《Guerra Moderna en un Mundo de Fantasía》 Capitulo 1 Capitulo 1 Matias Mart¨ªnez, una persona com¨²n y corriente, que junto con su familia vienen de un viaje de vacaciones desde Chuy hasta Montevideo. Era una noche de verano, ya era pasado la media noche y la camioneta pasaba la oscura ruta en el campo. Todos estaban cansados ??y no parec¨ªan tener autos cerca por lo que no estaban muy alertas. Matias bosteza debido a lo tarde que era. Se pone los auriculares en sus o¨ªdos y reproduce "La Cabalgata de las Valquirias" con el volumen bajo, cierra los ojos y se queda dormido en el asiento trasero. * * * -Matias ... Matias, despierta. Tras escuchar una misteriosa voz, Mat¨ªas despierta y se sorprende al ver que ya no est¨¢s en la camioneta, ni tampoco en casa. En lugar de eso, esta en una habitaci¨®n de color blanco puro, sin puertas ni ventanas. Mira debajo y ve que est¨¢ sentado en el sill¨®n blanco con la forma del asiento trasero de la camioneta. -Al aleta ha despertado. Una voz misteriosa suena sin nadie a la vista. Mat¨ªas se para golpe, mira por todos lados, pero no puede ver de donde viene esa voz misteriosa. -?Quien anda ah¨ª! -?Estoy aqu¨ª! ?No tienes por que gritar! -No veo a nadie. Mat¨ªas sigue dando vueltas a su alrededor, pero no ve a nadie. -Si lo que necesitas es la imagen de una persona que puedas ver, esta bien. -?Ah! Matias da un peque?o grito por el susto de recibido debido a la repentina aparicion de una persona desconocida sentada en una silla frente a el. Era un hombre que parecia tener unos treinta a?os y vest¨ªa con un traje blanco. Tenia el cabello ligeramente largo y una corona de espinas en su cabeza. -?Je ... Jesucristo? Matias pregunta t¨ªmidamente al no poder entender lo que pasaba. Toda su vida tuvo una educaci¨®n laica lo que le hizo dudar de la existencia de Dios. ?Entonces? ?Todo lo que cre¨ªa hasta ahora era mentira y Dios realmente existe?Unauthorized use of content: if you find this story on Amazon, report the violation. -No exactamente. Soy un ser que logro evolucion¨® lo suficiente como para poder perder mi cuerpo f¨ªsico y vivir eternamente como pura energ¨ªa en un plano de existencia m¨¢s elevado de pleno conocimiento y poder. Adopte esta apariencia ya que las mentes de su especie no serian podr¨ªan entender mi verdadera forma al igual que mi nombre. As¨ª que para no complicarlo demasiado ll¨¢mame Dios. Al escuchar eso, Mat¨ªas cierra los ojos y respira profundamente. Diez segundos despu¨¦s logra calmarse y pensar racionalmente. Matias intentando procesar lo que Dios dijo se respondi¨® si serian como los Antiguos de la serie de ciencia ficci¨®n ¡°Stargate¡±. Una raza ficticia similar a la humana que luego de millones de a?os de evoluci¨®n desarrolladan su mente de tal manera que requiere adoptar una manera de existencia basada puramente de energ¨ªa. En la cual eleva al individuo a un "plano" superior de existencia, por sobre las leyes f¨ªsicas del Universo. Tambi¨¦n criticamos la raza divina Q Continium de la serie de ciencia ficci¨®n ¡°Star Trek¡±. Seres que parecen ser divinos, omnipotentes, inmortales y omniscientes cuyos poderes son ilimitados. Mientras Mat¨ªas piensa en eso, Dios le responde. -Algo parecido. -??Podes leer mi mente?! Matias apoya sus manos sobre su cabeza por reflejo como si intenta proteger sus pensamientos. -Lo siento, ha pasado tanto tiempo desde la ¨²ltima vez que hable con los de tu especie, que olvide que no est¨¢n acostumbrados a la telepat¨ªa. -E-Esta bien. Primero que nada ?D¨®nde estoy? ?Y donde esta mi familia? -Estas en un plano existencial separado de tu antiguo universo, como una especie de espacio entre universos, y tu familia tambi¨¦n, pero ellos est¨¢n en otra habitaci¨®n, pero no te preocupes ellos est¨¢n bien. Despu¨¦s de escuchar de que est¨¢n bien, Mat¨ªas se tranquiliza y al momento siguiente se pone serio y habla. -Quiero verlos. -Lo har¨¦ en breve, pero primero, quiero que escuches mi solicitud. Al escachar lo que le dijo Dios, Mat¨ªas se puso a pensar por un segundo y le pregunta. -Antes que nada. Quiero saber porque estoy aqu¨ª. -Porque moriste. -??What?! Matias queda en estado de shock tras escuchar la noticia y segundos despu¨¦s vuelve en si. -?C-Como que mor¨ª? -As¨ª es. Moriste en un accidente de auto junto con tu familia y la trayectoria aqu¨ª para hacer un trato. -?Un trato? ... Pero primero ?Que va a pasar conmigo? -Seras resucitado. -?En serio? Matias se llena de alegr¨ªa por dentro al escuchar eso. -Pero no puedo resucitarte en la Tierra. Va contra las reglas de los ascensos. Esa noticia le hizo sentir como un balde de agua fr¨ªa al escuchar que no volver¨¢ a casa nunca m¨¢s. -?Como que contra las reglas? -No puedo intervenir en los mundos supervisados ??por otros ascensos. Te saque de la Tierra porque tu tiempo de vida en ese mundo hab¨ªa terminado. Por lo que si te resucitaba en la Tierra a pesar de ser declarado muerto, se armar¨ªa un gran escandalo. Y el ascendido que supervisa la Tierra no podr¨ªa m¨¢s alternativa que volver a matarte, y en ese caso no podr¨ªa ayudarte de nuevo. Lo siento ... pero puedes considerar esto como una segunda oportunidad y empezar de nuevo con una nueva vida. -?Como es el mundo al que me resucitaras? -Gran parte de ese mundo tiene una sociedad preindustrial. Muy similar a la Edad Media y Moderna de tu mundo, pero con magia. -?Existe la magia? Matias lo dice con expresi¨®n de asombro al enterarse de que existe la magia en ese mundo. -Si, y t¨² tambi¨¦n puedes usar magia por medio de las habilidades que tu elijas. -?En serio? -Si, ?Qu¨¦ habilidades quieres? -Bueno ... Mientras pensaba, grababa lo mucho que le gustaba las armas, como se entreten¨ªa viendo pel¨ªculas de guerra, divirti¨¦ndose jugando "Call of duty" y otras cosas m¨¢s. -... quiero, primero, tener la capacidad de invocar armas y soldados que pueden usarlas; segundo, la capacidad para controlar a los soldados; y tercero, la capacidad para invocar municiones, recursos, personal e instalaciones para el funcionamiento y mantenimiento de las armas y soldados antes controlados. -Muy bien. -?What? ?As¨ª nada mas? Matias levanto la ceja y puso una cara de duda, ya que Dios no hizo ninguna negaci¨®n. -Se que lo usaras a buen juicio. Bueno, con esto termina esta reuni¨®n, adi¨®s. Momentos despu¨¦s de un fuerte brillo comienza a salir de Dios. -?Espera! ??Cual era el trato que mencionaste antes?! -Lo sabr¨¢s en su debido momento. El brillo se convierte en una luz tan intensa que Mat¨ªas cierra los ojos para no quedarse ciego. Capitulo 2 Mat¨ªas despierta y ve un cielo azul y despejado con un sol brillante y dos lunas, que est¨¢ acostado en un suelo verde a la sombra de un ¨¢rbol. Se levanta y ve un hermoso paisaje de praderas y colinas al fondo. -Guau, de verdad esto en otro mundo. De repente escucha una melod¨ªa familiar saliendo de su bolsillo, es su celular. Levanta la ceja pensando qui¨¦n podr¨ªa llamarlo desde otro mundo. Lo saca de su bolsillo y ve en la pantalla que se trata de Dios. Atiende la llamada y pone el celular en su o¨ªdo. -?Hola? -Veo que funciono. -??De verdad sos vos ?! Matias se emociona al escuchar la voz de Dios, ya que no emociona a su familia cerca. -No puedo intervenir directamente, as¨ª que ser¨¦ breve. Descargado en tu celular el mapa de este mundo y una aplicaci¨®n que muestra el estado de tus habilidades. Adi¨®s. -?Espera! Quiero saber ... Antes de que Matias termine la frase, Dios cuelga el tel¨¦fono. Mat¨ªas queda parado con el celular en su o¨ªdo con la expresi¨®n "?ahora que hago"? - ?Cierto! ?Tengo que encontrar a mi familia! Matias busco en su celular y encontr¨® un icono que no hab¨ªa visto antes. Tenia la forma de un fusil de asalto como icono y abajo mencionados "Habilidades". Toca el icono y aparece un panel de men¨².
  • Invocar armas
  • Estado
  • Invocaciones disponibles
  • Privilegios
  • Mapa
  • Ayuda
Matias comenz¨® a manipular la pantalla del men¨² inmediatamente, como experimento, el intento invocar una divisi¨®n. Matias nota algo extra?o al ver que la divisi¨®n no fue invocada, incluso despu¨¦s de esperar por un tiempo. Mientras estaba confundido, abr¨ª la ventana de "Invocar armas".
Invocar armas
Solamente se puede invocar un n¨²mero limitado de unidades.
Matias piensa "No puede ser" mientras ve la pantalla. Matias, que tenia un pensamiento desagradable, opera la pantalla hasta que encuentra algo. Se comienza a descomponer en un sudo fr¨ªo. La raz¨®n por la que Mat¨ªas se descompuso se debi¨® a unas frases que aparecieron.
La limitaci¨®n que ha sido aplicada impedir¨¢ la invocaci¨®n ilimitada de unidades. Esta limitaci¨®n puede ser eliminada si subes de nivel, ya que esta capacidad incorpora un sistema de niveles similares a los juegos RPG.
- Matias pensaba "Uhhh ... ahora recuerdo porque Dios no dijo nada cuando eleg¨ª ese tipo de habilidad", mientras que se arrepent¨ªa de no haber insistido en preguntarle a Dios sobre la funcionalidad de habilidades. A pesar de que previamente se calmado, ahora es dif¨ªcil mantener la calma ante este tipo de situaci¨®n. En cualquier caso. Matias consider¨® ser mas cauteloso en el futuro. Matias pens¨® pensar positivamente sobre esto. -As¨ª que tengo un n¨²mero limitado de tropas. Mientras Mat¨ªas mira su celular piensa ¡°?Cual es mi nivel actual? ?Mejor revisar el men¨² de estado?
Estado
  • Nombre: Matias Mart¨ªnez
  • Edad: 20
  • Nivel: 1
  • Equipamiento: Ropa informal de verano, chancletas, reloj de pulsera.
-Esta es una pantalla de estado muy simple .. me pregunto si puedo revisar cualquier cosa. Matias consider¨® revis¨® los dem¨¢s elementos a excepci¨®n de "Estado" e "Invocar armas" que ya hab¨ªa revisado previamente.
Invocaciones disponibles
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa - 250 (1 compa?¨ªa)
  • Artiller¨ªa - 30
  • Veh¨ªculos - 30
  • Aviones - 30
  • Buques - 30
Cuando una de las armas es invocada, el n¨²mero de personas necesarias para su manejo tambi¨¦n ser¨¢n invocados.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no incluye la invocaci¨®n de soldados e invocaciones separadas. La cantidad de personal de log¨ªstica que pueden ser invocadas es la cantidad que es necesaria para mantener una compa?¨ªa, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, agentes y sus tripulantes y dotaciones.
No hay limitaciones en la invocaci¨®n de armas peque?as y las armas pesadas que pueden ser operadas con 2 o 3 soldados.
Privilegios
  • Fortalecimiento mental
  • Fortalecimiento corporal temporal
  • Lenguaje universal
Mapa
Localizaci¨®n actual: Isla deshabitada al oeste del continente Mu.
Ayuda
Estructura de infanter¨ªa: cuando se invoca a un soldado; la edad, sexo, apariencia y etnia pueden ser seleccionados, si no se especifica ninguna de ellas, ser¨¢n generados aleatoriamente. Cuando un soldado muere, este no podr¨¢ ser reinvocado.
Notas de la ayuda
  • En las invocaciones se puede hacer con el uso del micr¨®fono del dispositivo de invocaci¨®n, no se necesita manipular el men¨².
  • El dispositivo de convocatoria solo puede ser utilizado por Matias Mart¨ªnez o cualquier pariente bajo su permiso.
  • Es posible eliminar a los soldados y armas invocadas.
  • Mientras se encuentra en medio de una batalla, no se puede invocar soldados ni armas.
-Veamos ... carabina M4, pistola Beretta M9, ??y de armamento auxiliar: granadas M67 y cuchillo de combate Ka-Bar. ?Por qu¨¦ deber¨ªamos cambiar mi ropa para que coincidan? ?Un uniforme de combate? Entonces ... un uniforme de combate, esto viene con el equipamiento adecuado, casco, chaleco antibalas y botas militares. Lo siguiente que hizo Matias fue revisado su estado con el nuevo equipamiento puesto.
Estado
  • Nombre: Matias Mart¨ªnez
  • Edad: 20
  • Nivel: 1
Equipamiento
  • Casco de combate
  • Guantes
  • Uniforme de combate
  • Antibalas Chaleco
  • Botas militares
Arma principal
  • Carabina M4
  • Balas de 5,56x45 mm (6 cargadores de 30 cartuchos)
Arma secundaria
  • Pistola semiautom¨¢tica Beretta M9
  • Balas de 9x19 mm Parabellum (2 cargadores de 15 cartuchos)
Equipamiento auxiliar
  • Granada M67 x 2
  • Cuchillo de combate Ka-Bar
-Un arma real si que pesa ... Matias estaba impresionado por el peso de la carabina M4, una sonrisa se mostr¨® en su rostro. -Bueno, ahora ?deber¨ªa invocar una unidad y hacer que explorar la zona? Una vez que Mat¨ªas seleccion¨® la invocaci¨®n de una tropa, una luz brillante nublo su vista, al momento siguiente, un grupo de soldados vistiendo con uniformes de combate estaban alineados al frente del. Ninguno de ellos lucia desorientado. -?Oh! Mat¨ªas se sinti¨® tenso cuando se dio cuenta de que los soldados estaban alineados, uno tomo un paso al frente, saludo y comenz¨® a hablar. -Somos la 1 ¡ã compa?¨ªa, se?or. Matias escucho sus palabras, entonces regreso el saludo. -Entiendo. Por cierto, ?Quien eres? Matias interroga a un soldado cercano a el que dio paso al frente. Con una firme y solida postura, el soldado saludo antes de decir. -?Si! Soy la capitana Cecilia Sinclair, l¨ªder de esta compa?¨ªa. Estar¨¦ al servicio de ayuda al comandante, un placer conocerlo, se?or. La mente de Matias deambulaba mientras miraba a la compa?¨ªa, despu¨¦s de escuchar la presentaci¨®n de la chica soldado. -Ya veo, cuento contigo capitana Sinclair. Sin haberlo notado, Mat¨ªas estaba comenzando a tener un tono de voz de mando. -Si, cuente conmigo, le servir¨¦ al comandante completamente con mi cuerpo y alma. Matias se queda medio confundido por lo que le dijo la capitana. Cuando Mat¨ªas tuvo una primera vista de su compa?¨ªa, noto varias caras j¨®venes. -Y-ya veo ... por cierto capitana ?Cual es el promedio de edad en esta compa?¨ªa? -Hay entre 18 y 20 a?os, incluido. Mat¨ªas no entend¨ªa bien el resultado de la invocaci¨®n y no hab¨ªa especificado las edades de los soldados. -Esto se podr¨ªa verso como un mont¨®n de ni?os, pero sus niveles de habilidades no se quedar¨¢n atr¨¢s en comparaci¨®n con soldados veteranos. As¨ª que no debe preocuparse por que ellos lo retrase. -Uhh ... ?Vaya! Matias, quien no puede esperar m¨¢s la mirada de la capitana dio las primeras ¨®rdenes a la compa?¨ªa. * * * -Bien, primero que todo, busquemos a mi familia, y de paso exploren la zona, tomaremos este lugar como posici¨®n defensiva para la colocaci¨®n de nuestro cuartel general. -A la orden. Tras la afirmaci¨®n de sus soldados, Mat¨ªas comenz¨® a invocar las instalaciones necesarias usando su pantalla del men¨², bajo la estrecha supervisi¨®n de Cecilia. Estructuras de concreto fueron construidas, junto con el equipamiento necesario para las comunicaciones. Gruesas paredes de concreto y alambres de p¨²as hechas de acero fueron colocadas cerrando la zona. Tambi¨¦n se construyeron trincheras, b¨²nkeres y torres de vigilancia. Se reserva un espacio adecuado para la artiller¨ªa, creando una robusta posici¨®n defensiva. La base de la forma de una estrella, muy similar a las fortificaciones europeas del siglo XVIII. -Esto luce bien, ahora que nuestras defensas est¨¢n desplegadas, trabajemos en nuestra ofensiva. Para el armamento terrestre invoco ametralladoras pesadas Browning M2 y lanzagranadas autom¨¢ticos Mk19. Para el armamento vehicular, 10 unidades lanzacohetes M270 MLRS y 5 unidades M142 HIMARS, para los obuses se invocaron los M777 de 155 mm y morteros Soltam K6 de 120 mm. Adem¨¢s, varias armas de peque?a y mediana escala fueron invocadas. -Bien, con eso es suficiente, deber¨ªa de empezar a mandar a hacer las exploraciones. -???Re¨²nanse todos los miembros de la 1 ¡ã compa?¨ªa !! Mat¨ªas hizo el llamado a la 1 ¡ã compa?¨ªa, al igual que una parte del director de log¨ªstica. Ruidosos pasos se empezaron a escuchar, y en un instante la 1 ¡ã compa?¨ªa estaba en formaci¨®n. Cuando Mat¨ªas comprob¨® que todos los miembros estaban presentes, comenzaron a hablar. -Empezare a explicar la pr¨®xima misi¨®n de b¨²squeda y reconocimiento. Nos encontramos estacionados en una isla al oeste del continente Mu y al parecer esta deshabitada. Como esta relativamente lejos del continente, es el lugar perfecto para una base, si ninguno tiene alguna objeci¨®n, mantenemos nuestro puesto aqu¨ª. Nuestro objetivo es encontrar a mi familia y determinar si no hay bestias salvajes que supongan un peligro para la base. Ahora, cada pelot¨®n estar¨¢ formado por 10 soldados, acompa?ado cada uno por una secci¨®n de morteros, siendo as¨ª, 8 pelotones, cada pelot¨®n explorara 10 km siguiendo las posiciones de norte, sur, este, oeste, noreste, noroeste, sureste y sureste. -Tambi¨¦n se enviaran helic¨®pteros para reconocimiento profundo. Matias tambi¨¦n hab¨ªa invocado 5 helic¨®pteros UH-60 Black Hawk y 5 AH-64 Apache para explorar la parte noreste, oeste, noroeste y suroeste, ya que la base est¨¢ ubicada no muy lejos del litoral oeste de la isla. -?Si! -Los soldados que quedan aqu¨ª para proteger la base en caso de cualquier ataque enemigo, adem¨¢s de ser mis escoltas personales. Independientemente de si est¨¢n o no explorando la zona se queda aqu¨ª, todos los de la 1 ¡ã compa?¨ªa recibir¨¢n las armas y el equipamiento necesario, los pelotones que saldr¨¢n y explorar¨¢n llevar¨¢n a cabo el soporte de log¨ªstica, as¨ª que por favor lleven algunos m¨¦dicos. -?A la orden! Los soldados de la compa?¨ªa quienes recibieron sus instrucciones, saludaron y respondieron al unisono. -Bien, ahora que ellos fueron invocados sin ning¨²n armamento adicional, deber¨ªan de invocar algunas armas para ellos. La carabina M4 es corta en poder de fuego ... ?As¨ª que tal vez ametralladoras M240, fusiles francotiradores M110, y de auxiliar lanzacohetes M72 LAW? ... Uff ... con esto ya puedo descansar. Despu¨¦s de equipar a los soldados Matias entro en centro de mando junto con Cecilia. Y luego se sent¨® en una silla para descansar. -?Le ocurre algo, comandante? Como Matias relajo sus hombros Cecilia se acerco y le hablo. Matias no se hab¨ªa dado cuenta ante que Cecilia siempre lo llama comandante, lo cual le resultaba extra?o para el que nunca le ped¨ªa que le cambiara esa forma de llamarlo.Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. -Bueno, no hace falta que me llames comandante cuando no haya nadie presente. -Si, tambi¨¦n puedes llamarme Ceci y me dejes llamarte Mati. -Pero solo mi familia me llama Mati. Entonces Cecilia se acerca a Mat¨ªas, apoya sus manos sobre los posabrazos de la silla para evitar que Mat¨ªas se levante y le hace una mirada intimidadora. -Entonces, desde ahora seremos como una familia, ?verdad? -E-entiendo, entonces te dejare que me llames Mati desde ahora. Despu¨¦s de que Cecilia se alejara un poco de el, Mat¨ªas suspira fuertemente, habiendo sido dominado por la atm¨®sfera de Cecilia, tuvieron que rendirse. Al momento siguiente se escuha tocar la puerta. -Adelante. Ante las ¨®rdenes de Cecilia la puerta se abre y Mat¨ªas ve entrar a dos mujeres soldados. -?Quienes son ellas? Mat¨ªas se?ala a las dos soldados que acababan de entrar. -Ah, ellas son mis ayudantes, las sargentos Chlo¨¦ Briand Tiana Smirnov. -?Ayudantes? -As¨ª es, ya que ser¨¦ su asistente tendr¨¦ mucho trabajo y requerir¨¦ que acompa?arme todo el tiempo con usted ?verdad? Cecilia vuelve a hacer esa mirada penetrante como un tigre antes de lanzarse a su presa. -E-esta bien. -Muy bien. Cecilia retrocede y se pone a charlas con Chlo¨¦ y Tiana. Matias piensa "?Qu¨¦ es lo que le pasa? ... cierto, ?Ser¨¦ capaz de poder ver el estado de Cecilia y las dem¨¢s?" mientras intenta revisarlo usando la pantalla del men¨².
Estado
  • Nombre: Cecilia Sinclair
  • Edad: 24
  • Nivel: 1
Personalidad
  • Fanatismo
  • Loca de amor
  • Entregada
  • Dependiente
-Mierda, ?qu¨¦ esto? Y luego revisa los estados de Chlo¨¦ y Tiana.
Estado
  • Nombre: Chlo¨¦ Briand
  • Edad: 22
  • Nivel: 1
Personalidad
  • Fanatismo
  • Loca de amor
  • Sadismo
Estado
  • Nombre: Tiana Smirnov
  • Edad: 20
  • Nivel: 1
Personalidad
  • Fanatismo
  • Loca de amor
  • Ninfoman¨ªa
-?Ellas tambi¨¦n? ... esto es malo ... mis compa?eras de campo tienen unas personalidades raras ... Matias quita sus ojos de la pantalla del men¨² y mira a Cecilia, mientras comienza sudar fr¨ªo. A la vez, ella se quita su casco, haci¨¦ndose su largo cabello rojo caiga hasta su cintura, lo mismo hacen sus ayudantes, Camille tiene un cabello negro que le llega hasta los hombros y Tiana que lo tiene rubio con un largo intermedio. Sin embargo a pesar de su belleza, sus personalidades no son muy buenas. Cecilia, quien no parece entender por qu¨¦ Mat¨ªas estaba haciendo esas extra?as expresiones, le devolvi¨® una brillante sonrisa mientras inclinaba su cabeza de una manera linda. Mat¨ªas se sorprendi¨® instintivamente al ver la cara sonriente de Ceilia. -Es muy bonita ... ?No! ?No debo distraerme! Al instante en que se dio cuenta en que se estaba distrayendo por la hermosa mirada de Cecilia, fortaleci¨® su coraz¨®n y ayud¨® a mantenerla fuera de su mente. Despu¨¦s, repentinamente comenz¨® a recibir un informe desde uno de los pelotones de reconocimiento. -Central, aqu¨ª el 1 ¡ã pelot¨®n , hemos llegado al mar, no hay ning¨²n ser vivo a los alrededores. Estaremos retornando, ahora que nuestra misi¨®n se ha completado. - Central aqu¨ª, entendido. Al poco tiempo, varios pelotones reportan algo similar al mar. Mientras esperaba el informe de los dem¨¢s pelotones, una transmisi¨®n a trav¨¦s del d¨¦cimo pelot¨®n. -Central, este es el 2 ¡ã pelot¨®n, por favor respondan. -Aqu¨ª central, ?Qu¨¦ pasa? -Hemos encontrado a la familia del comandante. -?En serio? Matias se levanta de su silla y sonr¨ªe de alegr¨ªa. - 2 ¡ã pelot¨®n, ?Esta seguro? -Afirmativo, pero son cautivos de unas extra?as criaturas. Mat¨ªas se sorprende de preocupaci¨®n al enterarse del estado de su familia. - 2 ¡ã pelot¨®n, describa a las criaturas. -Son robustos, orejas puntiagudas, dientes prominentes y llevan equipo rudimentario, se parecen al "eslab¨®n perdido" pero con ropa medieval. - 2 ¡ã pelot¨®n, ?esta seguro? Mientras escucha la conversaci¨®n entre el oficial de comunicaciones y el d¨¦cimo pelot¨®n, Matias piensa sobre esas criaturas sin entender lo que son. En ese momento suena su celular, lo saca y ve que es un mensaje de texto de Dios. -Hola, te he descargado una peque?a enciclopedia, espero que te sirva, Dios. -Que oportuno. Mira en su celular un icono de un libro abierto con el titulo de ¡°Enciclopedia¡±. Mira y ve un catalogo de las distintas razas y bestias de este mundo. Mientras busca en la lista, ve una fotograf¨ªa que coincide con la descripci¨®n del d¨¦cimo pelot¨®n: orcos. En apariencia, los orcos son mitad hombres y mitad bestias. Son mas altos, mas robustos y mas fuertes que los humanos. Son belicosos, salvajes y crueles por naturaleza. Su sangre es mas oscura y espesa que la de los humanos normales y tienen poco cuidado por la higiene o apariencia personal. Aunque los orcos son violentos incluso entre ellos mismos, est¨¢n orientados a trabajar en grupo; un orco nunca viaja muy lejos o vive solo en grupos menores a media docena. -Diles a los pelotones 1 y 3 que se re¨²nan con el 2¡ã pelot¨®n, y que inician el procedimiento de rescate, a excepci¨®n de mi familia considere a los dem¨¢s hostiles. Tambi¨¦n ordene a los dem¨¢s pelotones de reconocimiento que regresen a la base. -Entendido. * * * El l¨ªder del 2¡ã pelot¨®n de reconocimiento, el sargento Erwin Rommel acababa de terminar la transmisi¨®n con Matias. Luego le emiti¨® ordenes a su pelot¨®n. -Justo ahora, hemos recibido ordenes de nuestro comandante. Se nos fue dicho que eliminemos a esos orcos y rescatemos a los rehenes. Adem¨¢s, hay dos pelotones completamente armados que vienen a darnos soporte, la estrategia una vez que nos encontremos con ellos y tomemos nuestras posiciones. Cuando el sargento Rommel paso las ordenes a sus subordinados, uno de los soldados levanto la mano. -?Que tipo de estrategia haremos, sargento? -Lo explicare en este momento, sin embargo, esta es una orden directa de nuestro comandante. Puede que superemos num¨¦ricamente a nuestro enemigo pero tienen mayor resistencia y tienen rehenes, as¨ª que presten mucha atenci¨®n a este plan. Despu¨¦s de examinar a sus subordinados, el sargento Rommel empez¨® a hablar. -Primero que todo, haremos un ataque preventivo a larga distancia con los francotiradores a los enemigos que est¨¢n cerca de los rehenes para evitar que sean ejecutados en caso de no llegar a tiempo. Una vez eliminados, los francotiradores dar¨¢n fuego de cobertura. Durante este tiempo, recortaremos distancias con los enemigos. A continuaci¨®n, todo el poder de fuego de los pelotones se concentrara sobre los enemigos restantes. Cuando est¨¦n a una distancia segura de los rehenes, los aniquilaremos con nuestros morteros. Todos sus subordinados asintieron sus cabezas como que entendieron. -?Alguien tiene alguna pregunta? Si no es as¨ª, continuare. Transmitir¨¦, esta estrategia a los dem¨¢s pelotones. Para que sea mas conveniente designare al 2¡ã pelot¨®n como Alpha, al 1¡ã y al 3¡ã pelot¨®n como Beta y Gamma respectivamente. En cuanto termino de decir eso, el sargento Rommel contacto por radio con Beta y Gamma. -?Y los objetivos? -Se encuentran ah¨ª. -Son esas bestias. -Este es Alpha hemos tomado nuestra posici¨®n de ataque. Con ese reporte, el sargento Rommel movi¨® sus tropas a sus posiciones. -Bien, la estrategia ha comenzado, los francotiradores abrir¨¢n fuego al mismo tiempo, una vez dispersados, nos moveremos a la siguiente etapa del plan. Un subordinado del sargento Rommel estaba transmitiendo ordenes a Alpha desde la cima de una duna. Observando con su mira telesc¨®pica, ve a los rehenes atados y amordazados en un barco parecido a un drakkar con algunos orcos en el. -Aqu¨ª francotirador de Beta tengo al objetivo en la mira, permiso para disparar. -Afirmativo, abran fuego. Mirando cuidadosamente a trav¨¦s de la mira telesc¨®pica, el francotirador con una mueca responde ¡°entendido¡± mientras se llena de esp¨ªritu de lucha. Despu¨¦s de unos momentos, con las ordenes del sargento Rommel, la batalla comenz¨®, los rifles M110 abrieron fuego. -Objetivos abatidos, los rehenes est¨¢n a una distancia segura. Primera etapa cumplida. Los francotiradores informan eso. Los soldados que est¨¢n detr¨¢s de las dunas escuchan eso salieron y comenzaron a abrir fuego. -??Vamos!! -??A la carga!! -?Oooohhhhh! Los francotiradores al igual que los soldados maldec¨ªan mientras establec¨ªan fuego con los enemigos. -?Bien! ?Sigan presionando, no dejen que se aproximen! Beta ya Gamma establecieron fuego a unos 200 metros de distancia de los objetivos. El sonido de los disparos provenientes de las M4 y M240 cubrieron el aire, una lluvia de balas caen sobre los orcos. A medida que iban cayendo, los orcos se dieron cuenta de que no pod¨ªan ganarles y comenzaron a retirarse. -?Se esta retirando! ?No dejen que se acerquen a los barcos! Las balas golpearon el suelo cerca de los barcos, uno tras otro, los orcos ca¨ªan. Lo que causo mas da?o fue la ametralladora Browning M2, en versi¨®n port¨¢til, que fue que trajo Alpha, adem¨¢s de la barrett M82 con balas calibre .50 que perforaron fuertemente las armaduras de los orcos. -?Lo conseguimos! Como se?al de victoria, el sargento Rommel miro hacia su pelot¨®n levantando su pu?o y elevando una gran sonrisa. Despu¨¦s de confirmar de que todos los orcos est¨¢n muertos, el sargento Rommel relajo sus hombros. -Muy bien, hora de liberar a los rehenes. Rommel y sus hombres comienzan a desatar a los rehenes. Los rehenes estaban temblando de miedo, por lo que el sargento Rommel intento calmarlos. -Tranquilos. Nos env¨ªa su hijo, el comandante Mart¨ªnez. Vinimos a rescatarlos. -?Gracias a Dios! Muchas gracias... ??Como que mi hijo es comandante?! Al escuchar la pregunta de Maria, la madre de Matias, los dem¨¢s miraron con cara de asombro al sargento Rommel. * * * En la base se espera el reporte de que si se cumpli¨® la misi¨®n de rescate o no. -Los objetivos han sido eliminados y los rehenes est¨¢n a salvo. La cantidad de heridos y muertos es cero. Esperamos instrucciones. -Entendido, buen trabajo, esperen que el comandante estar¨¢ ah¨ª en breve. Con esto, los objetivos que causaron preocupaci¨®n fueron cumplidos. En la base, Matias estaba pensando... ''?Deber¨ªa haber ido desde el principio?''. Escuchando los resultados, Matias dio ordenes a los subordinados que estaban cerca del el. * * * La primera cosa que Matias decidi¨® hacer mientras esperaba los preparativos para el viaje, fue revisar sus habilidades a ver si subi¨® de nivel despu¨¦s de derrotar a los orcos.
Su nivel ha aumentado a 5. Las limitaciones en tus habilidades han sido reducidas.
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa ¨C 500 (2 compa?¨ªas)
  • Artiller¨ªa ¨C 75
  • Veh¨ªculos ¨C 175
  • Aviones - 100
  • Buques - 40
Cuando una de las armas es invocada, el n¨²mero de personas necesarias para su manejo tambi¨¦n ser¨¢n invocados.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no se incluye en la invocaci¨®n de soldados e invocaciones separadas. La cantidad de personal de log¨ªstica que pueden ser invocadas es la cantidad necesaria para mantener 2 compa?¨ªas, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, agentes y sus tripulantes y dotaciones.
No hay limitaciones en la invocaci¨®n de armas peque?as y las armas pesadas que pueden ser operadas con 2 o 3 soldados.
-Bueno, entonces, yo ir¨¦ ahora a ver a mi familia. -?Eh ...? Mati ... ?Yo? -Ah, Ceci, por favor toma el mando mientras estoy ausente, si estoy en problemas, pedir¨¦ por tu ayuda. -Mati... por favor ll¨¦vame, ?Yo soy tu asistente! ?Acaso ya te soy innecesaria?- Sus ojos se volv¨ªan llorosos mientras ella comenzaba a soltar un aura inquietante. -No, eso no es lo que quiero decir, la ¨²nica raz¨®n por la que puedo ir libremente es porque creo en ti lo suficiente como para dejarte a cargo de todo. -Entonces... Mati... ?No me estas abandonando? Cecilia le sonr¨ªo a Matias con una mirada de alivio. -Entonces, estar¨¦ afuera. -Bien, ?Por favor cuente con migo! -Bien, 11¡ã pelot¨®n saldr¨¢. -Entendido. Despu¨¦s de llamar al pelot¨®n, partieron hacia la costa. * * * Despu¨¦s de caminar por mas de una hora, logran visualizar el mar. -?He? ?Hay alguien d¨¢ndonos la bienvenida? -Lo hemos estando esperando comandante, su familia esta por all¨ª. Los soldados del 2¡ã pelot¨®n que encontraron en el camino lo guiaron a trav¨¦s de las dunas. Luego de caminar unos 100 metros logran ver a su familia sentados en un drakkar. Su madre, su padre, su hermana y sus hermanos parecen estar bien. Excepto su padre que parece tener la cara un poco magullada. Matias pens¨® ''?Quedo as¨ª por resistirse contra los orcos?'' A medida que se acercaba, noto que no lo reconoc¨ªan, pens¨® que era por el uniforme de combate que vest¨ªa. As¨ª que les dijo un buen hola a todos. -?Hola! Todos voltearon y vieron a Matias hay parado con la mano levantada. -?Mati!... Mati, estas bien. Gracias a Dios. -Si mam¨¢, estoy bien. Pero por favor soltame que me estas asfixiando.- Matias dice eso, pero su madre no deja de abrazarlo. -Mati, ?Quienes son estas personas? ?Y porque estas vestido as¨ª? Diego, el padre de Matias, pregunta al ver como su hijo vestido con uniforme militar. Momentos despu¨¦s su madre lo suelta. -Si, ?Que esta pasando aqu¨ª? -Mam¨¢, pap¨¢, es una larga historia y prometo explicarles todo luego. ?Sargento! -Sargento Rommel report¨¢ndose, se?or. -??Rommel?! ?Erwin Rommel? ?El Zorro del Desierto? Matias se emociona al ver que esta en presencia de uno de los mas famosos generales alemanes de la Segunda Guerra Mundial. -Si, se?or. Sargento Erwin Johannes Eugen Rommel. -Oh. Es un honor conocerlo. -Matias le da mano con emoci¨®n. -He estudiado mucho de usted pero... no sabia que hablara espa?ol y muy bien por cierto. -Oh, no. En realidad estoy hablando en alem¨¢n y usted a mi. -?En serio? Oh, cierto ¡°el lenguaje universal¡±, lo hab¨ªa olvidado. Matias record¨® la habilidad de ¡°lenguaje universal¡± que le permit¨ªa entender y hablar cualquier lenguaje oral como si fuera su propia lengua materna. -?Cual es el informe del resultado de la misi¨®n? -Como hemos mencionado por radio antes, todos los enemigos fueron eliminados y los rehenes rescatados, se?or. Matias mira los cinco drakkar que hay en la playa y no muy lejos de los cuerpos de los orcos cubiertos con mantas. Matias miro la oscura sangre que salia debajo de las sabanas y se pellizco la nariz para aguantar el insoportable hedor que salian de los cuerpos y luego la pregunta. -?Todos los enemigos fueron eliminados? -Si se?or. -?Cuantos eran? -Eran veintitr¨¦s se?or. -?Veintitr¨¦s ?! Matias miro r¨¢pidamente los drakkar y los cuerpos de los orcos, y vio que eran demasiados pocos para 5 naves tan grandes. -?Pongan a los hombres en alerta m¨¢xima! ?Es seguro que ...! -?Aaaah ...! Antes de que Matias terminara de dar las ordenes, un soldado que estaba de vig¨ªa en la cima de una duna recibe una flecha en el pecho, no logra herirlo por el chaleco antibalas que llevaba puesto, pero pierde el equilibrio y cae. -??Emboscada!! Momentos despu¨¦s de que cayera el soldado, un cuerno suena desde el bosque detr¨¢s de las dunas al sur. Matias venia desde e este, por eso no se dieron cuenta de la presencia de los orcos. -?Que los pelotones 1 y 2 contengan a los orcos! ?El resto que me ayude a mover los drakkar! ?Los usaremos como barricadas! Matias y sus hombres comienzan a mover los drakkar mientras que al mismo tiempo los orcos avanzaban hacia ellos. -?Mierda deben haber mas de cien! ?Sargento, dile a la base que llamen refuerzos! -?Entendido! Todos los orcos que se estaban acercando a la barricada estaban armados con espadas tanto rectas como curvas y garrotes, tambi¨¦n tra¨ªan armaduras de todo tipo como cota de malla, gambes¨®n, de escamas y de placas. -No podemos retirarnos sin arriesgar a los civiles. -Cierto, la ¨²nica manera de sobrevivir ahora es eliminando al enemigo. En total Matias tiene 50 soldados, 2 ametralladoras pesadas M2 cargadas, junto con 2 ametralladoras medias M249, 4 ametralladoras ligeras M240, 3 morteros M224 y 4 lanzacohetes M72 LAW. -??Demostr¨¦mosles nuestra fuerza!! ??Sobreviviremos!! -??Huaaa!! Matias miro a los orcos que se acercaban, levanto su M4 y apunto a uno de los orcos que se acercaba y jalo el gatillo. Y as¨ª comenz¨® la batalla. Los chasquidos comenzaron a volar y a chocar contra el suelo mientras rasgan el cielo. Tres orcos arrasados por el impacto de un mortero. Los orcos que no murieron instant¨¢neamente, est¨¢n dispersos por todo el sitio cubiertos de sangre y jadeando. Despu¨¦s de que el combate fue iniciado, el flujo de orcos comenz¨® a descender tras la cantidad significativa de tiempo que hab¨ªa pasado. Matias mantuvo la barricada, disparando desesperadamente a los orcos, estaba operando la ametralladora M2. Grotescas flores rojas florec¨ªan con cada orco que golpeaba. El poder de las balas de 12,7 mm de la M2 fueron tal que incluso no pod¨ªan reconocer si a lo que le disparaba fue una criatura viviente. Los orcos, al ver que no pod¨ªan seguir avanzando, intentaron retirarse al bosque para escapar. -?Est¨¢n retrocediendo! ?Avancen! Matias y sus hombres saltan la barricada e intentan perseguirlos. Pero los orcos son mas r¨¢pidos y logran llegar al bosque. -Mierda, no llegaremos a tiempo. Pero tan pronto entran al bosque, los pocos orcos que quedan mueren instant¨¢neamente bajo una lluvia de balas. El responsable no es nada menos que Cecilia y los refuerzos. Cuando Matias llega al lugar, ve a Cecilia cargando su M4 jadeando. Humo constante sale del ca?¨®n de su arma. Con esto la batalla termino. -Ha (jadeo)... ya no puedo seguir de pie... Viendo la aparici¨®n de Cecilia, Matias se sent¨® sobre el tronco un ¨¢rbol ca¨ªdo. Cecilia se le acerca mientras recorr¨ªa sus manos por todo el cuerpo de Matias, revisando si esta herido. -??Mati!! ??Estas bien?! ??Estas herido?! -Ah, estoy bien, no estoy herido. Que bueno que apareciste, Ceci. -Por supuesto, proteger es nuestra raz¨®n... mi raz¨®n de existir. Cecilia le ofreci¨® una mano para levantarse con una una gentil sonrisa. La playa que rodea la barricada ha sido completamente destrozada debido a los morteros. Los cad¨¢veres de los orcos est¨¢n dispersos alrededor de la barricada daban un aspecto terrible. El olor de la p¨®lvora y los orcos quemados es muy fuerte. -Mati, debemos dejar los cad¨¢veres para que sean tratados por el pelot¨®n que traje. Nosotros debemos regresar a la base por el momento, tenemos que tratar a los heridos. -...tienes raz¨®n. Matias toma la sugerencia de Cecilia y deja el proceso de los cad¨¢veres a los soldados. Entonces el regresa a la base. * * * Posteriormente, escucho el informe de da?os presentados por Cecilia. -Solamente tenemos 3 heridos, todos ellos por flechas. Es un milagro que no muri¨® nadie. -Cierto. Mientras Matias termina de escuchar el informe, escucha la voz de su madre llam¨¢ndolo. -?Mati! -?Mam¨¢? Su madre entra corriendo al centro de mando y pone sus manos en el cuerpo de Matias buscando alguna herida. -?Mati! ??Estas bien?! ??Estas herido?! -Estoy bien, mam¨¢. No tengo nada. Momentos despu¨¦s entran su padre y su hermana. -Mati, ?Quienes son estas personas? ?Y quien es ella? -Pregunta Diego. -Bueno, ella es... -Hola, soy la capitana Cecilia Sinclair, soy la asistente y novia de Matias, gusto en conocerlos. Cecilia lo dice mientras infla su pecho con orgullo. Todos miran a Matias con cara de asombro ya que el nunca tuvo novia. -?Novia? ?Cuando...? -?No se acuerda que ahora soy parte de la familia? -??Parte de la familia?! Todos gritan de asombro tras lo que dijo Cecilia. -?Sentate en esa silla! Quiero que me lo cuentes todo. -S-si mam¨¢. Matias se sent¨® en la silla que su madre le se?alo como un ni?o obediente y comenz¨® a explicar. La explicaci¨®n duro hasta el final de la tarde. * * * -Y eso es todo. Mar¨ªa, Diego y Stephany quedaron boquiabiertos por lo que escucharon. -?Y eso es todo? -As¨ª es mam¨¢, todo es creaci¨®n m¨ªa. Los soldados, la base, incluso el mate que estas tomando ahora mismo. Todo lo consegu¨ª gracias a mi poder de invocaci¨®n. -?Nosotros tambi¨¦n podemos hacer lo mismo? Quien pregunta es Stephany que se emociona al enterarse de que tambi¨¦n posee habilidades. -La habilidades son diferentes en cada persona, pero... ?Podemos dejar esto para ma?ana? (bostezo) estoy muy cansado. -Bueno, vamos a descansar. ?Pero esto todav¨ªa no termino! Ma?ana vas a responder a mas preguntas. -Si, mam¨¢. Todos se ponen de pie y se retiran, pero Matias es detenido por Cecilia. -?Estas bien? -Ah, estoy bien. Estoy cansado, as¨ª que me voy a tomar un ba?o y luego a dormir. -?Estas seguro de que no queres comer algo? -Ah, no tengo hambre. Despu¨¦s de decir eso, Matias salio de la sala. Cecilia noto que realmente estaba cansado, pero aun as¨ª le sonr¨ªo. Cecilia sabia muy bien que Matias no era realmente un soldado. Por lo que no esta acostumbrado a los combates. Tampoco sabia nada de el antes de ser invocada. Pero aun as¨ª siente una fuerte atracci¨®n hacia el. Pero que pasar¨ªa si experimentara muchas preocupaciones, sufrimientos y derrotas. Venir a este mundo y haber experimentado la posibilidad de morir en combate. Experiencias que sobrecargar¨ªan mentalmente a una persona normal. Cecilia quer¨ªa disminuir la carga en su mente, incluso un poco. En cualquier tipo de momento, ella estar¨¢ a su lado. Siempre que pueda, arriesgara su vida para protegerlo. * * * -Permiso. Cuando obtuvo una respuesta, Cecilia entro en la habitaci¨®n de Matias. -Ceci, ven. -Si. Cuando se acerco, vio a Matias sentado en el borde de la cama mir¨¢ndola. -?Hay algo mal? Cuando pregunto, Matias la miro y le respondi¨®. -Pens¨¦ que estaba bien. Pero no puedo evitar que mis dedos tiemblen. ?Por que? Matias mostr¨® su mano a Cecilia. Pero Cecilia sabia de eso de antemano. Mir¨¢ndolo de nuevo, las yemas de los dedos de Matias contin¨²an temblando d¨¦bilmente. Cecilia sinti¨® la sensaci¨®n de querer aferrarse a las manos de Matias. Pero ahora, sinti¨® que tenia que escuchar su historia. -Viniendo a este mundo, siento que ya no soy el mismo... Mientras Matias murmuraba, Cecilia tomo su mano. -Los orcos que mate... Ceci, ?puedes quedarte a mi lado? Matias estaba traumatizado. Por primera vez se dio cuenta que matar a alguien no es igual que matar al personaje de un videojuego de shooters. Cecilia toma las manos. -?Si! ?Por supuesto! Estar¨¦ contigo en todo momento. -Gracias. Capitulo 3 Matias se despierta en su cama. Y mira a la mujer que est¨¢ a su lado. Una belleza desnuda. Mira a Cecilia, sus ojos estaban cerrados. Arregla la sabana para cubrirla hasta su hombro. Venta sigilosamente de la cama para no despertarla. -Buenos d¨ªas. Mientras se vest¨ªa, escucho el saludo de Cecilia desde atr¨¢s. Cuando miro hacia atr¨¢s, Cecilia estaba vestida con una camisa sin nada abajo. -?Porque estas descontenta? Cuando Matas le pregunt¨® a Cecilia, que tiene una cara de disgusto y ojos entrecerrados. -Solo esperaba estar un poco m¨¢s con vos en la cama. No es descontento. - (suspiro) Ya me levante ... Aun siendo de d¨ªa, Mat¨ªas ya se hab¨ªa agarrado la cabeza mientras suspiraba. * * * Luego de salir de la residencia familiar, Mat¨ªas camina hacia el exterior para ir al centro de mando. Cuando abre la puerta, del otro lado se encuentra con el sargento Briand. -?Sargento, Chlo¨¦ Briand, report¨¢ndose, se?or! -Chlo¨¦ saludando a Matias en cuanto lo ve. -Ha, buenos d¨ªas Chlo¨¦ ... digo sargento Briand. -Matias le devuelve el saludo a Chlo¨¦ de manera profesional. -Se?or, perm¨ªtame problemas un chequeo m¨¦dico. -?Eh? Matias no entendi¨® cuando quiso decir "chequeo m¨¦dico". Al verla bien noto que ella estaba vestida con una bata de doctora. -Pasaste por mucho estr¨¦s debido a la batalla de ayer y tengo que asegurarme de que no sufra ning¨²n tipo de da?o a largo plazo. -Ok, pero un chequeo r¨¢pido. -Si. Matias solicit¨® aceptar la insistente solicitud de Chlo¨¦ para no hacerla preocupar demasiado. * * * Matias y Cheloa entran al hospital. El hospital era un establecimiento relativamente grande, para cubrir las necesidades de un ejercicio cuyos n¨²meros aumentan r¨¢pidamente a medida que Mat¨ªas sube de nivel. -Por favor, si¨¦ntese en la cama y qu¨ªtese la camisa. Una vez dentro del consultorio, Chlo¨¦ le pide que sienta en la cama. Era un consultorio t¨ªpico de cualquier hospital. Una cama, un escritorio y dos sillas. Siguiendo las ordenes de Chlo¨¦, Matias se quita la camisa. Despu¨¦s Chlo¨¦ le escuch¨® la respiraci¨®n de Mat¨ªas mientras apoya la campa?a del estetoscopio sobre su espalda. -Estoy seguro de que estoy bien. As¨ª que ... -No digas eso. Todos deben hacerse un chequeo requerido por si acaso. Seria horrible si te pasara algo como ayer. -Bueno, supongo ... Pero las palabras de Matias son interrumpidas cuando siente el cuerpo de Chlo¨¦ sobre su espalda. Matias un podr¨ªa sentir la respiraci¨®n de Chlo¨¦ sobre su descubierta espalda. -?Que estas haciendo? -Estoy escuchando tu respiraci¨®n con mis propios o¨ªdos. Solo para estar seguro. -Dijo Chlo¨¦ mientras inscrib¨ªa sus manos sobre el torso descubierto de Matias. -C-creo que hemos terminado por hoy. Volver¨¦ cuando me sienta mal. -?Eh? Todav¨ªa no te vallas. Solo un ratito mas, hasta que termine con los ex¨¢menes. De golpe Matias se pone de pie antes de que la cosa se saliera de control. -V-vamos a terminarlo. Tengo trabajo que hacer. Continuaremos mas tarde. Mat¨ªas le dijo m¨¢s tarde como manera de decirle que ira a verla cuando realmente se sienta mal. -Bien, te estar¨¦ esperando. Pero Chlo¨¦ malentiende esas palabras creyendo que m¨¢s tarde le har¨¢ un chequeo de tacto cuerpo a cuerpo. * * * Matias entra en el edificio principal. Este edificio act¨²a tanto como centro de mando y como edificio administrativo de la base. Mientras camina por los pasillos ve a varios soldados caminando de un lugar a otro, tendr¨¢ papeles y otros documentos. Finalmente llega a la entrada de su despacho. Junto a la puerta de entrada esta Tiana sentada en su escritorio. -Hola, comandante. -Tiana se pone inmediatamente de pie mientras saluda a Matias. Tiana vest¨ªa con un uniforme de servicio en lugar del uniforme de campo que llevaba ayer. Con ese uniforme, el cabello recogido y sus anteojos aparentemente una autentica secretaria. -Oh, hola, sargento. ?A qu¨¦ hora tendremos la reuni¨®n de los altos mandos? -En una hora, se?or. -Bien, estere esperando en mi oficina. Av¨ªsame si ocurre algo. Ah y una cosa mas, no hace falta ser tan formal cuando no hay gente presente. -Si. -Dice Tiana con una sonrisa mientras ve a Matias entrar al despacho. Dentro del despacho, Mat¨ªas contempla el entorno del despacho. -Incre¨ªble que todo esto es mio. -Matias murmura a si mismo. Al momento siguiente se escucha una puerta cerrarse. Al darse la vuelta ve que Tiana hab¨ªa cerrado la puerta con llave. -?Que estas haciendo, Tiana? Ignorando lo que le dijo Mat¨ªas, Tiana suelta su cabello mientras se quita los anteojos mostrando una apariencia completamente diferente. -?No cree que hace mucho calor? -Dice Tiana mientras se desabrochaba la camisa. Tiana se acerca a Matias, mientras que el retroced¨ªa. Pero es detenido por el escritorio dej¨¢ndolo sin escapatoria. -No puedo ... aguantar mas. -Entonces, Tiana se abalanza sobre Matias, haciendo que los dos est¨¢n acostados sobre el escritorio. -??Pero que te pasa ?! -Dice Matias enojado despu¨¦s de que logra separar sus labios de los de Tiana. Pero en respuesta Tiana solo da jadeos de excitaci¨®n. Estaba demasiado excitado como para responderle. Pero de repente se oye tocar la puerta. -?Mati, estas hay? La reuni¨®n va a comenzar. -Dice Cecilia desde el otro lado de la puerta. Tan pronto escucha la voz de Cecilia, Tiana se levanta r¨¢pidamente del escritorio y comienza a abrocharse la camisa. -Si no me apuro me va castigar. -Murmura Tiana con una expresi¨®n de nerviosismo y miedo. Matias aun permanec¨ªa recostado sobre el escritorio mirando al techo pensando lo que hab¨ªa pasado debido a la extra?a reacci¨®n de Tiana. * * * Matias y Cecilia hab¨ªan iniciado una reuni¨®n con los otros oficiales en el centro de mando. En la sala de reuniones del edificio del centro de mando estaban reunidos los por ahora Jefes de las diferentes ramas del ejercito de Matias: Erich von Manstein como Jefe del Ej¨¦rcito de Tierra, Isoroku Yamamoto como Jefe de la Marina; Hugh Dowding como Jefe de la Fuerza A¨¦rea; y Fritz Todt como Jefe de Infraestructura y Log¨ªstica. Incluyendo a Matias y Cecilia, seis personas estaban de pie alrededor de la mesa de la sala de reuniones. Chlo¨¦ y Tiana tambi¨¦n estaban. Pero como eran asistentes estaban sentados al fondo de la sala de reuniones. -Bien caballeros, empecemos. Todos se sientan en sus asientos. -Como ya todos saben, hemos sido transportados a otro mundo. Todos asienten sin decir nada. Como si no fuera de gran cosa. Lo cual le result¨® algo extra?o a Mat¨ªas, pero result¨® dejar esa duda de lado y continuo hablando. -Lo primero que debemos hacer es terminar de garantizar la seguridad exterior de la base. Lo siguiente es terminar de explorar el resto de la isla. Luego de decir eso, el hombre en el lado izquierdo levanto la mano. -Si, teniente Manstein. -?Ha sufrido mas ataques de estos ¡°orcos¡±? -Pregunta Manstein mientras lee el informe de lo ocurrido el d¨ªa anterior. -No. Seg¨²n nuestros exploradores no hemos encontrado ninguna otra forma de vida hostil.This tale has been unlawfully lifted from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. De acuerdo a los exploradores, no se ha encontrado fauna en la isla, aparte de los insectos. La isla es relativamente grande, de unos 150000 km 2 . Pero con flora considerable, como si la isla hubiera sido creada no hace mucho. -?Alguna otra pregunta? Luego levantando la mano el hombre junto a Manstein. -Si, capit¨¢n Yamamoto. -?Cuando iniciamos la construcci¨®n de la armada? -Me pondr¨¦ hoy mismo en marcha. En cuanto a la primera flota, esta lista ser¨¢ Jefe de Marina con el rango de almirante. -Entendido, Mart¨ªnez-sama. -?Alguien mas? Tras la pregunta de Mat¨ªas, otro hombre pero del lado derecho levantando la mano. -Si teniente Dowding. -?La fuerza a¨¦rea estar¨¢ compuesta por estas ¡°cazas de quinta generaci¨®n¡±? Dowding dijo cazas de quinta generaci¨®n entre comillas porque hab¨ªa fallecido en la Tierra antes de la invenci¨®n de las cazas furtivos como el F-22 estadounidense y el MIG-29K ruso, que entraron en servicio despu¨¦s de su muerte. -Si. No se preocupe por el adiestramiento. De eso me encargo yo. Mat¨ªas no tenia que preocuparse de conseguir pilotos experimentados, ya que podr¨ªa invocar personal con millas de horas de experiencia de vuelo. Luego de la explicaci¨®n de Mat¨ªas, el ultimo levantamiento de la mano. -Adelante, teniente Todt. -Si. ?Toda la construcci¨®n de la infraestructura y los suministros ser¨¢ realizada por usted? -As¨ª es, pero solo lo b¨¢sico. Luego, de la construcci¨®n de lo m¨ªnimo necesario para nuestras fuerzas armadas. Nuestras tropas iniciaran la construcci¨®n de granjas, minas y fabricas para el mantenimiento de nuestro ejercito. Una de las principales limitaciones de la habilidad de invocaci¨®n de Mat¨ªas es que solo puede invocar lo m¨ªnimo necesario para el mantenimiento de sus fuerzas armadas. Sin problemas que sus poderes se bloquean cuando el o su ejercito est¨¢n en una batalla. -?Alguna otra pregunta? Bien Lo siguiente es la preparaci¨®n de un aer¨®dromo y de una base naval. En cuanto a los suministros, todo ser¨¢ preparado por mi y bajo mi supervisi¨®n. Por cualquier otra duda pueden consultarlo con Cecilia o una de sus asistentes. Para confirmar si hab¨ªa aumentado o no su nivel, abri¨® su pantalla de men¨².
Su nivel ha aumentado a 15. Las limitaciones en tus habilidades han sido reducidas.
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa - 1000 (1 batall¨®n)
  • Artiller¨ªa - 200
  • Veh¨ªculos - 450
  • Aviones - 250
  • Buques - 40
Cuando una de las armas es invocada, el n¨²mero de personas necesarias para su manejo tambi¨¦n ser¨¢n invocados.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no se incluye en la invocaci¨®n de soldados e invocaciones separadas. La cantidad de personal de log¨ªstica que pueden ser invocadas es la cantidad necesaria para mantener 1 batall¨®n, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, agentes y sus tripulantes y dotaciones.
No hay limitaciones en la invocaci¨®n de armas peque?as y las armas pesadas que pueden ser operadas con 2 o 3 soldados.
El nivel de Mat¨ªas hab¨ªa aumentado considerablemente despu¨¦s de matar a varios orcos. Con menos restricciones estrictas sobre sus habilidades, que realmente era capaz de hacer una verdadera base militar. Luego, ver las opciones de construcci¨®n en su celular. Observa con cara seria a sus oficiales. -Creo que no necesito recordarles que esto es alto secreto y que no deben dec¨ªrselo a ninguna persona nativa de este mundo. -Dice Matias con una expresi¨®n seria. Todos asientan. * * * En cuanto comienza, utiliza sus habilidades en pleno desarrollo. La velocidad que reconstruyo la base no podr¨ªa ser llamado de otra forma que magia. Mat¨ªas comienza a caminar a lo largo de la isla y comienza a invocar las facultades necesarias. Incluyendo una base naval, un aeropuerto y un centro de comando. Adem¨¢s de eso, invoca puestos antia¨¦reos, puestos de artiller¨ªa y sitios de radares. Tambi¨¦n equipamientos militares como silos de misiles ICBM e IRBM. Adem¨¢s, el invoco varios otros edificios que no est¨¢n relacionados con la milicia, como algunos centros de entretenimiento. Tambi¨¦n, construyo bajo el suelo algunos almacenes y refugios antia¨¦reos. En la superficie construida instalaciones de producci¨®n de armas y municiones, el no podr¨ªa estar afectado siempre de su habilidad. Al final del d¨ªa, hab¨ªa invocado los puntos clave para la defensa de la isla. Una gran base terrestre cerca del centro de la isla como capital, junto a ella una base a¨¦rea. En el litoral este est¨¢ m¨¢s all¨¢ una base aeron¨¢utica conectada con la capital por una tranv¨ªa, incluso en construcci¨®n. Y algunos puestos de radar para la vigilancia del per¨ªmetro de la isla. - (suspiro) ... estoy cansado. -Matias suspira mientras se relaja en el sof¨¢ de la residencia tras haber terminado la invocaci¨®n del ampliomiento de la base. -Mati, tu madre ya preparo la cena. -Anuncia Diego mientras entra en la sala de estar. -Gracias ... ?Pap¨¢! ??Qu¨¦ paso en la cara ?! -Matias se sorprende cuando ve la cara de su padre sin ninguna lesi¨®n. Como si nunca hubiera sido golpeado por los orcos. -Oh, ?esto? Me lo hizo tu hermana. No se como, pero tan pronto me toco la cara para ver el estado de mis heridas, estas sanaron de manera casi instant¨¢nea. A Matias le pareci¨® impresionante. As¨ª que saco su celular y en el men¨² de habilidades uso "an¨¢lisis de habilidades"
Nombre: Diego Mart¨ªnez
Edad: 43 a?os
Nivel: 1
Habilidades:
  • Transmutaci¨®n de minerales
    • Le permite convertir un elemento a otro
  • Inmunidad a los elementos
    • Le otorga inmunidad a fen¨®menos provenientes de otros minerales como el calor extremo y la radiaci¨®n
La transmutaci¨®n era una habilidad que le permit¨ªa la conversi¨®n de un elemento qu¨ªmico a otro. Este fen¨®meno tambi¨¦n se produce durante la fisi¨®n y fusi¨®n nuclear. En otras palabras, el padre de Mat¨ªas era un reactor nuclear viviente. Pero sin radiaci¨®n. -Creo que tengo un trabajo para vos, pap¨¢. -Al fin algo que hacer. Sin darse cuenta, su padre acepto pasar la mitad del tiempo trabajando en centrales nucleares y fabricas metal¨²rgicas. * * * Ya en la cena, todos estaban reunidos en la mesa. Incluidas Cecilia, Chlo¨¦ y Tiana. Cecilia estaba sentada en el lado izquierdo de Mat¨ªas, Tiana en el derecho y Chlo¨¦ en el frente. Matias segu¨ªa sin entender porque las asistentes de Cecilia estaban sentadas en la misma mesa y muy apegadas al. Lo que atrajo las miradas del resto de su familia. -Ya se que puedo curar, pero tambi¨¦n quiero saber que otras habilidades usar. -Pregunto Stefany. -?Stefany! No molestes a tu hermano, que tuvo un d¨ªa pesado. -Rega?o Mar¨ªa a Stefany por su repentina solicitud. -No no. All Right. Matias saca su celular y analiza las habilidades de los dem¨¢s.
Nombre: Stefany Mart¨ªnez
Edad: 18 a?os
Nivel: 1
Habilidades:
  • Curaci¨®n
    • Cura instant¨¢neamente cualquier lesi¨®n f¨ªsica
  • Desintoxicaci¨®n
    • Cura cualquier efecto de envenenamiento
  • Creaci¨®n de panaceas
    • Crea pociones de curaci¨®n y restauraci¨®n de energ¨ªa
  • Resucitaci¨®n
    • Revive a cualquier persona que haya muerto recientemente sin convertirse en un no muerto
-Aparte de curar heridas, tambi¨¦n podes curar envenenamientos, crear pociones m¨¢gicas de curaci¨®n y resucitar muertos sin que se conviertan en zombies. -?Genial! Ahora puedo curar como Jes¨²s. Stefany se alegro mucho de la noticia ya que ella siempre quiso ser doctora. Y esas habilidades le ayudaran mucho. Mientras Mat¨ªas le daba la noticia a su hermana, ten¨ªa una mano sobre su rodilla izquierda. Cuando vio la mano sobre su rodilla result¨® ser la mano de Cecilia mientras ella le sonre¨ªa. Matias le devolvi¨® una sonrisa y continuo viendo su celular.
Nombre: Mar¨ªa Perez
Edad: 42 a?os
Nivel: 1
Habilidades:
  • Lectura del alma
    • Le permite ver las verdes intenciones de otra persona por el color del aura que rodea su cuerpo
  • Ojos de la verdad
    • Le permite al usuario saber instant¨¢neamente si la persona que est¨¢ viendo dice la verdad o no.
-Puedes ver algo as¨ª como aura, no entiendo mucho eso. -Oh, eso explica porque a veces puedo ver tu aura pero ... no puedo ver el aura de Cecilia, ni del resto de tus soldados. Matias hizo un "hmm" pensando porque no pod¨ªa ver el aura de sus soldados. Tal vez eran seres invocados y seres que t¨¦cnicamente no nac¨ªan de manera natural como en el caso de Rommel, ya que el verdadero Erwin Rommel muri¨® hace m¨¢s de 70 a?os. Mientras ampliaba la base, Mat¨ªas le pregunt¨® a Rommel que es lo ¨²ltimo que recuerda antes de ser invocado. El le respondi¨® que lo ¨²ltimo que recuerda era haber bebido una c¨¢psula de cianuro en el coche de camino a Berl¨ªn. Al momento siguiente, despert¨® parado con ropa y equipo que no conoc¨ªa, y con el deseo de obedecer las ¨®rdenes de Mat¨ªas. Matias no quer¨ªa seguir dando m¨¢s vueltas al asunto y esperaba continuar. Mientras pensaba, Mat¨ªas experiment¨® algo rosando su pierna. Result¨® ser Chlo¨¦ rosando su pierna con la de ¨¦l. Haciendo que se estremeciera un poco. -Mati, ?estas bien? -Pregunta su padre cuando vio a Mat¨ªas paralizarse por un momento. -A-ah, no. Estoy bien, pap¨¢. En cuanto a vos, podes transmutar los metales, como una especie de alquimista. Por eso te necesito en las fabricas metal¨²rgicas. -?Y como voy a hacer eso? -Solo usa un martillo y un yunque, como lo har¨ªa Hefesto ... Mientras hablaba, Mat¨ªas tuvo ¨¦xito como Tiana meti¨® su mano cerca de la entrepierna de Matias. Haciendo que Mat¨ªas se levantara de golpe. -Perd¨®n, no me siento muy bien. Si me disculpan. Matias se retira del comedor. * * * Una vez que llega a su cuarto, Mat¨ªas se desviste mientras pensaba en los comportamientos extra?os de Chlo¨¦ y Tiana. No es que el disgustara, sino m¨¢s bien la preocupaci¨®n por como reaccionaria Cecilia si se enterara. Ya acostado en su cama, apaga las luces. Minutos despu¨¦s se escucha las puerta abrirse y luego cerrarse. Despu¨¦s de escuchar eso Matias enciende la lampara junto a su cama y se sorprende lo que ve. Cecilia, Chlo¨¦ y Tiana paradas frente a la cama vestidas con solo camisones. -?Que est¨¢n haciendo? -Bueno, nosotras... -Dice Cecilia, pero se detiene a media oraci¨®n. -Nosotras, ?que? -Nosotras nos dimos cuenta que no te sent¨ªas bien por todo el trabajo que estuviste en los ¨²ltimos dos d¨ªas, as¨ª que pens¨¦ en reunir a Chlo¨¦ y a Tiana para que te sintieras mejor. -??Que?! -No pod¨ªamos soportar ver como sufr¨ªas mientras cargabas toda la responsabilidad solo, as¨ª que d¨¦janos aliviar ese sufrimiento con nuestros cuerpos. -Esperen, no hace falta. -No se preocupe, solo d¨¦jese llevar. Cecilia se acerca a la cama con una sonrisa hechizante. Al acercarse a la cama, Cecilia deja caer su camis¨®n de una pieza, sensualmente, mientras el resto hace lo mismo. -?Espera, esto no esta bien! -?Que no esta bien? ?Acaso ya no me quieres? ??Acaso te aburriste de mi?! -Pregunta Cecilia estando ya desnuda sobre la cama, luego empieza a llorar. Matias comienza a desesperarse ya que no es de los que hace llorar a una mujer a prop¨®sito. -No, no, no, no, no. No es eso. Me gustas mucho Cecilia y lo que anoche fue especial. Pero, es solo que no entiendo porque Chlo¨¦ y Tiana est¨¢n aqu¨ª. ?Acaso no te molesta? Matias no entend¨ªa bien el comportamiento de Cecilia, aunque Matias no era estrictamente mon¨®gamo. Tambi¨¦n le parec¨ªa extra?o que en solo dos d¨ªas tres mujeres le declarasen y que est¨¦n de acuerdo entre si para compartir al mismo hombre. -A nosotras no nos importa porque servirte y quererte es nuestra raz¨®n de existir. ?Verdad, chichas? -As¨ª es. No me molestas siempre y cuando tengas un poco de tiempo para nosotras. - Dados Chlo¨¦. -A mi tambi¨¦n. Pero podemos continuar, siento un calor que no puedo mas. -Dice Tiana mientras respira pesadamente por su excitaci¨®n sexual. -Oh, que mas da. Matias sin imp¨®rtale mas nada se abalanzo sobre Cecilia, momentos despu¨¦s se les unieron Chlo¨¦ y Tiana. Capitulo 4 La ma?ana hab¨ªa llegado. Matias despert¨® y levanto la parte superior de su cuerpo y confirm¨® que una hermosa mujer de cabello rojo, Cecilia, estaba durmiendo cerca de el. Se arrastro fuera de la cama para no despertar a Chlo¨¦ y Tiana que est¨¢n durmiendo en la misma cama. * * * Ha pasado una semana desde que llego a este mundo. Matias hab¨ªa fortificado la isla en muy poco tiempo, la mayor¨ªa de los oficiales invocados en la isla hab¨ªan estado ocupados durante esos d¨ªas. -?Siiii! ?Soy el rey del mundo! Durante ese tiempo, Matias admiraba en voz alta mientras estaba montado en la proa del acorazado Iowa que hab¨ªa invocado con el fin de protecci¨®n de los alrededores de la isla. -Mati, por favor c¨¢lmate un poco. -Bueno, Ceci, aunque me digas que me calme, para un fan de las cosas militares como yo, es un sue?o hecho realidad el poder estar en esta nave. -Entiendo como se siente... pero, contr¨®lese un poco, hay gente mirando. -Cierto... ya vi casi toda la nave, regresemos al puente. En un tiempo considerable, Matias que hab¨ªa estado explorando la nave, toma obedientemente la palabra de Cecilia y regresa al puente del Iowa. -Bienvenido de vuelta general Mart¨ªnez ?Le ha gustado el Iowa? Debido a que Matias hab¨ªa aumentado el numero de tropas, se hab¨ªa ascendido a si mismo al rango de general. Matias que hab¨ªa entrado al puente de mando, fue recibido por el almirante Raymond Spruance, a cargo de la 1¡ã Flota de Paxbelli. -Ha sido incre¨ªble, no tengo forma de decirlo. -Ja, ja, me alegro. El almirante Spruance le responde con una gran sonrisa mientras tenia su pulgar arriba. -Dejando de lado la propia nave, me ha cautivado esos ca?ones, esos 9 ca?ones de 406 mm. Tambi¨¦n esas 8 calderas en la sala de maquinas y el atronador sonido de las 4 turbinas fue lo mejor... eh, por cierto, ?Cuanto tiempo falta para que partamos a hacer las pruebas? -Dir¨ªa que unos 30 minutos. -Unos 30 minutos, he... entonces, ir¨¦ entonces a tener una vista tranquila de las otras naves. Matias decidi¨® seguir explorando la nave luego cuando tuviera tiempo libre, selecciono uno de los puentes con Cecilia para admirar la vista. -Aun as¨ª es espectacular. Estar en esta escena en un gran mirador, parece como si estuviera so?ando. -Esta escena es real. Adem¨¢s, toda esta nave es tuya. -Aunque es cierto que fui yo quien la invoco... aun no me lo creo. A pesar de que sintiendo la brisa del mar mientras elud¨ªa las palabras de Cecilia, miraba la gran flota de 30 buques de guerra de diversos tama?os que estaban alrededor. Llenos de armas antia¨¦reas, tambi¨¦n conocidos como cruceros lanzamisiles, los de clase Ticonderoga. Para el apoyo a¨¦reo estaba el primer portaaviones nuclear, el Enterprise. Como buques de escolta, estaban los destructores de clase Arleigh Burke. Por ultimo, hab¨ªan otros buques de menor tama?o como buques de asalto anfibio clase Tarawa, fragatas de clase Oliver Hazard Perry, corbetas de clase Freedom, submarinos de ataque clase Virginia, y muchos tipos diferentes de buques peque?os. -No importa cuantas veces lo vea... es maravilloso. Treinta buques de guerra estaban flotaban con orgullo en un oc¨¦ano de otro mundo mientras tomaban las miradas ardientes de Matias. -Mirando una escena como esta... no sabr¨ªa que decir... Cuando Matias estaba envuelto en su euforia so?adora, fue repentinamente llamado. -??General!! ??Tenemos problemas!! ??Hay una se?al urgente de uno de nuestros patrulleros mar¨ªtimos diciendo que han avistado una ¡°flota no identificada¡± dirigi¨¦ndose hacia la isla. -??Que dijiste?! Una voz tensa llega a Matias a trav¨¦s de la radio proveniente del almirante Spruance. -??Que debemos hacer?! -??Acaso no es obvio?! ?A toda la tripulaci¨®n despli¨¦guense para un posible combate! ?Nuestra flota, la 1¡ã Flota ira a la interceptaci¨®n de esa ¡°flota no identificada¡±.The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. -??A la orden!! -Mati, deber¨ªamos regresar al puente de mando ya que es dif¨ªcil entender la situaci¨®n desde este lugar. -Si, ten¨¦s raz¨®n. Cecilia le solicita a Matias dirigirse al puente de mando lo antes posible con el fin de responder con la situaci¨®n de emergencia. -?Cual es la situaci¨®n? Matias mientras entro al puente de mando junto con Cecilia viendo que el personal del puente ya se hab¨ªa desplegado para el combate. -Hah, el HC-130 que hab¨ªa ido a una misi¨®n de patrullaje a unos setenta kil¨®metros de distancia de nosotros, detecto una flota de mas de 100 barcos. La descripci¨®n de los barcos coincide con los drakkar que desembarcaron hace una semana. -?Drakkar? Eso significa que... -Cierto, se tratan de orcos. -?Que hacemos general? -Para empezar, ?Nuestras armas pueden contra ellos? -A pesar de que nos superan num¨¦ricamente, si. -Bien, escuchen, nuestros posibles enemigos sean probablemente orcos. Por lo que si lo son y si son hostiles, y no los detenemos ahora, seguramente desembarcaran en las playas y causaran caos en toda la isla. Y seguramente perderemos a muchos camaradas al intentar subyugarlos. Por lo que no podemos pasar eso por alto. ?Cuento con ustedes? -?Huhaaa! La tripulaci¨®n del barco responde al mismo tiempo y fueron a sus puestos. -Entonces, tan solo nos queda esperar encontrarnos con los orcos. -Si. Matias y Cecilia comenzaron a preparar para la batalla. -Mati, ?que esta pasando? Quien llega al puente era el padre de Matias, Diego que tambi¨¦n estaba explorando el acorazado. -Ah, pap¨¢. Una flota de orcos se dirige hacia la isla y vamos a interceptarlos, ?vos que pensas? -Mmm... Con lo que sabemos de los orcos y que no conocen nuestro poder. Si solo es un disparo de advertencia... entonces no dar¨¢n marcha atr¨¢s. -Yo tambi¨¦n lo creo. Tanto Matias como su padre no quer¨ªan derramar sangre innecesaria. Pero si resultan ser hostiles, har¨¢ lo que sea necesario para proteger a sus hombres y su seres queridos. -Los barcos orcos son barcos de madera similares a los drakkar vikingos que saquearon Europa entre los siglos VIII y XI. -Cierto, pero tenemos mejores armas que los europeos. * * * Media hora despu¨¦s, la 1¡ã Flota parti¨® de Pearl Harbor direcci¨®n al este, seg¨²n lo planeado. Esta vez la flota estaba de interceptaci¨®n compuesta por un acorazado, un portaaviones, tres cruceros y cinco destructores. Que dan un total de diez barcos. La flota aumento gradualmente su velocidad y dibujo sederos de estela blanca en el oc¨¦ano. La flota se dirigi¨® hacia el noreste a una velocidad de veinte nudos. Aproximadamente treinta minutos despu¨¦s de la salida, al otro lado de la linea del horizonte, la flota de orcos pod¨ªa ser avistada. La primera batalla naval de Matias estaba por comenzar. * * * En la flota orco, los orcos esperan con ansias por nuevo bot¨ªn que saquear, pero hab¨ªa otros que estaban preocupados ya por el grupo de reconocimiento que viajo al oeste hace varias semanas y no han vuelto desde entonces. -?Mmm? Hay algo volando hacia nosotros. Entonces ven algo extra?o volando hacia ellos. Un objeto inorg¨¢nico con forma de insecto, salio volando con un ruido sordo hacia la flota orco. En esa forma extra?a de volar del ¡°objeto¡± que nunca hab¨ªan visto antes, un leve miedo broto dentro de los corazones de algunos orcos. -?Eso es un grifo?... no, no lo es, ??Que es esa cosa?! El extra?o objeto, que tenia un sol sobre un circulo azul pintado en un costado de su cuerpo blanco, flotaba en el cielo y luego a acercarse a unos 50 metros comenz¨® a a hablar con una voz fuerte que no pod¨ªa ser considerada como humana. -Esta es la Fuerza Mar¨ªtima de Paxbelli. Advertencia para la flota orco. La ubicaci¨®n a continuaci¨®n son aguas territoriales del Estado Militar de Paxbelli. Por favor, hagan girar sus barcos inmediatamente y regresen a las aguas de su pa¨ªs. Repito... Los orcos ignorando el mensaje, apuntaron sus arcos al objeto y disparan. -?Mierda! ?Asciende, asciende! Tras la orden del piloto el objeto ascendi¨®, dio media vuelta y se fue al oeste. -?Hay una isla en este lugar?... ?No puede ser la isla se esta moviendo! ?De ninguna forma, ?es un barco?! Despu¨¦s de un rato, se pudo ver peque?as islas flotando en el mar mas adelante. Los barcos, que los confundieron con islas peque?as, cortaron el camino de las naves de la primera fila de la flota a una velocidad tremenda y comenz¨® a viajar en paralelo con las naves. La flota principal se detiene a unos tres kil¨®metros de la flota orco. Un destructor se separa de a flota para contactar con los orcos, su distancia era de aproximadamente 300 metros. Los orcos estaban inquietos, pero solo hab¨ªan diez barcos. Ellos ten¨ªan mas de cien, por lo que era absolutamente imposible perder. -?Cambien su curso y regresen inmediatamente! ?De lo contrario, abriremos fuego! Los orcos responden disparando flechas, pero estas solo logran raspar la pintura del casco. Aun as¨ª, los orcos siguieron reduciendo la distancia con el destructor. Luego de eso el destructor se alejo y regreso con su flota. Momentos despu¨¦s, otro destructor hizo un disparo de advertencia con su ca?¨®n de 127 mm. El proyectil cae al mar a pocos metros de uno de los drakkar. Confundidos, los orcos no sab¨ªan que hacer. Pero el comandante al pensar que eso era un arma m¨¢gica poco eficiente ordeno un ataque de fletas a la flota enemiga. A pesar de usar flechas incendiarias, solo consiguen rasparle la pintura a uno de los destructores. Minutos despu¨¦s toda la flota de Matias abri¨® fuego. En un corto tiempo de diez minutos toda la flota orco fue aniquilada. * * * Varios minutos antes, en el puente de mando del Enterprise. Matias espera la respuesta de los orcos. -Aqu¨ª el helic¨®ptero de contacto. Los objetivos son hostiles. Repito. Los objetivos son hostiles. -Recibido, vuelvan al Enterprise. -Entendido. -?Mati, hay que atacar! Cecilia le pide a Matias tras ver que la flota orco no tiene buenas intenciones. -Aun no. Alf¨¦rez, contacte con destructor numero dos que haga un disparo de advertencia a la flota enemiga. -A la orden. A trav¨¦s de su binoculares, Matias ve el disparo del destructor. Segundos despu¨¦s, los orcos atacan. -Mati, creo que es hora. -Ten¨¦s raz¨®n, Ceci. Matias toma la radio y transmite en un canal abierto. -Atenci¨®n a toda la flota, abran fuego. * * * Diez minutos despu¨¦s, la tripulaci¨®n del Enterprise contempla los restos de la flota orco ardiendo en el mar. -Mati, ?Que hacemos con los supervivientes? ?Los rematamos? -?Por Dios, no! No somos salvajes. Rescataremos a los supervivientes y los retendremos como prisioneros de guerra. -Pero no son humanos, ni tampoco har¨ªan lo mismo por nosotros. Adem¨¢s, vio lo que le hizo a su familia y... -?Cecilia! Matias detiene a Cecilia cuando toco el tema de su familia. -Puede que no sean humanos, pero son personas. Y si los asesinamos indiscriminadamente solo por el hecho de ser diferentes, entonces no seriamos mejores que ellos. -Lo siento, se?or. No sabia lo que estaba diciendo. -(suspiro) esta bien Ceci. Y perd¨®n por gritarte. Luego de disculparse, Matias le dio un abrazo a Cecilia. Todos en el puente se quedan mirando como Matias y Cecilia se abrazaban. Cuando Matias se dio cuenta de las miradas del personal del puente, se puso firme y empez¨® a dar ordenes. -B-b-bueno, as¨ª esta bien. ?Todos vuelvan a sus puestos! -?A la orden! Y as¨ª, Mat¨ªas logra su primera victoria naval en este nuevo mundo. Capitulo 5 Veinte veh¨ªculos militares est¨¢n esperando en l¨ªnea ordenada para salir. -El despliegue esta completa, general Sinclair. -Entendido, entonces, Mati. -Aah, entonces vamos. Ya han pasado un mes desde que Mat¨ªas y su familia vinieron a este mundo. Despu¨¦s de garantizar las armas y municiones producidas por las fabricas, expandir la fortaleza. Matias no tenia ninguna intenci¨®n de estar confinado para siempre en la isla. Solamente ir¨¢n Mat¨ªas, Cecilia y sus soldados. Ya que su familia no tiene inter¨¦s de aventurarse fuera de la seguridad de la base. Matias supuso que fue debido al miedo que le caus¨® a los orcos. Por cierto, debido a que el numero de soldados que se pod¨ªa invocar ha aumentado considerablemente. Cecilia, quien tenia el rango de comandante ha sido ascendida a teniente general.
Invocaciones de armas
Tu nivel ha aumentado a 50, se han eliminado ciertas restricciones.
Invocaciones disponibles
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa ¨C 20.000 (1 divisi¨®n)
  • Artiller¨ªa ¨C 1.500
  • Veh¨ªculos ¨C 2.500
  • Aeronaves ¨C 1.200
  • Buques ¨C 500
Cuando una de las armas es invocada, tambi¨¦n se invocara el numero de personas necesarias para operarlo.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no esta incluido en la convocatoria de soldados y se convoca por separado. La cantidad de personal que se puede convocar es la cantidad necesaria para mantener una divisi¨®n, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, buques y sus respectivos tripulantes y dotaciones.
No hay ninguna limitaci¨®n para convocar armas peque?as y armas pesadas que pueden ser operadas por 2 o 3 personas.
-Acerca de tu posici¨®n como mi asistente... -?Eh...?... mi deber como tu asistente... ??Estoy despedida?! -??Eh, ah?! ?T-te equivocas Ceci! -?En que me equivoque??Acaso ya te aburriste de mi? Cecilia cerro distancias entre ella y Matias mientras mostraba una cara seria. Matias intento retroceder un poco para poner un poco de distancia entre el y esa aura terror¨ªfica, sin embargo, la distancia entre los dos se mantuvo constante. -?C-como dije antes, no es que me haya aburrido de ti! Es solo que pens¨¦ que como ahora estar¨ªas mas ocupada con tu nuevo rango, as¨ª que quer¨ªa dejar ese puesto a Cami o a Tiana para que as¨ª pudieras estar mas tiempo conmigo. Cuando Matias estaba tratando de huir dando escusas se encontr¨® de espalda contra la pared de la habitaci¨®n. -Esa preocupaci¨®n es innecesaria. -Ah, bueno, ehh... ?Qu...??C-ceci? Cecilia tomo ambas manos de Matias y las puso contra la pared mientras miraba profundamente a los ojos. -Como dice que no se aburri¨® de mi, entonces yo seguir¨¦ siendo tu asistente mientras mantenga mi ascenso... ?Cierto? -?E-entendido!?Podes seguir siendo mi asistente, aunque te haya ascendido! Matias sinti¨® el miedo a trav¨¦s de los ojos de Cecilia, su actitud tuvo un cambio tan repentino, que no pudo aguantar y cedi¨®. -As¨ª es como tendr¨¢ que ser. Cecilia dijo eso con una gran sonrisa y con un poco de oscuridad en sus ojos. Despu¨¦s de ese evento, Cecilia fue ascendida y continuo su trabajo de asistente. * * * -Bien, entonces le dejo el cuidado de la base y de mi familia a usted, general Zhukov. -?Cuente conmigo! Cuando Matias o Cecilia no se encuentran en la isla, el general Georgi Zhukov es quien pasa a ser el comandante. Y as¨ª, Matias dio la orden de dejar el puesto de avanzada que hab¨ªa establecido en la costa occidental del continente Mu. -?Vamos! -Todos los veh¨ªculos, ?Avancen! Los motores de los veh¨ªculos rugieron fuertemente, en total hab¨ªan veinte veh¨ªculos en el convoy. Cuatro motocicletas M1030-M1, tres stryker M1128, cuatro humvee armados con lanzagranadas Mk19 y ametralladoras M2 Browning, adem¨¢s de nueve camiones de carga M939 llevando a los soldados y suministros. Cecilia hab¨ªa organizado un total de 80 soldados en el convoy. -Estamos listos, ?No? -Si. Tras dejar atr¨¢s al puesto avanzado entran por una picada a trav¨¦s del bosque. Cuando Matias llega al final de la picada, se encontr¨® que estaba en un camino de piedra junto al bosque. -Habla el veh¨ªculo de mando, mant¨¦nganse juntos. Solo tenemos conocimiento limitado sobre este mundo, no queremos causar peleas innecesarias. -Entendido. -??Adelante!! Por ordenes de Matias el convoy avanza hacia la ciudad mas cercana. -Mati, ?Esta bien usar estos veh¨ªculos? En este mundo se utilizan carretas ?No no destacaremos demasiado? -Bueno, no hay de otra. Adem¨¢s de traer a ochenta soldados, tambi¨¦n tenemos municiones, suministros m¨¦dicos y alimentos. Es mas eficiente usar un autom¨®vil. Mi habilidad tambi¨¦n me permite convocar carretas, sin embargo, no ofrecen mucha protecci¨®n durante la batalla y no puedo convocar cuando estoy en combate. Por eso, es mas seguro viajar en estos veh¨ªculos. -Eso es... puede que sea cierto, pero... -Y en caso de que alguien pregunte, solo digan que son objetos m¨¢gicos. Nosotros estamos usando estas armas modernas, por lo que por si ya destaca demasiado. Despu¨¦s de escuchar la explicaci¨®n de Matias, Cecilia tomo inmediatamente el transmisor recibiendo el reporte. -... ah, entendido. Mati, un dron de reconocimiento reporta que a cuatro kil¨®metros de nuestra direcci¨®n hay una caravana que esta bajo ataque de orcos, ?Que debemos hacer? Cecilia le pregunta a Matias mientras apunta la direcci¨®n del sitio en el mapa. -Bueno... abandonarlos me har¨ªa sentir mal sabiendo que pod¨ªa haberlos ayudado. Ceci, alc¨¢nzame el transmisor. -Ac¨¢ ten¨¦s. -Mensaje para todos los veh¨ªculos, una caravana esta siendo atacada por una banda de orcos, prep¨¢rense para el combate. -?A la orden! Despu¨¦s de regresarle el transmisor a Cecilia, Matias tambi¨¦n se preparo para el combate. Con el fin de rescatar a los que est¨¢n siendo atacados por la banda de orcos, Matias y su grupo se apresuraron. -??Son ellos?! Stolen novel; please report. La velocidad de los veh¨ªculos en el convoy aumento cuando Matias acelero hacia la caravana. Protegiendo la caravana hab¨ªa lo que parec¨ªan ser caballeros llevando armaduras y empu?ando espadas y lanzas, manteniendo a los orcos al margen. Aparte de los caballeros, tambi¨¦n hab¨ªan algunos magos conjurando magia con sus bastones apuntando a los orcos. Sin embargo, los caballeros eran abrumados gradualmente. -Si no los ayudamos r¨¢pido, seguro morir¨¢n. Matias, que estaba viendo la pelea a distancia, confirma el objetivo y comienza los preparativos para el fuego de apoyo para los caballeros. -?El objetivo son los orcos que est¨¢n del lado izquierdo de la caravana! ?De munici¨®n usen el bote de metralla M1040 y preparen el lanzamiento! Matias emiti¨® la orden al equipo del stryker usando su transmisor. -?A la orden! -?Si, se?or! -?Entendido! El ca?¨®n Royal Ordnance L7 de 105 mm montado en el stryker M1128 lentamente giro a la izquierda despu¨¦s de recibir la orden. Cargaron la munici¨®n de metralla y dispararon seg¨²n lo acordado. Adem¨¢s de los orcos, tambi¨¦n hab¨ªan gigantescas criaturas b¨ªpedas de unos 7 metros de altura, armados con enormes garrotes. Al ver la enciclopedia de su celular, Matias vio que eran trolls. Se requiri¨® unos varios disparos para acabar con uno, eran como tanques caminantes. Los trolls son criaturas antiguas, una de las mas antiguas del continente Mu. Son grandes, lentos, de mentes simples, y viven vidas extremadamente largas dentro de profundas cuevas o en la cima de altas monta?as. La caracter¨ªstica mas singular de los trolls es una vitalidad interior que les sostiene y cura desde adentro. Como resultado de ello los vuelven mas dif¨ªciles de acabar con ellos durante una batalla. Los trolls tienen muy pocas necesidades reales: requieren poca comida o agua, y por lo tanto tienen pocos incentivos para perseguir mucho adem¨¢s de la protecci¨®n de aquellos que son hostiles hacia ellos. Los trolls son vistos por muchos como poco mas que otra raza de monstruos salvajes. Este concepto err¨®neo es en parte perpetuado por los orcos para persuadir a los trolls a unirse a sus ej¨¦rcitos. Debido a que son mas bien simples y no entienden los motivos y maneras de otras razas o a veces incluso no las pueden distinguir, suele ser f¨¢cil para una banda de orcos convencer a un grupo de trolls para unirse a ellos dici¨¦ndole que recibir¨¢n venganza de aquellos que les han cazado en el pasado. Estos nuevos reclutas son entonces dirigidos a atacar a quien quiera que los orcos est¨¦n en conflicto en ese momento, sea previamente enemigo de los trolls o no, acumulando aun mas enemigos en los enga?ados trolls. El enemigo mas com¨²n de los trolls son los enanos, y la animosidad entre estas dos razas es antigua. Los orcos y los trolls comienzan a salir del bosque uno tras otro. Al mismo tiempo, el equipo de la caravana escucha un fuerte sonido rugiente y ven a los orcos y los trolls que explotaban en una niebla de sangre. Un caballero que vio esto se quedo inm¨®vil, pero regreso a sus sentidos despu¨¦s de ser gritado por su comandante. -?No se detengan! ?No pierdan esta oportunidad! ?Sigan presionando! -Dice el comandante de los caballeros. -?E-entendido! -Responde el caballero confundido por la repentina explosi¨®n que mato instant¨¢neamente a varios orcos. -?Sigan disparando! ?No les den a los caballeros por error! ?A la orden! Matias Matias daba las ordenes a sus hombres, con un troll que estaba frente al caballero-comandante comenz¨® a correr en direcci¨®n al convoy. -?Enemigo acerc¨¢ndose! -?Disparen a matar! Entonces Matias sale por el quemacocos del humvee con un ca?¨®n sin retroceso Carl Gustav M3 de 84 mm. -?Alto al fuego, alto al fuego! Despu¨¦s de que el stryker dejara de disparar, no quedaba ning¨²n orco o troll a la vista. Lo que quedaba era un fuerte olor a humo y sangre. -Ahora que lo pienso, esta es la primera vez que me encuentro con alg¨²n residente humano de este mundo. Matias comienza a llenar sus expectativas con su primera reuni¨®n con los primeros nativos humanos de este mundo y le ordena a los humvee avanzar lentamente, tanto como para no espantar a los caballeros. -?Hmm? Se est¨¢n acercando dos personas. En cuanto su humvee se acercaba a la caravana, Matias noto que dos personas ven¨ªan desde la caravana. -Hasta aqu¨ª es suficiente. -Bien. -Ceci, vamos. -Si. El humvee se detuvo frente a los caballeros, Matias salio y se acerco a ellos. En caso de alguna emergencia, hay varios francotiradores esperando a las cercan¨ªas para matarlos por si algo sale mal. -Le agradezco por su apoyo. Soy el capit¨¢n de la orden de caballeros del reino de Zarenca, Tadro Bilagos. Este es mi segundo al mando Gonsuro Llencia. ?Podr¨ªas por favor decirnos tu nombre? Matias y Cecilia se intercambien miradas como queriendo decir: ¡°?Pueden hablar espa?ol?¡±. Esto se debe a la habilidad de ¡°Lenguaje Universal¡± que Dios le dio. Esto le permite entender cualquier idioma oral como si fuera espa?ol, y al hablarles en espa?ol los extranjeros lo escucharan como si fuera su lengua materna. Momentos despu¨¦s Matias mira al caballero y responde a su pregunta. -Me llamo Matias Mart¨ªnez, l¨ªder de este grupo de mercenarios conocido como ¡°Paxbelli¡± y ella es mi asistente Cecilia Sinclair. Los dos caballeros que escucharon la presentaci¨®n de Matias, lo ve¨ªan extra?amente. -?¡°Paxbelli¡±? Nunca he o¨ªdo ese nombre. Gonsuro, ?Que hay de ti? -No, tampoco lo conozco. -?...es as¨ª? Sin embargo, ese nombre de seguro se volver¨¢ famoso ya que le pertenece a un grupo de mercenarios capaces de aniquilar a una banda de orcos con una sorprendente rapidez. Esa caja de hierro sin caballos que conduces y esos bastones que pueden disparar magia continuamente, ?de donde son? Tadro miraba curiosamente al Stryker y al humvee mientras dec¨ªa eso. -Venimos de una isla del otro lado del mar. -?Acaso vienen del continente Lemuria?... no, no puede ser. -Murmura Tadro mientras piensa. -No, venimos de una peque?a isla al este de este continente. ?Es raro venir del continente Lemuria? -Es que, hace dos mil a?os que perdimos contacto con los habitantes de Lemuria desde que... Pero las palabras de Tadro son interrumpidas por Gunsuro. -Ah... Capit¨¢n, en realidad... -?Que? Esta bien, entiendo, d¨¦jame preguntar. Despu¨¦s de intercambiar algunas palabras, Tadro voltea hacia Matias con una mirada de disculpas. -Se?or Mart¨ªnez, a pesar de que esto es un poco dif¨ªcil de pedir, ?Podr¨ªas ayudarnos a tratar a nuestros heridos? Hemos tenido muchas bajas desde que comenz¨® la batalla y no tenemos suficiente personal para tratarlos a todos. -Ah,bueno, eso no seria un problema. -?En serio? Estoy en deuda con usted, se?or Mart¨ªnez... Tadro mostr¨® una feliz expresi¨®n. Mientras se inclinaba profundamente hacia Matias. Mientras se produc¨ªa la charla, Matias noto que una persona bajo de una de las carretas de la caravana y venia corriendo en direcci¨®n hacia el. -No disparen. Repito. No disparen. -R¨¢pidamente Matias contacta por radio a los francotiradores de que no dispararan, ya que seria muy problem¨¢tico si Matias matara a alguien por error. Quien corr¨ªa era una persona vestida con una t¨²nica azul gris¨¢ceo y llevaba en su mano derecha un bast¨®n de madera con una piedra azul en la parte superior. Matias vio que era un mago. Cuando el mago se detuvo frente a Matias, se inclino y apoyo sus manos sobre sus rodillas para recuperar el aliento. -?Estas bien? Tan pronto como Matias pregunto. El mago repentinamente se ergio dejando caer su capucha y mostrando su largo cabello negro. Era una mujer de no mas de veinte a?os. -??Que es esto?! ??Que hace?! ??Como funciona?! La maga da vueltas alrededor de Matias, mirando el uniforme y el equipo de Matias. Para Matias esto era algo ya predecible porque las personas de este mundo nunca hab¨ªan visto uniformes camuflados, ni mucho menos armas de fuego. Pero aun as¨ª se sent¨ªa incomodo y a la vez nervioso, no solo por como lo miraba la maga, sino tambi¨¦n por el aura negra que emanaba Cecilia al ver como Matias se dejaba observar por una mujer desconocida. -?Que es esto? La maga tomo uno de los objetos que colgaba en el chaleco de Matias. -?Espera, eso es una granada! Matias logra quit¨¢rsela de las manos, pero cuando ve de cerca la granada, vio que la argolla de la granada estaba las manos de la maga. Matias tenia cinco segundos antes de que la granada explotara. -?Granada va! Mientras Matias grita, el lanza la granada con todas sus fuerzas en direcci¨®n al bosque. -?Cuidado, Mati! Despu¨¦s de que Matias arrojara la granada, Cecilia se lanza sobre Matias y lo tira al piso para protegerlo con su cuerpo. Segundos despu¨¦s ocurre una fuerte explosi¨®n que asustan a los caballeros y a la maga. * * * Tras el incidente de la granada, estaban presentes: los caballeros Tadro y Gonsuro; Matias, Cecilia; la joven maga y un viejo mago quien resuelta ser su maestro. La joven maga se estaba cubriendo la oreja derecha tras recibir un buen cinchazo por parte de su maestro. El viejo mago era un hombre mayor de unos cincuenta a?os con una desgastada t¨²nica azul gris¨¢ceo y un bast¨®n de madera como el de su disc¨ªpula, pero mas adornado. Tenia una larga barba blanca, al verlo le hizo a recordar a Gandalf en la pelicula ¡°El se?or de los anillos¡±. -Soy el sabio Gonsuro Llencia y ella es mi disc¨ªpula Fronilde Valmeri. Somos magos de agua contratados para proteger esta caravana. ¡°Magos¡±. Es lo que pens¨® Matias tras lo que dijo Gonsuro. En este mundo existen personas con afinidad a la magia, o sea, magos. Previamente, mientras estudiaba la enciclopedia en su celular, vio que en las artes m¨¢gicas existen seis ¡°elementos m¨¢gicos¡±: agua, fuego, aire, tierra, luz y oscuridad. Para poder controla la magia se tiene que nacer con una de esas afinidades elementales. Los cuatro primeros (agua, fuego, tierra y aire) controlan sus respectivos elementos. La luz se utiliza generalmente para la curaci¨®n y el combate contra los no-muertos, tambi¨¦n se destacan en crear panaceas o pociones de m¨¢gicas de curaci¨®n. La magia de oscuridad o ¡°nigromancia¡± es una afinidad con la que tambi¨¦n yacen en todos los magos, pero esa practica esta prohibida en todos los reinos, ya una de las principales habilidades de la nigromancia es la resucitaci¨®n y creaci¨®n de no-muertos. El castigo por practicar esta magia prohibida es la pena de muerte. Por eso, los que la practican viven en la clandestinidad. -Me disculpo profundamente por las acciones indebidas de mi disc¨ªpula. -... lo siento... ay, ay, ay... Minerva se disculpa mientras se queja por el dolor en su oreja derecha. Gonsuro y Fronilde se inclinan frente a Matias como se?al de disculpa. -Esta bien. Lo que importa es que nadie salio herido. -Oh gracia. Como podr¨¢ ver ella es extremadamente curiosa cuando ve algo que no entiende. Gosnuro se?ala la carabina M4 que sostiene uno de los soldados que esta parado al lado de Matias. -Ya veo. Mientras se produc¨ªa la charla, los m¨¦dicos de Matias ayudaban a tratar a los subordinados del capit¨¢n. Todos se impresionaron mucho la forma en que trataban a los heridos. Ellos nunca vieron tecnol¨®gica m¨¦dica tan avanzada y tambi¨¦n la dependencia de la magia de curaci¨®n. Pero quien queda mas impresionada es la curiosa Fronilde. -?Esto es maravilloso! Sin embargo... tecnolog¨ªa m¨¦dica de este nivel no ha sido visto nunca antes. ?Para no sentir ning¨²n dolor mientras cosen su piel con una aguja! La velocidad con la que estas heridas sanen puede ser incluso menor que con la ayuda de los magos de la iglesia. -?Quienes son? -Quien pregunta es Tadro que tambi¨¦n queda tambi¨¦n impresionado. -Solo somos mercenarios, nada mas. -?... es as¨ª? Habacuc dejo de interrogarlo, sin importar si Matias revela su identidad o no, eso depend¨ªa de el, despu¨¦s de todo. * * * Matias que hab¨ªa terminado con el tratamiento de los heridos y el entierro de los muertos, regreso con sus hombres. -Bien, nuestro trabajo esta terminado. Cuando Matias intento guardar sus cosas,Tadro comenz¨® a hablar. -Ah, se?or Mart¨ªnez, ?Puede esperar un momento? -Eh, ?Que es? -Tengo una petici¨®n para tu grupo de mercenarios. -?Que es? -Me gustar¨ªa que nos acompa?en a la ciudad de Madr¨¢n. Parece que no podremos llegar all¨ª por nuestra cuenta. Mientras dec¨ªa eso, Tadro miro los cad¨¢veres varios caballos. A un lado de eso hab¨ªan algunos carros destrozados, se pod¨ªan escuchar los gemidos de los caballos heridos. Despu¨¦s de ver eso, Matias entendi¨® lo que quer¨ªa decir, no podr¨ªan llegar a Madran de forma segura. -Mmm ?Que deber¨ªa hacer? Mientras Matias pensaba, Tadro comenz¨® a ponerse nervioso cuando Matias se quedo en silencio. -?Por supuesto, si regresamos a salvo a Madr¨¢n, recibir¨¢s una recompensa! -... me gustar¨ªa consultar primero con mis hombres, por favor dame un momento. -Ah, ya entiendo. Matias se reune con Cecilia, Chloe y Tiana dentro del humvee para decidir si ayudar a Tadro o no. -Cecilia, ?cual es tu opini¨®n? -Pregunto Matias. -Aceptare cualquier decisi¨®n que tomes. Matias se queda un momento en silencio ante la respuesta de Cecilia. -... Chlo¨¦, ?que hay de vos? -Lo que digas esta bien. -... Tiana, ?tu opini¨®n? -Concuerdo con Cecilia y Chlo¨¦. Aceptare cualquier decisi¨®n que tomes. Matias se sent¨ªa decepcionado ante las aceptaciones de las tres que no lo llevaban a nada. Sabia que sus soldados invocados son leales, pero estos eran mas bien lacayos aduladores que solo sab¨ªan decir ¡°si¡± o ¡°me gusta¡± ante su jefe. Aunque decida ayudarlos corr¨ªa el riegos de que los traicionen en el viaje. Pero como Tadro y Gonsuro son caballeros, tal vez tambi¨¦n sean hombres de palabra como los caballeros medievales que vio en las pel¨ªculas. Antes de hablar da un leve suspiro. -... esta bien, vamos a ayudarlos. Despu¨¦s de consultarlo con Cecilia por un momento, decida aceptar la solicitud de acompa?ar al grupo de caballeros a Madr¨¢n. Capitulo 6 Una vez aceptada la solicitud de Tadro, comenz¨® a organizar la caravana. Como no quedaron caballos vivos tras la batalla, tuvieron que quemar las carretas y subirse a los veh¨ªculos. Debido a la falta de espacio, algunos tuvieron que subirse a la carrocer¨ªa del strykers. -No pienso subirme a esa cosa. -Dice Damoteo a si mismo mientras mira un humvee. -?No es emocionante? -Dice Fronilde mientras pasa al lado de su maestro y al momento se sube al humvee. Cuando el convoy se pone en marcha muchos se asustan lo r¨¢pido que son los veh¨ªculos, una excepci¨®n de la frontera que no es para hacer preguntas sobre el funcionamiento de los veh¨ªculos. * * * Despu¨¦s de salvar a los caballeros de los orcos, Mat¨ªas y los caballeros avanzaron hacia la aldea m¨¢s cercana. Decidieron montar un campamento a un par de kil¨®metros de la aldea para no llamar la atenci¨®n de los pobladores. -Gracias de nuevo por habernos ayudado. -?Hm? Despu¨¦s de terminar su cena, Tadro apareci¨® una cara deprimida mientras sosten¨ªa su taza de acero. -En serio me alegro de que haya aceptado acompa?arnos. Los carros de la caravana estaban destruidos y hab¨ªan sido usados ??como refugio para proteger a los caballeros del ataque de los orcos, adem¨¢s de eso, tambi¨¦n perdieron los vagones de suministros y varios caballos. Adem¨¢s, no pudieron recuperar la comida que hab¨ªan perdido. Por el hecho de tratar con los cad¨¢veres. Ellos llegar¨ªan a la ciudad en unos d¨ªas. Por eso, Mat¨ªas comparti¨® sus suministros con los caballeros. Esa era la raz¨®n por la que Tadro estaba deprimido. -No te preocupes por eso, no hay problema. -Si es as¨ª, estoy en deuda con usted, se?or Mart¨ªnez. Mat¨ªas decidi¨® cambiar el tema de conversaci¨®n para disipar la oscura aura de Tadro. -?Hm? Nunca he probado esta comida, es mucho mejor que las tiras de carne seca y el pan duro que solemos comer. -Me alegra que le guste. La comida que Matias comparti¨® era en realidad raciones MRE o Comida, listo para comer. Comida precocinada que se utiliza como raciones de comida en el campo de batalla cuando no tiene cocina disponible. Tadro parec¨ªa indeciso de comer el guiso al principio. Sin embargo, despu¨¦s del primer bocado, termino cediendo. A medida que la cena llegaba a su fin, Fronilde pregunt¨® ¡°??C¨®mo hiciste para conseguir esta comida ?!¡± Con una cara llena de excitaci¨®n y expectativas. Sin embargo, Mat¨ªas le respondi¨® ambiguamente, solo respondi¨® que hab¨ªa obtenido sin mas. Por lo cual, Minerva recibi¨® un duro shock. Despu¨¦s de terminar la cena, una atm¨®sfera de paz envolvi¨® al grupo. A trav¨¦s de las conversaciones en la cena, Mat¨ªas eventualmente se hizo amigo de Tadro, Gonsuro, Damoteo y Fronilde. Una fogata fue puesta en el centro del campamento, mientas los soldados y los caballeros la rodeaban. Mat¨ªas aprovecho esta oportunidad para aprender m¨¢s sobre Tadro. -Hablando de eso, ?Qu¨¦ planean hacer en Madr¨¢n? ?Porque hay tantos orcos atacando los caminos? -Somos refuerzos para fortalecer las provincias del norte de las incursiones de los orcos, pero... En ese momento, Tadro se detiene a pensar y comienza a expresar una cara de preocupado. -?Pero? -Pero cada a?o las incursiones son mas frecuentes e intensas. Tanto por tierra que por mar. E incluso hasta esta regi¨®n que esta demasiado lejos de Pohjola. Eso era lo que preocupaba al capit¨¢n. -Por cierto. Nunca has dicho de donde vienes. -Bueno, en realidad vengo de una isla al oeste del continente que se mantuvo aislada del resto del mundo. Pero ya es muy tarde. Para salvarse as¨ª mismo de soltar cualquier secreto, Matias decidi¨® cortar la conversaci¨®n e irse a dormir. -Cierto, ya es muy tarde, buenas noches. -Buenas noches. Tadro y Gonsuro dieron sus palabras de despedida en cuanto Matias los dejo para ir a dormir. -Bien, vayamos a dormir. -Si, Mati. Despu¨¦s de las siluetas de Trado y Gonsuro y sin perder ser vistas, Mat¨ªas y Cecilia decidieron ir a descansar. * * * Mas tarde, esa noche. -Hmm ... no puedo dormir. Mat¨ªas estaba indagado en su cama as¨ª que podr¨ªa dejar la tienda para ir a hacer sus "necesidades" a la mitad de la noche. Matias se coloca detr¨¢s de un ¨¢rbol al borde del bosque. Luego baja la cremallera de su pantal¨®n. -Ahhh, siii. -??Ayuda !! Mientras orina, Mat¨ªas escucha un grito de ayuda. Gira la cabeza y ve a lo lejos una silueta cooriendo hacia el, segndos despues de una manada de guerra corriendo tras ella. -?Oh, mierda! ??Que alguien venga !! Preocupado de que pueda ser alg¨²n animal salvaje, o aun aun, alguna bestia demoniaca. En este mundo adem¨¢s de la fauna simple como lobos, venados y conejos. Tambi¨¦n existen criaturas demon¨ªacas o bestias m¨¢gicas que nacen con una ligera cantidad de energ¨ªa m¨¢gica en sus cuerpos que los hacen crecer en un tama?o giganteco. Como dragones, quimeras e hidras. Los wargos son criaturas depredadoras del continente Mu similar a un lobo, pero mas fuerte y peligroso. Al pensar en eso, Mat¨ªas tratar¨¢ de pedir ayuda. Los soldados que estaban de guardia vendr¨ªan r¨¢pidamente. Se ponen en posici¨®n y apuntan sus armas en direcci¨®n a los wargos. Nerviosos, Matias y los dem¨¢s se preparan para disparar. -?Mierda! ?Disparen a los wargos! La mujer corre hacia Mat¨ªas mientras sus hombres comienzan a disparar a los wargos. Cuando todo termino, Matias intenta preguntarle como esta pero le contesta con una extra?a frase al ver el uniforme de Matias. -?Estas bien? -... el... hijo del... sol. Luego de decir eso pierde el conocimiento y cae. Pero es atrapada por Matias. Al verla mas de cerca, Matias se da cuenta de que es una joven muy hermosa. Pero lo que mas le sorprendi¨® fueron sus orejas que eran puntiagudas. Entonces se dio cuenta de que era una elfa. -?Ll¨¦venla con un m¨¦dico, r¨¢pido! * * * Tras lleva a la elfa a la tienda m¨¦dica, Matias hecha un vistazo a la enciclopedia de su celular para saber un poco mas de los elfos. Comparados con los humanos, los elfos son algo mas altos, mas ¨¢giles, pero menos robustos. Tienen orejas ligeramente puntiagudas, piel p¨¢lida y generalmente pelo rubio. Pocas diferencias entre los humanos y los elfos son mas pronunciadas que la vida inusualmente larga de este ultimo: la mayor¨ªa, a menos que se declare por enfermedad, accidente o guerra, viven tres siglos completos. La mayor¨ªa de los elfos comienzan a volverse f¨ªsicamente fr¨¢giles en alg¨²n momento del final de su vida y luego mueren r¨¢pidamente, generalmente en uno o dos a?os. Los elfos est¨¢n naturalmente imbuidos de magia y misticismo. Aunque la mayor¨ªa no pueden canalizarlo directamente, su presencia latente les proporciona sus agudos sentidos y larga vida. Muchos elfos poseen talentos m¨¢gicos como la punter¨ªa o el sigilo, lo que le permite realizar tareas que la mayor¨ªa de los seres normales les parecer¨ªan sorprendentes. Aquellos elfos que aprenden a ejercer este poder de manera mas general pueden llegar a ser verdaderamente formidables en su uso. Muchos eligen su don para sanar a los dem¨¢s. Algunos elfos al aventurarse por los senderos de la magia y el misticismo, tienden a volverse sensibles a la presencia de hierro e incluso pueden ser quemados por el. Los elfos pasan gran parte de su tiempo perfeccionando sus talentos y habilidades. Los que no son expertos en las habilidades m¨¢gicas suelen dedicar su tiempo a perfeccionar sus habilidades f¨ªsicas. Como resultado, los elfos se destacan en arquer¨ªa, que es quiz¨¢s su m¨¦todo m¨¢s importante de guerra. La mayor¨ªa de las tropas ¨¦lficas levan una reverencia y ninguna otra raza puede competir con sus arqueros en velocidad y precisi¨®n. Todos los elfos tambi¨¦n incluidos un intenso afecto por la naturaleza virgen. A menudo se encuentran inc¨®modos en lugares sin vegetaci¨®n. Sus ciudades generalmente est¨¢n cerca o dentro de las zonas boscosas. Mientras miraba su celular, Chlo¨¦ presento para informar a Matias. -Cual es la condici¨®n de nuestra invitada? -Solo sufre cansancio extremo. Solo necesita descansar. -Bien. Ve a descansar. -Si. Luego de ver que Chlo¨¦ se retira, Matias se re¨²ne con Cecilia, Trado y Damoteo para hablar sobre lo que dijo la elfa antes de desmayarse. * * * -?¡°El hijo del sol¡± dijo? Quien pregunta fue el sabio Damateo mientras acariciaba su barba blanca. -Si, eso dijo, ?Que significa? -Hace unos doce mil a?os hubo un imperio que dominaba los dos continentes y cuya capital se encontraba en una isla en el Gran Oc¨¦ano al oeste de este continente, y su religi¨®n era conocida como ¡°La Fe del Dios Sol¡±. Pero un terrible cataclismo la hundi¨® en el fondo del mar. Los pocos supervivientes que lograron escapar de tal desastre y llegaron a los dos continentes profetizaron que alg¨²n d¨ªa llegar¨ªa un hombre conocido como el ¡°Hijo del Sol¡± descender¨ªa y unificar¨ªa el mundo de nuevo y llev¨¢ndolo a una nueva era. -?A una nueva era? ?Como seria eso posible? -No lo se, es solo una leyenda ya que poco despu¨¦s de ese cataclismo el Imperio del Sol fue dividido y los supervivientes fueron perseguidos y ejecutados. Lo poco que se sabe de esa profec¨ªa est¨¢n escritas en algunos manuscritos antiguos. -Ya veo. -De seguro ella debe ser una seguidora del esp¨ªritu del Sol, y al estar exhausta y desesperada dijo eso por reflejo al ver la insignia en tu ropa. Matias mira la bandera en su uniforme tras lo que dijo Damateo. La bandera tenia como s¨ªmbolo el Sol de Mayo en un circulo blanco sobre un fondo celeste. Muy similar con ciertas banderas y escudos latinoamericanos. Pero nunca se imagino que coincidir¨ªa con esa profec¨ªa.If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. La religi¨®n de los elfos se basa en la adoraci¨®n de esp¨ªritus de la naturaleza. Algunos esp¨ªritus son locales y son conocidos como esp¨ªritus de un lugar particular, pero otros representan objetos naturales mayores y poderosos, como el Sol. Damoteo tambi¨¦n explico que hace miles de a?os una secta religiosa conocida como ¡°Los Salvadores del Mundo¡± consideraron que el mundo estaba perdido y decidieron abrir un portal del cual salio un ejercito de demonios para erradicar la vida en el mundo y empezar de nuevo. Pero un pa¨ªs que proven¨ªa desde el oeste del continente Mu env¨ªo su ejercito para derrotar al ejercito demoniaco y cerrar el portal. Y para asegurarse de erradicar completamente a los Salvadores del Mundo, se decidi¨® imponer su dominio en todo el mundo. As¨ª naci¨® el Imperio del Sol. Los elfos al ser salvados por el Imperio del Sol por ser erradicados por el ejercito demoniaco aceptaron al culto del Sol como una de sus varias divinidades dentro de la religi¨®n elfica. Incluso hoy en d¨ªa seguimos esperando la llegada del Hijo del Sol. -Bueno, ya me voy a dormir, hasta ma?ana. -Dice Tadro mientras se levanta y se retira. -Bueno, yo voy a ver como esta ella. Despu¨¦s de eso, todos se retiran. Matias entra en la tienda m¨¦dica y ve a la elfa durmiendo en la cama plegable. Se acerca para verla bien, se hab¨ªa emocionado y nunca antes hab¨ªa visto a un elfo, a excepci¨®n de las pel¨ªculas. Tenia un hermoso cabello rubio-dorado, orejas puntiagudas y un bello rostro, los rasgos t¨ªpicos de un elfo. Mientras la sigue observando de cerca, Mat¨ªas nota que la joven elfa abre lentamente los ojos y la pregunta como esta. -Hola, ?Estas bien? Tan pronto ve a Matias, ella abre r¨¢pidamente los ojos como dos grandes platos y pega un fuerte grito. -??Aaaaaaaaah!! Asustada, la elfa se mueve r¨¢pidamente al borde de la cama plegable y se pone en posici¨®n fetal mientras temblaba de miedo. Momentos despu¨¦s, llegan Cecilia y la enfermera a investigar grito que se escucho desde la tienda m¨¦dica. Matias intenta calmar a la elfa. -Calma, yo solo... -??Quien sos?! ??Que me ibas a hacer?! -Si me dejas que te lo explique... -?No puede ser! ?Me ibas a violar mientras dorm¨ªa! -?Epa, no te adelantes! Matias intento calmar a la elfa ya que sinti¨® fuertemente el mal de ojo proveniente de Cecilia cuando la elfa menciono que hab¨ªa sido violada por Matias. * * * Tras explicar lo que paso, la joven elfa logro calmarse y comenz¨® a contar su historia. Para empezar, a pesar de tener una apariencia de una una joven de veinte a?os, en realidad tiene cuarenta y dos a?os. Cunado los elfos llegan a la adultez emprenden un viaje de b¨²squeda de conocimiento y a aprender a como sobrevivir en el mundo. Cuando lo consideran apropiado, regresan con su gente para ayudar a la comunidad y crear una familia. Al parecer, cuando ella emprend¨ªa su viaje, ella fue emboscada por una manda de wargos. Aunque logro matar algunos, no tuvo mas opci¨®n que huir ya que eran demasiados. Tras correr durante casi un d¨ªa por el bosque intentando perderlos, pero sus intentos eran en vano, e incluso perdio su arco mientras huia. Ya de noche, cansada y apunto de perder toda esperanza ve una luces extra?as al final del bosque. Desesperadamente intenta atravesar los arbustos con las pocas fuerzas que le quedaban. Tras lograrlo, ve a varios hombres vistiendo con extra?as ropas y sosteniendo bastones de hierro. Ella grita pidiendo ayuda y cuando llega a los brazos de uno de ellos, momentos antes de desmayarse se sorprende al ver la insignia de uno de ellos y dice sus ultimas palabras antes de perder el conocimiento. Tras escuchar la historia de Clancia Baledra, la joven elfa, Mat¨ªas y Cecilia deciden dejarla descansar y salir de la tienda. -Pobrecita, menos mal que podr¨ªamos estar ah¨ª para ayudarla. -Tal vez yo sea ese "hijo del Sol" que menciono Damoteo, ?Deber¨ªamos dec¨ªrselo? -Pienso que por ahora deber¨ªamos de evitarlo, ya que ser¨¢ dif¨ªcil afrontar si interviene en la disputa entre otros pa¨ªses. -Cierto ... bueno, cambiando de tema, quiero que recolecte informaci¨®n de los caballeros y sobre la situaci¨®n pol¨ªtica del reino. -Entendido. -Mientras Mat¨ªas piensa "Todav¨ªa me siento mal por Sibila ... ?Es posible en este mundo viajar de manera segura?", Luego mira a Cecilia que ahora tiene una cara hosca. -?Que pasa Ceci? -... Mati. Creo que yo, que guard¨¦ la guardia de noche mientras te escurr¨ªas a la enfermer¨ªa para intentar evitar algo a esa pobre elfa. -??What?! ?Yo no le hice nada! -?Ah no? ?Y eso? Cecilia se?alo la parte inferior de Matias. Cuando Mat¨ªas bajo la mirada viola que tenia la cremallera abierta. Entre todo este revuelo se hab¨ªa olvidado de subirse el cierre ya que todo esto comenz¨® cuando estaba haciendo sus necesidades. -?Espera Ceci, te juro que todo esto comenz¨® cuando ...! Mientras Mat¨ªas intenta explicar lo que le paso, Cecilia lo interrumpe. -Como podes tenemos ese tipo de cosas a otra mujer cuando me ten¨¦s a mi y las demas para eso para eso? -??What?! Cecilia agarra a Matias y se lo lleva a la fuerza. -?Vamos! -?Espera! ??A donde me llevas ?! Cecilia lleva a Matias a su tienda. All¨ª est¨¢n obligados a practicar ejercicios de pareja hasta muy tarde. * * * A la ma?ana siguiente ... -Eh, Ceci, ?Porque estabas tan enojada ayer? -... bueno. Cuando el desnudo Matias le hace esa pregunta a Cecilia, que esta igualmente desnuda en la cama, ella comienza a explicar. Cuando Cecilia vio a Matias dej¨¢ndose inspeccionar por la maga Fronilde, luego por llevar a la inconsciente elfa en sus brazos como un caballero llevando a su amada damisela, y por ultimo, el malentendido con la elfa en la enfermer¨ªa. -Mati. -?Que es? -Por favor recorda esto. No me importa si quieres amar a mas de una mujer. ?Pero por favor, ¨¢manos a todas por igual! -Aah, por supuesto... Matias no tenia intenciones de salir con muchas mujeres, ya era bastante con Cecilia, Chlo¨¦ y Tiana. Pero despu¨¦s de que Cecilia lo dijo con una cara seria, todo lo que pudo hacer fue asentir. La sociedad de este mundo a¨²n no hab¨ªa salido de la Edad Media. No ten¨ªan una tasa de natalidad estable, y sus conocimientos m¨¦dicos e higi¨¦nicos estaban subdesarrollados. Adem¨¢s de eso, viv¨ªan en estos tiempos dif¨ªciles, as¨ª que probablemente hab¨ªa pocas personas que viv¨ªan con la esperanza de vida promedio. Por otra parte, en una sociedad de tipo medieval, donde la ¡°casa¡± es un concepto importante, siempre y cuando se disponga de la riqueza necesaria para mantenerlas (a sus esposas), cuantos m¨¢s herederos potenciales haya, mejor. Probablemente esa fue la raz¨®n por la que permitieron la poligamia. Un hombre puede tener las esposas que quiera, siempre y cuando tenga el dinero para mantenerlas. Por eso es normal que los nobles y los mercaderes tengan dos o mas esposas. En comparaci¨®n con la poligamia de la Tierra. Son las mujeres quienes deciden si aceptan o no las nuevas candidatas para esposas. Efectivamente son amigas de la infancia, lo que crea una mayor confianza entre ellas. En el caso de la nobleza, ellas aceptan por medio de un contrato para obtener beneficios. -Porque si amas a una mas que a las dem¨¢s, yo ... ver¨¦ ... obligada ... a ... matar ... (murmurar) Cecilia estaba murmurando algo cerca del final, sin embargo, Mathias no hab¨ªa escuchalo. * * * -... ?Oh? Cuando Mat¨ªas que hab¨ªa terminado de vestirse y salir al exterior. Clancia estaba fuera de su tienda, a pesar de que era muy temprano en la ma?ana. -Buenos d¨ªas ... se?or Mart¨ªnez. Sobre lo que paso anoche, lo siento mucho. Por favor perd¨®neme. Conilde comenz¨® a hablar educadamente ya que no estaba del todo consiente anoche. Se arrodillo, bajo la cabeza y pidi¨® perd¨®n. -Esta bien, no te preocupes. Solo hice lo que era correcto. As¨ª que no me debes nada. -?No! ?No esta bien! Es la costumbre entre los elfos servir a su salvador hasta que pague su deuda. Y encima de todo lo insulto cuando requiera de darle mi gratitud como es debido. Sorprendido, Matias le responde. -Esta bien, me podes acompa?ar. -Me honra que deje acompa?arlo, le prometo ser leal a usted, mi se?or. -Y no me llames se?or, ni tampoco te inclinas cada vez que te presentes ante mi, me resulta un poco ... incomodo. -Si mi se?or¨ªa ... si Matias. * * * -Diciendo que quieres que te ense?e magia ... Matias, ?tienes alguna aptitud? Matias, Fronilde y Damoteo est¨¢n sentados alrededor de una mesa plegable en el campamento. -?Aptitud? -La magia depende en gran medida de la aptitud con la que uno nace ... .Una persona que no tiene aptitud no puede usar magia sin importar lo que haga. -Si tengo aptitud o no, no tengo m¨¦todo para averiguarlo. A la pregunta de Matias, Damoteo saca una bola de cristal de su bolso de cuero. -?Que es eso? -Esta es una bola de cristal de aptitud, permite determinar si la persona posee una aptitud o no. Damoteo se concentra y la bola emite brillo. Luego se lo pasa a Fronilde y emite tambi¨¦n brillo, pero un brillo un poco m¨¢s d¨¦bil en comparaci¨®n con la de Damoteo. -Como habr¨¢s visto el nivel de brillo determinado la cantidad de energ¨ªa m¨¢gica o man¨¢ que uno posee. Fronilde al tener un nivel de experiencia inferior al mio, su brillo lo hace mas d¨¦bil. Luego Fronilde le pasa la bola de cristal a Matias. Se concentra y momentos despu¨¦s la bola de cristal explota en mil pedazos. -??Aaaahhh!! Todos gritan ante tal espect¨¢culo. Todos llegan al lugar para ver que hab¨ªa pasado. -?Estoy bien! ?Estoy bien! Todos vuelvan a sus puestos. Dice Matias mientras le levantaba del piso tras caerse cuando la bola de cristal le exploto en la cara. -Si, se?or. -??Que rayos fue eso?! ?Nunca hab¨ªa visto un nivel de man¨¢ semejante en mi vida! Damoteo queda conmocionado por el evento y Fronilde esta boquiabierta sin decir nada. -Bu-bueno, eso demuestra que tengo aptitud para la magia. As¨ª que, ?que aptitud tengo? -?Eh? Ah, si. Como habr¨¢s visto antes, nuestros bastones tienen cristales de color azul. El color demuestra que aptitud tenemos. Azul para el agua, rojo para el fuego, marr¨®n para la tierra, verde para el aire, blanco para la luz, y purpura para la oscuridad. Ese ultimo hay que tener mucho cuidado. -?Es sobre la necromancia? -Exacto y lo mejor seria no meterse en eso. -Entiendo. -Bien. Damoteo saca de su bolso peque?as piedras traslucidas y las coloca sobre la mesa. -En estas piedras m¨¢gicas el poder m¨¢gico es amplificado, almacenado y puede ser liberado. Podemos averiguar que aptitud tienes usando esto. Damoteo agarra una piedra azulada y la coloca encima de uno de los vasos sobre la mesa. -Agua. Cuando Damoteo menciona esa palabra una peque?a cantidad de agua comienza a fluir de la piedra m¨¢gica y cae en el vaso. -Este es el estado en que se invoca la magia. La piedra m¨¢gica produce agua en respuesta a mi poder m¨¢gico. -Oh. Fronilde agarra la piedra roja sobre la mesa y canta el encantamiento de manera similar. -Fuego. Pero no sucede nada. -Esto es lo que sucede cuando no tienes aptitud para el fuego. As¨ª esto significa que no puedes usar la magia de fuego. La magia es algo que todos tienen, pero si no tienen aptitud para ello, no pueden usar la habilidad. -Entonces, si hago eso tambi¨¦n, averiguaremos si tengo aptitud o no. -Si. ... sost¨¦n la piedra en tu mano y concentra tu conciencia en ella. Entonces, por favor, recita ¡°agua¡±. Mat¨ªas recibe la piedra m¨¢gica de Damoteo y lo sostiene encima del vaso. Concentro su conciencia en la piedra m¨¢gica y recito las palabras que le ense?aron. -Agua. Nothing is wrong. Luego prueba con las otras piedras m¨¢gicas, pero aun as¨ª no sucede nada. -Que extra?o. A pesar de que tengas un enorme potencial m¨¢gico, no tienes ninguna aptitud. Tal vez solo tengas la aptitud para "guerrero m¨¢gico". -?Guerrero m¨¢gico? -Algunas personas que a pesar de tener mucha magia en su interior no pueden canalizarla por medio de hechizos como nosotros los magos, pero pueden canalizarlos a trav¨¦s de armas como los miembros de la familia real del Reino de Lledo. ?Acaso estas emparentados con ellos? -Ah, no que yo sepa. Mis abuelos maternos murieron cuando mi madre era una ni?a y mis abuelos paternos eran de origen humilde. As¨ª que no sabr¨ªa decirle sobre como herede esta habilidad. -Hmm ... ya veo. Damoteo crey¨® la mentira que Mat¨ªas le dijo. Mat¨ªas no podr¨ªa decirle que su enorme poder fue recibido por Dios ni tampoco de sus poderes de invocaci¨®n. Mientras hablaban, Fronilde segu¨ªa mirando a Mat¨ªas con intriga. * * * Mas tarde, en el campamento. Mientras Matias daba un paseo para inspeccionar el campamento. Noto a Clancia lo que parec¨ªa era trabajo de carpinter¨ªa. Curioso,Matias se acerco a ella. -?Que estas haciendo? Inmediatamente al notar la presencia de Matias, Clancia se arrodilla frente a Matias. -Ya te dije que no hace falta que te arrodilles frente a mi cada vez que me vez. -Lo siento. Enseguida Clancia se pone de pie. -Yo solo estaba haciendo un arco nuevo. Ya que perd¨ª el mio cuando hu¨ªa de los wargos. -Ya veo. Matias mira la mesa de trabajo donde hay pedazos de madera, cuchillos y un plato con tendones de alg¨²n animal. -Debe ser muy complicado hacer un arco desde cero. -Mi madre me ense?o a hacer desde que era ni?a. Los elfos hemos sido muy eficientes en el arte de la arquer¨ªa. Ya que he practicado por mas de treinta a?os. Matias se sorprende al principio por lo que dijo Clancia de su largos a?os de practica. Pero luego record¨® ella tiene el doble de a?os que el. Pero Clancia continuo hablando. -Los arcos que hacemos son considerados los mejores del continente. Pero debido al poco tiempo y a los materiales que dispongo solo puedo hacer un arco simple. ?Pero aun as¨ª prometo dar mi mayor esfuerzo en mis habilidades para pagar mi deuda! Clancia dice esa ultima frase con una expresi¨®n de determinaci¨®n. Hacer un arco compuesto no es un trabajo simple ya que toma a?os en fabricar uno, incluso teniendo todos los materiales adecuados. -Creo que puedo hacer algo. -?Eh? -Espera enseguida vuelvo. Matias sale corriendo dejando a Clancia sola con una expresi¨®n de no entender lo que quiso decir. Matias entra en uno de los camiones y mera por todos lados para verificar de que no hubiera nadie cerca. Una vez seguro, saca su celular y activa la aplicaci¨®n de invocaci¨®n. Minutos despu¨¦s vuelve con Clancia con un malet¨ªn en su mano. -?Que es eso? Clancia pregunta mientras se?ala el extra?o malet¨ªn con forma semicircular que lleva Matias. -Espero y veras. Matias apoya el malet¨ªn sobre la mesa y lo abre. -?Que es eso? -Es un arco de poleas. -?¡°Arco de poleas¡±? -¨²salo y te dar¨¢s cuenta. Clancia agarra el arco de poleas, luego toma la flecha de fibra de carbono. Clancia se impresiona lo f¨¢cil que se estira la cuerda y cuando lo suelta pudo ver lo r¨¢pido que viajo la flecha hacia uno de los ¨¢rboles. -?Un arma m¨¢gica? No, no puedo sentir nada. Clancia murmura a si misma cuando probo la estrategia del arco. Pero lo no sintio ninguna presencia m¨¢gica en el arma. -Es tuya. -??What?! Clancia se sorprende lo que Mat¨ªas le dijo. -Yo ... no puedo aceptar esto. Clancia intenta devolverle el arco a Matias. Pero el la rechaza. -La necesitaras para protegerme hasta que logres pagar tu deuda. Clancia se pone de rodillas. -Ya acepto humildemente este regalo. Dice Clancia con una sonrisa de felicidad en su rostro. No muy lejos de ah¨ª. Detr¨¢s de los camiones estaba Cecilia observando. Una sonrisa se forma en su rostro. Capitulo 7 This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Capitulo 8 Love this story? Find the genuine version on the author''s preferred platform and support their work! Capitulo 9 La capital real de Saledo. Fundada hace casi mil a?os. La capital tiene una forma circular casi perfecta, con un gran castillo en el centro y con altas murallas que rodean la ciudad. Para protegerse de una invasi¨®n, las paredes tienen alrededor de 15 metros de altura y est¨¢n hechas de materiales fuertes. El castillo esta separado del exterior por tres muros. Cada uno de ellos separa de adentro hacia afuera: las zonas de la nobleza, la de los comerciantes adinerados y la de la gente com¨²n. Al tener solo dos entradas, la hace f¨¢cil de defender. Actualmente hay alrededor de 5.000 soldados del reino dentro de la capital. Adem¨¢s de 250 caballeros de la Orden de los Dragones Rojos. Esto no incluye a los miles de mercenarios dentro de la ciudad, cuya ciudad tiene una poblaci¨®n de 40.000 habitantes. Matias tenia el objetivo de llegar a la capital antes de que haya pasado un d¨ªa completo. El estaba actualmente a una hora de distancia de la capital. Los exploradores en moto que env¨ªo por delante llegaron con un informe. -Mati, recibimos un informe de la unidad de reconocimiento. -?Cual es el contenido? -La parte mas externa de las tres murallas ha ca¨ªdo. Las llamas son visibles, al igual que el humo negro. Adem¨¢s, el ejercito orco no carece de capacidad ofensiva y continua hacia la muralla intermedia, ?que debemos hacer? Matias toma la radio del humvee. -?Todos oyeron los informes de los exploradores? A medida que Matias entra en contacto con los comandantes de cada pelot¨®n, recibe una respuesta de inmediato. -Si. -Por supuesto. -Se escucho. -Debido a eso, tendremos que cambiar de estrategia. El 3¡ã y el 4¡ã Pelot¨®n se fusionaran y pasaran a llamarse 3¡ã Pelot¨®n bajo el mando del sargento Rommel y eliminaran a los enemigos de la puerta norte. La teniente Tiana tomara el mando de la 2¡ã Escuadra del 1¡ã Pelot¨®n. El 1¡ã y el 2¡ã Pelot¨®n aseguraran y defender¨¢n la puerta sur. -??Entendido!! -??Entendido!! -??Convenido!! Matias recibi¨® la respuesta de cada uno de los comandantes, y corto las comunicaciones. -Por favor Mati, tene cuidado. Matias apret¨® los pu?os con fuerza, mirando en direcci¨®n a la ciudad aun no visible. * * * Cuando Matias se uni¨® a la unidad de reconocimiento en una colina que miraba hacia la capital, miro a trav¨¦s de unos prism¨¢ticos, ante lo cual vio una batalla intensa. -Mati, mira all¨¢. -Es bastante llamativo. Innumerables orcos intentando subir la muralla intermedia. Los arqueros en las murallas disparaban un gran numero de flechas al enemigo. Incuso hab¨ªan magos lanzando bolas de fuego y piedras. La Horda tenia una gran cantidad de soldados de infanter¨ªa. Adem¨¢s, hay maquinas de asedio como arietes, catapultas y fand¨ªbulos. Est¨¢n disparando gran cantidad de rocas hacia la muralla intermedia. Rocas tambi¨¦n fueron disparadas desde la capital, sin embargo en comparaci¨®n, fue muy d¨¦bil. -Si no me apresuro, podr¨ªa ser malo. Matias murmura mientras mira la capital, que esta completamente rodeada. Echo una mirada hacia el campamento enemigo. Sin embargo, porque el campamento enemigo estaba en el lado norte de la capital, mientras que Matias estaba en el lado sur, fue dif¨ªcil ver claramente. Renunciando a eso, deja sus binoculares y regresa con su unidad. -Mati, ?como es la situaci¨®n militar? -Es malo, parece una batalla dif¨ªcil para ellos. Deber¨ªa convocar tantos suministros como pueda, cuando empiece la batalla no podre hacer mas invocaciones. Matias posteriormente cargo los camiones M1078 hasta el borde con suministros. -?Ok! ?Vamos! ?Si completamos esta misi¨®n o no, todo depender¨¢ de nosotros! -??Entendido!! Los motores de los veh¨ªculos reverberaron ruidosamente a medida que avanzaban. * * * Mientras los orcos saqueaban las casas cercanas a la puerta sur del muro exterior, uno de los orcos nota algo extra?o. -... me pregunto, ?podr¨ªa ese sonido ser los refuerzos del reino? -?Importa? Cualquier refuerzo que venga ahora seria insignificante. -No parecen refuerzos. Parece que una nube de polvo se acerca lentamente. -?Haa? Cuando un orco dijo ¡°?Haa?¡±, ambos miraron a lo lejos a la nube de polvo acerc¨¢ndose lentamente a la puerta. -??De verdad?! ??Que es eso?! ?Nunca hab¨ªa visto algo as¨ª antes! El orco comenz¨® a ponerse nervioso. Una r¨¢faga de viento sacudi¨® el polvo, lo que emergi¨® fueron varias cajas cuadradas de metal sobre ruedas. -?Bien, no se que son, pero no se ven amigables! Al o¨ªr el grito de su jefe, los dem¨¢s orcos agarraron sus armas. -Parece que nos han notado, ?verdad? Murmura Cecilia al ver el movimiento de los orco. -Seria extra?o si pudi¨¦ramos acercarnos sin ser notados. La unidad del veh¨ªculo dirigido por Matias, acelero r¨¢pidamente hacia la puerta. -Bueno entonces... ?Acabemos con todos! La raz¨®n principal de su ira se debi¨® al hecho de que hab¨ªan pasado por varios pueblos en su camino hacia aqu¨ª. El era muy consiente de la brutalidad de los orcos, principalmente por masacrar a los aldeanos e incendiando aldeas, por lo que se retorc¨ªa de ira. -Stryker 02 y 04, ?Las unidades enemigas se han reunido en la puerta, disparen bote de metralla hacia ellos! -??Entendido!! Los strykers estaban equipados con el ca?¨®n de alto poder M68. La metralla aterrizaron donde los orcos se estaban reuniendo. Hab¨ªan organizado sus espadas y escudos uno al lado del otro para interceptar los extra?os veh¨ªculos. Al instante, los orcos desaparecieron solo en una nube de polvo. El viento soplo y solo se escucharon los penosos gemidos de orcos gravemente heridos. -Avancemos a la ciudad. ?El 1¡ã Pelot¨®n s¨ªganme! ?El 2¡ã Pelot¨®n asegurara la puerta sur! ?El 3¡ã Pelot¨®n asegurara la puerta norte! Matias mira hacia adelante mientras pasa sus ordenes. -?Entendido! -?Convenido! Cuando escucha las respuestas, Matias hace contacto por radio con el l¨ªder del 3¡ã Pelot¨®n, el sargento Rommel. -Sargento Rommel, por favor responda. -?General? ?Que ocurre? -Hay algo que quiero decir. -?Que es? -Sinceramente... la misi¨®n de asegurar la puerta norte sera muy dif¨ªcil, ya que la base del enemigo esta a pocos kil¨®metros de ella. Ya he solicitado refuerzos, pero... -Con el debido respeto, ya estaba al tanto de esto. Con las ordenes del general, no hay ning¨²n bien o mal. Seguiremos sus ordenes sin importar que. As¨ª que por favor no se preocupe. Cuando Rommel mostr¨® una respuesta determinada, Matias respondi¨® d¨¦bilmente. -...bien, entonces. Gracias. -Lo se. Tenga buena suerte en la batalla, general. -Usted tambi¨¦n, sargento. This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. El 3¡ã Pelot¨®n se separa de la formaci¨®n, hacia la puerta en el lado opuesto de la ciudad. Dirigi¨¦ndose a la puerta norte, Matias ordena. -??Vamos!! ??Vamos!! ??Vamos!! ?Atraviesen la puerta! De repente, el 1¡ã Pelot¨®n irrumpe en la ciudad inundada de enemigos. Se ven confundidos debido a la repentina entrada. Uno es aplastado debajo de un veh¨ªculo mientras los otros son derribados. El 2¡ã Pelot¨®n se separa en la puerta sur y continua hacia la puerta de la muralla intermedia. -??Bien!! ??Tomen esto!! -??Mati, es peligroso, por favor entra!! Matias no escucho las palabras de Cecilia mientras continuaba disparando las balas de 12,7 mm. En ese momento estaba usando la ametralladora M2 montada en el Stryker. De esta manera, Matias llega a la muralla intermedia de la ciudad. Cuando los veh¨ªculos se detienen, los soldados salen y eliminan a los enemigos restantes. -??Quienes son?! -??De donde vienen?! -??Retirada!! Los enemigos que estaban siendo atacados intentaron escapar. -?Oigan! ?Esperen un momento, sigan luchando! -?Contraataque! Aunque algunos valientes orcos trataron de defenderse, pero el fuego combinado de las carabinas M4 y las ametralladoras M249 los redujo r¨¢pidamente a charcos de sangre. -??A la carga!! -?Uaaaaa! La puerta de la muralla intermedia se abre de repente y los soldados del reino se desasen de los orcos borr¨¢ndolos como una avalancha. Tomando una decisi¨®n dif¨ªcil, los orcos decidieron retirarse. Despu¨¦s de que los enemigos huyeran, una gran cantidad de armas quedaron abandonadas. -El 2¡ã Escuadr¨®n del 1¡ã Pelot¨®n limpiara este lugar, la 1¡ã Escuadr¨®n se reunir¨¢ con migo en el castillo. -Entendido. Matias estaba contento de que la batalla haya terminado, por lo que se fue con la 1¡ã Escuadr¨®n para reunirse con el rey. * * * -???Waaaa!!! -??Eh?! Cuando Matias entro por las puertas de la muralla intermedia, para encontrarse con el rey, estaban inundado de soldados que escucharon sobre la retirada de los orcos, que dieron gritos de alegr¨ªa, junto con los residentes de la ciudad. -??Oi sobre eso!! ??Quien venci¨® a los orcos fuiste tu!! ??Muchas gracias!! ??De verdad, muchas gracias!! -?Oh? Bien, gracias. Por favor, d¨¦jame pasar. -?De donde viene, se?or? -?Amigo, veni a buscarme mas tarde, te invitare a una cerveza! -?No gracias, por favor d¨¦jame pasar! Dado que se hab¨ªan transmitido las noticias de la retirada de los orcos. Matias estaba completamente rodeado por soldados y residentes de la ciudad, que se hab¨ªan refugiado tras la muralla intermedia. No fue posible avanzar f¨¢cilmente. -Bueno, eso fue una experiencia, ?Estas bien, Ceci? -Si, de alguna manera estoy bien. Matias, quien hab¨ªa logrado romper el cerco, finalmente llegaron al castillo, que a la vez era el palacio real. -Todos excepto Cecilia y yo, esperen aqu¨ª. -?Entendido! Matias ordena que los soldados el 2¡ã Escuadr¨®n esperaran afuera. Los guardias lo dejan entrar al castillo. Guiados por los guardias, Matias y Cecilia entran a la sala del trono y ven a cuatro personas que parecen agotadas. Sentado en el trono hab¨ªa un hombre de mediana edad con una corona, ese hombre era el rey. Pero lo que mas le preocupaba a Matias era su apariencia de enfermo. A su izquierda estaba una mujer de no mas de 40, por lo que dedujo de que era la reina. A su derecha una adolescente que no parec¨ªa tener mas de 15 con cabello rubio y ojos azules. Mientras Matias se inclinaba y miraba a su alrededor, el rey se levanta de su trono y empieza a hablar. -Por favor lev¨¢ntate... soy el rey Fedilio Corife, rey del Reino de Zarenca... ella es mi esposa Eldaria, ella mi hija Conilde... y el es el general Fraldo Tares, ?Cual es tu nombre? Miantras el rey hablaba, Matias noto lo graves que estaba ya que tosia mientras hablaba. Matias y Cecilia le hacen una reverencia al rey antes de hablar. -Mi nombre es Matias Mart¨ªnez l¨ªder del grupo de mercenarios Paxbelli, ella es mi asistente Cecilia Sinclair. -Nunca he o¨ªdo hablar de Paxbelli, pero nos salvaste... debido a tus esfuerzos, el ejercito orco fue repelido temporalmente... -?Padre! El rey tose mas y mas fuerte hasta que ya no puede mantenerse de pie y se sienta en el trono. -?Ceci, trae a mi hermana, r¨¢pido! -?Voy! Cecilia salio corriendo de la habitaci¨®n. -No se preocupe su majestad, mi hermana usara sus habilidades para curarlo y... -No hace falta, es in¨²til... -?In¨²til? -Durante la batalla fui herido por una flecha envenenada. El veneno fue elaborada por un cham¨¢n orco... ni siquiera nuestros mejores boticarios pueden curarme... creo que mi tiempo llegara a su fin... -Padre, por favor no digas eso. Tanit apoya la mano de su padre sobre su mejilla mientras llora. -?Estoy aqu¨ª, Mati! Stephany entra corriendo en la sala con Cecilia. -?R¨¢pido, necesito que uses tus habilidades para curar al rey! -??Rey?! Stephany se queda estupefacta al enterarse de que tenia que curar al rey. -?R¨¢pido! Pero tan pronto Matias le grita, ella entra en si. -?Alto ah¨ª! ?No te acerques al rey! Quien los detiene es el general de los Dragones Azules, el Fraldo Saledo. Con una cara seria y agarrando su espada lista para desenvainarla. -D¨¦jalos Fraldo, igual no tenemos nada que perder... -Como ordene, su majestad. Fraldo se corre a un lado y deja pasar a Stephany. -Muy bien Mati, lo intentare. Stephany da un leve suspiro y se acerca al rey. Concentra su poder en la palma de su mano derecha y la coloca sobre el pecho del rey. Una suave luz fluyo de la palma de su mano hacia el rey. Despu¨¦s de unos momentos la respiraci¨®n del rey se calmo y su tez mejoro tambi¨¦n. -?Padre! -?Querido! Mientras el rey estaba siendo abrazado por su esposa y su hija, inhalo y exhalo profundamente unas cuantas veces para estar seguro. -No hay nada. Es como si el sufrimiento de hace un rato hubiese sido un simple sue?o, ?quienes son ustedes? -Solo somos mercenarios, nada mas. -Igualmente, muchas gracias. -Su majestad tenemos unos asuntos que discutir. -Ha, si. ?Puede darnos un momento? -Por supuesto. Mientras el rey y el general discut¨ªan, y Cecilia llevaba a Stephany a tratar a los heridos fuera del castillo. Matias es sorprendido por la princesa quien le miraba fijamente. Luego le hizo una reverencia a Matias. -Gracias por salvar a mi padre. -No, por favor no te preocupes por eso. Lo que importa es que esta bien, ?no? Aun as¨ª, la princesa segu¨ªa mirando a Matias. -Um... ?pasa algo? A Matias le fue imposible ignorar la mirada apasionada de la princesa, le pregunto mientras le miraba lejos. En poco tiempo, las mejillas de la princesa se ruborizaron ligeramente y ella dijo. -Yo... -Estoy aqu¨ª. Antes de que la princesa dijera algo, Cecilia habia regresado de llevar a Stephany para tratar a los heridos. Entonces el rey se levanta de su trono. -Ustedes realmente nos salvaron. Hay una celebraci¨®n de la victoria esta noche, absolutamente deben participar. Hablaremos despu¨¦s. -Entendido. A cambio, espero que nos permita caminar libremente por la ciudad. -Bien, lo arreglare para que puedas caminar libremente, a excepci¨®n de las ¨¢reas restringidas, ?esta bien? -Bien. -Entonces, nos vemos esta noche. Matias sale de la sala del trono con Cecilia. * * * Dentro de la tienda de mando que hab¨ªa instalado, Matias acababa de recibir los informes de los otros pelotones. -Bueno, ?cual es el informe? -Cada pelot¨®n continua sus tareas sin ning¨²n problema. Los da?os son los siguientes: en el 1¡ã Pelot¨®n hay solo un herido; en el 2¡ã Pelot¨®n hay tres heridos; y en el 3¡ã Pelot¨®n hay tres heridos y una baja. -?El estado de las tropas enemigas? -Los orcos se han retirado de nuevo a su campamento principal. Pero aun no es seguro salir de la ciudad. La sede central del enemigo tambi¨¦n es la misma, no parece que haya movimiento por lo menos por un par de d¨ªas, debido a que el enemigo sufri¨® fuertes perdidas. -Ya veo... por favor, diles a cada equipo que se tomen un descanso. Re¨²ne aqu¨ª a los heridos, mi hermana puede curarlos con su habilidad. -Entendido... ?Mati? -?Si? Que es, Ceci. Cecilia de devuelve una sonrisa amable a la respuesta de Matias. -Cuando regrese a la sala del trono, vi que la princesa te miraba fijamente, ?que estuvieron haciendo mientras no estaba? El aura de Cecilia se oscurece de repente, queda casi negra. -...ah... bueno... es dif¨ªcil de explicar... ni si quiera se porque... Matias tampoco entendi¨® lo que quer¨ªa decir la princesa, pero aun as¨ª tenia miedo de que alguna forma Cecilia lo malinterpretara e inicie una matanza contra la familia real. -Bueno, si no sabes. Le preguntare a la princesa, tal vez ella sea mas cooperativa despu¨¦s de que la interrogue. -Eso... no.. es... -?Oh? Bueno, ?entonces podemos hablar lenta y cuidadosamente sobre esto? Matias no estaba acostumbrado a mentirle a Cecilia, cavo su propia tumba con sus repuestas, asintiendo silenciosamente como si aceptara su destino. * * * En la noche se celebro una peque?a fiesta en para conmemorar la victoria sobre el ejercito orco. Con una sidra en su mano, Matias observa a los soldados y nobles hablando de un lado a otro. La propia Cecilia tenia que hacer mandados y salio temprano. Despu¨¦s de que Cecilia se hab¨ªa ido, la princesa Conilde se acerca a Matias. -Oh, princesa. Inmediatamente Matias se inclina mientras saluda a la princesa. -No hace falta ser tan formal, puedes llamarme solo Conilde. -Bueno... yo... -Aqu¨ª estoy. De repente llega Cecilia quien interrumpe de nuevo a la princesa. -Ah, Ceci, que bueno que llegaste, yo... De repente se escuchan fuertes estruendos desde la distancia. Uno de los nobles grita mientras se?ala por la ventana. -??Miren eso!! -?Que esta pasando? Todos corren a la terraza para ver lo que esta pasando. La vista que vieron estaba sorprendiendo a todos. Varias bolas de fuego sal¨ªan desde el campamento principal enemigo. Al mirar con sus binoculares de visi¨®n nocturna, observa que son varios fand¨ªbulos lanzando proyectiles incendiarios. Matias estaba aturdido por los acontecimientos. Inmediatamente trato de contactar al 3¡ã Pelot¨®n ubicado en la puerta norte del muro exterior. -??3¡ã Pelot¨®n!! Sargento Rommel, ?me escucha? ??Por favor responda!! -... este es el sargento Rommel del 3¡ã Pelot¨®n. De alguna forma estamos bien... -Dice Rommel mientras tose por los el polvo de los escombros. -??Su situaci¨®n?! -Bueno... tenemos muchas bajas, pero el combate aun es posible. -?Mati! ?Mira! Cuando Matias corto el contacto por radio con el sargento, Cecilia se?alo hacia el otro lado de la puerta este. Matias ve con sus binoculares como los guerreros orcos comienzan a marchar hacia la ciudad. Matias estaba considerando sus opciones. El plan original era romper las fuerzas concentradas y apuntar a la sede central del enemigo. Pero este ataque repentino desbarato sus planes. -?3¡ã Pelot¨®n! ?Ret¨ªrese a la muralla intermedia inmediatamente! -General... evacuaci¨®n es imposible... cancele el rescate... -??Que estas diciendo?! ?No te rindas! ?Si no ven¨ªs aqu¨ª ahora, ir¨¦ yo mismo! Matias corto el contacto por radio. Antes de que pudiera si quiera comenzar a caminar, fue bloqueado. -?A donde crees que vas? Quien detuvo a Matias era Conilde. -Ya lo he decidido. Voy a rescatar a mis subordinados. -?Pensaste que lo permitir¨ªa? Si te vas, ?que pasara cuando los orcos traspasen la muralla intermedia? ?Enviaras tan f¨¢cilmente a nuestros ciudadanos inocentes a la muerte debido a tu propia conducta ego¨ªsta? Entiendo tus sentimientos, pero por favor entiende. Matias toma la radio y da ordenes al los pelotones. -El 2¡ã Pelot¨®n retroceda a la muralla intermedia, y que el 2¡ã Escuadr¨®n proteja el castillo. -Este es el 2¡ã Pelot¨®n, entendido. -Aqu¨ª el 2¡ã Escuadr¨®n, afirmativo. Matias emiti¨® la orden con una sonrisa ligera, que parec¨ªa extra?a. -?Que demonios vas a hacer? A pesar de la pregunta de Conilde, Matias no dice nada. -?Responde a mi pregunta! ??Que estas intrigando?! -Es descort¨¦s llamarlo intrigante. La respuesta es clara, no abandonare a mis tropas. Cecilia y yo iremos. -?Hey, espera! ?El comandante de este lugar es mi padre! ??Lo estas desobedeciendo?! Conilde, que se dio cuenta de que sus habilidades de persuasi¨®n no funcionaban, intento evitar que Matias se fuera. -Es malo. Pero aceptamos este trabajo por una solicitud de alguien particular, por los que podemos actuar de manera tal que no interfiera en el cumplimiento de dicha solicitud. As¨ª que no hay necesidad de escucharte. Lo siento, Conilde. -?Si es as¨ª, podes irte! Matias hizo una sonrisa ir¨®nica ante la presencia de Conilde, antes de llevarse a Cecilia y salir del gran sal¨®n. Pronto, no quedaba nadie en la habitaci¨®n aparte de Conilde y su madre. -?Esta realmente bien, hija? ?Dejando ir a esas personas? -No importa. Incluso si quisiera detenerlo, dudo que pueda... -Conilde le responde con un tono d¨¦bil a su madre. -Por favor Matias no te mueras, el hombre que se robo mi coraz¨®n... vuelve sano y salvo... Conilde estaba desando la seguridad de Matias todo el tiempo. Con las manos juntas, como si rezara. Capitulo 10 Varias horas antes. Un grupo de veh¨ªculos se acercaba a la capital. -Lo se. Tenga buena suerte en la batalla, general. -Usted tambi¨¦n, sargento. Despu¨¦s de decir eso, el sargento Rommel saludo a Matias y se despidi¨®. El 3 ¡ã Pelot¨®n estaba compuesto por dos humvee, dos stryker M1126, dos stryker M1128 y dos camiones pesados ??M1078. Un total de ocho veh¨ªculos de camino hacia la puerta este de la ciudad. -Puedo verlo. Despu¨¦s de atravesar las ciudades por algunos minutos, la puerta norte se hace claramente visible. El numero de enemigos en la puerta este era el doble que el de la puerta sur. Los orcos estaban ocupados con el saqueo del ¨¢rea de los plebeyos que no ten¨ªan cuenta de se aproximaba al 3 ¡ã Pelot¨®n. -Los strykers 06 y 08, disparen munici¨®n explosiva hacia el enemigo cerca de la puerta de la muralla intermedia. Despu¨¦s disparen munici¨®n de f¨®sforo blanco en la puerta de la muralla externa y no dejen entrar refuerzos enemigos dentro de la ciudad. -Si se?or. De acuerdo con las ¨®rdenes de Rommel, dos stryker M1128 dispararon munici¨®n explosiva desde sus ca?ones M68 de 105 mm hacia el enemigo. -?Q-que? -?Oye, alto! En el lugar donde muchos orcos estaban sacando de un lugar a otro, de repente los proyectiles aterrizaron en medio de ellos y mataron a un gran n¨²mero de ellos en un abrir y cerrar de ojos. -??A-alguien, ayuda !! ??Ayudaaa !! -?M-mi pierna! ?Mi pierna no esta! Algunos orcos tienen la suerte de sobrevivir, pero muchos otros siguen gritando y retorci¨¦ndose. -?A la carga! Durante la confusi¨®n del ejercito orco que sufri¨® un ataque repentino y recibi¨® un gran n¨²mero de bajas. El pelot¨®n de Rommel llega hasta donde se concentra la fuerza principal enemiga cerca de la puerta del muro exterior. -??Prep¨¢rense para la batalla !! Rommel sale corriendo del humvee y se lanza a un grupo enemigo solo mientras sostiene un rifle M16 equipado con una bayoneta. -?Arghhh! -??Aaahh !! -??Son muy debiles !! Rommel grita en voz alta mientras derriba a los orcos que caen en estado de p¨¢nico y no saben que est¨¢ sucediendo. -?Sargento! ?Otra vez no! ?No vaya solo sin previo aviso! Un cabo, que desempe?aba como ayudante del sargento Rommel, gritaba sorprendido al tomar el mando del pelot¨®n de Rommel, que ataca sin tomar el mando del pelot¨®n. -?What? Ya tomaste el mando, no habr¨¢ ning¨²n problema. Mientras responde a las palabras de Paulus, Rommel le dispar¨® a un orco cuyo cuerpo estaba clavado sobre la bayoneta. Luego, use la culata de la M16 para golpear el estomago del orco se acercaba detr¨¢s de el y cortarle la garganta a otro que lo ataco desde el frente con la bayoneta. Despu¨¦s de eso, termino al orco que yac¨ªa dolorido, apu?al¨¢ndolo en el pecho. -??Ese no es el problema !! ?Y por favor no ataque con la bayoneta! ?Es peligroso! -?Que te preocupa? La bayoneta es la mas adecuada para mi en combate. Me recuerda mis tiempos en la Gran Guerra. Rommel hablando con el cabo mientras recordaba sus tiempos durante la Primera Guerra Mundial cuando luchaba con la carga de bayoneta, mientras mataba al enemigo. -?UPS? Pero Rommel ve a varios orcos corriendo por una estrecha calle a toda prisa hacia el. Aprovechando el momento, saco de su cintur¨®n una granada M67 y le quito el seguro. -?Hay va! La granada aterrizo entre los orcos y exploto. Todos los orcos que estaban en la radio de la explosi¨®n son volados en pedazos. -??No hay nadie que pueda ofrecer una pelea mejor ?! Algunos orcos arrojaron sus armas despu¨¦s de escuchar las palabras de Rommel. Rommel se dio cuenta de que el cabo se acerc¨® a una con expresi¨®n de asombro en su rostro. -Um ... ?ya termino? -Em ... parece que si. Despu¨¦s de que Rommel dijera eso, el cabo miro a los cercados y vio que todos los orcos escapaban a toda velocidad hacia las puertas y tiraban todas sus armas. Pero el f¨®sforo blanco dej¨® por los strykers todav¨ªa ard¨ªa en el suelo mientras emit¨ªa humo blanco. Por lo que los orcos que huyeron decidieron meterse en ese infierno ardiente. -?S¨ª! ?S¨ª! ?S¨ª! -?Caliente ?! ??What?! ??Que es este fuego ?! ??El fuego todav¨ªa no desaparece incluso cuando se aplica agua ?! -??Aaaaaah !! ??Caliente !! ??Caliente !! Un desafortunado que tenia f¨®sforo blanco adherido a su piel desnuda al escapar, luchaba con un fuego que no desaparec¨ªa incluso cuando se aplicaba agua. Las quemaduras por f¨®sforo blanco son diferentes de las quemaduras normales, el entorno de la herida se vuelve amarillo y se acompa?a de un dolor como el ajo. Adem¨¢s, el f¨®sforo blanco no desparece f¨¢cilmente, incluso si se aplica agua. Ya que se alimenta de cualquier fuente de ox¨ªgeno, incluyendo el agua. As¨ª que el m¨¦todo ¨²nico para eliminarlo es cortar el lugar donde el f¨®sforo blanco se un¨ªa a la piel. Pero los orcos que huyeron al campamento donde trataron desesperadamente sacar agua para echarlos en sus cuerpos para quitar el fuego sin pensar en este m¨¦todo. * * * M¨¢s tarde, en la noche. -Hola, sargento. -Oh, hola. Durante la tarde, el 3 ¡ã Pelot¨®n hab¨ªa construido una fortificaci¨®n cerca de la puerta norte. -Aqu¨ª tiene. Paulus le da una taza de caf¨¦ a Rommel, que hab¨ªa estado en guardia desde el asalto. -Gracias ... Oye, cabo, ?sabes sobre los rumores? -?Que rumores? -Escuche por ah¨ª de que la princesa le ha estado haci¨¦ndole ojitos al general. -?En serio? -Si, pero lo que me da miedo es lo que har¨¢ la comandante Sinclair cuando entras. -No creo que pase mucho, a menos que la princesa solo lo haga para aprovecharse del general. -Si es as¨ª, y algo malo le sucedi¨® al general, ella y su fanatismo hacia el, seguro de lanzar un misil nuclear y nadie la parar¨ªa. -Pobrecita de la princesa. -Si, pobrecita. Paulus y Rommel se re¨ªan mutuamente. -... ??Eh ?! ??Todos abajo !! En ese momento, Rommel se rejo y oy¨® algo extra?o. El se sorprendi¨® y empujo al cabo. Una fuerte explosi¨®n hizo que las puertas de la muralla desapareciera sin dejar rastro. Rommel y el cabo que estaban relativamente afectados a la explosi¨®n por lo que han perforado el conocimiento afectado. -... ??Qu¨¦ mierda fue eso ?! -... ?I don''t know! Rommel y el cabo que quedaron enterrados por los escombros mientras logran recuperar el conocimiento. Luego intentan trepar entre los escombros. -... ?Cabo Paulus, confirma la seguridad de nuestros hombres! ?R¨¢pido! -... ?Entendido! El cabo, tras recibir la orden, se retira corriendo para ver a los soldados heridos. Mientras que Rommel les echaba una mano a los soldados que estaban enterrados cerca de el. La voz de Matias se escuchaba en la radio. -??3 ¡ã Pelot¨®n !! Sargento Rommel, ?me escucha? ??Responda !! -... este es el 3 ¡ã Pelot¨®n, de alguna forma estoy bien. -?Su situaci¨®n ?! -Bueno ... tenemos muchas bajas, pero el combate es aun posible. Mientras el polvo flota alrededor y entra en su boca y nariz. Rommel le responde a Matias mientras mira a su alrededor. Los soldados que se arrastraron con ¨¦xito desde los escombros, pero heridos. Sin embargo, en la l¨ªnea de visi¨®n de Rommel hab¨ªa una figura de un soldado medio enterrado en los escombros y no se movi¨® ni un cent¨ªmetro. -?3 ¡ã Pelot¨®n! ?Ret¨ªrese a la muralla intermedia inmediatamente! -General, la evacuaci¨®n es imposible, recomiendo que cancele el rescate. -??Que estas diciendo ?! ?No te rindas! ?Si no ven¨ªs ahora, ir¨¦ yo mismo! Matias corto contacto con Rommel. -?Que dijo el general? El cabo, que regreso con Rommel tras confirmar a los sobrevivientes.Help support creative writers by finding and reading their stories on the original site. -El vendr¨¢ y nos rescatara. -?Lo har¨¢s a tiempo? -No lo se, ?cual es la situaci¨®n? Rommel, que estaba preparado para el combate, le pregunt¨® al cabo por el estado de la situaci¨®n. -Las minas colocadas en las cercan¨ªas de las puertas permanecer¨¢n inhabilitadas y todos los veh¨ªculos fueron volcados o aplastados por los escombros. Las municiones en los camiones volaron debido a los proyectiles incendiarios del enemigo, por lo que solo quedan las municiones que llevamos encima. -?De verdad? ?Que hay de nuestros hombres? -Cuatro muertos, diez heridos y dos desaparecidos. Cuando Rommel escucho el informe se sorprendi¨®. -El da?o es enorme. -??El enemigo se acerca !! -?Bien! ?Prep¨¢rense para la batalla! * * * Los disparos incesantes demostraron la supervivencia del 3 ¡ã Pelot¨®n. Mientras Mat¨ªas espera a que se abran las puertas de la muralla intermedia con el 1 ¡ã Escuadr¨®n. Cecilia estaba tratando desesperadamente de lograr que Mat¨ªas permaneciera en el castillo, sin embargo, el no escucho. -?Espera! ?Sos el ¨²nico irreemplazable! ??Qu¨¦ har¨ªamos si murieras ?! ?Por favor, reconsidera! -??Cecilia !! Matias interrumpi¨® a Cecilia con un tono fuerte. -Ceci, como comandante. No puedo simplemente enviar a mis soldados f¨¢cilmente a un lugar peligroso, mientras que yo me relajo de forma segura en otro lugar ... por favor, entiende. -Mati ... Cecilia que hab¨ªa escuchado las palabras de Mat¨ªas, lo miro con inquietud. Sin embargo, aparentemente tomando una decisi¨®n, ella carga su ametralladora. -Perd¨®n Mati. Somos soldados leales que cumplir¨¢n sus ¨®rdenes lo mejor que podamos. ?Si queres ir al infierno, entonces al infierno iremos! -Ceci ... -?Entonces vamos! ?Incluso si el enemigo es Dios, lo derrotaremos! -???Huaaa !!! Cecilia grito deliberadamente las ¨²ltimas palabras para despertar a las tropas, a lo que los soldados agitan en voz alta mientras alzaban sus armas al aire. Matias, que hab¨ªa visto el estado de Cecilia y sus tropas, aflojo su expresi¨®n y registradas una sonrisa. -?Ahora vamos a rescatar al 3 ¡ã Pelot¨®n. ??Vamos !! -??Entendido !! Matias parte seguida por sus tropas cruzan las muertas de la muralla intermedia. Inmediatamente despu¨¦s de cruzar las puertas, corrieron hacia donde estaba el 3 ¡ã Pelot¨®n. * * * Lo que vieron fue una escena espantosa, cad¨¢veres de orcos por todas las partes, edificios destruidos por los proyectiles de los fand¨ªbulos. El 3 ¡ã Pelot¨®n estaba tratando desesperadamente de mantener su posici¨®n en el centro de la plaza. -?Vienen del flanco derecho! -??Ellos est¨¢n aqu¨ª !! -?Esperen! ??General?! ??Qu¨¦ hace aqu¨ª ?! Se escucharon voces de sorpresa entre el 3 ¡ã Pelot¨®n, que dispar¨® sus M4 en modo semiautom¨¢tico a los orcos que se aproximan. -?Oual es la situaci¨®n ?! -??Oh?! Oh, si ... actualmente nos han lanzado ataques en oleadas. De alguna forma hemos sobrevivido hasta ahora, ?pero nos estamos quedando sin munici¨®n! Adem¨¢s, dos de los miembros del pelot¨®n que estaban patrullando la zona fuera de la muralla han desaparecido. -Ya veo, ?3 ¡ã Pelot¨®n! ?Lleven a los heridos y ret¨ªrense! -?Entendido! ... ?Que vas a hacer, general? -Despu¨¦s de diez minutos, no ... quince minutos. ?Esperaremos por el regreso de los desaparecidos! -?Pero general, es peligroso! -?All Right! ?Ret¨ªrense! -?Entendido! ?Buena suerte! Despu¨¦s de decir eso, Rommel se llevo a hombros a un soldado herido y se retiro. * * * Doce minutos mas tarde, el 3 ¡ã Pelot¨®n se hab¨ªa retirado por completo. -?Se?or! ?No podemos seguir esperando! -Cecilia grito mientras cambiaba el compartimiento en forma de caja del M249. -?Mierda! Mat¨ªas entendi¨® lo que Cecilia estaba diciendo. Si seguimos esperando, correremos el riesgo de que su ruta de escape quede cortada por los orcos que intentan flanquearlos. Hab¨ªan mantenido su posici¨®n hasta ahora, pero Mat¨ªas a¨²n esperaba esperar a los desaparecidos. -?Los orcos se han retirado de momento, pero volver¨¢n! La voz de Mat¨ªas podr¨ªa ser escuchada por los soldados, mientras que la segunda oleada de orcos comenz¨® a verterse en la brecha que hab¨ªa sido creada en la pared por el bombardeo. -?Mierda! Estaba claro que no pod¨ªa esperar m¨¢s, as¨ª que Mat¨ªas llamo por radio a la comandante Smirnov. -Tiana -Aqu¨ª Tiana. -?Esta listo el "regalo"? -Si, esta listo. Mat¨ªas, que hab¨ªa escuchado la respuesta de Tiana, orden¨® a sus soldados que retrocedieran. -??1 ¡ã Escuadr¨®n, retirada !! En esa orden, los soldados quitaron los seguros de sus granados de humo M8 y los arrojaron frente a las fuerzas enemigas. Tras activar, se erigi¨® un muro de humo blanco entre las tropas de Matias y los orcos. -?Que es esto ?! -?Todos det¨¦nganse! Los orcos que marchaban hacia Mat¨ªas, de repente se detienen al acercarse a la cortina de humo. -?Es solo humo! ?Avancen! -??Entendido !! Los orcos inmediatamente atraviesan la pantalla de humo. -?Oh? ?Se han retirado? Despu¨¦s de que atraviesan la cortina de humo, ni siquiera se vieron una sombra de las tropas de Mat¨ªas. Ya que se hab¨ªan retirado m¨¢s profundamente en la ciudad. -?Sera una trampa? Sintiendo algo extra?o, el comandante orco env¨ªo algunos exploradores para inspeccionar la zona. Despu¨¦s de que regresaran sanos y salvo, reanudaron el avance. Pero cunado visualizaron la perta de la muralla intermedia. -??Ahora !! Una gran cantidad de explosivos de C-4 y minas M18 Claymore explotaron autom¨¢ticamente causando grandes da?os corporales a los orcos. La comandante del 2 ¡ã Pelot¨®n, Tiana, hab¨ªa preparado esto antes. Como la explosi¨®n perdi¨® entre los orcos, los efectos fueron devastadores. Los orcos que murieron instant¨¢neamente en las explosiones del C-4 tuvieron suerte, pero aquellos atrapados por las detonaciones de las M18 Claymore, no tanto. Se sacaron 700 bolas de acero de cada Claymore, desgarrando todo lo que tocaba en pedazos. Entonces los orcos comenzaron a retirarse. Sin embargo, Mat¨ªas no lo dejar¨ªa f¨¢cil. -?Que no se jubile, disparen! Los orcos que intentaban retirarse, se encuentran con una lluvia de flechas y balas. Se podr¨ªa ver a Clancia disparando flechas con su nuevo arco. -Ven agua, impacta la superficie, Burbujas Bomba. Fronilde lanza desde su bast¨®n m¨¢gico esferas de agua del tama?o de una naranja. Cuando entra en contacto con los cuerpos de los orcos, estas explotaron como granadas. * * * A la ma?ana siguiente, en la entrada del muro exterior. -?Como estuvo? ?Los encontraron? -Lamentablemente encontramos los cad¨¢veres de los soldados desaparecidos. Los orcos se hab¨ªan retirado despu¨¦s de sufrir un da?o enorme. Entonces Mat¨ªas hab¨ªa perdido a buscar a los dos soldados desaparecidos. -La b¨²squeda ha terminado, regresen. -Entendido. Matias regreso al castillo. * * * Una vez que llega al castillo, ve que Conilde la estaba esperando. -??Matias!! ??Estas a salvo!! -Ah, bueno... seis de mis hombres murieron. -... ya veo. Despu¨¦s de descubrir que Matias estaba a salvo, Conilde dejo escapar una sonrisa que incluso podr¨ªa hacer florecer a las flores. Sin embargo, al ver la expresi¨®n facial de Matias, sinti¨® que su pecho se tensaba. Despu¨¦s de hablar con Conilde, Matias se reuni¨® con el rey. -Los orcos podr¨ªan atacar ma?ana tambi¨¦n, ?estar¨¢s bien en ese estado? -Estoy bien, ?La capital es segura ahora? Matias le hizo al rey esa pregunta para cambiar el tema. -Para ser honesto, no se ve bien. Las reservas de flechas son extremadamente bajas. Fuimos salvados por su ayuda esta vez. Sin usted aqu¨ª, realmente no estar¨ªamos bien, ?no? -Bueno, los refuerzos habr¨ªan demorado demasiado en llegar aqu¨ª. -Es verdad. Despu¨¦s de tener una conversaci¨®n oscura sobre la situaci¨®n, Matias se retira de la habitaci¨®n. * * * -Bienvenido. Cecilia hab¨ªa estado esperando a Matias en la esquina del castillo, donde se hab¨ªa instalado una tienda de campa?a para que sirviera como centro de mando. -?Hay alg¨²n informe? -Si. Tenemos un informe de nuestros soldados en Madr¨¢n. Al parecer los refuerzos partieron hace unas horas. -Hace unas horas... ?Cuantos soldados son y cuanto tardaran en llegar? -Se dice que el numero es alrededor de 20.000. En cuanto a cuando van a llegan no estoy segura, pero parece ser muy duro. Adem¨¢s, llego un informe, por favor mire. -A ver d¨¢melo. Matias miro el papel que le dio Cecilia. -Seis soldados fueron muertos de un total de sesenta. Como mi hermana utilizo su habilidad de curaci¨®n, el numero de heridos es de cero. -?Se?or! Mirando a Matias mientras le¨ªa el informe, Cecilia grito t¨ªmidamente. -?Que pasa? -Dado que no sabemos cuando llegaran los refuerzos del reino. Deber¨ªamos pedir refuerzos adicionales desde la base, de lo contrario seria demasiado peligroso. -Eso es probable. La diferencia de poder de fuego ya no esta a nuestro favor. Pero... si uso mis refuerzos, ya no podremos usar la excusa de ser simples mercenarios. La mayor¨ªa de la gente sospechar¨ªa si se usan armas modernas tan poderosas... ?que debemos hacer? -Umm... Sin embargo, Cecilia parec¨ªa estar perdida. -Lo se. Vamos a mover las fuerzas de tierra del puesto avanzado. Al mismo tiempo, ordene a la fuerza a¨¦rea que se prepare para una salida. -Entendido. Matias finalmente decidi¨® pedir potencia de fuego adicional desde el puesto avanzado. * * * A la ma?ana siguiente, todos estaban esperando ansiosamente un ataque a gran escala por parte del enemigo como hace unos d¨ªas. Antes de que el sol se hubiera levantado, los soldados se estaban preparando para el combate. -??Aqu¨ª vienen!! El sonido de las campanas que informan a la ciudad de una situaci¨®n de emergencia son¨®. Matias subi¨® a la parte superior de la muralla exterior para ver. Lo que Matias vio fue todo el ejercito orco desplegado para el asalto final. No solo est¨¢n los orcos que ven¨ªan atacando la ciudad desde hace mas de dos d¨ªas, sino tambi¨¦n trolls refuerzos. Lo que da un total de mas de 50.000 tropas enemigas. Como Matias estaba contemplando tal vista. El rey que estaba vestido con armadura le pregunta algo. -Matias, por favor perm¨ªtame pedirle un ultimo favor. -?Que es? -Como el ejercito del reino se dirige aqu¨ª como refuerzos. Mientras ganamos tiempo para ellos, ?tomar¨ªas a mi esposa e hija y a los civiles y te unir¨ªas a los refuerzos? -?Acaso quieres morir? -No quiero morir, pero... ?hay alguna forma de mantenerlos ocupados? De todos modos la capital esta perdida. Incluso si llegasen los refuerzos, su poder de lucha no seria suficiente para ganar. Matias ignora la pregunta del rey. -??No viste?! Si no hacemos nada, seremos completamente aniquilados ?O que? ?Vas a rendirte a los orcos? A pesar de la abrumadora presi¨®n de los orcos, Matias no tenia la consideraci¨®n de rendirse. -No, es imposible hacer tal cosa. -Entonces, ?que podemos hacer? -Oh, solo mira. Matias agarro la radio en su hombro. -A todas las aeronaves, ?Comiencen el ataque! -?Entendido! Diez segundos mas tarde, algunos objetos delgados y largos aparecieron en el cielo sobre la capital, uno tras otro. El rey estaba sorprendido, pero esto era comprensible. Lo que sobrevolaba la capital era un escuadr¨®n de F-22 Raptors, cada uno lanzando dos bombas GBU-32 JDAM de 450 kg. -...Matias,... ?que hiciste? El rey de alguna manera logro exprimir su voz mientras miraba con asombro como los orcos volaban en pedazos. -Ha, ha, ha, ?estas sorprendido? Matias dijo eso mientras se rie como un ni?o travieso que hab¨ªa tenido ¨¦xito en una broma. Por otro lado, los orcos estaban sumidos en el caos por haber recibido repentinamente ese ataque con bombas. Unos minutos mas tarde, dieciocho aviones A10 Thunderbolt II se aproximaban al campamento enemigo equipados con bombas de racimo CBU-87/B. -?Est¨¢n listos? -El 2¡ã Escuadr¨®n esta listo. -Bien, entonces. Todos los aviones, ataquen. -?Entendido! Por orden de Matias, los aviones caen a una altitud de doscientos metros. Los aviones arrojaron simult¨¢neamente alrededor de doscientos bombas de racimo en el campamento enemigo en una formaci¨®n impresionante y precisa. Se escucho un sonido de r¨¢faga de aire cuando las bombas de racimo se separaron de su fuselaje. Cuando cada bomba cae al suelo, se divide en 202 piezas. Causando una amplia ¨¢rea de da?o. Un total de 40.400 bombas infantiles explotan al mismo tiempo, diezmando sin piedad al campamento orco. -Todos los aviones, giren media vuelta. La unidad a¨¦rea que hab¨ªa diezmado al enemigo, una vez mas regreso por encima del campamento orco. Volaron a una altitud aun mas baja y abrieron fuego mientras estaban en formaci¨®n. -?Ataquen! Cuando se tira del gatillo, siete tubos de la pistola gatling GAU-8 de 30 mm giran a alta velocidad. Las balas se disparan tan r¨¢pido que hace parecer como si el avi¨®n mismo estuviera escupiendo fuego. 4.200 rotaciones por minuto de proyectiles incendiarios que perforaban armaduras, disparaban contra las tropas enemigas, convirti¨¦ndolas en cenizas. -Control de munici¨®n. Todos los aviones regresan a la base. Despu¨¦s de un corto asalto de unos pocos minutos, los aviones regresaron a la base. Dejando atr¨¢s marcas de quemaduras en el suelo, as¨ª como un vasto mar de sangre. -El cuerpo a¨¦reo ha regresado a la base con ¨¦xito. -Los helic¨®pteros llegaran en siete minutos y las tropas de tierra en quince. Mientras escuchaba los informes uno tras otro, Matias estaba mirando al cuerpo a¨¦reo que volaba en formaci¨®n sobre la capital. -?Por el amor a la Diosa! ??Quien eres?! El rey le pregunto a Matias despu¨¦s de presenciar esas criaturas de metal que superaban a cualquier cosa que era posible en este mundo. Adem¨¢s de ellos, diezmando la poderosa Horda como si fuera nada. -Supongo que es in¨²til decir que solo somos mercenarios. Le prometo contarle mas tarde. -?Eh? ?Espera un momento! La voz del rey es ignorada cuando Matias camina hacia el puesto de mando, rodeada de soldados bien armados. -?Han llegado los helic¨®pteros? -Si se?or, ?cuales son sus ordenes? -Acaben con los enemigos que rodean la ciudad. El tirador y el piloto dentro del AH-64D Apache que bailaba en el aire sobre la capital, recibieron las ordenes de Matias. -Entendido... entonces pongamos a Wagner. -?Wagner? Suena bien. El piloto encendi¨® el reproductor que estaba contado a los altavoces localizados debajo del fuselaje. La canci¨®n era ¡°La Cabalgata de las Valquirias¡±. Durante los siguientes diez minutos, la batalla termino pareciendo mas a una escena de la pel¨ªcula ¡°Apocalypse Now¡±. -Se acabo. Ante estas palabras, una despiadada lluvia de balas de las ametralladoras M230 de 30 mm y de los cohetes Hydra de 70 mm fueron disparadas contra los orcos. Despu¨¦s de la batalla, la Horda que se hab¨ªa jactado de su numeroso ejercito de 55.000 tropas, se redujo a 5.000 tras el ataque de Matias. De los cuales 500 de ellos se rindieron y 4.500 restantes regresaron al norte. Capitulo 11
Su nivel ha aumentado a 60. Las limitaciones en tus habilidades han sido reducidas.
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa ¨C 80.000 (1 ejercito)
  • Artiller¨ªa ¨C 5.500
  • Veh¨ªculos ¨C 5.500
  • Aviones ¨C 3.500
  • Buques ¨C 2.500
Cuando una de las armas es invocada, el numero de personas necesarias para su manejo tambi¨¦n ser¨¢n invocados.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no se incluyen en la invocaci¨®n de soldados e invocaciones separadas. La cantidad de personal de log¨ªstica que pueden ser invocadas es la cantidad necesaria para mantener 1 ejercito, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, buques y sus respectivos tripulantes y dotaciones.
No hay limitaciones en la invocaci¨®n de armas peque?as y las armas pesadas que pueden ser operadas con 2 o 3 soldados.
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Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions. -?Ah, no se vale! ?Quiero estar al mismo nivel que las dem¨¢s! Conilde hace un peque?o berrinche, igual que una ni?a. -Puede que este sea otro mundo, pero algunas costumbres de mi antiguo mundo se mantendr¨¢n, ?entendido? -... All Right. Mat¨ªas se rasca de nuevo la cabeza mientras piensa "?Qu¨¦ tiene la gente de este mundo en la cabeza?" Aunque en este mundo tener la mayor¨ªa de edad es a los 15 a?os. Para Matias que aun conserva el sentido com¨²n de su antiguo mundo. Que un hombre mayor de edad vaya a intimar a una menor de edad era considerado un tema delicado. Capitulo 13 Unauthorized reproduction: this story has been taken without approval. Report sightings. Capitulo 14 This tale has been unlawfully lifted without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. Capitulo 15 This tale has been unlawfully lifted from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Personajes Personajes Matias Mart¨ªnez Protagonista de la historia. 20 a?os de edad, cabello negro y corto, ojos casta?os. Recien graduado de la secundaria. Tras morir en un accidente de auto, es resucitado por un ser superior y transportado a un mundo paralelo junto con su familia. Es dotado con la habilidad de invocar armas, soldados y equipo moderno de la Tierra. Tambi¨¦n posee otras habilidades como: lenguaje universal (al igual que el resto de su familia y sus soldados), fortalecimiento mental (inmunidad al control mental) y fortalecimiento corporal (resistencia temporal sobrehumana). Es un fan de lo militar (nerd militar), amable y humanitario. Odia completamente la existencia de la esclavitud y toma medidas pacificas como la creaci¨®n de ¡°planos de desarrollo¡± para impulsar los pa¨ªses subdesarrollados para dejar de depender de la esclavitud y la servidumbre. Usa sus poderes para crear un pa¨ªs militarizado (estratocracia) de Paxbelli, convirti¨¦ndose en presidente (rey). Debido a su llegada al Otro Mundo coincid¨ªa con una antigua profec¨ªa proveniente de una antigua religi¨®n (Culto del Sol), muchos residentes comienzan a verlo como un mes¨ªas y comienzan a llamar al ¡°Hijo del Sol¡±, a pesar de que el no le gusta dicho t¨ªtulo debido a su ideolog¨ªa laica. Cecilia Sinclair Una de las primeras mujeres soldados que Matias invoca. 20 a?os, cabello rojo y largo casi hasta la cintura, ojos verdes. Leal y loca de amor por Matias haciendo su fanatismo hacia el mar preocupante. Se convierte en la primera esposa de Matias y el vicepresidente de Paxbelli (consorte y mano derecha de Matias). Su fanatismo la conversi¨®n en una mujer peligrosa para cualquiera que se oponga a Matias o que representa una amenaza para su vida. Es la mente de todo tipo de operaciones sombr¨ªas (asesinado, tortura, chantaje, secuestro) con la excusa de lo que hace por el bien de Mat¨ªas y su idealismo abolicionista. Fronilde Valmeri Una maga capaz de controlar el agua (hidroquinesis) y un fuerte deseo de aprender mas. 18 a?os, cabello negro y largo, ojos azules. Al ser de origen humilde (hija de plebeyos), nunca asisti¨® a una escuela de magia, por lo que aprendi¨® magia mientras viajaba con un "maestro errante". Tras conocer a Matias decida estar con el considerarlo como una persona "interesante" por todas las innovaciones tecnol¨®gicas y conocimientos cient¨ªficos que trae, pero a la larga termina enamor¨¢ndose de ¨¦l al regalarle su primer libro y se convertir¨¢ en la cuarta esposa. Es la primera persona del Otro Mundo en descubrir que Mat¨ªas encontr¨® de otro mundo. Clancia Baledra Una joven (en apariencia) elfa. 40 a?os, rubia de cabello largo, ojos azules. Tras ser rescatada por Matias de una manada de wargos salvajes, decida acompa?arlo para intentar pagar su deuda, pero con el tiempo final enamor¨¢ndose de y convirti¨¦ndose en su esposa. Es habilidosa con el arco debido a sus largos a?os de experiencia (tiene m¨¢s de cuarenta a?os pero con apariencia de veinte). A pesar de ser algo t¨ªmida, ella es leal y valiente al enfrentar peligros. Conilde Corife Princesa del Reino de Zarenca. 14 a?os, rubia y de ojos verdes. Conoce a Mat¨ªas cuando este salva la vida de su padre con la ayuda de su hermana, dando comienzo a un inter¨¦s rom¨¢ntico por el. Despu¨¦s de que Mat¨ªas salvara la capital del reino del ataque de los orcos, ella le hace una proposici¨®n de matrimonio. Es inteligente y no se deja intimidar por los dem¨¢s. Espera ansiosamente cumplir con los dieciocho a?os para poder estar "¨ªntimamente con Matias". Mar¨ªa P¨¦rez Madre del protagonista. 43 a?os, ojos casta?os, cabello largo y negro. Tiene las habilidades mentales como percibir el aura de las personas y detectar instant¨¢neamente si alguien dice la verdad o no. Responsable, atenta y buena cocinera. Deseosa de tener nietos. Diego Mart¨ªnez Padre del protagonista. 45 a?os, ojos casta?os, cabello negro medio canoso y algo calvo. Tiene habilidades alquimistas, principalmente en la transmutaci¨®n de metales. Orgulloso y algo necio, de vez en cuando tiene diferencias con Matias. Stephany Mart¨ªnez Hermana menor del protagonista. 18 a?os, ojos casta?os, cabello negro y largo. Tiene habilidades de curaci¨®n, resurrecci¨®n en otros seres vivos y creaci¨®n de pociones m¨¢gicas de curaci¨®n (panacea). Aspirante a ser doctora. Estudiar y fan de los cuentos de fantas¨ªa.The narrative has been illicitly obtained; should you discover it on Amazon, report the violation. Chlo¨¦ Briand Una de las primeras mujeres soldados que Matias invoco. 19 a?os, ojos casta?os, cabello negro y corto. Al igual que Cecilia, ella tiene un sentimiento de fanatismo hacia Mat¨ªas que termina siendo una de sus esposas. Doctora Es una s¨¢dica que identifica las personas que son castigadas de manera lenta y dolorosa, principalmente a los que quieren da?ar a Mat¨ªas. Una de las asistentes de Cecilia y quien tambi¨¦n participa algunos de sus trabajos sombr¨ªos (interrogatorios por medio de torturas). Tiana Smirnov Una de las primeras mujeres soldados que Matias invoco. 18 a?os, ojos azules, cabello rubio que llega hasta la mitad de la espalda. Secretaria Al igual que Cecilia, ella tiene un sentimiento de fanatismo hacia Mat¨ªas que termina convirti¨¦ndose en una de sus esposas. Sufre de ninfoman¨ªa, por lo que no solo tiene relaciones sexuales con Matias sino tambi¨¦n con las dem¨¢s esposas e incluso con una de las mucamas con tal de saciar sus fuertes impulsos sexuales. Es de las que detectan las cosas de manera r¨¢pida y limpia, por lo que si hay que deshacerse de alguien problem¨¢tico, simplemente lo que ejecuta un disparo en la cabeza (contrario de lo que emplea Chlo¨¦). Erwin Rommel Antiguo general alem¨¢n de la Segunda Guerra Mundial. Spruance Raymon Antiguo almirante estadounidense de la Segunda Guerra Mundial. Almirante de la 1 ¡ã Flota de Paxbelli. Georgi Zhukov Antiguo general ruso de la Segunda Guerra Mundal. Tercero al mando en Paxbelli. George Murray Antiguo capit¨¢n de nav¨ªo durante la Segunda Guerra Mundial. Es capit¨¢n del portaaviones Enterprise. Erich von Manstein Antiguo general alem¨¢n de la Segunda Guerra Mundial. Jefe del Ej¨¦rcito de Tierra de Paxbelli. Isoroku Yamamoto Antiguo almirante japon¨¦s de la Segunda Guerra Mundial. Jefe de la Marina de Paxbelli. Hugh Dowding Antiguo general brit¨¢nico de la Segunda Guerra Mundial. Jefe de la Fuerza A¨¦rea de Paxbelli. Fritz Todt Antiguo general alem¨¢n de la Segunda Guerra Mundial. Jefe de Infraestructura y Log¨ªstica de Paxbelli. Tadro Bilagos Capit¨¢n de la Orden de los Caballeros de los Dragones Azules. Wilhelm Canaris Antiguo jefe de la Abwer durante la Segunda Guerra Mundial. Es Jefe de Inteligencia de Paxbelli. Gonsuro Llencia Miembro de la Orden de los Caballeros de los Dragones Azules. Damoteo Gasteve Mago de agua y antiguo maestro de Fronilde. Fedilio Corife Rey de Zarenca y suegro de Matias. Ansuro Cander Marqu¨¦s y l¨ªder de la facci¨®n de los nobles en Zarenca. Gonsalvo Jefe de una banda del bajo mundo de la ciudad de Madr¨¢n. Muere ejecutado por Tiana. Tomeo Bilagos Gobernador de la ciudad de Madr¨¢n. Y hermano de Tadro. Eldaria Corife Reina de Zarenca y madre de Conilde. Fraldo Saledo General y jefe de la Orden de los Dragones azules. Alda Esclava liberada y sirvienta personal de Matias. Capitulo 16 Unauthorized content usage: if you discover this narrative on Amazon, report the violation. Capitulo 17 Se formo un enorme ejercito orco para combatir a los elfos. Era un ejercito de alrededor de 100.000 guerreros. Una unidad el ejercito ¨¦lfico hab¨ªa intentado formar una l¨ªnea defensiva para detener el ejercito orco en la frontera norte, de modo que podr¨ªan ganar tiempo para refuerzos. Se hab¨ªan asegurado completamente dentro de una fortaleza. Sin embargo, estaban siendo diezmados por las oleadas de orcos que parec¨ªan interminables. El ejercito ¨¦lfico que se encuentra en la fortaleza y que viv¨ªa en reclusi¨®n, intento de resistencia desesperada para mantener alejado al ejercito orco un poco m¨¢s, pero los orcos con sus tropas estaban ganando. Como resultado, despu¨¦s de aproximadamente 2 semanas. El ejercito orco hab¨ªa roto completamente las fortificaciones en la frontera con fuerza extrema. En respuesta a esto, el cuerpo principal del ejercito ¨¦lfico lucho contra el ejercito orco. Pero la batalla fue tan brutal que sufri¨® grandes perdidas. No hubieran tenido rechazarlos. As¨ª el ejercito orco hab¨ªa marchado hacia adelante, como una fuerza imparable. Uno tras otro, aldeas y villas fueron arrasadas. Los orcos no sol¨ªan tomar muchos prisioneros ya que la mayor¨ªa terminaban masacrados tras la batalla o cocinados en sus ollas. Los pocos prisioneros que tomaban eran mujeres y ni?os. -(jadeo) no est¨¢n muy lejos. En territorio ¨¦lfico, dos ni?as elfas respiraban con dificultad mientras descansaban a la sombra de un gran ¨¢rbol. La aldea donde hab¨ªan vivido hab¨ªa sido completamente destruida por los orcos. Hab¨ªan intentado desesperadamente escapar, sin embargo, fueron descubiertas y estaban siendo perseguidas. La hermana mayor, Gelvina hab¨ªa tirado de la mano de su hermana menor, Teoda, y hab¨ªan huido de los orcos que las persegu¨ªan. -(jadeo), Gelvina, ya no puedo correr... -Teoda, solo un poco mas. -(jadeo), pero, ya no puedo mover los pies. Diciendo eso, Teoda puso su mano sobre el gran ¨¢rbol y comenz¨® a respirar pesadamente. -Teoda, ponte de pie, ?Nos mataran si nos atrapan! -Gelvina, teienes que seguir sin mi... Debido a que Gelvina hab¨ªa seguido alentando a Teoda, pudo superar su fatiga. Entonces ella golpeo a su hermana para hacerla entrar en raz¨®n. -??Que estas diciendo?! En ese momento. Cuando Teoda trato de continuar, los arbustos cercanos comenzaron a crujir. -?Finalmente las alcanzamos! Ustedes dan muchos problemas. Las hermanas hab¨ªan sido rodeadas por sus perseguidores orcos. -??Malditos!! ?No se cansan de correr? Gelvina estaba enojada porque sus perseguidores las hab¨ªan alcanzado antes de los esperado. -Despu¨¦s de obligarnos a hacer tanto esfuerzo, ?creen que las dejaremos morir tan f¨¢cilmente? Las mataremos despu¨¦s de divertirnos un rato. Jejeje. -?Uuh...! Los ojos de las dos hermanas que imaginaban su futuro tr¨¢gico comenzaron a llenarse de l¨¢grimas. Cuando uno de los orcos comenz¨® a acercarse, las dos hermanas dejaron de correr y se abrazaron mutuamente mientras temblaban. La mano del orco que estaba alcanzando a las hermanas, de repente desapareci¨®. -???Aaaaah!!! ??Mi brazo!! La parte del brazo que iba desde la mano hasta el codo hab¨ªa desaparecido, una gran cantidad de sangre brotaba del mu?¨®n. El orco estaba retorci¨¦ndose de agon¨ªa. Los otros orcos y las hermanas elfas quedaron at¨®nitos. -??Eh?! -??Que esta pasando?! -?Su brazo! Cuando los orcos finalmente recuperaron el sentido. Estaban muriendo uno por uno, sus puntos vitales como el coraz¨®n y el cerebro estaban explotando. Las dos elfas se abrazaron estrechamente, soportando el temor de como los orcos mor¨ªan uno por uno a su alrededor. -??Aaaah!! El ultimo orco que quedaba no pudo hacer frente al miedo y se volvi¨® loco. Hab¨ªa intentado huir, mientras gritaba. Sin embargo, varios pasos adelante, su cerebro exploto y cayo en el lugar. -?Oh??Ya termino? Despu¨¦s de que todos los orcos hab¨ªan sido asesinados, Gelvina silenciosamente levanto la vista. Solo escucho los sonidos de la hierba movi¨¦ndose en el viento y los p¨¢jaros. Los arbustos comenzaron a crujir una vez mas, de repente hombres completamente cubiertos de pasto aparecieron uno tras otro. Estaban rodeadas. Estos hombres de pasto eran soldados de Paxbelli con trajes Ghillie enviados por Matias. Las hermanas que hab¨ªan visto estas extra?as criaturas hab¨ªan perdido el conocimiento debido al miedo. * * * En un gran claro del bosque yace el campamento principal orco. -?Porque no avanzamos??A este ritmo nunca llegaremos a la capital de los elfos del norte! El ejercito orco apuntaba a la capital de la tribu de los elfos del norte, pero no avanzaban. El comandante orco expresaba su disgusto por el lento avance, a lo que un subordinado expreso su voz. -Hay una historia sobre un grupo en el bosque atacando a nuestros exploradores. Los soldados que han o¨ªdo el rumor los llaman las ¡°segadores¡±... -?Segadores? Si est¨¢n ayudando a los elfos, ?M¨¢talos a todos! -No podemos decir si est¨¢n trabajando con los elfos o no. -Si es as¨ª, ?porque atacan a nuestros exploradores? -No lo se. Despu¨¦s de todo... nadie que los haya visto ha vuelto vivo... El subordinado estaba nervioso por informar este asunto a las tropas. -?De acuerdo!?Entonces env¨ªa a varios guerreros para averiguar sobre estos llamados ¡°segadores¡±! Ante esto, 1000 soldados orcos y 40 trolls hab¨ªan ingresado al bosque para someter a los ¡°segadores¡±. * * * Las fuerzas especiales hab¨ªan sido enviadas para ayudar a los elfos. Se ocuparon de una variedad de misiones, incluidos asesinatos de comandantes enemigos, solicitudes de bombardeo a¨¦reo y eliminaci¨®n de exploradores enemigos. -Vamos a hacerlo. El capit¨¢n Heinz Thorvald dijo mientras mostraba una sonrisa intr¨¦pida hacia el teniente hacia su observador. Estaba equipado con un fusil de francotirador de cerrojo G22. -No hay demasiados. Cuando el observador comenz¨® a refunfu?ar, apareci¨® una se?al de radio. -Este es Ojo de Halc¨®n 01. Transmitiendo los resultados de la vigilancia del Raven RQ-11. Cuarenta trolls y alrededor de mil orcos se acercan a su ubicaci¨®n. Teniendo en cuenta el poder de lucha, estamos en desventaja. Aconsejo guiar al enemigo a una zona de emboscada y aniquilarlos all¨ª. -Entendido. -Esta bien. V¨¢monos. -Si... sera divertido. Heinz Thorvald era el capit¨¢n de la 2¡ã compa?¨ªa, indicativo de llamada Delta. Despu¨¦s de responder al Ojo de Halc¨®n 01, su unidad comenz¨® a seguir silenciosamente a la unidad orco, como un animal acechando a su presa. * * * En alg¨²n lugar del bosque. -?Que mierda es esto??Una broma? Tres d¨ªas despu¨¦s de que se enviara una unidad para investigar a los ¡°segadores¡±, todav¨ªa no se hab¨ªan devuelto noticias. El ejercito orco hab¨ªa enviado muchos mensajeros en un intento por recibir informaci¨®n sobre el destino de la unidad, pero ninguno regreso con vida. Eventualmente, el comandante orco tomo una peque?a unidad y fue al bosque. All¨ª, vio innumerables cad¨¢veres de orcos y trolls. * * * Hace 3 d¨ªas. La 2¡ã compa?¨ªa, con el nombre c¨®digo Delta, hab¨ªa conducido h¨¢bilmente al ejercito orco a la zona de emboscada, construida en lo profundo del bosque. Al entrar en el bosque, el ejercito orco hab¨ªa envidado a los trolls a la linea del frente, para actuar como vanguardia. Mientras que los orcos cubr¨ªan la retaguardia. Tal formaci¨®n hab¨ªa sido llevada a la zona de emboscada establecida por las fuerzas especiales. Despu¨¦s de poner un pie en la zona, una mina Valmara 69 salto al aire a una altura de 1,5 m momento en el que exploto. Simult¨¢neamente, varias claymore tambi¨¦n explotaron, disparando bolas de metal en un arco de 360 grados.If you stumble upon this narrative on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. Debido a lo repentino del ataque, muchos orcos sufrieron la muerte o lesiones graves de las bolas de metal. Sin embargo, tuvo poco efecto en los trolls que ten¨ªan una piel tan dura como la piedra. Pero el fuego concentrado del lanzagranadas autom¨¢tico H&K GMG y la ametralladora pesada M2, los trolls fueron los primeros en caer. El GMG sacrifico a la mayor¨ªa de los trolls en particular. La munici¨®n de proyectiles de alto explosivo multiusos de 40x53mm utilizada para el arma fue efectiva cuando se usa contra objetivos blindados. Puede matar instant¨¢neamente a cualquier personal dentro de un radio de cinco metros de su punto de aterrizaje. En t¨¦rminos de un coche de transporte de infanter¨ªa ligera, puede perforar unos cinco cent¨ªmetros en su armadura. Por cierto, las municiones utilizadas para el lanzagranadas acoplado H&K AG36 y el lanzagranadas autom¨¢tico GMG son diferentes. Uno usa una ronda de 40x46mm, mientras que el otro usa una ronda de 40x53mm, respectivamente. Algunos trolls hab¨ªan logrado sobrevivir de alguna manera y estaban tratando desesperadamente de proteger a la infanter¨ªa restante. Hab¨ªan intentado arrojar grandes piedras al bosque, sin embargo, todos los disparos fallaron. A pesar de que la resistencia era peque?a, se lanzaron los cohetes antitanque Panzerfaust 3. Los trolls que recibieron tal cantidad de cohetes antitanque fueron aniquilados en un instante. Entonces, los aproximadamente 300 orcos que todav¨ªa estaban vivos despu¨¦s de ese ataque, intentaron huir del bosque. Despu¨¦s de ver como los trolls mor¨ªan con tanta facilidad, sab¨ªan que no pod¨ªan competir. Para asegurarse de que ninguno quedara vivo, se hab¨ªa dejado un pelot¨®n de francotiradores en el bosque, empu?ando fusiles de francotirador PSG-1 y G22. * * * Tres d¨ªas despu¨¦s. El comandante orco que vio todo no pudo callarse. -??Todos nuestros trolls fueron masacrados?!??Como podr¨ªan ellos matarlos?!?Su piel es tan fuerte que podr¨ªan defenderse incluso contra magia!??Ni siquiera hay un cad¨¢ver enemigo?! Los cuerpos de los orcos en retirada comenzaron a caer uno por uno. Parec¨ªan haber sido perforados en el pecho o en la cabeza. Innumerables balas cayeron sobre los soldados restantes. -?La parca realmente esta en este bosque? La devastaci¨®n se extendi¨® frente a sus ojos causando un escalofr¨ªo que bajo por la espina dorsal del comandante. Los soldados bajo su mando chillaban de dolor detr¨¢s de el. A pesar de su temblor, tratando de dar la orden de retirada oficial a los soldados restantes. De repente, el orco que estaba al lado del comandante se cayo, un gran agujero se abri¨® en su cabeza. El comandante quedo at¨®nito cuando levanto la vista y vio un destello proveniente del bosque, y luego el tambi¨¦n perdi¨® la conciencia para siempre. * * * Minutos antes, a unos 400m dentro del bosque. -?Bien!?Tiro a la cabeza! Heinz dijo eso mientras tiraba el cerrojo de su G22. Expulsar el cartucho gastado y cargar otro. Estaba ignorando por completo el informe de su observador. -Siguiente punto... ?va!?Tambi¨¦n a la cabeza! De las dos personas que Heinz disparo, el ultimo era el comandante orco. -Mierda, no puedo cambiar el ¨¢ngulo de elevaci¨®n con el ¨¢rbol en el camino. -Bueno, persigamos a los que se escapan. Heinz lo dice cuando expulsa un cartucho vac¨ªo y comienza a moverse. * * * Unos d¨ªas despu¨¦s de la aniquilaci¨®n de las tropas de avanzada de la Horda. Heinz hab¨ªa terminado su patrulla y hab¨ªa regresado a la base. -Volv¨ª. -Buen trabajo. Un soldado que hacia guardia levanto la voz en reconocimiento al trabajo de los francotiradores. Luego regresaron a las tiendas. En la tienda, Heinz estaba hablando con su observador. -Es hora de que el presidente Mart¨ªnez llegue. -Si. Si no hay problemas, debe llegar a la capital del Consejo ¨¦lfico dentro de dos o tres d¨ªas. Entonces podremos expandir la base, llevar a cabo nuestro contraataque y finalmente volver a casa. -Se que el presidente ha ordenado esta operaci¨®n para tener acceso a los yacimientos petrol¨ªferos de esta a¨¦rea. Pero tambi¨¦n he o¨ªdo por un colega en la Casa Blanca de que Mart¨ªnez lo hizo por petici¨®n de su prometida Clancia para salvar a su gente. -?En serio? -Si. Y lo mas divertido fue de como Clancia se lo pidi¨®. -?Como? -Intento ofrecer su cuerpo para convencerlo. -?En serio? De seguro la vicepresidenta debi¨® de estar hecha una furia al enterarse. -Mas o menos. Menos mal que hab¨ªan arreglado para que Clancia se convirtiese en una de las esposas del presidente. Si no, ni Dios la hubiera salvado de la ira de Cecilia. -Menos al. Heinz y el onservador se re¨ªan juntos con lo divertido que iba la charla. -(bostezo)... bueno, estoy cansado. Despu¨¦s de todo, tuve una larga caminata por el bosque, me voy a dormir. -Hasta ma?ana. * * * Mientras tanto, en Paxbelli. Los Jefes de cada secci¨®n se estaban reuniendo actualmente con Matias en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca para discutir el progreso constante de la ayuda de Paxbelli al Bosque de Alfheim. Los que estaban reunidos eran: Erich von Manstein como Jefe del Estado Mayor del Ejercito, Isoroku Yamamoto como Jefe del Estado Mayor de la Marina, Hugh Dowding como Jefe del Estado Mayor de la Fuerza A¨¦rea, Douglas Macarthur como Jefe del Estado Mayor de los Marines, Georgi Zhukov como Jefe del Estado Mayor de la Guardia Nacional, Wilhelm Canaris como Jefe del Estado Mayor de Inteligencia y Fritz Todt como Jefe del Estado Mayor de Infraestructura y Log¨ªstica. -Ahora, general Manstein, ?como va la operaci¨®n de las fuerzas especiales? -Todas las unidades est¨¢n cumpliendo con su deber sin problemas, sin hacer ning¨²n movimiento visible. Debido a los logros de cada unidad, actualmente existe un desorden dentro de la cadena de mando en el ejercito orco, por lo que tuvieron que retirarse a su territorio para pasar el invierno. -Fue mas efectivo de lo que pens¨¦, y eso que solo los envi¨¦ para ganar tiempo. Matias asinti¨® con satisfacci¨®n ante las t¨¢cticas de guerrilla empleadas por las fuerzas especiales. -A continuaci¨®n, general Todt, ?como va la preparaci¨®n para el env¨ªo de tropas y suministros al Bosque de Alfheim? -Si. El general Todt respondi¨® mientras se pon¨ªa de pie, pareciendo leer una hoja de papel en sus manos. -Primero, la preparaci¨®n del puente a¨¦reo entre Paxbelli y el Bosque de Alfheim va bien. Los aviones Airbus A400 Atlas est¨¢n cargados y listos a la espera de sus ordenes. El siguiente es el programa de transporte de tropas, veh¨ªculos y suministros. -Ok, ?algo mas que informar? Varias personas levantaron la mano en respuesta en Matias. -Primero, almirante Canaris. -Si, primero es sobre la Horda. Usamos un sat¨¦lite de reconocimiento y un avi¨®n esp¨ªa de gran altura para controlar su territorio por completo. Encontramos tres posibles lugares donde puede estar ubicado el caudillo orco. En cuanto descubramos su ubicaci¨®n exacta, procederemos a su eliminaci¨®n. La sociedad de los orcos se basa en poco mas que la fuerza; el poder da la raz¨®n, y un l¨ªder conduce y sobrevive solo mientras nadie logre arrebatarle el titulo. Una lucha constante por el poder hierve entre los posibles jefes tribales. Un l¨ªder orco rara vez vive mas de un pu?ado de a?os para disfrutar de su autoridad absoluta antes de ser asesinado por su posici¨®n. Los orcos no sostienen ning¨²n c¨®digo de honor en particular y aunque la indisputable fuerza bruta es t¨ªpicamente el m¨¦todo preferido de mostrar poder, el asesinato, el envenenamiento y el apu?alamiento por la espalda son m¨¦todos completamente viables para conseguir las propias metas. De vez en cuando, aparece un orco que tiene un carisma y dominio natural sobre su gente. Si tambi¨¦n son fuertes y lo suficientemente astutos para sobrevivir a las tempranas intrigas para el poder, terminaran liderando una enorme horda de guerreros, y tambi¨¦n causaran inevitablemente una buena cantidad de problemas a las razas civilizadas del mundo. La forma mas segura de disipar tal agrupamiento es matar a este raro orco capaz de mantenerlos unidos. -Ese orco podr¨ªa ser problem¨¢tico. Pongamos su territorio en vigilancia las veinticuatro horas. Si logramos eliminarlo, toda la Horda estar¨¢ inmersa en una guerra civil, ?algo mas? Insto Matias, haciendo que el almirante Canaris frunciera ligeramente el ce?o y respondiera. -Si. Encontramos en el continente Lemuria, al otro lado del oc¨¦ano. Exploramos el ¨¢rea con el sat¨¦lite y un avi¨®n de reconocimiento y descubrimos algunos resultados sorprendentes. -?Que es? -Los pa¨ªses del Lemuria tiene un nivel tecnol¨®gico similar a la Europa durante la Revoluci¨®n Industrial. -??Que?!?Cual es su situaci¨®n en el continente??Representan una amenaza? Matias se sorprendi¨® lo que escucho de Canaris, el siempre pens¨® que el Nuevo Mundo era muy similar a la Edad Media. Que exista una civilizaci¨®n con un nivel tecnol¨®gico remotamente similar a Paxbelli, podr¨ªan representar alguna amenaza para el pa¨ªs. -Parece est¨¢n en medio de una guerra. Hemos visto im¨¢genes de lo que parecen ser batallas. Tambi¨¦n esta el hecho de ese extra?o arrecife que rodea el continente que impide que lleguen a Mu. Canaris muestra fotograf¨ªas de monta?as que sobresalen del mar tomadas por su flota. -Ya veo. Entonces por favor monitoree el continente Lemuria. -Si, entendido. Despu¨¦s de decir eso, el jefe de informaci¨®n se sent¨®. -Cecilia, ?alg¨²n progreso de nuestros cient¨ªficos? -Si, es la cuesti¨®n de la alta tasa de natalidad de los orcos. Mientras que otras razas tienen uno o dos hijos a la vez, los orcos tienen grandes camadas de ni?os de una vez, haciendo que sus poblaciones crezcan bastante r¨¢pido. En estos momentos estamos intentando descifrar la secuencia gen¨¦tica de los orcos, pero tomara algunos a?os debido al poco personal calificado. Los pocos avances cient¨ªficos de Paxbelli es debido a que hubieron muy pocos cient¨ªficos sirvieron al ejercito en alg¨²n momento de su vida. -Ya veo. Si funciona, podremos crear un suero que altere el ADN orco y reduzca el numero de embarazos m¨²ltiples. Y as¨ª evitar que sean empujados a invadir los reinos del sur por la escasez de recursos. Contin¨²en investigando. -Entendido. Primero, los preparativos para enviar tropas al Bosque de Alfheim se han completado. Para las tropas de tierra, tenemos tanques Leopard 2, veh¨ªculos de infanter¨ªa Marder, Puma y humvees. Adem¨¢s, tambi¨¦n tenemos un grupo a¨¦reo que consta de AC-130, Panavia Tornado y Eurofighter Typhoon as¨ª como una variedad de helic¨®pteros. Est¨¢n estacionados en la base de Cartagena, en el extremo norte de la isla, esperando para el despliegue cuando lo ordene. Todav¨ªa estamos esperando la discusi¨®n sobre la construcci¨®n de una base en el Bosque de Alfhiem. Cecilia se detiene por un minuto para tomar agua y continua. -Lo siguiente es sobre armamentos. Las mejoras y rea condicionamiento de todas las armas est¨¢n en un 85% completas. Adem¨¢s, dado que se est¨¢n fabricando nuevas armas en las fabricas de Paxbelli, nuestra escasez de armas se ha solucionado. Tambi¨¦n hemos comenzado a entrenar a los cuerpo de voluntarios, formados por personas que inmigraron a Paxbelli. Aproximadamente la mitad de ellos quer¨ªan convertirse al Culto del Sol. Paxbelli hab¨ªa aceptado inicialmente a mil personas del Reino de Zarenca y algunos miembros de la nobleza como parte de un experimento social para saber si la gente del Otro Mundo era capaz de adaptarse a la vida moderna y ser ¨²tiles para Paxbelli. Se creo un cuerpo de voluntarios compuesto por personas voluntarias que aprobaron la selecci¨®n inicial. -Incluso si dec¨ªs eso... olvide que se hab¨ªa hecho una unidad de voluntarios, entonces, ?son ¨²tiles? -Espero que sean ¨²tiles en el futuro. -Creo que tienes raz¨®n. Los utilizaremos como unidades de apoyo. -Si. Matias sonr¨ªo al ver lo f¨¢cil que avanzaban las cosas. * * * Despu¨¦s de que la reuni¨®n termino. Matias entro a su dormitorio para descansar. Tan pronto se desplomo en su cama, alguien entra a su cuarto. -?Y??Como fue la reuni¨®n? Quien entra repentinamente era su padre. Matias se levanta de la cama. -Bien, y por mil¨¦sima vez ?Toca la puerta antes de entrar! -Bueno, pero tampoco me sermones como si fueras el hombre de la casa. No te olvides que yo soy tu padre. -Ah, mira quien lo dice. El padre que vive con su hijo, y encima esta casa la hice yo. -Vos no la hiciste, la hicieron tus ¡°soldaditos¡±. -Pero esos ¡°soldadidos¡± los hice yo. Bueno, ?para que viniste? -Quieria hablar con vos. -Que sea r¨¢pido. Tengo una hora para descansar antes de reunirme con el Senado. -Si. La verdad es algo que me preocupa. -?Oh? -?Estas seguro con esto de lo militar? Ya se que sos fan de estas cosas. De que sos un adulto y tienes el derecho de hacer lo que quieras, pero... -Primero, esto no es una dictadura ni tampoco una junta militar, sino una estratocracia. Por lo que no hay violaci¨®n constitucional. Y en segundo lugar, ?te da miedo que me convierta en otro Adolf Hitler? -?No! Yo solo pienso que puede haber otro camino. Tal vez la democracia. -Me parece que tendr¨¦ que darte otra clase de historia. ?Recuerdas que fue el Militarismo y que impacto tuvo en la historia del Uruguay? Matias hace referencia al Militarismo. Un periodo hist¨®rico comprendido entre 1875 y 1886 durante el cual Uruguay estuvo gobernado por militares que basaron su predominio no en los partidos pol¨ªticos sino en el ejercito. Y que tuvo como consecuencia el fortalecimiento y modernizaci¨®n del pa¨ªs tras varias d¨¦cadas de inestabilidad pol¨ªtica y econ¨®mica. -Si, reconozco que tuvo algunos logros... -No olvides que este mundo esta pasando un periodo de constantes guerras y conflictos. Si lo comparamos con la Tierra, seria similar a la Europa Medieval entre los siglos IX y X. Yo lo que intento hacer es poner fin a estos conflictos. -?Con el ejercito? -Si quieres ir a parlamentar con los orcos. Sos libre de hacerlo, pero despu¨¦s no me vengas llorando si intentaron matarte cuando apenas te vean. ?O acaso olvidaste lo que te paso la ultima vez? Diego pone una cara hosca ante el comentario de Matias. Debido a como lo dejaron cuando llegaron a este Mundo. -Adem¨¢s, una vez que finalice los conflictos, iniciare un proceso de democratizaci¨®n a nivel mundial. ?Por que crees que cree los Planes de Desarrollo? -Ah. As¨ª que este es el primer paso para dicho proceso. -Exacto. ?Alguna otra pregunta? -No, nada mas. Despu¨¦s de que su padre se fuera. Matias se queda solo en su habitaci¨®n meditando. Y murmura inconscientemente. -?Terminare convirtiendo en un dictador? Enseguida sale de su habitaci¨®n y camina por los pasillos. Se detiene frente a una ventana y mira en direcci¨®n al jard¨ªn. Ve a su madre, su hermana, Fronilde, Clancia y Conilde tomando el t¨¦ mientras charlan alegremente. -Mati, ?pasa algo? -Ah, Ceci. Matias se sorprende al ver a Cecilia que se encontraba detr¨¢s de el. -No, estoy bien. Pero hay algo que quiero pedirte. -?Que es? -Si en alg¨²n momento me desv¨ªo de mis ideales, hacemelo saber, ?me lo prometes? Cecilia levanta una ceja en expresi¨®n de duda ante la extra?a pregunta de Matias. -Claro que si, mi lealtad... -?No! No como mi subordinada, sino como mi futura esposa. Matias agarra los hombros de Cecilia y pone una cara seria. -Har¨¦ lo que sea por el hombre que amo. Matias sonr¨ªe ante la respuesta satisfactoria de Cecilia y la besa. Cuando sus labios se separan una voz interrumpe la rom¨¢ntica escena. -Que vista tan hermosa, ?no? -Shh. Clancia. C¨¢llate. -Tal cosa, estoy un poco celosa. Matias voltea y ve a Clancia, Fronilda y Conilde espiando por la ventana. -??Desde cuando est¨¢n espiando?! -Desde el principio. Y no te preocupes, tambi¨¦n te lo prometo. E incluso te atare a la cama si hace falta. As¨ª que, ahora tambi¨¦n quiero un beso. -Yo tambi¨¦n. -Y yo. Matias acepta la solicitud de las tres y las besas. El estaba feliz porque aunque estaba atrapado en otro mundo, sabe que no esta solo porque hay personas que lo aman y lo apoyan. Capitulo18 Al d¨ªa siguiente, Mat¨ªas viaja en su rumbo VH-60N a Yran, capital de Tribu de los Elfos del Norte, para dialogar una alianza con los elfos. Matias venia acompa?ado por Cecilia, Stephany y Clancia. El helic¨®ptero estaba escoltado por cuatro Apaches y un Chinook como transporte de suministros y agentes del servicio secreto. Sobrevolando sobre el Reino de Zarenca, cerca de la frontera del Reino de Ormene. Todo iba bien hasta que unos de los pilotos del Apache noto algo extra?o en el horizonte. -Halc¨®n 01 a ¨¢guila. Hemos detectado una gran cantidad de humo en el horizonte. Posiblemente un incendio, cambio. En el helic¨®ptero presidencial. Mat¨ªas estaba jugando a las cartas con su hermana cuando era llamado por el copiloto. -Se?or presidente, hemos detectado un incendio a unos pocos kil¨®metros al noreste de nuestra posici¨®n, ?tomamos un desv¨ªo? -?Un incendio? Clancia, ?hay alg¨²n asentamiento en la zona? -Si, hay una villa en esa ¨¢rea. Pero esta dentro del Reino de Lledo. -Hmm ... serio problematico si el fuego se extiende y los habitantes no logren evacuar un tiempo. D¨ªgale a todos los helic¨®pteros que cambien su curso en la zona del incendio en busca de sobrevivientes. -Pero Mati, cruzar la frontera de un pa¨ªs extranjero sin el consentimiento del gobierno local podr¨ªa provocar un incidente internacional. Cecilia irrumpe, intentando detener a Matias. -Pero si mueren sabiendo que podr¨ªamos haberlos ayudado, ir¨ªa contra todo lo que creo. Es una orden. -Si Mati ... ?A todos los p¨¢jaros! ?Cambien curso a la zona del incendio! -?Entendido! * * * Mientras tanto en la villa. La villa ard¨ªa. La gente estaba tratando de escapar, y los que los protegen son caballeros con esplendidas armadura, sufriendo sus espadas y tomando una posici¨®n para enfrentar al enemigo que esta atacando a los residentes. Los que atacan son criaturas b¨ªpedas de tres metros de alto, armados con garrotes. En apariencia parecen dif¨ªciles gorilas afeitados. Uno de ellos camina por la villa comi¨¦ndose un brazo humano. Esas criaturas son ogros. Los ogros son una raza salvaje e incivilizada que vagan por las tierras salvajes del continente Mu. F¨ªsicamente, recuerdan a los orcos, pero son m¨¢s grandes y m¨¢s fuertes. Pero no tanto como los trolls, ni tampoco sus habilidades regenerativas. Los ogros desconf¨ªan de las zonas muy pobladas y habitualmente las evitan, menos el hambre los desesperados. En su lugar acechan en las ¨¢reas monta?osas en los confines de la civilizaci¨®n, donde los hambrientos bandidos ogros suponen una amenaza constante para los viajeros y las caravanas. Los que atacan la villa eran mas de veinte. Por lo que los caballeros tienen dificultades para combatirlos. Entre los caballeros, uno de ellos que lanzo su espada rota hacia uno de los ogros. Estando vestida con una armadura plateada, el intento caballero repeler sin ¨¦xito a los ogros. -?No cedan! ?Caballeros, vamos a ganar algo de tiempo para escapar de los aldeanos! ?No permita que avancen ni un paso mas! La joven caballero mirando hacia atr¨¢s, emiti¨® ¨®rdenes a los caballeros cercanos. Era el l¨ªder a pesar de ser muy joven. Mientras apuntaba a la caballero, un ogro intento golpearla con su garrote. La joven repiti¨® instant¨¢neamente el golpe con una espada que hab¨ªa encontrado en el suelo, pero otro ogro que estaba cerca, el logro golpearla con un garrote y ellas rod¨® hacia un lado. Los caballeros atacaron a los ogros en grupo. Sin embargo, eran demasiados, y varios fueros aplastados por los garrotes de los ogros. E incluso un caballero fue desmembrado por la brutal fuerza de los ogros. Arrinconada, la joven caballero solo le esperaba la muerte. Agarro su espada rota y se preparo para su ¨²ltima batalla. Pero en ese momento, los ogros que rodean cayeron al piso. Sorprendida, ella se acerc¨® a uno de los ogros tumbados en el piso, y noto varios agujeros en su espalda. Esos agujeros fueron hechos por el ca?¨®n rotativo M230 de un Apache. -¨¢guila al habla. Hay aliados en la zona. Limita a atacar a los ogros que est¨¢n lejos de los caballeros. -Halc¨®n 01. Recibido. -Halc¨®n 02. Entendido. Los Apaches disparan sus ca?ones y cohetes sobre los ogros. El Chinook y el VH-60N aterrizan en la plaza de la villa. Mientras todo eso pasaba. La caballero miraba boquiabierta como los ogros estaban siendo masacrados uno por uno. Matias, Cecilia y sus guardias bajaban de los helic¨®pteros de transporte. La caballero se acerca a Matias. -Y usted es ... -D¨¦jeme esto y evacuar a los residentes. Podremos hablar mas tarde. Varios minutos despu¨¦s todos los ogros fueron eliminados. * * * -Matias. La comandante Briand al habla. El enemigo fue eliminado. No hay m¨¢s enemigos a la vista. -Bien. Cuando Mat¨ªas corto comunicaci¨®n por radio, viola al caballero de hace un tiempo que estaba mirando. Cuando comprob¨® que el ¨¢rea era segura, el llamo. -?Hasta que punto fue el da?o? -?Eh? A-ah, muchas personas han muerto. Tanto los habitantes de la villa como los caballeros. Tambi¨¦n muchos resultaron heridos. -Ya veo ... es lamentable para los que han muerto. Har¨¦ que mi hermana atienda a los heridos. -No es que haya pedido tu ayuda, pero, ?qui¨¦n es usted? -Mi nombre es Matias Mart¨ªnez, pase por aqu¨ª por casualidad. Y ella es mi asistente Cecilia Sinclair, ?y usted es? -A-ah, disculpe mi descortes¨ªa. Soy la princesa del Reino de Lledo, Drina Rabry. Estoy agradecida por su ayuda. Matias quedo asombrado, el no sabia que ella era una princesa. Aunque tambi¨¦n se impresion¨® de que hubieran mujeres caballeros en este mundo. E incluso a una edad tan temprana, ya que a simple vista parec¨ªa tener la misma edad que Conilde. Luego supuso que era algo com¨²n en ese reino.If you stumble upon this tale on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. Vio que su armadura era tan brillante como si fueran de plata. Las decoraciones doradas se consideran por todas las partes. El peto de su armadura es diferente de los otros caballeros ya que el emblema de la familia real esta grabado en ella. Por lo que Mat¨ªas consider¨® saludarla consider¨®. -Lo siento, fui descort¨¦s al no saber que usted es la princesa del reino. Soy el presidente Matias Mart¨ªnez, rey de Paxbelli. Iba de camino a una reuni¨®n diplom¨¢tica al Gran Bosque de Alfheim cuando note el incendio. Por lo que me desvi¨¦ y entre sin su permiso a su reino. Me disculpo profundamente por eso. -?Ah! ??Rey ?! ?El que venci¨® a la Horda? ... N-no tiene porque disculparse, soy yo quien debe darte la gracias. Cuando Mat¨ªas se volvi¨® a presentar e inclinar su cabeza para disculparse. Drina se sorprendi¨® y hablo nerviosamente. -Fue incre¨ªble. Derrotar a todos esos ogros con tanta facilidad con esos dragones de hierro. -Esos se llaman helic¨®pteros de combate AH-64 Apache. Sor armas identificadas del mundo de donde venia, la Tierra. -?La Tierra? Luego de una leve explicaci¨®n de la procedencia de Matias. El escucho la historia de la princesa caballero, parece que su grupo de caballeros se dirig¨ªa a una practica. Al enterarse de un ataque a la villa por ogros, se apresuro a ver la situaci¨®n. Cuando supieron que no pod¨ªan enfrentarse a ellos por su gran numero, lo m¨¢ximo que pod¨ªan hacer era dejar escapar a la gente del pueblo. Lo contaba con una expresi¨®n de frustraci¨®n. -Esos bastones de hierro que llevan tus caballeros... ?que tipo de magia usan? Drina dirige sus ojos al subfusil H&K MP5 que porta uno de los agentes del servicio secreto. -Estos son subfusiles MP5 y no usan magia. Son armas tambi¨¦n de mi mundo. Pero no est¨¢n en venta. -?Es as¨ª?... es una pena. -Espera un momento. Matias camina hacia su helic¨®ptero. Una vez dentro activa la aplicaci¨®n de invocaci¨®n de su celular. Unos minutos despu¨¦s le regresa con una espada. -Entonces te dar¨¦ esto en conmemoraci¨®n por nuestro encuentro. -??Eeh?! Drina se quedo muda y nerviosa. -??Esta realmente bien?! ??No te importa?! -Uhm, ?no? No me importa. Ciertamente es una buena espada. Y como vi que tu espada se rompi¨®, creo que le dar¨¢s mejor uso que yo. Drina saco la espada de su vaina y la sostuvo verticalmente al sol. Luego la bajo. Las manos de Drina comenzaron a brillar al igual que la espada, y golpea ligeramente la espada contra una pared de una casa cercana. Corto la pared de ladrillo como si cortara mantequilla caliente. Matias quedo estupefacto por lo que vio. -?Es incre¨ªble! ?Adem¨¢s de su resistencia y capacidad de corte! ?De que esta hecha? -Eh, ah... de acero de Damasco. -?Damasco? -Es un tipo de aleaci¨®n que solo se cosigue en mi pa¨ªs... pero, ?que fue eso? -?Oh??Es la primera vez que lo ves? Soy una guerrera m¨¢gica. Todos los miembros de la familia real lo son. ¡°Guerrero m¨¢gico¡± son personas que tienen la capacidad de aumenta enormemente la fuerza y resistencia de las armas y armaduras que el usuario empu?a. Esas personas nacen con una enorme cantidad de energ¨ªa m¨¢gica, pero no pueden canalizarla con hechizos como lo har¨ªa un mago normal, pero si por medio de las armas. Por eso, los miembros de la familia real se entrenan desde muy j¨®venes para el combate, incluido las mujeres. La capacidad y efectividad de los guerreros m¨¢gicos varia de acuerdo al nivel de energ¨ªa m¨¢gica del usuario y de la calidad del material del que este hecho el arma que empu?e. En el caso de Drina, las espadas de acero de Damasco es un tipo de acero de crisol empleado y elaborado en Oriente Medio para la fabricaci¨®n de espadas desde el 1100 hasta el 1750. Las espadas de acero de Damasco eran legendarias por su dureza y su filo "casi eterno", siendo muy aclamadas en Europa. La t¨¦cnica empleada para su elaboraci¨®n es hoy en d¨ªa un debate entre metal¨²rgicos especialistas en la elaboraci¨®n del acero. Las espadas de acero damasquinado se conoc¨ªan por los patrones de sus hojas. Hoy en d¨ªa se emplea en la elaboraci¨®n de cuchillos de alta gama. -¡±Guerrero m¨¢gico¡±... es una cualidad muy ¨²til. Ahora bien, ya que todav¨ªa tengo cosas que hacer, si me disculpa. Seria genial si pudi¨¦ramos encontrarnos en otra ocasi¨®n. -Gracias por el maravilloso regalo. Voy a enviar mi agradecimiento por lo de hoy alg¨²n d¨ªa. Mientras Matias se dirig¨ªa al helic¨®ptero. Drina abrazaba la espada que le hab¨ªa regalado con una sonrisa en su rostro sonrojado y l¨¢grimas de alegr¨ªa saliendo de sus ojos. Ya en el helic¨®ptero, este comenz¨® a ascender y vio por la ventana como Drina saludaba a lo lejos. -?Estuvo bien regalarle esa espada? -No te preocupes Ceci, solo lo hice para iniciar buenas relaciones con el Reino de Lledo. -Ella se ve¨ªa muy apegada a esa espada. -Es solo una espada, ?que podr¨ªa pasar? * * * En las afueras de Yran, capital de los elfos del norte. Matias aterrizo en una pista de aterrizaje. Cuando Matias bajo del helic¨®ptero vio frente a el a un grupo de escoltas de soldados de Paxbelli y guerreros elfos que lo estaban esperando. -Lo he estado esperando, se?or presidente. El comandante de las fuerzas especiales en el Bosque de Alfheim, el coronel Otto Skorzeny, saludo a Matias, gui¨¢ndolo al humvee estacionado. Entonces parti¨® hacia la residencia de Adoncia, jefa de la tribu. Ya en la ciudad de Ason, Stephany miraba con asombro la ciudad de los elfos por la ventana del mercedes mientras eran guiados por Gonsal. Era una comunidad de grandes y habitables arboles alrededor de fuentes de agua potable y lagos. Algunos elfos miraban con curiosidad los extra?os veh¨ªculos. -?Esa gente? -?Ellos? Son refugiados de las aldeas atrapadas por la guerra. Actualmente hay demasiados, por lo que no podemos ayudarlos a todos. Matias contemplaba las oscuras expresiones de los refugiados. Matias bajo del humvee y entro por la puerta del castillo donde la jefa de la tribu lo estaba esperando. -Adoncia la esta esperando aqu¨ª. El asesor Gonsal dijo mientras se deten¨ªa frente a la puerta. Matias trago saliva antes de entrar a la habitaci¨®n. -Bienvenido presidente Mart¨ªnez al hogar de la tribu de los elfos del norte. Lo que Matias vio fue a una mujer con una apariencia que parencia no tener mas de treinta a?os, aunque en el caso de los elfos, la apariencias suelen ser enga?ar. Al parecerse a Clancia pens¨® que era su hermana mayor. Pero lo que mas sorprendi¨® a Matias fueron las alas de hada que salia de su espalda. Afortunadamente no hab¨ªa entrado a la habitaci¨®n con su Stephany, porque sino, de segura se abr¨ªa abalanzado sobre ella. -Hola, madre. He tra¨ªdo a su majestad conmigo. -??Eh?! ?Madre?... Matias se asombra de que esa joven mujer sea su madre. -Bien echo, veo que era cierto que te has convertido en la prometida del rey. -... pens¨¦ que era su hermana mayor. Adoncia da una peque?a risa antes de hablar. -Los elfos suelen ralentizar el envejecimiento cuando alcanzamos cierta edad. Adem¨¢s nuestra vida ¨²til es de alrededor de los trescientos a?os. Puedo parecerte joven, pero tengo casi cien a?os. -Soy el presidente del Estado Militar de Paxbelli Matias Mart¨ªnez. Vine a ayudarlos. -Tiene mi gratitud. Adem¨¢s, eres mi futuro suegro, as¨ª que por favor no necesitas ser tan formal con migo. Matias se acerca a Clancia para susurrarle al o¨ªdo. -Parece muy amable conmigo, pero ?no se supone que los elfos no son un poco xen¨®fobos? -Mi madre es la l¨ªder del grupo liberal que apoya la apertura de los elfos a las culturas externas. Pero eso creo el ritual de la madurez. As¨ª fue como te conoc¨ª. -Me siento orgullosa de que por fin seas feliz. Y encima de todo que te cases con un rey. Aunque los matrimonios entre humanos y elfos son muy raros debido a nuestra larga longevidad. Pero aun me niego a creer que seas el Hijo del Sol. -Nunca dije que soy el Hijo del Sol, mi llegada y esa profec¨ªa son solo coincidencias. -Aunque digas eso, la gente seguir¨¢ creyendo que eres un enviado de Dios y a la larga eso te convertir¨¢ en el objetivo de otros pa¨ªses y grupos religiosos. Matias le contesta a Adoncia con una cara seria. -Entonces los estar¨¦ esperando. -Bueno, volviendo al tema principal. Tenemos que prepararnos para reunirnos con el Consejo. -Entonces ordenare que preparen el auto. -No hace falte, tengo la Sala de Transferencia lista. -?Sala de transferencia? -Debido a que el lugar de reuni¨®n del Alto Consejo es un secreto entre los elfos y la ¨²nica manera de llegar a el es por medio de salas de transferencia. -Hmm... as¨ª que es como una maquina de teletransportaci¨®n. ?Sera igual que en Star Trek? Matias murmura pensando en voz alta. -Mati, no creo que sea seguro. Cecilia expresa su preocuparon ya que tendr¨ªa que viajar sin su escolta. -No te preocupes, conf¨ªo en mi madre. Todo estar¨¢ bien. -Ceci, diles a los guardias que esperen afuera. -Entendido. -Entonces, vamos. * * * Tras cruzar una puerta. Matias encuentra una espaciosa habitaci¨®n circular, con un especie de pentagrama muy decorado tallado en el piso. -Por favor p¨¢rense en el centro del s¨ªmbolo. Tras la petici¨®n de Adoncia, todos se paran en el centro de la habitaci¨®n. -Ahora, por favor cierren los ojos. -?Porque tengo que cerrar...? ?Aaah! ?Mis ojos! De repente, un fuerte destello emana del suelo antes de que Matias terminara de decir su pregunta, ceg¨¢ndolo moment¨¢neamente. Al momento siguiente se encontraban en una habitaci¨®n diferente. -?Mati! ??Estas bien?! Cecilia le pregunta a Matias con preocupaci¨®n, ya que el estaba agachado cubriendo sus ojos con las manos. -Si, estoy bien... solo dame unos minutos. * * * Matias, Cecilia y Clancia se encuentran ante el Consejo de los se?ores elfos. En una habitaci¨®n similar a un tribunal. Estaban reunidos los Jefes de las cuatro Tribus sentados a lo alto. -Adoncia, ?porque trajiste estos humanos ante nosotros? Pregunto Ansaco Valeida, Jefe de los Elfos del Este. -Pertenecen al Estado Militar de Paxbelli. Pienso que pueden ser nos ¨²tiles. -?Que utilidad? ?Que utilidad tenemos aqu¨ª de criaturas de vidas fugaces? Pregunto Mertino Salmerid, Jefe de los Elfos del Sur. -Los orcos est¨¢n invadiendo las tierras de mi gente. Hasta ahora los mercenarios de Paxbelli los han mantenido a raya. Pero aun as¨ª, se esta gestando un problema para todos nosotros... Adoncia llamo a los soldados de Matias mercenarios. Ya que si Matias tra¨ªa a todo su ejercito de una sola vez sin el permiso del Consejo, estos lo ver¨ªan como una invasi¨®n de una potencia extranjera. Por eso Indivar los etiqueto como mercenarios en vez de soldados de un ejercito. -... el presidente Mart¨ªnez es un buen hombre, un orgullo para su gente. El logro derrotar a la Horda cuando invadieron el Reino de Zarenca. -?Porque quieres ayudarnos? Habla, humano. Timorge Coruz, Jefe de los Elfos del Oeste, le da la palabra a Matias. -Mi pueblo viene en son de paz. Hace tres meses nuestro pa¨ªs fue transferido a este mundo y necesitamos ayuda para sobrevivir en este mundo es que nuevo para nosotros. Se que es dif¨ªcil de creer, pero es la verdad. A cambio de algunos recursos, le ayudaremos con su problema con los orcos. -?As¨ª que vienes a robarnos nuestras tierras? Conozco a los de tu clase, humanos invasores. Despu¨¦s de lo que dijo Ansaco, Cecilia pone una expresi¨®n de sed de sangre. Por lo que Matias comienza a hablar para calmar las cosas. -Solo queremos petroleo, se que no tiene casi ninguna utilidad para ustedes. A cambio les ofreceremos nuestra ayuda contra los orcos y los wyverns. Pero necesitare traer mas de mis tropas para poder resolver sus problemas. Aunque claro, no lo har¨ªa sin su permiso. -Sugiero conceder permiso a estos humanos de traer a sus tropas y de entregarles petroleo como pago. -Bien, Adoncia. Debemos probarlos antes de hacerles tales concesiones. La desconfianza de Mertino era f¨¢cil de entender. Para poder explotar los campos petrol¨ªferos en el Bosque de Alfheim, Matias tendr¨ªa que enviar a miles de trabajadores. Y como Paxbelli es el ¨²nico consumidor de petroleo en todo el mundo, el tiempo de permanencia durar¨ªa d¨¦cadas o incluso siglos. -Entonces, ?una tarea para cada uno de nosotros? Todos aceptan la propuesta de Martino. Aunque Neon lo dice tras un suspiro de inconformidad. -As¨ª sera humano. Cada uno de los miembros del Consejo tiene una tarea para vos. Si las completas todas, se te conceder¨¢ el derecho de estar en nuestras tierras. Si fallas, tu y el resto de tu gente ser¨¢n expulsados. As¨ª pues, ?que tarea deseas emprender primero? -Me temo que mis cong¨¦neres son muy exigentes. Decreto que extermines a una barbada de wyverns. Si logras vencerlo, realmente te habr¨¢s ganado un sitio en nuestra tierra. Declara Ansaco. -Ya sabes que los orcos siguen amenazando a mi gente. A pesar de que los haz ralentizado. -Tenemos un problema con un nuevo asentamiento que los ogros han colocado cerca de la frontera del Reino de Lledo. Pienso que sera una prueba adecuada para ti. Declara Tomirge. -No hace mucho, un clan de elfos desapareci¨® arrepentido en una isla cercana. Hemos enviado refuerzos, pero ninguno ha vuelto con vida. Debes limpiar la isla y proporcionar descanso a sus almas. Declara Mertino. Y as¨ª comienza la aventura de Mat¨ªas en el Gran Bosque de Alfheim. Capitulo 19 Stolen from its original source, this story is not meant to be on Amazon; report any sightings. Capitulo 20 Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. Capitulo 21 Eurofighter Typhoon. Equipado con misiles guiados por l¨¢ser GBU-12 Paveway II y bombas de la serie JDAM Mk-82 dirigidos por GPS, as¨ª como bombas de racimo CBU-87/B, que podr¨ªan intercambiarse con el explosivo de combustible y aire CBU-72, napalm, etc. Escuadrones de mantenimiento de bombas aerotransportadas estaban preparando los aviones para la salida. Eurofighter Typhoon tambi¨¦n se estaban reparando para luchar, ese luchador especializado en sigilo y velocidad, capaz de viajar supers¨®nico si fuera necesario. Era un avi¨®n de cuarta generaci¨®n. Equipados con misiles aire-tierra AGM-65 Mavericks. sat¨¦lital del Gran Bosque de Alfheim. APFSDS-T contra los trolls. Luego cambien a las ojivas Sheperd contra los orcos. Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. Capitulo 22 You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. dispara el cartucho est¨¢ndar 5,56 x 45 OTAN con una cadencia m¨¢xima de 750 disparos Desde el final del pasillo, un rugido espeluznante resuena del ghoul que estaba comiendo al soldado. Al mismo tiempo, una gran cantidad de zombis fueron alcanzados por las balas. Capitulo 23 Mientras Mat¨ªas realiza un cabo de las tareas que el Consejo Elfico le asigna completar en el Gran Bosque de Alfheim. El Reino de Lledo. Una joven de catorce a?os se queda mirando fijamente la espada que hab¨ªa recibido Mat¨ªas. -?Drina? ?Drina! -What...?! Drina grito en respuesta a la voz de su padre. -Te llame varias veces. Es como si tu mente estar¨ªa en otra parte mientras miras esa espada. Cada vez que Drina miraba la espada. Ella recuerda el evento aparece en su mente desde las profundidades de sus recuerdos. El recuerdo del hombre que junto con sus dragones de hierro aparecieron valientemente cuando fue atacada por ogros. El hombre que la salva del borde de la desesperaci¨®n. Mientras recordaba el evento, su pecho comenz¨® a calentarse. Primero vino la sensaci¨®n de alivio de ser salvada. Despu¨¦s de que el se fue por su camino, ella gano el deseo de crecer m¨¢s fuerte para borrar el sentimiento de incompetencia que se desarrolla debido a su debilidad. Al mismo tiempo, se intereso por el tipo de hombre que era el. Drina no solo oy¨® hablar del pa¨ªs, sino de su disposici¨®n. Y aun as¨ª, su inter¨¦s aumenta. Repeler a la Horda sin sufrir bajas. Y por su actividad filantr¨®pica como ofrecer ayuda para reconstruir las aldeas destruidas por los orcos. Drina comenz¨® a sentir que aspiraba a ser como ese hombre que florec¨ªa dentro de ella. -Lo se. Es solo que ... -?Aun piensas en ese hombre? ?Sabes lo que pasara si no aceptamos la propuesta del emperador Gudo? -Pero el es diferente ... De repente un soldado llega a la sala del trono. -Su majestad. Traigo noticias importantes provenientes del Gran Bosque de Alfheim. -Habla. -Hace unas semanas la Horda conformada por m¨¢s de cien mil guerreros invadi¨® el Gran Bosque de Alfheim y fue derrotada. -??Qu¨¦?! El rey y Drina se sorprenden por las palabras del mensajero. -?Como fue posible? -Al parecer los elfos se aliaron con el Estado Militar de Paxbelli. Al parecer ellos utilizaron dragones y carros hechos de hierro que usaron escupir fuego. -Personalmente pienso que es aterrador para un solo hombre tener tanto poder. Si el lo quiere, puede borrar algunos pa¨ªses del mundo. Incluso nuestra propia tierra de Lledo. Drina ... ?qu¨¦ te parece el hombre en cuesti¨®n cuando lo conociste? El rey respondi¨® su mirada hacia Drina. Con un toque de duda en su voz, Drina le dijo como se realmente realmente desde su coraz¨®n. -Senti que era un hombre educado con una personalidad respetable. No dudes en echar una mano a los necesitados ... Mas bien, lo hace como si fuera lo obvio. Esa es mi opini¨®n de ¨¦l. -Ya veo ... tenemos que decidir el curso en acci¨®n. Ordenare a mi hermano que valla a Paxbelli y que se re¨²na con su rey para determinar cuales son sus verdaderas intenciones. -??Qu¨¦?! Drina se quedo boquiabierta cuando sus ojos se abrieron de par en par. La raz¨®n de su sorpresa no fue, por supuesto, el hecho de que su tio se dirigiera a Paxbelli, sino el pensamiento infantil y ego¨ªsta de que no era justo que la dejaran fuera. -Yo tambi¨¦n voy. -?Eh? Bueno, eso es ... -Si logramos una alianza con Paxbelli. No deber¨ªamos entregarme al Imperio Owory. Por decisi¨®n del rey. Se env¨ªo a duque Guselo ya la princesa Drina como misarios diplom¨¢ticos a Paxbelli. * * * Dos semanas despu¨¦s, en Paxbelli.
Su nivel ha aumentado a 80. Las limitaciones en tus habilidades han sido reducidas.
La cantidad que puede ser invocada debido a las limitaciones son las siguientes:
  • Infanter¨ªa - 1.200.000 (1 grupo de ej¨¦rcitos)
  • Artiller¨ªa - 15.000
  • Veh¨ªculos - 15.000
  • Aviones - 8.500
  • Buques - 6.500
Cuando una de las armas es invocada, el n¨²mero de personas necesarias para su manejo tambi¨¦n ser¨¢n invocados.
El personal de log¨ªstica (ingenieros de combate, soldados de mantenimiento, soldados de comunicaciones, soldados de suministros, m¨¦dicos) no incluye la invocaci¨®n de soldados e invocaciones separadas. La cantidad de personal de log¨ªstica que pueden ser invocadas es la cantidad necesaria para mantener 1 grupo de ejercicio, piezas de artiller¨ªa, veh¨ªculos, aviones, veh¨ªculos y sus tripulantes y dotaciones.
No hay limitaciones en la invocaci¨®n de armas peque?as y las armas pesadas que pueden ser operadas con 2 o 3 soldados.
- (suspiro) ... supongo que eso es todo. De regreso a Paxbelli para completar la primera tarea. Mat¨ªas estaba solo en su oficina, estaba revisando el informe completo sobre sus habilidades en su celular. Habiendo dejado su celular sobre el escritorio mientras se lleva el t¨¦ a su boca. -?Nnghhh! Tengo que hacer esto y lo otro. Aprovechando la oportunidad para estirarse, Matias se asoma a la ventana de su oficina, murmurando para si mismo. El ejercito de Paxbelli hab¨ªa completado con ¨¦xito tres de las cuatro pruebas impuestas por el Consejo Elfico a Matias. Como agradecimiento por sus esfuerzos, el Consejo le enviar¨¢ ge¨®logos para llevar a cabo una prospecci¨®n de petr¨®leo en el Gran Bosque de Alfheim. De repente se escucha el sonido de alguien tocando la puerta. -?Si? Adelante -Disculpe se?or presidente. Quien entra es Tiana. -Tiana, ?qu¨¦ pasa? -Los mensajeros de un pa¨ªs extranjero, aparentemente han llegado en busca de una audiencia con usted. -?Mensajeros extranjeros? ?Quienes hijo? -Dicen que vienen de un pa¨ªs extranjero llamado Lledo. En ese momento hab¨ªa grabado que esa era el pa¨ªs de la princesa-caballero Drina, quien hab¨ªa salvado el ataque de ogros en una villa. Cuando la salva, Mat¨ªas le hab¨ªa regalado una espada de acero damasquino y ella estaba muy feliz con tal regalo. Y ella le dijo que le enviar¨ªa sus agradecimientos. -Hmm ... supongo que vino sobre eso. Matias murmura solo mientras se sienta de nuevo en su escritorio. * * *If you encounter this narrative on Amazon, note that it''s taken without the author''s consent. Report it. Mas tarde. -Ah, se?or presidente. Por aqu¨ª Para cuando Mat¨ªas llego a la sala de recepci¨®n para recibir a los mensajeros. Vio que solo estaba Tiana que le hizo se?as para que viniera. -?Todav¨ªa no llegaron los mensajeros de Lledo? -As¨ª es, pero ... cuando estaban de camino, insistieron en que quer¨ªan ver a nuestros "caballeros". Por lo que en lugar de ir a su residencia protegida en la base de Fort Hood. Paxbelli no contaba con caballeros, por lo que Matias supuso que ir¨ªan a ver a los soldados de alguna base. * * * Cuando Mat¨ªas finalmente llego a la base de Fort Hood, Rommel y una mujer caballero estaban intercambiando golpes con espadas y bayonetas falsas. Mirando mas de cerca, se dio cuenta que era la princesa Drina. -?Haaaaaa! La princesa-caballero lanzo un gran golpe acompa?ado por un fuerte grito, y el fusil de Rommel fue lanzado en lo alto del cielo. -?Es suficiente! La voz de un ¨¢rbitro resuena en el patio de la base. Los aplausos se levantaron de la muchedumbre circundante. Entre la muchedumbre estaban mezclados caballeros y soldados. -Muchas gracias, princesa. -Igualmente. Ambos intercambiaron sus agradecimientos y terminaron el duelo. Luego la princesa corri¨® hacia Matias. Vistiendo con su armadura usual, mientras muestra una sonrisa encantadora. -?S-su majestad! ?Ha pasado mucho tiempo! -Oh si. Ha pasado un largo tiempo. Pero aparte de eso, ?a qu¨¦ le trae tan grata visita? -Esta visita es una gratitud por aquel momento cuando nos conocimos, y tambi¨¦n quer¨ªamos preguntar ... pero yo vengo acompa?ada. -?Acompa?ada? ?Con quien? -Conmigo. Un hombre de mediana edad se adelanto detr¨¢s de los caballeros. -Encantado de conocerlo, presidente Mart¨ªnez. Mi nombre es Gunselo Rabry. Soy hermano del rey de Lledo, Barique, y t¨ªo de Drina. -El honor es mio. Soy Matias Mart¨ªnez, presidente de Paxbelli. Espero que el entretenimiento de hace un rato les haya gustado. -Si. Aunque nunca he visto ese estilo de combate, ni mucho menos ese tipo de arma. Gunselo observa a los soldados practicando el combate con bayoneta con los caballeros. -Tambi¨¦n me preguntaba si podr¨ªa ir en un viaje tur¨ªstico por Paxbelli as¨ª como para transmitir mi agradecimiento por salvar a mi sobrina. -Muy bien. No hay muchos lugares para hacer turismo, pero pueden relajarse como si estuvieran en su casa. * * * Mas tarde, Matias, Gunselo y Drina llegaron a la Casa Blanca. -Buenos d¨ªas Mati. Matias se cruza con su madre y con Cecilia en la sala de recepci¨®n. -Hola mam¨¢, ?como estas? -Muy bien. Estos deben ser nuestros invitados. -El es el duque Guselo y ella la princesa Drina del Reino de Lledo. Ella es mi madre Mar¨ªa. -Es un honor conocer a la madre del presidente. -Es un honor conocer a la madre de Matias ... ah, ?pasa algo? Mar¨ªa estaba mirando fijamente a Drina de arriba a abajo, como si estuviera buscando algo en ella. En poco tiempo, Mar¨ªa comenz¨® a hablar lentamente. -Tu... estas enamorada, ?verdad? -??Haaa?! La princesa retrocede con una cara roja. Su habitual expresi¨®n digna desapareci¨® y el sudor en su frente comienza a aparecer. -??Que-que?! ??Enamorada?! ?Usted diciendo algo as¨ª! ?No! -Ha, ha, ha. Nadie puede esconder sus sentimientos en mi cara. ?Un consejo? Deber¨ªas hablar conmigo mas tarde a solas. Vamos Cecilia, tenemos mucho de que hablar. -Ah¨ª voy. Mar¨ªa y Cecilia salen de la sala de recepci¨®n. Drina cubr¨ªa su rostro de verg¨¹enza y murmura ligeramente. -?Estas bien? -??Eh?! ?A-ah, yo estoy bien! ?Bien! -Entonces, duque Gunselo, princesa Drina, ?Nos vamos? -D-disculpa. En lugar de llamarme princesa Drina, ?podr¨ªas llamarme solo Drina? -Entiendo, y tampoco necesitas llamarme presidente Mart¨ªnez, solo Matias. Entonces Drina, por aqu¨ª por favor. -?Si, si! -Je je. Drina contesta con una sonrisa en su rostro. Gunselo se r¨ªe un poco de eso. * * * Gunselo y Drina est¨¢n sentados en un sof¨¢ en el despacho oval. Matias esta sentado delante de ellos y escuch¨¢ndolos. -En realidad es sobre las historias que escuchamos de lo que sucedi¨® en el Gran Bosque de Alfheim. Tras lo que le dijo Drina. Matias recito los acontecimientos que sucedieron en el Bosque de Alfheim en detalle. -As¨ª que la Gran Horda volvi¨® a formarse e invadi¨® el pa¨ªs de los elfos. -Si, pude repelerlos a tiempo gracias a las tropas que desplegu¨¦. -?Te refieres a los dragones de hierro? -?Dragones de hierro? Ah, te refieres a los helic¨®pteros, si. Pero tambi¨¦n envi¨¦ otros tipos de veh¨ªculos de combate. ?Quieren verlos? Matias supuso que se refer¨ªan a los helic¨®pteros de combate. Pensando que era mejor mostrarlo que explicarlo, decidi¨® trasladarlos a las afueras de la ciudad, mientras tambi¨¦n llevaba a los guardias de escolta. * * * De vuelta en la base Fort Hood. Matias les muestra el campo de tiro. Mas tarde los gu¨ªa a las afueras de Esparta y realiza un peque?o despliegue de helic¨®pteros. Drina y Gunselo, incluyendo a sus escoltas quedaron completamente sorprendidos por lo que vieron. Despu¨¦s de que se detuvieran, Matias les permiti¨® echarles un vistazo mas de cerca. -Este es el helic¨®ptero de combate Boeing AH-64 Apache muy similar a los que se utilizaron para repeler a la Horda. En realdad se utilizaron Eurocopter Tirger. Pero Matias crey¨® que no notar¨ªan la diferencia ya que nunca antes hab¨ªan visto un helic¨®ptero de combate. Todo el mundo parec¨ªa incapaz de hablar por el shock. Matias agarro un transmisor y llamo al piloto del helic¨®ptero. -Haga algunas maniobras y por ultimo realice disparos de prueba. -?Si, se?or! El helic¨®ptero realizo varios movimientos y luego abri¨® fuego sobre blancos fijados. Todos se agacharon por el estruendo. -Este... helic¨®ptero, ?cuantas unidades fueron desplegadas en el Bosque de Alfheim? -Se usaron unos treinta helic¨®pteros, junto otros veh¨ªculos especializados y cinco mil soldados de infanter¨ªa contra una fuerza de 100.000 orcos y 500 trolls. -Tan poco... ?Que piensa hacer con esa fuerza militar? Los ojos del duque se centran en Matias como en una prueba. Matias supuso que los pensamientos de tener ambiciones aparecer¨ªan en su mente. Pero eso era algo muy habitual en este mundo. -Puede que no me crea, pero no tengo ninguna intenci¨®n de usar mi ejercito para dominar el mundo. Su funci¨®n no solo se limita a la guerra, como lo har¨ªa cualquier ejercito. Sino tambi¨¦n act¨²an como fuerzas de paz y seguridad. -?Que quiere decir como ¡°fuerzas de paz y seguridad¡±? -Cosas como la neutralizaci¨®n de fuerzas agresoras que amenacen a la poblaci¨®n civil, o tomar parte activa en ayuda humanitaria por desastres naturales como terremotos para ayudar a salvar vidas. Tambi¨¦n realizan ayuda en construcciones de infraestructuras para el beneficio publico. -?Puedo solicitar su ayuda si Lledo forma una alianza con su pa¨ªs? -Si. Pero le aviso que sera una ayuda estrictamente defensiva y log¨ªstica. Tampoco intervendr¨¦ en una guerra que usted haya provocado, pero puedo actuar como mediador si es posible negociar un tratado de paz. -Uno de mis prop¨®sitos para venir a Paxbelli es querer establecer una relaci¨®n amistosa con su pa¨ªs. No puedo formar una alianza sin en consentimiento de mi hermano, pero dudo que se oponga. * * * Mas tarde. En la Casa Blanca. -?Haaaa! -?Haaaaa! La espada y la bayoneta se detuvieron justo antes de golpear los cuerpos. La espada de madera de Drina estaba en el costado de Cecilia. La bayoneta de pl¨¢stico de Cecilia se detuvo en el cuello de Drina. Resultando un incre¨ªble empate. Aunque en el fondo se pod¨ªa o¨ªr las quejas de muchos apostadores decepcionados. -?Es suficiente! La voz de Matias que se ofreci¨® para ser el arbitro reson¨® en el gimnasio de la Casa Blanca. Drina dijo que quer¨ªa luchar contra el mejor espadach¨ªn del pa¨ªs, as¨ª que env¨ªo a Cecilia ya que es la mejor en combate. Bajando sus armas de entrenamiento, tomaron profundos respiros. -Fue un buen duelo. Matias tiene a una gran caballero. -No soy uno de sus caballeros. -?Eh? Despu¨¦s del duelo, Drina pone una cara de duda mientras tiene un apret¨®n de manos con Cecilia. -Soy la esposa de Matias. -?Esposa? Drina gira su cabeza y mira en direcci¨®n a Matias. -?No sabias? Deber¨ªa haber habido un gran anuncio sobre mi compromiso con Conilde. -?Conilde? -Es la princesa de Zarenca. Ella es su prometida mientras que yo soy la esposa de Matias. Dice Cecilia mientras aun tiene el apret¨®n de manos con Drina. -??Una esposa y una prometida?! -Una esposa y cinco prometidas para ser exactos. Corrige Cecilia mientras aun tiene le apret¨®n de manos. -Bueno, t¨¦cnicamente Cecilia es mi prometida. Cecilia se autoproclamo como esposa de Matias para ocupar el rol de la ¡°primera esposa¡±. En otras palabras, desde el punto de vista de Cecilia, ella querr¨ªa decir: ¡°Matias es mio, si lo quieres, primero tendr¨¢s que pedirme permiso¡±. Ya que en las relaciones pol¨ªgamas de este mundo la primera esposa es quien tiene la ultima palabra a la hora de decidir si aceptar a una esposa o concubina para el hombre. Drina estaba perdida ante tales palabras. Ella no esperaba tal noticia, aunque la poligamia es aceptada en el continente Mu, los comerciantes ricos o nobles por lo general tienen solo dos o tres esposas y tambi¨¦n hay casos en la que algunos reyes con un numero escandaloso de esposas. Incluso si se excluye a los mercaderes y nobles con esposas, tambi¨¦n hay un numero considerable de enamoradas o concubinas en los casos en que no hay presente una ¡°esposa formal¡±. Aunque despu¨¦s de casarse con la primera esposa, el numero de esposas generalmente aumenta poco a poco. Pero el caso de Matias es considerado raro, debido a que Matias acumulo un gran numero de prometidas en tan poco tiempo. -Yo... ?que debo?... no, aun no... Drina suelta a Cecilia y murmura frente a Matias. -?Definitivamente estas enamorada! -?Aaah! ?Por Dios mam¨¢, casi me matas del susto! Mar¨ªa aparece detr¨¢s de Matias junto con Fronilde y gritando como un vitoreo. -?Aah! ?N-noo, es decir que...! ?Es una suposici¨®n! ?Una suposici¨®n! Mar¨ªa apunta con el dedo a Drina directamente, y la cara de la princesa se vuelve roja. Matias saco a su medre de la situaci¨®n escandalosa y la llevo a otra habitaci¨®n. -Espera un minuto. Se que sos capaz de percibir las emociones de otras personas, pero que hagas declaraciones frente a los invitados, es demasiado. -Que malo. Ni siquiera tuve que usar mis habilidades para darme cuenta de que ella esta enamorada de vos. Adem¨¢s, al fijarme bien me di cuenta de que ese es su primer amor y es maravillosamente deslumbrante. Deber¨ªas aceptarla como tu quinta esposa. -?Hasta cuando vas a seguir con eso? -Hasta que me des nietos. -(suspiro)... se que soy medio lento, pero por favor dame un respiro. Mientras Matias dudaba de lo que deb¨ªa decirle a Drina, Fronilde se adelanto ante ella. -?Amas a Matias? -?Eh? ?No, err! Es que... nunca pens¨¦ que el tenia una sies prometidas... ?Como lo digo?... lo siento... soy una molestia, ?verdad...? -Claro que no. Puedo entender tus sentimientos porque yo tambi¨¦n pase por la misma situaci¨®n. Drina, que estaba mirando hacia abajo con verg¨¹enza, alzo la cabeza hacia las palabras de Fronilde. -Cuando Matias fue propuesto por Conilde, yo solo era su compa?era de viaje. Cerr¨¦ mis sentimientos en el fondo de mi coraz¨®n sin poder expresarlos. Sin embargo, Matias y Cecilia aceptaron a alguien como yo. -Entonces eso paso... -Por lo tanto, esta bien que te conviertas en prometida de Matias como yo. -Si no voy a ser una concubina, ?entonces estoy dentro! ?Me convertir¨¦ en la septima esposa! -Luego te presentare a Clancia. -Gracias Fronilde. -?Esperen! Matias entra repentinamente en la conversaci¨®n. -Drina, aprecio que hayas dicho eso, pero no puedo aceptarte. Adem¨¢s, apenas te conozco. Drina, al escuchar las palabras de Matias empieza a llorar y se pone de rodillas. -?Por favor, ac¨¦ptame como tu esposa! ?Por favor, no quiero que me entreguen al Imperio! -??Que?! Todos en la habitaci¨®n reaccionan ante las palabras de Drina. * * * Despu¨¦s de que las cosas se calmaran. Matias escucho las explicaciones del duque y la princesa. Por lo que Matias escucho, al este del Reino de Lledo esta el Imperio de Owory. Owory pose¨ªa un ejercito mucho mayor que Lledo. Y tambi¨¦n posee comercio exclusivo con el reino. Quien gobierna es el emperador Gudo Eowar, que le hizo una propuesta de matrimonio a Drina. -Basado en lo que he o¨ªdo no parece tan malo. -??De que estas hablando?! ?No voy a casarme con un s¨¢dico! Reclama Drina. -?Que dijo tu hermano al respecto? -Todav¨ªa no le dio una respuesta. No es una mala propuesta desde el punto de vista pol¨ªtico. Aunque personalmente estoy en contra. -Hmm... Ceci, ?que sabemos sobre el emperador Gudo? -La reputaci¨®n del emperador Gudo no es muy buena, especialmente con respecto a las mujeres. Seg¨²n lo que reuni¨® nuestra red de inteligencia, hab¨ªa violado quien sabe cuantas hijas de los nobles del imperio y a sus sirvientas. -Ah... Matias hizo un gesto de asqueado al escuchar el informe de Cecilia. En Paxbelli, con todos esos cr¨ªmenes, lo muy probable es que lo hubieran condenado a cadena perpetua o a castraci¨®n. -Gunselo, ?no se puede rechazar la propuesta? -Eso seria muy dif¨ªcil. El emperador Gudo ha tenido una obsesi¨®n por Drina desde que ella tenia diez a?os. Pero como ahora Drina casi llega a la mayor¨ªa de edad, y parece que la diferencia de edad no parece imp¨®rtale. -?Cuantos a?os tiene el emperador? -Cincuenta y cinco a?os. Un hombre de 55 a?os y una ni?a de 14 a?os. Matias vuelve a poner una cara de asqueado y sent¨ªa pena ya que Drina estaba siendo acosada por un viejo verde, y encima de todo un ped¨®filo. -Ok. Antes de tomar una decisi¨®n, partir¨¦ al Reino de Lledo y aclarar esta situaci¨®n. -?Entonces no me aceptas? ?Acaso de me odias? Drina pone cara de perrito triste, igual que hizo Conilde cuando le propuso matrimonio. Las palabras de ¡° Mierda, ?porque siempre me hacen esa cara? Eso es hacer trampa¡± pasan por la mente de Matias mientras mira la rostro triste de Yelina. -N-no, no te estoy rechazando. -Gracias. -Por cierto Drina, ?porque quer¨ªas casarte conmigo? Pudiste aceptar a cualquier otro con tal de no casarte con ese emperador. -Se intento. Pero casi todos los pretendientes murieron por causas misteriosas y el resto se retractaron. Adem¨¢s yo te amo y me hiciste una propuesta de matrimonio. Cecilia mira a Matias. -?Propuesta? ?Cuando? -Cuando me regalaste esta hermosa espada, ?acaso no lo sabias? En el Reino de Lledo, cuando le regalas una espada a una miembro de la familia real este es considerado como una propuesta de matrimonio. Tanto tu como el emperador lo hicieron. Por lo que te eleg¨ª a ti. -??Que?! Todos centraron sus miradas a Matias debido a la respuesta de Drina. Entonces Cecilia se pone frente a Matias con las manos sobre sus caderas y con una cara sombr¨ªa. -A pesar de tener ya seis y encima de todo andas por ah¨ª coqueteando a otras mas. Vamos a otra habitaci¨®n ya tener una peque?a charla, ?vale? -S-si. Despu¨¦s de eso, Mat¨ªas termin¨® recibiendo rega?os de Cecilia por m¨¢s una hora. Capitulo 24 Dos d¨ªas despu¨¦s, a pocas millas del Reino de Lledo. -?Esto es incre¨ªble! ?Nunca imagine que un barco fuera tan r¨¢pido! Drina contempla la vista desde la proa de un destructor. Mientras extiende los brazos y cierra los ojos para sentir la brisa marina en su rostro. -Me alegro que te guste. -A tambi¨¦n mi tambi¨¦n me asombra. Que un barco tarde solamente dos d¨ªas en llegar a nuestro reino. Nuestras naos les tomaron dos semana en llegar a Paxbelli. Aun me cuesta creer este gran barco no se impulse con velas o magia. El duque dice mientras admira lo grande del barco. Para Matias, ver a alguien que se asombre por lo que su pa¨ªs posee se volvi¨® algo rutinario. Un destructor clase Arleigh Burke es cuatro veces mas grande que una nao. -Este barco no tiene velas ni remos, pero aun as¨ª se mueve. ?Como funciona? -Se mueve por medio de turbinas de gas. -?Turbina de gas? -Si, es el motor que lo impulsa. Para ponerlo en t¨¦rminos simples, utiliza la energ¨ªa quemada del aire que entra en un extremo haciendo que gire una turbina, lo que permite moverse. -Hmm... realmente no entiendo pero suena incre¨ªble. Un marinero que aparece detr¨¢s de Matias interrumpiendo la conversaci¨®n. -Se?or presidente, la flota del Reino de Lledo nos ha divisado. -Excelente, informe al capit¨¢n que no muestre ning¨²n acto hostil hacia las fuerzas locales. -A la orden. * * * Horas, despu¨¦s en el palacio real de Etnul, capital de Lledo. El rey Barique paseaba por el jard¨ªn del palacio contemplando las flores, cuando de repente es interrumpido por uno de sus guardias. -Su majestad. -Habla. El guardia se inclina ante el rey mientras le habla. -Informe. Hace unos minutos, en el mar al sur del reino, aparecieron tres barcos de gran tama?o, de unos 150 metros cada uno. El rey se sorprende ante el informe del guardia. -??Barcos gigantes?! -Si, su majestad. Cuando la marina realizo una inspecci¨®n a bordo, se encontraron con el rey de Paxbelli, el presidente Mart¨ªnez. Tambi¨¦n venia acompa?ado por el duque Gunselo y la princesa Drina. -Ya veo. -Hay mas. El presidente Mart¨ªnez solicita una audiencia con usted su majestad. -Bien. Ordene a las sirvientas que preparen todo para la recepci¨®n. -Como ordene su majestad. * * * Horas mas tarde. Despu¨¦s de ser guiado por el palacio, Matias llega a la sala del trono donde conoce al rey de Lledo, Barique Rabry. El rey se pone de pie y comienza a hablar. -Bienvenido al Reino de Lledo. Presidente Mart¨ªnez, Se?or de los Dragones de Hierro. -Gracias rey Barique, yo... -Y veo que has venido personalmente para decirme que has aceptado casarte con mi hija. Y me siento muy honrado por tal presencia. -Ah, sobre eso. Me gustar¨ªa hablar sobre ese tema... en privado. -?Eh? El rey pone una expresi¨®n de duda ante las palabras de Matias.Unauthorized use: this story is on Amazon without permission from the author. Report any sightings. * * * Mas tarde. -En conclusi¨®n. No quieres que tu hija se case con el emperador, pero tampoco quieres que tu pueblo sea arrastrado a una guerra. -Lo se. Estoy desgarrando mi cabello sobre este problema. El rey se hundi¨® profundamente en el respaldo del sof¨¢ mientas suspira. Matias, el rey y el duque est¨¢n en una habitaci¨®n lujosa. -?Que piensa del emperador Gudo? -Pienso que hay un limite para ser un idiota. Si dependiera de mi, hacia tiempo que le hubiera dado un pu?etazo a ese cerdo. -(murmurando) Tambi¨¦n odio a los viejos verdes ped¨®filos. -?Viejos que...? El conde pregunta el no entender lo que murmuro Matias. -Oh, no nada. Solo pensaba en voz alta. No importa. Matias hab¨ªa olvidado que hay algunos t¨¦rminos de la Tierra que no existen en este mundo. -Si rechazas el compromiso, ?que podr¨ªa pasar? -En el peor de los casos, el imperio podr¨ªa romper el pacto de no agresi¨®n. Y eso seria muy terrible. Estamos muy cortos de personal militar por las incursiones de los ogros en nuestras tierras. Casi toda mi flota se rebelo hace unos a?os. Y posiblemente Gudo centrar¨ªa su ira contra usted y no en mi. Al enterarme de tu propuesta de matrimonio pens¨¦ en que habr¨ªa una posibilidad de salvar a mi hija y de establecer una alianza con Paxbelli. -Ya veo. Por eso enviaste a tu hija y a tu hermano a Paxbelli. El Reino de Lledo es un pa¨ªs muy monta?oso con barreras naturales con Pohjola, pero aun as¨ª eso no impide que tribus orcos incursiones por los pasos monta?osos. Los pocos pasos monta?osos que hacen frontera con el reino de Zarenca est¨¢n controladas por bandidos. Lledo pose¨ªa una gran flota, pero hace unos a?os su mejor almirante misteriosamente se rebelo y convirti¨® a buena parte de la flota en piratas. Asaltando dos los barcos mercantes que comercialicen con Lledo. Pero de alguna forma no atacaban a los barcos con la bandera del Imperio Owory. -As¨ª es. Pero no esperaba que confundieras ese regalo que le diste a mi hija con una propuesta. ?Ahora que voy a hacer? El rey da otro suspiro debido al malentendido cultural. -Entonces. Le propongo esto. -?Eh? Matias saca de su malet¨ªn algunos papeles y se lo muestra al rey. -?Que es esto? -Este es un tratado de defensa mutua. En caso de que el Imperio de Owory rompa el pacto, Paxbelli instalar¨ªa inmediatamente una base militar en el reino. Este otro es un tratado comercial. Solo hace falta su firma. El rey se queda sin palabras ante la explicaci¨®n de Matias. -Bueno, ahora con el tema de su hija... Apenas comenzando, alguien toca la puerta interrumpiendo a Matias. -Adelante. Con el permiso del duque, una sirvienta entra en la sala y se inclina. -Disculpe su majestad. El pr¨ªncipe Enrigo solicita una audiencia con usted. -?Quien es el? -Es el hijo mayor de Gudo, es igual de s¨¢dico que su padre. Al no poder casarse con mi hija por la diferencia de edad, decidi¨® enviar a su hijo en su lugar. Pero es seguro de que es una excusa para estar con ella... Maldito. El rey refunfu?a esas ultimas palabras. Por lo que Matias entiende por completo en la complicada situaci¨®n en que se encuentra Drina y el reino. Luego el rey respira profundamente y se calma. -Bien, as que pase. -Si, su majestad. La sirvienta se inclina nuevamente y se retira. Matias trato de salir ya que pens¨® que seria un estorbo, pero el duque lo detuvo. Momentos despu¨¦s un joven de unos treinta a?os entro en la sala. Tenia una expresi¨®n arrogante y confiada. Se sent¨® en el sill¨®n y apoyo los pies sobre la mesa, ignorando completamente a Matias. -Bien su alteza. Me gustar¨ªa escuchar su respuesta. Ambos se sientan en sof¨¢s opuestos el uno al otro y un poco alejados del que Matias esta sentado. El rey a su derecha y el pr¨ªncipe a su izquierda. -He decidido rechazar su oferta. -Que bien que haya acep... ??Que?! Las palabras del rey cayeron como un balde de agua fr¨ªa al pr¨ªncipe. -Como he dicho, voy a declinar su propuesta de matrimonio entre usted y mi hija. De echo, mi hija se casara con el presidente Matias Mart¨ªnez, del Reino de Paxbelli que esta aqu¨ª presente. De golpe Matias voltea su mirada al rey queriendo decir: ¡°??Que?! ??Otra vez me la jugaron?!¡± Enseguida el pr¨ªncipe se pone de pie. -?Esto es un ultraje! ?No crea que esto se quedara as¨ª! ?Y en cuanto a usted! El principe escupe a Matias. Matias estaba estupefacto ante la actitud del principe. -?No me importa de que reino venga, aprender¨¢ por las malas lo que les pasa a los que se opongan a la voluntad de mi padre. Maldito bastardo! Luego del escandalo que armo, el pr¨ªncipe se retira furioso de la sala. Despu¨¦s de ver al pr¨ªncipe retirarse, el rey voltea su mirada hacia Matias mientras el se limpiaba su cara del escupitajo del pr¨ªncipe. -No se preocupe, todo estar¨¢ bien. Y as¨ª se firma formalmente el tratado de defensa mutua entre Paxbelli y Lledo. * * * Mas tarde a pocos kil¨®metros del muelle de Etnul. -El suelo es duro... esto es... ?Hecho de hierro? ?Como podr¨ªa flotar en el mar? Un barco deber¨ªa construirse con madera. Con el hecho incomprensible de un barco de hierro flotando en el mar, la confusi¨®n del rey sigui¨® aumentando. -Y eso que no vio el interior. Como le dijo Matias, el rey entro en el interior del barco. -... el interior... es brillante. ?Esto es magia? ?No es un barco m¨¢gico? Despu¨¦s de ser guiado al interior del barco, que era tan ancho que parec¨ªa una ilusi¨®n, el rey llego al puente. -Como podr¨¢ ver. Este barco esta equipado con lo ultimo en armamento. En cuanto los piratas intenten asaltar los barcos mercantes, los eliminaremos por completo. -Eliminarlos por completo... ??Eliminarlos por completo?! Para el rey era algo absurdo. Solo hab¨ªan tres naves. Solo tres buques no podr¨ªan enfrentarse contra docenas de barcos piratas. -Se?or presidente. El helic¨®ptero esta listo. El capit¨¢n del destructor le informa que los preparativos del viaje al Gran Bosque de Alfheim estaban listos. Para hoy estaba programada la inspecci¨®n de los campos petrol¨ªferos en el territorio de los elfos del norte. -Ah, correcto. Lo tengo, me ir¨¦. Muy bien rey Barique, con esto termina el recorrido de hoy. Tengo que inspeccionar la exploraci¨®n para la perforaci¨®n de los campos petrol¨ªferos en el Gran Bosque de Alfheim. -?Campos petrol¨ªferos? ?Que es eso? -Es donde yace el petroleo. Lo usamos mucho en mi pa¨ªs. -Si es ese el caso, me gustar¨ªa que llevaras a Drina contigo, pues tenia pensado en entablar relaciones comerciales con los elfos ya que la actividad de los ogros en la frontera desaparecio misteriosamente. Por lo que la enviare como emisaria. Si no le molesta, claro. -Ah, eso seria genial. Entre mas pa¨ªses se lleven bien mejor. -Hmm... cierto. Ignorando completamente las intenciones del rey, Matias se dirige al helipuerto del destructor donde se encuentra el VH-60N. Capitulo 25 If you spot this narrative on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation.
?Aviso!
Estas siendo asechado por fuerzas enemigas. Hasta que termine la batalla la habilidad de invocaci¨®n ha sido restringida.
Capitulo 26 lobo huargo es un pariente cercano del lobo, pero mucho m¨¢s grande y fuerte que ¨¦ste. Alcanzan el tama?o de un pony cuando son adultos. Son extremadamente inteligentes y poderosos para ser animales. Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. Eurocopter EC665 Tiger Personajes parte 2 Maracia Llencia Hermana menor de Gonsuro. Albert Prince Piloto de bombardero brit¨¢nico de la Segunda Guerra Mundial. Piloto de un bombardero B-52 de Paxbelli. Heinz Thorval Antiguo francotirador alem¨¢n durante la Segunda Guerra Mundial. Miembro de las fuerzas especiales de Paxbelli. Otto Skorzeny Antiguo militar alem¨¢n de las fuerzas especiales durante la Seguna Guerra Mundial. Es comandante de las fuerzas especias de Paxbelli apostadas en el Bosque de Alfheim. Heinz Guderian Antiguo general alem¨¢n durante la Segunda Guerra Mundial. General de la 1¡ã Divisi¨®n Blindada de Paxbelli en el Gran Bosque de Alfheim. Michael Wittmann Antiguo militar aleman de la Segunda Guerra Mundial. Comandante de una compa?ia de tanques de Paxbelli en el Gran Bosque de Alfheim. Derek Schell Capit¨¢n de las fuerzas especiales de Paxbelli. Gonsal Tares Consejero de AdonciaYou could be reading stolen content. Head to the original site for the genuine story. Adoncia Baledra Madre de Clancia. Jefe de la Tribu de los Elfos del Norte y miembro del Consejo Elfico. Gelvina y Teoda Hermanas elfas. Ansaco Valeida Jefe de la Tribu de los Elfos del Este y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Mertino Salmerid Jefe de la Tribu de los Elfos del Sur y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Tomirge Coruz Jefe de la Tribu de los Elfos del Oeste y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Velara Abencia Elfa de la ciudad de Yran. Gombro Mago de fuego reclutado en el ejercito de Paxbelli. Drina Rabry Princesa-caballero del Reino de Lledo. Tras ser rescatada de una banda de ogros, termina enamor¨¢ndose de Matias. Eldona Elvil Joven nigromante rescatada por las fuerzas especiales de Paxbelli. Barique Rabry Rey de Lledo y padre de Drina. Gunselo Rabry Duque y hermano de Barique. Gudo Eowar Emperador de Imperio Owory. Tirano de naturaleza cruel. Enrigo Eowar Principe heredero de Owory. Igual de cretino que su padre. Vol Mercenario elfo contratado para asesinar a Matias. Tahsa Diatlov Mujer soldado del ejercito ruso. Encargada del entrenamiento de Gonsuro. Owyn Corife Principe de Zarenca y hermano mayor de Conilde. Capitulo 27 This tale has been unlawfully lifted without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. Capitulo 28 Estos eventos ocurrieron horas antes del atentado contra Matias. Tras expulsar a los orcos de las tierras de los elfos del norte. Se plante¨® patrullar la frontera, pero no contaron con la conquista de la Horda planeara otra ofensiva. -Seguro que hay muchos de ellos. Un vado del r¨ªo abarca un ancho de unos 500 metros con una profundidad de aproximadamente un metro en su punto m¨¢s profundo. Siendo tan amplia y poco profunda como para que pase el ejercito orco. El comandante del 1 ¡ã Regimiento de Infanter¨ªa Mecanizada, el teniente coronel Whalter Modelo observador del r¨ªo con una cara preocupada. -Comandante, ?cuales son sus ordenes? Al solicitar la orientaci¨®n, el oficial ejecutivo. -?Hm? Oh ah. Comenzaremos nuestro ataque una vez que el enemigo termine de cruzar el r¨ªo. Despu¨¦s nos pondremos en contacto con la sede. Quitando su mirada del enemigo que se aproxima, el modelo coronel se enfoca en la mesa para evaluar la fuerza de sus propias tropas. -Si, entiendo. -... Cuando la respuesta de su oficial entro por un o¨ªdo y le salio por el otro, el coronel Modelo se perdi¨® en sus pensamientos. * * * -??Comience el fuego !! Inmediatamente al cruzar el r¨ªo, la Horda se encontr¨® con una feroz resistencia de las fuerzas de Paxbelli. Al disparar al unisono, los veh¨ªculos blindados de infanter¨ªa Puma lanzaron sus rondas antiblindaje APFSDS-T. Equipados con armamento antitanque y ametralladoras pesadas, la infanter¨ªa continua con su ataque. Las consecuencias de ese primer encuentro, ti?er¨®n el r¨ªo de rojo. Cuando cayo la vanguardia de trolls y goblins, las siguientes fuerzas no vacilaron mientras continuaban avanzando, acerc¨¢ndose a la posici¨®n de Model. Los Goblins espec¨ªficos en tama?o, aunque normalmente son m¨¢s peque?os que los Orcos y los humanos. Sus dedos son r¨¢pidos y ¨¢giles, perfectos para estrangular a peque?os animales y enemigos dormidos; sus ojos son furtivos y peque?os, de visi¨®n aguda, especialmente en la oscuridad. Los Goblins son extremadamente ruidosos y alborotadores en comparaci¨®n con los Orcos, que hablan mucho m¨¢s lentamente y con mucha menos frecuencia. Los Goblins son m¨¢s inteligentes que los Orcos, y nada les gusta m¨¢s que regatear y comerciar con sus parientes raciales menos sesudos: sin duda porque siempre salen ganando. Muchas tribus Goblins son ocasionalmente n¨®madas, se desplazan desde las llanuras a los bosques, -Todas las unidades, retrocediendo a la segunda l¨ªnea defensiva. -??Si se?or !! Despu¨¦s de varios minutos de lluvia de artiller¨ªa, los trolls quedar¨¢n como bloques de queso. Confirmando que el enemigo segu¨ªa avanzando con mas fuerza, el coronel Modelo ordena a cada unidad que retroceda. Siguiendo sus ¨®rdenes, las unidades de Paxbelli se retiraron dentro de una villa abandonada cercana, atrayendo a los trolls y orcos a las ¨¢reas urbanas de la ciudad. -??El enemigo se esta retirando !! ??No los dejen escapar !! Al observar la retirada de las fuerzas de Paxbelli, el comandante orco ordeno a sus subordinados que los persiguieran, sin darse cuenta de que estaban enviando a sus fuerzas a una trampa. -Mierda, ?a d¨®nde se fueron? Los orcos entraron en la villa, siguiendo las fuerzas de retroceso de Paxbelli, solo para descubrir que desaparecieron. Avanzando dentro de las calles de la villa, busca desesperadamente entre las estructuras de ladrillos que las rodean, en busca de una se?al. -?Eh? ?Hola, es uno de esos monstruos de metal, oc¨²ltense! Mientras los orcos se mueven por las calles de la ciudad, un Keiler aparece desde la esquina. Sus pasos hacen eco mientras se mueve con un sonido muy r¨¢pido. Al congelarse de la apariencia inicial del tanque, los orcos se alejaron de su vista, ocult¨¢ndose para protegerse de sus ataques, pero despu¨¦s de ocultarse por un tiempo, nada paso. -... ?Hm? Espera un momento, no tiene un cuerno como esos otros monstruos de metal, ?Tenemos suerte! Poni¨¦ndose nervioso desde su posici¨®n, el orco se da cuenta no hay ning¨²n ca?¨®n en el Keiler. El Keiler es un veh¨ªculo antiminas sin ca?¨®n. Equipado con un mayal para inhabilitar las minas del enemigo. Pero en este caso se le fue retirado para enga?ar a las tropas enemigas. -... realmente es verdad. Eso significa que podemos acercarnos y matarlo. -Sera nuestra victoria. Tragando profundamente su saliva como si estuviera bebiendo agua hirviendo, los orcos se acercan cautelosamente al monstruo de metal. Levant¨¢ndose lentamente, se mueven tan silenciosamente como pueden hacia el Keiler. Equipado con un gira-cadenas antiminas y un lanzagranadas de humo. En el momento en que los orcos intentan acercarse, el tanque se arma y se prepara. Lanzando granadas de humo. Estas aterrizan entre los orcos. -??Oye!! ?Que es esto? ?Humo? -?Es solo humo! ??Avancen !! Los orcos avanzando entre el humo, sin ver nada. De repente, salen detr¨¢s del tanque varios soldados con lentes infrarrojos. En unos instantes todos los orcos fueron eliminados. -Mando, este es Rauchen 01. Infanter¨ªa enemiga derrotada en la zona 01, solicite cambiar de ubicaci¨®n. Cambio -Rauchen 01, mu¨¦vanse a la zona 02. Cambio. -Entendido. Cambio y cierro. Despu¨¦s de informar los frutos de su victoria, el comandante del tanque corta la comunicaci¨®n con el mando y la direcci¨®n del conductor que se mueve a la siguiente zona. -Mando, este es el pelot¨®n de reconocimiento, tenemos trolls entrando en las zonas 03 y 04, solicitando autorizaci¨®n para participar. Cambio -Pelot¨®n de reconocimiento, tienen autorizaci¨®n para participar. Escondidos dentro de los estrechos callejones de la ciudad, los soldados de Paxbelli emboscan a los orcos. Despu¨¦s de notificar al mando acerca de un grupo de trolls acompa?ados por orcos y goblins que pasaban por la calle principal. Uno de los soldados que lleva un lanzacohetes montado en el hombro, aparece detr¨¢s de un hueco en la carretera y dispara directamente al troll que se aproxima. El Carl Gustav lanza su proyecto antitanque perforando al troll. Con un agujero en su torso, el troll cae, aplastando a los orcos que iban detr¨¢s de el. En el momento en que el troll se dio cuenta de que su compa?ero hab¨ªa muerto, inmediatamente intenta tomar represalias. Pero, de repente, sus ojos estallan dej¨¢ndolo completamente ciego. Uno de los soldados de Paxbelli ceg¨® al troll con un rifle antimaterial Barret M82. -?Ahora, fuego! -?Disparando! Cuando el troll quedo ciego, el soldado logro terminar de recargar su lanzacohetes, disparando otra ronda de explosivos antitanque, impidiendo que el troll reaccione. -Prep¨¢rense, deber¨ªa de ser en cualquier momento ... notifique a todas las unidades, vamos a empujar al enemigo de vuelta al r¨ªo. Al atraer a la Horda hacia las ¨¢reas urbanas y aplastar a m¨¢s de la mitad de sus fuerzas, disfrutar el momento, el modelo coronel ordena a sus hombres que se preparan para una contraofensiva. -Entendido. Al recibir las ¨®rdenes de Modelo, los operadores de blindados del 1 ¡ã Batall¨®n rugen cunado comienza el asalto. -?Ah¨ª esta viniendo, el enemigo! ?Uaaaaagh! Las unidades Puma del 1 ¡ã Batall¨®n se enfrentaron a los trolls, causando tensi¨®n entre ellos. -??No sabre que es eso, solo tiren piedras !! -?Si! Tres trolls lanzan piedras hacia un puma, creando una enorme nube de polvo. -?Lo matamos?Unauthorized use: this story is on Amazon without permission from the author. Report any sightings. Habiendo siendo engullido por un mont¨®n de piedras del tama?o de garrafas de 13 kilos, el Puma fue escondido por el polvo. -Si estar muerto. Arrojamos muchas piedras. Este monstruo de metal no deber¨ªa moverse. Sintiendo un poco incomodo despu¨¦s de haber derrotado a su objetivo tan f¨¢cilmente, los tres trolls deciden confirmar la destrucci¨®n del monstruo de metal antes de girar r¨¢pidamente el tal¨®n para retirarse. Pero tan pronto como se dan la espalda, el sonido de un ca?¨®n que rug¨ªa cuando uno de los trolls hab¨ªa sido golpeado por una explosi¨®n. -?Que es eso? -No ser cierto, ?porque aun vivo? Los trolls gritaron sorprendidos cuando el ca?¨®n principal del Puma, un ca?¨®n autom¨¢tico calibre 30mm Mk30-2 / ABM, salio de la nube de polvo. -?Todo el mundo, fuego! Habiendo recibido ya varios golpes de rocas, el puma estaba todav¨ªa operativo. Construido con un grueso blindaje que le hacia absolutamente imposible que unas simples piedras lo destruyeran. -?No se puede romper! ?Corran! Utilizando su ca?¨®n principal de 30 mm, le vuela uno de los pies de un troll. -?No podemos evitar nada a ese monstruo de metal! -?Esperen! ?Por favor no me dejen! El troll abandono a su compa?ero, observ¨¢ndolo caer al suelo luego de que le volaran la pierna. Inmediatamente el troll encontr¨® casi imposible escapar. -?Eh? ?Aun me persigue! Alcanzando su velocidad m¨¢xima de 70 km / h el Puma caza al troll que se escapa. -?Hm? ?Hola, no me sigas! Usando sus brazos para escapar porque sus piernas se hab¨ªan vuelto in¨²tiles. -?No, alto! ??Aaaauuuugghhh !! Lleno de miedo, el troll grito cuando las 31 toneladas del puma pasan por arriba del troll hasta que este quedo en silencio. -Se?or, el enemigo se retira, ?los perseguimos? -No. El cuartel general ha informado que el presidente acaba de sufrir un atentado y esta desaparecido. Nuestras ¨®rdenes son movilizarnos en su b¨²squeda. -Entendido. La Horda retiro sus fuerzas y perdi¨® su superioridad en el campo de batalla. La 1 ¡ã Batall¨®n celebra su victoria defendiendo la villa para luego retirarse. * * * Unos d¨ªas despu¨¦s. En alg¨²n lugar dentro del territorio de los orcos. El capit¨¢n Thorvald y su observador esperaban en la cima de una colina. Vestidos con trajes ghille para no ser detectados. Su objetivo era eliminar al caudillo orco para lograr disolver a la Horda de una vez por todas. -Capit¨¢n, encuentro en curso. Avistando posible enemigo en la zona del objetivo. Thorvald toma el fusil de precisi¨®n M82 del calibre 50. y observa por la mira telesc¨®pica. -El viento esta empeorando. Puedes compensarlo o esperar a que pase, pero puedes que el se vaya antes de que pase. Los posibles objetivos estaban a una distancia de m¨¢s de 800 metros. Por lo que Thorvald tenia que tomar en cuenta la humedad variable y la velocidad respecto a la trayectoria de la bala. Y debido a la distancia tambi¨¦n podr¨ªa tener que tomar en cuenta el efecto coriolis. -Bien ... creo que lo veo. Espera a mi se?al. A la vista del francotirador aparece el caudillo orco reuni¨¦ndose con los jefes de otros clanes. Detr¨¢s del caudillo hab¨ªa varias mujeres de diferentes razas desnudas y atadas de manos. Las mujeres eran consideradas como la moneda de cambio mas valiosa entre los orcos. Esta reuni¨®n era para entregar a las mujeres para ganarse la lealtad de los dem¨¢s jefes. -Objetivo ... arreglado. Tengo identificaci¨®n positiva del caudillo. No podemos hacer nada por ellas, c¨¦ntrate en el objetivo. Heinz intenta mantener concentrado en Matthaus en el objetivo. Ambos sab¨ªan cual era el destino de esas pobres mujeres. -?Es ahora o nunca, dispara! Heinz aprieta el gatillo y la bala venta del ca?¨®n. La bala impactante en el objetivo volandole la cabeza. -?Objetivo eliminado! Buen tiro, capitan. Capitulo 29 The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Capitulo 30 Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. Capitulo 31 Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. Capitulo 32 Schnitzel Holstein, The author''s tale has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Capitulo 33 Oc¨¦ano al sur de Lledo, poco despu¨¦s de la firma del tratado entre Lledo y Paxbelli. En la flotilla pirata, el capit¨¢n observo el mar. Los cielos estaban despejados, pero la brisa sobre el oc¨¦ano era seca y agradable. Actualmente, estaban a unos cien kil¨®metros del reino de Lledo. Hab¨ªa algo en el horizonte. -?Barco a la vista! ?Se esta acercando! Grita el observador mientras mira desde el cofa. -Es enorme ... y no creo que sea de Lledo. Una peque?a monta?a se mov¨ªa a trav¨¦s del agua. "?Es eso un barco?" No estaba seguro en que pensar, pero era mucho m¨¢s grande que cualquier cosa que hubiera visto moverse en el oc¨¦ano. -?Todos a sus puestos, prep¨¢rense para la batalla! La enorme nave gris parecido a un castillo cerro r¨¢pidamente la distancia. El capit¨¢n se sorprendi¨® lo r¨¢pido que era. -??Podr¨ªan ser... incluso mas r¨¢pido que nuestros barcos?! El barco desconocido se acerco y comenz¨® a navegar en paralelo a la flota. -Capit¨¢n... ?que hacemos? El almirante le hab¨ªa ordenado de asaltar los barcos mercantes de Lledo o cualquiera que entre o salga de sus puertos. Si hubiera alguna interferencia, que se deshaga de ella, pero no a los barcos de Owory. Estaba absolutamente seguro de que la nave gris gigante no pertenec¨ªa al almirante o de Owory. Teniendo en cuenta que era un enemigo, solo era una sola nave, no importa lo grande que fuera, por lo que no pod¨ªa ser superior a las diez naves de su flotilla. Tambi¨¦n solo vio algo que parec¨ªa ser alg¨²n tipo de balista, mientras que su flota consist¨ªa principalmente en naos de cinco balistas cada uno. El fracaso no parec¨ªa posible. -Esta completamente dentro de nuestro rango... los tontos... ?Disparen las balistas! El sonido de las balistas disparando reson¨® sobre el mar. Los diez barcos de la flotilla pirata lanzaron todas sus fuerzas contra el destructor. -Todos los disparos... perdimos el objetivo. La trayectoria de los proyectiles de balistas se verificaron r¨¢pidamente y confirmaron que no hubo impactos. Debido a que el ataque coordinado fallo, hubo grandes salpicaduras de agua por todas partes. -La nave enemiga se ha retirado fuera del alcance de nuestros nuestra artiller¨ªa. Para algo tan grande, su aceleraci¨®n fue monstruosa, como lo demuestra la rapidez con que la nave enemiga se separo de su flota. Despu¨¦s de la primera falla, decidieron retirarse fuera del alcance mientras la flota estaba recargando. -?Mierda, que r¨¢pido! ??Que demonios es esa nave?! El capit¨¢n se burlo de asombro. Pod¨ªa ver a trav¨¦s de su catalejo a un marinero de la nave enemiga moviendo las banderas intentando decir: ¡°Ret¨ªrense, ret¨ªrense¡±. Sin embargo, ya estaban en medio de atacarlo. La flota persigui¨® el barco agresivamente. Pero no pudieron alcanzarlo. -No podemos acercarnos dentro del alcance de tiro de la nave enemiga. Nuestra distancia esta creciendo lentamente. Una vez que el enemigo estaba a unos tres kil¨®metros de distancia, dentro de las aguas de Lledo, una vez mas se correspond¨ªa con su velocidad y con la de la flota. -?Conque burl¨¢ndose de nosotros... sigan vigilando a la nave enemiga, establece el rumbo hacia la capital de Lledo! ?Es solo una nave, no pueden detenernos! No pudieron alcanzarlo, pero aun as¨ª se les meti¨® una piedra en el zapato, as¨ª que decidi¨® ignorarlo. La nave enemiga cambio el mensaje a ¡°Ret¨ªrense o abriremos fuego¡±. Pero tambi¨¦n lo ignoro. El ca?¨®n del destructor comenz¨® a moverse. -??Creo que la nave enemiga esta explotando!! Segundos despu¨¦s de escuchar un ruido de explosi¨®n proveniente de la nave enemiga. El proyectil golpeo en frente de la flota, se produjo una erupci¨®n de un pilar de agua. -??Que poder!! ??Y nos pueden alcanzar desde esta distancia?! El capit¨¢n, los oficiales del barco y toda la tripulaci¨®n se sorprendieron ante esta exhibici¨®n. Era nave era mas r¨¢pida y tenia un alcance de ataque mas largo. Sin embargo, las ordenes del almirante eran absolutas. Abandonar la operaci¨®n sin luchar da?ar¨ªa la reputaci¨®n del almirante y seria equivalente a traici¨®n. El capit¨¢n y todos oficiales serian ejecutados si corr¨ªan frente al enemigo. El capit¨¢n no pod¨ªa hacerse para atr¨¢s en esta situaci¨®n. Todav¨ªa tenia diez barcos. La flota, una vez mas, puso rumbo al destructor. Un instante despu¨¦s. Son¨® el ca?¨®n del destructor. Una de las naos exploto y comenz¨® a hundirse. -??Que?! ?Eso es imposible! Dejando atr¨¢s a la nave hundi¨¦ndose, otras naves continuaron dirigi¨¦ndose hacia la nave enemiga. El aterrador sonido del ca?¨®n una vez mas barrio el oc¨¦ano. Otra nao fue alcanzada. -Esto... esto es absurdo. Los ataque continuaron, las naves se hund¨ªan una tras otra. La flota no pod¨ªa hacer nada mas que observar. Fueron superados irremediablemente, y por una sola nave enemiga. Se preguntaron si estaban so?ando. ?Se despertar¨ªan de repente en sus camas? Esa fue la pesadilla de esta situaci¨®n. La precisi¨®n si igual del enemigo ya hab¨ªa diezmado a casi toda la flota, y continuo manteniendo su distancia. -?Retirada! El capit¨¢n ordeno la retirada de su nave, la ultima nave de la flota que aun se manten¨ªa a flote. Pero cuando comenzaron a dar la vuelta, el destructor dio otro disparo. Con esto, la ultima nave de la flotilla pirata fue hundida. En el puente de mando del destructor, el capit¨¢n observa por sus binoculares como la ultima nave pirata se hund¨ªa en el fondo del mar. -Capit¨¢n, ?estuvo bien en hundir ese ultimo barco? Pregunta uno de los alf¨¦rez del puente. -Ten¨ªamos ordenes de hundir cualquier nav¨ªo hostil que entre en aguas territoriales de Lledo. Adem¨¢s, ya fueron advertidos tres veces. -Ya veo. * * * Una semana despu¨¦s. En en la base pirata. Una 40 naves, el resto de la flota rebelde se prepara para avanzar hacia el oeste para interceptar a la flota de Paxbelli. -?Almirante! ?Nuestros exploradores jinetes de grifos informan que han visto a la flota enemiga! -Envia todos nuestros jinetes para atacar a la flota enemiga. -?Si, se?or! La flota hizo sus velas hacia el oeste. Los movimientos de la flota estaban muy coordinados, lo que demuestra su disciplina. Los grifos despegaron desde sus establos hacia el cielo azul. Volaron maravillosamente, en formaci¨®n, hacia el oeste. El acorazado Vittorio Veneto, se mov¨ªa lentamente hacia el este. Su enorme cuerpo tallado a trav¨¦s del agua, casi partiendo el oc¨¦ano, mientras avanzaba. Los ca?ones de 381 mm se instalaron coaxialmente en tres lugares, y los 9 ca?ones brillaron con orgullo, como si apuntaran al horizonte. Era un barco solemne, con el puente levant¨¢ndose como un castillo desde el centro del barco. Hab¨ªa 3 ca?ones de ¨¢ngulo alto apuntando al cielo como espinas de erizo. Hace poco fue actualizada con misiles t¨¢cticos BGM-109 Tomahawks, misiles antibuque RGM-84 Harpoon y sistemas de armamento de proximidad (CIWS) Phalanx.This story has been unlawfully obtained without the author''s consent. Report any appearances on Amazon. El capit¨¢n del Vottorio Veneto, Salvatore Giuseppe. -Capit¨¢n, hemos detectado algo en el radar. Se acercan numerosos objetos voladores. El informe vino de uno de los operadores de radio: eran un tipo de criatura conocida como grifo que se supone que solo existian en los cuentos. -Su velocidad actual es de ochenta kil¨®metros por hora. Estaran visibles en unos quince minutos. Adem¨¢s, el acorazado estaba acompa?ado por dos destructores lanzamisiles clase Durand de la Penne armado con misiles antia¨¦reos RIM-24 Tartar. -Podremos verlos pronto. Desde el cielo hacia el este, vieron numerosos puntos negros. Debido a que eran demasiado lentos, no crecieron mucho con el tiempo. -?Prep¨¢rense para el combate antia¨¦reo! De repente, el humo flot¨® desde uno de los destructores. Desafortunadamente, la tragedia golpe¨® al escuadr¨®n grifo. De la nada, 23 grifos explotaron y cayeron al mar, quem¨¢ndose de negro. Segundos despu¨¦s, otros 12, luego unos segundos despu¨¦s, otros 18. Uno tras otro, cayeron del aire sin vida. Nunca se hab¨ªa visto algo as¨ª en la historia. Despu¨¦s de la breve tormenta, su n¨²mero se redujo de 350 a 200. El resto del escuadr¨®n comenz¨® a entrar en p¨¢nico, pero para entonces la flota estaba a la vista. Cuando trataron de atacar a la flota enemiga, emiti¨® una l¨ªnea de luz que golpeaba a los grifos y los hac¨ªa caer del cielo como la lluvia. A pesar de que su n¨²mero estaba disminuyendo r¨¢pidamente, se mantuvieron en el camino hacia la flota enemiga. Cuando estaban a 7 kil¨®metros de distancia, s¨®lo quedaban 50 grifos en el escuadr¨®n. Inesperadamente, los destructores comenzaron a disparar sus ca?ones, derribando un grifo con cada disparo. Cuando se acercaron a 3 kil¨®metros, el asalto de las balas de ca?¨®n hab¨ªa terminado. Para entonces, s¨®lo quedaban 3 grifos. ¡°?Su malicia finalmente ha terminado! Ahora, ?vengamos a nuestros camaradas!¡± Los 3 grifos entraron en picada para atacar al barco. Pero en ese momento, dos de esos grifos fueron destrozados. El ¨²ltimo grifo r¨¢pidamente hizo lo mismo. El ca?¨®n Vulcan de 20 mm de la Phalanx CIWS ten¨ªa una velocidad de disparo de 3.000 rondas/minuto, o 50 por segundo; estos ¨²ltimos grifos estaban al alcance de la medida defensiva final del acorazado. -Toda la flota de pirata pronto estar¨¢ dentro del campo de tiro. Inform¨® el operador de radio. -Hmm.... El rango de tiro del enemigo es de... unos dos kil¨®metros para blancos no voladores de acuerdo con la documentaci¨®n, creo. ?Suena eso bien? -Si, as¨ª es. -Contacte con el almirante y solicite que el Vittorio sea el que se encargue de la flota pirata. Unos minutos despu¨¦s. -El almirante ha dado la orden de que los dem¨¢s barcos retrocedan. -Excelente. Cuando est¨¦n casi a tiro, digamos a unos cinco kil¨®metros de distancia, mu¨¦strales nuestro costado. El Comando coordinar¨¢ los objetivos para evitar que se superpongan. Ca?ones principales y secundarios, usen el radar. Las ordenes salieron. * * * Los 43 barcos de la flota pirata ten¨ªan sus velas llenas de viento. Se acercaban r¨¢pidamente al acorazado. -Pronto podremos ver la nave enemiga. El almirante abri¨® bien los ojos y recorri¨® el horizonte. -?Lo veo! El barco era tan grande que su sentido de la perspectiva comenz¨® a deformarse. Sin embargo, estaba al mando de otros 43 barcos; no importaba lo grande que fuera el barco del enemigo, estaban indefensos con un solo barco. Toda la flota sigui¨® adelante, codo con codo, formando una l¨ªnea mientras cargaban el gigantesco barco. -Lo que golpe¨® a nuestros jinetes de ¨¦lite fueron probablemente proyectiles encantados con magia explosiva. ?Probemos eso por nosotros mismos! La flota, con las velas ondeando, se adelant¨®. Estaban a unos seis kil¨®metros del Vittorio Veneto. El barco enemigo empez¨® a girar, mostrando su barriga a la flota, por as¨ª decirlo. Pod¨ªan ver tres torretas gigantes en el barco; las de popa y en medio del barco se volvieron para apuntar a la flota. -No... no puede ser... ?Estamos al alcance hasta aqu¨ª? Comenz¨® a salir humo de la nave enemiga. -????Fuego enemigo!!!! -?Estamos demasiado lejos, es un truco! Cinco gigantescas y rid¨ªculamente altas columnas de agua brotaron delante y detr¨¢s de la flota pirata. -?Qu¨¦ poder...! ?Son tan precisos a esta distancia! Una vez m¨¢s, vieron salir humo, esta vez de los ca?ones secundarios. Se han cargado tan r¨¢pido. Otros dos pilares de agua saltaron justo al lado del barco de la l¨ªnea. -???Uno de nuestros barcos fue alcanzado!!! -??Qu¨¦?! ...????Esos bastardos!!!! ?Todas las naves, sigan adelante! Una vez m¨¢s, los ca?ones principales del enemigo dispararon. Esta vez, tres naves fueron atacadas. Despu¨¦s de que los pilares de agua cayeron de nuevo al mar, dos de los barcos simplemente desaparecieron. Todo el mundo estaba aturdido. Lamentablemente, la realidad no les dio tiempo para desesperarse. Los ca?ones segu¨ªan disparando. Marineros incondicionales, barcos fuertes con tripulaciones fuertes, sin soltar ni un solo disparo, fueron destruidos unilateralmente por el bombardeo. Y barco por barco, la flota se hund¨ªa bajo las olas. -?Maldita sea! ?Malditos sean todos! A bordo de la nave insignia, el almirante tembl¨® de miedo. Todos los dem¨¢s barcos de la flota hab¨ªan sido hundidos. La nave enemiga gir¨® lentamente en el agua, y todos sus ca?ones giraron para apuntar al ultimo barco. -...izar la bandera de la rendici¨®n. Ellos izaron la bandera blanca de rendici¨®n en el mastil. -Se acerca una nave enemiga. -Esos bastardos... ?Esos bastardos! Cuando esos b¨¢rbaros se acerquen lo suficiente, todas las balistas disparan, hunden esa monstruosidad en el fondo del oc¨¦ano. Los idiotas se acercaban cada vez m¨¢s. Se detuvieron a unos 100 metros de distancia. B¨¢sicamente, no hab¨ªa forma de que pudieran fallar ahora. -Tontos... El precio por destruir mi flota es alto! ???Fuego!!!! -?Todos los proyectes dieron en el blanco! -????HAHAHAHAHAHAHAHA!!!! ?Tomen eso, bastardos! Eso les ense?ar¨¢ a los b¨¢rbaros a meterse con nosotros, jajaja... ?jaja? Pero las lanzas solo rebotaron en el casco de la nave. Las torres giratorias del enemigo se giraron y apuntaron hacia la nao. -?La nave enemiga sigue activa! Grit¨® el lugarteniente del almirante. -?No hubo... absolutamente... ning¨²n efecto? ...Maldita monstruosidad... El Vittorio Veneto dispar¨® sus nueve ca?ones de 38 cm simult¨¢neamente a corta distancia, y la ultima nao de la flota pirata fue borrado de la existencia. * * * -...Nos dispararon despu¨¦s de rendirse.... Ya veo porque Pompeyo nunca tuvo piedad con los piratas en sus tiempos. -Capit¨¢n, el almirante ha ordenado que nos reunamos con la flota para asaltas las bases de los piratas. -Bien. * * * Capitulo 34 This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. Capitulo 35 Peligro. Ondas cerebrales en peligro de ser corrompidas. Activando ¡°Resistencia Mental¡±. The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. Capitulo 36 Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. Personajes parte 3 Matias Mart¨ªnez Protagonista de la historia. Fan de la historia militar. Es enviado a otro mundo por petici¨®n de un dios. Posee el poder de invocar armas y soldados modernos en un mundo medieval de fantas¨ªa. Cecilia Sinclair Mujer soldado invocada por Matias. Gran fan¨¢tica y ¡°auto-proclamada esposa¡± de Matias. Esta dispuesta a hacer cualquier cosa por Matias, incluido matar. Fronilde Valmeri Una maga de agua. Una joven inteligente y de gran talento. Al principio considera a Matias como ¡°alguien interesante¡±. Clancia Baledra Joven elfa. A pesar de su apariencia joven, ella posee casi el doble de la edad de Matias. Tras ser salvada por Matias, ella decide acompa?arlo como medio de pagar su deuda por lo que termina queri¨¦ndolo. Conilde Corife Princesa del Reino de Zarenca. Se enamoro de Matias a primera vista. Mar¨ªa Perez Madre del protagonista. Posee habilidades telep¨¢ticas y emp¨¢ticas, e incluso saber si una persona miente o no con solo mirarlos. Diego Mart¨ªnez Padre del protagonista. Posee algunas habilidades alquimistas como la facil manipulaci¨®n de metales. Orgulloso y algo obstinado. Stephany Mart¨ªnez Hermana del protagonista. Posee habilidades de curaci¨®n, creaci¨®n de panaceas y resurrecci¨®n. Chlo¨¦ Briand Mujer soldado invocado. Asistente de Cecilia y gran fan¨¢tica hacia Matias. Tiana Smirnov Mujer soldado invocado. Asistente de Cecilia y gran fan¨¢tica hacia Matias. Fedilio Corife Rey de Zarenca y suegro de Matias. Ansuro Cander Marques y l¨ªder de la facci¨®n de los nobles en Zarenca. Es asesinado en secreto por Cecilia. Eldaria Corife Reina de Zarenca y madre de Conilde. This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. Heinz Thorval Antiguo francotirador alem¨¢n durante la Segunda Guerra Mundial. Miembro de las fuerzas especiales de Paxbelli. Fritz Todt Antiguo militar e ingeniero alem¨¢n durante la Segunda Guerra Mundial. Jefe de Infraestructura y Log¨ªstica de Paxbelli. Derek Schell Capit¨¢n de las fuerzas especiales de Paxbelli. Gonsal Tares Consejero de Adoncia Adoncia Baledra Madre de Clancia. Jefe de la Tribu de los Elfos del Norte y miembro del Consejo Elfico. Gelvina y Teoda Hermanas elfas. Ansaco Valeida Jefe de la Tribu de los Elfos del Este y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Elfo xenofobo, planea un atentado contra Matias. Pero es frustrado y asesinado por Tiana. Mertino Salmerid Jefe de la Tribu de los Elfos del Sur y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Tomirge Coruz Jefe de la Tribu de los Elfos del Oeste y miembro del Alto Consejo ¨¦lfico. Noah Llagaria Nuevo Jefe de los Elfos del Este. Velara Abencia Elfa de la ciudad de Yran. Drina Rabry Princesa-caballero del Reino de Lledo. Tras ser rescatada de una banda de ogros, termina enamor¨¢ndose de Matias. Se convierte en su septima esposa. Eldona Elvil Joven nigromante rescatada por las fuerzas especiales de Paxbelli. Desues de que Matias le perdona la vida y no verla como un monstruo, ella comienza a desarrollar tener sentimientos hacia el. Barique Rabry Rey de Lledo y padre de Drina. Gunselo Rabry Duque y hermano de Barique. Gudo Eowar Emperador de Imperio Owory. Tirano de naturaleza cruel. Enrigo Eowar Principe heredero de Owory. Igual de cretino que su padre. Alda Sirvienta personal de Matias. Tras ser liberada y no ser tratada como una esclava por Matias, ella comienza a enamorarse de el. Vol Mercenario elfo contratado para asesinar a Matias. Es capturado, torturado y ejecutado por Chlo¨¦. Vinia Uwai Antigua monja de la religi¨®n de Ulmia. Pasa a convertirse en suma sacerdotisa (equivalente a papa) del Cutlo del Sol. Es leal a Matias en t¨¦rminos de religi¨®n. Owyn Corife Pr¨ªncipe de Zarenca y hermano mayor de Conilde. Conspira para eliminar a Matias, pero es descubierto y asesinado en secreto por Cecilia. Milos Melgar Nigromante y antiguo maestro de Eldona hasta que la traiciono. Kilian Elvil Hermano mayor de Eldona que es accidentalmente asesinado por su hermana. Ezra Elvil Hermano menor de Eldona. Quien jura vengarse por la muerte de su hermano mayor. Salvatore Giuseppe Capitan italiano del acorazado Vittorio Veneto durante la Segunda Guerra Mundial. Ahora de nuevo capit¨¢n del mismo acorazado, pero bajo las ordenes de Paxbelli. Domenico Cavagnari Antiguo almirante italiano de la Segunda Guerra Mundial. Ahora es contraalmirante de la 6¡ã Flota de Paxbelli. Amedeo Guillet Antoguo oficial del ejercito italiano de la Segunda Guerra Mundial. Ahora Oficial de Seguridad en el Reino de Lledo. Annibale Bergonzoli Antiguo general italiano durante la Segunda Guerra Mundial. Ahora es Jefe de Seguridad en el Reino de Lledo.