucho para que su respiraci¨®n se volviera agitada y sus movimientos torpes; sin embargo, continuaba neg¨¢ndose a aprender la lecci¨®n. Bast¨® con un golpe a la parte trasera de su rodilla derecha para que perdiera el equilibrio y se derrumbara, como ya estaba cansado, no fue mucha la fuerza que necesit¨¦ para el golpe. A¨²n reacio a perder, intent¨® levantarse pero puse nuevamente la punta de mi espada de madera en su cuello. ¡°Es mi victoria. Fue un buen encuentro.¡± (Naku) Aplausos vinieron del p¨²blico mientras que le ofrec¨ª mi mano para ayudarlo a levantarse. ¨¦l me mir¨® durante un rato, y volvi¨® a esconder el enojo de su rostro. ¡°Si, lo fue. Gracias por dejarme participar...¡± (Richard) Acept¨® mi gesto y tom¨® mi mano, pero al hacerlo, sent¨ª como su cuerpo temblaba, su rostro tambi¨¦n se puso p¨¢lido. La causa debio ser mi mirada. ¡°No deber¨ªa agradecerle a mi, sino a mi esposo, Aruh Hydran.¡± (Naku) ¡°Si¡­ Si, tiene raz¨®n¡­ Lo har¨¦.¡± (Richard) Tal parece que aprendi¨® su lecci¨®n, me alegra que aprendiera la diferencia de habilidades¡­ Y que debe respetar a Aruh. Lo solt¨¦ y me dirig¨ª hacia donde estaban Aruh y los dem¨¢s¡­ Vaya, parece que Mitena est¨¢ congeniando muy bien con Aruh, era l¨®gico. Mitena me saluda y felicita desde donde est¨¢. Es una chica muy linda e inocente... y un poco ingenua tambi¨¦n, lo cual la hace a¨²n m¨¢s adorable; adem¨¢s, al final ten¨ªa raz¨®n en que al pelear puedes llegar a conocer a tu rival, aunque en lugar de volverme su amiga, me di cuenta de que ser¨¢ un p¨¦simo compa?ero de viaje¡­ Me pregunto si podremos cambiarlo por alguien m¨¢s. En todo caso, como recompensa para Mitena, Aruh y yo vamos a ser a ser s¨²per cari?osos con ella esta noche cuando regresemos de nuestra reuni¨®n con el se?or Marcus¡­ Pero primero debo limarme muy bien las u?as. Capitulo 33 Cap¨ªtulo 33: Metal c¨¢lido El encuentro entre Naku y el joven Almond termin¨® en una completa victoria para Naku. En serio, vaya forma de aplastar el orgullo de alguien, no ser¨ªa extra?o que pasara de una mala actitud hasta una profunda enemistad por esto. ¡°?Maestra Naku! ?Usted es grandiosa!¡± (Mitena) ¡°Fue¡­ sorprendente, la se?orita Naku es extraordinariamente fuerte.¡± (Agatha) ¡°Si, sus habilidades est¨¢n muy por encima de lo que un simple y viejo soldado retirado como yo podr¨ªa alcanzar¡­ Ella y el se?or poseen un poder inimaginable.¡± (Eugene) ¡°Muy cierto, mi sangre de guerrera arde de imaginar el sendero que caminaremos juntos.¡± (Mitena) ¡°No se mucho sobre la sangre guerrera, pero s¨¦ que el joven Aruh y la se?orita Naku podr¨¢n atravesar cualquier problema que se ponga enfrente de ellos.¡± (Agatha) ¡°Guri¡± (Arachne) Me alegra saber que piensen bien de nosotros, pero no es bueno sobre estimarnos, somos personas tambi¨¦n, no dioses o esp¨ªritus. ¡°Perd¨®n por el mal ejemplo que di, me result¨® muy dif¨ªcil contenerme.¡± (Naku) Naku lleg¨® hasta donde est¨¢bamos y se disculp¨® por el combate que tuvo, pero solo recibi¨® halagos. ¡°No, su combate fue incre¨ªble. Y pese a haber ganado de manera tan aplastante, mostr¨® esp¨ªritu de guerrero y le ofreci¨® buena voluntad al joven Richard.¡± (chica elfo) ¡°Es cierto, maestra Naku. Debe enorgullecerse de la manera en que combati¨®, de su t¨¦cnica y habilidad para luchar, no hubo nada de qu¨¦ avergonzarse durante la pelea¡­ Incluso pudo acercarse al joven Richard y volverse su amiga como lo hab¨ªa predicho¡± (Mitena) ¡°No precisamente su amiga¡­ Pero logr¨¦ conocerlo mejor.¡± (Naku) Un grupo se form¨® alrededor de Naku y todos parecen haber olvidado la pr¨¢ctica entre Mitena y yo; bueno, no es como si lo hubiera hecho para ser popular. Not¨¦ que la expresi¨®n de Naku al hablar del joven Almond era un tanto amarga tras la sonrisa con la que se expresaba con las chicas a su alrededor. En cuanto al joven Almond, ¨¦l se acerc¨® hasta donde est¨¢bamos y me extendi¨® la mano. ¡°Fue una experiencia enriquecedora, muchas gracias por dejarme formar parte de ella, joven Hydran.¡± (Richard) Acept¨¦ su saludo y agradecimiento, su expresi¨®n era tranquila y no se ve¨ªa como si nos guardara alg¨²n resentimiento. ¡°No fue nada, nosotros tambi¨¦n agradecemos que se haya ofrecido a ayudarnos con el entrenamiento.¡± (Aruh) Una sonrisa se dibuj¨® en su rostro, pero no reflejaba emoci¨®n alguna, solo era una sonrisa formal. Sent¨ª como apret¨® mi mano mientras me saludaba, y despu¨¦s, parti¨® de regreso por donde hab¨ªa venido y se reuni¨® con el otro chico, y ambos se retiraron del lugar. Al verlo directamente a los ojos sent¨ª que me recordaba a alguien¡­ A mi en mi vida pasada. Ten¨ªa un gran orgullo y el deseo de alcanzar un objetivo para sobresalir y mostrar superioridad. Siento que no podr¨ªamos llevarnos bien¡­ ¡­ Cuando terminamos de practicar, decidimos tomar de nuevo una ducha. Eugene se separ¨® nuevamente de nosotros y regres¨® a la estancia de sirvientes, dijo que seria para hacer m¨¢s pr¨¢cticas y meditaci¨®n, pero s¨¦ que tambi¨¦n lo hizo para darme tiempo con mis chicas. Antes de separarnos, le pregunt¨¦ cu¨¢l era el arma con la que estaba m¨¢s familiarizado y me describi¨® una espada curva muy similar a la talwar, hecha con una combinaci¨®n de plomo y metal ligero, un poco fr¨¢gil pero muy afilada, si mejor hago una espada de bronce variando la composici¨®n de cobre y esta?o en varias partes de la hoja, adem¨¢s de agregar¡­ Quiz¨¢s logre crear una versi¨®n que sea superior. Arachne y Barker regresaron al bosque, claro, no sin antes de que los cepillara, limpiara y jug¨¢ramos un rato con ellos. Los cuatro tomar¨ªamos una ducha juntos, pero luego de que las dem¨¢s chicas decidieron unirse, Ysene intervino para que tom¨¢ramos ba?os separados por g¨¦nero. Las chicas fueron llevadas al ba?o al que fuimos en la ma?ana y yo a uno que estaba enseguida. Nuevamente se me ofreci¨® la asistencia de alguien para ayudar a ba?arme pero me negu¨¦; ya que Naku no estar¨ªa involucrada, no ten¨ªa intenciones de estar desnudo con una mujer desconocida. Sin embargo, me di cuenta gracias a mi extra percepci¨®n de que solo a mi me hab¨ªan ofrecido compa?¨ªa, a las chicas no¡­ ?Es que tengo reputaci¨®n de mujeriego o que? Luego de recordar el d¨ªa anterior, decid¨ª mejor guardar silencio. Luego me di cuenta del motivo por el que nos separaron, sucede que algunas de las chicas ten¨ªan la tarde ocupada. ¡­ Salimos los cuatro a visitar la ciudad (Naku, Agatha, Mitena y yo) acompa?ados por el teniente Gerald y uno de sus hombres, un kekat llamado Miaurice, como gu¨ªas; aprendimos sobre la condici¨®n de la ciudad y la manera en la que estaba construida. La ciudad estaba dividida en tres zonas respecto a su funci¨®n, la primera parte que visitamos fue el interior de la segunda muralla, solo fue un paseo breve por algunas instalaciones. Cuando pasamos al interior de la primer muralla, comenzamos a atraer la atenci¨®n y fuimos muy saludados; comenc¨¦ a hacerle preguntas al teniente Gerald sobre c¨®mo abastec¨ªan de agua a la ciudad y ¨¦l me explic¨® que hab¨ªa un gran canal subterr¨¢neo construido con piedra y arcilla desde el r¨ªo, que databa desde la fundaci¨®n de la ciudad y que alimentaba a los muchos pozos de esta; tambi¨¦n me inform¨® de que la ciudad estaba compuesta por seis mil habitantes, sin contar los soldados (cuyo n¨²mero no mencion¨® por ser un secreto estrat¨¦gico) y que las principales actividades eran la producci¨®n de centeno, la pesca y el comercio con el resto de Eralgia. Pese a lo avanzada que era, la arquitectura de los edificios era igual que la de la aldea, al menos en la zona agr¨ªcola y dentro de la primer muralla, haciendo ver a la ciudad como pobre, no siendo as¨ª el caso. La raz¨®n de la forma de construir las viviendas as¨ª es porque los materiales y estructura permit¨ªan tener una casa fresca en verano y menos fr¨ªa en invierno. Pasamos a visitar la plaza de la ciudad, el ¨¢rea comercial, el santuario construido a Nagur (donde varias personas le rindieron culto a Naku), los establos de la ciudad, entre otros puntos. Cuando fue hora de comer, el teniente nos llev¨® a un puesto callejero donde vend¨ªan brochetas de pollo al carb¨®n y pedimos varias ¨®rdenes. Debido a que la comida fue pagada por el teniente, Naku y yo tratamos de contenernos pero perdimos ante nuestro apetito ya que el entrenamiento requiri¨® de mucha energ¨ªa; la cara de sorpresa de los dem¨¢s al vernos comer fue algo vergonzosa¡­ Si, nosotros dos tenemos m¨¢s apetito luego de hacer ejercicio. Durante el recorrido, el tema del hermano menor del teniente fue mencionado y comenzamos a hablar sobre ¨¦l. Richard era el segundo hijo del capit¨¢n Almond y desde joven pose¨ªa una actitud dif¨ªcil, ya que le gustaba demostrar lo fuerte que era y ten¨ªa muchos percances con ni?os de otras razas donde por lo general sol¨ªa perder, pero a medida que fue creciendo fue mejorando su actitud y se uni¨® al ej¨¦rcito de Eralgia; fue a estudiar a la capital como soldado y obtuvo muy buenos logros, logrando ser reconocido por otros se?ores del reino. Cuando regres¨® a la regi¨®n, fue nombrado l¨ªder de brigada y asignado a tareas de patrullaje. Le pregunt¨¦ al teniente Gerald sobre la raz¨®n por la que su hermano querr¨ªa ser nuestro escolta, y ¨¦l nos respondi¨® que se deb¨ªa a que estaba juntando m¨¦ritos para ser transferido a la capital. Bueno, ya entiendo sus motivos, pero sigue sin gustarme la idea de que nos acompa?e, as¨ª que suger¨ª la idea de usar un gu¨ªa de rango bajo para que nos acompa?ara a la capital y no tener que quitarle soldados a la ciudad. ¡°Eso ser¨ªa pr¨¢ctico debido a la situaci¨®n en la que nos encontramos, pero recibimos ¨®rdenes del rey y de la corte para que fueran escoltados por soldados¡­ Se que con sus habilidades no es necesario que los defiendan, pero contar con una guardia de soldados tiene sus ventajas.¡± (Gerald) ¡°Muy cierto, los naga son conocidos por los militares de altos rangos y varios comerciantes, pero solo son una peque?a fracci¨®n de las personas fuera de Tulser; la gran mayor¨ªa de la poblaci¨®n jam¨¢s ha visto a un naga en sus vidas, y bueno¡­ Ustedes dos destacan mucho.¡± (Miaurice) ¡°Entonces, tener una guardia nos ayudar¨ªa a evitar problemas innecesarios, ?verdad?¡± (Aruh) ¡°Correcto, su apariencia f¨ªsica los volver¨ªa el blanco de muchos, bandidos y secuestradores sobre todo. Estoy seguro de que no tendr¨ªan problemas en lidiar con esas escorias, pero su viaje ser¨ªa muy entorpecido, sin mencionar que con la ayuda de mi hermano menor, se les facilitar¨ªan diversas cosas, como entrar sin problemas a un poblado o conseguir hospedaje.¡± (Gerald) Ya veo, tiene muchas ventajas que seamos escoltados por el joven Almond y sus hombres. Sigue molestandome su actitud y forma de ser, a¨²n m¨¢s luego de escuchar la opini¨®n que me dio de ¨¦l y de escuchar su pasado¡­ Pero creo que no habr¨¢ problemas si lo tenemos bien vigilado. Al final, decidimos aceptar que nos escoltaran. ¡­ Regresamos a la mansi¨®n cuando comenz¨® a caer la noche y Naku y yo fuimos llamados inmediatamente a una peque?a sala con dos puertas, una era la entrada y la otra estaba al fondo de la habitaci¨®n, esta era mucho m¨¢s gruesa y grande, adem¨¢s de que estaba hecha de madera y reforzada con plomo. Solo el se?or Hornstel y su asistente, el se?or Hector, estaban presentes. ¡°Los preparativos fueron terminados. Ten, esta es una copia del documento.¡± (Marcus) ¡°?Documento? ?Se trata entonces de la transferencia de un bien, propiedad del reino?¡± (Aruh) ¡°Es correcto, tras estas puertas se halla un tesoro que se encontr¨® hace muchas generaciones aqu¨ª en Tulser. Sin embargo, hubo un debate en si deb¨ªa ser transportado a la capital para ser estudiado, o bien, que permaneciera en Tulser. Al final, el rey de aquellos tiempos, su alteza Francis, concluy¨® que siendo una bendici¨®n de la regi¨®n, deb¨ªa permanecer aqu¨ª, con los naga¡­ De todas formas, la administraci¨®n de este tesoro se le encarg¨® al se?or de la regi¨®n, quien debe cuidarlo.¡± (Marcus) This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. Debe de ser algo muy importante, pero¡­ ¡°En verdad suena como algo muy valioso, ?Esta bien que nos lo llevemos?¡± (Aruh) ¡°Si, por parte de los naga, este regalo cuenta como una ofrenda a Nagur, representado por su or¨¢culo.¡± (Marcus) Naku asinti¨®. ¡°Si se trata de una ofrenda, ser¨¢ aceptada con gusto.¡± (Naku) ¡°Lo m¨¢s problem¨¢tico fue hacer el papeleo para hacer la transferencia de propiedad del reino a ustedes, pero ya se hizo todo lo necesario. Con esa copia, ahora tu eres el propietario y no se te podr¨¢ culpar de robo si algo pasa, as¨ª que cuidalo bien.¡± (Marcus) Debe de tratarse de un negocio delicado; como medida de precauci¨®n, solo yo y Naku fuimos llamados, para que nadie m¨¢s supiera de la situaci¨®n. De ser algo tan problem¨¢tico que solo nos traer¨¢ problemas, mejor no nos lo hubiera dado, espero que no sea muy tarde para rechazar la oferta¡­ No, quiz¨¢s primero deba verlo antes de tomar una decisi¨®n, no es bueno ser temerario pero tampoco lo es ser un cobarde... ¡°Ahora que todo qued¨® claro, vayamos por el tesoro. ?Me haces el honor, joven Aruh?¡± (Marcus) Ya que la puerta por donde ir¨ªamos por el tesoro era muy pesada, el se?or Hornstel me pidi¨® ayuda para abrirla. En el interior hab¨ªa unas escaleras que iban hacia abajo, estaba oscuro, as¨ª que el se?or Hornstel tom¨® una antorcha para iluminar el camino. ¡°Siganme.¡± (Marcus) Bajamos por las escaleras co dise?o de caracol y con muchos pelda?os. ¡°Hasta ahora solo lo ha llamado tesoro, pero, ?Qu¨¦ es exactamente?¡± (Aruh) ¡°Es un metal extremadamente ¨²nico en el mundo, al grado de que solo pudo ser reconocido gracias a las leyendas de ¨¦pocas previas a la invasi¨®n del rey demonio, donde se menciona que una espada hecha de este material mat¨® a 10,000 demonios.¡± (Marcus) ¡°No ten¨ªa idea de que un metal as¨ª estuviera en Tulser, dada la importancia como propiedad de los naga, se me debi¨® de haber informado al respecto.¡± (Naku) ¡°Quiz¨¢s si se le haya mencionado, es solo que su rareza no es importante para las sacerdotisas del culto a Nagur¡­ Es conocido m¨¢s bien como el metal c¨¢lido.¡± (Hector) ¡°?As¨ª que de eso se trataba? El sol congelado.¡± (Naku) Metal c¨¢lido, sol congelado, ninguno de los dos nombres me es familiar, no es parte de los conocimientos sobre los metales de Maltras que me ense?¨® el maestro Fas Nesel. ¡°En las leyendas que lo describen,?Mencionan alguna manera de procesar dicho metal?¡± (Aruh) ¡°No, dicha t¨¦cnica es desconocida; se dice que una de las razones por las que el rey Francis lo dej¨® en Tulser fue porque los herreros lo llamaron un metal basura.¡± (Marcus) Esas palabras me suenan muy familiares, siento que las escuch¨¦ en otro lado¡­ Si, fue como el maestro Fas llam¨® al hierro. ¡°Al final, concluy¨® que no se pod¨ªa confiar en leyendas y prefiri¨® usarlo como un gesto de buena voluntad con los naga; pero fue el se?or de la regi¨®n de aquel entonces, mi antepasado, quien le sugiri¨® conservar la propiedad por si se presentaba el caso de que se encontrara la manera de procesarlo.¡± (Marcus) Mientras habl¨¢bamos, llegamos hasta el final de las escaleras, las cuales terminaban en la entrada de un gran espacio abierto que estaba vac¨ªo salvo por un altar en el centro. La temperatura en el lugar era bastante alta, desde que baj¨¢bamos las escaleras se pod¨ªa sentir el calor, pero esta ¨¢rea es en especial sofocante. ¡°Ese es el tesoro¡­ La fuente del calor de la habitaci¨®n¡­ El metal c¨¢lido.¡± (Marcus) Un bulto cubierto en tela y cadenas estaba encima del altar, ten¨ªa forma de huevo y deb¨ªa tener un metro de altura, y medio de di¨¢metro en la parte mas gruesa. ?C¨®mo fue que no le encontraron uso y lo llamaron metal basura? Con el calor que produce debe tener muchas aplicaciones, y su rareza le dar¨ªa un buen uso comercial¡­ El rey Francis debi¨® estar muy desesperado por conseguir el favor de los naga, e invent¨® el rumor de que era un metal in¨²til. ¡°La temperatura es muy alta, merece su nombre de sol.¡± (Naku) Mmm, un metal que emite calor¡­ Creo recordar que aparec¨ªa uno similar en leyendas de la Tierra. ¡°Mi antepasado confi¨® en que se encontrar¨ªa la manera de procesar este metal¡­ Que alguien podr¨ªa hacerlo¡­ Y yo, como su descendiente, creo que ese alguien eres t¨², joven Aruh.¡± (Marcus) Naku y yo nos acercamos al altar. ¡°?Qu¨¦ me dices, Aruh? ?Deberiamos de aceptar este regalo?¡± (Naku) ¡°Mmm, el se?or Hornstel dijo que con este documento podr¨ªamos evitar problemas y el metal ser¨ªa t¨¦cnicamente nuestro, pero¡­¡± (Aruh) ¡°Es un metal muy llamativo, ser¨ªa dif¨ªcil de ocultar, ?cierto?¡± (Naku) ¡°As¨ª es, solo un trozo de este metal puede calentar toda esta habitaci¨®n, aunque podamos probar nuestra propiedad sobre ¨¦l, atraer¨ªa la atenci¨®n de muchos, y entre ellos, los que buscar¨ªan hacerse de algo tan raro y valioso¡­¡± (Aruh) ¡°Se?or Marcus, ?Qu¨¦ pasar¨ªa si Aruh logra procesar este metal?¡± (Naku) ¡°No les mentir¨¦, a pesar de ser una recompensa es tambi¨¦n una responsabilidad muy grande, es posible que si el joven Aruh logra procesar el metal c¨¢lido y la noticia se vuelve p¨²blica, habr¨ªa personas tras de ustedes.¡± (Marcus) Si, ese es el mayor inconveniente, ser¨ªa igual que con el acero, pero con el acero al menos podr¨ªa ocultar su origen¡­ Un momento, creo que ya se como lidiar con este metal. ¡°?Y podr¨ªamos contar con usted para que el secreto no se divulgue?¡± (Naku) ¡°Har¨¦ todo lo que est¨¦ en mis manos para evitar que se filtre informaci¨®n dentro del gobierno¡­ Sin embargo, no podr¨¦ hacer mucho aparte de eso.¡± (Marcus) ¡°El no ser descubiertos por otros, ser¨ªa responsabilidad de ustedes.¡± (Hector) ¡°Solo tengo una pregunta mas. Se?or Marcus, este metal ha pertenecido a su casa por generaciones, ?No se sentir¨ªa tentado en querer hacerse con el metal refinado?¡± (Naku) ¡°Si que es implacable, ja, ja, ja¡­ Pero entiendo sus motivos para ser tan desconfiada. A decir verdad, siempre he querido ver que se pudiera crear algo con este metal; sin embargo, mi gratitud hacia el joven Aruh es grande y siento que su invento es mucho mejor que las leyendas de tiempos pasados. Si de verdad puede crear algo con el metal c¨¢lido, estar¨¦ feliz de que mi recompensa le haya servido.¡± (Marcus) Naku se hab¨ªa encargado de conseguir la cooperaci¨®n del se?or Hornstel para guardar el secreto al reino si lograba refinar el metal c¨¢lido y de confirmar nuestra confianza en ¨¦l. Al escuchar la respuesta que esperaba, Naku asinti¨® satisfecha y despu¨¦s mir¨® al se?or Hector, quien se acomod¨® los lentes que le hab¨ªa dado. ¡°De igual manera le estoy agradecido al joven Aruh¡­ Arregl¨¦ todo para que el papeleo evada a los bur¨®cratas y nadie se entere siquiera de que el metal les pertenece ahora.¡± (Hector) Se tomaron la molestia de que esta recompensa fuera un total secreto, un tesoro que le pertenece tanto a los naga como al reino y cuyas leyendas son grandes. ¡°Se los agradezco, estar¨¦ gustoso de aceptar su regalo.¡± (Aruh) Los dos muestran una expresi¨®n feliz y satisfecha en sus rostros. ¡°Por cierto, me gustar¨ªa comenzar cuanto antes. ?Tendr¨¢n una forja donde pueda trabajar en secreto?¡± (Aruh) La expresi¨®n de todos cambio por una de sorpresa, y despu¨¦s, la de Naku se volvi¨® una de decepci¨®n. Creo que s¨¦ a que se debe. ¡°No te preocupes, estoy seguro de que terminar¨¦ a tiempo.¡± (Aruh) Y su expresi¨®n regres¨® a ser una feliz. ¡­ Recib¨ª la ayuda de Arachne para trasportar el metal c¨¢lido, sus habilidades furtivas son excelentes y sin la extra percepci¨®n es imposible detectarla. Llegamos hasta una forja cerca del ¨¢rea de entrenamiento¡­ No hab¨ªa nadie cerca. Bien. Arachne hizo de guardia y comenc¨¦ a forjar. Abr¨ª el bulto, ahora cubierto tambi¨¦n de seda para tratar de disminuir el calor que emit¨ªa y no nos descubrieran en el recorrido hasta aqui; el metal era de un hermoso color rojo. Comenc¨¦ a triturar el metal c¨¢lido, tambi¨¦n carb¨®n y el ingrediente principal: hierro. Se me ocurri¨® hacer esta mezcla por que al igual que el acero, se desconocia el proceso para manejar el metal c¨¢lido. A¨²n no estaba seguro si funcionaria, pero deb¨ªa probar. Segu¨ª el mismo proceso que con las espadas que hab¨ªa hecho para Naku y para mi, y por alguna raz¨®n, el proceso fue mas f¨¢cil; hab¨ªa logrado crear una nueva aleaci¨®n de acero, y una muy d¨®cil. Cre¨¦ varios wootz, y sorpresivamente, el calor que emit¨ªa el metal c¨¢lido hab¨ªa disminuido en el tama?o de ¨¢rea, mas no de temperatura¡­ Intent¨¦ transmitirle hetros y el aire a mi alrededor aumento de temperatura r¨¢pida y explosivamente, aunque no se sent¨ªa como un calor normal que lastimaba, sino como una especie de aura¡­ Voy a tener que ser muy cuidadoso con este nuevo acero¡­ Por su color y semejanza con el de las leyendas de la Tierra, lo llamar¨¦ ¡®acero escarlata¡¯. Guard¨¦ los wootz y los escond¨ª en el acorazado. Arachne y Barker cuidaron del carro desde las sombras. Cuando llegu¨¦ a nuestra habitaci¨®n, Naku, Agatha, y tambi¨¦n Mitena me estaban esperando. ¡°Te tomaste tu tiempo, Aruh.¡± (Naku) ¡°Trate de darme prisa pero el tiempo se me fue de las manos.¡± (Aruh) ¡°Bueno, lo importante es que ya estas aqu¨ª¡­ Mitena se nos unir¨¢ a partir de ahora.¡± (Naku) ¡°E-Estoy en sus manos, maestro Aruh, maestra Naku, Agatha.¡± (Mitena) ¡°Llev¨¦mosnos bien, Mitena.¡± (Agatha) ¡°Si, con gusto.¡± (Mitena) Los cuatro nos encargamos de tener una noche mas ardiente que el metal c¨¢lido. Capitulo 34 Cap¨ªtulo 34: Brigada de apoyo. Tuvimos una noche muy apasionada como siempre, y esta vez, Mitena amaneci¨® con nosotros, acurrucada entre Agatha y yo; debo decir que es una chica muy cari?osa a la que le encanta el contacto f¨ªsico. Luego de que darnos los buenos d¨ªas cuando todas despertaron, nos preparamos y pusimos nuestras vestimentas de viaje, yo mi gambeson, Naku su armadura de drake, y Mitena una armadura de tela y metal ligero. Hoy reanudaremos nuestro camino fuera de Tulser. ¡°Entonces, ?Ya tienes tu propio caballo?¡± (Naku) ¡°Si, una yegua de combate, se llama Zarig.¡± (Mitena) Pensamos en darle a una de nuestras yeguas, pero Mitena ya ten¨ªa la suya; los corceles y yeguas de combate son caballos seleccionados y criados para su uso en el ej¨¦rcito, por eso son m¨¢s robustos y fuertes. Nuestras yeguas (Iveris, Calse y Nana) son de sangre mestiza, caballos usados por los plebeyos; me ofrecieron cambiarlas por mejores corceles, pero me negu¨¦, ahora no solo ellas est¨¢n encari?adas conmigo, sino yo con ellas tambi¨¦n. Llamaron a la puerta y la abrieron sin esperar nuestra respuesta, se trataba de Ysene, acompa?ada de algunas sirvientas que tra¨ªan platos con comida. ¡°Buenos d¨ªas, mi se?or los estar¨¢ esperando en el sal¨®n principal. Los llevaremos con ¨¦l cuando terminen su desayuno.¡± (Ysene) Las sirvientas pusieron los platos en la mesa que estaba dentro de la habitaci¨®n¡­ Ahora que lo pienso, es una habitaci¨®n bastante elegante, con comedor, armario y ba?o propio¡­ En lo ¨²nico que me hab¨ªa fijado era en la gran cama. ¡°El men¨² consiste en huevos batidos, pescado al vapor, carne ahumada de res, ensalada de verduras de la regi¨®n, pan de trigo con especias, sopa de centeno y leche quemada con az¨²car con postre.¡± (Ysene) Ysene hizo una reverencia y nos entreg¨® de nuevo una campanilla. ¡°Que tengan buen provecho.¡± (Ysene) Todas las sirvientas se retiraron por ¨®rdenes de Ysene y ella tambi¨¦n sali¨® de la habitaci¨®n. ¡°Se siente extra?o ser atendida por Ysene.¡± (Mitena) ¡°?No te llevas bien con ella, Mitena?¡± (Agatha) ¡°Yo me preguntaba lo mismo, no parece que ella te agrade y tu a ella.¡± (Naku) Las chicas comenzaron a conversar mientras nos sentamos en la mesa. ¡°Ysene es la maestra de etiqueta adem¨¢s de su trabajo como sirvienta¡­ Era en especial estricta conmigo y me llamaba ¡®ni?a salvaje¡¯ frecuentemente.¡± (Mitena) Ya entiendo, Ysene tiene un aire muy estricto alrededor de su persona, no es muy compatible con un esp¨ªritu vivaz y m¨¢s despreocupado como lo es Mitena. El imaginarme la relaci¨®n de ambas durante las lecciones, lleva una sonrisa a mi rostro. ¡°?Que sucede, Aruh? Luces muy contento.¡± (Naku) ¡°No me prestes atenci¨®n, solo pensaba que Mitena es muy linda.¡± (Aruh) ¡°Vaya, igual yo.¡± (Naku) Mitena comenz¨® a sonrojarse con una expresi¨®n alegre en su rostro, es una chica muy susceptible a los halagos, lo reitero, es muy linda. Al mirar a Agatha, me doy cuenta de que su expresi¨®n dice ¡®?Que hay de mi?¡¯, mi respuesta es obvia. ¡°Por supuesto, Agatha tambi¨¦n es adorable¡­ Me considero un hombre afortunado al estar rodeado de bellezas.¡± (Aruh) Naku y yo nos tomamos de la mano. ¡°Agatha es una chica tierna y muy dulce, Mitena es alegre y optimista. Me siento muy bien al tenerlas a mi lado¡­¡± (Aruh) ¡°Concuerdo, yo tambi¨¦n las quiero a ambas, me alegra de que sean concubinas de Aruh. Estoy segura de que Fortuna compartir¨¢ nuestra opini¨®n.¡± (Naku) ¡°?Fortuna?¡± (Mitena) ¡°Su otra esposa, ?verdad?¡± (Agatha) ¡°Esas son mis intenciones, por el momento ella es mi prometida.¡± (Aruh) ¡°Con Fortuna¡­ ?Se refiere a la se?orita Dewell?¡± (Mitena) ¡°As¨ª es, ?La conoces, Mitena?¡± (Aruh) ¡°He o¨ªdo hablar mucho de ella, es la hija mayor del se?or Dewell, un pr¨®spero comerciante de las regiones de Waterloud y Menat. La se?orita Fortuna Dewell es conocida en gran parte de Eralgia por su gran belleza y habilidad con los negocios, se dice que ella es de hecho quien controla las finanzas de la compa?¨ªa.¡± (Mitena) Si, asi es Fortuna, los rumores que se dicen de ella est¨¢n en lo cierto. ¡°Fant¨¢stico¡­ Una mujer tan sorprendente es la otra esposa del joven Aruh¡­ Me estoy poniendo nerviosa.¡± (Agatha) ¡°No tienes por qu¨¦, Fortuna es una chica de gran coraz¨®n¡­ Un poco seria, pero es muy amable y piensa mucho en los dem¨¢s.¡± (Naku) ¡°?Tambi¨¦n¡­ nos aceptar¨¢ como concubinas?¡± (Mitena) ¡°Si, conf¨ªo en ello, van a llevarse muy bien.¡± (Naku) Agatha y Mitena me miran para confirmar las palabras de Naku, parece que est¨¢n bastante nerviosas; asiento para calmarlas, Naku tiene la raz¨®n, conozco a Fortuna y s¨¦ que ser¨¢ muy buena con las dos, no es una chica que se preocupe mucho por el status social de las personas, las pruebas est¨¢n en c¨®mo trata con amor a su media hermana Blair a pesar de ser hijas de distintas madres, y como se volvi¨® amiga ¨ªntima de Naku en poco tiempo, todos en la aldea le tomaron mucho cari?o. Su bondad fue lo que logr¨® hacer que me enamorara de ella. ¡°Estar¨¢ bien, Fortuna y Naku son grandes amigas y a las dos les debo que pueda tenerlas a las dos como mis concubinas.¡± (Aruh) Las dos suspiraron aliviadas y sus rostros me dec¨ªan que estaban deseosas de conocerla. ¡­ Cuando terminamos de comer, llamamos a Ysene y fuimos guiados nuevamente con el se?or Hornstel para tener una ¨²ltima reuni¨®n antes de partir. Cuando llegamos, no solo estaba el se?or Hector presente, sino tambi¨¦n el comandante Litsom, el teniente Gerald, el joven Almond y cuatro j¨®venes m¨¢s, tres chicos y una chica. Uno de los chicos presentes era el joven rubio que acompa?aba al joven Almond el d¨ªa anterior, su mirada era pesada y parec¨ªa estudiarnos de pies a cabeza; quiz¨¢s deba picarle los ojos para que no se atreva a ver a mis chicas asi. ¡°Bienvenido, joven Aruh¡­ Espero que haya pasado una buena noche.¡± (Marcus) El se?or Hornstel no pregunt¨® sobre el metal c¨¢lido, de hecho ni siquiera mostraba curiosidad al respecto. Gracias por su apoyo. ¡°As¨ª fue, pude estar m¨¢s cerca de Mitena¡­ Reitero mi promesa de cuidar de ella.¡± (Aruh) Declar¨¦ con fuerza mis intenciones, Mitena es una chica fuerte que puede valerse por s¨ª misma, pero es mi chica y como hombre, ?Me esforzar¨¦ tambi¨¦n por ella! ¡°Soldado Mitena Minters, has escuchado al joven Aruh Hydran¡­ ?C¨®mo respondes a ello?¡± (Marcus) Mitena me observ¨® y tom¨® una posici¨®n firme, aunque sin saludar. ¡°Yo, Mitena Minters, renuncio a mi cargo como miembro de la guardia del se?or de la regi¨®n Marcus Hornstel para convertirme en concubina de Aruh Hydran, a quien prometo seguir hasta el final de mis d¨ªas y entregarle mi coraz¨®n. Sus enemigos ser¨¢n los m¨ªos, mi espada y yo seremos su apoyo siempre que lo necesite. Esa es mi respuesta.¡± (Mitena) Su voz era firme y llena de determinaci¨®n, mi coraz¨®n se aceler¨® al escucharla. ¡°Entonces, yo, Marcus Hornstel, declar¨® que a partir de ahora dejas de ser un soldado del reino y pasar¨¢s a ser concubina del joven Aruh Hydran.¡± (Marcus) Mitena volte¨® a verme, mis ojos se encontraron con los suyos y ella asinti¨® feliz. Nos transmitimos palabras sin hablar: ¡®Estar¨¦ a tu cuidado a partir de hoy¡¯. Unauthorized usage: this tale is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. ¡°Ejem¡­ Pasemos al siguiente tema si no les importa.¡± (Hector) Todos asentimos. ¡°Joven Aruh, quisiera presentarte a la brigada que te guiar¨¢ hasta la capital.¡± (Marcus) Presentados por el se?or Hornstel, los cinco j¨®venes dieron un paso al frente e hicieron un saludo militar; quiz¨¢s estoy pensando m¨¢s de la cuenta, pero el equipo est¨¢ formado s¨®lo por humanos. El teniente Gerald me inform¨® que los l¨ªderes de brigada pueden elegir a su propio equipo, aunque al parecer, todos los miembros que eligi¨® el joven Almond estudiaron con ¨¦l en la capital, si se trata de un grupo de amigos entonces eso explica la composici¨®n del equipo¡­ ¡°Soy el l¨ªder de la brigada del drag¨®n tuerto, Richard Almond, hijo del capit¨¢n Jacob Almond. Ellos son mis subordinados, Diane Kart, Stuart Greenwall, Homer Antonk, y mi mano derecha, Alexander Arrows. Nosotros los llevaremos inmediatamente y sin contratiempos a la capital.¡± (Richard) La se?orita Diane y el joven rubio, Alexander Arrow, eran los que daban una mayor impresi¨®n, en especial este ¨²ltimo, quien siempre parec¨ªa estar alerta de nosotros. ¡°Conf¨ªo en que cumpla con su misi¨®n, joven Richard. Joven Aru, no se deje enga?ar por la edad que tienen, todos son soldados bien entrenados, llegar¨¢ r¨¢pidamente a su destino.¡± (Marcus) ¡°No dudo de su capacidad, muchas gracias por brindarnos la ayuda de sus hombres, se?or Hornstel¡­ Pero me gustar¨ªa informarle de algo antes de partir; mi esposa y yo planeamos visitar la regi¨®n de Menat antes de ir a la capital.¡± (Aruh) ¡°?Imposible! La desviaci¨®n es demasiada¡­¡± (Richard) Mmm, el joven Almond se neg¨® a mi petici¨®n; hubo un ligero, casi imperceptible titubeo en su voz, sus ojos expresaban enojo. ¡°Richard, ?Guarda silencio! Siento la actitud de mi hermano, mi se?or.¡± (Gerald) ¡°Est¨¢ bien, es un chico enfocado en su misi¨®n. D¨ªgame, joven Aruh, ?Hay alguna raz¨®n por la que quiera ir a esa regi¨®n? Oh, ya s¨¦, es para ir con su otra prometida, ?cierto?¡± (Marcus) ¡°Es correcto, planeo reunirme con mi prometida, Fortuna Dewell. Espero que eso no le moleste.¡± (Aruh) ¡°En lo absoluto. Soldados de la brigada del drag¨®n tuerto, tienen las nuevas ¨®rdenes de escoltar al joven Aruh hasta la regi¨®n de Menat.¡± (Marcus) ¡°Disculpe mi atrevimiento, se?or, pero siendo soldados no podemos entrar con libertad al territorio de otros se?ores sin previa autorizaci¨®n. La mejor decisi¨®n ser¨ªa¡­¡± (Richard) ¡°No hay problema, el viejo Zap es amigo m¨ªo y no habr¨¢ inconvenientes en pasar por su regi¨®n¡­ Solo tendr¨¦ que informarle de que van para all¨¢.¡± (Marcus) Me percat¨¦ de que el joven Almond apret¨® sus pu?os con fuerza¡­ ¡°Tambi¨¦n avisaremos a los se?ores de las regiones por donde estaba programado el viaje de que habr¨¢ un cambio¡­ Y supongo que querr¨¢ pasar tambi¨¦n un rato con su prometida, en todo caso tendremos que avisar a la capital de un posible retraso.¡± (Marcus) ¡°Me disculpo por causarle inconvenientes.¡± (Aruh) ¡°No es molestia, joven Aruh... La mayor¨ªa del trabajo va a hacerlo Hector.¡± (Marcus) Mis chicas rieron un poco por el comentario y actitud del se?or Hornstel, es un muy buen hombre, creo que estar¨¢ entre los primeros a los que les informe del acero cuando regrese a Tulser. ¡°Ahora que qued¨® arreglado lo de su cambio de planes, perm¨ªtame proseguir con la entrega de fondos y provisiones para su viaje.¡± (Marcus) Se nos entreg¨® el equivalente a 120 monedas de oro en otras de menor valor, ya que usar solo monedas de oro ser¨ªa problem¨¢tico. En total, gracias a las ganancias que obtuve por mis contribuciones al se?or Dewell, los fondos para el viaje eran de 250 monedas de oro, y con esta donaci¨®n, ascend¨ªan hasta las 370¡­ ¡°Hemos cargado su carro con m¨¢s provisiones y especialidades locales.¡± (Marcus) A estas alturas ya debe estar lleno, espero que Cerde y Tok no tengan problemas para jalarlo. ¡°Nos gustar¨ªa darles m¨¢s, pero si queremos garantizar el bienestar de los ciudadanos de la regi¨®n, es todo lo que podemos darles.¡± (Marcus) ¡°No, su ayuda es muy grande¡­ Espero que mi obsequio pueda compensar todo esto que nos da¡­ Por cierto, ?No hay problemas con los planos?¡± (Aruh) ¡°En lo absoluto¡­ Las instrucciones y los conocimientos que nos brind¨® son muy sencillos de entender, los enanos de la regi¨®n han comenzado a trabajar en la elaboraci¨®n de ambos inventos y podremos comenzar a usarlos y comercializarlos dentro de poco.¡± (Marcus) El se?or Hornstel se acerc¨® a m¨ª y coloc¨® ambas manos en mis hombros. ¡°En verdad, muchas gracias.¡± (Marcus) ¡­ Cuando la reuni¨®n termin¨®, fuimos escoltados a la entrada de la mansi¨®n donde ya nos esperaba Eugene junto con los carros, Arachne y Barker. Un sirviente del se?or Hornstel le ayud¨® a traer el acorazado. ¡°?Mitena!¡± (??) ¡°?Vreiya?¡± (Mitena) Una de las chicas humanas con las que dorm¨ª, Vreiya, se acerc¨® trayendo a la yegua de Mitena de las riendas. ¡°Te hemos tra¨ªdo tus cosas.¡± (chica kekat) Las compa?eras de Mitena hab¨ªan venido a despedirse de ella. Le hab¨ªan tra¨ªdo algunas bolsas con ropa, un par extra de armaduras, cuchillos, algunas espadas de bronce y cuerno, entre otras cosas; una de las chicas tra¨ªa consigo un objeto alargado cubierto en tela. ¡°Mi lanza cortante...¡± (Mitena) ¡°?No planeabas irte con las manos vac¨ªas, verdad? Te trajimos todo lo necesario para el viaje con el gal¨¢n, esto te ser¨¢ ¨²til en especial.¡± (chica elfo) ¡°?Qu¨¦ es esto?¡± (Mitena) ¡°Es de parte de Ysene¡­ Es un pergamino con las t¨¦cnicas que usa en la cama con el se?or.¡± (chica elfo) A pesar de que le dio una impactante informaci¨®n mediante un murmuro, fue lo suficientemente fuerte como para que lo escuchara¡­ Ahora que lo pienso, nunca conoc¨ª a la esposa o hijos del se?or Hornstel¡­ Entonces, ¨¦l e Ysene¡­ ¡°Chicas¡­ Muchas gracias por todo hasta ahora, voy a extra?arlas.¡± (Mitena) ¡°Y nosotras a ti¡­ Oye, estoy segura de que regresar¨¢s, as¨ª que no est¨¦s triste.¡± (Vreiya) ¡°N-No estoy triste¡­¡± (Mitena) ¡°Siempre hab¨ªas dicho que tu tipo eran los hombres fuertes, bien, ya tienes uno a tu lado. La pr¨®xima vez que nos veamos quiero verte convertida en madre.¡± (Vreiya) ¡°?Har¨¦ mi mayor esfuerzo!¡± (Mitena) Naku, Agatha y las chicas miraron a Mitena con calidez. Que sea madre va a depender de m¨ª, debo de ir pensando mucho en el futuro, tener a muchas chicas a mi lado implica tener muchos ni?os. ¡°Tambi¨¦n, cuando regreses, tengamos otra org¨ªa como la de hace dos d¨ªas.¡± (Vreiya) ¡°?Por supuesto!¡± (Naku) Entre risas alegres, nos despedimos de las chicas. Agatha y Eugene tomaron las riendas de los carros y Naku, Mitena y yo subimos a nuestros caballos. ¡°Estamos todos listos, ser¨¢ un viaje de dos d¨ªas hasta la base de las monta?as.¡± (Richard) El joven Almond y sus hombres viajar¨ªan tambi¨¦n a caballo. Todos asentimos y comenzamos a seguir a la brigada. Nuestro primer destino ser¨ªa las afueras de Tulser y de ah¨ª, a reunirnos con Fortuna. ********************************** Actualizaci¨®n: Continuare escribiendo aunque ya no subir¨¦ cap¨ªtulos a diario como sol¨ªa hacerlo antes... Aun as¨ª tratar¨¦ de hacerlo lo mas continuo posible. Capitulo 35 Cap¨ªtulo 35: Obsequios Poco despu¨¦s de haber salido de Irios llegamos a un divisadero donde pudimos ver una meseta muy extensa que representaba el exterior de la cadena monta?osa de Tulser. Como alguien que ha vivido los ¨²ltimos 14, casi 15 a?os dentro de las monta?as, el paisaje se sent¨ªa como algo nuevo. Por otra parte, era la primera vez que Naku ve¨ªa algo que no fuera Tulser, su mirada reflejaba expectativa y un poco de temor a algo nuevo. Detuvimos nuestra marcha por un rato para contemplar la vista. ¡°Es bello el paisaje, ?no crees?¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Es muy diferente a las monta?as.¡± (Naku) Agatha y Eugene tambi¨¦n estaban asombrados por la vista, mientras que Mitena, quien ya estaba acostumbrada a esta vista, ve¨ªa hacia el horizonte con emoci¨®n por el viaje. ¡°Esta es la regi¨®n de Newrel, si nos dirigimos al noroeste por un d¨ªa llegamos a la regi¨®n de Waterloud, y si vamos hacia el sur, llegaremos a un pueblo donde podremos tomar la desviaci¨®n a Menat¡­ De ah¨ª ser¨¢n 20 d¨ªas para llegar.¡± (Richard) El joven Almond nos avis¨® de la ruta que tomar¨ªamos. El camino era largo y llevaria muchos d¨ªas para llegar hasta donde vive Fortuna actualmente. El correo en Eralgia es dirigido por el mismo ej¨¦rcito debido a los peligros que representa viajar de un lado a otro; las cartas que nos escribimos Fortuna y yo eran enviadas y recibidas por el teniente Gerald y sol¨ªa tomar algunos meses para que las cartas llegaran a su destino.. Existe otro m¨¦todo de comunicaci¨®n m¨¢s r¨¢pido, que es por medio de palomas mensajeras, pero es un m¨¦todo exclusivo para mensajes del gobierno. Hace poco intente buscar el huevo de alg¨²n ave que pudiera mandar mis mensajes, pero no hay ninguna en Tulser, la mayor¨ªa son aves terrestres o muy aterradoras, como el cayuko, una especie de buitre o ave similar muy famosa por comer ni?os humanos dentro y fuera de la cadena monta?osa. Si usara a este ¨²ltimo, lo abatir¨ªan con flechas apenas verlo. ¡°?Cu¨¢nto tiempo tardaremos en llegar al pueblo que menciona?¡± (Aruh) ¡°Unos seis d¨ªas luego de bajar las monta?as.¡± (Richard) Es mucha la distancia, desear¨ªa que Fortuna no se hubiera ido tan lejos. ¡°Continuemos con nuestro camino entonces.¡± (Aruh) Avanzamos monta?a abajo por un camino con muchas curvas; una de las ventajas que tiene Eralgia sobre otros pa¨ªses es su red de caminos, es por eso que a pesar de que el terreno es accidentado, pod¨ªamos movernos sin peligro. Luego de tres horas de camino, llegamos a un ¨¢rea de descanso, algo que notamos fue la poca cantidad de monstruos con los que nos topamos, adem¨¢s de lo d¨¦biles que eran. Cuando quisimos matar a alguno, el joven Almond y su grupo intervinieron y fueron ellos los que se encargaron de matar a los monstruos; a Naku y a mi nos parec¨ªa que solo estaban tratando de presumir su fuerza, pero resulta que los dem¨¢s tambi¨¦n pensaron lo mismo. Luego de que Naku hablara con Mitena sobre su encuentro con el joven Almond, la visi¨®n positiva que ten¨ªa sobre ¨¦l cay¨® bastante. Lo que en especial le molest¨® fue que el joven Almond no acept¨® la derrota cuando debi¨® ser. ¡°Fue un viaje agitado hasta aqu¨ª, ?Les parece si acampamos aqu¨ª por hoy? No falta mucho para el anochecer.¡± (Richard) Me parece una buena idea, el sol ya estaba bajando y pronto ser¨ªa de noche, era necesario hacer los preparativos para acampar y quer¨ªa hacer algunas cosas que tenia pendientes, sin olvidar la rutina de entrenamiento. Pusimos las tiendas y recolectamos le?a para una fogata. Las chicas y yo dormir¨ªamos juntos, Eugene tendr¨ªa su propia tienda, y los soldados compartir¨ªan la suya; ?Los hombres y mujeres del ej¨¦rcito duermen juntos sin diferencia de g¨¦nero? En nuestro caso, aunque dormimos tambi¨¦n juntos, Naku, Agatha y Mitena son mis mujeres, no mis compa?eras de trabajo. ?C¨®mo es que evitan la tentaci¨®n? No, creo que mas bien soy yo el que piensa de la manera extra?a, que hombres y mujeres duerman en el mismo lugar no significa que deba terminar en sexo. Como sea, entre lo que pienso hacer esta tarde est¨¢n la armadura de Eugene, su espada y una daga para Agatha, adem¨¢s de un par de sorpresas en las que hab¨ªa pensado desde que Agatha se convirti¨® en concubina; lo platiqu¨¦ con Naku y le gust¨® la idea. Lo primero que termin¨¦ fue la armadura, quedo bastante resistente y ligera a pesar de tener varias capas para una mayor protecci¨®n. Era el juego completo: un peto con protecci¨®n para los hombros, cintur¨®n, guardabrazos, guantes, botas, protecci¨®n para las piernas, y casco, tambi¨¦n hice un escudo peque?o; el dise?o era sencillo, pero su calidad era satisfactoria. Como no ten¨ªa una forja al alcance, fund¨ª las piezas de cobre en varios crisoles en hoyos con distintas proporciones de esta?o y otros materiales cada uno; el que destacaba fue el del cuerpo principal de la espada, donde decid¨ª agregar orihalcon en polvo al cobre. El orihalcon, es un metal muy parecido al oro, pero de mayor dureza natural y un punto de fusi¨®n relativamente alto para la tecnolog¨ªa de Maltras, que es alcanzado al usar una madera especial. Debido a su rareza y dificultad para procesar, solo los enanos lo manejan y es uno de los secretos detr¨¢s de las mejores espadas que forjan (el otro es la gran habilidad que tienen en la artesan¨ªa del hetros). Seg¨²n el maestro Fas, soy el ¨²nico estudiante no enano al que le ha ense?ado tal secreto. El mezclar cobre, esta?o y orihalcon permite hacer espadas m¨¢s largas que las convencionales y muy resistentes a la oxidaci¨®n. Es por eso que las espadas de los enanos son tan famosas y a ese bronce se le conoce como el ¡®Bronce Eterno¡¯. Cuando tengo todo listo, cada pieza y material, comienzo con la fabricaci¨®n de las armas. Una hoja con variaciones de bronce en el cuerpo, filo y patrones, con una curvatura que la especialice en cortar pero que a¨²n conserve la propiedad para la estocada, de un solo filo, un pomo, guarda y empu?adura especiales; todo completamente hecho de metal. La espada terminada era excelente, modestia aparte. Si se la mostrara al maestro Fas, estoy seguro que me har¨ªa beber alcohol hasta que me creciera barba y me convirtiera en enano; claro que eso es imposible, pero es una forma en la que los enanos felicitan a personas de otras razas. Una hoja con el color y el brillo del oro y hermosos patrones con forma de diamante, ten¨ªa un filo que solo ser¨ªa superado por las espadas de acero que forg¨¦ para Naku y para mi. La guard¨¦ en su respectiva funda y fabriqu¨¦ dos dagas de la misma manera que la espada. Cuando termin¨¦, ya comenzaba a anochecer, me hab¨ªa apartado del grupo para proteger los secretos con los que trabajaba. Acompa?ado por Arachne y Barker, quienes montaban guardia para mantener alejados a los mirones, regres¨¦ a donde estaban todos. No hab¨ªa ning¨²n problema con mis compa?eros, pero no confiaba en el joven Almond y sus hombres. Es incre¨ªble la diferencia que puede haber entre un padre y un hijo. Al acercarme al campamento, escuch¨¦ el sonido del combate, pero no era una pelea, sino entrenamiento. Todos estaban teniendo rondas de sparring y eran supervisados por Naku. Solo ella, Agatha, Mitena y Eugene estaban participando, los soldados estaban haciendo guardia y observ¨¢ndolos a distancia. ¡°Disculpen la demora, ya he terminado.¡± (Aruh) Naku dio la orden y todos dejaron de practicar, no sin antes agradecer a su compa?ero. ¡°Te perdiste el entrenamiento.¡± (Naku) ¡°Practicare con Arachne y Barker, los tres nos quedamos sin participar.¡± (Aruh) ¡°Guriii¡± (Arachne) ¡°Harrrrrr¡± (Barker) ¡°Entonces no hay problema¡­ Y bien, ?C¨®mo sali¨® todo?¡± (Naku) ¡°Estupendo, tengo listos los regalos para todos.¡± (Aruh) ¡°?Agatha! ?Mitena! ?Eugene! Vengan un momento.¡± (Naku) Los tres llegaron siendo llamados por Naku. ¡°?En qu¨¦ puedo servirles mis se?ores?¡± (Eugene) ¡°Tenemos algunos obsequios para los tres. Primero, algo que te hab¨ªa prometido desde hace unos d¨ªas, Eugene.¡± (Aruh) Le entregue la armadura a Eugene, quien la mir¨® sorprendido. ¡°?Una armadura? ?En verdad piensa obsequi¨¢rmela? Se ve muy costosa y de alta calidad, para un viejo como yo.¡± (Eugene) ¡°No te menosprecies, Eugene, estaremos dependiendo de ti y me gustar¨ªa que estuvieras protegido. Vamos, pruebatela.¡± (Aruh) Instruido por mi, Eugene comenz¨® a ponerse la armadura, estaba dise?ada para ser usada encima de la ropa y ser f¨¢cil de vestirse y quitarse. Eugene luc¨ªa como un guerrero veterano con la armadura puesta. If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. ¡°Es algo vergonzoso de mi parte haber perdido mis habilidades de combate con los a?os. Siento que no soy digno de tan maravillosa armadura.¡± (Eugene) ¡°A¨²n conservas tu habilidad y experiencia, te ayudaremos a recuperarla y a superarla, as¨ª que viste esa armadura con honor. La he hecho especialmente para ti.¡± (Aruh) ¡°Trabajar¨¦ duro para ser digno, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Esa actitud me gusta, tambi¨¦n quiero que tengas esta. Agatha, Mitena, estas dos son para ustedes.¡± (Aruh) Le entregu¨¦ la espada a Eugene, y una daga a Mitena y Agatha respectivamente. La lanza cortante de Mitena es el legado de su madre para que continuara con la meta de perfeccionar su estilo luego de que ella decidiera retirarse. Fue la misi¨®n de su madre la que la gui¨® hasta Tulser y le ayud¨® a crecer y alcanzar su fuerza actual... Es por eso que est¨¢ muy apegada a la lanza. Es por eso que como regalo le di una daga que pudiera ser su arma secundaria. ¡°Eugene, trat¨¦ de recrear el tipo de espada que sol¨ªas usar para que te sintieras m¨¢s c¨®modo. Agatha, conserva esa daga cerca de ti y entrena duro para poder usarla. Mitena, quiero que mi obsequio te cuide cuando sea necesario, espero que sea una buena acompa?ante para la lanza que te hered¨® tu madre.¡± (Aruh) Eugene me mir¨® como si me estuviera pidiendo permiso para desenvainar la espada, a lo que asent¨ª. Cuando los tres desenvainaron las armas que les di, sus expresiones eran distintas pero todas compart¨ªan el hecho de que eran de sorpresa. ¡°Es una daga bell¨ªsima¡­ Parece como si estuviera hecha de oro.¡± (Agatha) ¡°Cierto, es muy bella. Estos patrones de la hoja¡­ Pero adem¨¢s de eso posee un gran filo, es una daga hecha por un maestro entre maestros.¡± (Mitena) Esa es una expresi¨®n un tanto vergonzosa, a pesar de lo orgulloso que estoy de haberlas construido, aun me siento por debajo del nivel de mi maestro. ¡°Fue usted quien las forj¨®, ?verdad? maestro Aruh.¡± (Mitena) ¡°Si, fui yo quien las fabric¨®, aunque no est¨¢n hechas de oro, es una t¨¦cnica que me ense?¨® mi maestro.¡± (Aruh) ¡°La atesorare por siempre, maestro Aruh. Muchas gracias por su obsequio.¡± (Mitena) ¡°Yo¡­ Yo tambi¨¦n. Voy a entrenar muy duro para poder usarla, se que no soy tan fuerte como la se?orita Naku y Agatha, pero al menos tratar¨¦ de no ser una carga.¡± (Agatha) ¡°Escucha, Agatha, jamas te consideres una carga, incluso si no sabes combatir. Eres una gran chica con muchas virtudes, ten eso en cuenta. Mis intenciones para darte ese regalo y ense?arte a usarlo es para que puedas defenderte por tu cuenta en caso de que no est¨¦ cerca¡­ Porque quiero que, aunque sea un poco, haya algo de m¨ª cuid¨¢ndote siempre.¡± (Aruh) L¨¢grimas comenzaron a juntarse en los ojos de Agatha, quien guard¨® la daga en su funda antes de limpiarlas. ¡°Muchas gracias¡­ Joven Aruh¡± (Agatha) La sonrisa de Agatha era tan encantadora, me siento feliz de poder hacerla sonre¨ªr as¨ª. Mitena tambi¨¦n guard¨® su daga y puso su mano en el hombro de Agatha. ¡°Hemos encontrado a un gran hombre, ?verdad?¡± (Mitena) ¡°Si.¡± (Agatha) Comenc¨¦ a sonrojarme, Naku se me acerc¨® y me susurr¨® al o¨ªdo. ¡°Aruh, tambi¨¦n hiciste los otros obsequios, ?verdad?¡± (Naku) ¡°Por supuesto.¡± (Aruh) Saqu¨¦ los dos regalos especiales de entre mis ropas, ya antes hab¨ªa regalado dos de estos objetos, las personas a las que se los di fueron Naku y Fortuna. Unos dijes brillantes. Originalmente iban a ser solo dos y representar¨ªan mi compromiso con Naku y Fortuna, pero luego de discutirlo con Naku, decid¨ª hacer estos dos tambi¨¦n¡­ Y con los planes que hay para mi, voy a tener que preparar m¨¢s. Estos dijes ser¨¢n para las mujeres a mi lado. Las piedras eran de dos colores mezclados cada una; la del dije para Agatha era de un color blanco brillante con un poco de azul, y la de Mitena era color cobre con detalles negros. ¡°Estos tambi¨¦n son para ustedes.¡± (Aruh) Las piedras de los dijes liberaban una luz tenue, se trataba de un dispositivo m¨¢gico creado con uno de los inventos que dise?¨¦ durante mis estudios con el profesor Spencer. La luz brillaba si hab¨ªa circulaci¨®n de hetros a trav¨¦s de la bater¨ªa m¨¢gica y solo era necesario llevar el dije puesto para que funcionara. Mitena y Agatha tomaron los dijes, encantadas por su belleza. ¡°Este es un regalo especial que les entrego, es una propuesta en la que les pido formalmente que sean mis mujeres y est¨¦n a mi lado, ?Los aceptan?¡± (Aruh) ¡°Yo tambi¨¦n tengo uno, es un s¨ªmbolo de un v¨ªnculo con Aruh, significa que son importantes para ¨¦l¡­¡± (Naku) Naku les mostr¨® su dije con satisfacci¨®n. ¡°Yo¡­ Acepto este obsequio, y reitero mis votos que hice frente al antiguo se?or¡­ Estar¨¦ a su lado por siempre, maestro Aruh.¡± (Mitena) Mitena se lanz¨® a mis brazos y la abrac¨¦. Ella comenz¨® a llamarnos maestros a Naku y a mi desde nuestro primer d¨ªa juntos, pero en esta ocasi¨®n se sent¨ªa como algo mas intimo. Eso me hac¨ªa muy feliz. Mir¨¦ a Agatha, quien se acerc¨® lentamente a mi. ¡°Le amo¡­ ?Le amo, joven Aruh! Amo su bondad, su ternura, su sonrisa, la manera en la que hace latir mi coraz¨®n, como me sostiene en sus brazos, como me hace suya¡­ ?Lo amo! Quiero estar a su lado y ser tu mujer.¡± (Agatha) Abrac¨¦ a Agatha tambi¨¦n, pese a que continuaba siendo un poco formal, la manera en como me llamaba era mucho m¨¢s dulce. Sostuve a las dos en mis brazos, sin importar si eran concubinas, eran mis mujeres. Naku nos miraba con una sonrisa c¨¢lida, se acerc¨® y me abraz¨® por la espalda, en ese momento dese¨¦ tener brazos lo suficientemente largos para abrazarlas a las tres¡­ Que ser¨ªan cuatro dentro de poco. Voy a lograr amarlas a todas sin hacer menos a ninguna, esa es la promesa conmigo mismo. ¡°No estar¨¢s solo, tambi¨¦n pondremos de nuestra parte en esa meta que piensas.¡± (Naku) Naku me susurr¨® al o¨ªdo, sus palabras sonaban como si pudiera leer mi mente, bueno, de la manera en la que nos conocemos, no me sorprender¨ªa que pudiera. ¡°Mi se?or.¡± (Eugene) Todos volteamos a ver a Eugene, quien se hab¨ªa arrodillado como si fuera un caballero frente a su rey. Nos separamos de nuestro abrazo debido a la situaci¨®n. ¡°Yo solo soy un viejo, un hombre que lo ha perdido todo. Hace muchos a?os serv¨ª en un ej¨¦rcito pobre, bajo el mando de un rey codicioso que ve¨ªa a sus s¨²bditos como animales y los mand¨® a una guerra para satisfacer sus deseos. Mi pueblo perdi¨® y fui vendido junto con mi familia, me convert¨ª en esclavo, una persona tratada peor que los animales y sufr¨ª muchos castigos por toda clase de razones, lleg¨® un momento en que olvid¨¦ lo que se sent¨ªa ser humano, lo ¨²nico que me manten¨ªa cuerdo era mi sue?o de poder ver a mi familia de nuevo, un sue?o tonto e imposible en mi condici¨®n¡­ Pero usted, mi se?or, me liber¨® de mi esclavitud a cambio de unos pocos a?os de servicio, me limpi¨® y me dio de vestir, me dio de la misma comida que serv¨ªa en su plato, y sobretodo, me prometi¨® ayudarme en mi deseo de ver a mi familia y liberarla, un sue?o del que cualquiera se reir¨ªa, pero usted lo dijo de buenas intenciones incluso si era imposible, no con falsas promesas, sino con una compasi¨®n sincera¡­¡± (Eugene) Eugene levant¨® la espada, ahora enfundada, a la altura de su rostro. ¡°Tres meros a?os son insuficientes para pagarle; con esta armadura y espada que hizo para mi quisiera pedirle que me tome como su siervo¡­ Si los dioses son misericordiosos y me permiten ver a mi familia de nuevo, perm¨ªtame dejarlos en un lugar seguro y continuar sirvi¨¦ndolo, hasta que est¨¦ cansado cuerpo haya dejado de ser ¨²til.¡± (Eugene) La mirada de Eugene estaba llena de fuerza, como la de un lobo que hab¨ªa salido a cazar despu¨¦s de un largo tiempo. Sus votos y determinaci¨®n me conmovieron, en estos momentos se ve¨ªa diferente que cuando lo conoc¨ª, no solo por su vestimenta, sino por la intensa aura a su alrededor. Me acerque a ¨¦l y le ofrec¨ª la mano. ¡°Voy a necesitar tu ayuda para salvar al mundo.¡± (Aruh) Nota del autor: Al final decid¨ª no abandonar el libro, pero ya no contar¨¦ con el mismo tiempo de antes para escribir, as¨ª que las actualizaciones ser¨¢n mas lentas... Pero para este fin de semana liberar¨¦ algunos cap¨ªtulos de golpe (como unos 15 si me doy prisa.) Tambi¨¦n quiero advertirles que a partir de aqu¨ª, la historia se podr¨¢ poner un poco cruda y atrevida... Muy cruda y atrevida a decir verdad, as¨ª que espero que no me corran por eso orz Saludos y muchas gracias por su apoyo. Especial 9 Especial 9: Un proyecto para Tulser *Punto de vista de Hector* "Estas son las estimaciones para el proyecto de producci¨®n de cristal transparente." (Hector) "Son realmente buenas, con esto, los ingresos ser¨¢n mayores y podremos pagar mejor equipo para los soldados e iniciar nuevas obras para el crecimiento de la ciudad y la regi¨®n entera." (Marcus) Mi se?or y yo estamos revisando los documentos sobre la producci¨®n de cristal y la fabricaci¨®n de gafas y catalejos, inventos del joven Aruh, hechos con materiales tan simples que quisiera rega?ar a los acad¨¦micos por no haber descubierto su metodo de fabricaci¨®n... Aunque, la teor¨ªa detr¨¢s del aumento es sorprendente. "?Que hay sobre los fondos? ?Son suficientes o tendremos que solicitar un pr¨¦stamo a la c¨¢mara de tesoros del reino?" (Marcus) "Contamos con los fondos necesarios, los maestros enanos acordaron rebajar los costes de extracci¨®n de los materiales y la producci¨®n de las lentes a cambio de una tarifa especial en el precio de la obsidiana local." (Hector) No me parece un mal trato, los precios de la obsidiana se inflaron mucho debido a la demanda en Igy y en Zreze, pero es una inversi¨®n inestable; si les aseguramos a los enanos un suministro a precio preferencial, nos ahorraremos una parte importante de los fondos para dirigirlos a otras etapas del proyecto. "Veo que todo est¨¢ en orden... ?Has recobrado tu antigua destreza!" (Marcus) "Gracias a la ayuda del joven Aruh" (Hector) Pensar que recuperar¨ªa la vista despu¨¦s de todo este tiempo. Desde que mi problema comenz¨® hace 12 a?os, poco a poco he relevado mis tareas oficiales, y de no ser tan terco, ya me habr¨ªa retirado, aunque era algo que consideraba hacer recientemente, debido a que la carga en la que me hab¨ªa convertido. Pero fue un joven que jam¨¢s hab¨ªa puesto un pie en la academia quien resolvi¨® mi problema. Un joven naga relacionado al or¨¢culo del esp¨ªritu Nagur, protector de Tulser y por ende, de Eralgia y sus habitantes. El joven Aruh tiene mi eterna gratitud y respeto. "Sigo pensando que le dimos muy poco al joven Aruh, de ser posible me hubiera gustado darle m¨¢s guardias y personal, adem¨¢s de m¨¢s fondos y bienes. ¨¦l tiene una misi¨®n muy importante junto a la se?orita Snakia, y va a necesitar de toda la ayuda posible." (Marcus) Royal Road is the home of this novel. Visit there to read the original and support the author. "Yo comparto su deseo, mi se?or. El joven Aruh fue muy generoso por habernos prestado sus conocimientos a un precio muy bajo, incluso el metal c¨¢lido fue insuficiente." (Hector) "Se me ocurre algo... Podemos enviarle una notificaci¨®n extra a Zap para que le d¨¦ m¨¢s concubinas, se ve que el chico puede con muchas mujeres." (Marcus) Mi se?or ri¨® a carcajadas al recordar el d¨ªa en el que lleg¨® el joven Aruh a la ciudad, ciertamente es un hombre muy viril, aunque considero que primero deber¨ªamos brindarle los medios para fortalecerlo ya que se nota que es alguien que se preocupa mucho por sus mujeres y la fuerza siempre es necesaria para proteger a otros. "Quizas deberiamos informarle que cambie los guardias que el joven Aruh recibi¨® de nosotros." (Hector) "Eso ser¨ªa imposible, si nuestra situaci¨®n es mala, la de Zap es peor; el n¨²mero de bandas de ladrones ha aumentado un poco recientemente en su territorio y en otros que lo rodean." (Marcus) "Con m¨¢s raz¨®n entonces, debemos garantizar la seguridad de esos dos." (Hector) "?Crees que habr¨ªa bandidos tan tontos como para atacar a un acorazado escoltado por soldados? La brigada podr¨¢ estar compuesta de j¨®venes pero son soldados bien entrenados, podemos confiar en que har¨¢n bien su trabajo." (Marcus) Mi se?or es en extremo positivo y confiado en sus hombres, es uno de los aspectos por los que es muy querido por los soldados, pero eso me hace tener que ver por sus descuidos. Espero que el joven jefe de brigada y sus hombres puedan cumplir con su misi¨®n sin contratiempos. "Tendremos que pensar muy bien en una forma de pago que el viejo de Zap pueda darles... Ahora, d¨¦monos prisa y continuemos, no gastemos la buena voluntad que el joven Aruh nos dio para ayudar a la regi¨®n y al reino." (Marcus) Asent¨ª a las palabras de mi se?or, ahora que he recobrado la vista pienso trabajar por todo mi tiempo perdido. Especial 10 Especial 10: Secreto de malas intenciones *Punto de vista en tercera persona* La noche hab¨ªa ca¨ªdo en el campamento, Aruh y sus chicas dorm¨ªan en la misma tienda luego de otra noche intensa. Dado que Arachne no necesitaba de mucho sue?o, ella era la vig¨ªa del equipo, cuidando de que no se acercara nadie. Barker, a pesar de ser un cachorro ten¨ªa unos instintos animales muy desarrollados, su sue?o era muy liviano y pod¨ªa despertarse ante el menor est¨ªmulo de una amenaza. Los dos hac¨ªan un gran equipo cuidando de su compa?ero y sus mujeres. Eugene era tambi¨¦n muy dedicado, sin embargo, al ser humano necesitaba dormir; de todas formas, se esmeraba para cumplir un turno de vigilancia para entrenarse en caso de ser necesario. Sin embargo, tambi¨¦n hab¨ªa otras personas haciendo guardia, o m¨¢s bien... vigilando. "?Los dos monstruos siguen despiertos?" (Richard) "El cachorro de lobo est¨¢ dormido junto a la tienda, pero la ara?a sigue alerta." (Alexander) "Tch, la presencia de esos dos monstruos van a dificultar nuestra tarea... ?Hay alguna forma de deshacernos de ellos?" (Richard) "No pude cerciorarme de su fuerza mientras los vimos entrenar... Y los reportes de la gente que cuidaba de ellos dicen que pasaban todo su tiempo en el bosque del se?or Marcus." (Alexander) Alexander hab¨ªa estado observando a Aruh y los suyos. En lugar de cuidar del campamento de ataques de monstruos, ¨¦l y el resto de los soldados se dedicaban a espiar los movimientos de aquellos que deb¨ªan proteger. "?Qu¨¦ me dices de viejo?" (Richard) "El se fue a dormir hace poco... Se esmera mucho por el naga." (Alexander) "Un humano al servicio de un naga, ha perdido su dignidad por servir a ese desecho... Su vida no puede ser perdonada." (Richard) Richard mencion¨® la palabra ''desecho'' con odio en su voz. "Su personalidad cambi¨® al recibir la armadura y la espada del naga; quiz¨¢s lo sigue por conveniencia." (Alexander) Cuando la brigada vio los regalos que Aruh le hab¨ªa dado a Eugene, sus rostros reflejaron una gran sorpresa; tambi¨¦n sintieron envidia al ver las armas y armaduras para unidades de bajo rango que ellos usaban. "Mi padre y mi hermano me hablaron hasta el cansancio de un naga de grandes habilidades que planeaba ser herrero... Pensar que los malditos enanos le transmitieran sus secretos..." (Richard) "Podr¨ªamos torturarlo para sacarle sus conocimientos una vez que cumplamos el plan..." (Alexander) "Me parece buena idea. Haremos que presencie como violan a esas mujeres enfrente de ¨¦l... En especial de esa maldita de cabello azul." (Richard) Los ojos de Richard se llenaron de un gran odio al recordar el d¨ªa en que se ofreci¨® a ayudarles a entrenar. La intenci¨®n era darse una idea de las capacidades que ten¨ªan Aruh y sus acompa?antes, pero termin¨® en una rotunda humillaci¨®n enfrente de todos a manos de Naku. "Necesitamos a la or¨¢culo con vida, ella es una pieza con mucha importancia." (Alexander) "Nunca habl¨¦ de matarla, solo de hacerla desear que lo hici¨¦ramos." (Richard) "Pero para llevar a cabo ese deseo primero tendr¨¢s que encontrar la manera de incapacitar a todo el grupo. Los dos naga y la morunke son fuertes, el viejo tambi¨¦n es bueno y los dos monstruos parecen ser en especial poderosos... La ¨²nica persona d¨¦bil de entre todos es la concubina de cabello negro." (Alexander) "Los naga perder¨¢n su fuerzas cuando salgan de Tulser, no es necesario preocuparse de ellos; la morunke es una est¨²pida que conf¨ªa en otros y baja la guardia con facilidad, y el anciano no parece nada especial. En los que debemos de enfocarnos son en los monstruos... Debemos formular un plan para exterminarlos o separarlos de alguna forma." (Richard) Richard se puso a pensar. "Ya s¨¦, podr¨ªamos hacer que Diane seduzca al naga, y cuando baje la guardia, lo capturamos y lo usamos como reh¨¦n." (Richard) "Lo veo dif¨ªcil. Con las mujeres que tiene a su lado, Diane no podr¨¢ hacer nada... Por muy bella que sea." (Alexander) "Pero es un hombre promiscuo, seguramente caer¨¢... ?O es que no quieres ver a Diane coqueteando con ese desecho?" (Richard) If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Hab¨ªa un poco de burla en el tono de voz de Richard, sab¨ªa que Alexander se sent¨ªa atra¨ªdo por Diane, y le gustaba molestarlo por ello. "...Ir¨¦ a dormir, me siento cansado." (Alexander) Fastidiado de las palabras de Richard, Alexander comenz¨® a retirarse. "Te lo digo como amigo, olvida tus sentimientos por Diane, no es una mujer que te convenga... ?Vengo de hacerlo con ella!" (Richard) Alexander se detuvo por un instante, pero reanud¨® su retirada sin decir nada. "Y recib¨ª ayuda..." (Richard) ... Su turno de vigilar hab¨ªa terminado, y la direcci¨®n que la pl¨¢tica hab¨ªa tomado le era inc¨®moda y desagradable, as¨ª que Alexander decidi¨® regresar a la tienda por un motivo importante. Cuando se acerc¨®, escucho el sonido de gemidos intensos. Al mirar dentro de la tienda, vio a Diane haci¨¦ndolo con sus otros dos compa?eros, Homer y Stuart, al mismo tiempo. Alexander cerr¨® la cortina de inmediato y esper¨® fuera de la tienda hasta que terminaran. Los ruidos cesaron luego de un rato, y tras un breve momento de silencio, Diane sali¨® usando solo una bata. "Disculpa la demora, puedes pasar a dormir si quieres. Los otros dos cayeron dormidos despu¨¦s de terminar." (Diane) "No quiero dormir adentro despu¨¦s de lo que hicieron, dormir¨¦ debajo de un ¨¢rbol." (Alexander) "?Entonces qu¨¦ haces aqu¨ª afuera esperando todo este tiempo? No me digas que ese es tu fetiche... ?Quieres hacerlo tambi¨¦n?" (Diane) "La esperaba para darle mi informe..." (Alexander) Diane sonri¨® de manera p¨ªcara. "Lo s¨¦, solo bromeaba... Sabes que eres el ¨²nico hombre con el que no lo har¨ªa; sin tu frustraci¨®n, no me divertir¨ªa tanto al revolcarme con cualquiera..." (Diane) "...... Si, entiendo." (Alexander) "?Y bien? ?Cual es el reporte?" (Diane) "El poder de los monstruos es dif¨ªcil de determinar, pero todo indica que son de categor¨ªa A o AA." (Alexander) "Entonces con 50 soldados bastar¨ªan para acabar con ellos, un n¨²mero importante, ?Que hay del resto?" (Diane) "La ¨²nica que representa un riesgo es la guerrera morunke." (Alexander) "El plan habr¨ªa salido de maravilla de no ser porque a ese est¨²pido naga se le ocurri¨® ir a ver a una de sus mujerzuelas... Ahora la trampa va a tener que ser cambiada de lugar... Encargate de informarle al se?or Ikuam." (Diane) "?No ser¨¢ al se?or Vahata?" (Alexander) "Ser¨¢ muy dif¨ªcil que logre movilizar sus tropas hasta alguna de las regiones de por aqu¨ª... El se?or Ikuam es el ¨²nico que puede tener alcance en estas partes de Eralgia. Solo enviale una nota con nuestras intenciones y el sabr¨¢ que hacer." (Diane) "No sab¨ªa que tambi¨¦n el se?or Ikuam estaba involucrado en nuestros planes." (Alexander) "Son muchos los que comparten mi sue?o... Aunque muchos son unos perdedores como el jefe de brigada con el que estamos, de no ser por que debemos de mantener la fachada, lo habr¨ªa mandado a colgar por su incompetencia, estuvo a punto de arruinar todo por culpa de su est¨²pido orgullo." (Diane) El gesto de Diane reflejaba su gran enojo y frustraci¨®n. "Acerca del jefe de brigada... ¨¦l tiene su propio plan." (Alexander) "...Cu¨¦ntame." (Diane) "Quiere que usted seduzca al hombre naga para usarlo como reh¨¦n contra los dem¨¢s." (Alexander) "?Yo seduciendo a un sucio naga? ?Es un completo idiota! No s¨¦ c¨®mo es que permito que tenga sexo conmigo... El plan m¨¢s simple a seguir es separar a los m¨¢s fuertes del grupo y capturar al d¨¦bil, el mejor blanco ser¨ªa la humana... Tambi¨¦n podr¨ªamos usar a los hombres del se?or Ikuam como un apoyo extra contra los monstruos, despu¨¦s los llevamos con los miembros de la orden, y as¨ª, comenzar con la operaci¨®n... Si, usaremos ese plan, inf¨®rmaselo al jefe de brigada y busquen una forma de que eso suceda." (Diane) "Como usted ordene, su alteza... Por cierto, ?No piensa limpiarse el rostro y su pelo? Est¨¢ cubierta de..." (Alexander) "No, me gusta el olor." (Diane) Nota del autor: Lo prometido es deuda, aqu¨ª viene una avalancha de los capitulos que tenia preparados. Capitulo 36 Cap¨ªtulo 36: Dejando Tulser, y... Les cont¨¦ a todos sobre la misi¨®n que ten¨ªamos Naku y yo, que nos enfrentamos a un peligro desconocido y que no sabr¨ªamos cuando terminar¨ªamos. Eugene proclam¨® que nos seguir¨ªa y ayudar¨ªa a cumplir nuestra meta, Agatha y Mitena tambi¨¦n aseguraron que pondr¨ªan todo de su parte para ayudarnos. Antes de irnos a dormir, Eugene me pidi¨® continuar entrenando conmigo, lo cual acept¨¦, y junto con Arachne y Barker nos pusimos a practicar esgrima mientras las chicas se adelantaron a cenar. Eugene afirmaba que perdi¨® mucha de su habilidad en todos estos a?os, pero es bastante bueno y mejora r¨¢pidamente. No tardar¨¢ en recobrar su antigua fuerza. ... Esa noche quise contarle el secreto de mi origen a Agatha y Mitena ahora que eran oficialmente mis mujeres, sin embargo, Naku intervino diciendo que a¨²n era un poco pronto para ellas, pero concordamos en al menos hacerlas conscientes de que ten¨ªa un secreto. Las dos aceptaron esperar al momento en que se los contara. "Aunque el secreto fuera de que es el mismo rey demonio, no me importar¨ªa; pedir¨ªa que me convirtiera en una demonio para estar a su lado." (Agatha) Las dos se volvieron muy cercanas desde que las recib¨ª oficialmente como mis concubinas, Agatha se volvi¨® un tanto apasionada en sus palabras y contacto conmigo, algo que me gust¨® y qu¨¦ hizo sentir alivio a Naku. Una llama de determinaci¨®n ardi¨® en los ojos de Mitena; ambas aseguraron que seguir¨ªan a Naku para hacerme feliz y ayudarme en todo lo que pudieran. Me encargu¨¦ de ser especialmente tierno con las tres cuando lo hicimos y de dejar una sonrisa de satisfacci¨®n en sus rostros al terminar. Con Arachne y Barker como guardias no ten¨ªa que preocuparme de que fu¨¦ramos a ser atacados mientras dorm¨ªamos, sin embargo, con mi extra percepci¨®n me di cuenta de que el joven rubio y el joven Almond estaban cerca de donde hab¨ªamos puesto nuestra tienda, se siente como si nos estuvieran vigilando. No est¨¢ de m¨¢s permanecer un poco alerta de esos dos. ... "Hoy llegaremos a la base de las monta?as al atardecer y al pueblo de Deucer antes de que anochezca." (Richard) El joven Almond nos inform¨® mientras prepar¨¢bamos todo para partir. "El pueblo de Deucer es relativamente peque?o pero es una importante puerta a Tulser, as¨ª que habr¨¢ muchos mercaderes. Si tienen cosas que deseen comprar o vender les ayudar¨¦ en el proceso." (Diane) La chica del grupo del joven Almond nos inform¨® con buena actitud y una sonrisa que irradiaba energ¨ªa. Creo que su nombre era Diana o algo as¨ª, ni Naku ni yo estamos interesados en ella, es hermosa, pero tiene un cierto aire inc¨®modo a su alrededor. "Contamos con todo lo necesario para el viaje, solo necesitar¨ªamos usar los establos y buscar una posada." (Aruh) Luego de todas las provisiones y fondos que recibimos, no vamos a necesitar de mucho. "Entiendo, pero si cambian de parecer solo avisenme." (Diane) La joven hizo un saludo formal y se fue acompa?ando al joven Almond. "Avanzaremos a paso veloz, el camino a partir de aqu¨ª ser¨¢ m¨¢s tranquilo pero no bajen la guardia... Una vez que salgamos de Tulser perder¨¢n su protecci¨®n espiritual y sus fuerzas." (Richard) Ah, no sabe de la noticia de que conservar¨¦ mis habilidades fuera de Tulser y que Naku nunca tuvo la bendici¨®n de Nagur... Bueno, no tengo porque informarle. Durante el resto del descenso, era tal como hab¨ªa dicho el joven Almond, el viaje fue m¨¢s tranquilo, y m¨¢s que la presencia de monstruos, hab¨ªa sonidos y avistamientos de aves cantoras. "...Se siente como si hubi¨¦ramos abandonado Tulser." (Naku) "?Todo bien?" (Aruh) Naku se ve¨ªa un poco cabizbaja, no es de extra?arse, haber vivido siempre en Tulser y ser el avatar de Nagur, debe estar muy apegada a estas monta?as. Yo tambi¨¦n me siento un poco nost¨¢lgico pese a no haber salido todav¨ªa. "Si, me encuentro bien, es solo que comienzo a sentir como si me estuviera separando poco a poco de Nagur..." (Naku) De pronto, Naku detuvo a la yegua que montaba y se vio un preocupada. "?Naku? ?Detengan la marcha!" (Aruh) Cuando di la orden, mis acompa?antes se detuvieron de inmediato, aunque nuestros gu¨ªas parec¨ªan inconformes. "?Qu¨¦ es lo que sucede?" (Richard) "Un momento por favor." (Aruh) Me acerqu¨¦ presuroso a donde estaba Naku. "?Te encuentras bien, Naku? ?Quieres que nos paremos a descansar?" (Aruh) "Maestra Naku..." (Mitena) "Me gustar¨ªa que nos detuvieramos un rato... Siento como si Nagur quisiera hablarme... Hay una peque?a cueva cerca de aqu¨ª, ir¨¦ a meditar dentro... Puede que fuera de Tulser no vuelva a comunicarme con ¨¦l..." (Naku) "Entendido... Arachne, acompa?ala." (Aruh) "?Guriiiii!" (Arachne) Naku debe permanecer aislada de otras personas para iniciar un contacto por su cuenta con Nagur, claro que esa condici¨®n no aplica para los animales, o para los entes como Arachne en este caso. Dado que durante su meditaci¨®n, Naku permanece vulnerable, deseo que tenga la protecci¨®n de alguien, no importa si es un lugar menos peligroso que el resto de Tulser. "Muchas gracias, Aruh, no tardare. Vamos, Arachne..." (Naku) Naku baj¨® de su yegua y fue acompa?ada por Arachne al interior del bosque. "?Por que fue la se?orita or¨¢culo al bosque?" (Richard) "Fue a hacer algo relacionado con Nagur... Descansemos un poco en este lugar mientras la esperamos." (Aruh) "Entiendo, entonces deteng¨¢monos." (Richard) Hab¨ªa algo de emoci¨®n y dicha en sus palabras, cuando fue de nuevo con sus hombres, convers¨® de algo y recibi¨® una negativa del joven Arrows. Aprovechamos para dejar descansar a los animales un rato; Agatha sac¨® un cepillo y comenz¨® a cuidar de los cerdetoks. "Siempre hay que cuidar que la piel de los cerdetoks est¨¦ limpia o se llenar¨¢n de par¨¢sitos." (Agatha) Todos decidimos ayudarla a cuidar de los animales, nos dividimos las tareas: Agatha y Mitena limpiar¨ªan a los cerdetoks, Eugene a los ciervinos, y yo a las yeguas y a Barker; tambi¨¦n intent¨¦ cuidar de la yegua de Mitena, pero ella intervino ya que los caballos del ej¨¦rcito son muy tercos y agresivos con otras personas que no sean su jinete o los criadores que los cuidaron desde peque?os, pero grande fue su sorpresa al ver que se dejaba limpiar por Agatha sin ning¨²n problema. "?Eres grandiosa con los animales, Agatha! ?Tienes todo un don!" (Mitena) "Solo uso lo que me ense?¨® mi abuelo." (Agatha) "Ense?ame, por favor, por favor, ense?ame... Quiero aprender a cuidar mejor de Zarig." (Mitena) "Claro, con gusto te ayudar¨¦." (Agatha) Agatha y Mitena comenzaron a conversar de manera amistosa, ambas se volvieron amigas r¨¢pidamente y congeniaban muy bien. Me di cuenta de que el grupo de soldados se dispers¨® por el bosque, la ¨²nica que se qued¨® atr¨¢s fue la se?orita Diana. Ninguno de los hombres tom¨® el camino por el que se hab¨ªa ido Naku, sino que parec¨ªan estar buscando algo. "Esperen aqu¨ª, ir¨¦ a ver qu¨¦ est¨¢n haciendo." (Aruh) Hab¨ªa algunas presencias de monstruos cerca y correr¨ªan peligro si se alejaban del resto. "?A donde salieron el joven Almond y el resto del equipo?" (Aruh) "Joven Hydran... Fueron a buscar a los goblins, encontramos restos de sus dep¨®sitos cerca del camino." (Diane) "Goblins... No sab¨ªa que hubiera de esos en Tulser." (Aruh) Si la lujuria tuviera forma f¨ªsica, esa ser¨ªa el goblin. Los goblins son monstruos que viven en sociedades peque?as y son considerados una plaga, no s¨®lo arrasan con las tierras de cultivo de los agricultores, sino que son los monstruos m¨¢s temidos por las mujeres, esto es debido a que poseen un muy potente l¨ªbido que los impulsa a copular con hembras de cualquier especie... o raza. Al ser monstruos, no pueden producir descendencia con hembras que no sean de su especie, pero eso no los desanima de intentarlo. Son criaturas problem¨¢ticas, estando solos no son un problema para un soldado humano, pero rara vez se alejan del grupo, adem¨¢s de que saben usar herramientas y armas simples, como lanzas de madera o mazas de hueso. Como ninguna parte de su cuerpo es valiosa, no hay muchos guerreros que quieran arriesgarse a cazarlos, es por eso que su control y exterminio queda a cargo de los militares del reino. "Los goblins son criaturas que prosperan con facilidad, no se adentran en Tulser debido a la fuerza que tienen los monstruos de la zona, pero pueden vivir en las partes menos peligrosas." (Diane) "?Y est¨¢ bien que se adentren al bosque desconociendo su n¨²mero?" (Aruh) "Somos j¨®venes pero seguimos siendo soldados, debemos cumplir con nuestro deber... A decir verdad, la que se encuentra en mayor riesgo es la se?orita or¨¢culo, podr¨¢ ser fuerte pero los goblins pueden llegar a formar grupos muy grandes. Lo mejor ser¨ªa que fu¨¦ramos por ella." (Diane) "Gracias por preocuparse, pero Naku estar¨¢ bien, Arachne se encuentra con ella." (Aruh) Aunque se encuentre vulnerable meditando, Naku estar¨¢ a salvo con Arachne cerca; incluso si un mill¨®n de goblins se les acercaran, solo serian entremeses con deseos de morir. "Le tiene mucha confianza a esa criatura suya... Estoy curiosa, ?Donde la consigui¨®?" (Diane) "Me la obsequi¨® una persona importante para mi, pero ni siquiera ella sab¨ªa de su origen." (Aruh) "Ya veo, es la primera vez que conozco una criatura de su especie as¨ª que me llam¨® la atenci¨®n. Bueno, si un hombre tan grandioso como usted dice que est¨¢ bien, entonces lo est¨¢." (Diane) Sent¨ª un escalofr¨ªo en mi piel cuando me gui?o el ojo, esto es extra?o, la se?orita Diana es una mujer muy bella, pero sus coqueteos me parecen desagradables. This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. "Bien, le agradezco su informaci¨®n, les deseo suerte, y por favor, procuren no alejarse mucho y correr riesgos innecesarios." (Aruh) Me alej¨¦ r¨¢pidamente, no quer¨ªa verme involucrado de m¨¢s con ella.. Al llegar a donde estaban Agatha y Mitena, sent¨ª como la pesadez e incomodidad abandonaban mi cuerpo. "?Ocurri¨® alg¨²n problema, mi se?or?" (Eugene) "Tal parece que hay goblins cerca, los miembros de la brigada fueron a exterminarlos." (Aruh) "Geh, goblins... ?Como odio a esas criaturas!" (Mitena) "?La se?orita Naku...!" (Agatha) "Tranquila, Agatha. Recuerda que Arachne est¨¢ con ella." (Naku) "Joven Aruh, los goblins son criaturas m¨¢s viles de lo que piensa, y tambi¨¦n m¨¢s fuertes, son el peor y m¨¢s grande peligro que hay." (Agatha) Vaya, s¨ª que en verdad desprecian a los goblins... Esos monstruos s¨ª que tienen mala reputaci¨®n con las mujeres. ?Mmm? Las presencias comenzaron a aumentar en n¨²mero y a moverse hacia donde est¨¢bamos, ven¨ªan persiguiendo a uno de los hombres de la brigada. "Esto es malo." (Aruh) Me apresur¨¦ a mover el acorazado en la direcci¨®n de donde se acercaban las presencias tratando de no romperlo, y despu¨¦s aline¨¦ el carruaje poni¨¦ndolo a una distancia segura. "Agatha, aleja a los animales, haz que queden posicionados detr¨¢s del acorazado y despu¨¦s entra en el carruaje." (Aruh) "S-S¨ª, enseguida." (Agatha) "Mitena, Eugene, Barker, prep¨¢rense para pelear, un grupo de 40 goblins se acerca a para ac¨¢." (Aruh) "?Entendido! Pondr¨¦ a trabajar estos viejos huesos." (Eugene) "?Que asco! ?Pero que se le va a hacer? No pienso dejar que pongan una sola de sus garras en ninguno de nosotros." (Mitena) "Harrrrrrr" (Barker) Los cuatro dieron respuestas excelentes y tomaron sus posiciones. Agatha trabaj¨® deprisa y at¨® a todos los animales al carro y se escondi¨® dentro del mismo. Yo y Barker nos pusimos frente al acorazado, seriamos la vanguardia; esta es la primer pelea que tendr¨ªamos juntos, y el peque?o se ve¨ªa emocionado. Eugene cubri¨® el flanco derecho y Mitena el izquierdo. "Se?orita Diana, venga y apoye a Eugene, se acerca un grupo de monstruos." (Aruh) "Me llamo Diane... ?A que se...?" (Diane) "?WHAAAAAA!" (Stuart) Un grito se escuch¨® del interior del bosque, pero el soldado estaba bien, solo debio gritar por el p¨¢nico; ¨¦l y los dem¨¢s j¨®venes de la brigada se acercaban corriendo. "?Son muchos! ?Emprendamos la retirada!" (Richard) "No ser¨¢ necesario, col¨®quese detr¨¢s m¨ªo... y apoyen a Mitena y a Eugene." (Aruh) El joven Almond fue el primero en llegar y dio la orden para que nos retiraramos inmediatamente. "?Que ha dicho? Suena como si quisiera que nos enfrentaremos contra ellos, no sea rid¨ªculo, son alrededor de 50 goblins... Rayos, ?De donde salieron tantos?" (Richard) "Jefe de brigada, comportese y obedezca las indicaciones del maestro Aruh." (Mitena) El joven Almond estaba muy alterado, as¨ª que Mitena le orden¨® que siguiera mis instrucciones, pero eso lo hizo enojar m¨¢s. "?Uuh? Est¨¢ siendo muy impertinente, se?orita ex-soldado." (Richard) No te atrevas a hablarle as¨ª a Mitena... Liber¨¦ un poco de sed de sangre y el joven Almond qued¨® mudo. "Joven Richard... Le pido que conf¨ªe en mi, Naku a¨²n no regresa y no podemos irnos; adem¨¢s, los goblins no representan un peligro tan grande como cree." (Aruh) Una mirada de mi parte bast¨® para que se le bajaran los humos. "?Jefe! ?Larguemonos!" (Stuart) "Son demasiados." (Homer) "Que verg¨¹enza, ?Estos son los soldados que deben proteger a mi se?or?" (Eugene) "Richard, tenemos que irnos pronto e informar al se?or de la regi¨®n... ?Richard?" (Alexander) Todos los que eran perseguidos lograron salir del bosque, pero sus intenciones se ver¨ªan frustradas incluso si no hubi¨¦ramos detenido al joven Almond; los goblins ven¨ªan detr¨¢s del joven Arrows. Una lanza vol¨® por los aires apuntando a la cabeza de uno de los soldados, el joven Stuart, pero mi espada repeli¨® el proyectil. "T¨² y t¨², al flanco izquierdo. Arrows y Almond al flanco derecho, ayuden a su compa?era Diane." (Aruh) No hab¨ªa tiempo para ser formal en batalla, mi voz era fuerte y logr¨® hacerlos obedecer. Cada uno tom¨® su lugar, pero el joven Almond lo hizo mostrando resentimiento... Este joven s¨ª que es un problema. Sin embargo, eso era lo de menos, ahora deb¨ªa de enfocarme en lo importante: los goblins. Criaturas feas y de baja estatura, con piel sucia de color verde, una nariz larga y puntiaguda rasgo que era similar en las orejas, ten¨ªan grandes bocas llenas de dientes afilados; caminaban en dos piernas, ligeramente encorvados y portaban armas primitivas de madera. Todos eran machos y estaban desnudos, dejando ver la gran y horrible erecci¨®n que ten¨ªan... Ahora entiendo el disgusto de Mitena. Ninguno detuvo su carrera y se acercaron, algunos lanzando sus armas... Mala elecci¨®n.. Atrap¨¦ las lanzas mientras estaban en el aire y se las regres¨¦. Revent¨¢ndole la cabeza a 13 en la retaguardia. Barker se lanz¨® r¨¢pidamente sobre aquellos que se encontraban sin armas y les desgarr¨® el cuello a otros cinco. Los goblins intentaron contraatacar, pero Barker era muy r¨¢pido y continuaba mat¨¢ndolos sin esfuerzo. Otros dos cayeron. Uno de los goblins ardi¨® en llamas por el aliento de fuego que le dispar¨® Barker, extendi¨¦ndose a otros tres que estaban cerca. En un momento nos hab¨ªamos deshecho de m¨¢s de la mitad. Al ver nuestra fuerza, los goblins intentaron huir pero se percataron de Mitena y la se?orita Diane y fueron tras ellas, evitandonos a Barker y a m¨ª. Monstruos pervertidos. Cuatro pasaron lo suficientemente cerca mio y los cort¨¦ por la mitad sin ning¨²n esfuerzo, les dimos persecuci¨®n y logramos matarlos casi a todos, pero cuatro lograron escabullirse. Antes de que me lanzara sobre ellos y los matar¨¢, Mitena y Eugene avanzaron. Mitena agit¨® su lanza, cortando a uno por la mitad y golpeando en la cabeza a otro con el extremo opuesto, logrando matar a dos goblins de un solo movimiento... ?Vaya uso del momentum! Eugene por otra parte, se defendi¨® de una lanza con el escudo y decapit¨® al goblin que lo hab¨ªa atacado, su expresi¨®n fue de gran sorpresa al matar al monstruo. El ¨²ltimo goblin en pie comenz¨® a ver asustado a sus alrededores. "?AHHHHH!" (Richard) El joven Richard aprovech¨® la confusi¨®n del monstruo y se lanz¨® en su contra, atraves¨¢ndole el abdomen con su espada. El goblin reaccion¨® violentamente, el ataque no hab¨ªa bastado y solo lo hab¨ªa enfurecido, pero el joven Almond logr¨® someter al herido monstruo y cortarlo nuevamente, esta vez a la altura del coraz¨®n. Los 40 goblins fueron eliminados en un instante, y el miedo que se hab¨ªa apoderado de los j¨®venes soldados se convirti¨® en cansancio a causa de su carrera por el bosque, ahora que ya no hab¨ªa monstruos pudieron relajarse y descansar. La se?orita Diane era la que parec¨ªa m¨¢s asustada durante el ataque, por eso fue a sentarse al lado opuesto del acorazado, quiz¨¢s para que no la vi¨¦ramos llorar. "Esto no ha terminado... Hay que buscar los nidos de donde salieron todos estos goblins ?Lev¨¢ntense y s¨ªganme!" (Richard) Sus cansados compa?eros dejaron escapar unos leves gru?idos pero obedecieron y se pusieron de pie. "Alexander, t¨² y Diane qu¨¦dense aqu¨ª." (Richard) "Esperen, dejen que los..." (Aruh) "Gracias pero no, como soldados quedar¨ªamos en deshonra si no hacemos nada." (Richard) Entonces solo podr¨ªa limitarme a ayudarlos a buscar el nido y que ellos hicieran el resto del trabajo; pero el orgullo del joven Almond no lo har¨ªa aceptar la propuesta, as¨ª que me abstuve de intervenir. Los tres se adentraron al bosque nuevamente en la direcci¨®n por donde hab¨ªan encontrado a los goblins. Bien, ellos a lo suyo. Me acerqu¨¦ a mis dos compa?eros para felicitarlos, Mitena se puso muy contenta cuando halague su t¨¦cnica, pero Eugene se disculp¨® por su pobre habilidad. "Te desenvolviste muy bien, Eugene, considera esto como un escal¨®n para continuar mejorando. S¨¦ que te volver¨¢s muy fuerte." (Aruh) "Entendido, mi se?or. Muchas gracias por sus amables palabras... Por cierto, perm¨ªtame felicitarlo y agradecerle de nuevo por la espada que me dio, jamas habia visto un arma con un filo tan tremendo como el que esta tiene." (Eugene) "C¨®mo herrero me siento halagado por tus palabras." (Aruh) Fuimos a ver a Agatha, pero para evitar asustarla la llamamos mientras nos acerc¨¢bamos. "Joven Aruh, me alegro de que est¨¦ ileso." (Agatha) "Si, los goblins eran de los m¨¢s torpes de lo que cre¨ªa y fue una batalla r¨¢pida." (Aruh) "El maestro Aruh fue sorprendente, Agatha, ?Debiste verlo! Se mov¨ªa m¨¢s veloz que un rayo y sus cortes eran altamente precisos. Los goblins ca¨ªan como moscas al enfrentarlo." (Mitena) "Puedo darme cuenta de su poder, las yeguas y la ciervira permanec¨ªan calmadas aun en presencia de goblins, por lo general las hembras de los animales se alteran mucho con goblins cerca." (Agatha) "El cr¨¦dito no fue solo m¨ªo, Barker tambi¨¦n se merece unas felicitaciones." (Aruh) Levant¨¦ a Barker en mis brazos y acarici¨¦ su cabeza, se puso tan contento que comenz¨® a jadear y a agitar la cola con rapidez. De pronto, capt¨¦ la presencia de Naku y Arachne, quienes se acercaban a gran velocidad. Apenas un instante de percibirlas, las dos salieron del bosque y llegaron a donde est¨¢bamos. Naku ven¨ªa montando a Arachne y se ve¨ªa muy preocupada... De pronto tuve un terrible presentimiento. "Aruh... ?Fortuna est¨¢ en peligro!" (Naku) Y se confirm¨®. Capitulo 37 Cap¨ªtulo 37: Situaci¨®n de crisis y la ¨²ltima compa?era de Tulser La revelaci¨®n de Naku me tom¨® por sorpresa, ?Fortuna en peligro? "Naku, dime qu¨¦ fue lo que mostr¨® Nagur" (Aruh) Estaba angustiado, pero deb¨ªa conservar la calma y analizar todas las circunstancias; reprim¨ª mi deseo de tomar a una de las yeguas y dirigirme de inmediato a donde viv¨ªa Fortuna. No sabr¨ªa que hacer estando a ciegas. "Los detalles fueron pocos... Vi a Fortuna encadenada y vestida con harapos..." (Naku) Eso suena como... "La... ?La se?orita Fortuna fue esclavizada?" (Agatha) La voz de Agatha estaba llena de sorpresa, pasando ella misma por esa situaci¨®n, se dio cuenta de lo que le hab¨ªa acontecido a Fortuna... No, nada indicaba que hubiera ocurrido a¨²n, sin embargo, deb¨ªamos reaccionar r¨¢pido si quer¨ªamos evitar que eso pasara. "?No viste en qu¨¦ clase de lugar estaba? Cualquier pista nos servir¨ªa." (Aruh) "No, lo siento, Aruh, no pude ver nada m¨¢s. Pero... Debemos de ayudar a fortuna cuanto antes." (Naku) Naku estaba muy angustiada, yo tambi¨¦n, y mucho. Con muy poca informaci¨®n sent¨ª como si algo se comiera mi interior, una sensaci¨®n de incertidumbre y miedo; quer¨ªa saber donde estaba Fortuna ahora, ?Estaba bien todav¨ªa o ya hab¨ªa sido capturada? Rayos, esto era frustrante, pero deb¨ªa algo que pudiera hacer. "Arachne, ve y trae a los miembros de la brigada que entraron al bosque. Hazlo por la fuerza si es necesario." (Aruh) Arachne asinti¨® y se dirigi¨® r¨¢pidamente al bosque luego de que le indicar¨¢ por donde se hab¨ªan ido el joven Almond y sus hombres. "Los dem¨¢s, prepar¨¦monos para partir de inmediato." (Aruh) "Entendido." (Eugene) "Mitena, ayudarme a ponerle las riendas a los animales." (Agatha) "Si." (Mitena) Eugene, Agatha y Mitena se pusieron a trabajar al instante. "Naku... ?Fortuna estar¨¢ bien! ?Nosotros la ayudaremos pase lo que pase!" (Aruh) "...Si, tienes raz¨®n, Aruh. Debemos darnos prisa en ir con Fortuna." (Naku) Sin pistas importantes, lo ¨²nico que pod¨ªamos hacer era dirigirnos a la regi¨®n y ciudad donde viv¨ªa actualmente. "Espere un momento, joven Hydran. El jefe de brigada Richard y mis dem¨¢s compa?eros est¨¢n buscando el nido de goblins en este momento... No podemos abandonar nuestra tarea." (Alexander) Ayudar a Fortuna tiene mayor importancia... Pero tiene raz¨®n en que ser¨ªa malo descuidar el nido, a Fortuna le entristecer¨ªa si gente inocente muriera por culpa de mi negligencia... Pero ser¨¢ m¨¢s r¨¢pido si lo hago yo. "Prep¨¢rense ustedes tambi¨¦n en partir cuando lleguen el joven Almond y los dem¨¢s, yo me encargar¨¦ de buscar el nido." (Aruh) "Aruh, yo te acompa?ar¨¦." (Naku) Asent¨ª a las palabras de Naku, juntos acabar¨ªamos todav¨ªa m¨¢s r¨¢pido. Ella se hab¨ªa calmado, y tal parece que lleg¨® a la misma conclusi¨®n que yo. Sin esperar otro reclamo del joven rubio o de la se?orita Diane, Naku y yo nos adentramos al bosque. Me hubiera gustado traer a Barker para entrenarlo para rastrear y buscar pistas, pero ten¨ªamos prisa, encontrar¨ªamos la ubicaci¨®n con mi extra percepci¨®n... No tard¨¦ mucho, estaba a medio kil¨®metro de donde sent¨ª la presencia de los goblins en un principio.. Debieron ser bastante precavidos para evitar ser vistos hasta ahora, el nido tiene muchas presencias. Cre¨ª que se tratar¨ªa de una cueva, pero el nido consist¨ªa en una gran construcci¨®n de ramas secas y hojas. Hab¨ªa muchos goblins en los alrededores del nido, un total de 62, m¨¢s que los que atacaron hace poco... pero no suficientes para representar una amenaza. Tomamos la iniciativa, Naku decapit¨® a 16 rapidamente y yo a otros 9; los goblins se sorprendieron por el repentino ataque, y para cuando alcanzaron a reaccionar, ya hab¨ªamos matado a otros diez. Los goblins contraatacaron, comenzaron a lanzarnos lanzas de madera y piedras, hab¨ªa un goblin en especial grande que iba armado con un mazo de madera y huesos incrustados, ese parec¨ªa ser el l¨ªder ya que luc¨ªa como si estuviera dando ¨®rdenes. Me defend¨ª de los proyectiles con mi escudo y contin¨²e avanzando, pero Naku simplemente evad¨ªa los ataques con tal facilidad que parec¨ªa que los goblins fallaban a prop¨®sito. Yo segu¨ª matando a m¨¢s goblins comunes, pero Naku fue por el l¨ªder y lo abri¨® completamente de la cabeza a la entrepierna. El resto de los goblins cay¨® en p¨¢nico y fue m¨¢s f¨¢cil matarlos. Solo restaba matar a las hembras y cr¨ªas dentro del nido; desde lejos se ve¨ªa como un bulto de ramas, pero de hecho era una construcci¨®n bien formada con una puerta algo grande. Entramos y comenzamos a matar a las criaturas dentro, una hembra intent¨® lanzarse sobre mi pero acab¨¦ f¨¢cilmente con ella al decapitarla; sin embargo, me di cuenta de que su abdomen se retorc¨ªa con fuerza. Lo mejor ser¨ªa rematarla, pero cuando la cort¨¦, sent¨ª una muy ligera y extra?a sensaci¨®n parecida a mi psicometr¨ªa, como si fuera una voz. Fue suficiente como para llamar mi atenci¨®n. This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. Me acerque al cuerpo de la goblin hembra y puse mi mano en su abdomen estableciendo una conexi¨®n con lo que estaba dentro de ella. Sent¨ª las palabras ''Quiero salir'' y abr¨ª al monstruo, de donde sali¨® una peque?a cr¨ªa de goblin, una hembra. "?Aruh? Esa es..." (Naku) "Si, una variaci¨®n..." (Aruh) Sin embargo, esta es una variaci¨®n bastante extrema, incluso m¨¢s que con Spivula. Los goblins normales tienen forma humanoide pero es bastante repulsiva, en cambio, esta cr¨ªa de goblin tiene la apariencia de una ''persona''. Sus rasgos faciales son delicados como los de una elfo, y aunque cortas en comparaci¨®n, tambi¨¦n tiene orejas puntiagudas; pese a que acababa de nacer, ya ten¨ªa sus dientes completos, pero no eran puntiagudos, sino normales, salvo por dos peque?os colmillos que sobresalian de sus labios desde la mand¨ªbula inferior; su piel es de un color rosa brillante y comienza a crecer el cabello de color blanco. Su apariencia es tal, que bien podr¨ªa hacerse pasar por miembro de alguna raza m¨¢s de las que hay en Maltras. Incluso los lizardones tienen una mayor apariencia de monstruo. "Es una hobgoblin, una variaci¨®n ocurrente en poblaciones grandes de goblins... Se puede decir que es la variaci¨®n m¨¢s com¨²n de todas... Sin embargo, la apariencia de un hobgoblin no se aleja mucho de la de los goblins ordinarios." (Aruh) "?Planeas llevarla tambi¨¦n con nosotros?" (Naku) "Realmente quiero hacerlo, siento una conexi¨®n en especial fuerte con ella... Pero no se si estamos en condiciones de poder cuidarla en este momento..." (Aruh) "Cons¨¦rvala... Tu instinto nos permiti¨® tener a Arachne a nuestro lado, tambi¨¦n a Barker. Estoy segura de que no nos arrepentiremos de tenerla a ella tambi¨¦n." (Naku) Naku tiene raz¨®n, Arachne y Barker son compa?eros preciosos, y tambi¨¦n siento que esta peque?a y el drake que saldr¨¢ del huevo lo ser¨¢n. "Heoo" (peque?a goblin) La peque?a pudo sentir que era aceptada, se me acurruc¨® en los brazos... Es muy linda. Decid¨ª llamarla Cherry, su color de piel y cabello me recuerda a las flores de cerezo. ... Tras destruir el nido y rociar un polvo para eliminar el olor de la sangre, regresamos r¨¢pidamente a donde estaban los dem¨¢s. Envolv¨ª a Cherry en una t¨²nica y la at¨¦ a mi regazo, a¨²n as¨ª, la sostuve mientras corr¨ªa. Ahora que lo pienso, fui muy atroz esta vez, mat¨¦ a su familia y la extraje de su madre; en mi antigua vida me habr¨ªa enojado de saber que alguien hiciera esto con un animal, pero aqu¨ª en Maltras, quiz¨¢s sea mi naturaleza naga o la cultura del mundo, solo sent¨ªa un ligero malestar hacia mi mismo... Creo que me aferrar¨¦ a ese sentimiento, si lo abandono siento que me ir¨ªa por un camino que me llevar¨ªa a la desgracia. Cuando llegamos al campamento, todos estaban listos para partir; sin embargo, apenas me vio, el joven Almond se dirigi¨® hacia m¨ª con un notorio enojo. "?Aruh Hydran! ?Como se atreve a hacerme pasar por esa humillaci¨®n?" (Richard) "Lamento que tuviera que quitarle su deber, pero..." (Aruh) "Ya conozco la raz¨®n, sin embargo, si vuelve a meterse conmigo tendr¨¦ que darle una lecci¨®n." (Richard) Su actitud se volvi¨® bastante hostil, sab¨ªa que era orgulloso, pero ahora pod¨ªa sentir un profundo odio de su parte. "Si quer¨ªa que regresaramos r¨¢pido debi¨® enviar tambi¨¦n a alguien que pudiera hablar." (Richard) Ah, tiene raz¨®n, mand¨¦ ¨²nicamente a Arachne a traerlo a ¨¦l y sus hombres, quiz¨¢s no le entendieron y ella se vio obligada a traerlos por la fuerza. En ese caso, es mi culpa. "Es como usted dice, lamento haber sido descuidado." (Aruh) El joven Almond abri¨® mucho los ojos por la sorpresa. "Sin embargo, quiero que entienda que tengo la prioridad de ir a ayudar a mi prometida que se encuentra en apuros." (Aruh) "B-Bueno, con que haya entendido es suficiente." (Richard) Por un momento su rostro empalideci¨®, y se retir¨® con prisa. El motivo fue la poderosa sed de sangre que proven¨ªa de un lado mio. Tom¨¦ la mano de Naku para calmarla. "Est¨¢ bien, s¨ª fue un descuido mio." (Aruh) En respuesta, ella apret¨® mi mano con suavidad. Antes de partir, era necesario deshacerse de los cuerpos de los goblins para no atraer a otros monstruos cerca del camino, pero Arachne ya se hab¨ªa encargado de disolver los cuerpos con magia de agua convertida en ¨¢cido, as¨ª que no hubo m¨¢s trabajo por hacer, ya que el ¨¢cido incluso elimin¨® los olores de la sangre. Nos dimos prisa y fuimos a donde estaba Mitena con nuestras yeguas. "Maestro Aruh, maestra Naku, estamos todos listos para partir." (Mitena) Le agradec¨ª a todos y mont¨¦ a mi yegua Calse, iba a ser un camino apresurado desde aqu¨ª. Acarici¨¦ con suavidad el peque?o bulto que cargaba y emprendimos la marcha para ir en auxilio de Fortuna. Capitulo 38 Cap¨ªtulo 38: La regi¨®n de Newrel Poco a poco la geograf¨ªa fue cambiando, nuestro avance nos llev¨® fuera de Tulser y sin darnos cuenta, hab¨ªamos entrado en una nueva regi¨®n. Los ¨¢rboles se volvieron escasos, y el terreno comenz¨® a aplanarse, un gran espacio abierto hasta donde alcanzaba la vista. Era la regi¨®n de Newrel. La regi¨®n estaba ubicada en una extensa meseta que se extend¨ªa por miles de kil¨®metros cuadrados a la redonda y que abarcaba un total de tres regiones m¨¢s. Nuestros alrededores eran bastante nuevos para mi y Naku, pero no pod¨ªamos darnos el lujo de apreciar el paisaje. Nuestro destino estaba hacia el sur, la regi¨®n de Menat, la cual estaba a casi un mes de recorrido; era frustrante no tener un medio m¨¢s r¨¢pido para llegar. Comenc¨¦ a extra?ar los aviones. Seg¨²n las indicaciones del joven Almond, hoy pasar¨ªamos la noche en un peque?o pueblo de por aqu¨ª y ma?ana volver¨ªamos a salir temprano. Con la prisa que ten¨ªamos, hubiera preferido que avanzaramos sin detenernos, pero los animales de transporte no son m¨¢quinas, requieren de descanso y alimento. Gracias a que nuestro paso era r¨¢pido, logramos llegar al pueblo antes de lo esperado. La se?orita Diane nos ofreci¨® cooperar con la situaci¨®n de Fortuna y nos dijo que se comunicar¨ªa con las tropas de la regi¨®n de Menat para investigar su paradero; le agradec¨ª sinceramente su ayuda. "Joven Aruh, lo he visto cargar ese bulto con usted desde que regres¨® de acabar con el nido de goblins... ?Encontr¨® algo importante tal vez? Los goblins suelen recolectar muchas cosas y a veces se pueden encontrar gemas en sus nidos." (Diane) "No es precisamente una gema, pero si es algo valioso." (Aruh) Revel¨¦ un poco el rostro de Cherry y los ojos de la joven Diane se llenaron de sorpresa y algo de ambici¨®n. "?Un hobgoblin? ?No me diga que piensa criarlo...? Le ofrezco 4, no, 5 monedas de plata por ¨¦l." (Diane) Los hobgoblin, al contrario de los goblins, son considerados animales que pueden ser criados; si bien, es muy dif¨ªcil de lograr, se convierten en buenas criaturas para el combate y son mandados al frente en las guerras. "No sab¨ªa que ir¨ªa al frente, se?orita Diane." (Aruh) "No es para la guerra, un conocido mio tiene una arena donde se ofrecen espect¨¢culos de combate de monstruos y los hobgoblin son sus favoritos." (Diane) "Le agradezco su ayuda y su oferta, pero he decidido conservar a la peque?a." (Aruh) "...Veo que le gustan los monstruos. Bueno, mi oferta sigue en pie. Pi¨¦nselo." (Diane) Durante el breve silencio antes de su respuesta, sus ojos reflejaron una emoci¨®n confusa... Aunque fue solo por un instante, fue lo suficiente como para que me diera cuenta, no era enojo o frustraci¨®n, y tampoco era tristeza, era m¨¢s bien como anticipaci¨®n por algo. "Heooo" (Cherry) Cherry se movi¨® un poco y gru?o, me di cuenta de que ten¨ªa hambre, sin detener la marcha hice que Arachne me diera un peque?o trozo de carne de gum del interior del acorazado. Los goblins y los hobgoblin tienen la capacidad de alimentarse de cualquier cosa desde que nacen, y debido a sus dientes afilados, sus madres no los suelen amamantar. Su primer comida es por lo general la carne de alg¨²n animal o un miembro muerto del grupo... Aunque no pensaba darle de comer carne de goblin a Cherry. ... Llegamos temprano al pueblo, al sol a¨²n le faltaba un poco por caer pero pasaremos el resto del d¨ªa aqu¨ª. Las yeguas estaban bien, pero los ciervinos y los cerdetoks estaban cansados de jalar tanto peso hasta aqu¨ª tan r¨¢pido. El pueblo de Deucer, un asentamiento peque?o rodeado por una cerca de madera de dos metros de altura; la mayor¨ªa de los pobladores viven en el interior de los muros, pero hay una que otra casa esparcida en el exterior. Un guardia humano cuidaba la entrada al pueblo y se acerc¨® a nosotros cuando llegamos. "Muy buenas tardes... ?A qu¨¦ regimiento pertenecen y cu¨¢l es su motivo de estad¨ªa?" (Guardia) "Somos los miembros de la brigada del drag¨®n tuerto, bajo el servicio del se?or de la regi¨®n Marcus Hornstel. Soy su l¨ªder, Richard Almond; nuestra misi¨®n es la de escoltar a unos invitados importantes hasta Menat y despu¨¦s a la capital. Solicito la entrada al pueblo para descansar antes de continuar con nuestro camino." (Richard) "Ooooh, as¨ª que son ustedes los que gu¨ªan a los famosos naga... ?Donde est¨¢n? Me gustar¨ªa conocerlos, jam¨¢s he visto uno en persona." (Guardia) ?Que somos? ?La estrella de un zool¨®gico? Bueno, estoy seguro de que no lo dice con malas intenciones. El joven Almond le hace una se?al al guardia para que viera en la direcci¨®n en la que est¨¢bamos, y al vernos, el hombre exclam¨® sorprendido. "?Por los dioses! ?Son m¨¢s bellos que los elfos!" (Guardia) Su expresi¨®n fue un tanto exagerada, Agatha comenz¨® a jugar con las puntas de su cabello... Parec¨ªa estar de acuerdo con tales palabras. "Buenas tardes, buen se?or. Ser¨¢ por poco pero estaremos a su cuidado." (Aruh) "Si, pasen. Disfruten de nuestra hospitalidad." (Guardia) Comenzamos a entrar en el pueblo bajo la mirada de admiraci¨®n del guardia, pero cuando sus ojos se posaron en Arachne, su rostro comenz¨® a perder color. "?Waaaah! ?U-Un monstruo!" (Guardia) ?No de nuevo! No hab¨ªa ocurrido desde la aldea de Mulabi as¨ª que me confi¨¦, pero la gente le teme a Arachne. Dos guardias lizardon salieron de una caseta del otro lado del muro. Ambos estaban armados con lanzas de gran tama?o. "?Qu¨¦ sucede? ?D¨®nde est¨¢ el monstruo?" (Guardia lizardon 1) "Ah¨ª... ?Ah¨ª est¨¢!" (Guardia) Los dos guardias lizardones vieron a Arachne y tambi¨¦n retrocedieron, pero le apuntaron de manera amenazante con sus lanzas. "?De donde salio ese monstruo? ?Ustedes lo trajeron?" (Guardia lizardon 1) "Suficiente, guarden la calma. Arachne es nuestra acompa?ante y no representa ning¨²n peligro." (Aruh) "?Usted es... un naga? Entonces esa se?orita a su lado, debe ser..." (Guardia lizardon 1) "Soy la or¨¢culo y avatar del gran esp¨ªritu Nagur, Nakureshta Snakia, y puedo afirmar las palabras de mi esposo sobre Arachne, ella es una importante compa?era para nosotros." (Naku) La explicaci¨®n de Naku fue suficiente.para calmar los ¨¢nimos, los guardias lizardon bajaron sus armas e hicieron una ligera reverencia. "Lamento el inconveniente por el que los hicimos pasar, mi nombre es Unz, miembro de la guardia de autodefensa de Deucer." (Unz) Fuerzas de autodefensa, son unidades paramilitares formadas por civiles con conocimientos en combate, normalmente fungen como guardias en aldeas apartadas, pero la situaci¨®n militar por la que atraviesa Eralgia le ha obligado a tomar puestos en poblados m¨¢s grandes. Varios guardias m¨¢s vinieron del interior de la aldea, junto con civiles armados con herramientas para el arado y otras armas improvisadas, pero Unz y el otro guardia lizardon los detuvieron y explicaron la situaci¨®n. La mirada de todos al vernos era de gran admiraci¨®n y curiosidad; vergonzoso como de costumbre, pero ya me hab¨ªa acostumbrado. "Perd¨®n por causarles problemas... Es que la apariencia de su criatura es un tanto parecida a la de las ara?as subterr¨¢neas, bueno, solo de la cintura para abajo... Y cre¨ª que era algo as¨ª como una s¨²per variaci¨®n que vino a atacar el pueblo." (Guardia) Pero si viene con nosotros, ?Que no se dio cuenta de ello? La pobre de Arachne ha comenzado a sentirse mal, as¨ª que acarici¨¦ su cabeza para consolarla y dej¨® escapar un tierno gru?ido... Lo cu¨¢l hizo temblar al guardia. ?Estar¨¢ bien con su trabajo siendo as¨ª de cobarde? Finalmente, pudimos entrar al pueblo y fuimos llevados con el alcalde. La arquitectura de las casas es un poco diferente que en Tulser: los techos son de paja y la madera con la que se construy¨® el resto de la casa est¨¢ mejor tallada y cortada en trozos peque?os, pero aun as¨ª, el pueblo tiene un aire muy r¨²stico. Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. El pueblo es peque?o y no tiene muchos habitantes, pero tiene una gran plaza donde se re¨²nen muchos comerciantes ambulantes a intercambiar productos y vender unos cuantos a los pobladores locales y visitantes. Lo normal ser¨ªa que dada la importancia de la regi¨®n, el pueblo fuera m¨¢s bien una ciudad grande, pero resulta que este peque?o pueblo solo es una parada de abastecimiento; la verdadera puerta a Tulser es una ciudad que est¨¢ a seis horas de viaje al oeste de aqu¨ª y que conecta a las regiones m¨¢s importantes de Eralgia. Normalmente llegar¨ªamos a esa ciudad para tomar una ruta m¨¢s conocida a la capital, pero para llegar a Menat deber¨ªamos de ir al sur desde este pueblo. Fuimos recibidos por el alcalde, quien nos prest¨® una casa para hospedarnos todos; eso no inclu¨ªa a los miembros de la brigada, quienes fueron dirigidos al peque?o cuartel local. La carta a Menat fue mandada de inmediato, pero no fue una paloma ordinaria la que la entregar¨ªa, sino una paloma nocturna, una rar¨ªsima especie que puede viajar de noche. La respuesta la recibir¨ªamos dentro de dos d¨ªas, en una aldea llamada Centron, la ¨²ltima parada antes de llegar al pueblo de Finiza en donde tomar¨ªamos la ruta directa para ir a Menat. Lo ¨²nico que pod¨ªamos hacer en estos momentos era descansar y esperar. Era frustrante. Decidimos aprovechar el tiempo entrenando, era necesario fortalecernos para lo que se presentar¨¢. Antes de empezar con el entrenamiento, Cherry gru?¨® nuevamente de hambre... Es muy adorable, no se diferencia mucho de un beb¨¦ ordinario. Le hab¨ªa dado carne de gum hasta ahora, la cual es suave y deliciosa a¨²n conservada, pero quer¨ªa darle algo de leche y la de cierviro era ideal. C¨®mo Hasos (nuestra ciervira) aun no produce leche, le ped¨ª un poco a los criadores locales; hice un biber¨®n con piel de rana destripadora y comenc¨¦ a alimentar a Cherry. Mientras lo hac¨ªa, sent¨ª varias miradas sobre m¨ª; se trataba de Naku, Agatha y Mitena, quienes me observaban fijamente, sus ojos reflejaban anhelo y sus mejillas estaban enrojecidas. "?Qu¨¦ sucede?" (Aruh) "Aruh... Te ves como un padre cuando alimentas a Cherry." (Naku) "?Un padre?" (Aruh) "Si, se ve como un padre amoroso, es genial." (Mitena) "Es tan paternal... En el futuro, yo... Nosotras..." (Agatha) Hab¨ªa deseo tambi¨¦n en sus miradas, se como se sienten, yo tambi¨¦n quiero tener ni?os con ellas, pero a¨²n no llego a mi edad f¨¦rtil y preferir¨ªa que todo terminara para poder criar a nuestros hijos e hijas. Pero ahora que se refieren a mi como padre, creo que as¨ª debe lucir para otros, sin embargo, con el v¨ªnculo que se forma entre los entes y yo con mi psicometr¨ªa, siento m¨¢s bien como si fu¨¦ramos compa?eros al mismo nivel, en lugar de una familia. Mi habilidad me permite conectarme hasta cierto punto con las criaturas con quienes la uso y conocer sus estados de ¨¢nimo, adem¨¢s de controlar en parte sus instintos. Es como un v¨ªnculo mental. Si pudiera traducir lo que sienten por m¨ª, en el caso de Arachne ser¨ªa amistad, de los ciervinos y las yeguas cari?o, de Barker lealtad, y de Cherry... lujuria. Tal vez sean sus instintos de hobgoblin, pero ese es el sentimiento suyo hacia mi, es un poco inc¨®modo viniendo de una cr¨ªa que acaba de nacer, por suerte puedo controlar ese instinto por ahora, pero deber¨¦ criarla bien en el futuro. Estoy muy encari?ado con ella, y su apariencia se aleja mucho a la de un monstruo, pero es un ente a final de cuentas. ... Luego de alimentar a los animales, a Arachne, a Barker y a Cherry, comenzamos a entrenar. El sol comenzaba a bajar y las sombras comenzaron a crecer; gracias a que no hab¨ªa muchos ¨¢rboles en la regi¨®n, se pod¨ªa aprovechar m¨¢s luz natural que en Tulser a la misma hora. Hab¨ªamos pedido permiso para salir del pueblo y comenzamos a correr alrededor de la muralla, un riachuelo bajaba desde el norte y divid¨ªa al pueblo en dos, por lo que tuvimos que atravesarlo varias veces. Agatha y Eugene no pod¨ªan seguirle el paso a una rutina naga, ellos dos ten¨ªan su gu¨ªa de ejercicios que hab¨ªamos dise?ado y permanecieron dentro del pueblo junto con Arachne, quien cuidaba de Cherry. El instinto materno de Arachne es muy fuerte y r¨¢pidamente le cogi¨® cari?o a la beb¨¦ hobgoblin. Los que salimos fuera del muro fuimos Naku, Mitena, Barker y yo. Estoy sorprendido con la velocidad con la que crece y se fortalece Barker, cuando lo encontramos era un peque?o cachorro de 30 cent¨ªmetros de altura, pero en unos pocos d¨ªas hab¨ªa llegado a los 50; hay muchos misterios a su alrededor, empezando por su especie. "Su entrenamiento es bastante pesado... ?Cuantas vueltas van con esta?" (Mitena) "Con esta son 27, pero descuida, esta es la ¨²ltima." (Naku) Aunque el pueblo es peque?o, 27 vueltas son bastante distancia. Me pregunto si ser¨ªa posible llegar a Menat si fu¨¦ramos corriendo... Al terminar de correr, Naku y Mitena respiraban agitadas pero no se ve¨ªan tan cansadas; de todas formas, las dos regresaron dentro del pueblo para continuar entrenando con los dem¨¢s. Me qued¨¦ afuera con Barker, decid¨ª aprovechar para entrenarlo para seguir rastros por el aroma; siendo un canino, me imagin¨¦ que su sentido del olfato deb¨ªa ser bueno... Y no me equivoqu¨¦. No solo su olfato es bueno, sino que tambi¨¦n es inteligente y puede diferenciar y escoger entre muchos aromas, adem¨¢s de recordarlos. Decidimos cazar para probar sus habilidades y encontramos una gran cantidad de presas, hab¨ªa liebres marrones de un solo cuerno, lagartos subterr¨¢neos, grillos carro?eros y pursemtones, que son monstruos de cuerpo peque?o, boca grande y ocho patas que terminan en pezu?as, son monstruos igual de bizarros que los gums pero mucho m¨¢s d¨¦biles. Si cazabamos demasiado tendr¨ªamos problemas para cargar todo de vuelta, as¨ª que nos detuvimos y regresamos al pueblo. "Nos comenzamos a preocupar de que no volviera. Pensamos en salir a buscarlo pero sus esposas dijeron que se encontraba bien... Y ya veo que ten¨ªan raz¨®n." (Guardia) Ya era de noche cuando regres¨¦ al pueblo, el guardia de la tarde fue quien me recibi¨® y suspir¨® aliviado de verme. "Solo fui a cazar un poco y familiarizarme con el entorno." (Aruh) "Trae muchas presas con usted, ?Planea venderlas ma?ana?" (Guardia) "No, partiremos al amanecer, tenemos bastante prisa." (Aruh) Esta cacer¨ªa aparte de que serv¨ªa como entrenamiento para Barker, tambi¨¦n manten¨ªa mi mente ocupada. "En ese caso, si tiene intenciones de venderlas, el alcalde puede comprarlas, aunque ser¨¢ a un precio menor." (Guardia) "S¨ª, eso har¨¦." (Aruh) Despu¨¦s de terminar con el entrenamiento, ir¨¦ a casa del alcalde a vender estas presas, ya contamos con muchas provisiones. Me desped¨ª del guardia y regres¨¦ a la casa. Pese a estar oscureciendo, todos continuaban entrenando. "Ya es un poco tarde, deber¨ªan ir a cenar." (Aruh) "?Aruh, bienvenido! Est¨¢bamos esperando a que regresar¨¢s." (Naku) "Muchas gracias. Entonces, ?Qu¨¦ les parece un poco de carne fresca para cenar?" (Aruh) "Trajo mucha caza, joven Aruh. ?Quiere que cocinemos toda?" (Agatha) Me considero de buen apetito, pero esta es demasiada carne. "No, es mucha para la cena y ya tenemos muchas provisiones. El guardia de la entrada me sugiri¨® venderla al alcalde." (Aruh) Le entregu¨¦ las liebres a Eugene para que fuera a prepararlas y me un¨ª al entrenamiento. Pasada la cena, fui a vender el resto de los animales al alcalde por una buena cantidad de dinero. Capitulo 39 Cap¨ªtulo 39: Ruta hacia el sur. Fui el ¨²ltimo en caer dormido esa noche. Despu¨¦s de satisfacer a mis chicas, me quede despierto, todav¨ªa preocupado por la situaci¨®n de Fortuna. ?C¨®mo estar¨ªa? ?Que le ha pasado? La incertidumbre es mucha, el no saber como se encuentra me llena de enojo hacia mi mismo... Si alguien se atreve a hacerle algo, yo... "Mmm... Ahhh... Maestro..." (Mitena) "Siento despertarte Mitena. Vuelve a dormir, cari?o." (Aruh) "Estoy bien as¨ª... ?Usted no puede dormir, maestro?" (Mitena) "Solo estoy meditando un poco antes de dormir..." (Aruh) Mitena se acurruc¨® en mi pecho, su calor y respiraci¨®n eran agradables. La abrac¨¦. "He entrenado desde peque?a bajo la tutela de mi madre; me considero una persona fuerte, pero s¨¦ que hay cosas que no puedo cambiar... Sin embargo..." (Mitena) Su mano se pos¨® suavemente en mi mejilla. "Eso me hace esforzarme hasta cambiar esa situaci¨®n, si hay algo que me cause dificultades solo tengo que dar todo de mi hasta que lo logre... As¨ª es como he logrado superarme y continuo haci¨¦ndolo... Maestro, usted es mucho m¨¢s fuerte que yo... S¨¦ que si hay un problema frente a usted, lograra superarlo. Yo creo, no, estoy segura de que la se?orita Fortuna estar¨¢ a salvo, porque usted le ayudar¨¢ si se mete en problemas, ?no es verdad?" (Mitena) Qued¨¦ asombrado de las palabras y confianza que Mitena me tenia... Podr¨¢ ser poco el tiempo que llevamos de conocernos, pero este sentimiento m¨ªo hacia ella es genuino, me hace esforzarme en corresponder a esas palabras. "Mitena... Gracias" (Aruh) Le di un beso a Mitena en la frente y sent¨ª como mi otra mano fueron sujetada por Naku y Agatha. Gracias por consolarme, las amo. Fortuna... Te aseguro que ir¨¦ por ti y te salvar¨¦. ... Nos levantamos muy temprano y preparamos para salir. Los animales ya hab¨ªan despertado tambi¨¦n y estaban llenos de energ¨ªa; luego de montar los carros y las yeguas, nos dirigimos directamente a la entrada de la aldea. Al igual que ayer, yo cargaba a Cherry en mi regazo, sin embargo, la sent¨ª m¨¢s pesada y grande el d¨ªa de hoy. Arachne creci¨® muy r¨¢pido, pero siento que Barker y Cherry lo hacen a¨²n m¨¢s... Me pregunto como ser¨¢ con el peque?o que nazca del huevo. Al llegar a la puerta, el alcalde y algunos guardias nos esperaban para despedirse y lamentaron que no pudi¨¦ramos quedarnos por m¨¢s tiempo.. "Tomaremos dos descansos durante el recorrido, llegaremos al siguiente poblado ma?ana temprano. Seguiremos ese ritmo hasta llegar a Centron, donde recibiremos la respuesta a la carta que fue enviada." (Richard) Todos asentimos a las indicaciones del joven Almond y emprendimos el viaje hacia el sur. ... Marchabamos a paso veloz, la temperatura era m¨¢s alta que en Tulser, pero los animales no se ve¨ªa afectados, Agatha confirm¨® su condici¨®n. Avanzamos durante varias horas, el trayecto era sencillo y no hab¨ªa ataques de monstruos. Salvo por algunas partes adem¨¢s de Tulser, Eralgia es un reino relativamente tranquilo y sin muchos monstruos peligrosos, es por eso que hay una mayor esperanza de vida que en otros pa¨ªses vecinos. Cuando el sol comenz¨® a subir a lo m¨¢s alto, sent¨ª la presencia de un monstruo que comenzaba a acercarse r¨¢pidamente a donde est¨¢bamos. El monstruo que apareci¨® fue un Joinf, una criatura que se asemeja a un camale¨®n de muchas patas. Es una de las pocas amenazas que hay en esta meseta. Los joinf suelen esconderse y esperar a que sus v¨ªctimas se acerquen para despu¨¦s lanzarse r¨¢pidamente sobre ellas. No son monstruos muy fuertes, pero suelen atacar a los caballos y derribar a los jinetes que los montan, lo cual los convierten en una molestia para los que transitan los caminos de esta y las dem¨¢s regiones donde estos monstruos viven. Tambi¨¦n son muy agresivos y no se conforman con solo los caballos, sino que atacan a las personas si estas tratan de huir a pie. "Es un joinf, todos aumenten la velocidad, esquivaremos su embestida; si ataca a alguno de los animales perderemos mucho tiempo en llegar a Menat." (Almond) El joven Almond se dio cuenta del ataque del joinf y nos orden¨® ir m¨¢s r¨¢pido. Bueno, no ser¨ªa necesario hacerlo. Arachne se lanz¨® contra el monstruo y lo mat¨® de un golpe, despu¨¦s nos sigui¨® nuevamente mientras se com¨ªa al monstruo. Stolen content warning: this tale belongs on Royal Road. Report any occurrences elsewhere. "Que rapidez..." (Diane) No hubo necesidad de que contraatacara con rocas o flechas, Arachne es una gran guardiana a la que los dem¨¢s monstruos deben temer; su paga fue un bocadillo de joinf. Este fue un incidente aislado, no nos topamos con mas joinf hasta el primer punto de descanso. Segu¨ªamos el borde del riachuelo que ven¨ªa del norte, as¨ª que hab¨ªa algunos ¨¢rboles con sombra donde pod¨ªamos descansar. Luego de vigilar que las aguas eran seguras, dejamos que los animales se refrescaran en el riachuelo. Calent¨¦ un poco de agua y me puse a darle un ba?o a Cherry, a Arachne y a Barker con la ayuda de Naku, mientras que Agatha y Mitena cuidaban de las yeguas. Eugene la hizo de guardia y permaneci¨® alerta por si ve¨ªa monstruos acerc¨¢ndose desde la distancia o el cielo. "Bien, ya est¨¢n limpios los dos." (Naku) "Y tengo algo para Cherry." (Aruh) No pod¨ªa dejar a Cherry desnuda, su apariencia era muy cercana a la de una persona. Mientras que Naku la secaba, cort¨¦ un poco de la tela de algod¨®n que nos dio el se?or Hornstel y le hice un pa?al. "Si no hubiera estado presente no me creer¨ªa que es un hobgoblin." (Naku) "Si, su apariencia dista mucho de uno a decir verdad, creo que lo mejor ser¨ªa considerarla como una nueva especie." (Aruh) Bueno, su raza no era importante, sino el hecho de que era nuestra compa?era y una criatura adorable. ... Fue la hora de comer mientras est¨¢bamos descansando, como gesto de buena voluntad y como m¨¦todo de disculpa por lo que hice antes de salir de Tulser, le ofrecimos comida a los miembros de la brigada pero ninguno acept¨®. Es una pena pero no algo que me preocupe y me quite el hambre. Nosotros nos dedicamos a comer un rico estofado de gum con patatas. A los animales les dimos de comer forraje y un poco de cereales, los cerdetoks son algo grandes pero comen cualquier cosa, incluida la madera, aunque eso es un ¨²ltimo recurso; en Tulser hab¨ªa mucho para que comieran, pero creo que a partir de ahora, junto con su dieta vegetal, voy a tener que cazar algunos monstruos y animales para ellos, por suerte, Maltras est¨¢ lleno de criaturas de gran tama?o que pueden satisfacerlos. "?Con que sol¨ªas alimentar a los cerdetoks, Agatha?" (Mitena) "Les d¨¢bamos muchas cosas, pero sobretodo, avura." (Agatha) "?Avura? No me suena, ?Que es?" (Aruh) "Es una planta que crece en todas partes en el norte, las personas no la consumen pero los cerdetoks si, adem¨¢s de que quedan satisfechos con poca en comparacion de otros alimentos." (Agatha) Suena como un excelente forraje para Cerde y Tok, me pregunto si crece en otras partes. "Tambi¨¦n se le conoce como ''hierba nariz'', es muy abundante en climas fr¨ªos, mi se?or." (Eugene) "Avura o hierba nariz, as¨ª que esa es la mejor comida para los cerdetoks... ?Tambi¨¦n crec¨ªa esa planta en tu pa¨ªs, Eugene?" (Aruh) "No, aprend¨ª de ella al trabajar para algunos amos en tierras del norte." (Eugene) "Entiendo, te agradezco por la informaci¨®n, tambi¨¦n a ti, Agatha." (Aruh) "No es nada, fue un placer serle de ayuda, joven Aruh." (Agatha) "Igual yo, mi se?or." (Eugene) Es posible que haya otras plantas con la misma capacidad para saciar f¨¢cilmente a un cerdetoks... Por mientras me dedicare a la caza para alimentarlos. Mientras me encontraba pensando, ocurri¨® algo bastante sorprendente. Debido a que a¨²n ten¨ªa hambre, Cherry se intent¨® acercar a donde estaba la comida y se puso de pie y camin¨® para llegar... Su crecimiento nos dejo sin palabras a todos, comenz¨® a caminar en tan poco tiempo, todav¨ªa se tambaleaba, pero ya caminaba muy bien. Le ayud¨¦ un poco sin preocuparme por las miradas de sorpresa de la brigada mientras nos ve¨ªan y le di mas comida. Pensaba hacerle un poco de ropa a Cherry que le durara un rato, pero voy a tener que hacerle una nueva prenda cada d¨ªa. Por el momento, Arachne y yo le tejimos un vestido de piel que puede ajustarse a varios tama?os... Me pregunto si podr¨¢ aprender a ir al ba?o y usar ropa interior como una persona. El descanso termin¨® luego de esta sorpresa y volvimos a tomar nuestro camino hacia Menat. Capitulo 40 Cap¨ªtulo 40: Respuesta de la carta Avanzamos durante todo el d¨ªa y acampamos de nuevo al anochecer; como era costumbre, la tienda donde dorm¨ªan los miembros de la escolta estaba alejada de donde est¨¢bamos nosotros. Al principio cre¨ª que era mi imaginaci¨®n, pero resulta que la se?orita Diane sostiene relaciones sexuales con el resto de los miembros de su equipo. Lo supe cuando se me acerc¨® para explicarme la ubicaci¨®n del pr¨®ximo poblado en un mapa. El olor la delat¨®. Pero bueno, ?Quien soy yo para juzgar? Actualmente me encuentro con tres bellezas dormidas en mis brazos luego de otra noche de pasi¨®n. Lo que me preocupa de la brigada es lo mucho que nos vigilan, o m¨¢s bien, lo mucho que vigilan a los entes que forman parte del grupo. Su atenci¨®n est¨¢ principalmente en Arachne, y dudo mucho que a estas alturas sea simple curiosidad. Podr¨ªa ser algo de resentimiento por lo que le ped¨ª hacer antes de dejar Tulser, pero la manera en la que se comportaban era extra?a desde el principio. Mmm, seg¨²n lo que Naku nos dijo sobre el joven Almond y de su comportamiento hasta hasta ahora, puedo decir con certeza de que es un racista al que no le agradan las otras razas que no sean humanas. Se puede decir lo mismo del resto del grupo en menor grado, la ¨²nica raz¨®n por la que se ofrecieron a ayudarnos es para juntar m¨¦ritos. Mientras que hagan bien su trabajo no me importa lo que crean o sientan, pero al menos les agradecer¨¦ por su ayuda para localizar a Fortuna. ... Al d¨ªa siguiente, luego de continuar avanzando desde temprano, llegamos a otro pueblo peque?o. Mi opini¨®n era la de pasarlo de largo pero el joven Almond dijo que quer¨ªa confirmar si la paloma pas¨® por este punto. Nos detuvimos a cierta distancia del pueblo para no atraer atenci¨®n y el joven rubio, Alexander Arrows, fue a verificar la informaci¨®n. "No habr¨ªa sido mejor mandar otra paloma al amanecer antes de partir de Deucer." (Aruh) "En pueblos y aldeas peque?as no hay muchas personas que sepan entrenar palomas; adem¨¢s, la mayor¨ªa de estas son usadas actualmente en la guerra que est¨¢ librando Eralgia." (Diane) "Es verdad, el reino atraviesa momentos dif¨ªciles." (Aruh) "Asi es, muchos de los recursos est¨¢n siendo destinados a la guerra, as¨ª que me gustar¨ªa que comprendiera nuestras acciones." (Diane) "Si, lamento mi impertinencia." (Aruh) Sin embargo, pude ver que otra paloma sali¨® de la aldea rumbo a la misma direcci¨®n. "Sin embargo, podemos enviar palomas de varios poblados, aunque as¨ª puede tomar algo m¨¢s de tiempo en recibir una respuesta. Les ayudaremos a localizar a la se?orita Dewel con alta prioridad." (Diane) Creo que he sido demasiado duro con los miembros de la brigada, no me agradaran como personas, pero como soldados tienen mi total gratitud por su ayuda. El joven Arrows regres¨® luego de un rato y partimos nuevamente hacia el sur. "La paloma pas¨® por este punto y aseguran que a estas alturas ya debe haber llegado a Menat y recibido la respuesta." (Alexander) Muy bien, necesito hacerme de una paloma mensajera o alguna criatura similar. Ser¨ªa de mucha utilidad. El d¨ªa de ma?ana llegar¨ªamos a Centron, donde recibir¨ªamos la respuesta sobre el paradero de Fortuna. ... Durante la noche, luego de terminar con el entrenamiento y despu¨¦s de cenar, decidimos tener una reuni¨®n sobre todos los factores que nos rodeaban y acciones que pod¨ªamos tomar dependiendo de las circunstancias. "Las mayor¨ªa de la informaci¨®n que recibo de mis visiones se pierde debido a la falta de sincron¨ªa espiritual." (Naku) "?Sincron¨ªa espiritual?" (Mitena) "Si, debido a la gran diferencia que existe entre un ser viviente y un esp¨ªritu mayor como lo es Nagur, incluso siendo su avatar, me es muy dif¨ªcil adquirir toda la informaci¨®n... La ¨²nica ocasion en la que pude recibir bien sus palabras fue antes de partir de la aldea." (Naku) Se refiere a esa noche... "Pero en la mayor¨ªa de las veces la informaci¨®n es borrosa." (Naku) "Entonces, con esa poca informaci¨®n debemos planear algo para ayudar a la se?orita Fortuna." (Mitena) "Si, empecemos sobre los motivos por los cuales alguien aprisionar¨ªa a Fortuna..." (Naku) "La se?orita Fortuna es hija de un gran comerciante, as¨ª que no pudo deberse a una deuda como en mi caso." (Agatha) "S¨ª, y a pesar de que la esclavitud es com¨²n en Eralgia no es como si alguien llegara y la convirtiera en esclava solo por que si." (Aruh) "Creo tener una idea de como podr¨ªa ser convertida en esclava la se?orita Dewell, mi se?or... Pero no es agradable." (Eugene) "Por favor, dinosla, Eugene." (Aruh) "Eralgia tiene un muy buen orden p¨²blico en comparaci¨®n de otros pa¨ªses, pero con la guerra, es probable que haya disminuido la vigilancia en el reino y eso diera lugar al aumento de ladrones y forajidos... Es probable que la se?orita Fortuna fuera secuestrada." (Eugene) Love this story? Find the genuine version on the author''s preferred platform and support their work! Eso es un escenario muy probable... Fortuna es hija de un rico comerciante como lo es el se?or Allan, podr¨ªan haberla secuestrado para pedir una recompensa por su liberaci¨®n. Pero en la visi¨®n que me describi¨® Naku, su apariencia era similar a la que ten¨ªan Agatha y Eugene cuando los conocimos... Pas¨® de ser un secuestro a esclavitud... "Si Fortuna fue convertida en esclava por meros bandidos, los encontrar¨¦ y les mostrar¨¦ el poder de toda mi ira." (Naku) Una muy intensa sed de sangre comenz¨® a surgir de Naku, la cual comenz¨® a asustar a los dem¨¢s, as¨ª que me apresure en calmarla. "Se como te sientes, Naku... Yo comparto esas mismas intenciones, pero por ahora enfoqu¨¦monos en pensar en una manera de ayudar a Fortuna, ese no es el ¨²nico escenario que existe." (Aruh) Naku asinti¨® y suspir¨® con fuerza para calmarse. Sin embargo entiendo su indignaci¨®n y el motivo por el cual ese escenario le preocupa. Si una mujer tan bella como Fortuna es capturada por semejantes bestias, ellos podr¨ªan hacerle un sinn¨²mero de cosas antes de entregarla... Si llegan a hacerlo. "Ahora que recuerdo, existe otra posibilidad por la que un mercader se convierta en esclavo... Si un pariente o alguien cercano corre peligro o ha hecho alg¨²n mal, el comerciante puede ofrecerse voluntariamente como pago para sacar a esa persona de apuros... Puede que tal vez este sea el caso de la se?orita Fortuna." (Mitena) La imagen de una persona vino a mi mente. "Blair..." (Naku) Si, su problem¨¢tica y torpe hermana mayor, si de verdad Fortuna tuvo que sacrificarse para salvar a alguien, ser¨ªa a ella. "Podr¨ªa ser el caso, pero no es como si Blair se quedara cruzada de brazos si Fortuna tomara esa decisi¨®n... En todo caso, hay que estar preparados para cualquier respuesta que recibamos ma?ana... Si es necesario pelear, lo haremos." (Aruh) Todos asintieron con firmeza. Nos fuimos a dormir luego de que conversamos un poco m¨¢s sobre c¨®mo actuar, de si deb¨ªamos pedir ayuda y a qui¨¦n hacerlo. ... Centron era un poblado bastante peque?o, parec¨ªa una localidad agr¨ªcola con pocos habitantes viviendo en ella. Lo primero que hicimos al llegar fue visitar la estaci¨®n militar donde debi¨® llegar la carta. Quer¨ªa entrar junto a la brigada, pero fui rechazado debido a que no puedo entrar a un complejo militar siendo un civil, sin importar mis circunstancias. Nuestra angustia era m¨¢s grande con cada minuto que pasaba en el que la brigada no sal¨ªa. Agatha y Mitena tuvieron que calmarnos a Naku y a m¨ª para que no intentaremos entrar por la fuerza. Realmente se los agradezco. Luego de 15 largos minutos, los miembros de la brigada salieron con expresiones sombr¨ªas. "Joven Aruh... Lamento decir esto, pero... La se?orita Dewell ha desaparecido." (Richard) Sent¨ª un intenso fuego en mi interior, una fuerza me impuls¨® a querer sujetar al joven Almond y exigirle que se explicara pero... "Heooo" (Cherry) "Guriii" (Arachne) "Haaaarrrr" (Barker) Mis tres entes, mis compa?eros gru?eron suavemente, sent¨ª como si hubieran querido decirme ''No lo hagas, tranquilizate''. Mi ira se despej¨® antes de formarse... mir¨¦ a mi alrededor, mis chicas ten¨ªan rostros de preocupaci¨®n no solo por Fortuna, sino tambi¨¦n por mi. Naku apretaba sus pu?os con tal fuerza que hab¨ªan comenzado a sangrarle. Vaya error que estuve a punto de cometer por dejarme llevar por la ira. No es la brigada con quien deb¨ªa desquitarme. ¨²ltimamente siento que soy mucho m¨¢s temperamental que antes. Esto no es bueno, tengo que aprender a controlar mi ira... Y descargarla contra los culpables. "?Cuando y donde desapareci¨®?" (Aruh) Mi voz era tranquila, sorprend¨ª a los miembros de la brigada, pero mis chicas y Eugene suspiraron aliviadas. Naku me mir¨® fijamente a los ojos y yo respond¨ª a esa mirada, ambos asentimos. "L-La se?orita Dewell fue al pueblo de Gazu por motivos de negocios; no se sabe de ella desde hace cuatro d¨ªas." (Alexander) Cuatro d¨ªas, es mucho tiempo, habr¨¢ que actuar con la mayor prontitud. "?C¨®mo llegamos a ese pueblo?" (Aruh) "Se encuentra en la frontera entre Newrel y Romdo, al oeste de aqu¨ª... Tendremos que cambiar nuestra ruta." (Richard) "Quisiera todos los detalles. Hablemos mientras nos dirigimos all¨¢." (Aruh) "Muy bien, el pueblo est¨¢ a dos d¨ªas de aqu¨ª, pero si nos damos prisa llegaremos antes." (Richard) El joven Almond asinti¨® con fuerza y mont¨® r¨¢pidamente su caballo. La estad¨ªa en el pueblo fue breve, cada minuto contaba si quer¨ªamos salvar a Fortuna. Capitulo 41 Cap¨ªtulo 41: Trampa Cambiamos de ruta hacia el oeste, deb¨ªamos llegar cuanto antes al pueblo donde se hab¨ªa visto por ¨²ltima vez a Fortuna e investigar su paradero. Era un viaje pesado para los cerdetoks y ciervinos, pero ten¨ªamos que darnos prisa, reduciendo al m¨¢ximo los descansos. Espero que puedan disculparme por explotarlos tanto. Se me hab¨ªa ocurrido que viaj¨¢ramos s¨®lo la brigada, Naku, Arachne, Barker y yo, pero el joven Alexander nos dijo que lo mejor seria que nos movieramos juntos, ya que hab¨ªa ladrones en el camino y el acorazado los espantaria para que no nos atacaran y perdi¨¦ramos tiempo peleando contra ellos... Seg¨²n el joven Almond, la distancia era de dos d¨ªas, pero logramos llegar luego de d¨ªa y medio. El sol todav¨ªa estaba en lo alto cuando alcanzamos a ver el pueblo. "Ese es Gazu. Llegamos antes de tiempo." (Richard) "Contactemos r¨¢pido a la estaci¨®n militar, queremos solicitar toda la ayuda posible para localizar a Fortuna." (Aruh) "Eso no va a ser necesario, ?Miren!" (Richard) Un peque?o grupo de personas esperaban en las afueras del pueblo, un total de seis. "Ya est¨¢n listos los refuerzos para la b¨²squeda." (Richard) Son pocos, pero su ayuda nos ser¨ªa de mucha utilidad. Muchas gracias, joven Almond, Mitena ten¨ªa raz¨®n en que era un buen soldado... Solo mejore su actitud, desh¨¢gase de sus pensamientos racistas y llegar¨¢ a ser general. ... "Soy el teniente Demian Towerton y ellos son mis hombres, estamos al servicio del se?or de la regi¨®n Papanta Ikuam. Nosotros les ayudaremos a encontrar a la se?orita Fortuna Dewell." (Demian) El hombre era delgado y algo mayor, no se parec¨ªa a la mayor¨ªa de los militares musculosos que hab¨ªa visto hasta ahora. "Muchas gracias, teniente. D¨ªgame, ?Tiene alguna pista que nos pueda llevar a la ubicaci¨®n de Fortuna? Cualquier cosa sirve." (Aruh) "Tranquilo, joven Hydran... Se que est¨¢ ansioso, pero debe mantener la calma en momentos como estos... La paciencia es una virtud que caracteriza a los naga y les da una gran fortaleza." (Demian) "S-S¨ª, disculpe mi arrebato... Pero por favor, si sabe algo diganoslo." (Aruh) "Est¨¢ bien... Seg¨²n el reporte de algunos testigos, la se?orita Dewell se dirigi¨® a la ciudad de Winm atravesando el bosque del oeste, pero nunca lleg¨® a tal ciudad, creemos que fue atacada en el camino por bandas de ladrones." (Demian) "?Qu¨¦ hay del se?or Dewell? ?Ya est¨¢ enterado de la situaci¨®n?" (Aruh) "Si, est¨¢ al tanto... Se dirige hacia ac¨¢ en estos momentos, pero tardar¨¢ varios d¨ªas en llegar." (Demian) "Se?or Demian, muchas gracias por su apoyo... De verdad." (Naku) Naku se ve¨ªa triste a medida que escuchaba lo que dec¨ªa el teniente Demian, pero de todas formas le agradeci¨® por la informaci¨®n que nos hab¨ªa dado. "Tenemos que encontrarla deprisa, Aruh." (Naku) "Si." (Aruh) Usar¨¦ todo el poder de mi extra percepci¨®n, tambi¨¦n del olfato de Barker. Encontraremos a los desgraciados que secuestraron a Fortuna y haremos que nos la entreguen. "Iniciemos con la b¨²squeda cuanto antes, teniente." (Aruh) "Antes de comenzar, me gustar¨ªa pedirle que dejara los carros y los animales aqu¨ª... Se ven muy cansados y deber¨ªa dejarlos descansar." (Demian) El teniente ten¨ªa raz¨®n, los animales estaban agotados despu¨¦s del viaje hasta aqu¨ª. "Podr¨ªa haber personas fuertes entre los ladrones y desconocemos sus n¨²meros, lo mejor ser¨¢ llevar solo a la gente que sepa pelear... Disculpe mi atrevimiento, pero una de sus concubinas deber¨ªa quedarse en el pueblo tambi¨¦n." (Diane) La mirada de la se?orita Diane se pos¨® en Agatha al mencionar lo ¨²ltimo. "La se?orita Diane tiene raz¨®n en que podr¨ªa entorpecer la b¨²squeda, pero no se preocupe, joven Aruh. Me encargar¨¦ de cuidar muy bien de los animales y mantenerlos sanos." (Agatha) "Yo cuidar¨¦ de ella, mi se?or." (Eugene) "Est¨¢ bien, te encargo la seguridad de Agatha, Eugene... Tambi¨¦n quisiera que los dos cuidaran de Cherry." (Aruh) Le entregue a Cherry a Agatha, aunque crec¨ªa con rapidez, segu¨ªa siendo una ni?a fr¨¢gil que requer¨ªa cuidados. "Se?or Hydran, me ofrezco tambi¨¦n a quedarme en el pueblo y ser de asistencia para los dos." (Alexander) El joven Arrows dio un paso al frente e hizo un saludo militar, el resto de la brigada asinti¨®. Fue extra?o, el aura a su alrededor cambi¨® dr¨¢sticamente y se sinti¨® como una persona distinta. "Con su ayuda los dos estar¨¢n mas seguros, podr¨¢ estar tranquilo, joven Aruh Hydran." (Richard) Asent¨ª a la petici¨®n del joven Arrows; luego, nos separamos e iniciamos la b¨²squeda y rescate de Fortuna. ... Seguimos al teniente Demian y a sus hombres por un camino que atravesaba un espeso bosque cerca de pueblo. Me mantuve alerta ante la menor presencia, todos lo est¨¢bamos. "Si mantienen esa sed de sangre tan alta, los bandidos sabr¨¢n que vamos por ellos." (Demian) El teniente intent¨® iniciar una conversaci¨®n, pero todos est¨¢bamos tan preocupados en buscar indicios que no le prestamos atenci¨®n. "Me doy cuenta del amor que le tiene a la se?orita Dewell, pero no por eso descuide su amor por sus otras mujeres." (Demian) "?Jamas har¨ªa eso! ?Las amo a todas y dar¨ªa todo mi ser por cada una de ellas!" (Aruh) This story originates from Royal Road. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. "Veo que al fin tengo su atenci¨®n... ?Que envidia me da! Poder amar a otra persona... Yo me he dedicado tanto a mi trabajo que nunca me fij¨¦ en una mujer y ahora estoy viejo y solo..." (Demian) "Nunca es tarde para encontrar el amor, teniente." (Naku) "Si, sin importar sus circunstancias, podr¨¢ encontrar a una persona importante... Yo cre¨ª que tampoco lo har¨ªa, pero ahora soy la concubina del maestro Aruh." (Mitena) Una sonrisa se dibuj¨® en mi rostro al escuchar las palabras de Mitena, voltee a verla con cari?o, pero al hacerlo me di cuenta de las expresiones siniestras que ten¨ªan los miembros de la brigada. "D¨ªgame, teniente... Hay m¨¢s hombres en su equipo." (Richard) "......Si, los hay. Tengo a 110 hombres bajo mi mando, tendremos mucha ayuda en esta misi¨®n." (Demian) Cuando me di cuenta del brusco cambio de personalidad del teniente, sent¨ª que hab¨ªa varias personas delante nuestro. "Ah¨ª est¨¢ el resto de mis hombres." (Demian) Hab¨ªa un grupo de 10 hombres con lanzas largas en medio del camino, pero tales armas son p¨¦simas en el bosque. Hab¨ªa m¨¢s presencias en el bosque. Barker gru?¨® y se puso alerta, igual Arachne... A estas alturas me percat¨¦ de lo que ocurr¨ªa: hab¨ªamos ca¨ªdo en una trampa. "?No se muevan!" (Richard) El joven Almond y los dem¨¢s miembros de la brigada desenvainaron sus espadas y las apuntaron en nuestra contra. "Si sus monstruos se mueven jam¨¢s volver¨¢ a ver a su concubina, naga." (Richard) "?Que significa todo esto, Almond?" (Aruh) "Ja, ja, ja, JA, JA, JA, JA, ?Cayeron tan f¨¢cil! ?Son unos est¨²pidos!" (Richard) "?En verdad creyeron que les est¨¢bamos ayudando!" (Homer) "Idiotas" (Stuart) Varios arqueros nos apuntaron de entre los ¨¢rboles y muchos arbustos comenzaron a moverse. "Perm¨ªtanme que les explique para que sus pobres mentes entiendan... Ustedes son ahora nuestros prisioneros, tan simple como eso." (Diane) Las muecas llenas de burla de los integrantes de la brigada eran desagradables. Arachne y Barker se pusieron en guardia pero los detuve... Ca¨ªmos en sus redes y posiblemente ten¨ªan a Agatha, ese fue el motivo por el que el joven Arrows se qued¨® atr¨¢s. "?Que pretenden hacer con nosotros?" (Naku) "No hay raz¨®n para que les expliquemos..." (Diane) "?Todo esto por envidia? El orgullo tiene un l¨ªmite, Almond." (Aruh) "?Qu¨¦ has dicho?" (Richard) "No se me ocurre otra raz¨®n por la que t¨² y tus amigos hicieran esto... Solo son una bola de racistas que saben que son inferiores y se desquitan de esta manera." (Aruh) "?Desgraciado!" (Richard) "No caigas en provocaciones, Richard" (Diane) "?Un desecho como t¨² jam¨¢s entender¨ªa nuestro gran prop¨®sito!" (Richard) "Maldita sea." (Diane) Richard me lanz¨® un golpe al abdomen que ni sent¨ª; fue su mano la que termin¨® lastimada. Por otra parte, la manera en la que Diane lo ve¨ªa dej¨® de ser como la de una subordinada. "?Maestro! ?Eres un maldito, Richard!" (Mitena) Ignorando el hecho de que era ¨¦l quien sujetaba su mano por el dolor, Mitena exclam¨® furiosa, pero las armas le apuntaron y la hicieron detenerse. "?Que no se muevan!" (Diane) "Puedes ir dejando este juego, ni?a... No se cuales sean tus planes pero no funcionar¨¢n." (Naku) "Oh, la gran or¨¢culo de Nagur... ?Dices que mis planes no funcionar¨¢n? Han estado funcionando desde que conoc¨ª a este cr¨¦dulo e incompetente de aqu¨ª." (Diane) "?Diane?" (Richard) La forma de hablar de Diane hab¨ªa cambiado dr¨¢sticamente, ahora se pod¨ªa notar que ella no le tenia ningun respeto. "No tienes porque hacer esa cara, Richard, no hay ning¨²n significado detr¨¢s de mis palabras..." (Diane) "No importa que tan bien te hayan salido las cosas en el pasado, esta vez cometiste el error de meterte con nosotros." (Naku) "Palabras tontas de un desecho tonto. Di lo que quieras, pero cayeron en mis enga?os, creyeron que est¨¢bamos mandando a las palomas para ayudar a esa mujerzuela que se acuesta con desechos... Pero solo era para traerlos aqu¨ª." (Diane) "...Al hablar mal de Fortuna has empeorado tu situaci¨®n... Mira, lo que vamos a hacer es darles una paliza, ir a buscar a Agatha, regresar y darles otra paliza; y para terminar, acabaremos con sus vidas... ?Entiendes ahora la situaci¨®n en la que estas?" (Naku) "La maestra Naku da mucho miedo cuando se enfada." (Mitena) El enojo de Mitena se esfum¨® al ver la furia helada de Naku, no la culpo. Sin embargo los planes de Naku suenan bien, nos subestimaron y trajeron muy pocos hombres... ?Creen que ca¨ªmos en el enga?o de esos n¨²meros? "Es por eso que ustedes los desechos son tan molestos; con el nuevo orden, por fin nos desharemos de ustedes, sucios naga. Teniente, ?Capturelos!" (Diane) Pero las lanzas y las flechas cambiaron de objetivo y le apuntaron a ella y a los dem¨¢s miembros de la brigada del drag¨®n tuerto. "?Eh? ?Que creen que hacen?" (Diane) "Por el poder que me confiri¨® su majestad, el Rey Maximilian Eralgia, he tomado la decisi¨®n de arrestarla a usted, princesa Diana Karen Viunde y a sus compa?eros de la brigada del drag¨®n tuerto, por los cargos de traici¨®n contra la corona y atentados contra los dos invitados reales, Aruh Hydran y Nakureshta Snakia." (Demian) Este fue un resultado inesperado. Capitulo 42 Cap¨ªtulo 42: Agente infiltrado Los miembros de la brigada tiraron sus armas y fueron arrestados por el teniente Demian. Varios hombres salieron del bosque, pero al contrario de los 110 que hab¨ªa dicho que eran, el total era de apenas 35; gracias a mi extra percepci¨®n me di cuenta de sus n¨²meros, pero los miembros de la brigada creyeron que eran muchos debido a algunos trucos como el uso de mu?ecos en medio de los ¨¢rboles y el movimiento de arbustos. "?Para quienes trabajan? ?C¨®mo fue que se enteraron de nuestro plan?" (Richard) "No es algo que traidores como ustedes puedan saberlo." (Demian) "?Traidores? Los traidores son ustedes por venderles Eralgia a esas bestias y desechos." (Richard) "Richard... ?Callate!" (Diane) "?No me digas que me calle! Y t¨², ?Me has estado usando todo este tiempo! ?Maldita!" (Richard) "?Cierra la boca!" (Demian) El teniente Demian abofete¨® a Richard con fuerza, haci¨¦ndolo callar pero aumentando la ira en sus ojos. "Aunque sea una traidora sigue teniendo la sangre del rey, ?Cuida tu lenguaje!" (Demian) "Teniente Towerton, ?Me permite?" (Mitena) "?Tiene algo que decirle a los inculpados, soldado Mitena Minters?" (Demian) "Ya no soy una soldado... Pero si, tengo algo que decirles, en especial al jefe de brigada Richard Almond..." (Mitena) "...Muy bien, solo abstengase de lastimar a la princesa Karen, por favor." (Demian) Apenas el teniente Demian dio su permiso, el pie de Mitena se incrust¨® en el rostro de Richard, lanz¨¢ndolo contra el suelo. "Eso fue por golpear a Aruh y enga?arnos... Jefe de brigada Richard, siempre lo consider¨¦ una persona desagradable pero un gran soldado. Aquella vez cuando recibi¨® su investidura por parte del se?or Hornstel usted hab¨ªa jurado que usar¨ªa su espada para defender Eralgia... Pensar que le estaba mintiendo en ese momento..." (Mitena) "...?Maldito animal! ?No entiendes? Nunca ment¨ª... ?Defender¨ªa la grandeza de Eralgia de las bestias y desechos que la plagan! ?Enanos, elfos, lagartos, gatos, en especial los naga! ?Ensucian nuestra tierra y nos han llevado a combatir contra nuestros hermanos humanos!" (Richard) "?Basta! ?Por tus palabras a?adiremos confabulaci¨®n con el reino de Timancera y el Imperio de Rasder como cargos adicionales!" (Demian) Rasder, mejor conocido como el imperio del Este... As¨ª que tenian vinculos con esa naci¨®n. "?Quieres callarte de una maldita vez, idiota? ?Est¨¢s empeorando todo!" (Diana) "Richard Almond... soldado, no, princesa Karen... Me imagin¨¦ que no eran personas de fiar, pero pensar que de verdad llegarian a hacer tal cosa... Hubo un momento en que senti que podia confiar en ustedes, en verdad fui un tonto despu¨¦s de todo." (Aruh) He vivido durante todo este tiempo desde que llegu¨¦ a Maltras rodeado de muy buenas personas, crec¨ª junto a Fortuna y su familia, conoc¨ª y me enamor¨¦ de Agatha y s¨¦ que puedo confiar en Eugene. He llegado a relacionarme con grandes personas, que llegu¨¦ a olvidar de que tambi¨¦n hab¨ªa personas as¨ª de ruines. "No solo fue Aruh. No me cayeron bien desde un principio, pero estaba agradecida de que nos ayudar¨¢n con nuestro problema... ?Que planeaban hacer con nosotros?" (Naku) Una fea sonrisa, inadecuada para las bellas facciones que ten¨ªa, se dibuj¨® en el rostro de Diana. "Ju, ju, ju... No se los dir¨¦, est¨²pidos." (Diana) Un hombre se le acerc¨® al teniente y le susurr¨® algo al o¨ªdo. "Joven Hydran, se?orita Snakia, les informo que sus dem¨¢s acompa?antes se encuentran bien. El soldado Alexander Arrows fue ejecutado mientras trataba de capturarlos." (Demian) Las expresiones del resto de la brigada se ensombrecieron con pena y angustia al escuchar eso. Me sorprendi¨® que hubiera cabida dentro de ellos para el dolor por la p¨¦rdida de uno de sus c¨®mplices. "Malditos... Malditos... Malditos, malditos, malditos, malditos, malditos... ?Como se atrevieron a matar a Alex? ?Alex! ?Mi Alex!" (Diana) Furiosa, Diana trat¨® de rebelarse al arresto pero un soldado la golpe¨® en la nuca, haciendo que se desmayara. A los dem¨¢s miembros se les at¨® y puso un saco de piel en sus cabezas. "Ya hemos tenido suficiente de este berrinche! ?Llevenselos!" (Demian) Un carro sali¨® del bosque jalado por un cerdetok; era un veh¨ªculo peque?o hecho enteramente de madera con peque?as ventanas protegidas por barrotes. Los miembros de la brigada fueron subidos al carro y llevados en direcci¨®n al oeste. "Lamento mucho lo sucedido... Mmm, se que deben tener muchas preguntas, pero hay alguien que va a responderlas, ese alguien los espera de regreso en el pueblo. Ahora, si nos disculpan, el tiempo es vital..." (Demian) Sin m¨¢s, el teniente Demian y el resto de sus hombres siguieron al carro dej¨¢ndonos a nosotros cinco en el bosque. ... "?Joven Aruh! ??Encontr¨® el paradero de la se?orita Fortuna?!" (Agatha) Cuando llegamos de vuelta al pueblo de Gazu, fuimos recibidos por Agatha y Eugene, quienes se mostraron sorprendidos por nuestro pronto regreso... Tambi¨¦n hab¨ªa una presencia cercana que me era familiar, supongo que esa persona es la que nos explicar¨¢ lo ocurrido. "?Agatha! ?Estas bien!" (Mitena) "?Eh? ?Yo? Claro que estoy bien, pero m¨¢s importante, ?Que hay de la se?orita Fortuna?" (Agatha) "Fortuna nunca estuvo por aqu¨ª... Fue el sucio juego de nuestros escoltas." (Naku) "?Del joven Richard y los dem¨¢s? ?Quiere decir que todo este tiempo ellos...?" (Agatha) "Si, nos estaban tendiendo una trampa." (Aruh) "Pero, entonces el joven Arrows..." (Agatha) "No, no parece que sea as¨ª... Alexander Arrows, ?Sal de tu escondite!" (Aruh) El joven rubio, Alexander Arrows, sali¨® de las caballerizas con las manos al aire como si indicara rendici¨®n, su actitud se ve¨ªa muy diferente a la que conoc¨ªamos. Era como una persona completamente diferente. Mitena y Eugene se pusieron en guardia al verlo, pero los detuve y avanc¨¦ hasta estar frente a ¨¦l. "Tu eres el que va a responder por todo, ?verdad?" (Aruh) "T-Tranquilo... No hace falta enfadarse... Hablemos con calma del asunto." (Alexander) "Estamos en una crisis... Fortuna puede estar en problemas, tus amigos decidieron tendernos una trampa y ahora resulta que todo fue un juego en el que est¨¢s muy involucrado... ?Crees que tengo motivos para calmarme?" (Aruh) "?Lo explicar¨¦! ?Lo explicar¨¦ todo! ?Solo deme la oportunidad!... Soy un agente del rey" (Alexander) Estaba a punto de golpearlo, pero logr¨¦ tranquilizarme. "Esta bien, entonces explicate." (Aruh) "Es un tema delicado... Vayamos por all¨¢. Solo usted y la se?orita or¨¢culo, joven Hydran." (Alexander) Arrows se?al¨® una peque?a oficina separada de los establos. Todos desconfiabamos de ¨¦l, pero siendo nuestra ¨²nica fuente de respuestas, y al no sentir ninguna hostilidad de su parte, adem¨¢s de no sentir ninguna presencia m¨¢s, Naku y yo accedimos. Los dem¨¢s estaban preocupados y pidieron ir tambi¨¦n, pero les dijimos que esperaran y que estuvieran alertas. "Primero quisiera disculparme por haberlos enga?ado y meterlos en todo este embrollo, m¨¢s a¨²n en un momento como este..." (Alexander) Cuando entramos y cerramos la puerta, Arrows comenz¨® a hablar. El lugar ten¨ªa solo un par de ventanillas muy peque?as para que apenas pasara el aire y los muros eran muy gruesos; estaba muy oscuro y la ¨²nica fuente de luz era una vela. If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. "No necesitamos tus disculpas, sino tus respuestas..." (Aruh) "Entiendo, lo explicar¨¦ todo... Como lo mencion¨¦ antes, soy un agente que sirve al rey de Eralgia, mi misi¨®n era protegerlos, en especial a usted, se?orita or¨¢culo." (Alexander) "?As¨ª que el objetivo de tus amigos era capturar a Naku en especifico? ?Para qu¨¦?" (Aruh) "?Es por ser un or¨¢culo?" (Naku) "Para ser m¨¢s exactos, por ser el or¨¢culo de Nagur, adorado por los naga... Lo que esos tipos quer¨ªan era capturarla y usarla para tener bajo control a los naga... Y no son mis amigos, joven Hydran." (Alexander) "?Controlar a los naga? ?Pensaban romper el acuerdo firmado hace generaciones?" (Naku) El acuerdo de no esclavitud contra los naga, firmado durante el mandato del rey elfo Caliose con los naga cuando estos se unieron al reino. Seg¨²n muchas historias de los naga, antes de llegar a Tulser eran una raza poco numerosa y perseguida para ser esclavos sexuales por la gran belleza de sus hombres y mujeres. Siempre maltratados y a merced de las dem¨¢s razas, se internaron en Tulser y recibieron la bendici¨®n de Nagur. Su pasado de persecuci¨®n fue lo que marc¨® su desprecio por la esclavitud y el motivo por el que existe la ley de no esclavizar a los naga. "?En verdad eran tan tontos como para arriesgarse a iniciar la separaci¨®n entre los naga y el resto de Eralgia...?" (Aruh) "Cierto, ser¨ªa un movimiento demasiado est¨²pido si fuera planeado por esos cuatro, el control sobre los naga se perder¨ªa cuando su or¨¢culo muriera. Pero el plan para capturarla no ven¨ªa de ellos... Sino de alguien mas arriba..." (Alexander) "?El se?or Marcus?" (Naku) "No, ¨¦l jam¨¢s estuvo enterado de nada de esto, la persona a la que me refiero es al se?or de la regi¨®n de Eures, y hermano menor del rey Maximilian, Peter Rensego Swall... Sus intenciones no eran tanto la de esclavizar a los naga, sino de obligarlos a ayudar a las tropas del imperio a atravesar Tulser." (Alexander) Es por eso que se les culp¨® de traici¨®n, esos cuatro estaban trabajando con alguien que quer¨ªa que el imperio invadiera Eralgia. "El se?or Peter es un hombre muy poderoso y cuenta con el respaldo de muchos se?ores en toda Eralgia, es tanta su influencia que ha logrado crear la facci¨®n de ''Eliminaci¨®n de los sucios'', cuya meta es la erradicaci¨®n de toda raza no humana en el reino, lo cual le ha dado el apoyo de muchos simpatizantes... Incluidos los miembros de la brigada del drag¨®n tuerto." (Alexander) "Entonces ese hombre re¨²ne a todos los racistas y los convierte en sus peones, ?No es as¨ª?" (Aruh) "Precisamente, ¨¦l tiene a muchos agentes en varias regiones. Por sus ¨®rdenes, la cuarta princesa de Eralgia, y el joven Richard Almond se infiltraron en el ej¨¦rcito del se?or Marcus Hornstel y ten¨ªan pensado tenderles una trampa en la ruta original para ir a la capital. Yo por otra parte, me infiltr¨¦ en ese grupo al ganarme la confianza de la princesa Karen y junto a otros agentes decidimos frustrar esos prop¨®sitos... Pero al cambiar la ruta de viaje, ambos planes se complicaron... Tuve que manipular las cartas y dirigirlos hacia esta regi¨®n para lograr arrestar a esos cuatro." (Alexander) "La visi¨®n que tuve no estaba relacionada a estos planes, Fortuna a¨²n est¨¢ en peligro." (Naku) "Escucha maldito, por culpa de sus conspiraciones hemos perdido valioso tiempo para ir con Fortuna." (Aruh) "Quiero que comprendan que hice todo esto por el bien del reino... El bienestar de una sola persona es secundario." (Alexander) Golpe¨¦ al desgraciado en el rostro, pero no fue suficiente; Fortuna estaba en peligro y este tipo nos hab¨ªa tra¨ªdo hasta este pueblo, lejos de donde ella estaba, por tontos problemas pol¨ªticos. Lo levant¨¦ del cuello hasta una altura mayor que la m¨ªa, su nariz y dientes sangraban y trataba de aferrarse a mi mano para no ser asfixiado. "Lo... Siento..." (Alexander) Se disculp¨® con voz cortada por la falta de aire, pero no hab¨ªa miedo a la muerte en sus ojos. Quer¨ªa desquitarme con ¨¦l... Dicho pensamiento fue desvaneci¨¦ndose poco a poco al recordar el rostro de Fortuna. Pese a mi ira al pensar en lo que podr¨ªa estar pas¨¢ndole, en mi miedo por perderla... Si mataba a este hombre, no ganar¨ªa m¨¢s que una satisfacci¨®n pasajera y unas manos manchadas de sangre innecesaria que me traer¨ªa culpa... ?Como podr¨ªa presentarme ante Fortuna as¨ª? ?Con Naku a espaldas m¨ªas? ?Con Agatha? ?Con Mitena?... En este mundo estoy seguro de que habr¨¢ momentos donde tenga que tomar la vida de otras personas... Pero si me acostumbr¨® a hacerlo cegado por la ira, me esperar¨¢ un camino cubierto de sangre que me alejar¨¢ de ellas. Relaj¨¦ mis dedos y Arrows cay¨® al suelo, tosiendo y respirando con fuerza. "Hay que reanudar nuestro camino a Menat. Le dar¨¦ a los animales una poci¨®n para recuperar fuerzas. Salgamos cuanto antes." (Aruh) "Aruh... S¨ª." (Naku) Naku hab¨ªa permanecido en silencio vi¨¦ndome castigar a Arrows; estoy seguro de que ella estaba tan molesta como yo, pero suspiro y sonri¨® de alivio por perdonarle la vida a esa sabandija. "Es... peren... Esperen..." (Alexander) Arrastr¨¢ndose con impaciencia por el suelo, Arrows me tom¨® del pie y se aferr¨® desesperadamente. "No pueden ir solos... A¨²n son un blanco..." (Arrows) Sacud¨ª mi pie con fuerza, lanz¨¢ndolo a volar y haciendo que se estrellara contra uno de los muros de la construcci¨®n. "Si ese racista y sus hombres vienen por nosotros, estaremos preparados." (Aruh) "J-Joven Hydran... La idea de avisar... Al reino... Del oraculo... ?Por que cree... Que fue?" (Alexander) Naku y yo nos detuvimos antes de abrir la puerta... Es cierto, fui yo quien le sugiri¨® a Naku qu¨¦ le avisaramos al reino para defendernos de los peligros fuera de Tulser... Es decir que este embrollo fue mi culpa. "Sea de quien haya sido... Fue una gran idea... Pensaron en su seguridad... Y en los problemas a los... Que se... Enfrentar¨ªan... Sino fuera por eso... La se?orita Snakia... Hubiera sido capturada... En una trampa... No deje que esas buenas intenciones... Se desperdicien." (Alexander) Saqu¨¦ una poci¨®n de mi gambeson y fui a atender al joven Arrows, quien sorprendido pero aliviado, acept¨® mi ayuda. Sus respiraci¨®n volvi¨® a la normalidad y las heridas en su rostro comenzaron a cerrar; tuve suerte de que no hubiera da?o severo en sus pulmones u otros ¨®rganos. Si lo pienso bien, es gracias a ¨¦l que no cay¨¦ramos en una trampa de la que no pudi¨¦ramos salir. Si, sus m¨¦todos se interpusieron en nuestro camino para ayudar a Fortuna, pero al final, le debemos la vida. Hubiera sido un muy terrible error desquitar mi ira con ¨¦l... "Dejen que les ayude a salvar a la se?orita Dewell... Esta vez, de verdad..." (Alexander) Naku se acerc¨® y nos miramos el uno al otro, ?Ser¨ªa buena idea confiar en ¨¦l? "Juro por el nombre del rey Maximilian Eralgia, que los ayudar¨¦... Har¨¦ lo que me pidan para que puedan confiar en mi." (Alexander) Arrows hizo una reverencia muy formal, su frente toc¨® el piso. No confiabamos del todo en ¨¦l, pero sus habilidades ser¨ªan ciertamente ¨²tiles... Finalmente, Naku y yo accedimos. Arrows nos ayudar¨ªa en nuestro viaje, pero esta vez, como un aliado. Capitulo 43 Cap¨ªtulo 43: Dob Arrows se uni¨® a nosotros para ayudarnos tanto a encontrarnos con Fortuna, como a protegernos de las maquinaciones del Se?or de la regi¨®n Peter Rensego. "Prepar¨¦monos entonces a salir cuanto antes... Oh, esperen, antes de eso hay algo que debo hacer." (Alexander) "?Que es?" (Aruh) "Deshacerme de mi identidad... Se supone que estoy muerto." (Alexander) Es cierto, durante la captura de los miembros de la brigada, el teniente Demian dijo que Arrows hab¨ªa muerto mientras intentaba secuestrar a Agatha; si se descubre su farsa, las operaciones suyas y de sus compa?eros se ver¨ªan comprometidas. "Alexander Arrows ya no existe... Quisiera que a partir de ahora me llamar¨¢n Dob." (Dob) Arrows, no, Dob cubri¨® su cabeza con un yelmo de metal ligero y su rostro con una m¨¢scara de madera similar a la de la Comedia. "Como traidor, mi cuerpo ser¨ªa enterrado en un lugar desconocido, y mientras viaje con ustedes usar¨¦ esta m¨¢scara que usan las tropas de fuerzas especiales; ser¨¦ el que mat¨® a Arrows y ahora los escolta..." (Dob) El plan tiene algunos hoyos pero supongo que debe bastar, Dob y su equipo se especializan en inteligencia y lograr¨¢n enga?ar a Rensego. Salimos de la oficina a reunirnos con los dem¨¢s y prepararnos para iniciar el viaje cuanto antes. Al vernos, Agatha corri¨® hacia nosotros, seguida por Mitena, pero ambas se detuvieron al ver la nueva apariencia de Dob. "?Ese es Arrows? ?Qu¨¦ fue lo que ocurri¨®, Maestro?" (Mitena) "A grandes rasgos, este es ahora Dob, ¨¦l nos ayudar¨¢ a contactar a Fortuna y a mantenernos alejados de personas indeseables... Les dar¨¦ los detalles mientras nos movemos de nuevo hacia Menat... Ayudenme a preparar a los animales, usar¨¦ algunas pociones para aliviar un poco de su fatiga." (Aruh) "S-Si... Pero..." (Agatha) La expresi¨®n de Agatha demostraba desconfianza hacia Dob, no la culpo. "Esta bien, Agatha. Aruh y yo nos encargaremos de mantenerlo bajo control." (Naku) Agatha asinti¨® a las palabras de Naku y fue a seguir mis ¨®rdenes. "?Espera!" (Dob) "?Que sucede?" (Aruh) "?No ser¨ªa mejor cambiar a los animales? Las pociones contra la fatiga no sirven de mucho y ponen esfuerzo en el cuerpo cuando el efecto termina." (Dob) Es cierto, tales pociones tienen esos defectos, sin embargo, aparte de Cerde y Tok, tengo una conexi¨®n con los dem¨¢s animales, no puedo abandonarlos. "No puedo hacer eso... Tengo motivos para conservarlos..." (Aruh) "Entonces... ?Por qu¨¦ no dejan que los animales que jalan de los carros caminen sin ellos y rentan algunos para que lo hagan hasta un punto m¨¢s adelante? As¨ª sus animales se recuperaran m¨¢s r¨¢pido." (Dob) "...Buena idea, hagamos eso." (Aruh) Es la mejor opci¨®n que tenemos. Seguimos la recomendaci¨®n de Dobs y comenzamos a preparar todo de nuevo para el viaje, era poco el tiempo que los animales hab¨ªan descansado, pero sin el peso extra de los carros tendr¨¢n mayor facilidad para moverse y menos estr¨¦s; adem¨¢s, mientras que Dob y yo fuimos a alquilar a los animales para jalar del carruaje y el acorazado, los dem¨¢s les estaban dando masajes a los cerdetoks y ciervinos para relajar sus m¨²sculos aunque sea un poco. En lugar de las pociones para la fatiga, usamos un aceite calmante para aumentar la efectividad del masaje. Rentamos tres animales con la apariencia de los dinosaurios que eran conocidos en la cultura de la Tierra. Eran criaturas muy tranquilas y obedientes pero m¨¢s lentas que los ciervinos y cerdetoks, aun as¨ª, eran una buena elecci¨®n para el ritmo al que ir¨ªamos hasta el pr¨®ximo pueblo. No regresariamos a la aldea por donde vinimos, sino que tomaremos una desviaci¨®n desde aqu¨ª a un pueblo llamado Korden y de all¨ª a la regi¨®n de Menat. "Usar¨¦ una paloma mensajera para averiguar el paradero de la se?orita Dewell, esta vez en serio. Sin embargo no puede ser en este pueblo, estamos en el territorio de un simpatizante del se?or Peter." (Dob) "No s¨¦ si deber¨ªa permitirlo, podr¨ªas estar tramando algo de nuevo." (Aruh) "Comprendo que a¨²n desconfie de mi... Si acepta mi propuesta, podemos mandar la carta desde el pueblo de Korden." (Dob) No quer¨ªa m¨¢s retrasos, y aunque le deb¨ªamos a Dob por salvarnos de una trampa, el hecho de que pudiera alterar el contenido y direcci¨®n de las cartas me dejaba indeciso de aceptar su oferta... Nos reunimos con el resto, y cambiamos el orden en c¨®mo llevar¨ªamos a los animales. Eugene continuar¨ªa manejando el carro peque?o como hasta ahora, mientras que Naku conducir¨ªa el acorazado. Debido al temperamento de Cerde y Tok, Agatha y Dob los montar¨ªan, mientras que Mitena y yo llevar¨ªamos a las yeguas y ciervinos, quienes son los m¨¢s d¨®ciles y obedientes. Partimos enseguida; con el tiempo perdido era necesario llegar cuanto antes a Menat, seg¨²n la informaci¨®n de Dob, con esta ruta tardar¨ªamos 19 d¨ªas en llegar a la regi¨®n. Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. ... Durante la noche, cuando acampamos para descansar, pusimos al tanto a todos sobre la informaci¨®n que nos dio Dob acerca de los planes del se?or de la regi¨®n Peter Rensego. "Entonces ?El se?or Rensego quiere traicionar al reino y entreg¨¢rselo al imperio? El se?or Marcus siempre lo vio como un pat¨¢n, pero imaginar que es un traidor." (Mitena) "?Porque el rey no lo ha arrestado?" (Agatha) "Es debido a la influencia que tiene con otros se?ores y miembros del ej¨¦rcito, con la situaci¨®n que atraviesa Eralgia, el rey no quiere arriesgarse a un levantamiento dentro del reino." (Dob) "Se supone que los principios de Eralgia dictan de la convivencia en armon¨ªa entre todas las razas del mundo... ?Porque hay tanto desprecio hacia los que no somos humanos?" (Mitena) "Siempre existir¨¢n personas que se sientan superiores a otros o envidien sus capacidades... Pero como hay humanos intolerantes, tambi¨¦n los hay compresivos y de buen coraz¨®n..." (Aruh) Voltee a mirar a Agatha, quien sonri¨® con mejillas ruborizadas al escucharme. Mir¨¦ tambi¨¦n a Eugene y ¨¦l asinti¨® agradecido. "Cierto, esas personas son las que hacen grande a Eralgia" (Mitena) Mitena fue y abraz¨® a Agatha, ambas sonrieron felizmente. "Es adorable verlas juntas, ?cierto?" (Naku) "Cierto." (Aruh) "Sus palabras me ponen muy contento, joven Hydran, se?orita Minters... Es como ustedes dicen, la Eralgia actual se rige en los principios de tolerancia y armon¨ªa sin importar la raza a la que uno pertenece... La gran mayor¨ªa de los habitantes piensan as¨ª, es por eso que debemos extinguir las llamas de la discordia que aquejan el reino." (Dob) Las palabras de Dob estaban llenas de convicci¨®n, sin embargo, hab¨ªa algo que me inquietaba. "Quisiera saber algo, Dob... ?Que va a suceder con los miembros de la brigada?" (Aruh) "?Siente compasi¨®n por ellos despu¨¦s de lo que trataron de hacer? Oh, es sobre el jefe de brigada, el hijo del capit¨¢n Jacob Almond, ?cierto?" (Dob) Asent¨ª en silencio. No me interesaba tanto en s¨ª su destino, pero su padre y su hermano son muy buenas personas a las que no me gustar¨ªa ver sufrir por perder a ese tonto. "Lamento informarle que el jefe de Brigada Richard Almond ser¨¢ decapitado por su crimen junto a los soldados Stuart Greenwall y Homer Anton. Lo siento por sus familiares, pero esa es la ley." (Dob) "No recibir¨¢n castigo sus familias por sus acciones." (Aruh) "No habr¨¢ sanciones para los familiares por los actos de esos tres, pero s¨ª estar¨¢n bajo vigilancia." (Dob) "Ya veo." (Aruh) Pobre del capit¨¢n Almond, fue mandado a la guerra para arriesgar su vida y la de sus hombres, pero cuando todo termine y regrese, lo que le espera es la noticia de la muerte de uno de sus hijos. "?Qu¨¦ hay de la princesa? No la mencion¨® a ella." (Naku) "El caso de la princesa es especial... Siendo de sangre real, ella no puede ser ejecutada junto a los dem¨¢s, sino que ser¨¢ confinada a los calabozos del castillo... Pero no es solo debido a su relaci¨®n con el rey, sino que se planea usarla como una carta contra el se?or Peter." (Dob) No pude ver su rostro debido a su m¨¢scara, pero el tono con el que hablaba de la princesa Karen dejaba en claro que le desagradaba... Por otro lado, cuando se dio la falsa noticia de la muerte de Dob, la princesa pareci¨® en especial afectada. "Diane era una princesa del reino... Jam¨¢s me lo imagin¨¦." (Mitena) "Ella era una una pieza importante para la facci¨®n de la ''Eliminaci¨®n de los sucios'' debido a ser la cuarta hija de su majestad el rey Maximilian con una concubina. Desde peque?a ella se ha caracterizado por su gran vanidad, lo que la convirti¨® en un blanco f¨¢cil para la ideolog¨ªa de la facci¨®n, y para la agencia del reino a la que pertenezco... Fue de hecho gracias a nosotros que pudo ocultar su identidad real y enlistarse en el ej¨¦rcito con otro nombre." (Dob) "Y era usted el que la vigilaba de cerca, ?cierto?" (Naku) "Correcto, fui asignado desde peque?o a vigilarla y averiguar con quienes se relacionaba." (Dob) Que el propio rey desconf¨ªe de su familia, el reino tiene un lado oscuro muy profundo, pero creo que eso es algo que caracteriza a todas las monarqu¨ªas sin importar el mundo. Conversamos un rato m¨¢s sobre c¨®mo manej¨® el plan para atrapar a los miembros de la brigada, nos dijo tambi¨¦n que el teniente Demian y sus hombres eran agentes como ¨¦l, y fueron ellos quienes recib¨ªan en verdad las cartas en lugar del se?or de la regi¨®n de Romdo, quien apoya a la causa de la facci¨®n de la ''Eliminaci¨®n de los sucios''. Antes de terminar, tocamos el tema de si deb¨ªamos confiar en Dob y dejarlo mandar cartas para averiguar sobre Fortuna. Decidimos aceptar su oferta. Capitulo 44 Cap¨ªtulo 44: Noticias de Fortuna. Pasamos por el pueblo de Korden a mandar la carta y a dejar a los animales que hab¨ªamos rentado. No ten¨ªamos mucho que hacer ah¨ª as¨ª que partimos ese mismo d¨ªa. La respuesta a la carta la recibir¨ªamos r¨¢pido, cuando lleg¨¢ramos al primer pueblo de la regi¨®n que est¨¢ antes de llegar a Menat. El nombre de la regi¨®n era Goldtree, llena de espesos bosques al igual que Menat, adem¨¢s de que tambi¨¦n ten¨ªa un severo aumento en la cantidad de ladrones. Estas dos regiones son un tanto peligrosas a pesar de estar cerca de la cadena monta?osa de Tulser, aunque claro, los naga no pueden venir hasta ac¨¢. Sin embargo, m¨¢s que Goldtree, la que me preocupa es la delincuencia que hay en Menat, que es donde Fortuna vive. ?Porque el se?or Allan decidi¨® venir a vivir en dicha regi¨®n en lugar de permanecer en Waterloud? "En Menat se encuentra la ciudad de Silvertha, conocida como la ''Gloria del Mercader'', muchos comerciantes que empiezan a hacerse de renombre vienen a vivir a esta ciudad, donde forman amistades con otros comerciantes y forman alianzas. Adem¨¢s, Silvertha tiene un camino hacia Tulser del Sur, la ciudad capital, y la ruta de Igy, de donde se traen muchos productos de todo tipo." (Dob) Desde que se puso esa m¨¢scara, la personalidad de Dob cambi¨® mucho; s¨¦ que su personalidad cuando lo conocimos era una actuaci¨®n, pero pensar que se volver¨ªa tan parlanch¨ªn y apasionado era una sorpresa. "Obviamente, el dulce atrae moscas; el gran flujo de dinero hace que los ladrones se re¨²nan en los alrededores y con la guerra, el se?or Zap Diamantina carece del personal necesario para suprimirlos... Los comerciantes contratan guardias para protegerse, pero no hacen nada por el bien de los dem¨¢s ciudadanos..." (Dob) "El joven Ale... Dob es realmente extrovertido." (Agatha) "Si, en Irios aunque era admirado por algunas chicas, todas manten¨ªan su distancia por lo estoico que era..." (Mitena) "Esta es mi verdadera personalidad, no me hagan recordar esos d¨ªas donde ten¨ªa que fingir ser un perdedor que soportaba los abusos de una mujer promiscua que durmi¨® con todo el alumnado en la academia militar." (Dob) "Nadie mencion¨® que eras abusado... Dime, no ser¨¢ que estabas enamorado de..." (Naku) "?Para nada! ?Jam¨¢s! ?Nunca! ?No! ?Ni loco! Ni su f¨ªsico, ni mucho menos su personalidad me agradaban." (Dob) Bueno, su personalidad era un asco, pero f¨ªsicamente la princesa Karen era muy hermosa. Jam¨¢s me sent¨ª atra¨ªdo por ella, pero tendr¨ªa la capacidad de seducir a muchos hombres por su apariencia... Nos estamos desviando del tema. "Podemos hablar de tus problemas despu¨¦s, Dob. Contin¨²a hablando de Menat, necesitamos toda la informaci¨®n que sea posible." (Aruh) "Entendido... Como estaba explicando, la seguridad en la regi¨®n es bastante mala, pero m¨¢s que los mercaderes, quienes sufren son los dem¨¢s habitantes. Es com¨²n que peque?as aldeas sean saqueadas y sus habitantes sean capturados por ladrones, pero a los comerciantes conocidos se les deja en paz o se arriesgarian a ser cazados por mercenarios contratados por socios o familiares... As¨ª que dudo mucho que la se?orita Dewell fuera secuestrada por ladrones..." (Dob) "?Y qu¨¦ hay de rivales comerciales? Los comerciantes en crecimiento como el se?or Allan deben tener algunas cuantas personas a las que no les guste su ¨¦xito." (Naku) "Ning¨²n comerciante que se d¨¦ a respetar intentar¨ªa algo as¨ª en Silvertha, a menos de que quieran perder todo su prestigio y ser culpados de asociaci¨®n con bandidos." (Dob) Los pron¨®sticos que ten¨ªamos estaban mal fundados... Entonces, ?De qu¨¦ manera se cumple la profec¨ªa de Nagur? ... Cuando la noche cay¨®, llegamos a la regi¨®n de Goldtree, el paisaje se hab¨ªa convertido en un extenso bosque de ¨¢rboles parecidos al abedul. El olor y sentimiento eran muy distintos a los que estaba acostumbrado en las monta?as. El terreno era muy plano, parec¨ªa como el de un llano. Los monstruos y animales que lo habitaban no eran muy peligrosos... No, de hecho si lo eran, pero no en comparaci¨®n a los que habitan en Tulser. Las criaturas que provocaban la mayor¨ªa de las muertes en tales bosques eran los goblins, lobos, walfim (ardillas de m¨¢s de 100 kg muy agresivas), lombrices come ¨¢rboles, slimes tiradoras, cangrejos esp¨ªa, y claro, abejas espectrales. Los bandidos tambi¨¦n eran responsables de muertes y desapariciones, pero no contaban como fauna local, por muy feos que fueran. Acampamos a un lado del camino, la cantidad de monstruos a nuestros alrededores era muy poca en comparaci¨®n a Tulser, pero mucho mayor que en Newrel. Claro que con tan buenos combatientes en nuestro grupo, tales riesgos no representaban una amenaza. Solo con la ayuda de Arachne y Barker, los cuerpos de los monstruos se apilaban, lo cual era bueno para reaprovisionar la comida para los dos y alimentar tambi¨¦n a los cerdetoks. Siempre despu¨¦s de cada comida de monstruos cazados, les daba medicinas contra los par¨¢sitos para mantenerlos sanos. Arachne, Barker y los cerdetoks gustaban de comer la comida cruda, la ¨²nica ente que prefer¨ªa que fuera cocinada era Cherry, la cual estaba sentada junto a todos nosotros alrededor de la fogata. Cherry ya pod¨ªa sentarse y comer por su cuenta debido a lo mucho que hab¨ªa crecido y aprendido en estos d¨ªas. Los goblins y hobgoblin ten¨ªan la capacidad de alcanzar la madurez sexual en muy poco tiempo, de ah¨ª su abundancia, y Cherry no era la excepci¨®n... ?Creci¨® en un instante! En estos momentos, Cherry ten¨ªa la apariencia de una hermosa mujer de unos 20 a?os de edad, su cabello era blanco y brillante, su piel rosa estaba limpia y desprend¨ªa un agradable aroma a jab¨®n; su bello rostro y sensual figura hac¨ªa olvidar que se trataba de un ente. "Heooo" (Cherry) Sin embargo no pod¨ªa hablar, eso es lo que nos recordaba que no era una persona de alguna raza. "S¨ª, aqu¨ª tienes m¨¢s, Cherry" (Naku) "Heooo" (Cherry) Cherry ten¨ªa una gran inteligencia tambi¨¦n, pese a no pod¨ªa aprender a hablar, si aprend¨ªa otras cosas. Con vernos entrenar, ella logr¨® aprender un poco de esgrima. Sus movimientos eran torpes en comparaci¨®n de los dem¨¢s, pero ten¨ªa una gran fuerza y resistencia, que aunque no era al nivel de un naga, era mucho m¨¢s alta que la de un lizardon, que tambi¨¦n son conocidos por ser fuertes. Despu¨¦s de mi, ella era la que ten¨ªa la mayor fuerza f¨ªsica de todos. This tale has been unlawfully lifted without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. Pero debido tambi¨¦n a su gran poder, las armas convencionales se romp¨ªan. Quer¨ªa hacerle un arma de acero, pero con Dob a nuestro lado no pod¨ªa exponente a forjarlo... Mi confianza hacia ¨¦l no era todav¨ªa suficiente como para revelarle la existencia de tal metal. No solo a Cherry quer¨ªa hacerle un buen equipamiento, sino que tambi¨¦n quer¨ªa mejorar las armas que les hab¨ªa dado a Agatha, Mitena y Eugene. Al final, decid¨ª forjarle a Cherry una falcata de gran tama?o hecha de sitrian blanco... Es un metal raro y me gustar¨ªa conservarlo, pero puedo refundirlo cuando le de a Cherry una espada de acero. "??Una hobgoblin usando una espada de sitrian blanco?! Eso te hace ver como si fueras un hombre extremadamente rico; adem¨¢s, la forma que tiene esa espada es un tanto peculiar, jam¨¢s la hab¨ªa visto." (Dob) "Es un arma pensada en aplicar una gran fuerza de corte similar a la de un hacha con la versatilidad de una espada." (Aruh) Aparte de la espada tambi¨¦n le hice un escudo de torre y una armadura de piel de drake nevado (normal) y bronce, un poco pesada de usar para un humano, pero para Cherry ser¨ªa bastante ligera. "Heooo." (Cherry) Cheery termino de comer y le agradeci¨® a Naku, despu¨¦s volte¨® a verme. Esa expresi¨®n... Hoy tambi¨¦n. Algo que no pens¨¦ que pasar¨ªa, pas¨®... He tenido sexo con Cherry. Suena loco, pero es verdad. La lujuria que Cherry sent¨ªa hacia mi era mas fuerte de lo que pod¨ªa controlar con mi habilidad, Naku se dio cuenta de la situaci¨®n , y con el consentimiento de Agatha y Mitena, agregaron a Cherry a nuestras noches de pasi¨®n. Las tres argumentaron que no importa cu¨¢nto lo intentaran, no pod¨ªan ver a Cherry como un ente similar a Arachne y Barker; adem¨¢s sab¨ªan lo mucho que ella me amaba y les gustaba lo agradable que era estar con ella. No le vieron ning¨²n pero a que se uniera. Pero aunque fueron ellas las que lo propusieron... Yo no me negu¨¦. Aunque comenc¨¦ a tener sexo con Cherry, no pod¨ªa convertirla en esposa o concubina, pero quiz¨¢s nuestro v¨ªnculo cambi¨®, ya que comenc¨¦ a quererla como tal, y ella estaba contenta de poder pasar las noches con nosotros, as¨ª que tal t¨ªtulo no import¨®. Si antes de ella las noches eran fogosas, ahora eran extremas; al igual que Naku, Cherry era bisexual con cierta preferencia por las chicas. La duraci¨®n de las relaciones sexuales aument¨®, sin embargo, pod¨ªa f¨¢cilmente con las cuatro y todav¨ªa me quedaban muchas energ¨ªas... No me queda m¨¢s que admitir que las estimaciones de Naku eran correctas. Dob se enter¨® de lo ocurrido pero no se extra?¨®, ya que ¨¦l tampoco pod¨ªa ver a Cherry como un monstruo. Eugene tambi¨¦n me dio la misma explicaci¨®n. Ya que nadie ve¨ªa a Cherry como una hobgoblin, decidimos cambiar el nombre de su especie por High-Gob. De todas formas ten¨ªa un poco de temor. Cuando me encontrara con Fortuna, podr¨ªa explicar mi relaci¨®n con Agatha y Mitena, pero no con Cherry... No, ya habr¨¢ tiempo para preocuparme por eso, primero ten¨ªa que asegurarme de que estuviera bien. ... El pueblo al que llegamos se llamaba Otwam, aqu¨ª recibir¨ªamos de una vez por todas la respuesta sobre la situaci¨®n de Fortuna. Acompa?¨¦ a Dob al puesto militar junto con Naku y Mitena. Fuimos recibidos por una mujer mayor vestida con la armadura militar del soldado promedi¨®. "Usted debe ser el agente Dob de las fuerzas especiales del rey. Aqu¨ª est¨¢ el reporte sobre la se?orita Fortuna Dewell." (Mujer) La expresi¨®n de la mujer no era buena. Dob le dio una r¨¢pida le¨ªda al documento y nos lo entreg¨®. "Son malas noticias." (Dob) Naku tom¨® ansiosa el pergamino. "Aruh... La visi¨®n que me dio Nagur, se cumpli¨®." (Naku) Le¨ª la carta, parec¨ªa un mal chiste luego de la trampa que nos tendieron y la informaci¨®n que Dob nos dio de la regi¨®n de Menat. "La persona conocida como Fortuna Dewell ha sido puesta como un bien en venta para la subasta que se celebrar¨¢ en la ciudad de Jimama, regi¨®n de Goldtree, dentro de 12 d¨ªas. El nombre del subastador es desconocido." "Dob, ?Donde se encuentra Jimama?" (Aruh) "Joven Hydran... S¨¦ que debe de estar molesto... Pero lo que creo que va a hacer ser¨ªa muy..." (Dob) "?Donde. Est¨¢. Jimama?" (Aruh) "?A tres d¨ªas al Este de aqu¨ª!" (Dob) "?Partamos cuanto antes, Aruh!" (Naku) Asent¨ª y junto con Naku fuimos a reunirnos con los dem¨¢s e ir cuanto antes a Jimama... "?Joven Hydran! ?Se?orita Or¨¢culo! Esperen, no vaya a hacer una tonter¨ªa en Jimama!" (Dob) Dob nos sigui¨® mientras trataba en vano de detenernos. "Por favor, hay algo que tengo que contarles... ?La se?orita Fortuna no se encuentra en estos momentos en Jimama!" (Dob) Nos detuvimos al escuchar la noticia de Dob. "?A qu¨¦ te refieres con eso? ?No dec¨ªa la carta que la vender¨ªan en una subasta en Jimama?" (Naku) "Si, pero las subastas son muy distintas a una tienda de esclavos... En una subasta muchas transacciones no son legales y tanto los subastadores como los compradores pueden permanecer en el anonimato... Si se trata de una persona importante como la se?orita Dewell, estoy seguro de que no la tendr¨¢n en la ciudad o el subastador se arriesgar¨ªa a ser atrapado." (Dob) "Es la ¨²nica pista que tenemos, si debemos irrumpir en la subasta, as¨ª ser¨¢." (Aruh) "No lo recomendar¨ªa, a pesar de no ser legales, en las subastas se re¨²nen personas poderosas e influyentes, se har¨ªa de muchos enemigos... Dije que le ayudaria, d¨¦jeme cumplir esa promesa." (Dob) Suspire para tranquilizarme, en esta situaci¨®n, Dob permanec¨ªa tranquilo y pod¨ªa analizar mejor la situaci¨®n, mientras que yo me estaba dejando llevar por mis emociones. En estos momentos era necesario usar la cabeza m¨¢s que la fuerza si quer¨ªa salvar a Fortuna. "Fuuuuu. Entiendo, sin embargo quiero que nos movamos a Jimama solo por precauci¨®n... Consideraremos todos los planes en el camino hacia all¨¢, ?Est¨¢s de acuerdo?" (Aruh) "?Si! Muchas gracias por confiar en mi." (Dob) Dob asinti¨®. Mir¨¦ a Naku, su rostro permanec¨ªa angustiado. "Naku, la visi¨®n de Nagur se cumpli¨®, pero ahora debemos asegurarnos de que termine bien. Vayamos por Fortuna." (Aruh) Los ojos de Naku se volvieron feroces; llena de determinaci¨®n, asinti¨®. "Tienes raz¨®n. Vayamos por ella." (Naku) Capitulo 45 Cap¨ªtulo 45: Hallazgo con suerte Al explicarle a los dem¨¢s, se preocuparon por la situaci¨®n que atravesaba Fortuna. "?Todo est¨¢ listo para que partamos!" (Agatha) "?Detendremos esa subasta y salvaremos a la se?orita Fortuna!" (Mitena) Me alegra lo mucho que se preocupan por ella, pese a que a¨²n no la conoc¨ªan. "Est¨¢ tambi¨¦n la opci¨®n de participar en la subasta con los fondos que tienen para el viaje, pero eso deber¨ªan dejarlo como ¨²ltimo recurso." (Dob) "Primero buscaremos la identidad del subastador para arrebatarle a Fortuna. Dob, ?Tienes contactos que nos puedan ayudar?" (Aruh) "Es un asunto extraoficial, pero tengo a varios conocidos que estar¨ªan interesados en frustrar subastas." (Dob) "Muchas gracias, cuento contigo." (Aruh) "Hay algo que no me queda claro, ?Porque en Goldtree? Se supon¨ªa que la se?orita Fortuna viv¨ªa en Menat." (Mitena) "Es posible que el subastador se sienta intimidado de hacerlo ah¨ª." (Agatha) "Es muy probable, se?orita Or¨¢culo. El subastador debe temer a una represalia de la familia Dewell y sus socios. Una regi¨®n cercana a Menat pero fuera del alcance de la influencia de esta, es una mejor opci¨®n." (Dob) "Independientemente de sus razones, cuando hallemos al tipo que se atrevi¨® a secuestrar a Fortuna, haremos que pague." (Naku) Todos estuvimos de acuerdo. ... Ser¨¢n tres d¨ªas y dos noches de viaje hasta Jimama, ah¨ª sentariamos una base para buscar cualquier informaci¨®n del ofertador y tener un ojo cerca de la subasta. Hasta entonces, limitariamos nuestro tiempo de descanso. Las chicas acordaron que se abstendr¨ªan de que tuvi¨¦ramos sexo hasta que rescataramos a Fortuna, y yo tambi¨¦n acept¨¦. Por tal raz¨®n, me un¨ª a la vigilancia nocturna pese a la insistencia de Eugene de que descansara, pero ten¨ªa que hacerlo por una raz¨®n importante. "Con Arachne dormida, lo mejor es que me quede a vigilar tambi¨¦n." (Aruh) Si, hoy era la noche en que a Arachne le tocaba dormir. Ha estado desde el atarcedecr en el interior del acorazado y no despertar¨¢ hasta la ma?ana del d¨ªa siguiente. "De todas formas deje que seamos su siervo y el se?or Dob los que se encarguen de permanecer despiertos... Barker tambi¨¦n nos ayudar¨¢, as¨ª que puede estar tranquilo." (Eugene) Eugene era bastante insistente en tomar la responsabilidad, era un hombre muy confiable. "Te agradezco mucho tu devoci¨®n Eugene." (Aruh) "Har¨¦ todo a mi alcance para servirle, mi se?or. Puede ir a descansar y dejarnos todo a nosotros." (Eugene) Pens¨¦ en seguir el consejo de Eugene cuando sent¨ª algunas presencias de personas acercarse... Est¨¢bamos en el camino a Jimama, en medio del bosque, sin poblados cerca. Estas presencias significaban una cosa. "Ladrones." (Aruh) "?Como ha dicho?" (Eugene) "Hay personas acerc¨¢ndose, lo m¨¢s seguro es que sean ladrones." (Aruh) Eran 18 las personas que se aproximaban a donde est¨¢bamos. Deben de ser bandidos muy atrevidos como para atreverse a atacar a un grupo de viajeros con un acorazado... No debieron de ver a Arachne con nosotros, solo que los carros eran escoltados por cuatro personas m¨¢s los conductores y ser¨ªan un blanco f¨¢cil. "?Bandidos? Es la primera vez que nos topamos con un grupo desde que entramos a Goldtree." (Naku) "Estos deben ser muy atrevidos." (Mitena) "?Cuantos son, Aruh?" (Naku) "Son 18 personas, deben creer que con la superioridad num¨¦rica nos vencer¨¢n... Se dieron cuenta de nuestros n¨²meros desde fuera del rango de mi habilidad, debe haber individuos con buena vista entre ellos." (Aruh) "S¨ª, debieron vernos desde aquella formaci¨®n rocosa de all¨¢." (Naku) "?Puede saber la ubicaci¨®n de las personas sin verlas, joven Hydran? Esa es una fant¨¢stica habilidad... Seg¨²n s¨¦, s¨®lo algunos naga la desarrollan, pero pensar que no est¨¢ ligada al esp¨ªritu Nagur. Usted debe ser el vig¨ªa perfecto." (Dob) No me gustar¨ªa pensar como reaccionaria si supiera que conservo mi fuerza fuera de Tulser. "Lo mejor ser¨¢ acabar con ellos antes de que estemos en el rango de sus flechas." (Eugene) "Si, tienes raz¨®n." (Aruh) Barker se levant¨® y se aproxim¨® al bosque. "Harrrr" (Barker) "Parece que quiere decir que ¨¦l puede encargarse solo." (Naku) "Harrrrrr" (Barker) "Eso parece. Muy bien, Barker, puedes ir tu solo, pero recuerda que no puedes comertelos aunque sean ladrones." (Aruh) No solo Cherry hab¨ªa crecido mucho en este poco tiempo, tambi¨¦n Barker lo hizo. Su altura actual era de 1.35 metros y segu¨ªa creciendo. Ahora que recuerdo, Arachne tambi¨¦n creci¨® muy r¨¢pido, aunque al parecer ella ya alcanz¨® su altura m¨¢xima (2.2 metros)... El veloz crecimiento debe ser algo caracter¨ªstico de los entes con los que vinculo. "?HARRRRRR!" (Barker) Dando un fuerte gru?ido, Barker se adentr¨® en el bosque con una incre¨ªble velocidad. "?Est¨¢ seguro que no deber¨ªamos...?" (Dob) *AAAAAAHHHH* Los gritos de varias personas interrumpieron las palabras de Dob, me mov¨ª cerca de Agatha y le tap¨¦ los o¨ªdos. Ella era la m¨¢s sensible a las cosas de miedo y estos gritos eran bastante atemorizantes (aunque yo los hab¨ªa ocasionado.) "Gracias, joven Aruh" (Agatha) "Fu, fu, eres muy considerado, Aruh." (Naku) Ser considerado es el deber de un hombre para con sus mujeres. En menos de un minuto, los ruidos cesaron y Barker se dirigi¨® de vuelta hacia aqu¨ª. Las presencias desaparecieron, Barker los mat¨® a todos. Cruel, s¨ª, pero ellos no se habr¨ªan detenido con despojarnos de nuestras cosas. Maltras era un mundo donde era com¨²n asesinar a otros, no me considero un asesino a sangre fr¨ªa pero tambi¨¦n estoy dispuesto a matar de ser necesario. Barker es muy inteligente y se dio cuenta de que eran peligrosos, as¨ª que no tengo ning¨²n problema con lo que hizo. Cuando Barker regres¨® se le ve¨ªa triste y tenia un poco de sangre en sus patas, pero no era suya. La raz¨®n por la cual estaba triste es por algo que hab¨ªa encontrado, que muy seguramente le hab¨ªa quitado a uno de los ladrones. "Aruh... Eso es..." (Naku) Me acerqu¨¦ r¨¢pidamente a Barker y tom¨¦ lo que colgaba de su hocico. "Si... El dije de Fortuna." (Aruh) Mi regalo cuando nos comprometimos, un dije de madera con una piedra color ¨¢mbar en el centro. "Una... Pista." (Aruh) Cerr¨¦ mi mano con el dije y volte¨¦ a mirar a los dem¨¢s, era momento de actuar. "Iniciaremos una b¨²squeda en estos bosques. Nos dividiremos en dos grupos, uno me acompa?ar¨¢ a buscar el escondite de estos ladrones y el otro se dirigir¨¢ a Jimama por si Fortuna es llevada all¨ª." (Aruh) Todos asintieron con determinaci¨®n. En el grupo de b¨²squeda estar¨ªamos Naku, Eugene, Cherry, Barker y yo, y en el equipo que ir¨ªa a Jimama estar¨ªan Agatha, Mitena, Arachne y Dob. Quer¨ªa que Eugene fuera tambi¨¦n con Agatha y Mitena, pero ¨¦l insisti¨® diciendo que ten¨ªa experiencia lidiando con ladrones, as¨ª que acept¨¦ su ayuda. Mitena y Arachne cuidar¨¢n de Agatha y los animales adem¨¢s de apoyar a Dob y sus colegas, mientras, estos se encargarian de buscar m¨¢s informaci¨®n y estar al tanto si alguien llevaba a Fortuna a la ciudad. A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. "Cuida bien de ellas, Dob, no quiero que nada les pase, ?Entendido?" (Aruh) "Dudo mucho que alguien tan d¨¦bil como yo sea capaz de estar a la altura de la se?orita Minters o de Arachne, pero har¨¦ todo lo posible para mantenerlas fuera de peligro." (Dob) "Joven Aruh... Por favor tenga cuidado." (Agatha) "Si, lo tendr¨¦. Ustedes tambien cuidense mucho." (Aruh) "Maestro... Vuelva a salvo y encuentre a la se?orita Fortuna." (Mitena) "As¨ª ser¨¢, Mitena." (Aruh) Abrac¨¦ y bes¨¦ a las dos y nos despedimos. Los miembros del equipo de b¨²squeda partimos bajo el manto de la noche a cazar bandidos. ... Fuimos primero a buscar indicios cerca de los cuerpos de los ladrones que Barker hab¨ªa matado. No era una escena agradable, pese a estar oscuro se pod¨ªa apreciar los cuerpos desgarrados de 18 personas. La mayor¨ªa eran humanos y solo hab¨ªa un kekat, todos eran hombres. "?Quien tra¨ªa el dije?" (Aruh) "Harrrr" (Barker) Barker se acerc¨® a un arquero joven. El hombre ten¨ªa aproximadamente unos 17 a?os de edad, humano; busque entre sus ropas y lo desvest¨ª para ver si ten¨ªa alg¨²n tatuaje o s¨ªmbolo que lo identificara, lo que encontr¨¦ fue un tatuaje con la forma de un ciempi¨¦s en su abdomen bajo, cerca de sus genitales... Era un lugar muy doloroso para hacerlo, pero tambi¨¦n serv¨ªa como prueba de valor.. "Busquen en los dem¨¢s para ver si tienen un tatuaje igual." (Aruh) Al examinar los dem¨¢s cuerpos encontramos que de hecho, todos ten¨ªan ese tatuaje en esa misma posici¨®n. "Un ciempi¨¦s en esa zona... Es un rasgo muy distintivo..." (Eugene) "Conozco a esta banda... El capit¨¢n Almond me habl¨® de ella, se hacen llamar ''Ponzo?a'', pero se supone que esta banda debio ser subyugada hace tiempo, y su ¨¢rea de operaci¨®n estaba m¨¢s al oeste." (Aruh) "Aruh, se me ocurre cierta raz¨®n por la que estos tatuajes est¨¢n ah¨ª... ?Acaso...?" (Naku) "Si, yo tambi¨¦n lo sospecho, es muy probable que sea una t¨¢ctica para controlar a sus v¨ªctimas mediante el miedo... Ven el tatuaje mientras son obligadas a hacerles sexo oral." (Aruh) Naku se llen¨® de enojo, su sed de sangre desbordaba mientras ve¨ªa con odio y desprecio los cuerpos sin vida de los ladrones. "Hay que seguir movi¨¦ndonos." (Naku) Hice que Barker aprendiera el aroma de los ladrones y buscara el camino por donde hab¨ªan venido. El bosque estaba oscuro y lleno de obst¨¢culos, pens¨¦ que Eugene tendr¨ªa dificultades en seguirnos el paso pero no fue as¨ª, ¨¦l fue un soldado en el pasado y debi¨® de lidiar con situaciones similares, adem¨¢s de que estaba mejorando mucho f¨ªsicamente gracias a los entrenamientos que ten¨ªamos. Seguimos el rastro de los ladrones por varias horas y como Naku hab¨ªa sospechado, llegamos hasta una formaci¨®n de rocas. No hab¨ªa nada salvo por comida en conserva; ni mapas ni notas o alguna otra pista. Barker continu¨® olfateando y logr¨® encontrar otro rastro. Dormimos solo una hora cada quien esa noche, si encontr¨¢bamos ladrones era necesario al menos un m¨ªnimo de descanso. Comenz¨® a amanecer, los dem¨¢s debieron partir ya hacia Jimama. Hubo veces en las que Barker perdi¨® el rastro, hab¨ªa arroyos y r¨¢pidos en el bosque, adem¨¢s de que est¨¢bamos combatiendo constantemente con monstruos; los ladrones deb¨ªan de ser bastante h¨¢biles como para moverse en estos bosques. Pese a las dificultades, la gran astucia de Barker y los consejos de Eugene nos permit¨ªan encontrar el rastro nuevamente en cada ocasi¨®n. Por suerte, encontr¨¦ la presencia de dos personas en el bosque, deb¨ªa de tratarse de m¨¢s rufianes. Nos acercamos a donde sent¨ª las presencias y encontramos a dos hombres armados con arcos y flechas que hac¨ªan de vig¨ªa encima de los ¨¢rboles. Naku y yo asentimos, tom¨¦ mi arco y le apunt¨¦ a uno de los hombres mientras que ella subi¨® r¨¢pidamente a un ¨¢rbol y se dirigi¨® sigilosamente hacia donde estaban los ladrones. La agilidad que ten¨ªa Naku en los ¨¢rboles le causar¨ªa envidia a cualquier ardilla, en un instante logr¨® colocarse detr¨¢s de uno de ellos sin ser vista. Luego de escucharlos hablar, Naku me envi¨® una se?al de aprobaci¨®n y dispar¨¦ mi flecha contra uno de los hombres. La flecha se incrust¨® justo en la frente del ladr¨®n y lo clav¨® contra el ¨¢rbol, su compa?ero ni cuenta se dio y recibi¨® un golpe en la nuca de parte de Naku, perdiendo la consciencia. "Eso fue... impresionante, mi se?or." (Eugene) "Gracias. Ahora vayamos a sacarles toda la informaci¨®n que tienen." (Aruh) "Si no le molesta, deje que sea yo quien lo haga... S¨¦ c¨®mo hacer hablar a otros." (Eugene) "Est¨¢ bien, lo dejo en tus manos." (Aruh) "Muchas gracias, no lo defraudar¨¦." (Eugene) Lo primero de lo que nos aseguramos fue de atar bien al ladr¨®n; despu¨¦s, Eugene lo amordaz¨® para que no pudiera gritar. "...Comenzar¨¦ ahora." (Eugene) Eugene le descubri¨® las piernas al hombre y lo golpe¨® con una roca en el hueso. El ladr¨®n recobr¨® la consciencia de inmediato. Sin esperar a que dejara de retorcerse, le dio un segundo golpe en la otra pierna. El dolor era tal que los ojos del hombre comenzaron a llenarse de l¨¢grimas; cuando dej¨® de hacer ruido, Eugene lo tom¨® del cabello y lo mir¨® a los ojos, despu¨¦s lo hizo ver el cad¨¢ver de su compa?ero. "Voy a matarte, maldito. Te matar¨¦ como a tu amigo pero tu no tendr¨¢s tanta suerte, te har¨¦ sufrir, te har¨¦ sufrir mucho." (Eugene) Eugene volvi¨® a golpear al hombre en las piernas, haci¨¦ndolo llorar de nuevo. Mientras ¨¦l se encargaba de interrogarlo, los dem¨¢s est¨¢bamos cuidando de que no hubiera m¨¢s bandidos acerc¨¢ndose. "?Te duele? Voy a seguir golpe¨¢ndose, cuando me canse de golpearte voy a cortarte pedazo a pedazo con mi espada, y cuando acabe de divertirme voy a colgarte de un ¨¢rbol y esperar¨¦ a que los monstruos vengan a comerte." (Eugene) Hasta yo ten¨ªa miedo. "Dime, ?Quieres que me detenga?... ??QUIERES QUE ME DETENGA?!" (Eugene) "Hmphhhh."(Ladr¨®n) El hombre asinti¨® desesperado. "Si intentas gritar, voy a continuar." (Eugene) Eugene puso una mano en el cuello del ladr¨®n y le descubri¨® la boca poco a poco. "Convencem¨¦ de que me detenga." (Eugene) "?Que... Qu¨¦ quiere? Si me deja ir le conseguir¨¦ mujeres, mujeres hermosas..." (Ladr¨®n) "?Mujeres hermosas dices?, Me encantan las mujeres... ?Donde est¨¢n?" (Eugene) "Puedo ir por unas para usted... Solo d¨¦jeme ir." (Ladr¨®n) "Mientes... Ni siquiera debes de tener mujeres, solo quieres enga?arme... Voy a continuar." (Eugene) "No, por favor... Si tengo mujeres, est¨¢n con el resto de los chicos... Est¨¢n... Est¨¢n a seis horas de aqu¨ª, en una formaci¨®n de rocas cercana... Lo llevar¨¦ con ellos..." (Ladr¨®n) "Muy bien, te creer¨¦. Si me dices la verdad dejar¨¦ de castigarte." (Eugene) Eugene amordaz¨® de nuevo al hombre. "Lo tengo, mi se?or." (Eugene) "Si, gran trabajo." (Aruh) Ya est¨¢bamos cerca. Le agradec¨ª a Eugene y nos dirigimos hacia el lugar indicado. En el camino nos encontramos con m¨¢s vig¨ªas, pero los eliminamos a todos sin problemas. Continuamos avanzando sin problemas hasta que pude sentir un gran n¨²mero de presencias con mi habilidad, y entre ellas hab¨ªa una que conoc¨ªa... ...Blair. Especial 11 ADVERTENCIA: Los siguientes episodios contienen temas sensibles no aptos para todo el publico. Se recomienda discreci¨®n. Especial 11: Esperanza durante la dificultad. *Escrito en tercera persona* Un grupo de mujeres estaban dentro de una habitaci¨®n oscura, pero m¨¢s que una construcci¨®n se trataba de una cueva, hab¨ªa un olor lascivo en el aire m¨¢s que de moho o humedad. Cada una de las mujeres estaba en una peque?a celda construida de grietas en los muros protegidas por barrotes de madera. Todas estaban completamente desnudas y encadenadas. Un sentimiento de desesperanza predominaba en el lugar, muchas de las mujeres ten¨ªan miradas vacantes en sus rostros. Ninguna le prestaba atenci¨®n a los sonidos de c¨²pula y forcejeos en una de las oscuras celdas. Tales ruidos eran algo cotidiano, cada una podr¨ªa ser la siguiente, de hecho, durante las noches, dichos ruidos se escuchaban de todas las celdas, pero ninguna de las chicas se resist¨ªa, salvo por una, y esa era la que estaba en el lugar de donde proven¨ªa el ruido en esos momentos. Luego de un largo rato, el silencio regres¨® a la habitaci¨®n y un hombre sali¨® de la celda mientras se arreglaba el pantal¨®n. "Maldita, si sigues siendo tan rebelde voy a traer a un goblin." (Hombre) El hombre se alej¨® y pas¨® junto a una persona que esperaba cerca de la entrada de la habitaci¨®n. "Haz lo tuyo." (Hombre) La persona asinti¨®, era imposible identificarla, ya que una gran t¨²nica cubr¨ªa su cuerpo entero y usaba una m¨¢scara para tapar su rostro. "Si." (??) Pese a que su apariencia era desconocida, su voz era suave y femenina, aunque no hab¨ªa pizca de sentimiento en ella. La persona asinti¨® y fue con una cubeta de agua hacia el lugar de donde sali¨® el hombre. Adentro estaba una joven de unos 20 a?os aproximadamente, ten¨ªa un distintivo cabello rojo y un bello rostro que cautivaria a muchos. Al contrario de las dem¨¢s mujeres del lugar, sus ojos ard¨ªan con sentimiento de rebeld¨ªa. La persona encapuchada mir¨® a la joven durante un rato y despu¨¦s se acerc¨® a ella con un trapo h¨²medo en la mano. "Voy a limpiarte ah¨ª abajo primero y luego aplicar¨¦ la medicina... No vayas a atacarme de nuevo, lo hago por tu bien... ?No querr¨¢s quedar embarazada, o si?" (??) La joven neg¨® con la cabeza y la persona enmascarada comenz¨® a limpiarle la entrepierna con cuidado. Luego de enjuagar el trapo en la cubeta, continu¨® por limpiar el resto del cuerpo, lo cual sorprendi¨® a la joven. "Consideralo un peque?o gesto de mi parte... Bien, ya est¨¢. Ahora deja que te aplique el medicamento." (??) La persona enmascarada sac¨® un peque?o frasco de su t¨²nica que conten¨ªa un ung¨¹ento, tras tomar un poco con dos dedos, lo llev¨® a la entrepierna de la joven. "Mmmghh." (joven) La joven apret¨® los dientes y cerr¨® los ojos, su expresi¨®n demostraba incomodidad. "?Ya est¨¢! Con esto no tendr¨¢s que preocuparte de quedar embarazada... Sin embargo, te sugiero que dejes de resistirte." (??) "No importa lo que le digas, ella no va a hacer caso." (chica elfo) Una elfo que estaba en una celda enfrente exclam¨® con tono indiferente, sus ojos a¨²n conservaban su brillo, pero su expresi¨®n demostraba resignaci¨®n. "Incluso el afrodis¨ªaco que preparas no es suficiente para controlarla." (chica kekat) Una chica kekat de pelaje blanco agreg¨® informaci¨®n a las palabras de la chica elfo, su voz era sorpresivamente en¨¦rgica pese a su situaci¨®n. "Tiene un temperamento muy dif¨ªcil, a este paso de verdad usar¨¢n goblins con ella." (chica elfo) "Eso da miedo... Deja de negarte ya, los goblin no tendr¨¢n compasi¨®n contigo." (chica kekat) "Silencio." (Chica pelirroja) "Hm, como quieras... T¨² eres la que sufrir¨¢." (Chica elfo) Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. "?Basta! No vayan a pelear, si hacen enojar al jefe van a reducir sus alimentos." (??) "Lo siento, Desia." (chica kekat) La persona encapuchada respond¨ªa al nombre de Desia, aunque sus advertencias sonaban amenazantes, su voz indicaba una verdadera preocupaci¨®n por el bienestar de las chicas. "Est¨¢ bien, Titanya, no le dir¨¦ a los guardias; y Varetsi, procura ser un poco m¨¢s tolerante con Blair, por favor... Sabes lo duro que es para las nuevas." (Desia) Si, la joven pelirroja que estaba aprisionada era Blair, la media hermana de Fortuna. Como Naku hab¨ªa predicho, al crecer se volvi¨® una mujer hermosa; pero un cruel giro del destino la hab¨ªa puesto en su situaci¨®n actual. "Tienes raz¨®n, Desia... Lo siento." (Varetsi) "Me alegra que entiendas. Debo regresar con el jefe ahora; las volver¨¦ a ver en la noche para atenderlas cuando todo termine. Procuren descansar... Y Blair, sigue mi consejo." (Desia) "......Gracias." (Blair) "?Mmm? No tienes que agradecerme, mi trabajo es cuidar de todas." (Desia) "No es por eso... Sino por lo de antes. Gracias por salvar a la se?orita." (Blair) "?La muchacha que te acompa?aba? No s¨¦ porque me lo agradeces, quiz¨¢s su castidad no fuera robada por el jefe y los dem¨¢s, pero el hombre que la compre se la quitar¨¢... Solo di mi sugerencia porque parec¨ªas desesperada." (Desia) "No, de verdad la salvaste... Le diste tiempo para que ¨¦l la rescate." (Blair) "?¨¦l?" (Desia) La atenci¨®n no solo de Desia, sino tambi¨¦n de Varetsi, Titanya y otras chicas, fue llamada por las palabras de Blair. "Me refiero al prometido de la se?orita, un chico muy fuerte, inteligente, valiente y de gran determinaci¨®n... Estoy segura de que ¨¦l la salvar¨¢." (Blair) "Debe de ser un gran guerrero." (Varetsi) "?Lo es! Tiene un gran poder y habilidad, ni un ejercito de 1000 hombres podr¨ªa vencerlo; pero no solo es fuerte, sino que tambi¨¦n es incre¨ªblemente apuesto y muy amable." (Blair) "Suena como todo un sue?o, me gustar¨ªa conocerlo." (Titanya) "?As¨ª que ese chico sabe de lo ocurrido y se dirige a salvar a la muchacha que te acompa?aba, Blair?" (Desia) "Pongo mi esperanza en ello." (Blair) "?Esperanza? ?Es decir que no est¨¢s segura?" (Desia) "¨¦l no est¨¢ enterado de nuestra situaci¨®n, pero conf¨ªo en que lo har¨¢..." (Blair) "Ooohhh" (chicas) Todas se sorprendieron de la gran esperanza que ten¨ªa Blair en el prometido de Fortuna. "Si es as¨ª, entonces me alegro de haber sido de ayuda. Yo tambi¨¦n espero que el chico que mencionas rescate a tu se?orita, Blair." (Desia) "Si." (Blair) Blair asinti¨® con una expresi¨®n tranquila, como si se sintiera muy aliviada. "Oye, Blair, te expresaste muy bien del chico... ?Tambi¨¦n te gustaba a ti?" (Varetsi) Una pregunta por mera curiosidad, pero quiz¨¢s porque el ambiente se hab¨ªa suavizado un poco, Varetsi no se imagin¨® que Blair se entristecer¨ªa. "Yo... Mentir¨ªa si dijera que no. Aunque al principio lo viera como un ni?o y la primera vez que lo conoc¨ª fue una mala experiencia, al ver lo atento que era con la se?orita y lo apuesto que se iba poniendo cada vez que lo ve¨ªa, comenzaba a sentirme atra¨ªda por ¨¦l... Fue un sentimiento culpable que trat¨¦ a toda costa de esconder, pero que igual fue descubierto por la se?orita... Y bueno, ella me ofreci¨® en convertirme en concubina del joven Aruh, pero eso ya no es posible." (Blair) Hubo un silencio pesado al escuchar la historia de Blair, el ambiente alegre que comenzaba a sentirse se esfum¨®. De pronto, las orejas de Varetsi y Titanya se movieron. "?Mmm? ?Que fue ese sonido?" (Varetsi) "Son¨® como un grito." (Titanya) La expresi¨®n de Desia se ensombreci¨®. "Han tra¨ªdo a m¨¢s personas." (Desia) Desia cerr¨® la puerta de la celda de Blair y fue hacia la salida de la habitaci¨®n. "Tengo que irme, hay m¨¢s trabajo por hacer." (Desia) Las chicas se quedaron en la sombr¨ªa habitaci¨®n, de nuevo con un sentimiento depresivo. Estaban en una situaci¨®n sin salida, donde no hab¨ªa esperanza como en la historia de Blair... O al menos eso cre¨ªan. Capitulo 46 Cap¨ªtulo 46: Masacre y rescate en medio del bosque (Primera parte) *Escrito en tercera persona* Un grupo de hombres vigilaban perezosamente los alrededores de una base ubicada dentro de una gran formaci¨®n de rocas. Hab¨ªa un total de 20 vig¨ªas, todos eran hombres y portaban armas y armaduras de mala calidad; los que estaban escondidos entre los ¨¢rboles y detr¨¢s de grandes rocas usaban arcos, mientras que los dem¨¢s usaban cuchillos, palos, y en algunos casos, espadas, lanzas y hachas. "Uuuaaaahhh, ?Que sue?o! Quisiera irme a dormir otro rato" (vigia 1) "Te estas volviendo viejo, anoche lo hiciste muy poco y a¨²n as¨ª est¨¢s cansado." (vig¨ªa 2) "C¨¢llate. Lo hice muy poco porque la nueva se resist¨ªa mucho." (vig¨ªa 1) "No te justifiques, yo se lo hice 4 veces y Barros se lo hizo 3, aunque el que lleva el r¨¦cord es Tonz con 7 veces. T¨² solo lo hiciste 2 veces y no fuiste por otra mujer." (vig¨ªa 2) "Lo que pasa es que me desanimo cuando una mujer no coopera. No entiendo porque sigue resisti¨¦ndose, a estas alturas ya todos debieron tener sexo con ella, pero forcejea como la primera vez... Esta sabrosa, pero si sigue as¨ª tendremos que deshacernos de ella... Mejor nos hubi¨¦ramos quedado con la otra, adem¨¢s de estar mejor f¨ªsicamente, su personalidad no era tan necia." (vig¨ªa 1) "Idiota, si le quitabamos la virginidad no se podr¨ªa vender a un alto precio... Desia dijo que pod¨ªa llegar a venderse hasta en 1500 monedas de oro, ?1500! Imagina lo que har¨ªamos con ese dinero, las armas que comprar¨ªamos, el licor y la comida, mujeres no nos faltan pero podr¨ªamos comprar algunas esclavas de razas ex¨®ticas. Soportar un poco la lujuria bien lo vale." (vig¨ªa 2) "Al menos pudimos ''mostrarle la ponzo?a'', ?no crees?" (vig¨ªa 1) "Tonto, como si pudi¨¦ramos contenernos despu¨¦s de..." (vig¨ªa 2) Una flecha atraves¨® el cr¨¢neo del hombre antes de que pudiera terminar sus palabras; su compa?ero se qued¨® at¨®nito y volte¨® a mirar en la direcci¨®n por donde vino el proyectil, pero lo ¨²ltimo que vio fueron unas grandes fauces llenas de colmillos aproximarse. "?Rupert! ?Sebastian! Rayos, ?Nos atac...!" (vig¨ªa 3) Una pieza de metal surgi¨® del pecho del vig¨ªa que trataba de dar la alerta, la culpable era una hermosa chica de cabello azul y ojos bicolor. La acompa?aba otra belleza de piel rosa que iba armada con un gran escudo y una espada que goteaba sangre; a sus pies estaban los cuerpos de dos hombres abiertos por la mitad. "?Maldita sea! ?Contraataquen!" (vig¨ªa 4) "Espera, miralas bien, ?Son dos bellezas!" (vig¨ªa 5) "?No viste lo que acaban de hacer?" (vig¨ªa 6) Un gran lobo negro cay¨® frente al grupo de hombres y se lanz¨® contra el que se negaba a atacar a las dos chicas, el sujeto muri¨® con la garganta destrozada. "??COOOLT?!" (vigia 4) "?Muere, monstruo!" (vig¨ªa 6) Los compa?eros del ca¨ªdo trataron de matar al lobo pero ¨¦ste esquiv¨® los ataques sin dificultad y respondi¨® lanz¨¢ndoles una gran llamarada de su hocico. "?AAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! ?MAMAAAAA¨¢!" (vig¨ªa 4) "?AYUDA! ?AYUDA! ?AYUDA!" (vig¨ªa 6) Los hombres comenzaron a responder, algunas flechas volaron hacia las dos chicas, pero eran bloqueadas por la que llevaba el escudo o esquivadas por la de cabello azul. Antes de que pudieran continuar disparando, mas flechas provenientes del medio del bosque mataron a los arqueros. "?Ah¨ª! ?Entre los arbustos!" (vig¨ªa 7) Uno de los arqueros logr¨® encontrar al que los estaba matando, solo para ser el siguiente en morir por una de las flechas. Uno de los vig¨ªas trat¨® de atacar al joven de cabello blanco con el arco, pero fue detenido por un hombre mayor armado con una espada curva hecha de oro. "?No te dejare!" (hombre mayor) "?Muere!" (Vig¨ªa 8) El vig¨ªa trat¨® de apu?alar al hombre con un cuchillo, pero este esquivo el ataque dando una veloz vuelta y decapit¨® al agresor desde la nuca. "Otro menos." (hombre mayor) "Ya casi hemos acabado con los que est¨¢n afuera, pero los gritos han atra¨ªdo a sus compa?eros... Comienzan a salir." (joven) "?Vienen todos?" (hombre mayor) "La mayor¨ªa. Vienen 27 por la entrada principal y otros 16 por las otras grietas... Nos apegaremos al plan, voy a entrar a donde se encuentra Blair, ustedes encarguense de eliminar a las escorias, pero dejen con vida a algunos, sobretodo si los ven dar ¨®rdenes." (joven) "Como ordene, mi se?or." (hombre mayor) "Aruh, ya hemos terminado. Capturamos a dos." (chica) "Heoooo" (chica rosa) Si, el grupo que hab¨ªa atacado a los vig¨ªas, o m¨¢s bien, ladrones, eran Aruh, Naku, Cherry, Eugene y Barker. La misi¨®n consist¨ªa en rescatar a Blair, quien se encontraba cautiva en la guarida de los bandidos y capturar a algunos para exigirles respuestas sobre el paradero de Fortuna. "Estos tipos son basura... Escuch¨¦ un poco de su conversaci¨®n y me dio n¨¢useas. Han estado abusando de Blair." (Naku) "Con m¨¢s raz¨®n debemos rescatarla y hacer pagar a estos infelices... Voy por ella, te encargo el resto a ti..." (Aruh) "Har¨¦ lo posible por contenerme... Aruh, cambiemos de espadas, adentro debe de ser m¨¢s dif¨ªcil de maniobrar con la tuya." (Naku) "Muy cierto, gracias Naku." (Aruh) Los dos intercambiaron sus armas y Aruh se dirigi¨® a una de las entradas de la base. ... "?Que est¨¢ ocurriendo? ?Por qu¨¦ esos gritos?" (hombre) Un tipo grande y muy musculoso, sentado en una silla elegante, como si fuera un rey, le pregunt¨® a otros dos hombres que acababan de llegar a donde ¨¦l estaba. Al contrario del resto de la guarida, ese cuarto estaba muy bien decorado y las paredes hab¨ªan sido talladas para darle un aspecto menos salvaje. El hombre de gran f¨ªsico que exig¨ªa respuestas deb¨ªa ser el l¨ªder, su actitud, y una malsana carisma que lo rodeaba, dejaba en claro tal hecho. "?Nos est¨¢n atacando! Los gritos provienen de la entrada." (guardia 1) "?Quienes son los tontos que nos atacan? No, m¨¢s importante, ?Como es que los guardias de avanzada no nos dieron la noticia de que ven¨ªan tropas para aca?" (jefe) "Lo ignoramos, jefe. Los enemigos aparecieron de la nada..." (guardia 2) "?Qu¨¦ informaci¨®n hay de los atacantes? ?Cu¨¢ntos son?" (jefe) "No se ha reportado nadie de los que estaban afuera, as¨ª que no sabemos. Hemos mandado a algunos hombres afuera para investigar." (guardia 2) "Maldita sea, ?C¨®mo fue que nos encontraron? ?Gerso nos habr¨¢ delatado despu¨¦s de todo? No, con Desia aqu¨ª no se habr¨ªa atrevido." (jefe) El jefe de los ladrones se puso a pensar en las posibilidades, lo m¨¢s seguro es que hubiera un traidor, fue lo que pens¨®. Frustrado, les dio una orden a sus hombres. "Traiganme a Desia de inmediato... Denle la orden a todos de que salgan a combatir." (jefe) "S-S¨ª, jefe." (Guardia 1) Los dos hombres fueron a cumplir sus ¨®rdenes y abandonaron la habitaci¨®n. Cuando se fueron, el l¨ªder se levant¨® y fue a un rinc¨®n, se inclin¨® y levant¨® una baldosa revelando un hoyo donde hab¨ªan muchas monedas y joyas. "Maldici¨®n, tendr¨¦ que empezar de nuevo otra vez... Sin Gerso va a ser dif¨ªcil hacerlo, pero con Desia y este dinero, lo conseguir¨¦ ?A que regi¨®n deber¨ªa ir ahora?" (jefe) The genuine version of this novel can be found on another site. Support the author by reading it there. Mientras refunfu?aba, comenz¨® a poner los tesoros dentro de un saco y planear su escape, su plan era usar a sus propios subordinados como sacrificio y llevarse solo a una persona que consideraba importante. Si los invasores hab¨ªan logrado acercarse tanto ya no ten¨ªa sentido quedarse. "?Quien habra sido el traidor? ?En verdad habr¨¢ sido Gerso?" (jefe) ... Los maleantes que estaban dentro de las cuevas salieron a repeler a los atacantes, si se hab¨ªan acercado tanto posiblemente podr¨ªa tratarse de un grupo de soldados con la intenci¨®n de subyugarlos; pero ellos no ten¨ªan miedo, sus n¨²meros eran grandes y conoc¨ªan muy bien la zona, adem¨¢s de que la regi¨®n no contaba con muchos soldados; si todos cooperaban junto con los vig¨ªas de afuera, podr¨ªan vencer. Lo que les preocupaba es que, aunque vencieran, su ubicaci¨®n ser¨ªa confirmada y mandarian a todo un regimiento en su contra, por lo que tendr¨ªan que establecerse en otro lugar. Cuando salieron, lo que encontraron no fue lo que esperaban, sab¨ªan que habr¨ªa bajas entre los vig¨ªas pero los encontraron muertos a todos, pero lo que les caus¨® mayor sorpresa fueron los atacantes. Esperaban encontrarse un par de brigadas de soldados, pero en lugar de eso, los invasores eran un peculiar grupo compuesto por un anciano, un monstruo con la apariencia de un lobo, y lo m¨¢s importante de todo: dos mujeres sorprendentemente hermosas. Una de ellas rivalizaba con la mujer que habian atrapado hace unos d¨ªas y que fue mandada a vender; su cabello azul, piel clara, facciones finas, cuerpo bien proporcionado y mirada agresiva era todo perfecto, parec¨ªa esculpida minuciosamente por los dioses. La otra mujer no era menos hermosa, su piel era de un singular color rosa, algo que nunca antes hab¨ªan visto, un rostro hermoso y una figura que desencadenar¨ªa la lujuria de quien la viera, fuera hombre o mujer. Pero incluso con la belleza que ten¨ªan las dos, lo normal ser¨ªa estar prevenido de ellas; sin embargo, los bandidos sintieron sus bajos instintos despertar al verlas, sin tomar en cuenta que sus compa?eros que estaban afuera hab¨ªan sido asesinados. "Vaya, ?Que tenemos aqui? Pero si son dos bellezas que han venido a entregarnos sus cuerpos." (bandido 1) "La de la piel rosa es bastante ex¨®tica y tiene muy buen cuerpo... Voy a divertirme mucho haci¨¦ndolo con ella." (bandido 2) "Solo despu¨¦s de mi." (bandido 3) "Deshagamonos del viejo y del perro y vamos por ellas." (bandido 4) "???Siii!!!" (bandidos) Sin ninguna estrategia en mente y cegados por su lujuria, varios de los bandidos se lanzaron al ataque contra Eugene y Barker, pero sus cabezas rodaron y sus cuerpos fueron partidos a la mitad por las dos chicas a las que querian violar. Los compa?eros que se quedaron atr¨¢s o que comenzaban a salir sintieron escalofr¨ªos al ver la escena, las muertes de los estupidos que se hab¨ªan dejado llevar por sus deseos les hicieron darse cuenta de la realidad, que los vig¨ªas afuera hab¨ªan sido asesinados por esas dos. "?Piensan venir... O correr? Ambas acciones dar¨¢n como resultado sus muertes." (Naku) Los ladrones se sintieron asustados por las palabras de Naku, pero ese miedo se convirti¨® en enojo. La dejaron de ver como mujer, si no lo hac¨ªan no tendr¨ªan la determinaci¨®n necesaria para matarla y si no iban con tal meta, sus muertes ser¨ªan seguras. "?Matenla! ?Maten a esas dos malditas junto con el hombre y el monstruo!" (bandido 5) "Barker, no mates a ese... Atr¨¢palo con vida." (Naku) "Harrrrrrr" (Barker) Los ladrones se lanzaron todos contra Naku y los dem¨¢s, pero fueron recibidos por la muerte. Naku pasaba entre los ladrones y los iba cortando uno por uno, cada ataque era certero y no requer¨ªa de otro para acabar con la vida de cada v¨ªctima. Eugene decia que sus dias de gloria como combatiente habian quedado atras, pero no era del todo cierto, gracias a los entrenamientos que recib¨ªa de Aruh, sus habilidades hab¨ªan mejorado mucho y le era f¨¢cil matar a los enemigos que lo atacaban. Su hermosa espada dorada cortaba sin dificultades el m¨²sculo y los huesos, y era perfecta para su t¨¦cnica de esgrima, que consistia en decapitar al adversario. Por otra parte, Cherry hac¨ªa gran uso de su fuerza f¨ªsica para rebanar a los ladrones por la mitad. Sus habilidades con la espada no eran tan buenas como las de Naku o las de Eugene, pero su poder compensaba esa debilidad; la armadura y el escudo que le hab¨ªa dado Aruh repel¨ªa todos los ataques en su contra, pero a medida que peleaba cada vez dependia menos de ellos y comenzaba a esquivar los ataques con mayor regularidad. Cherry era muy lista y aprend¨ªa muy r¨¢pido, lleg¨® un momento en que sus movimientos se asemejaban mucho a los de Aruh. "?Son demonios!" (bandido 6) "?No podemos ganar! ?Huyan!" (bandido 7) Viendo que incluso con sus n¨²meros era imposible abatir a Naku y a los dem¨¢s, los ladrones decidieron huir, pero vivir no era una opci¨®n que ten¨ªan. Barker se encargaba de herir a los bandidos que hu¨ªan mientras se dirig¨ªa al ladr¨®n que Naku le hab¨ªa ordenado capturar. "?No te acerques!" (bandido 5) El hombre trat¨® de alejarse de Barker mientras le arrojaba las cosas que llevaba consigo, piedras o ramas, pero nada pod¨ªa detener al ente, que en un r¨¢pido movimiento, lo derrib¨® y le mordi¨® los pies, cercen¨¢ndole los tendones y m¨²sculos para evitar que pudiera huir. "?Noooo! Alguien que me ayude." (bandido 5) "No hay nadie que venga a ayudarte." (Naku) Al levantar la vista, Naku estaba frente a ¨¦l, y al mirar los alrededores pudo darse cuenta del significado de sus palabras. Todos los bandidos, cada uno de los hombres que hasta hace poco eran el terror de la regi¨®n, yac¨ªan muertos y esparcidos por todo el lugar. "?Que... Que pesadilla es esta?" (bandido 5) "?Pesadilla? La pesadilla es la que tu y tus amigos le han estado causando a nuestras amigas... Dime, ?A donde llevaron a una linda chica llamada Fortuna Dewell?" (Naku) "?No la conozco, lo juro!" (bandido 5) Naku enterr¨® su espada en la mano derecha del hombre, quien solt¨® un gran grito. "Haz memoria, basura. Una hermosa joven de cabello rubio que ven¨ªa con la chica pelirroja que tienen apresada." (Naku) "Si...Si, ya la recuerdo... Por favor basta... Les dir¨¦ todo... El jefe dio la orden de venderla... Gerso se la llev¨® para que ninguno la fuera a tocar hasta el dia de la subasta..." (bandido 5) "?Y en donde est¨¢ ahora?" (Naku) "Yo no lo s¨¦, es el jefe el que lo sabe... Por favor, deje que me vaya, no volver¨¦ a..." (bandido 5) "Dime d¨®nde est¨¢ tu jefe." (Naku) "Adentro, al fondo de la guarida." (bandido 5) Luego de obtener la informaci¨®n que buscaba, Naku golpe¨® al bandido y lo dej¨® inconsciente. "Atalo y ponlo con los otro, a¨²n pueden tener informaci¨®n importante." (Naku) "Si, mi se?ora... ?Ir¨¢ con el se?or a ayudarle?" (Eugene) "Voy a buscar en los alrededores por si tienen una ruta de escape, t¨² y Cherry esperen aqu¨ª y cuiden por s¨ª siguen viniendo m¨¢s ladrones... Barker, ?Ven conmigo!" (Naku) "Harrr" (Barker) Barker asinti¨® con un gru?ido y fue detr¨¢s de Naku al interior del bosque. Capitulo 47 Cap¨ªtulo 47: Masacre y rescate en medio del bosque (segunda parte) Me adentr¨¦ en la guarida de los bandidos con la intenci¨®n de rescatar a Blair. El lugar estaba iluminado con algunas antorchas en los muros, una mala idea dentro de cuevas, pero eran pocas y pod¨ªa sentir la circulaci¨®n del aire. Cuando llegamos a esta formaci¨®n rocosa, pude sentir su presencia pero no la de Fortuna. Las dos debieron ser secuestradas juntas pero los bandidos decidieron vender solo a Fortuna y conservar a Blair para saciar sus repulsivos deseos. Me encargar¨¦ de que no escape ning¨²n maldito. "?Han visto a Desia? El jefe la est¨¢ buscando." (bandido 1) "Debe estar en las celdas con las prisioneras..." (bandido 2) Me encontr¨¦ con dos ladrones, ya conoc¨ªa sus ubicaciones de antemano gracias a mi extra percepci¨®n, as¨ª que tom¨¦ la iniciativa y acab¨¦ con uno de ellos y captur¨¦ al que deb¨ªa tener informaci¨®n. "?Mmmgm?" (bandido 2) "Ll¨¦vame a las celdas, y no intentes nada gracioso o te har¨¦ envidiar a tu amigo." (Aruh) Desarm¨¦ al desgraciado, lo amordac¨¦ y le at¨¦ las manos en la espalda. Us¨¦ una cuerda como correa y lo amenac¨¦ con la espada. Se mostr¨® muy cooperativo, quiz¨¢s planeaba hacerme pasar por una trampa o llevarme con sus colegas. Esto ¨²ltimo no me preocupaba, sab¨ªa donde se encontraban todos, pero deb¨ªa mantenerme alerta de las trampas. Como supuse, el ladr¨®n quiso hacerme tropezar con una cuerda que dejaba caer escombros sobre el que activara la trampa. Como castigo, le di un golpe en el abdomen, me contuve para no matarlo, pero se retorci¨® mucho por el dolor, aunque no pensaba dejarlo descansar. "Te dije que no intentaras nada gracioso... Vuelves a hacer algo as¨ª y no me limitar¨¦ a darte solo un golpe." (Aruh) Antes de que pudiera hacerlo avanzar de nuevo, sent¨ª que una de las presencias se mov¨ªa hacia aqu¨ª... Era la de una persona que estaba junto a Blair... Debe ser a quien este tipo buscaba, y un mejor reh¨¦n. Noque¨¦ al tipo que llevaba conmigo, en verdad merec¨ªa que acabara con su vida, pero matarlo despu¨¦s de haberlo capturado me har¨ªa sentir como un hombre despiadado... Decid¨ª conservarlo como prisionero y hacerlo pagar en vida. La presencia continuaba acerc¨¢ndose, as¨ª que me escond¨ª y la esper¨¦; cuando se acerc¨® lo suficiente, la captur¨¦ rodeando su cuello y abdomen con ambos brazos con los m¨ªos desde su espalda. "?No te muevas!" (Aruh) "Hyaa" (??) ?Mmm? Esta persona es... ?Una mujer? La solt¨¦ y le di la vuelta para verla de frente, llevaba una gran t¨²nica que cubr¨ªa todo su cuerpo y usaba una m¨¢scara para esconder su rostro. Le quit¨¦ la m¨¢scara y qued¨¦ asombrado de lo hermosa que era, sus facciones eran muy finas y delicadas, ten¨ªa una piel de un color bronceado muy atractivo, rizos de color rubio opaco sobresal¨ªan de la t¨²nica, y sus ojos ten¨ªan la esclera de color negro con c¨®rneas amarillas. Todos eran rasgos distintivos de una raza poco conocida de Igy: Desmodas. Dicha raza es extremadamente rara y habita al otro lado de los grandes desiertos del sur; aprend¨ª de su apariencia en uno de los libros que recib¨ª de Fortuna en mi infancia, pero esa era toda la informaci¨®n que hab¨ªa. No me imaginaba que conexi¨®n tendr¨ªa con los ladrones, pero si estaba con ellos me daba igual su raza o apariencia, era mi enemiga. "T¨² sabes d¨®nde se encuentra una chica pelirroja que tienen como prisionera... Ll¨¦vame con ella." (Aruh) Cuando escuch¨® mi orden, sus ojos se abrieron de sorpresa. "?T¨² eres... El prometido?" (Desia) ?Prometido? ?Se refiere a Fortuna? "Has venido a rescatar a Blair, ?cierto? Te llevar¨¦ con ella para que puedan escapar." (Desia) Es... sorpresivamente cooperativa, adem¨¢s, muestra cierta familiaridad con Blair. "?Quien eres?" (Aruh) "Mi nombre es Desia, soy una esclava de la se?ora Gerso, mi deber es cuidar de la salud de las mujeres cautivas... Ahora, s¨ªgame antes de que los guardias vengan." (Desia) La joven me tom¨® de uno de mis brazos y me llev¨® con ella, lo normal ser¨ªa desconfiar de sus palabras, pero mi instinto me dec¨ªa que pod¨ªa hacerlo. Mientras la segu¨ªa, ella me miraba de reojo de vez en cuando. "Es justo como lo describi¨® Blair..." (Desia) Alcanc¨¦ a escucharla susurrar, parece que despu¨¦s de todo si ten¨ªa una relaci¨®n estrecha con Blair, su forma de hablar era muy cari?osa y dulce. Cada vez que d¨¢bamos vuelta o lleg¨¢bamos a una bifurcaci¨®n, vigilaba que no hubiera nadie en los alrededores y me indicaba de las trampas que hab¨ªa puestas. "Es aqu¨ª... Por favor... Sea amable con Blair cuando la vea." (Desia) Llegamos a una habitaci¨®n que se ve¨ªa como un calabozo, hab¨ªa varios orificios en las paredes tapados con barrotes con mujeres en varios de ellos. El ambiente era depresivo, algo l¨®gico sabiendo lo que ocurr¨ªa aqu¨ª. Todas se ve¨ªan resignadas, y no respond¨ªan a mi presencia, quiz¨¢s pensando que era uno de los ladrones que ven¨ªa a tener sexo con alguna de ellas. Me dirig¨ª r¨¢pidamente a la celda de donde sent¨ªa la presencia de Blair, y ah¨ª la encontr¨¦, desnuda y encadenada. "?Blair!" (Aruh) Mi voz la tom¨® por sorpresa y volte¨® a mirarme, estaba muy confundida, sus ojos me dec¨ªan que no pod¨ªa creer lo que estaba viendo. "?Joven Aruh?" (Blair) "Miau, ?Qu¨¦ ocurre? Quer¨ªa dormir un rato." (Titanya) "?Es el prometido! ?Vino por Blair!" (Desia) "??Que cosa?!" (Varetsi) Una chica a mis espaldas exclam¨® muy sorprendida en voz alta, lo cual hizo que el resto de las mujeres comenzaran a notar mi presencia. "Shhh, chicas, ?No hagan ruido! Van a atraer a los guardias." (Desia) "Pero... En verdad vino... Woah, Desia, ?Ese es tu rostro? Es la primera vez que lo veo." (Varetsi) Ajenos al esc¨¢ndalo que se formaba a nuestro alrededor, Blair y yo continuamos vi¨¦ndonos en silencio, sus ojos comenzaron a llenarse de l¨¢grimas y cubri¨® su cuerpo con sus manos llena de verg¨¹enza. "Aa... Aahhhh" (Blair) Blair comenz¨® a llorar, ?Qu¨¦ hac¨ªa yo parado aqu¨ª sin hacer nada? "Aqu¨ª tengo las llave..." (Desia) Ignorando las palabras de Desia, agarr¨¦ los barrotes de la celda y jal¨¦ desprendi¨¦ndolos de la pared, la reja de madera deb¨ªa pesar unos 100 kg, pero no eran nada. Escuche el sonido de unas llaves cayendo al suelo pero no le di importancia. "?Nooo! ?No se acerque, por favor! ?No me vea as¨ª!" (Blair) Me quit¨¦ mi gambeson y cubr¨ª a Blair con ¨¦l, cort¨¦ los barrotes que la ataban y la sujet¨¦ en mis brazos. "Blair, ya todo est¨¢ bien... Est¨¢s a salvo." (Aruh) Blair regres¨® mi abrazo y llor¨® amargamente. "Todo fue mi culpa... ?No pude proteger a la se?orita! ?Lo siento!" (Blair) Permanec¨ª en silencio, abrazando a Blair. "Joven prometido, ll¨¦vese r¨¢pido a Blair, los guardias no tardaran en venir." (Desia) This story has been taken without authorization. Report any sightings. "?Espere! Ll¨¦veme a mi tambi¨¦n, por favor... ?Ser¨¦ su esclava!" (Varetsi) "?Yo tambi¨¦n! ?Ayudeme!" (chica 1) "No nos deje aqu¨ª." (chica 2) "?Se lo ruego, salveme!" (chica 3) "Chicas... No pidan imposibles" (Titanya) "Lo siento... mucho." (Desia) "?Nooooo! ?No quiero seguir aqu¨ª m¨¢s tiempo!" (Varetsi) "Esta bien, las ayudar¨¦." (Aruh) "?Eh?" (Desia) Las chicas hab¨ªan comenzado a suplicar desesperadamente por mi ayuda, y estaba m¨¢s que dispuesto a salvarlas a todas. "He dicho que todo est¨¢ bien, voy a salvarlas a todas." (Aruh) "No sea cruel con ellas, eso es impos..." (Desia) "Los bandidos... Han sido exterminados, ya no hay nadie que las mantenga cautivas... Te incluye a ti, Desia." (Aruh) Lo supe por su relaci¨®n con las chicas, ella tambi¨¦n deb¨ªa ser una prisionera de los bandidos. "?Es... Eso cierto?" (Varetsi) "Si." (Aruh) Los sollozos comenzaron a surgir de cada una de las celdas, eran llantos de alivio, llantos por la alegr¨ªa de salir de este infierno. Mir¨¦ de reojo a mis espaldas, hab¨ªa l¨¢grimas corriendo por las mejillas de Desia. A¨²n ten¨ªa trabajo por hacer, todav¨ªa deb¨ªa de encontrar a Fortuna, pero por ahora deb¨ªa tranquilizarme y ayudar a todas estas chicas. ... Cuando Blair dej¨® de llorar, se separ¨® de mis brazos y comenz¨® a portarse de manera muy d¨®cil, muy diferente de c¨®mo la recordaba. Le dej¨¦ mi gambeson para que lo usara y fui a liberar al resto de las chicas, todas estaban desnudas al igual que Blair as¨ª que le pregunt¨¦ a Desia si ten¨ªa cobertores o algo que pudiera usar, y ella trajo las mantas que les daban a las mujeres en tiempo de invierno, estaban sorpresivamente limpias. "No iba a permitir que se enfermaran por una mala higiene." (Desia) Desia me inform¨® orgullosamente de su trabajo. Luego de que se quitara la capucha, pude ver que su cabello era largo y rizado, era muy hermosa; en otra situaci¨®n me habr¨ªa quedado a admirarla, pero no ahora. Abr¨ª cada una de las celdas y le entregu¨¦ una manta a cada una de las mujeres. Cuando liber¨¦ a la chica elfo se me lanz¨® a los brazos, mi torso estaba desnudo, as¨ª que pude sentir su cuerpo directamente. "Muchas gracias. De verdad, muchas gracias." (Varetsi) "Ya estas bien." (Aruh) Acarici¨¦ un poco su espalda para calmarla. "Hyu" (Varetsi) Pero dej¨® escapar un leve gemido, as¨ª que me detuve. "Lo...Lo siento..." (Aruh) "No... Est¨¢ bien." (Varetsi) Le di una manta y acarici¨¦ su cabeza. Era una bella chica de cabello largo, de un color verde muy claro, un rasgo que muy pocos elfos tienen. La siguiente a la que ayud¨¦ fue a una chica kekat de pelaje blanco, la cual tambi¨¦n se me lanz¨® a los brazos, pero comenz¨® a pegarse mucho a mi. "Me llamo Titanya, muchas gracias por salvarme." (Titanya) "Mucho gusto, Titanya... Es un bello nombre, yo me llamo Aruh." (Aruh) Acarici¨¦ a Titanya, era bastante linda y un poco alta para ser kekat. Dej¨¦ que me abrazara y me solt¨® luego de un rato. Contando a Blair y a Desia, hab¨ªa un total de 11 mujeres cautivas, la mayor¨ªa eran humanas y ten¨ªan un rango de edad de 15 a 40 a?os. "Voy a llevarlas afuera, caminen con cuidado y vayan siempre detr¨¢s de m¨ª." (Aruh) "?Es verdad que extermin¨® a todos los bandidos?" (chica 2) "Capturamos a unos cuantos, pero la mayor¨ªa murieron." (Aruh) "?Cuantos soldados trajo con usted?" (Varetsi) "Solo vinimos 5... Uno de ellos puede parecer un monstruo pero es un amigo, as¨ª que no se vayan a asustar..." (Aruh) "Con solo 5 personas y lograron vencer a 50 bandidos... ?Sorprendente!" (Varetsi) "Pero a¨²n est¨¢ el grupo que sali¨® a ''cazar'', son pocos hombres pero conocen muy bien estos bosques..." (Desia) "Tambi¨¦n est¨¢n muertos, gracias a ellos es que pudimos encontrarlas." (Aruh) Acarici¨¦ la cabeza de Blair que iba junto a mi, estaba muy callada y estaba aferrada a mi brazo. "?Y que hay... del jefe?" (Desia) "?Un hombre que trat¨® de escapar? Mi esposa lo atrap¨®." (Aruh) Al mencionar que Naku era mi esposa, pude escuchar un par de suspiros de resignaci¨®n a mis espaldas. "?Es casado? ?Pero que no era el prometido de la se?orita de Blair?" (Titanya) "Si, tambi¨¦n lo soy..." (Aruh) Sent¨ª la mirada fija de Blair sobre mi. "?Hay alg¨²n problema, Blair?" (Aruh) "No, ninguno... Ya me esperaba que se hubiera casado con la se?orita Naku... Y, ?Cuantas concubinas tiene? ?10? ?15?" (Blair) "No, solo tengo dos... Bueno, tres... No tantas como las que planean conseguirme Naku y Fortuna." (Aruh) "?Oh?" (Varetsi/Titanya/Desia) ?Mmm? Siento una extra?a hostilidad hacia mi parte... Un sentimiento muy nost¨¢lgico, como cuando conoc¨ª por primera vez a Naku... Ahora s¨¦ lo que es... Vaya, las chicas de este mundo son m¨¢s fuertes de lo que parecen. Ninguna de las chicas dijo nada, pero me imaginaba que ideas ten¨ªan en mente. Bueno, dejaremos eso para despu¨¦s, cuando todo haya acabado. "Hay un par de trampas por aqu¨ª. Tengan mucho cuidado." (Aruh) Con mi ayuda y la de Desia, las chicas evadieron todas las trampas y continuamos avanzando hacia la salida. "?Ah¨ª est¨¢ uno de los hombres!" (Chica 1) "Tranquilas, est¨¢ fuera de combate." (Aruh) Era el hombre que dej¨¦ inconsciente antes de encontrar a Desia. Ser¨ªa peligroso llevarlo arrastrando, podr¨ªa activar alguna trampa, as¨ª que lo cargue en el hombro del lado opuesto donde estaba Blair, cuya mirada se llen¨® de desprecio hacia el delincuente. "Este hombre va a pagar por sus cr¨ªmenes... Tenlo por seguro, Blair." (Aruh) Luego de un rato de caminar por las cuevas, llegamos hasta la salida, de nueva cuenta pude escuchar los sollozos de las chicas. "Es la salida" (Titanya) "Cre¨ª que nunca volver¨ªa a ver el sol." (chica 4) Todas estaban muy felices, pero debido a la pelea que hubo con los ladrones, sus cuerpos quedaron regados por todos lados. Si las llevaba afuera, lo primero que ver¨ªan al salir ser¨ªa una escena muy sangrienta. "Quiero advertiles algo antes de que salgamos; no ser¨¢ una vista muy linda la que nos espere afuera, as¨ª que creo que ser¨ªa buena idea que se cubran los ojos antes de salir... Les quitaremos las vendas cuando nos hayamos alejado lo suficiente." (Aruh) "No hay ning¨²n problema conmigo." (Diase) "Tampoco conmigo... No puedo esperar m¨¢s en ver el exterior." (Varetsi) "Ni yo." (Titanya) Ninguna de las mujeres acept¨® ponerse la venda en los ojos. Asent¨ª al verlas con tanta determinaci¨®n; pero antes de salir, Desia les puso unas gotas en los ojos para que la luz del sol no las lastimara. Desia se ve¨ªa como toda una doctora. Cuando todas terminaron, las llev¨¦ afuera, hacia su libertad. Capitulo 48 Cap¨ªtulo 48: Desahogo y pasi¨®n. A¨²n con la medicina de Desia, el sol encandil¨® los ojos de la que iba saliendo de las cuevas. "Es tan brillante... He pasado mucho ah¨ª dentro." (Varetsi) Todas salieron y comenzaron a respirar el aroma de las hojas de los ¨¢rboles, y de la sangre de los ladrones. "Gwee" (Chica 1) Como se los hab¨ªa advertido, la escena era bastante escalofriante. De los cad¨¢veres, s¨®lo unos pocos estaban en una pieza, muchos fueron decapitados o cortados por la mitad, hab¨ªa muchas cabezas, sangre y entra?as esparcidos por todo el lugar. "?Est¨¢n todas bien? Cierren los ojos, se los cubrir¨¦ con un pa?o." (Aruh) "No, estoy bien... Solo me sorprend¨ª un poco." (chica 1) "Todas estamos bien, si una comienza a sentirse mal yo la ayudar¨¦." (Desia) "Estos hombres nos han hecho sufrir demasiado... Verlos asi no me causa la m¨¢s m¨ªnima pena." (Varetsi) Las dem¨¢s asintieron a tales palabras. "?Aruh! ?He capturado al jefe!" (Naku) Naku nos vio salir de las cuevas y se dirigi¨® r¨¢pidamente a donde est¨¢bamos, se le ve¨ªa muy contenta. "?Que hermosa!" (chica 2) "Es como un hada." (Titanya) "?Blair! Me alegro tanto de verte... Perd¨®n por llegar tan tarde." (Naku) Las chicas se quedaron sorprendidas por la belleza de Naku, quien le dio un abrazo a Blair al ver que ven¨ªa conmigo. "Se?orita Naku... Gracias." (Blair) "No necesitas agradecerme nada... Si hubi¨¦ramos llegado antes no habr¨ªas tenido que sufrir a manos de estos infelices." (Naku) Blair mir¨® por donde hab¨ªa venido Naku, hab¨ªa un grupo de 6 hombres amordazados, Cherry, Barker y Eugene los estaban vigilando. "Ese es el jefe Morbonzola... En serio lo atraparon." (Desia) ?Que nombre tan rid¨ªculo! Desia confirm¨® la identidad del hombre que sospech¨¦ era el jefe; sent¨ª su presencia tratando de escapar y logr¨® desaparecer por un momento del rango de mi habilidad; por suerte, Naku fue a buscar por los alrededores, lo encontr¨® y lo atrap¨® "Si, ese maldito trat¨® de huir por una cueva a un kil¨®metro de distancia de aqu¨ª... Tra¨ªa consigo un bot¨ªn, y ten¨ªa preparadas unas enormes aves terrestres para escapar montado." (Naku) Esas son buenas noticias, comenzaba a preguntarme c¨®mo har¨ªa para llevar a Blair y al resto a un lugar seguro. "Naku, ?Podr¨ªan ir t¨², Cherry y Eugene y traer¨¢ a esas aves? Quisiera usarlas para ayudarlas a ellas." (Aruh) "Ah, claro..." (Naku) Naku vio a las dem¨¢s chicas que ven¨ªan conmigo y asinti¨® tras separarse de Blair. "Blair, chicas, ya no hay nada que temer." (Naku) Me qued¨¦ junto a Barker a cuidar de las chicas y de los bandidos, arroj¨¦ al que llevaba cargando donde estaban los dem¨¢s. El jefe estaba muy magullado, Naku no se contuvo con ¨¦l; tambi¨¦n debi¨® pasar por la t¨¦cnica de Eugene. Sin embargo, Naku me inform¨® antes de irse que se neg¨® a hablar de la ubicaci¨®n de Fortuna. "Hey, mocoso, no vas a librarte de esta... El resto de mis seguidores vendr¨¢n y nos liberaran, cuando eso pase voy a matarte y a violar a las mujeres que trajiste, ?Voy a encargarme de que queden embarazadas de mi!" (Morbonzola) "?...Lo dice un hombre que plane¨® huir como un cobarde?" (Aruh) "Maldito, ?Jam¨¢s volver¨¢s a ver a tu mujerzuela! ?La vender¨¢n y el que la compre la dejar¨¢ como esa idiota que est¨¢ a tu lado! ?Ja, ja, ja, ja, ja!" (Morbonzola) Ten¨ªa tantas ganas de desollar vivo al desgraciado, pero ten¨ªa que sacarle la informaci¨®n primero. La fuerza con la que Blair me sujet¨® aument¨® y sus ojos ard¨ªan con odio. "Tranquila, Blair. No caigas en sus provocaciones... Primero tengo que hacer que nos diga donde esta Fortuna." (Aruh) "As¨ª es, est¨²pida, mientras mantenga cerrada la boca no podr¨¢n matarme... Pero si dejas que te sostenga como cuando te quit¨¦ la virginidad, quiz¨¢s considere hablar." (Morbonzola) Esto lo decide, voy a cortarlo trozo por trozo hasta que hable. "La se?orita fue llevada al pueblo de Galkanzo hasta que fuera vendida." (Desia) "Desia, ?Es cierto eso? ?Sabes donde esta Fortuna?" (Aruh) "Si, la se?ora Gerso la llev¨® ah¨ª para que ninguno de los hombres se sintiera tentado a tomar su virginidad..." (Desia) "?Desia? ?Eres tu? ?Maldita! ?Porque los estas ayudando, traidora?" (Morbonzola) "Gracias por la informaci¨®n, Desia." (Aruh) "No, perdone por no dec¨ªrselo antes." (Desia) Mir¨¦ al maldito de Morbonzola, sonre¨ª de manera amenazante. "Ya han perdido todo su uso... Les dar¨¦ el peor castigo que se puedan imaginar." (Aruh) Blair se puso enfrente de mi, interponi¨¦ndose. "Joven Aruh... Presteme su espada." (Blair) Su mirada me dec¨ªa sus intenciones, era una petici¨®n desesperada, pero se merec¨ªa ese derecho luego de lo que le hicieron. Asent¨ª y le entregu¨¦ mi espada, ella mir¨® a las dem¨¢s chicas y ellas tambi¨¦n asintieron. "Espera... Me sobrepas¨¦ con lo que dije, solo estaba un poco asustado... Le-Les entregar¨¦ con gusto a la chica, lleveselas a todas..." (Morbonzola) "No, lo, siento, no quiero morir" (ladr¨®n 1) "Yo... Yo puedo ser un esclavo..." (ladr¨®n 2) Blair ignor¨® las s¨²plicas de Morbonzola y sus secuaces y continu¨® acerc¨¢ndose a ellos con espada en mano. "Les entregar¨¦ a Gerso y a las otras dos para que hagan lo que quieran con ellas... Tengo un bot¨ªn, ?Quedenselo!" (Morbonzola) Con un solo movimiento, Blair le reban¨® la cabeza a Morbonzola permitiendo ver lo que ten¨ªa en el interior, fue un corte tan limpio, que la hoja de la espada sali¨® sin una gota de sangre. Los dem¨¢s ladrones se tiraron al suelo y trataron de huir. El tipo que captur¨¦ dentro de la cueva despert¨® por los gritos, solo para ver la espada dirigirse hacia ¨¦l. Blair mat¨® a todos los ladrones cautivos, sin perdonar a ninguno. No sent¨ª compasi¨®n por los desgraciados. Cuando termin¨®, Blair dej¨® caer la espada al suelo y volvi¨® a lanzarse a mis brazos, de nuevo comenz¨® a llorar, pero esta vez, de alivio. ... Naku, Eugene y Cherry regresaron luego de casi una hora trayendo consigo a 5 grandes aves llamadas glarones. Como dato curioso, son los animales con los que Fortuna confundi¨® el huevo de Arachne. Si tuviera que describir su apariencia, los llamar¨ªa gallinas gigantes; cada glaron puede cargar hasta a tres o cuatro personas pero ir¨¢n despacio si llevan mucho peso encima. Cuando Naku vio los cuerpos de Morbonzola y los dem¨¢s bandidos secuestrados, volte¨® a verme confundida. "He conseguido la ubicaci¨®n de donde se encuentra Fortuna, as¨ª que ya no eran necesarios..." (Aruh) "Fui yo la que mat¨® a esos hombres... No piense mal del joven Aruh." (Blair) "No estaba preocupada por eso, solo me pregunt¨¦ c¨®mo hab¨ªa hecho Aruh para sacarle la informaci¨®n." (Naku) "No la saqu¨¦ de ¨¦l, fue Desia quien me dijo todo. Fortuna se encuentra en un pueblo al sur de aqu¨ª llamado Galkanzo, podemos llegar en menos de un d¨ªa." (Aruh) Una gran sonrisa ilumin¨® el rostro de Naku. This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. "?Vayamos cuanto antes!" (Naku) "Si, he acabado con el resto de los preparativos." (Aruh) Con eso me refer¨ªa a fabricar ropa para las chicas. Digo ropa, pero lo ¨²nico que hice fue modificar las mantas para convertirlas en vestidos; es un trabajo improvisado, pero todas se pusieron contentas al usarlos. Incluso Desia, quien ya llevaba ropa, me pidi¨® que modificara la tunica ya que le estorbaba para correr. En su caso solo hice unos cuando cortes y remedos simples, tambi¨¦n le hice un peque?o agujero para su cola. La t¨²nica que usaba no permit¨ªa exhibir los otros rasgos caracter¨ªsticos de su raza, que son una cola larga que termina en una punta triangular, y una diferencia de g¨¦nero que no ven¨ªa mencionada en el libro que le¨ª: sus tres senos. Seg¨²n lo que me dijo Seria cuando le tom¨¦ las medidas, las mujeres desmodas tienen tres senos completamente desarrollados, y debo decir que son bastante bellos......... Cuando la ataqu¨¦ dentro de las cuevas, sospech¨¦ que tal era el caso, pero ahora pude confirmarlo. "Escuchen todas, mis compa?eros Cherry, Eugene y Barker las escoltaran hasta la ciudad de Jimama." (Aruh) Me dirig¨ª hacia Eugene. "Eugene, dile a Dob que ayude a estas mujeres en todo lo que pueda, y a Agatha y Mitena que llegaremos cuando rescatemos a Fortuna. Que no se preocupen." (Aruh) "S¨ª, mi se?or." (Eugene) "Joven Aruh... Quiz¨¢s sus compa?eros deban ir con usted. La se?orita Fortuna Dewell es custodiada por la se?ora Gerso y sus otras dos esclavas aparte de mi, Eufira y Roksa." (Desia) "?Desia tiene raz¨®n! Titanya y yo somos mercenarias y fuimos vencidas juntos con nuestros respectivos equipos por esas tres." (Varetsi) "Cierto, miau. Los hombres son muchos pero todos son d¨¦biles... Gerso y las otras son fuertes." (Titanya) Varetsi y Titanya nos contaron c¨®mo fueron capturadas. Las dos pertenecen a un tipo de organizaci¨®n llamado ''mercenarios'', los cuales son personas con habilidades variadas que realizan trabajos (tambi¨¦n llamados misiones) encargados por el reino o particulares. Los mercenarios trabajan en grupos llamados gremios cuyo tama?o puede variar y en donde cada uno de sus miembros tiene asignado un rango seg¨²n su habilidad. La otra manera en la que se les llama a los mercenarios es aventureros. Varetsi pertenec¨ªa a un gremio llamado ''Halcones Cazadores'' y Titanya a ''Corriente Acu¨¢tica'', ambas fueron capturadas cuando realizaban misiones de recolecci¨®n de materiales en los bosques de la regi¨®n junto a sus respectivos equipos. "Si, fue esa maldita mujer la que nos captur¨® a la se?orita y a mi... Mat¨® a Bryan y a Samuel, quienes nos acompa?aban." (Blair) Blair nos cont¨® que Fortuna quiso ir la regi¨®n de Waterloud como excusa para visitarnos a Naku y a mi. Blair y los otros dos subordinados del se?or Allan fueron encomendados para su protecci¨®n pero sufrieron de varios ataques de ladrones, los cuales lograron repeler, hasta que apareci¨® el grupo de la tal Gerso y fueron vencidos. Con esa informaci¨®n me di cuenta de dos cosas. La primera era una manera de actuar de Ponzo?a, si encuentran una presa que les interese la atacaran y la estar¨¢n acosando hasta que caiga, pero si la presa es muy fuerte, llamaran a la persona m¨¢s poderosa de la banda para atraparla. La otra es la habilidad de la mujer llamada Gerso: magia de alto nivel. Los magos tienen distintos niveles en la fuerza de sus hechizos, gran parte de la gente que puede usar el hetros a voluntad apenas puede realizar un fen¨®meno perceptible, como una llama del tama?o de la de una vela, una peque?a brisa, o una descarga el¨¦ctrica inc¨®moda. Hay otros que pueden realizar verdaderos ataques de magia, como una bola de fuego o un cuchillo de sombra; y finalmente, est¨¢n aquellos que tienen un poder m¨¢gico que rivaliza con el de algunos monstruos, como bolas de aire a presi¨®n que pueden hacer estallar a una persona. Este ¨²ltimo nivel es muy solicitado por el ej¨¦rcito y es al que pertenece esa mujer. "La especialidad de la se?ora Gerso es el elemento fuego, ella compensa el tiempo de recitaci¨®n con la asistencia de Eufira y Roksa, las cuales son h¨¢biles guerreras." (Desia) Todas estaban preocupadas por nuestra seguridad, incluso Eugene parec¨ªa querer venir con nosotros. "Todo est¨¢ bien... Les agradezco mucho esa informaci¨®n, nos ser¨¢ de utilidad." (Aruh) "Si, tenemos experiencia combatiendo contra seres que pueden usar magia." (Naku) Est¨¢n Arachne, Barker, y la gran mayor¨ªa de los monstruos de Tulser. "Blair, te prometo que rescataremos a Fortuna... Conf¨ªa en nosotros." (Aruh) Tom¨¦ a Blair de las manos mientras le hice mi promesa, sus mejillas se enrojecieron por un instante, pero me solt¨® y retrocedi¨® un poco. Las dem¨¢s chicas, Naku incluida nos miraban con una expresi¨®n de expectativa. "Blair... ?Que suerte tienes!" (Titanya) "?N-No digas tonter¨ªas! Eso ya no puede ser... Ahora estoy sucia... Estoy mancillada." (Blair) Todas se sorprendieron por las palabras de Blair. Yo me molest¨¦ al escucharla. "Blair, no te llames mancillada o sucia... No tienes la culpa de lo que te hicieron esos malditos, ellos son los sucios." (Aruh) "No entiende, joven Aruh... Yo, usted me gustaba... Pero ahora soy una mujer sin ninguna virtud, tuve relaciones tantas veces con esos hombres que perd¨ª la cuenta." (Blair) "?Tu no tuviste relaciones, ellos abusaron de ti! ?A quienes debes odiar es a ellos no a ti misma!" (Aruh) "Eso da igual, ning¨²n hombre me aceptar¨¢ ahora... ?Jam¨¢s podr¨¦ cumplir mi deseo de ser su concubina!" (Blair) Me acerqu¨¦ a Blair, la sujete firmemente y le di un profundo beso, uno tan sincero y apasionado como me fue posible de dar. Blair se resisti¨® al principio, pero fue relaj¨¢ndose poco a poco, pude sentir sus c¨¢lidas l¨¢grimas en mis mejillas. Comenc¨¦ a acariciar su espalda y ella dej¨® su cuerpo a mi voluntad; la tom¨¦ firmemente y contin¨²e bes¨¢ndola. Cuando separamos nuestros labios, un hilo de saliva los continuaba conectando. La vi temblar, deseando que continuara, as¨ª que le di un segundo beso igual de apasionado que el primero. Pasaron varios minutos para que nos separ¨¢ramos. "Blair... No te odies, no veo nada de malo en ti... Yo veo a una hermosa mujer a la que deseo proteger..." (Aruh) "Pero... Sucia..." (Blair) "Entonces continuar¨¦ besandote, acarici¨¢ndose, y te har¨¦ m¨ªa hasta que se te olviden las penas y no puedas pensar en otra cosa que no sea yo." (Aruh) Pude sentir como un temblor recorri¨® su cuerpo desde sus piernas. Mir¨¦ a mis alrededores, est¨¢bamos solos. Pude sentir la presencia de Aruh y las dem¨¢s manteniendo la distancia. Al ver el suelo, vi que hab¨ªa una flecha apuntando al interior del bosque. Sonre¨ª al darme cuenta de las intenciones de Naku. Cargu¨¦ a Blair como una princesa y la llev¨¦ a donde apuntaba la flecha; llegamos hasta un peque?o claro... "Blair..." (Aruh) En donde la hice m¨ªa. Nota del autor: Bien, con esto termina el marat¨®n, a partir de aqu¨ª subir¨¦ los cap¨ªtulos con menos frecuencia por falta de tiempo. Espero que no los haya molestado estos ¨²ltimos episodios. Capitulo 49 Cap¨ªtulo 49: Encuentro esperado Blair cay¨® dormida luego de que termin¨¢ramos; su rostro luc¨ªa tranquilo y ten¨ªa una ligera sonrisa. Al verla en tal estado, bes¨¦ involuntariamente su mejilla. Decid¨ª no despertarla y la vest¨ª con cuidado con uno de los vestidos improvisados que hice. Me puse mi gambeson y la cargue con cuidado para llevarla a donde estaba Naku esperando. ¡°Se ve tan pac¨ªfica¡­ Aruh, gracias por cuidar de ella.¡± (Naku) ¡°He decidido convertirla en mi concubina tambi¨¦n¡­ Deseo protegerla y aliviar su dolor.¡± (Aruh) ¡°Me parece muy bien¡­ Yo tambi¨¦n quiero que su dolor desaparezca.¡± (Naku) Las heridas que tiene Blair en su coraz¨®n tardar¨¢n tiempo en sanar, pero ahora que la he convertido en mi mujer, har¨¦ todo lo posible para ayudarla. Dejamos a Blair en manos de Cherry. Las dem¨¢s chicas me miraban muy fijamente, pod¨ªa sentir a algunas de ellas examinandome de pies a cabeza. Tal sensaci¨®n proven¨ªa especialmente fuerte de Titanya, la chica kekat. En respuesta, le gui?¨¦ un ojo y la vi estremecerse. En verdad que es una chica muy fuerte. Como Eugene dijo que las propiedades de un ladr¨®n pueden ser reclamadas por quien lo mate, tomamos el bot¨ªn de Morbonzola y todas las armas y objetos valiosos que ten¨ªan. Al parecer, se puede obtener una recompensa por las cabezas de los ladrones, as¨ª que junt¨¦ las que Desia me hab¨ªa indicado eran de los miembros m¨¢s peligrosos del grupo y las puse en un saco doble que le entregu¨¦ a Eugene. La cabeza de Morbonzola qued¨® hecha un desastre, as¨ª que tuve que unirla con cuidado y la met¨ª en un saco aparte. ¡°Haz que Dob se encargue del resto, Eugene.¡± (Aruh) ¡°S¨ª, mi se?or.¡± (Eugene) Las chicas montaron a los glarones y fueron escoltadas a Jimama. ¡°Aruh¡­¡± (Naku) ¡°Vayamos a rescatarla.¡± (Aruh) Naku y yo tambi¨¦n dejamos el lugar en una direcci¨®n distinta. Nuestro destino era el pueblo donde ten¨ªan resguardada a Fortuna. ¡­ Siguiendo un mapa que encontramos entre las ropas de Morbonzola, llegamos al pueblo de Galkanzo. Ya estaba entrada la noche cuando encontramos el pueblo, hab¨ªa luna llena con un cielo despejado, d¨¢ndonos la suficiente visi¨®n. Dicho pueblo tambi¨¦n estaba protegido por una muralla de madera, y algunos guardias cuidaban las tres entradas que ten¨ªa. Sin embargo, Naku y yo decidimos no entrar por ninguna de las puertas, sino saltar los muros. Cuando nos acercamos lo suficiente al poblado, pude sentir esa presencia que tanto anhelaba encontrar¡­ ?Fortuna estaba aqu¨ª! ¡°Naku¡­ Puedo sentir a Fortuna.¡± (Aruh) ¡°??En donde esta?!¡± (Naku) Yo me sent¨ªa muy feliz, pero Naku se ve¨ªa ansiosa, as¨ª que la tom¨¦ de los hombros y la mir¨¦ fijamente. ¡°Debemos ser cautelosos ahora que estamos cerca de rescatarla¡­ Siento su presencia en un punto apartado del pueblo, justamente en el l¨ªmite donde alcanza mi habilidad¡­ En la zona este del pueblo.¡± (Aruh) Saltamos los muros por una parte donde no sent¨ª ninguna presencia cerca y nos movimos de una sombra a otra. ¡°Es en ese edificio de ah¨ª¡­ Hay dos presencias escondidas afuera y una cerca de la ventana, deben ser las personas de las que nos hablaron¡­ Fortuna est¨¢ en la misma habitaci¨®n que la ¨²ltima.¡± (Aruh) El edificio donde sent¨ª la presencia de Fortuna era una construcci¨®n grande de dos pisos. Sobresal¨ªa de las dem¨¢s casas de los alrededores. ¡°Es demasiado simple, ?Hay m¨¢s personas cerca?¡± (Naku) ¡°Si las hay, pero est¨¢n en los edificios contiguos¡­ Es dif¨ªcil saber si son enemigos o no.¡± (Aruh) La formaci¨®n de un enemigo dentro del edificio y dos afuera es muy vulnerable, si todos est¨¢n alerta no podr¨¢n descansar, as¨ª que deben tener c¨®mplices cerca. Desia no mencion¨® que Gerso fuera acompa?ada por otras personas aparte de las dos esclavas, as¨ª que deben ser mercenarios o rufianes contratados. Con mi extra percepci¨®n me es posible diferenciar de personas o monstruos, tambi¨¦n puedo recordar la presencia de alguien que haya conocido¡­ Pero no puedo saber la edad, g¨¦nero o identidad de alguien que no conozca. Si atacabamos precipitadamente a las tres en el edificio y dan la alerta o no resultan ser quienes esperamos, estaremos en desventaja si reciben ayuda de refuerzos y usan a Fortuna como reh¨¦n. Pero si tratamos de atacar a las personas de los alrededores nos arriesgar¨ªamos a da?ar a inocentes. ¡°As¨ª que solo queda una opci¨®n¡­¡± (Naku) ¡°Si, la estrategia del se?uelo.¡± (Aruh) La estrategia del se?uelo es algo que sol¨ªamos usar en Tulser para cazar monstruos que atacaban en grupos¡­ Tengo que hacerles creer que soy la mayor amenaza. Naku fue a esconderse y yo me acerqu¨¦ al edificio donde estaba Fortuna; llevando piedras conmigo, camin¨¦ tranquilamente hasta que algunas presencias se movieron, se?al de que se dieron cuenta de mi existencia. Levant¨¦ una de las piedras y la lanc¨¦ contra una de las personas que estaban fuera como vig¨ªas. La presencia desapareci¨®, la hab¨ªa matado. Una mujer sali¨® de las sombras y se lanz¨® contra m¨ª, estaba cubierta con una armadura de tela con capucha y un antifaz. Sus armas eran dos dagas largas y las manejaba muy bien. Desia y las dem¨¢s ten¨ªan raz¨®n cuando dijeron que las esclavas de Gerso eran m¨¢s fuertes que los dem¨¢s ladrones. Otra sombra trato de acercarse me desde mi punto ciego, estaba escondida dentro de uno de los edificios contiguos. Se trataba de una persona m¨¢s peque?a, pero no menos h¨¢bil. Trat¨¦ de tomar algo de distancia de las dos y ellas me siguieron. La puerta del edificio a la derecha se abri¨® y un hombre de aspecto feroz sali¨® cargando una gran hacha. Otros tres hombres y una mujer le acompa?aban. Pero en cuanto salieron y la presencia que estaba junto a Fortuna comenz¨® a moverse, una veloz silueta atraves¨® la ventana y entr¨® en la habitaci¨®n. Bien. ¡°Hey, ?Alerta a los dem¨¢s! ?Nos est¨¢n atacando!¡± (Hombre del hacha) Mientras me encontraba evadiendo los ataques de las dos chicas, el hombre del hacha le daba ¨®rdenes a sus subordinados. M¨¢s personas comenzaron a salir del edificio. ¡°?Que esperas? ?Por qu¨¦ no disparas?¡± (Hombre del hacha) ¡°??No ves c¨®mo se mueve?! ?Es m¨¢s r¨¢pido que las mujeres de Gerso!¡± (Arquero) Ahora que Naku hab¨ªa invadido la habitaci¨®n donde estaba Fortuna y seguramente se estaba enfrentando a Gerso, era mi hora de contraatacar. Romp¨ª una de las piedras en mi mano y las lanc¨¦ con fuerza contra las dos chicas y los secuaces. Los peque?os fragmentos actuaron como una letal metralla, hiriendo a una de las esclavas y a algunos de los rufianes pero no mat¨® a nadie. El hombre del hacha y la mujer que lo acompa?aba en un principio lograron escapar ilesos. ¡°?Maldita sea! ?Puede usar magia!¡± (hombre del hacha) ¡°No lo escuche realizar un encantamiento.¡± (mujer) ¡°Debe ser como esas dos. Los heridos entren a la casa, los dem¨¢s tomen una formaci¨®n defensiva y usen una lluvia torrencial cada vez que entre en una zona blanca. Pongan atenci¨®n a las manos de ese tipo.¡± (hombre del hacha) El hombre del hacha, o m¨¢s bien, el l¨ªder, comenz¨® a dar ¨®rdenes en c¨®digo y los dem¨¢s comenzaron a actuar. Puedo darme cuenta de que tiene buena habilidad al mando. No se equivoc¨® cuando llam¨® magia a la bendici¨®n de Nagur, aunque creo que ¨¦l tiene un concepto diferente de c¨®mo fue que ataqu¨¦. Sin embargo, me llam¨® la atenci¨®n cuando dijo que las dos esclavas de Gerso pod¨ªan usar magia, Blair y las dem¨¢s no me dijeron nada al respecto. Justo entonces, la que fue herida por los fragmentos de roca me lanz¨® algo desde donde hab¨ªa ca¨ªdo. This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. Us¨¦ mi escudo para defenderme por si se trataba de un dardo o alguna otra arma; pero lo que me arroj¨®, estall¨® al impactar con el escudo y desprendi¨® un polvo muy vol¨¢til. Me di cuenta del peligro y retroced¨ª r¨¢pidamente, logrando evitar una fuerte explosi¨®n. ¡°?Ya!¡± (Hombre del hacha) Cuando aterric¨¦, una goleada de flechas fueron disparadas contra m¨ª. Ya entiendo. Agit¨¦ mi escudo con fuerza, desestabilizando la trayectoria de las flechas y que no me alcanzaran. ¡°?Magia de viento tambi¨¦n? ?Porque la se?ora no ha hecho nada?¡± (subordinado 1) ¡°Debe tener problemas con el otro atacante¡­ ?Quien es este tipo? ?Es muy fuerte!¡± (hombre del hacha) Tambi¨¦n debo elogiarlos a todos, si no fueran mis enemigos les pedir¨ªa que se me unieran. Empezando por las esclavas; puedo decir que son bastante h¨¢biles en la lucha cuerpo a cuerpo, pero me sorprendi¨® mucho lo que hicieron en ese ¨²ltimo ataque. La chica que her¨ª me lanz¨® un comprimido de polvo fino de maderas muy combustibles que se esparcieron r¨¢pidamente, y su compa?era lanz¨® un detonante causando una explosi¨®n de humo de buen poder¡­ As¨ª que ese es el origen de su magia. Los otros secuaces no se quedan atr¨¢s, las ¨®rdenes de ¡®lluvia torrencial en zona blanca¡¯ se refiere a disparar un gran n¨²mero de flechas cuando el enemigo se aleje de los aliados. Muy ingenioso. Si los ladrones hubieran trabajado as¨ª de bien, rescatar a Blair y las dem¨¢s chicas habr¨ªa sido muy dif¨ªcil. Bueno¡­ Parece que el ¨²ltimo ataque de las esclavas fue muy llamativo, las presencias en las dem¨¢s casas del pueblo comenzaron a moverse y otras (posiblemente guardias) se estaban acercando. ¡°Hay guardias acerc¨¢ndose, ?Menos mal!¡± (subordinado 1) ¡°Si, refuerzos.¡± (Subordinado 2) No puede ser¡­ ?Las autoridades de este pueblo est¨¢n confabuladas con los ladrones? ¡°Mejor r¨ªndete, criminal¡­ No podr¨¢s contra todos los guardias.¡± (hombre del hacha) Criminal¡­ ?Yo? Aprovechando mi distracci¨®n, la esclava que estaba en pie se lanz¨® nuevamente contra mi. Evad¨ª los ataques y trat¨¦ de contraatacar, pero su compa?era comenz¨® a lanzarme proyectiles nuevamente mientras se levantaba y trataba de resguardarse. Me defend¨ª nuevamente de lo que me arrojaron, esta vez s¨ª eran dardos de color negro para hacerlos m¨¢s dif¨ªciles de ver, muy seguramente ten¨ªan veneno. No fue dif¨ªcil bloquearlos al fijarme en los movimientos de sus manos, cosa que la otra esclava que me atacaba intentaba impedir que hiciera. Con mi espada pude desviar uno de los dardos contra la peque?a chica atacandome. El dardo la alcanz¨® a rozar en su hombro; ella se asust¨® y comenz¨® a buscar entre sus ropas, as¨ª que aprovech¨¦ para atacarla. Mi intenci¨®n fue frustrada cuando el hombre del hacha se acerc¨®, interponi¨¦ndose entre la chica esclava y yo. ¡°Tendr¨¦ que ser yo quien se encargue de ti si tanto deseas pelear.¡± (hombre del hacha) Pude ver sus ojos de cerca, este hombre en verdad cre¨ªa que yo estaba haciendo un mal. ¡°?Quien eres maldito? ?Alguien te paga para atacar a la se?ora Gerso?¡± (hombre del hacha) De pronto, la presencia que estaba en la habitaci¨®n con Naku y Fortuna desapareci¨®. ?Si! Naku lo logr¨®, rescat¨® a Fortuna. ¡°Con esa sonrisa¡­ ?Acaso haces esto por diversi¨®n?¡± (hombre del hacha) El hombre me lanz¨® un golpe con su hacha, confundiendo mi sonrisa de alegr¨ªa por una de locura. Sus habilidades estaban encima del promedio, pero estaba lejos de ser un adversario peligroso. Esquiv¨¦ el ataque, lo sujet¨¦ del brazo y le hice una llave de lanzamiento contra la esclava que se encontraba lastimada por mi ataque de rocas. El impacto fue un poco fuerte, pero los dos lograron sobrevivir¡­ Aunque requerir¨¢n de atenci¨®n inmediata, en especial la chica. La otra esclava estaba bebiendo una medicina, al terminarla me lanz¨® el frasco y reanud¨® el ataque. Iba a acabar con ella cuando: ¡°?Aruh! ?No mates a esas dos! ?A nadie!¡± (Naku) Naku me detuvo. Obedec¨ª su petici¨®n y en lugar de un contraataque mortal, solo la noque¨¦. Los guardias llegaron, era un grupo de 22 elementos. ¡°?Quietos todos! ?Tiren sus armas!¡± (guardia lider) Los compa?eros del hombre del hacha obedecieron. ¡°?Arrestenlo! ?¨¦l vino a atacarnos!¡± (mujer) La mujer del grupo me apunt¨®, culp¨¢ndome. ¡°?T¨²! ?Suelta tu espada o prep¨¢rate a morir!¡± (guardia lider) ¡°Me niego, podr¨ªan estar con Gerso.¡± (Aruh) ¡°Maldito¡­ ?Que quieres con la se?ora¡­?¡± (Hombre del hacha) El tipo es resistente, cre¨ª que lo hab¨ªa dejado inconsciente pero veo que no es as¨ª. ¡°No importa qu¨¦ razones tengas. Tienes una ¨²ltima oportunidad de obedecer o se te abatir¨¢ por rebeld¨ªa.¡± (guardia lider) Los guardias me apuntaron con sus arcos y flechas. ¡°?Esperen! Eso no funcionar¨¢, es un mago de alto nivel.¡± (mujer) ¡°?Alto nivel?¡± (guardia l¨ªder) Los guardias se vieron dudosos de actuar, Naku me dijo que no matara a nadie, pero la situaci¨®n se estaba complicando¡­ Tal momento de incertidumbre fue seguido por el sonido de una hermosa voz. ¡°?No se atrevan a ponerle un dedo encima!¡± (??) Naku salt¨® de la ventana y cargaba en sus brazos a una joven muy bella que recordaba muy bien. Vi¨¦ndolas juntas, las dos parecerian ¨¢ngeles descendiendo del cielo. Al ver de nuevo a esa chica, recuerdos de los tiempos que pasamos juntos en la infancia vinieron a mi mente. Un gran sentimiento de alivio se apoder¨® de m¨ª. En estos a?os que pase sin verla se hab¨ªa convertido en una mujer realmente hermosa. Conservaba sus rasgos faciales finos y adorables, adem¨¢s de la misma mirada inteligente pero gentil. Su cabello, m¨¢s brillante que el mismo oro, le hab¨ªa crecido y estaba sin sujetar. Llevaba puesta una prenda desgarrada, como Naku debi¨® verla en la profec¨ªa. Era Fortuna, mi querida prometida. Naku la baj¨® de sus brazos al aterrizar sin problemas. En cuanto la vi quise ir a su lado, abrazarla y besarla, pero deb¨ªa permanecer alerta, m¨¢s personas se estaban aproximando. ¡°?La esclava?¡± (hombre del hacha) Naku y Fortuna comenzaron a caminar hacia m¨ª. Los guardias estaban alertas de ellas y algunos les apuntaron¡­ Suelten esas flechas, y despu¨¦s de detenerlas, har¨¦ rodar sus cabezas. ¡°Este joven que ven aqu¨ª vino a rescatarme del cautiverio en el que me pusieron la ladrona Gerso y sus secuaces. Prometido mio y de mi amiga Naku, Aruh Hydran de la raza de los naga¡­¡±(Fortuna) ¡°?Na¡­ Naga? ?Un naga de Tulser? ?Rid¨ªculo!¡± (guardia l¨ªder) ¡°Es verdad¡­Y no es la ¨²nica, ?verdad?¡± (Fortuna) ¡°?Verdad!...... Soy Nakureshta Snakia, or¨¢culo y avatar del protector de los naga. Como tal, responder¨¦ con todo mi poder si alzan una mano en su contra¡­ ?Bajen todos sus armas! ?Ahora!¡± (Naku) Las dos hablaban entre ellas con mucha familiaridad y en complicidad; pero al dirigirse hacia los guardias, Naku us¨® un tono fuerte y majestuoso, hecho que los hizo bajar las obedecer y arrodillarse. ¡°?Sentimos nuestra osad¨ªa!¡± (guardias) Los hombres que ayudaban a Gerso, incluido el hombre del hacha se ve¨ªan perplejos. ¡°Aruh¡­ Sab¨ªa que vendr¨ªas¡­ Esos hombres, yo¡­ Estaba asustada.¡± (Fortuna) La tom¨¦ en mis brazos inmediatamente. Hab¨ªa pasado tiempo, pero este sentimiento al tenerla en mis brazos no hab¨ªa cambiado. ¡°Te he encontrado, Fortuna.¡± (Aruh) Especial 12 Especial 12: Sentimientos de las dos esposas (Primera parte) *Punto de vista de Naku* Me llamo Nakureshta Snakia, una naga nacida en las monta?as de Tulser. Nac¨ª en una familia ordinaria, mi padre y mi madre son agricultores de Korka, uno de los asentamientos m¨¢s importantes para los naga, ya que se dice que Nagur descansa debajo del pueblo. Si un joven desea convertirse en centinela de Tulser, el entrenamiento y los votos se hacen aqu¨ª, en el templo, para as¨ª estar presente a nuestro esp¨ªritu protector. Dichas creencias est¨¢n cerca de la verdad pero no son totalmente exactas. Nagur de hecho descansa en un lago cerca del pueblo y su presencia se extiende por todas las monta?as a travez de los cuerpos de agua. S¨¦ esto porque yo soy su or¨¢culo y avatar. Mi v¨ªnculo con Nagur es fuerte, puedo estar conectada con su sabidur¨ªa y ver las cosas que ocurren o van a ocurrir; sin embargo, la magnitud de un esp¨ªritu mayor es tan grande, que me es dif¨ªcil entender gran parte de lo que me muestra. Desgraciadamente, mi papel como or¨¢culo no es algo que disfrutaba. Solo supe de mis padres cuando una de las sacerdotisas me habl¨® de ellos. Ya que desde el momento en que nac¨ª, todo naga me ve como un ser supremo y me rinde tributo. Vine a este mundo sin padres que me amaran como hija. Y no solo mis padres. Las sacerdotisas que me cuidaban, las personas que me visitaban, los ni?os y ni?as que ve¨ªa jugar. Para todos era un objeto. Pero yo era una persona, incluso con la sabidur¨ªa de Nagur quer¨ªa hacer cosas tontas, cosas divertidas, quer¨ªa relacionarme con otros, que me vieran como algo mas que un ¨ªdolo. Me volv¨ª rebelde y temperamental durante un tiempo. Comenc¨¦ a aburrirme. Descubr¨ª que pod¨ªa conseguir muchas cosas con mi autoridad, as¨ª que exig¨ª que se me ense?ara a combatir. Pero ninguno de los naga se atrev¨ªa a entrenar conmigo, as¨ª que mis lecciones comenzaron a aburrirme tambi¨¦n. Insist¨ª en un compa?ero de combate y me trajeron a una mujer humana. Era bastante atractiva y tenia una personalidad amable. Ella me ense?¨® a luchar mas seriamente. De Nagur pude aprender muchas cosas sobre los distintas razas que cohabitaban con los naga, entre ellas la personalidad de los humanos. Si hab¨ªa algo que los caracterizara, era su deseo. Los humanos deseaban muchas cosas en comparaci¨®n de otras razas. Deseaban desde que nac¨ªan y mor¨ªan con la pena de no poder tener m¨¢s. Me sent¨ª relacionada con los humanos, yo tambi¨¦n deseaba muchas cosas. Pas¨® poco tiempo para que terminara de aprender todo lo que la mujer humana conoc¨ªa de combatir, y ella se retir¨® como mi instructora con la intenci¨®n de ir con su amado. A case of content theft: this narrative is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. Amor. Una palabra que me evad¨ªa, pero que me llamaba la atenci¨®n. Cada vez que escuchaba a la mujer hablar del hombre que amaba, comenc¨¦ a fantasear con tener a alguien as¨ª. Cierto dia recib¨ª un mensaje de Nagur. En un sue?o me vi enfrent¨¢ndome a un ser lleno de malicia, pero yo iba perdiendo, de pronto un hombre envestido y armado de luz plateada, al mando de muchos otros, vino a mi rescate y pudimos vencer al enemigo. Supe que esa persona ser¨ªa mi amante. Inici¨¦ una b¨²squeda para encontrarle, un fuerte sentimiento me llevaba hacia donde estaba. Cre¨ª encontrarlo en una peque?a aldea pionera llamada Alturi. Se trataba de un ni?o menor que yo, como de unos seis a?os. ?Era demasiado lindo! Al grado de ser un pecado. En lo personal, mas que los ni?os yo prefer¨ªa a las ni?as. Sin embargo, esa adorable mirada y forma de caminar, la cautela con la que se movia, y esa peculiar mezcla de inocencia e intelecto que irradiaba, combinadas con su bello rostro lo hac¨ªan m¨¢s atractivo que cualquier ni?a. Deb¨ª descuidarme, ya que ¨¦l descubri¨® donde estaba escondida. Sal¨ª de donde me ocultaba para hablar con ¨¦l, pero comenz¨® a titubear en cuanto me vio. Estaba decepcionada, me hab¨ªa equivocado con ¨¦l. Sin embargo, las palabras que me dijo fueron inesperadas. ¡°B-Bonita¡­?Q-Que bonita...!¡± (Aruh) ?Me llamo bonita! Su reacci¨®n al verme fue porque le parec¨ª bonita. ?Que alegr¨ªa! ?No fue por mi aura! Me le acerqu¨¦ y lo acompa?¨¦ a tomar un ba?o, su actitud conmigo era formal pero completamente diferente al resto de los naga con los que trataba. ¨¦l tambi¨¦n era muy inteligente, y por alguna raz¨®n, sent¨ª deseo humano de su interior. Era muy agradable estar a su lado. No quer¨ªa que dejara de verme como a una chica normal y quise alargar ese breve momento de alegr¨ªa al conocerlo, pero la raz¨®n por la que lo hab¨ªa buscado fue por la profec¨ªa de Nagur, as¨ª que tuve que revelarle mi identidad y prop¨®sito¡­ Pero su forma de tratarme no cambi¨®¡­ De hecho lo hizo, pero en una direcci¨®n que provoc¨® que me gustara m¨¢s, se volvi¨® menos formal y m¨¢s galante, m¨¢s atento, y m¨¢s dulce. Me fui enamorando cada vez m¨¢s de Aruh. Conoc¨ª a Fortuna poco tiempo despu¨¦s, una ni?a humana muy linda que tambi¨¦n se sent¨ªa atra¨ªda por Aruh. De inmediato sent¨ª que me llevar¨ªa bien con ella, ten¨ªamos ese sentimiento por ¨¦l en com¨²n. Al poco tiempo confirm¨¦ ese presentimiento, logramos volvernos amigas cercanas. Las dos eramos felices al lado de Aruh¡­ Y llegamos a la conclusi¨®n de que el el futuro habr¨ªa m¨¢s mujeres como nosotras. No nos equivocamos. Especial 13 Especial 13: Sentimientos de las dos esposas (Segunda parte) *Punto de vista de Fortuna* Siempre me han llamado hermosa e inteligente. Nac¨ª con la capacidad de ver ganancias y p¨¦rdidas con gran facilidad, pero eso no necesariamente significa ser inteligente, s¨®lo ser h¨¢bil. Si en verdad fuera inteligente, no habr¨ªa tantas cosas que no puedo cambiar... Tengo un padre y una madre, pero tambi¨¦n otra mujer m¨¢s en la casa que cuida de m¨ª, ella es la concubina de mi padre. Ella tiene una hija, que es tambi¨¦n mi familia; sin embargo, los dem¨¢s no lo ven de la misma manera. Mi madre es muy estricta, se apega a la creencia de que la esposa es la mujer principal y solo sus hijos son considerados los herederos del padre. Ella nos tiene a mi hermano mayor, a mi hermano menor y a mi, pero considero rid¨ªculo que haya una separaci¨®n tan notoria. S¨¦ que mi madre intenta poner a sus propios descendientes en un eslab¨®n preferencial donde tengan mayores oportunidades de ¨¦xito. S¨¦ que lo hace por nuestro bien, pero no me gusta. Desde que tengo memoria, he estado muy encari?ada con Blair, mi media hermana, hija de mi padre y Sol (su concubina). La admiro por su valent¨ªa y lo genial que es. Siempre he querido que me llame hermanita o por mi nombre, pero est¨¢ adoctrinada por las ense?anzas de mi madre y me llama ¡®se?orita¡¯, como si fuera su jefa. Siempre quise ser inteligente, quiz¨¢s as¨ª ver¨ªa la forma de cambiar tal situaci¨®n. Debido a la gran atenci¨®n que recib¨ªa, pude aprender a leer desde temprana edad, lo que me ayud¨® a adquirir muchos conocimientos. Con las sumas y restas, pude descifrar los problemas que ten¨ªa mi padre para controlar su flujo de capital y solucionarlos. Con la etiqueta, me fue f¨¢cil leer las intenciones de otras personas y adelantarme en sus planes. Fui aclamada como una genio, e incluso Blair me felicit¨®, as¨ª que segu¨ª esforz¨¢ndome. Los d¨ªas en que contin¨²e estudiando fueron pasando, y cada vez ayudaba m¨¢s en los negocios de mi padre. Fui alabada a tal grado, que incluso mi hermano mayor me nomin¨® para ser la heredera. Cada nuevo negocio de mi padre con el que me involucraba nos dejaba bastante dinero, pero ninguno fue un producto lo suficientemente novedoso como para impulsar la compa?¨ªa lo suficiente. Pero cuando me di cuenta, mis padres ya estaban hablando de buscarme un prometido. Me hab¨ªa esforzado para recibir los halagos de Blair, pero me sobrepas¨¦ y me convert¨ª en el s¨ªmbolo de la familia, y como tal, deb¨ªa casarme y continuar con la estirpe Dewell. No era que me molestara, no estaba en contra de tales planes, pero sent¨ªa que era demasiado pronto¡­ Un d¨ªa lleg¨® una carta dirigida hacia mi padre que ven¨ªa acompa?ada de un producto llamado jab¨®n. Dicha carta hablaba maravillas de las propiedades que ten¨ªa el articulo que nos mandaron. Todos quedamos sorprendidos del jab¨®n cuando lo usamos, la limpieza que lograba dar era refrescante y muy buena. Este era sin duda el producto que necesit¨¢bamos. Mi padre quiso ir a visitar a su amigo y yo me ofrec¨ª a acompa?arlo. El lugar donde viv¨ªa era en las infames monta?as de Tulser, correr¨ªa un gran peligro si lo acompa?aba, pero si no iba, posiblemente lo estafarian en las negociaciones; adem¨¢s, yo quer¨ªa conocer el entorno en el que viv¨ªa la persona que elabor¨® el jab¨®n. Mi hermana Blair nos acompa?ar¨ªa, ella hab¨ªa entrenado a combatir bajo la tutela de un viejo soldado para as¨ª servir a la familia. Se me ocurri¨® que lejos de la influencia de mi madre, podr¨ªa hacer que nos volvi¨¦ramos m¨¢s cercanas. Viajamos durante varios d¨ªas hasta llegar a la aldea donde viv¨ªa el amigo de mi padre. Era un lugar mucho m¨¢s tranquilo de lo que esperaba, cre¨ª que encontrar¨ªamos much¨ªsimos monstruos, pero no era muy distinta de cualquier otra aldea. Cuando lo encontramos, estaba acompa?ado de un lindo ni?o de cabello plateado, un naga como los que nos hab¨ªan acompa?ado desde que entramos a Tulser. Cualquiera pensar¨ªa que se trataba de un mozo o un esclavo, de hecho mi padre y Blair lo hicieron, pero ten¨ªa una fuerte e inteligente mirada que dejaba en claro que no era un sirviente¡­ Adem¨¢s, estaba el tratado de no esclavitud de los naga. Sin embargo, no pude advertirselo a Blair, quien intent¨® disciplinarlo, ?Todo por culpa de las ense?anzas de mi madre! Me asust¨¦ al ver el cambio en los ojos del ni?o, estaba dispuesto a responder a la agresi¨®n de Blair, y algo me dec¨ªa que era m¨¢s fuerte que ella. Por suerte, el amigo de mi padre detuvo a Blair y nos inform¨® que el mundo ni?o era de hecho el inventor del jab¨®n y su alumno. Le¨ª que los elfos son un tanto quisquillosos al elegir un alumno, as¨ª que eso hablaba de la inteligencia que ten¨ªa. Me alegr¨¦ de ver a alguien que de verdad fuera inteligente. Pero lo que en verdad me sorprendi¨® fue la compasi¨®n que ten¨ªa¡­ Cuando mi padre le ofreci¨® castigar a Blair por su actuaci¨®n, ¨¦l pidi¨® que no fuera un castigo grave y tom¨® el asunto como un malentendido. Eso lo sell¨®. Fuerte, guapo, inteligente y gentil. Si mis padres ten¨ªan pensado que me casara con alguien, entonces lo hab¨ªa encontrado. Pero ¨¦l¡­ "Ya... Tengo a alguien que me gusta... Alguien a quien amo." (Aruh) Tales palabras me hicieron responder de una manera que jam¨¢s cre¨ª que dir¨ªa. ¡°Significa que habr¨¢ que decidir qui¨¦n es la esposa principal." (Fortuna) Sonaba como a mi madre... Aruh se mostraba indeciso a aceptar mi propuesta, y nos habl¨® de su prometida y de que la acompa?ar¨ªa fuera de Tulser para ayudarle en una misi¨®n que ella ten¨ªa¡­ ?Vaya devoci¨®n y amor! Es bien sabido que los naga no abandonan Tulser voluntariamente, pero ¨¦l estaba dispuesto a hacerlo por el bien de su prometida. La relaci¨®n en mi familia no era mala, pero no sent¨ªa tal chispa de pasi¨®n de mi padre hac¨ªa mi madre y Sol. Si Aruh era as¨ª de bondadoso y me aceptara como su esposa tambi¨¦n, podr¨ªamos estar los tres en una relaci¨®n m¨¢s cercana, donde no dejar¨ªa que cosas como el estatus intervinieran en la relaci¨®n¡­ No dejar¨ªa que el ego¨ªsmo que hered¨¦ de mi madre se interpusiera. Mi padre estuvo de acuerdo con el compromiso, solo deb¨ªa de dar lo mejor de m¨ª para ser aceptada. Al parecer hice un buen trabajo durante las negociaciones, su mirada hac¨ªa mi persona indicaba respeto. Bien, le hab¨ªa mostrado un punto bueno sobre mi. Cuando nos despedimos, comenc¨¦ a formular planes de c¨®mo convencerlo de que yo era un buen partido como esposa; sin embargo, al ver a Blair, la not¨¦ deca¨ªda, seguramente se sent¨ªa mal por lo que hizo. Le ofrec¨ª acompa?arla al d¨ªa siguiente para pedirle disculpas a Aruh¡­ Tendr¨ªa que trazar tambi¨¦n un plan para ayudarla. ¡­ Stolen content warning: this tale belongs on Royal Road. Report any occurrences elsewhere. Salimos Blair y yo a la ma?ana siguiente para encontrarnos con Aruh. Incluso durante el trayecto, cuando est¨¢bamos las dos solas, Blair se negaba a tratarme como su hermana menor, as¨ª que trat¨¦ de ser insistente, pero nos encontramos con Aruh en el camino y decid¨ª dejar el tema para otra ocasi¨®n. Aruh era un chico bastante educado y trabajador, quise acompa?arlo fuera del bosque, pero ¨¦l se neg¨® diciendo que era muy peligroso. Esta era mi oportunidad para hacer que Blair se disculpara, tard¨¦ hasta muy noche formulando este plan y no sab¨ªa si funcionaria¡­ Decid¨ª invertir en lo mucho que conoc¨ªa a Blair. La hice ver como alguien capaz que podr¨ªa cuidarnos¡­ Y ¨¦l dio la respuesta que esperaba. Como resultado... ¡°?Oooh?¡± (Blair) Seg¨²n mi predicci¨®n, tales palabras molestaron el orgullo de Blair, por lo que ret¨® a Aruh a un duelo¡­ Tambi¨¦n se disculp¨®, pero no de la manera m¨¢s adecuada¡­ ?Todo hab¨ªa salido perfecto! Anoche llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que quiz¨¢s esta ser¨ªa la mejor manera de que los dos arreglaran el malentendido. Escuch¨¦ de Samuel que los caballeros y guerreros suelen arreglar sus diferencias en un combate; obviamente deb¨ªa ser un enfrentamiento de pr¨¢ctica y no uno real. Pens¨¦ en que tendr¨ªa que insistir un poco pero Aruh acept¨® de inmediato. El resultado del combate fue una total victoria para Aruh, incluso sin conocimientos de combate sab¨ªa que sus movimientos estaban muy por encima de los de Blair. Sin embargo, mi plan no result¨® como cre¨ª que lo har¨ªa. Hab¨ªa lastimado la autoestima de Blair, incluso hice sentir mal a Aruh. Le expliqu¨¦ un poco sobre la personalidad de mi hermana, y decid¨ª disculparme por el inconveniente. "Lo siento." (Fortuna) "?Por haber orquestado el combate?" (Aruh) ¨¦l logr¨® ver detr¨¢s de mi plan, ?Desde cuando? ?El principio? "?Lo sab¨ªas y a¨²n as¨ª continuaste con ello?" (Fortuna) "Era bastante obvio, desde ayer pude ver que eres muy lista, no fue dif¨ªcil descifrarlo." (Aruh) Que genial... Es tan inteligente y masculino, y adem¨¢s not¨® muy bien el esfuerzo que hice ayer para llamar su atenci¨®n¡­ Me emocion¨¦ un poco, pero logr¨¦ tranquilizarme y continuar con la conversaci¨®n. "Entonces, ?Por qu¨¦...?" (Fortuna) "Te preocupas mucho por ella, ?Cierto? Imagine que le vendr¨ªa bien un poco de mano dura para que se de cuenta de sus propias limitaciones." (Aruh) ?Dioses! ?Es tan bueno! Preocup¨¢ndose de Blair y tratando de ayudarla. No pod¨ªa m¨¢s, ?Hab¨ªa encontrado al chico mas perfecto que pudiera existir! Era tal mi verg¨¹enza que trat¨¦ de ocultarla imitando la personalidad de mi madre. En verdad quer¨ªa convertirme en su prometida¡­ Intentar¨ªa todo lo posible para convencer a la se?orita Nakureshta, or¨¢culo de los naga, en que me aceptara como la segunda esposa. Tendr¨ªa que ser fuerte y decidida. No pas¨® mucho para que la conociera. Cuando la vi, pude ver que era una belleza al igual que Aruh. Me hice la fuerte y me present¨¦ con gracia y elegancia, pero ella me tom¨® por sorpresa y me abraz¨® de una manera que se sinti¨® extra?a¡­ Y de la nada, esa chica se me declar¨®. Me asust¨¦ y escond¨ª detr¨¢s de Blair mientras la escuchaba disculparse con Aruh¡­ Lo cual fue muy poco y comenzaron a coquetear de inmediato, lo cual me hizo sentir un dolor en el pecho, as¨ª que intervine cuanto antes. Mostr¨¦ mi mayor fuerza e hice ¨¦nfasis en que planeaba ser la esposa de Aruh tambi¨¦n¡­ Pero no me imagin¨¦ que ella lo aprobar¨ªa tan f¨¢cil. "Volvi¨® in¨²tiles los planes de la se?orita por seducir al joven... ?Que chica tan aterradora!" (Blair) ?Blair! Contrario a todas mis expectativas, la se?orita Nakureshta trataba de ayudarme a convertirme en otra prometida¡­ Y entonces escuch¨¦ lo que Aruh pensaba de mi. Los latidos de mi coraz¨®n se aceleraron. Adem¨¢s, me di cuenta de los motivos por los que se negaba a aceptar un segundo compromiso. Entend¨ª que m¨¢s que convencer a la se?orita Nakureshta, lo que tendr¨ªa que hacer era otra cosa¡­ ?Unir fuerzas con ella! Me acerqu¨¦ a Aruh, con solo ver a los ojos a la se?orita Nakureshta, no, a Naku a los ojos, pude llegar a un entendimiento con ella. Fue una sincron¨ªa entre mujeres que comparten un mismo objetivo. Hice mis votos y bes¨¦ a Aruh. Tambi¨¦n, le explique lo que esperaba de ¨¦l, de c¨®mo quer¨ªa que fuera su relaci¨®n con Naku y conmigo. Contin¨²e bes¨¢ndolo, sent¨ª un fuerte instinto despertar en mi. Jam¨¢s cre¨ª que ser¨ªa tan atrevida. Con el beso que Naku le dio tambi¨¦n, las defensas de Aruh cedieron y logramos nuestra victoria. ¡­ Luego de que lograra ser aceptada por Aruh como su prometida, nos reunimos en su casa. Ah¨ª, Naku nos inform¨® que iba a haber una guerra entre Eralgia y otro pa¨ªs en el norte¡­ Todos se preocuparon por Aruh ya que esto podr¨ªa influir en su misi¨®n con Naku, pero dudo que haya motivo alguno para preocuparse. Al parecer, los naga pierden su protecci¨®n cuando abandonan Tulser¡­ Pero eso no ser¨ªa ning¨²n inconveniente para ¨¦l. "No se mucho de la bendici¨®n del esp¨ªritu de las monta?as, pero creo que la habilidad del joven Aruh es autentica, esta en un nivel en el que ninguno de nosotros cuatro ser¨ªa capaz de vencerlo." (Blair) Qued¨¦ sorprendida por la intervenci¨®n de Blair¡­ Quiz¨¢s Samuel ten¨ªa raz¨®n despu¨¦s de todo. De cualquier modo, yo estaba de acuerdo con lo que hab¨ªa dicho Blair. Adem¨¢s, ¨¦l nos tendr¨ªa a Naku y a m¨ª. ?Dar¨ªa mi mayor esfuerzo! Mi padre se opuso a tal decisi¨®n, pero me mantuve firme, ?No dar¨ªa marcha atr¨¢s! Pero ni incluso viendo mi determinaci¨®n, mi padre no acept¨®¡­ Tendr¨ªa que convencerlo mostr¨¢ndole mi capacidad. Ya no se trataba de si era lista o no, no permitir¨ªa que esto se volviera otra cosa que no pudiera cambiar. Por suerte, mi padre no cancel¨® mi compromiso con Aruh y decidi¨® alargar nuestra estad¨ªa, pero por desgracia tuvimos que partir luego de que pasara ese tiempo. Y justo antes de partir, Naku y yo recibimos cada una un regalo de parte de Aruh. Se trataba de unos bellos dijes que ¨¦l mismo hab¨ªa fabricado. Pude ver su amor en este obsequio¡­ No pude contenerme y me lanc¨¦ sobre Aruh. Esa tarde, cuando iba en el carruaje con mi padre, ¨¦l me hizo una pregunta con un tono p¨ªcaro al verme admirar el dije. ¡°Fortuna¡­ Si pudieras convertir ese dije en oro, ?Cuanto obtendr¨ªas?¡± (Allan) ¡°No habr¨ªa tesoro lo suficientemente grande como para comprarlo.¡± (Fortuna) Mi padre ri¨® alegremente por mi respuesta. Nota del autor: Perd¨®n por la tardanza. Un punto de vista de Fortuna como se los habia prometido... ?Lo hice? Digamos que si XD Les agradecer¨¦ sus comentarios. Notas 2 Hola a todos de nuevo. Vengo a hacerles una encuesta sobre el pr¨®ximo arco de la historia. La trama y la mayor¨ªa de los personajes ya los tengo listos, eso incluye a los acompa?antes y nuevos monstruos que se unir¨¢n a Aruh, sea en su causa o a su equipo, tambi¨¦n a los villanos los tengo preparados. Sin embargo, debido a que se han unido (y en los pr¨®ximos cap¨ªtulos, se unir¨¢n) varias chicas al harem de Aruh, para el pr¨®ximo arco solo a?adir¨¦ una heroina. Quiz¨¢s en arcos futuros incluya mas, pero dejar¨¦ en misterio si hacerlo o no. Help support creative writers by finding and reading their stories on the original site. Y bien, me gustar¨ªa pedirles su opini¨®n sobre la raza o rasgo caracteristico de la pr¨®xima hero¨ªna. Espero sus votos, aquellos que votaron por alguna opci¨®n abierta como la de los Theriantropes, especifiqueme su subespecie (conejo, lobo, zorro, tanuki, rat¨®n, etc) en los comentarios; igual en la opci¨®n ''Otra''. La encuesta cierra en una semana. Ps.- Mi voto no tiene ning¨²n significado, vot¨¦ al azar XD Capitulo 50 Cap¨ªtulo 50: Oferta Por fin ten¨ªa a Fortuna de nuevo en mis brazos. Ella temblaba un poco y yo tambi¨¦n. ¡°Aruh¡­ Te extra?¨¦.¡± (Fortuna) ¡°Y yo a ti. Deseaba tanto verte de nuevo.¡± (Aruh) Sin embargo, Fortuna se separ¨® de m¨ª y me mir¨® con ojos de suplica. ¡°Tenemos que irnos cuanto antes¡­ Ellos a¨²n tienen a Blair.¡± (Fortuna) ¡°Ya no m¨¢s. La hemos rescatado de esos malditos.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?Entonces¡­?¡± (Fortuna) Saqu¨¦ el dije que le hab¨ªa regalado cuando ¨¦ramos ni?os. Al verlo, sus ojos brillaron de alivio y esperanza. ¡°Si, ella est¨¢ a salvo.¡± (Aruh) Tom¨® el dije de mis manos, mientras que l¨¢grimas de felicidad comenzaron a caer por sus mejillas. ¡°Aruh¡­ Gracias¡­ Gracias¡­¡± (Fortuna) Su mirada entonces se pos¨® en Naku, quien nos ve¨ªa manteniendo cierta distancia con una expresi¨®n feliz en su rostro. ¡°Ya no hay nada m¨¢s que temer, Fortuna.¡± (Naku) Dicho esto, Naku se acerc¨® a nosotros, y los tres compartimos un abrazo en medio de una multitud confundida. ¡­ Naku y yo le explicamos a Fortuna que Blair estaba en camino a Jimama escoltada por nuestros aliados. Hablar¨ªamos m¨¢s detalladamente cuando termin¨¢ramos de cerrar este caso. Los guardias llegaron por montones, adem¨¢s de que muchos de los habitantes del pueblo tambi¨¦n hab¨ªan despertado y salido de sus casas atra¨ªdos por la curiosidad. El jefe de los guardias se acerc¨® a nosotros con un cambio de actitud. ¡°Me disculpo nuestro anterior atrevimiento, no sab¨ªamos que los dos pertenec¨ªan a la raza de los naga y que ven¨ªan en una misi¨®n de rescate¡­ Los acompa?ar¨¦ hasta la casa del alcalde para darles alojamiento y podamos conversar mejor del asunto. Mi nombre es Wallace Winds, l¨ªder de la guardia del pueblo.¡± (Wallace) Los miembros de la banda de Gerso estaban muy sorprendidos por el rumbo que hab¨ªa tomado el conflicto. Por suerte, ninguno se ve¨ªa con intenciones de continuar luchando. El hombre del hacha se tir¨® de rodillas y mir¨® a sus compa?eros, despu¨¦s puso su mirada en las dos chicas inconscientes. ¡°Se?or Wallace, quiero que lleve a los miembros del gremio mercenario ¡®Hachas del Bosque¡¯ con nosotros y le brinde atenci¨®n m¨¦dica a las dos esclavas.¡± (Fortuna) La raz¨®n por la que Naku me detuvo de matarlos fue por petici¨®n de Fortuna. El grupo al mando del hombre del hacha pertenec¨ªa a un gremio de mercenarios que fueron contratados por Gerso sin saber que esta era parte de Ponzo?a. Por otro lado, aunque las dos chicas esclavas estaban siendo controladas, ambas hab¨ªan ocasionado varias muertes, as¨ª que dudo que tal motivo sea suficiente para que no sean arrestadas y ejecutadas¡­ Fortuna est¨¢ consciente de ello, pero sent¨ªa compasi¨®n por las dos j¨®venes. No pienso dejar que sus sentimientos sean en vano. Quiz¨¢s no queden sin castigo, pero si Fortuna lo desea, buscar¨¦ la manera de que sus vidas sean perdonadas. ¡°Fortuna, yo me encargar¨¦ de atenderlas.¡± (Aruh) ¡°...Muchas gracias, Aruh.¡± (Fortuna) Su sonrisa es tan deslumbrante. ¡°Yo cuidare de Fortuna mientras tanto.¡± (Naku) Eso me hac¨ªa sentir tranquilo, as¨ª que podr¨ªa concentrarme mejor mientras realizaba mi labor de m¨¦dico. La chica que recibi¨® los impactos de la metralla de roca es a quien deb¨ªa atender con mayor urgencia. Antes de poder ir a la casa del alcalde, le pedimos a los guardias que desalojaran a los curiosos mientras curabamos a la esclava. ¡°Quiero que los que tambi¨¦n fueron heridos por mi ataque, se recuesten y tomen este calmante antes de que los atienda.¡± (Aruh) Ellos se mostraron dudosos de aceptar. Mir¨¦ al l¨ªder, el hombre del hacha, como pidi¨¦ndole que les ordenara obedecer. ¡°Eres un chico muy extra?o¡­ Hace un momento ¨¦ramos enemigos.¡± (hombre del hacha) ¡°En estos momentos he bajado la espada y no soy un guerrero. Dejemos esa discusi¨®n para despu¨¦s.¡± (Aruh) ¨¦l asinti¨® y le indic¨® a sus subordinados que estaban ilesos que le ayudaran a los que estaban heridos a recostarse y beber un calmante que les hab¨ªa dado. No les di una poci¨®n curativa porque si las heridas cerraban totalmente, los fragmentos de roca permanecer¨ªan dentro de sus cuerpos. Las p¨®cima tranquilizante que les entregu¨¦ eran una receta de eruditos elfos que tambi¨¦n retrasan la p¨¦rdida de sangre, as¨ª que me dar¨ªa tiempo para atenderlos a todos sin problemas. ¨²nicamente ten¨ªa un frasco conmigo, pero solo era necesario usar unas gotas por persona. La mujer del grupo mercenario pod¨ªa usar magia curativa de bajo nivel, lo suficiente como para curar heridas leves, as¨ª que le ped¨ª que fuera mi asistente. Saqu¨¦ un cuchillo peque?o hecho de acero que llevaba conmigo como arma secundaria y lo us¨¦ para ayudarme a sacar los fragmentos de roca del cuerpo de la esclava. Us¨¦ tambi¨¦n las pinzas que uso para manejar el cuero. Limpi¨¦ ambos instrumentos con una poci¨®n desinfectante. Con mi psicometr¨ªa pude saber la ubicaci¨®n de los fragmentos y detectar las heridas internas. La mercenaria me ayud¨® durante todo el proceso, permiti¨¦ndome acabar muy pronto. ¡°Pensar que est¨¢bamos siendo enga?ados todo este tiempo y ayudando a Ponzo?a¡­¡± (Mujer) ¡°Esa mujer era una manipuladora bastante carism¨¢tica e inteligente, no tienen la culpa de ser enga?ados.¡± (Fortuna) Luego de lo ocurrido con los miembros de la brigada del drag¨®n tuerto, no pod¨ªamos culpar a la mujer y al resto del grupo de caer en las mentiras de Gerso. ¡°Incluso sus m¨¦todos para combatir eran enga?osos.¡± (Naku) Naku nos cont¨® sobre la pelea y de c¨®mo tuvo problemas de lidiar con Gerso mientras proteg¨ªa a Fortuna de sus ataques. Gerso no solo era una maga, sino que tambi¨¦n ten¨ªa conocimientos en venenos, corrosivos, y otras sustancias, adem¨¢s de que hab¨ªa modificado la habitaci¨®n llen¨¢ndola de trampas y dispositivos. ?Acaso era una ninja? Seg¨²n la mujer mercenaria, el edificio era propiedad de Gerso y lo usaba como almac¨¦n. La historia que les dio de Fortuna es que era una ladrona que hab¨ªa capturado y que se la vender¨ªa a un comprador de esclavos de crimen que visitar¨ªa Jimama en unos d¨ªas. Logramos atender y curar a todos los heridos, pero hab¨ªa uno que muri¨® desde un principio. ¡°Lo siento mucho¡­ De verdad.¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­¡± (Fortuna) La persona que mat¨¦ con mi primer ataque era un miembro del grupo mercenario. Durante ese momento ¨¦ramos enemigos, pero eso no quita que era un hombre inocente manipulado por Gerso. ¡°Lo reitero, eres un chico extra?o¡­ Somos mercenarios, la muerte nos acompa?a todos los d¨ªas. Independientemente de las causas, ¨¦l muri¨® con honor cumpliendo su trabajo.¡± (hombre del hacha). ¡°?Qu¨¦ hay de los ritos para su sepultura? Si no les molesta yo podr¨ªa encargarme de ellos.¡± (Naku) Love what you''re reading? Discover and support the author on the platform they originally published on. ¡°?R-Ritos de un or¨¢culo? Eso seria mucho dinero, no podr¨ªamos pagarlo.¡± (hombre del hacha) ¡°Lo har¨¦ sin costo.¡± (Naku) Naku me sonri¨®, sus intenciones por ayudarme a aliviar mi culpa me fueron transmitidas¡­ Las acepto, y te agradezco de todo coraz¨®n, amor m¨ªo. ¡­ Las dos esclavas fueron atadas y se les revis¨® para que no tuvieran armas. A ambas se les quit¨® los antifaces y capuchas. La chica a la que lastim¨¦ con el ataque de roca era una joven humana de unos 18 a?os aproximadamente, mientras que la otra era una ni?a de unos 11 a?os, de piel oscura y orejas alargadas como las de un elfo. ¡°Una elfo oscuro.¡± (Aruh) Los elfos oscuros son una raza muy com¨²n en los pa¨ªses al sur y oeste de Eralgia; son menos longevos pero m¨¢s f¨¦rtiles que los elfos, de ah¨ª su gran n¨²mero. Poseen tambi¨¦n una gran inteligencia y gustan de investigar, aunque son bastante reacios a compartir sus conocimientos y t¨¦cnicas con otros. ¡°Es de la misma raza que Gerso¡­ Es la primera vez que veo el rostro de la joven, ahora entiendo porque solo hablaba en privado con ella.¡± (Fortuna) En palabras de Fortuna, la que permanec¨ªa m¨¢s tiempo vigil¨¢ndola era la chica humana, y a quien Gerso no le prohib¨ªa hablar con ella. Los elfos oscuros son muy cercanos con los de su misma raza y solo comparten sus secretos entre ellos. Sospecho que Gerso era quien elaboraba el polvo inflamable que las chicas usaron en mi contra y solo compart¨ªa la forma de como activarlo con la esclava elfo oscuro. ¡°Las ten¨ªa muy bien controladas a las dos. Roksa ten¨ªa el papel de sirvienta a la que no se le pod¨ªa ense?ar nada m¨¢s que luchar, mientras que a Eufira la manten¨ªa cerca y la trataba como a una aprendiz¡­ Pero hab¨ªa otra a la que le ten¨ªa mayor preferencia¡­ Desia era la m¨¢s especial.¡± (Fortuna) ¡°?Desia?¡± (Aruh) ¡°La otra esclava de Gerso¡­ Era tan importante que fue usada de reh¨¦n en su contra para asegurar que regresara con el dinero y no traicionara a los dem¨¢s ladrones¡­ Es una chica amable que cuidaba de las mujeres que esos tipos ten¨ªan cautivas...¡± (Fortuna) ¡°Si, la conozco. La salvamos junto con Blair y las chicas que estaban presas.¡± (Aruh) ¡°Ya veo¡­ Eres el mismo chico dulce y amable de siempre, Aruh.¡± (Fortuna) Sent¨ª mis mejillas enrojecerse, Fortuna y Naku sonrieron entre s¨ª. ¡°Ejem. Bueno, en todo caso, debo decir que haciendo de un lado la personalidad y m¨¦todos de Gerso, sus conocimientos de alquimia son bastante buenos¡­¡± (Aruh) Cambi¨¦ el tema, si Naku y Fortuna unen fuerzas no soy rival para las dos. ¡°Quiz¨¢s tenga documentos guardados en esta casa con informaci¨®n sobre sus experimen¡­¡± (Naku) ¡°?No se atrevan!¡± (??) Una voz llena de enojo se neg¨® a la sugerencia que Naku quer¨ªa darme. Una de las dos esclavas, Eufira, la elfo oscuro, hab¨ªa despertado y nos miraba con ojos llenos de desprecio. ¡°?Los descubrimientos de la se?ora Gerso le pertenecen solo a ella! ?No permitir¨¦ que se los roben!¡± (Eufira) Intent¨® ponerse de pie, pero el jefe de los mercenarios se lo impidi¨®. ¡°No est¨¢s en la posici¨®n de darles ordenes.¡± (hombre del hacha) ¡°?Warth? ?Te le has unido?¡± (Eufira) ¡°No, simplemente he descubierto que Gerso era una miembro de Ponzo?a que nos usaba como sus c¨®mplices.¡± (Warth) ¡°?La se?ora no era como los hombres del grupo! ?No la compares con ellos!¡± (Eufira) ¡°Entonces es cierto¡­ Escucha, ella era una criminal, y tal, sus bienes pasan a manos del que la mat¨®.¡± (Warth) ¡°?Maldito!¡± (Eufira) Eufira nos mir¨® de nuevo tras discutir con Warth. Se sent¨ªa como si tratara de matarnos con la mirada. Estoy interesado en las investigaciones de Gerso, quiz¨¢s podr¨ªa encontrar cosas ¨²tiles entre los documentos que guardaba, pero con la manera en la que su aprendiz me miraba, me hac¨ªa sentir como si yo fuera el ladr¨®n. A¨²n as¨ª, decid¨ª aceptar la propuesta de Naku y del hombre del hacha. ¡°Eufira, por mucho que respetes a tu maestra, Gerso era mi enemiga, as¨ª que no comparto tus sentimientos por ella¡­¡± (Aruh) ¡°T¨², voy a matarte. Voy a matarte, maldito.¡± (Eufira) Naku se dirigi¨® hacia donde estaba y la abofete¨® con fuerza, tir¨¢ndola al suelo. ¡°Escucha. Pese a lo que le hicieron, Fortuna quiso que perdon¨¢ramos sus vidas¡­ Pero si sigues amenazando a Aruh, voy a tener que negarme a la voluntad de mi querida amiga.¡± (Aruh) ¡°?Crees que te tengo¡­?¡± (Eufira) Eufira intent¨® retar a Naku, pero en cuanto la vio, su cuerpo comenz¨® a temblar. ¡°Intentaron quitarnos a alguien importante, ?Y ahora somos los que intentan robarles? Ten un poco de verg¨¹enza.¡± (Naku) Tambi¨¦n el hombre del hacha comenz¨® a temblar y a ponerse p¨¢lido. ¡°No sabia que Naku pod¨ªa enojarse de tal manera¡­ Se ha convertido en una mujer muy confiable.¡± (Fortuna) Un ligero brillo apareci¨® en la mirada de Fortuna al hablar de Naku. Vaya, en verdad que son buenas amigas. ¡°Uguh¡­ Snif, perd¨®neme mi se?ora, no pude proteger su investigaci¨®n¡­ Snif.¡± (Eufira) Ahora si que me sent¨ªa como el malo¡­ Soy m¨¢s suave de lo que cre¨ªa. Me acerqu¨¦ tranquilamente a Eufira y la mir¨¦ a los ojos. ¡°?Te parece mal si contin¨²o con sus investigaciones?¡± (Aruh) ¡°?Continuar?¡± (Eufira) ¡°Si, quisiera tomar sus estudios para unirlos a los m¨ªos y mejorarlos¡­ A cambio, prometo no hacerlos p¨²blicos, ?Te parece un buen trato?¡± (Aruh) Parec¨ªa que quer¨ªa decirme un insulto, pero vio a Naku a mi lado y se detuvo. ¡°No, sus estudios solo pueden ser heredados por un elfo oscuro, y t¨² no lo eres, maldi¡­ Eres de otra raza.¡± (Eufira) ¡°Hagamos una excepci¨®n esta vez¡­¡± (Aruh) Una idea cruz¨® mi mente, era bastante alocada, pero podr¨ªa funcionar. Era realmente peligrosa, sin mencionar que estas dos chicas fueron responsables del sufrimiento de Blair y las dem¨¢s chicas cautivas, quienes influirian en la decisi¨®n final. Fortuna les hab¨ªa perdonado la vida, pero eso no significaba que quedar¨ªan sin castigo¡­ Mi plan, si todo sal¨ªa bien, ser¨ªa en el futuro y les dar¨ªa la oportunidad de corregir los errores que han cometido hasta ahora. ¡°Dime, ?Te gustar¨ªa ser la heredera de los conocimientos de tu se?ora?¡± (Aruh) ¡°Si, si alguien debe heredarlos, esa soy yo¡­ Pero sin la se?ora ahora eso es imposible.¡± (Eufira) ¡°Quisiera ofrecerte un trato entonces. Si me permites estudiar las investigaciones de tu se?ora Gerso, yo te ayudar¨¦ a que los heredes.¡± (Aruh) ¡°?Eh?¡± (Eufira) ¡°S¨¦ mi alumna.¡± (Aruh) Nota del autor.- Las votaciones siguen abiertas. Los que no han votado, an¨ªmense a participar. Por cierto, ni Eufira ni Roksa entraran al harem de Aruh... Tengo planes para ellas dos XD Capitulo 51 Cap¨ªtulo 51: Discutiendo las relaciones y la verdad. Eufira se opuso vehemente a mi propuesta, casi gan¨¢ndose un castigo de Naku, pero luego de decirle que la otra opci¨®n era que las autoridades se adue?aran de todos los documentos e investigaci¨®n de Gerso y los hicieran p¨²blicos, decidi¨® aceptar mi oferta a rega?adientes. Mi plan era ense?arle no solo los conocimientos de Gerso, sino los principios de un guerrero, claro que esto ¨²ltimo ser¨ªa tambi¨¦n para Roksa. ¡°Nosotros cuidaremos de este lugar y de esas esclavas, pueden descansar tranquilos.¡± (Wallace) Eufira y Roksa fueron llevadas por los guardias a la estaci¨®n militar para que pasaran la noche, estos ¨²ltimos tambi¨¦n se ofrecieron a cuidar del edificio de Gerso, cuyo cuerpo fue sacado y llevado fuera de la aldea para ser enterrado luego de que le cortaran la cabeza. Siendo parte de una banda muy peligrosa y odiada, ella no recibir¨ªa ritos de sepultura y el lugar donde descansen sus restos quedar¨ªa en el olvido. Si un cuerpo se entierra en medio de un bosque es muy probable que sea desenterrado y devorado por monstruos; por tal motivo, este m¨¦todo de sepultura se realiza lejos de los asentamientos para evitar que estos ¨²ltimos se acerquen y ataquen a otras personas. Ya que todo hab¨ªa terminado, lo ¨²nico que restaba era reencontrarnos con los dem¨¢s en Jimama¡­ Pero antes, Naku y yo quer¨ªamos poner a Fortuna al tanto de todo lo que hab¨ªa ocurrido. Fuimos llevados con el alcalde del pueblo, un hombre bastante mayor, quien nos ofreci¨® hospedarnos en la mejor habitaci¨®n de la mejor posada. ¡°Se?or Hydran, quisiera agradecerle de todo coraz¨®n por haber subyugado a la banda de ladrones Ponzo?a. Sus fechor¨ªas le han causado un gran sufrimiento a la poblaci¨®n de Goldtree.¡± (Alcalde) Ponzo?a hab¨ªa atacado y asaltado a varias aldeas en la regi¨®n, violando a muchas mujeres y secuestrando a las que mas les gustaban. Todos celebrar¨¢n sus muertes. ¡°Que los extermin¨¢ramos fue por motivos personales, pero me alegro de que ya no van a ocasionar m¨¢s problemas.¡± (Aruh) ¡°Solo quisiera saber¡­ ?Los exterminaron a todos? Escuch¨¦ que el l¨ªder es un hombre muy escurridizo.¡± (Alcalde) ¡°Si, los hemos exterminado a todos¡­ La cabeza del l¨ªder qued¨® un tanto destruida, pero la noticia de su muerte se har¨¢ p¨²blica en Jimama.¡± (Naku) Mientras que convers¨¢bamos de tales temas, not¨¦ a Fortuna deca¨ªda, as¨ª que apresur¨¦ a que terminaramos la charla y pudi¨¦ramos irnos a descansar. C¨®mo dictamen del alcalde, los miembros del gremio mercenario ¡°Hachas del Bosque¡± ser¨ªan absueltos de su relaci¨®n con Gerso; y las propiedades de esta, incluidas las dos esclavas, quedar¨ªan a mi total disposici¨®n. Desgraciadamente, aunque no se les culpe de cometer un crimen, es muy seguro que la reputaci¨®n del gremio se manchara y se quede sin clientes. Bueno, son personas muy capaces, dudo mucho que las adversidades puedan con ellos. ¡­ Naku, Fortuna y yo nos quedamos a solas en nuestra habitaci¨®n. Los muros eran gruesos y no hab¨ªa personas en las habitaciones contiguas, d¨¢ndonos suficiente privacidad¡­ Ideal para que convers¨¢ramos de temas importantes. ¡°Aruh¡­ Blair, ?Ella como...?¡± (Fortuna) Fortuna comenz¨® a hablar apenas llegamos a la habitaci¨®n. Hab¨ªa cierto temblor en su voz, no era por miedo o enojo, sino culpa hacia s¨ª misma. ¡°Ella¡­ Se qued¨® con los bandidos. Su cuerpo¡­ Su coraz¨®n, ?Como est¨¢?¡± (Fortuna) Si, esos canallas le causaron un terrible sufrimiento a Blair, abusaron y se burlaron de ella, trat¨¢ndola como un objeto. Las l¨¢grimas que la hicieron derramar me provocaron un dolor tan intenso, que debo felicitarme por no pisotear y destrozar parte por parte a los malditos. Fortuna debe estar atorment¨¢ndose de igual forma, sabiendo por lo que Blair hab¨ªa pasado. ¡°Fortuna, hay algo que deber¨ªas saber¡­ Yo¡­ He convertido a Blair en mi concubina.¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ T¨²¡­¡± (Fortuna) Me mir¨® con ojos de sorpresa. ¡°Yo... He decidido que quiero cuidar de Blair. Ser la fuerza que le ayude a avanzar, que la sostenga cuando est¨¦ cansada, la luz que la gu¨ªe en la oscuridad. Lo siento, Fortuna... Voy a amarla a ella tambi¨¦n.¡± (Aruh) Nos quedamos los tres en silencio. Fortuna me miraba fijamente a los ojos y yo a ella; no s¨¦ cu¨¢nto tiempo duramos as¨ª, pero sent¨ª que fue mucho tiempo, hasta que baj¨® la vista y apret¨® sus pu?os. ¡°Blair¡­ Esa tonta dijo que se quedar¨ªa con tal de que yo fuera vendida y rescatada de alguna forma. Fue ella quien les dijo que yo era virgen, que ganar¨ªan mucho dinero por m¨ª. Yo quer¨ªa salvarla tambi¨¦n, que la vendieran junto conmigo¡­ ?Pero no fui escuchada!¡± (Fortuna) Fortuna comenz¨® a sollozar y levant¨® de nuevo su mirada, dej¨¢ndome ver todas las l¨¢grimas que estaba derramando. ¡°Aruh¡­ Yo tambi¨¦n quiero que hagas feliz a Blair¡­ ?Te lo suplico!¡± (Fortuna) La abrac¨¦ y limpi¨¦ sus l¨¢grimas con mis dedos. ¡°Lo har¨¦. Juro que la har¨¦ feliz.¡± (Aruh) Ella me bes¨® apasionadamente, sus deseos y sentimientos me fueron trasmitidos. ¡°?Kyaaa!¡± (Naku) Escuch¨¦ un ligero y adorable grito de Naku, lo cual encendi¨® mi fuego interior, por lo que empuj¨¦ a Fortuna en la cama mientras continuamos bes¨¢ndonos. Busqu¨¦ su lengua y ella respondi¨®, fue un beso atrevido que continu¨® llen¨¢ndonos de pasi¨®n. ¡°Ahhh, Aruh¡­¡± (Fortuna) Separ¨¦ mis labios de Fortuna y fueron encontrados por los de Naku, nos besamos de igual forma. ¡°Los labios de Aruh¡­ Ahora los de Fortuna.¡± (Naku) Luego de besarme, Naku bes¨® tambi¨¦n a Fortuna, quien no opuso resistencia. Despu¨¦s, le habl¨® en secreto al o¨ªdo. La expresi¨®n que puso Fortuna fue de sorpresa en un principio, pero se convirti¨® en una sonrisa c¨¢lida. ¡°Gracias¡­¡± (Fortuna) Sus manos rodearon mi cuello con suavidad, una caricia llena de amor. ¡°Aruh¡­ Quiero que lo hagamos¡­ Tuve mucho miedo de caer en las manos de alguien m¨¢s... Solo hay alguien a quien quiero entregarle mi cuerpo, y esa persona eres t¨². Hazme tuya, Aruh.¡± (Fortuna) This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. Y cumpl¨ª ese deseo. Lo hicimos intensamente. Tuve un poco de cuidado al principio por ser la primera vez de Fortuna, pero luego de un rato la situaci¨®n escal¨® tan de tal forma, que los tres quedamos ba?ados en mucho sudor y otros fluidos de amor. Siento pena por quien deba limpiar la habitaci¨®n¡­ No, me encargar¨¦ de hacerlo yo. ¡°Eso¡­ Fue¡­ ?Incre¨ªble!¡± (Fortuna) ¡°Ciertamente¡­ Estoy ansiosa para llegar con las dem¨¢s.¡± (Naku) ¡°?Las dem¨¢s? Entonces, ?Llevaste a cabo el plan?¡± (Fortuna) Tragu¨¦ saliva como acto reflejo, mis labios se sellaron involuntariamente. ¡°Si, justo como lo hab¨ªamos predicho, Aruh es irresistible para muchas chicas.¡± (Naku) ¡°...... ?Cuantas van?¡± (Fortuna) ¡°Fortuna¡­ Yo¡­¡± (Aruh) Fortuna me tap¨® los labios con uno de sus dedos¡­ Entend¨ª de inmediato que era una platica entre las dos¡­ Una conversaci¨®n que estaba obligado a escuchar. ¡°Est¨¢n Agatha, Mitena, Cherry y Blair¡­ Pero vamos a necesitar muchas m¨¢s.¡± (Naku) ¡°?De cu¨¢ntas estamos hablando?¡± (Fortuna) ¡°No puedo asegurarlo con certeza¡­ En un principio cre¨ª que deb¨ªan ser alrededor de 9 para satisfacer a Aruh, pero luego de esa vez en Irios, me di cuenta de que necesitar¨ªamos un n¨²mero mayor¡­ M¨¢s de 20 dir¨ªa yo.¡± (Naku) Casi me ahogo al escuchar ese n¨²mero. ¡°Cu¨¦ntame los detalles de lo ocurrido en Irios, por favor.¡± (Fortuna) Naku le cont¨® sobre el primer d¨ªa que llegamos a Irios, haciendo un especial ¨¦nfasis en el n¨²mero de chicas. ¡°... Y como Aruh tiene una tremenda resistencia es que requerimos de mucha ayuda. De hecho, en esta ocasi¨®n se contuvo mucho por ser tu primera vez¡­ De lo contrario habr¨ªamos perdido la consciencia las dos¡­¡± (Naku) Al parecer toda esa informaci¨®n no fue del agrado de Fortuna, su gesto se volvi¨® severo. ¡°Mmm¡± (Fortuna) No, ya lo recuerdo... Hace esa expresi¨®n cada vez que se pone a pensar detenidamente. ¡°Ya veo, tienes un punto muy v¨¢lido¡­ Me gustar¨ªa conocer al resto de las chicas que van hasta ahora, deben ser mujeres muy buenas para que las incluyas, Naku. De todas formas, ya que es un n¨²mero grande que va a crecer en el futuro, vamos a tener que esforzarnos para que el grupo permanezca unido, resolver problemas, y podamos todas recibir el amor de Aruh.¡± (Fortuna) ¡°S¨ª, estoy totalmente de acuerdo.¡± (Naku) Las dos se dieron un saludo de manos. Fortuna quit¨® el dedo de mis labios y los puso en los suyos. ¡°?Prep¨¢rate, Aruh!¡± (Fortuna) ¡°Si.¡± (Aruh) ¡­ Tambi¨¦n ten¨ªa un tema muy importante del que quer¨ªa hablar a Fortuna y del que solo Naku sab¨ªa hasta el momento¡­ Que soy una persona que ha reencarnado desde otro mundo. Cuando se lo mencion¨¦, solo se me qued¨® mirando por un largo rato en silencio, hasta que¡­ ¡°Eso explica varias cosas.¡± (Fortuna) Reaccion¨® muy tranquilamente. ¡°Perdona por no hab¨¦rtelo hasta ahora¡­ Muchos de mis ¡®inventos¡¯ de hecho fueron creaciones de otras personas del mundo de donde vengo.¡± (Aruh) ¡°Lo haces ver como si les hubieras robado el cr¨¦dito¡­ Esas personas no est¨¢n en Maltras as¨ª que dudo que les importe.¡± (Naku) ¡°Pero siento que hubiera menti¡­¡± (Aruh) Naku me jal¨® la mejilla. ¡°Aruh, ya hablamos de eso antes¡­ Fortuna, tu jala de su otra mejilla.¡± (Naku) ¡°Si.¡± (Fortuna) ¡°Siendo la que estaba m¨¢s relacionada a los inventos de Aruh, ?Que opinas de lo que ha hecho?¡± (Naku) ¡°Bueno, ciertamente estoy sorprendida de que su alma provenga de otro mundo¡­ Siempre he visto a Aruh como alguien muy inteligente e innovador, pero ahora entiendo que hab¨ªa una raz¨®n detr¨¢s de sus ideas¡± (Fortuna) Esas palabras se sent¨ªan como cuchilladas. Perd¨®name Fortuna, perd¨®n por ser un fraude. ¡°Pero eso no me importa, ?Que hay de malo en tomar las ideas de otros? No hay comerciante que no lo haga, ?Cre¨ªas que me molestaria?¡± (Fortuna) Fortuna dej¨® de jalar de mi mejilla y comenz¨® a acariciarla. ¡°Las virtudes de Aruh son mucho m¨¢s grandes que solo sus invenciones.¡± (Fortuna) ¡°Cierto. Su valor, su determinaci¨®n, su bondad, la dulzura de sus besos, podr¨ªa quedarme hablando durante mucho tiempo si tratara de contarlas todas.¡± (Naku) Las abrac¨¦ a las dos, feliz de ser el hombre que hab¨ªan elegido. Las mejillas de Fortuna se enrojecieron suavemente. ¡°Ya que todo qued¨® claro¡­ ?Podr¨ªamos continuar?¡± (Fortuna) ¡°Si, la noche es bastante joven.¡± (Naku) Muy bien, por mi encantado. ... Tuvimos una segunda ronda, tras la cual cayeron dormidas. Me alegro de que Fortuna se sienta mejor. Me qued¨¦ admirandolas en silencio; contento, acarici¨¦ las mejillas de ambas con delicadeza. Tuve un poco de miedo de mis propias limitaciones, estuve a punto de perder a Fortuna y a Blair. Quien sabe lo que nos deparar¨ªa el futuro, debo encontrar la manera de c¨®mo solucionar los problemas que se presenten. Esta vez tuve suerte, la pr¨®xima podr¨ªa no tenerla. Antes de dormir, me puse a pensar en todo lo que ten¨ªa a mi alcance hasta ahora, todos mis conocimientos y habilidades. Comenc¨¦ a formular ideas y proyectos, hab¨ªa uno en el que estaba trabajando, pero necesitaba m¨¢s. Esperaba encontrar informaci¨®n importante en los documentos y dem¨¢s cosas que Gerso dej¨® atr¨¢s. Pero eso no ser¨ªa todo, tambi¨¦n necesitaba estudiar y entrenar m¨¢s¡­ Obviamente, sin descuidar mi amor por ninguna de mis chicas¡­ Ser¨¢ dif¨ªcil, pero imposible es una palabra que voy a quitar de mis acciones. Un par de presencias me sacaron de mis pensamientos. Me enoj¨¦ por lo tontas que eran.... Eufira y Roksa se mov¨ªan hacia el edificio de Gerso. Los guardias que las custodiaban segu¨ªan con vida¡­ Al menos no tendr¨¦ que excederme con las dos. Nota del autor.- Vienen unos cap¨ªtulos sin mucha acci¨®n (incluidos los especiales) pero son solo para cerrar el arco... Capitulo 52 Cap¨ªtulo 52: Ense?anza con mano dura. Las dos siluetas se mov¨ªan r¨¢pido, pero yo me encontraba ya enfrente del lugar adonde se dirig¨ªan. ¡°Deber¨ªan aprovechar para descansar lo que resta de la noche, no tardar¨¢ en amanecer.¡± (Aruh) Sorprendidas por mi inesperada presencia, Eufira y Roksa retrocedieron. ¡°Tu¡­?Como fue que te enteraste?¡± (Eufira) ¡°Primer lecci¨®n como mi alumna. Deber¨¢s referirte a m¨ª como profesor y no ¡®T¨²¡¯, ?Qued¨® claro?¡± (Aruh) ¡°?Todav¨ªa insistes en esa tonter¨ªa de ser mi maestro? No pienso dejar que nadie m¨¢s obtenga los estudios de la se?ora Gerso.¡± (Eufira) ¡°?Y por eso planeabas robarlos¡­? ?O mejor destruirlos? No puedo permitir que hagas ninguna de las dos cosas.¡± (Aruh) ¡°?Silencio, ni?o bonito! No hables como si te pertenecieran.¡± (Eufira) ¡°Sabes, eres m¨¢s pendenciera de lo que cre¨ª que eras. Cuando nos enfrentamos eras tan callada como Roksa.¡± (Aruh) Roksa permanec¨ªa en silencio a espaldas de Eufira; de entre las dos, la peque?a elfo oscuro actuaba como la l¨ªder. ¡°?No te burles de Roksa! Voy a acabar contigo y con esa arrogancia que tienes¡­ Y tambi¨¦n me vengar¨¦ por la se?ora Gerso.¡± (Eufira) Esta vez, las dos iban armadas con unas espadas largas que seguramente le hab¨ªan robado a los guardias. La especialidad de ambas deb¨ªan ser armas cortas, pero sus posturas empu?ando las espadas no eran malas. Las dos son combatientes de gran nivel, tienen buenas habilidades individuales y en equipo; debieron de pasar por un entrenamiento bastante duro o ser unas genios. Sin embargo, no est¨¢n en un nivel en el que me vea forzado a usar mi espada. Nuestro encuentro anterior fue muy corto y no fue necesario usarla m¨¢s que para desviar uno de sus proyectiles. No es por subestimarlas, pero esta vez tampoco la usar¨¦¡­ La lecci¨®n ser¨¢ m¨¢s efectiva de esta manera. ¡°Antes de que enloquezcan¡­ Quiero hacerles una pregunta. Si les permito que tomen o destruyan la investigaci¨®n de Gerso y que se vayan¡­ ?Que har¨¢n despu¨¦s?¡± (Aruh) ¡°Vengarnos.¡± (Eufira) ¡°............ ?Y despu¨¦s de eso?¡± (Aruh) Mi pregunta las tom¨® por sorpresa, es como si no hubieran pensado en ello. ¡°Esta ni?a loca aparte, ?Que pensabas hacer, Roksa? ?Huir hasta ser atrapada? ?Morir?¡± (Aruh) ¡°Yo¡­ Esperar¨ªa ¨®rdenes¡­¡± (Roksa) ¡°?De quien? Todos los bandidos est¨¢n muertos, al igual que Gerso.¡± (Aruh) ¡°..................¡± (Roksa) Roksa se puso a pensar hasta que lleg¨® a una conclusi¨®n. ¡°Desia.¡± (Roksa) ¡°Es verdad, Desia era la m¨¢s cercana a la se?ora Gerso, ella sabr¨¢ que hacer.¡± (Eufira) ¡°Desia est¨¢ conmigo ahora.¡± (Aruh) ¡°?Eh?¡± (Eufira/Roksa) Ya lo hab¨ªa mencionado frente a ellas antes, quiz¨¢s Roksa estaba completamente inconsciente, pero Eufira me reclam¨® poco despu¨¦s cuando me escuch¨® que estaba interesado en la investigaci¨®n de Gerso. ¡°?Gaaaaah! ?Ya nos ocuparemos de eso despu¨¦s! Primero vamos a evitar que la investigaci¨®n de la se?ora sea robada y nos vengaremos de su muerte.¡± (Eufira) Bueno, supongo que debo usar mano dura al final. Eufira se lanz¨® r¨¢pidamente sobre mi tratando de atravesarme con la espada, su movimiento fue seguido por un ataque de Rokza. Esquiv¨¦ ambos ataques pero ellas continuaron sin detenerse. Ten¨ªan una amplia gama de fintas y movimientos diferentes, por lo que era dif¨ªcil memorizar patrones. De todas formas, les faltaba velocidad y fuerza en sus ataques. La sincron¨ªa entre las dos era muy buena, pero esas armas eran pesadas para ellas. ¡°?Aqu¨ª y aqu¨ª!¡± (Aruh) Les di un peque?o empuj¨®n a cada una luego de que evad¨ª un ataque desde lados opuestos. Ambas fueron lanzadas al suelo y soltaron sus espadas. Roksa aun estaba cansada por sus heridas anteriores, as¨ª que le costaba levantarse, y antes de que Eufira pudiera hacerlo, yo ya estaba enfrente de ella y pate¨¦ su espada lejos. ¡°Kuh, maldito¡­¡± (Eufira) ¡°?Por qu¨¦ pelean tanto por Gerso? ?No notaron la situaci¨®n en la que las puso?¡± (Aruh) ¡°?Ella era una gran maestra! ?T¨² nunca entender¨¢s lo buena que era!¡± (Eifira) ¡°La se?ora Gerso nos daba buena comida, nos aseaba y nos daba medicinas, tambi¨¦n nos proteg¨ªa de los hombres que nos rodeaban.¡± (Roksa) Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. Roksa pudo ponerse de pie y comenz¨® a acercarse con espada en mano. Ambas estaban muy apegadas a Gerso, le ten¨ªan bastante cari?o, e insultar su memoria no me ayudar¨ªa a convencerlas¡­ As¨ª que cambi¨¦ mi m¨¦todo. ¡°?C¨®mo fue que se convirtieron en sus esclavas?¡± (Aruh) ¡°Fuimos compradas¡­¡± (Roksa) ¡°?Y ella fue quien les entren¨® en combate?¡± (Aruh) ¡°Silencio.¡± (Roksa) Trat¨® de lanzarse sobre mi pero detuve su espada con mis dedos, ella trat¨® de sacarla pero la sostuve con tal fuerza que parec¨ªa estar atorada. ¡°?Fue ella quien les ense?¨® a combatir?¡± (Aruh) ¡°Solo a trabajar juntas¡­ Yo soy de la tribu guerrera de Zastam, he luchado desde ni?a.¡± (Roksa) Viendo que no pod¨ªa quitarme la espada, Roksa intent¨® patearme pero tambi¨¦n detuve ese golpe. La sujete y la tir¨¦ encima de Eufira. ¡°?Guhe!¡± (Eufira) ¡°?Y t¨², Eufira?¡± (Aruh) ¡°...........¡± (Eufira) Hab¨ªa decidido guardar silencio. ¡°Por lo que me dijeron, en verdad debi¨® ser una buena maestra...¡± (Aruh) ¡°Lo era.¡± (Roksa) ¡°Jam¨¢s debi¨® hacerles nada malo, siempre cuido bien de ustedes, se preocupaba de su salud, las amaba mucho... Era perfecta, ?No es cierto?¡± (Aruh) ¡°.......¡± (Eufira) ¡°Y en caso de que algo le ocurriera debi¨® decirles que tuvieran vidas felices y seguras.¡± (Aruh) ¡°La se?ora¡­ No dijo...¡± (Roksa) ¡°Por cierto, solo tengo curiosidad de algo que ocurri¨® en nuestro ¨²ltimo encuentro¡­ ?Por qu¨¦ dividir el trabajo con el proyectil explosivo? ?No hubiera sido mejor que solo una de las dos lo hiciera? Salvo que la detonaci¨®n fuera magia el¨¦ctrica o algo similar¡­ Oh, pero si as¨ª fuera, incluso cargar los proyectiles ser¨ªa peligroso.¡± (Aruh) ¡°T¨²¡­ ?Como conoces el proceso para hacer estallar las p¨ªldoras Vomv?¡± (Eufira) ¡°Por el m¨¦todo en el que lo usaron¡­ Roksa me lanz¨® el proyectil pero tu lo activaste¡­ Si fuera necesario usar fuego, Roksa podr¨ªa haberlo hecho todo sola, pero no fue as¨ª. Lo que se me ocurre es que ser¨ªa peligroso cargar ambas cosas juntas, de ah¨ª que el arma y el detonador deb¨ªan estar separados... Por desgracia hay algo que se llama electricidad est¨¢tica, as¨ª que la que lleva los proyectiles sigue corriendo un riesgo.¡± (Aruh) ¡°?Que estas tratando de decir? ?Qu¨¦ es esa tonter¨ªa de electricidad est¨¢tica?¡± (Eufira) ¡°?Alguna vez has sentido una descarga el¨¦ctrica que ocurre de manera espont¨¢nea? Especialmente luego de frotar un trapo o alg¨²n objeto similar.¡± (Aruh) ¡°La se?ora dijo que jam¨¢s hiciera eso cerca de ella¡­ ?Eh?¡± (Roksa) Veo que entiende la raz¨®n detr¨¢s de mis palabras. A mi parecer, Gerso debi¨® tener algunas medidas contra la electricidad est¨¢tica, pero no deb¨ªan ser completamente infalibles, as¨ª que Roksa corr¨ªa bastante peligro; de entre las dos, ella era desechable. Debo de felicitar su suerte hasta ahora. ¡°Desia est¨¢ conmigo, pero yo no la obligu¨¦ a venir¡­ Tampoco har¨¦ lo mismo con ustedes. Eufira, puedes rechazar mi oferta de ser mi alumna, pero me quedar¨¦ con la investigaci¨®n de Gerso.¡± (Aruh) Comenc¨¦ a sentir m¨¢s presencias acerc¨¢ndose, los dem¨¢s guardias debieron percatarse de la situaci¨®n. ¡°Sus vidas fueron perdonadas por Fortuna, sin embargo a¨²n deben pagar por los cr¨ªmenes que cometieron bajo las ¨®rdenes de Gerso. A todas las personas inocentes que mataron, a todas las mujeres que les entregaron a esas escorias¡­ Si tan aferradas est¨¢n a la maldici¨®n que esa mujer puso sobre ustedes, entonces acepten el destino que ella quiso darles.¡± (Aruh) Eufira comenz¨® a temblar y cerr¨® sus manos, agarrando tierra del suelo¡­ Pero lleg¨® la solt¨®, abandonando cualquier idea que haya tenido. ¡°Se?ora Gerso¡­ ?UAAAAAAAAAAHH!¡± (Eufira) Se ech¨® a llorar con fuerza¡­ Podr¨¢ haber sido control lo que usaron con ellas, pero esas l¨¢grimas reflejaban un dolor real. Gerso, ?Maldita seas! Nota del autor.- ?Perdon por la tardanza! Los resultados de la encuesta dijeron que la ganadora del concurso es la chica Theriantrope tigre, as¨ª que la agregar¨¦ al pr¨®ximo arco. Sin embargo, luego de darme cuenta y planificar la historia, llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que debo de agregar a una hero¨ªna mas al mismo tiempo, aunque no pertenece a ninguna de las razas opciones especificas que puse, por lo que la guardar¨¦ en total secreto hasta que llegue el momento de presentarla. Capitulo 53 Cap¨ªtulo 53: Pista. Los guardias llegaron al lugar y me encontraron con ambas chicas a mis pies. Eufira lloraba de tristeza, mientras que Roksa ten¨ªa una expresi¨®n de incredulidad y miedo. ¡°Se?or¡­ ?Gran trabajo aprehendi¨¦ndolas de nuevo! Las ladronas incapacitaron a los guardias de una manera desconocida.¡± (Guardia) Me retir¨¦ de las dos, permitiendo que las arrestaran. ¡°Lo sentimos mucho¡­ Nos aseguraremos de encadenarlas y meterlas en el foso para que no vuelvan a escapar. Quiz¨¢s lo mejor es que ustedes tambi¨¦n desistan de querer conservarlas.¡± (Guardia) Las levantaron y les pusieron grilletes en las mu?ecas, tobillos, cinturas y cuello. Antes de que se las llevaran, quise decirles algo m¨¢s. ¡°Pueden seguir respetando a Gerso o pueden abrir los ojos y ver c¨®mo eran las cosas en realidad¡­ Sigo manteniendo mi oferta Eufira, tu decides.¡± (Aruh) Me dirig¨ª entonces a los guardias. ¡°Las llevaremos con nosotros a Jimama¡­ Se las entregar¨¦ a un oficial que conozco.¡± (Aruh) ¡°...Entendido.¡± (Guardia) ¡­ Regres¨¦ a la posada donde estaban Naku y Fortuna¡­ Llevaba mucho tiempo sin dormir adecuadamente. Quiz¨¢s por eso ca¨ª rendido apenas entrando a la habitaci¨®n. Despert¨¦ al poco tiempo con una manta sobre m¨ª, ya era de ma?ana, pero otra manta m¨¢s gruesa obstru¨ªa la ventana. ¡°Has dormido muy poco todav¨ªa¡­ Puedes continuar haci¨¦ndolo.¡± (Naku) Naku se me acerc¨®, solo ella estaba presente. Fortuna estaba en el cuarto de ba?o que de la habitaci¨®n¡­ Era una posada en verdad lujosa. ¡°No, con esto basta¡­¡± (Aruh) Debieron de ser unas dos horas m¨¢s o menos; de ser humano, a estas alturas estar¨ªa sufriendo. ¡°Perd¨®n¡­ Tuve que salir anoche¡­¡± (Aruh) ¡°?Fue algo relacionado a las dos esclavas de Gerso?¡± (Naku) ¡°Si¡­ Dudo que acepten mi oferta¡­ Sin embargo he decidido llevarlas de todas formas a Jimama con nosotros.¡± (Aruh) ¡°?Incluso as¨ª? Aruh, s¨¦ que tienes un coraz¨®n muy grande, pero esas dos deben de ser castigadas y no premiadas estando contigo.¡± (Naku) ¡°Lo s¨¦¡­ Las dejar¨¦ con Dob.¡± (Aruh) Le expliqu¨¦ el plan que ten¨ªa para ellas. ¡°Ah, entiendo¡­ Supongo que es una buena idea.¡± (Naku) Me puse de pie y dobl¨¦ la manta, entonces not¨¦ algo... El cuarto estaba muy limpio; luego de lo de anoche, hab¨ªa quedado muy desordenado, en especial la cama. ¡°Nosotras hicimos la limpieza. No te quisimos molestar¡­ Por cierto, las sabanas de la cama son nuevas, tuvimos que comprar las que usamos anoche.¡± (Naku) ¡°Ya veo¡­ Perd¨®n por las molestias.¡± (Aruh) ¡°No hay que disculparse, no has descansado ¨²ltimamente.¡± (Naku) ¡°Lo mismo puedo decir de ti y de Fortuna. Tambi¨¦n deben estar cansadas..¡± (Aruh) Retir¨¦ la manta de la ventana, dejando me ver el exterior. Deb¨ªan ser como las ocho de la ma?ana. ¡°Fortuna y yo amanecimos bastante frescas. Como te habr¨¢s dado cuenta, ella est¨¢ tomando una ducha¡­ Pero no vayas a entrar en esta ocasi¨®n, ?Te tenemos una sorpresa!¡± (Naku) ?Una sorpresa? ¡°Naku, ?Ya despert¨® Aruh?¡± (Fortuna) Fortuna llam¨® a Naku desde el ba?o. ¡°As¨ª es, ?Est¨¢s lista?¡± (Naku) ¡°Si¡± (Fortuna) La puerta del ba?o se abri¨® y Fortuna sali¨® usando un vestido sencillo de color rosa. Se ve¨ªa muy linda. ¡°Buenos d¨ªas, Aruh¡­¡± (Fortuna) ¡°Buenos¡­ d¨ªas, Fortuna.¡± (Aruh) Ambos permanecimos en silencio durante un instante, yo admir¨¢ndola y ella a la expectativa de algo¡­ ?Cierto, mi opini¨®n! ¡°Te ves hermosa, Fortuna.¡± (Aruh) ¡°Muchas gracias, Aruh¡± (Fortuna) Fortuna asinti¨® orgullosa con sus mejillas te?idas de un suave carmes¨ª, que resaltaba en su bella piel clara. ¡°No pod¨ªamos dejar que siguiera usando las ropas que le pusieron los ladrones.¡± (Naku) ¡°Naku fue quien lo compr¨®¡­ Me queda justo a la medida.¡± (Fortuna) ¡°U, fu, fu¡­ Luego de lo de anoche conozco bien tus proporciones, Fortuna.¡± (Naku) ¡°Esa es¡­ Una habilidad peculiar.¡± (Fortuna) Si, lo es. ¡­ Naku ayud¨® a Fortuna a peinarse antes de que sali¨¦ramos. De nuevo pude verla con sus tirabuzones, me sent¨ª nost¨¢lgico al recordar nuestra ni?ez. Quer¨ªa llevarlas a almorzar antes de ir con el alcalde y partir del pueblo hacia Jimama. Salimos y fuimos al comedor de la posada. Hab¨ªa algo de gente, nos estaban mirando¡­ ¡°Estamos atrayendo mucha atenci¨®n.¡± (Aruh) ¡°Creamos una gran conmoci¨®n con la pelea de anoche¡­ Todo el pueblo sabe de nosotros.¡± (Naku) ¡®Me di cuenta cuando sal¨ª a comprarle ropa a Fortuna¡¯ agreg¨® Naku. Va a ser un almuerzo un tanto inc¨®modo, quiz¨¢s deber¨ªamos comprar algo afuera e ir con el alcalde directamente. ¡°?Muchas gracias!¡± (hombre 1) ¡°Gracias.¡± (mujer 1) Mientras que me estaba preguntando que hacer, las personas del lugar comenzaron a darnos palabras de gratitud. ¡°Les estamos muy agradecidos por lo que han hecho¡­¡± (hombre 2) ¡°?Son los h¨¦roes de Goldtree!¡± (hombre 3) ¡°Gracias por librarnos de Ponzo?a.¡± (mujer 2) Una mujer se me acerc¨® y me beso las manos, ten¨ªa l¨¢grimas en sus ojos y una sonrisa en sus labios. ¡°?Hey, posadero! ?Trae la mejor comida, los h¨¦roes han venido a comer!¡± (hombre 4) Recibimos aplausos y m¨¢s palabras de gratitud. Naku y Fortuna estaban felices por el alivio de estas personas. Yo tambi¨¦n lo estaba, esos malditos ladrones debieron provocar un gran sufrimiento en todos los habitantes de la regi¨®n, y ahora que ya no estaban, podr¨ªan descansar de sus maldades. Fuimos llevados hasta una mesa y se nos sirvi¨® comida, el ambiente se volvi¨® alegre, como si fuera una celebraci¨®n. Pese a ser temprano, se nos sirvi¨® del mejor alcohol que ten¨ªa la posada, la comida tambi¨¦n estaba muy buena. Duramos mas de la cuenta en el desayuno, recibiendo alabanzas y pidi¨¦ndonos que contaramos como exterminamos a los ladrones¡­ Naku fue quien cont¨® la historia y cambi¨® muchas partes para evitar incomodar a Fortuna, el resultado fue un relato de hero¨ªsmo bastante exagerado, pero todos lo creyeron. Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. Antes de partir, el posadero nos detuvo y se nos acerc¨® con un peque?o pergamino. ¡°Tengan. No es mucho pero me gustar¨ªa que lo llevaran con ustedes¡­ Es una recolecci¨®n de recetas de nuestro pueblo y aldeas cercanas.¡± (posadero) ¡°?Lo recibiremos con gusto!¡± (Aruh) Nos vendr¨¢ bastante bien, es un muy buen obsequio... No tiene por qu¨¦ menospreciarlo. Le agradecidos por el regalo y nos retiramos de la posada. En las calles tambi¨¦n ¨¦ramos el centro de atenci¨®n¡­ y al igual que en la taberna, todos nos estaban agradeciendo. Cuando por fin llegamos a la casa del alcalde, este nos estaba esperando junto a algunos guardias y dos carros, uno para transporte de personas, y otro para mercanc¨ªas muy parecido al que ya ten¨ªamos. Ambos carros eran tirados por caballos. Los guardias tra¨ªan consigo a Eufira y a Roksa, quienes se ve¨ªan muy cansadas y tristes. ¡°Buenos d¨ªas a los tres. Siento mucho lo ocurrido antes del amanecer, joven Hydran; fue un grave error de nuestra parte permitir que estas dos volvieran a molestarlo.¡± (Alcalde) ¡°... Las veo muy demacradas, ?Les hicieron algo?¡± (Aruh) No me gustar¨ªa que se hubieran desquitado con ellas viol¨¢ndolas. No los diferenciar¨ªa de los bandidos de haberlo hecho. ¡°Las dejamos en el foso, eso fue todo. Han estado as¨ª desde que las captur¨®.¡± (Alcalde) Debieron pasar la noche sin descansar y sufriendo por lo que les hab¨ªa dicho. Fortuna se ve¨ªa preocupada por ellas, hasta Naku se vio un poco apenada de su situaci¨®n pese a lo que me hab¨ªa dicho anteriormente. La fortaleza de ambas por sentir piedad por las j¨®venes esclavas me parece admirable. En mi caso, planeo ser duro con las dos esclavas¡­ Pero por ahora... Me les acerqu¨¦, pero no respondieron de ninguna forma; as¨ª que tom¨¦ un trapo, lo humedec¨ª con una poci¨®n especial y cubr¨ª la nariz y boca de cada una con ¨¦l. Las dos cayeron dormidas de inmediato, con esto descansaran un poco. ¡°Si est¨¢n despiertas podr¨ªan intentar hacer algo nuevamente¡­ Esta es una poci¨®n llamada ¡®Abrazo del Sue?o¡¯, con esto las mantendremos dormidas hasta Jimama.¡± (Aruh) Mi voz era seria, el alcalde y los guardias asintieron. Eufira y Roksa fueron subidas al carro de mercanc¨ªas. Cuando mir¨¦ a Naku y Fortuna, las dos reaccionaron de forma parecida. Fortuna me ve¨ªa con una sonrisa c¨¢lida, y Naku dio un profundo suspiro pero tambi¨¦n estaba sonriendo. ¡­ Fuimos llevados hasta la casa de Gerso para reclamar sus dem¨¢s posesiones. Entramos solo los guardias y yo, seg¨²n Naku y Fortuna, Gerso ten¨ªa trampas en la casa. Fortuna corr¨ªa peligro adentro y no quise dejarla sola, as¨ª que se qued¨® afuera junto con Naku. La casa no conten¨ªa mucho. Hab¨ªa cajas con pieles y otros materiales, pero nada importante. Como Naku hab¨ªa dicho, la construcci¨®n estaba llena de trampas y habitaciones ocultas. De todas formas, no encontramos ning¨²n documento. Finalmente, llegamos a la ¨²ltima habitaci¨®n, una peque?a recamara en la planta baja. ¡°No hemos encontrado nada. Me pregunto si de verdad hay algo guardado aqu¨ª.¡± (Wallace) ¡°La manera en que actuaron sus dos esclavas me hace creer que si lo hay¡­ Es mejor que salgan del cuarto, podr¨ªa haber m¨¢s trampas.¡± (Aruh) Confiaba en mis reflejos para evadirlas, el problema ser¨ªa si hay trampas con gas o polvo venenoso. Tengo algunos ant¨ªdotos variados conmigo pero no sabia si alguno pudiera funcionar, Gerso podr¨ªa tener venenos con f¨®rmulas que requieran de un ant¨ªdoto en espec¨ªfico. Me qued¨¦ a solas en el cuarto y busqu¨¦ alg¨²n escondite secreto en los muebles o en la construcci¨®n. El lugar m¨¢s sospechoso era el suelo, de entre todos las habitaciones esta era la ¨²nica que ten¨ªa uno de piedra¡­¡­. No hab¨ªa baldosas sueltas por ning¨²n lado, ni debajo de los muebles, quiz¨¢s no estaba en el suelo despu¨¦s de todo¡­ Inspeccion¨¦ de arriba a abajo toda la habitaci¨®n, pero no encontr¨¦ nada¡­ Aunque not¨¦ que ni siquiera hab¨ªa trampas o pasadizos. Me puse a observar todo el cuarto detenidamente, tratando de encontrar algo que no encajara. Aparte del suelo, el resto de la construcci¨®n era de madera, incluso los muebles. Vi¨¦ndolo bien, m¨¢s que una recamara parec¨ªa un estudio de un adicto al trabajo, hab¨ªa varios anaqueles vac¨ªos y un gran escritorio; en comparaci¨®n, la cama era peque?a y no ten¨ªa nada de ¨¦nfasis. ?Gerso realizaba sus experimentos aqu¨ª? Dudo que los hiciera en las cuevas con los dem¨¢s ladrones. Me sent¨¦ frente al escritorio y trate de ver la habitaci¨®n desde el punto de vista de un alquimista e investigador. Puse mis manos sobre el mueble y sent¨ª que su textura era bastante granulada, ser¨ªa muy dif¨ªcil escribir sobre ¨¦l. Me levant¨¦ y trat¨¦ de sentir los dem¨¢s muebles, todos ten¨ªan una textura similar. Hab¨ªa cierto patr¨®n entre los gr¨¢nulos¡­ Eran como un c¨®digo, no, un lenguaje. Quiz¨¢s los documentos estaban escritos en la madera de los muebles. ¡­ ¡°Esto lo va a volver dif¨ªcil de transportar.¡± (Naku) Traje solo a Naku y a Fortuna a la habitaci¨®n para mostrarles mis hallazgos. ¡°El lenguaje es el que hablan en Igy, conozco el idioma, podr¨ªa transcribirlo todo a unos cuantos pergaminos.¡± (Fortuna) ¡°Pero eso tardar¨ªa bastante tiempo, quer¨ªa que parti¨¦ramos hoy a Jimama.¡± (Aruh) Fortuna sonri¨® con orgullo. ¡°Aruh¡­ He ayudado mucho a mi padre con su trabajo, por lo que he lidiado con un gran n¨²mero de documentos¡­ Transcribir todo esto me tomar¨¢ poco m¨¢s de una hora.¡± (Fortuna) Y era cierto. Solo bastaba que deslizara sus manos una vez por la superficie de los muebles para memorizar los caracteres; y la velocidad con la que mov¨ªa la pluma me dej¨® con la boca abierta. En cuesti¨®n de minutos, terminaba de transcribir todo el contenido de un mueble y pasaba a otro. ¡°Fortuna es realmente poderosa con una pluma.¡± (Naku) ¡°Es cierto.¡± (Aruh) Naku y yo admiramos la habilidad de Fortuna, cuando de pronto, sus manos se detuvieron. ¡°Aruh¡­ Gerso tenia informacion sobre el elixir.¡± (Fortuna) La noticia fue inesperada¡­ Ten¨ªa que investigar a fondo los documentos. Capitulo 54 Cap¨ªtulo 54: En el camino hacia Jimama Partimos del pueblo de Galkanzo con rumbo a Jimama. No est¨¢bamos solo los tres, sino que algunos guardias y el grupo mercenario ¡®Hachas del Bosque¡¯ nos acompa?aban. Pese a que combatimos y mat¨¦ a uno de sus miembros, ellos se ofrecieron a escoltarnos. Estaba dudoso de si aceptar o no, ya que podr¨ªan guardarme alg¨²n resentimiento; sin embargo, ni Naku ni yo sentimos ninguna clase de sentimiento negativo de parte de alguno de ellos. Se sent¨ªan mucho m¨¢s confiables que la brigada del drag¨®n tuerto. Nuestro instinto no es infalible, as¨ª que tanto yo como Naku permanecer¨ªamos alertas. Acept¨¦ para ayudarles a limpiar un poco su nombre luego de que se descubriera su cooperaci¨®n involuntaria con Gerso y los dem¨¢s bandidos de Ponzo?a. La principal raz¨®n por la que necesit¨¢bamos escoltas no era tanto para cuidarnos a nosotros, sino a los animales que tra¨ªamos. Los habitantes de Galkanzo nos hab¨ªan dado (muy insistentemente) varios regalos de todo tipo. Recibimos 12 ovejas pelongo, 6 cabras viajeras, 3 reses y un buey bulaf, 8 perdices savem, y una burra sollo, todos animales criados ¨²nicamente en la regi¨®n, y sorprendentemente, todos son pueden seguirle el ritmo a los carros. Tambi¨¦n nos regalaron pieles, verduras encurtidas, hierbas del bosque, etc. Eufira y Roksa quedaron algo apretadas en el carro con las mercanc¨ªas. Nos hicimos de muchos bienes nuevamente. Si quisiera abrir una granja, me quedar¨ªa con todos los animales, pero no es la situaci¨®n. Fortuna me sugiri¨® venderlos en Menat, as¨ª que eso har¨¦. Tambi¨¦n quise vender los carros, pero tanto Fortuna como Naku me convencieron de conservar el de mercanc¨ªas, ya que podr¨ªan sernos de utilidad. Bueno, con Fortuna y Blair con nosotros ahora, requerimos de m¨¢s veh¨ªculos de transporte. El que venderemos ser¨¢ el carro de pasajeros; es muy peque?o y no soportar¨ªa viajes largos. Con el dinero que iba a conseguir pensaba comprar un carro de mercader ya que se me ocurri¨® d¨¢rselo a Fortuna como arma para nuestro viaje. Y sobre ese tema, tendr¨ªamos que continuar hasta Menat para hablar con el se?or Allan, hacerle saber sobre lo acontecido, y hablarle de la decisi¨®n que hab¨ªa tomado Fortuna. Puede que ya venga en camino o incluso est¨¦ ya en Jimama, lo importante es hablar con ¨¦l y no el lugar en s¨ª. ¡°?Ya has averiguado algo sobre el elixir, Aruh?¡± (Naku) Naku me pregunt¨® ansiosa mientras yo estudiaba los pergaminos con las investigaciones de Gerso. ¡°No es necesario que lo presiones. D¨¦jalo todo en sus manos.¡± (Fortuna) ¡°Fortuna, t¨² tradujiste los documentos, ?No le¨ªste la ubicaci¨®n de la p¨®cima?¡± (Naku) ¡°Cuando escribo as¨ª de r¨¢pido no suelo mantener toda la informaci¨®n en mi mente. Ya he olvidado gran parte de lo que transcrib¨ª.¡± (Fortuna) Pienso que, incluso si no recuerda el contenido, su habilidad es realmente sorprendente. ¡°La informaci¨®n est¨¢ muy clara. Es un trabajo grandioso, Fortuna.¡± (Aruh) ¡°Me alegro de poder ser ¨²til. Quiz¨¢s no pueda blandir una espada o una lanza, tampoco usar un arco, pero estuve entrenando todos estos a?os para pulir mis habilidades como comerciante.¡± (Fortuna) Declar¨® con voz tranquila y digna. Si, ella tambi¨¦n se ha estado empe?ando en mejorar. Voy a sacar total provecho a la investigaci¨®n de Gerso para corresponder al esfuerzo de Fortuna. Continu¨¦ estudiando, Naku me estuvo mirando expectante a lo que descubriera. Y lo encontr¨¦. Informaci¨®n sobre el elixir. No era una receta o su ubicaci¨®n, sino una an¨¦cdota de Gerso sobre el mismo. ¡°Tal tesoro, fruto codiciado por monarcas de todos los reinos, no es m¨¢s que una leyenda hoy en d¨ªa. Las eras donde un humano, con sus ef¨ªmeras vidas eran contradecidas por el milagro llamado elixir, ha quedado en el pasado. Sin embargo, sospecho que todav¨ªa es posible de fabricar, de ser as¨ª, incontables ser¨ªan aquellos dispuestos a cambiar sus riquezas por una gota de tan preciado n¨¦ctar.¡± El elixir es una sustancia legendaria, estaba consciente de ello, pero no dejar¨ªa que eso me desanimara. ¡°Las ense?anzas de mi maestro Faldue apuntan a que el elixir es la degradaci¨®n de un ingrediente primario por medio de elementos desintoxicantes. Debe haber m¨¢s informaci¨®n en la biblioteca de oro en el reino de Maputtu¡­ Pero conseguir el permiso de los gnomers en mi condici¨®n actual me es imposible.¡± Contin¨²e leyendo, pero ya no hab¨ªa m¨¢s informaci¨®n del elixir, as¨ª que cerr¨¦ el pergamino para hablar con mis chicas sobre lo que le¨ª. ¡°??Ya sabes como elaborar el elixir?!¡± (Naku) Las mirada de Naku parec¨ªa emitir brillos. Lamento enfriar su entusiasmo. ¡°Gerso no sab¨ªa mucho del elixir, solo es una peque?a nota sobre la p¨®cima¡­ Pero menciona una pista de donde se puede encontrar m¨¢s informaci¨®n.¡± (Aruh) Hay que ser optimistas; quiz¨¢s no es mucho, pero es mejor que no saber nada. ¡°Entonces convirtamos esa pista en nuestro pr¨®ximo destino¡­ ?Donde se encuentra?¡± (Naku) ¡°En la biblioteca de oro, en Maputtu.¡± (Aruh) La expresi¨®n de Fortuna se nubl¨® un poco, y s¨¦ a qu¨¦ se debe. La biblioteca de oro no es sino la mayor fuente de sabidur¨ªa en todo el continente. Se trata de un monumental edificio donde se recolecta todo tipo de conocimientos, sean del presente o de civilizaciones extintas. Sus protectores, los gnomers, son miembros de una raza muy estricta; ellos solo permiten el acceso a la biblioteca a aquellos que consideren dignos, es por eso que es muy dif¨ªcil de conseguir informaci¨®n de ah¨ª. ¡°Bueno, si hay alguien digno de entrar ese eres tu, Aruh.¡± (Fortuna) Asent¨ª con firmeza, si ah¨ª se encontraba la receta o el paradero del elixir, iba a entrar. ¡­ Cay¨® la noche en el bosque, todav¨ªa tardar¨ªamos otros dos d¨ªas para llegar a Jimama. Le pedimos permiso al alcalde para mandar una paloma mensajera para contactar a Dob, pero ¨¦l no ten¨ªa autoridad para permitir que se usara por un asunto ni oficial ni urgente. En lugar de eso, mand¨® a uno de sus hombres montado en un glaron delante de nosotros. Incluso as¨ª, tardar¨¢ un poco en llegar la noticia¡­ ?C¨®mo estar¨ªan Agatha y Mitena? ?Habr¨¢n llegado Blair, Cherry, Eugene y las chicas que rescatamos a Jimama? ?Qu¨¦ estar¨¢n haciendo Arachne y Barker? Estaba deseoso por llegar. Naku, Fortuna y yo platicamos durante el recorrido y nos pon¨ªamos al d¨ªa con lo que nos hab¨ªa acontecido estos ¨²ltimos a?os. Como lo hab¨ªa sospechado, varios tipos hab¨ªan intentado pretender a Fortuna, pero en sus palabras, todos eran unos pomposos, miedosos y llorones hijos de mam¨¢ y pap¨¢, blancos con los que practic¨® a lidiar con personas desagradables. Nosotros le contamos sobre cuando encontramos el huevo de drake nevado, como conocimos a Agatha, Eugene y Mitena, el incidente de los goblins y como encontramos a Cherry. Charlamos de muchas cosas. Incluida tambi¨¦n mi habilidad con los entes y el acero. Sin embargo, la cosa que le llam¨® m¨¢s la atenci¨®n fue de hecho el origen de Cherry. Se sorprendi¨® mucho. ¡°Eres todo un semental, Aruh¡­ Ni los monstruos se te resisten.¡± (Fortuna) ¡°Bueno, Cherry es bastante especial¡­ Ya te dar¨¢s cuenta cuando la veas. Agatha, Mitena y yo no podemos verla como un monstruo.¡± (Naku) Naku le platic¨® la primera vez en que Cherry se nos uni¨® para tener sexo; y de ah¨ª la pl¨¢tica termin¨® por llevarnos a tener sexo apasionado nuevamente. ¡­ Durante el trayecto, continu¨¦ estudiando los documentos de Gerso y aprend¨ª varias recetas de pociones, venenos y sustancias variadas. La p¨ªldora Vomv estaba hecha con el polvo fino de las hojas de Risto y el aceite extra¨ªdo del musgo azul de Urgama. Se detonaba usando algo que nunca sospech¨¦: una roca transformada. Uno de los principales secretos de la investigaci¨®n era sobre un proceso para hacer que los minerales adquirieran alg¨²n efecto m¨¢gico, m¨¢s espec¨ªficamente, un elemento. El poder era muy bajo, pero lo suficiente como para que una roca con el elemento rayo pudiera activar la pildora Vomv. A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. Tambi¨¦n encontr¨¦ sobre algunas sustancias que estimulaban la magia en las personas, pero todas eran drogas con efectos secundarios muy peligrosos, as¨ª que los descart¨¦¡­ Con la excepci¨®n de una, llamada ¡®Canalizante¡¯, un extracto de distintas maderas y plantas con la fuerza suficiente como para matar al usuario con una sola dosis. No ten¨ªa la m¨¢s m¨ªnima intenci¨®n de administr¨¢rselo a alguien, pero se me ocurri¨® usarlo junto con las rocas elementales en mis experimentos con la bateria magica y el cartucho de hechizos. Dependiendo de los resultados, lo podr¨¦ usar los conocimientos en la elaboraci¨®n de armas y otros instrumentos... Cuando continu¨¦ leyendo, encontr¨¦ tambi¨¦n las memorias y experiencias de Gerso, la forma en que ve¨ªa a sus esclavas y como las manipulaba. Gerso era una aprendiz de alquimista nacida en la Uni¨®n de Igy, creci¨® y se convirti¨® una alumna dedicada e inteligente, pero tras la muerte de su maestro a manos de un comerciante de Eralgia, ella fue capturada y tra¨ªda como esclava al reino. Luego de que su amo fuera a su vez asesinado por Morbonzola, se convirti¨® en su amante y c¨®mplice, aunque la relaci¨®n de ambos no era muy buena. Sus esclavas actuales, Eufira, Roksa y Desia son solo algunas de las muchas que ha tenido. Muchas murieron poco despu¨¦s de haber sido compradas, v¨ªctimas de sus experimentos. Con sus sacrificios, cre¨® uno que alababa mucho. Se trataba de una sustancia que volv¨ªa m¨¢s sensibles a la manipulaci¨®n emocional a los que la consumieran. Hab¨ªa algunas personas que eran resistentes a la f¨®rmula, tal es el caso de Desia, pero surte efecto en la mayor¨ªa. Tal parece que el efecto est¨¢ relacionado a que si el que consume el suero tiene la habilidad de poder usar magia curativa o no¡­ Al menos esa era la teor¨ªa de Gerso.. No importa los motivos por los que se volvi¨® tan desalmada, pero al leer los detalles de sus experimentos, esa mujer me dio asco. Le promet¨ª a Eufira pasarle la investigaci¨®n si aceptaba ser mi alumna; pero ahora, incluso si lo hace, no le ense?ar¨¦ gran parte de lo que Gerso hab¨ªa desarrollado. ¡­ ¡°Llegaremos ma?ana antes del mediod¨ªa¡­ Ha sido un viaje bastante tranquilo gracias a su ayuda. Es vergonzoso que dependieramos de su ayuda siendo nosotros los escoltas.¡± (Warth) El l¨ªder de los mercenarios y usuario de hacha, Warth, conversaba conmigo sobre nuestro transcurso. Naku y yo nos limitamos a ofrecer asistencia contra los monstruos que nos atacaron, la gran mayor¨ªa de la defensa estuvo a cargo de los guardias de Galkanzo y de los guerreros mercenarios. ¡°Su organizaci¨®n y habilidades de combate son muy buenas, los animales est¨¢n todos sanos y salvos gracias a ustedes.¡± (Aruh) ¡°Pudimos reaccionar r¨¢pido gracias a que usted detect¨® la presencia de los monstruos que se acercaron. Adem¨¢s, si los animales y nosotros los escoltas estamos ilesos es por sus excepcionales habilidades con el arco y con la espada; m¨¢s que asistencia, se sent¨ªa como si nos estuviera protegiendo.¡± (Warth) ¡°?Es cierto! Cuando esa abeja espectral vino hacia m¨ª, usted la mat¨® de un solo tiro¡­ Por favor, ens¨¦?eme su secreto.¡± (arquero) ¡°Jolek, es de mala educaci¨®n como guerrero pedirle a otro el secreto detr¨¢s de su habilidad.¡± (mujer) ¡°No seas aguafiestas. Es por lo estricta que eres que ning¨²n hombre se ha fijado en ti, Mousa.¡± (Jolek) ¡°?Silencio, torpe!¡± (Mousa) Mousa y Jolek, subordinados de Warth comenzaron a discutir. M¨¢s que una pelea parec¨ªa como si estuvieran fraternizando. Mousa era la ¨²nica mujer del grupo, su rol consist¨ªa en ser la curandera gracias a su habilidad con la magia. Por otra parte, Jolek era el arquero. De personalidad extrovertida, parec¨ªa alguien con quien llevarse f¨¢cil. Su raza era elfo. Los dem¨¢s miembros eran Julius, Krok, Sean, Trameno, Joe y Salaph. La mayor¨ªa del grupo eran humanos, solo Jolek y Krok pertenec¨ªan a otras razas, pero todos se llevaban muy bien; era agradable pasar tiempo con ellos. Naku y Fortuna pensaban igual, ambas sonre¨ªan al ver jugar a Mousa y Jolek. No parecen malas personas, solo peleamos por culpa de Gerso. Que haya matado a uno de sus compa?eros, es algo de lo que contin¨²o y continuar¨¦ arrepintiendome. Me sent¨ª triste. ¡°?Porque...?¡± (Aruh) ¡°?Por que ¡®que¡¯?¡± (Warth) ¡°Lo normal es que me odiaran por matar a su amigo¡­ Sin embargo, no siento ninguna hostilidad de su parte, ?Porque?¡± (Aruh) No parecen personas tan fr¨ªas como para estar desinteresados por el bien de sus compa?eros, incluso si mueren de manera heroica o cumpliendo su deber. ¡°...?Todav¨ªa sigues atorment¨¢ndote por ello?¡± (Warth) ¡°Aruh¡­¡± (Naku) ¡°?Waaaahh!¡± (Jolek) ¡°Se?or Aruh, es como usted dice. Lo normal ser¨ªa que lo odiaramos¡­¡± (Mousa) Mousa empuj¨® a Jolek a un lado y me habl¨® con tono serio. ¡°V¨¦alo as¨ª, usted quer¨ªa rescatar a su prometida, una persona a la que ama mucho. Sin saber quienes ¨¦ramos, usted pele¨® por rescatarla, mientras que nosotros fuimos utilizados como secuaces¡­ Gerso es la culpable aqu¨ª, estaba dispuesta a sacrificarnos a todos por una causa corrupta y ruin. Si hay alguien a quien debemos odiar es a ella, y no a usted.¡± (Mousa) ¡°Muy bien dicho, Mousa.¡± (Warth) Hice una ligera reverencia, agradecido por sus palabras. Las manos de Naku y Fortuna se posaron en mis hombros, tratando de reconfortarme. Los miembros del grupo nos vieron y sonrieron, Jolek y Sean soltaron silbidos. Son grandes personas de corazones justos y bondadosos. Naku y Fortuna me ofrecieron una buena idea. ¡°Me gustar¨ªa saber algo¡­ ?Que planean hacer luego de escoltarnos?¡± (Aruh) ¡°Planeamos ir al norte, con la guerra son muchos los pueblos que requieren de servicios de mercenarios como nosotros¡­ En Goldtree y en las regiones cercanas nuestra reputaci¨®n se ir¨¢ al suelo.¡± (Warth) ¡°Tienen muy bien planeado su futuro¡­ Saben, estoy interesado en contratar sus servicios. Claro, si les parece bien.¡± (Aruh) ¡°?Un trabajo por un naga? Suena interesante¡­ Hablemos de ello.¡± (Warth) Les cont¨¦ sobre la raz¨®n por la que Naku y yo salimos de Tulser, sobre nuestra misi¨®n. ¡°Le agradezco por tomarnos en cuenta, pero solo somos un grupo de .mercenarios f¨¢ciles de enga?ar, ?Como podr¨ªamos ser de ayuda?¡± (Warth) ¡°Si, salvar al mundo o al menos a Eralgia es una responsabilidad muy grande.¡± (Joe) ¡°Aruh habla muy bien de sus habilidades, y a mi tambi¨¦n me parecen muy buenas.¡± (Naku) ¡°Igual yo, adem¨¢s s¨¦ que son personas honestas y con un gran sentido del honor. Cualidades de guerreros ejemplares.¡± (Fortuna) ¡°Gracias, gracias¡­ Nos esforzamos d¨ªa a d¨ªa.¡± (Jolek) Mousa golpe¨® a Jolek por su broma, haci¨¦ndonos re¨ªr a todos. Warth suspir¨® aun sonriente, pero su mirada era seria. ¡°En verdad les agradezco su oferta¡­ Si, nos gustar¨ªa ayudarles en su misi¨®n, sin embargo no creo que estemos a la altura que esperan de nosotros, as¨ª que no podremos acompa?arlos. A¨²n as¨ª, les apoyaremos en lo que nos necesiten desde el norte de Eralgia, solo pidanlo y nos pondremos a trabajar¡­¡± (Warth) Sonre¨ª contento, su ayuda desde las tierras del norte es m¨¢s que bienvenida. ¡°Muy bien, entonces estar¨¦ contando con su apoyo¡­ Pero, ?Como podriamos contactarnos?¡± (Aruh) ¡°Cierto, la distancia es un inconveniente¡­ Ya s¨¦, busquemos un pich¨®n de Kagyto, as¨ª podremos comunicarnos.¡± (Mousa) ¡°?Kagyto?¡± (Naku) Tampoco a mi me sonaba el nombre; no ven¨ªa mencionado en ninguno de los bestiarios que hab¨ªa le¨ªdo. ¡°Los kagytos son aves que vuelan muy r¨¢pido y suelen anidar en la regi¨®n¡­ Son algo dif¨ªciles de criar, as¨ª que no son muy populares, pero se convierten en preciados sustitutos de las palomas para los mercenarios que logran domesticarlas.¡± (Warth) Gran idea. Pensaba en buscar un ave as¨ª desde hace tiempo. Luego de llegar a Jimama y asegurarme que los dem¨¢s est¨¦n bien, saldr¨¦ a buscar un kagyto. Tras hablar sobre las caracter¨ªsticas del ave, cambiamos a otros temas m¨¢s simples, y finalmente, nos despedimos y fuimos a dormir. Ma?ana llegar¨ªamos a Jimama. Capitulo 55 Cap¨ªtulo 55: Todos juntos Salimos al amanecer, el sol apenas comenzaba a iluminar la tierra. Llegar¨ªamos hoy temprano a Jimama y estaba deseoso de poder ver a las chicas, a Eugene, a Arachne y a Barker. Tambi¨¦n estaba Dob, pero ¨¦l no me interesaba tanto. ¡°No tienes que estar nervioso, Aruh. No voy a hacerles nada malo a las chicas que escogiste como concubinas.¡± (Fortuna) Su sonrisa era un tanto agresiva¡­ ¡°Lo s¨¦. No estoy nervioso.¡± (Aruh) ¡°Estas un poco distra¨ªdo¡­ ?Acaso planeas algo cuando estemos todas juntas?¡± (Fortuna) ¡°Quien quien planea hacerlo soy yo¡­ Ajem, Fortuna tiene raz¨®n en que estas un poco distra¨ªdo, Aruh, ?Sucede algo?¡± (Naku) ¡°A decir verdad estoy pensando en los usos de la investigaci¨®n de Gerso, tengo algunas ideas que quiero probar¡­ Pero tambi¨¦n estoy pensando en Eufira y Roksa, luego de descubrir que tan severamente fueron manipuladas, me hace querer que no sean castigadas.¡± (Aruh) ¡°Si, gracias a Fortuna que nos advirti¨® es que contin¨²an con vida¡­ Yo tambi¨¦n siento pena por ellas.¡± (Naku) No debe tardar en pasar el efecto del somn¨ªfero que les di. Les dimos p¨®cimas nutrientes mientras dorm¨ªan, pero estar¨¢n un poco d¨¦biles cuando despierten. ¡°Voy con ellas, ir¨¦ a revisar como est¨¢n.¡± (Aruh) Naku y Fortuna asintieron. Baj¨¦ del carruaje, no fue necesario detenerlo. El verme bajar del veh¨ªculo en movimiento y correr hasta el carro donde estaban Eufira y Rokza durmiendo debi¨® sorprender a los escoltas que me vieron. Cuando llegue al lado de las dos j¨®venes revis¨¦ sus signos vitales, la poci¨®n que les administraba para que durmieran volv¨ªa lento sus metabolismos, pero igual requerian de cuidados. El carro estaba un poco lleno y fue dif¨ªcil, pero tambi¨¦n me puse a masajear sus m¨²sculos para evitar que se entumecieran. ¡°?Uuh?¡± (Eufira) Eufira despert¨® mientras le mov¨ªa su brazo, le hab¨ªa quitado sus grilletes para que el masaje fuera m¨¢s efectivo. ¡°?Necesitas ir al ba?o? ?O quiz¨¢s tienes hambre?¡± (Aruh) ¡°Estas siendo tontamente amable¡­ ?Por qu¨¦ me hablas tan terror¨ªficamente?¡± (Eufira) Segu¨ªa teniendo esa personalidad atrevida. Bueno, no importa. ¡°Eres como Desia¡­ Zzzzzz¡± (Eufira) Volvi¨® a dormirse luego de compararme con Desia. No se si era un halago para mi o un insulto para ella. Tambi¨¦n trat¨¦ a Roksa, estaba mucho mejor de salud. Las dej¨¦ descansar un rato antes de volver a ponerles los grilletes. ¡­ Vimos una torre de piedra a la distancia. Hab¨ªamos llegado a Jimama. Seg¨²n la informaci¨®n de Warth y sus hombres, la ciudad era la m¨¢s grande de la regi¨®n, pero no destacaba por su seguridad. Ten¨ªa una delgada muralla como protecci¨®n y no rodeaba a todas las casas, solo a los barrios centrales. El exterior era m¨¢s susceptible a los ataques de monstruos y bandidos, por eso hab¨ªa varias estaciones militares cuidando de los habitantes, claro que la mayor¨ªa eran fuerzas de autodefensa. Jimama no era la capital de Goldtree, as¨ª que el se?or de la regi¨®n no viv¨ªa aqu¨ª. Sent¨ª una presencia acerc¨¢ndose¡­ Una muy conocida y que estaba extra?ando mucho pese a que no nos hab¨ªamos separado un largo tiempo. Ped¨ª que detuvieran el carro. Naku, Fortuna y yo bajamos. ¡°?Ocurre algo?¡± (Warth) ¡°Alguien vino a encontrarnos¡­ No vayan a asustarse, por favor.¡± (Aruh) La presencia se acerc¨® r¨¢pidamente, de entre los ¨¢rboles sali¨® una gran e imponente (pero a la vez adorable) criatura. ¡°?Guriiiiiiii!¡± (Arachne) Arachne hab¨ªa venido a recibirnos, r¨¢pidamente se me acerc¨® y me abraz¨®, levant¨¢ndome en el aire. Los guardias de Galkanzo y los miembros de ¡®Hachas del Bosque¡¯ se pusieron p¨¢lidos al ver a Arachne¡­ La pobre siempre causa esa reacci¨®n. ¡°?Arachne se ve m¨¢s grande de lo que recordaba!¡± (Fortuna) ¡°Es tan confiable como siempre.¡± (Naku) Fortuna nos ve¨ªa a Arachne y a mi con una sonrisa nerviosa. Bueno, Arachne creci¨® un poco desde la ¨²ltima vez que la vio, as¨ª que debe estar un poco sorprendida. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Gracias por la bienvenida, Arachne¡­ ?Has cuidado bien de Agatha y Mitena?¡± (Aruh) ¡°?Guri!¡± (Arachne) Otra presencia m¨¢s comenz¨® a acercarse, era Barker. ?Que bien! Significa que Cherry, Blair, Eugene y las chicas que rescatamos llegaron sin problemas. ¡°Harrrr¡± (Barker) Barker sali¨® tambi¨¦n del bosque, fue tan r¨¢pido que pareci¨® una sombra. Los escoltas sacaron sus armas, alertados por la repentina aparici¨®n de Barker. Fortuna retrocedi¨® por la sorpresa, pero Naku intervino para calmarla a ella y a los dem¨¢s. ¡°Todo est¨¢ bien, Barker est¨¢ de nuestro lado. ¨¦l nos ayud¨® a vencer a los bandidos de Ponzo?a y a rescatar a Blair.¡± (Naku) No fue solo la forma en que Barker lleg¨®, hab¨ªa crecido bastante desde que nos separados hace unos pocos d¨ªas. Ahora superaba los dos metros de altura¡­ Me pregunto si lo mismo le habr¨¢ pasado a Cherry. ¡°Me alegro mucho de verte a ti tambi¨¦n, Barker.¡± (Aruh) ¡°Harrrrr¡± (Barker) Con ellos aqu¨ª, se me ocurri¨® una manera m¨¢s r¨¢pida de llegar a la ciudad. ¡°Quisiera adelantarme a Jimama, tengo prisa por ver al resto de mi grupo. Warth, ?Podr¨ªa encargarles la seguridad de Eufira y Rokza?¡± (Aruh) ¡°S-Si, no hay problema.¡± (Warth) ¡°Muy bien, los estaremos esperando en la entrada de la ciudad¡­ Barker, ?Nos ayudas?¡± (Aruh) ¡°Harrr¡± (Barker) Barker se agach¨® para que pudi¨¦ramos montarlo. Fortuna lo dud¨® al principio, pero acept¨® hacerlo. El peso de nosotros tres no era nada para la fuerza de Barker, de todas formas, no es que pensara usarlo como montura a partir de ahora¡­ Sus movimientos ser¨ªan m¨¢s torpes si tuviera que encargarse de cuidar a un jinete. ¡°Vamos a Jimama cuanto antes. Deben de estar esper¨¢ndonos con ansias.¡± (Aruh) ¡°Harrrr¡± (Barker) Sostuve bien a Fortuna desde atr¨¢s suyo y Naku se aferr¨® a mi desde mi espalda. Con un gru?ido de afirmaci¨®n, Barker corri¨® r¨¢pidamente por el camino en direcci¨®n a Jimama, Arachne nos segu¨ªa de cerca. ¡­ Cuando nos aproximamos a la ciudad, v¨ª a unas personas reunidas en las afueras. Incluso antes de que entraran en el rango de mi extra percepci¨®n, pude darme cuenta de quienes eran. ¡°?Maestro Aruh! ?Maestra Naku!¡± (Mitena) ¡°?Por aqu¨ª!¡± (Agatha) Agatha y Mitena nos llamaron habi¨¦ndose percatado de nuestra llegada. No estaban solas, Cherry, Eugene, Blair y Desia estaban tambi¨¦n con ellas. ¡°?Heoooo!¡± (Cherry) Cherry comenz¨® a correr r¨¢pidamente hacia nosotros, as¨ª que detuve a Barker y baj¨¦ de ¨¦l tras encargarle a Fortuna a Naku. ¡°?Heoooooo!¡± (Cherry) Con gran fuerza, Cherry se lanz¨® sobre m¨ª y comenz¨® a besarme el rostro y el cuello. ¡°A-A mi tambi¨¦n me alegra¡­¡± (Aruh) Sus labios se unieron a los m¨ªos mientras intentaba saludarla. ¡°...Esa es Cherry, Fortuna.¡± (Naku) This story is posted elsewhere by the author. Help them out by reading the authentic version.¡°??En verdad es una goblin?!¡± (Fortuna) Escuch¨¦ a las dos hablar de Cherry mientras ella continuaba besandome¡­ ¡°Debi¨® extra?ar mucho a Aruh estos d¨ªas.¡± (Naku) Satisfecha luego de besarme por un buen rato, Cherry se aferr¨® a mi brazo mientras las dem¨¢s chicas y Eugene se acercaban. ¡°Tienes raz¨®n, su apariencia no es muy distinta a la de una mujer¡­¡± (Fortuna) Naku y Fortuna hab¨ªan bajado ya de Barker, pero continuaban hablando de Cherry. ¡°?Maestro! ?Nos alegra que est¨¦ bien!¡± (Mitena) ¡°Mitena, no es como si el joven Aruh pudiera ser vencido por una maga malvada y sus secuaces¡­ De todas formas, ?Que alegr¨ªa que haya regresado!¡± (Agatha) Las dos tambi¨¦n me abrazaron, aunque se abstuvieron de besarme al ver a Fortuna detr¨¢s de m¨ª. ¡°La¡­ ?La se?orita Fortuna!... Perdone nuestro atrevimiento, est¨¢bamos tan contentas de ver al joven Aruh que nos dejamos llevar¡­¡± (Agatha) Fortuna neg¨® con la cabeza, sonre¨ªa c¨¢lidamente al conocer a mis dos lindas concubinas que estaban nerviosas. ¡°No tienen porque preocuparse por mostrar su amor hacia Aruh, despu¨¦s de todo, ¨¦l¡­¡± (Fortuna) ¡°Se-Se?orita Fortuna¡­¡± (Blair) Hab¨ªa dos chicas que hab¨ªan decidido guardar distancia, una de ellas era Blair; quien se ve¨ªa indecisa entre acercarse a Fortuna o correr de aqu¨ª. ¡°Blair¡­ ?Blair!¡± (Fortuna) Quien tom¨® la decisi¨®n de acercarse fue Fortuna, no sin antes disculparse con Agatha y Mitena por dejar la pl¨¢tica a medias. ¡°?Blair! ?Tonta! ?Tonta! ?Eres la hermana mas tonta!¡± (Fortuna) Corriendo con tal fuerza que comenz¨® a tambalearse, Fortuna se acerc¨® hasta Blair, quien a su vez comenz¨® a retroceder; pero reaccion¨® un poco lento y logr¨® ser alcanzada. ¡°??Porque hiciste una tonter¨ªa tan grande?! ?Por que??Blaiiiiir! ?Ahhhhhhhh!¡± (Fortuna) Fortuna rompi¨® en llanto en los brazos de su hermana mientras la golpeaba.. Sus pu?os no ten¨ªan mucha fuerza f¨ªsica, pero estaban cargados de emociones. ¡°Se?orita¡­ Se?orita Fortuna¡­ ?Lo siento! ?En verdad lo siento!¡± (Blair) ¡°?Deja de llamarme ¡®se?orita¡¯, tonta! ?Eres mi hermana!¡± (Fortuna) ¡°Pero yo¡­ No soy digna, no ahora que por mi culpa usted ha sufrido a manos de los ladrones.¡± (Blair) ¡°?Qu¨¦ es eso de tu culpa? Adem¨¢s, tu eres la que m¨¢s ha sufrido¡­ Fuiste tan tonta como para ofrecer esa propuesta.¡± (Fortuna) La otra chica que manten¨ªa su distancia era Desia, quien estaba temblando al escuchar la discusi¨®n entre Fortuna y Blair. Eugene estaba cerca de ella y algo le dijo, que impidi¨® que abandonara el lugar. ¡°Pero¡­ Pero¡­ Comet¨ª la ofensa de tener relaciones con el joven Aruh¡­ Y de que me gustaran. Incluso con este cuerpo m¨ªo disfrut¨¦ de ser su mujer antes que usted¡­ Yo¡­ Snif¡­ ?Ahhhhhh!¡± (Blair) Blair tambi¨¦n se ech¨® a llorar, Fortuna detuvo sus golpes... ¡°Blair¡­ En verdad eres una tonta.¡± (Fortuna) Y la abraz¨®. Naku y yo nos acercamos a las dos hermanas; sus llantos no eran de tristeza, sino de alivio. ¡°Fortuna, Blair¡­ Sean m¨¢s sinceras la una con la otra.¡± (Aruh) ¡°Cierto¡­ ?No hay algo que deber¨ªan decirse antes que nada?¡± (Naku) ¡°Joven Aruh¡­ Se?orita Naku¡­¡± (Blair) ¡°Blair¡­ ?Quer¨ªa verte! ?Gracias a los dioses que est¨¢s a salvo!¡± (Fortuna) ¡°?Se?ori¡­?¡± (Blair) En lugar de hablar, Blair regres¨® el abrazo de Fortuna. Las dos permanecieron as¨ª, agradecidas de poder verse de nuevo. ¡­ Quisimos darles un poco de privacidad a Fortuna y a Blair, as¨ª que decidimos llevarlas a una posada; Agatha nos dijo que las chicas se estaban hospedando en una llamada ¡®El sal¨®n de los placeres¡¯... Mientras que Dob y Eugene se hospedaban en ¡®Escudo de plata y espada de bronce¡¯. El sal¨®n de los placeres, como su nombre lo indica, pose¨¦ una tem¨¢tica sexual. Al estar cerca de la zona roja de la ciudad, la renta es barata; la raz¨®n por la que las chicas se hospedaron ah¨ª fue por que ofrec¨ªan la renta de habitaciones para grupos grandes. En cambio, la posada donde se hospedaban Eugene y Dob era una ordinaria¡­ Lo mejor ser¨ªa llevar a Fortuna y a Blair ah¨ª. ¡°Joven Aruh¡­ Bienvenido.¡± (Desia) Mientras nos dirigiamos hacia la posada, Desia se acerc¨® a m¨ª y me habl¨® en voz baja¡­ A¨²n usaba el traje que le confeccion¨¦, dej¨¢ndome apreciar su belleza femenina. ¡°Muchas gracias, Desia¡­ ?Te sientes bien?, Te veo un poco temblorosa.¡± (Aruh) ?Estar¨¢ preocupada por Gerso y las otras esclavas? ?O temerosa de que Fortuna est¨¦ molesta con ella? Puede que ambas. ¡°No¡­ No es nada.¡± (Desia) ¡°...Dime, ?C¨®mo les ha ido a ti y al resto de las chicas? ?Las han tratado bien? ?Dob les ha ayudado?¡± (Aruh) ¡°Si, estamos todas muy bien¡­ El se?or Dob ha actuado r¨¢pido y mandado a algunas de las j¨®venes con sus familias¡­ Pero, no es as¨ª para todas¡­ La mayor¨ªa de ellas lo perdieron todo al ser capturadas¡­ Ah, pero ahora que todas son libres, todas tendr¨¢n la oportunidad de recuperarse¡­¡± (Desia) Eso me gustar¨ªa, pero el mundo es un lugar duro¡­ Estando solas es muy dif¨ªcil que logren salir adelante. ¡°Qu¨¦ hay de la recompensa por las cabezas de los ladrones y la venta de sus cosas.¡± (Aruh) ¡°Recibi¨® la cantidad de 2 monedas de oro y 1 de plata como el total por todo. Fue una buena recompensa, pero Blair se lamenta por haber da?ado tanto la cabeza del jefe Morbonzola¡­ Habr¨ªan sido otras tres monedas de oro si hubiera estado intacta.¡± (Desia) ¡°Ya veo¡­ No hay problema de todos modos, Blair no tiene porque preocuparse por lo que hizo. En cuanto al dinero obtenido, lo usar¨¦ para facilitarle las cosas a las chicas... Agregar¨¦ mas si es necesario.¡± (Aruh) ¡°?Joven Aruh¡­?¡± (Desia) ¡°Mi misi¨®n de salvarlas no terminar¨¢ hasta que sepa que todas est¨¢n bien.¡± (Aruh) ¡°...... Muchas gracias, joven Aruh.¡± (Desia) No continuamos hablando el resto del camino. No pregunt¨® nada de lo ocurrido en Galkanzo. ¡­ ¡°Puede dejar que usen mi habitaci¨®n, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Disculpa las molestias, Eugene.¡± (Aruh) ¡°No tiene porque disculparse conmigo, es mi deber como su siervo ayudarle en todo lo que pueda.¡± (Eugene) ¡°Muchas gracias por todo, me siento honrado de contar con tus servicios.¡± (Aruh) Eugene hizo una formal reverencia por mis palabras. Iba abrir la puerta para dejar a solas a Fortuna y a Blair, cuando la mano de Naku toc¨® mi hombro. ¡°Aruh¡­ ?Podr¨ªas quedarte aqu¨ª con ellas?¡± (Naku) Vi un poco de preocupaci¨®n en su mirada, volte¨¦ a ver a Naku y a Blair. ¡°Muy bien.¡± (Aruh) ¡°Muchas gracias, Aruh¡­ Desia, tambi¨¦n me gustar¨ªa que te quedaras.¡± (Naku) Bien pensado, quiero hablar con ella sobre Gerso, Eufira y Roksa. Un poco asustada, Desia mir¨® a Fortuna, pero se arm¨® de valor y asinti¨®. ¡°Aruh, yo me encargar¨¦ de recibir a los mercenarios y llevar a las j¨®venes durmientes con Dob.¡± (Naku) Asent¨ª. ¡°Gracias, Naku.¡± (Aruh) Fortuna y Blair entraron en la habitaci¨®n. Me qued¨¦ afuera junto con Desia, mientras que Naku, Mitena, Agatha, Cherry y Eugene se retiraron del lugar. Especial 14 Especial 14: Deseos de las chicas (primera parte) *Punto de vista de Mitena* Nos separamos del maestro Aruh ya que deb¨ªa quedarse con la se?orita Fortuna y con Blair. Me alegra que todo haya salido bien y las dos est¨¦n a salvo, pero ambas sienten culpa y contin¨²an tristes. Pero no hay de qu¨¦ preocuparse, la bondad del maestro Aruh les ayudar¨¢ a reconciliarse y a dejar atr¨¢s sus malas experiencias, aunque sea poco a poco. Nac¨ª como una guerrera, y mi mayor cualidad es la de combatir, lamentablemente toda mi personalidad se enfoca en ello; incluso los consejos que doy est¨¢n relacionados de una u otra forma al combate, as¨ª que no soy tan buena cuando los temas se alejan de ello. Sin embargo, mi maestro Aruh no solo es un h¨¢bil combatiente que me supera, tambi¨¦n es capaz de ser sensible, sin mencionar inteligente. Es tan grande su habilidad que incluso los dioses le sonr¨ªen y le ayudaron a encontrar una pista para encontrar a la se?orita y a Blair. Tengo que aprender yo tambi¨¦n a ser m¨¢s confiable. Fue por mi culpa que Richard Almond nos tendiera una trampa; al final, el problema se resolvi¨® por s¨ª solo, pero eso no quita el hecho de que fui responsable de permitir que nos enga?ara. ¡°Mitena, Agatha, ?Que hay de las dem¨¢s chicas que rescatamos?¡± (Naku) ¡°Algunas de ellas fueron mandadas con sus familias, pero solo fueron unas pocas. Muchas contin¨²an en la ciudad, se hospedan con nosotras en la posada.¡± (Agatha) ¡°?Y est¨¢n todas ellas en la posada en estos momentos?¡± (Naku) Ninguna quer¨ªa sentirse in¨²til as¨ª que todas realizan una actividad¡­ Varetsi y Titanya est¨¢n entrenando en una estaci¨®n militar que Dob les recomend¨®. Alice tambi¨¦n est¨¢ practicando con ellas. Kristera y Elin ayudan en las labores de la posada. ¨²rsula debe estar en los establos, es su turno de cuidar de los animales. Le cont¨¦ del paradero de las chicas a la maestra Naku, y ella asinti¨® a todo. ¡°Todas se esfuerzan bastante.¡± (Naku) ¡°Si, todas dijeron que quer¨ªan recuperar sus fuerzas para vivir; pero a mi parecer, nunca la perdieron.¡± (Mitena) ¡°Sin embargo, puede que las heridas en sus corazones tarden en cerrarse completamente¡­ Quiero pedirles un favor a la dos, re¨²nan a todas en la posada, hay algunas cosas de las que queremos hablarles. Tambi¨¦n avisen a Dob, por favor.¡± (Naku) ¡°Si.¡± (Mitena/Agatha) Agatha y yo respondimos al mismo tiempo. La maestra Naku ir¨¢ acompa?ada de Eugene, Cherry, Arachne y Barker por las cosas que recibieron en el pueblo de Galkanzo, donde vencieron a los bandidos que quedaban y salvaron a la se?orita Fortuna. ¡­ Me separ¨¦ de Agatha para reunir a las chicas, yo ir¨ªa al cuartel y ella a los establos. If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Cuando llegu¨¦ por Varetsi, Titanya y Alice, las encontr¨¦ practicando en la zona de tiro. Tanto Varetsi como Alice practicaban con el arco y Titanya usaba una honda. Varetsi y Titanya sol¨ªan pertenecer a grupos mercenarios, mientras que Alice era una soldado de rango bajo. Ninguna de las tres tendr¨ªa problemas para recuperar sus anteriores vidas, en especial Alice, quien podr¨ªa reincorporarse en las filas, pero ella se neg¨® a hacerlo. Hay algo importante que tambi¨¦n debemos decirle al maestro Aruh, a la maestra Naku y a la se?orita Fortuna; no tuvimos oportunidad de dec¨ªrselos hace rato, pero... Existe una raz¨®n por la cual las chicas se esfuerzan tanto y Alice decidi¨® renunciar al ej¨¦rcito¡­ Todas ellas quieren seguir al maestro Aruh. Se sintieron atra¨ªdas por ¨¦l cuando las rescat¨® de su cautiverio y luego de que convirtiera a Blair en su concubina. Mi maestro le dio palabras de aliento y amor, adem¨¢s de hacerla suya para demostrar su sinceridad. No las culpo de que todas se hayan enamorado y anhelen su cari?o. De ah¨ª que todas est¨¦n dando lo mejor de s¨ª mismas. De entre todas, las que m¨¢s han externado su deseo son Varetsi, Titanya y Desia. ¡°Fuuuu¡­ Todav¨ªa no es perfecto.¡± (Varitse) La flecha de Varetsi dio justo en el centro del blanco, pero se escuchaba insatisfecha. ¡°Todas tus flechas dieron en el centro. La que quiere llorar soy yo, solo acert¨¦ tres veces el blanco.¡± (Alice) ¡°Eso es porque tu especialidad es la espada, eres bastante buena con ella.¡± (Mitena) Me acerqu¨¦ aprovechando que se hab¨ªan detenido para conversar. ¡°?Mitena? Hola, ?Has venido a practicar?¡± (Alice) ¡°Cre¨ª que esperarias al joven Aruh hasta m¨¢s tarde¡­ ?Ser¨¢ que¡­?¡± (Varetsi) ¡°Si, ya ha llegado, ?Y rescat¨® a la se?orita Fortuna!¡± (Mitena) ¡°?Miau! ?Donde est¨¢?¡± (Titanya) Titanya pregunt¨® emocionada, estaba muy concentrada en su entrenamiento, pero en cuanto escuch¨® la noticia, su atenci¨®n cambi¨® hacia mi. ¡°Est¨¢ en estos momentos con la se?orita Fortuna y Blair¡­¡± (Mitena) ¡°Ya veo, es una situaci¨®n delicada.¡± (Varetsi) ¡°?Hay algo en lo que podamos ayudar?¡± (Titanya) ¡°El maestro Aruh se encargar¨¢ de todo, no tienen porque preocuparse.¡± (Mitena) Titanya asinti¨® aliviada. ¡°Lo bueno es que todo termin¨®. Por cierto, ?Que ocurri¨® con quienes ten¨ªan presa a la se?orita?¡± (Alice) ¡°Mmm, sobre eso¡­ La maestra Naku quiere que nos reunamos todas en la posada, ah¨ª nos hablar¨¢ de todo.¡± (Mitena) ¡°Muy bien! Regresemos a la posada cuanto antes. Aprovecharemos para apelar con la se?orita Naku para que nos permita tambi¨¦n ser concubinas del joven Aruh.¡± (Varetsi) ¡°?Si!¡± (Alice) Me encanta el optimismo que tienen, sus corazones y esp¨ªritu son fuertes. Estoy segura de que ser¨¢n aceptadas. ¡°Antes de eso¡­ Estamos muy sudadas, ?No ser¨ªa buena idea tomar un ba?o antes?¡± (Titanya) Especial 15 Especial 15: Deseos de las chicas (Segunda parte) *Punto de vista de Agatha* Fui a los establos para recoger a Ursula. A mi mente vino el recuerdo de mi primera impresi¨®n al ver a la se?orita Fortuna, ?Era tan hermosa como cre¨ª que ser¨ªa! No, ?Super¨® mi capacidad para imaginar! Rizos brillantes que ser¨ªan imposibles de diferenciar del oro m¨¢s puro, bella figura y un rostro fino con una mirada elegante por la que muchos morir¨ªan. S¨¦ que no deber¨ªa conociendo al joven Aruh, pero siento que con la se?orita Fortuna y la se?orita Naku a su lado, dejar¨ªa de sentirse atra¨ªdo hacia mi. Es un miedo que tengo y que no he conversado con nadie, ni siquiera con Mitena. Despej¨¦ los malos pensamientos de mi mente mientras acariciaba el dije que el joven Aruh me hab¨ªa regalado¡­ ?Soy una tonta! ?Como puedo dudar del joven Aruh? Llegu¨¦ hasta los establos, algunos trabajadores conversaban y otros trabajaban. El lugar era bastante grande, no solo cuidaban de los carruajes y animales de mercaderes y pobladores, sino tambi¨¦n de los caballos de los miembros de las fuerzas de autodefensa y los soldados de la ciudad Hab¨ªan varios espacios cercados al lado para practicar cabalgata, los cuales eran frecuentados por combatientes para entrenar combate montado. No encontr¨¦ a ¨²rsula en los establos; los animales estaban limpios y bien alimentados, pero faltaba uno de los glarones en los que vinieron las chicas tras ser rescatadas. Me pregunto si ¨²rsula sali¨® a la pista... Aunque a estas horas hay algunos soldados practicando. Sal¨ª a ver, y como lo supuse, ¨²rsula estaba montada encima del glaron y este corr¨ªa a gran velocidad¡­ ?En verdad que corr¨ªa r¨¢pido! Los glarones son criaturas veloces que viven en los prados en estado salvaje, son tan r¨¢pidos que suelen atraparse j¨®venes, ya que es muy dif¨ªcil alcanzar uno adulto. Son aves que tambi¨¦n pueden adentrarse en los bosques, as¨ª que son muy usados en esta regi¨®n. El ¨²nico inconveniente del glaron es su poca fuerza f¨ªsica, no son muy buenos para jalar carruajes, as¨ª que por lo general son monturas de una sola persona, y unas muy r¨¢pidas. Se requiere de a?os de pr¨¢ctica para poder montar a un glaron y aprovechar toda su velocidad¡­ ?Pero ¨²rsula lo hab¨ªa logrado en menos de un d¨ªa! Cuando Eugene, Cherry y Barker llegaron a la ciudad con las chicas, Dob se apresur¨® a seguir las instrucciones del joven Aruh y contact¨® a sus familias y personas cercanas; desgraciadamente, solo pudo ayudar a algunas de ellas¡­ Pero lejos de sumergirse en la desesperaci¨®n, se llenaron de fuerza y comenzaron a trabajar para superarse. You could be reading stolen content. Head to the original site for the genuine story. ¨²rsula se me acerc¨® para pedirme que le ense?ara a cuidar de los animales. Cuando reci¨¦n la conoc¨ª su personalidad me pareci¨® muy estoica, pero su deseo de aprender era muy intenso¡­ Luego nos enteramos de que la raz¨®n por la que todas se esforzaban tanto es para seguir al joven Aruh y ser aceptadas como sus concubinas. ¡­ No fue inesperado. Con lo bondadoso y galante que es el joven Aruh, no las culpo de enamorarse de ¨¦l¡­ Mi coraz¨®n se acelera solo de recordar su sonrisa. ¡­ ?No debo divagar! Debo darme prisa y llevar a ¨²rsula conmigo a la posada. La se?orita Naku nos espera. ¡°?¨²rsula! ?Por aqu¨ª!¡± (Agatha) Ella se percat¨® de mi presencia y vino hacia donde me encontraba. El glaron lleg¨® r¨¢pidamente. ¡°Agatha¡­ ?Que sucede?¡± (Ursula) ¡°Vine a recogerte¡­ El joven Aruh lleg¨® a salvo.¡± (Agatha) ¡°El se?or Aruh¡­¡± (Ursula) ¨²rsula se sonroj¨® al pensar en el joven Aruh¡­ Si, tambi¨¦n est¨¢ muy enamorada. Puedo sentir como mis labios se convierten en una sonrisa al ver la expresi¨®n de Ursula¡­ ¡°Vayamos a verlo.¡± (¨²rsula) ¡°?Ah! Por ahora est¨¢ ocupado.¡± (Agatha) ¡°Entiendo.¡± (Ursula) ¡°Sin embargo, la se?orita Naku quiere vernos a todas. Nos reuniremos en la posada.¡± (Agatha) Ursula asinti¨® y le orden¨® al glaron que fuera hacia los establos. ¡°Esa chica es bastante buena, no conozco a muchos que sean capaces de maniobrar a un glaron con tal facilidad¡­ ?De que unidad es?¡± (hombre) Un guardia que montaba un caballo se me acerc¨® desde el otro lado de la cerca. ¡°Ella no pertenece al ej¨¦rcito.¡± (Agatha) ¡°Puede hablar con mi oficial, la reclutarian de inmediato como jinete¡­ La regi¨®n requiere de mucha ayuda y personas capaces.¡± (hombre) ¡°Estoy segura de que se negar¨¢ a la oferta¡­ Ella tiene alguien con quien desea estar.¡± (Agatha) ¡°En todo caso no pierdo nada con preguntarle¡­ Y dime, ?Qu¨¦ hay de ti? Se ha hablado mucho de una joven de cabello negro que es muy buena cuidando y entrenando animales¡­ Esa joven eres t¨², ?cierto?¡± (hombre) El guardia me extendi¨® la oferta a mi tambien¡­ ¡°Lo siento, pero me niego.¡± (Agatha) ¡°?Eh? ?Segura? Podr¨ªas obtener un muy buen puesto como entrenadora.¡± (hombre) ¡°Ninguna oferta se puede comparar a la felicidad que siento ahora de estar con la persona que amo y mis compa?eras¡­ Disculpe, debo irme.¡± (Agatha) Hice una ligera reverencia y fui hacia los establos para ayudar a ¨²rsula. Especial 16 Especial 16: Deseos de las chicas (tercera parte) *Punto de vista de Kristera* Me llamo Kristera Greatown, 34 a?os. Hasta hace poco fui prisionera de la horrible banda de criminales ¡®Ponzo?a¡¯, pero fui rescatada por un guapo, noble y valiente joven. Pero incluso al ganar mi libertad, ya lo hab¨ªa perdido todo... A mi esposo, y a mi peque?o Clarence. Los responsables de sus muertes fueron los mismos que me secuestraron y violaron durante dos terribles a?os. Viv¨ª en la desesperaci¨®n total durante ese tiempo. Atormentada d¨ªa y noche por los desgraciados que me quitaron a mi familia. Los odiaba tanto, tanto, tanto, me resist¨ª lo m¨¢s que pude, pero empezaron a usar extra?as medicinas conmigo que me hicieron pedir voluntariamente que me mancillaran. Mis deseos de vivir desaparecieron, desgraciadamente mi vida era mantenida por una joven esclava llamada Desia¡­ La odi¨¦ por eso, pero ella no ten¨ªa la culpa. Estuve agonizando, a la espera de que se hartaran y se deshicieran de mi... Es incre¨ªble que todo sea tan distinto ahora, con la muerte de los bandidos y tras haber salido de esas cuevas, siento como si mis deseos por continuar viviendo hubieran regresado a mi. Pero ahora, ya no ten¨ªa alg¨²n lugar donde regresar¡­ ?Que deber¨ªa hacer? Una idea vino de Varetsi, la joven elfo que era una prisionera al igual que yo. Podr¨ªamos acompa?ar al joven Aruh, y con suerte, convertirnos en sus concubinas. La verdad, me encontraba en un dilema¡­ Al conocer y ser rescatada por el joven Aruh, sent¨ª de nuevo una sensaci¨®n hab¨ªa perdido. Era un impulso muy fuerte. Me negu¨¦ a aceptarlo al recordar los rostros de mi esposo, y en especial, de Clarence. Mi dolor no hab¨ªa desaparecido, regres¨® tras haber sido liberada. No sabia que hacer. Las dem¨¢s chicas se pusieron a trabajar creyendo en la idea de Varetsi. Incluso Desia, a quien consideraba una chica sombr¨ªa, se volvi¨® muy proactiva y se dedic¨® a practicar su magia curativa y a fabricar pociones¡­ ¡°?T¨² tambi¨¦n deseas acompa?ar al joven Aruh?¡± (Kristera) Le pregunt¨¦ cuando estuvimos a solas, mi tono de voz debi¨® ser agresivo, ya que expresi¨®n se volvi¨® nerviosa¡­ No me la imaginaba como una chica tan expresiva. ¡°?Kristera? ?Est¨¢ mal que lo dese¨¦?¡± (Desia) ¡°... No, no hay ning¨²n problema en ello¡­ Es solo que creo que eres una chica muy valiente.¡± (Kristera) ¡°?Valiente?... Oh, s¨¦ a qu¨¦ se refiere. Si, tiene raz¨®n en que estoy siendo atrevida considerando lo que estuve haciendo todo este tiempo¡­ Pero, de verdad deseo ir con el joven Aruh, incluso si no llega a sentir nada por m¨ª.¡± (Desia) ¡°?No quieres convertirte en su concubina?¡± (Kristera) ¡°De verdad me gustar¨ªa serlo¡­ Convertirme en la mujer de un hombre tan bondadoso como ¨¦l me encantar¨ªa¡­ Pero antes que eso, quiero serle de utilidad, quiero darle buen uso a mi magia.¡± (Desia) Se sent¨ªa culpable por trabajar con los ladrones¡­ Tengo entendido que ella era una esclava, as¨ª que lejos de ser su c¨®mplice tambi¨¦n era una v¨ªctima. Es rid¨ªculo que est¨¦ enojada con ella. ¡°?Qu¨¦ deber¨ªa hacer yo?¡± (Kristera) ¡°?Kristera?¡± (Desia) ¡°No tengo nada por lo cual luchar¡­ Perd¨ª a mi familia, un lugar a donde pertenecer¡­¡± (Kristera) ¡°?No le gustar¨ªa acompa?ar tambi¨¦n al joven Aruh?¡± (Desia) ¡°Si lo hago¡­ Podr¨ªa traicionar a la memoria de mi esposo y de mi hijo.¡± (Kristera) ¡°?Eh?¡± (Desia) ¡°Ellos murieron asesinados por Ponzo?a¡­ Hasta ahora sigo sufriendo por su p¨¦rdida; pero al conocer al joven Aruh, mis deseos de mujer comenzaron a volver. Estoy segura que si lo acompa?o, terminar¨¦ entreg¨¢ndome a ¨¦l y olvidando a la familia que tuve... A George y a Clarence.¡± (Kristera) Mis ojos se humedecieron y comenc¨¦ a sollozar¡­ Sin mencionar ninguna palabra, Desia me dio un abrazo. Tard¨¦ un poco en dejar de llorar, todo ese tiempo, Desia continu¨® abraz¨¢ndome. ¡°A¨²n pasando por ese infierno te aferraste a sus recuerdos. No tienes porque temer olvidarlos.¡± (Desia) ¡°No, siento que lo har¨ªa, gracias al sufrimiento es que puedo recordarlos¡­ Mi deseo por el joven Aruh es muy fuerte¡­ Si llega a hacerme suya, la felicidad har¨¢ desaparecer el sufrimiento, y con ¨¦l, mi recuerdo de ellos dos.¡± (Kristera) This text was taken from Royal Road. Help the author by reading the original version there. ¡°... ?No es triste recordarlos en sufrimiento? Lo mejor ser¨ªa recordarlos en felicidad.¡± (Desia) ¡°?Eh? ?Recordarlos¡­ en felicidad?¡± (Kristera) ¡°Si¡­ El deseo de vivir y amar no es algo de lo que debas sentirte culpable. De lo que pude darme cuenta al conocer al joven Aruh, es que no es un hombre que te obligar¨ªa a olvidar a tu esposo e hijo...¡± (Desia) ?En verdad? Entonces, ?No est¨¢ mal que considere amar al joven Aruh? Nuestra pl¨¢tica continu¨®, y la siguieron otras m¨¢s incluso despu¨¦s de llegar a la ciudad de Jimama¡­ No cre¨ª que llegar¨ªa a estar tan tranquila solo por hablar de mis sentimientos¡­ Le agradezco mucho a Desia por su apoyo. ¡­ En la ciudad conoc¨ª a las otras dos concubinas del joven Aruh. Eran dos chicas muy lindas que de verdad lo amaban. Ambas estaban preocupadas por ¨¦l cuando no lleg¨® con nosotras, pero luego de que el hombre que nos acompa?aba le explic¨® los ocurrido, suspiraron aliviadas¡­ Tengo entendido que la mujer de Ponzo?a junto con sus otras dos esclavas eran muy fuertes¡­ Pero eso no les preocupaba. Ellas nos recibieron muy bien y nos llevaron con un oficial del ej¨¦rcito que se puso a trabajar para ayudarnos. Tres de entre nosotras regresaron con sus familias, y el se?or Dob continuo buscando la manera para que las dem¨¢s pudi¨¦ramos recuperar nuestras vidas. Pero entonces, hicimos p¨²blicas nuestras intenciones. Quise aceptar la propuesta de Varetsi para acompa?ar al joven Aruh. Todav¨ªa tengo algunas dudas sobre ser una concubina, pero no puedo quedarme sin hacer nada y solo lamentarme. Siempre me he sentido orgullosa de mi saz¨®n, quiz¨¢s deba pulir mi habilidad de cocina. Por tal motivo, decid¨ª ayudar en la posada donde nos est¨¢bamos hospedando. ¡°?Es delicioso! ?Lo mejor que he probado en mi vida!¡± (Elin) Elin, una bella y adorable joven que fue rescatada tambi¨¦n, exclam¨® asombrada al probar la comida que prepar¨¦ para los clientes de la posada. Sus dos trenzas parec¨ªan moverse de la felicidad. Ella tambi¨¦n se acerc¨® a los due?os junto conmigo para aprender tareas dom¨¦sticas y de administraci¨®n. ¡°Solo fue una receta de pr¨¢ctica, el ¨²nico condimento que us¨¦ fue sal.¡± (Kristera) ¡°Pudo llegar a este nivel solo usando sal¡­ ?Incre¨ªble! ?Usted es la que tiene mayores posibilidades de ser una concubina!¡± (Elin) ¡°No es cierto¡­ Soy ya muy vieja como para atraer al joven Aruh.¡± (Kristera) ¡°?Vieja? ?Se dice vieja con ese bello rostro y proporciones? Envidio su gran cuerpo, ?Sus pechos en especial!¡± (Elin) ¡°?Shhh! ?No hagas tanto esc¨¢ndalo, Elin!¡± (Kristera) Esta jovencita¡­ ?Mi cuerpo es envidiable? Lo veo subido de peso, ha dejado de tener el encanto de una mujer joven. ¡°Se?ora Kristera, Elin, las est¨¢n buscando.¡± (mucama) Una de las mucamas que trabajan en la posada entr¨® en la cocina para darnos una noticia. ?Ser¨¢ el se?or Dob quien nos busca? ¡°?Vamos enseguida!¡± (Elin) ¡°Parece importante, terminaremos las pr¨¢cticas por hoy.¡± (mucama) Elin y yo salimos de la cocina y nos encontramos con todas las dem¨¢s chicas reunidas. Las ¨²nicas que faltaban eran Blair, Desia y Cherry. ¡°?Grandes noticias! ?Llegaron el joven Aruh y la se?orita Naku!¡± (Titanya) ¡°Si, y trajeron a la se?orita Fortuna a salvo.¡± (Alice) ¡°...¡± (Ursula) Pese a ser muy callada, ¨²rsula tambi¨¦n estaba muy emocionada, asent¨ªa con fuerza. El joven Aruh logr¨® rescatar a su prometida y volver a salvo. Menos mal. Todas estaban muy contentas. ¡°?El joven Aruh nos espera en la habitaci¨®n?¡± (Kristera) ¡°No, ¨¦l se encuentra ocupado ahora¡­ La maestra Naku fue quien pidi¨® que nos reuni¨¦ramos.¡± (Mitena) ¡°?Muy bien! ?Demos lo mejor de nosotras para que nos apruebe!¡± (Varitse) ¡°?Ooooohh!¡± (Todas) Todas nos entusiasmamos, aunque Mitena y Agatha sonre¨ªan de manera nerviosa. ¡°A¨²n tengo que ir a hablar con Dob¡­ Todas esperen a la se?orita en la habitaci¨®n.¡± (Mitena) Asentimos y fuimos hacia el cuarto donde nos hosped¨¢bamos¡­ Nota del autor.- Tengo preparado un capitulo mas adelante donde regresar¨¢ la intriga. Fichas tecnicas Fichas t¨¦cnicas del harem de Aruh (de las chicas que van hasta ahora XP)... Nombre: Nakureshta Snakia. Edad: 17 a?os Apariencia: Aparenta 24 a?os (no es humana aunque luzca como tal), 1.70 metros de altura, cuerpo delgado de buenas proporciones, muy bella. Cabello corto color azul claro, ojos heterocromaticos (uno azul y otro dorado), colmillos como los de un vampiro pero m¨¢s peque?os, piel clara. Nombre: Fortuna Dewell. Edad: 15 a?os Apariencia: Humana, aparenta su edad. Hermosa joven de cabello largo y dorado peinado en tirabuzones, ojos verde claro, 1.56 metros de altura, delgada. Nombre: Blair Jewal. Edad: 21 a?os Apariencia: Humana, aparenta su edad. Mide 1.73 metros de altura, cabello un poco largo y lacio de color rojo brillante, ojos azul claro, delgada, piel clara. Nombre: Agatha Sorcerias Edad: 18 a?os. Apariencia: Humana, aparenta su edad. Cabello en bob corto de color negro, ojos caf¨¦ oscuro y un poco peque?os, figura esbelta y piel clara, mide 1.63 metros de altura. Nombre: Mitena Minters Edad: 17 a?os Apariencia: Aparenta su edad. Tiene cola y orejas de mono, 1.70 m de altura, cabello marr¨®n y corto con un peinado ¡®shonen¡¯, ojos color marr¨®n rojizo, tiene pecas, es esbelta, tiene algunas pecas y con algunos m¨²sculos, pero es bastante linda y atractiva. Nombre: Cherry Edad: Menos de un a?o Apariencia: Aparenta 20 a?os (raza high-gob). Muy hermosa, 1.89 m de altura, piel rosa y cabello blanco, largo y sedoso sujeto, orejas un poco largas y puntiagudas, grandes pechos, dos peque?os colmillos sobresalen de la mand¨ªbula inferior, ojos color azafr¨¢n. Unauthorized reproduction: this story has been taken without approval. Report sightings. Nombre: Desia Beusmaji Edad: 69 a?os Apariencia: Aparenta 25 a?os (raza desmodas). Hermosa mujer de piel bronceada, cabello largo, rizado y de color rubio opaco, 1.80 m de altura, sus ojos tienen la esclera negra y la c¨®rnea amarilla, tiene una larga y delgada cola que termina en una punta triangular, adem¨¢s de tener tres pechos (alineados). Nombre: Varetsi Georan Edad: 19 a?os Apariencia: Elfa, muy bella y de cabello largo color verde claro, mide 1.79 m de altura. Orejas largas, caracter¨ªsticas de su raza, ojos verde claro, delgada y de buen cuerpo. Nombre: Titanya Kaltharon Edad: 17 a?os Apariencia: Kekat, una gatita humanoide de pelaje blanco, mide 1.30 m de altura, ojos dorados, bella y de buena figura (los kekats son una mezcla entre humano y gato, manos, pies y anatom¨ªa humana, pero tambi¨¦n tienen muchos rasgos felinos). Nombre: Alice Sugir Edad: 16 a?os Apariencia: Humana, una hermosa chica de aspecto galante, cabello casta?o claro corto, ojos azul claro, 1.85 metros de altura, buen cuerpo. Nombre: Ursula Relsso Edad: 15 a?os Apariencia: Humana, bella de cuerpo delgado, su pecho es un poco plano, pero no le preocupa. Mide 1. 51 m de altura. Cabello largo y negro un poco rizado en las puntas. Nombre: Kristera Greatown Edad: 34 a?os Apariencia: Humana. Mujer muy bella y muy voluptuosa, cabello largo y casta?o con una diadema blanca, ojos caf¨¦ claro, labios grandes y piel muy clara, 1.67 m de altura. Nombre: Elin Hoyeph Edad: 20 a?os Apariencia: Humana, una en¨¦rgica chica de cabello rubio claro peinado en dos trenzas, delgada, ojos color azul claro, 1.58 m de altura. Capitulo 56 Cap¨ªtulo 56: Conversaci¨®n con Desia Esper¨¦ junto a Desia a que Fortuna y Blair terminaran de conversar. Desia permanec¨ªa muy callada, pero daba la impresi¨®n de que trataba de decirme algo¡­ Esta situaci¨®n me recuerda un poco a cuando reci¨¦n conoc¨ª a Agatha. Sonre¨ª al recordar la linda expresi¨®n. A pesar de ser poco el tiempo en el que nos separamos, he extra?ado mucho a mis chicas. Quiz¨¢s Agatha y Mitena todav¨ªa sientan un poco de temor hacia mi relaci¨®n con Fortuna, pero yo continuo amandolas y eso no cambiar¨¢. ¡°Joven Aruh¡­ A decir verdad, no podemos aceptar la generosa oferta que nos ayude.¡± (Desia) ¡°No tienen que preocuparse de pagarme de ninguna manera¡­ Solo quiero que todas sean felices y puedan recuperarse.¡± (Aruh) ¡°Es usted muy bondadoso, le agradezco mucho sus buenas intenciones, pero la raz¨®n por la que nos negamos es otra¡­ Puede que sea impertinente de mi parte, pero hay algo que me gustar¨ªa pedirle.¡± (Desia) ¡°Te escucho, Desia.¡± (Aruh) ¡°Yo, soy capaz de usar magia curativa de alto nivel¡­ Fue por eso que llam¨¦ la atenci¨®n de la se?ora Gerso¡­ Tambi¨¦n aprend¨ª a fabricar varias de sus recetas de pociones pese a no ser de la misma raza que ella. S¨¦ que disto mucho de ser una belleza en Eralgia debido a mi estirpe, pero soy una mujer muy ¨²til¡­¡± (Desia) Ya estaba al tanto de sus habilidades gracias a los documentos de Gerso, de hecho, incluso esa mujer alababa la habilidad de Desia, y de ah¨ª que fuera su favorita, aun por encima de alguien de su propia raza como lo era Eufira. ¡°Lo que quiero decir, es que deseo acompa?arlo en su viaje, joven Aruh¡­ Por favor, ?Ll¨¦veme con usted!¡± (Desia) En lo personal, me gustar¨ªa aceptar su oferta; sus ojos expresan una sincera intenci¨®n por ayudarme y su magia es muy compatible con mis conocimientos de alquimia. Pero si me acompa?a, la estar¨ªa exponiendo a un gran peligro, quisiera al menos ponerla al tanto de mi situaci¨®n¡­ ¡°Desia, a decir verdad tambi¨¦n hay algo de lo que deseo hablarte.¡± (Aruh) Volte¨¦ a mirarla. ¡°Actualmente estoy en una misi¨®n muy peligrosa¡­ Debo enfrentarme a algo que podr¨ªa amenazar al mundo entero, y eso no es todo, tengo enemigos bastante desagradables en Eralgia tambi¨¦n.¡± (Aruh) ¡°?Joven Aruh...?¡± ¡°Estando conmigo, tu vida correr¨ªa un gran riesgo. Si deseas acompa?arme, quiero que tengas eso en cuenta.¡± (Aruh) ¡°Est¨¢ bien por m¨ª.¡± (Desia) No hab¨ªa duda en sus palabras, al contrario, su determinaci¨®n se volvi¨® m¨¢s fuerte. ¡°Usted me gusta.¡± (Desia) Esa confesi¨®n me tom¨® por sorpresa, sent¨ª una atracci¨®n de su parte desde que las rescatamos a ella, a Blair y a las dem¨¢s chicas, pero su confesi¨®n igual me tom¨® por sorpresa. ¡°Siento que a su lado no correr¨¦ peligro¡­ Me di cuenta de ello al ver el gran cambio en Blair, y tambi¨¦n al conocer a Agatha y a Mitena.¡± (Desia) Sent¨ª como la temperatura de mi rostro aument¨® al escuchar los halagos de Desia. ¡°Hasta ahora he hecho cosas terribles con mi magia, pero quiero cambiar eso. Deseo que mi magia sea para sanar sus heridas, para darle fuerzas, y traerle dicha.¡± (Desia) Se acerc¨® a m¨ª y me tom¨® de las manos. ¡°Por eso, incluso si no soy correspondida, yo quiero ayudarle¡­ Ese es mi deseo.¡± (Desia) Estaba sorprendido por lo proactiva y apasionada que era Desia, simplemente me dej¨® sin palabras. Sus c¨¢lidas manos transmit¨ªan una agradable sensaci¨®n a las m¨ªas, nuestras miradas estaban fijas en las del otro. Me di cuenta entonces de que continuaba siendo vulnerable a las mujeres asertivas. Sin embargo, no pod¨ªa simplemente dejarme llevar por el deseo¡­ A excepci¨®n de Blair, me propuse que mis concubinas ser¨ªan elegidas por Naku y Fortuna. Esto es para corresponder a la determinaci¨®n de ambas¡­ Aunque tengo el presentimiento de que ellas aceptar¨¢n la propuesta de Desia. ¡°Desia¡­ Acepto tu deseo de acompa?arme. Dar¨¦ lo mejor de m¨ª para protegerte y estar a la altura que esperas de m¨ª¡­ A¨²n as¨ª, no puedo convertirte en mi concubina. No puedo traicionar la confianza de Naku y Fortuna.¡± (Aruh) Cre¨ª que se entristecer¨ªa, pero no fue as¨ª, pero m¨¢s que eso, reaccion¨® como si hubiera salido de un trance. ¡°Joven Aruh¡­ Gracias por mostrarme lo grande y confiable que es¡­¡± (Desia) ?Estaba siendo puesto a prueba? ¡°No pude resistirme a mis impulsos por declararle mis sentimientos, incluso me adelant¨¦ a las dem¨¢s. ?Lo siento mucho!¡± (Desia) Estaba un tanto confundido, la personalidad de Desia regres¨® a ser tranquila. Sin embargo, lo que m¨¢s me preocup¨® fue lo que dijo al final. ¡°Desia¡­ ?A qu¨¦ te refieres con ¡®las dem¨¢s¡¯?¡± (Aruh) ¡°La verdad, es que todas las chicas tenemos la intenci¨®n de convertirnos en sus concubinas¡­ Quer¨ªamos apelar a la se?orita Naku y a la se?orita Fortuna para que nos aceptaran, pero yo me deje llevar y me le confes¨¦ antes, joven Aruh.¡± (Desia) ?Todas¡­ las chicas? Desia mencion¨® que se hab¨ªan negado a seguir recibiendo ayuda para reconstruir sus vidas, ?Era por este motivo? ¡°Explicarme todo. Por favor, Desia.¡± (Aruh) Ella me cont¨® como Varitse hab¨ªa propuesto la idea y varias de las chicas aceptaron, neg¨¢ndose a recuperar sus vidas. Todas comenzaron a trabajar y a practicar para que fueran aceptadas y no convertirse en una carga, incluso cuando Dob les explic¨® nuestra situaci¨®n. No sab¨ªa si deb¨ªa sorprendente o molestarme. A¨²n con la incertidumbre y el peligro al estar a nuestro lado, tomaron la decisi¨®n de convertirse en mis mujeres. Y no estaban equivocadas en acudir a Naku y Fortuna... ¡°Joven Aruh¡­ Ninguna hace esto por conveniencia. Si, queremos recibir su amor y estar a su lado, pero nuestro deseo de serle ¨²til es aut¨¦ntico. Todo lo que yo le dije fue verdad, ?Yo lo amo! ?Y el resto de las chicas tambi¨¦n!¡± (Desia) La mir¨¦ fijamente, Desia volvi¨® a declararseme. Con esa determinaci¨®n y esa sinceridad, todas ser¨¢n aceptadas¡­ Estoy seguro de eso. Solt¨¦ un suspiro tras escuchar toda la informaci¨®n. ¡°?Agatha, Mitena y Blair est¨¢n al tanto?¡± (Aruh) ¡°...Si, las tres lo apoyan¡­ Con Cherry son cuatro.¡± (Desia) ?Tambi¨¦n Cherry? Y a¨²n m¨¢s, ?Est¨¢n al tanto de que es una ente? ¡°Entiendo¡­ Entonces deja que cambie un poco lo que te dije antes... Acepto los votos de servicio y amor de cada una de ustedes, juro protegerlas y amarlas, cuidarlas del peligro y estar a su lado.¡± (Aruh) ¡°??Jo-Joven Aruh?!¡± (Desia) ¡°Esa es mi promesa.¡± (Aruh) ¡°Pero¡­ La se?orita Naku¡­ La se?orita Fortuna¡­¡± (Desia) ¡°Tranquila¡­ Ya veras a lo que me refiero.¡± (Aruh) Su expresi¨®n se volvi¨® triste. ¡°Yo¡­ Intent¨¦ ser ego¨ªsta¡­ Me comport¨¦ inadecuadamente.¡± (Desia) ¡°Yo lo considero como un peque?o desliz.¡± (Aruh) ¡°?Desliz?¡± (Desia) Asent¨ª con una sonrisa, Desia tembl¨® un poco y me respondi¨® sonri¨¦ndome tambi¨¦n. Ese temblor¡­ Exped¨ªa un fuerte sentimiento er¨®tico. Pero tras golpearse las mejillas, Desia volvi¨® a calmarse y dej¨® de emitir su aura. ¡­ Desia y yo nos pusimos a hablar de muchas cosas, su seriedad de cuando reci¨¦n nos quedamos vigilando hab¨ªa desaparecido. Hab¨ªa una raz¨®n por la cual estaba tan nerviosa. Ten¨ªa miedo de Fortuna, o m¨¢s bien, del resentimiento que pudiera tenerle, ?Y aun as¨ª estaba dispuesta a pedirle que la aceptara como mi concubina? Desia es realmente valiente y decidida, la vi con ojos de admiraci¨®n. Le expliqu¨¦ que Fortuna no le guardaba ning¨²n resentimiento; su enojo y discusi¨®n con Blair era algo entre ellas dos. ¡°No¡­ Yo era una de las personas que trabajaba para la se?ora Gerso y los bandidos de Ponzo?a y fui la responsable de separarlas.¡± (Desia) Blair le hab¨ªa agradecido por apoyar su idea de alejar a fortuna de los sucios ladrones, pero no intercedi¨® para ayudarla a ella tambi¨¦n. The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Me cont¨® que su intenci¨®n inicial para acompa?arnos era como una esclava para pagar por sus cr¨ªmenes. ¡°Desia, quisiera platicarte lo que sucedi¨® en Galkanzo.¡± (Aruh) Le habl¨¦ de la muerte de Gerso de c¨®mo tom¨¦ su investigaci¨®n, y de la decisi¨®n de perdonar a las dos j¨®venes esclavas, as¨ª como de mi oferta convertir a Eufira en mi aprendiz. ¡°Gerso y los bandidos fueron los responsables del sufrimiento de las chicas, esa es la manera en como Fortuna ve las cosas. Ella no culpa a ninguna de ustedes tres, ni les guarda ning¨²n resentimiento¡­¡± (Aruh) Al escucharme, sus ojos comenzaron a llenarse de l¨¢grimas e intent¨® limpiarlas con sus manos. Le ofrec¨ª un pa?uelo y ella lo agarr¨® junto con mis manos. ¡°Se lo agradezco¡­ Joven Aruh. Esas dos ni?as eran muy apegadas a la se?ora y ser¨ªan capaces de dar la vida por ella, por eso crei que habria tenido que matarlas. Gracias, por perdonarles la vida.¡± (Desia) ¡°Las dos no quedaran sin castigo¡­ Adem¨¢s, aunque Fortuna les haya perdonado la vida, no as¨ª Blair y las chicas que fueron capturadas y llevadas con los bandidos por ellas dos.¡± (Aruh) Si, cuando sepan de mi decisi¨®n cambiar¨¢ la forma en la que me vean, ser¨¦ el hombre que planea ayudar a las dos responsables de su sufrimiento. ¡°Ahora que lo pienso bien, eso las har¨ªa olvidar su deseo de convertirse en mis concubinas.¡± (Aruh) En tal caso, mantendr¨¦ mi intenci¨®n de ayudarlas a que puedan tener una buena vida. ¡°Las chicas se pondr¨ªan tristes, y tal vez enojadas¡­ Pero dudo que quieran abandonar el deseo de estar con usted.¡± (Desia) Eso tambi¨¦n es malo, no me gustar¨ªa que fueran infelices a mi lado. Desia se limpi¨® las l¨¢grimas con el pa?uelo que le di. ¡°Ellas entender¨¢n que usted tuvo una raz¨®n para haber perdonado las vidas de Eufira y Roksa, tambi¨¦n para extenderles una mano. Yo creo¡­ No, estoy segura de que todas querr¨¢n continuar queriendo convertirse en sus mujeres.¡± (Desia) Tales palabras me hicieron sentirme halagado, aunque lo hizo sonar como si todas estuvieran bajo alg¨²n embrujo mio. ¡°En todo caso, debo hablar muy bien con todas¡­.¡± (Aruh) Desia asinti¨® y me sonri¨® de una manera realmente hermosa. ¡­ Pas¨® un poco m¨¢s de tiempo junto con Desia. Escuch¨¦ risas provenientes de la habitaci¨®n y pasos acercarse a la puerta, las dos debieron haberse reconciliado. Quien abri¨® fue Fortuna, estaba sujetando la mano de Blair y las dos estaban de buen humor, totalmente diferentes de como entraron¡­ Pero me sent¨ª muy contento y aliviado al ver que todo result¨® bien. ¡°Les hemos hecho esperar, Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Para nada. Me alegra de que las dos se encuentren bien.¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Bueno, hablamos mucho y ventilamos todo lo que reprim¨ªamos. Debimos haberte preocupado un poco, ?Verdad?¡± (Fortuna) Hubo un momento donde se escucharon gritos de enojo de Fortuna y Blair; quise entrar, pero Desia me detuvo diciendo que los gritos son necesarios para desahogarse¡­ Era una conversaci¨®n personal pero estaba dispuesto a intervenir. ¡°Gracias por dejarnos a solas para que pudi¨¦ramos discutir y pelear. Ya todo est¨¢ bien, ?verdad, Blair?¡± (Fortuna) ¡°S-Si¡­ Fortuna.¡± (Blair) ?Oh? ?Blair se dirigi¨® a Fortuna de manera muy familiar? Mi sorpresa debio reflejarse en mi rostro, Fortuna sonri¨® de manera p¨ªcara. ¡°Aruh, debes de estar contento de tener a dos hermanas como tus mujeres, ?cierto?¡± (Fortuna) ¡°Claro que lo estoy.¡± (Aruh) Blair se enrojeci¨® y evit¨® mirarme a los ojos, estaba apretando sus piernas y movi¨¦ndolas suavemente. ¡°Blair me cont¨® m¨¢s detalladamente sobre c¨®mo la hiciste tu concubina.¡± (Fortuna) ¡°?F-Fortuna! ?No le cuentes todo lo que te dije!¡± (Blair) ¡°No lo har¨¦¡­ Ser¨¢s t¨² quien lo haga esta noche. Pero antes de eso¡­ ?Desia!¡± (Fortuna) ¡°?S-Si!¡± (Desia) Desia se puso derecha y muy r¨ªgida, intimidada por la voz de Fortuna. ¡°No mentir¨¦, estoy un poco molesta contigo por apoyar el plan de Blair de venderme solo a mi¡­¡± (Fortuna) Sin poder hablar, ¨²nicamente escuchando el reclamo de Fortuna, Desia continu¨® inm¨®vil, aunque temblaba un poco. ¡°Sin embargo, no te guardo ning¨²n resentimiento. S¨¦ que ten¨ªas buenas intenciones con Blair y hubiera sido el mismo resultado incluso si no hubieras apoyado su idea¡­¡± (Fortuna) ¡°?Se?o...rita?¡± (Desia) ¡°Blair me cont¨® que t¨² y el resto de las chicas planean convertirse en concubinas de Aruh¡­ Me parece bien, acepto en que lo sean.¡± (Fortuna) Desia estaba muy confundida, su cuerpo se hab¨ªa relajado pero continuaba temblando, la tom¨¦ suavemente de los hombros desde atr¨¢s para calmarla. ¡°Desia¡­ Yo, estoy agradecida de que me cuidar¨¢s cuando estaba cautiva.¡± (Blair) Apoyando las palabras de su hermana, Blair le agradeci¨® a Desia por lo que hab¨ªa hecho por ella. ¡°En verdad te preocupabas por nosotras y te dol¨ªa que sufrieramos¡­ No solo yo, las dem¨¢s chicas tambi¨¦n est¨¢n agradecidas contigo.¡± (Blair) ¡°Eres una buena mujer que me gustar¨ªa que estuviera al lado de Aruh¡­ Dime, ?Est¨¢s dispuesta a amarlo y compartirlo con el resto de nosotras sin enojarte por no ser la ¨²nica, y no dejarte consumir por los celos?¡± (Fortuna) ¡°?SI! ?Lo prometo! ?No volver¨¦ a tener otro desliz!¡± (Desia) En lugar de comportarse t¨ªmidamente, en cuanto escuch¨® la propuesta de Fortuna, Desia declar¨® vigorosamente. Fue tanta su emoci¨®n que revel¨® lo que hab¨ªa hecho. ¡°Desliz¡± (Fortuna) ¡°?L-Lo siento¡­! Cuando esperaba afuera por usted junto con el joven Aruh, me dej¨¦ llevar y me le declar¨¦ incluso sin su permiso y el de la se?orita Naku. Lo siento, ?Lo siento mucho!¡± (Desia) ¡°Ya veo¡­ Tenemos eso en com¨²n.¡± (Fortuna) Desia confes¨® todo y se disculp¨® llena de arrepentimiento, pero en respuesta, Fortuna sonri¨® y la mir¨® de forma nost¨¢lgica. ¡°Dejar¨¦ pasar eso por alto¡­ Solo ten en cuenta que el amor de Aruh debe ser para todas¡­ Desia, regresemos juntas ese amor.¡± (Fortuna) Con el apoyo y el perd¨®n de Fortuna, Desia se convirti¨® en mi concubina. Ella sonri¨® y se dio la vuelta para verme de frente. ¡°Yo¡­ Joven Aruh¡­ Yo¡­ ?Voy a esforzarme mucho!¡± (Desia) Se me acerc¨®, sus lindos pechos presionaron mi cuerpo. La abrac¨¦ y ella a mi, incluso su adorable cola se me enred¨® en la cintura. ¡°Voy a amarte y a protegerte, Desia.¡± (Aruh) La bes¨¦ durante un largo rato, jugando con sus labios y su lengua. Fue un beso bastante apasionado, su cuerpo perdi¨® la fuerza y se encarg¨® al mio. Cuando mir¨¦ a Fortuna y a Blair, las dos ten¨ªan una expresi¨®n de que tambi¨¦n quer¨ªan un beso. Estando las dos juntas y en la misma pose, pude ver su gran parentesco familiar. Sonre¨ª. Me sent¨ª contento de que hayan reducido la distancia que ten¨ªan. Tambi¨¦n les di un intenso beso a cada una¡­ Fue tan peligroso que casi lo hago con las tres en el lugar, pero no quer¨ªa faltarle el respeto a Eugene usando su habitaci¨®n, as¨ª que nos calmamos y salimos de la posada y nos dirigimos a la en que nos hospedariamos, no sin antes encargar las llaves en la recepci¨®n para que se las entregaran a Eugene. Siendo que solo tengo dos brazos, no puedo llevarlas a todas a mi lado. Por petici¨®n de Blair y Desia, Fortuna y yo caminariamos unidos de las manos y ellas ir¨ªa atr¨¢s. Pero Fortuna tom¨® a Blair de la mano y comenz¨® a avanzar, yo las segu¨ª con Desia junto a mi. ¡°Vamos a ser muchas y al movernos con Aruh nos tomaremos turnos para ir a su lado.¡± (Fortuna) Es la soluci¨®n a la que lleg¨® Fortuna; Blair y Fortuna asintieron. Continuamos caminando, cuando de pronto. ¡°Joven Aruh¡­ ?Es cierto que planea convertir a una de las esclavas en su alumna?¡± (Blair) Durante el camino, Blair me hizo esa pregunta. Capitulo 57 Cap¨ªtulo 57: V¨ªnculos de amor y deseo ¡°Fortuna me lo dijo, joven Aruh¡­ Que no solo las perdon¨®, sino que desea convertir a una de ellas en una aprendiz.¡± (Blair) ¡°Es la verdad. Fue una propuesta que les hice para cambiar sus vidas.¡± (Aruh) Continuamos avanzando mientras convers¨¢bamos. ¡°Yo¡­ Odio a esas dos, las odio profundamente.¡± (Blair) ¡°Blair, tienes todo el derecho de hacerlo. No te negar¨¦ tu odio.¡± (Aruh) ¡°Si dice eso lo tomar¨¦ como un permiso para desquitarme con ellas¡­¡± (Blair) ¡°Preferir¨ªa que no lo hicieras.¡± (Aruh) Fortuna y Desia permanec¨ªan en silencio. No pod¨ªa ver la expresi¨®n de Fortuna debido a que ven¨ªa detr¨¢s de ella, pero Desia estaba triste.. ¡°Si no hubiera sido por esas dos, yo no hubiera sido¡­ No habr¨ªa pasado por ese infierno.¡± (Blair) Lo s¨¦. Ella y los dem¨¢s guardaespaldas hab¨ªan logrado defenderse muy bien de los bandidos hasta que Gerso, Eufira y Roksa aparecieron. ¡°En lo personal, quiero matarlas a ellas tambi¨¦n.¡± (Blair) La escuche suspirar con fuerza. ¡°Pero¡­ Estoy dispuesta a aceptar su decisi¨®n, joven Aruh.¡± (Blair) Blair se detuvo, y as¨ª mismo, los dem¨¢s tambi¨¦n lo hicimos. Ella solt¨® a Fortuna, se dio la vuelta y me vio a los ojos. ¡°Fortuna tambi¨¦n me dijo sus motivos por los que las perdon¨®¡­ No tengo cabida en mi ser para hacerlo yo tambi¨¦n, pero no lo culpo de que quiera salvarlas.¡± (Blair) ¡°Ahh.¡± (Desia) Al igual que Desia, quien dej¨® escapar un leve suspiro, sent¨ª un poco de alivio al escuchar la declaraci¨®n de Blair. ¡°El castigo de Eufira y Roksa lo arreglar¨¢ con el se?or Dob, ?cierto? Me conformar¨¦ con eso¡­¡± (Blair) Despu¨¦s de decirme eso, Blair se me acerc¨® al o¨ªdo y me susurr¨® algo, una petici¨®n. Se sonroj¨® y volvi¨® con Fortuna. ¡°Me gustar¨ªa pedirle eso como recompensa para esta noche.¡± (Blair) ¡°Si, est¨¢ bien¡± (Aruh) A¨²n con el rostro completamente rojo, sonri¨® alegre y continu¨® caminando con Fortuna a su lado. ¡°?Qu¨¦ fue lo que le pediste, Blair?¡± (Fortuna) ¡°Lo¡­ ?Lo descubrir¨¢s en la posada, hermana m¨ªa!¡± (Blair) De forma juguetona, mis dos lindas chicas comenzaron a discutir. ¡°Gracias.¡± (Desia) Escuch¨¦ un leve murmullo de Desia, quien ve¨ªa sonriente a Blair. ¡­ Llegamos a la posada ¡®El sal¨®n de los placeres¡¯, era un edificio muy grande, no tanto como la mansi¨®n del se?or Hornstel, pero estaba compuesto por tres edificios de dos pisos un poco alejados entre s¨ª rodeados por una peque?a muralla¡­ Si no me hubieran dicho que se trataba de una posada creer¨ªa que eran unos cuarteles militares. Sent¨ª a Naku, a Cherry, Agatha y Mitena reunidas al parecer en la misma habitaci¨®n, tambi¨¦n estaban todas las chicas que hab¨ªa rescatado de los ladrones. Adem¨¢s, pude sentir la presencia de Dob, Eugene, Arachne, Barker y los mercenarios hacia el sur de aqu¨ª junto a la de los animales que hab¨ªamos tra¨ªdo. Eufira y Roksa tambi¨¦n estaban con ellos. Deb¨ªan dirigirse hacia unas caballerizas, ya que tambi¨¦n sent¨ª la presencia de los cierviros, las yeguas, los cerdetoks y los glarones que tomamos de los bandidos. Entramos a la posada y fuimos recibidos por un par de mucamas. ¡°Bienvenidos al ¡®El sal¨®n de los placeres¡¯. Disfruten de sus fantas¨ªas.¡± (mucamas) Las dos mujeres hablaron al un¨ªsono, una de ellas reacciono a la llegada de Blair y Desia. ¡°Oh, son la se?orita Blair y la se?orita Desia¡­ Sus dem¨¢s acompa?antes est¨¢n en la habitaci¨®n.¡± (mucama 1) Pero luego de hablar con ellas, su mirada se pos¨® en Fortuna y en especial en m¨ª, quien sujetaba la mano de Desia. ¡°Queridos visitantes, ?Se hospedar¨¢n junto a la se?orita Blair y la se?orita Desia?¡± (mucama 1) ¡°As¨ª es, quisieramos registrarnos en la misma habitaci¨®n donde est¨¢n. Mi nombre es Aruh Hydran y ella es mi prometida, Fortuna Dewell.¡± (Aruh) Fortuna hizo un saludo elegante. ¡°S-Si, la habitaci¨®n grupal n¨²mero 5¡­ Ser¨¢ un costo extra diario de 75 monedas de metal pobre por persona.¡± (mucama 1) Al trabajar en esta posada, las dos han de haber visto muchas cosas, por eso conservaban la calma y profesionalismo incluso cuando me estaba hospedando con tantas mujeres. Pagu¨¦ el hospedaje m¨ªo y de Fortuna. El precio era bastante accesible y el edificio estaba limpio y muy bien cuidado; incluso, aunque pocos, me percat¨¦ de personas patrullando por los pasillos haciendo de guardias. This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. Era una buena posada. Fuimos conducidos hasta una habitaci¨®n al fondo de un corredor. No hab¨ªa muchos otros cuartos cerca, y cada una de las puertas estaba muy retirada de las dem¨¢s. ¡°Disfruten de su estad¨ªa.¡± (mucama 1) La mucama nos entreg¨® unas llaves extra a mi y a Fortuna y se retir¨®. Cuando abrimos la puerta, encontramos a todas las chicas de pie y alineadas, como si fueran militares durante una inspecci¨®n; pero al contrario de ropa de combate, todas estaban desnudas. ¡°Aruh, bienvenido.¡± (Naku) Me qued¨¦ en silencio, viendo la belleza de cada una de las diosas enfrente de mi. Como lo hab¨ªa sospechado, Naku debi¨® aceptarlas como mis concubinas. ¡°Fortuna, Blair, Desia. Ustedes tambi¨¦n desnudense.¡± (Naku) Entr¨¦ en la habitaci¨®n siendo empujado por las tres; las puertas se cerraron, vi a mis espaldas, y ellas se estaban quitando la ropa. ¡°Ponte c¨®modo, Aruh¡± (Fortuna) Mitena y una de las chicas se me acercaron. Si mal no recuerdo, el nombre de la joven es Alice. ¡°Maestro¡­ Le ayudaremos con su ropa.¡± (Mitena) Fui desvestido por las dos. Fortuna, Blair y Desia terminaron de desnudarse y fueron a reunirse con Naku y las dem¨¢s. ¡°Ya tienes todo preparado, Naku. Trabajas r¨¢pido.¡± (Fortuna) ¡°Ellas fueron quienes se encargaron de organizar esta peque?a sorpresa. Yo solo ayud¨¦ en los detalles y a despejar sus pensamientos.¡± (Naku) ¡°Se?orita Naku¡­ Yo, quiero pedirle disculpas¡­ Incluso cuando se tom¨® las molestias, yo me he adelantado¡­ No quiero empezar guardando secretos. Me le declar¨¦ al joven Aruh y me convert¨ª en su concubina¡­¡± (Desia) ¡°Entiendo. Quedas perdonada, ?Ustedes que dicen chicas?¡± (Naku) La personalidad honesta de Desia la hizo confesarse tambi¨¦n a Naku. ¡°Fue un poco precipitada, pero est¨¢ bien.¡± (Varetsi) ¡°Si, Desia es una chica honesta¡­ No lo hizo con malas intenciones.¡± (Elin) Todas disculparon a Desia. ¡°Por cierto, Desia. Tienes un hermoso cuerpo¡­ De hecho, todas lo tienen. Aruh es un chico afortunado.¡± (Naku) ¡°?Ma...Maestro!¡± (Mitena) ¡°?Oh!¡± (Alice) Las dos terminaron de desvestirme y admiraron mi cuerpo desnudo; las dem¨¢s tambi¨¦n lo hicieron¡­ Todas se hab¨ªan puesto rojas y ten¨ªan expresiones de asombro en sus rostros. ¡°Gulp¡­ ?In...cre¨ªble!¡± (Kristera) ¡°...¡± (Cherry) ¡°...¡± (Ursula) Agatha y Blair asintieron, al igual que la chica m¨¢s joven¡­ Ursula. ¡°Aruh¡­ Debes de tener algunas preguntas en mente, pero por ahora¡­ ?Olvid¨¦monos de todo!¡± (Naku) Y as¨ª fue. Hoy fue la noche de pasi¨®n m¨¢s desenfrenada que he tenido. Naku, Fortuna, Blair, Desia, Agatha, Cherry, Mitena, Varetsi, Alice, Titanya, Kristera, Ursula y Elin. Disfrut¨¦, y las hice disfrutar al m¨¢ximo. Los gritos de placer eran tan fuertes que debieron atravesar las paredes. La petici¨®n que me hizo Blair le gust¨® a todas y me pidieron que hiciera lo mismo con ellas. Cuando terminamos, la noche ya hab¨ªa ca¨ªdo. Todas quedaron exhaustas pero sonrientes. El piso de la habitaci¨®n estaba acolchado con un enorme tapete de piel (?Con que lo limpiaran?), as¨ª que las chicas estaban dormidas en distintos puntos del cuarto. Solo Cherry y Kristera estaban en mis brazos. ¡°Joven¡­ Aruh¡­ ?Ahn!¡± (Kristera) La dulce voz de Kristera mientras dorm¨ªa provoc¨® que le diera un beso en la frente, acarici¨¦ su largo cabello casta?o, y ella respondi¨® peg¨¢ndose m¨¢s a m¨ª. Soy un hombre simple, lo admito. En la Tierra, jam¨¢s me imagin¨¦ que podr¨ªa amar a otra persona, y sin embargo, en Maltras, no era solo una mujer la que ocupaba mi coraz¨®n¡­ Estaba feliz, pero m¨¢s preocupado que nunca¡­ No, me equivoco. De pronto, la cantidad de personas a las que quer¨ªa proteger hab¨ªa aumentado significativamente, pero ya me hab¨ªa hecho a la idea de que as¨ª ser¨ªa, y que podr¨ªan haber m¨¢s todav¨ªa¡­ A¨²n me quedan bastantes energ¨ªas¡­ ?Que tan insaciable soy? El caso es, que mi meta de fortalecerme y proteger a las chicas que amo no ha cambiado. Ya me hab¨ªa formulado un par de ideas, y deb¨ªa ponerlas en marcha. Solo que deb¨ªa darme m¨¢s prisa que nunca. No, solo la necesaria, no puedo permitirme cometer un descuido y empeorar las cosas... Notas del autor.- Un capitulo corto...... ?Cuanto durar¨¢n los d¨ªas tranquilos? Capitulo 58 Cap¨ªtulo 58: La determinaci¨®nde un hombre. Fui el ¨²ltimo en dormirme pero el primero en levantarme. El sol todav¨ªa no hab¨ªa salido y la ma?ana era un poco fresca; varias de las chicas se abrazaban para obtener calor. Tom¨¦ varias mantas y las cobij¨¦ a todas. ¡°Aruh¡­ Buenos d¨ªas.¡± (Fortuna) Recib¨ª los buenos d¨ªas de Fortuna, quien aun estaba somnolienta. Le di un beso en la mejilla. ¡°Buenos d¨ªas, Fortuna. Contin¨²a durmiendo, solo saldr¨¦ a entrenar un poco.¡± (Aruh) ¡°Fuaaah¡­ Esta bien, Aruh.¡± (Fortuna) Y volvi¨® a dormir. No pude evitar sonre¨ªr. Me vest¨ª y sal¨ª de la habitaci¨®n y fui a los ba?os para hombres para limpiarme, era un cuarto sencillo con tinas de madera llenas de agua caliente¡­ Si, el precio es muy bajo para la alta calidad de la posada. Al terminar me dirig¨ª al vest¨ªbulo, encontr¨¦ a una mucama pero no era ninguna de las dos que nos atendieron anoche. Cuando me vio, su rostro se puso rojo pero igual se acerc¨® a atenderme¡­ Debi¨® escucharnos ayer. ¡°Muy buenos d¨ªas, querido hu¨¦sped. A¨²n no hemos preparado el desayuno pero no tardar¨¢ en estar listo.¡± (mucama) ¡°Ya veo. ?Les molesta si uso el patio hasta entonces?¡± (Aruh) ¡°Adelante. Le avisaremos cuando la comida est¨¦ lista. Ah, el precio es de 10 monedas de metal pobre por persona...¡± (mucama) Asent¨ª y sal¨ª a entrenar. Desde la forma base hasta t¨¦cnicas avanzadas con la espada, los sonidos eran excelentes. Entren¨¦ con el mandoble y un poco de tiro. Finalmente, me puse un casco que cubr¨ªa un poco los ojos y oidos y trat¨¦ de probar la reacci¨®n de mis reflejos us¨¢ndolo. A decir verdad, m¨¢s que un casco solo era una pieza de cuero al que le di forma y no se asemejar¨ªa al prototipo que tengo en mente, pero solo era un experimento¡­ Tengo que crear una coartada y empezar con la producci¨®n y experimentaci¨®n del equipo que tengo en mente. Quiero trabajar con mis teor¨ªas que formul¨¦ tras leer la investigaci¨®n de Gerso¡­ No hay que olvidar las aplicaciones del acero escarlata y la producci¨®n de nuevas armas. Tambi¨¦n debo de conseguir m¨¢s ayuda y protecci¨®n. Algunas de las chicas son combatientes y estoy seguro de que querr¨¢n usar su fuerza para ayudarnos en nuestra misi¨®n. En lo personal, me gustar¨ªa que no intervinieran en ning¨²n conflicto, pero pedirles eso ser¨ªa un insulto de mi parte. Me puse a reflexionar; no es una habilidad que quiera sobre explotar ya que levantar¨ªa muchas sospechas hacia mi, pero tengo la posibilidad de hacerme de compa?eros extraordinariamente fuertes, y sobretodo, confiables¡­ Mi psicometr¨ªa. Arachne, Barker y Cherry tienen un gran poder, aunque el m¨¢s fuerte, es el peque?o drake que aun no nace. La ¨²ltima vez que us¨¦ mi psicometr¨ªa para comprobar su estado, me di cuenta del gran poder m¨¢gico que tiene. En ese entonces le faltaba poco m¨¢s de un mes en nacer, as¨ª que ya no debe tardar. De todas formas, ser¨ªa conveniente tener m¨¢s entes a mi lado, hay poder en los n¨²meros, sobretodo ahora que Cherry se ha convertido en mi mujer. Tambi¨¦n quiero protegerla a ella. Los monstruos de la zona no son muy fuertes y no he escuchado que se presenten variaciones entre ellos aparte de los goblins. Tambi¨¦n me doler¨ªa perder a alg¨²n compa?ero con el que estableciera un v¨ªnculo¡­ Por eso, una gran fuerza es necesaria. Me pregunto si habr¨¢ monstruos desconocidos y de gran poder escondidos en estos bosques. Ah, no debo olvidar conseguir al kagyto. Los miembros de ¡®Hachas del bosque¡¯ dijeron que podr¨ªamos conseguir uno por aqu¨ª cerca. Hay mucho por hacer. ?Mmm? Naku y Mitena fueron a los ba?os para mujeres... Si vienen a entrenar su ayuda ser¨¢ bien recibida. La mucama de hace rato tambi¨¦n se dirige hacia aqu¨ª. Le dir¨¦ a la mucama que les lleve el desayuno a las dem¨¢s chicas y prepare unas porciones para Naku, para Mitena y para m¨ª. ¡°Querido hu¨¦sped, le informo que esta listo el desayuno.¡± (mucama) ¡°Gracias. Quisiera ordenar 14 porciones para la habitaci¨®n grupal n¨²mero 5, por favor.¡± (Aruh) ¡°Como usted dese¨¦.¡± (mucama) Ella se retir¨® al recibir mi pedido. Casi al mismo tiempo, Naku y Mitena salieron al patio desde otra puerta. ¡°Aruh, quiero rega?arte. Te fuiste de la habitaci¨®n por tu cuenta.¡± (Naku) ¡°Perdona, Naku. Quer¨ªa calentar un poco antes de iniciar el d¨ªa¡­¡± (Aruh) ¡°Bueno, te perdonar¨¦, pero tendr¨¢s que darnos un beso de buenos d¨ªas, ?verdad, Mitena?¡± (Naku) ¡°?Si! Obtendr¨¦ muchas energ¨ªas para el d¨ªa con un beso de mi maestro Aruh.¡± (Mitena) ¡°Bien dicho, me gusta lo proactiva que eres Mitena.¡± (Naku) ¡°Es un pago justo.¡± (Aruh) Les di un beso lleno de cari?o a cada una para contrastar con los de anoche. Ambas recibieron muy bien mi gesto. ¡°?Has quedado disculpado¡­!¡± (Naku) ¡­ Comenzamos a practicar, fue un enfrentamiento entre Mitena y yo contra Naku. Incluso entre los dos no ¨¦ramos rival para Naku, ella era tan buena como siempre y no nos dejaba acercarnos a menos de dos metros de distancia. Sin embargo, aunque Naku llevaba la ventaja, el encuentro dur¨® muy poco y fue una victoria para Mitena y para mi¡­ O mas bien, fue una victoria por default para mi, ya que las dos hab¨ªan ca¨ªdo al suelo rendidas. ¡°Despu¨¦s de lo de anoche y sigues tan activo¡­ ?Que voy a hacer contigo, Aruh?¡± (Naku) ¡°El maestro Aruh debe tener energ¨ªa sin l¨ªmite¡­ M-Mi cintura¡­¡± (Mitena) Sonre¨ª nervioso por tal situaci¨®n, pero me puse a darles un masaje a las dos. En especial a Mitena, quien ten¨ªa dolores musculares. ¡°Ahhhhh¡­ ?Que comodidad!¡± (Mitena) La presencias de las chicas salieron y fueron tambi¨¦n a los ba?os. Cuando todas regresaron a la habitaci¨®n, un par de mucamas tambi¨¦n se dirigieron hacia ah¨ª. ¡°Parece que ya han llevado el desayuno a nuestro cuarto. Tom¨¦monos un descanso.¡± (Aruh) Las dos aceptaron mi propuesta y regresamos al cuarto, se apoyaron en mis hombros al caminar. ¡°Damos una impresi¨®n muy amorosa.¡± (Naku) Nos ve¨ªamos como un hombre con sus dos amantes¡­ Los otros hu¨¦spedes que pasaban en los pasillos debieron pensar eso. Hay bastante libertad en esta posada, no soy el ¨²nico hombre con dos chicas a mi lado. Pero tambi¨¦n hay mujeres con varios acompa?antes y grupos mezclados de hombres y mujeres¡­¡­ Llegamos de regreso a nuestra habitaci¨®n y entramos, todas mis chicas estaban despiertas¡­ ¡°Me estremezco de recordar el calor de su cuerpo...¡± (Varetsi) ¡°Incluso Cherry perdi¨® la consciencia por varios minutos¡­¡± (Titanya) ¡°Cada experiencia es ¨²nica, tener sexo con el joven Aruh se hace sentir muy feliz¡­¡± (Agatha) ¡°... Cuando me sostuvo y acarici¨® mi espalda, yo¡­ Oh, joven Aruh...¡± (Elin) ¡°Buenos d¨ªas chicas.¡± (Aruh) Las chicas conversaban entre ellas y todas se llevaban bien. Me sent¨ª muy contento. ¡°?Muchas gracias por lo de anoche!¡± (Todas) Las chicas me miraban con ojos ligeramente h¨²medos y mejillas sonrojadas. ?Son todas tan bellas! Support the creativity of authors by visiting Royal Road for this novel and more. ¡°Han tra¨ªdo el desayuno¡­ Disculpenos por comer antes que usted.¡± (Desia) ¡°Tranquilas, m¨¢s que eso, ?Les gusta la comida? ?Es suficiente? Si tienen mas hambre puedo ir por m¨¢s.¡± (Aruh) Cada una ten¨ªa enfrente una peque?a mesa de madera y metal ligero, donde ten¨ªan servido un taz¨®n con sopa, un trozo de pan, un plato de vegetales encurtidos y un vaso con jugo de frutas. No hab¨ªa sillas, as¨ª que com¨ªan sentadas¡­ El suelo y la alfombra estaban muy limpios, como si nunca hubiera pasado lo de anoche. Tres porciones esperaban tambi¨¦n para Naku, para Mitena y para m¨ª. ¡°Si, es f¨¢cil de digerir¡­ Estamos un poco fatigadas todav¨ªa y esta comida nos cae muy bien.¡± (Kristera) ¡°Eso suena bien¡­ Sent¨¦monos a comer antes de que se enfr¨ªe.¡± (Naku) Cuando me sent¨¦, todas se me acercaron y comimos en grupo; recib¨ª bocados de comida de todas y yo les di de lo mio. Al terminar de comer, me encontraba sentado con Naku, Fortuna, Agatha, Mitena, Cherry y Blair junto a mi; mientras que las dem¨¢s estaban sentadas enfrente nuestro, ya que les hab¨ªa dicho que ten¨ªa algunas cosas de las que quer¨ªa hablar. ¡°No he tenido una presentaci¨®n formal. Soy Aruh Hydran, un naga de Tulser. Ellas son mi esposa Nakureshta Snakia, mi prometida Fortuna Dewell, y mis cuatro concubinas, Agatha Sorcerias, Mitena Minters, Blair Jewal y Cherry.¡± (Aruh) Es poco convencional tener esta conversaci¨®n a estas alturas despu¨¦s de lo de anoche... Y aunque no pod¨ªa convertir a Cherry en mi concubina de manera oficial, yo la quer¨ªa como mi mujer, asi que no habr¨ªa problema en presentarla como tal a mis demas chicas. ¡°Tambien he convertido a Desia en mi concubina, y ella a su vez me coment¨® de que todas tienen esa misma intenci¨®n¡­ No s¨¦ si soy el hombre que esperan, pero estoy honrado de que quieran estar a mi lado. Yo quiero que ustedes tambi¨¦n sean mujeres m¨ªas. Les prometo corresponder al amor que me den y protegerlas de cualquiera que intente hacerles mal.¡± (Aruh) ¡°?Kyaaa! ?Que dicha!¡± (Varetsi) ¡°Somos concubinas del joven Aruh!¡± (Alice) ¡°Si¡± (Ursula) ¡°Miau, estoy tan feliz.¡± (Titanya) ¡°Aceptamos esos votos y juramos serle siempre fieles.¡± (Kristera) ¡°Gracias, gracias¡­ Yo lo amar¨¦ por siempre.¡± (Elin) Todas reaccionaron con emoci¨®n; a mi lado, Naku asinti¨® orgullosa¡­ Fortuna tambi¨¦n. ¡°Ejem, nosotras tambi¨¦n nos presentaremos formalmente. Yo soy Varetsi Georan, sol¨ªa ser una mercenaria y me considero buena con el arco. Pongo mi habilidad a su disposici¨®n como su concubina; mi deseo es ayudarle en la misi¨®n que tiene junto a la se?orita Naku.¡± (Varitse) ¡°Igual yo, miau. Soy Titanya Kaltharon¡­ No soy buena con la espada ni la lanza, y aunque tengo buena punter¨ªa tampoco se me da bien el arco¡­ Pero soy buena cazando y tirando con la honda¡­ ?Adem¨¢s puedo usar magia!¡± (Titanya) Titanya levant¨® uno de sus dedos, de donde surgi¨® una peque?a mancha negra que flot¨® en el aire¡­ Es magia de tipo sombra, una de las m¨¢s raras que hay. ¡°Aunque solo puedo hacer esto. No tiene otra funci¨®n m¨¢s que producir esta peque?a mancha que bloquea un poco de luz¡­ Es por eso que no tuvieron que usar Sestilua conmigo¡­ De todas formas, tambi¨¦n me esforzar¨¦ por ayudarle.¡± (Titanya) Sestilua es una droga que se usa para bloquear el uso de magia en esclavos que pueden usarla; es lo opuesto a los estimulantes que investig¨® Gerso. Tiene el detalle de provocar intenso dolor al usuario y dejarlo est¨¦ril con el uso prolongado. Varetsi le acarici¨® suavemente la cabeza a Titanya. ¡°Mi nombre es Alice Sugir, soldado de infanter¨ªa¡­ M¨¢s bien, ex-soldado, he renunciado a ese puesto. Pongo mi espada a su disposici¨®n, joven Aruh.¡± (Alice) Alice me mir¨® y me sonri¨®. Ten¨ªa un brillo en sus ojos que me dec¨ªa que estaba dispuesta a luchar por mi con todo su ser. Varetsi y Titanya ten¨ªan la misma mirada. Y al verlas, el aura de Blair entr¨® en sincron¨ªa, solo que en su caso, el sentimiento iba dirigido tanto para mi, como para Fortuna. Suspir¨¦. Como lo hab¨ªa predicho, el deseo de las cuatro por ayudar en combate era intenso¡­ Y en en esa determinaci¨®n, sent¨ª tambi¨¦n enojo y frustraci¨®n. No pod¨ªa dejarlas luchar, en ese estado. ¡°Aruh y yo les agradecemos su deseo de ayudarnos¡­ Pero si desean combatir a nuestro lado, tendr¨¢n que seguir primero un riguroso entrenamiento. Y por supuesto, yo ser¨¦ la instructora.¡± (Naku) Naku intervino mediando entre ellas y yo, su intenci¨®n era claramente la de permitirles pelear, siempre y cuando tuvieran posibilidad de hacerlo. ¡°?Yo acepto!¡± (Titanya) ¡°Igual yo.¡± (Varetsi) ¡°Recibir entrenamiento de la se?orita Naku. Lo espero ansiosa.¡± (Alice) Las tres aceptaron gustosas. Blair levant¨® la mano, tambi¨¦n decidida. ¡°Se?orita Naku¡­ ?Entr¨¦neme a mi tambi¨¦n, por favor!¡± (Blair) ¡°?Blair?¡± (Fortuna) ¡°Yo¡­ ?Quiero ser fuerte! ?Lo suficiente como para no perder una batalla nunca m¨¢s!¡± (Blair) La frustraci¨®n de Blair era especialmente fuerte. Tom¨¦ una de sus manos, ella me mir¨® y yo asent¨ª. ¡°Yo tambi¨¦n te ayudar¨¦, ayudar¨¦ a las cuatro y les brindar¨¦ de mi poder... Pero solo las dejar¨¦ usarlo y participar en peleas hasta que reciban el entrenamiento de Naku.¡± (Aruh) Todas asintieron contentas, Fortuna tom¨® la otra mano de Blair y ambas se sonrieron. Cuando volte¨¦ a mirar a Naku, ella estaba asintiendo, satisfecha. ¡­ ¡°... Ursula Relsso. No soy buena peleando pero puedo aprender. Agatha me ense?a a cuidar de los animales.¡± (Ursula) Acarici¨¦ la cabeza de ¨²rsula, quien se ve¨ªa frustrada por no saber combatir. ¡°Me parece fant¨¢stico que ayudes a Agatha. Estar¨¦ dependiendo de ti, Ursula.¡± (Aruh) ¡°Ursula, demos lo mejor de nosotras.¡± (Agatha) Ursula asinti¨® feliz, y luego, sujet¨® mi mano. ¡°... Me gust¨® mucho lo de anoche.¡± (Ursula) ¡°A mi tambi¨¦n me gust¨® mucho.¡± (Aruh) Las chicas se sonrojaron al escucharnos. ¡°Mi nombre es Kristera Greatown, yo tampoco s¨¦ pelear, pero se me da bien la cocina, o al menos eso creo. Dar¨¦ lo mejor de mi para satisfacerlo.¡± (Kristera) ¡°En verdad es buena cocinando, podr¨ªa considerarse un don divino.¡± (Elin) ¡°?No es para exagerar tanto, Elin.¡± (Kristera) ¡°Claro que lo es, en cuanto el joven Aruh pruebe tus guisos, no podr¨¢ ser satisfecho con otro saz¨®n.¡± (Elin) Las dos se ve¨ªan muy unidas. Todas las chicas sonrieron c¨¢lidamente, yo igual; me agradaba que todas se llevaran bien. ¡°Ah, yo soy Elin Hoyeph¡­ Sol¨ªa ser agricultora junto con mis padres pero ahora entreno como ama de llaves. Le ayudar¨¦ en todo lo que sea posible.¡± (Elin) ¡°Y yo soy Desia Beusmaji, aprendiz de m¨¦dica y alquimista, ser¨¢ un placer estar a su lado y ayudarle, joven Aruh.¡± (Desia) Las mir¨¦ a todas, y reiter¨¦ para mi mismo mis votos de protegerlas¡­ Me percat¨¦ de la presencia de Dob acerc¨¢ndose a la posada, ayer no pude verlo, pero deb¨ªa darle las gracias por su ayuda y discutir de algunas cosas con ¨¦l. ¡°Les agradezco mucho su entrega, yo tambi¨¦n dar¨¦ lo mejor de mi en hacerlas felices. Es una promesa.¡± (Aruh) Nota del autor.- Alcanc¨¦ a terminar este tambi¨¦n... Un capitulo corto muy redundante pero necesario... Tengo que apresurarme en comenzar los cap¨ªtulos de acci¨®n XD Tengan paciencia. Elementos de la magia Elementos de la Magia. En Maltras (o al menos en los pa¨ªses con una desarrollada educaci¨®n alrededor de la magia) se sabe que el hetros puede producir fen¨®menos que imitan a los de la naturaleza. Los eruditos de Eralgia, clasifican dichos fen¨®menos en 7 elementos: -Fuego -Agua -VientoThis story has been stolen from Royal Road. If you read it on Amazon, please report it -Tierra -Salud (o curativo) -Rayo -Sombra Una persona con la capacidad de realizar magia solo puede manipular un elemento, sin excepci¨®n confirmada salvo por leyendas. Hay debates sobre la existencia de otros cinco tipos m¨¢s, pero no se ha llegado a un arreglo en que si merecen ser reconocidos o no, y estos son: -Planta -Cuerpo -Muerte El motivo por el cual se niega el reconocimiento es debido a que son elementos que solo pueden ser usados por monstruos o por medio de la bendici¨®n de un esp¨ªritu... E incluso, existe un elemento del que nadie se ha dado cuenta de su existencia ya que sus efectos se asemejan a los del rayo, salud y fuego: El elemento Luz Capitulo 59 Cap¨ªtulo 59: El buen coraz¨®n de un chico naga ¡°?Buenos d¨ªas, joven Hydran! ?Supo que ven¨ªa para ac¨¢ con su habilidad?... ?Se?orita Dewell! Es un placer conocerla y ver que se encuentra bien. Soy Dob, un agente del reino.¡± (Dob) Fui a recibir a Dob fuera de la posada. Eugene lleg¨® desde temprano a las caballerizas, ir¨¦ m¨¢s tarde con ¨¦l. Solo estabamos Fortuna, Desia y yo presentes con Dob; las dem¨¢s iban a descansar un rato m¨¢s. Despu¨¦s, todas ir¨ªan a practicar para pulir sus habilidades. Primero deb¨ªan entrenar algo de defensa personal en un cuartel (instruida por Naku) y de ah¨ª, cada una ir¨ªa a distintas partes. Naku, Mitena, Varetsi, Titanya, Cherry, Blair y Alice se quedar¨ªan a seguir entrenando, Kristera y Elin volver¨ªan a la posada, y Agatha y ¨²rsula ir¨ªan a los establos con Eugene. Eufira y Roksa fueron llevadas a otro sitio por un grupo de personas, posiblemente hombres de Dob. Le revel¨¦ mis intenciones que ten¨ªa con las dos esclavas a las chicas, pero Naku ya las hab¨ªa puesto al tanto y sus respuestas fueron muy similares a la de Blair; aunque todas se ve¨ªan contentas por la muerte de Gerso. Ninguna se opuso a que convirtiera a Eufira y Roksa en mis alumnas, aunque me dijeron que no estaban seguras de poder perdonarlas. ¡°Mucho gusto, se?or Dob¡­ Le agradezco la ayuda que nos ha brindado.¡± (Fortuna) ¡°No, si no fuera por mi culpa, no habr¨ªa tenido que sufrir tanto¡­ ?Quiero compensar mi ineptitud! Les brindar¨¦ toda la ayuda posible¡­ Ehm, ?Qu¨¦ tal si vamos a la base secreta? Podemos hablar mejor ahi.¡± (Dob) ¡°?Base secreta?¡± (Aruh) ¡°Si, ah¨ª dejamos a las chicas que me pidi¨® cuidar, habr¨ªa algunos problemas si las dejaba en la oficina ¡®oficial¡¯ que uso.¡± (Dob) Aceptamos la oferta de Dob y ¨¦l nos gui¨® a la zona roja de la ciudad. A estas horas no hab¨ªa muchas prostitutas en la calle, pero casi todos los establecimientos estaban abiertos. ¡°?La base secreta est¨¢ por aqu¨ª?¡± (Fortuna) ¡°Es un lugar poco convencional para una base del ej¨¦rcito.¡± (Desia) ¡°Si, el joven Hydran se dar¨¢ cuenta de su ubicaci¨®n dentro de poco.¡± (Dob) Y lo hice, sent¨ª de nuevo las presencias de Eufira y Roksa. Estaban junto a una de las personas que las recogieron anoche. Nos adentramos en algunos callejones que daban a los barrios pobres, el lugar se ve¨ªa peligroso, as¨ª que sujet¨¦ a Fortuna y a Desia de sus manos y me mantuve alerta. ¡°No tiene por qu¨¦ alarmarse, estos no son los barrios bajos, es una fachada para ocultar la base¡­ Son las ¨²nicas personas que no pertenecen a la agencia que sabr¨¢n donde se ubica¡­ Les ruego que no vayan a compartir dicha informaci¨®n.¡± (Dob) Ahora que lo menciona, hay muy pocas presencias en los alrededores, y las personas a la vista son hombres y mujeres adultos y de buen f¨ªsico, aptos para el combate¡­ Continuamos siguiendo a Dob entre las maltratadas calles, que parec¨ªa formar un laberinto, y llegamos hasta un edificio peque?o con una manta como puerta. Era una taberna vac¨ªa. La ¨²nica persona en el lugar era un tabernero robusto y con un mal gesto¡­ De ¨¦l era la presencia que reconoc¨ª como uno de los que hab¨ªan recogido a Eufira y Roksa, a quienes pod¨ªa sentir detr¨¢s del muro a espaldas del hombre. ¡°Cuatro piezas de carne ahumada y una botella de vino.¡± (Dob) El tabernero asinti¨® y movi¨® una estanter¨ªa vac¨ªa. Como lo supuse, hab¨ªa una habitaci¨®n oculta detr¨¢s. Era un cuarto peque?o con dos camas y estaba anexo a otro que ten¨ªa una fosa con un retrete de piedra. Las dos j¨®venes esclavas estaban dentro y bien esposadas. Se les ve¨ªa en mejor condici¨®n, pero igualmente tristes. ¡°?Eufira! ?Roksa!¡± (Desia) ¡°?Desia?¡± (Roksa) ¡°No eres una elfo oscuro¡­ Tus manos eran del mismo color que las de la se?ora¡­ Cre¨ª que tambi¨¦n lo eras.¡± (Eufira) En los documentos de Gerso ven¨ªa explicado que ocult¨® por completo la identidad de Desia, a quien le robo de un comerciante de esclavos. ¡°Asi es, soy una desmodas, pero por mi habilidad m¨¢gica me hab¨ªa convertido en una ayudante de la se?ora Gerso.¡± (Desia) Desia se aproxim¨® a Eufira y le acarici¨® la cabeza. ¡°Luz sagrada, brinda alivio a los corazones que est¨¢n perdidos en la oscuridad de la incertidumbre ?Destello gu¨ªa!¡± (Desia) Una tenue luz sali¨® de la palma de Desia, tenia mas intensidad que los hechizos curativos del maestro Spencer. La complexi¨®n de Eufira mejor¨® mucho, y sus ojos recobraron el brillo. ??Esa fue magia para sanar la mente?! ¡°Desia¡­ ?Que fue lo que hiciste?¡± (Eufira) Antes de contestar la interrogante de Eufira, Desia realiz¨® el mismo hechizo con Roksa y obtuvo el mismo resultado. ¡°?Acaso les quit¨® el lavado mental con ese hechizo?¡± (Fortuna) Escuch¨¦ a Fortuna murmurar admiraci¨®n por el hechizo de Desia¡­ ¡°No, es un hechizo para levantar el ¨¢nimo y la moral de las tropas en batalla¡­ Pero este fue excepcionalmente poderoso.¡± (Dob) Dob se cruz¨® de brazos y aunque no pod¨ªa ver su rostro detr¨¢s de la m¨¢scara, deb¨ªa de tener una expresi¨®n pensativa. Yo tambi¨¦n qued¨¦ asombrado. Desia ten¨ªa una gran habilidad con la magia curativa, pero no venia nada mencionado en lo que le¨ª acerca de Gerso ense?¨¢ndole tal hechizo¡­ ?Lo habr¨¢ aprendido antes de convertirse en su esclava? Me averg¨¹enza decirlo, pero no s¨¦ mucho de Desia o del resto de las chicas pese a que son mis concubinas. Quiero conocerlas y que ellas me conozcan mejor¡­ ¡°Tranquilas, la banda Ponzo?a ya no existe, son libres.¡± (Desia) ¡°A decir verdad¡­ Tienen que pagar por sus¡­¡± (Dob) ¡°Silencio, Dob. No te metas.¡± (Aruh) Call¨¦ a Dob quien quiso insistir en tecnicismos. ¡°Entonces¡­ De verdad traicionaste a la se?ora Gerso...¡± (Eufira) ¡°As¨ª es, lo hice desde el primer d¨ªa en que la conoc¨ª¡­ Jam¨¢s le entregu¨¦ mi mente y coraz¨®n.¡± (Desia) ¡°Pero¡­ Ella te trataba tan bien.¡± (Roksa) ¡°Si, incluso te ense?¨® muchas de sus recetas... Te ense?¨® mas que a mi que soy de su misma raza.¡± (Eufira) ¡°Tienen raz¨®n en que ella me trataba¡­ Nos trataba bien¡­¡± (Desia) ¡°?Entonces por qu¨¦¡­?¡± (Eufira) This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon.¡°Tan bien como a herramientas.¡± (Desia) Desia levant¨® la voz, callando a Eufira, quien intent¨® reclamar molesta. ¡°Nos dio comida y asilo para que le agradecieramos, nos ense?¨® cosas para serle ¨²til, nos protegi¨® de los dem¨¢s miembros del grupo porque odiaba que tocaran sus cosas¡­ Solo ¨¦ramos objetos para ella.¡± (Desia) ¡°Eso no es cierto¡­ Ella nos quer¨ªa.¡± (Eufira) ¡°No¡­ Conozco el verdadero amor donde alguien se preocupa por ti y te extiende la mano, y es totalmente opuesto a la forma en la que nos trataba la se?ora.¡± (Desia) Al decirles eso, Desia me lanz¨® una mirada de reojo, y sonri¨®. Me sonroj¨¦ un poco haciendo que Fortuna me viera de manera p¨ªcara. ¡°Snif¡­ Snif¡­ Desia¡­ Yo¡­ Yo quer¨ªa mucho a la se?ora¡­ ?En verdad solo era una herramienta para ella?¡± (Roksa) ¡°Desgraciadamente as¨ª es¡­¡± (Desia) ¡°Ahhh¡­ Ahhhh¡­ ?Ahhhhhhhh!¡± (Eufira) ¡°?Ahhhhh!¡± (Roksa) Eufira y Roksa lloraron con fuerza, y Desia las abraz¨® cari?osamente. ¡­ ¡°Sobre el motivo por el que me pidi¨® que me encargara de las chicas¡­ ?En verdad quiere que las mande a Irios?¡± (Dob) Luego de que Eufira y Roksa se calmaran, comenzamos a discutir sobre lo que har¨ªamos con ellas. Si, mi idea era mandarlas a Tulser, con un hombre confiable que pudiera ponerlas a trabajar para ayudar a otros. ¡°Quiero que entrenen como soldados del se?or Hornstel.¡± (Aruh) ¡°Bueno, el es un se?or muy preocupado por el bienestar de la regi¨®n y pondr¨ªa a trabajar a las dos para que paguen por sus cr¨ªmenes sirviendo a la gente¡­ Pero me sorprende que tuviera tal idea en mente luego de lo que ocurri¨® con Richard Almond y la brigada.¡± (Dob) ¡°Dijiste que ¨¦l no estaba involucrado, ?cierto?¡± (Aruh) ¡°As¨ª es, el se?or Marcus Hornstel es un hombre confiado, por eso fue f¨¢cil que nos infiltraramos. ¨¦l nunca sospech¨® de los planes de ninguno de los bandos.¡± (Dob) ¡°Entonces no tengo por qu¨¦ culpar al se?or Hornstel, que nos diera a la brigada como guardias fue un gesto de buena voluntad de su parte.¡± (Aruh) ¡°Entiendo un poco la duda del se?or Dob, Aruh¡­ Si el se?or Marcus Hornstel es tan confiado como dice, ?Podr¨¢ encargarse de Eufira y Roksa?¡± (Fortuna) Un punto muy v¨¢lido, sin embargo, fuera de mis chicas, de Eugene y de la gente de mi pueblo, es la persona en la que mas conf¨ªo. ¡°Dob, ?Cuando se le informar¨¢ de la traici¨®n de los miembros de la brigada y de los planes de se?or Rensego al se?or Hornstel?¡± (Aruh) ¡°Mand¨¦ a alguien a informarle apenas llegu¨¦ a Jimama, a estas alturas ya debe de estar enterado.¡± (Dob) ¡°El se?or Hornstel es algo confiado pero no es tonto, estoy seguro en que podemos confiar en ¨¦l para encargarse de Eufira y Roksa.¡± (Aruh) Volte¨¦ a verlas, ellas evitaron mi mirada. ¡°Van a ser chicas muy dif¨ªciles... Pero en fin, cumplir¨¦ su petici¨®n de llevarlas a Irios, joven Hydran.¡± (Dob) ¡°Gracias, Dob. ?Eufira! ?Roksa! Van a ir a Tulser y se unir¨¢n al ej¨¦rcito local para servir a la gente, pagar¨¢n por sus cr¨ªmenes con trabajo y dedicaci¨®n para ayudar a otros. Cuidar¨¢n al herido, alimentar¨¢n al hambriento, correr¨¢n a salvar al que est¨¦ en peligro y consolaran al que llora. Por cada persona a la que hicieron sufrir, har¨¢n felices a mil, ?Est¨¢ claro?¡± (Aruh) ¡°................... si.¡± (Eufira/Roksa) Las dos asintieron sin verme, pero no hab¨ªa rebeld¨ªa en su voz¡­ ¡°Manos a la obra entonces, ?Piek!¡± (Dob) El tabernero entr¨® a la habitaci¨®n. ¡°Est¨¢ confirmada la pl¨¢tica de anoche. Tengan cuidado en el trayecto.¡± (Dob) ¡°Entendido, Dob.¡± (Piek) Luego de hacer un saludo militar, el tabernero, que respond¨ªa al nombre de Piek (posiblemente un apodo como el de Dob) se me acerc¨® y me ofreci¨® la mano. ¡°Yo soy Piek, un agente al igual que Dob¡­ Yo me encargar¨¦ de cumplir su petici¨®n de llevar a esas dos a Tulser. Todo est¨¢ listo, partiremos de inmediato.¡± (Piek) Fue un poco apresurado, pero est¨¢ bien, Dob debi¨® tener todo listo desde ayer cuando Naku le explic¨® mis intenciones. Desia acarici¨® la cabeza de Eufira y Roksa, quienes obedientemente se fueron con Piek. ¡°Ustedes dos dos¡­ ?Esfu¨¦rcense! A¨²n planeo convertirlas en mis alumnas.¡± (Aruh) Ambas asintieron suavemente con la cabeza, la cual fue cubierta con unos sacos antes de a abandonar el edificio. Varias de las presencias de los alrededores se unieron a Piek y se dirigieron hasta un lugar donde hab¨ªa otro tipo de criaturas¡­ Eran animales, probablemente un grupo de caballos tiraban de un carro. Todas las presencias se movieron hasta alejarse del alcance de mi habilidad. ¡°Es usted una persona de un coraz¨®n muy amable, joven Hydran.¡± (Dob) ¡°As¨ª es, es un hombre maravilloso.¡± (Desia) ¡°No, no fue un halago¡­ Tenga todo el cuidado posible, joven Hydran, sepa que el mundo puede tratar mal a las personas que son demasiado buenas.¡± (Dob) Eso no es algo que ignore. ¡°Pero el mundo tambi¨¦n puede tratar mal a los que no lo son. En lo que a mi respecta, prefiero lo amable que es Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Igual yo y todas las dem¨¢s, si algo trata de herir al joven Aruh, estaremos ah¨ª para ayudarlo.¡± (Desia) ¡°Muy cierto, Desia.¡± (Fortuna) ¡°Solo fue una advertencia para que se mantenga alerta, no tienen por qu¨¦ mirarme as¨ª.¡± (Dob) ¡°Entonces trate de elegir mejor sus palabras para las advertencias.¡± (Fortuna) La mirada de las dos se volvi¨® muy severa hacia Dob, me sent¨ªa feliz del cari?o que me ten¨ªan. Pero igual agradec¨ª las palabras de Dob, su tono de voz no son¨® como una reprimenda, sino como un consejo. ¡°Debo felicitarlo por ser tan querido por mujeres fuertes y capaces. Adem¨¢s, tienen raz¨®n en que el joven Hydran est¨¢ fuera de lo convencional, ?Quien ha escuchado de un peque?o grupo de personas exterminando a una infame banda de ladrones que los superaban casi 10 a 1? En serio, para cuando llegu¨¦ a Jimama y me puse a trabajar en vigilar las subastas, el se?or Yonzo lleg¨® trayendo consigo a las mujeres que Ponzo?a ten¨ªa secuestradas. ?Se hizo un esc¨¢ndalo muy grande! Tengo algunas quejas y otras cosas mas de que hablarle, vayamos por la comida que nos sirvi¨® Piek, estoy hambriento.¡± (Dob) ¡°...Es muy parlanch¨ªn.¡± (Fortuna) Desia y yo asentimos al comentario de Fortuna. Salimos de la habitaci¨®n y ocupamos la taberna, hab¨ªa cuatro porciones de carne ahumada y una botella de vino¡­ ?Esa fue una orden de comida? Cre¨ª que eran palabras en clave para que nos mostraran a Eufira y a Roksa. La carne era de muy alta calidad, igual el licor¡­ Adem¨¢s de que no ten¨ªan ninguna sustancia sospechosa. Gracias a mi entrenamiento con el doctor Spencer desarroll¨¦ un muy buen olfato para reconocer los ingredientes de varias sustancias y recordar su uso. Gracias a eso pod¨ªa saber si alguien trataba de envenenarme o dormirme con un somn¨ªfero, bueno, no es que conociera todos los ingredientes en el mundo, pero al menos aprend¨ª a identificar sustancias en alimentos y bebidas (incluido el alcohol). He recibido ayuda de Dob en este caso y tambi¨¦n nos salv¨® de los planes de esa sucia organizaci¨®n racista, y dudo que quiera envenenarme. Sin embargo, ahora que Fortuna est¨¢ a salvo, desconozco cuales son sus siguientes planes¡­ No est¨¢ de m¨¢s ser un poco precavido de ¨¦l. ¡°Mmm, es mucho lo que tengo que decirle, pero creo que comenzar¨¦ por contarle sobre su recompensa por eliminar a Ponzo?a y el paradero de las chicas restantes.¡± (Dob) ¡°Desia me dijo de la cantidad que nos dar¨¢n por las cabezas de los ladrones¡­ Y tambi¨¦n sobre como llevaste a esas chicas con sus familias. Te lo agradezco, Dob.¡± (Aruh) ¡°Aun hay mas sobre su recompensa, Ponzo?a era una banda criminal muy buscada, hay muchas otras en la regi¨®n, pero ninguna tan peligrosa y odiada como esa. La recompensa en dinero solo es una peque?a parte, el alcalde de la ciudad mand¨® a contactar al se?or y a los dem¨¢s l¨ªderes de pueblos y aldeas de la regi¨®n sobre su haza?a, lo que obtuvo en Galkanzo ser¨¢ poco en comparaci¨®n de lo que le tienen preparado.¡± (Dob) Los ojos de Fortuna brillaron de expectativa, haci¨¦ndonos sonre¨ªr nerviosamente a Desia y a m¨ª. ¡°Primero, se har¨¢ una estatua y una plaza en su honor en Tokota, la capital de la regi¨®n; productos locales y carros para transportarlos, Goldtree no tiene muchas minas, pero sus bosques est¨¢n llenos de tesoros. Tambi¨¦n est¨¢n dispuestos a entregarles esclavos y le dar¨¢n un descuento de 100% por si visita alg¨²n mercado de esclavitud en la regi¨®n.¡± (Dob) Wow, no necesito nada de eso. ?Una estatua? ?Esclavos y descuentos? Los productos puedo aceptarlos; ya tengo muchos pero nunca est¨¢ de m¨¢s tener una gran variedad de art¨ªculos. En cuanto a la comida, podemos venderla durante el viaje antes de que se descomponga y comprar m¨¢s. Aunque tenga la posibilidad de cazar, es bueno contar con suministros y carros para transportarlos. ¡°Los regalos son un poco excesivos y otros son innecesarios. Sin embargo me atrajo la idea de los carros y los productos¡­ Por cierto, quiero vender uno de los que obtuve del alcalde de Galkanzo pero conservar a los caballos, y conseguir otros dos vagones: Un carro de ventas y un acorazado ligero.¡± (Aruh) ¡°Me imagin¨¦ que rechazar¨ªa las otras ofertas, especialmente la de los esclavos¡­ Bien, le informar¨¦ al se?or de la regi¨®n y conseguiremos los carros que busca.¡± (Dob) ¡°Gracias.¡± (Aruh) ¡°Aruh, s¨¦ de la finalidad del carro de ventas, ?Pero para qu¨¦ el acorazado ligero?¡± (Fortuna) Fortuna me pregunt¨® extra?ada. Si bien es cierto que bastar¨ªa con otro carro de mercanc¨ªas como los que ya tenemos para transportar las que nos den, tengo otra finalidad para ese carro. ¡°Quiero darle un uso para un proyecto que tengo en mente¡­ Un arsenal.¡± (Aruh) ¡°Ya veo. H¨¢blame al respecto despu¨¦s.¡± (Fortuna) ¡°Si.¡± (Aruh) Un acorazado ligero es muy distinto al que sirve para transportar provisiones y defenderlas. Se trata de un veh¨ªculo m¨¢s compacto que sirve para transportar tropas. Gracias a su estructura se le puede hacer modificaciones con facilidad. Tiene poco peso, por lo que puede ser jalado por caballos u otros animales menos fuertes que los cerdetoks. Puedo conservar al buey que nos dio el se?or de Galkanzo para jalarlo. Pero incluso con su poco peso es muy resistente, ideal como caja fuerte. ¡°¡­ Pero d¨ªgame, joven Aruh, si rechaza las dem¨¢s ofertas, ?Que m¨¢s le gustar¨ªa como recompensa?¡± (Dob) ¡°Con los carros y los productos me bastan, sabes que en lo referente a la esclavitud¡­ No, espera¡­ Cambi¨¦ de opini¨®n, quiero aceptar la oferta de los esclavos.¡± (Aruh) ?Que torpe soy! Estuve a punto de perder una gran oportunidad. Dob retrocedi¨® al escucharme. ¡°Joven Hydran¡­ No cre¨ª que estuviera interesado en comprar un esclavo, cre¨ª que los naga¡­¡± (Dob) ¡°?No reacciones tan exageradamente! No planeo conseguir un esclavo¡­ Pienso buscar a la familia de Eugene.¡± (Aruh) En serio, que descuido de mi parte... Debo de disculparme con ¨¦l. Debido a los recientes hechos me olvid¨¦ de que hab¨ªa hecho esa promesa. ¡°Cuando conoc¨ª a Eugene le promet¨ª que le ayudar¨ªa a encontrar a su familia, pero no he hecho nada hasta ahora. Quiero aceptar la petici¨®n de recibir esclavos para encontrar y liberar a su esposa e hijo¡­ Por favor.¡± (Aruh) La sorpresa de todos fue a¨²n m¨¢s grande, Desia se cubri¨® la boca con ambas manos. ¡°...... Ya comprendo el motivo de su devoci¨®n hacia usted¡­¡± (Dob) Dob murmur¨® en voz baja mientras asent¨ªa. ¡°Tambi¨¦n le dir¨¦ al se?or de la regi¨®n que busque con todos los vendedores de esclavos en Goldtree a la familia del se?or Yonzo.¡± (Dob) ¡°Muchas gracias, Dob.¡± (Aruh) Recib¨ª un beso en la mejilla de parte de Fortuna; Desia se aferr¨® a mi brazo mientras que su cola se enredaba en mi cintura. ¡°Podemos visitar el mercado local de esclavos esta noche. Invite al se?or Yonzo.¡± (Dob) Cierto, es Eugene quien debe reconocer a su esposa e hijo¡­ Quiero ser optimista y creer que puedo cumplir mi promesa con ¨¦l dentro de poco. Especial 17 Especial 17: Esclavos de mala calidad *Escrito en tercera persona* Era temprano, una ma?ana fresca. A¨²n faltaba tiempo para el oto?o, pero el amanecer era fresco todo el a?o en la regi¨®n de Goldtree. Algunas nubes se aproximaban desde el sureste, muy probablemente llover¨ªa m¨¢s tarde o hasta en la noche. Un hombre vestido con t¨²nicas de algod¨®n esperaba fuera de un gran edificio, ubicado en medio de una plaza donde estaban puestas muchas carpas de gran tama?o, d¨¢ndole una apariencia de mercado a la plaza. Y no era solo apariencia, se trataba de un mercado. El mercado de esclavos. Cada carpa era una tienda donde se vend¨ªan personas, fueran humanas o de otras razas, habitantes de Eralgia o extranjeros. Todo aquel que estaba encadenado o enjaulado era mercanc¨ªa. Los mercados de esclavos son especialmente activos durante la noche, cuando un comprador pod¨ªa llevarse su mercanc¨ªa a alguna de las posadas de los alrededores y ¡®usarla¡¯ por primera vez. Ese no era el ¨²nico prop¨®sito por el que alguien compraba un esclavo, pero si uno de los m¨¢s comunes; es por eso que los mercaderes sacan a sus mujeres y hombres de mayor atractivo por las noches; y durante el d¨ªa, todos permanecen en sus jaulas dentro de las tiendas. El hombre que esperaba frente al edificio era tambi¨¦n un comerciante de esclavos, y por cada minuto que esperaba se le ve¨ªa m¨¢s impaciente. Su nombre era Brunch, un hombre precipitado que era malo haciendo negocios; muchos de sus conocidos afirmaban que ¨¦l terminar¨ªa con el linaje de su familia como vendedores de esclavos por generaciones. ¡°Ese in¨²til de Mormin, seguro se le atraves¨® una taberna, ?Por qu¨¦ acept¨¦ dejarlo ir por el encargo? Solo espero que no vaya a lastimar a la mercanc¨ªa.¡± (Brunch) Brunch se mordi¨® la u?a de uno de sus pulgares y comenz¨® a caminar de un punto a otro y de regreso. ¡°Me gast¨¦ la ¨²ltima moneda de oro que ten¨ªa por este valioso grupo, no puedo creer que Mormin se lo tome tan a la ligera. Si algo sale mal quedar¨¦ en la ruina y ¨¦l tambi¨¦n.¡± (Brunch)Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Comenz¨® a asustarse de la idea de perderlo todo, y mir¨® a sus alrededores esperando encontrar a su asistente. Sus finanzas iban en picada, gastaba m¨¢s de lo que ganaba vendiendo esclavos; as¨ª que como un ¨²ltimo esfuerzo, se atrevi¨® a correr un riesgo e invertir en un caro grupo de esclavos provenientes de los pa¨ªses del norte, algunos de los cuales estaban en guerra con Eralgia. El hombre al que le compr¨® los esclavos le asegur¨® que eran valiosos y que podr¨ªa ganar cien veces lo que invirti¨® por ellos. El entusiasmo y deseo de no quedar en la calle se apoderaron de Brunch, por lo que acept¨® el trato sin dudar. ¡°Vamos, vamos, ?Por qu¨¦ tardas tanto, Mormin?¡± (Brunch) Su plan era exhibir a los esclavos en el edificio a sus espaldas esa misma noche. 20 monedas de oro por cada uno de los cinco esclavos como m¨ªnimo. Dicho edificio era una construcci¨®n en forma de anfiteatro donde se pod¨ªa realizar subastas durante el abrigo de la noche¡­ ¡°?Al fin!¡± (Brunch) El ¨¢nimo de Brunch cambi¨® para bien al ver el carruaje que se acercaba, con su asistente conduci¨¦ndolo. Un poco tarde pero todav¨ªa ten¨ªa tiempo de limpiar a los esclavos y pasearlos por la ciudad para atraer posibles compradores. Cuando el veh¨ªculo se acerc¨® lo suficiente para que Brunch pudiera ver el rostro de Mormin, se dio cuenta por su expresi¨®n que tra¨ªa malas noticias. ¡°No puede ser, no puede ser, ?Y ahora qu¨¦?¡± (Brunch) Corri¨® hacia el carruaje, el cual se detuvo. ¡°Mormin, ?Que ha sucedido?¡± (Brunch) ¡°Jefe¡­ Nunca vio la mercanc¨ªa antes de comprarla, ?verdad?¡± (Mormin) ¡°No lo hice, el hombre que me ofreci¨® el trato me dijo que era mercanc¨ªa ex¨®tica de los pa¨ªses del norte, y se ve¨ªa como alguien muy confiable.¡± (Brunch) ¡°No importa que tan confiable y honrado se vea, debe asegurarse de ver a los esclavos antes de soltar el dinero.¡± (Mormin) ¡°?No me hables con ese tono! No soy ning¨²n idiota.¡± (Brunch) ¡°......No es la primera vez que lo enga?an¡­¡± (Mormin) ¡°?Quiero verlos!¡± (Brunch) Enojado, Brunch se dirigi¨® a la parte trasera del carruaje. Mormin suspir¨® fastidiado. La puerta no ten¨ªa candado, solo un seguro en la base; cuando Brunch la abri¨® y vio dentro del carro, su rostro se llen¨® de angustia y desesperanza. Hab¨ªa cinco personas encadenadas, pero incluso sin los amagues no podr¨ªan escapar. Todos estaban en un muy mal estado, ser¨ªa normal pensar que morir¨ªan ese mismo d¨ªa. ¡°La orco y la tigresaria tienen muchos de sus huesos fracturados, la mujer humana est¨¢ llena de golpes y no puede comer, la c¨ªclope tiene una enfermedad respiratoria, y el ni?o humano no puede recuperar la consciencia¡­ Comprar los medicamentos o contratar a un mago que pueda curarlos ser¨¢ muy costoso, al menos dos monedas de oro.¡± (Mormin) ¡°?Que voy a hacer ahora?¡± (Brunch) ¡°En este estado no podr¨¢n ser subastados, tendr¨¢ que venderlos en la tienda¡­ Pero a un precio muy bajo.¡± (Mormin) ¡°As¨ª no valen ni 50 monedas de metal pobre.¡± (Brunch) Era el fin de Brunch. Capitulo 60 Cap¨ªtulo 60: Inicio de los proyectos. Dob nos inform¨® del resto de su trabajo, sobre c¨®mo logr¨® identificar a los representantes de los hombres que buscaban comprar a Fortuna; entre ellos, un hombre cercano a la familia Dewell, padre de uno de los hombres que la estaban cortejando. ¡°De entre todos los comerciantes, de entre todos los hombres con los que mi padre y yo nos involucramos, ¨¦l era uno de los hombres m¨¢s rectos¡­ Jam¨¢s cre¨ª que tuviera esas intenciones¡­ ?Seguro que no fue su hijo quien orden¨® la participaci¨®n del representante en la subasta?¡± (Fortuna) ¡°Lo investigamos a fondo, y sometidos al representante a un riguroso proceso de tortura tras arrestarlo¡­ Fue el mercader Zack Unboro quien mand¨® al hombre.¡± (Dob) ¡°...Me enorgullec¨ªa de poder ver detr¨¢s de las intenciones de otros, para eso estuve entrenando todo este tiempo, y resulta que sigo siendo una ni?a ingenua.¡± (Fortuna) El orgullo de Fortuna fue lastimado por ese maldito. Ella, quien desde peque?a se ha dedicado en cuerpo y alma a adquirir las habilidades y destreza de un comerciante, se vio frustrada por ser enga?ada por alguien a quien consideraba confiable. ¡°?Qu¨¦ otra informaci¨®n le sacaste a la rata, Dob?¡± (Aruh) Mi sed de sangre era intensa; record¨¢ndola, Dob trag¨® saliva y asinti¨®. Tom¨¦ suavemente las manos de Fortuna y Desia para que no se vieran afectadas por mi enojo. ¡°Conseguimos el motivo¡­ Zack Unboro padece de una enfermedad incurable¡­ Solo un par de sus subordinados lo saben, pero no vivir¨¢ por m¨¢s de un mes. ¨¦l quer¨ªa cumplir el deseo de su hijo por hacer a la se?orita Dewell su mujer sin importar a lo que debiera recurrir.¡± (Dob) El motivo que Dob le dio a Fortuna bast¨® para dejarla pensativa y mejorar su ¨¢nimo. Su juicio hacia el se?or Zack no era err¨®neo, simplemente cambi¨® recientemente al enfrentar una inminente muerte. Pues bien, ahora logr¨® empeorarla. ¡°Dob, dices que tiene menos de un mes, ?Continuar¨¢ con vida si me doy prisa en ir hasta Silvertha?¡± (Aruh) ¡°Se lo suplico¡­ Abst¨¦ngase de hacer lo que tenga en mente. Si lo dejo, siento que convertir¨ªa la regi¨®n de Menat en un mar de llamas.¡± (Dob) ¡°Aruh, tranquilo. Hacer algo tan loco te pondr¨ªa en aprietos... Pero agradezco tus intenciones.¡± (Fortuna) Fortuna me pic¨® la frente con suavidad y mi enojo desapareci¨®. ¡°......Se?orita Dewell, nunca se separe de su lado, ?Por favor!¡± (Dob) ¡°As¨ª ser¨¢.¡± (Fortuna) ¡­ El resto de la conversaci¨®n gir¨® en torno a los castigos que recibir¨¢n los mercaderes y organizadores involucrados en la subasta, acerca del se?or Allan, y sobre c¨®mo ayud¨® Dob a las chicas. Con respecto al se?or Allan, ¨¦l se enter¨® de la subasta y se embarc¨® hacia Jimama trayendo consigo a su hijo mayor y un grupo de mercenarios muy famoso de Menat¡­ Pero tardar¨¢ otros nueve d¨ªas en llegar. Tambi¨¦n hab¨ªa un representante del se?or Allan en la ciudad, Dob lo mand¨® a informar sobre nuestro hallazgo y la misi¨®n para rescatar a Fortuna, pero eso fue antes de que lo logr¨¢ramos, por lo que no debe de estar enterado. Dob se encargar¨¢ de darle la noticia mientras est¨¢ en camino, pero decidimos esperar en Jimama hasta que llegue el se?or Allan.. Tendr¨ªamos nueve d¨ªas antes de continuar el viaje hasta la capital de Eralgia¡­ O ese era el plan original, pero hubo un dr¨¢stico cambio. ¡°He dejado esta noticia para el final, pero es sobre algo muy importante¡­ Joven Hydran, le pido que abandone el reino junto a sus acompa?antes.¡± (Dob) Tal petici¨®n fue demasiado inesperada¡­ Nos tom¨® por sorpresa. Dob se puso a explicarnos la raz¨®n. ¡°Han muerto dos se?ores de la regi¨®n que eran partidarios muy importantes de la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯, lo cual ser¨ªan buenas noticias, pero el se?or Peter lo ha utilizado como m¨¦todo para causar discordia contra el rey¡­ Y ahora que el plan para capturar a la se?orita or¨¢culo se vino abajo, es muy probable que intente atacarlos m¨¢s agresivamente.¡± (Dob) ¡°.........Dob, ?Que planeas exactamente?¡± (Aruh) ¡°No planeo otra cosa m¨¢s que el bienestar de Eralgia, joven Hydran. Anteriormente ten¨ªa la orden de llevarlos directamente con su majestad y de ah¨ª a los registros del reino para averiguar m¨¢s acerca de la misi¨®n de la se?orita or¨¢culo; de ser necesario, el siguiente destino ser¨ªa Maputtu y la ¡®Biblioteca de oro¡¯, pero las cosas han cambiado, debemos ir hacia el sur, hacia Igy, ah¨ª esperaremos un tiempo, fuera del alcance de la facci¨®n del se?or Peter. No se preocupe, podemos permanecer un tiempo en la ciudad y movernos por una ruta segura, la agencia real los proteger¨¢ hasta que salgamos del reino¡­ Cuando todo se arregle, regresaremos a Eralgia y continuaremos con el plan original.¡± (Dob) Debe ser la historia m¨¢s rid¨ªcula que he escuchado de su boca¡­ La explicaci¨®n est¨¢ llena de huecos. ¡°?C¨®mo planean resolver este ¡®asunto¡¯?¡± (Aruh) Me sent¨ª como un t¨ªtere pol¨ªtico, Dob de nuevo estaba planeando algo. ¡°No puedo hablarle de eso¡­ Lo siento.¡± (Dob) ¡°Aruh¡­ Sigamos esa orden.¡± (Fortuna) Para mi sorpresa, Fortuna accedi¨® f¨¢cilmente. ¡°En nuestra situaci¨®n actual, dependemos totalmente del se?or Dob¡­ ¨¦l conoce el panorama pol¨ªtico del reino y su misi¨®n es proteger a Naku, as¨ª que dudo que sus intenciones sean malas; adem¨¢s, no le encuentro alg¨²n inconveniente en ir a Igy.¡± (Fortuna) Es cierto, hemos recibido mucha ayuda suya, sin embargo, sus m¨¦todos son manipuladores y realiza sacrificios para cumplir su meta¡­ Algo que me molesta cuando apunta hacia nosotros. ¡°Joven Aruh¡­ Yo¡­ Apoyo a la se?orita Fortuna.¡± (Desia) ?Tambi¨¦n Desia? ¡°Usted es muy fuerte y se preocupa mucho por todas nosotras¡­ Siento que se lanzar¨ªa contra la mitad del reino para defendernos, y la verdad eso me asusta, tengo el presentimiento de que podr¨ªa morir.¡± (Desia) ¡°Joven Hydran, lo que la se?orita Desia acaba de decir es muy cierto¡­ Adem¨¢s, ?Su meta es ayudar a la se?orita Naku o participar activamente en los problemas pol¨ªticos de Eralgia?¡± (Dob) ¡°Yo¡­ No tengo inconvenientes en ir a Igy, pero siento que estamos cayendo en otro de tus planes¡­ Al menos me gustar¨ªa que me hablar¨¢s de todo.¡± (Aruh) ¡°............Ya veo. Tiene raz¨®n, estoy actuando de manera muy sospechosa¡­ No miento cuando le digo que quiero llevarlo a usted, a las chicas y a sus dem¨¢s acompa?antes a la seguridad de Igy, tampoco fue mentira sobre la situaci¨®n de Eralgia¡­ Sin embargo, s¨ª tiene raz¨®n en sospechar de m¨ª, ten¨ªa un plan oculto.¡± (Dob) Frunc¨ª el ce?o, Fortuna y Desia tambi¨¦n lo hicieron. ¡°No, es bueno que se enojen tanto¡­ Escuch¨¦ de un alquimista que el enojo es malo para la piel¡­ Muy bien, me dejar¨¦ de bromas...¡± (Dob) Estuve muy tentado de atacarlo. ¡°Originalmente iba a darles la noticia hasta despu¨¦s, luego de que reanudaramos el viaje hacia la capital. Inventar¨ªa el pretexto de que me lleg¨® informaci¨®n de ¨²ltimo momento y cambiariamos de ruta a Igy; sin embargo, cambi¨¦ de opini¨®n y quise poner algo de presi¨®n en usted, joven Hydran¡­ Como agente del rey estoy muy interesado en el arsenal que tiene planeado construir con el acorazado¡­ Estoy muy consciente de que tiene un gran intelecto y habilidad... Su mirada cuando le cont¨® a la se?orita Dewell de su plan, brill¨® intensamente¡­ Es como si tuviera una o varias armas de gran poder en mente¡­ Y con algo de est¨ªmulo, superar¨ªa sus propios l¨ªmites.¡± (Dob) No, sucedi¨® lo que mas planeaba evitar. Llam¨¦ atenci¨®n no deseada. Pero fue incre¨ªble que pudiera ver a trav¨¦s de m¨ª s¨®lo por mis gestos... ¡°Eres bastante torpe, Dob.¡± (Aruh) ¡°Lo s¨¦, pero ?Podr¨ªa especificar la raz¨®n por la que lo soy?¡± (Dob) ¡°?Quieres que comparta el dise?o de mis armas con el reino? ?No es as¨ª?¡± (Aruh)The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. ¡°...Es correcto. Deseo ayudar a mi naci¨®n en los momentos de crisis que atraviesa.¡± (Dob) ¡°Es por eso que te llam¨¦ torpe¡­ ?Se te ocurri¨® la idea de que si comienzas a producir tales armas en grandes n¨²meros y el enemigo captura una podr¨ªa usarla en tu contra?¡± (Aruh) Varias de las armas que planeo construir ser¨ªan muy complicadas de reproducir, as¨ª que no podr¨ªan ser copiadas tan f¨¢cilmente, pero no pretendo correr ese riesgo. ¡°La historia del surgimiento del imperio, ?verdad?¡± (Fortuna) ¡°Si.¡± (Aruh) Es un suceso en cualquier guerra, pero Fortuna us¨® como ejemplo uno de los elementos m¨¢s conocidos del Imperio de Rasder: su surgimiento. Rasder era un peque?o reino cerca de otro de mayor avance tecnol¨®gico. Durante una guerra, el reino de Rasder rob¨® la tecnolog¨ªa del enemigo y la us¨® en su contra, logrando vencerlo y conquistarlo; de ah¨ª, el reino continu¨® robando las tecnolog¨ªas de pa¨ªses cercanos y usarlos contra ellos, hasta convertirse en el imperio de hoy en d¨ªa. ¡°Crear una nueva tecnolog¨ªa conlleva que ¨¦sta pueda ser usada en contra nuestra¡­ Mi proyecto tiene como prop¨®sito cuidar a quienes me importan, y si las tengo bajo mi vigilancia podr¨¦ evitar que sean robadas.¡± (Aruh) ¡°Entiendo su punto, joven Hydran, pero si lleva con usted un arma singular, muchos ir¨¢n en su contra por conseguirla y atraparlo a usted, siendo el creador.¡± (Dob) Estoy al tanto de ese riesgo, por eso tengo algunas medidas para evitarlo. ¡°Sin embargo debo reconocer sus motivos, tiene toda la raz¨®n en ser discreto¡­ Me har¨¦ para atr¨¢s en la meta de que comparta sus conocimientos con el reino, y le conceder¨¦ la protecci¨®n necesaria para cuidar sus secreto y de cualquier arma que dise?e.¡± (Dob) ¡°?En¡­ Serio?¡± (Aruh) ¡°Vamos, joven Hydran, ya debe saber que estoy de su lado. Represento la voluntad del rey, y la voluntad del rey es cuidar de la or¨¢culo de los naga y sus acompa?antes.¡± (Dob) Dob declar¨® orgulloso su prop¨®sito, no me qued¨® de otra m¨¢s que admirar su deseo por ayudarnos. Est¨¢ bien, he sido extremadamente duro con ¨¦l (aunque de manera justificada). ¡°Dob¡­ Muchas gracias por tu ayuda.¡± (Aruh) Fortuna y Desia sonrieron al verme... ¡°No hay de que¡­ Y como agradecimiento, ?Podria darme una peque?a idea de que armas planea crear¡­?¡± (Dob) ¡°No tientes a tu suerte.¡± (Aruh) ¡­ La pl¨¢tica termin¨® y abandonamos la base secreta. ¡°Estar¨¦ en el cuartel numero 12 en la zona suroeste de la ciudad, sus chicas y el se?or Yonzo saben donde se encuentra. Si necesita algo m¨¢s de m¨ª durante el d¨ªa, podr¨¢ encontrarme ah¨ª.¡± (Dob) No sin antes acordar el momento y lugar en el que nos encontrar¨ªamos para ir al mercado de esclavos. Ir¨ªamos en cuanto comience a caer la noche y Dob nos recoger¨ªa de nuevo en la posada. Los que visitaremos el mercado somos Eugene, Dob, Fortuna y yo. Fortuna se nos uni¨® para ayudarnos a buscar y tratar con los vendedores. Esperaba lo mejor, poder encontrar a la familia de Eugene era mi meta antes de partir a Igy; ten¨ªamos mayores posibilidades en Eralgia. Nos dirigimos al cuartel donde entrenaban las chicas, iba a llevar a Fortuna y Desia hasta ah¨ª y despu¨¦s me dirigir¨ªa a los establos para comenzar a trabajar. Hice mi orden de proyectos: 1- Fabricar equipo para las chicas que desean apoyarnos en combate. 2- Hacer ropa y otros art¨ªculos de necesidad para todas. 3- Buscar a la familia de Eugene. 4- Ir en b¨²squeda de un kagyto. 5- Conseguir informaci¨®n de monstruos fuertes en la regi¨®n, y de ser posible, unirlos al grupo. 6- Convertir el vag¨®n en el arsenal para guardar las armas. 7- Iniciar con la construcci¨®n de mi proyecto principal: Una armadura de cuerpo completo hecha de acero. Siempre he tenido en mente la visi¨®n que Nagur le dio a Naku acerca del enemigo al que debe de enfrentarse¡­ Se trataba de un hombre investido y armado con la luz de la luna. Esa fue la raz¨®n por la que nombr¨¦ a mi espada como tal¡­ Solo es una simple deducci¨®n, pero puede ser que la armadura juegue un papel importante en la misi¨®n de Naku. Puede que sea presunci¨®n de mi parte, m¨¢s ahora que han surgido diferencias con respecto a la profec¨ªa, pero independientemente de si estoy en lo correcto o no, tengo planeado dar todo de mi en combate, y si tengo que convertir mi cuerpo en un escudo para proteger a quienes me importan, entonces eso har¨¦. ¡­ Cuando llegamos al cuartel, encontramos a todas las chicas en medio de una pr¨¢ctica de sparring con espada en el patio. Decidimos esperar a que terminaran, por mientras, me dediqu¨¦ a analizar sus movimientos. ¡°?Cuida el movimiento de tus pies, Blair! ?Sigue el patr¨®n que te di!... ?Titanya! ?No te enfoques s¨®lo en cubrirte de los ataques! ?Desv¨ªalos y aprovecha los movimientos del rival a tu favor!... ?Varetsi! ?Alice! ?Ustedes tambi¨¦n cuiden su juego de pies!... ?Cherry! ?No abras tanto tus ataques!¡± (Naku) Todas se encontraban combatiendo, salvo por Naku, quien les daba instrucciones con voz estricta. Hab¨ªa otros grupos entrenando en el lugar, principalmente soldados j¨®venes. Normalmente, las instalaciones militares no estaban abiertas a personas que no fueran militares o trabajaran para el reino, pero gracias a la intervenci¨®n de Dob, pod¨ªamos hacer uso de este cuartel para entrenar. ¡°?Esas chicas son bastante fuertes! ?De qu¨¦ escuadr¨®n son?¡± (soldado 1) ¡°Lo ignoro amigo, pero deben de ser de uno muy bueno, y bastante estricto¡­ La l¨ªder parece muy insatisfecha por la manera en c¨®mo luchan.¡± (soldado 2) ¡°Con esa destreza que tienen y sigue sin ser insuficiente¡­ Me pregunto si pertenecen a la guardia personal del se?or de la regi¨®n.¡± (soldado 1) Escuch¨¦ a un par de j¨®venes soldados discutiendo sobre la manera en que las chicas entrenaban. ¡°?Habr¨¢ venido el se?or de la regi¨®n a la ciudad? Si mal no recuerdo, el majestuoso h¨¦roe cazador de bandidos debe de estar en la ciudad.¡± (soldado 1) ¡°De ser as¨ª nos habr¨ªan avisado.¡± (soldado 2) ?¡¯Majestuoso h¨¦roe cazador de bandidos¡¯? ?Me dieron ese t¨ªtulo? ¡°Me gustar¨ªa estrechar la mano del h¨¦roe. Dicen que despu¨¦s de vencer a Ponzo?a le declar¨® la guerra al resto de las bandas de ladrones de la regi¨®n, ?Es un ejemplo de fuerza y valent¨ªa!¡± (soldado 1) ?Hey! ?Hey! ?Qu¨¦ sucede con esos rumores? Van a atraer la atenci¨®n indeseada de todos los criminales de Goldtree, posiblemente de Menat tambi¨¦n. ¡°Con eso basta. Tomen un breve descanso.¡± (Naku) Mientras me estaba quejando en mi mente por los rumores que hab¨ªa a mi alrededor, Naku dio la orden para que las chicas se detuvieran. ¡°Aruh, chicas, ?Que bueno que llegaron!¡± (Naku) Naku se dirigi¨® a nosotros, y el resto de las chicas tambi¨¦n. ¡°Maestro, bienvenido¡± (Mitena) ¡°?Joven Aruh! ?Fortuna!¡± (Blair) ¡°Hola a todas, veo que se est¨¢n esforzando mucho.¡± (Aruh) Acarici¨¦ la mejilla de Varetsi, quien se sonroj¨® y sonri¨® alegremente. ¡°La se?orita Naku es una instructora y guerrera sobresaliente, sus clases son muy buenas.¡± (Titanya) ¡°?As¨ª es! Puede ver a trav¨¦s de todos nuestros errores y ayudarnos a corregirlos.¡± (Alice) ¡°Me alegra escuchar eso. Se vieron muy galantes todas.¡± (Fortuna) Fortuna me imit¨® y acarici¨® a Blair, pero ella lo hizo en su cabeza. ¡°Fortuna¡­ Si haces eso parezco la hermana menor.¡± (Blair) ¡°Lo siento, no pude resistirme.¡± (Fortuna) Todos sonre¨ªmos c¨¢lidamente al verlas. ¡°Y bien Aruh, ?Como sali¨® todo? ?Pudo arreglar Dob el asunto con las ni?as?¡± (Naku) ¡°Si, y de hecho nos cont¨® otras cosas¡­ Pero¡­ ?Podriamos hablarlo en secreto?¡± (Aruh) Naku asinti¨®. ¡°Hay un sal¨®n que est¨¢ aislado, vayamos all¨¢¡­¡± (Naku) Nos dirigimos hac¨ªa el lugar que Naku sugiri¨®, se trataba de un peque?o cuarto vac¨ªo salvo por algunos tapetes suaves. Posiblemente un lugar para practicar combate cuerpo a cuerpo. ¡°No hay nadie en los alrededores¡­ Muy bien, comenzar¨¦ por el tema de las recompensas...¡± (Aruh) Les cont¨¦ sobre lo que se me ofreci¨® y lo que acepte. Los ojos de todas brillaron con admiraci¨®n cuando mencion¨¦ que quer¨ªa aceptar la propuesta de recibir esclavos para ayudar a Eugene¡­ Si me miran de esa manera voy a sentirme un poco avergonzado. ¡°?Podr¨ªamos cubrir m¨¢s terreno si los acompa?amos!¡± (Alice) ¡°Si, opino igual.¡± (Blair) ¡°Pero¡­ El ¨²nico que podr¨ªa reconocer a su familia es Eugene¡­ No tendr¨ªa caso que fu¨¦ramos todas.¡± (Mitena) ¡°Ci-Cierto¡­¡± (Alice) ¡°Adem¨¢s, planeo que entrenemos hasta tarde.¡± (Naku) ¡°?Hasta... tarde?¡± (Titanya) ¡°Habr¨¢ algunos periodos de descanso, pero quiero que aprovechemos el m¨¢ximo de tiempo para entrenar¡­¡± (Naku) Al parecer, est¨¢ usando el r¨¦gimen de entrenamiento de un naga en su infancia¡­ Pero ninguna de las chicas mostraba resignaci¨®n. ¡°Desia, me gustar¨ªa que te quedaras con nosotras para que nos cures, ?Esta bien?¡± (Naku) ¡°Si, ser¨¢ un placer ayudarlas en su entrenamiento.¡± (Desia) ¡°Maestro, le deseo toda la suerte que los dioses le puedan dar. Espero que encuentre a la familia de Eugene.¡± (Mitena) ¡°Heoooo.¡± (Cherry) Les agradec¨ª por sus buenos deseos. Como siguiente tema, les habl¨¦ de mis intenciones de crear armas para ellas y mi deseo por conocer sobre sus gustos, de que nos conoci¨¦ramos mejor. Es un poco grosero de mi parte, siendo que no puedo contarles sobre mi origen todav¨ªa, pero es algo que deseaba compartir con todas alg¨²n d¨ªa. Comenc¨¦ aprendiendo los cumplea?os de todas y sus gustos generales. Tambi¨¦n lo har¨¦ con las dem¨¢s; quiz¨¢s sea poco a poco, pero quiero que mi relaci¨®n con todas se base en algo m¨¢s que en el contacto f¨ªsico¡­ Voy en serio con todas. Entre las cosas que har¨¦ el d¨ªa de hoy es preparar el obsequio que debo darles. En cuanto a lo del equipo que quer¨ªa fabricarles, Naku me inform¨® de los puntos fuertes de cada una y lo que necesitaban. Voy a cumplir mi promesa con todas. Las ayudar¨¦ a ser fuertes y a protegerlas. Comenc¨¦ a tomarles todas sus medidas, pese a que ya lo hab¨ªa hecho en las cuevas, esta vez deb¨ªa ser m¨¢s minucioso. Iba a hacer un armadura espec¨ªfica para cada una en base a la informaci¨®n que me dio Naku y lo que aprend¨ª al verlas entrenar. ¡°?Tambi¨¦n a mi, maestro?¡± (Mitena) ¡°Quiero hacerte una nueva armadura para mayor protecci¨®n. Por favor, d¨¦jame insistir.¡± (Aruh) Mitena accedi¨® con una sonrisa. Cuando termin¨¦ de hacer las medidas, comenc¨¦ a hacer los dise?os de las armaduras y armas. Para Blair y Alice iba a hacerles armaduras ligeras de placas de eruse y acero encima de un gambeson de algod¨®n, adem¨¢s de escudos grandes de cuero de pantera saltarina y eruse. El eruse es una amalgama de metal ligero y plata, es muy liviano y resistente, adem¨¢s de que aceptaba muy bien la artesan¨ªa del hetros, la ¨²nica raz¨®n por la que no es popular es por su alto costo de fabricaci¨®n. Como arma les iba a dar una gladius de acero como la de Naku. A Varetsi pensaba hacerle un gambeson y una t¨²nica de piel delgada de drake nevado, tambi¨¦n de un protector para el busto y el antebrazo hechos de cuero y eruse. Siendo una diestra arquera, su arma consistir¨¢ en un peque?o arco compuesto hecho de abedul sangriento, hueso y cabello de gum, y piel de pantera saltarina. La armadura de Titanya iba a ser igual a la de Varetsi, pero como arma iba a darle una ballesta. Titanya tiene una muy buena punter¨ªa, pero no con el arco¡­ Ahora que lo recuerdo, Catherine me dijo hace tiempo que los kekat son malos tiradores de arco y flecha, pero son diestros con otras armas de largo alcance, sea lanzar cuchillos o usar hondas. As¨ª que se me ocurri¨® que si cambiaba el modo de tiro, Titanya tendr¨ªa menos dificultades; adem¨¢s, si un experimento que ten¨ªa en mente desde que le¨ª la investigaci¨®n de Gerso funciona, podr¨ªa aprovechar su habilidad con la magia de sombra. Finalmente, la armadura que iba a construirle a Mitena iba a ser un gambes¨®n de algod¨®n, una cota de malla de acero y eruse, y una t¨²nica de piel delgada de drake nevado. Para proteger su cabeza de proyectiles, tambi¨¦n hice un casco modificado para que no le produjera molestia en sus lindas orejas. Tambi¨¦n iba a cambiar las piezas de bronce en la armadura de Cherry por acero. Si me administraba bien, lograr¨ªa acabar el equipo y el resto de los proyectos antes de que llegue el se?or Allan. ¡°Voy a estar un poco ocupado estos d¨ªas, pero har¨¦ todo lo posible por regresar temprano a la posada.¡± (Aruh) Mis palabras les levantaron los ¨¢nimos a todas¡­ Aunque tambi¨¦n debemos procurar no excedernos, principalmente yo, no quiero interferir en sus pr¨¢cticas al quitarles sus energ¨ªas. ¡°Joven Aruh, Kristera va a hacer la comida. ?Desea que se la llevemos a donde va a trabajar?¡± (Alice) ¡°Eso me gustar¨ªa mucho, Alice.¡± (Aruh) Acept¨¦ gustoso la idea. Tras despedirme y besarlas a todas, me dirig¨ª a los establos acompa?ado de Fortuna. Capitulo 61 Cap¨ªtulo 61: Recompensa a la lealtad La ciudad de Jimama era bastante grande y poblada. Muchas personas caminaban felices por sus calles, ya fuera trabajando o de compras. El buen ¨¢nimo se trasmit¨ªa. La causa era muy obvia. En muchas partes, hab¨ªa carteles de madera anunciando la desaparici¨®n de Ponzo?a y la presentaci¨®n de sus cabezas frente a las puertas de la zona central de la ciudad. ¡°Si las personas supieran que el h¨¦roe responsable camina entre ellos¡­¡± (Fortuna) Fortuna estaba contenta al ver los rostros felices de las personas a nuestros alrededores. ¨ªbamos caminando por una calle bastante transitada as¨ª que nos tomamos de la mano. ¡°El se?or de la regi¨®n nos va a compensar por ello, pero si todos se enteraran de que fuimos nosotros se armar¨ªa un gran esc¨¢ndalo¡­¡± (Aruh) ¡°Te entiendo, pero consider¨¢ndolo, debiste aceptar la estatua en tu honor.¡± (Fortuna) ¡°Pe-Pero eso¡­¡± (Aruh) ¡°U, fu, fu, no has perdido toda tu timidez. Te has vuelto tan masculino que se me hac¨ªa dif¨ªcil compararte con el jovencito que eras cuando nos conocimos por primera vez.¡± (Fortuna) Suavemente, me tom¨® del brazo y se acerc¨® m¨¢s a mi. ¡°Aruh¡­ Te amo.¡± (Fortuna) Me sonroj¨¦, pero mis labios se convirtieron en una sonrisa. ¡°Y yo a ti, mi amor.¡± (Aruh) Continuamos caminando as¨ª hasta salir de las calles muy transitadas, e incluso saliendo de ellas. ¡°Es divertido y muy feliz, ?no?¡± (Fortuna) ¡°?Que cosa?¡± (Aruh) ¡°Vivir junto a las dem¨¢s, todas son chicas muy buenas.¡± (Fortuna) ¡°Si, me gusta mucho¡­¡± (Aruh) ¡°Eres bastante atrevido al aceptarlo, Aruh¡± (Fortuna) ??Una trampa?! ¡°Deber¨ªas ver tu rostro.¡± (Fortuna) Fortuna ri¨® felizmente. ¡°Estas siendo algo mala conmigo hoy, Fortuna.¡± (Aruh) ¡°Lo siento, Aruh.¡± (Fortuna) Al verla tan feliz, yo me sent¨ª igual. ¡°Aruh¡­ Siento que est¨¢s acumulando temor en tu interior¡­ ?No es as¨ª?¡± (Fortuna) As¨ª es, el temor de perderlas, de lastimarlas. ¡°Conf¨ªa m¨¢s en todas, por favor.¡± (Fortuna) ¡°?Eh?¡± (Aruh) ¡°Intuici¨®n de mujer. Estoy segura de que todas viviremos a tu lado por mucho tiempo y te colmaremos de hijos¡­¡± (Fortuna) Llena de orgullo, declar¨® tal hecho. Si, ese era mi sue?o para el futuro. Le di un beso a Fortuna en la frente. ¡­ Llegamos a los establos. Los primeros en recibirnos fueron Arachne y Barker. ¡°?Guriiiiii!¡± (Arachne) ¡°Harrrrr¡± (Barker) ¡°Buenos d¨ªas a los dos, ?Alguna novedad que contar?¡± (Aruh) Ambos se me restregaron y respond¨ª a sus caricias. Barker vio a Fortuna y se sent¨® frente a ella, muy obediente. ¡°Aruh¡­ ?Que hace?¡± (Fortuna) ¡°Es su galante forma de decir que va a protegerte.¡± (Aruh) ¡°Harrrr¡± (Barker) Barker agach¨® su cabeza, pidi¨¦ndole a Fortuna que lo acariciara. Ella asinti¨® y comenz¨® a acariciar la cabeza del joven (pero enorme) cachorro.Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. ¡°...Ha pasado mucho tiempo, joven Aruh.¡± (Ursula) ¡®Solo han pasado un par de horas¡¯ fue lo que quise responder a la broma de ¨²rsula, quien hizo un movimiento dram¨¢tico aun conservando su expresi¨®n estoica¡­ Ella debi¨® estar cuidando de Arachne y Barker, ten¨ªa un poco de telara?a en su vestido. ¡°Ven aqu¨ª, Ursula.¡± (Aruh) Me obedeci¨® y aprovech¨® para darme un abrazo. ¡°......Muy c¨®modo.¡± (Ursula) No pude resistir mi deseo de acariciar su cabeza, gesto que le gust¨®. ¡°Ursula, ?Estabas haciendo algo con Arachne?¡± (Fortuna) ¡°Si¡­ Entrenando.¡± (Ursula) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°...Si. No s¨¦ pelear, pero todos dicen que s¨¦ montar muy bien.¡± (Ursula) ¡°?Estabas tratando de usar la telara?a de Arachne para pegarte a la silla de montar?¡± (Aruh) Es la ¨²nica raz¨®n que se me ocurr¨ªa. ¡°¡±As¨ª es¡­ Quiero disparar con arco y flecha desde un glaron. Golpear y huir.¡± (Ursula) De hecho es una muy buena t¨¢ctica de combate, da una buena ventaja en velocidad al jinete, permiti¨¦ndole rodear y perseguir al enemigo. Aunque no pod¨ªa permitir que ¨²rsula se uniera a las dem¨¢s en combate, ser¨ªa en especial peligroso para ella si no ten¨ªa ninguna experiencia. ¡°?No te has herido? Practicar combate sobre montura es peligroso.¡± (Fortuna) ¡°No, Arachne y Barker me cuidaban.¡± (Ursula) Nos inform¨® orgullosamente. ¡­ Entramos los cinco a los establos y ¨²rsula nos gui¨® hacia el espacio donde estaban nuestros animales. Encontramos a Eugene y a Agatha d¨¢ndoles de comer. Con los animales que nos dieron en Galkanzo y los carruajes que vamos a recibir, el camino a Menat se va a sentir como una caravana. ¡°Agatha, Eugene, ?Vinieron el joven Aruh y la se?orita Fortuna!¡± (Ursula) ¡°Perd¨®n por interrumpirlos, quiero ocupar un poco de su tiempo.¡± (Aruh) ¡°Claro, el que usted guste, joven Aruh.¡± (Agatha) Agatha agudiz¨® sus movimientos y termin¨® su trabajo bastante r¨¢pido. Al verla, Fortuna puso su expresi¨®n para pensar, yo en lo particular le admiraba, no por la velocidad con la que hizo su trabajo, sino por su compromiso por terminarlo. ¡°Joven Aruh¡­ Si me mira de esa manera, no voy a poder concentrarme en lo que me falta.¡± (Agatha) ¡°Mirada galante¡­¡± (Ursula) No puedo ver mi expresi¨®n, pero las dos me miraban sonrojadas. ¡°Ajem, bueno, la pl¨¢tica es bastante importante, e involucra a Eugene.¡± (Aruh) ¡°?Hay algo en que pueda servirle, mi se?or?¡± (Eugene) ¡°Eugene, recibimos una recompensa en particular; quiero usarla para cumplir mi promesa contigo.¡± (Aruh) ¡°?Promesa? ?Habla de¡­?¡± (Eugene) Asent¨ª. ¡°Se nos recompensar¨¢ con esclavos, pens¨¦ en que quiz¨¢s podr¨ªa usar la oportunidad para buscar a tu familia¡­ Aunque la propuesta solo abarque Goldtree, tengo la intenci¨®n de ampliar mi petici¨®n al resto de Eralgia.¡± (Aruh) ¨²rsula estaba un poco confundida por mis palabras, pero Agatha sonri¨® juntando sus manos y llev¨¢ndolas al pecho. En cuanto a Eugene, sus ojos se llenaron de l¨¢grimas, las cuales limpi¨®. ¡°Muchas gracias, much¨ªsimas gracias¡­ Yo¡­ No s¨¦ qu¨¦ decir¡­¡± (Eugene) ¡°Se?or Eugene¡­ S¨¦ que ha ayudado mucho a Aruh y a Naku, adem¨¢s, usted tambi¨¦n particip¨® en la eliminaci¨®n de los bandidos y el rescate de Blair y las chicas¡­ Quien est¨¢ agradecida con usted soy yo.¡± (Fortuna) ¡°Eugene, nos has ayudado mucho, desde que nos conocimos me has mostrado una gran lealtad. Hoy en la noche iremos al mercado de esclavos, pero tambi¨¦n quiero que me hables de tu esposa e hijo, cualquier cosa que nos ayude a poder localizarlos.¡± (Aruh) Eugene asinti¨®. ¡°El joven Aruh¡­ Es maravilloso.¡± (Ursula) ¡°Lo es, Ursula. Como ning¨²n otro hombre.¡± (Agatha) ¡­ Le dije a Eugene que lo esperar¨ªa frente a la posada donde me hospedaba y que Dob tambi¨¦n nos acompa?ar¨ªa al mercado de esclavos. Tambi¨¦n aprovech¨¦ mi visita a los establos para coquetear con Agatha y ¨²rsula, quien me pidi¨® que la viera entrenar, as¨ª que la acompa?¨¦ a la pista que hab¨ªa afuera. Debo decir que ¨²rsula es bastante buena cabalgando¡­ Mucho mejor que cualquiera a quien haya visto hasta ahora. Construir equipo para su protecci¨®n no estar¨ªa de m¨¢s¡­ Pero va a tener que entrenar mucho con Naku y conmigo para que la deje participar en combate. Fortuna a su vez se qued¨® platicando con Agatha, alabando sus habilidades y para entablar una amistad con ella. Fui a recoger materiales para construir el equipo y ropa para las chicas, incluido wootz de acero damasquino y escarlata. Si rentaba un taller privado podr¨ªa trabajar sin preocupaciones¡­ En cuanto a mi armadura, a¨²n le faltaba mucho para estar terminada; mi proyecto comenz¨® desde que estaba en la aldea, pero desde que salimos no he continuado trabajando en ella, por lo que no la he terminado todav¨ªa. Arreglar¨¦ la coartada de que est¨¢ hecha de Sitrian blanco y eruse, con todos los fondos que tengo puede considerarse un hecho factible. ¡°El equipo que me dio es m¨¢s que suficiente para m¨ª. Le agradezco su bondad, pero no tiene que tomarse m¨¢s molestias conmigo, mi se?or.¡± (Eugene) Le ofrec¨ª a Eugene cambiar su equipo y darle una nueva espada, pero rechaz¨® mi oferta. ¡°Yo tambi¨¦n quiero conservar la daga que me obsequi¨®¡­ Incluso si fuera un arma de gran poder, yo no podr¨ªa sacar todo su potencial.¡± (Agatha) De igual manera, Agatha me pidi¨® que le dejara la daga de bronce dorado. Mitena tambi¨¦n se hab¨ªa negado a reemplazar la daga cuando le hice la propuesta de cambiar su armadura. Ced¨ª a las peticiones de dejarles conservar el equipo. ¡­ Fortuna se qued¨® en los establos junto con los dem¨¢s, su intenci¨®n era hacer un inventario de todas las propiedades, fondos y provisiones con las que cont¨¢bamos. Luego de darles un beso a mis tres chicas, me dirig¨ª a un grupo de edificios que estaban cerca de los establos, eran talleres donde los herreros y otros artesanos pod¨ªan usar para fabricar y vender sus productos a los guardias y soldados que frecuentaban la zona. Estos talleres pertenec¨ªan al reino, y la cuota para tentarlos era alta, pero garantizaban una mayor oportunidad que los que estaban ubicados en la zona comercial de la ciudad: si el equipo que los artesanos hac¨ªan aqu¨ª se volvi¨® popular, podr¨ªa ser contratado por la milicia. La raz¨®n por la que eleg¨ª estos talleres no fue por eso, sino porque se pod¨ªa trabajar en ellos a puerta cerrada, d¨¢ndoles mayor privacidad¡­ Adem¨¢s de que las instalaciones eran buenas y estaban bien equipadas. ¡°?Ocho d¨ªas? El precio ser¨¢ de 3 monedas de bronce. Puede usar el taller de la esquina.¡± (soldado) Un militar, quien era el encargado de administrar los talleres, me inform¨® del precio a pagar y del taller que ten¨ªa disponible, se trataba del edificio m¨¢s apartado, un p¨¦simo lugar si se quer¨ªa hacer negocios en el ¨¢rea, pero para mi era el mejor. Llev¨¦ el carro de dos ruedas que tra¨ªa conmigo para cargar los materiales y me dirig¨ª al taller. ¡°Arachne, Barker, cuiden bien de los alrededores.¡± (Aruh) Los dos ven¨ªan conmigo de manera furtiva, nadie se percat¨® de ello. Abr¨ª la puerta del taller, era una construcci¨®n de buen tama?o con herramientas de carpinter¨ªa, herrer¨ªa y tratamiento de pieles. Estar¨ªa bien que hubiera tambi¨¦n un telar y un ¨¢rea para realizar alquimia, pero eso era mucho pedir. ¡°A trabajar.¡± (Aruh) Especial 18 Especial 18: Conspiraciones m¨²ltiples. *Punto de vista en tercera persona* Las planicies de Zolo, en medio del reino de Timancera. Pese a la gran resistencia que pon¨ªan, de contar con el apoyo de reinos vecinos, y de tener en sus manos un arma de gran poder, los timanceritas iban perdiendo la guerra. Su enemigo, el reino de Eralgia, contaba con prodigiosas t¨¢cticas de batalla y hab¨ªa logrado penetrar hasta estar a un paso de la capital. Luego de la victoria en Sorcerreste, Eralgia logr¨® avanzar sin dificultades a estas planicies. La batalla en Zolo decidir¨ªa el destino de Timancera. Dos ej¨¦rcitos se hallaban frente a frente, separados solo por un par de kil¨®metros. ¡°Las puertas de Timancera nos esperan. Los desgraciados que intentaron apoderarse de nuestro reino ahora lloran y tiemblan de miedo ante nuestra presencia. Ellos, nuestros enemigos, han recurrido a m¨¦todos atroces para tratar de repelernos, para evitar que reclamemos justicia por su osad¨ªa de matar a uno de nuestros se?ores. Hoy les pido, mis queridos soldados, que muestren valor, que muestren la determinaci¨®n para luchar y proteger a nuestras familias y a nuestro glorioso reino¡­ ?Hagamos un ejemplo de estos cobardes para que sus aliados aprendan las consecuencias de levantar una mano contra Eralgia!¡± (Jarader) ¡°UUUOOOOOOOOOOOOOHHHHHHHH¡± (soldados) Jarader Doma, se?or de la regi¨®n de Bencera, se encontraba al mando de uno de los ej¨¦rcitos. Con un total de 9 mil soldados, le hac¨ªa frente a un enemigo 3 veces mayor en n¨²mero; una batalla en la que se encontraba en desventaja. Sin embargo, la moral de sus hombres estaba alta, todos confiaban en ¨¦l. Jarader lider¨® numerosos enfrentamientos en el transcurso de la guerra y no hab¨ªa perdido ni uno solo, incluso cuando todas esas veces tambi¨¦n estaba en desventaja.. Un cuerno son¨® en el bando enemigo, y sus soldados comenzaron a marchar. Gran parte consist¨ªa en infanter¨ªa ligera, pero tambi¨¦n contaban con unidades de demolici¨®n y caballer¨ªa. En cambio, el ej¨¦rcito bajo ¨®rdenes de Jarader constaba mayormente de infanter¨ªa, magos y arqueros. Pero ninguno se mov¨ªa, todos permanec¨ªan en calma viendo como se aproximaban los enemigos. ¡°?Unidad m¨¢gica! ?Ahora!¡± (Jarader) Los auxiliares de campo transmitieron sus ¨®rdenes; los magos comenzaron a invocar su magia. El ejercito de Timancera dej¨® ir a las bestias de guerra, unas grandes criaturas herb¨ªvoras llamadas Golestres. Grandes bovinos con muchos cuernos ser¨ªa la mejor forma de describirlos... El uso de estas bestias era una medida desesperada del general a cargo del ej¨¦rcito de Timancera, pero no era muy ¨²til contra un enemigo con tan pocos n¨²meros. La marcha de los treinta Golestres se vio interrumpida y estos se desplomaron uno tras otro. El motivo fue la aparici¨®n de zanjas que antes no estaban. *WUUUSHHHH* El estruendo de las bestias cayendo fue intenso; todas fueron rematadas por enormes flechas disparadas por soldados lizardones. Esto tuvo un impacto en la moral de Timancera, pero a¨²n as¨ª, no detuvieron su avance¡­ Las tropas a pie continuaron avanzando de frente y la caballer¨ªa trat¨® de rodear la zanja, pero el n¨²mero de flechas era bastante alto e implacable. Aunque en menor cantidad, los hechizos de la unidad de magos de Eralgia tambi¨¦n produjo bastantes bajas. La caballer¨ªa estuvo a punto de rodear al ej¨¦rcito de Eralgia, pero aparecieron pilares y estacas de piedra que frenaron a los caballos y glarones; adem¨¢s, las flechas continuaban alcanz¨¢ndolos pese a que los arqueros no se mov¨ªan mucho. La infanter¨ªa logr¨® atravesar la zanja pero esta reduc¨ªa el n¨²mero de aquellos que pod¨ªan pasar, mismos encontraban una muerte r¨¢pida por espadas y lanzas. ¡­ ¡°?Tiene que ser un chiste! Los superamos en n¨²mero, deber¨ªa ser una batalla f¨¢cil de nuestro lado.¡± (general)This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. En el campamento de Timancera, el general al mando de las tropas gru?¨ªa enojado al ver la habilidad del ej¨¦rcito de Eralgia, no solo resist¨ªan bien, sino que ten¨ªan el total control de la batalla. ¡°Perdimos a todos los Golestres, no debimos usarlos tan r¨¢pido.¡± (estratega) ¡°?Calla! ?Fueron los trucos sucios de esos malditos de Eralgia!¡± (general) Nadie ten¨ªa mucha confianza en el hombre, el general Pontik Pacola; un joven y sin experiencia, pero de los pocos oficiales que continuaban con vida en Timancera. ¡°?Tenemos que vencer a toda costa! La capital real est¨¢ a nuestras espaldas, si nos vencen, el reino caer¨¢.¡± (Pontik) ¡°Es in¨²til, deber¨ªamos retroceder a la ciudad y defenderla tras los muros.¡± (comandante) ¡°?Ni pensarlo! Vamos a repeler al enemigo en Zolo, debemos ganar tiempo hasta que tengan lista otra daga roja.¡± (Pontik) ¡°?De nada servir¨¢! Esa estrategia nos ha causado m¨¢s da?o a nosotros que al enemigo, ?Solo fuimos usados por Uvikuto como sacrificios de prueba para esa arma!¡± (comandante) El hombre que reclamaba tanto era el comandante Furio Bincros, de mayor edad y experiencia que Pontik. Lo que dijo era cierto, el constante uso de las dagas rojas hab¨ªa acabado con un gran n¨²mero de los habitantes de Timancera, tanto soldados como civiles. ¡°No, ellos fueron sacrificios para el bien de nuestra naci¨®n. Sus perdidas ser¨¢n lloradas y alabadas cuando alcancemos la victoria.¡± (??) Un anciano vestido con ropas negras entr¨® en la tienda, todos lo saludaron al verlo. ¡°Ministro Taston¨®polo, ?Como fue que lleg¨®¡­?¡± (Furio) ¡°Vengo con un mensaje del rey¡­ Lamentablemente todas las dagas fueron robadas.¡± (Taston¨®polo) ¡°?Que ha dicho?¡± (Pontik) ¡°Lo que o¨ªste jovencito, las cuatro dagas est¨¢n desaparecidas. Una nos fue arrebatada por el enemigo como bien sabr¨¢n, pero el paradero de las otras tres es desconocido.¡± (Taston¨®polo) ¡°Un esp¨ªa¡­ ?Un esp¨ªa debi¨® robarlas!¡± (Furio) ¡°No veo otra raz¨®n¡­ Pero no todo est¨¢ perdido. Vine aqu¨ª no solo para darles esa mala noticia¡­¡± (Taston¨®polo) Taston¨®polo puso un peque?o trozo de carne temblante sobre la mesa donde estaba el mapa. ¡°?Qu¨¦ es esto?¡± (Furio) ¡°Es el material con el que est¨¢n hechas las dagas rojas.¡± (Taston¨®polo) La extra?a sustancia parec¨ªa una masa de carne roja y blanca, se mov¨ªa como las contracciones de un ¨®rgano interno. ¡°Tiene el mismo efecto que las dagas rojas, tambi¨¦n puede transformar a los blancos cercanos que designe el maestro, pero es de un solo uso y requiere de un mayor porcentaje de sacrificios en el ritual¡­ Quiero que lo usen.¡± (Taston¨®polo) ¡°Pero¡­ ?En verdad deberiamos¡­ ?¡± (Furio) Cuando los presentes levantaron la vista, el ministro ya no estaba. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqu¨ª?¡± (Furio) ¡°?Eso que importa? Tenemos lo que necesitamos para alcanzar la victoria.¡± (Estratega) Algunos de los presentes estaban dudosos y temerosos por la situaci¨®n que hab¨ªa ocurrido, tambi¨¦n por las palabras del extra?o hombre¡­ Pero el general Pontik acept¨® usar el plan. ... Ese d¨ªa la batalla concluy¨® con la victoria de Eralgia. Jarader y su ej¨¦rcito caminaron entre los cuerpos del ej¨¦rcito de Timancera. Uno de los cad¨¢veres pertenec¨ªa a Pontik, el cual sosten¨ªa felizmente un pedazo de carne entre sus manos. ¡°Debio confiar mucho en que podia vencernos con eso.¡± (Jarader) ¡°Lo mejor es que nos retiremos cuanto antes de aqu¨ª, se?or Jarader.¡± (joven comandante) Un poco espantado, Kain Donepeak, mano derecha de Jarader desde antes de que se convirtiera en se?or de la regi¨®n, le pidi¨® que se alejaran del lugar. ¡°Los infelices murieron de repente luego de que exhibieran esa cosa.¡± (Jarader) ¡°Deje que me deshaga de ella.¡± (Kain) ¡°Espera, mejor mandalo a Eralgia, quiz¨¢s los alquimistas puedan descubrir algo al respecto¡­ Pero manda a varios escuadrones, no quiero que ocurra lo mismo que con el grupo que tambi¨¦n encontr¨® un arma enemiga.¡± (Jarader) ¡°Pero, una sustancia tan peligrosa como esa¡­¡± (Kain) ¡°Para eso es necesario estudiarla; adem¨¢s,en lo personal considero interesante lo que acaba de ocurrir.¡± (Jarader) ¡°............ Est¨¢ bien, mandar¨¦ esta cosa a Eralgia, se?or Jarader. Sin embargo, no puedo mandar a muchos hombres, debemos reagruparnos con otros regimientos para invadir la capital.¡± (Kain) Jarader sonri¨® y mir¨® hacia el oeste mientras se lam¨ªa los labios. ¡°No, tengo una idea mejor¡­ No estamos muy lejos de la frontera con Forepam. Esos malditos nos traicionaron y comenzaron a darle recursos a Timancera¡­ Deber¨ªamos mostrarles el error que cometieron.¡± (Jarader) ¡°Pero eso es¡­¡± (Kain) ¡°Quememos las aldeas fronterizas y matemos a sus habitantes antes de que surja cualquier tratado de reconciliaci¨®n¡­¡± (Jarader) ¡°Los hombres no aceptaran hacerlo¡­¡± (Kain) ¡°Manda a los m¨¢s aburridos a que entreguen esta sustancia, y consigamos m¨¢s tropas en los alrededores¡­ Hay muchos hombres que querr¨¢n unirsenos.¡± (Jarader) ¡°?Ladrones?¡± (Kain) La sonrisa de Jarader se volvi¨® m¨¢s agresiva. ¡­ En una cueva estaban reunidas algunas siluetas misteriosas. ¡°?Funcion¨®?¡± (hombre) ¡°Si, ahora debe de estar en manos de Eralgia.¡± (Taston¨®polo) ¡°Grandioso, ser¨¢ divertido ver que logran hacer con ello.¡± (hombre) ¡°Sigo pensando que es una mala idea, no por nada les quitamos la daga que casi le roban a Timancera.¡± (mujer) ¡°Estoy de acuerdo, adem¨¢s, si los Arc llegan a enterarse de nuestra existencia¡­¡± (Taston¨®polo) ¡°No lo har¨¢n, no hasta que sea demasiado tarde para ellos¡­ Solo apeguense al plan y podremos alcanzar el mundo que deseamos.¡± (hombre) ¡°?Oh? ?Entonces fue malo que los descubriera?¡± (??) ¡°?Eh?¡± (Taston¨®polo) Las cabezas de varios de los presentes salieron volando, Taston¨®polo cay¨® al suelo, asustado. ¡°T¨²¡­ ?Un Arc?¡± (Taston¨®polo) ¡°?Que me delat¨®? ?Mi gracia o mi poder?¡± (??) Un chico sali¨® de las sombras su feroz mirada hizo temblar a Taston¨®polo. Se trataba de Ertt, el guerrero Arc. ¡°?C¨®mo...? ?C¨®mo fue que¡­?¡± (Taston¨®polo) La cabeza de Taston¨®polo tambi¨¦n sali¨® volando por los aires. De las ropas de los cad¨¢veres, cuatro dagas salieron flotando hasta Ertt. ¡°...No est¨¢n relacionadas al rey demonio¡­ Solo tienen la carne de uno de bajo nivel.¡± (Ertt) Las cuatro dagas se pusieron blancas y se convirtieron en cenizas. ¡°Una porci¨®n de carne debi¨® ir al sur, bueno, no ocasionar¨¢ problemas¡­ Cuando elimine la fuente se volver¨¢ in¨²til. Debe de estar en el norte, junto al resto de los involucrados¡­ Rayos, este trabajo innecesario me est¨¢ alejando de mi misi¨®n de encontrar al legado del rey demonio.¡± (Ertt) Mientras se quejaba, Ertt se dirigi¨® a la salida de la cueva. Capitulo 62 Cap¨ªtulo 62: Nuevos experimentos El d¨ªa se nubl¨® mucho, parec¨ªa como si fuera llover en cualquier instante. Por suerte, con las herramientas en el taller no voy a necesitar secar las pieles en el exterior. Estando previamente tratadas para su transporte, solo debo de realizar algunos procesos para endurecerlas lo suficiente como para que sean buenas piezas defensivas. Sin embargo, solo un poco del cuero va a ser r¨ªgido, la gran mayor¨ªa debe ser flexible como la tela. La humedad no solo afecta al cuero, sino tambi¨¦n a los metales y a la madera. Voy a requerir del uso de muchos aceites y soluciones alqu¨ªmicas para proteger todo el equipo que voy a fabricar. Tambi¨¦n tengo otro inconveniente con la lluvia, espero que no entorpezca de alguna manera nuestra visita al mercado de esclavos esta noche. Comenc¨¦ a trabajar. Me mov¨ªa r¨¢pidamente elaborando el equipo para todas. Cort¨¦, tall¨¦, pul¨ª y barnic¨¦ madera. Fund¨ª metal ligero y plata para producir eruse. Prepar¨¦ aceites y toda clase de sustancias. Forje m¨²ltiples piezas de acero y acero escarlata Cort¨¦ y prepar¨¦ las pieles. Eran muchas las cosas que hice solo para fabricar algunas piezas de las armas y armaduras. No terminar¨ªa todo el equipo hasta que realizara los experimentos que me tra¨ªa entre manos. Pero hab¨ªa una cosa a la que le di predilecci¨®n: fabricar los dijes para hacer formal mi relaci¨®n con las chicas. Elabor¨¦ los dijes con el dise?o y propiedades caracter¨ªsticas de los que hab¨ªa hecho hasta ahora. Esta noche, antes de partir con Eugene y Dob, pensaba entregarles el obsequio a cada una. *Knock* *Knock* *Knock* Llamaron a la puerta mientras estaba trabajando. ¡°?Joven Aruh! ?Vine a traerle su comida!¡± (Elin) ¡°Elin, no es necesario que lo grites.¡± (Kristera) Las personas que vinieron a visitarme son mis dos concubinas, Elin y Kristera. Abr¨ª la puerta para atenderlas. ¡°Perd¨®n por interrumpirlo mientras trabaja, le trajimos su comida como lo hab¨ªa pedido.¡± (Elin) ¡°Muchas gracias¡­ ?Pueden acompa?arme a comerlo?¡± (Aruh) Ambas se pusieron muy contentas por mi propuesta y asistieron con una sonrisa. ¡­ ¡°Originalmente solo iba a venir Kristera a traerle la comida, pero la se?orita Naku insisti¨® en que vini¨¦ramos las dos.¡± (Elin) ¡°?Fue ella quien las trajo?¡± (Aruh) ¡°Si, pero nos dijo que nos dejar¨ªa a solas con usted, joven Aruh.¡± (Kristera) Pod¨ªa sentir la presencia de Naku no muy lejos de donde est¨¢bamos... El interior del taller no era un lugar id¨®neo para comer con todas las cosas que estaba preparando, as¨ª que fuimos a un peque?o comedor que usaban los artesanos que rentaban los talleres. Por suerte estaban vac¨ªos. ¡°La se?orita Naku es una gran persona¡­ En lo personal, la admiro mucho, todas lo hacemos¡­ Ah, y la se?orita Fortuna es igualmente grandiosa¡­ Es muy amable, incluso con una mujer de ascendencia muy pobre como yo.¡± (Erin) ¡°Es cierto, es encantadora en todos los sentidos.¡± (Kristera) Sonre¨ª al escucharlas hablar. ¡°Ya veo, me siento contento de que las vean a las dos de esa manera¡­ Oh, pero no se quiten m¨¦ritos, no quiero que ninguna sienta que no son especiales para mi.¡± (Aruh) Les habl¨¦ con un tono tranquilo, son mis verdaderos deseos. ¡°Quiero que tengan eso en cuenta.¡± (Aruh) ¡°S-Si¡­¡± (Elin/Kristera) Apenadas, las dos me pidieron que comenzara a comer. Son muy lindas. Prob¨¦ un bocado del estofado que me trajeron. Esto¡­ Es¡­ Espectacular. La comida de Kristera es lo mejor que haya probado en mi vida¡­ ?En mis dos vidas! ¡°Cocinas muy bien, Kristera¡­ Estuvo delicioso.¡± (Aruh) Me acab¨¦ el gran taz¨®n que me trajo en un instante. ¡°Muchas gracias por el cumplido.¡± (Kristera) ¡°No solo es un cumplido, es la verdad.¡± (Aruh) ¡°?Lo ves, Kristera?¡± (Elin) Una gran sonrisa se dibuj¨® en el rostro de Elin.This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. ¡°Si.¡± (Kristera) ¡­ Elin limpi¨® la mesa y recogi¨® todo en la canasta; quise hacerlo yo, pero insisti¨® en que ella lo har¨ªa. ¡°Yo tambi¨¦n estoy entrenando para asistir a Kristera y convertirme en una buena ama de casa. Limpiar la mesa es algo b¨¢sico.¡± (Elin) Se me acerc¨® y llev¨® sus manos a su espalda mientras mov¨ªa suavemente las caderas de un lado a otro. ¡°As¨ª que d¨¦jeme servirle en lo que pueda.¡± (Elin) Es trampa que sea tan linda. Por otra parte, Kristera asent¨ªa al ver a Elin coquetear conmigo. Nos despedimos, no sin antes darles un beso en la mejilla a las dos. ¡°Supimos que va a salir esta noche¡­ Estaremos rezando a los dioses para que tenga suerte en su b¨²squeda.¡± (Kristera) Cuando se retiraron sent¨ª la presencia de Naku acercarse a las dos, al parecer trataba de mantenerse oculta. Mis ¨¢nimos se subieron hasta las nubes.. ¡­ En el taller continu¨¦ con mi trabajo preparando el equipo; lo siguiente que termin¨¦ fueron las espadas de Blair y Alice. Salvo por el dise?o del pomo y la empu?adura, eran muy similares a la gladius de Naku. Le siguieron los gambesones y la ropa com¨²n para cada una. Aparte de los vestidos que les hice con las mantas, cada una ten¨ªa apenas un cambio de ropa. En la confecci¨®n recib¨ª la ayuda de Arachne, por lo que pude terminar varios dise?os en muy poco tiempo¡­ Y aunque era ropa para uso diario, la forma en que estaban confeccionadas las convertian en piezas defensivas tambi¨¦n. Cuando termin¨¦ de elaborar todo lo b¨¢sico, fue momento de poner en pr¨¢ctica lo que hab¨ªa aprendido recientemente. Con los estudios de Gerso, con mis conocimientos, y con todos los materiales que ten¨ªa a mi disposici¨®n logr¨¦ alcanzar grandes descubrimientos¡­ Pero no eran m¨¢s que la punta del iceberg, todo descubrimiento importante requer¨ªa de un largo proceso de experimentaci¨®n. Una de las cosas que descubr¨ª fue que el acero escarlata no solo desprende calor, es capaz de ampliar el poder de las rocas elementales y distribuirlo a los alrededores. Como modelo de prueba, cre¨¦ una antena de metal escarlata, en un extrem¨® at¨¦ un trozo de madera con un circuito y una bater¨ªa m¨¢gica integrados; del lado opuesto puse un cartucho de hechizos vinculado a una roca elemental a la que Arachne le brind¨® el elemento de agua. Gerso us¨® partes del cuerpo de un calamar rayo (una especie que incluso muerta libera hetros que convierte en magia el¨¦ctrica) para infundir con electricidad las piedras que ella hab¨ªa elaborado. Como resultado del experimento, la varita m¨¢gica se congel¨®, y le transmiti¨® el efecto a lo que tocaba. Finalmente, cuando la separ¨¦ del alambre, la varita comenz¨® a derretirse por completo, incluida la madera y la bater¨ªa. Hice m¨¢s experimentos con otros materiales. Cambiando la estructura de la bater¨ªa m¨¢gica y usando algunas de las sustancias y mezclas de hierbas cre¨¦ un nuevo tipo de artefacto m¨¢gico: El cristal de ¨¦ter. Era un motor que en tama?os diminutos (del tama?o de una semilla de s¨¦samo) pod¨ªa producir una cantidad de energ¨ªa tres veces mayor que las bater¨ªas m¨¢gicas que hab¨ªa elaborado hasta ahora.. Con todo lo que hab¨ªa logrado inventar fabriqu¨¦ una saeta de madera y metal ligero con un nuevo circuito m¨¢gico. Le hab¨ªa insertado un fragmento de cristal de ¨¦ter en el centro, junto a la uni¨®n entre el cuerpo de madera y la punta. Asimismo, constru¨ª una ballesta simple con fuerza suficiente como para lanzar el proyectil unos metros. La ballesta estaba hecha de madera y con n¨²cleo de acero escarlata, hab¨ªa un circuito m¨¢gico inscrito en ambos materiales y una roca elemental cerca de donde se colocaba la saeta. Asimismo, hab¨ªa una pieza que decid¨ª copiar de las armas de fuego: un cilindro de rev¨®lver. En dicha pieza se pod¨ªan colocar y retirar cartuchos m¨¢gicos, como si fueran balas. ¡°Hazme los honores, Arachne.¡± (Aruh) Le indiqu¨¦ a Arachne como se usaba el arma y le ped¨ª que limitara al m¨¢ximo su uso de hetros al disparar la ballesta. Cuando el proyectil sali¨® disparado y alcanz¨® el blanco, lo congel¨® r¨¢pidamente. Fue un ¨¦xito. Hab¨ªa logrado crear un arma m¨¢gica. Solo hab¨ªa un detalle importante, que su poder de ataque era mucho menor que el que Arachne ten¨ªa originalmente. Se trataba de un limitante para ella, si el l¨ªmite de la capacidad de los circuitos era saturado con demasiado hetros, la ballesta no funcionar¨ªa. Esta arma solo pod¨ªa ser usada por aquellos que pose¨ªan una baja capacidad m¨¢gica. La ballesta m¨¢gica estaba pensada para Titanya Pero claro, era demasiado pronto como para entregarsela, lo ultimo que queria era que fallara y explotara en sus manos¡­ Se requiere de una larga experimentaci¨®n continua para eliminar potenciales errores. Por el momento, ya hab¨ªa creado un arma muy letal que tambi¨¦n sacar¨ªa a relucir su potencial como tiradora, un arma antigua de la Tierra que fue una de las precursoras del disparo autom¨¢tico. Le hice una ballesta de repetici¨®n. Pod¨ªa cargar hasta 10 saetas y dispararlas en pocos segundos. Adem¨¢s de que se pod¨ªa cargar en forma de cartuchos, d¨¢ndole una mayor continuidad y velocidad de ataque. Durante la ¨¦poca en la que existi¨® esta arma, su alcance de tiro era menor a 100 metros y ten¨ªa menor precisi¨®n que los arcos, pero con los materiales de Maltras y con unas cuantas modificaciones, su rango de muerte aument¨® al doble En comparaci¨®n a la que ten¨ªa en la Tierra, la ballesta de repetici¨®n en Maltras podr¨ªa atravesar armaduras y los cuerpos con facilidad y matar sin la necesidad de usar veneno. En un solo d¨ªa, logr¨¦ hacer grandes avances en mis proyectos. Comenzaba a atardecer, lo mejor era dejarlo por ahora y continuar despu¨¦s¡­ Esperaba encontrar a todas en la posada para entregar los dijes, y no mentir¨¦, tener m¨¢s sexo. Dej¨¦ a Arachne cuidando el taller y regres¨¦ a los establos con Barker. Solo se encontraba Eugene. Fortuna, Agatha y ¨²rsula hab¨ªan vuelto a la posada. Le ped¨ª a Eugene que regresara a la suya un rato para que descansara y se preparara para esta noche y dejamos a Barker cuidando en los establos. Como quer¨ªa esperar a que el cuero secara, quise aprovechar el d¨ªa de ma?ana para buscar informaci¨®n sobre los monstruos de la regi¨®n e ir a buscar el kagyto junto a las ¡®Hachas del bosque¡¯. ¡­ Cuando llegu¨¦ a la posada, las chicas me estaban esperando. No como la ¨²ltima vez; esta vez quer¨ªan platicar un rato¡­ ¡°Tengo una sorpresa. Estuve preparando unos obsequios muy importantes.¡± (Aruh) Naku, Fortuna, Agatha y Mitena estaban sonrientes y llenas de expectativa. ¡°Blair, Varetsi, Titanya, Desia, Alice, Ursula, Kristera, Elin, y tambi¨¦n Cherry¡­ Quiero que acepten esto de mi parte.¡± (Aruh) Cada una recibi¨® un dije de mi parte. Una piedra roja para Blair, una rosa para Cherry, una verde claro para Varetsi, una de color negro con dorado para Desia, una de color dorado con plateado para Alice, una de color blanco para Titanya, una de color negro con rosa para ¨²rsula, una de color p¨²rpura con rosa para Kristera, y una de color arena para Elin. ¡°?Son bellisimos!¡± (Alice) Todas se pusieron muy contentas de recibir mi obsequio. Blair observ¨® el suyo con l¨¢grimas en sus ojos. ¡°Blair¡­ Felicidades.¡± (Fortuna) Recib¨ª abrazos, besos y la gratitud de todas las chicas. Yo respond¨ª regresando todas las caricias. Comenzamos a hablar de muchas cosas, y aprend¨ª m¨¢s sobre mis chicas... ¡°Yo, estar¨¦ para apoyarte, siempre.¡± (Aruh) Abrac¨¦ a Kristera, quien lloraba luego de contarme sobre lo ocurrido con su familia. Le di palabras de aliento. ¡°Tambi¨¦n yo, Kristera.¡± (Naku) No solo Kristera nos cont¨® de lo que le hab¨ªa ocurrido, tambi¨¦n ¨²rsula nos habl¨® de la muerte de sus padres Todas me contaron acerca de ellas, pero tambi¨¦n me hablaron de cosas alegres, y algo que todas me dijeron en com¨²n es que eran felices a mi lado. Mi deber es continuar haci¨¦ndolas felices. Acordamos en realizar un funeral por las personas que hab¨ªan perdido. ¡­ Todos compartimos an¨¦cdotas diversas... Y de nuevo tuvimos sexo, pero al contrario de la noche anterior, fui lo mas cari?oso posible. El tiempo pas¨® r¨¢pido hasta que fue momento de ir con Eugene y Dob, los cuales ven¨ªan para ac¨¢. Salimos todos a recibirlos. ¡°Buenas noches, joven Hydran, se?oritas. Est¨¢ todo listo para que vayamos al mercado¡­ ?Van a venir todas?¡± (Dob) ¡°No. Solo venimos a desearle ¨¦xito a Eugene.¡± (Naku) Todas nos desearon bendiciones de los dioses en nuestra b¨²squeda. ¡°Si, muchas gracias¡­ Gracias¡­¡± (Eugene) Los sentimientos de Eugene comenzaron a desbordar, pero suspir¨® e hizo una reverencia. ¡°Los dioses se han acordado de m¨ª desde que conoc¨ª a mi se?or. Les agradezco mucho sus deseos, mis se?oras.¡± (Eugene) En un ambiente festivo y lleno de esperanza, Fortuna, Eugene, Dob y yo partimos al mercado. Capitulo 63 Cap¨ªtulo 63: El encuentro en el mercado de esclavos. El lugar era mucho m¨¢s grande de lo que cre¨ª. Una enorme plaza no muy lejos de la zona roja era el lugar donde estaba establecido el lugar para comprar esclavos. Pens¨¦ que se tratar¨ªa de unos cuantos edificios destinados a la venta de personas, pero de veras que subestim¨¦ nuevamente la cultura de Maltras. Muchas carpas estaban instaladas en el lugar, sus due?os trataban de atraer la atenci¨®n de la multitud de hombres, mujeres¡­ y ni?os, que deambulaban en busca de esclavos. Al ver las carpas llegu¨¦ a la idea de que yo deb¨ªa conseguir una¡­ La tienda que ten¨ªamos para acampar era insuficiente para dormir junto a todas mis chicas. ¡°Es bastante peque?o¡­ Pero no hay que perder la esperanza¡­¡± (Fortuna) ¡°?Esto es¡­ peque?o?¡± (Aruh) ¡°Si, el mercado en Silvertha es 30 veces mayor y ocupa toda la zona sur de la ciudad.¡± (Fortuna) ¡°Pero aunque es peque?o, cuenta con esclavos de muchos pa¨ªses. Es un buen lugar para buscar.¡± (Dob) Vi a Eugene, ¨¦l miraba en silencio los alrededores, un sentimiento de melancol¨ªa se reflejaba en su rostro. ¡°?Eugene?¡± (Aruh) ¡°Es la primera vez que pongo un pie en un mercado de esclavos como un hombre libre¡­¡± (Eugene) Cerr¨® los ojos y sonri¨®. ¡°Mi se?or, ?Es malo que me sienta tan aliviado?¡± (Eugene) ¡°No, en lo absoluto.¡± (Aruh) ¡­ Empezamos a buscar en cada una de las tiendas, Eugene era quien estaba a la cabeza del grupo. Se nos presentaron a muchas esclavas y a muchos j¨®venes. ¡°?Pasen y vean! ?Tenemos chicas v¨ªrgenes de una gran variedad de razas!¡± (vendedor 1) ¡°?Esta chica era una noble de Timancera! ?Y tiene una belleza sin comparaci¨®n!¡± (vendedor 2) ¡°?Guerreros lizardones! ?Son fuertes y dar¨¢n su vida para protegerlos!¡± (vendedor 3) Me sent¨ªa muy mal en este lugar, el ver las miradas llenas de deseo en los compradores, de codicia en los vendedores, y de tristeza en los esclavos. ¡°?Sea fuerte, joven Hydran! Podr¨¢ parecer repugnante, pero la esclavitud es importante para la econom¨ªa del reino.¡± (Dob) Fortuna me tom¨® del brazo y Eugene apret¨® sus pu?os y agach¨® un poco su cabeza. ¡°No, me encuentro bien¡­ Sigamos hasta revisar todo el mercado.¡± (Aruh) Puse mi mano sobre el hombro de Eugene. ¡°?Salvemos a tu familia!¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Gracias, mi se?or.¡± (Eugene) Continuamos buscando. El mercado ten¨ªa una gran variedad de personas de muchas razas y originarias de distintos pa¨ªses, estuvieran cerca o lejos de Eralgia¡­ Incluso hab¨ªa gente del imperio. Hab¨ªan Prentes, una raza grande ynarizona Wivsoynes, personas con una piel que ten¨ªa la apariencia de un exoesqueleto. Jobujs, personas muy peludas y con cuernos. Trolls, regordetes y de poca inteligencia pero de naturaleza pac¨ªfica. Eran solo algunas de las razas ¡®ex¨®ticas¡¯ que los mercaderes ten¨ªan disponibles, ninguna proven¨ªa de alg¨²n pa¨ªs alrededor de Eralgia¡­ Muchos vendedores no solo se dedicaban a tratar de vendernos esclavos, sino que nos estudiaban a Fortuna y a m¨ª.The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. ¡°?Originarios de Summen? Si, tengo unos cuantos.¡± (vendedor 4) Gracias a la investigaci¨®n que realiz¨® Dob, conoc¨ªamos de algunas tiendas donde vendieran esclavos provenientes del pa¨ªs de Eugene. La b¨²squeda dur¨® varias horas, pero no estaba rindiendo frutos. ¡°Esas son todas las tiendas donde pude confirmar que hab¨ªa habitantes de Summen¡­ No, de hecho puede que exista una m¨¢s, pero tiene mala reputaci¨®n.¡± (Dob) ¡°?Mala reputaci¨®n?¡± (Eugene) ¡°El due?o no es muy confiable y corre rumores falsos sobre sus esclavos¡­ Por eso es poco probable que la informaci¨®n sea cre¨ªble.¡± (Dob) ¡°Un comerciante hace correr falsos rumores cuando se encuentra muy desesperado porque su negocio est¨¢ en peligro de caer en la ruina¡­ Pero es una mala t¨¦cnica y solo los mas torpes la utilizan¡­... Digo que vayamos.¡± (Fortuna) Fortuna lo pens¨® un poco y nos sugiri¨® ir. ¡°Ocasionalmente, dichos comerciantes se enfocan en cumplir sus palabras para demostrar que no ment¨ªan¡­¡± (Fortuna) ¡°Hay que aprovechar cualquier oportunidad, vayamos entonces.¡± (Aruh) ¡­ La tienda a la que nos llev¨® Dob era bastante peque?a y estaba un poco escondida, sin ayuda jam¨¢s nos hubi¨¦ramos dado cuenta de que exist¨ªa. ¡°?Llaman a eso mercanc¨ªa ex¨®tica? ?Solo es basura!¡± (cliente) ¡° Espere, por favor, ?Solo consid¨¦relo!¡± (due?o) Un cliente molesto sali¨® de la carpa y el vendedor sali¨® tras ¨¦l. ¡°?He dicho que no!¡± (cliente) Ante la rotunda negativa del cliente, el due?o se tir¨® de rodillas. ¡°Lo sab¨ªa¡­ Estoy¡­ Arruinado.¡± (due?o) ¡°Disculpe¡­ Escuchamos que maneja esclavos de Summen, ?Es eso cierto?¡± (Fortuna) Fortuna le pregunt¨® al hombre sin prestarle atenci¨®n a lo que acababa de ocurrir. Al escucharla, el mercader levant¨® la cabeza, sus ojos brillaban de esperanza. ¡°Es correcto, tengo esclavos de Summen.¡± (due?o) Se levant¨® y se sacudi¨® la t¨²nica para despu¨¦s extenderle la mano a Fortuna. ¡°Soy Brunch.¡± (Brunch) ¡°Fortuna Dewell. Ahora, me gustar¨ªa que nos muestre los esclavos que asegura que son de Summen.¡± (Fortuna) ¡°Si, aunque no los tengo de momento en esta tienda¡­ Har¨¦ que mi ayudante los traiga¡­ Mientras, pueden pasar a la tienda, no tardar¨¢ en llover.¡± (Brunch) Muy probablemente se trate de un enga?o y tenga pensado convencernos de comprar a alguno de los esclavos que tiene dentro. ¡°Puede ver el resto de mi mercanc¨ªa en lo que espera a que traigan los esclavos.¡± (Brunch) Si, estaba en lo cierto. ¡°Fortuna, ser¨¢ mejor que nos retiremos.¡± (Aruh) ¡°Tienes raz¨®n. Lamento las molestias se?or Brunch, pero cambiamos de opini¨®n.¡± (Fortuna) ¡°?Esperen! ?Les estoy diciendo la verdad!... ?Mormin! ?Mormin! ?Ve y trae a los esclavos de Summen¡± (Brunch) Un hombre sali¨® de la tienda, se le ve¨ªa cansado, o m¨¢s bien, indiferente. ¡°Jefe¡­ Solo tenemos a estos esclavos con nosotros¡­ No es necesario que mienta.¡± (Mormin) ¡°Si-Silencio¡­ Sabes que si los tenemos¡­¡± (Brunch) Brunch rega?¨® a su ayudante y despu¨¦s se dirigi¨® a nosotros. ¡°Es un ayudante torpe¡­ Yo¡­ Yo mismo ir¨¦ por los esclavos de Summen, solo esperen un poco aqu¨ª.¡± (Brunch) ¡°Es suficiente, jefe¡­ Disculpenlo, no es un mal hombre¡­ Solo est¨¢ desesperado por un mal negocio que hizo.¡± (Mormin) ¡°Que sea un buen hombre no le da derecho a querer cometer fraude¡­ Tenemos prisa..¡± (Aruh) ¡°Lo siento mucho, no volveremos a darles m¨¢s problemas¡­ Entremos, jefe¡± (Mormin) Asenti a la disculpa del ayudante y nos retiramos. ¡°No¡­ No es mi culpa que caiga en la quiebra¡­ Compr¨¦ a los esclavos porque me dijeron que eran de razas ex¨®ticas¡­ ?Como iba a saber que me los entregar¨ªan al borde de la muerte?¡± (Brunch) Me detuve al escucharlo¡­ No era de mi incumbencia, pero sent¨ª que no pod¨ªa ignorar tales palabras. ¡°?Aruh?¡± (Fortuna) ¡°Fortuna, Eugene¡­ Me disculpo, pero¡­ ?Podr¨ªa pedirles que esperen por un minuto?¡± (Aruh) ¡°Joven Aruh, a¨²n con lo amable que es¡­¡± (Dob) ¡°Muy bien¡­ Yo te acompa?o.¡± (Fortuna) ¡°Yo tambi¨¦n, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Muchas gracias.¡± (Aruh) Mi instinto como m¨¦dico me llev¨® a desear ayudar a los esclavos heridos del mercader Brunch. ¡°Est¨¢ bien, tambi¨¦n lo acompa?o¡­ Pero si va a curarlos, comprelos primero.¡± (Dob) ¡°Si, concuerdo con Dob. Si algo le ocurre a los esclavos bajo tu cuidado ser¨ªa responsabilidad tuya y podr¨ªan exigir una alta compensaci¨®n.¡± (Fortuna) ¡°El reino lo pagar¨ªa por usted, pero quisiera evitar que pase de todas formas.¡± (Dob) Acept¨¦ la proposici¨®n y me dirig¨ª con Brunch y su asistente. ¡°Despu¨¦s de todo si estoy interesado en ver los esclavos que tiene¡­ Quisi¨¦ramos pasar a verlos.¡± (Aruh) Los dos hombres pusieron expresiones tontas y de incredulidad a mis palabras; pero volvieron en s¨ª y la esperanza regres¨® a sus rostros. ¡°?Si! ?Si! ?Adelante! ?Vean los maravillosos esclavos que tengo!¡± (Brunch) Urgidos por su renovada alegr¨ªa, Brunch nos condujo hasta el interior de su tienda¡­ ?Era desolador! Cinco personas yac¨ªan en estados deplorables dentro de jaulas individuales. Sus cuerpos desprend¨ªan aromas desagradables. ¡°Estos son los cinco esclavos que tengo en exhibici¨®n¡­ Si, est¨¢n en mal estado, pero con un poco de inversi¨®n en curar los males se har¨ªa de muy buena mercanc¨ªa.¡± (Brunch) Un hombre... no, una mujer orco, una mujer humana, una chica tigretaria, otra de raza c¨ªclope, y un ni?o humano. Llamar la condici¨®n de cada uno solo como mal estado es una mentira absurda; cuando dijo que estaban al borde de la muerte, esa si fue la verdad. Fortuna, quien ven¨ªa inmediatamente detr¨¢s de m¨ª, retrocedi¨® y regres¨® afuera. ¡°El precio por cada uno es de una moneda de oro¡­ Pero dejar¨¦ los cinco por solo tres monedas de oro.¡± (Brunch) Ignorando la reacci¨®n de Fortuna, Brunch me inform¨® del precio. ¡°?Debe ser un chiste! ?Est¨¢n en terrible estado!¡± (Fortuna) Fortuna exclam¨® furiosa desde el exterior de la tienda. ¡°Vamos, vamos¡­ Un buen alquimista o curandero podr¨ªa salvarlos¡­¡± (Brunch) ¡°No intente aprovecharse de la buena voluntad de mi se?or y mi se?ora¡­¡± (Eugene) ¡°Q-Quizas podr¨ªa rebajarlo hasta una moneda¡­¡± (Brunch) ¡°Incluso yo s¨¦ que estas personas no cuestan¡­¡± (Eugene) Cuando Eugene comenz¨® a mirar a los esclavos mientras le reclamaba a Brunch por intentar estafarnos¡­ ces¨® de hablar cuando vio a la mujer humana. ¡°...... ?Keeva?... ?Keeva!¡± (Eugene) Desesperado, Eugene se lanz¨® contra la jaula donde se encontraba la mujer, meti¨® sus manos a trav¨¦s de los barrotes y le levant¨® el mech¨®n de cabello que cubr¨ªa su rostro. ¡°Keeva¡­ Eres t¨²¡­ Keeva¡­¡± (Eugene) Se trataba de su esposa. Capitulo 64 Cap¨ªtulo 64: El deber de un m¨¦dico y una gratitud eterna. ¡°?Tres monedas de oro? Me parece bien.¡± (Aruh) Era el precio justo por este milagro. Fui r¨¢pidamente junto a Eugene para revisar mejor la condici¨®n de su esposa. ¡°Eugene, deja que la vea.¡± (Aruh) ¡°S-S¨ª¡­ P-Por favor.¡± (Eugene) Mientras que inspeccionaba sus heridas externas, us¨¦ mi psicometr¨ªa para profundizar el diagn¨®stico. Su da?o externo era muy malo, ten¨ªa laceraciones abiertas, muy probablemente fue golpeada con un l¨¢tigo; pero sus ¨®rganos internos no estaban mejor, principalmente su sistema digestivo y excretor¡­ En este estado, morir¨¢ en 3 horas m¨¢s. Sus ojos se abrieron un poco al sentir el tacto de Eugene y el m¨ªo, pero no ten¨ªa capacidad suficiente para conservar la consciencia. ¡°Aqu¨ª tiene este documento como pago por la compra de los esclavos¡­ Ahora pasan a ser propiedad de Aruh Hydran.¡± (Dob) ¡°?Una promesa de pago del gobierno? ?Quienes son ustedes?¡± (Brunch) ¡°Agente Dob, soy escolta de ese joven y sus acompa?antes¡­ El documento que le entregu¨¦ es v¨¢lido por tres monedas de oro como acord¨® el precio inicial.¡± (Dob) Dob cerr¨® el negocio con Brunch mientras yo me encontraba revisando a Keeva. ¡°Eugene, s¨¦ que no querr¨¢s separarte de tu esposa en este instante, pero necesito que me hagas el favor de traer a Desia y a Naku cuanto antes¡­ Deben de estar entrenando en estos momentos¡± (Aruh) ¡°...Si, como ordene, mi se?or.¡± (Eugene) Tras recibir mi orden, Eugene corri¨® fuera de la tienda a toda velocidad, no sin darle antes un ¨²ltimo vistazo a su amada mujer. ¡°Fortuna, voy a necesitar algunos ingredientes y equipo de entre las cosas de los vagones¡­¡± (Aruh) ¡°D¨ªme qu¨¦ debo traer.¡± (Fortuna) Me puse de pie y comenc¨¦ a analizar a todos los esclavos, diciendo que ingredientes necesitaba para tratar a cada uno. ¡°6 flores de Zop, 2 kilogramos de h¨ªgado de pez tricolor, 1 litro de extracto de m¨¦dula de gum, 8 ranas Sakava secas, 2 frascos de aceite de Huarto, 1 frasco de pasta de lavanda con sumu, 2 paquetes de polvo de ra¨ªz escarlata, 1 frasco de musgo verde de Tulser, 3 gemas m¨¢gicas envueltas en papel rojo, 2 en purpura y 1 en blanco. Mortero, recipientes, hervidor junto con un paquete de hojuelas de pino, punzor anagiranta, vendajes y un colador¡­¡± (Fortuna) Fortuna organiz¨® mentalmente todo el pedido y lo repiti¨® a la perfecci¨®n. ¡°Volver¨¦ de inmediato.¡± (Fortuna) ¡°Dob, acomp¨¢?ala.¡± (Aruh) Dob asinti¨® y fue junto con Fortuna a los establos. ¡°?Es usted un curandero, se?or?¡± (Brunch) ¡°M¨¢s bien un alquimista.¡± (Aruh) Tra¨ªa conmigo algunas pociones b¨¢sicas, s¨®lo servir¨ªan para tratar de manera superficial a los pacientes. ¡°Abra todas las jaulas y ayudenme a quitarles los grilletes.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?Quitarles los grilletes? Pero estas personas son¡­¡± (Brunch) ¡°Mis pacientes. Ahora que son de mi propiedad puedo hacer lo que quiera con estas mujeres y el ni?o¡­ Y quiero que no tengan puestos los grilletes.¡± (Aruh) A¨²n confundidos por mi actitud y petici¨®n, Brunch y su asistente se vieron entre s¨ª y se encogieron de hombros, pero igual me obedecieron. Saqu¨¦ varios trapos y todas mis p¨®cimas con efecto desinfectante, calmante y regenerativo, tras lo cual me limpi¨¦ muy bien las manos. De manera suave y minuciosa, fui limpiando sus cuerpos con los trapos y agua tibia con sal, y despu¨¦s les apliqu¨¦ todas las pociones. De vez en cuando reaccionaban y abr¨ªan los ojos o mov¨ªan los labios¡­ Solo las mujeres, el ni?o se mantuvo siempre inconsciente. ...Voy a salvarlos a los cinco. La chica c¨ªclope sufr¨ªa de ataques constantes de tos. Ella ten¨ªa los pulmones y garganta muy lastimados y una intensa fiebre por lo que fractur¨¦ hoja de Fufran e hice que inhalara el aroma¡­ Es un m¨¦todo poco conocido, pero aparte de ser usada en saneamiento, la fragancia antis¨¦ptica de las hojas de esta planta puede aliviar algunos males respiratorios. Para mi alivio, sent¨ª las presencias de Naku, Desia y Eugene acercarse. Cuando termin¨¦ de aplicar los auxilios b¨¢sicos, los tres llegaron a la tienda y pude sentir tambi¨¦n las presencias de Fortuna y Dob acerc¨¢ndose. ¡°?Mi se?or! ?Aqu¨ª estamos!¡± (Eugene) ¡°?Aruh! ?Eugene nos dijo lo que pas¨®! ?Cuales son los diagn¨®sticos de los cinco?¡± (Naku) ¡°?Usar¨¦ todo mi poder m¨¢gico!¡± (Desia) ¡°Muchas gracias. Desia, necesito que uses tu magia en los pacientes y c¨¢nticos en pociones que voy a preparar... En unos momentos van a llegar Fortuna y Dob con los ingredientes. Naku, tu y yo auxiliaremos a Desia administrando las p¨®cimas.¡± (Aruh) Les expliqu¨¦ el estado de salud de los cinco¡­ Y continuamos con el tratamiento. ¡°Soy el fuego que da calor, soy el agua que trae bendiciones, el gentil viento que danza con los ¨¢rboles y la tierra que produce vida. La gu¨ªa de los cuatro elementos primarios y el origen de todo, ?Gran principio!¡± (Desia) Una fuerte luz que no lastimaba la vista inund¨® la tienda y se expandi¨® hacia afuera. Muchas personas del mercado debieron haberla visto. ¡°Aruh, ?He tra¨ªdo los ingredientes y los instrumentos!¡± (Fortuna) Fortuna y Dob llegaron apenas se desvaneci¨® la luz del hechizo de Desia. "Fortuna, Dob, regresaron muy r¨¢pido, muchas gracias." (Aruh)Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. Le agradec¨ª a Fortuna y a Dob por traer los materiales. El efecto de la magia de Desia fue sorprendente, sus heridas se cerraron por s¨ª solas¡­ ¡°Esa¡­ Esa¡­ ??Esa fue magia de alto nivel?!¡± (Brunch) ¡°En verdad¡­ Curar¨¢n a los cinco¡­¡± (Mormin) Brunch y su asistente quedaron asombrados ante el poder de Desia¡­ ¡°Fant¨¢stico.¡± (Naku) ¡°Lo es, pero a¨²n falta mucho por hacer¡­¡± (Aruh) Era momento de aplicar todos mis conocimientos de alquimia medica. ¡°Eugene¡­ Sujeta la mano de tu esposa, ?Apoyala!¡± (Aruh) ¡°...S¨ª.¡± (Eugene) Puse todo mi instrumental frente a m¨ª y los ingredientes a mi lado. La mujer orco y la chica tigretaria ten¨ªan m¨²ltiples fracturas en varias partes de sus cuerpos. Ten¨ªan algunos ¨®rganos y vasos sangu¨ªneos lastimados¡­ Involuntariamente record¨¦ a Kober, eso me hizo sentir ansioso. Les elabor¨¦ un b¨¢lsamo para hacer que los huesos se curaran adecuadamente, y otro para regenerar los ¨®rganos y vasos. Desia us¨® un c¨¢ntico sobre ambos remedios y estos brillaron con luces de diversos colores. Mientras que Naku ung¨ªa vendas con los b¨¢lsamos y envolv¨ªa a las chicas con ellos, yo continu¨¦ preparando las otras pociones. Las heridas externas de Keeva ya hab¨ªan sanado, y le hice beber una pocion de ranas. El efecto del hechizo curativo de Desia comenz¨® a perder efecto, as¨ª que lo realiz¨® de nuevo. Hice un aceite poco espeso para aliviar las enfermedades de la chica c¨ªclope; al igual que con los medicamentos anteriores, Desia le infundi¨® magia y Naku lo administr¨®. Solo restaba el ni?o humano¡­ ¨¦l ten¨ªa muchas heridas internas y su sangre estaba contaminada con esporas de un moho rar¨ªsimo, el cual le imped¨ªa reaccionar de alguna forma. ¡°Desia, usa el hechizo ¡®Marcha del agua¡¯ con esta poci¨®n, por favor.¡± (Aruh) Un hechizo curativo de nivel intermedio para hacer que medicamentos l¨ªquidos se deslicen sin problemas por un punzor u otro objeto afilado hasta el interior del cuerpo del paciente. Es la versi¨®n m¨¢gica de una inyecci¨®n¡­ Por extra?o que parezca, no pertenece al elemento agua sino a la magia curativa. ¡°Entendido.¡± (Desia) Naku busc¨® un punto donde pudiera enterrar el punzor¡­ Fue en su brazo derecho. Terminamos. Solo era cuesti¨®n de esperar lo mejor. Mir¨¦ afuera de la tienda, estaba lloviendo, no me di cuenta de cu¨¢ndo comenz¨®. ¡°Gkuhh¡­¡­¡­. ?Huh?¡± (Keeva) ¡°?Keeva!... ?Est¨¢ consciente! ?Recuper¨® la consciencia, mi se?or!¡± (Eugene) El tratamiento fue un ¨¦xito, el cuerpo de Keeva san¨® completamente, pero se encontraba muy d¨¦bil. ¡°?Quien¡­? ?Donde¡­? ?Eugene?¡± (Keeva) ¡°Si, soy yo¡­ Eugene¡­ Soy Eugene.¡± (Eugene) Una tenue sonrisa se dibuj¨® en el rostro de Keeva y cay¨® inconsciente de nuevo¡­ Lo cual asust¨® a todos. ¡°Est¨¢ dormida. No tienen porque preocuparse.¡± (Aruh) Todos suspiraron, incluso Brunch y su asistente. Revis¨¦ a los dem¨¢s pacientes¡­ Todos estaban mejorando favorablemente. ¡°?Lo hicimos!¡± (Aruh) Naku, Fortuna y Desia se lanzaron a mis brazos, estaban tan contentas que lloraban. ¡°?Aruh! ?Aruh!¡± (Fortuna) ¡°?Que alegr¨ªa!¡± (Naku) ¡°Menos mal¡­ ?Todo sali¨® bien!¡± (Desia) Las abrac¨¦, ten¨ªa mis ojos llenos de l¨¢grimas tambi¨¦n. Dob se sent¨® agotado, supe que ¨¦l y Fortuna fueron y regresaron a caballo de los establos¡­ Que est¨¦ as¨ª de cansado debi¨® ser por los nervios. ¡°Los¡­ Los esclavos se encuentran bien¡­ Mis 100 monedas de oro¡­¡± (Brunch) ¡°Al menos triplic¨® su inversi¨®n, jefe¡­ No quedaremos en la ruina.¡± (Mormin) ¡°...Cierto¡­ Pero eran 100¡­¡± (Brunch) ¡°...El pago fue saldado. La salud de los esclavos se recuper¨® gracias al trabajo del due?o actual¡­ No habr¨¢ quejas, ?cierto?¡± (Dob) ¡°?No los habr¨¢! ?Se lo aseguramos!¡± (Brunch) Dob les ense?¨® un parche con el escudo de la regi¨®n a los dos hombres y estos se disculparon asustados. ¡°No me molestar¨ªa darles un poco de dinero extra si me dan un par de cosas.¡± (Aruh) Mantas limpias, varas largas de madera o metal, y que nos prestaran un veh¨ªculo. Quer¨ªa transportar a las cuatro mujeres y al ni?o fuera del mercado de esclavos¡­ Y Dob nos dio una soluci¨®n de a donde llevarles. ¡°S¨¦ que es una posada enfocada en el placer sexual¡­ Pero tiene muchas ventajas: est¨¢ cerca de aqu¨ª, es barato y seguro, pueden estar varias personas en un mismo cuarto, ustedes se hospedan ah¨ª¡­ Podemos llevarlos ah¨ª y rentar otra habitaci¨®n¡± (Dob) ¡°No es una mala idea.¡± (Naku) Pienso igual, les tendr¨ªamos muy cerca para seguir vigilando su progreso. Me preocupaba un poco lo ¡®ruidosa¡¯ que era la posada, pero ten¨ªahabitaciones muy tranquilas donde puedan descansar sin perturbaci¨®n. Brunch y su asistente acercaron un carro para transporte de esclavos a la entrada de la tienda. Fabriqu¨¦ batas y camillas para los cinco con las mantas y las varas para subirlos. ¡­ La lluvia hab¨ªa arreciado bastante y eso provoc¨® algunos encharcamientos, pues los caminos eran s¨®lo de tierra. Cuando llegamos a la posada, las chicas nos esperaban junto a algunas mucamas, quienes les estaban pidiendo que regresaran a su habitaci¨®n. ¡°?Ah! ?Ya llegaron!¡± (Titanya) ¡°?Como fue todo? ?Se encuentra bien la esposa de Eugene?¡± (Mitena) ¡°Si, Keeva y los otros cuatro est¨¢n algo d¨¦biles pero se mejorar¨¢n.¡± (Aruh) Todas se emocionaron al escuchar las buenas nuevas¡­ ¡°Querido hu¨¦sped, le pedimos que haga que las se?oritas regresen a su habitaci¨®n¡­ Que todas est¨¦n en la entrada ha puesto nerviosos a los dem¨¢s hu¨¦spedes.¡± (mucama) ¡°De verdad lo sentimos mucho¡­ No sab¨ªamos que hacer m¨¢s que esperar.¡± (Agatha) ¡°Nos encargaremos de compensar por las molestias, pero primero nos gustar¨ªa rentar una habitaci¨®n extra, por favor.¡± (Fortuna) ¡°?Una habitaci¨®n extra? No hay problema, pero¡­¡± (mucama) ¡°Gracias, me gustar¨ªa que la preparen cuanto antes. Con tiempo indeterminado para cinco personas.¡± (Fortuna) La mucama asinti¨®. Las chicas se sorprendieron al enterarse de que no solo era la esposa de Eugene quien ven¨ªa con nosotros. Bajamos a los cinco y les llevamos hasta una habitaci¨®n cercana a la nuestra; las mucamas no dijeron nada sobre sus condiciones. ¡°?Fue un gran milagro el que ocurri¨®! Un milagro causado por su gran bondad.¡± (Alice) Alice me tom¨® de las manos y me mir¨® llena de admiraci¨®n con sus emotivos ojos azules. Les cont¨¦ a todas con mayor detenimiento lo que ocurri¨® durante nuestra b¨²squeda. Dob y los comerciantes se retiraron apenas dejamos en el cuarto a los cinco. Eugene estaba entre su deseo de quedarse junto a su esposa u obedecer su c¨®digo de soldado y retirarse a su posada, as¨ª que intervine le ped¨ª que se quedara por m¨¢s tiempo. Mientras ve¨ªa a las mujeres y al ni?o durmiendo, Agatha suspir¨® aliviada¡­ Aunque tambi¨¦n frustrada. ¡°Agatha, chicas¡­ Gracias por sus buenos deseos.¡± (Naku) ¡°Buenos deseos¡­ Pero no fue nada, solo pediamos para que todo saliera bien.¡± (Blair) ¡°Es cierto, es frustrante, pero cuando Eugene nos dijo que su esposa estaba herida, sab¨ªamos que no pod¨ªamos hacer nada m¨¢s que rezar.¡± (Varitse) ¡°...Y encima le provocamos problemas a las personas de la posada.¡± (Agatha) Fortuna se cruz¨® de brazos, molesta. ¡°?Y qu¨¦ hay de malo con rezar? Escuchen, no hay nada de frustrante en pedir que todo salga bien¡­ No es bueno que se menosprecien o envidien las capacidades de las dem¨¢s¡­ Todas est¨¢n esforz¨¢ndose en lo que son buenas, ?verdad? Somos un equipo, cubrimos las debilidades de las dem¨¢s y recibimos su ayuda al mismo tiempo.¡± (Fortuna) ¡°Es cierto¡­ Perd¨®name, Fortuna.¡± (Blair) Todas sonrieron y los ¨¢nimos aumentaron. As¨ª deb¨ªa ser, todo sali¨® bien, y deb¨ªamos estar alegres por ello. ¡­ Nos dividimos en grupos para cuidar de las cuatro chicas y el ni?o, quienes en estos momentos ya eran libres, aunque primero tendr¨ªamos que esperar hasta que despierten para escuchar sus historias y saber qu¨¦ hacer despu¨¦s. Actualmente era el turno de Ursula, Eugene y mio. Permanec¨ªamos en silencio, atentos por si alguno de los cinco despertaba. Vi a Eugene, su mirada estaba fija en su esposa, ten¨ªa una gran sonrisa en sus labios y un brillo de esperanza en sus ojos. ¡°Eugene.¡± (Aruh) ¡°?S¨ª, mi se?or?¡± (Eugene) ¡°A tu hijo tambi¨¦n lo encontrar¨¦ y rescatar¨¦.¡± (Aruh) ¨¦l volteo a verme en silencio y asinti¨® feliz. ¡°Me repito mucho¡­ Pero le agradezco de todo coraz¨®n por todo lo que hace por mi¡­ Cuando me compraron para ir a Tulser cre¨ª que ese lugar iba a ser mi tumba¡­¡± (Eugene) Su expresi¨®n se volvi¨® nost¨¢lgica. ¡°Maldije mi suerte en un principio. Hab¨ªa escuchado lo terribles que eran esas monta?as, posiblemente morir¨ªa en una misi¨®n de exploraci¨®n, o en el frente en la batalla contra alg¨²n monstruo¡­ Pero en lugar de desgracias lo encontr¨¦ a usted.¡± (Eugene) ¨²rsula se recost¨® contenta en mi regazo. ¡°Mi se?or, su gentileza es m¨¢s grande que la de cualquier persona que he conocido, est¨¢ en un nivel incomparable. si yo hubiera ido solo al mercado me habr¨ªa negado a entrar en la tienda de ese hombre y jam¨¢s me habr¨ªa podido reunir con Keeva.¡± (Eugene) ¡°Si¡­ La amabilidad del joven Aruh es una luz gu¨ªa.¡± (Ursula) Lo haces sonar como si fuera una habilidad m¨¢gica, Ursula. Acarici¨¦ su cabeza y ella cerr¨® los ojos, contenta. ¡°Concuerdo con esas palabras. Es gracias a su buena voluntad que est¨¦ ahora aqu¨ª, a un lado de mi esposa¡­ Usted no ha hecho m¨¢s que colmarme de felicidad, mi se?or. Mi vida ser¨ªa insuficiente para pagarle por todo¡­ ?C¨®mo podr¨ªa hacerlo entonces?¡± (Eugene) ¡°...Ay¨²dame como hasta ahora, haz feliz a tu esposa, da lo mejor de ti para encontrar a tu hijo, se fuerte y valiente. Si haces eso podr¨¢s pagarme.¡± (Aruh) ¡°......S¨ª, eso har¨¦.¡± (Eugene) Eugene mir¨® contento a su esposa. ¡°Usted es grandioso, mi se?or. Desear¨ªa que Summen lo tuviera como rey.¡± (Eugene) Sonre¨ª nervioso. Ser rey est¨¢ muy fuera de mi habilidad. ¡°El rey del mundo.¡± (Ursula) Eso est¨¢ a¨²n m¨¢s afuera, amor. Capitulo 65 Cap¨ªtulo 65: Propuestas al despertar. Hicimos un cambio de turnos. Mitena, Varetsi y Desia fueron las siguientes en cuidar de los cinco pacientes. Eugene se qued¨® a dormir en la habitaci¨®n con su esposa por petici¨®n m¨ªa y de las chicas, s¨¦ que as¨ª estar¨ªa m¨¢s tranquilo y quer¨ªa que fuera el primer hombre su mujer viera al despertar. Luego de ocupar un rinc¨®n, cay¨® r¨¢pidamente dormido con una expresi¨®n de felicidad en su rostro. ¡­ Muy temprano en la ma?ana, cuando el sol todav¨ªa no sal¨ªa, Naku me despert¨®. Continuaba lloviendo, el sonido de las gotas de agua era un buen arruyo para mis chicas que continuaban durmiendo. Alice, Mitena, Fortuna y ¨²rsula dorm¨ªan usando mis brazos como almohadas. ¡°Aruh, ya despertaron¡­¡± (Naku) ¡°Ya veo. Gracias, Naku¡± (Aruh) Despert¨¦ a todas pese a que quer¨ªa que continuaran descansando. Ellas hab¨ªan pedido que lo hiciera, pues tambi¨¦n quer¨ªan estar presentes cuando los cinco recuperaran la consciencia. ¡°Joven Aruh¡­ Mmm¡­¡± (Agatha) Agatha me dio un beso en la mejilla mientras se deshac¨ªa de su somnolencia. ¡°Solo han despertado la esposa de Eugene y la chica tigretaria, pero los dem¨¢s est¨¢n estables.¡± (Naku) ¡°Lo mejor es que prepare algo ligero para que puedan comer.¡± (Kristera) ¡°Muy bien. Sus aparatos digestivos se encuentran totalmente reparados, pero lo mejor es darles alimentos l¨ªquidos.¡± (Aruh) ¡°Si.¡± (Kristera) Ten¨ªa algunas p¨®cimas nutritivas conmigo para darles de beber pero nada como la deliciosa comida de Kristera para que se recuperaran; ella asinti¨® a mi petici¨®n y se dirigi¨® a la cocina de la posada, los dem¨¢s nos dirigimos hacia la habitaci¨®n donde descansaban los pacientes. Al entrar, vimos a Eugene y a su esposa abrazados. La chica tigretaria y Elin conversaban sonrientes mientras ve¨ªan a la pareja. ¡°Buenos d¨ªas, joven Aruh.¡± (Blair) Blair estaba a un lado de la puerta y nos recibi¨® con una sonrisa¡­ Los dem¨¢s tambi¨¦n pusieron su atenci¨®n en nosotros. ¡°Buenos d¨ªas, Blair.¡± (Aruh) ¡°El¡­ ?El Zintme!¡± (chica tigretaria) ¡°?Zintme? Tienes raz¨®n, as¨ª debi¨® verse.¡± (Elin) En cuanto la chica tigretaria me vio exclam¨® muy sorprendida y sonrojada, Elin apoy¨® su idea vi¨¦ndome detenidamente con una sonrisa picara. Un zintme es el equivalente a un ¨¢ngel y otros seres divinos de la Tierra. Son los gu¨ªas de las almas a la ¡®Fuente eterna¡¯. ¡°Entonces no estaba so?ando ni viendo el camino a la Fuente¡­ ?El chico es real!... ?Y est¨¢ rodeado de lindas mujeres! Ah, perdon por mi atrevimiento.¡± (chica tigretaria) Todas sonrieron alegremente con las reacciones de la chica tigretaria. La mir¨¦ sorprenderse por la multitud que ¨¦ramos y despu¨¦s dirig¨ª mi mirada a Eugene y su esposa. Sonre¨ª satisfecho al ver a ambas recuperadas. ¡°Mucho gusto, soy Aruh Hydran¡­ Es un placer conocerlas.¡± (Aruh) En respuesta, la esposa de Eugene me hizo una reverencia. ¡°Mi nombre es Keeva Yonzo¡­¡± (Keeva) Al levantar su rostro, sus ojos estaban llenos de l¨¢grimas. ¡°Yo¡­ Le agradezco mucho por salvar mi vida¡­ Se lo agradezco mucho, demasiado¡­ Y por Eugene¡­ Me ha permitido reunirme con mi esposo¡­¡± (Keeva) Me acerqu¨¦ a la pareja y me inclin¨¦ para verlos de frente. Keeva era una mujer de la misma edad de Eugene, de cabello largo y muy delgada, ten¨ªa un aura amable a su alrededor muy parecida a la de su esposo. ¡°Es un placer conocerla¡­¡± (Aruh) Ella volvi¨® a hacer una reverencia y se ech¨® a llorar. Mir¨¦ a los ojos a Eugene y ¨¦l tambi¨¦n lloraba. ¡°Eugene¡­ Cuida muy bien de ella.¡± (Aruh) Sonre¨ª al verlo asentir y abrazar nuevamente a su esposa. Unos ligeros sollozos me hicieron voltear a espaldas m¨ªas. Todas ten¨ªan l¨¢grimas en los ojos mientras nos observaban con expresiones de alivio y felicidad. ¡­ Keeva me pidi¨® dejarla acompa?arnos, esa era mi intenci¨®n, as¨ª que acept¨¦. ¡°Yo le servir¨¦ en lo que pueda para pagarle por lo que ha hecho por Eugene y por m¨ª.¡± (Keeva) Su personalidad era responsable y un poco parecida a la de Eugene. Se ofreci¨® a asistir en cualquier tarea e incluso en combatir. En lo personal, me gustar¨ªa que asistiera a Kristera y Elin, Eugene se vio preocupado cuando Keeva mencion¨® pelear. Mir¨¦ de nueva cuenta a la chica tigretaria. ¡°Yo no me he presentado¡­ Soy Fion. Fion Runna.¡± (Fion) Fion cerr¨® los ojos y sonri¨®, su cola de tigre se mov¨ªa suavemente detr¨¢s de ella. No solo se present¨® conmigo, sino con las chicas tambi¨¦n, y ellas a su vez se presentaron. ¡°??Esposas y concubinas?!¡± (Fion) La reacci¨®n de Fion fue de gran sorpresa al enterarse de mi relaci¨®n con todas¡­ Kristera entonces llam¨® a la puerta y entr¨® cargando una charola con cinco platos hondos.The genuine version of this novel can be found on another site. Support the author by reading it there. ¡°Joven Aruh, he preparado grudel de centeno.¡± (Kristera) ¡°Muchas gracias, Kristera. Keeva, Fion, coman un poco, sus cuerpos a¨²n est¨¢n d¨¦biles y requieren nutrientes.¡± (Aruh) Las dos recibieron un plato de grudel. Estaba caliente y ol¨ªa muy bien, abri¨¦ndonos el apetito a los dem¨¢s. Aprovech¨¦ que se pusieron a comer para revisar la condici¨®n de la chica c¨ªclope, la mujer orco y el ni?o. Todos estaban en perfecta salud, podr¨ªan despertar en cualquier momento. ¡°?Es usted tambi¨¦n la esposa o concubina del se?or Aruh?¡± (Fion) ¡°Si, lo soy.¡± (Kristera) Kristera afirm¨® contenta con una mano en la mejilla y los ojos cerrados. ¡°Incre¨ªble¡­ No, no tan incre¨ªble¡­ Es algo que se podr¨ªa esperar.¡± (Fion) Tambi¨¦n Keeva estaba sorprendida de que tuviera a 13 chicas a mi lado, pero se cruz¨® de brazos y asinti¨®. ¡°Heooo¡± (Cherry) Cherry le ofreci¨® un vaso con agua a Fion. ¡°Gracias¡­ Por cierto, ?A qu¨¦ raza pertenece Cherry?¡± (Fion) ¡°No te asustes, pero Cherry es una hobgoblin.¡± (Elin) ¡°?Una¡­ Hobgoblin? ?En serio?¡± (Fion) ¡°T¨¦cnicamente es una Hig-Gob, pero lo que dice Elin es verdad¡­ Cherry es una variaci¨®n muy extrema de los goblins.¡± (Naku) La expresi¨®n de sorpresa de Fion dur¨® poco, y en su lugar se puso a pensar detenidamente. ¡°Se?or Aruh¡­ Chicas¡­ Hay algo que me gustar¨ªa pedirles¡­ ?Puedo unirme tambi¨¦n? Me refiero a ser una concubina.¡± (Fion) Me qued¨¦ quieto por un instante. Fue una petici¨®n muy inesperada. ¡°Lo¡­ Lo siento si sueno atrevida, pero, me gustar¨ªa estar al lado del se?or Aruh¡­¡± (Fion) ¡°Es una chica muy proactiva¡­ ?Me agrada!¡± (Varetsi) ¡°M¨¢s que nosotras, y sin planear nada de antemano para declararse.¡± (Alice) ¡°Vaya valent¨ªa, a mi tambien me agrada.¡± (Titanya) ¡°Actualmente, mi madre me dijo que los tigretaria son personas apasionadas y directas. Nunca tuve la oportunidad de conocer a una, pero veo que ten¨ªa raz¨®n.¡± (Mitena) Su petici¨®n no le molest¨® a ninguna, es m¨¢s, caus¨® admiraci¨®n entre todas. ¡°Mmm¡­ Est¨¢s¡­ enamorada de Aruh, ?cierto?¡± (Naku) ¡°?Mucho!... S¨¦ que suena loco y precipitado, pero me enamor¨¦ a primera vista del se?or¡­ Del joven Aruh.¡± (Fion) Siendo alguien que se enamor¨® dos veces a primera vista no puedo poner en duda sus palabras. Mir¨¦ fijamente a Fion. La raza tigretaria pertenece a la ¡®Alianza de los animales sagrados¡¯ al igual que la morunke, a la que pertenece Mitena. Fion tiene orejas y cola de tigre con pelaje anaranjado y negro; su cabello tiene los mismos colores, lo tiene un poco largo y maltratado, y es un poco delgada debido a una alimentaci¨®n deficiente, pero es una chica muy linda. ¡°Cuando estaba inconsciente¡­ Cuando cre¨ª que era un zintme¡­ Fue en ese momento que me enamor¨¦ de ¨¦l. Me dije que ten¨ªa suerte de ser guiada a la fuente eterna por un ser de manos tan c¨¢lidas y amables¡­¡± (Fion) Fion nos cont¨® sobre c¨®mo termin¨® herida y convertida en esclava. Desde ni?a, ella fue criada en las artes de la guerra como muchos otros tigretaria. Sus padres fueron soldados, sus abuelos y bisabuelos tambi¨¦n; y as¨ª como todos en su linaje, ella se convertir¨ªa tambi¨¦n en militar. ¡°Entrenando todo el d¨ªa logr¨¦ alcanzar un nivel que puso orgullosa a mi familia, sin embargo¡­¡± (Fion) Un d¨ªa se uni¨® a una campa?a militar para exterminar a un famoso monstruo nivel X llamado Kingre, pero todo el grupo fue asesinado¡­ Fion fue la ¨²nica sobreviviente con heridas ligeras, lo que provoc¨® que fuera tachada de cobarde y desertora. ¡°?C¨®mo fue que lograste sobrevivir al ataque de un monstruo nivel X? ?Esas criaturas son muy fuertes!¡± (Alice) Asombrada y llena de admiraci¨®n, Alice interrumpi¨® a Fion. Luego te contar¨¦ la historia de Spivula, amor. ¡°Sonar¨¢ rid¨ªculo, pero cuando recibimos su ¡®Aplastamiento de Rocas¡¯ qued¨¦ atrapada en una bolsa de aire que sirvi¨® como escudo para su segundo ataque, aunque ca¨ª inconsciente¡­ Cuando despert¨¦, Kingre ya se hab¨ªa ido.¡± (Fion) Luego de quedar ¡®deshonrada¡¯ como soldado, su familia la vendi¨® a una arena de combates donde fue forzada a luchar d¨ªa y noche. Su ¨²ltimo enfrentamiento result¨® en empate, donde ella y su oponente terminaron gravemente heridas¡­ Y dicha contrincante era la mujer orco. ¡°Ella es una mujer muy fuerte y valiente¡­ Y tambi¨¦n gentil, yo habr¨ªa muerto si ella se hubiera propuesto matarme.¡± (Fion) Como si hubiera reaccionado a esas palabras, la mujer orco empez¨® a despertar. ¡°?Se?ora To!¡± (Fion) ¡°Hola, peque?a Fion¡­ ?Cont¨¢ndole a nuestros benefactores nuestra historia? Kah, kah, kah, kah.¡± (To) La mujer orco se sent¨®, pero un ligero mareo la hizo estar a punto de perder el equilibrio; Blair la ayud¨® para evitar que cayera. ¡°?Whops! Gracias jovencita.¡± (To) ¡°?Se encuentra bien? A¨²n est¨¢ muy d¨¦bil como para levantarse.¡± (Aruh) Me le acerqu¨¦ y revis¨¦ sus pupilas¡­ Reaccionaba bien. ¡°Ah, pero si es mi nuevo amo¡­ Mucho gusto, soy To Tatl¡­ Pero no pierda tiempo conmigo, siga escuchando a Fion. Le conviene como concubina.¡± (To) To sonri¨® amablemente, exponiendo sus puntiagudos dientes¡­ Sus ojos eran tan puros y llenos de orgullo guerrero como los de un naga; y la atm¨®sfera a su alrededor me hizo recordar a mis padres y abuelos. ¡°?Esos ojos son los de un gran hombre! Era de esperarse que un chico que se esforzara tanto por salvar a unos simples esclavos y tratarlos como personas tuviera una mirada como esa.¡± (To) ¡®Si tuvieras los m¨²sculos de un orco yo tambi¨¦n me declarar¨ªa a ti¡¯ agreg¨® mientras me daba de palmadas en los hombros. Los orcos, incluso las mujeres, son una raza caracterizada por sus enormes m¨²sculos, gran quijada y piel gris. To ten¨ªa todas esas caracter¨ªsticas y muy marcadas. ¡°Ahora, adelante. No me presten atenci¨®n y sigan con lo suyo.¡± (To) Sonre¨ª y le entregu¨¦ un plato de gruel. Fion continu¨® su historia... Luego de quedar lastimadas, ella y To fueron vendidas y mandadas hacia el sur, a Eralgia¡­ ¡°Considero mi habilidad con la espada mi principal atractivo¡­ Pero tambi¨¦n puedo usar el mazo, la lanza, el l¨¢tigo y el hacha¡­ Y fuera de las artes marciales, puedo tocar la flauta. As¨ª que por favor, perm¨ªtame ser su concubina.¡± (Fion) ¡°...Bien.¡± (Naku/Fortuna) Mis dos esposas asintieron al un¨ªsono con gestos de aprobaci¨®n. ¡°?De verdad?¡± (Fion) Quiz¨¢s porque esperaba tener que insistir m¨¢s, Fion se sorprendi¨® mucho ante una respuesta favorable tan inmediata. Naku se le acerc¨® a Fion. ¡°Tienes la misma mirada que todas nosotras al ver a Aruh¡­ Esos sentimientos aunque no totalmente arraigados son muy fuertes¡­¡± (Naku) Yo tambi¨¦n me acerqu¨¦ a Fion y me sent¨¦ a un lado suyo. ¡°Escucha, Fion¡­ Quisiera contarte algunas cosas sobre mi¡­¡± (Aruh) Comenc¨¦ a contarle varias cosas, especialmente sobre la misi¨®n y del amor y cari?o que siento hacia cada una de mis chicas¡­ ¡°Fion, me sentir¨ªa honrado de tenerte como mi mujer¡­ Por eso quiero que est¨¦s al tanto como todas sobre lo que debo¡­¡± (Aruh) Sin dejar que terminara de hablar, Fion se me lanz¨® a los brazos. ¡°Tiene unos brazos muy c¨¢lidos¡­ Si, aqu¨ª pertenezco¡­ Deje que le ayude en su viaje.¡± (Fion) Respond¨ª a su abrazo, su cola comenz¨® a moverse r¨¢pidamente. ¡°?Bien! ?Una compa?era m¨¢s!¡± (Varetsi) ¡°...Si.¡± (Ursula) ¡°Mejorate pronto para que te unas a la diversi¨®n, Fion.¡± (Elin) ¡°Elin¡­ Ten un poco de delicadeza.¡± (Blair) ¡°Perdona, Blair¡­ Aunque debes admitir que es algo que va a disfrutar.¡± (Elin) Las chicas celebraron tambi¨¦n la uni¨®n de Fion al grupo. ¡°Tiene todos m¨¦ritos de un rey¡­¡± (Keeva) ¡°Muy cierto.¡± (Eugene) Escuche a Eugene y a Keeva murmurar sobre mi¡­ ¡°Bien por ti, Fion.¡± (To) ¡­ Una propuesta vino tambi¨¦n de To, ella tambi¨¦n quer¨ªa unirse al viaje. ¡°Tienes a muchas personas importantes a quienes cuidar en un viaje tan misterioso y peligroso¡­ ?Le parecer¨ªa si le ayudo a protegerlas?¡± (To) To nos mir¨® como si estuviera analizandonos. ¡°Su esposa tiene una gran fuerza que supera con creces a la m¨ªa¡­ Tambi¨¦n usted es muy fuerte, y muchas de sus chicas tienen potencial, sin olvidar al fiel hombre que le sirve¡­ De todas formas, no estar¨ªa de m¨¢s contar con toda la ayuda disponible¡­ No es por presumir, soy la persona m¨¢s fuerte de todos los pa¨ªses del norte.¡± (To) Luego de darnos su veredicto y mencionar su habilidad, hizo una ligera reverencia aun sentada. ¡°Adem¨¢s, quiero pagarle por su amabilidad¡­¡± (To) ¡°To, me encantar¨ªa recibir su ayuda.¡± (Aruh) Acept¨¦ gustoso la petici¨®n de To. Fion se puso muy contenta por mi decisi¨®n¡­ Incluso luego de enfrentarla la admiraba de gran manera. ¡°Kah, kah, kah¡­ Muchas gracias, se?or Aruh¡­ Le aseguro que no se arrepentir¨¢ de darme la oportunidad.¡± (To) To ri¨® con fuerza, haciendo que la chica c¨ªclope y el peque?o recuperaran la conciencia. ¡°Ah, lo siento.¡± (To) ¡°Descuida¡­ Ellos ya estaban tambi¨¦n por despertar. Descansen un poco m¨¢s tambi¨¦n.¡± (Aruh) Acarici¨¦ suavemente la espalda de Fion y ella me solt¨® para que pudiera ir a atender a los que faltaban. Desia fue con la chica c¨ªclope y yo fui con el joven. Era un ni?o humano de unos 9 o 10 a?os de edad. ¡°?Pap¨¢?¡± (ni?o) El ni?o pregunt¨® al verme. Pero cuando sus ojos enfocaron y vio quien era en realidad, sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. ¡°Uuuuh¡± (ni?o) ¡°?Qu¨¦ ocurre? ?Te duele algo?¡± (Aruh) Asustado, us¨¦ mi psicometr¨ªa para saber si le ocurr¨ªa algo al peque?o¡­ Pero se encontraba bien. Menos mal. ¡°?Qui¨¦n es usted? ?Donde estoy?¡± (ni?o) Deb¨ªa estar muy confundido. ¡°Soy Aruh¡­ Estas en una posada en la ciudad de Jimama, en Eralgia¡­ No te preocupes, est¨¢s a salvo.¡± (Aruh) El ni?o mir¨® los alrededores. ¡°?Eralgia¡­?¡± (ni?o) Sus ojos se abrieron por la sorpresa y trat¨® de levantarse, sin mucho ¨¦xito. ¡°Estabas muy mal, debes continuar descansando.¡± (Aruh) ¡°El rey¡­ Necesito hablar con el rey¡­ Debo salvar a Forepam.¡± (ni?o) Capitulo 66 Cap¨ªtulo 66: Un grupo que crece. El peque?o volvi¨® a dormirse despu¨¦s de pedir una audiencia con el rey de Eralgia; su cuerpo estaba realmente d¨¦bil. Sin embargo, su petici¨®n fue un tanto extra?a, ya que Forepam es actualmente un reino enemigo. Tendr¨¦ que hablar con Dob sobre ello¡­ ¡°?Es¡­ Es ¨¦l?¡± (chica c¨ªclope) ¡°Si, fue el joven Aruh quien te salv¨®.¡± (Desia) Cobij¨¦ al ni?o con una manta y mir¨¦ hacia donde estaban Desia y la chica c¨ªclope, la cual me miraba mientras hac¨ªa un esfuerzo por sentarse. Desia le ayud¨®. ¡°Gracias.¡± (chica c¨ªclope) ¡°No hay por qu¨¦.¡± (Desia) ¡°...Hay muchas mujeres en la habitaci¨®n¡­¡± (chica c¨ªclope) Su gran y expresivo ojo marr¨®n oscuro examin¨® a todos en el cuarto. ¡°?D¨®nde est¨¢n mis modales? Muchas gracias por salvarme, amo¡­ Soy Schelt Zenuetor¡­ Su esclava a partir de hoy.¡± (Schelt) Con voz digna, Schelt se present¨® a s¨ª misma y se proclam¨® mi esclava. ¡°Ser¨¢ un placer trabajar junto a sus dem¨¢s s¨²bditas.¡± (Schelt) ¡°?S¨²bditas?¡± (Alice) ¡°Quiz¨¢s sea otra forma de verlo.¡± (Titanya) ¡°...Somos fieles seguidoras.¡± (Ursula) Ser llamadas as¨ª les sorprendi¨®, pero m¨¢s que hacerlas enojar, les caus¨® gracia. ¡°?Me equivoque?¡± (Schelt) ¡°As¨ª es¡­ Ellas no son mis esclavas, sino mis esposas y concubinas.¡± (Aruh) Declar¨¦ orgulloso y contento. ¡°??Ehhhhh?! ?Es usted un pr¨ªncipe de Eralgia?¡± (Schelt) ¡°No, para nada. Soy Aruh Hydran, un naga de las monta?as de Tulser.¡± (Aruh) ¡°Aunque no se te culpa de confundir a Aruh con un candidato a rey.¡± (Naku) Todas asintieron; Eugene se cruz¨® de brazos y se uni¨® a la afirmaci¨®n. ¡°Guapo, gentil, inteligente, tenaz, apasionado, viril¡­ Por mencionar solo algunas de sus cualidades.¡± (Naku) ¡°Si¡± (Todas) Me sonroj¨¦ de escucharlas, sus rostros de felicidad tambi¨¦n estaban tenuemente te?idos de carm¨ªn. ¡°Y-Ya veo¡­¡± (Schelt) ¡°Kah, kah, kah¡­ Que no te extra?e que esas virtudes le den mujeres por montones, sean 100 o 1000.¡± (To) Esos n¨²meros son demasiado exagerados. ¡°Es probable.¡± (Naku) No, no lo es¡­ De verdad tendr¨ªa que convertirme en el monarca de una naci¨®n para que as¨ª fuera¡­ ¡°Digo, solo en cuesti¨®n de minutos, Fion se convirti¨® en una concubina.¡± (To) ¡°S¨ª, ?Que dicha!¡± (Fion) ¡°T¨² eres¡­ ?La esclava tigretaria! ?En serio te has convertido en su concubina?¡± (Schelt) ¡°As¨ª es, el joven Aruh me acept¨®.¡± (Fion) ¡°Convertir a una esclava en concubina¡­ ?Eh?¡± (Schelt) Schelt se mir¨® las mu?ecas y dej¨® escapar un ligero sonido de sorpresa de su boca, despu¨¦s toc¨® su cuello. ¡°No est¨¢n... El collar o los grilletes¡­¡± (Schelt) Tard¨® un poco en darse cuenta, su personalidad es seria pero tambi¨¦n un poco torpe y linda. ¡°Si, te los quit¨¦¡­ Has dejado de ser una esclava¡­¡± (Aruh) ¡°?Pero entonces por qu¨¦ comprarme y curar mi enfermedad y mis heridas?¡± (Schelt) Su rostro se fue enrojeciendo. ¡°Amo¡­ ?Tambi¨¦n me compr¨® con intenciones de convertirme en su concubina? ?A mi, una c¨ªclope?¡± (Schelt) ¡°?Hay alg¨²n problema en ello?¡± (Aruh) Es un malentendido, pero no le veo una raz¨®n para que le extra?e que la convierta en mi concubina solo por ser una c¨ªclope. ¡°Las c¨ªclopes somos descendientes de los demonios¡­ Es lo que dicen de nosotras¡­ Somos desechos de un solo ojo usadas para castigar a hombres que han cometido cr¨ªmenes graves.¡± (Schelt) Oh, esa pr¨¢ctica. Los pa¨ªses con una fuerte creencia en la supremac¨ªa humana tienden a catalogar a las dem¨¢s razas como seres de procedencia demoniaca o bestial. Existen matanzas y persecuciones que justifican en dicha creencia. Pero hay algunas razas que son vistas como altamente valiosas, incluso en reinos donde es com¨²n despreciarlas, as¨ª que solo matan a los hombres y conservan a las mujeres¡­You could be reading stolen content. Head to Royal Road for the genuine story. Los c¨ªclopes son diestros herreros que rivalizan con los enanos, pero son muy escasos y originarios de Uvikuto, un reino unido a Timancera en su campa?a contra Eralgia y con una pol¨ªtica en de odio hacia toda persona que no sea humana. ¡°Schelt, olvida todo eso que te han dicho¡­ T¨² tienes de demonio lo que aquellos que te lo dijeron lo tienen de respetables: Nada.¡± (Aruh) ¡°Pero es cierto que somos repugnantes¡­ No solo en Uvikuto, sino en los otros reinos a los que fui mandada¡­ Incluso en Eralgia, donde se supone que hay tolerancia por todas las razas¡­ Muchos de los que me ve¨ªa susurraban ¡®Desecho¡¯...¡± (Schelt) ¡°Schelt¡­¡± (Fion) ¡°...Olvida tambi¨¦n esas palabras.¡± (Fortuna) ¡°?Eh?¡± (Schelt) ¡°Que olvides tambi¨¦n eso que te dijeron, incluso en Eralgia hay humanos que son escoria.¡± (Fortuna) ¡°Si, hasta dentro del mismo ej¨¦rcito¡­¡± (Mitena) Mitena suspir¨® molesta, probablemente recordando el incidente con la brigada. ¡°Ese tipo de personas son las del problema, Schelt. Escucha, aquellos que no puedan ver lo bella que eres tienen problemas en la cabeza.¡± (Aruh) Schelt tiene una piel ligeramente azulada y el cabello largo de un color rosa p¨¢lido. Es alta y de muy buena figura¡­ Una mujer realmente hermosa. ¡°Eres muy atractiva, eso te lo aseguro.¡± (Aruh) ¡°Entonces¡­ En serio, en serio¡­ ?Planea volverme su concubina?¡± (Schelt) ¡°La raz¨®n por la que te liber¨¦ no fue esa¡­ Yo no quiero forzarte a que te conviertas en mi mujer¡­¡± (Aruh) ¡°Entonces¡­ ?Por qu¨¦...?¡± (Schelt) ¡°No me gusta la esclavitud¡­ Te di la libertad para que pudieras escoger tu propio camino¡­¡± (Aruh) Mis palabras le causaron sorpresa, pero tambi¨¦n la not¨¦ un poco triste. ¡°Entiendo, verdaderamente es un hombre con un coraz¨®n amable y generoso.¡± (Schelt) Por alguna raz¨®n, esas palabras me hicieron sentimental inc¨®modo conmigo mismo. Schelt se vio un poco cabizbaja por el motivo que le di, pero eso cambi¨® cuando puso su vista en Fion, su expresi¨®n fue como si una idea hubiera atravesado su mente. Las chicas reaccionaron como si se hubieran percatado de lo que se le ocurri¨® a Schelt¡­ Naku sonri¨® de una manera que ya reconoc¨ªa y de ah¨ª me enter¨¦. ¡°Amo¡­ Tengo la libertad de elegir mi propio camino, ?verdad?¡± (Schelt) ¡°As¨ª es, Schelt.¡± (Aruh) ¡°Entonces, me gustar¨ªa aprovechar esa libertad para saber algo¡­ ?Le gustar¨ªa que me convirtiera en su concubina?¡± (Schelt) ¡°Si, si me gustar¨ªa.¡± (Aruh) Su rostro se ilumin¨® con una gran sonrisa. ¡°?Vaya! ?Dos en un solo d¨ªa! ?Y todav¨ªa no amanece!¡± (To) Ese comentario fue innecesario, To¡­ Pero no puedo refutarlo. ¡­ Fion y Schelt se convirtieron en mis concubinas. A¨²n se encontraban d¨¦biles pero se ofrecieron a entrenar junto con las dem¨¢s y unirse a las noches de pasi¨®n cuando se recuperaran¡­ Honestamente me sent¨ªa muy contento, ten¨ªa a muchas chicas hermosas a mi alrededor¡­ Y con mis planes recientes tenia la certeza de que podr¨ªa cuidarlas y apoyarlas a todas, pero un extra?o presentimiento comenz¨® a surgir en mi interior, como si alg¨²n suceso importante y peligroso se acercara. Quiz¨¢s estaba relacionado al ni?o y su petici¨®n de querer ver al rey; o podr¨ªa ser algo m¨¢s. Pero dicho presentimiento fue opacado no solo por mi alegr¨ªa sino la de quienes me rodeaban. Eugene y su esposa se hab¨ªan reunido finalmente luego de muchos a?os. Keeva nos habl¨® un poco sobre lo que hab¨ªa vivido... Muchos de los amos que tuvo fueron buenos o al menos no eran crueles, pero algunos cuantos s¨ª lo eran, como el que la dej¨® en el estado en el que la encontramos¡­ Se trataba de un hombre de Timancera que disfrutaba de ver a mujeres sufrir enfrente de ¨¦l; a Keeva y a otras mujeres de varias razas las hizo ser golpeadas mientras se satisfac¨ªa ¨¦l mismo¡­ Por suerte, el hombre fue asesinado por las tropas de Eralgia y sus bienes (incluidos sus esclavos y esclavas) tra¨ªdos al reino¡­ ¡°Ian¡­ ¨¦l fue separado de mi antes de que me llevaran a Timancera.¡± (Keeva) El hijo de Eugene y Keeva fue mandado de vuelta a los pa¨ªses en el oeste del continente, de eso fueron ya seis a?os¡­ Pero ahora que la pareja se hab¨ªa reunido nuevamente, sus esperanzas de encontrarlo se volvieron muy fuertes. Tenemos a Maputtu como un destino asegurado, y durante ese viaje esperamos encontrar el paradero de Ian. ¡­ Descidimos dejar descansar a los cinco, solo Desia se qued¨® en la habitaci¨®n para cuidarles. El d¨ªa comenzaba a aclarar, pero las gruesas nubes y constante lluvia no lo har¨ªan muy iluminado. Por hoy no continuar¨ªa trabajando en el taller, ya ten¨ªa otros planes; pese a las condiciones clim¨¢ticas no iba a abandonar mi prop¨®sito de salir en busca de un kagyto y de informaci¨®n sobre monstruos. No hab¨ªa indicios de que fueran a caer rayos, as¨ª que no habr¨ªa problemas si entraba al bosque. Solo hablar¨ªa un poco con Dob sobre el asunto del ni?o y despu¨¦s me pondr¨ªa en contacto con los miembros de ¡®Hachas del bosque¡¯. Las chicas quisieron unirse y acept¨¦. El pretexto que Naku me dio fue que servir¨ªa para entrenar exploraci¨®n durante condiciones de lluvia; lo cual, es necesario aprender. Para ello iba a necesitar preparar un poco de equipo a prueba de agua, unos impermeables de piel de rana destripadora estar¨ªan muy bien¡­ Fui junto con Eugene a los establos a preparar el material y construir los abrigos contra la lluvia. Las calles estaban muy vac¨ªas, eran pocos los que sal¨ªan fuera de sus casas en este clima. Cuando llegamos a los establos, Barker y los animales con los que ten¨ªa un vinculo se pusieron contentos de verme¡­ Especialmente las yeguas... Not¨¦ algo extra?o en las tres cuando me acerqu¨¦ a verlas, por alguna raz¨®n, sent¨ª que sus niveles de inteligencia hab¨ªan aumentado pero nuestra conexi¨®n se debilitaba. Los cierviros estaban igual que siempre¡­ Excepto por el cambio de color en sus pelajes y en las puntas de las astas de Rulf (el macho). A¨²n hay muchos misterios alrededor de mi psicometr¨ªa, pero posiblemente afecte a largo plazo a los animales y entes con los que establezco el v¨ªnculo. Tengo un peque?o informe en donde apunto todo descubrimiento acerca de mi habilidad¡­ Mentir¨ªa si dijera que no estoy curioso del potencial que tiene. Acarici¨¦ a Barker, a las yeguas y a los cierviros y me puse a trabajar cuanto antes en preparar los impermeables mientras que Eugene se dedicaba a cuidar y alimentar a los animales. En menos de media hora prepar¨¦ suficientes impermeables para todo el grupo, eso incluye a Eugene, Keeva, Fion, Schelt, To y el ni?o. ¡°Le deseo ¨¦xito en su d¨ªa, mi se?or.¡± (Eugene) Dej¨¦ a Eugene en los establos y le di su impermeable; ¨¦l iba a continuar cuidando de los animales y despu¨¦s regresar¨ªa a la posada para asistir a Fortuna, Desia, a Kristera y a Elin, quienes no podr¨¢n acompa?arnos en el entrenamiento.. Las armas y armaduras de las chicas aun no estaban listas, as¨ª que usar¨ªan equipo provisional¡­ La meta esta vez no era el combate, pero hay monstruos y bandidos en el bosque, por eso es necesario estar preparados. ¡­ Al regresar a la posada, las chicas ya estaban en ropas de viaje¡­ Aunque se trataba de las que usaban para entrenar. Traje conmigo un bolso de piel de gum donde ten¨ªa los impermeables, piezas de armadura para proteger las partes importantes del cuerpo y armas variadas. ¡°?Son de muy buena calidad! Muchos mercenarios se gastar¨ªan sus ahorros comprando este equipo¡­¡± (Varetsi) ¡°Este cuchillo est¨¢ hecho con la parte de un monstruo, ?verdad?¡± (Titanya) ¡°Es de cigarra met¨¢lica si no me equivoco¡­ Pero este peto¡­ No reconozco el material.¡± (Blair) Las chicas comparaban el equipo mientras se lo pon¨ªan¡­ ¡°Esta lanza corta¡­ ?Ah! Es para el combate en el bosque.¡± (Mitena) ¡°Igual este arco¡­ Es muy pr¨¢ctico de usar.¡± (Varetsi) ¡°Es mucho mejor que lo que ten¨ªa cuando estaba en el ej¨¦rcito¡­ ?Y dice que este no es el equipo que nos est¨¢ preparando, joven Aruh?¡± (Alice) Asent¨ª. ¡°Es provisional, pero todo est¨¢ hecho con materiales de Tulser y puedo asegurar su calidad¡­¡± (Aruh) ¡°Pero no se conf¨ªen. Las armas y las armaduras solo son una peque?a parte de lo que hace al guerrero¡­ Son sus habilidades y experiencia las que proteger¨¢n sus vidas y les dar¨¢n la victoria.¡± (Naku) ¡°?Si!¡± (Todas) Todas asintieron al un¨ªsono al escuchar las palabras de Naku. ¡°Esta vez solo acompa?aremos a Aruh y a un grupo mercenario en busca de un kagyto pero no por ello bajen la guardia, iremos en un grupo numeroso y eso va a atraer monstruos, adem¨¢s de que la lluvia reducir¨¢ nuestros reflejos y entorpecer¨¢ nuestro avance¡­ Las quiero completamente alertas y preparadas.¡± (Naku) ¡°Si.¡± (Todas) ¡°Muy bien, entonces en marcha.¡± (Naku) La forma en como Naku las instru¨ªa era muy similar a la de un l¨ªder militar, Fortuna y yo sonre¨ªmos de manera nerviosa. Especial 19 Especial 19: Semillas de la discordia. *Punto de vista en tercera persona* Cuatro personas fueron capturadas por cr¨ªmenes de traici¨®n, todas fueron llevadas a la capital de Eralgia, pero ninguna lleg¨® a su destino. El responsable de tal hecho fue un aliado que ten¨ªan, un hombre de gran poder. En el camino, los agentes que los capturaron fueron emboscados por un numeroso grupo de soldados, quienes salvaron s¨®lo a tres de los prisioneros¡­ Uno de ellos muri¨®. ¡°Nuestro se?or se enter¨® de lo ocurrido¡­ Es una l¨¢stima que el plan haya fracasado.¡± (??) Los soldados eran muy diferentes a los que defend¨ªan Eralgia, partiendo por su uniforme, todo acerca de ellos era misterioso y macabro. Todos vest¨ªan de negro y ten¨ªan mascaras de piel que parec¨ªan sacos sobre sus cabezas. ¡°Se burlaron de nosotros¡­ ?Esos malditos desechos!¡± (Richard) Si, las personas que fueron liberadas no fueron sino los miembros de la brigada del ¡®Drag¨®n Tuerto¡¯. ¡°No habl¨¢bamos contigo, mocoso.¡± (l¨ªder) El hombre que estaba a la cabeza del grupo sombr¨ªo hizo a un lado a Richard Almond, ten¨ªa tanta fuerza que lo tir¨® al suelo. ¡°Guarda silencio o te unir¨¢s a los agentes del rey en convertirte en comida para los cuervos.¡± (l¨ªder) Richard ten¨ªa mal temperamento, su gran orgullo era fr¨¢gil, por lo que se enojaba con facilidad cuando lo sacud¨ªan¡­ Al caer al suelo, levant¨® su mirada cargada de furia; pero al sentir el aura que los hombres desprend¨ªan, cerr¨® su boca con fuerza para evitar que escapara cualquier palabra de ella. No importa cu¨¢nto tiempo llevaba practicando esgrima, si buscaba pelea se enfrentar¨ªa a m¨¢s de 10 oponentes, y cada uno era extremadamente poderoso. Los agentes que escoltaban a la brigada no eran para nada d¨¦biles, sino que pertenec¨ªan a ¨¦lites bien entrenadas, pero cayeron f¨¢cilmente ante estos hombres. ¡°Princesa, su t¨ªo est¨¢ triste por su rotundo fracaso¡­ Permiti¨® que los agentes que defienden a los ideales corruptos de este reinado se enterasen del plan.¡± (l¨ªder) El l¨ªder rega?¨® a Karen con una voz tenue y respetuosa, pero ella no reaccionaba, estaba catat¨®nica. ¡°Quiz¨¢s este trabajo fue demasiado para usted¡­¡­...¡± (l¨ªder) Karen segu¨ªa sin responder. ¡°?Porque no responde? Solo pida perd¨®n por su error y recibir¨¢ una segunda oportunidad.¡± (l¨ªder) ¡°...atarlo¡­¡± (Karen) ¡°No la escuch¨¦¡­ ?Que fue lo que dijo, princesa?¡± (l¨ªder) ¡°Quiero matarlo¡­ ?Quiero matar al hombre que me arrebat¨® a Alex!¡± (Karen) ¡°?Ohhh? Me alegra ver que siga cuerda¡­ Matar al agente que asesin¨® a Arrows¡­ Le alegrar¨¢ saber que tenemos informaci¨®n sobre ese agente.¡± (l¨ªder)Unlawfully taken from Royal Road, this story should be reported if seen on Amazon. ¡°?D¨®nde est¨¢?¡± (Karen) ¡°Acompa?a al blanco¡­ Actualmente se encuentra en la regi¨®n de Goldtree, y todo apunta a que se dirige a Menat¡­¡± (l¨ªder) Karen avanz¨® hasta ponerse frente a frente con el l¨ªder de la tropa. ¡°Ustedes son los ¡®Desertores de la ruina¡¯, ?No es as¨ª? Requiero de su asistencia para retomar y completar la misi¨®n, as¨ª como para cumplir mi venganza.¡± (Karen) ¡°Jo, jo, su petici¨®n es un poco osada siendo que a¨²n no se ha disculpado con su t¨ªo y con el resto de la facci¨®n por su rotundo fracaso.¡± (l¨ªder) ¡°M¨¢s que palabras, ?No ser¨¢ mejor una acci¨®n?¡± (Karen) Una sonrisa llena de malicia se form¨® en el rostro de Karen. ¡°Le entregar¨¦ la reh¨¦n a la facci¨®n junto con las cabezas de todos los que la acompa?an.¡± (Karen) Tales palabras hicieron que el hombre que dirig¨ªa al grupo llamado ¡®Desertores de la ruina¡¯ hiciera una reverencia, los dem¨¢s miembros imitaron el gesto. ¡°No podemos ayudarle directamente. Su t¨ªo corri¨® un gran riesgo con solo despacharnos hasta estas regiones en cuanto supo que fue capturada¡­ Pero no se preocupe, le brindaremos los recursos que necesite.(l¨ªder) ¡°Gracias, entonces quiero empezar por contactar a un amigo mio¡­ Su nombre es Victor Nauchin, tengan tambi¨¦n preparados al menos 100 soldados que pertenezcan a la causa para asistirlo.¡± (Karen) ¡°Como usted ordene¡­ ?Y que piensa hacer con estos dos?¡± (l¨ªder) Richard segu¨ªa en el suelo con una expresi¨®n de irritado en su rostro, mientras que el otro miembro que quedaba de la brigada se manten¨ªa quieto y nervioso. ¡°Richard, tienes la oportunidad se acompa?arme como un lacayo¡­ Esta vez har¨¢s lo que yo ordene, as¨ª sea comer excremento de cerdetok, y a cambio, te dejar¨¦ cortar la cabeza del naga.¡± (Karen) ¡°Hay mucho que no s¨¦ de ti, v¨ªbora mentirosa¡­¡± (Richard) Un par de los ¡®Desertores¡¯ desenvainaron sus espadas pero Karen los destuvo. ¡°Pero si me dejas limpiar esta humillaci¨®n y matar al naga, con gusto te obedecer¨¦¡­¡± (Richard) ¡°Tu, Homer, tambi¨¦n vienes conmigo¡­ Los dos hagan un buen trabajo y pongan orgullosos a nuestros queridos compatriotas que buscan traer grandeza a Eralgia.¡± (Karen) Tales palabras escond¨ªan las verdaderas intenciones de Karen para con los dos, en especial para Richard. As¨ª, la brigada del drag¨®n tuerto qued¨® libre y con el camino abierto para ir tras Aruh, Naku y los dem¨¢s¡­ Pero ni la brigada, ni los Desertores se hab¨ªan percatado de que los estaban vigilando. ¡­ ¡°Se llaman a s¨ª mismos como los hombres m¨¢s poderosos de Eralgia¡­ Pfff, tienen un extra?o y tonto sentido del humor... Cayeron redondos en mi trampa.¡± (enmascarado) Un enmascarado esperaba en medio del bosque, estaba rodeado por un peque?o grupo de soldados que usaban armaduras de cuero muy desgastadas y sucias. Ten¨ªan la apariencia de mercenarios principiantes o incompetentes¡­ Pero la realidad era otra. Tres kekats aparecieron repentinamente al lado del enmascarado, pero ¨¦ste ni se inmut¨®. ¡°Todo sali¨® seg¨²n lo previsto¡­ Los miembros de la brigada del drag¨®n tuerto entraron en contacto con las fuerzas secretas de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯ y fueron liberados.¡± (kekat) ¡°Que este plan resultara se debi¨® al sacrificio de valientes almas que luchan por el reino.¡± (enmascarado) Todos los presentes agacharon sus cabezas, sinceramente tristes por la muerte de aquellos que escoltaban a los miembros de la brigada. ¡°Lo peor de todo es que sus asesinos no eran combatientes dignos ni capaces¡­¡± (enmascarado) El enmascarado hablaba con desprecio cada vez que se refer¨ªa a los ¡®Desertores de la Ruina¡¯, como si creyera que fueran unos incompetentes. ¡°Se?or Terr, no podemos descuidarnos y asumir que no se han dado cuenta del enga?o¡­ Ni que no lo har¨¢n en el futuro.¡± (kekat) No te preocupes, tengo todo bajo control... ?Cuantos vinieron?¡± (Terr) ¡°Son 10, se?or.¡± (kekat) ¡°Un n¨²mero muy grande para rescatar a unos pocos¡­ Es muy probable que Cuervo Sangriento los dirija¡­ El plan fue un rotundo ¨¦xito.¡± (Terr) Luego de meditarlo por un rato, el enmascarado, que respond¨ªa a nombre de Terr, asinti¨®. ¡°Informen a todos los altos agentesde lo ocurrido y mantengan bien vigilada a la princesa¡­ Ella todav¨ªa puede ser ¨²til.¡± (Terr) Dos de los kekat asintieron y desaparecieron. ¡°Se?or, ?C¨®mo procederemos con los ¡®Desertores¡¯?¡± (kekat) ¡°Apostaremos a que Cuervo Sangriento es quien los dirige¡­ Cosecharemos¡± (Terr) ¡®Cosechar¡¯ una palabra clave que significa capturar a un blanco y matar a los que lo acompa?an. ¡°Pero se?or, lo mejor ser¨ªaasegurarnos de que ese hombre est¨¢ entre los presentes y lo siguieramos¡­ Si tomamos una acci¨®n descabellada, la facci¨®n podr¨ªa¡­¡± (subordinado) ¡°Estoy al tanto de ello, pero no podemos dejar ir esta oportunidad¡­ Si lo capturamos, el bando de la facci¨®n perder¨¢ a su pieza m¨¢s importante y ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil aplastarla¡­ Correremos el riesgo.¡± (Terr) Este fue el inicio de la campa?a para eliminar a todos los ¡®Desertores de la Ruina¡¯ y a la facci¨®n a la que pertenec¨ªan¡­ Pero eso ser¨ªa el detonante para un conflicto interno muy grave en el reino. Capitulo 67 Cap¨ªtulo 67: Planeando ir a una mazmorra. Le cont¨¦ a Dob sobre el ni?o y su petici¨®n y ¨¦l prometi¨® que investigar¨ªa m¨¢s a fondo. Tras darle aviso, me retir¨¦ del lugar y fui junto a todas al lugar donde se encontraban los miembros de ¡®Hachas del Bosque¡¯; se trataba de un edificio de dos pisos con un tabl¨®n de madera que ten¨ªa el tallado de un gorri¨®n con una flor en su pico. ¡°Una ¡®taberna de trabajos¡¯, pensar que volver¨ªa a una.¡± (Varetsi) ¡°Si¡± (Titanya) ¡°?Una taberna de trabajos?¡± (Agatha) Entramos en el edificio, era un lugar lleno de gente ruda, fueran hombres o mujeres. El piso de abajo estaba lleno de mesas y una barra donde hab¨ªa personas bebiendo y comiendo. El techo estaba muy alto, unas escaleras daban a un balc¨®n interior bastante espacioso donde hab¨ªa personas revisando varios tablones con papiros adheridos. ¡°Esta es una taberna de trabajos¡­ Un edificio donde se re¨²nen los gremios de mercenarios que son peque?os y todav¨ªa no tienen su propia sede.¡± (Varetsi) Cuando reci¨¦n entramos, las miradas de todos en el lugar se centraron en nosotros. Las miradas eran variadas: indiferencia, envidia, curiosidad, desaire y lujuria. Ursula y Agatha se escondieron detr¨¢s m¨ªo y de Cherry respectivamente. ¡°Ustedes, no estorben el paso. Entren o vayanse.¡± (hombre) Un tipo grande, musculoso y con cabeza calva nos grit¨® desde el otro lado de la barra. Est¨¢bamos estorbando el paso, as¨ª que nos movimos al interior. Un grupo de hombres le dirig¨ªan miradas lascivas a mis chicas e intentaron acercarse, pero alguien los detuvo. ¡°Yo que ustedes ni lo intentaba¡­ Ese hombre y la mujer de cabello azul est¨¢n al nivel de monstruos invencibles¡­ Los matar¨ªan mientras parpadean.¡± (Warth) ¡°Tsk, el l¨ªder de las Hachas¡­¡± (hombre vulgar) Los hombres regresaron a donde mientras refunfu?aban. ¡°Hola de nuevo, es bastante osado en venir acompa?ado de tantas bellezas¡­ No ser¨¢ que todas son mujeres suyas, ?verdad?¡± (Warth) Warth se acerc¨® y nos saludo amigablemente. Las chicas asintieron con mejillas ruborizadas. ¡°?En¡­ En serio? Solo fue un chiste, no me esperaba que fuera cierto¡­ Pero no veo a la se?orita Dewell.¡± (Warth) ¡°Bueno, sucedieron algunas cosas y ella est¨¢ en la posada.¡± (Aruh) ¡°Entiendo. Adem¨¢s, si viniste a visitarnos es porque tiene intenciones de buscar al kagyto, ?verdad? Es un poco impaciente para querer salir a buscarlo en este clima¡­¡± (Warth) ¡°Si, tengo un poco de prisa por conseguir uno¡­¡± (Aruh) ¡°No hay ning¨²n inconveniente a decir verdad.. Vayamos con el resto a discutir mejor las cosas.¡± (Warth) Seguimos a Warth hasta una mesa, en donde se encontraban sus compa?eros comiendo¡­ La comida huele bien, pero como desayunamos el grudel que prepar¨® Kristera, ya estamos satisfechos. ¡°El n¨²mero de mujeres a su alrededor aument¨® mucho desde la ¨²ltima vez.¡± (Jolek) ¡°Es cierto¡­ Oh, y lo acompa?a la belleza de piel rosa. Hola.¡± (Joe) Jolek remarc¨® apenas nos vio y Joe le mand¨® un saludo amigable mientras le gui?aba un ojo a Cherry, gan¨¢ndose una mirada muy agresiva por parte de ella que lo hizo retroceder. ¡°Heoo.¡± (Cherry) ¡°Lo siento mucho.¡± (Joe) Acarici¨¦ la cabeza de Cherry y esta dej¨® de comportarse de manera agresiva. ¡°Ellos son amigos nuestros, Cherry. Solo fue un peque?o gesto amistoso.¡± (Aruh) ¡°Heoooo.¡± (Cherry) La mesa no era suficiente para todos, pero como el lugar es frecuentado por grupos numerosos, es posible unir varias mesas, y eso hicimos. ¡°Hola, es un gusto conocerlas a todas. Soy Warth, y ellos son mis compa?eros. Pertenecemos al grupo mercenario ¡®Hachas del Bosque¡¯.¡± (Warth) Los compa?eros de Warth se presentaron¡­ Pero los miembros masculinos me ve¨ªan con cierta envidia. Mis chicas tambi¨¦n se presentaron, cada una haciendo ¨¦nfasis con orgullo en la relaci¨®n que ten¨ªan conmigo, empeorando las miradas. ¡°Es injusto, la ¨²nica mujer en nuestro grupo es Mousa¡­ Y ni siquiera es bonita¡­ ?Aghh!¡± (Jolek) La mesa se sacudi¨® una vez y Jolek se sostuvo la pierna¡­ Mousa solo se permanec¨ªa sonriente. ¡°Perd¨®n por no ser bonita.¡± (Mousa) Naku, Blair y Alice asintieron orgullosas de Mousa. ¡­ Cuando conversamos sobre los planes de hoy, sali¨® a relucir el tema de que los miembros de las ¡°Hachas del Bosque¡± tambi¨¦n estaban relacionados con Gerso, lo cual molest¨® un poco a las chicas, pero cuando intervine y les expliqu¨¦ lo ocurrido, se calmaron. ¡°Me di cuenta de que son bastante respetados en Jimama.¡± (Naku) ¡°Si, pero es por el momento. A¨²n no se extiende la noticia sobre nosotros, pero cuando ocurra, muchos de estos tipos vendr¨¢n a buscarnos pelea.¡± (Warth) Obviamente no mencion¨¢bamos que Gerso era una bandida, as¨ª que no hab¨ªa problema si habl¨¢bamos en p¨²blico¡­ ¡°Nos iremos de Jimama en dos d¨ªas, justo el tiempo necesario para que los pichones conozcan el ¡®nido dispuesto¡¯... Despu¨¦s de eso no tendremos problemas en mantenernos en contacto.¡± (Warth) Warth me habl¨® sobre el m¨¦todo de crianza de un kagyto. Luego de capturar un pich¨®n, se hace un nido en una ciudad (por lo general en el edificio del gremio con el cual se quiere establecer contacto) y el kagyto recordar¨¢ la ubicaci¨®n de este nido sin importar a donde vaya. ¡°No tenemos un edificio en Jimama, carajos, no hemos sido capaces de obtener nuestro propio edificio hasta ahora¡­ Por eso pens¨¦ que si ten¨ªas un conocido de confianza en la ciudad, podr¨ªamos pedirle ayuda para que podamos poner los dos nidos juntos y nos ayude a intercambiar las notas de las aves.¡± (Warth) Desgraciadamente no tengo conocidos as¨ª en Jimama, una cosa ser¨ªa Tulser, pero ah¨ª no podr¨ªan ir los kagyto¡­ Aunque no es del todo confiable, debo acudir de nuevo con Dob¡­ Estoy dependiendo mucho de ¨¦l. ¡°El se?or Dob es miembro del ej¨¦rcito y parece tenerles mucho respeto¡­ Tal vez ¨¦l pueda ayudarnos.¡± (Jolek) El pobre no sab¨ªa de lo que hablaba, pero no teniendo m¨¢s remedio, tendr¨¦ que aceptar esa propuesta. Not¨¦ a Varetsi y a Titanya viendo hacia el segundo piso¡­Reading on Amazon or a pirate site? This novel is from Royal Road. Support the author by reading it there. Al parecer, los papiros pegados en los tablones son anuncios de trabajos para los mercenarios¡­ Me pregunto si las dos querr¨¢n ir a ver. ¡°Warth, tambi¨¦n estoy interesado en buscar monstruos, variaciones de ser posible¡­ ?Habr¨¢ informaci¨®n al respecto en la taberna?¡± (Aruh) ¡°?Variaciones? Puede que haya alg¨²n trabajo en el tablero de anuncios¡­ ?Pero para qu¨¦ quieres esa informaci¨®n? Dudo que tras convertirte en h¨¦roe necesites de m¨¢s fondos.¡± (Warth) ¡°Los monstruos que presentan variaciones son posibles de criar, ?saben?¡± (Aruh) Cherry sac¨® el pecho con orgullo. ¡°Debe ser un chiste¡­ Ah, esas criaturas que tiene con usted¡­¡± (Mousa) ¡°Exacto, son variaciones.¡± (Aruh) No estoy del todo seguro, solo es una suposici¨®n m¨ªa, pero no puedo hacer p¨²blica mi psicometr¨ªa. Varetsi y Titanya reaccionaron expectantes a mi petici¨®n de buscar informaci¨®n sobre monstruos en la taberna. ¡°Cada vez que pasamos tiempo contigo descubrimos cosas locas¡­ Vayamos a ver entonces si hay algo all¨¢ arriba.¡± (Warth) Asent¨ª agradecido y fui al piso superior en compa?¨ªa de Varetsi, Titanya y Warth. ¡°No toda la informaci¨®n es cierta. Hay personas que hacen pedidos de investigaci¨®n cuando creen que han visto cosas¡­ Como este.¡± (Titanya) Cuando subimos a ver los anuncios, Titanya me explic¨® un par de cosas sobre el funcionamiento del tablero de anuncios. Los trabajos est¨¢n arreglados en rangos dependiendo de su importancia o peligrosidad y los mercenarios deben tener ese mismo rango para aceptarlas¡­ Esta taberna es de hecho un organismo controlado por el reino, sirve como mediador entre los clientes y los mercenarios, adem¨¢s de ayudar a estos ¨²ltimos en el aumento de rango. Sin embargo, el registro para formar un gremio mercenario debe hacerse en un cuartel u oficina gubernamental¡­ El anuncio que me ense?¨® Titanya era el de una misi¨®n de nivel F, el m¨¢s bajo que hay y que puede ser aceptado por cualquier mercenario. ¡°Creer¨¢n que estoy loca, pero vi un grupo de hadas cuando sal¨ª a buscar flores en el bosque. Les pagar¨¦ una moneda de gema si me traen pruebas para mostrarles a todos.¡± Nivel: F La recompensa es alta (una moneda de gema) pero ciertamente suena como una misi¨®n de broma. ¡°Pero hay veces en que algunas misiones que suenan locas suelen ser ciertas, aunque es dif¨ªcil predecir cu¨¢l lo ser¨¢.¡± (Varetsi) Las misiones que son muy disparatadas o poco cre¨ªbles suelen ser nivel F sin importar que tan alta sea la recompensa, y los anuncios se retiran si no se cumplen en un lapso menor a una semana. Los clientes deben pagar una cuota para anunciar su pedido en estos tablones, as¨ª que no muchos suelen volver a ponerlo. ¡°Mmm, si buscas monstruos que presenten variaciones, ?Que tal un hobgoblin?.¡± (Warth) Varetsi y Titanya sonrieron nerviosamente a la sugerencia de Warth. ¡°Sin embargo son demasiado pervertidos, y aunque se puedan criar, no es buena idea que tengas uno con tantas mujeres a tu lado.¡± (Warth) Escuch¨¦ a Cherry estornudar¡­ Debi¨® ser mi imaginaci¨®n. ¡°Los goblins pueden llegar a ser muy confiables.¡± (Aruh) Extra?ado por mis palabras, Warth continu¨® buscando en los anuncios y encontr¨® algo que me llam¨® la atenci¨®n. ¡°??Imps?! ??Hay imps en Goldtree?!¡± (Aruh) ¡°Los hay, pero son raros de encontrar, y m¨¢s a¨²n si buscas una variaci¨®n.¡± (Warth) Los imps son monstruos humanoides al igual que los goblins. Su capacidad para volar y gran inteligencia, los convierten en criaturas peligrosas que alcanzan el nivel C Sin embargo, lo que los hace m¨¢s especiales es que pueden usar magia, y no cualquiera, sino una que he clasificado como magia de luz. Dicho tipo no tiene su reconocimiento oficial y est¨¢ catalogado dentro de los elementos rayo, fuego y curativo, pero en mis estudios con el profesor Spencer y los bestiarios que tuve a la mano, llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que era un elemento diferente¡­ Y que solo puede ser usado por monstruos. El ¨²nico monstruo aparte de los imps que conozco que puede usar dicha magia son los Gortomongo, que habitan en cuevas en los desiertos de Igy pero son conocidos por su gran debilidad y delicioso sabor, no aportarian mucha fuerza al grupo¡­ As¨ª que los imps son la mejor opci¨®n. ¡°Tengo cierto inter¨¦s en los imps, quisiera saber mas al respecto de esa misi¨®n.¡± (Aruh) Warth tom¨® el papiro donde ven¨ªa inscrita la misi¨®n. ¡°Hay reportes de un nido de imps en unas cuevas al noreste¡­ Al parecer ese lugar es considerado una mazmorra.¡± (Warth) Conozco las mazmorras desde que viv¨ªa en Tulser, no son m¨¢s que ecosistemas subterr¨¢neos habitados por varias especies de monstruos, algunos pueden ser end¨¦micos y no se encuentran en otros lugares. Hay tres clasificaciones (que yo mismo cre¨¦) para las mazmorras: cavernas naturales, minas abandonada, o el nido de alg¨²n monstruo que fue invadido por otros. Es posible encontrar yacimientos minerales o de metales en las mazmorras, lo cual atrae a personas que buscan extraerlos; y si estas mueren, sus cosas se quedan adentro convirti¨¦ndose tambi¨¦n en tesoros que atraen a otros. Cuando ten¨ªa 11 a?os entr¨¦ en una mazmorra de Tulser, los monstruos eran mucho m¨¢s d¨¦biles que los de las monta?as. Las especies que recuerdo eran las cucarachas blancas almizcleras, patas largas cornudos, saltarines de ojos amarillos y ranas de caverna. ¡°Llevemos este anuncio a la barra y pidamos informaci¨®n del lugar¡­ Eso si quieres entrar, cuando llueve es peligroso hacerlo.¡± (Warth) Cierto, una mazmorra inundada es uno de los peores lugares donde estar. ¡°Podemos investigar al menos los alrededores¡­ Tambi¨¦n podemos buscar al kagyto en esa direcci¨®n.¡± (Aruh) ¡°Es una buena idea, hay veces en que los monstruos de una mazmorra salen durante d¨ªas lluviosos; incluso si no entramos podemos pedir informaci¨®n de aquellos que la habitan para estar preparados.¡± (Varetsi) ¡°Est¨¢ bien, no le veo problema a ello.¡± (Warth) La misi¨®n consist¨ªa en cazar y recolectar los h¨ªgados y alas de los imps, no la aceptamos pero igual fuimos a la barra del primer por informaci¨®n de la mazmorra. ¡°Aqui tienen, es la informaci¨®n que hay de la mazmorra del noreste. S¨ª da?an el pergamino ser¨¢n dos monedas de plata por compensaci¨®n.¡± (tabernero) El hombre que nos rega?¨® reci¨¦n entrando a la taberna era tambi¨¦n el encargado de brindar informaci¨®n a los mercenarios. El pergamino que nos entreg¨® era una copia pero igual era costosa y no se pod¨ªa sacar del establecimiento; nos lo entreg¨® luego de que Warth le mostrara una placa de metal ligero con su nombre y el del gremio al que pertenec¨ªa. ¡°?Encontraron informaci¨®n ¨²til?¡± (Naku) ¡°Si, trajimos esto. Me decid¨ª por buscar un imp.¡± (Aruh) Extend¨ª el pergamino sobre la mesa y les expliqu¨¦ a todos sobre la idea de acampar cerca de una mazmorra mientras busc¨¢bamos al kagyto. El pergamino era un mapa de las partes exploradas de la mazmorra, as¨ª como detalles sobre sus monstruos. Las criaturas que se pod¨ªan encontrar eran: salamandras gigantes, porponis (monstruos con la apariencia de bolas de pelusa), milpi¨¦s venenosos azules, murci¨¦lagos comeganado, y por supuesto, imps. ¡°Espero que no tenga planeado entrar con este clima, joven Aruh¡± (Alice) ¡°No, ped¨ª el pergamino para conocer sobre los monstruos que habitan en la mazmorra¡­ Con suerte, alg¨²n imp saldr¨¢ al exterior cargando su huevo.¡± (Aruh) Pese a su apariencia humanoide, los imps son criaturas ov¨ªparas, luego del acto de apareamiento, las hembras ponen un huevo y lo cargan a todos lados. Las cr¨ªas son autosuficientes desde que nacen. ¡°Incluso si no tenemos suerte, acampar fuera de una mazmorra ser¨¢ una experiencia valiosa.¡± (Aruh) Varetsi y Titanya cerraron sus pu?os, sus ojos se llenaron de determinaci¨®n y confianza. ¡°Les ense?ar¨¦ todo lo que s¨¦ al respecto. Conf¨ªen en m¨ª.¡± (Varetsi) ¡°Igual yo, puedo darme cuenta si un monstruo va a salir de la mazmorra y reconocerlo por el ruido que hace.¡± (Titanya) Titanya y Varetsi tienen muy buenos sentidos de la vista y o¨ªdo, las dos pueden diferencias peque?as sutilezas en los pasos de los monstruos al caminar o arrastrarse, o saber si estos se desplazan volando. ¡°No le veo ning¨²n inconveniente a la propuesta del joven Aruh¡­ A decir verdad, siempre quise ver una mazmorra de cerca.¡± (Blair) ¡°...¡± (Ursula) ¡°No son muy distintas de las cuevas ordinarias¡­ Salvo por la gran cantidad y variedad de monstruos.¡± (Mitena) ¡°?Ya has ido a una, Mitena?¡± (Blair) ¡°Si, antes de convertirme en soldado¡­ Tendr¨ªa unos siete a?os en ese entonces.¡± (Mitena) ¡°Eras muy joven cuando entraste, Mitena¡­¡± (Agatha) ¡°Si, y esa vez no me ense?aron nada sobre c¨®mo acampar¡­ As¨ª que este entrenamiento va a ser muy interesante y ¨²til para crecer como guerrera.¡± (Mitena) Mitena se emocion¨® mucho, todos sonre¨ªmos. Todas votaron a favor de entrenar fuera de la mazmorra. ¡°Haremos los preparativos entonces¡­ Tardaremos una hora y partiremos cuando todo est¨¦ listo, ?Qu¨¦ les parece?¡± (Warth) Asent¨ª a las palabras de Warth. Nosotros ya ten¨ªamos raciones de comida, medicamentos, una tienda y dos lonas de piel de rana destripadora (todav¨ªa me queda bastante). ¡­ Luego de poco menos de una hora, salimos en compa?¨ªa de los miembros de las ¡®Hachas del Bosque¡¯ hacia las afueras de la ciudad, en direcci¨®n al noroeste. ¡°?El se?or Aruh tiene m¨¢s mujeres?¡± (Mousa) ¡°Si, somos 15 en total. Las noches van a ser muy divertidas dentro de poco.¡± (Naku) ¡°El joven Aruh puede con todas nosotras.¡± (Ursula) ¡°Pero¡­ Son muchas¡­ ?Como pueden llevarse todas tan bien compartiendo al mismo hombre?¡± (Mousa) ¡°Lujuria¡­ Aruh nos satisface a todas y eso basta.¡± (Naku) ¡°?En serio?¡± (Mousa) ¡°No, es un chiste¡­ Hay algo de verdad pero no es todo¡­ Desde j¨®venes, Fortuna y yo tenemos discusiones para eliminar cualquier tensi¨®n que surja entre nosotras y todas se unen a dichas platicas; adem¨¢s, nos vemos como amigas y c¨®mplices con el mismo objetivo en com¨²n: Aruh.¡± (Naku) ¡°Suena como la uni¨®n que hay entre camaradas que luchan por un gran ideal¡­¡± (Mousa) ¡°Es lo que somos.¡± (Mitena) Me estaba sonrojando de escuchar la conversaci¨®n entre Mousa y las chicas, quienes respondian felices a cada una de las preguntas. En cambio, los hombres me dirig¨ªan miradas llenas de rencor¡­ ¡°En lugar de lamentarse y descargar su enojo contra ¨¦l mejor busquen una pareja.¡± (Warth) ¡°Lo hace sonar muy f¨¢cil, jefe.¡± (Jolek) ¡°Es por que es f¨¢cil¡­ Y si solo buscan los brazos de una mujer, podemos ir a visitar un prost¨ªbulo esta noche.¡± (Warth) Los chicos aceptaron gustosos y alegres por la oferta, pero Mousa suspir¨® con pesadez. ¡°Hombres tontos¡­¡± (Mousa) Recib¨ª preguntas sobre mi vida ¨ªntima por parte de los chicos una vez que sus ¨¢nimos regresaron, en especial de Joe y Jolek, pero no estaba dispuesto a revelar mis asuntos personales¡­ ¡°No voy a entrar en detalles, solo dir¨¦ que soy el hombre m¨¢s afortunado de Maltras.¡± (Aruh) ¡°Vamos, no seas aguafiestas¡­. No, mas bien estas presumiendo, ?verdad?¡± (Jolek) ¡°Deja las conversaciones est¨²pidas para cuando est¨¦s ebrio.¡± (Mousa) ¡°?Dices que soy est¨²pido?¡± (Jolek) ¡°No digo, afirmo.¡± (Mousa) La conversaci¨®n se inclin¨® hacia una discusi¨®n c¨®mica entre ellos dos¡­ O se llevan muy bien o muy mal. ¡°Heoooo.¡± (Cherry) Cherry me agarro del brazo derecho y se me acurruc¨® feliz, Blair me tom¨® del otro brazo e hizo lo mismo. Adem¨¢s, el ¨¢nimo de todas se volvi¨® muy feliz. ¡°Aprendan un poco de ¨¦l.¡± (Warth) Los chicos asintieron. Especial 20 Especial 20: Elegido por el destino *Punto de vista de Dob* Exhal¨¦ tratando de deshacerme del fastidio que sent¨ªa. La ma?ana era l¨²gubre y deprimente, en d¨ªas as¨ª s¨®lo puedo esperar malas noticias. El joven Aruh Hydran me visit¨® hace poco para informarme que uno de los esclavos que adquiri¨® es un ciudadano proveniente de Forepam, o al menos est¨¢ relacionado a ese reino traidor. Podr¨ªa ser la broma perversa de un mocoso, o las divagaciones tras despertar luego de un coma; pero por la petici¨®n del joven Hydran debo verificarlo por cuenta propia. Me alegra que conf¨ªe en mis habilidades pese a que no le he dado muchos motivos para que lo haga hac¨ªa mi persona¡­ Desear¨ªa que pudiera verme como su amigo, o al menos en un compa?ero en el que puede confiar plenamente¡­ Lamentablemente, mi trabajo como agente del rey me orilla a tomar decisiones que permitan dicha relaci¨®n. En especial desde que tengo que enga?arlo para proteger su espalda y la de todas las chicas que lo siguen¡­ Originalmente se me pidi¨® cuidar solo de la or¨¢culo, ella es la persona m¨¢s valiosa en el reino luego del rey¡­ No, podr¨ªa decirse que es m¨¢s valiosa que Su Majestad¡­ Obviamente, la persona m¨¢s preciada para ella tambi¨¦n debe ser protegida. Pero una cosa llev¨® a la otra y ahora me he convertido en admirador del joven Hydran¡­ ¨¦l desconoce la porquer¨ªa que es el mundo, pero esa misma inocencia est¨¢ arraigada a un fuerte sentido del deber, valent¨ªa y de bondad¡­ Virtudes de los h¨¦roes de las leyendas. Yo soy un hombre c¨ªnico, me enfoco en ver el lado negativo de todo, sufro con cada una de las acciones de ese joven que rayan en lo tonto muchas de las veces¡­ Pero no puedo dejar de verlo como alguien admirable. Me siento como un ni?o admirando a su ¨ªdolo. Digo, su forma de actuar puede crear milagros¡­ Solo por su deseo de curar a unos esclavos enfermos logr¨® dar con su objetivo de encontrar a la esposa de su subordinado, el se?or Eugene Yonzo¡­ Si esa pareja tiene una hija estoy completamente seguro de que querr¨¢n entreg¨¢rsela en el futuro como concubina¡­ En fin, regresando a lo del encargo¡­ Se supone que este ni?o esclavo le pidi¨® ayuda al joven Hydran para ver al rey y recibir ayuda para salvar a Forepam. ¡°Dob, te lleg¨® este reporte hace poco.¡± (??) Uno de mis compa?eros, agente igual que yo, me entreg¨® una carta atada con un lazo negro¡­ Eso no es bueno. Ese color representa que un plan ha cambiado. Recib¨ª la carta, le quit¨¦ el list¨®n y la abr¨ª¡­ Lo sab¨ªa, eran malas noticias. Es sobre su alteza Karen, su caso fue tomado por el extremista de Terr¡­ Temo que quiera intentar una tonter¨ªa que debilite a la ya de por s¨ª fr¨¢gil paz interna de Eralgia. ¡°Terr planea usar a la princesa para atraer a la mano derecha del Se?or Peter.¡± (Dob) ¡°Eso es malo¡­ Si Terr comete un error podr¨ªa poner muy nerviosa a la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯ e iniciar un levantamiento.¡± (??) ¡°Es cierto, Bokz¡­ Env¨ªa de inmediato una carta a Su Majestad el rey para que le de la orden de cancelar la operaci¨®n.¡± (Dob)Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. ¡°Esperemos que no sea demasiado tarde.¡± (Bokz) Ojal¨¢ los dioses concedan el deseo de Bokz. ¡­ ¡°Se?or Dob, sea bienvenido.¡± (mucama) Una de las mucamas de la posada donde se hospedaban el joven Hydran, la se?orita or¨¢culo y las dem¨¢s mujeres me recibi¨® con una sonrisa. ¡°Buenos d¨ªas, vengo por encargo del joven Aruh Hydran¡­ Del chico con muchas mujeres a su lado.¡± (Dob) ¡°Ah, ?El hu¨¦sped de las habitaciones grupales 5 y 7?¡± (mucama) La mucama se sonroj¨® cuando record¨® las habitaciones donde estaban hospedados ¨¦l y sus mujeres, y en la que cuidaba de sus esclavos en recuperaci¨®n¡­ Le falta profesionalismo a esta chica, se desmayar¨ªa si le tocara presenciar las org¨ªas que organizaba la princesa Karen junto con sus ¡®amigas¡¯ y ¡®amigos¡¯. Siento n¨¢useas de recordarlas¡­ El sexo es repulsivo, con todos esos fluidos y ruidos, desconozco la man¨ªa de muchos por perseguirlo¡­ Aunque en el caso del joven Hydran se comprende ya que como todos los naga, pasa por la etapa en la que pose¨¦ un gran libido. ¡°Busco el cuarto donde dej¨® a las personas heridas.¡± (Dob) ¡°Si, venga conmigo.¡± (mucama) Recobrando su compostura, la mujer me llev¨® por el corredor que daba al edificio anexo. En el camino me top¨¦ a la segunda esposa del joven Hydran, la se?orita Fortuna Dewell; estaba acompa?ada de una mujer mayor que ella¡­ Es tambi¨¦n una de las concubinas, Kristera Greatown. Le indiqu¨¦ a la mucama que bastaba con acompa?arme hasta ah¨ª, y luego de hacer una despedida formal, se retir¨®. ¡°?Vaya! Buenos d¨ªas se?or Dob, vino muy r¨¢pido, no hace mucho que Aruh fue con usted.¡± (Fortuna) Con una ligera y agraciada reverencia, caracter¨ªstica de la hija de un comerciante adinerado, la se?orita Dewell me salud¨®. ¡°Buenos d¨ªas, se?or Dob.¡± (Kristera) Por lo general, una concubina no habla cuando la mujer leg¨ªtima lo hace, pero ese no parece ser el caso aqu¨ª. Ambas parecen estar al mismo nivel, o m¨¢s bien, es como si fueran buenas amigas¡­ Tambi¨¦n con la se?orita Desia Beusmaji, la desmodas... Ella parec¨ªa emitir el mismo tipo de v¨ªnculo amistoso con la se?orita Dewell cuando me visit¨® ayer. Esta mujer es muy abierta de coraz¨®n y mente¡­ Sin mencionar a la se?orita or¨¢culo¡­ ¡°Buenos d¨ªas a las dos¡­ Los dioses bendicen al que trabaja con esmero. El joven Aruh me cont¨® que el ni?o que compr¨® resulta ser de Forepam¡­ Es un asunto que podr¨ªa ser de alta relevancia.¡± (Dob) ¡°Es cierto, Aruh est¨¢ un poco preocupado por ese asunto aunque aparenta darle poca importancia.¡± (Fortuna) ¡°Entonces me siento halagado de que me tomara en cuenta para ayudarle.¡± (Dob) ¡°Aruh est¨¢ indeciso sobre confiar en usted o no¡­ Pero s¨¦ que usted le agrada.¡± (Fortuna) Si, ese es el problema que me aqueja¡­ El joven Hydran hace bien en desconfiar, es inteligente por eso. La se?orita Greatown sonri¨® al verme. ¡°A usted tambi¨¦n le agrada el joven Aruh, ?verdad?¡± (Kristera) ¡°Si, le admiro como guerrero (y h¨¦roe que es), pero es un hombre demasiado bueno.¡± (Dob) ¡°S¨ª, ya escuch¨¦ su opini¨®n anteriormente.¡± (Fortuna) ¡°Solo deseo que sea precavido con quienes conf¨ªa¡­¡± (Dob) La conversaci¨®n no continu¨® mucho y nos movimos hacia la habitaci¨®n de los esclavos¡­ Me sorprend¨ª mucho al ver la mejora en comparaci¨®n a cuando los encontramos en la tienda¡­ De hecho me sorprend¨ª durante el tratamiento. ¡°Hola, se?or Dob.¡± (Elin) ¡°?Quien es?¡± (Fion) ¡°Es Dob, ¨¦l acompa?¨® al joven Aruh cuando fue al mercado de esclavos¡­ Luce sospechoso pero es un hombre muy bueno.¡± (Elin) La m¨¢scara es necesaria para continuar mi trabajo como agente. ¡°Buenos d¨ªas a todas y a todos, en representaci¨®n al joven Aruh Hydran he venido a resolver sus problemas. Soy el agente Dob de las fuerzas del reino de Eralgia¡­ Posiblemente piensen que mi apariencia es extra?a, pero perteneciendo a un grupo de ¨¦lite tengo razones por las cuales ocultar mi rostro, espero que entiendan y a¨²n puedan continuar en este humilde servidor.¡± (Dob) ¡°Habla muy r¨¢pido.¡± (To) Los cinco esclavos estaban despiertos, incluido el ni?o, quien estaba siendo alimentado por la esposa del se?or Yonzo, quien ya se encontraba lo suficientemente bien como para levantarse. ¡°Aqu¨ª tienes.¡± (Keeva) ¡°Gracias se?ora¡­ Pero, ?Segura que se siente bien como para ayudarme a comer?...¡± (ni?o) ¡°Estoy mucho mejor, ya me he recuperado del cansancio tambi¨¦n¡­¡± (Keeva) ¡°Oh, Se?or Dob¡­ Qu¨¦ bueno que pudo venir pronto.¡± (Desia) La se?orita Beusmaji se percat¨® de mi presencia mientras estaba ocupada mezclando una poci¨®n. ?Esos tres no se percataron de mi presentaci¨®n? En fin. El ni?o me mir¨® con ojos de curiosidad. ¡°?El es el rey de Eralgia?¡­ El se?or que me cur¨® era m¨¢s majestuoso.¡± (ni?o) ¡°No lo soy, pero soy un agente que trabaja para la corona¡­ Lo que me digas se lo har¨¦ saber al rey si es de veras importante.¡± (Dob) Cuando me escuch¨®, su expresi¨®n se volvi¨® de gran alivio y felicidad. ¡°Yo¡­ Yo soy Perik Samon¡­ Hay algo que quiero suplicarle¡­¡± (Perik) Lo que me cont¨® fue informaci¨®n de gran importancia, algo que deb¨ªa de informarle a Su Majestad cuanto antes¡­ Joven Hydran, en verdad fue escogido por los dioses. Capitulo 68 Cap¨ªtulo 68: Recolecci¨®n de tesoros en los bosques de Goldtree. ¡°?Haaa!¡± (Blair) La espada de Blair cort¨® limpiamente el cuerpo de un cangrejo esp¨ªa que trat¨® de saltar sobre ella, y no era la ¨²nica que estaba peleando. ¡°?Varetsi! ?Titanya! ?Cubran a Alice y a Cherry!¡± (Naku) Flechas y piedras volaron por los aires matando a otros cangrejos esp¨ªa y slimes tiradoras... Luego de que nos adentraramos en lo profundo del bosque, fuimos atacados por monstruos¡­ O m¨¢s bien, nosotros los atacamos. Un enjambre se hab¨ªa formado en los alrededores de la mazmorra, impidiendo acercarnos sin tener que destruirlo; parec¨ªa como si fuera un muro de enemigos. Eran depredadores que se hab¨ªan acercado a comer a las orugas regordetas negras, criaturas que tambi¨¦n habitan en la mazmorra y que son los consumidores primarios en la cadena alimenticia de esta. Un descomunal n¨²mero de estas orugas salieron atra¨ªdas por la lluvia, y ellas a su vez, atrajeron a los monstruos de los alrededores. ¡°?Heooooo!¡± (Cherry) Los golpes de Cherry arrasaban a grupos a la vez, la armadura que le hab¨ªa dado era m¨¢s ligera que la que usaba normalmente, lo que le permit¨ªa moverse m¨¢s r¨¢pido. Varias slimes tiradoras dispararon sus proyectiles de moco azulado contra Cherry, pero esta se defendi¨® blandiendo con fuerza su escudo para cambiar la direcci¨®n de los disparos¡­ Ese fue el movimiento que us¨¦ contra el gremio ¡®Hachas del Bosque¡¯ cuando nos enfrentamos. ¡°?Eso fue...?¡± (Mousa) ¡°?Conc¨¦ntrate en la pelea, Mousa!¡± (Warth) Los monstruos eran bastantes, no hab¨ªa momento para descuidarse. Los miembros de las Hachas del Bosque trabajaban muy diligentemente, sus roles estaban muy bien definidos en primera y segunda l¨ªnea¡­ Sin embargo, nosotros no nos qued¨¢bamos atr¨¢s en cuanto a organizaci¨®n. ¡°Aruh, ?Te encargo el flanco derecho!¡± (Naku) Mitena, Cherry, Blair, Alice y yo nos encarg¨¢bamos del combate directo, mientras que Varitse y Titanya nos cubr¨ªan desde la distancia. Las dos ten¨ªan una punter¨ªa impecable y ninguno de sus tiros fallaba en dar en el blanco. Un cangrejo salt¨® desde lo alto de un ¨¢rbol y fue empalado en pleno aire por la lanza de Mitena, quien se deshizo del cuerpo y elimin¨® a otros seis m¨¢s mientras se dirig¨ªa con movimientos ¨¢giles hacia donde estaba Blair para apoyarla. ¡°Se acercan dos cangrejos por la izquierda, ?Se dirigen hacia Alice!¡± (Agatha) ¡°Hay tres slimes en el ¨¢rbol a unos treinta metros en frente.¡± (Ursula) Agatha y ¨²rsula se encargaban de vigilar los alrededores para avisar sobre cualquier monstruo que se acercara. ¡°?Varetsi, las slimes! ?Alice, cu¨ªdate los cangrejos!¡± (Naku) Tres flechas disparadas consecutivamente dieron todas justo en los n¨²cleos de las slimes, mientras que los cangrejos fueron heridos por piedras lanzadas por Titanya para despu¨¦s ser cortados limpiamente por la espada de Alice. Algunos monstruos se nos escabullian y se dirig¨ªan hacia el equipo de la retaguardia, pero Naku se encargaba de eliminarlos mientras daba ¨®rdenes. Aunque numerosos, los monstruos fueron cayendo uno tras otro a gran velocidad. En poco menos de una hora, los exterminamos a todos¡­ Montones de cuerpos de cangrejos esp¨ªa y n¨²cleos rotos de slimes tiradoras yac¨ªan regados por todos lados; r¨¢pidamente levantamos el campamento en este sitio para recolectar todos los materiales. Hice un techo con una manta de piel de rana destripadora para cubrirnos de la lluvia y us¨¦ la otra como tapete para poner la tienda encima. Est¨¢bamos a unos 20 metros de la mazmorra, o eso dec¨ªa el mapa, no ve¨ªa ninguna monta?a o formaci¨®n rocosa¡­ Deb¨ªa ser un agujero en el piso. ¡°Fue un resultado muy bueno para nuestra primera pelea juntas¡­ Sin embargo, Blair, Cherry, atacan de manera muy descuidada todav¨ªa, deben aprender a retroceder para evitar ser rodeadas.¡± (Naku) ¡°Lo siento, se?orita Naku. Es como usted dice, me enfrasco en atacar al enemigo enfrente y no pongo mucha atenci¨®n en mis alrededores.¡± (Blair) ¡°?Heooo!¡± (Cherry) Al contrario de Blair, quien se disculp¨® por sus errores durante el combate, Cherry sac¨® el pecho con orgullo pareciendo decir ¡®No importa, puedo eliminar a todo el que se me acerque¡¯. ¡°?Cherry¡­! No todos los enemigos se mueven controlados por el instinto, las t¨¢cticas de un oponente astuto pueden ser m¨¢s aterradoras que los ataques de uno muy fuerte¡­¡± (Naku) ¡°Heooo¡± (Cherry) ¡°No es bueno que dependas tanto de Aruh.¡± (Naku) Cherry se disculp¨® luego de que Naku le recordara el motivo por el que limit¨¦ el uso de mi extra percepci¨®n. Es una terrible estrategia confiar ¨²nicamente en las habilidades de una sola persona, eso crea una dependencia y deterioro en las capacidades de los dem¨¢s. Mi extra percepci¨®n podr¨¢ ser muy ¨²til, pero el grupo debe aprender a desarrollar una forma de combatir o actuar pensando en que no puedo estar disponible. ¡°Me alegra que comprendas, Cherry¡­ Ser¨¢s una guerrera ejemplar dentro de poco.¡± (Naku) ¡­ Las chicas se quedaron en el campamento desmantelando a los monstruos. Naku, Varetsi y Titanya ten¨ªan bastante experiencia en este campo y le ense?aban a las dem¨¢s sobre c¨®mo y d¨®nde cortar. Por otra parte, yo acompa?¨¦ a Warth y sus hombres a buscar nidos de kagyto en los alrededores. Al mismo tiempo, usaba mi extra percepci¨®n para saber si alg¨²n monstruo sal¨ªa de la mazmorra¡­ Pude sentir una gran cantidad de monstruos bajo mis pies, y eso a su vez me ayudaba a darme cuenta de la forma que ten¨ªa la mazmorra¡­ O de al menos una parte, sus dimensiones superaban el alcance de mi habilidad, tanto en extensi¨®n como en profundidad¡­ Por su estructura y tama?o, parec¨ªa como un gigantesco hormiguero. ¡°?Ah¨ª hay uno!¡± (Jolek) Jolek encontr¨® un nido de kagyto, era una peque?a construcci¨®n de ramas y pasto. ¡°No veo ni escucho a los padres¡­ El nido debe estar vac¨ªo.¡± (Warth) ¡°Tiene raz¨®n, jefe¡­ Y hay baba de slime¡­ Lo padres y los pichones debieron ser devorados por el enjambre.¡± (Jolek)Support the author by searching for the original publication of this novel. Lamentablemente lo mismo ocurri¨® con otros nidos de kagyto que encontramos. ¡°Los kagytos y otros animales peque?os fueron exterminados de esta zona. Tendremos que alejarnos de la mazmorra para tener m¨¢s suerte.¡± (Sean) Sean, el chico taciturno del gremio, nos sugiri¨® buscar en otro lado, lo cual aceptamos. Mientras nos dirigiamos a una nueva zona de b¨²squeda, vi un objeto blanco en medio de unas rocas que hab¨ªan sido colocadas como si fuera una casa. Movido por la curiosidad me alej¨¦ del grupo y fui a investigar por mi cuenta, se trataba de un huevo. ¡°Eso es¡­ ?Un huevo de basilisco! ?Que suerte!¡± (Mousa) Los basiliscos son monstruos muy famosos, vienen descritos en muchos bestiarios. Aunque m¨¢s que una criatura en espec¨ªfico, se trata de una familia de lagartos con plumas compuesta por tres ejemplares: el basilisco rojo, el basilisco volador, y el bajo basilisco. Este huevo pertenece al ¨²ltimo, que son los m¨¢s comunes, pero aun as¨ª, un huevo de estos se puede vender por 4 monedas de gema, ya que son considerados un gran manjar¡­ Aunque son peligrosos de obtener. ¡°Si el huevo est¨¢ reci¨¦n puesto puede venderlo por una buena suma de dinero¡­¡± (Jolek) ¡°M¨¢s importante que eso, hay una familia de basiliscos demasiado cerca de la ciudad, ?Hay que buscar a los padres y matarlos cuanto antes!¡± (Mousa) No es que sean especialmente poderosos, pero los basiliscos tienen una habilidad peligrosa: la petrificaci¨®n. Los falsos basiliscos no son la excepci¨®n. Pese a su peque?o tama?o (poco m¨¢s de 50 cm), puede convertir a una persona en una estatua de roca con solo verlo a los ojos. Aparte de eso, tambi¨¦n pueden usar magia elemental de tipo tierra de bajo nivel¡­ ¡°No ser¨¢ necesario, encontr¨¦ un trozo de la cola lleno de mordidas.¡± (Joe) No lejos del nido hab¨ªa m¨²ltiples estatuas de cangrejos esp¨ªa y nucleos de slime rotos. Hab¨ªa trozos de cascarones de otros huevos, que muy probablemente los padres estaban tratando de transportar. El huevo que tengo en mis manos corri¨® la suerte de pasar desapercibido tras ser abandonado. Us¨¦ mi psicometr¨ªa, el embri¨®n segu¨ªa con vida y estaba muy pr¨®ximo a nacer, quiz¨¢s ma?ana o el d¨ªa siguiente¡­ Y m¨¢s que un simple falso basilisco sent¨ª a uno de gran poder¡­ El peque?o que iba a nacer era una variaci¨®n. Tengo una teor¨ªa en mente, que quiz¨¢s explicaba los cambios en las yeguas y en los cierviros, as¨ª como en la apariencia tan cercana que tiene Cherry a la de una persona, del poder de Arachne y Barker y que el drake que tambi¨¦n iba a ser una variaci¨®n¡­ Mi psicometr¨ªa tiene el poder de hacer evolucionar a las criaturas con las que formo un v¨ªnculo¡­ Existen algunos factores que he tomado en cuenta para esta teoria, como las piedras m¨¢gicas, el poder original de la especie y la familia a la que pertenece. Los animales poseen una gema m¨¢gica peque?a, as¨ª que los cambios no son notables. Los monstruos de bajo poder se convierten en variaciones donde cambia mucho su apariencia f¨ªsica, al grado de poder considerarlas nuevas especies; mientras que los que tienen piedras m¨¢gicas grandes y mucho poder, sufren de variaciones que los hacen a¨²n m¨¢s fuertes y los convierten en monstruos nivel X. Debido a que sigo sin conocer las especies de Arachne y Barker no puedo dar un certamen seguro¡­ Posiblemente en el futuro descubra algo que cambie mis hip¨®tesis. ¡°Este huevo tuvo mucha suerte de sobrevivir al ataque, dudo mucho que siga estando fresco, pero puede venderlo por algunas monedas de plata¡­¡± (Joe) ¡°Mmm, ser¨¢ m¨¢s entretenido conservarlo.¡± (Aruh) ¡°Mant¨¦ngalo alejado de las rocas si desea hacerlo, incluso si conoce la forma de criar monstruos con variaci¨®n no es seguro que este la tenga, y los basiliscos son peligrosos desde que nacen.¡± (Warth) Asent¨ª a la sugerencia de Warth. Normalmente ser¨ªa una terrible idea intentar criar un basilisco, pero ya puedo sentir el v¨ªnculo que me une al embri¨®n¡­ Por extra?o que parezca, para que pueda eclosionar, un huevo de basilisco debe estar rodeado de piedras. Puse el huevo en una peque?a bolsa dentro de mi gambeson; la c¨¢scara es resistente y un poco el¨¢stica, pero de todas formas debo tener cuidado y protegerlo¡­ Puse tambi¨¦n una piedra disimuladamente mientras no me observaban. ¡­ Continuamos buscando, cuando de pronto escuchamos los llantos de un pich¨®n. Hab¨ªa un avecilla con pocas plumas en la base de un ¨¢rbol, sus gritos eran de auxilio y dolor. ¡°?Arriba del ¨¢rbol! ?Una slime tiradora!¡± (Jolek) Hab¨ªa una slime en una de las ramas del ¨¢rbol que estaba cerca del pich¨®n. Junto con el n¨²cleo, hab¨ªa otra ave beb¨¦ muerta y los cuerpos de dos adultos en la baba que formaba al monstruo. No sinti¨¦ndose satisfecha, la slime salt¨® sobre el pich¨®n pero encontr¨® su muerte el el filo de mi espada, que cort¨® el n¨²cleo en dos mitades perfectas. Proteg¨ª al peque?o de la baba que comenzaba a caer y lo tom¨¦ en mis manos. Estaba herido, pero nada de gravedad; es bastante resistente para caer de la altura de donde estaba el nido con solo una pata lastimada. ¡°?Que clase de movimiento fue ese?¡± (Warth) Warth y el resto del gremio me miraban con asombro¡­ Si este ataque les pareci¨® sorprendente, los de Naku har¨ªan que sus ojos saltaran de sus cuencas como si fueran dibujos animados. M¨¢s importante, antes de que pudiera regresar a lado del equipo, el pich¨®n que estaba dentro de la slime comenz¨® a piar. No estaba muerto despu¨¦s de todo, ?Qu¨¦ sorpresa! Lo tom¨¦ y us¨¦ mi psicometr¨ªa para saber su estado¡­ Estaba muy lastimado y ten¨ªa heridas internas. Por suerte tra¨ªa conmigo un poco de las pociones de alta calidad que hab¨ªa hecho con Desia¡­ La us¨¦ en el peque?o y las heridas que ten¨ªa comenzaron a sanar r¨¢pidamente; tambi¨¦n le puse al pich¨®n que cay¨® del ¨¢rbol. Ten¨ªa raz¨®n en mi hip¨®tesis de que requer¨ªa que las criaturas con las que intentaba formar una uni¨®n deb¨ªan estar heridas si ya hab¨ªan nacido para que la habilidad funcionara. Solo el segundo pich¨®n acept¨® el v¨ªnculo con mi psicometr¨ªa. ¡°Los dos pichones sobrevivieron¡­ Encontramos lo que ven¨ªamos a buscar.¡± (Aruh) ¡­ Regresamos al campamento mientras que era elogiado por la forma en c¨®mo mat¨¦ a la slime¡­ El ataque fue tan preciso, que incluso cort¨® la diminuta piedra m¨¢gica que estaba dentro del n¨²cleo. ¡°?Aruh! ?Encontraste al ave?¡± (Naku) ¡°Si, encontramos a dos peque?os kagytos. Estaban heridos pero ya est¨¢n bien.¡± (Aruh) Le ense?¨¦ a Naku y a las chicas el pich¨®n de kagyto, al que llam¨¦ Rah. ¡°Es¡­ Es muy lindo.¡± (Agatha) ¡°?En serio? Sin plumas no creo que lo sea.¡± (Blair) ¡°?Pyyy! ?Pyyy!¡± (Rah) Rah reclam¨® molesto por el comentario de Blair. ¡°Vaya, se enoj¨®¡­ Es como si hubiera entendido lo que dijo.¡± (Warth) De hecho lo hizo¡­ Todas las criaturas con las que tengo el v¨ªnculo pueden entender lo que las personas dicen. Rah volte¨® a verme como si me estuviera preguntando si de verdad era feo. ¡°Perd¨®n por decir que no eras lindo, peque?o.¡± (Blair) Quien contest¨® fue Blair al mismo tiempo que acariciaba suavemente la cabeza de Rah. Tal acto caus¨® sonrisas c¨¢lidas en todos, lo que a su vez pint¨® de carm¨ªn las mejillas de Blair al percatarse de c¨®mo la mirabamos. ¡­ Cuando terminamos de recolectar los cuerpos de los monstruos y extraer todo lo que pod¨ªa usarse, nos dividimos en grupos para explorar los alrededores de la mazmorra y cuidar del campamento. Ya hab¨ªamos encontrado a Rah, a su hermano y al huevo de basilisco, pero yo continuaba deseoso de conseguir un huevo de Imp, desgraciadamente no hab¨ªa ning¨²n monstruo saliendo de la mazmorra, solo orugas que continuaban atrayendo slimes, cangrejos esp¨ªas y uno que otro walfim. Durante la exploraci¨®n encontramos vegetales, tub¨¦rculos y hongos que crec¨ªan en el bosque. Con mis conocimientos separ¨¦ los que eran comestibles de los que eran venenosos (pero que eran empleados para otros usos). Hicimos un estofado de carne de cangrejo y vegetales para saciar nuestra hambre; ya ten¨ªamos raciones de carne seca, pero estas no venc¨ªan a la comida caliente. Hay un truco para obtener madera seca cuando est¨¢ lloviendo, y es cortar ramas gruesas y usar la parte del centro. Cuando terminamos de comer, continuamos con la b¨²squeda. ¡°Podr¨ªamos entrar un poco a la mazmorra, Aruh.¡± (Naku) Naku, quien ve¨ªa lo deseoso que estaba de entrar a buscar un imp, me sugiri¨® que al menos vi¨¦ramos el interior de la entrada. ¡°Gracias, Naku. Est¨¢ bien, no es necesario que entremos, no hay monstruos sino hasta muy dentro.¡± (Aruh) ¡°Entonces ?No podr¨¢s conseguir el monstruo que deseabas? Si quieres puedo entrar y conseguirtelo.¡± (Naku) ¡°Eso ni pensarlo. Este tipo de cuevas se convierten en trampas mortales cuando llueve¡­¡± (Aruh) Le di un beso en los labios a Naku. ¡°Y t¨² eres m¨¢s importante para m¨ª que conseguir un imp.¡± (Aruh) Naku se toc¨® los labios y asinti¨® con una sonrisa. ¡°Si¡­ ?Mmm? Parece que tus labios deben continuar besando.¡± (Naku) Detr¨¢s de m¨ª estaban ¨²rsula y Alice, quien me ve¨ªan con el claro deseo de ser besadas. ¡°No se me escapen.¡± (Aruh) Les ped¨ª que se acercaran y tambi¨¦n les di un beso a cada una¡­ Muy bien, esta noche habr¨¢ una ronda de besos y amor para todas mis chicas¡­ ¡°?Todos vengan a ver lo que encontr¨¦!¡± (Warth) Urgidos por los gritos de Warth, fuimos a ver qu¨¦ era lo que hab¨ªa encontrado. Llegamos todos, menos quienes cuidaban del campamento, es una regla importante jam¨¢s abandonarlo salvo que sea una gran emergencia. Cuando llegamos con Warth, ¨¦l miraba contento una gema del tama?o de un pu?o. ¡°?Es un zafiro! Encontr¨¦ uno en esa peque?a grieta¡­ Debe valer como unas 20 monedas de oro.¡± (Warth) La piedra opaca era una de las gemas que pod¨ªan encontrarse en el interior de la mazmorra, que la haya encontrado en la superficie fue un gran hallazgo. ¡°?Sorprendente! ?No revis¨® para ver si hay m¨¢s?¡± (Jolek) ¡°Es lo ¨²nico que encontr¨¦, pero esto es m¨¢s que suficiente como para considerar un tesoro.¡± (Warth) Vi la grieta, deb¨ªa estar conectada a la mazmorra, aunque no est¨¢ muy oculta, me sorprende que nadie haya encontrado el zafiro hasta ahora. ¡°Fue un buen hallazgo, muchas felicidades.¡± (Alice) ¡°Si¡­¡± (Ursula) ¡°Tuvieron mucha suerte, felicidades.¡± (Titanya) ¡°Je, je, muchas gracias.¡± (Warth) ¡°Hay que festejar cuando regresemos a la ciudad.¡± (Jolek) ¡°Concuerdo con el torpe de Jolek.¡± (Mousa) Con el ¨¦xito de haber encontrado muchas cosas valiosas, optamos por regresar a la ciudad. Haber conseguido un huevo de imp habr¨ªa sido perfecto, pero aun as¨ª, esta b¨²squeda rindi¨® buenos frutos para ambos grupos. Capitulo 69 Cap¨ªtulo 69: La verdad sobre Forepam Warth estuvo muy sonriente durante el camino de regreso a Jimama, viendo de vez en cuando el zafiro que encontr¨®. Su cambio de personalidad fue bastante dr¨¢stico, abandonando el porte serio por uno casi inmaduro; bueno, todos tenemos cosas que nos hagan felices y saquen ese lado oculto que tenemos. ¡°Jefe, comienza a dar miedo con esa actitud tan alegre.¡± (Jolek) ¡°Ahem, tienes raz¨®n¡­ No es propio de mi actuar de esta manera.¡± (Warth) ¡°No sab¨ªa que te gustaran tanto las gemas, Warth.¡± (Aruh) ¡°Son valiosas, claro que me van a gustar; aunque no es en s¨ª que me gusten solo por ser gemas, sino porque se convierten en bastante dinero.¡± (Warth) ¡°Eso no es del todo cierto, cuando hacemos misiones que dan altas recompensas no se emociona tanto como ahora.¡± (Mousa) ¡°?S-Silencio! ?Es por lo inesperado de haberlo encontrado!¡± (Warth) La reacci¨®n de Warth nos hizo re¨ªr a todos, no de mala intenci¨®n, sino contentos de ver su lado m¨¢s relajado. ¡°?Tengan! Si sostienen el zafiro tendr¨¢n una idea m¨¢s clara de por qu¨¦ estoy tan de buen humor.¡± (Warth) Warth me pas¨® la piedra, era un zafiro en bruto, opaco y ovalado de un color entre verdoso y gris. En cuanto lo sostuve me di cuenta de que no se trataba de un zafiro, de hecho, ni siquiera era una gema. ¡°Warth, te tengo malas noticias¡­ Esto es un huevo.¡± (Aruh) ¡°...?Que?¡± (Warth) No pertenec¨ªa al de ninguna especie de monstruo que conociera, muy probablemente se trataba de alguna de las especies end¨¦micas de la mazmorra. ¡°O-Oye, s¨¦ que exager¨¦ en mi alegr¨ªa, pero no es necesario que bromees de esa manera para¡­¡± (Warth) ¡°Warth¡­ Aruh no har¨ªa algo como eso.¡± (Naku) ¡°Entonces¡­ El zafiro...¡± (Warth) ¡°Estudi¨¦ mucho con un maestro enano, s¨¦ reconocer piedras preciosas con solo tocarlas¡­ Y esto no lo es.¡± (Aruh) Su apariencia es realmente parecida a la de una gema, incluso su peso y textura¡­ Adem¨¢s, no reaccion¨® a mi psicometr¨ªa en un principio, de no haber entrenado con el maestro Fas, tambien habria creido que se trataba de un zafiro. ¡°?Noooo! ?El dinero!¡± (Warth) ¡°Je-Jefe¡­ No se ponga as¨ª.¡± (Sean) ¡°Podr¨ªa ser un huevo valioso.¡± (Salaph) ¡°?Es cierto! No porque sea un huevo significa que no valga nada de dinero¡­ Podr¨ªa ser de alg¨²n monstruo raro, es decir, ?Que criatura pondr¨ªa huevos parecidos a zafiros?¡± (Mousa) ¡°Si¡­ Tienen raz¨®n.¡± (Warth) Sus compa?eros trataron de animarlo, teniendo mediano ¨¦xito. ¡°Yo estoy dispuesto a comprarlo.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?De verdad?¡± (Mousa) ¡°Si, estoy interesado en que clase de criatura saldr¨¢ del huevo.¡± (Aruh) Sabiendo que se trataba de un huevo, forc¨¦ mi psicometr¨ªa y tuve ¨¦xito en vincular con la criatura dentro... Pude darme cuenta hasta cierto punto de que tipo de monstruo saldr¨ªa. Su especie me era desconocida al igual que con Arachne y Barker. No era un imp, pero ten¨ªa un poder incre¨ªble. ¡°Concuerdo con Mousa en que debe ser un monstruo raro, quiz¨¢s exclusivo a la mazmorra y a¨²n sin descubrir¡­¡± (Aruh) ¡°Mmm, en ese caso el costo del huevo ser¨ªa de 4 monedas de plata.¡± (Titanya) ¡°?De plata? Es mucha la diferencia de lo que el jefe calcul¨® que valdr¨ªa el zafiro.¡± (Jolek) ¡°El precio que les dio Titanya es un poco alto en comparaci¨®n a lo que nos pagaban a los soldados si descubr¨ªamos un nuevo monstruo¡­¡± (Alice) Las palabras de Titanya y Alice derrumbaron la poca esperanza que ten¨ªan Warth y su equipo¡­ ¡°No estamos tratando de embaucarlos. Fui una mercenaria en el pasado y mi gremio se especializaba en caza y recolecci¨®n¡­ As¨ª que s¨¦ sobre precios de partes de monstruos.¡± (Titanya)A case of content theft: this narrative is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. ¡°Ya veo¡­¡± (Warth) Desilusionado, Warth dej¨® escapar un suspiro profundo. ¡°Si lo piensan bien no hay manera de que un huevo de monstruo llegue a valer tanto como un enorme zafiro¡­¡± (Warth) ¡°Jefe¡­¡± (Joe) No hay muchos m¨¦ritos por encontrar un huevo de monstruo sin descubrir; salvo por las fuerzas del reino y los eruditos, nadie est¨¢ dispuesto a comprar uno. Los monstruos son peligrosos e imposibles de criar; la excepci¨®n a esta regla suelen ser las variaciones, como es el caso de los hobgoblins, pero si se desconoce la especie, se corre el riesgo de morir tratando de domarlos. ¡°Menos mal que lo descubrimos antes de llegar a Jimama. Habr¨ªamos sido el hazmerre¨ªr de todos si se hubiera descubierto que era un huevo¡­ La burla nos seguir¨ªa a donde fu¨¦ramos.¡± (Warth) Viendo el lado positivo, Warth recuper¨® el ¨¢nimo y sonri¨®. Esas l¨¢grimas en las orillas de sus ojos deben ser mi imaginaci¨®n. No hay otra manera de explicarlas. ¡°Puedo pagarles una moneda de gema para superar a la oferta que les dar¨ªan otros por el huevo. De veras quiero conservarlo.¡± (Aruh) Me sent¨ªa mal ofreci¨¦ndoles tan poco en comparaci¨®n del poder del que me enter¨¦ que ten¨ªa el embri¨®n¡­ Pero si mi oferta era muy alta, habr¨ªa sospechas sobre mi psicometr¨ªa¡­ Les compensar¨¦ el resto haci¨¦ndoles armas de buena calidad. ¡°Est¨¢ bien, puedes quedarte con el huevo¡­ S¨®lo no te quejes si la criatura que salga de ¨¦l se come tu hombr¨ªa.¡± (Warth) Cerramos el trato con un apret¨®n de manos. ¡­ Nos separamos al regresar a la ciudad. Warth y su equipo fueron a la taberna a vender las partes de los monstruos que matamos en el bosque y nos entregar¨ªan nuestra parte m¨¢s tarde. ¡°Mousa se encargar¨¢ de cuidar del dinero para que no nos lo gastemos todo.¡± (Jolek) El chiste de Jolek le hizo ganarse un par de golpes de Mousa y Warth. Mis chicas y yo nos dirigimos a la posada, nos tomar¨ªamos el resto del d¨ªa para cuidar de Fion, Schelt, Keeva, To y del ni?o¡­ Justo cuando me preguntaba si Dob hab¨ªa cumplido mi petici¨®n, pude sentir su presencia enfrente de la posada. Se encontraba rodeado de las dem¨¢s presencias que lo acompa?aban cuando llev¨® a Eufira y a Ronda a la ¡®base secreta¡¯. Eugene estaba junto con ellos. ¡°Bienvenidos todos¡­ ?Les fue bien en su b¨²squeda? Espero que s¨ª... Ir¨¦ al grano, necesitamos hablar con ustedes, joven Hydran, se?orita Or¨¢culo.¡± (Dob) Cuando llegamos fuimos recibidos por Dob en compa?¨ªa de tres mujeres que usaban m¨¢scaras hechas de madera. ¡°No tardaremos mucho, el resto de sus chicas ya est¨¢n al tanto del motivo de esta conversaci¨®n que les pedimos¡­¡± (Dob) Dob apunt¨® a un carruaje de gran tama?o¡­ Un acorazado ligero. ¡°Su primer uso no es el que esperaba darle, ?verdad? Disc¨²lpeme por eso¡­ Oh, y el otro se encuentra en los establos.¡± (Dob) Naku y yo aceptamos la petici¨®n de Dob y les pedimos a las chicas que entraran a la posada. Le entregu¨¦ a Rah a Agatha para que lo cuidara. ¡°No hay de qu¨¦ preocuparse, no son malas noticias, mis se?oras.¡± (Eugene) Eugene le inform¨® a las chicas para que no se fueran a preocupar y nos acompa?¨® a Naku y a mi con Dob y las mujeres enmascaradas al acorazado ligero. ¡°El veh¨ªculo es muy s¨®lido, aunque la estructura parezca de madera la mayor¨ªa est¨¢ hecha de metal ligero y¡­ Bueno, mi intenci¨®n no es hablarle sobre los carros, sino de un descubrimiento muy importante¡­ Es sobre el ni?o que obtuvo como esclavo¡­¡± (Dob) ¡°Eso me imagin¨¦, ?Que fue lo que averiguaste? ?Y que tienen que ver tus compa?eras en este asunto?¡± (Aruh) ¡°Ellas llevar¨¢n al ni?o con Su Majestad¡­ Las tres son muy buenas en misiones de infiltraci¨®n y reconocimiento.¡± (Dob) ¡°Entonces, si el joven debe de ir con el rey y ser escoltado por agentes con habilidades furtivas¡­ Significa que su petici¨®n e identidad son leg¨ªtimas, y muy importantes.¡± (Aruh) ¡°Es correcto¡­ Su nombre es Perik Samon, hijo del campe¨®n de la familia real de Forepam, Austith Samon¡­ Quien fue asesinado junto con el rey y la reina hace un a?o...¡± (Dob) Eso es extra?o, tengo entendido de que el rey de Forepam sigue con vida y es quien apoya la causa de Timancera. ¡°Sus reacciones son las correctas, es l¨®gico estar confundidos. Incluso los esp¨ªas que tenemos infiltrados en Forepam nos han informado que el rey y la reina realizan discursos en p¨²blico. Lo l¨®gico ser¨ªa creer que el ni?o est¨¢ mintiendo o sufre de locura, pero nos dio pruebas de que sus palabras eran ciertas¡­¡± (Dob) La prueba fue la descripci¨®n de una carta del pr¨ªncipe heredero de la corona de Eralgia con una de las princesas de Forepam. ¡°Cuando los dos reinos eran aliados, el pr¨ªncipe Philip Eralgia estaba comprometido con la princesa Dcari Willow, primog¨¦nita del rey Aupo VI. El compromiso se cancel¨®, pero la relaci¨®n entre los dos continu¨® y ambos intercambiaron cartas, hasta hace un a?o, la fecha que menciona Perik cuando murieron el rey y la reina.¡± (Dob) ¡°Eso no puede llamarse coincidencia.¡± (Naku) ¡°As¨ª es, pero eso no es lo que nos hizo darnos cuentas de la veracidad de sus palabras¡­ En la ¨²ltima carta que recibi¨® el pr¨ªncipe, la princesa mencion¨® a un hombre que se hac¨ªa llamar ¡®El Ac¨®lito¡¯... Perik tambi¨¦n lo mencion¨®, y seg¨²n ¨¦l, es quien est¨¢ realmente detr¨¢s de de la traici¨®n de Forepam.¡± (Dob) Lo que Perik deseaba es que el rey Maximilian mand¨¦ a sus tropas a Forepam para matar a ese hombre y as¨ª salvar a su reino. ¡°Perik fue encarcelado luego de la muerte de su padre y vendido por uno de los verdugos a un comerciante de esclavos para mandarlo a Timancera como combatiente¡­ Pero enferm¨® y lo siguiente que supo es que estaba frente a usted, mi se?or.¡± (Eugene) Debi¨® caer inconsciente y su cuerpo encontrado por un soldado de Eralgia que pens¨® que que podr¨ªa obtener algunas monedas por ¨¦l. ¡°?Planeas llevarlo con el rey y cumplir su petici¨®n?¡± (Aruh) ¡°Lo pondremos bajo protecci¨®n por un tiempo mientras continuamos investigando, pero puedo asegurar que as¨ª va a ser¡­ El rey aceptar¨¢ ayudarlo si as¨ª puede restaurar la alianza entre ambos reinos.¡± (Dob) Perik nos acompa?ar¨ªa hasta Menat junto con las tres compa?eras de Dob, ah¨ª nos separaremos y nosotros vamos a continuar hasta Igy. Mir¨¦ a Naku, ella se ve¨ªa muy pensativa e intrigada. ¡°?Que sucede, Naku?¡± (Aruh) ¡°Me inquieta el asunto de que el rey de Forepam aparezca en p¨²blico si, seg¨²n Perik, ¨¦l muri¨® hace tiempo.¡± (Naku) ¡°Quiz¨¢s sea un doble, un hombre que se parezca al rey.¡± (Eugene) ¡°Es lo m¨¢s probable, no es como si alguien pudiera usar magia para controlar a un muerto¡­ Ni el joven Hydran podr¨ªa domar un monstruo con variaci¨®n que pueda hacer eso.¡± (Dob) Hay algunos monstruos capaces de reanimar a los muertos, o al menos sus cuerpos. Son seres peligrosos y todos son considerados nivel SS¡­ No existe ninguno conocido en Eralgia. Adem¨¢s, los monstruos con esa habilidad entran en la lista de eliminaci¨®n de alta prioridad en los pa¨ªses donde existen, son cazados hasta la extinci¨®n. ¡°Si, probablemente est¨¦ pensando de m¨¢s.¡± (Naku) ¡°...Eso no. Yo confi¨® en tus instintos y en tu juicio, lo mejor es tomar en cuenta cualquier posible escenario.¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ Gracias.¡± (Naku) Naku sonri¨® alegremente a mis palabras. Especial 21 Especial 21: La criatura del abismo *Escrito en tercera persona* Existe una mazmorra en las afueras de Jimama, es grande y no ha sido explorada en su totalidad. Ah¨ª existen diversos tipos de monstruos, la mayor¨ªa son d¨¦biles, pero hay algunos de los cuales hay que cuidarse, tal es el caso de los imps. Con su extra?a magia capaz de atravesar armaduras con facilidad, y con una inteligencia que les permite usar avanzadas t¨¢cticas contra sus enemigos, son muy pocos quienes se atreven a cruzar por las zonas donde anidan. Los dem¨¢s monstruos son el alimento de los imps, por lo que se les podr¨ªa considerar los amos de la mazmorra. Ciertamente, con sus grandes habilidades, no tendr¨ªan problemas subsistiendo en el exterior, las criaturas que habitan en las regiones de Goldtree no son particularmente fuertes salvo por algunos cuantos. De hecho, aunque los imps prefieren lugares oscuros, son una especie con mutaciones que les permite vivir en diversos ecosistemas. Pero hay una raz¨®n por la que este grupo de imps habitan ¨²nicamente aqu¨ª Y esa raz¨®n es el verdadero amo de la mazmorra. Una criatura extra?a, salida de las pesadillas de los valientes. Se manten¨ªa oculta en la parte m¨¢s profunda de la mazmorra, le gustaba la oscuridadStolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. Este ser no solo se alimentaba de materia, sino de las emociones y de la fuerza m¨¢gica de sus presas, por lo que aquellas que demuestran inteligencia son sus preferidas; tal es el caso de los imps. Su cuerpo es gelatinoso como el de las slimes pero dista mucho de ser una, no solo es de un color blanco y opaco, sino que su poder es tal que podr¨ªa desafiar la de los drakes nevados, reyes de Tulser. M¨²ltiples orbes amarillentos brillaban a trav¨¦s de la espesa masa que era su cuerpo. Ten¨ªa la habilidad para controlar la mente de los monstruos para llevarlos a su presencia y consumirlos tranquilamente. S¨ª, se trataba de una criatura terrible y sin igual¡­ No se trataba de la variaci¨®n de otro monstruo, sino de una especie totalmente nueva y desconocida. El c¨®mo surgi¨® es un misterio, tambi¨¦n si existen m¨¢s de su tipo¡­ Que no fuera as¨ª ser¨ªa lo mejor para todos, monstruos y personas por igual. Pero deseando acabar con esta fr¨¢gil esperanza, y sin la necesidad de una pareja, la criatura puso un huevo de su misma especie recubierto con un grueso cascar¨®n que se asemejaba al de una joya. Deseaba dejar descendencia, pero no convivir con ella, as¨ª que trep¨® y se desliz¨® por los pasillos y grietas de la mazmorra y dej¨® el huevo en un peque?o respiradero que daba al exterior. Cuando el huevo se abriera, su v¨¢stago ir¨ªa a buscar un nuevo lugar en donde vivir. Tranquila y feliz por expandir su especie, la criatura regres¨® a las profundidades¡­ Pero cierto d¨ªa lluvioso, quiso cerciorarse de que su huevo estuviera bien. Decidi¨® subir nuevamente antes de ponerse a digerir al grupo de imps que acababa de comer¡­ Y desagradable fue su sorpresa al averiguar que algo se lo hab¨ªa llevado. Los orbes brillantes de su cuerpo eran sus ojos, y los us¨® para mirar a sus alrededores, descubriendo muchas partes de monstruos que estaban esparcidas y marcas que parec¨ªan ser pisadas. Un enorme orificio se abri¨® en su cuerpo, muy similar a una boca, de donde dej¨® escapar un fuerte gru?ido¡­ Para despu¨¦s seguir el rastro de los responsables de haber robado su huevo. Capitulo 70 Cap¨ªtulo 70: La victoria m¨¢s inesperada. Eugene se hab¨ªa enterado de la historia de Perik cuando Dob lleg¨® a los establos con el carro de mercader. ¡°Es tambi¨¦n un veh¨ªculo muy grande, tanto como el acorazado que mueven los cerdetoks¡­ Va a necesitar m¨¢s que dos caballos para transportarlo, mi se?or.¡± (Eugene) Cuando termin¨® la pl¨¢tica sobre la situaci¨®n de Forepam, Dob y sus compa?eras nos pidieron la custodia de Perik para cuidar de ¨¦l; en lo personal, creo que estando en nuestro grupo ser¨ªa m¨¢s seguro¡­ Pero dado el lugar donde nos hosped¨¢bamos no era muy indicado, acept¨¦ a su petici¨®n¡­ La reuni¨®n termin¨®, no sin antes hablar sobre los carros que recibimos como recompensa. ¡°Dob, no te ped¨ª uno tan grande. Bastaba con uno tipo Klobo.¡± (Aruh) Va a ser un inconveniente m¨¢s, lo m¨¢s probable es que tengamos que cambiar a los caballos por otros cerdetoks. ¡°Ese fue el modelo que ped¨ª, pero me dieron el modelo Jade¡­ As¨ª de querido es por Goldtree.¡± (Dob) ¡°...Basta cambiar a los caballos por un Felhoas¡­ No comen mucho m¨¢s que un par de caballos, son d¨®ciles y r¨¢pidos¡­ Cuestan lo mismo que 20 acres de tierra, pero el se?or de la regi¨®n no reparar¨¢ en conseguirle uno.¡± (agente) Una de las compa?eras de Dob me dio una sugerencia sobre el m¨¦todo de transporte. ¡°Veh¨ªculos grandes ofrecen mayor seguridad de viaje. Acepte el carro y la sugerencia.¡± (Dob) Naku y yo nos miramos, y asentimos. Hab¨ªa verdad en las palabras de Dob¡­ ¡°Est¨¢ bien, si la manutenci¨®n del felhoas no es mucha, aceptamos la proposici¨®n.¡± (Aruh) Dicho animal nos ser¨ªa entregado en dos d¨ªas¡­ Mi ¨²nica preocupaci¨®n era la dependencia que pudi¨¦ramos desarrollar a su trabajo para jalar el carro y su precio. ¡­ Con la pl¨¢tica terminada, Eugene fue a llevar el carro a los establos¡­ Pero entonces¡­ *GRYRAAAAAAAAA* Un fuerte sonido se escuch¨® por toda la ciudad. Bajamos del carro, un gran n¨²mero de aves y peque?os monstruos voladores surcaron los cielos pese a la lluvia. Muchas personas se asomaron por las ventanas y puertas de los edificios de los alrededores. Cherry, Mitena y Blair salieron de la posada y se acercaron hasta donde est¨¢bamos. Todas tra¨ªan sus armas. ¡°Joven Aruh, se?orita Naku¡­ ?Saben de d¨®nde provino ese ruido?¡± (Blair) ¡°Se escuch¨® muy cerca de la ciudad, quiz¨¢s del norte.¡± (Naku) ¡°Posiblemente un monstruo de voz muy fuerte, como un saurikko o un drau¡­ Ehm, esos monstruos no viven en estos bosques. Neriph, Soira, Kamu ?Saben de qu¨¦ criatura fue ese grito?¡± (Dob) Dob se dirigi¨® a las otras agentes. Dudo mucho que sea conocido por los habitantes de la regi¨®n juzgando por sus reacciones.. ¡°No, jam¨¢s hab¨ªa escuchado a un monstruo que hiciera ese ruido.¡± (Soira) La entrada de la posada ¡®El sal¨®n de los placeres¡¯ comenz¨® a llenarse de gente. ¡°Pues sea lo que sea ha puesto a toda la ciudad en alerta¡­ Ir¨¦ con las autoridades locales a ver si saben de qu¨¦ se trata y les informar¨¦ cuando sepa lo que fue.¡± (Dob) Dob no le tom¨® mucha importancia al asunto¡­ ¡°Es cierto, puede que solo se trate de un monstruo de las profundidades del bosque que se haya acercado mucho a la ciudad¡­¡± (Soira) ¡°Todo est¨¢ bien¡­ Solo fue un monstruo, las fuerzas de autodefensa y la milicia se encargar¨¢n.¡± (Dob) Las personas que salieron movidos por la curiosidad regresaron dentro de los establecimientos. ¡°Bueno, mejor volvamos a lo nuestro¡­ Vayamos al interior de la posada por Perik, siendo joven y desconociendo la regi¨®n debi¨® asustarse por ese ruido.¡± (Dob) Es cierto. Sigo curioso sobre la fuente de ese ruido, pero no es algo de lo que me deba preocupar¡­ Y en ese entonces lo sent¨ª¡­ Una gran y abrumadora presencia. Mi extra percepci¨®n se sinti¨® diferente de lo usual, no solo sab¨ªa que se trataba de un monstruo, sino que era uno tan especial que se hizo sentir desde una distancia el doble del l¨ªmite de rango de mi habilidad¡­ Y que emit¨ªa una extra?a onda s¨®nica muy molesta. Este monstruo¡­ Me di cuenta de que estaba relacionado al huevo que encontr¨® Warth. ¡°Joven Aruh, joven Aruh.¡± (Blair) ¡°?Aruh! ??Qu¨¦ te ocurre?!¡± (Naku) ¡°?Maestro!¡± (Mitena) Al parecer me hab¨ªa quedado en un estado que les caus¨® preocupaci¨®n a mis chicas. ¡°Heoo.¡± (Cherry) ¡°No nos d¨¦ esos sustos, joven Hydran¡­ Cre¨ªmos que iba a desmayarse.¡± (Dob) ¡°Fue mi extra percepci¨®n¡­ Sonar¨¢ extra?o, pero un monstruo la activ¨®, debe ser el mismo que provoc¨® el ruido. Y tengo malas noticias, es fuerte.¡± (Aruh) Mucho, al nivel de Spivula¡­ pero la forma en la que lo sent¨ª¡­ Debe de ser capaz de usar una magia o habilidad completamente nueva y desconocida. ¡°Si es un monstruo capaz de hacer que te preocupes, ninguno de los guardias de la ciudad podr¨¢ hacerle frente.¡± (Naku) ¡°Nosotras tambi¨¦n¡­¡± (Blair) ¡°?Ni pensarlo! Tienen que mantener su promesa, a¨²n no est¨¢n listas.¡± (Naku)This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. ¡°?S-Se?orita Naku?¡± (Blair) ¡°No pongan esa cara, esta va a ser una lecci¨®n¡­ No pelearan pero igual vendr¨¢n con nosotros.¡± (Naku) ¡°?Viene hacia aqu¨ª! Se mueve muy r¨¢pido.¡± (Aruh) ¡°?Qu¨¦ has dicho?¡± (Naku) La criatura se acercaba r¨¢pido, mir¨¦ al cielo mientras desenvainaba mi espada. Naku, Blair, Cherry, Eugene, Mitena, Dob y las agentes imitaron mi ejemplo¡­ Y ah¨ª estaba, un ser espeluznante, cuya mera apariencia bastaba para privar de la cordura a los de mente d¨¦bil. Se desplazaba volando gracias a unas enormes alas parecidas a las de un murci¨¦lago. ¡°AAAAAAHHHH¡± (mujer) El monstruo fue visto por otras personas, los gritos de muchas personas se pudieron escuchar. ¡°?Que clase de pesadilla es esa?¡± (Mitena) Blair, Mitena y Eugene estaban temblando, Dob cay¨® sentado por el miedo, al igual que sus compa?eras. ¡°Una que al igual de todos los sue?os, hay que despertar.¡± (Aruh) No era el ¨²nico ser que se aproximaba a gran velocidad. Un pilar de llamas y una ventisca gelida golpearon al monstruo desde ambos costados, destruyendo sus alas y haci¨¦ndolo caer al suelo. ¡°?Arachne! ?Barker!¡± (Naku) Mis dos queridos y confiables compa?eros fueron los responsables detr¨¢s del ataque. ¡°Harrrr¡± (Barker) ¡°Guriii¡± (Arachne) Los dos bajaron desde los techos de un par de edificios y aterrizaron junto a mi. ¡°Me siento m¨¢s tranquila.¡± (Blair) ¡°Ese monstruo usa una magia que incrementa el sentimiento de temor en sus presas.¡± (Aruh) ¡°Es¡­ Una magia temible a la cual enfrentarse.¡± (Naku) ¡°Por un momento cre¨ª que mi edad me estaba convirtiendo en un cobarde.¡± (Eugene) Pese a que Blair, Mitena y Eugene se recuperaron del ataque mental de la criatura, Dob y las tres agentes continuaban en el suelo. Las personas que apenas hab¨ªan regresado a los edificios salieron de nuevo. ¡°?Aruh! ?Chicas! ?Qu¨¦ est¨¢ ocurriendo?¡± (Fortuna) Entre quienes se asomaron desde la posada se encontraba Fortuna¡­ ¡°Blair, Mitena, Cherry, Eugene, lleven a estos cuatro al interior de la posada y no dejen que nadie salga¡­¡± (Aruh) El monstruo se alz¨® ileso. El ataque combinado de Arachne y Barker fue efectivo pero su capacidad de regeneraci¨®n deb¨ªa ser inmensa. ¡°!AAAAAHHHHH! ?DEMONIO!¡± (mucama) Una extra?a onda de energ¨ªa comenz¨® a alterar a todos los testigos del combate. *Hiignnn* Los caballos que estaban atados al carruaje entraron en p¨¢nico y se echaron a correr. ¡°?ARUUUUH! ?S¨¢LVAME!¡± (Fortuna) ¡°?R¨¢pido! ?Contin¨²en atacando!¡± (Aruh) Arachne y Barker lanzaron una r¨¢faga de balas de hielo y una llamarada respectivamente. El monstruo recibi¨® ambos ataques de lleno y retrocedi¨®. Aprovechando este momento, fuimos a socorrer a Fortuna mientras tra¨ªamos al grupo de agentes con nosotros. ¡°Fortuna, todo est¨¢ bien¡­ Solo es un monstruo que genera miedo¡­ No es la gran cosa si lo miras ahora.¡± (Aruh) ¡°?Eh?¡± (Fortuna) Le mostr¨¦ a Fortuna la apariencia de la criatura siendo sometida por los ataques de mis entes. Mi idea funcion¨® y se le vio m¨¢s calmada. ¡°?De d¨®nde sali¨® ese engendro?¡± (Fortuna) ¡°Te lo contar¨¦ m¨¢s tarde. Primero debo de encargarme de eliminarlo.¡± (Aruh) ¡°?Es una locura, joven Hydran! ?Esa cosa es un demonio!¡± (Dob) ¡°No, es un monstruo¡­¡± (Aruh) Varetsi, Titanya, Agatha, Alice y Desia ven¨ªan tambi¨¦n hacia aqu¨ª. Ursula continuaba en la habitaci¨®n donde descansaban Fion, Schelt y los dem¨¢s. ¡°Permanezcan dentro y cuentenle de esto a las dem¨¢s¡­ No salgan ni dejen que alguien lo haga.¡± (Aruh) ¡°Maestro, yo¡­ Quiero ayudarles a usted y a la maestra Naku.¡± (Mitena) ¡°......Muy bien.¡± (Aruh) Quise negarme por instinto pero eso ser¨ªa est¨²pido. Mir¨¦ a Mitena, segu¨ªa llevando puesto el equipo secundario, incluso la lanza no era la de su madre. Pero se ve¨ªa tan fuerte, con una mirada tan fiera que me dec¨ªa que pod¨ªa enfrentarse a un drag¨®n y salir victoriosa. Ella es una guerrera que se ha estado entrenando tambi¨¦n desde joven, la insultar¨ªa gravemente si me burlaba de su determinaci¨®n vi¨¦ndola como alguien fr¨¢gil. ¡°Este monstruo es muy fuerte¡­ No creo que deba decirlo, pero debes darlo todo.¡± (Aruh) ¡°Es muy dulce como vela por mi seguridad, maestro¡­ Pero estoy al tanto de ello.¡± (Mitena) Acept¨¦ a recibir la ayuda de Mitena, Blair parec¨ªa que quer¨ªa pedir lo mismo pero se contuvo. ¡°Blair. Estamos entrenando para que batallas como estas sean posibles de librar para todas¡­ Ten paciencia y apegate a la meta¡­. T¨² tambi¨¦n, Cherry.¡± (Naku) Blair asinti¨®, aunque Cherry ve¨ªa con un poco de celos a Arachne y a Barker. ¡°Heoo¡± (Cherry) Le di un beso en la mejilla. ¡°Confio en ti, Cherry¡­ Pronto estar¨¢s al lado de esos dos y m¨ªo en todas las batallas.¡± (Aruh) ¡°?Heo!¡± (Cherry) Ella asinti¨® feliz. Naku, Mitena y yo salimos y fuimos con Arachne y Barker, quienes dejaron de atacar. Como lo supuse, la criatura pose¨ªa una gran habilidad de regeneraci¨®n. Apenas se detuvo el ataque en su contra, su cuerpo ya estaba casi completamente recuperado. ¡°Ese es un monstruo resistente.¡± (Naku) ¡°Lo es.¡± (Aruh) Enojado, la criatura atac¨® lanzandonos diez tent¨¢culos que surgieron repentinamente de su glutinoso cuerpo. No fue dif¨ªcil evadir su ataque inicial, ni tampoco los subsiguientes. ¡°Es como pelear contra un gum.¡± (Mitena) Exacto, ten¨ªa un patr¨®n de ataque similar. ¡°?Ya no te afecta su habilidad, Mitena?¡± (Aruh) ¡°No, se detuvo esa sensaci¨®n, ?Que raro!¡± (Mitena) Mitena nos inform¨® sonriendo p¨ªcaramente. Yo tambi¨¦n deje de sentir esa sensaci¨®n de angustia a estas alturas.. Naku cort¨® uno de los tent¨¢culos que nos atacaban. Al caer un par de metros lejos de nosotros, la textura de la mucosa que lo cubr¨ªa cambi¨® de color pero no se disolvi¨® como pasaba con las slimes. De todas formas, parece que las partes de su cuerpo que se separan del resto se descomponen r¨¢pidamente. ¡°Barker, ?Apunta a las esferas amarillas!¡± (Aruh) Barker me obedeci¨® y lanz¨® varias bolas de fuego contra lo que sospecho eran los ojos de la criatura... Pero el ataque fue bloqueado por dos pinzas que surgieron desde su espalda. ¡°Puede modificar al antojo su cuerpo con mucha rapidez¡­¡± (Aruh) Me lanc¨¦ con fuerza sobre el monstruo y aterric¨¦ detr¨¢s de ¨¦l. Ambas pinzas cayeron al suelo y un enorme corte apareci¨® desde la parte frontal hasta la trasera de su cuerpo¡­ Si hubiera tenido a ¡®Frenes¨ª¡¯ conmigo podr¨ªa haberlo cortado completamente a la mitad. No hay raz¨®n que justifique mi negligencia por no tenerla siempre a mi alcance¡­ Ahora debe estar en los establos. Hab¨ªa muchas presencias que se acercaban, los guardias de la ciudad. Lamentablemente, si vienen solo se convertir¨ªan en v¨ªctimas. ¡°?AHHHH!¡± (guardia) Como lo supuse, las personas que ven¨ªan hacia aqu¨ª eran soldados, y con tan solo ver a la criatura, ca¨ªan v¨ªctimas del miedo. ¡°?No se acerquen! ?Reagrupense y ayuden a los civiles!¡± (Mitena) Mitena les grit¨® ¨®rdenes a los militares, pero estos hab¨ªan tirado sus armas y se tiraron al suelo¡­ Era in¨²til tratar de hablarles en tal estado de p¨¢nico. ¡°Aruh, ?Su herida no se ha regenerado!¡± (Naku) No ten¨ªa tiempo para preocuparme de la salud mental de los guardias de la ciudad; deb¨ªa prestar mayor atenci¨®n al enemigo, y tal como hab¨ªa dicho Naku, al contrario de con la magia de Barker y Arachne, sus heridas no sanaban¡­ ¡°?No usen magia en su contra!¡± (Aruh) Un par de tent¨¢culos volaron por el aire, Mitena despu¨¦s apareci¨® a un costado del monstruo con un movimiento instant¨¢neo muy similar al m¨ªo; su lanza estaba incrustada muy profundo, pero igual la sac¨® con facilidad y se alej¨® con otro r¨¢pido movimiento. *GRYAAAAA* El ataque de Mitena fue muy efectivo, el monstruo grit¨® de dolor. La herida que le hice empez¨® a cerrar, y seis patas parecidas a las de una cucaracha surgieron de ambos lados de su cuerpo. ¡°?Whops!¡± (Naku) La fiereza y velocidad de los ataques de los tent¨¢culos aument¨® dr¨¢sticamente. Fueran golpes para empalarnos o en forma de l¨¢tigo. Tambi¨¦n nos dio persecuci¨®n vali¨¦ndose de las nuevas patas que hab¨ªa creado. La gente que no alcanz¨® a entrar en alguno de los edificios cercanos corr¨ªa grave peligro, pero por suerte el monstruo no los ve¨ªa como blancos¡­ Pero se le ocurri¨® la idea de usarlos como proyectiles. ¡°?AAAAGGHHH!¡± (soldado) Uno de los tent¨¢culos tom¨® a un soldado que estaba cerca y lo lanz¨® contra Mitena¡­ Pero la vida del pobre fue salvada gracias a Arachne, quien cre¨® una red para reducir y detener el impacto. Me enorgullec¨ª del rapido juicio Arachne¡­ Pero al distraerse, un tentacul¨® la alcanz¨®, mandandola a volar. ¡°?Arachne!¡± (Aruh) ¡°?Guri!¡± (Arachne) Por suerte, el golpe no fue lo suficientemente fuerte como para da?arla¡­ Me llev¨¦ un susto. *GRYAA* La criatura me mir¨® y dej¨® escapar otro grito¡­ Despu¨¦s se lanz¨® en mi contra¡­ Pero se detuvo. Supe de la raz¨®n por la cual ces¨® su ataque¡­ Sent¨ª humedad cerca de mi pecho, me toqu¨¦ el ¨¢rea. No era sangre, sino baba lo que tocaba mi piel. ¡°?Fyaa!¡± (??) Una peque?a criatura compuesta de baba negra se asom¨® de entre mis ropas, cuatro peque?os orbes verdes apuntaron hacia mi rostro; eran sus ojos, me estaba viendo. ¡°?Fya~!¡± (??) Era sin duda la cr¨ªa del monstruo al que nos enfrentabamos, eclosion¨® del huevo y sali¨® de mi gambeson para saludarme. De inmediato, su v¨ªnculo conmigo fue muy fuerte¡­ Y su sentimiento hacia m¨ª era parecido al de Cherry. Llena de felicidad, la peque?a criatura regres¨® dentro de mi gambeson¡­ Y se movi¨® r¨¢pidamente hacia mi entrepierna. ¡°?Eh? ?Oh? Espera¡­¡± (Aruh) ??Que estas haciendo?! *Gryrr* Mientras yo me ocup¨¦ de lidiar con el imprevisible (y vergonzoso) nuevo problema, su progenitor dej¨® escapar un ligero gru?ido de felicidad¡­ Y para sorpresa de todos, cre¨® y extendi¨® nuevas alas y se alej¨® volando r¨¢pidamente del lugar en direcci¨®n al bosque. ¡°?Que¡­ acaba de pasar?¡± (Naku) Capitulo 71 Cap¨ªtulo 71: El h¨¦roe de Jimama. Decid¨ª llamar ¡®Lempo¡¯ a la peque?a que naci¨® del huevo¡­ Era una hembra. Una muy atrevida. Se movi¨® por mi entrepierna con mucha felicidad... En pleno combate, enfrente de Naku, Mitena, Arachne, Barker, su progenitor y quien sabe cuantos testigos m¨¢s. ¡°?A-Aruh? ?Te encuentras bien?¡± (Naku) ¡°?Maestro!¡± (Mitena) Naku y Mitena corrieron hacia m¨ª con expresiones de preocupaci¨®n¡­ Lempo se detuvo pero continu¨® donde mismo. ¡°No estoy herido¡­ M¨¢s importante, el monstruo huy¨®¡­ Pero est¨¢ bien, es una victoria para nosotros.¡± (Aruh) No era necesario que le di¨¦ramos persecuci¨®n, dudo que vuelva a atacar la ciudad dentro de poco. De todas formas, las autoridades de la ciudad van a intentar darle caza¡­ Les daremos la informaci¨®n sobre las habilidades del monstruo. ¡°Se trataba de un padre¡­ Vino por el huevo que le robamos.¡± (Aruh) ¡°?El huevo? ?El que encontr¨® Warth? Pero si ese monstruo es el padre, lo que saldr¨¢ del cascar¨®n va a ser¡­¡± (Mitena) ¡°Ya eclosion¨®.¡± (Aruh) ¡°?De verdad? ?D¨®nde est¨¢?¡± (Naku) ¡°Dentro de mis ropas¡­¡± (Aruh) No es necesario especificar d¨®nde. No te atrevas a salir desde donde est¨¢s, Lempo¡­ No, es mas, mu¨¦vete de ahi. Como si pudiera leer mi pensamiento, Lempo obedeci¨® y subi¨® hasta la altura de mi abdomen. ¡°Ya veo. Pero, si vino por su cr¨ªa, ?Porque se fue tan repentinamente?¡± (Naku) ¡°Quiz¨¢s porque pens¨® que su cr¨ªa estar¨ªa a salvo con nosotros.¡± (Aruh) Su gru?ido de felicidad pareci¨® indicar eso. ¡°?Eh? De verdad va a poder criar una criatura similar a esa? ?No ser¨¢ peligroso?¡± (Mitena) Para m¨ª lo ser¨¢. Hab¨ªa muchos guardias m¨¢s acerc¨¢ndose; Arachne y Barker se percataron de ello y voltearon a verme. ¡°Espera un momento, Arachne¡± (Aruh) Me le acerqu¨¦ y la revis¨¦ con mi psicometr¨ªa¡­ Se encontraba perfectamente. ¡°Menos mal¡­ Me preocupaste mucho.¡± (Aruh) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Te rega?ar¨¦ luego¡­ Por ahora ret¨ªrense tu y Barker, no dejen que los vean los guardias de la ciudad.¡± (Aruh) No estaba enojado, mas bien feliz de que estuviera bien¡­ Les ped¨ª que se fueran porque podr¨ªan culparlos de este incidente y atacarlos, ambos que obedecieron mi orden y se retiraron del lugar. ¡°Se acercan muchas personas hacia aqu¨ª. Deben ser m¨¢s guardias.¡± (Aruh) ¡°?Ayudamos a estos? Est¨¢n en muy mal estado.¡± (Naku) ¡°Estoy m¨¢s preocupado por Fortuna y las chicas, primero regresemos adentro.¡± (Aruh) Naku y Mitena asintieron. Cuando nos dirigimos al interior de la posada, nuestra atenci¨®n fue llamada por uno de los tent¨¢culos que hab¨ªan sido cortados¡­ ¡°?Se movi¨®! ??Ese monstruo puede dividirse?!¡± (Naku) Nos pusimos en alerta nuevamente, no sentia vida por parte del tent¨¢culo, pero las habilidades de la criatura me son un misterio. Puede que solo haya sido un espasmo post mortem, pero no estaba completamente seguro. Me acerqu¨¦ con precauci¨®n al tent¨¢culo y lo golpe¨¦ con la punta de mi espada pero no volvi¨® a moverse, por lo que lo toqu¨¦ para usar mi psicometr¨ªa y me percat¨¦ de algo. Lo abr¨ª con cuidado usando mi espada¡­ Encontr¨¦ algo especial en el interior... Una imp con un huevo. Tom¨¦ el huevo de las manos de la ya difunta madre y us¨¦ mi psicometr¨ªa nuevamente¡­ El embri¨®n segu¨ªa vivo, me qued¨¦ muy sorprendido por tal hallazgo. ¡°?Ese es un huevo de imp? ?Increible!¡± (Naku) ¡°Y no tiene ning¨²n rasgu?o, el imp del interior debe continuar con vida.¡± (Mitena) Naku y mitena exclamaron contentas al ver lo que estaba sosteniendo en mis manos. Con este eran ya tres los entes que logr¨¦ conseguir como bot¨ªn el d¨ªa de hoy (y al que buscaba especialmente). Con su ayuda, la fuerza del grupo aumentar¨¢ mucho¡­ El ¨²nico problema va a ser presentar a Lempo a las chicas. ¡°WOOOAAAAHHHHH¡± (gente) Mientras nos encontr¨¢bamos contentos por encontrar un huevo de imp, muchos gritos y ovaciones sonaron a nuestro alrededor. ¡°?Aruh!¡± (Fortuna) ¡°?Joven Aruh!¡± (Chicas) Todas salieron de la posada y corrieron felices hacia mi¡­ Incluso Fion y Schelt. ¡°?Fue incre¨ªble! ?La pelea m¨¢s impresionante que jam¨¢s haya visto!¡± (Fion) ¡°Estuvo tan magn¨ªfico, joven Aruh¡± (Alice) Alice me miraba con l¨¢grimas y mucha admiraci¨®n en sus ojos. ¡°Miau. Los tres son muy fuertes.¡± (Titanya) ¡°Heooo¡± (Cherry) To, Eugene y Dob tambi¨¦n salieron. Las tres agentes y Keeva estaban junto a Perik cuid¨¢ndolo e impidiendo que saliera a la calle. ¡°Joven Hydran¡­ Se?orita Or¨¢culo¡­ Soldado Minters¡­ Los tres poseen un poder incre¨ªble¡­ Pudieron repeler a ese demonio con facilidad.¡± (Dob) Desia se me acerc¨® y comenz¨® a revisarme, estaba preocupada. ¡°Joven Aruh¡­ Joven Aruh¡­ Menos mal que est¨¢ bien¡­¡± (Desia) Me dio un abrazo durante un breve instante. ¡°Se?orita Naku, Mitena¡­¡± (Desia) Tambi¨¦n revis¨® la salud de las dos y suspir¨® aliviada al cerciorarse de que estaban en perfectas condiciones. ¡°Gracias, Desia.¡± (Mitena) Mitena abraz¨® a Desia y ella le correspondi¨®, mientras que yo acarici¨¦ su cabeza con cari?o. ¡°Schelt, Fion¡­ ?C¨®mo se sienten? Las veo muy bien, pero no quiero que se sobreesfuercen.¡± (Aruh) ¡°Me encuentro perfectamente, joven Aruh. Mi cuerpo se mejor¨® justo a tiempo como para permitirme ver como pelearon los tres¡­ No¡­ Los cinco¡­ Solo una pregunta, esa Ajreme¡­ Fue domesticada por usted, ?cierto? ?Est¨¢ completamente seguro de que la tiene bajo control?¡± (Schelt) Me preocup¨¦ que sufriera por la magia de la criatura, ya que mientras hablaba comenz¨® a temblar¡­ Por eso ped¨ª que ninguna saliera o se asomara a ver el enfrentamiento. Pero parece que no fue la magia de miedo lo que la hizo preocuparse. ¡°?Ajreme?¡± (Aruh) ¡°?La criatura mitad ara?a y mitad persona! Uno de los monstruos m¨¢s temibles de la ¡®Grieta del muerto¡¯... Incluso las obreras son seres de nivel espectro.¡± (Schelt) Oh, Schelt conoce la raza de Arachne¡­ Debo de hablar con ella a fondo.This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. ¡°No tienes porque temer, Arachne es nuestra compa?era, una que nos cuida y quiere...¡± (Aruh) ¡°Debe ser una variaci¨®n entonces. Aunque hay semejanzas con las ajreme, tambi¨¦n presenta muchas diferencias. Especialmente el poder de su magia, es muy alto.¡± (Schelt) Schelt afirm¨® convencida¡­ Despu¨¦s de todo, Arachne si es una variaci¨®n. ¡°?Todos regresen dentro de los edificios! ?Una criatura desconocida acaba de aparecer!¡± (guardia) Un grupo de tres guardias llegaron alertando a todos sobre la criatura¡­ Originalmente pertenec¨ªan a un numeroso grupo de 70 individuos pero el resto se dividi¨® y fueron con otras presencias cercanas o cambiaron su rumbo en la direcci¨®n hacia donde se fue volando el monstruo. ¡°?Ustedes dos! ?Ayuden a los heridos!¡± (guardia) El que ven¨ªa a la cabeza le dio ¨®rdenes a los otros dos hombres para que fueran a ayudar a los soldados de los alrededores. ¡°?Lo sabemos! ?Estos tres lo repelieron con ayuda de sus animales de combate!¡± (hombre 1) ¡°?Si! ?Y fue grandioso!¡± (hombre 2) Los clamores continuaron, la gente estaba aliviada y feliz. ¡°Escucharemos luego lo que tienen que decir. Por ahora regresen adentro, ?Me refiero a todos!¡± (guardia) ¡°?Qu¨¦ le pasa? ?Ese chico y las dos mujeres salvaron la vida de todos aqu¨ª! ?Es un h¨¦roe!¡± (mujer) ¡°?El h¨¦roe de Jimama!¡± (hombre 3) ¡°?He dicho que regresen todos a sus casa!¡± (guardia). ¡°Agente Dob del servicio real¡­¡± (Dob) La actitud ligeramente altanera del guardia se volvi¨® muy d¨®cil cuando Dob se present¨® y mostr¨® un parche. ¡°?Mil disculpas! No sab¨ªamos que hab¨ªa un agente del rey en esta zona¡­¡± (guardia) Los tres guardias se pusieron de rodillas. ¡°Las alabanzas de todas estas personas hacia esos tres son ver¨ªdicas¡­ Y tambi¨¦n est¨¢n relacionados al exterminio de Ponzo?a.¡± (Dob) Los gritos de felicidad a nuestros alrededores se intensificaron. ¡­ Dob se puso a discutir con uno de los militares de alto rango que llegaron a la escena, quien al recibir el reporte de uno de los a¨²n atemorizados soldados que presenciaron el enfrentamiento, nos declar¨® h¨¦roes de Jimama¡­ Al parecer subir¨¢n nuestras recompensas a¨²n m¨¢s. ¡°Permanezcan aqu¨ª solo por lo que queda del d¨ªa, ma?ana les tendr¨¦ listo un nuevo lugar en el que podr¨¢n hospedarse.¡± (Dob) ¡®Era el lugar donde el alcalde los quer¨ªa hospedar desde que se enter¨® de que acabaron con Ponzo?a¡¯ agreg¨® haciendo memoria. Como las cosas se podr¨ªan poner molestas para nosotros si nos quedabamos en el ¡®Salon de los Placeres¡¯, tendr¨ªamos que cambiar de lugar en donde quedarnos por el resto de los d¨ªas que permaneceremos en Jimama... Hab¨ªa una reuni¨®n plateada con el alcalde, o m¨¢s bien, una fiesta. Gracias a la intervenci¨®n de Dob, qued¨® arreglada para que sucediera el mismo d¨ªa que llegara el se?or Allan. Dob tambi¨¦n le dio importancia a encontrar el acorazado ligero que los caballos se llevaron cuando fueron pose¨ªdos por el p¨¢nico¡­ Y cuando le coment¨¦ sobre el kagyto, me inform¨® que lo dejar¨ªa en manos de un compa?ero en el que pod¨ªamos confiar que respetar¨ªa la privacidad de los mensajes. ¡°Las mucamas y los guardias de la posada van a cerrar el acceso a su habitaci¨®n para que no los molesten por el d¨ªa de hoy.¡± (Dob) ¡°Perfecto.¡± (Naku) Todas estaban a la expectativa de pasar una noche apasionada. ¡°Mi primera noche¡­¡± (Schelt) Schelt ten¨ªa una gran sonrisa y sus mejillas enrojecidas. ¡°Schelt, Fion¡­ Esta va a ser la noche de sus vidas.¡± (Desia) El aura alrededor de Fion aument¨® de intensidad, como un fuego inapagable¡­ ¡°...Nosotros nos retiraremos entonces¡­ Estoy seguro que a partir de ma?ana las cosas van a ponerse dif¨ªciles para el gobierno de la ciudad, pero ustedes contin¨²en sin preocuparse de nada.¡± (Dob) Luego de darnos algunas palabras un tanto peligrosas, Dob se fue hacia un carruaje donde le esperaban sus compa?eras y Perik¡­ Les escoltaban un gran n¨²mero de soldados. ¡­ El personal de la posada nos prepar¨® un banquete, y cuando todo el grupo estuvo a solas, decid¨ª hacer las presentaciones de los nuevos integrantes. ¡°Antes de comer, hay algunas cosas de las que quiero hablar¡­ Primero, encontramos a Rah en la misi¨®n de hoy, pero ¨¦l no es el ¨²nico¡­¡± (Aruh) Saque los huevos de imp y basilisco que tra¨ªa entre mis ropas. ¡°Son otros dos huevos, uno de falso basilisco y otro de imp. El de falso basilisco lo encontr¨¦ en el bosque; y el de imp, dentro de uno de los tent¨¢culos del monstruo que nos acaba de atacar.¡± (Aruh) Las reacciones de Keeva y Fion demostraban algo de preocupaci¨®n. ¡°Mi se?or, con todo respeto¡­ Esas dos criaturas son peligrosas, en especial el basilisco.¡± (Keeva) ¡°Est¨¢ bien, Keeva. El se?or es un gran criador, y posee el talento para domar monstruos.¡± (Eugene) ¡°?De verdad? Eso es incre¨ªble, como el h¨¦roe de Darog.¡± (To) ¡°?El h¨¦roe de Darog?¡± (Naku) ¡°Es una vieja leyenda entre los orcos¡­ Cuenta que hace 2000 a?os, un joven orco apareci¨® para proteger a su tribu de los ataques de conquista y exterminio del imperio de Rasder. ¨¦l ten¨ªa la habilidad de controlar a los monstruos, con lo que amas¨® un gran ej¨¦rcito que detuvo a los invasores¡­ Con la muerte de Darog, el imperio pudo conquistar las tierras que proteg¨ªa, sus ense?anzas fueron convertidas en tab¨², y su existencia comparada a la de un demonio¡­ Por lo que sus logros solo existen en modo de leyenda.¡± (To) ¡°Eso¡­ ?Eso es indignante! Los del imperio son unos cobardes mentirosos.¡± (Agatha) ¡°Entonces, ?El joven Aruh posee la misma habilidad de un h¨¦roe?¡± (Titanya) ¡°La capacidad para controlar monstruos es lo mas exagerado de la leyenda, pero los orcos creemos que es cierto.¡± (To) ¡°Quisiera que me hablar¨¢s todo lo que conoces de esa historia, To.¡± (Aruh) Puede haber pistas sobre mi habilidad que me puedan ayudar a entenderla mejor¡­ Hasta ahora no he sabido de alguna fuente que la ponga en una luz positiva o que la explique. ¡°Claro, se?or Aruh¡­ Aunque es una historia muy larga. Puedo escribirse la en un pergamino esta noche y entreg¨¢rsela ma?ana temprano¡­ Hoy va a ¡®ocuparse¡¯ mucho, ?verdad?¡± (To) ¡°Gracias, estar¨¦ ansioso por leerla.¡± (Aruh) Existe la posibilidad que no est¨¦ relacionada a la psicometr¨ªa, pero quiero creer que si. ¡°Joven Aruh, ?Qu¨¦ hay del otro huevo?¡± (Varetsi) ¡°Cierto, el que le compr¨® a las ¡®Hachas del Bosque¡¯... ?Un huevo desconocido?¡­ ?Est¨¢ relacionado con la criatura?¡± (Blair) Blair se dio cuenta de la relaci¨®n. ¡°Justamente, se trataba del huevo de la criatura¡­ Y ya eclosion¨®.¡± (Aruh) Abr¨ª un poco mi gambeson. ¡°Lempo, sal y presentate.¡± (Aruh) Lempo obedeci¨® y sali¨® t¨ªmidamente de entre mis ropas¡­ Las expresiones de todas y de Eugene fueron de asombro. Naku y Mitena ya estaban enteradas del origen de Lempo, pero aun as¨ª reaccionaron igual al ver la diferencia en comparaci¨®n a su progenitor. ¡°Heooo¡± (Cherry) Pero en los ojos de Cherry hab¨ªa una gran admiraci¨®n (y un poco de envidia) hacia la peque?a¡­ Quiz¨¢s por estar dentro de mis ropas. ¡°Es¡­ Es muy diferente a la que atac¨®¡­ Mucho muy diferente.¡± (Fortuna) Lempo se subi¨® a la mesa y comenz¨® a comer felizmente¡­ Y de pronto, comenz¨® a agitarse y a crecer. ¡°?Aruh!¡± (Fortuna) Fortuna se aferr¨® a mi, asustada. ¡°Tranquila, no est¨¢ tratando de ataca¡­¡± (Aruh) Me qued¨¦ mudo, invadido por la sorpresa de lo que comenz¨® a ocurrir, un sentimiento que era compartido por todos los presentes. Lempo creci¨® mucho, del tama?o de una persona¡­ Pero no solo eso, su forma f¨ªsica comenz¨® a imitar la de una: form¨® brazos y piernas con dedos, cabi¨® de una masa amorfa a una silueta esbelta y femenina, dos de sus orbes se transformaron en ojos normales mientras que los dem¨¢s se escondieron, de su cabeza surgi¨® cabello y adquiri¨® un rostro muy bello; y finalmente, su piel cambi¨® una textura suave como la de una persona y de un color claro. Frente a los ojos de todos, Lempo se transform¨® en una bella chica ordinaria, hasta el m¨¢s m¨ªnimo detalle. ¡°?Fya~!¡± (Lempo) Sin importar que tanto la mirara, era una persona. De hermoso cabello plateado similar al de los naga y peque?os colmillos, la diferencia estaba en el color de sus ojos, los cuales eran de un verde intenso. ¡°Aruh¡­ Acabo de ver una de las cosas m¨¢s sorprendentes de mi vida.¡± (Naku) ¡­ Dejamos de comer y nos enfocamos en Lempo, a quien vestimos con una manta. ¡°Tiene una gran habilidad mim¨¦tica¡­ Su cuerpo es c¨¢lido y suave.¡± (Fortuna) ¡°Jam¨¢s hab¨ªa escuchado de un monstruo con semejante habilidad¡­ Puede que sea ¨²nica en su tipo.¡± (Fion) ¡°Bueno, su padre tambi¨¦n pod¨ªa transformar partes de su cuerpo, aunque nada tan extremo como esto.¡± (Mitena) ¡°Al igual que con Cherry, es imposible pensar que es un monstruo con solo verla¡­¡± (Kristera) Lempo se sent¨® en mis piernas, las chicas tocaron su rostro y cabello, comprobando que se sent¨ªan como los de una persona¡­ El calor de su cuerpo en contacto con el m¨ªo tambi¨¦n me hac¨ªa olvidar su apariencia original. ¡°Fyaa¡± (Lempo) ¡°Heooo¡± (Cherry) Cherry le acarici¨® la cabeza, su inicial sentimiento de envidia se esfum¨® r¨¢pido gracias a lo cari?osa que era Lempo. ¡°Se?or Aruh, usted es una caja de sorpresas¡­ No solo la se?orita Cherry es una hobgoblin con una hermosa apariencia, sino que una criatura desconocida se convirti¨® en una humana frente a mis ojos¡­ Eso, y que las dos sienten una gran atracci¨®n por su persona.¡± (To) Logr¨¦ contener a Lempo haciendo un gran esfuerzo con mi v¨ªnculo con ella, de no hacerlo, se habr¨ªa lanzado sobre m¨ª con pasi¨®n sexual¡­ Pero incluso con mi control, Lempo mov¨ªa suavemente su trasero sobre mi entrepierna, levantando mi¡­ ¨¢nimo. Pens¨¦ en retirarla de mi regazo, pero Naku permiti¨® en dejarla ah¨ª. ¡°...Mmm, ya sucedi¨® con Cherry, as¨ª que muy seguramente pasar¨¢ con Lempo¡­ Aruh, no me molesta que tambi¨¦n tengas sexo con ella.¡± (Naku) ¡°?Eh?¡± (Aruh) ¡°Cherry es una gran compa?era y una gran mujer, independientemente de su especie¡­ Lempo no parece distinta. Si, su transformaci¨®n fue desconcertante y sus habilidades son un misterio, pero tengo la certeza de que adquiri¨® esa apariencia porque quer¨ªa hacerlo contigo.¡± (Naku) ¡°Yo pienso igual¡­ Hay muchas interrogantes a su alrededor, pero no se me ocurre otra raz¨®n por la que se transformara en humana.¡± (Fortuna) Mir¨¦ a mis alrededores, varias de mis chicas ten¨ªan sonrisas nerviosas en sus rostros, pero no hab¨ªa expresiones de disgusto o desaprobaci¨®n. ¡°...Siento curiosidad.¡± (Ursula) Lempo me bes¨® en la mejilla, su rostro estaba ligeramente enrojecido. ¡­ Comenzamos con el banquete, el cual fue una fiesta llena de alegr¨ªa¡­ Un cambio de ambiente al de hace un rato. Comimos y bebimos hasta quedar satisfechos; mis chicas me dieron de comer en la boca, Fion me ofreci¨® un trozo de carne directamente de sus labios, el cual acept¨¦, por lo que Blair, Agatha, Varetsi, Ursula y Elin la imitaron. ¡°?Kyaaa! ?Eso fue tan atrevido!¡± (Varetsi) Varetsi grit¨® contenta. ¡°Eugene¡­¡± (Keeva) Volte¨¦ a ver a Keeva y a Eugene, estaban compartiendo un beso de la misma manera, causando un aplauso por parte de las chicas y de m¨ª. ¡°Me va a gustar estar en este grupo.¡± (To) Cuando el banquete termin¨®, Eugene y Keeva se despidieron y regresaron a la posada ¡®Escudo de plata, espada de bronce¡¯ siendo acompa?ados por To (les di dinero para que tambi¨¦n rentaran un cuarto para ella), por lo que la habitaci¨®n extra que hab¨ªamos rentado qued¨® desocupada. ¡°Mgghhmm¡­ Joven Aruh...¡± (Kristera) Ahora que est¨¢bamos a solas pod¨ªamos entregarnos a la pasi¨®n¡­ Le estaba dando un profundo beso a Kristera mientras que acariciaba a Desia y a Schelt con mis manos y mi cuello y pecho eran lamidos por Fion, Lempo y ¨²rsula. Blair y Mitena se estaban besando, al igual que Cherry y Varetsi. Naku se encontraba acariciando a Titanya, a Agatha y a Alice, mientras que Fortuna y Elin se desnudaban la una a la otra. Las hice a todas m¨ªas durante varias horas¡­ Fue una noche intensa, h¨²meda y ruidosa. ¡°Jo-Joven Aruh¡­ Joven Aruh¡­ Joven Aruh... ?Aaahn!¡± (Schelt) Las dej¨¦ satisfechas a todas hasta que perdieron el conocimiento¡­ Schelt pronunciaba mi nombre mientras continuaba estremeci¨¦ndose; se encontraba bien, es solo que el placer todav¨ªa le duraba. El ¨²nico que permanec¨ªa consciente era yo, las miraba contento y orgulloso de mi mismo. Lempo usaba mi regazo como almohada, acarici¨¦ su cabello, de mi mente se estaba esfumando su apariencia de monstruo. Record¨¦ el acuerdo al que llegaron las chicas antes de caer dormidas. ¡®Si Aruh consigue a m¨¢s monstruos con apariencia de mujer que lo amen, tiene permiso de hacerlas suyas.¡¯ Dej¨¦ escapar un suspiro. Especial 22 Especial 22: Un turno ruidoso *Punto de vista de una de las mucamas de la posada* Consegu¨ª este trabajo donde pagan muy bien, 2 monedas de bajo bronce por mes. Cuando mis padres y yo nos mudamos de la aldea a Jimama, yo era apenas una ni?a y no eran muchos los trabajos que pod¨ªa conseguir, por lo que fueron tiempos dif¨ªciles. Mi anterior empleo a este era como mesera en una taberna no muy concurrida, el due?o era muy bueno pero hab¨ªa ocasiones en las que no pod¨ªa pagarme. Pens¨¦ que tendr¨ªa que convertirme en ¡®caminante de las noches¡¯ para poder subsistir pero una amiga me habl¨® de esta posada y me ayud¨® a entrar. ¡°?Aahn! ?M¨¢s profundo! ?M¨¢s profundo!¡± (Elin) En los a?os que he estado trabajando aqu¨ª me ha tocado ver muchas cosas; que haya parejas teniendo sexo es algo com¨²n en toda posada, pero el ¡®Sal¨®n de los placeres¡¯ est¨¢ enfocado en brindarle la libertad a sus hu¨¦spedes para que disfruten de su sexualidad.You might be reading a stolen copy. Visit Royal Road for the authentic version. ¡°?Adentro! ?Adentro! ?Adentro! ?Adentrooooo!¡± (Agatha) ¡°?Se siente tan rico!¡± (Titanya) Las habitaciones peque?as est¨¢n casi siempre llenas, mientras que las grupales son menos usadas. ¡°?Aru! ?Blair! ?Schelt! ?Si lamen as¨ª los tres, yo...!¡± (Desia) No hace mucho vino un grupo de 8 hombres y 3 mujeres que se hosped¨® en una habitaci¨®n grupal y dejaron la habitaci¨®n hecha un desastre¡­ Y me toc¨® tener que limpiarlo. ¡°?Te amo, Aruh! ?As¨ª! ?Hasta el fondo! ?M¨¢s! ?MAAAS!¡± (Naku) Tiene algunos inconvenientes, pero es un muy buen trabajo. ¡°Los hu¨¦spedes de la habitaci¨®n grupal 5 son bastante ruidosos, ?no, Mizal?¡± (guardia) Monato ri¨® mientras coment¨® sobre los hu¨¦spedes cuya habitaci¨®n resguardamos. El chico era un poderoso luchador que se enfrent¨® al monstruo que apareci¨® de repente esta tarde y seguramente le lloveran admiradores, pero esta posada tiene como responsabilidad darle un espacio privado en donde pueda disfrutar estando con la gran cantidad de mujeres que lo acompa?an. Actualmente estamos Monato, Gultro, Tertri y yo cuid¨¢ndoles. ¡°Bien por ellos, significa que se sienten c¨®modos y en confianza en la posada.¡± (Mizal) ¡°Oye, ?No te dan deseos de hacerlo mientras los escuchas?¡± (Tertri) ¡°Si, la verdad si¡­ Pero no te hagas ideas, estamos trabajando.¡± (Mizal) ¡°?Muy bien! ?Hag¨¢moslo cuando salgamos!¡± (Tertri) La atm¨®sfera de la posada me ha convertido en una mujer con mucho apetito sexual, la raz¨®n por la que me ofrec¨ª a acompa?ar a los guardias fue para escuchar los (realmente fuertes) gritos de placer de los hu¨¦spedes de la habitaci¨®n grupal 5. ¡°?Ah! ?Ah! ?Ah! ?Ah! ?Mkmmmmmm! ?Ahhhhhh!¡± (Ursula) M¨²sica para mis o¨ªdos. ¡°?Es fant¨¢stico! ?FANT¨¢STICO! (Fion) Actualizacion mapa This book was originally published on Royal Road. Check it out there for the real experience. Notas 3 Hola a todos nuevamente, perdon por no haber subido nada ultimamente, pero vengo con buenas y malas noticias para todos. Las malas son que no voy a poder subir casi ningun capitulo durante este mes, pero las buenas son que eso se debe a que estoy participando en el nanowrimo y voy a tener un paquete de mas de 50,000 palabras para subir cuando termine el mes. Como voy a enfrascarme en escribir no voy a poder editar muchos de los capitulos, asi que no subir¨¦ muchos pero si unos cuantos.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Espero que me disculpen, pero sean pacientes y esperen mi regalo. Gracias por su atencion. Capitulo 72 Cap¨ªtulo 72: Conversaci¨®n matutina. Como era costumbre luego de una noche de sexo, me levant¨¦ temprano y cobij¨¦ a mis chicas con mantas. ¡°?Pyyy!¡± (Rah) Rah hizo llamados para expresar su hambre, lo hab¨ªa dejado en una peque?a caja sin tapa con un par de mantas envueltas en el interior para que estuviera c¨®modo. Tome un poco de verduras que sobraron del banquete de anoche y los mastiqu¨¦ hasta formar una pasta con la que aliment¨¦ al pich¨®n. Existe una crema que invent¨¦ durante mi ni?ez para mantener los dientes y la boca sanos, dista mucho de llegar al nivel del dentrifico, pero es un buen sustituto. La uso a diario y se volvi¨® popular con las chicas. Ahora que lo pienso, incluso sin el uso de esa pasta, es raro ver problemas bucales serios en las personas, incluso en los esclavos¡­ ?Ser¨¢ el hetros? ?La dieta? ?La gen¨¦tica? Es otro misterio de Maltras. Mientras pensaba en tales cosas, puse el pur¨¦ en mi mano y se lo di a Rah, quien lo recibi¨® con gusto. Hoy era otro d¨ªa lluvioso, pero incluso as¨ª no pod¨ªa descuidar mi entrenamiento, o abandonar mi trabajo preparando las armas y armaduras. Ten¨ªa que incluir tambi¨¦n los equipos para Fion, Schelt y To, as¨ª como ropa para ellas tres y para Lempo, Keeva y Perik. No conozco sus medidas, as¨ª que les pedir¨¦ que me dejen tomarlas a la primera oportunidad que tenga. No pod¨ªa olvidar mejorar el equipo de Eugene, aunque se neg¨® a que lo hiciera, la batalla de ayer me hizo pensar que hay que estar preparado para todo. Solo agregar¨¦ l¨¢minas delgadas de acero dentro de su armadura para mayor protecci¨®n sin aumentar mucho el peso¡­ Su talwar, aunque no es de acero, es una pieza de excelente calidad que tiene muchas ventajas sobre el resto de las espadas que hay normalmente en circulaci¨®n; sin embargo, eso no significa que no pueda ser superada. Voy a hacerle una de acero pero tambi¨¦n le dejar¨¦ conservar la que est¨¢ hecha de bronce eterno. Tambi¨¦n, con el arsenal que voy a construir (una vez que recupere el acorazado) me podr¨¦ dar el lujo de fabricar y almacenar una gran cantidad de armas. Estoy seguro que nuestro grupo va a seguir creciendo, debo anticiparme a ello y tener a la mano lo que nuestros futuros compa?eros puedan usar (las armaduras son otro asunto, deben estar hechas a la medida para que sean ¨®ptimas). ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Lempo se despert¨® justo despu¨¦s de que Rah terminara de comer. Mir¨® a sus alrededores con una expresi¨®n feliz. ¡°Buenos d¨ªas , Lempo¡± (Aruh) ¡°?Fyaa!¡± (Lempo) Haciendo a un lado la manta que le puse, Lempo se puso de pie dejando me admirar su bello cuerpo desnudo. ¡°Fya¡± (Lempo) ?Tienes hambre? Bueno, primero debemos vestirnos e ir a tomar un ba?o¡­ Oh, pero t¨² no tienes ropa todav¨ªa. Toma, puedes usar estas batas de la posada mientras te consigo algo.¡± (Aruh) Para mayor comodidad de los hu¨¦spedes, la posada les renta batas para que puedan pasearse por los pasillos o visitar los jardines. Lempo asinti¨® a mi sugerencia y tom¨® la prenda que le estaba ofreciendo¡­ Su libido se hab¨ªa reducido, o m¨¢s bien, gener¨® el autocontrol suficiente como para resistir aprovechar que me encontraba desnudo para que tengamos sexo nuevamente. ¡°?Quieres que exista el consenso de todas?¡± (Aruh) ¡°?Fya!¡± (Lempo) Afirm¨® con una sonrisa pervertida. ¡°Eres una chica muy buena y considerada, Lempo¡± (Aruh) ¡­ Todas se levantaron mientras que Lempo y yo tom¨¢bamos una ducha, la cual compartimos aprovechando que no hab¨ªa nadie. Lempo aprende bastante r¨¢pido, algo que comparte con todos mis entes. De regreso a la habitaci¨®n fue cuando comenzamos a toparnos con gente. Fui felicitado y alabado como un gran h¨¦roe, incluso fui invitado junto con mis chicas a participar en org¨ªas con otros hombres y mujeres, a lo cual me negu¨¦. ¡°Buenos d¨ªas, Aruh¡­ Solo perm¨ªtenos un minuto, estamos haciendo limpieza.¡± (Fortuna) Normalmente es el trabajo de las mucamas hacerlo, pero dejamos todo tan lleno de ¡®rastros de amor¡¯ que nos da pena dejar a otros que lo limpien. ¡°Muy bien, entonces aprovechar¨¦ para ir por el desayuno.¡± (Aruh)The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¡°Tambi¨¦n trae agua, nos bebimos toda ayer.¡± (Fortuna) Asent¨ª y fui a la recepci¨®n, de nueva cuenta, recibiendo alabanzas. Nos tuvieron listo el desayuno de inmediato, cada porci¨®n consist¨ªa en dos pares de huevos fritos, un embutido de gran tama?o, frijoles cocidos y ensalada de hierbas. Los platos eran grandes y estaban rebosantes, pero eran necesarias al menos ocho porciones para Naku y para mi para poder satisfacernos. Las mucamas usaron tres carros para llevar la comida hasta nuestro cuarto, como cliente se me impidi¨® ayudar. ¡°?Buen provecho!¡± (mucama) Las mucamas se retiraron, no sin antes recoger los platos del banquete de ayer. ¡°Todo huele muy bien.¡± (Naku) ¡°?Que es esta bebida? Tiene un aroma inusual y muy agradable.¡± (Fion) ¡°Es licuado de hierba Cafu, es una bebida originaria de Igy y es muy costosa incluso en Menat¡­ Nos est¨¢n tratando como miembros de la nobleza.¡± (Blair) La bebida a la que se refieren Fion y Fortuna es un l¨ªquido espeso con un sabor a caf¨¦ con canela. ¡°Lo que buscan es causarnos una buena impresi¨®n para que demos buen testimonio de la posada¡­¡± (Fortuna) Incluso sin tantos lujos tengo en buen criterio a el ¡®Sal¨®n de los Placeres¡¯. ¡°Que nos cambiemos de lugar para hospedarnos sin abandonar la ciudad puede ser visto como una se?al de inconformidad de nuestra parte.¡± (Naku) Es cierto¡­ Sin los medios masivos de comunicaci¨®n, la informaci¨®n que se transmite de boca en boca es la m¨¢s com¨²n. Puede que incluso nuestra opini¨®n no se divulgue lo suficiente y en su lugar, haya malos rumores de la posada. Darle buena publicidad durante un discurso no ser¨ªa mala idea. ¡°Es la mejor opci¨®n. Particularmente, disfrut¨¦ mucho de nuestra estad¨ªa en esta posada.¡± (Fortuna) ¡°Igual yo, incluso fueron tan amables como para permitirnos entrenar a Elin y a mi.¡± (Kristera) ¡°Es cierto, pero ahora ya no podremos continuar haci¨¦ndolo.¡± (Elin) ¡°Quiz¨¢s deber¨ªamos pasar a la siguiente etapa y entrenar a c¨®mo acampar¡­ Nos perdimos el anterior entrenamiento, a¨²n siendo de gran importancia.¡± (Kristera) ¡°Me parece bien, yo tambi¨¦n me apunto.¡± (Fortuna) ¡­ Al final, Naku sugiri¨® unir el entrenamiento de combate junto con una acampada al aire libre, esta vez incluso pasando la noche en el exterior. Todas participar¨¢n en el evento y yo ayudar¨¦ tambi¨¦n. Mientras trazamos entre todos la idea general, le inform¨¦ a Fortuna sobre el modelo del carro que le consigui¨® Dob, ella ya estaba al tanto. ¡°El se?or Dob incluso resolvi¨® el asunto sobre el animal que va a jalar el carro¡­ Sin embargo, ?Se excedi¨®! Va a ser como llevar una tienda entera, la cual requerir¨ªa de varias personas para poder administrar¡­ Suerte que ya cuento con ayuda...¡± (Fortuna) Fortuna se cruz¨® de brazos y declar¨® con orgullo contar con una soluci¨®n al problema. Kristera, Elin, y Keeva eran quienes le iban a ayudar en su trabajo como comerciante. La idea era producir y comprar productos y venderlos para incrementar nuestros fondos. Blair y Agatha se unieron tambi¨¦n a este proyecto. ¡°Me encargar¨¦ de fabricar un par de cosas para vender¡± (Aruh) ¡°Si, muchas gracias, Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Por cierto, hablando de fabricar hoy va a ser un d¨ªa ocupado pero tendr¨¦ listo el equipo¡­¡± (Aruh) ¡°?Tambi¨¦n es armero, joven Aruh?¡± (Schelt) Schelt me pregunt¨® sorprendida. ¡°Si, obtuve muchos conocimientos antes de salir de Tulser¡­ Deb¨ªa ser un hombre capaz si quer¨ªa poder ayudar en la misi¨®n de Naku.¡± (Aruh) Sonre¨ª al recordar esos d¨ªas¡­ Naku tambi¨¦n sonre¨ªa con mejillas enrojecidas. ¡°Yo tengo experiencia forjando metales y fabricando armas¡­ Me gustar¨ªa poder ayudarlo si me lo permite.¡± (Schelt) ¡°Me agrada la idea, pero¡­ Mmm, debo mencionarle algo a todas, es informaci¨®n importante con la que deben ser cuidadosas de manejar.¡± (Aruh) Fui por mi espada y la desenvain¨¦, las miradas curiosas de las chicas se enfocaron en la hoja. ¡°Es una hermosa pieza de Sitrian blanco¡­¡± (Schelt) ¡°No es Sitrian blanco, es un metal que yo mismo cre¨¦.¡± (Aruh) ¡°??Es eso cierto?!¡± (Alice) Quien m¨¢s se exalt¨® del grupo fue Alice, puso ambas manos sobre la mesa y se alz¨® un poco. ¡°Lo es, lo llamo acero.¡± (Aruh) ¡°Vi c¨®mo cortaba f¨¢cilmente a los monstruos con su espada¡­ ?Increible! Usted cre¨® un gran metal.¡± (Alice) ¡°Cierto¡­ Cuando la use para matar a los bandidos no sent¨ª ninguna resistencia al cortarlos.¡± (Blair) Dada la mala reputaci¨®n que tiene, al grado de ser llamado metal pobre, es l¨®gico que sea dif¨ªcil relacionar al hierro con la blanca hoja de mi espada y se crea que son dos metales distintos. Les dije a todas la raz¨®n por la que ocultaba el secreto del acero. Fortuna y Naku asintieron a mis palabras, al igual que Desia. Tambi¨¦n expliqu¨¦ el por qu¨¦ les estaba contando esta informaci¨®n. ¡°Hasta donde yo s¨¦, puede que sea la ¨²nica persona que sabe como elaborar acero¡­ No puedo compartir ese conocimiento contigo, Schelt¡­ Ser¨ªa exponente a un gran peligro.¡± (Aruh) ¡°Lo¡­ Lo entiendo. Pero est¨¢ bien, puedo ayudarle a trabajar cualquier otro material aparte de ese metal.¡± (Schelt) ¡°Gracias¡­ Acepto con gusto tu apoyo.¡± (Aruh) ¡°Aruh es un poco propenso a preocuparse de m¨¢s¡­ Pero es muy inteligente y sabe realmente lo que hace.¡± (Fortuna) ¡°Y tambi¨¦n es realmente dulce¡­ Escuchen, chicas¡­ Aruh les ha confiado este secreto por lo mucho que las quiere, sean discretas y cuidenlo.¡± (Naku) Sent¨ª como me sonrojaba. Naku est¨¢ en lo cierto, la mentira de que el equipo que las piezas que fabrico son de Sitrian blanco es para las dem¨¢s personas¡­ Suficiente culpa siento con no contarles que soy un reencarnado como para mentirles en otras cosas. ¡°Ajem, quiero que mantengan la fachada de que estoy usando Sitrian blanco¡­ Incluso con Dob y personas que puedan ser nuestros aliados¡­¡± (Aruh) Aunque si debo contarle a Eugene, y a To. Elin se mostr¨® preocupada. ¡°Joven Aruh¡­ Aunque agradezco su gentileza por contarme este secreto, me temo que si llego a descuidarme y revelarlo a otros, le podr¨ªa meter en muchos problemas.¡± (Elin) Su temor era que si daba a conocer que yo era capaz de crear un metal as¨ª de prodigioso me convertir¨ªa en el blanco de muchos. Si bien es cierto que en grupos grandes la informaci¨®n es dif¨ªcil de cuidar, ese no era el caso aqu¨ª. ¡°Elin¡­ Eres parlanchina pero amas tanto al joven Aruh que no revelas cosas importantes sobre ¨¦l.¡± (Kristera) ¡°Kristera¡­¡± (Elin) ¡°Por ejemplo, no le has contado a ninguna de las mucamas sobre c¨®mo fue ¨¦l quien elimin¨® a los bandidos.¡± (Kristera) El rostro de Elin se puso completamente rojo, y sus labios se convirtieron en una gran sonrisa. ¡°Es cierto¡­ Je, je, je, entonces no debo temer¡­¡± (Elin) Kristera acarici¨® la cabeza de Elin. Todas prometieron que guardar¨ªan el secreto del acero y que ser¨ªan cuidadosas. ¡°Gracias por aceptarme como su ayudante, joven Aruh¡­ ?O quiz¨¢s deba llamarlo maestro como Mitena?¡± (Schelt) ¡°L-La raz¨®n por la que llamo a mi maestro y maestra de tal manera es por otro motivo¡­¡± (Mitena) Mitena se le acerc¨® al o¨ªdo a Schelt y le susurr¨® algo. ¡°Ya veo, entonces no hay problema si lo hago¡­ Todas podemos hacerlo, de hecho.¡± (Schelt) Schelt y Mitena se sonrojaron¡­ Al igual que Agatha, para curiosidad de las dem¨¢s. ¡°Quiz¨¢s deber¨ªas cont¨¢rselo a todas, Mitena¡­¡± (Schelt) ¡°Si¡­¡± (Mitena) Y Mitena cont¨® los eventos de ese d¨ªa en Irios cuando nos conocimos¡­ Lo cual provoc¨® que nos excit¨¢ramos y termin¨¢ramos ensuciando nuevamente la habitaci¨®n. Capitulo 73 Cap¨ªtulo 73: Reuni¨®n al desnudo. Luego de terminar de limpiar la habitaci¨®n y tomar otro ba?o, nos preparamos para visitar a una persona que nos extendi¨® una invitaci¨®n antes de que nos fu¨¦ramos de la posada. Guardamos todo lo que tra¨ªamos con nosotros como equipaje. Salimos de la habitaci¨®n y nos dirigimos hacia el vest¨ªbulo de la posada, donde nos esperaba un grupo de tres mujeres. ¡°Nos alegramos de haber sido escogidos por grandes personas como ustedes: valientes, libres y llenos de pasi¨®n.¡± (mujer 1) ¡°La se?ora les espera en su habitaci¨®n privada.¡± (mujer 2) Fuimos guiados por las tres hasta una habitaci¨®n ubicada detr¨¢s del mostrador con salida a tres corredores. Tomamos uno que nos llev¨® a un peque?o edificio tras atravesar un bello jard¨ªn. Al entrar encontramos a una hermosa mujer desnuda, se hallaba sentada y exponiendo sus partes ¨ªntimas, adem¨¢s de estar rodeada de otras chicas vistiendo ropas atrevidas. Se trataba de la due?a de la posada. ¡°Pasen, pasen¡­ P¨®nganse c¨®modos.¡± (due?a) Era la primera vez que ve¨ªa en persona a la due?a, aunque Kristera y Elin ya la conoc¨ªan de antemano y nos hablaron un poco de ella. ¡°Si la ropa les estorba pueden quit¨¢rsela, considero que no hay nada m¨¢s c¨®modo que la desnudez.¡± (due?a) Su personalidad es un tanto exc¨¦ntrica pero no vi malicia en sus ojos¡­ Lujuria por otra parte, cualquiera podr¨ªa verla. Colocando uno de sus dedos cerca de sus labios y esbozando una sonrisa, su aura er¨®tica era muy grande. Cherry y Lempo sonrieron con miradas llenas de admiraci¨®n por la due?a. ¡°Muy bien.¡± (Naku) Siguiendo la petici¨®n, las chicas comenzaron a desvestirse¡­ ¡°No tiene por qu¨¦ contenerse, querido hu¨¦sped¡­ Oh, no haremos nada sexual si se lo preguntaba, solo quiero conversar un poco.¡± (due?a) El ambiente es un poco atrevido, pero confi¨® en mantener la calma gracias a que acababa de hacer el amor con mis chicas. Decid¨ª quitarme la ropa tambi¨¦n. ¡°?Tiene un cuerpo grandioso, querido hu¨¦sped! ?Mis felicitaciones a todas!¡± (due?a) ¡°Muchas gracias.¡± (Naku) La habitaci¨®n estaba completamente acolchada, as¨ª que pod¨ªamos sentarnos tambi¨¦n en el suelo. Formamos un c¨ªrculo junto con la due?a y sus empleadas. ¡°No pude presenciar lo ocurrido ayer, pero fui informada de que se enfrentaron a una temible bestia que atac¨® la ciudad¡­ Son muy valientes.¡± (due?a) ¡°A decir verdad, fueron Aruh, Naku y Mitena quienes lo hicieron.¡± (Fortuna) Varetsi, Alice y ¨²rsula asintieron. ¡°No se fijen en esos detalles, son un grupo grande con habilidades diversas¡­ Kristera y Elin son excelentes en toda labor dom¨¦stica. Si las dos abrieran una posada podr¨ªan administrarla y dirigirla sin problemas.¡± (due?a) ¡°Muchas gracias por sus amables palabras¡­ Tambi¨¦n queremos agradecerles por permitirnos trabajar aqu¨ª y ense?arnos muchas cosas.¡± (Kristera) ¡°No hay de que. La posada se benefici¨® mucho de su ayuda.¡± (due?a) La due?a sonri¨® amablemente. ¡°El caso es que la la posada, trabajadores, hu¨¦spedes y yo estamos agradecidos por su ayuda¡­¡± (due?a) Aunque tal problema fue causado por nosotros... ¡°Es una lastima que tengan que partir, quisi¨¦ramos que continuaran hosped¨¢ndose aqu¨ª¡­ Pero puedo imaginarme la raz¨®n por la que no pueden hacerlo.¡± (due?a) ¡°Si, en lo particular, disfrutamos de nuestra estad¨ªa en el ¡®Sal¨®n de los placeres¡¯, pero luego de lo de ayer hemos llamado mucho la atenci¨®n.¡± (Aruh) Le inform¨¦ que aunque nos fu¨¦ramos, dar¨ªamos buen testimonio de la posada para evitar que hubiera malos rumores sobre su calidad. En agradecimiento por ello y por repeler al monstruo, la due?a nos regal¨® una caja con varios juguetes sexuales¡­ ¡°No podr¨¢n reemplazar su miembro; pero con esas herramientas, sus noches van a ser m¨¢s entretenidas.¡± (due?a) ¡°Ehm, ?Como se usa este?¡± (Mitena) ¡°Ese¡­ Bueno, creo que puedo imaginarme c¨®mo usarlo¡­¡± (Agatha) ¡°?Puedo probar este contigo luego, Naku?¡± (Fortuna) ¡°Claro, siempre y cuando me dejes usar este contigo, Fortuna.¡± (Naku) Los regalos fueron un ¨¦xito instant¨¢neo¡­ Y aunque la due?a nos dijo que no habr¨ªa sexo en esta reuni¨®n, se us¨® a ella misma y a sus empleadas para darnos una demostraci¨®n de c¨®mo se usaban los juguetes con otros que eran de su propiedad. Fue un espect¨¢culo muy excitante, pero dado que mis chicas estaban agotadas, logramos resistir durante toda la ¡®clase¡¯. ¡°Este regalo¡­ No es¡­ El ¨²nico¡­¡± (due?a) Respirando agitadamente, la due?a nos habl¨® de que ten¨ªa varios amantes que ten¨ªan puestos en distintas ¨¢reas de Jimama, en la capital de la regi¨®n, y en otras ciudades y pueblos de otras regiones. ¡°Puedo arreglarles una reuni¨®n con alguno o varios de ellos.¡± (due?a) ¡°Mmm, me gustaria saber si hay alguno que sea un comerciante de libros o que trabaje en alguna biblioteca importante¡­ Preferentemente que sepa sobre esp¨ªritus.¡± (Aruh) ¡°Esp¨ªritus¡­ Lo siento, ninguno de mis amantes se especializa en ese campo¡­ Pero Jason es un gran mercader con un gran gusto por coleccionar libros de varias partes del mundo.¡± (due?a) Nos dijo que este hombre era originario de Igy pero viv¨ªa en Eralgia, cerca de los pantanos de Roxtrox, al sur de Menat pero fuera de la ruta de esta regi¨®n hacia la Uni¨®n. ¡°Muchas gracias, me gustar¨ªa poder conocer a su amigo.¡± (Naku) ¡°Entonces les dar¨¦ una carta para que sepa que van de mi parte.¡± (due?a) Naku asinti¨® agradecida y despu¨¦s me tom¨® cari?osamente del brazo, dej¨¢ndome sentir la suavidad y calor de su cuerpo. ¡°Tienes una gran habilidad para hacerme feliz, Aruh. Gracias.¡± (Naku) Me susurr¨® al o¨ªdo. ¡­ Tambi¨¦n conseguimos una gran carpa para acampar. Dentro cabr¨ªan m¨¢s de 50 personas, fue lo que me asegur¨® la due?a de la posada.This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. ¡°No solo debo felicitarles por el cuerpo que tiene su se?or, sino por lo amoroso y fiel que es¡­ Es algo poco com¨²n en hombres con muchas mujeres.¡± (due?a) Al parecer, aunque es com¨²n que haya hombres con varias esposas y concubinas, estos se dejan llevar por el deseo cuando son muchas y terminan volvi¨¦ndose hedonistas¡­ ¡°Por favor, todos cuidense y sean felices. Y sobretodo, nunca pierdan la llama de la pasi¨®n.¡± (due?a) Le agradecidos de todo coraz¨®n a la due?a de la pisada por estos pocos d¨ªas en los que nos hospedamos y por su generosidad. ... Hab¨ªa mucho por hacer el resto del d¨ªa: avisarle a las hachas del bosque sobre el sitio donde crearemos el nido, mudarnos al nuevo lugar donde nos vamos a hospedar, y terminar las armas y armaduras. Un ligero movimiento dentro de mi gambeson me indic¨® que el huevo de basilisco estaba a punto de eclosionar. ¡°Pyyy¡± (Rah) Rah se preocup¨® cuando cerr¨¦ la caja donde estaba. ¡°Es para que no te mojes. Mira, aqu¨ª estoy.¡± (Aruh) Le hable desde los peque?os orificios de ventilaci¨®n que le hice a la caja. ¡°Vayamos primero a los establos y al taller.¡± (Aruh) Quiz¨¢s deber¨ªamos contactar a Dob, pero si ¨¦l no ha venido hasta ahora es porque debe estar muy ocupado. Eugene sali¨® desde hace tiempo de su posada junto con Keeva y To y nos estaba esperando en los establos. Desde ayer le hab¨ªa dicho que ah¨ª nos encontrar¨ªamos. Todas ten¨ªan puesto su impermeable, salvo Lempo, a quien a¨²n no se lo hab¨ªa hecho. Recib¨ª un vestido sencillo de la due?a del ¡®Sal¨®n de los Placeres¡¯, ropa interior y sandalias, pero todo se hab¨ªa mojado ya, y la raz¨®n fue... ¡°Fyaa¡± (Lempo) Lempo corri¨® emocionada hacia afuera, en medio de la lluvia... Luego se dio la vuelta para decirnos que la acompa?aramos. ¡°Heoo.¡± (Cherry) Le sigui¨® Cherry, quien us¨® su escudo como sombrilla para proteger a Lempo de la lluvia. ¡°Cherry es muy linda.¡± (Titanya) ¡°Si, es como si fuera la hermana mayor de Lempo.¡± (Fion) Blair sac¨® su escudo tambi¨¦n y lo puso encima de Fortuna mientras se sonrojaba. ¡°Gracias, Blair.¡± (Fortuna) ¡°De nada¡­ Fortuna.¡± (Blair) El cari?o que se ten¨ªan llev¨® una sonrisa a mis labios. ¡­ De camino a los establos vimos a muchos guardias, tanto de la milicia como de las fuerzas de autodefensa, as¨ª como personas que parec¨ªan ser mercenarios. No me han contactado Warth y los suyos desde ayer que nos separamos. Se supone que hoy nos encontrar¨ªamos para hablar sobre el entrenamiento de Rah y de su hermano. Quiz¨¢s con la aparici¨®n del monstruo aceptaron una misi¨®n que estuviera relacionada con ¨¦l. ¡°No salgan a menos que sea una urgencia, el monstruo a¨²n no ha sido capturado.¡± (mercenario) Un hombre obeso pero vestido con una armadura de buena calidad nos hizo una advertencia. ¡°Oigan, me resultan familiares¡­ Fueron los que visitaron la taberna el dia de ayer, ?cierto?¡± (mercenario) Nos detuvo luego de recordar quienes ¨¦ramos¡­ No recuerdo haberlo visto, pero parece que ¨¦l a nosotros si. ¡°Si, visitamos ayer la taberna de trabajos¡­ ?Hay algo en lo que podamos ayudarle?¡± (Naku) ¡°?En que gremio est¨¢n? Ayer estaban con las ¡®Hachas del Bosque¡¯ pero no pertenecen a ese gremio, ?Son un asociado? ?Tambi¨¦n aceptaron la misi¨®n de emergencia?¡± (mercenario) ¡°?Misi¨®n de emergencia?¡± (Fortuna) ¡°Son misiones de muy alta paga donde se colabora con las fuerzas del reino.¡± (Varetsi) ¡°Oh, me equivoqu¨¦ al pensar que eran asociados de las ¡®Hachas¡¯, ?Son sus pupilos?¡­ Aunque tienen equipo muy bueno para ser novatos, entonces son un grupo de adinerados queriendo ser mercenarios¡­ En fin, lucen desorientados sobre las cantidad de guardias y mercenarios en las calles, al menos vayan e inf¨®rmense en la taberna.¡± (mercenario) El hombre se encogi¨® de hombros y se alej¨® de nosotros ¡°El alcalde debi¨® movilizar a las fuerzas de la ciudad para buscar y eliminar al padre de Lempo.¡± (Alice) ¡°Tienen muy poca informaci¨®n sobre el enemigo, me extra?a que no hayan contactado al joven Aruh con una petici¨®n para que les ayude a cazar al monstruo.¡± (Mitena) ¡°El se?or Dob fue un testigo al igual que otros guardias¡± (Alice) ¡°Dob y sus ayudantes estaban tan espantados que seguro no pusieron mucha atenci¨®n¡­ Eso me recuerda, Lempo, ?Tambi¨¦n puedes usar esa habilidad para infundir miedo?¡± (Naku) Lempo se puso pensativa y despu¨¦s asinti¨®. Volte¨® a ver a un guardia que estaba patrullando cerca, con obvias intenciones de probar su magia. Me apresur¨¦ a detenerla. ¡°No la uses en el guardia, provocar¨¢s un caos y levantar¨¢s muchas sospechas.¡± (Aruh) ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Asinti¨® y se detuvo¡­ Primero necesita descubrir y entrenar sus habilidades para que pueda ponerlas en uso. En cuanto a la reuni¨®n con Warth, si de momento se encuentra ocupado voy a tener que esperar a ser contactado por ¨¦l; mientras aprovechar¨¦ para arreglar los otros asuntos que tengo. Solo espero que la crianza de los kagyto pueda realizarse en menos de dos d¨ªas (m¨¢s bien, en menos de uno)... Seria bueno que pudiera aplazar un poco su partida de la ciudad. ¡­ Los establos estaban llenos de gente, as¨ª como sus alrededores. Barker fue el primero en recibirnos, las personas lo ve¨ªan con sorpresa y aquellos que estaban a su paso se hac¨ªan a un lado. Lo seguimos y ¨¦l nos llev¨® a nuestro espacio, ahi encontramos a To, quien tra¨ªa consigo varios pergaminos enrollados. ¡°Se?or Aruh, se?oritas, ?Buenos d¨ªas! ?Pasaron buenas y divertidas noches?¡± (To) ¡°Buenos d¨ªas, To¡­ Si, as¨ª fue.¡± (Aruh) ¡°Kah, kah, kah, me alegra o¨ªrlo¡­ Por cierto, aqu¨ª tiene la leyenda escrita del h¨¦roe Darog.¡± (To) ?Todos estos pergaminos? ?Es una antolog¨ªa? Abr¨ª uno de los rollos, las letras eran peque?as¡­ ?Como pudo escribir todo esto en una noche? ¡°Gracias por tu gran esfuerzo, To. Pero dime, ?No est¨¢s cansada? Si no has dormido puedes tomarte un descanso y hacerlo¡­¡± (Aruh) ¡°No, estoy bien¡­ Solo requiero de tres horas de sue?o al d¨ªa, el resto lo aprovecho en otras cosas¡­ Aunque desde hace un tiempo que no tengo la oportunidad de hacer otra cosa que no sea luchar.¡± (To) To declar¨® con una sonrisa, para despu¨¦s enfocarse en Lempo. ¡°Por lo que veo, todo va bien con la peque?a¡­ Ayer me dio un susto, pero por extra?o que parezca, no puedo dejar de verla como una persona¡­ Me es imposible relacionarla con la criaturita cubierta de baba que sali¨® de su ropa.¡± (To) Yo tambi¨¦n not¨¦ algo raro, nadie parece sentir temor por Lempo en lo absoluto, incluso se volvi¨® mi concubina y tuve sexo con ella normalmente sin que perturbara a ninguna de las chicas¡­ Pero haciendo memoria, lo mismo pas¨® con Cherry. Vi mi mano¡­ ?Estar¨¢ relacionado tambi¨¦n con mi psicometr¨ªa? ¡°Bueno, mientras todo sea alegre y pac¨ªfico, no hay nada por lo cual deba preocuparse.¡± (Naku) ¡°Es cierto, la peque?a es tambi¨¦n una de las se?oritas despu¨¦s de todo. Y como tal, la proteger¨¦.¡± (To) ¡°Se?ora To, no es necesario que me llame se?orita a mi tambi¨¦n¡­¡± (Fion) Fion reclam¨® por la manera en como To la llamaba. ¡°Claro que es necesario. Siendo la mujer del se?or Aruh te convierte en mi se?orita, hasta una orco sabe de etiqueta.¡± (To) ¡°Pero¡­¡± (Fion) ¡°Gracias por la estima que me tienes, pero la ¨²nica manera en la que podr¨ªa llamarte como a una igual es si yo tambi¨¦n me convirtiera en la mujer del se?or Aruh¡­ Pero disculpen mi atrevimiento, ¨¦l no es mi tipo¡­ Puedo aceptarlo si me lo ordena.¡± (To) ¡°No tengo intenciones de forzarte, To¡­¡± (Aruh) ¡°Gracias, se?or Aruh.¡± (To) ¡°?Entonces no hay forma de que no sea tan formal conmigo?¡± (Fion) ¡°Bueno, se me ocurre que podr¨ªas volverte mi pupila, pero ya eres muy fuerte¡­¡± (To) ¡°?Por favor! ?Acepte ser mi maestra!¡± (Fion) ¡°Kah, kah, kah¡­ Tan impulsiva como el primer d¨ªa en que te conoc¨ª¡­ Se?or Aruh, permita que ayude en el entrenamiento de Fion¡­ Tambi¨¦n puedo mostrarles mis t¨¦cnicas al resto de las se?oritas...¡± (To) ¡°Ser¨ªa un gran placer.¡± (Naku) Naku dio un paso enfrente y acept¨® la propuesta de To. ¡°?Te parece si compartimos nuestros m¨¦todos de ense?anza?¡± (Naku) ¡°Ah, ya veo, la se?orita Naku es la tutora de combate¡­ En dado caso, mi ayuda puede ser m¨¢s bien un estorbo.¡± (To) ¡°?Tonter¨ªas! Con ver como caminas puedo darme cuenta de tu destreza como combatiente¡­ Si bien hay que adecuar ambos estilos para el grupo, dudo que su ayuda sea innecesaria.¡± (Naku) ¡°...Muchas gracias¡­ Tiene raz¨®n, hay que esmerarnos por transmitir nuestras habilidades, se?orita Naku.¡± (To) Las palabras de Naku eran inspiradoras, Mitena se cruz¨® de brazos y asinti¨® estando de acuerdo, mientras que los ojos de Fion se llenaron de admiraci¨®n por Naku. La reacci¨®n de las dem¨¢s fue¡­ ¡°Desia, prepara todos los ung¨¹entos contra la fatiga que puedas.¡± (Varetsi) ¡°?Y p¨®cimas para aliviar el dolor!¡± (Titanya) ¡°Claro, cuenten conmigo.¡± (Desia) ¡°Gracias.¡± (Varetsi) Cuando llegamos a nuestras caballerizas, Eugene se acerc¨® acompa?ado de Keeva. Ambos cargaban cubetas y cepillos, al parecer hab¨ªan comenzado a trabajar cuidando de los animales. ¡°Buenos d¨ªas, mi se?or, mis se?oras.¡± (Eugene) Ambos hicieron una ligera pero respetuosa reverencia. ¡°Si, buenos d¨ªas tambi¨¦n a los dos¡­¡± (Aruh) Agatha y ¨²rsula se les acercaron. ¡°Eugene, Keeva, dejen que nos encarguemos del resto.¡± (Agatha) ¡°Muchas gracias, mi se?ora¡­ Intentamos limpiar a los cerdetoks pero est¨¢n de muy mal humor.¡± (Eugene) ¡°No hay problema, solo deben estar un poco deprimidos¡­ Joven Aruh, volvemos enseguida.¡± (Agatha) ¡°Besos...¡± (Ursula) ¡°Esperen, las acompa?amos¡­ Quiero ver el carro de mercader que nos consigui¨® Dob.¡± (Aruh) Ten¨ªa curiosidad de verlo, y cuando lo hice, me qued¨¦ sorprendido por su tama?o¡­ Sab¨ªa que era un modelo de grandes dimensiones, pero super¨® mis expectativas. ¡°Te dije que era muy grande, Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Va a parecer como si llev¨¢ramos tres acorazados¡­ Nos vamos a ver como una caravana militar.¡± (Mitena) Los colores de este carro son demasiado llamativos como para considerarlo un carro militar, pero es cierto que vamos a parecer una caravana especial con tantos veh¨ªculos grandes. ¡°?En color rosa? ?No atraer¨¢ mucho la atenci¨®n?¡± (Alice) ¡°Esa es la intenci¨®n, con un color llamativo a los clientes les ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil encontrarlo.¡± (Fortuna) ¡°Pero tambi¨¦n a los bandidos¡­¡± (Alice) ¡°El tama?o del carro y los otros carros los podr¨ªan mantener a raya¡­ ?Cierto?¡± (Naku) ¡°Solo al principio, pero igual servir¨ªa para que nos pudieran ubicar y nos atacaran tras reunir fuerzas.¡± (Alice) ¡°Es cierto, lo mejor ser¨¢ poner al se?or Dob a pintarlo.¡± (Fortuna) ¡°Estoy de acuerdo.¡± (Aruh) Capitulo 74 Cap¨ªtulo 74: Miedo Un par de presencias conocidas y que deseaba ver vinieron a los establos luego de pasar por la posada. Se trataba de Mousa y de Jolek, los cuales tra¨ªan consigo al hermano de Rah. Vinieron antes de que fuera a los talleres. Ten¨ªamos algo de tiempo para seguir conversando antes de que llegaran. ¡°?Brunjeester? Lo siento, jam¨¢s he o¨ªdo hablar de esa arma.¡± (Aruh) ¡°Yo tampoco, Uvikuto exporta armas a muchos pa¨ªses que lo rodean, pero el nombre de esa arma es nuevo para mi.¡± (Schelt) Schelt hab¨ªa dicho que ten¨ªa solo unos cuantos conocimientos como armera, pero resulta que lo que ella considera poco, es superior que lo que yo aprend¨ª del maestro Fas. Comenzamos a hablar sobre las armas y armaduras para Fion, To, Schelt y las que planeaba regalarles a los miembros de las ¡®Hachas del Bosque¡¯, as¨ª como de posibles mejoras a las de las chicas y Eugene¡­ Schelt conoc¨ªa de procesos, tratamientos, materiales y amalgamas que desconoc¨ªa¡­ Lo suficiente como para que los enanos la consideraran una maestra. ¡°Se trata de un arma de esta forma¡­ Y tiene esta parte de aqu¨ª, adem¨¢s de agarrarse as¨ª¡­ Pesa un poco, pero es muy destructiva¡­¡± (To) To nos daba explicaciones mientras dibujaba el dise?o en el suelo con una peque?a rama¡­ El arma en cuesti¨®n era una enorme hacha con el mango siendo parte de la cabeza, era extra?a y se ve¨ªa dif¨ªcil de manejar. ¡°Con algo as¨ª se podr¨ªa matar drakes nevados de un solo golpe.¡± (Naku) ¡°No conozco esos monstruos, pero la brunjeester es buena para matar desde soldados enemigos, hasta Multropstos.¡± (To) No conoc¨ªa a ese monstruo, pero con la descripci¨®n de To me lo imagin¨¦ como una mezcla de oso y mantis religiosa, con una altura de 5 metros¡­ Ser¨ªan m¨¢s raros que los gum. Son monstruos dificiles de encontrar, pero entrar¨ªan en el nivel AA seg¨²n los est¨¢ndares de Eralgia. ¡°Mmm, seg¨²n la forma que tiene esta arma¡­ El peso debe ser de unos 70 kilos¡­ Y la composici¨®n ser¨ªa de plomo magno.¡± (Schelt) ¡°Si, de eso me dijo el viejo Huishtlos que estaban hechas.¡± (To) El plomo magno se obtiene mezclando plomo, caliza, esta?o y piedras m¨¢gicas mediante un proceso llamado ¡®Cocci¨®n Arbica¡¯, que consiste en cargar la mezcla con hetros mientras se calienta¡­ Si se tiene ¨¦xito, se funde y se obtiene el metal, aunque es m¨¢s dif¨ªcil de lo que suena¡­ Es una de las t¨¦cnicas que me acaba de explicar Schelt¡­ ¡°Aunque por lo visto, debe de tratarse de un arma desechable, incluso con plomo magno, ser¨ªa muy fr¨¢gil y se romper¨ªa con pocos usos...¡± (Schelt) ¡°Podemos cambiar la estructura de esta forma y sustituir el plomo magno por acero, aunque el n¨²cleo debe ser de un material resistente y flexible...¡± (Aruh) Hice un gran cambio en el peso del arma, pero esto la convertir¨ªa en una mucho m¨¢s resistente que la original. ¡°Ya veo¡­ Si, seria buena opcion usar ese dise?o y cambiar el peso. Podr¨ªamos usar eruse¡­ Pero se necesitar¨ªa una cantidad muy grande.¡± (Schelt) Naku y yo nos miramos y asentimos al mismo tiempo. ¡°Tenemos suficiente para hacer el n¨²cleo.¡± (Aruh) ¡°?Ehhh? Pero eso ser¨ªa¡­¡± (Schelt) ¡°Aruh tiene una cantidad de 23 kilogramos de plata pura y 87 monedas, ?Bastar¨¢ con eso?¡± (Fortuna) Fortuna nos informo del total de plata que ten¨ªamos en el inventario despu¨¦s de lo que tom¨¦ para hacer el equipo en el que ya estaba trabajando. Para hacer el n¨²cleo requeririamos unos 18 kilos, lo que nos dejar¨ªa con 5 de sobra. ¡° Se?or Aruh¡­ Usar un metal tan valioso en un arma para mi¡­¡± (To) ¡°To, es tu vida y las nuestras las que protegerlas en un combate¡­ Cosas como el valor de un material no tienen importancia en comparaci¨®n.¡± (Aruh) To acept¨® que usara eruse cuando le expliqu¨¦ mis motivos. Justo en el momento en que llegamos al acuerdo, el huevo de falso basilisco comenz¨® a moverse violentamente, por lo que le inform¨¦ a todas y me alej¨¦ para ver nacer al peque?o a solas, esto como precauci¨®n ante su mirada petrificante¡­ No quer¨ªa ver a ninguna de mis chicas, de mis entes, o de mis compa?eros, convertirse en piedra.A case of literary theft: this tale is not rightfully on Amazon; if you see it, report the violation. Con mi v¨ªnculo siento que podr¨ªa impedir que usara su habilidad, pero lo mejor era evitar cualquier posible riesgo. ¡°Aruh¡­ Ten cuidado t¨² tambi¨¦n.¡± (Fortuna) Fortuna me mir¨® preocupada mientras me alejaba. ¡°Claro, lo tendr¨¦.¡± (Aruh) A solas, dentro de una caballeriza desierta, vi nacer al peque?o. Era un macho, pero su apariencia distaba de lo que hab¨ªa le¨ªdo sobre los basiliscos. Un falso basilisco normal tiene la apariencia de una iguana verde cubierta de plumas del mismo color; pero el que naci¨® del huevo era b¨ªpedo, su anatom¨ªa hab¨ªa cambiado y sus patas delanteras se hab¨ªan convertido en alas, aunque no parec¨ªan aptas para volar. Se ve¨ªa como un archaeopteryx, o como los cient¨ªficos lo describ¨ªan. ¡°Kurhhh¡± (beb¨¦ basilisco) El peque?o lade¨® su cabeza y enfoc¨® uno de sus ojos en m¨ª, dejando escapar un gru?ido cari?oso¡­ Bien, parece que su habilidad para petrificar est¨¢ bajo control. Un rat¨®n se asom¨® desde uno de los rincones de la caballeriza donde est¨¢bamos, el basilisco lo vio, claramente con hambre. Tom¨¦ la piedra con la que incub¨¦ el huevo y le romp¨ª un peque?o fragmento para usarlo como bala para matar al rat¨®n. Con su presa servida, el peque?o basilisco se sacudi¨® los restos del cascar¨®n y fue a comer. ¡°Todo est¨¢ bien¡­ Ya naci¨® y es un chico.¡± (Aruh) Asom¨¦ mi cabeza fuera de la caballeriza para tranquilizar a mis chicas. ¡°Solo dejen que haga un par de pruebas y saldr¨¦ a present¨¢rselos¡­ Mousa y Jolek est¨¢n por llegar, pidanles que esperen.¡± (Aruh) Regres¨¦ de nuevo con el peque?o basilisco¡­ Lo nombrar¨¦ ¡®Quetzal¡¯. Al contrario de Rah, su cuerpo estaba cubierto de plumas desde el nacimiento y estas ya se hab¨ªan secado y esponjado. Hab¨ªa terminado de comerse al rat¨®n y se me acerc¨® contento. ¡°Tu nombre ser¨¢ Quetzal, mucho gusto en conocerte.¡± (Aruh) ¡°Kurrh¡± (Quetzal) Realic¨¦ un par de pruebas¡­ Quetzal ten¨ªa la habilidad de petrificaci¨®n, pero era extremadamente d¨¦bil, us¨¢ndola en una lagartija apenas pudo convertir sus patas y cola en piedra, y estas volvieron a la normalidad luego de un rato¡­ Su poder m¨¢gico es bastante alto y ya desde reci¨¦n nacido tiene un gran control sobre el elemento tierra¡­ Es muy probable que su mirada petrificante se vuelva mucho m¨¢s poderosa en el futuro¡­ Y viendo que por el momento es reversible (algo que se supone, no deber¨ªa ocurrir), probablemente pueda encontrar la manera de evitar o curar la petrificaci¨®n. ¡°Mientras tanto, debes ser muy cuidadoso con los dem¨¢s.¡± (Aruh) ¡°Kurrrhh¡± (Quetzal) ¡°Ehm, se?or Aruh¡­ Es urgente que hablemos con usted¡­¡± (Mousa) Las chicas dejaron que Mousa viniera hasta la caballeriza donde est¨¢bamos Quetzal y yo, pero en lugar de entrar, se qued¨® a un lado de la puerta. La venia acompa?ando Ursula. ¡°Para empezar, no escuch¨® las advertencias del jefe de tener cuidado con los basiliscos¡­¡± (Mousa) ¡°Todo est¨¢ bien, Quetzal es d¨®cil e inteligente, adem¨¢s de que su mirada no representa un peligro.¡± (Aruh) Sal¨ª de la caballeriza con Quetzal en mis manos. ¡°?Un glaron miniatura?¡± (Ursula) Fue la opini¨®n de ¨²rsula apenas al ver al joven basilisco. ¡°Se llama Quetzal. Ten, puedes cargarlo si gustas.¡± (Aruh) ¡°Gracias.¡± (Ursula) Le entregu¨¦ a Quetzal a ¨²rsula. ¡°De verdad fue una variaci¨®n. Tiene usted una suerte incre¨ªble¡­ No, hay cosas m¨¢s importantes de las que hay que hablar.¡± (Mousa) Not¨¦ que no tra¨ªa al hermano de Rah consigo, sino que era Jolek quien lo ten¨ªa en sus manos. ¡°Se?or, necesitamos su ayuda.¡± (Jolek) Jolek estaba hablando con Naku, y al ver que hab¨ªa salido de la caballeriza, vino hacia ac¨¢. ¡°?Todo nos est¨¢ saliendo mal! Ayer, cuando vendimos los materiales, un monstruo atac¨® la ciudad y fuimos despachados para cazarlo junto a los dem¨¢s gremios, pero duramos toda la noche socorriendo a gente en estado de p¨¢nico.¡± (Jolek) Jolek y Mousa me contaron a grandes rasgos lo que hab¨ªa ocurrido desde ayer que nos separamos de su equipo. Luego de pasar la noche atendiendo a personas que fueron afectadas por el progenitor de Lempo (que fueron bastantes y dispersas por gran parte de la ciudad), aceptaron la misi¨®n de emergencia para buscarlo los bosques de los alrededores de Jimama, pero no encontraron nada¡­ Mousa y Jolek fueron mandados por Warth con un hombre que sab¨ªa como criar kagytos y despu¨¦s para despu¨¦s dejar al hermano de Rah con nosotros y pedirnos ayuda en la misi¨®n. ¡°Pero la situaci¨®n en la ciudad se complic¨® de camino hacia su posada.¡± (Mousa) Cuando nosotros vinimos a los establos, las calles estaban tranquilas aunque hab¨ªa un poco de tensi¨®n debido a la gran cantidad de guardias y mercenarios¡­ Pero al parecer, una gran cantidad de personas se aglomeraron enfrente de las puertas de la parte interna de la ciudad, temerosos de que la criatura volviera a atacar. ¡°Jimama est¨¢ acostumbrada al ataque de monstruos al estar rodeada de bosques¡­ Que los ciudadanos reaccionen de esta forma debe ser por un gran miedo.¡± (Mousa) La gente de la posada y los alrededores estaba tranquila, quiz¨¢s por ver al monstruo ser repelido por nosotros, pero el miedo debi¨® expandirse en el resto de la ciudad. ¡°La situaci¨®n todav¨ªa est¨¢ bajo control. Un vocero dio la noticia de que el monstruo va a ser perseguido y cazado, y de que hay una recompensa de 20 monedas de oro para aquel que lo mate.¡± (Jolek) ¡°El monstruo probablemente vaya a ser considerado nivel X, no ha habido v¨ªctimas hasta ahora, pero el miedo que ha causado en la poblaci¨®n fue muy grande.¡± (Mousa) A esto debi¨® referirse Dob con que las cosas se pondr¨ªan dif¨ªciles. ¡°Vamos a ampliar nuestra estad¨ªa en la ciudad por m¨¢s d¨ªas, pero igual no tendremos la oportunidad para adiestrar a Moneybird para que acepte el nido.¡± (Mousa) Moneybird es el nombre del hermano de Rah¡­ Warth sabe lo que quiere. ¡°Eso es una l¨¢stima¡­ ?Pudieron contactar con el hombre que sabe c¨®mo criarlos? Quiz¨¢s podamos hallar la manera de ense?arle a ambos pichones si todos cooperamos.¡± (Aruh) ¡°?Pueden dejar que lo intente?¡± (Agatha) Solo bast¨® una breve explicaci¨®n y un par de minutos para que Moneybird fuera completamente domesticado por Agatha. Como siempre, su habilidad con los animales es incre¨ªble. ¡­ Les ped¨ª a Mousa y a Jolek que regresaran con Warth y el resto y que nos dijeran donde acampaban. Primero iba a terminar sus armas y las nuestras y los alcanzar¨ªamos m¨¢s tarde ¡°No hagan nada arriesgado hasta que lleguemos con ustedes.¡± (Aruh) Ten¨ªa que informarles sobre la identidad del monstruo, pero quer¨ªa dec¨ªrselo a todo el gremio junto. Omitiendo su relaci¨®n con Lempo, claro est¨¢. Capitulo 75 Cap¨ªtulo 75: Armas y armaduras terminadas. Alice estaba muy contenta y llena de admiraci¨®n hacia m¨ª. La raz¨®n fue porque decid¨ª darle caza al padre de Lempo¡­ O m¨¢s bien, mi raz¨®n. ¡°Proteger a las personas y defenderlas del mal, es un caballero en todo sentido de la palabra.¡± (Alice) ¡°Bueno, fue culpa nuestra que esto haya pasado¡­¡± (Aruh) ¡°Aruh, de hecho fue Warth quien tuvo la culpa. ¨¦l encontr¨® el huevo de Lempo¡­ Lo cual fue bueno, ya que nos permiti¨® conocerla, pero gracias a eso fue que el monstruo se apareci¨® en la ciudad.¡± (Naku) ¡°Y adem¨¢s, su motivo va m¨¢s all¨¢ que arreglar un error.¡± (Alice) Tom¨¦ la decisi¨®n de eliminar al monstruo luego de reflexionar un par de escenarios. El huevo de Lempo lo encontramos cerca de la superficie, es decir, la criatura lo dej¨® ah¨ª para que buscara otro lugar y no compitiera por la cueva cuando naciera¡­ Si no la hubi¨¦ramos encontrado, Lempo podr¨ªa haber atacado la ciudad y matado a muchos, y esto no terminar¨ªa aqu¨ª¡­ ?Que tal si el monstruo pone mas huevos? Yo con gusto los recibir¨ªa, pero ?Y si los pone cuando ya nos hayamos ido de Jimama? Habr¨ªa una nueva especie que podr¨ªa surgir y destruir a la ciudad y las aldeas aleda?as¡­ Posiblemente la regi¨®n entera. Solo son suposiciones m¨ªas, pero son factibles. ¡°?Es admirable, joven Aruh!¡± (Alice) Me sent¨ªa contento de ser el blanco de la admiraci¨®n de Alice. Ella sent¨ªa apego por su vocaci¨®n de soldado, pero decidi¨® abandonar su puesto y acompa?arme. La abrac¨¦ y le di un beso en la frente. ¡°?Joven Aruh?¡± (Alice) ¡°Te amo, ?sabes?¡± (Aruh) El rostro de Alice se puso completamente rojo, su cuerpo se encarg¨® al m¨ªo mientras respond¨ªa a mi abrazo. Mir¨¦ tambi¨¦n a mis dem¨¢s chicas, quienes tambi¨¦n estaban sonrojadas. ¡°Kristera, prepara comida que nos d¨¦ mucha energ¨ªa para esta noche.¡± (Varetsi) ¡°Dalo por hecho.¡± (Kristera) ¡°Necesitaremos todo el poder necesario.¡± (Naku) ¡­ Ten¨ªa que contactar a Dob para informarle de mi decisi¨®n para cazar al monstruo¡­ Aunque los cazadores seriamos solo Arachne y yo¡­ Su habilidad con la magia del elemento agua, su agilidad y maniobrabilidad en tres dimensiones, ser¨ªan muy ¨²tiles dentro de la mazmorra. Mis chicas, Barker, Quetzal, Eugene, Keeva y To, se quedar¨ªan entrenando en la ciudad¡­ Ten¨ªa planeado terminar esta operaci¨®n antes de que llegara el se?or Allan. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Lempo ten¨ªa intenciones de acompa?arme, pero era muy peligroso para ella¡­ Su padre estaba contento de su bienestar, pero eso podr¨ªa cambiar y verla como una enemiga. ¡°Podemos entrenar en los alrededores de la mazmorra¡­ Si sale el padre de Lempo, me encargar¨¦ de cuidar de todas.¡± (Naku) ¡°Igual yo¡­ Deseo ayudarlo en todo lo que pueda, maestro.¡± (Mitena) ¡°Si, adem¨¢s, entrenar en la seguridad es poco efectivo¡­ ?Obtendremos mayores resultados en un lugar m¨¢s peligroso!¡± (Fion) ¡°Fion tiene raz¨®n¡­ Hasta cierto punto. Requerimos de mayor esfuerzo para poder crecer¡­¡± (Naku) Es cierto, un entrenamiento a medias solo les estorbar¨ªa en los combates futuros. Acept¨¦ la propuesta de que entrenaran fuera y dentro de la mazmorra, Eugene y To juraron que cuidar¨ªan de ellas y estar¨ªan dispuestos a morir si la situaci¨®n lo requer¨ªa¡­ ¡°?No hay que pensar de manera negativa! Todos estaremos bien, y cuando haya matado al monstruo, nos habremos vuelto tan fuertes que estaremos a la par con usted, joven Aruh¡± (Blair) ¡°?Asi se habla! Kah, kah, kah¡± (To) Blair declar¨® fuertemente con el orgullo con el que la recordaba desde mi ni?ez; Fortuna abri¨® los ojos de sorpresa (yo deb¨ª tener esa misma expresi¨®n), para despu¨¦s sonre¨ªr feliz. Aunque contento tambi¨¦n, no me agradaba la idea de que se volviera tan temeraria. ¡°Nada de hacer riesgos locos, amor.¡± (Aruh) Y le di un beso en la frente. ¡°Pero est¨¢ bien... Den todas lo mejor de s¨ª mismas.¡± (Aruh) El entrenamiento de acampada que hab¨ªamos propuesto esta ma?ana para cuando nos mudaramos al interior de las murallas fue reemplazado por uno en la mazmorra. ¡­ Schelt y yo fuimos al taller donde estaba trabajando en la elaboraci¨®n de armas. Por petici¨®n de Naku, tambi¨¦n les har¨ªa dagas de bronce eterno al resto de las chicas; en lo personal, yo prefer¨ªa que fueran de acero. Como combatiente y herrero, pienso que el mejor equipo siempre es el mejor, pero la opini¨®n de Naku fue diferente¡­ Las dagas que les entregu¨¦ son para defensa personal, no para salir a buscar pelea. Una daga de bronce eterno bastar¨ªa para cuidarlas, ya que en palabras de todos, son armas excepcionales tambi¨¦n. Cuando forg¨¦ las armas de Agatha, Mitena y Eugene en Tulser, estaba muy preocupado de que los miembros de la brigada se percataran de la existencia del acero y que yo pod¨ªa forjarlo (ocultarlo fue buena idea al final) y pens¨¦ en cambiarlas cuando tuviera la oportunidad. Sin embargo, si Naku dice que no es necesario, seguir¨¦ su consejo¡­ Aunque yo me considere un guerrero experto, Naku lo es m¨¢s, y confio en su juicio... ¡°Tiene mucha fuerza, joven Aruh¡± (Schelt) Estaba transportado los materiales para fabricar las armas y equipamiento faltante. Pese a estar usando un carro de dos ruedas, la carga era pesada y el terreno estaba fangoso; pero esto no era nada para m¨ª, no hab¨ªa mucha diferencia de s¨ª el carro ven¨ªa vac¨ªo y el terreno estuviera firme. Avanzaba tranquilamente y sin esfuerzo.The narrative has been taken without permission. Report any sightings. ¡°Es por la bendici¨®n de Nagur, el gran esp¨ªritu de los Naga.¡± (Aruh) Con la excepci¨®n de Fion, Schelt, To y Keeva, todos en el grupo ya sab¨ªan de mi fuerza f¨ªsica, incluso Dob estaba al tanto de que conservaba mi bendici¨®n. Claro que no sab¨ªan la raz¨®n detr¨¢s de ello, pero al igual que a Naku y a Fortuna, se lo dir¨¦ a mis dem¨¢s chicas en el futuro. ¡°La bendici¨®n de un gran esp¨ªritu¡­ Asombroso, ?Que se siente? ?C¨®mo puede controlar su fuerza?¡± (Schelt) ¡°Al principio se sent¨ªa como un ligero hormigueo en la piel, pero esa sensaci¨®n desapareci¨® a medida que crec¨ª¡­ Y es tan f¨¢cil de controlar como los m¨²sculos.¡± (Aruh) ¡°Los m¨²sculos no son tan f¨¢ciles de controlar, joven Aruh.¡± (Schelt) ¡°Cierto.¡± (Aruh) Los dos re¨ªmos y continuamos conversando de la bendici¨®n de Nagur y sobre c¨®mo podr¨ªa influir esta en mi desempe?¨® sexual... ¡°Ya veo, as¨ª que los naga no son f¨¦rtiles sino hasta los 19 a?os.¡± (Schelt) ¡°Correcto, es por eso que por ahora no podr¨¦ embarazarlas, a¨²n me faltan cuatro a?os.¡± (Aruh) ¡°??Tiene 15?! Pero, se ve mayor que eso¡­¡± (Schelt) ¡°Es otra caracter¨ªstica de los naga.¡± (Aruh) Cuando nos acercamos al taller, fuimos recibidos por Arachne, provocando que Schelt se me aferrara. ¡°?Gurii?¡± (Arachne) Arachne se mostr¨® confundida por la reacci¨®n de Schelt. ¡°Schelt, Arachne no va a lastimarte.¡± (Aruh) Schelt levant¨® la mirada. Aunque ya era costumbre que Arachne causara temor en quienes la conocieran, a ella no le gustaba provocar tal reacci¨®n¡­ ¡°Guriii¡± (Arachne) Arachne sab¨ªa que Schelt tambi¨¦n era mi mujer, as¨ª que se mostr¨® muy d¨®cil e incluso se agach¨® para no parecer tan intimidante. ¡°Es muy lista, igual que el lobo negro¡­ ?Puedo acariciar su cabeza?¡± (Schelt) Al igual que como lo hizo con Fortuna, Barker tambi¨¦n se dej¨® acariciar por Fion, Schelt y Lempo¡­ ¡°Hazlo, por favor.¡± (Aruh) Mir¨¦ a Arachne y asent¨ª, ella se inclin¨® y puso su cabeza frente a Schelt; quien, a pesar de haberlo pedido, se mostraba temerosa de acariciarla, as¨ª que lo hice yo para mostrarle que no hab¨ªa ning¨²n riesgo. ¡°Guriii¡± (Arachne) Arachne se mostr¨® feliz por mi caricia¡­ Y Schelt se anim¨® a hacerlo tambi¨¦n. ¡°Es¡­ Es agradable.¡± (Schelt) ¡°?Guriiii!¡± (Arachne) ¡°As¨ª es.¡± (Aruh) ¡­ Cuando entramos al taller, Schelt mir¨® mis trabajos con sorpresa y curiosidad, tanto los que estaban terminados como los que estaban en proceso. ¡°Todo es excelente. Usted es un gran armero, joven Aruh.¡± (Schelt) ¡°Tuve un gran maestro¡­ Muy estricto, exigente, de voz fuerte y grit¨®n. Gracias a sus ense?anzas puedo hacer equipo como este¡­ Ah, y con la ayuda de Arachne.¡± (Aruh) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Su gran habilidad para tejer y coser me ha sido muy ¨²til para trabajar en prendas de tela y piel blanda. Arachne asinti¨® orgullosa. ¡°En ese caj¨®n tengo los dise?os, puedes revisarlos mientras enciendo los hornos.¡± (Aruh) Prend¨ª una antorcha y se la entregu¨¦ a Schelt. ¡°?Si!¡± (Schelt) Tras encender los hornos y asegurarme que hayan alcanzado las temperaturas necesarias, regres¨¦ con Schelt, quien hab¨ªa tomado pergaminos en blanco y tinta y se puso a trabajar en los dise?os para las armaduras de Fion, To. Lempo, y de s¨ª misma. ¡°?Qu¨¦ le parecen?¡± (Schelt) ¡°Magn¨ªficos. Los dise?os son muy funcionales, brindan una gran protecci¨®n sin restar movilidad.¡± (Aruh) Le di un martillo a Schelt. ¡°La seguridad de todos est¨¢ en nuestras manos¡­ Demosle forma.¡± (Aruh) ¡°?Si!¡± (Schelt) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Nos pusimos a trabajar¡­ Los tres ten¨ªamos gran sincron¨ªa. Fundir los metales, forjarlos, darles forma; cortar el cuero, trabajar la madera y tallar el hueso. Cada una de las piezas de las armas y de las armaduras fueron terminadas r¨¢pidamente y cada una ten¨ªa una soberbia calidad. Una armadura de piel de piel de rana destripadora, cuero de oso empalador y acero para Fion. Su arma ser¨ªa una spatha de acero y un escudo ligero de cuero de pantera saltarina y eruse. Para To, su brunjeester, acompa?ada de una armadura de cuero de gum y acero. Keeva no quiso aceptar una daga de bronce eterno como mis chicas, pues lo consideraba una falta de respeto hacia ellas; pero luego de que las chicas la convencieran, acept¨® el arma. Solo cambi¨¦ su dise?o haciendo la hoja curva. Lempo solo iba a necesitar una armadura ligera de piel de rana destripadora, lino y un peto de acero¡­ La raz¨®n era su gran repertorio de habilidades: ella pod¨ªa convertir las partes de su cuerpo en armas, infundir p¨¢nico en sus enemigos y ten¨ªa una gran capacidad de regeneraci¨®n¡­ Adem¨¢s de que su ¨²nico punto d¨¦bil est¨¢ a la altura del corazon¡­ Esa es la parte que m¨¢s deb¨ªa proteger. Schelt escogi¨® una armadura ligera de cuero muy parecida a la de Eugene (salvo por el dise?o del casco para que no interfiriera con su ojo), y un mazo como arma¡­ As¨ª que le hice un pernach de acero; se trata de un mazo con rebordes que le permiten atravesar armaduras. Con la forma de esta arma, las defensas de sus enemigos ser¨ªan in¨²tiles. Aunque delgada, Schelt pose¨¦ una gran fuerza. Hice l¨¢minas de acero para reforzar tanto su armadura como la de Eugene... ¡°Joven Aruh, algunas de estas armas jam¨¢s las hab¨ªa visto¡­ ?Esto es un arco?¡± (Schelt) ¡°Es una ballesta de repetici¨®n. Pones de estas flechas en el canal y luego subes y bajas esta manivela, de esta forma puedes disparar varios proyectiles consecutivos.¡± (Aruh) ¡°?Wow! ?Es un genio! ?Un arma como esta ser¨ªa incre¨ªble en las guerras!¡± (Schelt) ¡°Eso me temo¡­ Es por eso que su funcionamiento debe ser un secreto, no me gustar¨ªa enfrentarme a un escuadr¨®n de enemigos armados con estas.¡± (Aruh) ¡°?Muy cierto! Adem¨¢s, un herrero solo debe compartir sus secretos a sus aprendices y herederos.¡± (Schelt) ¡°Je, je, el maestro Fas dec¨ªa lo mismo: ¡®Un enano solo comparte sus mejores secretos con otros enanos, e incluso as¨ª, deben ser maestro y aprendiz¡¯.¡± (Aruh) Pero se tom¨® la molestia de ense?arme todo lo que sab¨ªa. ¡°En lo particular, me gustaria que mis secretos quedaran dentro de mi familia¡­ Si nuestros hijos quieren aprender de mi, les ense?ar¨¦.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ??Ehhhh?!¡± (Schelt) Schelt se puso tan roja que parec¨ªa que iba a salirle humo por los o¨ªdos. ¡°A-A¨²n me faltan cuatro a?os para ser f¨¦rtil, pero planeo tener hijos con todas¡­ Es un deseo m¨ªo. Las amo y amare a los ni?os y ni?as que tengamos.¡± (Aruh) ¡°?Eso¡­ me incluye?¡± (Aruh) ¡°Por su puesto¡­ ?No est¨¢s de acuerdo?¡± (Aruh) No me gustar¨ªa forzar a ninguna de mis chicas. ¡°?S¨ª quiero! Deseo darle descendencia. Si mi vientre va a dar a luz a un beb¨¦, quiero que sea suyo.¡± (Schelt) ¡°Si.¡± (Aruh) Vamos a ser una familia muy grande, no me imagino cuantos ni?os tendr¨¦ con cada una. ¡­ Casi terminando todo el trabajo, mand¨¦ a Arachne para que fuera a los establos a recoger a todo el grupo y as¨ª darle los ¨²ltimos detalles al equipamiento. ¡°?Jam¨¢s me imagin¨¦ que podr¨ªa usar una armadura como esta! ?Tambi¨¦n el arco y la espada son incre¨ªbles!¡± (Varetsi) Les hice machetes y broqueles a Varetsi y a Titanya como armas de apoyo para que puedan defenderse en combates cercanos... El entrenamiento que Naku les da est¨¢ pensado en ello. ¡°?Que filo tan sorprendente! Parti¨® la roca por la mitad con su propio peso.¡± (Fion) ¡°?No maltrates tu equipo, Fion! Incluso si es s¨²per poderoso, requiere de cuidados.¡± (Blair) ¡°Ah, es cierto.¡± (Fion) ¡°Juro por esta espada, que me convertir¨¦ en una guerrera digna de portarla.¡± (Alice) ¡°Acolchado, acolchado.¡± (Ursula) Todas se emocionaron por con el equipo que hicimos Schelt y yo. ¨²rsula se puso una armadura acolchada que le hice contra las proyectiles y las ca¨ªdas. ¡°Escucha Ursula, adem¨¢s de las pr¨¢cticas que tienes con los glarones, si quieres participar activamente en combate vas a tener que esforzarte mucho en el entrenamiento con las dem¨¢s.¡± (Naku) ¡°S¨ª, se?orita Naku.¡± (¨²rsula) Volte¨¦ a ver a Titanya, quien aprendi¨® r¨¢pidamente a sostener su ballesta de repetici¨®n. ¡°Es interesante, miau¡­ Necesito verlo en acci¨®n.¡± (Titanya) ¡°Probemos un poco de tiro, yo tambi¨¦n quiero acostumbrarme a este bello arco¡­ Joven Aruh, me gustaria saber para qu¨¦ es cada flecha¡­ Son dise?os que jam¨¢s hab¨ªa visto.¡± (Varetsi) Fabriqu¨¦ una gran variedad de flechas para Varetsi, tanto en dise?o como en material usado. Le di un saco con 60 flechas en tres variedades, las dem¨¢s son de uso m¨¢s especializado y las pondr¨¦ a su disposici¨®n tras explicarle el uso que tienen. ¡°Voy a tener que entrenar muy duro para no matarme a m¨ª misma por accidente con esta daga.¡± (Kristera) ¡°No seas negativa, Kristera¡­ Es un regalo de Aruh para que nos cuide¡­ Aunque concuerdo con lo de entrenar.¡± (Fortuna) ¡°La se?orita Fortuna tiene raz¨®n, Kristera¡­ Se puede sentir todo el amor que el joven Aruh les puso.¡± (Elin) Una intensa luz blanca ilumin¨® todo el taller, los peque?os cortes que me hice trabajando se curaron al instante. ¡°Mi fatiga¡­ Se fue.¡± (Blair) ¡°La m¨ªa tambi¨¦n.¡± (Agatha) La responsable fue Desia, quien cargaba un b¨¢culo m¨¢gico que le hice de acero escarlata y ¨¢lamo nocturno. La atenci¨®n de todos se centr¨® en ella. ¡°?Todas recibieron el hechizo?¡± (Desia) ¡°As¨ª parece. Fue incre¨ªble, me siento renovada¡­ ?Que hechizo fue?¡± (Fortuna) ¡°Fue ¡®Peque?a luci¨¦rnaga¡¯... Un hechizo b¨¢sico para curar heridas peque?as¡­ Quise probar el b¨¢culo y su efecto es sorprendente.¡± (Desia) Vaya que lo es. Especial 23 Especial 23: El joven Aruh es un genio. *Punto de vista de Schelt* Soy una c¨ªclope com¨²n, si me compararan con otros c¨ªclopes no encontrar¨ªan nada en mi que destaque. Poseo un amplio conocimiento en distintos tipos de materiales, pero principalmente en los metales. Tengo un brazo fuerte para darles forma, un ojo capaz de ver hasta el m¨¢s diminuto detalle de cada pieza que trabajo, y una mente llena de conocimientos e ideas para aplicar. Si bien dije que soy una c¨ªclope normal, estoy consciente que mis habilidades son vistas como prodigiosas ante los miembros de otras razas. En particular los humanos. Somos sirvientes de ellos, descendientes de demonios que merecen ser castigados s¨®lo por existir y cuyo ¨²nico uso es trabajar hasta la muerte, y en el caso de las mujeres como yo, castigar criminales y concebir ni?os de ellos para llenar los talleres y minas. Pero esa creencia fue desmentida por un hombre de manos fuertes, pero tambi¨¦n suaves y compasivas. Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation.Rodeado de muchas mujeres que est¨¢n totalmente enamoradas de ¨¦l, nos acept¨® a otra esclava y a mi como sus concubinas¡­ Apenas habi¨¦ndonos conocido. En lo personal, es amable pero ingenuo¡­ Pero al ver en sus ojos me doy cuenta de que realmente es muy listo. Es un poco extra?o como alguien puede ser inteligente y descuidado al mismo tiempo¡­ Resulta que es un naga, y que dicha raza pasa por un periodo de vida donde domina la lujuria¡­ Eso explica por qu¨¦ nos convirti¨® en concubinas tan f¨¢cilmente. Bueno, es por eso que debemos protegerlo y evitar que caiga en la mira de alguna mujer malvada¡­ Aunque, pens¨¢ndolo bien, puede que tal pensamiento sea innecesario. Tras pasar una noche con ¨¦l, cualquier mujer quedar¨ªa prendada de su virilidad. Mi entrepierna se pone caliente solo de recordarlo. ... ¡°Es precioso.¡± (Fion) Fion, la chica tigretaria que fue comprada junto conmigo se puso a admirar un obsequio especial que el joven Aruh le hab¨ªa hecho. ¡°?En qu¨¦ momento fue que los hizo, joven Aruh?¡± (Schelt) ¡°Cuando estaba haciendo las piezas de madera.¡± (Aruh) Junto con el equipamiento que estaba fabricando y en el cual yo le ayudaba, fabric¨® tres dijes m¨¢gicos¡­ S¨ªmbolos de su amor. Me sonroj¨¦ cuando me dijo el significado. Son tres los dijes que fabric¨®: uno para Fion, otro para Lempo, y el ¨²ltimo para mi¡­ Son distintos en dise?o y color, y cada una de las mujeres a su lado tiene uno, esposas y concubinas. Vi detenidamente el peque?o objeto brillante, la f¨®rmula m¨¢gica que tiene inscrita en el armaz¨®n de madera es sorprendente, como nada que haya visto en mi vida. El joven Aruh es un incre¨ªble armero, un alquimista prodigioso, un erudito y un hombre muy fuerte¡­ Sin olvidar un dios del sexo. Es un genio. Capitulo 76 Cap¨ªtulo 76: Grupo de caza. ¡°Disculpe, ?O¨ª bien? ?Planea darle caza a ese monstruo?¡± (Dob) Nos reunimos con Dob cuando este vino a recogernos para llevarnos a nuestra nueva morada. Vino trayendo consigo el acorazado ligero, el cual fue recuperado en las afueras de la ciudad aunque estaba un poco da?ado de las ruedas y requiri¨® de ligeras reparaciones. ¡°No pareces muy contento¡­ Con la criatura all¨¢ afuera, la ciudad probablemente entrar¨¢ en caos.¡± (Aruh) ¡°Solo me sorprend¨ª y olvid¨¦ por un momento la clase de persona que era¡­ Y bien, ?Quer¨ªan ir todos?¡± (Dob) Dob le dio un r¨¢pido vistazo a las chicas, quienes estaban armadas con su nuevo equipamiento. ¡°Solo ir¨¢n Aruh y Arachne, los dem¨¢s nos quedaremos fuera de la mazmorra entrenando y sirvi¨¦ndoles de apoyo cada vez que salgan.¡± (Naku) ¡°Vi¨¦ndoles bien armadas cre¨ª que todas lo acompa?ar¨ªan¡­ Esperen, ?Mazmorra? ?Saben donde se encuentra el monstruo?¡± (Dob) ¡°Si¡­ Ya que estamos involucrados en lo ocurrido.¡± (Aruh) Cuando le expliqu¨¦, Dob asinti¨® como si lo hubiera entendido todo. ¡°Ya veo, y d¨ªgame¡­ ?Ese huevo est¨¢ relacionado con la chica nueva ? ?Vaya poder de deducci¨®n! Pudo darse cuenta del origen de Lempo con una explicaci¨®n donde no la mencion¨¦ en absoluto¡­ Me hace pensar que todas las cosas que le he ocultado, y mis mentiras fueron descubiertas. ¡°Si, es igual que con Cherry¡­¡± (Aruh) ¡°Van dos¡­ Tiene un don con los monstruos, joven Hydran. Independientemente de poder criarlos, nuevas especies de apariencia humana lo est¨¢n rodeando¡­ Pero solo hembras¡­¡± (Dob) Tiene raz¨®n¡­ Me pregunto si ocurrir¨¢ lo mismo con los machos. Viendo a Barker y a Quetzal supongo que no es as¨ª. Creo que influye si son humanoides o no en primer lugar para que adquieran una apariencia m¨¢s cercana a la de una persona. ¡°Pero en fin, incluso si ustedes estuvieron involucrados, eso no significa que deban de intervenir. Solo pondr¨¦ al tanto al alcalde sobre la ubicaci¨®n del monstruo y asunto arreglado, ¨¦l se encargar¨¢ de enviar tropas.¡± (Dob) ¡°?Y c¨®mo planean contrarrestar su magia?¡± (Aruh) Con mi pregunta, Dob observ¨® a Naku y a Mitena. ¡°La magia que us¨® la criatura pareci¨® no afectarle a ninguno de los tres, quienes son h¨¢biles guerreros¡­ El alcalde cuenta tambi¨¦n con algunos hombres de gran habilidad, ellos participar¨¢n en la caza.¡± (Dob) Dob tambi¨¦n nos dijo que si la muerte del padre de Lempo era a manos del ej¨¦rcito local, el p¨¢nico de los habitantes desaparecer¨ªa m¨¢s r¨¢pido, adem¨¢s de que aumentar¨ªa la confianza hacia las fuerzas del reino, y por ende, la del rey. Una buena l¨®gica. ¡°En lo personal, no tendr¨ªa problemas en que usted se encargue del monstruo. Con su poder podr¨ªa exterminarlo sin problemas¡­ Pero esta es una oportunidad para que el gobierno de la regi¨®n recupere la confianza de sus habitantes luego del azote de Ponzo?a.¡± (Dob) ¡°Eso suena a manipulaci¨®n.¡± (Naku) ¡°Lo es, eso es cierto¡­ Pero la confianza de los habitantes es necesaria para asegurar el orden¡­ La gente de la ciudad ha entrado en p¨¢nico y este m¨¦todo ser¨ªa el mejor para tranquilizarlos.¡± (Dob) La raz¨®n de Dob era entendible, pero segu¨ªa insistente en participar en la cacer¨ªa¡­ Posiblemente se trate de instinto, pero siento que debo asegurarme de cumplir con este objetivo. ¡°?Pero entonces por qu¨¦ ofrecer una recompensa fuera del ej¨¦rcito?¡± (Varetsi) Varetsi intervino mencionando las 20 monedas de oro de las que habl¨® Mousa. ¡°Esa es una medida para ganar tiempo y tranquilizar a la gente¡­ Pero el alcalde espera que la subyugaci¨®n sea realizada por soldados.¡± (Dob) Tambi¨¦n nos dijo que incluso si alguien m¨¢s lo hiciera, lo mejor es que no fu¨¦ramos nosotros, ya que podr¨ªamos terminar por reducir la confianza en la competencia del ej¨¦rcito. ¡°Oh, pero no le veo ning¨²n inconveniente al entrenamiento¡­ Le vendr¨¢ muy bien al grupo si todos sus integrantes se vuelven fuertes.¡± (Dob) Dob se ve¨ªa reacio de que el lugar fuera la mazmorra, intuyendo mis intenciones. ¡°Parece que mi raz¨®n le fue insuficiente, joven Hydran.¡± (Dob) This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report.¡°Ll¨¢malo un presentimiento, pero algo me dice que lo mejor es que participe.¡± (Aruh) ¡°Cre¨ª que quien pod¨ªa ver el futuro era la se?orita Or¨¢culo.¡± (Dob) Dob me dijo que si despu¨¦s de todo, yo estaba decidido, ¨¦l no seguir¨ªa oponi¨¦ndose.Solo me pidio algo que no me esperaba. ¡°?Podr¨ªa darle el cr¨¦dito esta vez al ej¨¦rcito?¡± (Dob) ¡­ Antes de que fu¨¦ramos dentro de las muralla con el alcalde, fui al bosque a visitar a los miembros de las ¡®Hachas del bosque¡¯ y a explicarles mejor la situaci¨®n. Me acompa?aban Naku y Schelt. Tra¨ªamos las armas que les preparamos. Llegamos hasta un peque?o campamento como el que hab¨ªamos levantado ayer¡­. Warth nos estaba esperando, algo impaciente. ¡°Se tomaron su tiempo¡­¡± (Warth) ¡®Y siempre conozco mujeres nuevas cada vez que te veo¡¯ agreg¨®. Le present¨¦ una hacha de dos manos antes de que continuara quej¨¢ndose. ¡°Estaba prepar¨¢ndoles unos obsequios.¡± (Aruh) Las armas estaban dise?adas en las especialidades de cada miembro del equipo. El hacha que le hice a Warth estaba compuesta por un mango de roble, y una cabeza de bronce rojo con diferentes cantidades de esta?o y plomo en varias partes para darle un filo y resistencia de gran calidad. ¡°Esto es por permitir que me quedara con el huevo.¡± (Aruh) Un arco compuesto para Jolek, una varita con una gema m¨¢gica de gran tama?o para Mousa, una espada de bronce y un escudo peque?o de coraza de cigarra met¨¢lica para Joe, una espada de dos manos hecha de bronce rojo para Krok, una lanza con una punta de plomo magno para Salaph y otra igual para Trameno, dos dagas largas de bronce rojo para Sean, y un enorme escudo del mismo material para Julius. ¡°Todo fue hecho por Schelt y por Aruh. Tienen sus sellos de calidad.¡± (Naku) El grupo recibi¨® el equipamiento de nosotros y lo inspeccionaron con sorpresa. ¡°Se?or Aruh¡­ ?Ha pensado en abrir su propia tienda de armas en el futuro?¡± (Mousa) ¡°Algo as¨ª, pero tendr¨¢ que esperar hasta que nuestra misi¨®n de salvar al mundo termine.¡± (Aruh) Si quisiera aplicar mis conocimientos aprendidos en Maltras y aquellos que traje de la Tierra (solo algunos), preferir¨ªa darles otros usos¡­ Pero en este mundo las armas son un bien necesario. Para mi, un guerrero, son herramientas indispensables y las que me permiten proteger a mis seres amados¡­ No estar¨ªa mal fabricar armas para algunas personas en el futuro distante, pero nada demasiado novedoso¡­ ¡°Si seguimos vivos hasta entonces, me gustar¨ªa que fuera nuestro armero.¡± (Jolek) Mir¨¦ a Naku y a Schelt, los tres accedimos a la petici¨®n. ¡°Claro, pero la tienda estar¨¢ en Tulser.¡± (Aruh) ¡®Habr¨¢ un costo extra por transportar la mercanc¨ªa a otras regiones¡¯ agreg¨® Naku, sonando un poco como Fortuna. ¡°Valdr¨¢ la pena.¡± (Warth) Warth cort¨® de un solo tajo un madero grueso. ¡­ Cuando le cont¨¦ al gremio la verdad detr¨¢s del monstruo, sus rostros se pusieron p¨¢lidos. ¡°La hemos fastidiado nuevamente.¡± (Jolek) ¡°Mucho¡­ Nos ejecutar¨¢n esta vez, incluso si nos vamos al norte. Tendremos que dejar el reino y mudarnos a alguno de los pa¨ªses de la ¡®Alianza de los animales sagrados¡¯... O irnos a Mortrato en su defecto.¡± (Joe) ¡°?Dioses no! ?Mortrato ni pensarlo!¡± (Jolek) ¡°?Ya se sabe que estamos involucrados?¡± (Warth) ¡°Le dije a Dob que yo estaba involucrado, pero no los mencion¨¦ a ustedes.¡± (Aruh) ¡°Lo menos que podemos hacer es eliminar al monstruo con nuestras manos.¡± (Warth) ¡°Sobre eso¡­¡± (Naku) Les informamos tambi¨¦n sobre la petici¨®n de Dob de darle el cr¨¦dito a los soldados¡­ ¡°No tengo ning¨²n inconveniente¡­¡± (Warth) ¡°Siempre y cuando podamos salir bien librados de esta¡­¡± (Jolek) ¡°?Exacto!¡± (Warth) Cre¨ª que era una broma de Jolek y que le iban a reprimir como de costumbre, pero Warth y el resto estuvieron de acuerdo. ¡°La mazmorra debe estar muy inundada y debe ser peligrosa en estos momentos, pero debemos arriesgarnos y entrar para eliminar a la criatura.¡± (Warth) ¡°?Siiii! O eso nos gustar¨ªa decir, pero lo m¨¢s probable es que encontremos nuestra muerte¡­ Se dice que el monstruo es nivel X.¡± (Mousa) ¡°La preocupaci¨®n de Mousa est¨¢ bien fundada, es un monstruo poderoso.¡± (Aruh) Alta regeneraci¨®n, capacidad para transformar su cuerpo, resistencia a la magia, tiene la habilidad para infundir miedo en los corazones de sus oponentes¡­ Y sobretodo: ahora est¨¢ en su h¨¢bitat, donde tiene mayor ventaja. ¡°Tu vas a ir, ?cierto?¡± (Warth) ¡°Si, y preferir¨ªa hacerlo solo¡­ No se lo tomen a mal, pero...¡± (Aruh) ¡°Si, es muy peligroso para nosotros¡­ Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados.¡± (Warth) ¡°?Incluso arriesg¨¢ndose a una muerte segura?¡± (Aruh) Tienen buenas habilidades y su trabajo en equipo es grandioso, pero no son lo suficientemente fuertes como para lanzarse a una misi¨®n as¨ª de peligrosa. Dicho esto, el poder no lo es todo, incluso la suerte influye. Grandes y diestros guerreros pueden encontrar su fin en luchas o eventos poco amenazantes. Pero en este caso no considero a la suerte viable, se necesitar¨ªa mucha para que puedan sobrevivir contra el padre de Lempo, o contra la misma mazmorra. ¡°Si, incluso as¨ª¡­ Al menos as¨ª tendr¨ªamos un final honorable, y podr¨ªamos mirar a Kent en la Fuente Eterna.¡± (Warth) Kent, el chico al que mat¨¦ en Galkanzo¡­ Las ¡®Hachas del Bosque¡¯ veneran el esfuerzo y el valor en combate, la muerte es un final digno si se obtiene durante el cumplimiento de un trabajo. ¡®Yo preferir¨ªa sobrevivir¡¯ susurr¨® Mousa. ¡°Pero no estoy tan loco como para que vayamos nosotros solos¡­ ?Nos permitir¨ªas acompa?arte.¡± (Warth) ¡°Si, por favor.¡± (Mousa) Naku y Schelt sonrieron nerviosamente, yo dej¨¦ escapar un suspiro. ¡°Les propongo algo mejor¡­ Dejen que yo y Arachne nos encarguemos del monstruo y ustedes me ayudan a llegar hasta el fondo y a entrenar a mi equipo¡­ No es tan importante quien le da muerte al monstruo, sino que sea eliminado en s¨ª.¡± (Aruh) ¡°Kuh, es una propuesta muy cruel para nuestro orgullo¡­¡± (Warth) ¡°Warth, Aruh tiene raz¨®n en sus palabras. Eres un guerrero, pero tambi¨¦n un l¨ªder, y los l¨ªderes deben pensar en lo que es mejor para el equipo.¡± (Naku) Warth volte¨® a ver a sus hombres. ¡°Acepte, jefe¡­¡± (Sean) ¡°Si, podemos ayudar a eliminar al monstruo y no morir en el intento.¡± (Jolek) ¡°?Esta bien! ?Esta bien! Pens¨¢ndolo detenidamente, no es una propuesta tan mala¡­ Pero, ?Tan confiado est¨¢s de tu poder? Tambi¨¦n te estar¨ªas exponiendo a la muerte.¡± (Warth) ¡°Confi¨® en mi habilidad y en la de Arachne¡­ Ser¨ªa grandioso contar con la compa?¨ªa de Naku, pero¡­¡± (Aruh) ¡°Quiero asegurarme de lograr que el resto del grupo se vuelva fuerte para los peligros que puedan venir¡­ Y yo confio plenamente en que Aruh regresar¨¢ para seguir con todas, ?verdad?¡± (Naku) ¡°Si, opino igual¡­ El joven Aruh es excepcional.¡± (Schelt) ¡°Muy bien, entonces no hay nada de qu¨¦ preocuparse¡­ ?Les molesta si voy a lamentarme por all¨¢?¡± (Jolek) Vi¨¦ndonos coquetear a Naku, Schelt y a mi, la personalidad de Jolek se volvi¨® un tanto deprimente. ¡°No pudimos ir al burdel ayer.¡± (Joe) Oh, entiendo. Capitulo 77 Cap¨ªtulo 77: Reuni¨®n con el alcalde de Jimama Cuando nos separamos de los miembros del gremio, Naku, Schelt y yo regresamos de nuevo a los establos para recoger a los animales y nuestras cosas. Primero asistiremos una reuni¨®n con el alcalde, y en la tarde, antes de que cayera la noche, nos reuniremos de nuevo con el gremio para levantar el campamento. ¡°Son personas muy valientes.¡± (Schelt) ¡°Si, adem¨¢s de que es divertido estar con ellos.¡± (Aruh) ¡°Pero es su valent¨ªa la que me preocupa sobre ellos, en especial de Warth¡­¡± (Naku) Concuerdo con Naku, respeto mucho las capacidades de los miembros de las Hachas del Bosque, tanto de cada integrante como del grupo entero¡­ Pero temo por su seguridad¡­ Mmm, siento que comprendo mejor a Dob, su deber es cuidar de la seguridad de Naku pero mis decisiones son riesgosas o est¨¢n fuera de lo que ¨¦l planea. ¡°Son aliados nuestros, y dependeremos de su ayuda para la misi¨®n de Nagur¡­ Eso los podr¨ªa poner en riesgo, por eso me gustar¨ªa que fueran un poco m¨¢s prudentes.¡± (Naku) ¡°En ese caso tambi¨¦n deber¨ªamos serlo nosotros.¡± (Aruh) Somos los principales involucrados. ¡°?Por eso debemos fortalecernos!¡± (Naku) Naku declar¨® galantemente. ¡°Siendo fuertes, tendremos justificaci¨®n para sobrellevar peligros.¡± (Naku) ¡°En el caso de ustedes dos, ya podr¨ªan serlo.¡± (Schelt) ¡­ Preparamos a los animales y los carros para dirigirnos a la que ser¨ªa nuestra nueva morada: el exterior de la mazmorra. Aprovechando la situacion, tambien vamos a entrenar en el cuidado de animales y carga durante campamentos. Para evitar que se repitiera lo que ocurri¨® con el arsenal el d¨ªa de ayer o que fuera robado, los cierviros van a ser los que jalen el acorazado ligero; mientras que el buey llevar¨ªa el carro que estos llevaban hasta ahora. Como a¨²n no estaba preparado el animal que va a llevar el carro de comerciante, este va a ser transportado por ahora por otros dos cerdetoks que el alcalde nos prest¨®. Como me lo imagin¨¦, parec¨ªamos una caravana con tantos carros y animales. Adem¨¢s, un peque?o grupo de guardias vinieron para escoltarnos. ¡°?Son ellos! ?Son los h¨¦roes de Goldtree!¡± (hombre 1) Algunas de las personas que estaban en las calles nos vieron y dedujeron nuestras identidades¡­ ¡°?Cual es el l¨ªder? El que extermina a los ladrones y jur¨® librar a Goldtree de todos ellos.¡± (mujer 1) P-Parece que los hechos se est¨¢n distorsionando¡­ ¡°?Debe ser la mujer de cabello azul! ?Ese porte! ?Esa aura imponente!¡± (hombre 2) ¡°No, yo escuch¨¦ que era un hombre¡­ Un lizardon.¡± (hombre 3) ¡°No, era un elfo con maestr¨ªa sobre la magia de fuego y de agua.¡± (hombre 4) ¡°?Eso es imposible!... Y todos saben que fue una mujer humana y sus dos fuertes y musculosos compa?eros enanos.¡± (mujer 2) Era incre¨ªble en lo que los rumores se hab¨ªan convertido. Naku y varias de las chicas se re¨ªan discretamente¡­ Por otra parte, Mitena y Blair no luc¨ªan muy contentas con lo que la gente dec¨ªa¡­ Mitena se toc¨® sus abdominales, preocupada, pero Varetsi (montada en nuestra yegua Nana) se le acerc¨® y le dijo algo en voz baja, logrando mejorar su ¨¢nimo. ¡°Tienes raz¨®n, Varetsi. Son el resultado de mi esfuerzo¡­ Y que al maestro Aruh le gustan.¡± (Mitena) Si te refieres a tus m¨²sculos, estas en lo cierto¡­ Me encanta todo tu bello cuerpo, Mitena. Entre las miradas, halagos y murmullos de los pobladores, avanzamos hasta las puertas de la muralla. Al otro lado se pod¨ªa apreciar una gran torre. La ¡®Torre del Encanto¡¯. Es la primera construcci¨®n de la ciudad, erigida hace 700 a?os. Se trata de un templo dedicado a los dioses, donde estudian y viven los prospectos a sacerdotes y sacerdotisas de la regi¨®n hasta que sean enviados a los lugares donde se establecer¨¢n para ayudar a la gente (principalmente peque?os puestos en aldeas y pueblos). La religi¨®n de los seis dioses est¨¢ difundida por toda Maltras, siendo la ¨²nica¡­ Lo que cambia de pa¨ªs a pa¨ªs son los ritos y la filosof¨ªa. En Eralgia, la doctrina se basa en el amor de los dioses hacia todas las razas del mundo. ¡°Me esperaba una turba enfurecida y con la intenci¨®n de derribar las puertas¡­ Pero tal parece que todo se ha tranquilizado.¡± (To) Tal y como To hab¨ªa mencionado, la poca gente que hab¨ªa en los alrededores de la muralla se ve¨ªa tranquila... Si, deprimida y asustada, pero lejos de ser una violenta multitud. Pero el estado de actitud negativa de las personas fue cambiando, la alegr¨ªa de aquellos que nos reconoc¨ªan se volvi¨® contagiosa, y pronto, una verdadera muchedumbre se reuni¨® en el espacio que hab¨ªa entre los edificios y la puerta¡­ Esta vez se trataba de una muchedumbre feliz y aliviada. ¡°?Heroes! ?Gloria a los h¨¦roes!¡± (multitud) Varias de las chicas se pusieron nerviosas, Alice se puso completamente roja, mientras que Desia y ¨²rsula estaban especialmente t¨ªmidas. ¡°El carisma que tiene es extra?o, pero refrescante y muy bueno¡­ Como el de un verdadero h¨¦roe.¡± (Dob) Por un momento cre¨ª notar un poco de respeto en la voz de Dob, pero fue casi imperceptible¡­ O fue de las personas y solo se mezcl¨® con la de ¨¦l. ¡°?Habr¨¢n las puertas! El invitado del alcalde y del Se?or de la regi¨®n ha llegado!¡± (escolta) Se escuch¨® un fuerte ruido al otro lado de la puerta y esta empez¨® a abrirse despacio. ¡°?Esta Perik en la parte interna de la ciudad?¡± (Keeva) ¡°No lo s¨¦¡­ El se?or Dob dijo que lo cuidar¨ªa pero no mencion¨® donde.¡± (Eugene) Alcanc¨¦ a escuchar una conversaci¨®n entre Eugene y Keeva con respecto a Perik. Sonre¨ª al enterarme del cari?o que le tomaron¡­ Voy a adelantarme. ¡°Por cierto, Dob¡­ ?Donde est¨¢ Perik? ?Tambi¨¦n est¨¢ dentro de la muralla?¡± (Aruh) ¡°No, est¨¢ en la base secreta.¡± (Dob) ?En ese lugar? No es malo, mas bien, es una opci¨®n segura. ¡°O al menos as¨ª ser¨¢ hasta esta tarde¡­ Planeamos movernos tambi¨¦n al interior¡­¡± (Dob) Dob se llev¨® la mano al ment¨®n, incluso con la m¨¢scara puesta se ve¨ªa un tanto preocupado. ¡°?Habr¨¢ alg¨²n problema si Keeva y Eugene lo visitan?¡± (Aruh) ¡°En lo absoluto. Ambos son confiables y tienen la libertad de hacerlo¡­ A decir verdad, el jovencito ha estado preguntando por la se?ora Yonzo.¡± (Dob) Me alegr¨¦ al escuchar la respuesta de Dob, se lo har¨¦ saber a Eugene y a Keeva para que puedan visitar a Perik antes de que vayamos a la mazmorra.This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. Cuando las puertas se abrieron completamente, nos dirigimos al interior. Los aplausos a nuestras espaldas se intensificaron, por lo que me di una ligera vuelta y levant¨¦ la mano para despedirme¡­ Gan¨¢ndome una ovaciones especialmente fuerte. ¡°Bien pensado, joven Hydran¡­ Con eso la moral de la gente se renovar¨¢ nuevamente¡­ Aunque har¨¢ las cosas m¨¢s dif¨ªciles para el plan de salvarle el rostro a las fuerzas de la ciudad.¡± (Dob) Los escoltas se desanimaron al escuchar a Dob. Me disculp¨¦ internamente. Justo cuando est¨¢bamos entrando, un grupo de soldados salieron cruzando caminos con el nuestro. En sus manos llevaban estacas de madera con las cabezas de los miembros de Ponzo?a ensartadas en ellas¡­ Las expresiones de mis chicas se ensombrecieron, especialmente las de Blair y Kristera. La ¨²nica cabeza que no estaba en una estaca era la de Morbonzola, la cual ven¨ªa en una peque?a jaula de bronce¡­ Hicieron un buen trabajo en unir las piezas; adem¨¢s, todas las cabezas estaban bien conservadas¡­ Debieron estar las tratando con algunas resinas o cera para volverlas resistentes a la putrefacci¨®n. ¡°Les quedan bien esas expresiones¡­¡± (Varetsi) Hab¨ªa un profundo desprecio en la voz de Varetsi. ¡­ La parte interna de la ciudad era bastante diferente a la de Irios. Hab¨ªa algunas instituciones militares, pero eran peque?as y parec¨ªan dise?adas para oficiales importantes; las calles estaban pavimentadas y hab¨ªan linternas de piedra para iluminar en la noche. Predominaban las casa de gente adinerada, edificios llenos de escribas, templos y una escuela. Estaba obviamente tambi¨¦n, la ¡®Torre del encanto¡¯... La mansi¨®n del alcalde estaba entre las m¨¢s peque?as que hab¨ªa, pero segu¨ªa siendo grande; y a diferencia del resto de los dem¨¢s edificios de la ciudad, que estaban hechos de madera, se trataba de una construcci¨®n hecha de roca. Destacaba tambi¨¦n su gran jard¨ªn. Hab¨ªa un grupo de 20 guardias vestidos con armaduras de calidad y armados con lanzas largas esper¨¢ndonos. El l¨ªder de los escoltas se acerc¨® al que tambi¨¦n parec¨ªa estar al mando e hizo un saludo militar. Dob lo sigui¨®, y con un porte de autoridad declar¨®: ¡°Soy el agente Dob, vengo como escolta del guerrero Aruh Hydran y de la se?orita Nakureshta Snakia, or¨¢culo de los naga. Quiero que se nos lleve con el alcalde depuesto para la administraci¨®n de la ciudad de Jimama.¡± (Dob) Los soldados nos dieron el paso. En lugar de ir directamente a la mansi¨®n, fuimos a un gran edificio que estaba un poco apartado pero unido por un sendero techado¡­ Un establo. Algunos mozos salieron a ayudarnos con los animales, pero Agatha tuvo que ayudarles con los cerdetoks, y Mitena con su yegua de guerra. Hab¨ªa un hombre joven, de cabello largo y aspecto intelectual esper¨¢ndonos dentro del edificio. Y aunque dijera joven, su edad pod¨ªa ser mucho mayor de la que aparentaba¡­ Se trataba de un elfo. ¡°Mis mas cordiales saludos, h¨¦roes de nuestra ciudad y de la regi¨®n entera¡­ Soy el alcalde de esta ciudad Konorato Sageon.¡± (Konorato) El alcalde Konorato nos dirigi¨® una sonrisa, luego le orden¨® a los mozos a que se dieran prisa en meter a los animales al establo y los cuidaran. Como plane¨¢bamos durar poco tiempo aqu¨ª, y el alcalde previendo eso, dejamos los carros en el exterior. ¡°Por aqu¨ª.¡± (Konorato) Apunt¨® hacia una puerta que daba al sendero techado. ¡°Quisiera darles una muestra de mi hospitalidad. Por favor, siganme.¡± (Konorato) Asent¨ª. Le seguimos, y durante el breve trayecto, el alcalde inici¨® la conversaci¨®n disculp¨¢ndose por el tiempo que pasamos en la parte externa de la ciudad. ¡°No tiene porque preocuparse por ello. Aunque fue poco el tiempo, lo disfrutamos. Sin mencionar que nos hospedamos en una gran posada donde pude estar con mis amadas.¡± (Aruh) Gracias a la libertad ( y algo de anonimato) de estar en la ciudad externa, pude encontrar a Fion, Schelt, Keeva, To, y a Perik; fui al bosque y me hice de Lempo, de Quetzal y del huevo de imp¡­ Claro que tambi¨¦n ocurrieron algunos inconvenientes, pero ese ya es otro tema. ¡°Si, el ¡®Sal¨®n de los ¡®Placeres¡¯, ?verdad? Lo le¨ª en los reportes.¡± (Konorato) Dob debi¨® mencionarlo¡­ ?O el alcalde us¨® a otros esp¨ªas? Con tantas personas viviendo y trabajando en los alrededores no podr¨ªa percatarme de la existencia de alguno. ¡°Si est¨¢ tan contento con la posada puedo arreglar alguna recompensa o reconocimiento para el lugar.¡± (Konorato) Mis chicas y yo asentimos a la oferta del alcalde. Quer¨ªamos premiar a la posada. Al llegar a la mansi¨®n, los mozos nos ayudaron a retirarnos nuestros impermeables y los colocaron en una vara horizontal para secarlos. El lugar era acogedor. El suelo estaba hecho de madera bien tallada, y las paredes estaban tapizadas con lienzos de lino. Pese a que las construcciones de piedra son fr¨ªas, y m¨¢s durante los d¨ªas lluviosos, el fuego de una chimenea manten¨ªa c¨¢lida la habitaci¨®n. Sent¨ª muchas presencias en la mansi¨®n (posiblemente la servidumbre y la familia del alcalde), pero las que me llamaban m¨¢s la atenci¨®n eran las que se encontraban en una habitaci¨®n cercana. Se trataba de un grupo de 13 que permanec¨ªan inm¨®viles. ¡°Vayamos a mi oficina, hay muchas cosas de las que deseo hablar con ustedes¡­ Por favor, si tienen alguna petici¨®n, solo diganla y yo har¨¦ que se cumpla.¡± (Konorato) Aceptamos cuando nos ofreci¨® una merienda y ¨¦l le hizo una se?al a los sirvientes para que se pusieran a trabajar. Nos movimos hacia la oficina del alcalde, era el cuarto al lado de donde estaba el grupo de presencias. Dudo que fuera algo peligroso, pero por si acaso me mantuve preparado, algo que Naku not¨® e imit¨®. ¡°No hace falta estar tan tenso, joven Hydran. El alcalde Sageo quiere que vean a unas personas, pero no es nada malo¡­ Est¨¢ relacionado a la petici¨®n que le hice.¡± (Dob) ?La de darle el cr¨¦dito al ej¨¦rcito? Entonces esas presencias deben ser soldados a los que el alcalde tiene preparados para darle caza al padre de Lempo. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Lempo sonri¨® de manera un tanto engre¨ªda y burlona¡­ Esa reacci¨®n pareci¨® ser dirigida a los soldados. ¡°Pasen y tomen asiento.¡± (Konorato) Un sirviente nos abri¨® la puerta desde el otro lado y fuimos invitados a pasar a la elegante habitaci¨®n. Hab¨ªa sof¨¢s puestos pensando en nuestros n¨²meros; sin anaqueles o un escritorio, m¨¢s que una oficina parec¨ªa una sala de estar. Una mujer nos esperaba de pie junto a uno de los sof¨¢s, al igual que el alcalde, se trataba de una mujer de raza elfo. ¡°Ella es mi amada esposa, Siris Sageon; nos acompa?ar¨¢ durante la reuni¨®n para abordar algunos temas de ¨ªndole militar¡­ Tiene el rango de capit¨¢n en las fuerzas militares de la regi¨®n.¡± (Konorato) ¡°Es un gran honor para mi el poder conocerlos, a tan valientes y nobles guerreros.¡± (Siris) ¡°Es tambi¨¦n un placer para nosotros¡­¡± (Aruh) A simple vista, y ante los ojos de los inexpertos, se ver¨ªa como una mujer fr¨¢gil, pero su mirada y su gran postura dejaba en claro que ten¨ªa mucha experiencia en combate. Luego de que nosotros tambi¨¦n nos presentaramos, fuimos a tomar asiento; sin embargo, Eugene, Keeva y To quedaron a espaldas nuestras como la servidumbre de la pareja que tambi¨¦n estaba detr¨¢s de ellos. ¡°Estamos sin respuesta sobre que mas ofrecerles por repeler al monstruo¡­ Recibimos la noticia de que rechaz¨® la oferta de que construy¨¦semos estatuas de su persona¡­ Si hay algo que desea en espec¨ªfico, con gusto cumpliremos su petici¨®n.¡± (Konorato) Comenzamos por hablar sobre m¨¢s recompensas que pod¨ªamos recibir¡­ A parte de dinero no se me ocurr¨ªa otra cosa¡­ Quiz¨¢s manuscritos referentes al tema de los esp¨ªritus, recetas alqu¨ªmicas, o cualquier otra cosa que pudiera ser de utilidad¡­ Volte¨¦ a ver a mis chicas, preguntando si hab¨ªa algo que ellas quisieran. Recib¨ª respuestas negativas salvo por Fortuna. ¡°Ya hemos recibido muchos bienes por parte de la ciudad de Jimama, de toda la regi¨®n de Goldtree¡­ Simplemente no hay nada m¨¢s que pudi¨¦ramos recibir...¡± (Fortuna) El carro de comerciantes que nos dieron tra¨ªa consigo tambi¨¦n una gran cantidad de recursos de la regi¨®n. Especialmente maderas, piedras, arcillas, y plantas. ¡°Incluso, es probable que el lugar donde nos desea hospedar se nos va a regalar¡­¡± (Fortuna) Yo tambi¨¦n tengo ese presentimiento¡­ ¡°Pero eso ser¨ªa in¨²til para nosotros, debemos partir de la ciudad dentro de algunos d¨ªas¡­ Es por eso que me gustar¨ªa hacer una propuesta.¡± (Fortuna) Lo que Fortuna pidi¨® fueron algunos derechos de comercio para una nueva compa?¨ªa que deseaba fundar¡­ Una destinada a generar fondos para nuestro viaje y las operaciones que realizar¨ªamos durante ¨¦l. Tambi¨¦n pidi¨® un local donde establecer dicha compa?¨ªa y ayuda para conseguir personal¡­ El cual ser¨ªa dirigido por ella v¨ªa Rah. Con este plan cubriremos otro problema; podr¨ªamos usar el edificio para construir el nido para Rah y su hermano y as¨ª mantener el contacto con las ¡®Hachas del Bosque¡¯. Aunque deberemos elegir un buen empleado para evitar que se fugue la informaci¨®n. Quiz¨¢s Dob puede leer mentes, pero se anticip¨® y sugiri¨® dejar a la persona que recomend¨® para que administrara los mensajes llevados por ambos kagytos. ¡­¡­Lo mejor ser¨ªa aceptar. ¡°Pienso que sigue siendo muy poco¡­ Pero se har¨¢ como han pedido.¡± (Konorato) Fortuna y el alcalde se dieron un apret¨®n de manos, la mansi¨®n que se nos regalar¨ªa se convertir¨ªa en la sede de la empresa¡­ A¨²n faltaba el papeleo y muchos asuntos para poder llevar a cabo la petici¨®n de mi amada, quien mencion¨® que lo terminar¨ªa durante los ratos libres en el entrenamiento de estos d¨ªas. ¡°Nos hubieras contado de tu idea con anticipaci¨®n, Fortuna¡­¡± (Naku) ¡°Lo siento, solo era un pensamiento dando c¨ªrculos en mi cabeza hasta haber conocido en persona al alcalde¡­¡± (Fortuna) ?Fue algo improvisado? Es sorprendente. Todas compart¨ªan mi opini¨®n y vieron a Fortuna con ojos de admiraci¨®n. ¡­ Luego de un par de temas sin mucha importancia, el alcalde pas¨® al tema principal de la reuni¨®n. ¡°Nos encargaremos de eliminar a ese monstruo. Luego de exhibirlo un rato para calmar a la poblaci¨®n, lo mandaremos a la capital para que sea estudiado.¡± (Konorato) Intentamos ofrecernos a ayudar pero nuestra oferta fue rechazada. ¡°No podemos seguir dependiendo de su poder, joven Aruh¡­ Ya le debemos mucho por todo lo que ha hecho.¡± (Siris) ¡°As¨ª es. Me gustar¨ªa que pasara el resto de su estad¨ªa en la ciudad disfrutando de nuestra hospitalidad.¡± (Konorato) ¡°Contamos con una fuerza de elite para ayudar en la b¨²squeda y caza del monstruo.¡± (Siris) La se?ora Siris le hizo una se?al a un sirviente para que se acercara a una puerta, no por la que entramos, sino una que daba a la habitaci¨®n donde se encontraban las presencias. El joven mozo dio tres golpeteos y abri¨® la puerta. El grupo de 13 personas, hombres y mujeres, entr¨® a la oficina.. ¡°Es terrible¡­¡± (Dob) O¨ª a Dob murmurar. Estaba de acuerdo con ¨¦l. Los soldados que entraron eran j¨®venes que iban desde los 13 hasta los 20 a?os de edad; llevaban puestas armaduras excepcionales, espadas y lanzas de gran calidad, todo el equipamiento debi¨® ser fabricado por maestros enanos¡­ El problema era que eran todos unos inexpertos. Mala postura, mirada inocente, manos suaves, forma torpe para moverse¡­ Parec¨ªan j¨®venes jugando a ser soldados. ¡°L¨ªder de brigada, Eronde Guardases se presenta.¡± (Eronde) Una chica humana dio un paso al frente, separ¨¢ndose del resto de su equipo. Su presentaci¨®n fue seguida por el resto de su equipo. Era una brigada compuesta por soldados de varias razas. ¡°Son todos soldados de ¨¦lite que se graduaron con honores de la academia militar en Tokota.¡± (Konorato) ¡°Kiih¡± (Alice) Alice reaccion¨® al escuchar de donde se graduaron estos j¨®venes soldados. Sus ojos se encontraron con los de una soldado humana, quien la miraba de vuelta.. ¡°?Podr¨¢ ser?¡± (chica soldado) Nerviosa, Alice apart¨® la mirada. ¡°??Alice?!¡± (chica soldado) Capitulo 78 Cap¨ªtulo 78: Plan de novatos. El ambiente se torn¨® muy inc¨®modo para Alice, y por ende, para el resto de nuestro grupo. La chica de la brigada estaba relacionada al pasado de Alice. El asombro tras verla con nosotros era claro, al grado que el poco porte militar que ten¨ªa se desvaneci¨®¡­ ¡°?Conoce a la concubina del joven Aruh, soldado Megan Strunt?¡± (Siris) La expresi¨®n de la se?ora Siris se volvi¨® muy severa hacia la joven brigadista, quien temerosa, hizo un saludo militar. ¡°?As¨ª es, mi se?ora! Ella¡­ La se?ora Alice Sugir estudiaba tambi¨¦n en la academia militar hasta el momento de su incorporaci¨®n a la milicia.¡± (Megan) Alice suspir¨®, deshaci¨¦ndose de la pesadez que la aquejaba tras encontrarse a la soldado, a alguien quien no parec¨ªa querer ver. ¡°Lo que la soldado Megan ha dicho es cierto, se?ora Sageon¡­ Serv¨ª en las fuerzas de la regi¨®n hasta hace 14 meses...¡± (Alice) ¡°Entiendo.¡± (Siris) Al parecer, la esposa del alcalde estaba al tanto de la situaci¨®n de algunas de mis chicas, m¨¢s en concreto, de quienes fueron cautivas de Ponzo?a¡­ Interrumpi¨® a Alice mientras miraba de manera recriminatorio a la chica que la reconoci¨®. ¡°Hablar¨¦ m¨¢s tarde con usted para arreglar su actitud poco profesional como soldado¡­¡± (Siris) ¡°?Si!¡± (Megan) La chica respondi¨® de manera en¨¦rgica, como militar que era. ¡°Quiero disculparme en el nombre de esta brigada por el repentino arrebato de la soldado Megan Strunt. Es una combatiente ejemplar, pero es joven todav¨ªa.¡± (Siris) ¡°No tiene que ver s¨®lo la edad, sino su falta de experiencia.¡± (Dob) El tono de voz de Dob indicaba que estaba molesto, algo que com¨²nmente no demostraba¡­ Naku, Mitena, Desia¡­ y To se sorprendieron al percibir el repentino cambio en el agente. Compart¨ªa con ellas la sorpresa. ¡°Cuando mencionaron que formar¨ªan un grupo para cazar a la criatura me imagin¨¦ a un equipo experimentado¡­ No a un grupo de ni?os que acaban de graduarse.¡± (Dob) ¡®Y que solo parecen haber estudiado como hacer papeleo¡¯ agreg¨® mientras volteaba a verlos. Quiz¨¢s esperando tales palabras, la l¨ªder de la brigada dio un paso al frente y tom¨® una pose orgullosa pero igualmente mostrando respeto. ¡°Sus temores son infundados, agente Dob¡­ Podr¨¢n haber reci¨¦n salido de la academia, pero sus habilidades est¨¢n a la altura del escuadr¨®n dorado al servicio del Se?or de la regi¨®n.¡± (Konorato) El alcalde respondi¨® tranquilamente a la queja de Dob, pero yo concuerdo con este ¨²ltimo. ¡°Yo puedo hablar por Megan en cuanto a su gran destreza.¡± (Alice) Alice me mir¨® ligeramente nerviosa. ¡°Alice¡­¡± (Aruh) ¡°Pero no lo suficiente como para salir en busca de ese monstruo¡­ No est¨¢ a la altura.¡± (Alice) La expresi¨®n de la joven soldado mostr¨® una gran sorpresa e incredulidad por lo que hab¨ªa dicho Alice¡­ Ese fue un comentario un poco grosero, pero claramente pensado en el bien de esta chica. La mirada de Alice parec¨ªa como si viera a su propio pasado. ¡°Se convertir¨¢ en una soldado ejemplar en un futuro no muy lejano, quiz¨¢s llegue a ser general¡­ Pero por ahora est¨¢ lejos de ese nivel, y de darle caza al monstruo.¡± (Alice) ¡°Eso va para todos los integrantes de la brigada. Ninguno tiene el poder, habilidad o experiencia para enfrentarse al monstruo¡­ Ser¨ªa cruel de nuestra parte dejar que lo enfrenten.¡± (Naku) Lo que m¨¢s me extra?a es que la esposa del alcalde, siendo militar, apruebe la participaci¨®n de novatos en la caza¡­ ?Mmm? Uno de los integrantes es un chico elfo¡­ Justo cuando me estaba imaginando una posible raz¨®n por la cual esta brigada fue elegida para la misi¨®n, la l¨ªder suspir¨®, as¨ª como la esposa del alcalde. ¡°No recibimos la aprobaci¨®n de los h¨¦roes¡­ Era de suponerse¡­ Lo sentimos, mis se?ores.¡± (Eronde) El alcalde y su esposa nos explicaron la raz¨®n por la cual fue designado este grupo, al cual su hijo (el chico elfo) pertenece. ¡°?Obtener nuevos h¨¦roes?¡± (Aruh) ¡°Si¡­ El caso es que, una vez que ustedes nos dejen, la fe de las personas se ir¨¢ con ustedes... Si los soldados o mercenarios obtienen el cr¨¦dito de vencer al monstruo, los pobladores recobrar¨ªan solo una parte de ella, se necesitar¨ªa de un h¨¦roe para cubrir el hueco dejado por otro¡­¡± (Siris) ¡°Sigo sin comprender por qu¨¦ tienen que ser estos ni?os y no una orden de soldados de la capital de la regi¨®n.¡± (Dob) ¡°Es por que ellos representan una nueva esperanza¡­ J¨®venes promesas llenas de valent¨ªa y grandeza, limpios de la incompetencia con la que son vistos el resto de los soldados.¡± (Konorato) Creo que entiendo a donde quieren llegar¡­ Estos chicos son nuevos, no hace mucho que salieron de la academia militar, no cargan con las cr¨ªticas de ser incapaces de eliminar a Ponzo?a y defender a los pobladores; adem¨¢s, el hijo de la pareja es uno de los miembros, si tienen ¨¦xito, la poblaci¨®n recuperar¨¢ su confianza en la familia del alcalde. ¡°?Quien formul¨® este plan?¡± (Aruh) Es incre¨ªblemente rid¨ªculo¡­ ?Planean arriesgar la vida de su propio hijo en este plan? Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road.?Que padres tan¡­! Mir¨¦ al joven elfo, me vi en ¨¦l, una imagen de mi pasado en la Tierra vino a mi mente, un recuerdo de mi anterior vida¡­ De mi relaci¨®n con mis padres y como era explotado por su conveniencia. Hice a un lado ese recuerdo. Entonces, el joven soldado, hijo de la pareja, levant¨® la mano. ¡°Fue mi idea.¡± (chico elfo) El volte¨® a ver a sus compa?eros y a sus padres, y luego me mir¨® con frustraci¨®n. ¡°No somos d¨¦biles ni unos novatos, todos los que pertenecemos a esta brigada nos esforzamos hasta alcanzar la fuerza suficiente para proteger a la ciudad, a la regi¨®n, y al reino entero¡­¡± (chico elfo) ¡°Basta, soldado Rivsul¡­ La opini¨®n que dieron fue desde el punto de vista de aquellos que estuvieron frente a la criatura y conocen su poder¡­¡± (Siris) ¡°Lo s¨¦, capitana¡­ Pero quisiera que nos diera una oportunidad de demostrar que somos capaces.¡± (Rivsul) Sus compa?eros no hablaron, pero el brillo de sus ojos dec¨ªa que estaban de acuerdo. Especialmente la se?orita Strunt, quien comenz¨® a mirar a Alice con enojo. ¡°Escuchen, desconozco el entrenamiento por el que pasaron, pero puedo asegurarles que morir¨¢n si van por el mundo con la creencia de que los volvi¨® lo suficientemente fuertes como para enfrentar cualquier peligro¡­¡± (Naku) Naku les rega?¨® por su inocencia, pero no pareci¨® surtir efecto. Los ojos de cada uno de los miembros mostraban una gran determinaci¨®n, no ceder¨ªan en su deseo de llevar a cabo el plan. ¡°Son unos ni?os... Este plan no se llevar¨¢ a cabo, contactar¨¦ al se?or de la regi¨®n sobre un cambio y usaremos fuerzas militares experimentadas¡­¡± (Dob) ¡°Espera, Dob¡­¡± (Aruh) Detuve a Dob, se me hab¨ªa ocurrido una mejor idea. ¡°Quiz¨¢s al menos podamos dejar que nos muestren sus habilidades.¡± (Aruh) Fortuna sonri¨®. ¡°Estoy de acuerdo¡­ Es malo juzgar sin conocer todos los factores.¡± (Fortuna) Habi¨¦ndose dado cuenta , o m¨¢s bien, recordando cierto trato, Fortuna apoy¨® mis palabras. ¡°?De verdad? ?Muchas gracias por la oportunidad!¡± (Rivsul) El joven Rivsul se llev¨® una mano al pecho y asinti¨® agradecido, mientras que sus padres se mostraban confundidos por mi sugerencia. ¡­ Dob no entendi¨® la raz¨®n por la que acced¨ª hasta que le record¨¦ el trato. ¡°?Importa quien se lleva el cr¨¦dito? Seremos Arachne y yo quienes mataremos al monstruo.¡± (Aruh) ¡°Oh, tiene raz¨®n.¡± (Dob) Fuimos todos hasta un espacio fuera de la mansi¨®n. El alcalde hab¨ªa mandado a poner unos techos de madera para que pudi¨¦ramos ver la presentaci¨®n sin mojarnos. Habi¨¦ndole dejado en claro a Dob la raz¨®n por la que permit¨ª que los j¨®venes nos mostraran sus habilidades, mi atenci¨®n se centr¨® entonces en Alice¡­ Quien hablaba con el resto de las chicas explicando un poco de su pasado como estudiante y soldado¡­ Ella sinti¨® mi mirada, pidi¨¦ndome que no me preocupara. Esa chica, Megan Strunt, era una recluta novata mientras que Alice ya estaba pr¨®xima a enlistarse en las filas. Ambas llevaron una relaci¨®n amistosa luego de participar en entrenamiento de subyugaci¨®n de goblins, y ella termin¨® por admirar las habilidades de combate de Alice. ¡°Esos son ?Goblins? ?Es lo que usar¨¢n para la muestra de habilidad?¡± (Dob) Como hab¨ªa dicho Dob, una jaula llena de goblins fue tra¨ªda a la arena. Todos eran machos y estaban tremendamente enfurecidos¡­ O m¨¢s bien, excitados. Esta presentaci¨®n es muy distinta a la que nos hizo el se?or Hornstel. M¨¢s salvaje y con un mayor riesgo. ¡°23, 24, 25 goblins¡­ Son bastantes.¡± (Varetsi) ¡°Con solo verlos se me revuelve el est¨®mago.¡± (Mitena) ¡°A mi tambi¨¦n¡­ Est¨¢n muy excitados y desprenden un olor especialmente desagradable.¡± (Titanya) ¡°Heooo.¡± (Cherry) Mitena y Fion vieron con asco la jaula llena de goblins, Titanya y Cherry por otra parte se tapaban la nariz. Cherry no mostraba mucha empatia por los goblins, cuando reci¨¦n llegamos a la regi¨®n de Goldtree y entramos a los bosques, fuimos atacados una vez por un peque?o grupo de goblins y Cherry los asesin¨® sin piedad¡­ Los goblins voltearon hacia donde est¨¢bamos, a las chicas para ser m¨¢s exactos. ¡°Uaahhh, que asco¡­ ?Voltearon a vernos!¡± (Mitena) ¡°Somos un grupo numeroso formado principalmente de mujeres¡­ Y ellos tienen buen olfato.¡± (Naku) Una expresi¨®n de enojo apareci¨® en el rostro de Blair. ¡°Se?or Sageon, le pido que me disculpe por esto.¡± (Varetsi) Varetsi tom¨® su arco y una flecha con punta de obsidiana y dispar¨® hacia la jaula, matando a uno de los goblins y exaltando al resto. ¡°No, no se preocupe.¡± (Konorato) Luego de matar al goblin y recibir la respuesta del alcalde, Varetsi guard¨® de nuevo el arco y volte¨® a verme con un gesto como si me estuviera pidiendo disculpas. Mir¨¦ a Blair, dej¨® de verse enojada¡­ Luego de dejar escapar un suspiro de agobio, sonre¨ª para agradecerle a Varetsi. Me siento preocupado por la expresi¨®n de Blair, su coraz¨®n y su esp¨ªritu a¨²n cargan con las cicatrices que los malditos de Ponzo?a le hicieron. Muy probablemente ocurra lo mismo con Alice, Varetsi, Titanya, Ursula, Elin, Kristera y Desia. Mis pensamientos debieron reflejarse en mi rostro, Desia me tom¨® suavemente del brazo. ¡°Yo les ayudar¨¦ a sanar sus corazones.¡± (Desia) ¡°Tambi¨¦n deseo ayudarlas.¡± (Aruh) ¡°Lo est¨¢ haciendo¡­¡± (Desia) ¡­ El ataque de Varetsi contra los goblins no influy¨® negativamente en la actitud de la brigada ni en la presentaci¨®n en s¨ª. Los goblins destrozaron y se comieron al que muri¨®, haciendo que Agatha, Kristera, Desia y Elin mirar¨¢n en otras direcciones¡­ Pero se forzaron y decidieron ver el grotesco espect¨¢culo. Otras dos jaulas que tra¨ªan lobos y abejas espectrales fueron tra¨ªdas tambi¨¦n a la arena. En total, eran 70 monstruos a los que se enfrentar¨ªan¡­ El peligro de morir era muy elevado para los j¨®venes. ?Tan confiados est¨¢n en ellos mismos? ¡°Si es demasiado para ellos vamos a intervenir.¡± (Naku) ¡°Eso ser¨ªa bueno¡­ Aunque quiz¨¢s deber¨ªa de cancelar esta presentaci¨®n y evitar riesgos innecesarios.¡± (Dob) ¡°Si, pero al menos quiero ver la habilidad que tienen. Los h¨¦roes necesitan tener al menos la fuerza suficiente para afrontar las adversidades que traer¨¢ la fama.¡± (Aruh) Los h¨¦roes son s¨ªmbolos y deben de estar a la altura que esperan de ellos. No me gustar¨ªa darles el cr¨¦dito de vencer al progenitor de Lempo y convertirlos en h¨¦roes para que despu¨¦s mueran en una misi¨®n peligrosa. Suspir¨¦ fatigado al recordar c¨®mo hemos sido vistos hasta ahora. ¡°Megan¡­¡± (Alice) Alice murmur¨® preocupada por su amiga, quien continuaba molesta con ella. El comentario que dijo Alice sobre su habilidad debi¨® dolerle mucho. ¡°Est¨¢ por comenzar, no se vayan a perder nada, por favor.¡± (Siris) Las jaulas se abrieron, los primeros en salir fueron los goblins, muchos de los cuales vinieron hacia nosotros. ¡°...y trae castigo al malvado, ?Tierra en llamas!¡± (chico mago) Uno de los miembros de la brigada, un chico humano, dirigi¨® su hechizo hacia los goblins que nos convirtieron en blanco; un pilar de llamas surgi¨® enfrente de los monstruos haci¨¦ndolos retroceder. ¡°?Giii! ?Giiii!¡± (Goblins) Un chico lizardon y dos chicas elfo se lanzaron sobre los confundidos goblins, los juntaron en un mismo punto y mataron a los que se hab¨ªan dispersado. El grupo de criaturas fue muerto por un segundo hechizo, esta vez por el joven Rivsul. ¡°?Pilares flotantes!¡± (Rivsul) Luego de aplastar a los goblins con un par de pilares hechos de roca, el joven dirigi¨® su atenci¨®n al resto de sus compa?eros, quienes abat¨ªan con magia y flechas a los lobos, abejas y al resto de los goblins. Esto es inesperado, se trata de un equipo conformado principalmente de magos, menos de la mitad de los integrantes se especializan en combate cercano. La l¨ªder de la brigada y la se?orita Strunt son muy buenas arqueras, pese a que sus manos no tienen suficientes callos. ¡°El trabajo en equipo tampoco est¨¢ nada mal¡­ Warth y los suyos son mejores de todas formas.¡± (Naku) ¡°Mmm, ten¨ªa raz¨®n cuando dijo que les faltaba experiencia, mi se?ora¡­ Su capacidad para responder es lenta y gastan muchos movimientos.¡± (Eugene) El chico lizardon recibi¨® un rasgu?o por parte de un lobo y un goblin alcanz¨® a uno de los magos, que al final fue rescatado por uno de sus compa?eros y no muri¨®, pero qued¨® fuera de combate. Incluso con estos inconveniente, lograron exterminar a todos los monstruos en un lapso de una hora y media, aproximadamente. ¡°Han mostrado una capacidad sobresaliente y fueron capaces de vencer a un grupo de enemigos que los superaban grandemente en n¨²mero¡­ Superan con creces al resto de los equipos de soldados y gremios mercenarios.¡± (Konorato) Todos asentimos a esas palabras, pero en mi caso (y estoy seguro que en los dem¨¢s tambi¨¦n) fue solo por respeto al ver al alcalde tan orgulloso de la habilidad de la brigada. Justo como hab¨ªamos dicho¡­ No est¨¢n a la altura de cazar al padre de Lempo. Pero m¨¢s importante. ¡°Dob, ?No diste aviso de que la criatura es resistente a la magia?¡± (Aruh) ¡°Si lo hice¡­¡± (Dob) Capitulo 79 Cap¨ªtulo 79: Combate impertinente. La exhibici¨®n termin¨® en victoria para la brigada siendo insuficiente para satisfacernos¡­ Sin embargo, creo que con este nivel bastar¨¢ por el momento para que puedan sobrellevar la carga de recibir el t¨ªtulo de h¨¦roes¡­ Solo espero que la fama no se les suba a la cabeza. ¡°Espero que esto sea suficiente para convencerlos de la fuerza que tienen.¡± (Siris) ¡°Disculpe mi atrevimiento, se?ora Sageon¡­ Pero en el informe dej¨¦ en claro que el monstruo es inmune a la magia, incluso a la de alto nivel¡­ ?Que creen que hacen formando una fuerza de subyugaci¨®n compuesta principalmente de magos?¡± (Dob) Dob reclam¨® molesto, pero la se?ora no se molest¨® por esa actitud. ¡°?No se debe esa resistencia que menciona a que la magia con la que fue atacado el monstruo fue de otros monstruos?¡± (Siris) Dob frot¨® la sien de su m¨¢scara como si estuviera pensando. ¡°Es un argumento l¨®gico, pero incluso as¨ª lo mejor ser¨ªa tomar todas las precauciones y considerar que es inmune a todo tipo de magia.¡± (Dob) El doctor Spencer tambi¨¦n me habl¨® de dicha teor¨ªa, sin embargo, algunos pergaminos que le¨ªmos desmintieron esa creencia. Si bien la magia de los monstruos y la de las personas difiere en algunos puntos, tras estudiar a mis entes llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que, efectivamente, es una teor¨ªa err¨®nea. ¡°Pero no hemos descartado el uso de la fuerza f¨ªsica, contamos con un arma de gran poder¡­ Aunque ser¨ªa dif¨ªcil transportarla de un lado a otro.¡± (Konorato) ¡°?Ese armatoste? Sigo en desacuerdo de que lo usen.¡± (Siris) ¡°?De qu¨¦ clase de arma est¨¢n hablando?¡± (Dob) La curiosidad de Dob, as¨ª como la m¨ªa y la de Schelt, fue llamada con la menci¨®n del arma que mencion¨® el alcalde. ¡°Ju, ju¡­ Aruh y Schelt son muy parecidos.¡± (Fortuna) Fortuna ri¨® tras vernos a Schelt y a m¨ª. ¡°?Tambi¨¦n yo?¡± (Dob) ¡°No.¡± (Fortuna/chicas) Luego de que Dob recibiera la negativa no solo de Fortuna, sino del resto de las chicas, el alcalde nos inform¨® el tipo de arma que ten¨ªa para la misi¨®n. ¡°Unos mercaderes que desertaron del Imperio de Rasder trajeron consigo el modelo de esta honda. Solo se carga una piedra grande, se le da vueltas a una rueda y se jala una palanca¡­ Al parecer se trataba de un experimento que planeaban usar contra los naga pero su resultado no fue el deseado.¡± (Konorato) ¡°?En serio es un arma del Imperio? Quiero los nombres de esos mercaderes y los planos del arma¡­ Saben que por decreto real, toda arma, plano o herramienta del Imperio debe ser mandado a la capital del reino.¡± (Dob) ¡°Oh, s¨ª, lo sabemos¡­ Aunque el arma en s¨ª nos fue entregada por el Se?or Captualo, nosotros no tenemos los planos ni la informaci¨®n de las identidades de los mercaderes.¡± (Konorato) ¡°Captualo Rogers, ten¨ªa que ser ¨¦l.¡± (Dob) Dob dej¨® escapar un profundo suspiro, tras el cual recobr¨® su compostura. ¡°?Y bien? ?El arma funciona?¡± (Dob) ¡°De maravilla¡­ No lanza las piedras con la misma fuerza que los naga, si con la suficiente como para derribar muros de piedra s¨®lida¡­ Ni les cuento lo que puede hacerle a los goblins.¡± (Konorato) Al escuchar la descripci¨®n, lo primero que vino a mi mente fue un onagro, un arma de asedio para disparar rocas y otros proyectiles peque?os. El onagro es una buena arma, pero no es muy ¨²til en las monta?as infestadas de monstruos poderosos¡­ Adem¨¢s, un proyectil lanzado por un naga puede mucho m¨¢s devastador. Estoy intrigado por el desarrollo militar del Imperio... Aunque por suerte no han inventado algo que amenace a los naga y a los dem¨¢s habitantes de Tulser¡­ De ser as¨ª ya lo habr¨ªan implementado. Incluso si no es buena idea que me entrometa y le d¨¦ a conocer inventos b¨¦licos al reino, puedo al menos sugerir estrategias para contrarrestar ese tipo de armas¡­ ¡­ Luego de que los j¨®venes fueran sanados con magia, regresaron hasta donde est¨¢bamos y saludaron orgullosos. ¡°Fue una exhibici¨®n magn¨ªfica. Sientanse orgullosos de sus habilidades y contin¨²en fortaleci¨¦ndolas.¡± (Konorato) ¡°?Si se?or!¡± (soldados) ¡°?Cual es su opini¨®n? ?Son suficientemente aptos despu¨¦s de todo?¡± (Siris) ¡°Yo¡­¡± (Aruh) ¡°...Disculpe mi atrevimiento, capitana¡­ Hay algo que quiero pedirle al h¨¦roe y a sus acompa?antes antes de que den su respuesta.¡± (Megan) Fui interrumpido por la se?orita Strunt. La esposa del alcalde guard¨® silencio por un breve instante, pero volte¨® a verme mientras sonre¨ªa.You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. ¡°?Est¨¢ bien con ustedes que lo consienta?¡± (Siris) ¡°Eek¡± (Elin) Elin retrocedi¨® un poco y se escondi¨® detr¨¢s de Naku al ver esa sonrisa, por alg¨²n motivo, sent¨ªa que quer¨ªa hacer lo mismo¡­ Las ¨²nicas que no se asustaron fueron Lempo y Naku. Al ver a los miembros que conformaban a la brigada, sent¨ª como que hab¨ªa gotas de sudor fr¨ªo mezcladas con el agua de lluvia que cubr¨ªa sus cuerpos¡­ Incluso el alcalde estaba temblando. ¡°Si no, puedo castigar a la soldado Strunt por interrumpirlo.¡± (Siris) ¡°Me parece bien.¡± (Naku) Naku asinti¨® contenta, estando de acuerdo con esa sugerencia. ¡°Bueno, quisiera escuchar primero la petici¨®n¡­¡± (Aruh) La esposa del alcalde y Naku insistieron en un castigo, y no voy a negarme luego de ver como la chica miraba a Alice. ¡°Quisiera tener un duelo con Alice Sugir¡­¡± (Megan) Alice abri¨® los ojos por la sorpresa al ser retada a un duelo. Ella y la se?orita Strunt se miraron fijamente la una a la otra. ¡°?Megan! ?Qu¨¦ crees que haces? ?Les estas faltando seriamente el respeto!¡± (Eronde) La primera en reaccionar fue la l¨ªder de la brigada. Pero¡­ ¡°Acepto.¡± (Alice) El reto fue aceptado r¨¢pidamente por Alice para sorpresa de todos nosotros. La se?orita Strunt solo asinti¨® con un gesto serio, despu¨¦s volteo a verme a m¨ª¡­ Ten¨ªa una mirada afilada como cuchillo, su enojo ahora estaba enfocado en mi. ¡°La se?orita Sugir ha aceptado. Ser¨¢ un duelo de espadas de tres rondas.¡± (Siris) El duelo de pr¨¢ctica me es familiar, muy familiar¡­ Cierto, tuve uno con Blair organizado por Fortuna durante mi infancia. ¡°De todas formas, tenga en claro que recibir¨¢ un castigo por la falta de respeto que ha exhibido, soldado.¡± (Sirin) ¡°S¨ª, capitana.¡± (Megan) Los compa?eros de la se?orita Strunt continuaron comport¨¢ndose diligentemente como soldados, pero sus ojos mostraron sorpresa por la actitud que demostraba¡­ ¡°?Por qu¨¦ los j¨®venes de las brigadas son todos tan molestos?¡± (Naku) Naku dej¨® escapar un reclamo en voz baja. El encuentro qued¨® arreglado inmediatamente, Alice y la se?orita Strunt fueron al centro de la arena armadas con espadas y escudos de madera para entrenar. ¡°Esto me trae recuerdos, ?A ti no, Blair?¡± (Fortuna) ¡°Fortuna¡­ No me recuerdes ese entonces. Era muy tonta y temperamental durante esa ¨¦poca.¡± (Blair) Las dos recordaron tambi¨¦n el encuentro que tuvimos en la aldea, Fortuna sonre¨ªa mientras molestaba a una avergonzada Blair. ¡°El joven Aruh tuvo que darle una lecci¨®n de humildad a mi viejo yo¡­ Deb¨ª poner m¨¢s atenci¨®n y entrenar.¡± (Blar) Fortuna tom¨® la mano de Blair. ¡°Yo estar¨¦ apoyandote, quiz¨¢s no pueda estar a la altura de un guerrero, pero voy a esforzarme¡­ Mi meta es ser la comerciante m¨¢s poderosa tanto en los negocios como con la espada¡­ O daga en este caso.¡± (Fortuna) Con una sonrisa, Fortuna se dio unos golpecitos en la cadera, donde ten¨ªa la daga que le di, escondida de la simple vista. ¡°...Espero que no haya muchas ocasiones en las que debas usarla, Fortuna.¡± (Aruh) ¡°Pero ser¨ªa ingenuo pensar que nunca la usare¡­¡± (Fortuna) El encuentro entre Alice y la se?orita Strunt comenz¨®. Ambas espadas de madera chocaron fieramente, con la se?orita Strunt siendo quien atacaba con mayor ¨ªmpetu, al parecer el enfrentamiento que tuvo con los monstruos no merm¨® su estamina. Alice parec¨ªa estar retrocediendo, limit¨¢ndose a defender y responder con algunos ataques. ¡°Esa torpe de Megan.¡± (Rivsul) Sus compa?eros, incluyendo el hijo del alcalde estaban junto a este y su esposa, todos se ve¨ªan nerviosos con el aura que la se?ora Sageon emitia mientras observaba el duelo. ¡°?Miau! ?Tu puedes, Alice!¡± (Titanya) ¡°?Mant¨¦n tu distancia y ataca su flanco izquierdo!¡± (Mitena) Le gritamos palabras de apoyo a Alice como si fu¨¦ramos un grupo de fans. El encuentro estaba parejo, o al menos se ve¨ªa de tal manera¡­ La ventaja estaba del lado de Alice quien se defendia sin problemas, mientras que la se?orita Strunt ten¨ªa algunos problemas para evadir los golpes y casi siempre retroced¨ªa. La balanza de golpes y bloqueos se invirti¨® de un momento a otro, ahora era Alice quien atacaba m¨¢s proactivamente. Naku asentia viendo el desempe?o de Alice. ¡°Alice es precavida como de costumbre.¡± (Naku) Pasaron unos minutos hasta que la primera ronda terminar¨¢, el escudo de la se?orita Strunt vol¨® por los aires mientras que la espada de alice estaba le apuntando. Intercambiaron palabras pero no alcanc¨¦ a escucharlas debido a la distancia y a la lluvia. ¡°Alice Sugir es la vencedora del primer encuentro.¡± (Siris) Con la declaraci¨®n de la se?ora Sageon, las dos tomaron distancia y la se?orita Strunt recogi¨® su escudo. ¡°Segunda ronda, ?Comiencen!¡± (Siris) La lucha se reanud¨®, esta vez la se?orita Strunto adopt¨® un estilo de combate basado en la defensa y contraataque, evitando retroceder y cambiando a la ofensiva de vez en cuando. Alice atac¨® desde arriba pero fue evadido y la se?orita Strunt respondi¨® dando un r¨¢pido giro y junto con un corte horizontal, logrando que Alice retrocediera. El ataque fue seguido por dos golpes m¨¢s, la se?orita Strunt le dio persecuci¨®n a Alice, quien tambi¨¦n contraatac¨® pero el golpe fue demasiado alto y pudo ser evadido, lo que le permiti¨® a la se?orita Strunt acercarse y golpear a Alice en el abdomen con el codo y derribarla al patear sus pies. ¡°La ganadora del segundo encuentro es la soldado Megan Strunt.¡± (Siris) Dichos movimientos no est¨¢n prohibidos durante los enfrentamientos de pr¨¢ctica, as¨ª que la victoria fue para la se?orita Strunt. Ahora estaban en un empate, por lo que la tercera ronda decidiria a la vencedora. ¡°No apostamos nada, ?Cierto?¡± (To) ¡°Maestra, no estamos en la arena de esclavos.¡± (Fion) ¡°Tienes raz¨®n, es solo un viejo h¨¢bito.¡± (To) ¡°?Apuestas?¡± (Aruh) ¡°Si, en las arenas de lucha no solo los espectadores apuestan, sino tambi¨¦n los esclavos¡­ Normalmente sobre quienes regresarian con vida de los combates.¡± (Fion) Lo que apostaban eran las raciones de comida. ¡°Heooo.¡± (Cherry) Cherry le acarici¨® la cabeza a Fion y le ofreci¨® un trozo de carne seca de gum. ¡°Kah, kah, kah¡­ Eres muy amable.¡± (To) Tambi¨¦n le ofreci¨® un troz¨® a To y esta lo comi¨® sin reparos. ¡°Si, gracias Cherry.¡± (Fion) El combate se reanud¨® durante la conversaci¨®n, as¨ª que nuestra atenci¨®n regres¨® a la arena donde estaban Alice y la se?orita Strunt. De nuevo, Alice retom¨® el control de la lucha y logr¨® presionar a su rival, pero esta se mantuvo firme y no retrocedi¨®. Las espadas chocaron una contra la otra, eran pocos los golpes que eran bloqueados con los escudos. Si fuera un enfrentamiento con espadas de acero habr¨ªa chispas saltando por todas partes. La velocidad del intercambio de ataques aument¨®. La se?orita Strunt era m¨¢s baja que Alice, ten¨ªa aproximadamente la altura de ¨²rsula, lo cual usaba como ventaja para tener mas agilidad y usar cortes m¨¢s cerrados, pero Alice ten¨ªa la ventaja de alcance, solo deb¨ªa mantener su distancia lo suficiente. Esto fue obvio para la se?orita Strunt, quien se enfoc¨® en tratar de atravesar la defensa de Alice para acercarsele. ¡°La chica es buena, parec¨ªa una total novata pero tiene habilidad¡­ Es una lastima que sea una torpe.¡± (Naku) ¡°Si, miraba muy mal al joven Aruh.¡± (Agatha) ¡°Castigo¡­¡± (Ursula) La negatividad de todas se convirti¨® en un aura que rivalizaba con la de la se?ora Sageon, haciendo que los miembros de la brigada se estremecieran de miedo. ¡°Puedo dejarles que elijan el castigo como disculpa por el atrevimiento de mi subordinada.¡± (Sirin) Todas mis chicas asintieron al mismo tiempo. Suspir¨¦ y continu¨¦ viendo el combate. Alice hizo retroceder a la se?orita Strunt con un golpe de su escudo lo suficientemente fuerte como para derribarla, despu¨¦s intent¨® atacarla en el suelo pero su oponente rod¨® y evit¨® el asalto, logrando ponerse de pie y contraatacar¡­ Pero el ataque fue desviado con un movimiento muy similar a los que suele usar Naku durante nuestros enfrentamientos, donde solo desliza la espada del adversario con la suya mediante un giro, la t¨¦cnica se llama ¡®Controlando la lluvia¡¯. La se?orita Strunt no tuvo tiempo de reaccionar, la espada de Alice estaba en la base de su cuello¡­ Declarandola vencedora del encuentro. Capitulo 80 Cap¨ªtulo 80: Motivos detr¨¢s del enojo Alice se acerc¨® a la se?orita Strunt y le ofreci¨® la mano, pero esta no se ve¨ªa muy gustosa de recibir el gesto, aun as¨ª lo acept¨® de mala gana. Estaban lejos de ser amigas como en el pasado; y despu¨¦s de estos a?os, de las cosas que ambas experimentaron, su reencuentro fue inc¨®modo. Eran amigas en el pasado, pero el juicio de Alice debi¨® dolerle mucho a la se?orita Strunt. Quiz¨¢s quer¨ªa verla nuevamente, y cuando se reencontraron, palabras que hirieron su orgullo guerrero salieron de la boca de Alice. ¡°Madr¡­ capitana, quiero pedir clemencia por Megan. S¨¦ que actu¨® de manera est¨²pida e impropia, pero ella no es la clase de persona que¡­¡± (Rivsul) El joven Rivsul quiso apelar por el perd¨®n de su compa?era, pero la se?ora Sageon, su madre, levant¨® una mano para ordenarle que guardara silencio. ¡°A quien tiene que pedirle clemencia es al h¨¦roe y a sus acompa?antes¡­¡± (Siris) Luego de darnos la oportunidad de elegir el castigo de la se?orita Strunt, parece que tambi¨¦n nos cedi¨® la responsabilidad de aceptar o no perdonarla. El joven elfo, Rivsul Sageon me mir¨® con ojos suplicantes, de igual manera el resto de sus compa?eros¡­ La ¨²nica que se mostraba reacia a mirarme como cachorro fue la l¨ªder de la brigada, pero solo al inicio, ya que tambi¨¦n se uni¨® al resto de sus hombres. ¡°Rivsul, querido¡­ ?Como va a negarse si lo miran as¨ª?¡± (Konorato) En lo particular no estaba obsesionado con castigar a la se?orita Strunt, adem¨¢s, sigue siendo amiga de Alice y su enojo y falta de respeto hacia mi persona no est¨¢n mezclados con arrogancia como era el caso con la brigada del dragon tuerto¡­ O al menos no lo percibo como tal. Su mirada es m¨¢s bien como la de un chico al que le rob¨¦ su novia. Quienes s¨ª estaban empedernidas en que recibiera castigo eran las chicas. ¡°Podr¨ªa usar un castigo muy usado en Summen para los militares que ofend¨ªan al rey¡­¡± (Eugene) ¡°La decapitaci¨®n es un castigo muy duro y podr¨ªa hacer que el se?or Aruh se gane la enemistad de los compa?eros de la chica.¡± (Keeva) ¡°...Mmm, entonces quiz¨¢s unos cuantos azotes.¡± (Eugene) Oh, Eugene tambi¨¦n votaba por el castigo¡­ Por suerte, Keeva hizo que cambiara su primera elecci¨®n. ¡°?Que tal excluirla de la caza del monstruo?¡± (Kristera) Kristera dio una muy buena sugerencia de castigo. Al o¨ªrla, los miembros de la brigada se miraron entre s¨ª con expresiones nerviosas¡­ ¡°Eso mermar¨ªa a¨²n m¨¢s la capacidad de combate de la brigada para cazar al monstruo.¡± (Konorato) Comenzamos a hacer una lluvia de ideas sobre el castigo para la se?orita Strunt¡­ Cuando expliqu¨¦ mi juicio sobre el motivo del enojo que sent¨ªa hacia mi, las chicas consideraron elegir castigos suaves o del tipo ir¨®nico, c¨®mo convertirla en mi sirvienta durante un d¨ªa entero, donde tendr¨ªa que cumplir cualquiera de mis caprichos (menos los sexuales). ¡°Si no les gust¨® mi anterior idea, esta es menos severa y cruel...¡± (Siris) La primera idea a la que se refer¨ªa la se?ora Sageon era que la se?orita Strunt estuviera presente mientras ten¨ªa sexo con mis chicas, especialmente con Alice, y solo se limitara a ver¡­ Fue inmediatamente denegada¡­ Aunque su hijo y los dem¨¢s miembros de la brigada parec¨ªan estar de acuerdo, una de las chicas humanas incluso tuvo una hemorragia nasal mientras asent¨ªa a la sugerencia. ¡°La caza se detendr¨¢ durante la fiesta en su honor que se celebrar¨¢ en algunos d¨ªas y a la cual asistir¨¢ el Se?or de la regi¨®n¡­ Los miembros de la brigada asistir¨¢n y pens¨¦ que ser¨ªa buena idea hacer que la soldado Strunt use uno de los vestidos que tanto odia.¡± (Sirin) Luego de darnos la sugerencia, la se?ora Sageon esboz¨® una aterradora sonrisa. Los miembros de la brigada suspiraron fatigados¡­ ¡­ Alice y la se?orita Strunt regresaron con nosotros, aunque se le segu¨ªa viendo enojada a esta ¨²ltima, mostr¨® una actitud un poco m¨¢s sumisa y se arrodill¨® como un caballero frente a mi. ¡°Quiero disculparme por mi pobre comportamiento... ¡° (Megan) ¡°Yo tambi¨¦n tengo que pedirle disculpas, joven Aruh¡­ Fue mi culpa que Megan actuara as¨ª¡± (Alice). Las dos parec¨ªan haberse vuelto m¨¢s cercanas luego del enfrentamiento aunque¡­ ¡°Se?orita Alice Sugir, usted no tiene porque disculparse por el comportamiento de la soldado Strunt, pensar que trat¨® de manera tan irrespetuosa al hombre que dijo que tanto deseaba conocer y que es un gran benefactor para toda la regi¨®n, no solo de la ciudad¡­¡± (Siris) La se?ora Sageon comenz¨® a rega?ar a la se?orita Strunt quien pareci¨® encogerse y ruborizarse cuando se mencion¨® que quer¨ªa conocerme.This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. ¡°Pero todo se debio a mi comentario subestimando su habilidad¡­ La cual, aunque no basta todav¨ªa para enfrentarse a la criatura, ha crecido mucho desde la ¨²ltima vez que nos vimos.¡± (Alice) ¡°?Eso es obvio!¡± (Megan) ¡°?Strunt!¡± (Siris) ¡°?Si! ?Lo siento, se?ora!¡± (Megan) La se?ora Sageon sonri¨® c¨¢lidamente, pero esa expresi¨®n solo hizo palidecer a las se?orita Strunt. ¡°Su castigo ha sido ya decidido¡­ Tiene que agradecerle al joven Aruh Hydran por su coraz¨®n lleno de benevolencia y piedad.¡± (Siris) La se?orita Strunt volteo a verme, esta vez hab¨ªa un profundo sentimiento de gratitud hacia mi¡­ Es como si su enojo hubiera desaparecido por completo durante unos instantes. ¡°Como lo hab¨ªamos hablado, usar¨¢ ¡®ese¡¯ vestido durante la fiesta en honor al h¨¦roe de Goldtree.¡± (Siris) ¡°Al final, madre se sali¨® con la suya.¡± (Rivsul) ¡°Pensar que us¨® este incidente a su favor¡­ Como era de esperarse de la gran ¡®Estratega suprema y sin par que es la encarnaci¨®n de la victoria¡¯... ?Verdaderamente incre¨ªble!¡± (chico lizardon) ?Vaya t¨ªtulo! La se?ora Sageon alcanz¨® a escuchar los murmullos de los j¨®venes, haciendo que se viera orgullosa y de buen humor. ¡°Si, se har¨¢ como usted dice.¡± (Megan) Alice sonri¨® nerviosamente al ver deca¨ªda a la se?orita Strunt. ¡°En todo caso, ya que no hay necesidad de continuar aqu¨ª afuera, regresemos todos a la mansi¨®n.¡± (Konorato) ¡°Coincido, todo qued¨® arreglado y no habr¨¢ m¨¢s retos¡­ ?Verdad?¡± (Siris) Los miembros de la brigada negaron en¨¦rgicamente con sus cabezas. Y as¨ª, todos regresamos dentro. La se?orita Strunt fue al lado de sus compa?eros y de vez en cuando nos dirig¨ªa miradas, especialmente a mi y a Alice. ¡°Su actitud cambi¨® para mejor, ustedes dos arreglaron sus diferencias con el combate, ?cierto?¡± (Naku) ¡°Hasta cierto punto¡­ A decir verdad, este encuentro fue una promesa entre nosotras desde hace tiempo¡­ Mmm, esto...¡± (Alice) ¡°?Si?¡± (Aruh) ¡°Me gustar¨ªa agradecerle por ser tan compasivo con Megan, incluso con lo grosera que fue con usted.¡± (Alice) Sonre¨ª y acarici¨¦ la cabeza de Alice. ¡°De nada.¡± (Aruh) Alice sonri¨® alegremente, sus mejillas se enrojecieron mientras me miraba con esos hermosos ojos llenos de admiraci¨®n. ¡°Tengo una duda, Alice¡­ ?A la se?orita Megan le gustan las mujeres o solo tu en particular?¡± (Naku) ¡°Las mujeres, tuvo varias amantes en la academia¡­ Aunque ella y yo solo eramos amigas, jam¨¢s hizo avances ni dio indicios de que yo le gustara¡­ ?Porque lo dice?¡± (Alice) ¡°Aruh tuvo raz¨®n.¡± (Naku) Naku apunt¨® hacia la se?orita Strunt, quien nos ve¨ªa a Alice y a m¨ª con mucha envidia mientras mord¨ªa un trozo de tela¡­ Y al percatarse de que nos dimos cuenta de que nos miraba, dej¨® de hacerlo y se comport¨® seriamente como una soldado. ¡°......Esa Megan¡­ ?Desde cuando¡­?¡± (Alice) ¡°Yo dir¨ªa que desde que estaban en la academia¡­¡± (Naku) ¡°Si, parece como si ya tuviera tiempo¡­¡± (Fortuna) Tanto Naku como Fortuna dieron sus opiniones luego de juzgar el comportamiento de la se?orita Strunt. ¡°Tengo que hablar con ella¡­¡± (Alice) ¡°Claro, tenemos hasta la tarde para ir a la mazmorra, puedes tomarte tu tiempo con ella¡­¡± (Aruh) ¡°Gracias, joven Aruh...¡± (Alice) ¡­ Al regresar a la mansi¨®n, m¨¢s concretamente, a la oficina del alcalde, reanudamos nuestra conversaci¨®n sobre la participaci¨®n de la brigada en la caza del progenitor de Lempo. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Lempo por otra parte, estaba completamente desinteresada en los j¨®venes sabiendo del plan que ten¨ªamos para ellos. Para empezar, Dob no les cont¨® que el monstruo habitaba la mazmorra. ¡°La brigada se unir¨¢ a otro equipo de b¨²squeda y explorar¨¢n esta zona al noreste¡­ Creemos que el monstruo vino de este r¨ªo.¡± (Siris) ¡°?C¨®mo llegaron a esa conclusi¨®n?¡± (Dob) ¡°El r¨ªo es el caudal principal de la saliente que alimenta a la ciudad, un equipo de b¨²squeda despachado no hace mucho encontr¨® los restos de varios monstruos en los alrededores¡­ Creemos que la criatura es una variaci¨®n de alguna slime de alto rango.¡± (Siris) ¡°El monstruo a¨²n no ha sido catalogado como nivel X pero no tardar¨¢ en serlo, de hecho, ya tiene un nombre¡­ Aunque fue Siris quien se lo dio y todav¨ªa no es el oficial¡± (Konorato) ¡°Pero lo ser¨¢¡­ Ajem, su nombre es Grezocalix.¡± (Siris) La deducci¨®n que hicieron fue muy buena aunque err¨®nea, me preocupa el descubrimiento que hicieron en los alrededores de dicho r¨ªo, pero eso pudo ser obra de alg¨²n otro depredador¡­ En todo caso, si van a buscar en otro lado eso facilita nuestro plan. ¡°Tiene mucha certeza de que pueda solucionar esto r¨¢pido¡­¡± (Aruh) ¡°Eso esperamos¡­ Entre mas rapido quede solucionado, m¨¢s r¨¢pido regresar¨¢ la paz a Jimama.¡± (Konorato) ¡°?Tienen un plan para sacar al monstruo de las aguas?¡± (Naku) La conversaci¨®n era de hecho una patra?a desde nuestra parte, solo les est¨¢bamos siguiendo la corriente fingiendo como si no supi¨¦ramos la verdad. ¡°No, solo creemos en la posibilidad de que est¨¢ abandonando el r¨ªo por la estaci¨®n lluviosa¡­ Esperaremos a que salga de nuevo.¡± (Siris) ¡°Y luego de que sea inmovilizado lo acabaremos con la ¡®S¨²per honda¡¯ que tenemos a nuestra disposici¨®n.¡± (Konorato) ¡°Eso solo si es necesario, los chicos podr¨¢n con la criatura sin tener que usar el armatoste.¡± (Siris) ¡°Capitana, creo que no estar¨ªa de m¨¢s tener muy en cuenta la posibilidad de que debamos usarla¡­ Al parecer la criatura hace uso de una magia extra?a, ?No es as¨ª, se?or Hydran?¡± (Eronde) ¡°Si, as¨ª es.¡± (Aruh) Aunque su alcance supera el de cualquier m¨¢quina de asedio¡­ ¡°Bien, integrar¨¦ el arma a los planes.¡± (Siria) Incluso sin estar conforme con la idea, la se?ora Sageon acept¨® la petici¨®n de su esposo y de la l¨ªder de la brigada. Luego de explicarnos brevemente la formaci¨®n que ten¨ªa planeada y de que agregara el onagro a la ecuaci¨®n, dimos por concluida la reuni¨®n formal. Se nos sirvi¨® un aperitivo y tuvimos una fiesta de t¨¦. Los miembros de la brigada se retiraron por unos momentos a la habitaci¨®n contigua, donde se pusieron ropas de civil y se unieron al descanso como invitados. ¡°Madre, padre¡­ ?Les molesta si¡­?¡± (Rivsul) ¡°Joven Aruh Hydran, nuestro hijo y sus amigos quer¨ªan saber si es posible que les contara las historias de c¨®mo venci¨® a los ladrones y al monstruo.¡± (Siris) Incluso la relaci¨®n entre la se?ora Sageon y el joven Rivsul pas¨® a ser como la de una madre y un hijo. ¡°Por favor, queremos escuchar sus cuentos heroicos¡­¡± (Chica humana 1) ¡°Usted es un naga, ?verdad? ?Tambi¨¦n podr¨ªa contarnos historias de Tulser? Y m¨¢s a¨²n, ?Por qu¨¦ dej¨® las monta?as?¡± (chico lizardon) Como si su identidad como soldados fuera mentira, los j¨®venes se comportaron como tales. ¡°Si quieren yo puedo contarles la historia de c¨®mo fuimos rescatadas por el joven Aruh.¡± (Varetsi) ¡°Oh, por favor.¡± (Rivsul) Varetsi comenz¨® a contarles una historia desde su punto de vista haciendo mucho ¨¦nfasis en nuestro encuentro. Ursula y Erin complementaron la historia y me elevaron a¨²n m¨¢s como h¨¦roe¡­ ¡°Y en cuanto al combate¡­¡± (Naku) Naku cont¨® la misma historia que en Galkanzo, llena de inversiones sobre lo que verdaderamente ocurri¨®¡­ Eugene afirm¨® que todo era cierto. Los miembros de la brigada me vieron con ojos de profundo respeto, mientras que la se?orita Strunt abraz¨® a Alice tras escuchar como ella tambi¨¦n fue capturada y abusada por Ponzo?a. Al parecer no sab¨ªa de ello. ¡°Perd¨®n¡­ Yo¡­¡± (Megan) ¡°Fueron tiempos terribles, pero ya todo est¨¢ bien¡­ Encontr¨¦ el amor, a muchas amigas, y una causa que seguir.¡± (Alice) ¡°Soy una tonta¡­¡± (Megan) Los ojos de la se?orita Strunt se llenaron de l¨¢grimas. Alice volte¨® a verme, y yo asent¨ª. ¡°Se?or y se?ora Sageon, ruego que me disculpen pero quisiera llevar a Megan a otro lado para que descanse.¡± (Alice) ¡°Claro, no hay problema.¡± (Konorato) Recibiendo el permiso del alcalde, ambas se retiraron y fueron escoltadas por un sirviente a otra habitaci¨®n. Capitulo 81 Cap¨ªtulo 81: Preparaci¨®n. El alcalde nos mostr¨® el arma de la que nos hab¨ªa hablado: la ¡®Super honda¡¯, y justo como lo pens¨¦, se trataba de un onagro¡­. ?Pero qu¨¦ hay con estas dimensiones? Era enorme¡­ Si aplica las fuerzas de la f¨ªsica en relaci¨®n a su tama?o, podr¨ªa lanzar piedras del tama?o de camionetas¡­ Sus materiales eran buenos, pero su estructura estaba tambi¨¦n muy bien dise?ada. Junto al onagro hab¨ªa otras armas de asedio como ballistas, arietes y aniquiladores; estas ¨²ltimas son un tipo de balistas dise?adas para lanzar peque?os proyectiles en grandes cantidades, fueran rocas o trozos de metal. Mmm, quizas sea buena idea dise?ar algunas armas de este tipo para usarlas contra monstruos grandes y voladores, el arco de los naga tiene un gran alcance y poder destructivo, pero tener asistencia de parte de las chicas y el grupo no estar¨ªa mal. Con los materiales que tengo a la mano puedo crear una ballista que lance flechas enormes. ¡°?Qu¨¦ le parece? ?Podemos hacer una demostraci¨®n!¡± (Konorato) Emocionado, el alcalde nos ofreci¨® mostrar el poder del onagro¡­ Ser¨ªa cruel de nuestra parte decirle que no. ¡°?Wuhaaa! ?Que poder!¡± (Konorato) ¡°?Es el arma del futuro!¡± (Rivsul) El joven Rivsul se uni¨® al festejo de su padre, mientras que la se?ora Sageon dej¨® escapar un profundo suspiro. Ver a esta familia me hizo recordar la aldea de Alturi. Me pregunto como estar¨¢n. Mis padres, mis abuelos¡­ Me gustaria encontrar un hermano o hermana cuando regrese a Tulser... aunque creo que ser¨ªa m¨¢s conveniente vivir en Irios si tomo en cuenta la seguridad de mis chicas y de nuestros futuros ni?os. Al ver a mi alrededor, pude ver los ojos extremadamente emocionados de Titanya¡­ ¡°?Adelante! ?Prueben ustedes tambi¨¦n!¡± (Konorato) Las orejas de Titanya se levantaron y me mir¨® con ojos de s¨²plica para que la dejara hacerlo. ¡°Gracias, aceptaremos su oferta.¡± (Aruh) No solo Titanya prob¨® el onagro, sino tambi¨¦n Varetsi, Fion, Mitena y Schelt. Mientras estabamos haciendo uso de la m¨¢quina de guerra, sent¨ª las presencias de Alice y la se?orita Strunt acerc¨¢ndose¡­ Quiz¨¢s tambi¨¦n va siendo hora de que nos retiremos, tenemos que preparar todo para el campamento. ¡°Sentimos la demora.¡± (Alice) ¡°?Alice!¡± (chicas) La se?orita Strunt me abraz¨® cuando lleg¨® hasta donde estaba, lo cual sorprendi¨® a todos los presentes. ¡°Gracias por salvar a mi amiga, gran h¨¦roe.¡± (Megan) Se separ¨® r¨¢pidamente de m¨ª¡­ Mir¨¦ a Alice, quien me sonri¨®. ¡°Es increible que recibiera un abrazo de Megan, ella solo disfruta del contacto f¨ªsico con mujeres¡­ Tuve que hacerle una llave cuando intent¨® propasarse conmigo hace un rato.¡± (Alice) ¡°?Dijiste que no le dir¨ªas!¡± (Megan) Un aura muy helada vino de espaldas m¨ªas, al voltear vi a Naku y a la se?ora Sageon sonriendo de la misma manera. ¡­ Al despedirnos, el alcalde nos invit¨® a visitarlo el d¨ªa siguiente, pero le expliqu¨¦ nuestros planes de entrenar en la mazmorra (sin mencionarle sobre la raz¨®n principal). ¡°?Entonces no usar¨¢n la casa?¡± (Konorato) ¡°Lamentablemente, no mucho.¡± (Aruh) Solo nos hospedariamos un rato para terminar de prepararnos y tener sexo, aunque en esto ¨²ltimo tendremos que contenernos un poco para que mis chicas no queden agotadas. Durante ese tiempo, Eugene y Keeva ser¨¢n llevados con Perik, mientras que To tendr¨ªa un rato libre, el cual dijo que aprovechar¨ªa para visitar una taberna en las afueras de Jimama. Le di una moneda de plata para sus gastos y le dije que nosotros la recogeriamos de paso, pero ella respondi¨® que eso no estar¨ªa bien y que regresar¨ªa antes de que partieramos. ¡°Es una lastima, me hubiera gustado que estuviera cerca para que pudi¨¦ramos continuar conversando durante los pr¨®ximos d¨ªas¡­¡± (Konorato) ¡°Somos guerreros con una misi¨®n, necesitamos fuerza para poder cumplirla.¡± (Aruh) Es incierto lo que nos espera, a que clase de peligros nos enfrentaremos. Incluso en esta misma naci¨®n tenemos enemigos que van tras nosotros. La facci¨®n de la eliminaci¨®n de los sucios solo ha atentado una vez contra nosotros, pero Naku sigue siendo su blanco. Podria tomar la iniciativa y eliminar a su l¨ªder, Peter Ransego, pero eso no arreglar¨ªa las cosas, las empeoraria en su lugar. Dob nos platic¨® de su gran carisma y habilidad para manipular a otros, su influencia es tal que hay regiones en donde no es conveniente que entremos, ya que su doctrina est¨¢ extendida entre sus habitantes¡­ De hecho, tiene seguidores incluso en aquellas donde no tiene mucho control. Que podamos caminar tranquilamente en las calles de Jimama se debe al trabajo de Dob y sus compa?eros.This story has been taken without authorization. Report any sightings. Pero si actuaramos en contra de la facci¨®n sin tener el cuidado necesario, una guerra estallar¨ªa en Eralgia, dej¨¢ndola vulnerable a sus enemigos, e incluso de sus ¡®aliados¡¯. ¡°Es admirable¡­¡± (Rivsul) ¡°Ciertamente, la diligencia es la base del crecimiento y de la verdadera fuerza.¡± (Siris) La se?ora Sageon mir¨® a los j¨®venes, dejando en claro que quer¨ªa que aprendieran de nosotros. Prometiendo verlos nuevamente en un par de d¨ªas, nos preparamos y partimos de la mansi¨®n del alcalde, quien a su vez decidi¨® no acompa?arnos d¨¢ndose cuenta de la raz¨®n por la que ir¨ªamos de paso a la casa que nos prepar¨®. Los guardias que nos trajeron hasta su mansi¨®n tambi¨¦n nos escoltaron hasta la casa, la cual era bastante grande y estaba muy bien cuidada, aunque no hab¨ªa sirvientes atendiendo la morada. ¡°Cre¨ª que querr¨ªan privacidad¡­ Aunque da igual ya que no ser¨¢ usada. El personal puede elegirlo la se?orita Dewell para la apertura de la tienda.¡± (Dob) Nos despedimos de Eugene, Keeva, To y Dob, quienes fueron cada quien a lo suyo no sin antes dejar a los animales y los carros en los establos. Nos quedamos entonces solo mis chicas y yo en la casa, y aunque prometimos contenernos, pasamos un muy buen rato en donde estrenamos los juguetes que nos dio la due?a del ¡®Sal¨®n de los Placeres¡¯. Los juguetes en cuesti¨®n les permitieron a Naku, Cherry y Agatha compartir el papel de hombre conmigo; obviamente, las tres tambi¨¦n pasaron por mis brazos. ¡­ Esa tarde la lluvia par¨®. Cuando Eugene, Keeva y To regresaron nos preparamos para salir nuevamente, pero ocurri¨® cierto incidente. ¡°?Cual es el problema, Aruh?¡± (Naku) ¡°Es Calse, no deja que la ensille¡­ Mi v¨ªnculo con ella, con Iveris y con Nana se siente distinto.¡± (Aruh) Mis tres yeguas cambiaron dr¨¢sticamente de un momento a otro¡­ Nuestra uni¨®n hab¨ªa desaparecido casi en su totalidad. Preocupado, us¨¦ nuevamente mi psicometr¨ªa con Calse, pero no funcion¨®, mi conexi¨®n con ella no se fortaleci¨®¡­ Aunque s¨ª pude sentir parte de sus sentimientos gracias a que todav¨ªa no est¨¢bamos desconectados del todo. ¡°Eso es preocupante¡­ Que tal si ocurre lo mismo con Cherry, Lempo y los dem¨¢s.¡± (Naku) ¡°Es posible que ocurra¡­¡± (Aruh) ¡°?Eso es malo! ?Qu¨¦ pasar¨¢ con ellas?¡± (Fortuna) Las chicas se vieron preocupadas, especialmente Cherry y Lempo. ¡°Dudo que algo malo¡­ Mi nuestro v¨ªnculo se est¨¢ disolviendo, pero est¨¢n ganando algo en lugar de ello¡­¡± (Aruh) Dej¨¦ escapar un suspiro. ¡°Est¨¢ bien, Calse. No usar¨¦ una silla.¡± (Aruh) Mont¨¦ a Iveris sin usar ning¨²n equipo, lo cual la puso muy contenta. ¡°?Eh? Quiz¨¢s solo sea mi imaginaci¨®n, pero puedo sentir que Calse est¨¢ de muy buen humor¡± (Naku) ¡°No solo eso. Iveris y Nana est¨¢n celosas de ella.¡± (Agatha) Me lo tem¨ªa. ¡°Es una suposici¨®n¡­ Mi psicometr¨ªa las est¨¢ haciendo cambiar dr¨¢sticamente.¡± (Aruh) Pude sentir una fuerte consciencia naciendo dentro de la mente de Iveris¡­ Como la de una persona. ¡°?Entonces va a ser igual que con Lempo?¡± (Naku) ¡°Puede que un poco m¨¢s extremo¡­ Quiz¨¢s debamos estar listos para una sorpresa muy grande.¡± (Aruh) Quiz¨¢ la m¨¢s grande hasta ahora. No voy a estar cerca de las tres yeguas durante estos pr¨®ximos d¨ªas, pero pienso observarlas cada vez que tenga una oportunidad. Finalmente, tras terminar de hacer todos los arreglos, salimos en direcci¨®n a la mazmorra. En el camino nos topamos con los j¨®venes de la brigada, quienes nos estaban esperando para desearnos suerte¡­ Todos menos la se?orita Strunt¡­ Quien estaba pasando por un castigo por tratar de coquetear con Alice. ¡°Esa tonta arruin¨® el gesto de benevolencia que le ofreci¨® y ser¨¢ sujeta a un entrenamiento infernal hasta que madre se aburra¡­¡± (Rivsul) ¡°Y se me orden¨® que me asegurara de que lo cumpliera durante la misi¨®n.¡± (Eronde) La historia llev¨® sonrisas nerviosas a nuestros rostros al imaginarnos las desgracias de la se?orita Strunt¡­ Podr¨¢ ser amiga de Alice pero se lo merece por tratar de hacerle avances. ¡°?Mmm? ?Por que cabalga su caballo sin usar equipo?¡± (Rivsul) ¡°Ehm, sobre eso¡­¡± (Aruh) ¡°?As¨ª es como monta? ?Que osado y varonil!¡± (Eronde) ¡°Comenzar¨¦ a cabalgar a Nimozo sin riendas ni silla.¡± (chico lizardon) ¡°Mala idea. Corres un gran peligro si montas a un cerdetok de esa forma.¡± (chico mago 1) ¡°Es cierto, no te excedas.¡± (Rivsul) Nos despedimos de los j¨®venes y reanudamos la marcha¡­ Salimos por una puerta distinta por la que entramos y que daba directamente a la direcci¨®n donde estaba la mazmorra, esta vez hubo menos gente mirandonos. No tardamos mucho en llegar a la mazmorra, donde nos esperaban ya Warth y los dem¨¢s miembros de las Hachas del bosque. ¡°Preparen su campamento¡­ Solo exploraremos las dos salas m¨¢s cercanas a la entrada.¡± (Warth) ¡°Muy bien.¡± (Aruh) Seguimos las instrucciones de Warth y comenzamos a levantar las tres tiendas que conforman nuestro campamento¡­ Y como es costumbre, la tienda donde las chicas y yo descansamos est¨¢ retirada del resto. ¡°?Por qu¨¦ trajeron a los animales? Van a dificultar la caza.¡± (Warth) ¡°Es por que queremos entrenar en su cuidado¡­ Descuida, tengo una idea.¡± (Aruh) Le ped¨ª a Arachne que usara sus telara?as para crear cercas con las cuales proteger a los animales ayud¨¢ndose de los ¨¢rboles. Arachne lo hizo y recibi¨® ayuda de Quetzal pese a que la magia de este aun no estaba desarrollada debido al cari?o que le ten¨ªa a su nana. Al igual que con Barker, Arachne acogi¨® a Quetzal y a Rah. ¡°Incre¨ªble¡­ No quiero enfrentarme a ninguno de sus monstruos.¡± (Jolek) ¡°Lo que me sorprende m¨¢s es la suerte que tiene¡­ Se hizo de un basilisco con variaci¨®n como lo ten¨ªa planeado, ?Ocurrir¨¢ lo mismo con el huevo de la criatura?¡± (Warth) ¡°Mmm, yo digo que si¡­¡± (Aruh) Mir¨¦ de reojo a Lempo, quien estaba abrazando a Kristera y viendo c¨®mo preparaba la comida. ¡°Creo que es muy peligroso que lo conserves¡­ Pero con tu suerte igual y saldr¨¢ un monstruo que puedas criar.¡± (Warth) ¡°De repente me lo imagino montando a una criatura enorme mientras siembra el terror en una ciudad.¡± (Jolek) ¡°Mejor cierra la boca para que no salgan tonter¨ªas de ella.¡± (Mousa) ¡°?Insinuas que soy un tonto?¡± (Jolek) ¡°?Insinuar? ?Para nada! Disculpa si te hice creer eso.¡± (Mousa) ¡°Vaya, no cre¨ª que pudieras disculparte¡­ Quedas perdonada.¡± (Jolek) ¡°De cierta forma es incre¨ªble que no se haya dado cuenta del insulto.¡± (Naku) ¡°Si que lo es.¡± (Aruh) Tras terminar de poner a todos los animales dentro de los establos improvisados, fuimos con los dem¨¢s para cenar antes de entrar a la mazmorra. ¡­ ¡°Todo listo. Pociones, vendajes, armas limpias y bien cuidadas, antorchas, agua y raciones de emergencia¡­ Solo ser¨¢ una exploraci¨®n de prueba pero es necesario estar preparados.¡± (Warth) Nos dividimos en dos grupos, el de exploraci¨®n y el de cuidado del campamento. El grupo de exploraci¨®n solo estaba compuesto por Warth, Mousa, Sean, Arachne y yo y solo haremos un breve reconocimiento de la mazmorra para ver que tan inundada est¨¢ y si es segura para que las chicas puedan entrenar. Sent¨ª las miradas de admiraci¨®n de los dem¨¢s miembros de las hachas del bosque, la raz¨®n: la armadura que estaba usando. No era la armadura de acero en la que estaba trabajando; ya estaba lista, pero era demasiado grande para ser usada en la mazmorra (podr¨ªa haber t¨²neles angostos), as¨ª que era m¨¢s bien una armadura de campo abierto. La armadura que llevaba puesta estaba hecha con el cuero que sobr¨® de hacer el resto del equipamiento y de caparaz¨®n de cigarra met¨¢lica, que aunque su nombre lo indica no est¨¢ hecho de metal, sino de quitina y es bastante resistente (aunque no al nivel del exoesqueleto de Arachne) ¡°Mucha suerte, Aruh¡­ Te estaremos esperando m¨¢s tarde.¡± (Naku) ¡°Cuidese mucho, joven Aruh.¡± (Desia) Desia se lanz¨® a mis brazos y me dio un fuerte abrazo. ¡°Tambi¨¦n ustedes, recuerden que hay monstruos en los alrededores y este es parte de un entrenamiento.¡± (Aruh) Le di un beso en la frente a Desia cuando se separ¨® de m¨ª, le di uno a cada una de mis chicas. ¡°Si ya terminaste de coquetear date prisa y ven, debemos aprovechar el tiempo.¡± (Warth) Asent¨ª y fui en compa?¨ªa de Arachne con Warth hacia el interior de la mazmorra. Capitulo 82 Cap¨ªtulo 82: Exploraci¨®n de mazmorras. El interior de la mazmorra era muy distinto al de la que entr¨¦ hace tiempo, no era solo una cueva natural, sino que era del tipo nido de monstruo. Los muros estaban tallados de forma cruda y descuidada, pero con la mente de un monstruo era un muy buen trabajo. El suelo estaba ligeramente lodoso y pod¨ªa escuchar agua corriendo desde m¨¢s adentro de la mazmorra, hab¨ªa orificios a la altura del suelo en los muros, fueron hechos intencionalmente¡­ Muy probablemente por el padre de Lempo, la intenci¨®n de estos orificios debe ser la de llevar el agua hasta las partes m¨¢s profundas de la mazmorra. Aprendimos dos antorchas, una la llevaba yo y la otra la llevaba Mousa. Avanzamos por un corredor libre de todo rastro de monstruos, no sent¨ªa ninguno en las cercan¨ªas, pero Warth, Mousa y Sean se manten¨ªan muy alertas. ¡°Hay muchos rastros de que monstruos pasaron por aqu¨ª, debieron entrar siendo atra¨ªdos por toda la comida.¡± (Sean) Como Sean mencion¨®, hab¨ªa muchos gusanos regordetes esparcidos por todo el suelo, casi parec¨ªa una alfombra blanca; las huellas de las que hablaba eran peque?os orificios hechos por cangrejos esp¨ªas, pero tambi¨¦n hab¨ªa huellas de walfims y de animales peque?os como ratones, ardillas, zorros y aves terrestres. Cuando llegamos a la primera sala nos detuvimos antes de entrar. ¡°Est¨¦n alertas.¡± (Warth) La sala era bastante grande con forma de domo, deb¨ªa tener unos 100 metros de di¨¢metro y estaba en desnivel desde la entrada con una altura de 20 metros, por lo que deb¨ªamos descender por las paredes, las cuales ten¨ªan orificios tallados por personas para que sirvieran de escalera¡­ Aunque al contrario de los pasillos, aqu¨ª si hab¨ªa monstruos. ¡°Arriba de nosotros, Arachne.¡± (Aruh) Hab¨ªa sangre y trozos de carne de monstruos y animales justo en la entrada de la sala, pero el culpable cay¨® desde arriba de la puerta enredado en la telara?a de Arachne, y mientras ca¨ªa lo empal¨¦ con mi espada. ¡°Un milpi¨¦s venenoso¡­ Esperen un momento en lo que le extraigo sus organos y glandulas venenosas.¡± (Aruh) Su exoesqueleto tambi¨¦n se ve resistente, gracias a la precisi¨®n de mi ataque y a su gran tama?o (2.50 metros de largo y 60 cm de ancho) no da?¨¦ ninguna parte importante; segu¨ªa retorci¨¦ndose pero no pod¨ªa moverse gracias a la resistente seda y fluido que compon¨ªan la telara?a de Arachne. ¡°?Que?¡± (Aruh) Warth, Mousa y Sean me ve¨ªan muy sorprendidos, bueno era de esperarse. ¡°Buenos reflejos.¡± (Warth) ¡°Gracias.¡± (Aruh) Bueno, ya sab¨ªa que estaba ah¨ª desde el principio. Tom¨¦ el cuchillo que usaba para presas venenosas y comenc¨¦ a desmembrar al milpi¨¦s poco a poco. le quit¨¦ 64 peque?as gl¨¢ndulas cargadas de qu¨ªmicos, sus forc¨ªpulas, las placas que cubr¨ªan cada uno de sus segmentos y su piedra m¨¢gica... Separ¨¦ todo en peque?as vasijas y se las di a Arachne. Mientras que yo me concentraba en extraer los materiales, Warth y los suyos trataban de admirar el interior de la sala y buscar por posibles amenazas, pero era dif¨ªcil para sus ojos humanos usando solo la luz de una antorcha. ¡°El problema es c¨®mo vamos a bajar cargando las antorchas¡­ Lo mejor es mandar a su criatura abajo para que cuide que no haya otros monstruos peligrosos¡­ Tiene brazos, tambi¨¦n puede llevar una antorcha.¡± (Sean) ¡°No, Arachne se quedar¨¢ aqu¨ª para ayudarles a bajar mas rapido.¡± (Aruh) Luego de decirles esas palabras, salt¨¦ por el precipicio y aterric¨¦ sin problemas abajo. Los monstruos ya me estaban esperando y se lanzaron sobre m¨ª; en un instante me deshice de otros nueve milpies y tambi¨¦n me puse a desmembrarlos¡­ Los monstruos venenosos son bastante preciados para nosotros los alquimistas. ¡°Cu-cuidado, me puedo caer.¡± (Mousa) Los miembros de las hachas fueron bajados cuidadosamente con la ayuda de la telara?a de Arachne, mientras tanto, m¨¢s monstruos vinieron hacia donde est¨¢bamos¡­ No solo milpi¨¦s, sino tambi¨¦n murci¨¦lagos comeganado. Le di preferencia a los murci¨¦lagos, as¨ª que clav¨¦ mi antorcha en el suelo, saqu¨¦ mi arco y los derrib¨¦ a flechazos. ¡°?Haa!¡± (Warth) Warth y Sean pelearon contra los milpi¨¦s y lograron matar unos tres, mientras que Arachne destroz¨® a 15 en un instante y me ayud¨® con los murci¨¦lagos usando su magia de agua para crear peque?os proyectiles de hielo. ¡°Ahora s¨¦ por que queria venir solo¡­ Nuestra ayuda es innecesaria, o m¨¢s bien, somos una carga.¡± (Warth) ¡°Esto solo es el principio, es muy pronto para que comiences a ponerte negativo¡­ Contar¨¦ contigo para lo que acordamos.¡± (Aruh) ¡°?Ayudar a entrenar a tus mujeres y al resto de tu grupo? Muy bien, aunque si son igual de h¨¢biles que tu no seremos de mucha ayuda.¡± (Warth) ¡°?Entonces aprovecha este momento y sup¨¦rate!¡± (Aruh) M¨¢s monstruos vinieron a atacarnos desde todas las direcciones, no pod¨ªamos darnos el lujo de hablar por mucho tiempo. Los cuerpos comenzaron a api?arse a medida que los ataques se hac¨ªan menos frecuentes. El hacha que le hice a Warth se luci¨® cortando f¨¢cilmente los caparazones de los milpi¨¦s, de igual manera, Sean acab¨® con otros tanto haciendo uso de sus dagas. Hicimos una formaci¨®n alrededor de Mousa para protegerla, ella se encargaba tanto de curar a sus compa?eros de las heridas y de la fatiga, y de iluminarnos con su antorcha. Aunque la sala era grande, la cantidad de monstruos era excesiva¡­ Para cuando me di cuenta, debimos haber matado unos 90 al menos. Los murci¨¦lagos ocupaban gran parte del techo de la sala y todav¨ªa pod¨ªa sentir a muchos; asimismo, los milpi¨¦s eran las presencias que sent¨ªa en las paredes y a nuestros alrededores.The narrative has been illicitly obtained; should you discover it on Amazon, report the violation. Hab¨ªa muchos otras presencias movi¨¦ndose en el resto de la mazmorra¡­ Pero no sent¨ª a Grezocalix. Tras luchar por un buen rato y de reunir montones de cuerpos de monstruos, los ataques se detuvieron. A¨²n sent¨ªa presencias en la sala, as¨ª que no deb¨ªamos bajar la guardia. ¡°?Va a extraer todos los materiales de los monstruos?¡± (Mousa) ¡°Si. Las alas de los murci¨¦lagos parecen ser buen sustituto de la piel de rana destripadora¡­¡± (Aruh) Mousa me pregunt¨® sorprendida luego de que me viera ponerme a desmembrar de manera campante a los monstruos. Pero incluso con toda la cantidad de monstruos solo extraje unos 100 kilos de materiales diversos. ¡°Tambi¨¦n extraje las partes de los monstruos que mataron.¡± (Aruh) ¡°Muchas gracias por tu generosidad.¡± (Warth) Nos dimos a la tarea de explorar la sala y de dibujar el mapa de la mazmorra. Sean ten¨ªa una gran habilidad como dibujante, y se puso a hacer dos dise?os: uno para la expansi¨®n y otro para la profundidad, ya que eran muchos los caminos anexos a esta habitaci¨®n. Hab¨ªa agujeros muy grandes en las paredes e incluso un hoyo en el suelo, todos parec¨ªan dar a corredores y otras salas¡­ Quiz¨¢s siete d¨ªas y fracci¨®n no sean suficientes para darle caza a Grezocalix. Subestim¨¦ la complejidad del dise?o de la mazmorra confiando ¨²nicamente en mi extra percepci¨®n. ¡°Vayamos hacia abajo, sospecho que la criatura se oculta en lo m¨¢s profundo de la mazmorra.¡± (Aruh) Lo ¨²nico que se me ocurre por no poderlo sentir es que la mazmorra deb¨ªa tener una profundidad que supera la de mi habilidad¡­ Y ah¨ª es donde est¨¢. ¡°Suena l¨®gico¡­ Si mal no recuerdo, es en la profundidad que la mazmorra no se ha explorado mucho.¡± (Sean) Haciendo memoria, el mapa que vimos en la taberna de trabajos estaba dibujado ¨²nicamente en expansi¨®n. Nos dirigimos al hoyo en el suelo, estaba oscuro como boca de lobo¡­ Hab¨ªa presencias de muchos monstruos debajo de nosotros, debe ser otra sala¡­ Pero me imagino que debe ser m¨¢s grande que est¨¢ y por las ubicaciones de las presencias, debe de estar a unos 80 metros de profundidad. Aunque... usando solo mi extra percepci¨®n es inexacto. Viendo alrededor del agujero, encontramos un cincel de bronce con una cuerda rota atada. El cincel, aunque cubierto de mugre y humedad, no presentaba mucho ¨®xido, as¨ª que no deb¨ªa llevar d¨¦cadas o siglos ah¨ª¡­ De todas formas, no deb¨ªa ser una ruta muy usada. ¡°Solo por seguridad, ?No deber¨ªamos de usar un soporte nuevo?¡± (Mousa) ¡°Yo iba a pedir lo mismo.¡± (Warth) Extraj¨¦ el cincel y lo guard¨¦ como material, y lo sustituimos por otro hecho tambi¨¦n de bronce¡­ La cuerda la aprovision¨® Arachne. ¡°Yo ir¨¦ primero.¡± (Aruh) Esta vez no me lanc¨¦, sino que descend¨ª con cuidado usando la cuerda. Fue una buena elecci¨®n, el hoyo estaba curvado y la cuerda tocaba las paredes en varios puntos¡­ Bueno, este tipo de golpes no me habr¨ªan da?ado de todas formas. El hoyo daba a otra sala, que como hab¨ªa predicho, era m¨¢s grande que la anterior¡­ Como unas diez veces. Y una gran parte estaba inundada¡­ Aunque parec¨ªa intencional. Parec¨ªa como un peque?o lago artificial subterr¨¢neo¡­ Hab¨ªa monstruos en el agua y fuera de ella, en los muros y el el techo. Aparte de los milpi¨¦s y los murci¨¦lagos, vi grandes salamandras a orillas del lago. ¡°Es como un ecosistema creado.¡± (Aruh) Esto me hizo darme cuenta de que fue innecesario preocuparnos de que estuviera inundada y de no haber entrado la vez pasada. Un grupo de murci¨¦lagos que vinieron hacia mi me sacaron de mis pensamientos. Los cort¨¦ sin problemas y al caer se convirtieron en la comida de las salamandras. ¡°Fuiste inteligente en no saltar, te habr¨ªas golpeado con los bordes.¡± Warth) Warth comenz¨® a bajar tambi¨¦n, seguido por Mousa y Sean. Cuando llegu¨¦ al suelo me puse a cubrir al grupo con mi arco. Arachne fue la ¨²ltima en bajar y tra¨ªa consigo la antorcha de Mousa, a quien se la regres¨®. Las salamandras eran menos agresivas que los murci¨¦lagos y los milpi¨¦s¡­ O quiz¨¢s era as¨ª solo en tierra. Un grupo de murci¨¦lagos que vol¨® muy cerca del agua fue devorado por una sola de estas criaturas, que salt¨® como lo har¨ªa una ballena. Nos alejamos del agua, pero tambi¨¦n nos cuidamos de las salamandras que estaban afuera. Una salamandra que result¨® ser agresiva vino hacia nosotros con la boca bien abierta, fue un tanto intimidante ver a una boca de gran tama?o tratando de comernos. Mousa y Sean se espantaron y trataron de huir, pero Arachne mat¨® a la bestia con un disparo de agua a presi¨®n que la parti¨® por la mitad. ¡°Bien hecho, Arachne.¡± (Aruh) ¡°?Guriiiii!¡± (Arachne) ¡°Eso fue escalofriante¡­ Muchas gracias.¡± (Mousa) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Otras salamandras voltearon a vernos tras haber matado a una de ellas, pero bast¨® una mirada fulminante de parte de Arachne para que se alejaran asustadas. ¡°Muy bien, veamos¡­ ?Que puedo extraer de este monstruo?¡± (Aruh) ¡°Eres sorpresivamente codicioso.¡± (Warth) Warth solt¨® ese comentario pero igual y se puso a ayudarme a desmembrar a la salamandra. No se que tenga de malo emocionarme por conseguir materiales de esta mazmorra, no recib¨ª ninguno en las recompensas que recibimos en Jimama, as¨ª que son nuevos para mi. En cuanto a lo que pude extraer de la salamandra, casi todo su cuerpo es ¨²til: huesos, piel, dientes, sangre, piedra m¨¢gica, h¨ªgado, est¨®mago, intestinos; la desmemb¨¦ con un cuchillo distinto que el de los milpies¡­ Aunque como resultado del ataque de Arachne, muchos de los materiales no pueden ser usados. ¡°La carne no es venenosa, llevemos un poco de regreso con nosotros.¡± (Aruh) Le di un gran trozo a Arachne luego de comprobar que fuera segura, y le di otro trozo para que lo degustara y ver si era de su agrado¡­ Y as¨ª fue. ¡°Adelante, Arachne. Es toda tuya.¡± (Aruh) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Y enred¨® los restos de la salamandra para su posterior consumo, tambi¨¦n le inyect¨® el veneno para disolver la carne. Mat¨¦ mas salamandras para conseguir materiales, su piel es mejor que la de los murci¨¦lagos, es muy parecida a la de las ranas destripadoras, sus huesos son incre¨ªblemente duros y su carne deliciosa¡­ Tras matar a la s¨¦ptima me detuve, eran suficientes materiales los que llev¨¢bamos con nosotros de vuelta. Tambi¨¦n fuimos atacados por mas murci¨¦lagos y milpi¨¦s pero los lanzamos al agua para que fueran un entrem¨¦s de las salamandras que estaban debajo¡­ Tal parece que no tienen problemas comi¨¦ndose a los milpi¨¦s, y afortunadamente para nosotros, no aprovechan su veneno. Sean continu¨® con su trabajo de dibujar el mapa, esta vez solo hab¨ªa un corredor aparte del hoyo por el que entramos¡­ ¡°Puede que haya otras debajo del agua.¡± (Sean) Si, es muy probable que as¨ª sea, pero ser¨ªa extremadamente peligroso tratar de buscarlas, y no se diga de usarlas¡­ Estaremos en problemas si los ¨²nicos accesos a donde est¨¢ Grezocalix est¨¢n sumergidos. ¡°Gurii¡± (Arachne) Mientras pensaba en malos escenarios, Arachne se acerc¨® el agua y meti¨® sus patas. ¡°No, espera Arachne¡± (Aruh) Pero no se hundi¨®, sino que us¨® su magia para caminar sobre el agua como lo hacen los insectos zapateros aprovechando la tensi¨®n superficial¡­ Esa habilidad es nueva. Como si estuviera buscando algo, Arachne se desplaz¨® r¨¢pidamente sobre la superficie del lago. ¡°Esa criatura tuya es sorprendente¡­ Y t¨² m¨¢s por domarla.¡± (Warth) ¡°?Es usted un esp¨ªritu?¡± (Mousa) ¡°No, tengo la bendici¨®n del gran Nagur pero no soy un esp¨ªritu.¡± (Aruh) He sido llamado con varios grandes titulos, To incluso me compar¨® con un h¨¦roe de los orcos¡­ Pero era la primera vez que me comparaban con un esp¨ªritu. Sent¨ª las presencias de varios monstruos acercarse r¨¢pidamente a Arachne pero desaparecieron instant¨¢neamente, debi¨® matarlos mientras estaban debajo del agua. ¡°?Gurii!¡± (Arachne) Arachne hizo una se?al cuando se acerc¨® a uno de los muros, indicando que hab¨ªa un agujero. ¡°Parece que si hay un corredor sumergido¡­ Lo descartaremos con la esperanza de que solo lleve a un nido.¡± (Warth) Probablemente, hay muchos monstruos en esa direcci¨®n. No hay mucho que se pueda hacer, no solo hay criaturas peligrosas y estar¨ªamos muy expuestos a sus ataques si nadaramos, sino que no hay visibilidad bajo el agua y las antorchas se humedecerian, dej¨¢ndolas in¨²tiles para continuar explorando la mazmorra o incluso regresar¡­ Un momento, ?Puedo solucionar el inconveniente de las antorchas! Solo tendr¨ªa que usar el principio detr¨¢s de los dijes que les doy a mis chicas para hacer antorchas m¨¢gicas. Eso no soluciona los dem¨¢s problemas, pero estando solo con Arachne podr¨ªa arregl¨¢rmelas para atravesar pasajes sumergidos. ¡°Bueno, ya que exploramos las dos salas es momento de regresar a la superficie¡­ A partir de ma?ana comenzar¨¢ seriamente la misi¨®n de cazar al monstruo.¡± (Warth) ¡°Muy bien.¡± (Aruh) Asent¨ª y llam¨¦ a Arachne para que regresara. En el camino de vuelta nos enfrentamos a m¨¢s monstruos que hab¨ªan repoblado la primera sala, pero no fueron la gran cosa y logramos salir de la mazmorra sin ning¨²n problema. Especial 24 Especial 24: Hacia Eralgia. *Punto de vista en tercera persona* El Imperio de Rasder. Una naci¨®n poderosa que se extiende desde el Este de la cadena monta?osa de Tulser hasta el paso Shurak del reino Abnam. Tambi¨¦n colinda con el reino de Cuzo en el sur y en el norte con Pormocl, Uvikuto y Ark Seu. Tiene una larga historia de conquistas y victorias, pero tambi¨¦n de muchos fracasos. Se le puede considerar una naci¨®n belicosa, que trata de arreglar todo con violencia. Durante sus 2100 a?os de existencia se ha expandido lentamente al ir absorbiendo reinos enemigos uno tras otro, pero se ha estancado desde hace cerca de 150 a?os. Esto es debido a la fuerza de sus vecinos o por los beneficios econ¨®micos de dejar tranquilos a algunos de ellos. Algo que caracteriza a Rasder es su pol¨ªtica de supremac¨ªa humana, cualquier otro individuo es tratado como escoria. A lo largo de su historia, el imperio llev¨® a la extinci¨®n a muchas razas. Es por eso que entre sus sobrenombres est¨¢ el de ¡®El imperio del terror¡¯. Es tanto su desprecio por los no humanos, que miran con obsesi¨®n y un profundo odio a las razas que no se dejen conquistar y exterminar, como es el caso de los naga de Tulser y los ogros de Shurak. Pero su peor enemigo es la naci¨®n sagrada de Ark Seu, lugar donde habitan los seres m¨¢s poderosos de Maltras, recordatorio de que los humanos no son la especie m¨¢s fuerte despu¨¦s de todo. Como autoconsuelo, el Imperio realiza sacrificios anuales de ¡®Bestias y Desechos¡¯ en ciudades cercanas a Ark Seu. Esta brutalidad le gan¨® la enemistad de otro reino que hasta entonces tambi¨¦n proclamaba una superioridad humana: Pormocl. Y por supuesto, no es de extra?arse que est¨¦n aquellos que desean abandonar Rasder a toda costa. ¡­ Era poco despu¨¦s del amanecer, una ma?ana soleada y pero fresca. Un carro techado jalado por caballos avanzaba por un camino solitario en las mesetas Pik en el sur del territorio de Rasder. El conductor se encontraba nervioso y alerta a la presencia de monstruos, bandidos, o peor, soldados. Que tenga miedo a estos ¨²ltimos se debe a la carga que trae consigo: personas no humanas¡­ Hab¨ªa hombres y mujeres de varias razas, cerca de 40 personas. El interior del carruaje no era lo que se llamar¨ªa c¨®modo, estaba estrecho y ol¨ªa mal, pero no se trataba de un vag¨®n de esclavos¡­ Hab¨ªa esperanza en los ojos de la mayor¨ªa de los pasajeros. ¡°Mam¨¢, ?Falta mucho para que lleguemos?¡± (ni?o de piel azul) ¡°Todav¨ªa falta un poco¡­ Pero valdr¨¢ la pena.¡± (madre) ¡°?Y nos tratar¨¢n bien en Eralgia?¡± (ni?o de piel azul) Una madre y su hijo hablaban en voz baja para no molestar a los dem¨¢s; o al menos la madre, el ni?o estaba muy animado. ¡°?Como no tienes idea! Eralgia es una tierra de ensue?os.¡± (hombre con cuernos) Un hombre, que al parecer no estaba relacionado a la mujer y al ni?o, interrumpi¨® la conversaci¨®n que ambos ten¨ªan para declarar felizmente sus conocimientos. ¡°En Eralgia las ciudades est¨¢n limpias y no hay moribundos en cada esquina o callej¨®n, los humanos aman a las otras razas y forman familias¡­ No existe discriminaci¨®n ni esclavitud, y los plebeyos tienen tanto oro que pueden comer lo que quieran y nunca padecen de hambre.¡± (hombre con cuernos) Las palabras del hombre subieron los ¨¢nimos de los pasajeros, tanto que el conductor tuvo que pedir que guardaran silencio. ¡°Tienen que actuar como esclavos, si nos descubren los mandaran a todos a la hoguera y a mi me empalar¨¢n.¡± (conductor) ¡°Je, je, lo sentimos¡­ Nos emocionamos un poco.¡± (hombre con cuernos) ¡°Est¨¢ bien siempre y cuando lo entiendan¡­ Aunque a decir verdad no los culpo, todos ser¨¢n felices en esa tierra de la esperanza.¡± (conductor) El conductor sonri¨® amablemente. Su nombre era Borus Chunder, se dedicaba a sacar personas fuera de Rander, especialmente a personas no humanas. ¡°Muchas gracias, se?or Borus¡­ Gracias a usted tendr¨¦ la oportunidad de una mejor vida.¡± (chico con tres ojos) ¡°Si, muchas gracias por su bondad¡­ Que los dioses lo bendigan.¡± (mujer con cuernos) ¡°Oigan, oigan, los agradecimientos me los dar¨¢n cuando lleguemos a nuestro destino.¡± (Borus) Aunque Borus les hab¨ªa pedido que guardaran silencio, sus pasajeros segu¨ªan conversando felizmente¡­ ¡°Esto es as¨ª todos los d¨ªas¡­¡± (Borus) Borus dej¨® escapar un suspiro. ¡°Les recomiendo que obedezcan la orden de guardar silencio¡­ El peligro de ser capturados es muy alto.¡± (??) Una persona encapuchada liber¨® un poco de sed de sangre, haciendo que todos guardar¨¢n silencio. ¡°Mucho mejor, ?Ven que no es dif¨ªcil?¡± (??) Borus quiso reclamarle por sus m¨¦todos para silenciar al grupo, pero prefiri¨® guardar silencio y continuar enfocado en su trabajo. ¡®Esta persona da miedo¡­ No se por que acept¨¦ traerla¡¯ pens¨® Borus para sus adentros. ¡­ El carro se detuvo junto a un peque?o arroyo para que los pasajeros pudieran estirarse y descansar. ¡°No se alejen mucho del campamento, podr¨ªa haber monstruos o animales peligrosos.¡± (Borus) Mientras todos beb¨ªan del peque?o cuerpo de agua o se recostaban sobre las grandes piedras que hab¨ªan en los alrededores, Borus se dedicaba a revisar el mapa y a mirar en las enormes formaciones rocosas que los rodaban, con suerte, incluso si hab¨ªa soldados o vig¨ªas en los alrededores, los ¨¢rboles les servir¨ªan de escondite. ¡°No sali¨® a descansar¡­ ?Mmm?¡± (Borus) Una joven de baja estatura y cuerpo delgado regres¨® antes que todos al carruaje pero no entr¨®¡­ Borus decidi¨® no prestarle atenci¨®n. ¡­ ¡°Mi nombre es Eos Atrecis¡­ Mucho gusto.¡± (Eos) La chica que se acerc¨® al carruaje salud¨® y se present¨® con la persona encapuchada, quien se enfoc¨® m¨¢s bien en la cantimplora de piel que la joven tra¨ªa en las manos. ¡°Mucho gusto, chica halfling¡­¡± (??) ¡°Oye, te dije mi nombre¡­ Ll¨¢mame por ¨¦l.¡± (Eos) Eos agit¨® la cantimplora, revelando que estaba llena de agua. ¡°Incluso te traje un obsequio.¡± (Eos) La persona encapuchada alz¨® su mano hacia Eos, al parecer lo hizo inconscientemente, y cuando se dio cuenta de que intent¨® alcanzar el agua, se detuvo y volte¨® en otra direcci¨®n.This text was taken from Royal Road. Help the author by reading the original version there. ¡°Gracias, pero ya tom¨¦ agua.¡± (??) ¡°Mientes¡­ S¨¦ que tienes sed, as¨ª que bebe el agua y dame tu cantimplora para llenarla.¡± (Eos) La persona encapuchada parec¨ªa debatirse entre aceptar la oferta y no. ¡°Necesitas el agua, eres una alraune.¡± (Eos) ¡°?Eh? ?C¨®mo fue que¡­?¡± (??) ¡°Llevamos en el carro muchos d¨ªas. Es sorprendente que creyeras que nadie se hab¨ªa dado cuenta.¡± (Eos) ¡°?Y el conductor? ?¨¦l tambi¨¦n sabe que soy una alraune?¡± (??) ¡°No lo s¨¦, probablemente s¨ª.¡± (Eos) ¡°Esto es malo, debo separarme del grupo.¡± (??) ¡°Wow, wow, wow, wow¡­ ?Espera un momento! ?Conoces una ruta segura para llegar a Eralgia? Solo ¨¦l puede llevarnos.¡± (Eos) ¡°No, no conf¨ªo en los humanos¡­ Si de verdad sabe de mi raza, debe de estar llev¨¢ndonos a una trampa para venderme.¡± (??) Temerosa, la persona encapuchada se puso de pie y trat¨® de salir del carro, pero su capucha se enganch¨® con un clavo del techo del veh¨ªculo, removiendola y dejando ver su rostro. ¡°?Ahh! ?Noo!¡± (alraune) Las alraune eran una raza de exuberante belleza, dentro del territorio de Rasder no hab¨ªa otra que se le comparar¨¢¡­ Del territorio conocido por los habitantes del Imperio, s¨®lo los naga estaban a su altura. La persona encapuchada era una joven mujer de dicha raza, su cabello de un color verde selv¨¢tico ten¨ªa hojas brillantes como joyas; su piel era de una tonalidad m¨¢s suave... Su rostro era tan hermoso que le rob¨® el aliento a Eos. La chica alraune desenganch¨® su capucha y volvi¨® a pon¨¦rsela, estaba desesperada y tuvo problemas en hacerlo. ¡°Solo escuch¨¦ leyendas de la belleza de las alraunes, pero vaya que estaban en lo cierto¡­ Ah, espera, no te vayas.¡± (Eos) Cuando la chica alraune baj¨® del carro e intent¨® correr fue detenida por Eos, quien se le aferr¨® fuertemente. ¡°?Su¨¦ltame! ?Todos se van a dar cuenta! ?Me van a vender!¡± (alraune) ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando?¡± (Borus) Al ver que Borus se estaba acercando a donde estaban, la chica alraune sac¨® un bast¨®n de madera de entre sus ropas. ¡°?Esp¨ªritus de Sacarda, demen su protecci¨®n y alejen a mis enemigos con sus manos! ?Oth Falam!¡± (alraune) Ra¨ªces surgieron del suelo para interponerse entre Borus y las chica Alraune con Eos, adem¨¢s de que algunas lianas tomaron a esta ¨²ltima y la separaron por la fuerza. ¡°?Ah, su¨¦ltame! ?No cometas una locura! ?Tienes que quedarte con el grupo!¡± (Eos) Pero la chica alraune no obedeci¨® y emprendi¨® la huida hacia la densidad de los ¨¢rboles. Cuando desapareci¨®, las lianas perdieron su fuerza y cayeron al suelo como cuerdas. ¡°??Esa persona es una hada?!¡± (Borus) ¡°Tengo que ir por ella.¡± (Eos) ¡°?Espera!¡± (Borus) Eos no escuch¨® a Borus y fue tras la chica alraune, no tard¨® en encontrarla a merced de una slime sangrienta, un monstruo con la apariencia de un gran charco de baba roja que es sorpresivamente r¨¢pido y fuerte. Tal parece que la chica alraune intent¨® defenderse, ya que hab¨ªa estacas de madera ensartadas en todo el terreno, pero el monstruo fue el vencedor y ten¨ªa bien sujeta a la joven de sus brazos, piernas y abdomen. ¡°?Por aqu¨ª, maldita slime! ?Sueltala!¡± (Eos) Eos le arroj¨® una piedra a la slime pero esta no le prest¨® atenci¨®n, enfocandose en tratar de devorar a la alraune. ¡°No quiero¡­ morir¡­ ?No!¡± (alraune) Al ver que su intento por llamar la atenci¨®n de la slime hab¨ªa fracasado, Eos tom¨® una de las estacas de madera y se lanz¨® contra la slime, que esta vez s¨ª reaccion¨® y tom¨® a Eos sin esfuerzo alguno. ¡°?No! Maldici¨®n, ?Porque soy tan d¨¦bil en combate cercano?¡± (Eos) ¡°Esp¨ªritus de Sacar¡­ ?mghmm!¡± (alraune) La slime cubri¨® totalmente a la chica alraune con su cuerpo gelatinoso, evitando que pudiera recitar su magia. ¡°?Alraune! ?Te dije que la soltaras, maldita slime!¡± (Eos) ¡°?Las patadas no servir¨¢n!¡± (??) Una flecha atraves¨® el cuerpo de la slime, no parec¨ªa gran cosa para la gran masa que ten¨ªa, pero comenz¨® a disolverse r¨¢pidamente, liberando a Eos y a la chica alraune. El responsable de haberle dado muerte al monstruo fue Borus, quien se acerc¨® al par con un arco en su espalda¡­ La flecha que dispar¨® hab¨ªa perforado el n¨²cleo de la slime. ¡°Torpes, ?Porque corrieron al¡­? ?Eh? ?Una alraune?¡± (Borus) La chica alraune tosio un poco de la baba de la slime con la ayuda de Eos, quien la hab¨ªa socorrido tan pronto como se liber¨®. Estaba temblorosa y las fuerzas le fallaron, por eso no pudo levantarse y huir al darse cuenta de que su capucha qued¨® destruida y Borus la estaba viendo sorprendido. ¡°Toma, esto ocultar¨¢ tu rostro.¡± (Borus) Borus le dio una manta a la chica alraune, quien se vio confundida por tal hecho y palabras. ¡°Las iba a rega?ar seriamente por correr como est¨²pidas a las fauces del peligro¡­ Pero ya entiendo por qu¨¦ ocurri¨® todo¡­ ?Puedes cargarla hasta el campamento? Tenemos que regresar cuanto antes, los dej¨¦ a todos para venir por ustedes.¡± (Borus) ¡°Si, eso creo¡­¡± (Eos) ¡°Perdon, lo har¨ªa yo pero no debe querer que un humano la toque¡­¡± (Borus) Eos subi¨® a la alraune a su espalda y sigui¨® a Borus hasta donde estaba el carro con los dem¨¢s pasajeros. Quienes en lugar de estar enojados con lo que hicieron las dos chicas, las socorrieron y ayudaron a subir al veh¨ªculo. ¡°Yo¡­ Odio a este Imperio¡­¡± (Borus) Al reanudar su camino, Borus comenz¨® a conversar. ¡°?Superioridad humana? ?Eso son patra?as! No hay nada de superior en matar a inocentes solo por ser diferentes, de tratarlos como basura o juguetes¡­ Los humanos de esta naci¨®n est¨¢n podridos¡­ Deber¨ªamos de aprender de Eralgia.¡± (Borus) ¡°De verdad los humanos de all¨¢ son diferentes a los del imperio.¡± (alraune) ¡°Debe haber algunos que tambien esten podridos, pero la mayoria son buenos¡­ Lo s¨¦ porque viv¨ª una ¨¦poca del otro lado de la frontera¡­ Quiz¨¢s no lo parezca ahora, pero en mi juventud fui un soldado, un arquero bajo el mando del marqu¨¦s Elleon, un gordinfl¨®n s¨¢dico y engre¨ªdo; pero despu¨¦s de quedar asqueado de las atrocidades que me oblig¨® a hacer, desert¨¦ y hui por el paso ¡®Protecci¨®n de Nagur¡¯. En Eralgia conoc¨ª a muchas personas que me brindaron apoyo y me ayudaron a deshacerme de los terrores y pesadillas que me afectaban¡­ Tambi¨¦n me ayudaron a darme cuenta de que deb¨ªa expiar mis pecados, as¨ª que decid¨ª cooperar para transportar a quienes sufren por la arrogancia del Imperio.¡± (Borus) La mirada de Borus se volvi¨® c¨¢lida. ¡°Es un gran hombre, se?or.¡± (Eos) ¡°?Exacto! ?Gracias a usted no vamos a sufrir de m¨¢s persecuciones.¡± (hombre con cuernos) ¡°...Erane¡­¡± (alraune) La chica alraune dijo algo en voz baja. ¡°?Eh?¡± (Eos) ¡°Te presentaste pero no yo no¡­ Mi nombre es Erane¡­¡± (Erane) ¡°Es un lindo nombre, Erane.¡± (Eos) ¡°Ya que la se?orita alraune nos dej¨® de tener miedo, podr¨¢ salir a estirarse en los descansos.¡± (ni?o con cuernos) ¡°No es tanto que tuviera miedo, solo estaba siendo precavida¡­ Perd¨®n por dudar de usted, se?or conductor.¡± (Erane) ¡°No pasa nada, aunque el que tu temor fue la causa de que estuvieras cerca de morir y arrastradas a otra chica contigo que trataba de salvarte, todo sali¨® bien al final.¡± (Borus) ¡°Uuuu¡­ Lo siento, les ruego que me perdonen.¡± (Erane) Borus, Eos y el resto de los pasajeros rieron felizmente. ¡°No tienes porque disculparte, solo trataba de jugar un poco contigo¡­ Reaccionas de manera muy pura.¡± (Borus) ¡°Es muy malo¡­¡± (Erane) ¡°Si, lo soy.¡± (Borus) ¡°Oye, Erane¡­ He tenido una duda desde hace unos d¨ªas¡­ Fue desde que averig¨¹e de tu raza¡­ Se supone que las alraune habitan en los bosques del Sur y el Este¡­ ?No habr¨ªa sido m¨¢s f¨¢cil huir hacia Abnam? ?Por qu¨¦ venir hasta Eralgia cuando en ese reino tambi¨¦n aceptan y protegen a los que huyen del Imperio?¡± (Eos) ¡°?Eh? Bueno, yo¡­¡± (Erane) ¡°Ah, no tienes que dec¨ªrmelo si no quieres¡­ Fue tonto de mi parte ser una entrometida¡­¡± (Eos) ¡°No, est¨¢ bien¡­ El ¨²nico secreto que deseaba guardar era mi raza. Voy a Eralgia a conocer a mi futuro esposo.¡± (Erane) Hombres, mujeres y ni?os se emocionaron por igual con la respuesta de Erane. ¡°?Que rom¨¢ntico! ?Te deseo toda la suerte del mundo!¡± (Eos) ¡°G-Gracias¡­¡± (Erane) ¡°Mmm, es extra?o¡­ ?C¨®mo un hombre de Eralgia fue comprometido con una habitante del Este de Rasder? ?Era un aventurero o explorador que le agrad¨® a tus padres?¡± (hombre con cuernos) ¡°No, mis padres y los dem¨¢s miembros de mi tribu murieron hace mucho.¡± (Erane) Las palabras de Erane fueron como un balde de agua que enfri¨® los ¨¢nimos de todos. ¡°Fuimos cazados cuando se descubri¨® que ten¨ªamos la bendici¨®n del esp¨ªritu Itred¡­¡± (Erane) ¡°...Tu temor hacia nosotros los humanos no se debe solo a las matanzas del pasado, sino a las recientes, eh.¡± (Borus) Erane asinti¨® suavemente, haciendo que Borus apretara las cuerdas de las riendas lleno de frustraci¨®n. ¡°Solo yo sobreviv¨ª e intent¨¦ huir hacia Abnam¡­ Pero recib¨ª un mensaje, una visi¨®n de Itred dici¨¦ndome que deb¨ªa ir hacia el oeste, a Eralgia¡­ Ah¨ª encontrar¨ªa al hombre que ser¨¢ mi esposo, qui¨¦n me amar¨¢ y proteger¨¢¡­ Y con quien¡­ multiplicar¨¦ mi estirpe.¡± (Erane) Todos escuchaban en silencio a Erane, pero algo de lo que dijo llam¨® la atenci¨®n de Eos. ¡°?Una... visi¨®n? Si recibiste una visi¨®n de un esp¨ªritu significa que eres¡­¡± (Eos) ¡°Si. Soy una or¨¢culo.¡± (Erane) La declaraci¨®n de Erane hizo que todos en el carruaje gritaran fuertemente. Lo cual asust¨® un poco a los caballos, haci¨¦ndolos relinchar tambi¨¦n con fuerza. Tard¨® un poco de tiempo que la calma regresara. ¡°Perdone que haya sido tan atrevida hasta ahora, no estaba consciente de que era una or¨¢culo.¡± (Borus) ¡°No tiene porque ser tan respetuoso conmigo, se?or conductor.¡± (Erane) Erane agit¨® sus manos r¨¢pidamente ante la manera en como Borus comenz¨® a hablarle, despu¨¦s vio a sus alrededores y se percat¨® que algunos de los dem¨¢s pasajeros estaban postrados ante ella¡­ Pese a lo compacto que era el espacio en el carro. ¡°?Eh? ?Qu¨¦ ocurre?¡± (Erane) ¡°Nosotros los de la raza Kikol veneramos a los grandes esp¨ªritus junto con los dioses¡­ ?Permita que la protejamos!¡± (hombre con cuernos) Todos aquellos que se hab¨ªan postrado pertenec¨ªan a una raza llamada Kikol, que aparte de sus distintivos cuernos, ten¨ªan la piel p¨¢lida y los ojos de un color rojo intenso. ¡°Esperen¡­ Yo¡­¡± (Erane) La mirada de Erane entonces se cruz¨® con la de Eos, quien aunque sorprendida, no parec¨ªa haber cambiado. Eos asinti¨® con una sonrisa. ¡°?Deja que yo tambi¨¦n te proteja, Erane!¡± (Eos) ¡°?Eeehhh?¡± (Erane) ¡°?No reacciones tan sorprendida! No pude con la slime porque no tra¨ªa mi arco conmigo¡­ Soy mejor tiradora que el se?or conductor¡­ Lo siento, disculpe mi arrogancia.¡± (Eos) ¡°No hay cuidado.¡± (Borus) ¡°Eos¡­ No tienes que hacer esto solo por que soy una or¨¢culo.¡± (Erane) ¡°Eso es un pretexto adicional¡­ Decid¨ª que quer¨ªa ayudarte desde que vi tu rostro¡­ Ah, no es que me gustes de manera rom¨¢ntica¡­ Al igual que tu yo tambi¨¦n deseo casarme con un hombre que me ame¡­ Es solo que cre¨ª que podr¨ªamos ser amigas¡­ Y luego me dijiste tu nombre¡­¡± (Eos) Apenada, Eos comenz¨® a hablar r¨¢pidamente¡­ Lo cual provoc¨® que Erane riera suavemente. ¡°Gracias Eos. Gracias tambi¨¦n a todos y al se?or conductor¡­ Son muy generosos conmigo.¡± (Erane) Los kikoles bajaron sus cabezas en se?al de respeto, mientras que los dem¨¢s pasajeros hablaron entre ellos de lo sorprendidos que estaban con la revelaci¨®n de Erane y de la sorpresa que se llevar¨ªa su futuro esposo a ver a sus seguidores. Eon sonri¨® feliz de ser aceptada por su nueva amiga; mientras que Borus... ¡°Puede estar segura que se cumplir¨¢ su profes¨ªa, voy a encargarme de llevarla hasta donde est¨¦ ¨¦l.¡± (Borus) Mir¨® con determinaci¨®n hacia adelante, en la direcci¨®n donde estaba Eralgia. Capitulo 83 Cap¨ªtulo 83: Extra?os sucesos. Despert¨¦ a mitad de la noche, sintiendo que una de mis amadas no estaba a mi lado¡­ Esto ya se hab¨ªa repetido antes, Naku era quien faltaba y sent¨ª su presencia afuera de la tienda. Me puse una manta y me separ¨¦ con cuidado de Fion y de Elin, quienes estaban sonrientes y cubiertas de mi esencia¡­ Al igual que todas mis demas chicas. Blair entr¨® en su ciclo menstrual, as¨ª que tuve que abstenerme de tener sexo convencional con ella, pero igual no la iba a dejar sola y recurrimos al sexo anal tras tomar los debidos cuidados¡­ Al parecer, todas se van a poner de acuerdo para hacer un calendario en el que se agende los d¨ªas menstruales, pero Naku est¨¢ enfocada en los d¨ªas donde podemos tener orgias sin que haya preocupaciones¡­ Recordando ese tema, me dirig¨ª afuera y encontr¨¦ a Naku mirando hacia el cielo nocturno. ¡°?Has tenido otro sue?o prof¨¦tico, Naku?¡± (Aruh) Le pregunt¨¦ mientras le pon¨ªa una manta m¨¢s gruesa para protegerla del fr¨ªo¡­ Se acerca el oto?o, y con ello su cumplea?os. Si, los d¨ªas se vuelven m¨¢s fr¨ªos en esta temporada, pero tengo la oportunidad de celebrar el d¨ªa en el que Naku naci¨®. Por supuesto, conozco ya los cumplea?os de todas. ¡°Si. Mi conexi¨®n con Nagur se volvi¨® algo distante desde que abandonamos Tulser, pero sigo siendo su avatar¡­ Extra?amente, tuve una conversaci¨®n muy lucida con ¨¦l como el d¨ªa en que me cont¨® tu secreto, Aruh.¡± (Naku) Naku sonri¨® y se recarg¨® en mi. ¡°?Fue tambi¨¦n sobre mi? ?O es de algo que nos depara? Quiero estar preparado para ello.¡± (Aruh) Lo ¨²ltimo que quiero es que algo malo ocurra como cuando Fortuna y Blair fueron raptadas. ¡°Las dos cosas¡­ Je, je, es algo que nos depara pero est¨¢ relacionado contigo.¡± (Naku) Su sonrisa me dijo que no era nada peligroso¡­ para ella y las dem¨¢s, pero si para mi. ¡°?Acaso es¡­?¡± (Aruh) ¡°Si, una chica¡­ Es alguien importante. No, disculpa, van a ser dos. Posiblemente esposas o concubinas¡­ Estoy deseosa de conocerlas.¡± (Naku) Dej¨¦ escapar un suspiro¡­ En parte por gusto y en parte por preocupaci¨®n sobre cu¨¢ntas chicas terminaran en mis brazos¡­ No me molesta en lo absoluto, encuentro la dicha con cada una de ellas, y tambi¨¦n he dejado de estar asustado, ya que promet¨ª hacer todo para cuidarlas¡­ Estoy muy reacio de fabricar armas de fuego, pero de ser necesario, soy capaz de recurrir a ellas. Lo que me preocupa es el c¨®mo ser¨ªa mi relaci¨®n con¡­ digamos¡­ 100 chicas. Lo ¨²ltimo que quiero es no poder prestarles atenci¨®n y excluir a algunas de ellas. ¡°Aruh, puedo adivinar lo que hay en tu mente¡­ Te preocupa que si somos muchas no podr¨¢s lidiar con todas, ?cierto?¡± (Naku) Como siempre, soy un libro abierto para Naku. ¡°Creo que ya hemos tenido conversaciones parecidas anteriormente¡­ Bueno, en aquellas ocasiones cre¨ªa que el n¨²mero iba a ser menor al que es actualmente.. Pero has demostrado ser capaz de cuidar de muchas chicas y mantenerlas a todas felices¡­ Mi plan de agendar las noches para tener sexo y generar un ambiente de equidad entre todas, tiene como prop¨®sito arreglar cualquier inconveniente que pueda surgir entre nosotras¡­ Y confiamos que no dejar¨¢s de amarnos.¡± (Naku) Me sent¨ªa contento de saber lo mucho que pensaban en mi. ¡°Aruh¡­ Ya tienes a muchas chicas a tu alrededor¡­ ?Has dejado de amarme?¡± (Naku) ¡°?Jam¨¢s! ?Te amar¨¦ hasta el final de mis d¨ªas!¡± (Aruh) El rostro de Naku se enrojeci¨® completamente, sus labios se convirtieron en una sonrisa, y se lanz¨® a mis brazos. ¡°Aruh, conviertes mis ejemplos en armas contra mi.¡± (Naku) ¡°Perdona, solo digo lo que de verdad siento.¡± (Aruh) Nos dimos un beso largo y profundo¡­ Y cuando nos separamos, sent¨ª algo que enfri¨® mi cabeza. ¡°Calse, Iveris, Nana¡­ ?Mi v¨ªnculo con ellas ha desaparecido!¡± (Aruh) ¡­ ¡°Buenas noches, amo. Nos digna con su presencia.¡± (mujer 1) ¡°Je, je, je, el amo viene a visitarnos en la noche¡­ ?Que intenciones tendr¨¢? Quiero averiguarlo.¡± (mujer 2) ¡°Mi cuerpo esta caliente por lo de esta tarde¡­ Por favor, apague este fuego.¡± (mujer 3) Dej¨¦ escapar un suspiro, de no haber presenciado la transformaci¨®n de Lempo habr¨ªa estado m¨¢s sorprendido de lo que estoy ahora¡­ Y no solo yo, mis chicas, que fueron despertadas por Naku y tra¨ªdas al corral, demostraban m¨¢s sorpresa que yo.This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. ¡°Se que dijiste que deb¨ªamos estar preparadas para algo inusual¡­ Pero simplemente, esto era imposible de considerar.¡± (Fortuna) ¡°Joven Aruh¡­ ?Que es lo que ocurre? ?Son demonios? ?Las tres fueron pose¨ªdas por demonios?¡± (Agatha) ¡°?Ah! ?Que grosera, Agatha! No porque tengas unas manos divinas tienes derecho a insultarnos! ?Has ca¨ªdo de nuestra gracia!¡± (mujer 2) ¡°Bueno, es inesperado, pero considero que la transformaci¨®n de Lempo fue m¨¢s inusual.¡± (Fion) ¡°?Pero est¨¢ hablando! ?Est¨¢ muy lejos de ser un monstruo! ?Ni se diga un animal!... Son como¡­ ?Como personas!¡± (Kristera) ¡°Todas calmense, por favor¡­ S¨¦ que est¨¢n sorprendidas, pero quiero que entiendan que no se debe a la acci¨®n de demonios¡­ Sino a la m¨ªa.¡± (Aruh) Todas voltearon a verme. ¡°?Est¨¢ relacionado a eso...?¡± (Fortuna) ¡°No lo s¨¦, hay muchas cosas que desconozco de mi psicometr¨ªa y como se ve afectada¡­¡± (Aruh) ¡°?Psicometr¨ªa? ?Se refiere a la voz de la salvaci¨®n?¡± (mujer 1) ¡°?Voz de la salvaci¨®n?¡± (Aruh/chicas) Parece que las tres saben algo al respecto. ¡°S¨ª, Cherry y Lempo no han estado expuestas lo suficiente¡­ Amo, la habilidad con la que vincula su coraz¨®n con otras criaturas en medio de la vida y de la muerte es un regalo de los dioses¡­¡± (mujer 1) ¡°?Regalo de¡­ los dioses?¡± (Naku) ¡°?Heoo?¡° (Cherry) ¡°Eso fue lo que aprend¨ª cuando adquir¨ª esta forma y mi capacidad de pensar¡­¡± (mujer 1) ¡°Y hay muchas otros efectos que aplican en otros casos, como Arachne y Barker¡­ Pero no sabemos de ello.¡± (mujer 2) Mi cabeza me doli¨® un poco, estend¨ª todo perfectamente, pero eso no disminu¨ªa lo intenso de la situaci¨®n. ??Por poder divino fue que Calse, Nana e Iveris se transformaran en cent¨¢urides?! Si, las tres mujeres que nos hablaban como lo har¨ªan las personas eran mis tres yeguas. Cada una de las tres tiene ahora un cuerpo humano de la cintura a la cabeza que surge desde donde estaban anteriormente sus cabezas, son muy hermosas y todas tienen pechos perfectos (ni muy grandes ni muy peque?os) los cuales est¨¢n completamente expuestos. Sum¨¢ndose a los que tienen en su parte de caballo son cuatro en total¡­ No, no es eso en lo que me debo concentrar por el momento. ¡°Uff, menos mal¡­¡± (Varetsi) ¡°Si, por un momento cre¨ª que eran demonios que hab¨ªan usurpado a las tres¡­ Pero si es por acci¨®n del joven Aruh, entonces est¨¢ bien.¡± (Agatha) ¡°No s¨¦ como puedes estar tan tranquila, Agatha. Yo sigo un poco preocupada.¡± (Ursula) ¡°Oh, es que le promet¨ª al joven Aruh que pasara lo que pasara estar¨ªa con ¨¦l¡­¡± (Agatha) ¡°Sin olvidar que todo lo relacionado al maestro siempre resulta en algo bueno.¡± (Mitena) ¡°?Es cierto! Incluso esto es por intervenci¨®n de los dioses.¡± (Desia) Esto¡­ Es preocupante. ¡°Aruh¡­ Lo mejor es que les cuentes...¡° ( Naku) Si, no hay raz¨®n para seguir ocult¨¢ndoselos. ¡°Chicas¡­ Hay algo que debo confesar...¡± (Aruh) Y les cont¨¦ sobre el hecho de que reencarn¨¦ de otro mundo¡­ ¡°Eso no importa, mi amado joven Aruh¡­¡± (Agatha) Todas tomaron con calma mi revelaci¨®n. ¡°Exacto, eso no cambia quien es¡­¡± (Blair) Fui ba?ado de amor por parte de todas mis chicas, a quien no les preocup¨® mi origen. Blair me rob¨® un beso muy apasionado y me sonri¨®. ¡°?Espere! ?H¨¢ganos suyas a mi tambi¨¦n, amo!¡± (Calse) ¡°Si, por favor.¡± (Iveris) ¡°Quiero tener a sus beb¨¦s.¡± (Nana) Las tres hicieron tal petici¨®n, tom¨¢ndome nuevamente de sorpresa¡­ Me explicaron que uno de los motivos por los que pudieron cambiar es para traer nuevas razas al mundo, ya que pueden procrear como si fueran personas comunes¡­ Y que es algo que Cherry, Lempo, y otras hembras con las que use mi psicometr¨ªa podr¨¢n hacer. Volte¨¦ a ver a mis chicas. Naku, tras pensarlo un poco, hizo un gesto de aprobaci¨®n. ?En serio? ¡°Ya no son simples yeguas, son chicas... Mujeres de una raza como muchas que hay en el mundo.¡± (Naku) ¡°Si, es cierto¡­¡± (Fortuna) ¡°Bueno, sus cuerpos son ciertamente diferentes, especialmente esa parte¡­ Pero tambi¨¦n lo es la m¨ªa en comparaci¨®n de las dem¨¢s.¡± (Titanya) Titanya sonri¨® mientras acariciaba de manera coqueta su abdomen. Sus palabras provocaron sonrisas nerviosas pero no incomodas en las dem¨¢s. ¡°Podemos someterlo a votaci¨®n.¡± (Naku) Y fue una aprobaci¨®n un¨¢nime. ¡°?Amo~!¡± (Nana) Nana me abraz¨® desde mis espaldas y comenz¨® a acariciar mi pecho y abdomen. ¡°Muy bien, aunque aun hay cosas por discutir.¡± (Aruh) Y tuve sexo con mis tres cent¨¢urides. Pese a que deb¨ªan contenerse y descansar, mis dem¨¢s chicas se unieron tambi¨¦n. No tuve problemas en hacer que Iveris, Calse y Nana alcanzaran el orgasmo. No solo se depende del tama?o sino tambi¨¦n de la tecnica¡­ Una duda me hizo inquietarme¡­ ?Como le vamos a explicar esto a Dob y a los dem¨¢s? ¡°Podemos atribuirselo directamente a los dioses.¡± (Naku) ¡°No es una mala idea¡­ El problema es que el se?or Dob no es tan ingenuo. Hay que perfeccionar la historia que contaremos.¡± (Fortuna) Al terminar nuestra ¡®sesi¨®n'', regresamos a la tienda acompa?ados de Calse, Iveris y Nana¡­ Ahora que se han convertido en personas, y m¨¢s concretamente, en mis mujeres, no pod¨ªa dejarlas en el establo¡­ Solo que para que pudieran dormir junto a nosotros tuve que hacerles unos zapatos esponjosos para sus pezu?as¡­ Sin olvidar un poco de ropa para ma?ana. Tras discutir un poco sobre lo que har¨ªamos, nos fuimos a dormir¡­ Aunque yo no lo hice mucho. Ten¨ªa demasiado en que pensar, la nueva informaci¨®n de mi habilidad y sobre la visi¨®n que tuvo Naku... Ma?ana iba a ser un d¨ªa muy ajetreado¡­ Por muchos motivos. ¡­ ¡°?Han mutado? ?Eran monstruos al final?¡± (Warth) ¡°No¡­ Deben ser demonios¡­ ?Pueden hablar!¡± (Joe) La reacci¨®n de los miembros de las hachas del bosque al ver a las tres centauros hablar fue de un gran espanto. ¡°Calmense todos ustedes.¡± (Naku) Naku los silenci¨® usando su magn¨ªfica presencia. Mostrando la grandeza cuando entra en su papel de or¨¢culo de Nagur, infundi¨® un respeto absoluto en Warth y los suyos. ¡°La raz¨®n del cambio de estas tres se debe a la voluntad de los dioses¡­ Yo, como or¨¢culo del gran Nagur, las declaro como una raza amada.¡± (Naku) Fue tal el poder de sus palabras, que los miembros de las hachas del bosque se arrodillaron como si fueran nagas. ¡°?Se debi¨® a la habilidad del nivel se?or?¡± (To) ¡°Si, pero lo que dice la se?orita Naku tambi¨¦n es verdad¡­ La habilidad del joven Aruh es un regalo de los dioses.¡± (Fion) Escuch¨¦ a Fion y a To murmurar sobre la verdad detr¨¢s de lo ocurrido. To asinti¨® satisfecha. Eugene y Keeva por otra parte se hab¨ªan unido a las Hachas del bosque en mostrarle respeto a Naku. ¡°?Que debemos hacer? ?Cont¨¢rselo a todos?¡± (Mousa) ¡°No, continuaremos con esta misi¨®n como si nada hubiera ocurrido¡­ Hay enemigos que no toleran a otras razas que no sean humanas¡­ Yo me encargar¨¦ de darlo a conocer poco a poco¡± (Naku) ¡°?Si!¡± (Hachas del bosque) Pudimos convencer a los miembros del gremio sin problema, al parecer tienen muchas dudas e inquietudes todav¨ªa, pero espero poder resolverlas durante estos pr¨®ximos d¨ªas. Capitulo 84 Cap¨ªtulo 84: Especies end¨¦micas Mi psicometr¨ªa es una habilidad nunca vista ni registrada hasta ahora, esa es mi creencia. Se aleja mucho incluso de la leyenda que me entreg¨® To. Seg¨²n Calse, Iveris y Nana, mi habilidad es un obsequio de los dioses para traer m¨¢s razas de personas al mundo. Creo que escuche una voz al morir en la Tierra¡­ ?Habr¨¦ entrado en contacto con los dioses en ese instante? En todo caso, este poder traer¨¢ demasiado la atenci¨®n, tanto buena como mala¡­ Principalmente mala. ¡°?Aruh? ?Ocurre algo?¡± (Naku) ¡°Solo pensaba de m¨¢s¡­ No es nada.¡± (Aruh) ¡°Toma las cosas con un poco mas de calma, tambien me encargar¨¦ de entrenar a las tres para que se unan a nuestra fuerza de combate.¡± (Naku) ¡°?Si! ?Defenderemos al amo Aruh a toda costa!¡± (Nana) Sonre¨ª a ver la determinaci¨®n que ten¨ªan y lo r¨¢pido que se integraron al resto de mis chicas, como ocurre todas las veces¡­ ?Acaso tambien tengo algun poder de control mental? Espero que no. En todo caso, las tres recibieron armas hechas por Schelt y por mi esta ma?ana. Como nos tardamos un poco, tuvimos que aplazar un poco la entrada a la mazmorra, pero logramos crear equipamiento de alta calidad en poco tiempo. La destreza de Schelt es impresionante. Cada una de mis tres cent¨¢urides recibi¨® una lanza, un escudo y un arco con un sus respectivas flechas. Van a recibir un entrenamiento intensivo de Naku, Mitena y Varetsi para que aprendan a usar sus armas, o de ser necesario, sustituirlas por otras. En lo que tardamos m¨¢s fue en las armaduras que les hicimos, hechas de acero y cuero de pantera saltarina. ¡°Cuidaremos muy bien de las tres, ya ver¨¢ como ma?ana son tan fuertes como un soldado.¡± (To) ¡°?Y nosotras nos volveremos mucho m¨¢s fuertes tambi¨¦n!¡± (Blair) Esta vez entrar¨ªa en la mazmorra durante lo que resta del dia y regresar¨¦ hasta muy noche. Pero no iba a ser el ¨²nico en entrar, Naku, Blair, Lempo, Desia, Cherry, Titanya, Alice, Fion, y Eugene lo har¨ªan tambi¨¦n, ser¨¢n acompa?adas del resto de los miembros de las hachas del bosque para hacer un segundo mapa, aunque no descender¨¢n en las profundidades como mi grupo lo har¨¢. Finalmente, Fortuna, Varetsi, Agatha, Ursula, Kristera, Elin, Schelt, Mitena, Calse, Nana, Iveris, Keeva, To, Barker y Quetzal se quedar¨¢n en el exterior peleando contra los monstruos del bosque. ¡°Estas pociones son para rasgu?os, estas por si son picadas por algun insecto venenoso, estas por si les duele el estomago¡­¡± (Desia) ¡°Gracias, Desia¡­ Pero, ?No son muchas? Su grupo va a regresar en la tarde¡­ Deber¨ªas darle algunas al maestro...¡± (Mitena) Ya lo hizo. Desia estaba muy preocupada por la seguridad de todos, as¨ª que nos dio un gran surtido de pociones. ¡°Ah, y esta es para tus dolores, Blair¡­¡± (Desia) ¡°Desia, ?Vamos a ir en el mismo grupo!¡± (Blair) ¡°Ah, es cierto¡­ Perdona, es que estoy un poco nerviosa¡­ No s¨¦ usar la daga que me dio el joven Aruh.¡± (Desia) ¡°Todo saldr¨¢ bien. Te vamos a cuidar en todo momento.¡± (Fion) ¡°Heooo¡± (Cherry) ¡°Si, muchas gracias¡­¡± (Desia) Tras preparar todo, nos dirigimos a la entrada de la mazmorra. Pero antes... ¡°Todas¡­ Cuidense mucho.¡± (Aruh) ¡°?Si!¡± (chicas) Les di un beso a mis chicas que se quedar¨ªan afuera, y nos despedimos. ¡­ Esta vez hab¨ªa menos presencias en la primera sala que el dia de ayer. Al descender en ella y acabar con los monstruos que nos atacaron, nuestros dos grupos se separaron. Mientras que el mio descender¨ªa por el agujero del piso, el de entrenamiento ir¨ªa por uno de los pasajes opuestos a la entrada. ¡°Este lugar puede ser un laberinto, no sobra decir que tengan extremo cuidado.¡± (Aruh) ¡°Claro. T¨² tambi¨¦n, Aruh¡± (Naku) Me desped¨ª tambi¨¦n de ellas con besos, gan¨¢ndome las miradas fr¨ªas de los miembros masculinos de las hachas del bosque¡­ Bueno, lo siento pero asi es mi relaci¨®n con ellas. ¡°Cuidar¨¦ de las se?oras con todo mi ser. Estos viejos huesos a¨²n requieren entrenamiento pero son buen escudo, mi se?or. ¡° (Eugene) ¡°Muchas gracias, Eugene¡­ No olvides cuidar muy bien de ti, no quiero que algo te pase y pongas triste a Keeva.¡± (Aruh) ¡°Sus palabras son muy amables, mi se?or.¡± (Eugene) Viendo mi relaci¨®n de jefe-subordinado con Eugene, los miembros de las Hachas del bosque miraron a Warth en espera de unas buenas palabras de despedida. ¡°Si, cuidense. Sus vidas son muy importantes.¡± (Warth) ¡°?Gracias, jefe!¡± (Joe) Nos separamos, y ambos grupos tomamos nuestro respectivo rumbo¡­ ... Al llegar a la segunda sala, nos esperaba un enjambre de monstruos hambrientos. Esta vez no estaba tan interesado en conseguir sus restos, salvo por los de las salamandras, as¨ª que eliminamos a los milpi¨¦s y a los murci¨¦lagos sin preocuparnos de da?arlos. La luz de nuestra nueva antorcha era m¨¢s poderosa que las convencionales, por lo que solo necesit¨¢bamos una encendida¡­ Por ahora. Hice un total de seis de estas antorchas: dos para este grupo, tres para el de exploraci¨®n, y una para el de afuera de la mazmorra. Cuando reci¨¦n present¨¦ el invento, Mousa hizo un gran esc¨¢ndalo y me pidi¨® el secreto de c¨®mo estaban hechas y si pod¨ªa comprarlas. Le mostr¨¦ una piedra que emit¨ªa luz, dici¨¦ndole que ese era el secreto detr¨¢s de las antorchas. No fue una mentira, solo una verdad a medias¡­ Me quit¨¦ lo m¨¢s que pude la responsabilidad detr¨¢s de la creaci¨®n de las antorchas y sus dispositivos. Y cuando me pregunt¨® si ten¨ªa m¨¢s piedras y su precio, le respond¨ª la exorbitante cantidad de 70 monedas de oro¡­ Ah¨ª termin¨® la conversaci¨®n. Lo siento por Mousa, pero tambi¨¦n es por su propio bien, el conocimiento es una gran arma, pero una muy llamativa que te puede convertir en blanco.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. ¡°Eres digno de envidiar, ?sabes? Tienes un sinn¨²mero de habilidades, oro de sobra y materiales desconocidos, adem¨¢s de que eres popular con las mujeres¡­ Los dioses son bastante injustos y nada sutiles.¡± (Warth) ¡°No todo es tan f¨¢cil¡­ Ya te cont¨¦ mi misi¨®n, ?no?¡± (Aruh) ¡°?La de salvar al mundo? Mmm, pero si pones todo en la balanza significa que todo lo que tienes es para hacerle frente a ese peligro misterioso¡­ Debe de ser algo en verdad terrible.¡± (Warth) ¡°Si, eso me inquieta¡­ Sin olvidar que a medida que aumenta el n¨²mero de personas a las que deseo proteger, mayor es el n¨²mero de habilidades y recursos que debo tener para lograrlo.¡± (Aruh) ¡°Vi¨¦ndolo desde ese punto eres alguien para compadecer¡­¡± (Warth) ¡°No, est¨¢ bien si quieres envidiarme.¡± (Aruh) ¡°...Estoy considerando arrojarte al lago, ja, ja, ja, ja.¡± (Warth) Warth y yo nos echamos a re¨ªr, sin suficientes obst¨¢culos, las paredes reflejaron el eco de nuestras risas. ¡°Debe ser el primer amigo que le conozco al jefe.¡± (Sean) Escuch¨¦ a Sean murmurar sorprendido, pero decid¨ª ignorar ese comentario. Y por el ruido que hicimos, m¨¢s monstruos vinieron a atacarnos. ¡­ Elegimos el pasaje fuera del agua, el cual nos llev¨® por un pasillo en descenso, que se separ¨® en una bifurcaci¨®n. ¡°Podemos seguir derecho o hacia la izquierda¡­ Voto por la izquierda.¡± (Aruh) ¡°Entonces que sea por la izquierda.¡± (Warth) El pasaje ten¨ªa monstruos, ¨²nicamente milpi¨¦s, pero eran muchos. Hubo una parte donde cubr¨ªan enteramente el piso, las paredes y el techo. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) No pod¨ªa dejar gastara todo su hetros, as¨ª que le ped¨ª que se se concentrara solo en los monstruos del techo. ¡°Es un callej¨®n sin salida. Volvamos y tomemos la otra ruta.¡± (Sean) La luz de la antorcha era intensa, y tras tomar una curva pudimos ver a la distancia que el corredor terminaba en un muro. Retrocedimos mientras mat¨¢bamos a todos los milpi¨¦s que nos dieron persecuci¨®n¡­ Ese pasaje deb¨ªa ser un nido, ser¨ªa peligroso si salieran en nuestro camino de regreso, as¨ª que le ped¨ª a Arachne que sellara la entrada con hielo ¡°Guriii¡± (Arachne) A medida que la dureza del hielo de Arachne aumenta, tambi¨¦n lo hace su gasto de hetros, asi que debe contenerse hasta que recupere el que acaba de gastar. Tras sellar el pasaje, tomamos el otro camino. Tambi¨¦n hab¨ªa monstruos por aqu¨ª, pero mucho menos en comparaci¨®n del pasaje anterior. Arachne y yo nos deleitamos masacrando en combate cercano a los infortunados milpi¨¦s que se nos atravesaban. Llegamos a una tercer sala, cuya altura del suelo era la misma que la del corredor por donde venimos. Estaba muy vac¨ªa, solo ten¨ªa unos cuantos murci¨¦lagos en el techo y estos no parec¨ªan tener intenciones de atacarnos. Marcamos la puerta por donde venimos como lo hicimos en la primer sala para as¨ª no perdernos ya que hab¨ªa otros 3 pasajes m¨¢s. ¡°Esto en verdad es un laberinto¡­ ?El monstruo que molestamos fue el que excav¨® esta mazmorra?¡± (Mousa) ¡°No lo s¨¦, quiz¨¢s fueron otras criaturas y Grezocalix solo la ocup¨®.¡± (Aruh) ¡°?Ese es su nombre? No suena nada mal.¡± (Warth) Luego de terminar de actualizar los mapas y vigilar el per¨ªmetro, elegimos uno de los senderos y lo seguimos hasta el final, que era una peque?a habitaci¨®n con un orificio por donde s¨®lo cab¨ªamos a gatas. Decid¨ª cruzarlo mientras dejaba a los dem¨¢s esperando para comprobar si era seguro. Despu¨¦s de unos veinte metros de recorrido, el pasaje se ensanchaba y se volv¨ªa a la altura de uno normal¡­ Pero terminaba en otro agujero en el piso. Les di la se?al para que me siguieran y todos atravesaron el pasadizo, incluso Arachne; aunque su cuerpo es muy grande, su flexibilidad desaf¨ªa el sentido com¨²n. ¡°A seguir bajando.¡± (Warth) Nuevamente fui a la cabeza, y con ayuda de Arachne, descend¨ª hasta la sala inferior¡­ La cual era solo un enorme lago con muy poca tierra firme¡­ No hab¨ªa m¨¢s pasajes salvo por el que yo hab¨ªa bajado¡­ Los dem¨¢s deb¨ªan estar bajo el agua. Sin embargo, descubr¨ª algo muy interesante: una especie que no ven¨ªa descrita en los mapas de la taberna de trabajos. Se trataba de grandes serpientes con rostro humano¡­ Se ve¨ªan como se creia que era la apariencia de Nagur. Mi naturaleza naga me hizo sentir un gran inter¨¦s por tales criaturas. Divis¨¦ un huevo debajo del agua, no muy profundo; baj¨¦, lo tom¨¦ y sub¨ª r¨¢pidamente antes de que me descubrieran¡­¡­. Dej¨¦ escapar un suspiro al reflexionar en lo que hab¨ªa hecho. A¨²n con la noticia de que mi psicometr¨ªa creaba nuevas razas, tom¨¦ este huevo sin pensarlo y us¨¦ mi habilidad¡­ Estando consciente de que con mi habilidad aumentaba el n¨²mero de chicas con las que ten¨ªa sexo y terminaba convirtiendo en concubinas, me hizo sentir como si estuviera faltando a mi deseo de dejar que fueran Naku y Fortuna quienes tuvieran la ¨²ltima decisi¨®n¡­ S¨¦ que dijeron que dejar¨ªan que cualquier chica que naciera gracias a mi psicometr¨ªa se uniera a nuestra relaci¨®n, pero no debo dejarme llevar por el pensamiento de ¡®Todo esta bien, ellas aceptar¨¢n de todas maneras¡¯. Mir¨¦ el huevo y dese¨¦ que naciera macho¡­ Pero negando mi petici¨®n, el huevo comenz¨® a eclosionar y naci¨® una peque?a hembra¡­ Al igual que con Calse, Iveris y Nana, ten¨ªa el cuerpo de una mujer de la cintura para arriba y el resto del cuerpo era el de una serpiente¡­ Aunque todo su cuerpo estaba cubierto por escamas azules, las de su figura humana eran muy suaves, especialmente las de su rostro. Lo m¨¢s sorprendente era su hetros¡­ No era muy fuerte pero si abundante. La peque?a de 110 cent¨ªmetros me mir¨® y sonri¨® feliz mientras extend¨ªa sus peque?as manos hacia mi rostro. ¡°Hiiis¡± (ni?a serpiente) Y al igual que con Cherry y Lempo, ya se sent¨ªa atra¨ªda por m¨ª. Cuando volv¨ª con los dem¨¢s, se sorprendieron de verme con la peque?a en mis brazos. ¡°?Qu¨¦ fue lo que¡­?¡± (Warth) ¡°La encontr¨¦.¡± (Aruh) ¡°...Bien, lo que tu digas.¡± (Warth) Dej¨¦ escapar un suspiro, estaba molesto conmigo mismo. Mi ojos se cruzaron con los de la peque?a, y acarici¨¦ su cabeza con suavidad, ten¨ªa un poco de cabello color indigo, agradable al tacto. ¡°?No deber¨ªamos volver? ?Ya te hiciste con una nueva cr¨ªa y la mazmorra es muy peligrosa para ella.¡± (Warth) ¡°?Gurii!¡± (Arachne) Es respuesta a la pregunta de Warth, Arachne extendi¨® los brazos indicando que le entregara a la peque?a, pero esta se aferr¨® a mi. ¡°Est¨¢ bien, Arachne es buena y no te har¨¢ da?o.¡± (Aruh) Entendiendo mis palabras, la peque?a me dej¨® ir y fue a los brazos de Arachne, como debia tener hambre, decid¨ª darle de mis raciones y las comi¨® feliz. ¡°Medea nos acompa?ar¨¢ por el resto del dia. Estar¨¢ bien con Arachne.¡± (Aruh) ¡°?Medea? Le tomaste cari?o muy r¨¢pido.¡± (Warth) Me encog¨ª de hombros ante ese comentario¡­ S¨¦ que todav¨ªa debo conseguir m¨¢s entes para fortalecer al grupo, pero tras aprender que las hembras se convertir¨¢n en mujeres, y que encima sienten una gran atraccion hacia mi, me hace querer detenerme a pensarlo¡­ Todav¨ªa faltan el huevo de imp y el de drake nevado. ¡°Si, lo hice. Me he encari?ado mucho con ella¡­ Ahora, regresemos por donde vinimos. La sala de abajo est¨¢ inundada y no hay m¨¢s pasajes.¡± (Aruh) ¡°...Tu mandas.¡± (Warth) Al regresar, fui el primero en atravesar el pasadizo, seguido por Medea, cuya velocidad es sorprendente y se lanz¨® a mis brazos como si estuviera temerosa de que la dejara¡­ Warth me grit¨® que Medea se escabull¨® de los brazos de Arachne; es sorprendente que pudiera superar sus reflejos¡­ No, creo que es m¨¢s bien Arachne quien se contuvo para no da?arla. Cuando Arachne atraves¨® el pasadizo, se mostr¨® avergonzada por dejar ir a Medea y la tom¨® de nuevo en sus brazos. ¡°Escucha, Medea¡­ Estamos en una misi¨®n importante, hay veces en las que me voy a perder de vista, pero no pienso dejarte¡­ Tienes que quedarte al lado de Arachne en todo momento porque es peligroso.¡± (Aruh) ¡°Hisss¡± (Medea) Medea asinti¨® apenada. Me preocupa un poco su apego, por hoy nos va a acompa?ar pero a partir de ma?ana va a permanecer afuera de la mazmorra. ¡°Quiz¨¢s si debamos volver afuera, se?or Aruh.¡± (Mousa) Con mi extra percepci¨®n puedo sentir la presencia de todas, se encuentran peleando contra monstruos pero todas se encuentran bien. Se est¨¢n esforzando en su parte, yo debo hacer lo mismo. ¡°Hisss¡± (Medea) Esta vez fue Medea quien se neg¨® a la petici¨®n de salir de la mazmorra. Tuve la certeza de que trataba de decir que todo iba a estar bien y que aprender¨ªa a no ser tan consentida. ¡°Dice que no se preocupen por ella.¡± (Aruh) Acarici¨¦ de nuevo la cabeza de Medea, haciendola sonreir nuevamente. ¡­ Volvimos a la sala que estaba semidesierta. Durante nuestro camino de regreso, Arachne le teji¨® un vestido con su propia seda a Medea para su mitad humana a peticion mia. ¡°Vayamos por ese pasaje esta vez.¡± (Aruh) As¨ª lo hicimos y llegamos a otra sala con el suelo muy hundido y lleno de agujeros, pero tambi¨¦n encontramos otra sorpresa. ¡°Esa especie no ven¨ªa descrita en la informaci¨®n de la mazmorra.¡± (Sean) Unas ratas gigantes con seis patas y cubiertas de exoesqueleto entraban y sal¨ªan por los agujeros¡­ ¡°?Esas criaturas son las que cavaron esta mazmorra?¡± (Warth) ¡°Lo dudo, no son tan grandes como para tener la necesidad de excavar una guarida de esta magnitud¡­ Salvo que sean muchas, pero de ser as¨ª estar¨ªan descritas en el mapa de la taberna.¡± (Sean) Estoy de acuerdo con la teor¨ªa de Sean; sin embargo, creo que s¨ª tienen algo de influencia, aunque sea poca. ¡°?Por donde avanzamos ahora? ?Bajamos por alguno de los agujeros?¡± (Warth) ¡°Por ese de ah¨ª.¡± (Aruh) La mayor¨ªa de los hoyos terminaban en diminutas salas a poca distancia del suelo y estaban infestadas de monstruos; quiz¨¢s eran nidos¡­ Apunt¨¦ el ¨²nico agujero por donde las ratas recorrian una larga traves¨ªa y que daba a un espacio con muchas presencias extendidas por todos lados, dandome una idea de que tan grande era¡­ ¡°Entonces, primero debemos hacer algo con los monstruos¡­ Oh, olvidalo.¡± (Warth) Baj¨¦ de un salto al piso de la sala y aterric¨¦ con mi espada encima de una de las ratas, matandola al perforar la uni¨®n entre las placas de su exoesqueleto en el cuello. Era otra oportunidad para conseguir materiales desconocidos que parec¨ªan de ser de muy buena calidad. Warth, Mousa, y Sean bajaron con ayuda de Arachne, quien al estar cuidando de Medea, se limit¨® a cubrirnos disparando fragmentos de hielo contra las ratas. Medea sigui¨® el ejemplo de Arachne y tambi¨¦n dispar¨® trozos de hielo, pero su punter¨ªa no era tan precisa y sus ataques rebotaban en las placas armadas de sus blancos¡­ Frustrada, comenz¨® a disparar bolas de fuego¡­ ?Eh? Especial 25 Especial 25: Entrenamiento dentro de la mazmorra. *Punto de vista de Naku* Apenas me separo de Aruh y mi ¨¢nimo se desploma, pero no puedo dejar que eso me ocurra. Debo esforzarme para garantizar el fortalecimiento del grupo. Suprim¨ª mi incomodidad actual y me enfoqu¨¦ en mi misi¨®n. ¡°Solo es hasta la noche¡­¡± (Desia) Escuch¨¦ a Desia murmurar, tambi¨¦n est¨¢ inquieta por no estar al lado de Aruh. ¡°Te has vuelto muy apegada al joven Aruh, Desia¡­ Bueno, no soy quien para juzgarte, yo soy igual.¡± (Alice) Todas asintieron. Si, nuestro amor y apego a Aruh es algo que nos une en lugar de dividirnos¡­ Eso hace m¨¢s amenas las reuniones y normas para convivir en armon¨ªa. Influye mucho tambi¨¦n el hecho de que disfrutamos el sexo con Aruh y entre nosotras. Mis dedos m¨¢gicos les ha ayudado a despertar ese deseo de otros cuerpos femeninos¡­ Y con los juguetes que acabamos de recibir, las cosas se pusieron a¨²n m¨¢s divertidas. ¡°Permanezcan alertas. Sin Aruh no podemos saber cuantos enemigos nos esperan o si hay emboscadas.¡± (Naku) Dej¨¦ a un lado mis pensamientos y me enfoqu¨¦ en mi papel de l¨ªder¡­ Las chicas, Eugene, y los mercenarios me obedecieron. Hab¨ªamos tomado uno de los pasajes opuestos a la entrada luego de separarnos de Aruh, la sugerencia vino de uno de los mercenarios. El camino estaba ligeramente en descenso. ¡°Hay algo de ruido al final del t¨²nel¡­ Son monstruos.¡± (Titanya) Titanya iba justo detr¨¢s de m¨ª (yo estando a la cabeza del grupo). Su gran o¨ªdo era muy ¨²til en la mazmorra. ¡°Ah¨ª, pas¨® un murci¨¦lago.¡± (Titanya) ¡°La antorcha que hizo el joven Aruh es incre¨ªble. Yo tambi¨¦n lo vi.¡± (Blair) Ciertamente, la luz es mucho m¨¢s intensa que la de una antorcha normal pero no lastima la vista¡­ Cuando Fortuna dio su veredicto del precio, Mousa prefiri¨® preguntar por el de los materiales. ¡°El terreno puede estar hundido como la sala anterior y puede haber muchos monstruos¡­ Mantengan la formaci¨®n.¡± (Naku) Est¨¢bamos divididos en dos equipos, nosotros y las Hachas por separado. El l¨ªder del equipo mercenario era el chico llamado Jolek, y pese a su actitud jovial, era tambi¨¦n muy bueno dirigiendo a sus compa?eros. Hab¨ªamos hecho esta divisi¨®n para mantener los grupos peque?os y hacer m¨¢s f¨¢cil la cooperaci¨®n entre sus miembros. El primer grupo en entrar a la sala fue el de los mercenarios, ya que ellos ten¨ªan mayor experiencia. ¡°Titanya, Lempo, enfoquense en los murci¨¦lagos¡­¡± (Naku) Ambas me obedecieron y comenzaron a derribar a los murci¨¦lagos que revoloteaban en el aire¡­ Las flechas disparadas por Titanya eran certeras, y el arma que Aruh le hab¨ªa construido disminu¨ªa el tiempo entre cada disparo. Los monstruos ca¨ªan tan r¨¢pido que parec¨ªan lluvia¡­ Todos ten¨ªan una flecha en el coraz¨®n. Lempo por otra parte, solo mov¨ªa los brazos¡­ y los murci¨¦lagos ca¨ªan cortados por la mitad. Sus manos estaban de hecho, convertidas en cuchillos. Mientras tanto, las dem¨¢s est¨¢bamos combatiendo a un numeroso enjambre de milpi¨¦s.Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. Son criaturas venenosas, as¨ª que hay que tener cuidado. ¡°?Heooo!¡± (Cherry) Los cortes de Cherry se hab¨ªan vuelto muy precisos. Su nueva espada de acero era m¨¢s pesada y afilada que la de Sitrian blanco. Con blandir su espada una sola vez, diez monstruos ca¨ªan. Tambi¨¦n hab¨ªa aprendido a leer a los enemigos y bloquear sabiamente sus ataques. Me hizo buena compa?¨ªa y juntas servimos como escudos principales de la formaci¨®n. Alice y Blair hab¨ªan formado un d¨²o de ataque y se abr¨ªan paso entre los monstruos con la misma habilidad que lo hac¨ªa Cherry, mientras que Fion y Eugene mataban de un solo corte a todo milpi¨¦s que trataba de atacar a Desia, Mitena o Lempo. ¡°Eso fue sencillo¡­ El veneno era algo preocupante pero su fuerza no era distinta a la de los cangrejos.¡± (Blair) ¡°Algunos trataron de usar la estrategia de caer desde el techo¡­ Hubi¨¦ramos problemas si no fuera por la linterna.¡± (Joe) ¡°¨¦l tiene raz¨®n¡­ No hay que confiarnos demasiado.¡± (Naku) ¡°?No ser¨ªa mejor usar las antorchas normales? As¨ª el entrenamiento ser¨ªa m¨¢s pesado.¡± (Fion) ¡°......S¨ª, supongo que tienes raz¨®n.¡± (Naku) ¡°Esperen. Si hacen eso correremos un mayor peligro.¡± (Julius) Si hubi¨¦ramos querido algo f¨¢cil nos habr¨ªamos quedado a entrenar afuera¡­ Los mercenarios se dieron cuenta del error que cometieron al mencionar lo f¨¢cil que la linterna hizo el combate e intentaron pedirnos que no lo hici¨¦ramos. ¡°As¨ª es como debe ser.¡± (Naku) ¡°No se preocupen, j¨®venes¡­ Si son heridos o envenenados, yo me encargar¨¦ de curarlos con mi magia.¡± (Desia) Con una expresi¨®n que dec¨ªa ¡®Tambi¨¦n debo aportar en algo, y son los ¨²nicos en el grupo que podr¨ªan sufrir heridas¡¯, Desia trat¨® de calmar a los mercenarios¡­ Prendimos dos antorchas convencionales y separamos la piedra brillante de la vara para apagar la que Aruh nos dio. La atm¨®sfera cambi¨® totalmente, ahora sent¨ªa como una verdadera cueva¡­ Sin embargo¡­ Las respiraciones de Blair, Alice y Titanya se volvieron muy agitadas. ¡°??Alice?!¡± (Naku) Alice cay¨® de rodillas con una expresi¨®n de terror en su rostro. ¡°Hey, ?Que sucede?¡± (Joe) ¡°?Alejense!¡± (Blair) Los mercenarios trataron de acercarse pero Blair les grit¨® con enojo¡­ ¡°No se acerquen...¡± (Blair) No puede ser¡­ ?Est¨¢n recordando su tiempo como prisioneras? ¡°?Esto es malo! ?Eugene! ?La luz!¡± (Naku) ¡°?Esperen!¡± (Desia) Eugene entendi¨® la situaci¨®n e intent¨® armar la antorcha que Aruh fabric¨®, pero Desia lo detuvo. ¡°Luz sagrada, brinda alivio a los corazones que est¨¢n perdidos en la oscuridad de la incertidumbre ?Destello gu¨ªa!¡± (Desia) Una poderosa luz ilumin¨® completamente la habitaci¨®n por un instante¡­ Era una luz c¨¢lida que me hizo sentir bien. ¡°?Eh? El miedo¡­ ?Se fue?¡± (Alice) ¡°Snif, Miau, snif¡­ Desia, muchas gracias.¡± (Titanya) Sorprendente. El hechizo de Desia logr¨® sacar a las tres de su estado de p¨¢nico¡­ Titanya se lanz¨® a sus brazos mientras se limpiaba las l¨¢grimas. Eugene prendi¨® nuevamente la antorcha, mientras que los confundidos mercenarios nos miraban desde la distancia. ¡­ ¡°Ya veo¡­ As¨ª que fue culpa de esos malditos cuyas cabezas exhibieron.¡± (Fion) ¡°Si. El joven Aruh y la se?orita Naku nos salvaron de la tortura que Ponzo?a nos hizo pasar¡­¡± (Alice) ¡°Lo siento, chicas.¡± (Naku) ¡°No, no tiene porque disculparse¡­ Nosotras somos las del problema.¡± (Blair) Hab¨ªa notado algunas se?ales de que segu¨ªan estando lastimadas, pero cre¨ª que se resolv¨ªan por s¨ª solas¡­ ¡°Quien tiene la mayor culpa soy yo¡­ Deb¨ª adivinar que algo as¨ª ocurrir¨ªa.¡± (Desia) ¡°Quiz¨¢s¡­ debamos volver, mis se?oras. El se?or sufrir¨ªa si algo les pasara.¡± (Eugene) ¡°Si, estoy de acuerdo.¡± (Naku) ¡°No, por favor deje que continuemos.¡± (Blair) ¡°No nos ayudar¨¢ en nada huir del miedo¡­ Eso solo nos convertir¨¢ en estorbos.¡± (Alice) ¡°El hechizo de Desia nos sirvi¨® de mucho. Resistiremos el entrenamiento con poca luz.¡± (Blair) Como si su crisis hubiera sido mentira, Blair y Alice me miraron con ojos de s¨²plica y determinaci¨®n. Volte¨¦ a ver a Titanya, quien permanec¨ªa en silencio. ¡°?Qu¨¦ me dices tu, Titanya?¡± (Naku) ¡°Miau¡­ Yo tampoco quiero ser una carga para el joven Aruh¡­ El confi¨® en m¨ª y me dio estas armas y esta armadura¡­ Y sobretodo, me acept¨® como mujer pese a haber sido el juguete de los ladrones. Quiero continuar.¡± (Titanya) ¡°No dejar¨¦ que se repita mi torpeza¡­ Estar¨¦ al pendiente de las tres.¡± (Desia) ¡°Querr¨¢s decir que estar¨¢s pendientes de todos, no descuides a nadie por concentrarte solo en nosotras tres.¡± (Blair) ¡°Oh, es cierto.¡± (Desia) Viendo que hab¨ªan recuperado sus ¨¢nimos, decid¨ª aceptar su oferta. ¡°Muy bien, continuaremos¡­ Pero si esto se repite, cancelaremos el entrenamiento.¡± (Naku) ¡°?Si! Muchas gracias.¡± (Blair) ¡°Y nosotras tambi¨¦n las estaremos apoyando, ?verdad?¡± (Fion) ¡°Heo¡± (Cherry) ¡°Fyaa¡± (Lempo) ¡°Estaremos a su cuidado.¡± (Alice) Satisfecha, asent¨ª y le ped¨ª a Eugene que apagara la antorcha luminosa para reanudar el entrenamiento. No s¨¦ si fue el hechizo de Desia o la conversaci¨®n que acabamos de tener, pero Blair, Alice y Titanya estaban en calma. ¡°El se?or Aruh es un hombre muy especial y valiente, no creo que yo hubiera podido aceptarlas si estuviera en su lugar.¡± (Salaph) ¡°Yo tampoco, son lindas pero¡­¡± (Joe) ¡°Ustedes dos, guarden silencio¡­ ?No ven que la est¨¢n haciendo enfadar?¡± (Krok) Luego de que retomamos nuestra marcha en la mazmorra, alcanc¨¦ a escuchar los murmullos impertinentes de los mercenarios. ?Como osan compararse con Aruh? ¨¦l es superior a cualquier otro hombre que exista o existir¨¢¡­ Les dejar¨¦ ir solo con una advertencia por esta vez¡­ Pero lo mejor es que se cuiden de hacer sentir mal a alguna de las chicas en presencia de Aruh¡­ ¨¦l les tendr¨¢ suficiente estima como para regalarles armas y cuidarlos, pero no querr¨¢n hacerlo enojar. Especial 26 Especial 26: Entrenamiento fuera de la mazmorra. *Punto de vista de Fortuna.* ¡°?Oh, genial! Tener brazos es muy ¨²til.¡± (Nana) ¡°Espera, Nana, ?No te alejes del grupo ni trates de entrar al bosque por tu cuenta!¡± (Varetsi) Nana trat¨® de correr hacia la espesura de los ¨¢rboles con lanza en mano mientras persegu¨ªa y mataba montones de slimes, pero regres¨® obedientemente luego de que Varetsi se lo ordenara. ¡°Usen sus habilidades a su favor, su velocidad para correr y su gran movilidad les dar¨¢ la ventaja para rodear a los enemigos.¡± (To) ¡°Ya veo, tiene sentido.¡± (Iveris) ¡°Kah, kah, kah, solo es l¨®gica¡­ Sus cuerpos est¨¢n mejor dise?ados para correr que los de muchas otras razas.¡± (To) ¡°Se?orita Fortuna, ah¨ª viene un cangrejo esp¨ªa¡­ Conc¨¦ntrese solo en evadir.¡± (Mitena) ¡°?Si!¡± (Fortuna) Dej¨¦ de ver a las dem¨¢s entrenando y puse atenci¨®n a lo que me corresponde. Es mi turno de pelear contra uno de los monstruos que se hab¨ªan acercado al campamento¡­ Para al menos ser capaces de defendernos a nosotras mismas, nos unimos al entrenamiento impartido de combate. Mi ¨²nica experiencia con objetos cortantes son los cuchillos para las cenas o los corta sellos¡­ Es por eso que antes de poder usar la daga que Aruh me obsequi¨®, primero debo de aprender a moverme y a familiarizarme con ella¡­ Un cangrejo esp¨ªa, un monstruo comestible cuya carne alcanza las 3 monedas de bajo bronce por kilogramo, levant¨® sus tenazas y las apunt¨® hacia mi. Incluso con la daga en mi mano me sent¨ª intimidada por el poder de la criatura¡­ ¡°Los cangrejos no son muy r¨¢pidos corriendo pero pueden saltar¡­ Tenga cuidado, se?orita Fortuna.¡± (Mitena) Mitena es la instructora de combate con daga mientras Naku no est¨¢¡­ Su fuerte es la lanza pero tambi¨¦n es muy diestra en combates de mayor proximidad. ¡°?¨¢nimo, se?orita Fortuna!¡± (Elin) El cangrejo comenz¨® a acercarseme lentamente¡­ Se detuvo y dobl¨® sus patas¡­ Va a saltar. Me hice a un lado y logr¨¦ evadir su ataque. Me sent¨ª tentada a contraatacar, pero Mitena dijo que era muy peligroso hacerlo sin saber manejar primero la daga¡­ Esta era solo pr¨¢ctica de reflejos y eliminaci¨®n de tensi¨®n frente a los monstruos¡­ Pues creo que tiene el efecto contrario. This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it.Luego de evadir los saltos del cangrejo esp¨ªa en 6 ocasiones m¨¢s, Mitena acab¨® con el monstruo empal¨¢ndolo con su lanza. ¡°Eso estuvo muy bien, se?orita Fortuna.¡± (Mitena) ¡°Si, gracias Mitena.¡± (Fortuna) Regreso de nuevo la fila, ahora es el turno de Agatha. De entre el grupo de ¡®no combatientes¡¯, Agatha y Keeva son las mejores, ambas ya est¨¢n al nivel donde pueden atacar. Originalmente, Ursula pertenec¨ªa a este grupo, pero se uni¨® al entrenamiento con To, Varetsi, Schelt, Calse, Nana e Iveris. Sus habilidades para montar glarones es impresionante. Por otra parte, Barker y Quetzal se adentraron al bosque para entrenar por su cuenta¡­ Al parecer Arachne us¨® este m¨¦todo con Barker cuando era peque?o. Nuestra sesi¨®n matutina durar¨¢ hasta la hora de la comida, y despu¨¦s de un descanso, haremos ejercicio y sparring hasta que regrese el grupo de las chicas. Por la noche, volveremos a combatir monstruos y esperaremos hasta que Aruh regres¨¦¡­ Esa va a ser nuestra rutina durante estos pr¨®ximos d¨ªas. ¡­ Cuando lleg¨® la hora del descanso, todas aprovechamos para entrenar en otras ¨¢reas. Schelt fue a la entrada de la mazmorra en compa?¨ªa de To para colgar las pieles que trajo Aruh ayer y que hab¨ªan sido previamente tratadas en qu¨ªmicos desde anoche. ¡°Mmm¡­ Khh..¡± (Agatha) Mientras que nos pusimos a ensayar nuestra labor de venta, Agatha se sostuvo el abdomen y su expresi¨®n se volvi¨® una de dolor, preocup¨¢ndonos. ¡°?Que ocurre, Agatha?¡± (Kristera) ¡°Me duele¡­ Parece que tambi¨¦n estoy entrando en mis d¨ªas.¡± (Agatha) ¡°A ver, deja que te revise¡­¡± (Kristera) ¡°Desia dej¨® medicamentos especiales para esa clase de dolor¡­ Ir¨¦ a buscarlos.¡± (Fortuna) Luego de que Kristera revisara a Agatha y confirmara que, efectivamente, hab¨ªa entrado en sus d¨ªas, le di el medicamento y la recostamos para que descansara. ¡°No puedo, despu¨¦s de practicar debo ir a cuidar de los animales¡­¡± (Agatha) ¡°Descansa hasta que surta efecto, nosotras ayudaremos a Ursula.¡± (Varetsi) ¡°?Y los kagytos? Hay que darles de comer a Rah y Moneybird¡­¡± (Agatha) ¡°Descuida, sabemos c¨®mo hacerlo¡­¡± (Elin) ¡°Solo ser¨¢ por un rato, alc¨¢nzanos cuando te sientas mejor.¡± (Fortuna) ¡°Si, podemos esperar hasta que te recuperes, Agatha.¡± (Nana) Agatha asinti¨® y acept¨® reposar¡­ Es una chica muy responsable. ¡°Beba un poco de agua, se?ora Agatha¡­¡± (Keeva) Dejamos a Keeva para que cuidara de ella hasta que se sintiera mejor. Incluso si es por devoci¨®n a Aruh, Agatha debe aprender a cuidarse m¨¢s. Y apenas 20 minutos de dejarla descansando, vino en compa?¨ªa de Keeva a ayudarnos. ¡°?Ya mejor, Agatha?¡± (Ursula) ¡°Si, las medicinas que hacen Desia y el joven Aruh son muy efectivas.¡± (Agatha) ¡°Puedes quedarte a descansar por m¨¢s tiempo¡­ Te vi muy afligida¡± (Mitena) ¡°Es cierto¡­ ?Aqu¨ª estamos para cubrirnos las unas a las otras!¡± (Elin) ¡°Pero¡­¡± (Agatha) ¡°Aruh se sentir¨ªa muy mal si algo te pasa por excederte¡­¡± (Fortuna) Agatha guard¨® silencio, pero su mirada indicaba que quer¨ªa decir algo m¨¢s. ¡°?Qu¨¦ es lo que ocurre, Agatha?¡± (Fortuna) ¡°Blair tambi¨¦n est¨¢ en sus d¨ªas, pero eso no es impedimento para su trabajo¡­ No quiero ser una in¨²til.¡± (Agatha) Ya veo¡­ As¨ª que eso es lo que le preocupa. ¡°Agatha, los cuerpos de las mujeres reaccionan de distinta manera. Para serte sincera, el mio es especialmente dram¨¢tico¡­ Les ruego que sean pacientes conmigo cuando pase por esa etapa¡­ Ejem, a lo que me refiero es que no puedes compararte con alguien m¨¢s.¡± (Kristera) Son palabras muy sabias. ¡°...Agatha, tus habilidades son grandiosas, ?verdad?¡± (Ursula) ¡°?Si!¡± (Calse/Iveris/Nana) ¡°?Eh?¡± (Agatha) ¡°Eres una parte importante del equipo, irreemplazable, muy amable y h¨¢bil con los animales¡­ Le ense?aste a todos los glarones a defecar en un solo punto, y a las cabras a avisar cuando quieren ser orde?adas.¡± (Ursula) Son¡­ haza?as verdaderamente sorprendentes. ¡°Jamas vas a ser una in¨²til.¡± (Ursula) Los ojos de Agatha se llenaron de l¨¢grimas y le dio un fuerte abrazo a ¨²rsula, quien lo recibi¨® feliz... ¡°?Abrazo grupal!¡± (Ursula) Y todas nos unimos. Capitulo 85 Cap¨ªtulo 85: Presa encontrada. Tras bajar por el agujero en la sala donde encontramos a las ¡®ratas acorazadas¡¯, llegamos a otra que estaba completamente infestada de ellas. De ah¨ª tomamos varios caminos en distintas direcciones. Nos topamos con muchos caminos sin retorno y monstruos desconocidos¡­ Todos eran d¨¦biles, no llamaron mi atenci¨®n. Sin embargo, no hubo rastro de Grezocalix. ¡°Hiss¡± (Medea) ¡°Si Medea. Estuviste grandiosa.¡± (Aruh) Medea se luci¨® durante el trayecto¡­ Contrario a todo lo establecido por quienes estudian magia, ella es capaz de dominar tres elementos m¨¢gicos: agua, rayo y fuego. Su poder no es muy alto, pero esta habilidad y su gran flujo de hetros la convierten en una maga extraordinaria. Y aunque al principio era muy torpe en su control, en este corto periodo de tiempo logr¨® mejorar notablemente. Fueron muchas las ocasiones en las que les dejo las bocas abiertas a Warth, a Mousa y a Sean¡­. Pero terminaron por acostumbrarse... Pero luego de varias horas de b¨²squeda, decidimos regresar, as¨ª que detuvimos nuestro avance por el d¨ªa de hoy. ¡°Esta vez llevamos mucha carga¡­ A este ritmo nos volveremos ricos.¡± (Sean) ¡°?Como les habr¨¢ ido a los otros?¡± (Mousa) Se encontraban bien, ya hab¨ªan salido desde hace rato. ¡°Deben de estar bien¡­ Los ¨²nicos que pueden correr peligro son los chicos, pero las mujeres de Aruh son muy capaces. Una de ellas es una curandera muy h¨¢bil, ?No es as¨ª?¡± (Warth) ¡°Correcto, el bienestar de todos est¨¢ garantizado.¡± (Aruh) ¡°Pero, ?Qu¨¦ tal si dijeron o hicieron algo est¨²pido y las hicieron enojar?¡± (Mousa) ¡°......Ese es un escenario muy probable.¡± (Warth) Warth se mostr¨® preocupado. ¡­ En la entrada de la mazmorra nos encontramos con Schelt, To y Barker, quienes cuidaban las pieles que trajimos ayer y que hab¨ªan sido puestas en el aqu¨ª adentro para evitar que se mojaran si llov¨ªa. El pasillo hab¨ªa quedado impregnado con el aroma a humo y cuero. ¡°?Joven Aruh!¡± (Schelt) ¡°Harrr¡± (Barker) Contenta, Schelt vino a recibirme y Barker la acompa?¨®, su sorpresa fue s¨®lo moment¨¢nea al ver a Medea en mis brazos. ¡°Mmm, es otra chica mas¡­ ?Cierto?¡± (Schelt) Pese a que no hab¨ªa resentimiento o tristeza en su voz (tengo la sensaci¨®n de que son¨® feliz), me sent¨ª culpable. Acarici¨¦ las mejillas de Menea y asent¨ª. ¡°Su nombre es Medea¡­ Quiero present¨¢rsela a todas y hablarles de algo.¡± (Aruh) ¡°Claro¡­ To, ?Puedo dejarte aqu¨ª encargada?¡± (Schelt) ¡°Kah, kah, kah¡­ No hace falta que lo pregunte, se?orita¡­ Puede irse a descansar, ya me ocupar¨¦ yo de cuidar esto hasta ma?ana.¡± (To) Nos separamos de Warth, Mousa y Sean en el camino de regreso. Schelt me cont¨® sobre algunos de los descubrimientos importantes que hicieron Naku y las chicas al interior de la mazmorra, as¨ª como los resultados del entrenamiento aqu¨ª afuera y los avances con el tratamiento de algunos de los materiales. ¡°La piel de la salamandra es muy el¨¢stica, pero la de murci¨¦lago es ligera y se seca mas r¨¢pido sin da?arse¡­ Aunque a simple vista parecen tener las mismas propiedades, la realidad es otra¡­¡± (Schelt) Su tono de voz al dar su informe era serio y responsable, aunque su ojo brillaba con alegr¨ªa de vez en cuando al describir sus descubrimientos. Paisanos nuestra conversaci¨®n cuando fuimos divisados por Calse y Cherry, quienes dieron el aviso a las dem¨¢s. ¡°Bienvenido¡­ Oooh, veo que tenemos otra integrante¡­ Hola, peque?a.¡± (Naku) ¡°Hisss¡± (Medea) Medea sonri¨® y se dej¨® acariciar por Naku¡­ Y r¨¢pidamente se volvi¨® popular. ¡°Fya~¡± (Lempo) ¡°Las escamas de sus mejillas son muy suaves y agradables¡­¡± (Elin) ¡°El vestido se le ve encantador.¡± (Fion) ¡°?Puedo cargarla yo?¡± (Nana) Tuve que interrumpir su buen animo. ¡°Chicas¡­ Quiero que sepan dos cosas¡­ Las amo, y eso no cambiar¨¢.¡± (Aruh) Mis palabras me convirtieron en en blanco de atenci¨®n. ¡°Esta habilidad¡­ Quiero que sepan que no la usar¨¦ indiscriminadamente, no tengo la intenci¨®n de traicionar su confianza y conseguir chicas cuando me plazca.¡± (Aruh) Mir¨¦ a Medea con una sonrisa. ¡°Quiero que me disculpen en esta ocasi¨®n¡­ Medea siente atracci¨®n hacia mi y quiero volverla mi mujer cuando se desarrolle. Pero a partir de ahora, yo¡­¡± (Aruh) ¡°Espera, Aruh¡­ No hay ning¨²n problema.¡± (Fortuna) ¡°Fortuna¡­¡± (Aruh) ¡°Adem¨¢s, entre todas llegamos al acuerdo de dejar que cualquier criatura que se convierta en mujer gracias a ti, ser¨¢ aceptada entre nosotras.¡± (Naku) ¡°Si, son dulces y es agradable estar con ellas.¡± (Elin) Elin abraz¨® a Cherry y esta le devolvi¨® el gesto. ¡°Aruh, muchas gracias por pensar en nosotras¡­ Pero confiamos en ese amor que nos tienes y sabemos que no tienes intenciones de hacernos sufrir.¡± (Fortuna) Mir¨¦ a cada una, me sonre¨ªan y sus expresiones dec¨ªan estar de acuerdo con esas palabras. Agatha se me acerc¨®, su mirada era seria¡­ Quiz¨¢s ella estaba en contra¡­ ¡°Joven Aruh¡­ Yo¡­ Quiero disculparme con usted¡­ Y con todas tambi¨¦n¡­ Especialmente con la se?orita Fortuna.¡± (Agatha) ¡°?Que estas diciendo, Agatha? ?Disculparte por qu¨¦?¡± (Aruh) ¡°Ten¨ªa miedo de que si ten¨ªa a muchas mujeres hermosas a su lado, se olvidar¨ªa de m¨ª¡­ No soy tan bella como las dem¨¢s, y cuando vi a la se?orita Fortuna y lo hermosa que era¡­ yo¡­ ?Ah!¡± (Agatha) ¡°Te entiendo¡­ Pero eso no pasar¨¢ te lo aseguro.¡± (Aruh) Hab¨ªa inseguridad dentro de ella, era mi culpa y quer¨ªa ayudarla a que se sintiera mejor¡­ As¨ª que la abrac¨¦¡­ Despu¨¦s de todo, mi psicometr¨ªa si traer¨¢ problemas¡­ ¡°Sus palabras han calmado toda preocupaci¨®n que ten¨ªa¡­ Ahora s¨¦ que ser¨¢ grandioso tener a m¨¢s compa?eras que lo amen como nosotras.¡± (Agatha) ¡­¡­¡­...Et tu, Agatha? ¡°?Ves? No hay problema con ninguna de nosotras.¡± (Naku) Dej¨¦ escapar un suspiro. Sonre¨ª y acarici¨¦ el cabello de Agatha. ¡°Entiendo¡­ Pero la meta para usar mi habilidad seguir¨¢ siendo la de aumentar nuestra fuerza de combate.¡± (Aruh) Las chicas sonrieron y asintieron felices. ¡°Medea¡­ Por ahora te quedar¨¢s bajo el cuidado de Arachne por las noches¡­ Tendr¨¢s que esperar hasta que crezcas para unirte a lo que ocurre en esta tienda.¡± (Naku) Arachne tom¨® a Medea y partieron, mientras que Barker regres¨® con To. ¡­ Luego de nuestro acto de amor y pasi¨®n terminara, Naku y Fortuna (las ¨²nicas que continuaban conscientes aparte de mi) me contaron detenidamente lo que ocurri¨® durante el d¨ªa. Me angustie de sobremanera cuando Naku mencion¨® que las chicas ten¨ªan cicatrices en sus corazones y que entraron en p¨¢nico en la oscuridad de la mazmorra. ¡°?Fui un est¨²pido! Hab¨ªa visto indicios pero no hice nada al respecto.¡± (Aruh) ¡°?No es cierto, Aruh! Les has dado tanto amor que pueden sonre¨ªr de la manera en que lo hacen¡­¡± (Naku)This tale has been unlawfully lifted from Royal Road. If you spot it on Amazon, please report it. ¡°No ha sido suficiente¡­¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ No soy una guerrera pero s¨¦ que hay ocasiones en las que uno debe luchar por su propia cuenta¡­ As¨ª es para ellas. Deben luchar contra sus miedos y conquistarlos.¡± (Fortuna) Eso era cierto, pero me sent¨ªa frustrado. ¡°Aunque no del todo, han logrado avanzar bastante. Aruh, conf¨ªa en ellas y siguelas amando tanto como hasta ahora¡­¡± (Naku) Tom¨¦ a Naku de la mano, hice lo mismo con Fortuna. ¡°As¨ª lo har¨¦.¡± (Aruh) Soy un hombre muy feliz al estar rodeado de tanto amor. ¡°Son todas muy fuertes, mas que yo, quien ha tenido miedo de contarles la verdad.¡± (Aruh) ¡°Los dos tuvimos miedo de confiarles ese secreto¡­ Nos preocupamos por nada¡­¡± (Naku) ¡°Ciertamente, pero, ?Qu¨¦ haremos con las dem¨¢s chicas que se enamoren de Aruh en el futuro? ?Se los contaremos inmediatamente?¡± (Fortuna) No ten¨ªan la preocupaci¨®n de si las habr¨¢... Sino cuando¡­ Mis chicas son de mente muy abierta. ¡°Aruh puede revelarles el secreto tras enamorarlas tan perdidamente como a nosotras, no ser¨¢ dif¨ªcil ni tardar¨¢ mucho.¡± (Naku) ¡­ Al amanecer, nuevamente entramos en la mazmorra para continuar con nuestras misiones. El dia de hoy, el grupo dirigido por Naku estar¨ªa compuesto por Varetsi, Agatha, Lempo, Medea, Desia, Keeva, Barker y Quetzal. Estaba preocupado de que Varetsi sufriera lo mismo que les ocurri¨® a Blair, Alice y Titanya¡­ Pero ella me asegur¨® que estar¨ªa bien mientras me abrazaba y acariciaba sutilmente mi trasero. Le di un beso en respuesta a mi dulce pervertida. Esta vez les acompa?amos hasta otra sala m¨¢s adentro, donde tambi¨¦n hab¨ªa un agujero por donde bajar. ¡°?Mucha suerte, joven Aruh!¡± (Agatha) ¡°?Y no te abstengas de conseguir m¨¢s entes!¡± (Naku) Asent¨ª con una sonrisa nerviosa mientras me desped¨ªa. ¡°Jolek y los dem¨¢s dar¨ªan sus almas para estar en tus zapatos¡­¡± (Warth) ¡°Solo espero que no traten de coquetear con ellas¡­¡± (Aruh)¡± (Aruh) ¡°Eso ni pensarlo¡­ Los tontos estar¨ªan cortejando a la muerte si se atreven a hacerlo¡­¡± (Warth) ¡®Y no me refiero solo a ti como peligro.¡¯ agreg¨®. Mi tono de voz se ti?¨® con enojo pese a que el comentario de Warth fue inocente¡­ Pero no le molest¨®. Decidimos hablar mejor sobre las ganancias hasta ahora y las de los pr¨®ximos d¨ªas¡­ ... El agujero era profundo y tardamos bastante en bajar. Llegamos hasta una sala peque?a con dos pasajes en extremos opuestos, uno parec¨ªa subir y el otro bajar. ¡°Tomamos como siempre el que va para abajo primero, ?no?¡± (Warth) ¡°El suelo es de roca s¨®lida y est¨¢ muy h¨²medo, va a ser peligroso bajar si no tenemos cuidado.¡± (Sean) Lo que dijo Sean llam¨® mi atenci¨®n y fui a revisar m¨¢s detenidamente el piso del camino que iba en descenso¡­ Desear¨ªa tener la habilidad del maestro Fas para leer las rocas con total precisi¨®n (un rasgo de todos los enanos) Pero gracias a sus ense?anzas pude darme cuenta que se trata de un sedimento muy duro conocido como ¡®piedra Som Furat¡¯, muy parecida a la caliza pero menos porosa y m¨¢s rara¡­ ¡°Dudo que este t¨²nel llegue muy lejos. El monstruo que cav¨® la mazmorra debi¨® rendirse de ir en esa direcci¨®n y decidi¨® ir en el sentido opuesto.¡± (Aruh) No soy un enano, as¨ª que puedo estar equivocado. ¡°Bajar¨¦ solo un poco¡± (Aruh) ¡°?Para que ir por ah¨ª si no hay nada?¡± (Warth) ¡°Quisiera excavar un poco para obtener algo.¡± (Aruh) ¡°?Hay algo valioso all¨¢ abajo?¡± (Warth) ¡°?Gemas?¡± (Mousa) ¡°??Las hay?!¡± (Warth) ¡°No, lo dudo¡­ Puede haber algunos minerales de calcio pero ninguno monetariamente valioso.¡± (Aruh) ¡°?Calcio? ?Qu¨¦ es eso?¡± (Warth) ¡°Es lo que compone a esta roca y a otros materiales.¡± (Warth) Lo que busco es una sal que se usa en la alquimia para crear un brebaje extraordinario y muy costoso: Paluca. Descrito en uno de los libros que estudi¨¦ junto con el profesor Spencer, dicho brebaje tiene la cualidad de curar la peste de los r¨ªos azules, pero tambi¨¦n puede curar un sinn¨²mero de enfermedades y padecimientos m¨¢s¡­ Es especialmente bueno con los venenos. Es como una panacea. Aunque es posible encontrarlo en el mercado, es de hecho muy dif¨ªcil y solo los nobles o miembros de la realeza suelen tenerlo. Los ingredientes son: -Sangre de pez esponjoso. -Veneno de wyvern. -P¨¦talos de orqu¨ªdea seca del desierto. -Sal de Som Furat. -Frutos de lacpos. -Gema m¨¢gica de alta calidad. Se necesita tambi¨¦n de un hechizo curativo de alto nivel para crearlo. Si consigo la sal tendr¨¦ uno de los ingredientes necesarios para el paluca. Muchos de las males que alivia pueden curarse con otros medicamentos, excepto la peste de los r¨ªos azules, l cual es un padecimiento raro pero mortal¡­ Aunque luego de leer algunos textos al respecto, sospecho m¨¢s bien que es alg¨²n tipo de envenenamiento. En todo caso, deseo tener una reserva de este ant¨ªdoto multiusos. ¡°Mmm, quiz¨¢s nosotros tambi¨¦n debamos bajar¡­ Una gema es una gema.¡± (Warth) Warth susurr¨® en voz baja su deseo de buscar gemas¡­ Si que le gustan. ¡°Si encuentro alguna joya la traer¨¦¡­ Pero les advierto que va a ser dif¨ªcil que ocurra.¡± (Aruh) ¡°Muy bien. A cambio la caza de hoy es solo para ti¡­¡± (Warth) ¡°No es que ayudemos mucho.¡± (Mousa) ¡°No, basta y sobra¡­ Tambi¨¦n les pido ayuda para transportar todo.¡± (Aruh) ¡°Claro, por hoy seremos bestias de carga.¡± (Warth) ¡°Ese comentario estuvo de m¨¢s, jefe.¡± (Sean) Mousa y yo sonre¨ªmos nerviosamente. ¡°Bien, vuelvo enseguida.¡± (Aruh) Con la ayuda de una cuerda hecha con la telara?a de Arachne, descend¨ª con cuidado por el sendero resbaladizo. Encontr¨¦ un punto donde estaba la sal tras bajar unos 50 metros, tambi¨¦n consegu¨ª algunos cristales de calcita¡­ Como me sent¨ª un poco mal por los tres, fui m¨¢s adentro en busca de gemas m¨¢s valiosas. Quiz¨¢s encuentre otros sedimentos... Y tuve suerte, encontr¨¦ algunos jaspes de buen tama?o. No son muy valiosos pero son mejor que nada. Cuando regres¨¦ con los hallazgos, Warth se puso tan feliz que parec¨ªa que iba a ponerse bailar en cualquier instante¡­ Pero para evitar desconcentrarse durante la exploraci¨®n o en alg¨²n combate, dej¨® las piedras a cargo de Sean. Las calcitas me las qued¨¦ yo al final. Tomamos entonces nuestra verdadera ruta: el camino en ascenso. Hubo algunas partes en las que el suelo y las paredes estaban hechas de Som Furan, y por lo tanto, eran muy resbaladizas. El ¨¢ngulo de subida no era muy inclinado y solo fue un recorrido de unos 20 metros hasta llegar a un terreno suficientemente blando como para que el camino cambiara a descenso¡­ Pero hubo algunas curvas y m¨¢s ascensos y descensos, volvi¨¦ndolo un pasaje muy escabroso. Al llegar a la sala fuimos recibidos por un pu?ado de monstruos con la apariencia de escolopendras de color blancas y de un mayor tama?o que los milpi¨¦s, sus exoesqueletos ten¨ªan tres orificios posicionados de tal forma que parec¨ªan rostros¡­ Parec¨ªan estar usando cr¨¢neos como armadura. ¡°Estas cosas son muy r¨¢pidas. No se separen.¡± (Warth) Warth y Sean cubrieron a Mousa mientras repel¨ªan los ataques de los monstruos, pero estos eran demasiado r¨¢pidos para los tres, as¨ª que le di la orden a Arachne para que los socorriera. *Kushaaa* Una de las escolopendras se lanz¨® por los aires directamente hacia mi. Sostuve mi espada frente a su trayectoria y la sola fuerza de su arremetida fue suficiente para cortarlo de canal. Sus caparazones son duros y malolientes, sobretodo lo ¨²ltimo. Estos monstruos secretan una sustancia de sus cuerpos con la que intentan ba?ar a sus enemigos y parecen confiar mucho en sus forc¨ªpulas. ¡°?Mi brazo!¡± (Sean) ¡°?Resiste!¡± (Warth) Incluso con la ayuda de Arachne, Sean fue lastimado y se puso de rodillas mientras se sosten¨ªa el brazo herido¡­ Fue un mal movimiento de su parte, pero al parecer el dolor era tan intenso que eso no le import¨®. Una de las escolopendras no vacil¨® en convertirlo en su presa, pero fue eliminada por Arachne. Otra m¨¢s intent¨® atacarme creyendo que hab¨ªa bajado mi guardia al mirar hacia estaban los tres miembros de las Hachas del bosque¡­ Estas criaturas son inteligentes, pero ¨¦ste pag¨® su error siendo desmembrado y separado en materiales estando vivo. Ignor¨¦ los ataques por un rato y me dirig¨ª al grupo. ¡°Muestrame tu herida.¡± (Aruh) ¡°?Me duele! ?Ahhh!¡± (Sean) ¡°?La magia no funciona!¡± (Mousa) Hice que Arachne se encargara de la plaga. Trozos y m¨¢s trozos de escolopendras salieron volando por los aires. Las garras y patas de Arachne eran afiladas como espadas, capaces de atravesar las armaduras de los monstruos como si estuvieran hechas de una fina capa de arena. Mientras tanto, me puse a tratar la herida de Sean¡­ Su piel y m¨²sculo no fueron atravesados, pero ten¨ªa una fuerte quemadura en el ¨¢rea afectada. ¡°?Los monstruos lo rociaron con el liquido que expulsan?¡± (Aruh) ¡°No lo s¨¦, solo comenz¨® a gritar de repente.¡± (Mousa) Le di el calmante m¨¢s fuerte que ten¨ªa a Sean; ¨¦l sudaba fr¨ªo pero la poci¨®n tuvo gran ¨¦xito. ¡°Solo¡­ fue una gota¡­ El dolor es terrible¡­¡± (Sean) ¡°Ten calma, estar¨¢s bien.¡± (Aruh) Con mi psicometr¨ªa pude verificar que su cuerpo estaba bien. M¨¢s que veneno se trataba de un corrosivo muy fuerte. Solo limpi¨¦ su herida y le puse un vendaje ba?ado en una poci¨®n curativa. ¡°Mousa, continua usando tu magia curativa en Sean hasta que el dolor desaparezca.¡± (Aruh) ¡°?S-Si!¡± (Mousa) Regres¨¦ al combate pero este ya estaba casi terminado. Arachne se alzaba entre los restos de los monstruos con su cuerpo cubierto de sangre y entra?as; tambi¨¦n le hab¨ªan salpicado de ese qu¨ªmico corrosivo pero no le afect¨®. Warth tambi¨¦n hab¨ªa matado a muchos enemigos, pero se hab¨ªa cansado debido a que estos no dejaron de aparecer desde los orificios esparcidos por toda la habitaci¨®n. Cuando por fin terminamos, decidimos tomar un descanso para tratar heridas y para que Warth pudiera recuperar su aliento; que ¨¦ste pudiera combatir tan fieramente sin ser salpicado por el qu¨ªmico de las escolopendras es gracias a sus dotes como guerrero. ¡°?No hay p¨®cimas para recuperar las energ¨ªas?¡± (Warth) ¡°Te har¨¢n m¨¢s mal que bien.¡± (Aruh) ¡°Ya veo¡­ Entonces me echar¨¦ un rato¡­ Sean, ?Como est¨¢ tu brazo?¡± (Warth) ¡°Est¨¢ mucho mejor gracias al se?or Aruh¡­ Y a Mousa.¡± (Sean) ¡°No necesito que me tengas l¨¢stima¡­ S¨¦ que no fui de utilidad.¡± (Mousa) ¡°Dime, ?Que gustar¨ªa estudiar con Desia y conmigo?¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?Estudiar?¡± (Mousa) ¡°S¨ª, lecciones de alquimia. Con tu magia de curaci¨®n podr¨ªas preparar muchas de las pociones que conocemos.¡± (Aruh) ¡°?De verdad me ense?ar¨ªan?¡± (Mousa) ¡°Si.¡± (Aruh) Ni Desia ni yo tenemos problemas en compartir nuestros conocimientos de alquimia¡­ Siempre y cuando no sean venenos u otras substancias peligrosas. ¡°Muchas gracias¡­ Aceptar¨¦ con gusto su oferta.¡± (Mousa) Mousa acept¨® emocionada¡­ ¡°Ella aprendi¨® su magia por cuenta propia, tampoco ha tenido un maestro alquimista que le ayudara a alcanzar su verdadero potencial¡­ Es muy amable de tu parte que le ofrezcas compartir tus conocimientos.¡± (Warth) ¡°Jefe, no tiene porque decirle eso¡­¡± (Mousa) ¡°?Admirable! Has salido adelante con tu propio esfuerzo¡­ Prep¨¢rate porque voy a llenar tu cabeza de mucha informaci¨®n.¡± (Aruh) ¡°Si, profesor.¡± (Mousa) Cambiando la forma en que se refer¨ªa a mi, Mousa se arrodill¨® con respeto. ¡°Solo no nos la robes, conquistador de mujeres.¡± (Warth) ¡°No lo har¨¦. No pienso involucrarme con mujeres en una relaci¨®n o que ya est¨¦n enamoradas de alguien m¨¢s.¡± (Aruh) ¡°Oh, ?Te diste cuenta?¡± (Warth) ¡°Jefe, profesor¡­ ?A que se refieren?¡± (Mousa) Con el rostro enrojecido, Mousa alz¨® la voz. ¡°Mousa¡­ Todos en el equipo sabemos que te gusta Jolek, excepto ¨¦l mismo.¡± (Sean) ¡°Eso¡­ Eso no es¡­ No es cierto.¡± (Mousa) ¡°Sabemos lo que te detiene, pero ten en cuenta que aunque Jolek es un elfo, no significa que no pueda embarazar a alguna mujer en un futuro pr¨®ximo¡­ Antes de que eso pase, te sugiero que lo pongas a dormir con una poci¨®n y lo reclames para ti, aunque su matrimonio signifique que tengan que dejar el grupo para sentar cabeza.¡± (Warth) ¡°No creo que sea necesario llegar al extremo de que tenga que violarlo, lo mejor ser¨ªa¡­¡± (Aruh) ¡°?Violarlo? Ese fue un buen chiste.¡± (Warth) Warth y Sean se echaron a re¨ªr con mi comentario¡­ No fue por burla, era una risa aut¨¦ntica. Pero al verme confundido se dieron cuenta de que no estaba bromeando. ¡°?En serio? ?Crees que una mujer puede vigilar a un hombre? Los naga de verdad que son raros.¡± (Warth) ¡°P-Profesor¡­¡± (Mousa) ¡°Si me permite explicarle¡­¡± (Sean) Sean me cont¨® que era algo muy com¨²n que las mujeres recurrieran a este m¨¦todo para tener relaciones con un hombre que les gustara. No era una ocurrencia s¨®lo entre los mercenarios o soldados (aunque si eran los m¨¢s comunes) sino en la poblaci¨®n en general¡­ Sigo juzgando a este mundo con la moral de la Tierra, ?O es m¨¢s bien por que no ocurre entre los naga? ¡°Con todas las mujeres a tu lado me sorprende que no te hubieras involucrado con ninguna de ellas por este medio¡­ En todo caso, te sugiero que est¨¦s alerta¡­ No faltar¨¢ que te topes en el futuro con alguna que trate de hacerlo.¡± (Warth) ¡°Si, lo tendr¨¦ en consideraci¨®n.¡± (Aruh) Abandonamos la conversaci¨®n despu¨¦s de eso y nos pusimos en marcha nuevamente. ¡­ Continuamos avanzando en la mazmorra. Tomamos muchos caminos y pasamos por muchas salas matando monstruos y recogiendo sus restos. Incluso nos topamos con un grupo de imps pero ninguno era hembra, as¨ª que no ten¨ªan huevos consigo; ya tenia uno, pero tener otro m¨¢s de la misma especie no estar¨ªa mal. Me hice a la idea de que los entes que consiguiera pudieran ser hembras y que terminar¨ªa convirti¨¦ndolas en mis concubinas. No me contendr¨¦ en seguir usando mi habilidad. Con esta idea en mente, llegu¨¦ junto a los dem¨¢s a una peque?a sala tras bajas por otro agujero profundo¡­ Y entonces lo sent¨ª¡­ Al l¨ªmite del alcance de mi extra percepci¨®n, se hallaba Grezocalix. Capitulo 86 Cap¨ªtulo 86: Saliendo temprano. Deb¨ªamos estar como a unos 400 metros bajo la superficie. La ruta que hab¨ªamos tomado nos llevo lo suficientemente cerca de Grezocalix como para que pudiera sentirlo¡­ Pero todav¨ªa era incierto si este camino nos pod¨ªa llevar hasta donde estaba. Con el hallazgo, mis ¨¢nimos se elevaron¡­ Quiz¨¢s sea posible terminar con la misi¨®n antes de tiempo y poder pasar m¨¢s tiempo con las chicas para entrenar y convivir. Sin embargo, a partir de aqu¨ª es cuando m¨¢s cuidadosos debo de ser. ¡°?Como va el mapa?¡± (Aruh) ¡°Ha adquirido una forma muy compleja con lo que hemos descubierto nosotros y el otro grupo¡­¡± (Sean) Le ped¨ª el mapa a Sean para echarle un vistazo¡­ Ha logrado un muy buen trabajo, no solo ha dibujado la estructura de la mazmorra, sino ha puesto an¨¦cdotas sobre los monstruos que hemos hallado. Incluso agreg¨® informaci¨®n sobre el t¨²nel donde encontr¨¦ los jaspes. ¡°Este mapa puede ser vendido al reino por una buena suma de dinero¡­ Pero se tarda alrededor de un mes para recibirlo.¡± (Warth) ¡°Si, adem¨¢s de que solo tiene uso en esta regi¨®n¡­ Tendr¨ªamos que esperar aqu¨ª durante todo ese tiempo.¡± (Sean) ¡°Entonces, ?Qu¨¦ piensan hacer con ¨¦l? ?Se lo vender¨¢n a otro gremio?¡± (Aruh) ¡°Salvo que sea de un gremio grande y famoso, los mercenarios no les compramos mapas a otros¡­ Pueden ser fraudes.¡± (Warth) Muy cierto. ¡°Si, ya recuerdo que Varetsi me cont¨® al respecto.¡± (Aruh) ¡°Pensaba dej¨¢rtelo como regalo¡­ Tu decide si lo vendes o lo conservas.¡± (Warth) ¡°Es un agradecimiento por la armas.¡± (Sean) Sean hizo una demostraci¨®n de sus movimientos con las dagas. ¡°?Son impecables!¡± (Sean) C¨®mo herrero, esas palabras son una gran recompensa. Y justo referente a ese tema, cuando reanudamos la marcha... ?Encontramos una sala de premios! Vetas de plata y carb¨®n, gemas variadas, zinc, esta?o, Sitrian blanco, y por sorprendente que parezca¡­ ?Adamantite! Junto con el orihalcon, se trata de un metal muy raro y dif¨ªcil de trabajar¡­ El maestro Fas me dijo que ni ¨¦l sab¨ªa c¨®mo hacerlo... Que solo los altos maestros enanos pose¨ªan el secreto para forjarlo. Hay dos altos maestros en todo Tulser, cuatro m¨¢s repartidos en Eralgia, y los otros seis en la ciudad enana mas grande¡­ La anterior capital del reino enano antes de que se uniera a Eralgia: Kao Trenos. Cuando el maestro Fas me habl¨® de esa ciudad, puse como meta visitarla¡­ Se halla en el sur, pero no en una ruta por donde pasaremos¡­ Incluso con la desviaci¨®n que vamos a tomar para visitar al amigo de la due?a del ¡®Sal¨®n de los Placeres¡¯ no ser¨¢ posible visitar la ciudad¡­ Por ahora. Pienso hacerlo en el futuro, cuando regresemos a Eralgia y visitemos al rey. Hasta entonces, aunque no pueda forjarlo, voy a extraer un poco de adamantite¡­ ¡°No quiero dejar la regi¨®n¡­ No tras encontrar esta tesoros.¡± (Warth) Warth entr¨® en una especie de trance al ver la luz de la antorcha reflejarse en los metales y minerales de la sala. ¡°En el tiempo que llevo de conocerlo es la primera vez que lo veo as¨ª¡­¡± (Aruh) ¡°Tambi¨¦n nosotros.¡± (Mousa) Pens¨¦ en despertar a Warth de su estado, pero el sali¨® por cuenta propia. ¡°Eso fue peligroso, casi me dejo llevar¡­¡± (Warth) ¡°?Te dejaste llevar!¡± (Aruh) Le present¨¦ un peque?o pico de acero mientras le hac¨ªa un reclamo por su comentario. ¡°Toma¡­ Lo que excaven es suyo¡­ Pero solo tomen lo que est¨¢ en la superficie¡­ No sabemos si hay agua o gas atrapados detr¨¢s de las paredes.¡± (Aruh) ¡°Pero, ?Y el trato?¡± (Warth) ¡°Cierto¡­ ?Les parece bien si me quedo con el metal y un peque?o porcentaje de las gemas?¡± (Aruh) ¡°Excelente propuesta.¡± (Warth) Comenzamos a recoger todo lo valioso que encontramos¡­ Tambi¨¦n encontr¨¦ una veta de orihalcon muy sustanciosa. En serio¡­ Esta misi¨®n de cacer¨ªa se ha convertido en una de recolecci¨®n y enriquecimiento. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Le entregu¨¦ una parte de lo que conseguimos a Arachne para que lo cargara, mientras que yo llevar¨ªa el resto debido al gran peso del botin. ¡°Sean, si vendi¨¦ramos todo lo que extrajimos hasta ahora¡­ ?Cu¨¢nto ganar¨ªamos?¡± (Mousa) ¡°Cerca de unas 80 monedas de oro¡­¡± (Sean) ¡°Conseguiremos m¨¢s si vendemos las partes de monstruo en el norte donde se est¨¢ m¨¢s cerca el campo de batalla.¡± (Warth) ¡°As¨ª es. Un aproximado de 90 monedas de oro.¡± (Sean) Los tres ten¨ªan expresiones felices en sus rostros. ¡°Espero que puedan conseguir su edificio de gremio.¡± (Aruh) ¡°Dalo por hecho¡­ Lo usaremos para ayudarles en la misi¨®n de salvar al mundo.¡± (Warth) Warth y yo compartimos un apret¨®n de manos. ¡­ Una presencia se acerc¨® al campamento¡­ Se trataba de Dob. Era un poco temprano pero decid¨ª que era momento de regresar. Al final logramos llegar a otras seis salas y vencer a muchos m¨¢s monstruos y conseguir sus materiales. ¡°Te ves un poco tenso¡­ Es algo raro.¡± (Aruh) ¡°Solo pensaba en un par de cosas.¡± (Aruh) Sent¨ª como la presencia de Dob se encontr¨® con la de Nana y Calse¡­ Y despu¨¦s se qued¨® inm¨®vil durante un buen rato hasta que Eugene se le acerc¨® para llevarlo a otro sitio. No es dif¨ªcil deducir lo que pas¨®. Bueno, sab¨ªa que este momento llegar¨ªa¡­ Y al parecer, Dob viene solo, lo que hace las cosas m¨¢s sencillas¡­You could be reading stolen content. Head to the original site for the genuine story. Ah, las presencias de las otras agentes y de Perik entraron en escena. Las tres presencias de las mujeres reaccionaron igual que Dob. Me cubr¨ª el rostro con la palma de mi mano derecha... ¡°En serio, ?Est¨¢s bien?¡± (Warth) ¡°Solo estoy un poco mareado pero no es nada¡­ D¨¦monos prisa en regresar.¡± (Aruh) Cuando llegamos a la sala donde nos separamos del grupo de Naku, le ped¨ª a Arachne que escoltara a los tres a la salida. ¡°Voy a buscar a los dem¨¢s en la mazmorra.¡± (Aruh) Arachne sigui¨® mis instrucciones mientras que yo me dirig¨ª hacia donde sent¨ªa las presencias de las chicas. ¡­ ¡°?Aruh! ?Que sorpresa encontrarte!¡± (Naku) ¡°La ruta que tom¨® lo llev¨® hasta aqu¨ª, joven Aruh? ?Donde estan Arachne y los dem¨¢s?¡± (Agatha) ¡°?Hisss!¡± (Medea) Fui recibido inmediatamente con abrazos en medio del combate. Encontr¨¦ al grupo luchando contra un enjambre de porponis, era una aniquilaci¨®n por parte de mis chicas y entes; mientras que los dem¨¢s miembros de las Hachas estaban en un rinc¨®n, descansando. Pausando su combate al verme, las chicas dejaron a Barker y a Quetzal encargarse del resto¡­ Lo cual no significaba una diferencia, ya que el par destruia con facilidad a los monstruos. ¡°No, hemos tomado la ruta de regreso¡­ Arachne fue a escoltar a los dem¨¢s afuera.¡± (Aruh) Naku guard¨® silencio por un rato. ¡°¡±Es Dob, ?cierto?¡± (Naku) ¡°As¨ª es, y lleg¨® con Perik y las otras agentes.¡± (Aruh) ¡°Ya veo¡­ Entonces demos por terminado el entrenamiento el dia de hoy¡­ Ustedes, ?P¨®nganse de pie!¡± (Naku) Los mercenarios obedecieron y se pusieron de pie haciendo uso de mucho esfuerzo. ¡°Me gustar¨ªa saber qu¨¦ fue lo que pas¨®.¡± (Aruh) ¡°Se descuidaron y cayeron en una emboscada de porponis y murci¨¦lagos¡­ Desia los ha curado ya, pero no han recuperado sus fuerzas.¡± (Naku) ¡°La se?orita Naku les advirti¨® que no avanzaran pero el oro ensordeci¨® sus o¨ªdos.¡± (Varetsi) ¡°?Encontraron oro? Me sorprende que no lo haya extra¨ªdo alguien m¨¢s.¡± (Aruh) ¡°Es raro, as¨ª es¡­ Recolectamos un poco por ahora para mostrarselo a Schelt y a usted, joven Aruh.¡± (Varetsi) Varetsi me ense?¨® una pieza de un mineral dorado, pero no era oro, ni siquiera orihalcon. ¡°Es pirita, parece oro pero es de hecho una mezcla de azufre y hierro.¡± (Aruh) ¡°Si, era demasiado bueno como para ser verdad¡­ Cre¨ª que hasta ahora le tem¨ªan a los monstruos y por eso no la hab¨ªan excavado.¡± (Varetsi) ¡°?Entonces es metal in¨²til?¡± (Desia) ¡°Para nada, la pirita tiene muchos usos.¡± (Aruh) No es tan valioso en la joyeria u orfebreria como lo es el oro, pero sus aplicaciones en la qu¨ªmica (y alquimia) son diversas¡­ ¡°Si lo necesitas, extraeremos todo ese metal.¡± (Naku) ¡°Je, je, gracias, pero tengan cuidado con los derrumbes, aunque fuera oro no valdr¨ªa la pena obtenerlo si algo les pasa¡­ Ahora, salgamos. Dob debio de haber despertado ya.¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ Eres tan dulce.¡± (Naku) ¡°Joven Aruh¡­¡± (Varetsi/Agatha/Desia) ¡°Hisss¡± (Medea) El cari?o mutuo se dispar¨® por las nubes, pero solo dije la verdad¡­ Ni el tesoro m¨¢s grande del mundo se comparar¨ªa al bienestar de mis chicas. ¡°Nos¡­ adelantaremos.¡± (Jolek) Tambale¨¢ndose, los mercenarios se dirigieron a uno de los pasajes de la sala¡­ Estaban tan d¨¦biles que hice que Barker los llevara en la espalda. ¡°Ah, por cierto, no solo encontramos metal¡­ ?Mira!¡± (Naku) Naku sac¨® un huevo de imp de su bolso y me lo mostr¨® alegremente. ¡°Encontramos un nido de imps y te trajimos esta huevo¡­ Varetsi dice que muy probablemente sea hembra.¡± (Naku) ¡°Pero eso es¡­¡± (Aruh) ¡°Ya te lo dijimos, no tenemos problemas en que surjan m¨¢s chicas con tu habilidad y las hagas tuyas¡­ Pensamos en traer todos los huevos que Varetsi dijo que eran de hembras, pero dado que aun estas reacio, este ser¨ªa un buen inicio.¡± (Naku) ¡°Se?orita Naku, acerca de que es un huevo de hembra, le dije que solo es un presentimiento como recolectora...¡± (Varetsi) ¡°Bueno, yo tambien lo tengo¡­¡± (Naku) Suspir¨¦ y sonre¨ª mientras hac¨ªa uso de mi psicometr¨ªa con el huevo. ¡°Listo, he formado el v¨ªnculo con la peque?a que est¨¢ adentro.¡± (Aruh) ¡°?Perfecto! Ahora tendr¨¢s dos imps¡­ Al parecer el otro huevo tambi¨¦n es de hembra.¡± (Naku) ¡®Aunque el de drake parece ser macho¡¯ agreg¨® Naku. ¡°Si mi predicci¨®n es acertada me gustar¨ªa ayudarle a conseguir los huevos de monstruos para encontrar a las hembras.¡± (Varetsi) ¡°No estoy en contra de conseguir machos. Barker y Quetzal son muy confiables¡­ Sin olvidar a Arachne.¡± (Aruh) ¡°?Harr!¡± (Barker) Barker gru?o orgulloso por mi halago, mientras que Quetzal alete¨® contento. ¡°Cierto.¡± (Agatha) ¡­ Al salir, nos encontramos con Mitena, Schelt y Cherry en la entrada, esperandonos. Las dos nos explicaron lo acontecido, que era justo como hab¨ªa sospechado. Dob hab¨ªa tra¨ªdo a Perik por petici¨®n suya de ver a Eugene y Keeva, pero cuando reci¨¦n lleg¨® y vio al tr¨ªo de cent¨¢urides, se desplom¨® inconsciente y tuvo que ser llevado a la tienda de campa?a de Eugene.. ¡°Lo mismo ocurri¨® con las tres agentes que lo acompa?aban¡­ Dob ya ha despertado y ha insistido en verlo cuanto antes pese a que le dijimos que se encontraba explorando la mazmorra, maestro.¡± (Mitena) ¡°Entiendo, vayamos entonces con ¨¦l.¡± (Aruh) ¡°Nosotras llevaremos esto a los carros.¡± (Schelt) Schelt y Cheery tomaron la carga que tra¨ªamos con nosotros y fueron en otra direcci¨®n. Por otra parte, Barker fue a llevar a los miembros de las Hachas del Bosque a su campamento en compa?¨ªa de Quetzal¡­ Sus energ¨ªas volver¨¢n cuando escuchen las noticias de Warth. Las chicas y el resto del grupo nos esperaban fuera de la tienda en donde se encontraba Dob. Perik estaba en compa?¨ªa de Keeva debido a que sus escoltas se hallaban indispuestas. ¡°Joven Aruh, buenas noches.¡± (Kristera) ¡°Buenas noches.¡± (chicas) ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) ¡°Buenas noches, mis amores.¡± (Aruh) Los rostros de alegr¨ªas de todas a verme hicieron que mi alma sanara. ¡°Regresaron temprano¡­ Sentiste al se?or Dob, ?verdad, Aruh?¡± (Fortuna) Le di un beso a Fortuna en la frente. ¡°Efectivamente¡­ Y tal como me lo imagin¨¦, fue mucho para ¨¦l enterarse de la transformaci¨®n de Calse, Nana e Iveris.¡± (Aruh) ¡°No vio a Iveris, solo a nosotras dos¡­ Somos las responsables de que Dob se desmayara.¡± (Calse) ¡°No tuvieron la culpa. No ¨ªbamos a ocultarle a Dob la transformaci¨®n de ustedes tres, y que se desmayara fue culpa de ¨¦l, no de ustedes.¡± (Aruh) Me dirig¨ª a la tienda, pasando a un lado de Perik y Keeva. El peque?o se arrodill¨® elegantemente como un palad¨ªn, as¨ª que me detuve justo enfrente de ¨¦l. ¡°Perik, ponte de pie.¡± (Aruh) Sigui¨® mi orden, pero no levant¨® la vista. ¡°?C¨®mo te has sentido? ?Todav¨ªa sientes alg¨²n malestar?¡± (Aruh) ¡°No, me siento muy bien¡­ gracias a usted, amo.¡± (Perik) Sonre¨ª y mir¨¦ a Keeva, quien asinti¨® al descifrar de lo que trataba de preguntarle con la mirada. Puse mi mano sobre la cabeza de Perik y este cerr¨® sus ojos por instinto¡­ ¡°Me alegro de que est¨¦s bien¡­ No hemos tenido la oportunidad de conversar adecuadamente, Perik.¡± (Aruh) ¡°Yo¡­ Yo¡­ Lo siento, amo¡­¡± (Perik) ¡°?Por qu¨¦ te disculpas? Existen motivos importantes por los que no hemos podido tratar el uno con el otro¡­ Y basta con lo de amo, ?No te han dicho que ya no eres un esclavo?¡± (Aruh) ¡°Si, me lo dijeron Dob y Kamu¡­ Pero¡­¡± (Perik) Levant¨¦ mi mano pidi¨¦ndole que no prosiguiera. ¡°Eres libre¡­ Y un invitado especial del reino¡­ As¨ª que nada de formalismos extremos.¡± (Aruh) ¡°Perik, los naga odiamos la esclavitud; por eso la palabra ¡®amo¡¯ no es de nuestro gusto.¡± (Naku) ¡°Pero si escuch¨¦ a esas tres personas referirse a amo de esa manera.¡± (Perik) Apunt¨® a Iveris y Nana. ¡°Eso es¡­ Por otras circunstancias, no porque sean mis esclavas.¡± (Aruh) La personalidad de Perik mostraba ser muy seria y honorable, al nivel de la de Eugene, as¨ª que parece que no aceptar¨¢ llamarme de manera informal. ¡°?Que tal el t¨¦rmino ¡®se?or¡¯ como lo hacen Eugene, Keeva y To?¡± (Aruh) Despu¨¦s de unos momentos silenciosos, Perik asinti¨®¡­ Lo invit¨¦ a que se quedara a cenar por mera formalidad, ya que mi conversaci¨®n con Dob promet¨ªa ser para largo¡­ Pero ¨¦l pidi¨® unirse al grupo que iba a preparar la comida y que estaba compuesto por Kristera, Agatha, Elin, Keeva y Mousa (por parte de los mercenarios) Acept¨¦ su petici¨®n. ... Entr¨¦ a la tienda acompa?ado ¨²nicamente por Naku y Fortuna. Las tres agentes compa?eras de Dob continuaban inconscientes, pero ¨¦l se hallaba postrado frente a la entrada de la puerta. Eugene nos recibi¨® tras notar nuestras expresiones de confusi¨®n. ¡°Bienvenido, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Gracias, Eugene¡­ Y bien¡­ ?Por qu¨¦ est¨¢ as¨ª?¡± (Aruh) ¡°Es una visi¨®n que jam¨¢s cre¨ª posible que pudiera presenciar.¡± (Naku) ¡°?Joven Aruh Hydran!¡± (Dob) Dob grit¨® con fuerza sin levantar la cabeza, haciendo que Lempo y Mitena abrieran la puerta de la tienda preocupadas por el esc¨¢ndalo. Les indique que todo estaba bien y regresaron afuera. ¡°Todo este tiempo he sido un ignorante de su gran valor para Eralgia, no, ?Para el mundo! Ahora entiendo mucho mejor la raz¨®n por la que la se?orita or¨¢culo lo despos¨®.¡± (Dob) ¡°No, no tiene idea.¡± (Fortuna) ¡°?En lo absoluto! No lo amar¨ªa tanto como lo hago si solo fuera por eso.¡± (Naku) Sintiendo mi rostro ponerse caliente y mi interior llen¨¢ndose de felicidad por las palabras de Naku y Fortuna, aclar¨¦ mi garganta le orden¨¦ a Dob que continuara mientras trataba de verme serio¡­ ¡°Tiene una habilidad m¨¢s valiosa que cualquier tesoro¡­ Un obsequio de los mismos dioses y un mensaje que afirma los ideales de Eralgia de tolerancia para todas las razas del mundo¡­ Usted tiene el don de traer a nuevas razas de personas usando como base a los animales¡­ Y me atrevo a pensar que tambi¨¦n purifica a los monstruos para incluirlos en el ritual de transici¨®n.¡± (Dob) Durante su explicaci¨®n, fue tal su ¨ªmpetu que levant¨® su cabeza, pero volvi¨® a bajarla. Nos limitamos a escucharlo, las chicas o Eugene ya debieron contarle el motivo que ten¨ªamos para explicar la transformaci¨®n de las tres cent¨¢urides. Esperaba que estuviera m¨¢s dudoso al respecto, pero acept¨® la teor¨ªa con facilidad. ¡°Su existencia es ahora tan o m¨¢s preciada que la de su esposa, el or¨¢culo de los naga¡­ Y en la m¨¢s temida.¡± (Dob) ¡°Eso me convertir¨¢ tambi¨¦n en la mayor prioridad de eliminaci¨®n para la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯... Es lo que tratas de decir, ?cierto?¡± (Aruh) ¡°Si, a eso me refiero.¡± (Dob) ¡°Dime, Dob¡­ La raz¨®n por la que viniste aqu¨ª, ?Es para informarme de alg¨²n avance del equipo de caza ¡®oficial¡¯ de Grezocalix? ?Una noticia sobre el se?or Allan?¡­ ?O de la facci¨®n?¡± (Aruh) Dob guard¨® silencio durante un rato. ¡°Ciertamente traigo noticias de los dos primeros temas y de otros menores¡­ Pero como usted sospecha, el motivo principal de mi visita es para hablarle sobre algo que ha ocurrido con respecto a la facci¨®n.¡± (Dob) Solo la voz de Dob me daba a entender que era un tema serio¡­ Especial 27 Especial 27: Escuadr¨®n de venganza. *Punto de vista de Karen* Recib¨ª una respuesta a la carta que le mand¨¦ a V¨ªctor Nauchin pidiendo verlo; le inform¨¦ sobre el goblin que lleva el naga, as¨ª que puedo saber que acept¨® mi petici¨®n sin tener que abrir el sello. Se trata de un man¨ªaco que gusta de coleccionar monstruos, no dejar¨¢ ir esta oportunidad de conseguir uno especial. Tambi¨¦n est¨¢n la ara?a y el lobo, pero pienso hablarle de ellos cuando lo vea en persona, solo en el caso de que dese¨¦ echarse para atr¨¢s. Incluso si es un partidario de la facci¨®n, su cobard¨ªa de no querer buscar problemas con mi padre lo convierten en un aliado impredecible. Pero lo necesito a ¨¦l si quiero tender la emboscada. Capturaremos a la or¨¢culo de camino a Menat¡­ Y esta vez, no fallaremos. ¡°?No vas a abrirla? Se supone que es del hombre que nos va a ayudar.¡± (Richard) ¡°No es necesario¡­ ?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s va a tardar?¡­ Tenemos que adelantarnos a ellos y llegar primero a Silvertha.¡± (Karen) ¡°No debe faltar mucho¡­¡± (Richard) Nos detuvimos en este pueblo para comprar algo que vamos a usar en nuestra venganza: un medicamento para aumentar la potencia masculina. Se me ocurri¨® que si vamos a hacer sufrir al naga oblig¨¢ndolo a ver como violan a sus mujeres enfrente de ¨¦l, deb¨ªamos hacer el castigo lo m¨¢s duradero posible. Le cont¨¦ de mi plan a los dos in¨²tiles que vienen conmigo y aceptaron participar gustosos. ¡°Se supone que tiene a m¨¢s mujeres a su lado, algunas son bestias y desechos¡­ ?Se atrever¨¢n a tener sexo con ellas?¡± (Karen) ¡°Lo har¨¦ con la maldita bruja de los naga, no me importa que no sea humana¡­ Quiero humillarla y hacerla sufrir.¡± (Richard) ¡°Bien, quiz¨¢s entre los hombres de V¨ªctor est¨¦n aquellos que tampoco tengan problemas en revolcarse con basuras.¡± (Karen) Mientras convers¨¢bamos sobre como solucionar el problema de quienes tendr¨ªan sexo con los blancos, el anciano alquimista sali¨® de su cuarto con una botella de barro en sus manos. ¡°Aqu¨ª est¨¢ su pedido¡­ Les advierto que solo deben usar una gota a la vez o sus corazones se detendr¨¢n.¡± (Alquimista) ¡°Esta bien. Tendremos cuidado.¡± (Richard) ¡°V¨¢monos, tenemos que llegar a la pr¨®xima aldea antes de que caiga el sol.¡± (Karen) ¡­ Al entrar en la regi¨®n de Goldtree, tomamos directamente la ruta hacia el sur, si ¨ªbamos hac¨ªa el noreste desde aqu¨ª llegar¨ªamos a Jimama, donde est¨¢ ese grupo de desechos, pero la ciudad es dirigida por un elfo y el Se?or de esta regi¨®n es un partidario de la facci¨®n de mi padre, el rey. This story has been stolen from Royal Road. If you read it on Amazon, please report itLos bosques est¨¢n llenos de bandidos que podemos manipular para crear caos en la ciudad y con suerte, se enfrenten al naga y lo maten¡­ Pero si llegan a matar a la or¨¢culo echar¨¦ todo a perder y tendr¨¦ problemas con mi t¨ªo. No se puede confiar en bandidos despu¨¦s de todo. ¡°?Que tal contratamos algunos bandidos para que ataquen al grupo y nos ahorramos este plan?¡± (Richard) Nos detuvimos a pasar la noche acampando en el bosque y planear nuestra estrategia, pero el idiota de Richard tuvo que sugerir la que acababa de desechar en mi mente. ¡°Estupido.¡± (Karen) ¡°Sabes, si no tuvieras a esos tres cuidando de tu trasero te¡­¡± (Richard) Una daga en su cuello fue suficiente para silenciarlo. ¡°Estos tres pertenecen a la fuerza de ¨¦lite de la facci¨®n¡­ Ten cuidado de c¨®mo le hablas a su alteza.¡± (hombre) ¡°Lo har¨¦¡­¡± (Richard) Aunque no pudieron prestarme el apoyo enter¨® de los ¡®Desertores de la Ruina¡¯, contaremos con fuerzas suficientes. Por ahora me acompa?an tres. ¡°Me agradabas m¨¢s cuando eras Diane.¡± (Richard) ¡°No me interesa. Durante ese tiempo solo estaba fingiendo.¡± (Karen) ¡°?Incluso desde que nos conocimos en la Academia? ?Dices que durante todo ese tiempo has estado fingiendo? Eres una mentirosa muy buena.¡± (Richard) ¡°Lo soy, ?Algun problema con ello?¡± (Karen) ¡°?Y todas las veces que tuvimos sexo tambi¨¦n fingias que lo disfrutabas?¡± (Richard) ¡°No, en verdad disfruto tener sexo, a¨²n con hombres como t¨².¡± (Karen) ¡°?Que tal ahora? ?Te gustar¨ªa tener un poco?¡± (Richard) Es tentador¡­ Quiero hacerlo, quiero hacerlo, quiero hacerlo¡­ Pero tengo que concentrarme en mi venganza, y ahora que mi Alex ya no est¨¢ no creo que sea tan divertido¡­ Maldita rata del rey¡­ Me asegurar¨¦ de torturarte hasta la muerte. ¡°Alteza¡­ Nosotros no tendr¨ªamos problemas en unirnos a la diversi¨®n.¡± (hombre) Mis guardaespaldas se ofrecieron para tener sexo tambi¨¦n¡­ Son dos mujeres y un hombre, podr¨ªamos tener acci¨®n de tres con tres¡­ ¡°Est¨¢ bien, un poco no har¨¢ da?o¡­¡± (Karen) Nos desvestimos todos y tuvimos sexo en el acto¡­ Se siente tan bien hacerlo al aire libre. ¡­ Amanec¨ª encima de Richard. Anoche decidimos probar la eficacia de la poci¨®n que compramos y fue tan efectiva como lo imaginamos. Richard, Homer y el hombre que me asignaron como guardaespaldas se corrieron dentro de mi y las otras dos mujeres como si no hubiera ma?ana. Con esta p¨®cima, un hombre podr¨ªa tener sexo f¨¢cilmente con diez mujeres antes de caer rendido. El ¨²nico motivo por el que no se ha vuelto popular es por su peligrosidad en dosis mayores a una gota en menos de medio d¨ªa. ¡°Es mucho¡­ Se escurre.¡± (Karen) Tengo que limpiarme y usar una poci¨®n contra el embarazo¡­ Soy el pilar de la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los ¡®Sucios¡¯, no puedo dar a luz al hijo de un don nadie. ¡°Ahhh¡­ Pero quiero tanto dejarlo adentro. Se siente muy bien.¡± (Karen) Al final, mi conciencia resulta vencedora sobre mi deseo y me limpi¨¦. Solo los miembros de la brigada continu¨¢bamos dormidos hasta ahora, los guardaespaldas estaban cuidando el per¨ªmetro de ataques de monstruos, o bien, preparando todo para continuar el viaje. ¡°Ya es de ma?ana, despierten ustedes dos.¡± (Karen) Son una desgracia como soldados al tener que ser despertados. Tras vestirnos y comer un poco de pan de centeno y carne seca de lobo, partimos de nuevo hacia Menat¡­ A este ritmo llegaremos a la regi¨®n en tres d¨ªas y a Silvertha en cinco¡­ Eso solo si nos damos prisa de verdad. Tenemos la ventaja sobre el blanco, que viaja con carruajes. ¡°No puedo esperar¡­¡± (Richard) ¡°No comas ansias. Los naga han perdido sus fuerzas estando fuera de Tulser, pero los monstruos que traen consigo son muy poderosos¡­ Pudieron decimar a la banda de ladrones m¨¢s peligrosa y escurridiza de la regi¨®n.¡± (Hombre) El guardaespaldas nos inform¨® de que tal haza?a convirti¨® al naga en el h¨¦roe de la regi¨®n. ¡°Malditos traidores¡­ Alabando a un desecho.¡± (Richard) El rostro de Richard se distorsion¨® en una mueca de profundo odio¡­ Es cierto, una de las razones por las que odia a la raza de los naga es por lo admirados que son. ¡°Y ni siquiera fue ¨¦l, sino sus monstruos¡­¡± (Richard) ¡°Eso habla de lo mucho que tenemos que cuidarnos de ellos.¡± (Karen) ¡°Si¡­¡± (Richard) ¡°Descuida¡­ V¨ªctor se especializa en cazarlos; seg¨²n lo que me cont¨®, tiene a dos subordinados a su mando que son capaces de luchar contra monstruos de nivel A por cuenta propia cada uno.¡± (Karen) ¡°Perfecto¡­ El naga va a caer.¡± (Richard) Asent¨ª al ver la sonrisa de Richard. Alex¡­ Matar¨¦ al que te apart¨® de mi lado y cumplir¨¦ nuestro sue?o de una Eralgia pura y libre de desechos. Capitulo 87 Cap¨ªtulo 87: Esa noche... Continuamos el resto de la conversaci¨®n durante la cena: un banquete de diversos tipos de carnes que ten¨ªamos (tanto de monstruos como de animales), verduras guisadas y licor¡­ Jugo para Perik y Medea ya que no son enanos o herreros (quienes pueden beber alcohol desde la infancia, esas fueron ense?anzas del maestro Fas que quedaron muy arraigadas en mi persona). Ni a Dob ni a los mercenarios les molest¨® que de vez en cuando coqueteaba con mis chicas¡­ Quiz¨¢s debido al ambiente festivo que trajo el alcohol. Pero dado que est¨¢bamos platicando de temas serios, las chicas y yo nos abstuvimos de dejarnos llevar. ¡°?Entienden? No deben de decirle a nadie sobre el alcance de la habilidad del se?or Hydran¡­ No hasta que se encuentre seguro en Igy.¡± (Dob) La forma en la que me llamaba demostraba mucho m¨¢s respeto tras enterarse del alcance de mi psicometr¨ªa. ¡°No s¨¦ por qu¨¦ est¨¢ tan asustado de que algo pueda pasarle¡­ Desde que lo enfrent¨¦ por primera vez supe que era poderoso, pero durante estos ¨²ltimos d¨ªas en Jimama me di cuenta de que su poder est¨¢ a un nivel que desaf¨ªa mi entendimiento.¡± (Warth) ¡°Eso es una exageraci¨®n, Warth¡­ Hablas como si fuera un ser sobrenatural.¡± (Aruh) ¡°?Y no lo eres? Aparte de ti no conozco a nadie que pueda destrozar de una patada a un monstruo tan duro como lo son las ratas acorazadas.¡± (Warth) Bueno, mi fuerza est¨¢ por encima que incluso el resto de los naga, pero¡­ ¡°O cortar a un monstruo en el aire y hacer que sus materiales caigan al suelo perfectamente limpios y desmantelados.¡± (Mousa) Quiz¨¢s mi t¨¦cnica sea buena¡­ ¡°O luchar durante horas sin siquiera sudar una gota¡­¡± (Sean) ¡­¡­...Muy bien, ya entend¨ª¡­ Pero incluso con todo eso no soy invencible. ¡°Es como ustedes dicen, pero el se?or Hydran sigue siendo una persona¡­ Y mortal. Si bien tiene habilidades formidables, las tienen otros...¡± (Dob) ¡°?Y otros tienen la habilidad de sacar un ej¨¦rcito de entre los monstruos?¡± (Warth) ¡°Estamos en camino a Igy no solo para estar a salvo, sino para evitar problemas en Eralgia.¡± (Aruh) ¡°?Evitar problemas?¡± (Warth) ¡°As¨ª es¡­ Si bien podemos quedarnos en Eralgia y enfrentarnos a la facci¨®n de los dementes, o a otros enemigos que pongan su mira en nosotros¡­ Hay un gran problema que me aqueja: Quiz¨¢s sea fuerte y tenga la capacidad de serlo a¨²n m¨¢s, pero¡­ No s¨¦ nada de pol¨ªtica.¡± (Aruh) ¡°Yo tampoco¡­¡± (Naku) Hasta ahora hemos estado dependiendo de Dob y del reino para muchas cosas, pero si nos involucramos en un asunto sin tener la habilidad o preparaci¨®n necesarias¡­ Las cosas se podr¨ªan poner muy feas. ¡°Por mi cabeza cruz¨® la idea de cazar a quienes est¨¢n detr¨¢s de nuestros problemas en el reino¡­¡± (Aruh) ¡°Por favor, le ruego que no lo considere.¡± (Dob) La voz de Dob se volvi¨® muy rasposa al escucharme¡­ ¡°Calma, fue un pensamiento pasajero que desech¨¦ r¨¢pidamente.¡± (Aruh) ¡°No me d¨¦ estos sustos.¡± (Dob) ¡°Llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que provocar¨ªa un gran desastre¡­ Incluso si salgo victorioso e ileso, me convertir¨ªa en un demonio ante los ojos de los ciudadanos que compart¨ªan la manera de pensar que la facci¨®n y el ¡®Se?or Racista¡¯. Si alg¨²n l¨ªder sobrevive y logra manipular a las masas enojadas¡­ Creo que ya se dan una idea de lo que quiero decir.¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Aunque fuiste muy espec¨ªfico.¡± (Warth) ¡°Es precisamente eso¡­. ?Es precisamente eso lo que m¨¢s deseamos evitar el rey y nosotros sus agentes! Como era de esperar del se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°??Justo como lo dijo?!¡± (Mousa) ¡°El joven Aruh es as¨ª de impresionante.¡± (Desia) ¡°...Si.¡± (Ursula) ¡°Es solo uno de los muchos escenarios posibles, pero es el m¨¢s temido.¡± (Dob) Acert¨¦ en mi teor¨ªa. ¡°Pero ahora que esos lacayos que quer¨ªan tenderles una trampa est¨¢n libres, van a tratar de venir por Naku¡­¡± (Fortuna) ¡°Esto y aquello son dos cosas muy distintas¡­ Si la brigada del drag¨®n tuerto quiere arreglar las cosas que dejaron pendientes, no tengo problemas en hacerles frente.¡± (Aruh) Esta vez no seguir¨¦ sus juegos¡­ ¡°Igual yo¡­ Les har¨¦ pagar a ese grupo de idiotas.¡± (Mitena) El incidente le provocaba un especial enojo a Mitena, sus ojos brillaron con una determinaci¨®n tremenda. ¡°Me responsabilizar¨¦ de la incompetencia de mis compa?eros y le ayudar¨¦ a librarse de ellos¡­ Solo le ruego que¡­¡± (Dob) ¡°?Dejemos viva a la princesa?¡± (Naku) ¡°Si, ser¨¢ parte de una sociedad que va en contra de la autoridad del rey¡­ Pero es de su misma familia¡­ Incluso yo me ver¨ªa obligado a castigarlos si la matan¡± (Dob) Entiendo, estar¨ªamos cometiendo ¡®lesa majestad¡¯ si tom¨¢ramos la vida de la princesa Karen¡­ ¡°Est¨¢ bien, no la mataremos¡­ Pero si usaremos algo de fuerza en su contra si la situaci¨®n lo amerita.¡± (Aruh) ¡°Sinceramente espero que eso no ocurra¡­¡± (Dob) ¡°Esa posibilidad no ser¨¢ un riesgo si tu y los dem¨¢s agentes logran descubrir y frustrar los planes que tiene antes de que los lleve a cabo.¡± (Aruh)Did you know this text is from a different site? Read the official version to support the creator. En verdad espero que as¨ª sea¡­ La princesa Karen debe de contar con muchos recursos que podr¨ªa usar contra nosotros¡­ Si nos ataca, temo por la seguridad de las chicas, cuyos habilidades no se han desarrollado lo suficiente todav¨ªa. ¡°Le garantizo que as¨ª ser¨¢.¡± (Dob) ¡°No es una promesa tan confiable dado que el plan de tu amigo agente la dej¨® ir para que hiciera caer a m¨¢s de sus c¨®mplices us¨¢ndonos como carnada.¡± (Naku) ¡°Y es¡­ la segunda vez nos usan.¡± (Agatha) ¡°Me disculpo profundamente¡­ De verdad. Interferir¨¦ en los planes de Terr y arrestar¨¦ a la princesa antes de que intente hacer algo.¡± (Dob) ¡°?Sabes al menos donde se encuentra ahora?¡± (Aruh) ¡°Recib¨ª un reporte de que ella, Richard Almond, Homer Antonk, y otros tres pasaron por el pueblo de Chufren, aqu¨ª en Goldtree¡­ Pero no vienen hacia Jimama, sino al sur.¡± (Dob) ¡°?Al sur? ?No ser¨¢ que intentan ir tras el se?or Allan?¡± (Naku) Blair y Fortuna se pusieron de pie, asustadas. ¡°No, no es as¨ª¡­ La ruta que confirmamos ha tomado el se?or Dewell es distinta, separada por 8 d¨ªas de diferencia.¡± (Dob) ¡°Puede que solo hayan tenido un error de c¨¢lculo y tomaron el camino equivocado¡­¡± (Blair) ¡°Padre a¨²n puede ser su blanco.¡± (Fortuna) ¡°Eso es a¨²n m¨¢s improbable¡­ Todo apunta a que las personas que acompa?an a la princesa Karen son agentes de un grupo conocido como ¡®Desertores de la Ruina¡¯...¡± (Dob) ¡°?¡¯Desertores de la Ruina¡¯?¡± (Aruh) ¡°Son el equivalente a los agentes del rey¡­ Tienen su propia red de informaci¨®n, y algo como un error de ruta no es factible.¡± (Dob) ¡°Hablanos mas de ese grupo¡­¡± (Aruh) Algo sobre ese grupo me dio mala espina. ¡°Al igual que aquellos que servimos a su Majestad, los Desertores de la Ruina son militares de ¨¦lite que se especializan en misiones de espionaje, protecci¨®n de personas importantes, y asesinato. Conocemos muy poco sobre sus identidades, especialmente del l¨ªder de la organizaci¨®n y mano derecha del se?or Peter¡­ Un hombre apodado ¡®Cuervo Sangriento¡¯.¡± (Dob) Dob agreg¨® que lo ¨²nico que se sabe de ¨¦l es que su raza es humana y tiene tanta habilidad que ha matado incluso a blancos naga en las monta?as de Tulser; el ¨¦nfasis que Dob le dio a esa informaci¨®n la hac¨ªa sonar como una dura advertencia hacia mi persona. ¡°La ¨²nica raz¨®n que encuentro para que la princesa Karen no tomara la ruta que le permitiera encontrarse con el se?or Dewell es porque tiene otros planes en mente.¡± (Dob) ¡°Quiz¨¢s se debe tambi¨¦n a recursos¡­¡± (Alice) ¡°Si, es probable¡­¡± (Naku) ¡°No lo entiendo, ?No dijo el se?or Dob que la respalda una organizaci¨®n con mucha fuerza?¡± (Warth) ¡°Es probable que no puedan brindarle dicho poder, as¨ª que lo est¨¢ buscando por cuenta propia o quiz¨¢s ya lo consigui¨® pero eso implicaba que vaya a otro sitio¡­¡± (Alice) ¡°Hacia el sur de Goldtree¡­ Quiz¨¢s en Menat¡­¡± (Aruh) Mmm, algo me dice que trata de reunir una fuerza con la cual tendernos una emboscada¡­ Les cont¨¦ mi teor¨ªa a todos y coincidieron con ella. ¡°Debe ser como usted dice, se?or Hydran¡­ Conociendo los m¨¦todos y alcances de la princesa Karen yo tambi¨¦n estoy seguro de que eso es lo que planea hacer.¡± (Dob) ¡°Entonces¡­ Lo que debemos hacer es continuar entrenando.¡± (Fion) Mitena asinti¨® y se puso de pie. ¡°Si quieren venir por nuestras vidas vamos a darles una bienvenida que no se esperaban¡­ Joven Aruh, quiero pedirle algo¡­¡± (Mitena) Su mirada reflejaba una mezcla de enojo y tristeza. ¡°Deje que sea yo quien mate a Richard Almond.¡± (Mitena) ¡°?Mitena?¡± (Agatha) ¡°Esta vez es muy probable que tengamos que enfrentarlo en un combate a muerte¡­¡± (Mitena) ¡°Es cierto¡­ Seguramente vendr¨¢ con todo hacia nosotros¡­¡± (Aruh) Aquella vez, antes de ser arrestado, dej¨® muy en claro su rencor hacia las otras razas que no son humanas, un desprecio tan fuerte que daba a entender que pondr¨ªa su vida en juego para ver sufrir al blanco de su odio. ¡°¨¦l no se rendir¨¢¡­ Pero su vida no es importante. Est¨¢ bien si muere.¡± (Dob) Dej¨¦ escapar un suspiro al escuchar las palabras¡­ Richard lo ve¨ªa como un amigo y Dob no tiene problemas en que lo matemos¡­ O quiz¨¢s porque lo conoce es que no le importa si muere¡­ ¡°Mitena, no tengo problemas en que as¨ª sea¡­ Pero quiero que me digas la raz¨®n por la que quieres hacerlo t¨²¡­ Creo que Richard Almond vendr¨¢ tras de m¨ª, por lo que deber¨ªa ser yo quien lo enfrente.¡± (Aruh) ¡°Eso lo s¨¦¡­ Pero no quiero que sienta culpa por ser t¨² quien lo mates, Aruh¡­ Quiero decir, maestro.¡± (Mitena) ¡°Ya¡­ Ya veo¡­ Ejemplo, te agradezco que te preocupes¡­ Pero debes saber que tengo la determinaci¨®n para hacerlo¡­ Su padre es alguien a quien le tengo mucha estima pero no la suficiente como para permitir que algo les pase a ustedes¡­¡± (Aruh) Se sinti¨® tan agradable cuando me llam¨® sin honor¨ªficos¡­ Mitena se hab¨ªa sonrojado tambi¨¦n al escucharme, pero se encontraba firme en su decisi¨®n de enfrentar a Richard Armond¡­ ¡°Mitena, en un combate no podemos darnos el lujo de elegir a nuestros adversarios¡­ Menos cuando no conocemos el alcance del adversario.¡± (Naku) Naku tiene raz¨®n, todav¨ªa no conocemos bien lo que la princesa Karen est¨¢ haciendo o el peligro que representa¡­ Ser¨ªa torpe solo lanzarnos en su contra. ¡°Mitena, s¨¦ que tambi¨¦n tienes otros motivos por los que deseas matar a Richard Almond, pero tambi¨¦n los tengo yo¡­ Pero debemos ajustarnos a un plan para poder librarnos de la brigada del drag¨®n tuerto y de quienes la apoyan sin sufrir bajas¡­ Es probable que incluso ni debamos luchar si recibimos la ayuda de Dob y los agentes.¡± (Naku) La sonrisa de Naku se volvi¨® muy c¨¢lida. ¡°Lo que importa no es qui¨¦n lo haga¡­ Sino que mueran.¡± (Naku) Warth y los suyos temblaron. ¡°Si.¡± (Mitena) Y Mitena acept¨® las palabras de Naku. Quise hacer un comentario sobre lo b¨¦licas que sonaron las palabras de Naku¡­ Pero en ese instante sent¨ª un tremendo pulso. Un poder sin precedentes¡­ Pero era conocido, muy familiar. ¡°?Qu¨¦ es esto? Es rid¨ªculamente superior de la ¨²ltima vez que lo sent¨ª.¡± (Aruh) ¡°?Qu¨¦ es lo que ocurre?¡± (Naku) ¡°?Monstruos?¡± (Blair) Todos se pusieron de pie y alertas; tomando sus armas al mismo tiempo que buscaban en los alrededores, tomaron mi repentino comportamiento como una se?al de peligro. Keeva tom¨® a Perik y lo acerc¨® a ella y a Eugene para protegerlo. ¡°Si, uno muy fuerte¡­ y est¨¢ por nacer.¡± (Aruh) Pero m¨¢s que monstruo, hay que referirsele como ente. La poderosa presencia que acababa de sentir ven¨ªa acompa?ada por la sensaci¨®n de un fuerte v¨ªnculo¡­ Y la ubicaci¨®n era el lugar donde ten¨ªamos los carros. ¡°?Hablas del drake, Aruh?¡± (Naku) ¡°As¨ª es. Vamos, quiero estar presente durante su nacimiento.¡± (Aruh) ¡­ ¡°Esto es¡­ ?Un drag¨®n?¡± (Jolek) ¡°Gran se?or de los tiempos antiguos¡­ Soy dichoso de estar frente a su presencia.¡± (Krok) ¡°Espera, Krok¡­ ?Que tienes?¡± (Jolek) Llegamos justo a tiempo para ver al peque?o drake rompiendo su cascar¨®n¡­ Y ante la mirada expectante de nuestro grupo, el de los mercenarios y Dob, naci¨® dando un peque?o gru?ido. ¡°Ruaaaar¡± (drake) La primera vez que vi a Spivula lo consider¨¦ m¨¢s un drag¨®n que un drake¡­ Pero este peque?o, su descendiente, lo superaba en ese aspecto¡­ Cuatro peque?as patas provistas de garras muy afiladas, un par de alas m¨¢s grandes que el resto de su cuerpo, una cola larga y fuerte, igual que el cuello. Sus fauces ya estaban provistas de l¨ªneas de dientes, y su cuerpo, de escamas gruesas y afiladas. Su apariencia hizo que Krok se arrodillara al verlo¡­ ¡°Los dragones son los reyes de los lagartos¡­ Las leyendas hablan que nosotros los lizardones somos sus descendientes¡­ Y como tal, voy a rendirle tributo.¡± (Krok) ¡°?No escuchaste que dijeron que es un drake?¡± (Joe) ¡°?Los drakes no tienen alas!¡± (Krok) ¡°Krok, puedo asegurarte que se trata de un drake¡­ Naku, Arachne y yo dimos caza a su madre en Tulser junto con otros nagas¡­¡± (Aruh) ¡°Pero¡­ Su apariencia¡­ Y ese poder en su mirada¡­¡± (Krok) ¡°Es una variaci¨®n¡­ O tambi¨¦n fue bendecido por los dioses¡­¡± (Warth) O las dos cosas al mismo tiempo¡­ Son muchas las cosas que estoy aprendiendo de mi psicometr¨ªa recientemente. ¡°Kurrh¡± (Quetzal) Quetzal salt¨® a un lado del peque?o drake y lo mir¨® con curiosidad¡­. En respuesta, el drake se le alej¨® y tom¨® una postura orgullosa. ¡°Oh, mirenlo¡­ ?Es tan lindo!¡± (Varetsi) ¡°Es muy orgulloso¡­ O m¨¢s bien, presumido¡­¡± (Agatha) ¡°Pero eso no le quita lo adorable.¡± (Varetsi) El peque?o drake me mir¨® fijamente¡­ Pude sentir su deseo de querer ser acariciado por mi, y as¨ª lo hice¡­ ¡°Ruaar~¡± (drake) Fue tal su dicha que extendi¨® sus alas, y al hacerlo produjo una fuerte ventisca que empuj¨® a todos¡­ ¡°?Kurrrrrrrh!¡± (Quetzal) La fuerza del aire fue tal que Quetzal sali¨® por los aires y tuvo que ser rescatado por Arachne. ¡°??Que clase de magia fue esa?! ?Fue incre¨ªblemente poderosa! Y de una criatura tan peque?a¡­¡± (Dob) Dob se tambale¨® como si fuera a desmayarse nuevamente¡­ Pobre, ha sido mucho para ¨¦l en tan poco tiempo. Pero resisti¨® y mantuvo la consciencia. ¡°?De verdad es un drag¨®n! ?Increible!¡± (Perik) Perik por otro lado, se emocion¨® mucho al ver la demostraci¨®n de poder. ¡° ?En definitiva es un drag¨®n!¡± (Krok) Y Krok siguio insistiendo en que el peque?o era una criatura legendaria¡­ Siendo testigo del poder del peque?o y del orgullo que ten¨ªa, lo nombr¨¦ Regis. Capitulo 88 Cap¨ªtulo 88: Cambios y c¨®mplices. Dob decidi¨® regresar a la ciudad una vez que despertaron las otras tres agentes, las cuales, al principio armaron un gran esc¨¢ndalo tras ver a Nana, Calse e Iveris nuevamente¡­ Pero luego de que fueran reprendidas por Dob y se les explicara la raz¨®n de existir de las tres cent¨¢urides, recobraron la calma y comenzaron a actuar tambi¨¦n muy respetuosas conmigo. Pero que tuvieran que regresar significaba que deb¨ªan llevarse a Perik. Hab¨ªa convivido con ¨¦l y averiguado un poco sobre su vida y su reino, adem¨¢s de que su presencia pon¨ªa de buen ¨¢nimo a Keeva y a Eugene¡­ As¨ª que me hubiera gustado que pasara la noche en el campamento en compa?¨ªa de la pareja, aunque no fue posible. ¡°Se?or Hydran, continuaremos investigando en lo que respecta a la princesa Karen¡­ Les mantendremos informados.¡± (Dob) ¡°Gracias, Dob¡­ No olvides tampoco lo de aumentar la seguridad del se?or Allan¡­¡± (Aruh) Fortuna y Blair estaban m¨¢s aliviadas al enterarse de que su padre no corr¨ªa un riesgo en su camino hacia aqu¨ª, pero quise eliminar a¨²n m¨¢s su preocupaci¨®n, as¨ª que le ped¨ª a Dob que incluyera protecci¨®n para que escoltaran al se?or Allan a Jimama. Tambi¨¦n existe el riesgo de que fuera atacado por monstruos o bandidos, as¨ª que aunque ya venga con escoltas, la ayuda adicional no estar¨¢ de m¨¢s. ¡°Ya lo acompa?an fuerzas mercenarias, pero delo por hecho¡­¡± (Dob) ¡°Por cierto¡­ ?Cuanto tiempo vas a seguir usando esa extra?a manera de hablar?¡± (Aruh) Lo vuelve mucho m¨¢s sospechoso. ¡°Es solo que su importancia ha aumentado¡­ Debo ofrecer mis m¨¢s grandes respetos.¡± (Dob) Como sea¡­ ?No ser¨¢ raro para un agente referirse a un civil con tal respeto? Se descubrir¨¢ mi habilidad. ¡°En todo caso¡­ Hasta que encuentre la manera de explicar la existencia de sus yeguas, le pido que no se pase¨¦n en p¨²blico por Jimama...¡± (Dob) Es cierto que debo de ocultarle la verdad a las personas que ya han visto a las tres en sus formas anteriores. Salvo sus nuevas partes humanas, el resto de sus cuerpos se ven iguales a antes de transformarse, no faltar¨¢ quien las relacione¡­ As¨ª que no puedo presentarlas como a Cherry y a Lempo, quienes son confundidas como extranjeras que no hablan el idioma de Eralgia. ¡°Muy bien, no nos moveremos de aqu¨ª hasta tener una explicaci¨®n razonable sobre ellas¡­¡± (Aruh) Tengo que idear una buena explicaci¨®n. ¡­ Esa noche, tras tener una larga sesi¨®n de sexo, tuvimos una lluvia de ideas para presentar a la tres cent¨¢urides en p¨²blico. ¡°Lamentamos ser un inconveniente, amo.¡± (Iveris) ¡°Dejen de decir eso¡­ No son culpables de nada. De hecho, estoy feliz de que ahora sean mis chicas.¡± (Aruh) Siempre quise mucho a las tres, pero ahora las amaba como mujeres. ¡°Se me ocurre una idea¡­ ?Que tal decir que sufrieron de la influencia por estar muy cerca de la mazmorra y se transformaron?¡± (Fion) ¡°No es una mala idea, pero tendr¨ªamos que explicar por qu¨¦ no le afect¨® a los dem¨¢s animales.¡± (Naku) ¡°?Y si se lo atribuimos a Grezocalix?¡± (Varetsi) ¡°S¨ª, podr¨ªamos decir que sus misteriosos poderes la hicieron mutar¡­¡± (Titanya) Bueno, hicimos la promesa de darles el cr¨¦dito a los soldados por la muerte de Grezocalix, as¨ª que si usamos esa explicaci¨®n, el gobierno local tendr¨ªa que guardar el secreto¡­ Pero se siente como si algo faltara en esa explicaci¨®n. ¡°Mejor a¨²n... ?Que tal si decimos que despu¨¦s de matar a Grezocalix encontramos algo en el fondo de la mazmorra que las hizo cambiar?... As¨ª no estar¨ªan relacionadas directamente a un monstruo temido.¡± (Alice) ¡°Esa es una excelente idea¡­ No solo el alcalde tendr¨ªa que esconder el secreto para mantener la fachada de que fue la brigada la responsable de matar a Grezocalix, sino que ser¨ªa dif¨ªcil bajar para tratar de desmentir que as¨ª fue.¡± (Fortuna) ¡°Entonces est¨¢ decidido, usaremos esa explicaci¨®n.¡± (Naku) Asent¨ª estando de acuerdo. Blair y Varetsi se lanzaron sobre Alice, cubri¨¦ndola de besos y caricias. ¡°Solo tengo una duda, ?Es necesario tomar tantas precauciones? Es cierto que hay enemigos detr¨¢s de la se?orita Naku, pero no han sido muchos los esfuerzos que han hecho por capturarla.¡± (Desia) ¡°Miau. Pienso igual, con los planes que tiene la facci¨®n de la eliminaci¨®n de los sucios, est¨¢n usando muy pocos recursos¡­¡± (Titanya) Naku se cruz¨® de brazos, poni¨¦ndose a pensar. ¡°Deben de tener circunstancias que les impidan actuar m¨¢s agresivamente en venir tras de m¨ª¡­ Si bien soy importante para los planes malvados de Peter Resengo, debe de tener otras cosas en mente¡­ En cambio, si se difunde la informaci¨®n que Aruh tiene la bendici¨®n de los dioses, sus actos contra nosotros o el reino podr¨ªan volverse m¨¢s atrevidos¡­¡± (Naku) El que exista un s¨ªmbolo que contradice sus creencias ser¨ªa un gran obst¨¢culo, contra el que usar¨ªa todas sus fuerzas¡­ ¡°En todo caso, debemos seguir entrenando para no ser motivo de preocupaci¨®n para el joven Aruh.¡± (Blair) Blair declar¨® en¨¦rgicamente, gan¨¢ndose gritos de aprobaci¨®n de las dem¨¢s¡­ Se habr¨ªa visto muy seria y genial si ella y Varetsi no estuvieran manoseando los senos e intimidad de Alice¡­ ¡°No nos dejes muy agotadas para ma?ana, Aruh.¡± (Naku) Habiendo resuelto la interrogante de c¨®mo presentar a Calse, Iveris y Nana, y luego de que el ¨¢nimo de todas por fortalecerse se hizo a¨²n m¨¢s grande, decidimos aprovechar el momento para entregarnos una vez m¨¢s al deseo. ¡­ Los siguientes d¨ªas fueron de intensa exploraci¨®n de la mazmorra y de un duro entrenamiento para las chicas y los dem¨¢s¡­ Regis demostr¨® ser muy poderoso y de tener un r¨¢pido crecimiento a la par de Barker, mientras que Quetzal lo hacia mas lentamente¡­ Pero ambos entes perdieron frente a Medea, quien en solo dos d¨ªas alcanz¨® un cuerpo totalmente desarrollado¡­ Obviamente se uni¨® a nuestros encuentros sexuales. Sus pechos son grandes y suaves, y le gusta frotarlos en mi cuerpo cuando tenemos sexo. ¡°Hisss¡± (Medea) ¡°Yo tambi¨¦n te amo, Medea.¡± (Aruh) Era muy cari?osa, lo que le gan¨® el amor de todas las dem¨¢s¡­ Especialmente de Naku, Cherry y Lempo.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Dentro de poco tambi¨¦n van a eclosionar los huevos de imp y todas esperan que sean hembras¡­ Pese al considerable aumento de chicas a quienes he convertido en concubinas, mi desempe?o sexual no ha disminuido y sigo lejos de quedar totalmente satisfecho¡­ Dir¨ªa que m¨¢s bien, cada vez me vuelvo m¨¢s resistente. ¡®Tu t¨¦cnica se compara a la de un dios¡¯, fue lo que me dijo una vez Naku mientras se dejaba poseer por un potente orgasmo que le ayud¨¦ a alcanzar. A decir verdad, me sorprend¨ªa que nos alcanzara la noche para dormir¡­ Los d¨ªas se fueron r¨¢pido y otra cosa que tambi¨¦n cambi¨® fue mi conexi¨®n con Hasos, mi ciervira¡­ Al parecer ella tambi¨¦n se estaba transformando, ya que comenz¨® a sentir deseo hacia mi persona como sucedi¨® con Calse, Iveris y Nana. Pero aparte de las hembras, mi psicometr¨ªa tambi¨¦n afectaba a los machos¡­ Rulf, mi otro cierviro... ?Se transform¨® en un ente! Alcanzando una altura de tres metros, su pelaje se volvi¨® rojo como el fuego y sus cuernos se volvieron de cristal (o de una sustancia parecida)¡­ Su fuerza era tal que pod¨ªa jalar el acorazado ligero por cuenta propia. ¡°Tambi¨¦n tendremos que decir que fue expuesto a la misma sustancia que Nana, Iveris y Calse.¡± (Fortuna) ¡°Solo espero que Hasos se transforme antes de que llegue el se?or Allan¡­ O se va a asustar.¡± (Naku) Y as¨ª fue, faltando dos d¨ªas para que llegara el d¨ªa de la fiesta y cuando arribara el se?or Allan, Hasos se transform¨® en una persona¡­ Una cent¨¢uride ciervira, o mejor dicho, una Cireta (c¨®mo decidimos llamar a su raza, mientras que la de Lempo era Shug y la de Medea Lamia). ¡°Yo dar¨¦ mi mayor esfuerzo por protegerlo, amo¡­ Le demostrar¨¦ que puedo ser de mucha utilidad m¨¢s que para solo cargar un carruaje.¡± (Hasos) Tal comentario le gan¨® una mirada de reproche de parte de Rulf. ¡°No que sea algo malo, camarada.¡± (Hasos) ¡°Bruuumf¡± (Rulf) ¡°Dicho esto¡­ ?Cuando puedo unirme al apareamiento? El aroma siempre lleg¨® hasta mi nariz, aunque jam¨¢s me interes¨® en ese entonces... Pero ahora, de solo recordarlo hace que mi cuerpo se caliente.¡± (Hasos) ¡°Hasos¡­ eres m¨¢s pervertida de lo que cre¨ª que fueras¡­ ?Bienvenida a bordo!¡± (Naku) Hubo muchas cosas que quer¨ªa discutir de ese comentario, pero lo dej¨¦ pasar. Y si, Hasos era muy pervertida y muy resistente¡­ Era la que m¨¢s tardaba en caer agotada despu¨¦s de Cherry y Fion. Tambi¨¦n me encargu¨¦ de crear armas y armaduras para Medea y Hasos. Para Medea hice una armadura de acero y seda junto con un b¨¢culo que ampliaba enormemente sus poderes m¨¢gicos; mientras que a Hasos le fabriqu¨¦ una armadura similar a las de Calse, Iveris y Nana, compuesta de acero para defender su cuerpo de mayor tama?o que el de otras razas¡­ Sin olvidar que sea f¨¢cil de retirar cuando necesitara ir al ba?o¡­ Oh, y no olvid¨¦ hacer los dijes faltantes, prueba de mi relaci¨®n con las chicas. En fin, estos d¨ªas han sido muy ajetreados y llenos de cambios en el grupo, pero se acercaba el d¨ªa en el que deb¨ªamos volver a la ciudad aunque todav¨ªa no hab¨ªamos completado la misi¨®n de exterminar a Grezocalix. ¡°Hoy es el ¨²ltimo d¨ªa que tenemos para llegar al fondo de la mazmorra.¡± (Aruh) Este d¨ªa deb¨ªamos cumplir la meta¡­ Ya est¨¢bamos cerca¡­ Pod¨ªa sentir el encuentro con el monstruo¡­ Y ten¨ªa que ser hoy. ¡­ Entr¨¦ de nueva cuenta a la mazmorra en compa?¨ªa del equipo de siempre, hab¨ªamos logrado crear un mapa grande y complejo con toda la b¨²squeda hasta ahora. ¡°Creo que Grezocalix debe estar por aqu¨ª¡­ Solo debemos encontrar un t¨²nel o un agujero que pueda conectarnos a una sala en esa parte.¡± (Aruh) ¡°Quiz¨¢s debamos tomar esta ruta y elegir este corredor esta vez¡­¡± (Sean) ¡°Concuerdo¡­ Vayamos entonces por ah¨ª.¡± (Aruh) Durante el trayecto nos enfrentamos a numerosos enemigos que hab¨ªamos descubierto durante los d¨ªas anteriores, como moscas siameses, rostros furiosos y pulgas diamante¡­ O bien, monstruos muy comunes como los milpi¨¦s venenosos azules, los murci¨¦lagos comeganado, o imps¡­ Estos ¨²ltimos eran los m¨¢s fuertes de toda la mazmorra; para mi y para Arachne no representaban una seria amenaza, pero para Warth, Mousa y Sean lo segu¨ªan siendo pese a lo fuertes que se hab¨ªan vuelto, y de haber aprendido a lidiar mejor con ellos. ¡°Tenga jefe, le ayudar¨¢ a disminuir el dolor¡­¡± (Mousa) Mousa le ofreci¨® una poci¨®n calmante a Warth debido al enorme corte en su hombro tras recibir un hechizo de los imps. ¡°Gracias¡­ Te has vuelto muy buena en solo unos pocos d¨ªas.¡± (Warth) ¡°Es gracias a las ensenadas del profesor Aruh y la profesora Desia¡­ ?No sabia que la alquimia pod¨ªa ser tan f¨¢cil de aprender!¡± (Mousa) ¡°Tambi¨¦n se debe a lo lista y aplicada que eres.. Llevas un total de solo 12 horas y ya has aprendido muchas de las recetas importantes y m¨¦todos que te hemos ense?ado¡­ Solo no olvides repasarlos todos continuamente.¡± (Aruh) ¡°?Si, profesor!¡± (Mousa) Haciendo uso de su magia junto con medicamentos, Mousa cur¨® a Warth y as¨ª retomamos nuestro avance... Y luego de varias horas, descendimos hasta una sala donde quise hacer un anuncio especial¡­ Hab¨ªa llegado la hora. ¡°Regresen a la sala anterior¡­ A partir de ah¨ª iremos solo Arachne y yo¡­¡± (Aruh) Mi declaraci¨®n caus¨® una moment¨¢nea sorpresa, los tres sab¨ªan lo que trataba de decir y solo asintieron para despu¨¦s marcharse. ¡°Aunque s¨¦ que no es necesario, d¨¦jame dec¨ªrtelo¡­ Ten cuidado.¡± (Warth) ¡°Gracias.¡± (Aruh) Este d¨ªa vine armado con ¡®Luna¡¯ y con ¡®Frenes¨ª¡¯, mis dos espadas. Ahora pod¨ªa producir una gran cantidad de da?o y exterminar al objetivo. ¡°Vamos, Arachne.¡± (Aruh) ¡­ Arachne y yo descendimos por un t¨²nel que bajaba en espiral¡­ Al final del cual encontramos lo que est¨¢bamos buscando. Luego de todos estos d¨ªas que pasamos explorando la mazmorra, por fin hab¨ªa llegado a la sala donde resid¨ªa Grezocalix. El espacio era muy poco para maniobrar debido a que el tama?o de la sala no era especialmente grande¡­ Adem¨¢s de que al contrario de las dem¨¢s habitaciones, esta ten¨ªa la apariencia de una simple cueva, con estalagmitas y estalactitas formando columnas que estorbar¨ªan en el uso de Frenes¨ª¡­ Solo podr¨¦ usarla para hacer estocadas. Grezocalix se encontraba en el estanque que estaba justo en el centro de la sala¡­ Traje conmigo un par de armas que he considerado ¨²tiles contra las resistencias del monstruo, entre ellas un c¨®ctel de fuego griego cuya f¨®rmula es de mi autor¨ªa y que decid¨ª agregar a mi lista de secretos. Justo cuando Arachne y no nos pusimos en posici¨®n, Grezocalix sali¨® de su escondite, se alz¨® hasta casi tocar el techo del cuarto. Desenvain¨¦ a Luna y tom¨¦ una granada de fuego griego, prepar¨¢ndome para iniciar el combate, cuando de pronto¡­ *Grurrr* Grezocalix gru?¨® suavemente¡­ No se trataba de una advertencia o un sonido de agresi¨®n, sino uno de felicidad¡­ No baj¨¦ la guardia pese a que su reacci¨®n al verme me tom¨® por sorpresa. Con movimientos lentos, Grezocalix descendi¨® hasta el suelo y qued¨® justo frente a mi. ¡°?Eh? ?Para mi?¡± (Aruh) Lo que me detuvo de atacarlo fue el hecho de que me ofreci¨® un trozo de carne de salamandra que tra¨ªa. Qued¨¦ perplejo mientras Grezocalix empujaba suavemente el trozo de salamandra para que lo aceptara¡­ No se ve¨ªa en lo m¨¢s m¨ªnimo enojado pese a que me encontraba armado y que nos hab¨ªamos enfrentado hace poco¡­ Incluso si no fuera ese el caso, soy un intruso en su guarida, lo l¨®gico ser¨ªa que me atacara. ¡°?Es por tu hija?¡± (Aruh) La raz¨®n por la cual se portaba tan amistoso era por mi relaci¨®n con Lempo¡­ Su sentido del olfato parece ser muy bueno (como imagino que nos encontr¨® en la ciudad), as¨ª que debe de saber de lo que ella y yo hacemos por las noches¡­ Grezocalix reaccion¨® ante mi pregunta, como si la hubiera entendido y estuviera asintiendo. ¡°Soy su pareja, es cierto¡­ Pero vine aqu¨ª con para matarte, ?No te molesta eso?¡± (Aruh) No es tonto y deber¨ªa deducir mis intenciones de pelear, pero en lugar de responder agresivamente, se comportaba como un suegro amistoso. ¡°Me pones las cosas muy dif¨ªciles¡­ Esta bien, lo aceptar¨¦, pero no puedo comerlo crudo¡­ Y para serte sincero, tiene mal olor¡­ Huele como si estuviera descompuesto.¡± (Aruh) Si lo comiera tendr¨ªa que acompa?arlo con muchas pociones. Contento porque al menos recib¨ª su obsequio, Grezocalix me pidi¨® que lo siguiera alrededor de la sala¡­ Arachne y yo nos relajamos un poco pero no bajamos la guardia en su totalidad. ¡°Los respiraderos de la mazmorra y los desag¨¹es fueron construidos por ti, ?cierto?¡± (Aruh) ¡°Gruuur¡± (Grezocalix) ¡°No me digas que las ratas acorazadas son las que excavan los t¨²neles seg¨²n tus ordenes.¡± (Aruh) Una de las cosas que notamos Warth, Mousa, Sean y yo mientras explorabamos la mazmorra, es que las ratas actuaban algunas veces como si algo las controlara¡­ Incluso si eran atacadas, muchas de las que excavaban no se defend¨ªan, y eran reemplazadas por otras si las matabamos. No solo las ratas, otras especies tambi¨¦n reaccionaban de manera sistem¨¢tica y extra?a: nos atacaban en las salas, pero si sal¨ªamos de ella, dejaban de perseguirnos¡­ No fue as¨ª todas las veces, pero me hizo pensar que algo influ¨ªa en este tipo de comportamiento. Grezocalix asinti¨®. Es incre¨ªble¡­ Un monstruo que controla y administra una mazmorra, parece algo salido de los videojuegos. Ya dec¨ªa yo que esta mazmorra estaba muy bien dise?ada, parec¨ªa m¨¢s una construcci¨®n que una formaci¨®n natural¡­ Y se requer¨ªa de una mente muy inteligente y h¨¢bil para planificar su estructura. ¡°?Que eres, Grezocalix? No me dir¨¢s que eres una persona reencarnada como yo, ?verdad?¡± (Aruh) Mis palabras lo confundieron¡­ Parece que no es la reencarnaci¨®n de alguien despu¨¦s de todo. ¡°Ahh¡­ Escucha, no tengo nada en tu contra, sino que gracias a ti ahora tengo a Lempo a mi lado¡­ Est¨¢ en contra de la filosof¨ªa de los naga matar a un ser viviente sin una causa de vital importancia como lo es la supervivencia¡­ Pero Grezocalix, representas un riesgo para la regi¨®n y sus habitantes¡­¡± (Aruh) ¡­ Regres¨¦ junto con Arachne a la sala donde Warth y los dem¨¢s nos estaban esperando¡­ Tra¨ªa conmigo el cuerpo deshidratado de Grezocalix. ¡°?Profesor! ?Lo logr¨®!¡± (Mousa) ¡°?Incre¨ªble! ?El monstruo es imponente incluso estando muerto!¡± (Sean) ¡°?Felicidades! No ten¨ªa duda en que vencerlas¡­ Aunque cre¨ª que perder¨ªas un brazo durante el encuentro.¡± (Warth) ¡°Gracias¡­ Pero no luch¨¦ con Grezocalix¡­ Esto es solo su muda para que pueda ser exhibida en Jimama.¡± (Aruh) ¡°?C¨®mo dices? ?Qu¨¦ pas¨® con el verdadero?¡± (Warth) Me rasqu¨¦ la mejilla. ¡°Lo dej¨¦ en paz¡­ Nos volvimos amigos.¡± (Aruh) ¡°................. ??QUEEEEEEE?!¡± (Warth/Mousa/Sean) Capitulo 89 Cap¨ªtulo 89: Celebraci¨®n de ¨¦xito. Mis chicas re¨ªan alegremente mientras que los miembros de las ¡®Hachas del Bosque¡¯ se ve¨ªan afligidos¡­ La raz¨®n era porque despu¨¦s de estos duros d¨ªas de b¨²squeda y entrenamiento, justo cuando ya hab¨ªa llegado hasta donde estaba Grezocalix, decid¨ª no enfrentarlo y simplemente traer una muda de su piel. ¡°Jefe¡­ Estos d¨ªas fueron en vano¡­ ?Porque si el se?or Aruh no quiso enfrentarlo mejor no lo hizo usted?¡± (Jolek) ¡°Muy simple¡­ ?Crees que me puedo comparar a un guerrero como ¨¦l? En el momento en que entr¨¢ramos a donde estaba Grezocalix nos habr¨ªa convertido en su almuerzo¡­¡± (Warth) ¡°Pero¡­ Fueron d¨ªas de arduo sufrimiento, peleando con monstruos desde que amanec¨ªa, temiendo por nuestras vidas al alejarnos del grupo para cagar¡­ ?La frustraci¨®n de estar rodeados de chicas y que estas sean inalcanzables y aterradoras!¡± (Jolek) Parec¨ªa como si Jolek fuera a llorar l¨¢grimas de sangre¡­ Pero su sufrimiento fue visto con asco por las chicas y por Mousa¡­ ¡°Pero fueron hombres inteligentes¡­ Adem¨¢s, no nos quedamos sin nada¡­ Tenemos el bot¨ªn que recolectamos.¡± (Warth) ¡°Es¡­ Es verdad¡­ ?Pero aun as¨ª¡­! Se supone que nos quedamos d¨ªas de m¨¢s en Jimama para matar al monstruo y asegurarnos de que no causara m¨¢s da?os¡­¡± (Joe) ¡°Grezocalix no causar¨¢ m¨¢s problemas¡­ Ese fue un incidente aislado.¡± (Aruh) ¡°Entonces no rompi¨® ningunos de los tres est¨¢ndares de caza¡­ Si Aruh dice que est¨¢ bien, entonces lo est¨¢.¡± (Naku) ¡°Que atacara Jimama se debi¨® a que tomamos su huevo¡­ Y por la informaci¨®n que le pude sacar¡­ Grezocalix fue quien cav¨® esta mazmorra, y en todo este tiempo fue la primera vez que sali¨® de ella desde que naci¨®.¡± (Aruh) ¡°?C¨®mo sabe eso?¡± (Julius) ¡°Tengo mis m¨¦todos¡­ Adem¨¢s, Grezocalix tambi¨¦n es el responsable de mantener a los monstruos bajo control; si lo matamos, la mazmorra se vendr¨ªa abajo y muchos de sus monstruos saldr¨ªan a buscar comida en los alrededores.¡± (Aruh) Hay muchos que perecer¨ªan adentro, pero otros son tan ¨¢giles que podr¨ªan salir sin problemas¡­ El problema es que los imps y otras especies que encontramos han mutado para volverse incre¨ªblemente f¨¦rtiles. Grezocalix parece tener un plan de contenci¨®n para cuando sus d¨ªas naturales lleguen a su fin (al parecer le falta mucho)... Y prefiero dejar que se encargue de llevarlo a cabo; tanto para la ecolog¨ªa de adentro como para la de afuera de la mazmorra. ¡°Si de verdad no va a ocasionar m¨¢s problemas, no tengo nada en contra de la criatura¡­ Pero continu¨® sinti¨¦ndome culpable de que atacara la ciudad.¡± (Warth) ¡°Como lo veo, que atacara la ciudad fue algo bueno¡­¡± (Fortuna) ¡°?Que cosa?¡± (Warth) ¡°Su aparici¨®n y el miedo que caus¨® en los pobladores lo convierte en un villano cuya ¡®muerte¡¯ traer¨¢ la felicidad y confianza de los habitantes de la regi¨®n en las fuerzas militares¡­¡± (Fortuna) ¡°?Es cierto! ?El plan!¡± (Mousa) Asent¨ª a la revelaci¨®n que tuvo Mousa. ¡°Geh, es como si hubieran confabulado con el monstruo.¡± (Warth) ¡°Pr¨¢cticamente.¡± (Aruh) ¡°Entonces¡­ As¨ª es como termina esta aventura¡­ Tuvo un final inesperado, pero fue divertida.¡± (Warth) Warth se ech¨® a re¨ªr, algo que sus hombres tambi¨¦n hicieron tras darse cuenta de que sus palabras ten¨ªan raz¨®n. En estos d¨ªas, adquirieron montones de tesoros y mucha experiencia. En comparaci¨®n de cuando reci¨¦n empezaron, se les ve¨ªa m¨¢s fuertes ahora. No solo las Hachas del Bosque se fortalecieron¡­ Nuestro grupo tambi¨¦n lo hizo. Aunque el tiempo fue poco, lo aprovechamos todo lo posible. No hab¨ªa nadie que no supiera luchar o defenderse¡­ Las t¨¦cnicas de las chicas que quisieron unirse a nuestras fuerzas de combate se volvi¨® tan buena, que un grupo de soldados ser¨ªa vencido sin dificultades por cada una de ellas. Lo mismo pas¨® con Eugene, quien se ve¨ªa muy jovial y de mejores movimientos¡­ Y por su expresi¨®n de confianza en su rostro, puedo deducir que se encuentra satisfecho con su crecimiento. Si bien, varias de las chicas a¨²n estaban lejos de estar al nivel de un guerrero, pod¨ªan defenderse de ser necesario. Sin mencionar que el n¨²mero de integrantes aument¨® considerablemente¡­ ¡°Schelt¡­ ?Est¨¢ encendida la forja?¡± (Aruh) ¡°Si, lo est¨¢.¡± (Schelt) ¡°Warth¡­ Puedo hacer armaduras para todos ustedes. Les dar¨¦ un descuento.¡± (Aruh) ¡°Je, ?Que conseguimos con 30 monedas de oro?¡± (Warth) ¡°Je-Jefe¡­ Eso es mucho dinero¡­¡± (Sean) Un gasto bastante grande. Bueno, siendo el equipamiento que proteger¨¢ sus vidas, es razonable. ¡°Armaduras de bronce eterno o de eruse¡­ Y gambesones de algod¨®n.¡± (Aruh) ¡°??Bronce eterno y eruse?! ?Esos son materiales que no usan ni los gremios de m¨¢s alto rango!¡± (Sean) ¡°Son¡­ Son el tipo de armaduras que usan ustedes.¡± (Jolek) Usamos algunos de esos materiales, pero el importante es el acero. ¡°No alcanc¨¦ en sitrian blanco¡­ Quiero las de eruse, son m¨¢s ligeras e igualmente son resistentes.¡± (Warth) ¡°Marchando¡­ Tengamos una fiesta para cerrar con broche de oro esta misi¨®n.¡± (Aruh) ¡°?Siiiii!¡± (chicas) El trabajo de preparaci¨®n fue repartido entre todas¡­ Iba a requerir mucho esfuerzo realizarlo todo. Muchas de las bocas por alimentar son muy grandes (los estoy viendo, Barker y Regis). Nada ni nadie se quedar¨¢ afuera del festejo¡­ Tenemos una mezcla especial de alimentos para los animales. Schelt, Arachne y yo ir¨ªamos a preparar las armaduras para los mercenarios, quienes nos pagar¨ªan con lo que consiguieron en la mazmorra. Al final, con todo lo que conseguimos, todos los carros terminaron llenos. Pero ahora hab¨ªa otro problema¡­ Nos faltaban animales de transporte¡­ No debimos hacerle caso a Dob y vender los caballos extra. Calse, Iveris, Hasos y Nana son mis mujeres ahora, y aunque no tienen problemas carg¨¢ndonos, hacerlo ahora tiene un significado sexual¡­ Por recomendaci¨®n de Ursula, usar¨ªa un glaron... Aunque jam¨¢s hab¨ªa montado uno. ¡°Yo puedo ense?arle, joven Aruh.¡± (Ursula) Acept¨¦ su oferta con gusto. ¡°Aruh, nosotras iremos a avisarle a Dob que cumplimos la misi¨®n.¡± (Naku) Naku, Agatha, Fortuna y Blair se ofrecieron a regresar a Jimama y contactar a Dob, a quien no hemos visto desde aquella noche¡­ As¨ª como informarse de c¨®mo progresa la brigada de h¨¦roes. ¡°Si, no se tarden mucho¡­ Las estar¨¦ esperando.¡± (Aruh) ¡°Esta noche comenzamos temprano.¡± (Fion) ¡°Y no es necesario que ahorremos fuerzas para ma?ana.¡± (Varetsi) Fion hizo un gesto con sus manos indicando nuestros planes, haciendo que Agatha y Blair se sonrojaran¡­ pero que tambi¨¦n asintieran felices. Fion y Varetsi, mis dos adorables pervertidas¡­ Les va a tocar castigo. ¡°?Por que siempre nos restriegan en la cara lo bien que se lo pasan? Jefe, ?Podemos ir a un burdel?¡± (Jolek) ¡°Torpe¡­¡± (Mousa) ?Mmm? ?Es esa una poci¨®n para dormir la que veo en manos de Mousa? No, es un laxante¡­ Menos mal. ... Schelt y yo trabajamos r¨¢pido creando las armaduras y gracias a la ayuda de Arachne con los gambesones y las piezas de cuero, terminamos en menos de dos horas. Tambi¨¦n me deshice de los c¨®cteles de fuego griego que fabriqu¨¦¡­ La mezcla no es tan vol¨¢til como para encenderse por s¨ª sola, pero sigue siendo extremadamente peligrosa para su almacenamiento. Solo har¨¦ esta sustancia cuando vaya a usarla y disolver¨¦ la que no use. Los preparativos para el festejo ya estaban tambi¨¦n terminados y todav¨ªa hab¨ªa luz natural. ¡°?Joven Aruh! ?Aqu¨ª tiene un poco de vino!¡± (Elin) ¡°Gracias, mi amor¡± (Aruh) ¡°?Kya! ?Joven Aruh!¡± (Elin) ¡°Excelente trabajo, Schelt. Toma, deja que te sirva a ti tambi¨¦n.¡± (Kristera) ¡°Ah, muchas gracias.¡± (Schelt) Est¨¢bamos esperando a que Naku, Agatha, Blair y Fortuna regresaran de la ciudad para iniciar el festejo¡­ Se est¨¢n tardando un poco. Sent¨¦ a Elin en mis piernas mientras me serv¨ªa vino. Luego de atendernos, Kristera y Elin fueron por Warth y los dem¨¢s para que les entregaramos sus armaduras¡­ No sin antes sentar a Kristera tambi¨¦n en mis piernas y llenarla de besos¡­ Ambas se retiraron muy sonrojadas. ¡°Joven Aruh¡­ Gracias.¡± (Schelt) ¡°?Mmm? ?De qu¨¦, cari?o?¡± (Aruh) ¡°Por todo¡­ Son muchas cosas como para mencionarlas una por una¡­¡± (Schelt) Schelt y yo nos vimos¡­ L¨¢grimas se formaron en los alrededores de su ojo; estaba sonriendo y ten¨ªa las mejillas enrojecidas. Era tan hermosa y adorable que sent¨ª el deseo de lanzarme sobre ella y hacerle el amor¡­ ¡°Lo amo, joven Aruh.¡± (Schelt) No pude resistir m¨¢s y me lanc¨¦ sobre ella¡­ Aunque solo nos dimos un apasionado beso, donde nuestras lenguas se acariciaron entre ellas. No nos percatamos de cuando las chicas y los mercenarios llegaron. ¡°Se ve delicioso ese beso¡­¡± (Nana) ¡°Fu, fu, fu¡­ Schelt tambi¨¦n tiene un lado muy atrevido.¡± (Elin) ¡°Miau, eso ya es bien sabido, Elin.¡± (Titanya) This story has been taken without authorization. Report any sightings.Schelt escondi¨® su avergonzado rostro en mi pecho mientras dejaba escapar algunos gritos de felicidad. ¡°Podemos regresar m¨¢s tarde hasta que terminen.¡± (Warth) En contraparte a la felicidad de las chicas, Warth y los mercenarios ten¨ªan expresiones de agobio¡­ Excepto Mousa, que alternaba su mirada entre donde est¨¢bamos Schelt y yo, y a Jolek. Ugh, siento deseos de unir a esos dos pero creo que no podr¨ªa hacerlo por m¨¦todos convencionales¡­ ?Es el somn¨ªfero en verdad la ¨²nica opci¨®n? Los ¨¢nimos del grupo de mercenarios volvi¨® cuando les ense?amos las armaduras. ¡°??Tan r¨¢pido?!... ?Woah! ?Son incre¨ªbles!¡± (Sean) ¡°Pensar que llegar¨ªa el d¨ªa en que vestir¨ªa una armadura de eruse¡­ El mes pasado tuvimos que subsistir de una dieta de frijoles y carne de liebre.¡± (Krok) Les ped¨ª que se probaran sus armaduras¡­ ¡°Son del tama?o justo¡­ Aruh, gracias por tu apoyo.¡± (Warth) Conmovido, Warth se arrodill¨® frente a mi, seguido de sus compa?eros. ¡°Espera, Warth¡­¡± (Aruh) ¡°Somos unos torpes ilusos¡­ Cre¨ªamos que hac¨ªamos el bien, pero nuestros sue?os de justicia fueron aprovechados por malas personas y nos convirtieron en c¨®mplices...¡± (Warth) ¡°Jefe¡­ Deje que contin¨²e¡­¡± (Jolek) Warth asinti¨® a la petici¨®n. ¡°Desde que lo conocimos, nuestras vidas han cambiado mucho¡­ Entendemos por qu¨¦ el se?or Yonzo y el se?or Dob lo respetan tanto¡­ Y aunque me toque sufrir, el por qu¨¦ tantas mujeres lo aman¡­ ?Son todos los naga as¨ª de incre¨ªbles? Me sorprende que todas las mujeres del mundo no se hayan mudado a Tulser.¡± (Jolek) ¡°Eso ¨²ltimo fue innecesario, torpe¡­ Disculpelo, profesor¡­¡± (Mousa) ¡°No hay cuidado.¡± (Aruh) ¡°Ajem¡­ Resumiendo¡­ Es nuestro h¨¦roe, se?or Aruh.¡± (Sean) ¡°Espera, Sean¡­ No seas tan cortante.¡± (Mousa) ¡°El gran Regis te castigar¨¢ si insultas al se?or Aruh.¡± (Krok) ?Eh? Parece que Regis se convirti¨® en la deidad de Krok¡­ ¡°Sean fue algo brusco pero directo y est¨¢ en lo cierto¡­ No hemos sido capaces de ayudarte mucho hasta ahora, solo hemos recibido¡­ Gracias a tu ayuda, Mousa es ahora una alquimista, nos ayudaste a crecer cuando se supone que deb¨ªa a ser al rev¨¦s¡­ Tu deseo de que ayudemos a salvar al mundo, lo cumpliremos¡­ Si encontramos algo en el norte que nos d¨¦ una pista, te lo comunicaremos inmediatamente.¡± (Warth) ¡°Iremos hasta Timancera o hasta Uvikuto si es necesario¡­ ?Incluso iremos a Mortrato!¡± (Joe) ¡°S-S¨ª¡­ Incluso a Mortrato.¡± (Sean) Ese lugar s¨ª que es odiado por el grupo¡­ Me pregunto por qu¨¦. ¡°Son valientes, miau.¡± (Titanya) Que decidieran ir a Mortrato caus¨® que Titanya y Varetsi los miraran con respeto¡­ Lo mismo con Fion y To. ¡°Les agradezco su ayuda¡­ Cuento con ustedes.¡± (Aruh) Como ¨²ltimo obsequio, Arachne les entreg¨® una manta de algod¨®n y al extenderla, exclamaron de sorpresa. ¡°Esto es¡­ ?Una insignia?¡± (Warth) ¡°En efecto¡­ Una imagen representa poder.¡± (Aruh) El gremio a¨²n no ten¨ªa un emblema que lo representara, as¨ª que se me ocurri¨® hacer uno¡­ Una propuesta muy atrevida a decir verdad, pero escuch¨¦ de Varetsi que hay gremios que los reciben de otros. El dise?o era sencillo: dos manos cruzando dos hachas con un grupo de tres ¨¢rboles al fondo adem¨¢s de la frase ¡®Justicia y Tenacidad, sean nuestras armas¡¯ inscrita en letras doradas. ¡°Gracias.¡± (Warth) La recibieron con gusto y la pusieron orgullosamente en un asta, us¨¢ndola como bandera. ... El grupo que fue a Jimama segu¨ªa sin regresar casi tres horas despu¨¦s, lo cual comenz¨® a preocuparnos y me hizo ir a averiguar lo ocurrido; pero durante el camino, pude ver sus siluetas acercarse, tambi¨¦n ven¨ªan Dob, una de las agentes, los j¨®venes de la brigada de Jimama, y la de la esposa del alcalde, la se?ora Sageon. ¡°?Se?or Aruh! ?D¨®nde est¨¢ el cad¨¢ver del monstruo?¡± (Siris) ¡°Bienvenida, se?ora Sageon, j¨®venes¡­ Est¨¢ por all¨¢, en nuestro campamento¡­¡± (Aruh) ¡°Al final sab¨ªa donde se encontraba la criatura¡­ Fue muy sucio de su parte esconderlo, ?Se burlaba de nosotros?¡± (Siris) ¡°Capitana¡­ Por favor, contr¨®lese.¡± (Rivsul) ¡°Si, el se?or Aruh solo nos estaba protegiendo¡­ No pudimos siquiera atrapar a ese monstruo en el r¨ªo.¡± (Eronde) ¡°El monstruo, Grezocalix, era muy poderoso¡­ Los j¨®venes no son d¨¦biles ni poco diestros, pero les faltaba mucho para poder enfrentarlo.¡± (Aruh) ¡°Ellos aceptaron darle el cr¨¦dito a la milicia¡­ A los miembros de la brigada.¡± (Dob) ¡°?Y ya le dije que no tiene sentido que sea as¨ª! ?Solo ser¨¢n unos farsantes si aceptan el cr¨¦dito de otros!¡± (Siris) El orgullo de la se?ora Sageon era admirable; me hizo darme cuenta del error que comet¨ª. De verdad parec¨ªa como si me hubiera burlado de la determinaci¨®n de los chicos y chicas de la brigada. ¡°Es cierto. Lamento haber jugado con su orgullo.¡± (Aruh) ¡°Espera, Aruh¡­ Es cierto que hicimos mal en no contarlo pero¡­¡± (Naku) Levant¨¦ mi mano, pidi¨¦ndole a Naku que me dejara continuar. ¡°A¨²n as¨ª, era algo que deb¨ªamos hacer¡­ La brigada est¨¢ llena de talento y potencial, llegar¨¢n a ser grandes h¨¦roes a quienes todos vean con respeto, por eso no pod¨ªa dejar que murieran en vano. No solo el poder de Grezocalix era muy grande, sino que la mazmorra era tremendamente peligrosa¡­¡± (Aruh) ¡°Pero ustedes pudieron¡­¡± (Siris) Golpee un ¨¢rbol que estaba cerca de m¨ª. Us¨¦ ¨²nicamente mi pu?o derecho y una t¨¦cnica que aprend¨ª de Naku para hacer creer que solo lanc¨¦ un solo ataque, cuando de verdad fueron seis. La violencia del ataque fue tal, que las ra¨ªces se desprendieron de la tierra, pero tuve la suficiente precisi¨®n como para hacer que el ¨¢rbol solo cayera y no salpicara astillas. ¡°Se necesitar¨ªa ese nivel para garantizar la supervivencia ah¨ª dentro¡­¡± (Aruh) ¡°Ah¡­ Ah¡­ Ah¡­¡± (Siris) La se?ora Sageon y los j¨®venes soldados miraron con asombro lo que hice¡­ Parec¨ªa como si sus ojos fueran a salir de sus cuencas. ¡°Los rompiste, Aruh¡­ En especial a ella.¡± (Fortuna) ?Mmm? La se?orita Strunt reaccion¨® distinto, solo sonri¨®¡­ Aunque no parec¨ªa como si estuviera tramando algo. ¡°Sab¨ªa que era poderoso, pero¡­ Se supone que¡­ los naga perd¨ªan sus fuerzas afuera de Tulser.¡± (Siris) ¡°Incre¨ªble¡­ Est¨¢ muy lejos de nuestro nivel, incluso si luchamos juntos.¡± (chico lizardon) ¡°Animense, ¨¦l dice que lograran volverse muy fuertes.¡± (Fortuna) ¡°Luego de ver su fuerza, deben estar frustrados, pero usen ese sentimiento para crecer¡­ Quiz¨¢s debieron enfrentarlo, as¨ª la lecci¨®n ser¨ªa m¨¢s efectiva.¡± (Blair) Dob se le acerc¨® a la se?ora Sageon. ¡°A¨²n no ha habido testigos de la apariencia del otro monstruo que est¨¢ causando estragos¡­ Usen esta oportunidad para renovar la f¨¦ de los ciudadanos, pueden continuar la caza de esa otra criatura en secreto.¡± (Dob) ¡°Agente Dob¡­¡± (Siris) ¡°El deber de un alcalde u otro l¨ªder designado por el Se?or de la regi¨®n donde gobierna, es la de cuidar el orden y mantener felices a los ciudadanos para evitar revueltas¡­ Hacerlo sin la ayuda del se?or Hydran habr¨ªa significado que tendr¨ªa que sacrificar a su hijo en una misi¨®n sin posibilidades de ¨¦xito.¡± (Dob) ¡°Espera, Dob¡­ Eso es excesivo.¡± (Aruh) ¡°No, es cierto lo que dice el agente Dob¡­ Sobreestim¨¦ mucho en la habilidad de Rivsul y en los dem¨¢s j¨®venes¡­ Me dej¨¦ llevar.¡± (Siris) ¡°No, madre¡­ Capitana. El culpable fui yo por insistir.¡± (Rivsul) ¡°De hecho, fue tambi¨¦n mi culpa¡­ Se supone que como l¨ªder deb¨ªa conocer nuestros l¨ªmites¡­¡± (Eronde) ¡°Muy bien, basta de esta cadena de culpa¡­ Al menos ya entendieron el punto¡­ Ahora, inspeccionemos el cuerpo e pong¨¢monos a idear la manera de darlo a conocer.¡± (Dob) ¡­ Al regresar al campamento, m¨¢s que una fiesta, se desat¨® el caos¡­ Gracias a Regis. ¡°?Un drag¨®n!¡± (Brigada/Siris/Dob) Incluso Dob grit¨®, y eso que ¨¦l ya conoc¨ªa a Regis¡­ Le debi¨® sorprender su tama?o (que ya alcanzaba los cuatro metros de alto). ¡°Groaaaar¡± (Regis) Con una actitud de ¡®?S¨ª, teman plebeyos!¡¯, Regis gru?¨®¡­ Pero esto le gan¨® una mirada de reproche de Arachne, haci¨¦ndolo bajar la cabeza con pena. ¡°?Oh, gran drag¨®n! ?Su descendiente se alegra de poder admirar su gracia! ¡° (chico lizardon) Al igual que Krok, el chico lizardon de la brigada se le arrodill¨® a Regis¡­ ?En serio va a pasar con todos los lizardones que lo vean? Cuando por fin regres¨® la calma tras el impacto al ver al joven drake nevado, lo siguiente que llam¨® la atenci¨®n fue la existencia de Hasos, Nana, Iveris y Calse. Naku y Fortuna ya hab¨ªan dado nuestro pretexto, as¨ª que la sorpresa fue menor. ¡°Encontr¨® un material sorprendente all¨¢ adentro...¡± (Eronde) ¡°Me hubiera gustado verlo antes de que se derrumbara el lugar.¡± (Siris) Invent¨¦ la historia de que tras sacar el cuerpo de Grezocalix y extrajera una muestra de la sustancia transformadora como bot¨ªn, la sala se derrumb¨®¡­ Solo para que la muestra se disolviera tras causar las transformaciones de mis yeguas y cierviros. ¡°Es mejor as¨ª¡­ Era una sustancia muy peligrosa.¡± (Dob) Dob nos sigui¨® el juego e hizo prometer que no se divulgar¨ªa informaci¨®n de dicho cristal de variaci¨®n o sus efectos como parte del plan.. ¡°Las cuatro estar¨¢n bajo mi custodia y de los dem¨¢s agentes del rey hasta que nos aseguremos de que no representen un peligro¡­ Bueno, las dejaremos con el se?or Hydran hasta que lleguemos a Menat¡­ ?Tambi¨¦n a esa otra!¡± (Dob) ¡°?Hisss?¡± (Medea) Estas entrando mucho en tu papel, Dob. Con ese ¨²ltimo comentario cre¨ª que relacionar¨ªan a Cherry y a Lempo con Calse, Hasos, Medea, Iveris y Nana¡­ Pero no fue as¨ª, debido a la diferencia que hay en las piernas¡­ No sab¨ªa que exist¨ªa esa forma de relacionar a las razas¡­ As¨ª que incluso si una persona luce como un lagarto humanoide (como lo son los lizardones), se le considera persona por caminar en dos piernas. Sinti¨¦ndome a salvo, llev¨¦ a la se?ora Sageon y a la brigada a que vieran los ¡®restos¡¯ de Grezocalix. ¡°Es aterrador¡­ Ya entiendo el miedo que caus¨® entre los guardias.¡± (Rivsul) ¡°El interior se ve algo vac¨ªo¡­ ?Es el est¨®mago? ?Es enorme!¡± (Siris) ¡°Esta es la piedra m¨¢gica.¡± (Aruh) Para cubrir el punto de que las piedras m¨¢gicas de monstruos raros deben ser entregadas al gobierno, us¨¦ una que le extraje a un monstruo dentro de la mazmorra y que ten¨ªa pensado usarla en algunas de las pociones que Desia y yo prepar¨¢bamos. No era que digamos grande, pero ten¨ªa una coloraci¨®n rosada, algo muy raro de encontrar. ¡°Es m¨¢s peque?a de lo que imagin¨¦ que iba a ser¡­ Pero el color es hermoso y ¨²nico.¡± (Siris) La se?ora Sageon tom¨® la piedra m¨¢gica de mis manos y la guard¨® en una bolsa de piel que le entreg¨® a la l¨ªder de la brigada. ¡°Se?or Aruh¡­ Quiero disculparme por mi arrebato de hace unos momentos. Usted solo quer¨ªa ayudar a la regi¨®n cuando ya hab¨ªa hecho lo suficiente como para ser considerado un h¨¦roe¡­ Y ahora decidi¨® darle el cr¨¦dito de esta haza?a a estos chicos para que los ciudadanos vivan en paz y tranquilidad.¡± (Siris) ¡°No se disculpe, si fue un poco ego¨ªsta de mi parte querer ocultarlo.¡± (Aruh) ¡°?No ser¨¢ as¨ª la pr¨®xima vez, se?or Aruh!¡± (chica maga) ¡°Nos volveremos fuertes para defender la regi¨®n por nuestra cuenta¡­ Y recibir su aprobaci¨®n.¡± (Rivsul) La mirada de todos los integrantes de la brigada estaba llena de deseo por crecer, de una f¨¦rrea voluntad, y de una pasi¨®n por querer ayudar a otros¡­ Estos son los verdaderos soldados que admiro¡­ Hubiera querido que fueran estos j¨®venes los que nos hubieran acompa?ado en un principio desde Irios. Mir¨¦ en los ojos de todos, pero la soldado Strunt evadi¨® la mirada¡­ Debo seguir estando en su lado malo. ¡°?Megan?¡± (Alice) El comportamiento de la se?orita Strunt dej¨® extra?ada a Alice, quien la conoc¨ªa muy bien. ¡°Quiz¨¢s tengamos que ocultar el hecho de que fueron usted y su equipo quienes mataron a Grezocalix, pero quiero que sepa que le ser¨¢ recompensado de nuestra parte¡­ Mmm, ?Que tal otro acorazado? Uno que sirva especialmente para transportar la comida de los animales y criaturas que lo acompa?an¡­ Pueden conservar a los cerdetoks que les prestamos¡­ Adem¨¢s de que ya recibimos al felhoas que pidi¨®.¡± (Siris) No me parece nada mal, se incrementar¨¢ a¨²n m¨¢s los animales y veh¨ªculos que llevaremos con nosotros, pero un medio para transportar alimentos es necesario. Haciendo un inventario tendr¨ªamos: -2 acorazados de provisiones -1 acorazado ligero -1 carro de mercader -2 carros de mercanc¨ªas -1 cierviro (Rulf) -4 cerdetoks -6 glarones -3 yeguas (la corcel de guerra de Mitena y dos que recibimos del alcalde de Galkanzo) -1 buey -1 felhoas¡­ Y eso sin contar a los animales de granja. ¡°Llenaremos el acorazado con avena, heno, tr¨¦boles, bellotas y mezcla para cerdetoks¡­ Aunque dudo que podamos darle suficiente comida para alimentar a su drag¨®n.¡± (Siris) ¡°Muchas gracias, aceptaremos con mucho gusto su oferta¡­Alimentaremos a Regis con lo que cacemos¡­¡± (Aruh) Aparte de la recompensa, tambi¨¦n acordamos el m¨¦todo con el cual presentaremos a la brigada como los que cazaron a Grezocalix ¡°Solo me queda recordarle que ma?ana llegar¨¢ el se?or de la regi¨®n. La fiesta va a ser en su honor como guerrero, as¨ª que no importa si llevan sus armaduras¡­ Pero nada de armas.¡± (Siris) ¡°Esperamos deseosos esa fiesta¡­¡± (Aruh) La verdad no tanto. Medea, Hasos, Calse, Iveris y Nana no podr¨¢n asistir¡­ Ninguna ten¨ªa inconveniente de esperar en los corrales, pero yo si lo tenia de hacerlas a un lado. De ah¨ª que quise hacer la fiesta de hoy. ¡°Hasta pronto, joven h¨¦roe¡­ Mandar¨¦ a estos chicos a recoger el cad¨¢ver de Grezocalix, pero eso ser¨¢ para ma?ana. Les deseamos que se la pasen muy bien esta noche.¡± (Siris) ¡°?Mi se?ora! ?Solicito permiso para quedarme y asistir en la protecci¨®n del cad¨¢ver de Grezocalix!¡± (Megan) ¡°.........Permiso concedido. Si se queda a vigilar, el joven Aruh Hydran, sus esposas, concubinas y sirvientes podr¨¢n relajarse y disfrutar m¨¢s de su celebraci¨®n.¡± (Siris) Warth frunci¨® el ce?o de sorpresa cuando fue llamado sirviente, pero termin¨® por sonre¨ªr. Y pese a que dije que estar¨ªamos bien sin ayuda, la se?ora Siris insisti¨®¡­ Acept¨¦ al ver a Alice contenta de que su amiga se quedara a pasar la noche¡­ Pero no me qued¨¦ muy conforme. ¡­ ¡°?Un brindis por estos d¨ªas que pasamos en la mazmorra! ?No dejemos que la fuerza que hemos adquirido se nos suba a la cabeza y nos frene de continuar entrenando!¡± (Naku) ¡°?Salud!¡± (Todos) Comenzamos con el festejo cuando la se?ora Sageon, la brigada, Dob y la agente se retiraron¡­ La pasamos muy bien conversando, bebiendo, comiendo y bailando¡­ Aunque los pobres varones de la brigada tuvieron que bailar entre ellos ya que fueron rechazados por todas las chicas¡­ Incluso por Mousa y la se?orita Strunt. No, To se apiad¨® de los chicos y se puso a bailar con ellos¡­ Aunque sus expresiones no eran las m¨¢s¡­ alegres por el detalle. La se?orita Strunt se la pas¨® conversando alegremente con Alice, con quien intent¨® coquetear sin mucho ¨¦xito¡­ De vez en cuando tambi¨¦n trataba de hacerlo con las dem¨¢s chicas (particularmente Naku, Blair y Varetsi), tambi¨¦n sin mucho ¨¦xito... Pero al parecer les susurr¨® algo en el o¨ªdo que hizo que cambiaran su actitud con ella y respondieran a sus coqueteos¡­ Tal actitud se expandi¨® entre el resto de las chicas, dej¨¢ndome perplejo. ¡°No pareces muy feliz de que se quedara.¡± (Fortuna) ¡°Quer¨ªa que todas se relajaran en la fiesta, pero su presencia impide que sea as¨ª para ellas.¡± (Aruh) Acarici¨¦ la cabeza de Medea, qui¨¦n estaba a mi lado. Si la se?orita Strunt se entera de la verdad las cosas se complicar¨ªan. ¡°Podemos embriagarla. As¨ª no se enterar¨¢ de nada.¡± (Fortuna) ¡°Buena idea.¡± (Aruh) Fortuna tom¨® una botella de vino... ¡°Deja que yo me encargu¨¦, Aruh.¡± (Fortuna) Y fue a donde estaba la se?orita Strunt¡­ Pero Naku le susurr¨® algo en el o¨ªdo, sorprendi¨¦ndola. Ambas conversaron algo y asintieron estando de acuerdo¡­ Qu¨¦ estar¨¢ pasando. ¡°?Keeva!¡± (Eugene) La voz asustada de Eugene me sac¨® de mis pensamientos. A mirar en la direcci¨®n donde estaba, lo vi sosteniendo a Keeva¡­ Por lo que fui r¨¢pidamente en su ayuda. Desia tambi¨¦n los vio e hizo lo mismo que yo, llegando primero. ¡°?Qu¨¦ es lo que ocurri¨®, Keeva?¡± (Desia) ¡°Estoy bien, solo estoy un poco mareada.¡± (Keeva) ¡°?Ser¨¢ una reca¨ªda?¡± (Eugene) ¡°Aparte de los mareos, ?Que m¨¢s sientes?¡± (Desia) ¡°N¨¢useas¡­ Y dolor de cabeza¡­ Pero no es mucho.¡± (Keeva) ¡°La revisar¨¦.¡± (Aruh) ¡°Ah, joven Aruh¡­ Por favor.¡± (Desia) ¡°Se lo ruego, mi se?or¡­ No deje que nada le pase.¡± (Eugene) En cuanto us¨¦ mi psicometr¨ªa con Keeva me di cuenta de lo que ten¨ªa. Me llen¨¦ de sorpresa¡­ Y dicha. ¡°Keeva¡­ Tienes dos d¨ªas de embarazo¡­ Felicidades.¡± (Aruh) Suerte que la habilidad para vincular de mi psicometr¨ªa no funciona en personas¡­ En lugar de eso me permite saber cu¨¢nto tiempo tiene un beb¨¦ de ser concebido¡­ ?Y Keeva acaba de quedar embarazada! ?Buen trabajo, Eugene! ¡°?Muchas felicidades a lo dos!¡± (Aruh) Eugene se desmay¨® en el acto¡­ Por unos segundos. ¡°Mi se?or¡­ ?Keeva est¨¢¡­? ?Keeva est¨¢¡­?¡± (Eugene) ¡°Si, est¨¢ esperando un beb¨¦ tuyo¡­ ?No vas a decirle algo?¡± (Aruh) Ambos se vieron con expresiones de sorpresa, que fueron cambiando gradualmente a unas de felicidad. ¡°?Que dicha! ?Felicidades a los dos!¡± (Desia) Y la pareja rompi¨® en l¨¢grimas de felicidad mientras se abrazaban. Especial 28 Especial 28: Los cazadores de monstruos. *Punto de vista en tercera persona* La ciudad de Silvertha, la tercera ciudad m¨¢s grande del reino. Un afluente de comerciantes se re¨²ne y vive en esta ciudad, conocida como la ¡®Gloria del Mercader¡¯. Aqu¨ª, opuesta a la escasez en las fronteras m¨¢s al sur, la abundancia se hace visible de esquina a esquina¡­ Carros, hogares, personas, se puede ver el lujo en todo. El oro, la plata y las gemas mueven a Silvertha¡­ Promesas se hacen de que se encontrar¨¢n con solo llegar aqu¨ª, pero si eso es cierto, faltar¨¢ por verlo. En una de las mansiones de la zona norte, en el barrio de los m¨¢s ricos entre los ricos, un anfitri¨®n recib¨ªa a un grupo de invitados con quienes esperaba ansiosamente encontrarse. Una exquisita mansi¨®n de cantera blanca, tan grande como un castillo, ubicada en un amplio terreno donde otros edificios de tama?o a¨²n m¨¢s monumental se hallaban construidos, ser¨ªa el lugar de encuentro de dos amigos. El due?o de estas fincas y anfitri¨®n, tambi¨¦n acababa de llegar hace poco, no se ve¨ªa muy apegado a esta mansi¨®n, pese a que ser¨ªa la envidia de cuantos la vieran.. ¡°Se?or V¨ªctor, hace tiempo que no ve a su majestad, la princesa Karen. ?No deber¨ªamos preparar un banquete para su llegada?¡± (mayordomo) ¡°No, la urgencia con la que me convoc¨® me hace pensar de que est¨¢ corriendo contra el tiempo¡­ Un evento tal como un banquete no ser¨¢ necesario.¡± (Victor) El hombre que esperaba a la llegada de la invitada, la tercera princesa de Eralgia y partidaria de la facci¨®n de la Eliminaci¨®n de los sucios, Diana Karen Viuden, era su amigo V¨ªctor Nauchin, un comerciante de esclavos y organizador de combates... fueran de personas o (su mayor pasi¨®n) de monstruos. ¡°Traje 300 de mis m¨¢s caros esclavos hasta esta ciudad de decadencia porque ella me prometi¨® que me conseguir¨ªa monstruos raros¡­ Como un hobgoblin de piel rosa. Si de verdad es cierto, valdr¨¢ la pena haber venido hasta ac¨¢.¡± (V¨ªctor) ¡°?El lujo de esta mansi¨®n no es suficiente para su adinerado trasero?¡± (??) Una chica lizardon que cuidaba la entrada de la habitaci¨®n junto a un musculoso hombre de su misma especie, maldijo entre dientes a V¨ªctor¡­ Pero su voz fue suficientemente audible para ¨¦l y para su compa?ero. V¨ªctor Nauchin mir¨® a la joven lizardon con ojos serios pero sin reflejar mucha emoci¨®n en su rostro, cuando se puso de pie, el hombre lizardon reaccion¨® asustado. ¡°Espere, mi se?or¡­ Mi hermana esta pasando por una etapa agresiva en su crecimiento como todas las hembras de nuestra especie¡­ Le ruego que tenga misericor¡­ gurhhh¡­¡± (hombre lizardon) Tratando de interceder por su insolente hermana, el hombre lizardon dio excusas que no sirvieron de nada. Otros guardias que estaban en la habitaci¨®n sometieron a ambos con golpes y cuerdas hasta que quedaron de rodillas y a merced de su se?or. Cuando V¨ªctor lleg¨® frente a la chica lizardon, le dio una parada en su rostro. ¡°?Darla!¡± (Hombre lizardon) La lucha del hombre lizardon para liberarse y ayudar a su hermana no fue suficiente, incluso sus grandes y bien desarrollados m¨²sculos no pod¨ªan contra el n¨²mero de hombres que lo estaban reteniendo¡­ ¨¦l solo pod¨ªa ver como V¨ªctor golpeaba a su querida familia. ¡°Tu, maldita lagartija¡­ ?Eres basura! ?Un desecho! ?Una bestia inmunda! ??Te crees graciosa?! ?Eh? ?Eres divertida? ?Eres un chiste! ?Te mostrar¨¦ lo que es verdadera diversi¨®n! ?Toma! ?Toma! ?Toma!¡± (V¨ªctor) Incluso con la fuerza y n¨²mero de patadas, la joven lizardon apenas se ve¨ªa lastimada¡­ Incluso sus ojos no mostraban el m¨¢s m¨ªnimo remordimiento por insultar a su se?or¡­ Su due?o.If you discover this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. ¡°Tu madre pagar¨¢ por tu estupidez.¡± (V¨ªctor) ¡°Eres un cobarde¡­ Un sucio cobarde.¡± (Darla) ¡°?Darla, por favor!... Mi se?or, yo aceptar¨¦ su castigo pero no le haga da?o a nuestra madre¡­ ?Le conseguir¨¦ sin falta a esos monstruos!¡± (hombre lizardon) ¡°Eso pasar¨¢ sin dudas, o me deshar¨ªa de ustedes tres en la hoguera¡­ Cuando regresemos a Mulch los har¨¦ presenciar como azoto a su madre¡­ ?Encierrenlos hasta que llegue la princesa Karen!¡± (V¨ªctor) ¡°?No! ?Le ruego clemencia, mi se?or!¡± (hombre lizardon) Las s¨²plicas fueron ignoradas y los dos hermanos fueron sacados de la habitaci¨®n¡­ La chica lizardon no dijo m¨¢s, pero en sus ojos brillaba la flama de la rebeld¨ªa. ¡°?Sucias pestes!¡± (V¨ªctor) ¡­ La chica lizardon y su hermano fueron llevados y aprisionados en un calabozo construido debajo de la mansi¨®n¡­ Pese a que V¨ªctor Nauchin no visitaba a menudo la ciudad de Silvertha, la mayor¨ªa de las jaulas estaban ocupadas por hombres, mujeres y ni?os de distintas razas, incluidos humanos¡­ La mayor¨ªa eran esclavos que fueron comprados para entretener a las personas que visitaban la arena de combate construida en las inmediaciones de la mansi¨®n (y tambi¨¦n propiedad de Victor). Los dem¨¢s eran bandidos pertenecientes a bandas o ladronzuelos callejeros que robaban para subsistir. Tambi¨¦n hab¨ªan algunos enemigos de V¨ªctor y familiares de estos que no hab¨ªan sido asesinados ya. ¡°Lo sentimos, Darla, Darwin. Fuimos muy duros someti¨¦ndolos.¡± (guardia 1) ¡°No, est¨¢ bien¡­ Ustedes se tienen que cuidar a s¨ª mismos¡­ La culpa la tuvo mi insensata hermana menor.¡± (Darwin) No hab¨ªa enemistad entre el hombre lizardon y los guardias de V¨ªctor que lo escoltaban a ¨¦l y a su hermana hasta sus celdas. ¡°Darla¡­ Tienes que cuidar tus palabras¡­ El se?or V¨ªctor no dudar¨¢ en matarlos a ustedes dos y a su madre si vuelves a insultarlo¡­ Lo hubiera hecho de una vez si no fueran tan h¨¢biles guerreros y cazadores de monstruos.¡± (Guardia 2) ¡°Ese maldito solo nos tiene bajo control porque tiene a nuestra madre como reh¨¦n¡­ Tengo tantos deseos de matarlo y arrancarle la cabeza para exhibirla como trofeo.¡± (Darla) ¡°?Quieres dejar de decir semejantes estupideces de una vez? Solo seguir¨¢s meti¨¦ndonos en problemas.¡± (Darwin) ¡°Que no te escuchen los carceleros, Darla.¡± (Guardia 1) ¡°?Hmp!¡± (Darla) ¡°Chicos¡­ Lo que acaba de decir ella¡­¡± (Darwin) ¡°No lo diremos, tranquilo.¡± (Guardia 1) ¡°Gracias.¡± (Darwin) Los escoltas, que parec¨ªan ser amigos cercanos al par de hermanos, los dejaron en manos de un carcelero para que los encerraran y se retiraron de vuelta con su se?or con sentimientos de pena en sus corazones. ¡°Se ven muy tristes por ustedes incluso siendo humanos¡­ ?Pero yo no! ?Caminen!¡± (carcelero) Aunque no tendr¨ªan problemas en matar al carcelero y escapar, hab¨ªan otros guardias armados con arcos o lanzas¡­ Y estaba el detalle de que su madre era un reh¨¦n. Darla y Darwin, los hermanos lizardon, fueron puestos en peque?as celdas contiguas donde apenas cab¨ªan¡­ Su carcelero y verdugo sonri¨® satisfecho de verlos inc¨®modos antes de retirarse. ¡°No ha sido muy distinto su trato con nosotros desde que ¨¦ramos ni?os¡­ ?Por qu¨¦ te comportas tan rebelde ahora?¡± (Darwin) La excusa de que Darla atravesaba por una etapa dif¨ªcil era una mentira. ¡°?Estoy harta!¡­ Harta de sus insultos, harta de sus malos tratos, harta de c¨®mo nos ve como si fu¨¦ramos inferiores a ¨¦l¡­¡± (Darla) ¡°Somos esclavos, es l¨®gico que seamos tratados as¨ª¡­¡± (Darwin) ¡°?No es m¨¢s bien porque somos lizardones? Muchos de los esclavos humanos son tratados con dignidad.¡± (Darla) ¡°Es cierto lo que dices. El se?or V¨ªctor tiene v¨ªnculos con personas de pensamientos muy radicales, y ¨¦l mismo lo es¡­ Pero mira a tus alrededores, aqu¨ª hay esclavos humanos que tambi¨¦n son tratados muy mal.¡± (Darwin) Darwin dej¨® escapar un suspiro viendo que su hermana Darla segu¨ªa teniendo una mirada cargada de resentimiento. ¡°Si quieres culpar a alguien de nuestra situaci¨®n, culpa a nuestro padre¡­ El fue el que se endeud¨® con el se?or V¨ªctor y nos conden¨® a una vida de esclavitud.¡± (Darwin) ¡°?No hables mal de pap¨¢! ?¨¦l fue enga?ado!¡± (Darla) ¡°Tal vez, pero sus sue?os se volvieron nuestra condena¡­¡± (Darwin) ¡°?Hasta cuando¡­? ?Hasta cuando podremos ser libres? ?Hasta cuando tendr¨¦ la oportunidad de matar a ese maldito? ?D¨ªmelo, hermano!¡± (Darla) ¡°............Hasta que deje de tener poder sobre nosotros¡­ Pero sabes lo que ello implica, ?verdad?¡± (Darwin) Hubo silencio como respuesta, Darla sab¨ªa que mientras su madre continuara con vida, V¨ªctor tendr¨ªa poder sobre ellos. No es raro que un esclavo mate a su amo; aquellos que deseen poseer a otros m¨¢s fuertes que ellos mismos y darse el lujo de tratarlos mal, deben tener los medios para evitar que eso pase. Para que los hermanos pudieran rebelarse, su madre necesitar¨ªa estar muerta. Aunque claro, tambi¨¦n tendr¨ªan que abrirse camino entre los guardaespaldas y dem¨¢s guardias de Victor para poder matarlo, y aun si lo lograban, quedar¨ªan marcados como asesinos y ser¨ªan perseguidos por los soldados del reino. No importa que tan mal lo trate su amo, un esclavo ser¨¢ un criminal si lo asesina. ¡°Tendremos algo de tiempo para que se te enfr¨ªe la cabeza¡­ Con suerte, el se?or estar¨¢ tan feliz que perdonar¨¢ tu afrenta una vez que capturemos los monstruos que desea.¡± (Darwin) Los dos pasaron dos d¨ªas dentro de esas inc¨®modas prisiones¡­ Pero en lugar de que tuviera el efecto deseado, el encierro s¨®lo sirvi¨® para acrecentar el rencor en Darla¡­ Y permitirle relacionarse y confabular con los otros presos del calabozo. Especialmente con una chica que, como ella, le ten¨ªa mucho resentimiento a V¨ªctor Nauchin. Capitulo 90 Cap¨ªtulo 90: El exterminio (Primera parte) Una dulce respiraci¨®n a mi o¨ªdo fue la prueba de que lo ocurrido la noche anterior no fue mentira; pero queriendo confirmar a¨²n m¨¢s la realidad de la situaci¨®n, acarici¨¦ el suave cuerpo que descansaba a mi derecha¡­ Sus leves gemidos de placer me fueron suficiente¡­ Si, lo hice. Todas mis chicas estaban presentes en la tienda, las hice m¨ªas con tanta energ¨ªa que estaban sonriendo en sus sue?os¡­ Algunas de ellas continuaban estremeci¨¦ndose. No era algo extra?o, cada noche era h¨²meda, c¨¢lida y llena de amor. Y eso no era diferente esta vez¡­ Salvo por un simple, pero enorme detalle¡­ A mi lado estaba la se?orita Strunt. No, su nombre es Megan¡­ ¡°Je, je, je¡­ Joven Aruh¡­ La quiero m¨¢s adentro¡­ Yo¡­ Tendr¨¦ a sus beb¨¦s.¡± (Megan) Estaba so?ando con la noche anterior. Mis caricias de hace poco la hicieron acurrucarse a mi pecho y comenzar a lamer mi cuello¡­ ¡°Si haces eso yo¡­¡± (Aruh) Sintiendo que mi ¡®¨¢nimo¡¯ se hab¨ªa levantado, Cherry se despert¨® a medias y vino hacia aqu¨ª¡­ Me mont¨® y volvi¨® a dormirse conmigo dentro de ella¡­ ¡°Cherry¡­ Eres una p¨ªcara.¡± (Aruh) Le di un beso en la frente para desearle que continuara teniendo dulces sue?os¡­ Con Megan a mi derecha, Fortuna a mi izquierda, y Cherry encima de m¨ª, tendr¨ªa que esperar hasta m¨¢s tarde para levantarme¡­ No es que ello me moleste, todo lo contrario, estaba lleno de felicidad. ¡­ Nos levantamos cuando el sol comenzaba a salir, pero decidimos disfrutar un rato m¨¢s de nuestra desnudez y conversar. ¡°Anoche fue el mejor tiempo de mi vida¡­ No cre¨ª que existiera un hombre que se atreviera a darle placer a una mujer con su boca.¡± (Megan) ¡°Aruh rompe con muchos tabues masculinos.¡± (Naku) No es pr¨¢ctica en Eralgia que los hombres les hagan sexo oral a sus mujeres¡­ O que al menos busquen algo m¨¢s que su propia satisfacci¨®n personal. Yo disfruto haciendo disfrutar a mis chicas¡­ No hay mejor estimulante que sus gemidos y gritos de placer. ¡°Lo siento, Alice¡­ Mi coraz¨®n ahora le pertenece al joven Aruh.¡± (Megan) Megan me estaba abrazando, totalmente pegada a m¨ª¡­ Casi pod¨ªa verse un aura de corazoncitos a su alrededor. Respond¨ª sent¨¢ndola en mis piernas. ¡°No tengo ning¨²n inconveniente con ello, Megan¡­ Solo recuerda que¡­¡± (Alice) ¡°Si, no dir¨¦ nada de Hasos y las dem¨¢s¡­ Tienen raz¨®n en ocultarlo, se armar¨ªa un gigantesco esc¨¢ndalo.¡± (Megan) ¡°Lo has aceptado muy bien¡­ Anoche estabas muy nerviosa cuando el joven Aruh comenz¨® a hacerlo con Iveris.¡± (Alice) ¡°La expresi¨®n de tu rostro fue un poco graciosa, la verdad.¡± (Fion) ¡°Fue algo as¨ª como ¡®?kuhh?¡¯, miau.¡± (Titanya) ¡°Bueno¡­ En mi defensa, cre¨ª que eran monstruos¡­¡± (Megan) ¡°?Oh? Pero Cherry, Lempo y Medea a¨²n no se transforman totalmente, ellas est¨¢n todav¨ªa dentro de la categor¨ªa de ¡®monstruo¡¯ si lo piensas bien¡­ ?No es as¨ª, ustedes tres?¡± (Naku) ¡°?Heoo!¡± (Cherry) ¡°Fyaa¡± (Lempo) ¡°?Hissss!¡± (Medea) Las tres asintieron felizmente. ¡°Bueno¡­ Pero est¨¢n en camino de ser personas, ?no? Eso es suficiente¡­ No me enter¨¦ de que Iveris ya lo era sino hasta despu¨¦s de escucharla gritar el nombre del joven Aruh¡­ Algo me hace pensar que fue a prop¨®sito.¡± (Megan) Las chicas evadieron la mirada acusadora de Megan, quien despu¨¦s volvi¨® a acurruc¨¢rseme. La noche anterior, luego de la gran noticia del embarazo de Keeva, la fiesta se anim¨® mucho. La felicidad se apoder¨® de todos los part¨ªcipes, quienes les desearon felicitaciones a la pareja¡­ Pero, a pesar de la gran dicha que sent¨ªan, tambi¨¦n creyeron que se aprovechaban de mi generosidad. Tras abrazar a cada uno, les hice saber lo contento que estaba por ambos. ¡®Atesoren a esta nueva vida¡¯ fueron mis palabras para ellos. Keeva iba a requerir de mucha atenci¨®n debido a su edad, pero estar¨ªa en mis manos y en las de Desia asegurarnos de que su embarazo sea saludable. Por otra parte, Eugene hizo el juramento de triplicar su esfuerzo para cubrir a su mujer¡­ Su hijo, Ian, segu¨ªa all¨¢ afuera¡­ Todav¨ªa tengo que encontrarlo. Luego de que empezara a hacerse tarde, hice que Eugene y Keeva fueran a descansar¡­ Fue entonces que Megan revel¨® sus intenciones de dormir conmigo. Su meta era obviamente Alice¡­ Pero no le import¨® tener sexo tambi¨¦n conmigo. Consiguiendo la aprobaci¨®n de Naku y Fortuna, nos acompa?¨® hasta la tienda y¡­ Henos aqu¨ª. ¡°Pero es incre¨ªble tu cambio de actitud hacia el joven Aruh¡­ Antes lo ve¨ªas como un rival y ahora¡­ Est¨¢s igual que nosotras.¡± (Blair) ¡°Hasta parecen mentira los d¨ªas de la academia.¡± (Alice) ¡°Oooh, todav¨ªa me gustan mucho las mujeres y siguen sin gustarme los hombres¡­ Claro, con excepci¨®n del joven Aruh.¡± (Megan) Tales palabras se ganaron la aprobaci¨®n de Naku. ¡­ Eugene, Keeva y To ya estaban de pie, comenzando con los preparativos de la comida¡­ Asimismo, los miembros de las ¡®Hachas del Bosque¡¯ estaban empacando. Kristera, Elin, ¨²rsula y Fion fueron a ayudar en las labores de cocina, mientras que los dem¨¢s fuimos a despedirnos de los mercenarios. ¡°?Todo listo?¡± (Aruh) ¡°...Si, tenemos todo lo necesario para nuestro camino hacia el norte¡­ Nos estableceremos en la ciudad de Malagar para probar suerte¡­ Les mandaremos un mensaje con Moneybird para decirles que tal nos fue.¡± (Warth) ¡°Si, suerte y no mueran.¡± (Aruh) ¡°Lo mismo digo¡­ Con ese grupo de locos detr¨¢s de ustedes tendr¨¢n que cuidarse muy bien¡­ Suerte con la princesa.¡± (Warth) ¡°Tendremos cuidado, gracias.¡± (Naku) En serio as¨ª ser¨¢, no vamos a ir gritando ¡®?Whaaa!¡¯ y a lanzarnos a un combate de buenas a primeras¡­ Dob y los agentes del reino nos mantendran informados sobre los actos de la brigada del drag¨®n tuerto y la facci¨®n de la eliminaci¨®n de los sucios y as¨ª adelantarnos a ellos. Incluso mover¨¢n los hilos para cortar los recursos que puedan usar en nuestra contra. ¡°......Tuvo mucha diversi¨®n anoche, se?or Aruh¡­ Lo felicito.¡± (Jolek) Su mirada estaba en Megan, quien a su vez estaba observando coquetamente a Mousa¡­ ¡°Profesor Aruh¡­ Profesora Desia¡­ Gracias por todo.¡± (Mousa) ¡°No dejes de estudiar, Mousa¡­ Y cuida muy bien de todos.¡± (Aruh) No se quedar¨ªan a desayunar con nosotros para ahorrar tiempo y llegar al siguiente pueblo en su ruta hacia el norte de Eralgia¡­ Pero les dimos raciones de viaje, que consist¨ªan en carne ahumada y encurtidos. ¡°Nos veremos nuevamente¡­ Hasta pronto.¡± (Warth) ¡°Hasta pronto.¡± (Aruh) ¡°?Cu¨ªdense y luchen por su ideales!¡± (Fortuna) ¡°Muchas gracias, se?ora Fortuna¡­ Usaremos los ideales que usted perdon¨® para el bien de otros¡­ Esta vez de manera correcta.¡± (Warth) Entre buenos deseos, y gratitud entre ambos grupos, las ¡®Hachas del Bosque¡¯ partieron hacia su nuevo destino¡­ Seguir¨ªamos en contacto con los kagytos, pero era triste separarse de buenos amigos. ¡­ ¡°Fue divertido pasar el tiempo entrenando en la mazmorra¡­ Casi muero un par de veces pero recordar¨¦ este lugar con cari?o.¡± (Blair) Nos preparamos para regresar a la ciudad. La fiesta ser¨ªa esta noche y deb¨ªamos prepararnos para ella¡­ ¡°Si, pero gracias al peligro al que nos enfrentamos es que ahora somos m¨¢s fuertes.¡± (Varetsi) ¡°Me¡­ Me voy a quedar atr¨¢s en comparaci¨®n tuya, Alice¡­ Incluso con el entrenamiento infernal de la capitana.¡± (Megan) ¡°Tiene que ser as¨ª si deseo combatir al lado del joven Aruh.¡± (Alice) El ¨¢nimo de Megan se desplom¨®, y viendo que sus palabras pesaron en su amiga, Alice la consol¨® con un abrazo¡­ The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon.La feliz expresi¨®n de Megan al ser abrazada por Alice demostr¨® que segu¨ªa queri¨¦ndola¡­ Quiero que tambi¨¦n nos acompa?e, la he vuelto mi mujer y quiero tenerla a mi lado; pero al igual que las dem¨¢s chicas de Irios, tiene su trabajo como soldado que cumplir. ¡°Pues puedo sentir algunos m¨²sculos m¨¢s en ti desde la ¨²ltima vez que nos vimos¡­ Pelear contra Grezocalix rindi¨® sus frutos¡± (Megan) ¡°De hecho, yo no lo combat¨ª¡­ Me un¨ª a los grupos de exploraci¨®n y campamento, pero no al del joven Aruh, solo ¨¦l y Arachne bajaron a¡­¡± (Alice) Alice se dio cuenta de algo y se tap¨® la boca, asustada¡­ Y me di cuenta del por qu¨¦... ¡°?Fue solo el joven Aruh qui¨¦n luch¨® contra la bestia? Con lo grandioso y fuerte que es, ya lo sospechaba.¡± (Megan) Megan no era mi esposa ni mi concubina¡­ Pero como me dol¨ªa mentirle sobre lo que en verdad pas¨®. ¡°No creo que haya problema con ella, Aruh.¡± (Naku) Mis pensamientos debieron reflejarse nuevamente en mi rostro, Naku me susurr¨® una propuesta muy peligrosa¡­ Si, Megan se ve¨ªa muy abierta ahora, pero segu¨ªa teniendo responsabilidades como soldado¡­ ¡°De hecho ya s¨¦ la verdad: No mat¨® a Grezocalix, ?verdad?¡± (Megan) Todos nos quedamos con la boca sellada por la impresi¨®n¡­ ?Como fue que se dio cuenta? ?Desde cuando? ¡°Esa reacci¨®n lo confirma¡­ Pueden tranquilizarse, no lo notificar¨¦¡­ Si el joven Aruh tuvo una raz¨®n para mentir, debe ser buena.¡± (Megan) ¡°?C¨®mo te enteraste, Megan?¡± (Alice) ¡°Muy simple¡­ Anoche estaba vi¨¦ndoles a ustedes mientras nos mostraban el cuerpo de Grezocalix¡­ Me di cuenta de que ocultaban algo.¡± (Megan) ?Por nuestras expresiones?¡­ Realmente subestim¨¦ a esta chica. ¡°Y resulta que estaba en lo cierto¡­ Lo ¨²nico que me preocupa es si Grezocalix no causar¨¢ m¨¢s problemas.¡± (Megan) ¡°No hubo necesidad de que convenciera a Aruh de cont¨¢rtelo¡­ ?Eres incre¨ªble, Megan!¡± (Naku) ¡°No solo entreno mi cuerpo, tambi¨¦n mi mente¡­¡± (Megan) En todo caso, no es necesario que deba de ocultarle la verdad sobre lo que ocurri¨® y por qu¨¦ tom¨¦ mi decisi¨®n. ¡° ?Entonces esta mazmorra era controlada por Grezocalix? ?Jam¨¢s hab¨ªa o¨ªdo de nada parecido! ?Es un gran descubrimiento!¡± (Megan) ¡°S¨ª, incluso si Grezocalix tiene m¨¢s cr¨ªas, muy probablemente sigan sus pasos y construyan otras mazmorras.¡± (Aruh) Mi preocupaci¨®n de que invadieran la regi¨®n pareci¨® ser en vano¡­ Viendo el h¨¢bitat de su especie me di cuenta de que era subterr¨¢nea¡­ Y sobre c¨®mo puede reproducirse¡­ Debe ser capaz de reproducirse con otras especies o de manera asexual. Mi psicometr¨ªa tuvo efectos en Lempo y con el tiempo se convertir¨¢ en una persona¡­ ?Seguir¨¢ conservando esos rasgos cuando ocurra? ¡°M¨¢s mazmorras¡­ Esta es m¨¢s antigua que Jimama, y la m¨¢s pr¨®xima de aqu¨ª est¨¢ a seis d¨ªas al sur, ?Estar¨¢n relacionadas?¡± (Megan) ¡°No lo s¨¦, tendr¨ªa que ver su estructura interna¡­ La que hizo Grezocalix est¨¢ tan bien dise?ada que me sorprende que no haya m¨¢s mercenarios o exploradores visit¨¢ndola.¡± (Aruh) ¡°Bueno, debe ser por su peligrosidad¡­¡± (Schelt) ¡°Muchos monstruos.¡± (Ursula) ¡°Si, ese es el motivo por el cual est¨¢ tan abandonada¡­ Pese a los buenos materiales que se pueden obtener de sus monstruos y los tesoros sin descubrir, no son muchos quienes vienen a la mazmorra sean militares, mercenarios o civiles¡­ Solo los mas experimentados se adentran.¡± (Megan) ¡®Quiz¨¢s pueda entrar con lo fuerte que me volv¨ª estos d¨ªas¡¯ susurr¨® para s¨ª misma. Una sonrisa p¨ªcara de su parte me hizo pensar que se le ocurri¨® una loca idea. ¡°Megan, no intentes hacer locuras.¡± (Aruh) ¡°No ten¨ªa pensado hacerlo¡­ Solo me imagin¨¦ haci¨¦ndolo.¡± (Megan) Pero esa sensaci¨®n no se fue incluso cuando me asegur¨® que no planeaba nada. Sent¨ª personas acerc¨¢ndose, eran los chicos de la brigada¡­ No les acompa?aban ni el alcalde ni su esposa. Llegaron a recoger el ¡®cuerpo¡¯ de Grezocalix. ¡°Ya vinieron por nosotros, ?Estamos listos?¡± (Aruh) ¡°Completamente, se?or.¡± (To) ¡°S¨ª, mi se?or.¡± (Eugene) Pusimos el ¡®cadaver¡¯ de Grezocalix encima del acorazado para transportarlo hasta una distancia segura¡­ De donde nos separaremos de la brigada y ellos lo llevar¨ªan el resto del camino hasta la ciudad¡­ Mientras que nosotros entrar¨ªamos a Jimama por otra parte. ¡°?No viene la capitana tambi¨¦n?¡± (Megan) ¡°No¡­ Solo el resto de tu equipo, Megan.¡± (Aruh) Megan dej¨® escapar un suspiro de alivio. ¡°Tenias que regresar temprano a la base, ?cierto?¡± (Alice) ¡°Ja, ja, ja, ja, ja¡­ Si. La capitana me va a servir como la cena de esta noche.¡± (Megan) ¡°No temas¡­ Todas vamos a interceder por ti.¡± (Fion) ¡°Miau. Somos las culpables de que est¨¦s en este l¨ªo¡­¡± (Titanya) Es cierto¡­ ¡°Sobretodo yo¡­ No dejar¨¦ que te lleves toda la culpa.¡± (Aruh) ¡°?Joven Aruh~!¡± (Megan) ¡°Que galante.¡± (Ursula) Cuando la brigada lleg¨® a donde est¨¢bamos, encontraron una escena de amor. ¡°?Groaaar!¡± (Regis) ¡°Harrrr¡± (Barker) Barker y Regis gru?eron con fuerza como si les estuvieran gritando a los chicos: ¡®Esperen un rato m¨¢s¡¯... Lo cual obedecieron y se volvieron en sus pasos. Tras disculparnos por los inconvenientes, regresamos con los chicos a la ciudad¡­ No sin una pl¨¢tica llena de halagos hacia mi persona, y de que el joven Rivsul se diera cuenta de algo¡­ ¡°??Ha¡­ Ha conquistado a Megan?!¡± (Rivdul) ¡°?Imposible! ?Totalmente imposible!¡± (brigada) Nada de Grezocalix¡­ Que tuviera sexo con Megan fue lo que caus¨® la mayor sorpresa entre la brigada. ¡°Pero¡­ Cre¨ª que solo le gustaban las mujeres.¡± (chica maga) ¡°Cuando sal¨ªamos a beber en nuestro tiempo libre siempre iba tras las chicas.¡± (chica arquera) ¡°?Que clase de poder secreto tiene?¡± (Eronde) ¡°?Que groseros! ?No me han dejado de gustar las mujeres! ?Es solo que ahora tambi¨¦n me gusta el joven Aruh!¡± (Megan) Completamente roja, Megan declar¨® gritando que le gustaba. ¡°?Eso! ?Buena chica!¡± (Fion) ¡°Es m¨¢s directa que una tigretaria, ?No crees, Fion?¡± (Mitena) ¡°?As¨ª es! ?Me agrada!¡± (Fion) Y entre gritos y exclamaciones de asombro¡­ Llegamos al punto donde nos separar¨ªamos de la brigada¡­ Megan fue con ellos. ¡°Llegaremos cuanto antes, Megan.¡± (Aruh) ¡°Si, por favor¡­ Me temo que no durar¨¦ mucho tiempo con la capitana.¡± (Megan) ¡°Buena suerte hasta entonces.¡± (Alice) ¡°Nosotros conseguiremos algo de tiempo¡­ No dejaremos que reciba su duro castigo por saltarse las pr¨¢cticas para tener sexo¡­¡± (Eronde) Con ese comentario pasivo-agresivo¡­ Megan nos fue retirada. ¡­ La ciudad estaba muy desierta por donde entramos¡­ La gran mayor¨ªa de los habitantes fueron a ver a la brigada entrar como h¨¦roes. Incluso desde aqu¨ª se pod¨ªa percibir el ambiente festivo. ¡°Oh, son los otros h¨¦roes de Goldtree¡­ Deber¨ªan ir a ver a la brigada de los ¡®Grandes R¨ªos¡¯, cazaron al monstruo que atac¨® la ciudad.¡± (guardia 1) ¡°?Tarado! Lo haces parecer como si los gloriosos h¨¦roes aqu¨ª presentes fueran unos incompetentes que lo dejaron escapar. Disculpen a este pobre diablo, no es muy listo.¡± (Guardia 2) De hecho, no lo hizo sonar como tal, pero t¨² s¨ª¡­ ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Arachne le lanz¨® miradas severas. ¡°?Lo sentimos! ?Abriremos las puertas de inmediato!¡± (Guardias) Mientras pas¨¢bamos a la zona interna de la ciudad, escuch¨¦ comentarios de algunos guardias sobre Hasos, Calse, Iveris, Nana, Medea, y sobretodo, Regis¡­ Ya no era Arachne quien provocaba espanto en las personas, sino el joven drake¡­ Y siendo tan orgulloso como lo es, le gustaba ser temido. ¡°Lo hace muy bien, joven Aruh¡­ Es un natural.¡± (Ursula) ¡°?Un natural?¡± (Aruh) ¡°Si, como Agatha nombra a las personas muy h¨¢biles¡­ El joven Aruh lo es en muchas cosas.¡± (Ursula) Una sonrisa se dibuj¨® en el rostro siempre estoico de ¨²rsula. ¡°Empezando en la virilidad...¡± (Ursula) ¡°Muchas gracias, Ursula. Seguir¨¦ esforz¨¢ndome por satisfacerlas.¡± (Aruh) ¡°A eso nos referimos, joven Aruh~¡± (Agatha) Un suspiro de felicidad vino desde el acorazado, tripulado por Agatha. Tras dirigirnos a la mansi¨®n que nos fue regalada, nuestro grupo se separ¨® en dos, donde solo Naku y yo ir¨ªamos con el alcalde para proclamar como h¨¦roes e iguales a los miembros de la brigada frente a la multitud, mientras que las chicas y los dem¨¢s se quedar¨ªan a prepararse para la fiesta de esta noche¡­ Y recibir al se?or Allan cuando llegue. ¡°Mmm, la esposa del alcalde dijo que podemos ir con nuestras armaduras¡­ Pero hay que pulirlas muy bien para la noche.¡± (Mitena) ¡°?Entendido! Dejar¨¦ todo el equipamiento bien reluciente.¡± (Schelt) ¡°Te ayudamos.¡± (Varetsi) ¡°Nosotras no vamos a asistir, Agatha¡­ No necesitas preocuparte por limpiarnos.¡± (Calse) ¡°?Ni hablar! No voy a descuidarlas.¡± (Agatha) Tras salir de tomar un ba?o con Naku y arreglarme, fui recibido por una escena de trabajo en equipo y colaboraci¨®n entre todas¡­ ¡°Mi se?or, puede irse tranquilo¡­ Todo estar¨¢ listo antes de que llegue el se?or Dewell.¡± (Eugene) Asent¨ª a las palabras de Eugene, y luego de una pausa en el trabajo para ser despedido a besos por mis chicas¡­ Naku y yo dejamos la mansi¨®n. ¡­ Nos encontramos con un grupo de soldados de buenas armaduras en camino a la casa del alcalde, iban en direcci¨®n a la nuestra. ¡°Saludos. Somos la brigada ¡®Alas del crep¨²sculo¡¯. Se nos orden¨® escoltar al joven Aruh Hydran a la presencia del alcalde. Nos disculpamos por no estar presentes de antemano y recogerlos desde su residencia.¡± (l¨ªder de brigada) ¡°Son muy atentos, gracias¡­ Estoy seguro que debe de ser un d¨ªa muy ocupado.¡± (Aruh) ¡°Gracias por su comprensi¨®n¡­ ?S¨®lo vendr¨¢n los dos? El alcalde y la capitana tienen preparados asientos para el resto de su grupo.¡± (l¨ªder de brigada) ¡°Si, solo iremos mi esposa Nakureshta Snakia y yo¡­ Mi otra esposa y concubinas, as¨ª como el resto de nuestro grupo permanecer¨¢n en la mansi¨®n que recibimos del alcalde.¡± (Aruh) El l¨ªder de la brigada asinti¨® y nos hizo de gu¨ªa junto con sus 30 subordinados¡­ Las brigadas las hay de tama?os variados, pero nunca superan los 15 elementos¡­ Y lo peor, todos estos soldados tienen un olor a sangre fresca en sus cuerpos. Naku y yo nos miramos disimuladamente, sospechando de esta dichosa brigada. La zona interna de Jimama estaba muy solitaria¡­ No sent¨ªa muchas presencias a mis alrededores¡­ Hubo un punto delante de nosotros, un callej¨®n debajo de un arco entre edificios, donde no ser¨ªamos f¨¢cilmente vistos. Estos tipos no pueden ser m¨¢s obvios¡­ Sobretodo a qu¨¦ tipo del tejado, le recomendar¨ªa usar un arco m¨¢s corto si quiere esconderlo¡­ Su funci¨®n deben ser evitar que escapemos. ¡°El silencio me est¨¢ poniendo un poco inc¨®modo¡­ ?Les parece si les cuento una de mis haza?as?¡± (Aruh) No hubo respuesta de parte de ninguno de los ¡®soldados¡¯... Quienes, creyendo que lo hac¨ªan de forma disimulada, trataban de rodearnos. ¡°Bueno, tengo esta an¨¦cdota divertida¡­ Cierta vez, Naku y yo nos encontramos rodeados de maleantes sin ninguna ayuda en las cercan¨ªas. Los sujetos se hicieron pasar por soldados, nos superaban por mucho y hasta ten¨ªan un arquero para¡­¡± (Aruh) El hombre que estaba justo a mi derecha trat¨® de enterarme un cuchillo en el cuello cuando les revel¨¦ que sab¨ªamos lo que tramaban. Detuve su brazo, y con mi mano, le arranque la cabeza y us¨¦ su cuerpo contra otro tipo que trat¨® de lanzarse sobre mi. Naku hab¨ªa esquivado dos ataques tambi¨¦n en su contra; sin desenvainar su espada, us¨® el cuchillo que le pas¨¦ (perteneciente al sujeto que decapit¨¦) para cortar los cuellos de otros tres atacantes que trataban de someterla, y us¨® la cabeza de uno de ellos para bloquear la flecha que el arquero dispar¨® en mi contra. Tom¨¦ un guijarro del suelo tras decapitar a seis enemigos y lo lanc¨¦ contra el tirador¡­ Su cabeza explot¨® en una mancha roja a la distancia. ¡°Den prioridad en matar al hombre¡­ ?Es el objetivo de la misiorghh!¡± (l¨ªder) El l¨ªder, junto a 10 de sus hombres, fue decapitado por Naku¡­ Un solo corte (que en realidad fueron tres) bast¨® para ponerle fin a un n¨²mero importante de nuestros enemigos¡­ Pero el p¨¢nico no se apoder¨® de ellos. ¡°?No desistan! ?Maten al naga!¡± (mujer enemiga) Est¨¢n bien entrenados¡­ No son maleantes cualquiera. A medida que los exterminabamos, sent¨ª una de las presencias de los alrededores tratando de alejarse¡­ Posiblemente se trataba de otro c¨®mplice. ¡°?Naku, nos esp¨ªan!¡± (Aruh) ¡°Estos tipos deben ser los que Dob mencion¨®¡­ Capturemos al esp¨ªa con vida.¡± (Naku) Ninguno de los asaltantes cedi¨® hasta el final¡­ Su objetivo era claramente acabar con mi vida antes que capturar a Naku. ?Acaso la facci¨®n ya est¨¢ al tanto de mi habilidad para crear nuevas razas? ?Como se habr¨¢n enterado?... No, ?Quien les dijo? ?Warth? ?Los mercenarios? No, ellos no son el tipo de personas que conspirarian con racistas. ?Dob? ?Sus compa?eras?...?Megan? Nadie que conozco lo har¨ªa¡­ Especialmente Megan. Fue entonces que me di cuenta de algo¡­ ?Porque es tanto mi cambio de actitud hacia ella? Si, tuvimos sexo, pero antes de eso, no me agradaba¡­ Pero ahora la amo profundamente. ?Es mi naturaleza como naga? En todo caso, primero quiero saber m¨¢s sobre estos tipos, haremos que el esp¨ªa hable¡­ Fuimos m¨¢s r¨¢pido que ¨¦l, apenas terminamos de matar a los falsos soldados iniciamos su persecuci¨®n y lo acorralados en un instante¡­ Lo dej¨¦ inconsciente para evitar que cometiera suicidio. ¡°Tendremos que posponer nuestra participaci¨®n en el festejo de Megan y el resto de la brigada¡­ Y tomar otro ba?o, estoy llena de sangre y grasa¡­ ?Aruh? ?Qu¨¦ ocurre?¡± (Naku) ¡°Estos tipos dieron sus vidas para matarme a toda costa¡­ No se me ocurre otra raz¨®n que sean miembros de la facci¨®n de la Eliminaci¨®n de los Sucios y esta se ha enterado de mi habilidad¡­¡± (Aruh) ¡°Si, tambi¨¦n me di cuenta de ello¡­ Y con los problemas que nos tomamos para tratar de ocultarlo¡­ ?Nos habr¨¢n traicionado algunos de los agentes o las hachas del bosque?¡± (Naku) ¡°......¡± (Aruh) ¡°?No estar¨¢s sospechando de Megan, o si?¡± (Naku) ¡°Estoy algo confundido acerca de ella¡­¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ A veces puedes ser ingenuo hasta convertirte en un tonto.¡± (Naku) ?Eso me doli¨®! Naku rara vez me dice palabras ofensivas, y solo ocurre cuando de verdad la hago enojar. ¡°?Cuanto tiempo sabe Megan de tu habilidad y cu¨¢nto tiempo ha tenido para compartir esa informaci¨®n con la facci¨®n de los est¨²pidos? Este ataque fue torpe pero bien organizado, como si ya estuviera planeado desde antes¡­ Si lo piensas bien, Dob, sus agentes y hasta Perik son m¨¢s sospechosos¡­ ?Porque no nos avisaron de que estos tipos estaban en la ciudad?¡± (Naku) ¡°Naku¡­ Tienes raz¨®n, soy un tonto.¡± (Aruh) Lo que dijo Naku tiene mucho sentido¡­ Dej¨¦ que pensamientos in¨²tiles opacaran mi juicio. Y ahora que recuerdo¡­ Desde ni?o he sido enamoradizo, ?Como pude sospechar de Megan? ¡°Bueno¡­ S-Si lo entiendes basta para mi¡­ No tienes que deprimirte as¨ª¡­ Perdona por ser grosera contigo.¡± (Naku) ¡°No, gracias por hacer que me diera cuenta de mi torpeza¡­ Debo evitar que se apodere seguido de mi para que no te decepciones.¡± (Aruh) ¡°...Eso jam¨¢s pasar¨¢, amor mio.¡± (Naku) Nuestros rostros estaban cubiertos de sangre enemiga, pero eso no fue impedimento para que nos di¨¦ramos un beso. Capitulo 91 Cap¨ªtulo 91: El exterminio (segunda parte) Cuando regresamos a la mansi¨®n, fuimos recibidos con preocupaci¨®n por estar cubiertos de sangre, y r¨¢pidamente revisados por Desia. Al verificar que est¨¢bamos bien, dio un suspiro de alivio. Tambi¨¦n feliz de que estuvi¨¦ramos bien, Schelt nos pidi¨® nuestro equipamiento para limpiarlo. Me alegr¨¦ de saber que todas estaban bien, los asaltantes s¨®lo nos atacaron a Naku y a mi¡­ Su plan estaba bien pensado y actuaron r¨¢pidamente cuando se enteraron de que me separ¨¦ de la mayor¨ªa del grupo¡­ Pero estaban presurosos y cometieron varios errores en la ejecuci¨®n (principalmente subestimarnos). ¡°Deje a este maleante en mis manos. Le sacar¨¦ todo lo que sabe, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Esta vez puede ser m¨¢s dif¨ªcil¡­ Estos tipos recibieron un buen entrenamiento y dieron sus vidas sin echarse atr¨¢s pese a la diferencia de poder.¡± (Naku) ¡°Aun as¨ª deje que lo intente, mi se?ora¡­¡± (Eugene) Eugene no parec¨ªa estar c¨®modo con torturar a este hombre, mir¨® de reojo a Keeva con una expresi¨®n de tristeza. ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) Pero Lempo se interpuso entre Eugene y el hombre que capturamos¡­ ¡°?Lo har¨¢s tu, Lempo?¡± (Aruh) ¡°?Fyaa!¡± (Lempo) Una respuesta afirmativa¡­ No tengo una certeza clara de sus m¨¦todos pero me imagino que no ser¨¢n adecuados para que las chicas, Eugene, Keeva y To lo vieran¡­ As¨ª que les ped¨ª que nos dejaran a los tres solos¡­ ...Y mi juicio fue correcto, ?Los m¨¦todos de Lempo fueron aterradores! Voy a tener pesadillas por verlos. Sintiendo que me hab¨ªa asustado, Lempo se lanz¨® a mis brazos, estaba claramente preocupada de que la viera con malos ojos. Acarici¨¦ su cabeza para tranquilizarla. ¡°Se necesitar¨ªa algo infinitamente peor que lo que acabo de ver para que deje de amarte, Lempo...¡± (Aruh) Lempo asinti¨® con una bella sonrisa. Antes de dejar pasar a alguien, le ped¨ª a Naku que trajera a Arachne para envolver los restos y poder deshacernos de ellos¡­ ¡°?Qu¨¦ fue lo que averiguaron?¡± (Naku) ¡°La raz¨®n por la que nos atacaron no se debe a que descubrieran la verdad detr¨¢s detr¨¢s de mi psicometr¨ªa como hab¨ªamos pensado¡­ Sino por Regis.¡± (Aruh) El arquero del grupo que nos atac¨® era un infiltrado en las fuerzas locales y se enter¨® por parte de la brigada (el chico lizardon para ser m¨¢s exactos) de que cont¨¢bamos con un drag¨®n¡­ Eso los asust¨® y los hizo formular un plan para deshacerse de m¨ª, su due?o y principal protector de Naku. Mataron a la verdadera brigada que vendr¨ªa a recogernos y esperaron a que me separara de Regis para as¨ª llevar a cabo su plan de asesinarme. Pero como sospechaba: estos tipos pertenec¨ªan a los Desertores de la Ruina¡­ Muchos integrantes llegaron a Jimama recientemente y formaron un equipo para mantenernos vigilados y llevar a cabo otros planes¡­ pero este tipo no los conoc¨ªa. El l¨ªder al que matamos no era el verdadero... ¨¦l estaba en una guarida en los barrios bajos. ¡°Hay m¨¢s miembros de los Desertores en la ciudad¡­ Tienen a Dob y a otros agentes como prisioneros.¡± (Aruh) ¡°Se?or Aruh, ?Que hay de Perik?¡± (Keeva) ¡°Si lo tienen hay que hacer algo para salvarlo.¡± (Eugene) ¡°Estos tipos saben de ¨¦l pero no lo encontraron¡­ Pero no est¨¢ a salvo, se convirti¨® en un blanco a capturar.¡± (Aruh) ¡°Mi se?or, voy a sonar ego¨ªsta aun con todo lo que ha hecho por mi y por Keeva, pero yo quisiera¡­¡± (Eugene) ¡°Si, lo entiendo. Yo tambi¨¦n¡­ Hay que ponerlo bajo nuestra protecci¨®n, y salir a cazar a esas ratas que vinieron a buscar pelea¡­¡± (Aruh) Recib¨ª miradas de determinaci¨®n y felicidad por mi respuesta¡­ ¡°Hay un par de cosas por hacer¡­ Incluyendo rescatar a Dob y a los dem¨¢s agentes¡­¡± (Aruh) ¡°Claro, todas vamos a ayudar, ?Cierto?¡± (Blair) ¡°?Si!¡± (Todas) ¡°Esto va a ser muy peligroso... Recuerden que son enemigos entrenados a los que nos enfrentamos esta vez¡­¡± (Aruh) ¡°No recibimos el entrenamiento de la se?orita Naku y de To por nada¡­ Comparado con ello, esto ser¨¢ m¨¢s sencillo.¡± (Blair) ¡°Ciertamente.¡± (Mitena) ¡°Kah, kah, kah¡­ ?Me alegra haber sido de ayuda!¡± (To) Suspir¨¦ a¨²n preocupado¡­ Pero deb¨ªa confiar en mis chicas y en mi equipo. ¡°?Muy bien! Les detallar¨¦ toda la situaci¨®n y los pasos por tomar.¡± (Aruh) ¡­ Nos dividimos en cinco grupos. El primer grupo, compuesto por Desia, Cherry, Alice, Fion, Keeva, Eugene y Barker ir¨ªa a la base secreta de los agentes en la zona externa de la ciudad para buscar a Perik y protegerlo¡­ Ya que los Desertores no lo encontraron aqu¨ª en la zona interna de la ciudad, imagino que debe estar en ese lugar. El segundo grupo estaba formado por Naku, Lempo, Medea, To y Arachne, su misi¨®n era ir a donde estaban prisioneros Dob y los agentes. Hasos, Varetsi, Fortuna, Calse, Nana, Iveris, Ursula, Elin y Schelt ser¨ªan el tercer grupo y esperar¨ªan en la mansi¨®n al se?or Allan para protegerlo en caso de que hubiera m¨¢s enemigos al acecho. El cuarto grupo lo conformar¨ªan Agatha, Mitena, Kristera, Titanya y Blair; ellas asistir¨ªan a la celebraci¨®n de la brigada y a informar al alcalde de lo ocurrido¡­ Y finalmente, Quetzal, Regis y yo unir¨ªamos fuerzas en el quinto grupo para ir a los barrios bajos a visitar la base de los Desertores de la Ruina. ¡°Aruh¡­ No te contengas.¡± (Naku) ¡°Entendido¡­ Y tu no olvides reprender a Dob y sus amigos por lo incompetentes que son, Naku.¡± (Aruh) ¡°Todas y todos sigan la misma instrucci¨®n que le di a Aruh¡­ No muestren compasi¨®n por sus enemigos.¡± (Naku) Con determinaci¨®n en nuestras mentes y con el esp¨ªritu en alto, nos separamos para cumplir nuestros objetivos. ¡­ Algunos guardias se espantaron cuando Regis, Quetzal y yo saltamos el muro¡­ Pero siendo que la existencia de Regis estaba vinculada a los h¨¦roes de la regi¨®n, no nos atacaron. Aunque Regis puede volar, sus escamas son tan afiladas que no puedo montarlo¡­ Eso sin mencionar la cordillera de p¨²as venenosas que le sali¨® en la espalda. De todas formas, me sujet¨¦ de sus patas y as¨ª los tres descendimos desde lo alto a los barrios bajos¡­ Sus inquilinos no hab¨ªan ido a la proclamaci¨®n de h¨¦roes de la brigada, as¨ª que nuestro descenso tuvo mucho p¨²blico¡­ Esta parte de la ciudad reflejaba la decadencia a¨²n presente en un pa¨ªs abundante como lo era Eralgia¡­ Ni?os desnutridos, calles sucias, enfermos, vagabundos¡­ Era peor que el mercado de esclavos¡­ Hab¨ªa personas que no reaccionaron ante la presencia de entes tan imponentes como Regis y Quetzal. Estaban sumidos en su desesperaci¨®n y abandono. Tengo que hacer algo¡­ Debe haber una manera de ayudar a mejorar esta parte de la ciudad y ayudar a los que aqu¨ª viven¡­ Pero por ahora tuve que hacer esos pensamientos a un lado. Me dirig¨ª en compa?¨ªa de mis entes a donde estaba la base de los desertores¡­Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators! Se trataba de un edificio peque?o y en ruinas¡­ Una fachada. Hab¨ªa dos grandes habitaciones debajo del suelo unidas por un t¨²nel y muchas presencias¡­ No era una misi¨®n furtiva¡­ Los vig¨ªas nos vieron y dieron una alarma por silbidos. ¡°Regis¡­ Qu¨¦date aqu¨ª afuera y caza a los que intenten huir. No vayas a usar tu aliento o tu magia, causarias muchas muertes inocentes.¡± (Aruh) Regis pleg¨® sus alas para enfocarse en sus habilidades terrestres...se lanz¨® sobre uno de los vig¨ªas y le clav¨® su aguij¨®n de la cola en un brazo¡­ Paraliz¨¢ndolo. ¡°Excelente idea, Regis¡­ Si puedes capturarlos con vida, mejor.¡± (Aruh) No hab¨ªa ning¨²n problema si los mataba, pero capturarlos tampoco estaba mal¡­ Ten¨ªamos muchas preguntas por hacer.. Promet¨ª que no me contendr¨ªa¡­ As¨ª que van a tener que esforzarse por no morir. ¡°?Quien eres, maldito?¡± (hombre rudo) Como si hubi¨¦ramos agitado una colmena de abejas, muchas personas salieron no solo de la base enemiga, sino de muchos otros edificios a nuestro alrededor¡­ Pero al contrario del porte profesional y buen entrenado de los militantes de la organizaci¨®n de los Desertores, todos se ve¨ªan como criminales de poca monta. ¡°?No bienez y te metez kon nozotroz, ¡®diota!¡± (criminal 1) ¡°?Monstruo! ?Miren! ?Un monstruo!¡± (criminal 2) Regis caus¨® miedo entre los delincuentes el momento que fue visto. ¡°Vengo por un hombre que es conocido como ¡®Piedra del Castigo¡¯ y por todos sus seguidores¡­ Si ustedes solo fueron contratados por ellos y no tienen otro v¨ªnculo, les perdonar¨¦ la vida y solo los entregar¨¦ a las autoridades¡­ Pero para que eso pase, tienen que rendirse por las buenas¡­ Nada de pelear o tratar de huir.¡± (Aruh) ¡°Kurrrrhh¡± (Quetzal) Quetzal avanz¨® y eriz¨® sus plumas mientras abr¨ªa sus fauces llenas de peque?os pero agudos dientes. Su tama?o no era tan grande como el de Regis, ya que solo med¨ªa unos 90 cent¨ªmetros de altura¡­ Aun as¨ª, los maleantes que nos rodeaban retrocedieron. ¡°Entonces a quien vienes a buscar es a mi, ?verdad?¡± (??) Una voz vino de mi izquierda, pero sent¨ª una presencia acercarse desde mi derecha a gran velocidad¡­ Trataba de aprovechar mi punto ciego para atacarme, a lo que respond¨ª con una patada, la cual fue evadida. El atacante no se ech¨® para atr¨¢s, sino que trat¨® de ir por mi cuello, m¨¢s desisti¨® cuando desenvain¨¦ mi espada y lanc¨¦ un corte. ¡°Tch, eres un maldito muy h¨¢bil¡­ Si no me hubiera hecho para atr¨¢s me habr¨ªas cortado a la mitad.¡± (??) ¡°Pues tu tambi¨¦n tienes buenos reflejos para haber escapado solo con una herida superficial.¡± (Aruh) Mi ataque logr¨® alcanzar su abdomen, aunque solo le caus¨¦ un rasgu?o. Fue inteligente al retroceder. ¡°?Y qu¨¦ hay con esa espada? Atraves¨® mi armadura como si fuera nada.¡± (??) ¡°No tengo porque decirtelo, Piedra del Castigo.¡± (Aruh) ¡°Incre¨ªble¡­ No solo pudiste sobrevivir al ataque, sino sacarle informaci¨®n a algunos de mis hombres.¡± (Piedra del castigo) Piedra del Castigo era como el sujeto al que interrogados hab¨ªa descrito: un hombre humano de mediana edad de complexi¨®n delgada y baja estatura con un garfio en su mano izquierda¡­ Cre¨ª que siendo un miembro importante de su organizaci¨®n, usar¨ªa algo para cubrir su rostro como lo hacen los agentes como Dob, pero no era as¨ª. No parec¨ªa preocuparle que su rostro fuera visto. A salir, me ahorr¨® la molestia de entrar por ¨¦l. ¡°No fue dif¨ªcil matarlos, fueron muy obvios y no se molestaron en limpiar su aroma a sangre¡­ ?No conocen algo llamado jab¨®n? Se est¨¢ volviendo muy popular y una necesidad b¨¢sica¡­¡± (Aruh) ¡°Bajate de tu caballo de arrogancia, naga¡­ Tu cabeza rodar¨¢ este d¨ªa.¡± (Piedra del castigo) Tras amenzarme, dio un salto hacia atr¨¢s y me apunt¨® de manera acusadora. ¡°?Este es el famoso cazador de ladrones y h¨¦roe de Goldtree! Si lo matan se volver¨¢n temidos por toda la regi¨®n y podr¨¢n cumplir sus sue?os de superar a Ponzo?a.¡± (Piedra del castigo) Tales palabras elevaron el ¨¢nimo de los delincuentes, cuya ambici¨®n por querer reemplazar a los malditos de esa banda se hizo evidente. Piedra del castigo debio reunirlos para usarlos como carne de ca?¨®n¡­ O quiz¨¢s para algo m¨¢s, algo me hac¨ªa sospechar que se tra¨ªa algo entre manos consiguiendo a tantos bandidos y criminales como secuaces¡­ Siendo que, aunque muchos eran humanos, tambi¨¦n hab¨ªa miembros de otras razas, como elfos y kekats. ...La facci¨®n de los idiotas odia tanto a los no humanos que no trabajarian con ellos. Se me ocurre una raz¨®n, pero tendr¨ªa que confirmarla sacandoles la verdad. ¡°Si las mujeres se concentran en atacarlo, no podr¨¢ hacer nada¡­¡± (Piedra del castigo) ¡°?Tratas de usarnos a las mujeres como escudo?¡± (delincuente mujer 1) ¡°Si, ?O prefieren enfrentarse a los monstruos?¡± (Piedra del castigo) ¡°Esta bien, si yo lo mato me convertir¨¦ en la l¨ªder de la banda de ladrones mas grande de todas.¡± (delincuente mujer 2) Mientras hac¨ªan sus planes, liber¨¦ un poco de mi sed de sangre sobre todos los criminales. ¡°Abstenganse de pensar que no me defender¨¦ de las mujeres¡­ No soy tan est¨²pido como para no matar a un enemigo solo por su sexo, ?Oyeron?¡± (Aruh) ¡°Pens¨¢ndolo bien¡­ Creo que mejor me rindo.¡± (Criminal 3) ¡°Si, yo tambi¨¦n. No quiero morir¡­¡± (delincuente mujer 3) Muchos de los delincuentes tiraron sus armas, sorprendiendo a Piedra del castigo¡­ ¡°Eso pasa por confiar en bandidos de porquer¨ªa¡­ Soldados, ?Demos nuestras vidas para matar a este desecho!¡± (Piedra del castigo) Las personas que no se rindieron deb¨ªan ser los Desertores bajo el mando de Piedra del castigo¡­ Pero muchos cayeron bajo una r¨¢faga de proyectiles de piedra y agujas venenosas. ¡°?Regis! ?Quetzal! ?Encarguense de estos tipos! D¨¦jenme al l¨ªder.¡± (Aruh) Los barrios bajos se convirtieron en un campo de batalla. Los criminales que se rindieron fueron a buscar refugio y muchos ayudaron a las personas inocentes que no hab¨ªan hecho nada por intentar huir¡­ Asombroso y cautivador, me repensar¨¦ sobre lo de verlos como gente mala. ¡°Entonces¡­ ?Vienes por mi tu solo? Lo de creerte especial lo tienes bien arraigado en la cabeza, ?verdad? Deja que te muestre el verdadero potencial de un humano, naga.¡± (Piedra del castigo) No estaba mintiendo sobre sus habilidades¡­ Era muy bueno. Ataques r¨¢pidos y precisos llenos de fintas dif¨ªciles de prever. Me fue dif¨ªcil contraatacar, y cuando lo hac¨ªa, mis ataques eran evadidos. El corte en su abdomen estaba sanando, us¨® un medicamento durante la batalla para deshacerse del impedimento que la herida representaba. ¡°?Sorprendido? Vas a necesitar m¨¢s que un simple rasgu?o para ponerme en desventaja.¡± (Piedra del castigo) Un atacante trato de tomarme por sorpresa mientras Piedra del Castigo alardeaba¡­ Pero el oportunista fue interceptado por la cola de Regis y mandado a volar. ¡°Tienes sangre de demonio para controlar a esos monstruos.¡± (Piedra del castigo) ¡°Solo la que est¨¢ en mis manos.¡± (Aruh) Esta vez yo tom¨¦ la iniciativa y lanc¨¦ una serie de ataques, los movimientos de Piedra del Castigo se volvieron muy predecibles tras recibir sus ataques¡­ ¨¦l se dio cuenta y comenz¨® a tratar de poner algo de distancia, pero lo imped¨ª al patear una piedra como si fuera un bal¨®n para usarlo como proyectil. La piedra le dio de lleno en el abdomen¡­ Fue un golpe fatal. ¡°?Imposible! Bluuurrrg¡­¡± (Piedra del castigo) Cay¨® al suelo y vomit¨® sangre¡­ Sus ¨®rganos fueron gravemente da?ados y no le quedaba mucho tiempo de vida. ¡°?Maldito naga!¡± (Desertores) Un tr¨ªo de sus hombres vieron que lo hice caer y vinieron en mi contra. Regis y Quetzal los vieron pero m¨¢s desertores se pusieron frente a ellos para impedir que interfirieran¡­ Fueron valientes pero no duraron ni dos segundos, aunque fue suficiente tiempo como para permitirme acabar con los tres desertores por mi cuenta. Desgraciadamente, mientras me encargaba de la interferencia de sus hombres, Piedra del Castigo cometi¨® suicidio para evitar ser capturado. ¡°Muy listo.¡± (Aruh) Mir¨¦ a mis alrededores en busca de la segunda persona m¨¢s importante: una mujer con el sobrenombre de ¡®Cazadora de los sucios¡¯... No la vi por ning¨²n lado, quiz¨¢s deba estar dentro de la guarida¡­ A¨²n hay presencias debajo de mis pies. ¡°Ir¨¦ dentro despu¨¦s de todo¡­?Quetzal! ?Abreme camino hacia abajo!¡± (Aruh) Una grieta se abri¨® en el suelo, con el gran control sobre la tierra que Quetzal hab¨ªa alcanzado durante el entrenamiento; en este terreno, algo como un pasaje directo sin riesgos de derrumbe, fue muy sencillo. Quetzal fue de mucha ayuda para los grupos a los que se uni¨® en la mazmorra; pero abrir huecos perfectos sin riesgo de derrumbe en piedra tan s¨®lida gastaba mucho de su hetros, as¨ª que no pudo acompa?arme a buscar a Grezocalix¡­ ¡°?Gracias Quetzal!¡± (Aruh) ¡°?Espera, maldito!¡± (Desertor 1) Un desertor trat¨® de impedir que bajara por la grieta, pero lo ultimo que vi de ¨¦l tras saltar al interior de la guarida fue como Quetzal le salt¨® encima y le mordi¨® el cuello. Esperaba una bienvenida poco c¨¢lida de los enemigos que segu¨ªan dentro y as¨ª pas¨®¡­ Fui recibido con lanzas y flechas, pero de inmediato encontr¨¦ a la persona que buscaba. ¡°?Es el naga! ?Matenlo!¡± (Cazadora de los Sucios) Al mando de 20 subordinados, Cazadora de los Sucios respondi¨® muy r¨¢pido ante mi repentina aparici¨®n¡­ Era una mujer muy bella y joven, aunque su mirada era pesada y ten¨ªa cierto aire de maldad a su alrededor. ¡°La segunda al mando, ?verdad?¡± (Aruh) ¡°?Disparen!¡± (Cazadora de los sucios) Una oleada de flechas fue disparada en mi contra, pero mi escudo y armadura pudieron repelerlas todas. ¡°?Lanzas! ?Formaci¨®n puerco esp¨ªn!... ?Segunda oleada! ?Fuego!¡± (Cazadora de los sucios) Los diez lanceros se pusieron en una formaci¨®n de fila doble. Los primeros cinco posicionaron sus lanzas a baja altura, y los cinco detr¨¢s, a altura media¡­ Despu¨¦s de la segunda oleada de flechas, corrieron hacia donde me encontraba¡­ El t¨²nel donde combatiamos era angosto, as¨ª que la formaci¨®n era muy buena¡­ Adem¨¢s, ven¨ªan enemigos tambi¨¦n desde mi espalda¡­ Fui atrapado en un ataque de pinza. ¡°Perdonen¡­ Necesito pasar.¡± (Aruh) Baj¨¦ mi cuerpo lo mas que pude, y puse mi escudo delante de m¨ª en un ¨¢ngulo ligeramente inclinado hacia arriba. Con gran fuerza, me lanc¨¦ como un proyectil y romp¨ª la formaci¨®n del enemigo. Las lanzas en mi trayecto fueron desviadas gracias a la inclinaci¨®n del escudo, y el poder de mi embestida fue suficiente como para lanzar a los que estaban en mi camino contra algunos de los arqueros¡­ Tuve cuidado de no alcanzar a Cazadora de los Sucios. Aterric¨¦ justo en medio de los lanceros, y a esta distancia, no tuve problemas en matarlos con mi espada. ¡°?Imposible! ?Por qu¨¦ tiene tanta fuerza?¡± (Cazadora de los sucios) ¡°Como mis vegetales.¡± (Aruh) Con seis guijarros mat¨¦ a los arqueros restantes y le di a Cazadora de los Sucios en un pie para derribarla, para despu¨¦s r¨¢pidamente acercarme a ella y noquearla. ¡°?Ahi esta!¡± ?Tiene a Cazadora de los Sucios!¡± (Desertor 2) Los Desertores que trataron de atacarme desde la retaguardia llegaron y me vieron con Cazadora en mis brazos. Asent¨ª como despedida y salt¨¦ por la grieta por donde entr¨¦. ¡°?Regresa aqu¨ª, sucio naga!¡± (Desertor 2) Un grito de provocaci¨®n reson¨® desde la grieta, y en respuesta hice que Regis viniera y disparara su aliento al interior del escondite. Regis tiene la capacidad de producir tres tipos de aliento: uno venenoso y muy vol¨¢til, una intensa llamarada como la de Barker, y una esfera que explota como la que vi usar a Spivula¡­ El que us¨® fue el de llamarada. Los gritos de agon¨ªa de los Desertores que estaban abajo fueron muy fuertes¡­ Sus presencias desaparecieron, igual las otras tantas m¨¢s que segu¨ªan dentro. El Desertor al que interrogados no mencion¨® que hubiera nada en posesi¨®n de su organizaci¨®n que fuera peligroso si se quemaba, as¨ª que dudo que haya problemas en usar este m¨¦todo. ¡°Suficiente, Regis.¡± (Aruh) Pero si continuaba, podr¨ªa poner en peligro a todos los barrios bajos y a nosotros. No todas las presencias dejaron de existir pero si la mayor¨ªa, voy a capturarles antes de que escapen¡­ Aqu¨ª afuera, Regis y Quetzal ya hab¨ªan matado tambi¨¦n a muchos Desertores y atrapado a otros tantos. ¡°?T¨²! ?Ve y llama a los guardias de la ciudad! ?Y no trates de escapar o te encontrar¨¦!... ?Rapido!¡± (Aruh) ¡°?Hiiiii! ?Co-Como ordene!¡± (ladr¨®n kekat) ¡°Los dem¨¢s ni se muevan¡­ Puede que haya miembros de los Desertores de la Ruina escondidos entre ustedes¡­ Si uno intenta huir lo considerar¨¦ uno.¡± (Aruh) Fui obedecido y nadie trat¨® de escapar¡­ Especial 29 Especial 29: El rescate de los agentes *Punto de vista en tercera persona* Mientras la ciudad de Jimama celebraba a los nuevos h¨¦roes, fuerzas pertenecientes a una facci¨®n supremacista hab¨ªan llegado con malas intenciones. El nombre de dichas fuerzas: Desertores de la Ruina. Compuesta por una estructura jer¨¢rquica donde la fuerza y habilidad para el combate eran indispensables para llegar a los eslabones altos¡­ Los generales, el rango m¨¢s alto, solo cumpl¨ªan misiones encargadas directamente por el l¨ªder de la facci¨®n y sus identidades eran un misterio muy protegido¡­ Ninguno de los Desertores de la Ruina que llegaron a Jimama era un general.. Ni siquiera un coronel, pero sus miembros ten¨ªan grandes habilidades que los volv¨ªan muy peligrosos para quienes fueran sus blancos¡­ En este caso, el grupo de Aruh y los agentes del rey que estuvieran en la ciudad. ¡°Alexander Arrows, ?Nunca lo cre¨ª de ti! Eras tan sumiso con la princesa que la hac¨ªas tan feliz.¡± (??) ¡°?Pueden darme mi m¨¢scara? El se?or Hydran y la se?orita or¨¢culo ya debieron olvidar mi rostro y me pasar¨¢n por alto cuando vengan a¡­¡± (Dob) ¡°?Silencio, traidor! Fuiste elegido para servir a la princesa Karen¡­ La ¨²nica iluminada en la familia real¡­ ?Y todo este tiempo solo la estabas usando?¡± (??) ¡°Hablan como si la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯ no lo hiciera¡­ Mmm, supongo que tu eres ¡®Verdadera Libertad¡¯... ?Vaya nombre m¨¢s rid¨ªculo!¡± (Dob) El hombre que estaba con Dob en una peque?a habitaci¨®n respond¨ªa con el sobrenombre de ¡®Verdadera Libertad¡¯, y su rango era sargento. Su labor era torturar a Dob y a los otros agentes que capturaron la madrugada de ese dia para sacarles informaci¨®n¡­ Y despu¨¦s deb¨ªa mandar solo a Dob con la princesa Karen... Sin embargo, cuando Verdadera Libertad descubri¨® la identidad detr¨¢s de la m¨¢scara, pens¨® en torturarlo hasta la muerte por haber traicionado a la facci¨®n¡­ Pero se contuvo de hacerlo y solo lo someti¨® a una golpiza durante las horas que lo tuvo prisionero. ¡°Di lo que quieras¡­ Todas tus palabras ahora son los lamentos de un perdedor¡­ La ¨²nica raz¨®n por la que no hemos sido tan severos contigo y no te he matado es porque la princesa Karen est¨¢ enamorada de ti y serias una buena motivaci¨®n para ella.¡± (Verdadera Libertad) ¡°?Que los dioses me libren! ?Mejor matenme de una vez!¡± (Dob) ¡°Pero se te puede reparar siempre y cuando no te mate¡­ Ahora, dime las identidades y los planes de todos los agentes que conozcas¡­ O prefieres un sello de bronce caliente.¡± (Verdadera Libertad) ¡°El sello de bronce caliente.¡± (Dob) ¡°...Como quieras.¡± (Verdadera Libertad) El verdugo tom¨® un cuchillo con la hoja hecha de bronce y que calent¨® con una antorcha¡­ Pero antes de que pudiera reanudar su tortura sobre Dob, se escucharon muchos gritos fuera del cuarto. ¡°Ah, me conmueve que de verdad vinieran a rescatarme.¡± (Dob) ¡°No hables tonter¨ªas¡­ El hombre naga va a morir por el peligro que representa¡­ Son tus compa?eros los que gritan as¨ª.¡± (Verdadera Libertad) ¡°?Los est¨¢n trayendo hacia aqu¨ª? No se tu, pero yo los escucho cada vez m¨¢s cerca.¡± (Dob) ¡­ El lugar era una mansi¨®n perteneciente a un mercader de gemas, que en realidad era un seguidor de la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios¡¯ que hab¨ªa evitado ser descubierto¡­ Dicho due?o no se encontraba en la ciudad en esos momentos, pero confiaba sus propiedades a los dem¨¢s miembros de la facci¨®n, quienes compart¨ªan su visi¨®n sobre los no humanos. Los Desertores que vigilaban la entrada, haci¨¦ndose pasar por guardias de las fuerzas de autodefensa, fueron f¨¢cilmente aniquilados por el grupo al mando de Naku. Ocho hombres y mujeres colgaban sin vida de lo que parec¨ªan ser ramas de ¨¢rboles pero que estaban hechas de hueso¡­ Y esas ramas eran el brazo transformado de Lempo. ¡°No tenemos la habilidad de Aruh para percibir presencias¡­ As¨ª que revisaremos el lugar de arriba a abajo.¡± (Naku) ¡°?A la orden, se?orita!¡± (To) ¡°?Guriiii!¡± (Arachne) ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) ¡°?Hisss!¡± (Medea) Un grupo de exterminio m¨¢s que de rescate, eso es lo que eran¡­ Aruh les confi¨® que salvaran a Dob y a los agentes secuestrados, pero una total indiferencia por la vida de sus enemigos (y aliados) se pod¨ªa ver en la mirada de todas¡­ Aunque al menos To se ve¨ªa con intenciones de cumplir con la misi¨®n.. Lempo apil¨® los cuerpos y los dej¨® detr¨¢s de un arbusto para que no estuvieran a simple vista¡­ Y a continuaci¨®n, Medea hizo estallar la puerta principal. ¡°?A cazar!¡± (Naku) Los Desertores se alertaron por la repentina aparici¨®n del grupo¡­ En sus ojos, se trataba de un equipo formado por dos mujeres, dos monstruos y un gigant¨®n¡­ Y una de las mujeres fue de inmediato identificada como gran prioridad. ¡°?Es la or¨¢culo de los naga! ?C¨®mo fue que se enter¨® de este lugar?¡± (desertor 1) ¡°Habr¨¢ sido la agente que escap¨®, no lo s¨¦¡­ Debe estar enterada de que nosotros matamos al naga.¡± (desertor 2) ¡°?Excelentes noticias! ?Ahora podemos atraparla! ?Formaci¨®n de estallido!¡± (desertor 3) La mansi¨®n era de dos pisos con un gran balc¨®n en la recepci¨®n¡­ Los soldados con arcos o con varitas se posicionaron en dicha plataforma mientras que los que tra¨ªan armas de combate cercano rodearon a Naku y a las dem¨¢s, quienes de manera ap¨¢tica, les permitieron hacerlo. ¡°?Nakureshta Snakia! Por la autoridad de los ilustres hombres y mujeres que luchan por un Eralgia mejor, se le pone bajo arresto y a ser transportada a un calabozo¡­ Si se niega la torturaremos a usted y a sus acompa?antes hasta que su mente se romp¡­¡± (Desertor l¨ªder)This tale has been unlawfully lifted without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. La cabeza del desertor que actuaba como l¨ªder cay¨® con un corte limpio en el cuello¡­ Fue tan repentino que algunos de sus compa?eros no se dieron cuenta hasta que este guard¨® silencio durante un par de segundos. ¡°?Son todos los miembros de la facci¨®n de los imb¨¦ciles? Lo dudo¡­ To, te encargo el ala derecha; Medea, Lempo, ustedes busquen en el piso de arriba; Arachne, regresa afuera y busca en los dem¨¢s edificios.¡± (Naku) La espada de Naku estaba en su mano derecha y limpia, el asesinato del Desertor fue definitivamente obra suya, pero ser¨ªa dif¨ªcil de explicar c¨®mo lo alcanz¨® desde una distancia de cuatro metros y porque no hab¨ªa una sola gota de sangre sobre la hoja. Cada una de las integrantes del equipo asinti¨® a sus ¨®rdenes y se abrieron camino entre los enemigos. ¡°?Sometan al or¨¢culo y maten a los dem¨¢s!¡± (Desertor 4) Los arqueros dispararon sobre Lempo, Medea, Arachne y To al tiempo que los magos recitaban los encantamientos. Ninguna de las flechas fue efectiva: rebotaban en Arachne, To se defend¨ªa con su enorme arma, Medea las bloqueaba con las escamas de su cola de serpiente y Lempo era inmune. Antes de que los hechizos de los hechizos fueran terminados, Medea lanz¨® una lluvia de peque?as bombas de electricidad matando a muchos magos y arqueros e hiriendo al resto¡­ Que fueron rematados por una oleada de flechas de hielo. Mientras tanto, Lempo mat¨® a los soldados que trataron de atacarlas o impedir que fueran a la segunda planta¡­ Subieron sin dificultad y de vez en cuando se escuchaban los gritos de los enemigos que estaban arriba. ¡°?Fuera! ?Fuera! ?Fuera! ?Fuera! ?Fuera! ?FUERAAAAAA!¡± (To) Mientras tanto. To convert¨ªa en trozos a todo el que ten¨ªa enfrente y se dirigi¨® al ala derecha de la mansi¨®n¡­ Arachne tambi¨¦n acab¨® con los enemigos que trataron de rodearla y sali¨® en direcci¨®n a los establos. Finalmente, Naku se qued¨® a solas con el pu?ado de sobrevivientes, que sorprendidos, comenzaron a reagruparse. ¡°?Esos dos monstruos son al menos nivel SS! ?Como carajos es que a¨²n los obedecen sin el naga!¡± (Desertor 5) ¡°?De verdad creen que vengo para vengar la muerte de Aruh? ?El no est¨¢ muerto! ?Imbeciles como ustedes jam¨¢s podr¨ªan matarlo! No representan la amenaza que buscamos, de eso estoy segura¡­ Aunque si vengo a vengarme de algo¡­ ?POR SU CULPA LLAM¨¦ TORPE A ARUH! ?MUERAAAAN!¡± (Naku) Implacable, sanguinaria, despiadada¡­ As¨ª fue la matanza de los Desertores a manos de Naku¡­ Pero su enojo no se hab¨ªa calmado, se dirigi¨® con pasos tranquilos al ala izquierda de la mansi¨®n. ¡­ Los gritos de agon¨ªa se pod¨ªan escuchar viniendo de todas direcciones, y c¨®mo Dob hab¨ªa dicho, se acercaban a la c¨¢mara de torturas donde estaban ¨¦l y ¡®Verdadera Libertad¡¯. ¡°Continuaremos despu¨¦s¡­ Por ahora , ?Duerme!¡± (Verdadera Libertad) De un golpe,¡¯Verdadera Libertad¡¯ puso a Dob a dormir y sali¨® del cuarto¡­ Justo para encontrar a Medea en el pasillo¡­ Su apariencia era extra?a, un h¨ªbrido de serpiente y mujer que vest¨ªa prendas de guerrera y usaba un bast¨®n m¨¢gico¡­ Su belleza ser¨ªa innegable ante los ojos tanto de hombres como de mujeres, pero para ¡®Verdadera Libertad¡¯ se ve¨ªa como un horrendo monstruo. En lugar de tener piernas, una enorme cola de serpiente cubierta de escamas azules sal¨ªa de su vestido; y tales escamas cubr¨ªan tambi¨¦n su cuerpo femenino¡­ Ten¨ªa pechos, una cintura que se pod¨ªa notar, labios, nariz, ojos, orejas y cabello. Pero estaba lejos de ser una persona, ni se diga humana¡­ ¡°Eres el monstruo m¨¢s feo que haya visto en mi vida¡­ M¨¢s que los goblins. No se como llegaste hasta aqu¨ª pero ser¨¢ un placer matarte y mandar a hacerme una armadura con esas escamas.¡± (Verdadera Libertad) ¡°?Hiiiiiis!¡± (Medea) L¨¢grimas se formaron al escuchar tales palabras y le apunt¨® a ¡®Verdadera Libertad¡¯ con su bast¨®n m¨¢gico¡­ Su grito fue de hecho un llanto y se hubiera podido traducir como ¡®Aruh, ?Este tipo est¨¢ siendo malo conmigo!¡¯ ¡°Ja, ja, ja, ja¡­ ?Pretendes usar esa arma de humanos? No funciona con monstruos.¡± (Verdadera Libertad) Una estela de hielo se form¨® alrededor de ¡®Verdadera Libertad¡¯ y est¨¦ se dio cuenta del peligro que representaba, as¨ª que retrocedi¨®¡­ Al ver su bazo se percat¨® que estaba completamente congelado. ¡°?Maldita! ?Te cortar¨¦ la cabeza!¡± (Verdadera Libertad) Una serie de proyectiles de fuego, agua y rel¨¢mpago fueron disparados por Medea, la mayor¨ªa fueron evadidos por su oponente¡­ Pero aquellos que acertaron, aunque solo unos cuantos, magullaron el cuerpo de ¡®Verdadera Libertad¡¯. ¡°?Imposible! ?Como usas m¨¢s de un elemento? ?Es rid¨ªculo! ?Rid¨ªculo!¡± (Verdadera Libertad) Los ataques m¨¢gicos no cesaron frente a la furia del Desertor frente a algo que desafiaba toda l¨®gica. Todo indicaba que iba a ser una victoria f¨¢cil de Medea sobre ¡®Verdadera Libertad¡¯... Pero ¨¦ste hizo uso de una gran agilidad y logr¨® acercarse hasta Medea. El punto d¨¦bil de un mago es el combate cercano: concentrar el hetros y transformarlo en un hechizo lleva su tiempo, sobretodo si el encantamiento es largo¡­ Y aunque Medea se saltaba el tener que recitar el aria m¨¢gica, hab¨ªa un lapso entre sus ataques m¨¢gicos¡­ Algo que ¡®Verdadera Libertad¡¯ supo aprovechar. Una espada de bronce fue por el cuello de Medea, pero su propietario fue repelido y el ataque interrumpido. De pronto, algo golpe¨® con fuerza el t¨®rax de ¡®Verdadera Libertad¡¯, fue tan r¨¢pido que super¨® sus reflejos. Su armadura absorbi¨® parte del da?o, pero no lo suficiente¡­ Con sangre en su boca, alz¨® su vista y contempl¨® desde donde aterriz¨® que lo que lo hab¨ªa golpeado fue la cola de Medea. ¡°Gfdoo hhgd¡­ Maldicioghh¡­¡± (Verdadera Libertad) A¨²n sin disposici¨®n para morir, ¡®Verdadera Libertad¡¯ se puso de pi¨¦ y tom¨® una peque?a c¨¢psula de un bolso que colgaba de su cintura y se la llev¨® a su boca. ¡°Cof¡­ Cof¡­ Luchar¨¦¡­ Hasta¡­. Cof¡­. el fin¡­¡± (Verdadera Libertad) La p¨ªldora era un medicamento que funcion¨® lo suficientemente r¨¢pido como para evadir el hechizo que Medea us¨® para rematarlo. ¡°Je, je¡­ ?Sorprendido, monstruo? ?Mejor teme!¡± (Verdadera Libertad) Medea invoc¨® cerca de 20 lanzas hechas de fuego¡­ Pero no se detuvo ah¨ª, tambi¨¦n hizo otras 15 de hielo, 30 de trueno, e incontables esferas peque?as de los tres elementos¡­ Y al ver tal arsenal, Verdadera Libertad se dio cuenta de que hasta ahora la joven lamia se estaba conteniendo, pero en lugar de demostrar temor en su rostro¡­ Sonri¨® agresivamente. ¡°Eres un maldito demonio¡­ ?Adelante! ?No te tengo miedo!¡± (Verdadera Libertad) ...Y esas fueron sus ¨²ltimas palabras. El cuerpo del insolente Desertor qued¨® esparcido por todos lados. El ataque de Medea le hizo un gran hueco al techo, y destroz¨® paredes y gran parte del corredor¡­ Pero por suerte, no alcanz¨® la habitaci¨®n donde estaba Dob. ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) Lempo lleg¨® a escena tras escuchar el estruendo provocado por su compa?era¡­ Y la encontr¨® tratando de parchar el da?o provocado por sus hechizos. ¡°?Hisss! (?Lo siento! ?No era mi intenci¨®n excederme! ?El tipo era muy persistente!)¡± (Medea) ¡°?Fyaaaa! (No hay problema, podemos darnos el lujo de causar tanto da?o como sea posible.)¡± (Lempo) ¡°?Hisss! (Pero venimos a rescatar a los amigos de Aruh¡­ ?Que tal si est¨¢n en algunas de estas habitaciones? ?Pude matarlos!)¡± (Medea) ¡°?Fyaaa! (Pues habr¨ªan muerto y ya¡­ Podr¨ªas haber culpado a los enemigos de Aruh)¡± (Lempo) ¡°?Hiis! (?Lempo! ?Hablo en serio!)¡± (Medea) ¡°?Fyaa! (Yo tambi¨¦n¡­)¡± (Lempo) Las dos parec¨ªan estar teniendo una conversaci¨®n ordinaria pese a no haber alcanzado todav¨ªa su transformaci¨®n en personas¡­ Medea encontr¨® la bolsa con el medicamento que ¡®Verdadera Libertad¡¯ hab¨ªa usado y se lo entreg¨® a Lempo. ¡°?Fyaaa! (?Oh! Son medicinas, ?verdad? A Aruh le gustar¨¢ tenerlas¡­¡± (Lempo) *Guhhhh* Un ruido detr¨¢s de una de las puertas del corredor llam¨® la atenci¨®n de ambas chicas y al ver dentro de la habitaci¨®n encontraron a Dob encadenado y lleno de golpes. ¡°?Hisss! (?Quien es? Una de las personas que venimos a rescatar?¡± (Medea) ¡°?Fyaaa! (Quiz¨¢s, me resulta familiar¡­ Oh, es Dob¡­ Sus miedos huelen igual.)¡± (Lempo) ¡°?Hiss! (?Dob tiene rostro?)¡± (Medea) ¡°?Fyaaaa! (?Que cre¨ªas que hab¨ªa detr¨¢s de su m¨¢scara, Medea)¡± (Lempo) ¡°?Hisss! (No s¨¦¡­ Humo quiz¨¢s.)¡± (Medea) Decidieron dejar a Dob dentro de la habitaci¨®n e ir por Naku para informarle sobre su hallazgo. ¡­ ¡°Gracias¡­ Por venir a mi rescate, se?orita Or¨¢culo. Me averg¨¹enza admitirlo, pero estos tipos nos superaron.¡± (Dob) Ya no hab¨ªa m¨¢s desertores en la mansi¨®n, as¨ª que el equipo fue a donde estaba Dob tras haber rescatado a los otros agentes tambi¨¦n. ¡°Puedes contarnos tus penas cuando estemos con Aruh¡­ Ten, aqu¨ª tienes tu m¨¢scara¡± (Naku) ¡°Gracias¡­ Aunque ya no ser¨¢ necesaria, mi identidad ya ha sido expuesta.¡± (Dob) ¡°?Vas a dejar de ser agente? Tal vez a¨²n est¨¦ a salvo, matamos a cuantos nos encontramos¡­ Tambi¨¦n a los que nos atacaron en un principio, y Aruh fue a la base de estos tipos¡­ Seguro ya no quedar¨¢ nadie que lo sepa.¡± (Naku) Naku no cre¨ªa en tales palabras, pero su ayuda era necesaria para Aruh. ¡°Eso es muy optimista¡­ Pero bien, aceptar¨¦ la m¨¢scara.¡± (Dob) ¡°Los tipos eran muy tercos, la se?ora debe tener raz¨®n y de verdad los exterminamos a todos.¡± (To) Pero por desgracia, esto no era as¨ª¡­ Quedaron dos sobrevivientes, que no estaban en la mansi¨®n ni en los barrios bajos, con la tarea de informar sobre lo que averiguaron acerca de Dob y los agentes¡­ Capitulo 92 Cap¨ªtulo 92: Cambio inesperado Luego de treinta minutos de espera, guardias de las fuerzas de autodefensa y la milicia se abrieron paso entre los callejones de los barrios bajos y llegaron hasta la guarida de los Desertores, en donde yo ya ten¨ªa a todos los prisioneros atados, amordazados y separados en tres categor¨ªas: Desertores de la Ruina, criminales peligrosos y criminales de baja peligrosidad. Todos se mostraron muy cooperativos, lo que me facilit¨® las cosas. Fue una escena que probablemente se ve¨ªa inveros¨ªmil ante los ojos de los guardias, todos ten¨ªan expresiones de total asombro¡­ Y miedo al ver a Regis en el tejado de la guarida (Regis pesa menos de lo que aparenta). Los lizardones fueron r¨¢pidos en rendirle tributo. Uno de los guardias que ven¨ªan a la cabeza me result¨® familiar¡­ Y lo reconoc¨ª, fue uno de los tres que llegaron primero tras la pelea con Grezocalix frente al ¡®Sal¨®n de los placeres¡¯. ¡°Usted es¡­ El h¨¦roe de esa vez¡­ No, el h¨¦roe de Jimama.¡± (guardia l¨ªder) ¡°Aru Hydran, hoy es el d¨ªa que celebran a los verdaderos h¨¦roes y no quisiera ser referido como uno por respeto hacia ellos.¡± (Aruh) La verdad, el t¨ªtulo de h¨¦roe me sigue siendo un poco vergonzoso¡­ ¡°?Que inspirador! Un coraz¨®n modesto y puro digno de los grandes h¨¦roes.¡± (guardia 1) Pero mi petici¨®n tuvo el efecto de convertirme en alguien a¨²n m¨¢s admirado¡­ De seguir as¨ª los trovadores van a empezar a cantar mis actos en Jimama¡­ O puede que sea demasiado tarde y ya existan canciones sobre m¨ª. Aquella vez en el cuartel, el escuchar exagerar el exterminio de Ponzo?a me hace sospechar que es as¨ª. ¡°Ahem¡­ Todas estas personas que tienen aqu¨ª est¨¢n involucradas en una conspiraci¨®n llevada a cabo por mentes criminales muy sucias y perversas¡­ Incluso el joven que est¨¢ detr¨¢s de ustedes y que los trajo aqu¨ª, arrestenlo.¡± (Aruh) Los guardias ataron al delincuente que mand¨¦ a dar aviso. ¡°?Cual es tu nombre y raz¨®n por la cual te uniste a esta conspiraci¨®n? Te sugiero que digas la verdad, ese peque?o al que tengo en el techo puede saber si alguien miente, y no le agradan los mentirosos, ?verdad, Regis?¡± (Aruh) ¡°?Groaaaar!¡± (Regis) Regis no tiene tal habilidad pero este criminal no lo sabe. ¡°Soy Gatolfo, un simple ladronzuelo del mercado¡­ Un hombre aterrador me dijo que me dar¨ªa comida y dos monedas de plata si trabajaba para ¨¦l.¡± (Gatolfo) Frunc¨ª el ce?o y el pobre casi se desmaya del miedo¡­ No parece estar mintiendo, pero lo dejar¨¦ en manos de Dob investigar su pasado (cuando lo rescaten, claro) y el de los dem¨¢s delincuentes. ¡°Los arrestaremos a todos y los mandaremos a los calabozos antes de ser colgados¡­ Son muchos, as¨ª que van a ser varios d¨ªas de ejecuciones.¡± (Guardia l¨ªder) Por suerte no voy a estar presente, no tengo miramientos en matar a mis enemigos en combate, pero tampoco disfruto ver morir personas¡­ Pero hay algunas cosas que debo dejar en claro¡­ ¡°Tomar¨¦ custodia temporal de dos grupos de los criminales que capturamos mis compa?eros y yo¡­ Este y ese de ah¨ª.¡± (Aruh) Se?al¨¦ a los ¡®Desertores de la Ruina¡¯ y a los criminales de baja peligrosidad. ¡°Tambi¨¦n a Gatolfo. Quiero dos carruajes para transportarles por separado¡­ Los llevar¨¦ a mi residencia en la parte central de la ciudad¡­¡± (Aruh) ¡°?No me convierta en comida de su drag¨®n o de su ave-monstruo! ?Se lo ruego! ?Solo ten¨ªa hambreeee!¡± (Gatolfo) ¡°?Calla, ladr¨®n!... Lamento decirle que aunque sea un benefactor de la ciudad, no podemos permitirle que lleve criminales al interior de las murallas.¡± (Guardia l¨ªder) ¡°Habr¨¢ oficiales esperando, as¨ª que ser¨¢ un juicio oficial¡­¡± (Aruh) El l¨ªder de los guardias mir¨® a sus compa?eros y todos asintieron. ¡°Muy bien, pero en todo caso ser¨¢ acompa?ado de algunos soldados.¡± (Guardia l¨ªder) ¡°Me parece bien.¡± (Aruh) Cargu¨¦ a ¡®Cazadora de los sucios¡¯ y segu¨ª a los guardias luego de que estos tomaran a los prisioneros. El camino de regreso por las calles de los barrios bajos me baj¨® los ¨¢nimos¡­ Es curioso c¨®mo puedo ver ahora a las personas con tanta empat¨ªa¡­ De una vida a otra se puede cambiar la manera de ver las cosas. En mi interior aun siento parte del odio con el que mor¨ª, pero al ver a los habitantes de este lugar me hace creer como si esa parte negativa de mi fuera una mentira. Gracias al amor de mis padres, amigos, y mis lindos corazones es que me puedo considerar un hombre diferente al que era en la Tierra y que ahora sea mucho m¨¢s feliz¡­ Quiero compartir un poco de esa felicidad con los que lo necesiten¡­ Demostrarles que la esperanza existe. Tuve una idea mientras esperaba a que llegaran los guardias, y quiero hablar con Fortuna sobre los medios para hacerla realidad. Pero quiz¨¢s sea conveniente primero calmar a Gatolfo¡­ ¡°No voy a convertir a nadie en comida para Regis, as¨ª que no tiembles tanto.¡± (Aruh) Gatolfo se dio la vuelta y me mir¨® con sus ojos grandes. ¡°?En¡­ En serio?¡± (Gatolfo) ¡°Mis palabras no deben sonar muy convincentes luego de ese combate, pero no soy un desalmado¡­ Adem¨¢s, ninguno de mis entes come personas, hay mejores fuentes de alimento.¡± (Aruh) ¡°Groaaar¡± (Regis) ¡°Kurrh¡± (Quetzal) Los dos asintieron. ¡­ Al salir de los barrios bajos, ya hab¨ªa un vag¨®n de prisioneros disponible, ah¨ª subieron a los criminales peligrosos. Dichos delincuentes eran asesinos, secuestradores o miembros de bandas similares a Ponzo?a. Otros dos carros m¨¢s llegaron y subimos a los Desertores y a los malhechores de baja peligrosidad (por separado), siendo yo el que conducir¨ªa el vag¨®n donde iban los Desertores de la Ruina y el l¨ªder de los guardias quien conduc¨ªa el otro. Al llegar a las puertas de la muralla, recibimos r¨¢pidamente el permiso de pasar; el alcalde ya hab¨ªa dado la orden¡­ Cuya presencia no sent¨ª en la mansi¨®n al acercarme lo suficiente¡­ Pero si sent¨ª la de su esposa, y mejor a¨²n, la de Megan¡­ Estaban tambi¨¦n ya todas las chicas y el resto del equipo reunido, junto con Dob, Perik, las tres agentes que lo cuidaban y otras presencias m¨¢s que me eran desconocidas. ¡°?Bienvenido, joven Aruh! ?Todo result¨® bien!¡± (Varetsi) Fui recibido en la entrada por Varetsi, Desia, Agatha, Mitena y Schelt¡­ Desia me revis¨® para ver que no tuviera heridas¡­ Le di un beso en la mejilla a cada una de mis chicas y despu¨¦s nos dirigimos a la parte trasera del vag¨®n. ¡°Captur¨¦ a varios ¡®Desertores de la Ruina¡¯, entre ellos a alguien importante: ¡®Cazadora de los Sucios¡¯. Quiero que Dob la vea.¡± (Aruh) ¡°El se?or Dob est¨¢ durmiendo ahora, sus heridas ya fueron sanadas pero estaba muy fatigado.¡± (Desia) ¡°Ya veo, dej¨¦mosle descansar un rato entonces¡­ Mientras tanto hay otro asunto que quiero solucionar.¡± (Aruh) Cuando iba a mencionar a los bandidos que tambi¨¦n capturamos, un soldado a caballo vino a toda prisa hasta la mansi¨®n. ¡°?Cual es el problema?¡± (Guardia l¨ªder) ¡°?Se?or! El alcalde Sageon informa que el invitado del h¨¦roe, el se?or Allan Dewell ha llegado a Jimama.¡± (guardia) ¡°Denle paso hasta nuestra mansi¨®n al se?or Allan y a sus acompa?antes, por favor.¡± (Aruh) Los guardias asintieron y el que lleg¨® a dar la noticia se fue a entregar la respuesta. ¡°?El se?or Dewell! ?Tenemos que tener todo preparado!¡± (Mitena) ¡°Pero la esposa del alcalde quiere discutir de algo importante, ?Que hacemos?¡± (Varetsi) ¡°A¨²n debemos tener unos 20 minutos o mas antes de que llegue el se?or Allan¡­ Llevemos a los prisioneros al s¨®tano, To los mantendr¨¢ vigilados.¡± (Aruh) ¡°Prepararemos la recepci¨®n, hospedaje y los establos.¡± (Agatha) ¡°Yo te ayudar¨¦ en los establos¡­¡± (Schelt) ¡°Voy a buscar a Elin, Kristera y a Ursula.¡± (Desia)This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. ¡°Tambi¨¦n hay que informarle a la se?orita Fortuna, a la se?orita Naku y a Blair.¡± (Varetsi) Nos dividimos para tener todo listo, pese a que no estaban nada fatigados o heridos, mand¨¦ a Regis y a Quetzal a que descansaran¡­ Se merecen un gran premio por su gran asistencia en la ¡®pesca¡¯ de hoy¡­ Yo fui con la se?ora Sageon pues me esperaba para poder conversar¡­ Llev¨¦ a Gatolfo conmigo. ¡°Bienvenido, se?or Aruh¡­ Es un gusto ver que se encuentra ileso.¡± (Siris) ¡°Buenas tardes, se?ora Sageon. Es una pena que no pudi¨¦ramos asistir a la celebraci¨®n de Megan¡­ De la brigada como h¨¦roes.¡± (Aruh) Se me deslizaron la palabras, mis ojos se cruzaron con los de Megan, quien hasta ahora estaba r¨ªgida a un lado de la se?ora Sageon. Naku, Fortuna, Cherry y Alice estaban en la habitaci¨®n haci¨¦ndole compa?¨ªa a nuestra invitada. Mis dem¨¢s amores estaban ocupadas en otros cuartos o vigilando por si ven¨ªan m¨¢s atacantes¡­ Keeva y Perik estaban en la cocina junto con Kristera y Elin... y Desia, quien lleg¨® poco despu¨¦s de que yo llegara a esta habitaci¨®n. Por otro lado, Eugene estaba junto a Dob, las agentes y las otras presencias. ¡°Aruh, ?Como te fue?¡± (Naku) ¡°Atrap¨¦ a varios Desertores y los mand¨¦ al s¨®tano¡­ Los tendremos ah¨ª hasta que Dob y los agentes est¨¦n en mejores condiciones.¡± (Aruh) ¡°Pongamos a Barker para que los vigile¡­ O podemos hacer que Lempo les saque toda la informaci¨®n que tengan antes de que Dob despierte.¡± (Naku) ¡°Puse a To para que los vigilara, pero la ayuda de Barker no est¨¢ de m¨¢s¡­ Por cierto, el se?or Allan viene en camino.¡± (Aruh) ¡°Oh, dioses¡­ Y yo aqu¨ª quit¨¢ndoles el tiempo¡­ Quiz¨¢s debamos dejar esta conversaci¨®n para despu¨¦s.¡± (Siris) ¡°No, por favor¡­ Tambi¨¦n quiero discutir de algunas cosas con usted presente.¡± (Aruh) ¡°...Y con Megan, ?cierto?¡± (Siris) Asent¨ª. Megan me miraba con ojos suplicantes¡­ Al parecer hab¨ªa sido rega?ada por la se?ora Sageon. Tom¨¦ asiento tras indicarle a Gatolfo que permaneciera al lado de la puerta y no se moviera; los ojos de todas se centraron en ¨¦l por un momento pero decidieron esperar a que yo lo mencionara en la conversaci¨®n en lugar de preguntar sobre ¨¦l. ¡°Antes que empiece, quiero disculparme por dejar que esto pasara. Mientras est¨¢bamos ocupados presentando a la brigada como h¨¦roes, un grupo de extremistas vino a atacarlos.¡± (Siris) ¡°Est¨¢bamos en la mira de estos tipos desde que Naku y yo est¨¢bamos en Tulser, y son tan eficientes que pasaron sobre la vigilancia de los agentes del rey¡­ Fue un descuido nuestro tambi¨¦n por confiarnos demasiado.¡± (Aruh) ¡°Cooperaremos con los agentes para encerrarlos a todos y sacarles toda la informaci¨®n que tengan¡­ Tambi¨¦n haremos una limpia de todos los miembros de la facci¨®n que encontremos en Goldtree, el Se?or Galuntre Greenstone estar¨¢ m¨¢s que gustoso de ayudar al benefactor de la regi¨®n en deshacerse de sus enemigos.¡± (Siris) Galuntre Greenstone, el se?or de la regi¨®n de Goldtree¡­ Se supone que lo conocer¨¦ esta noche en la fiesta de gala. ¡°Puede que no suene muy convincente viniendo de un gobierno que permiti¨® que los bandidos asolaran la regi¨®n, pero pondremos todos los recursos que hagan falta para cumplir esa promesa.¡± (Siris) ¡°Estamos seguros de que har¨¢n un buen trabajo¡­¡± (Fortuna) Fortuna estaba calmada, y en lugar de retirarse para ir a recibir a su padre, decidi¨® quedarse en la conversaci¨®n¡­ Sus palabras tranquilas y de aprobaci¨®n por la oferta de la se?ora Sageon le ganaron su gratitud. Mir¨¦ a los ojos a Naku, tambi¨¦n a Fortuna¡­ Busqu¨¦ la aprobaci¨®n de ambas sobre algo que cruz¨® mi mente el momento que entr¨¦ en el cuarto y que he querido hacer desde anoche¡­ ¡°Adelante, Aruh¡­¡± (Naku) Con el permiso de mis dos esposas, hice mi petici¨®n. ¡°Se?ora Sageon¡­ Quisiera que Megan se convirtiera en mi concubina.¡± (Aruh) Fui un tonto y desconfi¨¦ de ella esta ma?ana. Incluso sab¨ªa que era una petici¨®n ego¨ªsta teniendo en cuenta su labor como soldado, pero quer¨ªa que estuviera a mi lado. Lo ojos de Megan se abrieron mucho por la sorpresa¡­ ¡°Te lo dije, Megan.¡± (Alice) ¡°?Heooo!¡± (Cherry) Sonrojada, Megan se cubri¨® la boca con ambas manos mientras que sus ojos se llenaban de l¨¢grimas. ¡°Su petici¨®n es muy repentina. Ella es una oficial importante de la regi¨®n y miembro de la reci¨¦n nombrada ¡®Brigada de los h¨¦roes¡¯... Lamento informarle que eso no es posible.¡± (Siris) ¡°?Bajo ninguna circunstancia?¡± (Aruh) ¡°La hay¡­ Pero eso depende de ella. Megan, abandonas tu¡­¡± (Siris) ¡°?Si!¡± (Megan) ¡°...... Siempre caus¨¢ndole problemas, soldado¡­ Muy bien, pero no hay marcha atr¨¢s¡­ Deber¨¢s seguir al se?or Aruh con orgullo.¡± (Siris) Una sonrisa en el rostro de la se?ora Sageon me hizo darme cuenta de que algo que planeaba fue exitoso¡­ ¡°Megan, ven conmigo.¡± (Aruh) ¡°Muchas gracias, capitana.¡± (Megan) Tras hacer un saludo militar, Megan vino y se sent¨® entre Alice y yo¡­ No para interponerse, sino porque quer¨ªa tenernos a ambos a su lado. ¡°Es un hombre muy peligroso, se?or Aruh¡­ Imagine como me sent¨ª cuando ella me pidi¨® durante la ceremonia que quer¨ªa estar a su lado.¡± (Siris) ¡°?Eh? ?Durante la ceremonia?¡± (Aruh) ?Quiere decir que Megan hab¨ªa hecho la propuesta personalmente? ¡°Simplemente no pude desobedecer a mi coraz¨®n¡­ Quiero estar a su lado.¡± (Megan) ¡°Quieres seguir mis pasos, ?Eh, Megan?¡± (Alice) ¡°Si, tambi¨¦n le ofrecer¨¦ mi espada al joven Aruh¡­ Sin mencionar mi cuerpo entero.¡± (Megan) ¡°No me queda de otra mas que felicitarlos¡­¡± (Siris) ¡°Cuidar¨¦ muy bien de ella¡­ Y prometo amarla mucho.¡± (Aruh) Son tres las chicas que abandonaron su carrera militar por m¨ª¡­ Har¨¦ todo de mi parte para que no se arrepientan de ello. ¡°Ahora, tenemos algo de tiempo antes de que llegue el se?or Allan¡­ Hay un plan que tengo en mente y que quiero proponerle. Fortuna, dame tu opini¨®n desde el punto de vista de un comerciante, por favor.¡± (Aruh) Present¨¦ a Gatolfo y la idea a la que llegu¨¦ durante mi espera en los barrios bajos¡­ Las reacciones que provoc¨® fueron desde la sorpresa hasta la admiraci¨®n por una propuesta tan radical. ¡°Si te doy mi opini¨®n como esposa¡­ Dir¨ªa que eres el hombre m¨¢s grandioso del mundo, Aruh¡­ Pero¡­¡± (Fortuna) ¡°Es poco probable que tenga ¨¦xito¡­ No conozco a ning¨²n comerciante que se atrever¨ªa a tomar esa idea en cuenta¡­ Muchos lo echarian afuera con solo mencionarla.¡± (Siris) ?Tan extremo ser¨ªa? ¡°Estoy de tu lado, Aruh¡­ Convenceremos al se?or Allan.¡± (Naku) ¡°Igual yo. Si lo que te preocupa es c¨®mo lo vean los comerciantes, solo hay que convencerlos de que es factible y traer¨¢ los beneficios que buscas.¡± (Fortuna) Un brillo peligroso apareci¨® en la mirada de Fortuna. ¡°Megan¡­ ?Megan? ?Estas bien?¡± (Alice) Mientras tanto, Megan me miraba como si estuviera en trance¡­ Alice pas¨® su mano frente a sus ojos, pero segu¨ªa teniendo esa expresi¨®n de anhelo sin reaccionar a ello. ¡°?Eh? ?Qu¨¦ pas¨®? ?Hice algo?¡± (Megan) Tras unos instantes en su trance, Megan por fin reaccion¨®, sorprendida de que todos la estuvi¨¦ramos viendo. ¡°No es nada, es solo que parec¨ªas estar ida.¡± (Alice) ¡°Perd¨®n¡­ Solo pensaba en lo bueno que es el joven Aruh. Tal vez mi opini¨®n no signifique mucho, pero creo que es una grandiosa idea.¡± (Megan) ¡°Lo es, cierto que lo es.¡± (Alice) Cherry me dio un abrazo lleno de cari?o como su respuesta. ¡°Muchas gracias.¡± (Aruh) ¡­ Terminamos con la reuni¨®n para ir a ayudar en los preparativos para recibir al se?or Allan. Llev¨¦ a Gatolfo al s¨®tano con los dem¨¢s delincuentes, y me agradeci¨® mucho por la idea que propuse¡­ Se conmovi¨® al grado de derramar l¨¢grimas. ¡°Cambiar¨¦ mi vida¡­ Voy a ser un hombre nuevo.¡± (Gatolfo) ¡°Eso es lo que espero. Mi plan funcionar¨¢ si tu y otras personas piensan de esa manera.¡± (Aruh) Lo dej¨¦ en manos de To, los soldados y de Barker y regres¨¦ cuanto antes a prepararme, el se?or Allan entr¨® dentro del rango de mi extra percepci¨®n. Con nuestras armaduras bien limpias y tras agregar unas prendas extras para vernos un poco m¨¢s formales, todos en el grupo nos ve¨ªamos como soldados de alto rango. La se?ora Sageon dijo que vistiendo as¨ª podr¨ªamos asistir a las fiestas de la capital de Eralgia sin problemas. Eugene sali¨® para encontrar al se?or Allan mientras que los dem¨¢s salimos al patio y nos pusimos en formaci¨®n para recibirlo. ¡°Estoy un poco nerviosa¡­ Solo espero que no se asuste al vernos.¡± (Calse) ¡°Estaremos bien, solo recuerda que debemos de actuar como si fu¨¦ramos entes.¡± (Hasos) No solo Calse estaba nerviosa, mis dem¨¢s chicas tambi¨¦n se preocupaban de si ser¨ªan bien vistas por el padre de Fortuna¡­ Pero el que deber¨ªa estar m¨¢s preocupado soy yo. No me ha dado hasta ahora una respuesta sobre el hecho de que Fortuna me acompa?e¡­ Y con lo acontecido con la banda de Ponzo?a, me temo que se niegue a aceptarlo No voy a ceder con Fortuna ni con Blair si se niega a mi relaci¨®n con ellas¡­ Pero quiero su bendici¨®n. ¡°Aruh¡­ Puede que te sorprendas un poco al ver a mi padre. Ha cambiado desde la ¨²ltima vez que lo viste.¡± (Fortuna) ¡°Si¡­ ¨¦l ha subido algo de peso. Oh, ah¨ª viene.¡± (Blair) Mientras me preguntaba por qu¨¦ Fortuna y Blair mencionaron ese detalle sobre el se?or Allan, el carro en el que ven¨ªa se asom¨® de entre los edificios y dio vuelta para venir hacia aqu¨ª¡­ Se trataba de un veh¨ªculo completamente distinto al que usaba para visitar la aldea, este era m¨¢s¡­ lujoso, por no llamarlo soberbio: estaba hecho de lo que parec¨ªa ser una madera blanca muy preciosa llamada ¡®¨¢lamo de nube¡¯ (que tanto el profesor Spencer como el maestro Fas mencionaron era tan valiosa como para comprar una casa con una simple tabla), con incrustaciones de oro y gemas preciosas. El carro era jalado por cuatro corceles muy finos de color blanco, y un regimiento de mercenarios le rodeaba¡­ 24 en total, todos vistiendo armaduras de alta calidad y montando grandes lagartos b¨ªpedos cada uno. ¡°Esos son¡­ Hoolpes. Son animales de carga muy caros.¡± (Mitena) ¡°?Cu¨¢nto cuesta cada uno?¡± (Fion) ¡°Mi abuelo me dijo que cada uno vale una moneda de oro¡­ Aunque no son animales que destaquen por sus habilidades.¡± (Agatha) Escuche a Agatha y a Fion conversar sobre las monturas... As¨ª que esas criaturas son m¨¢s bien un lujo de los ricos¡­ Los mercenarios que los montan se ven bastante fuertes y capaces, quiz¨¢s usen esos animales para presumir su estatus. ¡°?Porque padre vino en ese carruaje? Se supone que solo es para fiestas muy importantes de Silvertha¡­¡± (Fortuna) ¡°No se ve como un buen veh¨ªculo para viajar por los peligrosos bosques de Goldtree. Bueno, con esos guardaespaldas esa no es una preocupaci¨®n.¡± (Siris) Solo ven¨ªan tres agentes acompa?ando al carro¡­ Quiz¨¢s sea mejor que nada pero hace ver mi petici¨®n que le hice a Dob como algo innecesario¡­ Naku me dio palmadas en la espalda para consolarme. El carro finalmente lleg¨® a la mansi¨®n y los escoltas rodearon el per¨ªmetro como guardias profesionales, mientras que 10 de ellos formaron dos filas frente a la puerta del carruaje. Por otra parte, los agentes del rey vinieron directamente a saludarnos. ¡°Mucho gusto, se?or Aruh Hydran, se?oritas Nakureshta Snakia y Fortuna Dewell¡­ Soy la agente Podul de las fuerzas del rey Maximilian Eralgia. Cumplimos en su petici¨®n de cuidar al se?or Allan Dewell en su trayecto hasta Jimama.¡± (Podul) ¡°Muchas gracias por su ayuda y bienvenidos sean. Deben estar cansados por el viaje, as¨ª que le gustar¨ªa ofrecerles un lugar para descansar.¡± (Aruh) ¡°Eso no ser¨¢ necesario. Solo compartiremos algo de informaci¨®n con Dob y regresaremos a nuestros puestos.¡± (Podul) ¡°Sobre eso¡­¡± (Aruh) La puerta del carro se abri¨® y dos hombres desconocidos bajaron¡­ A decir verdad, solo uno uno de ellos lo era, si conoc¨ªa al otro¡­ Pero estaba tan cambiado que si no fuera por mi extra percepci¨®n no lo habr¨ªa reconocido. ¡°?Fortunaaaa! ?Mi amada Fortuna! ?Me alegro de que est¨¦s sana y salva!¡± (Allan) Ahora ya entiendo por qu¨¦ Fortuna y Blair mencionaron que hab¨ªa subido de peso¡­ Pero no fue poco¡­ ?Fue mucho! Ni siquiera pod¨ªa caminar sin la ayuda de los mercenarios que se hab¨ªan formado, y a¨²n as¨ª, tem¨ªa que sus rodillas fueran a romperse por su peso¡­ Su respiraci¨®n era agitada, y eso que lo ¨²nico que hizo fue bajarse del carro y dar tres pasos¡­ Mi rostro debi¨® reflejar mi asombro, ya que su acompa?ante (quien deb¨ªa ser el hermano de Fortuna, el joven Richter) me mir¨® con reproche¡­ Perd¨®n por eso, pero de verdad es mucha la sorpresa al ver el cambio del se?or Allan en estos a?os¡­ ¡°Bienvenido, padre¡­ Fue gracias a Aruh que Blair y yo estemos a salvo.¡± (Fortuna) ¡°Oh, mi Fortuna¡­ Estaba tan preocupado.¡± (Allan) ¡°Nuestro padre casi muere del susto cuando se enter¨® de que fuiste secuestrada por sucios bandidos y ofertada en una subasta.¡± (Richter) ¡°Hermano¡­ Gracias por estar a su lado.¡± (Fortuna) ¡°Eres tan valiosa para la familia que quedar¨ªamos devastados si te perdi¨¦ramos.¡± (Richter) Hubo algo que not¨¦ y no me gust¨®¡­ El se?or Allan est¨¢ mostrando mucho cari?o por Fortuna pero se est¨¢ olvidando de Blair. ¡°Padre¡­¡± (Blair) Mirando a mi amada concubina, hija tambi¨¦n del se?or Allan, entend¨ª que ella estaba acostumbrada a esta situaci¨®n¡­ Pero antes de que pudiera decir algo, Fortuna rechaz¨® el abrazo de su padre. ¡°?Fortuna?¡± (Allan) ¡°Perd¨®n por haber hecho que se preocuparan por mi, pero estoy bien como pueden ver¡­ Aruh, chicas, mi padre est¨¢ cansado y lo mejor ser¨¢ llevarlo a su habitaci¨®n.¡± (Fortuna) Aun enojada, Fortuna no dej¨® de sonre¨ªr¡­ ¡°Si, por supuesto. Se?or Allan, es un gusto verlo de nuevo¡­ Preparamos una habitaci¨®n especial para usted, deje que lo lleve.¡± (Aruh) ¡°Oh, claro¡­ Disculpe nuestros modales. Soy el hijo mayor de Allan Dewell y hermano de Fortuna, Richter Dewell. Es un gusto conocerlo al fin, se?or Aruh Hydran.¡± (Richter) Sus gestos y palabras eran educados¡­ Por otro lado, el se?or Allan comenz¨® a mostrar mucha ira. ¡°?T¨²! ?Es tu culpa que Fortuna fuera secuestrada! ?Por querer ir contigo es que corri¨® peligro! ?Comet¨ª un grave error el ofrecerte su mano!... ?Voy a cancelar el compromi¡­!¡± (Allan) Estaba dispuesto a aceptar los reproches, pero Blair se puso entre ¨¦l y yo y le dio una bofetada... ¡°No. Lo. Culpes... No sabes nada, padre.¡± (Blair) Capitulo 93 Cap¨ªtulo 93: Firmeza en el compromiso La situaci¨®n se puso muy tensa debido a la bofetada que Blair le dio al se?or Allan¡­ Mientras que las chicas la felicitaban por ello, el joven Richter se exalt¨® tremendamente. ¡°??Que rayos crees que haces, Blair?!¡± (Richter) ¡°Hermano¡­ Richter, est¨¢s aqu¨ª como invitado de Aruh, muestra tus modales.¡± (Fortuna) ¡°Pero ella es solo una ileg¨ªtima¡­ No debi¨® levantar su mano contra¡­¡± (Richter) ¡°Joven Richter¡­ Le suplico se abstenga de insultar a mi amada concubina¡­ Podr¨¦ escuchar sus reproches pero quiero que se hagan de la manera mas educada posible¡­ Se?or Allan, acomp¨¢?enos dentro, por favor¡­ Hay muchas cosas de las que debemos discutir con calma.¡± (Aruh) Con voz tranquila pero firme, calm¨¦ los ¨¢nimos del joven Richter¡­ Los m¨¢s j¨®venes de los mercenarios reaccionaron con sospecha a mi tono de voz, pero la mujer que parec¨ªa ser la l¨ªder (una se?ora de 30 a?os aproximadamente) y otros m¨¢s con notoria experiencia, no se inmutaron en lo absoluto. ¡°Concuerdo con el se?or Aruh¡­ Son muchas las cosas de las que debemos de hablar antes de la fiesta de esta noche. Disculpen que haya tardado en presentarme, soy Siris Sageon, capitana de las fuerzas locales y esposa del alcalde Konorato Sageon, alcalde de Jimama.¡± (Siris) El joven Richter segu¨ªa ofendido pero acept¨® nuestra propuesta¡­ Mientras que el se?or Allan parec¨ªa haber quedado catat¨®nico por la bofetada de Blair. Los tres agentes hicieron una ligera reverencia como despedida antes de partir pero los detuve y les inform¨¦ que Dob se encontraba dentro de la mansi¨®n. ¡°?Que raro! Deber¨ªa de estar presente¡­ ?Acaso algo le paso?¡± (Podul) ¡°Lamento ser portador de malas noticias, pero s¨ª¡­ Fue atacado junto con otros agentes por los Desertores de la Ruina.¡± (Aruh) ¡°??Que ha dicho?! ?Los Desertores de la Ruina?!¡± (Podul) ¡°?Cuando sucedi¨® eso?¡± (Agente 1) ¡°Sigue con vida, ?verdad? ?Lo torturaron para sacarle informaci¨®n? ?Saben de su identidad?¡± (Podul) ¡°?C¨®mo fue que logr¨® liberarse?¡± (Agente 2) Los agentes me lanzaron muchas preguntas, estaban evidentemente preocupados por la seguridad de Dob¡­ Lo mejor seria llevarlos con ¨¦l. ¡°Aruh, tu gu¨ªalos con Dob y el resto de los agentes¡­ Nosotras nos encargaremos de atender a mi padre y a mi hermano.¡± (Fortuna) ¡°...Muy bien.¡± (Aruh) Quer¨ªa hablar con el se?or Allan y dejarle saber que no me echar¨ªa atr¨¢s con Fortuna y con Blair¡­ Pero el tema de los Desertores de la Ruina y la facci¨®n de la Eliminaci¨®n de los sucios era algo que no pod¨ªamos ignorar. ¡°Iremos contigo cuando arreglemos todo con el se?or Allan, Aruh.¡± (Naku) ¡°Y lo convencer¨¦ de aceptar tu idea¡­ O m¨¢s bien de prepararlo para que se la presentes.¡± (Fortuna) Las dos, al igual que mis dem¨¢s chicas, ten¨ªan un fuerte brillo en sus ojos¡­ Aunque en Naku ve¨ªa uno ligeramente travieso tambi¨¦n¡­ El joven Richter iba a protestar. Claramente, era una falta de respeto que el anfitri¨®n se fuera para otra parte durante una reuni¨®n importante¡­ Pero Fortuna le indic¨® con una mirada que no fuera a decir nada¡­ Orden que obedeci¨®. ¡°La se?orita Fortuna es tan genial.¡± (Fion) ¡­ Keeva y Perik se hab¨ªan quedado en la habitaci¨®n con Dob y sus compa?eros, cuid¨¢ndolos... Cuando Podul, junto con los otros dos agentes entraron y los vieron recostados e ilesos, suspiraron de alivio. ¡°Bienvenido, mi se?or.¡± (Keeva) ¡°Bienvenidos.¡± (Perik) ¡°?Como se encuentran Dob y los dem¨¢s?¡± (Aruh) ¡°La se?orita Desia les dio unas pociones para curar las heridas externas y externas de las torturas a las que fueron sometidos, y otra para que repusieran sus fuerzas mientras dorm¨ªan¡­¡± (Keeva) ¡°Es absurdo pensar que como agentes del rey hubieran sido capturados por los esbirros de la facci¨®n del se?or Peter¡­ Debieron ser miles para lograrlo, pero de ser asi¡­ ?Como pasaron desapercibidos?¡± (Podul) ¡°Fueron bastantes los que llegaron pero apenas superaban los 100¡­ Y ahora solo quedan unos cuantos.¡± (Aruh) ¡°No se dejaron capturar sin dar batalla... Dignos de todo agente de Su Majestad.¡± (Podul) ¡°No fueron el se?or Dob y los dem¨¢s quienes lo hicieron, sino el se?or Aruh y la se?oritas¡­ Y sin olvidar a sus monstruos, digo, entes.¡± (Perik) ¡°?Que cosa? ?Que fue el se?or Aruh Hydran y sus compa?eros quienes vencieron a los Desertores y rescataron a Dob y a los otros?¡± (Podul) Perik revel¨® la verdad lleno de emoci¨®n, y sorprendida por dicha informaci¨®n, Podul me tom¨® de los hombros. ¡°?Permiti¨® que el Or¨¢culo de Nagur, la mayor autoridad de los naga fuera a la base de los Desertores? ?Eso fue irracional y muy peligroso! ?Qu¨¦ hubiera pasado si la hubieran capturado?¡± (Podul) ¡°Tranquila, ninguno de estos tipos ten¨ªa la habilidad suficiente para someter a Naku¡­¡± (Aruh) ¡°?Pero corri¨® el riesgo de que as¨ª fuera!¡± (Agente 2) ¡°No fuimos sin preparaci¨®n¡­ Dejen que les explique todo desde el inicio.¡± (Aruh) Les cont¨¦ sobre el ataque de la falsa brigada y de c¨®mo la exterminamos, de que logramos capturar a uno, interrogarlo y formular el plan de contraataque¡­ Finalmente, les dije sobre lo que hice en los barrios bajos. Todo este tiempo en el que habl¨¦ de nuestras victorias sobre los Desertores, Perik me vio con mucha admiraci¨®n. ¡°Y esos Desertores de la Ruina que captur¨®, ?Donde est¨¢n?¡± (Podul) ¡°En el s¨®tano de esta mansi¨®n, bajo vigilancia.¡± (Aruh) ¡°Se?or Aruh¡­ Eralgia le est¨¢ profundamente agradecida por su gran haza?a. Los Desertores de la Ruina son una organizaci¨®n muy problem¨¢tica cuyo poder crece d¨ªa con d¨ªa¡­ Pero con esto que usted y su equipo han logrado, los enemigos han recibido un duro golpe del que no se podr¨¢n recuperar tan f¨¢cil.¡± (Podul)This tale has been unlawfully lifted from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. ¡°?Tiene un drag¨®n? ?Quiero verlo!¡± (Agente 1) No solo los hombres y mujeres lizardon sent¨ªan una gran admiraci¨®n por los dragones¡­ Este agente deb¨ªa ser humano o elfo y su voz indicaba un serio deseo por conocer a Regis. ¡°?Contr¨®late, Ihua! Esto es serio.¡± (Podul) ¡°Pero Podul¡­ Estamos hablando de un drag¨®n¡­ No un drake, wyvern o quarios¡­ ?Un drag¨®n! ?Una existencia ancestral que data de la ¨¦poca antes de la condena de los dioses e incluso de la ca¨ªda de los esp¨ªritus! ?C¨®mo fue que se hizo de uno? ?Los hay en Tulser?¡± (Ihua) Solo mencion¨¦ que Regis fue considerado drag¨®n por los Desertores, no que lo fuera¡­ Aunque bueno, creo que ya tampoco se le puede considerar un drake nevado ordinario. ¡°Ihua, los dragones murieron hace mucho tiempo... ?Todos y cada uno de ellos! Puede que alg¨²n sub-drag¨®n se le parezca pero es todo¡­ El se?or Aruh no admiti¨® que se tratara de uno, ?verdad?¡± (Podul) ¡°En efecto¡­ Regis tendr¨¢ alas y cuatro patas, pero es una variaci¨®n de drake nevado.¡± (Aruh) ¡°...Cuatro patas y alas¡­ ?De verdad es as¨ª? ?No son cuatro patas y ap¨¦ndices con forma de alas?¡± (Podul) Me percat¨¦ de un titubeo en la voz de la agente cuando mencion¨¦ la anatom¨ªa de Regis. ¡°No, son alas reales¡­ Como Spivula, su progenitora.¡± (Aruh) ¡°?Spivula?¡± (Perik) ¡°Fue un monstruo nivel X que Naku, Arachne y yo cazamos junto a unos conocidos en Tulser.¡± (Aruh) La mirada de Perik se volvi¨® m¨¢s iluminada que antes¡­ ¡°?Por favor! ?Sea mi maestro!¡± (Perik) ¡°Espera, Perik¡­ No seas descort¨¦s con el se?or Aruh.¡± (Keeva) ¡°Se lo ruego, mi se?or¡­ Yo¡­ ?Quiero ser fuerte!¡± (Perik) Su petici¨®n me tom¨® un poco por sorpresa. Creo entender el motivo por el que me pide que lo entrene: su reino. Quiz¨¢s sea que quiere participar activamente en su liberaci¨®n, o porque se siente frustrado por haber sido vendido. ¡°Muy bien, no tengo ning¨²n inconveniente.¡± (Aruh) ¡°Ehm, ?No es ese el ni?o que viene de Forepam? Dob mencion¨® que iba a ser mandado a la capital mientras que su grupo saldr¨¢ de Eralgia por un tiempo.¡± (Podul) El sistema de envi¨® de informaci¨®n por aves es verdaderamente eficiente y r¨¢pido¡­ Estoy ansioso porque Rah crezca. ¡°Puedo entrenarlo un poco hasta entonces y darle unas rutinas para que contin¨²e practicando una vez que nuestros caminos se separen¡­ ?Te parece bien eso, Perik?¡± (Aruh) ¡°?Si, se?or! Quiero decir, ?Maestro!... ?Se?or Maestro?¡± (Perik) ¡°Profesor est¨¢ bien.¡± (Aruh) ¡­ Mientras esper¨¢bamos a que Dob despertara, Naku y Eugene vinieron a la habitaci¨®n; este ¨²ltimo vino tras haber dejado el carro y los animales del se?or Allan y sus mercenarios en los establos. Con mi extra percepci¨®n me di cuenta de que Medea, Hasos, Calse, Nana e Iveris se hab¨ªan quedado ah¨ª como parte de su actuaci¨®n como monstruos. Agatha, ¨²rsula les apoyaron yendo a los establos con ellas. Algunos mercenarios que vinieron con el se?or Allan y su hijo se quedaron en los alrededores de los establos, no debo preocuparme de ellos ya que Arachne est¨¢ de guardia para evitar que cometan alguna tonter¨ªa¡­ Vi a algunos de los miembros masculinos mirando lascivamente a varias de las chicas (especialmente a Naku, Fortuna y Lempo), as¨ª que lo mejor es estar prevenidos. Incidentalmente, las mujeres del gremio mercenario me miraban de la misma manera, aunque no pensaba dejarme provocar teniendo a mis amadas a mi lado¡­ Pero si alguna de esas mujeres llamaba la atenci¨®n de Naku o Fortuna¡­ Tarde o temprano tambi¨¦n llamar¨ªa la m¨ªa¡­ La primera en llegar a la habitaci¨®n fue Naku, entr¨® con una expresi¨®n un poco complicada en su rostro¡­ Algo no debi¨® salir bien en la conversaci¨®n con el se?or Allan. ¡°Aruh, malas noticias¡­ El se?or Allan quiere comprometer a Fortuna con otro hombre¡± (Naku) ¡°Eso no va a ser¡­ Cambiemos de puesto, voy a hablar con el se?or Allan.¡± (Aruh) ¡°Si, vine aqu¨ª por eso. Fortuna se opuso y amenaz¨® con emanciparse¡­ Me pidi¨® que te contara los detalles antes de que vayas¡­ Hablemos en el corredor.¡± (Naku) A grandes rasgos, la esposa principal del se?or Allan se ha estado oponiendo a mi compromiso con Fortuna desde la mudanza a Silvertha para que se casara mejor con alguno de los hombres que la pretend¨ªan en la ciudad¡­ Aunque jam¨¢s se lo mencionaron. Debido a mi importancia para la compa?¨ªa y por el cari?o que me ten¨ªa siendo alumno del profesor Spencer, el se?or Allan se rehus¨® a ello, mas sin embargo su posici¨®n cambi¨® cuando se enter¨® de la subasta. Su hijo, el joven Richter, ha estado tratando de convencerlo de que recapacite por el bien de su empresa, pero no ha tenido mucho ¨¦xito¡­ Como resultado, se desat¨® una pelea familiar. ¡°Haz que el se?or Allan entre en raz¨®n.¡± (Naku) ¡°Eso voy a hacer.¡± (Aruh) Le di un beso en la mejilla a Naku y fui a la estancia donde se libraba la discusi¨®n. ¡­ Fortuna estaba sentada en un sill¨®n con las chicas detr¨¢s de ella y Blair a su lado. Frente a ella, sentado en el sof¨¢ opuesto, se encontraba el se?or Allan con el joven Richter y los mercenarios a sus espadas. La se?ora Sageon estaba sentada en el sof¨¢ restante en un costado de los otros dos, d¨¢ndole la apariencia de mediadora¡­ En cuanto entr¨¦ al cuarto, me vio con alivio. ¡°Disculpen mi atrevimiento por no estar presente todo este tiempo.¡± (Aruh) ¡°Queda disculpado, se?or Aruh¡­ Se nos inform¨® adecuadamente del motivo por el que tuvo que ausentarse.¡± (Richter) ¡°Gracias por su comprensi¨®n.¡± (Aruh) El joven Richter respondi¨® a mi disculpa debido a que el estado de ¨¢nimo del se?or Allan estaba muy deca¨ªdo¡­ Con muchas l¨¢grimas corriendo por sus mejillas y una mirada perdida, la advertencia Fortuna debi¨® ser devastadora. Me sent¨¦ a un lado de mi esposa, y le ped¨ª a Blair que tambi¨¦n lo hiciera quedando yo en medio de las dos. ¡°Empezamos nuestro reencuentro con el pie incorrecto, se?or Allan¡­ Estoy contento de ver que llegara a salvo a Jimama, hemos estado en medio de una situaci¨®n complicada y me preocupaba que pudiera verse involucrado.¡± (Aruh) Reaccionando a mi voz, centr¨® sus ojos en mi. ¡°Entiendo que debi¨® estar terriblemente preocupado, sus hijas tambi¨¦n lo estaban por usted, pues lo quieren mucho¡­ Es por eso que a Fortuna debe dolerle tener que discutir con usted.¡± (Aruh) Fortuna asinti¨® elegantemente¡­ ¡°Y a decir verdad, yo tambi¨¦n tengo que rega?arlo¡­ Disculpe si soy grosero, pero creo que est¨¢ viendo a su hija como un objeto.¡± (Aruh) El joven Richter quiso interceder en mi conversaci¨®n, pero Fortuna y Blair se lo impidieron. ¡°Fortuna no es algo que le da dinero, es mi amada mujer¡­ Como lo es tambi¨¦n Blair, de quien no mostr¨® ninguna alegr¨ªa al ver de nuevo¡­ y eso me hace enojar.¡± (Aruh) ¡°?Blair?¡± (Allan) ¡°Si. Quiero que entienda algo, se?or Allan. Estoy muy enamorado de sus dos hijas, de Fortuna y Blair¡­ As¨ª como ellas son mis mujeres yo soy su hombre¡­ Las ayudar¨¦ y proteger¨¦ con todo mi ser. As¨ª que por favor comprenda que no pienso dejar que las separe de mi.¡± (Aruh) No dej¨¦ escapar mi sed de sangre, pero por alguna raz¨®n, los mercenarios y el joven Richter temblaron asustados¡­ ?Habr¨¦ puesto una expresi¨®n aterradora? El se?or Allan mir¨® sorprendido a Fortuna y a Blair¡­ No dijo nada, solo asinti¨®. ¡­ Las cosas se calmaron, debido a lo largo del viaje, les ofrecimos hospedaje a nuestros invitados. El se?or Allan y el joven Richter descansar¨ªan en una de las habitaciones, mientras que los mercenarios ir¨ªan al edificio de servidumbre. Dejaremos la pl¨¢tica de mi idea para mejorar los barrios bajos de Jimama, que, si resulta lo suficientemente exitosa, podr¨ªa extenderse por todo Eralgia. Se trata de un proyecto simple: una organizaci¨®n no lucrativa. No existe algo que se le asemeje en el reino, nada de orfanatos, albergues, salud social¡­ Nada. Los mercaderes se enfocan en las ganancias personales, el reino a los ciudadanos fuertes y capaces, y la iglesia en las doctrinas religiosas¡­ Los tres mayores poderes no hacen nada por defender al necesitado y al afligido, si alguien es demasiado d¨¦bil o pobre como para mantenerse a s¨ª mismo, lo que queda es la esclavitud. Es por ello que quiero desarrollar un proyecto para ayudar a las personas que viven en los barrios bajos para darles fuerzas¡­ ?Cuantos hombres y mujeres con potencial requieren una mano y un empuj¨®n? Se requiere de una gran inversi¨®n y constante administraci¨®n para ver realizada la idea¡­ Pero como lo dijo antes la se?ora Sageon, ning¨²n mercader se atrever¨ªa a llevarlo a cabo. Incluso el se?or Allan estar¨ªa reacio a invertir en algo que no genere dinero. Tambi¨¦n existe el problema de si el ciudadano promedio estar¨ªa conforme con que se apoye a los d¨¦biles y a ellos no¡­ La soluci¨®n es el invento mas nuevo que quer¨ªa darle al se?or Allan (y con el que quer¨ªa empezar a ayudar en la idea de Fortuna de poner una empresa en la regi¨®n)... Cre¨¦ mi propia f¨®rmula de ladrillos rojos. Es barato de producir y muy resistente, adem¨¢s de que podr¨ªa reemplazar a los de adobe y a la piedra como materiales de producci¨®n¡­ Con la madera usada en su producci¨®n se har¨ªa un fertilizante para las cosechas. La organizaci¨®n no lucrativa recibir¨ªa fondos obtenidos con las ventas de los ladrillos y el fertilizante y as¨ª sostenerse¡­ ¡°Perdona que no pudiera lidiar con mi padre y presentarle tu propuesta, Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Tenemos tiempo aun. Aprovechemos la fiesta de esta noche.¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Y gracias, mi amor¡± (Fortuna) Fortuna y yo nos besamos. ¡°Gracias por esas palabras tan dulces¡­ Me haces muy feliz.¡± (Fortuna) ¡°A mi tambi¨¦n. Joven Aruh¡­¡± (Blair) Abrac¨¦ tambi¨¦n a Blair. Ten¨ªa a las dos hermanas en mis brazos y mucha felicidad en mi coraz¨®n. ¡°Su palabras fueron tan grandiosas.¡± (Varetsi) ¡°Y su declaraci¨®n de que no renunciar¨¢ a su amor por la se?orita Fortuna y por Blair¡­ ?Cuanto mas voy a enamorarme de usted, joven Aruh?¡± (Kristera) Me habr¨ªa lanzado sobre mis chicas y les habr¨ªa hecho el amor, de no ser por la se?ora Sageon aqu¨ª presente. ¡°Es el mejor hombre que conozco, joven Aruh¡­ Despu¨¦s de mi esposo y de mi hijo, claro est¨¢. Dejo a Megan en buenas manos.¡± (Siris) ¡°Si, muchas gracias.¡± (Aruh) Capitulo 94 Cap¨ªtulo 94: M¨¢s problemas en Sivertha Incluso si la conversaci¨®n con el se?or Allan no trajo los resultados deseados, ahora que se hab¨ªa calmado decidimos ir de nuevo a la habitaci¨®n donde estaban Naku y los dem¨¢s. ¡°Por lo que veo, todo sali¨® bien.¡± (Naku) ¡°Si, todo se arregl¨® en cuanto lleg¨® en maestro.¡± (Mitena) Blair asinti¨® sonrojada, la verdad que dije sobre el hecho de que la amaba la puso de muy buen humor y muy cari?osa. ¡°El torpe de mi padre est¨¢ muy necio, pero Aruh lo hizo entrar un poco en raz¨®n¡­ Quiz¨¢s cuando se levante haya dejado esa tonta idea de comprometerme con otro hombre¡­ Pero bueno, por ahora podemos hacer ese tema a un lado.¡± (Fortuna) La atenci¨®n se centr¨® entonces en Dob y en los agentes, tanto a los de la ciudad como los que llegaron con el se?or Allan. Las mujeres que proteg¨ªan a Perik ya se hab¨ªan despertado y conversaban con sus compa?eros for¨¢neos¡­ Dos de ellas fueron rescatadas del mismo lugar que Dob y sufrieron de abuso y violaci¨®n sexual a manos de los Desertores. La que logr¨® escapar con Perik a la base secreta recibi¨® tambi¨¦n varios da?os como consecuencia de un enfrentamiento¡­ ¡°Se?or Hydran¡­ Muchas gracias. Sin la ayuda de su grupo habr¨ªamos muerto a manos de los Desertores de la Ruina.¡± (Neriph) ¡°Dejar que murieran a manos de esos tipos, claro que no. Ustedes nos han ayudado mucho a nosotros.¡± (Aruh) ¡°Capturaron a algunos de ellos, ?cierto? Hay que interrogarlos cuanto antes.¡± (Neriph) ¡°Est¨¢n en el s¨®tano¡­ Ellos pueden esperar, no se ir¨¢n a ninguna parte. Mientras que se recuperan totalmente y Dob despierta, compartamos informaci¨®n.¡± (Aruh) La agente asinti¨®. ¡­ Eugene fue a llevar con los Desertores a todos los agentes que se hab¨ªan recuperado, salvo por Dob¡­ Quien despert¨® durante la conversaci¨®n pero estaba todav¨ªa d¨¦bil. Estuvo consciente durante su sue?o y se enter¨® de todo lo que hab¨ªamos hablado. ¡°?Podemos confiar en que esta vez no dejaran ir a los Desertores como lo hicieron con la brigada del drag¨®n tuerto?¡± (Naku) ¡°Puedo asegurarle que no pasar¨¢¡­ Al contrario que la princesa, los Desertores de la Ruina no tienen protecci¨®n real, as¨ª que podemos ejecutarlos sin permiso¡­ Luego de interrogarlos como es debido.¡± (Dob) Los Desertores van a ser llevados a los calabozos y ejecutados en secreto¡­ De hecho, todo ser¨¢ encubierto y los cad¨¢veres de los que ya hemos matado, recogidos. ¡°Fue una gran decisi¨®n capturar a algunos importantes de sus filas¡­ Comparto su sospecha de que tramaban algo aparte de espiarlos o matarlo a usted, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°Y en cuanto a los criminales que tengo en el s¨®tano tambi¨¦n¡­¡± (Aruh) ¡°Los ignoraremos¡­ Incluso ver¨¦ si me es posible ayudar con su idea de crear una empresa destinada a ayudar a la gente y no generar oro.¡± (Dob) De pronto me gan¨¦ la ayuda de Dob, y en palabras que agreg¨®, del reino en s¨ª. ¡°Sin embargo, lo m¨¢s sorprendente de todo es que la soldado Strunt se incorpor¨® a sus fuerzas.¡± (Dob) Megan se sonroj¨® por las palabras de Dob. ¡°Digamos que comprendi¨® la grandeza del joven Aruh, ?verdad?¡± (Alice) ¡°Si, as¨ª es.¡± (Megan) Risas de alegr¨ªa vinieron de todo el grupo¡­ ?Y de la se?ora Sageon! ¡°El se?or Aruh nos rob¨® a una excelente soldado¡­ Va a dificultar la situaci¨®n de toda la brigada.¡± (Siris) Eso son¨® mucho a un reclamo¡­ Porque eso fue. ¡°Pero est¨¢ bien. No por que abandone su puesto abandonar¨¢ su deber¡­ Confi¨® en que llevar¨¢ en alto el nombre de sus compa?eros y de las fuerzas de la regi¨®n a donde vaya.¡± (Siris) ¡°?S¨ª, capitana!¡± (Megan) ¡°Y usted¡­ Soldado Sugir...¡± (Siris) De pronto, Alice se volvi¨® el blanco de la se?ora Sageon¡­ ¡°Sea buena con Megan¡­ Ahora son compa?eras de armas que siguen al mismo hombre.¡± (Siris)The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. ¡°Si, as¨ª lo har¨¦.¡± (Alice) Con una sonrisa, Alice asinti¨® e hizo un saludo militar. ¡°Soldado Alice Sugir de las fuerzas de la regi¨®n. Presento mi formal renuncia de las filas¡­¡± (Alice) Aunque Alice no pertenec¨ªa a la milicia de Jimama y la se?ora Sageon no era su oficial, acept¨® su renuncia y regres¨® el saludo. ¡°Sea feliz.¡± (Siris) ¡°Lo ser¨¦ al lado del joven Aruh.¡± (Alice) Me sonroj¨¦. Alice vino a mi lado, me dio un beso en la mejilla y me susurr¨® al o¨ªdo. ¡°No podr¨ªa contenerme tras un beso en los labios¡­ Esperar¨¦ hasta la cama.¡± (Alice) Con una propuesta as¨ª, voy a estar muy activo. ¡­ La se?ora Sageon se retir¨® para prepararse y recibir al Se?or de la regi¨®n. Le escoltaron Mitena, Varetsi, y los guardias de la ciudad que hab¨ªan estado vigilando a los prisioneros.. El resto de nosotros, fuimos al s¨®tano para asistir a los agentes con los Desertores; habi¨¦ndose mejorado, Dob vino con nosotros. Sin embargo, sent¨ª la presencia del joven Richter viniendo hacia aqu¨ª en compa?¨ªa de dos de sus mercenarios, as¨ª que decidimos esperarlo. ¡°Oh, mil disculpas¡­ No sabia que iban a alg¨²n lado.¡± (Richter) ¡°No ¨ªbamos a salir, solo visitaremos a unos cuantos prisioneros que tenemos en el s¨®tano.¡± (Aruh) ¡°M¨¢s bien, ratas grandes¡­ Bueno, solo algunos lo son.¡± (Fortuna) ¡°Oh, las personas peligrosas que mencionaron usted y los enmascarados que nos acompa?aron, ?verdad?¡± (Richter) ¡°Esas mismas, aunque puedo esperar por si tiene alg¨²n asunto que atender conmigo, joven Richter.¡± (Aruh) ¡°Puede llamarme Richter a secas, ahora que es el marido de mi querida hermana Fortuna, somos familia.¡± (Richter) ¡°...No olvides a Blair.¡± (Fortuna) ¡°Tienes raz¨®n, nuestra media hermana Blair ahora es tambi¨¦n su concubina. Sol estar¨¢ alegre por ella.¡± (Richter) El joven Richter no hablaba de manera vanidosa o con desprecio, aunque s¨ª con una actitud pomposa¡­ La manera en c¨®mo se dirig¨ªa a Blair tambi¨¦n hab¨ªa cambiado, mostraba m¨¢s respeto. ¡°Me enter¨¦ a grandes rasgos de lo ocurrido, perdiste a grandes hombres en el encuentro con Ponzo?a¡­ ?Les has hecho los ritos correspondientes?¡± (Richter) ¡°No¡­ No tengo ninguna pieza de sus cuerpos o sus prendas.¡± (Blair) Para hacer los ritos f¨²nebres tradicionales se requiere al menos algo perteneciente al difunto y erigirse le un peque?o altar, esto es en caso de que no se pueda sepultar o incinerar el cuerpo entero por alg¨²n motivo. Los hombres que escoltaban a Fortuna y compa?eros de armas de Blair, fueron muertos a un lado del camino por lo que no tenemos algo de ellos al alcance por ahora. ¡°Planeaba hacerlo en Menat.¡± (Blair) ¡°Quiz¨¢s podamos pasar por la ruta donde fueron atacadas y encontrar algo de ellos.¡± (Dob) ¡°?En serio? Si, me gustar¨ªa.¡± (Dob) Dob nos hizo la propuesta de pasar por la ruta donde fueron atacadas, pero en lugar de negarse o molestarse, Blair asinti¨® feliz. ¡°Gracias, Dob¡­ Te debo otra.¡± (Aruh) ¡°De nada, se?or Hydran. No habr¨¢ ning¨²n inconveniente en tomar esa desviaci¨®n.¡± (Dob) La ruta donde ocurri¨® estaba m¨¢s al oeste de la que Dob hab¨ªa designado como la m¨¢s segura¡­ Pero gracias a ello, Blair y Fortuna podr¨¢n rendirle tributo a sus compa?eros. ¡°Yo me encargar¨¦ de los ritos.¡± (Naku) Fortuna asinti¨® con una sonrisa a las palabras de Naku. ¡°Y bien, hermano¡­ ?Cu¨¢l era el asunto por el que nos buscabas?¡± (Fortuna) ¡°...Quiero rectificar las palabras de nuestro padre. Esa tonter¨ªa de separarte de Aruh tu esposo, sabes que normalmente ¨¦l no tomar¨ªa esa actitud.¡± (Richter) ¡°Lo s¨¦¡­ Madre tuvo la culpa.¡± (Fortuna) ¡°Tampoco fue ella, no al principio al menos¡­ Es solo que hay una demanda muy fuerte por tu mano en Silvertha, al grado de que ha habido duelos a muerte.¡± (Richter) ¡°Me enter¨¦ del que sostuvieron el se?orito Nurafe y el se?orito Smallpetal¡­ Su duelo fue arbitrario y sin mi consentimiento. Con mi rechazo al se?orito Nurafe, el vencedor, debi¨® quedar en claro que un duelo no me har¨¢ aceptar las propuestas de matrimonio.¡± (Fortuna) ¡°Eso lo s¨¦¡­ Es mucho tu amor teniendo en cuenta la cantidad de mujeres a su lado ademas de ti y Blair¡­ Vi¨¦ndolas puedo deducir que tambi¨¦n est¨¢n enamoradas de ¨¦l.¡± (Richter) ¡°Con su permiso, no competimos por el amor del joven Aruh¡­ Lo compartimos.¡± (Desia) ¡°...No, en serio. Van a decir que todas las mujeres que vi en la entrada est¨¢n comparti¨¦ndolo¡­¡­¡­¡­. Tiene que ser un chiste.¡± (Richter) ¡°No lo es, todas amamos a Aruh y las unas a las otras.¡± (Fortuna) ¡°?Acaso eres una del mont¨®n? ?Eres la mas lista de la familia como para¡­!¡± (Richter) Su comentario le gan¨® bofetadas de Fortuna, Blair y Naku¡­ Todas estaban dispuestas a golpearlo; y sinceramente, yo tambi¨¦n. Los dos mercenarios quisieron interceder, pero el mismo joven Richter los detuvo. ¡°Cuida tus palabras, Richter.¡± (Fortuna) ¡°Si, fue un desliz est¨²pido de mi parte. Solo me sorprend¨ª ante tales hechos¡­ Por la fuerza detr¨¢s del golpe de cada una de ustedes dos y de la se?orita Naku, me doy una idea de lo mucho que debe atesorarlas Aruh Hydran.¡± (Richter) ¡°El resto de nosotras tambi¨¦n puede dej¨¢rselo en claro.¡± (Fion) ¡°Y yo puedo mostrarle lo que pasa cuando alguien insulta a alguno de mis amores¡­¡± (Aruh) ¡°Paso de su oferta, muchas gracias¡­ Ahora bien, haciendo a un lado este amor colectivo, digo, abundante¡­ Existe una situaci¨®n delicada en Silvertha respecto a ti¡­ No s¨®lo ha aumentado el n¨²mero de pretendientes a tu mano, sino que algunos est¨¢n recurriendo a m¨¦todos sucios¡­¡± (Richter) ¡°Lo s¨¦, el joven Unboro conspir¨® con su padre para comprarme en la subasta.¡± (Fortuna) ¡°Su familia ser¨¢ arruinada, me asegurar¨¦ de que viva el resto de sus d¨ªas en la total miseria¡­ Los dem¨¢s se?oritos no llegaron a tales extremos pero algunos comenzaron a sabotear a otros¡­ Y tambi¨¦n involucran a sus familias. La se?orita Hesana est¨¢ promoviendo mucho a su hermano con nuestra madre.¡± (Richter) ¡°?Gretel? Esa dichosa amiga mia sabe de que mi coraz¨®n le ha pertenecido a Aruh desde un principio¡­ Voy a tener que darle una lecci¨®n.¡± (Fortuna) ¡°El caso es que¡­ Su hermano, el se?orito Preston, cuando recien te fuiste de Silvertha, ¨¦l¡­ No te enojes, gracias a su ayuda pudimos contratar al gremio ¡®Tesoros infinitos¡¯ para venir a rescatarte¡­¡± ¡°Hizo algo muy est¨²pido, ?no es as¨ª?¡± (Fortuna) ¡°...Quiere retar a tu esposo a un duelo para liberarte de ¨¦l.¡± (Richter) ¡°?Liberarme¡­ de¡­ Aruh?¡± (Fortuna) La ira de Fortuna comenz¨® a desbordar, su hermano se escondi¨® detr¨¢s de sus guardaespaldas. Interced¨ª para calmar a mi amada. ¡°Ese pat¨¢n no me quitar¨¢ a Fortuna.¡± (Aruh) Abrac¨¦ a Fortuna desde atr¨¢s, su ira se disip¨® en un instante. ¡°Traiga un ej¨¦rcito en mi contra, invoque demonios o lo que intente hacer¡­ No le ceder¨¦ a Fortuna, ella no es un objeto ni un premio, y si tantas ganas tiene de pelear, con gusto lo convertir¨¦ en un ejemplo de aquellos que se meten con mis amores.¡± (Aruh) ¡°Excelente idea¡­ ?Te apoyo, Aruh!¡± (Fortuna) ¡°Y yo.¡± (Naku) ¡°Nos gustar¨ªa ver a ese tipo recibir una leccion, miau.¡± (Titanya) ¡°Seria algo divertido, ?verdad?¡± (Elin) ¡°Si¡± (Kristera/Megan) ¡°...Y yo que cre¨ª que la se?orita Fortuna ser¨ªa capaz de detener al se?or Hydran si se descontrolaba.¡± (Dob) Capitulo 95 Cap¨ªtulo 95: Revelando los sucios planes. Tras separarnos del joven Richter y que este volviera con su padre, fuimos ahora con los prisioneros. Fortuna qued¨® de muy buen humor cuando dije que no iba a dejar que sus petulantes acosadores la siguieran molestando. Tengo asuntos pendientes con el tipo que quiso comprar a Fortuna en la subasta, y voy a aprovechar de una vez para hacerle saber al resto de los perdedores que su mano ya no est¨¢ disponible¡­ Sin mencionar que voy a hacer que su madre me reconozca como el marido leg¨ªtimo. Tambi¨¦n tengo que presentarme con la madre de Blair, quiero obtener su bendici¨®n. Durante el trayecto al s¨®tano escuche a Fortuna murmurar que planeaba contarle a su traidora ¡®amiga¡¯ el c¨®mo se entreg¨® a mi una y otra vez desde nuestro encuentro. ¡°Tienes una mente muy malvada, Fortuna.¡± (Naku) No fue un insulto, sino un halago¡­ La sonrisa en el rostro de Naku la delat¨®¡­ Ninguna de mis amores se opuso a tal idea. ¡°No entrar¨¦ en detalles, es nuestra vida ¨ªntima.¡± (Fortuna) ¡°Solo hay que hacerle saber del amor del joven Aruh, no de excitar a esa se?orita, ?verdad?¡± (Elin) ¡°Exacto.¡± (Fortuna) ¡­ Escuchamos golpes estando frente a la puerta que daba al s¨®tano, no ser¨ªa conveniente dejar que Perik viera el uso excesivo de violencia. ¨¦l trataba de hacer un esfuerzo, pero estaba claramente asustado. ¡°Keeva, los preparativos para usar el ba?o grupal¡­ Se los encargo a ti y a Perik.¡± (Aruh) ¡°S¨ª, mi se?or.¡± (Keeva) ¡°Kristera, Elin¡­ ?Pueden ayudarles? Es mucha agua la que hay que calentar y tenemos que estar listos para antes de que caiga el sol.¡± (Aruh) Kristera y Elin no se ve¨ªan muy bien, deb¨ªan encontrarse nerviosas. Las dos asintieron y acompa?aron a Keeva y Perik. La mansi¨®n contaba tanto con tres ba?os peque?os, c¨®mo uno muy grande similar al que ten¨ªa el se?or Hornstel. Lamentablemente tendr¨¢ que desaparecer cuando la mansi¨®n se remodele como la sede que tiene Fortuna en mente (y a la cual vamos a encargarle la administraci¨®n de la organizaci¨®n sin ¨¢nimos de lucro). ¡°Vamos.¡± (Aruh) Al abrir la puerta, los gritos y golpes se hicieron m¨¢s audibles. ¡°Espero que no est¨¦n maltratando a los ladrones¡­ Se lo prometieron al joven Aruh.¡± (Fion) ¡°Cumpliremos en que no nos meteremos con ellos¡­ Esos son los Desertores de la Ruina sin duda alguna¡­ ?Los ladrones est¨¢n presenciando la tortura?¡± (Dob) ¡°No, el s¨®tano est¨¢ dividido en habitaciones peque?as. Puse a los Desertores en una y a los pillos en otra.¡± (Aruh) Eugene y To cuidaban a los primeros, mientras que Barker a los ¨²ltimos. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Cuando bajamos al s¨®tano, Lempo olfate¨® el aire e hizo un gesto de desaprobaci¨®n, entre sus poderes est¨¢ el de sentir y oler el miedo¡­ Tal parece que los agentes no est¨¢n teniendo mucho ¨¦xito sac¨¢ndoles informaci¨®n a los Desertores de la Ruina. ¡°Est¨¢n en ese cuarto, los dem¨¢s prisioneros est¨¢n en ese otro de all¨¢.¡± (Aruh) ¡°Ir¨¦ con los ladrones, tengo que ver en cuales podemos confiar para que se unan al proyecto para ayudar a las personas.¡± (Fortuna) ¡°Yo te acompa?o, Fortuna¡± (Blair) ¡°Yo tambi¨¦n, soy buena viendo detr¨¢s de las mentiras.¡± (Megan) No fue un comentario dirigido hacia m¨ª pero me doli¨®. Alice tambi¨¦n les acompa?¨® para tratar de aprender a leer a las personas. Los dem¨¢s fuimos a la habitaci¨®n donde se llevaba a cabo la ¡®interrogaci¨®n¡¯ de sospechosos. Al abrir la puerta, encontramos a los agentes golpeando a mano limpia a los Desertores, que al estar bien atados, estaban recibiendo la paliza de sus vidas. Las agentes que cuidaban de Perik eran las m¨¢s severas, todos sus golpes estaban dirigidos a los puntos fr¨¢giles del cuerpo. Dol¨ªa s¨®lo de estar presente. ¡°?Ya est¨¢n listos para hablar?¡± (Podul) ¡°...Mueranse.¡± (Cazadora de los sucios) ¡°Eso fue apenas el calentamiento, los sirvientes de Su Majestad tenemos m¨¦todos para sacar informaci¨®n que incluso la susodicha ¡®¨¦lite¡¯ de su organizaci¨®n jam¨¢s podr¨ªa imaginar¡­ M¨¦todos que har¨¢n parecer el uso de ¡®Desastre rosa¡¯ como un gesto de amabilidad.¡± (Dob) Con un tono de voz muy fr¨ªo, Dob se dirigi¨® hasta estar frente de la mujer que ten¨ªa el mayor rango de entre los Desertores que vinieron a Jimama luego de que matara al l¨ªder: Cazadora de los Sucios. Cuando reci¨¦n entramos, fui recibido por Eugene y To, a quienes ahora les ped¨ª que fueran arriba a cuidar la mansi¨®n y apoyar a Arachne. Algunos mercenarios que estaban en el jard¨ªn se movieron al interior, puede que vengan con el se?or Allan y sean de renombre, pero estoy al pendiente de cualquier movimiento sospechoso que hagan.The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Los dos asintieron y fueron arriba. ¡°Tu¡­ Alexander Arrows, ser¨¢s condenado a muerte por la leg¨ªtima autoridad de Eralgia.¡± (Cazadora de los Sucios) ¡°No tuve oportunidad de conocerte y aun as¨ª sabes quien soy¡­ En fin, no es de mi de quien debas preocuparte, sino en ti y en tus hombres¡­ ?Como era? ?Ah, s¨ª! ¡®Cazadora de los sucios¡¯... Si cooperas haremos sus muertes r¨¢pidas, pero si no¡­¡± (Dob) ¡°Je, je, je, je¡­ ¡®Verdadera Libertad¡¯ debi¨® golpearte muy duro si crees que voy a¡­¡± (Cazadora de los Sucios) Uno de los agentes que no conozco la pate¨® en un costado, sofocandola e impidiendo que continuara sus insultos hacia Dob. Su mirada de odio pas¨® del agente que la golpe¨®, a Dob, y luego a mi¡­ ¡°La facci¨®n no los dejar¨¢ en paz¡­ Representan una gran amenaza para el reino. Ese drag¨®n y esa fuerza conjurar¨¢n la ira de los ciudadanos, sean nobles o plebeyos.¡± (Cazadora de los sucios) ¡°No s¨ª no se enteran¡­ Los matamos a todos, solo ustedes quedan.¡± (Aruh) ¡°Est¨²pido¡­ Estamos en todos lados, algo como un drag¨®n no pasar¨¢ desapercibido. Cuando se enter¨¦ ¡®Cuervo Sangriento¡¯ ser¨¢ su fin.¡± (Cazadora de los sucios) ¡°Dob, ese tipo dej¨® a la princesa Karen encargada de capturarme en lugar de hacerlo ¨¦l mismo, ?verdad? Eso quiere decir que o no tiene tiempo o nos teme.¡± (Naku) ¡°?Maldita! ?No hables as¨ª de ¨¦l!¡± (Cazadora de los sucios) ¡°Tiene cosas m¨¢s importantes que hacer.¡± (Desertor 1) No ca¨ªan totalmente en nuestras provocaciones, aunque enojados, manten¨ªan la cabeza fr¨ªa. ¡°?Fyaa!¡± (Lempo) Lempo dio un paso al frente, pidiendo una oportunidad de que la dejaran intentar hacerles hablar¡­ Estaba agradecido por su oferta, sin embargo no quer¨ªa que volviera a recurrir a esos m¨¦todos. Quiz¨¢s estoy siendo un tonto dado la severidad de nuestra situaci¨®n, o un hip¨®crita al ser yo quien ha matado de manera tan violenta a mis enemigos (sin mencionar que no detuve el anterior interrogatorio que Lempo realiz¨®) pero siento que debe de haber al menos una pizca de piedad incluso en el m¨¢s odiado criminal¡­ Aunque sea una muy pero muy diminuta pizca. La raz¨®n por la que decid¨ª no entregarme a mi ira es para conservar a mis dem¨¢s sentimientos por el buen camino, y espero eso tambi¨¦n para mis chicas y mis acompa?antes.. Por eso no puedo permitir que Lempo se sienta feliz o indiferente al hacer pasar a personas, que aunque sean realmente despreciables, por una tortura tan cruel. ¡°No, Lempo¡­ No quiero que cargues con ese peso.¡± (Aruh) ¡°?Fyaaa? ?Fyaa!¡± (Lempo) Nuestras miradas se cruzaron por unos segundos, tiempo para transmitirle mis sentimientos no solo por el v¨ªnculo de mi psicometr¨ªa, sino el que nos une como amantes¡­ Su expresi¨®n se llen¨® de dicha y me dio un gran abrazo. Coquetear en este lugar no es una buena idea, pero acept¨¦ su amor. ¡°Ustedes que se hacen llamar a s¨ª mismos como miembros de ¡®Leg¨ªtima autoridad¡¯, ?Tienen un problema con aquellos que no pertenecen a su misma raza? ?Es tan malo algo que no se puede elegir al nacer?¡± (Aruh) ¡°No intente razonar con ellos, se?or Hydran¡­ Son demasiado est¨²pidos para entender palabras de cordura.¡± (Dob) ¡°Ja, ja, ja, JA, JA, JA, JA, JA, JA¡­ ?Los naga son unos idiotas ilusos! Los odiamos por lo inferiores pero a la vez arrogantes que son. Elfos, kekats, enanos, trolls, orcos, c¨ªclopes, bestias, nagas¡­ Nacieron as¨ª para sufrir, para servirnos, para divertirnos, para arrastrarse por el suelo¡­... Pero en lugar de eso, creen que pueden tener dignidad, ser amados y disfrutar de la vida¡­¡± (Cazadora de los sucios) ¡°Me das lastima.¡± (Schelt) ¡°?Que dijiste, est¨²pida?¡± (cazadora de los sucios) Schelt se encogi¨® de hombros mientras sonre¨ªa indiferentemente. ¡°Dije que me das lastima¡­ Me recuerdas tanto a los humanos de Uvikuto, aquellos que me dijeron palabras de odio iguales a las que est¨¢s escupiendo¡­ En aquellos tiempos me hac¨ªan sentir triste, pero ahora solo me hacen sentir lastima por quienes hablan de esa manera.¡± (Schelt) ¡°Cierto, si lo piensas bien es como si tuviera demasiado orgullo, al grado de ser est¨²pido¡­ M¨¢s que hacerte enojar o ponerte triste en serio te hacen sentir lastima por personas as¨ª.¡± (Fion) ¡°Totalmente de acuerdo, miau.¡± (Titanya) ¡°Heoo¡± (Cherry) ¡°Verdaderamente es una tragedia que existan personas asi.¡± (Desia) Las palabras de Schelt y la aceptaci¨®n de ellas por las chicas, hicieron enojar a todos los Desertores y derramar l¨¢grimas de felicidad a los agentes. ¡°?Humanos? ?Razas? Algo tan insignificante no importa¡­ ?Ustedes perdieron! ?Rindanse y digan todo lo que saben!¡± (Naku) Fion agreg¨® presi¨®n a las palabras de Naku yendo hac¨ªa Cazadora de los Sucios y amenaz¨¢ndola con su espada. ¡°Hicimos hablar a uno de sus amigos, as¨ª les encontramos¡­ ?Como se llamaba ese tipo, joven Aruh?¡± (Fion) ¡°Se hac¨ªa llamar ¡®Borde derecho¡¯.¡± (Aruh) Dir¨ªa que era un tipo feo como un sapo, pero eso ser¨ªa un insulto para los pobres sapos. ¡°?Es mentira! Borde Derecho no cometer¨ªa traici¨®n hacia sus compa?eros.¡± (Cazadora de los Sucios) ¡°Pero lo hizo¡­ As¨ª fue como supe que despu¨¦s de Piedra del Castigo t¨² ten¨ªas el mayor rango¡­¡± (Aruh) ¡°?Ahhh! ?Malditos!¡± (desertor 2) Furiosos, los Desertores de la ruina (incluyendo a Cazadora de los Sucios), lucharon para liberarse pero fueron sometidos por los agentes. Me acerqu¨¦ a uno de los Desertores y le ped¨ª al agente que lo sosten¨ªa que lo soltara. Levant¨¦ al infeliz en el aire mientras se retorc¨ªa como gusano¡­ Apret¨¦ su cuello con la fuerza suficiente como para asfixiarlo pero no para matarlo al instante, cuando vi que se pon¨ªa azul, comenzaba a salirle espuma de la boca y estaba perdiendo la consciencia, lo dej¨¦ respirar nuevamente. ¡°Si no hablan, los har¨¦ pasar por horrores inconcebibles para sus insignificantes mentes.¡± (Aruh) ¡°No te temo¡­ Est¨²pido¡­ Naga¡­¡± (Desertor 3) Amenazas tan simples no funcionar¨ªan despu¨¦s de todo, su adoctrinamiento era muy fuerte¡­ Ten¨ªa una idea en mente, pero necesitaba de la ayuda de Lempo despu¨¦s de todo¡­ ¡°Te lo advert¨ª¡­¡± (Aruh) Llev¨¦ mis dedos a su boca y comenc¨¦ a moverle una muela, ¨¦l trat¨® de morder mi mano pero mantuve su mand¨ªbula abierta con mis dedos me?ique y anular¡­ Sus dientes no podr¨ªan atravesar ni mi piel, aunque con su aliento desagradable tuve que esforzarme por no fruncir el ce?o y verme lo m¨¢s fr¨ªo posible¡­ ¡°Fyaaa¡± (Lempo) El hombre, que hasta ahora se manten¨ªa callado aguantando el dolor de su tortura (sus ojos estaban muy llorosos), comenz¨® a gritar incontrolablemente. Lempo debi¨® comenzar a usar su magia de miedo¡­ Se dio cuenta muy r¨¢pido de lo que ten¨ªa en mente. ¡°Tu amigo tambi¨¦n se mantuvo callado cuando empec¨¦¡­ ?Vas a durar m¨¢s que ¨¦l? Averig¨¹¨¦moslo¡± (Aruh) Solo le extraje un diente pero es mejor que tener que usar los m¨¦todos de m¨ª querida maestra del miedo¡­ Bajo el influjo de la magia de Lempo y de ver como gritaba el Desertor en mis manos, sus compa?eros tambi¨¦n se entregaron a la desesperaci¨®n. Dejaron de luchar y en lugar de eso temblaron. ¡°Ahora, comencemos con algo simple¡­¡± (Aruh) Fue muy simple sacarles informaci¨®n despu¨¦s de tal persuasi¨®n. ¡­ ¡°?Estuviste tan genial, Aruh! A mi parecer, fuiste muy bueno con esos tipos pero tu gran coraz¨®n te hace tan lindo tambi¨¦n.¡± (Naku) ¡°No hice la gran cosa, el cr¨¦dito es para Lempo. Gracias a su magia es que todo result¨® tan sencillo.¡± (Aruh) Acarici¨¦ la cabeza de Lempo y le di un beso en la frente¡­ ¡°?Fyaa!¡± (Lempo) ¡°Estos Desertores son de lo peor.¡± (Desia) ¡°Si, unos desgraciados cobardes.¡± (Aruh) Los Desertores fueron ¡®puestos a dormir¡¯ de un golpe tras haberlos interrogado, la gran mayor¨ªa corrobor¨® lo que Borde Derecho confes¨® acerca de que la raz¨®n por la que hab¨ªan venido a Jimama era para mantenernos vigilados¡­ Pero Cazadora de los Sucios nos dijo dos razones m¨¢s. Una de las razones era servir como una fuerza de apoyo para los planes de la princesa Karen, ella contact¨® a un amigo que le dar¨¢ los recursos para atacarnos y los Desertores se unir¨ªan siguiendonos para atraparnos en una formaci¨®n de pinza¡­ Y la otra raz¨®n fue la de crear disturbios en toda la regi¨®n con la ayuda de ladrones para que los pobladores creyeran que hicimos mal en librarnos de Ponzo?a y dejar¨¢n de vernos como h¨¦roes¡­ Era lo que me encontraba sospechando Ambos planes quedaron frustrados solo por actuar precipitadamente por un ligero susto tras ver a Regis¡­ Sin embargo, eso fue todo lo que sab¨ªan y les pudimos quitar¡­ Debi atrapar a ''Piedra del Castigo¡¯, quiz¨¢s ¨¦l tendr¨ªa m¨¢s informaci¨®n util. Capitulo 96 Cap¨ªtulo 96: Antes de la fiesta... Tras sacarles toda la informaci¨®n que ten¨ªan, dejamos a los Desertores bajo la jurisdicci¨®n de los agentes, quienes a su vez los transportaran a una c¨¢mara de tortura, no en la capital del reino, sino en la de la regi¨®n: la ciudad de Tokota. El Se?or de la regi¨®n simpatiza con los ideales de tolerancia del reino; en otras palabras, pertenece a la facci¨®n del rey. Podul, sus dos compa?eros y los agentes de Jimama (aparte de las tres custodias de Perik) se encargar¨¢n de llevarlos junto con la caravana del Se?or, ya que la orden de caballeros m¨¢s fieles y fuertes ser¨¢ la que lo escolten, disminuyendo as¨ª las probabilidades de que los prisioneros sean liberados por otros c¨®mplices. Mientras permanecen en la ciudad, los Desertores estar¨¢n presos en el s¨®tano de esta mansi¨®n¡­ No me siento c¨®modo teni¨¦ndolos bajo mi mismo techo, no por temor de que traten de escapar o a¨²n queden miembros libres que traten de rescatarlos, ya que podemos repelerlos¡­ Lo que me molesta (y no solo a m¨ª, sino tambi¨¦n a las chicas) es que no nos sentiremos c¨®modos haciendo el amor con ellos aqu¨ª. ¡°No pongan esas expresiones¡­ Imaginen que son ratas que apresaron. Vamos a tenerlos bien callados hasta que sean llevados a Tokota.¡± (Dob) Dob ya nos conoce y sabe del motivo por el cual no estamos tan de buen humor. ¡°De lo que deben preocuparse es del se?or Dewell y sus compa?eros¡­ ?Ha pensado en c¨®mo recurrir¨¢ a su intimidad con sus chicas milagrosas?¡± (Dob) Es cierto que con las miradas sobre nosotros no podr¨ªa llevar a Hasos, Calse, Nana, Iveris y Medea a nuestra tienda por que son consideradas monstruos¡­ Salvo que quiera tener una reputaci¨®n extra?a con el se?or Allan. ¡°Tendr¨¦ que ser discreto.¡± (Aruh) Tengo dos opciones: arriesgarme a llevarlas a la tienda, o bien, separarlas del grupo y ser yo quien me escurra bajo el abrigo de la noche para visitarlas y tener intimidad con ellas. ¡°As¨ª que abstenerse por un tiempo no es una opci¨®n¡­¡± (Dob) Con esa queja, Dob nos acompa?¨® fuera de la sala de interrogaci¨®n. Varetsi y Mitena ya hab¨ªan llegado de dejar a la se?ora Sageon, adem¨¢s de que Fortuna termin¨® con su ¡®entrevista¡¯ de los ladronzuelos que atrap¨¦ en la redada. Solo tres de ellos pasaron la prueba de Fortuna y se les permitir¨¢ trabajar para el proyecto¡­ en puestos importantes. Todos iban a ser reclutados. Ninguno de los cr¨ªmenes de ese grupo superaba el de robar comida del mercado o dinero de los bolsillos de ciudadanos incautos¡­ No queria darles los castigos que existen para tales cargos, que seg¨²n las leyes de Eralgia, pueden ir desde la venta del criminal como esclavo hasta la mutilaci¨®n. Espero apelar por ellos y que no tengan que sufrir demasiado... Con el proyecto deseo expiar sus cr¨ªmenes. Es muy dif¨ªcil tratar de cubrir todos los problemas a la vez, as¨ª que comenzaremos con un orfanato para los ni?os y una peque?a cl¨ªnica. Los tres seleccionados para los mejores puestos iban a ser Gatolfo y dos chicos de raza humana, su trabajo consistir¨ªa en cuidar los medicamentos de la cl¨ªnica. Los dem¨¢s estar¨ªan en puestos auxiliares¡­ ¡°Todos aceptaron trabajar en el proyecto¡­ Cre¨ª que encontrar¨ªa al menos a alg¨²n opositor o a un elemento que pudiera representar un peligro potencial¡­ Pero todos estaban tan felices¡­¡± (Fortuna) ¡°Si¡­ Sus ojos brillaban de esperanza.¡± (Megan) ¡°Fue un poco dif¨ªcil seleccionar a esos tres¡­ Todos en el grupo suplicaron que les dej¨¢ramos formar parte de la empresa y se ve¨ªan tan¡­ Honestos.¡± (Fortuna) Fortuna y Megan nos dieron sus impresiones sobre los ¡®entrevistados¡¯. No fue por miedo a mi persona o a los castigos que podr¨ªan recibir si se negaban lo que les hizo pedir unirse al proyecto, sino por lo bondadoso que era el gesto. ¡°?La compa?¨ªa que quiere crear ya tiene nombre, se?or Hydran?¡± (Dob) ¡°Si, se llama ¡®La manta de la misericordia¡¯¡­¡± (Aruh) ¡­ ¡°...todav¨ªa faltan muchos puestos importantes por cubrir, me tomar¨ªa dos d¨ªas encontrar a buenos elementos pero espero acelerar las cosas en la fiesta de esta noche¡­¡± (Fortuna) Continuamos conversando sobre el proyecto de ayuda social mientras sal¨ªamos del s¨®tano cuando nos encontramos con Mitena y Varetsi. Ellas ven¨ªan a ver c¨®mo est¨¢bamos y como salieron las cosas en los interrogatorios. Tras recibirlas amorosamente, las pusimos al tanto¡­ ¡°Es grandioso que todo saliera bien al final¡­ Aunque me sigue sorprendiendo lo bajo que pueden llegar a ser los compa?eros de Richard.¡± (Mitena) ¡°Por ahora fueron frustrados los planes de hacer que la regi¨®n entrara en caos, sin embargo, eso no quiere decir que no quieran volver a intentarlo¡­¡± (Alice) ¡°Es cierto. Sin embargo, los agentes y la milicia se encargaran de que eso no suceda, ?verdad, Dob?¡± (Naku) ¡°Efectivamente. Nos mantendremos alertas para seguir frustrando cualquier otro intento.¡± (Dob)You could be reading stolen content. Head to Royal Road for the genuine story. ¡°Aunque primero me gustar¨ªa que idearan planes para no ser capturados¡­¡± (Aruh) Mi peque?o comentario de broma hizo que Dob se quedara mudo por unos instantes¡­ ¡°Aruh, ?Te habr¨¢s excedido?¡± (Fortuna) ¡°No lo creo, le he dicho cosas peores¡­ Y casi lo mato una vez, un peque?o chiste sobre su incompetencia no deber¨ªa de hacerlo sentir mal.¡± (Aruh) ¡°Le aseguro que no volver¨¢ a pasar¡­ Esta vez los enemigos tuvieron suerte, pero los agentes al servicio de Su Majestad somos la mejor ¨¦lite que existe¡­ No solo somos astutos, sino adaptables y fuertes¡­ Aprendemos de nuestros ocasionales errores, convirtiendo nuestras debilidades en fuerzas. Puede estar tranquilo, ya que enemigos como los Desertores de la Ruina son solo una piedra en el zapato que¡­ ?A donde van?¡± (Dob) ¡°Comenzaste a dar uno de tu discursos largos y debemos prepararnos para la fiesta¡­ Al menos ya sabemos que estas bien.¡± (Aruh) Dejamos a Dob atr¨¢s mientras nos dirigiamos a la entrada de la mansi¨®n. Primero ¨ªbamos a recoger a Agatha y a ¨²rsula para despu¨¦s nos dirigirnos a los ba?os donde nos esperan Kristera y Elin para tomar una ducha juntos. Los mercenarios que montaban guardia los miraron con curiosidad pero no les prestamos atenci¨®n. Cuando llegamos a los establos, encontramos a ¨²rsula y a Agatha cepillando a Calse y a Iveris respectivamente. ¡°Ah, joven Aruh, chicas¡­ ?Es hora ya de prepararnos?¡± (Agatha) ¡°Si, hay que ba?arnos y vestirnos¡­ Dentro de poco vendr¨¢n unos carruajes a recogernos.¡± (Aruh) ¡°Entonces el cepillado termina por hoy, nosotras nos encargaremos de limpiarnos.¡± (Hasos) Pero en lugar de detener a Agatha y a Ursula, tom¨¦ un cepillo. Comenc¨¦ a limpiar el pelaje de Hasos son suavidad, ella dej¨® escapar un leve gemido. ¡°?Amo~?¡± (Hasos) ¡°Todav¨ªa tenemos algo de tiempo hasta entonces¡­ Quiero aprovecharlo con ustedes cinco.¡± (Aruh) Parec¨ªa como si corazones flotaran alrededor de Hasos. Agatha asinti¨® feliz a mis palabras y continu¨® cepillando a Iveris¡­ Siguiendo mi ejemplo, Naku tom¨® otro cepillo y fue con Nana. Los d¨ªas de acampada no hab¨ªan terminado, al menos no el ambiente entre nosotros. Era poco el tiempo que pod¨ªa pasar al lado de mis chicas, pero aparte de tener sexo, us¨¢bamos nuestro tiempo libre en convivencia y muestras de afecto. Ahora que vamos a partir de Jimama y continuar nuestros viajes, primero a Menat, luego a Igy y despu¨¦s a rumbos que depare el futuro, espero tener muchos momentos de calidad con todas¡­ Mitena y Cherry me ayudaron con Hasos; el cepilleo era una sensaci¨®n agradable que se reflejaba en el rostro de mi querida cireta... Pero no solo en ella, sino tambi¨¦n en Calse, Iveris y Nana, quienes estaban siendo tambi¨¦n consentidas¡­ ¡°Brillan de forma tan bella.¡± (Megan) ¡°Lo haces muy bien, Megan¡­ A Medea le gusta tu t¨¦cnica.¡± (Fortuna) Como las escamas de Medea no pod¨ªan limpiarse con un cepillo, Megan, Fortuna, Schelt y Titanya limpiaban su cuerpo con frazadas y un aceite especial¡­ Tal como Fortuna hab¨ªa dicho, Medea disfrutaba de la manera en como Megal limpiaba las escamas de sus brazos. Sintiendo curiosidad, Regis asom¨® su cabeza desde donde se encontraba descansando: un espacio donde dejar un acorazado. Dado el tama?o de algunos de mis entes (y ¨¦l en especial) las caballerizas y los truncheles* para otros animales de carga son lugares muy peque?os para descansar. Sus escamas estaban muy limpias y brillantes, mir¨¦ a Agatha, quien me respondi¨® con una se?al afirmativa¡­ Pudo limpiar a Regis en tan poco tiempo¡­ ¡°?Es tu turno, Barker!¡± (Ursula) Barker, quien hasta ahora se hallaba cuidando de los prisioneros, no hab¨ªa recibido su correspondiente cuidado, fue atendido por Ursula¡­ Y para facilitarle el trabajo a ella, se ech¨® en el suelo. ¡­ ¡°?Somos los escoltas que vienen a recoger al se?or Aruh Hydran y a sus acompa?antes a la fiesta que organizar¨¢ el alcalde en su honor!¡± (escolta) Un grupo de soldados lleg¨® a la mansi¨®n escoltando seis carruajes de gran tama?o. No eran tan elegantes como en el que viajaron el se?or Allan y su hijo, pero eran veh¨ªculos en los que un noble no se sentir¨ªa avergonzado de ser transportado. Las puertas se abrieron y sal¨ª en compa?¨ªa de mis chicas. Los escoltas eran soldados bien entrenados, pero sus rostros reflejaban un profundo asombro¡­ Quiz¨¢s por el brillo de nuestras armaduras o por la belleza de mis amadas. ¡°?Hombres! ?Saluden!¡± (escolta) El l¨ªder logr¨® reaccionar y llam¨® a sus compa?eros para que mostraran sus respetos. ¡°Estaremos en su cuidado.¡± (Aruh) No hay veh¨ªculo que pueda llevarnos a todos al mismo tiempo, as¨ª que por acuerdo de las chicas en situaciones de este tipo donde se involucren reuniones sociales, viajar¨¦ en compa?¨ªa de Naku y Fortuna, mis dos esposas. Tambi¨¦n vendr¨ªan el se?or Allan, el joven Richter y la jefa de los mercenarios con nosotros en el carro. Tras haber abordado todos los carros, fuimos llevados a la mansi¨®n que usaba el Se?or de la regi¨®n en sus visitas a la ciudad. Nos dieron el anuncio de su llegada mientras pas¨¢bamos el tiempo cari?osamente en los establos, y fue la noticia que tuvo que hacer que nos detuvieramos¡­ No sin tener sexo antes. Tuvimos que ser muy cuidadosos en no hacer mucho ruido para no levantar sospechas con los mercenarios. ¡°Fortuna¡­ Joven Aruh¡­ Me disculpo por mi comportamiento de hace rato¡­¡± (Allan) El se?or Allan rompi¨® el silencio que hubo en el veh¨ªculo tras abordarlo¡­ Fue una disculpa que me tom¨® por sorpresa antes de que yo o el joven Richter pudi¨¦ramos empezar una conversaci¨®n. ¡°?Puedes ser m¨¢s espec¨ªfico, padre?¡± (Fortuna) Un aura de severidad cubri¨® a Fortuna mientras miraba tranquilamente pero con ojos amenazantes al se?or Allan. ¡°Si¡­ Por haberme enojado con el joven Aruh de que los ladrones las capturaran a ti y a Blair. Nos informaron de antemano que fueron el y la se?orita Naku quienes las rescataron¡­ pero no fue suficiente para aclarar mi mente llena de humo¡­ Fui un tonto.¡± (Allan) ¡°Me alegra de verlo al fin, se?or Allan¡­ Hasta ahora estaba con la creencia de que alg¨²n monstruo lo estaba controlando.¡± (Aruh) ¡°Lo estaba, el monstruo de la estupidez se apoder¨® de m¨ª¡­ Siento que lo ha hecho desde que nos mudamos a Silvertha.¡± (Allan) La mirada del se?or Allan se centr¨® en Fortuna, quien continuaba vi¨¦ndolo con severidad, ante lo cual solo pod¨ªa suspirar de preocupaci¨®n. ¡°Acepto sus disculpas. Mi deseo es llevarme muy bien con usted, ya que es el padre de mis dos amadas.¡± (Aruh) ¡°Esa gallard¨ªa lo caracteriza desde peque?o¡­ Aunque yo lo recuerdo un poco m¨¢s t¨ªmido. En aquellos tiempos Fortuna y yo casi tuvimos que obligarlo a que la aceptara como prometida, y ahora la defiende no solo a ella como su esposa, sino a mi otra hija, Blair, como su concubina¡­ ?Como pasa el tiempo!¡± (Allan) Es cierto, recuerdo con mucho cari?o la primera vez que vi a Fortuna y el beso que me dio¡­ Desde ese momento se podr¨ªa decir que mi resistencia a tener m¨¢s de una mujer comenz¨® a romperse¡­ Mir¨¦ a Naku, ella asent¨ªa orgullosa, quiz¨¢s recordando ese momento tambi¨¦n. ¡°Richter me cont¨® que todas las mujeres a su lado son sus concubinas tambi¨¦n¡­ Ahora que lo pienso, era algo obvio dada la manera en que lo miraban.¡± (Allan) ¡®17 mujeres en total¡­ Me ha superado por mucho¡¯ agreg¨® tratando de rascarse la barbilla. De hecho son m¨¢s de las que cre¨¦. ¡°Tu madre va a desmayarse cuando se entere, Fortuna¡­¡± (Allan) ¡°Eso no me preocupa¡­ Puede que tu y ella crean que estoy siendo ingenua y debo separarme de Aruh, pero no pienso hacerlo.¡± (Fortuna) ¡°Yo tampoco voy a dejar a Fortuna o a Blair. Lo dej¨¦ en claro antes pero ahora reafirmo mi convicci¨®n de estar con ellas sin importar quien se oponga.¡± (Aruh) Aunque me encantar¨ªa recibir la bendici¨®n de sus familiares. ¡°No est¨¢ de m¨¢s decir que tambi¨¦n me rehuso a que nos arrebaten a alguna de las dos.¡± (Naku) ¡°...Sobre eso, me retracto de mis palabras. Voy a apoyar la relaci¨®n que tiene con mis dos hijas.¡± (Allan) El joven Richter esboz¨® una sonrisa de ¨¦xito ante la declaraci¨®n de su padre¡­ ¡°Tambi¨¦n te ayudar¨¦ a transmitirle tus deseos a tu madre¡­ Va a ser dif¨ªcil y aterrador¡­¡± (Allan) No creo que el se?or Allan lo haya dicho en forma de chiste¡­ Lo vi temblar. Especial 30 Especial 30: Aldea aislada *Punto de vista en tercera persona* Las aldeas no son lugares muy seguros y pac¨ªficos para vivir, sobretodo si est¨¢n lejos de los caminos principales que conectan a los pueblos y ciudades. No solo son el blanco de bandidos y monstruos, sino que tambi¨¦n pueden ser v¨ªctimas de plagas o hambrunas. Eralgia no es la excepci¨®n (en algunos casos)... La pol¨ªtica de creaci¨®n de caminos ha asegurado que muchas aldeas a lo largo de su territorio se mantengan conectadas al resto de la civilizaci¨®n, gracias a lo cual, las poblaciones peque?as pueden crecer y mantenerse pr¨®speras. Sin embargo, los brazos del progreso no lo pueden abarcar todo. Existen numerosas aldeas que terminan olvidadas y deben valerse por s¨ª mismas, esto empeor¨® tras el conflicto entre Eralgia y Timancera, pues muchos de los recursos usados para la creaci¨®n de caminos fueron destinados a la guerra¡­ Lo que ha impedido que muchas de estas peque?as aldeas desaparecieran durante este y otros desastres es la convivencia entre razas. Un aldeano de una raza guerrera se convierte en un buen protector, uno perteneciente a una raza inteligente puede ser un buen m¨¦dico o dirigente, etc¨¦tera¡­ El odio y racismo es menos com¨²n en las aldeas.. ¡°Te dijimos que regreses a la aldea¡­ Los goblins han aumentado mucho en n¨²mero.¡± (Guardia lizardon) En las afueras de una de los peque?os poblados de Eralgia, una chica elfo de largo y brillante cabello rubio se hallaba suplicante frente un grupo de seis soldados lizardon de gran porte. La jovencita de aspecto fr¨¢gil y de apenas unos 15 a?os de edad estaba armada con una lanza improvisada con una punta de obsidiana. Su armadura tambi¨¦n se ve¨ªa de mala calidad, solo eran trozos de cuero de cabra unidos con malas costuras¡­ Ciertamente se ve¨ªa como una guerrera¡­ Una nada intimidante. ¡°Entonces dejen que ayude en su exterminio¡­ Y no solo de goblins, tambi¨¦n de lobos, saclers y otros monstruos que se acerquen a la aldea.¡± (chica elfo) Pero al contrario de su apariencia, su mirada era fuerte, digna de un guerrero¡­ Sus ojos eran de un brillante color dorado, aumentando su fiereza. No era un rasgo tan raro como el cabello verde, pero tampoco era muy com¨²n. El lizardon frente a ella, el l¨ªder que se opuso a que saliera de la aldea, dej¨® escapar un leve suspiro. ¡°Ahhhh¡­ Escucha Lauzi¡­ ?Que te he dicho de los goblins?¡± (guardia lizardon) ¡°Varias cosas: pueden oler a las mujeres desde una gran distancia, las secuestran y las llevan a sus nidos para violarlas hasta la muerte, viven en grupos numerosos, son astutos, pueden usar armas, engendran variaciones con m¨¢s frecuencia que otros monstruos, etc¨¦tera, etc¨¦tera, etc¨¦tera¡­¡± (Lauzi) ¡°Si est¨¢s al tanto de todo ello, ?Porque insistes en salir a enfrentarlos?¡± (guardia lizardon) ¡°?Por el bien de la aldea! Y porque es divertido¡­¡± (Lauzi) ¡°Ser¨¢s¡­¡± (guardia lizardon) ¡°?Oh vamos, pap¨¢! ?La sangre de guerrero fluye por mi cuerpo! No puedo simplemente ponerme a cuidar de las gallinas y la huerta.¡± (Lauzi) Pese a pertenecer a razas distintas, ambos eran padre e hija unidos por sangre. La madre de Lauzi era una mujer elfo y la doctora de la aldea, una mujer muy inteligente pero con problemas para mantener a su hija fuera de los problemas causados por su amor a los combates y las aventuras. ¡°?Las mujeres elfo tambi¨¦n pueden ser guerreras! Peng me cont¨® que una chica de Sulteto sali¨® a convertirse en mercenaria hace poco.¡± (Lauzi) Al escuchar ese nombre, su padre volte¨® a ver a uno de sus acompa?antes¡­ El de menor estatura del grupo. ¡°?Lo siento! Beb¨ª mucho esa vez.¡± (Peng) ¡°?Por favor! Prometo seguir estudiando con mam¨¢ si me dejan ir con ustedes.¡± (Lauzi) ¡°No, y eso es definitivo¡­ Vas a regresar a casa y ayudaras a tu¡­¡± (guardia lizardon) ¡°?Shhh! Oigo algo¡­¡± (Lauzi) ¡°?Giii! ?Giii!¡± (goblin) Mientras que ambos discut¨ªan, un goblin sali¨® de entre unos matorrales, estaba lejos del grupo y se dirig¨ªa a la aldea¡­ Si hab¨ªa uno, deb¨ªan haber otros en las cercan¨ªas. ¡°Hay m¨¢s que vienen de esa misma direcci¨®n.¡± (Lauzi) ¡°?Maldici¨®n! Ya debe haber un nido cerca de la aldea.¡± (guardia lizardon) El padre de Lauzi desenvain¨® su gran espada de bronce, los otros lizardones siguieron su ejemplo¡­ Pero antes de que pudieran correr a matar el goblins, Lauzi ya hab¨ªa arrojado su lanza contra el monstruo para despu¨¦s correr hacia donde estaba. ¡°?Lauzi!¡± (guardia lizardon) ¡°?Gii?¡± (Goblin) El goblin se percat¨® de la existencia de Lauzi, una hembra de buen olor¡­ Para despu¨¦s morir empalado por la lanza que ella hab¨ªa arrojado. El tiro fue muy preciso y atraves¨® el cuello del desdichado. ¡°?Espera, tonta!¡± (guardia lizardon) Un lizardon es m¨¢s r¨¢pido corriendo que cualquier humano, tambi¨¦n que un elfo¡­ Sin embargo, Lauzi estaba siendo m¨¢s r¨¢pida que su padre y el resto de los guardias lizardones. La persecuci¨®n tuvo que ser interrumpida tras la aparici¨®n de m¨¢s goblins. ¡°?Son 20! Todav¨ªa pueden haber otros que est¨¦n escondidos.¡± (chico lizardon) ¡°?Fult! ?Peng! ?Goee! Rodeenlos por su derecha, nosotros tres los atacaremos de frente. Eviten que se dispersen.¡± (guardia lizardon) ¡°Pero Kiloon, ?Que hay de tu hija?¡± (Peng) ¡°Debio entrar en raz¨®n, se dirige a la aldea. Menos mal tiene algo de sentido com¨²n en su cabeza todavia.¡± (Kiloon) El padre de Lauzi y l¨ªder del grupo, Kiloon, declar¨® tras ver a su hija ignorando a los dem¨¢s goblins y dirigirse directamente a la aldea¡­ O eso parec¨ªa, fue a recoger su lanza. ¡°?Muy bien! ?Quien es el pr¨®ximo?¡± (Lauzi) ¡°......Si, le sobra sentido com¨²n.¡± (Peng) ¡°?Lauzi! ?Que te regreses a la aldea! ?Ve y da la alarma!¡± (Kiloon) ¡°...?Puedo hacerlo desde aqu¨ª!¡± (Lauzi) Tras inhalar bastante aire, Lauzi dio un fuerte silbido, tan potente que los goblins se taparon las orejas e incluso ella misma termin¨® mareada por el ruido¡­ Pero funcion¨®, se escuch¨® el sonido de una campana viniendo de la aldea, lo cual sorprendi¨® a Kiloon. ¡°Es mi se?al secreta entre Lora y yo. Si me encuentro fuera de la aldea, ella har¨¢ sonar la alarma en mi lugar tras escuchar ese silbido.¡± (Lauzi) ¡°La peque?a Lauzi es bastante inteligente¡­¡± (joven lizardon) ¡°?Lo soy! Un buen guerrero no solo depende de sus m¨²sculos , sino tambi¨¦n de su astucia¡­ Ahora, ?A matar goblins!¡± (Lauzi) ¡­ ¡°Y luego¡­ ?Qu¨¦ pas¨®¡± (joven aldeana) ¡°Me un¨ª matando a los goblins que lograron escabullirse del grupo de pap¨¢ y los dem¨¢s, sus n¨²meros aumentaron a 50... ?Debiste verme, Lora! ?Acab¨¦ con cinco f¨¢cilmente!¡± (Lauzi) ¡°Pero si lograste tal proeza¡­ ?Porque te castigaron con esta tarea?¡± (Lora) Luego del incidente con los goblins, Kiloon castig¨® a su hija haci¨¦ndola limpiar durante 10 d¨ªas los establos de los cerdetoks¡­ Lauzi obedeci¨® sin quejarse, pues era la primera vez que su padre se enojaba tanto. La jovencita humana llamada Lora era la mejor amiga de Lauzi y tambi¨¦n su mayor c¨®mplice en sus locas aventuras¡­ Aunque su apoyo era desde una distancia segura, pues al contrario de la (autoproclamada) guerrera elfo, a ella le asustaban los monstruos y enfrentarse a situaciones peligrosas. Sus personalidades eran tambi¨¦n muy diferentes, con Lora siendo prudente y tranquila¡­ ¡°Porque el torpe de pap¨¢ piensa que lo que hice fue una locura muy peligrosa¡­ Que pude haber muerto y que mi trabajo era el de ayudar en la aldea como campesina o como doctora c¨®mo mam¨¢¡­ ?¨¦l no entiende! ?Soy la mas fuerte de la aldea! Podr¨ªa f¨¢cilmente exterminar a todos los monstruos de los alrededores¡­¡± (Lauzi) ¡°Al menos tu puedes darte tus escapadas y matar a uno que otro monstruo, pero yo me encuentro en una peor situaci¨®n¡­ Ahhh, ?Por qu¨¦ F¨¦lix no se fija en mi? La raz¨®n por la que ambas eran muy cercanas y se llevaban bien, se deb¨ªa a que en el fondo, las dos estaban insatisfechas con sus roles.. Ambas ten¨ªan sue?os sin poder cumplirse: Lauzi el ser guerrera, y Lora ser la esposa de un rico comerciante que la llenara de lujos¡­ Pero en ausencia de tal persona en donde viv¨ªan, el blanco era el hijo del jefe de la aldea, F¨¦lix. ¡°Bueno¡­ ¨¦l come de la mano de Saterta, deber¨ªas dejar de perseguirlo y aceptar a Montesinto.¡± (Lauzi) ¡°Y tu deber¨ªas dejar de tratar de ser una guerrera¡­ F¨¦lix heredar¨¢ el puesto de jefe de la aldea y junto con su belleza, es el mejor partido en la aldea.¡± (Lora) ¡°Mmm, quiz¨¢s podr¨ªamos abandonar la aldea e ir a alguna ciudad¡­ Quiz¨¢s a Jimama. Ahi podria unirme al ejercito o a alg¨²n gremio mercenario, y tu encontrar a un hombre mucho mejor que F¨¦lix, ahi debe de haber comerciantes de a montones.¡± (Lauzi) ¡°Suena como una buena idea¡­ ?De no ser porque ser¨ªa un suicidio hacerlo! En otras partes de la regi¨®n habitan monstruos muy poderosos que bajan de Tulser¡­ Pero lo peor de todo son los ladrones, se dice que la regi¨®n les pertenece a ellos y pueden hacer lo que quieran a sus anchas.¡± (Lora) Una llama se encendi¨® en la mirada de Lauzi, algo que Lora percibi¨® y le hizo darse cuenta que m¨¢s que desanimar a su amiga, la estaba alentado. ¡°Esto¡­ Aunque suene emocionante, los bandidos son muy peligrosos, especialmente los que pertenecen a una banda llamada Ponzo?a. Mi padre me cont¨® que son mucho m¨¢s peligrosos que los monstruos y que ni los soldados pueden contra ellos.¡± (Lora) ¡°Yo tambi¨¦n escuch¨¦ hablar sobre ellos de mi padre¡­ Que son muy fuertes, que queman aldeas y masacran a todos sus habitantes salvo por las mujeres, a quienes violan insaciablemente¡­ Suenan como goblins al final.¡± (Lauzi) ¡°Si, tienes raz¨®n.¡± (Lora) ¡°Ku, ku, ku, ahora de verdad que quiero ir a Jimama. Esos bandidos suenan como una buena presa, y cuando regrese a la aldea luego de vencerlos, pap¨¢ y mam¨¢ tendr¨¢n que admitir que soy toda una guerrera.¡± (Lauzi) ¡°Bueno, no se para que intento hacerte entrar en raz¨®n¡­ Siempre consigo el efecto contrario.¡± (Lora) ¡°Todo saldr¨¢ bien. Comenzaremos con los preparativos cuando terminen los 10 d¨ªas de castigo¡­ Pap¨¢ saldr¨¢ a buscarme si me lo salto.¡± (Lauzi) ¡°Hablando de tu castigo, ese cerdetok no se ve muy bien¡­ Creo que va a vomitar.¡± (Lora) ¡°?Noooo! ?Acabo de limpiar ese lugar!¡± (Lauzi) ¡­This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. Los planes de Lauzi de abandonar la aldea junto con Lora se vinieron abajo al d¨ªa siguiente. Un hombre de la aldea que hab¨ªa ido al pueblo cercano regres¨® con la noticia de que la banda de ladrones Ponzo?a hab¨ªa sido exterminada por un peque?o grupo de personas. Se cantaban grandes proezas sobre este grupo de h¨¦roes, haciendo ¨¦nfasis en su poder y valent¨ªa¡­ Tambi¨¦n se hab¨ªan mezclado rumores sobre c¨®mo subyugaron a m¨¢s bandas de ladrones o ej¨¦rcitos de monstruos. Eran el principal tema de conversaci¨®n no solo en ese pueblo, sino en la regi¨®n entera. Pese a que la aldea estaba algo aislada, a¨²n as¨ª los pobladores se enteraban de las cosas que ocurr¨ªan en el exterior; estaban al tanto de que tan temida y peligrosa era Ponzo?a, incluso formaron sus propios rumores sobre la banda, as¨ª que la informaci¨®n de que fue vencida con facilidad, provoc¨® una gran alegr¨ªa adem¨¢s de asombro. M¨¢s tarde ese mismo d¨ªa, los hombres se reunieron a beber para continuar interrogando al hombre que les cont¨® la noticia: el cazador Clos. ¡°?En serio se enfrentaron s¨®lo seis contra los mil ladrones?¡± (aldeano humano 1) ¡°Si, y salieron completamente ilesos. El viejo Alestor dijo que se har¨¢n estatuas en su nombre en Tokota y Jimama.¡± (Clos) ¡°Suena dif¨ªcil de creer, Alestor ya est¨¢ muy anciano y debe estar inventando cosas.¡± (aldeano humano 2) ¡°Pero no fue solo ¨¦l quien me habl¨® sobre esa proeza. Todos en el pueblo lo sab¨ªan¡­ Se trata de un grupo de h¨¦roes, si, de h¨¦roes.¡± (Clos) ¡°?Por que esos h¨¦roes se molestar¨ªan en ayudar a esta regi¨®n boscosa? Est¨¢ muy lejos de la capital del reino¡­ Si quieren ser famosos hay que ir m¨¢s al oeste.¡± (aldeano humano 3) ¡°Entonces no ser¨ªan h¨¦roes.¡± (Kiloon) Kiloon estaba entre los presentes y bebi¨® un gran trago de su tarro de hidromiel tras dar su opini¨®n. Sus palabras convencieron a los dem¨¢s, quienes discutieron ese hecho mientras asent¨ªan. ¡°Concuerdo con Kiloon, un hombre que realiza una buena acci¨®n por fama o dinero es solo un mercenario¡­ Clos, ?no sabes si estas personas pidieron algo a cambio de su servicio?¡± (aldeano elfo 1) ¡°Tengo entendido que el Se?or de la regi¨®n casi tuvo que forzarlos para que aceptaran una recompensa¡­ Y de ella solo tomaron una peque?a fracci¨®n para as¨ª responder a la buena voluntad que se les ofrec¨ªa.¡± (Clos) ¡°Tienen corazones humildes por lo que se dice de ellos¡­ Tal vez si sean h¨¦roes despu¨¦s de todo.¡± (aldeano lizardon) ¡°Quiz¨¢s puedan venir a la aldea y librarnos de todos los goblins y los dem¨¢s monstruos.¡± (aldeano elfo 2) ¡°Y tal vez alguno de ellos se enamore de alguna de las chicas de la aldea y quiera quedarse a vivir aqu¨ª.¡± (aldeano kekat) ¡°El problemas es si se enamora de una casada, tendremos que obligar al marido a que la deje, ?Jua, jua, jua!¡± (aldeano humano 3) La conversaci¨®n era amena, quiz¨¢s el tema principal eran los h¨¦roes de Goldtree, pero de vez en cuando entraban otros m¨¢s t¨ªpicos de reuniones de hombres bebiendo. De pronto, una persona que estaba escuchando en silencio desde las cercan¨ªas decidi¨® intervenir para preguntar algo que, para su mal humor, no se hab¨ªa mencionado. ¡°?C¨®mo son esos dichosos h¨¦roes?¡± (Lauzi) ¡°?Lauzi? ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Esta es una conversaci¨®n entre hombres.¡± (Kiloon) Lauzi present¨® una canasta con panes de trigo. ¡°Mam¨¢ crey¨® que se les estar¨ªan acabando los bocadillos con los que acompa?ar la bebida.¡± (Lauzi) ¡°Tienes una esposa tan buena y considerada, Kiloon.¡± (aldeano kekat) ¡°Si, pero sospecho que ella mand¨® el pan desde hace tiempo¡­ ?Nos has estado espiando, Lauzi?¡± (Kiloon) ¡°Solo esperaba el momento adecuado para presentarme¡­ Entonces, ?Mencionaron como son los h¨¦roes?¡± (Lauzi) Dej¨¢ndole la canasta de pan a su padre, Lauzi ignor¨® su acusaci¨®n y fue directo con Clos, quien ante la intimidante mirada de la joven, retrocedi¨® un poco. ¡°B-Bueno¡­ Seg¨²n se dice, se trataba de un grupo de lizardones muy fuertes.¡± (Clos) Los lizardones presentes en la reuni¨®n se cruzaron de brazos, orgullosos de que algunos hombres de su misma raza pudieran liberar a la regi¨®n del azote de los bandidos. ¡°Bueno, si hablamos de habilidades de combate no hay como un guerrero lizardon.¡± (aldeano humano 4) ¡°As¨ª que eran lizardones... Deben de ser tan geniales como pap¨¢.¡± (Lauzi) ¡°N-No por que me halagues te reducir¨¦ el castigo, ?o-o¨ªste?¡± (Kiloon) Kiloon trat¨® de lucir serio, pero su cola golpeaba felizmente el suelo, evidencia de lo contento que estaba por recibir los elogios de su hija. ¡°?Oooh! La limpieza de los establos por pelear con goblins, ?verdad? Quiz¨¢s m¨¢s que castigarla, deber¨ªas premiar su valor.¡± (aldeano humano 1) ¡°?Verdad que si? Pero pap¨¢ cree que me expongo a mucho peligro por ser una elfo como mam¨¢.¡± (Lauzi) ¡°Me preocupa m¨¢s bien el hecho que eres demasiado intr¨¦pida¡­ Antes de esa ocasi¨®n fuiste a exterminar un nido de abejas espectrales¡­ Y antes de eso entraste a una madriguera de osos creyendo que era una mazmorra¡­¡± (Kiloon) ¡°Tch, no me recuerdes ese fiasco¡­ ?Malditos osos que arruinan mis sue?os!¡± (Lauzi) ¡°?Hubiera sido m¨¢s peligroso si de verdad fuera una mazmorra!¡± (Kiloon) ¡°Peligroso, peligroso, peligroso¡­ Es lo ¨²nico que sabes decir.¡± (Lauzi) Una vez que padre e hija comenzaron a discutir, los dem¨¢s hombres decidieron continuar su conversacion¡­ ¡°Pronto va a ser el festival de oto?o¡­ Este a?o va a haber una gran cosecha.¡± (aldeano kekat) ¡°Pondr¨¦ muchas trampas para capturar bastantes presas y ayudar en el fest¨ªn, consegu¨ª unas muy buenas con Albert¡­ Sin embargo, ¨²ltimamente atrapo mas goblins que otras cosas, creo que su poblaci¨®n est¨¢ aumentando mucho.¡± (Clos) Cuando el tema de los goblins fue tocado, Kiloon y Lauzi dejaron de pelear. ¡°Los goblins prosperan f¨¢cilmente cuando hay abundancia de comida, pero su n¨²mero ha crecido mucho en d¨ªas recientes¡­ Creemos que hay un nido cerca de la aldea, ?No es as¨ª, Kiloon?¡± (aldeano lizardon) ¡°S¨ª, pero incluso eso no explica que Clos los cace con frecuencia¡­ Sus trampas est¨¢n esparcidas por un amplio territorio¡­ ?Que hay de las que tienes cerca del pueblo?¡± (Kiloon) ¡°Tambi¨¦n en esas¡­ Incluso en el mismo pueblo dicen que hay muchos en los alrededores.¡± (Clos) ¡°?Ser¨¢ que hay menos depredadores la raz¨®n por la que hay tantos goblins ¨²ltimamente?¡± (aldeano elfo 1) ¡°Puede que sea al rev¨¦s.¡± (Lauzi) Las miradas se centraron en Lauzi, quien tom¨® asiento despreocupadamente al lado de Kiloon. ¡°Los goblins son capaces de cazar a sus depredadores si sus n¨²meros son altos¡­ La raz¨®n por la que no me he encontrado muchas slimes tiradoras y lobos cuando salgo a entrenar debe ser por el aumento de goblins¡­ Yo tambi¨¦n me los he encontrado con mayor frecuencia.¡± (Lauzi) ¡°...?Te has escapado a escondidas?¡± (Kiloon) ¡°.........Cuando salgo a entrenar tras limpiar los establos es cuando los encuentro. Claro que no son la gran cosa incluso en grupos.¡± (Lauzi) Kiloon mir¨® con reproche a Lauzi pero esta evadi¨® dicha mirada mientras hac¨ªa ¨¦nfasis en que cumpl¨ªa con su trabajo. ¡°Estoy con tu padre, deja de andarte escapando y qu¨¦date en la aldea.¡± (Clos) ¡°Pero¡­¡± (Lauzi) ¡°Nada de peros, si los goblins est¨¢n aumentando entonces los bosques se han vuelto demasiado peligrosos¡­ Hasta que no hayamos exterminado todos los nidos de los alrededores no pondr¨¢s un pie afuera de la aldea.¡± (Kiloon) Lauzi se levant¨® y se alej¨® del grupo con intenciones de marcharse¡­ Pero se dio la vuelta para despedirse, y despu¨¦s irse de verdad. ¡°Esa ni?a¡­ No recuerdo ser tan problem¨¢tico a su edad.¡± (Kiloon) ¡°Mentira, mi padre me cont¨® que en tu juventud tambi¨¦n eras un rebelde.¡± (aldeano humano 1) ¡°¨¦l era el rebelde, yo solo lo segu¨ªa¡­ Su memoria debe estarle fallando ya a sus 60 a?os.¡± (Kiloon) Kiloon evadi¨® la mirada de acusaci¨®n de la misma manera en la que Lauzi lo hac¨ªa. ¡­ Al d¨ªa siguiente de que Clos llegara con las noticias de los h¨¦roes de Goldtree, Kiloon y sus hombres salieron a buscar nidos de goblins para destruirlos. Clos decidi¨® acompa?ar al equipo de exterminio como apoyo, su habilidad con el arco era tan buena como la de un elfo pero sus m¨²sculos eran mucho m¨¢s grandes gracias a sus incursiones para cazar. Sin embargo, nadie en el equipo se hab¨ªa dado cuenta de que un integrante mas los ven¨ªa siguiendo desde la distancia: Lauzi, quien se escap¨® dejando a su madre creyendo que se encontraba con Lora y otros aldeanos cuidando los campos de cultivo. Sin embargo, la b¨²squeda de goblins fue infructuosa, no aparec¨ªan por ning¨²n lado¡­ Es como si los que se acercaron a la aldea hace un par de d¨ªas y el resto de los que fueron encontrados hubieran sido los ¨²ltimos que habitaban en la zona. ¡°?Mmm? Hay un campamento en esa direcci¨®n.¡± (Peng) Mientras exploraban en busca de los nidos, el grupo se encontr¨® con los restos de un campamento en medio del bosque¡­ Todo estaba destruido o rasgado y hab¨ªa sangre por todos lados, todo indicaba que las personas que lo hab¨ªan levantado fueron atacadas, y muy probablemente muertas. ¡°Fueron los goblins, no cabe la menor duda¡­¡± (Clos) ¡°?Quien acamp¨® aqu¨ª y con qu¨¦ prop¨®sito? ?Ser¨ªan mercenarios?¡± (Kiloon) ¡°Miren, los goblins no tocaron eso¡­ ?Un huevo?¡± (Peng) ¡°?Es enorme! ?Que clase de criatura lo habr¨¢ puesto?¡± (Clos) Dentro de los restos del carruaje hab¨ªa una jaula con un enorme objeto esf¨¦rico, se trataba de un huevo con un di¨¢metro de metro y medio. ¡°?Es muy pesado! En serio, ?Que cosa puso este huevo? ?Un drag¨®n?¡± (Peng) Los hombres de Kiloon trataron de levantar la jaula con el huevo pero se necesit¨® de tres de ellos para poder hacerlo. ¡°Lo desconozco, pero muy seguramente no fue uno de los monstruos que viven en estos bosques¡­ Sospecho que quienes estaban acampando aqu¨ª lo consiguieron de otra regi¨®n o de otro reino.¡± (Kiloon) ¡°?Qu¨¦ hacemos? ?Lo llevamos a la aldea? Si lo vendemos en el pueblo quiz¨¢s podamos obtener los fondos para construir un camino¡­ O bien, provisiones suficientes para varios a?os.¡± (Clos) ¡°Si este huevo puede pagar el camino de la aldea a Sulteno con gusto lo llevaremos a la aldea. Aunque ahora estamos en medio de una cacer¨ªa de goblins¡­ Lo recogeremos en el camino de regreso.¡± (Kiloon) ¡°Oye, Kiloon¡­ ?No crees que es raro que no nos hayamos topado ninguno hasta ahora? De hecho, quiz¨¢s suene raro, pero no nos hemos topado con ning¨²n otro monstruo o animal¡­ ?Ni siquiera una triste ardilla!¡± (Peng) Cuando se mencion¨® el hecho de que el grupo no hab¨ªa encontrado goblins hasta ese momento, todos miraron en los alrededores del campamento¡­ Hab¨ªa huellas peque?as por todos lados junto con las de algunos humanos¡­ Sin embargo, tambi¨¦n notaron algo raro. ¡°No hay huesos¡­¡± (Kiloon) Los goblins podr¨ªan haberse comido a las v¨ªctimas y a los miembros de su misma especie que hubieran muerto durante el enfrentamiento¡­ Pero no se comer¨ªan los huesos. Tras revisar en los alrededores, Kiloon y su equipo no pudieron encontrar los restos que buscaban¡­ Lo que s¨ª encontraron fueron otros huevos diversos y cascarones esparcidos, ninguno de alguna especie que conocieran. ¡°M¨¢s que cazadores, deb¨ªan ser traficantes¡­ Pero de ellos no qued¨® nada.¡± (Peng) ¡°Estas personas debieron ser atacadas hace unos tres d¨ªas¡­ Tal vez los huesos fueron comidos por alg¨²n carro?ero.¡± (Clos) ?E ignoraron los huevos? Los cangrejos esp¨ªas los adoran¡­¡± (Kiloon) *Criiiisssshhhh* Un agudo ruido pudo escucharse a la distancia. ¡°?Vino en direcci¨®n de la aldea!¡± (Lauzi) Saliendo de su escondite, Lauzi llam¨® al grupo. ¡°?Lauzi? ?C¨®mo fue que¡­? Olvidalo, puedo hacerme una idea¡­ ?Que tan lejos fue de aqu¨ª?¡± (Kiloon) El grupo hab¨ªa caminado por medio d¨ªa y se hab¨ªan alejado bastante de la aldea; Kiloon confiaba en los o¨ªdos de los elfos, su hija no era la excepci¨®n. ¡°Mucho, puede que sea de la aldea misma.¡± (Lauzi) ¡°Volvamos inmediatamente. Nuestras familias y amigos pueden estar corriendo peligro.¡± (Kiloon) Kiloon dio la orden y todos se pusieron en marcha a la aldea. ¡°No te escapar¨¢s de un fuerte castigo, Lauzi.¡± (Kiloon) ¡­ Tras una larga carrera de regreso, lo que Lauzi y el equipo de caza encontraron fue una escena de pesadilla. Varias casas fueron vandalizadas y manchas de sangre por todos lados¡­ Todos se habr¨ªan asustado de no ser por los gritos que ven¨ªan de m¨¢s adentro de la aldea, por lo que deb¨ªa haber gente con vida. ¡°Preparen sus armas¡­ Lauzi, tu qu¨¦date aqu¨ª, ir¨¦ por tu madre y a matar al responsable de esto.¡± (Kiloon) ¡°?No! ?Yo voy tambi¨¦n! ?Lora! ?Mam¨¢! ?Quiero salvarlas!¡± (Lauzi) Kiloon no quer¨ªa gastar m¨¢s tiempo discutiendo con su hija, pero tampoco quer¨ªa involucrarla en lo que estuviera pasando. ¡°No te alejes de mi lado.¡± (Kiloon) Lauzi asinti¨® y acompa?¨® a su padre y a los dem¨¢s a donde se escuchaban los gritos. En el camino, el grupo presenci¨® mejor el gran desastre en el que se convirti¨® la aldea: ya no hab¨ªa rastros de vida, animales y pobladores por igual hab¨ªan desaparecido¡­ ¡°?Fult! ?Busca sobrevivientes!¡± (Kiloon) Uno de los lizardones se separ¨® del grupo y fue a buscar en los alrededores. Los gritos se hicieron m¨¢s fuertes y aumentaron en n¨²mero, eran tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, antes de que el grupo pudiera seguir su camino, varios goblins aparecieron para bloquearlo. ¡°?Geeee! ?Geeee!¡± (Goblins) ¡°?Goblins!¡± (Clos) Sin detener su marcha, el grupo extermin¨® a los goblins que hab¨ªan aparecido; Lauzi se hab¨ªa adelantado ignorando las advertencias de su padre. ¡°Es muy buena.¡± (Kiloon) Pese a que no quer¨ªa admitirlo, Kiloon encontraba fascinante la habilidad de Lauzi con la lanza, quien con movimientos extremadamente precisos, siempre acertaba en puntos vitales de los goblins, d¨¢ndoles muerte de un solo ataque a cada uno o a varios al mismo tiempo. ¡®Puede que me haya superado sin que me diera cuenta¡¯ pens¨® Kiloon para sus adentros. Y cuando finalmente llegaron a la fuente de los gritos, su asombro se mezcl¨® con miedo, asco y enojo. Los goblins son conocidos por su gran libido, suelen copular con hembras de otras especies aunque no puedan procrear¡­ Tambi¨¦n suelen atacar a mujeres sin importar su raza para este prop¨®sito. ¡°?Ahhh! ?Nooooo! ?Bastaaa!¡± (aldeana 1) ¡°?Pareeen! ?Ahhhh!¡± (aldeana 2) ¡°?Ah! ?Ah! ?Ah! ?Piedad!¡± (aldeana 3) Gritos de angustia al ser v¨ªctimas de la lujuria de los monstruos mezclados con los ruidos obscenos de la c¨²pula sonaban con fuerza¡­ ¡°?No! ?Dejenme!¡± (chico atractivo) ¡°?Felix! ?Ahhhh! ?S¨¢lvame!¡± (aldeana 4) Hombres y mujeres por igual eran v¨ªctimas de la lujuria de los monstruos, quienes les violaban incansablemente pese a las s¨²plicas de que se detuvieran¡­ Pero los agresores no eran los goblins, estos permanec¨ªan inertes, con los ojos desenfocados¡­ Los monstruos que estaban violando a los pobladores eran una especie distinta, una especie tan fea como los goblins pero de mayor tama?o y que ten¨ªan los ¨®rganos sexuales de los machos y de las hembras al mismo tiempo. ¡°?Majyen!¡± (Kiloon) ¡°?Noooo! ?Kiloon! ?Ayudame!¡± (mujer elfo) Kiloon vio con ira como una mujer elfo estaba entre las mujeres que estaban siendo abusadas por los monstruos¡­ Se trataba de su esposa. La ira del lizardon estall¨®, y con un grito se abri¨® camino entre los goblins, destroz¨¢ndolos con el filo de su espada. Sus compa?eros lizardones hicieron lo mismo. Montones de trozos de goblins volaron por los aires¡­ ¡°No han matado a ning¨²n aldeano¡­¡± (Lauzi) Quiz¨¢s por la fuerza de la impresi¨®n al ver a su madre y conocidos siendo mancillados por las criaturas desconocidas, Lauzi tir¨® su lanza y mir¨® a su alrededor¡­ Encontr¨® a su mejor amiga Lora llorando y gritando por ayuda. *Keshaaa* Los monstruos se dieron cuenta de la presencia de los atacantes. Al escuchar el grito que uno de estos seres hizo, los goblins reaccionaron y comenzaron a defenderse, no con armas, sino lanz¨¢ndose contra Kiloon y los dem¨¢s para tratar de someterlos¡­ M¨¢s de los monstruos salieron de los edificios, viendo con deseo y lujuria a los lizardones mientras masticaban huesos de los animales de la aldea o comi¨¦ndose a un goblin¡­ Uno vio a Lauzi y a Clos, convirti¨¦ndolos en su blanco. ¡°Lauzi, regresa con Fult y vayan a buscar ayuda¡­¡± (Clos) Una multitud de goblins comenz¨® a aparecer de los edificios acompa?ando a los monstruos¡­ Eran muchos, si Clos y Lauzi no hu¨ªan pronto ser¨ªan rodeados. ¡°Pero¡­ Yo¡­ Tengo que ayudar¡­ Mam¨¢, Lora¡­ Todos¡­¡± (Lauzi) ¡°?Pide ayuda! ?Te lo suplico!¡± (Clos) Clos sac¨® su arco y dispar¨® flechas contra el monstruo que estaba violando a la madre de Lauzi, pero un goblin se atraves¨®, impidi¨¦ndole matarlo¡­ Esto no detuvo a Clos y sigui¨® intent¨¢ndolo consiguiendo el mismo resultado, cuando se le acabaron las flechas, tom¨® la lanza de Lauzi y se lanz¨® contra los goblins para acompa?ar a Kiloon. ¡°Lo siento¡­¡± (Lauzi) Al ver a Clos unirse a su padre y a los dem¨¢s, Lauzi despert¨® de su trance¡­ Sus ojos se llenaron de l¨¢grimas de frustraci¨®n por sentirse intimidada tras presenciar el sufrimiento de los aldeanos, su madre y su amiga incluidos. Viendo el gran n¨²mero de goblins que hab¨ªa aparecido, obedeci¨® la orden de Clos y corri¨® en busca de ayuda¡­ Y en su trayecto fuera de la aldea, encontr¨® al lizardon que se hab¨ªa separado enfrent¨¢ndose a otro numeroso grupo de goblins. ¡°Lauzi¡­ ?Avisa a Kiloon y a los dem¨¢s! ?La aldea fue invadida por goblins!¡± (Fult) Lauzi sinti¨® el impulso de salvarlo, pero se dio cuenta de que no tra¨ªa su lanza consigo y de que si interven¨ªa, ser¨ªa capturada tambi¨¦n. El subordinado de su padre se percat¨® de que algo hab¨ªa ocurrido¡­ Algo muy grave y que Lauzi ten¨ªa una misi¨®n¡­. As¨ª que le lanz¨® su espada. ¡°?Eh? ?Fult?¡± (Lauzi) ¡°?Te servir¨¢!¡± (Fult) Y con una sonrisa, el lizardon continu¨® defendi¨¦ndose con sus pu?os. Entendiendo el sacrificio que el guerrero hab¨ªa hecho, Lauzi tom¨® la espada y emprendi¨® la huida. Capitulo 97 Cap¨ªtulo 97: Una ma?ana con mucha acci¨®n. ¡°...pronto¡­destruir...enemigo...peligroso¡­¡± Hab¨ªa un oc¨¦ano que se extend¨ªa en todas direcciones¡­ Y en medio de esas aguas me encontraba flotando. No pod¨ªa ver o sentir mis extremidades, tampoco el agua, no sab¨ªa que tan fr¨ªa o c¨¢lida estaba. Incluso mi capacidad para sentir el tiempo se hab¨ªa distorsionado, as¨ª como mi razonamiento, lo que me imped¨ªa escuchar con claridad lo que parec¨ªan ser palabras. No era una voz normal, sino muy gutural, como el gru?ido de una bestia. ¡°Pero¡­ ?Qui¨¦n es mi enemigo? ?Como voy a reconocerlo?¡± Escuch¨¦ una segunda voz, era familiar¡­ Muy agradable y me hac¨ªa sentir feliz o¨ªrla. ¡°...necesito¡­¨¦l...misi¨®n¡­¡± Que extra?o, jam¨¢s hab¨ªa escuchado era voz bestial pero algo dentro de m¨ª me dec¨ªa que tambi¨¦n deb¨ªa sentirme alegre de escucharla¡­ Pero incluso con ese sentimiento, prefer¨ªa a la voz que me era m¨¢s conocida. ¡°mira¡­proteger¡­aliados...guerra...muchos¡­¡­¡­...¡± Las voces cesaron y el oc¨¦ano desapareci¨®, quedando un espacio negro y vac¨ªo donde yo segu¨ªa flotando¡­ Ahora pod¨ªa sentir fr¨ªo. ¡°?Me decepcionas!¡± Una tercera voz, fuerte como un trueno son¨® desde lo profundo del abismo. No sab¨ªa de qu¨¦ direcci¨®n ven¨ªa¡­ ?Enfrente de mi? ?A mi izquierda? ?A mi derecha? No, era como si la oscuridad misma hubiera hablado. ¡°Tu odio¡­ ?Era necesario! ?Te dejaste corromper!¡± ¡°No me he dejado corromper por nada¡± (Aruh) Pude hablar, mi voz sonaba distinta, distorsionada. ¡°No deb¨ªas sentir amor¡­ Es un estorbo¡­ Los dioses te colmaron de bendiciones para salvar el mundo y las est¨¢s desaprovechando.¡± ¡°?De qu¨¦ modo lo hago? ?Sentir compasi¨®n y amor est¨¢ mal? Entonces por qu¨¦ nac¨ª como naga? ?Por qu¨¦ recibo yo mismo ese amor?¡± (Aruh) ¡°Deben nacer m¨¢s razas¡­ Se ha perdido el equilibrio por culpa de los hijos ingratos. Tu estirpe debe ser fuerte¡­ Debes ense?arles odio, poder.¡± ¡°El odio no implica fuerza. El odio trae determinaci¨®n pero tambi¨¦n p¨¦rdida. Es fr¨ªo y desagradable, lo s¨¦ ahora que he probado el amor.¡± (Aruh) ¡°Ese amor ser¨¢ tu ruina¡­ ?Crees que estas seguro en ese refugio? No, ese amor te hara caer, corres peligro al anunciar tu secreto¡­ A compartirlo con las hijas ingratas.¡± ¡°?Hijas ingratas?¡± (Aruh) Un sentimiento intenso y ardiente fluy¨® de mi interior a mis alrededores, pintandolos de un color rojo. Ira. S¨¦ con quienes compart¨ª mi secreto, no es algo de lo que me arrepienta o a quienes permitir¨¦ que esta voz insulte. ¡°?Hereje! ?Por que diriges tu odio hacia mi? ?Yo soy la fuente de tu respeto! Soy tu luz y tu camino¡­ ?Aghh!¡± Una luz destell¨® por un instante e hizo sufrir a la voz. ¡°No¡­ Yo solo pienso en el bien del mundo¡­ Es este hereje quien debe¡­ Cierto¡­ Mis disculpas¡­¡± Mi ira desapareci¨® al escucharle hablar¡­ ¡°Escucha, viajero de otro mundo¡­ Debes ayudar a la mano de la serpiente esp¨ªritu, libra al mundo de los hijos rebeldes¡­ Solo entonces, te permitir¨¦ tener descendencia con las hijas ingratas.¡± ¡­ El sol entrando por la ventana me hizo despertar¡­ Sent¨ªa como si hubiera tenido un extra?o sue?o pero no puedo recordar sobre qu¨¦ se trataba¡­ Pero por alg¨²n motivo, amanec¨ª muy excitado. ¡°?Oh, joven Aruh!¡± (Elin) Mir¨¦ a Elin, quien junto con Kristera, se preparaba para iniciar el d¨ªa¡­ Lo regular era que yo despertara primero, incluso antes que el sol, pero esta vez me qued¨¦ dormido m¨¢s de la cuenta¡­ Aunque no me duele la cabeza pese a todo lo que beb¨ª ayer. ¡°Buenos d¨ªas¡± (Aruh) ¡°Buenos d¨ªas, joven Aruh¡­ ?Quiere que le ayudemos? Lo haremos con gusto.¡± (Kristera) Mir¨¦ a donde me ve¨ªan mis dos chicas. Mi miembro estaba muy activo, casi parec¨ªa como si pudiera romper una roca¡­ Amanec¨ª rodeado por todos mis amores, pero todas segu¨ªan dormidas¡­ Incluso Cherry no reaccion¨® como de costumbre. ¡°Claro que quiero¡­ Las deseo, mis dulces corazones.¡± (Aruh) Ambas se despojaron en un instante de las ropas que se estaban poniendo y vinieron a mi lado. Lo hicimos tan intensamente que nuestros gritos no solo despertaron al resto de mis amores, sino que posiblemente a cualquiera que se encontrara en un rango de 100 metros¡­ Quizas. ¡°?Joven Aruh?¡± (Blair) Blair se alz¨® un poco somnolienta viendo como Kristera y Elin descansaban agitadas en mis brazos con expresiones de felicidad. ¡°Perdona, cari?o¡­ Me levant¨¦ un poco activo el d¨ªa de hoy.¡± (Aruh) ¡°Heooo¡± (Cherry) Cherry tambi¨¦n sin despertar del todo me mont¨® como sol¨ªa hacerlo...¡­ ¡°Haaaummm¡­ Lo sorprendente no es que se haya levantado con energ¨ªas, joven Aruh¡­ Sino que algunas de nosotras todav¨ªa puedan hacerlo. Sigo con las caderas entumecidas del cansancio.¡± (Blair)The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. Pese a decir eso, Blair se acerc¨® y comenz¨® a besar a Cherry, quien acept¨® el beso y en respuesta le acarici¨® los pechos. ¡°Blair, tambi¨¦n amaneciste con muchas energ¨ªas.¡± (Fortuna) ¡°Buenos d¨ªas, Fortuna¡­ ?Que hay de ti?¡± (Aruh) ¡°Ju, ju¡­ Te corriste dentro de m¨ª lo suficiente como para embarazar a una ciudad de mujeres y preguntas si todav¨ªa puedo continuar¡­ Si, si puedo¡­ Esperar¨¦ a que Cherry termine¡­. ?Kyaa! ??Naku?!¡± (Fortuna) ¡°Hola, Aruh¡­ Buenos d¨ªas.¡± (Naku) Naku me dio un beso de buenos d¨ªas mientras se pon¨ªa a jugar con la intimidad de Fortuna¡­ ¡°Buenos d¨ªas a ti tambi¨¦n, Fortuna.¡± (Naku) Cherry alcanz¨® el cl¨ªmax pero ahora Fortuna hab¨ªa sido ocupada por Naku¡­ ¡°Se?orita Fortuna, perd¨®n por quitarle su turno.¡± (Titanya) ¡°Mghhh¡­ Ahhh¡­ No hay problema¡­ Mggghhhh¡­ Naku, sigue¡­¡± (Fortuna) Con la aprobaci¨®n de Fortuna, Titanya felizmente me mont¨®. ¡°?Miauuuu! ?Fant¨¢stico!¡± (Titanya) Y lo hicimos durante un buen rato¡­ ¡­ Lo hice con todas nuevamente continuando lo de la noche anterior y al terminar quise dejar que descansaran todas, pero Kristera y Elin se levantaron junto conmigo para iniciar el d¨ªa. ¡°Aruh¡­ Lo sentimos.¡± (Naku) ¡°Quien lo siente soy yo, fui quien lo comenz¨® todo¡­¡± (Aruh) ¡°?Seguras que se encuentran bien las dos?¡± (Desia) ¡°Me encuentro de maravilla. Me duele un poco la cintura pero mi felicidad y placer opacan esa sensaci¨®n¡­ Les traeremos el desayuno, contin¨²en descansando.¡± (Elin) ¡°Muchas gracias, solo descansaremos un rato m¨¢s. Hoy tenemos que iniciar los preparativos para comenzar nuestro camino a Menat.¡° (Naku) Le di un beso a Naku y asent¨ª. Tras darles a todas mis chicas descansando, Kristera, Elin y yo salimos de la habitaci¨®n. Bien, como Naku hab¨ªa dicho, era momento de preparar todo para dejar la ciudad de Jimama y reanudar nuestro viaje. A Goldtree entramos Naku, Agatha, Mitena, Cherry, Arachne, Barker, Eugene, Dob y yo... La verdad, Hasos, Iveris, Nana y Calse tambi¨¦n nos acompa?aban, pero no como ahora... El grupo hab¨ªa crecido mucho en poco tiempo. ¡°Buen d¨ªa, mi se?or. El joven Dewell lo espera afuera.¡± (Eugene) Al llegar a las escaleras, nos topamos con Eugene, y luego de despedirme de mis dos chicas, fui a ver al joven Richter. En la fiesta de anoche, cuando conoc¨ª al se?or de la regi¨®n y a otros hombres y mujeres importantes, expuse mi idea para financiar una empresa dedicada a ayudar a los pobres¡­ Como me lo imagin¨¦, hubo mucha oposici¨®n tanto del se?or Allan y el joven Richter, como de los nobles¡­ Pero con la asombrosa habilidad de negociaci¨®n que tiene Fortuna, sus opiniones cambiaron y logramos sentar las bases de inmediato. Ni siquiera conseguir personal fue dif¨ªcil, los ex-ladrones aparte, muchos de los cargos importantes ya fueron ocupados por familiares de los asistentes, quienes se encargar¨ªan de echar a andar el proyecto bajo el mando de Fortuna¡­ Quien estoy seguro podr¨¢ administrar la empresa incluso viajando conmigo. Me mostr¨¦ un poco esc¨¦ptico de confiar el rumbo del proyecto a personas que no he conocido en persona, pero el joven Richter se ofreci¨® a quedarse en Jimama como un refuerzo para Fortuna. ¡®Tu idea es grandiosa, Aruh. Puedes confiar en que la har¨¦ crecer y echar ra¨ªces¡¯ fueron las palabras de mi amada esposa que me hicieron saber que todo saldr¨ªa bien¡­ Aunque me averg¨¹enza un poco el hecho de que el final, no podr¨¦ ayudar en la administraci¨®n del proyecto y pr¨¢cticamente le pas¨¦ la responsabilidad a Fortuna y a otras personas... Sal¨ª de la casa y me encontr¨¦ con el joven Richter y dos soldados vistiendo armaduras de brillante bronce eterno¡­ Eran los caballeros del se?or de la regi¨®n. Estaban en una liga muy distinta al resto de las fuerzas de Goldtree, incluso de la brigada a la que pertenec¨ªa Megan. ¡°Hola, Aruh¡­ Se ve muy en¨¦rgico pese a hacer gritar a mi hermana y al resto de sus mujeres como acaba de hacer.¡± (Richter) ?Se dio cuenta? Bueno, esta vez no nos contuvimos ni esforzamos en guardar silencio. ¡°Como sea, el caso es que vengo a despedirme de mi padre y de usted¡­ Fue una noche muy dura y ser¨¢ as¨ª por un tiempo.¡± (Richter) ¡°Me disculpo por los inconvenientes que pueda representar el proyecto, tambi¨¦n le agradezco su esfuerzo, Richter.¡± (Aruh) ¡°Para nada, as¨ª es la vida de todo comerciante¡­ Fortuna me hizo ver el potencial de esta idea¡­ Es una lastima que no podr¨¢ estar presente para la fundaci¨®n del primer orfanato en la historia de Eralgia.¡± (Richter) ¡°S¨ª, pero hemos durado m¨¢s de la cuenta en Jimama y ahora debemos de continuar nuestro camino hacia Igy.¡± (Aruh) ¡°Pol¨ªtica, necesaria para los mercaderes pero tambi¨¦n un estorbo¡­ Si yo fuera el se?or Galuntre o el se?or Zap, usar¨ªa toda mi fuerza para aplastar a estos bichos y ayudar al gran benefactor que es usted.¡± (Richter) A¨²n no he hecho algo que beneficie al Se?or de la regi¨®n de Menat, as¨ª que incluso con la petici¨®n del se?or Hornstel, dudo que intervenga por nuestro bien. ¡°Tenemos ayuda suficiente, y sinceramente, tambi¨¦n ser¨¢ bueno ir a Igy, quiz¨¢s encuentre m¨¢s pistas sobre la misi¨®n de Naku all¨¢.¡± (Aruh) Sin mencionar que quiero visitar la ¡®Ra¨ªz de la Salud¡¯, una peque?a biblioteca que mencion¨® Gerso en sus notas, donde podr¨ªa no solo obtener buenas recetas alqu¨ªmicas, sino posiblemente m¨¢s pistas del elixir¡­ Es m¨¢s seguro que encuentre algo en la ¡®Biblioteca de Oro¡¯, pero tampoco puedo descartar a este lugar. ¡°Seg¨²n mi hermana, planea ayudarlo en su viaje con este proyecto y uno personal que ella tiene, pero estando en otro pa¨ªs no me imagino como podr¨¢ hacerlo.¡± (Richter) ¡°Yo tampoco lo s¨¦, pero confi¨® en ella y estoy seguro de que ser¨¢ posible.¡± (Aruh) El resto de la conversaci¨®n entre el joven Richter y yo no dur¨® mucho¡­ Le dej¨¦ entrar en la mansi¨®n y le ped¨ª a Eugene que lo escoltara con el se?or Allan y a recoger a sus nuevos empleados (los ex-ladrones)... ¡°Si necesitan de mi estar¨¦ en los establos.¡± (Aruh) ¡°S¨ª, mi se?or.¡± (Eugene) ¡°?No gusta que le pida a los mercenarios que le ayuden? Terminar¨¢ m¨¢s r¨¢pido lo que tenga que hacer all¨¢.¡± (Richter) ¡°No, as¨ª est¨¢ bien¡­ Voy a necesitar algo de privacidad y discreci¨®n. Estoy trabajando en algunos experimentos.¡± (Aruh) ¡°En ese caso, mucha suerte. Muestreme algunos cuando los termine.¡± (Richter) ¡­ Quer¨ªa privacidad porque era el turno de hacer el amor con Hasos, Calse, Medea, Nana e Iveris¡­ Cuanto deseaba poder hacerlo con todas al mismo tiempo, pero con los mercenarios que trajo el se?or Allan eso no ser¨ªa posible todav¨ªa. Apenas entr¨¦ a los establos, fui recibido por Arachne, Quetzal, Rah y Barker. ¡°Buenos d¨ªas, ?C¨®mo amanecieron?¡± (Aruh) ¡°?Guriiii!¡± (Arachne) ¡°?Harrrrrr!¡± (Barker) ¡°Kurrhh¡± (Quetzal) ¡°?Piiii!¡± (Rah) Acarici¨¦ al peque?o kagyto, ha crecido bastante en pocos d¨ªas y sus plumas comenzaban a salir¡­ Sin embargo, su ritmo de crecimiento era muy lento comparado con los entes por ser un ave com¨²n¡­ No, solo es com¨²n por ahora, al igual que Rulf es probable que se convierta en un ente. ¡°?Piii!¡± (Rah) ¡°?Les molestar¨ªa cuidar afuera un rato?¡± (Aruh) Los cuatro asintieron y salieron del establo¡­ Regis por otra parte, no estaba presente, en estos momentos debe de estar volando en las afueras de la ciudad¡­ Supongo que las autoridades debieron informar de la relaci¨®n del drag¨®n (drake nevado) conmigo para que los pobladores no se asusten¡­ Fue efectivo, o al menos eso espero; sino los j¨®venes de la brigada van a tener que montar una nueva obra.. ¡°Hissss~¡± (Medea) Sabiendo la raz¨®n por la que vine, Medea sali¨® a recibirme totalmente desnuda, Calse, Iveris, Nana y Hasos la siguieron¡­ tambi¨¦n desnudas. ¡°Buenos d¨ªas, amo Aruh¡­¡± (Hasos/centaurides) Me dirig¨ª a ellas¡­ El mayor reto fue guardar silencio. ¡­ Al terminar con el acto de amor, prepar¨¦ el desayuno para las cinco con las provisiones que tra¨ªamos en los carros. No ten¨ªamos nada fresco, incluso lo que recibimos en un principio que pod¨ªa descomponerse, como las hierbas y las verduras, fueron secadas o procesadas ya a estas alturas para que duraran m¨¢s tiempo. Incluso si no fuera as¨ª, no soy muy buen cocinero¡­ Por lo que no podr¨ªa preparar algo decente. ¡°?Delicioso! ?Muchas gracias, amo.¡± (Nana) Pese a mis pobres habilidades culinarias, logr¨¦ satisfacer el paladar de mis chicas¡­ Solo hice pan untado con un pur¨¦ de verduras encurtidas y carne seca de gum. Algo que remarcar es que antes de su transformaci¨®n, Hasos, Nana, Iveris y Calse eran vegetarianas, y tras transformarse en personas se volvieron omn¨ªvoras, as¨ª que pod¨ªan comer carne sin problemas¡­ ¡°Amo Aruh, saldremos ma?ana al amanecer, ?verdad?¡± (Nana) ¡°Si, hoy terminaremos de preparar todo para reiniciar el viaje¡­.¡± (Aruh) ¡°Me pregunto cu¨¢ntas chicas m¨¢s conocer¨¢ en el viaje, amo.¡± (Iveris) ¡°No hagas sonar como si esa es la meta¡­ Recuerden que estamos en una misi¨®n para salvar al mundo.¡± (Aruh) ¡°?Salvarlo precisamente de que, amo?¡± (Nana) ¡°Desgraciadamente a¨²n no lo sabemos.¡± (Aruh) Es necesario conseguir m¨¢s pistas¡­ Y hablando de tales, recuerdo que hay que hacer una desviaci¨®n para visitar el lugar donde vive el amante de la due?a del ¡®Sal¨®n de los Placeres¡¯... Es probable que encuentre alguna informaci¨®n referente a esp¨ªritus en los libros que tiene. ...La cabeza comenz¨® a dolerme un poco cuando me puse a pensar en los esp¨ªritus. Algo se me estaba olvidando aunque no sab¨ªa que. Pero era algo importante, un mensaje. ¡°?Que ocurre, amo? Se puso un poco p¨¢lido.¡± (Hasos) ¡°No es nada, creo que me afect¨® un poco el vino que beb¨ª anoche despu¨¦s de todo.¡± (Aruh) Busqu¨¦ entre las cosas del carro un remedio para la resaca¡­ Despu¨¦s sent¨ª tanto la presencia de Regis viniendo r¨¢pidamente hacia aqu¨ª y a Elin, Kristera y Keeva yendo a la rec¨¢mara donde estaban las chicas descansando, posiblemente les llevaban el desayuno. ¡°Salgamos a entrenar un poco.¡± (Aruh) Est¨¢ entre las cosas que no debemos olvidar hacer. ¡°S¨ª¡± (Hasos/Centaurides) ¡°Hisssss¡± (Medea) Capitulo 98 Cap¨ªtulo 98: Partiendo de Jimama Pasamos el resto del d¨ªa recibiendo visitas de nuestros conocidos, incluyendo la due?a de la posada, as¨ª como del se?or de la regi¨®n, Galuntre Greeenstone¡­ quien a su vez, trajo consigo al felhoas y al nuevo acorazado (bautizado como ¡®N¨²mero 2¡¯). ¡°Sigo insistiendo en que es muy poco lo que le hemos dado en comparaci¨®n de librarse de Ponzo?a y de los criminales que plagaban en la ciudad.¡± (Galuntre) ¡°Por favor, no es como si busc¨¢ramos beneficiarnos a costa del sacrificio de los habitantes. Adem¨¢s, recibimos la aprobaci¨®n y apoyo de Su Se?or¨ªa para el proyecto.¡± (Aruh) ¡°Incluso su empresa est¨¢ destinada en ayudar a la naci¨®n¡­ Oh, desear¨ªa que hubiera m¨¢s hombres como usted¡­ Voy a implementar un trato con los se?ores Hornstel y Caustos para construir m¨¢s caminos a Tulser del centro y Tulser del Sur.¡± (Se?or de la regi¨®n) En lo personal preferir¨ªa que invirtiera los recursos en la seguridad de la regi¨®n y en su crecimiento¡­ Aunque nuevas v¨ªas de comunicaci¨®n y transporte hacia las monta?as rendir¨¢n sus frutos con el tiempo¡­ Aparte de las visitas y despedidas, me enter¨¦ de que ser¨ªamos despedidos de la ciudad con otro desfile (esta vez uno formal)... No me molest¨®, lo que si se me hizo exagerado fue el de nombrar esa calle como el ¡®Paseo del poderoso h¨¦roe naga¡¯... Me dej¨¦ convencer cuando se me dijo que eso ser¨ªa bueno para el comercio de Jimama¡­ Solo puse como condici¨®n que no se relacionara con la esclavitud. Las visitas duraron hasta la tarde, y el Se?or junto con sus caballeros y los agentes del rey se llevaron a los Desertores, cuyas mentes a¨²n estaban corrompidas por la magia de Lempo y me tem¨ªan con locura. ¡°Se?or Aruh¡­ Hemos contactado al resto de nuestros camaradas en Menat y le tendremos lista toda la informaci¨®n en cuanto lleguen a Nott.¡± (Podul) ¡°Muchas gracias¡­ Estaremos dependiendo de su ayuda.¡± (Aruh) ¡°?Cual es la informaci¨®n que tienen hasta ahora? Todo sirve.¡± (Naku) ¡°No tenemos nada diferente a lo que les ha contado Dob¡­ Salvo por un par de sospechas sobre el socio de la princesa Karen¡­ Creemos que se trata del mercader V¨ªctor Nauchin.¡± (Podul) ¡°V¨ªctor Nauchin¡­ Ese hombre rara vez sale de la ciudad de Cordelia¡­ Debe ser por la se?orita Cherry, o quiz¨¢s por Arachne o Barker.¡± (Dob) ¡°?Heoo?¡± (Cherry) ¡°Ver¨¢n, el se?or V¨ªctor Nauchin es un partidario discreto de la facci¨®n de la ¡®Eliminaci¨®n de los Sucios,¡¯ es tan cobarde que teme de cualquier represalia en su contra¡­ principalmente del rey. Es por eso que vive en Cordelia, la capital de la regi¨®n de Monono, que est¨¢ bajo el mandato directo de su primo Erunzo Nauchin, tambi¨¦n partidario de la facci¨®n.¡± (Dob) ¡°Suena como todo un in¨²til, un cobarde in¨²til que vive bajo la sombra de otros.¡± (Blair) ¡°Es cierto, ?Y porque este in¨²til saldr¨ªa de su cueva por Cherry, Arachne y Barker? Es a ellos a quienes deber¨ªa tenerle miedo.¡± (Aruh) ¡°Es por que al se?or V¨ªctor Nauchin le gusta coleccionar monstruos. M¨¢s que cualquier cosa en el mundo, la princesa Karen debi¨® de informarle sobre su existencia.¡± (Dob) Recuerdo que la princesa me ofreci¨® dinero por Cherry cuando era peque?a para vend¨¦rsela a un amigo. As¨ª que el amigo del que hablaba era este hombre¡­ Pero mientras me hallaba en tales pensamientos, una pregunta de uno de los presentes me hizo alarmarme. ¡°?Porque tambi¨¦n la se?orita Cherry? Ella no es un monstruo.¡± (Ihua) Dob se dio cuenta del desliz que cometi¨®. ¡°El caso es que la princesa Karen consider¨® muy ex¨®tica a la se?orita Cherry como si fuera un monstruo¡­ Debi¨® decirle a V¨ªctor Nauchin que era uno.¡± (Dob) ¡°Ya veo, suena como algo que har¨ªa la princesa.¡± (Galuntre) La excusa fue suficiente para convencer a todos, dado lo desagradable que era la facci¨®n a la que pertenec¨ªa la princesa. Sin embargo eso estuvo cerca¡­ Es raro que Dob cometa errores as¨ª, salvo que lo haya hecho a prop¨®sito. ¡°¨²ltimamente noto a Dob algo distra¨ªdo.¡± (Perik) Escuch¨¦ a Perik murmurar algo acerca de Dob a una de las agentes, quien asinti¨®. ¡°Tengo una duda¡­ Si no podemos tomar alguna acci¨®n severa contra la princesa Karen¡­ ?Lo mismo ocurre con este tal Nauchin?¡± (Naku) ¡°Yo tambi¨¦n tengo esa duda¡­¡± (Aruh) Siendo familiar de un se?or de la regi¨®n debe tener algo de inmunidad o protecci¨®n pol¨ªtica¡­ Quiz¨¢s deba apegarme al decreto en el caso de la princesa, pero ser¨¢ frustrante contenernos con alguien m¨¢s tambi¨¦n. ¡°Ju, ju¡­ Para nada¡­ Los agentes en Menat y las fuerzas de la regi¨®n podr¨¢n encargarse de usarlo vivo o muerto en contra de su primo¡­Pero no son las ¨²nicas buenas noticias: Ahora que mat¨® a los Desertores aqu¨ª en Goldtree, la princesa Karen no tendr¨¢ ning¨²n respaldo.¡± (Dob) Esas son buenas noticias¡­ Significa que no tendremos que preocuparnos de la amenaza representaba ella y sus secuaces. Podremos llegar a Menat sin complicaciones¡­ Pero eso solo en el caso de que los agentes tengan ¨¦xito. Tampoco hay que confiarnos y bajar la guardia, mucho menos cuando los Desertores fueron capaces de capturar a Dob y a sus compa?eros. ¡­ Luego de despedirnos de todas las visitas y de preparar las cosas para el viaje, retomamos nuestro entrenamiento... al que se unieron los entes. Los mercenarios se convirtieron en nuestro p¨²blico, y les sacamos muchas exclamaciones de asombro. ¡°Con este entrenamiento no me sorprende que sea tan fuerte, joven Aruh. Es m¨¢s duro que el que me imparti¨® la capitana¡­ ?Estoy rendida!¡± (Megan) Las sesiones estaban divididas en tres niveles de acuerdo a la fuerza de los integrantes del grupo¡­ Y Megan quiso unirse al nivel avanzado.Stolen content alert: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. ¡°La pr¨®xima vez vienes al nivel intermedio conmigo¡­ Ven, puedes usar mis muslos como almohada.¡± (Alice) El sol comenz¨® a ocultarse en el horizonte y decidimos dar por terminada la pr¨¢ctica. Pero en lugar de regresar a la casa a cenar, decidimos convivir con los mercenarios y asar carne al aire libre¡­ ¡°Voy a ayudar a traer al se?or Allan.¡± (Aruh) ¡°Nosotras tambi¨¦n vamos.¡± (Fortuna) Con la compa?ia de Fortuna y de Blair, fui a traer al se?or Allan. Los mercenarios se negaron a recibir nuestra ayuda pero con la petici¨®n de su patr¨®n de que nos permitieran intervenir, cedieron. ¡°?Por los dioses! Estas muy fuerte, casi parece como si conservaras la bendici¨®n de Tulser.¡± (Allan) ¡°He entrenado bastante.¡± (Aruh) Mostr¨¦ mi bicep en tono de broma, gan¨¢ndome una mezcla de risa cari?osa de parte de Fortuna y de Blair. ¡°Es bueno que entrenes tu cuerpo, muchacho¡­ No querr¨¢s terminar como yo.¡± (Allan) ¡°Los lujos excesivos se te subieron a la cabeza, padre¡­ ?Por qu¨¦ no aprovechamos este viaje para que te ejercites? Aruh y Naku son excelentes maestros.¡± (Fortuna) ¡°?Excelente idea! Tambi¨¦n podr¨ªa recibir ayuda de To. Estoy segura que a la se?ora le gustar¨¢ verlo con esa musculatura.¡± (Blair) Fortuna no se ve¨ªa convencida. ¡°No creo que a ella le guste tal f¨ªsico¡­ Aunque si fuera parecido al que tiene Aruh esa ser¨ªa otra historia¡­¡± (Fortuna) ¡°Creo que voy a pasar¡­ Vi su entrenamiento por la ventana y no creo que pueda soportarlo¡­¡± (Allan) El rostro del se?or Allan se fue poniendo p¨¢lido poco a poco¡­ Pero no pod¨ªa dejar pasar esta oportunidad de ayudarlo. ¡°Insisto, se?or Allan¡­ Me asegurar¨¦ de que llegar¨¢ a Menat con perfecta salud.¡± (Aruh) Por alguna raz¨®n, pese a que trat¨¦ de calmarlo con una sonrisa, su palidez no desapareci¨®, sino que empeor¨®. ¡°Madre se llevar¨¢ una grata sorpresa.¡± (Fortuna) ¡­ Durante la cena, como grupo recibimos los halagos de los mercenarios por nuestra sesi¨®n de entrenamiento. No sonaban muy fascinados pero tampoco muy falsos, era como una cortes¨ªa entre guerreros. Cuando reci¨¦n los conoc¨ª no tuve una buena impresi¨®n de ellos, de hecho algunos insist¨ªan en ver de manera lasciva a mis chicas¡­ Aunque de igual forma, las mujeres que compon¨ªan al gremio, con excepci¨®n de la l¨ªder, me miraban tambi¨¦n con deseo. Fue una situaci¨®n inc¨®moda, y tuve que reprender a ambos g¨¦neros sobre su comportamiento. ¡°El joven Aruh Hydran tiene raz¨®n. Pertenecemos a una respetable organizaci¨®n, no a una banda de rufianes.¡± (Jefa mercenaria) ¡°Si, perd¨®n por eso¡­ Es solo que rara vez se ve a un grupo formado por tantas bellezas.¡± (mercenario 1) ¡°Ahorrense las excusas, mientras lo entiendan es m¨¢s que suficiente. Eviten ponerlos inc¨®modos, ahora tambi¨¦n trabajamos para ellos.¡± (Jefa mercenaria) La jefa de los mercenarios dio un reproche con mucha autoridad. Apenados, sus hombres agacharon la cabeza¡­ Al parecer eran personas honestas en el fondo, o al menos con ella. Sin embargo, hubiera preferido que los hubiera reprendido desde la primera vez¡­ O quiz¨¢s lo hizo y volvieron a recaer, ambos casos me hac¨ªan sentir sospecha por este gremio y no querer confiar en ellos. El resto de la cena continu¨® sin incidentes¡­ Bueno, tambi¨¦n estuvo el hecho de que comenz¨® la dieta del se?or Allan, la cual ser¨ªa administrada por To. ¡®Un poco de carne es bueno... pero para que los m¨²sculos se desarrollen bien, tengo este brebaje pasado por generaciones de guerreros orcos¡¯ fue lo que dijo antes de darle una bebida extra?a. ¡°Lo siento, padre. Es por tu bien.¡± (Fortuna) Cuando el festejo termin¨®, decidimos irnos a descansar. No sin antes ¡®gastar las calor¨ªas¡¯ mediante un intenso ritual de amor¡­ Pese a la insistencia de profesionalismo de la jefa del gremio, les dimos el permiso para que salieran tambi¨¦n a divertirse. ¡°Nosotros cuidaremos de la mansi¨®n por esta noche, pueden hacerle caso a la petici¨®n de mi se?or.¡± (Eugene) ¡°Si, no solo el joven Aruh cuenta con buen personal, sino que tiene a sus monstruos para cuidarme¡­ Salgan a divertirse, cubrir¨¦ los gastos extra.¡± (Allan) Contentos, los mercenarios salieron en direcci¨®n a la parte externa de la ciudad¡­ Todos, incluida la jefa. Nosotros intercambiamos sonrisas ante esta oportunidad¡­ De nueva cuenta, podr¨¦ hacerlo con todas mis chicas al mismo tiempo. No desaprovechamos ni un minuto. En cuanto el se?or Allan se fue a dormir, nos entregamos a una locura de amor y sexo¡­ Y en medio del acto, sent¨ª como los huevos de imp comenzaron a eclosionar al mismo tiempo, por lo que tuvimos que ponernos algo de ropa y tomar un descanso. Presenci¨¦ el momento en el que los huevos se rompieron. En el interior hab¨ªa una membrana que tuve que cortar para permitirle nacer a los dos beb¨¦s imp. ¡°Son dos hembras¡­ Bienvenidas al mundo, Nimue, Kimue.¡± (Aruh) Las sostuve a ambas en mis brazos¡­ Eran apenas m¨¢s peque?as que un beb¨¦ humano, ten¨ªan una piel completamente blanca, dos alas de piel parecidas a las de un murci¨¦lago saliendo de sus espaldas as¨ª como una peque?a cola parecida a la de Desia. Sus rostros eran muy bellos pero diferentes el uno al otro, adem¨¢s de que el color de cabello era distinto: el de Nimue era negro y el de Kimue plateado. Debido a que estaban unidas a la membrana por un cord¨®n umbilical, significaba que iban a tener ombligo¡­ Junto con la apariencia que ten¨ªan, tal hecho las diferenciaban enormemente del resto de los imps (monstruos humanoides voladores de piel blanca, ojos diminutos y bocas enormes)¡­ Pens¨¦ nombrar a su especie ¡®Fairimps¡¯. ¡°?Son muy lindas!¡± (Agatha) ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) Si, lo son¡­ Y al igual que ha pasado con Cherry, Lempo y Medea, estas peque?as nacieron con una gran atracci¨®n hacia m¨ª¡­ Le di un beso en la frente a cada una y decid¨ª en compa?¨ªa de las chicas, alargar el descanso para cuidar de las peque?as. En cuanto a c¨®mo revelarlas al se?or Allan, lo haremos cuando se hayan desarrollado. Con la ayuda de Dob, las haremos pasar como agentes¡­ Guardar tantos secretos se est¨¢ volviendo un poco dif¨ªcil; sin embargo, Fortuna insiste en que es buena idea ocultarle varias cosas a su padre. ¡­ Al final cuidamos de Kimue y Nimue hasta que se durmieron, les dimos de comer, ba?amos y dimos ropa¡­ Cherry le dio la que usaba cuando era beb¨¦ a Nimue, y Medea la suya a Kimue. Una vez dormidas, las dejamos al cuidado de Arachne (quien entr¨® de nuevo y fue al acorazado n¨²mero 1), y las chicas y yo volvimos a entregarnos al amor¡­ A la ma?ana siguiente, nos preparamos antes de que regresaran los mercenarios, Dob, las tres agentes y Perik. Teniendo todo listo y usando nuestras prendas y equipamiento de viaje, sacamos los carros y los animales de los establos. Todav¨ªa no sal¨ªa el sol, pero el se?or Allan ya estaba tambi¨¦n preparado gracias a Eugene y Keeva. ¡°Bueno, estos son los ¨²ltimos instantes en Jimama¡­ De vuelta a esos d¨ªas de viaje.¡± (Dob) Los primeros en llegar fueron Dob y el resto de su grupo. Perik fue inmediatamente al acorazado n¨²mero 2, que era conducido por Keeva. Cuando llegaron los mercenarios, estos se dieron gran prisa en prepararse tambi¨¦n (salvo por el carruaje del se?or Allan, que ya ten¨ªamos listo) Tanto hombres como mujeres ol¨ªan a alcohol y a fluidos sexuales, la jefa no fue la excepci¨®n¡­ Perfecto, pasaron una buena noche. Cuando todos estuvimos listos, fue momento de partir¡­ Nos dirigimos a la puerta sur, la cual estaba llena de presencias, era sin duda el desfile de despedida. ¡°?Salve a los h¨¦roes de Jimama y de Goldtree!¡± (guardias) Desde lo alto de los muros, los guardias comenzaron a gritar alabanzas, entre ellos estaban los j¨®venes de la brigada, el alcalde con su esposa, el Se?or de la regi¨®n y algunos de los oficiales de alto rango que hab¨ªan venido con ¨¦l. ¡°?Megan! ?Ten muchos ni?os del joven Aruh!¡± (Eronde) ¡°Ponle a una de tus hijas mi nombre.¡± (chica arquera) ¡°Joven Aruh, ?Haga su mejor esfuerzo por embarazar a Megan!¡± (chica maga) ¡°Esas torpes¡­¡± (Megan) Megan se enrojeci¨® por los comentarios de sus antiguas compa?eras de la brigada, sus amigas. ¡°?Padre! ?Fortuna! ?Que tengan un gran viaje!¡± (Richter) ¡°Gracias, hermano¡­ No vayas a echar todo a perder.¡± (Fortuna) Con ese comentario tan severo, Fortuna respondi¨® a la despedida de su hermano... El alcalde, su esposa y su hijo nos gritaron felicitaciones, mientras el Se?or de la regi¨®n ordenaba que se abrieran las puertas¡­ Y cuando los soldados las abrieron, una multitud contenta nos recibi¨® al otro lado. ¡°Es incre¨ªble que tanta gente est¨¦ despierta a estas horas.¡± (Naku) ¡°Tambi¨¦n los ni?os.¡± (Ursula) Alcanc¨¦ a escuchar los comentarios de Naku y ¨²rsula entre los gritos de la muchedumbre. Dob se puso a la cabeza de nuestro grupo sirvi¨¦ndonos como gu¨ªa de desfile, le seguimos y obedecimos sus sugerencias de c¨®mo y cu¨¢ndo saludar. ¡°No bajen la guardia en ning¨²n momento.¡± (Dob) ¡°No lo haremos.¡± (Aruh) Mientras saludabamos a las personas que nos aclamaban, Dob nos hizo una advertencia¡­ Por suerte, la despedida ocurri¨® sin contratiempos y llegamos hasta las afueras de Jimama, no sin antes desearle prosperidad a la ciudad. Fichas tecnicas 2 Fion Runna.-Tigretaria. 18 a?os de edad, buen fisico, orejas y cola de tigre, cabello largo color naranja con luces negras, ojos aules con pupilas similares a las de un felino, 1.81 metros de altura. Schelt Zonuetor.-Ciclope. 22 a?os de edad, cuerpo bien dotado y musculos un poco notorios en los brazos, ojo marron oscuro, cabello lacio hasta los hombros color rosa, piel ligeramente azulada, 1.89 metros de altura. Megan Strunt.- Humana. 17 a?os de edad, delgada con un cuerpo no muy desarrollado, 1.55 metros de altura, cabello color avellana peinado en coletas, ojos verdes. Lempo.-Shug. Aparenta 16 a?os, delgada con buenas proporciones, cabello plateado y largo, ojos verdes, 1.77 metros de altura, peque?os colmillos parecidos a los de un naga. Nimue.- Fairimp. Aparenta 21a?os,cuerpo escultural y muy atractivo, cabello negro y largo, piel blanca con ojos rojos, 1.89 metros de altura, alas peque?as parecidas a las de un murcielago creciendole de la espalda y una cola corta cuya punta termina en forma de triangulo, irradia sensualidad. Kimue.- Fairimp. Aparenta 15 a?os, cuerpo delgado y menos proporcionado que Nimue, cabello plateado y largo, piel blanca con ojos rojos, 1.60 metros de altura, alas peque?as parecidas a las de un murcielago creciendole de la espalda y una cola corta cuya punta termina en forma de triangulo.You might be reading a stolen copy. Visit Royal Road for the authentic version. Iveris.- Centauride. Aparenta 16 a?os, pechos grandes, piel clara, cabello largo y rubio peinado en trenza, ojos negros, parte equina cubierta con pelaje tambien en colores crema y casta?o. 1.96 metros de altura sumando ambas partes de su cuerpo. Calse.- Centauride. Aparenta 18 a?os, pechos de tama?o promedio, piel ligeramente bronceada, cabello blancoy corto, ojos casta?os, parte equina cubierta de pelaje negro con peque?os puntos blancos. 1.92 metros de altura sumando ambas partes de su cuerpo. Nana.- Centauride. Aparenta 18 a?os, pechos de tama?o promedio, piel clara, cabello onduladocolor negro y largo hasta los hombros, ojos negros, parte equina cubierta de pelaje color casta?o claro. 1.95 metros de altura sumando ambas partes de su cuerpo. Medea.- Lamia. Aparenta 15 a?os, buena silueta femenina en su parte humana, cuerpo completamente cubierto en escamas azules (suaves en su parte humana y duras en su parte de serpiente) cabello corto color indigo, ojos verdeazules. 1.35 metros de las caderas a la cabeza (parte humana), cuerpo de perpiente de 7 metros de longitud. Hasos.- Cireta. Aparenta 17 a?os, pechos peque?os, piel clara, orejas de ciervo, cabello casta?o claro largo y ondulado, ojos negros, parte de ciervo cubierta de pelaje marron claro. 1.79 metros de altura sumando ambas partes de su cuerpo Capitulo 99 Cap¨ªtulo 99: Camino de secretos y despedidas. Los animales de carga estaban contentos ahora que retomamos nuestro viaje, especialmente Rulf. Pasamos por muchas cosas en Jimama y ahora ¨¦ramos un grupo grande, sin tomar en cuenta a las fuerzas mercenarias que nos acompa?aban. Antes fuimos el blanco de la mirada de los ladrones incluso con un acorazado, lo cual fue bueno, ya que as¨ª frustramos sus planes y pudimos exterminarlos. Ahora con tantas personas y veh¨ªculos, as¨ª como de enormes criaturas de aspecto feroz (mis entes), los ataques en contra nuestra, se reducir¨¢n exponencialmente¡­ Aunque claro, siempre gente temeraria. Deben tener algo que respalde esa confianza... ¡°?Porque tan contenta, Mitena?¡± (Naku) ¡°Je, je, es que al final todo result¨® como se lo dijimos al maestro Aruh¡­ Logr¨® rescatar a la se?orita Fortuna, y ahora se uni¨® a nuestros viajes.¡± (Mitena) ¡°Y no solo me salv¨® a m¨ª, las acciones de Aruh trajeron mucha esperanza y felicidad.¡± (Fortuna) Sonriente, Fortuna mir¨® a Blair y a Alice, que eran las m¨¢s pr¨®ximas a ella y que estaban al alcance de su vista. ¡°Estoy de acuerdo.¡± (Varetsi) Blair mir¨® su mano derecha y la apret¨® en un pu?o, ten¨ªa un brillo de convicci¨®n en sus ojos. ¡­ El recorrido fue tranquilo y sin incidentes, pese a la gran cantidad de monstruos en el bosque, casi no recibimos ataques, y los ocasionales monstruos ineptos que aparec¨ªan de vez en cuando (mayormente goblins) se convirtieron en aperitivos para Regis, quien estaba contento de tanto moverse¡­ Tanto por tierra como por aire, le gustaba mucho volar. Aunque nos mov¨ªamos r¨¢pidamente y ten¨ªamos prisa en llegar a Menat, esa sensaci¨®n de urgencia que ten¨ªamos cuando busc¨¢bamos a Fortuna hab¨ªa desaparecido. Si, aun estaba el detalle de que hab¨ªa enemigos tras nosotros, as¨ª que segu¨ªamos manteni¨¦ndonos alerta. Con mi extra percepci¨®n podr¨ªa sentir si nos tienden una emboscada, aunque con las trampas son otra cosa si no involucran seres vivos. Teniendo la ayuda de los s¨²per sentidos de mis entes, confio en que tambi¨¦n estaremos bien si ese es el caso. Sin embargo, con todo el poder y seguridad de nuestro lado, sigo teniendo una amarga sensaci¨®n, como si todav¨ªa no fuera suficiente¡­ ?Ser¨¢ que estoy siendo paranoico de m¨¢s? Mir¨¦ a los mercenarios, que pese a que mostraban curiosidad por Calse, Nana, Iveris y Hasos al verlas caminar junto a los carros, no se mostraban molestos hacia nosotros¡­ Sin embargo, lejos estaban de inspirar suficiente confianza como las ¡®Hachas del Bosque¡¯. No era el ¨²nico con sospechas hacia ellos, todo el grupo y hasta el de Dob compart¨ªan mi punto de vista. Dicho esto, no es como si mostraramos abiertamente nuestra sospecha, incluso trat¨¢bamos de congeniar con ellos. Por alguna raz¨®n, la jefa del gremio se mostraba muy cooperativa y llena de confianza hacia mi persona, no sent¨ªa que fuera falsa, mi instinto de guerrero no me alertaba sobre ella. Era una mujer estricta con sus hombres y mujeres a su cargo, y pese a su extravagante uso de animales de transporte, no era de personalidad arrogante¡­ Incluso, durante el primer d¨ªa de viaje, durante los entrenamientos, se ofreci¨® a unirse junto con algunos mercenarios m¨¢s. Les permitimos unirse pero no pudieron con el nivel intermedio¡­ Se supone que son un gremio muy famoso, pero quedamos decepcionados de sus habilidades. ¡°No, tienen un gran nivel a aspirar. Yo deseaba ser as¨ª de fuerte cuando pertenec¨ªa a mi propio gremio.¡± (Titanya) Eso quiere decir que alcanzamos un gran poder en solo unos cuantos d¨ªas¡­ Bueno, con lo duro que ha sido supongo que los resultados se vieron muy r¨¢pido.¡± (Alice) El comentario de Alice hizo que Varetsi y Blair asintieran. ¡­ Pasaron tres dias y Nimue y Kimue ya hab¨ªan alcanzado la etapa adulta, lejos de los ojos del se?or Allan y de los mercenarios¡­ Fue en una aldea grande que llevamos a cabo el plan de hacerlas pasar por agentes del rey, con la cooperaci¨®n de estos mismos. ¡°?Zuuuu!¡± (Kimue) ¡°?Zuuu!¡± (Nimue) No solo en sus rasgos faciales y color de cabello se diferenciaban, sino en su estatura y contornos de sus cuerpos. Kimue med¨ªa 1.60 metros y era delgada de pechos y caderas peque?as; aun as¨ª, sus proporciones eran perfectas y ten¨ªa un aire en¨¦rgico que la rodeaba. Por otro lado, Nimue med¨ªa 1.89 metros y ten¨ªa una figura muy sensual con pechos y caderas grandes. Exudaba un aura femenina por cada rinc¨®n de su cuerpo. Las chicas y yo nos sonrojamos de verlas desnudas por primera vez cuando se unieron a las ¡®sesiones de amor y pasi¨®n¡¯. ¡°Tengan, tendr¨¢n que usar estas mientras permanecemos con el se?or Allan.¡± (Aruh) Les hice unas m¨¢scaras junto con su equipo de combate y los dijes prueba de que eran mis mujeres, aunque debian esconderlos por el momento¡­ Asimismo, tambi¨¦n le hice uno a Megan, haci¨¦ndola dar brincos de alegr¨ªa. La especialidad de mis dos fairimps era la magia, m¨¢s espec¨ªficamente, magia del tipo ¡®Luz¡¯, sin mencionar que pueden volar y levitar en el aire con total libertad¡­ Nuestro equipo rompe la l¨®gica de Maltras con cada nuevo integrante que surge con mi habilidad. Nimue y Kimue eventualmente se convertir¨¢n en personas, y por la conexi¨®n que ten¨ªa por el momento con ellas me di cuenta de que desean procrear conmigo¡­ Me pregunto si de esta manera la magia de luz dejar¨¢ de pertenecer al reino de los monstruos... ¡°?Zuu!¡± (Nimue) ¡°?Zuuuuu!¡± (Kimue) Mis regalos fueron de su agrado, y entendiendo el motivo por el que les di las m¨¢scaras, las usaron¡­ Y pese a que sus habilidades estaban enfocadas en la magia y en el vuelo, con ayuda de Mitena, hice que tambi¨¦n aprendieran a combatir con lanza. Dado que el elemento luz tiene muchas similitudes con el elemento luz y hay otras razas que pueden levitar en el aire, no existen riesgos serios de que sean descubiertas¡­ ¡°?Zuu!¡± (Kimue) ¡°?Heoo!¡± (Cherry) ¡°?Zuuu!¡± (Nimue)Unauthorized duplication: this tale has been taken without consent. Report sightings. Cherry era vista como una hermana mayor por Lempo y Medea, lo mismo pas¨® con Kimue y Nimue. De vez en cuando las encontraba conversando, aunque salvo por mi, nadie entender¨ªa su lenguaje¡­ Seg¨²n Calse, cuando ella y las dem¨¢s evolucionaron, adquirieron la capacidad de hablar los lenguajes que yo conoc¨ªa¡­ Aunque solo de Maltras. Sin embargo la escritura es otro asunto y ten¨ªamos que ense?arles a leer y a escribir. ¡­ Con la guia de Fortuna y de Blair, llegamos hasta el lugar donde las dos fueron atacadas por Ponzo?a, solo quedaron los restos de un carruaje muy adentro del bosque¡­ As¨ª como seis cuerpos en estado de descomposici¨®n. Estos eran guardias de Fortuna y los compa?eros de armas de Blair. Conoc¨ª a dos de ellos cuando era ni?o. ¡°Fortuna¡­ Blair¡­ Voy a empezar¡­¡± (Naku) ¡°Si¡± (Fortuna/Blair) Ambas tomaron una de mis manos y yo las sujet¨¦ con cari?o¡­ ¡­ Al sexto d¨ªa de viaje llegamos a un pueblo chico que se preparaba para el festival de la cosecha¡­ Pero ese llegamos justo en el cumplea?os de Naku, as¨ª que aprovechamos para hacer una gran celebraci¨®n. Durante estos d¨ªas de trayecto estuve trabajando en un regalo durante mi tiempo libre¡­ Naku disfruta todo lo que le doy, as¨ª que es dif¨ªcil para mi regalarle algo que sea especial. Este a?o voy a darle un vestido de algod¨®n hecho ¨²nicamente por mi sin la ayuda de Arachne¡­ No estaba pensado para el combate, sino para que hiciera juego con la gran belleza de mi amada esposa. No era ostentoso ni muy elegante, a Naku no le gustaba la ropa en la que era dif¨ªcil moverse¡­ ¡°Busquemos reservaciones en alguna posada¡­ Aunque dudo que encontremos una que nos permita dormir todas con Aruh en una misma habitaci¨®n.¡± (Naku) ¡°La hay. El pueblo es peque?o pero algunos mercaderes que vienen de Menat se hospedan ah¨ª.¡± (Fortuna) ¡°Oh, ?La ¡®Nube de algod¨®n¡¯?¡± (Elin) ¡°Si, exactamente¡­ Elin, no me digas que este pueblo es¡­¡± (Fortuna) ¡°No, no vengo de aqu¨ª, una conocida me habl¨® de este pueblo¡­ Yo viv¨ªa en una aldea al noreste. Deb¨ªamos de tomar la desviaci¨®n del primer d¨ªa que salimos de Jimama si quer¨ªamos llegar a ella.¡± (Elin) ¡°Elin¡­ A¨²n podemos¡­¡± (Aruh) ¡°No hace falta, joven Aruh¡­ Ya no tengo nada en esa aldea.¡± (Elin) Elin mir¨® el cielo con nostalgia, para despu¨¦s darle una mirada de reojo a ¨²rsula y Titanya, y otra a Kristera, Varetsi y Alice. ¡°Mi lugar est¨¢ ahora con usted, joven Aruh, y con las dem¨¢s. Si hay algo que deseo y me hubiera gustado ser¨ªa darle un funeral a mis padres para que fueran a la ¡®Fuente Eterna¡¯... Pero ya no queda nada. No quiero que perdamos estos d¨ªas de viaje por mi culpa en algo que ya no tiene soluci¨®n.¡± (Elin) Tom¨¦ a Elin de sus hombros y la mir¨¦ fijamente a los ojos, estaban un poco humedecidos pero no reflejaban tristeza. ¡°Buscar¨¦ la manera de cumplir ese deseo.¡± (Aruh) Mir¨¦ tambi¨¦n a Kristera, Titanya, Alice, ¨²rsula y Varetsi. Ellas respondieron a mi mirada y asintieron al entender que yo estaba para ellas por si quer¨ªan pedirme algo. Kristera dio un paso al frente¡­ ¡°La casa en la que viv¨ªamos George, Clarence y yo debe tener algunas cosas que puedan ser usadas para un rito¡­ Y a decir verdad, no est¨¢ lejos de aqu¨ª.¡± (Kristera) ¡°?Que tan lejos?¡± (Naku) ¡°?Se?orita Naku?... Como a un d¨ªa y medio a pie.¡± (Kristera) Naku asinti¨® al escuchar la respuesta de Kristera. ¡°No tardaremos nada si vamos en glaron.¡± (Naku) La sorpresa de Kristera fue grande cuando Naku le dijo que ten¨ªa intenciones de dirigirse a su pueblo, yo apoyaba la idea. ¡°Pero¡­ Su cumplea?os¡­¡± (Kristera) ¡°Por favor, Kristera¡­ No soy tan desinteresada como para preocuparme por mi cumplea?os por encima de la felicidad de mis compa?eras y amigas.¡± (Naku) ¡°Podemos tener todo listo para cuando regresen y pasar una velada rom¨¢ntica.¡± (Fortuna) Todas estuvieron de acuerdo con la idea de Fortuna. ¡°Kristera, ve.¡± (Ursula) ¨²rsula se acerc¨® a Kristera y le dio un abrazo¡­ Haciendo sollozar y asentir. Naku, Kristera y yo tomamos dos glarones y tomamos otro rumbo¡­ Los mercenarios y los agentes (que no estaban al tanto de nuestra conversaci¨®n) se sorprendieron de vernos partir. ¡°Gracias, joven Aruh, se?orita Naku¡­ Chicas...¡± (Kristera) ¡­ Con la velocidad de los glarones tardamos poco m¨¢s de tres horas en llegar a la aldea de Kristera¡­ Nos detuvimos a las afueras. Era un poblado peque?o, lejos de los caminos principales¡­ Un lugar muy r¨²stico que me trajo recuerdos de Alturi. Kristera observ¨® fijamente la aldea por un rato, tras el cual se aferr¨® a mi; yo la abrac¨¦ mientras hac¨ªa que el glaron que ambos montabamos avanzara. ¡°Es una linda aldea.¡± (Naku) ¡°Lo es. Ha prosperado un poco desde la ¨²ltima vez que estuve aqu¨ª¡­ Pas¨® por tiempos dif¨ªciles, pero me alegra que sobreviviera.¡± (Kristera) ¡°?Fue una plaga?¡± (Aruh) ¡°Si, una de ratones babosa¡­ Se comieron muchas de las cosechas de la aldea y muchos pobladores decidimos abandonarla para no morir de hambre.¡± (Kristera) ¡°?Qu¨¦ hay de la excepci¨®n de impuestos? Siendo un desastre, el reino debi¨® excluir a la aldea de los pagos.¡± (Naku) ¡°No aplic¨®. El recolector nos oblig¨® a hacer el pago para la guerra con Timancera bajo la amenaza de esclavitud¡­¡± (Kristera) Sus palabras eran tranquilas, no demostraban enojo hacia ese recolector de impuestos¡­ Siendo que por culpa de ese inepto ella tuvo que pasar por mucho sufrimiento al tener que mudarse a Jimama. ¡°Me pregunto si Ross seguir¨¢ produciendo su vino de cebada¡­ Ten¨ªa muy buen sabor.¡± (Kristera) Kristera se ve¨ªa feliz, no, estaba aut¨¦nticamente feliz¡­ La acerqu¨¦ un poco mas a mi regazo y ella acarici¨® mi brazo, lo cual provoc¨® que Naku nos viera con una sonrisa p¨ªcara. ¡°Vaya, de repente comenz¨® a hacer calor aqu¨ª.¡± (Naku) ¡°?Mil disculpas!¡± (Kristera) ¡°Para nada, me encanta ver lo feliz que te ves al lado de Aruh, linda. Escucha, no puedo cambiar el pasado, y aun siendo el or¨¢culo de Nagur no puedo saber gran parte de lo que depara el futuro¡­ Pero lo que s¨ª s¨¦, es que hay que tratar de ser felices.¡± (Naku) La sonrisa de Naku dej¨® de ser p¨ªcara y se volvi¨® gentil. ¡°Yo soy muy feliz, y quiero que sea as¨ª para ti y para las dem¨¢s.¡± (Naku) Es un hermoso deseo. ¡°Somos dos, se?orita Naku¡­ Para ser sincera, he sido muy feliz desde que estoy al lado del joven Aruh, al lado de todas¡­ Me encanta el buen ¨¢nimo, el esfuerzo y el erotismo que se siente en el grupo. Tanto que me hace sentir culpable a veces¡­¡± (Kristera) ¡°Kristera¡­¡± (Aruh) ¡°Joven Aruh, desear¨ªa haberlo conocido desde un principio, antes de conocer a George¡­ As¨ª podr¨ªa haberle entregado mi coraz¨®n entero, pero no puedo hacer eso. Sigo amando a mi esposo y a mi hijo¡­¡± (Kristera) Mientras convers¨¢bamos hab¨ªamos llegado a una peque?a casa en la entrada de la aldea¡­ Al ver la expresi¨®n de Kristera supe que este era su antiguo hogar. Detuve al glaron y Naku hizo lo mismo. La casa era peque?a, hecha enteramente de madera. Estaba descuidada, pero no en tan malas condiciones como para no vivir en ella. ¡°Es esta. La casa en la que viv¨ªa aqu¨ª en la aldea.¡± (Kristera) Unas mujeres nos vieron y fueron a alertar a un grupo de presencias que no estaban muy lejos¡­ Posiblemente las fuerzas de autodefensa de la aldea, decid¨ª ignorarlas por el momento. Los tres bajamos de los glarones y nos acercamos a la casa. ¡°?Ustedes! ?Quienes son? ?A qu¨¦ vinieron¡­?....... ?Kristera?¡± (hombre humano) ¡°?Es cierto! ?Es la esposa de George!¡± (mujer humana) Dos de los guardias que llegaron, un hombre y una mujer, reconocieron a Kristera inmediatamente al verla. ¡°?Mmm? Oh, Jason y Sazie.¡± (Kristera) Los dos guardias le indicaron a sus compa?eros que bajaran las lanzas con las que ven¨ªan armados y les explicaron quien era Kristera. ¡°?Son nuevos esos j¨®venes? No los reconozco.¡± (Kristera) ¡°Si, son los hijos de las familias que se mudaron aqu¨ª el a?o pasado¡­ Pero podemos dejar ese tema para m¨¢s tarde, ?Donde estan George y Clarence? ?Y a qu¨¦ se debe el milagro de que regresar¨¢n a la aldea?¡± (Jason) ¡°No, antes de eso¡­ ?Quienes son esas bellezas que te acompa?an? ?Tanto el hombre como la mujer son perfectos! No me digas que se volvieron tan ricos que ahora tienen esclavos.¡± (Sazie) ¡°No, para nada¡­ Son el joven Aruh y la se?orita Naku, yo a decir verdad¡­¡± (Kristera) Le ped¨ª permiso a Kristera con la mirada para que me dejara continua, pero ella se neg¨® y suspir¨® tras dirigirse de nuevo a sus conocidos. ¡°Yo me he convertido en la concubina del joven Aruh tras la muerte de George y Clarence¡­¡± (Kristera) La noticia tom¨® por sorpresa a los guardias¡­ Por lo que Kristera comenz¨® a explicar lo ocurrido al tratar de ir a Jimama. Las expresiones de sus dos conocidos y las de los otros guardias se nublaron de enojo cuando Kristera les habl¨® sobre c¨®mo su familia fue asesinada por Ponzo?a y ella convertida en esclava por ellos¡­ Pasando a expresiones de dicha y admiraci¨®n hacia Naku y hacia mi cuando les cont¨® que hab¨ªamos exterminado a la banda de ladrones. ¡°Entonces, Kristera¡­ Lo que viniste a hacer a la aldea fue¡­¡± (Jason) ¡°Si, a hacer los ritos de sepultura.¡± (Kristera) Los dos guardias, Jason y Sazie asintieron y nos acompa?aron al interior de la casa. Una vez adentro, Kristera tom¨® un cintur¨®n de lino y una manta de algod¨®n¡­ ¡°?Pueden ser estos?¡± (Kristera) ¡°Si, con estos dos objetos podemos iniciar el ritual.¡± (Naku) Los guardias nos pidieron que hici¨¦ramos los ritos dentro de la aldea, con los dem¨¢s pobladores presentes¡­ Algo a lo que aceptamos. Las reacciones de los dem¨¢s habitantes al enterarse del regreso y los motivos que Kristera tuvo para hacerlo fueron variadas pero todos mostraban simpat¨ªa por ella y gratitud hacia Naku y hacia mi. A mitad de los ritos, yo me arrodill¨¦, tomando por sorpresa a Kristera. ¡°Kristera¡­ Est¨¢ bien si tu coraz¨®n no me pertenece ¨²nicamente a m¨ª, no busco competir con el amor que le tenias a tu esposo George y a tu hijo Clarence¡­ No voy a sustituirlos ni hacer que los olvides.¡± (Aruh) Entonces me dirig¨ª hacia el fuego al que ser¨ªan arrojados los objetos como parte del ritual. ¡°Se?or George¡­ Voy a cuidar de Kristera y a amarla, le doy mi palabra.¡± (Aruh) Una ligera ventisca sopl¨® a trav¨¦s de los ¨¢rboles, avivando la fuerza de las llamas. Naku, quien se encontraba gente a la hoguera meditando, sonri¨®. Pude sentir una calidez en el viento que me hab¨ªa rodeado¡­ Tambi¨¦n cre¨ª escuchar una voz susurrando. ¡®Gracias¡­ Amala tambi¨¦n por nosotros dos¡¯ Los ojos de Kristera se llenaron de l¨¢grimas, poni¨¦ndose tambi¨¦n de rodillas y d¨¢ndome un muy fuerte abrazo¡­ La abrac¨¦ de vuelta. Ambos volteamos a mirar las llamas¡­ Que bailaban felices con el viento. Especial 31 Especial 31: Chispa *Punto de vista en tercera persona* ¡°Es un exquisito espect¨¢culo, te agradezco el detalle.¡± (Karen) ¡°Es improvisado, no hay ninguna obra de trasfondo¡­ Pero me alegra que te guste.¡± (V¨ªctor) Dos amigos, V¨ªctor Nauchin y la princesa Diana Karen Viunde se hallaban sentados en un balc¨®n disfrutando de un siniestro espect¨¢culo. Siete prisioneros elfos peleaban por sus vidas contra un grupo de oponentes mejor armados. Pese a que los elfos luchaban desesperadamente, sus esfuerzos hab¨ªan sido en vano hasta el momento, ocho compa?eros de su misma raza, entre ellos algunos ni?os, yac¨ªan ensangrentados e inm¨®viles en el suelo. ¡°Me convocaste con tal urgencia que no tuve tiempo de preparar nada mejor.¡± (V¨ªctor) ¡°Ahorrate tus mentiras conmigo, V¨ªctor¡­ Se que no te gusta estar en Silvertha y que deseas abandonar cuanto antes la ciudad, ni siquiera preparaste un banquete.¡± (Karen) ¡°?Puedes culparme? No s¨¦ cu¨¢ndo podr¨ªan arrestarme si estoy aqu¨ª, lejos de mi familia.¡± (V¨ªctor) ¡°Muy bien, no te juzgo por la personalidad que tienes¡­ Oh, ese elfo est¨¢ resistiendo bastante bien, ?Puedo?¡± (Karen) ¡°Adelante¡± (V¨ªctor) Karen le asinti¨® a Richard Almond, quien se encontraba de pie junto a la baranda armado con un arco¡­ El cual us¨® para dispararle una flecha al elfo que se defend¨ªa de los ataques de dos rivales. La flecha no lo mat¨®, pero lo hiri¨® y lo dej¨® vulnerable a las espadas enemigas, una de las cuales lo decapit¨®. ¡°?Buena punter¨ªa, Richard! Y ahora, V¨ªctor, ?Puedo confiar en que tus hombres son suficientemente capaces? Los dos monstruos que viajan con el blanco son algo fuertes.¡± (Karen) ¡°Esos de ah¨ª abajo que usas como verdugos son muy d¨¦biles¡­ No se ven como algo especial.¡± (Richard) ¡°Pues tengo trescientos hombres, quiz¨¢s no est¨¦n a la altura de un soldado, pero tienen la disciplina suficiente como para arrasar con el peque?o grupo que los aqueja¡­ Adem¨¢s, a¨²n no les he presentado a mis dos cazadores. Darwin y Darla se encargar¨¢n sin problemas de capturar a esos dos monstruos y al goblin.¡± (V¨ªctor) ¡°Me gustar¨ªa ver a tus dos estrellas.¡± (Karen) ¡°No los llamar¨ªa as¨ª, no son mis estrellas. Son solo un par de lizardones que saben cazar, nada m¨¢s por eso los conserv¨®.¡± (V¨ªctor) ¡°?Lizardones? Ahora tengo m¨¢s dudas de que todo salga bien.¡± (Richard) ¡°Comprendo sus temores, yo tampoco estoy contento de que esos dos respiren cerca de mi¡­ Pero puedo garantizar que tienen un uso.¡± (V¨ªctor) ¡°Muy bien, rara vez te equivocas en las habilidades de otros¡­ Confiar¨¦ que esta no ser¨¢ una de esas raras veces.¡± (Karen) La mirada de Karen se fij¨® en la arena de combate, donde el encuentro ya hab¨ªa terminado. La victoria fue obviamente para los hombres con buen equipamiento. Otro grupo de personas ingres¨® al lugar para limpiar el lugar y recoger los cuerpos sin vida de los elfos. ¡°?Te interesa un segundo espect¨¢culo? Consegu¨ª unos elfos oscuros¡­ Puedo hacerlos pelear contra goblins.¡± (V¨ªctor) ¡°?Hay mujeres?¡± (Karen) ¡°Si, las hay¡­ Y todos los goblins son machos.¡± (V¨ªctor) ¡°Suena interesante, quiero verlas¡­¡± (Karen) Antes de que Karen aceptara la repulsiva oferta de V¨ªctor, el hombre perteneciente a las filas de los Desertores que la hab¨ªa acompa?ado hasta Silvertha, se apareci¨® en medio del balc¨®n¡­ Su rostro estaba cubierto, pero estaba claramente agitado. ¡°?Princesa! ?Tiene que volver cuanto antes con su se?or t¨ªo!¡± (Desertor) ¡°?Qu¨¦ ocurre? ?Dimelo?¡± (Karen) Sorprendida por el tono y la petici¨®n de su guardaespaldas, Karen se levant¨® de su asiento y pidi¨® una explicaci¨®n. Reci¨¦n hab¨ªan llegado a Silvertha como para que ahora tuvieran que dejar la ciudad y la regi¨®n. ¡°Ha ocurrido un incidente con los superiores que la rescataron¡­ Incluyendo al se?or ¡®Cuervo Sangriento¡¯. Le explicar¨¦ en el camino.¡± (Desertor) ¡°?Qu¨¦ hay del plan? ?Qu¨¦ hay de mi venganza?¡± (Karen) ¡°El plan puede quedar a cargo del soldado Almond y del se?or Nauchin¡­ Y en cuanto a su deseo de matar al agente que mat¨® al soldado Arrows, me alegra informarle que no sucedi¨® de esa manera¡­ ?Alexander Arrows sigue con vida!¡± (Desertor) La revelaci¨®n fue impactante para Karen, Richard y Homer (tambi¨¦n presente). ¡°??Estas hablando en serio?! ??De verdad sigue vivo?!¡± (Karen) El Desertor asinti¨® con firmeza¡­ Su silencio enmascaraba algunas cosas m¨¢s pero ninguno de los miembros de la brigada del ¡®Drag¨®n Tuerto¡¯ lo percibi¨®. Mientras tanto, V¨ªctor se mostr¨® preocupado por el anuncio y la petici¨®n de que su socia tuviera que irse. ¡®Quiz¨¢s deba retirarme yo tambi¨¦n¡¯ pens¨®. Incluso tan deseoso como estaba de ver una variaci¨®n de goblin tan extrema como la que Karen le describi¨®, su instinto le dec¨ªa que lo mejor ser¨ªa volver a su ciudad. ¡°V¨ªctor Nauchin, asista al soldado Richard Almond en todo lo que pueda¡­ Una fuerza de Desertores le apoyaran, y una de mis compa?eras se quedar¨¢ a su lado para cuidarle.¡± (Desertor) Con su idea de poder huir denegada, V¨ªctor no tuvo de otra m¨¢s que aceptar la orden que se le dio.This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. ¡°(Pude haber mandado solo a mis hombres a este agujero de saber que no me dejar¨ªan abandonarlo¡­ No, V¨ªctor ?Piensa en los monstruos! ?Piensa en los monstruos!)¡± (V¨ªctor) Tras meditar un poco para sus adentros, su expresi¨®n se volvi¨® m¨¢s optimista. ¡°Richard, no tengo porque recordarte que es indispensable que no mates a la or¨¢culo¡­ Cumple con la misi¨®n o te espera la horca, ?o¨ªste?¡± (Karen) Sin escuchar la respuesta de Richard, Karen se dirigi¨® a la puerta¡­ No se fij¨® en la mirada de desprecio que este ten¨ªa. ¡°Espere, princesa¡­ ?No se quiere quedar a ver al menos una ¨²ltima funci¨®n?¡± (V¨ªctor) ¡°No¡­ En lugar de eso prepara todo para tenderle la emboscada al blanco y a quienes la acompa?an.¡± (Karen) ¡°...Muy bien.¡± (Victor) Se dirigi¨® Victor a un subordinado. ¡°T¨², saca a los dos hermanos de su celda. Los dem¨¢s re¨²nan a todos en el centro de la arena para presentarles al oficial que los dirigir¨¢.¡± (V¨ªctor) Luego de que V¨ªctor comenzara a dar ¨®rdenes a sus empleados, Karen y el Desertor dejaron el balc¨®n y se encaminaron al exterior del edificio¡­ Un elegante carro de caballos esperaba en la salida, as¨ª como las otras dos mujeres que les hab¨ªan acompa?ado hasta Silvertha, tambi¨¦n miembros de los Desertores de la Ruina. Una subi¨® al carro junto con Karen, mientras que la otra se dirigi¨® hacia el edificio¡­ Al pasar a un lado de su compa?ero este le susurr¨® algo¡­ ¡°Estudia bien c¨®mo se desarrolla el enfrentamiento¡­ Tambi¨¦n averigua si este drag¨®n tiene puntos d¨¦biles, o mejor a¨²n, si es posible controlarlo.¡± (Desertor) La mujer asinti¨®. ¡°Todos estos tipos van a morir en la pelea¡­ Vigila desde una distancia segura, el futuro del reino depender¨¢ de ti y de la informaci¨®n que juntes¡­ ?Por un Eralgia limpio!¡± (Desertor) ¡°?Por un Eralgia limpio!¡± (mujer Desertor) El hombre se ve¨ªa y escuchaba tranquilo, pero en el fondo ten¨ªa miedo, un sentimiento del cual crey¨® haberse librado tiempo atr¨¢s¡­ Por eso se sinti¨® feliz de haberse enterado antes de enfrentarse a Aruh y a los dem¨¢s. Sintiendo culpa, abord¨® el carro y le orden¨® al chofer que partiera. ¡­ ¡°?Nos salvamos!¡± (hombre elfo oscuro 1) ¡°?Menos mal! ?Gracias, dios de la suerte!¡± (chica elfo oscuro 1) Al anunciarse que el combate contra los goblins se hab¨ªa cancelado, hombres y mujeres de la raza de los elfos oscuros suspiraron de alivio¡­ Todos estaban en el interior de una sala en el hipogeo. Entre ellos estaba Igni Duho, una mujer de unos 20 a?os¡­ Su atractiva silueta femenina la habr¨ªa convertido en el principal blanco de los goblins, pero ya habia ocurrido antes y una vez m¨¢s no importaba¡­ Ella ten¨ªa una hermana menor llamada Jina, y las dos fueron compradas desde hace tiempo por un sirviente de V¨ªctor para organizar espect¨¢culos... Donde ambas sosten¨ªan relaciones sexuales con goblins para entretener a espectadores desviados. ¡°?Genial! Soy tan feliz de haberme salvado¡­ por un par de d¨ªas.¡± (Igni) ¡°?Eh? ?Un par de d¨ªas?¡± (chica elfo oscuro 2) ¡°Todos ustedes son nuevos pero no tienen porque ser ingenuos¡­ Esta vez el espect¨¢culo se cancel¨® pero siguen siendo prisioneros. Estamos a la espera de que el se?or o sus sirvientes organicen otro evento.¡± (Igni) Tales palabras nublaron nuevamente los corazones de los elfos oscuros. ¡°Bueno, los hombres son m¨¢s afortunados, morir¨¢n en un combate¡­ Pero ustedes, las mujeres, van a sufrir mucho, se los digo por experiencia.¡± (Igni) ¡°?No hay¡­ forma de escapar?¡± (hombre elfo oscuro 2) ¡°Silencio. Si te oyen, los guardias te azotar¨¢n por solo considerar huir¡­ Y no, no hay manera de que logremos escapar, salvo que alguno de ustedes pueda usar secretamente magia de alto nivel o que hubiera un guerrero extraordinario entre los cautivos¡­ Pero ustedes ya debieron haberse dado cuenta de algo: todos aqu¨ª abajo han perdido la esperanza.¡± (Igni) Un grupo de guardias fue a llevarlos a todos de vuelta a las mazmorras debajo de la mansi¨®n de V¨ªctor, la cual estaba conectada por t¨²neles al estadio. ¡°Por hoy se salvaron¡­ Dentro de dos semanas se celebrar¨¢ una fiesta en honor a la se?ora Hilda Hills. Veamos si para entonces tienen la misma suerte. Bueno, tu tienes otro espect¨¢culo esta noche, Igni.¡± (guardia) Igni no se inmut¨® al comentario burl¨®n del guardia, mientras que los dem¨¢s elfos oscuros se llenaron de temor. ¡°Oh, ya no te enojas como antes¡­ ?Es as¨ª desde que muri¨® tu hermana, no? Keh, je, je, je.¡± (guardia) Pese a mostrarse tranquila por fuera, por dentro Igni deseaba matar a este guardia, a los otros y a V¨ªctor Nauchin¡­ No, matarlos ser¨ªa muy bueno para ellos y no escarmentarian lo suficiente. D¨ªa tras d¨ªa, noche tras noche, imaginaba los castigos a los que les podr¨ªa someter¡­ Pero sin la fuerza para poder llevarlos a cabo, dichos planes s¨®lo le hac¨ªan sentirse m¨¢s frustrada. ¡°(Jina era la m¨¢s fuerte de nosotras dos y aun as¨ª no pudo hacer nada contra los soldados¡­ No es justo que tuvi¨¦ramos que sufrir tanto solo por robar comida.)¡± (Igni) El guardia continuaba lanzando burlas e insultos, pero Igni segu¨ªa sin reaccionar a lo que sal¨ªa de su boca, sino mirando de reojo de vez en cuando a la daga que el imb¨¦cil ten¨ªa en su cintura. Si fuera suficientemente r¨¢pida, si fuera suficientemente fuerte¡­ M¨¢s que su hermana, m¨¢s que cualquier persona en el mundo, no tendr¨ªa porqu¨¦ estar pasando por tanto dolor. Pero no, no era as¨ª¡­ Sus pechos se interpon¨ªan en sus movimientos y en el uso del arco¡­ Tampoco era muy inteligente como el resto de los elfos oscuros, adem¨¢s de que no pose¨ªa conocimiento alguno de alquimia debido a que viv¨ªa en las calles desde que ten¨ªa uso de la raz¨®n. Su hermana Jina en cambio, era muy atl¨¦tica, adem¨¢s de que ten¨ªa un gran talento como guerrera; de haber recibido entrenamiento se podr¨ªa haber convertido en comandante o en coronel¡­ Desgraciadamente, ella hab¨ªa muerto hace poco. ¡°Me hubiera gustado poder tener sexo contigo y con tu hermana antes de que se convirtieran en mujeres de goblins¡­ Tienes unas tetas magn¨ªficas. Es una desgracia que se hayan desperdiciado.¡± (guardia) ¡°?Oye pat¨¢n! ?Basta ya!¡± (chica elfo oscuro 1) Una de las mujeres de la raza elfo oscuro que tambi¨¦n estaba siendo transportada no soport¨® m¨¢s de las provocaciones del guardia y le pidi¨® que se detuviera¡­ Lo cual hizo enojar al sujeto. ¡°?Me dijiste¡­ pat¨¢n?¡± (guardia) Al darse cuenta del error que cometi¨®, la pobre joven se cubri¨® la boca¡­ Pero era tarde, el hombre hizo a un lado a los dem¨¢s elfos oscuros y se le acerc¨® amenazante. ¡°?Contesta, est¨²pida orejona! ?Crees que tienes la libertad de levantarme la voz? ?Crees que eres una persona? No lo eres, ahora eres un juguete¡­ Uno que bien podr¨ªa romperse mientras est¨¢ guardado.¡± (guardia) Tomando impulso y usando mucha de su fuerza, el hombre golpe¨® a la joven elfo oscuro en el rostro, haci¨¦ndola caer¡­ Pero no se detuvo ah¨ª, se inclin¨® y continu¨® golpe¨¢ndola repetidamente ante los ojos de miedo de los dem¨¢s elfos oscuros, la frustraci¨®n de Igni, y la risa burlona de los otros guardias. ¡°?Lo shiento¡­! ?Loh shiento!¡± (chica elfo oscuro 1) Todav¨ªa consciente pero con el rostro ensangrentado, la joven se disculp¨® para tratar de detener el ataque en su contra pero no ten¨ªa ¨¦xito¡­ No fue sino hasta que el brazo del agresor saliera volando por los aires, que este se detuvo. ¡°?Qu-Que¡­? ?UAAAAAAHHHHH!¡± (guardia) ¡°?Darla! ?Que acabas de hacer!¡± (Darwin) ¡°Practicando, hermano.¡± (Darla) La responsable de herir al hombre fue la guerrera lizardon que estaba al ¡®servicio¡¯ de V¨ªctor: Darla. Los dem¨¢s guardias r¨¢pidamente se pusieron en posici¨®n defensiva, desenvainando sus espadas. ¡°??QU¨¦ CREES QUE HACES, LAGARTIJA?!¡± (guardia) ¡°Oh, tienes suficiente voluntad como para hablar pese a que acabas de perder una mano¡­ Te ofrecer¨ªa una pero voy a necesitar ambas para la misi¨®n.¡± (Darla) ¡°?Date por muerta, est¨²pida!¡± (guardias) ¡°Yo que ustedes lo llevar¨ªa con un curandero primero.¡± (Darwin) Para evitar que un enfrentamiento se desatara, Darwin sugiri¨® atender primero al hombre que su hermana hiri¨®. ¡°?Vayan! ?De inmediato!¡± (escolta) Un sujeto que guiaba al par de hermanos a la arena, le dio indicaciones a los guardias para que llevaran a su compa?ero y que recibiera atenci¨®n¡­ Luego de un breve enfrentamiento de miradas, el grupo acept¨®, con dos de los hombres siendo los que ayudar¨ªan al herido, mientras que los dem¨¢s cumplir¨ªan con la orden inicial de trasladar a los esclavos a sus celdas. ¡°Ven aqu¨ª.¡± (Igni) Igni carg¨® en sus brazos a la chica que el guardia golpe¨®, su rostro estaba tan lastimado que muy probablemente morir¨ªa. ¡°Gracias, Darla.¡± (Igni) ¡°No hay de que, me sirvi¨® para calmarme.¡± (Darla) Darla le dio una palmada a Igni cuando esta pas¨® a un lado suyo. ¡°?Y a mi me ayud¨® a preocuparme! ??Porque hiciste una tonter¨ªa como esa?!¡± (Darwin) ¡°Escuchate, hermano¡­ Llamas tonter¨ªa al hecho de poner en su lugar a ese idiota, ?D¨®nde est¨¢ tu orgullo?¡± (Darla) El ruido de la discusi¨®n de Darla y Darwin se fue apagando a medida que se alejaban en la direcci¨®n opuesta a la que Igni era llevada junto a los dem¨¢s elfos oscuros¡­ Sin embargo, durante el ¨²ltimo gesto que Darla le dio (la palmada en la espalda), esta aprovech¨® para poner un peque?o sobre en la mano de Igni¡­ Se trataba de medicamentos m¨¢gicos de uso variado, remedios generales para heridas de vario tipo, incluidos huesos fracturados¡­ No eran infalibles ni tan buenos como los especializados, pero peor era nada. ¡°Gracias nuevamente, Darla.¡± (Igni) Capitulo 100 Cap¨ªtulo 100: Crece la leyenda Kristera se despidi¨® de todos sus conocidos y cedi¨® su casa para que fuera ocupada por alguien m¨¢s, la raz¨®n por la que no hab¨ªa ocurrido hasta ahora es porque el jefe de la aldea ten¨ªa planeado comunicarse con los que se hab¨ªan marchado para que regresaran¡­ Pero ahora que Kristera estaba a mi lado, no quer¨ªa seguir conservando los derechos de la propiedad. ¡°Se?orita Naku¡­ Este es mi regalo para usted.¡± (Kristera) Antes de abandonar el poblado, Kristera fue a visitar a un viejo conocido y regres¨® en compa?¨ªa de un hombre de la raza de los enanos, quien cargaba un gran barril hecho de madera. ¡°Es mi famoso licor, puedo asegurar que ser¨¢ de su agrado.¡± (hombre enano) Su abundante barba rubia estaba bien cuidada, muy diferente a la del maestro Fas; seg¨²n lo que ¨¦l me ense?¨®, semejante barba indicaba que este hombre ya era muy mayor y alguien a quien deber¨ªa mostrarle respetos. ¡°Un licor creado y a?ejado con las manos de un sabio tendr¨¢ el sabor del conocimiento. Le estoy agradecido por su buen gesto.¡± (Aruh) Tom¨¦ el barril y se lo mostr¨¦ a Naku, quien con una sonrisa, asinti¨®. ¡°Esa manera de expresarte¡­ ?Te entren¨® un maestro enano, jovencito? Mi nombre es Ross Girult. No soy tan h¨¢bil como para llamarme a mi mismo un sabio, pero me esfuerzo en crear un buen vino¡­ Dime, ?Que tanto te ense?¨® tu maestro sobre la creaci¨®n de licor?¡± (Ross) Mucho. Incluso m¨¢s que el manejo de los metales. Ya tenia mis conocimientos de la Tierra sobre los procesos de destilaci¨®n y fermentaci¨®n, pero fue con el maestro Fas que pude ponerlos en pr¨¢ctica para crear licor. Mis habilidades para cocinar son un desastre, y me temo que ser¨¢ as¨ª sin importar cuantas veces reencarne¡­ Pero en lo que a licores se refiere, me considero bastante decente¡­ Es solo que ¨²ltimamente, por el hecho de que estoy en medio de un viaje, no he podido continuar practicando. ¡°Soy un aprendiz de l¨ªnea roja.¡± (Aruh) ¡°?Increible! Debes ser un prodigio entre prodigios para que un enano te haya dado ese t¨ªtulo no siendo uno¡­ ?Fue tu padre quien se convirti¨® en tu maestro?¡± (Ross) ¡°Mi padre y mi madre son naga; mi maestro fue de hecho el mismo maestro que el de mi padre: Fas Nesel.¡± (Aruh) ¡°Eso es a¨²n m¨¢s sorprendente. Kristera, como enano te digo que encontraste a un muy buen hombre¡­ Estoy seguro que sabr¨¢ hacerte feliz.¡± (Ross) ¡°No se olvide de mi, se?or. Tambi¨¦n deseo cuidar de ella¡­ y de las dem¨¢s chicas tambi¨¦n.¡± (Naku) ¡°Yo voy a corresponder a esos votos. No solo pienso recibir, sino dar mi amor y esforzarme para brindarle felicidad al joven Aruh y a todas¡­¡± (Kristera) ¡®Vamos a crear una gran familia¡­ No, un clan¡¯ agreg¨® Kristera con la total aprobaci¨®n de Naku. Un clan¡­ El se?or Ross me mir¨® sorprendido, quiz¨¢s no se esperaba que tuviera a m¨¢s mujeres a mi lado aparte de Naku y Kristera¡­ Pero tosi¨® para aclararse la garganta y sac¨® un pergamino desgastado de entre sus ropas. ¡°Ten, esta es la receta del vino en este barril.¡± (Ross) Su oferta fue demasiado inesperada para m¨ª¡­ Las recetas de los licores enanos son ¨²nicas de individuo a individuo y rara vez se comparten. Los casos en los que se ofrecen a alguien que no lo es es porque ese hombre no tiene ningun heredero. ¡°Solo para informarte, tengo 6 hijos, 15 nietos, 56 bisnietos y 59 tataranietos¡­ Aunque ninguno est¨¢ todav¨ªa a la altura de un l¨ªnea gris por lo que todav¨ªa no la puedo heredar, pero si un enano te cedi¨® a ti el t¨ªtulo de linea roja, entonces eres alguien a quien vale la pena que comparta esta receta.¡± (Ross) ¡°Yo¡­ No s¨¦ qu¨¦ decir. Muchas gracias.¡± (Aruh) El se?or Ross hizo una leve reverencia y se retir¨® de vuelta a su hogar. ¡°Vende muchos barriles.¡± (Ross) ¡°Lo har¨¦.¡± (Aruh) Quiz¨¢s no pueda por el momento, pero junto con mi taller tambi¨¦n podr¨ªa poner una f¨¢brica de licor. ¡®Cuando me retire voy a casarme y a abrir mi propia empresa en mi aldea¡¯ fue una frase que cruz¨® mi mente. ¡°?Genial, Aruh! Un enano aparte del se?or Fas te ha compartido un secreto muy bien cuidado. Este hombre tiene un gran sentido com¨²n y habilidad para juzgar¡­¡± (Naku) ¡°Kristera¡­ La familia del se?or Ross, ?Vive tambi¨¦n en el pueblo?¡± (Aruh) ¡°No, los que son de raza enana viven en la ciudad subterr¨¢nea de Olowin o en Kao Trenos¡­ Y los que pertenecen a otras razas tambi¨¦n han dejado la aldea. El ¨²ltimo fue su nieto Maksa quien tambi¨¦n se fue durante la plaga¡­ Aunque creo que mencion¨® que prefer¨ªa heredar su receta a alguien que no fuera de su familia, por lo que siempre peleaba con ella.¡± (Kristera) Entonces, una de las razones por la que me entreg¨® la receta fue porque no estoy relacionado a ¨¦l¡­ Debe tener alg¨²n plan en mente. ¡°Se ve¨ªa muy educado pero suena tan testarudo como los dem¨¢s enanos.¡± (Naku) ¡°Lo es, y mucho.¡± (Kristera) Las dos guardaron silencio mientras sonre¨ªan cuando escucharon al se?or Ross gritar ¡®Ya las oi¡¯. ¡­ Durante el camino de regreso al pueblo, los tres nos topamos con un grupo de ladrones que nos esperaban en una emboscada. Solo eran 11 personas, todos hombres fornidos y sucios. Con la remota pero a¨²n existente posibilidad de que estuvieran relacionados con los Desertores y la facci¨®n, Naku y yo los capturamos para interrogarlos. ¡°?Son unos demonios! ?Tienen demasiado poder como para ser humanos!¡± (ladr¨®n 1) ¡°Es por que no lo somos¡­ Salvo por Kristera, ella si es humana.¡± (Naku) No es necesario responder a su acusaci¨®n, amor¡­ ¡°Estos tipos no parecen conocer a los naga. Aunque todav¨ªa es pronto para hacer a un lado las sospechas.¡± (Aruh) ¡°Cierto¡­ ?Hablen o mueran! ?Quienes son ustedes y porque nos atacaron? ?Alguien se los orden¨®?¡± (Naku) La sed de sangre de Naku fue tan intensa que los delincuentes temblaron y algunos comenzaron a sollozar¡­ Ver llorar a hombres que se ve¨ªan muy rudos se siente un poco raro; juzgando por su expresi¨®n, Kristera deb¨ªa pensar lo mismo.This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. V¨ªctimas del aura intimidante de Naku, los ladrones nos contaron todo. Son miembros de una peque?a banda local de forajidos que se dedican a atacar a viajeros. Su modo de operar consiste en poner a un miembro de la banda en las afueras del pueblo a donde llegamos esta ma?ana y buscar presas f¨¢ciles que se vean adineradas, tras lo cual se le da un aviso al resto para seguir al blanco y asaltarle. Dicho vigilante escuch¨® parte de nuestra conversaci¨®n y asumi¨® que ir¨ªamos a recoger algo en la aldea de Kristera para despu¨¦s regresar¡­ Al ver como nos separamos nosotros tres del grupo, crey¨® que seriamos un blanco f¨¢cil. ¡° ?Nadie nos lo orden¨®! No conocemos a ninguna banda que se haga llamar ¡®Los Desertores de la Ruina¡¯... ?Se los juro!¡± (ladr¨®n 2) ¡°?No nos maten! ?Prometemos no volver a robar!¡± (ladr¨®n 3) ¡°?Piensan que vamos a creer en esas mentiras?¡± (Aruh) Naku desenvain¨® su espada. La desesperaci¨®n de los hombres lleg¨® al punto en el que varios se desmayaron y otros se orinaron¡­ Entre todos, hubo uno que parec¨ªa haber descubierto una salida. ¡°?Les hablaremos de las otras bandas que conocemos!¡± (ladr¨®n 4) Detuve a Naku, quien volvi¨® a guardar su espada. Tras suspirar profundamente de alivio, el ladr¨®n se inclin¨® y nos hizo una reverencia a los tres. ¡°Si¡­ Si nos dejan ir les contar¨¦ d¨®nde est¨¢n los escondites de las bandas ¡®Marca del oso¡¯, ¡®Madera tiesa¡¯, ¡®Trituradores¡¯, ¡®Lanza sucia¡¯ y ¡®Tigre carro?ero¡¯... Todas son tan malvadas como Ponzo?a, si las destruyen se volver¨¢n igual de famosos que los h¨¦roes que exterminaron a esos depravados.¡± (ladr¨®n 4) ¡°Tengo una propuesta mejor: nos dicen d¨®nde est¨¢n esos escondites y a cambio les perdonamos la vida y los entregamos a las autoridades¡­ Es un trato injusto, pero no podemos dejar que sigan cometiendo cr¨ªmenes.¡± (Aruh) Ser encarcelados es de hecho mucho peor que la muerte, les esperar¨ªan d¨ªas de tortura y trabajos forzados hasta el final de sus vidas, las cuales no ser¨ªan largas. Sonar¨¢ cruel, pero no siento simpat¨ªa por un grupo de criminales que han admitido haber matado a varias personas. ¡°Yo¡­ Yo¡­ Nosotros¡­¡± (ladr¨®n 4) A sabiendas de ello, el ladr¨®n se mostr¨® temeroso de aceptar, pero al final lo hizo¡­ Quiz¨¢s fue por el miedo que le inspir¨® ver a Naku desenvainar lentamente su espada nuevamente, o porque crey¨® que de alguna manera podr¨ªa escapar antes de ser ejecutado. ¡°Gracias, Toton. Te debemos una.¡± (ladr¨®n 2) Ten¨ªamos poca cuerda con nosotros, as¨ª que tuve que improvisar usando ramas de los ¨¢rboles en el bosque para construir grilletes. Gracias al miedo que nos ten¨ªan, no opusieron resistencia y se dejaron amagar¡­ Sin embargo, como ahora nos mov¨ªamos m¨¢s lento debido a que los llev¨¢bamos a pie, tardamos un poco m¨¢s de lo previsto en llegar al pueblo. ¡°?Bienvenidos! ?Les estaba espe¡­ Woah, ?Capturaron un grupo de bandidos de regreso!¡± (Fion) En las afueras del pueblo, Fion nos estaba esperando. ¡°Se tardaron mucho en regresar, pero ya veo por qu¨¦¡­ Aunque me imagin¨¦ que se deb¨ªa a que se toparon el enjambre de monstruos y se tomaron un tiempo para exterminarlo.¡± (Fion) ¡°?Enjambre? ?La zona sufre de uno? Salvo por unos cuantos lobos y estos ladrones no nos topamos con nada en el camino¡­¡± (Aruh) ¡°Pues hay uno que le ha causado muchos problemas a varios pueblos m¨¢s al sur¡­ Dob y los agentes fueron convocados de emergencia poco despu¨¦s de que ustedes tres se fueran¡­ Oh, y los mercenarios que acompa?aban al se?or Allan tambi¨¦n fueron llamados a una taberna de oficios.¡± (Fion) ¡°Siento que se aproximan problemas¡­¡± (Aruh) ¡°?D¨®nde est¨¢n las chicas y los dem¨¢s?¡± (Naku) ¡°Terminando con los preparativos, se?orita Naku¡­ Mi deber aparte de esperar aqu¨ª y recibirlos era para entretenerles hasta que recibiera el aviso de que todo estuviera listo.¡± (Fion) Pod¨ªa sentirlas a todas reunidas en un mismo punto, quiz¨¢s era la posada en la que nos estar¨ªamos hospedando. ¡°Ya veo, bueno, trajimos algo m¨¢s para la celebraci¨®n¡­ ?Es un obsequio que me dio Kristera!¡± (Naku) ¡°?Vino! ?Excelente!... Muy bien pensado, Kristera¡­ ?Mmm? ?Vaya! ?Te ves muy feliz!¡± (Fion) ¡°?En serio?¡± (Kristera) ¡°Si, me alegro mucho por ti.¡± (Fion) ¡°Gracias, Fion¡± (Kristera) ¡°Todas van a ponerse tambi¨¦n muy contentas¡­ D¨¦monos prisa en ir con los guardias y regresar a la posada con todas. No es por nada, pero la fiesta va a ser trascendental.¡± (Fion) ¡°Estoy ansiosa de verlo.¡± (Naku) Nos acercamos a la puerta de la muralla que rodeaba el pueblo y contactamos al guardia. ¡°Por fin llegaron sus compa?eros, se?orita.¡± (guardia) El hombre se percat¨® de que Fion nos estaba esperando, se ve¨ªa como un hombre bonach¨®n, su frondoso bigote se mov¨ªa cuando hablaba. ¡°?Quienes son esos tipos? A simple vista dir¨ªa que son bandidos¡­¡± (guardia) ¡°Son bandidos que trataron de emboscarnos en nuestro camino hacia aqu¨ª¡­ Los dejamos con vida porque dicen conocer donde est¨¢n las guaridas de otras bandas.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?De veras? ?Cuales son los nombres de esas bandas?¡± (guardia) Cuando le dijimos los nombres, sus ojos se abrieron de la impresi¨®n y su bigote se movi¨® por s¨ª solo¡­ ?Como hizo eso? ¡°?Por las gloriosas barbas y bigotes de los dioses! ?Que gran d¨ªa! Son las bandas que nos han provocado tantos dolores de cabeza, ?Tengo que ir a hablarle a mis superiores!¡­ Esperen aqu¨ª, por favor, no me tardar¨¦ ni lo que tardo en arreglarme el bigote.¡± (guardia) Dejando una polvareda detr¨¢s de ¨¦l, el guardia bigote fue al interior del pueblo. ¡°Esta un poco¡­ obsesionado con los bigotes.¡± (Kristera) ¡°Tiene un comportamiento un tanto ¨²nico pero no luce como un mal hombre. Me ofreci¨® un pan con miel y un t¨¦ de hierbas mientras esperaba.¡± (Fion) ¡°Llevas mucho tiempo esper¨¢ndonos, Fion.¡± (Aruh) ¡°No, la se?orita Fortuna hizo los c¨¢lculos de lo que tardar¨ªan en llegar seg¨²n los datos que le dieron Agatha y Ursula de la velocidad de los glarones¡­¡± (Fion) Acarici¨¦ su cabeza y me disculp¨¦, ella dijo que todo estaba bien mientras aceptaba contenta mis caricias. Mientras esper¨¢bamos por el guardia, quise saber m¨¢s sobre el asunto de los monstruos y el hecho que los agentes fueran convocados, as¨ª que le pregunt¨¦ al respecto. ¡°Tengo entendido que varios militares y otras fuerzas de varios pueblos y ciudades van a ir a eliminar a esos monstruos¡­ Pero aparte de eso no s¨¦ mucho.¡± (Fion) ¡°Mmm, el Se?or de la regi¨®n no mencion¨® nada de ello antes de que nos march¨¢ramos de Jimama, tampoco los habitantes de los pueblos por donde hemos pasado.¡± (Aruh) ¡°Eso quiere decir que es algo reciente.¡± (Naku) ¡°Si, el guardia de la entrada me dijo que recibieron la noticia hace poco¡­ Sospecho que debe de tratarse de un enjambre de monstruos desconocidos para los pobladores locales.¡± (Fion) En su experiencia, Fion nos cont¨® que, aunque muchas veces los monstruos nativos pueden ocasionar situaciones de emergencia (como es el caso de los goblins), son los que vienen de otros territorios los que pueden disparar la alarma del miedo de las personas. ¡°Como pas¨® con Grezocalix, y tambi¨¦n con Kingre¡­ Bueno, ellos eran monstruos locales con variaciones, pero eran desconocidos por todos, y por ende¡­ Temidos.¡± (Fion) Los ladrones bostezaron al escucharnos hablar, lo cual irrit¨® a Naku, quien golpe¨® a un par de ellos¡­ ¡°Bien hecho, se?orita Naku¡­ Ahora bien, el aire dentro del pueblo me recuerda un poco al que hab¨ªa en Jimama el d¨ªa despu¨¦s de que Grezocalix atacara¡­¡± (Fion) ¡°Quisiera hablar con Dob sobre c¨®mo esto influir¨¢ en el viaje a Menat¡­¡± (Aruh) ¡°Tengo la sospecha de que tendremos que toparnos con esos monstruos.¡± (Kristera) ¡°Si, yo tambi¨¦n¡­¡± (Fion) ¡°Es lo m¨¢s probable¡­¡± (Aruh) Preferir¨ªa llegar a Menat cuanto antes y ocuparnos de la princesa Karen y los suyos¡­ Aunque con el apoyo de los agentes y los soldados de la regi¨®n podamos ganar tiempo (o hasta salir victoriosos sin que tengamos que intervenir)... Claro que tambi¨¦n puede pasar lo opuesto y que las fuerzas de la facci¨®n venzan a nuestros aliados. Mientras pensaba en tales escenarios y en los motivos por los cuales quer¨ªa llegar r¨¢pido, una idea cruz¨® mi mente. Quiz¨¢s estoy siendo nuevamente precipitado, pero si los monstruos que est¨¢n plagando las zonas al sur de aqu¨ª son fuertes, quiz¨¢s pueda conseguir algunos para sumarlos a nuestras fuerzas. Existen posibilidades de que tambi¨¦n se conviertan en mis concubinas si son hembras, pero tengo mi determinaci¨®n para no dejarme llevar por mi poder y mi deseo sexual¡­ Si, determinacion ante todo. Gracias a que por alg¨²n motivo Naku pod¨ªa leer mi mente, ella sonri¨® satisfecha. Luego de unos minutos m¨¢s, el guardia regres¨® en compa?¨ªa de otros tantos¡­ No se alej¨® mucho de aqu¨ª, debi¨® tardarse porque sus compa?eros estaban ocupados. ¡°Buen trabajo, j¨®venes guerreros¡­ Nosotros nos encargaremos de lidiar con estos bandidos. Pueden ir a reclamar su recompensa en la alcald¨ªa a partir de ma?ana.¡± (guardia l¨ªder) ¡°Se?or, como ya le dije, consiguieron tambi¨¦n la informaci¨®n sobre las bandas de la zona¡­ Han logrado una gran haza?a como la de los h¨¦roes de Jimama.¡± (guardia bigote) ¡°Todav¨ªa hay que corroborar que todo sea cierto. De ser as¨ª, tienes raz¨®n en que estar¨ªamos frente a otro grupo de h¨¦roes.¡± (guardia l¨ªder) ¡°Aun as¨ª est¨¢ siendo muy seco con ellos¡­ Quiz¨¢s algunas palabras de gratitud como ¡®Nuestros bigotes se inclinan de gratitud hacia ustedes¡¯, o algo parecido.¡± (guardia bigote) ¡°No, eso es rid¨ªculo.¡± (guardia l¨ªder) Estoy totalmente de acuerdo. ¡°Como sea, gracias por su cooperaci¨®n. Pueden ir a descansar en el pueblo, tenemos muy buenas posadas que son c¨®modas y seguras¡­ Si quieren, podemos arreglarles el hospedaje en alguna.¡± (Guardia l¨ªder) ¡°No ser¨¢ necesario, gracias. Tenemos una en la cual nos vamos a quedar.¡± (Aruh) ¡°Muy bien, entonces adelante. Sean bienvenidos a Rikil¡­ Solo una cosa antes de dejarles ir, me gustar¨ªa que nos dieran sus nombres para avisar y puedan recoger sus recompensas.¡± (guardia l¨ªder) ¡°Claro, yo soy Aruh Hydran y ellas tres son mis¡­¡± (Aruh) ¡°?Aruh Hydran? ?Ha dicho¡­ Aruh Hydran? ?El aut¨¦ntico Aruh Hydran?¡± (guardia l¨ªder) ¡°Si, lo soy.¡± (Aruh) Los guardias se quedaron at¨®nitos. ¡°Belleza sorprendente, ojos llenos de humildad, cabello plateado, ojos azules¡­ Es un naga, ?verdad?... Y esa pasi¨®n por atrapar ladrones, no cabe duda: Es el h¨¦roe de Jimama.¡± (guardia l¨ªder) ¡°Es cierto, ahora que lo menciona¡­ Se parece a la descripci¨®n del reporte.¡± (guardia bigote) Los guardias se arrodillaron y los ladrones se desmayaron del miedo. ¡°?El gran h¨¦roe vino a librarnos de los ladrones! ?Hurraaaa!¡± (guardias) Oh, parece que van a surgir m¨¢s rumores de mi en Goldtree. Notas 4 Hola nuevamente, tiempo de otro anuncio. Veran, en estos momentos estoy reclutando a un artista para que juntos hagamos un webcomic de la historia, la cual estar¨¢ un poco mas subida de tono en cuanto las escenas sexuales (necesito un host gratuito que lo permita XD).The narrative has been illicitly obtained; should you discover it on Amazon, report the violation. Esto no significa que dejar¨¦ de escribir la version novela, asi que no se preocupen. Luego les informar¨¦ como va este proyecto, deseenme suerte. Ps.- Si alguno de ustedes es conoce a un artista al que le interese, haganmelo saber. Capitulo 101 Cap¨ªtulo 101: La plaga de monstruos (primera parte) Los guardias nos rindieron tributo¡­ Mientras que nosotros solo quer¨ªamos ir a la posada para celebrar el cumplea?os de Naku. ¡°Si vinieron hasta aqu¨ª es porque se enteraron de antemano del problema de los monstruos, ?verdad?¡± (guardia bigote) ¡°Permitan que los guiemos al cuartel. El teniente Rolensoun de la guardia de la ciudad de Pisco es quien dirigir¨¢ a las fuerzas de expedici¨®n y exterminio¡­ Se pondr¨¢ contento sabiendo que se unir¨¢n.¡± (guardia l¨ªder) Lo est¨¢n malentendiendo, empezando por los motivos por los cuales viajamos hacia el sur¡­ Puedo dejarle esta vez los detalles oficiales a los agentes, lo dem¨¢s lo discutiremos en el grupo. ¡°Hemos llegado en compa?¨ªa de los agentes del rey¡­ Ellos nos informar¨¢n lo ocurrido a nosotros. De momento estamos un poco ocupados y debemos discutir el asunto entre nosotros.¡± (Aruh) ¡°Exacto, es por eso que debemos ir cuanto antes a la posada con el resto de nuestro equipo.¡± (Naku) ¡°Agentes¡­ Resto del equipo¡­ ?Los que ven¨ªan con el drag¨®n! Es cierto, ?Como pude no relacionar a esa bestia majestuosa con ustedes? Joven compa?era del h¨¦roe, perd¨®n por no haberme percatado de que ven¨ªa con ese grupo.¡± (h¨¦roe bigote) Como de costumbre, Regis hab¨ªa llamado la atenci¨®n de todos y se volvi¨® famoso¡­ ¡°Quedan perdonados.¡± (Fion) ¡°Muchas gracias, dejen que los gu¨ªe a la posada¡­ Deben estar cansados, ?Que estoy diciendo? Algo tan simple como cazar ladrones de poca monta no debe ser nada para ustedes.¡± (guardia bigote) Bien, ahora volvamos a la celebraci¨®n. Tom¨¦ las riendas de los glarones y el barril de licor¡­ Sin embargo, quise aclarar algo m¨¢s antes de ir a la posada, pero Kristera se me adelant¨® en hacer la pregunta. ¡°?Qu¨¦ ocurrir¨¢ entonces con las bandas de ladrones? ?Tendr¨¢n suficientes hombres para atraparlos y lidiar con los monstruos?¡± (Kristera) ¡°Ahora si las hay¡­ Con su apoyo en el exterminio de la plaga de monstruos, podemos destinar nuestra atenci¨®n en exterminar a los bandidos gracias a que nos dieron sus ubicaciones¡­ Pero no se preocupen, igual tendremos listas las recompensas por las seis bandas para ma?ana.¡± (guardia l¨ªder) Vaya cambio de actitud¡­ ¡°?Y qu¨¦ hay de realizar las investigaciones primero?¡± (Aruh) ¡°Ja, ja, ja, como si fuera a desconfiar de las palabras del h¨¦roe de Goldtree¡­¡± (guardia l¨ªder) Esto es¡­ muy malo. El respeto que se nos tiene no se diferenc¨ªa de la idolatr¨ªa. Naku asinti¨® estando de acuerdo con lo que el guardia hab¨ªa dicho¡­ Por favor, cari?o, si soy visto como un ser omnipotente no podr¨¦ vivir tranquilo. ¡­Mmm, creo que es demasiado tarde ya. ¡°Naku, sabes que tambi¨¦n puedo cometer muchos errores, ?verdad? No necesitas estar de acuerdo en que mi palabra es ley.¡± (Aruh) Le susurr¨¦ preocupado al o¨ªdo, y ella me respondi¨® con una sonrisa simp¨¢tica. ¡°Claro que s¨¦ que puedes llegar a equivocarte (en muy raras ocasiones), Aruh¡­ Pero me pone de buen humor escuchar que las personas te halaguen y respeten.¡± (Naku) ¡°Pero se?orita Naku, el cambio de actitud fue muy brusco.¡± (Kristera) ¡°Exacto, Kristera tiene raz¨®n¡­ M¨¢s que respeto esto se siente como idolatr¨ªa.¡± (Aruh) Siendo el blanco de la devoci¨®n de los naga, Naku sabe lo inc¨®modo que es ser visto con demasiado respeto. ¡°N-No creo que sea a tal extremo¡­ Aunque, ciertamente hubo un cambio muy brusco en el comportamiento del jefe.¡± (Naku) Llevamos hablando en voz baja durante un rato y no parec¨ªa molestarles. Naku se puso muy pensativa, se que me quiere mucho y le gusta que las personas me vean con buenos ojos, pero si el respeto de la gente llega a un nivel muy extremo y tomo responsabilidad por eso, tendr¨¦ que ser siempre perfecto¡­ Un ejemplo claro es el hecho de que asumieran que ¨ªbamos a librarnos de los monstruos Esa es la maldici¨®n que debe un h¨¦roe (y la raz¨®n por la que me molesta ser comparado con uno)¡­ Pero siempre y cuando no se llegue a extremos muy altos, no habr¨¢ serios problemas. ¡°Joven Aruh, es muy distinto al resto de los hombres¡­ Quiz¨¢s sea por ¡®eso¡¯, pero me sorprende no busque la fama personal.¡± (Fion) ¡°Fion¡­ No me digas que te molesta que¡­¡± (Aruh) ¡°Para nada, todo lo contrario¡­ Me encanta como es. Aunque piense en el potencial para las bromas que tiene en sus manos.¡± (Fion) ¡°Fion¡­¡± (Naku) ¡°Lo ¨²ltimo fue un chiste, no iba a sugerir que les diera una orden para que cambiaran la vestimenta de los soldados por algo chistoso ni nada por el estilo.¡± (Fion) Nos echamos a re¨ªr, provocando la confusi¨®n en los guardias¡­ Quienes pacientemente hab¨ªan esperado a que terminaramos de conversar en voz baja.Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. ¡°El procedimiento normal es suficiente, y de hecho lo preferimos¡­ Vamos a aceptar la recompensa por estos forajidos que atrapamoscas y si las investigaciones llevan a la captura del resto pueden dirigir los fondos a una compa?¨ªa en Jimama.¡± (Aruh) ¡°Oh, bien¡­ Como ustedes gusten.¡± (guardia l¨ªder) ¡­ ¡°?Felicidades, se?orita/se?ora/maestra/Naku!¡± (todos) Todo el grupo (m¨¢s el se?or Allan) nos esperaba en un lugar decorado donde pod¨ªamos celebrar a Naku sin ser molestados¡­ Se trataba de un establo anexo a la habitaci¨®n que rentaron las chicas. La posada era muy cara en comparaci¨®n al ¡® Sal¨®n de los Placeres¡¯ pero ofrec¨ªan una excepcional privacidad para los hu¨¦spedes. Las habitaciones estaban separadas entre s¨ª y estaban rodeadas por cercas muy altas (m¨¢s bien parec¨ªan murallas) hechas de madera...Eran como peque?as mansiones. Aun as¨ª, la raz¨®n por la que la celebraci¨®n se iba a llevar a cabo en el establo era porque la casa era muy peque?a para albergar a los entes. Y pese a ser un establo, estaba todo muy limpio y ordenado, como si fuera un sal¨®n para fiestas. Hab¨ªa una mesa llena de regalos y otra con mucha comida¡­ ¡°?Muchas gracias!¡± (Naku) Comimos, bebimos y llenamos a Naku de obsequios¡­ Incluso se nos di¨® un tiempo a solas a ella y a mi para que coquetearamos¡­ El cual no desaprovechamos. La fiesta dur¨® hasta que el sol cay¨®, tras lo cual, Eugene, Keeva, el se?or Allan, To y Perik se retiraron¡­ Mientras que nosotros nos despedimos de los entes y los animales para ir a disfrutar de la noche. Siendo la festejada, Naku se dej¨® consentir por las chicas y por mi¡­ ¡­ Antes de que amaneciera me despert¨¦ al sentir la presencia de Dob en los alrededores de la posada. Si bien, mi felicidad est¨¢ en pasar tiempo al lado de mis amadas, no puedo descuidar mi deber de mantenerlas a salvo¡­ Me puse algo de ropa y me dirig¨ª hacia donde estaba Dob, quien se ve¨ªa como si me estuviera esperando ya. ¡°Buenos d¨ªas, se?or Hydran¡­¡± (Dob) ¡°Igualmente, Dob¡­ Perd¨®n por dejarte todo ayer. S¨¦ que la situaci¨®n se complic¨® recientemente.¡± (Aruh) ¡°Usted descuide, en un grupo todos tienen que aportar algo y eso es lo que hago¡­ No soy oficialmente parte de su equipo pero mi deber es apoyarlo.¡± (Dob) Mi forma de ver a Dob ha cambiado mucho recientemente, si bien desde un principio he estado en deuda con ¨¦l (y la facci¨®n del rey), solo hasta que partimos de Jimama siento que puedo darle mi confianza¡­ No totalmente, pero s¨ª m¨¢s que antes. De hecho, es gracias a su persona que puedo darme el lujo de sentirme m¨¢s relajado y pasar el tiempo al lado de mis amadas. ¡°S¨ª, y por eso te lo agradezco, Dob.¡± (Aruh) ¡°?Hay alg¨²n problema?¡± (Dob) ¡°Mmm, no es nada, es gratitud sincera¡­ Solo me puse a pensar en lo mucho que nos han ayudado tu y los agentes¡­ A decir verdad, siento que me he vuelto un tanto descuidado e irresponsable.¡± (Aruh) ¡°...Se?or Hydran, puedo decirle que ha sido descuidado desde que lleg¨® a Irios¡­ Trata de mantenerse alerta pero no lo hace muy bien.¡± (Dob) No hay manera de que pueda negar esas palabras¡­ Siempre he sido muy descuidado, incluso en mi antigua vida. ¡°Pero de todas formas, es uno de los mejores l¨ªderes que haya visto¡­ No el mejor, pero si uno bastante bueno como para poder lidiar con tantas esposas y concubinas mientras se encuentra en medio de una crisis pol¨ªtica.¡± (Dob) Dob comenz¨® a hablar de los dioses y de las bendiciones que me dieron, que debieron ser premios y recompensas pero dificultades a la vez¡­ Comenz¨® a tocar temas como h¨¦roes, elegidos y valores importantes¡­ As¨ª que le ped¨ª que fuera directo al grano sobre lo que trataba de decir. ¡°Probablemente vendr¨¢n tiempos en los que deba tomar decisiones dif¨ªciles o donde la tragedia lo alcance¡­ Pero puedo asegurarle que, al final, usted podr¨¢ arregl¨¢rselas para superar los obst¨¢culos que se le atraviesen, se por su cuenta o por intervenci¨®n de otros¡­ O hasta de los mismos dioses, yo soy solo un elemento m¨¢s en los planes que ellos tienen para usted.¡° (Dob) ¡°Esa es una forma de pensar muy distinta a lo que habitualmente sueles decir. Muy optimista¡­ Un tanto fervorosa, pero positiva al final y al cabo.¡± (Aruh) ¡°He visto cosas sorprendentes ¨²ltimamente¡­¡± (Dob) ¡°En todo caso, nos desviamos del tema. Has venido aqu¨ª para hablarme sobre el asunto de los monstruos, ?No es as¨ª?¡± (Aruh) ¡°Si, est¨¢ usted en lo cierto¡­ Vengo a darle un reporte y a preguntarle su opini¨®n sobre el rumbo a tomar.¡± (Dob) La historia iba as¨ª: Hace un par de d¨ªas, una chica lleg¨® al pueblo de Sulteto diciendo que la aldea donde ella viv¨ªa fue atacada por goblins y monstruos desconocidos, un peque?o grupo de soldados se prepar¨® para ir a exterminar a ambas especies de monstruos y rescatar a cualquier sobreviviente que pudieran encontrar, pero otras aldeas en las cercan¨ªas tambi¨¦n fueron atacadas¡­ Finalmente, antes de que la expedici¨®n pudiera partir del pueblo, este fue atacado por goblins, aunque lograron exterminarlos a todos, los ataques han continuado en Sulteto y otros pueblos m¨¢s. Se dice que los goblins y las criaturas est¨¢n arrasando con las aldeas peque?as y secuestrando a sus habitantes para copular por la fuerza con ellos, sean mujeres u hombres. ¡°Tenemos tres opciones a elegir¡­ La primera¡­¡± (Dob) ¡°Iremos a Sulteto.¡± (Aruh) ¡°Ni siquiera me dej¨® explicar las otras dos opciones, debe tener sus propios planes por los cuales quiere ir, ?verdad!¡± (Dob) Como lo pens¨¦, ir a Sulteto era una de las opciones. ¡°Si, quiero ver a esos monstruos y saber si es conveniente o posible que captur¨¦ a uno para que pueda compartir la bendici¨®n de los dioses...¡± (Aruh) De hecho, tambi¨¦n me preocupa el bienestar de la gente. ¡°Ya veo, yo tambi¨¦n consider¨¦ esa opci¨®n¡­ Entonces est¨¢ decidido, ir¨¦ a informar a las fuerzas de subyugaci¨®n sobre la decisi¨®n que tom¨®.¡± (Dob) Dob se despidi¨® y se fue¡­ Aun quedaba algo de tiempo antes de que despertaran las chicas, as¨ª que fui a revisar algo al establo de al lado. Al entrar, encontr¨¦ a Arachne cerca de la puerta como la vig¨ªa¡­ Era tambi¨¦n la ¨²nica de los entes que estaba despierta; incluso Barker, quien siempre estaba alerta, estaba profundamente dormido¡­ Debe ser por el licor que bebi¨®. Escuchar los relajados ronquidos de los entes y animales me dejaba en claro que tambien se deb¨ªa a que confiaban mucho en Arachne. ¡°?Guriiii!¡± (Arachne) Cuidando el volumen de su voz, Arachne me dio la bienvenida¡­ Adorable y considerada. ¡°Buen trabajo, Arachne. Solo vengo a tomar la armadura para entrenar.¡± (Aruh) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Por supuesto que puedes unirte, pero tendremos que alejarnos un poco para no provocar mucho ruido.¡± (Aruh) Fui al arsenal a recoger la armadura de cuerpo completo que hice de acero. La caza de estos monstruos es la oportunidad perfecta para probar su desempe?o en combate; en los entrenamientos he quedado muy satisfecho pero no quedar¨ªa conforme hasta probarla en acci¨®n. Al ver su dise?o, sent¨ª escalofr¨ªos¡­ Si bien fue creada tomando en cuenta que fuera funcional antes que llamativa, con la ayuda de Schelt pude hacerla intimidante¡­ Es grande e imposible de usar para algunas razas, incluida la humana, esto debido a su peso. ¡°Seguramente me veo como un robot de acci¨®n us¨¢ndola¡­ Mmm, quiz¨¢s pueda crear una serie de golems alg¨²n d¨ªa.¡± (Aruh) Si, como no¡­ Lograr algo as¨ª est¨¢ muy lejos de mi alcance, al grado de que estoy m¨¢s cerca de crear una computadora. Pese a que la tecnolog¨ªa era mi fuerte en mi antigua vida, no puedo lograrlo con lo que tengo disponible. Lo mismo pasa con las armas de fuego, independientemente de que no quiero fabricarlas, no puedo recrear una pistola semiautom¨¢tica¡­ Puedo construir ciertos inventos, pero hay otros donde hay tanta ciencia de por medio que tardar¨ªa muchos a?os en fabricarlos¡­ Aunque, con una esperanza de vida de 300 a?os me ser¨ªa posible¡­ Por lo pronto, solo pongo mi atenci¨®n en los que est¨¢n m¨¢s cerca de mi alcance¡­ Mir¨¦ la ballesta en la que estaba trabajando para Titanya, a¨²n en su s¨¦ptima versi¨®n, no estaba lista¡­ Me ha explotado en las manos un total de seis veces, pero confiaba en que estaba cerca de crear el modelo final¡­ Tal vez en la versi¨®n 9. Sonre¨ª confiado y comenc¨¦ a ponerme mi armadura, no sin antes usar el gambeson y el resto del equipamiento que va debajo. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Gracias por el cumplido, Arachne¡­ Estoy listo, entrenemos un poco antes de que amanezca.¡± (Aruh) Capitulo 102 Cap¨ªtulo 102: La plaga de monstruos (segunda parte) Solo faltaban unos cuantos d¨ªas para el inicio del festival de la cosecha que se celebra en todo el reino de Eralgia, m¨¢s no podr¨ªamos disfrutarlo. Nos dimos la tarea de eliminar a las criaturas que est¨¢n asolando los pueblos y aldeas al sur de la regi¨®n. Tales poblados no tienen la libertad para poder festejar. En serio, si no son ladrones... son monstruos. En la ma?ana al d¨ªa siguiente del cumplea?os de Naku, recibimos la visita de un teniente y algunos otros soldados. Vinieron justo despu¨¦s de que terminaramos de desayunar, as¨ª que tuvimos que rechazar su oferta de ir a comer en una fonda. En lugar de eso, nos reunimos en las afueras del pueblo, pues decidimos partir cuando acabara la conversaci¨®n. ¡°Estamos muy agradecidos por la ayuda que nos han prestado para deshacernos de los villanos que victimizaban este pueblo¡­ Y a¨²n m¨¢s por ofrecerse a salvar a todos los inocentes que se ven afectados por la presencia de estos extra?os monstruos.¡± (teniente Rolensoun) No estaba seguro si este teniente estaba relacionado de alguna manera con el guardia bigot¨®n del d¨ªa anterior, pues ten¨ªa tambi¨¦n un abundante mostacho. ¡°?Ehhh? No recuerdo aceptar que nosotros tambi¨¦n ayudariamos.¡± (mercenario) O¨ª quejarse a uno de mercenarios del se?or Allan, lo dijo en voz baja pero fue audible para muchos. No es como si fuera a hacerlo gratis o que fuera a la fuerza, pod¨ªamos ocuparnos de cuidar del se?or Allan por nuestra cuenta y hasta nos ser¨ªa m¨¢s ben¨¦fico si ellos tomaran otro camino. ¡°Sus palabras de gratitud son muy amables, pero solo hacemos lo que est¨¢ a nuestro alcance¡­ Estaremos en paz si sabemos que nuestros esfuerzos no son en vano, as¨ª que le pido que se asegure de capturar a todos los bandidos sin dejar escapar a uno solo.¡± (Aruh) ¡°?Puede confiar que as¨ª ser¨¢! ?Ba, ja, ja, ja!¡± (teniente Rolensoun) Nos despedimos con un apret¨®n de manos, y as¨ª nuestro grupo parti¨® nuevamente hacia el sur¡­ Estar¨ªamos entrando al territorio de los monstruos desconocidos. ¡°Hubiera preferido que los mercenarios se hubieran negado a venir y terminaran su contrato¡­ Siento que van a estorbar.¡± (Naku) ¡°Yo tambi¨¦n tengo ese presentimiento¡­ Y pese a la advertencia que les hizo, siguen vi¨¦ndonos con malos ojos.¡± (Alice) ¡°Algunas de las chicas son lindas, sin embargo.¡± (Megan) ¡°Megan, esas mujeres no se ven como si fueran compatibles con nuestro grupo¡­ ?Que te dice tu instinto femenino?¡± (Alice) ¡°Tiene raz¨®n¡­ Es una lastima, pero no quiero arriesgar nuestra felicidad por un deseo moment¨¢neo.¡± (Megan) ¡°Bien dicho, Megan.¡± (Ursula) Se pod¨ªa sentir una paz que precede a la tormenta¡­ Si este sentimiento est¨¢ o no relacionado a los mercenarios, es algo que no s¨¦. ... Viajamos tranquilos durante dos d¨ªas, en los que aprovech¨¦ para terminar la ballesta de Titanya y fabricar m¨¢s armas junto con Schelt, entre ellas una ballista escorpi¨®n de tama?o compacto. ¡°?Asombrosa! ?Asombrosa! ?Asombrosa! ?Es como si tuviera el poder de una gran maga!¡± (Titanya) La ballesta m¨¢gica le encant¨® a Titanya,claro que fue un secreto para aquellos fuera de nuestro equipo, que la raz¨®n por la cual las saetas se convert¨ªan en hechizos era debido al arma. Por otra parte, Naku y yo decidimos entrenar a todas las chicas, y al resto del equipo en el uso de las ballestas (normales) tras una discusi¨®n de pros y contras. ¡°Es un arma muy practica, mejor a cualquier otro modelo que haya visto¡­¡± (Schelt) La ballesta no es un invento muy nuevo (con la excepci¨®n de la de repetici¨®n) pero esta que dise?¨¦ es peque?a y tiene una gran potencia, alcanzando una distancia mortal de 220 metros¡­ De todas formas, segu¨ªa sin superar el poder y ventaja de recarga que ten¨ªa un arco. Dicho esto, nuestra habilidad de combate a larga distancia aument¨® considerablemente gracias a esto¡­ Incluso Dob nos suplic¨® venderle el dise?o al reino. No me negu¨¦, el dise?o era bueno pero no revolucionario¡­ Estos d¨ªas pac¨ªficos llegaron pronto a su fin. ¡°?Mi se?or! ?Mire eso!¡± (Eugene) El carro de Eugene iba a la cabeza de la caravana y este me llam¨® para que fuera a ver algo que descubrio a la distancia. Me acompa?aron Naku, Varetsi, Mitena y Barker¡­ Lo que Eugene quer¨ªa que viera era un carruaje en ruinas. No hab¨ªa presencias de personas dentro del carruaje ni en los alrededores, aunque sent¨ªa algunas presencias de monstruos¡­ ¡°Qu¨¦dense todos aqu¨ª y est¨¦n alerta, siento algunos monstruos dentro de los bosques¡­ Son pocos pero pueden ser los que buscamos.¡± (Aruh) ¡°Est¨¢ bien.¡± (Naku) Baj¨¦ del glaron, tome a mi espada ¡®Frenes¨ª¡¯ y fui a investigar el carro en compa?¨ªa de Barker¡­ Que no tenga presencias no quiere decir que no haya personas en el interior. En caso de que queden restos, lo menos que podemos hacer es darles un funeral. Nos acercamos al veh¨ªculo y pude percibir un extra?o aroma de su interior, no a cuerpos en descomposici¨®n¡­ Sino a sexo. ¡°?Fueron los goblins?¡± (Aruh) Muchos de los monstruos de los alrededores ten¨ªan la misma presencia que la de los goblins, pero seg¨²n los informes, los que buscamos atacan en compa?¨ªa de estos. Barker neg¨® con la cabeza, as¨ª que deb¨ªan ser las criaturas las responsables de este olor. No he escuchado ni le¨ªdo sobre monstruos aparte de los goblins que suelan violar sexualmente a otras especies¡­ Pero tal parece que estos violan a hombres y mujeres por igual.Stolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. ?C¨®mo es eso? ?Los machos violan a las mujeres y las hembras a los hombres? ?O es solo que a los machos no les importa el sexo de sus v¨ªctimas? ¡°Barker... Traigan al menos un cuerpo.¡± (Aruh) Mir¨¦ a la caravana; los carros estaban siendo puestos en forma de fuerte. Esper¨¦ alerta a que terminaran los preparativos antes de terminar de dar la orden. El fuerte fue terminado con rapidez, y tanto nuestro grupo como el de los agentes y los mercenarios tomaron posiciones defensivas¡­ ¡°?Ahora!¡± (Aruh) Barker sali¨® disparado hacia la espesura del bosque. Yo di un fuerte silbido, con el cual Arachne, Regis y Quetzal tambi¨¦n fueron a buscar en los alrededores, siguiendo a Barker. Ten¨ªa el presentimiento que los monstruos desconocidos, m¨¢s que actuar en conjunto con los goblins, los controlaban¡­ Seres tan libidinosos como esos hombrecitos verdes no cooperar¨ªan voluntariamente con otras especies¡­ He le¨ªdo que incluso son hostiles entre las distintas subespecies de distintos h¨¢bitats, tal es el caso entre los goblins que viven en desiertos con los que viven en pantanos. Tras conocer a Grezocalix, averig¨¹¨¦ que hay criaturas que poseen habilidades de control mental¡­ Si estos monstruos tienen tal poder, deben estar usando a?os goblins como esclavos o un ej¨¦rcito¡­ Y es probable que puedan llamarlos si se encuentran en problemas. Pero no fue as¨ª esta vez. Los entes antes acabaron con los monstruos y no aparecieron m¨¢s goblins. ¡°Todo parece estar bien¡­ Los monstruos fueron eliminados.¡± (Aruh) El se?or Allan y algunos de los mercenarios suspiraron de alivio...mientras que varias de mis chicas se vieron decepcionadas, expresi¨®n que Perik tambi¨¦n tuvo. ¡°No hay nada que se disfrute m¨¢s que la tranquilidad, joven Perik.¡± (Dob) ¡°Si, pero¡­¡± (Perik) ¡°No ansies el conflicto, s¨®lo consideralo una opci¨®n¡­ Un dicho b¨¢sico de los naga.¡± (Eugene) Perik asinti¨® con determinaci¨®n tras escuchar los grandes consejos de Eugene y Dob. S¨¦ que quiere ser fuerte, pero quiero ense?arle un poco de instinto autoconservativo junto con combate para que, cuando nos separemos, se reduzca la probabilidad de que se vuelva confiado en exceso y muera por ello. ¡°Vayamos a ver qu¨¦ fue lo que los chicos encontraron.¡± (Aruh) En conjunto con un peque?o equipo de exploraci¨®n (compuesto por Naku, Mitena, Varetsi, Titanya y Dob) fui a investigar los puntos donde fueron eliminados los monstruos. ...Mismos que terminaron siendo realmente extra?os. ¡°Harrr¡± (Barker) Barker nos ense?¨® el que qued¨® en mejor estado, salvo por una mordedura en el cuello, se encontraba entero¡­ O quiz¨¢s ser¨ªa mejor decir ¡®entera¡¯, no estaba seguro. ¡°?Es un macho o una hembra?¡± (Mitena) ¡°Yo dir¨ªa que ambos, tiene un pene... y esto de aqu¨ª es la vulva.¡± (Varetsi) ¡°Quiz¨¢s sean dos rectos.¡± (Dob) ¡°No, es una vulva como dice Varetsi¡­ ?Que opina que sea este monstruo, joven Aruh?¡± (Titanya) ¡°Es una hermafrodita¡­ Es decir, que presenta ambos sexos. Si bien no me suena uno con forma humanoide, tal rasgo se presenta en otros monstruos¡­ Como en el Togolal o en el Caracol Estruendoso.¡± (Aruh) ¡°?Ya hab¨ªa visto criaturas con dicho rasgo?¡± (Dob) ¡°No, le¨ª sobre ellos¡­ Estos son los primeros monstruos hermafroditas que veo en persona.¡± (Aruh) Estos monstruos eran seres de gran estatura, b¨ªpedos y de rostro hinchado, muy desfigurado. Sin un solo cabello sobre sus cuerpos, adem¨¢s de estar provistos de gl¨¢ndulas mamarias abultadas y sin forma. No eran agradables a la vista. Era dif¨ªcil saber con certeza si eran ov¨ªparos o viv¨ªparos, tendr¨ªa que abrirlo para averiguarlo¡­ Ten¨ªa el vientre muy grande, pero al tocarle no sent¨ª nada con mi psicometr¨ªa. ¡°Estos monstruos violan personas... ?Habr¨¢ una raz¨®n para que recurran a tal comportamiento al igual que los goblins?¡± (Mitena) ¡°Quiz¨¢s sea mera lujuria¡­ Lo preocupante es saber c¨®mo podremos exterminarlos a todos.¡± (Naku) Cierto, tendr¨ªamos que buscar minuciosamente por todos los bosques para eliminar hasta la ¨²ltima pareja¡­ Y aunque pueda reconocer su especie con mi extra percepci¨®n, buscarlos a todos en medio de entre la abundante fauna de la regi¨®n ser¨ªa¡­ Fue entonces que me di cuenta que no hab¨ªa muchas presencias de otros monstruos o animales¡­ ¡°?Escuchan los sonidos del bosque?¡± (Aruh) ¡°...No, ahora que lo menciona, no los he escuchado desde hace rato.¡± (Varetsi) ¡°Es por eso que sent¨ªa esa sensaci¨®n tan perturbadora viniendo del bosque¡­ Han acabado con gran parte de los animales y monstruos.¡± (Mitena) ¡°Eso quiere decir que deben ser muy fuertes o ser muy numerosos¡­ O peor, ambos casos.¡± (Dob) ¡°De ser as¨ª, nos metimos en algo muy serio¡­ No lo podemos ignorar.¡± (Naku) ¡°As¨ª es. Est¨¢n los Desertores y la facci¨®n, pero de momento debemos concentrarnos en esto.¡± (Aruh) ¡°?Eh? ?De verdad? ?Que alivio!¡± (Dob) Al contrario de otras ocasiones donde se opon¨ªa a que intervinieramos en situaciones peligrosas, Dob son¨® muy contento¡­ Bueno, siendo un agente que piensa en el bienestar de reino, es algo normal que reaccione con felicidad. ¡°?Que? ?Pensabas que nos echariamos atr¨¢s? Pues no, seguiremos este camino y ayudaremos en lo que podamos para librar a esta y las dem¨¢s regiones de los monstruos.¡± (Aruh) ¡°...Je, a estas alturas ya no existe recompensa que se le pueda dar el reino, se?or Hydran.¡± (Dob) Acept¨¦ las palabras de gratitud de Dob. Continuamos investigando los dem¨¢s cuerpos¡­ Todos eran de la misma especie y ten¨ªan los mismos rasgos. ¡°?Guriiiii!¡± (Arachne) Mientras que nosotros examinabamos los cad¨¢veres, hice que Regis buscara a otros monstruos de la misma m¨¢s desde el cielo, mientras que Barker, Arachne y Quetzal lo hac¨ªan en tierra¡­ Pero Arachne apenas se alej¨® del rango de mi extra percepci¨®n cuando volvi¨® con una de las criaturas en sus manos. Estaba muerta pero igualmente atada con hilos de seda pegajosa¡­ Y la raz¨®n por la que me fue tra¨ªda fue obvia al instante en que vi a la criatura. ¡°Est¨¢ embarazada...¡± (Aruh) Su abdomen, al contrario que en el de los dem¨¢s monstruos de su especie que hemos visto, estaba transl¨²cido y pod¨ªa verse al embri¨®n. ¡°Est¨¢ muerta¡­ ?La madre est¨¢ muerta pero el embri¨®n sigue con vida!¡± (Titanya) ¡°Espera, ya s¨¦ por qu¨¦¡­ Parece como si el embri¨®n estuviera en un ¨²tero, pero de hecho est¨¢ en un huevo.¡± (Aruh) ¡°?Un huevo con una cr¨ªa dentro de la madre? Es como una Serpiente p¨¦talos de nube.¡± (Naku) Un humanoide ovoviv¨ªparo que adem¨¢s es hermafrodita y pose¨¦ la habilidad de controlar a otros monstruos¡­ Mmm, aunque no se mencionaron los ¨²ltimos dos rasgos, recuerdo haber le¨ªdo que aparte de los imps existen otras especies humanoides que nacen de huevos, como los kobolds y los yasgos, entre otros. Y tomando en cuenta el hecho de que el feto pod¨ªa verse a trav¨¦s del cuerpo llegu¨¦ a la conclusi¨®n de que deb¨ªa de tratarse de ¡®esa especie¡¯: ¡°Devar¡± (Aruh) ¡°?Devar? ?Ese es el nombre de esta criatura?¡± (Dob) ¡°No estoy del todo seguro, le¨ª muy poco de ellos¡­ Quiz¨¢s pueda encontrar un bestiario que hable m¨¢s a fondo de ellos.¡± (Aruh) ¡°Ya veo¡­ Podemos usar el servicio de palomas para preguntar por esos monstruos¡­¡± (Dob) ¡°Por favor, ser¨ªa de gran ayuda.¡± (Aruh) ¡°Tambi¨¦n hay que alertar sobre la peligrosidad que representan estos monstruos.¡± (Naku) Mir¨¦ a Arachne. Que al final todos vinieramos por este camino se debi¨® en parte a que yo quer¨ªa averiguar si pod¨ªa agregar a uno de los monstruos al grupo¡­ Y Arachne se encarg¨® de conseguirme la oportunidad de hacerlo. Le di las gracias por el detalle en silencio, solo asintiendo con mi cabeza. ¡°Lo mejor es que volvamos con los dem¨¢s y reanudemos cuanto antes nuestra marcha hacia el siguiente poblado.¡± (Mitena) ¡°Estoy de acuerdo. Cuanto antes terminemos con esta misi¨®n, mejor.¡± (Dob) Toqu¨¦ el vientre del monstruo, estaba fr¨ªo y pens¨¦ que deber¨ªa abrirlo para sacar el huevo, pero al parecer el cuerpo de la madre era necesario para que pudiera eclosionar¡­ Lo supe en el momento en el que la conexi¨®n se estableci¨®¡­ Hecho que fue seguido por el destello de una extra?a luz que envolvi¨® al embri¨®n. ¡°?Que ocurre, Aruh?¡± (Naku) ¡°Establec¨ª mi v¨ªnculo con el ente¡­ Creo que est¨¢ cambiando.¡± (Aruh) Ninguna de mis chicas que nacieron de monstruos se parec¨ªa a sus progenitores. Cuando la luz cedi¨®, el feto adquiri¨® una apariencia distinta¡­ No totalmente como una persona, quiz¨¢s porque fue concebido hace poco¡­ Pero era definitivamente distinto de antes... ¡°Woah, ?Eso fue realmente espectacular! ?As¨ª es como funciona la bendici¨®n de los dioses?¡± (Dob) ¡°Si, as¨ª es. Solo recuerda guardar el secreto por ahora, Dob.¡± (Naku) ¡°Si, lo entiendo¡­ ?Pero tiene que admitir que hay raz¨®n para emocionarse! Digo, ?Es un milagro lo que acabamos de presenciar!¡± (Dob) Dob comenz¨® a molestar sobre qu¨¦ deber¨ªa encontrar muchos huevos o hembras embarazadas de todas las especies para as¨ª engendrar nuevas razas¡­ Las chicas estuvieron parcialmente de acuerdo con ello. Le ped¨ª a Arachne que reanudara su b¨²squeda y exterminio¡­ Dob trat¨® de incluir la orden extra de traer monstruos pre?ados me opuse a ello. No ten¨ªa intenciones de ser tan fr¨ªvolo... Ni siquiera para cumplir ¡®eso¡¯... ?Eso? Siento que olvido algo¡­ Pero es una sensaci¨®n inc¨®moda. ?Qu¨¦ ese sentimiento? Tal vez solo estoy imaginando cosas, mi misi¨®n es la de ayudar a Naku, no usar mi psicometr¨ªa solo para conseguir muchas mujeres. Capitulo 103 Cap¨ªtulo 103: Plaga de monstruos (tercera parte) Que trajeramos el cuerpo con nosotros debi¨® ser la raz¨®n de esto. Eran muchos los enemigos atacandonos¡­ Se trataba de un enorme ej¨¦rcito de goblins. Explosiones de magia lanzada por Arachne, Barker y Quetzal provocaban ensordecedores estruendos que levantaban el suelo junto con densas nubes de humo y polvo. Pero esto no deten¨ªa a la desbordante mancha verde que caminaba hacia el fuerte que construimos con los carros. ¡°?Heoooo!¡± (Cherry) Cherry sali¨® del fuerte de veh¨ªculos dando un intenso grito de guerra. ¡°?Giiiii!¡± (goblins) Una oleada de saetas y flechas acab¨® con los reci¨¦n aparecidos goblins, pero muchos m¨¢s siguieron apareciendo¡­ ¡°?Muy lentos!¡± (Aruh) Us¨¦ mi velocidad para escabullirme entre ellos con Frenes¨ª en mis manos, matando a los monstruos en grupos. ¡°?Giiiiiiiii!¡± (goblins) Estos goblins no estaban armados, por lo que trataron de someterme lanz¨¢ndose sobre m¨ª¡­ Pero en el aire, todos cayeron v¨ªctimas del fuego de cobertura. Durante todos estos d¨ªas hemos estado practicando formaciones para mejorar el trabajo en equipo. Cubriendo la vanguardia en este punto est¨¢bamos Cherry, Naku, Blair y yo. Por la naturaleza de mi arma, me encontraba m¨¢s aislado de mi equipo, pero era muy bien asistido desde la distancia por Titanya. ¡°?Heooo!¡± (Cherry) Cherry destrozaba a diestra y siniestra a cuanto goblin se le acercaba. Ya no era necesario que continuara recibiendo instrucciones sobre c¨®mo hacerlo, hab¨ªa mejorado mucho¡­ As¨ª como Blair, cuya espada se manten¨ªa limpia pese a estar cortando y apu?alando sin cesar¡­ Hacia un muy buen equipo con Naku. Los goblins estaban apareciendo desde otros puntos pero igual estaban siendo asesinados. ¡°?Son demasiados!¡± (Allan) Escuch¨¦ el grito del se?or Allan desde el fuerte, di un r¨¢pido vistazo y descubr¨ª que los mercenarios se esforzaban en combatir al lado de Mitena, Lempo y Schelt, ellas super¨¢ndoles con creces en habilidad¡­ Lempo se deleitaba sumiendo en el miedo a los goblins que se le acercaban, lo cual era sorprendente ya que se notaba que estaban bajo el fuerte control de los devar. ¡°?Hisss!¡± (Medea) ¡°?Todos retrocedan!¡± (Aruh) Di la orden de alejarnos lo m¨¢s posible de los monstruos cuando me percat¨¦ de lo que Medea iba a hacer. Una gran cantidad de llamas rojas y blancas se formaron en el cielo¡­ Nimue y Kimue le estaban ayudando.. ¡°?R¨¢pido!... En el fuerte, ?Cubran nuestro regreso!¡± (Aruh) Tambi¨¦n di la orden para que nos ayudaran desde el fuerte de veh¨ªculos para que no nos dieran persecuci¨®n los goblins. ¡°?Joven Aruh! ?A su derecha!¡± (Elin) Recib¨ª una advertencia de parte de Elin, aunque ya me encontraba preparado para ello. No mat¨¦, licu¨¦ con Frenes¨ª a los goblins que se me acercaban. Los que lograron evadirme igual murieron por las flechas. ¡°?Hisss!¡± (Medea) ¡°?Ya estamos todos! ?Ahora!¡± (Aruh) Las lenguas de fuego se convirtieron en una implacable lluvia que cay¨® sobre los goblins. Gritos de enojo y gemidos de sufrimiento resonaron en un coro de caos entonado por los peque?os monstruos. El bombardeo no levant¨® nada de humo, permiti¨¦ndonos ver a todos c¨®mo ocurri¨® la masacre. Al final, solo cad¨¢veres sin vida quedaron del ej¨¦rcito goblin¡­ ¡°?Que miedo! ?Ese fue un kaiv anti sitio!¡± (Dob) ¡°?Kaiv anti sitio?¡± (Aruh) Deb¨ªa tratarse de alg¨²n tipo de contraataque usando magia, creencia que me fue confirmada por Megan. Se trataba de una estrategia usada contra pa¨ªses con un pobre uso de magos en las filas militares. Timancera era la principal v¨ªctima de este tipo de ataques. La sesi¨®n de estudio fue breve ya que aunque hab¨ªamos acabado con los goblins cercanos, los que segu¨ªan en el bosque salieron para reemplazar a sus camaradas ca¨ªdos. Pero era in¨²til para ellos, sus n¨²meros no hac¨ªan otra cosa m¨¢s que bajar¡­ Los entes (en especial Regis) ya hab¨ªan eliminado a tantos que ya solo quedaban un 10% del total que inicialmente vinieron por nosotros. Escuch¨¦ el gru?ido de Regis desde la lejan¨ªa, al fin logr¨® encontrar a los devar. Unos seis kil¨®metros aproximadamente¡­ ?Vaya que estaban lejos! Superan por mucho el rango de m¨ª extra percepci¨®n. Por fin podremos ponerle fin a esta batalla¡­ La experiencia es buena sin embargo. Un par de explosiones se escucharon a la distancia mientras exterminabamos a los enemigos restantes¡­ Luego del tercer estruendo, los goblins dejaron de moverse, volvi¨¦ndose catat¨®nicos¡­ Con lo que pudimos matarlos sin que opusieran resistencia¡­ Me sorprendi¨® que no regresaran a su comportamiento salvaje tras dejar de ser controlados. ¡°?Que locura, ?De verdad hab¨ªa monstruos controlando a estas pestes! Seria bueno que consiguiera un cad¨¢ver¡­ Seguramente un erudito me los comprar¨ªa a un buen precio.¡± (aventurero 1) ¡°Lo dudo, aparte del que trajeron estas personas hace rato, cuando lleguen los soldados a hacer la limpieza, habr¨¢n tantos cuerpos que su valor ser¨ªa muy peque?o¡­¡± (mercenario 2) ¡°Vaya, saben bastante de negocios¡­ ?Donde aprendieron?¡± (Fortuna) La conversaci¨®n entre un par de mercenarios llam¨® la atenci¨®n y sospecha de Fortuna¡­ En respuesta, el m¨¢s conocedor trat¨® de hacerlo ver como algo sin importancia. ¡°Estudi¨¦ un poco sobre finanzas para no dejarme enga?ar por malos tratos y mercaderes corruptos¡­ Usted disculpe, s¨¦ que es un oficio respetable, pero hay muchos que no lo son¡­ Se?orita.¡± (mercenario 2) Fortuna asinti¨® satisfecha y perdi¨® el inter¨¦s, pero su mirada al darse la vuelta me indicaba que quer¨ªa discutir algo conmigo para m¨¢s tarde.Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. Ahora hab¨ªa mayores razones para desconfiar de estos mercenarios¡­ ?Porque tiene que ser as¨ª con todos los escoltas que nos acompa?an? ¡°Los goblins dejaron de moverse luego de que su dragon Regis exterminara a los devar¡­ Me sorprende que un monstruo tan peligroso no sea m¨¢s conocido.¡± (Dob) ¡°Debe ser una especie poco abundante en su h¨¢bitat original¡­ O debe de vivir en una zona muy peligrosa.¡± (Fion) ¡°Mmm, en Igy hay un lugar que coincide con la descripci¨®n de ¡®peligroso¡¯: ¡®La ciudad del olvido¡¯, Cariba¡± (Desia) Siendo una conocedora del comportamiento de monstruos fuertes, Fion dio su opini¨®n a la queja personal de Dob¡­ Y habiendo nacido y vivido en Igy(de donde recuerdo haber le¨ªdo que eran originarios los devar), Desia nos cont¨® sobre el lugar de donde podr¨ªan originarse los devar. Sin embargo, m¨¢s que una descripci¨®n, nos habl¨® de una leyenda: Se dice que debajo del monte Kasshu existen ruinas de un imperio que data desde antes de la gran guerra de los esp¨ªritus, cuando Igy era una tierra pr¨®spera y no el vasto desierto que es hoy en dia. Cariba era una ciudad amurallada donde se llevaban a cabo experimentos en conjunto con los demonios, pero estos traicionaron al emperador y a toda la gente cuando los resultados que buscaban fueron obtenidos, matando a la mayor¨ªa y convirtiendo al resto en seres que no estaban ni vivos ni muertos¡­ Tiempo despu¨¦s, esas ruinas se convertir¨¢n en una mazmorra cuando otros monstruos llegaron para habitarlas. Nadie ha podido dar hasta ahora con esas ruinas, pero en los alrededores del monte Kasshu (que es considerado como parte de la mazmorra, seg¨²n la opini¨®n de muchos) viven extra?os y peligrosos monstruos que atacan a todo el que se acerca¡­ Es algo as¨ª como un Tulser en medio del desierto. La leyenda se cuenta como una historia para ni?os con la lecci¨®n de que los demonios son malos y jam¨¢s se debe ayudar a uno¡­ Aunque claro, llevan extintos tambi¨¦n un largo tiempo al igual que los dragones, las hadas y otras especies de monstruos¡­ y personas. ¡°Suena como un buen lugar para visitar¡­ ?No creen?¡± (Fion) ¡°No con el nivel que seguimos teniendo¡­ Quiz¨¢s cuando estemos al nivel del joven Aruh.¡± (Varetsi) ¡°?No es eso como decir ¡®nunca¡¯?¡± (Alice) ¡°Oh, es cierto.¡± (Varetsi) Las chicas comenzaron a re¨ªr relajadas, yo tambi¨¦n suspir¨¦ contento mientras miraba al bosque, viendo c¨®mo regresaba Regis. El se?or Allan se me acerc¨® un poco cauteloso. ¡°No estar¨¢n pensando en ir seriamente a ese lugar, ?cierto?¡± (Allan) ¡°Puede estar tranquilo, se?or Allan¡­ Nos mantendremos lejos de problemas innecesarios, pero de ser necesario que vayamos, yo me encargar¨¦ de cuidar muy bien de sus hijas.¡± (Aruh) ¡°Eso me hace sentir tanto aliviado como preocupado.¡± (Allan) ¡­ ¡°?Miren! ?Son las murallas de un pueblo! ?Al fin podremos tomar un descanso!¡± (mercenario) Estuvimos peleando y exterminando a los monstruos durante varios d¨ªas¡­ Los ataques en nuestra contra se volv¨ªan cada vez menos frecuentes, pero no hab¨ªa tregua alguna a ninguna hora del d¨ªa¡­ Tanto as¨ª, que no pod¨ªa tomarme el tiempo para tener intimidad con mis queridas esposas y concubinas, pues los asaltos nocturnos tambi¨¦n ocurr¨ªan. Es por eso que los gritos de alegr¨ªa y alivio de los mercenarios estaban bien justificados; nuestro grupo se sent¨ªa igual. ¡°Keeva, puedo ayudarte si te sientes muy cansada.¡± (Perik) ¡°Descansar¨¦ cuando lleguemos al pueblo. Ya los o¨ªste, hay uno m¨¢s adelante.¡± (Keeva) ¡°No, yo estoy de acuerdo con Perik¡­ El estr¨¦s como consecuencia del agotamiento es malo para el embarazo.¡± (Aruh) ¡°?Estr¨¦s? ?Se refiere a la pesadez, mi Se?or?¡± (Keeva) ¡°?Ya la est¨¢s sintiendo? ?Muy mal! M¨¢s raz¨®n para que descanses, te dar¨¦ un medicamento suave para controlarlo.¡± (Aruh) Keeva recibi¨® la poci¨®n que le di, tambi¨¦n le ped¨ª a Desia que la cuidara. Tal vez estemos siendo un poco paranoicos, pero no quer¨ªamos que nada le pasara¡­ Ella sonri¨® al ver como Eugene se asomaba desde el carro de adelante, con un rostro preocupado. ¡°Quiz¨¢s sea tu jefe pero tambi¨¦n soy tu m¨¦dico. Por favor, no te esfuerces m¨¢s de la cuenta.¡± (Aruh) ¡°Es demasiado amable, mi Se?or¡­ ?Qu¨¦ pasar¨ªa si quisiera aprovecharme de su bondad?¡± (Keeva) ¡°Significar¨ªa que eres una muy buena mentirosa como para haber podido enga?ar a muchas personas, incluido tu esposo.¡± (Naku) Naku avanz¨® hasta ponerse a mi lado y respondi¨® la pregunta de Keeva, quien con una sonrisa, hizo una ligera reverencia. ¡°Tiene raz¨®n, y no soy tan lista como para mentir sin ser descubierta.¡± (Keeva) ¡°En la mentira no hay inteligencia, solo un fr¨¢gil escondite de astucia.¡± (Perik) ¡°Esa fue una frase muy sabia, Perik¡­ ?De d¨®nde la aprendiste?¡± (Aruh) ¡°?No fue usted, mi se?or?¡± (Keeva) ¡°Yo tambi¨¦n pens¨¦ que fuiste t¨², Aruh.¡±(Naku) Lo negu¨¦ con la cabeza, fue un dicho bastante bueno e inspirador y es bien sabido que trato de transmitirle un poco de la filosof¨ªa naga (mezclada con un poco que era originaria de la Tierra), pero esta vez no estaba relacionado conmigo. ¡°Fue algo que me dijo mi padre cuando era m¨¢s peque?o. Siempre lo repet¨ªa y me hizo memorizarlo¡­ Era una frase importante para ¨¦l.¡± (Perik) Las tres compa?eras de Dob nos escuchaban en silencio desde el interior del carro, apenas hab¨ªa suficiente espacio en el interior pero estaban ah¨ª para cuidar de Perik¡­ Una mano sali¨® y acarici¨® su cabeza por un rato. Le tomaron cari?o pese a que Dob mencion¨® que el deber de un agente estaba siempre antes que sus sentimientos. ¡°Perik¡­ Cuentame un poco m¨¢s sobre ¨¦l, debi¨® ser un gran hombre.¡± (Keeva) ¡°?S¨ª! ?Lo era!¡± (Perik) Con la petici¨®n de Keeva, Perik comenz¨® a hablar sobre su padre, a quien admiraba mucho¡­ Tambi¨¦n nos cont¨® sobre su madre y sobre el lugar donde creci¨®. Nos acercamos al pueblo mientras lo escuch¨¢bamos, pero tuve que disculparme e ir al frente de la caravana junto a la l¨ªder de los mercenarios y Dob. Hab¨ªan muchos campamentos cerca de las puertas del pueblo y a lo largo de las murallas de la ciudad¡­ Eran los guardias locales, pero la mayor¨ªa deb¨ªan ser civiles, pues estaban armados con armas improvisadas y herramientas de granja. ¡°?Por que est¨¢n afuera y no dentro de la muralla donde es m¨¢s seguro?¡± (jefa mercenaria) ¡°Quiz¨¢s algo haya pasado en el interior¡± (Aruh) Sent¨ªa muy poca gente dentro del pueblo, era mayor la poblaci¨®n que estaba afuera. ¡°?Son refuerzos y provisiones! ?Siiii!¡± (guardias) Un numeroso grupo de hombres se nos acerc¨® en cuanto nos vieron, as¨ª que di la se?al para que nos detuvieramos. ¡°Soy Leo Murdrock, jefe de la guardia del pueblo de Rimama. Les damos la bienvenida y agradecemos su ayuda, m¨¢s ahora que nunca. Los tres nos presentamos luego de que el jefe de los guardias lo hiciera. Se sorprendi¨® de ver a Dob, un agente del rey.. ¡°Soldado, porque est¨¢n todos estos hombres afuera del pueblo. Detr¨¢s de sus muros obtendr¨ªan una mayor seguridad y resistencia con tras los ataques de los monstruos.¡± (Dob) ¡°Es porque hubo un brote de Lunzo hace unos d¨ªas, y si permanecemos dentro nos podr¨ªamos contagiar¡­ Si perdemos nuestras fuerzas no podremos hacerle frente al enjambre de goblins.¡± (Leo) ¡°Oh, ya veo¡­ Fue una buena decisi¨®n entonces.¡± (Aruh) El Lunzo es un padecimiento no letal parecido a la gripe. Los enfermos duran en cama unos 8 d¨ªas con el cuerpo cansado y luego se recuperan incluso sin recibir auxilio m¨¦dico¡­ Aunque este proceso se puede acelerar con medicamentos. Pero aunque no es mortal, si es incapacitante¡­ La gente de adentro deben ser los enfermos, que frecuentemente son los ni?os y los ancianos. Estas personas salieron para no contagiarse y as¨ª poder defender a los que ya lo estaban¡­ Es un gesto muy noble, teniendo en cuenta que sea frecuente lo contrario, en donde los enfermos son expulsados al exterior para que se valgan por s¨ª mismos en tiempos de peligro¡­ Ocurr¨ªa con frecuencia en la historia de la Tierra, pero tambi¨¦n aqu¨ª en Maltras¡­ Eugene me cont¨® que era normal en Summen. ¡°Tenemos suficientes pociones con nosotros e ingredientes para fabricarlos¡­ Solicitamos la entrada al pueblo para atender a los enfermos. Asimismo, buscamos alojo dentro de las murallas.¡± (Aruh) Por lo pronto, hasta que no limpiemos el pueblo de la enfermedad, Keeva deber¨¢ permanecer afuera¡­ La acompa?ar¨¢n Eugene y mis chicos (entes). ¡°Concedido, ?Abran las puertas!¡± (Leo) El jefe dio la orden y las grandes puertas de madera se abrieron. Al mismo tiempo, las personas tomaron sus cosas, y aliviados, fueron adentro¡­ Los detuve de inmediato. ¡°Con los remedios aqu¨ª ya no es necesario que permanezcamos afuera.¡± (Leo) ¡°A¨²n falta confirmar que de verdad se trate de Lunzo y no de algo m¨¢s¡­ ?Cu¨¢nto tiempo ha estado encerrada la gente aqu¨ª dentro?¡± (Desia) Molesta por el hecho de que la gente entrara a¨²n con una enfermedad presente, Desia se nos acerc¨® y rega?¨® al guardia l¨ªder. ¡°No hay problema alguno, el viejo apotecario y alquimista del pueblo confirm¨® que es Lunzo¡­ Los enfermos comenzaron a aparecer desde hace dos dias y todos aqu¨ª afuera estamos muy cansados y asustados de lidiar con los goblins.¡± (Leo) ¡°Secuestraron a dos mujeres y a un joven en mitad de la noche¡­ Hemos podido defendernos hasta ahora pero si las cosas continuaban as¨ª, la moral se desplomar¨¢ y la gente entrara en p¨¢nico.¡± (guardia) Lo que otro de los guardias hab¨ªa mencionado era sencillo de imaginar¡­ Y me alegra de que pudi¨¦ramos llegar a tiempo antes de que la gente enloqueciera y decidiera regresar al pueblo pese a la enfermedad. ¡°?Podemos entrar entonces? Necesitamos que ayuden a los¡­ dra¡­ dra¡­ dra¡­ ?Drag¨®n!¡± (Leo) Regis hab¨ªa estado explorando los cielos pero cuando decidi¨® regresar con nosotros y venir al pueblo, caus¨® asombro en la gente. El jefe de los guardias fue el primero en divisarlo y dej¨® escapar un gran grito para alertar a todos, pero en lugar de correr despavoridos, se quedaron admirando la imponente silueta del drake que era confundido con un ser ancestral¡­ Bueno, no los culpo, incluso nosotros lo vemos como tal. ¡°?Guriii?¡± (Arachne) ¡°?Ah! ?Una ara?a monstruo!¡± (Leo) ¡°?Guriiiii!¡± (Arachne) Arachne sali¨® del acorazado numero 1 (su lugar favorito para descansar durante el viaje) e inmediatamente llam¨® tambi¨¦n la atenci¨®n. ¡°Descuiden, ambos vienen con nosotros¡­ Una larga historia personal. Ellos se quedar¨¢n afuera por ahora pero me gustar¨ªa disponer de un lugar grande donde puedan descansar cuando entren.¡± (Aruh) ¡°Bi-Bien¡­ Como usted diga.¡± (Leo) ¡°?Harrrr!¡± (Barker) Incluso antes de que le fuera la orden de quedarse aqu¨ª afuera, Barker ya se hab¨ªa ido a un lado de la entrada al pueblo y se puso a cuidar como un vig¨ªa. Tras darle la orden a Keeva y a Eugene para que se quedaran aqu¨ª esperando para que ella no se fuera a contagiar, el resto de nosotros entramos al pueblo¡­ Notas 5 (En progreso...) Hola a todos nuevamente. Vengo para avisarles que el webcomic esta en pie y ya confirm¨¦ la participacion de un gran dibujante. Su nombre es Vic Gonzales. Luego subir¨¦ un par de sus dise?os, pero ahora les dejo una muestra de su arte:The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Un Gum ya a color. Especial 32 Especial 32: Mala suerte *Punto de vista en tercera persona* La banda Ponzo?a no era la ¨²nica en Goldtree, aunque s¨ª la m¨¢s temida por sus obscenos actos. Muchas fueron las mujeres presas de la lujuria de Morbonzola y sus secuaces¡­ Y finalmente, cuando se hartaban de ellas, las vend¨ªan en mercados y subastas clandestinas, o bien, a reinos extranjeros. Su reputaci¨®n era tan mala que otros criminales tambi¨¦n los repudiaban y deseaban la captura u homicidio de todos los ¡®Ponzo?osos¡¯... Sin embargo, exist¨ªa el caso contrario: aquellos que los admiraban o amaban. La noticia sobre su exterminio a manos de un grupo de ¡®h¨¦roes¡¯ no les agrad¨®¡­ Su ira aument¨® todav¨ªa m¨¢s con la declaraci¨®n de estos h¨¦roes acerca de exterminar a todas las bandas criminales de la regi¨®n. ¡®Marca del oso¡¯ era una de un esas bandas admiradoras de Ponzo?a. Era un grupo peque?o formado por apenas 30 miembros, todos hombres de la raza humana. Aunque al contrario de sus ¨ªdolos, ellos no secuestraban mujeres a diestra y siniestra, adem¨¢s, aunque sol¨ªan atacar a mercaderes, iban por los de poca monta para as¨ª no llamar demasiado la atenci¨®n hasta que se convirtieran en un grupo fuerte e imparable como Ponzo?a¡­ Pero cuando se enteraron de lo ocurrido, no tuvieron mucho tiempo para lamentaciones, pues otra banda aliada hab¨ªa dado la posici¨®n de su guarida a las autoridades. ¡°?Se acerca un grupo de soldados! ?Vienen hacia aqu¨ª!¡± (bandido 1) ¡°?Maldita sea! ?Debieron traicionarnos! ?Todos carguen con lo que puedan y emprendan la retirada!¡± (bandido l¨ªder) Un hombre de baja estatura lleg¨® a una peque?a caba?a en medio del bosque que era custodiada por guardias corpulentos pero demasiado sucios. Al entrar y dar el reporte sobre soldados acerc¨¢ndose, el p¨¢nico se apoder¨® de aquel que parec¨ªa ser el l¨ªder¡­ Quien dio la orden de retirada mientras ¨¦l mismo empacaba. La orden se obedeci¨® de inmediato. Pronto, un total de 18 hombres se agruparon cargando sacos con provisiones y dinero, todos preparados para dejar el lugar incluso sin que el l¨ªder diera la orden¡­ Pero tuvieron suficiente paciencia como para esperar a que el resto de sus compa?eros llegaran¡­ Hecho que no ocurri¨®.Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. ¡°?Aun siguen aqu¨ª? ?Todos corran! ?Huiremos hacia el sur!¡± (bandido l¨ªder) Con el pesar de tener que abandonar a sus camaradas, los hombres siguieron a su l¨ªder en b¨²squeda de una nueva guarida. Les siguieron d¨ªas de extenuante sufrimiento y verg¨¹enza. No solo se enteraron de que los compa?eros que se hab¨ªan quedado atr¨¢s fueron capturados (y algunos ejecutados), sino que lo mismo hab¨ªa ocurrido con otras bandas de la misma zona. Tambi¨¦n llegaron a saber que el responsable de todo fue el mismo grupo que provoc¨® la ca¨ªda de Ponzo?a, sus grandes idolos. ¡°Entonces era cierto el rumor de que planeaban darle caza a todos los bandidos de Goldtree¡­ ?Malditos bastardos!¡± (bandido l¨ªder) Escondidos en el bosque, en medio de la naturaleza y siendo perseguidos sin descanso, los miembros de ¡®Marca del Oso¡¯ se sum¨ªan en el odio con cada minuto que pasaba. Quer¨ªan vengarse, desquitarse con alguien por ese enojo que sent¨ªan¡­ Atacar y quemar una aldea, preparar una emboscada contra los soldados que los persegu¨ªan, matar a alg¨²n mercader o l¨ªder importante¡­ No, lo que de verdad les har¨ªa sentir mejor seria ir tras los susodichos h¨¦roes y matarlos. Pero ese era un sue?o nada m¨¢s. Una fantas¨ªa que s¨®lo podr¨ªan cumplir en su imaginaci¨®n¡­ Para empezar, porque eran oponentes a los que ni siquiera Ponzo?a pudo vencer¡­ ?C¨®mo podr¨ªa entonces un peque?o grupo de ladronzuelos cansados y cobardes hacerlo? Necesitaban ayuda, mucha ayuda¡­ Sin embargo esta ya no exist¨ªa, hasta hace poco, ten¨ªan convenios con las otras bandas del mismo territorio, pero fueron atrapadas. La ¨²nica ventaja que ten¨ªan es que lograron averiguar la identidad de los h¨¦roes¡­ Y esto a su vez les causaba desesperaci¨®n, pues se trataba de una peque?a milicia bien equipada y acompa?ada de feroces monstruos¡­ ?De entre los que destacaba un drag¨®n! ?Un maldito drag¨®n! Era imposible hacerle frente a eso. La ¨²nica opci¨®n que les quedaba era continuar hacia el sur y unirse a otra banda, a alguna de las que habitaban Menat¡­ Quiz¨¢s con suerte, podr¨ªan apoderarse de ella y reunir las fuerzas suficientes como para poder exterminar a los ¡®h¨¦roes¡¯ ¡°Es extra?o, el sonido de los animales ha desaparecido.¡± (bandido 2) ¡°Seg¨²n recuerdo, algo estaba ocurriendo en cierta zona al sur de Goldtree¡­ Creo que estamos en ese lugar.¡± (bandido 3) ¡°Yo tambi¨¦n escuch¨¦ algo sobre ello, pero al parecer solo es un rumor, y nada m¨¢s que eso.¡± (bandido 4) ¡°No podemos minimizar los rumores. Cualquier cosa puede ser cierta... Solo recuerden que esos tipos tienen un drag¨®n.¡± (bandido l¨ªder) Los bandidos estuvieron de acuerdo con el l¨ªder, aunque no hab¨ªan podido verlo en persona, deb¨ªa ser cierto, ?Como entonces pudieron exterminar a tan famosos ladrones en tan poco tiempo? ¡°As¨ª que lo mejor que podemos hacer es tomar otro rumbo, aunque ello signifique¡­¡± (bandido l¨ªder) *plac* El sonido de una peque?a rama rompi¨¦ndose llam¨® la atenci¨®n de todos los ladrones¡­ Se trataba de nada m¨¢s y nada menos que un peque?o goblin saliendo de un arbusto. ¡°?Bah! ?Solo es un apestoso goblin! ?Yo lo matar¨¦!¡± (bandido 1) El bandido que se ofreci¨® tom¨® uno de los peque?os cuchillos para lanzar que estaba limpiando y lo lanz¨® contra el goblin¡­ Fue un golpe certero que acert¨® en el coraz¨®n. La bestia grit¨® y se desplom¨®, muerta¡­ Quisieron sentirse felices, pero no pudo ser as¨ª. De pronto, fueron dos goblins, despu¨¦s cinco, seis, nueve¡­ Fue cuando el n¨²mero de goblins alcanz¨® los dos d¨ªgitos que se enteraron que su mala suerte era tremenda¡­ Antes de que pudieran huir, los goblins los rodearon¡­ Los hab¨ªan rodeado sin que pudieran darse cuenta. ¡°?Maldici¨®n! ?Maldici¨®n! ?Maldici¨®n! ?Maldici¨®n! ?Esto tiene que ser un mal chiste!¡± (bandido l¨ªder) Capitulo 104 Cap¨ªtulo 104: Los guerreros invencibles *Punto de vista de Lauzi* Han pasado ya casi seis d¨ªas desde que llegu¨¦ a Sulteto, pero la situaci¨®n no mejoraba por mucho que pasara el tiempo. Estoy atrapada en este pueblo, sin poder regresar a mi aldea y ayudar a mi familia y amigos¡­ Tengo que volver, ellos est¨¢n sufriendo. Tengo que volver, debo matar a esos asquerosos monstruos y a sus secuaces goblins. ?C¨®mo puede estar pasando esto? ?C¨®mo fue posible que me atreviera a huir como una cobarde para buscar la seguridad en Sulteto? Deb¨ª quedarme al lado de pap¨¢ y los dem¨¢s¡­ Siento que juntos habr¨ªamos podido exterminar a todos los monstruos. Pero luego, me di cuenta del error de pensar as¨ª¡­ ?Eran muchos! Habr¨ªa terminado como Lora. Como mam¨¢¡­ ?De recordarlo la sangre me vuelve a hervir! Tengo que regresar aunque deba hacerlo sola, los guardias de este pueblo ya tienen las manos llenas tratando de repeler a los goblins¡­ Si, el problema es m¨¢s grande de lo que cualquiera podr¨ªa imaginar. Cuando reci¨¦n llegu¨¦ a Sulteto, se organiz¨® un equipo de subyugaci¨®n para eliminar la plaga; pero justo entonces, como si me hubieran seguido a toda prisa, los goblins y algunos de los extra?os monstruos que los lideraban llegaron hasta aqu¨ª a causar caos y miedo. Sulteto es un pueblo grande de m¨¢s de 2,000 personas, est¨¢ rodeado de una muralla muy gruesa hecha con madera talada de los mejores ¨¢rboles de la zona¡­ Pero su fuerza militar no es la gran cosa. Hace varios a?os Eralgia entr¨® en guerra con otro reino o algo as¨ª, desde entonces el n¨²mero de soldados empez¨® a disminuir¡­ Pap¨¢ dijo que era un alivio que hasta la fecha no se hubiera hecho un llamado a las armas para los habitantes de la aldea. Pero independientemente del alivio de mi padre, la regi¨®n se volvi¨® m¨¢s peligrosa desde que inici¨® la guerra. Todo por la disminuci¨®n de soldados. Lo ¨²nico que los guardias de Sulteto han podido hacer hasta ahora es defender el pueblo, abandonando la idea de ir a la aldea¡­ Para ayudar, y para desquitar el odio que sent¨ªa hacia los monstruos, me un¨ª a las fuerzas de defensa¡­ Es un trabajo muy duro, los enemigos son muchos y no dejan de aparecer. La ¨²nica ventaja que tenemos es que se esfuerzan en capturarnos sin herirnos¡­ S¨¦ lo que hacen con sus prisioneros. Es mucho peor que la muerte. Pese a mis grandes esfuerzos y a los de los dem¨¢s combatientes, los goblins han logrado raptar a un n¨²mero considerable de personas¡­ La noche de hace dos d¨ªas fue realmente mala: encontraron una brecha en la muralla y entraron por ella, rompiendo nuestras defensas. Como pudimos, logramos repeler la invasi¨®n pero perdimos a algunos soldados, muchos civiles tambi¨¦n¡­ Estamos sitiados, incluso nuestras armas comienzan a escasear¡­ Soy buena improvisando pero no lo suficiente como para crear armas para todos. Me encuentro atrapada, sin posibilidades de hacer nada. Mi ¨²nica esperanza son las cartas de auxilio que las palomas se han llevado. ¡­ ¡°No hay goblins a la vista¡­ Pero tengo el presentimiento de que no deben estar lejos.¡± (soldado musculoso) ¡°Ser¨ªa bueno si se hubieran aburrido y mudado a otro lugar debido al hambre.¡± (soldado delgado) ¡°Ojal¨¢ fuera as¨ª¡­ En verdad deseo poder descansar de esas aberrantes criaturas¡­ Sniff, ?Porque tuvieron que llevarse a Clara?¡± ( soldado mujer) Mannoi, Tracey y Helen, tres de los guardias del pueblo discut¨ªan mientras miraban desde una torre vig¨ªa. Cuando les escuche mencionar que no hab¨ªa goblins en las cercan¨ªas decid¨ª llamarlos. ¡°?Qu¨¦ es eso de que ya no hay goblins? ?Es en serio?¡± (Lauzi) ¡°?Lauzi? ?Que estas haciendo levantada tan temprano? ?O es que todav¨ªa sigues patrullando?¡± (Tracey) ¡°?Calla y contesta!¡± (Lauzi) Me porto impertinente con este tr¨ªo porque ellos se lo merecen¡­ Lejos de demostrar el coraje de un guerrero, su cobard¨ªa durante las peleas ha causado la captura de otros guardias. Tracey es quien m¨¢s me saca de quicio¡­ ?C¨®mo es posible que un hombre tan d¨¦bil y que solo sabe esconderse pudiera convertirse en soldado? En verdad quiero una explicaci¨®n. ¡°Tan grosera como de costumbre¡­ Si, es cierto lo que acabamos de decir: No se ven goblins en esta direcci¨®n, pero que no haya aqu¨ª en la puerta norte no significa que no las dem¨¢s.¡± (Tracey) ¡°Ve a preguntar en las otras torres a ver que te dicen.¡± (Helen) No necesitaba su sugerencia, es lo que planeaba hacer. ¡°?Espera! ?Ve con el teniente Melson y dile que se acerca una caravana desconocida!¡± (Mannoi) ¡°?Que cosa? ?Es cierto! ?Se acerca un grupo de carros! ?Uno es un acorazado!¡± (Helen) ¡°?Observa bien! ?Son m¨¢s de uno! ?Deben de ser refuerzos!¡± (Tracey) La noticia de que un grupo de carros ven¨ªa hacia aqu¨ª me produjo una mezcla de alegr¨ªa y esperanza. ?Por fin! ?Por fin podremos librarnos de estos monstruos y salvar la aldea! L¨¢grimas de alivio se juntaron en mis ojos al subir a la torre para confirmar que es verdad lo que el tr¨ªo hab¨ªa dicho. ¡°?Louzi! ?Te dijimos que vayas con el teniente cuanto antes y des aviso! ?Tenemos que formar un equipo de auxilio para ayudarles a que lleguen a salvo hasta aqu¨ª!¡± (Tracey) Ignor¨¦ por un momento las quejas de Tracey y mir¨¦ en la direcci¨®n de donde todos dec¨ªan que se aproximaba la caravana¡­ ?Y ah¨ª estaba! Pero un nudo se me hizo en la garganta cuando vi que un gran n¨²mero de goblins hab¨ªan salido de entre los ¨¢rboles para cerrarles el paso.This story originates from Royal Road. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. ¡°?Maldita sea! ?Goblins! ??Ve y avisa de inmediato al teniente! ?Hay que ir en su auxilio!¡± (Tracey) ¡°?No aguantar¨¢n mucho afuera de la muralla!¡± (Helen) Esta vez obedec¨ª de inmediato y baje tan r¨¢pido como pude, pero apenas mis pies tocaron el suelo, un fuerte gru?ido se hizo escuchar a la distancia. ¡°?Qu¨¦ fue eso?¡± (Mannoi) ¡°?No lo s¨¦ pero hay que dar la alarma!¡± (Tracey) La alarma que Tracey mencion¨® era un cencerro de bronce¡­ En cuanto lo hizo sonar, los pobladores comenzaron a salir de sus casas y a huir hacia el centro del pueblo¡­ Los soldados por otra parte, comenzaron a venir en esta direcci¨®n. Ten¨ªa que encontrar al teniente Melson y darle un informe de lo que descubrimos para ponerlo al tanto cuanto antes y pudiera tomar mejores decisiones. Corr¨ª tan r¨¢pido como pude y llegu¨¦ a las barracas en un instante. Dado que la alarma son¨® de imprevisto (algo normal), aunado a su gran peso, el teniente Ron Melson todav¨ªa no terminaba de cambiarse. ¡°Solo espera un poco aqu¨ª en lo que ¨¦l termina.¡± (hombre alto) Uno de los tres subordinados al servicio del teniente, el sargento Faban Cloudturtle, fue quien recibi¨® mi reporte en lugar del teniente, aunque me pidi¨® que esperara. La manera irresponsable en la que un importante oficial se comporta pese a su gran responsabilidad como protector del orden, me saca de quicio¡­ Es gracias a la ayuda de sus hombres (m¨¢s capaces que ¨¦l mismo) que a¨²n se mantiene en el puesto. ¡°?Aaah! ?Que buena siesta tuve! ?Descansado me saldr¨¢n mejor las cosas y con suerte podr¨¦ librarme de esa plaga de goblins!¡± (Melson) ¡°Teniente, parece que los refuerzos al fin han llegado, pero fueron emboscados por los goblin en las afueras del pueblo.¡± (Faban) ¡°?Dioses! ?Eso es terrible! Dale la orden a Simon para que salga de inmediato con un escuadr¨®n de magos y tu apoyalo con la divisi¨®n de infanter¨ªa, no nos podemos permitir perder esta ayuda.¡± (Melson) El sargento hizo un saludo y se retir¨® de inmediato, por lo que me qued¨¦ a solas con este perezoso. ¡°No parece muy contenta, quiz¨¢s le vendr¨ªa bien un poco de sue?o y buena comida¡­ No tenemos mucho aqu¨ª, pero en la casa del alcalde o en alguno de los refugios podr¨ªa¡­¡± (Melson) ¡°No es necesario, menos en esta situaci¨®n tan delicada¡­ Ahora, si me disculpa.¡± (Lauzi) ¡°Un momento, jovencita.¡± (Melson) Antes de que pudiera dejar las barracas y unirme al combate, el teniente me detuvo. Su voz sonaba seria y llena de autoridad; pese a que no es alguien a quien respete, al escuchar este tono que usa siento que debo hacerlo, as¨ª que obedec¨ª. ¡°Acept¨¦ a que se uniera a los patrulleros y defensa de Sulteto pero no de que dejara la seguridad del pueblo. Creo que tampoco puede unirse a alg¨²n escuadr¨®n no siendo parte de la milicia.¡± (Melson) ¡°Se?or, yo¡­¡± (Lauzi) ¡°Silencio, no he terminado¡­ Su comportamiento impertinente no le ayuda, se?orita Lauzi. S¨¦ que est¨¢ pasando por momentos dif¨ªciles y de incertidumbre, pero no por eso le dar¨¦ permiso de salir, sin importar que tan fuerte sea.¡± (Melson) Tras exhalar¡­ O m¨¢s bien, bostezar, su voz regres¨® a un tono tranquilo. El cambio repentino es un tanto desconcertante, pero eso no cambia mi manera de verlo como soldado. ¡°Sigues siendo una v¨ªctima e invitada especial del alcalde, deber¨ªas estar descansando mejor.¡± (Melson) ¡°Me disculpo, pero no puedo hacer eso¡­ Tengo la responsabilidad de llevar ayuda a la aldea para salvar a mis padres y a todos los dem¨¢s. Descansar no es una opci¨®n.¡± (Lauzi) ¡°Ugh, dijiste que tu padre es un lizardon, ?verdad? En ese caso deber¨ªas conocer la virtud de la paciencia.¡± (Melson) Iba a recriminarle por ese comentario que no ven¨ªa al caso, pero se volvi¨® a escuchar ese gru?ido de hace rato¡­ Deb¨ªa ser una criatura muy grande como para hacer tanto ruido. Mir¨¦ hacia la torre de donde hab¨ªa venido, la puerta no se hab¨ªa abierto todav¨ªa, impidiendo que los soldados pudieran salir¡­ Y estos, de hecho, no estaban todav¨ªa en formaci¨®n. ¡°?Que extra?o! Simon y Faban ya deber¨ªan de haber salido¡­ Bien, ?Que se le va a hacer? Nuestra discusi¨®n ha terminado por ahora; si no quiere tomarse un descanso, entonces no lo haga y vaya con Terry a cuidar de los pobladores.¡± (Melson) Luego de darme una orden, se alej¨® caminando a paso tranquilo en direcci¨®n a la puerta norte¡­ De donde vinieron gritos de ¨¢nimo y felicidad. Algo debi¨® haber pasado¡­ Quiz¨¢s los refuerzos lograron repeler a los goblins por si mismos. Mir¨¦ la espalda del teniente que se alejaba¡­ Sent¨ª un poco de curiosidad a escuchar a los dem¨¢s soldados, as¨ª que decid¨ª ir a ver. Aprovech¨¦ para tomar una manta de mago con capucha y la us¨¦ para ocultar mi identidad; lo suficiente como para pasar desapercibida. Quiz¨¢s est¨¦n un poco emocionados de ver a los refuerzos defenderse, pero dudo que los dejen pelear solos¡­ Voy a escabullirme entre las filas cuando reaccionen y salgan a ayudar. Yo dependo de que la ayuda llegue a salvo, as¨ª que no puedo obedecer las ¨®rdenes de quedarme dentro del pueblo. ¡­ Cuando regres¨¦ a la torre de observaci¨®n, lejos de prepararse para salir, todos los soldados discut¨ªan asombrados entre s¨ª¡­ La raz¨®n era que Tracey les estaba contando lo que suced¨ªa afuera. ¡°Uno de ellos acaba de lanzar una serie de ¡®Flechas Espectrales¡¯... Cuatro... No, seis continuas¡­ Debe ser un mago muy experimentado.¡± (Tracey) Los soldados exclamaron anonadados al enterarse de que hab¨ªa un mago del elemento sombra con una gran capacidad m¨¢gica entre los refuerzos. ¡°Un mago con esa descripci¨®n s¨®lo puede ser Walter Cook, o como es llamado frecuentemente : ¡®Hiedra nocturna¡¯... Si, s¨®lo puede ser ¨¦l.¡± (soldado 1) ¡°No, escuch¨¦ que ¨¦l est¨¢ en Timancera.¡± (soldado 2) ¡°?Asombroso! El brillante de la espada grande ha matado a 20 de un solo golpe¡­ Y el que monta a glaron logr¨® ensartar a tres en su lanza, ?Se mueve muy r¨¢pido!¡± (Tracey) No me basta con las explicaciones que estaba dando, la curiosidad me estaba tragando, as¨ª que decid¨ª cancelar moment¨¢neamente la operaci¨®n de infiltrarme entre los soldados y mejor subir al techo de un edificio para presenciar el combate. Los elfos tenemos una mejor visi¨®n que las dem¨¢s razas (solo los kekats nos superan) as¨ª que podr¨¦ presenciar muy bien lo que ocurre. Cuando encontr¨¦ un punto perfecto desde donde admirar el combate, las puertas se abrieron y los soldados comenzaron a ordenarse¡­ ¡°??Es en serio?! ?Justo ahora?¡± (Lauzi) Quise patear el techo de la casa donde sub¨ª, pero mi enojo se desvaneci¨® en el momento que levant¨¦ la mirada y vi el combate entre los refuerzos y los monstruos. Cre¨ª que ser¨ªan m¨¢s las personas que iban a mandar, pero no cont¨¦ ni 50¡­ Quiz¨¢s algunos estaban escondidos en el fuerte que crearon con los carros y acorazados¡­ Pero si no estaban participando en el enfrentamiento, quiz¨¢s se deb¨ªa a que no eran luchadores. ?Por qu¨¦ mandar¨ªan gente que no sabe pelear? Tal duda solo apareci¨® en mi mente por un instante, no ten¨ªa intenciones de quebrarme la cabeza pensando¡­ No con semejante y asombroso espect¨¢culo desarroll¨¢ndose. Los goblins, que tanto problemas nos causaban, ca¨ªan f¨¢cilmente y en grandes n¨²meros en contra de los guerreros a los que superaban 100 a 1. No solo su trabajo en equipo era bueno, al nivel de mi padre y sus hombres (aunque me parec¨ªa que hab¨ªa cierta divisi¨®n, como si fueran dos equipos), sino que la fuerza individual de cada uno era inmensa. La mayor¨ªa eran mujeres, solo el sexo de algunos me fue desconocido, pero todos usaban armaduras de buena calidad¡­ Pero no parec¨ªa que las necesitaran mucho, ya que los goblins no los pod¨ªan ni tocar. Entre ellos estaba una persona vistiendo una armadura de un metal brillante como las monedas de plata¡­ Daba un poco de miedo pero al mismo tiempo se ve¨ªa genial. ¨¦l (o ella) pareci¨® darle ¨®rdenes a las personas que estaban entre los carros, y grande fue mi sorpresa cuando vi lo que ocurri¨®. ¡°?Que monstruos son esos? No son monstruos... Le obedecen.¡± (Lauzi) Dos criaturas, mezcla entre caballo y persona, salieron del fuerte de carros y rodearon a los goblins desde direcciones opuestas¡­ Otras dos m¨¢s salieron para asistir a la mujer que montaba el glaron¡­ Pero una ten¨ªa la mitad del cuerpo de un cierviro... Armadas con lanzas, una gran velocidad y unos excelentes reflejos, lograron concentrar a un gran n¨²mero de goblins en un solo punto¡­ Y acto seguido, la persona de la armadura brillante cort¨® a las pestes verdes con un solo blandir de su espada de hueso. Tripas, sangre, pedazos y grasa volaron por todas partes, ti?endo de rojo el pasto de la alrededores¡­ Pero el movimiento fue tan certero, tan diestro y bien ejecutado que ni una mancha cay¨® sobre esa persona y sus compa?eras. ¡°Nuestra ayuda va a ser innecesaria¡­¡± (Lauzi) Mir¨¦ de reojo a los escuadrones bien ordenados de soldados de Sulteto que marchaban hacia el campo de batalla, pero ya no me interesaban. *Grooooooaaaaaaaarrrrrrr* Un gran estruendo se hizo escuchar, fue como el que hab¨ªa escuchado anteriormente pero con mayor intensidad¡­ Casi me voy de espaldas cuando vi lo que produc¨ªa tal sonido. ¡°Tiene que ser un chiste¡­ Un¡­ ?dragon?¡± (Lauzi) Con decenas de los monstruos desconocidos que controlaban a los goblins encartados en su espalda, un drag¨®n sali¨® de entre los ¨¢rboles del bosque¡­ Era enorme, si ergu¨ªa su cuello podr¨ªa superar la altura de las copas... Quiz¨¢s ahora comenc¨¦ a alucinar¡­ Odio con fervor a esos extra?os monstruos que aparecieron de la nada y convirtieron la aldea, mi aldea, en un burdel donde satisfacer sus bajos instintos. El ver como el drag¨®n, una criatura de la cual mi padre me cont¨® numerosas historias desde que puedo recordar, sali¨® vistiendo los cad¨¢veres de mis repudiados enemigos como adornos debe ser una fantas¨ªa que estoy teniendo. Debo estar dormida, o inconsciente. Pinch¨¦ una de mis mejillas, el dolor que sent¨ª me hizo darme cuenta de que no estaba so?ando. El drag¨®n avanz¨® hasta la persona de armadura brillante y orgullosamente le mostr¨® el bot¨ªn de monstruos que hab¨ªa conseguido¡­ Ah, as¨ª que los acompa?a. Si, declaro que estos refuerzos que nos mandaron son invencibles. Capitulo 105 Cap¨ªtulo 105: Exigente, autoritaria y unilateral. La emboscada de los goblins fue brillante, ?Qui¨¦n se imaginar¨ªa que los monstruos eran capaces de desarrollar t¨¢cticas de combate? En ninguno de los libros que le¨ª, ni en las historias que me contaron de peque?o mencionaban que algo as¨ª pudiera ser posible. No est¨¢ solo el hecho de que se ocultaban en puntos estrat¨¦gicos alrededor del pueblo (Sulteto), sino que al contrario de los enfrentamientos que hemos librado durante los d¨ªas en los que entramos a esta zona, esta vez lucharon en formaciones simples de combate: Los goblins m¨¢s toscos estaban en el frente mientras que los m¨¢s peque?os nos lanzaban rocas desde la retaguardia. Los devar eran criaturas sorprendentes¡­ O al menos lo ser¨ªan y se ganar¨ªan mis respetos de no ser por la miseria y desesperaci¨®n que sembraban a su paso. El d¨ªa de ayer, cuando llegamos a Rimama y ayudamos a curar el brote de lunzo, decidimos ayudar en el exterminio de cualquier goblin o devar en las cercan¨ªas¡­ Tras buscar en los bosques por varias horas encontramos dos cosas: aldeas completamente destruidas, y un ¡®nido¡¯ donde juntaban a las personas que capturaban para copular con ellas. Hombres y mujeres por igual. Los devar no pueden embarazar ni embarazarse de especies que no pertenezcan a la suya¡­ Eso lo confirmamos ah¨ª mismo. Tienen la ventaja de que al ser hermafroditas no tienen problemas en encontrar un compa?ero para reproducirse, pero al igual que los goblins, tienen un gran libido y gustan de copular incluso con personas¡­ O m¨¢s bien, las prefieren a estas por encima de cualquier otra criatura. Los goblins son usados como sirvientes, tropas o comida¡­ Ser alimento es tambi¨¦n el destino de los ni?os que capturan, solo conservan a los adultos. Incluso si los devar act¨²an en base a sus instintos naturales¡­ Sus actos desataron nuestra ira. Aunque hab¨ªa algunos devar con embriones dentro de sus cuerpos, su exterminio fue tan brutal que no qued¨® rastro alguno de los monstruos. Hasta ahora solo tenemos el cuerpo que consigui¨® Arachne y ese ser¨¢ el ¨²nico¡­ Pero ahora que hab¨ªamos llegado a Sulteto, de donde al parecer surgi¨® la peste de devars, encontramos que son m¨¢s listos de lo que cre¨ªamos en un principio. ¡°Se acercan soldados¡­ Cerca de 80 hombres.¡± (To) ¡°Se tardaron demasiado, ya hemos acabado.¡± (Naku) Mientras rematabamos a los goblins heridos, To se acerc¨® para informarnos sobre tropas del pueblo que ven¨ªan hacia aqu¨ª. El reclamo de Naku estaba bien justificado ya que no los necesit¨¢bamos a estas alturas. ¡°Debieron haberse asombrado al ver el combate. No los culpo.¡± (Fortuna) ¡°Fortuna¡­ Regresa aqu¨ª, todav¨ªa es peligroso.¡± (Allan) ¡°No hay nada de que preocuparse, padre. Aruh y las chicas han terminado¡­ Ya no quedan goblins con vida¡­¡± (Fortuna) ¡°?Fortuna!¡± (Aruh) Como tratando de desmentir la declaraci¨®n de Fortuna, un goblin trato de levantarse cerca de donde estaba ella, pero le dispar¨® con la ballesta que ten¨ªa en sus manos¡­ La saeta acert¨® en la frente del monstruo, arrebat¨¢ndole lo que le quedaba de vida. Me hab¨ªa lanzado para salvarla, pero no fue necesario al final. ¡°Ahora si, ya no quedan m¨¢s.¡± (Fortuna) ¡°Me llev¨¦ un susto terrible¡­ No emit¨ªa ninguna presencia.¡± (Aruh) ¡°Lo siento, Aruh¡­ Fue muy torpe de mi parte salir sin tomar mayores precauciones¡± (Fortuna) ¡°?Para nada! ?Fue un tiro incre¨ªble! No ten¨ªa ni idea de que eras tan buena¡± (Allan) ¡°La ballesta que dise?¨® Aruh es muy buena y estable, adem¨¢s de que tanto Varetsi como Titanya me ayudan mucho en el entrenamiento.¡± (Fortuna)Reading on Amazon or a pirate site? This novel is from Royal Road. Support the author by reading it there. ¡°Es tambi¨¦n gracias a tu empe?o por aprender¡­ Pero espero que te hayas dado cuenta de que nunca hay que bajar la guardia en el campo de batalla.¡± (Naku) Fortuna asinti¨® con firmeza, gan¨¢ndose la aprobaci¨®n de Naku. ¡°Lo siento, nos alejamos m¨¢s de la cuenta. Los monstruos en el lado oeste han sido ya eliminados¡­ Barker fue a darle caza a los que pudieran estar en el bosque¡­¡± (Dob) Dob vino hacia donde est¨¢bamos d¨¢ndonos el reporte de su equipo (conformado por ¨¦l, las tres agentes, Barker, Kimue, Nimue y la mitad de los mercenarios). ¡°Justo a tiempo, te est¨¢bamos esperando¡­ Los guardias del pueblo han salido y vienen para ac¨¢, hay que recibirlos.¡± (Aruh) ¡°En ese caso deje que me encargue¡­¡± (Dob) ¡­ ¡°Entonces, ?Ustedes son los h¨¦roes de la regi¨®n? ?Son muy distintos a lo que nos imagin¨¢bamos!¡± (Faban) Cuando entablamos contacto con los guardias del pueblo (que resultaron ser soldados y no fuerzas de autodefensa) e intercambiamos informaci¨®n, as¨ª como presentarnos formalmente, uno de los dos sargentos dej¨® escapar un silbido y exclam¨® sorprendido. Pese a que la noticia sobre subyugaci¨®n de Ponzo?a se ha expandido por gran parte de Goldtree, la descripci¨®n sobre nosotros no ha sido exacta en lo m¨¢s m¨ªnimo. Lo m¨¢s com¨²n es que se cre¨ªa es que ¨¦ramos lizardones. ¡°Pese a que se nos llama ¡®h¨¦roes¡¯ solo hacemos lo que est¨¢ a nuestro alcance.¡± (Aruh) ¡°?Espere, se?or!... ?Es usted un Naga?¡± (soldado lizardon) Me hab¨ªa quitado el casco revelando mi cabello plateado, pero no fue sino hasta que un soldado de la raza lizardon dio un paso enfrente y pregunt¨® mi raza que todos comenzaron a darse cuenta. ¡°Si, yo y mi esposa Naku somos naga¡­¡± (Aruh) ¡°El motivo por el cual salieron de Tulser debe de conocerlo el alcalde del pueblo.¡± (Dob) Agregando informaci¨®n a la que ya hab¨ªa dado, Dob intervino como si estuviera tratando de pedir que tuviera m¨¢s cautela¡­ Algo raro, ya que no parec¨ªa mucho importarle que se supiera nuestra identidad. Quiz¨¢s tem¨ªa que hubiera Desertores de la Ruina en este pueblo. ¡°Eso hace m¨¢s cre¨ªble muchos de los rumores entonces¡­ En todo caso, permitan que los escoltemos hasta la seguridad de los muros. Aunque no es que la necesiten mucho por lo que pudimos apreciar.¡± (Faban) ¡°Asimismo queremos disculparnos por nuestra incompetencia. Quedamos estupefactos al verlos combatir que no pudimos reaccionar hasta ya muy tarde.¡± (oficial mago) El otro sargento, un hombre mayor con cabeza y barba afeitadas que se present¨® como Simon Edas, nos ofreci¨® una disculpa¡­ Despu¨¦s, su vista se pos¨® en los entes (particularmente Regis) as¨ª como en los carros que tra¨ªamos con nosotros. Tenemos las intenciones de ayudar suministrando algunos bienes¡­ Sin embargo no ser¨¢ gratis. Aunque bueno, tampoco vamos a desplumar a quienes nos necesiten. Vamos a usar el sistema de trueques para abastecer lo que el pueblo necesite y a recolectar lo que ellos tengan¡­ Sin embargo, hay algunos art¨ªculos que no podemos dar. La propuesta de esto fue discutida entre todos y aprobada como la mejor a seguir¡­ Es lo que hemos hecho en los pueblos que hemos visitado recientemente. Hasta ahora las poblaciones no han requerido de muchas provisiones¡­ Sin embargo, sospecho que en esta ocasi¨®n, el pueblo debe estar especialmente bajo en recursos. Y no me equivoqu¨¦. Durante recorrido hacia el pueblo, se nos inform¨® sobre algunos incidentes que hab¨ªan ocurrido durante estos d¨ªas¡­ Incluyendo la brecha por donde entraron los monstruos y c¨®mo saquearon almacenes y secuestraron personas¡­ Viendo nuestro equipamiento, se esperaba que tuvi¨¦ramos armas sobrantes con la misma calidad para darles¡­ En lugar de eso, me ofrec¨ª a construir algunas cuantas para protecci¨®n contra asedios. ¡°Eso es m¨¢s que suficiente¡­ Los llevaremos con el alcalde Mintflower y el teniente Melson para que pueda discutir mejor los t¨¦rminos del trueque.¡± (Faban) En cuanto llegamos al interior del pueblo, fuimos recibidos por una chica de raza elfo que estaba justo al otro lado de la puerta¡­ La joven de hermosos ojos dorados que hacian juego con su cabello, vest¨ªa una t¨²nica que la tapaba parte del rostro como si quisiera esconder su identidad (sin mucho ¨¦xito), y al mismo tiempo estaba parada en una pose que trataba de infundir respeto. ¡°Saludos, grandes guerreros¡­ Les agradezco que vinieran hasta aqu¨ª.¡± (Lauzi) ¡°Lo sentimos, ni el teniente pudo moverla de aqu¨ª.¡± (guardia) Un soldado se disculp¨® en cuanto los ojos de ambos sargentos comenzaron a ver en los alrededores en b¨²squeda de un culpable¡­ Era evidente que la joven no pertenec¨ªa a las fuerzas protectoras del pueblo. ¡°Soy Lauzi Ogine. He estado esperando su llegada para poder¡­¡± (Lauzi) El sargento Edas se dirigi¨® molesto hacia ella y trato de tomarla del hombro¡­ Pero su acci¨®n fue f¨¢cilmente evadida y la joven pas¨® de ¨¦l con un movimiento muy fluido y natural, casi como si solo hubiera caminado. ¡°Incre¨ªble¡­¡± (Mitena) Escuch¨¦ a Mitena admirar en voz baja. ¡°La chica es una guerrera natural con la lanza, de eso estoy segura.¡± (Mitena) ¡°Aun creo que puedo mejorar, pero muchas gracias por el halago. Significa mucho para mi viniendo de personas verdaderamente fuertes.¡± (Lauzi) ¡°Se?orita Lauzi¡­ Est¨¢ siendo impertinente con el joven Hydran. Le ruego que se vaya, nosotros nos encargaremos de¡­¡± (Faban) ¡°No, quiero ped¨ªrselo en persona¡­ ?Usted! El guerrero de armadura brillante¡­. Usted es el l¨ªder del grupo, ?verdad?¡± (Lauzi) Se iba a ganar otro rega?o, o m¨¢s bien, que se usar¨¢ la fuerza en su contra¡­ Pero detuve a los oficiales y di un par de pasos al frente para hablar con la joven Ogine. ¡°Si, me esfuerzo en serlo.¡± (Aruh) ¡°Mmm, eres bastante guapo¡­ Justo el tipo de hombre que a ella le gusta¡­¡± (Lauzi) Fue solo un instante, pero su expresi¨®n reflej¨® tristeza. ¡°Como sea¡­ Hay que partir cuanto antes si queremos salvarlos. La reuni¨®n con el alcalde y el teniente tendr¨¢ que esperar.¡± (Lauzi) Vaya, esta chica es muy impulsiva. Capitulo 106 Cap¨ªtulo 106: Teor¨ªa detr¨¢s de los devar. *Punto de vista en tercera persona* Aruh no accedi¨® a las demandas de la joven elfo, eran demasiado imprudentes. Esta negativa, viniendo de un guerrero a quien lleg¨® a admirar con s¨®lo verlo pelear por unos instantes, la hizo enfadar. ¡°?Por qu¨¦ no? ?Si no ha venido para salvarlos entonces¡­!¡± (Lauzi) En el breve instante en el que la sorpresa y el enojo nublaron sus excelentes reflejos, Simon (quien anteriormente hab¨ªa fallado) logr¨® someterla. ¡°?Espera! ?Su¨¦ltame! ??Acaso no ves que estoy haciendo algo importante?!¡± (Lauzi) ¡°?Mocosa impertinente! ?Muestra m¨¢s respeto ante los h¨¦roes de Goldtree!¡± (Simon) ¡°?Eh? ?Los h¨¦roes¡­?¡± (Lauzi) M¨¢s que sorpresa, la voz de Lauzi reflej¨® confusi¨®n¡­ Mientras Simon empez¨® a reprocharle su conducta altanera (y el hecho de que hab¨ªa tomado un uniforme militar sin permiso), la atenci¨®n de la joven elfo estaba centrada en Aruh¡­ Para despu¨¦s examinar a sus acompa?antes. Se dio cuenta desde antes que la mayor¨ªa del equipo eran chicas pero no sab¨ªa una parte de las personas eran mercenarios, y que haci¨¦ndolos a un lado, la diferencia num¨¦rica de los g¨¦neros ser¨ªa mayor¡­ Lo que s¨ª supo de inmediato fue que hab¨ªa un v¨ªnculo muy fuerte entre Aruh y las mujeres que estaban a su vista¡­ Entre las cuales estaba Naku, quien al percibir como Lauzi la examin¨® r¨¢pidamente, dej¨® escapar una ligera sed de sangre para probarle. Esta agresi¨®n caus¨® una reacci¨®n en Lauzi, pero no la que Naku esperaba. Solo bast¨® el primer minuto de conocerla para que se diera cuenta que era una chica osada y de voluntad fuerte, pero que al mismo tiempo era ingenua, precipitada y engre¨ªda¡­ Opini¨®n que tanto las dem¨¢s chicas como Aruh tambi¨¦n ten¨ªan de ella. Sin embargo, al ver los movimientos que Lauzi us¨® para evadir al sargento Simon y c¨®mo su mirada reaccion¨® alerta pero sin perder la calma ante la abrumadora aura que Naku era capaz de liberar (incluso de forma controlada) hicieron que esta viera el tremendo potencial de la elfo. Adem¨¢s, aunque su personalidad era un problema, con un poco de experiencia y la correcta gu¨ªa, podr¨ªa enderezarse para formar a una guerrera ejemplar. Y no solo eso¡­ Lauzi era muy hermosa, completamente del tipo de Naku. La sed de sangre que hab¨ªa emitido se transform¨® de un momento a otro en deseo mientras se la imaginaba desnuda y montando a Aruh. ¡°(Es virgen y no parece tener un amante¡­ No reaccion¨® al encanto natural de Aruh as¨ª que quiz¨¢s a¨²n no ha despertado a su sexualidad. Si la juzgo por su personalidad hasta ahora, dir¨ªa que ese deseo nunca se desarrollar¨¢ al estar controlado por un intenso esp¨ªritu de lucha, as¨ª que dudo que pueda convertirse en una concubina. Es una l¨¢stima, me gustar¨ªa saborearla y que pudiera unirsenos para hacer feliz a Aruh... A menos que¡­)¡± (Naku) Los pensamientos de Naku estaban siendo percibidos por Aruh y por Fortuna, pese a que esta se encontraba a varios metros de distancia conduciendo el carro de mercader. Aruh dej¨® escapar un leve suspiro. ¡°Ese torpe de Clos se equivoc¨®¡­ Dijo que eran lizardones.¡± (Lauzi) Ajena a la conversaci¨®n mental que comenzaron a tener Aruh y Naku, y tras dejar de percibir la sed de sangre de esta ¨²ltima, Lauzi hizo un comentario respecto a la informaci¨®n que hab¨ªa recibido en la aldea. ¡°Pero si son de verdad los h¨¦roes¡­ ?Entonces por qu¨¦ se niegan a mi petici¨®n?¡± (Lauzi) ¡°No me negu¨¦ a ayudar, solo a hacerlo de manera precipitada¡­ ?Podr¨ªa soltarla?¡± (Aruh) Perplejo e inconforme con la petici¨®n de Aruh, por un momento Simon pens¨® en negarse alegando que la joven elfo hab¨ªa cometido graves transgresiones y deb¨ªa ser reprendida¡­ Pero supo que hacer tal cosa no era una opci¨®n. No pod¨ªa desobedecer un pedido hecho por una de las personas mas importantes que hab¨ªa en todo Goldtree¡­ Alguien que con tan solo un pu?ado de personas (y extra?as criaturas) se hab¨ªa arriesgado a venir hasta Sulteto para salvarle de la peste de goblins y monstruos desconocidos. Por esa raz¨®n, obedeci¨® a Aruh y solt¨® a Lauzi. ¡°Gracias por soltarme.¡± (Lauzi) ¡°Agradece al se?or Aruh Hydran¡­¡± (Simon) ¡°Si¡± (Lauzi) El peque?o gesto que Lauzi tuvo para con Simon hizo que Aruh la tuviera en una luz m¨¢s positiva¡­ No era una engre¨ªda al parecer. ¡°Puedes contarme todos los detalles de lo que deseas en lo que te ayude mientras nos dirigimos con el alcalde¡­¡± (Aruh) ¡°No le molesta si tambi¨¦n los acompa?o a cazar, ?verdad?¡± (Melson) Las palabras de un regordete oficial de las fuerzas locales hicieron que todos los soldados hicieran el saludo militar de Eralgia¡­ El teniente Melson se acerc¨® con paso tranquilo y una sonrisa bonachona en el rostro. ¡°La se?orita es muy apresurada pero no es una mala persona como podr¨¢ darse cuenta, ademas, ella es la sobreviviente de una de las aldeas cercanas y nos alert¨® a tiempo de la amenaza¡­Por cierto, mucho gusto. Soy el l¨ªder de las tropas asignadas a la defensa de Sulteto, Teniente Ron Melson.¡± (Melson) Aruh respondi¨® al saludo de manos que Melson le ofreci¨®. ¡°Es un placer, teniente Melson. Yo soy Aruh Hydran, no soy parte de las fuerzas del reino pero tengo la misi¨®n de ayudar en todo lo que pueda hasta que se junte una expedici¨®n de subyugaci¨®n para erradicar a todos los monstruos que azotan la zona¡­ Tambi¨¦n quiero presentarle a Dob, ¨¦l nos auxilia.¡± (Aruh) Siendo llamado por Aruh, Dob se acerc¨® e hizo un breve saludo militar, en cuanto lo vio, Melson supo de inmediato que era un agente del rey y le dirigi¨® un saludo con respeto. Dejando a ambos hombres de carrera militar el uno con el otro, Aruh volvi¨® a centrar su atenci¨®n en Lauzi.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. Las palabras del teniente sobre ella picaron su atencion¡­ ¡°Hablemos entonces, cu¨¦nteme todo lo que sabe. No deje escapar ning¨²n detalle, por favor.¡± (Aruh) La voz de Aruh era amable y fuerte al mismo tiempo¡­ Lauzi lo mir¨® a sus ojos y vio un genuino deseo por ayudarla, lo cual la hizo confiar un poco m¨¢s en ¨¦l. ¡°Claro, pero antes me gustar¨ªa reiterar que pienso ir a la aldea con ustedes.¡± (Lauzi) ¡­ Luego de que Lauzi le explicara con lujo de detalles todo lo que ella sab¨ªa, sobre su familia, amigos, y el resto de los aldeanos. Fue momento de ir con el alcalde, pero deb¨ªan ser breves. Desde hace muchos d¨ªas que los aldeanos se encontraban a merced de los devar¡­ Sus mentes seguramente debieron romperse ya, al menos las de varios de ellos. Aruh record¨® los nidos que ya hab¨ªa destruido y el estado mental de las v¨ªctimas al ser encontradas... Muchas de los cuales no ten¨ªan ni un d¨ªa de ser capturadas. Pero ¨¦l sinti¨® que resignarse no era una opci¨®n, mucho menos al ver la mirada fiera de Lauzi¡­ Si la gente de ese entorno pudo criar a una chica con unos ojos como los de ella, deben ser personas muy fuertes. Exist¨ªa la esperanza de rescatarlos y que pudieran recuperarse. ¡°Un campamento en medio del bosque¡­ Sin duda debe estar relacionado con los devar. Pero tambi¨¦n levanta muchas interrogantes, me gustar¨ªa investigar ese lugar.¡± (Aruh) ¡°No, las personas fueron devoradas por los goblins, cuya poblaci¨®n estaba aumentando. Ellos no pudieron ser los responsables.¡± (Lauzi) ¡°Es cierto, vimos como estos monstruos controlan a los goblins¡­¡± (alcalde) Durante la conversaci¨®n, la teor¨ªa de Aruh fue refutada tanto por Lauzi como por el mismo alcalde. Si bien, incluso cuando Aruh ten¨ªa mucha informaci¨®n sobre monstruos, no ten¨ªa una certeza al 100% de que de verdad las criaturas a las que se enfrentaban eran devars. Sin embargo¡­ ¡°He estado haciendo un reporte de impacto ambiental sobre estos monstruos, as¨ª como un estudio cronol¨®gico de los ¨²ltimos 150 a?os gracias a los testimonios de varias personas¡­ Puedo decir con certeza que no son monstruos locales o de los alrededores de la regi¨®n¡­ Sus h¨¢bitos, anatom¨ªa y habilidades tambi¨¦n coinciden mucho con los reportes de monstruos del centro-norte de Igy conocidos como devar. S¨¦ que puede sonar como meras especulaciones pero tengo otras pruebas que respaldan esta teor¨ªa¡­¡± (Aruh) El lado cient¨ªfico de Aruh sali¨® a flote, y con emoci¨®n, empez¨® a detallar los rasgos f¨ªsicos y evolutivos simples de los monstruos y c¨®mo sus cuerpos estaban muy bien adaptados a climas secos y de una alta competencia por la supervivencia. Mucho de su razonamiento ten¨ªa sus ra¨ªces en el conocimiento de la Tierra, pero este no pod¨ªa aplicarse en su totalidad a Maltras por lo que el resto de su forma de evaluar a los monstruos estaba influenciado por su experiencia como cazador en Tulser. Junto con la descripci¨®n altamente detallada de los monstruos, hizo un an¨¢lisis sobre la participaci¨®n e identidad de las personas cuyo campamento fue encontrado, as¨ª como una teor¨ªa sobre lo que ocurri¨® con ellos. ¡°...y as¨ª, la explosi¨®n de natalidad de los goblins fue un factor independiente de los devar.¡± (Aruh) Solo unas cuantas personas de las que estaban presentes en la habitaci¨®n del alcalde pudieron seguirle el ritmo a Aruh, pese a que este trat¨® de hacer su explicaci¨®n lo m¨¢s f¨¢cil de entender. ¡°Brillante, no era menos de esperar del afamado h¨¦roe de Jimama¡­ Entonces los devar entraron en contacto con los goblins cuando los transportistas fueron asesinados por estos ¨²ltimos. Tiene mucho sentido. Joven Aruh Hydran, su reporte bien podr¨ªa ser agregado a la biblioteca de la Academia en la capital del reino.¡± (Melson) Pese a que Naku se hab¨ªa perdido a la mitad de la explicaci¨®n de Aruh, estaba completamente segura que dijera lo que dijera, estaba en lo correcto, y se sinti¨® orgullosa de ¨¦l¡­ As¨ª que asinti¨® sonriente a la declaraci¨®n del teniente Melson de que el reporte de Aruh era una obra valiosa. ¡°Entonces, lo que quiso decir es que los monstruos no son de la regi¨®n y las personas los estaban transportando a trav¨¦s de Eralgia, ?verdad?¡± (alcalde) ¡°Precisamente. Adem¨¢s, no son los primeros seres que encuentro en un lugar al que no pertenecen.¡± (Aruh) Arachne y Barker vinieron a su mente. ¡°Pudiste haberlo simplificado de esa manera, no era necesario hablar hasta hacer que nos doliera la cabeza¡­ Y de todos modos, ?De que nos sirve saber de donde se originaron los monstruos? Lo importante ahora es conocer c¨®mo destruirlos.¡± (Lauzi) ¡°Muy simple, jovencita¡­¡± (Megan) La actitud de Lauzi era molesta para varios, no as¨ª para Megan (tambi¨¦n presente en la reuni¨®n), al igual que con Naku, la joven elfo tambi¨¦n era su tipo: buen cuerpo, rostro fino y hermoso, una mirada fuerte que despierta bajos instintos¡­ Incluso su personalidad era adorable. Un segundo escalofr¨ªo recorri¨® el cuerpo de Lauzi. No se sent¨ªa desagradable, pero igual era inc¨®modo. ¡°(Tambi¨¦n Megan¡­ Est¨¢n asustando a la pobre. Tendr¨¦ que reprenderlas)¡± (Aruh) Aruh suspir¨® para sus adentros, sab¨ªa que sus chicas no ten¨ªan malas intenciones y que eran sensibles a la angustia que Lauzi sent¨ªa en esos momentos¡­ Pero sus deseos carnales de ambas eran muy fuertes, y ¨¦l no quer¨ªa que llegara el punto en el las consumiera. ¡°Si hubo intervenci¨®n de personas, significa que hubo un motivo para el que estos monstruos fueran transportados¡­ El joven Aruh ya mencion¨® que son peligrosos. En un buen escenario, posiblemente fueron solicitados por un coleccionista de monstruos; pero tambien hay otra posible raz¨®n, y la que a mi parecer es la correcta: que todo este desastre¡­ fuera la meta.¡± (Megan) ¡°?Insin¨²a que se trata de un ataque?¡± (alcalde) La respuesta de Megan fue solo asentir con la cabeza. El alcalde y los oficiales, as¨ª como Dob, se quedaron en silencio. Reflexionaron con temor ante la idea de Megan y llegaron a la conclusi¨®n de que teniendo en cuenta la informaci¨®n que Aruh hab¨ªa expuesto¡­ Ella ten¨ªa raz¨®n. ¡°Por si hay alguien que todav¨ªa tiene dudas, yo concuerdo con la idea de Megan¡­ Tambi¨¦n quiero agregar que es probable que esta regi¨®n no fuera el objetivo.¡± (Aruh) Dob dio un paso al frente cuando Aruh confirm¨® la teor¨ªa. ¡°Con la autoridad del rey de Eralgia, solicito el uso inmediato de todas las palomas mensajeras propiedad de las defensas de este pueblo.¡± (Dob) ¡°Desgraciadamente¡­ Ya no quedan.¡± (Melson) ¡°?C¨®mo?¡± (Dob) ¡°Las hemos mandado a todas con mensajes de auxilio y hasta ahora no ha regresado ninguna ni han llegado otras con respuestas¡­ Hace dos d¨ªas mandamos a la ¨²ltima.¡± (alcalde) ¡°?Maldita sea! ?Necesito enviar un comunicado urgente! Incluso si es solo un escenario probable, existe un gran riesgo de que se trate de un ataque de un pa¨ªs extranjero¡­ Y yo dir¨ªa que se trata de Rasder.¡± (Dob) La atm¨®sfera se hubiera puesto turbia por el nerviosismo que despert¨® la declaraci¨®n de Dob, pero Aruh hizo una propuesta para tranquilizar a todos los presentes. ¡°Podemos mandar el mensaje con Regis.¡± (Aruh) ¡°?Regis? ?El Regis del que creo que est¨¢ hablando?¡± (Dob) ¡°Si conoces a alguien mas dile que lo felicito por su nombre.¡± (Aruh) Mientras Dob qued¨® confundido por la broma, Aruh aprovech¨® para continuar con su oferta. ¡°No es tan r¨¢pido y quiz¨¢s solo pueda ir a algunas de las ¨²ltimas localidades por las que hemos pasado, pero ser¨¢ m¨¢s que suficiente para llevar la noticia.¡± (Aruh) Dado que Rah a¨²n no estaba en condiciones de cumplir su trabajo como mensajero, la ¨²nica opci¨®n era mandar a Regis¡­ Esto disminuir¨ªa la fuerza del grupo, pero solo ser¨ªa por un breve periodo de tiempo y podr¨ªan apa?¨¢rselas hasta entonces. ¡°Muchas gracias. Como lo ha dicho, es m¨¢s que suficiente¡­ Ir¨¦ a escribir un reporte ahora mismo.¡± (Dob) Y presuroso, el agente dej¨® la habitaci¨®n. ¡°Carajo, jam¨¢s sospech¨¦ que todo esto fuera culpa del maldito imperio del Este¡­ ?M¨¢s raz¨®n para deshacernos de estos monstruos!¡± (alcalde) ¡°Prepararemos a las tropas para asistir en el¡­¡± (Melson) ¡°?Un momento!¡± (Lauzi) Los ojos de todas las personas en la habitaci¨®n se centraron en la joven e iracunda elfo¡­ Interrumpir a un oficial era una ofensa grave, incluso si no se pertenec¨ªa al ej¨¦rcito, pero Aruh les dirigi¨® una mirada al alcalde y a Melson, pidi¨¦ndoles que la dejaran hablar. ¡°?Los devar y los goblins son una fuerza de temer! Ustedes pelearon muy bien contra los ¨²ltimos pero los primeros fueron exterminados por el gran drag¨®n¡­ ?No lo env¨ªe a ning¨²n lado! ?Necesitaremos su fuerza!¡± (Lauzi) Incluso si no era una lizardon, debido a las historias y leyendas que su padre contaba sobre los dragones, repetidas hasta el fastidio, Lauzi sent¨ªa respeto por las nobles criaturas¡­ En respuesta a la petici¨®n de Lauzi, Aruh mir¨® a Naku y de nuevo mir¨® a la elfo. ¡°Podemos encargarnos de los monstruos de esta zona y salvar a todas las personas extraviadas incluso sin la ayuda de Regis¡­ De hecho, he llegado a pensar que permitirle combatir es usar demasiada fuerza. Le prometo que los exterminaremos a todos y encontraremos el lugar donde tienen a las personas que mantienen cautivas.¡± (Aruh) En sus adentros, Aruh se sinti¨® culpable por no prometerle expl¨ªcitamente que salvar¨ªa a los seres queridos de Lauzi¡­ Pero hacerlo ser¨ªa irresponsable. ¡°Adem¨¢s, todav¨ªa tenemos la ayuda de otros excelentes cazadores¡­ Se quedar¨¢ con la boca abierta cuando los vea en acci¨®n.¡±(Aruh) Capitulo 107 Cap¨ªtulo 107: Buscando y conversando en el bosque. *Punto de vista en tercera persona* Un grupo de devar era muy diferente a uno de goblins; esto se deb¨ªa a que, al contrario de los monstruos verdosos, no exist¨ªa un l¨ªder que controlara a los dem¨¢s. No necesitaban a alguien que los dirigiera, pero de todas maneras trabajaban muy bien en equipo, casi como si compartieran una misma mente. Este rasgo es lo que les permit¨ªa sobrevivir en su h¨¢bitat natural, esto y su habilidad para controlar monstruos m¨¢s d¨¦biles¡­ Siendo los que ten¨ªan rasgos humanoides, sus favoritos. Dicho favoritismo nac¨ªa de su otro rasgo distintivo: su libido. Solo los valientes (y los idiotas) se adentraban en Kasshu, por lo que muy rara vez pod¨ªan poner sus garras sobre ejemplares tan satisfactorios como lo eran las personas. La raza no era tan importante, disfrutaban violando tanto a un humano como a un elfo oscuro. Los devar son las criaturas que m¨¢s desapariciones de aventureros han provocado en los alrededores de la mazmorra¡­ Y pese a esto, no son muy conocidos. Sin embargo, cierto d¨ªa¡­ En un amanecer como cualquier otro, un grupo de personas entr¨® en las ruinas y extrajeron un grupo de cr¨ªas de devar. Fue un equipo numeroso, pero solo salieron tres. ¡°Tenemos los monstruos que faltaban¡­ Ahora solo resta pasarlos por Eralgia hasta el punto acordado¡± (??) El plan fue un fracaso, incluso con la suerte que los tres tuvieron de escapar de Kasshu y conseguir ayuda para transportar los huevos y crias hasta Pormocl, todos murieron, v¨ªctimas de meros goblins. ¡­ Nido tras nido fue quemado. Los prisioneros liberados y los monstruos asesinados. A los soldados de Sulteto les pareci¨® irreal lo dif¨ªcil que hab¨ªa sido todo antes de la llegada de Aruh y su equipo, ahora todo era tan f¨¢cil y exterminar goblins y devar no era m¨¢s peligroso que matar ratones.. ¡°?Haaaaa!¡± (Lauzi) Una veloz r¨¢faga plateada destroz¨® a los goblins que se encontraban a su paso. Se trataba de Lauzi, quien ahora se encontraba usando una bella lanza y una armadura simple pero de gran calidad¡­ Ambas eran obras de Aruh y de Schelt, construidas durante un tiempo libre. Su calidad y dise?o eran inferiores al resto que los dos armeros hicieron para las chicas y el resto del grupo, se podr¨ªa decir que eran modelos seriales, pero eran muy superiores a lo que la joven elfo sol¨ªa usar¡­ Incluso de las armas que recibi¨® tras unirse a las defensas de Sulteto. La punta de la lanza era de Eruse con un n¨²cleo de plomo con una forma c¨®nica, perfecta para perforar. Gracias a su cuerpo hecho de fresno furioso, era ligera pero estable y manejable¡­ Un arma por la que un mercenario trabajar¨ªa por a?os para poder comprar. ¡°?Fant¨¢stico! ?En mi vida hab¨ªa sostenido una lanza como esta!¡± (Lauzi) La mirada de Lauzi busc¨® por todo el campo de batalla en busca de Aruh o de Schelt, los fabricantes de tan incre¨ªble arma. Encontr¨® a Schelt, y esta sinti¨® la mirada que le dirig¨ªan, su ojo se encontr¨® brevemente con los de Lauzi y se limit¨® a asentir cuando esta le mand¨® un gesto de aprobaci¨®n. ¡°?No te distraigas!¡± (Varetsi) Una flecha acab¨® con la vida de un goblin que se acercaba sigilosamente desde la retaguardia de Lauzi. ¡°Gracias por la ayuda.¡± (Lauzi) ¡°?De nada! Ahora conc¨¦ntrate o saldr¨¢s lastimada¡­ ?Estamos en medio de un combate!¡± (Varetsi) Pese a ser de la misma raza y tener edades muy cercanas, Varetsi era muy estricta con Lauzi¡­ Lo fue desde que salieron del pueblo para comenzar con la operaci¨®n de rescate, solo le hablaba por medio de reclamos. Varetsi estaba muy enamorada de Aruh. Ya so?aba con los d¨ªas en los que tendr¨ªa a sus beb¨¦s¡­ Formando una gran familia junto con el resto de las chicas y los ni?os que ellas tambi¨¦n tuvieran de ¨¦l. Es por eso que la actitud altanera e irrespetuosa de una joven de su misma raza hacia su amado la pon¨ªa de mal humor¡­ Si terminara por unirse al harem de Aruh la podr¨ªa perdonar, pero viendo lo apegada que era a su hogar y seres queridos, era un escenario poco probable. ¡°Como ordene, jefa.¡± (Lauzi) Por otra parte, el estado de humor en el que se encontraba Varetsi le hac¨ªa recordar a Lauzi el lado que no le gustaba de sus padres¡­ Volvi¨¦ndola un poco rebelde. Pero incluso con esta actitud, obedeci¨® la orden y se puso a combatir en serio. ¡­ De Sulteto salieron Aruh, la mayor¨ªa de las chicas (Agatha, Lempo, Fortuna, Elin, Kristera y Megan fueron las ¨²nicas que no), Dob, Eugene, los entes, la mitad de los mercenarios, Lauzi y una gran parte de los guardias. El resto se qued¨® en la seguridad del pueblo para defenderlo por si continuaban los ataques. Durante todo un d¨ªa entero, esta fuerza de subyugaci¨®n estuvo limpiando los bosques y caminos de todo devar o goblin que se encontraran, sin embargo, el trabajo era tardado pese al gran n¨²mero de participantes¡­ Sobretodo para transportar a las v¨ªctimas al pueblo, y a medida que pasaba el tiempo, Lauzi se pon¨ªa cada vez m¨¢s impaciente, pues no hab¨ªan logrado avanzar hasta su aldea.Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author''s consent. Report any sightings. Esa noche, tuvieron que acampar en medio de los bosques para no gastar m¨¢s tiempo en regresar... Adem¨¢s, algo que llam¨® mucho la atenci¨®n, no solo de Aruh y Naku sino de todos los integrantes del grupo de subyugaci¨®n, es que los goblins hab¨ªan empezado a usar armas. ¡°?Estar¨¢n saliendo del control de los devar ahora que hemos matado a un gran n¨²mero de estos?¡± (Faban) ¡°Ojal¨¢, nosotros hemos matado a muchos desde antes de llegar a Sulteto y nunca los vimos usar armas de ning¨²n tipo¡­ Bueno, algunas veces usaron piedras.¡± (jefa de los mercenarios) ¡°El peligro aumenta mucho solo con eso¡­ Es admirable que contin¨²en ayud¨¢ndonos en esta misi¨®n cuando la ¨²nica que tienen es la de cuidar del se?or comerciante. Hasta me olvido que son mercenarios y no parte del grupo de h¨¦roes.¡± (Simon) ¡°Los mercenarios podemos llegar a ser h¨¦roes con el est¨ªmulo adecuado¡­¡± (jefa de los mercenarios) La jefa de los mercenarios bebi¨® un sorbo de la botella de vino que ten¨ªa en sus manos. Ella y los dos sargentos se hallaban sentados alrededor de una fogata en medio del campamento, mientras algunos de los subordinados de ambos equipos vigilaban los alrededores. Arachne, Barker y Quetzal tambi¨¦n estaban montando guardia, as¨ª como To y Eugene¡­ Hab¨ªa suficiente seguridad como para que Aruh y sus chicas se entregaran despreocupadamente al deseo y al amor. Desgraciadamente, con tantas miradas vigilantes, Medea, Hasos y las tres cent¨¢urides no pudieron unirse¡­ Y fue dif¨ªcil para Aruh poder escabullirse para hacerlo con ellas tambi¨¦n (dif¨ªcil pero no imposible). Sin embargo, no solo ellos tuvieron ¡®acci¨®n¡¯ esa noche¡­ Los mercenarios y guardias que descansaban tambi¨¦n lo hicieron para relajarse y/o divertirse. Hombres y mujeres buscaron una pareja ideal con quien pasar la noche¡­ Aunque de entre todos, hab¨ªa una persona que no estaba interesada en esta b¨²squeda de placer: Lauzi. No estaba desfamiliarizada con el sexo. Desde su trabajo con animales hasta sorprender a una que otra pareja de amantes incautos que hac¨ªan el amor al aire libre, ella hab¨ªa presenciado muchas escenas sexuales¡­ Y no era como si tampoco estuviera en contra de hacerlo, solo que eso no estaba en la lista de sus mayores prioridades en la vida. Esa noche en medio del bosque, mientras el resto de las personas estaban teniendo relaciones, ella rechaz¨® con indignaci¨®n los avances de hombres (y algunas mujeres). En esos momentos ten¨ªa otros objetivos, otros deseos que ocupaban su mente¡­ Y adem¨¢s, desde que los devar atacaron su aldea, su visi¨®n sobre el sexo se volvi¨® negativa. Lo que antes era una idea a considerar en su vida, ahora era algo que le causaba un mal sabor de boca¡­ Para alejarse del ambiente er¨®tico que cubr¨ªa el campamento, se adentr¨® un poco en el bosque. ¡°Quiz¨¢s deba ir con el grupo de h¨¦roes y hablar con el l¨ªder para que disminuya las horas de descanso¡­ Tengo su promesa, pero con el tiempo que gastamos podr¨ªa ser aprovechado para redoblar esfuerzos. Bien, ya pasaron tres horas desde que ¨¦l y las mujeres se metieron en la tienda, no habr¨¢ problema si voy aho-¡± (Lauzi) Tras planear su pr¨®xima acci¨®n y tratar de regresar al campamento, sinti¨® como algo la tom¨® de los tobillos y la jal¨® con fuerza¡­ Lo siguiente de lo que se dio cuenta es que estaba suspendida de cabeza en medio del aire¡­ Intent¨® gritar pero algo cubr¨ªa su boca, trat¨® de luchar pero el movimiento de sus manos y piernas le fue arrebatado. ¡°?Hgghmm? ?Kuguuu! ?Mfff!¡± (Lauzi) Una silueta se mov¨ªa en las sombras y se le acerc¨®¡­ Estaba oscuro y no pod¨ªa distinguirla bien pese a sus magn¨ªficos ojos de elfo, adaptados para ser inigualables en la espesura y poca luz de los bosques. Pero gracias a que la luna se escap¨® de las peque?as nubes que la hab¨ªa cubierto, la identidad de su captor le fue revelada. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°?Tfff?¡± (Lauzi) De inmediato, Lauzi la identific¨®. Era una de las criaturas que acompa?aba al h¨¦roe, a Aruh: Arachne. Pese a su aterradora apariencia, parec¨ªa totalmente fiel a las ¨®rdenes de una persona y no daba indicios de ser una criatura peligrosa, raz¨®n por la cual, Lauzi se relaj¨® un poco¡­ Pero pasaron los minutos y Arachne no la bajaba, hasta que¡­ ¡°Buen trabajo, Arachne. Ya la puedes bajar.¡± (Aruh) Aruh sali¨® de entre los ¨¢rboles y dio la orden de liberarla. Lo que cubr¨ªa la boca de Lauzi desapareci¨® mientras su cuerpo era bajado lentamente y con cuidado al suelo. ¡°?Que haces en medio del bosque?¡± (Lauzi) ¡°Puedo preguntarle lo mismo, no es seguro que andes a solas con los goblins y los devar acechando.¡± (Aruh) Antes de que terminara de descender, Aruh le ayud¨® y la carg¨® en sus brazos¡­ En ese momento, Lauzi pudo percibir su aroma. Ol¨ªa a sexo, a mucho sexo. Una mezcla de sudor propio y de varias mujeres, junto a m¨¢s fluidos. Estaba totalmente impregnado en ese aroma¡­ Sin embargo, ella descart¨® esa posibilidad. ¡°Quer¨ªa alejarme un poco del ambiente irresponsable del campamento. En esta crisis, esas personas est¨¢n holgazaneando y teniendo sexo sin preocupaci¨®n.¡± (Lauzi) Aruh dej¨® escapar un ligero suspiro mientras dejaba a la joven elfo de pie en el suelo. ¡°No los culpes ni los juzgues¡­ Los soldados y los mercenarios tienen vidas muy peligrosas...¡± (Aruh) ¡°Quiz¨¢s, pero no es tanto el hecho de que busquen pasarla bien entreg¨¢ndose a deseos pervertidos¡­ Sino porque mientras est¨¢n haci¨¦ndolo, desperdiciamos valioso tiempo para continuar buscando.¡± (Lauzi) ¡°...Le promet¨ª que la ayudar¨ªa, pero movernos en la noche es peligroso¡­ Regis llegar¨¢ en la ma?ana y con su ayuda se redoblar¨¢ el alcance de la b¨²squeda.¡± (Aruh) A¨²n con su capacidad de vuelo y el hecho de que el lugar a donde deb¨ªa llevar la carta no estaba muy lejos, m¨ªnimo se iba a tardar un d¨ªa en ir y regresar. Eso contempl¨® Aruh. ¡°?No puede entonces s¨®lo usted y su grupo ir a buscar y salvar a mis padres y amigos? Escuch¨¦ mucho de mi padre sobre los naga, sobre sus grandes destrezas y su esp¨ªritu bondadoso¡­ Y aunque admiro que haya salido a entrenar en medio del bosque, sigue siendo tiempo que no se aprovecha.¡± (Lauzi) ¡°Eres muy honesta con lo que dices, je, je. Te pareces un poco a Fion en ese aspecto¡± (Aruh) Una sonrisa nerviosa se dibuj¨® en el rostro de Aruh. En respuesta al comentario, Lauzi solo asinti¨®. ¡°Acepto tu acusaci¨®n, sin embargo¡­ Se consciente de ellos.¡± (Aruh) Aruh apunt¨® con su ment¨®n a un peque?o espacio apartado del resto del campamento. Ah¨ª se encontraba el m¨¢s reciente grupo de v¨ªctimas que hab¨ªan salvado de los devar. El grupo de Aruh se hallaba auxiliandoles y protegiendoles¡­ las chicas fueron tomando turnos para pasar tiempo con Aruh, no todas al mismo tiempo, algo de lo que nadie se percat¨®, ni siquiera Lauzi. ¡°Existen muchas v¨ªctimas de las que debemos cuidar¡­ Ya es muy noche como para mandarlos al pueblo a¨²n con una fuerte escolta.¡± (Aruh) Aunque le dol¨ªa que no eran las personas que deseaba salvar¡­ Lauzi acept¨® el razonamiento de Aruh. ¡°Regresa al campamento y descansa, ma?ana comenzaremos la b¨²squeda desde temprano.¡± (Aruh) ¡°Bien, quiz¨¢s dormida pase m¨¢s r¨¢pido el tiempo¡­ Por cierto, trata de tomar una ducha, s¨¦ que estuviste haciendolo hace ya un rato con sus mujeres pero todav¨ªa hueles mucho a ello, como si todav¨ªa continuaras, como si estuvieras teniendo sexo a la intemperie en medio del bosque, en la noche, con tantas personas cerca. Y aunque lo creer¨ªa viniendo de los soldados, mercenarios y hasta los aldeanos, no as¨ª de los h¨¦roes¡­ Cualquier otra persona tomar¨ªa otras conclusiones, as¨ª que ten cuidado.¡± (Lauzi) ¡°....................... Si, muchas gracias por tu consejo.¡± (Aruh) Lauzi asinti¨® satisfecha y se dio la vuelta para dirigirse de regreso al campamento¡­ Hecho que aprovech¨® Aruh para mirar de reojo a la oscuridad del bosque, donde vio a la silueta desnuda de Medea con mirada expectante, como si le estuviera pidiendo que volviera con ella para continuar lo que estaban haciendo. ¡°(Soy un fracaso como h¨¦roe, ?eh?)¡± (Aruh) Sin darle mucha importancia a esa cr¨ªtica interna, Aruh decidi¨® ir de regreso a donde estaban Medea, Hasos y sus tres chicas cent¨¢urides¡­ Cuando de pronto, lo sinti¨®. Su extra percepci¨®n capt¨® las presencias de muchos monstruos acerc¨¢ndose¡­ Iba a tener que cancelar sus planes. ¡°(Esto es malo, no solo son muchos sino que tengo un mal presentimiento esta vez)¡± (Aruh) Capitulo 108 Cap¨ªtulo 108: Guerra contra los monstruos invasores. 100¡­ 300¡­ 750¡­ Perd¨ª la cuenta del n¨²mero de monstruos que aparecieron dentro del rango de mi extra percepci¨®n¡­ Pero deben de oscilar entre unos 1800 y 2000. Pero lo m¨¢s preocupante no fue el n¨²mero en s¨ª, sino del tipo de criaturas que eran. En el caso de las personas, mi habilidad tiene muchas restricciones para identificar a los individuos, pero puedo saber a qu¨¦ raza pertenecen¡­ Lo mismo ocurre en el caso de los monstruos, puedo reconocer su especie. Incluso puedo diferenciar a un monstruo normal, o a su mismo tipo pero con una variaci¨®n. Y lo que sent¨ªa ahora no me puso de buen humor. Eran hobgoblin los que se aproximaban. No uno, ni dos o tres¡­ Ni siquiera nueve que es el n¨²mero m¨¢s alto del que he o¨ªdo hablar que hubieran sido vistos juntos al mismo tiempo. ?C¨®mo fue que llegaron a esos n¨²meros? Eso no importa¡­ Hay que prepararnos para el combate cuanto antes. En total, contando a los mercenarios y a los soldados¡­ No lleg¨¢bamos ni a la d¨¦cima parte del n¨²mero de monstruos que se aproximaban. ¡°?Se?orita Ogine! ?De la alerta de enemigos!¡± (Aruh) La se?orita Lauzi Ogine, quien apenas comenzaba a alejarse para regresar al campamento (luego de casi pillarme teniendo sexo con mis chicas), volte¨® a verme con un gesto de sorpresa. ¡°?Se acerca un gran n¨²mero de monstruos!¡± (Aruh) Su confusi¨®n no dur¨® mucho, y con una sonrisa mezclada con instinto asesino, asinti¨® y corri¨® hacia el campamento. ¡°Arachne, avisa a las chicas y a los dem¨¢s¡­¡± (Aruh) Con la velocidad que la caracterizaba, Arachne fue a cumplir mi orden¡­ Me sent¨ª contento por lo confiable que era. Finalmente, cuando volte¨¦ a ver a donde hab¨ªa visto a Medea, ella ya no estaba¡­ Sent¨ª su presencia regresando con Hasos, Nana, Calse e Iveris. Se adelant¨® y fue a decirles que se prepararan. ¡­ Nuestras fuerzas no estaban todav¨ªa listas en su totalidad. Incluso con los ¨¢rboles como obst¨¢culo, unos 1000 metros (950 para ser m¨¢s precisos) no eran una gran distancia para darnos el tiempo de estar completamente preparados¡­ O al menos en el caso de aquellos fuera de nuestro grupo. Sinti¨¦ndose tranquilos, hombres y mujeres del ej¨¦rcito, as¨ª como los mercenarios del se?or Allan, decidieron disfrutar la noche. Es por eso que no todos estaban disponibles¡­ Solo la mitad ya estaban armados, con las armaduras puestas y en fila. ¡°Ah¨ª vienen¡­ Los veo¡­ ??Hobgoblins?!¡± (soldado 1) Un vig¨ªa kekat exclam¨® con sorpresa y miedo al ver al oc¨¦ano de sombras y ojos brillantes asomandose de entre los arboles. Y tales palabras s¨®lo sirvieron para aumentar el miedo en los soldados. Yo me encontraba al lado de uno de los dos sargentos del teniente Melson: Un mago de nombre Simon. El resto de mi equipo (incluyendo a mis amores) estaban protegiendo el campamento donde estaban las v¨ªctimas que rescatamos, en el lado opuesto de donde ven¨ªan los hobgoblins. ¡°?No teman! ?Hobgoblins o meros goblins no son una amenaza para nosotros y los h¨¦roes de Goldtree!¡± (Melson) Mir¨¦ al teniente Melson, quien estaba dirigiendo a otro grupo de soldados junto a su otro sargento¡­ No muy lejos de ¨¦l se encontraba la jefa de los mercenarios junto a la mayor¨ªa de sus subordinados. ¡°Pero ellos est¨¢n¡­ ?Waah! ?Ya est¨¢n aqu¨ª!¡± (soldado 2) Uno de los soldados iba a decir algo justo cuando los hobgoblin salieron de la espesura. No se diferenciaban mucho de los goblin normales, salvo por su gran estatura y musculatura¡­ Adem¨¢s de un olor m¨¢s fuerte. Todos ten¨ªan la mirada desenfocada como los goblins con los que nos hab¨ªamos topado hasta ahora y estaban armados con armas primitivas de madera con que parec¨ªa ser s¨ªlex. ¡°?Gooooooooo!¡± (hobgoblin) No cab¨ªa la menor duda de que los devar los estaban controlando¡­ ?Exist¨ªa la posibilidad de que hubieran estado criando a los goblins para que tuvieran variaciones? Era una idea loca pero que no pod¨ªa descartar¡­ Aunque si dejar para otro momento. Tom¨¦ una rama y la lanc¨¦ al hobgoblin que hab¨ªa gritado, parti¨¦ndolo en dos¡­ Pero el resto de sus compa?eros no se amedentraron. El grito de guerra sirvi¨® como precursor de su ataque. ¡°Primera y segunda l¨ªnea¡­ Preparados para el contraataque.¡± (Simon) Aun con miedo, los soldados hicieron honor a su oficio y se pusieron a recitar arias para lanzar hechizos¡­ El escuadr¨®n del sargento Simon estaba conformado por magos y arqueros. Y mientras los magos realizaban hechizos, los arqueros dispararon flechas con gran precisi¨®n y continuidad¡­ Mientras que otro escuadr¨®n avanz¨® para combatir directamente a los monstruos, los que estaban bajo el mando del teniente Melson. ¡°O luchamos o morimos¡­ Ganemos cr¨¦ditos y clientes mientras tratamos de sobrevivir.¡± (jefa de los mercenarios) De igual manera, los mercenarios entraron en acci¨®n apoyando a los soldados desde los flancos o mezclados con ellos. ¡°?Haaaaaa!¡± (Lauzi) La cabeza de un hobgoblin sali¨® volando y su compa?ero de al lado intent¨® aprovechar para matar a la responsable¡­ Pero su maza fue esquivada. Una joven de cabello y ojos dorados se escurr¨ªa entre los monstruos, matando al que pod¨ªa mientras se esforzaba en esquivar los ataques en su contra¡­ Era muy buena, la lanza que le dimos palidec¨ªa ante su impresionante talento. ¡°?Mueran! ?mueran! ?Mueran, malditos engendros!¡± (Lauzi) Por desgracia, era tan impulsiva que se lanzaba a las fauces del peligro sin tener en cuenta las consecuencias¡­ El hacha de uno de los hobgoblin alcanz¨® a rozar su costado.The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. ¡°?Gah!¡± (Lauzi) Mat¨¦ al hobgoblin responsable. De igual manera, acab¨¦ con unos seis m¨¢s que nos hab¨ªan rodeado. ¡°?Lev¨¢ntate! ?Bebe esta poci¨®n y permanece a mi lado! ?No te alejes o terminaras perdiendo la vida!¡± (Aruh) Le lanc¨¦ una poci¨®n al mismo tiempo que olvidaba hablarle con un tono formal. ¡°?Me has salvado! ?Muchas gracias!¡± (Lauzi) Ella se puso de pie y se bebi¨® la poci¨®n de un solo trago¡­ ¡°Mucho mejor¡­ ?No vas a usar tu espada de hueso? Los eliminarlas m¨¢s f¨¢cil y r¨¢pido!¡± (Lauzi) ¡°Consider¨® mejor una espada de una sola mano y un escudo en este caso¡­ Usar¨¦ a Frenes¨ª cuando sea el.momento adecuado.¡± (Aruh) Estos hobgoblin son m¨¢s grandes y f¨¢ciles de golpear, pero est¨¢n muy dispersos en esta ¨¢rea¡­ Tendr¨¢ que adelantarme para poder hacerlo, pero si dejo mi puesto bajarian las defensas¡­ Ten¨ªa que esperar a que los soldados restantes se unieran. ¡°?Wahhh!¡± (soldados) Escuch¨¦ gritos a mis alrededores, algunos soldados fueron heridos de muerte. Fuentes de sangre salieron de sus cuerpos, gotas de carm¨ªn flotaron en el aire junto con peque?os pedazos de carne rosa. Los oponentes eran demasiados y en un momento nos encontramos rodeados. El resto de los elementos finalmente se incorporaron al combate y comenzaron a empujar a los enemigos para que recuperaramos terreno.. La se?orita Ogine y yo no las arreglamos para exterminar a todo hobgoblin para facilitarles el trabajo¡­ ¡°?Haaaa!¡± (jefa de los mercenarios) ...y el gremio tambi¨¦n lo hac¨ªa muy bien. No era el mejor momento para notarlo, pero sent¨ª que la jefa de los mercenarios y el teniente Melson ten¨ªan cierta qu¨ªmica. ¡°?Goo!¡± (hobgoblin) Luna, mi espada, atraves¨® limpiamente la boca de uno de los hobgoblins llegando hasta su cerebro, al retirarla, inmediatamente reban¨® el cuello de otro que trat¨® de sorprenderme desde mi derecha. Evad¨ª la embestida de otro m¨¢s y aprovech¨¦ su cuerpo para rodar, matar a otros tres y finalmente matarlo. ¡°Y apenas estoy calentando, ?Quieren servirme para hacer ejercicio?¡± (Aruh) Mi provocaci¨®n dio resultado y algunos de los hobgoblin que estaban peleando con los soldados vinieron hacia donde yo estaba. ¡°Si, ?Creen que dan miedo? ?A mi me dan risa!¡± (Lauzi) ¡­Los hobgoblin que se dirig¨ªan a mi y muchos otros m¨¢s decidieron ir mejor con la se?orita Ogine¡­ Alcanzando n¨²meros muy grandes para ella sola; es buena peleando, pero le falta pulir sus habilidades para hacerle frente a tantos oponentes al mismo tiempo. ¡°?Monstruos ten¨ªan que ser! ?No pelean limpiamente¡± (Faban) Junto conmigo, alguien m¨¢s trat¨® de ayudar a la se?orita Ogine, y debo decir que es muy fuerte¡­ Era el sargento Faban. Usando una espada ligeramente curvada (un dise?o raro entre la milicia de Eralgia) cortaba a los hobgoblin a su paso y se abri¨® camino ¨¢gilmente¡­ Logrando llegar hasta donde estabamos la se?orita Ogine y yo. Bien, con ¨¦l cuidando la espalda de esta joven temeraria, habr¨¢ otra cosa menos de la cual preocuparme¡­ No hab¨ªa mejor momento que ¨¦ste. Avanc¨¦ alej¨¢ndome de las filas frontales, esquiv¨¦ la lluvia de hechizos del escuadr¨®n de magos, envain¨¦ a Luna y saqu¨¦ a Frenes¨ª. Luna era precisa, elegante y letal¡­ Pero Frenes¨ª era destrucci¨®n, una bestia deseosa de sangre, entra?as y huesos. Sin embargo, a¨²n con la matanza que estaba provocando, los hobgoblins no retroced¨ªan en lo absoluto, ni sus n¨²meros disminu¨ªan¡­ Si, se volvieron cautelosos en mi contra, y logr¨¦ retener a bastantes, pero no los suficientes para impedir que la l¨ªnea frontal de nuestro bando cayera. Los hobgoblins se abrieron paso hacia la divisi¨®n de arqueros y de magos. ¡°?Abran una trinchera!¡± (Simon) Los magos que controlaban el elemento tierra abandonaron su bombardeo de rocas y se enfocaron en cumplir la orden que se les dio. Una brecha apareci¨® entre las filas de la retaguardia y los hobgoblin que se hab¨ªan lanzado en su contra. ¡°?Es muy peque?a! ?Haganla mas grande! ?Guhaaa!¡± (Simon) ¡°?Sargento!¡± (soldado m¨¢gico) Uno de los hobgoblin arroj¨® una lanza con mortal precisi¨®n, y esta termin¨® atravesando el pecho del sargento Simon¡­ Tratando de aferrarse a la vida, dio unos cuantos pasos y cay¨® muerto en el interior de la fosa que el escuadr¨®n de magos hab¨ªa creado. ¡°?Tch! ?Maldici¨®n!¡± (Aruh) Maldije entre dientes, no era una persona cercana a mi ni un compa?ero¡­ Pero verlo morir me hizo sentir una tremenda frustraci¨®n. ¡°?Simon!¡± (Faban) Si yo me sent¨ª molesto, su compa?ero de armas debi¨® sentir furia, y su manera de combatir lo demostr¨®¡­ Ahora era ¨¦l quien actuaba precipitadamente y no la se?orita Ogine. No pod¨ªa darme el lujo de desconcentrarme, pero al mirarlo de reojo me pareci¨® que las garras de la muerte estaban alrededor de su cuello. Y acto seguido, un mazo lo golpe¨® en el abdomen, derrib¨¢ndolo cerca de los pies de otros hobgoblin armados con lanzas. Esto es malo, si muere, la moral de nuestro bando se desplomar¨¢. Mi temor no lleg¨® a cumplirse, los monstruos fueron decapitados en el acto. ¡°?Harrr!¡± (Barker) Tan r¨¢pido que no me di cuenta de que ven¨ªa hacia aqu¨ª, Barker apareci¨® trayendo muerte y dolor a los hobgoblins. ¡°Buen chico.¡± (Aruh) Mientras que en esta parte del campo de batalla se manten¨ªa de pie a duras penas, el campamento de los no combatientes, que era protegido por mis chicas y el resto del equipo, la balanza se encontraba en contra de los hobgoblin. Pod¨ªa decirse que ca¨ªan como moscas, as¨ª que alguien del grupo debi¨® considerar que no habr¨ªa problema si mandaban a Barker para ayudarme. ¡°?Haarrrrr!¡± (Barker) Abriendo sus fauces mientras inhalaba con fuerza, Barker se prepar¨® para lanzar una gran llamarada¡­ Los hobgoblin se dieron cuenta del inminente peligro y se apresuraron en alejarse del joven lobo negro. Pero fue un esfuerzo in¨²til. Un r¨ªo de llamas inmisericordes borr¨® todo rastro de los hombrecillos verdes¡­ Si uno pusiera atenci¨®n, se dar¨ªa cuenta de que el suelo donde antes estaban los hobgoblin, ahora estaba cubierto de cenizas. ¡°?Simon¡­! ?Amigo m¨ªo!¡± (Faban) Ahora que los obst¨¢culos no estaban, el sargento trat¨® de ir con su compa?ero ca¨ªdo pero la se?orita Ogine de lo impidi¨®¡­ Debi¨® decirle algo, porque dej¨® de resistirse muy r¨¢pido. ¡°?Los monstruos siguen aqu¨ª! ?No dejen de luchar hasta que los hayan exterminado a todos!¡± (Melson) El grito del teniente Melson consigui¨® renovar la moral de las tropas y estas reanudaron con fuerza su resistencia contra los hobgoblin. ¡°?Magos de agua! ?Construyan una barrera con p¨²as para frenar el avance de los monstruos!¡± (oficial) Uno de los soldados tom¨® el papel del sargento Simon, dado que sus ¨®rdenes fueron obedecidas, su rango debe ser inmediato al de su difunto l¨ªder. ¡­ El combate se prolong¨® por varias horas y no parec¨ªa tener fin. Nuestro bando fue decayendo poco a poco y m¨²ltiples bajas empezaron a aparecer¡­ La fatiga y las heridas, incluso las m¨¢s peque?as, fueron las responsables de que los soldados fueran debilit¨¢ndose. Mi mayor preocupaci¨®n era que los monstruos tambi¨¦n aparec¨ªan en grandes n¨²meros en el otro campamento, donde estaban mis chicas. All¨¢, los ¨²nicos que morir¨ªan eran los hobgoblin pero en cualquier momento, las cosas se podr¨ªan poner feas. Ten¨ªa que hacer algo. No porque yo bien podr¨ªa luchar por d¨ªas significaba que los demas tambi¨¦n. Desgraciadamente, incluso con la ayuda de Barker, me fue imposible adentrarme en el bosque para matar a los devar que controlaban este enjambre¡­ Deb¨ªa encontrar una soluci¨®n a este embrollo. ¡°87¡­ 88¡­ 91¡­ ??Que acaso no se acaban?!... ?95!¡± (Lauzi) La lanza que le dimos a la se?orita Ogine estaba ahora sucia, cubierta de sangre y trozos de carne de los hobgoblin¡­ No era un arma de mala calidad pero igual no tardar¨ªa en romperse. Y su frustraci¨®n al tener que luchar sin ver el fin se estaba acumulando. Para darse ¨¢nimos, contaba el n¨²mero de monstruos que mataba pero ahora incluso su conteo sonaba como un reclamo. Fue entonces que escuch¨¦ un sonido que me caus¨® alivio¡­ Y a Barker tambi¨¦n. Un chirrido agudo se escuch¨® desde lo lejos, a una distancia mayor de la que mi psicometr¨ªa pod¨ªa alcanzar. Era Regis¡­ ...O eso cre¨ªa, pero me equivoqu¨¦. La presencia que se acercaba pertenec¨ªa a otro monstruo. Era r¨¢pido, en un instante entr¨® en el rango de mi habilidad¡­ Pero se detuvo a unos 200 metros de donde me encontraba. ¡°Permanece alerta, Barker¡­ No s¨¦ lo que es.¡± (Aruh) Indudablemente era un monstruo, pero no sab¨ªa si estaba siendo controlado al igual que los hobgoblin¡­ Y de ser as¨ª, qu¨¦ tan fuerte era. De pronto, los hobgoblin detuvieron su ataque y retrocedieron¡­ Y la criatura comenz¨® a moverse lentamente hacia aqu¨ª. ¡°?Los monstruos est¨¢n huyendo! ?Hurra! ?Hemos ganado!¡± (soldados) Rostros de alivio y gritos de alegr¨ªa. Todos en el campamento sintieron satisfacci¨®n por salir victoriosos del combate. Incluso si algunos de sus compa?eros hab¨ªan muerto, ellos segu¨ªan con vida. Tal era la felicidad que muchos olvidaron el sonido de hace rato¡­ No, creo que al igual que en el caso m¨ªo y de Barker, creyeron que se trataba de Regis. Escuchar a algunos de los mercenarios decir ¡®El drag¨®n nos ha salvado¡¯ confirm¨® mi sospecha. ¡°No parece muy contento¡­ ?Y eso que me venciste matando a los hobgoblins! Aunque no los cont¨¦ y odio admitir una derrota, s¨¦ que no soy rival para un h¨¦roe¡­ Al menos no por ahora, espera a verme en un a?o.¡± (Lauzi) La se?orita Ogine vino r¨¢pidamente hacia donde yo me encontraba, dado que mi atenci¨®n estaba en el bosque, no le prest¨¦ mucha atenci¨®n¡­ Pero me las arregl¨¦ para contestarle. ¡°?Cu¨¢ntos mat¨®?¡± (Aruh) ¡°Je, je, jeeee¡­ ?Nada m¨¢s y nada menos que 137 hobgoblins! Gran parte de esta haza?a se debi¨® al soberbio equipamiento que me diste. Voy a sonar como una tonta, pero me gustar¨ªa comprarlo. No tengo suficiente dinero, pero puedo conseguirlo para el a?o pr¨®ximo¡­ No, en los pr¨®ximos dos a?os.¡± (Lauzi) ¡°Si, no hay problema¡­ Escuche, se?orita Ogine¡­¡± (Aruh) ¡°Lauzi a secas, por favor¡­ No soy alguien tan importante como para merecer formalidad.¡± (Lauzi) ¡°Bueno, no tengo ning¨²n problema en hacer a un lado las formalidades¡­ Escucha, voy a pedirte un favor: vete a otro campamento y llevate a todos los soldados. Voy a necesitar pelear sin preocuparme por la seguridad de otros; adem¨¢s, los hobgoblins podr¨ªan concentrarse all¨¢.¡± (Aruh) ¡°?Pero que¡­?¡± (Lauzi) ¡°?Grrrrrrrr!¡± (??) Antes de que Lauzi pudiera responderme, un gru?ido vino del bosque¡­ Era la criatura misteriosa. Especial 33 (y una sorpresa) Especial 33: En el otro campamento. *Punto de vista de Mitena* Hasos y Medea se ve¨ªan de mal humor desde que regresaron del bosque. Tuvieron que interrumpir su turno junto con Calse, Nana e Iveris. Pero no fue porque el maestro se hubiera aburrido o porque no las ama¡­ Sino por esos monstruos que deambulaban en la oscuridad y se dirig¨ªan hacia aqu¨ª. ¡°?Tienen alguna idea de cu¨¢ntos son?¡± (Naku) ¡°Son demasiados, sus pisadas se escuchan como una lluvia torrencial.¡± (Titanya) ¡°Y no solo eso, sino que vienen de todas direcciones.¡± (Varetsi) ¡°Me pregunto si las dem¨¢s estar¨¢n bien en el pueblo.¡± (Alice) ¡°Sean positivas. Lempo se encuentra ahi tambien.¡± (Naku) Es cierto, aunque lleva poco de haber nacido, Lempo es extraordinariamente fuerte¡­ Me atrever¨ªa a decir que incluso m¨¢s que la maestra Naku¡­ Y yo tardar¨ªa d¨¦cadas de entrenamiento para poderla alcanzar a ella. Cada d¨ªa que pasa desde que me embarqu¨¦ en este viaje con el maestro Aruh me doy cuenta de lo d¨¦bil que soy. ?Es maravilloso! Cuando estaba en Tulser, al mando del Se?or Marcus, sent¨ªa que aunque todav¨ªa hab¨ªa personas mas fuertes que yo¡­ Llegar¨ªa un momento en el que podr¨ªa superarlas. Ahora, siento que ese peque?o horizonte que estaba a punto de alcanzar, se ha alejado de m¨ª. Si mi madre se diera cuenta de mi situaci¨®n me felicitar¨ªa¡­ Ella es as¨ª. ¡°Vaya expresi¨®n la que tienes, Mitena.¡± (Blair) ¡°?Mi expresi¨®n?¡± (Mitena) ¡°S¨ª, llena de fiereza, ?Quieres participar tambi¨¦n?¡± (Blair) ?Participar? ?En que? ¡°To sugiri¨® hacer una apuesta sobre quien mata a m¨¢s monstruos. Fion, Hasos, ¨²rsula y yo nos apuntamos para participar¡­¡± (Blair) ¡°Est¨¢n muy relajadas pese a lo serio de la situaci¨®n, ?no?¡± (Mitena) En cuanto las vi me di cuenta de que no era as¨ª, todas se ve¨ªan serias y decididas a exterminar a los monstruos¡­ Especialmente Hasos. Sus ojos daban miedo. ¡­ Dob y Eugene estaban en el frente junto a mi, esperando a que los monstruos llegaran al campamento. Ten¨ªamos poco de qu¨¦ preocuparnos gracias a la muralla de roca y hielo que fabricaron Quetzal y Medea para proteger a los no combatientes¡­ El grupo de personas que rescatamos de ese ¨²ltimo nido. Deben de tener miedo, pero gracias a uno de los hechizos de Desia, se encuentran mejor que cuando les encontramos. ¡°Son goblins¡­ No, son distintos¡­ ?Hobgoblins!¡± (Titanya) Los ojos de Titanya alcanzaron a percibir a los monstruos enemigos¡­ ?Hobgoblins dijo? ?Que asco! ¡°?Est¨¢n armados y son muchos!¡± (Titanya) ¡°?Heooo!¡± (Cherry) Cherry se adelant¨® un poco del resto de nosotros y cerr¨® la v¨ªscera de su casco¡­ Tras lo cual emiti¨® una intensa sed de sangre. Por un momento, la horda de monstruos pareci¨® detenerse por el miedo¡­ Pero siguieron avanzando. ¡°Cherry¡­ Recuerda no ser tan imprudente.¡± (Naku) ¡°?Heo!¡± (Cherry) El primer hobgoblin que asom¨® y feo rostro fue abatido por una flecha de Nana. ¡°?Goooo!¡± (hobgoblins) De pronto, un gran n¨²mero de los desnudos monstruos verdes salieron corriendo desde el bosque mientras bland¨ªan sus armas al aire. ¡°?Lanzar¨¦ un poco de humo!¡± (Titanya) Anunciando el hechizo que iba a usar, Titanya dispar¨® tres saetas continuas con el arma que le dio el maestro Aruh. Es un secreto que debemos guardar por ahora, pero no deja de asombrarme la capacidad que tiene mi amado.If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Las saetas se convierten en humo poco denso poco antes de alcanzar el suelo donde estaban los hobgoblin, formando una especie de niebla negra que se acumulaba alrededor de los rostros de los monstruos. ¡°?Ahora, Quetzal!¡± (Naku) Una de las trampas fue activada. Se trataba de una gran fosa llena de pinchos justo enfrente de donde estaba la niebla negra¡­ Al no poder ver, los hobgoblin ca¨ªan hacia su muerte. La idea fue de Dob y debo de admitir que es buena. Sin embargo, la trampa es peque?a y no impide todo el avance enemigo¡­ Estos vienen de todos lados. Varetsi, Hasos y Nana abatian a cuanto hobgoblin pod¨ªan, cada flecha era una muerte pero los asquerosos monstruos no dejaban de salir. ¡°?Haaarrrrrr!¡± (Barker) ¡°?Guriiiii!¡± (Arachne) ¡°?Hissss!¡± (Medea) ¡°?Zuuuu!¡± (Kimue/Nimue) La magia, en cambio, arrasaba sin clemencia a los invasores. Cabezas, torsos y extremidades volaban por todos lados y ca¨ªan acompa?ados por una lluvia de sangre. ¡°?Gooo!¡± (hobgoblins) Pero ellos eran tenaces¡­ No se rend¨ªan y avanzaban pese a lluvia de destrucci¨®n y muerte a la que eran sometidos¡­ La magia de los devar era escalofriante. Mmm, el maestro logr¨® hacerse de uno y en el futuro luchar¨¢ de nuestro lado. Espero que no sea como los otros de su especie. Bueno, originalmente Cherry naci¨® de un goblin y no puedo compararla con uno. ¡°?Gooo!¡± (hobgoblins) Algunos hobgoblins logran atravesar las trampas y el ataque con magia¡­ Solo para ser asesinados por la l¨ªnea de defensa a la que yo pertenezco. Pero quienes llamaron m¨¢s mi atenci¨®n fueron Cherry, Blair y la maestra Naku. Las dos primeras estaban dejando en claro el crecimiento de sus habilidades, evadiendo los ataques enemigos y d¨¢ndoles muerte con cortes y estocadas en puntos vitales. Mientras que la maestra mataba a 20 de un solo movimiento de su espada. ¡°?Gooo!¡± (Hobgoblin) ¡°?Heoo!¡±(Cherry) Uno de los monstruos trat¨® de lanzarse encima de Cherry pero ella lo mand¨® a volar con un golpe de su gran escudo¡­ En medio del aire se convirti¨® en un tiro de pr¨¢ctica para alguna de nuestras tiradoras (a juzgar por la saeta, dir¨ªa que fue Titanya). ¡°?Ya van 150!¡± (To) ¡°??Tan r¨¢pido?! Vaya que si es fuerte.¡± (Dob) ¡°Gracias, pero apenas estoy calentando¡­¡± (To) To presumi¨® su r¨¦cord de monstruos eliminados, su gran arma estaba ba?ada en bastante sangre y a su alrededor estaban los cuerpos cortados y aplastados de muchos hobgoblins¡­ Pero no era la ¨²nica. Decapitados o abiertos por la mitad. Un gran n¨²mero de monstruos ca¨ªan frente a una veloz r¨¢faga que se mov¨ªa entre ellos, quien en realidad era Fion. Su espada cortaba con precisi¨®n y sin resistencia alguna, caracter¨ªstica de las armas del maestro Aruh y de Schelt. ¡°?Fion! ?Cubre el flanco derecho!¡± (Schelt) ¡°Ir¨¦ yo¡± (Mitena) Una alerta de parte de Schelt me hizo dirigirme hacia un punto donde se estaban concentrando los hobgoblins¡­ Si avanzaban podr¨ªan poner en problemas al campamento¡­ Y parec¨ªa que estos monstruos no ten¨ªan las mismas intenciones que aquellos a los que nos hemos enfrentado hasta ahora. Ven¨ªan a matarnos. Quiz¨¢s sea por el hecho de que hemos estado exterminando a los devar y rescatando a sus prisioneros¡­ Sus juguetes sexuales. El maestro Aruh debe tener una idea de porque hay monstruos (los devar en este caso) que sostienen relaciones sexuales con otras especies si no pueden procrear. Encontramos varios monstruos pre?ados, pero ¨¦l descart¨® que fuera por el semen de los hombres. Una lanza cortando el aire me sac¨® de mis pensamientos. El responsable fue uno de los hobgoblins y su blanco era yo¡­ Teniendo m¨¢s fuerza que un goblin ordinario, fue capaz de lanzarla hasta donde me encontraba¡­ Aunque la evad¨ª, fue un ataque peligroso. Y no fue el ¨²nico. Muchos otros hobgoblins tambi¨¦n usaron sus lanzas como proyectiles. Disfrazadas con el velo de la noche, ser¨ªan una gran amenaza¡­ Pero no con las grandes magas entre nosotras. Medea destruy¨® muchos proyectiles con peque?as esferas de fuego¡­ Y las que no logr¨® derribar, cayeron gracias a la asistencia de Titanya, Varetsi y Arachne. Aun as¨ª, hubieron algunas lanzas que cayeron a nuestros alrededores¡­ pero sin herir a nadie de nuestro bando¡­ C¨®micamente si a sus mismos compa?eros. El entrenamiento en la mazmorra de Jimama rindi¨® sus frutos¡­ Combatir incluso con poca luz no es tan complicado. Y de pronto, si hubo m¨¢s luz. Nimue, Kimue y Barker lanzaron potentes hechizos que iluminaron el campo de batalla por un momento¡­ ¡°Hay cuerpos por todos lados¡­ Su kaiv fue abrumador. Incluso un ej¨¦rcito de hobgoblins no parecen ganado siendo sacrificado¡­ Es espeluznante pensar que seria lo mismo con soldados enemigos.¡± (Dob) ¡°Nos entrenamos d¨ªa con d¨ªa para poder enfrentar los peligros que nos acechan.¡± (Naku) Tuvimos un breve respiro, hab¨ªamos acabado con todos los monstruos que nos rodeaban y con gran parte de los que estaban a la distancia. Dob admir¨® los alrededores mientras ayudaba a la maestra Naku, Iveris, Calse, Blair y Eugene a rematar a algunos de los hobgoblins que permanec¨ªan con vida. Me un¨ª a la actividad de espera en lo que los dem¨¢s monstruos se reagrupaban¡­ Cosa que no les dejamos hacer, pues los hechizos segu¨ªan destruy¨¦ndolos. ¡°Tenemos que darnos prisa y dejarles descansar para que recuperen el hetros que han usado.¡± (Mitena) ¡°Si, estoy de acuerdo¡­ Por cierto, ?Como va el conteo hasta ahora?¡± (Fion) ¡°Sin contar a las se?oritas que participan en el ataque m¨¢gico, y a la se?orita Nakureshta¡­ La que va ganando, pese a no ser parte de la apuesta, es la se?orita Mitena.¡± (To) ¡­¡­¡­¡­¡­?Eh? ?De verdad? Viendo de cerca los cad¨¢veres me di cuenta de que muchos ya ten¨ªan una herida de perforaci¨®n en la cabeza o en el coraz¨®n¡­ Heridas en las que hab¨ªa estado entrenando para poder poner en pr¨¢ctica. ?Pero en qu¨¦ momento fue que super¨¦ a las dem¨¢s? Todas estaban combatiendo de manera tan espectacular que cre¨ª que me estaba quedando atr¨¢s. ¡°A¨²n puedo reponerme para la segunda ronda.¡± (Fion) ¡°Fion, recuerda que no es un juego.¡± (Schelt) ¡°Je, je¡­ Lo siento, tienes raz¨®n Schelt.¡± (Fion) Fion volte¨® a mirarme decidida y sonriente. ¡°Si ganas, aunque no est¨¦s participando te daremos el premio, Mitena.¡± (Fion) ¡°Gracias¡­ Con gusto lo recibir¨¦.¡± (Mitena) ¡°Lo siento, no te dije cual es el premio, Mitena.¡± (Blair) Al parecer, a excepci¨®n de To, cuya recompensa ser¨ªa un barril de licor hecho por el maestro Aruh, la ganadora ten¨ªa recib¨ªa el derecho de poder usar los juguetes que recibimos de la posadera de Jimama con las dem¨¢s¡­ Parece justo. ¡°Es momento de continuar. Ya lograron reagruparse.¡± (Naku) La maestra Naku nos inform¨® mientras ve¨ªa hacia el bosque. Ten¨ªa una sonrisa en sus labios y una sed de sangre en su mirada. ¡°Barker, ve y apoya a Aruh¡­ El no debe tener problemas por cuenta propia pero debe estar conteni¨¦ndose para cuidar a los soldados y a Lauzi.¡± (Naku) Y siguiendo la orden, Barker se dirigi¨® al otro campamento. Bien, es momento de seguir. Nuestro poder de fuego disminuye ahora que Barker no estar¨¢ presente pero no tendremos problemas para continuar luchando. Capitulo 109: Un monstruo que requiere ingenio Cap¨ªtulo 109: Un monstruo que requiere ingenio. Grande, imponente¡­ lascivo. As¨ª describir¨ªa al engendro que sali¨® de entre los ¨¢rboles. Todo monstruo con el que nos hemos enfrentado desde que llegamos al ¨¢rea invadida no se comparaba con este. Goblins, hobgoblins, e incluso los mismos devar son simples esbirros, mera carne de ca?¨®n. Este monstruo superaba los 3 metros de altura, su cuerpo no era muy diferente al de un devar (dejando una clara evidencia de su relaci¨®n con ellos), sin embargo, al contrario de estos ¨²ltimos, el cuerpo de este ser estaba cubierto por finos cabellos; no completamente, pero suficiente como para ser notorio. Una gran y robusta erecci¨®n se levantaba de su entrepierna¡­ Pero lo mas seguro es que fuera hermafrodita y tuviera genitales femeninos tambi¨¦n¡­ No era muy agradable de ver, pero ser¨ªa un grave error apartar la mirada de la criatura. Los hobgoblins que hab¨ªan retrocedido se pusieron a su alrededor, formando filas de combate¡­ ?Tres columnas! Era una estrategia muy buena para perforar la formaci¨®n de barrera que usaba nuestro bando. A¨²n no nos hemos reorganizado del da?o que lograron provocar los hobgoblins por su cuenta¡­ Nuestra vanguardia no resistir¨¢ si nos embisten. Avanc¨¦. Me alej¨¦ a¨²n m¨¢s de la primera l¨ªnea con Barker a mi lado. Estando al tanto del peligro que yo representaba, el monstruo hizo que los hobgoblins se pusieran alerta¡­ Algo bueno de esta formaci¨®n de combate era que ya no nos estaban atacando desde diversas direcciones, se hab¨ªan concentrado en un solo punto. Me detuve a una corta distancia de los enemigos. La sorpresa de los soldados fue tan alta que pude escuchar sus suspiros y uno que otro comentario sobre mi valor o de mi posible arrogancia. ¡°?No se queden parados como est¨²pidos! ?Formaci¨®n de retenci¨®n!¡± (Melson) El teniente Melson, el teniente que segu¨ªa con vida, la jefa de los mercenarios, y otros oficiales se apresuraron a reordenar a las fuerzas restantes. Podr¨¢n resistir, de eso me encargar¨¦. Con mi extra percepci¨®n, llegu¨¦ a darme cuenta de que el otro campamento, estaba a salvo. Mis amadas, mis entes, as¨ª como Eugene y Dob, estaban peleando duro. No hab¨ªa otra presencia similar a la de este monstruo¡­ Era como si este fuera el l¨ªder. Espero que sea el ¨²nico. Pero lo que s¨ª era un poco m¨¢s alarmante, es que de pronto hubo un mayor n¨²mero de enemigos que se dirigieron hacia all¨¢¡­ Los cuales eran goblins. Mientras mi cabeza procesaba toda la informaci¨®n, jam¨¢s perd¨ª de vista al devar variado y a sus tropas¡­ Tal vez se sinti¨® intimidado, ya que retrocedi¨® un poco. Pero de pronto, escuch¨¦ un tenue sonido de algo chocando contra mi armadura¡­ Y de pronto, Barker se desmay¨®. Lanc¨¦ a Frenes¨ª contra una de las columnas, arrasando con todos los hobgoblins formados en l¨ªnea. No tuvieron tiempo de evadir el proyectil ni oportunidad alguna de detenerlo¡­ Le hab¨ªa apuntado al devar pero este s¨ª logr¨® esquivar mi ataque. El momentum llev¨® mi espada hasta la oscuridad del bosque, provoc¨® un sonido muy fuerte al chocar contra algo (muy probablemente un ¨¢rbol) pero no son¨® como si se hubiera roto¡­ Es muy resistente despu¨¦s de todo, algo as¨ª no la romper¨ªa. En un combate, era una estupidez desarmarse, pero con este ataque borr¨¦ a toda una columna, matando a una tercera parte de los enemigos, as¨ª como sacar de balance al devar, sin mencionar que aun tengo a Luna Prometida¡­ Este era el movimiento que ten¨ªa en mente desde un inicio y ser¨ªa seguido por algunas llamaradas de Barker, pero fui un est¨²pido al confiarme de m¨¢s... No sab¨ªa que pod¨ªan usar algo para incapacitar a Barker. Todo hasta ahora hab¨ªa salido tan bien que no consider¨¦ algunos riesgos. Mientras que los monstruos tardaban en reponerse, tom¨¦ a Barker y retroced¨ª de un salto¡­ En cuanto us¨¦ mi psicometr¨ªa con mi querido compa?ero me di cuenta de la raz¨®n de su desmayo: un proyectil envenenado. No era un veneno peligroso, sino sedante¡­ El sonido que escuch¨¦ de mi armadura debi¨® ser uno usado en mi contra¡­ Y dicho proyectil era un cabello. Un cabello de los que cubr¨ªan al devar variado. ¡°?Todos protejan su piel! ?El pelo de ese monstruo est¨¢ cubierto de un somn¨ªfero!¡± (Aruh) ¡°?Magos! ?Levanten murallas!¡± (Melson) Un peque?o pero extenso muro de hielo y tierra se alz¨®, protegi¨¦ndonos. Aprovech¨¦ para atender a Barker. Lauzi vino corriendo hacia donde nos encontr¨¢bamos, as¨ª como la jefa de los mercenarios. ¡°?Mam¨¢ me ense?¨® un poco de medicina! ?Deja que lo vea!¡± (Lauzi) ¡°Gracias, pero no ser¨¢ necesario.¡± (Aruh) Barker desarroll¨® un excelente sistema inmune desde que nos conocimos, el somn¨ªfero estaba perdiendo el efecto r¨¢pidamente¡­ ¡°Harrr¡± (Barker) Y en menos de un minuto, Barker ya estaba en cuatro patas nuevamente. ¡°?Harrrr!¡± (Barker) Dej¨® escapar un gru?ido de verg¨¹enza por haberse desmayado. Acarici¨¦ su cabeza. ¡°Fue mi culpa por confiarme, Barker.¡± (Aruh) Pero mis palabras poco hicieron para consolarlo¡­ Levant¨® su cabeza encima del muro y le dirigi¨® una mirada de enojo a los monstruos enemigos mientras les gru?¨ªa. De pronto, sent¨ª unas extra?as presencias. Unas que no cre¨ª que sentir¨ªa en este lugar. Esto empeora a cada minuto. ¡°Asombroso, en verdad se cur¨® r¨¢pido¡­¡± (Lauzi) Cuando mir¨¦ a Lauzi mientras me encontraba frustrado de lo que llegu¨¦ a enterarme, ella me ve¨ªa con ojos de total admiraci¨®n y Barker tambi¨¦n. Desde que me conoci¨®, pese a ser poco tiempo, me ha dado la impresi¨®n de que se emociona f¨¢cilmente¡­ Quiz¨¢s deba decirle a ella primero¡­ Antes de que lo vea con sus propios ojos.Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. ¡°Hay personas que se dirigen hacia ac¨¢.¡± (Aruh) ¡°?Son refuerzos?¡± (jefa de los mercenarios) La jefa del gremio me pregunt¨® esperanzada¡­ Pero no eran buenas noticias. ¡°Vienen escoltados por unos cuantos goblins.¡± (Aruh) Los hobgoblins hab¨ªan dejado de aparecer en grandes n¨²meros¡­ Esa era una buena noticia. Pero cuando la jefa del gremio se enter¨® de lo que trataba de decir, dej¨® en claro que estaba aterrada. ¡°Eso es imposible¡­ Es un chiste de muy mal gusto.¡± (jefa de los mercenarios) ¡°Ojal¨¢ as¨ª fuera.¡± (Aruh) Ella ya estaba al tanto de mi extra percepci¨®n¡­ En parte. No estaba al tanto del rango ni de la precisi¨®n que ten¨ªa, pero sab¨ªa que pod¨ªa diferenciar personas de monstruos. Trat¨® de negarse, de acusarme de estar haciendo malas bromas, pero la expresi¨®n en mi rostro debi¨® convencerla de que estaba diciendo la verdad. ¡°?Por qu¨¦¡­ se pusieron tan serios?¡± (Lauzi) Lauzi no era tonta, al contrario; pese a ser muy precipitada en su toma de decisiones y una adicta al combate, era muy inteligente. Probablemente tambi¨¦n estaba tratando de negarse a sacar esa conclusi¨®n¡­ ¡°Estamos buscando personas secuestradas por monstruos, se acerca un grupo de ellas escoltadas por hobgoblins¡­ ?Que te dice eso, jovencita?¡± (jefa de los mercenarios) ¡°?Prisioneros?¡± (Lauzi) ¡°Rehenes para ser m¨¢s exactos.¡± (Aruh) ¡°No, eso es imposible¡­ ?Un monstruo? ?Rehenes? Son criaturas demasiado est¨²pidas como para recurrir a ello.¡± (Lauzi) ¡°Concuerdo. Meros monstruos son incapaces de hacer algo as¨ª. Pero ese que acaba de aparecer, es extra?o¡­ Empezando por c¨®mo hizo que los hobgoblins entraran en formaci¨®n¡­ Debe ser un nivel X.¡± (jefa de los mercenarios) Yo no lo encontraba tan sorprendente ahora, tras recordar lo que he vivido con mis chicas y los or¨ªgenes de algunas de ellas, as¨ª como mi descubrimiento de las capacidades de Grezocalix¡­ Pero debe de ser una sorpresa para estas dos. Aunque si debo de admitir que no me esperaba las formaciones de guerra. De pronto, los soldados se mostraron asombrados¡­ A pesar de que los rehenes todav¨ªa est¨¢n lejos. Me asom¨¦ junto a Barker para ver por encima de la muralla de protecci¨®n. Nuestro bando hab¨ªa continuado con el kaiv de magia y un ataque con flechas, pero las filas de monstruos ya se hab¨ªan reagrupado totalmente¡­ Y usaban a sus muertos como escudos mientras avanzaban velozmente. Mi ataque con Frenes¨ª no fue esquivado por completo por el devar variado¡­ Le faltaba un trozo de su pierna izquierda. Sonre¨ª instintivamente¡­ Era una gran ventaja para aprovechar. Y la que nos dar¨ªa la victoria al final. ¡°Barker¡­ ?Como te sientes?¡± (Aruh) ¡°?Harrr!¡± (Barker) ¡°Tengo una misi¨®n para ti¡­¡± (Aruh) Le susurr¨¦ mi plan¡­ Y apenas termin¨¦ de dec¨ªrselo, sali¨® corriendo al bosque cargando a mi espada Luna Prometida en su hocico, escondi¨¦ndose con el muro y con cualquier cosa que le fuera posible para no ser visto por el ej¨¦rcito de monstruos. Los soldados estaban tan enfocados que no se fueron cuenta de la partida de Barker. El teniente Melson dio la orden para que los magos y arqueros detuvieran sus ataques; los primeros para que recobraran descansaran y tomaran fuerzas, y a los segundos para que ahorraran flechas hasta el siguiente kaiv. Pero esto caus¨® un silencio tenso. Poco a poco, la desesperaci¨®n y el miedo se hicieron notorios en los rostros de los soldados¡­ El cansancio ya deb¨ªa ser insoportable. Los oficiales de mayor rango se esforzaron por mantener la moral alta, pero sus esfuerzos se iban a ir a la basura¡­ Pues aparecieron los rehenes. ¡°Lo¡­ Lo¡­ ?LORAAA!¡± (Lauzi) La persona que m¨¢s desesperaci¨®n sinti¨® sin embargo, fue Lauzi¡­ Conoc¨ªa a una de las personas. Fui m¨¢s r¨¢pido que ella y logr¨¦ sostenerla, pues trat¨® de saltar el muro. ¡°?Sueltenme! ?Es Lora! ?Es Lora! ?Sigue con vida!¡± (Lauzi) Mir¨¦ a la persona que Lauzi tanto deseaba rescatar¡­ Una joven humana, p¨¢lida y delgada, con ojos vac¨ªos y sin vida. Sus funciones vitales continuaban operando, prueba de ello es que emit¨ªa una presencia¡­ Pero yo no la llamar¨ªa ¡®viva¡¯... No con esa mirada. Ella, al igual que las otras siete personas (cuatro mujeres y tres hombres) estaba desnuda¡­ Todos estaban en el mismo estado, el mismo y lamentable estado. ¡°?Miren eso! ?Los hobgoblins han tra¨ªdo personas! ?Van¡­ Van a com¨¦rselos?¡± (soldado 1) Pude hab¨¦rselo dicho al teniente para que preparara a sus hombres, o la jefa del gremio a sus mercenarios¡­ Pero habr¨ªa sido in¨²til prepararlos. Sujet¨¦ a Lauzi con un abrazo y la jale de nuevo detr¨¢s del muro. Ella luch¨® , tratando en vano de soltarse. ¡°Te lo promet¨ª¡­ Vamos a rescatarla.¡± (Aruh) ¡°?Entonces su¨¦ltame para que pueda hacerlo!¡± (Lauzi) ¡°No podr¨¢s, no con ese monstruo.¡± (Aruh) ¡°?Reanuden el ataque! ?Maten a ese engendro de una vez!¡± (Faban) Uno de los oficiales se enter¨® de la situaci¨®n. El sargento Faban, dio la orden a sus confundidos hombres y mujeres, de volver a atacar. ¡°Apunten al devar, a ese devar monstruoso.¡± (Faban) ¡°?ESPEREN! ?DETENGANSE!¡± (Aruh) Grit¨¦ con fuerza para ser escuchado, tomando a todos por sorpresa. No pod¨ªa dejarles atacar; incluso si tenian cuidado, alguna de las flechas o hechizos podr¨ªa herir a los rehenes¡­ Un poco molesto, el sargento quiso reprenderme por intervenir, pero¡­ ¡°?Obedezcan al joven Aruh Hydran! ?No ataquen!¡± (Melson) El teniente Melson se puso inmediatamente de mi parte, dando la orden oficial de no atacar a los hobgoblins y al devar con variaci¨®n¡­ Menos mal que tiene una cabeza prudente sobre sus hombros. El p¨¢nico podr¨ªa apoderarse de los soldados si supieran que unos ¡®simples monstruos¡¯ pueden realizar complicadas maniobras militares, como las amenazas o la negociaci¨®n¡­ No, incluso podr¨ªa ser un ataque psicol¨®gico. ¡°Pero se?or, esas personas son¡­ Si no detenemos a los monstruos, nosotros¡­¡± (Faban) ¡°Lo s¨¦, pero hay que confiar en el joven h¨¦roe¡­ ¨¦l tiene su trayectoria de ¨¦xitos.¡± (Melson) ¡°Gracias por su comprensi¨®n¡­ Dentro de poco voy a contar de cinco a cero¡­ Desde que escuchen el primer n¨²mero, cierren los ojos todos ustedes.¡± (Aruh) Debo cumplir esa expectativa que acaba de poner en mi¡­ Es normalmente una maldici¨®n, pero por ahora me siento aliviado de tenerla... Oh, Barker la encontr¨®. Es momento de poner en marcha el plan. Tom¨¦ muy arco y cargu¨¦ una flecha¡­ Y tensando la cuerda lo mas que pude, dispar¨¦. Pero la flecha no le dio a ning¨²n hobgoblin, ni tampoco al devar¡­ ¡°?Eh? ?No les dio? ?Us¨® mucha fuerza en el disparo!¡± (Lauzi) ¡°Todav¨ªa me queda un disparo m¨¢s¡­ No te angusties.¡± (Aruh) El devar podr¨ªa ponerse nervioso si disparo muchas flechas, as¨ª que mejor me limito a dos¡­ Y justo mientras estaba pensando en ello, el devar hizo que los hobgoblins le acercaran a la amiga de Lauzi. Me imagin¨¦ lo que ten¨ªa en mente¡­ Era un ataque psicol¨®gico despu¨¦s de todo. ¡°?Lora!¡± (Lauzi) Esta vez fue la l¨ªder del gremio quien detuvo a Lauzi, quien de nuevo quiso lanzarse al campo de batalla cuando vio como el devar levantaba a su amiga como si fuera una mu?eca y la ubicaba enfrente de s¨ª mismo¡­ No iba a ser una imagen agradable a la vista. Era ahora o nunca. Dispar¨¦ mi segunda flecha, pero esta no era normal¡­ Ten¨ªa un dispositivo con una funci¨®n parecida a la de las linternas que fabriqu¨¦ cuando entramos a la mazmorra en Jimama, pero con un efecto diferente¡­ Uno en el que me ayudaron Kimue y Nimue. Las linternas y los dijes emiten luz mediante el flujo neutro de hetros en la roca que sirve como l¨¢mpara, activando una luminiscencia presente en los cristales¡­ Es una ley compleja que descubr¨ª durante mi infancia. Sin embargo, esta flecha pose¨¦ un circuito m¨¢gico similar al de las saetas y la ballesta de Titanya¡­ Es capaz de almacenar un elemento. ¡°?Cinco!¡± (Aruh) Gracias al teniente Melson, quien dio la orden, los soldados cerraron sus ojos, tambi¨¦n los mercenarios. La l¨ªder del gremio cerr¨® los suyos y cubri¨® los de Lauzi. El devar estaba a punto de cometer su vil acto¡­ Cuando me lanc¨¦ corriendo por mi cuenta, mientras gritaba el conteo. ¡°?UNO!¡± (Aruh) Con la fuerza de mis piernas, atravesar 400 metros no me tardar¨ªa ni dos segundos, pero hice tiempo¡­ Por suerte, el devar tambi¨¦n se tom¨® su tiempo en llevar a cabo lo que intentaba hacer, quiz¨¢s para jactarse de que no podr¨ªa llegar a tiempo¡­ ?Cay¨® en la trampa! Cerr¨¦ mis ojos mientras me cubr¨ªa detr¨¢s de mi escudo para evitar que alguno de sus bellos pudiera alcanzarme pasando por el espacio abierto de la visera de mi casco. ¡°?CERO!¡± (Aruh) Escuch¨¦ una tenue explosi¨®n, seguida por los lamentos de varios monstruos¡­ Abr¨ª mis ojos y baj¨¦ mi escudo. Los hobgoblins estaban en el suelo y la cabeza del devar variado tambi¨¦n¡­ El responsable fue Barker, quien lo hab¨ªa decapitado con Luna. Ahora, la segunda parte del plan... Un hilo fino se extend¨ªa desde mi mano¡­ El otro extremo estaba atado a la primer flecha que dispar¨¦, la cual, con ayuda de Barker, estar¨ªa unida a Frenes¨ª. Los hobgoblins todav¨ªa pod¨ªan estar bajo el control de otros devar en las cercan¨ªas¡­ Que continuaran atacando el campamento de v¨ªctimas donde estaban mis chicas lo confirmaba. Jal¨¦ el hilo, el cual fue tejido por Arachne, e hice que mi gran espada regresara a mis manos. ¡°Tiempo de quitarle algo de verde al bosque.¡± (Aruh) Barker me regres¨® a Luna Prometida. Con una espada en cada mano, me deshice de todos los hobgoblins y goblins restantes¡­ Tard¨¦ diez minutos en exterminarlos a todos, y despu¨¦s fui a ver a las personas que trajeron consigo. Los rehenes deb¨ªan haber sufrido los efectos de la flecha-bengala, pero no son permanentes y Desia puede curar cualquier secuela. ¡°Uguuuh.¡± (Lora) La joven amiga de Lauzi gru?¨® levemente. Requer¨ªa atenci¨®n m¨¦dica inmediata, al igual que los otros hombres y mujeres. Levant¨¦ a la muchacha en mis brazos, ella abri¨® sus cansados ojos, pareci¨® verme y sonri¨® aliviada¡­ Para despu¨¦s caer inconsciente. Debo atenderla inmediatamente. La coloqu¨¦ con cuidado encima de la espalda de Barker junto con las dem¨¢s personas... Y cuando me di la vuelta para regresar, me di cuenta de que todo el mundo me estaba observando en silencio. Lauzi estaba tan sorprendida que se qued¨® inm¨®vil, incluso cuando ya la hab¨ªan soltado. ¡°?El combate aun no termina! Todav¨ªa quedan m¨¢s enemigos!¡± (Aruh) Mi grito los hizo reaccionar. Mientras yo me quedaba para atender a los rehenes, el resto de las fuerzas fueron a apoyar al otro campamento. En menos de una hora, el combate termin¨® en su totalidad. Especial 34: El veneno silencioso Especial 34: El veneno silencioso *Punto de vista en tercera persona* La familia Hesana, una de las m¨¢s ricas e influyentes en la ciudad de Silvertha. Due?os de un emporio que abarca desde el abastecimiento de tinta en todo el sur, este y centro de Eralgia, hasta control del tr¨¢fico de especias y salvado provenientes de Igy. Una gran parte de sus riquezas se ha visto mermada por la introducci¨®n de un nuevo m¨¦todo para la obtenci¨®n de tinta. M¨¦todo que le permit¨ªa a una nueva familia de la ciudad, crecer d¨ªa con d¨ªa. Hasta ahora, esa nueva familia, que apareci¨® repentinamente tras comercializar productos novedosos, segu¨ªa siendo la ¨²nica que conoc¨ªa dicha manera para obtener cantidades sin limites de tinta¡­ Pero algo era seguro: no la consegu¨ªan cazando monstruos. Si exist¨ªa un m¨¦todo menos peligroso para producir tinta y se daba a conocer a otros mercaderes, un gran pilar de los Hesana se derrumbar¨ªa. La familia que representaba tal riesgo, era la familia Dewell. Hasta hace poco, su l¨ªder y patriarca, Allan Dewell, era un comerciante desconocido, un pobre diablo de esos que abundan en todo el reino¡­ Incluso hab¨ªa empezado como vendedor ambulante; pero gracias a un socio misterioso (del que al menos se sab¨ªa que era de la inh¨®spita regi¨®n de Tulser), pudo salir adelante y establecerse en la ciudad de los sue?os, ¡®La joya del mercader¡¯... Silvertha. Pero incluso si hab¨ªa encontrado el ¨¦xito y otros mercaderes lo ve¨ªan como un aliado al cual quer¨ªan unirse, tambi¨¦n estaban aquellos que lo ve¨ªan como un enemigo, como un don nadie con suerte que ni conoc¨ªa su lugar, o tambi¨¦n como un ganso de los huevos de oro. Dif¨ªcilmente, un nuevo comerciante en ascenso podr¨ªa sobrevivir en las turbulentas olas de la sociedad de Silvertha, pero el se?or Dewell ten¨ªa dos armas que le ayudaban a no hundirse: Su socio¡­ Y su hija. Fortuna Dewell, una chica con un talento sin precedentes, una belleza sin igual, y un coraz¨®n inconquistable. Aquellos con deseos de ver caer a los Dewell o de apoderarse de sus riquezas, pusieron sus ojos en ella¡­ Incluido el heredero de la familia Hesana. ¡­ Un grupo de hombres viejos se hab¨ªa reunido a hablar de negocios en una habitaci¨®n con abundante iluminaci¨®n de candelabros y una chimenea de gran tama?o. Pero incluso con toda la luz, la atm¨®sfera se pod¨ªa percibir como sombr¨ªa, opaca. ¡°El contrato que ten¨ªamos con el comandante Pinto en la regi¨®n Bigplant fue cancelado. No solo hemos perdido una importante suma de oro, sino un contrato que nos dar¨ªa el control de la zona¡­ La tinta de los Dewell es m¨¢s barata y de gran calidad.¡± (anciano misterioso) ¡°?Porque lleg¨® el cargamento? ?Qu¨¦ pas¨® con los ladrones que contratamos?¡± (??) Un hombre humano, fornido y de abundante cabellera que le hac¨ªa ver como un rey gracias tambi¨¦n a sus elegantes vestimentas, se encontraba escuchando el reporte de uno de los ancianos que lo acompa?aban en aquel cuarto. De gesto severo y ojos llenos de experiencia, se trataba del actual patriarca de la familia Hesana y jefe de su firma mercantil: Clemente Hesana. ¡°Luego de lo ocurrido con la se?orita Dewell, el se?or Pilo Tanden, socio del se?or Dewell y encargado de la seguridad de los embarques, cambi¨® la ruta y suministr¨® un extra de guardias para su protecci¨®n.¡± (anciano misterioso) ¡°...Y a¨²n as¨ª logran vender su tinta a menor precio que la nuestra.¡± (Clemente) ¡°Los planes del se?orito Preston nunca salieron como lo esperaba, pero con un poco m¨¢s de tiempo, la se?orita Fortuna Dewell habr¨ªa ca¨ªdo ante sus encantos y as¨ª habr¨ªamos asegurado el control sobre la compa?¨ªa de su padre.¡± (anciano elegante) ¡°?Y? ?Sigue con esa idea? Seg¨²n recuerdo, la subasta donde fue ofrecida fue suprimida por las autoridades, y ella rescatada¡­Que ese in¨²til haga lo que quiera, nunca vi promesa en su plan.¡± (Clemente) Clemente era un h¨¢bil y rudo comerciante, m¨¢s no un buen hombre de familia¡­ Casi nunca conviv¨ªa con su esposa o sus hijos, y solo se interesaba si alguno de ellos se entromet¨ªa en alguno de sus planes¡­ Desde su punto de vista, los intentos de Preston eran una p¨¦rdida de tiempo, pero no representaban ninguna amenaza. Sin embargo, si algo¡­ S¨ª Preston ten¨ªa la oportunidad (por m¨¢s peque?a que fuera) de lograr entregarle la familia Dewell, Clemente lo apoyar¨ªa. ¡°Ser¨¢ in¨²til. Uno de los salvadores de la se?orita Dewell fue su prometido, con quien viaja hacia aqu¨ª¡­ ¨¦l es la raz¨®n por la que ella ha rechazado las innumerables propuestas de matrimonio de varios pretendientes. El se?orito no tiene oportunidad.¡± (anciano misterioso) Cuando escuch¨® a uno de los ancianos (sus socios) mencionar que Fortuna se hab¨ªa reunido con su prometido, los labios de Clemente esbozaron una sonrisa. Ese hombre, de identidad desconocida, la fuente del creciente poder de los Dewell¡­ Ahora se dirig¨ªa a Silvertha. Todo empez¨® con un objeto hasta entonces nunca visto: el jab¨®n, que se hab¨ªa difundido por todo Menat al grado de que incluso ¨¦l lo usaba¡­ Y ese producto fue invenci¨®n del socio de Allan Dewell¡­ Como lo fueron sus dem¨¢s productos. Si, Fortuna era uno de los dos pilares, pero Clemente consideraba al socio como alguien de mayor importancia. Una idea cruz¨® la cabeza de Clemente¡­ Si separaba a Fortuna de su prometido, este se molestar¨ªa con Allan y probablemente romper¨ªa la relaci¨®n financiera que entre ellos, ¨¦l hab¨ªa visto (y provocado) casos as¨ª en el pasado¡­ Con suerte, podr¨ªa hacerse del talento de este erudito elusivo. ?Pero como? ?Mujeres? ?Dinero? Lo mejor ser¨ªa adelantarse al plan que ten¨ªa Allan de unirlo en matrimonio a una hija¡­ Pero¡­ ¡°Se?or, si quiere llevar a cabo esa idea, tiene que tomar en cuenta que solo tiene a su hija Gretel para ofrecer.¡± (anciano sonriente)Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. Uno de los socios, Matthew Collton, se refiri¨® de una manera despectiva y con tono grosero a la hija de Clemente... Pero este no se molesto. Cuando algo as¨ª ameritaba una represi¨®n por parte de un padre, ¨¦l estaba de acuerdo con esas insinuaciones. ¡°Bastar¨¢ con que pueda actuar frente a ¨¦l hasta que se pueda consumar un compromiso¡­ Despu¨¦s no importa, podemos conseguirle una amante menos est¨²pida¡­ Y sin duda alguna, heredarle la empresa a ¨¦l. Incluso ese desconocido es m¨¢s prometedor que Preston.¡± (Clemente) Los ancianos comenzaron a discutir lis pros y contraste de dicha idea¡­ Hasta que finalmente le dieron su aprobaci¨®n, poni¨¦ndolo feliz. Si todo sal¨ªa bien, la familia Hesana regresar¨ªa a su vieja gloria o incluso llegar¨ªa a alcanzar una m¨¢s grande. Todo era posible. ¡­ Clemente Hesana ten¨ªa 3 esposas y dos concubinas, que a lo largo de 60 a?os le dieron un total de 15 hijas y 3 hijos. De sus hijas, 14 ya se hab¨ªan casado en matrimonios estrat¨¦gicos, al igual que el mayor de sus hijos¡­ Mientras que el que el que le segu¨ªa en edad, muri¨® v¨ªctima de una enfermedad. Debido a que el hermano mayor de Preston no pod¨ªa heredar la casa y la firma debido a una situaci¨®n con la familia de su esposa, el ¨²nico posible heredero era ¨¦l¡­ Pero Clemente no confiaba en sus capacidades como l¨ªder y como comerciante. La madre de Preston, la segunda esposa de su padre, era de raza elfo, ¨¦l hab¨ªa heredado una gran belleza pero tambi¨¦n inteligencia¡­ Es por eso que le frustraba el hecho de ser tachado de incompetente por su propio progenitor. Esa tarde, hab¨ªa logrado conseguir el consentimiento y apoyo de la madre de Fortuna para retar en un duelo al leg¨ªtimo prometido¡­ El primer paso en su plan para ayudar a la empresa familiar. Sin embargo, cuando regres¨® en la noche a la mansi¨®n para informarle a su padre de los avances que hab¨ªa logrado, lo escuch¨® decir como planeaba entregarle el futuro de la familia al mismo hombre que planeaba matar para quedarse con Fortuna y de la compa?¨ªa Dewell. Si bien era cierto que el prometido de Fortuna era un hombre con un potencial incre¨ªble, Preston lo ve¨ªa como alguien sacrificable para obtener al verdadero tesoro que era Fortuna. Pens¨® en entrar a reclamarle a su padre, pero se dio cuenta de que no servir¨ªa de nada actuar imprudentemente¡­ Si quer¨ªa arruinar ese plan, tendr¨ªa que usar su cerebro y no sus sentimientos. Pero era m¨¢s f¨¢cil decirlo que hacerlo; sinti¨® un profundo dolor en su pecho a medida que se dirijia hacia el jard¨ªn floral detr¨¢s de la mansi¨®n¡­ El lugar que mejor le ayudaba a pensar. Ya era de noche, pero las flores eran igualmente hermosas bajo la luz de la luna¡­ Incluso con el cambio de la estaci¨®n, segu¨ªan vi¨¦ndose frescas y llenas de vida. ¡°(?Que puedo hacer? Incluso si consigo que el gremio que le present¨¦ al se?or Allan me d¨¦ informaci¨®n sobre el prometido de Fortuna, no podr¨¦ matarlo en el duelo o me ganar¨¦ la ira de mi padre.)¡± (Preston) Se puso a meditar en silencio, sentado frente a una elegante mesa de exterior de madera. S¨®lo el croar de las ranas p¨²rpuras que habitaban en el estanque cercano y la m¨²sica de los grillos y otros insectos se pod¨ªa escuchar. De d¨ªa, este bello jard¨ªn ten¨ªa que soportar el ruido provocado por su hermana menor, Gretel, y los amigos de esta. ¡°(La pieza central podr¨ªa ser Gretel¡­ Pero no quiero usar a mi hermanita en este juego contra nuestro padre. No soy ¨¦l¡­ Mmm, un asesino no suena a una mala idea¡­ Si me deshago del estorbo antes de que llegue a Silvertha¡­ No, Fortuna podr¨ªa descubrir mi relaci¨®n con el asesino; adem¨¢s, creo recordar que viajan algunos oficiales con ellos¡­)¡± (Preston) Se rasc¨® la cabeza en frustraci¨®n, arruinando su cabello pomposamente peinado. ¡°No se me ocurre nada¡­¡± (Preston) ¡°?...Necesitas una mano, jovencito?¡± (??) Un ruido sobre la mesa acompa?¨® a las palabras de una misteriosa persona¡­ Tan abrupta interrupci¨®n tom¨® por sorpresa a Preston y este se levant¨® mirando en todas direcciones, m¨¢s estaba solo. No hab¨ªa escuchado a nadie acercarse¡­ siendo que la voz se oy¨® justo en su o¨ªdo, como un susurr¨®¡­ Incluso sinti¨® una respiraci¨®n. Pero su sorpresa fue mayor cuando vio lo que ocasion¨® el ruido en la mesa¡­ Se trataba de la mano ensangrentada de una persona, m¨¢s que cortada parec¨ªa como si hubiera sido jalada hasta arranc¨¢rsela a su due?o. Preston sinti¨® las ganas de vomitar. Estaba familiarizado con la caza de animales y monstruos, por lo que estaba acostumbrado a ver sangre¡­ Incluso hab¨ªa matado a oponentes en duelos¡­ Sin embargo, ver esa mano encima de la mesa, puesta ah¨ª como si hubiera sido un obsequio, le hac¨ªa sentir un miedo tremendo... Un miedo ante un desconocido peligro. Quiso gritar para pedir ayuda, pero antes de que el aire dejara sus pulmones, algo le obstruyo la boca y las fosas nasales¡­ Una mano peque?a y delicada. ¡°Oh, no. Nada de gritos¡­ No queremos v¨ªctimas innecesarias. Son trabajos por el que no me pagan.¡± (??) Otra mano toc¨® el abdomen de Preston, subiendo suavemente hasta su pecho, como si de una caricia se tratara¡­ Pero era desagradable y aterradora. ¡°M¨²sculos bien entrenados para un comerciante¡­ El ritmo de tu coraz¨®n, sin embargo, es el de uno cuando est¨¢ asustado¡­ No eres la gran cosa como guerrero, el prometido de tu objetivo te har¨ªa pedazos apenas iniciara el duelo.¡± (??) Una voz grave pero indiscutiblemente del tipo coltrato, y dos suaves bultos presionados sobre su espalda, le hicieron saber a Preston que su agresor era una mujer¡­ Aun as¨ª, no la hac¨ªa menos aterradora. ¡°?Ya te calmaste? Dejar¨¦ de cubrir tu nariz para que puedas respirar¡­ As¨ª¡­ Tranquilo¡­ No hay nada que temer siempre y cuando te portes bien. Esa mano pertenece a una de las ratas que acabo de exterminar.¡± (??) La mujer se ech¨® a re¨ªr suavemente¡­ Como si hubiera recordado algo que le dio gracia. ¡°Escucha, Preston Hesana¡­ Mi jefe se encuentra en una encrucijada y necesita de un poco de ayuda¡­ Est¨¢ dispuesto a hacer a un lado que no eres humano, sino un despojo, y a ofrecerte ayuda con tu problema actual¡­ Con el prometido de la joven Fortuna Dewell.¡± (??) Los ojos de Preston se abrieron de la sorpresa y felicidad, pero en su estado actual, su actitud alegre dur¨® poco, regresando a ese miedo paralizante que sent¨ªa. ¡°Si, no te estoy mintiendo¡­ Si cooperas, un gran futuro te espera¡­ Si no, te mataremos despu¨¦s de matarlo a ¨¦l¡­ ?Te sientes cooperativo?¡± (??) Como pudo, Preston asinti¨® levemente. ¡°?Fant¨¢stico! ?Le quitas un gran peso de los hombros a mi se?or! Descuida, no es la gran cosa lo que se te pide¡­ Solo continua con tu idea de retar a tu rival a un duelo¡­ Solo que ahora cambiar¨¢s el lugar donde se realizar¨¢¡­ ?Conoces a V¨ªctor Nauchin?¡± (??) V¨ªctor Nauchin, un nombre que le era familiar, pero que despreciaba. Se trataba de un mercader de esclavos conocido por su horrendo trato hacia los no humanos¡­ Siendo ¨¦l de la raza elfo, involucrarse con alguien as¨ª ser¨ªa impensable. ¡°Dentro de poco va a sentirse acorralado¡­ Lo suficiente como para aceptar cualquier clase de ayuda. Cuando te informemos, iras a hacerle la oferta del duelo. Eso es todo, ?Verdad que no es tan dif¨ªcil?¡± (??) ¡°......¡± (Preston) ¡°Una respuesta favorable¡­ Hasta luego entonces. Mantente en buena forma y salud. Oh, puede que esto duela un poco.¡± (??) La extra?a asaltante ri¨® suavemente, y de pronto, Preston sinti¨® un dolor agudo en su nuca, tras el cual sinti¨® como su cuerpo se desvanec¨ªa, cayendo inconsciente. Pero no dur¨® mucho as¨ª. El fresco aire oto?al lo despert¨® al cabo de unos minutos. Se puso de pie mientras se sosten¨ªa la nuca, no sinti¨® sangre ni fresca ni seca, as¨ª que lo que esa mujer le hizo no le caus¨® ninguna herida¡­ Cuando su mirada se pos¨® en la mesa, vio que esta estaba limpia¡­ Sin ninguna gota de sangre¡­ ¡°?Habr¨¦ estado so?ando?¡± (Preston) El dolor en su cuello casi hab¨ªa desaparecido, posiblemente se hab¨ªa quedado dormido mientras meditaba y se cay¨® de la silla, golpe¨¢ndose. ¡°Como si un atacante pudiera haberse escabullido hasta aqu¨ª¡­¡± (Preston) Pero un accidente as¨ª nunca le hab¨ªa ocurrido, ¨¦l no era tan descuidado¡­ Nuevamente sinti¨® un dolor, pero este no era en su nuca, sino en su brazo derecho¡­ Se trataba de un dolor que iba aumentando progresivamente. R¨¢pidamente se descubri¨® la parte donde sent¨ªa la molestia¡­ Y ah¨ª s¨ª encontr¨® algo. Un relieve en su piel, como si algo le hubiera sellado una forma. Mir¨® su herida¡­ Era el dibujo de un animal de hocico alargado¡­ Era de una rata. Hab¨ªa escuchado algo al respecto sobre ese s¨ªmbolo. ¡°La marca de los sucios¡­ ?Los opositores al rey?.¡± (Preston) Sus ¨®rdenes eran las de ayudar a V¨ªctor Nauchin, quien indiscutiblemente pertenec¨ªa al mismo bando. Preston se dej¨® caer de nuevo sobre la silla¡­ Estaba metido ahora en un peor embrollo, uno del que no podr¨ªa salir bien librado. Estas personas no le estaban ayudando con buenas intenciones¡­ Sinti¨® que su sue?o nunca se podr¨ªa cumplir. No podr¨ªa heredar la compa?¨ªa de la familia... Enorgullecer a su padre. Y llor¨® en silencio. Especial 35: Esperanza y desesperaciè´¸n en la frontera Especial 35: Esperanza y desesperaci¨®n en la frontera. *Punto de vista en tercera persona* El carro de transporte no se encontraba lejos del siguiente punto de revisi¨®n¡­ Pero esquivar ese lugar era la meta. Si pasaban demasiado cerca, los soldados los encontrar¨ªan y los matar¨ªan... Incluso a las mujeres y ni?os, lo m¨¢s probable a ellos primero para causar un mayor miedo y sufrimiento en los dem¨¢s. Pero tambi¨¦n estaban cerca de la frontera con Eralgia, Borus calculaba que no faltar¨ªan ni dos d¨ªas para llegar. ?Solo dos d¨ªas m¨¢s y estar¨ªan todos a salvo! El solo pensar en una vida libre del miedo de ser asesinados por el capricho de un humano les hac¨ªa sentir una felicidad sublime. Un grupo de 40 personas, dividido en seis razas distintas, hab¨ªa logrado atravesar gran parte de un territorio que era hostil hacia todos ellos¡­ Siendo que de hecho, se trataba del lugar donde nacieron. El recorrido no fue f¨¢cil¡­ No pod¨ªan acercarse a pueblos o ciudades, ni siquiera a aquellas donde hab¨ªa habitantes no humanos. Deb¨ªan conseguir comida por cuenta propia y racionarla muy bien. Hacer rondas de vigilancia fue algo que todos debieron aprender. Pero todo vali¨® la pena ahora que por fin eran libres¡­ Solo deb¨ªan esperar un poco m¨¢s. ¡°Su excelencia¡­ Todav¨ªa me queda una poca del agua que conseguimos en el ¨²ltimo manantial¡­ Por favor, b¨¦bala.¡± (hombre kikol 1) ¡°No puedo aceptarla¡­ Esa agua es para tu mujer y tu ni?o.¡± (Erane) ¡°Nosotros estamos bien¡­ Es la or¨¢culo quien necesita del agua debido a su raza.¡± (mujer kikol) Erane, una or¨¢culo alraune del esp¨ªritu Itred. Los hombres y mujeres kikol que viajaban con ella se hab¨ªan convertido en sus seguidores, pero le pon¨ªan las cosas dif¨ªciles cuando estaban dispuestos a hacer sacrificios por ella. Pero Erane hab¨ªa hecho tambi¨¦n a una amiga, alguien que la respaldaba de una manera m¨¢s cercana, cuyas acciones no la hac¨ªan sentirse inc¨®moda. ¡°?Erane va a estar bien! Yo tengo agua suficiente para las dos que nos durar¨¢ hasta que lleguemos a la siguiente parada de descanso¡­ Conserven esa para que se mantengan fuertes y la puedan continuar apoyando.¡± (Eos) ¡°...Tiene toda la raz¨®n, se?ora Eon. Disculpenos por haberle causado inconvenientes, gran or¨¢culo.¡± (hombre kikol 1) La familia acept¨® la respuesta de Eon y regresaron a sus lugares¡­ El hombre le dio entonces de beber a su hijo. ¡°Gracias, Eos.¡± (Erane) ¡°Para eso soy tu amiga, Erane¡­ ?Ahora bebe! Te noto cabizbaja por la falta de agua.¡± (Eos) ¡°?No estoy cabizbaja, Eos!... Pero si tengo sed, aceptar¨¦ tu oferta.¡± (Eon) ¡­ Esa misma tarde, el carro tom¨® una desviaci¨®n a trav¨¦s de un valle rocoso¡­ Un lugar en extremo peligroso. Pod¨ªa haber monstruos o vig¨ªas escondidos detr¨¢s de cualquier roca¡­ Sin embargo, este valle era la ¨²nica opci¨®n a tomar para esquivar la estaci¨®n militar, por lo que no quedaba de otra m¨¢s que ser cautelosos y estar alertas. No le estaba de m¨¢s rezar a los dioses para tener ¨¦xito. ¡°Hay un peque?o estanque por aqu¨ª cerca¡­ Pero no podemos quedarnos mucho. Solo nos abastecemos de agua y continuaremos hasta salir del valle.¡± (Borus) Nadie levant¨® una objeci¨®n a las palabras de Borus pese a estar agotados de llevar tanto tiempo dentro del carro. ¨¦l era el gu¨ªa y sab¨ªa lo que hac¨ªa. Desde adentro del vehiculo, muchos ayudaron a su benefactor en vigilar los alrededores. ¡°Escucho algunos pasos en aquella direcci¨®n¡­ ?Son personas!¡± (Eos) Eos no era una elfo, pero sus o¨ªdos de halfling eran tambi¨¦n muy buenos¡­ Y como todas las personas de su raza, era muy buena anticipando los peligros ocultos. Borus llev¨® r¨¢pidamente el carro hasta un rinc¨®n donde las piedras serv¨ªan como buen escondite¡­ Varios hombres de las diversas razas que ven¨ªan viajando con ¨¦l se bajaron del carro y cuidaron que los caballos no hicieran ruido. Fueron minutos de angustia para todos. Erane le rez¨® en voz baja a su esp¨ªritu protector para que le ayudar¨¢ a llegar a salvo con su futuro esposo y as¨ª pudiera cumplir su visi¨®n. ¡°Tienen animales con ellos¡­ Es probable que sean perros.¡± (Eos) Las malas noticias no dejaban de aparecer. Personas en esta ¨¢rea en compa?¨ªa de perros solo pod¨ªa significar una cosa: una patrulla de exterminio. El grupo no era el ¨²nico en querer mudarse a Eralgia, miles de personas de todas las razas, algunas veces hasta seres humanos, buscaban huir del Imperio es b¨²squeda de la libertad. Sin embargo, incluso si les trataban mal, los gobernantes les necesitaban, fuera como mano de obra pesada, esclavos, juguetes, o como animales para cazar. Adem¨¢s, cada persona que dejaba Rasder pose¨ªa al menos un poco de conocimientos que su enemigo del oeste podr¨ªa usar en su contra¡­ Y aunque no les gustaba admitirlo, una gran fuerza y potencial para aumentar las fuerzas de un ej¨¦rcito. Es por eso que no les dejar¨ªan marcharse tan f¨¢cilmente. En pueblos, aldeas y caminos cercanos a la frontera con Tulser o el paso de la esperanza (un peque?o valle entre las monta?as y el oc¨¦ano), grupos militares cuidaban que los fugitivos no lograran cruzar la frontera. Sin excepci¨®n, los no humanos no se pod¨ªan acercar a estas poblaciones ni pod¨ªan ser encontrados en los caminos ni en los alrededores de estos. De lo contrario se les ejecutar¨ªa de la peor forma posible. Estos grupos de vigilancia eran las temidas ¡®Patrullas del exterminio¡¯. Sus equipamientos eran muy buenos, as¨ª como su adiestramiento en combate. Se dec¨ªa que cada hombre pod¨ªa hacerle frente a un oso empalador por cuenta propia cuando estos bajaban ocasionalmente de Tulser. Pero sus armas m¨¢s peligrosas eran los perros que les acompa?aban. Reaccionaban al olor de cualquier no humano y ten¨ªan un olfato impecable. Esconderse entre las rocas no les servir¨ªa de nada contra las narices de esos sabuesos.The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¡°Mami¡­ ?Tengo miedo!¡± (ni?a de piel azul) ¡°T-Tranquila, mi amor¡­ T-Todo va a salir bien.¡± (mujer de piel azul) Una ni?a peque?a comenz¨® a sollozar asustada. Su madre trat¨® de calmarla pero estaba igual de asustada. ¡°?Shhhh! ?Quieren que nos descubran?¡± (hombre kikol 2) La madre lo neg¨® en silencio, pero el reclamo del hombre asust¨® m¨¢s a la peque?a, quien dio muestras de romper en llanto en cualquier instante. ¡°No llores, peque?a¡­ Los dioses y el gran Itred nos mantendr¨¢n a salvo.¡± (Erane) La joven or¨¢culo extendi¨® sus manos para tomar por las mejillas a la ni?a que estaba por llorar y de dirigi¨® una c¨¢lida sonrisa¡­ Haciendo que el temor no solo de la infante, sino de los dem¨¢s presentes, desapareciera al instante. ¡°?Puedes darme un poco m¨¢s de agua, Eos?¡± (Erane) ¡°Claro¡­ Aunque ya no nos queda mucha.¡± (Eos) ¡°Con ¨¦sta bastar¨¢¡­¡± (Erane) Eos le entreg¨® la cantimplora a su amiga y esta se bebi¨® todo el contenido¡­ Tras beber el vital l¨ªquido, Erane cerr¨® los ojos y comenz¨® a meditar. ¡°Flores del campo, maravillas de la tierra, ba?en el mundo con su irresistible perfume, cubran de alegr¨ªa a todo bosque, monta?a y pradera, que no haya rinc¨®n que falte ni persona que se resista¡­ ?Fragancia de las bendiciones!¡± (Erane) No pas¨® nada¡­ O al menos eso parec¨ªa. Todos los presentes pudieron percibir un agradable aroma en el aire¡­ Era el de una flor, no sab¨ªan cual pero todos sent¨ªan que la conoc¨ªan. ¡°Esto har¨¢ que los perros no nos encuentren. Solo manteng¨¢monos en silencio hasta que se vayan.¡± (Erane) La peculiar magia no parec¨ªa la gran cosa, pero a hombres, mujeres y ni?os, les hizo sentir una s¨®lida confianza en que todo estar¨ªa bien. Pasadas dos horas, las pisadas no se les acercaron¡­ Pero tampoco se alejaban mucho, dichas personas estaban empedernidas en buscar en la zona. ¡°?Todav¨ªa no se van? Los caballos requieren beber agua y ya no me queda.¡± (Borus) No solo los animales necesitaban agua, sino tambi¨¦n las personas¡­ Podr¨ªan esperar por m¨¢s tiempo, pero si los patrulleros no se mov¨ªan, las cosas se pondr¨ªan feas. ¡°No, solo dan vueltas en los alrededores pero no se van¡­ ?Ser¨¢ que se van a estacionar aqu¨ª?¡± (Eos) ¡°Tal vez otros migrantes fueron capturados cerca de aqu¨ª y este les pareciera un punto donde podr¨ªan atrapar a otros¡­ O alguien de entre nosotros es un espia.¡± (Borus) Eos y Borus discut¨ªan en voz baja para que el resto no les escuchara y volvieran a entrar en caos, tambi¨¦n se alejaron un poco del resto... Quer¨ªan evitar preocupar m¨¢s a sus compa?eros, suficiente estr¨¦s les causaba ya tener que continuar esperando. Gracias al buen o¨ªdo que ten¨ªa la halfling, se hab¨ªa convertido en una excelente ayudante durante el viaje¡­ Tambi¨¦n sab¨ªa manejarse y no caer ante el miedo con tanta facilidad¡­ ¡°No podemos decirle nada a los dem¨¢s hasta tener la certeza de que sea as¨ª¡­ E incluso si¨¦ndolo, tocar el tema causar¨ªa mucha confusi¨®n y desconfianza.¡± (Borus) Al principio, la sugerencia de Borus no le pareci¨® buena¡­ Pero recordando la reacci¨®n que tuvo Erane anteriormente, decidi¨® aceptar. ¡°(Perd¨®name, Erane¡­ Te lo contar¨¦ todo cuando toquemos Eralgia.)¡± (Eos) ¡°....as¨ª¡­ resultado¡­ victoria...¡± (voces) ¡°Espera, escucho algo.¡± (Eos) Las personas llegaron a acercarse lo suficiente como para que Eos pudiera escuchar lo que dec¨ªan. Eran malas noticias, pero quiz¨¢s sabiendo de lo que hablaban, el grupo podr¨ªa encontrar la manera de salir del embrollo y continuar con el camino. ¡°?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s tardar¨¢ en llegar?¡± (voz 1) ¡°Al parecer un poco m¨¢s, pero por mi que no llegue¡­ No quiero lidiar con enfermos.¡± (voz 2) ¡®?Enfermos?¡¯ le susurr¨® Eos a Borus. ¡°No tengo idea, pero suena a algo que podemos usar¡­ Necesitamos m¨¢s informaci¨®n¡­ Continua.¡± (Borus) Eos asinti¨® en silencio y prest¨® atenci¨®n a la pl¨¢tica entre los merodeadores¡­ Desgraciadamente, escuch¨® algo que inmediatamente destruy¨® las intenciones de Borus. ¡°Oh, mira¡­ Debe ser ese que viene ah¨ª.¡± (voz 3) ¡­ Un grupo de seis hombres y seis perros esperaban a que se acercara el carruaje que hab¨ªan divisado. Cada hombre ten¨ªa un f¨ªsico imponente, uno que cultivaron tras largos a?os de entrenamiento y que no perder¨ªa contra el de otras razas de musculatura espesa, como ser¨ªa el caso de los orcos. Tambi¨¦n ten¨ªan armaduras de bronce muy gruesas, cuyo peso le impedir¨ªa moverse a un humano ordinario, pero que a ellos no parec¨ªan estorbarles. As¨ª era la ¨¦lite de la frontera. El conductor del carro se detuvo de inmediato al verlos¡­ Se mostraba asustado, pero cualquiera lo comprender¨ªa. ¡°El oro humano brilla m¨¢s¡­¡± (hombre corpulento 1) Uno de los soldados apunt¨® la gran hacha doble que tra¨ªa consigo en contra del conductor¡­ Exigiendo que continuase la frase. ¡°...cuando se limpia de la suciedad que lo rodea.¡± (conductor) El hombre era tambi¨¦n humano, pero era muy distinto de aquellos que ten¨ªa enfrente¡­ Y lo que le hab¨ªan hecho decir, no lo dijo con gusto. ¡°?Eeek!¡± (vocecilla) Un ligero chillido provino del interior del carro¡­ Los miembros de la patrulla sonrieron s¨¢dicamente y fueron a abrir el carruaje por la parte de atr¨¢s. Solo uno de los soldados se qued¨® junto al conductor. ¡°Felicidades por haber sido escogido para este env¨ªo, con esto podr¨¢ limpiar la verg¨¹enza que es su vida¡­ Maldito traidor.¡± (hombre corpulento 1) ¡°Hey, no se ven muy ¡®adecuados¡¯ que digamos.¡± (hombre corpulento 2) Le llam¨® uno de sus compa?eros, quien hab¨ªa encontrado algo que le parec¨ªa raro. ¡°Los in¨²tiles de Eralgia se dar¨ªan cuenta de que llevan la enfermedad con ellos y les impedir¨ªan continuar avanzando¡­ Tu eres nuevo pero los dem¨¢s deber¨ªan saberlo ya.¡± (hombre corpulento 1) Se trataba de una estrategia que ven¨ªa usando el Imperio de Rasder desde hace ya alg¨²n tiempo: mandar personas enfermas a Eralgia y a Tulser con la esperanza de debilitar al reino desde adentro¡­ Los principales blancos eran las fortalezas y poblaciones ubicados en el paso de la esperanza¡­ Se trataba tambi¨¦n de un plan del que Eralgia ya conoc¨ªa y hab¨ªan tomado sus respectivas precauciones desde hace tiempo tambi¨¦n¡­ Pero era algo que los oficiales del Imperio fallaban en ver. ¡°Contin¨²en por este valle por otro d¨ªa mas, viajen a sudoeste en cuanto salgan y llegar¨¢n al punto establecido¡­ Si no cumple ya sabe lo que pasar¨¢.¡± (hombre corpulento 1) ¡°Pero¡­ Las personas¡­¡± (conductor) ¡°Ellos se mantendr¨¢n callados¡­ Les daremos un recordatorio para que no hablen.¡± (hombre corpulento 1) Los compa?eros del sujeto le miraron con ojos expectantes, a lo cual ¨¦l asinti¨® tranquilamente. ¡°?Cu¨¢l dar¨¢ un mejor espect¨¢culo...?¡± (soldado corpulento 3) ¡°?Que tal ese de ahi?¡­¡± (soldado corpulento 4) Todos estuvieron de acuerdo con ¨¦l, y dirigieron su atenci¨®n a un joven dentro del carro¡­ De aproximadamente unos 15 a?os con orejas grandes y completamente redondas. Los dem¨¢s pasajeros se acongojaron apenas los patrulleros vieron al joven. Sabiendo que algo terrible estaba por ocurrirle, ¨¦l trat¨® de escapar pero no tuvo oportunidad contra sus agresores. ¡°?Que van a hacerle? El duke dijo¡­¡± (conductor) ¡°Ya te lo dije. Hay que hacerles un recordatorio a todos los dem¨¢s sobre lo que le pasar¨ªa a sus familiaridades si abren sus bocas¡­ Y tambi¨¦n, en dado caso de que este valle fuera usado por otros traidores, estos se den cuenta de que estuvimos aqu¨ª.¡± (hombre corpulento 1) ¡°Ya tenemos preparada hasta la le?a¡­ Je, je, je, je¡­¡± (soldado corpulento 2) ¡­ Al escuchar el macabro acto de los soldados de la patrulla, Eos se cubri¨® los o¨ªdos mientras se esforzaba en no romper en llanto¡­ Erane sinti¨® la condicion de su amiga, sali¨® del carro y fue a su lado. ¡°Eos¡­ ?Que fue lo que te¡­?¡± (Erane) ¡°Ojal¨¢ este Imperio y los malditos que lo dirigen encuentren un horrendo final¡­ Que el juicio de los dioses caiga sobre todos ellos.¡± (Eos) Viendo el estado de su amiga y compa?era, Erane la abraz¨® contra su pecho. No fue sino hasta que pasaron tres horas que los miembros de la patrulla se retiraron lo suficiente como para que pudieran reanudar el viaje. Eos pidi¨® ausentarse un momento e ir a ver algo antes de marcharse¡­ Erane le acompa?¨® y su expresi¨®n se ensombreci¨® con dolor cuando descubri¨® lo que Eos quer¨ªa visitar: los restos calcinados de una persona. Hab¨ªa brasas que todav¨ªa estaban enrojecidas, y los huesos todav¨ªa expel¨ªan humo¡­ No hab¨ªa sucedido hace mucho. ¡°Yo¡­ Puedo hacer unos ritos de purificaci¨®n. Tengo mucha experiencia en ello.¡± (Erane) ¡°Fueron soldados de la patrulla del exterminio¡­ Yo, no quer¨ªa que se extendiera el p¨¢nico, as¨ª que no te llam¨¦¡­ Y tambi¨¦n acept¨¦ guardar en secreto una sospecha de Borus sobre un probable esp¨ªa entre nosotros¡­¡± (Eos) ¡°?Y? ?Cual es el problema? Me parecen juicios razonables.¡± (Erane) ¡°Yo¡­ Solo quer¨ªa disculparme. Perdona por tratar de esconderte algo importante, Erane.¡± (Eos) Con la cabeza baja todo el tiempo y sin voltear a ver a la alraune, Eos se disculp¨® con voz quebrada. Erane asinti¨®, callada, conmovida. Ella pas¨® a un lado de la chica con quien logr¨® entablar amistad en poco tiempo¡­ Le acarici¨® la cabeza y se acerc¨® hasta los restos para iniciar el ritual. Antes de partir, Eos le advirti¨® a todos de que el estanque hab¨ªa sido envenenado, as¨ª que deber¨ªan buscar otras fuentes de agua¡­ Fue hasta la noche, en un peque?o arroyo m¨¢s adelante, que todos lograron satisfacer su sed. ¡­ El resto del trayecto tuvo sus altibajos tambi¨¦n, pero no ocurri¨® nuevamente algo que los expusiera a un gran peligro¡­ Y de manera poca ceremonial, el carro lleg¨® al punto donde Borus hab¨ªa acordado encontrarse con los soldados de Eralgia para as¨ª entrar al reino. Dichos soldados eran nagas, quienes les acogieron desde la base de las monta?as en Tulser del sur y les guiaron hacia una mejor y nueva vida¡­ O al menos para la mayor¨ªa¡­ Pero para algunos, las aventuras estaban apenas por iniciar. Capitulo 110: Mensaje y reclamo Cap¨ªtulo 110: Mensaje y reclamo Me encontraba flotando en un oc¨¦ano inmenso. No sent¨ªa mi cuerpo¡­ Trat¨¦ de moverlo pero fue in¨²til, ni siquiera sabia si tenia uno. Lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era flotar en esas aguas infinitas¡­ Algo me dice que conozco este lugar¡­ Que ya lo hab¨ªa visto antes. ¡°Hola, mi amado.¡± (??) Una voz potente lleg¨® hasta m¨ª¡­ Si no ten¨ªa cuerpo, ?Como pod¨ªa escucharla? Voy a tratar de responderle. ¡°Hola¡­ ?Donde estoy? ?Y c¨®mo llegu¨¦ aqu¨ª?¡± (Aruh) ¡°?Ooooh? ?Eso es lo primero que deseas preguntarme? ?No te interesa m¨¢s saber qui¨¦n o qu¨¦ soy?¡± (??) ¡°Tienes raz¨®n¡­ Eso ser¨ªa lo normal, sin embargo¡­¡± (Aruh) ¡°?Sin embargo¡­?¡± (??) ¡°Siento una gran alegr¨ªa al hablar contigo¡­ Todo mi ser vibra de solo escucharte, y es un sentimiento que me resulta muy familiar¡­ Es como el amor que siento hacia mis amadas chicas.¡± (Aruh) Las palabras surgen de mi con tal naturalidad, que m¨¢s que habladas, parecen ser mis pensamientos¡­ Y me siento orgulloso de ellas. Quiz¨¢s tom¨¦ por sorpresa a la voz¡­ Ya que no respondi¨® durante un rato. En lugar de eso, sent¨ª una calidez viniendo de mis alrededores hacia mi. ¡°No solo me estremeces en cuerpo¡­ Sino en mi ser original tambi¨¦n. Responder¨¦ tus primeras dudas entonces, s¨¦ que descifraras mi identidad de inmediato¡­ Estas en el mar de Hetros, el punto m¨¢s cercano al plano de los esp¨ªritus¡­ Y yo te he tra¨ªdo aqu¨ª mientras dorm¨ªas.¡± (??) El plano de los esp¨ªritus¡­ Esta sensaci¨®n dentro de mi¡­ Solo puede ser alguien. ¡°?Naku!... Nagur, ?verdad?¡± (Aruh) ¡°?Que malo! Sonaste un poco decepcionado cuando te percatarse de mi verdadera identidad¡­ Naku es mi encarnaci¨®n y estoy unida a ella, ?sabes?¡± (Nagur) ¡°Lo siento, es que no cre¨ª que¡­ Espera, ?Me trajiste? ?Es eso posible? Se supone que la ¨²nica persona con quien pod¨ªas comunicarte era Naku.¡± (Aruh) ?Que estoy haciendo frente al gran esp¨ªritu Nagur? ?Y habl¨¢ndole de manera tan fluida! ?Algo que ni Naku pudo hacer! ¡°Sobre eso¡­ Solo me aprovech¨¦ de los residuos espirituales que ¡®eso¡¯ us¨®¡­ Hace poco te sent¨ª durante una conversaci¨®n que tuve con mi encarnaci¨®n pero me fuiste apartado inmediatamente.¡± (Nagur)) ¡°?Eso¡­?¡± (Aruh) Un flujo de informaci¨®n lleg¨® a mi¡­ Eran recuerdos. Es cierto, ya antes hab¨ªa estado aqu¨ª, pero fui transportado a otro lugar¡­ A una oscuridad. Ah¨ª, una voz me rega?¨® por amar a algunas de mis chicas, y me orden¨® que me hiciera de muchas m¨¢s para tener una mayor descendencia¡­ Que esa era mi misi¨®n. ¡°Esa otra voz¡­ ?Era otro esp¨ªritu?¡± (Aruh) ¡°No¡­ No era otro esp¨ªritu. Quedamos muy pocos, incluso de los menores¡­ Y eso que te llam¨® estaba de hecho en un plano a¨²n m¨¢s alto¡­ Era un zintme, el ¨²ltimo de ellos.¡± (Nagur) Un zintme¡­ ?Uno de los sirvientes de los dioses? ?Los que gu¨ªan las almas a la fuente eterna? ¡°La confusi¨®n que sientes es comprensible, amado mio¡­ Pero debes tranquilizarte o de lo contrario nuestra conexi¨®n se perder¨¢, y a¨²n hay algunas cosas de las que deseo hablarte.¡± (Nagur) El desorden de pensamientos en mi comenz¨® a calmarse, las aguas alrededor de m¨ª se hab¨ªan puesto turbias pero se aclararon de vuelta. ¡°Lo siento¡­ Es solo que mi cabeza comenz¨® a llenarse de ideas y posibilidades. Por cierto, olvid¨¦ todo lo de la vez pasada que entr¨¦ en este plano, incluso si continuamos conversando, ?No lo olvidar¨¦ tambi¨¦n?¡± (Aruh) ¡°Lamentablemente s¨ª, ya que ni siquiera tenemos el v¨ªnculo que tengo con mi encarnaci¨®n¡­ Pero con el que tu tienes con ella, puedo mandarle un poco m¨¢s de informaci¨®n sin que se pierda.¡± (Nagur) Oh, ?Soy como un servidor entonces? Bien por mi. ¡°Hay cosas importantes que he tratado de transmitirle, pero la mayor¨ªa se pierde¡­ Y tambi¨¦n, siento curiosidad por lo que te dijo el zintme.¡± (Nagur) Nagur, el gran esp¨ªritu de los naga¡­ Tiene una personalidad que se asemeja a la de mi amada Naku¡­ Pero eso era de esperarse. Si tuviera mi cuerpo, habr¨ªa sonre¨ªdo. Le explique a Nagur sobre lo que recordaba de hablar con el zintme¡­ Y de inmediato proclam¨®: ¡°Est¨¢ mintiendo¡­ Hay cierta verdad en lo que dice pero tambi¨¦n miente.¡± (Nagur) ¡°?Mintiendo?¡± (Aruh) ¡°Si. Tu alma fue tra¨ªda por los dioses, eso lo s¨¦¡­ Pero no para algo tan fr¨ªvolo como para ser un esparcidor de semillas¡­ Ni cuyo odio fuera su mejor caracter¨ªstica. Amado m¨ªo, si bien es cierto que la mitad de tu alma vino de otro mundo y pose¨¦ una gran capacidad de resentimiento¡­ Palidece contra la bondad y amor que tu alma emite ahora, ?Y tienes muchas m¨¢s virtudes!¡± (Nagur) La voz de Nagur sonaba muy molesta¡­ Nuevamente me fue imposible no compararla con Naku. ¡°No le creas por completo¡­ Es el ¨²ltimo zintme y debe tener sus propios planes¡­ ?O escuchaste las voces de los dioses confirmando lo que dec¨ªa?¡± (Nagur) No, si bien parec¨ªa estar siendo rega?ado¡­ No escuch¨¦ ninguna otra voz. Pero¡­ ?Me estaba manipulando para su conveniencia? ?Ni siquiera se puede confiar en seres divinos! ¡°Aunque¡­ Quiz¨¢s tenga algo de raz¨®n en que debas tener muchas mujeres y descendencia¡­ Con las compa?eras que se te han unido y se te est¨¢n por unir, comienzo a hacerme a la idea de que no te ment¨ªa del todo.¡± (Nagur) ¡°Tambi¨¦n dijo que deb¨ªa ayudar a Naku a vencer a tu enemigo¡­ Y que s¨®lo entonces, permitir¨ªa mi relaci¨®n con todas mis chicas...¡± (Aruh)A case of content theft: this narrative is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. Ten¨ªa mis teor¨ªas sobre la identidad del enemigo que busc¨¢bamos¡­ Podr¨ªa ser el Imperio de Rasder, podr¨ªa ser un monstruo muy fuerte, incluso otro esp¨ªritu; pero hab¨ªa un candidato que sobresal¨ªa del resto, y que en estos momentos he confirmado. ¡°Es por que tal enemigo es un demonio, ?verdad?¡± (Aruh) ¡°No lo s¨¦.¡± (Nagur) ?Huh? ¡°?No lo sabes? ?No pueden los esp¨ªritus ver el futuro? ?No le hab¨ªas mostrado pistas a Aruh sobre lo que se avecina?¡± (Aruh) ¡°Amado m¨ªo¡­ Este mundo es muy distinto al mundo del que vienes. Aqu¨ª los esp¨ªritus no tenemos tanto poder como para predecir el futuro...¡± (Nagur) Quer¨ªa interrumpirle para dejarle saber que en la Tierra ni siquiera hab¨ªa¡­ Mmm, quiz¨¢s si los haya¡­ Mi alma intangible viene de all¨¢¡­ ¡°Los mensajes que le he mandado a mi encarnaci¨®n son cosa que recuerdo del pasado, veo en el presente y deseo en el futuro¡­ Soy lo que llaman un gran esp¨ªritu, pero no puedo escapar del ciclo espiritual unido al ciclo material. De lo contrario, no me habr¨ªan herido aquella vez.¡± (Nagur) Nagur me explic¨® m¨¢s a fondo lo que son los esp¨ªritus, de c¨®mo acogi¨® a los naga (es exactamente como cuentan nuestras historias salvo por detalles peque?os) y de por qu¨¦ su protecci¨®n solo abarca a las monta?as de Tulser¡­ Estaba relacionado a su ¡®enemigo¡¯. ¡°Durante la guerra, cuando los demonios se levantaron contra los esp¨ªritus, los zintme y los dioses, uno de ellos se enfrent¨® a mi. La pelea fue terrible, apenas y pude conservar mi existencia¡­ Pero justo entonces, el rey demonio cay¨® y mi enemigo huy¨® para esconderse, pero fue exterminado¡­ O eso cre¨ªa.¡± (Nagur) Para poder recuperarse, Nagur decidi¨® descansar en Tulser, donde se concentra un buen flujo de Hetros¡­ Dej¨® de sentir la presencia del demonio con quien pele¨®, y poco despu¨¦s vinieron los naga. ¡°Pude sentir su despertar, sigue con vida y logr¨® esconderse¡­ Los sirvientes f¨ªsicos de los zintme, los arc, salieron a buscarle pero incluso si le encuentran, no podr¨¢n enfrentarlo¡­ pues han perdido la mayor¨ªa de sus poderes por culpa del rey demonio¡± (Nagur) ¡°Pero entonces, ese mensaje que le enviaste a Naku, ?Conoces la manera de encontrarle?¡± (Aruh) Incluso si no puede ver el futuro, Nagur es un esp¨ªritu y su poder le permite ver lo que ocurre en Maltras¡­ ¡°Ese futuro no est¨¢ escrito¡­ Y aunque puedo percibir su existencia no puedo percibir su ubicaci¨®n ni saber sus planes¡­ Lo m¨¢s que s¨¦ es que una nube oscura se acerca y que llegar¨¢ un momento en el que se volver¨¢ tan visible, que ir¨¦ a combatirlo como mi reencarnaci¨®n¡­ Y esperaba que¡­¡± (Nagur) ¡°Si, yo estar¨¦ ah¨ª.¡± (Aruh) Mi voz son¨® con determinaci¨®n¡­ Haciendo que las aguas del oc¨¦ano se volvieran c¨¢lidas una vez m¨¢s. Pero si la visi¨®n (o mensaje) que Nagur le dio a Naku es el resultado de sus expectativas m¨¢s que de una habilidad para leer los flujos del tiempo, eso explicar¨ªa varias diferencias que han ocurrido. Desgraciadamente la cosas no est¨¢n para nada bien. T¨¦cnicamente estamos a la expectativa de que el enemigo se vuelva tan fuerte que sea f¨¢cil de notar. Nagur coment¨® algo sobre los arc, no se mucho sobre ellos m¨¢s que son muy fuertes, adem¨¢s de que son despiadados con los demonios y aquellos que les apoyen. Suenan extremistas, pero con los demonios como enemigos, es de esperarse y comprender¡­ Con suerte, pueda contactar con alg¨²n Arc para cooperar. Si logro hacer que recuperen sus poderes, nuestra victoria estar¨ªa asegurada. Es un plan que tiene que pulirse pero es lo mejor que tengo. Estuve por dec¨ªrselo a Nagur, pero¡­ ¡°?Amado?¡­ ?Amado mio? Nuestra conexi¨®n¡­¡± (Nagur) No pude escuchar nada despu¨¦s¡­ Abandon¨¦ el oc¨¦ano donde me encontraba. ¡­ El calor a mi lado se siente muy agradable¡­ Normalmente cubre todo mi cuerpo, pero ahora solo del lado derecho de mi cuerpo. Mov¨ª mi brazo suavemente, acarici¨¢ndole. ¡°?Ahaaa! ?Continua, Aruh!¡± (Naku) Abr¨ª mis p¨¢rpados poco a poco y mi vista se aclar¨® en un instante¡­ Me encontraba en la tienda de campa?a donde duermo junto con mis amores, sin embargo, solo Naku me acompa?aba. Ella continuaba dormida, pl¨¢cidamente descansando con una sonrisa en sus labios y con las mejillas enrojecidas. La causa, me encontraba abraz¨¢ndola con una mano y acariciando uno de sus pechos con la otra. ¡°?Aruh~! ?Eres imbatible! ?Ya van siete veces! Mis caderas no van a soportar¡­ Pero no te detengas.¡± (Naku) Estaba hablando en sue?os. Se ve¨ªa tan linda que le di un beso en su frente¡­ Mmm, siento que tuve un sue?o donde aparec¨ªa ella pero no logro recordarlo. Y algo me dice que era importante. Una presencia a punto de entrar en la tienda me saca de mis pensamientos¡­ Era Desia. Ella entr¨® sosteniendo una bandeja con agua, y en cuanto me vio despierto, suspir¨® de alivio¡­ Su gesto se volvi¨® entonces severo. ¡°?Joven Aruh! ?No crea que se me ha pasado el enojo del susto que nos hizo pasar anoche!¡± (Desia) ¡°?Ah! Provoque un gran esc¨¢ndalo por mi torpe juicio¡­ Pero, gracias a ello pudimos salvar a la amiga de Lauzi y a los dem¨¢s rehenes.¡± (Aruh) ¡°Eso no se lo discuto, joven Aruh¡­ Pero usted mismo dijo que eran armas peligrosas¡­ Todav¨ªa experimentos. Sabe que de la misma manera en la que se preocupa por todas nosotras, as¨ª nos preocupamos por usted.¡± (Desia) Mientras me rega?aba, Desia se me acerc¨®¡­ Su mirada se pos¨® en Naku y sonri¨® feliz. ¡°Deje que le cambie los vendajes¡­ Tengamos cuidado de no despertar a la se?orita.¡± (Desia) Me levant¨¦ con cuidado, Naku se aferr¨® un poco a mi, pero con un beso y dejando que usar¨¢ mis piernas como almohada, pude tomar una posici¨®n en la que Desia me pod¨ªa atender. Me puse a recordar lo que pas¨® anoche luego de nuestra victoria sobre los hobgoblins y los devar, mismos que llegaban a los 45 individuos, todos escondidos en las lejan¨ªas y sirviendo al que presentaba variaci¨®n. Como Regis no estaba, las encargadas de buscar en el bosque fueron Kimue y Nimue, asistidas por Quetzal. Todos los monstruos fueron exterminados, tras lo cual me dirig¨ª r¨¢pidamente a atender a los heridos, pero antes de que pudiera poner manos a la obra, un dolor recorri¨® todo mi cuerpo concentr¨¢ndose mayormente en mis brazos, en los cuales aparecieron heridas sangrantes¡­ Se trataba del efecto secundario de las flechas de luz. De mis estudios y de los de Gerso, descubr¨ª que es posible crear cristales capaces de almacenar elementos¡­ Pero s¨®lo pod¨ªan ser usados por gente (o entes) con la aptitud de controlar dicho elemento. He estado trabajando en la manera de romper esa regla para crear artefactos capaces de generar magia que puedan ser usados por la gente que no puede¡­ Solo he encontrado fracasos¡­ Y este, el m¨¢s reciente prototipo, me provoc¨® mucho da?o tras usarlo. De no ser por mi resistencia, mi cuerpo no habr¨ªa resistido y colapsar¨ªa. En muchos otros casos, lo habr¨ªa pensado mejor para no llegar a usar este plan, pero sin tener varias de las sustancias y armas que he preparado, junto con la frustraci¨®n, el tipo de enemigo¡­ y tambi¨¦n por una falta de disciplina de mi parte, decid¨ª recurrir a los prototipos. Mir¨¦ a Desia, continuaba molesta¡­ Normalmente suele conversar mucho conmigo de temas diversos, pero est¨¢ silenciosa en estos momentos¡­ Claramente enojada. ¡°Sus brazos han sanado por completo¡­ Mi magia curativa no fue efectiva anoche as¨ª que me espant¨¦. Joven Aruh, por favor cuide m¨¢s de su cuerpo. Si son heridas naturales puedo curarlas¡­ Pero las que se provoc¨® anoche no lo fueron.¡± (Desia) Ella me mir¨® fijamente con esos hermosos ojos negros con dorado¡­ Una mirada de preocupaci¨®n. ¡°Son muchas las situaciones en las que podemos herirnos o quiz¨¢s hasta morir, sea por combates o por enfermedad¡­ Y de solo pensar en usted siendo el blanco de ello me hace sentir terrible, y pasa lo mismo con todas. Sabemos que es fuerte, valiente y muy dulce, que lo m¨¢s que podemos hacer es apoyarlo, no frenarlo¡­ Es por eso que deseo que, de entre las causas por las que sea lastimado, al menos no se encuentre usted como el responsable.¡± (Desia) Sus palabras hac¨ªan mucho ¨¦nfasis en que no hiciera algo parecido a lo de anoche¡­ Su mirada pas¨® de tristeza a enojo en mitad de su discurso, convirti¨¦ndose en un reclamo¡­ No me qued¨® de otra m¨¢s que encogerme de hombros por la pena. Puedo dar cualquier justificaci¨®n, pero solo serian excusas. Si los papeles se invirtieran con alguna de mis chicas, mi sufrimiento ser¨ªa colosal. ¡°Desia¡­ Tienes raz¨®n en que muy probablemente, no, seguramente llegue a ser herido y hasta de gravedad¡­ La armadura que fabriqu¨¦ es para convertir mi cuerpo en la mayor defensa para todas ustedes; y en la misi¨®n para derrotar al enemigo que apareci¨® en la profec¨ªa de Naku, me encontrar¨¦ en situaciones donde deba poner a prueba mi resistencia¡­¡± (Aruh) El rostro de Desia se fue ensombreciendo a medida que me escuchaba hablar, as¨ª que deb¨ªa darme prisa en ir directo al grano. ¡°Sin embargo, te prometo que incidentes como los de anoche no volver¨¢n a ocurrir¡­ Si bien continuar¨¦ experimentando, al menos no me usar¨¦ como sujeto de pruebas otra vez.¡± (Aruh) Ambos nos miramos en silencio por un rato¡­ Y luego de que sintiera la sinceridad con la que hablaba, su expresi¨®n dej¨® de ser triste o severa¡­ En cambio, una bella sonrisa ilumin¨® su rostro. ¡°...Claro, y siempre que sea lastimado en las dem¨¢s situaciones, puede contar con que lo curar¨¦.¡± (Desia) La cola de Desia recorri¨® mi espalda, su caricia se sinti¨® er¨®tica, pero tras terminar de cambiarme el vendaje, se golpe¨® ambas mejillas, se levant¨® y se alej¨® hasta la puerta. ¡°Por cierto, para dejar que su cuerpo se haya mejorado en su totalidad, tendremos que posponer las relaciones sexuales¡­ Probablemente hasta ma?ana o el d¨ªa siguiente.¡± (Desia) Su voz estaba llena de sufrimiento mientras me daba las terribles noticias. Capitulo 111 Cap¨ªtulo 111: Esperanza marchita (primera parte) Cerca de 10 minutos despu¨¦s, Naku se despert¨®. Era raro que tanto ella como yo nos levantemos al ¨²ltimo¡­ En mi caso fue por las heridas que me inflig¨ª, pero Naku sali¨® ilesa del combate. No se deb¨ªa a que me estuvo cuidando durante la noche, ni estaba cansada por tener sexo (ya que no tuvimos). Pens¨¦ que deb¨ªa haber quedado agotada luego de la matanza de monstruos que realiz¨®¡­ Pero apenas abri¨® los ojos y me vio, me cont¨® la raz¨®n. ¡°Hola, Aruh¡­ Tuve otro encuentro con Nagur, otra profec¨ªa.¡± (Aruh) Acarici¨¦ su cabello, lo que le agrad¨®¡­ Tras darle un beso de buenos d¨ªas, le ped¨ª que continuara hablando. ¡°El sue?o fue bastante l¨²cido¡­ Sin embargo lo ¨²nico que me dijo es que el futuro estaba sujeto a cambios, que no diera por hechas las anteriores profec¨ªas¡± (Naku) Fue una noticia perturbadora, sin embargo ya me tem¨ªa que ese era el caso desde que ya se hab¨ªan presentado cambios. Significa que no es seguro que ganemos la batalla¡­ No, debemos ganarla, eso no ha cambiado. Me gustaria saber mas sobre nuestro enemigo¡­ En el peor de los casos, este seria un demonio. Los demonios fueron seres que desaparecieron hace mucho tiempo, durante una guerra que acab¨® con muchas razas y otras criaturas que ahora son mitol¨®gicas¡­ Eso es conocimiento general que aprend¨ª desde ni?o¡­ Incluso al poco tiempo de haber reencarnado. Fueron muchos los cuentos para dormir que me contaban mis padres que ten¨ªan a los demonios como antagonistas¡­ Y el m¨¢s poderoso de todos los que jam¨¢s existieron, fue el rey demonio. Hasta antes de reencarnar yo era un chico de mente cient¨ªfica. Cosas como los demonios no eran otra cosa m¨¢s que simples historias de superstici¨®n¡­ Sin embargo, en Maltras, todo apunta a su existencia como otra raza mas¡­ Una ya extinta, pero que sin lugar a dudas, existi¨®. Y algo que los caracteriz¨®, aparte de su maldad inigualable, era su gran poder¡­ Se dice que desafiaron a los mismos dioses. Bueno, solo es una de las posibilidades, sin la confirmaci¨®n de Nagur, no sabemos si es un demonio despu¨¦s de todo. ¡°Naku, cu¨¦ntame todo lo que te dijo Nagur¡­¡± (Aruh) Lo mejor seria discutirlo con todas las chicas, con Eugene, To, y hasta con Dob¡­ Pero eso pod¨ªa esperar para m¨¢s tarde. Podr¨ªamos hablarlo con mis amadas esta noche y con los dem¨¢s en una reuni¨®n. Sin embargo, todav¨ªa quedaba darle seguimiento al exterminio de devars y con la b¨²squeda de v¨ªctimas¡­ La amiga de Lauzi fue rescatada anoche, as¨ª que muy probablemente podamos encontrar al resto de sus familiares y conocidos hoy mismo. Naku me cont¨® a detalle su conversaci¨®n con Nagur mientras que ambos nos vestiamos. Dado que Naku no puede estar en completa sincron¨ªa con Nagur, el intercambio de informaci¨®n tampoco es completo¡­ Pero la noche anterior, el v¨ªnculo fue m¨¢s alto de lo normal¡­ Es posible que se intensifique en el futuro pr¨®ximo, de ser as¨ª, podremos revelar el misterio de qui¨¦n es el enemigo al que nos enfrentamos. El sue?o no revel¨® mucho m¨¢s, salvo que mi destino estaba conectado al de muchas otras mujeres¡­ Naku me dijo eso muy emocionada. ¡­ Cuando nos vestimos y armamos, salimos de la tienda de campa?a. Fuimos atendidos de inmediato por Blair y Mitena, quienes se hab¨ªan quedado haci¨¦ndonos de guardia¡­ Hubiera preferido amanecer con ambas a mi lado. ¡°Buenos d¨ªas, joven Aruh, se?orita Naku¡­¡­ El l¨ªder de los soldados de Sulteto quiere hablar con ustedes cuanto antes, le dijimos que estaban indispuestos pero al parecer es sobre un tema urgente.¡± (Blair) Durante un breve instante, Blair mir¨® mis brazos llena de preocupaci¨®n, pero me dio un reporte profesional. ¡°Si, vayamos todos¡­ Lo m¨¢s probable es que se trate de una operaci¨®n para seguir buscando en la zona.¡± (Aruh) No lejos del campamento, estaban mis dem¨¢s amadas. Como si estuvieran a la espera de que Naku y yo sali¨¦ramos. ¡°?Heoooo!¡± (Cherry) Y en cuanto nos vio, Cherry se dirigi¨® corriendo hacia mi. Me prepar¨¦ para recibirla con un abrazo, pero ¨²rsula y Alice la detuvieron. ¡°Cherry, tienes que controlarte¡­ O¨ªste a Desia, nada de sexo hasta que el joven Aruh se repusiera por completo.¡± (Alice) ¡°Si, sacrificio.¡± (Ursula) El rostro de Cherry fue la descripci¨®n misma de la angustia¡­ Pero se resign¨® y se acerc¨® caminando cabizbaja junto con Alice y ¨²rsula¡­ Un abrazo no le har¨ªa da?o a nadie, ?Entonces por qu¨¦¡­? ¡°Maestro¡­ No tiente demasiado a Cherry¡­ Ella no se detendr¨ªa con un abrazo.¡± (Mitena) ¡°Es cierto¡­ M¨ªnimo ser¨ªa un beso profundo como el de aquella vez en Jimama, pero en esta ocasi¨®n, ella lo arrastrar¨ªa hasta dentro de la tienda¡­¡± (Blair) ¡°?Esperen un momento, chicas! ?Qu¨¦ es eso de que no podemos tener sexo con Aruh?¡± (Naku) Blair y Alice le dieron la misma explicaci¨®n que me dio Desia hace poco¡­ Naku se tir¨® de rodillas, con una mirada de desesperanza. ¡°Tres d¨ªas es demasiado¡­ Tres d¨ªas es demasiado¡­ Tres d¨ªas es demasiado¡­¡± (Naku) ?Jam¨¢s la hab¨ªa visto tan deca¨ªda! ?Tengo que hacer algo al respecto! ¡°Naku¡­ Incluso si no puede haber coito¡­ Conozco muchas otras t¨¦cnicas para darles placer y mostrarles mi cari?o¡­¡± (Aruh)This story originates from Royal Road. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Sus ojos recobraron su brillo al instante¡­ Y una sonrisa se dibuj¨® en su rostro, a la que respond¨ª. Miramos a nuestro alrededor, Varetsi, Fion, Nana, Calse y Medea se hab¨ªan acercado tambi¨¦n lo suficiente como para lograr escucharme¡­ Todas estaban sonrojadas y a la expectativa. Asent¨ª con determinaci¨®n. ¡­ Fueron un total de 33 los soldados que murieron en la batalla de anoche¡­ Logramos limpiar de monstruos todo el bosque, pero hubo un costo en valiosas vidas. Baje mi cabeza en se?al de respeto y ped¨ª por el descanso de los ca¨ªdos mientras caminaba frente a los altares de piedras apiladas en su honor. Si van a la fuente eterna, o tienen la oportunidad de vivir una segunda vida, es algo que desconozco, pero deseo por el descanso de sus almas¡­ Era una tienda en la que nos esperaban tanto el teniente como el sargento Faban, un par de soldados¡­ y Dob. Sent¨ª tambi¨¦n la presencia de Regis, Blair me cont¨® que lleg¨® poco antes del amanecer y que intent¨® verme, pero que Arachne y Barker lo hab¨ªan impedido para que me dejara descansar¡­ ¡°?Podr¨ªas ir a avisarles que ya me encuentro bien, Eugene? Desde aqu¨ª puedo sentir su preocupaci¨®n.¡± (Aruh) Junto con mis chicas, Eugene y To tambi¨¦n me acompa?aban. En cuanto le hice mi pedido, Eugene asinti¨® y se dirigi¨® presuroso para cumplirlo. ¡°Nos di¨® un tremendo susto luego de tan impresionante demostraci¨®n de poder¡­ ?Son todos los naga as¨ª de resistentes?¡± (Melson) ¡°Se sorprender¨ªa de lo que puede hacer¡­ Es ¨²nico entre su raza.¡± (Dob) ¡°Buenos d¨ªas¡­ Me disculpo por haberlos preocupado, pero me encuentro perfectamente¡­ Estuve al cuidado de maravillosas manos.¡± (Aruh) ¡°Si puede decir cosas como esas puedo aceptar sus palabras de que ya se mejor¨®.¡± (Melson) El n¨²mero de personas en el campamento hab¨ªa disminuido mucho, no solo por la muerte de soldados, sino porque los mercenarios tomaron el trabajo de llevar a todas las v¨ªctimas de los monstruos de vuelta a Sulteto. Ahora que ya me hab¨ªa puesto de pie, era hora de continuar explorando en el bosque¡­ El dia de hoy llegar¨ªamos a la aldea de Lauzi¡­ eso fue lo que me coment¨® el teniente. Hubo dos cosa que not¨¦ mientras convers¨¢bamos¡­ La primera era que el sargento Faban usaba un talism¨¢n, que seg¨²n recuerdo, era del sargento Simon. Lo otro es que las miradas de los soldados estaban muy fijas en mi¡­ Demasiado. Estaba acostumbrado a llamar la atenci¨®n y a recibir miradas, pero estas eran en especial fuertes¡­ No estaban acompa?adas de malicia, pero tampoco de respeto, era m¨¢s bien miedo. Debe ser por mi actuaci¨®n anoche. ¡°Existe sin embargo un problema por el que debemos retrasar nuestra partida¡­ La se?orita Ogine insiste en acompa?arnos.¡± (Dob) ¡°No veo el problema con ello¡­¡± (Naku) ¡°Se?orita Naku¡­ Es solo que Lauzi se encuentra cuidando de su amiga, la se?orita que el joven Aruh rescat¨® anoche.¡± (Desia) ¡°?No fue enviada con las dem¨¢s personas a Sulteto? ?No estar¨¢ tratando de hacerla venir con nosotros¡­ verdad?¡± (Aruh) Las chicas asintieron al mismo tiempo. Naku y yo nos llevamos las manos a nuestras sienes. ¡°Es precisamente lo que intenta¡­ Es m¨¢s caprichosa que Fion aqu¨ª presente.¡± (To) ¡°Maestra To¡­ No lo diga como si ese fuera mi ¨²nica cualidad. Ajem, aunque tambi¨¦n concuerdo en que Lauzi se est¨¢ sobrepasando¡­ Intentamos hablar con ella pero nos dice que todo estar¨¢ bien, que ella se encargar¨¢ de cuidarla.¡± (Fion) ¡°Teniente Melson¡­ La se?orita Blery se encuentra especialmente delicada. No podemos dejar que nos acompa?e, no debio enviar de vuelta a los mercenarios con las dem¨¢s v¨ªctimas sin ella tambi¨¦n.¡± (Aruh) En respuesta a mi reclamo, el teniente solo se limit¨® a rascarse la nuca¡­ Busc¨® el apoyo de sus hombres pero fue Dob quien sali¨® en su defensa. ¡°Lo m¨¢s adecuado era de hecho mandar a ambas j¨®venes, pero la se?orita Oguine se neg¨®¡­ Ella dijo que quer¨ªa hablar con usted y si le daba una raz¨®n que la convenciera, estar¨ªa dispuesta a regresar y a llevarse a la se?orita Blery con ella.¡± (Dob) ¡°?Y estuvieron de acuerdo con ello?¡± (Aruh) Dej¨¦ escapar un suspiro cuando me dieron una respuesta afirmativa¡­ S¨¦ que yo mismo acept¨¦ que Lauzi nos acompa?ara, pero mi promesa no cubr¨ªa que dejar¨ªa que personas heridas se expusieran al peligro. Varios rugidos de felicidad se escucharon a la distancia, eran los chicos. Mi mal humor estaba todav¨ªa presente pero disminuy¨® un poco por el ¨¦xtasis que era dirigido hacia mi persona proveniente de ellos¡­ Al final, decid¨ª aceptar la condici¨®n de convencer a Lauzi¡­ ¡­ Luego de un emotivo encuentro con mis entes, de lograr calmarlos y convencerlos de que de verdad me encontraba bien, fui a la tienda donde estaba Lauzi. Junto a la de ella, se encontraba la presencia de su amiga, la se?orita Blery. ¡°Ahaaa¡± (Lora) ¡°?Espera, Lora!¡± (Lauzi) Estaba a punto de entrar a verlas, cuando la se?orita Blery sali¨® de la tienda y se lanz¨® a mis brazos, sorprendiendonos a todos. ¡°?Nooo!¡± (Lora) ¡°?Qu¨¦ ocurri¨®, Lauzi? ?Se encuentran las dos bien?¡± (Aruh) ¡°Si, es solo que Lora sali¨® corriendo de repente.¡± (Lauzi) Lauzi trat¨® de tomar de los hombros a su amiga, pero ella se aferr¨® con fuerza a mi cuerpo¡­ Puse mis dedos en su ment¨®n y levant¨¦ su rostro, y en sus ojos vi un vac¨ªo. No hab¨ªa emoci¨®n alguna reflej¨¢ndose en su mirada, ni tristeza, ni angustia, o dolor¡­ Tampoco miedo. Obviamente, tampoco hab¨ªa esperanza o dicha. ¡°Su mirada¡­ ?Kuh!¡± (Varetsi) Varetsi dej¨® escapar un leve gru?ido de frustraci¨®n. Me sent¨ªa igual. Voltee a ver a Desia, con la esperanza de que su magia fuera capaz de curar su mente como ya lo habia hecho anteriormente con las disc¨ªpulas de Gerso, Eufira y Roksa¡­ Pero no fue as¨ª. ¡°Lo siento mucho, joven Aruh¡­ Us¨¦ mi magia, pero me temo que no ha sido efectiva.¡± (Desia) Anoche, Desia us¨® su hechizo para sanar el da?o emocional, esperaba ver los resultados una vez que se despertara, pero no hubo ning¨²n efecto positivo¡­ La mente de la se?orita Blery se hab¨ªa roto por completo. Quiz¨¢s por instinto, ella volvi¨® a bajar su cara y a presionarla contra mi pecho. No tra¨ªa puesta mi armadura de acero, solo el gambeson¡­ As¨ª que no se lastimaria al presionar con la fuerza con la que lo hizo.. ¡°Lauzi¡­ ?Porque no la quisiste llevar a Sulteto?¡± (Naku) La expresi¨®n de Lauzi se ensombreci¨® m¨¢s de lo que cre¨ª que fuera capaz de mostrar una chica tan decidida como ella. Sus pensamientos se volvieron f¨¢ciles de adivinar, por lo que antes de que respondiera, le indiqu¨¦ que se detuviera. ¡°Est¨¢ bien as¨ª, ya has dado tu respuesta, Lauzi. Pero lamento decirte que no es posible traerla con nosotros, no en este estado¡­¡± (Aruh) ¡°Joven Aruh¡­ ?Me permitir¨ªa decir unas palabras?¡± (Titanya) Fui interrumpido por Titanya, lo cual era poco com¨²n pero no extra?o. Tiene una personalidad muy dulce, pero es tambi¨¦n muy sabia, y a estas alturas, s¨¦ que cuando intercede, es por una buena raz¨®n. ¡°Claro.¡± (Aruh) En lugar de dirigirse hacia Lauzi, Titanya se acerc¨® a la se?orita Blery, quien quiz¨¢s sintiendo la mirada de mi amada, respondi¨® y le respondi¨® la mirada. ¡°Esos son ojos que me resultan muy familiares¡­ Algunas de nosotras corrimos el riesgo de tener esa misma mirada¡­ La de una v¨ªctima quebrada. Si soy sincera, no existe manera de salvarla; ha dejado de ser una persona.¡± (Titanya) ¡°??C¨®mo¡­ C¨®mo te atreves?!¡± (Lauzi) Tan furiosa estuvo por la afirmaci¨®n de Titanya, que Lauzi casi se lanza sobre ella¡­ Pero Naku se interpuso. ¡°Ella a¨²n no ha terminado de hablar. No seas tan impulsiva y escucha.¡± (Naku) ¡°?Se?orita Naku!¡± (chicas) El intento de Naku por calmarla no fue suficiente, Lauzi corri¨® furiosa contra Titanya. ¡°Considera esta mi primera lecci¨®n para ti...¡± (Naku) Los movimientos de Naku fueron muy r¨¢pidos y precisos, si yo fuera el blanco no hubiera podido evadirlos. Naku pas¨® a trav¨¦s de Lauzi con pasos finos y naturales, empuj¨® un poco su costado, obstruy¨® sus pies¡­ Y al siguiente instante la ten¨ªa sometida en una llave. La sorpresa en el rostro de la joven elfo era entendible, y sirvi¨® para que su ira desapareciera. ¡°Perd¨®n por haber insultado a tu amiga¡­ Solo trataba de explicar su situaci¨®n. Vi a muchas mujeres con esos ojos, es algo que quiero olvidar pero que contin¨²a fresco en mi mente y en mi coraz¨®n¡­ Incluido con el miedo de ser la siguiente.¡± (Titanya) Titanya le dirigi¨® una mirada significativa a las chicas¡­ Era un tema que a mi tambi¨¦n me causaba dolor, pero su voz sonaba firme y llena de fuerza. Volte¨¦ a ver a Blair, quien me asinti¨® suavemente¡­ Indic¨¢ndome que ella y las dem¨¢s se encontraban bien. ¡°Entonces¡­ ?Se va a quedar as¨ª? ?Es lo que tratan de decir? ?Que he perdido a mi amiga para siempre? ?Que no hay diferencia de que est¨¦ muerta?¡± (Lauzi) ¡°No¡­ Lo que quiero decir es que no pienso ver a otra mujer terminar en el olvido y el sufrimiento. Yo quiero ayudarte a cuidar de ella tambi¨¦n.¡± (Titanya) ¡°?Que¡­?¡± (Lauzi) ¡°Te encuentras en una encrucijada entre cuidar de tu amiga e ir a rescatar a tu familia, ?verdad? Pues deja que ayude¡­ ?Quiero que tu amiga se recupere!¡± (Titanya) En un giro que no me esperaba, Titanya se puso del lado de Lauzi¡­ Y la siguieron el resto de mis amores. Capitulo 112 Cap¨ªtulo 112: Esperanza marchita (segunda parte) Eran mucho los contras de traer a la se?orita Blery con nosotros, fue una idea de la que no sal¨ª¡­ Y por eso me encontraba al frente de todas mis chicas, quienes se hab¨ªan puesto del lado de Lauzi¡­ ?Incluida Naku! ¡°La estar¨ªamos llevando de vuelta a un lugar hostil¡­ Un lugar que le har¨¢ mal a su coraz¨®n.¡± (Aruh) ¡°Es cierto, pero es tambi¨¦n su hogar¡­ Si ve como lo libramos por completo de los monstruos, se sentir¨¢ m¨¢s a salvo.¡± (Varetsi) ¡°Pero no necesariamente debe estar presente¡­¡± (Aruh) ¡°Yo apruebo la propuesta de llevarla, quiz¨¢s sea un lugar peligroso pero no hay un lugar m¨¢s seguro en este mundo que estando a tu lado, Aruh.¡± (Naku) Cada uno de mis argumentos fue refutado. Si bien me dieron la raz¨®n en varios puntos, en otros me dejaron en claro las ventajas de dejar que viniera con nosotros a la aldea. Al final, decid¨ª aceptar. ¡°Adem¨¢s, ella lo sabe¡­ Por eso no lo suelta.¡± (Alice) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Los chicos (especialmente Arachne) apoyaban las palabras de las chicas. ¡°Muy bien, la se?orita Blery puede acompa?arnos pero deber¨¢ ser cuidada todo el tiempo¡± (Aruh) Fue la unica condicion que di, muy obvia pero que ten¨ªa que dejar en claro¡­ Derrotado por mis amores, trat¨¦ de zafarme de la se?orita Blery y entreg¨¢rsela a Lauzi, pero fue imposible. ¡°?Nooo!¡± (Lora) Me detuve y mir¨¦ a mis chicas y a Lauzi, quienes se mostraban tan sorprendidas como yo¡­ Leves gemidos tristes y sollozos fueron ahogados con mi pecho. La se?orita Blery se hab¨ªa aferrado a mi con todas sus fuerzas.. ¡°Aruh¡­ La se?orita Lora puede estar a tu lado hasta que se sienta m¨¢s tranquila. Permit¨ªrselo, por favor.¡± (Naku) La voz de Naku estaba cargada con preocupaci¨®n¡­ Nos miramos a los ojos y asent¨ª suavemente. ¡°Yo¡­ Siento las molestias¡­¡± (Lauzi) ¡°No, no te disculpes, Lauzi. Me quedar¨¦ a su lado, todos lo haremos, ?cierto?¡± (Aruh) Todas me dieron respuestas positivas, la sonrisa de cada una fue tan bella y placentera que suavizaron un poco la atm¨®sfera¡­ Y sinti¨¦ndolo, la se?orita Blery dej¨® de sollozar. ¡°Yo¡­ Les agradezco¡­ Se los agradezco mucho¡­¡± (Lauzi) ¡°Puedes empezar por agradecerle a Titanya¡­ Yo ten¨ªa todas las intenciones de regresarlas a Sulteto.¡± (Aruh) Le dirig¨ª una mirada a Titanya, quien me respondi¨® con una sonrisa. ¡°Miau. Simplemente pens¨¦ que si la dej¨¢bamos a su lado se recuperar¨ªa, joven Aruh.¡± (Titanya) ¡°Entiendo a lo que te refieres, Titanya¡­ Y ciertamente tienes toda la raz¨®n.¡± (Alice) Alice asent¨ªa con convicci¨®n. ¡°Por que si alguien puede sacar del abismo a una persona, ese es usted, joven Aruh¡­ Tal como lo hizo con nosotras.¡± (Alice) ¡°Nuestra luz.¡± (Ursula) Sent¨ª un poco de calor en las mejillas, content¨® de que me vieran de esa forma... ¡­ No tardamos ni diez minutos para preparar todo lo necesario para continuar explorando los bosques. Como el glaron no pod¨ªa soportar mi peso (con la armadura) y el de la se?orita Blery, me fue prestado un caballo para que ambos lo usaramos por ahora. M¨¢s que sentir alguna forma de deseo hacia la se?orita Blery, era como cuidar de una pariente¡­ Como a una hermana menor. Las chicas la ve¨ªan de igual manera¡­ E incluso, Arachne tambi¨¦n se le acercaba y trataba de interactuar con la se?orita Blery como acostumbraba hacerlo maternalmente. ¡°No es necesario que la deje apegarse demasiado¡­ Yo puedo montar el caballo junto con ella.¡± (Lauzi) ¡°No me molesta, por el momento podemos dejarla as¨ª¡­ Quiz¨¢s con la ayuda de la magia de Lempo, Desia pueda curar el coraz¨®n de tu amiga.¡± (Aruh) ¡°Pero ella le estorbara si encontramos m¨¢s enemigos¡­¡± (Lauzi) Segu¨ªa sin haber ning¨²n problema, igual ten¨ªa prohibido luchar hasta que estuviera completamente recuperado. ¡°Si te preocupa que este guerrero supremo no pueda unirse al combate no tienes porque temer¡­ Mat¨® a casi todos los monstruos y nosotros podremos lidiar con los sobrevivientes.¡± (Melson) Las fuerzas militares hab¨ªan sufrido tambi¨¦n, pero el teniente Melson intervino para calmar la preocupaci¨®n de Lauzi. ¡°Muy bien¡­ La dejar¨¦ en sus manos, o m¨¢s bien, en su regazo¡­ Puede llamarla Lora. Es probable que eso le ayude a aliviarse con mayor rapidez.¡± (Lauzi) ¡°Si, esta bien.¡± (Aruh) Sujet¨¦ a Lora con firmeza y le di la orden al caballo para que comenzar¨¢ a avanzar. Encontramos una aldea destruida; sin embargo, no era a la que pertenec¨ªan ambas chicas. Todas las construcciones estaban desiertas, no hab¨ªa rastros ni presencias de personas en los alrededores¡­ Lo que s¨ª hab¨ªa era un olor muy intenso y desagradable a sexo¡­ Los ataques debieron ocurrir hace algunos d¨ªas, y varias de las v¨ªctimas que hab¨ªamos rescatado hasta ahora deb¨ªan ser residentes de esta aldea. ¡°Esperen¡­ Por all¨¢ es donde se encontraba el campamento abandonado¡­ Estamos cerca de Curretse.¡± (Lauzi) Curretse era el nombre de su aldea¡­ Ir al campamento era tentador, pero primero estaba el buscar y rescatar sobrevivientes¡­ Decidimos dejar las investigaciones para m¨¢s tarde.The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. Sent¨ª muchas presencias cuando nos acercamos a Curretse¡­ Aunque la mayor¨ªa eran de monstruos. ¡°Cuidado, hay movimiento entre los ¨¢rboles.¡± (Varetsi) ¡°S¨ª, lo escuch¨¦¡­¡± (Blair) ¡°Son monstruos¡­ Todos en posici¨®n.¡± (Aruh) Varetsi, quien iba a la cabeza del grupo, alert¨® de las presencias y yo confirm¡äpe el peligro que representaban. Mis ¨®rdenes fueron acatadas de inmediato hasta por los soldados como si hubieran sido las de un oficial de alto rango. Gracias a ello, respondimos muy bien a la emboscada de goblins¡­ La pelea dur¨® unos 20 minutos y no hubo bajas ni heridos en nuestro bando. ¡°Mi se?or, ese fue el ¨²ltimo¡­ Fueron pocos y no estaban tan bien organizados como los de anoche¡­ El devar debe estar lejos y dudo que sea m¨¢s de uno.¡± (Eugene) ¡°Muy bien. Regis, Quetzal, busquen en toda la zona y eliminen a cualquier devar que encuentren.¡± (Aruh) Ambos entes asintieron y fueron a explorar por aire y tierra respectivamente. Todav¨ªa no hab¨ªamos entrado a la aldea pero ya hab¨ªamos eliminado a toda las defensas. ¡°Eugene, hay muchos devar tambi¨¦n aqu¨ª en la aldea. Est¨¢n en la parte oeste de aqu¨ª y en el centro¡­ A juzgar por la concentraci¨®n que hay en el oeste, ese debe ser un nido. Vayan Arachne, To, y tu a ese lugar¡­ Recuerden que ya tenemos un huevo y no necesitamos m¨¢s. Limpien el lugar.¡± (Aruh) ¡°S¨ª, mi se?or.¡± (Eugene) El sargento Faban se ofreci¨® a ir tambi¨¦n en compa?¨ªa de algunos soldados, y el teniente Melson le concedi¨® el permiso. Todos los dem¨¢s fuimos hacia el centro de la aldea. Me fij¨¦ en Lauzi, quien ten¨ªa una mirada llena de furia mientras apretaba las riendas de su glaron. Por otra parte, Lora estaba completamente indiferente, inexpresiva¡­ ¡°Cuantos monstruos m¨¢s quedan en el lugar a donde nos dirigimos.¡± (Dob) ¡°19 en total, pero hay cuatro personas tambi¨¦n.¡± (Aruh) ¡°Ya veo¡­¡± (Dob) Dob asinti¨® sabiendo que ¨ªbamos a lanzar un ataque veloz para matar a los monstruos como lo hab¨ªamos hecho con los lugares donde escond¨ªan y copulaban con las v¨ªctimas. Llegamos al punto donde estaban las presencias¡­ Encontramos a losdevar con la guardia baja mientras violaban a tres chicas de distintas razas y a un hombre elfo. La primera en atacar fue Lauzi. Se hab¨ªa adelantado en un ataque entorpecido por la ira, pero su imprudencia no fue un estorbo, pues fue cubierta por Naku, Cherry y Mitena. Solo ellas cuatro participaron en el ataque¡­ Los monstruos no se enteraron de nada, murieron saciando sus instintos. ¡°Haaaa¡­ Haaa¡­ Haaaaa¡­¡± (Lauzi) Hasta ahora, pese a su naturaleza impulsiva, todos los ataques de Lauzi eran muy precisos. Perforar la cabeza de un goblin o su coraz¨®n, romperles el cuello con el mango de la lanza, incluso decapitarlos, aunque su arma solo tenia punta y no un filo cortante¡­ Pero en esta ocasi¨®n, como un guerrero enloquecido por una lujuria sangrienta, mat¨® a los devar destroz¨¢ndolos con una fuerza imposible de considerar con esos brazos delgados que ten¨ªa. La visualic¨¦ como a una naga durante unos instantes. Los prisioneros de los monstruos estaban inm¨®viles en el suelo¡­ De no ser por su leve pero notoria respiraci¨®n, parecer¨ªan cad¨¢veres. Desia y yo nos aproximamos, as¨ª lo hicieron tambi¨¦n varios soldados y el teniente Melson¡­ ¡°Est¨¢n un poco desnutridos y muestran una severa fatiga, pero sus vidas no corren riesgo¡­ Buscar¨¦ heridas en sus genitales.¡± (Desia) Desia dio su diagn¨®stico y comenz¨® a examinar a las mujeres con ayuda de Naku. Yo me dediqu¨¦ a atender al hombre elfo, estaba inconsciente y pese a haber estado copulando forzosamente con un devar hasta hace poco, hab¨ªa perdido su erecci¨®n adem¨¢s de que su respiraci¨®n se volvi¨® m¨¢s agitada. Ten¨ªa el ritmo un poco acelerado. Us¨¦ mi psicometr¨ªa entonces para encontrar cualquier problema que pudiera tener. Todos sus ¨®rganos funcionaban a marchas forzadas¡­ Requer¨ªa la administraci¨®n de calmantes, nutrientes y electrolitos. Su est¨®mago e intestinos no presentaban da?os serios, pero por seguridad, lo mejor era administrarle los nutrientes en forma de poci¨®n. Mientras sacaba algunos medicamentos del botiqu¨ªn que siempre cargo en mi gambeson, mir¨¦ de reojo a Desia usar su magia curativa en una de las chicas, en medio de sus piernas para ser m¨¢s exactos¡­ Deb¨ªa tener laceraciones en sus partes ¨ªntimas. Cuando termine de atender al joven, usar¨¦ mi psicometr¨ªa con las mujeres para averiguar si tienen m¨¢s da?os. Aunque dudo que sea necesario. La habilidad m¨¦dica de Desia ha sido incre¨ªble desde que la conoc¨ª, pero no ha dejado de mejorar desde entonces¡­ Siento que mi psicometr¨ªa llega a ser innecesaria. Mi vista se centr¨® de nuevo en el joven elfo al que atend¨ªa, solo para cambiar a Lora¡­ Quien ten¨ªa sus ojos fijos en ¨¦l. ¡°...Su nombre es F¨¦lix. A Lora le gustaba, o m¨¢s bien, era el chico que m¨¢s se acercaba a sus est¨¢ndares.¡± (Lauzi) Y m¨¢s calmada, Lauzi se me acerc¨® y me dijo la identidad del chico¡­ ¡°Lora¡­ Lora quer¨ªa casarse con un hombre guapo y rico¡­ Un sue?o tonto a mi parecer, sin mencionar mediocre¡­¡± (Lauzi) Levant¨¦ mi vista y la mir¨¦, sus ojos estaban humedecidos, viendo a su amiga con los ojos fijos en el joven al que parec¨ªa reconocer. Pero perdiendo su inter¨¦s por ¨¦l, volvi¨® a pegarse a mi. ¡°Ahem, los monstruos ya fueron eliminados pero todav¨ªa hay que buscar a los dem¨¢s pobladores¡­ Sus seguidores, sus criaturas y el equipo de Faban ya debieron haber destruido el nido, pero debemos establecer un per¨ªmetro de vigilancia en toda la aldea para protegerla.¡± (Melson) Buscar m¨¢s sobrevivientes era innecesario, no quedaban m¨¢s personas¡­ Pero asent¨ª con firmeza sin saber porque. ¡°Si, es cierto. Chicas, ayuden al teniente y a sus tropas¡­ T¨² tambi¨¦n, Dob. Yo ir¨¦ cuando terminemos aqu¨ª.¡± (Aruh) Recibiendo una respuesta positiva de mis amores y de Dob, volv¨ª a asentir y a mirar a Lauzi. ¡°Lauzi, puedes dejarnos a estas cuatro personas¡­ Nosotros cuidaremos bien de ellos y de Lora. Tu puedes ir con los dem¨¢s.¡± (Aruh) ¡°Esta bien¡­¡± (Lauzi) No se neg¨®, no opuso la menor resistencia¡­ Me qued¨® claro que no quer¨ªa estar aqu¨ª viendo el estado en el que se encontraban sus conocidos. Pero cuando volv¨ª a mi trabajo de atender al joven elfo y pasar a las tres mujeres, me di cuenta del terrible error que hab¨ªa cometido¡­ La familia de Lauzi no estaba entre los sobrevivientes... Me mord¨ª los labios. ?Vaya estupidez de mi parte! Me puse de pie, hecho que llam¨® la atenci¨®n de Naku y Desia. ¡°?Ocurre algo, Aruh?¡± (Naku) ¡°No hab¨ªa m¨¢s presencias dentro de la aldea¡­ Quiz¨¢s podr¨ªan haberse llevado a los aldeanos al bosque o a otro lugar¡­ Pero aqu¨ª ten¨ªan refugio y alimento, es poco probable que los hayan movido.¡± (Aruh) As¨ª fue en la mayor¨ªa de las veces donde rescatamos personas¡­ Si bien algunas veces dejaban los asentamientos, solo eran unos cuantos casos. Lo que me hace suponer que la raz¨®n por la que ya no hay presencias en la aldea es porque¡­ Los pobladores estaban muertos. ¡°Cuiden de los cuatro, por favor. Ir¨¦¡­ Ir¨¦ con el resto.¡± (Aruh) Naku y Desia se vieron la una a la otra con preocupaci¨®n, pero asintieron. Me aseguraron que cuidar¨ªan bien de las tres mujeres y el joven. Al salir, fui tras la presencia de Lauzi. Lora segu¨ªa teniendo la misma expresi¨®n vac¨ªa aun luego de ver al chico del que se sent¨ªa atra¨ªda¡­ Acarici¨¦ su cabello pero tampoco mostr¨® reacci¨®n. Su estado actual era un mecanismo de defensa muy fuerte para no lidiar con el horror que vivi¨® durante los d¨ªas que estuvo presa de los devar. Pensaba dejar que se quedara pegada a mi durante unos cuantos d¨ªas luego de garantizar la seguridad de los habitantes de la aldea¡­ Ten¨ªa esperanzas de encontrar a su familia con vida, posiblemente en el mismo estado que ella, pero juntos, ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil superarlo y as¨ª yo podr¨ªa dejar la zona y la regi¨®n con la certeza de que, si bien las cosas no serian lo mismo de antes para ellos, lograr¨ªan sanar y recuperar sus vidas¡­ Pero esa esperanza me fue arrebatada¡­ Y no solo sobre Lora... Lo confirm¨¦ en cuanto llegu¨¦ con Lauzi¡­ Ella permanec¨ªa de pie, miserable ante lo que contemplaban sus ojos¡­ Un hombre lizardon yac¨ªa muerto y con algunos s¨ªntomas de descomposici¨®n temprana¡­ Ten¨ªa el cuerpo lleno de mordidas, se lo hab¨ªan tratado de comer. Posiblemente muri¨® hace poco y los devar decidieron convertirlo en una fuente de alimento¡­ Lo mismo debi¨® haber ocurrido con los dem¨¢s habitantes¡­ ¡°Padre¡­ Pap¨¢¡­¡± (Lauzi) Con voz apagada, Lauzi mencion¨® unas palabras que fueron ahogadas por su respiraci¨®n. Era una chica fuerte, pero eso es algo muy distinto de ser carente de sentimientos¡­ L¨¢grimas corr¨ªan por sus mejillas, no dando indicaciones de que fuera a dejar de surgir de sus ya enrojecidos ojos. He tratado de apoyar a mis chicas, me he llenado de fortaleza y templanza para ayudarles y dejarles en claro que estar¨ªa con ellas para lo que me necesitaran¡­ Siempre con palabras de aliento que reflejaran lo que sent¨ªa en mi coraz¨®n. No era dif¨ªcil para m¨ª darles mis palabras de aliento, decirles lo que sent¨ªa. Cre¨ªa que con mi experiencia, sabr¨ªa que decir en este momento. Pero ahora no pod¨ªa hacerlo. No por que Lauzi no estuviera relacionada a m¨ª¡­ Incluso si mi relaci¨®n con una persona no era muy fuerte, quer¨ªa consolarle durante momentos de tristeza. Y sin embargo, mi boca permaneci¨® cerrada¡­ Solo me acerqu¨¦ a Lauzi, me puse a un lado de ella, mirando por un momento al hombre lizardon que observaba mientras sollozaba¡­ A su padre. La mir¨¦ entonces a ella. Sent¨ª unas palabras queriendo escapar de mi boca¡­ Y las dej¨¦ salir. ¡°Lauzi¡­ Yo¡­ Lo siento.¡± (Aruh) Palabras tontas, escupidas torpemente y sin medir consecuencias¡­ Palabras que m¨¢s que ayudar en estos momentos, solo empeorar¨ªan el estado en el que Lauzi se encontraba. Y as¨ª sucedi¨®¡­ La joven elfo cay¨® de rodillas, rompiendo en llanto. Capitulo 113 Cap¨ªtulo 113: Yo deseo¡­ Permanecimos en la aldea hasta que se hizo de tarde, cuando el sol ti?e de naranja y rojo los cielos, tambi¨¦n cuando el viento se convierte en una caricia fresca por la llegada del oto?o¡­ Pero estos colores y clima se sienten pesados en este momento. Cielos te?idos de sangre y vientos l¨²gubres son lo ¨²nico que podemos ver y sentir. La causa era la tragedia que cubri¨® este poblado. En las dem¨¢s aldeas y hasta pueblos donde destruimos nidos, hemos encontrado a muchos habitantes con vida... Siempre da?ados y desolados, pero con vida. Tras morir una vez, una de las cosas que he aprendido es que mientras vivas, tienes oportunidades. Puedes dar lo mejor de ti y superarte, o bien, dejarte vencer y vivir en la miseria. Las personas que hemos rescatado han sufrido heridas que tardar¨¢n en cicatrizar y que muy probablemente dejen marcas permanentes en sus corazones, pero tendr¨¢n la oportunidad de seguir adelante con sus vidas si as¨ª lo desean. Sin embargo, no fue as¨ª en esta aldea, en Curretse, el hogar de Lauzi y Lora¡­ Que aparte de ellas, solo un peque?o pu?ado de personas fueron rescatadas: las que fueron usadas como rehenes en la batalla de anoche, y las cuatro que encontramos siendo violadas por los devar. Seg¨²n Lauzi, aqu¨ª viv¨ªan 198 personas¡­ Solo sobrevivi¨® una peque?a fracci¨®n¡­ Minuscula. Construimos entre todos una gran pila para cremar los cuerpos y despu¨¦s enterramos a cada uno en una tumba tras darles los ritos de sepultura. ¡°La acompa?o en su dolor. Usted tuvo la raz¨®n todo este tiempo en que deb¨ªamos darnos prisa. Yo¡­ De verdad lo lamento.¡± (Melson) ¡°......¡± (Lauzi) Sin pronunciar palabra alguna, Lauzi asinti¨® como respuesta a la disculpa del teniente Melson. ¡°No tiene porque sentirse culpable, joven Aruh.¡± (Desia) ¡°Desia tiene raz¨®n¡­ Los devar son los culpables, ellos y quienes los trajeron hasta aqu¨ª.¡± (Mitena) ?Es cierto! ?Las personas que trajeron a los devar a esta parte de Goldtree! No fui el ¨²nico en reaccionar. Lauzi nos escuch¨® y sali¨® del trance en el que se encontraba¡­ Tras lo cual, vino corriendo hasta donde nos encontr¨¢bamos. ¡°H¨¦roe Aruh¡­ Recuerdo que dijo que los responsables eran enemigos del reino¡­ Cuenteme mas al respecto, se lo suplico.¡± (Lauzi) ¡°Antes de eso¡­ Por favor no vuelvas a llamarme ¡®h¨¦roe¡¯ porque no lo¡­¡± (Aruh) ¡°?Si, lo eres!¡± (Lauzi) Con un tono fuerte, Lauzi afirm¨® que yo era un h¨¦roe¡­ Pese a que hab¨ªa fallado en cumplir mi promesa. Dirigi¨® su mirada a Lora, quien me abrazaba desde atr¨¢s mientras era alimentada por Titanya. Me encontraba muy preocupado por esta chica, no sabia que hacer con ella. Definitivamente no pod¨ªa acompa?arnos, no en su estado. Y si la dejaba sola, su condici¨®n podr¨ªa empeorar hasta llegar a la muerte. Lauzi la ve¨ªa con ojos melanc¨®licos, pero con un poderoso brillo al mismo tiempo. Una mirada que dejaba en claro que no pensaba dejar sola a su amiga¡­ Y que la ayudar¨ªa en todo lo que pudiera. Entonces, su expresi¨®n se convirti¨® en una fiera sonrisa. ¡°?La salvaste! La salvaste de ese horrendo monstruo y de una manera de lo m¨¢s impresionante que jam¨¢s antes haya visto¡­ Lo que sucedi¨® aqu¨ª, que perdiera a pap¨¢, mam¨¢, a Clos, Pent, y a toda la aldea no fue culpa tuya¡­ Sino de los sujetos que pensaron en traer a esos monstruos hasta aqu¨ª¡­ Y a quienes los llevaron a hacerlo. Ellos son a los que he decidido odiar y culpar.¡± (Lauzi) Luego de declarar su posici¨®n, agach¨® su cabeza, se apoy¨® en el suelo con una rodilla y una de sus manos¡­ Alice y Mitena reaccionaron con sorpresa a dicha postura¡­ Yo tambi¨¦n la conoc¨ªa, era la que hac¨ªan los soldados para hacer un voto o pedir algo. Y tengo la certeza de saber que es lo que me quiere pedir: acompa?arnos. Esos ojos con los que me mir¨® me dicen que desea fuerza, que ha conseguido un enemigo al que desea enfrentarse, pero siente que en su estado actual no puede hacerlo y con nosotros encontrar¨¢ el poder que necesita. Al igual que Perik, desea ser mi alumna o mi sirviente. ¡°Les he visto luchar. Tienen un poder salido de las leyendas, en especial t¨², Aruh. Hay algo en tu persona que acumula poder sin comparaci¨®n, en ti y en quienes te rodean.¡± (Lauzi)If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Levant¨® su mirada, observando a Regis. Quien estaba haciendo de guardia desde el cielo. ¡°Eres ciertamente misterioso¡­ Incluso un gran drag¨®n te sigue. Yo¡­ Esperaba que pudieras compartir ese poder conmigo¡­¡± (Lauzi) Su voz vacil¨®. Le hab¨ªan pasado muchas cosas ¨²ltimamente, muchas desgracias. En el tiempo que llevamos de conocernos, cuando hemos tenido oportunidad de conversar, me ha contado que vivi¨® en esta aldea desde peque?a, y el verla destruida y tener que enterrar a sus padres junto con el resto de sus conocidos, a los que bien podr¨ªa llamar familia tambi¨¦n, debe ser inimaginablemente duro para ella. Su hogar ha desaparecido, y no puede volver a ¨¦l. Sent¨ª una mano sobre mi hombro. Era de Naku, la mir¨¦ y ella asinti¨®. A decir verdad, estaba de acuerdo con que nos acompa?ara. No solo porque es una chica con un gran potencial, sino porque eso nos permitir¨ªa traer a Lora tambi¨¦n con nosotros. Quiz¨¢s, con el cuidado y apoyo de Lauzi, llegue un momento en que recupere su coraz¨®n y salga del estado en el que se encuentra¡­ Sin mencionar que no puede continuar pegada a mi. Cuando le iba a decir que estaba bien y que pod¨ªa acompa?arnos, que le ayudariamos a encontrar la fuerza y la gu¨ªa para salir adelante¡­ Lauzi recobr¨® su esp¨ªritu y continu¨® con su petici¨®n. ¡°?Por favor perm¨ªteme ser tu mujer!¡± (Lauzi) ¡°.........?Como dices?¡± (Aruh) Su petici¨®n me tom¨® por sorpresa¡­ Cre¨ª que lo que deseaba era ser mi alumna, seguirnos hasta que estuviera satisfecha con su fuerza y haber adquirido la sensatez suficiente como para no cometer alguna tonter¨ªa como dirigirse a Rasder y buscar pelea. Pero¡­ ?Mi mujer? ¡°Lauzi¡­ ?Que¡­?¡± (Aruh) ¡°Quiero que me dejes ser tu mujer¡­ S¨¦ que no puedo ocupar el puesto de esposa, pero si ser tu amante o tu concubina. No tengo mucho que ofrecerte¡­ Pero lo que tengo, te lo ofrezco todo.¡± (Lauzi) ¡°Espera, espera, espera¡­ Lauzi, no tienes que llegar a esto si lo que deseas es que te ayude a volverte fuerte.¡± (Aruh) ¡°Es cierto¡­ El amor es algo fundamental, el apetito sexual tambi¨¦n¡­ Si te conviertes en una concubina de Aruh tendr¨¢s que pasar las noches con ¨¦l y con nosotras.¡± (Naku) Naku, amor¡­ Esos ojos dan algo de miedo, has comenzado a desvestirla con la mirada, ?cierto? Oh, su mirada dur¨® solo unos instantes, volvi¨¦ndose severa. ¡°Pero no es solo eso¡­ Estamos arrastrando varios secretos, muchos de los cuales desaf¨ªan todo lo que conoces.¡± (Naku) ¡°Es cierto, no podemos confiar abiertamente en cualquiera¡­ Se necesita un fuerte compromiso.¡± (Varetsi) Todas asintieron a las palabras de Naku y Varetsi. Hasta ahora todas han aceptado tan abiertamente las cosas que les he revelado y que han ocurrido que parec¨ªan no tener importancia¡­ Pero parece que no es as¨ª y si les han causado sorpresa. Por mi cuenta, hay algo que debo agregar¡­ ¡°Tambi¨¦n est¨¢ el n¨²mero de enemigos que tenemos¡­ Incluyendo uno del que no conocemos su identidad...¡± (Aruh) ¡°Si son todas las condiciones, no tengo objeci¨®n o problema alguno...¡± (Lauzi) Declarando con fuerza, Lauzi se incorpor¨® y comenz¨® a quitarse el peto de su armadura¡­ Y tambi¨¦n su vestimenta. Antes de que descubriera sus pechos, la detuve. ¡°?Que haces, Lauzi?¡± (Aruh) ¡°?Mostrando mi compromiso! ?Voy a entregarte mi cuerpo aqu¨ª mismo!¡± (Lauzi) ¡°?Estamos en p¨²blico! ?Espera! ?Aqu¨ª no! ?Hay que esperar al momento adecuado!¡± (Aruh) Logr¨¦ evitar que continuara desvisti¨¦ndose¡­ Miradas de varios soldados se enfocaron en nosotros, les indiqu¨¦ que no pasaba nada y que continuaran con su trabajo. Fue entonces que me di cuenta que para detener a Lauzi tuve que sostenerla de la cintura y uno de sus hombros, como si la estuviera abrazando. ¡°?Ooh! ?Que valor!¡± (Blair) ¡°Me agrada esta chica, tienes que admitir que tiene talento en muchas ¨¢reas, Varetsi.¡± (Fion) ¡°Si, en verdad que sabe lo que hace.¡± (Varetsi) ¡°Actuar de manera atrevida para recibir un abrazo del joven Aruh. Estamos ante una maestra estratega en bruto.¡± (Schelt) Schelt hizo un comentario para despu¨¦s mirar a Naku, segu¨ª su mirada y vi a mi amada esposa sonriendo comprensivamente¡­ Una bella sonrisa digna de un ¨¢ngel o una diosa. ¡°Todav¨ªa falta la aprobaci¨®n de Fortuna, pero tienes la m¨ªa.¡± (Naku) Eso es como decir que est¨¢ decidido¡­ Fortuna es una c¨®mplice de todo lo que Naku propone, y viceversa. ¡°Aruh, tambi¨¦n deber¨ªas darle una respuesta a la determinaci¨®n de Lauzi.¡± (Naku) Dej¨¦ escapar un leve suspiro y sonre¨ª, dada la situaci¨®n. Observ¨¦ a Lauzi, a quien ten¨ªa en frente, ten¨ªa sus mejillas levemente te?idas de carm¨ªn; sent¨ª el abrazo y la mirada de Lora desde mi espalda. ¡°Me gustar¨ªa escuchar primero tu petici¨®n de nuevo, Lauzi¡­ Esta vez sin que te arrodilles.¡± (Aruh) ¡°Yo¡­ Quiero ser tu mujer, Aruh.¡± (Lauzi) ¡°?Por qu¨¦? Si es poder lo que buscas puedo dartelo si te conviertes en mi disc¨ªpula¡­ Soy un hombre con un apetito sexual muy grande, tendr¨ªas que compartir mi lecho y hacer el amor¡­ Tener sexo. Mucho sexo. Aunque est¨¦s tratando de ser fuerte, si la idea de hacerlo te parece inc¨®moda y en el fondo te niegas y solo lo estas¡­¡± (Aruh) Mis palabras fueron silenciadas por un beso de Lauzi¡­ Fue torpe y brusco, se obsesion¨® en buscar mi lengua con la suya pero me mordi¨® por accidente¡­ ¡°Tienes raz¨®n¡­ No le tengo gran estima al sexo, pero eso es lo de menos, te promet¨ª darte lo que tengo, mi cuerpo incluido¡­ Lo pongo a tu disposici¨®n para que cambies la manera en como veo el coito.¡± (Lauzi) ¡°Pero¡­ ?Y el amor? Una relaci¨®n lo requiere.¡± (Aruh) Al menos para mi es indispensable¡­ Estoy dispuesto a entregarlo, y me gustar¨ªa que fuera recibido y correspondido, de lo contrario, ser¨ªa una farsa. Y eso no eso es algo que no quiero. ¡°Vaya, eres m¨¢s dulce de lo que cre¨ª que eras¡­ Te imaginaba como un hombre duro y feroz tanto en combate como en la cama¡­¡± (Lauzi) ¡°Y lo es, tenlo por seguro.¡± (Mitena) Me pareci¨® escuchar un murmullo¡­ Pero Lauzi continu¨®, evitando que mi atenci¨®n se apartara de ella. ¡°Si bien, puedo ser tu aprendiz siento que no te estar¨ªa dando todo mi ser¡­ Adem¨¢s, al escucharte hablar, tengo el presentimiento de que no ser¨ªa dif¨ªcil enamorarse de ti¡­ Y siendo as¨ª, ser¨ªa una cuesti¨®n de tiempo para que ocurriera si te acompa?o incluso como disc¨ªpula.¡± (Lauzi) Su petici¨®n de convertirse en mi concubina obtuvo la aprobaci¨®n las chicas¡­ Quienes expectantes, me ve¨ªan como si me estuvieran suplicando que fuera yo quien besara ahora a Lauzi. ¡°Lauzi¡­ Me acepto tus votos, y como hombre, yo prometo hacerte feliz.¡± (Aruh) De nuevo un beso, esta vez conmigo al ataque. Tembl¨® un poco cuando le mostr¨¦ c¨®mo se usaba la lengua al besar. ¡°?Que¡­ Qu¨¦ fue¡­ Eso?¡± (Lauzi) Con una sonrisa y una expresi¨®n desenfocada, Lauzi pregunt¨® con una respiraci¨®n agitada¡­ Mmm, creo que me exced¨ª. A mis espaldas escuch¨¦ palabras de felicitaci¨®n para Lauzi y bromas de si el beso le gust¨®, hacer el amor conmigo la volver¨ªa loca de placer¡­ Como Lauzi parec¨ªa no estar pensando con claridad, fui yo quien se termin¨® sonrojando. Para empezar, amadas m¨ªas¡­ El sexo tendr¨¢ que esperar hasta que me haya repuesto¡­ Y con Lora pegada a mi, va a ser muy dif¨ªcil que¡­ ¡°Lauzi¡­ ?Eres tu?¡± (Lora) Me qued¨¦ est¨¢tico por la sorpresa¡­ Lora¡­ ?Habl¨®? Especial 36 Especial 36: Una mente dolida. *Punto de vista de Lora* Dolor. Dolor. Dolor. Es lo que siento en todo mi ser. En mi cuerpo y en mi alma por igual. Me siento asqueada conmigo misma, con todo lo que me rodea. Esos ojos, ese olor, esas horrendas sensaciones en mi entrepierna y en mi trasero que no se detienen. Por horas, por d¨ªas¡­ Esas cosas continuaron rodeandome y jugando con mi cuerpo. No pod¨ªa aguantar, estaba cansada, estaba aterrada. Mis l¨¢grimas se hab¨ªan secado antes de darme cuenta. Mis gritos se apagaron, mis o¨ªdos ensordecieron, la oscuridad me rode¨®. No me percat¨¦ de cuando ocurri¨®, pero cuando todo desapareci¨®, mi dolor lo hizo tambi¨¦n. ¡°Basta, no mas¡­ Me duele¡­ Me duele¡­ Me¡­¡± (mujer) Fue lo ¨²ltimo que escuch¨¦. Despu¨¦s hubo silencio y tranquilidad, mas no alivio. A cambio de dejar de sentir, el mundo se convirti¨® en tinieblas. Una noche profunda, donde siluetas graznaban sonidos incomprensibles, que me tocaban pero en lugar de causarme dolor, me hac¨ªan sentir un fr¨ªo inc¨®modo. Sent¨ªa que as¨ª pod¨ªa soportarlo, pero no sab¨ªa hasta cuando. Mi miedo no desapareci¨®, mi asco tampoco. Poco a poco, varias de las sombras, que estaban siendo torturadas tambi¨¦n, fueron desapareciendo¡­ Lo mismo estaba por ocurrirme a m¨ª¡­ Iba a desaparecer. ?Por que me estaba pasando esto? Hasta hace poco, lo que me quitaba el sue?o era no poder llamar la atenci¨®n de F¨¦lix. ¨¦l era el chico mas guapo de la aldea (siendo un elfo) y el que ten¨ªa la mejor posici¨®n. No era precisamente que lo amara, pero si me casaba con ¨¦l, vivir¨ªa una vida con mayores lujos que cas¨¢ndome con otro chico de la aldea. Si, era muy interesada¡­ Estaba tan inconforme con mi vida que quer¨ªa una que fuera especial. Lauzi ten¨ªa una personalidad valiente y un don para el combate, estaba segura que lograr¨ªa cumplir su sue?o de dejar la aldea y volverse una guerrera. Pero yo no; yo no ten¨ªa esa oportunidad¡­ Y por mucho que me negara, mi deseo de convertirme en la mujer de F¨¦lix ser¨ªa improbable, no solo porque ¨¦l ya ten¨ªa una prometida a quien amaba, sino porque a pesar de que me consideraba muy bonita, tampoco lo era tanto como para ser ¨²nica y robarle el coraz¨®n.If you stumble upon this narrative on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. Muchas veces, Lauzi me ofreci¨® acompa?arla al mundo fuera de la aldea¡­ All¨¢, en pueblos y ciudades, habr¨ªa montones de hombres ricos y guapos. Con suerte, podr¨ªa encontrar uno que se volviera loco por mi y me volviera su esposa. Cuanto extra?o esa vida¡­ Aburrida como fuera, la quer¨ªa de vuelta. Ya no ten¨ªa m¨¢s l¨¢grimas para derramar¡­ Pero me encontraba llorando todo el tiempo mientras pensaba en el pasado, estaba segura de ello. Cierto d¨ªa lleg¨®, fui arrastrada por una de las sombras, la cual me hizo caminar durante horas y sin descanso. Sent¨ª que hab¨ªa sido una gran distancia¡­ ?Estaba en la aldea todav¨ªa? Seguramente ya no¡­ Pero no importaba, todo el mundo se ve¨ªa igual. De pronto, la sombra m¨¢s grande y tenebrosa me sujet¨® y me levant¨® en el aire¡­ Sent¨ª algo rozando mi entrepierna, algo demasiado grande. Instintivamente supe lo que era, pero era inmenso, m¨¢s que del tama?o del que lo ten¨ªan los caballos. Si era penetrada por eso, mi ya d¨¦bil vida llegar¨ªa a su fin¡­ Pero eso no sucedi¨®¡­ No s¨¦ con certeza c¨®mo, pero lo siguiente que pas¨® es que estaba en los brazos de alguien mas¡­ Y al mirarle, mi coraz¨®n recuper¨® su calor. No era una sombra, no era uno de los monstruos que hab¨ªan abusado de mi. Era un chico, un chico cubierto en una c¨¢lida y agradable luz. ?El monstruo me viol¨® con su horrendo y gigantesco pene y mor¨ª en el acto? Era una bella aparici¨®n lo que estaba viendo, en el mundo no pod¨ªa existir alguien tan hermoso como este joven¡­ Pero despu¨¦s, mi conciencia se apag¨® y ca¨ª de nuevo en la oscuridad. Volv¨ª a sentir cansancio, volv¨ª a sentir mi cuerpo¡­ ?Estaba viva! ?Segu¨ªa con vida! ?Fue ese el chico que me salv¨®? Era tan guapo, como salido de un cuento, de una leyenda. So?¨¦ con ¨¦l durante un largo tiempo¡­ Pero cuando despert¨¦, me encontr¨¦ de nuevo en un mundo de tinieblas. ¡°Lora¡­ ?Lora! ?Que felicidad!¡± (sombra) Una sombra me llam¨® por mi nombre, su voz sonaba distorsionada, como si estuviera hablando debajo del agua. El terror se apoder¨® de m¨ª¡­ ?D¨®nde estaba ese chico? ?Donde estaba mi luz? La sombra me sujet¨® y rode¨® sus brazos por mi cuerpo¡­ ?No! Tengo miedo, tengo miedo, tengo, miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo¡­ Quer¨ªa huir, alejarme de esta sombra y salir en b¨²squeda de mi salvador¡­ Pero no ten¨ªa idea de donde estaba. Sent¨ª que se estaba cerca, que ven¨ªa a mi rescate¡­ As¨ª que fui a encontrarlo. ¡°Ahaaa¡± (Lora) ¡°Espera, Lora.¡± (Lauzi) Encontr¨¦ la luz y me aferre a ella¡­ O m¨¢s bien, a ¨¦l. El chico de cabello plateado y ojos azules, de belleza infinita y cuerpo fuerte¡­ Pod¨ªa verlo claramente, era la ¨²nica persona con forma en este mar de oscuridad. ¨¦l parec¨ªa dolido al verme, quise hablarle pero no pod¨ªa, no ten¨ªa voz¡­ Despu¨¦s trat¨® de separarse de m¨ª pero me aferr¨¦ a ¨¦l con todas mis fuerzas¡­ No quer¨ªa estar sola de nuevo en las tinieblas. Gracias a los dioses, permiti¨® que me quedara a su lado¡­ Quiz¨¢s su pelea con las sombras le hizo compadecerse de m¨ª. Nada ten¨ªa importancia. Nada m¨¢s que estar junto a ¨¦l¡­ Me sent¨ªa a salvo, tranquila y aliviada. Hizo que el dolor se fuera¡­ Aunque en el fondo, segu¨ªa sufriendo. ?Donde estaban todos? ?Fui la ¨²nica sobreviviente? Pap¨¢, mam¨¢, Lauzi, F¨¦lix¡­ No sab¨ªa si segu¨ªan vivos, ten¨ªa que buscarlos¡­ Pero si me alejaba de este chico, la luz se ir¨ªa tambi¨¦n y de nuevo estar¨ªa sola. Y de pronto¡­ ?Una sombra cobr¨® la forma de Lauzi! ?Era mi amiga! ?Se encontraba bien! No sab¨ªa qu¨¦ magia estaba detr¨¢s de este milagro, pero ah¨ª estaba ella¡­ ?Profesando palabras de amor? ??En serio?! No, es bastante l¨®gico¡­ Hasta ella se enamorar¨ªa de un chico tan guapo como mi salvador. ?Y ¨¦l la acept¨®! ?Que sencillo! ?Se habr¨¢n conocido desde antes y me estaba guardando el secreto? La sorpresa fue tal, que me dio el impulso para que pudiera hablar de nuevo¡­ ¡°Lauzi¡­¡± (Lora) ¡®...me alegro que est¨¦s a salvo¡¯ quise agregar, pero su nombre fue todo lo que pude decir. Ella llor¨®, llor¨® con una sonrisa en su labios y se lanz¨® sobre m¨ª¡­ Pero al hacerlo, ambas nos separamos del joven. Y aun as¨ª, la silueta de Lauzi no desapareci¨®¡­ Se ensombreci¨® un poco pero continuaba vi¨¦ndola. Capitulo 114 Cap¨ªtulo 114: Los culpables. Nuestra esperanza regres¨®. El da?o y la destrucci¨®n a la aldea, su habitantes, y las dem¨¢s localidades de esta zona de Goldtree no podr¨ªa ser remedado tan r¨¢pido¡­ El d¨ªa llegar¨ªa en que estos eventos fueran condenados al olvido, pero mucho tiempo pasar¨ªa antes de eso. Pero por ahora, hab¨ªa algo de lo que pod¨ªamos sentirnos aliviados, y eso era que Lora daba indicios de recuperarse. Logr¨® separarse de m¨ª e ir al lado de Lauzi, a quien reconoci¨®. El avance no fue mucho, pues apenas diez minutos bastaron para que volviera abrazarme¡­ Aunque ya miraba sin miedo a su amiga. ¡°La magia de Desia debe estar empezando a surtir efecto¡­ Pero, ?Cu¨¢nto tiempo tardar¨¢ para que sane totalmente?¡± (Naku) ¡°A decir verdad, no estoy segura que haya sido gracias a mi¡­ Podr¨ªa haber sido por el hecho de estar muy apegada al joven Aruh.¡± (Desia) ¡°Tiene sentido.¡± (Varetsi) Las chicas asintieron todas al mismo tiempo en afirmaci¨®n a la hip¨®tesis de Desia¡­ Sinceramente, tambi¨¦n creo que pueda ser una posibilidad. A¨²n hay muchos misterios con mis habilidades. ¡°Entonces¡­ ?Servir¨ªa si tuviera relaciones sexuales con el joven Aruh?¡± (Schelt) ¡°Yo tambi¨¦n tengo esa duda¡­¡± (Mitena) ¡°?Heooo!¡± (Cherry) ¡°Yo creo que s¨ª.¡± (Ursula) ¡°??Que est¨¢n diciendo?! ?Despu¨¦s de todo lo que Lora paso quieren que tenga sexo otra vez¡­?¡± (Lauzi) ¡°Calma, solo fue una idea¡­ Pero de mi parte puedo asegurarte que es muy probable que pase¡­ Y antes que nada, quiero que quede claro que tener intimidad con el joven Aruh es muy distinto al tormento que Lora ha pasado¡­¡± (Alice) La propuesta de Schelt y la aprobaci¨®n de varias de las chicas molest¨® a Lauzi, pero sus palabras fueron r¨¢pidamente reprimidas por Alice. ¡°Hay muchas cosas que te faltan saber¡­¡± (Alice) ¡°Es verdad, y lo mejor es que lo vaya descubriendo por s¨ª sola con nuestra ayuda. Perdona si te molest¨® la idea de Schelt, no lo dijo con malas intenciones.¡± (Naku) Evitando que hubiera tensiones, Naku intervino. ¡°La se?orita Naku tiene raz¨®n¡­ Y al igual que con Alice, conmigo tambi¨¦n funcion¨®.¡± (Blair) Sonroj¨¢ndose pero teniendo una expresi¨®n triste, Blair me dirigi¨® una mirada. Yo le respond¨ª con una sonrisa, tratando de transmitirle todo mi amor, haci¨¦ndola sonre¨ªr tambi¨¦n. Sin embargo, hab¨ªa algo que quer¨ªa dejar en claro¡­ ¡°Chicas, incluso si lo dicen con buenas intenciones, no tengo intenciones de tener intimidad con Lora, no en el estado en el que se encuentra¡­ Quiero tener el total consentimiento y el amor de la mujer, de lo contrario, ser¨ªa un abuso de mi parte.¡± (Aruh) Incluso si en Eralgia es com¨²n que haya personas que intoxiquen a otros para tener sexo, no es mi estilo, ni deseo que lo sea. ¡°Joven Aruh¡­¡± (Desia) Recib¨ª la admiraci¨®n de mis chicas¡­ Desia me mir¨® con ojos tiernos. De nuevo sent¨ª ese intenso fuego en mi interior, estos d¨ªas de abstinencia van a ser muy duros. ¡°Gracias, Aruh¡­ ?O deber¨ªa llamarte tambi¨¦n joven Aruh? Eres un hombre sin igual.¡± (Lauzi) ¡­ Terminamos todos los preparativos para regresar a Sulteto. Todav¨ªa quedaban devars en los alrededores pero los guardias y militares de los pueblos de la zona se encargar¨ªan de exterminarlos y acabar con el trabajo¡­ Tambi¨¦n estaba la fuerza de subyugaci¨®n que ven¨ªa hacia ac¨¢. Pero antes de regresar al pueblo, todav¨ªa deb¨ªamos examinar el campamento de los sospechosos de haber provocado este desastre natural. Dob se hab¨ªa adelantado y revisado el lugar. Hoy temprano, Regis trajo consigo una carta con la respuesta a la que ¨¦l envi¨®¡­ No nos dio m¨¢s informaci¨®n al respecto, pero todo el d¨ªa estuvo muy silencioso. ¡°Estas debieron ser las jaulas donde trajeron a los monstruos¡­ Se ven simples pero est¨¢n muy bien construidas, los barrotes son de plomo y la madera es de olmo. Las abrieron desde afuera, posiblemente los goblins.¡± (Dob) ¡°?Y qu¨¦ pas¨® con los cuerpos? No queda rastro de ellos.¡± (Aruh) Sospecho que como los goblins no comen huesos, fueron los devar quienes limpiaron las sobras.¡± (Mitena) ¡°Es lo m¨¢s probable. Desgraciadamente, no queda nada con lo que podamos descubrir la identidad de estas personas.¡± (Dob) El campamento estaba menos destruido de lo que imaginaba y a¨²n as¨ª no quedaban indicios¡­ Salvo por algunos huevos y armas (que no ten¨ªan ning¨²n sello o grabado que las identificara), no quedaba nada de importancia. ¡°No solo tra¨ªan devars consigo¡­ ?De que especies son estos huevos?¡± (Naku) ¡°De ninguna que se puedan encontrar en el reino¡­ Lamento decirles que no tengo idea de a qu¨¦ monstruos pertenecen¡­ Pero si le sirven, puede conservarlos, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°Mmm, muchos est¨¢n arruinados¡­ Los embriones murieron desde hace tiempo. Solo estos tres est¨¢n en buenas condiciones.¡± (Aruh) Eran huevos grandes, m¨¢s que los que pon¨ªa una avestruz. Los tres pertenec¨ªan a especies distintas y ya hab¨ªa establecido mi v¨ªnculo con los embriones. ¡°Tambi¨¦n est¨¢ ese¡­ Fue el que le llam¨® m¨¢s la atenci¨®n a pap¨¢ y a los dem¨¢s.¡± (Lauzi) Lauzi apunt¨® a un huevo negro de gran tama?o¡­ En cuanto us¨¦ mi psicometr¨ªa, pude sentir un v¨ªnculo muy especial con el peque?o que estaba adentro¡­ Una conexi¨®n muy similar a la que ten¨ªa con Arachne. ¡°Este chico¡­ Me gusta.¡± (Aruh) El huevo ten¨ªa un peso exorbitante¡­ Como unos 300 kilos mas o menos. Para el tama?o que ten¨ªa, era demasiado. ¡°?Umu?¡± (Lora) Lora se agach¨® para recoger algo, su otra mano me sosten¨ªa del cintur¨®n de mi armadura en su af¨¢n de no soltarle en ning¨²n momento. Lo que recogi¨® fue un trozo de un material transparente, de un color rojo profundo¡­ De no ser porque no existe en Maltras, jurar¨ªa que era un trozo de pl¨¢stico. ¡°?Qu¨¦ es eso que recogiste, Lora?¡± (Lauzi) ¡°?Una gema?¡± (Melson) El teniente se nos acerc¨® mientras ve¨ªa el objeto que Lora hab¨ªa recogido del suelo. ¡°No, no parece un mineral¡­ ?Me lo muestras, Lora?¡± (Aruh) Ella asinti¨®, pero antes de que pudiera d¨¢rmelos, la pieza se disolvi¨® como si hubiera estado hecha de humo.If you encounter this narrative on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. ¡°?Qu¨¦ fue lo que ocurri¨®?¡± (Dob) ¡°Se sublim¨®, no se que haya sido pero pose¨ªa extra?as propiedades¡­ ?No hay m¨¢s en los alrededores?¡± (Aruh) Curioso por el extra?o material, me puse a buscar por m¨¢s¡­ Mis amores, mis entes, Eugene y hasta Dob y los soldados me ayudaron¡­ Pero no encontramos m¨¢s trozos. ¡°?Crees que haya sido algo que trajeron estas personas tambi¨¦n, Aruh?¡± (Naku) ¡°Es muy probable¡­ Y de ser as¨ª, lo mejor es examinar a Lora para ver si no le provoc¨® algo.¡± (Aruh) La pieza se disolvi¨® en sus manos y si era propiedad de aquellos que trajeron a los devar consigo, podr¨ªa tratarse de algo peligroso¡­ Pero mi temor fue infundado, no not¨¦ nada con mi psicometr¨ªa. Aun as¨ª, Desia tambi¨¦n la revis¨® para tener una segunda opini¨®n¡­ Y ella coincidi¨® conmigo en que Lora se encontraba bien. ¡°No est¨¦s tomando cosas raras del suelo, Lora¡­ Menos de este lugar.¡± (Lauzi) Lora respondi¨® confundida al reclamo de Lauzi, pero me pareci¨® ver algo de entendimiento en sus ojos¡­ Quiz¨¢s su recuperaci¨®n sea m¨¢s r¨¢pida de lo anticipado. ¡­ El alcalde de Sulteto tendr¨ªa que reunirse con el se?or de la regi¨®n para discutir sobre todo lo ocurrido y sobre las acciones a tomar para renovar esta parte de la regi¨®n de Goldtree. Pero antes de eso, Dob me pidi¨® que asistiera a una reuni¨®n entre ¨¦l y el teniente Melson durante nuestro camino de retorno al pueblo. Cumplimos el objetivo de exterminar cuantos nidos nos fuera posible, que fue la misi¨®n ¡®oficial¡¯ de esta expedici¨®n, sin embargo, cumplir mi promesa con Lauzi fue un fracaso, un desastre. Pero hab¨ªa terminado y era momento de que nuestra estad¨ªa aqu¨ª terminara y continu¨¢ramos nuestro camino hacia Menat¡­ Donde nos esperaban m¨¢s problemas. Lauzi y Lora nos acompa?ar¨ªan en el viaje, y cuando esta ¨²ltima mejore, permanecer¨¢ con nosotros hasta que regresemos a Eralgia tras pasar una temporada en Igy¡­ Espero no abusar de la buena voluntad del se?or Hornstel, pues me gustar¨ªa que ella fuera a vivir a Irios¡­ As¨ª, Lauzi estar¨ªa m¨¢s tranquila sabiendo que su amiga est¨¢ en un lugar m¨¢s seguro. Sigue siendo Tulser, pero es la mejor ciudad que conozco para tener una vida tranquila. El inconveniente es que tendremos que cancelar nuestro viaje al monte Kisshu para investigar las ruinas mientras cuidemos a Lora¡­ Pero eso es algo que podemos retomar, as¨ª que no hay problema. ¡­ ¡°Muchas gracias por venir solo, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°Tu mismo me pediste que lo hiciera, no entiendo la necesidad de que me lo agradezcas.¡± (Aruh) ¡°Palabras tan cortantes como de costumbre para este pobre siervo de su Majestad. Pero lo entiendo, siendo el l¨ªder de tan importante grupo para el reino es l¨®gico que cuente con una mente razonable que tome en cuenta todos los posibles peligros¡­¡± (Dob) ¡°... Agente Dob, ?Que le parece si nos cuenta la respuesta de la carta?¡± (Melson) El teniente Dob puso de nuevo a Dob en las v¨ªas luego de que empezara con su acostumbrada divagaci¨®n¡­ Bien, me ahorr¨® el trabajo. C¨®mo ¨¦l lo mencion¨®, la raz¨®n por la que Dob nos pidi¨® que nos reunieramos solo nosotros tres era para revelarnos la respuesta que Regis trajo consigo¡­ La raz¨®n para que solo nos convocara a los dos es para que como l¨ªderes de nuestros respectivos grupos, procesaramos la informaci¨®n y encontr¨¢ramos la mejor manera de dar las noticias. ¡°Esta bien. Ajem, la respuesta que recib¨ª no solo es concerniente a la invasi¨®n de los devar, las medidas que se tomar¨¢n al respecto para la regi¨®n y las contingencias contra el Imperio, sino tambi¨¦n noticias muy importantes en la guerra contra Timancera y sus aliados.¡± (Dob) Lo que nos dijo Dob fue inesperado, para que el reino decidiera informarlo con tanta urgencia en una zona de desastre deb¨ªa ser algo muy importante. Dob respir¨® profundo, hubo un ligero sonido de su aliento chocando contra su m¨¢scara. Una mezcla de alivio y fastidio se pudo percibir saliendo de su persona. ¡°?Que tan malas son las noticias como para que suspires as¨ª?¡± (Aruh) ¡°No es que sean malas¡­ M¨¢s bien son buenas noticias en parte, pero complicadas en otra. Para no alargar el drama, me alegra dar la noticia de que la capital de Timancera ha ca¨ªdo y su rey capturado.¡± (Dob) ¡°?La capital de Zolo ha ca¨ªdo? Es decir que la guerra¡­ Que hemos vencido¡­¡± (Melson) ¡°Esas son grandes noticias...¡± (Aruh) Y muy buenas a decir verdad¡­ Eso no explicar¨ªa su melancol¨ªa. ¡°La guerra no ha terminado sino m¨¢s bien empeorado, ?no es cierto?¡± (Aruh) ¡°?Asombrosa deducci¨®n! Ha acertado, se?or Hydran¡­¡± (Dob) ¡°?Son fuerzas rebeldes de alguno de los pr¨ªncipes sobrevivientes? ?Masas dirigidas por nobles del norte?... No, he escuchado reportes de que la poblaci¨®n general hab¨ªa deca¨ªdo enormemente y que gran parte de la milicia se estaba concentrada en la capital¡­ Ninguna de las dos opciones ser¨ªa posible.¡± (Melson) Recuerdo que el se?or Hornstel me cont¨® algo referente a la situaci¨®n de Timancera, pero debe de encontrarse en un estado realmente deplorable como para que no tenga m¨¢s medios para defenderse¡­ Seg¨²n mencion¨®, los civiles participaban en el conflicto y se presentaron muchas cosas extra?as en ese reino¡­ Entre ellas, la desaparici¨®n del se?or Rordik ¡°Eso deja la intervenci¨®n de los aliados: Uvikuto, Alharm y Forepam.¡± (Melson) ¡°Forepam¡­ ?Ha hecho algo ese reino?¡± (Aruh) Mi atenci¨®n regres¨® a la conversaci¨®n cuando escuch¨¦ el nombre del pa¨ªs de Perik¡­ El jovencito desea salvarlo y desgraciadamente no es mucho en lo que le puedo ayudar, salvo por ser su maestro por un tiempo y desear que su deseo se cumpla. Dob convirti¨® a Perik en un invitado real, adem¨¢s de informarnos que Eralgia realiza investigaciones sobre el misterio que rodea Forepam y pretende restablecer la relaci¨®n de paz que ten¨ªan anteriormente¡­ Sin embargo, encuentro muy sospechoso ese reino con la informaci¨®n del hombre que lo controla desde las sombras y el estado de la familia real¡­ ¡°Si, es sobre los aliados de Timancera¡­ Especialmente sobre Forepam.¡± (Dob) Justo lo que m¨¢s me tem¨ªa. Dob volteo a verme, llevando sus dedos al ment¨®n de su m¨¢scara, como si estuviera pensando en c¨®mo darme la noticia espec¨ªficamente a mi. ¡°Se?or Hydran¡­ Quisiera pedirle un favor antes de continuar.¡± (Dob) ¡°Me niego. Primero dime de qu¨¦ se trata la noticia y luego escuchar¨¦ el favor¡­ Me da mala espina que me quieras pedir el favor primero.¡± (Aruh) ¡°......La informaci¨®n que va a escuchar le concierne bastante, el orden en que le cuente las cosas no es de mucha importancia.¡± (Dob) Es como si estuviera tratando de decirme que al final de todas formas terminar¨ªa aceptando¡­ Apret¨¦ mi pu?o mientras imaginaba la sonrisa de Dob detr¨¢s de la m¨¢scara. ¡°?Qu¨¦ quieres que te prometa entonces? ?Que cuide a Perik?¡± (Aruh) ¡­¡­¡­...Dob guard¨® silencio por un largo periodo de tiempo¡­ Despu¨¦s agach¨® su cabeza y tom¨® una postura que me hizo recordar a un caballero vencido y llorando. ¡°??Adquiri¨® el poder de leer la mente?!¡± (Dob) ¡°?Entonces estaba en lo correcto? Fue lo m¨¢s probable que me imagin¨¦ que ibas a pedir¡­ No, m¨¢s bien era lo l¨®gico a pensar.¡± (Aruh) ¡°Es cierto, por un momento cre¨ª que hab¨ªa adquirido la capacidad para descubrir toda la informaci¨®n que llevo en mi mente¡­ Eso seria de lo m¨¢s peligroso, ja, ja, ja, ja, ja¡­¡± (Dob) ¡°Y ahora¡­?Cual es la raz¨®n?¡± (Aruh) Me mantuve serio¡­ Si me enojaba seria mi derrota. ¡°A mi me gustar¨ªa saber el estado de Forepam y el estado de los soldados y caballeros que fueron a la guerra¡­¡± (Melson) ¡­ Dob nos inform¨® sobre lo ocurrido en Forepam¡­ No iba a ser algo sencillo de explicarle a Perik... Si bien, era algo mejor que una guerra abierta contra Eralgia, se trataba de una situaci¨®n delicada y peligrosa¡­ Tambi¨¦n acept¨¦ ofrecerle a Perik que nos acompa?ara a Igy, pues su situaci¨®n iba a cambiar mucho como invitado real, y al igual que con Lora, estar¨ªa mejor con nuestro grupo¡­ Y tambi¨¦n similar al caso de Lora, solo ser¨ªa hasta que volvi¨¦ramos a Eralgia. La reuni¨®n termin¨® y sal¨ª de la tienda de operaciones donde nos encontr¨¢bamos reunidos los tres. Ya era de noche, la fresca brisa del bosque en oto?o se sent¨ªa agradable. La luna de Maltras brillaba desde lo alto del cielo, como un enorme farol en medio del mar de estrellas que formaban el firmamento¡­ Hoy ser¨ªa una noche muy iluminada. ¡°Bella noche, ?verdad?¡± (Naku) ¡°No tan bella como ustedes.¡± (Aruh) Mis chicas hab¨ªan venido a recogerme, sent¨ª sus presencias esper¨¢ndome aqu¨ª afuera desde hac¨ªa un rato¡­ Lauzi estaba presente pero Lora no estaba con ella¡­ Hoy, mientras est¨¢bamos levantando el campamento, Lora volvi¨® a separarse de m¨ª y se aferr¨® esta vez a Lauzi, hecho que facilit¨® mi presencia en esta reuni¨®n. ...Y quiz¨¢s sea mi imaginaci¨®n, pero Lauzi luce un poco p¨¢lida. Su lindo rostro blanco se ve¨ªa muy bien bajo la luz lunar, pero no me agradaba que fuera porque algo malo le estaba ocurriendo. ¡°?Que pasa?¡± (Aruh) Pregunt¨¦ suavemente. ¡°No sabia que tenia los poderes de un dios¡­ Medea, Cherry, Hasos, Calse, Nana, Iveris, y la otra chica que se qued¨® en Sulteto, Lempo¡­ Todas ellas eran¡­¡± (Lauzi) Cherry le cubri¨® la boca antes de que pudiera revelar el origen de ellas siete¡­ No hab¨ªa muchas personas en los alrededores pero Cherry decidi¨® no correr el riesgo. No pude evitar sonre¨ªr al notar lo prudente que se hab¨ªa vuelto en este poco tiempo. ¡°Shhh, todav¨ªa es un secreto que no se puede hacer p¨²blico, Lauzi¡­¡± (Blair) ¡°L-Lo lamento¡­ Es que mi mente todav¨ªa no termina de absorber toda la informaci¨®n¡­¡± (Lauzi) ¡°Ya somos dos. Yo tampoco he sido una chica brillante, pero he podido asimilarlo¡­ El placer ayuda.¡± (Blair) ¡°Y ya que Lora est¨¢ descansando con la se?ora To, tienes la suerte de poder disfrutarlo el mismo d¨ªa que te declararse.¡± (Fion) Esas ¨²ltimas palabras hicieron que Lauzi se pusiera muy roja y evitara mi mirada¡­ Que linda. ?Mmm? O¨ª algo raro en lo que me llam¨® la atenci¨®n. ¡°?Lora est¨¢ con To?¡± (Aruh) ¡°Ah, s¨ª¡­ Era lo principal de lo que quer¨ªamos hablarle, joven Aruh¡­ Lora se puso a dormir tranquilamente en los muslos de Lauzi. Su salud mental va progresando muy bien.¡± (Desia) Entonces¡­ Una vez dormida la dejaron al cuidado de To¡­ Eugene tambi¨¦n est¨¢ haciendo guardia en los alrededores, lo s¨¦ pues su presencia rondando junto a la de Barker. De nuevo sonre¨ª por el deseo de mis chicas por tener intimidad conmigo¡­ ?Dioses! ?Como estar¨¢n Fortuna y las dem¨¢s en Sulteto? Tengo que asegurarme de haberme aliviado para cuando nos reunamos con ellas¡­ Tengo la certeza de que se va a desatar el caos de la lujuria y del amor. Esta vez, una sonrisa se dibuj¨® en los labios de Naku¡­ Intuyendo mis pensamientos. ¡°Buena idea, Aruh¡­ Estoy segura que ellas est¨¢n reuniendo energ¨ªa.¡± (Naku) ¡°?Reuniendo energ¨ªa?¡± (Blair) ¡°Si¡­ Para cuando nos reunamos todas y hagamos el amor con Aruh¡­ Estoy impaciente por regresar a Sulteto.¡± (Naku) Todas asintieron con determinaci¨®n¡­ Con un feroz fuego en sus miradas. Me rasqu¨¦ el ment¨®n nerviosamente¡­ De repente, sent¨ª un jal¨®n en mi gambeson, se trataba de ¨²rsula. ¡°Hoy hag¨¢moslo en la intemperie.¡± (Ursula) ¡°?En¡­ la intemperie?¡± (Lauzi) En un principio, la idea tom¨® por sorpresa a Lauzi, pero cuando ¨²rsula apunt¨® al cielo, a la luna, asinti¨® tambi¨¦n no vi¨¦ndose reacia en absoluto. Entonces aprovechemos el manto celeste¡­ Capitulo 115 Cap¨ªtulo 115: De regreso en el pueblo. La noche fue divertida incluso si no pude tener sexo con mis amores. Tras una convivencia rom¨¢ntica bajo las luces nocturnas, participamos en una sesi¨®n de caricias sexuales tan intensa como la furia de un volc¨¢n. Tal parece que hubo una apuesta entre ellas sobre quien podr¨ªa usar los juguetes sexuales en las dem¨¢s y la ganadora fue Mitena¡­ Cuando terminamos, todas cayeron rendidas, pero yo tuve que resistir y recurrir a la meditaci¨®n para apagarme¡­ Ahora entiendo la raz¨®n por la cual Desia me dijo que no pod¨ªa tener sexo en un tiempo: incluso tras una pelea en la que he perdido mucha sangre por heridas peculiares, mi miembro no se amedrenta y parezco no perder la energ¨ªa que me caracteriza¡­ Desia teme que algo le pudiera ocurrir a mi cuerpo y la comprendo, es un temor muy v¨¢lido, ninguno de los dos sabemos cual es el l¨ªmite de mi libido y potencia sexual. Por eso, estar¨¦ en abstinencia y tendr¨¦ que usar toda mi voluntad para resistir. ¡°Solo con sus dedos¡­. Y ya no puedo ni levantarme.¡± (Lauzi) Escuch¨¦ un comentario de Lauzi. Cre¨ªa que todas se hab¨ªan dormido pero parece que ella se mantuvo despierta¡­ Si bien est¨¢bamos pasando la noche a la intemperie, ten¨ªa a todas mis chicas bien abrigadas y encima de mantas para que no se fueran a resfriar con este clima ni estuvieran en contacto directo con el suelo. Yo me encontraba acostado en medio de Medea y Fion, quienes se encontraban dormidas y acurrucadas a mi, mientras que a Lauzi la ten¨ªa abrazada Varetsi. ¡°Temo un poco por mi cordura si lo que dicen todas es verdad y el sexo se siente a¨²n mejor.¡± (Lauzi) ¡°Me halagas, Lauzi¡­ Voy a cumplir tus expectativas.¡± (Aruh) ¡°Ten un poco de piedad conmigo¡­ Esta vez, con solo tus dedos me pusiste la mente en blanco en m¨¢s de una ocasi¨®n. Siento¡­ Siento como si mi cuerpo ya no pudiera vivir sin ti.¡± (Lauzi) Sus palabras llevaron una sonrisa de satisfacci¨®n a mi rostro. ¡°Por eso¡­ Ten un poco de misericordia cuando tomes mi primera vez.¡± (Lauzi) ¡°Ju, ju, ju.¡± (Varetsi) ?Mmm? Varetsi tambi¨¦n estaba despierta y dej¨® escapar una suave risa malvada. ¡°No, lo mejor sucede cuando el joven Aruh no muestra piedad¡­ No temas a lo que le pueda suceder a tu mente, solo concentrate en disfrutarlo.¡± (Varetsi) ?La influencia de Naku en ella era notoria! ¡°Ah, tu mano¡­¡± (Lauzi) ¡°Tambi¨¦n debemos heredarte la t¨¦cnica de la se?orita Naku¡­ Tienes varias cosas por aprender, pero descuida, te prometo que ser¨¦ muy amable.¡± (Varetsi) Varetsi hab¨ªa sido un tanto estricta con Lauzi desde que se conocieron, pero ahora hab¨ªa cambiado¡­ Ambas se dieron un apasionado beso en los labios y despu¨¦s, Varetsi comenz¨® a besarle el cuello e iba bajando hasta llegar a los senos de Lauzi¡­ Esto es malo, de nuevo comienzo a excitarme. ... Al d¨ªa siguiente, luego de levantarnos y vestirnos, fuimos a tomar un ba?o en un riachuelo cercano. Quetzal y Arachne nos acompa?aron para hacer guardia. Como no quer¨ªa que los soldados vieran a mis chicas sin ropa, fuimos a buscar una ¨¢rea donde estuvi¨¦ramos a solas, aunque nos alejaramos m¨¢s. Sin embargo, cuando encontramos un lugar ideal y comenzamos a tomar una ducha, encontramos algo m¨¢s tambi¨¦n¡­ ¡°Jo-Joven Aruh¡­ ?Mire!¡± (Schelt) ¡°??Un huevo?! ?Es de un devar?¡± (Lauzi) ¡°No, espera¡­ No es de devar, no lo vayas a destruir, Lauzi.¡± (Aruh) En una peque?a cueva submarina, Schelt encontr¨® un huevo de monstruo¡­ Pero viendo con mayor detenimiento, pod¨ªa apreciarse que era una nidada con m¨¢s de una decena de ellos. ¡°Son huevos de slime tiradora, hay que dejarles en paz.¡± (Aruh) Confundida, Lauzi me pregunt¨® el porqu¨¦ dejar con vida a los monstruos y no destruirlos cuando existe la oportunidad. ¡°Cuando crezcan se volver¨¢n peligrosos¡­¡± (Lauzi) ¡°Son indispensables para el ecosistema. La vida de estas slimes tienen un prop¨®sito.¡± (Aruh) ¡°?Ecosistema?¡± (chicas) Todas reaccionaron extra?adas ante una palabra que traje conmigo de la Tierra¡­ Bueno, no existe un concepto similar en Maltras. ¡°Se trata de un equilibrio, el equilibrio de la vida. Estas slimes se alimentan de otras criaturas m¨¢s peque?as y d¨¦biles, y a la vez, sirven de alimento para otras de mayor poder¡­ Comiendo, mantienen bajas las poblaciones de presas que podr¨ªan convertirse en plagas, y ellas mismas mantienen fuertes a depredadores que realizan el mismo papel. Y no son solo las slimes tiradoras: todas las criaturas entran en ese equilibrio, que cuando se rompe, ocasiona grandes desastres.¡± (Aruh) Mi explicaci¨®n cautivo la atenci¨®n de cada una de mis chicas. Tales ense?anzas no eran del todo desconocidas, Naku sab¨ªa de ellas gracias a la filosof¨ªa de los naga, mismas que est¨¢n arraigadas a todas las culturas en mayor o menor nivel. ¡°Ya¡­ Ya entiendo¡­ Algo as¨ª ocurri¨® con los goblins entonces¡­ No hubo suficientes depredadores, ?no es verdad?¡± (Lauzi) ¡°El problema con los goblins es que prosperan incluso en lugares donde tienen muchos depredadores¡­ Sus mejores exterminadores siempre son las personas.¡± (Mitena) ¡°En serio odias a los goblins, Mitena.¡± (Fion) ¡°?Alguna de nosotras no los odia?¡± (Mitena) ¡°Buen punto.¡± (Fion) ¡°Si debemos dejar en paz a los huevos, lo mas conveniente seria no calentar el agua¡­ De lo contrario se da?ar¨ªan.¡± (Calse) ¡°Es cierto, tampoco estar¨ªa mal movernos de este sitio.¡± (Blair) ¡°Tengo una idea de como solucionar este inconveniente. No va a ser necesario ir a otra parte del r¨ªo o ba?arnos con el agua fr¨ªa¡­ Quetzal, voy a necesitar de tu ayuda.¡± (Aruh) Hice que Quetzal construyera una zanja a orillas del riachuelo; form¨® una tina natural y la volvi¨® a conectar la zanja a la corriente de agua. Finalmente, rode¨® la tina con unos muros para romper el frio viento oto?al. ¡°Con esto podremos calentar el agua sin da?ar a las especies que viven en el r¨ªo¡­¡± (Aruh) El trabajo de calentar el agua corri¨® a manos de Arachne, simplemente usar magia de fuego ser¨ªa insuficiente dado el suministro constante de agua fr¨ªa¡­ En cambio, una membrana que controlaba la temperatura que alimentaba a la tina era lo idea. Nos ba?amos sin problema y sin da?ar el ambiente¡­ Para no contaminar el agua con el jab¨®n, Arachne puso otra membrana filtrante en el canal de regreso. The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. Ya limpios y usando nuestro equipamiento, regresamos al campamento y reanudamos los preparativos para regresar a Sulteto¡­ Llegar¨ªamos pasado el mediod¨ªa. Durante el camino, me di cuenta de que Schelt y Lauzi hablaban sobre actualizar su equipamiento. ¡°?En serio! La armadura y esta lanza que me fueron son ya de por s¨ª sorprendentes, ?Y me dices que me van a dar algo mejor?¡± (Lauzi) ¡°Si, de hecho lo que te dimos fue equipo de calidad promedio¡­ El joven Aruh los llama ¡®productos en serie¡¯; son buenos pero no se comparan al equipamiento que hacemos con esmero y est¨¢ personalizado para cada una.¡± (Schelt) ¡°?Suena fant¨¢stico! ?Muchas gracias, Schelt!¡± (Lauzi) Con una gran sonrisa, Lauzi abraz¨® a Schelt y le dio un beso en la mejilla¡­ ¡°Es muy linda, mas cuando act¨²a as¨ª de tierna.¡± (Naku) ¡°Ciertamente.¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ La haremos feliz, a ella y a Lora. Por sus familias y amigos.¡± (Naku) ¡°Me quitaste las palabras de mi boca, amor¡­ Si, las har¨¦ muy felices a las dos.¡± (Aruh) ¡°Ju, ju, ju¡­ Lora no es tu esposa ni tu concubina pero te portas muy varonil hacia ella. Me voy a sentir un poco celosa, Aruh.¡± (Naku) Sonre¨ª ante la trampa que Naku me puso y en la que ca¨ª¡­ Confundida, Lora inclin¨® su cabeza. Ella ven¨ªa conmigo compartiendo caballo, abraz¨¢ndome. Naku y yo sentimos una mirada sobre nosotros y de inmediato identificamos la fuente¡­ Se trataba del joven que rescatamos en la aldea. Lora tambi¨¦n debi¨® sentir los ojos sobre nosotros, pues devolvi¨® la mirada. El chico se amedrent¨® y volte¨® en otra direcci¨®n. Su estado y el de las mujeres era mejor que el de Lora¡­ En particular, el joven pod¨ªa hablar, y aunque de personalidad tremendamente t¨ªmida, no ten¨ªa problemas en interactuar con nosotros o con los soldados. Sin embargo, las mujeres perdieron el habla como resultado del abuso. Sus mentes tambi¨¦n resultaron da?adas, pero por suerte reaccionaban bien y ten¨ªan un grado aceptable de independencia¡­ Lauzi me inform¨® que una de las mujeres era la prometida del joven. No hab¨ªan interactuado mucho desde que despertaron, era como si el dolor que ambos sent¨ªan hubiera nublado el amor que se ten¨ªan. Y con Lora¡­ F¨¦lix la miraba de vez en cuando, , siempre con tristeza. Quer¨ªa llegar a Sulteto y ah¨ª discutir en persona con el alcalde para saber qu¨¦ medidas tomar. ¡°Joven Aruh, me he arreglado con Lauzi para crearle equipamiento y sustituir el que ya le hab¨ªamos dado.¡± (Schelt) Schelt vino hasta donde nos encontr¨¢bamos para informarnos de su conversaci¨®n con Lauzi¡­ Como ya la hab¨ªa escuchado, asent¨ª y convers¨¦ con ella sobre los materiales y dise?o que usar¨ªamos. ¡­ ¡°?C-Cad¨¢veres! ?Hay cad¨¢veres regados por todas partes!¡± (soldado) Esqueletos para ser m¨¢s exactos, pero no eran de personas, sino de monstruos... De goblins, hobgoblins y de devar, puedo suponer. Hab¨ªa montones de huesos cerca de la entrada al pueblo¡­ Lejos estaba de ser una tapicer¨ªa, pero pod¨ªa verse puntos de blanco ¨®seo y hasta mont¨ªculos formados en varios puntos¡­ Era macabro, pero no tanto como la exhibici¨®n de los esqueletos colgando de la muralla que rodeaba Sulteto, puestos ah¨ª con el objetivo de intimidar¡­ Y vaya que daba resultado. ¡°?Quien fue el responsable de esta barbaridad?¡± (Faban) ¡°?Fyaaa!¡± (Lempo) La mayor sospechosa, mi amada Lempo, sali¨® del pueblo bajando desde los muros de un salto, y extasiada, corri¨® hasta m¨ª pero fue bloqueada por Cherry y Medea. ¡°Heooo¡± (Cherry) ¡°?Hisss!¡± (Medea) ¡°?Fyaaaaaaa!¡± (Lempo) Molesta por ser interceptada, Lempo les reclam¨®, pero Cherry y Medea le preguntaron por las ¡®decoraciones¡¯... Y Lempo afirm¨® ser la responsable y estando orgullosa de ello. ¡°Fue Lempo, ?verdad?¡± (Naku) ¡°Si, lo fue.¡± (Aruh) ¡°?Soy yo o tiene una expresi¨®n que pide que la felicitemos?¡± (Naku) La ten¨ªa, con ambas manos en la cintura y sacando el pecho, estaba expectante de recibir halagos¡­ Lo que m¨¢s me sorprende es que la dejaran hacerlo. ¡°?Aruh! ?Chicas!¡± (Fortuna) La puertas de Sulteto se abrieron y Fortuna nos llam¨® desde el otro lado. Seguida por Agatha, Megan, Kristera, Elin, Keeva y la jefa de los mercenarios. Salieron a recibirnos. ?Mmm? Noto algo peculiar en ellas. ¡°La se?orita Fortuna se ve un poco fatigada, todas lo est¨¢n¡­¡± (Titanya) ¡°??Fatigadas?! ?Algo les ocurri¨®?¡± (Aruh) Preocupado, volte¨¦ a ver a Titanya, pero fui llamado por Lempo. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) ¡®Todas est¨¢n bien, las he protegido de todo y de todos¡¯ fue lo que me transmiti¨®. ?De todo y de todos? Viendo los alrededores, es l¨®gico deducir que el pueblo fue atacado por una gran cantidad de monstruos, y si no todos, la mayor¨ªa fueron exterminados por Lempo¡­ ?Pero dice todos se refiere a los mercenarios? ?A los habitantes del pueblo? ?Es que hay alg¨²n idiota que haya tratado de hacerles algo? Mi sangre subi¨® de temperatura, una ira que hace tiempo no sent¨ªa, despert¨® en m¨ª¡­ Pero fue r¨¢pidamente apagada al darme cuenta que llegar¨ªa a asustar a mis amores si dejaba escapar mi sed de sangre¡­ Ten¨ªa que conservar la calma y tomar una decisi¨®n hasta tener toda la informaci¨®n¡­ Luego de que las chicas, Keeva y la jefa de los mercenarios salieran, tambi¨¦n lo hicieron el resto del gremio y los soldados¡­ Incluso el alcalde del pueblo. El teniente Melson y las tropas que nos acompa?aban, r¨¢pidamente fueron a presentarse y a informar de lo sucedido, mientras que yo fui a reunirme con mis chicas y con el resto de nuestro grupo. ¡°Me alegra que est¨¦n con bien. Les extra?amos mucho, Aruh.¡± (Fortuna) En mis brazos, sostuve a Fortuna tras darle un beso en la frente. Al principio se mostr¨® confundida por la presencia de Lora aferrada a mi cuerpo, pero luego de que le dijera ¡®Es una larga historia¡¯, dej¨® de importarle y se lanz¨® sobre mi. ¡°Nosotros tambi¨¦n las extra?amos mucho. Cada minuto del d¨ªa no dejaba de pensar en todas ustedes.¡± (Aruh) Primero fue Fortuna, luego Agatha, Kristera, Elin, Megan, y finalmente, Lempo (quien se peg¨® a m¨ª con m¨¢s fuerza que Lora). Asimismo, todas mis chicas compartieron abrazos al reencontrarse¡­ Megan incluso aprovech¨® para sobarle los muslos a Alice, quien acept¨® dicha caricia. Eugene y Keeva tambi¨¦n compartieron un tierno abrazo y un beso. ¡°?Quieres que te d¨¦ un abrazo de consuelo?¡± (To) Mientras que To le hizo una proposici¨®n a Dob por ser el ¨²nico que no encontr¨® cari?o al llegar. ¡°No hace falta¡­ Debo ir a discutir algo importante. Los ver¨¦ m¨¢s tarde a todos.¡± (Dob) Pero este huy¨®. Y cuando nos reunimos y nos sentimos aliviados, Fortuna me explic¨® lo ocurrido y porque estaban todas tan p¨¢lidas. Capitulo 116 Cap¨ªtulo 116: Sin misericordia y venerados. ¡°Su mujer realmente nos salv¨® a todos, tiene mi total gratitud.¡± (alcalde) ¡°La recibimos con gusto¡­... Me alegra que sus m¨¦todos no causaron un irreparable da?o en la mente de todos.¡± (Aruh) Pese a estar recibiendo reconocimientos por parte del alcalde, soldados y civiles de Sulteto, me sent¨ªa responsable por el miedo en sus miradas. La raz¨®n por la que las chicas (especialmente Elin) se encontraban tan p¨¢lidas era la misma que la de estas personas: Los m¨¦todos con los que Lempo repeli¨® a los devar y sus esbirros. Lo que quise evitar en Jimama al no dejarla interrogar a los Desertores termin¨® por suceder aqu¨ª. ¡°Fyaaa¡± (Lempo) Deca¨ªda, se encogi¨® de hombros, haciendo templar a m¨¢s de uno¡­ ¡°No estamos molestas contigo, Lempo¡­ Tu nos salvaste, solo que como te lo dije anteriormente, tus m¨¦todos no fueron los m¨¢s adecuados.¡± (Fortuna) ¡°La se?orita Fortuna tiene raz¨®n, Lempo¡­ S¨®lo seguimos un poco sorprendidas.¡± (Elin) ¡°En lo personal, me hubiera gustado estar presente para ver lo que hizo¡­¡± (Fion) Fion coment¨® con una sonrisa. Los soldados (y el mismo teniente Melson) mostraron horror cuando reci¨¦n regresamos a Sulteto y vimos los cuerpos esparcidos por todos lados. Agradezco y admiro (en el fondo) la decisi¨®n que tom¨®, ya que lo hizo para dejar en claro que ningun hombre podia hacer avances con ella o las dem¨¢s chicas mientras yo no estaba; sin embargo, exager¨® y se convirti¨® en la reina del miedo¡­ As¨ª es como escuch¨¦ que la nombraban algunos pobladores. ¡°Fion, no la alientes¡­¡± (Alice) ¡°N-No, hay raz¨®n para que se sienta orgullosa¡­ Fue un poco aterrador pero es la salvadora de Sulteto.¡± (Megan) Dirig¨ª mi mirada a las ballestas que constru¨ª e instal¨¦ en las torres de vigilancia y en los muros¡­ Mmm, no fue necesario instalarlas con Lempo aqu¨ª. ¡°Tambi¨¦n nos fueron de mucha ayuda, se?or Aruh Hydran¡­ Son de un dise?o muy bueno y me gustaria comprarlas para usarlas en la defensa de Sulteto de hoy en adelante.¡± (alcalde) Creyendo que quiz¨¢s me sent¨ªa ignorado porque mis armas no recibieron cr¨¦dito en la defensa del pueblo, el alcalde ofreci¨® pagar por ellas¡­ Lo cual acept¨¦. Eran bastante poderosas, pero el mecanismo que ten¨ªan era simple y ya existente en las armas que vi en Jimama, adem¨¢s de que ser¨ªan caras de producir en grandes cantidades. No eran conocimientos que me preocupara que se esparcieran. ¡°Adem¨¢s, los soldados que regresaron con las v¨ªctimas me contaron que usted tambi¨¦n estuvo grandioso en el campo de batalla contra los hobgoblins¡­ Los hijos que tenga con su mujer ser¨¢n guerreros sin igual que me gustar¨ªa se unieran a la guardia real.¡± (alcalde) Ese ¨²ltimo comentario le levant¨® el ¨¢nimo a Lempo, quien asinti¨® con gusto¡­ ¡­ Se hizo una gran fiesta en todo el pueblo, aportamos con muchos de los ingredientes para hacer un banquete debido a que no quedaban muchas presas en los bosques y no quisimos gastar las reservas que le quedaban al pueblo¡­ A cambio, se nos pag¨® con madera, lana, pescado en conserva, cobre y varios minerales arcillosos de una mina cercana. A¨²n ten¨ªamos muchas provisiones que hemos conseguido durante el viaje, incluso con las que aportamos al pueblo, pero no estar¨¢ de mas abastecernos de nuevo en Menat. Dicho eso, la celebraci¨®n fue alegre y pintoresca, haciendo que todo lo que hab¨ªa pasado pareciera mentira, un mal sue?o del que todos estaban despertando. Puse al tanto a Fortuna, Elin, Agatha, Lempo. Megan y Kristera de que Lauzi se hab¨ªa convertido en mi concubina y ellas la recibieron con mucho cari?o¡­ Casi como si lo hubieran esperado. No, si lo estaban esperando. Tambi¨¦n les cont¨¦ sobre Lora y de que nos iba a acompa?ar en nuestro viaje por un tiempo. Durante la celebraci¨®n, se me acercaron a conversar la jefa de los mercenarios y despu¨¦s Perik. Con este ¨²ltimo deb¨ªa de hablar de cosas importantes pero Dob se lo llev¨® para darle ¨¦l mismo la noticia y asumir la responsabilidad de la decisi¨®n que tom¨® el reino¡­ En otras palabras, ¨¦l lo har¨ªa enojar y yo me encargaria de calmarlo. Me hallaba sentado sobre una piel de oso con mis chicas alrededor de mi (incluso con Medea, Calse, Hasos, Iveris y Nana, aunque ellas actuaban como guardias¡­ Pero a escondidas, de vez en cuando tambi¨¦n coqueteabamos). Lora no estaba pegada a mi por el momento, apenas comenz¨® a oscurecer, sinti¨® sue?o y Lauzi la llev¨® a dormir dej¨¢ndola a cargo de Eugene y Keeva esta vez. ¡°Aqu¨ª. Deja que te siva un poco m¨¢s de vino, Aruh.¡± (Allan) El se?or Allan se me acerc¨® para ofrecerme un poco de vino¡­ Su mirada indicaba que quer¨ªa tener una conversaci¨®n de hombre a hombre¡­ ¡°Iremos a prepararnos para m¨¢s tarde¡­¡± (Fortuna) Por lo que Fortuna se llev¨® a todas para que me pudiera quedar a solas con su padre. ¡°Ya estoy al tanto de lo que ocurri¨® en el bosque, mi querida Fortuna ten¨ªa raz¨®n en que no hay lugar m¨¢s seguro en todo el mundo que su grupo, jovencito.¡± (Allan) ¡°Me esfuerzo por su hija; por las dos, m¨¢s bien¡­¡± (Aruh) ¡°De aqu¨ª no pararemos hasta llegar a la ciudad de Julcho, ?verdad?¡­ ?Que va a ocurrir con esas personas que los acosan?¡± (Allan) El se?or Allan estaba al tanto de los Desertores de la Ruina y de la brigada del drag¨®n tuerto. Son personas peligrosas que viven en el lado oscuro del reino y nuestra segunda mayor amenaza en este viaje¡­ ¡°¡­Recibiremos un reporte en la ciudad de Nott, pero Dob ha estado trabajando todo este tiempo. ¨¦l es nuestro guia y creo en su trabajo.¡± (Aruh) ¡°?Tanto conf¨ªas en ese agente? Incluso si trabaja para la realeza, es un esp¨ªa.¡± (Allan) ¡°M¨¢s que confiar, me ha demostrado su fervor hacia el rey y a Eralgia, mientras su objetivo sea nuestro bienestar, nos brindar¨¢ su apoyo¡­ Y es bueno en lo que hace.¡± (Aruh) El se?or Allan se mostr¨® un poco pensativo y termin¨® por asentir. ¡°Fortuna est¨¢ m¨¢s proactiva que en todo el tiempo luego de que se separaran ustedes dos tras mudarnos a Silvertha¡­ Me recuerda a cuando eran ni?os. Por eso sigo sintiendo un poco de temor, es una hija inteligente y astuta sin par, pero en el fondo es tan imprudente como Blair¡­ Las dos sacaron eso de mi.¡± (Allan) Coincid¨ª con ¨¦l, las dos hermanas son muy parecidas. Las miramos de reojo, estaban conversando entre ellas y con las dem¨¢s chicas, tambi¨¦n se estaban integrando con las mujeres de pueblo. Blair sinti¨® mi mirada y me salud¨®, gesto que le devolv¨ª sonriendo. ¡°Sabes¡­ Mi esposa y la madre de Blair sol¨ªan ser amigas inseparables antes de convertirse en mis mujeres, pero despu¨¦s de eso, su relaci¨®n cambi¨® mucho¡­ Todos los dias pienso en que yo fui la causa de su cisma, soy el culpable que enemist¨® a dos buenas amigas.¡± (Allan) Di¨® un profundo sorbo a su copa de vino, como tratando de humedecer su garganta. Le dej¨¦ continuar. ¡°Has logrado lo que yo no pude: amar a dos mujeres cercanas y no separarlas¡­ Bueno, en tu caso es m¨¢s extremo. Escucha, Aruh¡­ Estoy asustado, muy asustado. Te he dado mi bendici¨®n con Fortuna y con Blair pero sigo teniendo miedo de que algo les pase, es cierto que contigo estar¨¢n m¨¢s seguras que conmigo, y a¨²n as¨ª temo que algo les ocurra. Eres fuerte y esa mujer naga que te acompa?a, Lempo, is igualmente poderosa, pero eventos bizarros parecen esperarte a donde vas y eso me asusta¡­ Me cuesta resignarme del todo.¡± (Allan) This story is posted elsewhere by the author. Help them out by reading the authentic version. ¡°Se?or Allan¡­¡± (Aruh) Pude ver su preocupaci¨®n en su mirada, un miedo aut¨¦ntico de perder a sus dos hijas¡­ No como cuando reci¨¦n nos reencontramos en Jimama, cuando su temor se asemejaba m¨¢s al de un hombre ambicioso que no quer¨ªa perder un bien o su fuente de ingresos. Esta vez se ve¨ªa como un genuino y asustado padre. Not¨¦ el detalle de que se refiri¨® a Lempo como una naga, pero no le tom¨¦ importancia¡­ ¡°Es probable que me cambie al bando de mi esposa cuando lleguemos a mi casa, si es asi, me disculpo de antemano¡­¡± (Allan) ¡°Si es as¨ª, volver¨¦ a convencerlo de que no pienso dejar ir a Fortuna ni a Blair.¡± (Aruh) Su rostro reflej¨® sorpresa por mi respuesta, tras lo cual se ech¨® a re¨ªr en una sonora carcajada que llam¨® la atenci¨®n de varios. Mi mirada se cruz¨® con la de Fortuna y ella asinti¨® contenta. El resto de nuestra conversaci¨®n fue m¨¢s animada¡­ Me cont¨® c¨®mo conoci¨® a su esposa y a su concubina, as¨ª como detalles de su vida como hombre de familia y como comerciante. Como esto ultimo, tambien me ofreci¨® comprarme los planos de las ballestas anti monstruos que instal¨¦ en Sulteto como lo hab¨ªa hecho tambi¨¦n el alcalde del pueblo, aunque me negu¨¦ ofreci¨¦ndole a cambio otros productos de uso diario... ¡°Oh, por chierto¡­ ?D¨®nde conochiste a esha mujer?¡± (Allan) Avanzada la conversaci¨®n entre los dos, y tras varias copas de vino, el se?or Allan qued¨® ebrio y decidi¨® tocar el tema de c¨®mo conoc¨ª a cada una de mis chicas. Lempo fue quien mas le llamaba la atenci¨®n. ¡°Tuve un enfrentamiento con su padre y ella lo detuvo.¡± (Aruh) No estaba mintiendo, solo omitiendo detalles sin importancia. ¡°Shu padre debioh sher muy fuerte tambi¨¦n. Shabes, nunca vi a alguien arrancarleh las tripash a un globin y usharlsh como arma¡­¡­ Zzzzzzz¡± (Allan) Y tras mencionar un brutal m¨¦todo de combate que Lempo us¨® en la pelea contra los monstruos, el se?or Allan se qued¨® dormido a media conversaci¨®n. ¡°Padre si que debio desahogarse de muchas cosas para terminar as¨ª de ebrio. Perdona, Aruh...¡± (Fortuna) ¡°Deje que lo llevemos a su habitaci¨®n de descanso, joven Aruh.¡± (Blair) Fortuna y Blair regresaron una vez que el se?or Allan se durmi¨® y ofrecieron llevarlo a descansar. Ambas se disculparon y me agradecieron por hablar con su padre, pero no fue ning¨²n inconveniente para mi. Disfrut¨¦ conversando con mi suegro. ¡°No es necesario que lo hagan, se?oritas¡­ Yo llevar¨¦ a su se?or padre.¡± (To) To tambi¨¦n se acerc¨® y se ech¨® al se?or Allan al hombro¡­ La mirada de Fortuna me indicaba que ella quer¨ªa acompa?arles¡­ ¡°To, deja que Fortuna y Blair te acompa?en¡­ El se?or Allan estar¨ªa feliz de saber que sus dos tesoros lo abrigaron.¡± (Aruh) ¡°Como usted ordene, mi se?or¡­ Despu¨¦s de ustedes, mis se?oras.¡± (To) ¡°Muchas gracias, To¡­ Aruh.¡± (Fortuna) ¡°Si¡­ Muchas gracias.¡± (Blair) El bello rostro de Blair con las mejillas te?idas de un suave carm¨ªn, y la bella y c¨¢lida sonrisa de Fortuna calentaron mi coraz¨®n¡­ ?Son tan lindas! Ambas se despidieron y acompa?aron a To prometiendo regresar a mi lado m¨¢s tarde¡­ Naku me abraz¨® y vio confiada en la misma direcci¨®n que yo, sonriendo al ver c¨®mo dos hijas cuidaban a su padre. La rodee con mi brazo, devolvi¨¦ndole el abrazo y acercandola mas a mi. Mis demas amores tambi¨¦n se acercaron, todas trayendo platos con la comida que fue preparada. ¡°Estuvo bebiendo bastante pero casi no comi¨®, joven Aruh¡­ Hicimos esto para usted.¡± (Kristera) ¡°El plural que Kristera menciona se refiere a ella y a Elin¡­ Las dem¨¢s no pudimos ayudar mucho.¡± (Titanya) ¡°Yo cort¨¦ las zanahorias.¡± (¨²rsula) ¡°Je, je, ya veo. Muchas gracias, todo se ve delicioso.¡± (Aruh) Acariciando la cabeza de Ursula, volv¨ª a sentarme en compa?¨ªa de las chicas. ¡°Pruebe este¡­ Es pescado de r¨ªo con verduras y hongos del bosque¡­ Desia dice que es bueno para acelerar el proceso de recuperaci¨®n y brindar energ¨ªas.¡± ( Agatha) Agatha me ofreci¨® un platillo que consist¨ªa en un pez de agua dulce con la apariencia de un tibur¨®n martillo miniatura frito y cubierto en una crema blanca con hongos negros y una guarnici¨®n de klups (una pariente de la lechuga, que al parecer, es cosmopolita), berros y cebollas silvestres. Un brillo apareci¨® en los ojos de Agatha cuando puso ¨¦nfasis en que ayudaba a recuperar energ¨ªas. Asent¨ª y lo acept¨¦ con gusto. ¡­ ¡°En honor a todos los habitantes de Sulteto, de las aldeas y pueblos que la rodean y se han visto victimizados por esta oleada de monstruos¡­ ?Hago un brindis y presento esta ofrenda a los h¨¦roes que nos salvaron!¡± (alcalde) Fuimos nombrados en medio banquete por el alcalde, quien ven¨ªa acompa?ado de dos hombres de la raza lizardon trayendo consigo un peque?o cofre envuelto en una frazada de lana¡­ Una lluvia de aplausos de parte de todos los presentes tambi¨¦n nos fue dirigida¡­ Me pus¨¦ de pie, mis chicas tambi¨¦n. Fortuna y Blair ya hab¨ªan vuelto tras dejar descansando al se?or Allan y de dejarlo en manos de To, Barker y los mercenarios. El sonido de los aplausos llam¨® tambi¨¦n la curiosidad de Regis, quien se encontraba comiendo un par de reses que fueron sacrificadas especialmente para ¨¦l¡­ Pero viendo que que era una escena a la que ya se hab¨ªa acostumbrado, perdi¨® el inter¨¦s y regres¨® a lo suyo. Quienes s¨ª vinieron, Arachne (con Rah en sus brazos) y Quetzal, fueron aclamados tambi¨¦n y se les abri¨® el paso con respeto para que pudieran llegar hasta donde me encontraba. ¡°No es mucho lo que podemos darle, pero tenemos esto y creemos que tiene el valor suficiente para expresar nuestra gratitud.¡± (alcalde) Los lizardones se arrodillaron frente a mi y me ofrecieron el misterioso articulo, que al desenvolverlo y abrirlo, descubr¨ª que se trataba de peque?as navajas transparentes como el vidrio¡­ Seis para ser exactos. Median diez cent¨ªmetros de largo y uno de ancho, tenian un color azul p¨¢lido; no ten¨ªan empu?adura o algo m¨¢s, eran las hojas solamente. ¡°Estas navajas le fueron incautadas como impuesto a un herrero desde el gobierno del anterior alcalde. Las encontramos en el almac¨¦n guardando polvo por lo que le ruego nos disculpe si le ofendemos por considerar ofrecerle basura, pero es un art¨ªculo...¡± (alcalde) Le indiqu¨¦ al alcalde que estaba bien, las navajas eran un regalo m¨¢s que suficiente¡­ Estaban hechas de un material que ya ten¨ªa pero que me era imposible de procesar¡­ ¡°Esas hojas¡­ Son de adamantita.¡± (Schelt) Schelt tambi¨¦n se dio cuenta de que era lo que hab¨ªamos recibido, su ojo brillaba de la emoci¨®n. ¡°Aceptamos su regalo con gusto.¡± (Aruh) Pude escuchar un suspiro de alivio tanto del alcalde como del teniente Melson a su lado¡­ En serio, no era necesario que se preocuparan tanto. Cerr¨¦ el cofre pensando en que crear con las seis navajas¡­ Podr¨ªan ser puntas de flechas, o tal vez jabalinas¡­ Mmm, est¨¢n hechas con un metal dif¨ªcil de conseguir, lo mejor ser¨¢ utilizarlas en algo que no sea descartable o f¨¢cil de extraviar. Fue entonces que, tras recibir de nuevo un aplauso por parte de los pobladores, me percat¨¦ de que Perik me estaba mirando desde la multitud¡­ Y se le ve¨ªa entristecido. Termin¨® su conversaci¨®n con Dob. Especial 37 Especial 37: Cambio de planes. *Punto de vista de Dob* Mientras el se?or Aruh Hydran disfruta de esta bien merecida celebraci¨®n en su nombre, al lado de su har¨¦n de amantes, es mi deber darle la noticia al joven Perik sobre los cambios que hay con respecto a la promesa de ayudarle y protegerle durante su estad¨ªa en Eralgia¡­Y ese ser¨ªa el mayor problema, ya no ir¨¢ a la capital, sino que seguir¨¢ todo el camino del se?or Hydran hasta Igy, y en el peor de los casos, permanecer alla incluso cuando este vuelva, quedando bajo el cuidado de Kamu, Soira y Neriph. Las tres conservaran su rol de protegerlo. El que esta decisi¨®n se haya tomado debio ser doloroso para Su Majestad, terminar toda relaci¨®n con Forepam hasta que la guerra civil que se desat¨® ah¨ª, termine. Es peligroso que las llamas de la rebeli¨®n pasen a Eralgia en la situaci¨®n por la que pasa actualmente. La guerra con Timancera ha terminado en victoria paras nosotros, pero las fuerzas oscuras que nos acechan desde adentro se han vuelto m¨¢s fuertes. Tengo un mal presentimiento de los planes que Terr est¨¢ llevando a cabo, un mal paso y tambi¨¦n habr¨¢ una guerra civil en nuestra tierra... y ruego a los dioses para que ese idiota extremista de verdad no cometa una locura. Hasta que no tengamos la certeza de haber localizado a cada miembro importante de la faccion, no podremos matar a ninguno de los que ya hemos encontrado¡­ Estoy seguro que las muertes que ya han ocurrido son jugadas de la facci¨®n para inculparnos¡­ Lo sospecho debido a que nadie realmente primordial de la facci¨®n ha muerto. El problema es que muchos de los eruditos y consejeros de Su Majestad se han vuelto tan paranoicos que la sola menci¨®n de un golpe contra la corona, incluso en tierras extranjeras, sea un peligro. As¨ª que la oferta que le hice al joven Perik ha sido cancelada¡­ No, con suerte, solo detenida moment¨¢neamente. La informaci¨®n que tengo al respecto no est¨¢ muy clara, al parecer en la frontera este con Timancera, pueblos y ciudades se han visto afectados por ataques sin precedentes de ladrones y esclavistas¡­ Quiz¨¢s algunos soldados sobrevivientes huyeron de Timancera y decidieron sobrevivir con el hurto y el asesinato de pobladores inocentes. O quiz¨¢s, pensando que pudi¨¦ramos invadir Forepam por haberse aliado en nuestra contra, los ladrones locales decidieron adelantarse y saquear todo lo que pudieran¡­ Y esta sospecha de invasi¨®n se extendi¨® a la poblaci¨®n general, por lo que asustados, se levantaron en armas contra su rey¡­ o m¨¢s bien, el hombre que lo controla. A¨²n existe un gran misterio alrededor de la familia real de Forepam. Cualquiera que sea el caso, debo darle las malas noticias. El se?or Hydran se encargar¨¢ del resto¡­ No sin una debida compensaci¨®n. ¡°?De qu¨¦ quer¨ªas hablarme, Dob? Quer¨ªa ir a atender al se?or y a las se?oras.¡± (Perik)A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. ¡°?Seguro que no quer¨ªas que te contara haza?as durante el banquete? Puedo hacerlo yo si quieres.¡± (Dob) El joven Perik r¨¢pidamente lleg¨® a admirar al se?or Hydran¡­ Bueno, es normal. ¡°No, no ten¨ªa planeado pedirle eso¡­¡± (Perik) Claaaaaro¡­ Aunque lo negara, su mirada indicaba que esa era su intenci¨®n. ¡°Joven Samon, su pasatiempo favorito deber¨¢ esperar. Hay cosas m¨¢s importantes de las de que hablar.¡± (Soira) ¡°?Soira? Estas siendo muy tajante¡­¡± (Dob) ¡°Y t¨² est¨¢s dando demasiadas vueltas, Dob¡­ Puede que sea un tema delicado pero estas exagerando.¡± (Soira) ¡°?Es sobre Forepam?¡± (Perik) ¡°Ugh¡­ S¨ª, lo es.¡± (Dob) ¡°?Lo ves? ¨¦l es m¨¢s listo de lo que le das cr¨¦dito.¡± (Soira) Soira era la ¨²nica presente de las tres; Kamu y Neriph estaban vigilando a los mercenarios como era costumbre desde que partimos de Jimama. La interrupci¨®n fue innecesaria, bien podr¨ªa arreglar esto solo. Lo ¨²nico que logr¨® fue poner a Perik en alerta de esta conversaci¨®n¡­ La mirada del infante se volvi¨® severa, como si estuviera prepar¨¢ndose para reclamarme. Muy bien, ser¨¦ directo como Soira dice. ¡°Han habido cambios en los planes de intervenci¨®n con Forepam¡­ El reino ha decidido no intervenir hasta que la situaci¨®n actual se resuelva.¡± (Dob) ¡°El rey¡­ ?El rey de Eralgia no va a hacer nada contra ese hombre? ?Me mintieron?¡± (Perik) ¡°No mentimos, es solo que la situaci¨®n es diferente a la que conoce¡­ El Ac¨®lito ha dejado de ser prioridad.¡± (Soira) La expresi¨®n del joven Perik fue cambiando de sorpresa, a enojo, y luego a tristeza en un breve periodo de tiempo¡­ Se le vi¨® derrotado, como si hubiera aceptado la noticia como la realidad que era. ¡°Entonces¡­ ?No hay manera de salvar a la princesa? ?De salvar el reino al que mi padre jur¨® proteger?¡± (Perik) ¡°Lamentablemente, la seguridad de la familia real no est¨¢ garantizada¡­¡± (Soira) ¡°?Porque me dijeron entonces que ayudar¨ªan a Forepam¡­?¡± (Perik) ¡°Es por que de verdad planeabamos hacerlo¡­ Incluso ¨ªbamos a mandar a un esp¨ªa a asesinar al hombre que mencionaste, al Ac¨®lito¡­ Pero ya no ser¨¢ necesario. Lo que podremos hacer ahora es vigilar las fronteras para evitar que venga a Eralgia, y de hacerlo, matarle. Tambi¨¦n le hemos mandado informaci¨®n a la Alianza de los animales sagrados para alertarles y hagan lo mismo¡­¡± (Dob) ¡°?Qu¨¦ fue lo que ocurri¨®? ?Por qu¨¦ huir¨ªa ese hombre?¡± (Perik) ...Bien, momento de decirle. ¡°Estall¨® una revuelta¡­ El pueblo de Forepam se levant¨® en armas contra la realeza.¡± (Dob) ¡°Una revuelta¡­ Entonces, eso terminar¨ªa con¡­¡± (Perik) ¡°Si, con la familia real sobreviviente. Ser¨ªa una suerte que tambi¨¦n con la figura misteriosa, aunque existe tambi¨¦n una posibilidad de que ¨¦l sea el responsable.¡± (Dob) Tambi¨¦n estaba ese escenario. ¡°Yo¡­ Entonces¡­ ?Que voy a hacer?¡± (Perik) Sus ojos se humedecieron, convirti¨¦ndose en hilos de l¨¢grimas que cayeron por sus mejillas¡­ Comenzando a portarse como un ni?o de su edad, comenz¨® a sollozar y a entrar en llanto. Todo esto debido al malestar de su naci¨®n. Su devoci¨®n hacia su reino es inspiradora, joven Perik. Soira le acarici¨® la cabeza, haciendo un esfuerzo por consolarle¡­ Pero no era muy efectivo, como tampoco lo fue un abrazo. Lo que m¨¢s me sorprendi¨® fue el hecho de que le mostrara semejante acto de cari?o; incluso siendo una agente, seguro conserva sus instintos femeninos y maternales. Tampoco es como si los agentes no tuvi¨¦ramos sentimientos. ¡°Aun hay mas cosas que debe saber, joven Perik. Debido a la revuelta en Forepam, su estad¨ªa en la capital se ha cancelado, y aunque podremos ofrecerle un lugar seguro donde vivir y la compa?¨ªa de sus tres guardaespaldas, algunos lo quieren a usted lejos de este reino hasta que todo haya terminado.¡± (Dob) Tal noticia no le interes¨®, pero si el hecho de que acompa?ar¨ªa al se?or Hydran hasta Igy. ¡°En¡­ ?En serio? ?En serio ir¨¦ con el se?or¡­ y con las se?oras?¡± (Perik) Aunque sollozaba todav¨ªa, su llanto bien podr¨ªa decirse que hab¨ªa parado y su ¨¢nimo mejorado. ?Vaya! ?Que efectividad! Capitulo 117 Cap¨ªtulo 117: En marcha a un nuevo conflicto.. La celebraci¨®n termin¨® hasta entrada la noche, posiblemente la madrugada del dia siguiente. El resto de la fiesta fue muy agradable, comimos, bebimos, re¨ªmos, y algunos lloraron¡­ Fue algo necesario, muchas personas sufrieron da?os que iban a dejar secuelas, que si bien podr¨ªan superarse, ser¨¢n requerir¨¢n tiempo; pero el llanto era una buena manera de desahogarse y un paso a la sanaci¨®n... Y hubo alguien que tambi¨¦n llor¨® pese a que jam¨¢s cay¨® en las garras de los devar y los goblins: Perik. Dob ya le habia hecho un resumen de porque la ayuda que le ofrecieron en un principio hab¨ªa sido ahora cancelada. Su pa¨ªs fue abandonado a su suerte. Solo que, pese a estar triste, tambi¨¦n hab¨ªa un brillo de determinaci¨®n en lo profundo de sus ojos¡­ Y me dijo el por qu¨¦. ¡°Contin¨²e siendo mi maestro¡­ Ahora necesito m¨¢s fuerza que antes.¡± (Perik) Le di un ligero golpe en la cabeza, pero acept¨¦ luego de que le hice recordar que deb¨ªa actuar con prudencia y me prometiera una y otra vez que si lograba volverse tan fuerte como ¨¦l lo deseaba, no regresar¨ªa a Forepam a impartir ¡®justicia¡¯. Hasta que no me asegur¨¦ de que sus palabras eran un 100% honestas, no dej¨¦ de insistir¡­ Ahora solo faltaba impartir una disciplina m¨¢s estricta durante el entrenamiento para reforzar la promesa. ¡°M-Maestro¡­ Su mirada me da miedo.¡± (Perik) ¡°Est¨¢s desarrollando un buen sentido de intuici¨®n¡­ Voy a ser un poco m¨¢s severo en las lecciones, quiz¨¢s llegues a desarrollar un trauma pero lo har¨¦ pensando en tu bien.¡± (Aruh) ¡°?Trauma?¡± (Perik) ¡°Es un t¨¦rmino sin mucha importancia¡­ Por hoy, dejemos los temas deprimentes, estamos en una fiesta y la lecci¨®n que debes aprender por ahora es c¨®mo relajarte. Ven, hay mucha comida para disfrutar.¡± (Aruh) ¡­ ¡°?Que dices, Desia? Crees que el joven Aruh se encuentra totalmente recuperado.¡± (Varetsi) ¡°Yo lo veo perfectamente, muy en¨¦rgico como de costumbre.¡± (Schelt) ¡°Lauzi aun no lo ha hecho con el amo¡­ Seguro debe estar deseosa.¡± (Hasos) ¡°Yo¡­ No¡­ A ese extremo¡­¡± ( Lauzi) Cuando nos fuimos a nuestros aposentos, una casa completa para mi y mis amores, nos preparamos para dormir cuando interrogaron a Desia sobre mi estado de salud¡­ Por esta noche, quise dormir junto con todas y la oportunidad se presentaba pues la mayor¨ªa de los adultos en Sulteto estaban completamente ebrios. Tambi¨¦n puse vigilancia como de costumbre pues nunca se puede estar demasiado prevenido. Cabe mencionar que la construcci¨®n ten¨ªa un establo muy cerca al que se pod¨ªa acceder sin tener que salir, y aunque los chicos (entes) estaban descansando en otro sitio junto con los animales y carros, no habr¨ªa sospechas si Calse, Nana, Medea, Iveris y Calse estuvieran aqu¨ª¡­ Eso si pudiera tener sexo, todav¨ªa faltaba un dia para que Desia me diera de alta. Obviamente, no quer¨ªa desaprovechar esta oportunidad¡­ Y mis queridas tampoco. ¡°Me gustaria que asi fuera¡­ Pero¡­¡± (Desia) Siendo presionada por todas y por si misma, Desia me mir¨® en busca de ayuda¡­ Me le acerqu¨¦ y me descubr¨ª el torso. ¡°En serio me siento muy bien de salud¡­ Podemos hacer otra revisi¨®n para confirmar mi condici¨®n.¡± (Aruh) ¡°......Est¨¢ bien, d-deje que lo revise, joven Aruh.¡± (Desia) Luego de verme en silencio por un instante, Desia accedi¨® a volver a examinarme. Not¨¦ un peque?o rastro de saliva en la orilla de su boca. Sent¨ª mi rostro calentarse un poco pero estaba feliz y halagado. Desia me revis¨® y us¨® m¨¢s magia en mi para ver como reaccionaba¡­ Su diagnostico fue que ya me hab¨ªa recuperado por completo. ¡°?Menos mal que te encuentra bien!¡± (Fortuna) Todas suspiraron de alivio. No solo por deseo f¨ªsico, sino por mi bienestar, todas quer¨ªan asegurarse que de verdad me encontraba bien. ¡°Le reitero que quiero que no vuelva a usar sus experimentos en usted, joven Aruh.¡± (Desia) ¡°Lo s¨¦, no volver¨¦ a hacerlo. Aprend¨ª mi lecci¨®n.¡± (Aruh) Sereno y sonriente, le asegur¨¦ a Desia y a las dem¨¢s que mantendria mi promesa y as¨ª calmarlas. Mis palabras fueron aceptadas y luego de hacer a un lado los temas serios, nos dedicamos a amarnos. ¡­ ¡°?Listo, Aruh? ?Aqu¨ª voy!¡± (Naku) ¡°Cuando quieras, amor.¡± (Aruh) En la ma?ana nos levantamos entrenando. Naku y yo decidimos hacer un poco de sparring tras unos cuantos ejercicios de calentamiento. Ambos segu¨ªamos creciendo con cada entrenamiento, pues no existe un l¨ªmite como guerrero. Los dos ¨¦ramos los ¨²nicos que continuaban de pie, mis demas amores, los chicos, Perik y Eugene (quienes vinieron tambi¨¦n a unirse) ya hab¨ªan terminado con sus respectivas rutinas; y a excepci¨®n de Eugene, quien hab¨ªa regresado con Keeva y To a ayudar en la aldea mientras terminabamos el combate de practica, se hab¨ªan convertido en p¨²blico espectador. ¡°?Cu¨¢nta habilidad! Incluso al medir los movimientos del otro emiten semejante presi¨®n.¡± (Mitena) Como Mitena hab¨ªa mencionado, pese a la advertencia de Naku, ella y yo seguiamos midiendonos. Cada respiraci¨®n, movimiento de los ojos, la ubicaci¨®n en la que est¨¢bamos, la luz del sol y el viento¡­ Calculamos cada factor, y repentinamente, el combate inici¨®. M¨¢s que sonidos aislados, el constante choque de nuestras espadas en todas direcciones se escuchaba como un zumbido. Nuestros pies apenas tocando el suelo para dejarlo en fracciones de segundo solo dejaban peque?as nubes de polvo. Y tan s¨²bitamente como empez¨®, termin¨®. Naku ten¨ªa la punta de su espada tocando mi pecho¡­ Pero ese no fue lo que lo decidi¨®, fue una combinaci¨®n en tres partes y cada una me hab¨ªa alcanzado. ¡°Continuas mejorando a ritmo acelerado, Aruh¡­ A este ritmo ser¨¢s inalcanzable para cualquiera.¡± (Naku) ¡°Y a¨²n as¨ª t¨² tambi¨¦n te vuelves m¨¢s fuerte con cada nuevo dia que pasa, Naku¡­ ?No quiere decir eso que ser¨¢s a¨²n m¨¢s inalcanzable?¡± (Aruh)This novel is published on a different platform. Support the original author by finding the official source. Ambos sonre¨ªmos y nos echamos a re¨ªr alegremente¡­ Seguido por una sonora ronda de aplausos y vitoreos de las chicas y los dem¨¢s. ¡°?D¨¦jeme practicar con usted, joven Aruh!¡± (Blair) ¡°?Yo tambi¨¦n me uno!¡± (Mitena) ¡°?Heoo!¡± (Cherry) La fatiga de sus rutinas hab¨ªa desaparecido y sus ¨¢nimos encendido nuevamente¡­ Alargamos un poco el entrenamiento de hoy por petici¨®n de las chicas (especialmente de Mitena y Blair). Lauzi sin embargo, fue la m¨¢s tranquila y la que menos entren¨®, pues ayer fue nuestra primera noche y requer¨ªa descanso¡­ Solo la dej¨¦ hacer calentamiento para que no se sobre esforzara. Y pese a que por mas que me dediqu¨¦ a no causarle dolor en su primera vez, la lastim¨¦ un poco¡­ Pero hoy ella era toda sonrisas y eso me hizo sentir aliviado. Aunque otra consecuencia m¨¢s de la intensidad de anoche era que no pudo levantarse para ir con Lora, por lo que Eugene la trajo consigo. Por suerte, Lora contin¨²a mejorando y ya sigue a otras personas aparte de Lauzi y de mi, aunque en cuanto consider¨¦ mandarla a Tulser para que estuviera segura, volvi¨® a pegarse a mi. No fue sino hasta que la calmamos que pudimos empezar con el entrenamiento... Y cuando terminamos con este, nos dirigimos a realizar varias actividades en todo el pueblo. Hoy me reunir¨ªa junto con Naku, Fortuna y Lauzi con el alcalde. Asimismo, el resto de mis chicas y los entes har¨ªan otros trabajos, fuera de asistencia o de protecci¨®n del pueblo¡­ Nos quedariamos dos d¨ªas m¨¢s antes de partir. ¡­ ¡°Han hecho mucho por todos nosotros¡­ Heroes de Jimama, Ej¨¦rcito de Korania.¡± (alcalde) ¡°Sigo pensando que el ¨²nico que merece el t¨ªtulo al exterminar al monstruo es Aruh.¡± (Naku) ¡°Ciertamente, es como si nos estuvi¨¦ramos aprovechando de sus logros. Fue ¨¦l quien lo mat¨®.¡± (Fion) ¡°En mi caso es peor, es la segunda vez que ocurre¡­ Y de nuevo sin que tuviera que hacer nada.¡± (Megan) ¡°De hecho fue Barker quien le dio el golpe de gracia, pero dado que los hobgoblins eran parte de su poder, el credito esta bien distribuido.¡± (Aruh) Los dos d¨ªas pasaron muy r¨¢pido y era hora de partir nuevamente. Durante este tiempo pasaron muchas cosas, algunas de las m¨¢s importantes fueron nuestra declaraci¨®n como ¡®Ej¨¦rcito de Korania¡¯ por haber matado a este y la integraci¨®n de las victimas a Sulteto. En el primer caso, aunque todav¨ªa no era oficial, el devar monstruoso fue clasificado como monstruo nivel X y como tal, recibi¨® el nombre de Korania¡­ En un principio solo iba a ser yo quien recibiera el t¨ªtulo, pero gracias al testimonio e intervenci¨®n del teniente Malson, todo nuestro grupo lo adquiri¨®. ¡°El se?or Aruh tiene raz¨®n¡­ Fue gracias al esfuerzo y poder de todas ustedes, as¨ª como de las criaturas, el se?or Yonzo, y el agente Dob que una gran cantidad de vidas se salvaron.¡± (Melson) ¡°Y eso la incluye a usted tambi¨¦n, se?orita Strunt¡­ Defendi¨® valientemente el pueblo cuando los goblins nos atacaron.¡± (alcalde) ¡°Pero Lempo fue quien hizo la mayor¨ªa del trabajo.¡± (Megan) ¡°Y nosotras no ayudamos mucho.¡± (Agatha) Fortuna, Kristera y Elin asintieron con fuerza a las palabras de Agatha. El teniente Melson sonri¨®. ¡°Son todas chicas muy honestas¡­ Tengo una idea mejor, podemos darle el cr¨¦dito s¨®lo al se?or Aruh, y pueden usar el nombre de Korania para su grupo, ?Les parece bien?¡± (Melson) ¡°No estoy seguro.¡± (Aruh) En lo personal, no me agradaba la idea¡­ Usar el nombre de una bestia que aterroriz¨® a un gran n¨²mero de personas es¡­ ¡°Me parece bien.¡± (Lauzi) Pero a Lauzi, quien mas razon tendria de odiar ese nombre, acept¨® la propuesta. ¡°Aruh¡­ Err, joven Aruh¡­¡± (Lauzi) ¡°No es una regla llamarme as¨ª, Lauzi¡­ Me sentir¨ªa mejor si todas me llamaran sin honorificos.¡± (Aruh) ¡°No, fuera de la cama es necesario usarlos¡­¡± (Lauzi) Una sonrisa se me escap¨® sin que pudiera hacer algo por evitarlo. Tras aclararse la garganta para hacer a un lado su verg¨¹enza, Lauzi recobr¨® su serenidad. Con una expresi¨®n pac¨ªfica, me mir¨® a los ojos, haciendo lo mismo con el resto del grupo y con el teniente Melson. ¡°No me molesta que usemos ese nombre, creo que es una buena idea usar el nombre de ese monstruo en se?al de victoria¡­ A¨²n¡­ A¨²n soy nueva y no puedo tomar decisiones importantes, pero me gustar¨ªa que us¨¢ramos ese nombre¡­ Asi seriamos como un grupo mercenario¡­¡± (Lauzi) Su ¨²ltimo comentario fue como un susurro, un suspiro cuyo prop¨®sito era extinguirse sin ser escuchado¡­ Pero fue en vano. Estoy seguro que no solo yo lo escuche. ¡°?Que dicen? No ser¨ªa mala idea nombrar a nuestro grupo¡­¡± (Aruh) Las chicas lo discutieron brevemente y sonrientes aceptaron¡­ Bien, a partir de ahora, si necesitaramos nombrar a nuestro grupo, nos llamaremos Korania. ¡°Ajem¡­ Estando resuelto ese dilema, me gustar¨ªa continuar si no fuera mucho problema¡­¡± (alcalde) Luego de nombrarnos h¨¦roes (de nueva cuenta) se nos inform¨® de lo que ocurrir¨ªa a partir de ahora en Sulteto y en los alrededores¡­ En este tema, se toc¨® el otro punto importante que ocurrio mientras que estabamos aqui: la integraci¨®n de las victimas a Sulteto. Con ayuda mia, de Regis y de Quetzal, se construy¨® un segundo muro en los alrededores del pueblo. Aqu¨ª se construir¨¢n viviendas para que habitaran las personas que rescatamos hasta que pasara el peligro y se reconstruyeran las aldeas¡­ Esto traer¨ªa problemas, pues se corr¨ªa el riesgo de que esta nueva ¨¢rea se convirtiera en un barrio bajo, o que hubiera escasez de alimentos¡­ Para evitar eso, creamos campos de cultivo, adem¨¢s de recibir la promesa del alcalde de apoyar a las v¨ªctimas para que pudieran recuperarse. ¡°En honor a ustedes, me gustar¨ªa nombrar a estos campos: Nueva esperanza.¡± (alcalde) ¡°A mi se me ocurri¨® el nombre¡­ Muy original, ?cierto?¡± (Melson) Con un tono humor¨ªstico, el teniente Melson nos inform¨® sobre su colaboraci¨®n, despu¨¦s me ofreci¨® la mano. ¡°En serio¡­ Muchas gracias. Sin ustedes, Goldtree se hubiera ido a la ruina.¡± (Melson) Acept¨¦ con gusto el gesto y nos dimos un apret¨®n de manos. ¡°Si en el futuro llega a necesitar de ayuda, nosotros se la brindaremos.¡± (Melson) Los soldados que estaban aqu¨ª reunidos gritaron contentos y con determinaci¨®n, muchos alzaron una mano al aire. ¡°Gracias. Acepto con gusto su palabras.¡± (Aruh) Sonar¨¦ un poco ruin, pero estaba satisfecho de haberme puesto en una posici¨®n privilegiada en la regi¨®n. Si en un futuro me veo en aprietos y requiero de apoyo, es bueno saber que cuento con varias personas. Adem¨¢s, con Warth y el resto de su gremio, espero conseguir que mi influencia se extienda en el norte de Eralgia. Y de nuevo, entre gritos de alegr¨ªa y victoria, nuestro grupo, ahora con un nombre, parti¨® hacia el sur para llegar a Menat y de ah¨ª, a Igy. Antes de que dej¨¢semos atr¨¢s el pueblo para que se perdiera en medio del bosque, Lora, montando el carro donde iban Fortuna, Blair y Lauzi, se asom¨® desde la parte trasera para darle un ¨²ltimo vistazo¡­ Tambien senti la presencia de una persona m¨¢s entre aquellas que se hab¨ªan reunido, se trataba del chico elfo que rescatamos de la aldea a la que ella y Lauzi pertenec¨ªan. ¡°......¡± (Lora) Y silenciosamente, sin mostrar m¨¢s inter¨¦s, Lora regres¨® al interior del vag¨®n. ¡­ Recorrimos los bosques por cuatro d¨ªas y sus noches bajo la gu¨ªa tanto de Dob y sus compa?eras, como del se?or Allan y los mercenarios. Nos topamos con m¨¢s aldeas destruidas, posiblemente por los devar y los goblins, dejando en claro que el trabajo estaba todav¨ªa sin terminar, ser¨ªan los grupos de subyugaci¨®n quienes lo terminarian. Tambi¨¦n fuimos blanco de algunos ataques y logramos exterminar m¨¢s nidos y rescatar a algunas personas, mismas que decidimos proteger y llevar hasta un pueblo o ciudad seguros. Fue hasta que llegamos a Julcho que pudimos hacerlo. Julcho era una ciudad medianamente grande, destacaba su gran muralla de piedra, y el hecho de que el resto de sus construcciones tambi¨¦n estaban fabricados con el mismo material. Seg¨²n Dob, en el pasado, esta ciudad sol¨ªa ser una fortaleza. ¡°Por fin¡­ ?Es Julcho!¡± (hombre mayor) Con l¨¢grimas en los ojos, una de las personas que rescatamos, exclam¨® de felicidad. Era entendible, pues ¨¦l era un peque?o comerciante de madera originario de esta ciudad que fue secuestrado cuando visit¨® la aldea para reabastecerse de producto. ¡°?Muchas gracias! Sniff¡­ ?Muchas gracias! ?Muchas gracias!¡± (hombre mayor) ¨¦l no era el ¨²nico dichoso de poder ver la ciudad, un hombre joven y una mujer que nos acompa?aban, bajaron de los carros (por lo que tuvimos que detenernos) para salir a admirar la vista de Julcho a la distancia, que, gracias al terreno desnivelado y a la menor abundancia de ¨¢rboles, pod¨ªa apreciarse muy bien. Pero mientras que para estas personas, la ciudad representaba un alivio para sus almas, para nosotros era la ¨²ltima parada que tomar¨ªamos antes de entrar en una nueva regi¨®n y confrontar un problema que ven¨ªamos arrastrando¡­ ¡°Dob, ?Seguimos contando con el reporte de los agentes en Menat?¡± (Aruh) ¡°?Mmm? ?Tiene dudas, se?or Hydran?¡± (Dob) No respond¨ª verbalmente, solo asintiendo con la cabeza. ¡°......El punto de encuentro es Nott, no es necesario desesperarse.¡± (Dob) ¡°Pero t¨² lo est¨¢s, Dob.¡± (Naku) Las palabras de Naku eran ciertas, Dob se notaba muy estresado ¨²ltimamente, quiz¨¢s fuera por la ausencia de una red de comunicaci¨®n en la zona infectada por los devar, pero estaba un tanto nervioso desde poco antes de entrar¡­ ¨¦l y las agentes. Adem¨¢s, al igual que nosotros, manten¨ªa muy vigilados al gremio mercenario¡­ ¡°?Pueden ver a trav¨¦s de mi m¨¢scara? ?Han desarrollado nuevos poderes!¡± (Dob) Una mirada fulminante de parte mia y de Naku fue suficiente para que abandonara su actitud de broma. ¡°Lo siento¡­ Mi preocupaci¨®n no est¨¢ relacionada directamente con ustedes sino con otra cosa.¡± (Dob) ¡®Que vigilemos a esas personas es por el mismo motivo que lo hace usted, se?or Hydran¡¯ agreg¨® en voz baja pasando junto a mi y dando a entender que deb¨ªamos renovar nuestro camino a la ciudad. Especial 38 Especial 38: Una nueva forma de ver las cosas¡­ *Punto de vista en tercera persona* Lauzi estaba dentro de uno de los carros, propiedad de Aruh y el grupo. En medio de pieles de animal y telas suaves puestos estaba lo que se pod¨ªa considerar un nido de monstruos, pues hab¨ªa varios huevos de estos. Aruh era la persona m¨¢s inveros¨ªmil que exist¨ªa para una chica, que hasta hace poco era una aldeana ordinaria (si bien, con una habilidad para meterse en problemas con su familia y dem¨¢s aldeanos por su gusto por el combate y su deseo por ser guerrera). Por alguna raz¨®n, pudo digerir la noticia de que el alma del chico que le hizo experimentar el placer de la sexualidad y de quien era concubina, ven¨ªa de otro mundo. Lauzi no era tonta, al contrario, estaba entre las personas mas inteligentes de la aldea junto con su madre, la doctora local¡­ Sab¨ªa que algo como la existencia de un mundo alterno y distinto al que viv¨ªa era en un hecho importante, algo que desafiaba la l¨®gica de cualquiera que lo escuchara, y que incluso de ser cierto, se requiriria de la intervenci¨®n de los dioses para que algo as¨ª pudiera ocurrir, lo que pondr¨ªa a Aruh en un lugar por encima de muchas criaturas vivientes, incluso de los tan glorificados or¨¢culos de los que solo hab¨ªa escuchado leyendas que pasaban de boca en boca como, y de los dragones que tambi¨¦n solo viv¨ªan en leyendas¡­ Sin embargo, lo hab¨ªa aceptado, y tranquilamente, como si fuera algo cotidiano. Que Aruh viniera de otro mundo, que una de sus esposas fuera un or¨¢culo, que un drag¨®n le sirviera¡­ ?l estaba lleno de locuras inveros¨ªmiles. Ahora bien, Regis (el gran drag¨®n, como ella estaba decidida en llamarlo) no era la ¨²nica criatura que lo serv¨ªa, ni la m¨¢s peculiar que hubiera visto¡­ Sino que alguna de las mujeres de Aruh eran originalmente monstruos. ¡°Lauzi, ?Donde estas? Te busca el joven Aruh... (Varetsi) Alguien la llam¨® desde afuera del carro, se trataba de Varetsi, otra de las concubinas y una elfa como ella. ¡°Estoy aqu¨ª¡­¡± (Lauzi) Lauzi respondi¨®, asom¨¢ndose desde una ventana. ¡°?Que estas haciendo? ?Ser¨¢ que¡­?¡± (Varetsi) ¡°Quer¨ªa verla¡­ Aruh dijo que todo estar¨ªa bien, que no pertenecer¨ªa a la misma especie que los devar.¡± (Lauzi) El carro en el que se encontraba Lauzi era uno de los dos carros acorazados¡­ El primero que Aruh obtuvo al salir de su propia aldea. Ah¨ª, dado que era el lugar favorito de Arachne, estaban los huevos de los monstruos que consiguieron del campamento desconocido, tambi¨¦n se encontraba ah¨ª el cad¨¢ver de un devar cubierto en telara?a a excepci¨®n del vientre, en donde pod¨ªa apreciarse a un embri¨®n creciendo.The narrative has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. ¡°Sigue molestandote, ?verdad? Pero debes confiar en el joven Aruh; Cherry y las otras son completamente diferentes a los monstruos de quienes nacieron. Aunque bueno, algunas de ellas conservan ciertos rasgos todav¨ªa.¡± (Varetsi) ¡°Si, mitad caballo o serpiente, pero son mujeres, de eso no hay duda.¡± (Lauzi) ¡°Lo mismo va a pasar con esa peque?a. No la veas como un devar, no lo ser¨¢.¡± (Varetsi) ¡°Si, tienes razon¡­ Pero me gustar¨ªa que no se lo mencionen a Lora una vez que se recupere. Incluso si deja de ser una devar, su madre no lo es y podr¨ªa asustarla.¡± (Lauzi) Varetsi sonri¨® y asinti¨®, pero luego de pensar por un momento, su expresi¨®n cambi¨® por una de duda. ¡°?Como podria ser eso? S¨ª Lora va a viajar con nosotras y el joven Aruh, es probable que se entere¡­ Aunque es el joven Aruh de quien hablamos, ¨¦l pensar¨¢ en algo¡­¡± (Varetsi) Las palabras de Varetsi tomaron por sorpresa a Lauzi. Si bien, a pesar de que era una elfa, Varetsi no era tan lista como el promedio de su raza, cuando se trataba de Aruh, su inteligencia parec¨ªa disminuir un poco m¨¢s¡­ O era que confiaba mucho en ¨¦l y por eso era descuidada. ¡°Cierto, ¨¦l es muy listo, m¨¢s que cualquier otra persona que conozca.¡± (Lauzi) ¡°?Lo es! ?Claro que lo es! No solo es guapo, dulce y amoroso. Es muy inteligente y astuto, pero sobretodo, tiene unos brazos que te hacen sentir segura sin importar en qu¨¦ clase de situaci¨®n te encuentres. Esa calidez, esa fuerza que al mismo tiempo muestra una gran delicadeza, el olor de su piel¡­ ?Ah!¡­¡± (Varetsi) Varetsi se di¨® cuenta de que estaba comenzando a divagar y se detuvo, mir¨® a Lauzi quien a su vez tambi¨¦n la estaba mirando, pero con ojos acusadores. ¡°?Q-Que?¡± (Varetsi) ¡°Lo quieres mucho¡­ Me sorprende que con ese amor no hayas intentado qued¨¢rtelo para ti sola.¡± (Lauzi) ¡°Hmm, te falta experiencia. Cuando pases m¨¢s tiempo en el grupo te dar¨¢s cuenta de que es m¨¢s divertido de esta forma¡­ Y de que es imposible satisfacerlo siendo una sola.¡± (Varetsi) Las mejillas de Lauzi se pusieron rojas solo de recordar la noche en la que perdi¨® la virginidad a manos de Aruh¡­ Un fuerte sentimiento, como el rayo m¨¢s poderoso en la tormenta m¨¢s violenta atraves¨® su cuerpo, surgiendo desde su entrepierna. No era necesario que Varetsi se lo dijera, ella estaba conciente de que dentro de mas noches de pasi¨®n, su cuerpo y su mente se volverian completamente adictos a Aruh. ¡°Ju, ju, ju¡­ Veo que comienzas a comprender. Las chicas y yo nos vamos a esforzar tambi¨¦n para demostrarte las ventajas de estar con otras mujeres.¡± (Varetsi) ¡°Ba-Basta¡­ ?Que no me estaba buscando Aruh? Mejor vamos de una vez.¡± (Lauzi) Varetsi asinti¨® satisfecha al ver lo avergonzada que estaba su ahora compa?era. Grande fue la sorpresa de Lauzi al ir con Aruh, pues no solo le hizo una hermosa lanza y una armadura con la ayuda de Schelt, equipamiento al que solo los generales o los mejores mercenarios del reino tendr¨ªan acceso,o mas bien, que ni ellos podr¨ªan alcanzar... Sino que tambi¨¦n le entreg¨® un bello dije que brillaba como las estrellas en el firmamento nocturno. ¡°?Qu¨¦ es esto? Es muy bello.¡± (Lauzi) ¡°Es una muestra de mi compromiso hacia ti. Eres mi mujer, y yo ser¨¦ tu hombre.¡± (Aruh) Schelt y Varetsi le mostraron dijes similares al que Aruh le hab¨ªa entregado, tambi¨¦n eran hermosos y parec¨ªan haber sido personalizado para cada una. ¡°Todas los tenemos¡­ Bienvenida.¡± (Varetsi) ¡°El joven Aruh se esmera mucho en cada uno y los hace con mucho amor¡­ No creas que es algo que le da a cualquiera.¡± (Schelt) Aruh sonri¨® nerviosamente ante el comentario de Schelt y le acarici¨® la cabeza con amor. ¡°?Te gusta, Lauzi?¡± (Aruh) Aunque Aruh se ve¨ªa como un noble y feroz guerrero la mayor¨ªa del tiempo, tambi¨¦n pod¨ªa llegar a ser un poco t¨ªmido¡­ Ese lado suyo solo surg¨ªa al lado de sus chicas, y aunque quisiera disimularlo, ellas pod¨ªan percibirlo y la sinceridad que transmit¨ªa. ¡°?Si, me encanta!¡± (Lauzi) Capitulo 118 Cap¨ªtulo 118: La entrada a Menat. *Punto de vista en tercera persona* Una fila enorme se extend¨ªa desde la entrada a la ciudad amurallada de Julcho. Mercaderes, mercenarios, y otros grupos de personas esperaban formados a que fuera el turno para que pudieran ser revisados y entrar. No hab¨ªa mucha distinci¨®n de clase social o de raza, por lo que en una parte de la fila pod¨ªa verse a un campesino trayendo animales para vender, y detr¨¢s de ¨¦l vendr¨ªa un burgu¨¦s en un fino carro de madera construido por alg¨²n famoso artesano¡­ Para evitar que ocurrieran rencillas entre las personas, algunos guardias hac¨ªan patrullaje; por su equipamiento, un conocedor f¨¢cilmente se dar¨ªa cuenta que eran fuerzas de autodefensa con escasez de entrenamiento y no militares. Pero era mejor que nada. ¡°Fiuu¡­ ?Si que es una fila larga! Se har¨¢ de noche para cuando logremos entrar.¡± (Varetsi) ¡°Quiz¨¢s Dob pueda echarnos la mano para que nos permitan adelantarnos, je, je.¡± (Fion) ¡°De hecho, si puedo.¡± (Dob) ¡°?Waahhh! ?Nos escuchaste? Es de mal gusto.¡± (Fion) ¡°Todas lo hicimos, para tratar de hablar entre ustedes dos, usan una voz muy fuerte.¡± (Naku) ¡°Lo sentimos, se?orita Naku.¡± (Varetsi/Fion) ¡°No pasa nada, es por eso que Dob nos acompa?a despu¨¦s de todo.¡± (Aruh) Un grupo se acercaba a Julcho, y destacaba mucho. No era especialmente numeroso, pero tra¨ªan consigo varios veh¨ªculos, algunos de los cuales eran de uso militar o solo usado por comerciantes muy ricos. Sus integrantes eran tambi¨¦n muy peculiares, la mayor¨ªa eran mujeres y la mayor¨ªa estaban usando armaduras de gran calidad o ropa de telas finas y bien bordadas¡­ Si bien, todo eso ser¨ªa lo ¨²ltimo en lo que alguien se fijaria al momento de ver la caravana. Ante la vista de cualquiera, deb¨ªa de tratarse del ej¨¦rcito privado de alg¨²n personaje importante del comercio, posiblemente un noble o hasta un miembro de la realeza¡­ Teniendo en cuenta que la Menat colindaba con Goldtree a un par de kil¨®metros al sur, lo m¨¢s probable es que as¨ª fuera. Un bello carro de madera blanca y pomposos adornos de oro deb¨ªa ser donde viajaba el due?o. De este grupo, dos hombres, uno en brillante armadura blanquecina que cubr¨ªa todo su cuerpo a excepci¨®n de la cabeza (aunque llevaba un yelmo colgado de la silla del caballo que montaba), y otro usando ropas de soldado y una distintiva m¨¢scara sonriente, ven¨ªan a la cabeza de la caravana. ¡°Tiene toda la raz¨®n, se?or Hydran¡­ Y gracias por confiar en este humilde sirviente del rey.¡± (Dob) ¡°Fue una broma, Dob... en parte. Pero bueno, te agradezco la ayuda¡­ Entre m¨¢s pronto entremos, menos tendr¨¢n que sufrir el se?or Fint y las dem¨¢s personas que rescatamos.¡° (Aruh) En el primer carro, uno de carga, de apariencia sencilla, conducido por una pareja de mediana edad ven¨ªan descansando en el interior. El joven de armadura brillante, Aruh Hydran, mir¨® de reojo hacia el interior del carro. Su expresi¨®n mostraba algo de alivio pero tristeza a la vez¡­ Soltando un ligero suspiro, regres¨® su mirada hacia adelante. ¡°El se?or Fint y los otros no tendr¨¢n problema en reintegrarse en la ciudad¡­ Pero los se?ores Gulpert, Marto, Konkon y la se?ora Harube, no¡­ De ser posible, quisiera tener una audiencia con el alcalde de Julcho para que les atiendan y les den alojo en la ciudad¡­¡± (Aruh) ¡°Aruh¡­ Bien podr¨ªamos usar la influencia del Se?or de la Regi¨®n, ?no te parece?¡± (Naku) ¡°No deben preocuparse, bastar¨¢ con una palabra mia y se le conceder¨¢, ni quiera deber¨¢ mencionar al se?or Galustre.¡± (Dob) ¡°Si¡­ Gracias, Dob.¡± (Aruh) ¡°Solo una cosa¡­¡± (Dob) Dob dio la orden de detener el avance del grupo. Aruh se sinti¨® un poco extra?ado por la acci¨®n del agente del rey, pero ¨¦l tambi¨¦n di¨® la se?al para detener la marcha¡­ Y fue a ¨¦l a quien obedecieron. ¡°Acompa?eme solo usted y la se?orita or¨¢culo¡­ Que los dem¨¢s esperen aqu¨ª. O mejor, solo sus criaturas.¡± (Dob) ¡°Oh, cierto¡­ Lo hab¨ªa olvidado.¡± (Aruh) La idea de preguntarle a Dob la raz¨®n por la que deb¨ªan ir solo ellos tres pas¨® por la cabeza de Aruh, pero de inmediato se percat¨® del porqu¨¦¡­ ¡°?Guri!¡± (Arachne) ¡°No me acordaba de ello dado que no hab¨ªa ocurrido algo similar desde hace tiempo.¡± (Aruh) La raz¨®n eran los entes. Criaturas de intimidante apariencia y monstruoso poder; eran compa?eros de viaje y armas de Aruh y el resto, pero ante los ojos de aquellos que no sab¨ªan de esto, eran monstruos. Arachne y Regis eran los principales afectados por este problema; Barker, aunque de una estatura tambi¨¦n de temer, no inspiraba tanto miedo, igual Quetzal, quien ya hab¨ªa alcanzado los dos metros de alto y ten¨ªa garras tan largas y afiladas como cuchillos y un hocico lleno de dientes puntiagudos capaces de atravesar una armadura¡­ Quiz¨¢s por su hermoso plumaje brillante como gemas. Los lizardones se lanzarian a los pies de Regis, s¨ª, pero el resto de las personas en la fila huir¨¢n despavoridas al verlo aproximarse si no tomaban las respectivas precauciones. ¡°?Cual es el problema, mi se?or?¡± (Eugene) Eugene, el hombre que ven¨ªa conduciendo el carro donde eran transportadas las v¨ªctimas tra¨ªdas de pueblos y aldeas destruidas, baj¨® del veh¨ªculo tras entregarle las riendas a su esposa y fielmente se present¨® ante su se?or, Aruh. Preocupados por el hecho de que la marcha se detuviera nuevamente, las personas del carro se asomaron. Siguiendo el ejemplo de Eugene, varias de las hermosas mujeres vistiendo armadura y protegiendo los flancos de la caravana, tambi¨¦n se dirigieron hasta donde estaba Aruh. ¡°Joven Aruh, ?Que es lo que sucede?¡± (Alice) ¡°No es nada grave. Naku Dob y yo nos adelantaremos para contactar a las autoridades de la ciudad. Todas esperen aqu¨ª mientras tanto.¡± (Aruh) ¡°Ju, ju, ya lo recuerdo¡­ Chicas, Arachne suele asustar a las personas que no la conocen bien. T¨² debes recordarlo tambi¨¦n, ?no, Eugene?¡± (Naku) ¡°E-Es verdad, mi se?ora¡­ Es desde Jimama, que Arachne no ha asustado a nadie.¡± (Eugene) Arachne escuch¨® la conversaci¨®n y se encogi¨® de pena, pero Aruh se apresur¨® a consolarle. ¡­ Las personas formadas no estaban muy contentas de estar esperando; el clima era bastante agradable y el sol no molestaba mucho, pero desperdiciar valioso tiempo que bien podr¨ªa ser aprovechado haciendo negocios, puso impacientes a m¨¢s de uno, principalmente a comerciantes y mercenarios. ¡°La carne de los kolfin que casamos se echar¨¢ a perder¡­ ?Tiene un valor de 2 monedas de bronce por presa!¡± (mercenario 1) ¡°?Y eso que? ?Eso no justifica que intenten adelantarse en la fila!¡± (mercenario 2) Dos grupos de mercenarios comenzaron a discutir, lleg¨® un punto en la rencilla en la que ambos l¨ªderes se empujaban incitando al otro a pelear. ¡°?Crees que tenemos miedo de un gremio de don nadies?¡± (mercenario 2) ¡°Quiz¨¢s deba ense?arte a respetar, mocoso. Es tu castigo por insultar a los ¡®Lobos de la Pradera¡¯...¡± (mercenario 1) Uno de los l¨ªderes puso su mano en la empu?adura de la espada corta que portaba en su cintur¨®n, lo cual desat¨® una reacci¨®n en el grupo rival¡­ Y en un instante, la tensi¨®n entre ambos gremios estuvo al borde de un enfrentamiento a muerte¡­ Las dem¨¢s personas en la fila les hicieron espacio, todos con reacciones de miedo o fastidio. ¡°?Det¨¦nganse todos ustedes!¡± (guardia) Un guardia se aproxim¨® a detener la pelea, un enano robusto usando una gran hacha de guerra. Su voz era fuerte e intimidante, lo suficiente para llamar la atenci¨®n de los revoltosos. ¡°Tch, tienen suerte, imb¨¦ciles.¡± (mercenario 1) ¡°Podemos arreglarlo cuando quieras¡­ Don nadie.¡± (mercenario 2) Pero los ¨¢nimos no se apagaron, al contrario, un simple intercambio de palabras bast¨® para que la pelea terminara por desatarse pese a la intervenci¨®n del guardia enano, quien de inmediato llam¨® a sus compa?eros mediante un silbido mientras corr¨ªa presuroso a interponerse entre ambos gremios. ¡°?Podr¨ªan dejar a un lado esta s¨¢tira, cenutrios? Hacen que la espera aumente de pesadez.¡± (??) Una mujer lleg¨® al l¨ªmite de su paciencia al ver el circo que se estaba formando por culpa de los mercenarios. Con calma y un porte elegante, sali¨® de entre las dem¨¢s personas que hab¨ªan hecho una distancia para no verse envueltos. ¡°?No osen ignorarme! Les estoy hablando a todos ustedes, d¨²o de bufones¡­¡± (mujer) Ciertamente se ve¨ªa como una se?ora de una familia rica, su manera de hablar era refinada pese a que estaba molesta. Ten¨ªa tambi¨¦n una valent¨ªa que muchos juzgarian como est¨²pida y temeraria, pues no se amedrent¨® cuando las miradas de todos los integrantes de ambos gremios se posaron en su persona¡­ Miradas tan llenas de sed de sangre que har¨ªan que comerciantes como ella se desmayaran en el acto.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. ¡°No te metas si no quieres perder una mano, anciana.¡± (mercenario 2) ¡°??Anciana?! La mujer que te cri¨® debio querer tanto un hijo que decidi¨® criar a un goblin que encontr¨® en los bosques¡­ Un hombre civilizado se dirigiria con m¨¢s respeto hacia una mujer y hacia sus mayores.¡± (mujer) El mercenario se mostr¨® confundido por un rato ante los insultos de la mujer, pero la risa de su rival encendi¨® nuevamente su ira, ahora tambi¨¦n dirigida hacia la mujer. Las personas en las cercan¨ªas se alejaron un poco m¨¢s, pero la intervenci¨®n de la mujer le dio el tiempo necesario al guardia para que pudiera llegar a detener el disturbio. Viendo esto, los dem¨¢s integrantes de ambos gremios decidieron dejar las cosas por la paz, no as¨ª los jefes. ¡°Todos ustedes van a venir conmigo por causar disturbios en la entrada a la ciudad. Lancen sus armas al suelo ahora mismo.¡± (guardia) ¡°No fue culpa nuestra, se?or guardia¡­ Estos tipos nos estaban buscando pelea¡­ Y esa mujer sali¨® a burlarse y a re¨ªrse de nuestro gremio.¡± (mercenario 2) ¡°Escucharemos sus quejas en otro lugar, por ahora tiren sus armas y salgan de la fila.¡± (guardia) A rega?adientes, todos los revoltosos se despojaron de las armas que llevaban consigo, las dem¨¢s personas formadas suspiraron de alivio¡­ aunque hubo algunos que chasquearon sus dientes en decepci¨®n por no ver un enfrentamiento. El guardia levant¨® la vista y vi¨® a la mujer que aplaz¨® la pelea, quien satisfecha, le dirigi¨® una sonrisa. ¡°Usted tambi¨¦n, se?ora¡­ Acompa?eme.¡± (guardia) ¡°?Disculpe?¡± (mujer) ¡°La vi meterse en la pelea, no se por que lo hizo, pero se uni¨® al disturbio.¡± (guardia) Risas vinieron de los alrededores, pero pese a lo indignada que estaba, la mujer se mantuvo tranquila y asinti¨® con orgullo inquebrantable¡­ ¡°?Se?ora Rudieu! ?Qu¨¦ fue lo que ocurri¨®?¡± (hombre elfo) Tres personas salieron en defensa de la mujer, edades, sexo y razas variadas: un hombre elfo, una mujer enana y una mujer humana; lo que los tres ten¨ªan en com¨²n es que iban vestidos igual que mercenarios y tambi¨¦n estaban armados. La edad de un elfo y la de un enano eran dif¨ªciles de acertar en comparaci¨®n a un humano, pero la mirada de los dos primeros y la atm¨®sfera que les rodeaba, dec¨ªa que no ten¨ªan muchos a?os encima. ¡°?Por qu¨¦ sali¨® del carro¡­?¡± (hombre elfo) La presencia de un guardia molesto frente a quien obviamente era su jefa, detuvo en seco a los tres. ¡°Se-Se?ora Rudieu¡­¡± (hombre elfo) ¡°Esos hombres estaban actuando de manera primitiva, prontos a desatar un enfrentamiento armado.¡± (Rudieu) La mujer respondi¨® tranquilamente ¡°No debimos dejarla sola¡­¡± (mujer enana) ¡°Chloe se qued¨® con ella, ?Porque no la cuid¨®?¡± (hombre elfo) ¡°Debi¨® quedarse dormida¡­ Ya saben como es.¡± (mujer humana) Los tres sirvientes de la mujer murmuraron entre s¨ª, hecho que finalmente puso una mueca de enojo en esta. ¡°?Son conocidos suyos?¡± (guardia) ¡°Si, son empleados de mi esposo¡­ Bueno, lo son mios igualmente.¡± (Rudieu) ¡°D¨ªgales que tiren sus armas.¡± (guardia) ¡°......Bien. Los tres, obedezcan a este caballero y tiren las armas al suelo¡­ Seguiremos las reglas y aclararemos que se ha cometido un grave malentendido.¡± (Rudieu) M¨¢s guardias, compa?eros del enano, finalmente comenzaron a llegar. ¡­ Aruh, Naku y Dob, los tres se acercaron a la fila, pero en lugar de formarse, caminaron a lo largo de ella en direcci¨®n a la ciudad. ¡°Existe demasiada seguridad para entrar en Julcho, no es problem¨¢tico para los residentes.¡± (Naku) ¡°Y no es por la aparici¨®n de los devar, o eso creo¡­ En ning¨²n momento recibimos noticia de que la ciudad estuviera enterada de la situaci¨®n¡­ Las personas que van al norte desaparecen y no hay indicios de que iniciaran una investigaci¨®n. Ni siquiera hubo respuesta a las cartas de auxilio.¡± (Aruh) ¡°En verdad es extra?o, incluso si sospechaban de que los responsables eran bandidos, algo deb¨ªan de hacer¡­¡± (Naku) ¡°No s¨¦ a que se deba esa apat¨ªa de la ciudad. Concuerdo en que es un caso peculiar, posiblemente no est¨¦n enterados de la existencia de los devar por falta de testigos¡­ Pero lo preocupante es lo que usted mencion¨®, se?or Hydran¡­ No hubo respuesta a las cartas.¡± (Dob) Desde que se acercaron, r¨¢pidamente llamaron la atenci¨®n de todo aquel que los miraba¡­ La belleza natural de los naga que Naku y Aruh ten¨ªan, hizo que muchos se sonrojaran con solo verlos. ¡°?Oye! ?Mira a esos dos!¡± (hombre 1) ¡°?Dioses! ?Son las criaturas m¨¢s bellas que haya visto!¡± (mujer 1) ¡°Rayos, no parecen ser esclavos¡­ Y aunque lo fueran, dudo que me alcanzaria para comprarlos.¡± (hombre 2) Hombres y mujeres por igual discutian en voz baja para evitar ser escuchados. Pese a ser miembros de la raza m¨¢s famosa de Eralgia, debido a la reclusi¨®n de esta en las monta?as de Tulser, casi nadie estaba familiarizado con los naga¡­ Habr¨ªa uno que otro que si los identificaba, pero tampoco pod¨ªa evitar mirarles con deseo... ¡°?Hey! ??Que creen que est¨¢n haciendo?!¡± (hombre 3) ¡°?Vayan al final! ?Tienen que esperar como todos!¡± (mujer 2) ¡°Regresen a la fila o les dar¨¦ una lecci¨®n.¡± (hombre 4) Sin embargo, pese a su atractivo, al verlos caminar tan campantes hacia la ciudad, las personas formadas comenzaron a reclamar y a ordenarles que regresaran a ella. ¡°?Los ¨¢nimos realmente se calentaron!¡± (Naku) ¡°Mejor buscamos un guardia, y r¨¢pido.¡± (Aruh) ¡°?Oigan! ?Que hacen? Si quieren entrar a la ciudad tendr¨¢n que formarse como todos, sin excepci¨®n¡­ ?Woah! ?Semejantes bellezas que son!¡± (guardia delgado) ¡°Oh, que bien. Aqu¨ª hay uno.¡± (Dob) Uno de los guardias que patrullaban la fila vio al tr¨ªo y se acerc¨® a ordenarles que se formaran, de apariencia extremadamente delgada y nariz grande, parec¨ªa un goblin tratando de hacerse pasar por hombre¡­ Aunque era un humano aut¨¦ntico. ¡°Disculpe por el malentendido. No estamos tratando de escabullirnos, busc¨¢bamos el auxilio de las fuerzas de la ciudad.¡± (Aruh) ¡°Haberlo dicho antes¡­ Ja, ja, con gusto los ayudar¨¦ si est¨¢n en problemas.¡± (guardia delgado) Cambiando por un tono extremadamente amable, el guardia les ofreci¨® su ayuda mientras se frotaba las manos¡­ Fue entonces que Dob decidi¨® intervenir. Su m¨¢scara sonriente igual parec¨ªa estar cubriendo su propia sonrisa. ¡°Me alegra que suene gustoso de ayudarnos¡­ Pero vamos a necesitar la intervenci¨®n de cuantos guardias sean posibles. Estas dos importantes personas tienen prisa, asi que apresurese.¡± (Dob) ¡°?Eh? ?A que se refiere¡­?¡± (guardia delgado) Apenas el hombre mostr¨® una reacci¨®n de disgusto por la orden, Dob sac¨® un parche con el que se identificaba como agente del rey y se lo mostr¨® al guardia, quien confundido, lo mir¨® por varios segundos¡­ Y al identificar el sello real, pronto adopt¨® una posici¨®n de respeto, saludando como si fuera un militar. ¡°Se?or¡­ ?Como usted ordene!¡± (guardia delgado) Torpemente y con tropiezos debido a la gran prisa que ten¨ªa, el guardia fue a localizar a otros para llevar a cabo las ¨®rdenes de Dob. ¡°Disfrutas esto, ?no?¡± (Aruh) ¡°Es una de las cosas que m¨¢s me gustan de mi posici¨®n, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°Me he puesto a pensarlo¡­ ?No es malo para un agente llamar tanto la atenci¨®n?¡± (Aruh) ¡°Eso es porque viajo actualmente con ustedes¡­ Normalmente, mi trabajo es pasar desapercibido o adoptar una identidad¡­ Entre nosotros tres, Alexander Arrows tambi¨¦n es un personaje que interpreto.¡± (Dob) No esperaron mucho, pues el guardia de inmediato encontr¨® a m¨¢s de los suyos, quienes ven¨ªan escoltando a un grupo de personas que parec¨ªan ser mercenarios. ¡°Ya encontr¨® refuerzos¡­ Pero parecen estar ocupados.¡± (Naku) ¡°Si, quiz¨¢s son algunos delincuentes que est¨¢n siendo echados de la ciudad o de la fila. Mmm, como traen carga consigo puede que sea la segunda opci¨®n¡­ Si vienen en esta direcci¨®n no debe ser nada importante por lo cual arrestarlos. Supongo que solo les dar¨¢n una advertencia y los regresaran al final de la l¨ªnea de espera.¡± (Dob) ¡°Mercenarios revoltosos, ?eh?... No, deben ser guardias particulares o algo parecido. No es tan elegante como el del se?or Allan, pero el carro que viene es bastante elegante.¡± (Aruh) Mientras que el tr¨ªo hablaba despreocupadamente, vieron como el guardia apunt¨® hacia donde estaban mientras discut¨ªa con sus compa?eros¡­ El l¨ªder era el enano que ven¨ªa al frente, quien di¨® un suspiro de fastidio pero igual asinti¨®. ¡°Soy Molt Ayolo, sargento suplente de la guardia de Julcho¡­ ?C¨®mo podemos servirles?¡± (Molt) El guardia enano, llamado Molt, fue el ¨²nico en acercarse luego de ordenarle a los dem¨¢s que esperaran donde estaban. ¡°Necesitamos una escolta para entrar a la ciudad sin causar problemas...¡° (Aruh) ¡°Jovencito, me estaba dirigiendo al se?or agente¡­ Es un crimen faltarles al respeto¡­¡± (Molt) ¡°Es una preocupaci¨®n innecesaria, sargento Molt¡­ El se?or Hydran y la se?orita ora¡­ Nakureshta, gozan de una posici¨®n superior a la mia, ademas, ellos son los que solicitan la ayuda, yo solo vengo a asistir.¡± (Dob) ¡°Entiendo, mil disculpas, j¨®venes se?ores.¡± (Molt) ¡°No hay cuidado.¡± (Aruh) ¡°Entonces, ?Qu¨¦ es lo que requiere la participaci¨®n de tantos guardias? Lamento sonar grosero pero ya tenemos las manos ocupadas con un grupo de tontos problem¨¢ticos. Puedo hacer que Cuen y otros dos los acompa?en ahora mismo, pero si quieren que vayamos m¨¢s, tendr¨¢n que esperar a que terminemos.¡± (Molt) ¡°?Todos los guardias est¨¢n lidiando con una rencilla menor? Lo dudo mucho.¡± (Dob) ¡°El resto de los muchachos est¨¢n cuidando la fila. La entrada a la ciudad se volvi¨® m¨¢s estricta hace un par de d¨ªas y la gente que quiere entrar se enoja m¨¢s en consecuencia¡­ Entonces, ?Les parece bien la oferta?¡± (Molt) Aruh y Naku se vieron el uno al otro y asintieron. ¡°Existe una raz¨®n importante por la que debemos entrar r¨¢pido y necesitemos de una escolta para ello. La verdad es¡­¡± (Aruh) Cuando Aruh le explic¨® el motivo, la mueca del guardia se volvi¨® incr¨¦dula, casi como si se estuviera burlando del joven naga¡­ Pero no pod¨ªa ser mentira si un agente del rey lo confirmaba. Comprendiendo que el grupo realmente estaba en una situaci¨®n de mayor prioridad, Molt accedi¨® a cumplir la orden. ¡°Est¨¢ bien, solo denme un segundo para darle una advertencia a esas personas y enseguida vamos con ustedes.¡± (Molt) Pese al tono estricto y rudo de su voz, la actitud de Molt se volvi¨® m¨¢s respetuosa y hasta hizo una ligera reverencia antes de regresar con sus compa?eros. ¡°Es un hombre bastante terco¡­¡± (Dob) ¡°Me recuerda un poco al maestro Fas. Es devoto a su trabajo, m¨¢s que obstinado.¡± (Aruh) ¡°Cierto, ademas de que mostr¨® un poco de sensatez al enterarse de la situaci¨®n¡­ Gracias por la ayuda, Dob.¡± (Naku) ¡­ ¡°Y as¨ª son las cosas¡­ Los dejaremos ir por ahora pero confiscaremos sus armas mientras que est¨¦n dentro de la ciudad. Pueden volver a formarse.¡± (Molt) ¡°Tiene que ser un chiste¡­ Nos regresaron hasta el final. Tenemos prisa, la carne que nos pidi¨® el cliente se descompondr¨¢ si duramos m¨¢s tiempo esperando.¡± (Mercenario 1) Cuando Molt regres¨® y explico la situaci¨®n tanto a los otros guardias como a los dos gremios y a los sirvientes de la se?ora Rudieu, las reacciones de estos tres ¨²ltimos grupos no fue buena. ¡°Es culpa de ustedes por causar problemas¡­ Tienen suerte de que no les echemos, pero podemos hacerlo si de verdad as¨ª lo desean.¡± (Molt) Sin m¨¢s opci¨®n, los mercenarios obedecieron y fueron en direcci¨®n a la fila, a ocupar los ¨²ltimos lugares. ¡°Cuen, t¨² ve a vigilarlos para que no causen m¨¢s problemas¡­¡± (Molt) ¡°Pero, ?Y esas personas de gran belleza¡­?¡± (Cuen) ¡°Ya me o¨ªste, el resto de nosotros nos encargaremos...¡± (Molt) Cabizbajo, el guardia que inicialmente entabl¨® contacto con el grupo de Aruh, fue a cumplir su nueva orden... Pero hubo un grupo de personas que todav¨ªa continuaba sin obedecer. Uno de los sirvientes, la mujer humana, le informaba de la situaci¨®n a su jefa ante la mirada impaciente de los guardias de la ciudad. ¡°?Regresar al final de la fila? Es como si estuvi¨¦ramos aceptando la falla de comportamiento de la que se nos inculpa.¡± (Rudieu) ¡°Con todo respeto, deber¨ªamos aceptarlo¡­ Piense en la mercanc¨ªa, mi se?ora.¡± (mujer humana) ¡°Tienes raz¨®n¡­ Adem¨¢s, la reputaci¨®n de la empresa caer¨ªa si hago algo que les de m¨¢s motivo para que me echen de la ciudad. Lo siento por Evan, pero tendr¨¢ que esperar m¨¢s tiempo para que le entreguemos a los esclavos.¡± (Rudieu) ¡°No se preocupe, se?ora Rudieu. Yo le explicar¨¦ a Evan para que no haya problemas.¡± (??) Una chica hermosa y joven, de cabello largo color rubio platino, se?al¨® con voz cansada. Su raza era humana y estaba muy bien vestida, al igual que la se?ora Rudieu, adem¨¢s de que viajaba con ella en el interior del carro, por lo que su posici¨®n deb¨ªa ser mayor a la de los sirvientes. ¡°Chloe¡­ Al fin despiertas, jovencita.¡± (Rudieu) ¡°Ajum¡­ Fue un viaje pesado hasta aqu¨ª¡­ Me despert¨¦ para escuchar que nos salvamos gracias a unas personas.¡± (Chloe) ¡°Si, fueron aquellos tres¡­¡± (mujer humana) La mirada de Rudieu y de su acompa?ante se pos¨® en Aruh, Naku y Dob; ambas reaccionaron sorprendidas pero de distinta manera. ¡°?Semejantes bellezas! ?Desde aqu¨ª puedo darme cuenta que valdr¨ªan al menos unas 500 monedas de oro cada uno! Es imposible que no sean esclavos con esa belleza¡­ Mmm, pero sus vestimentas son exquisitas, son armaduras de combate. Si saben pelear, eso aumentaria su valor.¡± (Rudieu) ¡°No se precipite, ese hombre de ah¨ª es un naga¡­ Mir¨¦ su cabello plateado, si lo vieramos de cerca de seguro podremos apreciar que tiene colmillos y ojos azules.¡± (Chloe) ¡°?Un naga? Es una cat¨¢strofe, est¨¢ prohibida su esclavitud¡­ Ya estaba pensando en como poder negociar su compra¡­ ?Y la mujer? Ella no tiene el cabello de color plateado.¡± (Rudieu) ¡°Lo ignoro¡­ Aunque lo mejor es que no nos relacionemos con ese grupo, podr¨ªan traer problemas.¡± (Chloe) La mirada de la chica se llen¨® de malicia hacia Aruh y los dem¨¢s, algo que Rudieu not¨®, por lo que con una elegante sonrisa, asinti¨®, aceptando la sugerencia. Capitulo 119 Cap¨ªtulo 119: Atentado Las bocas de los guardias se abrieron casi tanto como para que pudieran meter sus pu?os¡­ Pero esos fueron los que reaccionaron de mejor manera, pues la mayor¨ªa de ellos se desmayaron de la impresi¨®n al ver a Regis. Fue buena idea pedirles que vinieran primero y nos dieran escolta, de lo contrario, el caos se hubiera desatado entre las dem¨¢s personas esperando afuera de la ciudad. ¡°En verdad¡­ En verdad era un drag¨®n¡­ ?C¨®mo es eso posible?¡± (Molt) Molt, sargento de la guardia de la ciudad, se llev¨® la mano a su sien, exasperado¡­ No nos cre¨ªa del todo cuando le habl¨¦ de la raz¨®n por la que requerimos de la asistencia. ¡°?Guriii?¡± (Arachne) ¡°?Gaaahhh!¡± (Molt) Como golpe de gracia, apareci¨® Arachne, poniendo en alerta al guardia enano. ¡°?Esperan que dejemos entrar a estos monstruos a la ciudad? ?Imposible! ?Totalmente imposible!¡± (Molt) ¡°Ellos a quienes llama monstruos son nuestros preciados compa?eros¡­ Puedo darle mi palabra de que no da?aran la ciudad.¡± (Aruh) Por otro lado, no pod¨ªa prometer que no hubiera desmayos entre la poblaci¨®n. Lo mejor ser¨ªa dejar a los entes afuera de la ciudad, pero no puedo abandonarlos mientras el resto de nosotros pasamos la noche c¨®modamente dentro de Julcho. ¡°Solo tengo su palabra, algo que no me vale mucho¡­ Vea a esas cosas, ?Piensa que le voy a creer?¡± (Molt) Varias de mis chicas, as¨ª como Eugene y Perik, apretaron sus pu?os con enojo¡­ Pero el primero en intervenir, fue Dob. ¡°Tenga m¨¢s respeto, sargento¡­ El joven Aruh, sus acompa?antes, y las criaturas bajo su mando son los benefactores m¨¢s grandes que haya tenido Goldtree en tiempos recientes¡­ Me atrever¨ªa a decir que en toda su historia.¡± (Dob) ¡°?Es cierto! Para empezar, el joven Aruh y la se?orita Naku fueron quienes vencieron a la banda de Ponzo?a.¡± (Blair) Blair, quien por lo general mantiene respeto por las figuras de autoridad, reclam¨® molesta casi lanz¨¢ndose en contra de Molt. La mano de Fortuna sobre su hombro fue suficiente para calmarla. ¡°?Los que vencieron a Ponzo?a?... ?Los que vencieron a Ponzo?a! ??Estan hablando en serio?!¡± (Molt) ¡°?Eh? Ellos son los h¨¦roes?¡± (guardia 1) ¡°Es verdad. Escuch¨¦ que se dirigian hacia el sur desde Jimama¡­¡± (guardia 2) La reacci¨®n de miedo que ten¨ªan los guardias fue desapareciendo poco a poco cuando se mencion¨® el hecho de que destruimos a Ponzo?a. La noticia realmente lleg¨® hasta esta parte de la regi¨®n, no entiendo entonces por qu¨¦ no est¨¢n enterados los devar y el ataque al norte de aqu¨ª; si, estaba a varios d¨ªas, pero podr¨ªa considerarse como una corta distancia. Temo que los Desertores de la Ruina est¨¦n involucrados. ¡°?Est¨¢n teniendo problemas con los guardias?¡± (Allan) ¡°?Padre? No, todo est¨¢ resuelto ya.¡± (Fortuna) Asom¨¢ndose por la ventana de su carruaje, el se?or Allan pregunt¨® sobre la situaci¨®n¡­ El reclamo de Blair debio alertarlo a ¨¦l tambi¨¦n. ¡°Eso solo fue el principio¡­ Entre muchos de los logros del grupo del se?or Hydran est¨¢ el de repeler a una bestia en Jimama, exterminar a un grupo de conspiradores y m¨¢s recientemente, subyugar un brote de peligrosos monstruos al norte, muy cerca de la ciudad.¡± (Dob) ¡°Esa es una de las razones por la que nos urge entrar r¨¢pidamente¡­ Encontramos a varias personas como prisioneras de esos monstruos y queremos garantizar su seguridad en Julcho¡­ Tambi¨¦n quiero arreglar una cita con el alcalde para discutir varias cosas con ¨¦l o ella.¡± (Aruh) ¡°?Monstruos? ?Ellos est¨¢n ligados con las desapariciones?¡± (Molt) ¡°Posiblemente estemos hablando del mismo tema¡­ Ahora bien, podr¨ªan escoltarnos al interior de la ciudad¡­ Si gustan, podemos ayudar a despertar a sus compa?eros que se desmayaron.¡± (Aruh) ¡°Volver¨ªan a desmayarse, me temo¡­ Lo mejor es que avise para que traigan a todo el regimiento, incluso con todos nosotros, la gente entraria en panico cuando viera a sus mon¡­ criaturas.¡± (Molt) ¡®Me asegurar¨¦ de advertirles a fondo de lo delicado de esta situaci¨®n.¡¯ dijo antes de retirarse junto a los soldados, cargando a los que segu¨ªan inconscientes. Nuevamente, tuvimos que esperar. ¡­ La caras de las personas claramente dec¨ªan que no pod¨ªan creer lo que estaban viendo; y como supuse, los lizardones se tiraron al suelo ofreciendo plegarias. Molt, el guardia, regres¨® en compa?¨ªa de 100 elementos m¨¢s (mismos que mostraron incredulidad y asombro tras ver a los entes, pero ellos s¨ª pudieron resistir y no perder el conocimiento), e incluso as¨ª, fue insuficiente para desvanecer el miedo y sorpresa que los entes infundieron¡­ Hora de pensar nuevamente en medidas para lidiar con esos sentimientos que despiertan, en Eralgia tenemos el apoyo de Dob y el gobierno, pero en otros pa¨ªses, empezando por Igy, no tendremos semejante lujo.The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement. Mmm, quiz¨¢s con ayuda de Nimue y Kimue podr¨ªamos hacerles invisibles por medio del reflejo de la luz¡­ Pero para eso tendr¨¦ que ense?arles sobre ¨®ptica. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Groaaar¡± (Regis) Mientras que Arachne actuaba apenada, a Regis se le ve¨ªa contento por el miedo que infund¨ªa¡­ ¡°No te sientas mal, Arachne¡­Ya sabes que es solo por que no te conocen. En las dem¨¢s aldeas y pueblos, donde han visto lo amigable y linda que eres, la gente te trata como es debido¡­ El joven Aruh y todas nosotras nos aseguraremos de que sea as¨ª en todo lugar que visitemos, ?verdad?¡± (Agatha) Asent¨ª a las palabras de Agatha, lo mismo hizo el resto de nuestro grupo. ¡°?Piii! ?Piiii!¡± (Rah) Queriendo decir ¡®Picotear¨¦ a todo el que haga sentir mal a Arachne¡¯, Rah se uni¨® a la conversaci¨®n. Barker, Medea, Cherry y Quetzal mostraron su apoyo junto con Rah. Arachne siendo la nana y hermana mayor del grupo, era muy querida... Y sinti¨¦ndose un poco solo y avergonzado, Regis dej¨® de comportarse de manera tan altanera. Dej¨¦ escapar una ligera carcajada. Sin embargo, no todo fue dulzura, las miradas que estaban siendo dirigidas hacia nosotros se fueron volviendo cada vez m¨¢s maliciosas¡­ Algo anda mal. ¡°?Abran paso a los h¨¦roes de Jimama! ?Los cazadores de ladrones y verdugos de forajidos! ?Abran paso!¡± (guardias) De pronto, los guardias que nos escoltaban comenzaban a proclamar nuestra llegada como si fu¨¦ramos celebridades¡­ Esta vez era m¨¢s vergonzoso que de costumbre. ¡°?Aruh! ?Cuidado!¡± (Naku) Reaccion¨¦ r¨¢pido a la advertencia de Naku y us¨¦ mi escudo para protegerme, escuche como una flecha rebot¨® contra ¨¦l. ¡°?Es un ataque! ?Est¨¢n escondidos en la fila!¡± (Naku) Tomamos posiciones de defensa, tanto los que ¨¦ramos combatientes como los que no. Est¨¢bamos en una situaci¨®n complicada, hab¨ªa asaltantes entre las personas formadas, quienes eran civiles inocentes, perfectos como escudos para los asaltantes. M¨¢s flechas fueron disparadas en nuestra contra pero no sirvieron de nada, pues Arachne las detuvo en el aire con ayuda de sus telara?as. Tomados por sorpresa, los guardias escolt¨¢ndonos no pudieron reaccionar a tiempo, pero los mercenarios del se?or Allan si. ¡°?Eh? ?Qu¨¦ ocurre? ?Un ataque? ?Todos en posici¨®n!¡± (Molt) Viendo como comenzamos a actuar, la gente formada se asust¨®¡­ Si el caos se desataba, los asaltantes podr¨ªan aprovecharlo. ¡°Naku, ?Viste a los responsable?¡± (Aruh) ¡°No, estoy buscandolos pero est¨¢n bien escondidos¡­¡± (Naku) ¡°?Guriii!¡± (Arachne) ¡°Ah¨ª, esos dos de bufanda.¡± (Aruh) Nuestra atenci¨®n se centr¨® en las dos personas que Arachne mencion¨®¡­ Y al ser descubiertos, trataron de correr, pero era in¨²til. ¡°?Zuuu!¡± (Nimue/Kimue) Enfrente de las dos personas, se aparecieron Nimue y Kimue de la nada¡­ Ser¨ªa incorrecto decirlo as¨ª, m¨¢s bien, se volvieron visibles¡­ ?Que sorpresa! ?Aprendieron a usar el reflejo de la luz por cuenta propia! ¡°?Tch!¡± (asaltantes) No estando dispuestos a ser acorralados, los atacantes desenvainaron espadas muy largas para que pudieran esconderlas¡­ Ya entiendo, son espadas flexibles, parecidas a un urimi. ¡°?Mueran, perras del rey!¡± (asaltante 1) El ataque de una espada flexible es muy distinta a la de una r¨ªgida, su uso es m¨¢s parecido al de un l¨¢tigo, por lo tanto, requieren de mayor habilidad, misma que estos tipos parec¨ªan tener, podr¨ªan llegar a derrotar a Kimue y Nimue en un combate cercano... Aunque dos peque?as explosiones de luz en sus tobillos y mu?ecas los dejaron fuera de combate. ¡°?Bien hecho, chicas! ?Sometanlos! ?Los necesitamos con vida!¡± (Aruh) ¡°?Magn¨ªfico! Fue una excelente estrategia de combate¡­ Interrogaremos a estos dos para saber m¨¢s sobre sus planes.¡± (Dob) Desgraciadamente, tal idea fue imposible de realizar¡­ Vi a los dos sujetos convulsionarse. ¡°?Maldici¨®n! ?Est¨¢n tratando de cometer suicidio! ?Desia! ?Naku! ?Arachne! ?Vengan conmigo!¡± (Aruh) ¡°Yo tambi¨¦n puedo ayudar, joven Aruh.¡± (Lauzi) ¡°No, todas permanezcan alerta a m¨¢s ataques. C¨²brannos.¡± (Aruh) ¡°?Ustedes tambi¨¦n! ?Mant¨¦nganse alerta!¡± (Dob) Mientras que Dob comenzaba a darle ¨®rdenes a los guardias y a sus tres compa?eras, fui a atender a los dos sujetos. Por ahora nos servian mas vivos que muertos, una vez que consiguieramos toda su informaci¨®n importante, bien podr¨ªan morir. Lo primero de todo era asegurarnos de que no fuera una trampa, as¨ª que Arachne les envolvi¨® con telara?a mientras les atendiamos¡­ Sin embargo, la preocupaci¨®n era innecesaria, ya que de verdad hab¨ªan intentado cometer suicidio, y fue un ¨¦xito, el veneno que ingirieron actu¨® demasiado r¨¢pido como para hacer algo por salvarlos. ¡°Murieron.¡± (Aruh) ¡°Mov¨¢monos al interior de la ciudad cuanto antes. Es poco probable que estos dos fueran los unicos, deben haber mas conspiradores de la facci¨®n entre estas personas.¡± (Naku) Si, era lo mejor. Tom¨¦ las espadas que tra¨ªan consigo y revis¨¦ los cuerpos en busca de cualquier cosa que nos pudiera dar informaci¨®n¡­ Las armas no eran de metal para mi sorpresa, sino de hueso, aunque no sab¨ªa de qu¨¦ animal era ten¨ªa una flexibilidad parecida a las de los Gums. Cuando regresamos con el grupo, dimos la orden de que recogieran los cuerpos y nuevamente nos dirigimos al interior de Julcho. Las personas en toda la fila estaban preocupadas y comenzaron a vernos con temor. ¡°?Qu¨¦ pasar¨¢ con todas las personas formadas?¡± (Fortuna) ¡°Cierto. Sargento, ?Que tanto tiempo pueden bloquear la entrada y la salida a la ciudad.¡± (Dob) ¡°Disculpe mi atrevimiento, se?or, pero ?Est¨¢ loco?. No podemos simplemente cerrar la ciudad.¡± (Molt) ¡°Si, es una medida demasiado exagerada, Dob.¡± (Fortuna) ¡°Si es imposible, pueden escrutar a¨²n m¨¢s el acceso y salida de personas, tambi¨¦n deber¨ªan reemplazar a que est¨¢ a cargo de la seguridad de las puertas.¡± (Aruh) Molt me mir¨® con incredulidad por lo que dije¡­ Supongo que estoy siendo demasiado entrometido con las pol¨ªticas de la ciudad. ¡°Si, esa es una mejor idea, joven Aruh.¡± (Alice) ¡°Concuerdo con Alice. Es posible que haya elementos en la ciudad colaborando con el enemigo¡­ Bueno, solo es una suposici¨®n. No estar¨¢ de m¨¢s pedirselo al alcalde.¡± (Megan) Alice y Megan defendieron mi propuesta¡­ Sin embargo, sigui¨® sin poner de buen humor a los guardias. ¡°Lo que sea que deseen hacer, h¨¦roes, por favor discutanlo con el alcalde y no me metan en esto.¡± (Molt) ¡°Bien eso haremos. Buena propuesta, se?or Hydran.¡± (Dob) Cuando llegamos por fin a la puerta, los guardias depuestos en su cuidado nos recibieron con un saludo. A diferencia de las grandes puertas de madera y plomo en Erios y en Jimama que se abr¨ªan de par en par, la entrada a Julcho era levadiza y hecha completamente de plomo¡­ Y al parecer no estaban acostumbrados a recibir veh¨ªculos tan grandes como los que ten¨ªamos, pues tuvieron que abrirla m¨¢s para que pudi¨¦ramos pasar. No solo por fuera se ve¨ªa diferente, la estructura de Julcho era m¨¢s bien la de un fuerte que la de una ciudad. Era de grandes dimensiones y las calles permit¨ªan el libre tr¨¢nsito de veh¨ªculos y personas, pero las casas estaban construidas en piedra y aprovechaban el espacio vertical tambi¨¦n, por lo que hab¨ªa muchos edificios y calles que solo eran accesibles mediante escaleras. Eralgia es una naci¨®n multicultural donde conviven muchas razas, ademas de que en su historia ha atravesado por grandes cambios, es por eso que es tan rica y diferente en su arquitectura, incluso dentro de una misma regi¨®n. Sinceramente, mi esp¨ªritu de aventurero se enciende con cada nuevo lugar que veo¡­ Bueno, por el momento no puedo darme el lujo de sentirme emocionado. Especial 39 Especial 39: Los esclavistas. *Punto de vista de Chloe* Como lo sospech¨¦, el naga y sus acompa?antes, son un manojo de problemas. Menos mal que le aconsej¨¦ a la se?ora Rudieu que nos mantuvi¨¦ramos alejadas de ellos¡­ Tienen un drag¨®n, por muy loco que suene, ?Tienen un dragon! Suficientes complicaciones tenemos ya con el hecho de que se nos devolvieran al final de la fila, si Nacie y los otros hubieran hecho el trabajo cuidando a la se?ora, ella no habr¨ªa pensado que rebajarse al mismo nivel que un par de mercenarios sin nombre era una buena idea. ¡°Siguen vi¨¦ndonos como si fu¨¦ramos sus enemigos mortales¡­ Solo espero que se limiten a eso.¡± (Chloe) ¡°Esta vez me asegurar¨¦ de que los metan a un calabozo si vuelven a crear problemas.¡± (Rudieu) ¡°Siempre y cuando no terminemos acompa?¨¢ndolos nosotros tambi¨¦n.¡± (Chloe) Tuve que tranquilizar a la se?ora Rudieu. No es una mala persona, todo lo contrario, es una de las mujeres m¨¢s ben¨¦volas que pudieras encontrar en todo el reino¡­ Es solo que tiene un car¨¢cter muy orgulloso, y le gusta que se respete el orden. Estoy sumamente agradecida con la se?ora, me ha cuidado muy bien desde que me recibi¨® junto a ese lote de esclavos hace ocho a?os¡­ Me trata como a una familiar m¨¢s que como a una esclava o como la guardaespaldas que se supone que soy¡­ A decir verdad, eso es lo que soy¡­ Esta vez comet¨ª un descuido por el cansancio. ¡°No sirve llorar ya, se?ora¡­ Mejor concentr¨¦monos en la negociaci¨®n con Evan, puedo tranquilizarlo pero insistir¨¢ en querer bajar los precios de los esclavos que tenemos.¡± (Chloe) ¡°Eso ni pensarlo. Atravesamos muchas dificultades para conseguir mercanc¨ªa tan fina, el valor del enano que es el de menor precio no es menos de las 10 monedas de oro.¡± (Rudieu) ¡°?Se?ora Rudieu! ?Malas noticias!¡± (Mujer humana) Necie, una de las sirvientes que nos acompa?¨® en esta venta, se asom¨® por la ventana, se le ve¨ªa muy agitada¡­ No puede ser, ?Estar¨¢ involucrado el naga? Mi instinto me dice que es as¨ª. ¡°Habla, ?Que fue lo que ocurri¨®?¡± (Rudieu) La pregunta de la se?ora fue parcialmente contestada por los sonoros reclamos que vinieron de mas adelante de la fila. ¡°Dicen que entrar a la ciudad tomar¨¢ m¨¢s tiempo, las revisiones van a ser m¨¢s minuciosas.¡± (Necie) ¡°??Cual es el motivo de esa arbitraria decisi¨®n?!¡± (Rudieu) ¡°Es por el incidente de hace rato, van a cuidar que no haya m¨¢s criminales que puedan entrar en la ciudad¡­ Ese grupo que entr¨®, el de los h¨¦roes, es el blanco de una organizaci¨®n criminal y el gobernante de la ciudad les ha ofrecido su apoyo.¡± (Necie) Acert¨¦. Al parecer los esperaban unos asesinos; muchos pudimos ver el breve enfrentamiento que culmin¨® en una victoria para los h¨¦roes¡­ Aunque aun sigo sin explicarme la magia que usaron esas dos mujeres. Ahora estoy m¨¢s contenta de que no nos involucramos con ellos. La se?ora Rudieu a¨²n conserva ese inter¨¦s en su mirada por comprar al naga y a la mujer de cabello azul que estaba a su lado, pero hasta ella sabe que es prudente dejar de lado esa idea, no solo porque est¨¢ penado, sino porque son una raza que desprecia la esclavitud¡­ Si ese hombre naga se hubiera enterado de que la se?ora es una esclavista, hubiera usado su autoridad para da?arla. No pienso dejar que eso pase. ¡°?Es una ridiculez! ?Quiero hablar ahora mismo con el que est¨¢ al mando del cuidado de la entrada!¡± (Rudieu) ¡­ Fue hasta el atardecer que pudimos entrar en Julcho. Los esclavos que trajimos estaban sedientos y ten¨ªan hambre, cont¨¢bamos con poder entrar temprano, as¨ª que no ten¨ªamos alimentos de reserva para darles. Tuvieron que esperar con sus est¨®magos vac¨ªos. ¡°Pudimos comprar lo que cazaron los mercenarios detr¨¢s de nosotros, a ellos les urgia venderla.¡± (hombre elfo) ¡°Ser¨ªa m¨¢s probable encontrar y atrapar un hada a que eso ocurriera¡­ Gracias a ellos, la se?ora sufri¨® un duro golpe a su dignidad.¡± (Mujer enana) ¡°Mejor dejen de charlar y apurense en darle de comer a los esclavos. Bastar¨¢ con un trozo de pan y agua. Nos ir¨¢ mal tanto si desfallecen, como si huelen a comida cuando los presentemos en la tienda de Evan.¡± (Chloe) Necie, Ron y Halat son buenos empleados, pero aun asi tengo que darles un empuj¨®n para que aceleren el ritmo de trabajo. ¡°Ir¨¦ con la se?ora a su habitaci¨®n. Procuren que todo est¨¦ terminado para antes de que regrese.¡± (Chloe) ¡°Esta bien, Chloe¡­ ?Y Enrique? ?No tiene que cuidar de los caballos?¡± (Ron) ¡°Oh, lo envi¨¦ con un regalo a la tienda para poner de buen humor a Evan¡­ Saben, le gusta el queso de cabra que fabrican en la tienda de Skumil, lo traje para que nos diera un extra de dinero en la compra pero lo usar¨¦ para que no nos eche en cara el retardo y cancele la compra.¡± (Chloe) Tambi¨¦n tuve que darle la porci¨®n que traje para comer durante el viaje regreso a Silvertha¡­ En fin, mejor que perder un contrato. ¡°Como sea, ustedes preocupense por su trabajo.¡± (Chloe) Dej¨¦ a los tres trabajando y fui con la se?ora Rudieu a que se cambiara de las ropas de viaje. La posada en la que nos quedamos era la misma de siempre: ¡®El lobo simpl¨®n¡¯; era de las mejores en Julcho, un poco cara pero muy segura y con una buena ubicaci¨®n para los mercaderes, pues estaba justo en la entrada al distrito comercial. Los est¨¢ndares eran tan altos que cab¨ªa la posibilidad de que el grupo de h¨¦roes se estuviera alojando aqu¨ª tambi¨¦n, pero no fue as¨ª¡­ En serio, solo de pensar en volver a cruzarme con ellos hace que me sienta nerviosa. Escuch¨¦ que los naga pierden su rasgo m¨¢s distintivo al dejar Tulser, pero con el drag¨®n que tiene, eso no importa¡­ ?Hey! A todo esto, ?Porque un naga dejar¨ªa las monta?as? Para cuando me percat¨¦ de tal detalle, ya me encontraba tocando la puerta de la habitaci¨®n de la se?ora. ¡°?Eres tu, Chloe? Adelante.¡± (Rudieu) ¡°Con su permiso.¡± (Chloe) ¡°Te estaba esperando, tardarte mucho all¨¢ abajo. Date prisa y ayuda a quitarme el vestido, suficiente tiempo hemos perdido con la farsa de esta ma?ana.¡± (Rudieu) Huy, sigue enojada¡­ Obedec¨ª tan r¨¢pido como pude y comenc¨¦ a desatar su vestido. ¡°No se enoje, se?ora Rudieu¡­ Mand¨¦ a Enrique a la tienda con anticipaci¨®n, seguro nos perdonar¨¢ por llegar tarde.¡± (Chloe) ¡°Ese no es el mayor problema, Chloe, ?Que hay de la reputaci¨®n de la empresa? Si Evan corre la voz de que somos unos incumplidos y unos irresponsables, perderemos valiosos clientes en un futuro.¡± (Rudieu)The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. ¡°No pasar¨¢, se lo aseguro. Evan tendr¨¢ muchos problemas de actitud pero ninguno de ellos es es de ser un ¡®bocafloja¡¯, adem¨¢s, ya debe estar enterado de la presencia de los h¨¦roes y el atentado que sufrieron.¡± (Chloe) ¡°Esas personas¡­ Me gustar¨ªa quejarme con ellas por los problemas que nos ocasionaron.¡± (Rudieu) ¡°?No! ?Por favor no lo haga, se?ora Rudieu! En verdad me dan un muy mal presentimiento, si nos involucramos incluso un poco con ellos, algo malo resultar¨¢.¡± (Chloe) ¡°Es raro verte as¨ª de exaltada¡­ Muy bien, confiar¨¦ en tu instinto, siempre ocurren cosas malas cuando no lo hago.¡± (Rudieu) ¡°Gracias¡­ Oh, ya est¨¢.¡± (Chloe) Tras terminar de desatar todos los nudos del vestido de la se?ora, est¨¦ se desliz¨® suavemente hasta el suelo, dej¨¢ndome ver una bella piel blanca. Pese a que la se?ora Rudieu ya tiene m¨¢s de 40 a?os y dado a luz a sus dos hijos, tiene una piel joven y una silueta envidiable. Un dulce aroma a sudor cosquillea mi nariz, y puedo escuchar a mi coraz¨®n volverse ruidoso. ¡°?Qu¨¦ ocurre, Chloe? Te quedaste callada de repente.¡± (Rudieu) ¡°No.. No es nada.¡± (Chloe) Pero ella se dio cuenta de mi estado, sus labios, rojos sin necesidad de maquillaje, esbozaron una sonrisa un tanto p¨ªcara mientras se daba la vuelta, d¨¢ndome una gran vista de su torso desnudo. Dioses, sos grandes monta?as, imposibles de discernir con su ropa puesta¡­ ¡°Chloe¡­ Sabes que no tienes porque contenerte. No solo son de mi esposo para divertirse, sino tuyas tambien¡­ Adelante.¡± (Rudieu) En verdad es dif¨ªcil no lanzarme sobre la se?ora cuando me provoca as¨ª¡­ Pero¡­ ¡°Se?ora¡­ No podemos. Tenemos que preparar¡­¡± (Chloe) Su dedo cubri¨® mis labios, evitando que continuara. ¡°Yo estoy un poco estresada por todo lo que ocurri¨® desde que llegamos¡­ Unos minutos bastar¨¢n.¡± (Rudieu) No nos limitamos a unos minutos. ¡­ Llamaron a la puerta, deb¨ªa ser Necie para avisarme que todo estaba preparado¡­ O que quizas Enrique hab¨ªa regresado. Esto es malo, me dej¨¦ llevar m¨¢s de la cuenta. ¡°Lo siento mucho, se?ora¡­¡± (Chloe) ¡°No, tambien fue culpa mia. Vamos, vist¨¢monos de una vez.¡± (Rudieu) Entonces llamaron a la puerta de nuevo, esta vez con m¨¢s fuerza¡­ Algo extra?o, ninguno de los dem¨¢s sirvientes actuar¨ªa con tal falta de respeto hacia la se?ora, sin importar que tan seria fuese la situaci¨®n¡­ Y no han hablado tampoco, solo golpearon la puerta. ¡°Espere, algo est¨¢ mal.¡± (Chloe) Tom¨¦ mis dagas, armas con las que me he entrenado durante todos estos a?os para cuidar a mi se?ora, y con sigilo, me acerqu¨¦ a la puerta. ¡°?Qui¨¦n llama?¡± (Chloe) ¡°Soy yo¡­ Evan.¡± (voz masculina) ¡°?Evan? ?Pero que haces aqui?¡± (Chloe) La voz era indiscutiblemente la de Evan, y eso me tom¨® por sorpresa. ?Qu¨¦ fue lo que lo trajo aqu¨ª? Y m¨¢s a¨²n, ?Porque los cuatro lo dejaron llegar hasta la habitaci¨®n y no lo dejaron esperando mientras alguno de ellos ven¨ªan a avisarnos? Volte¨¦ a ver a la se?ora Rudieu, quien se hab¨ªa levantado de la cama y dirigido hacia el armario en b¨²squeda de un camis¨®n para cubrir su desnudez, ca¨ª en la cuenta de que yo estaba igual¡­ Sin embargo, a la se?ora no le extra?aba la presencia de Evan, no not¨® lo extra?o del asunto. ¡°Vengo para hablar lo del trato¡­ Y a hablar sobre uno nuevo, uno muy urgente. Por favor, d¨¦jenme pasar.¡± (Evan) ¡°Dile que espere un poco en lo que nos vestimos. Siempre lo vi como un hombre ansioso, pero esta vez se sobrepas¨® al venir de imprevisto.¡± (Rudieu) No, mi se?ora¡­ Conozco a Evan desde que yo era su mercanc¨ªa y s¨¦ que est¨¢ actuando extra?o, demasiado. No es solo que est¨¦ siendo presuroso para cerrar un trato. ¡°Incluso si fue culpa nuestra, lo m¨¢s propio hubiera sido esperarnos en su tienda. Toma, Chloe, v¨ªstete.¡± (Rudieu) Recib¨ª mis prendas y la armadura que escondo debajo de estas. Est¨¢n pensadas en la practicidad, as¨ª que me las puse en cuesti¨®n de segundos, durante los cuales, Evan continu¨® insistiendo en que abriera la puerta o que se iba a cancelar el contrato. ¡°Muy bien, deja que pase.¡± (Rudieu) ¡°Se?ora, lo mejor ser¨ªa no hacerlo¡­ Evan est¨¢ actuando demasiado raro, ?Porque no nos hizo llamar en lugar de venir hasta aqu¨ª?¡± (Chloe) ¡°...?Y hasta ahora me lo dices, Chloe?¡± (Rudieu) Ah, por fin se percat¨®. ¡°Lo siento, pero necesitaba tiempo para que nos vistieramos.¡± (Chloe) Velozmente, la tom¨¦ en los brazos y me dirig¨ª hacia la ventana¡­ Algo est¨¢ pasando y prefiero no averiguar que es. Prefiero un trato cancelado que un incidente peligroso. ¡°?Qu¨¦ hay de los dem¨¢s? ?Y con los esclavos?¡± (Rudieu) Necie, Ron, Halat y Enrique, desconozco como est¨¢n, puede que solo estoy siendo paranoica y nada est¨¦ ocurriendo en realidad¡­ Lo cual es poco probable. Lo mas seguro es que algo les haya pasado. ¡°Ya pensaremos despu¨¦s en ellos. Por favor, suj¨¦tese fuerte.¡± (Chloe) Mis instintos me alertaron antes de llegar a la ventana¡­ Una persona encapuchada entr¨® por ella. ¡°?Planeaban ir a alg¨²n lado?¡± (??) Esa voz¡­ ?Una mujer? ¡°?Q-Qui¨¦n eres, maldita?¡± (Chloe) La puerta se abri¨® entonces, y Evan junto a dos encapuchados m¨¢s, entraron a la habitaci¨®n. ¡°Evan, insensato¡­ ?Que modales son esos los de entrar a la habitaci¨®n de una dama sin su permiso? ?Y quienes son estas personas? ?Tus nuevos empleados?¡± (Rudieu) ¡°Perdona mi atrevimiento, Barbara¡­ No hubiera tenido que recurrir a venir hasta aqu¨ª si no se hubieran tardado tanto¡­ Estaban teniendo sexo, ?verdad?¡± (Evan) ¡°Eso no es asunto tuyo¡­ Me sorprendes, no sab¨ªa que fueras as¨ª de vulgar.¡± (Rudieu) ¡°Y que tuvieras amigos tan peligrosos¡­¡± (Chloe) No eran personas ordinarias, eran fuertes y con experiencia en combate¡­ ?Tendr¨¢n alguna relaci¨®n con los asesinos que atacaron a los h¨¦roes? ¡°Ellos tres son los clientes del trato que quer¨ªa ofrecerles¡­ No teman, estan aqui solo para asegurarse de algo. No es necesario estar tan alertas.¡± (Evan) ¡°Bueno, nos has dado razones para estarlo.¡± (Chloe) La se?ora Rudieu queria responderle a Evan pero le ped¨ª que no lo hiciera y que me dejara la conversaci¨®n a mi. Con una sonrisa, Evan tom¨® una peque?a bolsa que colgaba de su cintur¨®n y la arroj¨® al suelo, abri¨¦ndose por el impacto¡­ Estaba llena de monedas de oro. ¡°Esa es la suma por los esclavos que trajeron, hice que sus sirvientes los llevaran hasta la tienda mientras habl¨¢bamos.¡± (Evan) Que alivio, los cuatro est¨¢n bien. ¡°Tambi¨¦n agregu¨¦ un extra por el regalo que me mandaron con su cochero. Y este, es el pago si aceptan el otro trato.¡± (Evan) Evan se asom¨® fuera de la habitaci¨®n y comenz¨® a jalar algo para despu¨¦s cerrar la puerta¡­ Se trataba de un gran saco. No habia comparacion con el primero, mientras que la paga del contrato por los esclavos cab¨ªa en un saco para huevos, ?El que nos estaba ofreciendo era uno para transportar patatas! ?Ser¨ªa una suma 20 veces mayor! ¡°Espera un momento, Evan¡­ Bien podr¨ªan ser monedas de bronce las que tienes ah¨ª. No pienso caer en un enga?o tan simple.¡± (Rudieu) La se?ora Rudieu tiene raz¨®n, no porque el tama?o del saco sea mayor, la suma tambi¨¦n lo sea¡­ ¡°Es un trabajo importante, la paga es grande por eso mismo. Abrelo.¡± (??) ¡°Si, su magnificencia.¡± (Evan) Evan sigui¨® las ¨®rdenes de uno de los encapuchados¡­ ?Magnificencia? Evan, tan arrastrado como de costumbre. En el saco solo hab¨ªa monedas de oro. Brillante, puro y hermoso oro. Su resplandor, incluso en la poca luz que pasaba por la ventana, era suficiente como para deslumbra al que viera tal suma. Sintiendo un poco de resistencia en mis brazos, solt¨¦ a la se?ora sin darme cuenta, y ella se acerc¨® cautelosamente hasta el saco. ¡°Evan¡­ ?Qu¨¦ clase de trato es el que propones?¡± (Rudieu) ¡°La oferta es m¨¢s bien para Chloe, B¨¢rbara¡­ En todos mis a?os como comerciante jam¨¢s he visto a una esclava con tal poder como el de ella, todav¨ªa sigo arrepinti¨¦ndome de haberla vendido. Y ahora la necesito para una misi¨®n de asesinato.¡± (Evan) ¡°?Un asesinato?¡± (Rudieu) Reaccion¨¦ a esa palabra cuando fue pronunciada por la se?ora¡­ ?Matar a alguien? Solo la vida de un noble o alguien de la realeza alcanzar¨ªa a valer esta suma de dinero; y aunque soy fuerte, estas personas tambi¨¦n lo son, ?Para que requerir¨ªan de mi ayuda para hacerlo? ¡°Si, exactamente. Si cumplen con su objetivo, les recompensar¨¢n con esta suma¡­ ?Y a mi con la misma cantidad!¡± (Evan) ¡°?Quien vale tanto?¡± (Rudieu) ¡°?Es el grupo de h¨¦roes?¡± (Chloe) Fue mi mas grande sospecha... Aparte de ellos no me imaginaba a nadie m¨¢s que pudiera valer tal cantidad de dinero. ¡°.........No, es alguien distinto a ellos. Dado el rubro en el que trabaja la familia Rudieu les resultar¨¢ familiar su nombre: Victor Nauchin.¡± (??) ¡°Lo conozco¡­ Ese monstruo en piel humana. Pero incluso si mi esposo y yo estar¨ªamos contentos con su muerte, ser¨ªa imposible incluso para Chloe poder matarlo¡­¡± (Rudieu) ¡°¡®El se encuentra en Silvertha en estos momentos. Ahi seguro podr¨¢ matarlo, eso si es tan buena como dice Evan que es.¡± (??) Victor Nauchi, un hombre repulsivo en palabras de la se?ora, nunca lo he conocido en persona pero parece que ella s¨ª, y le tiene un gran resentimiento; asimismo, el se?or lo odia tambi¨¦n y le he escuchado mencionar la idea de buscar una manera de matarlo¡­ Si adem¨¢s, se nos ofrece una gran suma por su vida, es uno de los mejores tratos que podr¨ªan hacerle a la se?ora¡­ Pero ella parec¨ªa dudar. ¡°Incluso as¨ª, ser¨ªa muy peligroso para ella¡­ Podria arreglar a otros sirvientes para acabar con ¨¦l.¡± (Rudieu) ¡°Puede hacer lo que le parezca, siempre y cuando se logre alcanzar el objetivo. Si tiene ¨¦xito, la recompensa ser¨¢ suya...¡± (??) La conversaci¨®n termin¨® ah¨ª y tanto Evan como sus acompa?antes se retiraron llev¨¢ndose el dinero, este ¨²ltimo pidiendo un poco mas de paga por haberme recomendado. De nuevo nos quedamos la se?ora y yo a solas en la habitaci¨®n. ¡°Se?ora¡­ Yo¡­¡± (Chloe) ¡°Oh, y antes de que se me olvide¡­ Le har¨¦ esta recomendaci¨®n, se?ora Rudieu: no se acerque al grupo de h¨¦roes o a los agentes del rey que los acompa?an.¡± (??) Uno de los encapuchados regres¨® y le advirti¨® a la se?ora Rudieu sobre el grupo de h¨¦roes¡­ Bueno, no ten¨ªamos planeado hacerlo. Cuando por fin se retiraron, dej¨¦ escapar un profundo suspiro. La se?ora Rudieu tom¨® la bolsa con la paga de los esclavos y fue al escritorio a contarlo. ¡°Chloe¡­ Es muy peligroso que trates de matar a Nauchin¡­ Me encargar¨¦ de hablarlo con mi esposo para buscar a un buen asesino que lo haga.¡± (Rudieu) ¡°Pero si eso pasa, puede que esas personas le entreguen la recompensa al asesino.¡± (Chloe) ¡°Me basta con que ese malnacido muera, el oro no importa¡­ Ahora, contemos el dinero para ver si Evan no nos estaf¨®.¡± (Rudieu) Pod¨ªa ver su gran deseo de regresar cuanto antes a Silvertha¡­ Algo me dice que se avecinan problemas, pero estar¨¦ ah¨ª para mi amada se?ora. Capitulo 120 Cap¨ªtulo 120: Dejando Goldtree Los atentados que sufrimos al entrar en la ciudad no fueron los ¨²nicos, sufrimos de seis m¨¢s durante nuestra estad¨ªa. La mayor¨ªa estaban dirigidos hacia mi, pero tambi¨¦n los hubo en contra de Arachne, Barker y Regis, sin mencionar en el que trataron de secuestrar a Agatha. El ¨²ltimo ocurri¨® dentro de los aposentos, mientras ella, Kristera y Mitena preparaban la cam. La atacante fue una mucama que result¨® ser la ¨²nica miembro de los Desertores de la Ruina, los dem¨¢s eran simples asesinos y seg¨²n la mujer, no sab¨ªa de ellos¡­ Gracias a la cooperaci¨®n del alcalde (quien fue sometido a un interrogatorio por Dob para deslindar responsabilidades), se inici¨® un ley marcial en la ciudad y una b¨²squeda de mas miembros de la facci¨®n. ¡®Esto es una cacer¨ªa de brujas¡¯ me dije al ver que en muchos casos, no hubo justificaci¨®n para los encierros... Naku, Mitena, Varetsi, Titanya, Alice, Megan, Lempo y yo nos unimos activamente a la investigaci¨®n, apoyando a Dob y a sus tres compa?eras agentes. La b¨²squeda no arroj¨® m¨¢s involucrados, pero eso no nos sirvi¨® de alivio. La Desertora que capturamos fue obviamente sometida a tortura gracias a que a ella si la logramos capturar con vida. De ella aprendimos que hab¨ªa muchos de sus compa?eros distribuidos por toda la regi¨®n de Menat, nos habl¨® de algunas emboscadas planeadas en caminos, pueblos y ciudades. ¡°Nosotros¡­ triunfaremos.¡± (Desertora) Dijo con la mirada perdida tras perder parte de su cordura¡­ O la que le quedaba, un Desertor no debe tener mucha para mostrar tal fanatismo. ¡­ ¡°Te noto m¨¢s preocupado que de costumbre, Dob.¡± (Naku) Encontramos a Dob en la habitaci¨®n de planeacion militar, mirando mapas. ¡°?Para nada! Mis ¨¢nimos no pueden estar m¨¢s arriba que ahora. No solo hemos hecho un gran trabajo limpiando esta ciudad de los traidores que la usaban como escondite, siendo el segundo ¨¦xito desde Jimama, sino que incluso conseguimos informaci¨®n de futuros ataques y as¨ª prevenirlos con anticipaci¨®n.¡± (Dob) ¡°No se necesita ser un experto interrogador como la maestra Naku y el maestro Aruh para saber que est¨¢s preocupado. Dob.¡± (Mitena) ¡°Cierto, adem¨¢s, aunque conseguimos informaci¨®n, es demasiado conveniente. Puede que le hayan dado informacion err¨®nea a proposito.¡± (Aruh) ¡°Es cierto, es muy probable que sea as¨ª, Aruh.¡± (Naku) ¡°Muy perceptivos¡­ O ser¨¢ que de verdad me estoy volviendo m¨¢s predecible, esa es una mala se?al. Sinceramente, estoy un poco preocupado por los agentes despachados en Menat y del se?or Zap, eso es todo. Y hablando de asuntos personales, como siguen las se?ora Sorcieras y la se?ora Greatown.¡± (Dob) ¡°Est¨¢n bien. Completamente ilesas y tranquilas gracias a Mitena.¡± (Aruh) La Desertora no tuvo oportunidad contra mi amada; Mitena era fuerte desde que nos conocimos, pero desde entonces ha logrado un gran crecimiento como guerrera. Cuando nos enteramos de lo ocurrido y llegamos a la habitaci¨®n, encontramos a Agatha y a Kristera recogiendo y limpiando como si hubiera sido algo sin importancia mientras que Mitena ataba a la Desertora. ¡°Comparada con los entrenamientos, esa mujer no era la gran cosa. Muy lenta y predecible en sus movimientos, sin mencionar ingenua al creer que podr¨ªa ponerle una mano encima a Agatha.¡± (Mitena) ¡°Lo ser¨¢ para usted, se?ora Minters¡­ Pero si no hubiera estado junto con ellas, la enemiga podr¨ªa haberlas lastimado.¡± (Dob) ¡°Es cierto. No sabemos cuando podr¨ªa atacarnos alguien por sorpresa, es posible que los Desertores est¨¢n enterados de mi habilidad para percibirlos, por eso corremos m¨¢s riesgo en lugares poblados¡­ Es ah¨ª donde tendremos que ser especialmente cuidadosos.¡± (Aruh) ¡°?Entendido! Y para mejorar nuestras defensas, aumentaremos el ritmo de nuestros entrenamientos.¡± (Naku) ¡­ Debido a que los entes eran temidos por los guardias y el personal del alcalde (sin mencionar al p¨²blico en general), y que tocaba el dia de sue?o de Arachne; Eugene se ofreci¨® como vig¨ªa para toda la noche. Mientras que es una de las labores que To frecuentemente hace debido a su habilidad como orco para descansar con escasas horas de sue?o, no lo es para Eugene. ¨¦l trabaja muy duro durante todo el dia, ademas de cuidar de su esposa, pero le gusta mucho cuando le doy trabajo extra. Su devoci¨®n es grandiosa y me hace sentir aliviado, pero tambi¨¦n un poco nervioso por lo grande que me considera. Mientras tanto, Keeva era quien se encargaba de cuidar de Lora, quien, a medida que pasan los d¨ªas, se va abriendo a m¨¢s personas. Todav¨ªa contin¨²a sin pronunciar palabra alguna, pero su progreso es reconfortante. Finalmente, la jefa del gremio mercenario y algunos de sus hombres tambi¨¦n hacen rondines por cuenta propia (sin abandonar su deber de cuidar al se?or Allan); y tambi¨¦n est¨¢n Dob y las tres agentes. Que pueda pasar noches tranquilas al lado de mis amadas es gracias a toda la ayuda que me prestan¡­ Solo debo tener en cuenta no depender al 100% de los dem¨¢s o correr¨¦ el riesgo de ser consumido por la naturaleza humana que vengo arrastrando desde mi vida anterior. Mi ira se ha mantenido bajo control desde que me reun¨ª con Fortuna, pero no puedo bajar la guardia. Mientras me encontraba con tales pensamientos, recostado con Fortuna y Elin en mis brazos, not¨¦ la presencia de Rah acerc¨¢ndose, ¨¦l solo. Ser¨¢ acaso que¡­ ¡°Piiii¡­ Piiii¡­¡± (Rah) En plena noche, sin m¨¢s que la luna y las estrellas (y aun asi, siendo poca la iluminaci¨®n debido a las nubes que surcaban el cielo nocturno), escuch¨¦ los cantos del joven kagyto. Con cuidado, me levant¨¦ y fui hacia las ventanas de madera, las abr¨ª y lo encontr¨¦, sacando su emplumado pecho con orgullo. ¡°Felicidades, Rah¡­ Has crecido bastante r¨¢pido. ?Que se siente volar por primera vez?¡± (Aruh) ¡°?Piii!¡± (Rah) Rah dio de brincos, totalmente emocionado y feliz, arranc¨¢ndome sin esfuerzo una sonrisa. ¡°?Pero por qu¨¦ de noche? Es peligroso volar con tantos depredadores cerca.¡± (Aruh) Halcones, azores madereros, slimes tiradoras, murci¨¦lagos carn¨ªvoros, y hasta gatos dom¨¦sticos. Existen aves nocturnas como las palomas que usan en el ej¨¦rcito, pero ellas tienen defensas para protegerse, sean plumas oscuras, aleteo silencioso, visi¨®n nocturna, etc¡­ Pero Rah tiene un plumaje muy colorido, sus aleteos son todav¨ªa torpes, y aunque he investigado recientemente sobre los kagyto, no hay nada que diga que tienen la habilidad para ver en la oscuridad. En otras palabras, Rah es un blanco f¨¢cil, y m¨¢s en la noche. ¡°Piiii¡­ Piii, ?Piiii! ?Piii!¡± (Rah) ¡®No se preocupe, amo¡­ Puedo defenderme perfectamente. Soy m¨¢s listo que todos esos torpes¡¯ me respondi¨® con una arrogancia muy parecida a la de Regis. ?No seas una mala influencia, Regis! Ciertamente, Rah ha demostrado ser muy listo, y a medida que ha ido creciendo asi lo hacia su inteligencia, pero su actitud me estaba molestando, y por su bien, deb¨ªa reprenderlo. ¡°?Aruh? ?Que haces...?¡± (Fortuna) ¡°Fortuna¡­ Regis ha aprendido a volar y vino a presumir, pero no sabe lo peligroso que es para ¨¦l hacerlo de noche.¡± (Aruh) Pese a que tuve cuidado al levantarme, Fortuna se despert¨® y vino hacia donde me encontraba, se lanz¨® sobre mi todav¨ªa somnolienta. La sostuve y la sent¨¦ sobre mis piernas, dej¨¢ndola apoyar su cabeza en mi pecho. ¡°?Es malo que vuele de noche? ?No est¨¢s siendo muy protector otra vez?¡± (Fortuna) ¡°No, solo estoy contemplando la posibilidad de que que algo le ocurra, existen demasiadas variables en su contra y yo¡­¡± (Aruh) ¡°?Variables? Oh, quieres decir problemas¡­ ?Como cuales?¡± (Fortuna) ¡°Est¨¢ su plumaje, su inexperiencia en el vuelo, su orgullo¡­ Sin mencionar su nula visi¨®n nocturna. No, espera, eso ¨²ltimo no.¡± (Aruh)Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. Me puse a meditar¡­ Rah fue capaz de volar desde el establo hasta la ventana sin chocar con ning¨²n obst¨¢culo. La distancia debe ser cercana a los 600 metros, no ser¨¢ mucho para un ave en vuelo, pero hay varios obst¨¢culos debido a la infraestructura de la ciudad, y ¨¦l fue capaz de evadirlos hasta aqu¨ª. ¡°Entonces eso deja tres problemas, dos de los cuales se pueden solucionar con pr¨¢ctica y disciplina¡­¡± (Fortuna) ¡°Son solo los problemas m¨¢s destacables, hay otros en tomar en cuenta¡­¡± (Aruh) Es verdad que el motivo por el que conseguimos a Rah fue por recomendaci¨®n de Warth y sus hombres, pero los kagytos tendr¨ªan problemas durante las noches, por lo que son aves diurnas, como las palomas mensajeras tradicionales¡­ Sin embargo, cuando mir¨¦ de nuevo a Rah, est¨¦ ten¨ªa las plumas de un color diferente al usual; ahora era negro como el ¨¦bano. ¡°Rah¡­ Tus plumas¡­¡± (Aruh) ¡°?Eh?¡± (Fortuna) Con ojos cansados, Fortuna mir¨® tambi¨¦n a Rah y su somnolencia desapareci¨®. ¡°?Puedes cambiar el color de tu plumaje?¡± (Fortuna) ¡°?Piiiiiii!¡± (Rah) Pero al siguiente instante, las plumas oscuras volvieron a adquirir una coloraci¨®n llamativa¡­ Rah tambi¨¦n se mostr¨® m¨¢s cansado. Ya me imagino lo que ocurre¡­ ¡°Es mi psicometr¨ªa la que le est¨¢ mutando¡­ No es un kagyto ordinario.¡± (Aruh) Eso es l¨®gico, ha ocurrido en todos los casos hasta ahora, es solo que en el caso de Rah ha sido muy r¨¢pido teniendo en cuenta que su piedra m¨¢gica era diminuta. Una de las mayores diferencias entre un monstruo y un animal ordinario es el tama?o de su piedra m¨¢gica. Un rasgo que he notado hasta ahora es que cuando un organismo es afectado por mi habilidad, si era un ¡®monstruo¡¯, su transformaci¨®n ser¨¢ veloz, mientras que en el caso de un ¡®animal¡¯, la evoluci¨®n ser¨¢ m¨¢s lenta. Tomemos como ejemplo a Regis y a Rulf. Mientras que Regis present¨® una variaci¨®n al momento de nacer, Rulf naci¨® y se desarroll¨® como un cierviro ordinario hasta hace poco. Rah debi¨® adquirir una visi¨®n nocturna y la capacidad de cambiar el color de sus plumas por breves periodos de tiempo¡­ Esto es demasiado conveniente. ¡°Es increible¡­ Un tanto extra?o si me lo preguntas, muy conveniente para ser verdad.¡± (Fortuna) ¡°?Piii! ?Piii!¡± (Rah) ¡°?Es por eso?¡± (Aruh) Eso lo explica entonces. ¡°?Qu¨¦ fue lo que dijo, Aruh?¡± (Fortuna) ¡°Que yo se lo ped¨ª con nuestro v¨ªnculo¡­¡± (Aruh) Debi¨® ser mientras que estudiaba sobre los kagyto y aprend¨ª sus puntos d¨¦biles. Usando la bendici¨®n de los dioses debi¨® evolucionar de acuerdo a lo que yo esperaba. ¡°Oh, entonces si fuiste tu¡­ Ajuuum, entonces ya no hay m¨¢s de que preocuparse si tiene las caracter¨ªsticas que esperabas que tuviera. Bueno, est¨¢ su gran orgullo, pero podemos arreglarlo.¡± (Fortuna) ¡°Yo me encargar¨¦ de educarlo~¡± (Agatha) La proclamaci¨®n de Agatha me tom¨® por sorpresa, no sab¨ªa que estaba despierta¡­ Pero no lo estaba, habl¨® en sue?os y volvi¨® a recostarse. Suspir¨¦ y sonre¨ª¡­ La respiraci¨®n en mis brazos me indic¨® que Fortuna hab¨ªa ca¨ªdo dormida nuevamente. ¡°Rah, hoy dormir¨¢s con nosotros¡­ Incluso si tienes m¨¢s habilidades de las que esperaba, te falta experiencia en vuelo y combate. No me arriesgar¨¦ a dejarte regresar al establo.¡± (Aruh) ?Podr¨¦ ense?arle a pelear a un kagyto? Probablemente. ¡­ La ma?ana siguiente era el dia de nuestra partida, sin encontrar m¨¢s rastros de la facci¨®n de la Eliminaci¨®n de los Sucios en la ciudad, no hab¨ªa m¨¢s raz¨®n para quedarnos. En lugar de eso, deb¨ªamos apresurarnos en llegar a Nott, la primer parada en Menat. Mientras que estabamos preparandonos para salir, me di cuenta que Fortuna se encontraba escribiendo en el asiento del conductor en el carro de mercader; a su lado, Blair (quien era la conductora), tambi¨¦n se ve¨ªa curiosa por lo que Fortuna estaba haciendo. ¡°?Est¨¢s haciendo una carta para nuestro hermano?¡± (Blair) ¡°Algo as¨ª. Estoy dise?ando una forma para que Richter me haga una declaraci¨®n de los fondos invertidos para la tienda y el proyecto de Aruh. Necesito un esquema del plan de negocios de los pr¨®ximos seis meses; adem¨¢s, quiero pedirle que haga un registro de todos los socios y un presupuesto para reuniones de negocios.¡± (Fortuna) Un brillo apareci¨® en su mirada¡­ Y creo que fue mi imaginaci¨®n, pero cre¨ª escuchar el sonido de monedas de oro fluyendo en grandes cantidades. ¡°?No es un poco temprano para ello, se?orita Fortuna?¡± (Elin) ¡°Concuerdo con Elin¡­ Rah apenas ha comenzado a volar como para iniciar un viaje de regreso hasta Jimama, sin mencionar que no ha pasado un solo mes desde que dejamos la ciudad.¡± (Blair) Sorprendida por la velocidad con la que trabajaba Fortuna, Elin se asom¨® del interior del carruaje. Parece ser que ese ritmo es algo nuevo hasta para Blair. ¡°Eso lo s¨¦, solo estoy preparandome¡­ Pronostico que Rah tendr¨¢ la aprobaci¨®n de Aruh para antes de que lleguemos a Silvertha. No es que desconf¨ªe en mi hermano, pero se trata de proyectos de suma importancia y debo asegurarme de que se realicen eficazmente.¡± (Fortuna) Sonre¨ª nervioso ante la mirada intensa de Fortuna, un chillido alcanz¨® mis o¨ªdos y me percat¨¦ de que era el se?or Allan. ¡°?Qu¨¦ ocurre, se?or Dewell?¡± (mercenario) ¡°N-Nada¡­ Mi instinto de comerciante est¨¢ tambale¨¢ndose ante una ferocidad como ninguna otra.¡± (Allan) ¡°...Fortuna est¨¢ emocionada, es adorable.¡± (Naku) Naku se me acerc¨®, feliz. ¡°Lo es¡­ Y eso me hace sentir un poco culpable, ?No crees que fue un tanto irresponsable de mi parte encargarle mi idea de la empresa de caridad?¡± (Aruh) ¡°No, para nada¡­ Como le digo a nuestras chicas: Cada quien tiene un papel dentro del grupo¡­ Incluy¨¦ndote a ti, Aruh, Fortuna se sentir¨¢ feliz si dependes de ella. Solo mira su sonrisa.¡± (Naku) Es cierto, somos un grupo y estamos para apoyarnos¡­ Tengo mis labores a seguir y debo enfocarme en cumplirlas. Suspir¨¦ profundo¡­ Pronto se pondr¨¢n a prueba. ¡­ Las filas para entrar en la ciudad se volvieron m¨¢s largas y lentas (lo cual, evidentemente era nuestra responsabilidad), por lo que era motivo de preocupaci¨®n si los guardias podr¨ªan darse abasto para la seguridad. Todav¨ªa exist¨ªa el riesgo de que hubiera m¨¢s Desertores o llegaran m¨¢s a la ciudad en el futuro. Hubiera sido injusto solo tomar sin dar algo a cambio. Durante nuestra estad¨ªa, compramos mercanc¨ªa local para abastecernos de comida, asimismo, vendimos algunos materiales de monstruos y gemas con un descuento considerable¡­ Los ingresos le vendr¨¢n bien a la ciudad. Sin embargo, lo m¨¢s satisfactorio, y que mayor alivio no hizo sentir, es que se cuidar¨ªa de las personas que rescatamos de los devar¡­ Algunos vinieron a despedirnos acompa?ados de m¨¢s personas, sus seres queridos. Entre lagrimas calidas, nos llenaron de bendiciones. ¡°Gracias por traer a mi madre¡­ Se?or H¨¦roe.¡± (Ni?o) ¡°Claro, pero ella va a necesitar que la apoyes a partir de ahora. S¨¦ bueno con ella, ?Esta bien?¡± (Aruh) ¡°?Si! Voy a convertirme en soldado y ser tan fuerte como usted¡­ Y en el futuro, si llega a necesitar que lo rescaten, yo le ayudar¨¦.¡± (ni?o) El jovencito que declar¨® triunfante, regres¨® r¨¢pidamente con su familia¡­ Su madre, una de las v¨ªctimas, se ve¨ªa cansada pero con una gran sonrisa en su rostro¡­ Satisfechos, partimos de Julcho y la dejamos atr¨¢s. ¡­ Despu¨¦s de varios d¨ªas de viaje, llegamos a la regi¨®n de Menat. Solo nos enteramos gracias a los mapas y uno que otro punto de referencia, pues el clima, vegetaci¨®n y fauna eran las mismas que en Goldtree. Estos bosques abarcan varias regiones pero debido a la altitud y al clima, poco antes de salir de Menat, en el sur, los bosques terminan y empieza un extenso valle. Por tal motivo, seguiremos en la espesura de los arboles durante un tiempo. Sin embargo, si cre¨ªamos que Goldtree ten¨ªa problemas de bandidos, en Menat es peor. ¡°?Rid¨ªculo! ?Somos la Raya Voladora! ?C¨®mo es que nos est¨¢n venciendo tan f¨¢cilmente?¡± (Bandido 1) Apenas entramos en la regi¨®n, fuimos emboscados varias veces por ladrones. Se trataba de un grupo numeroso de 200 individuos. Al principio, cre¨ªamos que se trataban de Desertores, as¨ª que tratamos de capturarlos sin matarlos, pero eran tremendamente indisciplinados, y aunque muchos sab¨ªan pelear, solo eran unos matones mediocres. No nos contuvimos despu¨¦s de enterarnos de que no val¨ªa la pena dejarlos con vida. ¡°?Ustedes son la Raya Voladora? Son m¨¢s d¨¦biles de lo que me imaginaba?¡± (Alice) ¡°?Maldita! ?No dejar¨¦ que te burles de nuestra hermandad!¡± (bandido 1) ¡°O creo que m¨¢s bien, fui yo la que se volvi¨® fuerte.¡± (Alice) La cabeza del bandido que se lanz¨® contra Alice sali¨® volando por los aires, as¨ª como la de otros m¨¢s que se encontraban cerca. Varetsi y Megan le aplaudieron contentas pese a estar tambi¨¦n en combate¡­ O lo estaban, sus oponentes yac¨ªan muertos por todos lados. ¡°?Groaaaar!¡± (Regis) ¡°?Aaah! ?Dueleeee!¡± (bandido 2) ¡°?No vale la pena! ?No vale la pena! ?Es mucho mas peligroso de lo que pens¨¢bamos!¡± (bandido 3) ¡°?Oye, Regis! ?No uses tu polvo venenoso! ?Podrias causarnos da?os a nosotros tambi¨¦n!¡± (Aruh) Un peque?o n¨²mero de bandos se ve¨ªa distinto al resto, estaban armados con armas grandes y de distancia, deb¨ªan de estar especializados en cazar monstruos o atacar a los animales de carga de los veh¨ªculos. Los entes no fueron raz¨®n para detener el ataque de los ladrones en nuestra contra, m¨¢s bien, los incitaron¡­ Y por tal motivo, estaban sufriendo muertes horribles. El veneno de Regis letal, no s¨®lo es doloroso y causa que la piel se caiga, sino que adem¨¢s destruye la mucosa de los pulmones, y despu¨¦s de unos minutos, causa un colapso cardiovascular. De profesor Spencer aprend¨ª que el veneno de los drakes nevados se utiliza para crear una sustancia conocida como ¡®Desastre Rosa¡¯, no pudo decirme la receta dado que ¨¦l tampoco la conoc¨ªa por ser secreto militar, pero me advirti¨® que es una de las sustancias m¨¢s tenebrosas que puede haber¡­ Pues bien, estoy seguro que el veneno de Regis es peor. Sin embargo, es por eso que es peligroso que lo use sin tener cuidado de sus alrededores. ¡°Groar¡­¡± (Regis) ¡°Un simple ¡®Lo siento¡¯ no basta. Tendr¨¦ que castigarte cuando esto termine.¡± (Aruh) Por tal motivo, cambi¨® a combate cercano, aplastando a los enemigos con su cola espinosa, o usando sus fuertes patas y garras. El combate dur¨® alrededor de una hora, algunos ladrones trataron de escapar pero les dimos caza a todos y solo conservamos a unos cuantos para cobrar recompensas. Los l¨ªderes murieron en el enfrentamiento, por lo que tendr¨ªamos que asegurar sus cabezas¡­ Los mercenarios se ofrecieron a transportarlas, pues era de mal gusto llevarlas entre nuestras cosas; la jefa del gremio me inform¨® en tono de broma que es lo menos que pod¨ªan hacer dado que durante la mayor¨ªa del viaje, su labor como escoltas era pr¨¢cticamente innecesaria. Esta banda de ladrones era una de las muchas que azotaban la regi¨®n, y seg¨²n Alice, Megan, Fortuna, Blair y el se?or Allan, tambi¨¦n de las m¨¢s famosas, pues eran de las pocas que osaban atacar impunemente a los mercaderes sin temor a repercusiones. Estos que nos atacaron eran solo una peque?a parte del total de integrantes, pues se estimaba que llegaban a los 2,000 miembros. ¡°Fue una suerte que el l¨ªder se uniera al ataque¡­ El resto de la banda se quedar¨¢ sin cabeza durante un rato y habr¨¢ luchas internas por el control¡­ Eso los dividir¨¢ y los debilitar¨¢ lo suficiente para que sean cazados y subyugados por parte de soldados y mercenarios. Apenas llega a la regi¨®n y ya la est¨¢ ayudando, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡°Fue indirectamente. La culpa de ser arrestados o muertos fue de estos ilusos.¡± (Aruh) ¡°Eso es cierto, aunque con estos n¨²meros, es l¨®gico que se confiaran¡­ ?A que monto llegar¨¢ la recompensa?¡± (Fortuna) ¡°Posiblemente sea mayor que¡­ Ehm¡­ Ponzo?a. Dada la importancia econ¨®mica de Menat, ladrones que ataquen a mercaderes son especialmente odiados y sus cabezas alcanzan altos precios.¡± (Dob) ¡°Eso es seguro¡­ Calculo que ser¨¢n al menos 100 monedas de oro. Esta banda ha atacado a algunos socios de mi padre.¡± (Fortuna) Al escuchar que fue llamado por su hija, el se?or Allan dej¨® de inspeccionar los cuerpos de algunos de los bandidos y se acerc¨® a donde est¨¢bamos. ¡°?Me llamaste, Fortuna?¡± (Allan) ¡°Padre, esta banda fue la responsable de atacar al se?or Pondio y a su empresa¡­ Si mal no recuerdo, tambi¨¦n del se?or Panfilarico, ?Ellos elevaron la suma de la recompensa?¡± (Fortuna) ¡°Ahora que lo mencionas¡­ ?Es cierto! Panfilarico en especial quer¨ªa la cabeza de alguno de los l¨ªderes de la banda para exhibirla como trofeo.¡± (Allan) Si fuera Ponzo?a, no tendr¨ªa problemas para cumplir ese pedido dado que mi disgusto hacia ellos era personal, pero consideraba un gesto grotesco el exhibir la cabeza de los enemigos como trofeos. Blair, quien escuch¨® nuestra conversaci¨®n, desenvain¨® su espada y se dirigi¨® a uno de los ladrones¡­ Mejor la detengo. Capitulo 121 Cap¨ªtulo 121: Menat y las amenazas que guarda. Debido a la brutalidad de la pelea contra los ladrones (hacia ellos ¨²nicamente), el camino qued¨® cubierto de sangre y dem¨¢s restos; monstruos guiados por el aroma de la carro?a podr¨ªan acercarse a la v¨ªa, anidar y atacar a los dem¨¢s viajeros, por eso nos dedicamos a limpiar antes de retirarnos y continuar con el viaje. ¡°No podemos simplemente enterrarlos, muchos carro?eros podr¨ªan desenterrarlos.¡± (Naku) ¡°Sugiero que los crememos¡­ Borrar¨¢ las pruebas de que acabamos con ellos pero es la mejor opcion.¡± (Fion) ¡°?Pero no ser¨ªa eso como un rito f¨²nebre?¡± (Titanya) ¡°No se lo merecen.¡± (Ursula) Titanya mir¨® de reojo a Naku, temiendo que las almas de estas personas encontrar¨¢n la paz tras morir. ¡°Tranquilas, sin el ritual, la cremaci¨®n es solo otra manera de entierro¡­ Y no voy a hacer el ritual.¡± (Naku) No todos los cuerpos fueron reducidos con las llamas de Menea, Barker o Regis, algunos fueron disueltos con la magia de Arachne. Otra cosa en tomar en cuenta era el bot¨ªn: armas, armaduras y otros bienes de los ladrones. La mayor¨ªa eran objetos inservibles y de p¨¦sima calidad, como escudos rusticos, lanzas mal talladas, cuchillos y espadas viejos y en malas condiciones, armaduras desgastadas, etc. Aun asi, tambien habia equipamiento muy bueno, al grado que m¨¢s que venderlo, podriamos conservarlo y guardarlo en el arsenal. Las armas tipo asedio con las que planeaban darle caza a los entes me gustaron pero fueron destruidas durante el combate, y muchos de los animales que las mov¨ªan, huyeron o murieron, pero logramos hacernos de una cerdetok y 2 mulas, que, por recomendaci¨®n de Fortuna y el se?or Allan, podr¨ªamos vender junto a los dem¨¢s animales dom¨¦sticos al llegar a Silvertha¡­ Sin embargo, durante el viaje, he estado cambiando de opini¨®n sobre venderlos. Los huevos y leche que nos dan se han convertido en valiosos ingredientes para nuestras comidas¡­ En especial para la elaboraci¨®n de queso, yogurt y postres (las recetas se las di bas¨¢ndose en lo que recuerdo, y fueron fielmente reproducidas por Kristera) Adem¨¢s, las especies a las que pertenecen son adaptables y siguen muy bien el ritmo al que nos movemos¡­ Tengo entendido que tienen una buena esperanza de vida tambien, ademas de que no es tan dif¨ªcil alimentarlos, incluso podr¨ªamos multiplicar sus n¨²meros y no tendriamos ningun problema en mantenerles. Con Agatha como nuestra gu¨ªa en el cuidado de animales y su administracion, la logistica de animales ha sido la menor de nuestras preocupaciones. ¡­ Tuvimos que terminar acampando pues nos llevamos gran parte del dia limpiando y organizando tras la pelea. Exist¨ªa el riesgo de un ataque por parte de los miembros restantes, asi que debiamos mantenernos alertas. Tambi¨¦n estaba el hecho de que hab¨ªa muchas presencias de monstruos en los alrededores, incluso con la limpieza que hicimos, muchos fueron atra¨ªdos. ¡°Es una regi¨®n muy problem¨¢tica, los negocios crecen pero son muchos los riesgos a los que hay que enfrentarse a diario.¡± (Fortuna) Conversamos antes de dormirnos, luego de tener sexo. ¡°Fortuna est¨¢ en lo cierto. Bien pudimos haber sido atacadas antes de salir de Menat por alguna banda irresponsable como la de hoy¡­ Solo que en ese caso¡­¡± (Blair) Blair no pudo continuar¡­ Sab¨ªamos a lo que se referia, asi que no era necesario que dijera m¨¢s Por suerte, pero en este caso, mala, m¨¢s que una banda de matones que azotaban la regi¨®n donde habitaba, fueron los de Ponzo?a quienes se cruzaron en su camino. La abrac¨¦, nuestros cuerpos desnudos y ligeramente pegajosos por el acto de amor, intercambiaban calidez. Nuestra carpa estaba retirada del resto del campamento como era costumbre, y los mercenarios ya empezaban acostumbrarse al hecho. Seg¨²n Dob, segu¨ªan sin sospechar de mis amores y del origen de algunas de ellas. Sin embargo, no nos excedimos esta vez, tratamos de contenernos para no gastar demasiadas energ¨ªas. Ten¨ªamos que hablar de varias cosas e igual mantenernos alerta ante posibles ataques. ¡°Ahora que hemos llegado a Menat, debemos estar preparados para lo que intenten hacer Almond y la princesa.¡± (Naku) ¡°Es cierto, incluso si Dob prometi¨® ayudarnos, no debemos confiarnos. Puede que fracasen.¡± (Fortuna) ¡°Tengo una duda, ?Son estas personas tan peligrosas como para que el ej¨¦rcito no pueda con ellas?¡± (Lauzi) ¡°Ciertamente son problem¨¢ticas, mientras que el poder de Richard Almond y sus compa?eros no es la gran cosa si lo comparas con el del maestro Aruh y la maestra Naku, es su forma de pensar la que es peligrosa.¡± (Mitena) Solo Naku, Mitena y Agatha les conocieron en persona. En el caso de Mitena, Richard Almond era un soldado ejemplar que velaba por su naci¨®n, pero ahora, cuando hablaba de ¨¦l lo hac¨ªa con desprecio. Todav¨ªa est¨¢ el hecho de que quiere ser ella quien lo mate, agradezco su preocupacion, pero si el momento llega en que deba enfrentarme a ¨¦l, no tendre miramientos en acabar con su vida, incluso si es el hijo del capit¨¢n. ¡°Saber un poco mas sobre esas personas nos seria de ayuda.¡± (Schelt) ¡°Estoy de acuerdo con Schelt¡­ ?Que fue lo que hicieron para que la sola menci¨®n de esas personas pongan de tan mal humor a Mitena y a Agatha?¡± (Varetsi) ¡°Se debe a un par de cosas¡­ Principalmente a un incidente cuando dejamos Tulser y nos enteramos de que Fortuna estaba en peligro...¡± (Naku) Les contamos sobre la trampa que nos pusieron, sobre c¨®mo traicionaron la admiraci¨®n que Mitena sent¨ªa hacia ellos como soldados, sobre sus personalidades podridas, y el hecho de que estaban jugando con nosotros mientras est¨¢bamos en una situaci¨®n cr¨ªtica. ¡°Est¨¢n reacios en rendirse¡­ Y por lo que los agentes nos contaron, tienen algo personal en nuestra cuenta.¡± (Aruh) Mmm, quizas lo tengan¡­ Naku le dio una paliza a Richard reci¨¦n conociendolo, y est¨¢ el incidente con los goblins. ¡°Vaya grupo de perdedores, son como ni?os malcriados¡­¡± (Elin) ¡°Eso no es verdad¡­ Lo ni?os pueden aprender a comportarse, m¨¢s bien, adultos malcriados.¡± (Kristera) ¡°Cierto.¡± (Elin) ¡°En todo caso, ahora no est¨¢n solos. Tendr¨¢n la colaboraci¨®n de la facci¨®n y de otros aliados, al contrario de estos ladrones, si re¨²nen un gran n¨²mero de buenos guerreros, tendremos problemas.¡± (Fortuna) ¡°Bueno, para eso mismo nos hemos estado entrenando, ?verdad?¡± (Blair) ¡°Es cierto¡­ Adem¨¢s, algo han de lograr los agentes y los soldados.¡± (Agatha) ¡°Aunque solo sea disminuir sus n¨²meros¡­¡± (Aruh) Brome¨¦ un poco, pero las chicas asintieron¡­ ?En verdad creen que las fuerzas locales no servir¨¢n de nada? Tambien tengo esa inquietud, pero solo es uno de los malos escenarios que estoy contemplando. Bueno, me alegra que conf¨ªen en nuestro propio poder, pero s¨ª un problema puede ser resuelto sin que mis amores corran peligro, deseo que funcione. Mientras cambi¨¢bamos al tema de c¨®mo presentarnos con la madre de Fortuna tras eliminar la amenaza, sent¨ª un par de presencias acerc¨¢ndose al campamento, Barker se hab¨ªa dado cuenta ya y fue a investigar. Esta vez eran monstruos, no los compa?eros de los ladrones, a¨²n as¨ª, lo mejor es que nos vistieramos para estar listos. ¡°Heooo.¡± (Cherry) Desgraciadamente, una sola vez no fue suficiente para satisfacer a varias de mis chicas¡­ principalmente las m¨¢s resistentes como Cherry; pero no pod¨ªamos bajar la guardia en esta regi¨®n. Tras prometer que habr¨ªa m¨¢s besos y caricias en un rato, dejamos la tienda para ir a donde estaban las presencias. Los monstruos en cuesti¨®n eran una especie que no hab¨ªamos visto hasta ahora, pero que no eran criaturas desconocidas como en el caso de los devars. Se trataba de lobos con caracter¨ªsticas de reptil, presas de carne deliciosa y bien valoradas, y por ende, dif¨ªciles de encontrar: kundels. Sin embargo, un n¨²mero de estas se hab¨ªan acercado al campamento por cuenta propia, que se acercaran tanto al camino era extra?o para seres tan asustadizos como estos. Lei en un par de bestiarios que son sumamente temerosos de las personas, deben tener un buen motivo para estar aqu¨ª. ¡°?Genial! ?Son kundels! Se me abre el apetito solo de verlos, miau.¡± (Titanya) ¡°?Saben bien?¡± (Fion) ¡°?Son exquisitos! Carne tierna con un rico contenido de grasa que se derrite en tu boca, los puedes comer asados o en sopa, y quedan muy bien acompa?ados con licor.¡± (Titanya) Parece que Titanya era muy familiar con estas criaturas, seria buena idea aprovechar y capturar unos cuantos para el consumo, eso la pondr¨ªa feliz, y quiero que todas coman comida deliciosa. Sin embargo, la raz¨®n por la cual los kundels salieron del bosque, tambi¨¦n lo estaba haciendo¡­ Eran criaturas que me eran muy familiares, sent¨ª un poco de nostalgia al percibirles.If you encounter this tale on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. *Goooor* ¡°Ese grito¡­ ?Osos empaladores?¡± (Naku) ¡°No cabe duda, debio bajar de las monta?as.¡± (Aruh) ¡°Pero estamos lejos de Tulser¡­ ?Es normal que pase?¡± (Naku) ¡°No lo es, se?orita Naku¡­ He llegado a escuchar que hay osos empaladores que bajen de las monta?as, pero solo suelen ser vistos en sus cercan¨ªas¡­¡± (Blair) Cierto, es bien sabido entre los cazadores naga que los osos empaladores bajan de Tulser durante la ¨¦poca de alumbramiento para proteger a sus cr¨ªas de depredadores como los gums y los drakes nevados, pero suele ser solo hasta las faldas de las monta?as, aunque al parecer hay casos en los que descienden y atacan a poblados en las cercan¨ªas¡­ Son dos presencias las que se acercan, quiz¨¢s un macho y una hembra que terminaron por alejarse demasiado. ¡°Hay poblados al este de aqu¨ª, ?verdad? Me pregunto si estar¨¢n bien.¡± (Varetsi) ¡°?Son peligrosos esos osos empaladores?¡± (Lauzi) ¡°Si, lo son¡­ Est¨¢n clasificados como monstruos de nivel B.¡± (Aruh) Jupero me cont¨® algunas experiencias donde la caza no sali¨® bien y los osos empaladores hirieron a algunos cazadores¡­ Aunque son especialmente peligrosos para las dem¨¢s razas. Un par de chillidos agudos y agonizantes se escucharon esta vez, son distintivos de los osos empaladores al momento de morir¡­ Barker fue quien los mat¨®. ¡°?Que ocurri¨® ahora?¡± (Varetsi) Las chicas se pusieron en guardia ante el grito de los osos empaladores. ¡°Barker mat¨® a los osos, mejor vayamos a investigar¡­ Oh, Titanya, Calse, Nana, Cherry, ?Podr¨ªan cazar a algunos kundels ya que nos topamos con ellos?¡± (Aruh) ¡°?Si! ?Con mucho gusto!¡± (Titanya) ¡°?Ser¨¢ un placer, amo!¡± (Calse) Emocionadas, las cuatro sacaron sus armas y fueron tras el grupo de monstruos¡­ Si bien las provisiones no nos faltan, el j¨²bilo de Titanya me hizo sentir curiosidad tambi¨¦n por probar esas criaturas. ¡°Esperen, yo tambi¨¦n voy¡­¡± (Fion) ¡°Tengan cuidado y no los maten a todos.¡± (Aruh) Agregamos los cuerpos de dos osos empaladores y seis kudels al bot¨ªn de ese dia. ¡­ ¡°Pudieron avisarnos, rara vez se puede encontrar un grupo de kudels con tal facilidad.¡± (jefa de los mercenarios) ¡°Lo sentimos, es solo que no quisimos exterminar a todo el grupo¡­ Hay que darles oportunidad de que se reproduzcan o podr¨ªan extinguirse.¡± (Aruh) ¡°Pero¡­ Pero¡­ ?Eran kudels! Incluso nosotros tenemos problemas consiguiendo su carne! *sniff* Kudels...¡± (mercenario) ¡°Er¡­ Podemos venderles uno a bajo precio¡­¡± (Aruh) ¡°?De verdad! ?Muchas gracias!¡± (mercenarios) Al amanecer, los mercenarios nos reclamaron por la caza que conseguimos la noche anterior, pero con ofrecerles uno de los kudels, su ¨¢nimo regres¨®¡­ De veras que es una criatura popular, tengo curiosidad por probarlo. Kristera y Keeva comenzaron con su preparaci¨®n mientras que Eugene les ayudaba destazando a una de las presas. Dob en cambio, estaba m¨¢s preocupado por los osos empaladores. Me top¨¦ con ¨¦l y sus tres compa?eras mientras iba a recoger el kundel para d¨¢rselo a los mercenarios. ¡°Estos dos monstruos debieron llegar hasta aqu¨ª debido a la falta de tropas¡­ Hay que hacerlo p¨²blico cuanto antes cuando lleguemos a Nott.¡± (Dob) ¡°?Si!¡± (agentes) Mirando los cuerpos de los dos osos, Dob mostraba un gran inter¨¦s en resolver este incidente para que no llegara a mayores. ¡°Menat ya tiene demasiados problemas con los bandidos como para que ahora se enfrente a un problema de monstruos venidos de Tulser¡­ Oh, disculpe mi torpeza¡­¡± (Dob) D¨¢ndose cuenta de que los estaba escuchando, Dob se disculp¨®¡­ Pero m¨¢s que por mencionar a Tulser, por el hecho de que Lauzi se encontraba cerca tambi¨¦n. Si bien es bueno que muestre preocupaci¨®n por Menat y la falta de personal militar para protegerlo, son¨® como si Goldtree fuera una menor prioridad donde no importaba que los monstruos y ladrones hicieran lo que quisieran. ¡°No, descuida, Dob¡­ No lo dijiste con malas intenciones, ?o si?¡± (Aruh) ¡°Para nada¡­ Tambi¨¦n est¨¢bamos preocupados por el anterior estado de Goldtree y estamos contentos por la ayuda que le dio. Solo¡­ Pensaba en voz alta sobre c¨®mo ayudar¨¢ ahora a Menat.¡± (Dob) Suspir¨¦ al ver que Dob comenzaba a hacer excusas, Lauzi tambi¨¦n suspir¨®, y con una sonrisa se despidi¨® de m¨ª y fue a continuar con su labor, estaba cargando una cesta con ropa, asi que debia estar lavando. Lo mejor es que termine lo que estoy haciendo para ir a ayudar a Schelt a darle mantenimiento al equipamiento de todos. Debemos partir en unas dos horas, as¨ª que debemos darnos prisa. ¡°Mand¨¦ a Regis, a Rah y a Quetzal a que exploraran los alrededores para ver si no hay m¨¢s osos empaladores o ladrones¡­ Conversaremos durante el viaje sobre las medidas a tomar.¡± (Aruh) ¡°Si¡­ Muchas gracias, se?or Hydran.¡± (Dob) ¡­ Luego de terminar todas las labores y de preparar todo, partimos hacia Nott. Est¨¢bamos ansiosos por recibir la informaci¨®n de los colaboradores de Dob y nuestros aliados en la regi¨®n, ya que con la informaci¨®n que obtuvimos en Julcho, son bastantes las fuerzas enemigas que acechan, esperando el momento id¨®neo para atacarnos. Basados en el testimonio sobre emboscadas, tomar¨ªamos una ruta alterna a la que ten¨ªamos planeada pues esta coincid¨ªa con una donde nos esperaban abrevaderos envenenados y otras trampas puestas por los Desertores¡­ Claro que como ten¨ªamos dudas de la veracidad de esta informaci¨®n, no pod¨ªamos descuidarnos incluso cambiando la ruta. Delante de nosotros, Nimue, Kimue y Rah vigilaban desde el aire, mientras que Barker y Quetzal lo hac¨ªan desde tierra. Por otra parte, Regis cuidaba nuestra retaguardia junto con To. Durante el trayecto, como le hab¨ªa prometido a Dob, convers¨¢bamos sobre la aparici¨®n de los osos empaladores, una cosa seria ver monstruos de Tulser que normalmente son avistados fuera de las monta?as, como los cayukos, que aunque son peligrosos y temidos, la gente ya debe estar m¨¢s acostumbrada a lidiar con ellos. ¡°Debe imaginar mi sorpresa cuando me enter¨¦¡­ Un par de osos empaladores tan lejos de Tulser, por suerte se aparecieron frente a usted, se?or Hydran. No, quiz¨¢s ya hayan atacado a otros viajeros, incluso aldeas.¡± (Dob) ¡°Es probable, y si la seguridad en la mayor¨ªa de la regi¨®n es tan mala como dices, probablemente ni siquiera haya reportes al respecto.¡± (Aruh) ¡°Recuerdo que hab¨ªas dicho que los ladrones invadian las aldeas y a las personas que no eran mercaderes famosos debido a la falta de soldados por la guerra¡­ Ahora que esta termin¨® y los soldados regresen, ?La situaci¨®n mejorar¨¢?¡± (Naku) ¡°Es dif¨ªcil saberlo, no se ha contemplado el n¨²mero de bajas, adem¨¢s est¨¢ la tensi¨®n con los dem¨¢s pa¨ªses y el hecho de que hay que proteger el territorio y las bases capturadas en Timancera¡­ Va a pasar algo de tiempo antes de que la situaci¨®n se normalice.¡± (Dob) ¡°Dob tiene raz¨®n, lo mismo ocurrir¨¢ en Goldtree¡­ Los soldados que fueron mandados a la guerra tardar¨¢n en regresar, pero gracias a su ayuda, la regi¨®n podr¨¢ soportar hasta que eso suceda.¡± (Megan) Dob asinti¨® satisfecho, levant¨® la vista hacia el camino. Si todo sale bien, puede que eso mismo se aplique para Menat¡­ Un h¨¦roe es necesario.¡± (Dob) ¡°H¨¦roe¡­ De nuevo pensando en cosas problem¨¢ticas, Dob.¡± (Aruh) ¡°Pero de verdad es necesario¡­ La facci¨®n de la Eliminaci¨®n de los Sucios perder¨¢ el apoyo de muchos frente a una figura m¨¢s brillante que sus sucias palabras.¡± (Dob) Pero tal idea tenia una falla inmensa: requer¨ªa que le hiciera frente a la facci¨®n de manera abierta, pero estamos luchando desde las sombras, tratando de buscar refugio en un pa¨ªs extranjero, mientras que las fuerzas del rey tratan de resolverlo¡­ Un h¨¦roe es una figura p¨²blica, que otros ven y siguen, no una que se esconde. ¡°Te contradices, Dob. Pero est¨¢ bien, ayudar¨¦, incluso si es un poco.¡± (Aruh) ¡°?Mmm? Muchas gracias.¡± (Dob) Sent¨ª la mirada de Naku, con quien compart¨ªa muchos puntos de vista, ella deb¨ªa estar pensando en lo mismo que yo. Ten¨ªamos nuestra propia misi¨®n, y dado que est¨¢bamos recibiendo la ayuda del reino, podr¨ªamos ayudarles en lo que estuviera a nuestro alcance¡­ Pero esto podr¨ªa cambiar en el futuro y quiz¨¢s se requiera que debamos tomar un papel m¨¢s activo en la pol¨ªtica (en la cual de veras no quiero verme envuelto por lo desagradable que es); la actitud ambigua de Dob podr¨ªa tomarse entonces como un entrenamiento para prepararnos para ello... A¨²n estamos muy inexperimentados en muchos ¨¢mbitos. Siento de nuevo como estoy siendo manipulado por Dob y los suyos, y eso me pone de mal humor. ¡°Recuerde que estoy de su lado, se?or Hydran¡­¡± (Dob) Pronunci¨® Dob en voz baja y neutra. ¡°Todo lo que he hecho hasta ahora es por su bienestar, el de la se?orita or¨¢culo y de sus acompa?antes¡­ Su bienestar es tambi¨¦n el bienestar del reino. Quer¨ªa recordarle eso debido a que su expresi¨®n estaba indicando que malinterpretaba mis intenciones y las del rey.¡± (Dob) ¡°Ya veo¡­ Si es asi entonces no me molesta. S¨¦ quienes son mis aliados y quienes mis enemigos; continuaremos cooperando para acabar con ellos.¡± (Aruh) ¡°Siempre y cuando ello no implique que enloquezca y los cace por cuenta propia.¡± (Dob) Nuevamente con voz despreocupada y alegre¡­ ¡°Eso es algo que depender¨¢ de lo que ocurra en el futuro.¡± (Naku) ¡°Cuando hablan de esa manera no suena como una broma¡­¡± (Dob) ¡°?Est¨¢bamos bromeando? Yo empezaba a hacer planes sobre c¨®mo darle caza a los miembros de la facci¨®n de la eliminaci¨®n de los sucios.¡± (Megan) ¡°?Alguien dijo sobre ir a cazar enemigos? ?Me apunto!¡± (Fion) ¡°Yo igual.¡± (Mitena) Nuestra conversaci¨®n abarc¨® a todo el grupo y comenzamos a hacer planes y estrategias para exterminar de ra¨ªz a la facci¨®n¡­ Solo para fastidiar a Dob, lo cual tuvo ¨¦xito. Sin embargo, sent¨ª como Rah trataba de comunicarme algo y lo vi desviarse, mientras que Nimue y Kimue regresaron con nosotros. ¡°?Esas son Nimue y Kimue? ?Habr¨¢n encontrado algo?¡± (Naku) ¡°?Puede que hayan encontrado una emboscada! ?Lo mejor ser¨¢ anticiparnos!¡± (Dob) Naku not¨® la presencia de Nimue y Kimue, mientras que Dob comenz¨® a planear nuestro siguiente paso, pero no era necesario, pues tanto nuestro grupo como el de los mercenarios ya se estaban preparando en cuanto divisaron al par. ¡°No es eso, parece que Rah encontr¨® algo, o a alguien¡­ Pero no est¨¢n delante de nosotros, sino en otra direcci¨®n. Ir¨¦ a investigar, Naku, esperen aqu¨ª y preparense por si se trata de una trampa.¡± (Aruh) ¡°Muy bien, ten cuidado.¡± (Naku) ¡°Deje que lo acompa?e, mi se?or¡­¡± (Eugene) Eugene se acerc¨® montando uno de los glarones, dudo que sea peligroso pero ¨¦l se ve¨ªa dispuesto a hacerme de escudo por si de verdad era una trampa¡­ Asent¨ª, aceptando su propuesta, Arachne tambi¨¦n se nos uni¨®. Cuando nos alejamos del grupo, nos topamos con Barker y Quetzal, a quienes les ped¨ª que aseguraran el per¨ªmetro junto con Regis para estar m¨¢s seguros¡­ Nos adelantamos a¨²n m¨¢s por el camino, hasta llegar a un arroyo que atravesaba el camino, la se?al de Rah ven¨ªa de corriente arriba y finalmente pude darme cuenta de lo que hab¨ªa visto. ¡°?Guriii!¡± (Arachne) Arachne me llam¨® para revelarme algo que encontr¨® en el agua, atrapado entre las rocas¡­ Se trataba de un trozo de tela, parte de una vestimenta¡­ Hubiera sido imposible de ver si solo hubieramos continuado con nuestro camino. ¡°Mant¨¦ngase alerta, mi se?or¡­ Puede que sea la ropa de un ladr¨®n o de los Desertores.¡± (Eugene) ¡°Posiblemente lo sea, pero tambien podria ser de un viajero que fue atacado. Rah encontr¨® al due?o y est¨¢ solo.¡± (Aruh) Me concentr¨¦ para elevar mi extra percepci¨®n al m¨¢ximo y avanzamos con cuidado hacia el punto que Rah indicaba. Tras caminar un poco, pude sentir una presencia y realmente estaba sola, pero no por ello bajamos la guardia. ¡°Es esa¡­ Como lo supuse, un lizardon.¡± (Aruh) ¡°Espere, yo ir¨¦¡­¡± (Eugene) Mis reflejos o los de Arachne son mejores y ambos podr¨ªamos reaccionar m¨¢s r¨¢pido que Eugene si de verdad era una trampa, pero al ver su mirada decidida y responsable, accedi a dejarlo mientras que nosotros le dabamos cobertura y lo cuidabamos. El lizardon estaba boca abajo, con su armadura de cuero rasgada y con heridas en la piel descubierta; le dar¨ªa un premio a la actuaci¨®n si de verdad estuviera fingiendo¡­ Cuando Eugene se acerc¨® y lo volte¨®, me di cuenta de que era una mujer, y de verdad estaba herida, ten¨ªa un gran corte en su abdomen y muchos otros de menor tama?o en el resto de su cuerpo, dado que los lizardones tienen una mejor auto recuperaci¨®n que otras razas es dif¨ªcil saber cu¨¢nto tiempo lleva en tales condiciones¡­ Al menos para los poco experimentados. ¡°Esto es reciente, dir¨ªa que unas seis horas. Sus agresores pueden estar cerca todav¨ªa.¡± (Aruh) Me acerque a la mujer lizardon, desde una rama de un ¨¢rbol cercano, Rah estaba haciendo de guardia, apoyando a Arachne. ¡°?Es una v¨ªctima de los ladrones? ?Deber¨ªamos llevarla con nosotros, mi se?or?¡± (Eugene) ¡°Si, sus heridas son fuertes pero podemos transportarla sin problemas.¡± (Aruh) Tras usar mi psicometr¨ªa y darme cuenta de su condici¨®n total, llegue a la conclusi¨®n de transportarla de vuelta con el grupo para atenderla. Como de costumbre, traigo varias pociones conmigo y muchas de sus heridas pueden ser resueltas con ellas¡­ Lo que m¨¢s me preocupaba sin embargo, era el corte en su abdomen, no cerraba ni con las mejores medicinas a mi alcance. ¡°?Puedes adelantarte un poco y avisarle a todas para que se preparen, Eugene?¡± (Aruh) ¡°Si, como ordene, mi se?or.¡± (Eugene) Eugene mont¨® de nuevo el glaron y se alej¨® r¨¢pidamente de vuelta a donde estaban los dem¨¢s. Mientras cuidadosamente sub¨ªa a la mujer lizardon a la espalda de Arachne, la o¨ª susurrar¡­ Era suave como un respiro pero entend¨ª muy bien sus palabras. ¡°Debo¡­ advertirles¡­ a los¡­ elegidos de los dragones¡­ Darwin¡­¡± (mujer lizardon) Especial 40 Especial 40: Traici¨®n por una esperanza *Punto de vista de Darla* ¡°Nuestra misi¨®n es de vital importancia. No la vayas a echar a perder.¡± (hombre robusto) ¡°Yo podr¨ªa hacerlo por cuenta propia. Ustedes ser¨¢n s¨®lo un estorbo.¡± (Darla) ¡°?Que dijiste, maldita?¡± (secuaz 1) ¡°Espera, no dejes que te provoque¡­ El se?or Nauchin dijo que ella es importante y que solo debemos asegurarnos de que cumpla con su trabajo. Si la herimos ser¨¢n nuestras cabezas las que rueden.¡± (hombre robusto) Me re¨ª para mis adentros de este grupo de incompetentes. Como Trino hab¨ªa dicho, la misi¨®n que se me hab¨ªa asignado era de vital importancia para tenderle la trampa a los objetivos de V¨ªctor: ten¨ªa que recolectar informaci¨®n sobre los puntos d¨¦biles de los monstruos que hab¨ªa en el grupo, seg¨²n la informaci¨®n que me dieron, eran solo tres: un ar¨¢cnido, un lobo y un hobgoblin peculiar. Esta vez estaba por mi cuenta, sin Darwin acompa?¨¢ndome. Desde que nos convertimos en pertenencias de ese cobarde¡­ No, m¨¢s bien desde un tiempo anterior a eso, desde que tengo uso de la raz¨®n, mi hermano y yo nos hemos convertido en expertos cazadores. No recuerdo c¨®mo conseguimos este talento, lo que s¨ª puedo decir es que no lo heredamos de nuestro padre ni tampoco de nuestra madre, ambos eran bastante temerosos (pese a que mam¨¢ es una lizardon tambi¨¦n). Quiz¨¢s lo heredamos de nuestros abuelos, qui¨¦n sabe. No los conozco. El punto es que darle caza a los monstruos que se nos designaron no es ning¨²n problema, no si logro averiguar sus h¨¢bitos y habilidades. Es por eso que se me asign¨® esta misi¨®n de exploraci¨®n. Una vez que nos encontremos con el objetivo, hasta el punto donde ser¨¢n emboscados, les estar¨¦ siguiendo mientras me estreso con estos chaperones que me fueron asignados. Podr¨ªa hacer esto sola, mientras que tengan cautiva a nuestra madre no intentar¨¦ ninguna locura como desertar sin importar cuanto me crea capaz mi hermano de hacerlo¡­ Soy mucho m¨¢s paciente y astuta de lo que piensa. Ser¨¢ cuando logre encontrar una oportunidad, y solo hasta entonces, que decapitar¨¦ al maldito de Victor. ¡°Darla, si estas inconforme de que estemos aqu¨ª puedes quejarte con el se?or Nauchin cuando este trabajo termine, aunque claro, ¨¦l no le prestar¨¢ atenci¨®n a los reclamos de una sucia bestia.¡± (hombre siniestro) De entre los ¨¢rboles, el m¨¢s problem¨¢tico de los chaperones lanz¨® un insulto en mi contra, pero no me importaba, ya me hab¨ªa acostumbrado a su boca llena de porqueria. Sin embargo, despu¨¦s de V¨ªctor, ¨¦l era la persona a la que m¨¢s despreciaba. ¡°Si, lo que tu digas, Moco.¡± (Darla) ¡°?Es Muco! ?Bestia est¨²pida!¡± (Muco) Su sed de sangre me ba?¨® como si fueran aguas sucias. Con su mano puesta en la empu?adura de su espada, a poco estaba de lanzarse en mi contra, le falta tener sentido del humor. ¡°?Tu tampoco te dejes provocar por Darla, Muco! Si nos vas a causar problemas y a poner en riesgo la misi¨®n mejor regresa a Silvertha.¡± (Trino) ¡°?Tch! En la primera oportunidad que encuentre, te cortar¨¦ en pedazos.¡± (Muco) No le prest¨¦ atenci¨®n a sus palabras, solo es un perro salvaje¡­ Si bien es un poco bueno con la espada, se encuentra en un nivel con el que puedo lidiar. ¡­ Pasaron dos d¨ªas mientras que vigilabamos el punto por el que se nos inform¨® que pasar¨ªan los objetivos. Al parecer, esp¨ªas aliados de Victor les est¨¢n pisando los talones tambi¨¦n para asegurar una mayor probabilidad de ¨¦xito. Durante este tiempo, aprovech¨¦ para entrenar con el hacha y a meditar sobre muchas cosas, tambi¨¦n tuve que lidiar con los avances de algunos de mis chaperones, quiz¨¢s vean a los no humanos como inferiores, pero no les importar¨ªa acostarse con una mujer aunque sea de otra raza. Un golpe para cada uno de los atrevidos fue m¨¢s que suficiente para bajarles el calor. Aunque hubo algunos bastante insistentes. ¡°?No creas que tienes la libertad de negarte! ?Abre las piernas y guarda silencio!¡± (secuaz 2) ¡°?Con que no tengo la libertad?¡± (Darla) ¡°?Aghhh! Maldita!¡± (secuaz 2) Solo un peque?o bofet¨®n con mi cola fue suficiente para lanzarlo a un par de metros de distancia. Los humanos s¨ª que son fr¨¢giles. ¡°?Ya ver¨¢s!¡± (secuaz 2) El pobre trat¨® de desenfundar un cuchillo, pero yo ya ten¨ªa el filo de mi hacha en su cuello¡­ Un solo movimiento y habr¨ªa menos ojos sobre mi. El pat¨¢n lo entendi¨® y solt¨® su arma. ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Si hacen mucho esc¨¢ndalo atraer¨¢n monstruos o ladrones¡­ ?Darla! ?Suelta el hacha!¡± (Trino) ¡°Calma, Trino¡­ Solo actu¨¦ en defensa propia, este pobre diablo crey¨® que podr¨ªa convertirme en su mujerzuela. No habr¨ªa necesidad de tener que usar mi arma si hubiera retrocedido con mi primer advertencia.¡± (Darla) Guard¨¦ el hacha de todas formas, haciendo que Trino suspirara de alivio y el idiota que trat¨® de propasarse conmigo se fuera de espaldas. ¡°Tu, regresa a tu puesto.¡± (Trino) ¡°S-Si, Trino¡­¡± (secuaz 2) Una vez que me qued¨¦ a solas con Trino, lo escuch¨¦ suspirar de nueva cuenta. ¡°?Eres una esclava! ?Si se te ordena abrir las piernas lo haces y punto! No vuelvas a tratar de¡­¡± (Trino) ¡°No soy la esclava de ninguno de ustedes.¡± (Darla) ¡°?Hiiiii!¡± (Trino) Asustado por la peque?a cantidad de sed de sangre en mis palabras, Trino dej¨® escapar un chillido agudo, casi como el de un cerdo. ¡°Si soy esclava de alguien, ser¨ªa de Victor, solo ese tipo tiene el ¡®derecho¡¯ de ordenarme tener sexo con ¨¦l o con alguien m¨¢s. Ustedes seis est¨¢n en mi mismo nivel, como simples propiedades. Los podr¨ªa matar y alegar que murieron v¨ªctimas de alg¨²n monstruo y a nuestro due?o le importar¨ªa tanto como la noticia de que alguien pis¨® un insecto.¡± (Darla) ¡°?Ma-Maldita!¡± (Trino) ¡°?No, no! Soy la pieza clave de esta misi¨®n de vigilancia y la posterior misi¨®n de captura¡­ Tu mismo dijiste que si algo me pasa, sus cabezas rodaran.¡± (Darla) No le qued¨® de otra m¨¢s que agachar la cabeza. Lo dej¨¦ a solas y fui a buscar un nuevo lugar, uno m¨¢s privado, donde hacer mis necesidades sin ser interrumpida por otro sucio libidinoso. Durante mi b¨²squeda, encontr¨¦ una remota aldea a los pies de un ca?¨®n. No estaba demasiado lejos del camino, pero si bien oculta, seguramente debe ser un escondite de bandidos. Esto es malo¡­ Si nos encuentran, gastaremos tiempo y recursos luchando contra ellos, en el peor de los casos, podr¨ªan capturarnos. Hemos tenido suerte hasta ahora de no ser descubiertos por ellos. ¡°Mmm, encontraste algo muy interesante¡­ Nos vendr¨ªa bien visitar ese lugar para abastecernos.¡± (Muco) Otro fisg¨®n que me espiaba... ¡°Lo m¨¢s probable es que sea la guarida de una banda de ladrones. No conocemos su n¨²mero, armas o habilidades. Lo mejor ser¨ªa dejar este lugar y buscar otro.¡± (Darla) ¡°Tranquila, cobarde¡­ Soy un experto en el sigilo, puedo infiltrarme en la guarida de un grupo de mugrosos ladrones y matarlos a todos. Solo observa.¡± (Moco) No pude detenerlo, Moco salt¨® de una sombra a otra como si ¨¦l mismo fuera una¡­ En todo caso, ser¨¢ mejor que le advierta al resto del grupo para que nos vayamos de aqu¨ª¡­ Una idea atraves¨® mi mente antes de ir a dar la noticia de retirada. Pod¨ªa huir yo sola y dejar a todos estos tipos a su suerte para que los maten los ladrones¡­ Pero pens¨¢ndolo bien, es una mala idea, en el remoto caso de que sobrevivan, me acusarian de deserci¨®n. No tengo de otra m¨¢s que de advertirles. Di r¨¢pidamente con Trino, cerca del lugar de la discusi¨®n de hace rato. ¡°?Trino! Levantemos el campamento y vamonos de aqui¡­ Encontr¨¦ una guarida de ladrones y el idiota de Moco fue a causar problemas.¡± (Darla) ¡°?Que cosa? ?Estas de broma?¡± (Trino) ¡°?Claro! ?Ahora deja que te cuente un chiste que escuch¨¦ la otra vez¡­! ¡± (Darla) ¡°Basta de sarcasmo, si de verdad hay una guarida de ladrones y Moco¡­ Muco fue ahi es porque hay oportunidad de vencerlos. No huiremos, tenemos que mantener este punto de vigilancia hasta que aparezca el objetivo. Vamos a seguir a Muco y a tomar la iniciativa de atacar a los ladrones.¡± (Trino) ?Este cerebro de frijol! ¡°Es demasiado peligroso, ?De que servir¨¢ gastar nuestras fuerzas en ladrones?¡± (Darla)Did you know this text is from a different site? Read the official version to support the creator. ¡°Pues es mejor que ser perseguidos por ellos tratando de huir y que perdamos la oportunidad de cumplir con nuestro trabajo¡­ ?Especialmente tu! ?Qu¨¦ es lo unico util que sabes hacer!¡± (Trino) Tuve que resistir el impulso de golpear a este torpe¡­ Pero ten¨ªa un buen argumento, dado que no pude evitar detener a Moco, la misi¨®n se vi¨® comprometida. Con los bandidos alerta y tras nosotros, es posible que el blanco se entere y cambie su ruta, lo cual echar¨ªa a perder toda la estrategia. Pero para evitar que la informaci¨®n se filtre, se necesita¡­ ¡°Hay que matarlos a todos, no debe quedar ninguno con vida.¡± (Trino) Trino me quit¨® las palabras de la boca mientras corr¨ªa hacia el campamento para dar la noticia. No me queda de otra entonces. ¡­ Para sorpresa mia, Moco realmente logr¨® exterminar a todos los habitantes de la aldea, la cual si result¨® ser una guarida de ladrones. Sin embargo, estaba muy bien disfrazada como un poblado normal, pues hab¨ªa ni?os, mujeres y ancianos entre los muertos¡­ Seguro eran los familiares de los bandidos. Escuch¨¦ que la situaci¨®n de esta regi¨®n era tan grave que hab¨ªa aldeas enteras que se hab¨ªan convertido al robo y pillaje de otras, as¨ª como de viajeros. De no ser porque la mayor¨ªa de los adultos ten¨ªan un tatuaje en la espalda que los distinguia como miembros de una banda, seria dif¨ªcil distinguir este lugar de una aldea ordinaria. ¡°Hola, se demoraron en llegar¡­ Como ven, yo solo pude encargarme de todos estos ladrones¡­ Si, son ladrones, luego de matarlos les descubr¨ª las espaldas y encontr¨¦ esos tatuajes de mantarrayas.¡± (Muco) Moco nos recibi¨® con un rostro ensangrentado y esbozando una desagradable sonrisa. ¡°?Muco, maldito! ?En verdad pudiste con todos! Ja, ja, ja, ja...¡± (secuaz 3) ¡°?Claro! ?Soy el gran Muco! ?Para cuando se dieron cuenta de que estaba ocurriendo ya hab¨ªa matado a la mitad!¡± (Muco) Contento y orgulloso de su haza?a, Moco extendi¨® sus brazos para presumir e indicarnos que lo admirasemos. Mi atenci¨®n se centr¨® en los que obviamente no eran los combatientes de esta aldea. Quiz¨¢s fueran parientes de criminales, incluso que ayudaran robando o matando, pero me causaba mal sabor de boca verlos muertos. Suspir¨¦, estaba mal que mostrara simpat¨ªa en estos casos, si ellos tuvieran la oportunidad de matarme, sin duda la tomarian¡­ Es un mundo duro. ¡°?Pudiste al menos conservar a algunas mujeres! ?Estoy ardiendo por dentro!¡± (secuaz 2) ¡°Lo hice, conserv¨¦ a las mejores¡­ Est¨¢n en esa casa.¡± (Muco) ¡°?Grandioso!¡± (secuaces) Sin perder tiempo, los idiotas se despojaron de sus ropas y fueron a la casa que Moco les hab¨ªa indicado. Al cabo de un par de minutos, los gritos y sollozos de mujeres se pudieron escuchar desde dentro. ¡­ ¡°?Ahhh! Que buen rato he pasado, solo espero que tengan alcohol en las bodegas.¡± (secuaz 1) ¡°Lo s¨¦. La elfa tiene los pechos peque?os para mi gusto, pero vaya trasero, y lo mejor es que todav¨ªa era virgen.¡± (secuaz 3) ¡°Sin importar que no sean humanas, una mujer es una mujer¡­ La elfa no estuvo mal, pero ya he tenido sexo anteriormente con hembras de esa raza. Estoy esperando a que el plan concluya y capturemos a las mujeres que viajan con los monstruos. Escuch¨¦ que una de ellas es una naga.¡± (secuaz 2) ¡°?Una naga? ?Los famosos habitantes de Tulser?¡± (secuaz 4) ¡°Esos mismos¡­ Seg¨²n se dice, tanto hombres como mujeres tienen una belleza sin par, al grado que hacen que los elfos se vean como goblins en comparaci¨®n.¡± (secuaz 2) ¡°?No bromees! ??En serio?! Espero tener una oportunidad con esa mujer¡­¡± (secuaz 1) ¡°Pues tendr¨¢s que esperar tu turno, no solo los invitados del se?or Nauchi est¨¢n interesados en ella, sino muchos de los chicos en cuando se enteraron.¡± (secuaz 2) ¡°Je, je, je, pues mientras no la rompan, bien puedo esperar.¡± (secuaz 1) Mientras me encontraba ocupada, pude escuchar la desagradable conversaci¨®n de estos patanes, quienes en lugar de estar haciendo su trabajo como es debido y hacer guardia, solo se enfocaban en satisfacer sus bajos instintos. Decidimos usar esta aldea como base hasta que el blanco llegara; los ladrones hab¨ªan acumulado una buena cantidad de bienes, y con las mujeres capturadas, el grupo de in¨²tiles me molestarian menos. Lo siento por ellas, pero me quit¨¦ un estorbo muy molesto¡­ Lo menos que pod¨ªa hacer por para compensarles era enterrar los cuerpos de sus compa?eros. Actualmente estoy en mi descanso, pues Moco y Trino est¨¢n vigilando el camino, mientras que el resto deber¨ªan estar cuidando la aldea por si los ladrones tienen m¨¢s elementos que hubieran salido con antelaci¨®n y pudieran volver¡­ Esta vez, si huir¨¦ y los dejar¨¦ morir si nos atacan. Luego de terminar de enterrar el ¨²ltimo cuerpo fui a buscar algo de agua para beber, el pozo estaba cerca de la casa donde estaban las mujeres cautivas, una de las cuales estaba tratando de huir. No pod¨ªa dejarla. ¡°E-Espera¡­ No hagas ruido, te propongo un trato si nos ayudas a escapar.¡± (mujer) ¡°?Y que alertes a otros de nuestra presencia? Paso.¡± (Darla) ¡°Tu¡­ Tu no eres muy amiga de esos tipos, ?verdad? No s¨¦ por que estas con ellos pero te conviene estar de nuestro lado¡­ Esta es solo una de las aldeas propiedad de la Raya Voladora.¡± (mujer) Luego de que la descubriera, la mujer trat¨® de negociar conmigo, trat¨® de hacer que el nombre de su banda sonara famoso, pero me era indiferente. ¡°Puedo hablar bien de ti con los dem¨¢s miembros, se ve que eres fuerte¡­ Podr¨ªas llegar a convertirte en la mano derecha del jefe. Solo s¨¢came de aqu¨ª y ll¨¦vame al norte.¡± (mujer) ¡°...No estoy interesada en pasar de un imb¨¦cil a otro. Ahora, vuelve por las buenas con las otras o esos tipos se enojaran y no ser¨¢ bonito para ti. Son muy pervertidos como ya te habr¨¢s dado cuenta.¡± (Darla) ¡°Un momento¡­ Por favor¡­. Debe haber algo que quieras¡­. Ya s¨¦, eres una lizardon, quiz¨¢s te interese o¨ªr esto¡­ El jefe dijo que encontr¨® a un drag¨®n, necesitaba refuerzos as¨ª que llam¨® a los mejores de toda la banda para capturarlo. Si Oddim no hubiera dejado la aldea para cumplir la orden, t¨² y tus compa?eros no habr¨ªan podido invadirla.¡± (mujer) Vaya que est¨¢ deseperada, inventarse cuentos de que su jefe descubri¨® un drag¨®n¡­ Tal falta de respeto hacia tan gloriosas criaturas me puso de mal humor. ¡°No me mires de esa forma, estoy diciendo la verdad. Viaja en compa?¨ªa de un grupo muy adinerado de personas y con otros monstruos m¨¢s¡­ Est¨¢ bien, s¨¦ que suena rid¨ªculo, ?Pero es la verdad!¡± (mujer) Eso suena familiar¡­ Un grupo de personas viajando con monstruos¡­. ?Ser¨¢ posible? ¡°Dime, ?Sabes que otros monstruos viajan con ese grupo?¡± (Darla) ¡°?Claro! El mensaje dec¨ªa que eran monstruos mitad caballo mitad mujer, una ara?a gigante, un lobo negro, un¡­¡± (mujer) ¡°Con eso me basta, te creo. Escucha, si me dices d¨®nde est¨¢ ese grupo de personas, te dejar¨¦ ir.¡± (Darla) ¡°Est¨¢n en el norte, pero a estas alturas ya debieron emboscarles¡­ Aunque puedo pedir que te den parte de las ganancias por venderlos. Al parecer hay un coleccionista de monstruos muy famoso en Silvertha.¡± (mujer) ¡°Gracias¡­ Puedes irte.¡± (Darla) ¡°Esto¡­ Si no es mucho pedir, podrias dejar libres a las dem¨¢s.¡± (mujer) ¡°Pides mucho, pero est¨¢ bien. Ahora, vete.¡± (Darla) Con una gran sonrisa en su rostro, la mujer se di¨® la vuelta y emprendi¨® la huida. Si tiene cuidado, podr¨¢ llegar a salvo junto con sus amigas a donde hay m¨¢s de sus compa?eros ladrones¡­ Sin duda les dar¨¢ la noticia para que vengan, pero eso no me importa, yo tambi¨¦n me marcho, por fin encontr¨¦ la oportunidad que estaba buscando para acabar con el maldito de Victor y liberarnos a Darwin, a nuestra madre y a mi de su inmunda existencia. Un drag¨®n¡­ La m¨¢s gloriosa de todas las criaturas, pensar que viaja con el grupo al que deb¨ªa perseguir, esta es sin duda obra de los dioses. Lo extra?o es que no estuviera en el reporte, siendo una criatura sin igual, seria lo que m¨¢s llamaria la atencion de Victor... Bueno, ya pensar¨¦ en eso en otra ocasi¨®n. Por ahora, tengo que marcharme, pero antes¡­ ¡°Oh, ah¨ª est¨¢ la mujer lagarto¡­ ?No te sientes sola de que ya no te prestemos aten¡­?¡± (secuaz 2) La cabeza del sucio rufi¨¢n vol¨® por el aire antes de que pudiera terminar su burla¡­ Gracioso, cumpli mi amenaza de decapitarlo. Los dem¨¢s miraron incr¨¦dulos lo que acababa de ocurrir, aprovech¨¦ su moment¨¢nea confusi¨®n para atacarlos tambi¨¦n. ¡°Tri.. ?Trino¡­!¡± (secuaz 1) Antes de poder acabar con todos, uno de ellos (Sam), grit¨® y silb¨® con fuerza para llamar a Trino¡­ Rayos, fui muy lenta. Los ¨¢rboles son un obst¨¢culo para el ruido pero Moco tiene un muy buen o¨ªdo, seguramente lo escuch¨®. Me lanc¨¦ contra el pobre diablo, mi hacha fue r¨¢pidamente por su cuello pero logr¨® evadirla, no as¨ª el golpe con mi cola. Antes de que pudiera incorporarse de nuevo, lo pate¨¦ y finalmente acab¨¦ con su vida al partirle la cabeza en dos. Trinos y Moco no me asustan, menos ahora en mi situaci¨®n actual. Sin embargo, los dos juntos podr¨ªan ser un problema, lo mejor ser¨¢ tenderles una trampa. ¡°Todas ustedes son libres de irse¡­ Su amiga se fue hacia el norte. Pueden usar esto.¡± (Darla) Confundidas pero aliviadas, las mujeres se vistieron con las ropas y las botas que les di y emprendieron la huida. He cumplido mi promesa¡­ y le sacar¨¦ provecho. Me rasgu¨¦ la ropa un poco y cor¨¦ mi armadura y algunas partes de mi piel, tambi¨¦n me ensuci¨¦ un poco para que pareciera que hab¨ªa luchado, despu¨¦s escond¨ª los cuerpos excepto por uno ¡°?Qu¨¦ sucede?¡± (Trino) ¡°?Trino! ?Nos atacaron! ?Vinieron m¨¢s ladrones! ?D¨®nde est¨¢ Muco?¡± (Darla) ¡°Aqu¨ª estoy¡­ ?Y los dem¨¢s?¡± (Muco) ¡°Sam est¨¢ muerto, los dem¨¢s fueron a perseguir al enemigo por temor de que haya m¨¢s en los alrededores. Debemos de ir a ayudarlos, siganme.¡± (Darla) Corr¨ª hacia el bosque sin esperar respuesta, y me sigui¨® el d¨²o de cr¨¦dulos. ¡°Es por aqu¨ª, estas son sus pisadas.¡± (Darla) ¡°Muy bien, no deben estar lejos.¡± (Trino) El plan iba funcionando a la maravilla, creen que estamos siguiendo a los dem¨¢s hacia un grupo de enemigos, pero debo encontrar el momento perfecto para atacar antes de que descubran que son las prisioneras usando sus botas. Es hasta que llegamos a un punto de ramas altas que finalmente llega mi oportunidad¡­ ¡°?Al suelo! ?Es una trampa!¡± (Darla) Con la tensi¨®n de prepararse para un combate, Trino y Moco reaccionaron instintivamente a mi advertencia y se arrojaron al suelo, rompiendo su postura de combate y volvi¨¦ndose blancos f¨¢ciles. ¡°?Pero que...? ?Aaahh!¡± (Trino) ¡®Fushhhh¡¯ mi hacha cort¨® el cuello desprotegido de Trino, matandolo al instante, y con un segundo y certero movimiento, qued¨® enterrada despu¨¦s en la espalda de Moco, acabando tambi¨¦n con su vida. ¡°Result¨® m¨¢s f¨¢cil de lo que esperaba. Ya logr¨¦ quitarmelos de enci-¡± (Darla) Sent¨ª una ligera rafaga de aire, seguida por un agudo dolor en mi pecho¡­ Mi visi¨®n se puso borrosa, y mi cuerpo comenz¨® a pesarme. ¡°Tienes la piel m¨¢s dura de lo que pens¨¦, ese ataque hubiera sido letal de no ser as¨ª¡­ Pero puedo solucionarlo con este otro.¡± (Muco) Mi mente y mi cuerpo actuaron con rapidez suficiente como para evadir un segundo ataque en mi contra, pero estaba en aprietos con la herida resultado de un ataque sorpresa¡­ ?Pero c¨®mo sobrevivi¨®? ¡°?Sorprendida? Tuve suerte de que decidieras atacarme por la espalda, es la parte que m¨¢s tengo protegida, ?Ves?¡± (Muco) El hacha estaba incrustada en su espalda pero no sangraba¡­ Deb¨ª decapitarlo como a Trino. ¡°Algo me ol¨ªa raro en tu historia pero las huellas fueron convincentes¡­ Eres una criatura m¨¢s astuta de lo que pens¨¦¡­ Rastrera y traidora tambi¨¦n. Aunque pens¨¢ndolo bien, no eres tan lista: has condenado al resto de tu familia junto contigo.¡± (Muco) ¡°No¡­ Yo¡­ Les salvar¨¦.¡± (Darla) ¡°No puedes porque vas a morir. Cualquier idea que hayas tenido, cualquier esperanza que haya alimentado tu traicion, ya no importa¡­ ?Ahora muere!¡± (Muco) Se lanz¨® hacia m¨ª con la punta de sus dagas largas apuntando hacia la herida en mi abdomen. Fue f¨¢cil evadir su ataque gracias a lo obvios que eran sus movimientos y sus intenciones¡­ Desgraciadamente, ¨¦l ten¨ªa la ventaja, y m¨¢s con cada minuto que el combate se extiendiera. ¡°?No vas a defenderte? Cierto, con esa herida y sin arma es muy dif¨ªcil que puedas hacer otra cosa que no sea esquivarme. Veamos cuanto tiempo resistes.¡± (Darla) Sus ataques se volvieron m¨¢s r¨¢pidos, pero eran igual de predecibles que antes. Su mueca burlona se distorsionaba cada vez m¨¢s, a medida que mis movimientos se entorpecian; hice una finta de atacarlo con mi cola, lo que me permiti¨® ganar un poco de distancia. ¡°?Es in¨²til!¡± (Muco) Ansioso por acabar con mi vida, Moco se lanz¨® nuevamente en mi contra con el movimiento m¨¢s torpe hasta ahora: no estaba cuidando su defensa, ten¨ªa sus ojos clavados en mi herida, y sus pisadas carec¨ªan de fuerza suficiente. Pod¨ªa darme cuenta de lo que estaba pensando, que este seria el ultimo ataque que iba a necesitar. ¨¦l ten¨ªa la raz¨®n: en ataques sorpresa era extraordinario¡­ Pero no lo era una vez que era descubierto. Baj¨¦ mi cuerpo lo m¨¢s que mude, lo escuch¨¦ re¨ªrse al pensar que me flaqueaban las fuerzas, que aunque no estaba del todo equivocado, no fue la verdadera raz¨®n¡­ Ya que una vez que se acerc¨® lo suficiente a mi, lo esquiv¨¦ saltando por encima de ¨¦l, tom¨¦ su cabeza con mi cola y gir¨¦ r¨¢pidamente en el aire¡­ El sonido de su cuello rompi¨¦ndose fue la se?al de mi victoria. Ambos ca¨ªmos al suelo, pero solo yo me levant¨¦, aunque tuve que hacer un gran esfuerzo. ¡°Estoy perdiendo mucha sangre¡­ Los medicamentos¡­ Oh, est¨¢n en la aldea.¡± (Darla) Solo tra¨ªa los que me daban a mi, que eran de menor calidad que los del resto¡­ No ser¨ªan suficientes para curar mi herida, no de inmediato¡­ Con descanso suficiente, mi cuerpo se curar¨ªa por s¨ª solo, pero no pod¨ªa darme ese lujo, ?Ten¨ªa que encontrar al gran drag¨®n y a sus elegidos! ¡°Agua¡­¡± (Darla) Me di¨® una sed tremenda, tambien seria bueno para lavar mis heridas¡­ Por suerte, escuch¨¦ el sonido de una corriente cercana y me dirig¨ª hacia all¨ª, encontrando un arroyo. Entr¨¦ y beb¨ª, pero las fuerzas terminaron por abandonarme completamente y me desplom¨¦ en medio del caudal¡­ ¡°No¡­ No¡­ Yo debo¡­ Ir¡­¡± (Darla) Perd¨ª la conciencia.