《Señor de la fortaleza [Spanish]》 Prè´¸logo Frente a ella pod¨ªa ver el cuerpo inerte de su hermano, hace solo unos momentos ¨¦l le hab¨ªa estado hablando alegremente, pero ahora su cuerpo sin vida se hallaba tirado en la fr¨ªa nieve. Ella se encontr¨® cuerpo de rodillas abrazando el tembloroso de su peque?a hermana, el enorme lobo se acercaba lentamente, mientras que el resto de la manada permanec¨ªan inm¨®viles a su alrededor. Estaba bastante claro la situaci¨®n en la que se encontraban, ella sab¨ªa que en unos breves instantes su vida llegar¨ªa a su fin. ?Como he terminado las cosas as¨ª? Pensaba para s¨ª misma, el d¨ªa hab¨ªa sido como cualquier otro, una ligera nevada se precipito en el bosque desde la ma?ana, su padre sali¨® a cazar como acostumbraba, realizo sus tareas matutinas y de alguna manera todo termino de esta forma. ?No! Este no era el momento para pensar en esas cosas. Indiferente a sus pensamientos, el gran lobo se abalanzo¡­ Ella solo pudo cerrar sus ojos. ¡­ Se escucho un estruendo seguido por un alarido. Paso un segundo, luego otro, pero no pudo sentir ning¨²n dolor, abri¨® lentamente sus ojos, solo para encontrarse con una escena irreal. El enorme lobo se hallaba tendido en el suelo, hab¨ªa sido interceptado a medio camino, sobre ¨¦l se fueron un hombre envestido con una armadura negra. En el suelo el enorme lobo se esforzaba por liberarse del agarre que lo manten¨ªa en su sitio, se retorc¨ªa con todas sus fuerzas, pero el hombre no se mov¨ªa ni un mil¨ªmetro. La terrible amenaza que una vez puso en peligro sus vidas estaba siendo tratada como un cachorro indefenso frente al poder del hombre que se mostraba frente a ella. Cuando por fin el resto de la manada de lobos logro percatarse de la situaci¨®n, uno de los lobos que se encontr¨® al costado se lanz¨® con la intenci¨®n de ayudar a su compa?ero.Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings. ¨D?Cuidado! ¡ªGrit¨¦ lo m¨¢s r¨¢pido que pude¨D, pero el hombre ya hab¨ªa entrado en acci¨®n, tomo al gran lobo desde su hocico y lo arrojo al segundo lobo que arremet¨ªa contra ¨¦l. Ambos colisionaron y rebotaron en el suelo hasta estrellarse contra un ¨¢rbol, el gran lobo se levant¨® tambaleante y gru?o en la direcci¨®n al resto de la manada. Tch ... Se escucho un ligero chasquido. De la nada aparecido dos extra?as espadas en los brazos del hombre, los lobos atacaron de direcciones, como si fuera un juego de ni?os, todos y cada uno de ellos fueron cortados, hasta que incluso el gran lobo callo muerto al piso. ¨D?Es esto un sue?o? ¡ªHace solo unos instantes su vida estuvo a punto de ser arrebatada por una manada de lobos salvajes. Un hombre en una armadura extra?a hab¨ªa aparecido de repente, y se deshizo del peligro como si nada. Si no fuera por el frio que sinti¨® estar sentada en la nieve ella ya se habr¨ªa convencido de que nada de esto era real. El hombre ahora yac¨ªa de pie sin moverse frente a los cad¨¢veres de los lobos, como si estaba analizando la situaci¨®n. Ahora que todo estaba en calma pudo observar detenidamente al hombre, este era todo menos normal. La armadura negra que portaba se ve¨ªa incre¨ªble, ella no era una herrera, pero incluso un aldeano com¨²n y corriente notaria el hermoso trabajo en ella. En su espalda flotaba un anillo de metal con complejos detalles. Pero lo m¨¢s llamativo eran sus armas, se ve¨ªan como la uni¨®n de una espada y un escudo, de estas se desprend¨ªan una luz m¨¢gica que las envolv¨ªa. El hombre volteo a su direcci¨®n, por las rendijas en donde deben ver sus ojos, una luz azulada era emitida de su interior, ¡ª?un espectro? -, eso fue lo primero que paso por su mente¨D, los espectros eran seres del mal que devoraban el alma de los vivos para as¨ª saciar su hambre. El monstruo solo los hab¨ªa salvado para poder ser el quien los matara. Ella escapa, pero sus piernas no se mov¨ªan, su hermana peque?a ya se hab¨ªa orinado encima y por alguna extra?a raz¨®n a¨²n no hab¨ªa derramado ni una lagrima en todo este tiempo. El ser se dirigi¨® hacia su direcci¨®n a paso lento, sus armas todav¨ªa cubiertas en sangre daban la impresi¨®n de envolverlas. Evitando as¨ª cualquier intento de escape, sus ojos miraban intensamente a ambas, se sinti¨® como si estaba eligiendo quien ser¨ªa la primera en ser devorada. El monstruo contin¨²o caminando lentamente hacia ellas y se detuvo a un paso de distancia, era un rango en el que en cualquier momento podr¨ªa asesinarlos de un solo golpe de sus armas. Y en ese momento ocurri¨® lo impensable¡­ Inicio En una bulliciosa ciudad, en un apartamento en particular, se desprend¨ªa una gran emoci¨®n desde el interior. Dentro de un hombre joven hablaba alegremente consigo mismo. ¨DPor fin est¨¢ todo listo, cuanto tiempo he estado esperado por esto, ?que emoci¨®n! Este curioso hombre al que llamaremos usando su nombre de usuario: "Adrion". Gritaba a los cuatro vientos mientras sosten¨ªa su casco VR reci¨¦n comprado, tomo asiento en la silla y se coloc¨® el casco. ¨DAqu¨ª vamos. Dio clic en el icono del juego. La ¨²nica raz¨®n por la compra de este costoso sistema de VR que hab¨ªa hecho instalar hace unos momentos, la ¨²nica raz¨®n de mi emoci¨®n, ?hace cuanto tiempo que no me sent¨ª as¨ª de emocionado? Claro, seria cuando me entere de la noticia. Bajaba a trav¨¦s de los links mientras navegaba por internet, buscando informaci¨®n con la cual hacer mi siguiente proyecto, tal y como siempre hab¨ªa hecho. Hasta que una publicidad llamo mi atenci¨®n, era una imagen conocida, destacaba bastante entre los poco atractivos links y un fondo blanco, una imagen que tra¨ªa viejos y felices recuerdos a m¨ª mente. Con la imagen de un magnifico castillo y grandes letras resaltantes en la parte superior que dec¨ªan: Se?or de la fortaleza. Juego en 3D popular por su contenido y libertad para los jugadores, era un juego estilo RPG de estrategia militar que se centraba en atacar las fortalezas enemigas y defender la tuya. El mundo estaba dividido entre los reinos humanos y los reinos de las razas que luchaban en una sangrienta guerra sin fin por el control del continente. La historia te colocaba en el lado de las razas, con un inmenso repertorio de personajes, pose¨ªas la oportunidad de elegir entre las much¨ªsimas especies que contaba el juego. Una amplia gama de ¨ªtems que te permit¨ªan optar por ¨¦l estilo de lucha que mejor se te adaptara, sistemas de niveles personalizados con los cuales dirig¨ªas a tu personaje por un rumbo al cual ning¨²n otro jugador podr¨ªa imitar a menos que lo hiciera a prop¨®sito. Y por supuesto la capacidad de crear un ej¨¦rcito a tu conveniencia y criterio, que te permitiera alcanzar la victoria gracias a tu propia estrategia e intelecto. Los niveles que propon¨ªa el juego eran del nivel uno hasta el m¨¢ximo nivel cien, estos niveles ven¨ªan acompa?ados de habilidades y misiones que otorgaban la oportunidad al jugador de hacerse con equipamiento que estuviera a la altura de sus capacidades, los rangos de estos ¨ªtems eran com¨²n, poco com¨²n, raro, m¨ªtico, legendario y Divino. Obligando a los jugadores a poner toda su habilidad y esfuerzo en conseguir lo mejor que el juego ofrec¨ªa. Tambi¨¦n surg¨ªan raras misiones que pon¨ªan a disposici¨®n del jugador la oportunidad de hacerse con poderosos campeones que le daban una incre¨ªble ventaja en el campo de batalla. Cada nivel otorgaba a los jugadores nuevas habilidades con los que lograr¨ªan expandir su repertorio de capacidades y estrategias a acceder, todo esto les permitir¨ªan afrontar los nuevos retos por venir en cada una de las etapas del juego. Aunque estos eran el tema y aspectos que compon¨ªan el juego, su m¨¢s grande atractivo estaba en la construcci¨®n de tu propia fortaleza. No solo ten¨ªas que elegir la mejor posici¨®n para colocar tu gran repertorio de tropas, la instalaci¨®n de trampas en puntos estrat¨¦gicos, las construcciones de murallas, torres, dispositivos para controlar las oleadas enemigas, detener sus armas de asedio y controlar la visi¨®n en medio del combate eran m¨¢s importantes que tu poder y el de tu ejercito a la hora de defender tu fortaleza. El repertorio era de lo m¨¢s extenso, cada parte de tu fortaleza pod¨ªa ser modificado hasta el m¨¢s m¨ªnimo detalle, consiguiendo que cada jugador exprimiera su artista interior hasta la ¨²ltima gota y solo la imaginaci¨®n del usuario era el l¨ªmite. Pero claro todo eso fue una historia pasada, con las nuevas tecnolog¨ªas VR un juego de ese tipo que explotaba el ¨¢mbito art¨ªstico como su mayor atractivo no pod¨ªa ganar contra los gr¨¢ficos realistas que aportaban las nuevas competencias, y poco a poco termino por desaparecer. Ahora una nueva versi¨®n VR del juego acababa de ser lanzada, los antiguos jugadores tendr¨ªan la oportunidad de recuperar sus antiguas partidas desde el punto en que se quedaron. Era una trampa muy jugosa para cualquier persona que hubiera experimentado el atractivo del juego original, naturalmente muchos cayeron en esta deliciosa trampa. Y por supuesto, yo no ser¨ªa la excepci¨®n. *** La oscuridad dio paso a la luz, Adrion comprob¨® levemente sus alrededores, e intento poner en orden las im¨¢genes que ve¨ªan sus ojos y los r¨¢pidos destellos con recuerdos que inundaban su mente. ¡ªEl cuarto del trono. Era el lugar donde se encontraba ahora, un amplio sal¨®n en el que f¨¢cilmente cabr¨ªan miles de personas, y una altura en la que necesitabas girar tu cabeza completamente hacia arriba para lograr ver el techo. Varios candelabros colgaban del techo proporcionando luz a toda la habitaci¨®n, las paredes eran de un blanco inmaculado adornado con innumerables decoraciones, el piso de un color negruzco perfectamente pulido reflejaba parte de la luz proveniente de los candelabros provocando una sensaci¨®n de perfecta armon¨ªa en cualquier persona que lo viera. Unos peque?os escalones se encontraban frente a ¨¦l, mientras Adrion se encontraba sentado en el lugar mas importante de la habitaci¨®n y la fortaleza misma. Era un cristal de un blanco resplandeciente que pareciera nacer del suelo y extender sus ramas intentando llegar al cielo. Justo detr¨¢s de Adrion se observaba una hermosa bandera color rojo oscuro con patrones dorados, y un magnifico escudo en el centro. Ubicado a cada lado de la bandera se encontraba un nicho albergando las figuras de un ¨¢ngel y un demonio, con una postura de intensa serenidad que juzgar¨ªa a cualquiera que se atreviera a posarse frente a ellos. ¨D?Wow! Esto es verdaderamente incre¨ªble. Mov¨ª la cabeza de lado a lado contemplando toda la belleza que me rodeaba. Sab¨ªa que la tecnolog¨ªa de realidad virtual hab¨ªa avanzado mucho pero no esperaba que llegar¨ªa a este extremo. Todo se ve tan real que no podr¨ªa distinguir entre esto y la realidad si no lo supiera de antemano. Ya veo por qu¨¦ ha habido tanto empe?o en las regulaciones del contenido virtual por parte de diferentes organizaciones para evitar que algunas personas terminen confundiendo el mundo real con el de alg¨²n juego. Levante m¨ª mano y la abr¨ª repetidas veces, queriendo confirmar que se trataba de mi propio cuerpo. ¨D?Esta es mi mano? ¨DMe dije a mi mismo mientras observaba el guantelete negro frente a m¨ª. ¨DVerdaderamente estoy aqu¨ª. Libere una leve risa y pose mis ojos en las dos figuras que hab¨ªan permanecido en silencio desde mi llegada. Las dos figuras humanoides se encontraban de rodillas y con la cabeza baja mostrando el m¨¢s grande grado de respeto a su se?or. Del lado derecho se encontraba una mujer de figura esbelta con una glamorosa armadura roja oscura, su piel era de un tono p¨¢lido, pero esto solo acentuaba a¨²n m¨¢s sus delicados rasgos. Ten¨ªa un largo cabello lacio y negro atado con una coleta, un peque?o anillo dorado rodeaba su cabeza, parec¨ªa un accesorio hecho solo para ella. Sus labios eran de un sensual tono rojizo, con un aura de belleza elegante a su alrededor, aunque su mirada estaba dirigida al suelo, se pod¨ªan distinguir unos hermosos ojos rojos que hipnotizar¨ªan a cualquiera que los mirara. Did you know this story is from Royal Road? Read the official version for free and support the author. Esta mujer de extrema belleza era un vampiro de nombre Atsuki, uno de los campeones de Adrion asignado como l¨ªder de las fuerzas de ataque. En el lado izquierdo se encontraba un hombre, De tez blanca, cabello y ojos plateados con un extra?o patr¨®n donde deber¨ªan estar sus pupilas, llevaba una robusta armadura de cuerpo completo de blanco y dorado. Un halo plateado con dos diamantes a los costados flotaba sobre su cabeza, dando un aura de santidad. Su nombre era Ringoshi, el ¨¢ngel que Adrion designo como l¨ªder de las defensas de la fortaleza. Estos eran unos de los muchos campeones que se encontraban dentro de la fortaleza, los que se hallaban aqu¨ª eran de los campeones que Adrion usaba con mayor frecuencia dado sus capacidades y atributos. Con que aqu¨ª fue donde los deje la ultima vez que entre en el juego, mis queridos amigos, mis queridos NPC, lamento haberlos dejado solos tanto tiempo. Sinceramente no tuve tiempo de despedirme o hacer algo especialmente grande antes de dejar el juego. No, ahora no es momento de ponerse sentimental, ?mov¨¢monos! ¨DAtsuki, Ringoshi. ¨D?Si mi se?or! Ambos NPC levantaron sus cabezas y respondieron al un¨ªsono. ?Ooh! La programaci¨®n tambi¨¦n es incre¨ªble, me estoy emocionando cada vez m¨¢s. Bien, vamos a entrar en ¨¦l papel. ¨D?Ringoshi has notado alguna perturbaci¨®n en los alrededores? ¨DNo se?or, no hemos recibido ning¨²n comunicado que indique movimiento por parte de nuestros enemigos, y las torres de observaci¨®n no han detectado ning¨²n enemigo en las cercan¨ªas. ¨D?Es eso as¨ª? ?No hay ning¨²n evento activo? Es extra?o que no ocurra nada, Tendr¨¦ que buscar las misiones en otro sitio. ¨DOcurre algo malo se?or Adrion. Atsuki hablo sac¨¢ndome de mis pensamientos. ¨DNo, simplemente es extra?o¡­ Que raro es estar conversando con un NPC, me tendr¨¦ que acostumbrar, estar apartado de la tecnolog¨ªa y los juegos por tanto tiempo me ha dejado bastante obsoleto. Bueno este es el resultado despu¨¦s de evitar ver cualquier informaci¨®n del juego para poder evitar los spoilers y descubrir todo por m¨ª mismo. Lo mejor ser¨¢ moverme de aqu¨ª, quiero ver el resto de la fortaleza, adem¨¢s que los NPC me han estado mirando fijamente desde hace un buen rato. ¨DDe pie. Ambos se levantaron esperando recibir nuevas instrucciones, me incorpor¨® y avance con direcci¨®n a Atsuki, ella hizo una expresi¨®n nerviosa, pero la ignor¨¦ y segu¨ª adelante. Extend¨ª mi mano izquierda y toqu¨¦ su mejilla. Impresionante, las expresiones faciales son tan realistas. ¨D?Se-se-se?or! Me qued¨¦ sorprendido luego de ver la reacci¨®n de este NPC, pero luego de pensarlo un segundo lo comprend¨ª. Naturalmente las interacciones como esas no estaban permitidas en un juego como este. Los programadores tienen un gran sentido del humor para colocar un aviso tan sutil dentro del juego, a todo esto, deber¨ªa soltarla antes que un cartel rojo aparezca frente a m¨ª y me d¨¦ una advertencia seria. Separ¨¦ mi mano de Atsuki y di una orden. ¨DS¨ªganme. ¨DComo ordene. Adrion camino enfrente de sus dos subordinados mientras se dirig¨ªa a la gran puerta en el lado opuesto del sal¨®n. Vacilo por un momento al ver la enorme puerta frente a ¨¦l, para un ser humano com¨²n y corriente ser¨ªa imposible mover una puerta de este tama?o por s¨ª mismo, pero este era un juego, y Adrion era fuerte. Puso sus manos sobre las puertas y las empujo, las puertas se movieron f¨¢cilmente hasta estrellarse en las paredes de los costados produciendo un gran estruendo. Menos mal que las puertas son resistentes, ser¨¢ mejor que aprenda a controlar mi propia fuerza. Atraves¨¦ la puerta y contin¨²e mi avance por el pasillo del castillo, innumerables tapices, muebles y piezas de arte se situaban a ambos lados mientras prosegu¨ªa a paso uniforme por el pasillo. Sinceramente no recordaba para nada el mapa del palacio, la ¨²nica raz¨®n por la cual era capaz de avanzar con confianza por una direcci¨®n en particular, fue por qu¨¦ el sal¨®n del trono era un punto c¨¦ntrico en el palacio y si me dirig¨ªa en una ¨²nica direcci¨®n, terminar¨ªa por llegar al lugar que deseaba. A medio camino llegue a una puerta especialmente grande, aunque la habitaci¨®n ciertamente resaltaba, lo mas interesante eran las dos mujeres situadas a ambos lados, eran lo que uno describir¨ªa f¨¢cilmente como sirvientas. Casi me hab¨ªa olvidado de ellas, al finalizar la construcci¨®n de la fortaleza, sent¨ª que resultaba dar un sentimiento de vaci¨® dado el gran espacio que abarcaba, as¨ª fue como decid¨ª crear varios NPC para llenar el vaci¨® del lugar y las sirvientas fueron uno de ellos. Las dos sirvientas frente a m¨ª, solo eran unas de los cientos que se encontraban esparcidas por toda la fortaleza. Las sirvientas llevaban el mismo uniforme, una blusa blanca con mangas holgadas, una falda rosa y unos zapatos a juego. Sus ¨²nicos rasgos distintivos serian su cabello, la primera tenia pelo de color caf¨¦ con una cola de caballo, y la segunda cabello rubio y corto. Lo m¨¢s llamativo de ellas, era el hecho de que el lugar donde deber¨ªa verse su tan esperado bello rostro, solo se pod¨ªa observar un pedazo de tela. La raz¨®n de ese interesante detalle era solo uno, no eran humanas, eran mu?ecas creadas m¨¢gicamente con solo el ¨²nico fin de servir, debajo de ese pedazo de tela, no hab¨ªa nada m¨¢s que un trozo de madera. Este fue el resultado de la creaci¨®n en masa de NPC y la falta de mi entusiasmo. Bueno, el resultado era el requerido, as¨ª que no esta tan mal. Me acerqu¨¦ a la habitaci¨®n y ambas sirvientas se movieron r¨¢pidamente tomando la postura de reverencia. Los NPC se mueven con tanta gracia, que me hace sentir un poco nervioso, di un paso mas y las sirvientas se apresuraron a abrir la puerta. No ten¨ªa especial inter¨¦s en venir aqu¨ª, esto es lo que pasa cuando te dejas guiar por el ambiente¡­ Parece que esta habitaci¨®n se usa para almacenar y probarse la ropa, me acerqu¨¦ al gran espejo en el centro del cuarto y entonces fui capaz de ver mi reflejo. Era la figura de un guerrero, la altura de mi personaje era de casi dos metros de altura, aun con la armadura puesta, cualquiera distinguir¨ªa la silueta de un hombre perfectamente entrenado. No hab¨ªa rasgos visibles dado la armadura que portaba, era una peculiar armadura negra de placas con un aspecto sombr¨ªo, un anillo met¨¢lico con un patr¨®n de un escudo flotando sobre mi espalda y unos ojos que desprenden energ¨ªa de color azul profundo. Este era yo. Adrion. El se?or supremo de la Fortaleza negra. Mi personaje del juego era del tipo luchador, un personaje enfocado a la defensa y el soporte. En el juego una vez ca¨ªa el l¨ªder enemigo la batalla terminaba, ya que un ej¨¦rcito sin su l¨ªder perd¨ªa toda su moral y era incapaz de seguir luchando. Por esa raz¨®n intente evitar la muerte de mi personaje a toda costa, enfoc¨¢ndome en habilidades defensivas y supervivencia. Dando como resultado lo que observaba justo ahora, a mis dos seguidores y a las sirvientas no pareciera molestarles que perdiera el tiempo en trivialidades y se manten¨ªan al margen sin decir o hacer nada. Bueno no es que este haciendo algo importante o haya dado alguna orden como para obligarlos a actuar, aun as¨ª, se siente extra?o tenerlos a mis espaldas observ¨¢ndome. Ser¨¢ mejor que siga mi camino. Unos instantes mas tarde llegue al sitio que estaba buscando, una terraza en donde podr¨ªa observar mi fortaleza en todo su esplendor. Camine hacia el frente donde la luz envolviera mi cuerpo y mis ojos lograran cubrir todos mis dominios. Una ligera nevada descend¨ªa sobre m¨ª, mientras yo me quedaba petrificado por la inmensa belleza que contemplaban mis ojos, mi fortaleza se extend¨ªa por varios kil¨®metros mientras todo a su alrededor estaba cubierto por infinitos pinos envueltos en nieve, aunque el cielo estaba obscurecido por las nubes, la belleza que desprend¨ªa este clima era el significado de la perfecta armon¨ªa. A mis espaldas escuche unos sonidos de sorpresa provenientes de mis seguidores, y una ola de alegr¨ªa inundo mi pecho, era el tipo de alegr¨ªa que sentir¨ªas si un trabajo al que dedicaste horas y horas de esfuerzo fuera alabado, aunque eran gestos programados en los NPC, aun as¨ª, sent¨ª una satisfacci¨®n sincera. Bien creo que puedo mirar mejor si voy m¨¢s arriba, ahora, ?c¨®mo funciona esto? Deb¨ª haber le¨ªdo el tutorial antes de entrar. Espera, creo que puedo hacerlo. ¨DEsperen aqu¨ª. Di una orden a mis subordinados y cit¨¦ el hechizo que recordaba. [Vuelo] La estola en mi espalda brillo y mis pies se despegaron del suelo. ?Oh! De verdad est¨¢ funcionando, me segu¨ª elevando y cre¨ª escuchar unas palabras provenientes de los NPC, pero decid¨ª ignorar lo que me dec¨ªan y me elev¨¦ a un punto donde era capaz de ver la fortaleza al completo. Aunque la fortaleza exterior era por si sola impresionante, solo era la punta del iceberg, de todo lo que compon¨ªa la fortaleza, la fortaleza estaba compuesta por siete niveles, cada uno de los niveles ten¨ªa su propio ecosistema y funciones espec¨ªficas, el ¨¢rea que conformaba la fortaleza exterior y el palacio solo eran el segundo piso de esta inmensa edificaci¨®n. Respire profundamente y contemple una vez mas el hermoso paisaje a mi alrededor. El dinero invertido en este juego vali¨® la pena completamente. ¨DMe dirigir¨¦ hacia la gran puerta. Esta puerta era el primer punto real que compon¨ªa el gran sistema de defensa de la fortaleza, contemple alegremente la hermosa arquitectura de mi fortaleza mientras me acercaba y di un ¨²ltimo vistazo al palacio detr¨¢s de m¨ª, hasta que llegue a la puerta. ¨DCualquier enemigo que venga, una vez alcance este punto no ser¨¢ capas de volver con vida. Cerr¨¦ los ojos he imagine el escenario de una inmensa batalla, dos ej¨¦rcitos luchaban en este lugar, yo liderar¨ªa la defensa y luchar¨ªa alado de mis hombres. ¨DNo importa quien ni cuantos sean, nunca ser¨¢n capaz de cruzar por esta puerta. Abr¨ª los ojos, y vi unos extra?os seres movi¨¦ndose a la distancia. ¨D?Qu¨¦ ser¨¢ eso? [Visi¨®n lejana] Active un hechizo que me permit¨ªa ver a distancias mayores que lo que un ojo humano podr¨ªa lograr, observe con mejor claridad los seres que hab¨ªa visto hace un momento, ?son lobos blancos? Y esos de ah¨ª son, ?humanos? Los lobos blancos eran una especie de Mob comunes que encontrar¨ªas f¨¢cilmente al inicio del juego y los humanos eran una de las razas inteligentes que compon¨ªan el juego. ¨DParecen estar en problemas, ?ser¨¢ un evento del juego? Mmm¡­ como sea, ir¨¦ a ayudar. Un d铆a normal Imperio Suiset a las cercan¨ªas de la Cordillera infranqueable, en un peque?o claro dentro del bosque pod¨ªa observarse una modesta caba?a. Los primeros destellos de vida que proporcionaba el amanecer provocaron que Vina abriera sus ojos. ¨DYa es de ma?ana. ¨DBuenos d¨ªas. ¨DAh mam¨¢, buenos d¨ªas. Vina saludo a su madre que ya se hab¨ªa levantado y hecho un vistazo a sus dos hermanos que segu¨ªan dormidos, mientras tanto ella estiraba su cuerpo para quitar ¨¦l adormecimiento que aun sent¨ªa. ¨DDespierten ya es de d¨ªa. Habl¨¦ y sacud¨ª a mis dos hermanos, pero no recib¨ª mas que quejidos de vuelta, estos haraganes no se despertaran no importa como trat¨¦ de hacerlo, incluso padre a¨²n sigue dormido. ¨DMam¨¢. Madre tomo la olla y una cuchara de madera, yo tape mis o¨ªdos r¨¢pidamente, entonces se escucho el choque de ambos utensilios. ¨D?Aaa! Me quede dormido otra vez. ¨D?Es necesario el uso de esa clase de violencia temprano por la ma?ana? Bueno fueron dos de tres, padre y Lauren se despertaron, Moli suele despertarse una ves le da hambre. Y esto ocurre casi todas las ma?anas. Vina se levant¨® de su cama y observo por la ventana, una leve nevada se precipitaba, esto no era algo inusual de ver para ella. Solo enfriar¨ªa un poco m¨¢s de lo normal y no podr¨ªa secar la ropa mojada que se lavar¨ªa hoy, las personas que m¨¢s sentir¨ªan el peso de este clima ser¨ªan las personas que trabajan en el exterior como su padre. La primera tarea del d¨ªa no era otra que preparar el desayuno, esta constaba de un pedazo de pan y un plato de sopa, despu¨¦s de esto el padre de Vina saldr¨ªa a revisar las trampas que coloco el d¨ªa anterior y ver si puede cazar algo para la comida, mientras tanto Vina ayudar¨ªa a su madre en sus labores diarias, en eso consist¨ªa la tranquila vida que llevaba Vina y su familia. ¨D?Moliii, Moliii!, ?d¨®nde se meti¨® esa ni?a? Vina ve a buscar a tu hermana debi¨® alejarse mientras jugaba, lleva a Lauren contigo. ¨DEst¨¢ bien. ¨DNo s¨¦ por qu¨¦ se necesitan a dos personas solo para encontrar a Moli.Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. Lauren aun quej¨¢ndose termino por ayudarme, despu¨¦s de que madre le dio una mirada asesina. Nos dirigimos a una zona a la que Moli sol¨ªa venir a menudo, un peque?o campo de flores, pero Moli no estaba por ninguna parte. ¨D?Donde podr¨¢ estar? ¨DDebi¨® seguir una mariposa y debe estar dando vueltas por ah¨ª, no puedo creer que interrumpieran mi entrenamiento para esto. ¨D?Llamas entrenamiento a sacudir la rama de un ¨¢rbol? ¨DEstoy practicando esgrima, padre dice que me ense?ara pronto. ¨D?Planeas ayudarlo a cazar, no hab¨ªas dicho que no te interesaba? ¨DCazar no, lo que quiero es aprender a usar una espada, una vez aprenda la suficiente me convertir¨¦ en un aventurero famoso, y, por ¨²ltimo, un h¨¦roe. ¨DUn h¨¦roe dices¡­ separ¨¦monos y busquemos a Moli por los alrededores en lugar de perder el tiempo. Una vez me separe de Lauren camine un poco m¨¢s con direcci¨®n al bosque. Un h¨¦roe, en verdad, no s¨¦ c¨®mo tiene esas ideas tan infantiles, deber¨ªa ayudar a padre con su trabajo en lugar de estar fantaseando con esas cosas, es culpa de padre por contar esas historias cada que se emborracha. Madre tampoco dice nada, al menos ella se divierte porqu¨¦ sabe que son relatos para ni?os, pero Lauren los escucha con ojos brillantes. ?Bueno ahora donde esta Moli? Paso un tiempo hasta que logr¨¦ escuchar una peque?a vos y me dirig¨ª hac¨ªa ella. ¨DVen aqu¨ª conejito. ¨DMoli, con que aqu¨ª estabas. ¨DVina no has visto un conejo, estaba por aqu¨ª. ¨DNo, no es posible que atrapes un conejo corriendo detr¨¢s suyo, v¨¢monos, mam¨¢ te est¨¢ buscando. Moli me miro pidiendo ayuda, pero solo desvi¨¦ la mirada, ella misma se lo busco alej¨¢ndose de casa sin avisar. Tome la mano de Moli e inmediatamente escuche el sonido de unas pisadas viniendo de una parte m¨¢s elevada en el bosque. Mir¨¦ una vez m¨¢s a la direcci¨®n de d¨®nde ven¨ªan los sonidos, y entonces lo vi, era un lobo blanco. Mi padre me hab¨ªa hablado de ellos con anterioridad, estas bestias viv¨ªan en las zonas m¨¢s cercanas a la cordillera, ?qu¨¦ est¨¢ haciendo aqu¨ª? No, tengo que irme y llevar a mi hermana a casa, padre deber¨ªa ser capaz de encargarse de ese lobo, le hice una se?a a mi hermana para que guardara silencio, aunque no entendi¨® al principio parece que mi expresi¨®n debi¨® haberla convencido de que algo estaba mal y solo obedeci¨®, comenc¨¦ a caminar lo m¨¢s silencioso que pude en direcci¨®n a la caba?a. El lobo pareci¨® haber escuchado algo, pero no sab¨ªa de qu¨¦ direcci¨®n proven¨ªa el sonido, por mi parte, contin¨²e avanzando en silencio. Cuando de repente vi una silueta acerc¨¢ndose, era Lauren, intente hacer unas se?as para que se alejara, pero no comprendi¨® y termino llegando a donde est¨¢bamos, antes que pudiera decir cualquier cosa, le tape la boca con mi mano y le se?ale al lobo. Su impresi¨®n solo duro un segundo y comenzamos a retirarnos, aunque dejamos al lobo un poco atr¨¢s continuamos movi¨¦ndonos con cuidado. Lauren que caminaba delante nuestro se detuvo de golpe y termine chocando con ¨¦l. Apenas planeaba replicarle por haberse detenido, pero logre comprender luego de echar un vistazo al frente, otro lobo blanco estaba bloqueando el camino que llevaba a casa, Lauren volteo a verme, parec¨ªa que ten¨ªa algo que decir. ¨DHabla bajo, ?qu¨¦ deber¨ªamos hacer? ¨DNo podemos permanecer mucho tiempo quietos o nos encontraran. Esto era algo tontamente obvio, pero la raz¨®n de que los lobos no nos encontraran a pesar de su superior sentido del olfato, era por su desconocimiento del lugar, nuestros olores estaban esparcidos por todos sitios al vivir en esta zona y eso hac¨ªa muy dif¨ªcil encontrar nuestra ubicaci¨®n actual. ¨DVayamos por donde las plantas olorosas, eso podr¨ªa darnos m¨¢s tiempo. ¨DSi, es buena idea. Lauren movi¨® la cabeza con aprobaci¨®n, mientras Moli que ya se hab¨ªa percatado de la situaci¨®n nos segu¨ªa en silencio. Tal vez el hecho de tener a sus dos hermanos consigo lograba tranquilizarla hasta cierto punto, sin nada m¨¢s que decir nos pusimos en marcha. Un d铆a normal 2 Las plantas olorosas a donde nos dirig¨ªamos eran una planta con un activo medicinal que se pod¨ªan recolectar en esta zona, serv¨ªa para calmar dolores de est¨®mago, pero antes de su preparaci¨®n cuando se encontraban en estado natural desped¨ªan un horrible olor, aunque a¨²n despu¨¦s de ser preparado segu¨ªa apestando. ¨DVina deja de estar so?ando, estamos aqu¨ª, si seguimos por este lado podemos dar un rodeo y continuar hasta llegar a casa. ¨D?Ah! Si, lo siento Otra vez esa mala costumbre m¨ªa de perderme en mis pensamientos sin importar la situaci¨®n, Lauren est¨¢ en lo cierto, aunque nos encontremos lejos, si seguimos por aqu¨ª, llegaremos a casa mientras no nos topemos con ning¨²n lobo en nuestro camino. De repente Lauren tiro de m¨ª y Moli, y nos arroj¨® a las plantas olorosas, e inmediatamente el entro con prisa. No intente decir nada y me centre en escuchar, la ¨²nica raz¨®n de que el hiciera algo as¨ª en esta situaci¨®n era solo una, logr¨¦ o¨ªr unas pisadas en el lugar que est¨¢bamos hace solo un momento, y entre las aberturas de las plantas observe el pelaje blanco perteneciente a un lobo, este se detuvo un momento, pero al parecer molesto por el olor decidi¨® marcharse y continuar buscando en otro sitio. Pod¨ªa escuchar mi coraz¨®n latir a todo galope mientras los sonidos de los pasos del lobo se alejaban poco a poco. Mis ojos y los de mis hermanos lloraban, al principio pens¨¦ que era por el miedo, pero una vez me calm¨¦ un poco, me di cuenta de que era el horrible olor de las plantas que nos produc¨ªa lagrimear a los tres. ¨DVina esto no ser¨¢ posible, uno de los lobos ya se ha dado cuenta de nuestra presencia, si seguimos as¨ª no llegaremos a ning¨²n lado. ¨D?Tienes alguna mejor idea? ¨DQu¨¦date aqu¨ª y cuida a Moli, ir¨¦ con padre y volveremos a ayudarlas, puedo ir m¨¢s r¨¢pido si voy solo, aqu¨ª no deber¨ªan encontrarlas. Mire a Lauren directamente a los ojos durante unos segundos, parec¨ªa que estaba muy decidido a hacerlo, ¨¦l ten¨ªa la raz¨®n, era m¨¢s dif¨ªcil que los lobos captaran su presencia si estaba solo, y el hecho de estar juntos no serv¨ªa de nada frente al poder de esos lobos, aun as¨ª, Lauren podr¨ªa morir si lo encontraban. ¨DEntiendo, por favor cu¨ªdate. ¨DVolver¨¦ pronto. ¨DLauren. Moli agarro la ropa de Lauren y lo miro con tristeza, pero las cosas ya estaban decididas, no pod¨ªamos permanecer escondidos por siempre. ¨DMoli espera aqu¨ª con Vina, traer¨¦ a padre.Reading on this site? This novel is published elsewhere. Support the author by seeking out the original. Lauren retiro la mano de Moli y asomo entre las hojas, un segundo despu¨¦s sali¨® por completo y se fue. Vi como su silueta desaparec¨ªa entre la espesura del bosque, Lauren llegara donde padre y pronto vendr¨¢n a salvarnos, pronto volver¨¢. Est¨¢ empezando a hacer m¨¢s frio, aunque las plantas nos tapan hasta cierto punto de la nieve, estar sentada en el suelo te hace perder calor. ?Cu¨¢nto tiempo paso desde que Lauren se hab¨ªa marchado? Sinceramente no estoy segura, no fue mucho tiempo, ?quince? ?Treinta minutos? ?Tal vez una hora? ?Cu¨¢nto tiempo era el necesario para que Lauren llegara a casa y volviera? ?Podr¨ªa ser que padre no estaba en casa y fue a buscarlo? Un sinf¨ªn de preguntas que solo aumentaban su ansiedad, y esta ansiedad solo generaba m¨¢s preguntas. Tal vez ?Un lobo lo atrapo y lo mato? ?¨¦ramos un estorbo y nos dej¨® para poder salvarse ¨¦l? ?Deber¨ªa abandonar a Moli y huir yo tambi¨¦n? ¨DVina, ?Lauren y padre vendr¨¢n pronto verdad? Moli me hablo sac¨¢ndome de mis pensamientos, mire a mi temblorosa hermana que hab¨ªa estado junto a mi todo este tiempo, ella deb¨ªa estar sintiendo el mismo frio y miedo que yo, pero su pregunta dec¨ªa algo diferente, esa pregunta fue dicha esperando recibir solo un si como respuesta, ella cre¨ªa que Lauren volver¨ªa, ella estaba segura de que Lauren y padre aparecer¨ªan y nos salvar¨ªan. No puedo creer que estaba pensando en todas esas cosas horribles hace un momento, de verdad estaba pensando en dejarla e irme, Moli me necesita, no puedo abandonarla, debo protegerla hasta que Lauren y padre lleguen. ¨DLauren se est¨¢ tardando un poco, pero el volver¨¢ con padre en cualquier momento. Palabras poco convincentes salieron de mi boca, pero deber¨ªa ser suficiente para calmar a Moli y a m¨ª misma. No paso mucho tiempo hasta que logre o¨ªr unos pasos acerc¨¢ndose, asome por entre las hojas y distingu¨ª una silueta aproxim¨¢ndose a donde est¨¢bamos. Enfoque toda mi atenci¨®n en la figura y cuando estuvo lo suficientemente cerca logre distinguirlo, era Lauren, padre no estaba con ¨¦l, adem¨¢s el no ven¨ªa en silencio, estaba corriendo a toda prisa. ?¨¦l no fue capaz de encontrar a padre? Cuando las dudas empezaban a golpear mi cabeza, otra cosa llamo mi atenci¨®n, una segunda silueta apareci¨® de la misma direcci¨®n que Lauren, al verlo mi coraz¨®n se detuvo y me paralice en el lugar. ¨D?Corran! El grito de Lauren me hizo reaccionar, tom¨¦ a Moli de la mano y empec¨¦ a correr, la silueta que ven¨ªa detr¨¢s de Lauren era un lobo. Dos lobos nos segu¨ªan por detr¨¢s, mientras corr¨ªamos con todas nuestras fuerzas por el bosque, Lauren corr¨ªa por delante, mientras yo jalaba a mi hermana que no pod¨ªa mantener el paso. Ella ya hab¨ªa tropezado en varias ocasiones, y tuve que levantarla ese mismo n¨²mero de veces, por suerte los lobos no lograron alcanzarnos por el momento. Por el camino que segu¨ªamos, vislumbre unos rayos de luz entre los ¨¢rboles, despu¨¦s de correr unos momentos m¨¢s salimos a un claro, lamentablemente esto no trajo ninguna alegr¨ªa a nosotros, solo desesperaci¨®n. Una vez llegamos al claro detuvimos nuestra marcha, no solo por el hecho que ya est¨¢bamos en nuestro limite, sino por lo tonto que era seguir corriendo. Por supuesto, padre lo hab¨ªa dicho antes, los lobos blancos cazan en manadas. Un aproximado de diez lobos blancos se encontraban a nuestro alrededor, y los dos lobos que nos segu¨ªan por detr¨¢s terminaron de cerrar el c¨ªrculo. La raz¨®n de por qu¨¦ no nos hab¨ªan atrapado antes, era solo porqu¨¦ el trabajo de los lobos era traernos hasta aqu¨ª. Entre ellos, un lobo blanco m¨¢s grande que el resto comenz¨® a caminar en la direcci¨®n que nos encontr¨¢bamos Moli y yo. Justo antes que el lobo pudiera acercarse m¨¢s, Lauren con una rama que recogi¨® del suelo se interpuso entre el lobo y nosotras. ¨DLauren. ¨D?Vina ll¨¦vate a Moli, yo los distraer¨¦! Lauren solt¨® esas palabras con voz temblorosa, aunque sus palabras ten¨ªan una voluntad sincera, en su interior ¨¦l sab¨ªa que era imposible, no hab¨ªa ninguna forma de que escap¨¢ramos, aunque ¨¦l se sacrificara, eso no servir¨ªa de nada. ¨D?Vayan! Un grito a medias fueron las ¨²ltimas palabras que Vina escuchar¨ªa de su hermano, el lobo que se hab¨ªa impacientado uso su garra para quitar a Lauren del camino. Su fr¨¢gil cuerpo rodo por la nieve, mientras esta se te?¨ªa de un hermoso tono rojo oscuro. Primera misiè´¸n Adrion se desplaz¨® a toda velocidad con direcci¨®n a donde se encontraban las personas en problemas, lamentablemente uno de los lobos alcanzo a uno de ellos con sus garras y pareci¨® haberlo matado. ¨D?Maldici¨®n, espero no haber fallado la misi¨®n por eso! Descend¨ª r¨¢pidamente sobre el lobo que estaba dispuesto a atacar y ca¨ª encima suyo, justo a tiempo, pens¨¦ que no lo lograr¨ªa, estos Mob de bajo nivel son demasiado d¨¦biles¡­ bueno, como una misi¨®n de inicio, supongo que est¨¢ bien. Aqu¨ª viene otro, comprobemos mis estad¨ªsticas de fuerza, tome al lobo del hocico y lo arroje al segundo que cargaba, ambos lobos colisionaron y terminaron a los pies de un pino. Parece que la fuerza est¨¢ bien, regular la potencia para no matarlos sali¨® bastante bien, el lobo que era ligeramente m¨¢s grande que los dem¨¢s se levant¨® de nuevo y lanzo un aullido al resto de los lobos, estos r¨¢pidamente hicieron un c¨ªrculo alrededor m¨ªo. Este era un buen momento para probar mis armas. [Agravio y Amparo] Tch¡­ Que nostalgia, hace tiempo que no nos ve¨ªamos amigas m¨ªas, los lobos cargaron de todas direcciones, pero eran demasiado lentos como para resultar una amenaza. Despu¨¦s de unos cuantos movimientos de mis armas, cayeron uno por uno al suelo desprovistos de cualquier signo de vida. Parece que mis habilidades de espada no est¨¢n funcionando, necesito enemigos m¨¢s poderosos para comprobarlo mejor. Tampoco cayo ning¨²n Drop, con la gran diferencia de niveles de estos Mob y yo supongo que es lo normal. Me di media vuelta y observ¨¦ al par de ni?as que a¨²n segu¨ªan con vida, parecen muy asustadas, deber¨ªa hablar con ellas para leer la descripci¨®n de la misi¨®n, no espero una gran recompensa, pero quiero enterarme de la historia. Pero como apestan, apenas deje mis pensamientos note el horrible olor que desped¨ªan las dos ni?as frente a m¨ª, ?era necesario este efecto?, vamos tengo que soportarlo, debo acercarme y hablar con ellas. Avance lentamente hacia ellas para evitar asustarlas, pero por alguna raz¨®n la m¨¢s peque?a se hab¨ªa orinando encima y la m¨¢s grande parec¨ªa estar cerca de hacer lo mismo. ?Qu¨¦ se supone que debe decirse en momentos como este? ¨D?Se encuentran bien? Sus caras cambiaron de terror a confusi¨®n, estuvieron alternando entre ambas por unos momentos, hasta que finalmente la chica que parec¨ªa mayor decidi¨® hablar.This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. If you discover it on Amazon, kindly report it. ¨D?No vas a comernos? ¨D?Por qu¨¦ habr¨ªa de hacer algo as¨ª? ¨D?No eres un espectro? ¨DEs as¨ª, pero no tengo razones para hacerles da?o. Sus expresiones me dicen que no est¨¢n muy convencidas de mis palabras, pero no se me ocurre otra forma de demostrar que soy amigable, intentare un tipo de acercamiento distinto, lo primero, mis armas. Guarde mis armas dentro del almacenamiento y las dos ni?as parecieron quedarse mudas luego de ver como se desvanec¨ªan. ¨DMi nombre es Adrion. Con mis armas guardadas coloque mi mano en mi pecho como signo de sinceridad, despu¨¦s de un momento de reflexi¨®n la chica que hab¨ªa hablado anteriormente pareci¨® llegar a una conclusi¨®n y hablo. ¨DVi-Vina, mi nombre es Vina y ella es mi hermana Moli, Muchas gracias por salvarnos. ¨DMuchas gracias. Bien, as¨ª es como debe iniciar una misi¨®n, vamos a seguir con esto, espero conseguir algo de informaci¨®n. ¨DNo hay porqu¨¦, salvar a personas en peligro es algo que se hace por sentido com¨²n, si me permiten preguntar, ?qu¨¦ hacen unos ni?os solos en el bosque, se han perdido? Las dos hermanas se levantaron, la hermana mayor pareci¨® buscar la mejor manera de explicar la situaci¨®n en la que se encontraban, se tard¨® un tiempo en responder, parece que han pasado muchas cosas. ¨DNo estamos perdidas, vivimos en las cercan¨ªas y fuimos perseguidos por esos lobos hasta llegar aqu¨ª. ¨DEntiendo, temo preguntar, ?pero esa persona de ah¨ª es? Se?ale por supuesto al cuerpo del joven hombre que hab¨ªa sido asesinado por los lobos, teniendo cierta idea de la respuesta que recibir¨ªa. ¨DEs mi hermano mayor. ¨DLo lamento mucho. Dado sus rasgos y su color de cabello supuse que probablemente se trataba de un pariente suyo. El par de hermanas ten¨ªan un pelo rubio y lacio, con un tono de piel claro y ojos azules. Aunque no era capaz de ver los ojos del hermano mayor, la mayor¨ªa de las caracter¨ªsticas coincid¨ªan. Ambas hermanas miraban tristemente el cuerpo de su hermano mayor, mientras pensaba que ninguna cosa que dijera ayudar¨ªa a mejorar el ¨¢nimo de la situaci¨®n. ¨DEste sitio sigue siendo peligroso, las escoltare de vuelta a su hogar si me lo permiten. ¨D?Si por favor! La hermana mayor respondi¨® r¨¢pidamente a mi proposici¨®n de ayuda, aunque dudaban de mi al comienzo, parece que llego a la conclusi¨®n que no soy un peligro para ella y su hermana, o como m¨ªnimo, que si aparece otro lobo y no estoy con ellas no podr¨¢n sobrevivir solas. La hermana mayor se acerc¨® al cuerpo de su hermano e intento levantarlo, pero claramente ten¨ªa dificultad para hacerlo, me ofrec¨ª a llevarlo y as¨ª es como terminamos viajando. No fui capaz de dirigir una sola palabra a las hermanas por la tensa atmosfera que las rodeaba, me gustar¨ªa decir que logre acostumbrarme al olor despu¨¦s de viajar con ellas, pero eso tampoco sucedi¨®. Unos minutos m¨¢s tarde observ¨¦ a lo lejos lo que antes pudo ser una bonita caba?a de madera. ¨D?Padre, madre! Despu¨¦s de acercarnos m¨¢s, la hermana mayor corri¨® al ver el desastre del lugar, su hermana peque?a la sigui¨® y no tuve otra opci¨®n que ir tras ellas. Coloque el cuerpo que cargaba lentamente en el suelo y contemple el lamentable espect¨¢culo a nuestro alrededor, adem¨¢s del desastroso escenario conformado por los restos de la caba?a esparcidos por doquier, el claro indicio de una pelea que ocurri¨® en este lugar y por ¨²ltimo el resultado del combate. Primera misiè´¸n 2 Los restos de lo que parec¨ªan ser un hombre y una mujer, junto con el cuerpo de un lobo blanco, el lobo blanco ten¨ªa encajada una espada a un costado, lo que parec¨ªa ser la obvia causa de su muerte. Al parecer los lobos hab¨ªan venido aqu¨ª con anterioridad, o tal vez, los lobos que mate solo eran una parte y otros siguen rondando cerca, incluso podr¨ªan ser una manada diferente, deber¨ªa mantenerme atento. En cuanto a las dos personas tampoco era dif¨ªcil imaginar lo que sucedi¨® con ellas, por lo que se puede ver en sus cuerpos, aunque no estoy seguro si la palabra cuerpos es lo adecuado para referirse a esos restos de ropa manchados de sangre que se encuentran frente a m¨ª. ¨DVina, pap¨¢ y mam¨¢. ¨DSi Moli. La hermana mayor se par¨® junto a los cuerpos con una mirada vac¨ªa en su rostro, mientras la hermana menor se aferr¨® a la pierna de su hermana y comenz¨® a llorar, as¨ª pasaron los pr¨®ximos minutos sin que ninguno de los tres se atreviera a hacer o decir algo. La primera en moverse fue la hermana mayor, volteo su rostro a su peque?a hermana y coloco su mano sobre su cabeza acarici¨¢ndola, cerr¨® los ojos durante un segundo y una mirada fue dirigida a m¨ª, ella bajo su cabeza y hablo. ¨DSe?or Adrion, s¨¦ que es muy descarado de mi parte pedirle algo a alguien que nos ha salvado, pero, ?podr¨ªa brindarnos su ayuda una vez m¨¢s? ¨DPor supuesto, mientras este en mis posibilidades brindare toda mi ayuda. Al fin y al cabo, por eso estoy aqu¨ª. No fueron unas peticiones demasiado complicadas, la primera de ellas fue ayuda para poder realizar tres tumbas para sus familiares muertos, aunque simb¨®licamente cumpl¨ªan con su cometido, lo ¨²nico que hice fue quitar la nieve de encima, crear tres huecos en la tierra lo suficientemente profundos y despu¨¦s de enterrar los restos de su familia colocar unas cuantas rocas en la ubicaci¨®n. Una vez terminadas las tumbas ambas hermanas dijeron unas oraciones y se despidieron de sus familiares, las dos hermanas lloraron sin parar. Esta era una escena demasiado triste para ver, una persona completamente ajena a la situaci¨®n no pod¨ªa hacer otra cosa que alejarse y esperar a que fueran capaces de calmar el dolor en sus corazones.If you spot this tale on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. ¨DSe?or Adrion, iremos por nuestras cosas. ¨DNo se preocupen y t¨®mense el tiempo que crean necesario. La segunda y ¨²ltima petici¨®n era resguardarlas en su camino a un pueblo cercano, Vina me comento que ten¨ªan un pariente en una ciudad un poco m¨¢s retirada del pueblo al que nos dirigir¨ªamos, pero solo quer¨ªan que las escoltara hasta el pueblo y ellas seguir¨ªan el camino por su cuenta. Una vez se cambiaron de ropa y tuvieron todas las cosas que necesitaban para partir nos pusimos en marcha, Vina tomando la mano de Moli avanzo al frente sin mirar atr¨¢s, dejando a lo lejos tres tumbas y una solitaria caba?a. El camino hacia el pueblo fue bastante llevadero, hab¨ªa parado de nevar hace ya un tiempo, el camino no era m¨¢s que un paso donde hab¨ªa menos vegetaci¨®n que el resto, pero no era nada especial para m¨ª, aunque las hermanas parec¨ªan estar ya bastante cansadas por todo lo ocurrido no planeaban quejarse o detenerse ya que quer¨ªan llegar antes que la noche cayera. Era dif¨ªcil para m¨ª iniciar una conversaci¨®n con el par de hermanas en ese estado, ambas avanzaban con la cabeza abajo y sus manos en sus pesadas mochilas, no pude ofrecerme a cargarlas por ellas porqu¨¦ parec¨ªa que no quer¨ªan ser una molestia para m¨ª, en caso de ser atacados podr¨ªa ser una desventaja ir cargando con ellas. Iba a ser un duro trayecto para mi estado mental, nunca he sido especialmente bueno hablando, una conversaci¨®n sobre el clima no parece ser lo adecuado ?verdad? Al final la conversaci¨®n con Vina rondo acerca del pueblo al que nos dirig¨ªamos, la ciudad en la que estaba su familiar. Una vez el ambiente dejo de ser tan sombr¨ªo logr¨¦ preguntar unas cosas que realmente me interesaban, las respuestas que recib¨ª no fueron precisamente las mejores, Vina hacia unas expresiones extra?as con una que otra pregunta que respondi¨® con dificultad. Despu¨¦s de salir del bosque no tuvimos que caminar mucho tiempo para llegar al pueblo que Vina hab¨ªa mencionado anteriormente. Fui capaz de vislumbrar varias casas a la distancia y detuve mis pasos. ¨DParece que hemos llegado. ¨DMuchas gracias por toda su ayuda se?or Adrion, esto no es mucho, pero por favor tome. Vina estiro su mano y me mostro un peque?o anillo de plata con una peque?a piedra naranja incrustada. ¨D?Estas bien con eso, que esto no es? ¨DSi, pero no creo que sea de ninguna utilidad en mis manos. Extend¨ª mi mano y tom¨¦ el anillo, parec¨ªa que no aceptar¨ªa un no como respuesta, as¨ª que decid¨ª aceptar el pago de buena gana. ¨DEspero que les vaya bien en el resto de su viaje. ¨DDe nuevo muchas gracias por su ayuda. Una vez m¨¢s ambas hermanas bajaron la cabeza en agradecimiento y se despidieron, solo pude ver como se alejaban con direcci¨®n hacia el pueblo y dirig¨ª mi mirada al cielo, parece que pronto anochecer¨¢. La recompensa por esta misi¨®n fue un anillo que no era m¨¢s que basura, cero de experiencia y un poco de informaci¨®n, esta fue una misi¨®n por las cuales uno se quejar¨ªa en un foro, por lo menos la historia fue interesante, tambi¨¦n podr¨ªa ser de esas misiones progresivas. Bueno no estuvo tan mal para ser el primer d¨ªa, creo que he estado demasiado tiempo jugando, es hora de cerrar sesi¨®n. ¨DJmmm, hablando de eso, ?c¨®mo se hace para salir? Reflexiè´¸n Fortaleza negra, la m¨¢s importante de las tres fortalezas construidas por las naciones de las razas para defender sus fronteras de los ej¨¦rcitos humanos, sal¨®n m¨¢s importante de la fortaleza, el cuarto del trono. El trono ocupado solo por una figura de autoridad incalculable. Adrion Nakad, primer general de la alianza lunar y supremo se?or de la fortaleza. En este momento podemos encontrarlo en su solitario trono con ambas manos sobre su cabeza, encorvado y despidiendo un aura lamentable. No he encontrado la forma de salir del juego, el men¨² no est¨¢ por ninguna parte, ni ninguna opci¨®n de cierre por ning¨²n lado, incluso regrese al trono para revisar que el cierre de sesi¨®n no fuera por una ubicaci¨®n espec¨ªfica. Es imposible que esto est¨¦ pasando, no puedo estar atrapado dentro del juego. ?Acaso ocurri¨® un error en el juego cuando inicie ?, eso puede ser posible, si es as¨ª, solo tenga que esperar que alguien note mi ausencia y vengan a ayudarme, es la opci¨®n m¨¢s razonable, debo esperar tranquilamente a que alguien descubra que algo malo me ha ocurrido, una vez me hayan salvado podre re¨ªrme de este incidente como si nunca hubiera pasado, si eso es¡­ Si solo fuera eso, mi nivel de p¨¢nico no ser¨ªa tan alto, he notado un par de cosas extra?as desde que me percate de mi encierro. En primer lugar, los NPC son extra?os, y no estoy hablando de ning¨²n Bug o sobre su apariencia, act¨²an demasiado como personas, al momento de regresar a la fortaleza parec¨ªan estar bastante preocupados por m¨ª, me inundaron con muchas preguntas y me reportaron un mont¨®n de asuntos diversos, eso no deber¨ªa ser posible, incluso usando el mejor sistema de inteligencia artificial del mundo podr¨ªa lograr ese nivel de independencia por parte de un programa de computadora. El segundo punto, son los reportes que me dieron los NPC, varias cosas que mencionaron llamaron mi atenci¨®n, la ubicaci¨®n de la fortaleza negra, al momento de dejar el juego, estoy seguro de que la fortaleza estaba ubicada en unas llanuras, no en unas monta?as nevadas, ?c¨®mo es posible que ahora estemos en unas monta?as? Tampoco hay ning¨²n rastro de las fuerzas de defensa otorgadas por las naciones aliadas, eran varios cientos de millas de soldados, no es posible que solo desaparecieran sin m¨¢s. Y por alguna extra?a raz¨®n todos los sistemas de defensa de la fortaleza estaban desactivados, estas cosas no pueden sonar muy importantes dado el problema en el que estoy metido, pero es muy preocupante a su propio modo. Por ultimo y lo m¨¢s preocupante de esto, soy yo mismo, mi estado mental es muy preocupante, estoy demasiado tranquilo en esta extra?a situaci¨®n, esto es as¨ª incluso antes de darme cuenta de mi encierro, al principio cre¨ª que por ser un juego era normal que me dejara llevar y no me preocupara por nada, pero vol¨¦ a varios cientos de metros de altura sin ning¨²n miedo, luche contra unos lobos que quer¨ªan matarme y estuve en contacto con varios cuerpos humanos sin ninguna preocupaci¨®n. Eso no est¨¢ bien, no est¨¢ nada bien, ning¨²n ser humano normal deber¨ªa ser capaz de ignorar esas cosas. Mi cerebro pudo haber sido da?ado con el juego, esto cada vez es m¨¢s preocupante, ?qu¨¦ se supone que haga en una situaci¨®n como esta? Dado que no puedo hacer nada con respecto a ayudarme a salir del juego, vayamos al asunto que quiero evitar pensar, pero no puedo ignorar tampoco, ?qu¨¦ pasar¨ªa si esto no es un error y el juego se volvi¨® realidad?This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. Si observo cada una de las cosas extra?as que he notado parecieran simplemente ser una cadena de fallos aleatorios, pero al momento de juntarlos toda esta teor¨ªa empieza a tener m¨¢s y m¨¢s sentido, aunque suene como una locura, por muy peque?a que sea la probabilidad de que algo as¨ª ocurra, no puedo simplemente descartarla, si esto es as¨ª entonces, ?qu¨¦ deber¨ªa hacer? Mi fortaleza fue teletransportada conmigo y mis NPC, ?qui¨¦n y con qu¨¦ motivo lo hizo?, ?d¨®nde est¨¢ el resto de mi ejercito? Y ?d¨®nde me encuentro ahora? Demasiadas preguntas sin ninguna respuesta, la falta de informaci¨®n podr¨ªa terminar por costarme muy caro, tengo que encontrar las respuestas lo antes posible y asegurar mi supervivencia. Yo soy un general de una posici¨®n muy alta en el juego, tambi¨¦n mi personaje se encuentran en el nivel m¨¢ximo, por lo que deber¨ªa ser capaz de defenderme en caso de ser atacado. Pero todo esto solo funciona si el juego es igual al que yo recuerdo, primeramente, ?mis NPC son leales a m¨ª? Muchos de mis campeones se encuentran en los niveles m¨¢ximos del juego, si decidieran atacarme podr¨ªa morir, los NPC que me encontr¨¦ por el momento parec¨ªan obedecer mis ordenes, pero nada garantiza que los dem¨¢s sean iguales a ellos, o que no puedan cambiar de idea si creen que soy incompetente. Adem¨¢s de eso, debo tomar en cuenta que cada uno de mis campeones, aunque est¨¦n a mi servicio, su lealtad pertenece a sus respectivas naciones y se?ores. No puedo mostrar ninguna debilidad frente a ellos, debo mostrarles que soy un se?or digno y que es una estupidez luchar contra m¨ª. Para eso, primero necesito estar seguro de mis capacidades, logre luchar contra los lobos, pero eso no servir¨¢ como una buena medida dada su debilidad, necesito probar mi poder con un rival de mi nivel, la mejor opci¨®n ser¨ªa entonces, si ¨¦l, probemos este hechizo. [Llamada] Este hechizo era usado en los grandes combates para dar ¨®rdenes a unidades espec¨ªficas y solo funcionaba en aliados. ¨DRingoshi. ¨DSe?or Adrion, ?tiene nuevas ¨®rdenes? El hechizo funciono sin problemas, ?eso quiere decir que Ringoshi es un aliado, o las funciones de la magia han cambiado con respecto al juego? Tengo mucho que investigar, pero hagamos esto en orden. ¨D?La activaci¨®n de las defensas se ha completado? ¨DSi, todas las torres de vigilancia han sido activadas con seguridad, no parece haber ning¨²n enemigo dentro de la fortaleza, pero no hemos encontrado el motivo de la repentina ca¨ªda de las defensas. ¨DEso est¨¢ bien, ahora necesito que ¨®rdenes a Atsuki que convoque al resto de los campeones que se encuentran en el palacio a una reuni¨®n en el coliseo dentro de una hora. ¨DEntendido, ?qu¨¦ deber¨ªa hacer yo? ¨DRe¨²nete conmigo en el coliseo ahora mismo, necesito tu ayuda. ¨DComo ordene. La raz¨®n por la cual Adrion escogi¨® a Ringoshi entre todos los campeones que pod¨ªa recurrir era debido a su historia de origen, Ringoshi era uno de los campeones que no ten¨ªa ninguna conexi¨®n con las naciones y se?ores dentro del juego, su lealtad deber¨ªa pertenecer solo a Adrion, adem¨¢s de ser uno de los campeones con menor habilidad de duelo y, por lo tanto, menos peligroso para s¨ª mismo. Combate Despu¨¦s de tomar un par de portales Adrion se dirigi¨® al cuarto piso de la fortaleza, este piso era un ¨¢rea que asemeja lo que ser¨ªa el resultado de una batalla, el cielo de este piso produc¨ªa una luz rojiza que envolv¨ªa todo, la tierra era de color negra quemada, con miles de cuerpos y armas esparcidos por doquier. En este piso se encontraba el coliseo, era una edificaci¨®n que ten¨ªa como objetivo mostrar espect¨¢culos varios, en su mayor¨ªa para mostrar habilidades de combate. El coliseo estaba construido dentro de una inmensa formaci¨®n rocosa, ten¨ªa intrincados detalles y adornos esparcidos por sitios espec¨ªficos para acentuar la magnificencia de la arquitectura, estaba iluminada por luces m¨¢gicas ubicadas con precisi¨®n dando una iluminaci¨®n perfecta a todo el lugar, varias estatuas que representaban la fuerza de los combatientes custodiando en diferentes ubicaciones, un p¨®dium donde deber¨ªan ubicarse las personas m¨¢s ilustres del lugar y en los alrededores unas espaciosas gradas que se encontraban vac¨ªas por el momento. El lugar era magnifico a donde sea que miraras, pero el espacioso y despoblado sitio provocaba un sentimiento de opresi¨®n a la persona que se acercaba silenciosamente al centro de la edificaci¨®n. Claro, la persona en cuesti¨®n era Adrion. ¨DLamento haberte hecho esperar Ringoshi. ¨DNo se preocupe se?or Adrion, s¨¦ que tiene muchos asuntos que atender. Naturalmente, Adrion no hab¨ªa estado haciendo nada para justificar su retraso, la ¨²nica raz¨®n por la cual hab¨ªa llegado tarde era porque se hab¨ªa perdido en su camino al cuarto piso, afortunadamente, logro pedir instrucciones de manera disimulada a una sirvienta que se encontr¨® por casualidad, y solo as¨ª, fue capaz de llegar a su destino. ¨DParece que Kuberi y Yabokado no se encuentran por aqu¨ª. ¨DEs como dice, ?deber¨ªa llamarlos? Estos eran unos de los campeones que Adrion designo a esta ¨¢rea de la fortaleza, la decisi¨®n de hacer esto no ten¨ªa ning¨²n motivo oculto, simplemente Adrion los coloco en este piso por qu¨¦ no los usaba con regularidad, y este lugar se sent¨ªa bastante solitario. ¨DNo es necesario, ser¨¢ mejor que comencemos con el asunto por el que te llame. ¨DSi, estoy a su servicio. ¨DNecesito que me ayudes a probar mis habilidades de combate. Ringoshi mostro una cara confusa en su rostro, por supuesto, esta reacci¨®n era normal, ?porque el se?or de la fortaleza negra necesitar¨ªa practicar sus habilidades de combate?, como un se?or de la guerra, ¨¦l se encontrar¨ªa en la sima en cuanto habilidades de pelea se refer¨ªan, no tendr¨ªa ninguna raz¨®n por lo cual practicar, pero Adrion disipo sus dudas r¨¢pidamente.This book is hosted on another platform. Read the official version and support the author''s work. ¨DEl repentino ataque a la fortaleza me dejo desconcertado, me gustar¨ªa comprobar que la magia usada en nuestra contra no dejo alg¨²n efecto secundario en m¨ª. Esta escusa era perfecta. Adrion tendr¨ªa una raz¨®n para tener un combate de practica con Ringoshi, y si algo resultaba mal, podr¨ªa echarle la culpa al extra?o fen¨®meno ocurrido. ¨DSi, entiendo. ¨DEso est¨¢ bien, bueno, aunque dije que era un combate de pr¨¢ctica, con intercambiar unos cuantos golpes ser¨¢ suficiente. Una vez nos situamos en el centro del coliseo y tomamos cierta distancia el uno del otro, equipamos nuestras respectivas armas, yo equipe mis armas [Agravio y Amparo], en cuando a Ringoshi, equipo su espad¨®n, como su nombre lo indica era una enorme espada hecha para ser usada con ambas manos, a primera vista, parec¨ªa ser un arma de funci¨®n simple, pero eso solo era hasta que su usuario decidiera activarla. La mayor¨ªa de los campeones tienen equipos con ¨ªtems de rareza combinada entre m¨ªtico, legendario y divino, el ¨²nico que tiene equipo enteramente de nivel divino soy yo. Uno podr¨ªa pensar que soy un taca?o por solo darme a m¨ª mismo el lujo de tener equipo completo, pero conseguir piezas de equipo de nivel divino era una tarea sumamente dif¨ªcil en el juego, as¨ª que el hecho de que los campeones tengan alguna pieza de ese nivel ya es una gran haza?a. El espad¨®n de Ringoshi es el ¨ªtem de nivel divino que le otorgue, le dije que solo era una pr¨¢ctica, as¨ª que espero no vaya enserio, bueno ser¨¢ mejor que deje de pensar tanto y termine con esto. ¨DEmpecemos. Ringoshi cargo directamente contra mi e hiso un corte lateral, yo intercept¨¦ su ataque con mi escudo y pude sentir todo el peso del golpe sobre m¨ª, aun sin despegar mis pies del suelo, fui desplazado varios metros de mi posici¨®n original. Esta es la fuerza de un luchador nivel cien despu¨¦s de todo, un segundo ataque en forma de un corte vertical se dirigi¨® hacia m¨ª, el cual evite desplaz¨¢ndome a un costado, el impacto del espad¨®n en el suelo provoco que una nube de polvo y tierra se levantara. Dirig¨ª el filo de mi arma al lugar donde la nube de polvo era m¨¢s densa y avance con una estocada, el ruido del impacto de metal contra metal reson¨® en el aire y la nube de polvo se disipo con esta. Ringoshi bloqueo el golpe con el espad¨®n y fue desplazado un par de metros de su posici¨®n, pero no perdi¨® su postura de combate en ning¨²n momento. Como era de esperar de Ringoshi, aunque sus ataques no son muy fuertes, su defensa es s¨®lida, esto resuelve unas cuantas dudas, parece que los campeones no tienen problemas con realizar fuego amigo, en el juego solo los da?os de ¨¢rea ten¨ªan esta caracter¨ªstica, era imposible que un luchador golpeara a otro por accidente, pero ahora que el mundo ha cambiado ya no es m¨¢s as¨ª. Otra cosa curiosa es la sensaci¨®n que producen los enemigos a los que me enfrento, los lobos blancos con los que me enfrente me provocaban una sensaci¨®n de enemistad hacia ellos, como si mi cuerpo sintiera que son mis enemigos, o que fuera cuidadoso con ellos. En cambio, aunque Ringoshi es claramente m¨¢s poderoso que ellos no siento ese sentimiento de precauci¨®n con ¨¦l, ?Sera porque lo considero un aliado, o ser¨¢ otra cosa?, esto es mucho m¨¢s complejo de lo que parece, tengo que hacer m¨¢s pruebas. [Defensor] [Aura mal¨¦vola] [Protector del mundo] [Aura de batalla] [Fortificar] A mi alrededor se empezaron a formar corrientes de un fuerte viento con matices negros, Ringoshi que estaba a unos metros de mi tomo una postura defensiva con su espad¨®n de frente a su cuerpo y empez¨® a ser empujado poco a poco por las fuertes corrientes, una mueca de dolor pod¨ªa verse en su rostro y el trataba de no ser empujado con todas sus fuerzas. Active algunas de las auras que usualmente tengo activas cuando estoy en combate, unas proporcionaban aumentos de estad¨ªsticas en m¨ª y en mis aliados, mientras otras reduc¨ªan las de mis enemigos, al activarlas logre percibir que era capaz de controlar hasta cierto punto las auras positivas sobre m¨ª mismo, en cambio, las negativas no parec¨ªan tener un control y solo se activaban en cualquier unidad cercana. [Corte Fantasma] Hice un corte en direcci¨®n donde se encontraba Ringoshi, y una hoja fantasma avanzo destruyendo el suelo a su paso, Ringoshi extendi¨® su mano e invoco un escudo a su alrededor, ambas habilidades colisionaron y produjeron una gran explosi¨®n. Ringoshi sali¨® disparado hasta estrellarse con una de las paredes del coliseo, causando que se derrumbara. Ups, lo siento, creo que se me fue un poco la mano. Llegada En el juego exist¨ªan miles de habilidades a la disposici¨®n de los jugadores, cada clase contaba con cientos habilidades, pasivas y activas, solo un loco tratar¨ªa de memorizar toda esa informaci¨®n, lo mejor que pod¨ªas hacer era centrarte en tus habilidades y tratar de hacer lo mejor posible con lo que ten¨ªas. En mi mejor momento memorice todos los hechizos de mi personaje y las habilidades m¨¢s ¨²tiles de mis campeones, aunque justo ahora, solo recuerdo unas cuantas cosas. No calcule que el gran n¨²mero de auras que active aumentar¨ªan tanto mi poder, aunque la habilidad que utilice solo es de tercer grado. Las habilidades en el juego estaban clasificadas desde el grado uno hasta el sexto, cada veinte niveles eras capas de evolucionar tus habilidades otorg¨¢ndoles mayores utilidades y poder, dependiendo de las clases a las que te dirig¨ªas. Ringoshi deber¨ªa estar bien con algo de ese nivel, pero debi¨® haberlo tomado por sorpresa ya que le dije que solo era un combate de entrenamiento, ser¨¢ mejor que vaya a ver si est¨¢ bien. ¨D?Ringoshi, te encuentras bien? ¨DSi, estoy bien. Ringoshi sali¨® de los escombros aparentemente ileso, se sacudi¨® un poco el polvo y camino hasta m¨ª. Creo que son suficientes pruebas por el momento, parece que las sospechas que ten¨ªa son verdaderas, tengo claramente las capacidades f¨ªsicas de un personaje nivel 100, soy capaz de usar todas las habilidades de mi personaje. Pero verdaderamente no tengo la experiencia que deber¨ªa tener un guerrero, aunque me encuentre dentro del cuerpo de mi personaje del juego, soy totalmente incapaz de luchar como ¨¦l. ¨DLo lamento, deb¨ª avisarte que probar¨ªa una habilidad. ¨DNo se disculpe se?or Adrion, fui yo quien se descuid¨® en medio del combate. ¨D?Es as¨ª?, bueno dej¨¦moslo por ahora, deber¨ªan estar por llegar. Sera mejor que mantenga en secreto que soy incapaz de luchar como se debe, no s¨¦ lo que har¨ªan los campeones si se enteran de esto. Justo ahora tanto mi vida como la fortaleza se encuentran en grave peligro, es de vital importancia que sea capaz de comandar a todos mis campeones.Enjoying the story? Show your support by reading it on the official site. En la situaci¨®n en la que nos encontramos, incluso un peque?o problema interno podr¨ªa ser fatal, debo asegurarme de tener bajo completo control a todas las fuerzas en la fortaleza. As¨ª, incluso en una situaci¨®n de emergencia, estar¨¦ listo para protegerla, en el peor de los casos, huir para salvar mi vida estar¨¢ bien. Se escucharon unos pasos acerc¨¢ndose en direcci¨®n a la entrada del coliseo. Bueno, ya es hora del evento principal, tengo que mostrarles, al se?or de la fortaleza. ¨DAl parecer soy la segunda en llegar, parece que le he fallado mi se?or. El primer campe¨®n en llegar era una ni?a con una t¨²nica color azul y un t¨ªpico sombrero de bruja, este cubr¨ªa gran parte de su cabeza y hac¨ªa dif¨ªcil mirar su rostro. Portaba un enorme bast¨®n que la sobrepasa en tama?o, y con una brillante piedra roja en su punta, daba la impresi¨®n de un objeto caro. La ni?a ten¨ªa un cuerpo peque?o que desprend¨ªa juventud, su altura no deber¨ªa sobrepasar los 1.4 metros, su voz era la que habr¨ªa de esperarse de una ni?a, aunque ella trataba de darle un tono m¨¢s adulto a sus palabras. Pose¨ªa una piel blanca y sana, cabello corto de color rosa, unos curiosos ojos heterocrom¨¢ticos, de color rojo y azul claro. Esta peque?a ni?a era Cherit, la maga m¨¢s poderosa entre mis campeones. Aunque a primera vista parec¨ªa una ni?a humana com¨²n y corriente, debajo de su sombrero deber¨ªan estar dos peque?os cuernos de color negro, esta era una raza denominada Nomiad, una raza creada para este juego como contraparte de los humanos, todas sus caracter¨ªsticas eran totalmente iguales a un humano normal, si no fuera por esos peque?os cuernos, no habr¨ªa ninguna manera de distinguirlos a simple vista. Seg¨²n lo poco que puedo recordar de la historia del juego, Cherit es una maga genio salida de una de las universidades de magia de mayor prestigio. A pesar de todo esto, sus or¨ªgenes son humildes y no ha tenido demasiada influencia por partes externas, su lealtad deber¨ªa pertenecer al gran emperador, como un general al servicio de este, no deber¨ªa tener problemas con ella. ¨DNo te preocupes por eso, Ringoshi ya estaba aqu¨ª desde antes, as¨ª que eres la primera en llegar sin duda. ¨DEs as¨ª, entonces me siento afortunada el d¨ªa de hoy. Cherit mostro una peque?a sonrisa dirigida a m¨ª, y tambi¨¦n dirigi¨® un saludo amistoso a Ringoshi, aunque las palabras de la siguiente persona en llegar cambiaron su expresi¨®n en una de amargura. ¨DSentirse feliz por llegar a un lugar primero, ?acaso eres una ni?a?, a espera, es as¨ª. La persona que hablo burlonamente mientras escond¨ªa su boca con su mano estaba equipada con una armadura ligera color negro con morado. Ten¨ªa un tono de piel moreno, con una altura media, una composici¨®n delicada y sensual, unos hermosos ojos morados, con cabello rubio y lacio. Unas peque?as alas se mov¨ªan en su cintura, unos cuernos blancos y curvos sobresal¨ªan en su cabeza. Aunque a primera vista podr¨ªas confundirla con una linda e inocente mujer, esta era una s¨²cubo con grandes habilidades de combate, su nombre era Kokonatsuji la arquera con mayor da?o a un objetivo en toda la fortaleza. Reuniè´¸n Kokonatsuji paso de largo a Cherit y se dirigi¨® hacia m¨ª. ¨DMi se?or Adrion me presento ante usted. Asent¨ª con aprobaci¨®n y antes de que pudiera decir cualquier cosa Cherit hablo. ¨DBuscar pelea nada m¨¢s llegar, aunque es de esperar de una mujer salvaje como t¨². ¨D?Pelea? No s¨¦ a qu¨¦ te refieres con eso, solo fue una peque?a broma, aunque para alguien que pasa m¨¢s tiempo encerrada en la biblioteca que hablando con otras personas, debe ser dif¨ªcil de interpretar. ¨DSi a hablar con otras personas te refieres a pasear por los campamentos de los soldados meneando el trasero y bebiendo como una cualquiera, tienes raz¨®n, prefiero estar en la biblioteca. ?Pero qu¨¦ demonios, esas dos se llevaban tan mal? No recuerdo que en la informaci¨®n del juego mencionara nada de esto, escuchaba la discusi¨®n de esas dos mientras miraba de reojo a Ringoshi, el cual no parec¨ªa estar sorprendido por este evento. La historia de Kokonatsuji hablaba sobre una tribu guerrera, ella se uni¨® al ejercito gracias a que Adrion la recluto en un punto en la historia, ella deber¨ªa tener una deuda conmigo por esto, as¨ª que mientras no haga nada que la moleste todo deber¨ªa estar bajo control, al menos eso espero. Estaba casi resignado a tener que meter mis manos en el fuego y detener a esas dos, pero afortunadamente, el siguiente campe¨®n hizo su aparici¨®n. ¨DPor favor detengan eso, nuestro se?or Adrion se encuentra presente. La persona que logro detener a esas dos portaba una capa con capucha color blanco con patrones negros, adem¨¢s de una armadura liviana y brillante con los mismos colores, la combinaci¨®n de estos colores con su tranquila voz, proporcionaba un aura de calma a su alrededor. Aunque esto terminaba en el momento que lograbas ver el aspecto dentro de la capucha, un esqueleto de blanco puro sin rasgos plausibles, adem¨¢s de sus cuencas oculares vac¨ªas con peque?os puntos de luz roja en su centro, no hab¨ªa otra caracter¨ªstica que observar. La persona en cuesti¨®n era un esqueleto, ni m¨¢s ni menos. Este era el campe¨®n con la mejor habilidad de batalla en uno contra uno, Kamaji el guerrero esqueleto. El pasado de Kamaji es bastante misterioso, se supone que en un enfrentamiento entre ¨¦l y Adrion, fue derrotado y obligado a servir a este otro. No s¨¦ si me guardara alg¨²n rencor por esto, ser¨¢ mejor que sea precavido con ¨¦l. Tanto Cherit como Kokonatsuji se detuvieron y voltearon en mi direcci¨®n. This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. ¨DLo siento mucho. Ambas bajaron sus cabezas y se disculparon al mismo tiempo, como si sus movimientos estuvieran coordinados, no s¨¦ c¨®mo logran moverse de manera tan coordinada, aunque es a¨²n m¨¢s extra?o el hecho de que puedan fingir que no pasaba nada y cambiar su atmosfera de manera tan r¨¢pida. Aunque t¨¦cnicamente todos los campeones viven dentro de la fortaleza y lo m¨¢s normal ser¨ªa tratarnos de manera casual, dada los diferentes rangos que nos separaban, se deb¨ªa mantener cierto grado de educaci¨®n. A esto debe agregarse que por el enorme tama?o de la fortaleza no ser¨ªa extra?o que alguien no s¨¦ encontrara con otro durante una semana, si bien todo esto eran especulaciones, pareciera ser el camino m¨¢s acertado. ¨DNo se preocupen por eso, estoy feliz de que se vean tan en¨¦rgicas, Kamaji, me alegro de que pudieras venir. ¨DDado que fui llamado, no habr¨ªa forma de que no me presentara se?or Adrion. El sonido de unos pasos acerc¨¢ndose, anunciaron la llegada de otra persona, el hombre se dirigi¨® hacia mi sin perder el ritmo, hasta que estuvo lo suficientemente cerca para poder dirigirme la palabra. Este hombre de estatura media vest¨ªa un elegante abrigo con los colores negro y gris como base, con bordes dorados para acentuar su belleza, zapatos y guantes color negros, unos anteojos de forma redonda y sofisticada. Cualquiera persona que lo viera, con solo apreciar su ostentosa vestimenta, lo relacionar¨ªa con un hombre de ¨¦xito. Su piel de un tono oscuro, orejas puntiagudas, unos ojos de color amarillo, y su expresi¨®n madura, lo dotaban de una fuerte presencia. Su cabello color gris perfectamente peinado hacia tras, lo hac¨ªan parecer mayor de lo que en realidad era. El hombre en cuesti¨®n era un elfo oscuro, con habilidades especializadas en magia, est¨¦ era el administrador de la fortaleza, Remontz. Una persona problem¨¢tica, es de ese tipo de personas de las que no puedes esconder nada, pero no tengo otra opci¨®n que intentarlo. Remontz era un antiguo oficial gubernamental de gran prestigio, fue enviado aqu¨ª por ¨®rdenes directas del emperador. Lo mejor para mi ser¨¢ tener sus manos ocupadas y mantenerme lejos. El hombre hizo una reverencia. ¨DMe presento ante usted, se?or Adrion. ¨DRemontz me alegro de que est¨¦s aqu¨ª. Aunque no pareci¨® haber un cambio significativo en el ambiente, a diferencia de Kamaji que pareci¨® tranquilizar el entorno, Remontz incrementaba la tensi¨®n de todos. Esto es inquietante de muchas maneras, las relaciones de los campeones es algo que en el juego nunca tuve que tomar en cuesti¨®n, ser¨¢ mejor que capt¨¦ la personalidad de cada uno lo antes posible. ¨DLamento la tardanza. ¨DSe?or Adrion disculpe la demora. Las palabras de las dos personas que hab¨ªan llegado sin que me percatara me sacaron de mis pensamientos, aunque hasta ahora las personas que aparec¨ªan frente a m¨ª har¨ªan que cualquier persona levantar una ceja por la sorpresa, el hombre junto Atsuki era la m¨¢s extra?a hasta ahora. Vistiendo un traje de buf¨®n de color amarillo con negro, contaba con el t¨ªpico gorro con cuatro puntas, guantes, mallas y zapatos multicolor. Una m¨¢scara blanca con mirada estrecha y sonrisa delgada que expresaba picard¨ªa, dando la impresi¨®n de burlarse de todos a su alrededor. Con una altura media y una figura delgada, con un aura de misterio y excentricidad, este era el maestro esp¨ªa bajo mis ¨®rdenes, Painappuri, un mago de ilusiones. A diferencia de Kamaji y Remontz que provocaron sentimientos simples al llegar, un disgusto evidente proveniente de todas direcciones se concentr¨® en Painappuri. Atsuki paso desapercibida bajo este repentino cambio y solo Remontz parec¨ªa estar impasible. Painappuri, un antiguo asesino, termino bajo las ¨®rdenes de Adrion despu¨¦s de cierto incidente en el que se enfrentaron, de alguna manera lo convenci¨® de trabajar para ¨¦l, y justo ahora se encuentra aqu¨ª. Complicado, no tengo ni la m¨¢s remota idea de que pensar sobre ¨¦l, solo puedo ser precavido y ver c¨®mo se desarrolla. ¨DEst¨¢ bien, han llegado en buen momento, ya que todos los campeones en el palacio se encuentran presentes. Situaciè´¸n Adrion sinti¨® como la tensi¨®n en el ambiente incremento a¨²n m¨¢s con la llegada de Atsuki y Painappuri, t¨¦cnicamente todos ellos deber¨ªan ser como compa?eros de trabajo, as¨ª que, ?cu¨¢l podr¨ªa ser la raz¨®n de esta terrible atmosfera? Esto puede no ser un trabajo normal, pero, aun as¨ª, deber¨ªan ser capaces de llevarse bien. Afortunadamente Ringoshi puso fin al inerte estado en el que se encontraban. ¨D?Atenci¨®n! Los campeones hicieron una fila frente Adrion y se arrodillaron. ¨DSe?or escuchamos y obedecemos. Todos los campeones se movieron y hablaron como uno solo, esto dejo a Adrion impresionado por un momento, pero logro controlar la fuerte sensaci¨®n de huir y les dirigi¨® la palabra. ¨DMis campeones, la Fortaleza negra se encuentra en una situaci¨®n muy peligrosa, esta ma?ana una magia desconocida y de gran poder afecto la totalidad de la fortaleza, tal magia provoco que todos los sistemas defensivos cayeran. Los campeones se miraron exaltados, porque sab¨ªan lo que esto implicaba, los ¨²nicos que permanec¨ªan tranquilos eran Atsuki y Ringoshi, que se hab¨ªan enterado de esto al salir de la fortaleza junto con Adrion. ¨DNo solo eso, al percatarme de la situaci¨®n me dirig¨ª r¨¢pidamente al exterior, solo para descubrir que las fuerzas que permanec¨ªan en la Fortaleza negra hab¨ªan desaparecido casi en su totalidad. Y lo m¨¢s alarmante de todo esto, la fortaleza que deber¨ªa estar en una llanura, se encuentra ahora en unas monta?as desconocidas. ¨DPero se?or, eso quiere decir que la fortaleza es vulnerable a un ataque. Kokanatsuji hablo con vos agitada, naturalmente, la posici¨®n de la fortaleza negra era un punto de guerra sin fin, que las fuerzas de la fortaleza desaparecieran, no era m¨¢s que una invitaci¨®n para que sus enemigos los destruyeran. ¨DSi nuestros enemigos pudieran atacarnos, ya estar¨ªamos bajo ataque desde hace mucho tiempo. Cherit respondi¨® el comentario de Kokanattsuji tranquilamente. ¨DCherit, dime cual es la raz¨®n de porque no hemos sido atacados a pesar de estar vulnerables. Adrion hablo de tal forma que los dem¨¢s campeones creyeran que ya sab¨ªa lo que ocurr¨ªa y solo esperara que ella confirmara sus sospechas, ¨¦l podr¨ªa tener cierta idea de la situaci¨®n, pero simplemente no se arriesgar¨ªa a equivocarse frente a todos los campeones, por lo tanto, usar¨ªa a Cherit para responder sus dudas. ¨DHay un n¨²mero limitado de posibilidades, el ejercito enemigo pudo agotar sus fuerzas luego de lanzar tal poderoso hechizo. El enemigo podr¨ªa ser una fuerza externa incapaz de realizar un ataque por s¨ª misma. Por ¨²ltimo, un hechizo de tal poder deber¨ªa ser extremadamente dif¨ªcil de controlar, lo que provoc¨® un error, dando una situaci¨®n en la que incluso los enemigos no saben lo que ha ocurrido Adrion ciertamente no era un tonto, pero ¨¦l no ten¨ªa ni la m¨¢s m¨ªnima idea de c¨®mo Cherit hab¨ªa llegado a esos resultados, volteo a ver a los dem¨¢s y no solo parec¨ªan haber comprendido lo quer¨ªa decir, sino que tambi¨¦n estaban de acuerdo con ella.This story has been stolen from Royal Road. If you read it on Amazon, please report it En cuanto a conocimiento m¨¢gico Cherit deber¨ªa estar por encima de los dem¨¢s campeones, as¨ª que hacerle caso bien podr¨ªa ser la mejor opci¨®n, en la situaci¨®n actual no deber¨ªa haber personas m¨¢s capaces que las que se encontraban frente a ¨¦l, as¨ª que Adrion decidi¨® que lo mejor ser¨ªa dejarse guiar por ellos. ¨DEso es correcto, ?Ringoshi lograste comunicarte con nuestros aliados? ¨DNo se?or, no he recibido respuesta a nuestros pedidos de ayuda por ninguno de nuestros canales de comunicaci¨®n, ?deber¨ªa usar las alternativas? Adrion reflexiono un momento y concluyo que deber¨ªa ser imposible para el enemigo cerrar las comunicaciones de toda la fortaleza, as¨ª que el problema deber¨ªa ser externo. ¨DNo, el enemigo podr¨ªa descubrir nuestra ubicaci¨®n, es necesario asegurar nuestra posici¨®n primero. ¨DEntendido. No hab¨ªa rastros de sus enemigos, tampoco de sus aliados, en la situaci¨®n en la que se encontraban la persona que llegara a ellos primero ser¨ªa el ganador, entonces, ?porque no ven¨ªa nadie? Adrion intentaba encontrar la respuesta con todas sus fuerzas, pero nada parec¨ªa surgir. ¨DSe?or en la situaci¨®n en la que nos encontramos, parece imposible encontrar el origen del problema. Al ver el estado de desconcierto en el que todos se encontraban, Painnappuri dirigi¨® unas breves palabras. ¨DEs como dice Painappuri, no sabemos qui¨¦n es nuestro enemigo y nos encontramos en una situaci¨®n incierta, pero eso no quiere decir que no podamos hacer nada. Adrion logro comprender lo que Painappuri hab¨ªa querido decir, dirigi¨® una vez m¨¢s a los campeones a la resoluci¨®n del problema. Dado que no sab¨ªa lo que hab¨ªa generado el problema, dirigir¨ªa toda su fuerza a establecer una defensa solida que pudiera lidiar con todos los posibles resultados. Una de las mayores dudas que Adrion cargaba era que aun si el utilizara todos sus esfuerzos para rellenar cualquier agujero posible en la seguridad, todo el conocimiento que estaba usando era perteneciente al juego, si por alguna raz¨®n el mundo no funcionara del mismo modo que ¨¦l conoc¨ªa, todos sus arreglos bien podr¨ªan ser in¨²tiles. ¨DRemontz, Ringoshi trabajen juntos y restablezcan la red de defensa de la fortaleza, s¨¦ que es imposible lograrlo al completo con los recursos que tenemos, pero hagan todo lo posible, tienen m¨ª permiso de usar todos los recursos de la fortaleza, conf¨ªo en ustedes. ¨DComo usted ordene mi se?or. Adrion determino que por el momento todos los campeones obedec¨ªan sus ¨®rdenes, no sab¨ªa si lo que mostraban era verdadera lealtad o ten¨ªan alg¨²n motivo m¨¢s, pero no le quedaban m¨¢s opciones, solo deber¨ªa confiar en ellos. ¨DKamaji re¨²ne un grupo de soldados lo suficientemente fuertes y realiza una b¨²squeda exhaustiva en toda la fortaleza. ¨DEntendido. Si bien deber¨ªa ser imposible pasar por todos los sistemas de seguridad dentro de la fortaleza, era indispensable cubrir todas las alternativas lo m¨¢s peque?as que est¨¢s fueran. ¨DTodos los campeones tienen prohibido salir de la fortaleza, tambi¨¦n aseguren llevar guardias consigo en todo momento. Los campeones eran la mano m¨¢s confiable con la que contaba Adrion, aunque definitivamente eran fuertes, no estaban m¨¢s a salvos que el mismo, resguardarlos era lo mismo que protegerse a s¨ª mismo. ¨DAtsuki una vez termine la reuni¨®n env¨ªa a los exploradores y asegura un per¨ªmetro de tres kil¨®metros. ¨DComo ordene. La mayor¨ªa de las fuerzas de la fortaleza desaparecieron, pero unas pocas de alto nivel aun quedaron en el interior, mover a las pocas fuerzas que tengo al exterior podr¨ªa parecer una estupidez, pero permanecer sin hacer nada es a¨²n peor. ¨DCampeones los reun¨ª para comunicarles la situaci¨®n y que estuvieran listos para moverse en cualquier momento, la Fortaleza negra podr¨¢ estar vulnerable pero nunca permitir¨¦ que sea tomada por el enemigo, ?puedo contar con su fuerza? Todos los campeones se levantaron, pusieron su pu?o en su pecho y hablaron al un¨ªsono. ¨D?Si se?or! ¨DEst¨¦n listos para luchar en cualquier momento y a la espera de nuevas ¨®rdenes. Despu¨¦s de eso Adrion huyo lo m¨¢s r¨¢pido que pudo. Entendimiento Los campeones se quedaron en sus posiciones hasta que los pasos de su se?or no pudieron escucharse m¨¢s, junto con ¨¦l se desvaneci¨® la gran mayor¨ªa de la tensi¨®n en el ambiente, y como si las cadenas alrededor de ellos desaparecieran, los campeones se liberaron. Se escucho un resoplido. ¨DLa verdad nunca me acostumbrare a este tipo de cosas. Los campeones rompieron la formaci¨®n y dirigieron sus miradas a la persona que hablo tan despreocupadamente de una reuni¨®n de tal importancia, si bien la mayor¨ªa dejar¨ªan pasar esto, no por falta de inter¨¦s, sino porque cualquier cosa que dijeran no servir¨ªa de nada frente a esta persona, tambi¨¦n hab¨ªa alguien con la misma terquedad tratando de corregirlo. ¨DPainappuri, la disciplina es esencial en el campo de batalla. ¨DRingoshi puedes decirme ?qu¨¦ quieres decir con campo de batalla?, justo ahora estamos dentro de la fortaleza y no veo ning¨²n ejercito por ning¨²n lado. ¨DEstamos en un estado de emergencia, el enemigo podr¨ªa mostrarse en cualquier momento. ¨DSi tuvi¨¦ramos que estar alertas por un ataque, dada nuestra situaci¨®n, ya habr¨ªamos colapsado hace mucho tiempo, adem¨¢s que nuestro se?or no parece tener la m¨¢s m¨ªnima preocupaci¨®n. Aunque bien esto podr¨ªa sonar como un insulto, Painappuri hab¨ªa querido decir que la postura de su se?or frente a una situaci¨®n que bien podr¨ªa significar la destrucci¨®n de su fortaleza y el final de su vida. El claramente se hab¨ªa movido sin la m¨¢s remota vacilaci¨®n, reuni¨® a todos sus vasallos para poder darles confianza, y tomo medidas para prepararse para lo peor, todo esto en solo unas pocas horas. La mayor¨ªa de las personas bien habr¨ªa perdido la esperanza, evitar¨ªa que sus vasallos se enteraran para prevenir el caos, o huir¨ªan en la primera oportunidad que tuvieran, esto hablaba de lo muy en alto que se encontraban las capacidades del se?or al que serv¨ªan y la plena confianza que ¨¦l pon¨ªa en ellos. ¨DEs c¨®mo dices, nuestro se?or Adrion no mostrara ninguna debilidad sin importar a que peligro nos enfrentemos. Royal Road is the home of this novel. Visit there to read the original and support the author. Kokonatsuji respondi¨® con una gran sonrisa en su rostro, mientras el resto de los campeones asent¨ªan con aprobaci¨®n. ¨DAl principio estaba preocupada, muy raramente Adrion llama a tantos de nosotros a reunirnos. ¨DVerdaderamente es una rareza, incluso la idea de una gran invasi¨®n paso por mi cabeza, aunque las cosas no son de una escala menor. Los comentarios de Cherit y Remontz parecieron sacar los pensamientos de todos a la luz, por lo general Adrion solo llamar¨ªa a un peque?o grupo de ellos, atacar¨ªa puntos espec¨ªficos y volver¨ªa a la fortaleza, mientras los campeones que no fueran llamados seguir¨ªan con sus tareas normales y esperando para ser llamados. ¨DPero pensar que realmente lograran atacarnos de tal manera, una magia de tal alcance y que no nos di¨¦ramos cuenta de nada. Atsuki mostro una cara con emociones complejas, el resto de los campeones mostraron expresiones similares, como campeones bajo el mando de Adrion, su misi¨®n era defender a la fortaleza y su se?or, la cual hab¨ªan permitido ser atacada. El ¨²nico que logro percatarse de esto era a la persona que se supon¨ªa que deb¨ªan proteger, los campeones hab¨ªan fracasado en su deber y solo pod¨ªan ser salvados por su se?or, era normal que se sintieran deprimidos por su ineptitud, incluso s¨ª su se?or los busco para pedir consejo, pareciera que simplemente trataba de ayudarlos a sentirse ¨²tiles, lo cual empeoraba todav¨ªa m¨¢s su situaci¨®n, al solo ser una carga para su se?or. ¨DNuestro se?or es demasiado indulgente con nosotros ?no lo creen? Estas palabras proven¨ªan de Kamaji, si bien al fallar su misi¨®n de proteger la fortaleza deber¨ªan ser castigados, su se?or no solo no impuso ning¨²n castigo en ellos, tambi¨¦n les otorgo la capacidad de redimirse por medio del trabajo. Al reunirlos a todos aqu¨ª y otorgarles ¨®rdenes r¨¢pidamente, Adrion hab¨ªa dicho de manera indirecta que no ten¨ªa intenci¨®n de castigarlos, y que en su lugar el deseaba que mostraran su arrepentimiento por medio del trabajo duro. ¨DLa palabra bondadoso me parece m¨¢s acertada para describirlo. ¨DPuede que tengas raz¨®n Atsuki. ¨DA prop¨®sito, Ringoshi no quer¨ªa sacar el tema, pero ?qu¨¦ fue lo que paso aqu¨ª? A lo que Atsuki se refer¨ªa con la ¨²ltima frase, era por supuesto al hueco en la pared y los signos de una batalla en la arena. ¨DNo estoy seguro si llamarlo castigo, pero el se?or Adrion me pidi¨® un combate de practica antes de su llegada. ¨DEntiendo... El tema no daba para m¨¢s despu¨¦s de lo dicho anteriormente, la responsabilidad de la defensa de la fortaleza reca¨ªa en las manos de Ringoshi, Que hubiera sido ejecutado al demostrar su incompetencia en el reciente incidente no habr¨ªa sido nada extra?o. Pero dado que su se?or era una persona tan comprensible, un simple escarmiento con la cubierta de un combate de practica se hab¨ªa dado, esto era algo meramente risible para cualquiera de los presentes y traer¨ªa miradas de desaprobaci¨®n por los altos mandos si se enteraran de esto. ¨DBueno, creo que el tiempo de las pl¨¢ticas ociosas ha terminado, todos tenemos trabajo que hacer. Informe Unos pasos rompieron el perfecto silencio que hab¨ªa permanecido en el amplio pasillo desde hace tantas horas. Un hombre vistiendo un elegante abrigo se detuvo frente a las puertas dobles que daban a una habitaci¨®n, eran el punto final del camino que tuvo que recorrer para llegar a tan lejana estancia. A los costados de las puertas permanec¨ªan dos inmensos guardias de acero resguardando el lugar. Estos ten¨ªan la apariencia de armaduras vac¨ªas, estaban equipados con un escudo de torre y una espada corta en su respectiva vaina. Permanec¨ªan tan est¨¢ticos como un par de estatuas, y solo se mover¨ªan si una entidad desconocida entrara en su campo de visi¨®n, o su amo les ordenara hacerlo. El hombre los ignoro, se detuvo un breve momento para hacer una ¨²ltima revisi¨®n a su atuendo y procedi¨® a tocar la puerta. ¨DSe?or Remontz, ?puedo ayudarlo en algo? La persona que lo recibi¨® era una sirvienta, est¨¢ en particular ten¨ªa el pelo rubio medianamente largo peinado con una coleta, esto era lo esperado, el due?o de la habitaci¨®n no tendr¨ªa por qu¨¦ moverse innecesariamente solo para recibirlo, as¨ª que Remontz procedi¨® a contestarle a la sirvienta. ¨D?El se?or Adrion se encuentra en la habitaci¨®n? ¨DEso es correcto. Remontz sonri¨® internamente, llevaba buscando la ubicaci¨®n de su se?or ya hac¨ªa un largo tiempo. Despu¨¦s del incidente, su se?or comenz¨® a moverse por todas las instancias de la fortaleza y era bastante dif¨ªcil ubicarlo. ¨¦l no les hab¨ªa dicho la raz¨®n de esto, pero seguramente buscaba una forma de salir del peligro en el que se encontraban. Dejo de lado esos vagos pensamientos y se enfoc¨® en la conversaci¨®n. ¨DPuedes comunicarle al se?or Adrion si puedo pedir prestado un poco de su tiempo. ¨DEntendido, un momento. La sirvienta cerr¨® la puerta, no mucho tiempo despu¨¦s volvi¨® a salir. ¨DEl se?or Adrion ha dicho que puedes entrar. La sirvienta abri¨® la puerta, Remontz por fin pudo ver el interior de la habitaci¨®n, era un recinto sencillo comparado con las suntuosas ¨¢reas en el palacio, pero dada la funci¨®n del lugar, era f¨¢cil de comprender la raz¨®n de este dise?o. Luego de que Remontz se adentrara en la habitaci¨®n, la sirvienta cerr¨® la puerta y se reincorporo a su posici¨®n junto a la otra sirvienta, a diferencia de la primera, esta segunda ten¨ªa el pelo color blanco y corto, tapando ligeramente la tela en su cara. las dos se encontraban en espera, listas para recibir cualquier orden de su amo. El lugar donde se encontraban era los registros de la fortaleza, en esta habitaci¨®n solo hab¨ªa un sinf¨ªn de pergaminos con informaci¨®n vieja sobre nobles y dem¨¢s informaci¨®n de esa ¨ªndole, aunque uno esperar¨ªa encontrar muebles viejos y monta?as de documentos empolvados en un lugar como este. En lugar de eso, la habitaci¨®n estaba completamente limpia y ordenada, adem¨¢s de contar con una atmosfera acogedora, ideal para las personas que buscaban un agradable momento de estudio. La persona que hab¨ªa estado buscando se encontraba sentado leyendo esos viejos pergaminos, en su mesa se pod¨ªa observar una gran pila de estos documentos, que casi imped¨ªa su visi¨®n.The author''s tale has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. ¨DMi se?or Adrion. ¨DRemontz por favor toma asiento y dime, ?qu¨¦ te trae a este lugar? Adrion se?alo la silla frente a la suya mientras segu¨ªa revisando los documentos en el escritorio, Remontz acepto cort¨¦smente, dejando de lado el hecho que el mismo quer¨ªa preguntar la raz¨®n de estar aqu¨ª. Remontz no lograba imaginar cual ser¨ªa la raz¨®n de que su se?or, que pocas veces hab¨ªa mostrado inter¨¦s en estos temas, se encontrar¨ªa en este sitio en particular. ¨DLo buscaba para entregar el informe de los avances en las diferentes ¨¢reas. Adrion dejo de mirar los documentos y sus ojos se encontraron con los de Remontz por primera vez desde que entro en la habitaci¨®n. ¨DSi no te importa, puedes hablarme de los detalles importantes, yo revisare el documento completo despu¨¦s. ¨DComo ordene, primeramente, la inspecci¨®n de todas las ¨¢reas de la fortaleza por parte de Kamaji ocurri¨® sin incidentes. Aunque se encontraba en los asuntos de menor importancia, hab¨ªa que mencionarlo, ya que Adrion mismo dio al orden de realizarla. ¨DEso es bueno. ¨DDespu¨¦s del peque?o incidente, la distribuci¨®n de recursos no ha tenido ning¨²n otro contratiempo. Su se?or que se encontraba leyendo los pergaminos nuevamente, no pareci¨® tener intenciones de responder y cuando Remontz pensaba continuar con el informe. ¨DDile a Ringoshi que lamento mucho eso. ¨DNo se disculpe mi se?or, no fue culpa suya. Durante la transmisi¨®n de la informaci¨®n a todos los campeones que no se encontraban en la reuni¨®n, uno de ellos no tomo de muy buena manera el mensaje y termino por causar una peque?a pelea. ¨DSi hubiera hablado con ella personalmente eso no habr¨ªa pasado. ¨DDe ninguna manera es su culpa se?or Adrion, ella se dej¨® llevar por sus propias ideas y termino luchando sin raz¨®n, pienso que deber¨ªa castigarla. ¨DNo, te pedir¨¦ que lo dejes pasar, por favor continua con el informe. Su se?or no parec¨ªa querer seguir hablando sobre el tema, as¨ª que Remontz simplemente lo dejo de lado y continuo. ¨DRingoshi ya ha comprobado que todos los sistemas de defensa de la fortaleza funcionan correctamente, Cherit ha ayudado en la inspecci¨®n y todo parece est¨¢n en orden. ¨DEso me tranquiliza. Esa era una peque?a espina que ten¨ªa intranquilo a Adrion, era bueno librarse de ella. ¨DSi bien el personal est¨¢ incompleto, gracias al movimiento de recursos a la f¨¢brica, pronto la fortaleza contara con una defensa estable. Adrion ten¨ªa que comprobar que la f¨¢brica funcionara como deb¨ªa, Aunque varios campeones contaban con esta habilidad y tambi¨¦n el mismo, nada pod¨ªa sustituir la potencia de la f¨¢brica. ¨DEst¨¢ bien, contin¨²en seg¨²n el plan. ¨DEntendido, los resultados de la exploraci¨®n de los alrededores de la fortaleza solo demostraron bestias sin inteligencia, m¨¢s que nada lobos, solo deambulan por los alrededores sin causar ning¨²n da?o, ?deber¨ªamos eliminarlos? Adrion record¨® la imagen de esas hermanas, pero luego las sacudi¨® de sus pensamientos. ¨DNo es necesario. ¨DPor ¨²ltimo, Painappuri tuvo ¨¦xito en la recolecci¨®n de informaci¨®n. ¨D?Eso es verdad? Por favor cu¨¦ntame los detalles. Adrion apilo el pergamino enrollado junto a los otros que hab¨ªan estado pasando por sus manos y puso especial atenci¨®n en Remontz. Informe 2 Despu¨¦s de una larga discusi¨®n Remontz observo como Adrion bajo la mirada, libero un largo suspiro y apret¨® sus manos fuertemente sobre la mesa. Esto no era para menos, incluso luego de recibir el informe de Painappuri, Remontz no pod¨ªa creerlo y le pregunto si no era una de sus ocasionales bromas, al ver la seriedad que solo mostraba en situaciones espec¨ªficas, no quedo de otra que tomar por verdadera la informaci¨®n que proporciono. Solo hab¨ªa humanos, posteriormente a la b¨²squeda de los exploradores en los alrededores de la fortaleza, Adrion orden¨® que realizaran una nueva en direcci¨®n al pueblo que se hab¨ªa encontrado anteriormente. Aunque lo que hallaron no fue m¨¢s que un simple pueblo, esa informaci¨®n no pod¨ªa ser subestimada, el primer aspecto en ser reconocido fue la falta de miembros de las razas en el poblado. Lo primero que pensaron, era que se encontraban en territorio humano y hab¨ªan sido teletransportados a territorio enemigo. Pero luego de una investigaci¨®n m¨¢s afondo, descubrieron que se encontraban en una naci¨®n desconocida para ellos. Si esto no era lo suficiente malo por s¨ª solo, se encontrar¨ªan con la falta de informaci¨®n de cualquier poblado cercano perteneciente a las razas. Una cosa era que no lograran encontrar una ciudad o poblado cercano pertenecientes a estos, pero que los pobladores no tuvieran la m¨¢s m¨ªnima informaci¨®n de ellos era algo m¨¢s preocupante. ¨D?Eso es todo? Adrion levanto su mirada para dirigirse una vez m¨¢s a Remontz. ¨DSi se?or. Remontz no se encontraba feliz de traer m¨¢s noticias malas que buenas, pero transmitir esta informaci¨®n era algo que su se?or necesitaba saber. ¨DMuy bien, gracias por tu trabajo Remontz, por favor ret¨ªrate, tengo que meditar un poco sobre esto, por favor salgan tambi¨¦n. Remontz junto a las sirvientas realizaron una reverencia antes de salir la habitaci¨®n y cerrar la puerta. ¨DSe?or Remontz, las cosas que pasaron estaban fuera de las manos de todos, no hay nada que pudiera hacer. ¨DEso es verdad, no se sienta triste por esto. Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences. Las personas que hablaron con Remontz eran por supuesto, las dos sirvientas. ¨DMargarita, Narciso; no soy una persona que necesite ser consolada, por favor usen esa energ¨ªa suya en ser ¨²tiles para el se?or Adrion. ¨D?Si por supuesto! Despu¨¦s de decir eso Remontz procedi¨® a retirarse, aunque no lo demostrar¨ªa estaba feliz de que las sirvientas se preocuparan por ¨¦l. las sirvientas esperar¨ªan que su amo saliera y poder ser de utilidad. Al otro lado de las puertas, la atmosfera era completamente diferente a la agradable calidez que hab¨ªa en el exterior. Adrion lanzo un enorme suspiro, ahora por fin se encontraba solo. ¨DCreo que no se dio cuenta de nada. Lo que Adrion se refer¨ªa con esto, era al hecho de estar fingiendo que le¨ªa esos molestos pergaminos que se encontraban sobre la mesa, hab¨ªa estado evitando lo m¨¢s que pudo la mirada de Remontz. No cre¨ªa ser capaz de mantenerse tranquilo si lo miraba directamente a los ojos, as¨ª que estaba desviando su atenci¨®n a prop¨®sito. Los ¨²ltimos d¨ªas deambulo por toda la fortaleza intentando recuperar la mayor parte de la informaci¨®n de su mente, aunque logre recordar unas cosas, esto no era mucho. Otra de las razones de esto, era que intentaba evitar a los campeones lo m¨¢s que pudo, no ten¨ªa la confianza de lidiar con un problema si se presentara. Pero para su mala suerte, un problema ocurri¨® casi enseguida. ¨DQue metedura de pata. El problema que ocurri¨® en la tesorer¨ªa, aunque fuera un problema de comunicaci¨®n por parte de Ringoshi y el campe¨®n que resguardaba la tesorer¨ªa. Adrion ten¨ªa parte de la culpa por no haber dado las ordenes correspondientes, aunque el problema se resolvi¨® gracias a la intervenci¨®n de Atsuki y Remontz, el a¨²n no se dign¨® a hablar con los campeones involucrados. ¨DRemontz dijo que no hab¨ªa problemas, pero eso solo puede ser su punto de vista, tendr¨¦ que encargarme de eso en alg¨²n momento. Otro suspiro fue liberado. ¨DAl menos la f¨¢brica funciona como se debe. Era un edificio que permit¨ªa crear unidades militares a cambio de recursos y oro. El sistema de invocaci¨®n del juego segu¨ªa funcionando de la misma manera, as¨ª que era cuesti¨®n de tiempo para que la fortaleza volviera a ser segura. Adrion recost¨® la parte superior de su cuerpo en el escritorio, simplemente imitaba la postura de un alumno triste en su pupitre, por suerte no hab¨ªa nadie ah¨ª para ver la extra?a escena. ¨DSolo han pasado unos d¨ªas y los problemas no dejan de aparecer. Adrion se lamentaba, mientras pensaba en lo tontos que parec¨ªan los problemas de un estudiante normal, comparado a los que se enfrentaba ahora. ¨DCon que humanos, aunque yo tambi¨¦n soy uno, o al menos lo era. Si bien la informaci¨®n de Painappuri respond¨ªa unas preguntas, simplemente le generaba m¨¢s preocupaciones. ¨D?En d¨®nde demonios estoy? Esa era una de las muchas preguntas que Adrion se hac¨ªa a diario, sin lugar a duda ¨¦l ya hab¨ªa entendido que era una p¨¦rdida de tiempo pensar sobre estas cosas, pero simplemente volv¨ªan a aparecer en su mente una y otra vez. ¨DTengo que hacer algo ¨²til con mi tiempo. Adrion volvi¨® a tomar su postura digna y se dio un par de palmaditas en las mejillas, que naturalmente rebotaron entre sus guanteletes y su yelmo, produciendo el ruido t¨ªpico del choque de metal. Una vez m¨¢s Adrion consigui¨® darse ¨¢nimos y continuar. Los pr¨®ximos d¨ªas, se dedicar¨ªa a intentar comprender como funcionaba este nuevo mundo y a huir de los campeones. Cambios El sal¨®n de entrenamiento estaba provisto de todo tipo de armas, desde las espadas comunes hasta diferentes hachas y alabardas, no hab¨ªa arma de uso militar que no estuviera en esta habitaci¨®n. El prop¨®sito del cuarto como su nombre dec¨ªa era el de proveer de un ambiente ¨®ptimo para el entrenamiento de los soldados. Aunque claro, esto solo era un cuarto hecho con la funci¨®n de entrenar unidades reales, en el juego esta habitaci¨®n solo funcionaba como un adorno, ahora que el mundo hab¨ªa cambiado, el cuarto de entrenamiento podr¨ªa verdaderamente cumplir su funci¨®n. No est¨¢ de m¨¢s decir que un cuarto de entrenamiento dentro de un palacio no podr¨ªa ser usado por unidades de a pie comunes y corrientes. Este lugar equipado con los ¨ªtems y equipos de m¨¢s alta calidad solo podr¨ªa ser usado por una persona de un estatus adecuado. La persona que se encontraba probando una espada en este momento no era otro que el mism¨ªsimo se?or de la fortaleza, Adrion. ¨DSimplemente no funciona. Despu¨¦s de muchas pruebas Adrion hab¨ªa llegado a la conclusi¨®n de que era imposible para el luchar como un guerrero, no importara el arma que usara, no era capaz de realizar ning¨²n movimiento simple, ni mucho menos algo que solo un maestro podr¨ªa. No era diferente a un ni?o balanceando un palo de un lado a otro, un ni?o con una fuerza monstruosa. El mu?eco de madera fue cortado a la mitad nuevamente, Adrion ya hac¨ªa tiempo que hab¨ªa dejado de tomarse enserio la pr¨¢ctica, simplemente cortaba al mu?eco cada vez que se regeneraba por pura inercia. Solo se encontraba en este lugar porque pod¨ªa relajarse hasta cierto punto, cortando una y otra vez al mu?eco. La cantidad de estr¨¦s que Adrion acumulo durante estos pocos d¨ªas era m¨¢s de lo que pod¨ªa soportar una persona normal. Desde su llegada a este mundo no hab¨ªa detenido sus pensamientos en ning¨²n momento, no solo por el hecho de que no ten¨ªa ninguna necesidad f¨ªsica de un humano, ya que su cuerpo era ahora el de un espectro, m¨¢s importante a¨²n era que no ten¨ªa tiempo que perder. ¨DLlevo demasiado tiempo aqu¨ª. Adrion volteo a su espalda y su visi¨®n se encontr¨® con el par de sirvientas que hab¨ªan permanecido de pie detr¨¢s suyo durante todos los d¨ªas, una de ellas era rubia con el cabello peinado con una coleta, y la otra ten¨ªa el pelo de un color blanco y un estilo de corte m¨¢s corto y juvenil. Unauthorized use of content: if you find this story on Amazon, report the violation. A excepci¨®n por el primer d¨ªa, las sirvientas hab¨ªan estado sigui¨¦ndolo tanto de d¨ªa como de noche. Las mu?ecas no ten¨ªan la necesidad f¨ªsica de dormir ni ninguna otra, as¨ª que pod¨ªan seguir el ritmo de Adrion sin ning¨²n problema. Este hecho no ayudaba a Adrion en lo m¨¢s m¨ªnimo, tener a dos seres observ¨¢ndote sin descanso d¨ªa y noche no era nada agradable, solo se paraban ah¨ª sin hacer o decir nada, como si de dos estatuas se tratasen, solo en pocos momentos en los que abr¨ªan una puerta o tuvieran que recoger o traer algo a Adrion, eran solo dos mu?ecas sin vida. ¨D?Hay alg¨²n problema se?or Adrion? Lamentablemente para Adrion, esto ¨²ltimo no era verdad, las mu?ecas hab¨ªan cambiado con respecto al juego, lo primero que noto luego de interactuar con las sirvientas, fue que ten¨ªan la capacidad de hablar. Estos mu?ecos sin boca ni garganta eran capaces de articular palabras de alguna forma. ¨DNo, simplemente creo que saldr¨¦. ¨DEntendido, los guardias est¨¢n listos. Las sirvientas sonrieron y abrieron la puerta para Adrion, el segundo problema, estos mu?ecos sin rostros ahora eran capaces de mostrar expresiones, lo que sucedi¨® no fue tan impresionante como que de repente les aparecieron caras donde no hab¨ªa. El pedazo de tela que deber¨ªa cubrir su cara, ahora serv¨ªa como una pantalla, las expresiones de las sirvientas se mostraban como emoticonos en el trozo de tela, era imposible tomar enserio a personas que mostraran eso como sus rostros. Coloco la espada de vuelta en su lugar, el ultimo problema que pertenec¨ªa solo a Adrion, ten¨ªa que ver con el hecho de que todas las sirvientas eran seres ¨²nicos, si bien recordaba uno que otro nombre ya que estos eran f¨¢ciles de recordar, no lograr¨ªa distinguir a todas las sirvientas no importa cu¨¢nto lo intentara, este peque?o detalle lo atormentaba, por muy rid¨ªculo que fuera. ¨DS¨ªganme. Adrion avanzo dejando atr¨¢s a los dos guardias de acero, ambos guardias lo siguieron con una distancia prudente junto con las dos sirvientas, los guardias eran una molestia menor, estos sirvientes eran unas de las invocaciones de alto nivel creados en la f¨¢brica. Los recursos de la fortaleza eran finitos, tambi¨¦n requer¨ªan una gran cantidad de tiempo para ser creados, pero para mejorar la seguridad de la fortaleza, varios de estos fueron necesarios, para ¨¦l no eran diferentes a herramientas. Adrion contin¨²o avanzando por el pasillo, despu¨¦s de recorrer el sitio ya en varias ocasiones, hab¨ªa mejorado notablemente su orientaci¨®n en el palacio. No cabe decir que a estas alturas, ya hab¨ªa descartado las ideas de que en alg¨²n momento llegar¨ªa ayuda del exterior, de la misma forma, los pensamientos de que esto fuera un sue?o o ideas parecidas fueron dejadas de lado. Este mundo no era el mundo real, pero tampoco era un juego, aspectos del juego funcionaban sin problemas, mientras otros hab¨ªan cambiado por completo, pensar que el mundo funcionar¨ªa como en sus recuerdos solo lo llevar¨ªan a la ruina. Adrion ya estaba en su l¨ªmite solo preocup¨¢ndose de estas cosas, ni hablar de gestionar un lugar tan inmenso como la fortaleza y prepararse para una posible invasi¨®n. Afortunadamente los campeones hab¨ªan demostrado ser mucho m¨¢s que h¨¢biles, ¨¦l hab¨ªa tenido ¨¦xito en lanzar todas las responsabilidades importantes a ellos, en los cuales los campeones se desenvolvieron maravillosamente. Cambios 2 Justo ahora la fortaleza funcionaba de una manera adecuada, si bien no ser¨ªa capaz de detener un ej¨¦rcito en condiciones, por lo menos ser¨ªan capaces de dar pelea, mientras Adrion pensaba la manera adecuada de recompensar a los campeones, termino por toparse con alguien. ¨DMi se?or. Atsuki y sus guardias se arrodillaron al momento de notar a su se?or dirigirse hacia ellos, en el poco tiempo que Adrion estuvo en contacto con los campeones, logro hacerse con la idea de la relaci¨®n que exist¨ªan entre ellos. Los campeones lo respetaban como su se?or, siguiendo la jerarqu¨ªa militar correspondiente, ¨¦l no lograba acostumbrarse a esto, pero actuar¨ªa por el bien de mantener el equilibrio en esta relaci¨®n. ¨DAtsuki de pie. ¨DMi se?or si me permite preguntar, ?qu¨¦ lo trae a estas zonas del palacio? Esta pregunta estaba un poco fuera de lugar, Adrion era el se?or de la fortaleza, ¨¦l podr¨ªa ir y venir a donde quisiera en el momento que le pareciera, la raz¨®n de esta pregunta tan extra?a era el ¨¢rea donde se encontraban, estaban muy cerca del exterior. ¨DNo es necesario que te preocupes Atsuki, solo saldr¨¦ a tomar un poco de aire, no planeo ir m¨¢s afuera. Atsuki simplemente estaba preocupada de que Adrion terminara por marcharse de la misma manera que la ¨²ltima vez. ¨DLamento haberlo molestado con mi tonta pregunta. ¨DNo te preocupes por eso, ?de casualidad estar¨¢s libre en este momento? Aunque Adrion a¨²n no estaba seguro acerca si pod¨ªa o no confiar por completo en los campeones, pero cre¨ªa que, si trabajaba lo suficiente, lograr¨ªa ganarse su confianza e incluso su amistad. ¨DEn este momento no me encuentro especialmente ocupada. Atsuki cruzo los dedos entre sus manos mientras miraba a Adrion t¨ªmidamente. ¨DSi est¨¢n bien con esto, ?quisieras acompa?arme?The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. ¨D?Por supuesto! Adrion contuvo las ganas de reaccionar a la excesiva cantidad de energ¨ªa que desped¨ªa la respuesta instant¨¢nea de Atsuki y se mantuvo lo m¨¢s tranquilo que pudo. ¨DBien, por favor acomp¨¢?ame. El sequito incremento con la uni¨®n de Atsuki y sus guardias, los guardias caminaban al fondo, delante de ellos se encontraban las sirvientas y por delante de estas Atsuki. Todos ellos detr¨¢s de Adrion. Adrion se sinti¨® ligeramente decepcionado cuando Atsuki camino detr¨¢s de ¨¦l y no a su lado, eso marcaba el claro muro que exist¨ªa entre ellos. El destino de Adrion se encontraba en el mismo sitio al que se dirigi¨® al momento de entrar al juego, la terraza en la que la fortaleza pod¨ªa verse casi al completo. ¨DOtra vez aqu¨ª. Cerca de un mes hab¨ªa pasado desde que Adrion fue encerrado en este mundo, pero su conocimiento no hab¨ªa incrementado de una manera significativa, exploradores fueron enviados a reconocer los terrenos cercanos, pero no encontraron m¨¢s que ¨¢rboles y criaturas de baja inteligencia. Los ¨²nicos que lograron conseguir algo de informaci¨®n ¨²til fueron los esp¨ªas y asesinos dirigidos por Painappuri, aunque esto sonara bastante desagradable al primero momento, lo ¨²nico que hicieron fueron encantar a unos aldeanos que se separaron lo suficiente para poder llev¨¢rselos sin generar sospechas. Despu¨¦s de eso se hicieron unas preguntas que fueran medianamente ¨²tiles y a continuaci¨®n los dejaron volver a su pueblo sin causar ning¨²n da?o. La informaci¨®n dada por uno que otro aldeano era bastante pobre, el conocimiento al que ten¨ªa acceso estaba muy limitado, la tecnolog¨ªa de este mundo estaba cercana a la era conocida como la edad media, claro esto combinado con la magia, dando una rara combinaci¨®n de retraso en algunos aspectos y la mejora de otros. Se podr¨ªa decir que la recolecci¨®n de informaci¨®n fue de utilidad sin duda, pero lo que uno pod¨ªa aprender a trav¨¦s de unos informes no era completamente fiable, si uno quer¨ªa aprender de verdad, ten¨ªa que hacerlo de primera mano. ¨DAtsuki dime, ?qu¨¦ piensas de los informes recibidos por Painappuri? ¨DPainappuri siempre ha sido el mejor en la recolecci¨®n de informaci¨®n, sus habilidades nunca han sido cuestionadas. ¨DNo me refiero a eso, ?la informaci¨®n no te resulta confusa? Atsuki se qued¨® pensando un breve momento antes de contestar. ¨D?Se refiere a nuestra ubicaci¨®n? Adrion asinti¨®, ese era el principal problema, si bien la informaci¨®n de los aldeanos era de dudosa veracidad, despu¨¦s de interrogar a varios, una respuesta verdadera deber¨ªa ser encontrada, pero la respuesta a la que se llego era simplemente absurda. Los nombres de algunas naciones eran extra?amente conocidos para Adrion, mientras que otros eran totalmente desconocidos, ?estaba o no dentro del mundo del juego? Era la pregunta que m¨¢s dudas le tra¨ªan a Adrion, ?c¨®mo era posible que unos nombres coincidieran mientras que otros eran totalmente extra?os? Sin la respuesta a esta pregunta no lograr¨ªa ubicarse en este nuevo mundo. ¨D?Por qu¨¦ no viene nadie? Esa pregunta no estaba dirigida a nadie en particular, solo al mismo Adrion, no solo sus enemigos no hab¨ªan aparecido en todo este tiempo, tampoco ning¨²n aliado se mostr¨®, ?cu¨¢l era la raz¨®n de esto? Adrion hab¨ªa llegado a una conclusi¨®n, no encontrar¨ªa las respuestas a estas preguntas dentro de la fortaleza o escrito en un informe, no pod¨ªa permanecer escondido en la fortaleza mucho m¨¢s tiempo, ten¨ªa que salir a ver el mundo por s¨ª mismo. Ninguna guerra se gana solo defendiendo, parece que es hora de expandir las operaciones. Expansiè´¸n Adrion caminaba de forma despreocupada, avanzar por el espeso y frio bosque no era diferente a un paseo por el parque. La raz¨®n por la que los humanos deb¨ªan preocuparse al transitar por estos h¨¢bitats era por su naturaleza d¨¦bil. Adrion que hab¨ªa dejado de ser humano no ten¨ªa esta clase de preocupaciones, ahora que su cuerpo era diferente, el brutal clima de la monta?a no hac¨ªa mella en ¨¦l, adem¨¢s de la nieve acumul¨¢ndose en su armadura, no hab¨ªa otra raz¨®n porque poner atenci¨®n, incluso si su peso provocaba que sus pies se hundieran en la nieve, ten¨ªa fuerza m¨¢s que suficiente para seguir avanzando. Aunque claro, ten¨ªa diferentes cosas por las cuales estar preocupado, este no era su antiguo mundo, lo peor que podr¨ªa haber encontrado si se encontrara paseando en un bosque como este, ser¨ªa un lobo o un oso. Pero este mundo era desconocido, Adrion podr¨ªa ser fuerte, pero eso era desde un punto de vista relativo, en este mundo extra?o podr¨ªan existir seres con un poder que sobrepasaba el suyo y estaba muy consciente de este hecho. ?Entonces de donde proven¨ªa su despreocupado semblante? Bueno, su tranquilidad proven¨ªa del conocimiento, ¨¦l sab¨ªa que toda el ¨¢rea circundante era segura, no hab¨ªa sido la primera persona en transitar por este lugar y tras m¨²ltiples barridos en la zona, se marc¨® como un ¨¢rea segura. Despu¨¦s de haber decidido salir de la fortaleza, lo primero que pens¨® fue la manera de convencer a los campeones de que su idea era correcta, uno simplemente no pod¨ªa ir de frente y ordenar que se hiciera algo, deb¨ªa tener una imagen clara del objetivo que se quer¨ªa lograr. Luego de meditarlo mucho se le ocurri¨® una buena idea, esta era crear m¨²ltiples puestos avanzados a lo largo de las tierras cercanas a la fortaleza, esta idea no vino de la nada, ya que ese m¨¦todo fue empleado con anterioridad, las zonas alrededor de la fortaleza en el tiempo del juego estaban compuestas por m¨²ltiples capas de visi¨®n, implementarlo nuevamente en este mundo deber¨ªa estar bien. Este era un movimiento defensivo y ofensivo al mismo tiempo, podr¨ªan mejorar su seguridad y ampliar sus horizontes. Al proponer la idea a los campeones esta fue aprobada instant¨¢neamente, parec¨ªa que las preocupaciones de Adrion eran totalmente innecesarias, incluso podr¨ªa creer que ellos solo esperaban sus ¨®rdenes para poder ponerse en marcha, de esta forma, comenz¨® la expansi¨®n territorial. Mientras Adrion continuaba con su tranquila caminata, una silueta translucida se materializo justo en frente suya, ¨¦l no se sorprendi¨®, ni mostro una gran reacci¨®n ante este suceso. ¨DGeneral Adrion nos acercamos a la ubicaci¨®n del puesto n¨²mero nueve. Adrion arrojo una breve mirada a la unidad arrodillada en frente suya, la mejor forma de describir esta unidad era, samur¨¢i femenino. Llevaba la versi¨®n ligera de la armadura samur¨¢i en color negro, estaba armada con una naginata y un arco corto, con la mitad inferior del rostro cubierta por una m¨¢scara, solo mostrando sus afilados ojos.This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. Como la mayor parte de su cuerpo estaba cubierta, desde cierto ¨¢ngulo su figura podr¨ªa ser confundida con la de una mujer humana, pero al ver su piel rojiza, combinada con sus ojos amarillentos, daba a entender que no era humana, incluso los cuernos salientes que parecieran ser un adorno de su kabuto, eran en realidad un rasgo de su raza, un oni. Esta era una de las varias unidades creadas en la f¨¢brica, ten¨ªa el nombre de Cazador de cabezas, con un nivel alrededor de sesenta, eran soldados especializados en cazar exploradores, eran bastante buenos en relaci¨®n coste beneficio, por esta raz¨®n, fueron escogidos y asignados a la exploraci¨®n terrestre, mientras se realizaba la misi¨®n de expansi¨®n. Est¨¢ en espec¨ªfico, ocupaba un rango similar al de un sargento, estaba sirviendo como gu¨ªa a Adrion y su pelot¨®n deber¨ªa rondar los alrededores. ¨DEntiendo, comunica nuestra llegada. ¨DA la orden. El Cazador de cabezas se puso en marcha y no tardaron en llegar a su destino. Luego de ver a Adrion llegar, Cherit y otros soldados se arrodillaron r¨¢pidamente, pareciera que llevaban un buen tiempo esperando su llegada en formaci¨®n. ¨DGeneral Adrion Naka¡­ ¨DAlto, es suficiente. Adrion silencio al Cazador de cabezas que anunciaba su llegada, cada vez que llegaba a un puesto avanzado, los soldados en los alrededores se ve¨ªan en la necesidad de hacer un anuncio molesto. Mientras estaban en la fortaleza, los soldados se conformaban con hacer una leve reverencia al ver a Adrion, pero cuando se encontraban fuera, consideraban como una necesidad hacer una ceremonia cada que llegaba a una ubicaci¨®n, ¨¦l por su puesto podr¨ªa entender la forma de pensar de sus soldados, una autoridad como la suya requer¨ªa este tipo de tratamiento, pero de la misma forma lo consideraba una gran p¨¦rdida de tiempo. Era demasiado agotador para Adrion tener que ver este tipo de comportamiento cada vez, por esta raz¨®n, decidi¨® salt¨¢rselo de ser posible. ¨DPueden levantarse, ?c¨®mo avanza el proyecto? ¨DTodo avanza seg¨²n el tiempo previsto. El soldado encargado de esta posici¨®n respondi¨® educadamente a la pregunta de Adrion, aunque ¨¦l sab¨ªa claramente que esa ser¨ªa la respuesta, como su superior, aun sent¨ªa que era su deber actuar como tal y hacer esta pregunta. Adrion dirigi¨® su mirada a los alrededores, era una construcci¨®n a medias, el ¨²nico edificio que se podr¨ªa llamar terminado era la torre de guardia. Los puestos avanzados se crearon a base de madera y movimientos en la tierra circundante, este era el trabajo de unidades especializadas en construcci¨®n y magos de tierra. Las unidades estacionadas en estas ubicaciones eran soldados especializados en sus buenos sentidos y movilidad, de nivel superior al sesenta. Con forma humanoide, los soldados cuerpo a cuerpo que rondaban el per¨ªmetro eran conocidos como Guerreros ¨¢guila, su distintivo era su cabeza que asemejaba a este animal, usaban una lanza con punta de una piedra negra, su armadura era bastante escasa ya que su plumaje era su propio medio defensivo. De la misma especie y vistiendo de una forma similar se encontraban los Arqueros de plumas, est¨¢n eran las unidades a distancia asignadas a las torres, su distintivo era el plumaje excesivo en su cabeza, asemejando un penacho con plumas de colores, aunque usaban un arco corto, contaban con visi¨®n y precisi¨®n excelente. Los hombres ¨¢guila eran una subespecie de las arp¨ªas, aunque eran seres cercanos a las especies voladoras, no contaban con esa capacidad, pero pod¨ªan correr a gran velocidad y saltar muy alto. Expansiè´¸n 2 Estas dos unidades trabajaban bien juntas, dado las condiciones en que se encontraba la fortaleza, Adrion opto por ellas como guardias, aunque al principio temi¨® debido a su apariencia con respecto al frio, sus resistencias b¨¢sicas de nivel parec¨ªan ser lo suficientes para trabajar sin problemas, cuando sus ojos terminaron de vagar por el campamento se posaron sobre el personaje que m¨¢s resaltaba. ¨D?Cherit cu¨¢l es la situaci¨®n? ¨DComo se report¨® anteriormente, los objetivos no se han percatado de nosotros y se encuentran en la ubicaci¨®n marcada. Adrion no estaba seguro de que pensar, aunque Cherit manten¨ªa su posici¨®n firme de saludo mientras daba su reporte con toda seriedad, simplemente su figura y su vestimenta no quedaban con el ambiente militar, aunque el mismo campamento era bastante colorido, al menos los otros eran guerreros adultos, ella parada as¨ª de esa forma solo daba la sensaci¨®n de una ni?a haciendo cosplay. Pero por supuesto, esas solo sus ideas preconcebidas, los soldados a su alrededor no mostraban ning¨²n signo de que esto fuera algo raro, para ellos esto simplemente era la conversaci¨®n entre su general con un alto oficial, sin importar como se vieran, ellos no dir¨ªan o plantear¨ªan objeciones. Adrion sacudi¨® la cabeza interiormente, conc¨¦ntrate, no olvides porque est¨¢s aqu¨ª. ¨DPong¨¢monos en marcha. ¨DEnseguida. Despu¨¦s de un movimiento de manos Cherit invoco lo que ser¨ªa la t¨ªpica escoba de una bruja, era simplemente una rama negra con patrones morados, con sus fibras color gris ligeramente m¨¢s gruesas de lo usual. Esta era la montura que Adrion le hab¨ªa asignado, aunque se ve¨ªa bastante normal era un elemento de alto nivel. [Vuelo] [Invisible perfecto] Cherit invoco el primer hechizo a Adrion y uso casteo doble sobre ambos. Ella simplemente se sent¨® de lado en su escoba y se elev¨® r¨¢pidamente, mientras Adrion lo segu¨ªa de cerca, una vez alcanzaron cierta altura se detuvieron. A su alrededor ellos pod¨ªan notar a las figuras escondidas con el hechizo de invisibilidad, eran lo que llamar¨ªas magos a¨¦reos, m¨¢s espec¨ªficamente, ser¨ªan el equivalente a las aeronaves de tipo caza. Dos escuadrones de estas unidades llamadas Encantador sombr¨ªo manten¨ªan una formaci¨®n de diamante a sus alrededores. ¨DAvancen. Cherit dio la orden y se pusieron en marcha. Hace unos d¨ªas atr¨¢s ocurri¨® el primer reporte de avistamiento de uno de los puestos avanzados, el puesto n¨²mero nueve al oeste de la fortaleza informo lo que podr¨ªan ser una tribu yeti, aparentemente vieron a un miembro de esta especie cazando por el ¨¢rea de vigilancia asignada, apenas al borde de esta. Luego de que se inform¨®, fue ordenada una exploraci¨®n m¨¢s exhaustiva de la situaci¨®n, despu¨¦s de poco tiempo se encontr¨® lo que ser¨ªa su campamento, con ello se determin¨® que un n¨²mero considerable de yetis se alojaban en una cueva ligeramente oculta entre ¨¢rboles. Los yetis eran una especie de considerable inteligentes entre los monstruos, aunque estaban lejos de alcanzar el est¨¢ndar humano, aun se podr¨ªa hablar hasta cierto punto con ellos. ?Cu¨¢l fue la reacci¨®n de Adrion? Principalmente ¨¦l estaba feliz, m¨¢s que nada porque se habr¨ªa demostrado la utilidad de los puestos avanzados, o al menos su funcionalidad.Support the author by searching for the original publication of this novel. Por otra parte, los yetis sinceramente no eran muy interesantes, eran monstruos torpes y d¨¦biles, pero ya que eran el primer acercamiento de Adrion como se?or de la fortaleza, los usar¨ªa como primera prueba de contacto. Adem¨¢s, sinceramente estaba alcanzando el l¨ªmite de su paciencia, estar encerrado en la fortaleza no hac¨ªa bien a su mente y al parecer los campeones sent¨ªan lo mismo, no por nada Cherit y Kokonatsuji se mostraron dispuestas a lidiar con esta tarea. Cuando la fortaleza se mostr¨® vulnerable, todos los campeones estuvieron visiblemente ocupados, pero despu¨¦s de asegurar las ¨¢reas, las tareas fueron disminuyendo. Espec¨ªficamente ambas se quedaron sin nada que hacer, ahora que surgi¨® la primera oportunidad de mostrarse, ellas se precipitaron r¨¢pidamente. Aunque los campeones se vieran bien en el exterior, uno de deb¨ªa olvidar que la situaci¨®n en la que se encontraban era bastante desalentadora y podr¨ªan estar muy nerviosos por dentro. De esta forma Adrion decidi¨® completar esta peque?a misi¨®n junto a ellas. ¨DGeneral Adrion, estamos llegando al objetivo. ¨DYa sabes que hacer. Cherit asinti¨® y coloco su mano junto a su pendiente. ¨DAqu¨ª el equipo de avance n¨²mero uno y dos, nos dirigimos a su ubicaci¨®n, responda equipo n¨²mero tres. Ocurri¨® un breve silencio hasta que por fin respondieron. ¨D?N¨²mero tres? ?Acaso no confundiste los n¨²meros? ?Estar ociosa en la fortaleza acaso da?o tu cerebro? Est¨¢ claro que el n¨²mero dos somos nosotros, t¨² eres el equipo tres. La voz que respondi¨® era naturalmente Kokonatsuji. El semblante profesional que Cherit hab¨ªa intentado llevar con tanto esfuerzo se derrumb¨®. ¨DCerebro da?ado¡­ ¨DEquipo tres no puedo escucharte habla m¨¢s fuerte por favor. Cherit murmuro algo como: conque as¨ª va a ser. ¨DEquipo tres parece que su comunicaci¨®n no funciona bien, por favor rev¨ªsenla, por un momento pens¨¦ en echar la culpa a sus cerebros, pero algo que no funciono en primer lugar no puede ser el responsable. Se escucho una risa con un toque de ira proveniente del comunicador. ¨DEquipo tres nuestras comunicaciones funcionan perfectamente, pero parece que el malentendido sigue, ?c¨®mo un equipo que llego despu¨¦s puede tener una posici¨®n superior al que llego antes? Cherit devolvi¨® la risa y respondi¨®. ¨D?Eres tonta? Los equipos se crearon antes del despliegue, ?oh acaso dices que el general Adrion es inferior en rango solo por llegar despu¨¦s? Despu¨¦s de escuchar esto solo siguieron sonidos dudosos del comunicador. Adrion dejo ocurrir el intercambio con inter¨¦s, despu¨¦s de su primer encuentro con los campeones logro notar que ten¨ªan personalidades ¨²nicas. Por ejemplo, esta discusi¨®n, aunque parec¨ªa que estas dos no se llevaban bien, a¨²n eran capaces de trabajar en equipo adecuadamente. Los campeones a diferencia de los soldados normales que se comportaban como maquinas, ellos eran m¨¢s cercanos a los humanos, Adrion se sinti¨® bastante aliviado con esto, simplemente estar rodeado por robots lo volver¨ªa loco en poco tiempo. Adem¨¢s, que, con esto, ¨¦l ser¨ªa capaz de acercarse a ellos normalmente, poder observar estos intercambios era muy ¨²til. ¨DEl general Adrion est¨¢ a cargo de la operaci¨®n, no necesita ser listado. Luego de un momento, parece que Kokonatsuji logro encontrar una respuesta adecuada, pero Cherit ya hab¨ªa tomado la ventaja y continuaba de forma condescendiente. ¨DVaya que te tomo tiempo, no por nada no conseguiste aumentar tu rango despu¨¦s de pertenecer al ejercito desde ese entonces. ¨D?Qu¨¦ tratas de decir? La raz¨®n de mi rango es porque mi posici¨®n no me permite adquirir m¨¢s m¨¦ritos, tu solo debes agitar tu bast¨®n mientras los dem¨¢s hacen todo por ti. ¨D?Esa es tu escusa? Simplemente admite que tu cerebro es incapaz de dirigir tropas adecuadamente. Adrion vio que la conversaci¨®n empezaba a dirigirse a un extra?o rumbo, as¨ª que intervino, tosi¨® un par de veces para llamar su atenci¨®n. ¨DYa estamos aqu¨ª. El simplemente bajo la mirada, en este momento se encontraban en el campamento improvisado cerca de la cueva, justo abajo se pod¨ªa ver a Kokonatsuji y sus hombres. Cherit bajo la mirada y al darse cuenta de su situaci¨®n se sonrojo de verg¨¹enza, del mismo modo Kokonatsuji miro hacia arriba y puso una expresi¨®n parecida, hab¨ªan estado tan centradas en la discusi¨®n que se olvidaron de su trabajo. Contacto Momentos despu¨¦s de descender y escuchar las disculpas de sus dos campeones, Adrion logro observar la cueva donde se encontraban los yetis. ¨DGeneral Adrion las fuerzas est¨¢n listas para ingresar y tomar el control. Kokonatsuji hablo con calma, luego del evento anterior, sus campeones empezaban a comportarse de nuevo como soldados. Con las fuerzas combinadas de los participantes en la operaci¨®n, ten¨ªan cerca de 140 soldados, un poder cercano a una compa?¨ªa militar, esta era una fuerza completamente excesiva para una operaci¨®n como esta, los soldados que acompa?aban en esta misi¨®n eran simplemente sus guardias de seguridad, uno solo de ellos bastar¨ªa para exterminar a todos los yetis en la cueva. ¨DInnecesario, ir¨¦ yo mismo. Con tal diferencia de fuerza, Adrion no podr¨ªa sacar nada de ver a sus soldados ocuparse de esto, con la muestra del despliegue, ya hab¨ªa cumplido su objetivo con respecto a sus tropas, lo mejor para ¨¦l era ponerse a prueba a s¨ª mismo. ¨DGeneral Adrion es peligros que vaya solo, podr¨ªa haber trampas ah¨ª. Cherit hablo r¨¢pidamente cuando vio que Adrion empezaba a caminar hacia la cueva, al escucharla, inmediatamente se detuvo. ?Estoy siendo demasiado despreocupado? Luego de pensarlo un poco, noto que quiz¨¢s su comportamiento era demasiado desconsiderado, un general dejando a sus soldados atr¨¢s y dirigi¨¦ndose al peligro. No importa como lo vieras, para sus campeones sus acciones generar¨ªan una gran preocupaci¨®n. ¨DCherit, Kokonatsuji, acomp¨¢?enme. ¨DS¨ª. Las dos respondieron r¨¢pidamente y corrieron detr¨¢s de ¨¦l. Ellos llegaron al frente de la cueva, como no parec¨ªa que nadie los detendr¨ªa, entraron sin preocupaciones, Cherit lanzo varios hechizos, luz, detecci¨®n de trampas y uno que otro refuerzo al grupo, aunque sus habilidades no estaban destinadas a utilidad, aun contaba con los b¨¢sicos. Mientras tanto Kokonatsuji comprobaba con su mirada cada cent¨ªmetro de la cueva, la cueva era una creaci¨®n natural, era lo suficiente amplia para que los yetis transitaran c¨®modamente por ella, el camino tampoco era tan dif¨ªcil de recorrer, lo que daba a entender que era muy utilizada, no hab¨ªa m¨¢s olores que cierta combinaci¨®n de tierra y agua estancada, pero era algo soportable. Finalmente, luego de avanzar por unos cuantos minutos vieron a los tan esperados yetis, monstruos de nivel veinticinco, no eran otra cosa que monos blancos extremadamente grandes, median cerca de cuatro metros, pose¨ªa brazos fuertes y colmillos bastante duros. Pero para Adrion, eran enemigos bastante d¨¦biles, depend¨ªan de la fuerza bruta para atacar y casi no ten¨ªan habilidades especiales. Dos de ellos se mov¨ªan a su direcci¨®n, probablemente deber¨ªan ser los guardias de la entrada, solo hasta que se acercaron lo suficiente se dieron cuenta de la presencia de los invasores, probablemente nunca se pas¨® por su cabeza que alguien se atrever¨ªa a entrar a su cueva tan despreocupadamente. ¨DMi nombre es Adrion, l¨ªder de la fortaleza negra, me gustar¨ªa hablar con su l¨ªder, ll¨¦venme con ¨¦l.This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. Dio un paso al frente, quer¨ªa intentar la opci¨®n pacifica para empezar, pero tampoco pod¨ªa actuar d¨¦bil con sus campeones presentes. ¨DIntrusos. Uno de los yetis acerco su mano a Adrion queriendo atraparlo, Kokonatsuji se preparaba para detenerlo, pero vio como ¨¦l levanto su mano inst¨¢ndola a no intervenir y se detuvo. [Malla de espinas] Adrion activo una de sus habilidades que proporcionaba protecci¨®n contra ataques f¨ªsicos, una capa de energ¨ªa roja con p¨²as apareci¨® cubriendo a Adrion, cuando la mano del yeti hizo contacto con ella, esta se llen¨® de agujeros sangrantes. La habilidad pasiva de este hechizo devolv¨ªa una porci¨®n del da?o causado por el enemigo, el da?o excesivo que recibi¨® el yeti se debi¨® a la diferencia de niveles y equipos que la potenciaban a¨²n m¨¢s. El yeti lanzo un profundo grito luego de recibir tal herida, su compa?ero al ver c¨®mo eran atacados lanzo un pu?etazo sobre Adrion, tal golpe fue rechazado de la misma forma por la protecci¨®n de la malla de espinas, como consecuencia al da?o, el brazo del yeti pareci¨® retorcerse hasta quedar colgando. Despu¨¦s de recibir tal da?o, no pudo hacer otra cosa adem¨¢s de gemir de dolor. Al parecer, d¨¢ndose cuenta de la diferencia de fuerza, los dos decidieron dar media vuelta y huir. Al ver como Adrion no se mov¨ªa, ni Cherit ni Kokonatsuji se atrevieron a intervenir con lo que pasaba. ¨DBueno era de esperarse. No por nada el juego solo los consideraba monstruos, aunque ten¨ªan la capacidad para comunicarse, prefer¨ªan ir directo a usar la fuerza bruta como primera respuesta a las situaciones, solo pod¨ªa espera que alguno de ellos fuera m¨¢s inteligente. Aunque podr¨ªa haber resuelto la batalla f¨¢cilmente con sus espadas, decidi¨® usar la habilidad malla de espinas para mostrarles la diferencia de fuerza entre ellos, la visi¨®n de un enemigo derrot¨¢ndolos con fuerza bruta y otra siendo completamente dominados por un poder m¨¢gico, era bastante diferente. Adem¨¢s de eso, tampoco quer¨ªa matarlos, pero ser demasiado amable podr¨ªa terminar con sus enemigos despreci¨¢ndolo, esto era especialmente cierto para los monstruos que basaban su jerarqu¨ªa en t¨¦rminos de poder. Esperaba que el mensaje sobre intrusos fuertes, pero no irracionales fuera transmitido correctamente. ¨DGeneral Adrion no parece que el enemigo vaya a rendirse. Cherit mencionaba algo bastante obvio, pero claro eso no era la raz¨®n de su comentario, ella quer¨ªa saber porque me tomaba las molestias de intentar negociar con monstruos, Kokonatsuji a su lado miraba esperando la respuesta, probablemente ten¨ªa la misma duda. ¨DNo importa, simplemente es algo que debo hacer. Aunque me habr¨ªa encantado responder de manera m¨¢s honesta, no pod¨ªa darme ese lujo, dar una respuesta a medias tampoco servir¨ªa de nada, los campeones no eran est¨²pidos, se dar¨ªan cuenta de una mentira con facilidad, no era adecuado para mi contarles que necesitaba experiencia para dirigir y tratar con otros. Solo quedaba dejar todo en manos de la fe ciega que le ten¨ªan a Adrion, tanto Cherit como Kokonatsuji asintieron como respuesta, aunque no estuvieran conformes, no dejar¨ªan que su se?or lo viera. Lamentablemente, el hombre en quien confiaban, ya no se encontraba m¨¢s aqu¨ª. Continuaron avanzando sin demasiados problemas luego del peque?o encuentro con los yetis, aunque la cueva ten¨ªa varias bifurcaciones, los rastros de los yetis les mostraron f¨¢cilmente el camino a seguir, no mucho tiempo despu¨¦s terminaron llegando a una zona amplia. ¨DVeintis¨¦is entonces y dos subespecies. Adrion cont¨® a los yetis dispuestos en la zona, al parecer despu¨¦s del primer saludo, decidieron que necesitaban reagruparse para dar la bienvenida a sus inesperados invitados. ¨DCherit no dejes que causen ning¨²n desastre. ¨DEntendido. Luego de dar sus instrucciones a Cherit, camino hacia el centro de lo que parec¨ªa ser un sal¨®n, aunque por supuesto, los yetis no entend¨ªan de reglas ni etiquetas, as¨ª que cualquier parecido solo estar¨ªa en su mente. Los yetis estaban agrupados en forma de media luna, En su centro se encontraba un yeti de mayor tama?o con una melena prominente, llevaba varias piezas de metal atadas de forma burda en su cuerpo, entre los espacios se pod¨ªa notar un tatuaje en forma de S. A sus pies se encontraba una maza excepcionalmente grande, el yeti permanec¨ªa sentado en una formaci¨®n rocosa recubierta con pieles, como representando un trono. Justo a su lado derecho yac¨ªa de pie un yeti de menor tama?o al usual, por su vestimenta, junto con el bast¨®n que llevaba, seguramente ser¨ªa una especie de mago, a diferencia de los dem¨¢s yetis este parec¨ªa tener m¨¢s expresiones, al menos, las contracciones en su rostro daban esa idea. Solo ellos dos parec¨ªan conocer el concepto de llevar ropa, los dem¨¢s se encontraban completamente desnudos, luego de dar un vistazo a la calidad de su equipo, perdi¨® el inter¨¦s y se pregunt¨® si ser¨ªa lo correcto para ¨¦l empezar la conversaci¨®n. Contacto 2 Pero un momento antes de hablar se detuvo, volvi¨® su mirada hacia el peque?o yeti, ?se supon¨ªa que los yetis contaban con la capacidad de lanzar magia? ¨DIntrusos se encuentran en presencia del Gigante de hielo Valuk, cu¨¢l es su prop¨®sito al interrumpir en su morada. El yeti peque?o pronuncio su discurso, al parecer el yeti de gran tama?o se llamaba Valuk, Adrion escucho la voz del peque?o yeti, bueno, podr¨ªa decirse que escucho y no escucho al mismo tiempo. ?Se supon¨ªa que los yetis eran capaces de articular palabras de ese modo? Varias interrogantes se formaron en un instante, los yetis eran monstruos, como tal no contaban con la capacidad de aprendizaje, solo pod¨ªan lograr lo que estaba dentro de sus capacidades innatas. Simplemente contemplo la rareza que se presentaba frente a ¨¦l, cuando noto que se hab¨ªa demorado demasiado en dar su respuesta, simplemente respondi¨® de forma autom¨¢tica. ¨DVenimos a ustedes por el motivo que su guarida se encuentra demasiado cerca de mi fortaleza y eso es un problema. Por otro lado, me impresiona que un simple yeti se llama a si mismo Gigante de hielo, es verdaderamente gracioso. Valuk pareci¨® pronunciar algo, pero solo pareci¨®, ya que Adrion solo pudo escuchar varios balbuceos molestos. ¨DIntrusos Valuk les da la opci¨®n de rendirse o morir. El yeti peque?o parec¨ªa servir como traductor para el yeti de nombre Valuk, por su tono de voz, parec¨ªa no querer pronunciar lo que dijo. ¨DYo les ofrezco el mismo trato de mi parte. Desde un principio las probabilidades de que esto terminara de manera pac¨ªfica eran extremadamente bajas, adem¨¢s Adrion hab¨ªa perdido su inter¨¦s inicial al notar que su l¨ªder era incapaz de hablar, solo el peque?o yeti le parec¨ªa interesante. Valuk se levant¨® de su trono mientras recog¨ªa su maza, camino hasta donde estaba Adrion, parec¨ªa que quer¨ªa resolver el problema con sus propias manos. La diferencia de tama?os era bastante notoria, pero los presentes no dir¨ªan nada por esto, simplemente se quedaron quietos, tanto los yetis, como Cherit y Kokonatsuji, ambos grupos parec¨ªan estar seguros del resultado de este enfrentamiento. ¨DNo te demores. Valuk parec¨ªa haber esperar que Adrion intentara defenderse, pero al verlo completamente tranquilo pronunciando esas palabras, dejo de contenerse, levanto su maza dirigi¨¦ndola justo a la cabeza de Adrion. El sentido de la l¨®gica al ver esa situaci¨®n nos dir¨ªa que era el final de Adrion, un monstruo de ese tama?o dirigiendo toda su fuerza hacia un punto, deber¨ªa terminar con su armadura convirti¨¦ndose en chatarra y su cuerpo en pulpa de carne. Eso ser¨ªa si su oponente fuera alguien normal, el ataque del yeti era extremadamente lento y d¨¦bil para Adrion, el simplemente levanto su brazo deteniendo en seco la maza de acero. Unauthorized content usage: if you discover this narrative on Amazon, report the violation. Luego del sonido del impacto de metal contra metal, la cueva quedo en un profundo silencio, todos los yetis quedaron en shock, podr¨ªan esperar que su enemigo esquivara el ataque de su l¨ªder o usara magia para defenderse, pero no esperaban que fuera capaz de bloquear el ataque sin la m¨¢s m¨ªnima dificultad. ¨DSe que esta es un arma m¨¢gica, ?no vas a mostrarme que hace? Valuk sali¨® de su estado de confusi¨®n luego de escuchar las palabras de Adrion, por un momento vacilo con miedo, su oponente sab¨ªa que llevaba un arma m¨¢gica y aun as¨ª se arriesg¨® a bloquearlo. Pero luego recobro su confianza, su arma nunca le hab¨ªa fallado, mientras el tuviera esta arma era invencible, no lo pens¨® m¨¢s y activo la magia con la que estaba imbuida. La maza cobro un intenso color rojo disparando una corriente de fuego que envolvi¨® por completo a Adrion, todos los yetis en los alrededores se encorvaron de miedo, la magia de tipo fuego era la debilidad primaria de los yetis, ninguno sobrevivir¨ªa si eran golpeados de lleno por tal magia. Por otro lado, la cara de Valuk era de intensa felicidad, su enemigo hab¨ªa parecido aterrador por un momento, pero fue golpeado sin problemas por la magia de su arma, su victoria era segura. Mientras en la parte trasera tanto Cherit como Kokonatsuji miraban con expresiones serenas, parec¨ªa que todo el suceso no tuviera nada de especial. ¨DYa veo, magia de fuego. Valuk miro la direcci¨®n de la voz, pero ¨¦l no quer¨ªa creerlo, la voz proven¨ªa justo del centro de las llamas. No pudo hacer otra cosa que ver como las llamas se disipaban mostrando a su oponente intacto. Adrion hab¨ªa decidido recibir la magia de forma directa, parec¨ªa que su resistencia pasiva funcionaba de forma adecuada. Valuk pareci¨® pronunciar algo, pero el acto deb¨ªa de terminar, Adrion con la maza aun atrapada en su mano, tiro hacia abajo, provocando que su oponente cayera de rodillas. Con la distancia acortada, coloco su mano libre sobre la cabeza del yeti y despu¨¦s de eso, giro su mano. El resultado fue el esperado, Valuk tuvo una breve vista de su trono, su subordinado m¨¢s importante lo observaba con horror, sinti¨® un intenso dolor en el cuello, el cual se fue disipando mientras se oscurec¨ªa su visi¨®n, su ultimo pensamiento se dirigi¨® de forma involuntaria, ¨¦l hab¨ªa fallado su misi¨®n. El cuerpo de Valuk se desplomo, muri¨® r¨¢pidamente luego de que Adrion rompiera su cuello, ¨¦l dejo caer la maza del mismo modo y dirigi¨® su mirada al resto de los yetis. ¨DSu l¨ªder est¨¢ muerto, ?se rendir¨¢n o lo seguir¨¢n a su tumba? Luego de ver a su l¨ªder morir los yetis se quedaron inm¨®viles, parec¨ªan no saber que hacer, luego de unos segundos se produjo la respuesta m¨¢s primitiva al peligro, uno de los yetis dio un paso en direcci¨®n a una de las bifurcaciones de la cueva. Seguido por ¨¦l varios fueron impulsados por la misma idea de querer escapar, estaban en su territorio, si todos corr¨ªan al mismo tiempo deber¨ªan tener una posibilidad de escapar, eso era su pensamiento, pero antes de que lograran dar un segundo paso todos quedaron paralizados. La culpable de tal suceso se encontraba parada en el mismo lugar en el que hab¨ªa permanecido desde el comienzo de todo, Cherit permanec¨ªa como si nada pasara, probablemente esperando que esto ocurriera, preparo un hechizo de par¨¢lisis en masa de forma silenciosa, ella simplemente lo libero cuando fue necesario. Adrion camino en direcci¨®n al ¨²nico yeti que permanec¨ªa libre. ¨D?Cu¨¢l es tu nombre? El peque?o yeti se encontraba tirado en el suelo, despu¨¦s de que Adrion pronunciara sus t¨¦rminos arrojo su bast¨®n y se rindi¨®. ¨DEste humilde ser se llama Rondruin. ¨DMuy bien Rondruin, puedes levantarte, tengo muchas preguntas que quiero hacerte. ¨DSi gran se?or, responder¨¦ cualquier pregunta. Rondruin mostro lo que Adrion cre¨ªa era una sonrisa. ¨DBien, pero no aqu¨ª. Adrion miro hac¨ªa Kokonatsuji. ¨DNuestra parte termina aqu¨ª, llama a los exploradores. ¨DA la orden. Despu¨¦s de dar varias ¨®rdenes extra a sus campeones se dirigi¨® a la salida. El humor de Adrion era ambivalente, se podr¨ªa decir que su misi¨®n era un completo ¨¦xito, pero ¨¦l no se sent¨ªa satisfecho por esto, esta era una operaci¨®n imposible de fallar, simplemente no hab¨ªa sensaci¨®n de logro por esta tarea. Principalmente la situaci¨®n del contacto humano que extra?aba segu¨ªa molest¨¢ndolo. Y una vez volviera a la fortaleza se quedar¨ªa sin nada que hacer nuevamente. Al salir de la cueva no pudo evitar dirigir su mirada al cielo, este mundo es demasiado grande para permanecer encerrado por el miedo. Ellas siguieron avanzando, la imagen de esas hermanas se form¨® en la mente de Adrion. Nuevo hogar La joven Vina restregaba los platos con todas sus fuerzas mientras peque?as gotas de sudor se formaban en su frente, su peque?a hermana se encontraba a las afuera de su peque?a casa barriendo la entrada, el trabajo de su hermana carec¨ªa de sentido, pero lo mejor para ella ser¨ªa mantener su mente entretenida con algo. Ya hab¨ªan pasado m¨¢s de un mes de aquel incidente y ella a¨²n ten¨ªa pesadillas, esto era normal, ella solo era una ni?a y hab¨ªa tenido que observar esos horrores. Ya era de tarde, su abuelo aun no regresaba, seguramente estar¨ªa bebiendo como de costumbre, desde que hab¨ªan llegado a su nuevo hogar, su abuelo hab¨ªa tomado todo el dinero que trajeron consigo y sal¨ªa a beber todos los d¨ªas. Solo volv¨ªa de vez en cuando a dormir y a veces simplemente no regresaba en varios d¨ªas, aunque el hecho de que no volviera podr¨ªa ser una ventaja. Despu¨¦s que contaron lo ocurrido a su padre y madre, su abuelo paso r¨¢pidamente del llanto a la furia, no solo las insultaba dici¨¦ndoles que eran solo unos estorbos, tambi¨¦n les llamaba monstruos. La raz¨®n de este nombre, no se deb¨ªa a un insulto casual, el claramente se refer¨ªa al hecho de que ambas eran unas hibridas de una madre humana y un padre nomiad. Su abuelo Serbal era su familiar de parte de su madre, por lo tanto, ¨¦l hab¨ªa sido influenciado por la poblaci¨®n para repudiar a las razas, no apreciaba a su difunto padre y tampoco estaba feliz con ellas. Su padre hab¨ªa sido un hu¨¦rfano, por lo tanto, no ten¨ªan ning¨²n familiar de su parte, su abuela hab¨ªa muerto unos a?os atr¨¢s y sin ning¨²n otro familiar m¨¢s que su hija, la difunta madre de Vina. Su abuelo hab¨ªa estado viviendo solo hasta la fecha, ¨¦l se manten¨ªa trabajando de costurero, y tambi¨¦n recib¨ªa el apoyo de parte del padre de Vina para mantenerse. Vina y Moli ya hab¨ªan visitado a su abuelo con anterioridad, ¨¦l nunca se hab¨ªa comportado de esa manera con ellas en el pasado, simplemente parec¨ªa que era una persona completamente diferente. Vina ya no sab¨ªa si su madre lograba que se abuelo se comportara frente a ellas, o si su padre lo hab¨ªa intimidado y por eso no hab¨ªa mostrado ninguna hostilidad antes. Y ahora que ellos no estaban, ¨¦l expon¨ªa su verdadero rostro. Vina se hab¨ªa distra¨ªdo, el sudor de su frente hab¨ªa llega a sus ojos, sus manos estaban mojadas y ten¨ªa sus mangas dobladas, ella no hizo nada para detener el ardor, ni limpiar su rostro, al fin y al cabo, su sudor y sus l¨¢grimas ya se hab¨ªan combinado. Support the creativity of authors by visiting the original site for this novel and more. Vina escucho el abrir de la puerta, ella r¨¢pidamente se hecho agua en la cara y se sec¨® con su falda. ¡ª?Vina? ¡ªMoli ?ya has terminado afuera? Vina mostro una sonrisa con su rostro r¨ªgido, a¨²n ten¨ªa gotas de agua en su cabello, pero actuaba como si nada de esto pasara. ¡ªSi he acabado ¡ªDe verdad, has hecho un buen trabajo. Vina ten¨ªa que actuar fuerte frente a su hermana, no pod¨ªa dejar que sus preocupaciones se mostraran en su rostro. ¡ªPero, ?qu¨¦ hac¨ªas? ¡ªSolo sent¨ª calor y quise lavar mi cara. Moli dirigi¨® una sonrisa devuelta a Vina y asinti¨®, estaba claro que hab¨ªa entendido todo y que no planeaba preguntar m¨¢s. Vina no sab¨ªa qu¨¦ hacer con su muy perceptiva hermana menor. ¡ª?Ma?ana quieres venir conmigo al mercado?, tenemos que comprar m¨¢s comida. Aunque su abuelo hab¨ªa tomado la bolsa con la mayor¨ªa de su dinero, Vina hab¨ªa separado una parte antes de dirigirse a la ciudad. Esto no lo hizo pensando que algo como lo que ocurri¨® con su abuelo pasar¨ªa, simplemente lo hizo por si por mala suerte les robaban de camino a la ciudad. Al final no pasado nada como eso, pero el dinero que hab¨ªa guardado les estaba siendo de utilidad, al menos no pasar¨ªan hambre, por el momento. ¡ªSi, claro que quiero ir contigo. ¡ªEst¨¢ bien, iremos por la ma?ana. Vina y Moli se dirigieron a la cama improvisa que hab¨ªan montado despu¨¦s de su llegada, la casa era peque?a, pero ten¨ªa suficiente espacio para tres personas. Anteriormente sus abuelos y su madre hab¨ªan vivido juntos, ellos dorm¨ªan en la misma habitaci¨®n. Pero su abuelo hab¨ªa ordenado estrictamente que no se acercaran a su cuarto y ahora ellas dorm¨ªan en la cocina. Aunque dormir juntas serv¨ªa para ahorrarse espacio, simplemente ellas no pod¨ªan dormir separadas, Vina se dec¨ªa a si misma que estaba cuidando de Moli. Pero ella tampoco podr¨ªa dormir tranquila sin ella a su lado. ¡ªBuenas noches Moli ¡ªBuenas noches Vina Vina hab¨ªa jurado que proteger¨ªa a Moli aunque le costara la vida y eso era lo que har¨ªa. Nuevo hogar 2 Vina cepillaba el cabello de Moli, las dos luc¨ªan claramente alegres, hoy saldr¨ªan al mercado a comprar v¨ªveres. casi no ten¨ªan oportunidades de salir, por su condici¨®n de nomiad y las posibles repercusiones que podr¨ªa causar si las descubrieran. Pero el d¨ªa de hoy ten¨ªan que salir sin importar que, ya no hab¨ªa m¨¢s comida en la alacena y ten¨ªan que comprar m¨¢s. ¡ªListo Moli. ¡ªGracias. Moli sonri¨® alegremente y Vina le devolvi¨® la sonrisa, tomo su cesta y se prepar¨® para salir. ¡ªBien Moli, estamos listas. ¡ªVina tu sombrero. Vina toco su cabeza y noto que no hab¨ªa nada ah¨ª. ¡ªAh, es verdad. Ella se dirigi¨® a la mesa y tomo un sombrero de paja que se encontraba ah¨ª, obviamente el sombrero no era usado por ella por gusto. Anteriormente las veces que acompa?o su padre al pueblo, hab¨ªa tenido que pulir su cuerno ¨²nico con las herramientas que dispon¨ªa en casa, esto era doloroso, pero era la ¨²nica manera que pod¨ªa caminar segura entre humanos. Lamentablemente ella ya no ten¨ªa nada de eso ahora, as¨ª que tendr¨ªa que ocultarlo con ese sombrero. Afortunadamente su hermana era muy joven y su cuerno era lo suficientemente peque?o para ser cubierto por su cabello. ¡ª?Como estabas olvidando algo tan importante? ¡ªLo siento. Los papeles de hermana mayor y menor se invirtieron, Moli mostrando una cara de reproche y Vina sonriendo tontamente. Moli bajo sus hombros d¨¢ndose por vencida y resoplo d¨¦bilmente. ¡ªVamos. Se tomaron de las manos y salieron por la puerta. *** Vina se encontraba mirando fijamente al hombre frente a ella, sus ojos mostraban la fuerza de una bestia salvaje y parecieran despedir energ¨ªa. Su mirada hab¨ªa cambiado despu¨¦s del incidente con sus padres, ahora era capaz de intimidar a una persona d¨¦bil solo vi¨¦ndola a los ojos. El hombre frente a ella era un hombre grande y gordo, llevaba un delantal blanco, ten¨ªa los brazos cruzados y su rostro malhumorado alejar¨ªan a cualquiera de ¨¦l. Su mirada tambi¨¦n se encontraba fija en Vina intentando intimidarla del mismo modo. ¡ª3 manzanas por uno de cobre, es lo justo.If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. ¡ª2 Monedas de cobre, ese es el precio por 3 manzanas. Si, de esto se trataba, Vina y el hombre llevaban cerca de 15 minutos en este juego de tira y afloja, ninguno de los dos ced¨ªa y la disputa pareciera que no tendr¨ªa fin. Vina hab¨ªa vislumbrado el puesto de este hombre despu¨¦s de buscar verdura fresca por todo el mercado, naturalmente ella hab¨ªa explorado todas las tiendas en los alrededores y finalmente se hab¨ªa decidido por esta tienda. Ella sinti¨® curiosidad al ver que el puesto del hombre ten¨ªa muchos buenos productos, pero casi no hab¨ªa personas comprando en su negocio. Pero cuando se acerc¨® a preguntar descubri¨® la raz¨®n, era un robo, los productos eran de excelente calidad, pero el precio era excesivo. El hombre era un muro de piedra, no bajaba los precios por ninguna raz¨®n, solo las personas que tuvieran dinero para derrochar comprar¨ªan en este negocio. Cuando Vina se dio cuenta de esto, se molest¨®, incluso se podr¨ªa decir que lo tomo como algo personal y todo termino de esta forma. ¡ª5 monedas de cobre por 3 manzanas, 10 zanahorias, 10 papas y una bolsa de grano. El hombre asevero su mirada, y Vina respondi¨® del mismo modo, pasaron unos segundos y finalmente el hombre titube¨®. El hombre comenz¨® a re¨ªr mientras sosten¨ªa su abultada barriga, con esto la tensi¨®n en el aire se desvaneci¨®, Vina no pudo hacer otra cosa que mostrar un rostro de indignaci¨®n mientras pensaba que se burlaba de ella. ¡ªYa hac¨ªa tiempo que no me encontraba a una joven con tal car¨¢cter, ?c¨®mo te llamas jovencita? El hombre que hab¨ªa terminado de re¨ªr mostraba una expresi¨®n amistosa en su rostro, muy diferente a su aspecto anterior. ¡ªMi nombre es Vina. Vina a¨²n no se mostraba conforme con el cambio de actitud del hombre, pero respondi¨® de mala gana. ¡ªBueno Vina, mi nombre es Trebor, es un gusto conocerte, pero yendo al tema que te interesa, es un trato, 5 monedas de cobre por todo. Los ojos de Vina se iluminaron y sonri¨® alegremente. ¡ª?De verdad?, muchas gracias. ¡ªNo hay de que, a esto me dedico, siempre me alegra encontrar a clientes que pueden apreciar la calidad de los productos y no solo buscan lo m¨¢s barato que puedan encontrar. Puedes venir cuando quieras, siempre podr¨¢s encontrar los mejores productos a un buen precio en mi tienda. Vina pago los 5 de cobre y lleno su cesta con los productos. ¡ªGracias por todo, Moli nos vamos. Vina dio la media vuelta y se qued¨® paralizada. ¡ªAh s¨ª, la peque?a que ven¨ªa contigo se march¨® ya hace un tiempo, se fue por esa calle. ¡ª??Por qu¨¦ no lo dijo antes?! ¡ªY perderme la diversi¨®n. Vina le dio la espalda al hombre y corri¨® en la direcci¨®n que le hab¨ªan se?alado, mientras se alejaba no paro de escuchar la risa de aquel hombre. Vina corr¨ªa con todas sus fuerzas mientras sosten¨ªa su sombrero, la cesta en su brazo la ralentizaba y le molestaba enormemente, considero varias veces soltarla mientras se esforzaba por no tropezar y caer. Ella miraba en todas direcciones mientras esquivaba a las numerosas personas en el mercado. ¡ª?Moliii! Ella gritaba el nombre de su hermana con todas sus fuerzas y segu¨ªa buscando sin detenerse, no lograba encontrar a su hermana por ning¨²n lado. Vina ya hab¨ªa avanzado varias calles de donde hab¨ªa comenzado su b¨²squeda y su imaginaci¨®n empezaba a traicionarla, haci¨¦ndola pensar los peores escenarios posibles. ¡ª?Moliii! Ella grito una vez m¨¢s, su grito alejaba sus temores y le permit¨ªa concentrarse, debo encontrar a Moli, era lo que se repet¨ªa sin cesar. Antes de que pudiera gritar de nuevo, advirti¨® una multitud de personas que hablaban entre s¨ª, ella se acerc¨® r¨¢pidamente mientras apretaba sus manos. Estando lo suficientemente cerca logro escuchar lo que las personas discut¨ªan. ¡ªParece que golpearon a esa ni?a. ¡ªEsos cinco malnacidos, una cosa es golpear a un sucio nomiad, ?pero una ni?a? ¡ª?Qu¨¦ hac¨ªa esa ni?a protegiendo a uno de esos esclavos? El coraz¨®n de Vina lat¨ªa a toda velocidad, el terror invad¨ªa su cuerpo y comenz¨® a jadear, sus piernas se detuvieron, ella no quer¨ªa acercarse m¨¢s. El temor que sent¨ªa le hac¨ªan querer alejarse de este lugar lo m¨¢s r¨¢pido posible, pero ella no lo har¨ªa, no pod¨ªa escapar. Nuevo hogar 3 Cuando por fin terminaba de reunir el coraje para moverse y entrar en la multitud, su vestido fue jalado por un costado. ¡ªVina. Era Moli, ten¨ªa una cara de preocupaci¨®n en su rostro, ella se encontraba bien y pareciera ser completamente ignorante de lo que suced¨ªa en este lugar, su preocupaci¨®n se deb¨ªa al sombr¨ªo rostro de su hermana mayor. Vina no respondi¨® a Moli y la tomo del brazo fuertemente, caminaron alej¨¢ndose de la multitud, su hermana se quej¨® del dolor en su brazo, pero ella no mostro ninguna se?al de detenerse. Cuando por fin estuvieron lo suficientemente alejadas se detuvo. ¡ª??A donde crees que fuiste?? El rostro de Moli que hasta ahora se hab¨ªa mostrado confundido, tuvo un cambio dr¨¢stico y se transform¨® a miedo. Su hermana mayor que pocas veces se hab¨ªa mostrado molesta en el pasado, ahora se encontraba en el punto m¨¢ximo del enojo. Vina que anteriormente hab¨ªa estado aterrada por el temor de que algo le pudiera pasar a Moli, logro encontrarla completamente a salvo. El estr¨¦s acumulado en su cuerpo se transform¨® r¨¢pidamente en ira, esta emoci¨®n fue creciendo mientras caminaban hasta este lugar y finalmente pod¨ªa dejarlo salir. ¡ªYo, te estaba esperando y enton--¡­ ¡ª??Entonces porque te fuiste?? Vina a¨²n ten¨ªa el brazo de Moli fuertemente agarrado y comenzaba a causarle da?o, pero su atenci¨®n se encontraba en su encolerizada hermana mayor. ¡ªVi a varios ni?os jugando y¡­ los segu¨ª La voz de Moli temblaba. ¡ª??No sabes lo preocupada que estaba por ti!? ??Que no sabes lo peligroso que es ir sola!? ¡ªLo¡­ lo siento La d¨¦bil disculpa de Moli solo hac¨ªan enojar m¨¢s a la ya enojada Vina, pero lo siguiente que ver¨ªa har¨ªa desaparecer su enojo. L¨¢grimas, sal¨ªan de los peque?os ojos de su hermana, abrumada por la presi¨®n, ella hab¨ªa comenzado a llorar.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. ¡ªDe¡­ verdad lo¡­ siento mucho Vina. Vina libero a Moli de su agarre y fue capaz de ver como se hab¨ªa formado una marca roja en el sitio que hab¨ªa estado sujetando todo este tiempo. ¡ªAh, no¡­ te he lastimado. Moli que hab¨ªa ignorado su brazo todo este tiempo, al ser liberada empez¨® a sentir un profundo dolor. ¡ª?Te duele? Vina hab¨ªa tomado de vuelta el brazo de Moli, pero esta vez lo tomo con cuidado de no lastimarla, su hermana no se quej¨®, pero a¨²n segu¨ªa llorando. Su llanto era provocado por el rega?o inicial y no por el dolor que sent¨ªa en este momento. ¡ªDuele, pero no mucho. ¡ª?De verdad? ¡ªSi, estoy bien. Un silencio incomodo se form¨® entre las dos, solo el sonido del d¨¦bil llanto de Moli se escuchaba. Vina se sent¨ªa avergonzada, hab¨ªa estado rega?ando a su hermana con mucha severidad y la hab¨ªa lastimado. No se le ocurr¨ªa como tranquilizarla, lo mejor para ellas ser¨ªa volver a su hogar. ¡ªMoli ser¨¢ mejor que volvamos a casa. Vina extendi¨® su mano a Moli, por un momento sinti¨® miedo al pensar que su hermana la rechazar¨ªa, pero ella la tomo sin ninguna vacilaci¨®n. Vina y Moli caminaron de regreso, no cabe decir que ninguna dijo ni una sola palabra mientras pasaban entre los puestos de los comerciantes. Su hermana ya hab¨ªa parado de llorar, pero a¨²n se pod¨ªa sentir la tristeza que emanaba de ella. Vina se sent¨ªa culpable y molesta, ellas hab¨ªan salido para poder pasar un buen rato juntas, pero las cosas hab¨ªa termina de esta manera. Mientras pensaba en la forma de levantar los ¨¢nimos de su peque?a hermana, vio algo que llamo su atenci¨®n en una de las tiendas que pasaban. Ella jalo a Moli hac¨ªa el establecimiento, su hermana resulto un poco desconcertada por el cambio en su direcci¨®n, pero la sigui¨® sin decir nada. ¡ªDisculpe, ?cu¨¢nto es por esto? Lo que Vina se?alaba en el peque?o puesto atendido por una mujer mayor, era una sencilla mu?eca de tela. ¡ªOh, eso¡­ son solo 2 de cobre. Vina tomo las monedas de su bolsa y las entrego, ella ya no estaba de humor para regatear. Tomo la mu?eca y volteo hac¨ªa Moli. ¡ªToma, es para ti. Aunque esto parec¨ªa una forma muy superficial de intentar alegrar a un ni?o, era diferente con Vina y Moli. Su madre le hab¨ªa regalado una mu?eca similar en su ¨²ltimo cumplea?os, pero esta se perdi¨® en el momento que perdieron su antiguo hogar, Vina estaba tratando de regresarle a su hermana algo de lo que perdieron en ese entonces. Moli tomo la mu?eca, pero una mezcla de sentimientos se form¨® dentro de ella. Estaba feliz por el regalo de su hermana, pero no estaba seguro si deber¨ªa aceptarlo. ¡ªVina, ?est¨¢ bien que gastes dinero en esto? Vina que luchaba por ahorrar cada moneda que pudieran, era muy consciente que los gastos innecesarios las llevar¨ªan a la perdici¨®n. Pero si pod¨ªa alegrar un poco a su hermana a coste de un poco de dinero, habr¨ªa valido la pena. ¡ªSi, no te preocupes. Vina sonri¨®, a lo cual Moli respondi¨® de la misma forma, las dos se tomaron de las manos y volvieron a casa. Ciudad Ciudad Kiriza, una enorme y bulliciosa ciudad dentro del imperio Suiset. Esta era una de las ciudades conocidas por la incre¨ªble cantidad de productos que pasaban por sus puertas y la palabra ciudad comercial era una descripci¨®n perfecta para esta. Una ciudad tan importante como esta, estaba resguardada por unas robustas murallas, que menguar¨ªa cualquier pensamiento de una incursi¨®n a cualquier posible enemigo. Si bien las murallas fueron construidas con ese prop¨®sito, jam¨¢s hab¨ªa ocurrido algo de esta ¨ªndole, as¨ª que los ciudadanos que viv¨ªan aqu¨ª gozaban de una vida agradable y segura. Aunque las dos personas que se acercaban no parec¨ªan compartir los mismos sentimientos al ver las murallas. ¨DSe?or Adrion, ?no son esas murallas demasiado peque?as? Las dos personas en cuesti¨®n eran Adrion y Atsuki. A primera impresi¨®n te sorprender¨ªas al descubrir que se trataba de ellos dos, ya que luc¨ªan diferentes a c¨®mo eran normalmente. Adrion lucia una modesta armadura de placas de cuerpo completo, una espada corta y un escudo circular sin adornos, todos los elementos fabricados a base de hierro. Aunque segu¨ªa siendo muy vistoso, no se pod¨ªa comparar a su verdadero conjunto. En cuanto a Atsuki, llevaba equipada una armadura ligera y dos espadas cortas, equipo similar al que portaba Adrion, ambos vistiendo un manto negro que los cubr¨ªa sutilmente. Naturalmente, estos elementos no eran suficientes para esconder el hecho de que no eran ellos. Adem¨¢s de su cambio a equipos de baja calidad, usaban ¨ªtems para cambiar su apariencia y esconder el hecho de que no eran humanos, cabe decir que solo Adrion tuvo que esforzarse para crear un rostro desde cero, Atsuki simplemente oculto sus rasgos vamp¨ªricos. Todos estos preparativos eran necesarios si la intenci¨®n era infiltrarse en una ciudad humana. Los ¨ªtems que usaban para ocultar su aura y transformar su apariencia ten¨ªan el nombre de [Anillo incognoscible] y [Mascara del enga?o], Adrion no estaba seguro si sentirse feliz de que los ¨ªtems de ocultaci¨®n que anteriormente en el juego eran casi in¨²tiles pudieran ser utilizados de esta forma o preocuparse por ello. ¨DLl¨¢mame Dorian, ya te lo he dicho antes. Y t¨² no eres Atsuki, tu nombre ahora mismo es Suki. Somos dos viajeros que quieren convertirse en aventureros en esta ciudad. ¨DComo ordene. Adrion resoplo d¨¦bilmente dentro de su yelmo, es por esto por lo que quer¨ªa venir solo, pero los campeones insistieron en que deb¨ªa llevar una guardia conmigo. Al final de una larga discusi¨®n termino con Atsuki acompa?¨¢ndome, creo que fue el mejor de los resultados posibles.The story has been taken without consent; if you see it on Amazon, report the incident. ¨DY deja de actuar as¨ª, debemos comportarnos como amigos cercanos. ¨DComo orde¡­ s¨ª. ¨DEst¨¢ bien, solo aseg¨²rate de comportarte adecuadamente en p¨²blico. Las murallas de la ciudad no eran peque?as ni ten¨ªan ning¨²n defecto, el problema era que para Atsuki quien estaba acostumbrada a las inmensas murallas de la Fortaleza negra, cualquier otra cosa que viera se ver¨ªa peque?a ante sus ojos. ¨DLas murallas pueden parecer simples, pero no sabemos con qu¨¦ clase de hechizos est¨¢n imbuidos, as¨ª que no bajes la guardia. ¨DEntendido. Para equiparar el inmenso poder de fuego que ten¨ªan los ej¨¦rcitos en el juego, las estructuras contaban con diversos sistemas de refuerzo m¨¢gico, que les permitir¨ªan mejorar sus resistencias. Estos no eran visibles a simple vista y solo realizando un sondeo cercano pod¨ªas averiguar sus verdaderos par¨¢metros. Aunque Adrion trataba de lucir tranquilo, estaba bastante nervioso, si bien los exploradores y esp¨ªas hab¨ªan logrado infiltrarse en la ciudad, trayendo informaci¨®n que dec¨ªa que las defensas de la ciudad eran d¨¦biles y la invasi¨®n de la ciudad era posible, esto solo era informaci¨®n preliminar, solo hasta ahora intentar¨ªan realizar movimientos m¨¢s profundos. La culpa del aparentemente lento avance en la infiltraci¨®n de la ciudad, era por supuesto, la falta de mano de obra. Tanto Painappuri como Remontz hab¨ªan perdido toda su mano de obra, toda la gente y los contactos que ten¨ªan en sus manos hab¨ªan desaparecido con lo que sea que le paso a la fortaleza, en este momento se encontraban creando algo a partir de la nada, simplemente no se les pod¨ªa culpar por las deficiencias en su trabajo, que hayan logrado algo sustancial con lo poco que ten¨ªan en sus manos ya era digno de elogio. Adrion no ten¨ªa nada que decir a este asunto, avanzar de este modo fue su decisi¨®n, as¨ª que, si pasaba algo malo, simplemente tendr¨ªa que aceptar la culpa del fracaso, ¨¦l se volvi¨® a dar ¨¢nimos y se dirigi¨® a la larga fila en la puerta de la ciudad. Despu¨¦s de pasar por una molesta inspecci¨®n de rutina por la puerta, lograron entrar en la ciudad y se dirigieron al mercado principal. Una vez dentro, Adrion no pudo evitar que su mirada se moviera de un lado al otro sin parar, como un ser de otro mundo su curiosidad por lo desconocido era demasiado grande para controlarse, si bien hab¨ªa le¨ªdo todo lo que podr¨ªa encontrar a trav¨¦s de los informes, presenciarlo por s¨ª mismo daba una sensaci¨®n completamente diferente, todo lo que sus ojos ve¨ªan eran cosas que solo podr¨ªa encontrar en alg¨²n libro de fantas¨ªa, esta era una verdadera ciudad de otro mundo. Aunque como forasteros entrando en una nueva ciudad, uno podr¨ªa pensar que les tomar¨ªa mucho tiempo llegar al sitio que buscaban, pero esto no fue as¨ª. La gran facilidad con la que hab¨ªan llegado a su destino, no fue gracias a las indicaciones que Adrion hab¨ªa pedido a los guardias de la puerta, ni a la ayuda de las personas a las que preguntaron a lo largo del camino. Esto se debi¨® al hecho de que los movimientos de la ciudad giraban en torno al mercado, simplemente siguiendo las corrientes de personas, uno terminar¨ªa llegando al lugar sin ning¨²n problema. Ciudad 2 Por la gran cantidad de comerciantes que entraban y sal¨ªan de la ciudad uno ya pod¨ªa hacerse a la idea de lo que te esperaba al ingresar, pero al entrar todav¨ªa te sorprender¨ªa con la gran cantidad de energ¨ªa que irradiaban sus habitantes. Los comerciantes se esforzaban anunciando sus productos, intentando atraer la mayor cantidad de gente a sus tiendas. Las mujeres que eran atra¨ªdas por ellos se bat¨ªan en intensos regateos con los vendedores, causando que la ya ruidosa plaza lo fuera a¨²n m¨¢s, los ni?os correteaban alegremente por la ciudad, provocando un gran ambiente de alegr¨ªa en los alrededores. Adrion y Atsuki como extranjeros que eran, deber¨ªan ser especialmente influenciados por la energ¨ªa del lugar. Pero un sentimiento totalmente opuesto a la alegr¨ªa envolv¨ªa sus corazones, este sentimiento no era algo ajeno a la alegr¨ªa de la ciudad. Fue algo que solo ellos eran capaces de percibir, una mancha negra que solo sus ojos pod¨ªan ver. Un hombre mayor tropez¨® y dejo caer los vegetales que cargaba. ¨DMaldito anciano, ?qu¨¦ crees que haces? El hombre que ven¨ªa acompa?ado el anciano lo pateo en el suelo y se?alo que recogiera r¨¢pidamente lo que hab¨ªa tirado, las personas en los alrededores no parecieron darle importancia en lo m¨¢s m¨ªnimo, y siguieron con sus propios asuntos como si nada hubiera pasado. Algo como eso no era un asunto que pudiera ser ignorado, no era algo que las personas de buen coraz¨®n aceptar¨ªan, pero, aun as¨ª, no se hizo nada. El hombre que da?o al anciano no lucia especialmente amenazante, ni alguien de una gran autoridad, entonces, ?por qu¨¦ las personas no hicieron nada? Solo hab¨ªa dos cosas que diferenciaba al anciano del resto de las personas, la respuesta a la pregunta anterior estaba ligado a esas peque?as diferencias. Lo primero que destacaba en ¨¦l, eran unos peque?os cuernos que sobresal¨ªan en su cabeza, era claramente un miembro de la raza nomiad. Lo segundo era un objeto que se encontraba alrededor del cuello del anciano, no era un accesorio ni nada que se le pareciera, era un tosco collar hecho de una combinaci¨®n de cuero y hierro. Si, el anciano que llevaba este collar era un esclavo, la raz¨®n del por qu¨¦ las personas no mostraban ninguna compasi¨®n al hombre viejo, era porque no la consideraban como una persona, ¨¦l era un objeto, y como objeto que era, no era necesario sentir lastima por ¨¦l. El anciano ten¨ªa unas profundas marcas en su cuello, causadas obviamente por la inmensa cantidad de tiempo que habr¨ªa llevado el collar, este hombre como muchos otros, no hab¨ªa cometido ning¨²n crimen para merecer un castigo tan severo como perder su libertad, el simplemente hab¨ªa cometido el terrible pecado, de no nacer humano. ¨DSop¨®rtalo. Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. Adrion toco el hombro de Atsuki, ella hab¨ªa empezaba a mostrar su enojo. ¨DSi. Con esto logro que Atsuki se tranquilizara y bajara su mirada. En el Imperio Suiset todos los seres no humanos eran considerados inferiores, y si eran capturados, bien terminar¨ªan muertos o convertidos en esclavos por el resto de sus vidas. Adrion ya hab¨ªa recibido la informaci¨®n sobre los esclavos en la ciudad, pero verlo de primera mano segu¨ªa siendo un duro golpe. ¨¦l ya hab¨ªa le¨ªdo anteriormente sobre esta clase de trato en los libros de su antiguo mundo, no pod¨ªa imaginar c¨®mo era posible que los humanos pudieran tolerar esa clase de comportamiento, y en su momento, hab¨ªa sentido un inmenso desagrado por esto. Y esos sentimientos regresaban a ¨¦l, mucho m¨¢s fuertes que antes. ¨DSuki, nos movemos. El objetivo de dirigirse al mercado justo al llegar, era conseguir el dinero necesario para mantener una vida normal dentro de la ciudad. Si bien Adrion contaba con una basta fortuna, no pod¨ªa usar el dinero perteneciente al juego, al comparar las monedas del juego con las usadas en el imperio, fue bastante obvia la diferencia entre estas dos, aunque estaban hechas de los mismos materiales, uno simplemente no podr¨ªa hacerlas pasar como tal. Por suerte el juego conten¨ªa la soluci¨®n a este problema, durante un tiempo la acumulaci¨®n de monedas por parte de los jugadores hab¨ªa sido un tema bastante molesto, as¨ª que los desarrolladores implementaron un sistema para resolver el problema. La soluci¨®n fue la creaci¨®n de una forma de moneda m¨¢s valiosa y f¨¢cil de transportar. Estas eran las piedras preciosas, hab¨ªa una gran variedad de ellas, las m¨¢s valiosas eran: esmeralda, rub¨ª, zafiro y diamante. Tambi¨¦n exist¨ªan otras piedras semipreciosas como: ¨¢gata, aguamarina, alejandrita y amatista. Exist¨ªan muchas otras m¨¢s, pero cumpl¨ªan con la misma funci¨®n, todas ellas ten¨ªan un valor mucho mayor a las monedas comunes. Adrion hab¨ªa tra¨ªdo consigo una cierta cantidad de ellas, planeaba buscar una casa de cambio, en la cual podr¨ªa venderlas para conseguir la moneda com¨²n. Una ciudad de este tama?o f¨¢cilmente contaba con una ubicaci¨®n donde realizar el cambio, o al menos eso pens¨® Adrion, despu¨¦s de deambular un tiempo por el mercado y dar varias vueltas parec¨ªa que no ser¨ªa una tarea tan simple. Los negocios en estos tiempos no estaban bien referenciados, no hab¨ªa un mapa ni carteles luminosos que indicaran claramente la disposici¨®n de los diferentes negocios, cuando Adrion comenzaba a maldecirse por no pedir la informaci¨®n precisa en su momento, apareci¨® su salvador. ¨DBuenos d¨ªas forasteros, ?necesitaban ayuda? La persona que los saludo era un ni?o, no parec¨ªa tener m¨¢s de ocho a?os, era delgado, de pelo y ojos negros, su piel estaba bronceada por la extensa exposici¨®n al sol y bestia ropa ligera pero limpia, daba la sensaci¨®n de un adorable vendedor en miniatura. ¨DSe podr¨ªa decir que si, ?de casualidad conoces un sitio donde podamos cambiar algunas joyas crudas por monedas? Adrion respondi¨® sinceramente al peque?o vendedor, era dif¨ªcil sospechar de un ni?o de esa edad. ¨DConozco un lugar, s¨ªganme. El ni?o comenz¨® a caminar hacia una direcci¨®n, pero se detuvo de repente y dio media vuelta. ¨DMis disculpas, mi nombre es Robert. Parec¨ªa que hab¨ªa olvidado dar su nombre a sus posibles clientes. ¨DSoy Dorian y ella Suki. ¨DUn placer, por favor s¨ªganme. Volvi¨® a dar media vuelta y dirigi¨® el camino. Mercader Medio d¨ªa, una de muchas oficinas en ciudad Kiriza, Si tuvi¨¦ramos que evaluar el lujo de la habitaci¨®n, esta se situar¨ªa por encima de la media, contaba con lo absolutamente necesario que deber¨ªa tener, un librero de fondo, una mesa llena de papeler¨ªa, silla de trabajo, sillas para los invitados, todos muebles de excelente calidad. Daba esa sensaci¨®n de que la habitaci¨®n ya era una oficina de trabajo antes de arreglar los muebles, probablemente la persona que decidi¨® la decoraci¨®n simplemente hab¨ªa dado la orden, quiero que se vea como una oficina de trabajo. Y probablemente este era el resultado, aunque no hab¨ªa ahorrado en gastos al crear esta habitaci¨®n, claramente se pod¨ªa decir que la persona en cuesti¨®n era del tipo que pon¨ªa los buenos resultados por encima de todo. En este momento el due?o de la habitaci¨®n se encontraba sentado con el ce?o fruncido, el nombre del hombre que se encontraba de mal humor era, Malakas, ¨¦l era un hombre de composici¨®n robusta, ten¨ªa una barriga abultada que declaraba la buena vida que llevaba, su rostro mostraba una edad cercana a los 40 a?os. Daba esa sensaci¨®n de que podr¨ªa sacar lo mejor de ti si sonriera, usaba una bata blanca con adornos dorados, unos zapatos puntiagudos y un peque?o sombreo a juego, probablemente si preguntaras a personas al azar a que se dedicaba el hombre, todos te dir¨ªan que es un comerciante. De forma efectiva tendr¨ªan raz¨®n, ?por qu¨¦ un hombre como este estar¨ªa tan molesto apenas siendo medio d¨ªa? Bueno, por la raz¨®n m¨¢s com¨²n, su ma?ana fue bastante decepcionante. ¨DQue p¨¦rdida de tiempo. Malakas no pudo evitar decir esas palabras, hace dos d¨ªas el l¨ªder del gremio de comerciantes lo hab¨ªa invitado a ¨¦l y otros pocos comerciantes a reunirse con el gobernante de la ciudad, ¨¦l no hab¨ªa podido estar m¨¢s emocionado por esta buena noticia, reunirse con el conde Romante, le permitir¨ªa expandir sus conexiones, asegurando muchos negocios futuros, esta era mucho m¨¢s importante para alguien como ¨¦l. Hace apenas tres meses se hab¨ªa mudado del reino unido de Kinjing a esta ciudad en el imperio Suiset, aunque su negocio no hab¨ªa ido mal en su tiempo en el reino, ¨¦l hab¨ªa decidido que deb¨ªa expandir sus horizontes si deseaba crecer m¨¢s, y as¨ª fue que se mud¨®. Los primeros meses hizo lo que ten¨ªa que hacer, mostro su buena voluntad en el gremio de comerciantes y envi¨® saludos a los nobles de la zona para mostrar sus respetos, pero quien pensar¨ªa que devolver¨ªan su amabilidad de esta forma. Solo de recordarlo Malakas apretaba sus pu?os con fuerza, pensando un poco no pod¨ªa evitar pensar lo infantil que eran sus pensamientos, mostrar buena voluntad no asegura que las personas la devolver¨¢n. La primera se?al que deber¨ªa haberle dicho que esto no era una buena noticia fue que la reuni¨®n surgi¨® de la nada, hab¨ªa hecho su investigaci¨®n correspondiente y la fecha de la reuni¨®n no estaba marcada como un evento recurrente, en pocas palabras, no era com¨²n. Como casi todas las noticias inesperadas, no pod¨ªa ser algo bueno si surgi¨® de repente. El segundo punto a tener en cuenta eran las personas invitadas, solo comerciantes menores hab¨ªan sido invitados a la reuni¨®n, si la reuni¨®n era algo bueno tendr¨ªan que haber invitado a otros comerciantes m¨¢s grandes tambi¨¦n, Malakas solo pudo sacudir su cabeza al pensar en esto, ¨¦l hab¨ªa querido creer que las cosas buenas tambi¨¦n podr¨ªan pasarle, pero simplemente el mundo no funcionaba as¨ª. Malakas cerr¨® los ojos. ¨DDejen les doy la bienvenida a todos nuestros estimados invitados. El conde Romante levanto su copa y dirigi¨® su vista a todos los comerciantes reunidos, luego dio media vuelta y volvi¨® a dirigir la palabra a su invitado. Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. ¨DPerm¨ªtanme presentarles al sacerdote de la iglesia de la luz el se?or Fernando. El sacerdote levanto su copa con agua y se dirigi¨® a los presentes. ¨DEs un placer conocerlos a todos, espero que podamos llevarnos bien. Malakas volvi¨® a abri¨® los ojos. ¨DUn maldito fraude. La reuni¨®n continuo con un patr¨®n parecido de halagos entre los comerciantes y el sacerdote, incluso el conde se hizo a un lado para dejarlos hablar. Pero el resumen de toda la conversaci¨®n seria que el sacerdote necesitaba fondos para construir una nueva iglesia en esta ciudad. El conde y el l¨ªder del gremio quer¨ªan usarlos como chivos expiatorios para satisfacer al sacerdote de la iglesia de la luz, como no pod¨ªan darse el lujo de ofender a un sacerdote de una influyente iglesia, simplemente les entregaron a los peque?os comerciantes sin importancia para entretenerlo. Lo peor de todo es que ni esos dos ni el sacerdote estaba haciendo nada que se considerara malo, hacerse amigo de un influyente sacerdote pod¨ªa traer muchos beneficios a los comerciantes, pero por supuesto, hab¨ªa un truco en todo. A Malakas no pod¨ªa importarle menos de que iglesia fuera el sacerdote, incluso se supon¨ªa que ¨¦l era creyente de la diosa de la abundancia, mientras no causara problemas ¨¦l estaba bien con cualquier dios que quisieran adorar, pero hab¨ªa grandes problemas con respecto a construir una nueva iglesia de la nada. La mayor parte de la poblaci¨®n del imperio Suiset cre¨ªa en el dios de la caza y escritura, que pasar¨ªa cuando todo el mundo supiera que apoyaba una diosa extranjera, la gente ya lo trataba con cuidado por ser extranjero, simplemente ser¨ªa aislado por todos una vez que esto se supiera. Adem¨¢s, ?qu¨¦ clase de apoyo recibir¨ªa de una iglesia que estaba del otro lado del mundo? ?Cu¨¢nto tiempo pasar¨ªa para que pudiera ver la remuneraci¨®n de su trabajo? Probablemente pasar¨ªa una d¨¦cada antes que viera los beneficios de esta inversi¨®n, no importa que tan bien quisieran venderle la idea de esta inversi¨®n, para un comerciante peque?o no era diferente de pedirle que tirara su dinero. Despu¨¦s de un tiempo la sensaci¨®n de enojo en Malakas disminuyo, hasta transformarme en un sentimiento de cansancio e impotencia. ¨DLo hecho, hecho esta. Malakas solt¨® un profundo suspiro, de nada le servir¨ªa seguir lament¨¢ndose, lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era encontrar la forma de minimizar sus p¨¦rdidas, como comerciante experimentado llego a la r¨¢pida conclusi¨®n de que la situaci¨®n era imposible de salvar y solo pod¨ªa aguantar el golpe, justo cuando se dispon¨ªa a la tarea de salvar su barco, se escucharon varios golpes provenientes de la puerta. ¨DSe?or Malakas. Malakas frunci¨® el ce?o, hace unos momentos acababa de entrar en su oficina y hab¨ªa dado la orden de que nadie lo molestara, pero dado que era ese ni?o, parec¨ªa que simplemente no se pod¨ªa evitar. ¨DSe?or Malakas. Como respuesta al silencio, la puerta son¨® una vez m¨¢s, Malakas no pudo evitar colocar sus dedos sobre su frente, este ni?o¡­ cuantas veces le he dicho que es de mala educaci¨®n gritar detr¨¢s de las puertas. ¨DSe?or, Guillermo dice que unas personas quieren vender sus gemas. ?Y? Aunque la joyer¨ªa era un negocio rentable, no era una buena raz¨®n para necesitar su presencia, Guillermo era un hombre capaz, no hab¨ªa necesidad de llamarlo por algo como eso. ¨DDice que han aparecido de nuevo, son esas joyas que llamaron la atenci¨®n de todos. Esas ¨²ltimas palabras lograron que un interruptor en Malakas se encendiera, cambiando su actitud por completo, el r¨¢pidamente se levant¨® de su asiento y abri¨® la puerta. ¨DRobert dime r¨¢pido, ?En d¨®nde est¨¢n ahora? Malakas pronuncio r¨¢pidamente esas palabras dirigiendo su atenci¨®n a su joven empleado. ¨DLos llevo al sal¨®n donde usualmente recibimos a los nobles. Eso era correcto, Malakas no pod¨ªa evitar alabar a Guillermo por su r¨¢pida respuesta, aunque una peque?a transacci¨®n no era algo que requiriera un tratamiento preferencial como este, pero si los productos eran inusualmente valiosos o llamativos era una historia diferente. Hace aproximadamente un mes empezaron a aparecer joyas crudas de una calidad impresionante, eran tan hermosas y tan libres de impurezas que los mejores tasadores no pod¨ªan evitar quedarse boquiabiertos al mirarlas. Una vez que estas joyas pasaran por las manos de un artesano digno, pod¨ªan ser vendidas por varias veces su precio, los diferentes comerciantes hab¨ªan estado buscando la fuente de estas joyas por todas partes, pero ninguno logro tener ¨¦xito, aunque se realizaron varias transacciones con estas joyas, las personas que las vend¨ªan parec¨ªan desaparecer justo despu¨¦s del comercio, era un verdadero misterio. Ahora que apareci¨® esta oportunidad en su puerta, Malakas no lo dejar¨ªa escapar, arreglo r¨¢pidamente su atuendo y se dirigi¨® al sal¨®n mientras entraba en su mentalidad de negocios. Comercio Adrion volvi¨® a darle otro vistazo a la habitaci¨®n donde se encontraba, pareciera ser una habitaci¨®n privada para clientes, hab¨ªa una peque?a mesa con tres sillas de un gusto elegante, originalmente solo eran dos, pero otra fue tra¨ªda para Atsuki. Una enorme pintura de un lago se encontraba en el fondo, mientras en la mesa yac¨ªan bocadillos y un juego de t¨¦ a¨²n humeante. Adrion asinti¨® interiormente, me alegro que este mundo comprenda la importancia b¨¢sica de un buen servicio. Despu¨¦s de encontrarse con ese ni?o, este los guio h¨¢bilmente por las calles, incluso se tom¨® la molestia de hablar brevemente de las zonas en las que estaba dividido el mercado, ten¨ªa claramente la habilidad de la palabra, de esta forma, fueron guiados tranquilamente hasta esta tienda. Al principio Adrion no estaba seguro de que pensar, los productos que manejaba este negocio eran muy variados, lo primero que pens¨® era que estaba en una tienda de antig¨¹edades, pero luego record¨® que todos los art¨ªculos concordaban con esta ¨¦poca, as¨ª que lo descarto r¨¢pidamente, al pensarlo un poco m¨¢s la idea de una tienda de empe?o surgi¨®, pero antes que pudiera concebir m¨¢s ideas un empleado apareci¨® para recibirlos. ¨DBuenas tardes estimados clientes, bienvenidos a la Canasta de la abundancia, en que puedo ayudarlos. El hombre saludo y exhibi¨® con habilidad, dirigi¨® una breve mirada a Robert, pero volvi¨® r¨¢pidamente a nosotros. ¨DNos dijeron que podr¨ªamos cambiar nuestras joyas en este establecimiento. ¨DPor supuesto que podemos, por aqu¨ª por favor. Nos guio r¨¢pidamente al mostrador donde otro hombre nos recibi¨®. ¨DMucho gusto, mi nombre es Guillermo, me permitir¨ªan ver los art¨ªculos que quieren vender por favor. Adrion saco unas pocas piezas de joyer¨ªa y las coloco en el mostrador, vio como el hombre saco un peque?o lente con el cual deber¨ªa comprobar la calidad de las joyas, aunque el hombre parec¨ªa bastante profesional e intento mantener una expresi¨®n estoica, todav¨ªa se pod¨ªa notar los peque?os cambios en su rostro al evaluar las joyas. ¨D?Hay alg¨²n problema? El hombre que se encontraba evaluando se detuvo al escuchar a Adrion, noto que hab¨ªa tomado m¨¢s tiempo del debido en la tasaci¨®n y r¨¢pidamente se compuso. ¨DNo, no hay ning¨²n problema, sus piezas son ciertamente aut¨¦nticas y de gran calidad, estaremos encantados de comprarlas, pero este no es un buen lugar para esta clase de transacci¨®n, por favor, s¨ªganme. Despu¨¦s de traerlos a este lugar y arreglar la habitaci¨®n, el hombre se march¨® argumentando que necesitaba traer unas herramientas necesarias para obtener el valor adecuado de las joyas, luego una mujer mayor con rostro amable pero profesional los atendi¨® brevemente y luego se march¨®. Y as¨ª, Adrion se encontraba esperando en este momento. No paso mucho tiempo antes que la puerta se abriera, esta vez el hombre llamado Guillermo venia acompa?ado por un hombre corpulento y sonriente.This tale has been unlawfully obtained from Royal Road. 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No pod¨ªa entender la raz¨®n de que el propio gerente del lugar vinera a atenderlos, aunque el valor de la joyer¨ªa no era peque?o, no cre¨ªa que fuera suficiente raz¨®n para llamar su atenci¨®n, entonces, ?cu¨¢l ser¨ªa la raz¨®n? ¨DParece que los bocadillos y el t¨¦ no fueron de su agrad¨®, ?deber¨ªamos pedir algo diferente? ¨DOh no, de ninguna manera, simplemente cre¨ªmos que ser¨ªa adecuado esperar por ustedes antes de comenzar. Tener que comer generaba mucho problema a Adrion, as¨ª que de poder evitarlo ¨¦l lo har¨ªa, en cuanto a Atsuki, quien sabe que pasaba por su mente, aunque llevaba un buen rato mirando el brownie sobre la mesa. ¨DNo era necesario que se tomaran esa molestia, pero ya que estamos aqu¨ª, por favor adelante. El recepcionista se movi¨® h¨¢bilmente mientras serv¨ªa el t¨¦, cuando termino de servir, Malakas tomo su taza y dio un ligero sorbo, todo pareci¨® una de esas escenas de nobles presumiendo sus gustos refinados a los ojos de Adrion, pero ¨¦l no iba a juzgar las costumbres de los hombres de otro mundo, simplemente el extra?o por no apreciar sus gustos ser¨ªa el. Adrion movi¨® su mirada a Atsuki, luego de recibirla ella pareci¨® entender su mensaje ya que extendi¨® su mano y tomo un bocado. ¨DEs un buen brownie. Luego de escuchar a Atsuki los ojos de Malakas parecieron tener un ligero destello, pero Adrion estaba ocupado como para notarlo, ¨¦l tambi¨¦n recibi¨® una fuerte reacci¨®n, pero por motivos completamente diferentes. ?Atsuki ten¨ªa una configuraci¨®n acerca de su gusto por los dulces? Desde que llegaron a la ciudad, ella hab¨ªa mantenido su cara estoica la mayor parte del tiempo, no hablemos de decir cualquier cosa, pero de repente dio un alago sincero. Adrion anoto esta informaci¨®n de utilidad en su mente y volvi¨® su atenci¨®n al hombre llamado Malakas. ¨DMe alegro que la comida sea de su agrado. ¨D?Se dedica al negocio de la comida? De forma inesperada esta pregunta vino de Atsuki. ¨DAunque ciertamente estoy trabajando con productos a base de harina, no creo considerarme un conocedor del negocio, apenas soy un principiante, no cre¨ª que mi nombre ser¨ªa conocido. Despu¨¦s de decir esto ¨²ltimo, los ojos de Malakas se centraron completamente en Atsuki. ¨DPens¨¦ que de alguna forma parec¨ªa estar orgulloso de la comida que presento, supuse que como comerciante podr¨ªa estar relacionado de alguna manera. ¨DYa veo, es usted una mujer muy perspicaz. ¨D?De verdad? Creo que es algo que cualquiera podr¨ªa notar. Malakas continuo con su sonrisa amable durante el ligero intercambio, mientras Atsuki se mantuvo impasible como si nada pasara, solo Adrion sent¨ªa que algo raro suced¨ªa, pero no se explicaba que era. ¨DEscuche que Robert los trajo aqu¨ª, espero que no haya causado demasiadas molestias. ¨DEn absoluto, fue una gran ayuda realmente. Aunque Robert bien podr¨ªa estar realizando su trabajo guiando clientes a la tienda, todav¨ªa tendr¨ªa que estar agradecido con ¨¦l, sin su ayuda quien sabe cu¨¢nto tiempo les tomar¨ªa encontrar el local que buscaban. ¨DYa veo, debo recordar recompensarlo por su buen trabajo, es un chico muy en¨¦rgico que a menudo causa problemas. ¨DCiertamente es un chico con energ¨ªa. Adrion se hab¨ªa acostumbrado a las conversaciones banales como esta, uno simplemente no pod¨ªa ir directamente al punto a tratar, ya que esto ser¨ªa malinterpretado por la otra persona, uno ten¨ªa que permanecer tranquilo y esperar el momento adecuado para hablar. ¨D?La evaluaci¨®n fue sin problemas? ¨DHemos evaluado adecuadamente sus art¨ªculos y no hay duda de su autenticidad. El recepcionista que hab¨ªa permanecido en silencio hasta entonces saco un pa?uelo el cual extendi¨® sobre la mesa, una vez termino, coloco las joyas una por una sobre este. Comercio 2 Adrion hab¨ªa entregado la bolsa con joyas anteriormente, no ten¨ªa ning¨²n miedo de que estas fueran robadas, esa bolsa simplemente llevaba una peque?a cantidad de joyas baratas y su ¨²nico fin era probar las aguas. Las cosas realmente valiosas se encontraban en el inventario de Adrion, pero como no pod¨ªa ir sacando cosas de la nada, preparo varias bolsas con art¨ªculos, para poder mantener las apariencias. ¨D?Eso quiere decir que est¨¢n dispuestos a comprarlas? Malakas bajo un poco sus hombros y la sonrisa que llevaba hasta ahora se volvi¨® menos prominente. ¨DNo le puedo mentir se?or Dorian, aunque el negocio de la joyer¨ªa es bastante rentable, es algo que se mueve de forma lenta, si compro todos sus productos me tomar¨ªa mucho tiempo ver el dinero de vuelta. Con que as¨ª era, de los informes que Adrion ley¨® se mencion¨® de forma consistente el problema de la recolecci¨®n de fondos, aunque la fortaleza contaba con mercanc¨ªa que podr¨ªa cambiar por la moneda local, simplemente no era posible hacerlo, no era sensato vender los objetos que se encontraban en el tesoro, resultar¨ªan muy vistosos. De la misma manera no se podr¨ªan arrojar una gran cantidad de materiales de una sola vez, dejando de lado la notoriedad que provocar¨ªa, saturar los mercados llevaba sus propias consecuencias. Dando como resultado la situaci¨®n en la que se encontraban, con una muy lenta recolecci¨®n de fondos, aunque era de esperarse, sus subordinados eran militares, no comerciantes, de la misma forma, Adrion no logro encontrar una soluci¨®n al problema, simplemente pod¨ªa culparse a s¨ª mismo por ser demasiado tonto. ¨D?Deber¨ªa tomar su respuesta como un no? Al ser influenciado por sus sentimientos Adrion no pudo evitar que su voz sonara m¨¢s fr¨ªa de lo normal, a lo cual Malakas respondi¨® de forma apresurada. ¨DOh no, no quise decir eso, estar¨ªamos encantados de comprar sus productos, pero, si puede darnos suficiente tiempo, de esa forma ser¨ªamos capaces de cumplir con sus necesidades. ?Oh! Por supuesto. En ese momento una idea tomo forma en la mente de Adrion Porque no lo pens¨¦ antes, estaba tratando el tema desde un punto de vista peque?o, no soy una persona vendiendo una peque?a cantidad de productos, si me imagino a m¨ª mismo como una empresa, una empresa que busca comenzar una sociedad comercial, de esta forma deber¨ªa ser capaz de conseguir una fuente estable de ingresos. Mientras m¨¢s lo pensaba mejor idea le parec¨ªa, Adrion por fin empezaba a ver la luz al final de este t¨²nel, no pudo evitar tomar una posici¨®n m¨¢s relajada en su asiento. Si quiero crear una relaci¨®n comercial a largo plazo, la mejor forma ser¨ªa mostrando mi seriedad y sinceridad.This text was taken from Royal Road. Help the author by reading the original version there. ¨D?Quiere decir que si le damos suficiente tiempo para prepararse, ser¨¢ capaz de comprar una gran cantidad de nuestros productos? ¨DSi, eso deber¨ªa ser posible. Malakas pareci¨® notar el ligero cambio en Adrion y tambi¨¦n tomo una actitud seria. ¨DSuki por favor muestrales. Despu¨¦s de escuchar el comando Suki dirigi¨® su mano a una de sus bolsas, lo que saco de su bolsa dejo una profunda impresi¨®n en los dos hombres, era un rub¨ª del tama?o de medio pu?o, cuando lo coloco sobre la mesa junto a las dem¨¢s joyas, no pudo evitar opacarlas, la disparidad entre las joyas que hab¨ªa mostrado antes y el rub¨ª de gran tama?o era demasiado grande, era como traer un arma autom¨¢tica a una pelea de espadas. ¨DSi est¨¢n dispuestos a comprar, nosotros estaremos dispuestos a seguir vendiendo. Adrion hab¨ªa decidido mostrar una pieza de mayor calidad, de esta forma mostrar¨ªa a sus posibles socios que era un hombre con un trasfondo fuerte, adem¨¢s podr¨ªa saber la capacidad financiera con la que contaban. De esta manera tendr¨ªa la informaci¨®n necesaria para unas posibles futuras negociaciones. ¨DNecesitaremos tiempo para pensarlo, si puede darnos una semana, ?no! 4 d¨ªas deber¨ªa ser suficiente. Malakas pareci¨® requerir toda su fuerza de voluntad para pronunciar esas palabras. ¨DUna semana entonces, eso est¨¢ bien por nosotros. Adrion se sinti¨® complacido, las negociaciones parec¨ªan ir por buen camino, una decisi¨®n como esta no pod¨ªa apresurarse, as¨ª que darles tiempo para pensarlo era lo correcto, mientras completara los ¨²ltimos pasos todo deber¨ªa ir bien. ¨DEntonces en cuanto a los precios. ¨DAqu¨ª. El recepcionista pareci¨® responder de forma autom¨¢tica al comentario de Adrion, entreg¨¢ndole un documento, era una breve lista con los precios de las joyas que hab¨ªan mostrado con anterioridad. Parec¨ªa que la lista fue creada unos momentos antes de su reuni¨®n, Adrion reviso la lista y despu¨¦s de corroborar la informaci¨®n con los informes en sus recuerdos, le dio el visto bueno, los precios no eran ni altos ni bajos, eran justo lo que deber¨ªan corresponder, en su pr¨®xima reuni¨®n deber¨ªan ser capaces de crear un acuerdo escrito, pero esto era mejor dej¨¢rselo a Remontz. ¨DEstoy de acuerdo con los t¨¦rminos redactados, aunque podr¨ªa haber ligeras modificaciones en nuestra pr¨®xima reuni¨®n, me gustar¨ªa aceptar la transacci¨®n que tenemos ahora mismo. Con un trabajo satisfactorio a Adrion solo le quedaba completar la transacci¨®n por la cu¨¢l hab¨ªa venido en primer lugar, necesitaba ese dinero para continuar sus operaciones en la ciudad, esto no era algo que pudiera olvidar. ¨DPor supuesto, Guillermo. Guillermo apilo las monedas de oro y plata frente a Adrion, luego que este dio su visto bueno le fue entregado en una peque?a bolsa. ¨DEn cuanto al rub¨ª¡­ En alg¨²n momento Malakas se vio en la necesidad de limpiarse el sudor con su pa?uelo, aunque el clima no parec¨ªa ser en absoluto caluroso, Adrion solo lo tomo en que un cuerpo grande tendr¨ªa a sudar m¨¢s a menudo. ¨DPueden qued¨¢rselo, t¨®menlo como una se?al de nuestra buena voluntad y aprecio por nuestra sociedad futura. ¨D?No podemos! Adrion pens¨® que ser¨ªa buena idea terminar la reuni¨®n con un regalo, pero la fuerte respuesta de Malakas lo dejo extra?ado. ¨DQuiero decir, no puedo aceptar esta clase de regalos de su parte se?or Dorian, como comerciante que soy tengo un c¨®digo que debo seguir. ¨DComprendo, entonces no insistir¨¦. Atsuki guardo de nuevo el rub¨ª y se dirigi¨® a la salida junto a Adrion. ¨DEspero nuestra pr¨®xima reuni¨®n. Adrion extendi¨® la mano a Malakas que insisti¨® en despedirlos en la puerta, el hombre solt¨® una ligera risa a su comentario y estrecho su mano. ¨DEl sentimiento es mutuo, espero verlos pronto. Adrion dio media vuelta con Atsuki detr¨¢s suya y se dirigieron a su pr¨®xima parada, parec¨ªa que su suerte el d¨ªa de hoy era muy buena, hab¨ªa conseguido los fondos necesarios para sus actividades en la ciudad y un posible socio comercial. Derrota Las siluetas de Adrion y Atsuki se hab¨ªan perdido hace tiempo entre la multitud, pero Malakas a¨²n permanec¨ªa en silencio. ¨DSe?or Malakas. Guillermo que se encontraba junto a ¨¦l no pudo esperar m¨¢s y llamo a su jefe. ¨DAqu¨ª no es un buen lugar, s¨ªgueme a la oficina. Malakas respondi¨® de manera tranquila a su nervioso subordinado, aunque ¨¦l no se encontraba mucho mejor, en los momentos m¨¢s dif¨ªciles era cuando uno deb¨ªa mantener la calma, solo de esta forma ser¨ªan capaces de encontrar una soluci¨®n. Ambos hombres entraron en la tienda, Roland al verlos se acerc¨® a ellos esperando ser felicitado, pero luego de ver las expresiones en sus rostros se hizo a un lado, los dos pasaron a su lado sin decir nada, solo Guillermo arrojo una breve mirada, pero al ver que su jefe no dijo nada, ¨¦l tampoco se atrever¨ªa. Por su parte Malakas sab¨ªa que no deb¨ªan culpar al ni?o por lo sucedido, lo que ocurri¨® estaba fuera de su control, como podr¨ªa resolver algo que incluso el mismo hab¨ªa fallado en hacer. Continuaron caminando en silencio hasta llegar a la oficina, solo cuando Malakas tomo asiento y Guillermo cerr¨® la puerta inicio la conversaci¨®n. ¨DSe?or Malakas lo que ocurri¨®. ¨DSi est¨¢n en lo cierto, hemos sido jugados, no, eso no es; derrotados, esa es la palabra correcta, fuimos derrotados completamente. Malakas continuaba analizando lo ocurrido, pero solo lograba concentrarse a medias, sus oponentes hab¨ªan demostrado tal nivel de dominio en la negociaci¨®n que la mitad de su mente a¨²n permanec¨ªa alab¨¢ndolos. Aunque uno guardar¨ªa rencor al ser derrotado, si tu oponente demostrara una capacidad tan sobresaliente no pod¨ªas evitar admirarlo, esto era especialmente cierto para un hombre como Malakas que colocaba los resultados por encima de todo. Dorian, Malakas no pudo evitar pensar en el hombre que lo hab¨ªa derrotado. Pensar que cre¨ª que podr¨ªa capturar un gran pez, no pudo evitar re¨ªrse de s¨ª mismo al recordar sus pensamientos anteriores, se sent¨ªa como un pescador tonto el cual hab¨ªa estado feliz por ver moverse su red, solo para ser arrastrado al agua al momento siguiente. ¨D?Se?or quiere decir que estuvimos dentro de su trampa desde el comienzo? A diferencia de su se?or, Guillermo ten¨ªa toda su atenci¨®n en los posibles da?os, hab¨ªa trabajado en este grupo comercial la mitad de su vida, si algo le ocurriera, no sabr¨ªa qu¨¦ hacer. ¨DProbablemente si, usaron a Roland para acercarse a nosotros sin levantar sospechas. Ese hab¨ªa sido su primer error, creer que era el cazador, cuando en verdad, era la presa. ¨DNo todo est¨¢ totalmente perdido. ¨D?Pero c¨®mo? ¨DNo olvides el lugar donde estamos, ellos se arriesgaron a entrar en nuestra casa. A lo que Malakas se refer¨ªa era a sus preparaciones, aunque le hab¨ªan dado muy poco tiempo para prepararse, si no lograba colocar una trampa estando en su territorio, como podr¨ªa llamarse a s¨ª mismo comerciante. ¨DEsa mujer lo llamo brownie. Guillermo no pudo responder a su jefe, simplemente no comprend¨ªa. Por supuesto, solo alguien con una gran experiencia con diferentes culturas entender¨ªa a lo que se refer¨ªa. ¨DGuillermo ?con que nombre conoce la gente de esta regi¨®n a los brownies? En ese momento logro comprenderlo. ¨DLos llaman bizcochos. ¨DSi ya entendiste, los brownies eran un bocadillo que hab¨ªa logrado internacionalizarse, m¨¢s al oeste los llamaban simplemente tortas, en el sur queques, solo en oriente los llamaban de esa forma. Esas personas tienen una conexi¨®n con la parte oriental, tenemos algo de informaci¨®n con la cual empezar, ahora tenemos que averiguar porque personas de oriente han decidido venir a estas tierras. If you stumble upon this narrative on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. Malakas preparo comida que podr¨ªa considerarse mundialmente conocida, del mismo modo, tanto el juego de t¨¦ como las hojas tambi¨¦n eran de estilo ¨²nico y variantes raras que pocas personas conocer¨ªan, el planeaba usarlas para intentar sondear a sus invitados en momentos oportunos, parec¨ªa que su trabajo vali¨® la pena. ¨DEso fue brillante se?or. Malakas neg¨® ante el alago de su subordinado. ¨DSi no fuera porque ella tambi¨¦n logro enga?arme podr¨ªa aceptar tu alago. ¨DSuki¡­ No pod¨ªa decir nada para reprender a su subordinado, una mujer as¨ª de bella era capaz de destruir hasta la voluntad m¨¢s fuerte, incluso Malakas que hab¨ªa entrenado su mentalidad de negocios podr¨ªa ser sacudido, si no hubiera visto tantos hombres exitosos caer por los encantos de una mujer ¨¦l mismo, no estar¨ªa en guardia. Aun con todo eso, sus movimientos y habla eran tan encantadores que provocaron que Malakas colocara toda su atenci¨®n en ella, ignorando el verdadero peligro. ¨¦l siempre hab¨ªa cre¨ªdo que trucos de miel como esos solo funcionaban con personas de mente d¨¦bil, ahora resultaba que era uno de ellos. Se podr¨ªa decir que a partir de ese punto las cosas cayeron totalmente en manos de sus oponentes, el hombre de bajo perfil llamado Dorian espero el momento preciso para golpearlos y una vez empez¨® no tuvieron forma de detenerlo. ¨DEse hombre Dorian. En este punto a¨²n segu¨ªa sin comprenderlo, ¨¦l llevaba la conversaci¨®n, el lugar, el tiempo, todo fue propuesto por s¨ª mismo, pero pareciera que ese hombre esperara esto desde el principio. Y el golpe final. ¨DQu¨¦ clase de poder se encuentra detr¨¢s de ¨¦l. ¨DSe?or, ?no es posible que fuera un farol? Malakas solo mostro una expresi¨®n graciosa a su subordinado. Si esas personas estuvieran fingiendo, entonces deber¨ªan participar en el teatro y no haciendo negocios. Si lo estaban enga?ando, bien podr¨ªa dejar el comercio, tendr¨ªa miedo de ser enga?ado por cada cliente. ¨DLo siento¡­ ¨DNo necesito tus disculpas, quiero tu opini¨®n, probablemente solo una mina entera producir¨ªa esa cantidad de joyer¨ªa, en especial esa clase. El mensaje de Dorian hab¨ªa sido claro, ten¨ªa una cantidad ilimitada de joyer¨ªa de calidad exorbitante. ¨DSolo una naci¨®n ser¨ªa capaz de tal haza?a. Las palabras de Guillermo parecer¨ªan una exageraci¨®n, pero el sentido com¨²n guiaba su respuesta, cuando una mina de mineral precioso era encontrada, ni siquiera los nobles ten¨ªan el derecho de conservarla, los derechos eran reclamados por el pa¨ªs y solo una parte de las ganancias llegar¨ªan al propietario de la tierra donde se hallaba. ¨DUna naci¨®n, un noble extremadamente poderoso o una organizaci¨®n de un poder equivalente. Sin importar lo que se nos ocurra al final, es la misma respuesta, alguien contra el cual no podemos meternos. ¨D?Que deber¨ªamos hacer ahora? Esa era la pregunta importante, Malakas comenz¨® a repasar mentalmente la reuni¨®n con sus oponentes, cuando termino de analizar r¨¢pidamente la situaci¨®n llego a una conclusi¨®n interesante. ¨D?Se?or? Guillermo no pudo evitar hablar al ver como el ce?o de su jefe se relajaba un poco, esto no era para menos, en la situaci¨®n en la que se encontraban ?c¨®mo pod¨ªa relajarse? ¨DEspera Guillermo, la situaci¨®n podr¨ªa no ser tan mala como pensamos en principio. ¨DPero se?or, nuestros oponentes. Malakas entend¨ªa las preocupaciones de su subordinado, su rival hab¨ªa mostrado un dominio y un poder abrumador. ?Pero?, si el objetivo de este poder no eran ellos, ?por qu¨¦ deber¨ªan tener miedo? Despu¨¦s de analizar cuidadosamente su reuni¨®n, Malakas determino que sus oponentes no ten¨ªan malas intenciones con ellos. ¨DGuillermo pi¨¦nsalo cuidadosamente, ?hay alg¨²n da?o para nosotros por aceptar su trato? ¨DYo¡­ Guillermo intento refutar, pero mientras lo pensaba, noto que no encontraba como, sus oponentes no mostraron ninguna hostilidad, de hecho, fueron bastante complacientes, toda la reuni¨®n ocurri¨® de una manera fluida, ellos solo quer¨ªan hacer negocios y nada m¨¢s. ¨DSomos comerciantes, mientras el negocio sea legal, no hay raz¨®n para negarse. ¨DPero se?or, un negocio tan lucrativo, ?por qu¨¦ nosotros? Malakas solo pod¨ªa estar de acuerdo con ¨¦l, un negocio as¨ª ser¨ªa atractivo para todos, probablemente pod¨ªan encontrar un mejor socio comercial si lo buscaran. ¨DNo me digas. ¨D?Qu¨¦ es se?or? ¨DEl primer mes solo fue un sondeo, varios comercios grandes y medianos fueron usados como canales de venta. Probablemente estaban verificando la capacidad de reacci¨®n de la ciudad. ¨DPero eso aun no explicar¨ªa por qu¨¦ nos eligieron. Una diferencia, algo que su negocio ten¨ªa y los otros no. De hecho, ¨¦l sab¨ªa que era. ¨DNo tenemos ataduras. Guillermo no pudo evitar que sus ojos se abrieran por completo, eso era verdad, todos los negocios grandes y medianos en la ciudad ten¨ªan conexiones con los nobles. Los nobles ten¨ªan contratos de exclusividad con los comerciantes, de esta forma ellos aseguraban que los productos de mayor calidad terminaran en sus manos, del mismo modo los comerciantes consegu¨ªan ingresos estables. A cambio de perder parte de su libertad, consegu¨ªan seguridad, era algo que todos los comerciantes deseaban. Malakas mismo hab¨ªa estado deseando un contrato as¨ª, pero dada su procedencia le hab¨ªa sido imposible de lograr. ?Qui¨¦n pensar¨ªa que esto lo ayudar¨ªa a conseguir una oportunidad como esta? ¨DEntonces era eso. Tanto Guillermo como Malakas lograron liberarse, hab¨ªan encontrado las respuestas a sus preguntas. Lo que pensaron que era una calamidad resulto ser una bendici¨®n. ¨DEl contrato a¨²n no est¨¢ en nuestras manos, es muy pronto para celebrar. Guillermo, tomate el d¨ªa libre, a partir de ma?ana trabajaras sin descanso. ¨D?Puedo empezar ahora se?or? ¨DUna vez que empieces no pararas por una semana. ¨DNo es la primera vez. Solo pudo sonre¨ªr como respuesta. El tambi¨¦n sent¨ªa lo mismo, su esp¨ªritu de comerciante tambi¨¦n empez¨® a arder en vista de un gran negocio. ¨DEst¨¢ bien, ve. Solo una cosa quedaba en la mente de Malakas, ?deber¨ªa a ver aceptado su regalo? La imagen de ese gran hombre apareci¨® de nuevo en su mente. Espero poder trabajar contigo se?or Dorian. Gremio de aventureros Era un d¨ªa muy aburrido para Laurei, casi no hubo ning¨²n trabajo para que ella se entretuviera. Por lo general siempre ten¨ªa mucho trabajo, pero a ella eso no le disgustaba, simplemente prefer¨ªa estar con las manos llenas que sin nada que hacer. Ella no pod¨ªa hacer nada para cambiar esto, ya que simplemente era una de las recepcionistas que trabajaba en el gremio. Y como si dios respondiera a sus plegarias, una pareja interesante apareci¨®, eran un hombre y una mujer, ambos destacaban a su propia manera, pero la mujer era la que m¨¢s resaltaba. Era una mujer de una belleza incre¨ªble, ten¨ªa unos profundos ojos negros que transmit¨ªan la sensaci¨®n de mirar a la noche misma, una hermosa piel blanca como la nieve y un hermoso cabello negro atado en una coleta. Laurei no era la ¨²nica que hab¨ªa sido deslumbrada por la belleza de esta mujer, los otros empleados del gremio y los aventureros que se hab¨ªan encontrado ociosos en las mesas hasta hace un momento, tuvieron sus ojos robados por ella. Las dos personas completamente ajenas a los pensamientos de estos, se acercaron al mostrador. ¨DDisculpe, queremos solicitar el ingreso al gremio. La persona que hablo fue el hombre alto, Laurei tardo un breve lapso en responder, dado que su mirada hab¨ªa permanecido en la mujer hasta este momento. ¨DPor supuesto, mi nombre es Lauriel, por favor d¨¦jenme guiarlos. Como dictaban las reglas, Laurei dio una larga explicaci¨®n de las normas a las que estaban ligados los aventureros. El tiempo paso entre las explicaciones y las preguntas que hac¨ªa el hombre. Entrego las hojas de ingreso a ambos y espero a que estas fueran rellenadas, despu¨¦s de un tiempo le fueron devueltas, luego de un par de procedimientos de rutina m¨¢s, ella reviso escrupulosamente que no tuvieran ning¨²n error y les dio el visto bueno a ambos. ¨DEsta todo en orden, son cinco monedas de cobre por cada uno y pueden venir ma?ana a recoger sus tarjetas del gremio. Despu¨¦s de la larga conversaci¨®n, ella hab¨ªa descubierto sus nombres, el hombre se llamaba Dorian y la mujer Suki. Dorian entrego las diez monedas de cobre de una de sus bolsas y se dirigi¨® a ella. ¨DLe agradezco por su ayuda. ¨DNo se preocupe, es mi trabajo despu¨¦s de todo. Lo que Lauriel noto fue que parec¨ªa que el hombre era quien ten¨ªa el liderazgo en cualquiera que fuera la relaci¨®n que tuvieran, no solo la mujer no dec¨ªa una sola palabra, sino que no le quitaba los ojos de encima al hombre. Cuando los vio marcharse se sinti¨® un poco triste de que se esfumara su ¨²nico entretenimiento, cuando de repente otro evento interesante ocurri¨®.The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident. ¨DT¨², el de la armadura bonita, ?eres nuevo por aqu¨ª? Un aventurero que hab¨ªa permanecido sentado en su mesa hasta ahora se detuvo frente a la pareja y les hablo. El hombre que se detuvo frente a ellos era un aventurero experimentado, ten¨ªa abultados m¨²sculos por todo su cuerpo, una barba pronunciada y una cicatriz en su ojo derecho, su nombre era Kylard, aunque se podr¨ªa considerar un aventurero fuerte, se pasaba la mayor parte del d¨ªa bebiendo y era un incordio para ¨¦l gremio. Suki dio un paso al frente, pero Dorian la detuvo con su mano e hizo que volviera, despu¨¦s de darle un vistazo a la placa de gremio que llevaba el hombre se dispuso a hablar. ¨DEse es el caso, ?tiene algo que necesite decirnos? Dorian respondi¨® tranquilamente al comentario de Kylard, no pareci¨® intimidado por su aspecto en lo m¨¢s m¨ªnimo. ¨DDe hecho, acabo de ver que se han registrado como aventureros, eso quiere decir que seremos compa?eros, ?qu¨¦ les parece si vienen a beber con nosotros? Las palabras de Kylard sonaban bonitas, pero ten¨ªa sus verdaderas intenciones escritas en toda su cara, ¨¦l no estaba interesado en Dorian o cualquier tonter¨ªa sobre compa?eros, simplemente estaba intentando acercarse a la mujer llamada Suki. ¨DLo lamento, estamos apurados en este momento. Dorian respondi¨® r¨¢pidamente con una rotunda negativa, a lo cual Kylard mostro un rostro disgustado. ¨DSe?orita que tal si vienes con nosotros y dejas a un lado a este debilucho, te dejaremos unirte a nuestro equipo. Kylard al notar que su acercamiento no hab¨ªa funcionado, perdi¨® la paciencia y mostro su verdadero rostro. Acerco su mano intentando tocar el hombro de Suki. ¨DT¨²¡­ Suki parec¨ªa haber agotado su paciencia, mostro una expresi¨®n de disgusto dirigida a Kylard, aunque aun as¨ª no perdi¨® ni un solo punto de su belleza. Sus manos se dirigieron a las espadas en sus costados, Dorian anticipando el desastre hizo su movimiento. ¨DNo la toques. Dorian hab¨ªa interceptado el brazo de Kylard a medio camino tom¨¢ndolo por la mu?eca, y con esto, hab¨ªa ca¨ªdo en su trampa. ¨D?Ahh, mi brazo! Kylard hizo un grito rid¨ªculamente falso mientras tomaba de vuelta su brazo, las peleas entre miembros del gremio estaban estrictamente prohibidas y hab¨ªa sanciones muy fuertes a quienes rompieran esta regla. Naturalmente solo un tonto creer¨ªa en la rid¨ªcula actuaci¨®n de Kylard, pero ese no era su verdadero objetivo. ¨DParece que buscas pelea, resolvamos esto con un duelo en el campo de entrenamiento. Las peleas estaban prohibidas, pero si alguien resultaba herido durante un combate de pr¨¢ctica, nadie dir¨ªa nada al respecto. El plan de Kylard era deshacerse de Dorian en el combate, impresionar a Suki con su fuerza y hacerla caer a sus pies. En su cabeza, el plan sonaba perfecto. ¨DEst¨¢ bien, pero sin importar quien gane, lo dejaremos aqu¨ª, ?est¨¢s de acuerdo con esto? Dorian se encogi¨® de hombros resign¨¢ndose a su destino. ¨DSi, es un trato. En cambio, Kylard mostro una asquerosa sonrisa, su plan hab¨ªa tenido ¨¦xito y pronto tendr¨ªa una hermosa mujer a su lado. Este d¨ªa no ser¨ªa tan aburrido despu¨¦s de todo. Prè°©ctica Un peque?o grupo de personas se reunieron en los alrededores del campo de entrenamiento, si bien ten¨ªa el nombre de campo de entrenamiento, solo era una terraza vac¨ªa con un cerco de madera, casi nadie le daba uso a este lugar y ver tanta gente reunida aqu¨ª era un evento extra?o. Dos hombres se encontraban en el centro de este, ellos ser¨ªan la raz¨®n del extra?o flujo de personas en el lugar. Uno era un hombre robusto con una apariencia intimidante, el otro era un hombre misterioso, llevaba una armadura de cuerpo completo que imped¨ªa a las personas ver su aspecto. El hombre de aspecto robusto llevaba una espada de hierro en su mano, mientras el de la armadura, una espada y un escudo del mismo material. Todos estos eran elementos de pr¨¢ctica y estaban en mal estado, el ¨²nico da?o que podr¨ªan causar con estas armas sin filo, ser¨ªa una contusi¨®n, y eso, solo si daban un golpe directo, el gremio no permitir¨ªa a los aventureros hacerse ning¨²n da?o grave. A primera vista uno de ellos estaba muy bien equipado, mientras el otro se ve¨ªa bastante descuidado, aunque esto, solo ser¨ªa desde el punto de vista de alguien que desconoc¨ªa la situaci¨®n. El hombre robusto era un aventurero de rango plata, mientras el otro era un simple principiante. Para los conocedores, este combate estaba decidido antes siquiera de comenzar. No importaba que tan bien equipado se encontrara un novato, jam¨¢s podr¨ªa supera la diferencia de habilidad de un aventurero experimentado. Mientras unos simplemente tomaban esto como un ligero entretenimiento, otros se mostraban descontentos con el abuso que estaba por suceder. ¨DEh chico, una vez que te golpee lo suficiente puedes rendirte en cualquier momento que desees. ¨DTambi¨¦n espero que te rindas una vez tengas suficiente. Los dos hombres se dirigieron unas ¨²ltimas palabras antes del comienzo. ¨DMuy bien, terminemos con esto. ¨DCuando quieras. Al momento que Adrion termino de hablar, Kylard se abalanzo sobre ¨¦l, dirigiendo su espada en un corte vertical justo a su cabeza. No era el tipo de hombre que dar¨ªa chance a un enemigo, aunque este fuera un principiante. Este ser¨ªa un ataque dif¨ªcil de evitar, aun para alguien del mismo rango que Kylard, Adrion detuvo el ataque de lleno con su escudo, cualquiera esperar¨ªa que alguien que recib¨ªa un ataque de esa ¨ªndole terminar¨ªa retrocediendo y perdiendo el equilibrio, esto era a¨²n m¨¢s evidente viendo la diferencia de peso entre los dos.Help support creative writers by finding and reading their stories on the original site. Pero para sorpresa de todos, Adrion permaneci¨® inm¨®vil en su posici¨®n mientras Kylard fue rechazado por el impacto. Mientras el p¨²blico y Kylard se encontraban conmocionados por lo sucedido, Adrion aprovecho el hueco en la defensa de su enemigo para realizar un estoque directo a su est¨®mago. Fue un impacto directo, la espada callo de las manos de Kylard, el cual no tardo en hacer lo mismo, parec¨ªa que hab¨ªa quedado inconsciente despu¨¦s de recibir el ataque de Adrion. El combate hab¨ªa terminado de una manera sorprendente, el aventurero novato Adrion hab¨ªa vencido al experimentado rango plata Kylard en un solo movimiento. Las personas en los alrededores permanecieron en completo silencio mientras intentaban procesar lo que acababan de presenciar. ¨DEsta es mi victoria. El hombre de la armadura declaro el fin del combate, con esto las personas que aun albergaban dudas no tuvieran otra opci¨®n que aceptar los hechos, por muy extra?os que estos parecieran. Adrion dejo las armas que hab¨ªa tomado prestadas y sali¨® de la escena junto a la hermosa mujer que lo acompa?aba. ¨D?Qui¨¦nes eran esos dos? Era una de las preguntas que m¨¢s sonaban una vez que el par hab¨ªa dejado el lugar. ¨DNo lo s¨¦, pero la recepcionista deber¨ªa saberlo. Adrion caminaba pesadamente, su plan de infiltrarse en la ciudad como un aventurero y mantener un perfil bajo mientras recolectaba informaci¨®n poco a poco no hab¨ªa empezado bien. Primeramente, su disfraz para pasar como un aventurero m¨¢s no estaba dando los resultados esperados, ?c¨®mo hab¨ªa notado el defecto Adrion? Era sencillo, lo primero que anuncio el fallo, fue la minuciosa inspecci¨®n en la entrada de la ciudad, incluso los comerciantes con numerosas mercanc¨ªas hab¨ªan tardado menos que ellos. Adrion lo dejo pasar, pensando que era normal realizar una inspecci¨®n especialmente rigurosa a figuras desconocidas, pero una vez entraron a la ciudad, las cosas comenzaron a se?alar lo contrario. Las personas que se topaban con ellos no les quitaban los ojos de encima, Adrion observo por el rabillo del ojo, lo que ser¨ªa la causa m¨¢s probable de esto. A lado suyo caminaba Atsuki, que por alguna raz¨®n se ve¨ªa muy feliz. Despu¨¦s de toparse con ella varias veces en su estad¨ªa en la fortaleza, Adrion se hab¨ªa acostumbrado a la incre¨ªble belleza que desped¨ªa, pero para las personas de la ciudad, era un raro espect¨¢culo de ver. Lo ultim¨® que termino por deshacer cualquier sospecha del claro fallo en su disfraz, era el lamentable equipo que ten¨ªan los aventureros que observo al entrar en el gremio, a diferencia de estos, que llevaban solo el equipo necesario para sobrevivir, el lucia como un caballero perteneciente a una guardia. Adrion solo pod¨ªa lamentarse de no haber tomado en consideraci¨®n todas estas cosas antes de venir a la ciudad. ¨DSe?or A¡­ ¨DEs Dorian¡­ no importa, ?qu¨¦ pasa Suki? Atsuki dio un vistazo sobre su hombro asegur¨¢ndose que no hubiera nadie cerca para escucharlos. ¨DNo es nada importante, solo que parec¨ªa que algo le molestaba, si es por ese humano, puedo ir a matarlo ahora mismo si usted me lo ordena. Adrion levanto una inexistente ceja debido al comentario de Atsuki, matar a alguien por algo as¨ª de rid¨ªculo, adem¨¢s de que ¨¦l ya le hab¨ªa dado una lecci¨®n por lo sucedido, verdaderamente no sabe c¨®mo comportarse. ¨DNo debemos hacer nada que pueda atraer la atenci¨®n a nosotros por ning¨²n motivo, no olvides que nos encontramos en territorio enemigo. ¨DComo ordene. Plan Adrion suspiro internamente, lo que hab¨ªa sucedido en el gremio era verdaderamente lamentable, ¨¦l ya estaba listo para pasar la prueba de los novatos. Como si de una novela se tratase, un hombre inmenso se acerc¨® a intimidarlos justo al momento de su ingreso, para conseguir un estatus respetable, pensaba dar una buena pelea a su rival y luego rendirse. Pero su enemigo resulto demasiado d¨¦bil, una vez m¨¢s hab¨ªa usado m¨¢s fuerza de la necesaria y hab¨ªa noqueado a su oponente de un solo golpe, las pr¨¢cticas para controlar su poder no hab¨ªan servido de nada. El resultado del combate no hab¨ªa sido tan malo, pero era claro que todo el plan de pasar desapercibido no estaba funcionando para nada, adem¨¢s de todo esto, las explicaciones de la recepcionista no lo hab¨ªan alegrado. La profesi¨®n de aventurero no ten¨ªa nada que ver con su nombre, simplemente eran mercenarios que se encargaban de matar monstros y hacer trabajos varios, bien podr¨ªan haberles puesto exterminadores o recaderos y no habr¨ªa ning¨²n cambio en sus tareas. Aunque Adrion solo planeaba usar al gremio como una forma de encubrir su procedencia y sus actividades, esto lo desanimaba. Luego de una breve caminata, llegaron a la posada que la recepcionista hab¨ªa recomendado, en un principio ella les hab¨ªa mencionado varios lugares de bajo costo, pero Adrion no quer¨ªa quedarse en un lugar tan poco confiable, as¨ª que pidi¨® que recomendara mejores lugares para su estad¨ªa, como resultado, hab¨ªan llegado a este lugar. ¨D?Dorian este lugar no es demasiado humilde para alguien de su estatus? La persona que hab¨ªa realizado un comentario as¨ª de da?ino como si nada, era por supuesto, Atsuki. ¨DEst¨¢ bien, es perfecto para nosotros. Adrion agradeci¨® que no hubiera nadie a su alrededor y procedi¨® a entrar en la posada, luego de pagar dos noches por adelantado, se dirigi¨® a la habitaci¨®n doble que le hab¨ªan se?alado. Una vez dentro de su habitaci¨®n, Adrion le dio un breve vistazo al lugar y se sent¨® sobre una cama, en cambio, Atsuki permaneci¨® de pie frente a ¨¦l, esperando por nuevas ¨®rdenes. La habitaci¨®n no ten¨ªa nada de especial, solo era un cuarto con dos camas, una ventana para que entrara la luz y un ba¨²l para guardar las pertenencias, no pens¨® nada acerca de esto y agradeci¨® porque al menos estaba limpia. Apenas era pasado el mediod¨ªa, pero Adrion sent¨ªa que no pod¨ªa m¨¢s, activo una pulsera que ten¨ªa en su brazo izquierdo y la habitaci¨®n cambio a un tono azul durante un segundo. El ¨ªtem que hab¨ªa activado Adrion hace un momento era una pulsera con el hechizo [Zona de silencio] imbuido en este, era un hechizo que imped¨ªa que el sonido de una zona en particular se filtrara al exterior.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. ¨DAtsuki te explicare el plan. Atsuki se arrodillo, bajo su cabeza y espero por las palabras de su se?or, Adrion se pregunt¨® si ella sab¨ªa que el ¨ªtem solo serv¨ªa con el sonido y que alguien usando un hechizo de espionaje podr¨ªa ver esta extra?a situaci¨®n, pero decidi¨® que no servir¨ªa de nada discutir sobre esto y se concentr¨® en lo que ten¨ªa que decir. ¨DAtsuki te repetir¨¦ esto solo para estar seguro, no hemos venido a este lugar para rescatar a los esclavos o cualquier tipo de actividad b¨¦lica, estamos aqu¨ª con el ¨²nico objetivo de recopilar informaci¨®n, ?tienes algo que decir sobre esto? Atsuki vacilo un breve momento antes de responder. ¨DEntiendo la necesidad de ser precavidos dada nuestra situaci¨®n, pero, ?est¨¢ bien que no hagamos nada por las personas de las razas que se encuentran esclavizadas en este lugar? Adrion ya hab¨ªa pensado la respuesta que usar¨ªa si esta pregunta llegar a surgir, as¨ª que para fingir que era una respuesta dif¨ªcil de responder tuvo que hacer una breve pausa. Se levant¨® de la cama y dio unos pasos hac¨ªa la ventana, d¨¢ndole la espalda a Atsuki, ella no se movi¨® de su posici¨®n y solo sigui¨® a Adrion con sus ojos. ¨DEntiendo tus sentimientos, pero realizar cualquier acci¨®n precipitada solo para salvar a las personas que se encuentran frente a nosotros, terminar¨¢ causando muertes innecesarias. La recopilaci¨®n de informaci¨®n nos permitir¨¢ salvar al mayor numer¨® de personas haciendo el menor de los sacrificios, tenemos que ser fuertes por ellos. Adrion miro de reojo a Atsuki que se encontraba detr¨¢s suya para ver su reacci¨®n, ¨¦l se asust¨® un poco al ver como ella temblaba levemente. Y cuando pensaba preguntarle si se encontraba bien, Atsuki alzo su voz con emoci¨®n. ¨D?Como era de esperar de mi se?or, todo el tiempo estuvo pensando en la mejor forma de salvar a nuestra gente, acepte las disculpas de esta tonta vasalla suya! Adrion se qued¨® mirando por la ventana esperando recibir quejas de los due?os de la posada, pero record¨® que hab¨ªa activado un hechizo de silencio en el lugar y se dio la vuelta para terminar con esta extra?a situaci¨®n. ¨DTodo est¨¢ bien mientras lo comprendas, por favor ponte de pie, no podemos dejar que nadie nos vea en esta situaci¨®n. Atsuki se puso de pie como Adrion hab¨ªa ordenado, pero la intensidad en su mirada aun conten¨ªa mucha de la fuerza de hace un momento. ¨D?Como puedo serle de utilidad? Mientras Atsuki esperaba ansiosamente sus ¨®rdenes, Adrion pensaba que en el extra?o estado en el que se encontraba dif¨ªcilmente ser¨ªa de utilidad. ¨DNo es necesario precipitarse, necesitamos reforzar nuestra cubierta, tenemos que realizar unas misiones en el gremio para conseguir que conf¨ªen en nosotros. Si logramos asegurar unos contactos seremos capaces de recolectar informaci¨®n de una manera sencilla. ¨DEntendido, estoy lista para cualquier orden. No pareciera que Atsuki se calmar¨ªa por el momento, as¨ª que le dio la ¨²nica misi¨®n que podr¨ªa entregarle sin que causara problemas. ¨DSaldr¨¦ a revisar las defensas de la ciudad, quiero que env¨ªes el reporte de lo sucedido hasta ahora a Remontz. ¨DD¨¦jeme acompa?arlo se?or Adrion. ¨DNo es necesario, enc¨¢rgate de la tarea que te asigne y mantente alerta. Volver¨¦ antes del anochecer. Adrion no dio tiempo para que Atsuki dijera nada m¨¢s y sali¨® por la puerta, toda la energ¨ªa fue drenada de su cuerpo al momento que vio a su se?or marcharse, incluso se pod¨ªa ver la silueta de un cachorro abandonado saliendo de ella. Equipo Adrion ignoraba las conversaciones ocurriendo a sus espaldas, en las que se mencionaba repetidas veces su nombre. Intentaba centrarse en el tabl¨®n de anuncios que ten¨ªa frente a ¨¦l, no pensaba demasiado acerca del porque era capaz de comprender el idioma de las personas de este pa¨ªs, ni por qu¨¦ lograba leer sin ning¨²n problema. Despu¨¦s de toparse con esas ni?as al principio del todo, fue capaz de conversar con ellas sin ning¨²n inconveniente, adem¨¢s de que fue posible para ¨¦l leer los documentos dentro de la fortaleza. Como simplemente no pod¨ªa hacer nada para saber el porqu¨¦ de esto, lo acepto como una caracter¨ªstica de este mundo y lo dejo estar. Justo ahora simplemente pensaba en que misi¨®n deber¨ªa escoger, era un aventurero de rango hierro ahora y no ten¨ªa intenciones de destacar mucho. Pero para mantener su papel de aventurero, tendr¨ªa que hacer uno que otro trabajo. El sistema de clasificaci¨®n de los aventureros fue establecido empleando los metales comunes del juego, estos eran. Hierro, cobre, plata, oro, platino, mythril, orichalcum y adamantita. Justo ahora, Adrion y Atsuki se encontraban en el rango m¨¢s bajo de todos, el rango hierro, si bien era un mineral com¨²n, su utilidad en el juego incrementaba con el tiempo. Si bien esto fuera solo un s¨ªmbolo, ¨¦l se sent¨ªa molesto por la mala calificaci¨®n de los rangos. Dejo de lado estos rid¨ªculos pensamientos y se centr¨® en lo que era importante, seg¨²n el rango de los aventureros, ¨¦l podr¨ªa clasificar a los enemigos peligrosos. Aunque los guardias de la ciudad fueran d¨¦biles y los aventureros rango plata fueran mejores que ellos, todos estos aun eran muy d¨¦biles. Aun no se sab¨ªa con claridad si habr¨ªa una gran diferencia de poder entre estos y los rangos superiores. Ser¨ªa especialmente precavido con el rango adamantita, ya que ellos eran considerados h¨¦roes. Atsuki permanec¨ªa a su lado sin decir nada, no parec¨ªa tener el menor inter¨¦s en las misiones y solo esperaba a que Adrion eligiera la mejor opci¨®n. ¨¦l no estaba muy seguro de lo que hab¨ªa pasado, pero cuando volvi¨® de la fortaleza a la ma?ana siguiente, ella no pareciera estar muy feliz. As¨ª que supuso que simplemente la habitaci¨®n no habr¨ªa sido de su agrado, no pens¨® m¨¢s en este tema, ella tendr¨ªa que soportarlo. Si ambos se teletransportaban a la fortaleza al mismo tiempo y alguien llamaba a su habitaci¨®n, resultar¨ªa muy sospechoso que no encontraran a nadie. Cuando Adrion pensaba tomar una t¨ªpica misi¨®n de recoger hierbas, escucho que alguien lo llamaba. ¨DHola, mi nombre es Brand Galard. Adrion dirigi¨® su mirada al hombre que se present¨® ante ¨¦l, a primera vista parec¨ªa un aventurero m¨¢s. Llevaba una armadura de hierro y cuero, con una espada larga de hierro a un costado, su pelo corto era de color casta?o y ten¨ªa una expresi¨®n amistosa en su rostro, era lo que todos llamar¨ªan un ni?o bonito.If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been unlawfully taken from Royal Road. Please report it. ¨DDorian, ?tiene alg¨²n asunto conmigo? Aunque Adrion no ten¨ªa intenci¨®n de alejarse de los dem¨¢s, esta persona resultaba bastante sospechosa y decidi¨® ser precavido. ¨DAh s¨ª, esto¡­ logre observar su pelea ayer con Kylard y me dejo impresionado, me preguntaba si estar¨ªan interesados en unirse a nuestro equipo. Adrion dirigi¨® sus ojos a las mujeres que hab¨ªan permanecido detr¨¢s de Brand durante la conversaci¨®n, la primera de ellas estaba equipada con una t¨²nica de mago color marr¨®n y un b¨¢culo con una peque?a piedra roja en su punta, ten¨ªa un hermoso cabello rubio muy bien arreglado, ella era una belleza elegante. Esta era sin duda un mago arcano. En cambio, la otra mujer, llevaba equipo mucho menos ostentoso, llevaba una gran mochila en su espalda y una peque?a daga a un costado, ten¨ªa un pelo corto color verde claro, ella lucia linda a su manera. no pudo reconocer su rol en el equipo. ¡ªDeja que te las presente, esta es nuestro mago arcano, se llama Helena Mortaz, y por aqu¨ª, nuestro explorador Alicia. ¡ªEs un placer conocerlos. Ambas hablaron alegremente. ¡ªSi quieres podemos hablar esto con m¨¢s tranquilidad en una de las mesas. Brand se?alo una de las mesas vac¨ªas mientras manten¨ªa su sonrisa, cabe se?alar que Atsuki los miraba intensamente detr¨¢s de Adrion. Este pens¨® intensamente los pros y contras, al final decidi¨® que no pasar¨ªa nada por escucharlos. ¨DEst¨¢ bien, te sigo. Una vez sentados en la mesa, Brand volvi¨® a tomar el mando de la conversaci¨®n. ¨DComo dije al principio, tu pelea de ayer me dejo realmente impresionado, lograste vencer a ese ogro de Kylard de un solo golpe. ¨DNo fue nada impresionante, simplemente lo ataque cuando bajo la guardia. ¨DAun as¨ª, tu defensa es incre¨ªble, como puedes ver en nuestro equipo, aunque yo sea la delantera, no soy alguien verdaderamente h¨¢bil en la defensa y cuando te vi, pens¨¦ que ser¨ªa genial tenerte con nosotros. Adrion volteo a ver a las compa?eras de Brand esperando recibir sus opiniones, al darse cuenta de esto, Helena hablo. ¨DEs como Brand dice, nuestro equipo necesita una defensa s¨®lida, as¨ª que estar¨ªamos encantados de que se nos unieran, es verdad, casi lo olvidamos, Brand, Alicia. Los tres buscaron en sus bolsillos y sacaron unas peque?as tarjetas de plata, estas eran sus identificaciones del gremio. ¨DNuestro equipo Pluma ilustre es un equipo clasificado rango plata, ustedes son rango de hierro, si formamos equipo con ustedes, podr¨¢ hacer misiones de nivel bronce. ¨DCon que es as¨ª. Lo que Helena estaba tratando de decir con esto, era que, al combinar el nivel de los equipos, el gremio aceptar¨ªa que el equipo de Adrion realizara misiones de mayor rango y con esto podr¨ªan mejorar sus ganancias instant¨¢neamente. Equipo 2 El gremio aceptaba la formaci¨®n de equipos de diferentes rangos, pero solo permitir¨ªa el aumento de un nivel en la dificultad de las misiones del equipo de menor rango, esto preven¨ªa las muertes innecesarias de aventureros. Aunque Adrion no estaba interesado en las ganancias, formar un equipo con aventureros de mayor rango tendr¨ªa sus ventajas. ¡ªDicen que quieren que nos unamos a su equipo, pero es bastante dif¨ªcil saber si podemos trabajar juntos. ¡ªEs como dices, no nos conocemos lo suficiente como para formar un equipo como tal, pero pensaba que podr¨ªamos tomar una misi¨®n conjunta para poder conocernos mejor. Si despu¨¦s de eso decidimos que no funciona, simplemente nos separaremos, no creo que perdamos nada con intentarlo. Adrion junto sus manos y lo pens¨® un poco m¨¢s, su misi¨®n en la ciudad era conseguir informaci¨®n confiable, si lograba hacer algunos contactos amistosos esto facilitar¨ªa su trabajo en gran medida. No perder¨ªa nada con hacer una misi¨®n conjunta con ellos. ¡ªEst¨¢ bien, hag¨¢moslo. ¡ªMe alegro de que hayan aceptado. Aunque no pod¨ªa ver la cara a Adrion gracias a su yelmo y Atsuki lo observaba sin inter¨¦s, Brand luc¨ªa muy feliz con su respuesta. ¡ªLa mejor forma de ver si nuestras habilidades son compatibles es con un combate real, he pensado en una misi¨®n que ser¨ªa la m¨¢s adecuada para nosotros. La cacer¨ªa de goblins es la mejor de las opciones, es una misi¨®n que siempre se encuentra activa en el gremio. Disminuir a la creciente poblaci¨®n de goblins en las cercan¨ªas de la ciudad siempre resulta en un beneficio para todos, adem¨¢s que es segura para aventureros inexpertos. ?Goblins? Adrion se qued¨® pensando, era verdad que estos eran criaturas d¨¦biles, pero eso solo era si las tomabas como unidades individuales. Un ej¨¦rcito de estos bien utilizado podr¨ªa causar un gran da?o si no se le tomaba enserio. Pero Adrion no pod¨ªa decir mucho en su posici¨®n, ten¨ªa que aprender la l¨®gica de este mundo poco a poco. ¡ªSi piensas que es la mejor opci¨®n supongo que estar¨¢ bien. ¡ªMuy bien, entonces est¨¢ decidido. Helena parec¨ªa bastante feliz con que las cosas resultaran bien, Adrion supuso que habr¨ªan estado pensando en c¨®mo reclutarlos desde el d¨ªa anterior, estar feliz porque sus planes hab¨ªan tenido ¨¦xito era lo normal. ¡ªNos veremos ma?ana por la ma?ana en este lugar, necesitamos prepararnos para salir, supongo que ustedes tambi¨¦n necesitan tiempo para prepararse. If you spot this tale on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Adrion simplemente asinti¨®, con esto se dio fin a la reuni¨®n, Brand, Helena y Alicia salieron y se despidieron de ambos. Cuando por fin se quedaron solos, hablo en voz baja. ¡ªSuki, s¨¦ que te dije que no hablaras mucho, pero tienes que hablar normalmente, si no dices nada nunca, las cosas se volver¨¢n muy incomodas. ¡ªDorian, no s¨¦ porque tenemos que hacer equipo con esos d¨¦biles humanos, con solo nosotros dos deber¨ªa ser suficiente para cumplir cualquiera de estas misiones. Adrion se agarr¨® la frente, entonces no era por la orden, simplemente no quer¨ªa hablar con ellos. ¡ªComo parte de nuestra misi¨®n debemos ser capaces de comunicarnos con normalidad, recuerda que en este momento actuamos como humanos normales, es necesario que act¨²es con naturalidad. Est¨¢ bien si no quieres tener conversaciones con ellos, pero tienes que hablar con ellos si se dirigen a ti. ¡ªComprendo¡­ Atsuki no lucia muy convencida, pero dado que su se?or se lo ordenaba, ella pensaba que ser¨ªa lo correcto. ¡ªEn cuanto a lo que dices de las misiones, est¨¢s en lo correcto, ciertamente somos capaces de realizar las misiones con gran facilidad, pero nuestro objetivo no es ese. Tener compa?eros a nuestro lado nos permitir¨¢ distinguirnos menos que estando en solitario. Adem¨¢s, si nos ganamos su confianza, ellos podr¨ªan sernos de utilidad. En ese momento los ojos de Atsuki se iluminaron. ¡ªComo era de esperar de mi se?or, planeaba usar a esos humanos para nuestro propio beneficio. ¡ªEm si por supuesto¡­ ser¨¢ mejor que nos vayamos tambi¨¦n. Adrion dejo de lado el hecho que Atsuki estaba hablando as¨ª de nuevo, se levant¨® de su silla y sali¨®. Ella lo sigui¨® por detr¨¢s, sus ojos aun destellaban admiraci¨®n mientras miraba su espalda. *** Cinco personas avanzaban por un camino de tierra, junto a ellos se extend¨ªan altos pastizales, si un hombre adulto intentara caminar dentro de esos terrenos, se perder¨ªa de vista en un laberinto verde. El sol se asomaba por encima, dando una agradable y tenue luz, por su posici¨®n y la agradable sensaci¨®n que desped¨ªa, cualquiera se dar¨ªa cuenta que era a¨²n temprano. Aunque era normal que las personas se levantaran apenas salir el sol, no era normal ver personas caminar en las afueras, el mundo era un lugar peligroso y solo las personas con suficiente fuerza pod¨ªan recorrerlo. Naturalmente las personas que se encontraban aqu¨ª eran de estas, los cinco caminaban en una formaci¨®n ordenada, un guerrero con una espada y escudo al frente, un espadach¨ªn al lado izquierdo y derecho, un mago en el centro y en la parte trasera el explorador. Una formaci¨®n est¨¢ndar. ¡ªDorian a partir de aqu¨ª estamos en la zona donde se avistaron los goblins. ¡ªComprendo. Adrion contin¨²o caminando en el frente, como ¨¦l era el tanque del equipo su posici¨®n en el frente era algo bastante normal, y como solo hab¨ªa un camino no habr¨ªa forma de que tomara una ruta equivocada, pero aun as¨ª se sent¨ªa nervioso. Hab¨ªan salido del gremio por la ma?ana, Brand hab¨ªa dado una breve explicaci¨®n de la ubicaci¨®n en donde se hab¨ªan visto cerca unos goblins. Seg¨²n el informe, no ser¨ªan m¨¢s que una docena, pero nunca se pod¨ªa estar seguro de estas cosas. El hecho de que ya no estaba en el juego y pudieran ocurrir cosas inesperadas o fuera de su control no le permit¨ªan relajarse, s¨ª mor¨ªa, no habr¨ªa punto de guardado al cual volver. ¡ªNo es necesario preocuparse demasiado, Alicia nos avisara si descubre cualquier monstro cerca. Helena sintiendo que el ambiente estaba demasiado tenso, decidi¨® decir unas palabras para relajar a sus compa?eros. ¡ªLo tengo. Adrion respondi¨® brevemente, el no desconfiaba de Alicia o de sus capacidades, pero no pod¨ªa depender de personas desconocidas para su seguridad. Desde que salieron de la ciudad, hab¨ªa activado uno de sus brazaletes, era un ¨ªtem que le permitir¨ªa detectar enemigos en sus alrededores, ¨¦l no dejar¨ªa nada a la suerte. Sentido comç…¤n Mientras Adrion pensaba en las posibles situaciones que podr¨ªan ocurrir, el ¨ªtem de su mu?eca se activ¨®, enviando informaci¨®n. Se?alo lo que podr¨ªa ser tres enemigos en la parte alta del bosque. Adrion contin¨²o actuando normalmente, tres enemigos solitarios no deben representar ninguna amenaza, lo mejor en este momento ser¨ªa fingir ignorancia e intentar reconocer las intenciones del posible enemigo. Adem¨¢s, no ten¨ªa forma de comunicar esta informaci¨®n al resto de los miembros del grupo, result¨® muy sospechoso que mostrara esa clase de habilidad de detecci¨®n. La marcha prosigui¨® sin ning¨²n inconveniente y de un momento a otro las se?ales tambi¨¦n desaparecieron. ?Exploradores? Fue la primera cosa que Adrion pudo pensar, pero, ?cu¨¢l era su objetivo? El ¨ªtem que Llevaba consigo estaba dirigido a la detecci¨®n de unidades y presencias ocultas, no ten¨ªa forma de identificar a las presencias que segu¨ªan, aunque en este momento cargaba con los ¨ªtems para este trabajo, no pod¨ªa usarlos en su situaci¨®n. Los elementos y equipos en el se?or de la fortaleza eran bastante impresionantes, pero estaban lejos de ser omnipotentes, mientras m¨¢s poderoso era, m¨¢s defectos tendr¨ªan. Tomemos por ejemplo el brazalete de Adrion, era un objeto peque?o que pod¨ªa llevar a cabo con facilidad, detectaba a los enemigos en las cercan¨ªas. Pero la distancia era bastante corta, solo lo suficiente para evitar ser emboscado, adem¨¢s que, gastaba mana por segundo mientras estaba activo. Simplemente ocupar un espacio de equipo por un ¨ªtem tan poco funcional no ten¨ªa sentido, pero era lo mejor que pod¨ªa usar dada su situaci¨®n, Adrion lo llevaba solo porque no ten¨ªa otra opci¨®n. La explicaci¨®n de los desarrolladores del juego ante las quejas de los jugadores fue. Este es un juego de estrategia militar, si tu personaje y tu equipo no es suficiente para avanzar, entonces llama a suficientes aliados hasta que puedas hacerlo. Aunque la explicaci¨®n fue un poco extra?a, la respuesta era bastante clara, ellos quer¨ªan que los jugadores usaran a sus aliados para compensar sus defectos y necesidades. Nadie podr¨ªa ir por ah¨ª haci¨¦ndose el h¨¦roe solitario. Adrion solo pudo suspirar interiormente, ?c¨®mo se supone que lleve un ej¨¦rcito conmigo sin llamar la atenci¨®n? Tomar acciones mientras permanec¨ªa oculto ser¨ªa m¨¢s dif¨ªcil de lo pensado. ¨DBien entonces. Helena saco un manojo de papeles. ¨DSeg¨²n la informaci¨®n proporcionada por el gremio, los goblins se estaban moviendo en grupos peque?os, se trasladaban por las aldeas cercanas robando comida y otras peque?as cosas que podr¨ªan llevar a cabo con ellos. Nunca tardaban m¨¢s que unos pocos minutos y evitar¨ªan cualquier lucha posible.Unauthorized content usage: if you discover this narrative on Amazon, report the violation. La mano de Adrion se dirigi¨® inconscientemente a su barbilla. ¡ª?Est¨¢n reuniendo recursos para lanzar un asalto? Adrion dijo sus verdaderos pensamientos sin pensar demasiado, pero en lugar de recibir una respuesta, solo consigui¨® que los dem¨¢s miembros del grupo lo miraran con expresiones divertidas. Como respuesta a este insulto Atsuki acerco sus manos a sus armas, estaba lista para silenciar a los seres inferiores que se atrev¨ªan a burlarse de su se?or, pero se detuvo luego de recibir una mirada de Adrion. ¡ªLo siento Dorian. Brand se disculp¨® r¨¢pidamente cuando noto que Adrion no hab¨ªa estado bromeando con lo que dijo. ¡ª?Ustedes no son de por aqu¨ª no es verdad? ¡ªEn efecto. Adrion respondi¨® tranquilamente, intentar negar una verdad tan obvia como esta solo ser¨ªa contraproducente. De hecho, la historia de ser extranjeros podr¨ªa usarse para rellenar varios aspectos de su falta de sentido com¨²n y dem¨¢s situaciones necesarias. Una historia de dos caballeros abandonando su naci¨®n o cualquier cosa parecida funcionaria para llenar su identidad, por lo dem¨¢s, no ten¨ªa la necesidad de llenar los huecos en cualquier historia que se le ocurriera o decidiera usar en el futuro. ¡ª?Entonces la situaci¨®n con los goblins es bastante com¨²n? ¡ªAs¨ª es, siempre se realizan limpiezas en esta ¨¦poca del a?o, por alguna raz¨®n que desconocemos, la poblaci¨®n de goblins aumenta m¨¢s por estas fechas. ¡ªComprendo. Adrion solo pudo asentir ante la respuesta de Brand, pero estaba lejos de esclarecer todas las dudas que ten¨ªa. ¡ª?No ser¨ªa mejor exterminar directamente a todos los goblins? Bran asinti¨® de la misma forma ante esta respuesta, pero se detuvo a mitad. ¡ªPor supuesto, esa ser¨ªa la mejor soluci¨®n, pero ya se ha intentado antes sin ¨¦xito, la cantidad de guardias necesarios para cubrir todo el bosque, para buscar a un peque?o n¨²mero de goblins, es un costo que el se?or de la ciudad no se puede permitir. El da?o que pueden causar los goblins es mucho menor al que podr¨ªa tener la ausencia de los guardias en la ciudad, as¨ª que simplemente se asigna como un trabajo a aventureros de bajo rango como nosotros y se mantiene a raya de esta forma. ¡ªYa veo. Adrion solo respondi¨® de forma neutral, mientras se guardaba sus pensamientos. Por la forma en que los tratan no piensan m¨¢s de los goblins que una simple plaga o alg¨²n animal molesto, solo puedo dejar las cosas as¨ª, una vez que los vea con mis propios ojos estar¨¦ en condiciones de hacer un juicio preciso. ¡ªEs un peque?o, pero las aldeas cercanas trabajo estar¨¢n seguras y nos lo agradecer¨¢n. Brand hab¨ªa tomado la respuesta tranquila de Adrion como una reacci¨®n de decepci¨®n y se apresur¨® a levantarle el ¨¢nimo. Aunque hab¨ªa estado impresionado con las habilidades de Adrion, a¨²n se consideraba como su superior como aventurero, era su deber ense?arle la importancia de su trabajo, los aventureros novatos siempre estaban ansiosos por demostrar sus habilidades y destacar. La gran mayor¨ªa de ellos terminar¨ªan decepcionados al ver que la carrera de aventurero no eran lo que esperaban. Por otro lado, los novatos talentosos que intentaban tomar m¨¢s de lo que deber¨ªan, podr¨ªan echar a perder su futuro por alg¨²n descuido tonto, y si ten¨ªan mala suerte, terminar¨ªan muertos antes de conseguir su verdadero potencial. Sentido comç…¤n 2 Su grupo hab¨ªa estado buscando buenos miembros desde hace tiempo, los buenos candidatos ya se encontraban en otros equipos con los cuales no pod¨ªan competir, y los que no, ten¨ªan personalidades que les hac¨ªa dif¨ªcil trabajar con ellos. Despu¨¦s de notar a Adrion, se apresuraron a reclutarlo, y ahora que hab¨ªan tenido ¨¦xito, no dejar¨ªan que se arruinara. ¡ªEs muy importante tomar enserio todos los trabajos por muy peque?os que parezcan¡­ Brand contin¨²o parloteando cosas sobre lecciones b¨¢sicas de los aventureros, Adrion simplemente asent¨ªa y respond¨ªa casualmente. Adrion no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en este tema, aunque estaba recolectando informaci¨®n no era esta clase de cosas b¨¢sicas lo que buscaba, ¨¦l ya hab¨ªa dado su juicio a los aventureros y no planeaba cambiar de opini¨®n en corto plazo. ¡ªBien, aunque estamos en la zona de avistamiento, esos goblins jam¨¢s se atrever¨ªan a atacar a un grupo armado como el nuestro. Helena retomo el rumbo de la conversaci¨®n cuando encontr¨® el momento oportuno, como compa?era de tiempo de Brand lo entend¨ªa muy bien, ella sab¨ªa lo que trataba de lograr, pero tambi¨¦n lo conoc¨ªa lo suficiente para saber que si no lo deten¨ªa el seguir¨ªa hablando sin parar. No quer¨ªa que agobiara con informaci¨®n aburrida a sus nuevos compa?eros, era su trabajo como aventureros de mayor rango ense?ar a los nuevos, sin embargo, su objetivo en este momento era averiguar todo lo que pudieran de sus nuevos compa?eros. En habilidad de batalla se consideraban aprobados, al menos Adrion mostro grandes habilidades de combate, no obstante, lo m¨¢s importante a¨²n era su personalidad, sin importar que talentosos fueran, nadie estar¨ªa feliz de trabajar con personas desagradables. Adrion daba la impresi¨®n de un hombre tranquilo, de pensamiento profundo, claramente llevaba el mando de cualquiera que fuera la relaci¨®n entre esos dos. Hac¨ªa muchas preguntas, mostrando un gran deseo de aprender, hasta ahora no hab¨ªa ning¨²n problema con ¨¦l. En cambio¡­ Helena dirigi¨® su mirada a Atsuki, ella pod¨ªa ser un problema. No es que hubiera dicho algo malo, de hecho, no dec¨ªa nada en absoluto. La raz¨®n de escoger una misi¨®n de duraci¨®n intermedia como esta, era que tendr¨ªan suficiente tiempo para interactuar, sin importar que tambi¨¦n ocultaran sus verdaderos rostros, si pasaban varios d¨ªas juntos deber¨ªan vislumbrar sus verdaderas personalidades, esto siempre y cuando pudieran tener una conversaci¨®n normal, algo que no ocurrir¨ªa si solo un lado hablara. ¡ª?Hay algo? Al notar que alguien la observaba Atsuki pregunto si hab¨ªa algo malo, su se?or deposito su confianza en ella as¨ª que no deb¨ªa fallar, su misi¨®n era hacerse pasar por un aventurero humano com¨²n, a su parecer, hab¨ªa estado haciendo un trabajo excelente y no dejar¨ªa ning¨²n defecto posible. ¡ª?Oh! No es nada, solo si tienes cualquier pregunta no dudes en hacerla. Stolen story; please report. Helena fue tomada desprevenida por el comentario de Atsuki y levanto un poco la voz al responder. Atsuki ignorando por completo el p¨¢nico de Helena hizo la pregunta que le importaba. ¡ªHace un momento dijiste que grupos enteros de guardias eran incapaces de localizar de forma efectiva a los goblins, ?c¨®mo haremos para localizarlos entonces? Los ojos de Helena se iluminaron, esta era la oportunidad que hab¨ªa estado esperando, la oportunidad de acercarse a Atsuki. ¡ªPuedo localizarlos. La respuesta vino de la parte trasera de la formaci¨®n. Adrion no pudo evitar prestar atenci¨®n luego de escuchar a Alicia responder de forma tan segura, era verdad que los guardabosques y clases especializadas eran capaces de rastrear a sus enemigos. Pero para ello, ten¨ªan que cumplir ciertos criterios que les permitieran usar exitosamente sus habilidades. Para poder localizar a un peque?o n¨²mero de enemigos en un ¨¢rea tan extensa y sin ning¨²n punto de apoyo era imposible para cualquier clase conocida por Adrion. Ahora mismo se encontraba en territorio desconocido, si exist¨ªan nuevos tipos de magia y habilidades en este mundo, tendr¨ªa que aprender todo desde cero para asegurar su supervivencia. ¡ª?Existe tal habilidad? Adrion no pudo evitar preguntar directamente, su curiosidad hab¨ªa sido agitada con estos pensamientos. ¡ª?Lo siento! Alicia se apresur¨® a responder sacudiendo sus manos y su cabeza. ¡ªNo me refer¨ªa a algo como eso, no soy una persona que cuente con una habilidad tan asombrosa como esa. Gracias a su yelmo Adrion fue capaz de mantener oculta su decepci¨®n. ¨DNo hay necesidad de disculparse por algo como eso, fui yo quien me hice una idea equivocada. Respondi¨® de la forma m¨¢s tranquilizadora que se le ocurri¨®. La mujer llamada Alicia parec¨ªa ser del tipo t¨ªmida, era ese tipo de personas que se disculpaban aun sin haber hecho nada malo. ¨D?De verdad? ¨DSi, m¨¢s bien, estoy interesado en el m¨¦todo que usaremos para encontrar a los goblins que mencionaste. Adrion pens¨® que lo mejor era dirigir la conversaci¨®n al punto anterior, la disculpa de Alicia podr¨ªa alargarse si no cambiaba de tema r¨¢pidamente. ¨DMe refer¨ªa a esto. Alicia rebusco en uno de los bolsillos de su mochila, lo que saco fue un mapa el cual extendi¨® frente Adrion. Helena al ver esto solo pudo golpearse la frente, en cuanto a Adrion, intento darle sentido a lo que ten¨ªa frente suya. ¨DEsto¡­ ¨DAlicia, es imposible que Dorian comprenda lo que quieres decir solo mostrando el mapa. Al darse cuenta de su error, comenz¨® a avergonzarse hasta que su cara y orejas se pusieron rojas. Helena simplemente tomo el mapa y se dispuso a explicar. ¨DLo que ella quer¨ªa decir, es que las rutas y movimientos de los goblins ya han sido marcados en el pasado. Las zonas que suelen frecuentar todos los a?os suelen ser las mismas, dadas sus necesidades sus bases suelen estar en los mismos sitios. Adem¨¢s, no son las ¨²nicas criaturas en el bosque, los goblins no pueden meterse en territorios especialmente peligrosos para ellos, mientras busquemos en las zonas correctas, los encontraremos sin dudas. ¨DAhora entiendo. Adrion se sinti¨® bastante est¨²pido mientras m¨¢s lo pensaba, aun con el tiempo que llevaba atrapado en este mundo su mente segu¨ªa pensando que esto era un juego. No terminar¨ªa encontrando un drag¨®n a la vuelta de la esquina, no habr¨ªa un tesoro o b¨²squeda esper¨¢ndolo, no encontrar¨ªa un enemigo al azar, ¨¦l no era el centro de este mundo. Esto no significaba que el pudiera relajarse, si no que, deber¨ªa ajustar su manera de pensar, en este momento se encontraba cazando goblins y eso era lo que iba a encontrar. ¨DEso est¨¢ bien, Alice aqu¨ª. Helena devolvi¨® el mapa a Alice y la hizo seguir. ¨DTodav¨ªa nos queda bastante para llegar a la aldea Sirshen, si podemos reunir informaci¨®n de los aldeanos por nosotros mismos ser¨¢ lo mejor. ¨DLo tengo. Adrion ajusto su estado de ¨¢nimo y continuo con paso firme. Adaptaciè´¸n Aldea Sirshen, nombrada as¨ª por el fundador de la aldea Nicolas Sirshen, como cualquier otra aldea rural en el imperio, se manten¨ªa de la venta de sus cosechas, se pod¨ªa considerar una aldea prospera, el bosque del ¨¢rbol blanco les proporcionaba ingresos extra como hierbas y otros peque?os recursos. Esto manten¨ªa los ingresos de sus pobladores por encima del promedio. Por supuesto, las cercan¨ªas del bosque tambi¨¦n ten¨ªan sus desventajas, una vez cada tanto tiempo, los seres que lo habitaban, se atrev¨ªan a incursionar en la aldea, provocando uno que otro problema. Dado su estilo de vida, las personas en esta aldea siempre tuvieron un car¨¢cter concordante con esta. En pocas palabras, eran gente de actitud dif¨ªcil. ¨DNo necesitamos su ayuda. Adrion coloco los dedos sobre su frente. Brand ya llevaba cerca de treinta minutos en eso, el viejo l¨ªder de la aldea ya hab¨ªa repetido esa misma frase quien sabe cu¨¢ntas veces. ¨DSe?or Jhon, como ya le dije, venimos por parte del gremio, esta misi¨®n no tendr¨¢ costos o repercusiones en su aldea, venimos ¨²nicamente con la intenci¨®n de ayudar. A Adrion le pareci¨® sorprendente como Brand lograba mantener su actitud amable y respetuosa despu¨¦s de tanto tiempo, por su parte, el resto del equipo se mantuvo detr¨¢s mientras ¨¦l hablaba. Detr¨¢s del l¨ªder de la aldea se encontraba una mujer de una edad similar al l¨ªder, ella miraba el desarrollo con una cara amable, la cual no hab¨ªa cambiado en ning¨²n momento, probablemente era su esposa. ¨DNo tenemos comida ni refugio para ustedes. Atsuki ya estaba cerca de alcanzar su l¨ªmite, si no fuera porque no era su se?or quien recib¨ªa los insultos directamente, ella ya estar¨ªa golpeando a ese hombre. ¨DPor supuesto, no nos atrever¨ªamos a pedir nada de eso gratis, si solo nos permitiera acampar en las cercan¨ªas del pueblo y respondiera unas preguntas, eso ser¨ªa suficiente. El l¨ªder de la aldea mantuvo la misma expresi¨®n y cuando parec¨ªa que seguir¨ªa con la misma respuesta, alguien intervino. The narrative has been taken without permission. Report any sightings. ¨DCreo que podemos aceptar eso. Fue la mujer al lado del l¨ªder del pueblo. ¨DPero¡­ El hombre hizo una mueca cuando escucho las palabras de la anciana. ¨DEst¨¢ bien, es esa ¨¦poca del a?o, necesitamos ayudarnos los unos a los otros. Antes de que el hombre pudiera replicar, Brand aprovecho para continuar su discurso. ¨DNos libraremos de los goblins lo m¨¢s r¨¢pido que podamos, no seremos una molestia mientras permanezcamos aqu¨ª, le doy mi palabra. Aunque el jefe de la aldea no se mostraba convencido del todo, parec¨ªa que la decisi¨®n estaba tomada. Adrion solo pudo pensar que Brand ser¨ªa un gran empleado si lo colocaban en un puesto de servicio al cliente, sin duda ten¨ªa las actitudes para eso. Despu¨¦s de ese movimiento, el rumbo de la conversaci¨®n fue bastante m¨¢s suave, incluso lograron tomar prestado un granero para pasar la noche. ¨DBuen trabajo a todos. Brand fue el ¨²ltimo en llegar, en la negociaci¨®n anterior, se separaron para examinar el ¨¢rea donde se quedar¨ªan. ¨DBuen trabajo. Los miembros del grupo respondieron del mismo modo al verlo llegar, Brand se qued¨® junto al jefe de la aldea para terminar los ¨²ltimos detalles, mientras el resto limpiaban un poco el granero. Al principio, Atsuki mostro deseos de encargarse de todas las tareas por Adrion, pero r¨¢pidamente la rechazo, solo requiri¨® el movimiento de la paja, costales y lo que parec¨ªa ser un equipo de arado, no fue la gran cosa. Adrion estaba agradecido de poder usar el granero, no ten¨ªa nada que ver con no querer dormir a la intemperie, llevaban tiendas de campa?a para tales prop¨®sitos, el problema era que no ten¨ªa idea de c¨®mo armar una, podr¨ªa dejar que Atsuki se encargara de eso, pero tal acci¨®n ser¨ªa muy vergonzosa. ¨DNos encargaremos de la cena. ¨DNosotros podemos¡­ ¨DNo hay necesidad, deja a tus mayores mostrar sus capacidades. Helena parec¨ªa estar empe?ada en tomar el trabajo, as¨ª que Adrion lo dejar¨ªa ser. ¨DEntonces se lo encargo. Ellas salieron despu¨¦s de tomar los materiales necesarios, parec¨ªa que su grupo estaba muy bien preparado, Adrion y Atsuki solo llevaban el equipo b¨¢sico recomendado por el gremio, seguro estaban faltos en muchos aspectos. Para sorpresa de cualquiera, Adrion era capaz de comer, del mismo modo, Atsuki era capaz de consumir alimentos humanos, el juego contaba con un sistema para adquirir mejoras temporales a trav¨¦s de diferentes alimentos. Pero a¨²n se sent¨ªa extra?o que un espectro como ¨¦l pudiera alimentarse. ¨¦l mismo se dio la tarea de experimentarlo, pidi¨® comida al cocinero de la fortaleza para comprobarlo, y efectivamente el sistema de alimentos de la fortaleza funcionaba. El ¨²nico problema era la forma en que cumpl¨ªa con su objetivo, cuando se alimentaba, extra¨ªa una neblina gris que se dirig¨ªa a donde estar¨ªa su boca. Dejando una ceniza negra en el plato al terminar. De esta manera ¨¦l lograba saborear los alimentos, pero el problema era claro, no deb¨ªa mostrar esto a las dem¨¢s personas. Adrion record¨® los rituales funerarios sobre dejar comida a los muertos que ten¨ªan algunas culturas, se supone que los muertos extra¨ªan la vitalidad de los alimentos, probablemente se trataba de algo como eso. Adaptaciè´¸n 2 La manera en que Adrion trato con este problema, fue con la ilusi¨®n de su rostro, llevaba una horrenda cicatriz, m¨¢s cercana a una desfiguraci¨®n. Con esto, ¨¦l ten¨ªa una excusa para llevar su yelmo puesto siempre, pod¨ªa usarse como una raz¨®n completamente v¨¢lida para esconderse al momento de comer. Mato dos p¨¢jaros de un tiro con esta acci¨®n, el ¨²nico problema, eran los efectos de desagrado, que la gente a su alrededor percibiera al ver su rostro, pero ¨¦l no pens¨® mucho de esto. Todo era en favor de evitar ser descubierto, mientras que llevara su yelmo puesto, ser¨ªa imposible que lo descubrieran. Ciertamente, si Adrion no ten¨ªa la necesidad de comer, ?no ser¨ªa mejor no comer en absoluto? Eso clase de pensamiento era demasiado simplista, solo las personas con pensamientos superficiales pensar¨ªan que no tener la necesidad de comer era una ventaja indiscutible. Perder uno de los placeres humanos ya era por si solo terrible, Adrion ya hab¨ªa sufrido lo suficiente con la desaparici¨®n de su leal compa?ero. Si ¨¦l no fuera capaz de probar la comida de este mundo, ser¨ªa algo muy triste. Adem¨¢s, no comer tambi¨¦n generar¨ªa sospechas, los momentos de alimentarse siempre eran buenas ocasiones para mejorar las relaciones sociales, si no comiera, perder¨ªa muchas oportunidades de recolectar informaci¨®n y hacer contactos. Al terminar de hacer su cama, lo cual no era otra cosa que una pila de paja con una manta encima, Atsuki tambi¨¦n coloco su cama al lado de la suya, como compa?eros de tiempo que eran, al menos deber¨ªan estar lo suficientemente cerca para dormir uno al lado del otro sin problemas. ¨DLa cena esta lista. Helena llamo a todos. Comer¨ªan en un c¨ªrculo alrededor de la hoya como centro, parec¨ªa que tambi¨¦n se dieron a la tarea de mover unos troncos y rocas como asientos. Adrion se sinti¨® un poco mal ya que no hizo nada, pero decir cualquier cosa ahora solo servir¨ªa para generar distancia, as¨ª que simplemente se sent¨® en su lugar. Brand ya hab¨ªa empezado a comer cuando llegaron, parec¨ªa que era el tipo de persona que no se conten¨ªa en ese aspecto. Atsuki se dirigi¨® al centro para llenar su plato, cuando termino, volvi¨® donde Adrion para entregarlo, ¨¦l simplemente no dijo nada y lo recibi¨®. Al menos esto todav¨ªa pod¨ªa contar con ellos teniendo una buena relaci¨®n. Dirigi¨® su mirada a su plato, parec¨ªa que era una especie de guiso, era una comida bastante simple. ¨¦l no se sinti¨® para nada disgustado con este hecho, como universitario com¨²n, casi todos sus alimentos eran comidas r¨¢pidas baratas, el guiso en sus manos era al menos cercano a comida casera, no hab¨ªa tenido algo como esto en mucho tiempo. Adrion se quit¨® el yelmo, atrayendo la mirada de esos tres, aunque ya hab¨ªa mostrado su rostro una vez antes de iniciar el viaje, simplemente era algo que llamaba mucho la atenci¨®n, su curiosidad era normal.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Consumi¨® su comida lentamente, pasando peque?os bocados debajo de su pa?uelo hacia su boca, asegur¨¢ndose de guardar todos los restos en su inventario, era un poco molesto hacer todos los movimientos, pero ¨¦l tendr¨ªa que acostumbrarse. Para probar las delicias de este mundo, era algo que val¨ªa la pena. El sabor del estofado era como se esperaba, bastante normal, sin contar de un lugar e ingredientes adecuados, no se pod¨ªa hacer m¨¢s. Pero para ¨¦l era m¨¢s que suficiente. ¨D?Es bueno verdad? Brand que ya iba por su segundo plato lanzo su pregunta a Adrion. ¨DLo es. Respondi¨® de forma sincera. ¨DLe falta sabor. Y lamentablemente, Atsuki tambi¨¦n. ¨DLo lamento ella¡­ Adrion se apresur¨® a explicarse. ¨DNo hace falta que te disculpes, tiene raz¨®n, esto sabr¨ªa mucho mejor con las especias adecuadas. Helena respondi¨® para tranquilizar el estado de ¨¢nimo, no parec¨ªa molesta por el comentario de Atsuki. ¨DParece que estas acostumbrada a la buena comida. Helena continuo con esas palabras, dirigiendo su mirada a Atsuki Cuando ella escucho esto, su rostro se tens¨® ligeramente, se dio cuenta que acababa de cometer un error, un aventurero novato no podr¨ªa estar acostumbrado a la buena comida, o al menos, no tener un gusto tan refinado. ¨DHe tenido la suerte de ser invitada a ciertos eventos. Ahora que el problema se hab¨ªa creado, solo pod¨ªa minimizar el da?o. ¨DYa veo, es de esperar, siendo tan hermosa, puedo imaginar a los caballeros haciendo fila para invitarte. ¨DEs un verdadero dolor, supongo que tambi¨¦n tiene el mismo problema se?orita Helena. Atsuki sonri¨® ligeramente, por su parte, Helena respondi¨® del mismo modo. ¨DPara nada, yo no soy tan popular, no puedo imaginar como Suki lidia con todos esos hombres. ¨D?De verdad? Yo podr¨ªa jurar que tendr¨ªa experiencia lidiando con esos problemas. Los ojos de Atsuki se dirigieron al escote de Helena al pronunciar eso ¨²ltimo, provocando que uno de los ojos de la aventurera se crispara. ¨DEs un tema dif¨ªcil de tratar, como dijo el dios del arte, la belleza sin refinar es solo un dolor y un trabajo incompleto. ¨DYa veo, no puedo evitar estar de acuerdo con sus palabras. Las dos continuaron mir¨¢ndose con esa sonrisa en sus rostros, pero las personas a su alrededor no sent¨ªan ninguna calidez en su intercambio. Tanto Adrion como Brand se congelaron en sus lugares, mientras Alicia suprim¨ªa su presencia, intentando desaparecer. ¨¦l no sab¨ªa qu¨¦ hacer, aunque no era nuevo viendo este tipo de situaciones, nunca hab¨ªa estado tan cerca. Por fin pudo comprender la falta de acciones de sus compa?eros hombres, si cometiera un error al intentar detenerlas, todo el fuego terminar¨ªa estrell¨¢ndose contra ¨¦l. Para su suerte, hab¨ªa otra persona involucrada con una mayor responsabilidad que la suya. ¨D?Vaya! Se est¨¢ haciendo tarde, creo que deber¨ªamos ir a dormir, tenemos que levantarnos temprano para continuar con la misi¨®n. La persona que hablo era Brand, su escusa era bastante est¨²pida, pero cumplir¨ªa con su prop¨®sito. ¨DTienes raz¨®n, por favor vayan primero, una vez terminemos de limpiar los seguiremos. Adrion no perdi¨® su oportunidad y dio su apoyo a Brand. Despu¨¦s de unos cuantos movimientos, esos tres se adentraron en el granero, dejando solos a Adrion y Atsuki. Esp铆as Cuando vio que la puerta del granero se cerr¨®, Adrion no perdi¨® el tiempo y activo su pulsera. ¨DLo lamento se?or Adrion ¨DLamentas haber hablado de m¨¢s o tu discusi¨®n con Helena. Atsuki se disculp¨® r¨¢pidamente, aunque parec¨ªa molesta hace un momento, todav¨ªa sab¨ªa cu¨¢l eran sus prioridades. ¨DAmbos. ¨DBien, no te preocupes por tu peque?o descuido, est¨¢ bien mostrar esos errores de vez en cuando, las personas se sienten m¨¢s tranquilas al ver una que otra debilidad. Por otro lado, aseg¨²rate de terminar esa peque?a ri?a. ¨DComo ordene. Ella no dijo nada m¨¢s, las ordenes deb¨ªan cumplirse. Por su parte, Adrion acerco su mano a donde deber¨ªa estar su oreja izquierda. ¨DConectar comunicador n¨²mero dieciocho. Despu¨¦s de un momento, la est¨¢tica se transform¨® en voces. ¨D?Que fue eso Helena? Adrion hab¨ªa tra¨ªdo consigo un dispositivo de espionaje, que casualmente hab¨ªa dejado en su equipaje, el cual se encontraba ahora en el granero. Era un peque?o dispositivo que enviaba sonido en peque?as distancias, era bastante dif¨ªcil de detectar, lo trajo esperando reunir un poco de informaci¨®n de los aventureros, no esperaba que encontrar¨ªa una oportunidad de usarlo tan pronto. ¨DEspera, Alicia la puerta. ¨DS¨ª. Se escucharon unos pasos, probablemente Alicia estaba haciendo guardia. ¨D?Y bien? ¨DElla empez¨®. ¨D?Qu¨¦? Adrion frunci¨® su inexistente ce?o, no era que le molestara la conversaci¨®n, simplemente comenz¨® a sentirse mal por espiar a otras personas. ?Para que trajo el dispositivo si no era para esto?, ¨¦l sacudi¨® la cabeza, una vez m¨¢s reafirmo que esto era necesario y se concentr¨® en la conversaci¨®n. ¨DFuiste t¨² quien intent¨® forzarla a hablar. The narrative has been taken without permission. Report any sightings. ¨DSi no lo hac¨ªa ahora, ?cu¨¢ndo tendr¨ªa otra oportunidad? ¨DLa misi¨®n apenas comienza, es muy pronto para eso, adem¨¢s, ?qu¨¦ fue lo que paso despu¨¦s? ¨DEso fue¡­ ¨DTe recuerdo que venimos a hacer compa?eros, no enemigos, no estamos en uno de esos eventos, no tienes por qu¨¦ estar en guardia contra ella. Se escucho un breve silencio, seguido de un profundo suspiro. ¨DTienes raz¨®n, simplemente su presencia produce el mismo tipo de sensaci¨®n. ¨DEst¨¢ bien, solo intenta hacer las paces con ella ma?ana. ¨DDe acuerdo. ¨DCon eso resuelto, ?tienes alguna opini¨®n preliminar? ¨DNo mucho, claramente son extra?os, no son de baja procedencia, pero tampoco nobles. De repente Alicia se uni¨® a la conversaci¨®n. ¨D?No ser¨¢n esp¨ªas? Adrion se estremeci¨®, esto era imposible, ?c¨®mo lo descubrieron tan r¨¢pido?, ?qu¨¦ deber¨ªa hacer ahora? Su cerebro corri¨® a toda velocidad, pero los sonidos provenientes del comunicador lo detuvieron. ¨DPor favor Alicia, esta es una conversaci¨®n ser¨ªa. ¨DEsp¨ªas de donde, ?del imperio? Hace a?os que la guerra se convirti¨® en una broma. ¨DYo, lo siento. Adrion suspiro para s¨ª mismo, eso hab¨ªa estado cerca. Al ver que Atsuki lo llamaba, decidido abandonar la conversaci¨®n, ya hab¨ªa escuchado lo suficiente. Luego de dar unas pocas instrucciones, ellos terminaron su trabajo y volvieron al granero para pasar la noche. *** A la ma?ana siguiente, el grupo se despert¨® con los primeros rayos del sol, aunque claro, eso era relativo, tanto Adrion como Atsuki, no durmieron para empezar. Despu¨¦s de un desayuno incomodo, pagaron para que un aldeano resguardara las cosas que dejaron en el granero y se dirigieron al bosque. ¨DMuy bien, a partir de ahora permanezcan atentos, Alice nos avisara de antemano cualquier cosa, pero siempre es mejor estar preparado para todo. ¨DEntiendo. ¨DEst¨¢ bien. Luego que escucharan sus respuestas, el grupo tomo rumbo a lo que ser¨ªa la ubicaci¨®n m¨¢s cercana en el mapa. No tardaron mucho en llegar a un riachuelo, luego de inspeccionar el ¨¢rea, el grupo determino que los goblins no estaban instalados en las cercan¨ªas. ¨DSi no fuera un ¨¢rea peligrosa, no es un mal sitio para dar un paseo. Luego de dar una mirada a los alrededores, Adrion pronuncio estas palabras. ¨DEs como dices, una de las ventajas de ser aventurero es poder recorrer los lugares que una persona normal no podr¨ªa. Brand respondi¨® al comentario de Adrion, ¨¦l no lo reprender¨ªa por distraerse un poco durante la misi¨®n, estar demasiado tenso, tambi¨¦n era negativo para un aventurero. Ya que determinaron que el ¨¢rea era segura, no estaba mal relajarse un poco. ¨D?Deber¨ªamos tomar un descanso aqu¨ª? ¨DCreo que es demasiado pronto para eso. Aunque las intenciones de Brand eran buenas, Adrion solo pod¨ªa responder de esta forma, dejando de lado que no necesitaba descansar, detenerse en este momento ser¨ªa malo para sus planes. ¨DEst¨¢ bien, si seguimos con un buen ritmo, no deber¨ªamos tardar en encontrar los rastros de esos goblins. Brand parec¨ªa ser m¨¢s abierto con Adrion, al parecer, su cooperaci¨®n de la noche anterior, logro acercarlos un poco. Por otra parte, tanto Helena como Atsuki, no se hab¨ªan hablado desde la ma?ana, Atsuki actuaba como ella misma, pero Helena no estaba tan tranquila. Adrion no pens¨® demasiado de este asunto, el problema les pertenec¨ªa a ellas dos, adem¨¢s, Atsuki obedecer¨ªa sus ¨®rdenes. ¨DMuy bien entonces sigamos, Alice, ?tenemos direcci¨®n? ¨DSi seguimos rio arriba un poco m¨¢s y nos desviamos un poco al oeste, deber¨ªamos estar en camino. El grupo entro en formaci¨®n una vez m¨¢s y continuaron avanzando. Mientras el grupo se sumergi¨® m¨¢s profundo en el bosque, llegaron a un ¨¢rea donde la espesura se increment¨® considerablemente, no era lo suficiente para impedir el paso, pero si para molestar y ralentizarlos. Adrion al frente del grupo avanzo intentando no destruir demasiado la vegetaci¨®n, se pregunt¨® si estaba bien avanzar creando un rastro tan obvio, pero como no le dijeron nada, ¨¦l continuo sin m¨¢s. Emboscada Mientras se concentraba en su tarea, escucho la voz de la parte posterior del grupo. ¨DAlto. Luego de detenerse, el grupo desenfundo sus armas r¨¢pidamente, Alice quien hab¨ªa hablado, no explico nada m¨¢s y activo su habilidad. [Mejora auditiva] Luego de activar su habilidad su rostro se torn¨® grave. ¨DEstamos rodeados, son por lo menos veinte goblins. Al escuchar esto, los rostros de Brand y Helena se oscurecieron, Brand pareci¨® querer decirle algo a Alice, pero lo descarto y dirigi¨® su mirada a Adrion. ¨DSeguiremos con el plan de batalla que acordamos, esto ser¨¢ dif¨ªcil, pero creo que somos capaces de vencer. El plan al que se refer¨ªa, era solamente luchar cada grupo de manera normal y ayudarse si era oportuno. Como no se conoc¨ªan de manera adecuada, intentar trabajar en conjunto resultar¨ªa en m¨¢s problemas que ayuda, lo mejor era que cada equipo luchara como estaban acostumbrados. ¨DEst¨¢n aqu¨ª. Antes que Brand pudiera dar m¨¢s instrucciones, Alice se?alo una peque?a pendiente, alrededor de quince goblins se asomaban desde la sima. Entre ellos, cinco equipados con arcos se situaron al frente. ¨DDisparen. Un goblin situado al centro de su formaci¨®n dio la orden, este goblin no destacaba de ninguna manera entre ellos, si no hubiera hablado, su identidad como l¨ªder del grupo habr¨ªa sido imposible de discernir. Los goblins con arcos escucharon su comando y dispararon una ronda de flechas en direcci¨®n al grupo de Adrion. [Muro de tierra] Helena lanzo el hechizo que hab¨ªa preparado, levantando un muro de tierra que bloqueo f¨¢cilmente los disparos de los goblins. El grupo simplemente uso el muro reci¨¦n creado para tomar cobertura, Helena justo detr¨¢s del muro, con Brand y Alice tomando sus costados. Adrion y Atsuki protegieron la retaguardia. Adrion solo observo las acciones del grupo y los goblins sin decir nada. Esta situaci¨®n de vida o muerte solo afectaba a esos dos grupos, no hab¨ªa raz¨®n para que el interviniera en este momento, tanto ¨¦l como Atsuki eran m¨¢s bien unos observadores. Estaba aqu¨ª para aprender, que mejor manera de conseguir informaci¨®n que observando todo desde el punto central. En este momento, lo ¨²nico que pasaba por su mente, era que mantener una posici¨®n pasiva en esta situaci¨®n, era claramente desfavorable. En ese instante, escucho el sonido del viento cortarse, seguido del sonido del choque de metal contra metal.The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Adrion uso su escudo para detener una flecha que proven¨ªa de la parte trasera, ten¨ªa como objetivo a Helena. Al parecer, los goblins se dividieron en grupos m¨¢s peque?os, intentando buscar sus puntos d¨¦biles para golpearlos. En la situaci¨®n en la que se encontraban, solo Alice era capaz de usar su arco para mostrar resistencia. Al ver que el grupo no ten¨ªa una soluci¨®n para el problema, decidi¨® que era momento de intervenir. ¨DSuki ve. El simplemente dijo estas dos palabras, se?alando la direcci¨®n de los goblins a sus espaldas, como si de un resorte se tratase, Atsuki sali¨® disparada luego de recibir la orden. Ella corri¨® en zigzag usando los ¨¢rboles como cobertura de las flechas, ni los obst¨¢culos ni el desnivel del suelo parec¨ªan causarle el m¨¢s m¨ªnimo inconveniente. ¨DDorian ella. ¨DEstar¨¢ bien. Adrion sab¨ªa exactamente que pensaba Brand, moverse solo en la situaci¨®n en la que se encontraban era peligroso desde su punto de vista, a lo que ¨¦l simplemente dio una respuesta tranquilizadora. Si tuviera que preocuparse por algo, ser¨ªa si Atsuki lograr¨ªa contenerse adecuadamente, ¨¦l hab¨ªa dado la orden de mostrar habilidades por debajo del nivel platino, pens¨® que eso ser¨ªa suficiente para no llamar la atenci¨®n, pero tampoco ser subestimado. Al ver los movimientos de Atsuki y la confianza que mostraba Adrion, Brand solo pudo asentir en se?al de entendimiento. Los arqueros a sus espaldas hab¨ªan sido controlados gracias a los esfuerzos de Atsuki junto con Alice, los guerreros goblin no eran capaces de atravesar el d¨²o Adrion y Brand. Mientras que Helena solo observaba la situaci¨®n de la batalla, esperando un buen momento para atacar, si las cosas continuaran de este modo, la victoria no estar¨ªa muy lejos. ¨DCargar. El l¨ªder goblin al ver que su ataque no estaba surtiendo efecto, ordeno que las tropas arremetieran contra sus oponentes. Pensaba usar sus n¨²meros superiores para determinar la batalla. ¨D[?Luchar!] El l¨ªder goblin grito, desatando un aura roja que cubri¨® a sus compa?eros. ?Una habilidad de comandante? Este movimiento logro despertar el inter¨¦s de Adrion, las habilidades de comandante no eran otra cosa que habilidades dedicadas a grupos aliados, diferentes a los buffos de ¨¢reas de efectos, estas estaban reservadas tanto a dar beneficios como comunicar ordenes en los ca¨®ticos campos de batallas. Solo clases especializadas en liderar y comandar fuerzas ten¨ªan acceso a estos conjuntos. El hechizo usado por el l¨ªder goblin parec¨ªa del tipo b¨¢sico, uno que aumentaba el ataque de las unidades bajo su mando. ¨D?Helena, tienes un hechizo de ¨¢rea de efecto que puedas usar? Adrion pregunto, con la orden del l¨ªder goblin, pens¨® que era el momento de terminar el combate. ¨DLo tengo. Helena respondi¨® r¨¢pidamente, parec¨ªa que ella estaba pensando lo mismo. ¨D¨²salo cuando veas el momento, yo llamare su atenci¨®n. Cuando Adrion vio que los goblins estaban lo suficientemente cerca, sali¨® de la cobertura y activo dos habilidades. [Fortificar] [Provocaci¨®n] Su cuerpo torno un leve brillo met¨¢lico y una cara sonriente de color rojo se form¨® sobre su cabeza. Cuando este segundo apareci¨®, todos los goblins no pudieron evitar dejar lo que estaban haciendo en ese momento y atacaron a Adrion. Los arqueros dispararon sus flechas, las cuales fueron detenidas por su escudo y armadura. Mientras los goblins guerreros que estaban dispersos, convergieron, intentando llegar a ¨¦l. [Empalamiento] Pero antes que pudieran acercarse, Helena activo su hechizo de ¨¢rea de efecto, m¨²ltiples estacas de piedra emergieron del suelo, empalando a todos los goblins. Ni uno solo de ellos logro salvarse, esta era la raz¨®n de porque los magos eran un objetivo prioritario en cualquier lucha, un par de sus hechizos eran suficientes para cambiar el rumbo de una batalla. ¨D?Retirada! El l¨ªder goblin que acababa de salir de la provocaci¨®n, grito r¨¢pidamente la orden de escapar, luego de ver el destino de sus soldados, no hab¨ªa forma de que se atreviera a quedarse por m¨¢s tiempo. Lamentablemente para ¨¦l, Atsuki ya hab¨ªa visto venir el resultado, los ¨²nicos goblins que permanec¨ªan llevaban arcos en mano, todos fueron asesinados uno por uno. Incluso el l¨ªder goblin no dio ninguna pelea, luego de un solo movimiento, ella se coloc¨® en su espalda y lo noqueo, con esto, dio fin a la batalla. Bajo control ¨DEsos deber¨ªan ser todos Alice pronuncio esas palabras, pero sus ojos registraban los alrededores como si no se creyera ella misma. Atsuki regreso con el l¨ªder goblin a rastras. ¨DAdrion, Atsuki, ?est¨¢n ustedes bien? Cuando Helena vio que el peligro hab¨ªa terminado, libero las palabras que hab¨ªa estado guardando, ellos dos eran los que hab¨ªan estado m¨¢s expuestos durante la batalla. ¨DNo me tocaron. ¨DSolo rasgu?os en mi armadura. Atsuki y Adrion respondieron tranquilamente. ¨DEs bueno, parece que todos est¨¢n bien. Todos los miembros del grupo mostraron caras de alivio con el buen resultado de todo, en una situaci¨®n as¨ª, no habr¨ªa sido raro que alguno resultara gravemente herido. ¨DDisculpa si es una pregunta tonta, ?pero algo como esto es normal? Adrion hizo esta pregunta mientras se?alaba el campo de batalla con su espada. La cara de Brand se torn¨® seria cuando escucho estas palabras. ¨DPara nada, por supuesto que esto no es normal. ¨DVeo. Seg¨²n el nivel de amenaza demostrado por los goblins, comparado con sus reacciones anteriores, podr¨ªa dar un juicio correcto a los goblins. La situaci¨®n presente era una clara anormalidad, si no fuera porque ¨¦l estaba aqu¨ª, el grupo habr¨ªa sido exterminado. ¨DPodemos seguir hablando de esto una vez volvamos a la aldea, es peligroso permanecer aqu¨ª. Brand pronuncio esas palabras y el grupo se retir¨® del lugar. No tardaron mucho en volver a la aldea, cuando llegaron, Brand, Helena y Alicia no pudieron evitar soltar un profundo suspiro de alivio. Al momento siguiente dirigieron sus miradas a Adrion y Atsuki. El primero en moverse fue Brand, dio varios pasos hasta estar frente a Adrion. ¨D?Eso fue incre¨ªble! Brand exclamo mientras agitaba los brazos de Adrion, parec¨ªa que hab¨ªa contenido su emoci¨®n hasta llegar a la aldea. ¨DNo fue nada, solo hice mi trabajo. Aunque la reacci¨®n de Brand lo sorprendi¨® un poco, ¨¦l aun pronuncio una frase que considero que era la m¨¢s adecuada,Stolen story; please report. Del mismo modo, Helena y Alice se acercaron para poder hablar con Atsuki. ¨DSuki, nunca hab¨ªa visto a alguien moverse de una forma tan incre¨ªble. Aunque la voz de Alice a¨²n ten¨ªa su timidez habitual, no logro ocultar la emoci¨®n en ella, como una exploradora, comprend¨ªa claramente la dificultad de los movimientos de Atsuki, no era algo que una persona pudiera lograr solo trabajando duro. ¨DNo fue nada. Aunque no se notaba, Atsuki estaba un poco m¨¢s alegre, esto se deb¨ªa a las alabanzas que recibi¨® su se?or, que estos tontos humanos lograran comprender su grandeza, la hac¨ªa m¨¢s feliz que cualquier otra cosa. ¨DDe verdad fue sorprendente, apenas y era capaz de seguirte con la mirada. Helena hablo no menos emocionada que Alice, no pudo evitar admirar las habilidades de Atsuki. ¨DT¨² actuaci¨®n tambi¨¦n fue bastante buena. Para que Atsuki pronunciara un alago a un humano era bastante extra?o, se podr¨ªa decir que sus palabras eran sinceras hasta cierto punto, ya que Helena fue capaz de seguir las instrucciones de su se?or, solo pod¨ªa considerarse un buen trabajo. ¨DNo me puedo comparar a ustedes dos. Helena no se molest¨® por las fr¨ªas palabras de Atsuki, ella pensaba que esta era su personalidad, en cuanto a sus propias palabras, ella lo dijo sinceramente. Aunque su magia hab¨ªa causado grandes problemas a los goblins, solo pudo actuar gracias que Atsuki y Adrion le dieron la oportunidad. Que importaban unos pocos desacuerdos si en el campo de batalla demostraban la valent¨ªa para luchar por sus camaradas. Estos eran los verdaderos pensamientos de Helena, si supiera que estos dos solo actuaron cuando quisieron, sin importarle en lo m¨¢s m¨ªnimo la seguridad de su grupo, sus pensamientos no ser¨ªan tan agradables. ¨D?Deber¨ªamos informar a los aldeanos? Adrion pronuncio esto mientras miraba los alrededores, parec¨ªa que su animada conversaci¨®n hab¨ªa atra¨ªdo la atenci¨®n de uno que otro aldeano, al escucharlo y echar un vistazo a su entorno Brand volvi¨® a la realidad. ¨DSera mejor que ellos no sepan esto por el momento, podr¨ªan entrar en p¨¢nico y saber esta informaci¨®n no les servir¨¢ de nada. ¨DEstoy de acuerdo, entonces, deber¨ªamos centrarnos. La mirada de todos se dirigi¨® al l¨ªder goblin que hab¨ªan tomado prisionero. *** A la ma?ana siguiente, en un lugar cercano al campamento goblin, el grupo de Adrion discut¨ªa sus planes de manera discreta. ¨DEntonces, ?veintis¨¦is? ¨DEse deber¨ªa ser el n¨²mero exacto. Brand hablaba con Alice que acababa de terminar de explorar el campamento, el l¨ªder goblin no opuso ninguna resistencia en el interrogatorio, dio f¨¢cilmente toda la informaci¨®n de su campamento. Luego de debatir los pros y los contras de continuar la misi¨®n, el grupo decidi¨® que deb¨ªan verificar la ubicaci¨®n antes de tomar cualquier decisi¨®n. En este momento terminaban de confirmar la informaci¨®n. ¨DEs raro, ?por qu¨¦ no hab¨ªa ning¨²n vig¨ªa patrullando su campamento? ¨DTal vez se est¨¢n preparando para mudarse, estar¨¢n asustados por el incidente de ayer. Adrion respondi¨® a Brand, ¨¦l quer¨ªa atacar el campamento, esto era el punto final para completar esta misi¨®n, ya que hab¨ªa venido, no quer¨ªa dejar un asunto inconcluso. Todo esto se sum¨® al hecho de que ya hab¨ªa invertido una buena cantidad de energ¨ªa a esta misi¨®n, las fuerzas de Adrion ya hab¨ªan hecho su trabajo, as¨ª que, si esto terminaba de este modo, ser¨ªa bastante decepcionante. Como lo hab¨ªa mencionado anteriormente, Adrion no planeaba dejar nada a la suerte, desde el comienzo de la misi¨®n, varios soldados realizaban una escolta oculta al grupo, no pod¨ªan actuar de manera tan descarada en la ciudad, pero ya que estaban fuera, era una historia diferente. Sobra decir que los goblins que los espiaron el primer d¨ªa fueron marcados al instante, los exploradores solo tuvieron que seguirlos para encontrar su guarida. Se dio la orden de no interferir con los goblins para lograr una buena actuaci¨®n, fue debido a esta orden que ocurri¨® la inesperada situaci¨®n del d¨ªa anterior, aunque fue un suceso fuera de las expectativas, aun resulto de manera adecuada. Solo que despu¨¦s del incidente que se dio, cambio la orden de no actuar a evitar que los goblins huyan, su descuidado campamento era la reacci¨®n al acoso de las tropas de Adrion, los goblins se encontraban enjaulados en su campamento sin posibilidad de escapar, no eran m¨¢s que corderos esperando ser cortados. ¨DPodr¨ªa ser verdad. Luego de la demostraci¨®n de habilidad que hab¨ªan demostrado el d¨ªa anterior, Brand y su grupo cambiaron el modo en que los ve¨ªan, su opini¨®n ten¨ªa mucho m¨¢s peso ahora. ¨DEntonces ser¨¦ sincero, ?son capaces de lidiar con esto? ¨DMientras sean solo goblins, no podr¨¢n derrotarnos. Adrion pronuncio las palabras que Brand quer¨ªa escuchar, el trabajo de aventurero era uno que intercambiaba el riesgo por ganancias. Si regresaban ahora las ganancias de la subyugaci¨®n de los goblins terminar¨ªa en manos de otra persona. ¨DEst¨¢ bien, hag¨¢moslo. Al final era una simple decisi¨®n de riesgo y ganancias. El poder que demostraron el d¨ªa anterior era suficiente para correr este riesgo. Ataque Cuando ambos equipos tomaron su posici¨®n, se coordinaron para lanzar el ataque, Helena inicio la batalla con el hechizo [golpe de piedra] para lanzar una enorme roca encima de la tienda principal del campamento. La tienda que estaba hecha en base a madera y pieles no resisti¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo, derrumb¨¢ndose al instante. El fuerte estruendo causo una gran conmoci¨®n en el campamento, los goblins que ya estaban en su punto m¨¢s bajo simplemente huyeron ante el primer indicio del ataque. Unos pocos goblins que aun conservaban su esp¨ªritu de batalla cargaron al grupo que los atacaba, pero luego de acercarse una cierta distancia cayeron en una trampa de arena que les impidi¨® avanzar m¨¢s. Brand se encarg¨® de matar a los goblins que intentaban sortear la trampa, mientras Alice terminaba con los que hab¨ªan ca¨ªdo en ella. La gran mayor¨ªa de los goblins que huyo tomaron la direcci¨®n contraria en la que se encontraba este grupo, lamentablemente para ellos, Adrion junto con Atsuki se encontraban en esa posici¨®n ya esper¨¢ndolos. Al ver a este par, los goblins no pensaron demasiado, cargando directamente hacia ellos, esperaban lograr pasar a trav¨¦s de ellos o huir en el caos causado por sus n¨²meros. Pero para su mala suerte, estos dos resultaron ser mucho m¨¢s peligrosos que el grupo del que hab¨ªan huido, cada goblin que se acercaba a ellos terminaba siendo asesinado al instante, los goblins estaban totalmente atrapados. Este era el resultado de lanzar un ataque preventivo, de la misma manera que unos pocos goblins se volver¨ªan problem¨¢ticos para un grupo de aventureros si eran tomados por sorpresa. Los goblins que eran golpeados en desventaja, terminaron siendo incapaces de mostrar siquiera una fracci¨®n de sus capacidades. Mientras los goblins eran masacrados en ambos lados, cerca de la tienda principal un goblin con t¨²nica se arrastraba de los escombros, este era el l¨ªder de todo el campamento, aunque hab¨ªa sido golpeado con la guardia baja, aun se las arregl¨® para sobrevivir. Solo apenas fue capaz de levantarse, al ver la situaci¨®n en la que se encontraba su campamento, sus ojos se enrojecieron con furia, r¨¢pidamente poso su mirada en la direcci¨®n que se encontraba Adrion, levanto su bast¨®n y se prepar¨® para lanzar un hechizo. Pero antes que estuviera siquiera cerca de lanzar su ataque, fue derribado con gran fuerza, cayendo en los escombros de los que acababa de salir. El mago goblin estuvo aturdido unos momentos, hasta que un frio dolor en su pecho lo hizo reaccionar, una espada lo hab¨ªa atravesado con tanta fuerza que lo hab¨ªa lanzado hasta ese lugar. Al sentir el estado de su cuerpo, como si de una maldici¨®n se tratase, el mago goblin arrastro su mano a uno de sus bolsillos y usando toda la fuerza que le quedaba, quemo un trozo de papel que hab¨ªa llevado consigo desde que recordaba. El sufrimiento del mago goblin mago no duro demasiado, pocos segundos despu¨¦s de ser golpeado, muri¨® sin poder hacer nada m¨¢s. Por su parte, Adrion se encontraba observando su mano vac¨ªa, era la mano que hab¨ªa estado portando su espada hace solo unos momentos, como reacci¨®n al casteo del mago goblin, se movi¨® lo m¨¢s r¨¢pido que pudo para detener su hechizo y le lanzo su espada. If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been unlawfully taken from Royal Road. Please report it. Pero ahora que ve¨ªa su espada clavada en el cad¨¢ver del goblin, no sent¨ªa la m¨¢s m¨ªnima alegr¨ªa, lanzar su arma en medio de una batalla era una acci¨®n extremadamente tonta, si su enemigo hubiera tenido alguna habilidad para detener su ataque, habr¨ªa estado en muchos problemas. Adem¨¢s, aun se encontraban m¨¢s enemigos en los alrededores, en este momento se encontraba con sus aliados, pero si se encontrara solo, ?c¨®mo har¨ªa para matar a los enemigos restantes? Adrios solo pudo agradecer de encontrarse en un combate f¨¢cil como este, si actuara de forma descuidada en un combate real, podr¨ªa terminar muerto. ¨DTerm¨ªnalos. Simplemente dio la orden a Atsuki para exterminar a los goblins dispersos, ya hab¨ªa completado sus objetivos y era hora de acabar con la misi¨®n. Los sentimientos de Adrion a todo lo sucedido durante la misi¨®n, solo podr¨ªan describirse con una palabra, decepci¨®n. No solo se deb¨ªa a su propio mal desempe?o, todo lo relacionado con la misi¨®n le causo una profunda decepci¨®n. Esta aventura no fue m¨¢s que una enorme desilusi¨®n, aunque ¨¦l ya lo hab¨ªa esperado, el trabajo de aventurero era una ocupaci¨®n lamentable. Pero lo que m¨¢s le molesto no proven¨ªa de esto. Adrion dio un vistazo a su alrededor. ¨DQue desperdicio. Solo esas dos palabras fueron susurradas, estaba molesto por el mal uso de los soldados goblins, era imposible para ellos derrotarlo, pero al menos esperaba que lo intentaran, se supone que estaban luchando con sus vidas en juego. Con el pensamiento de un l¨ªder militar, no pod¨ªa sentir otra cosa m¨¢s que enojo por el uso inadecuado de los preciosos soldados, ver a los goblins conocidos como la unidad todo terreno en un estado tan lamentable, le hac¨ªa querer revivir a su supuesto l¨ªder solo para poder abofetearlo. Al final, Adrion llego a la posici¨®n donde estaba el l¨ªder goblin y libero su espada. A ¨¦l le gustar¨ªa decirle unas cuantas cosas al goblin, pero mientras observaba el cad¨¢ver, su mirada se dirigi¨® a la herida en su pecho, m¨¢s espec¨ªficamente a una marca que sobresal¨ªa, era una marca con forma de S. ?D¨®nde he visto algo as¨ª antes? Es verdad, el yeti de esa cueva, ?por qu¨¦ este goblin tiene una marca similar? ¨DParece que ya terminaron su lado. Brand y su grupo llegaron, parec¨ªa que el combate hab¨ªa terminado. ¨DSi, buen trabajo a todos. Su grupo era todo sonrisas, la batalla ocurri¨® seg¨²n lo previsto y no hubo ning¨²n incidente, ten¨ªan motivos por el cual estar tan felices. ¨DA ustedes, hicieron todo el trabajo. Brand neg¨® con la cabeza, sab¨ªa bien que sin su ayuda no habr¨ªan sido capaces de hacer este trabajo. ¨DEso no es verdad, sin su ayuda este trabajo no habr¨ªa sido posible. Adrion sab¨ªa lo que pensaba Brand, pero aun as¨ª ten¨ªa que mostrar cierta moderaci¨®n. ¨DDime Brand, ?alguna vez has visto ese tipo de marca? Adrion pronuncio esas palabras mientras se?alaba al l¨ªder goblin en el suelo, los ojos de los miembros del grupo se dirigieron al cad¨¢ver para poder observarlo m¨¢s detenidamente y despu¨¦s de un momento, negaron en respuesta. ¨DNunca he visto algo as¨ª antes. Helena fue quien respondi¨®, ella era la m¨¢s versada en artes m¨¢gicas en su grupo, si ella no lo sab¨ªa, era imposible que los otros supieran. ¨D?No ser¨¢ una especie de marca tribal? Brando pronuncio ese comentario de forma despreocupada, Adrion solo neg¨® interiormente, ¨¦l no cre¨ªa que fuera algo tan simple como eso, solo pudo hacer una nota mental para investigar este asunto m¨¢s detenidamente a su regreso. ¨DBueno, no es algo verdaderamente importante, ser¨¢ mejor que terminemos con el resto del trabajo. Al ver que Atsuki regresaba, se?alo lo ¨²ltimo que quedaba por hacer, aunque el viaje fue decepcionante, aun pudo comprender varias cosas, no fue una completa p¨¦rdida de tiempo. Hermanas El sol empezaba a ocultarse al momento que llegaron a su hogar, Vina abri¨® la puerta y entro primero. Se retiro su sombrero y coloco la cesta sobre la mesa, Moli cerraba la puerta detr¨¢s de suya, ten¨ªa su nueva mu?eca junto con ella, pareciera que no quer¨ªa alejarse de esta. ¡ªConsegu¨ª algunas cosas buenas en el mercado. Vina tomo dos de las manzanas y entrego una a Moli, podr¨ªa haber derrochado algo de dinero el d¨ªa de hoy. Pero comer algo dulce no estaba mal de vez en cuando. Vina ten¨ªa que pensar en el futuro, se les empezaba a terminar el dinero y ten¨ªa que hacer algo pronto. ¡ªTengo que buscar un trabajo y¡­ hablar con el abuelo. Vina lo menciono, pero era bastante m¨¢s f¨¢cil decirlo que hacerlo, naturalmente ella ya hab¨ªa intentado hablar con ¨¦l anteriormente. Pero las discusiones solo terminaban con su abuelo maldici¨¦ndolas y march¨¢ndose de la casa. ¡ªNo te preocupes Vina, yo tambi¨¦n ayudare. Las palabras de ¨¢nimo de su peque?a hermana le daban fuerza a Vina. ¡ªSi, lo haremos juntas. Mientras disfrutaban de su momento juntas, escucharon como unos pasos se acercaban a la puerta, Vina sab¨ªa qui¨¦n era la persona que entrar¨ªa por la puerta, aunque fue un poco repentino, ella ya hab¨ªa conseguido su resoluci¨®n y estaba lista para hablar. Pero la persona en cuesti¨®n ten¨ªa planes diferentes. ¡ª?D¨®nde se hab¨ªan metido! La persona que hab¨ªa entrado bruscamente por la puerta no era otro m¨¢s que el abuelo de Vina y Moli. Estaba ebrio por supuesto, pero parec¨ªa m¨¢s enojado que de costumbre, esto tomo por sorpresa a Vina, ella ten¨ªa planeado tener una conversaci¨®n tranquila. Pero pareciera que esto no ser¨ªa posible. ¡ªSalimos a comprar comida al mercado. Vina se hab¨ªa puesto delante de su hermana e intentaba hablar lo m¨¢s tranquila posible. ¡ªSalieron al mercado dices, ?a qui¨¦n le pidieron permiso para salir? Esta respuesta era il¨®gica, porque Vina y Moli necesitar¨ªan permiso para salir, ellas no eran unas esclavas que necesitar¨ªan el permiso de su amo para hacer algo. Si ellas no hubieran salido por su cuenta anteriormente, habr¨ªan pasado d¨ªas sin comer. Vina no sab¨ªa que pensar sobre esto, su abuelo estaba demasiado ebrio para tener una conversaci¨®n en condiciones.This tale has been unlawfully lifted from Royal Road. If you spot it on Amazon, please report it. ¡ª?Por qu¨¦ necesitamos permiso para salir? Solo fuimos al mercado. ¡ªAcaso eres una est¨²pida, que crees que pasara si alguien las descubre, que crees que pensaron los dem¨¢s de m¨ª si alguien se entera que estoy cuidando a unos monstruos como ustedes en m¨ª casa. Vina apret¨® sus pu?os y miro a su abuelo con furia, de nuevo las estaba llamando de esa manera, si solo estuviera ella podr¨ªa aceptarlo, pero su hermana tambi¨¦n estaba aqu¨ª. ¡ª??Porque me miras de esa manera?! ?Eres una malagradecida, les dejo vivir en mi casa, comer m¨ª comida y aun as¨ª te atreves a mirarme de esa forma! ¡ª?Si nos trajeras algo de comer no tendr¨ªamos que salir en primer lugar, nos quitaste todo nuestro dinero y nunca nos das nada! La cara de su abuelo se puso de un tono completamente rojo luego de que Vina le contestara, sus ojos divagaron entre ella y Moli, hasta que se posaron sobre un objeto en particular. ¡ª?Dinero dices? Su abuelo camino hacia Moli, Vina al percatarse de esto se coloc¨® frente a ella, pero esto no sirvi¨® de nada. Su abuelo la hab¨ªa empujado a un lado haci¨¦ndola caer, aunque era un hombre mayor, la diferencia de fuerza entre un hombre adulto y la joven Vina era demasiada. ¡ª?Vina! Moli grito preocupada de que le hubieran hecho da?o a su hermana, mientras tanto su abuelo ignoro a su nieta que hab¨ªa ca¨ªdo al suelo. Dirigi¨® su mirada al objeto que cargaba Moli y se lo arrebato. ¡ª??De d¨®nde sacaste el dinero para comprar esto!? Ten¨ªa la mu?eca de tela en su mano y le dirig¨ªa la palabra a Vina, que a¨²n se encontraba en el suelo. ¡ª??Me han estado robando!? ¡ª?Por supuesto que no, el dinero que he usado para comprarlo es m¨ªo, as¨ª que devu¨¦lvelo! El anciano arrugo las cejas, no cre¨ªa en las palabras de Vina, ¨¦l hab¨ªa tomado todo su dinero cuando llegaron y no hab¨ªa forma de que ellas fueran capaces de conseguir dinero por su cuenta. ¡ª?C¨®mo puede pertenecerte algo que has comprado con dinero robado? Tomo la mu?eca con ambas manos, una de ellas se pos¨® en la peque?a cabeza de la mu?eca y la otra apret¨® el resto del cuerpo con fuerza. Las fuerzas tirando en dos direcciones diferentes hicieron su trabajo y los dos partes de la mu?eca cayeron al suelo. El anciano mostro una cara satisfecha, romper la mu?eca habr¨ªa logrado liberar algo de su enojo, lamentablemente tuvo el efecto contrario con la persona con la que discut¨ªa. ¡ª??Por qu¨¦!? Vina se hab¨ªa puesto de pie, camino hasta estar frente a su abuelo y lo sujeto de la camisa. ¡ª??Por qu¨¦ hiciste eso!? Esto acabo con la paciencia del hombre, intento retirar las manos de Vina de su ropa, pero ella se rehusaba a soltarlo. El hombre molesto puso fuerza en su mano derecha y entonces la libero con un golpe. Hab¨ªa golpeado a su nieta con la parte exterior de su mano, ella se encontraba en el suelo una vez m¨¢s, ten¨ªa su mano cubriendo su mejilla golpeada y l¨¢grimas comenzaban a brotar de sus ojos. El viejo hombre vacilo, pero esto fue solo un instante, ¨¦l ten¨ªa que mostrarles disciplina a estas ni?as. Apret¨® su pu?o y dio un paso al frente. ¡ª?No le hagas m¨¢s da?o! Moli hab¨ªa corrido hasta donde estaba su hermana y la abrazaba, ella temblaba, ten¨ªa miedo del hombre que hab¨ªa golpeado a su hermana. Pero el miedo de perder a su hermana era mucho mayor. El hombre de detuvo una vez m¨¢s, miro las dos ni?as que lloraban frente a ¨¦l, apret¨® fuertemente los dientes y se dio la vuelta. ¡ªDeber¨ªa deshacerme de ustedes, malditos monstruos. Eso fue lo ¨²ltimo que dijo antes de abrir la puerta y marcharse del lugar. Vina abrazo fuertemente a su hermana, ese hombre no era el abuelo amable que ella recordaba, no podr¨ªa dormir tranquila sabiendo que compart¨ªan el mismo techo con ese hombre, esta casa nunca podr¨ªa ser su hogar. Hermanas 2 Vina observo como la luz empezaba a entrar por la ventana, estos eran los primeros rayos de luz que anunciaban el inicio del d¨ªa, esto era lo que su madre lograba ver todas las ma?anas. ?Era esta la raz¨®n por la cual despertaba antes que todos? Se pregunto Vina, ella apret¨® fuertemente sus parpados y volvi¨® a abrir sus ojos. La raz¨®n de que Vina estuviera tan temprano no ten¨ªa que ver con su fuerte resoluci¨®n, simplemente ella no hab¨ªa dormido nada desde la noche anterior, ten¨ªa miedo de que su abuelo volviera. As¨ª que no hab¨ªa podido dormir, dio un peque?o vistazo al peque?o ser que se encontraba acurrucado en sus brazos. A diferencia de Vina, Moli si hab¨ªa sido capaz de dormir, hab¨ªan tenido un d¨ªa muy largo, sin importar lo asustada que ella se encontraba, el peque?o cuerpo de una ni?a termino por rendirse al sue?o y ahora se encontraba dormida en los brazos de Vina. Aunque este pacifico momento resultaba muy tranquilizante para Vina, ella sab¨ªa que no pod¨ªa permanecer as¨ª. ¡ªMoli despierta. Sacudi¨® levemente el cuerpo de su hermana hasta que ella abri¨® los ojos. ¡ªVina, ?ya es de d¨ªa? La medio dormida Moli pronuncio las primeras palabras que vinieron a su mente, ella se froto los ojos y dio un vistazo a su alrededor. ¡ªSi Moli, ya es de d¨ªa. Vina se incorpor¨® y ayuda a su hermana a levantarse, no hab¨ªa olvidado los sentimientos que la envolvieron durante la noche, este no era un lugar seguro para ellas vivieran. Ten¨ªan que marcharse de este lugar. Ella no sab¨ªa de ning¨²n lugar seguro al cual podr¨ªan marcharse, pero hab¨ªa escuchado de los rumores de las razas viviendo en una zona en particular, ese lugar no era seguro para ella y su hermana, pero tendr¨ªa que arriesgarse. ¡ªMoli recoge tus cosas, tenemos que irnos de este lugar. ¡ª?Irnos, a d¨®nde? ¡ªA buscar nuestro hogar. Moli luc¨ªa un poco desconcertada, no solo por el hecho de acababa de despertar, tambi¨¦n la expresi¨®n seria de su hermana jugaba un papel en esto, pero ella confiaba en su hermana y si esta pensaba que ten¨ªan que marcharse, la seguir¨ªa. ¡ªEntiendo. ¡ªRecoge tus cosas. A diferencia de la vez que se marcharon de la casa de sus padres su equipaje era mucho m¨¢s liviano. No pod¨ªan permitirse destacar demasiado en la ciudad, as¨ª que tomaron solo tomaron las cosas que cre¨ªan necesarias. Vino ajusto su sombrero a su cabeza y dio un breve vistazo a la casa de su abuelo, la cual comenz¨® a verse m¨¢s y m¨¢s peque?a mientras se alejaban. Esta es la segunda vez que ten¨ªa que abandonar su hogar. Vina sacudi¨® fuertemente su cabeza, no pod¨ªa perder el tiempo poni¨¦ndose sentimental en este momento. Su hermana la necesitaba, ten¨ªa que permanecer fuerte. Se dirig¨ªan a los barrios marginales de la ciudad, los guardias no frecuentaban esas ¨¢reas, no era el miedo lo que los manten¨ªa lejos de ese lugar, simplemente se trataba de algo que ten¨ªa que ver con el coste y beneficio. Los guardias de la ciudad no eran muy numerosos en primer lugar, as¨ª que no pod¨ªan estar en todas partes, si ten¨ªan que decidir entre cuidar a los ciudadanos honrados de las zonas m¨¢s prosperas y los ciudadanos que viv¨ªan en esa ¨¢rea, la respuesta era bastante sencilla. Como resultado de esta decisi¨®n, surgi¨® una zona que no contaba con las restricciones que ten¨ªa el resto de la ciudad. En un sitio as¨ª, incluso los miembros de las razas podr¨ªan vivir una vida normal, al menos eso era lo que Vina pensaba. ¡ªMoli no te alejes de m¨ª.This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. ¡ªSi, entiendo. Despu¨¦s de caminar sin parar, hab¨ªan llegado al ¨¢rea marginal de la ciudad, Vina esperaba ver un lugar sucio y descuidado, pero no pens¨® que lo que encontrar¨ªa sobrepasar¨ªa mucho su imaginaci¨®n. Un horrible hedor se esparc¨ªa por todo el lugar, era una combinaci¨®n del olor de las heces y carne podrida, pareciera que algunas personas usaban estas ¨¢reas como un basurero y montones de deshechos se acumularan sin que nadie hiciera algo por limpiarlas. Vina reprimi¨® las fuertes ganas que sent¨ªa de marcharse, su hermana a su lado ten¨ªa una expresi¨®n de n¨¢useas y se esforzaba por no vomitar. Vina se centr¨® en seguir caminando, esperaba que si se adentraba m¨¢s encontrar¨ªa una zona que no oliera tan mal, aunque sus plegar¨ªas no se cumplieron, finalmente sus narices acabaron por acostumbrarse al olor y pudieron continuar. Mientras avanzaban el panorama solo se vio m¨¢s y m¨¢s l¨²gubre, no encontraban m¨¢s que basura, chozas destartaladas y personas tiradas en diferentes partes del suelo. Vina no distingu¨ªa si las personas estaban dormidas o inconscientes, pero no quer¨ªa averiguarlo, aunque la mayor¨ªa de ellos eran humanos, logro ver algunos nomiad ocultos en algunos lugares. Vina no pod¨ªa simplemente acerc¨¢rseles y hablar con ellos, aunque fueran de la misma raza que ella, no pod¨ªa saber si eran amigables, adem¨¢s de esto, ella y su hermana solo eran mitad nomiad, no sabr¨ªa c¨®mo reaccionar¨ªan a ellas si lo descubrieran. Su objetivo en este momento era encontrar un lugar donde quedarse, ella no esperaba mucho, simplemente quer¨ªa un techo, un lugar donde poder descansar y recuperar sus fuerzas. Pero el panorama no se mostraba muy positivo, si hubiera un sitio tan conveniente, las personas que paso con anterioridad estar¨ªan ah¨ª. Vina suspiro internamente, el mundo no era como los cuentos que su mam¨¢ le hab¨ªa contado. Algo como recibir ayuda de un pr¨ªncipe o encontrar una casa convenientemente abandonada no suceder¨ªa. Mientras Vina continuaba rememorando los momentos con su madre, un sentimiento extra?o recorri¨® por su espalda, ella se sent¨ªa observada. No del mismo modo que sent¨ªa mientras camina entre los mendigos, que solo la miraban desinteresadamente, sino que la miraban fijamente, el sentimiento ven¨ªa de su espalda, pero Vina no volteo enseguida. Contin¨²o caminando durante unos minutos m¨¢s, esto lo hizo solo para estar completamente segura de que estaba en lo correcto. Efectivamente esto era as¨ª, aun despu¨¦s de seguir caminando, el sentimiento no se desvaneci¨®, no sab¨ªa la raz¨®n por la cual la persona las observaba, pero podr¨ªa ser solo un ni?o curioseando, o tal vez era alg¨²n conocido de su abuelo. As¨ª que vina decidi¨® terminar con esto, giro en una esquina, dio media vuelta y espero. ¡ª?Vina? ¡ªShhh. Vina se?alo a Moli que guardara silencio, ella parec¨ªa no haberse percatado de nada, pero hizo caso a su hermana y ambas esperaron sin hacer ning¨²n ruido. No paso m¨¢s de un minuto antes de que una persona se mostrara frente a ellas. ¡ª?Ahhh! Un joven hombre que se sorprendi¨® al encontrar a las hermanas esper¨¢ndolo, libero un leve grito y callo sobre su trasero. ¡ª?Qui¨¦n eres t¨² y porque nos estabas siguiendo? Vina no perdi¨® el tiempo y pregunto al hombre que se encontraba en el suelo. El joven parec¨ªa ser un humano, ten¨ªa ojos negros, cabello del mismo color y este lucia bastante descuidado. Llevaba ropa sucia y en su totalidad estaba poco aseado, pero este definitivamente no era un mendigo. ¡ªHola mi nombre es Leonard. El hombre de nombre Leonard, se levant¨® del suelo y mientras quitaba el polvo de su trasero con una mano, extendi¨® la otra intentando saludar a Vina. ¡ªTermina de responder. En cuanto a Vina ella miro ferozmente al hombre y se cruz¨® de brazos ignorando su mano. ¡ªEspera no tienes por qu¨¦ lucir tan enfadada, simplemente como nunca las hab¨ªa visto por estos lugares, sent¨ª inter¨¦s en ustedes y decid¨ª seguirlas. El hombre mostro una gran sonrisa y extendi¨® su mano una vez m¨¢s. ¡ªVina, y ella es mi hermana Moli. Vina a¨²n renuente extendi¨® su mano y lo saludo, del mismo modo Moli hizo lo mismo. ¡ªY dime, ?qu¨¦ hace un humano como t¨² en este lugar? ¡ª?Humano? A es verdad. El hombre bajo la cabeza y retiro el cabello de su frente. Y entonces Vina pudo verlos, dos peque?as protuberancias en donde anteriormente debieron estar unos cuernos. ¡ª?Un nomiad? ¡ªAs¨ª es, no creo que sea necesario decir por qu¨¦ los oculto, ?verdad? ¡ªNo, yo entiendo. ¡ª?Ustedes no son humanas verdad? ¡ªNo, somos nomiad tambi¨¦n. Vina retiro un lado de su sombrero y mostro su cuerno. ¡ªYa veo eso pens¨¦. Leonard mostro una leve decepci¨®n ante esta vista, aunque enseguida volvi¨® a estar como si nada. ¡ªY d¨ªganme, ?qu¨¦ hacen aqu¨ª?, ?se han perdido? ¡ªNo, no estamos perdidas. ¡ªEntonces¡­ ¡ªSolo buscamos un sitio donde quedarnos. ¡ªY, ?tienen dinero? La expresi¨®n de Vina se distorsiono cuando escucho la palabra dinero, a ella le quedaban unas pocas monedas, pero si comenzaba a gastarlo sin pensar, ella y su hermana terminar¨ªan en la calle en un abrir y cerrar de ojos. Al ver la expresi¨®n de Vina, Leonard tomo una pose pensativa, Vina aun no sab¨ªa que pensar de ¨¦l, pero si era un nomiad como ella, sabr¨ªa los problemas por los que pasaba y deber¨ªa saber m¨¢s del lugar. Moli simplemente mira el intercambio entre los dos y se manten¨ªa al margen. ¡ªConozco un lugar donde podr¨ªan quedarse, pero puede que no sea f¨¢cil. ¡ª?De verdad? ?Qu¨¦ quieres decir con que no ser¨¢ f¨¢cil? ¡ªEl due?o de una posada cerca de aqu¨ª es amigo m¨ªo, pero puede que sea dif¨ªcil convencerlo de que las deje quedarse. Hermanas 3 Los ojos de Vina brillaron, esta era la oportunidad que estaba buscando, sino aprovechaba su suerte ahora, no sabr¨ªa cuando tendr¨ªa otra oportunidad como esta. ¡ªPor favor deja que lo intentemos. ¡ªJmmm, si son una mujer y una ni?a, tal vez puedan convencerlo, pero seguramente las pondr¨¢ a trabajar como mulas. ¡ªEstamos bien con eso, por favor mu¨¦stranos. ¡ªEntiendo, si de verdad est¨¢n tan interesadas las llevare con ¨¦l. Despu¨¦s de que Leonard fuera sacudido por Vina mientras esta le agradec¨ªa, tomaron un nuevo rumbo y se dirigieron a la posada. ¡ªY dime Leonard, ?t¨² te quedas en la posada?, ?c¨®mo es? ¡ªAh no, yo no me quedo en ese lugar, vivo en una casa comunal, es un sitio terrible en el que apenas hay espacio. Pero al menos tengo un techo sobre mi cabeza, as¨ª que no me quejo, en cuanto a la posada, es un sitio destartalado, no esperes mucho. ¡ªEst¨¢ bien, lo comprendo. Vina no pod¨ªa ser malagradecida, ella ya ten¨ªa mucha suerte de encontrar un lugar donde quedarse, a diferencia de todas esas personas que hab¨ªa pasado con anterioridad. ¡ªEntonces dime, ?c¨®mo es vivir aqu¨ª? Leonard puso un rostro sombr¨ªo cuando Vina realizo esta pregunta, no respondi¨® al instante, pero al final abri¨® su boca. ¡ªEs dif¨ªcil, aunque los nomiad no somos esclavos de nadie en este lugar, a veces pienso que ser¨ªa mejor serlo. Pasas d¨ªas sin nada que comer, la gente que no tiene donde quedarse muere de frio durante las noches. Pero lo peor de todo es la forma en la que act¨²an las personas que viven aqu¨ª, no tiene ninguna pizca de bondad, los fuertes se aprovechan de los d¨¦biles, no les importa hacerles da?o a otros solo para mantenerse con vida. Vina y Moli se quedaron quietas en su lugar despu¨¦s de escuchar lo que Leonard les hab¨ªa contado, ¨¦l se detuvo unos pasos m¨¢s adelantes y despu¨¦s de darse cuenta de lo que hab¨ªa dicho, hablo con rapidez. ¡ªPero eso solo fue al principio, despu¨¦s de que conoc¨ª a mis amigos y a personas del lugar, la vida se hizo mucho m¨¢s llevadera. No te preocupes, no dejare que les pasa nada a ti y a tu hermana, perdonen si las asuste. Leonard sus manos detr¨¢s de su cabeza y rio d¨¦bilmente. ¡ªVengan, ya casi hemos llegado, de verdad lamento haberlas asustado con esa vieja historia. ¡ªEst¨¢ bien¡­ Luego de eso la atmosfera se volvi¨® incomoda, no hablaron mucho m¨¢s de camino a la posada y Leonard se mantuvo al frente sin voltear a verlas.This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. ¡ªBien, es aqu¨ª. El lugar que se?alaba Leonard era una casa de madera, solo hab¨ªa una puerta y no contaba con ninguna otra cosa que diera una pista del interior. Hab¨ªan caminado durante mucho tiempo y ahora se encontraban en la parte m¨¢s profunda de los barrios marginales. ¡ª?De verdad? ¡ªTe mencione que no era un sitio muy destacable, deja llamo al viejo, el luce un poco intimidante, pero d¨¦jenmelo a m¨ª. Leonard avanzo hacia la puerta y el golpeo haciendo un extra?o patr¨®n de sonidos, despu¨¦s de un momento la vieja puerta cruji¨®, dejando salir un viejo hombre desde el interior. Su gran barba blanca daba testigo de su avanzada edad. Pero este no luc¨ªa como un viejo enclenque, ten¨ªa un cuerpo bastante robusto, en especial sus anchos brazos, esto lo hac¨ªan parecer un hombre fuerte y alguien con quien no querr¨ªas meterte. ¡ªLeonard de nuevo tu aqu¨ª, creo haberte dicho que no volvieras a este lugar. El hombre lo miro con evidente molestia en su cara, mientras tanto Leonard hac¨ªa gestos con sus manos para que le dejara explicarse. ¡ªEspere jefe, he tra¨ªdo a unas personas que necesitan de su ayuda. Leonard se hizo a un lado y se?alo con sus manos a Vina y Moli que hab¨ªan permanecido detr¨¢s suya todo el tiempo. ¡ªNecesitan un lugar donde quedarse y les dije que pod¨ªan contar con su ayuda. Despu¨¦s que Leonard terminara de hablar, el hombre se qued¨® mirando a Vina y Moli por un tiempo. Vina no sinti¨® que nada bueno proven¨ªa de aquel hombre, no las miraba como personas, sino m¨¢s bien, pareciera que las evaluaba como objetos. ¡ªSupongo que puedo ayudarlas. ¡ªSab¨ªa que pod¨ªa contar con usted, escucharon Vina y Moli, pueden quedarse. ¡ªYa veo¡­ Vina no pod¨ªa ocultar su intranquilidad y Moli que se ocultaba detr¨¢s de ella parec¨ªa sentir lo mismo. ¡ªNo se preocupen, s¨¦ que puede parecer un lugar un poco estrecho, pero no hay nada que temer. El hombre que hab¨ªa notado su intranquilidad dio un paso al frente e intento calmarlas, pero esto solo las asusto m¨¢s. ¡ªCreo que yo y mi herma¡­ Leonard que se hab¨ªa escurrido detr¨¢s de ellas, empujo a Vina por la espalda, esta libero un ligero grito mientras tropezaba, dejando caer su sombrero. Ella logro evitar caer al chocar con el hombre que estaba en la puerta. El hombre agarro a Vina del brazo y se dirigi¨® a Leonard que hab¨ªa hecho lo mismo con Moli. ¡ªParece que por fin hiciste algo ¨²til. ¡ªEspero que con esto pueda recuperar su confianza jefe. ¡ªAunque por un momento pens¨¦ que eran mujeres y no estas cosas, que decepci¨®n. Vina no sab¨ªa de qu¨¦ estaban hablando, pero seguramente no era nada bueno, as¨ª que comenz¨® a forcejear para intentar liberarse. ¡ª??Que est¨¢n haciendo, Leonard de que se trata esto!? ¡ªQu¨¦date quieta ni?a, no quisiera tener que hacerte da?o. Aunque Vina forcejeaba con todas sus fuerzas, el robusto hombre apenas y se mov¨ªa. ¡ªLo siento Vina te lo mencione antes, solo trato de sobrevivir, no es nada personal, te sugiero que te portes bien, si tienes suerte, una buena familia te comprara a ti y tu hermana. Leonard mostro su usual sonrisa y no dijo nada m¨¢s, cuando Vina entendi¨® lo que le pasar¨ªa si no hac¨ªa nada, forcejeo aun con m¨¢s fuerza que antes, lamentablemente esto segu¨ªa sin ning¨²n resultado. ¡ª?Moli ve con el abuelo! Vina al darse cuenta de que no pod¨ªa liberarse, puso sus esperanzas en Moli, por muy irreal que esto fuera. ¡ªVina por favor no hagas esto¡­ ?Aaa! Leonard libero un grito, mientras el intentaba razonar con Vina, Moli le hab¨ªa mordido el brazo, ¨¦l no la libero, pero en cambio jalo de su cabello, intentando que esta se detuviera, las fuerzas de Moli no duraron mucho y al final libero su mordida. ¡ªBueno basta de juegos, date prisa Leonard y tr¨¢ela dentro. El hombre jalo a Vina al interior de la casa sin que esta pudiera hacer nada, Leonard sigui¨® detr¨¢s suya con Moli. Vina solo miro en direcci¨®n a la puerta, esta se cerraba lentamente y parec¨ªa m¨¢s lejana en cada paso que se daba. ?Qu¨¦ fue lo que ella hab¨ªa hecho mal? ?En qu¨¦ momento se equivoc¨®? ?Desde el comienzo? ?Su abuelo estaba en lo correcto al decirles que eran monstros que no deber¨ªan haber nacido? Todas estas preguntas desaparecieron en la mente de Vina, la puerta se hab¨ªa cerrado y la luz del sol no se pudo ver m¨¢s. Enemigo Adrion y Atsuki caminaban por las calles de la ciudad, concluida la misi¨®n de exterminio de los goblins, volvieron a la ciudad sin ning¨²n contratiempo, en cuanto a sus compa?eros de equipo, no hab¨ªa mucho que decir, aunque ellos estaban m¨¢s que felices por lograr la misi¨®n, no se pod¨ªa hablar sobre formar un equipo. No solo por parte de Adrion que no ten¨ªa ninguna necesidad de esto, ellos tampoco pod¨ªan aceptarlo. Cuando los niveles de los miembros de un equipo eran demasiado diferentes, ocurr¨ªan muchos problemas, no solo habr¨ªa insatisfacci¨®n por parte de los miembros m¨¢s fuertes, sino que los miembros de nivel bajo ver¨ªan su desarrollo sumamente afectado. Aunque a primera vista estos miembros podr¨ªan beneficiarse de la experiencia de sus compa?eros, si permanec¨ªan por mucho tiempo, seria sumamente malo para su desarrollo futuro. Por lo tanto, la separaci¨®n del grupo no fue ninguna sorpresa, tal como se hab¨ªa hablado al comienzo de todo, era una misi¨®n para probar su compatibilidad como grupo, dado que el resultado era claro, no hab¨ªa raz¨®n para complicar m¨¢s las cosas. Dejando de lado la leve conmoci¨®n en el gremio por la informaci¨®n de la misi¨®n, los dos grupos pudieron seguir por su camino. Una vez concluida esa tarea, Adrion se dispuso a concluir el acuerdo pendiente que hab¨ªa dejado con aquel mercader, aunque se podr¨ªa considera que era ya un poco tarde para una reuni¨®n de negocios, el trabajo que debi¨® manejar a su regreso, no le permiti¨® moverse libremente hasta este momento. ¨DSuki, ?qu¨¦ opinas de aquel mercader? Adrion no era un gran conversador, pero incluso ¨¦l se sinti¨® incomodo mientras caminaban en silencio por tanto tiempo. ¨DSeg¨²n la investigaci¨®n llevada por Painappuri, parece ser un negocio propicio para nuestras actividades. Tal como se esperaba de mi se?or, fue capaz de ver tal situaci¨®n con tan solo una simple reuni¨®n. Adrion no sinti¨® ganas de responder al comentario est¨¢ndar de Atsuki, que consist¨ªa en transmitir la informaci¨®n precisa m¨¢s un alago a su persona. Aunque ¨¦l simplemente no pod¨ªa culparla por este peque?o problema en su forma de comunicarse, en el campo de batalla, transmitir la mayor cantidad de informaci¨®n en el menor tiempo y espacio posible era la norma. Lamentablemente esto no hacia menos aburridas sus interacciones, esperaba que en alg¨²n momento en el futuro lograr¨ªa tener una conversaci¨®n normal con ella. ¨D?Entonces, est¨¢s de acuerdo en la cooperaci¨®n con ellos? Atsuki frunci¨® levemente el ce?o ante sus palabras, la raz¨®n del peque?o desliz en su expresi¨®n, estaba en el concepto de la pregunta. Aceptar el trato de comercio, los colocar¨ªa como estar cooperando con los humanos, y este pensamiento le desagrado.This content has been misappropriated from Royal Road; report any instances of this story if found elsewhere. Pero su rostro volvi¨® r¨¢pidamente a la normalidad. ¨DSi es necesario para cumplir con los planes de mi se?or yo obedecer¨¦. Aunque la respuesta no fue tan satisfactoria para Adrion, todav¨ªa era aceptable, para la mayor¨ªa de los Npc la cooperaci¨®n con los humanos les causaba una gran molestia, por lo tanto, estaba tratando de lograr que comprendieran que era necesario trabajar con ellos, aun si esto les disgustara. Trabajar solos no llegar¨ªa a buenos resultados, ¨¦l m¨¢s que nadie conoc¨ªa los beneficios de estos desarrollos, las incursiones en territorios enemigos eran tomadas de formas muy distintas dependiendo del grado de cooperaci¨®n con los residentes de dichas ubicaciones, la diferencia entre lograr mantener una colaboraci¨®n amistosa y no hacerlo, ser¨ªa como la diferencia entre dar un agradable paseo por el parque o cruzar el valle de la muerte. Por esta raz¨®n se estaba esforzando mucho en inculcar este concepto a los Npc. Adrion solo asinti¨® a la respuesta de Atsuki, ya pod¨ªan distinguir a la distancia el cartel con esa canasta. ¨DLamentamos llegar tan tarde. Para su sorpresa, un hombre parec¨ªa haber estado esperando por ellos, sino recordaba mal, su nombre deber¨ªa ser Guillermo. ¨DNo es necesario disculparse por eso, no se acord¨® una hora espec¨ªfica para la reuni¨®n, as¨ª que no han llegado tarde en absoluto. Guillermo respondi¨® r¨¢pidamente y la forma m¨¢s educada posible ante sus palabras. Adrion se sinti¨® un poco mal al pensar que este hombre habr¨ªa estado esperando aqu¨ª todo el d¨ªa y quiso disculparse nuevamente. ¨DPor favor pasen, el se?or Malakas est¨¢ esperando dentro. Pero Guillermo los insto a entrar y con Malakas esper¨¢ndolos, solo pudo seguir el ritmo. Una vez dentro, fueron recibidos en lo que parec¨ªa ser la oficina de Malakas, claramente demostrando su sinceridad y la importancia que daban al acuerdo. ¨DLes doy la bienvenida. Malakas se encontraba de pie y pronuncio esas palabras de todo coraz¨®n. ¨DNo es necesario que actuemos tan cort¨¦smente, dado que estaremos trabajando juntos, ser¨¢ mejor que podamos hablar informalmente. Adrion continuo con su propio camino, ¨¦l ya ten¨ªa suficiente con el habla de los Npc y no quer¨ªa tener que atenderse a las mismas circunstancias en todas partes. ¨DEs como dice, por favor tomen asiento. Malakas sigui¨® el ritmo de Adrion, mientras se?ala los asientos que ten¨ªa al frente. ¨DD¨ªganme si hay algo que les gustar¨ªa tener. Malakas continuo con la presentaci¨®n de los aperitivos sobre la mesa, lo hizo de tal manera que no parec¨ªa ni demasiado entusiasta ni demasiado frio, claramente demostrando su maestr¨ªa como anfitri¨®n. ¨DEsto deber¨ªa estar bien. Aunque la comida no le disgustaba Adrion, no estaba de humor para comer en este momento. ¨DEspero sea de su agrado, d¨ªganme que tal su estancia en ciudad Kiriza, espero que hayan disfrutado de su tiempo aqu¨ª. Malakas no se inmuto en absoluto al ver que no tocaban la comida, en cuanto a su comentario, Adrion no pens¨® mucho de esto, cualquier persona que investigara un poco podr¨ªa averiguar que no eran de por aqu¨ª. ¨DNo es una mala ciudad, aunque est¨¢ un poco sucia por algunos lugares. Enemigo 2 Al escuchar su respuesta, Malakas se congelo moment¨¢neamente, no esperaba escuchar un comentario tan serio cuando su conversaci¨®n apenas empezaba. Al ver su expresi¨®n, Adrion tambi¨¦n noto que hab¨ªa hablado un poco fuera de lugar. Probablemente su estado de ¨¢nimo fue afectado por la cantidad de informaci¨®n que recibi¨® recientemente, antes que pudiera retractarse de sus palabras, Malakas respondi¨®. ¨DPuede que no todos los comerciantes tengan las manos limpias, pero le aseguro que estos ¨²ltimos son solo la minor¨ªa, si el se?or Dorian hace uso de su influencia le aseguro que la ciudad podr¨¢ adaptarse a sus gustos. Adrion se sinti¨® desconcertado por las palabras de Malakas, probablemente hab¨ªa malinterpretado lo que dijo de alguna forma. Malakas por su parte, pens¨® que Adrion estaba insatisfecho con algunos comerciantes luego de haber terminado sus investigaciones, de esta forma, el no querr¨ªa continuar con su negocio, as¨ª que se dispon¨ªa a convencerlo de lo contrario. ¨DLo s¨¦, algo como una ciudad perfecta no existe. Adrion dijo lo primero que se le vino a la mente, esperaba evitar que Malakas continuara con su extra?o hilo de pensamientos. ¨DYa que estoy aqu¨ª hoy, el negocio seguir¨¢ seg¨²n lo acordado. Malakas mostro una cara aliviada luego de los comentarios de Adrion, y seguido de eso, puso una postura seria, prepar¨¢ndose para las negociaciones. ¨DHe preparado todos los documentos para el comercio a largo plazo con su permiso. Una vez Adrion pens¨® que el malentendido hab¨ªa desaparecido, se prepar¨® para resolver un problema que lo hab¨ªa estado molestando desde que volvi¨® a la ciudad. ¨DEso est¨¢ bien, pero, antes que nada, me gustar¨ªa preguntar si la informaci¨®n sobre nuestro acuerdo pudo terminar en o¨ªdos de personas con intenciones maliciosas. El rostro de Malakas se llen¨® de desconcierto, al ver su aspecto, parte de las dudas de Adrion se disiparon, seg¨²n la investigaci¨®n de Painappuri, era muy improbable que tuviera algo que ver con ese asunto, pero ¨¦l a¨²n deb¨ªa comprobarlo por s¨ª mismo. ¨DParece que no he sido muy claro con mis palabras, ?Malakas, no tiene usted alguien en la ciudad que lo considere un enemigo? Luciendo confundido Malakas trato de responder la pregunta de Adrion. ¨DAunque no puedo decir que no exista nadie con quien haya tenido alg¨²n conflicto, me enorgullezco de decir que he logrado mantener mis enemistades al m¨ªnimo, no deber¨ªa haber nadie a quien pueda llamar un enemigo.This novel is published on a different platform. Support the original author by finding the official source. Malakas no necesitaba ocultar nada sobre ese asunto, como un comerciante de toda la vida, la necesidad de luchar contra distintos oponentes era algo de hecho. Pero como hab¨ªa dicho, ¨¦l fue capaz de mantener sus luchas al m¨ªnimo, no deber¨ªa haber nadie que le guardara un rencor tan profundo. ¨DYa veo, creo en sus palabras, lamento haber sacado un tema extra?o de la nada. Adrion trato de tranquilizar el estado de ¨¢nimo, ten¨ªa buenas razones para sus preguntas, pero no era necesario que Malakas lo supiera. ¨DEntiendo, pero si no le importa, ?podr¨ªa saber la raz¨®n? Adrion golpeo los dedos sobre la mesa, mientras observaba atentamente a Malakas, parec¨ªa que sus preguntas hab¨ªan sido demasiado obvias y probablemente empez¨® a notar que hab¨ªa algo mal. Ante esto, ¨¦l solo pudo encogerse de hombros y dar una respuesta ambigua. ¨DTodos los humanos anhelan la riqueza que no les pertenece. Luego de escucharlo, Malakas solo pudo apretar sus pu?os debajo de la mesa, al parecer, sus dudas eran correctas. Por las preguntas que hab¨ªa hecho el se?or Dorian, se pod¨ªa llegar a una conclusi¨®n obvia. Pareciera que un tercero estaba codiciando las riquezas del se?or Dorian, en menos de una semana, esas personas notaron sus movimientos y los rastrearon hasta ¨¦l. Le aterraba pensar en un enemigo que tuviera el poder y la influencia para realizar esta labor, solo mirando frente suyo pudo tranquilizarse nuevamente. El ¨¢rbol en el que se apoyaba tampoco era d¨¦bil, si la organizaci¨®n que los buscaba era fuerte, el poder detr¨¢s del se?or Dorian lo ser¨ªa a¨²n m¨¢s, dado que pod¨ªan interceptarlos con eficacia. Malakas solo pod¨ªa pensar en las implicaciones, sus acciones hab¨ªan guiado a las bestias hambrientas detr¨¢s del se?or Dorian, por sus reacciones, ¨¦l no se ve¨ªa molesto, solo parec¨ªa estar comprobando algo que ya sab¨ªa. No pudo evitar sentirse m¨¢s asombrado mientras m¨¢s tiempo pasaba junto al se?or Dorian, al parecer, todo estaba dentro de sus c¨¢lculos. Mientras no mostrara una clara incompetencia y siguiera sus instrucciones, las cosas pasar¨ªan sin dificultades. En cuanto a los terceros que codiciaban lo que no les pertenec¨ªa, solo pod¨ªa rezar por su buen descanso. Malakas agradeci¨® a sus padres por haberlo de una buena cabeza sobre sus hombros, gracias a que noto la grandeza del se?or Dorian a tiempo, fue capaz de ponerse de su lado bueno, si no, quien sabe cu¨¢l habr¨ªa sido su destino. ¨DEntonces, ?hay algo en lo que pueda ser de ayuda? Adrion se sorprendi¨® un poco al escucharlo, pens¨® que habr¨ªa estado molesto por haber sido tra¨ªdo a una situaci¨®n peligrosa por su culpa. Pero en su lugar se mostr¨® listo para brindar su cooperaci¨®n, eso elevo su evaluaci¨®n sobre este comerciante, podr¨ªa volverse un aliado confiable en un futuro. ¨DNo tiene que preocuparse, nosotros nos encargaremos esto, solo cumplir con el acuerdo ser¨¢ suficiente. Luego de que Adrion pronunciara esas palabras el ambiente pareci¨® volverse muy amistoso, pero antes que siquiera pudiera disfrutarse de este alegre estado, Atsuki abri¨® la boca. ¨DHe escuchado algo proveniente de abajo. Adrion solo pudo aceptarlo, las cosas siempre pasaban en los momentos menos oportunos, como hab¨ªa estado esperando, esas personas deb¨ªan moverse esta noche. ¨DMalakas, ?la mayor¨ªa de los empleados deber¨ªan haberse marchado en este momento, no es as¨ª? Adrion y Atsuki se pudieron de pie al mismo tiempo. ¨DSi, la mayor¨ªa de ellos ya se ha ido a casa. Aunque confundido, Malakas respondi¨® r¨¢pidamente a la pregunta. ¨DSi eso es as¨ª, entonces parece que tenemos invitados no deseados, por favor permanezca en este lugar hasta que hayamos tratado con ellos. Al verlos salir por la puerta, Malakas y Guillermo no pudieron evitar mirarse con aprensi¨®n. Aunque comprend¨ªan los sucesos, aun no pod¨ªan creerlo, alguien de verdad estaba atacando su negocio. En medio de la ciudad y ni siquiera se pod¨ªa considerar que fuera tarde en la noche, de verdad alguien se atrev¨ªa a realizar un acto as¨ª. Pero no pod¨ªan hacer otra cosa que creer, ya que estaba pasando justo frente a ellos, al escuchar sus pasos alejarse, solo pudieron juntar sus manos y orar por su buen retorno. Enemigo 3 Adrion bajo lentamente las escaleras hac¨ªa el primer piso, tanto ¨¦l como Atsuki hab¨ªan desenvainado sus armas, pero no se mostraba ning¨²n esp¨ªritu de lucha en ellos. Desde una vista externa podr¨ªan verse bastante descuidados. Pero no era algo como eso, su andar relajado se deb¨ªa a la confianza y conocimiento. Ambos ten¨ªan la confianza de ser m¨¢s fuertes que los enemigos que enfrentaban. Como Adrion hab¨ªa inferido anteriormente, ya conoc¨ªa el hecho de que una organizaci¨®n desconocida los estaba investigando. Pero de la misma forma, los esp¨ªas dentro de la ciudad tambi¨¦n recolectaron informaci¨®n sobre ellos. Aunque la investigaci¨®n no fue muy exhaustiva, se lleg¨® a una conclusi¨®n preliminar, los enemigos no eran una amenaza. Con esta informaci¨®n en mano, Adrion era capaz de actuar de forma despreocupada, por esa raz¨®n, al llegar al primer piso lanzo unas pocas palabras a los enemigos en las sombras. ¨DSalgan, sabemos que est¨¢n ah¨ª. Adrion no ten¨ªa ning¨²n tipo de expectativa cuando hablo, solo quiso agregar un poco de drama a lo que probablemente ser¨ªa un combate decepcionante. Al no escuchar una respuesta, simplemente dio un paso al frente, y como una contestaci¨®n tard¨ªa, observo la luz del brillo met¨¢lico. Una daga hab¨ªa volado desde la oscuridad, con direcci¨®n a lo que deber¨ªa ser los peque?os agujeros en el yelmo de Adrion. A la cual respondi¨® con su completa inmovilidad, la daga impacto con una barrera incluso antes de tener contacto con su persona y cay¨® al suelo. El sonido del metal fue seguido por un pesado silencio. ?Se preguntar¨¢n por la extra?a atmosfera? Bueno, la respuesta es bastante simple, en este preciso momento, Adrion no estaba fingiendo ser un d¨¦bil aventurero, la persona parada en ese peque?o negocio era el gran general, Adrion Nakad. Desde el momento en que se presentaron al lugar, hab¨ªan estado esperando una emboscada de sus enemigos, siendo as¨ª, se cre¨® un per¨ªmetro y se erigi¨® una barrera. No era posible que alguien observara lo que estaba pasando en este lugar, por lo tanto, Adrion no ten¨ªa ninguna raz¨®n para contener sus poderes. Dado que sus oponentes eran completamente in¨²tiles, y no necesitaba contenerse, pod¨ªa comportarse de la manera que quisiera. ¨DLos necesitamos vivos. Esas fueron las ¨²nicas palabras que Adrion ten¨ªa para dar, siendo o no consientes del mal augurio que significaban esas palabras para ellos, los asesinos en las sombras decidieron atacar primero. Dos de ellos aparecieron en los costados de Atsuki, tratando de atraparla con una t¨¢ctica de pinza. Al mismo tiempo que esas dos sombras atacaron, unas peque?as pelotas negras fueron arrojadas desde el techo, sobre la cabeza de Adrion. En respuesta, Atsuki hizo lo que parec¨ªa ser un peque?o giro en su lugar y justo despu¨¦s de ese movimiento, una l¨ªnea sangrienta se form¨® en el cuerpo de ambos hombres. En cuanto Adrion, el permaneci¨® en su lugar, las pelotas negras chocaron con otro de sus escudos, provocando que el l¨ªquido en estas se dispersara sin provocar ning¨²n efecto.You could be reading stolen content. Head to Royal Road for the genuine story. Adrion libero su atenci¨®n de Atsuki y giro su mirada a la oscuridad en frente suya, levanto su escudo y lo arrojo hac¨ªa una direcci¨®n en particular. Se escucho el sonido del metal y la carne, inmediatamente despu¨¦s de alcanzar su objeto el escudo revoto y giro hacia el techo, donde se escuch¨® un segundo impacto. Solo despu¨¦s de esto, el escudo dio media vuelta, volviendo a la mano de su due?o. Y antes que el hombre cayera del techo, una sombra m¨¢s apareci¨® a espaldas de Atsuki, a lo cual ella reacciono gir¨¢ndose en su direcci¨®n y golpeando directamente con su palma en el pecho de aquel hombre. Como resultado, el pecho de ese hombre se hundi¨® de forma extra?a, dejando la marca de una mano en ¨¦l. Parec¨ªa que el plan de los asesinos hab¨ªa sido distraer a Adrion mientras se encargaban primero de Atsuki. Aunque su plan se pod¨ªa considera adecuado para la situaci¨®n, siendo un equipo compuesto por un tanque y un luchador. Atacar de ese modo habr¨ªa sido la decisi¨®n correcta, lamentablemente para ellos, no lograr distinguir su diferencia de niveles era un error m¨¢s que fatal. Adrion paso su mirada por los cinco hombres en el suelo, hasta llegar a este ¨²ltimo. ¨DEl sigue con vida. Atsuki pareci¨® percibir la mirada de Adrion y respondi¨® t¨ªmidamente, hab¨ªa usado un exceso de fuerza en aquel ¨²ltimo golpe, probablemente se sinti¨® molesta porque fue elegida como el punto d¨¦bil por el enemigo y se dej¨® llevar. ¨DEst¨¢ bien, enc¨¢rgate del resto. Adrion no le dio mucha importancia y camino hacia la puerta trasera, al abrirla fue recibido por una visi¨®n un tanto extra?a, otro asesino se encontraba tirado en el suelo con un gato negro sentado en su espalda. ¨DSe?or Adrion, solo hab¨ªa uno m¨¢s de ellos. El gato hablo mientras hac¨ªa lo que parec¨ªa ser una reverencia. ¨DBuen trabajo. Adrion no se inmuto frente al gato parlante frente a ¨¦l, estos eran los subordinados de Painappuri, eran cambiaformas que estaban esparcidos por toda la ciudad. ¨DNo merezco tales palabras. ¨DEso es todo por ahora, continua con tu trabajo. Adrion no deseaba seguir hablando con el gato que hablaba de una forma galante, as¨ª que lo despidi¨®, mientras tanto el gato que escucho sus ¨®rdenes se esfumo en la oscuridad. ¨¦l volvi¨® su mirada al cuerpo del ¨²ltimo asesino mientras pensaba, la raz¨®n por la que no escaparon despu¨¦s de ver la diferencia de fuerza entre nosotros fue por este tipo, decidieron sacrificar sus vidas para que la informaci¨®n pudiera transmitirse. Adrion no pudo evitar fruncir el ce?o, esta era una muy mala noticia, no importaba lo que dijera Painappuri, una organizaci¨®n que tuviera tal determinaci¨®n no pod¨ªa ser simple. Lamentablemente no ten¨ªa ninguna habilidad de recolecci¨®n de informaci¨®n, solo pod¨ªa dejar todo en sus manos y esperar que se aclararan todas sus dudas. Mientras pensaba, escucho unos pasos acerc¨¢ndose. ¨D?Se encuentra bien Dorian? Era Atsuki acompa?ada por Malakas y Guillermo. ¨DSi, no fue un gran problema. Malakas y Guillermo luc¨ªan p¨¢lidos, parec¨ªan que hab¨ªan estado realmente preocupados. Adrion vio a estos dos hombres y no pudo evitar sentirse divertido, probablemente esas eran unas expresiones adecuadas, si ¨¦l hubiera sido transportado a este mundo como una persona normal, probablemente estar¨ªa acobardado y escondido en alg¨²n sitio. Pero ¨¦l estaba aqu¨ª como el general Adrion Nakad, si las cosas ocurrieran como en las novelas, el pronto deber¨ªa terminar envuelto en alguna guerra. ¨D?Deber¨ªa empezar a acumular comida, hierro y caballos entonces? Esas eran las cosas que pens¨® que necesitar¨ªa si se ve¨ªa involucrado, Adrion sacudi¨® estos extra?os pensamientos de su cabeza. Ya ten¨ªa suficientes problemas en sus manos, una guerra era algo que ni siquiera deber¨ªa pensar. Perspectiva Nuevamente en la zona comercial de la ciudad, las miradas de los transe¨²ntes eran dirigidas a un hombre sentado en uno de los bancos de la zona, aunque su disposici¨®n era un poco llamativa, la atenci¨®n de los comerciantes por ¨¦l ya hab¨ªa empezado a menguar, esto se deb¨ªa a que aquel hombre ya llevaba un buen tiempo en esa posici¨®n. No importaba que tan interesante fuera algo, despu¨¦s de pasar cierto tiempo, simplemente se volver¨ªa algo aburrido, o al menos, se perder¨ªa el inter¨¦s si no hac¨ªa nada fuera de lo com¨²n. Adrion lanzo un suspiro, ya llevaba un buen tiempo en este estado, su condici¨®n era dif¨ªcil de explicar, dada su naturaleza, se pod¨ªa descartar cualquier anomal¨ªa a un estado f¨ªsico, por lo tanto, solo pod¨ªa ser una cuesti¨®n mental. Desde que hab¨ªa puesto un pie en este mundo, sus emociones pasaran por un sinf¨ªn de estados, pero la balanza de estas emociones siempre hab¨ªa estado inclinada a la negativa, mientras m¨¢s Adrion aprend¨ªa de este mundo, peor era su opini¨®n. Los informes de sus subordinados dejaban en claro la profunda podredumbre que yac¨ªa en esta ciudad, no, no solo era algo tan peque?o como esta ciudad. Si la informaci¨®n era precisa, esta naci¨®n solo era la punta del iceberg, el problema era una falla cultural de nivel mundial. ?A qu¨¦ se refer¨ªa con esto? Aunque podr¨ªa hablar de los muchos problemas en la sociedad, el problema crucial yac¨ªa en ¨²nicamente en una cosa, la esclavitud, esta actividad inhumana era totalmente legal en este mundo. Como un gran fan de la historia, Adrion conoc¨ªa claramente todas las formas que se dieron de esclavitud en el pasado y despu¨¦s de leer los informes correspondientes, se podr¨ªa decir que la forma de este mundo, trataba a los seres de las razas de la peor manera que se pod¨ªa esperar, eran tratados como nada menos que objetos desechables. The tale has been illicitly lifted; should you spot it on Amazon, report the violation. La vida de los miembros de las razas, no era una vida, ellos nac¨ªan y mor¨ªan como esclavos. Si quer¨ªan vivir, vivir¨ªan toda su vida con un collar en su cuello sirviendo a sus amos sin poder hacer nada para s¨ª mismos por el resto de su vida, y los que trataban de oponerse a este destino, morir¨ªan sin falta. Llegados a este punto, se podr¨ªa pensar una cosa, ?porque Adrion ten¨ªa que verse afectado por un problema que ciertamente no era suyo? ¨¦l hab¨ªa sido transportado a este mundo sin ninguna raz¨®n, sea cual fuese el problema con este mundo no deber¨ªa ser su culpa y mucho menos su responsabilidad, el solo era una persona com¨²n que se hab¨ªa visto envuelto en un gran problema, ya ten¨ªa suficiente lidiando consigo mismo, no ten¨ªa forma de ayudar a los dem¨¢s. Adrion no era un h¨¦roe de la justicia, no era alguien que ir¨ªa haciendo caridad sin ninguna raz¨®n, el motivo por el cual se encontraba pensando en este pesado problema se deb¨ªa a que esta actividad golpeaba justo su punto d¨¦bil, de todas las cosas horribles que pod¨ªa pensar que los humanos hab¨ªan realizado a lo largo de la historia, el escoger¨ªa a la esclavitud sin duda alguna como la ganadora. La cantidad de cr¨ªmenes contra la humanidad que abarcaba est¨¢ sola actividad era m¨¢s que suficiente para pintar de negro toda una era, cualquier ¨¦poca humana en la que existi¨® la esclavitud era una historia por la cual cualquier humano deber¨ªa sentir verg¨¹enza de conocer. Estos eran los verdaderos pensamientos de Adrion, llegando a esa conclusi¨®n, se encontraba ahora mismo intentando resolver ese problema. ¨¦l no era un tonto, sab¨ªa bien que un problema de esa magnitud probablemente se encontraba fuera de su liga, las historias de un h¨¦roe que derroto al mal, resolvi¨® todos sus problemas luego de dar un discurso sobre el amor y la amistad, era completamente rid¨ªculo. Pero despu¨¦s de pasar suficientemente tiempo en este mundo hab¨ªa empezado a reconocer su posici¨®n, aunque no era omnipotente, ciertamente no era d¨¦bil, si sumaba su fuerza personal, junto con la fortaleza, era una potencia considerable. El punto era utilizar toda esta fuerza de manera efectiva, algo como liberar a los esclavos o crear una instituci¨®n de origen ben¨¦fica o algo as¨ª, solo resolver¨ªan los problemas a medias, no eran soluciones verdaderas. De hecho, Adrion ciertamente conoc¨ªa la soluci¨®n al problema, la historia misma hab¨ªa presentado la soluci¨®n a este dilema. La forma en que la esclavitud fue abolida solo pod¨ªa describirse de una manera, guerra y m¨¢s guerra. Los tratados y todo lo relacionado a las mesas de di¨¢logos, solo ocurr¨ªan despu¨¦s de crearse monta?as de cad¨¢veres y r¨ªos de sangre. Las personas solo estaban dispuestas a hablar de igualdad, solo despu¨¦s de ser golpeados lo suficiente, dado que Adrion ya conoc¨ªa esta conclusi¨®n, se encontraba a s¨ª mismo en este estado, conoc¨ªa la soluci¨®n, pero no estaba dispuesto a usarla. Perspectiva 2 Adrion levanto su mirada, la vitalidad de la zona comercial de esta ciudad era verdaderamente digna de admiraci¨®n, desde los ni?os que corr¨ªan por el lugar, hasta los comerciantes que promocionaban sus productos, cualquier persona que observara esto, estar¨ªa completamente satisfecho con la manera que la ciudad funcionaba. Todos los que no ve¨ªan la verdad eso era, para Adrion todo lo que pasaba por sus ojos era un gran fraude, todas estas voces animadas y vidas felices estaban sostenidas por las vidas miserables de los esclavos. Todas estas personas viv¨ªan sus vidas sin ning¨²n remordimiento, para ellos nada de lo que hac¨ªan estaba mal, las vidas de los esclavos no importaban, as¨ª que no hab¨ªa raz¨®n por la que sentirse mal por ellos, su forma de pensar estaba completamente echada a perder. Al no poder soportar m¨¢s esta vista, decidi¨® continuar con su caminata, hab¨ªa logrado separarse de Atsuki con la excusa de exploraci¨®n una vez m¨¢s y no pod¨ªa volver a¨²n. As¨ª que se dirigi¨® a esa parte de la ciudad que no hab¨ªa examinado. Mientras Adrion caminaba hacia esa direcci¨®n, el n¨²mero de personas y la vitalidad de la ciudad disminu¨ªan poco a poco. La sensaci¨®n que daba este cambio ser¨ªa similar a poder caminar entre el d¨ªa y la noche. Los barrios marginales, tal como su nombre indicaba, esta zona, era el ¨¢rea m¨¢s pobre de la ciudad, en este lugar se encontraba todo lo que los dirigentes de la ciudad quer¨ªan evitar ver. Y aunque ciertamente les disgustaba la existencia de un sitio as¨ª, sab¨ªan que no eran capaces de deshacerse de ¨¦l, aunque trataran de cambiarlo o destruirlo, siempre volver¨ªa a aparecer, as¨ª que solo pod¨ªan hacer la vista gorda y fingir que no exist¨ªa. Adrion no pod¨ªa decir nada por esta forma de pensar, ¨¦l mismo hab¨ªa estado evitando este lugar a prop¨®sito, sab¨ªa que venir aqu¨ª solo aumentar¨ªa su molestia, pero para su sorpresa, no se sinti¨® diferente a la sensaci¨®n que le daba el ¨¢rea comercial, la ¨²nica diferencia era, que la basura que se escond¨ªa en ese lugar, aqu¨ª se encontraba a la vista de todos. El continuo su marcha a trav¨¦s de la basura y el olor desagradable, las calles y callejones eran como un laberinto, cualquiera que hubiera construido esta zona no puso ning¨²n esfuerzo en su trabajo. Las casas que no estaba seguro que pod¨ªan llamarse de ese modo, solo eran peque?os cuadrados de madera esparcido por ah¨ª, y esas eran las que se ve¨ªan mejor, hab¨ªa varios hogares improvisados hechos de basura y materiales sobrantes de t¨² a saber qu¨¦.Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. Varias personas se encontraban esparcidas por el camino, ten¨ªan expresiones oscuras llenas de lamento y resignaci¨®n. Estas eran personas que ya hab¨ªan perdido toda esperanza. Uno que otro dirigi¨® sus miradas a Adrion, aunque la codicia surgi¨® en instantes en sus ojos, se extingui¨® tan r¨¢pido como apareci¨®. Para las personas que se encontraban en esta situaci¨®n, si alguno tuviera la capacidad de quitarle algo a un hombre armado como ¨¦l, no se encontrar¨ªa en este lugar para empezar. Solo pod¨ªan observar c¨®mo pasaba entre ellos sin desperdiciar m¨¢s su energ¨ªa, mientras tanto Adrion solo pod¨ªa asentir a sus adentros. Si, es justo lo que esperaba de este lugar, era justo como el informe indicaba. ¨¦l se habl¨® a si mismo de la forma m¨¢s neutral que pudo, el lugar era tan desagradable como pens¨® que ser¨ªa, aun sabiendo exactamente lo que iba a encontrar, sus emociones volvieron a caer un escal¨®n m¨¢s. Se detuvo abruptamente en un cruce, al ver los diferentes pero similares caminos, decidido que hab¨ªa visto lo suficiente, era hora de volver a la posada. Pero antes que pudiera ponerse en marcha, escucho un grito, parec¨ªa ser la voz de una mujer, Adrion sacudi¨® su cabeza y se dispuso a marcharse, cualquier cosa que pasara era mejor no meterse. Apenas dar el primer paso, escucho un segundo grito, luego de basilar un momento, sus pies lo arrastraron en direcci¨®n al sonido. Apenas dio un par de giros y llego a la ubicaci¨®n de donde venia el alboroto. Dos hombres forcejeaban con dos ni?as peque?as en un callej¨®n, no hac¨ªa falta explicar demasiado el asunto, parec¨ªa ser un secuestro a pleno d¨ªa, cuando Adrion se acerc¨® un poco m¨¢s, ¨¦l se sorprendi¨®, de todos los lugares, se encontr¨® a esas dos hermanas en este sitio, apenas dio unos pasos para ir a salvarlas, pero se detuvo. ?Qu¨¦ estaba haciendo? El ir¨ªa a rescatarlas, golpear¨ªa a esos tipos, ?y luego qu¨¦? ?Se las llevar¨ªa a la fortaleza? ?Llevarlas con su familia? ?Con los guardias? ?Acaso planeaba construir un orfanato o algo as¨ª? La ¨²nica diferencia entre esas ni?as y las dem¨¢s personas que hab¨ªa encontrado, era que las conoc¨ªa solo un poco, su situaci¨®n no era diferente a la de todos los esclavos en esta ciudad, aunque las ayudara ahora, lo m¨¢s probable era que terminaran en una situaci¨®n similar al d¨ªa siguiente. Rescatar a una persona solo para abandonarla despu¨¦s era un acto que Adrion condenaba, el solo observo como los hombres se llevaban a las dos ni?as hasta que la puerta se cerr¨® detr¨¢s de ellos. De la misma forma, Adrion dio media vuelta y se march¨®, a cada paso que daba, sus oscuros sentimientos se arremolinaban en su coraz¨®n, mientras desaparec¨ªa del lugar, solo permaneci¨® un leve susurro. ¨DYo no soy un h¨¦roe. Conversaciè´¸n En su oficina Remontz revisaba los informes m¨¢s recientes, aunque en su mayor¨ªa siempre tra¨ªan informaci¨®n poco ¨²til, su responsabilidad era leerlos con cuidado. Para las personas que no lo conoc¨ªan, su postura no atraer¨ªa su atenci¨®n en absoluto, pero para los que s¨ª, notar¨ªan que su velocidad de lectura se hab¨ªa reducido en una fracci¨®n. Para un hombre como ¨¦l, que hab¨ªa puesto en sus manos un sin n¨²mero de documentos de informaci¨®n inveros¨ªmil, ?qu¨¦ cosa lograr¨ªa afectarlo hasta tal punto? Mientras Remontz continuaba con su lectura, se escuch¨® el sonido de golpeteo, alguien llamaba a su oficina, la sirvienta que se encontraba a su lado se movi¨® al instante, como una maquina perfecta. A diferencia de Adrion, los campeones solo contaban con una de ellas para atenderlos, al volver de abrir la puerta, la sirvienta miro a su superior y le hablo con su suave voz. ¨DSe?or Remontz, el jefe de esp¨ªas desea hablar con usted, ?deber¨ªa dejarlo entrar? Desde el principio hasta el final de la actuaci¨®n de la sirvienta, Remontz no hab¨ªa abandonado sus documentos ni por un segundo, pareciera como si no hubiera escuchado nada, y en la misma postura, le dirigi¨® la palabra a la sirvienta. ¨DEsta ser¨¢ la ¨²ltima vez que permito que le faltes el respecto a uno de tus superiores, no ser¨¦ responsable si tu cabeza es separada de tu cuerpo si cometes el mismo error. Dile al maestro de esp¨ªas que entre. Ella simplemente asinti¨®, Remontz no necesitaba explicarle nada a la sirvienta, ella sab¨ªa bien lo que hab¨ªa hecho. La relaci¨®n de las sirvientas con Painappuri se pod¨ªa explicar de manera simple, a ellas les desagradaba. Esto se pod¨ªa explicar f¨¢cilmente, como maestro de esp¨ªas en la fortaleza, a ¨¦l le gustaba hacer interrogatorios peri¨®dicos. Dado que el contra espionaje tambi¨¦n se encontraba entre sus deberes, que ¨¦l hiciera esto, no deber¨ªa tener nada de malo, pero saber esto, no hac¨ªa que sus interrogatorios fueran menos desagradables. A nadie en la fortaleza le gustar¨ªa escuchar como su lealtad era puesta a prueba continuamente. De esta forma, los puntos de afecto de los sirvientes con Painappuri, siempre se manten¨ªan en n¨²meros rojos. Painappuri entro por la puerta, ignoro por completo las normas de etiqueta y se sent¨® con las piernas cruzadas frente a Remontz. ¨DT¨¦ ¨¦l simplemente agito su mano mientras ordenaba a la sirvienta, por su parte, Remontz continuaba con su trabajo, segu¨ªa de la misma manera sin imp¨®rtale en absoluto lo que hac¨ªa Painappuri. Los dos permanecieron en silencio, hasta que la sirvienta coloco el t¨¦ en la mesa. ¨DTu comportamiento es muy sospechoso, ?acaso envenenaste esta cosa? Painappuri hablo sin inter¨¦s mientras se?ala el t¨¦ delante suya. ¨DNo me atrever¨ªa mi se?or. La sirvienta solo pudo hablar de manera uniforme, sus rangos eran demasiado diferentes para que ella pudiera resistirse.This narrative has been unlawfully taken from Royal Road. If you see it on Amazon, please report it. ¨DNo importa, ven a la oficina de castigo m¨¢s tarde. Painappuri hizo el t¨¦ a un lado, desde el principio de la conversaci¨®n no hab¨ªa mirado a la sirvienta ni una sola vez, parec¨ªa que su valor no val¨ªa ni un solo vistazo de su parte. ¨DAhora Remontz, no vas a proteger a tus preciosas sirvientas. ¨¦l claramente se estaba burlando, sab¨ªa bien la buena relaci¨®n que ten¨ªa con las sirvientas, Remontz hizo un ligero movimiento de su mano para cambiar de p¨¢gina en el documento, no mostro inter¨¦s en el asunto, pero cuando parec¨ªa que no dir¨ªa nada, abri¨® su boca. ¨DEso no est¨¢ dentro de mi jurisdicci¨®n, si crees que es culpable, puedes matarla entonces. Painappuri hizo un exagera encogimiento de hombros. ¨DEntonces, eso es todo lo que vales para ¨¦l, ?lo ves? ¨¦l dirigi¨® esas palabras a la sirvienta que continuaba en silencio en la esquina, ella permaneci¨® del mismo modo, con la cabeza baja. ¨DQue aburrido, que aburrido. Aunque actuaba como un ni?o molesto, Remontz contin¨²o haciendo la vista gorda, lo mejor era ignorar todo lo que hac¨ªa y dec¨ªa este tipo. ¨DAhora bien. Painappuri dio tres toques con su dedo sobre la mesa. Por primera vez desde la llegada de Painappuri, Remontz desvi¨® su mirada de sus documentos, sus ojos estaban puestos sobre la sirvienta en turno, ella segu¨ªa inm¨®vil. Pero al mirarla detenidamente te dar¨ªas cuenta de su extra?eza, estaba demasiado quieta, parec¨ªa haberse transformado en una estatua. Remontz bajo sus documentos y hablo. ¨D?Qu¨¦ es lo que quieres? Painappuri junto sus manos y se apoy¨® sobre su silla. ¨D?Acaso necesito una raz¨®n para hablar con un amigo? Aunque Remontz no se movi¨®, Painappuri pudo sentir como la temperatura de la habitaci¨®n bajaba. ¨DVamos no te enojes, no querr¨¢s lastimar a esa peque?a sirvienta, ?no? Painappuri contin¨²o jugando con sus dedos, la situaci¨®n permaneci¨® en ese estado unos minutos, hasta que decidi¨® hablar nuevamente. ¨DEntiendo, dejemos de jugar entonces. Con estas palabras, el tono de Painappuri cambio por completo, solo ahora transmit¨ªa todo el peso de su posici¨®n. Remontz se estremeci¨® interiormente, solo cuando este tipo cambiaba su modo de hablar, era cuando sab¨ªas que deb¨ªas tomarlo en serio. ¨DLa reuni¨®n de esta tarde, que diablos est¨¢ pensando nuestro general. Remontz entrecerr¨® los ojos. ¨DLo que piensa no es asunto nuestro, solo debemos obedecer las ¨®rdenes. Ante su respuesta, Painappuri solt¨® una risa fr¨ªa. ¨DNo me pediste que hablara, deja de decir tus est¨²pidas respuestas programadas. En el momento que el general Adrion nos pidi¨® que vot¨¢ramos, el truco de obedecer sus ¨®rdenes dejo de funcionar. Un sudor frio recorr¨ªa la espalda de Remontz, si alguien escuchara esta conversaci¨®n, podr¨ªan arrestarlos por traici¨®n. Solo pod¨ªa mantener su expresi¨®n fr¨ªa y esperar que no notara nada raro. ¨D?Tiene alg¨²n punto discutir esto? Ya tomamos una decisi¨®n. Painappuri separo sus manos y golpeo los dedos sobre la mesa. ¨D?Eso es lo mejor que se te ocurri¨®? No hubo ninguna decisi¨®n ah¨ª, desde el momento que nos presentamos, solo pod¨ªamos aceptar. Todo el mundo lo sinti¨®, si te hubieras negado, probablemente te habr¨ªan matado ah¨ª mismo. Remontz lo recordaba, el aura que desped¨ªa su general en ese momento, solo cuando una batalla de vida o muerte estaba por estallar, pod¨ªas sentir esa sensaci¨®n. R¨¢pidamente disperso las distracciones en su mente y se centr¨® en el hombre frente a ¨¦l. ¨DNo obtendr¨¢s otra respuesta de m¨ª, obedecer las ¨®rdenes del general Adrion es nuestro deber. Painappuri solo resoplo ante su respuesta, se puso de pie y golpeo la taza de t¨¦ al suelo, la fina porcelana se rompi¨® en pedazos y esparci¨® su interior por todo el suelo. ¨DEsta conversaci¨®n no ha terminado a¨²n. Justo al final de esas palabras, la habitaci¨®n recobro su vida, la taza segu¨ªa en la meza como si nada hubiera pasado, la sirvienta ve¨ªa a Remontz con curiosidad, y Painappuri no se pod¨ªa encontrar por ning¨²n lado. Desesperanza Ella parpadeo una vez m¨¢s. En este momento ya no sab¨ªa con seguridad en el n¨²mero en que se encontraba, en su aburrimiento, hab¨ªa comenzado a contar sus parpadeos, pero despu¨¦s de pasar un tiempo, termino por perder la cuenta. Y a¨²n despu¨¦s de eso, contin¨²o llevando una cuenta ilusoria, simplemente no sab¨ªa que m¨¢s hacer. El lugar donde se encontraba, no daba la opci¨®n a ninguna otra actividad, era un cuarto diminuto, en el que apenas cab¨ªa una persona, una habitaci¨®n estrecha y sucia, a la cual la luz apenas llegaba. Vina solo pudo permanecer recostada en forma fetal, cualquier otra actividad solo significar¨ªa un desperdicio de sus fuerzas. Despu¨¦s de ser secuestrada, fue separada de su hermana y encerrada en esta habitaci¨®n, ella lucho y grito desde el momento que hab¨ªa llegado. Pero no tardo mucho tiempo en darse cuenta, que esa clase de comportamientos, no servir¨ªan de nada en su situaci¨®n. No paso unos pocos minutos encerrada, hasta que el mismo hombre que la trajo a la habitaci¨®n volvi¨® por ella, le grito varios insultos dici¨¦ndole que se callara y despu¨¦s la golpeo. El hombre la abofeteo con fuerza y termino con un golpe en su est¨®mago, tambi¨¦n le dijo algo al terminar de golpearla, pero ella ya no estaba escuchando. No pod¨ªa escucharlo, toda su atenci¨®n se centr¨® en el dolor que pasaba por su cuerpo, nunca hab¨ªa sentido tanto dolor, solo despu¨¦s de que paso mucho tiempo de que aquel hombre se fue, pudo recobrar su conciencia. Pero ella ya no ten¨ªa la energ¨ªa que ten¨ªa al principio, su cerebro le dec¨ªa que no molestara a ese hombre, porque si lo hac¨ªa, le har¨ªan da?o de nuevo. Su cerebro vacilo entre las opciones que ten¨ªa, ella deb¨ªa encontrar a su hermana y llevarla a casa, pero tampoco deb¨ªa molestar a la persona que la meti¨® aqu¨ª, porque si lo hac¨ªa, solo ser¨ªa lastimada. Y as¨ª paso quien sabe cu¨¢nto tiempo, despu¨¦s de que transcurri¨® lo que ella cre¨ªa que fue un d¨ªa, decidi¨® llamar a la puerta una vez m¨¢s, esta vez intentar¨ªa hablar con la persona a cargo de este lugar. No paso mucho tiempo hasta que llamo la atenci¨®n de alguien del lugar, pero tanto esperado como inesperado que fue, la persona no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en hablar con ella, solo abrir la puerta le grito que dejara de hacer ruido y se dedic¨® a golpearla. Ella no tuvo que hacer nada para ganarse la golpiza, aun despu¨¦s de que cay¨® al suelo y pidi¨® perd¨®n, el hombre contin¨²o haci¨¦ndole da?o, parec¨ªa que el tipo solo hab¨ªa querido golpear a alguien, y Vina estaba en el lugar correcto para eso.Unlawfully taken from Royal Road, this story should be reported if seen on Amazon. Despu¨¦s de ser golpeada por segunda vez, Vina comenz¨® a recordar las palabras de sus padres, aunque fueron muy protectores con ella, aun eran conscientes de que solo pod¨ªan cuidarla hasta cierto punto, as¨ª que la primera vez que la llevaron a la ciudad, se reunieron para tener una charla con ella. La conversaci¨®n se bas¨® principalmente en evitar que descubrieran que ella era una nomiad, mientras que tambi¨¦n hablaron brevemente de las consecuencias de ser descubierta. En ese momento ella escucho las palabras de sus padres con mucha atenci¨®n, la forma seria en que hablaron en ese momento, no dejaba opci¨®n para hacer otra cosa. Pero, aunque ella escucho con sinceridad, aun diverg¨ªa mucho de la verdadera comprensi¨®n, las veces que viajo a la ciudad con sus padres, siempre hab¨ªa estado protegida por ellos a cada momento, no hab¨ªa tenido la oportunidad de observar de cerca el tratamiento de los humanos a los dem¨¢s nomiad. Parec¨ªa que la realidad era mucho m¨¢s cruel que lo ella pensaba, simplemente nunca podr¨ªa haber imaginado, que los humanos fueran capaces de tratar a los nomiad de ese modo, era algo que uno no pod¨ªa comprender, si no lo ve¨ªa con sus propios ojos. De esta manera, Vina permaneci¨® inm¨®vil sumergida en sus pensamientos, mientras pasaba el tiempo en su peque?o mundo, su cuerpo no era tan benevolente, despu¨¦s de que las heridas que ten¨ªa pasaron a ser una molestia m¨¢s, su cuerpo comenz¨® a pedirle que comiera y descansara adecuadamente. Ella no hab¨ªa dormido desde d¨ªas anteriores, as¨ª que era normal que se sintiera tan cansada, pero en cuanto al segundo punto, no ten¨ªa forma de resolverlo, las personas que la dejaron aqu¨ª, no le hab¨ªan tra¨ªdo comida ni agua, solo despu¨¦s de que su cuerpo se relaj¨® hasta cierto punto, se dio cuenta de lo hambrienta y sedienta que estaba. Ahora, a sus anteriores problemas, se sumaron estos m¨¢s, aunque sus problemas parec¨ªan aumentar, llego a una r¨¢pida conclusi¨®n. La conclusi¨®n fue bastante clara, ella no pod¨ªa hacer absolutamente nada, as¨ª es, ella era completamente incapaz de hacer nada al respecto con su situaci¨®n. Lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era dormir, su tiempo se gast¨® en resistir las molestias que le provocaban su mente y cuerpo. Ella ya no pod¨ªa percibir la situaci¨®n en la que se encontraba, se durmi¨® de manera intermitente, el tiempo termino siendo confuso, sus pensamientos vagaron sin rumbo, aunque todos a direcciones desagradables. Al final termino por recapitular, hace solo unos meses atr¨¢s ella hab¨ªa estado viviendo una vida tranquila junto a su familia, aunque su vida no era incre¨ªble, hab¨ªa sido muy feliz. Sus padres la amaban, y ella a ellos; sus hermanos, aunque causaban muchos problemas, hac¨ªan que su vida estuviera llena. Pero un d¨ªa, de repente todo se vino abajo, unos monstruos lobos bajaron de la monta?a, mataron a sus padres y su hermano mayor, un espectro le salvo la vida y ella viajo con su hermana a la ciudad. Su amable abuelo cambio, tuvo que huir de la casa, mientras buscaba un nuevo hogar, un hombre malo la enga?o y ahora estaba en este lugar. No sab¨ªa si era buena o mala suerte que parec¨ªan haberse olvidado de ella, si se quedaba quieta terminar¨ªa muriendo de hambre y sed, mientras que si la recordaban se convertir¨ªa en esclava. Mientras Vina ten¨ªa estos pensamientos, la puerta se abri¨® repentinamente. Desesperanza 2 Solo despu¨¦s que sus ojos se acostumbraron a la luz, pudo ver al hombre frente a ella, un desconocido m¨¢s, lo ¨²nico en com¨²n con los otros, era el frio desprecio que mostraba en su mirada. ¨DLev¨¢ntate, que haces ah¨ª sin hacer nada. Al escuchar su voz, el cerebro de Vina por fin reacciono. ¨DYo¡­ ¨DC¨¢llate, no necesitas hablar, solo sigue sin decir nada. Luego de decir esas palabras, el hombre se march¨®. Vina continuo aturdida por un momento, hasta que vio a una mujer en la puerta, ella no la hab¨ªa notado por que el hombre hab¨ªa cubierto toda su visi¨®n. Era una mujer adulta de no m¨¢s de treinta a?os. ¨DDate prisa, tenemos que irnos. De la misma manera que el hombre, esta mujer no parec¨ªa querer explicar nada, tomo el brazo de Vina y la obligo a levantarse. Una vez estuvo de pie, la mujer empez¨® a caminar con ella a rastras, Vina solo la sigui¨® en silencio, pasaron por varios pasillos y puertas. La primera vez que ella hab¨ªa llegado a este lugar no lo hab¨ªa notado, pero el lugar era m¨¢s grande de lo que parec¨ªa, dado la cantidad de velas para iluminar el lugar, parec¨ªa un sitio que ten¨ªa mucha actividad por la noche. La mujer contin¨²o avanzando hasta que llegaron a una habitaci¨®n bastante grande, por los utensilios del lugar, parec¨ªa un cuarto de ba?o, este era el ba?o m¨¢s grande que Vina hab¨ªa visto en su vida. ¨DQu¨ªtate la ropa. ¨D?Eh? Vina no pudo evitar pronunciar ese sonido en su desconcierto. ¨DEstas sucia, necesitas limpiarte, as¨ª que qu¨ªtate la ropa. Ella pod¨ªa entender las palabras de la mujer, pero no era capaz de comprender sus razones. La mujer parec¨ªa impacientarse con la inactividad de Vina y se acerc¨® a ella para comenzar a desvestirla. ¨D??Espera que haces!? Vina entro en p¨¢nico, nunca hab¨ªa tenido tanta intimidad con otra persona fuera de su familia. The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. ¨DTe ayudo a desvestirte, que m¨¢s har¨ªa. Con la fuerza de una mujer adulta y una resistencia a medias de Vina, no tard¨® mucho en obtener un resultado. Vina solo pudo cubrir su cuerpo desnudo con sus manos, la mujer sin el menor inter¨¦s en la avergonzada ni?a se dirigi¨® hacia el centro del lugar para tomar un balde con agua y una toalla. R¨¢pidamente atrajo a vina y la empapo con el balde de agua helada. Vina no pudo evitar temblar, aunque ya hab¨ªa esperado este escenario, su cuerpo no estaba preparado, la mujer froto su cuerpo sin piedad, no se detuvo en limpiar cada parte, incluyendo sus heridas y ¨¢reas privadas. No se detuvo hasta que estuvo satisfecha con su trabajo. La mujer arrojo los materiales al suelo y camino hacia la puerta. ¨DEspera aqu¨ª. Solo dijo esas palabras dejando a Vina sola, en este momento estaba muy confundida, esa mujer la hab¨ªa arrastrado hasta aqu¨ª solo para ba?arla y abandonarla desnuda. Las cosas hab¨ªan pasado demasiado r¨¢pido para que ella hiciera nada, ella se dijo a si mismo que cuando la mujer volviera, tendr¨ªa un par de preguntas que deber¨ªa hacer. No tuvo que esperar demasiado, la mujer volvi¨® solo unos minutos despu¨¦s, tra¨ªa consigo un lindo vestido color rosa. ¨DPonte esto. ¨DEspera, ?por qu¨¦ est¨¢s haciendo todo esto? Aunque Vina quer¨ªa vestirse con rapidez, a¨²n ten¨ªa que hacer esta pregunta. ¨DTe explicare una vez estemos ah¨ª, ponte la ropa, ?quieres seguir estando desnuda? Vina tomo el vestido a rega?adientes y se apresur¨® a pon¨¦rselo, una vez vestida, procedi¨® a preguntar. ¨D?Entonces? La mujer ignoro a Vina y la arrastro afuera de la habitaci¨®n. ¨DEspera mis zapatos. ¨DNo los necesitas. Parec¨ªa empe?ada en no decirle nada a Vina y solo la arrastro por el pasillo, aunque pens¨® en causar problemas a la mujer, al final decidi¨® no hacerlo, ya que podr¨ªa traerse la desgracia a s¨ª misma. Subieron unas escaleras y llegaron frente una habitaci¨®n, solo despu¨¦s de todo eso, la mujer se dio la vuelta y miro a Vina a los ojos. ¨DTienes que portarte bien, solo haz todo lo que te pida y no lo hagas enojar. ¨D?De qu¨¦ est¨¢s hablando? La mujer solo contin¨²o mirando a Vina, por su mirada estaba bastante claro que no estaba feliz con lo que hac¨ªa. ¨DEs un buen hombre, solo es un poco raro, todo saldr¨¢ bien, espera en esta habitaci¨®n hasta que est¨¦ aqu¨ª. Contin¨²o ignorando a la confundida Vina mientras abri¨® la puerta y se?alaba la habitaci¨®n. Al ver como la ni?a frente a ella no se movi¨® la mujer uso su ¨²ltimo recurso. ¨DNo quieres que llame a esos brutos, solo entra ah¨ª y espera. Al escuchar esto ¨²ltimo, Vina solo pudo entrar a la habitaci¨®n, una vez que estuvo dentro, la mujer cerr¨® la puerta y se march¨®. La habitaci¨®n no era ni muy peque?a ni muy grande, parec¨ªa haber intentado replicar una posada de clase alta, lo cual no hab¨ªa logrado en absoluto, pero Vina no puso sus ojos en tales trivialidades, sus ojos se posaron en la mesa, o en lo que hab¨ªa sobre ella. Un frio y seco pedazo de pan junto a un vaso de agua. Sola la visi¨®n de esto la hizo olvidarse de su situaci¨®n. Ella corri¨® hacia la mesa, tomo r¨¢pidamente el pan y lo meti¨® en su boca. Dada la velocidad con la que comi¨® casi se atraganta, pero teniendo el vaso de agua en su otra mano ella logro salvar su situaci¨®n. Vina sinti¨® que era la comida y el agua m¨¢s sabrosa que hab¨ªa probado, anteriormente su mente cansada hab¨ªa estado completamente alerta en su entorno y no hab¨ªa tenido el tiempo de notar lo hambrienta y sedienta que estaba. Solo ahora pudo librarse un poco de su dolor. Despu¨¦s de su breve liberaci¨®n, los pensamientos tales como si la comida era para ella y no saber que estaba pasando volvieron a su mente, uno por uno estos pensamientos que la molestaban fueron descartados, ella simplemente elimino los problemas que no pod¨ªa resolver y se acost¨® en la cama, sin demora cerro sus ojos y se qued¨® dormida. Ella estaba realmente cansada. Desesperanza 3 No paso mucho tiempo antes que la puerta volviera abrirse, Una Vina confundida abri¨® sus ojos y miro en la direcci¨®n del sonido que la hab¨ªa despertado, en la puerta un hombre mayor la miraba con inter¨¦s, el hombre no era extremadamente viejo, se podr¨ªa decir que estaba justo en la transici¨®n de la edad adulta a la vejez. Esto era notorio por sus arrugas y uno otro mech¨®n de pelo pintado de gris en su cabeza. Vest¨ªa un traje a medida, claramente era un noble o ten¨ªa una posici¨®n que le impon¨ªa llevar tal vestimenta formal. Lo primero que hizo el hombre al entrar fue recorrer a Vina con su mirada, despu¨¦s de hacer lo que parec¨ªa una inspecci¨®n, pareci¨® lucir satisfecho con lo que encontr¨® y sonri¨®. ¨DMucho gusto, mi nombre es Vicent. Vina miro al hombre frente a ella con extra?eza y precauci¨®n, la estancia en la habitaci¨®n le dio tiempo para pensar, su situaci¨®n era bastante mala, si tomaba una decisi¨®n incorrecta, las consecuencias podr¨ªan ser catastr¨®ficas. ¨DVina¡­ mi nombre es Vina. El hombre pareci¨® notar lo nerviosa que luc¨ªa la ni?a frente a ella, e intento hablar de la manera m¨¢s tranquilizadora posible. ¨DEs un lindo nombre, ese vestido que llevas te queda muy bien. Aunque sus intentos solo lograron poner a Vina m¨¢s en guardia, solo pod¨ªa pensar en que sus palabras dulces se transformar¨ªan en maldiciones una vez que ella hiciera algo que le desagradara, una respuesta neutral deber¨ªa ser lo m¨¢s seguro. ¨DGracias. Vicent pareci¨® querer decir algo, pero se detuvo para cerrar la puerta a su espalda. Tomo la silla que estaba en la esquina y se sent¨® en su posici¨®n. Luego de eso, volvi¨® a mirar a Vina de arriba hacia abajo y hablo. ¨DFui yo quien dise?o ese vestido, dime que te parece. Vina quedo aturdida luego de escucharlo, simplemente no pod¨ªa relacionar el trabajo de confecci¨®n de vestidos al hombre frente a ella. Por lo general, solo las mujeres estar¨ªan en contacto con estos trabajos, por no decir cualquier hombre, ninguno tocar¨ªa el hilo y la aguja en su vida, mucho menos un arist¨®crata que consideraban esa clase de trabajos como algo que estaba destinado solo a los de baja cuna.This book was originally published on Royal Road. Check it out there for the real experience. ¨DEs muy bonito. Los pensamientos de Vina retrasaron su respuesta, ella solo dijo lo primero que paso por su mente, obviamente no hab¨ªa tenido el tiempo para inspeccionar el vestido que usaba. ¨DMe alegra que te gustara. Vicent no noto el retraso en la respuesta de Vina o no le importo, parec¨ªa realmente feliz por la respuesta y hablo con alegr¨ªa. ¨DAc¨¦rcate. Vicent palmeo el espacio de la cama junto a ¨¦l. Vina miro la distancia y la posici¨®n en la cama, ella realmente no quer¨ªa acercarse, pero las consecuencias de no obedecer la obligaron a moverse, camino a paso lento tratando de retrasarse lo m¨¢s que pudo. Ella se sent¨® encorvada y miro el suelo, probablemente habr¨ªa cerrado sus ojos si no pensara que eso podr¨ªa considerarse de muy mala educaci¨®n. Por otro lado, Vicent continuo felizmente. Se?alo las partes del vestido mientras narraba los momentos de la elaboraci¨®n como si se tratase de una batalla ¨¦pica. Mientras tanto, Vina se alegr¨® que las manos del hombre no la tocaran y respond¨ªa a cada comentario con asentimientos oportunos. Para suerte de Vina, Vicent no parec¨ªa estar interesado en una evaluaci¨®n verdadera, ¨¦l solo quer¨ªa presumir su trabajo, no le importaba su opini¨®n en absoluto. Cuando parec¨ªa que las cosas resultar¨ªan en solo un trabajo de exhibici¨®n, Vicent cambio de tema. ¨DMuy bien, traje otros vestidos conmigo, por favor pru¨¦batelos para m¨ª. Movi¨® sus manos y acerco la maleta que trajo con ¨¦l, la coloco sobre sus muslos, abri¨¦ndola en su direcci¨®n. En la maleta se mostr¨® lo que ser¨ªan otros vestidos, pero obviamente Vina no estaba interesada en esto, su mente se enfoc¨® en la parte de probar, ella no ten¨ªa problemas con seguir con esto, pero hab¨ªa un peque?o problema. Espec¨ªficamente, la parte en que ten¨ªa que quitarse la ropa para cambiar de vestido. Ella movi¨® su mirada de los vestidos a Vicent, a lo cual el hombre respondi¨®. ¨DNo te preocupes, no me atrever¨ªa. La felicidad paso a trav¨¦s de ella, lamentablemente, esto no duro mucho. ¨DMe dar¨¦ la vuelta para que puedas hacerlo sin preocupaciones. Vicent r¨¢pidamente entrego la maleta y se dio media vuelta. Vina solo pudo observarlo sin decir nada, solo se qued¨® quieta mirando el espacio frente a ella. Llegados a este punto, Vina solo quer¨ªa rendirse, desde que llego a la ciudad solo hab¨ªa recibido maltratos sin parar. Era incluso divertido que desde que empezaron sus problemas, la ¨²nica persona, si se le puede llamar as¨ª, que le hab¨ªa brindado ayuda era un monstruoso espectro. Su familia la trato mal, los humanos la trataron mal y los nomiad tambi¨¦n. Ella ya hab¨ªa perdido toda esperanza en recibir cualquier tipo de ayuda, solo pensaba que, si obedec¨ªa y hacia todo lo que le dijeran, probablemente sufrir¨ªa menos. Lo ¨²nico que la manten¨ªa resistiendo era su hermana, ella ten¨ªa que salvar a su hermana, no importaba lo que le pasara, pero al menos quer¨ªa que Moli pudiera vivir bien. Con este pensamiento, Vina inspecciono la habitaci¨®n, su mirada aterrizo en un jarr¨®n al fondo de todo, se ve¨ªa lo suficientemente s¨®lido, y con sus pobres habilidades, esta era su mejor opci¨®n. Desesperanza 4 ¨D?Que tal va todo? Vicent hablo cuando no pudo escuchar el ruido de las prendas deslizarse. ¨DUn momento, el vestido es un poco dif¨ªcil de retirar. Vicent no respondi¨®, pareci¨® estar interesado en la menci¨®n de la dificultad de retirar el vestido y se centr¨® en eso. Vina no desaprovecho el momento, camino directo al jarr¨®n, coloco sus manos sobre ¨¦l y lo levanto, sus manos estaban sudorosas y por un momento casi lo dejo caer. Solo por pura suerte logro sostenerlo, volteo r¨¢pidamente y suspiro de alivio, Vicent aun continuaba con su reflexi¨®n y no noto nada. Ella camino lentamente a su espalda, levanto el jarr¨®n y colocando todas sus fuerzas en ¨¦l, golpeo la cabeza de Vicent. Vina se asust¨® cuando el ruido que esperaba no llego, hab¨ªa cerrado ambos ojos al realizar el golpe, esperaba escuchar el estruendo de la porcelana rota al momento del impacto, pero solo fue un sonido hueco, incluso cuando el jarr¨®n cay¨® al suelo, solo se escuch¨® un poco. Cuando abri¨® los ojos solo vio el escenario que provoco, un jarr¨®n agrietado y un Vicent noqueado en el suelo. Ella hab¨ªa subestimado la dureza del jarr¨®n y sobrestimado la resistencia del pobre hombre. Un poco aturdida Vina camino hacia la puerta, ella segu¨ªa incr¨¦dula, sinceramente no hab¨ªa pensado que tendr¨ªa ¨¦xito. Miro a ambos lados, tomando el camino por el que la trajeron en un principio, estando en el segundo piso, lo primero que deb¨ªa hacer era volver a bajar. En un intento bastante torpe de sigilo, Vina camino lentamente por los pasillos, que por alguna extra?a raz¨®n eran muy silenciosos. This novel''s true home is a different platform. Support the author by finding it there. No sab¨ªa si era solo su extra?a percepci¨®n, pero sent¨ªa estar sola en el edificio, aun despu¨¦s de avanzar lo que podr¨ªa considerarse un ¨¢rea extensa, no se top¨® con nadie. ?D¨®nde hab¨ªan ido todos? La pregunta paso por su mente, pero su deseo de escapar mantuvo sus delgadas piernas en movimiento, sin saber d¨®nde estaba la salida, solo se dirigi¨® en lo que ella pensaba era una l¨ªnea recta, despu¨¦s de todo, si segu¨ªa as¨ª, terminar¨ªa por encontrar la puerta ?no? No paso mucho tiempo antes que lograra encontrar el camino, cabe decir que su incre¨ªble m¨¦todo de escape no tuvo nada que ver con esto. En el entorno silencioso del edificio, un sonido espec¨ªfico se destac¨® demasiado, el sonido de una puerta golpe¨¢ndose una y otra vez, era el sonido que produc¨ªa al mecerse por el viento. Donde hubiera viento, habr¨ªa una salida, con esto como base, Vina encontr¨® el camino a su libertad. Al ver la puerta abierta ella se detuvo, no pod¨ªa evitar pensar que una vez la atravesara, se encontrar¨ªa de nuevo en ese cuarto oscuro, despu¨¦s de todo lo que paso, ?ella iba a escapar de esta manera? Aun vacilante, sus pies se movieron al frente, el frio piso la hizo temblar, pero al menos le confirmo que no estaba so?ando, ahora era libre. Vina camino mientras se rodeaba con sus brazos, el clima era frio y el peque?o vestido que llevaba no estaba hecho para este tipo de clima, se alej¨® de la puerta que la encerr¨® y tambi¨¦n la hab¨ªa liberado, ella arrojo una breve mirada cuando la vio lo suficientemente lejos. ¨DSolo espera. Ella susurro, no pod¨ªa hacer nada en su condici¨®n, no podr¨ªa salvar a su hermana. Necesitaba buscar ayuda, una extra?a sonrisa se form¨® en su cara cuando tubo este pensamiento, ?hab¨ªa al menos una persona en esta ciudad que la ayudar¨ªa? Aunque unas cuantas caras pasaron por su pensamiento, fueron descartadas tan r¨¢pido como aparecieron, ninguno de ellos la ayudar¨ªa, no a una nomiad. Despu¨¦s de perderse en sus pensamientos, miro a su alrededor, hab¨ªa estado caminando sin rumbo y sin ninguna duda estaba perdida. Simplemente hab¨ªa querido alejarse de esa puerta, aunque a¨²n si hubiera sido consiente de sus alrededores, se habr¨ªa perdido igualmente, los barrios pobres eran un laberinto, uno que ella no conoc¨ªa. Simplemente alzo la cabeza y miro al cielo, ah¨ª estaba la luna, anteriormente habr¨ªa pensado que era muy hermosa, pero ahora no sent¨ªa nada al respecto, solo era un c¨ªrculo azul que no ten¨ªa nada de especial. La diosa de la luna Syndra no hab¨ªa respondido a sus oraciones, de hecho, ning¨²n otro dios hab¨ªa hecho nada. Todos los dioses eran in¨²tiles en lo que a ella respecta, hab¨ªa rezado a todos los dioses que conoc¨ªa, pero ninguno hizo nada para ayudarla. Intento recordar el nombre de alg¨²n dios que ayudara a los viajeros perdidos, pero no logro pensar en nada, ella sab¨ªa que solo estaba perdiendo su tiempo, pero sinceramente no ten¨ªa ni idea de que hacer. Vina volvi¨® la cabeza a un lado, cre¨ªa haber escuchado algo, despu¨¦s de concentrarse en el sonido, logro confirmar que hab¨ªa algo sin duda alguna, parec¨ªan ser los sonidos de pasos r¨¢pidos. Ella solo lo pens¨® un segundo y se dirigi¨® al sonido, en su situaci¨®n, no ten¨ªa muchas m¨¢s opciones. General Se acerco sigilosamente a donde proven¨ªa el sonido, y detr¨¢s de un mont¨®n de basura, observo lo que parec¨ªan ser dos hombres, por su apariencia, deber¨ªan ser dos guardias de la ciudad. ¨D?Maldita sea, que demonios son esas cosas! Uno de los guardias pronuncio esas palabras con lo que parec¨ªa ser un profundo miedo e ira. Apenas le hab¨ªa alcanzado el aliento para terminar de hablar, claramente hab¨ªan corrido hasta este lugar y apenas hab¨ªan tenido tiempo de parar. ¨D?Esto, esto no est¨¢ bien, tenemos que regresar! El segundo guardia murmuro d¨¦bilmente mientras miraba la direcci¨®n de la que proven¨ªan, a diferencia del primero, parec¨ªa estar m¨¢s acechado por la culpa que ning¨²n otro sentimiento. El primero no tomarse muy bien las palabras de este otro y lo agarro por el cuello. ¨D?Mierda, deja de decir esas tonter¨ªas cuando fuiste tu quien decidi¨® seguirme, no trates de actuar como un buen hombre luego de llegar aqu¨ª! No pudo encontrar las palabras para responder a su compa?ero y el lugar quedo en silencio. Vina al ver esta escena decidi¨® que no ser¨ªa buena idea involucrarse con estas personas y se prepar¨® para marcharse. Lamentablemente, al moverse, su brazo de apoyo provoco que aquel mont¨ªculo de basura colapsara, trayendo la atenci¨®n de los dos guardias. ¨D??Quien est¨¢ ah¨ª!? Ambos guardias desenvainaron y apunaron sus temblorosas espadas en su direcci¨®n. Vina maldijo su mala suerte y sali¨® lentamente de la oscuridad que la cubr¨ªa, quer¨ªa evitar un malentendido que podr¨ªa ponerla en peligro. ¨DDisculpen, soy solo una persona perdida. Vina hablo de la forma m¨¢s natural que pod¨ªa dada su situaci¨®n. Los dos guardias se tranquilizaron visiblemente al notar que solo se trataba de una ni?a peque?a, pero el primero de ellos que a¨²n estaba visiblemente molesto, pareci¨® molestarse a¨²n m¨¢s al notar los rasgos de Vina. ¨DSer asustado por un asqueroso nomiad, de verdad que he ca¨ªdo bajo. El hombre pronuncio esas palabras y desvi¨® su mirada, ten¨ªa asuntos m¨¢s apremiantes y no quer¨ªa perder su tiempo. Vina primero se sinti¨® aliviada al ver como bajaban sus armas, pero luego de que aquel hombre pronunciara esas palabras, comenz¨® a sentir una sensaci¨®n burbujeante proveniente de su est¨®mago. De nuevo, de nuevo me est¨¢n despreciando. Una vez m¨¢s la estaban mirando hacia abajo por ser nomiad, pero lo que m¨¢s le molestaba, eran sus propios sentimientos, ella se hab¨ªa sentido aliviada, se hab¨ªa alegrado que los dos hombres frente a ella la ignoraran. Hab¨ªa estado feliz de no ser vista como algo que deb¨ªa ponerse atenci¨®n. Al darse cuenta de este hecho, el calor en su est¨®mago subi¨® r¨¢pidamente a su garganta, hasta llegar a su boca en forma de palabras.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. ¨DQue tiene de malo¡­ Al principio surgi¨® como un susurro, pero al ver la mirada de desprecio de aquellos hombres, no pudo evitar gritarlo. ¨D?Que tiene de malo que yo sea una nomiad! Toda su frustraci¨®n y rabia acumulada en los ¨²ltimos meses pareci¨® salir en aquellas pocas palabras. Los dos guardias se quedaron aturdidos por el extra?o espect¨¢culo frente a ellos, simplemente el acto de un nomiad gritando a unos guardias era un evento que no pod¨ªan comprender, era algo que jam¨¢s les hab¨ªa ocurrido a ellos o a cualquier otro guardia, esto los dejo desconcertados. Pero luego de volver a la realidad y notar lo que hab¨ªa ocurrido, la furia volvi¨® a aparecer en el rostro de aquel guardia. ¨DComo se atreve un sucio esclavo a gritarme de esa forma. El guardia pronuncio esas palabras mientras se dirig¨ªa a Vina con espada en mano. ¨DEspera. Su compa?ero intento detenerlo, pero sus palabras parec¨ªan caer en o¨ªdos sordos. ¨DEsto es lo que les pasa a los esclavos desobedientes. Levanto su espada con direcci¨®n a Vina, quer¨ªa golpear a este sucio esclavo para desahogar su ira. Vina aun siendo impulsada por su valent¨ªa repentina se qued¨® en su lugar y no desvi¨® su mirada de aquel hombre. Pero mientras miraba al frente, pareci¨® ver siluetas negras moverse r¨¢pidamente por el rabillo del ojo. Fue tan r¨¢pido que ella no estaba segura de lo que hab¨ªa pasado, solo reaccion¨® al sentir una sensaci¨®n c¨¢lida en su mejilla. Ella pareci¨® recordar esta sensaci¨®n familiar, era la sensaci¨®n de la sangre, la sangre del guardia le hab¨ªa salpicado en el rostro. Desde el pecho de aquel hombre se asomaba una espada, hab¨ªa sido atravesado todo el camino desde su espalda hasta su pecho. ¨D?Por qu¨¦? Eso fue lo ¨²ltimo que el hombre fue capaz de decir antes de derrumbarse en el suelo, del mismo modo su compa?ero recibi¨® una herida similar cayendo en el acto. Vina solo pudo ver la apariencia de sus salvadores en ese momento, eran un par de armaduras negras muy desgastadas, parec¨ªan ser algo que un caballero habr¨ªa usado en su momento, pero sus d¨ªas de gloria hab¨ªan pasado ya hac¨ªa mucho tiempo. Cuando puso m¨¢s atenci¨®n, logro notar el punto clave, esos ojos, eran dos puntos de luz roja revoloteando dentro de sus yelmos. ?Espectros? Vina callo de rodillas, pero no fue por su miedo a estas criaturas, simplemente fue la reacci¨®n natural de su cuerpo al salir del tremendo estr¨¦s que hab¨ªa enfrentado. Vina sab¨ªa bien que su sentido com¨²n ya no funcionaba de manera correcta, al estar en presencia de estos monstruos, no pudo sentir el miedo que una persona normal deber¨ªa experimentar. El ¨²nico pensamiento que la ocupaba era una pura curiosidad, ella no era la protagonista de una historia de fantas¨ªa, as¨ª que era imposible que estas criaturas hubieran venido aqu¨ª a salvarla, pero antes que pudiera formular la primera pregunta, crey¨® escuchar una voz familiar. ¨DParece que despu¨¦s de todo si se trat¨® de una misi¨®n de seguimiento. Vina no logro comprender sus palabras, pero su mente llego r¨¢pidamente a la imagen de aquella persona. Su suposici¨®n no demoro en corroborarse, puesto que la imagen en su mente atraves¨® la oscuridad y se mostr¨® ante sus ojos. La figura camino a paso lento, mientras los espectros abr¨ªan espacio para ¨¦l, demostrando as¨ª la gran diferencia en sus estados. ¨DSe?or Adrion. Esas fueron las ¨²nicas palabras que logro pronunciar. ¨DLa he tra¨ªdo conmigo. Y como si el mundo no creyera que ten¨ªa suficiente en su mente en este momento, se escuch¨® la voz de una mujer a un costado. Vina fue golpeada una vez m¨¢s por la sorpresa, era la mujer m¨¢s bella que hubiera visto jam¨¢s, pero su mirada fue desviada a un punto m¨¢s bajo, junto a esta mujer estaba una ni?a peque?a. ¨DHermana. Era Moli, su hermana corri¨® r¨¢pidamente hacia ella y se lanz¨® a sus brazos. Vina atrapo a su hermana y la abrazo con fuerza. En este momento no sab¨ªa que deb¨ªa sentir, ella quer¨ªa llorar, quer¨ªa re¨ªr, quer¨ªa agradecer a las personas frente a ella y tambi¨¦n quer¨ªa hacer muchas preguntas. Su boca se movi¨® de arriba hacia abajo siguiente sus confusos pensamientos y al final, solt¨® una sola pregunta. ¨D?Eres un h¨¦roe? Vina sinti¨® mucha verg¨¹enza una vez se dio cuenta de sus palabras, eran unas palabras que una ni?a de su edad no deb¨ªa pronunciar. Pero indiferente a sus pensamientos, se escuch¨® una risa proveniente de Adrion, pero ella no sinti¨® que esta risa estuviera dirigida a ella. Parec¨ªa estar ri¨¦ndose de s¨ª mismo, y una vez esta risa termino, su mirada se fij¨® en la suya. En ese momento Vina recordar¨ªa lo que ella cre¨ªa ser una declaraci¨®n, no solo para ella, sino para el mundo entero. ¨DNo soy un h¨¦roe, yo soy un general. Incursiè´¸n Ciudad Kiriza, puerta sur. ¨DEntonces ella me dio la espalda, pero pude ver esa sonrisa que trataba de ocultar, te lo digo, esa mujer ya es toda m¨ªa. Oye, ?me estas escuchando? ¨DNo, no realmente. Los dos guardias de turno ten¨ªan esta t¨ªpica conversaci¨®n, el primero de ellos se encontraba recostado sobre su silla, mientras que el segundo se manten¨ªa firme con su mirada al vac¨ªo. No es que fueran hombres completamente descuidados, o no se tomaran su trabajo en serio, simplemente a estas horas de la noche no habr¨ªa nada por hacer, solo mantener guardia en esta posici¨®n era lo mismo que les pagaran por hacer nada. Era el trabajo perfecto para los perezosos, siempre y cuando el clima fuera bueno y tuvieras la capacidad para resistir el aburrimiento infernal. ¨DVamos amigo, estoy tratando de contar una buena historia aqu¨ª, pero a¨²n m¨¢s importante, no te he visto en el bar ¨²ltimamente, ?paso algo? El segundo guardia libero una bocanada de vapor blanco, como liberando sus molestias ante la pregunta. ¨DEs por esa vieja cabra Serbal. ¨D?Ese vejestorio? ?Ten¨ªas un problema con ¨¦l? El primero cayo en cuenta r¨¢pidamente a quien se refer¨ªa su compa?ero, no por que fuera una persona muy conocida, sino m¨¢s bien a que hab¨ªa estado causando cierto revuelo ¨²ltimamente. ¨DNo se trata de algo como un problema, simplemente me deprime escucharlo. Su compa?ero solo puso un rostro de desconcierto, claramente no entendi¨® a lo que se refer¨ªa. A lo cual el solo pudo bajar sus hombros en respuesta, sab¨ªa que era imposible que este tipo descuidado entendiera de lo que estaba hablando, pero ya que hab¨ªa sacado el tema, decidi¨® continuar explicando. ¨DVamos, ?no escuchaste su historia? ¨DPor supuesto que la o¨ª, todo el mundo ya ha escuchado lo que dijo ese viejo lamentable, su hija muri¨® por un ataque de lobos. Ante su respuesta, el hombre solo pudo cerrar sus ojos, su compa?ero hab¨ªa olvidado la mayor parte de la historia y solo record¨® la parte sobre su hija.This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. ¨DOlvidaste la parte sobre que tiene dos nietas. ¨DSi, ?y? En ese momento el hombre considero realmente la necesidad de golpear a su compa?ero, pero logro controlar el impulso. ¨DEse viejo se la pasa bebiendo d¨ªa y noche, no hay forma de que este cuidando adecuadamente a esas ni?as. El primer guardia levando ambos brazos se?alando que hab¨ªa entendido el punto de la conversaci¨®n. ¨DEntiendo lo que estas tratando de decir, enserio que lo entiendo, pero ya deber¨ªas saber que no es buena idea meter tus narices en los asuntos de los dem¨¢s. Un resoplido frio fue la respuesta ante tal comentario. ¨DNo s¨¦ qu¨¦ esperaba de alguien sin hijos como t¨². Al recibir esta respuesta llena de desprecio, el primer guardia no pudo evitar hacer una mueca amarga. ¨DAlto ah¨ª, no puedo dejar que me difames de esa forma. Dejo su postura acostada y se sent¨® con seriedad. Aun despu¨¦s de escucharlo, el segundo ni siquiera lo miro y continuo con voz perezosa. ¨DSi no es as¨ª, ?por qu¨¦ no me acompa?as a tener una conversaci¨®n con ¨¦l? Debido a esto, la cara del primero tembl¨®, pero r¨¢pidamente se convirti¨® en una sonrisa. ¨DPor supuesto, vayamos juntos al bar ma?ana, luego de que me invites unas bebidas te ayudare a convencerlo. El hombre no se inmuto ante el peque?o esquema de su compa?ero, ¨¦l hab¨ªa estado esperando que todo terminara de esta forma, al fin y al cabo. ¨DHecho. Mientras los dos hombres se regocijaban a sus adentros, empezaron a escuchar pasos provenientes de la escalera. ¨D?Ya era hora del cambio de turno? ¨DNo, a¨²n es muy temprano. Los dos hombres hablaron despreocupadamente ante el extra?o suceso. ¨DPuede que olvidaran algo cuando se fueron. ¨DPosiblemente, me pregunto qu¨¦ tan desafortunado tienes que ser para volver a este lugar sin estar obligado. Ambos prepararon sus mejores bromas para burlarse de sus desafortunados compa?eros, pero antes que pudieran siquiera comenzar, todas sus palabras quedaron atrapadas en sus gargantas. Cuatro figuras negras se mostraron frente a ellos. Eran unas armaduras negras y oxidadas. Solo despu¨¦s de un breve momento de vacilaci¨®n, las cuatro armaduras corrieron en su direcci¨®n. ¨D?R¨¢pido tu espada! El segundo guardia percibiendo las intenciones hostiles de las figuras y grito r¨¢pidamente a su compa?ero, mientras tanto, el otro apenas escapo de su aturdimiento con aquel grito, el hombre toco r¨¢pidamente su costado, solo para darse cuenta que no hab¨ªa nada ah¨ª. Volteo a la esquina donde hab¨ªa dejado su espada al llegar y maldijo a todos los dioses que conoc¨ªa en un segundo. Apenas se levantaba de su lugar y el sonido del choque de armas lo hicieron voltear la cabeza hacia su compa?ero. Su amigo hab¨ªa logrado bloquear el primer ataque de sus enemigos, pero la espada de un segundo hab¨ªa atravesado su cuerpo expuesto. Sin darle tiempo para preocuparse por su amigo, dos espadas m¨¢s se apresuraron a ¨¦l. Esa noche los ciudadanos de esta ciudad se dar¨ªan cuenta de lo fr¨¢giles que eran los muros que los proteg¨ªan. Incursiè´¸n 2 Los aventureros cruzaban sus armas ante los interminables monstruos que los acosaban, era una vista bastante incre¨ªble, aunque los aventureros cazaban monstruos, siempre hab¨ªan sido ellos quienes iban en su b¨²squeda y no al contrario. Las barricadas improvisadas y su trabajo en equipo los manten¨ªa con la ventaja, pero eso no hac¨ªa que la tarea fuera menos extenuante. ¨D?Malditos monstruos, mueran! Un guerrero agito su maza mientras gritaba para aumentar su coraje, con un golpe certero destruyo uno de los yelmos de las criaturas, provocando que este se desplomara en part¨ªculas de polvo negro. Lamentablemente, cada vez que uno de ellos ca¨ªa, siempre hab¨ªa otro para tomar su lugar. El guerrero que se hab¨ªa dejado llevar por sus emociones, estaba muy por delante de la posici¨®n segura y se vio rodeado por enemigos. Cuando se estaba preparando para intercambiar un poco de da?o a cambio de regresar a una mejor posici¨®n, se escuch¨® una voz melodiosa proveniente de la retaguardia. [Amanecer] Un hechizo divino produjo un haz de luz que se esparci¨® por todo el campo de batalla, desintegrando a todos los enemigos al contacto y recuperando la energ¨ªa de todos los aliados. ¨DTodos reagr¨²pense, dense prisa. Una sacerdotisa que vest¨ªa los colores naranjas y amarillos representativos de la iglesia del eterno sol ardiente. Grito de forma fuerte y precisa sus instrucciones, las cuales todos los aventureros atendieron, recuperando r¨¢pidamente su formaci¨®n. ¨DEsto no parece que vaya a tener fin. Una arquera al lado de la sacerdotisa pronuncio esas palabras de forma ap¨¢tica. Estas dos mujeres eran parte de Luz dorada, uno de los pocos equipos de rango orichalcum en la ciudad, solo ellas dos se encontraban en el gremio cuando inicio la conmoci¨®n. ¨D?Mierda! Esas vulgares palabras salieron de la boca de aquella sacerdotisa, pero las personas a los alrededores no tuvieron ninguna reacci¨®n adicional ante este hecho, parec¨ªa que estaban acostumbradas al contraste entre su apariencia y personalidad.If you stumble upon this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen from Royal Road. Please report it. ¨D?Qu¨¦ pasa? La arquera pregunto sin cambiar su expresi¨®n. ¨DEstas cosas repugnantes solo parecen estar jugando con nosotros. Esta vez la arquera no respondi¨®, pero pareci¨® estar de acuerdo con el comentario de su compa?era. Los monstruos espectrales que los rodeaban mantuvieron un per¨ªmetro sobre ellos, aunque los continuaban atacando sin parar, nunca parec¨ªan cargar con todas sus fuerzas, solo creaban una situaci¨®n de acoso sin fin. Aunque los aventureros no estaban perdiendo, tampoco estaban ganando, si los aventureros quisieran cargar contra ellos, probablemente podr¨ªan atravesarlos, pero la oscuridad a espaldas del enemigo los hac¨ªa reacios a avanzar. No sab¨ªan que enemigo podr¨ªa estar oculto en la oscuridad, por esta raz¨®n, solo pod¨ªan mantenerse de forma pasiva. ¨DSi tan solo todas estuvi¨¦ramos reunidas aqu¨ª. Lucia estaba completamente segura que si su equipo estuviera completo, no deber¨ªa tener ning¨²n miedo al enemigo frente a ella. ¨DNo se puede hacer nada, ten¨ªan sus propios asuntos que atender hoy. Mara simplemente comento de forma vac¨ªa, solo le preocupaba que su l¨ªder hiciera algo imprudente en su enojo. Mientras tanto Lucia solo contin¨²o apretando sus dientes en frustraci¨®n. Los l¨ªderes del gremio se encontraban discutiendo la mejor manera de lidiar con la situaci¨®n en este momento, as¨ª que solo pod¨ªa mantener su posici¨®n. Pero ella ya pod¨ªa imaginar las consecuencias de permanecer en una posici¨®n pasiva demasiado tiempo. El gremio de magos, la residencia del gobernador y las iglesias con sacerdotes adecuados deber¨ªan poder mantenerse firmes ante tales ataques. Pero cualquier otra ubicaci¨®n en la ciudad caer¨ªa ante el acoso repetido de estos monstruos. Ella ya pod¨ªa imaginar el da?o en toda la ciudad una vez que saliera el sol. ¨DOh poderoso y eterno dios sol, dame la fuerza para resistir esta crisis. Las personas a su alrededor no notaron nada raro cuando la sacerdotisa comenz¨® a orar, solo la arquera pudo notar las extra?as fluctuaciones de herej¨ªa en sus palabras. La sacerdotisa oraba con terror mientras imaginaba la enorme cantidad de personas que tendr¨ªa que curar gratis frente al tempo del sol el d¨ªa de ma?ana. Mientras los pensamientos de la sacerdotisa continuaban dirigi¨¦ndose al abismo, su compa?era la trajo a la realidad. ¨DAqu¨ª vienen de nuevo. Mara coloco una flecha en su arco, mientras tanto, Lucia apret¨® con fuerza su crucifijo, uso tanta fuerza que su mano empez¨® a tornarse blanca. ¨D?Malditos monstruos, mu¨¦ranse de una vez! Y con ese grito se dio inicio a otra nueva ronda de batalla. Tal como Lucia hab¨ªa pensado, combates parecidos se dieron en distintos puntos de la ciudad, los puntos de resistencia se mantuvieron estancados sin ning¨²n vencedor obvio, mientras que los que no eran tan fuertes cayeron con rapidez, siendo derribados sin oportunidad de resistencia. Aunque muchas personas pudieron ver este escenario, ninguno pudo haber predicho que el resultado de todos los combates era un acto premeditado. Sus combates de vida y muerte solo eran posibles por la indiferencia de su enemigo a sus d¨¦biles existencias. Incursiè´¸n 3 Varios soldados de armadura negra avanzaban por los diferentes caminos de la ciudad, estos se mov¨ªan de forma organizada asegurando las ¨¢reas que tomaban mientras progresaban en su trayecto. Claramente eran un grupo muy bien organizado y disciplinado de soldados, a diferencia de la mayor parte de las unidades usadas para invadir la ciudad, estos parec¨ªan ser un poco mejores, esto era una necesidad. Dado que su misi¨®n ten¨ªa un nivel m¨¢s importante que el de las otras unidades, no se pod¨ªa esperar menos. Adrion avanzaba por los caminos que los Soldados de chatarra de elite despejaban, tras pasar por muchos pensamientos, hab¨ªa decidido que estas unidades ser¨ªan las m¨¢s adecuadas dado el escenario de batalla actual. Adem¨¢s de varias unidades especializadas esparcidas estrat¨¦gicamente por la ciudad, se podr¨ªa decir que toda la batalla depend¨ªa por completo de los Soldados de chatarra. Estas unidades d¨¦biles contaban con la fuerza de un aventurero rango plata, al menos en sus especificaciones f¨ªsicas. Mientras que eran peores en algunas ¨¢reas, tambi¨¦n los superaban en otras. Despu¨¦s de haber realizado m¨²ltiples pruebas en la f¨¢brica, Adrion empez¨® a comprender el funcionamiento de esta misteriosa estructura, aunque hab¨ªa varias peque?as diferencias en su uso del juego, hab¨ªa una que destacaba de todas las dem¨¢s. En el juego las unidades ten¨ªan fortalezas y debilidades claras. Una forma de explicar esto de manera simple, ser¨ªa la eficacia de las unidades de alto nivel y el bajo. Las unidades de alto nivel con su alto costo, mostraban una gran capacidad de poder de combate y versatilidad, mientras, al contrario, las de bajo nivel eran d¨¦biles y con casi nula adaptabilidad. Dentro del juego esta diferencia se represent¨® de manera simple, como un tiempo de inactividad entre movimientos en la batalla, pero en este mundo la diferencia era menos directa, pero tampoco dif¨ªcil de descubrir. En pocas palabras, los soldados de bajo nivel se podr¨ªan considerar un poco idiotas. Tardaban cierto tiempo en realizar las ordenes que se daban, no eran capaces de responder ante situaciones inesperadas y su habilidad de batalla estaba estrictamente restringida a sus capacidades. Aun con estas deficiencias Adrion todav¨ªa se decant¨® por su uso, dado la misi¨®n que ten¨ªa por delante, se consider¨® la mejor opci¨®n, su pol¨ªtica siempre era, no hay unidad in¨²til, solo mal utilizada. Por esta raz¨®n coloco esos Soldados chatarra para usar como sebos, mientras usaba los de un nivel superior para abrirse paso. Mientras Adrion continuaba meditando sobre los usos de estas unidades, vio como estas desaceleraban hasta detenerse en cierta ubicaci¨®n. ¨¦l solo pudo suspirar, parec¨ªa que el tiempo en el que pod¨ªa fingir ignorancia hab¨ªa terminado, miro de reojo a las dos personas a su espalda.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. Eran figuras bastante destacadas, una era una hermosa vampiresa, mientras que el otro llevaba un traje de buf¨®n. Adrion ya hab¨ªa obtenido cierta resistencia a Atsuki, pero Painappuri era un asunto diferente. Mientras se llevaba a cabo la reuni¨®n estrat¨¦gica para la invasi¨®n, Painappuri dio una sugerencia sobre un punto de ataque que consideraba propicio, cuando dio su explicaci¨®n tan perfecta sobre los pros de este movimiento, Adrion no pod¨ªa encontrar una forma de refutarlo, adem¨¢s parec¨ªa que los dem¨¢s campeones tambi¨¦n parec¨ªan estar de acuerdo con ¨¦l. No hab¨ªa forma de que el refutara en ese punto, la diferencia de ser un hombre prudente y un cobarde ten¨ªa una l¨ªnea muy delgada, Adrion no pod¨ªa darse el lujo de perder su prestigio baja ning¨²n concepto y todo termino hasta este punto. ¨DEmpecemos la operaci¨®n. ¨DTodo est¨¢ listo. Con la respuesta de Painappuri, Adrion avanzo enfrente del grupo de soldados y el majestuoso edificio se mostr¨® ante sus ojos. Era la iglesia del dios de la cosecha y la escritura, la religi¨®n dominante en este reino. Si la informaci¨®n de Painappuri era precisa, los beneficios del saqueo de esta instalaci¨®n deber¨ªan ser por mucho la mayor fuente de beneficios de esta incursi¨®n. Adrion hab¨ªa pensado que era muy pronto para luchar contra una instituci¨®n de este nivel, pero ahora que estaba aqu¨ª no pod¨ªa echarse atr¨¢s. Bajo su mirada desde el campanario hasta la entrada de la estructura, varios caballeros fuertemente armados se encontraban bloqueando el acceso, y detr¨¢s de ellos los sacerdotes miraban en su direcci¨®n con sus miradas llenas de una fuerte determinaci¨®n. A Adrion le pareci¨® curioso que la iglesia de la cosecha y escritura pareciera m¨¢s un fort¨ªn en este momento, hab¨ªa por lo menos un centenar de caballeros de su lado y una docena de sacerdotes. Con tal fuerza la iglesia de esta ciudad pod¨ªa desafiar la autoridad del gobernador y desarraigar a varios nobles. Dado que esta fuerza fue reunida con prisa, no hab¨ªa duda que no era el poder completo de la instituci¨®n. Un viejo sacerdote que luc¨ªa diferente a los dem¨¢s dio varios pasos al frente y hablo. ¨DMonstruos imp¨ªos, se atreven a invadir una ciudad protegida por la santa iglesia de la cosecha y escritura. Yo Francisco el sacerdote mayor de esta iglesia juro que desterrare sus almas al lugar del descanso que pertenecen. Los guerreros vitorearon ante las pocas palabras del sacerdote mayor, parec¨ªa que el hombre contaba con gran prestigio en el coraz¨®n de su gente. Aun despu¨¦s de pronunciarse, el sacerdote no se movi¨®, parec¨ªa estar seguro que ten¨ªa que haber un l¨ªder entre los monstruos, y seguramente estaba aqu¨ª. Atsuki quiso dar un paso al frente, pero Adrion la detuvo con un leve movimiento de su mano, el plan en principio era dejar que ella se ocupara de todo, pero luego de ver al l¨ªder enemigo salir, no pudo evitar mostrarle el mismo respeto. Luego de dar unos pocos pasos al frente respondi¨®. ¨DMi nombre es Adrion Nakad, Gran general de la alianza lunar, he venido a traer justicia en nombre de todos los miembros de las razas. El sacerdote no reacciono ante el nombre ni a su posici¨®n, pero, brevemente mostro un ligero cambio ante la menci¨®n de la alianza lunar. Parec¨ªa que su posici¨®n le dio acceso a cierta informaci¨®n oscura. ¨DEspectro de nombre Adrion, no s¨¦ qu¨¦ clase de justicia buscas, pero no la encontraras trayendo muerte a los hombres, dime quien es tu amo y el prop¨®sito de tus acciones. Adrion solo resoplo con desd¨¦n, el sacerdote y su pobre intento de extraer informaci¨®n solo logro molestarlo. Ya hab¨ªa cumplido al responderle seg¨²n dictaba la tradici¨®n, en este momento ya no era necesario hablar m¨¢s. ¨DDecima compa?¨ªa avance. Incursiè´¸n 4 Antes sus palabras los cientos de Soldados de chatarra que hab¨ªan estado en espera, cargaron a toda velocidad hacia los guerreros que proteg¨ªan la iglesia. Al ver el movimiento del enemigo, el sacerdote mayor retrocedi¨® mientras daba ¨®rdenes para defenderse. De diferentes puntos ciegos de la iglesia emergieron varios hombres armados con ballestas, estos dispararon en cuanto sus enemigos estuvieron en su alcance. Los disparos lograron derribar a varios soldados, pero ante sus n¨²meros no pareci¨® tener un gran efecto. Los Soldados de chatarra se estrellaron contra los guerreros enemigos, el impulso de la carga los hizo retroceder brevemente, pero lograron mantener su posici¨®n. Usaron su pared de escudos para bloquear los ataques de los fren¨¦ticos soldados, mientras aprovechaban los huecos entre cada ataque para cortarlos. Parec¨ªa que ten¨ªan la ventaja tanto en equipo como de manera individual. Adrion observo como continuaba la batalla con suma atenci¨®n, esta ser¨ªa su primer combate real desde que llego hasta este mundo. Los soldados enemigos parec¨ªan rondar lo que ser¨ªa el rango plata, los Soldados de chatarra que luchaban sin apoyo no ten¨ªan ninguna oportunidad contra ellos, adem¨¢s parec¨ªa que los sacerdotes estaban guardando su mana para cualquier imprevisto. ¨DNovena y octava compa?¨ªa adelante. Adrion contin¨²o dando la orden de avanzar, aunque las p¨¦rdidas que tendr¨ªa eran obvias, a ¨¦l no le importaba perder esta clase de soldado basura. Justo cuando el primer grupo de soldados hab¨ªa ca¨ªdo, el segundo grupo se prepar¨® a tomar su lugar, Adrion no har¨ªa algo tan simple como una t¨¦cnica de agotamiento contra el enemigo, as¨ª que cuando los soldados estaban lo suficientemente cerca, activo una habilidad de agrupaci¨®n. {Carga} Con esta orden los Soldados de chatarra parecieron agruparse y sincronizar sus movimientos, en lugar de 200 d¨¦biles soldados, parecieron convertirse en un solo gran enemigo. Las habilidades de agrupaci¨®n, aparec¨ªan disponibles cuando juntabas un cierto n¨²mero de unidades de cierto tipo, estas habilidades permit¨ªan a las unidades trabajar de manera ¨®ptima. Tanto las formaciones, como diferentes movimientos estrat¨¦gicos, estaban dentro de las posibilidades de este tipo de habilidad. Pero antes que los Soldados de chatarra lograran llegar a su objetivo los sacerdotes en la retaguardia levantaron sus b¨¢culos al mismo tiempo y lanzaron su hechizo. [Luz divina] La luz del hechizo envolvi¨® a todos los Soldados de chatarra que cargaban y fueron consumidos por ella. Despu¨¦s del gran hechizo, el campo de batalla se silenci¨® por un breve momento, hasta que los guerreros en el frente no pudieron reprimir su alegr¨ªa y empezaron a aclamar. Tanto Adrion como los campeones a su espalda permanecieron en silencio ante el espect¨¢culo, ¨¦l no podr¨ªa estar seguro de lo que pensaban los campeones, pero esperaba que no les molestara sus continuas pruebas. ¨DQuinta y cuarta compa?¨ªa. Esta vez Adrion ordeno que los Soldados de chatarra de elite avanzaran, quer¨ªa ver que m¨¢s pod¨ªan hacer sus enemigos. Del otro lado del campo de batalla, los ¨¢nimos no eran tan relajados, aunque los guerreros ten¨ªan una moral alta, Francisco sab¨ªa que las cosas no eran tan buenas como parec¨ªan. El hechizo de Luz divina era una habilidad que requer¨ªa que una docena de sacerdotes agotaran casi todo su man¨¢ para lanzar un gran ataque de ¨¢rea de efecto, no ser¨ªan capaces de lanzar un ataque as¨ª una vez m¨¢s. Los enemigos no parec¨ªan disminuir su impulso aun despu¨¦s de perder tantos soldados, pero lo que m¨¢s le preocupaba era el mando enemigo, sus lideres no parec¨ªan estar tomando esta pelea en serio en lo m¨¢s m¨ªnimo, Francisco podr¨ªa desear tener suerte y que sus oponentes solo fueran locos, pero ¨¦l no cre¨ªa que esto fuera as¨ª. Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. Por lo que hab¨ªa mencionado anteriormente, su l¨ªder el espectro Adrion Nakad parec¨ªa tener conocimiento extremadamente antiguo, dada su raza, uno no pod¨ªa subestimar a estos monstruos que pod¨ªan vivir eternamente. Si la batalla continuaba de esta forma, su gente terminar¨ªa por agotarse antes de que llegaran los refuerzos, y si esto pasara, todos ellos morir¨ªan. Francisco apret¨® los dientes, parec¨ªa que tendr¨ªa que usar todo lo que estaba en sus manos para resistir esta cat¨¢strofe. Adrion Observo como los Soldados de chatarra de elite se acercaban a los enemigos y volvi¨® a activar su habilidad {carga}. Al mismo tiempo, el sacerdote mayor en la iglesia alzo su voz y grito una orden. ¨D[Escudos arriba]. Con la activaci¨®n de esta habilidad, una especie de protecci¨®n color verde se formo en los escudos de la vanguardia enemiga. El choque de las dos fuerzas pareci¨® producir una especie de estruendo, no diferente al choque de varios camiones pesados al estrellarse. Con la ayuda de esta habilidad, la vanguardia enemiga apenas resisti¨® y el sacerdote mayor se vio obligado a intervenir nuevamente. [Gran Fuerza, Disciplina, S¨ªmbolo de esperanza] Tres auras de distintos colores envolvieron a los guerreros que luchaban ferozmente, con esto, los soldados que antes eran suprimidos, lograron empujar de regreso a sus enemigos. Adrion contin¨²o observando con gran inter¨¦s, el sacerdote mayor pareci¨® tener una habilidad de comandante, pero despu¨¦s, solo uso auras normales. Si tuviera que adivinar la raz¨®n, probablemente era un problema en sus profesiones, su habilidad como sacerdote era mucho mayor que su capacidad como comandante. As¨ª que decidi¨® que usar sus auras era la opci¨®n m¨¢s rentable. Con esta informaci¨®n, Adrion pareci¨® sentirse satisfecho y decidi¨® dar un empuj¨®n a la batalla que hab¨ªa ca¨ªdo en un punto muerto. ¨D[Reorganizar filas] Con su orden, los Soldados de chatarra de elite que hab¨ªan estado enfrascados en una batalla desordenada, empezaron a tomar forma, los soldados enemigos que hab¨ªan permanecido luchando con los oponentes frente suya, de repente se vieron atacados por diferentes enemigos. Aunque los espacios en el campo de batalla eran los mismos, cuando los soldados empezaron a cooperar en su ataque, les daba la impresi¨®n de ser asediados por todos los ¨¢ngulos. Francisco al ver como los guerreros de la iglesia empezaban a caer ante esos monstruos, empez¨® a palidecer, aun despu¨¦s de todo la ayuda que brindo, su enemigo era mucho m¨¢s fuerte de lo esperado. Miro su b¨¢culo y vacilo por un segundo, parec¨ªa que no ten¨ªa otra opci¨®n que activarlo, se gir¨® a su derecha y le dirigi¨® la palabra al palad¨ªn que hab¨ªa permanecido protegi¨¦ndolo. ¨DRolando ve a la sala interior, si los enemigos nos atraviesan aseg¨²rate de prenderle fuego a los registros. Su deber como sacerdote mayor de esta iglesia, era evitar que la informaci¨®n delicada cayera en las manos de estos seres profanos. El palad¨ªn solo asinti¨® ante sus palabras, Francisco volvi¨® su mirada al campo de batalla y cuando quer¨ªa activar el efecto en su b¨¢culo, sinti¨® un profundo dolor preveniente de su espalda que se extendi¨® r¨¢pidamente a su pecho. Vio con incredulidad como una espada manchada de sangra sal¨ªa de su pecho, con un profundo desconcierto miro de reojo el causante de esto. ¨DRolando¡­ ?por qu¨¦? Con sangre saliendo de su boca, Francisco solo pudo pronuncias esas dos palabras, mientras tanto, el palad¨ªn permaneci¨® en silencio con ojos inexpresivos. El rostro de Francisco paso por varias emociones, pero solo dos resaltaban m¨¢s, uno era tristeza y la otra decepci¨®n. El aun no pod¨ªa creer que este hombre que lo hab¨ªa seguido toda su vida lo traicionar¨ªa. El bast¨®n se deslizo de sus manos y ¨¦l no pudo evitar caer de rodillas, intento con todas sus fuerzas tomarlo de vuelta, pero su cuerpo no segu¨ªa sus ¨®rdenes. Al final de su vida solo pudo sentir una profunda tristeza, no hab¨ªa protegido a su iglesia y le hab¨ªa fallado a su dios. Los primeros en notar la muerte del sacerdote mayor fueron los otros sacerdotes en los alrededores, todos miraron con incredulidad el cuerpo de su l¨ªder, la conmoci¨®n en la parte trasera se extendi¨® r¨¢pidamente al campo de batalla. Aunque los guerreros en el frente no ten¨ªan forma de comprobar lo que ocurr¨ªa, la desalentadora imagen les hizo perder gran parte de su concentraci¨®n. Una oportunidad que los Soldados de chatarra de elite jam¨¢s desaprovechar¨ªan, r¨¢pidamente la ya mala situaci¨®n se volvi¨® insostenible para los soldados de la iglesia. Las fuerzas de Adrion empezaron a matar indiscriminadamente a las fuerzas enemigas que se desmoronaban. Los Soldados de chatarra avanzaron hasta llegar frente a la iglesia, varios persiguieron a los soldados enemigos en retirada, mientras que otros avanzaron para asegurar el per¨ªmetro. Adrion avanzo hasta llegar a la puerta, miro los cad¨¢veres de todos los sacerdotes incluido a su l¨ªder, luego desvi¨® la mirada y se fij¨® en el palad¨ªn que lo saluda con sumo respeto. ¨DDescansa soldado, has hecho un buen trabajo. ¨DSolo he cumplido con mis ¨®rdenes General Adrion. Adrion simplemente asinti¨®, este era un cambiaformas que se hab¨ªa infiltrado en la iglesia de la cosecha y escritura. Gran parte de la informaci¨®n para esta misi¨®n provino de ¨¦l, hab¨ªa obtenido muchos m¨¦ritos. Painappuri ignoro lo que ocurr¨ªa y levando el bast¨®n que portaba el sacerdote mayor. ¨DEntonces este es el ¨ªtem que permite controlar el sistema de seguridad de la iglesia. Atsuki miro a Painappuri con enojo, pero como su se?or no lo se?alo, ella no se atrever¨ªa a decir nada. ¨DEse parece ser el caso, te dejo el resto a ti. ¨DComo ordene mi General. Despu¨¦s de un saludo Painappuri se adentr¨® en la iglesia, con el lugar asegurado se pod¨ªa considerar que su misi¨®n estaba casi completa, solo faltaba revisar un ¨²ltimo lugar. Incursiè´¸n 5 En la residencia del bar¨®n Mortaz se pod¨ªa observar un escenario bastante peculiar, a pesar de ser solo una morada simple, un per¨ªmetro de guardias se extend¨ªa a su alrededor. Y eso solo contando los que se pod¨ªan observar a simple vista, quien sabia que cosas estaban ocultas en tal despliegue. ?Pero qu¨¦ era lo que provocaba este escenario? Tal cantidad de seguridad no ser¨ªa necesaria a menos que su interior guardara alg¨²n objeto valioso, o en este caso, proteger a una persona extremadamente importante. Adrion manten¨ªa una actitud ser¨ªa mientras pasaba pagina tras pagina de lo que parec¨ªa ser un libro muy antiguo. A su alrededor se pod¨ªan observar varios documentos esparcidos por todo el lugar. Aunque daba la sensaci¨®n de ser una biblioteca desatendida, en realidad era el estudio del due?o de esta casa. ¨DEntonces esto lo confirma. Estas palabras no estaban dirigidas a nadie en particular, simplemente hab¨ªa sentido la necesidad de confirmar la verdad a la que hab¨ªa llegado. Desde se llegada a este mundo Adrion se encontr¨® en una implacable b¨²squeda de la verdad. En donde se encontraba y porque hab¨ªa sido transportado. Esas eran las dos preguntas que m¨¢s resonaron en su cabeza. Gracias al trabajo de recolecci¨®n de informaci¨®n, sumado a la reciente invasi¨®n a la ciudad, ahora era capaz de ver un poco de la verdad. Aunque a¨²n hab¨ªa muchos huecos en la historia, pero al menos Adrion pod¨ªa estar seguro que se encontraba en el mundo del juego. Los registros hist¨®ricos de este mundo estaban incompletos, en varios momentos parec¨ªan combinarse con mitos y leyendas, pero todos los registros de diferentes libros ten¨ªan un punto en com¨²n. Un preciso momento en la historia que ninguno paso por alto, ese momento era la ca¨ªda de la Fortaleza negra y la derrota de las razas. Esos eventos dieron inicio a un nuevo orden en el mundo, lo que los humanos llamaron la era de la luz. Una vez comprendidos esos dos puntos, el resto de la historia y el mundo como se conoce parec¨ªa tener sentido. ¨DPero 3213 a?os. La enorme diferencia de tiempo convirti¨® todo el conocimiento de Adrion en algo obsoleto. Adem¨¢s, los eventos hist¨®ricos lo colocaron directamente en el lado perdedor, no era una posici¨®n mala inicia, hab¨ªa llegado a este mundo siendo el bando perdedor, ni siquiera le dieron la oportunidad de luchar. Esto no era diferente a aparecer en una competencia y que al llegar te dijeran que ya hab¨ªa concluido, d¨¢ndote el premio del ¨²ltimo lugar. Hab¨ªa llegado tarde, 3213 a?os tarde. Mientras Adrion se lamentaba, Atsuki entro en la habitaci¨®n y se arrodillo frente a ¨¦l. ¨DGeneral Adrion, todos los objetivos se han completado con ¨¦xito, podemos retirarnos cuando lo ordene. Como puede inferirse por las palabras de Atsuki, esta invasi¨®n no tenia como objetivo la conquista de la ciudad. A pesar de su aparente enojo, el ataque a la ciudad no proven¨ªa de una simple emoci¨®n. La idea ya hab¨ªa estado rondando su cabeza desde hace tiempo. This story originates from a different website. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there. Este misterioso mundo y su aparente fragilidad eran algo que no pod¨ªa comprender, sent¨ªa que sin importar la cantidad de informes que leyera no ser¨ªa capaz de encontrar la verdad de este mundo. Necesitaba verlo con sus propios ojos, ver de lo que era capaz este mundo. Un enemigo invisible, sin un objetivo claro. Como responder¨ªa este reino ante tal situaci¨®n. Y las organizaciones escondidas en la oscuridad, ?se quedar¨ªan quietas ante esta provocaci¨®n? Muchas preguntas que no ser¨ªa capaz de responder, se aclarar¨ªan con este movimiento, aunque sab¨ªa que estaba jugando con fuego, nunca lograr¨ªa nada si ten¨ªa miedo de quemarse. ¨DEsta todo listo, diles que inicien la retirada. ¨DA la orden. Despu¨¦s de responder, Atsuki se puso de pie e inicio una serie de mensajes a los l¨ªderes de la operaci¨®n. Cuando Adrion se prepar¨® para moverse tambi¨¦n, se dio cuenta que Atsuki segu¨ªa en su lugar, probablemente quer¨ªa decir algo, sin tener otra opci¨®n, ¨¦l pregunto. ¨D?Tienes algo que quieras decir? ¨DMis disculpas, si cree que no debo preguntar me detendr¨¦ ahora. A ¨¦l le encantar¨ªa negarse, pero no pod¨ªa hacer eso. ¨DHabla. ¨D?No estamos siendo demasiado indulgentes con nuestros enemigos? Ante esta pregunta, Adrion solo pudo cerrar sus ojos, no pudo evitar pensar en las personas que hab¨ªan sido capturadas en esta mansi¨®n. Brand, Helena y Alicia. Esos tres se encontraban inconscientes en este momento. Aunque no era una coincidencia que ¨¦l decidiera permanecer en esta peque?a mansi¨®n, tampoco ten¨ªa una buena raz¨®n para haber venido aqu¨ª de todos los lugares, simplemente quiso comprobar por si mismo el informe que recibi¨®. Helena Mortaz hija de un bar¨®n y Brand Galard un caballero, era una t¨ªpica uni¨®n de nobles. Lo ¨²nico que resalto era Alicia, ?que podr¨ªa hacer ella viviendo en el mismo lugar? Si quieres jugar al ni?o inocente puedes encontrar la escusa de dar vivienda a un amigo, si no eres tan inocente, puedes pensar en muchas otras razones. Pero la verdad, era una un tanto peculiar, no ser¨ªa algo raro para las otras personas de este mundo, pero para ¨¦l si lo fue. ¨DUna esclava humana. Una vez ley¨® esa parte en el informe, Adrion dejo de lado el resto, su mente quedo vac¨ªa, algo sobre ser un regalo de Helena como mayor¨ªa de edad, algo sobre ser un bien de lujo y algunas otras cosas m¨¢s. El hecho de que claramente su mente no se hab¨ªa adaptado a este mundo, probablemente se habr¨ªa dado cuenta si hubiera puesto un poco m¨¢s de atenci¨®n, pero ¨¦l simplemente no lo noto. ¨DRepugnantes, de verdad esclavizan a su propia especie. Esas palabras proven¨ªan de Atsuki, ella respondi¨® a su comentario, obviamente se dio cuenta a quien se refer¨ªa y no dudo en mostrar su disgusto. Probablemente pens¨® que su se?or sentenciaba sus actos y quiso mostrarle que ella estaba con ¨¦l. Adrion dirigi¨® su mirada a Atsuki. Probablemente ella lo supo todo el tiempo, su molestia al tratar con ellos durante el viaje, no solo proven¨ªa de su disgusto por los humanos, ella los odiaba personalmente. No pudo evitar admirar su fuerza, ¨¦l no hubiera logrado mantener su autocontrol y tratar con ellos con normalidad luego de averiguar la verdad. Record¨® la primera reuni¨®n que tuvieron, las personas a sus alrededores, se sinti¨® como un idiota, la ¨²nica persona que no sab¨ªa nada era ¨¦l. Por suerte se entero de todo mientras estaba en la fortaleza, sino quien sabe que tonter¨ªa habr¨ªa hecho en su enojo. Adrion enfoco su mente de nuevo, aunque fue un gran golpe, al menos sirvi¨® para que ¨¦l llegara a una resoluci¨®n. ¨DUna matanza sin sentido no nos otorgara ning¨²n beneficio. La respuesta a la pregunta de Atsuki, la raz¨®n de porque toda la operaci¨®n se realizo evitando el mayor n¨²mero de bajas posibles. Todo lo que Adrion hab¨ªa visto desde que llego a este mundo, era demasiado peque?o, demasiado insignificante. ?Matar a las personas en esta mansi¨®n? El era el culpable por no darse cuenta de que Alicia era una esclava. ?El secuestro de esas hermanas? Cosas como esas pasaban todos los d¨ªas. ?Hacer cenizas esta ciudad? Todo el continente segu¨ªa las mismas normas. Adrion deb¨ªa ignorar las peque?as molestias que se mostraban en sus ojos, no pod¨ªa perder su tiempo con esas cosas, solo tiene que poner toda su fuerza en cosas significativas. Hacer todo lo que le trajera beneficios y sirviera a sus prop¨®sitos, cualquier otra cosa solo era secundaria. ¨DEste subordinado entiende. Adrion no estaba seguro a que entendimiento hab¨ªa llegado Atsuki, solo se sinti¨® aliviado de haber esquivado esa bala y relajo sus hombros. ?Qui¨¦n sabr¨ªa que el mundo cambiaria por las decisiones de esta persona? Ep铆logo El eco de los pasos resonaba por toda la torre, tal sonido daba una sensaci¨®n de extrema pesadez, esto se deb¨ªa a la enorme carga mental de la persona que avanzaba por las escaleras. Adrion avanzaba paso a paso en lo que parec¨ªa una interminable marcha hacia el cielo, esta torre que se encontraba en uno de los principales puntos de la fortaleza, estaba equipada con innumerables trampas y sistemas defensivos. Ni siquiera ¨¦l mismo ten¨ªa la confianza de atravesar las defensas del lugar. Dada la importancia estrat¨¦gica que representaba, incluso los campeones no ten¨ªan la autoridad para caminar por tales escaleras. Solo el mismo Adrion ten¨ªa la autoridad para acceder al lugar, e incluso ¨¦l estaba restringido al activar el tesoro albergado en tal prohibido lugar. Aunque ya hab¨ªa tomado la decisi¨®n, y los campeones estuvieron de acuerdo con su resoluci¨®n, no pod¨ªa evitar sentirse angustiado por lo que estaba por hacer. Sin duda la acci¨®n que estaba por tomar, tendr¨ªa consecuencias catastr¨®ficas en este mundo. ?Cu¨¢nta gente morir¨¢ por esto? ?Ser¨¢n decenas de miles? ?Cientos de miles? ?Tal vez millones? Adrion apret¨® fuertemente sus pu?os mientras estos pensamientos lo envolv¨ªan, pero antes que su resoluci¨®n vacilara, las im¨¢genes que hab¨ªa visto en la ciudad le devolv¨ªan el coraje. A lo largo de su lenta subida, esos pensamientos se repet¨ªan una y otra vez, siempre llegando al mismo resultado, permitiendo que continuara su marcha a la cima. Adrion fue recibido por lo que podr¨ªa describirse como una habitaci¨®n demasiado espaciosa y vac¨ªa. Pero eso solo era para las personas que desviaban la mirada del objeto que se encontraba en el centro de la habitaci¨®n. Un enorme cuerno cubierto por cientos de cadenas negras, en su superficie se encontraban extra?as runas que desprend¨ªan energ¨ªa m¨ªstica. Uno no pod¨ªa imaginarse la inmensa criatura que pose¨ªa semejante cornamenta, ni tampoco la cantidad de trabajo que debi¨® costarle a los herreros r¨²nicos semejante logro. El nombre de este objeto era: Cuerno de la llamada. Este era un objeto de nivel divino, solo exist¨ªan tres de estos objetos en todo el continente, durante el juego el efecto de este elemento se pod¨ªa considerar simple, pero tan simple como era, ten¨ªa un efecto inmenso. Al activar el objeto se produc¨ªa un llamado de ayuda a todos los ej¨¦rcitos de las razas circundantes, sin importar rangos o afiliaciones, deb¨ªan desviarse de su camino y abandonar cualquier misi¨®n para brindar apoyo a la fortaleza. Era un elemento que solo se deber¨ªa activar si la seguridad de la fortaleza se viera amenazada. Ten¨ªa un costo enorme, no solo en recursos, sino que tambi¨¦n generaba una perdida inmensa de prestigio para el jugador. Pero ahora el efecto del objeto hab¨ªa cambiado, su descripci¨®n era la siguiente: Al activar este objeto el usuario obtiene la autoridad para enviar un mensaje a todos los miembros de las razas sin restricciones. No era necesario explicar nada m¨¢s, un objeto que permit¨ªa hablar con todos los miembros de las razas sin importar si ellos quisieran o no. Adrion planeaba usar este objeto para transmitir un mensaje a todos los miembros de las razas que segu¨ªan con vida en este mundo. Dio varios pasos hasta estar frente el tablero que se encontraba debajo del cuerno y coloco su mano en su superficie. El artefacto reson¨® ante la presencia del propietario de la fortaleza. Desactivando el ¨²ltimo punto de seguridad, las cadenas hicieron varios sonidos de tensi¨®n hasta que no pudieron soportar m¨¢s y cayeron en pedazos. De esta forma, el objeto divino estaba listo para su uso. A diferencia de lo que uno esperar¨ªa, no hab¨ªa necesidad de soplar el cuerno, ni siquiera hac¨ªa falta tocarlo, desde que fue reconocido como el propietario, el objeto ya estaba listo para su activaci¨®n. Una hoja de papel apareci¨® en la mano izquierda de Adrion, a pesar de la seriedad de la situaci¨®n, no pudo evitar sonre¨ªr al verla. Era un discurso que hab¨ªa escrito cuando era m¨¢s joven, en medio de sus fantas¨ªas, hab¨ªa escrito un discurso que supuestamente usar¨ªa para animar a sus soldados. Ahora, despu¨¦s de modificarlo, se cre¨® un discurso que llamar¨ªa a un levantamiento de todos los miembros de las razas. Era un llamado a la libertad. Adrion no sab¨ªa cu¨¢les ser¨ªan los efectos de su discurso, pero cre¨ªa que ten¨ªa que hacerlo sin importar que, aunque no tuviera ning¨²n efecto, ¨¦l les dir¨ªa a todos los miembros de las razas que hab¨ªa alguien luchando, luchando por ellos y su libertad. Aunque estuviera solo, har¨ªa todo lo que estaba en sus manos para ayudarlos. Con estos pensamientos, los ojos de Adrion se llenaron de resoluci¨®n y se inici¨® la activaci¨®n de un objeto divino. El cuerno produjo un sonido atronador que se esparci¨® por toda la fortaleza, produjo tal fuerza, que dio la impresi¨®n que la fortaleza misma vibraba junto a ella, esta energ¨ªa atraves¨® las monta?as y se esparci¨® a todas direcciones. Aun despu¨¦s que su sonido dejo de escucharse, una onda invisible contin¨²o esparci¨¦ndose por todo el continente. En ¨¦l, un mensaje que pondr¨ªa fin a la fr¨¢gil paz de este mundo. *** Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. Miembros de las razas escuchen mi llamado. Mi nombre es Adrion Nakad, antiguo gran general de la Uni¨®n, si bien mis palabras carecen de sentido para ustedes, les hablare de algo que de seguro entender¨¢n. Y eso es la horrible situaci¨®n en la que nos encontramos, somos esclavos, esclavos de la humanidad. Nuestras vidas y la de nuestras familias, se encuentran en manos de seres a los que no les importamos. Nuestras vidas para ellos no son diferentes a las de meras mercanc¨ªas comerciables o cabezas de ganado a las cuales pueden deshacerse si consideran una molestia. Estas personas que nos desprecian y nos miran hacia abajo, no son si no otra cosa que nuestros enemigos, enemigos a los que debemos derrotar. Despu¨¦s de vivir una vida de opresi¨®n y derrota, puedo entender que se muestre duda en sus corazones, ?nosotros podemos ganar? Es imposible que la pregunta no surja cuando uno se precipite a una lucha. Pero d¨¦jenme responderles de esta forma, ?por qu¨¦ tendr¨ªamos miedo de luchar? ?Qu¨¦ nos pueden quitar que no nos haya quitado antes? ?Nuestras vidas? ?Qu¨¦ vidas? Vivir una vida en la esclavitud y en el miedo no es diferente a estar muerto. No nos faltan razones para luchar. Y hay tan pocas que nos mantienen vivos. Pero cr¨¦anme no los estoy llevando a una batalla perdida, si hago este llamado es por la seguridad de alcanzar la victoria, los humanos pueden hacernos da?o porque estamos separados, pero cuando nos unimos, nos convertimos en una fuerza a la cual no pueden subestimar. Detr¨¢s de esas caras orgullosas y llenas de s¨ª mismos que nos muestran, se esconde un profundo miedo, porque m¨¢s nos pondr¨ªan grilletes y collares para debilitarnos, si no fuera por miedo, la humanidad nos teme, nosotros no habr¨ªamos de temerles a ellos. Los tiempos han cambiado, la humanidad ha dejado de estar unida, y su fuerza se ha disipado, que mejor momento para que las razas vuelvan a mostrarse que este. El dominio de la humanidad sobre nosotros est¨¢ a punto de terminar. La era de las razas est¨¢ llegando. Estas pueden ser solo palabras, puede ser solo un mero sue?o, pero, ?qu¨¦ no comenz¨® como un sue?o? Entre el sue?o y la realidad, el punto de salida y la meta, solo se encuentra la decisi¨®n, la convicci¨®n de hacer algo, la determinaci¨®n de luchar por lo que queremos, la fuerza para volver nuestros sue?os realidad. El tiempo es ahora y ning¨²n otro, ?por qu¨¦ habr¨ªamos de soportar esta horrenda situaci¨®n un solo segundo m¨¢s? ?Acaso si esperamos la humanidad cambiara y nos tratara mejor? ?Tal vez si perseveramos en nuestras vidas miserables nos volveremos m¨¢s y m¨¢s fuertes? La respuesta es por supuesto no, El tiempo de luchar es ahora y ning¨²n otro. Dar fe a mis palabras cuando digo que la victoria es posible, los miembros de las razas somos fuertes y luchamos por nuestros sue?os de libertad. Nuestra causa es justa no cabe duda de este hecho, que otra causa puede ser m¨¢s justa que la b¨²squeda de la libertad y justicia. Se dice que los dioses ayudan a los justos y trabajadores, entonces no cabe duda de que lado estar¨¢n. Creerme si digo que la lucha es el ¨²nico camino posible para alcanzar nuestros sue?os de libertad, si nuestro enemigo es ciego a nuestro sufrimiento, sordo a nuestro llanto, y su boca carece de la palabra compasi¨®n, entonces no nos queda otro camino que mostrarles algo que no puedan ignorar. No necesito endulzar mis palabras, ni tentar con falsas ilusiones a mis hermanos de las razas, he visto con mis propios ojos lo que uni¨®n de las razas es capaz de lograr, cuando nuestros escudos se coloquen hombro con hombro y nuestras armas apunten a la misma direcci¨®n, no hay nadie que sea capaz de detenernos. Mostr¨¦mosle a esos pretenciosos humanos que las razas somos capaces de luchar, tenemos la fuerza y el valor de luchar por nuestros sue?os y nuestros seres queridos, les mostraremos la fuerza de la uni¨®n, pero, sobre todo. La fuerza de las razas. *** El discurso reson¨® en el coraz¨®n de cada ser dentro de la fortaleza, este sentimiento fue especialmente fuerte para los campeones que juraron su lealtad a su se?or. La vampira que esperaba al pie de la torre temblaba al sentir su sangre hervir. Un ¨¢ngel agitaba sus alas mientras dirig¨ªa su mirada hacia el cielo. El buf¨®n permanec¨ªa en silencio, pero debajo de su mascara una enorme sonrisa pareci¨® formarse. Una ni?a en la biblioteca manten¨ªa su mirada en su libro, pero en sus ojos una luz que no se pod¨ªa ocultar destellaba cada vez m¨¢s fuerte. En una torre alta, una arquera abrazaba su cuerpo con fuerza, un temblor incontrolable recorr¨ªa cada parte de su ser. Dentro de una habitaci¨®n vac¨ªa, un esqueleto meditaba en completo silencio, pero de ¨¦l se esparc¨ªa una fr¨ªa intenci¨®n de batalla. En una de las oficinas de la fortaleza, un elfo oscuro parec¨ªa leer documentos con sumo cuidado, pero al prestar atenci¨®n pod¨ªas notar los diversos art¨ªculos de oficina flotando a su alrededor. Un rugido atronador pudo ser escuchado en el cielo de la fortaleza, este era el llamado de batalla de la raza drag¨®n. Una dr¨ªada agitaba sus piernas con alegr¨ªa encima de un viejo ¨¢rbol, mientras que un repentino suspiro pareci¨® dar vida a la tierra a su alrededor. En un templo sagrado, una peque?a miko yac¨ªa solitaria en su centro, una suave melod¨ªa se pod¨ªa escuchar de sus diminutos labios. Torres de oro ca¨ªan una por una dentro de la tesorer¨ªa, parec¨ªa que la reina ara?a tendr¨ªa mucho trabajo. Y en la inmensidad del desierto, un ser que se ocultaba dentro de sus arenas parec¨ªa despertar de un profundo sue?o. El discurso del se?or de la guerra no tendr¨ªa menos repercusiones en el mundo exterior, como si una pieza de domino se tratase, el peque?o empuj¨®n produc¨ªa una reacci¨®n en cada uno de los seres poderosos de las razas. Estos seres que eran despertados por el llamado de la guerra, ser¨ªa las piezas que afectar¨ªan el destino de este mundo. Un viejo rey enano apret¨® fuertemente sus manos en su trono, la luz en su mirada no correspond¨ªa a un enano de su edad. En un magn¨ªfico palacio, una familia de dragones no pudo evitar dirigir su mirada hacia los cielos. Dentro de un rec¨®ndito bosque antiguo, el rey de los elfos no pudo evitar cerrar sus ojos, parec¨ªa que la espera hab¨ªa llegado a su fin. Unas viejas ruinas temblaron, en su interior, un viejo esqueleto sentado en su trono pareci¨® cobrar vida, las llamas en sus ojos se encendieron una vez m¨¢s. Los l¨ªderes tribales que abarcaban el desierto, apuntaron sus armas en alto y produjeron un grito de guerra. Los diversos pueblos de las razas esparcidos por todo el mundo se levantaron uno a uno, aunque sus emociones eran diversas, todos sab¨ªan que era imposible escapar. Aunque no eran capaces de comprender el significado de este llamado, hab¨ªa algo que todos pudieron sentir. Una sensaci¨®n que parec¨ªan haber olvidado, un sentimiento que se encontraba oculto en lo profundo de sus almas. Era la guerra, la guerra hab¨ªa empezado una vez m¨¢s y nadie ser¨ªa capaz de detenerla. Mensaje Que dif¨ªcil es escribir esto. Escribo para informar que no seguir¨¦ escribiendo esta novela. La raz¨®n de esto es puramente personal, al escribir esta novela no siento que me escribo una historia que me pertenezca. Se que debieron notas las similitudes con otras novelas del g¨¦nero, no estoy tratando de justificarme, se sienten similares, porque al empezar a escribir no sab¨ªa como comenzar y me base en otras para el inicio.This tale has been pilfered from Royal Road. If found on Amazon, kindly file a report. Aunque logre crear mi estilo mientras escrib¨ªa, no soy capaz de eliminar la influencia del comienzo en la historia. Cada vez que trato de escribir, la historia me detiene al no ser capaz de expresarme como quiero. En el futuro escribir¨¦ una historia que sea completamente m¨ªa, en ese momento estoy seguro que ser¨¢ mucho mejor que esta. En lugar de disculparme por su perdida de tiempo, me asegurar de escribir una historia que sea mucho mejor para que todos se sientan satisfechos. Sin nada m¨¢s que decir, gracias por leer.