《La Esposa del Ruso》 Cap铆tulo 1 Cap¨ªtulo 1 Cap¨ªtulo 1 ¨D?Est¨¢s segura de lo que vas a hacer? ¨Dpregunt¨® su amiga Rania mir¨¢nd a trav¨¦s del reflejo del espejo de su tocador donde Jelena se maquiba de manera meticulosa. ¨DS¨ª, estoy muy segura de que esto es lo que quiero que hacer. Pap¨¢ y Mikhail solo recibir¨¢n lo que se merecen ¨Drespondi¨® joven con el ce?o fruncido mientras examinaba su maquije. ¨DMikhail te odiar¨¢ por enga?arlo, ?lo sabes? ¨Dinsisti¨® su amiga ¨DEs probable, pero no me importa, es m¨¢s te digo que me tiene sin cuidado lo que Mikhail sienta. ¨DJelena, hemos sidopa?eras de aventuras desde que ¨¦ramos unas chiquis, y esta es primera vez que te veo hacer algo tan arriesgado. Siempre has sido m¨¢s prudente des dos, m¨¢s centrada, por lo que s¨¦ que, si tu n me pone nerviosa a m¨ª, que soy osada, es porque es malo¡ no quiero vertestimada de nuevo, eres mi mejor amiga y te quiero ¨Ddijo Rania a su espalda. Jelena se gir¨® para mirar a Rania y sus hermosos ojos dorados se suavizaron al instante, quer¨ªa a su amigao una hermana y sab¨ªa que era correspondida. ¨DYo tambi¨¦n te quiero, Rania ¨Dsu mirada adquiri¨® determinaci¨®n mientras haba¨D. Mira, no creo que me odie. Seg¨²n mi hermana, Katerina, mi prometido es todo un caballero con un instinto protector muy desarrodo, ¨¦l cuidar¨¢ de m¨ª despu¨¦s de que todo explote. ¨DEntonces, ?por qu¨¦ no lo has con ¨¦l? Podr¨ªa eder a casarse si le cuentas amenaza de tu padre. ¨DPorque no quiero. No permitir¨¦ que gente piense que Mikhail casa conmigo por l¨¢stima, no soy una m*****a v¨ªctima de mi padre. Me cabrea el chantaje de Iv¨¢n porque se meti¨® con lo m¨¢s sagrado que hay en mi vida, m¨ª hermanito, y eso nunca se lo perdonar¨¦. Me casar¨¦ con Mikhail y obedecer¨¦ su mandato, pero esto lo voy a hacer a mi manera, con todo el esc¨¢ndalo que pueda provocar. Mi padre vive des apariencias y despu¨¦s de esto estoy segura de que se avergonzar¨¢ de m¨ª. Por otra parte, tambi¨¦n deseo darle su merecido al cabr¨®n de mi novio, ¨¦l entender¨¢ pors buenas o pors ms que no puede ponerme los cuernos y salir indemne. Todos estos a?os me ha paseado pors narices a sus amantes, pues que se joda. Mikhail es tan culpableo mi padre, si ¨¦l no hubiese intentado romper nuestropromiso nada de esto ocurrir¨ªa. ?Por Dios! Solo ten¨ªa que permanecer tranquilo dos a?os m¨¢s. ?Era mucho pedir? ¨DNo puedes culparlo por pensar que no quieres casarte con ¨¦l, hace mucho tiempo que lo ignoras, no respondes sus mensajes y has evitado verlo en cada oportunidad que se ha presentado. Jelena puso cara de fastidio. ¨DNo quer¨ªa har con ¨¦l, as¨ª de simple, me enfurece, me deprime y hace mucho que decid¨ª que primero est¨¢ mi paz mental. Adem¨¢s, suportamiento no ha sido de un hombreprometido ¨DNo puedes culparlo por satisfacerse por ah¨ª. T¨² eras una ni?a cuando losprometieron. ?Aspirabas el celibato de un hombre joven? ¨DNo aspiraba que fuera c¨¦libe, solo que fuera discreto. ¨DSabes c¨®mo es prensa amari, todo lo exagera para vender ¨DLo s¨¦ y este esc¨¢ndalo vender¨¢ mucho. ¨DVamos, Jelena, sabes que Mikhail es un hombre guapo y rico y prensa con tal de vender escribe lo que sea¡ ¨DRania, cuando el rio suena es porque piedras trae. Rania se qued¨® pensando qu¨¦ argumento usar para que su amiga desistiera de lo que iba a hacer. ¨DAunque solo se han visto en pocas ocasiones desde que seprometieron hace siete a?os. ?No crees que te reconocer¨¢? ¨DNo, no me reconocer¨¢, el solo ver¨¢ a Katia, recuerda que hace tres a?os que no nos vemos y en ese momento yo pesaba veinticinco kilos m¨¢s. Lo ¨²nico que podr¨ªa reconocer es el color de mis ojos y para eso usar¨¦s lentes de contacto. Ahora mis ojos son oscuros, Mikhail solo recuerda a una adolescente regordeta y fea con el cutis lleno de granos y los ojos amarillos. ¨DJelena, recapacita. ?Crees que es mejor forma deenzar tu matrimonio con Mikhail? ?Enga?¨¢ndolo? ¨DRania continu¨® en su intento de disuadi. ¨D?Me lo dice chica que hizo que le reconstruyera el himen para enga?ar a su marido en noche de bodas? ¨Dpregunt¨® Jelena levantando una ceja. N?velDrama.Org copyrighted ? content. ¨DQuiz¨¢s no tenga moral para aconsejarte, de verdad si pudiera volver el tiempo atr¨¢s no actuar¨ªa como lo hice. Fui una loca al acostarme con Sim¨®n en el primer a?o de universidad, pero estaba muy enamorada y dispuesta a dejar a mi familia por ¨¦l. Si hubiese sabido que el muy malnacido solo quer¨ªa experimentar con una chica hind¨² sin experiencia no lo habr¨ªa hecho, te lo aseguro. ed¨ª a casarme con Nimai, es un buen hombre y me gusta, adem¨¢s, ahora entiendo que necesito a mi familia. Si no me caso los perder¨¦, y debo ser pura para poder casarme. No quiero queetas un error, estas actuando as¨ª porque estas furiosa y rabia es m consejera. ¨DS¨ª, lo estoy y no solo con mi padre si no tambi¨¦n con Mikhail. ¨DJelena. ?Crees que ¨¦l te perdonar¨¢ el enga?o? ¨DNo me importa si no lo hace, s¨®lo me interesa casarme para que pap¨¢ no se lleve a Karlen. Despu¨¦s de que mi hermano cum mayor¨ªa de edad me divorciar¨¦, no amo a Mikhail. ¨D?Est¨¢s segura de que no sientes nada por ¨¦l? ?Y qu¨¦ me dices de caja del tama?o de una lavadora llena de recortes de tu prometido? ?Acaso no eres misma chica que se dej¨® besar por un desconocido estando ebria, vez que sali¨® una fotoprometedora de ¨¦l con otra mujer en prensa amari? ¨Dpregunt¨® Rania con iron¨ªa. ¨DEso est¨¢ superado, ya Gema nopra esa porquer¨ªa de revistas. ¨DFue respuesta de Jelena mientras se colocabas lentes de contacto. ¨DEso fue hace menos de un a?o. Cada vez que sale una foto de Mikhail con otra mujer t¨² haces una locura; y no necesitas a Gema para eso, t¨² solitapras. ?O crees que no he descubierto tu nueva coli¨®n oculta bajo cama? ¨DEso no significa nada, Rania, solo eran pruebas de lo que Mikhail es, me aseguraba de tener evidencia que mostrarle a mi padre para que entendiera por qu¨¦ no pod¨ªa casarme con ¨¦l. ¨DS¨ª, ro ¨Drespondi¨® su amiga con evidente sarcasmo. ¨D ?Contactaste con tu amiga paparazzi para que nos fotografiara? ¨Dpregunt¨® Jelena para desviar el tema. ¨DS¨ª, sabe que es a Mikhail a quien seguir¨¢, pero no sabe que eres t¨² mujer que estar¨¢ con ¨¦l. ¨DBien. ?Le dijiste que esperara mi salida de su apartamento? ¨DS¨ª, ya lo sabe y todo est¨¢ listo. S¨®lo recuerda pasarme un mensaje con diri¨®n para d¨¢rselo a e por si acaso los pierde. ¨DNo te preocupes, te enviar¨¦ mi ubicaci¨®n cuando Mikhail me lleve a su escondite secreto. Se dio una ¨²ltima mirada en el espejo, levant¨® barbi y sonri¨®. Estaba vestida para seducir, cualquier hombre pensar¨ªa que era un premio, de hecho, Mikhail lo creer¨ªa hasta el momento en que descubriera quien era e. Entonces entender¨ªa que era su venganza. Cap铆tulo 2 Cap¨ªtulo 2 Cap¨ªtulo 2 Jelena entr¨® en galer¨ªa de arte donde se supon¨ªa que estar¨ªa Mikhail. Las dos semanas de zo que le hab¨ªa dado su padre casi hab¨ªan terminado, pero le hab¨ªa costado mucho encontrar el sitio perfecto. El detective que contrat¨® para seguir los pasos de su prometido e investigar sus pr¨®ximos compromisos sociales, tambi¨¦n le consigui¨® entrada para esa exposici¨®n. Al bajar del taxis piernas le temban de los nervios, subi¨® peque?a escalinata cubierta por alfombra roja y entr¨® a galer¨ªa detr¨¢s de un grupo numeroso. La estancia resndec¨ªa cons luces brintes y decoraci¨®n vintage que resaltabas pinturas que se expon¨ªan. Camin¨® con cuidado en sus tacones alt¨ªsimos, estaba empezando su recorrido cuando una leve brisa le provoc¨® un escalofr¨ªo. La t de surgo vestido negro era muy ligera, su espalda quedaba totalmente descubierta, atravesada por infinidad de cintas en diagonal que formaban una equis y que sosten¨ªan prenda desde el hombro hastas caderas. Hab¨ªa cortado surga cabellera casta?a ra por encima de sus hombros y se hizo reflejos color champa?a, lo que hac¨ªa ver incre¨ªblemente rubia, eso aunado al bronceado que hab¨ªa adquirido en el campamento, le daba un aire sexy de chica de ya. Su maquije era sutil para contrastar con el rojo oscuro de susbios y lo atrevido del vestido. Mientras admiraba los cuadros, un camarero pas¨® repartiendo champ¨¢n, tom¨® una des copas que este le ofreci¨® y dio solo un sorbo. Quer¨ªa obtener un poco de valor de bebida sin que se viera nudo su juicio, porque deb¨ªa mantener cabeza fr¨ªa, adem¨¢s, copa le serv¨ªa de distri¨®n mientras se pasea entre exposici¨®n. Supo en el momento exacto en el que Mikhail entr¨®, erao si algo alertara de su presencia, gir¨® un poco cabeza y de reojo lo vio entrar. Tan guapo y eleganteo siempre. Luc¨ªa un traje oscuro con una camisa gris ro y corbata en un tono gris plomo, sus gemelos y pisacorbata eran teados, muy discretos y varoniles. Su pelo h¨²medo evidenciaba que se acababa de duchar, sin embargo, un rastro de barba endurec¨ªa sus fiones se?al inequ¨ªvoca de que no se hab¨ªa vuelto a afeitar. Su habitual pa?ante estaba de viaje en Espa?a y Jelena agradeci¨® su buena suerte. Lo que en un principio le pareci¨® totalmente a favor de sus nes hoy le hab¨ªa preocupado, ya que se le ocurri¨® que, al verse sin pareja, tal vez Mikhail decidiera quedarse en casa. Deb¨ªa ser muy sutil a hora de acercarse a ¨¦l, no pod¨ªa apresurarse al abordarlo porque podr¨ªa rechaza. Si lo hac¨ªa, no le quedar¨ªa m¨¢s remedio que contactar a Dimitri para exigir que boda se celebrase y no quer¨ªa hacer eso, su orgullo no se lo permit¨ªa. Adem¨¢s, quer¨ªa que Mikhail se sintiera exactamenteo e, sin opciones, que se viera obligado a un matrimonio que no deseaba. ?Si yo soy infeliz con esta boda, ¨¦l tambi¨¦n debe serlo?, pens¨® con resentimiento. Una vocecita en su cabeza, a que oblig¨® a car, le dijo que e pudo haber sido muy feliz a sudo si no hubiese escuchado a escondidas lo que Mikhail pensaba de e. Un hombre que llevaba un rato admir¨¢nd, se acerc¨® por detr¨¢s y le susurr¨® al o¨ªdo, sobresalt¨¢nd al saca de sus pensamientos. ¨DEres mujer m¨¢s hermosa que he visto en mi vida. ¨DEsa es una l¨ªnea muy usada ¨Drespondi¨® sarc¨¢stica tratando de esquivarlo. El hombre se movi¨® bloque¨¢ndole el paso. ¨DVamos, eres una linda chica, si est¨¢s s con ese vestido es porque est¨¢s buscando un hombre ¨Dse?al¨® el desconocido visiblemente bebido tom¨¢nd del brazo. ¨DTal vez eso sea cierto, pero le aseguro que no es a usted a quien busco, de hecho, me parece absolutamente desagradable as¨ª que d¨¦jeme en paz ¨Dreplic¨® tirando de su brazo. ¨D?La est¨¢ molestando este hombre? ¨Dpregunt¨® Mikhail poni¨¦ndose a sudo. ¨DEl se?or ya se retiraba ¨Ddijo Jelena levantando barbi. ¨DS¨ª ¨Drespondi¨® el hombre mir¨¢nd de arriba abajo con desprecio¨Desta tipa es una de esas feministas fr¨ªgida y calientapos. Mikhail sinti¨® rabia ascender por su columna y explotar en su cabeza, tom¨® al hombre por chaqueta y lo empuj¨® contra pared sac¨¢ndole el aire de los pulmones. ¨D?Maldito! ?Te disculpar¨¢s con se?orita en este mismo momento! ¨Dorden¨® Mikhail mientras sosten¨ªa por el cuello al borracho. ¨DNo hace falta que se disculpe, solo quiero que me deje en paz. ¨DJelena trat¨® de impedir el enfrentamiento, no quer¨ªa que el incidente trascendiera en prensa o que alguien los grabara y lo subiera as redes, todo deb¨ªa salir perfecto, nada deb¨ªa interrumpiera sus nes. En ese momento, para su buena suerte lleg¨® el personal de seguridad del evento y escolt¨® al individuo fuera des instciones de galer¨ªa. Jelena volte¨® a mirar a su salvador. ¨DMuchas gracias, se?or¡ ¨DMikhail Kusov, pero ll¨¢mame Mikhail, por favor ¨Dcontest¨® extendiendo su mano. ¨DGracias, Mikhail, soy Katia ¨Ddijo Jelena extendiendo su mano con coqueter¨ªa. ¨DMucho gusto, Katia ¨Drespondi¨® sosteniendo a¨²n su mano. Mikhail no pod¨ªa quitarle los ojos de encima, era una mujer hermosa, aunque se le hac¨ªa un poco familiar. Sumido en sus pensamientos no se dio cuenta de que a¨²n sosten¨ªa mano de chica entre las suyas. ¨D?Podr¨ªas devolverme mi mano, por favor? ¨Dpidi¨® Katia risue?a. ¨DPerdona. ¨DMikhail se disculp¨® con una sonrisa avergonzada¨D. Es cierto lo que dijo el hombre, eres una mujer sumamente hermosa. ¨DGracias. ¨DFue suave y ruborizada respuesta de joven. ¨D?Nos conocemos, hermosa Katia? ¨DNo lo creo, Mikhail, estoy segura de que te recordar¨ªa si te hubiese conocido con anterioridad ent¨® con una sonrisa provocadora. Mikhail no pod¨ªa separar su mirada de chica, atri¨®n que sinti¨® por e lo atraves¨®o una flecha. Era hermosa, pero tambi¨¦n incre¨ªblemente sexy. Quer¨ªa saber todo sobre e, llev¨¢rs de all¨ª y hace suya. Nunca hab¨ªa sentido algo as¨ª por una mujer y, ahora que estaba casi libre de su compromiso, pod¨ªa pensar en una nueva rci¨®n. ?Rci¨®n? Se pregunt¨® extra?ado de que ese pensamiento se haya cdo por su mente. De seguro, atri¨®n que sent¨ªa por e le ten¨ªa nudo el juicio. Jelena apur¨® el resto del champ¨¢n que a¨²n permanec¨ªa en su copa e hizo se?as al camarero de que la retirara. Ahora que estaba a ss con ¨¦l no sab¨ªa qu¨¦ decirle ni c¨®mo seducirlo. No quer¨ªa ser muy directa ya que sent¨ªa que pod¨ªa correr el riesgo de ser rechazada. ?Maldici¨®n! Si al menos lo conociera para saber lo que le agradaba o no. ¨D?Ya viste todos los cuadros? ¨Dpregunt¨® Mikhail en tono casual, al tiempo que le ofrec¨ªa su brazo para empezar a caminar. ¨DS¨ª, hay algunos interesantes, pero otros me parecen m¨¢s de lo mismo. ¨DOpino igual que t¨², ?quieres marcharte? Podemos tomar una copa por ah¨ª o cenar, si tienes hambre. ¨DMe gustar¨ªa una copa y quiz¨¢s alg¨²n bocadillo, nada muy borado. Salieron de galer¨ªa y caminaron tomados del brazo hasta el aparcacoches. Mikhail pidi¨® su coche y, mientras esperaban, le pas¨® un dedo desde el l¨®bulo de oreja hasta barbi, en una caricia sutil que le puso a Jelenas piernas de gtina. Se miraron a los ojos con intensidad, con hambre. El trance fue roto con llegada del veh¨ªculo, subieron a este y antes de arrancar, Mikhail mir¨®. ¨D?Quieres ir a un bar o prefieres ir a mi apartamento por esa copa? Te prometo que algo habr¨¢ de comer. El coraz¨®n de Jelenat¨ªa apresurado, hab¨ªa llegado el momento. Ten¨ªa sus dudas porques cosas no estaban saliendo con frialdad que esperaba, con ques ne¨®, se sent¨ªa muy caliente y nerviosa. La mirada del hombre reflejaba hambre, pero no deida, deseaba. Arm¨¢ndose de valor, joven imit¨® su i¨®n pasando un dedo desde el interior de rodi del hombre subiendo por el muslo, pero antes de llegar a su ingle retir¨® su mano, levant¨® mirada y ancl¨® en sus ojos. ¨DMe encantar¨ªa ir a tu casa ¨Dsusurr¨® con voz enronquecida. Mikhail sinti¨® que se endurec¨ªa, hab¨ªa pasado mucho tiempo desde ¨²ltima vez que se llev¨® a una mujer a cama. A partir de llegada de Benedikt y sus locuras, prensa hab¨ªa empezado a perseguirlo. A sus hermanos y a ¨¦l los maban los oligarcas rusos, trataba de ser discreto, pero de nada hab¨ªa servido. No pod¨ªa har m¨¢s de diez minutos con una mujer porque publicaban que ya hab¨ªa metido en su cama. Eso hab¨ªa restringido mucho sus encuentros. Estabaprometido, pero en un principio su prometida era una ni?a y ahora que hab¨ªa crecido no quer¨ªa verlo, por lo que ya hab¨ªa informado a su hermano y al padre de su novia de que romper¨ªa el compromiso si era lo que e deseaba. Hab¨ªan pasado casi tres semanas desde que nte¨® situaci¨®n a su hermano y a Iv¨¢n Smirnov y no hab¨ªa recibido respuesta de Jelena, ni una m*****a mada. Hac¨ªa a?os que e no le contestaba los mensajes, por lo que se pod¨ªa considerar un hombre libre. N?vel(D)rama.Org''s content. No hab¨ªa pensado acostarse con nadie hasta arar su situaci¨®n, pero Katia lo hab¨ªa tentado m¨¢s all¨¢ de raz¨®n. Cuando vio al hombre molest¨¢nd sus instintos protectores salieron a flote y cuando tuvo de frente solo pod¨ªa pensar en que deb¨ªa ser suya. Era una mujer muy hermosa y ¨¦l era un tonto por dejarse deslumbrar. No sab¨ªa nada de e, si era una cazafortunas que iba por su dinero, o una asesina en serie. La qu¨ªmica que surgi¨® entre ellos le jug¨® una m pasada, dej¨¢ndolo indefenso ante el deseo y pasi¨®n que sinti¨®. Cap铆tulo 3 Cap¨ªtulo 3 Cap¨ªtulo 3 Mikhail tom¨® por asalto boca de chica en el mismo instante en que entr¨® a su apartamento, cerr¨® la puerta de una patada y recost¨® en e. El leve chal que llevaba sobre los hombros cay¨® a los pies de ambos. Jelena meti¨®s manos por dentro de su chaqueta empuj¨¢nd hasta retira, dej¨¢nd caer al suelo. Los gemidos de mujer lo ten¨ªan muy excitado, por lo que separ¨® su boca de de e, quer¨ªa que ese momento durara. Desesperado por sentir su piel intent¨® quitarle el vestido, pero no supo c¨®mo, frustrado, tir¨® de prenda sintiendoo t se rasgaba. Con una sonrisa, Jelena retir¨® sus manos antes de que lo rompiera totalmente, porque si no, no tendr¨ªa nada que ponerse cuando se marchara. Busc¨® el cierre oculto, lo baj¨® y dando un paso hacia atr¨¢s dej¨® caer prenda, quedando solo con un tanga de color negro y sus tacones. Mikhail al ve pens¨® que necesitaba lleva a cama, no quer¨ªa que primera vez con esa hermosa criatura fuera un encuentro apresurado y de pie. Senz¨® sobre susbios bes¨¢nd de nuevo, levant¨® y llev¨® a su habitaci¨®n. En oscuridad, sin encender ninguna l¨¢mpara, dej¨® encima del cubrecama y empez¨® a desvestirse bajo mirada atenta de chica, que lo observaba ba?ado por luz de luna que entraba por ventana. Mikhail se inclin¨® hacia l¨¢mpara para encender luz. ¨DD¨¦jalo as¨ª por favor ¨Dpidi¨® chica. ¨DQuiero verte ¨Ddijo Mikhail. ¨DLa luz que entra de calle es suficiente, yo te veo muy bien ¨Drespondi¨® recorri¨¦ndolo con mirada. Era hermosoo se imagin¨® que ser¨ªa el ¨¢ngel de muerte, bello y letal para e porque ¨¦l hab¨ªa sido su debilidad. Ten¨ªa que reconocerse a s¨ª misma que se enamor¨® de Mikhail en cuanto lo vio aque tarde en que su padreprometi¨®, pero hab¨ªan pasado tantas cosas, lestimaron tanto sus pbras y sus iones, que se propuso odiarlo. Hubo momentos en que lo hizo, pero ese hombre era el ¨²nico que pod¨ªa hacer que quisiera olvidarse de todo, del dolor, de rabia y des ganas de desquitarse, y no lo pod¨ªa permitir, no pod¨ªa ser d¨¦bil porque hab¨ªa descubierto que debilidad era un arma que gente usaba parastima. La pasi¨®n lo ceg¨®, en todo lo que pod¨ªa pensar era en e, en lo que le hac¨ªa sentir, en su cuerpo suave y juvenil dispuesto para su disfrute. Cuando ¨¦l acab¨® con un gemido de ¨¦xtasis. Jelena cerr¨® los ojos y se trag¨® sus l¨¢grimas. Todo sali¨®o lo hab¨ªa neado, Mikhail no se dio cuenta de quien era e. ¨DNecesito ir al ba?o un momento ¨Ddijo tratando de que ¨¦l no detectara nada anormal en su voz. ¨Dro, d¨¦jame encender luz para que veas puerta. ¨DPor favor, d¨¦j as¨ª me gusta oscuro y seductor. Mikhail asinti¨® con cabeza, le dio un suave beso antes de separase de e y recostarse sobre almohada con los ojos cerrados. Jelena se levant¨® y entr¨® al aseo. No pod¨ªa tardar mucho, no quer¨ªa que ¨¦l fuera detr¨¢s de e porque para seguir con su n necesitaba que Mikhail se durmiera. Cerr¨® puerta cuando entr¨® en el ba?o, se limpi¨® con rapidez con una toa nca haciendo una mueca por lo manchada que qued¨®. Tom¨® otra, humedeci¨®, abri¨® el grifo y tom¨® un vaso para beber agua. Las manos le temban mientras sosten¨ªa el vaso, respir¨® profundo tratando de calmarse y regres¨® a habitaci¨®n. Mikhail sali¨® de su estado de duermev cuando sinti¨® puerta cerrarse, se quit¨® el preservativo, lo envolvi¨® en un pa?uelo desechable de caja que hab¨ªa en mesita de noche y lonz¨® a una papelera cercana. Incorpor¨¢ndose un poco tom¨® des manos de Katia toa que e le ofreci¨®, se limpi¨® y arroj¨® al suelo. Abri¨® sus brazos y Jelena se zambull¨® en ellos, se abrazaron con fuerza. ¨DEstoy muy avergonzado, no te di tiempo a llegar. ¨DM¨¢s tarde lo har¨¢s y deber¨¢s hacerme llegar doble. Sin embargo, tengo un poco de sue?o, ?podemos descansar un rato? ¨DPor supuesto, Katia hermosa, lo que t¨² pidas. Jelena se oblig¨® a mantener sus ojos abiertos, sin dejarse vencer por el sue?o. Sinti¨® el momento en que ¨¦l se durmi¨®, esper¨® unos veinte minutos m¨¢s y se levant¨® de cama; a tientas, encontr¨® sus zapatos, no se molest¨® en buscar el tanga. Guiada por luz de luna recorri¨® el camino hacia el recibidor, all¨ª se puso su vestido roto, haciendo una mueca pens¨® que tendr¨ªa que tapar rotura con el chal. Fue a su cartera que estaba tirada en el piso, sac¨® un estuche de joyer¨ªa, lo abri¨® y se puso su anillo depromiso. Despu¨¦s, sac¨® una cajita para guardars lentes de contacto, ses quit¨® ys dej¨® all¨ª, encima del aparador y aldo des ves del coche de su prometido. Recogi¨® su chal y con sigilo sali¨® del apartamento, estaba un poco impaciente y temerosa de que Mikhail despertara y encontrara lista para marcharse. Baj¨® un piso pors escaleras, se puso sus zapatos, m¨® un taxi y esper¨® el ascensor. Rez¨® para que este recorriera con rapidez los treinta pisos que hab¨ªa desde el ¨¢tico hasta nta baja. Al llegar se dirigi¨® a puerta con pasos r¨¢pidos le dio una cort¨¦s inclinaci¨®n de cabeza al portero y sali¨® a calle. Un sh de c¨¢mara fotogr¨¢fica ceg¨® y una voz de mujer le pregunt¨®: ¨D?Eres amiga de Rania? ¨DS¨ª, gracias por venir This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¨D?Y eres ¨²ltima conquista de Mikhail Kusov? ?Su nueva amante? ¨DNo soy su amante ¨Drespondi¨® Jelena con el ce?o fruncido, no pens¨® que periodista custionaria su petici¨®n. ¨DSolo alguien que desea obtener algo de fama pide que fotograf¨ªen abrazada a unos de los hombres m¨¢s guapos y ricos de ciudad. ¨Dasegur¨® con celeridad periodista, mientras el fot¨®grafo tomaba repetidas im¨¢genes de su cara y del estado de su vestimenta. ¨DSoy prometida de Mikhail ¨Drespondi¨® con una suave sonrisa¨D, cu?ada de Alexander Kusov y de Gael Evans ¨DMira, chica, no te creo nada ¨Ddijo mujer con sospecha ¨Dte investigar¨¦. ¨DH¨¢galo, es su trabajo, ¨Drespondi¨® Jelena encogi¨¦ndose de hombros ¨Dsin embargo, imagino que no querr¨¢ perderse el poder fotografiar mi anillo depromiso. ¨Ddijo levantando mano para mostrarlo. El fot¨®grafo dispar¨® su c¨¢mara m¨²ltiple veces sobre su mano y su anillo depromiso. La llegada del taxi le dijo que era hora de marcharse, agradeci¨® celeridad con que lleg¨® porque de esta manera manten¨ªa vivo el inter¨¦s de periodista. ¨DDebo irme, mi taxi lleg¨® ¨Ddijo Jelena se?ndo el coche amarillo. ¨DEspere, ?cu¨¢l es su nombre? ¨Dindag¨® mujer. ¨DJelena Smirnov ¨Drespondi¨® mientras apresuraba su paso, haci¨¦nd caminar detr¨¢s de e. ¨D?Es su prometida y deja marcharse s a medianoche? ?Y con el vestido roto? Creo que nos enga?a y no es m¨¢s que una oportunista, porque Mikhail Kusov es un caballero que siempre pa?a a sus amantes a casa ¨Dgrit¨® periodista con una sonrisa socarrona. Jelena se gir¨® con puerta del taxi abierta y una sonrisa de triunfo. ¨DPiense lo que quiera, pero escriba esto: ¨¦l se casar¨¢ conmigo. Cap铆tulo 4 Cap¨ªtulo 4 Cap¨ªtulo 4 El taxi dej¨® en puerta de su hotel, cubri¨® el vestido roto con el chal y apresur¨® el paso por recepci¨®n hasta llegar al ascensor. Agradeci¨® que encontr¨® uno abierto, entr¨® y marc¨® el piso de habitaci¨®n que hab¨ªa tomado para ocultarse pors pr¨®ximas horas. El temblor de sus manos se hab¨ªa extendido a todo su cuerpo. Le escribi¨® un mensaje a Rania para avisarle de que todo hab¨ªa salido seg¨²n lo neado y que estaba de nuevo en habitaci¨®n del hotel. Apag¨® su m¨®vil. Quer¨ªa llegar a su habitaci¨®n y acurrucarse en cama, olvidarse de todo, no quer¨ªa ha, necesitaba ese tiempo para rponerse. Volver¨ªa a casa de Ivanna al d¨ªa siguiente, quer¨ªa estar en un sitio donde se sintiera protegida cuando todo se descubriese. A duras penas contuvos ganas de correr, lleg¨® a su habitaci¨®n y se arroj¨® en cama, llorando con desconsuelo. Maldijo mil veces a su padre golpeando almohada hasta que se canso. Record¨® lo que hab¨ªa sentido en brazos de Mikhail, c¨®mo hab¨ªa enloquecido de deseo con su primer beso, c¨®mo olvid¨® todo mientras llevaba a cama. El dolor hab¨ªa hecho volver de ese mundo de ensue?os, en ese momento quiso empujarlo, pero contuvos ganas, tuvo que morderlo para no decirle que estabastimando, Mikhail estaba perdido en el deseo, no se dio cuenta de que era su primer amante y, e lo prefiri¨® as¨ª a tener que responder todass preguntas que ¨¦l le har¨ªa de haberse enterado, no era el momento de dar explicaciones. Dec¨ªan que venganza era un to que deb¨ªa servirse fr¨ªo, pero e se hab¨ªa calentado. y en ese momento no sab¨ªa bien lo que sent¨ªa, pero opresi¨®n que sent¨ªa en el pecho no le dejaba respirar bien. Se oblig¨® a levantarse para ir al ba?o, abri¨® el grifo de agua caliente, puso a llenar ba?era y agreg¨® unas sales, volvi¨® a habitaci¨®n y revis¨® el minibar. Tom¨® una botellita de whisky, se desvisti¨®, recogi¨® su cabello y se meti¨® en ba?era, destap¨® bote y se tom¨® en dos tragos, sinti¨® bebida calenta por dentro, poco a poco los temblores remitieron. Su mente volvi¨® al pasado, al momento en que conoci¨® a Mikhail. Jelena se visti¨® con sus mejores ropas y pein¨® su cabello. Su madrastra Anika quer¨ªa que e usase un vestido escotado, pero su padre dijo que a su prometido y a su hermano les molestar¨ªa, algo que agradeci¨® porque e era una chica conservadora que no le gustaba andar exhibi¨¦ndose. Estaba preocupada porque le hab¨ªa salido una erupci¨®n en piel, no le gustaba el jab¨®n que Anika usaba, desde que lo hab¨ªa cambiado su piel picaba y estaba enrojecida. Habl¨® con el ama de ves que era encargada despras y le pidi¨® que leprara el que siempre hab¨ªa usado, pero su madrastra en una demostraci¨®n de su nueva posici¨®no se?ora de casa no lo permiti¨®. Ese d¨ªa le dijo a Jelena ques cosas cambiar¨ªan en esa casa, ?y vaya que cambiaron? pens¨® con frustraci¨®n chica. Comenzando por su padre que trataba con fr¨ªa indiferencia, desde llegada de Anika, le hab¨ªa quitado toda autoridad con los sirvientes y se hab¨ªa dado a su esposa. La hija de su madrastra, Natacha, era una chica de quince a?os que miraba con desprecio. Al principio Jelena hab¨ªa tratado con amabilidad hasta que se dio cuenta de chica no perd¨ªa oportunidad de malpone con su padre. Jelena, que no ten¨ªa un ¨¢pice de sumisi¨®n en todo su cuerpo no se quedaba cada, por lo ques peleas eran deunales. Lo peor de todo era que su padre le cre¨ªa a Natacha y a bruja de su madre. En sus rega?os, Iv¨¢n le dec¨ªa que deb¨ªa tratao una hermana. ?Nunca! Esa chica era una vibora presuntuosa que aparentaba ser toda dulzura ante su padrastro. Su casa cada d¨ªa se parec¨ªa m¨¢s a Anika, poco a poco su hermoso hogar se convert¨ªa en una residencia decorada con un gusto vulgar y ostentoso. Se pregunt¨® si su repentinopromiso se deb¨ªa a intervenci¨®n de su madrastra, pero desech¨® idea. Desde peque?a su padre siempre le hab¨ªa dicho que le encontrar¨ªa un buen esposo y cuando le notific¨® de supromiso le dijo que se casar¨ªa con Mikhail Kusov un joven con muy buen car¨¢cter que pertenec¨ªa a una des familias m¨¢s ricas del pa¨ªs. Mientras terminaba de arrerse, mir¨® su reflejo en el espejo y se evalu¨®. Ten¨ªa un bonito yrgo cabello casta?o tirando a rubio, sus ojos eran grandes y de color dorado, era lo m¨¢s mativo de su rostro, estaba un poco gordita, esperaba que con dieta y ejercicio pudiera rebajar esos pocos kilos de m¨¢s, sin embargo, en ese momento no pod¨ªa hacer nada. Esperaba gustarle a su prometido, aunque bruja dec¨ªa que no importaba mucho si le gustaba, igual se casar¨ªa con e gorda y feao estaba. Se volvi¨® a dar un ¨²ltimo repaso en el espejo ?no soy fea? se dijo antes de salir de su habitaci¨®n. Su padre y el jefe de familia Kusov hab¨ªan llegado a un acuerdo, seg¨²n su pap¨¢ faltaba concretar algunos detalles, pero a los efectos ya estabanprometidos, aunque boda se realizar¨ªa en unos a?os cuando fuera mayor de edad. Jelena, se dijo que no era gran cosa, desde muy peque?a, su pap¨¢ le dijo que ser¨ªa ¨¦l quien concertar¨ªa su boda y que era su debero buena hija cumplir con ese compromiso. Jelena record¨® vez anterior en que visit¨® a su hermana Katerina en ese mismo pcio, en ese momento se hab¨ªa quedado impresionada por lo grande y ostentoso del lugar. No hab¨ªa vuelto a ver a su hermana desde entonces, su padre le hab¨ªa dicho que se hab¨ªa marchado a vivir a Londres y no hab¨ªa regresado nunca m¨¢s. Su prometido era uno de los hijos del difunto esposo de Katerina por lo que se pregunt¨® si volver¨ªa a ve, aunque no estaba muy entusiasmada con el asunto. La vez anterior trat¨® con fr¨ªa indiferencia por lo que, para Jelena se hab¨ªa roto el afecto que pudo haber nacido entre es por su rci¨®n de hermanas. Un sirviente los hizo pasar a un sal¨®n, all¨ª su padre le dijo que esperara mientras ¨¦l terminaba de arrer unos asuntos con su prometido y su hermano, el jefe de familia. Un poco nerviosa joven se sent¨® en el amplio sof¨¢ a esperar, estaba s y al no tener con que entretenerse se puso m¨¢s inquieta. Sin poder contenerse se levant¨® yenz¨® a caminar por el sal¨®n. -Buenas tardes, t¨² debes ser Jelena. La voz provino de una se?ora de edad, pero a¨²n hermosa y muy elegante que entr¨® en estancia sin que chica se diera cuenta. -S¨ª, se?ora, soy Jelena. -Mi nombre es Alexandra y soy t¨ªa de tu prometido. -Es un cer conoce, se?ora Alexandra ¨Crespondi¨® Jelena con educaci¨®n. -El cer es m¨ªo, d¨¦jame verte bien, jovencita. Jelena se pregunt¨® con iron¨ªa si le examinar¨ªa los dientes, sin embargo, se acerc¨® a mujer. -Te convertir¨¢s en una mujer muy hermosa. -Gracias, se?ora Alexandra. -Puedes marme t¨ªa Alexandra. La anciana entretuvo pregunt¨¢ndole cosas y chando mientras esperaban. Le gust¨® dama, era agradable y eso tranquiliz¨®, porque pens¨® que era bueno que se llevara bien con familia de su novio. Su padre regres¨® con una sonrisa en el rostro, que e le devolvi¨® en respuesta. ¨¦l pod¨ªa ser encantador cuando estaba contento, adem¨¢s, su sonrisa significaba que hab¨ªa logrado condiciones favorables para su boda, aunque deber¨ªan esperar al menos cinco a?os para casarse. Cosa que le alegraba, porque as¨ª no deber¨ªa dejar a Karlen tan peque?o; Anika no se ocupaba mucho de ¨¦l. En cinco a?os su hermano estar¨ªa estudiando en Londres, y e se podr¨ªa casar sin tener esa preocupaci¨®n encima. Se despidi¨® de t¨ªa de su novio y camino detr¨¢s de su padre para conocer a su prometido, entr¨® en el despacho del se?or Kusov y sus ojos ansiosos buscaron a quien ser¨ªa su marido. Al verlo se emocion¨®, era hermoso, alto, guapo, de ojos verdes y cabello oscuro. La sonrisa de Mikhail vacil¨® un poco al ve, pero fue amable cuando habl¨® con e. Jelena se ruboriz¨® por sus atenciones, perdi¨® noci¨®n de lo que se haba en ese momento ocupada en mirar a su novio. Cuando sali¨® de su estado de enso?aci¨®n, se dio cuenta de que su padre caminaba hacia salida, se despidi¨® apresuradamente y corri¨® detr¨¢s de ¨¦l para alcanzarlo. Su sorpresa fue grande cuando este sali¨®, cerrando puerta del despacho detr¨¢s de s¨ª. Asustada, se volvi¨® a mirar al se?or Dimitri y a su prometido. -Jelena, ?no escuchaste lo que dijo tu padre? -pregunt¨® el se?or Dimitri con amabilidad. Neg¨® con cabeza mir¨¢ndolos aturdida, su padre se iba y ellos entreten¨ªan pregunt¨¢ndole cosas, trat¨® de seguirlo cuando voz del hombre fren¨®. -A partir de ahora vivir¨¢s con nosotros, ser¨¢s enviada a Interra a estudiar. -?No! -exm¨® Jelena-, jno puedo dejar a Karlen! Sali¨® corriendo de estancia y alcanz¨® a su padre en los jardines. Asustada, se abnz¨® sobre ¨¦l para abrazarloo cuando era una ni?a peque?a y ten¨ªa miedo. ¨¦l tom¨® de los brazos y separ¨® de su cuerpo. -?Qu¨¦ crees que haces? Debes quedarte aqu¨ª porque esa fue una des condiciones que negoci¨¦ con la familia Kusov. -Por favor, padre, a¨²n no puedo dejar a Karlen, ¨¦l me necesita. Pero en tres a?os se ir¨¢ a estudiar a Interra, y yo podr¨¦ volver para casarme -suplic¨®. Sus expresivos ojos reflejaron el dolor de pensar en separarse de su hermano. Karlen necesitaba y e no pod¨ªa dejarlo a¨²n porque era muy peque?o, adem¨¢s, e no quer¨ªa ir a Europa, quer¨ªa quedarse all¨ª, cerca de su familia. El temor a su incierto futuro la puso a temr. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -?No! Te quedar¨¢s aqu¨ª porque tu prometido as¨ª lo exigi¨®, Anika se ocupar¨¢ de Karlen. Ya estoy cansado de o¨ªr quejas sobre tuportamiento, debes irte para que mi esposa pueda tomar el lugar de se?ora de casa sin tu interferencia, es su posici¨®n no tuya -dijo cruelmente. Aturdida, Jelena vio a su padre alejarse. Se qued¨®rgo rato observ¨¢ndolo marcharse sin mirar atr¨¢s, como si no acabara de dejar a su hija en una casa extra?a,o si e no le importase; cuando, hasta el momento de su boda con Anika, hab¨ªa sido su ni?a consentida. Con cabeza gacha y conteniendo las l¨¢grimas volvi¨® sobre sus pasos, quer¨ªa har con el se?or Dimitri y con su prometido sobre su situaci¨®n, quer¨ªa pedirle a Mikhail que dejara ir con su padre. Entr¨® al pcio y busc¨® el despacho del se?or Kusov. La puerta estaba entreabierta y, al llegar, escuch¨® a su prometido har, sus pbras la impactaron, decepcionaron ystimaron profundamente. -Pens¨¦ que ser¨ªa hermosao sus hermanas. Tiene sobrepeso, ¨¦ y los dientes torcidos. -Son cosas que pueden mejorar ¨C dijo el se?or Kusov-, har¨¦ con Katerina para que se ocupe de e. Jelena retrocedi¨® sobre sus pasos,s l¨¢grimas corr¨ªan por sus ojos, a ciegas, encontr¨® el sal¨®n donde estuvo esperando con se?ora Alexandra y se sent¨®. Lo odiaba. ?C¨®mo se atrev¨ªa a har as¨ª de e? ?Por qu¨¦ edi¨® a casarse sin habe visto? ?Oh!, pero le har¨ªa tragarse sus pbras, se arrepentir¨ªa de habe humido de esa manera. Esa fue primera des muchas que sufri¨® en el transcurso de los a?os. Jelena se jur¨® a s¨ª misma que en un futuro ses cobrar¨ªa. Y su n estaba en marcha, lo hab¨ªa hecho, ahora deb¨ªa esperars consecuencias. Cap铆tulo 5 Cap¨ªtulo 5 Cap¨ªtulo 5 Mikhail despert¨® unas horas despu¨¦s, estir¨® los brazos buscando a Katia, ys s¨¢banas fr¨ªas le dijeron que hac¨ªa rato que se hab¨ªa levantado. Fue al ba?o, mir¨® rendija y vio luz encendida, toc¨® puerta. -Katia, ?est¨¢s ah¨ª? Al no obtener respuesta entr¨®, no hab¨ªa nadie en el ba?o. Una toa manchada de sangre lo rm¨®, mir¨® sus manos y su cuerpo y descubri¨® restos de sangre en su ingle y en su mano derecha. -?Qu¨¦ demonios ocurri¨® aqu¨ª? -pregunt¨® para s¨ª mismo, mientrasvaba sangre de su cuerpo. Volvi¨® sobre sus pasos y encendi¨® luz de habitaci¨®n. Asustado, vio mancha de sangre en cama y en la toa con que se hab¨ªa limpiado despu¨¦s de haber hecho el amor con Katia. Sali¨® de habitaci¨®n busc¨¢nd por el apartamento, no estaba, mir¨® el aparador y vio ques ves de su coche segu¨ªan ah¨ª, un objeto m¨® su atenci¨®n; era un estuche de lentes de contacto, lo tom¨® en sus manos y lo abri¨®. Las lentes eran decorativas, de un tono oscuro, extra?ado, se pregunt¨® por qu¨¦ Katia querr¨ªa oscurecer sus ojos si generalmentes chicas utilizabans lentes para arar su color. Estaba preocupado por e, hab¨ªa mucha sangre en su cama, ?le habr¨ªa bajado el per¨ªodo y por eso se march¨®? Record¨® su grito cuando pr¨® y resistencia que encontr¨® al principio y otra opci¨®n lleg¨® a su cabeza. ?Era virgen? Si lo era, ?por qu¨¦ no se lo dijo? Esperaba no habestimado mucho, hab¨ªa sido un ego¨ªsta, pero hab¨ªa estado muy excitado pensando que hab¨ªa encontrado una mujer cuya pasi¨®n iguba a suya y ahora se hab¨ªa marchado. Esperar¨ªa hasta el d¨ªa siguiente para empezar a busca, quer¨ªa respuestas y quer¨ªa recupera. *** El repique de su m¨®vil lo desperto de un sue?o profundo, pensando se hab¨ªa dormido al amanecer, tom¨® el tel¨¦fono para ver quien maba, era Konstantin. ?Maldici¨®n! Hab¨ªa olvidado lo de propuesta de matrimonio que har¨ªa a Gema. Su intenci¨®n hab¨ªa sido pasar por galer¨ªa de arte, saludar al artista y despu¨¦s, ir a Picadilly Circus a apoyar a su hermano, ya que el sitio quedaba a pocas manzanas de distancia. Pero qued¨® prendado de Katia y en lo ¨²nico que pens¨® fue en llev¨¢rs con ¨¦l. Apresurado, respondi¨® mada. -Konstantin, hermano, perdona mi¡ -No pudo terminar su excusa cuando se vio bruscamente interrumpido. -?Has visto prensa hoy en ma?ana? -pregunt¨® Konstantin sin saludarlo. -No. ?Qu¨¦ sucedi¨®? - replic¨® rmado. -Debiste haber tenido m¨¢s cuidado con tu prometida, su padre puede querer tomar iones contra e o contra ti. Ivanna y Katerina te despellejar¨¢n vivo y Gema no se quedar¨¢ atr¨¢s. -?Por qu¨¦? Asum¨ª que elpromiso estaba roto, ya que Jelena ni siquiera se ha dignado a marme. ?Tres a?os han pasado desde ¨²ltima vez que vi! Ahora que encuentro a alguien que me gusta, resulta que s¨ª estoyprometido ¨Cestaba furioso, no iba a permitir que le hicieran sentir culpable por haber estado con Katia. ¨C Joder, hermano! ?No sabes a quien te llevaste a cama anoche? -casi le grit¨® Konstantin. -?Qu¨¦ quieres decir? -pregunt¨® Mikhail con seriedad. ¨C La mujer con que dormiste anoche no es, nada m¨¢s ni nada menos que Jelena, tu prometida. ¨C El silencio que hab¨ªa en l¨ªnea telef¨®nica preocup¨® a Konstantin-?Maldici¨®n! ? Mikhail, sigues all¨ª? -S¨ª, ?por qu¨¦ dices eso? -pregunt¨® con suavidad. -Porqu¨¦ sali¨® en prensa amari una foto de ustedes entrando en tu edificio muy acaramdos, seguida de otra de e saliendo s, un par de horas despu¨¦s, con el vestido roto, cara de bien foda y luciendo en su mano el anillo depromiso que le diste en su fiesta de dieciocho a?os. Mikhail estaba furioso, no supo ni que le contest¨® a Kosntantin para terminar mada. Se levant¨® de la cama y se dirigi¨® al ba?o a asearse, tendr¨ªa que salir a buscar a su esquiva prometida y exigirle una explicaci¨®n, aunque lo que ten¨ªa ganas era de retorcerle el cuello. ? Qu¨¦ sentido ten¨ªa enga?¨¢ndolo as¨ª? ?Hacerlo quedaro un tonto? Su tel¨¦fonoenz¨® a sonar, era Alexander, su hermano, no contest¨®, sigui¨® sonando mientras ¨¦l se ba?aba y vest¨ªa, no lo apag¨® con esperanza de que Jelena lo mara. Lo m¨® Dimitri, Katerina, Ivanna, Gema y hasta su futuro suegro Iv¨¢n Smirnov. No har¨ªa con nadie hasta haber hado con Jelena. La m¨® muchas veces y su tel¨¦fono estaba apagado. Cuando estuvo listo se march¨® a casa de Ivanna, hermana mayor de Jelena, era hora de dar cara. Mientras conduc¨ªa a su casa no pudo dejar de recordar c¨®mo fue que edi¨® a casarse con Jelena Smirnov. *** -?Quierespromete a tu hija con el hijo de Motka Ivankov? Dimitri estaba furioso, en su mente no pod¨ªa concebiro un hombre pod¨ªa ser tan mal padre. Pens¨® en su propio progenitor y mene¨® cabeza. dimir tambi¨¦n hab¨ªa tomado decisiones basadas en su propio beneficio de manera cruel y ego¨ªsta, por lo que no sab¨ªa de qu¨¦ se extra?aba de que Ivan Smirnov hiciera lo mismo con su hija m¨¢s peque?a. -No con Sergei, su hijo mayor, si no con el chico, Mikhail, ¨¦l no ser¨¢ jefe, pero tendr¨¢ ventaja de que disfrutar¨¢ de los beneficios del dinero y posici¨®n. Mi Jelena tendr¨¢ una buena vida con ¨¦l. -Nadie en Bratva est¨¢ excepto de violencia y t¨² quieres meter a tu hija en ese mundo. -Si vine a har contigo es porque no quiero ofenderte, estoy respetando el acuerdo que llegamos con Katerina. Solo vine aqu¨ª en busca de tu aprobaci¨®n. -Pues no lo tienes, nunca dar¨¦ mi aprobaci¨®n para queprometas a tu hija con alguien de mafia. ?Por Dios, Iv¨¢n! ?Qu¨¦ edad tiene tu hija? ?Trece? ?Catorce a?os? -pregunt¨® Dimitri exasperado. ¨C Tiene trece a?os¡ -D¨¦j crecer -grit¨® Dimitri This belongs to N?velDrama.Org - ?. -Necesito saca de mi casa, sabes que me volv¨ª a casar y mi esposa est¨¢ harta de que Jelena le reste autoridad, cree que es madre de Karen. Adem¨¢s, Anika tiene otra hija que se lleva muy mal con e. -T¨² eres el ¨²nico culpable de eso. Tu hija es Jelena, no hija de tu mujer. Ivan ignor¨® respuesta de Dimitri. -Si no me dejaspromete con el chico Ivankov tendr¨¢s que buscarle un prometido a quien entreg¨¢rs, alguien poderoso. Quiero un tratoo el que hice con tu padre para Ivanna, que se lleve y termine de educar para ser esposa. -Est¨¢ bien, acepto, se casar¨¢ con Mikhail, pero no con el hijo de Ivankov, sino con mi hermano, me entregar¨¢s a m¨ª, llevar¨¦ a Interra para que estudie. -Es lo mejor, un internado formar¨¢. -No ir¨¢ a ning¨²n internado, se quedar¨¢ con sus hermanas, bien sea con Ivanna o con Katerina. -Prefiero el internado¡ -Y yo prefiero no tener tratos contigo -interrumpi¨® Dimitri -pero ninguno de los dos conseguir¨¢ lo que quiere, as¨ª que ve a tu casa y tr¨¢eme a ni?a. Iv¨¢n apret¨® losbios simndo un gesto de rabia, pero en el fondo hab¨ªa logrado su objetivo, se sacar¨ªa a Jelena de encima y casar¨ªa con uno de los Kusov. Mientras m¨¢s rci¨®n familiar tuviera con ellos menos se atrever¨ªan a meterse en sus negocios. -Est¨¢ bien, t¨² gana -fue respuesta de Iv¨¢n. ??Maldici¨®n! Tengo que har con Mikhail lo antes posible?, Dimitri pens¨® con rabia. Odiaba tener que faltar a promesa que Alexander y ¨¦l les hab¨ªan hecho a sus hermanos menores de que nunca tendr¨ªan matrimonios concertados, pero no pod¨ªa permitirle a Iv¨¢n da?ar a su hija. Fue lo ¨²nico que les hab¨ªa pedido Katerina tres a?os atr¨¢s. Y ¨¦l no ten¨ªa coraz¨®n para negarse. Agradeci¨® que su hermano Mikhail estuviera en Rusia visitando a sus t¨ªas, esperaba que llegara a casa antes de que lo hiciera Iv¨¢n con ni?a. *** -?Me has vuelto a concertar una boda? -pregunt¨® Mikhail a su hermano Dimitri Su cara reflejaba asombro. Ten¨ªa veintitr¨¦s a?os, se hab¨ªa graduado con honores en Oxford y en ese momentobinaba su postgrado de Comercio Internacional con un trabajo en el consorcio de familia en Interra. Pensaba que, al morir su padre, no tendr¨ªa una boda arreda, Alexander y ¨¦l mismo Dimitri se lo hab¨ªan prometido. ¨C La chica es Jelena Smirnov, hermana menor de Katerina y de Ivanna, a petici¨®n de Katerina he mantenido un ojo sobre su familia. Su padre se volvi¨® a casar hace poco m¨¢s de un a?o y a su nueva y joven esposa le molesta su hijastra. ¨¦l quer¨ªapromete con Mikhail Ivankov¡ -?Por Dios! ?El hijo de Motka Ivankov? ese chico es un psic¨®pata y de seguro matar¨¢. -Lo s¨¦, Iv¨¢n es una basura que no merece los hijos que tiene. Vino a solicitar mi autorizaci¨®n fue porque esa es una des condiciones que, a petici¨®n de Katerina, le pusimos para seguir apoy¨¢ndolo en sus negocios. Por supuesto se negu¨¦, pero temo que seguir¨¢ intent¨¢ndolo hasta dar con alguien poderoso, con quien yo no pueda objetar, o que lo haga a escondidas. Por lo que le dije que t¨² te comprometer¨ªas con e y se casar¨ªan cuando Jelena tuviera mayor¨ªa de edad. Mikhail se presion¨® el puente de nariz, pensando. -No puedo negarme, es hermana de Katerina y har¨¦ cualquier cosa por hace feliz ¨C der¨® Mikhail ¨Caunque e nunca dijo nada, s¨¦ que pap¨¢ maltrataba. -Pens¨¦ que no lo sab¨ªas -Fue respesta de Dimitri. -Una vez encontr¨¦ llorando en el jard¨ªn, al verme sus ojos entraron en p¨¢nico, trat¨® de ocultar su cara, pero yo ya hab¨ªa visto el moret¨®n de su meji -explic¨® el joven. -Alexander y yo no nos dimos cuenta de eso hasta mucho despu¨¦s. ¨C Katerina es tan noble que nunca habl¨® mal de pap¨¢. -S¨ª, Pap¨¢ hizo sufrir mucho a esas hermanas y, enpensaci¨®n, quiero entregarle a su hermanita para que eduquen. En unos a?os resolver¨¢s si te casas o no con e, ser¨¢ tu decisi¨®n, nosotros no te obligaremos. Lo que en realidad deseo en este momento es quit¨¢rs a su padre hasta que cum mayor¨ªa de edad y no pueda obliga a hacer su voluntad, que chica sepa que tiene familia que apoya. Mikhail suspiro mirando al techo, elpromiso ten¨ªa sentido. Quer¨ªa mucho a Katerina e imaginaba lo que debi¨® sufrir al ser obligada a casarse con su padre siendo una adolescente, tambi¨¦n ten¨ªa certeza de que su pap¨¢ hab¨ªa maltratado. Record¨® ocasi¨®n se hab¨ªa adentrado en el jard¨ªn de casa y encontr¨® llorando. Estaba sentada en un banco cons manos cubriendo su rostro, sus sollozos eran desgarradores. Cuando le habl¨®, Katerina levant¨® su cara y se sec¨®s l¨¢grimas desesper sorprendi¨® al ver el p¨¢nico en su mirada y el morat¨®n de su meji. Sospechaba que no era ¨²nica vez que hab¨ªa golpeado. Al morir su padre, Katerina casi se desmaya y, al socorre, se agito desesperadamente por el dolor, m¨¢s tarde le dijo que se hab¨ªa ca¨ªdo de unas escaleras en biblioteca. Mikhail no ten¨ªa pruebas y no quiso ioda m¨¢s pregunt¨¢ndoselo de nuevo. Por eso siempre fue afectuoso con e y trat¨®, en medida de lo posible, de protege. -?Cu¨¢ndo conocer¨¦ a mi prometida? -pregunt¨® resignado. -¨¦l traer¨¢ en cualquier momento, quiero hacer esto lo antes posible. -De acuerdo, hermano, t¨² ganas, pero me deben una y me cobrar¨¦. El honor lo hizo aceptar, sin embargo, intentar¨ªa sacar un poco de provecho de situaci¨®n. Quer¨ªa que Dimitri le diera m¨¢s responsabilidades en el negocio familiar, pero ante sus quejas, su hermano siempre le respond¨ªa que deb¨ªa aprender a caminar antes de correr. -Solo si te dejo, hermanito -replic¨® Dimitri, burl¨¢ndose. Cap铆tulo 6 Cap¨ªtulo 6 Cap¨ªtulo 6 Jelena estaba profundamente dormida cuando unos golpes en puerta despertaron repentinamente, gimiendo, se revolvi¨® en cama con intenci¨®n de volverse a dormir. Se hab¨ªa desvdo hasta el amanecer, sus pensamientos volv¨ªan una y otra vez hacia lo ocurrido noche anterior en esa habitaci¨®n. Su mente proces¨® lo que hab¨ªa hecho, hab¨ªa estado llena de furia y de adrenalina desde el d¨ªa en que su padre visito, pero en ese momento se sent¨ªao si hubiesen exprimido. Todas sus emociones estaban revolucionadas lo que le impidi¨® conciliar el sue?o. Una nueva tanda de golpes volvi¨® a estremecer, de mal humor se levant¨® de cama. -?Qui¨¦n es? -pregunt¨® de muy m manera, a¨²n medio dormida. -La madre Teresa de Calcuta, ?qui¨¦n m¨¢s? ¨Crespondi¨® ironicamente Rania lo que provoc¨® una peque?a sonrisa en Jelena, le gustaba el humor retorcido de su amiga. Descorri¨® el cerrojo y le abri¨® puerta, Rania ven¨ªa cargada con prensa diaria. Sus iones volvieron a su mente y respir¨® profundamente. -?C¨®mo est¨¢s? -indag¨® su amiga abraz¨¢nd, despu¨¦s de soltar los peri¨®dicos encima de cama. -Sobreviv¨ª, estoy bien -dijo dej¨¢ndose reconfortar por los brazos de Rania-. ?Sali¨® en prensa? - pregunt¨® con incertidumbre. -A¨²n no los he revisado. Compr¨¦ todo lo que pude y ped¨ª desayuno, lo traer¨¢n en cualquier momento, me preocupa m¨¢so est¨¢s t¨². -Todo sali¨® seg¨²n lo neado, Mikhail me rescat¨® de un borracho y me llev¨® a su casa. El cabr¨®n besa como los ¨¢ngeles, me dej¨¦ llevar extasiada hasta que entr¨® en mi, idoli¨®o el demonio!, pero no se dio cuenta de que era mi primera vez. Evit¨¦ que encendieses luces, esper¨¦ a que se durmiera y sal¨ª de all¨ªo alma que lleva el diablo. Al irme tu amiga periodista me estaba esperando y le di una buena historia para contar. -?Ay, Jelena! Espero que todo esto no te explote en cara y se vuelva en tu contra. *** This belongs to N?velDrama.Org - ?. -?D¨®nde est¨¢ Jelena? -pregunta Ivanna a Mikhail. -No lo s¨¦, se?ora Evans, anoche discutimos, y mientras atend¨ªa una mada de tel¨¦fono e se march¨®, al terminar de har sal¨ª a busca. El portero de mi edificio me dijo que e habl¨® brevemente con una pareja de paparazis y que despu¨¦s hab¨ªa subido a un taxi. La m¨¦ y me dijo que se iba a casa, que no quer¨ªa har conmigo. Pens¨¦ que hab¨ªa regresado aqu¨ª, mi sorpresa de esta ma?ana fue vernos retratados en prensa. La he estado mando desde entonces y tiene el m¨®vil apagado. -m¨¦ a Rania, su mejor amiga, y me dijo que Jelena regresar¨ªa m¨¢s tarde, sin embargo, no puedo dejar de preocuparme. No s¨¦ porque Jelena me oculta cosas, no sab¨ªa que ustedes se estaban viendo. -S¨ª, tenemos tiempo saliendo. -Mi padre est¨¢ furioso, dice que tu quieres romper elpromiso con e y que, sin embargo, te acuestas con su hija, lo veo una bu por parte de tu familia. -Es cierto que habl¨¦ con Dimitri para romper elpromiso, pero era porque pensaba que Jelena no quer¨ªa casarse conmigo. Ten¨ªa tres a?os sin ve, sent¨ªa que me estaba esquivando y gota que colm¨® el vaso fue que e no vino al matrimonio de Alexa¡ -Te aseguro que s¨ª estaba enferma, tengo los r¨¦cipes m¨¦dicos. -S¨ª, fui a visita a Durham para har con e, necesitaba que me dijera que quer¨ªa hacer con respecto a nuestropromiso, all¨ª me enter¨¦ de que s¨ª hab¨ªa estado enferma y no fue una excusa para no verme. Desde entonces nos hemos estado viendo. -Es extra?o porque e no ha dicho una pbra de que ustedes estaban saliendo. ¨C Jelena me pidi¨® tiempo antes de decirselo a ustedes, no quer¨ªa verse presionada para casarse de inmediato. No me di cuenta hasta ayer que quien m¨¢s presionaba era yo. Creo que tampoco quiso no preocupa, ver¨¢, yo quiero casarme enseguida y e quiere graduarse antes. Le ped¨ª que terminara sus estudios aqu¨ª y no quiere¡ -Aunque me importa poco opini¨®n de mi padre, s¨¦ que puede hacerle espera? -S¨ª, qu¨¦date, pero debes prometerme que no presionar¨¢s para hacer algo que e no desee. -Le prometo que se har¨¢ lo que Jelena diga, si tengo que esperar un a?o m¨¢s para casarme con e lo har¨¦. Solo deseo que e sea feliz. Mikhail se sent¨® en un sal¨®n a esperar, hab¨ªa logrado calmar a familia de Jelena, aunque se hab¨ªa portado tranquilo yprensivo para no molestar a Ivanna, por dentro segu¨ªa molesto con su prometida. Esperaba que no tardara mucho en aparecer porque no sab¨ªa cuanto tiempo podr¨ªa mantener su temperamento contrdo. Despu¨¦s de har con Ivanna, se qued¨® solo y aprovech¨® para mar a Dimitri. -Iv¨¢n Smirnov, me m¨® furioso por el editorial de prensa. ?Qu¨¦ ocurri¨®? ?A¨²n quieres cancr el compromiso? -Iv¨¢n tambi¨¦n me ha mado, pero no he querido har con ¨¦l hasta que defina con Jelena que es lo que e desea. Le promet¨ª a Ivanna que no obligar¨ªa a nada, se har¨¢ lo que mi prometida quiera. Cuando su familia se enter¨® de que estaba en casa de los Evans esperando a Jelena fueron llegando, primero lo hicieron su hermano Alexander con Katerina, su esposa, que era hermana de Ivanna y Jelena. Estaba de nuevo contando historia que se invent¨® para Ivanna cuando Gema entr¨® de mano de Konstantin. Su hermano lo miro preocupado y Gema emiti¨® un bufido en voz muy baja cuando escuch¨® lo que ¨¦l dec¨ªa. Mikhail espero que no lo dtaran porque por muy furioso que estuviera con Jelena, era su futura esposa y nunca expondr¨ªa al escarnio de su familia. *** Esa misma tarde Jelena encendi¨® su m¨®vil en el taxi que llevaba del hotel a casa de su hermana, de inmediato,enz¨® a sonar con entrada de mensajes y madas perdidas. El taxista se gir¨® a mira porque su tel¨¦fono parec¨ªa salido de pel¨ªc Poltergeist[1].Ten¨ªa muchos mensajes de texto y de W******p de sus hermanas y de Gerna, m¨¢s cincuenta y nueve madas perdidas, varias de es de su padre y de Mikhail. En el transcurso del d¨ªa hab¨ªa logrado contrr sus emociones y encontrar de nuevo su equilibrio, hizo todos los ejercicios de rci¨®n, meditaci¨®n y anti-ansiedad que le ense?¨® sus psicoterapeuta en sus dif¨ªciles a?os de adolescencia. Cuando se sinti¨® preparada, pago cuenta del hotel y decidi¨® que era hora de volver a casa. Sonri¨® ante el papel que se propuso interpretar. Su prometido nunca podr¨ªa imaginar que su futura esposa ser¨ªa una mujero que le presentar¨ªa, descarada, atrevida, manipdora y mal hada. Si esperaba sumisi¨®n, tranquilidad y dulzura se llevar¨ªa una gran sorpresa. Al bajarse del taxi pens¨® que el segundo acto estaba porenzar. [1]Juegos diab¨®licos en Hispanoam¨¦rica y Poltergeist: Fen¨®menos extra?os en Espa?a, es una pel¨ªc estadounidense de terror y suspenso de 1982, cuya trama gira en torno a los inquietantes sucesos que acontecen en casa de una familia que vive en los suburbios, y en que se sospecha que se est¨¢ produciendo el fen¨®meno conocidoo ?poltergeist?, Cap铆tulo 7 Cap¨ªtulo 7 Cap¨ªtulo 7 Cuando puso un pie fuera del taxi, puerta de casa de su hermana, Ivanna, se abri¨® y su hermana corri¨® hacia e. This belongs to N?velDrama.Org - ?. -?Nos ten¨ªas muy preocupados! ?D¨®nde estabas? -pregunt¨® abraz¨¢nd. -Lamento haberos preocupado, estaba cansada y necesitaba pensar, as¨ª que me qued¨¦ en un hotel. -Debiste habernos mado, cari?o, sabes que siempre estar¨¦ para ti -Lo s¨¦, hermana, pero soy una adulta y esto necesito resolverlo por m¨ª misma -respondi¨® Jelena. Jelena sab¨ªa que Ivanna amabao una madre y se arrepinti¨® de no haber pensado en e cuando ide¨® su n. Desde que lleg¨® a su casa no hab¨ªa hecho m¨¢s que darle preocupaciones a su hermana, se propuso que esa fuese ¨²ltima. A partir de ese momento mantendr¨ªa fachada de felicidad, no solo para ahorrarle quebraderos de cabeza a Ivanna sino tambi¨¦n porque su orgullo no le permitir¨ªa dejarle saber a su padre o a familia de Mikhail de que ¨¦l solo se casar¨ªa por e por obligaci¨®n o lo que era peor por l¨¢stima. Las pbras de Ivanna sacaron de sus pensamientos: -Est¨¢ bien, cari?o, Mikhail est¨¢ esper¨¢ndote ¨C Le inform¨® su hermana mientras guiaba por cintura hacia casa-. Tuvo que dar muchas explicaciones para calmarme, no sab¨ªa que ustedes se estaban viendo a escondidas, que t¨² te sent¨ªas muy presionada con boda. Nos cont¨® de su pelea de noche anterior y que te fuiste furiosa de su apartamento. ?Que buen mentiroso es?, admiti¨® para s¨ª misma. Mejor, as¨ª le evitaba dar tantas explicaciones y decir todass mentiras que hab¨ªa preparado con antci¨®n. Lo bueno de que ¨¦l hubiera dados explicaciones es que logr¨® tranquilizar a su hermana. Entraron a casa y en el recibidor encontr¨® con su familia esper¨¢nd. Su prometido miraba echando chispas de rabia por los ojos. Su otra hermana, Katerina, escrutaba con mirada, no muy convencida de historia que cont¨® Mikhail, pero sin atreverse a cuestiona abiertamente. E tambi¨¦n hab¨ªa guardado unos cuantos secretos, pero estar¨ªa muy pendiente de c¨®mo se desarroba esa situaci¨®n porque, aunque quer¨ªa much¨ªsimo a su cu?ado, su hermanita era indefensa de esa rci¨®n y no iba a permitir que volviera a caer en el pozo profundo de depresi¨®n en el que estuvo tantos a?os. La mirada de Alexander era escrutadora, conoc¨ªa su historial m¨¦dico de Jelena y estaba preocupado, estaba seguro de que esta situaci¨®n no le har¨ªa ning¨²n bien a salud mental de su cu?ada. Por su parte, Gema quer¨ªa saca de all¨ª e interroga, estaba al tanto de que Mikhail no sab¨ªa que se hab¨ªa acostado con Jelena hasta que Konstantin lo m¨®. E estaba all¨ª as¨ª que por supuesto que sab¨ªa que todo lo que el cont¨® eran mentiras. Conoc¨ªa a Jelena mejor que todos los presentes y sab¨ªa que algo debi¨® ocurrir para que actuara as¨ª. Jelena calm¨® a sus hermanas y cu?ados; y a Gema le susurr¨® al o¨ªdo que har¨ªan al siguiente d¨ªa har¨ªan, sab¨ªa que, de todo el grupo que esperaba e era ¨²nica a que no podr¨ªa enga?ar. ¨CLamento haberlos preocupado, no cre¨ª que saldr¨ªa algo en prensa, necesitaba pensar y ahora que estoy m¨¢s calmada y con mente m¨¢s ra me gustar¨ªa har con Mikhail a ss, por favor. -Puedes usar el estudio de Gael estoy seguro de no le importar¨¢ ¨Crespondi¨® a Ivanna. -Nosotros nos marchamos -dijo a Alexander. Katerina, su esposa, se levant¨® de inmediato, sab¨ªa que ese d¨ªa no podr¨ªa hacer nada m¨¢s. -Nosotros tambi¨¦n -dijo Konstantin acerc¨¢ndose a Gema, su prometida, joven, aunque renuente se levant¨® para marcharse. Ivanna fue a despedir a familia y Mikhail y Jelena se marcharon al estudio para har, en ese momento, Jelena respir¨® profundo, su actuaci¨®n deber¨ªa ser impecable para horrorizar a su futuro marido. -?Por qu¨¦? -pregunt¨® Mikhail en cuanto se quedaron solos, hab¨ªa tenido el d¨ªa para calmarse. -Eres mi prometido y err¨®neamente quer¨ªas romper elpromiso. No pensar¨ªas que lo iba a permitir, ?verdad? -pregunt¨® burlona -?O acaso pensabas que me ibas a dejar dedoo si fuera indigna de ser tu esposa? No, Mikhail. ?Te casar¨¢s conmigo! -Las ¨²ltimas pbrass dijo con furia. -Jelena, nunca dije que no me casar¨ªa contigo. T¨² no quer¨ªas verme as¨ª que asum¨ª que que no deseaba casarse conmigo eras t¨². -replic¨® furioso -Soy un hombre de honor y nunca dejar¨ªa de cumplir mi pbra. No ten¨ªas necesidad deportarteo una mujer de calle para mar mi atenci¨®n - acus¨® despectivo. Jelena vio todo rojo de furia. -?Mujer de calle? ?Qui¨¦n demonios te crees para juzgarme, maldito infeliz? No eres m¨¢s que un puto que se va con cualquiera, todos estos a?os aguantando que me pusieras los cuernos. ? Qu¨¦ pensabas?, ?qu¨¦ no mes iba a cobrar? Mikhail se arrepinti¨® de inmediato de sus pbras, estaba tan furioso que atac¨® sin pensar en lo que dec¨ªa. Pens¨® que todo se estaba saliendo de control, estaba muy bravo por el enga?o y no entend¨ªa por que e seporto de esa manera. Trat¨® de mantener calma. Empez¨® a contar despacio, mientras miraba a su futura esposa respirar agitada, con los ojos echando mas. ?Menudo car¨¢cter! Una vez calmado, trat¨® de bajar el nivel de confrontaci¨®n. -Lamento si te hice da?o, siempre pens¨¦ que no quer¨ªas casarte conmigo. Aunque aceptaste nuestra boda, desde el primer d¨ªa me demostraste con hechos que no me quer¨ªas. -Es cierto, no te quiero, pero debo obedecer a mi padre -contest¨® Jelena con rigidez. -Ahora no hay opci¨®n, debemos casarnos porque el honor me obliga a hacer lo correcto, pero esto se pudo haber evitado si hubieses hado conmigo. -No, Mikhail, yo siempre supe que nos casar¨ªamos. Quiero que boda se celebre lo antes posible, por favor, haz los arreglos para que no pase de dos semanas, en un juzgado ser¨¢ suficiente para m¨ª. ¨CNo, Jelena, no te equivoques, ser¨¢ una boda tradicional, es lo que esperan ambas familias. Se har¨¢ los antes posible s¨ª, pedir¨¦ ayuda de tus hermanas, es sabr¨¢n que hacer, pero me imagino que organizaci¨®n tardar¨¢ un par de meses. -No.-La negativa fue enf¨¢tica-. Ya puedo estar embarazada y no quiero dudas sobre cabeza de mi hijo. -No puedes estar embarazada, us¨¦ proti¨®n ¨Cexpres¨® Mikhail para tranquiliza. -Lo mismo le pas¨® a Ivanna. Adem¨¢s, usaste un poco tarde, ?o no lo recuerdas? ¨C Las pbras de joven lograron que Mikhail apretara sus dientes al recordar el poco control que tuvo con e. -Est¨¢ bien, har¨¦ con es para que sea lo antes posible. -Mikhail, recuerda despedir a puta de Beatriz, no permitir¨¦ que tengas amantes. Te descubro enga?¨¢ndome y tus pelotas correr¨¢n un destino incierto -amenaz¨® desafiante joven. -No tengo ninguna amante, Beatriz es una amiga que me pa?a a actos sociales. Est¨¢ en Espa?a en estos momentos, llega ma?ana y, cuando salgamos de oficina, le dir¨¦ que vamos a casarnos. E ha sido, aparte de mi asistente, una buena amiga, as¨ª que no despedir¨¦, porqueo todass personas que trabajan necesita su empleo. -Entonces trada a puta a otra oficina o a otro puesto de trabajo. Hazlo por tel¨¦fono, no quiero que la veas de nuevo y menos fuera de empresa, seguro que salen en prensa y no aguantar¨¦ una nueva humici¨®n. -No trates de contrrme, Jelena, no me provoques. Har¨¦ con Beatriz en persona y no podr¨¢s hacer nada, y deja de ma puta, porque no lo es -exm¨® perdiendo los estribos de nuevo. -?Maldito cabr¨®n! No me provoques t¨² a m¨ª, si no conocer¨¢s mi furia. Y mar¨¦ puta cada vez que me salga del culo -grit¨® Jelena con rabia. -Cuida tu lenguaje, no permitir¨¦ que mi esposa diga tantas vulgaridades -vocifer¨® el joven en respuesta. -Har¨¦o me d¨¦ puta gana -respondi¨® desafiante-. ?Qu¨¦ har¨¢s?, ?golpearme? Porque te aseguro que te devolver¨¦ los golpes. Mikhail mir¨® al demonio de su prometida sin poder creer en su suerte, ?d¨®nde estaba chica dulce y tranqu que pens¨® que era? No quer¨ªa seguir con esa confrontaci¨®n absurda. -Nunca te pondr¨ªa una mano encima, pero debes moderar tu lenguaje. Jelena se mordi¨® lengua para no decir nada m¨¢s. Estaba actuando as¨ª por venganza, su prometido hac¨ªa g de muy buenos modales y tener una esposa mal hada y soez ser¨ªa horrible para ¨¦l. Pens¨® que por ese d¨ªa hab¨ªa sido suficiente, estaba cansada de pelear, el estr¨¦s de todo lo sucedido le hab¨ªa pasado factura. Ya solo quer¨ªa ir a su habitaci¨®n a dormir. -?Quer¨ªas har algo m¨¢s conmigo? Estoy cansada y quiero que te vayas. -No, Jelena, quer¨ªa saber por qu¨¦ hicistes cosas as¨ª. Te has ido por tangente y no me has dado una respuesta satisfactoria, has manipdo situaci¨®n y el objetivo no lo tengo ro. Sab¨ªas perfectamente que solo con haberlo pedido no hubi¨¦semos casado, si quise romper el compromiso fue pensando que era lo que t¨² quer¨ªas, eso lo dej¨¦ muy ro desde el principio. ¨CMimotivo es tan viejoo humanidad, novio risa escap¨® de su boca ante cara de desconcierto de su prometido-: venganza. Cap铆tulo 8 Cap¨ªtulo 8 Cap¨ªtulo 8 -Cuando nosprometimos te escuch¨¦ har con Dimitri, le dijiste que no era hermosao mis hermanas, que estaba gorda, ten¨ªa ¨¦ y los dientes torcidos. Solo ten¨ªa trece a?os y estaba triste porque me alejaron de ¨²nica persona que en verdad me amaba y t¨² me despreciaste. Mikhail record¨® escena, en ese momento quer¨ªa molestar a su hermano, pero al escuchars pbras en boca de Jelena, pensar que ello lo escuch¨® lo impact¨® y se sinti¨® muy avergonzado, nunca debi¨® decir aquello, hab¨ªastimado. ¨CYo¡ Lomento mucho, no pens¨¦ que escuchar¨ªas eso, estaba molesto por varias cosas y quer¨ªa fastidiar a mi hermano. -Levant¨® mirada buscandos pbras adecuadas para disculparse -. La gota que rebas¨® el vaso fue el hecho de que Dimitri arrera un nuevopromiso para m¨ª, intent¨¦ voltear las cosas a mi favor quej¨¢ndome -expres¨® con mucha verg¨¹enza. -No me interesan tus malditos motivos, tal vez te hubiese perdonado, pero continuaste humill¨¢ndome todos estos a?os con cada mujer que me restregabas en cara, ahora me toca devolverte el golpe -se rio con sarcasmo-. Me imagino tu cara cuando Dimitri y Alexander te maron para remarte tu proceder. Hubiese querido estar all¨ª mirando por un agujero en pared cuando te informaron de que el polvo de noche anterior se lo echaste a tu prometida. -No te entiendo, ?acaso no sabes cu¨¢nto de ese esc¨¢ndalo cay¨® sobre ti? -Me tiene sin cuidado lo que diga gente, de esa manera me asegur¨¦ que no buscar¨ªas otra excusa para romper elpromiso, adem¨¢s, mi padre tambi¨¦n merec¨ªa pasar un poco de verg¨¹enza. ¨¦l fue quien meprometi¨® contigo para empezar, me abandon¨®, me alej¨® de mi hermano. Hace muchos a?os me promet¨ª a m¨ª misma que no dejar¨ªa golpe sin devolver, as¨ª que est¨¢s advertido, novio: soy vengativa y rencorosao pocas. Mikhail estaba asombrado, no ten¨ªa pbras para responder a su prometida. As¨ª que, meneando cabeza, sali¨® de habitaci¨®n, ten¨ªa mucho en que pensar. ?C¨®mo se hab¨ªan torcidos cosas hasta ese extremo? Es verdad que hab¨ªa salido con mujeres y hab¨ªa tenido su raci¨®n de amantes, pero no se consideraba promiscuo. La mayor¨ªa de sus citas no terminaban en sexo, pero prensa amari se apresuraba cuando se trataba de publicar rumores sobre ¨¦l y sus hermanos. Nunca les prest¨® atenci¨®n, pensaba que preocuparse por eso era darles poder. Jam¨¢s se imagin¨® que Jelena mirara ese tipo de prensa, ni mucho menos pens¨® que podr¨ªa importarle. Era una ni?a cuando seprometieron y, aunque es verdad que durante los primeros a?os ¨¦l no tuvo inter¨¦s en ve, era porque quer¨ªa darle su espacio para que creciera, estudiara, se desarrorao persona antes de entrar en un matrimonio concertado. En los ¨²ltimos a?os s¨ª hab¨ªa buscado, pens¨® que era bueno que fuesen conoci¨¦ndose, tal vez no debi¨® aceptars excusas y haber insistido. Lo que ¨¦l pens¨® que era consideraci¨®n, e lo tom¨® como indiferencia. Hab¨ªa un abismo de resentimiento entre ¨¦l y su futura esposa y sent¨ªa que le costar¨ªa mucho cambiar esa situaci¨®n. No quer¨ªa vivir en un infierno de matrimonio y sab¨ªa que, si no lograba amansar a esa fiera, eso era lo que ocurrir¨ªa. Record¨® el d¨ªa de supromiso cuando sali¨® del despacho de Dimitri para buscar a su joven prometida. La pobre chica se ve¨ªa asustada, su mirada era como un cristal que revba todas sus emociones y ¨¦l pudo ver con ridad el miedo y el desconcierto en sus hermosos ojos. Quer¨ªa har con e para tranquiliza y asegurarle que todo estar¨ªa bien. Su coraz¨®n se conmovi¨® al ve correr detr¨¢s de su padre, tan peque?a y desamparada. ??Maldito seas, Ivan Smirnov!?, le increp¨® mentalmente. El hombre era malvado, ?c¨®mo era capaz de hacerle eso a su peque?a? Su debero padre era proteger a sus hijos. ?Sobre todo as ni?as, que sons m¨¢s vulnerables?, pens¨® bastante molesto. La escuch¨® llorar en uno de los salones y se qued¨® fuera, esperando a que e se calmara, porque ¨¦l no sab¨ªa c¨®mo lidiar con una chica llorosa. ?C¨®mo se hab¨ªa equivocado! Quiz¨¢s si hubiese entrado e pudo haberle gritado sus pbras y ¨¦l habr¨ªa arredo situaci¨®n. Estaba seguro de que le habr¨ªa prometer¨ªa cualquier cosa con tal de que se calmara. Pero, no lo hizo, cuando vio a una des donces pasar le hizo una se?al para que se acercara sin hacer ruido, cuando estuvo lo suficientemente cerca para no ser o¨ªdo por Jelena, le susurr¨® que fuera en busca a su t¨ªa. Alexandra sabr¨ªao consr a su prometida, e era lo que Katerina maba un alma generosa, capaz de reconfortar hasta a persona m¨¢s triste. ?Mi t¨ªa sabr¨¢ c¨®mo tratar a chiqui?, pens¨® march¨¢ndose. ?Qu¨¦ equivocado estuvo! Y su error le cost¨® a?os de resentimiento a Jelena. *** Esa noche Jelena tambi¨¦n so?¨® con el pasado, eno se sinti¨® al ver a su padre marcharse y abandonar en una casa desconocida. No supo que hacer, as¨ª que con mucha verg¨¹enza regres¨® sobre sus pasos y se sent¨® a esperar que alguien fuera por e. A medida que esperaba todo lo acontecido en el d¨ªaenz¨® a repetirse en su cabeza y rabia inund¨® su joven coraz¨®n. Alexandra entr¨® en estancia esperando encontrar a Jelena llorando desconsda por el miedo y tristeza. No estaba de acuerdo con forma de hacers cosas de Iv¨¢n Smirnov, pero por lo que Dimitri le cont¨®, lo que hac¨ªan era lo mejor para chica. Su sorpresa fue may¨²sc cuando en lugar de tristeza se encontr¨® en su lugar con unos ojos furiosos que lloraban de rabia. Alexandra le preocup¨® ira que mostraba su mirada. -?Est¨¢s bien? -pregunt¨® dama con caut. -No, pero lo estar¨¦ -respondi¨® Jelena tratando de mantener calma. La t¨ªa Alexandra no ten¨ªa culpa de se de hombre que era su sobrino, sin embargo, no pudo evitar levantar su barbi desafiantemente, sin darse cuenta de vulnerabilidad que transmit¨ªa. -?Te importar¨ªa quedarte conmigo hasta que te vayas a Interra con tus hermanas? -?Hermanas? Yo solo tengo una hermana, Katerina ¨Crespondi¨® Jelena mirando a su Alexandra con una expresi¨®nN?velDrama.Org copyrighted ? content. confusa. Alexandra mir¨®, pensandoo contarle historia de Iyanna y de Katerina. Deb¨ªa tener cuidado con lo que dijera ya que hab¨ªa muchos secretos entre ambas familias, al parecer, m¨¢s de los que e pensaba. -Ven aqu¨ª, Jelena, si¨¦ntate a mido y te contar¨¦ algunas cosas de tu familia y de m¨ªa que debes saber -dijo cari?osamente. La chica obedeci¨® y se od¨® a sudo, ?qu¨¦ podr¨ªa contarle de su familia que e no supiera? ¨C ?Sabes que tu pap¨¢ tuvo, aparte de tu madre, otra esposa de que se divorci¨®? -Alexandra decidi¨® empezar desde el principio, Jelena asinti¨® con cabeza anim¨¢nd a proseguir-. Su primera esposa, Catherine, le dio dos hijas, Ivanna y Katerina¡ - empez¨® a rtar Alexandra antes de ser interrumpida. -No lo sab¨ªa, pap¨¢ solo me habl¨® de Katerina -murmur¨® pensativa. Ahora entend¨ªa referencia de Mikhail a que no era hermosao sus hermanas. -Ivanna es poco m¨¢s de un a?o mayor que Katerina -continu¨® Alexandra-. Cuando ten¨ªa doce a?os fue prometida a mi hermano dimir, despu¨¦s delpromiso fue enviada a estudiar a Interra. All¨ª se enamor¨® y se cas¨® con un ingl¨¦s, por lo que tu padre repudi¨®; por eso no ha de e. Meses despu¨¦s, Katerina tom¨® su lugar y se cas¨® con mi hermano. Katerina ahora vive en Interra ys hermanas se visitan casi a diario. -?Est¨¢n muy unidas? -pregunt¨® Jelena recordando indiferencia de su hermana. -S¨ª, lo est¨¢n, tantoo lo estar¨¢n contigo cuando llegues a Interra, estar¨¢n felices de que est¨¦s all¨ª. -No lo creo, me imagino que es se criaron juntas y tienen misma madre. -Se qued¨® pensativa un momento antes de continuar-. Hace tres a?os conoc¨ª a Katerina y pr¨¢cticamente ni me mir¨®. -No s¨¦ por qu¨¦ ocurri¨® eso, pero te puedo asegurar, que tanto Ivannao Katerina son muy familiares, dales una oportunidad. -?Por qu¨¦ debo quedarme aqu¨ª hasta boda? Yo quiero volver a mi casa, mi hermanito me necesita, en cinco a?os puedo volver para casarme. -Lamento tener que decirte esto, pero esa fue condici¨®n de tu padre para eder alpromiso, creo que fue una petici¨®n de tu nueva madre. -Anika no es mi madre y e no atender¨¢ a mi hermano esa es mi obligaci¨®n, porque mi mam¨¢ antes de morir me pidi¨® que lo cuidara. -Jelena, cari?o, una des condiciones que Katerina puso para que mis hijos ayudaran a tu padre en los negocios, fue que t¨² no podr¨ªas serprometida ni casada sin el consentimiento Dimitri y de Alexander¡ -Pero, ?qui¨¦n se cree e para hacer eso? -respondi¨® furiosa. ¨CSolo vba por tu bienestar y no se equivoc¨® -indic¨® Alexandra, levantando una mano para que Jelena la dejara terminar de har-. Tu padre vino aqu¨ª buscando aprobaci¨®n de mi sobrino para comprometerte y entregarte de una vez a uno de los hijos de un jefe de Bratva, por eso Dimitri decidi¨® que Mikhail seprometiera contigo, para poder quitarle a tu padre el control de tu destino y entreg¨¢rselo a tus hermanas que telesperan ansiosas en Interra. All¨¢ tendr¨¢s una nueva vida, podr¨¢s estudiar y Mikhail y t¨² os casar¨¦is no en cinco a?os, sino cuando est¨¦s preparada. Jelena asinti¨® distra¨ªda, sus pensamientos eran un caos y el rencor le apretaba el pecho. Al parecer, todo el mundo pod¨ªa opinar y entrometerse en su vida, cuando ese papel solo le correspond¨ªa a su padre. ¨¦l era el ¨²nico de quien aceptar¨ªa orden de casarse, nunca lo har¨ªa por Dimitri ni por sus hermanas, y aunque no le gustaba que hubiese intentadopromete con alguien de Bratva le daba mucha rabia el chantaje al que fue sometido su padre. Estar¨ªa desesperado para eder a pr¨¢cticamente renunciar a su tut y ced¨¦rs a los Kusov. Su padre no deb¨ªa saber que intenci¨®n de este era entrega a sus hermanas, tratar¨ªa de har con ¨¦l de nuevo, advertirlo; intentar¨ªa hacerle cambiar de opini¨®n, le prometer¨ªa que se mantendr¨ªa al margen del manejo de casa. No quiso escuchar vocecita en su interior que le dec¨ªa que no le importaba a su padre, que hab¨ªa abandonado a su suerte. Cap铆tulo 9 Cap¨ªtulo 9 Cap¨ªtulo 9 Jelena se despert¨® temprano con mucha energ¨ªa, se levant¨® y baj¨® a desayunar, lo peor hab¨ªa pasado lo que le permiti¨® descansar. La noche anterior se hab¨ªa escapado de Gema, pero suerte abandon¨® cuando al entrar en cocina se encontr¨® a Ivanna y a su sobrina conversando, caron al ve entrar. -Jelena, cari?o, ?c¨®mo te sientes? -pregunt¨® su hermana. -Estoy bien, Ivanna, no te preocupes por m¨ª -respondi¨® mir¨¢nd con cari?o-. H, Gema, ? c¨®mo est¨¢s? Felicidades, me enter¨¦ ayer por prensa de tupromiso con Konstantin. -Estoy muy bien, y te hubieses enterado por mi boca si hubieses tenido el tel¨¦fono encendido -replic¨® Gema burlona. -Lomento mucho, no los quise asustar. Sal¨ª con Mikhail, peleamos y me fui a un hotel con el tel¨¦fono apagado, no quer¨ªa har con ¨¦l hasta calmarme, no lo pens¨¦. -Est¨¢ bien, cari?o, sabes que te amamos y nos preocupamos por ti -se?al¨® Ivanna conciliadora. -Lo s¨¦, gracias, hermana. -Es cierto, disculpa, solo estaba preocupada -agreg¨® Gema, mir¨¢nd con intensidad. Jelena se revolvi¨® inc¨®moda en su asiento, Gema sab¨ªa algo, solo esperaba que no lo expresara en voz alta. ?Demonios! En sus nes nunca contempl¨® preocupaci¨®n de Ivanna y de Katerina y ahora se sent¨ªa un poco culpable. -Lo s¨¦, no te preocupes, todo saldr¨¢ bien. -Volvi¨¦ndose a Ivanna agreg¨® -: Voy a salir, pasar¨¦ pors oficinas del consorcio Kusov. Mikhail quiere discutir algunas cosas conmigo y le promet¨ª que le buscar¨ªa para ir a almorzar, pero antes voy aprar algunas cosas. -Gasta lo que necesites,pras cosas para tu ajuar. Mikhail nos dijo que quer¨ªan celebrar boda lo antes posible, jen tres semanas! Ser¨¢ casi imposible encontrar una agencia que se ocupe de todo en tan poco tiempo. -No te preocupes, a¨²n tengos tarjetas que los Kusov me dieron hace algunos a?os. Creo que ya es tiempo de que mi prometido cubra mis gastos y dejar de ser una carga para Gael y para ti. -Nunca has sido una carga -dijo Ivanna -eres mi hermana y te quiero y s¨¦ que Gael tambi¨¦n te tiene mucho cari?o. Nunca pienses que no est¨¢bamos felices de tenerte con nosotros. -Gracias, hermana, yo tambi¨¦n te quiero. Jelena abraz¨® a Ivanna y recibi¨® un beso en su cabello. Al separarse tom¨® una tostada de mesa y antes de marcharse record¨® lo que deb¨ªa decirle a su hermana: ¨CPor cierto, antes de que lo olvide, por favor no contrates a Gaby para organizar mi boda. -Mikhail me pidi¨® lo mismo, ?ocurri¨® algo que deba saber? -Tal vez que Gaby se acost¨® con Mikhail despu¨¦s de mi fiesta de doce a?os -dijo Gema con iron¨ªa. ¨C?Gema! rega?¨® Ivanna. ¨CEs cierto -afirm¨® Jelena-. Y lo intento de nuevo en de mis dieciocho. Aunque soy consciente de que Gaby no sab¨ªa que Mikhail era mi prometido, igual no quiero que sea e. Ser¨ªa un poco inc¨®modo, ?no te parece? §Ñ§ã -S¨ª, supongo, ya mes ingeniar¨¦. No te preocupes, boda quedar¨¢ preciosa, necesito que reserves tiempo para que nos ayudes en los preparativos. Katerina est¨¢ por llegar, vamos a ir a una agencia que nos rendaron y querr¨¢n har contigo lo antes posible. Por cierto, me gusta tu cabello. -Gracias, a m¨ª tambi¨¦n me gusta. Con respecto a lo del organizador no hay problema, ma?ana ir¨¦ con ustedes -respondi¨® antes de marcharse. *** Jelena tom¨® su coche y sali¨® depras, neaba llegar al consorcio media hora antes del mediod¨ªa, pero primero deb¨ªaprarse un vestuario adecuado a prometida de un Kusov. Escogi¨® para ello una boutique que siempre le hab¨ªa gustado, pero con ropa que nunca se hab¨ªa atrevido a usar. Unas dos horas despu¨¦s sali¨® de tienda cargada de varias bolsas y luciendo un vestido ligero, en color nco, que resaltaba el bronceado que hab¨ªa adquirido trabajando en el campamento. La falda vaporosa a medio muslo ys sandalias de tac¨®n mostraba sus bien tonificadas piernas y el escote en uve lo voluptuoso de sus senos. Se sent¨ªao se ve¨ªa: hermosa y sexy. ?Es hora de ir a empresa de mi prometido a marcar territorio?, pens¨® con una sonrisa maliciosa. Pas¨® por recepci¨®n rumbo a los ascensores, un guardia de seguridad le cerr¨® el paso inform¨¢ndole que deb¨ªa anunciarse con recepcionista. -No, no debo hacerlo, soy prometida de Mikhail Kusov ¨Crespondi¨® con altivez. Buscaba pelea y esc¨¢ndalo, y este guardia se ve¨ªa lo bastante fuerte para soporta. -Lomento, se?orita, sons ¨®rdenes. Todo el mundo debe registrarse, aunque sea por primera vez - dijo el hombre con firmeza. La recepcionista se acerc¨® a sudo. -Espera, Oscar, se?orita es Jelena Smirnov prometida del se?or Mikhail Kusov, por favor d¨¦j pasar -terci¨® joven conciliadoramente. Jelena mir¨® y no pudo impedir dulzura con que le sonri¨® a chica. Quer¨ªa buscar problemas, pero no maltratar a ning¨²n trabajador. -Gracias, Phoebe -correspondi¨® leyendo ca de identificaci¨®n de joven. -De nada, se?orita. Con un asentamiento al guardia, continu¨® su camino al ascensor. Entr¨® y marc¨® ¨²ltima nta, donde sab¨ªa que estabans oficinas de Mikhail, el detective hab¨ªa hecho bien su trabajo. El timbre del elevador al llegar a su destino sac¨® de su trance, dio una r¨¢pida mirada y sonriendo, camin¨® directamente al escritorio de Beatriz Cifuentes; asistente de su prometido, su pa?ante en los eventos sociales y, seg¨²ns revistas del coraz¨®n, su amante. La joven palideci¨® ligeramente al ve y se levant¨® de su asiento. -Buenos d¨ªas, soy prometida de Mikhail, por favor, an¨²nciele que estoy aqu¨ª. -Mikhail se encuentra reunido, si toma asiento anunciar¨¦. -?Oh! Mejor no, no te preocupes, estoy segura de que se alegrar¨¢ de verme -respondi¨® caminando resuelta hacia puerta. ¨CEspere un momento¡ -Fue lo ¨²nico que alcanz¨® a decir Beatriz cuando Jelena abri¨® y se encontr¨® ante una oficina repleta de personas que discut¨ªan un negocio. -?Oh! Querido, olvidaste tu promesa de llevarme a almorzar -dijo haciendo morritos Perdonen interrupci¨®n -agreg¨® dirigi¨¦ndose as dem¨¢s personas-, pero este caballero anoche me invit¨® aer, ?no querr¨¢n que rompa su promesa? N?velDrama.Org copyrighted ? content. Mikhail qued¨® impresionado con mujer que irrumpi¨® en oficina. Estaba bell¨ªsima, el color nco le daba un aire de inocencia, pero lo sexy del vestido le quitaba todo vestigio de pureza. Cuando sali¨® de su trance,s personas que hab¨ªan estado discutiendo acaloradamente los ¨²ltimos detalles del trato que estaba negociando, estaban saliendo de su oficina y el se?or o¡¯ Brian le daba mano. -Entiendo que, con esta be mujero prometida, deje todo a undo parace, nos vemos de nuevo digamos¡ ?as tres? -Perdone, estaba tan inmerso que olvid¨¦ mi promesa. Por supuesto, as tres estar¨¢ bien para m¨ª ¨C respondi¨® Mikhail pa?¨¢ndolo hasta puerta. ?Maldici¨®n! Lo ten¨ªa en su terreno y interrupci¨®n de Jelena le daba tiempo al hombre para arrepentirse de lo discutido. Se volvi¨® a mirar a su prometida para remarle, cuando e senz¨® a sus brazos. Sus labios cubrieron los suyos y su lengua se introdujo en su boca haci¨¦ndole olvidar hasta su nombre, baj¨® sus manos y estrech¨® contra su cuerpo. Sinti¨® puerta de su oficina cerrarse suavemente y nada m¨¢s le import¨®, estaba de nuevo ante Katia seductora, mujer que lo volv¨ªa loco de deseo. Cap铆tulo 10 Cap¨ªtulo 10 Cap¨ªtulo 10 La tom¨® en brazos mientras ciegamente caminaba hac¨ªa su escritorio, sent¨® en el borde mientras empujaba los papeles hacia a undo Jelena tir¨® de su camisa, haciendo saltar algunos botones. ?Maldici¨®n! Lo iba a volver loco. Estaba quit¨¢ndose el cintur¨®n cuando el ruido de puerta abri¨¦ndose lo sac¨® de su trance, se volvi¨® a mirar y palideci¨® visiblemente cuando vio a su hermano, Dimitri, parado en entrada de su oficina mir¨¢ndolo con desaprobaci¨®n. Con rapidez se movi¨® para tapar el cuerpo semidesnudo de su prometida. ¨CLos espero en mi oficina en¡ ¨Cbaj¨® vista hasta entrepierna de Mikhail que parec¨ªa una tienda de campana ¨C digamos diez minutos mascull¨® su hermano antes de cerrar puerta con suavidad al salir. Al girarse a mira Jelena hab¨ªa recuperadopostura y lo miraba con una sonrisa maliciosa -Veo que no has despedido a tu puta, prometido -expres¨® Jelena burlonamente. -Ya te dije que no lo har¨ªa, es mi asistente, una amiga y te he dicho que no mes puta. -Y yo te he dicho que mar¨¦o me salga del culo -replic¨® sonriendo burlonamente mientras se pasaba un cepillo por su melena, luego se pint¨® susbios, pas¨® una mota por su rostro y lenz¨® un beso y una sonrisa seductora-. Ya veremos qui¨¦n gana-amenaz¨® cerrando su polvera-. Te espero en oficina de Dimitri cuando hayas terminado de resolver tu asunto ¨C dijo maliciosamente mientras le se?ba el bulto de su entrepierna-. ?Ah!, y por favor desecha mi tanga, qued¨® inservible. N?velDrama.Org copyrighted ? content. Mikhail empez¨® a contar tratando de calmarse. Jelena le volv¨ªa loco, al punto de que no sab¨ªa si estrang o acostarse con e. Fue hasta su ba?o paravarse cara, al mirarse en el espejo hizo una mueca al ver los chupetones que marcaban su cuello y camisa toda arrugada y con algunos botones desprendidos. Abri¨® el peque?o armario que ten¨ªa en oficina para sacar una nueva y se cambi¨® r¨¢pidamente. Se anud¨® una corbata, se pein¨® y sali¨® a su oficina por chaqueta, mientras se colocaba, su puerta se abri¨® y Beatriz entr¨® en su despacho. -As¨ª que esa es tu prometida -afirm¨® con el rostro serio. -S¨ª. -Fue su ¨²nica respuesta. -Pens¨¦ que hab¨ªas dicho que hab¨ªas roto elpromiso. Cuando vi los titres cre¨ª que era un nuevo montaje de prensa, veo que no es as¨ª. ¨C Jelena quiso continuar con elpromiso y yo siempre cumplo mis promesas. -Ya veo, espero que sepas lo que est¨¢s haciendo. -Por supuesto. Ahora disc¨²lpame, mi hermano me espera -dijo saliendo del despacho. -ro -respondi¨® Beatriz con voz triste. Continuamente pensaba que detr¨¢s del caballero hab¨ªa un hombre muy pasional y lo acaba de confirmar por los chupetones que ten¨ªa en el cuello y el estado en que sali¨® su prometida. Siempre seport¨® con ¨¦lo una chica correcta, bien educada y decente, trat¨® de hacerse su amiga esperando que se enamorara de e y rompiera supromiso. ¨¦l haba poco de su prometida y,o sab¨ªa que era un matrimonio concertado, pens¨® que ten¨ªa una oportunidad. Tal vez debi¨® ser m¨¢s agresiva y haberse acostado con ¨¦l, quer¨ªa que Mikhail se enamorara de e, pero ahora, con esta chica presente, sus oportunidades se ve¨ªan seriamente disminuidas. Tendr¨ªa que hacer algo porque definitivamente quer¨ªa a ese hombre en su vida. *** Mikhail abri¨® puerta del despacho de su hermano y encontr¨® a su hermosa prometida hecha un mar de l¨¢grimas y a un inc¨®modo Dimitri consol¨¢nd y d¨¢ndole palmaditas en el hombro. -?Qu¨¦ ocurre aqu¨ª?-pregunt¨® molesto. -Jelena piensa que tienes una rci¨®n con Beatriz y, aunque me has dicho que nada m¨¢s all¨¢ de amistad te une a e, entiendo postura de tu prometida. ¨¢gata me matar¨ªa si pasara todo el tiempo con una mujer tan bonitao tu asistente. -Lomento Dimitri -se disculp¨® Jelena sorbiendo por nariz-. No quiero perjudica y que pierda su trabajo, pero ?no podr¨ªa trabajar con otra persona? ?En alg¨²n lugar donde no estuviese todo el d¨ªa con Mikhail? -expres¨® chicastimeramente. -Por supuesto. Mikhail, pide a Recursos Humanos que pase a trabajar con Richard y que se?ora Diane sea tu nueva asistente. -Volvi¨¦ndose hacia su futura cu?ada, ar¨®-: No te preocupes, Jelena, se?ora Diane, asistente de Richard, es una mujer de mediana edad muy responsable y respetuosa con su trabajo. -No -objet¨® Mikhail-, Beatriz ha sido mi asistente por dos a?os en los cuales ha demostrado ser una trabajadora muy eficiente y responsable. Adem¨¢s, estoy en medio de una negociaci¨®n y e est¨¢ inmersa en todo el papeleo que conlleva, no es el momento de hacer ese tipo de cambios. -Entonces el trado ser¨¢ efectivo una vez firmado este acuerdo. Sin discusi¨®n, es mi ¨²ltima pbra, ?entendido? -S¨ª, hermano, lo entend¨ª perfectamente -contest¨® apretando los dientes. ¨C Jelena, ?te parece bien este arreglo? -pregunt¨® Dimitri. -?Oh! S¨ª, muchas gracias, Dimitri. Me hubiese gustado que fuese enseguida, pero me quedo mucho m¨¢s tranqu. Mi prometido es un hombre muy guapo y no me gusta ques mujeres lo miren mucho, soy un poco celosi -respondi¨® riendo suavemente. 1 -De nada, cu?ada. Ahora bien, ?cu¨¢ndo es boda? Tu padre me m¨® ayer, estaba furioso por noticia que sali¨® publicada en prensa amari. -La boda ser¨¢ en tres semanas, mis hermanas ya se est¨¢n ocupando de los preparativos ¨C respondi¨® Jelena ante imposibilidad de har de Mikhail-. Creo que es preferible que me marche, ustedes tendr¨¢n mucho que har. -No -advirti¨® categ¨®ricamente Mikhail-, viniste para que te llevara a almorzar y eso har¨¦, yo siempre cumplo lo que prometo. -Luego, dirigi¨¦ndose a su hermano a?adi¨®-: Dimitri, estoy seguro de que Alexander y Katerina estar¨¢n felices de verte, luego haremos, hermano. ¡ª Despidi¨® a su hermano de m manera, pens¨® que iba a estar de rabia en cualquier momento. -Est¨¢ bien, pero necesito har contigo para que aremos algunas cosas ¨Crespondi¨® Dimitri seriamente-. Vete aer con tu prometida, volver¨¦ m¨¢s tarde. Mikhail estaba furioso, muy descarada hab¨ªa montado un drama, logrado su objetivo y ahora pensaba que se iba a escapar de su reprimenda. Dimitri hab¨ªa tomado decisi¨®n de tradar a Beatriz, era el jeque, el jefe mayor del consorcio y no le quedaba m¨¢s opci¨®n que obedecerlo. Tom¨® a Jelena del brazo y sac¨® de oficina de su hermano. La muy rencorosa le v¨®s u?as en mano, entonces se dio cuenta de que estaba apretando muy fuerte y afloj¨® el agarre, pasaronrgos segundos antes de que la chica hiciera lo mismo. El silencio en el ascensor era sepulcral, no se atrev¨ªa a har para no gritarle, se montaron en el coche y al final Mikhail habl¨®. -Nunca m¨¢s vuelvas a manipr situaci¨®n de esa manera. -Vete a m****a, te dije que sacaras de tu oficina y no me hiciste caso. Te lo advert¨ª, no dejo ofensa sin cobrar y no me importa el m¨¦todo que tenga que usar para lograr lo que quiero. -?Maldici¨®n, Jelena! ?Te has vuelto loca? Jelena palideci¨®, en su mente volvi¨® a escuchars mismas voces del pasado ?Loca! ?Jelena est¨¢ loca! ?Jelena va al loquero! -Nunca vuelvas a marme loca, ?oiste?-le grit¨® furiosa. Respiraba agitadamente, cerr¨® los ojos tratando de cars voces del grupo de acosadoras de su colegio cuando descubrieron que iba con un psiquiatra. Respir¨® profundo y agreg¨® con voz temblorosa-: Ll¨¦vame a casa, no tengo apetito. Mikhail se qued¨® mir¨¢nd, estaba al borde des l¨¢grimas y miraba a ventani para no verlo. ?Maldici¨®n!, no sab¨ªa qu¨¦ hacer cons l¨¢grimas. No pod¨ªa ver a una mujer llorando porque siempre trataba de arrer todo lo que estuviese mal con tal de que dejara de llorar. -Lomento, Jelena, perd¨ª los estribos. Quiero que nos llevemos bien, pero no me gusta que me manipulen. Por favor, p¨¢?ame a almorzar, no me gustaer solo. -Est¨¢ bien ¨Crespondi¨® e son suavidad-. Tengo el coche aqu¨ª, luego deber¨¢s traerme de vuelta para recogerlo. Despu¨¦s de recuperar el control sobre sus emociones joven decidi¨® que por el resto del d¨ªa se comportar¨ªa correctamente. Ya hab¨ªa hecho suficiente por el momento, quer¨ªa amargarle vida a Mikhail, pero no que saliera corriendo. Adem¨¢s, estaba agotada por el enfrentamiento; deb¨ªa rjarse un poco para poder disfrutar del almuerzo, le encantaba el restaurante al que iban. Si ten¨ªa que casarse con Mikhail deb¨ªa aprender a contentarse con los peque?os ceres que d¨ªa a d¨ªa se le presentasen yida, definitivamente, era uno de ellos. Mikhail estaba un poco preocupado por los cambios de humor de su prometida, no era normal que e pasara de furia a tranquilidad o que hicieras cosas que hac¨ªa, se pregunt¨® si habr¨ªa cosas de Jelena que sus hermanos no le hubiesen contado. Cap铆tulo 11 Cap¨ªtulo 11 Cap¨ªtulo 11 Horas m¨¢s tarde, cuando Jelena entr¨® a su habitaci¨®n cargada de paquetes se encontr¨® con que Gema la estaba esperando sentada en su cama, al ve entrar se levant¨® y se cruz¨® de brazos para mira con seriedad. -?Me dir¨¢s que demonios ocurre? Y no me salgas con el cuento de que se estaban viendo a escondidas y pelearon porque s¨¦ que no es as¨ª. Yo fui que le mostr¨¦ foto de ustedes a Konstantin y estaba presente cuando ¨¦l lo m¨® para preguntarle que hab¨ªa ocurrido. El muy idiota no ten¨ªa ni idea de que se hab¨ªa acostado contigo. Las pbras de Gema provocaron risa de Jelena. ?Hubiese querido estar mir¨¢ndolo cuando se enter¨®?, pens¨® con malicia. -Es cierto, Mikhail no lo sab¨ªa, era parte de mi n -dijo Jelena aun sonriendo. -?Qu¨¦ n? ?Qu¨¦ sucede, Jelena?, ?por qu¨¦ haces esto? -El que formule para desquitarme de Mikhail y de pap¨¢. ?Recuerdas cuando fuiste a visitarme y mi padre estaba all¨ª? -S¨ª, me imagin¨¦ que algo deb¨ªa ocurrir cuando despu¨¦s de tantos a?os fue a visitarte. ?Qu¨¦ te hizo el desgraciado? -Pap¨¢ estaba furioso porque Mikhail quer¨ªa romper elpromiso conmigo, en su cara le dije que no me importaba, que yo tampoco quer¨ªa casarme con ¨¦l. Mi padre me dijo que si mi compromiso se romp¨ªa y no me casaba con Mikhail deb¨ªa volver a Rusia, que ya hab¨ªa hado de una posible uni¨®n con un jefe de Bratva. -?Sabes que no puede obligarte? -pregunt¨® Gema con preocupaci¨®n. -Por supuesto que lo s¨¦, me re¨ª en su cara. Entonces me dijo que se llevar¨ªa a Karlen. Que lo entregar¨ªa a Bratva para que lo formarano a un capo, pero que deb¨ªaenzar desde abajo y aprender el negocioo cualquier miembro. Que ya ten¨ªa en mira una alianza matrimonial para ¨¦l que le garantizar¨ªa un alto puesto dentro de organizaci¨®n. -Creo que tu padre estaba fanfarroneando para obligarte a hacer lo que ¨¦l desea -dijo Gema. -Tal vez sea cierto, pero no puedo poner en riesgo a Karlen, nunca me lo perdonar¨ªa si pap¨¢ decide llev¨¢rselo, es un buen chico y si en mis manos est¨¢ que ¨¦l nunca pierda su humanidad har¨¦ lo necesario para que as¨ª sea. -Explic¨® Jelena con rabia ardiendo en su mirada. -Malnacido ?Y por qu¨¦ no haste con mam¨¢ o con Dimitri, hasta con el mismo Mikhail? ¨C pregunt¨® Gema. -Ellos pudieron meter en cintura a Iv¨¢n, ya lo han hecho con anterioridad. -Porque me da miedo que cum su promesa y se lo lleve; y porque estoy harta, me niego a convertirme en otra v¨ªctima de mi padre. Quiero que ¨¦l se averg¨¹ence de m¨ª, que sienta que le sali¨® el tiro por cta. Me casar¨¦ con Mikhail, pero ¨¦l pagar¨¢ por cada una des mujeres cons que me enga?¨®, no dejar¨¦ ofensa sin cobrar. Adem¨¢s, estoy harta de sus humiciones, no ser¨¦ mujer discreta, juiciosa y tranqu que ¨¦l espera que sea. -?Has pensado bien lo que est¨¢s haciendo? ?No crees que este enga?o pueda volverse en tu contra? -No suceder¨¢. Tal vez si amara a Mikhail estar¨ªa preocupada, pero no es as¨ª. Solo permanecer¨¦ casada el tiempo que falta hasta que Karlen cum mayor¨ªa de edad, despu¨¦s pedir¨¦ el divorcio. Mi prisi¨®n no ser¨¢ para siempre. -Creo que Mikhaileti¨® un error al subestimarte y pensar queo eras una ni?a no ver¨ªas prensa o no te importar¨ªa, y s¨¦ que ¨¦lo adulto debi¨® ser m¨¢s discreto con sus aventuras, pero Jelena te conozco, s¨¦ que tu coraz¨®n es muy noble y me preocupa que te enamores de ¨¦l y pierdas tu oportunidad de ser feliz. -dijo Gema con cari?o. -Eso no suceder¨¢, Gema, mi coraz¨®n esta blindado contra Mikhail desde elienzo de este compromiso, te aseguro de que nunca me enamorar¨¦ de ¨¦l. Un par de horas m¨¢s tarde, despu¨¦s de que Gema se despidi¨®, m¨® a su padre. -Padre, he cumplido mi parte del trato, boda ser¨¢ en tres semanas as¨ª que env¨ªeme a Karlen. -?Est¨¢s loca? ?C¨®mo te atreves a hacerme pasar esa verg¨¹enza, Jelena? Eres una furcia, una ramera como tus hermanas. -No me joda, padre, cumpl¨ª mi parte del trato. Env¨ªeme a Karlen o ir¨¦ con Dimitri y le contar¨¦ c¨®mo usted me oblig¨® a enga?ar a Mikhail. Le inventar¨¦ cualquier cosa horrible para hacerlo quedar mal y le aseguro de qu¨¦ ¨¦l me creer¨¢. Le juro que si incumple nuestro trato se arrepentir¨¢. Tiene dos d¨ªas para enviarme a mi hermano o at¨¦ngase as consecuencias -grit¨® joven cortando mada. Las manos le temban, se dej¨® caer en cama tratando de calmarse. La tensi¨®n estaba pas¨¢ndole factura y rez¨® para teners fuerzas para seguir adnte, nadie pod¨ªa ve en ese estado, no pod¨ªa ser d¨¦bil. Dos d¨ªas despu¨¦s recibi¨® una mada del asistente de su padre, Karlen llegaba esa tarde y deb¨ªa ir al aeropuerto a recibirlo, no cab¨ªa de emoci¨®n cuando m¨® a sus hermanas para contarles buena noticia. Unas horas m¨¢s tarde, Mikhail fue a busca para lleva al aeropuerto, cuando se enter¨® de que el chico llegaba pens¨® que ser¨ªa una buena manera de rebajar tensi¨®n entre ellos y que aprovechar¨ªa oportunidad para har con Jelena. Jelena se sorprendi¨® un poco cuando le anunciaron de que Mikhail estaba en el sal¨®n esper¨¢nd, se termin¨® de vestir con rapidez, quer¨ªa despacharlo pronto porque en poco tiempo deb¨ªa salir por su hermano. La primera sorpresa se llev¨® Mikhail cuando esperaba a su prometida en el vest¨ªbulo y vio bajar enfundada en unos sencillos vaqueros, un top amarillo, unas Converse, el pelo recogido en una coleta y casi sin maquije. Jelena fren¨® en seco al verlo, se ve¨ªa guap¨ªsimo en ropa deportiva. El jean negro y camiseta ra le hac¨ªa ver m¨¢s joven, frunci¨® el ce?o ante sus pensamientos. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? -pregunt¨® con sospecha. -Vine a recogerte para llevarte al aeropuerto a recoger a tu hermano. -Pensaba irme con Ivanna. -Katerina me dijo que los chicos ten¨ªan un cumplea?os y Ivanna se va directa al aeropuerto despu¨¦s de la fiesta, al igual que Katerina, por eso me ofrec¨ª a llevarte. -Est¨¢ bien, ?podemos irnos ya? -Es un poco temprano, pero podemos esperar all¨ª. -S¨ª, por favor. - Resulta extra?o que tu padre envie a Karlen en estas fechas, generalmente espera hasta que casi comiencens ses ent¨® Mikhail en voz alta. -Quiz¨¢s lo hizo por mi boda. -No lo creo, seg¨²n Dimitri estaba furioso por los titres de prensa, cost¨® mucho calmarlo. ?Te dijo algo a ti? -ro, me m¨® furcia y ramera entre otras cosas. -Lo mar¨¦ para arars cosas. -?No! Me tiene sin cuidado lo que mi padre piense de m¨ª, mientras m¨¢s furioso est¨¦ m¨¢s alejado se mantendr¨¢. -?Crees que vendr¨¢ a boda? -No, y tampoco quiero que venga, mi padre y yo no tenemos muy buenas rciones ¨C respondi¨® molesta. -?Cu¨¢ndo debes ir a cerrar tu apartamento en Durham? -pregunt¨® Mikhail buscando distrae para cambiar de tema y tratar de que se calmara. -No lo har¨¦, mi amiga Rania vive all¨ª, pero debo ir semana que viene a buscar unos documentos. Pedir¨¦ un trado de universidad para continuar mis estudios aqu¨ª y traerme algunas cosas. -Yo te llevar¨¦ -se ofreci¨® Mikhail. -No hace falta, puedo ir en tren, me quedar¨¦ a dormir una noche y regresar¨¦ al d¨ªa siguiente. -Insisto, te pa?ar¨¦. ¨C Jelena lo mir¨® con curiosidad, evaluando situaci¨®n, finalmente se encogi¨® de hombros. -Como quieras -dijo con aparente indiferencia. Sin embargo, su coraz¨®n se aceler¨® al escuchar noticia, tendr¨ªan una noche para ellos solos. Llegaron a terminal a¨¦rea, ubicaron rampa de llegada de los vuelos privados y se sentaron a esperar. Jelena estaba inquieta por lo que su padre le hubiese podido decir a Karlen, se levantaba, caminaba y se volv¨ªa a sentar. Mikhail, vi¨¦nd tan nerviosa, fue hasta un puesto de terminal y regres¨® con un t¨¦. -Toma -le dijo ofreci¨¦ndole bebida N?vel(D)rama.Org''s content. -Gracias -respondi¨® e con una media sonrisa. -?Por qu¨¦ est¨¢s tan nerviosa? -No s¨¦ qu¨¦ pudo haberle dicho mi padre a Karlen sobre lo nuestro y me preocupa que est¨¦ cabreado por lo que hice. -Entiendo, a veces eres un poco impulsiva y no midess consecuencias de tus actos, debes pensars cosas antes de actuar y no dejarte llevar pors emociones. ¨C?Como lo haces t¨²? ?Acaso medistes consecuencias cada vez que me pon¨ªas los cuernos? ¨C replic¨® molesta, Se sent¨ªa criticada y en el fondo deb¨ªa aceptar que actu¨® sin evaluars posibles repercusiones de sus actos. -?Qu¨¦ pasa, Jelena, volvemos a lo mismo? ?C¨®mo es posible que creas todo lo que escriben en prensa amari?, ?no sabes acaso que casi todo es inventado? -pregunt¨® cansado de sus acusaciones. -D¨¦jame en paz, cabr¨®n -respondi¨® furiosa. Sab¨ªa que en parte ¨¦l ten¨ªa raz¨®n, pero primero se dejar¨ªa morder por un perro que estar de acuerdo con sus pbras. Dec¨ªan que mejor defensa era el ataque y eso estaba haciendo e, defendi¨¦ndose. -Yo no empec¨¦, y no seas tan soez. Estoy intentado que nos llevemos bien, pero contigo me siento como si estuviera pisando un campo minado, nunca s¨¦ cu¨¢ndo vas a explotar ni por qu¨¦. En ese momento, Karlen sali¨® por puerta de desembarque y Jelena se olvid¨® de su prometido. Corri¨® a recibir a su hermano, pelea qued¨® atr¨¢s, su rostro reflejaba el amor que sent¨ªa por el chico. La dulzura con que lo trataba hizo suspirar a Mikhail. Ojal¨¢ alg¨²n d¨ªa sintiera por ¨¦l, aunque fuera una cuarta parte del amor que sent¨ªa por su hermano que, al verlo, susbios sonrieran con esa alegr¨ªa que llegaba hasta sus ojos. Cap铆tulo 12 Cap¨ªtulo 12 Cap¨ªtulo 12 Jelena y Mikhail se marcharon a Durham en el primer tren de ma?ana, e necesitaba pedir sus documentos en universidad para tradar sus estudios a otra universidad de ciudad. Adem¨¢s, deb¨ªa recoger sus pertenencias del apartamento quepart¨ªa con su amiga Rania. La iba extra?ar mucho, les quedaba solo un a?o para graduarse y siempre pens¨® que lo har¨ªan juntas, pens¨® que ten¨ªa otro motivo m¨¢s para odiar a su padre. Mikhail pas¨® a recoge muy temprano, se baj¨® del coche con intenci¨®n de saludar a Ivanna y Gael y tomar peque?a maleta de mano de su prometida. Cuando toc¨® puerta, el ama de ves lo hizo pasar al vest¨ªbulo, poco tiempo despu¨¦s Jelena baj¨® de su habitaci¨®n seguida por Ivanna y Karlen. El chico lo mir¨® con desconfianza, era el prometido de su hermana y, seg¨²n su padre, el hombre que hab¨ªa deshonrado. Dirigi¨® hacia ¨¦l una mirada furiosa, antes de girarse hacia Jelena. -?Por qu¨¦ tienes que marcharte con ¨¦l? ¨C A Jelena pregunta le son¨® a rega?o -No es correcto que viajen solos, por lo menos perm¨ªteme pa?arte ¨C Pidi¨® su hermano. -Es mi prometido, Karlen, en dos semanas ser¨¢ mi esposo. Te aseguro de que Mikhail es un hombre de honor a pesar de lo que te haya dicho pap¨¢. Estoy segura de que nunca har¨ªa nada parastimarme. No temas, hermano, estar¨¦ muy cuidada, te lo aseguro. -Entiendo tu posici¨®n, Karlen. Me alegra saber que Jelena ha contado con un hermano que defienda y proteja, ten por seguro que siempre cuidar¨¦ y valorar¨¦ a tu hermana. -E estar¨¢ bien, Karlen, Mikhail es un buen hombre -asegur¨® Ivanna. -Espero que honres tu pbra - mascull¨® el chico. -Soy un hombre de honor, nunca faltar¨ªa a mi pbra. -Fue respuesta de Mikhail. - Ya lo hiciste, pap¨¢ me dijo que hab¨ªas intentado romper tupromiso con Jelena -replic¨® Karlen. -Es cierto, pero lo hice porque pensaba que e no me quer¨ªa. Para m¨ª es muy importante que est¨¦ de acuerdo con nuestra boda, no quer¨ªa que siguiera adnte por obligaci¨®n. -Es cierto, hermano, por eso discutimos esa noche. ¨¦l pensaba que yo no quer¨ªa casarme con ¨¦l, que pap¨¢ me estaba obligando tal como lo hizo con Ivanna y Katerina. Cuando se dio cuenta de lo mucho que deseaba boda, program¨® enseguida, por eso nos casaremos tan r¨¢pido ¨C asegur¨® Jelena. -Est¨¢ bien, pero estar¨¦ vigndo -dijo su hermano cediendo a rega?adientes. Una vez que se despidieron de Ivanna y de Karlen, y subieron al coche, Jelena volte¨® a mirar a Mikhail. -Quiero agradecerte que calmaras a mi hermano, mi padre quiso ponerlo en mi contra, pero no lo logr¨®. Necesito que ustedes mantengan una buena rci¨®n porque, cuando nos casemos, quiero que Karlen pase algunos fines de semana conmigo y d¨ªas con nosotros. -No tienes nada que agradecer, tu hermano es un buen chico, y ro que estoy de acuerdo en que pase tiempo con nosotros -asegur¨® Mikhail. Llegaron a su destino a media ma?ana, tornaron un taxi y fueron al apartamento. Estaba vac¨ªo, Rania estaba en Londres en casa de sus padres por el verano. Al entrar al piso, Jelena tom¨® a Mikhail de chaqueta y lo bes¨®, meti¨® lengua en su boca, provocando un gemido de su parte, ¨¦l estrech¨® entre sus brazos. No hab¨ªan podido hacer el amor desde noche en que lo enga?o, as¨ª que estaba ansiosa por disfrutar de ¨¦l, de todass emociones que el hombre despertaba en e. Se liber¨® de su abrazo y, a¨²n bes¨¢ndolo, a tientas busc¨® hebi de su cintur¨®n, desesperada, lo abri¨®, tir¨® del bot¨®n casi arranc¨¢ndolo y baj¨® cremallera, meti¨® mano entre su abdomen y los calzoncillos y apret¨® su miembro. Mikhail gimi¨® en voz alta y, ante su asombro, Jelena, baj¨® su pantal¨®n junto a su ropa interior, se arrodill¨® y lo tom¨® en su boca. ? ¨C La primera puerta a derecha -respondi¨® su prometida. Como pudo abri¨®, cerr¨¢nd con un golpe seco, deposit¨® a Jelena en el suelo, aldo de cama, y empez¨® a desvesti r¨¢pidamente. Cuando e quiso volver a tocarle, ¨¦l se neg¨®. -Te debo un orgasmo primero -le susurr¨® al o¨ªdo. -No, prometido, me debes dos -le respondi¨® tambi¨¦n en un susurro. Mikhail sonri¨® ante atrevida respuesta. -Es cierto, al menos debo darte dos. Suavemente empuj¨® hasta recosta en cama, se acost¨® encima de e mir¨¢nd a cara, con lentitud baj¨® su cabeza y bes¨®rga y profundamente, provoc¨¢nd, excit¨¢nd. Empez¨® a bajar por su cuello mordisque¨¢nd, al llegar a parte superior de sus senos, se concentr¨® alrededor de los pezones sin rozarlos siquiera. La desesperaci¨®nenz¨® a apoderarse de Jelena que, impaciente, le empuj¨® cabeza hasta poner su boca donde quer¨ªa. Cuando susbios se abrieron y lo tom¨® en su boca Jelena grito de excitaci¨®n, con su mano, apret¨® el otro lograndoo rpensa unrgo gemido. Unos minutos despu¨¦s ten¨ªa retorci¨¦ndose sobres s¨¢banas, baj¨® hasta colocarse entre sus piernas separ¨¢nds ampliamente, con los pulgares abri¨® losbios vaginales y sopl¨® suavemente. Otro grito le indic¨® que iba por buen camino, su lengua se desliz¨® alrededor del punto de cer en c¨ªrculos externos, cuando pas¨® r¨¢pidamente sobre este estaba muy excitada, al borde del orgasmo. ¨C Por favor -suplic¨®-, estoy muy cerca, hazme llegar. Mikhail se concentr¨® en su bot¨®n, acerc¨¢nd cada vez m¨¢s, sinti¨® tensi¨®n de su cuerpo unos segundos antes de que explotar¨¢ con unrgo gemido. -Uno-anunci¨® ¨¦l sonriendo desde su posici¨®n. Inmediatamente volvi¨® al ataque. Jelena, se sent¨ªa muy sensible y se revolvi¨® tratando de escapar, pero las manos de Mikhail fueron imcables y mantuvieron anda a cama, grit¨® y jade¨® antes de rendirse al segundo orgasmo. -Dos ¨Cdijo su prometido con voz satisfecha. Jelena sent¨ªa su cuerpoo si fuera de gtina, no pod¨ªa moverse, solo respirar agitadamente, el latido r¨¢pido de su pulso evidenciaba su estado. Sinti¨® a Mikhail moverse sobre su cuerpo, se empuj¨® dentro de e arranc¨¢ndole un nuevo grito. ??Oh Diablos!, va a matarme?. Los gemidos iban en aumento con cada empuje, sinti¨® de nuevo un orgasmo acercarse violentamente, sin freno y sin pudor lo dej¨® arrasar su cuerpo, liber¨¢ndolo. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Mikhail empujaba fren¨¦ticamente dentro de su mujer, el coraz¨®n let¨ªa con violencia, sinti¨® tensi¨®n en su cuerpo antes de que e estara nuevamente arrastr¨¢ndolo consigo. Jelena sent¨ªa los parpados muy pesados, casi no pod¨ªa tener los ojos abiertos, escuch¨® a los lejos una voz que murmur¨®: -Tres. Cap铆tulo13 Cap¨ªtulo13 Cap¨ªtulo 13 Jelena despert¨® despu¨¦s del mediod¨ªa abrazada a una almohada, ten¨ªa hambre y el olor aida hizo rugir su est¨®mago. Se incorpor¨® con lentitud, ten¨ªa el cuerpo pesado, pero al mismo tiempo satisfecho. Los orgasmos que hab¨ªa experimentado en su vida siempre proven¨ªan de su propia mano, o de alg¨²n juguete. Los que Mikhail le proporcion¨® fueron m¨¢s intensos, m¨¢s reales, no tuvo que forzar su mente a imaginarlo porque ¨¦l estaba all¨ª, llen¨¢nd con su pasi¨®n, pod¨ªa sentir su olor y su posesi¨®n, fuerza de sus empujes. Esa vez realidad super¨® en mucho a todas sus fantas¨ªas. Y es que cada orgasmo que hab¨ªa experimentado en su vida ten¨ªa un nombre: Mikhail. Se levant¨®, fue al ba?o y se duch¨®, se puso una camiseta holgada y unas bragas y sigui¨® el aroma de comida hasta cocina. El est¨®mago le ped¨ªaida con urgencia, no desayuno porque estaba muy nerviosa paraer, aunque hab¨ªa simdo indiferencia estaba alterada. Esas ganas de estar a su lado, departir cama ten¨ªan debati¨¦ndose entre un estado constante de excitaci¨®n y el miedo de enamorarse de ¨¦l. S¨ª, ten¨ªa miedo de lo que sent¨ªa, des ganas que ten¨ªa de estar cerca de ¨¦l, m¨¢s nunca lo confesar¨ªa. Mikhail nunca sabr¨ªa que era su debilidad, sus horas oscuras, su m¨¢s profundo deseo, no lo amaba, pero lo deseaba, disfrutar¨ªa de ¨¦l y cuando llegara el momento le dejar¨ªa. Entr¨® a cocina y lo observo moverse por el lugar. Estaba con el torso desnudo luciendo solo sus pantalones vaqueros, le daba espalda a e por lo que pudo admirar sus m¨²sculos. Alg¨²n ruido debi¨® hacer porque se gir¨® y al ve sonri¨®. -H, cocin¨¦ pasta Alfredo ent¨® Mikhail se?ndos cacers -?Sabes cocinar?, ?encontraste todos los ingredientes? -pregunt¨® Jelena con curiosidad. -No, fui a tienda mientras dorm¨ªas y s¨ª, s¨¦ cocinar. En mi ¨¦poca de estudiante estaba harto deer en los comedores universitarios o en restaurantes as¨ª que aprend¨ª a hacerlo viendo videos por inte. Mikhail, se movi¨® por cocina, col¨® pasta y agreg¨® a salsa mezcl¨¢nd, cocin¨® durante unos minutos m¨¢s. Jelena sali¨® de su estupor, sac¨® dos tos y se los tendi¨® a Mikhail, dio vuelta y empez¨® a colocar mesa. -Me gusta muchoida italiana ?y a ti? -curiose¨® su prometido -Es una de mis favoritas-confes¨® chica. Estaba buen¨ªsima, al primer bocado su est¨®mago protest¨®, quer¨ªaer tan r¨¢pidoo pudiera, sin embargo, se oblig¨® a masticar lento y tomarse tu tiempo para disfrutar deida. -?Despu¨¦s del almuerzo vamos a universidad? -pregunt¨® Mikhail -Yo voy a universidad, t¨² puedes ir de turista por ciudad, nos vemos aqu¨ª m¨¢s tarde. -Fue respuesta de Jelena. -Quiero ir contigo. Adem¨¢s, quiero conocer tu universidad, he escuchado que el castillo es impresionante y que los edificios anexos los construyeron en el mismo estilo -pidi¨® ¨¦l. -Est¨¢ bien, si es importante para ti ven conmigo, pero si te aburres no me culpes. Puedes pasear por el campus mientras resuelvo mis asuntos. -No te preocupes, me entretendr¨¦ por ah¨ª. Adem¨¢s, si me aburro siempre puedo sentarme bajo un ¨¢rbol y leer un libro. Cuando llegaron a universidad, Mikhail qued¨® impresionado por sede de misma, el castillo medieval era hermoso y estaba en perfectas condiciones. Entraron en el edificio administrativo de facultad donde estudiaba Jelena, hab¨ªa pocas personas por ser verano. pa?¨® a su prometida hasta oficina donde deb¨ªa solicitar su retiro, le dio un beso y sali¨® a visitar al campus, una hora despu¨¦s entr¨® en una cafeter¨ªa, se sent¨® a esperar que e lo mara y pidi¨® un caf¨¦. Estaba entretenido con su m¨®vil cuando escuch¨® una conversaci¨®n proveniente de mesa que estaba detr¨¢s de ¨¦l. -?Has visto quien anda por aqu¨ª? ¡ªpregunt¨® con sorna un hombre joven. -No, ?qui¨¦n? -inquiri¨® el camarero. ¨C La rusa calientapos ¨Cmascull¨® el joven. ¨C Jelena? -Esa misma, est¨¢ retirando sus documentos, se va a estudiar a otro sitio ent¨® el hombre con rencor. N?velDrama.Org copyrighted ? content. ¨C Te quedaste cons ganas de fo -se burl¨® el camarero. -La muy puta¡ Mikhail no pudo seguir escuchando m¨¢s, con rabia se acerc¨® a los dos hombres y tom¨® al primero por camisa y lo estamp¨® contra pared. -Creo que tu boca necesita una limpieza, est¨¢s hando de mi prometida. -Pues suerte con e -dijo el chico con una sonrisa socarrona. Solt¨¢ndose del agarre, dej¨® dinero sobre mesa y se march¨®. Mikhail estaba furioso, ?qu¨¦ estaba pasando all¨ª? ?Por qu¨¦ esos hombres haban as¨ª de Jelena? Mir¨® a su alrededor, el camarero hab¨ªa desaparecido y los pocos clientes le observaban con desaprobaci¨®n, pag¨® y sali¨® a caminar. La cabeza le daba mil vueltas, le constaba que Jelena hab¨ªa sido virgen cuando se acost¨® con ¨¦l, record¨® c¨®mo lo provoc¨® para seducirlo, ?era acaso una coqueta? ?Le gustaba excitar a los hombres para despu¨¦s dejarlos? Molesto con sus pensamientos, trat¨® de calmarse. No iba a juzga, hab¨ªa hombres que cre¨ªan que todass mujeres deb¨ªan eder a sus demandas y quienes los rechazaban pasaban a ser fr¨ªgidas, engre¨ªdas o cualquier otro insulto que se les ocurriera. No ten¨ªa motivos para dudar de moral de su mujer, noeter¨ªa el error de sumar desconfianza a todass faltas que ya hab¨ªa incurrido contra e. Cuando Jelena termin¨® sus tr¨¢mites, se encontr¨® a Mikhail sentado en s de espera donde se hab¨ªan despedido. Al verlo su rostro se ilumin¨®, pero trat¨® de disimrlo, se acerc¨® y le inform¨® de que todos sus documentos ser¨ªan enviados por correo a casa de Ivanna, pero que deb¨ªa ir hasta biblioteca porque ten¨ªa que entregar un libro que hab¨ªa olvidado devolver y cancr su tarjeta. Caminaron lentamente, Jelena se encontraba sumida en sus pensamientos, mentalmente se despidi¨® de su universidad. Hab¨ªa estudiado all¨ª tres a?os, le hab¨ªa gustado inucho, el ambiente era muy bueno, adem¨¢s de que era una des mejores universidades de Interra, no obstante, terminar¨ªa su carrera en otro sitio, no ten¨ªa otra opci¨®n. Cuando lleg¨® all¨ª hab¨ªa esperado graduarse y quiz¨¢s quedarse en zona, le gustaba Durham, ahora se marchaba para casarse. Con nostalgia, pens¨® que su vida ser¨ªa muy diferente a lo que hab¨ªa neado. Mikhail estaba muy cado mientras caminaban pors calles de Durham, ¨¦l tom¨® su mano. Jelena hab¨ªa estado sumida en sus pensamientos, por eso no se hab¨ªa dado cuenta de su silencio, pero ahora que hab¨ªan llegado al apartamento se percat¨® de que ¨¦l no hab¨ªa pronunciado pbra. No sab¨ªa que hab¨ªa pasado, pero no preguntar¨ªa, no quer¨ªa romper paz moment¨¢nea. Estaba un poco triste por dejar universidad y no ten¨ªa los ¨¢nimos necesarios para sacarlo de sus casis. Ya lo har¨ªa despu¨¦s, cuando regresaran a Londres, una vez casados, pero ahora disfrutar¨ªa de cena y de noche de sexo que estaba segura de quepartir¨ªan. Cenaron en un famoso restaurante deida hind¨² donde iba a menudo con Rania cuando su amiga extra?aba su hogar. Al llegar saludaron con cari?o, Mikhail dedujo que era una asidua cliente. Jelena sonri¨® al ver a los due?os, les ten¨ªa bastante cari?o porque siempre que Rania y e quer¨ªan practicar sus bailes, ellos se los permit¨ªan y hasta insist¨ªan en pagarles, aunque fuera conida. Jelena amaba los tillos de ese pa¨ªs desde que los prob¨® en casa de Rania. La decoraci¨®n del local era senci, pero muy confortable, se sentaron mir¨¢ndose de frente,ieron en silencio, disfrutando de los alimentos, cada uno sumido en sus pensamientos. Cuando terminaron de cenar, Mikhail levant¨® mirada, ten¨ªa los ojos cargados de deseo. Jelena mir¨® su boca y volvi¨® a sus ojos, solo lo escuch¨® pronunciar. -Es hora de volver a casa. Cap铆tulo 14 Cap¨ªtulo 14 Cap¨ªtulo 14 Mikhail le quit¨®s ves de su mano, abri¨® puerta y le cedi¨® el paso, una vez dentro pas¨® ve a cerradura encerr¨¢ndolos en el apartamento, tom¨® de mano y gui¨® a habitaci¨®n. En el dormitorio, mir¨® a los ojos, luego baj¨® mirada hacia susbios, lentamente descendi¨® sobre su boca y bes¨® suave y tiernamente. Jelena quiso profundizar su beso, sumergirse en el deseo que le corro¨ªa las entra?as, pero Mikhail tom¨® por los hombros, separ¨¢nd. Su mirada reflejaba un mundo de sentimientos que no supo interpretar, lo que puso muy nerviosa. Trat¨® denzarse sobre ¨¦l, recurrir al deseo, que solo pensara en sexo intenso y apasionado, pero Mikhail detuvo. ¨C No, Jelena, d¨¦jame amarte. Jelena no supo qu¨¦ contestar, su pecho se apret¨® ante una mir¨ªada de sentimientos que no quiso analizar, baj¨® sus ojos hacia los botones de su camisa y asinti¨® con cabeza. Mikhail volvi¨® a sus labios, con besosrgos y profundos fue quitando cada una de sus prendas de vestir, levant¨® en brazos y deposito en cama, se quit¨® su ropa dej¨¢nd caer al suelo, se recost¨® sobre e y volvi¨® a mira a los ojos. -Tienes los ojos m¨¢s hermosos y expresivos que he visto en mi vida -dijo con voz ronca. Jelena se ruboriz¨®, Mikhail volvi¨® a su boca y bes¨®rgamente, puso innumerables besos entre su cuello y sus pechos, bes¨® cada parte de sus senos sin llegar a tocar los pezones. La estaba volviendo loca mientras ¨¦l continuaba sin prisas amando cada parte de su cuerpo. Sus besos continuaron descendiendo por sus caderas, vientre, esquiv¨® su pubis y baj¨® por su pierna derecha hasta llegar a su empeine, pas¨® a su pierna izquierda y empez¨® su lento ascenso. En el momento en que iba por rodi, sinti¨®s manos de Jelena tratando de alcanzarlo, quer¨ªa tirar de ¨¦l para que cubriera su cuerpo, pero Mikhail aprision¨® sus manos en cama, inmoviliz¨¢nd y sigui¨® su ascenso. Se encontraba entre sus piernas, besando cara interna de su muslo, cuando e, impaciente, le rog¨®: -Mikhail, por favor, te necesito. ¨¦l simplemente ignor¨® su ruego y sigui¨® ascendiendo lentamente. Al llegar de nuevo a su pubis, pas¨® su lengua por encima del cl¨ªtoris que sobresal¨ªa hinchado, provoc¨¢ndole un grito. Continu¨® su ataque suavemente, constancia de su lengua desesperaba y excitaba a partes iguales, sinti¨® su orgasmo construirse en su vientre. -Por favor, por favor -rog¨®-, entra en m¨ª. N?velDrama.Org copyrighted ? content. Sus manos mantuvieron sujeta mientras su lengua aumentaba intensidad de su caricia, sinti¨® ponerse rigida y con un grito ronco se rindi¨® a ¨¦l. Mikhail ascendi¨® por su cuerpo y bes¨® susbios, lentamente fue entrando en e, disfrutando de su cuerpo apretado y de los gemidos que provocaba con sus movimientos. Sus embestidas eran lentas y profundas, cada roce de su cuerpo acercaba a un nuevo orgasmo. Sus gemidos aumentaron de intensidad hasta que finalmente qued¨® suspendida en una especie de limbo donde todoenzaba y terminaba con Mikhail. Sinti¨® el cambio de sus praciones que, aunque continuaron siendo profundas, ahora eran m¨¢s r¨¢pidas, de repente todo estall¨® a su alrededor arrasando sus defensas y sentimientos, sus l¨¢grimas brotaron empapando sus sienes mientras lo sent¨ªatir en su interior. Poco tiempo despu¨¦s Mikhail regres¨® con una toa h¨²meda, encontr¨® en posici¨®n fetal d¨¢ndole espalda, gir¨® hasta coloca boca arriba. Jelena tap¨® su cara con el brazo y dej¨® que abriera sus piernas y limpiara. Deb¨ªa rponerse, se sent¨ªa emotiva y vulnerable, todo lo que no pod¨ªa permitirse con ¨¦l. Mikhail fue al ba?o a dejar toa y cuando regres¨® encontr¨® en misma posici¨®n que vez anterior, se acost¨® a su espalda y apret¨® contra su pecho depositando un suave beso en su cabello. -?Est¨¢s bien? -pregunt¨® en un susurro. -S¨ª, por supuesto, tengo un poco de sue?o. Pensativo, se acurruc¨® contra su espalda. Despu¨¦s de haber regresado de universidad Mikhail se hab¨ªa duchado, por lo que se sent¨® en el escritorio de Jelena mientras e tomaba un ba?o. Estaba mirandos noticias en su m¨®vil mientras apretaba una pelota antiestr¨¦s que encontr¨® encima de mesa. Un mensaje de Beatriz entr¨®, dej¨® el juguete donde estaba o por lo menos eso intento, pero pelota rod¨®, cay¨® del escritorio y se desliz¨® debajo de cama. Maldiciendo fue por e, tuvo que apartar varias cajas antes de encontra. Una grande con su nombre m¨® poderosamente su atenci¨®n, no le gustaba husmear, pero esa caja lo maba. ?Tiene mi nombre, ?qu¨¦ ser¨¢??, pens¨®. La abri¨®, hab¨ªa varios cuadernos con fechas, tom¨® uno al azar y hoje¨® sus p¨¢ginas. Eran una especie de diarios, no pudo leer casi nada, porque Jelena saldr¨ªa pronto del aseo, pero lo que m¨® poderosamente su atenci¨®n erans fotograf¨ªas pegadas en sus hojas. Todas eran publicaciones de prensa amari donde sal¨ªa ¨¦l con alguna mujer. R¨¢pidamente, levant¨® los cuadernos y dio una mirada a casi todos. Decidi¨® que era mejor dejarlo as¨ª, los guard¨® de nuevo, sin embargo, no pod¨ªa dejar de preguntarse por qu¨¦ Jelena estuvo tan pendiente de lo que ¨¦l hac¨ªa o, mejor dicho, de lo que prensa dec¨ªa que ¨¦l hac¨ªa. Porque, aunque hab¨ªa salido con algunas de esas mujeres, gran mayor¨ªa eran espiones. Cada d¨ªa que pasaba entend¨ªa menos a que un d¨ªa ser¨ªa su esposa, ?por qu¨¦ seportaba de esa manera? La hab¨ªa visto interactuar con su familia y con ellos era una mujer educada y cari?osa, pero con ¨¦l era una fiera celosa, posesiva, autoritaria y soez. Estaba casi dormido cuando sinti¨® volverse, con su cuerpo lo empuj¨® suavemente hasta quedar acurrucada encima de su pecho, susbios rozaron suavemente sus pectorales para finalmente depositar un suave beso. Mikhail baj¨® sus ojos creyendo que estaba despierta y encontr¨® profundamente dormida, pero aferrada a ¨¦l, satisfecho, cerr¨® sus ojos y se durmi¨®. Cap铆tulo 15 Cap¨ªtulo 15 Cap¨ªtulo 15 Faltaban diez d¨ªas para boda cuando fueron aprar su vestido de novia. Ivanna hab¨ªa tratado de lleva con un dise?ador exclusivo, pero por un motivo u otro le hab¨ªa dadorgas, por lo que tuvieron que ir a una tienda que vend¨ªa trajes de novia ya confionados. Sus hermanas, Catherine, primera esposa de su padre, Gema y Rania pa?aron, sin embargo, la tristeza invadi¨® al pensar que su madre, persona que m¨¢s hab¨ªa amado no estar¨ªa presente para ve vestida de novia. ?Cu¨¢nto extra?aba! Y, en los d¨ªas especiales, a?oranza consum¨ªa. Estaba en el probador con asistente, prob¨¢ndose un traje de los que hab¨ªan selionado. Era sencillo, tipo sirena, de tirantes y con flores bordadas en falda. Era bonito, pero en realidad le daba igual, su boda era un matrimonio concertado donde deb¨ªa cumplir con obligaci¨®n de casarse por lo que su entusiasmo era casi nulo. Ante Ivanna y Katerina disimba un entusiasmo que estaba lejos de sentir, Mikhail les hab¨ªa hecho creer que estaban ansiosos por casarse y no quer¨ªa romper con alegr¨ªa de sus hermanas. Tampoco quer¨ªa que su hermano se enterara de que se sacrificaba por ¨¦l. No quer¨ªa hacerlo sentir culpable, porque culpa era un sentimiento que te ca¨ªa por dentro y Karlen era lo que e m¨¢s amaba y dar¨ªa lo que fuera por saber que ¨¦l estaba protegido y era feliz. Su orgullo tambi¨¦n jugaba un papel muy importante en obra que era su boda, por ning¨²n motivo permitir¨ªa que familia de su prometido pensara que, de haber tenido eli¨®n, ¨¦l habr¨ªa dejado. Sali¨® del probador hac¨ªa salita donde esperaban sus hermanas y, al entrar, se llev¨® sorpresa de su vida. Las t¨ªas Alexandra y Tatiana estaban all¨ª y hab¨ªan tra¨ªdo con e a Agata esposa de Dimitri y a Alexa. -H, Jelena -La salud¨® Alexandra con mucha alegr¨ªa antes de acercarse y darle un abrazo apretado - me alegra mucho de verte -Agreg¨® separ¨¢ndose de e para mira ¨C Ten¨ªa tantas ganas de verte vestida de novia. -?T¨ªa Alexandra! Gracias por venir a pa?arme. -No me lo perder¨ªa por nada del mundo. -Vamos, Alexandra, no acapares a ni?a que yo tambi¨¦n quiero abraza ¨C dijo t¨ªa Tatiana. A estas alturas Jelene ten¨ªa los ojos sospechosamente h¨²medos. -T¨ªa Tatiana, qu¨¦ gusto volver a verte -dijo chica antes de caer en los brazos de anciana. -D¨¦jame verte, ni?a -dijo Tatiana separ¨¢nd de su cuerpo. -?Est¨¢s hermos¨ªsima! -Gracias, t¨ªa. Agata, esposa de Dimitri se acerc¨®: -H, Jelena, es bueno volver a verte. -H, Agata, lo mismo digo, gracias por venir a pa?arme y traer as t¨ªas. ¨CNo me lo perder¨ªa por nada del mundo, adem¨¢s quer¨ªa darte bienvenida a familia This belongs to N?velDrama.Org - ?. Kusov, o por lo menos al equipo femenino -dijo en broma, porque en esa familia, mayor¨ªa eran hombres. Las ni?as de familia tambi¨¦n estaban all¨ª, Darya, hermana peque?a de Mikhail y Sarah, hija menor de Ivanna. Es ser¨ªan parte de su cortejo. Lo que antes le pareci¨® una obligaci¨®n, en ese momento se le antoj¨® una fiesta, alguien hab¨ªa organizado una peque?a celebraci¨®n, con champa?a y vino, adem¨¢s de canap¨¦s y peque?os pasteles dulces, todo estaba colocado en una mesa hermosamente decorada y a losdos estaban dos chicas para atendes. Hac¨ªa a?os que no ve¨ªa as t¨ªas,s hab¨ªa evitadoo al resto de los Kusov, durante un momento Jelena se hab¨ªa aferrado al abrazo de Alexandra tratando de contener emoci¨®n, y record¨® lo bien que hab¨ªa tratado. Jelena sinti¨®s l¨¢grimas asomar a sus ojos ante aceptaci¨®n y el cari?o que le demostraron. El d¨ªa triste se transform¨® en uno alegre. Aunque a¨²n extra?ara a su madre, algarab¨ªa des mujeres ys sonrisas de sus hermanas le dieron el entusiasmo para que se probara infinidad de vestidos hasta lograr encontrar el traje de sus sue?os. Era de mangarga, con un escote redondo, tipo princesa, cubierto de miles de cristales de Swarovski[1]. Alexandra pidi¨® un velorgo, Jelena mir¨® con curiosidad cuando t¨ªa sali¨® tras asesora, regresaron con un hermoso velo sujeto por una tiara bell¨ªsima. -La tiara es un regalo que te env¨ªa Mikhail, escogi¨® el personalmente y me pidi¨® que te ayudara a escoger un velo quebinara con e, es de oro nco con diamantes y es parte de tu regalo de bodas. El resto te lo entregar¨¢ personalmente mi sobrino. -Es muy hermosa -dijo con voz estrangda-, muchas gracias. -Tan hermosao t¨². No me equivoqu¨¦ cuando le dije a Mikhail que ser¨ªas m¨¢s hermosa des tres. -?Cu¨¢ndo fue eso? -pregunt¨® curiosa. -El d¨ªa que llegamos a Interra, cuando re¨ªste al ver al hijo de Ivanna. -?Y que respondi¨® Mikhail? -Que estaba seguro de que as¨ª ser¨ªa porque ya eras bonita, pero que tu sonrisa iluminaba tus fiones y ¨¦l har¨ªa todo lo posible por hacerte feliz. ?Mentiras, todo es una mentira>>, pens¨®. Esperaba que el enga?o proviniese de Mikhail y no de t¨ªa, apreciaba a Alexandra y no quer¨ªa que e enga?ara para favorecer a su sobrino. *** Al d¨ªa siguiente, Mikhail ten¨ªa una cena de negocios con el se?or O¡®Brian. Jelena enseguida pens¨® en posibilidad de que Beatriz estuviese presente, as¨ª que le dijo a su prometido que le gustar¨ªa pa?arlo. Mikhail edi¨®cido, desde el viaje Jelena hab¨ªa estado un poco esquiva, y le gust¨® que e buscara acercarse a ¨¦l. Cuando pas¨® a recoge qued¨® deslumbrado, de nuevo era Katia seductora. Su vestido era tipo Jessica Rabbits[2], de corte strapless(3), en color rojo oscuro, ribeteado con pedrer¨ªa negra, delineaba cada curva de su cuerpo. Una abertura en pierna mostraba hasta mitad de su muslo, unos manolos negros estilizaban sus piernas y, un chal del mismo color en t transparente cubr¨ªa sus hombros. Estaba de infarto, el deseo hizo presa de ¨¦l. ?C¨®mo diablos iba a concentrarse en los negocios con semejante seductora? Llegaron al hotel donde se encontraba el exclusivo restaurante en el que cenar¨ªan, invitados por el se?or O ?Brian. Jelena iba del brazo de Mikhail admirando exquisita decoraci¨®n del lugar, sin percatarse de que todos los ojos de los hombres estaban puestos en e. En cambio, su prometido s¨ª se dio cuenta de todass miradas que recorr¨ªan el cuerpo de su mujer y frunci¨® el ce?o en se?al de disgusto, busc¨® los ojos de Jelena y vio mirando embelesada unos frescos en el techo, sonri¨® ante su arrobo y decidi¨® que e no buscaba atenci¨®n masculina, Al llegar a mesa Jelena sonri¨® con suficiencia al mirar a Beatriz, mujer luc¨ªa un espectacr vestido largo, negro y sostenido por finos tirantes en pedrer¨ªa, que se cruzaban en su espalda y llegaban hasta sus caderas, el escote era bastante generoso. Jelena hab¨ªa estudiado cada aspecto y gesto de esta mujer ens fotos que sal¨ªan en prensa y estaba segura de que trataba de conquistar a Mikhail, siempre hab¨ªa salido luciendo trajes bonitos pero muy recatados, el que portaba hoy gritaba que trataba de hacerlepetencia. Adem¨¢s de eso, hab¨ªa cortado surgo cabello negro a altura de los hombros y pintado sus puntas en rojo, lo que hac¨ªa luciro un duendecillo muy sexy. ?Bien, si quierepetir, hoy le demostrar¨¦ que yo siempre juego a ganar?, pens¨® Jelena con malicia. Mikhail mir¨® a Beatriz con el ce?o fruncido pregunt¨¢ndose qu¨¦ diablos estaba pasando all¨ª. Su asistente estaba vestida para deslumbrar y, aunque a ¨¦l personalmente le gustaba ese tipo de ropa, esa era una cena de negocios a que e hab¨ªa ido a trabajar. Definitivamente no era una vestimenta adecuada para que una asistente vistiera para ocasi¨®n. Hasta ahora Beatriz siempre se hab¨ªa arredo adecuadamente para este tipo de eventos as¨ª que le sorprendi¨® lo ocurrido, tendr¨ªa que har con e, m¨¢s a¨²n cuando vio que Peter, el hijo de su anfitri¨®n, se estabaiendo con los ojos. Jelena sonri¨® suavemente al ver que Mikhail miraba a Beatriz con el ce?o fruncido. Al parecer no era mucho lo que tendr¨ªa que esforzarse para dejar ra su posici¨®n, de lo ¨²nico de lo que tendr¨ªa que ocuparse era de que su prometido tuviese ojos solo para e y para eso lo ¨²nico que necesitaba era tocarlo. Pase¨® mirada por mesa y sonri¨® cuando se encontr¨® con los ojos de Patrick O¡¯Brian, el hombre le ca¨ªa bien, era un se?or entrando en los sesenta a?os, muy amable y con expresi¨®n risue?a, le recordaba a Pap¨¢ Noel por su corpulencia y sus ojos azules. Mir¨® al joven sentado a sudo, palideci¨® y quiso que tierra se tragara. Benjamin O¡¯Brian, el ¨²ltimo hombre al que hab¨ªa besado por despecho. La sonrisa era sard¨®nica cuando salud¨®. ¨C Jelena, querida, qu¨¦ agradable sorpresa volvernos a encontrar. (1) Es una marca de productos de lujo fabricados con cristal tado cuyo propietario es Swarovski AG, con sede en Wattens (Austria). [2] Personaje ficticio de pel¨ªc ?Qui¨¦n enga?¨® a Roger Rabbit?, Jessica es reconocidao un s¨ªmbolo sexual de animaci¨®n, [3] Sin tirantes Cap铆tulo 16 Cap¨ªtulo 16 Cap¨ªtulo 16 -?Ustedes se conocen? -pregunt¨® Mikhail curioso. -S¨ª, aunque estudiamos en misma universidad, fue en un bar donde nos hicimos grandes amigos. ?No es as¨ª, Jelena? -dijo el hombre insinuante. Jelena se tens¨® ante lo que insinuaban sus pbras, pero e no era des que se dejaba amnar as¨ª que levant¨® barbi y con voz g¨¦lida le respondi¨®: -?C¨®mo has estado, Benjam¨ªn? -Muy bien, querida, est¨¢s muy hermosa. Mi padre meent¨® que cenar¨ªamos con Mikhail y su prometida, as¨ª que asumo que esa eres t¨². N?velDrama.Org copyrighted ? content. -S¨ª ¨C intervino Mikhail, extendiendo mano para saludar al se?or O¡¯Brian-, nos casaremos en poco m¨¢s de una semana. Tu padre recibi¨® invitaci¨®n, ?no es cierto, Patrick? -S¨ª, recib¨ª, ambos asistiremos, ya mi asistente envi¨® confirmaci¨®n. -?Yes reciente esepromiso? -pregunt¨® Benjam¨ªn. -Nuestro matrimonio fue concertado por nuestras familiar ocho a?os atr¨¢s - respondi¨® Mikhail-, pero fue hace un mes que fijamos fecha. -Bueno, solo resta desearles toda felicidad del mundo -agreg¨® Benjam¨ªn. Mikhail present¨® a Jelena a todo el grupo, cuando llegaron a Beatriz, su prometida le dio una inclinaci¨®n de cabezao saludo, su sonrisa no le lleg¨® a los ojos. La sinti¨® tensarse cuando vio a Benjam¨ªn. Desde primera vez que vio al hijo de Patrick, cuando este lo llev¨® a oficina, no le hab¨ªa gustaba el joven. Era demasiado arrogante, trataba a los empleados con desprecio y era muy fanfarr¨®n y, en ese momento, para sumar motivos a su desagrado, trat¨® a su Jelena con demasiada familiaridad. Esperaba que nada hubiese sucedido entre ellos, a¨²n ten¨ªa muy presente lo ocurrido en cafeter¨ªa del campus. Estar¨ªa muy pendiente deo seportar¨ªan en cena, se dijo. Sus dudas se calmaron porque durante toda vda su prometida se concentr¨® en ¨¦l, su mano descansaba encima de su muslo, a veces lo acariciaba en el interior de este, lo que lo manten¨ªa parcialmente duro. Le costaba concentrarse en su cha con Patrick. Tambi¨¦n sent¨ªa los ojos de Beatriz vados en ellos ys miradas que les enviaba Benjam¨ªn, ambos haban en susurros, lo que lo molest¨®, sent¨ªa que tramaban algo, se sorprendi¨® al ver camarader¨ªa que parec¨ªan tener. Su asistente era consciente de que no deber¨ªa mantener rciones personales con los clientes por lo que pens¨® que deber¨ªa record¨¢rselo a brevedad. Y no es que le importara con quien se acostaba Beatriz, pero no pod¨ªa arriesgarse yprometer el negocio que estaban discutiendo. Adem¨¢s, quer¨ªa que m*****a cena acabase y poder tener a Jelena solo para ¨¦l. Antes de que llevaran el postre, Jelena se disculp¨® para ir al tocador. Beatriz se levant¨® al mismo tiempo y camino detr¨¢s de e. Una vez en el ba?o, joven procedi¨® a retocarse el maquije, mientras asistente de su prometido miraba con suficiencia. -Benjam¨ªn O`Brian me habl¨® maravis de ti. ¨C Jelena mir¨® a trav¨¦s del espejo con gesto de indiferencia, si esa mujer quer¨ªa pelea tendr¨ªa, no sab¨ªa con quien se hab¨ªa metido-. Dijo que t¨² te dedicabas a acostarte con cualquier hombre en universidad. Cuando Mikhail se enter¨¦ ten por seguro que te dejar¨¢, ¨¦l es un caballero que no se casar¨¢ con una calientaposo t¨². -Vamos, asistonta, o soy puta o soy calientapos, dec¨ªdete porque no est¨¢s siendo coherente -solto sonriendo maliciosamente. -?No me mes as¨ª! Eres una puta, ya me encargar¨¦ de investigarte y buscar todos los hombres con los que te has acostado, Mikhail no ser¨¢ para ti -explot¨® con furia Beatriz. -?Sabes?, aparte de ser una asistente tonta eres una est¨²pida. ?Crees que lo que t¨² digas impedir¨¢ nuestro matrimonio? Mikhail ha sido el ¨²nico hombre con el que me he acostado y era virgen cuando estuve con ¨¦l, mi sangre lo demostr¨®. Nuestro matrimonio es un convenio entre dos familias que han estado unidas por a?os, no hay nada que t¨² digas que pueda impedir esta boda. Ahora, estoy segura de que tu jefe Dimitri estar¨¢ muy molesto por tu intervenci¨®n, no me cost¨® casi nada convencerlo de tradarte a otro departamento donde no tuvieses nada que ver con mi prometido. -?Qu¨¦ dices? ¨C pregunto Beatriz con furia-. Eso es mentira, Mikhail me lo hubiese dicho. -Mi prometido -dijo recalcando su posici¨®n-, est¨¢ esperando firma del contrato del acuerdo con los O?Brian para proceder a tu trado. Si no me crees, preg¨²ntaselo ¨C dijo Jelena empujando con el hombro a chica cuando se dirig¨ªa a salida. Furiosa, Beatriz agarr¨® del brazo para detene. Jelena rompi¨® su agarre provocando ques u?as de otra chica le dejaran unos ara?azos en su piel, la rabia le imped¨ªa sentir dolor. -Ponme de nuevo un dedo encima y te arrepentir¨¢s. Y no creas que te acusar¨¦, no, yo misma me ocupar¨¦ de rponerte cara. Beatriz palideci¨® cuando Jelena le solt¨® esa amenaza, su rostro a unos cent¨ªmetros del suyo. Al salir del tocador, Jelena se encontr¨® de frente con Benjam¨ªn, mir¨¢ndolo despectivamente le advirti¨®. -M¨¢s te vale mantener tu boca cada, si este acuerdo no se lleva a cabo ser¨¢ malo para los negocios de tu padre y ¨¦l me cae muy bien, no necesita que le estropeess cosas -dijo r¨¢pidamente antes de continuar su camino. La puerta del ba?o se abri¨® y Beatriz sali¨®. Jelena pr¨¢cticamente corri¨®, quer¨ªa irse de all¨ª porque si su furia se desataba todo el mundo se llevar¨ªa su parte. Se top¨® de frente con su prometido. -Jelena, cari?o, ?qu¨¦ ocurre? -pregunt¨® Mikhail preocupado, al ve llegar con los ojos ardientes de rabia. -No me siento bien y quisiera marcharme. No quiero interrumpir tu cha con el se?or o¡¯ Brian, por favor dile al chofer que me lleve a casa -replic¨® desafiante. Mikhail mir¨®s marcas de u?as en su piel y sus ojos se volvieron peligrosamente salvajes. -?Qui¨¦n te hizo esto? -dijo dirigiendo sus ojos hacia Benjam¨ªn y Beatriz. -Tu eficiente asistonta me acos¨® cuando fui al ba?o. Te aconsejo que me saques de aqu¨ª, antes de que explote y nos averg¨¹ence dnte de todos -dijo con los dientes apretados. -?Mikhail! fue sin querer, tom¨¦ del brazo y e tir¨® con fuerza, ?viste c¨®mo me m¨®? me dijo cosas horribles ¨Cexpres¨® Beatriz con los ojos llorosos- ?Est¨¢ loca! Jelena estuvo a punto de saltarle encima, nadie maba loca y quedaba indemne. -?C¨¢te, Beatriz! Est¨¢s hando de mi futura esposa, no permitir¨¦ este tipo de agresi¨®n, ni de comentarios, debes mostrarle el respeto que se merece. Ma?ana haremos. Caminaron a mesa para despedirse del se?or O¡¯Brian y del resto des personas que los miraban sorprendidos, Mikhail tom¨® de mano a su prometida para salir del sal¨®n, para su sorpresa llev¨® hacia los ascensores que daban a parte del hotel. Subieron hasta el ¨²ltimo piso, Mikhail sac¨® una tarjeta del bolsillo de su chaqueta y abri¨® puerta de suite que hab¨ªa alqudo con anterioridad. Cedi¨¦ndole el paso, entraron a habitaci¨®n, abraz¨® tratando de calma, y Jelena apoy¨® cabeza en su cuello y aspir¨® su olor, antes de suspirar, rjando el cuerpo. -?Qu¨¦ sucedi¨® all¨ª dentro?-pregunt¨® Mikhail suavemente. ¨CConoc¨ª a Benjam¨ªn en una fiesta en universidad, despu¨¦s de un par de tragos pens¨® que yo me ir¨ªa con ¨¦l, se molest¨® mucho cuando me negu¨¦. Me imagino que le habl¨® barbaridades de m¨ª a puta de Beatriz -dijo para provocarlo-. E se siente despechada por ti, as¨ª que me sigui¨® al ba?o, me insult¨®, insult¨¦, discutimos, fin de historia. -Lomento, ma?ana amonestar¨¦, no permitir¨¦ que se meta contigo -se?al¨® su prometido -, pero ?Asistonta?- no pudo contener su sonrisa, conoc¨ªa expresi¨®n por Carlos Sandoval, uno de los CEO[1] des empresas de Gael que era venezno. -Olivia maba as¨ª a una des asistentes de Carlos que estaba enamorada de ¨¦l. -No s¨¦ por qu¨¦ crees que Beatriz est¨¢ enamorada de m¨ª ent¨® curioso. -Todo el mundo sabe que tu asistente est¨¢ enamorada de ti, bueno, todo el mundo menos t¨². En cualquier momento se emborracha de despecho y te lo confiesa y, despu¨¦s dir¨¢s que est¨¢s sorprendido -replic¨® con iron¨ªa. -No lo creo, aparte de que Beatriz no bebe. -Dnte de ti. ?No te has dado cuenta de que todo su aspecto es una fachada creada para atraerte? Mikhail prefiri¨® no discutir el tema. -Y t¨², ?bebes mucho? -pregunt¨® con curiosidad. -Muy poco, un par de copas a lo sumo, no me gusta perder el control. -Yo evito el alcohol. -Es tu decisi¨®n, yo soy diez a?os m¨¢s joven que t¨² y quiero divertirme y disfrutar mi etapa de universitariao cualquier otra joven de este pa¨ªs -No me importa que te diviertas, solo te pido que no hagas nada de lo que puedas avergonzarte cuando tengamos hijos -pidi¨® Mikhail. -No me veo teniendo hijos, o por lo menos en un futuro cercano, me faltan un a?o de universidad para obtener mi t¨ªtulo, quiero esperar unos a?os, a¨²n soy muy joven. -Est¨¢ bien, luego haremos de eso, ahora lo que quiero es amarte -dijo bajando su cabeza para besa. ¨CEntonces hazlo -respondi¨® e, mientras sus manos bajaban cremallera del pantal¨®n de Mikhail. Su mente daba vueltas pensando lo que le deparar¨ªa el futuro, por lo visto su prometido era tradicional y eso le preocupaba un poco, aun cuando pensara que su rci¨®n ya ten¨ªa fecha de caducidad. [1] En Ingl¨¦s se utiliza expresi¨®n chiefs Executive Officer (literalmente oficial ejecutivo en jefe) o su acr¨®nimo CEO, para designar a persona con m¨¢s alta responsabilidad de una organizaci¨®n o corporaci¨®n. Cap铆tulo17 Cap¨ªtulo17 Cap¨ªtulo 17 La boda de Jelena dur¨® dos d¨ªas, el primer d¨ªaenz¨® en ma?ana con una celebraci¨®n en casa de Ivanna y Gael, donde solo estuvo presente familia ys amigas de novia. Mikhail lleg¨® pa?ado de su hermano mayor, Dimitri, portaba en sus manos un cofre, Jelena lo esperaba en uno de los salones, para ese d¨ªa vest¨ªa un traje corto de color crema adornado con encajes, se ve¨ªao una joven e inocente novia, pens¨® Mikhail. -Est¨¢s muy hermosa, prometida. El hgo de Mikhail fue sincero, Jelena lo mir¨® a los ojos y al ver su mirada de admiraci¨®n se ruboriz¨® de cer. -Gracias, prometido, t¨² tambi¨¦n est¨¢s muy guapo. -Te traje un regalo, me gustar¨ªa mucho que ma?ana usaras lo que est¨¢ en bolsa de terciopelo -dijo antes de entregarle caja. Las manos le temban ligeramente, no esperaba otro regalo, su prometido hizo que su padre depositara su dote en el banco de Gael. Cuando su cu?ado le entreg¨® un estado de su cuenta casi se traga lengua, era mucho dinero, el suficiente para vivir c¨®modamente durante varios a?os. Seg¨²n tradici¨®n ¨¦l hab¨ªa pagado el rescate de novia, por el monto Gael le hab¨ªa dicho que parec¨ªa el rescate de un rey. Ese dinero era su seguro sis cosas no sal¨ªan bien, era suyo, intocable, su esposo ten¨ªa obligaci¨®n de mantene a e y a todos los hijos que nacieran de su uni¨®n. De hecho, ten¨ªa desde hace tiempo una cuenta abierta a su nombre y un par de tarjetas de cr¨¦dito sin l¨ªmite, pero nuncas hab¨ªa usado hasta despu¨¦s de noche en que lo sedujo. Dentro de caja hab¨ªa muchas cajitas de joyer¨ªa, se sent¨® en una des mesas dispuestas para celebraci¨®n y fue abri¨¦nds una a una. Cada vez que abr¨ªa unas exmaciones de asombro de sus amigas hac¨ªan sonre¨ªr. Hab¨ªa una profusi¨®n de joyas dignas de un princesa y oro, mucho oro. En bolsa hab¨ªa un juego de cor, pulsera y aretes de diamante quebinaba con tiara que usar¨ªa con el velo. Asombrada, levant¨® vista hac¨ªa su novio. -?Qu¨¦ demonios se supone que voy a hacer con todo esto? -exm¨® olvidandos formas, su voz temblo ligeramente, provocando risa de Mikhail. -Tal vez usar los diamantes que hacen juego con tu anillo y cosa esa que usar¨¢s en cabeza -dijo refiri¨¦ndose a diadema -y el resto, guardarlo en caja fuerte, es parte del rescate de novia. -?No tengo caja fuerte! Adem¨¢s, ya mi dote estaba pagada -exm¨® nerviosamente levant¨¢ndose de tocador. -En nuestra nueva casa de seguro habr¨¢. Por ahora, puedes decirle a Gael que tes guarde, estoy seguro de que en esta casa debe haber una caja fuerte. Y, con respecto a tu dote, es cierto que estaba pagada, pero en mi familia se acostumbra a entregar a novia sus joyas de casada. -S¨ª ambos desean venir conmigo, guardaremoss joyas de inmediato -dijo Gael. -Un momento ¨C Rania interrumpi¨® partida de su amiga -Mikhail debe superars pruebas N?velDrama.Org copyrighted ? content. antes de que te puedas casar con ¨¦l. ¨CRania -dijo Ivanna con una sonrisa divertida ¨C Mikhail trajo el rescate en forma de tesoro, entr¨® sin encontrar resistencia por el cofre que tra¨ªa, as¨ª que creo que se ya se gan¨® el derecho, idea era ponerle trabas hasta llegar a Jelena. -?Oh! No deb¨ª dejar a los Kusov cuidando puerta. -No -afirmo Jelena con una sonrisa de oreja a oreja. *** En tarde se casaron por el civil, un juez de paz lleg¨® hasta casa, Jelena se asombr¨® por lo r¨¢pido de ceremonia, en treinta minutos ya era legalmente esposa de Mikhail Kusov. Su voz tembl¨® un poco antes de dar el s¨ª acepto, ¨¦l mir¨® en ese momento, intuyendo su nerviosismo tom¨® su mano en su gesto tranquilizador que ayud¨® a recuperarpostura. Mikhail pronunci¨® su aceptaci¨®n con voz firme y segura. Cuando el juez los prom¨® marido y mujer, Jelena aspir¨® profundamente, estaba hecho. Mikhail se gir¨® hacia e, tomo des manos para que quedara de frente a ¨¦l. Su mirada mostraba deseo con un poco de ternura? Jelena se perdi¨® en sus ojos, no pod¨ªa dejar de mirarlo. Lo vio acercarse a e, solt¨® sus manos para toma de cintura y pega un poco a su cuerpo. Su cabeza descendi¨® con suavidad uniendo susbios en su beso casto y tierno. Jelena se asombr¨® porque esperaba un poco de pasi¨®n, por forma en que mir¨® pudo ver cuanto deseaba, pero en ese momento bes¨® con dulzura y co en ese momento bes¨® con dulzura v contenci¨®n, estremeci¨¦nd de emoci¨®n. Hubiese podido manejar un beso de otro tipo, pero ternura que ¨¦l le demostr¨® hizo una grieta en sus defensas. El auso de los invitados rompi¨® el m¨¢gico momento volvi¨¦ndolos a realidad. Los invitados se acercaron a felicitar a los novios, los Kusov trataron con mucho cari?o y le dieron la bienvenida formal a familia, Jelena,enz¨® a sentirse parte de ellos y eso preocup¨® porque de acuerdo con sus nes su matrimonio ser¨ªa temporal y sin hijos que prolongaran loszos familiares. De hecho, hab¨ªa ido con una ginec¨®loga que le recet¨® pastis anticonceptivas, espero que llegara su menstruaci¨®n yenz¨® a tomas. Se preocup¨® porque su sangrado fuera poco, pero mentalmente se encogi¨® de hombros; seguramente el estr¨¦s de boda ys amenazas de su padre le estuviesen afectando, ya le hab¨ªa pasado anteriormente cuando estuvo en su etapa m¨¢s depresiva. La cena se sirvi¨® temprano porque al d¨ªa siguiente boda ser¨ªa a media ma?ana y deb¨ªa retirarse temprano para poder descansar. Mikhail seport¨®o un novio enamoradopartiendo con e suida, le daba aer de su to para deleite de sus hermanas. Ivanna y Katerina los miraron con felicidad convencidas de que ellos se hab¨ªan enamorado. Jelena les sonri¨® en respuesta y deseo que las cosas fueran as¨ª de f¨¢cileso sus hermanas ve¨ªan. E hubiese querido ser as¨ª de feliz, pero las condiciones de esa boda no eras m¨¢s propicias. Aunque en ese momento Mikhail seportaba con eo se esperaba de un novio, eso no borraba los a?os de humici¨®n que vivi¨® desde el momento de supromiso. Si ¨¦l pensaba que pod¨ªa aca con un par de gestos, estaba equivocado porque para e sus nes segu¨ªan en marcha. *** Esa noche, Jelena estaba en su cama intentando in¨²tilmente conciliar el sue?o cuando puerta de su habitaci¨®n se abri¨®. Con sorpresa vio a Karlen entrar y meterse en su cama al igual que lo hac¨ªa cuando era un ni?o peque?o, el chico se acost¨® a sudo, su mano busc¨® suya, en penumbra pudo ver su ce?o fruncido, se?al inequ¨ªvoca de que estaba preocupado. -Jelena, ?en realidad deseas esta boda?, ?pap¨¢ no te est¨¢ obligando? En todo el tiempo que llevo aqu¨ª nunca haste de este matrimonio y ahora de repente est¨¢n apurados por casarse. -Karlen, hermano, ro que deseo casarme, cuando llegaste aqu¨ª yo tambi¨¦n era muy joven ar en hacerlo. Cuando pap¨¢ meprometi¨® estaba muy triste, pero era porque me alej¨® de tudo, le hab¨ªa prometido a mam¨¢ que siempre cuidar¨ªa de ti y ¨¦l no me dej¨® ni siquiera despedirme. En nuestro hogar todo estuvo bien hasta que pap¨¢ se cas¨® con Anika, a e le molest¨® que yo manejara casa y, en mi inocencia, no me di cuenta de que e deseaba tener el control, as¨ª que decidi¨® que yo deb¨ªa marcharme. Tuve mucha suerte de que meprometieran con Mikhail y me enviaran aqu¨ª porque, conocer a mis hermanas y poder estudiar son des mejores cosas que me han sucedido. Qu¨¦date tranquilo, mi esposo ser¨¢ bueno conmigo -explic¨® e con suavidad. -Quiero que sepas que, si alg¨²n d¨ªa no est¨¢s a gusto con tu matrimonio, puedes venir a m¨ª. Eres mi hermana y sabes que te quiero y que siempre te apoyar¨¦ -dijo Karlen con demasiada seriedad para sus diecis¨¦is a?os. -Lo s¨¦, y yo tambi¨¦n te quiero, hermanito. -Fue su respuesta antes de verlo marchar. No se arrepentir¨ªa de esto, har¨ªa lo que mejor pudiera durante los siguientes a?os hasta que Karlen fuera mayor de edad, entonces tendr¨ªa una conversaci¨®n con el respecto a su padre. No dejar¨ªa que lo maniprao hab¨ªa hecho con e, no sab¨ªa qu¨¦ le dir¨ªa para evitarlo, pero ten¨ªa mucho tiempo para pensarlo. Cap铆tulo 18 Cap¨ªtulo 18 Cap¨ªtulo 18 Mikhail hab¨ªa pasado el d¨ªa observando a su prometida. Desde que se marcharon a Durham Jelena se comportaba de manera diferente. En primer lugar, su ropa era mucho m¨¢s recatada y no es que a ¨¦l le importara sus escotes o, mejor dicho, los que luc¨ªa cuando se transformaba en Katia seductora, de hecho, le encantaban. En segundo lugar, no le hab¨ªa escuchado decir una m pbra desde que regresaron de su viaje. Y, en tercer lugar, descubri¨® que Jelena era mucho m¨¢s cari?osa, atenta y responsable de lo que le daba a entender a ¨¦l. Esa mujer que estabaenzando a vislumbrar le gustaba mucho m¨¢s, no hab¨ªa vuelto a insultarlo ni a pelear con ¨¦l. Bueno a excepci¨®n de pbra demonios cuando vio todass joyas que le hab¨ªa regdo, parte de estas pertenecieron a su madre, de hecho, el juego de diamantes que le pidi¨® usar en ceremonia fue el que uso su mam¨¢ en su propia boda. El resto lo fue adquiriendo en el transcurso de los a?os para mujer que ser¨ªa su esposa,o hombre de negocios sab¨ªa que el oro era una buena inversi¨®n. Al parecer su padre opinaba lo mismo, porque su mam¨¢ ten¨ªa tantas joyas que cuando su padre muri¨® ses repartieron entre los hermanos y cada uno obtuvo su parte, incluso los que no eran sus hijos. De acuerdo con lo que contaban sus t¨ªas, por cada hijo ilegitimo que su padre llevaba a casa, le regba a su esposa un juego impresionante de joyas,o si con eso pudieravar su infidelidad. De ni?o vio esta situaci¨®no normal, pero en ese momento de adulto entend¨ªa que no lo era, que su padre hizo muchas cosas ms en su vida y que su madre debi¨® ser una mujer muy desgraciada, sus recuerdos de e eran muy lejano, pero en ellos nunca ve¨ªa sonre¨ªr. Fue una figura, triste y lejana que se apoy¨® en sus cu?adas para el cuidado de sus hijos, cuando muri¨® sinti¨® tristeza, pero no estuvo desdo. N?vel(D)rama.Org''s content. Se prometi¨® a s¨ª mismo que nunca har¨ªa pasar a su esposa por lo mismo y que no tendr¨ªa hijos fueran del matrimonio. Esperaba que Jelena fuera una buena madre, hab¨ªa visto con su hermano y con sus sobrinos peque?os, era muy cari?osa y derrochaba paciencia, adem¨¢s estudiaba educaci¨®n, en Durham le dijo que quer¨ªa ser maestra para hacer una diferencia en vida de sus alumnos y eso haba de nobleza de su coraz¨®n. Aunque no fue su eli¨®n de esposa sent¨ªa que el destino hab¨ªa sido generoso al pone en su camino porque pensaba que pod¨ªan hacer un buen matrimonio. Record¨® el d¨ªa en que e fue por el vestido de novia, ¨¦l lleg¨® cuando terminaba peque?a celebraci¨®n que sus hermanas organizaron y vio muy feliz aldo de sus t¨ªas. Eso le tranquiliz¨® porque sent¨ªa que poco a pocos cosas iban tomando su curso y si era posible que tuviesen un matrimonio feliz. Mikhail pensaba que llegado el punto se podr¨ªa enamorar de su esposa porque hasta ese momento le gustaba lo que ve¨ªa y aunque sab¨ªa que hab¨ªa muchas cosas de e que desconoc¨ªa, imaginaba que hab¨ªa visto lo m¨¢s importante de su ser. En el momento en que lleg¨® el juez de paz, hab¨ªa visto un destello de p¨¢nico en mirada de su prometida, pero lo que sea que haya sentido o pensado pas¨® fugazmente. Cuando ceremonia comenz¨® ambos prestaron atenci¨®n as pbras del juez. Al momento de decir el s¨ª acepto ese destello de miedo pas¨® de nuevo por sus ojos por lo que le tom¨® mano para tranquiliza, y al parecer funcion¨® porque su voz se mostr¨® m¨¢s firme y le dedic¨® una peque?a sonrisa. En cena, en un descuido de Jelena ¨¦l ses arregl¨® para mover su si y pone muy junto a de e, se esmer¨® en buscar los mejores bocados de su to para d¨¢rselos en boca con su propio tenedor. Estaba en ¨¦l enamorar a su esposa. *** El d¨ªa de boda amaneci¨® ro y soleado, habitaci¨®n de Jelena en casa de Ivanna estaba atiborrada entre maquidora, estilista, sus hermanas y sobrinas. Antes de que saliera el sol estaban prepar¨¢ndose para boda. Su traje de novia estaba en su vestidor, puesto en un maniqu¨ª para que no se arrugara y tapado con un protector. Amabao se sent¨ªa con ¨¦l, aunque no se estuviera casando por amor, ni con el pr¨ªncipe de sus sue?os pens¨® que pod¨ªa darse el permiso de disfrutar de su traje y de toda atenci¨®n que estaba recibiendo en calidad de novia. Su maquije era suave y discreto, sus cabellos estaban peinados en desordenados bucles a excepci¨®n del peque?o recogido donde se sujetaba tiara y el velo, sab¨ªa que estaba hermosa. En sus manos luc¨ªa ¨²nicamente su anillo depromiso, esa vez sus u?as fueron pintadas de un rosa suave, al miras vio que temban ligeramente, estaba muy nerviosa. Hab¨ªa tratado de luchar contra el destino que su padre le impuso y no lo hab¨ªa logrado. Pens¨® que ceremonia de ese d¨ªa s¨ª era un acto de amor, no del amor que e sintiera por Mikhail, sino del que sent¨ªa por su hermano. Amaba tanto a Karlen que no le importaba sacrificarse por ¨¦l, sin embargo, esperaba que ¨¦l nunca se enterara. Pens¨® que el verdadero sacrificio deb¨ªa hacerse en silencio, por eso nunca le devr¨ªa lo que hizo. Alexa entr¨® en su habitaci¨®n para anunciarle que Dimitri estaba esperando, para su sorpresa, su padre vino a boda pa?ado de Anika y Natasha, pero Jelena se neg¨® a que fuera este el que llevara al altar, de hecho, ni siquiera lo invit¨® a ceremonia del d¨ªa anterior y Mikhail apoy¨® en su decisi¨®n. Agradec¨ªa profundamente no tener que tomar el brazo de su padre, lo odiaba y no quer¨ªa verlo, ni a Natasha, ni a bruja de su mujer tampoco. Dimitri esperaba fuera de habitaci¨®n, a sus cuarenta a?os, era un hombre guapo con los caracter¨ªsticos ojos verdes ros de los Kusov, aunque sus fiones un poco m¨¢s toscas ques de Alexander y Mikhail, era el m¨¢s parecido a dimir, a diferencia de sus hermanos que se parec¨ªan a su fallecida madre. -Est¨¢s preciosa, cu?ada. Las joyas se ven muy bien con tu atuendo, mi hermano es un hombre afortunado. -Gracias, Dimitri¡ por todo, s¨¦ que fuiste el que propuso que Mikhail se casara conmigo para evitar que mi padre destruyera mi vida, nunca he podido agradecertelo. -Fue una buena decisi¨®n que tomamos ese d¨ªa, solo te pido que trates de hacer feliz a mi hermano Jelena asinti¨® sin poder decirs pbras que quer¨ªa, su intenci¨®n no era hacer feliz a Mikhail, solo pasar por el matrimonio y tratar de salir de ¨¦l lo m¨¢s indemne posible. Al bajar por escalera se top¨® con un espejo, visi¨®n des joyas le record¨® que a partir de ese momento habr¨ªa cambios importantes en su vida. No hab¨ªa querido reflexionar sobre eso, hizo lo necesario para proteger a su hermano y tener su peque?a venganza, sin detenerse a pensar ens consecuencias de sus iones. De haberlo hecho, tal vez no hubiese tenido el valor suficiente para seducir a Mikhail y obligarlo a casarse con e. Habr¨ªa hecho lo que su padre le exig¨ªa a hacer sinti¨¦ndose una v¨ªctima, sin tener ning¨²n control sobre su vida, y no permitir¨ªa que eso ocurriera, mucho le hab¨ªa costado obtenerlo. Sin embargo, e no quer¨ªa ques cosas cambiaran, quer¨ªa seguir siendo chica despreocupada que iba a universidad, ten¨ªa un trabajo de verano y una vida tranqu. No quer¨ªa ser mujer rusa que solo era esposa y madre, ante todo, que depend¨ªa de un hombre, siempre a sombra. No ten¨ªa grandes sue?os, pero los que ten¨ªa eran suyos, e era protagonista, no el hombre con el que se casar¨ªa. Ese deb¨ªa posponer sus sue?os. Cap铆tulo 19 Cap¨ªtulo 19 Cap¨ªtulo 19 A llegada al templo Jelena se encontr¨® que una multitud de paparazis estaban esperando para fotografiar a novia de uno de los oligarcas rusos. Su boda, aunque preparada con poca anticipaci¨®n estaba dado mucho de qu¨¦ har por lo suntuoso del festejo. Jelena se baj¨® de limusina, el equipo de seguridad hab¨ªa instdo vas para contener a los periodistas, pero eso no evit¨® ques luces de los ses cegaran por un momento, ni tener que escuchar toda se de preguntas impertinentes. El reportaje de noche en que sedujo a Mikhail se hab¨ªa extendidoo p¨®lvora y todos les ped¨ªan m¨¢sentarios, sus pbras ?¨¦l se casar¨¢ conmigo? hab¨ªan hecho famosa. El pasillo desde puerta de entrada de iglesia hasta el altar donde esperaba Mikhail se le hizo inmenso yrgo. Su mirada se enfoc¨® en de ¨¦l para poder seguir caminando, se dijo que lo ¨²nico que deb¨ªa hacer era poner un pie dnte del otro hasta llegar aldo de su prometido. No mir¨® a losdos por lo que se perdi¨® mirada satisfecha de su padre y de odio de su madrastra y hermanastra. Al llegar aldo de Mikhail temba ligeramente, ¨¦l tom¨® su mano y entrz¨® sus dedos con los de e, Jelena se aferr¨® a ese contacto para mantener calma, en determinado momento cerr¨® los ojos y cont¨® sus respiraciones mientras escuchaba al sacerdote celebrar ceremonia. Al abrirlo sonri¨®, hab¨ªa logrado sacarse de encima sus emociones, erao si todo lo que le estaba pasando le ocurriese a otra persona y e fuese un simple espectador. Respondi¨® cuando era necesario y firm¨® el libro del registro. Cuando el sacerdote los der¨® marido y mujer, y le dio autorizaci¨®n al novio para besa se gir¨® hacia Mikhail y levant¨® su rostro hacia ¨¦l esperando el beso que no tard¨® en llegar, esa vez estuvo preparada para sencillez y el cari?o del gesto. A salida del templo el calor,s luces de los ses m¨¢s lo gritos de los paparazis le provocaron un leve mareo que sorprendi¨®, por lo que se aferr¨® al brazo de Mikhail hasta llegar a limusina que los llevar¨ªa a los banquetes de bodas. Una vez que puerta del coche se cerr¨®, Mikhail escrut¨® sus fiones. -?Est¨¢s bien? -pregunt¨® sol¨ªcito. -S¨ª, solo un poco abrumada por lorga de ceremonia y el calor, anoche dorm¨ª poco por el estr¨¦s de boda. -Ya solo queda el banquete, que es parte divertida, y podr¨¢s descansar. -Pens¨¦ que parte divertida era despu¨¦s del banquete -insinu¨® seductora. -No, esa ser¨¢ parte apasionada -respondi¨® Mikhail con los ojos llenos de deseo. -Est¨¢s muy hermosa - agreg¨® mir¨¢nd con pasi¨®n. -Gracias, esposo, t¨² tambi¨¦n est¨¢s muy guapo -contest¨® regresando el cumplido. Al llegar al hotel donde se celebrar¨ªan los banquetes de boda, Ivanna tom¨® a Jelena de mano para lleva a habitaci¨®n donde se retocar¨ªa el maquije. Solo ser¨ªa un minuto, Mikhail se qued¨® con Dimitri esper¨¢nd para hacer una entrada triunfal cuando los invitados estuviesen sentados en sus puestos. Jelena e Ivanna estaban en un saloncito anexo con estilista y maquidora, quitandorga c del vestido y retocando su maquije y peinado, cuando puerta se abri¨® y Anika hizo acto de presencia -Felicidades por tu boda, hija. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª, Anika? -pregunt¨® Jelena molesta -?Qu¨¦ forma es esa de saludar a tu madre? -rem¨® altivamente esposa de su padre. -T¨² no eres mi madre -le respondi¨® Jelena con los dientes apretados. ¨CMe convert¨ª en tu madre al casarme con tu padre, por lo que vengo a remar nuestro lugar ? C¨®mo es posible que no estemos sentados en mesa de familia? Nos ubicaron tres mesas m¨¢s all¨¢, adem¨¢s ni siquiera pusiste a tu hermana en el cortejo. Natasha se sinti¨® muy triste por eso. Exijo que se reasignes nuestros puestos. -Ni lo sue?es. Hasta ese momento, Ivanna hab¨ªa estado inspionando a esposa de su padre y decidiendo que odiaba profundamente, esta era mujer que se atrevi¨® a tratar de casar a Jelena siendo una ni?a para saca de su hogar. -?Y qui¨¦n eres t¨² para meterte donde no te man? -pregunt¨® Anika mir¨¢nd despectivamente. -Soy Ivanna Steel Smirnov, hermana mayor de Jelena y mujer que termin¨® de criar cuando sacaste de su casa y desarraigaste de vida de su familia. As¨ª quergo de aqu¨ª si no quieres que me arremangue el vestido y te arrastr¨¦ hasta afuera. Estoy segura de que Katerina me ayudar¨¢ si no dejas de molestar a nuestra hermana. -Eres primog¨¦nita, ¨¦l me habl¨® de su hija ramera que se qued¨® embarazada sin casarse. -Soy primog¨¦nita y mujer m¨¢s feliz del mundo. Y, cada d¨ªa que pasa, le doy gracias a Dios por haber hecho que el matrimonio con mi padre fuese est¨¦ril, que no hayas tenido un Smirnov en tu vientre porque, entre el mal hombre que es mi padre y m p¨¦cora que eres t¨², mis hermanos hubiesen sido muy desdichados. Ivanna mir¨® con satisfi¨®no a Anika se le iban subiendo los colores de rabia, misma que sent¨ªa e ante esa mujer despreciable que se atrevi¨® a perjudicar a su hermana. -Esto no se quedar¨¢ as¨ª, tu padre se enterar¨¢ de c¨®mo me has tratado y te arrepentir¨¢s -le grit¨® Anika a Ivanna. -?Me importa una m****a mi padre! -grit¨® en respuesta Ivanna, con los ojos cargados de fuego-, mientras no se meta con los m¨ªos, y Jelena es des m¨ªas. Jelena miraba at¨®nita a Ivanna, ya que su hermana era una persona dulce que nunca dec¨ªa pbras malsonantes ni perd¨ªapostura. Furiosa, Anika abandon¨® estancia dando un portazo. Ivanna respir¨® profundo tratando de calmarse, amablemente les pidi¨® salir un momento a maquidora y estilista que estaban casi pegadas a pared impresionadas por escena que acababan de presenciar. Cuandos mujeres se retiraron, se volvi¨® a mirar a Jelena que lloraba en silencio. Angustiada se acerc¨® r¨¢pidamente a su hermanita y abraz¨®. Lomento, Jelena, perd¨ªpostura, no deb¨ª hacer una escena en tu boda. -?Me encant¨®! ¨Cfue sorprendente respuesta de Jelena-. Nunca nadie me ha defendido as¨ª, siempre me he sentido s cuando he estado indefensa. Yo hubiese podido patear su trasero escalera abajo, pero el hecho de que lo hayas hecho t¨²¡ Me dejas sin pbras, Ivanna, gracias. Te quiero, hermana. -?Oh, Jelena! Yo tambi¨¦n te quiero y siempre te voy a defender. Eres mi hermanita, aunque te siento m¨¢so una de mis hijas tal vez porque te termin¨¦ de criar. Eres una parte muy importante de mi familia y te prometo que siempre voy a estar ah¨ª para ti, cada vez que lo necesites solo tienes que marme que yo ir¨¦ por ti. -Gracias, Ivanna -fue suave y emocionada respuesta de Jelena. -Ahora a limpiarse esas l¨¢grimas que es hora de pasarlo bien y bar hasta el anochecer -dijo Ivanna-. Voy a hacer pasar as chicas para que terminen de arrerte. Al salir del sal¨®n Mikhail estaba esperando, entraron juntos, tomados de mano. -Se?ores con ustedes los esposos Kusov Smirnov -dijo el animador con el micr¨®fono Emocionada escuch¨® lo ausos de sus familiares y amigos. Mikhail hizo caminar a su alrededor para que luciera el vestido ys joyas. -El primer baile de los nuevos esposos est¨¢ porenzar. Mikhail se par¨® dnte de Jelena y le hizo una leve reverencia que joven correspondi¨® con una sonrisa. Cuandos primeras notas del acorde de un valsenzaron a sonar ¨¦l se acerc¨® y tom¨® por cintura. Con los tacones de e quedaron a misma altura por lo que se miraron a los ojos mientrasenzaban a moverse alrededor de pista. Jelena sinti¨® su coraz¨®n acelerarse, el escenario no pod¨ªa ser m¨¢s rom¨¢ntico, e luciendoo una princesa, ¨¦l guapo y gnte. La iluminaci¨®n tenue con cientos de lucecitas brindo en el techo, orquesta tocando. Todo invitaba a dejarse llevar por emoci¨®n. Al darse cuenta de eso, Jelena rompi¨® el contacto visual y se concentr¨® en los pases de baile y en mirar a los invitados que rodeaban pista para verlos bar. Al terminar se acercar¨ªan a felicitarlos po hinar se acercar¨ªan a felicitarlos por lo que podr¨ªa separarse de Mikhail sin levantar sospechas. La orquesta toc¨® los ¨²ltimos acordes del vals dando por terminada pieza. Los ausos resonaron a su alrededor. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Muy pronto se encontr¨® en los brazos de Katerina. -Que seas muy, muy feliz, mi querida hermana. -le dese¨® Katerina con l¨¢grimas en los ojos Quiero que sepas que te quiero y que siempre que me necesites¡¯estar¨¦ all¨ª para ti -culmino bes¨¢nd en meji. -Muchas gracias, Katerina, yo tambi¨¦n te quiero, s¨¦ que siempre podr¨¦ contar contigo. -Fue emocionada respuesta de Jelena. Las felicitaciones se sucedieron una tras otra, hasta que lleg¨® el turno de Rania. Desde noche de sedi¨®n de Mikhail hab¨ªa pasado poco tiempo con su amiga, hab¨ªa extra?ado mucho, pero los preparativos de boda y el trado a ciudad le hab¨ªan dejado poco tiempo libre. Cuando su amiga rode¨® con sus brazos sinti¨® todo el afecto dergos a?os de amistad. ¨C?Lo lograste! Por favor, prom¨¦teme que tratar¨¢s de ser feliz, dale una oportunidad a este matrimonio, a lo mejor pueden hacer que esto funcione. ?Sabes?, pens¨¦ que el hombre te matar¨ªa despu¨¦s de aque noche, pero ha demostrado ser un caballero, te ha apoyado en todo. Mas quiero que sepas que si no es as¨ª, yo siempre estar¨¦ a tudo para lo que necesites, te juro que te ayudar¨¦ a esconder su cad¨¢ver si es necesario. ¨CLo s¨¦, cari?o, mi vida ser¨ªa otra sin ti. Mis nes est¨¢n hechos, veremos c¨®mo se desarro todo, lo que s¨ª te puedo asegurar es que no me conformar¨¦ con un matrimonio de conveniencia, sin amor, as¨ª este lleno de deseo. Quiero un amor de cuento de hadas,o el de Gael y Ivanna o el de Alexander y Katerina. Quiero a alguien que me ame sin condiciones, alguien para quien yo sea su prioridad, que me apoye, me deje crecer y ser yo misma. De verdad no creo que ese alguien sea Mikhail, aunque es un caballero, es muy tradicional, no pegamos, as¨ª que para m¨ª este matrimonio tiene fecha de caducidad. Cap铆tulo 20 Cap¨ªtulo 20 Cap¨ªtulo 20 Mikhail observaba a su esposa har con su mejor amiga cuando vio a su suegro acercarse a su hija, iba pa?ado de otra chica. -Felicitaciones, hija, aunque me hiciste pasar verg¨¹enza lograste el objetivo, eres una Kusov -expres¨® Iv¨¢n. Jelena pens¨® que no pudo felicita sin meter una queja. -Te deseo mucha felicidad, hermana -dijo Natalia. Rania se retiraba con discreci¨®n cuando sinti¨® mano de Jelena tom¨¢nd por el brazo para que no se marchara y dejara s con ellos. -Padre, obedec¨ª su mandato, espero que de ahora en adnte Karlen se quede todo el tiempo conmigo. -Eso no fue lo que acordamos, Jelena, pero no me importa dejarlo m¨¢s tiempo con tu esposo y contigo, siempre y cuando pase al menos dos semanas al a?o conmigo. Estoy seguro de que mi hijo querr¨¢ volver a su casa m¨¢s seguido de lo que tu piensas. -Solo deseo promesa de que, si Karlen desea quedarse conmigo, usted no interferir¨¢. -La tienes. Jelena se gir¨® a mirar a Natasha sus ojos azules le mostraban misma falsedad que en el pasado. -No somos hermanas. -S¨ª lo somos, pap¨¢ me adopt¨® legalmente cuando tu te marchaste. ?Nunca se lo contaste, pap¨¢? - pregunt¨® Natasha tomando a Iv¨¢n por el brazo. -No tuve oportunidad, cari?o, Jelena y yo no nos hemos visto muy a menudo. Jelena apret¨® los dientes ante situaci¨®n, su padre no solo utiliz¨®o un pe¨®n en su tablero de negocios, si no que tambi¨¦n la sustituy¨® dentro de familia. -Pap¨¢ pudo haberte adoptado, pero eso no te hace mi hermana, hay familia a que en definitiva hay que echar de tu vida y amigos que se convierten en familia. Dicho esto, se gir¨® para marcharse cuando se top¨® de frente con Mikhail. -?Todo bien, esposa? - pregunt¨® solicito mirando por encima del hombro de Jelena a Iv¨¢n y Natasha. -S¨ª -respondi¨® Jelena con barbi levantada, no necesitaba que su esposo peleara sus batas, e s se bastaba para poner a su padre y a Natasha en su lugar -p¨¢?ame a saludar a mis primas, tengo a?os sin ves y vinieron de Rusia para boda. El banquete y el brindis se prolong¨® durante algunas horas, Jelena pens¨® que despu¨¦s de cumplir con el protocolo hab¨ªa llegado el tiempo de divertirse. Su padre, su esposa y su nueva hija se hab¨ªan marchado despu¨¦s del ultimo brindis. A juzgar por sus caras, los tres estaban furiosos por haber sido ignorados por los Evans y los Kusov. Iv¨¢n pens¨® que alg¨²n d¨ªa le pagar¨ªan por esa humici¨®n. *** Jelena se encontraba en medio de un grupo de mujeres hando y riendo cuando vio a Beatriz acerc¨¢ndose a e. Hab¨ªa tantas personas en recepci¨®n que no hab¨ªa visto, se sorprendi¨® porque le hab¨ªa pedido a Mikhail muy ramente que no invitara. Aunque el termino pedir se hab¨ªa quedado corto, en realidad se lo orden¨® bajo amenaza de armar un esc¨¢ndalo si mujer asist¨ªa a su boda, por lo que estaba segura de que ¨¦l no lo hizo. -?C¨®mo se atreve! -dijo Jelena furiosa. -?Qu¨¦ sucede? -pregunt¨® Rania, antes de mirar a su alrededor, al ver a Beatriz endureci¨® sus fiones. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? No eres bienvenida ¨C Jelena habl¨® entre dientes. -Vineo invitada de Benjam¨ªn O¡¯Brien, quer¨ªa ver¡ -Eres una descarada por aparecerte en mi boda cuando¡ Jelena se interrumpi¨® cuando Rania v¨® sus u?as en el brazo de Beatriz y tir¨® de e para aleja, su amiga le dijo unas pbras al o¨ªdo y solto. Mientras observaba escena, novia hizo una se?a al personal de seguridad y le pidi¨® escoltar a Beatriz a salida. Su amiga regres¨® muy ufana mientras mujer se marchaba furiosa. Benjam¨ªn que se hab¨ªa mantenido unos metros m¨¢s all¨¢ sali¨® detr¨¢s de Beatriz. -Listo,o tu dama de honor principal cumpl¨ª con mi trabajo y saqu¨¦ basura -dijo mientras hac¨ªa gestos de sacudirses manos provocando risa de Jelena-. Ahora, ?sirven alcohol en esta fiesta? -Eso espero -respondi¨® Gema a sus espaldas. No hab¨ªa o¨ªdo acercarse, al girarse, vio pa?ada de Alexa, ¨¢gata y dos de sus primas maternas, su cu?ada se re¨ªa abiertamente mirando a Rania. -Oye, eso estuvo muy bien, no soportamos a Beatriz, siempre hemos cre¨ªdo que trata de met¨¦rsele por los ojos a Mikhail -exm¨® ¨¢gata. N?vel(D)rama.Org''s content. -No sabemos qu¨¦ vino a hacer aqu¨ª, es una mosquita muerta. -Fue respuesta de Alexa, mientrass dem¨¢s asent¨ªan con cabeza. -Una muestra de apoyo familiar, eso merece un brindis -propuso Rania mientras ocupaban una mesa y maba a una camarera para que trajera sus bebidas. Mikhail estuvopartiendo con sus parientes a los que no ve¨ªa desde hace a?os, pero nunca perdi¨® de vista a Jelena. Vio que se estaba divirtiendo en un grupo de mujeres que inclu¨ªa a algunas de su familia. Sin embargo, quer¨ªa acercarse a e y tene en sus brazos. Se acerc¨® a su esposa, para entonces,s chicas estaban m¨¢s all¨¢ del estado alegre pese a haberido del banquete. Mikhail levant¨® una ceja al ver el estado de Jelena, sin embargo, una leve sonrisa apareci¨® en susbios cuando e se arroj¨® a sus brazos. -?Sabes que eres el esposo m¨¢s hermoso que tengo? ¨C pregunt¨® arrastrandos erres ante risa de los presentes. ¨C Y espero que el ¨²nico que tengas ¨Crespondi¨® sonriendo. -S¨ª¨ªi¨ª, y yo espero que solo me tengas a m¨ªo mujer, porque si no, puedes jurar que ser¨¦ peor pesadi de tu vida -afirm¨® con alegr¨ªa provocandos risas de todos los que los rodeaban. Mikhail record¨® ques pbras de Jelena de que quer¨ªa divertirse y llev¨® a pista de baile, La orquesta tocaba m¨²sica bable. La novia levant¨® su falda yenz¨® a bar ante su esposo que le segu¨ªa el ritmo, varias parejas se unieron a ellos. La celebraci¨®n de su boda termin¨® siendo un acontecimiento feliz. Despu¨¦s denzar su ramo de novia as solteras, Mikhail se hab¨ªa arrodido ante e para quitarle liga de media y arroja a los soltero que, para risa de los presentes huyeron despavoridos. Un segundo intento logr¨® su objetivo un CEO depa?¨ªa hab¨ªa sido el valiente en recibir el trofeo. Al levantarse, ¨¦l hab¨ªa besado, profunda y apasionadamente, dnte de su familia, despertando risa y chiflidos entre algunos y, carraspeos y refunfu?os entre los m¨¢s conservadores. No estaba ebria, estaba alegre, se dijo mientras miraba a los ojos de Mikhail, estos briban de un modo que parec¨ªa feliz, levant¨® su mano y pos¨® en meji de su nuevo marido, baj¨® mirada a su boca y luego, seductoramente, levant¨® sus parpados. La mirada de su esposo se oscureci¨® de deseo y trag¨® convulsivamente. -Creo que es tiempo de marcharnos -propuso con voz enronquecida. -S¨ª, esposo, estoy de acuerdo contigo y en este momento no hay nada que desee m¨¢s -acept¨® Jelena con voz seductora. La mejor parte de noche estaba porenzar Cap铆tulo 21 Cap¨ªtulo 21 Cap¨ªtulo 21 La limusina los llev¨® directamente al aeropuerto en un viaje sorpresa que hab¨ªa preparado Mikhail, no ser¨ªa mucho tiempo porque ambos ten¨ªan obligaciones. ¨¦l estaba en plenas negociaciones con Patrick O¡¯Brian y eenzar¨ªa el semestre en una universidad local. -Deb¨ª haberme cambiado el vestido antes de salir del hotel, ten¨ªa preparado lo que vestir¨ªa en el vuelo -dijo Jelena mientras admiraba el lujo del avi¨®n que Mikhail hab¨ªa alqudo para el viaje. -Le ped¨ª a Katerina que empacara tu ropa de viaje en tu maleta de mano, no quer¨ªa perderme el cer de quitarte el vestido de novia -expres¨® admir¨¢nd-. Cuando el piloto coloque se?al de quitarnos el cintur¨®n de seguridad, podremos pasar al dormitorio a descansar un poco. -?Est¨¢s seguro de que quieres descansar? -pregunt¨® provocadora. ?Va a volverme loco?, pens¨® Mikhail mientras observaba con deseo. Estaba muy hermosa. Aunque siempre supo que se casar¨ªa con e hab¨ªa tenido sus dudas sobre c¨®mo les ir¨ªa en el futuro, sin embargo, ahora que hab¨ªan pasado tiempo juntos le gustaba su mujer y esperaba tener un buen matrimonio. Se hab¨ªa prometido que har¨ªa todo lo posible por hace feliz y que ser¨ªa un hombre fiel. Su resoluci¨®n se hab¨ªa afianzado m¨¢s desde que volvi¨® a ve, esta Jelena adulta lo ten¨ªa alrededor de su dedo me?ique. Su esposa era mucho m¨¢s que una mujer sexy y hermosa, ten¨ªa muchas otras cualidades, amaba a su familia sobre todass cosas, lo supo al ve con su hermano y sobrinos, y ahora, ¨¦l ser¨ªa parte de su familia. Cuando tuvieran hijos sab¨ªa que ser¨ªa una buena madre, le gustaban los ni?os y su trato hacia ellos era muy bueno. Su car¨¢cter era explosivo, pod¨ªa maldecirlo y crlo hasta el infinito, incluso tratar de hacer de su vida un infierno cuando estaba furiosa y, aunque le desesperaba lo malhada que era en esos momentos, por dentro se regocijaba de despertar en e ese sentimiento, significaba que sent¨ªa algo por ¨¦l. Ahora sab¨ªa que estaba de su parte hacer que lo amara, que se enamorara de ¨¦l de manera que surgiera esa ternura que sab¨ªa que estaba dentro de e, misma que solo dejaba ver con su familia y que deseaba se extendiera hacia ¨¦l. La luz de mantener colocado los cinturones de seguridad se apag¨®, por el rabillo del ojo vio que azafata se acercaba y, con un gesto de mano, le pidi¨® que se retirara dej¨¢ndolos solos. Desabroch¨® su cintur¨®n, se levant¨® ante mirada cargada de deseo de su esposa y con manos seguras hizo lo mismo con el suyo, rozando con su mano cintura y el costado de su pecho. Ese simple gesto provoc¨® que e aspirara aire profundamente, dej¨¢ndolo escapar de sus pulmones en un suspiro tembloroso que le indic¨® cu¨¢nto le hab¨ªa gustado su roce. Hab¨ªa estado duro, pero en ese momento sinti¨® que su deseo se expand¨ªa This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¨ªa hasta l¨ªmites insospechados. La habitaci¨®n estaba cerca, a solo unos pasos, mas en aquel instante pens¨® que estaba a kil¨®metros, porque su deseo era tal que quer¨ªa arrancarle el vestido y posee all¨ª mismo, en su butaca. Sin embargo, su esposa merec¨ªa una cama a miles de kil¨®metros de altura donde sintiera que estaba rozandos estres. Merec¨ªa que le hiciera el amor lentamente, que besara y saboreara, que le diera cer antes de buscar el suyo. Las piernas le temban cuando se puso de pie, Jelena deseaba que Mikhail besara, pero no lo hizo, la tom¨® de mano y tir¨® de e hasta encamina a una des puertas que se ve¨ªan al fondo del avi¨®n. Al abri se encontr¨® en una habitaci¨®n bemente decorada, cama era de tama?o King size[1]demasiado grande para un avi¨®n, pero muy c¨®moda para sus ocupantes. Entraron al dormitorio y ¨¦l tom¨® entre sus brazos y apret¨® contra su pecho tan pegada a ¨¦l, que Jelena pudo percibir su eri¨®n. Comcida levant¨® su mirada y pudo leer en los ojos de su esposo el mismo deseo que e sent¨ªa, pero aderezado con un toque de ternura. Eso iod¨® porque pod¨ªa manejar la pasi¨®n, pero no quer¨ªa que ¨¦l fuera tierno, ni suave, ni amoroso, corr¨ªa el riesgo de enamorarse y ¨¦l no amaba. Por eso siempre decepcionar¨ªa,o en todass oportunidades donde se permiti¨® ilusionarse. Deb¨ªa recordar sus pbras cuando seprometieron, tambi¨¦n lo que Mikhail le dijo a Gaby en su fiesta de dieciocho. Su mente estaba recordando cada p¨¢gina de sus diarios cuando losbios de Mikhail se posaron sobre los suyos,s piernas le temron y solo pudo aferrarse a su camisa para seguir en pie, su mente qued¨® en nco, solo pod¨ªa sentir y desear m¨¢s. Tras unos instantes interminables Mikhail apart¨® su boca. -Date vuelta -orden¨® con voz ronca. Jelena le obedeci¨®, d¨¢ndole espalda. ¨¦l le apart¨® el pelo de los hombros y empez¨® a desabotonar su vestido. Por cada bot¨®n que abr¨ªa, depositaba un suave beso en piel de su espalda, provocando que se le erizara todo el vello del cuerpo. Al llegar a sus caderas, Mikhail se levant¨® y desliz¨® sus manos por sus hombros, empez¨® a empujar el vestido hasta hacerlo caer a sus pies. Sus manos se deslizaron por su piel hasta posarse sobre sus senos, cuyas puntas estaban erizadas desde el primer beso; no llevaba sujetador. Siguieron bajando lentamente hasta su cintura apret¨¢nd contra su cuerpo hasta que pudo frotar su eri¨®n contra el trasero de su mujer. Un gemido escap¨® de sus gargantas al un¨ªsono evidenciando pasi¨®n que los embargaba. Mikhail gir¨® hasta tene de frente, admirando su rostro sonrosado, su respiraci¨®n superficial y sus ojos de gata, que lo miraban entrecerrados por el deseo. -Desn¨²dame ¨Cexigi¨® ¨¦l. E rg¨® sus manos y le desabroch¨® los botones de camisa. Imitando sus iones, pos¨® un beso en cada cent¨ªmetro de piel descubierta. Al llegar al ¨²ltimo bot¨®n, Mikhail temba de deseo. -Qu¨ªtates bragas y t¨²mbate en cama, abres piernas para m¨ª ¨Corden¨® mientras se quitaba el cintur¨®n yenzaba a desabrocharse el pantal¨®n. Jelena se sinti¨® en carne viva, vulnerable. Una veta de rebeld¨ªa hizo que lo desobedeciera, fue hasta cama y se coloc¨® sobre sus manos y rodis, abri¨®s piernas todo lo que pudo y apoy¨® sus antebrazos y cabeza en el colch¨®n, su trasero apuntando hacia eri¨®n de su marido. Provocadora, se volvi¨® a mirarlo. -?Vas a tardar mucho? -pregunt¨® con picard¨ªa. Mikhail no pudo har, no pudo resistirse y se sumergi¨® en su cuerpo de una solo estocada, el cer lo inund¨® y apret¨® los dientes fuertemente para evitar correrse. Pas¨® sus manos por espalda de su mujer mientras trataba de calmarse, quer¨ªa que durara, quer¨ªa ser tierno, pero esta mujer no se lo pon¨ªa f¨¢cil, era demasiado pasional. Mikhail luchaba contra pasi¨®n, quer¨ªa demostrarle su ternura y llegarle al coraz¨®n, pero era una bata que estaba perdiendo a pasos agigantados. Comenz¨® a empujar r¨ªtmicamente, estaba muy mojada, se inclin¨® hacia adnte, se sostuvo en una mano y con otra apret¨® el sexo de Jelena provoc¨¢ndole un gemido. Sigui¨® empujando fren¨¦ticamente, su dedo encontr¨® el cl¨ªtoris, que estaba duro, lo frot¨® repetidamente hasta hace gritar cuando un cl¨ªmax intenso recorri¨®. ¨¦l dej¨® de moverse para disfrutar des convulsiones de su vagina, cuando sinti¨® que estas se calmaron, sali¨® de su cuerpo. Jelena se desplom¨® sobre cama, sin fuerzas, sent¨ªa sus m¨²sculos pesados. Cuando Mikhail gir¨®, abri¨® sus piernas en toda su extensi¨®n, su eri¨®n apuntando hac¨ªa su cuerpo. Mir¨® su cara, roja por el orgasmo brutal que acababa de experimentar. Su sonrojo bajaba hasta sus pechos, sus pezones estaban suaves, su est¨®mago bajaba y sub¨ªa por su respiraci¨®n agitada y su sexo estaba totalmente mojado y muy rojo, apetecible. Baj¨® su cara ymi¨® su cl¨ªtoris provoc¨¢ndole un grito por lo sensible que estaba, intent¨® cerrar sus piernas en respuesta, pero con sus manos mantuvo abierta para saborea a su antojo. Jelena mov¨ªa cabeza de undo a otro mientras suplicaba que parara, porque estaba a punto de volverse loca de cer. Cuando se sinti¨® a punto de explotar par¨® de atormenta, se ubic¨® entre sus piernas y llen¨® de una s estocada. Su grito reson¨® en estancia mientras lo sent¨ªa moverse duramente sobre e, marea era imparable arrasando todas sus capas de proti¨®n. Se sinti¨® estar en mil pedazos y grit¨® cuandos oleadas de cer hicieron convulsionar su cuerpo. Entonces lo sinti¨® explotar y llena, juntos regresaron a realidad. Y all¨ª, entres estres, Jelena no pudo seguir neg¨¢ndose que amaba a ese hombre. [1] Ta rey Cap铆tulo 22 Cap¨ªtulo 22 Cap¨ªtulo 22 Mikhail mir¨® a su esposa roncar y pens¨® que quiz¨¢s debi¨® de haber esperado al d¨ªa siguiente para hacer el viaje de luna de miel. Hab¨ªa estado loco por hacerle el amor en el aire y no pens¨® que e estar¨ªa agotada y se dormir¨ªa inmediatamente despu¨¦s. Quiz¨¢s el error estaba en el destino escogido: Grecia porque el vuelo era lo bastante corto por lo que no le dio a e mucho tiempo para dormir, Acababan de aterrizar en Atenas y ¨¦l deb¨ªa desperta. Jelena protest¨® y se arrebuj¨® m¨¢s en manta que cubr¨ªa. Mikhail sonri¨® y continuo en sus intentos de desperta, joven pens¨® que estaban torturando, no pod¨ªa abrir sus ojos, sent¨ªa que ten¨ªa un cami¨®n de arena en cada uno. Con un gru?ido se dej¨® vestir por su marido y a ciegas lo sigui¨® tomada de su mano. Al pasar por inmigraci¨®n Jelena casi no se manten¨ªa en pie, los parpados le pesaban, literalmente se estaba durmiendo mientras andaba, por lo que Mikhail sosten¨ªa contra su cuerpo. El oficial que los atendi¨® frunci¨® el ce?o con sospecha y pidi¨® que lo pa?aran a una habitaci¨®n donde les ofreci¨® asiento. -?Se encuentra bien, se?orita? -pregunt¨® el oficial en ingl¨¦s, sent¨¢ndose en una si que coloc¨® dnte de e. 1 -Se?ora, nos acabamos de casar -interrumpi¨® Mikhail -Por favor guarde silencio o tendr¨¢ que abandonar la habitaci¨®n, necesito asegurarme de que se?ora est¨¦ bien. ¨CJelena sonri¨® al escuchar al oficial rega?ar a su esposo, adem¨¢s le enterneci¨® su preocupaci¨®n. ?Deber¨ªa haber m¨¢s personas as¨ª, el mundo ser¨ªa un lugar m¨¢s seguro?, pens¨®. -S¨ª, se?or oficial, nos acabamos de casar, casi no he dormido por los nervios de boda, y fiesta y el viaje me agotaron, solo es eso, pero agradezco mucho su preocupaci¨®n e inter¨¦s. Perd¨®n -se disculp¨® la joven perdiendo contienda que manten¨ªa contra los bostezos. -Anoche dorm¨ª poco y estoy levantada desde el amanecer ?Quiere vers fotos de boda en mi m¨®vil? -pregunt¨® joven esposa. -No se preocupe, se?ora, conf¨ªo en su pbra, pero ten¨ªa que asegurarme de que usted no corr¨ªa peligro ¨Cexplic¨® levant¨¢ndose y caminando hacia el escritorio donde sell¨® sus pasaportes-. Que disfrute de su estancia en nuestro pa¨ªs. -Gracias, oficial. Antes de pa?arlos a salida, el buen hombre le tendi¨® mano a Mikhail y se disculp¨® por los inconvenientes. -Creo que no llegar¨¢ despierta a su destino -vaticin¨® el oficial con una sonrisa. -La dejar¨¦ dormir todo el camino -asegur¨® Mikhail antes de toma en brazos. Su siguiente medio de transporte logr¨® espab un poco, nunca se hab¨ªa subido a un helic¨®ptero y experiencia fue, adem¨¢s de excitante, maravillosa. Atenas desde el aire era una belleza, a lo lejos se divisaba Acr¨®polis con el Parten¨®n totalmente iluminado; en madrugada,s luces resaltaban los monumentos y edificios d¨¢ndole un brillo cautivador. Se prometi¨® que volver¨ªa en una visita m¨¢s extensa. La oscuridad envolvi¨® el paisaje a medida que se alejaban de ciudad, solo peque?os puntos de luz se ve¨ªan en inmensidad del mar Egeo, eran peque?as is que adornaban el paisaje, su destino era una i privada cerca de Santorini. Por los aud¨ªfonos escuch¨® al piloto informar que estaban llegando al final de su recorrido, entusiasmada, se volvi¨® a mirar a Mikhail y descubri¨® que este no miraba el panorama, que gracias a luz de luna llena estaba bastante iluminado. Sus ojos estaban puestos en e a pesar de penumbra, el rubor subi¨® a sus mejis al recordar su descaro en el avi¨®n. ?Qu¨¦ estar¨ªa ¨¦l pensando cuando miraba con tanta intensidad? De muchas maneras, Mikhail era un libro cerrado para Jelena, siempre desconcertaba porque cuando e hac¨ªa una des suyas para molestarlo, ¨¦l siempre sorprend¨ªa con una rei¨®n inesperada. Mentalmente, se encogi¨® de hombros y le dedic¨® una sonrisa. El r¨¢pido descenso oblig¨® a salir de sus reflexiones, mir¨® con curiosidad el lugar donde pasar¨ªan su corta luna de miel. La i era peque?a, a los lejos se ve¨ªa un podo que esperaba visitar al d¨ªa siguiente. La casa estaba a oris de ya. Una vi cl¨¢sica, inmacdamente nca, con grandes columnas y ventanales que, al abrirlos, permit¨ªan el paso de brisa nocturna. El aire ol¨ªa diferente, c¨¢lido y sensual. -Ped¨ª que no hubiese personal, solo son tres d¨ªas y podremos arregl¨¢rnos solos -se?al¨® Mikhail. -S¨ª, me gusta eso, no soy muy dada a tener personal a mi alrededor. -Por favor espera un momento -dijo Mikhail mientras colocabas maletas dentro de casa, muy cerca de puerta-. Ahora s¨ª ¨Cexpres¨® con una sonrisa, carg¨¢nd de repente para cruzar el umbral, entres risas y gritos de Jelena. -?Oye!, cierra puerta -pidi¨® joven esposa. Mikhail se volvi¨® con e en brazos. -Emp¨²j con el pie. A duras penas lleg¨® a habitaci¨®n con su hermosa carga, ahora el reto era abrir la puerta y llegar hasta cama. -Puedes bajarme -solicit¨® e ante el evidente problema. -No, quiero llevarte en brazos hasta cama, as¨ª que ¨¢br t¨² por m¨ª. ¨C Fue respuesta de Mikhail. Jelena lo obedeci¨® sobre todo porque parec¨ªa a punto del desmayo. Pr¨¢cticamente arroj¨® en cama y se desplom¨® a sudo. Jelena sonri¨®. -Mikhail, cari?o¡ -?Um? -respondi¨® este con respiraci¨®n entrecortada. -Cierra puerta -pidi¨® de nuevo joven. Era de una de sus man¨ªas o TOC[1] seg¨²n sus m¨¦dicos, sin embargo, Jelena cre¨ªa que era una costumbre heredada de su madre, no soportaba vers puertas abiertas. El gimi¨® en respuesta. ¨CDame un momento que estoy muerto, pesas una tonda -dijo con cara medio enterrada en almohada. -?No es cierto! ?Ya no estoy gorda! ¨Cexm¨® Jelena enfurru?ada. -No lo est¨¢s, jest¨¢s apetecible! Pero distancia de entrada hasta aqu¨ª es muyrga ¨C respondi¨® levantando cabeza con una sonrisa en su rostro. -Agradece que casa es de una s nta, no te imagino subi¨¦ndome en brazos pors escaleras. ¨C La risa de Jelena le dijo que todo estaba bien-. Mikhail, cierra puerta, por favor ¨C repiti¨® joven -No, d¨¦j as¨ª que no hay nadie y estoy muerto. -No me gustans puertas abiertas -dijo haciendo morritos. -Est¨¢ bien, pero que conste que lo hago porcerte -Mikhail suspir¨® poniendo una cara dram¨¢tica. -?Oh! Eres mi h¨¦roe. Mikhail se levant¨® y cerr¨® puerta. -?Te apetece darte un ba?o? Puedo prepararlo por ti. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -Me gustar¨ªa m¨¢s bien darme una ducha, estoy segura de que si me meto en una ba?era caliente me dormir¨¦ y morir¨¦ ahogada, no quiero dejarte viudo¡ -No lo digas ni en broma por favor -Pidi¨® Mikhail. - Est¨¢ bien ¨Crespondi¨® e suspirando -?Podr¨ªas ir pors maletas? Necesito algunas cosas de all¨ª. -Como ordene se?ora. Mikhail baj¨® por el equipaje, dio una r¨¢pida revisi¨®n a casa y cuando subi¨® Jelena sal¨ªa del ba?o. Al verlo entrar tomo su maleta de mano y sac¨® sus cremas y productos personales. -Me duchar¨¦ con rapidez. -Coment¨® Mikhail -?Tienes hambre? -Podr¨ªaer algo, sin embargo, tengo m¨¢s sue?o que otra. -No te duermas -pidi¨® con una sonrisa p¨ªcara. -De acuerdo, se?or esposo insaciable. A pesar des ganas de permanecer debajo del agua caliente, Mikhail bati¨® r¨¦cord en ba?arse, sali¨® del ba?o sec¨¢ndose y al entrar en habitaci¨®n se encontr¨® a su esposa acostada boca abajo,o Dios trajo al mundo. Entusiasmado por sugestiva pose se acerc¨® a cama con rapidez. Los ronquidos le informaron que Jelena estaba dormida en profundidad. -?Maldici¨®n! Resignado se meti¨® debajo de s¨¢bana y arrop¨® a su mujer, si ten¨ªa suerte e se despertar¨ªa a media madrugada, pens¨® con una sonrisa antes de que el sue?o lo venciera treinta segundos despu¨¦s. (1) Trastorno Obsesivo Compulsivo Cap铆tulo 23 Cap¨ªtulo 23 Cap¨ªtulo 23 El sol entraba a raudales pors puertas francesas de habitaci¨®n cuando Jelena abri¨® los ojos. Estaba s en cama, se levant¨® al ba?o, se aseo y al salir sac¨® una bata de su maleta se puso y sali¨® en busca de su esposo. Lo encontr¨® sentado en terraza que daba a ya, vestido solo con su calzoncillo y una gran taza de caf¨¦ en mano. A sudo un desayunopleto estaba esperando por e. El movimiento de su bata atrajo atenci¨®n de su esposo, que al ve le dedic¨® una sonrisa. ¨CBuenos d¨ªas, dormilona. -Se levant¨® para depositar un suave beso en losbios. ¨CBuenos d¨ªas, se me pegarons s¨¢banas -respondi¨® chica con cara de sue?o. -Me debes noche de bodas -rem¨® Mikhail en broma. -?Y lo del avi¨®n que fue? Anoche pudimos seguir, pero no me despertaste -replic¨® e levantando una ceja. Mikhail amaba esa pose atrevida y retadora de Jelena, no conoc¨ªa ninguna mujer que pudiera hacer ese gesto y lucir tan sexy. -?Despertarte? Ni con una excavadora hubiese podido hacer que te levantaras de cama ¨C respondi¨® siguiendo broma -?Y que pose! Casi me infarto al ver ese sexy trasero al aire. -?Te infartas o te empalmas? -pregunt¨® maliciosa. -Si no quieres que te arrastre a cama sin probar el desayuno es mejor que llenes tu boca deida y no me sigas provocando -respondi¨® ¨¦l con un poco de malicia. Jelena tom¨® una tostada y mordi¨® mitad. Mikhail sonri¨® con ganas. Ese d¨ªa decidieron recorrer i, no era tan peque?ao Jelena cre¨ªa, ten¨ªa dos grandes hoteles, varias vis de millonarios y un pueblo donde viv¨ªan los lugare?os; y donde se encontraba todo lo necesario para vivir. -?Quieres que usemos los servicios de ya o piscina del hotel? -pregunt¨® Mikhail. -No, volvamos a casa. Jelena entr¨® a cambiarse, quer¨ªa ponerse uno de los min¨²sculos bikinis que hab¨ªaprado para tentar a su esposo, sin embargo, no tuvo oportunidad de pon¨¦rselo porque Mikhail ven¨ªa detr¨¢s de e dispuesto a lleva a cama. Entre risas ayudo a desvestirse en el sal¨®n y carg¨® desnuda hasta piscina. -No te atrevas, Mikhail ¨C le dijo Jelena al ver que ¨¦l se dirig¨ªa a piscina. Mikhail le sonri¨® con maldad. -Si me sueltas no tendr¨¢s sexo hasta ma?ana. -?No? -?No! ¨¦l solto, pero Jelena se aferr¨® a su cuello, por lo que ¨¦l tambi¨¦n cay¨® a piscina, con diferencia de que Mikhail si estaba vestido. -?Ahhhh! Peque?a traidora, ya ver¨¢s cuando te atrape¡-dijo ¨¦l cuando sali¨® a superficie. Jelena solt¨® un chillido y nad¨® en diri¨®n contraria. Mikhail atrap¨® en escalinata de piscina, entre risas, bes¨®. La pasi¨®n se incendi¨® de inmediato. Un beso sigui¨® al otro, impaciencia los domin¨® al tratar de quitar ropa mojada de Mikhail, se pegaba a su piel, los botones resbban lo que hizo que Jelena tirara de ellos hasta despegarlos. Cuando estuvo desnudo sus cuerpos se unieron en uno solo, esa vez tuvieron prisa, el movimiento provocaba peque?as s quemian los senos de chica. La visi¨®n, volvi¨® loco a Mikhail, sin poder contenerse levant¨® un poco para tomar un pecho en su boca y sionar con dureza lo que envi¨® una descarga al vientre de joven. Unos segundos despu¨¦s sinti¨® llegar y sin poder contenerse pa?¨®. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. *** Al d¨ªa siguiente cuando Jelena abri¨® los ojos Mikhail estaba mirando desde otra almohada. -Buenos d¨ªas, estaba esperando que despertaras. -Buenos d¨ªas -susurr¨® e -sent¨ªa tu mirada, pero tengo tanto sue?o que trate de ignora, me despertaste dos veces en madrugada. Creo que hoy no podr¨¦ caminar. Mikhail sonri¨®. -Es que quiero ense?arte algo, adem¨¢s ya trajeron el desayuno, tengo hambre, pero quieroer contigo -dijo Mikhail. -Entonces vamos a desayunar Ese ?algo? era un peque?o yate que estaba ando en el muelle, y les permiti¨® salir a navegar durante su estancia, con lo que los siguientes dos d¨ªas pasaron vndo y en nada, ya era hora de volver a casa. Mientras esperaban el helic¨®ptero Mikhail tom¨® en sus brazos y, al mirar hacia el mar, le se?al¨® vi. -?Te gust¨® casa? -S¨ª, mucho, es un hermoso lugar, es una l¨¢stima que tengamos que irnos tan pronto. -Est¨¢ en venta, aprovech¨¦ nuestra luna de miel para venir a ve y ver si te gustaba. ?Quieres que compremos? Ser¨¢ divertido venir aqu¨ª a pasar el verano, el invierno o ¨¦poca que sea. Jelena lo miro enternecida -?Es en serio? Me gustar¨ªa much¨ªsimo. Mikhail sac¨® su m¨®vil y m¨® a su abogado para que hiciera una oferta por casa. Cuando ¨¦l se gir¨® para har por tel¨¦fono Jelena sacudi¨® cabeza para despejar sus ideas, No deb¨ªa dejarse impresionar por lo que su esposo hac¨ªa en ese momento, estaban de luna de miel y al calor de la pasi¨®n todo se endulza. Deb¨ªa recordarse que este era un hombre que hab¨ªa enga?ado durante mucho tiempo, se cas¨® con ¨¦l para proteger a su hermano, pero su matrimonio era temporal por lo que deb¨ªa proteger su coraz¨®n. * * * La fina lluvia que ca¨ªa sobre Londres devolvi¨® a realidad m¨¢s que sus pensamientos. Sinti¨® fr¨ªo a pesar de que el oto?o apenas estaba porenzar. Un veh¨ªculo con chofer los esperaba en el aeropuerto, cuando el coche avanz¨® hacia Parkside, Jelena frunci¨® el ce?o. -Nos estamos alejando de tu ¨¢tico. -No viviremos all¨ª, lo vend¨ª ypr¨¦ una casa para ti. No es tan grandeo de Ivanna o Katerina porque prefiero no tener mucho personal en casa, me gusta intimidad y,o que quer¨ªas esperar para tener hijos, no necesitamos tanto espacio -?Oh! Me hubiese gustado ir contigo para escoge -dijo Jelena pensando que, si e vivir¨ªa en esa casa, deber¨ªa haberle preguntado si le gustaba, ?no? -Todo sucedi¨® muy r¨¢pido, estabas muy ocupada con lo de boda as¨ª que no quise agobiarte m¨¢s. Si no te gusta vender¨¦ y buscaremos algo m¨¢s de tu gusto, ?te parece? -S¨ª, ro, gracias. La casa estaba ubicada en Knightsbridge, el hall de entrada era grande y conduc¨ªa a una s de recepci¨®n separada deledor. La cocina era espaciosa, toda de color nco con toques de madera ra y suelos de madera flotante. En el piso superior contaba con tres dormitorios muy espaciosos. Era una casa moderna y elegante y, lo mejor de todo, quedaba muy cerca de Hyde Park Se instron en una c¨®moda rutina. Mikhail se iba al trabajo y Jelena a universidad, e regresaba m¨¢s temprano y desped¨ªa a se?ora Thompson quien se ocupaba de limpieza de casa y de preparar cena. Sin embargo, no dorm¨ªa en residencia ya que Jelena hab¨ªa aceptado ayuda siempre que pudiera mantener intimidad. Los fines de semana sal¨ªan y visitaban a familia, con lo que su rci¨®n con su familia pol¨ªtica mejor¨® notablemente. La ¨²nica espina en su matrimonio era Beatriz Cifuentes. Sab¨ªa que Mikhail haba con e, lo hab¨ªa pido al tel¨¦fono en varias oportunidades. Aunque era consciente de que era mujer quien lo maba, los celos hac¨ªan su aparici¨®n y los pleitos malsonantes por parte de Jelena, seguidos des reconciliaciones apasionadas, resonaban por toda casa. Cap铆tulo 24 Cap¨ªtulo 24 Cap¨ªtulo 24 Los tacones de Jelena resonaron sobre el piso de m¨¢rmol del hall de entrada de torre Kusov, salud¨® con mano a Phoebe, recepcionista, al tiempo que le bridaba una sonrisa. ¨®scar el guardia de recepci¨®n le hizo una cort¨¦s inclinaci¨®n de cabeza. Jelena le devolvi¨® el saludo. Aunque no eran sus amigos, Jelena sab¨ªa que ellos no avisar¨ªan a Mikhail de su llegada. Les hab¨ªa dicho una vez que su esposo amabas visitas sorpresas que e le hac¨ªa por lo que se volvieron sus c¨®mplices a hora de ir de inspi¨®no e se dec¨ªa a s¨ª misma. Beatriz ten¨ªa harta, segu¨ªa envi¨¢ndole mensajes a Mikhail y m¨¢ndolo, se supon¨ªa que si e no trabajaba no deb¨ªan seguir en contacto. Y no era que e estuviese revisando el tel¨¦fono de su esposo, era que ¨¦l mismo le ped¨ªa que se lo pasara o que atendiera mada si estaba haciendo otra cosa. Mikhail dec¨ªa que no ten¨ªa nada que esconder de e y quiz¨¢s fuera as¨ª, pero mujer segu¨ªa molestando y ese d¨ªa estaba decidida a poner fin a situaci¨®n. Por una parte, sab¨ªa que no deb¨ªa seguir d¨¢ndole importancia a antigua asistente de su marido, pero por otra su orgullo y su car¨¢cter vengativo no pod¨ªa dejar pasar una ofensa. Y era una ofensa en toda re, Beatriz sab¨ªa lo mucho que molestaba su presencia. -Buenas tardes, Diane. ?Mi esposo est¨¢ en su oficina? -Buenas tarde, se?ora Jelena, s¨ª, su esposo est¨¢ en su oficina reunido ¨Cbalbuci¨® se?ora con un poco de iodidad. Jelena observ¨® que Diane hab¨ªa palidecido un poco al ve llegar, entrecerr¨® los ojos pensando. El chisme corr¨ªa r¨¢pido ens oficinas, todos sab¨ªan el motivo del trado de Beatriz as¨ª que asumi¨® que era esta con quien estaba reunido su esposo. Se gir¨® con resoluci¨®n a puerta. -Se?ora Jelena, d¨¦jeme anuncia.. Jelena ignor¨® y abri¨® puerta. La escena sac¨®pletamente de sus casis. Mikhail estaba recostado en si sin chaqueta del traje, Una taza grande de caf¨¦ estaba en sus manos, sonre¨ªa muy c¨®modo hando con mujer que estaba sentada al otrodo del escritorio en una postura simr, sosteniendo en sus manos una taza id¨¦ntica a de ¨¦l. La rabia se apoder¨® de e, con cuidado cerr¨® puerta a sus espaldas. -?Qu¨¦ hace e aqu¨ª?- pregunt¨® con suavidad ignorando a Beatriz. -Me retiro para que puedan conversar, con premura mujer puso taza sobre el escritorio y se levant¨® calz¨¢ndose los zapatos. Al pasar por eldo de Jelenia una sonrisa burlona se nt¨® en su cara. -Lo hemos discutido hasta el cansancio, Jelena, Beatriz es solo una amiga, trabaja aqu¨ª vino a traer unos contratos y le brind¨¦ un caf¨¦. -Sabes lo que opino sobre el asunto y aun as¨ª permites que e venga aqu¨ª y encima se burle de m¨ª, me ha agredido e insultado, pero al parecer eso para ti no tiene valor. De veras, Mikhail, no quer¨ªa hacer esto, pero se acab¨® voy a mar a Dimitri y a pedirle que despida. -No te atrevas, Jelena, te lo proh¨ªbo. ¨C T¨² no eres quien para prohibirme algo, Mikhail, antes muerta que doblegada a ti. Ya hice lo que vine a hacer aqu¨ª ¨Cle inform¨® con rabia antes de darse vuelta para marcharse. -Pens¨¦ que hab¨ªas venido a invitarme aer -dijo se?ndo su indumentaria. Era una broma entre ellos, Jelena siempre se vest¨ªa de Katia para ir as oficinas, dec¨ªa que ten¨ªa una imagen que proyectar y un territorio que marcaro su esposa joven y sexy. En realidad, no quer¨ªa pelear con e, por un momento perdi¨® los estribos cuando lo amenaz¨® con mar a Dimitri, pero sab¨ªa que mientras m¨¢s se enfureciera m¨¢s impulsiva se volv¨ªa, as¨ª que prefiri¨® endulza para hace cambiar de opini¨®n. -Se me quit¨® el hambre -respondi¨® Jelena sobre su hombro antes de salir y cerrar puerta con suavidad. Mikhail suspir¨®. La mayor¨ªa des veces su esposa era encantadora, pero cuando se enfurec¨ªa se transformaba en una fiera. Esperaba que cuando llegara a casa esa noche estuviera de mejor humor porque ten¨ªa algo que decirle. *** En definitiva, los hombres eran unos idiotas, Mikhail no se daba cuenta de quien era Beatriz. Para ¨¦l era una buena amiga con que trabajaba, pero Jelena hab¨ªa visto su verdadera cara. La mujer deseaba a Mikhail para s¨ª y no cre¨ªa que fuera porque lo amara, e podr¨ªa manejar a una inofensiva asistente enamorada de su jefe, sin embargo, hab¨ªa visto en los ojos de mujer el despecho y rabia. Jelena sab¨ªa que el padre de Beatriz era un hombre influyente en Espa?a, que hab¨ªa consentido a su ¨²nica hija hasta que se dio cuenta de mujer fr¨ªa y ego¨ªsta en que se convirti¨®. Jelena se hab¨ªa ocupado de investiga y seg¨²n el detective que contrato, su pap¨¢ hab¨ªa enviado a Londres con esperanza de que al tener una vida normal y oblig¨¢nd a ganarse su sustento pudiera enmendar su camino. El n no tuvo ¨¦xito. Jelena respiro profundo para calmarse antes de tomar su tel¨¦fono, era hora de que tuviese una cha con su cu?ado. Al terminar su conversaci¨®n con Dimitri se sinti¨® muy mal, no era lo que hubiera querido hacer, de hecho, si supiera de que Beatriz en realidad necesitara el trabajo no lo hubiese manejado de esa manera, pero estaba segura de que su padre no dejar¨ªa pasar necesidades y esperaba que se llevara de nuevo a Espa?a. Jelena no iba a permitirle a Beatriz acabar con su matrimonio, faltaban dos a?os para . mayor¨ªa de edad de Karlen y tampoco iba a dejar que perturbara de esa manera. Su paz mental le hab¨ªa costado mucho para permitir que alguien pisoteara. Sab¨ªa que Mikhail llegar¨ªa furioso a casa, as¨ª que se hizo sus ejercicios de yoga para rjar su cuerpo, se duch¨® y se prepar¨® una taza de t¨¦. Un portazo el anunci¨® que su esposo hab¨ªa llegado a casa. Jelena levant¨® vista del libro que simba leer y agradeci¨® haber tomado previsi¨®n de decirle a se?ora que ayudaba con los quehaceres de casa que se marchara temprano. -?Esta vez te has pasado, Jelena! -grit¨® Mikhail enfurecido. -Te lo advert¨ª muchas veces y no me hiciste caso, hice lo que ten¨ªa que hacer ¨Crespondi¨® con mucha calma, si ¨¦l quer¨ªa pelear lo har¨ªa solo. -?No soy un ni?o para que me acuses con mi hermano! -No lo hice, solo le dije que Beatriz segu¨ªa detr¨¢s de mi demostrando una absoluta falta de respeto, tambi¨¦n le cont¨¦ de los ara?azos y de los insultos del d¨ªa de cena. Nada de lo que le cont¨¦ fue mentira, Mikhail, y ahora si me disculpas tengo un examen y debo seguir estudiando. Mikhail cont¨® hasta diez mientras ve¨ªa volver a su libro. Sigui¨® contando hasta que se sinti¨® capaz de har de nuevo. -Haz maleta, nos vamos a Rusia en dos d¨ªas. ¨C No N?vel(D)rama.Org''s content. -Iremos, es el cumplea?os de t¨ªa Tatiana y no me lo perder¨¦. -Ve t¨², yo no pienso volver a poner un pie en ese pa¨ªs. -?Por qu¨¦? -Mi vida est¨¢ aqu¨ª, no quiero volver as¨ª que disc¨²lpame con t¨ªa Esa noche, desde que se casaron, por primera vez se durmieron sin resolvers diferencias. Dos d¨ªas despu¨¦s, Mikhail se march¨® solo a Rusia, sin saber c¨®mo su vida ser¨ªa destruida. Cap铆tulo 25 Cap¨ªtulo 25 Cap¨ªtulo 25 Mikhail regresaba ese d¨ªa, por lo menos eso fue lo que le dijo antes de irse de viaje a Rusia. Se march¨® furioso cuando se neg¨® a pa?arlo, despu¨¦s de pelea inicial por lo de Beatriz intent¨® convence y al no conseguirlo, se lo orden¨®. Jelena se rio en su cara. El d¨ªa de su partida se march¨® sin darle ni siquiera un beso de despedida y durante su viaje no se molest¨® en ma Aunquemento perderse el cumplea?os de t¨ªa Tatiana no ten¨ªa intenci¨®n de volver a su pa¨ªs por ninguna circunstancia. Su padre y sus amenazas estaban en Rusia, adem¨¢s toda familia que le importaba estaba en Interra. Sus hermanas estaban viviendo vida que quer¨ªan, quien m¨¢s le preocupaba era Karlen, por ¨¦l habr¨ªa estado dispuesta a volver, a sacrificarse, pero ya hab¨ªa pagado el precio de su libertad. Quien s¨ª hab¨ªa mado fue Benjam¨ªn, dici¨¦ndole que ten¨ªa algo urgente que mostrarle, algo que cambiar¨ªa su vida. Insinu¨® que Mikhail ten¨ªa otra mujer, que ¨¦l pod¨ªa proporcionarles pruebas, pens¨® en su amistad con Beatriz y se enfureci¨®o siempre. Jelena esperaba que con el despido mujer desaparecer¨ªa de vida de Mikhail, estaba segura de que, al no tener el contacto diario con e, se alejar¨ªano era natural. Benjam¨ªn hab¨ªa invitado a un bar noche anterior, pero no le pareci¨® correcto encontrarse con ¨¦l en un sitio as¨ª, por lo que quedaron en verse al d¨ªa siguiente en una cafeter¨ªa. Al llegar lo encontr¨® sentado con un caf¨¦, revisando los mensajes de su m¨®vil. -Aqu¨ª estoy. ?Para qu¨¦ quer¨ªas verme? -H, querida, por favor si¨¦ntate, te ped¨ª un t¨¦ ¨C dijo haci¨¦ndole una se?a al camarero para que trajera la bebida. -Esto no es una cita. Quiero saber a qu¨¦ se debe tu insistencia en verme. -Vamos, Jelena, fuimos amigos alguna vez, ?no podemos volver a serlo? -pregunt¨® al tiempo que el camarero colocaba frente a Jelena una taza de t¨¦-. En realidad, quer¨ªa disculparme por haberme comportadoo una idiota, me di cuenta de que quien haba era mi orgullo de hombre, ten¨ªas derecho a decir no y yo, por borracho, no lo acept¨¦. A ¨C ?A qu¨¦ se debe esto, Benjam¨ªn? ?Est¨¢s preocupado de que indisponga a tu padre frente a Mikhail por lo que ocurri¨® esa vez? Benjam¨ªn se encogi¨® de hombros -No te preocupes, eso no ocurrir¨¢. ¨Crespondi¨® mientras tomaba su t¨¦-En primer lugar, porque tu padre es un excelente empresario que no tiene culpa des cosas que t¨² haces y, en segundo lugar, en cuestiones de negocios Mikhail es muy bueno y no se dejar¨ªa influir por el hecho de que una persona sea o no de mi agrado. -Si t¨² fueras mi esposa har¨ªa todo lo que pidieras -expres¨® hg¨¢nd. -Vamos, Benjam¨ªn,p¨®rtate. Sabes que soy una mujer casada y que conmigo no tienes oportunidad - se?al¨® mientras daba otro sorbo a su infusi¨®n. *** Jelena despert¨® desorientada. La luz del atardecer entraba por ventana de una habitaci¨®n desconocida, mir¨® a su alrededor, estaba en un hotel. Las n¨¢useas obligaron a correr y vaciar el contenido de su est¨®mago en una papelera. Al incorporarse vio con horror que estaba casi desnuda, solo ten¨ªa puestas bragas, meti¨® mano derecha y palp¨® su zona ¨ªntima, el alivio invadi¨® cuando no sinti¨® nada fuera de lo¨²n. Se sent¨ªa muy confusa, trat¨® de levantarse del suelo, donde se hab¨ªa dejado caer, y un mareo oblig¨® a permanecer sentada, puso cabeza en sus rodis hasta que sinti¨® que el mundo hab¨ªa dejado de girar. Su mente le gritaba que todo estaba mal. ?Qu¨¦ era lo que hac¨ªa en ese lugar? ?C¨®mo hab¨ªa llegado? Y, lo m¨¢s importante, ?con qui¨¦n? Se esforz¨® en recordar y su mente estaba en nco. Lentamente se incorpor¨® y divis¨® su ropa doda encima de una si, tambaleante, camin¨® hasta e y con manos temblorosas se visti¨®. Debajo de su ropa estaba su bolso, desesperada lo abri¨® y busc¨® su tel¨¦fono, estaba apagado, sus manos temban mientras lo encend¨ªa y esperaba que se cargara el sistema, apresurada m¨® a Rania. -H, Jelena¡ -Fue c¨¢lida respuesta de su amiga -?Por favor ay¨²dame! No s¨¦ d¨®nde estoy -Jelena pidi¨® con voz temblorosa. -?Qu¨¦ te pas¨®? -pregunt¨® Rania con aprehensi¨®n, ante desesperaci¨®n en voz de su amiga. -No lo s¨¦, estoy confundida y mareada y, no s¨¦ d¨®nde estoy -Ilorique¨® Jelena. -Est¨¢ bien, Jelena, tranqu, mira a tu alrededor, ?qu¨¦ ves? -Creo que estoy en una habitaci¨®n de hotel-se?al¨® con aprehensi¨®n. -Ve hacia puerta, all¨ª siempre hay un cartel donde pone qu¨¦ hotel es y c¨®mo mar a recepci¨®n. Verifica si puedes salir, si no, busca en los cajones de mesita de noche o en el buro, pero no cortes mada. ¨CRania le daba instriones, que sigui¨® ciegamente. Confiaba en e, aunque su mente a¨²n estaba aletargada. -Que tonta soy, no he intentado salir, pero estoy tan confundida -dijo Jelena mientras se levantaba y caminaba lentamente hacia puerta de salida, sus zapatos y bolso apretados contra el pecho. -Rania, en puerta dice que estoy en el hotel Riverside -indic¨® mientras probaba a abrir puerta-. La puerta est¨¢ abierta saldr¨¦ a calle. -Vete de all¨ª pitando, busca un caf¨¦ o un sitio p¨²blico y esp¨¦rame, por favor activa tu tel¨¦fono y env¨ªame tu ubicaci¨®n, mientras estoy buscando diri¨®n del hotel en G****e Maps. Jelena camin¨® todo lo r¨¢pido que sus piernas le daban hastas escaleras. Mientras recorr¨ªa el pasillo se dio cuenta de que estaba en un primer piso. Baj¨® aferrada al pasamanos, a¨²n se sent¨ªa mareada y con nauseas. Al llegar a nta baja se sent¨® en un escal¨®n para ponerse los zapatos. N?vel(D)rama.Org''s content. Atraves¨® recepci¨®n mirando a su alrededor, temerosa de que alguien quisiera impedir su salida. Respir¨® tranqu cuando vio que nadie le prestaba atenci¨®n. Sali¨® por puerta, aun hando con Rania, y camino a paso apresurado por calle. Vio un peque?o caf¨¦, pero decidi¨® que estaba muy cerca del hotel, a¨²n tem¨ªa que alguien detuviese. Sigui¨® caminando hasta que lleg¨® a un Starbucks, le dijo a Rania que esperar¨ªa all¨ª, entr¨® y se sent¨® a esperar a su amiga. Rania lleg¨® casi veinte minutos despu¨¦s mirando desesperadamente a losdos. Jelena se levant¨® y se lanz¨® a sus brazos, se sent¨ªa un poco mejor, hab¨ªa logrado espabrse despu¨¦s de tomar una bebida energ¨¦tica. No quer¨ªa mar atenci¨®n por lo que trat¨® de sentarse tranqu mientras mil preguntas bull¨ªan en su cabeza. Cre¨ªa que hab¨ªan drogado y se preguntaba si no habr¨ªa sido Benjam¨ªn, lo ¨²ltimo que recordaba era que iban a reunirse para tomar un caf¨¦. ¨¦l le hab¨ªa dicho que ten¨ªa algo muy importante que mostrarle y, cuando Jelena le pregunt¨® qu¨¦ era, Benjam¨ªn dijo que no le creer¨ªa hasta que lo viera. Como una est¨²pida hab¨ªa ca¨ªdo en su trampa, pero no sab¨ªa con qui¨¦n se hab¨ªa metido, si pensaba que se quedar¨ªa cada estaba muy equivocado. E era Jelena Smirnov y no dejaba ofensa sin cobrar. -?Est¨¢s bien? -pregunt¨® Rania. -No -respondi¨® meneando cabeza-, necesito que me lleves al hospital porque creo que me drogaron. Fue con su m¨¦dico de cabecera, doctora Grant, m¨® camino al hospital y cuando lleg¨® estaba esperando. -Jelena, ?c¨®mo est¨¢s?, ?qu¨¦ puedo hacer por ti? -le pregunt¨® con preocupaci¨®n cuando estuvieron a ss. -Doctora Grant, necesito que me examine, despert¨¦ casi desnuda en una habitaci¨®n de hotel sin recordar nada. Creo que no me viron, a¨²n conservabas bragas y no tengo marcas, ni se?ales de haber sido vida, pero quiero estar segura ent¨® con aprehensi¨®n. -Oh, Jelena,mento escuchar eso -dijo tom¨¢nd des manos ¨C ?Recuerdas haber tomado alguna bebida?, ?alcohol? -No, no he tomado alcohol recientemente y desde el desayuno, no recuerdo haberido o bebido algo. -?Sabes que, al haber venido aqu¨ª, debo hacer denuncia ante polic¨ªa? -S¨ª, es lo que deseo. Quien me drog¨® lo pagar¨¢, no soy una v¨ªctima de nadie, no me car¨¦. La doctora le pidi¨® a enfermera que fuera en busca de doctora Bell. -E es m¨¦dico forense que realizar¨¢ el examen, es persona capacitada para ello, yo me quedar¨¦ para apoyarte. -Lo primero que haremos ser¨¢ tomar una muestra de sangre ante que todo el efecto de droga desaparezca, enfermera se ocupar¨¢ de eso. En ese momento entr¨® una doctora de mediana edad, delgada, de cabello casta?o y ojos bondadosos. -Jelena e es doctora Bell ¨C dijo doctora Grant-Ceci, Jelena ha sido mi paciente desde que lleg¨® a este pa¨ªs con trece a?os. La doctora Grant puso en antecedentes a doctora Bell del caso de Jelena, mientras que enfermera le tomaba muestra de sangre y e solo pod¨ªa pensar que quiz¨¢s Mikhail estar¨ªa llegando al pa¨ªs. Ten¨ªa una mada perdida de ¨¦l, pero no se atrevi¨® a devolve ?Qu¨¦ dir¨ªa de lo ocurrido? ?Pensar¨ªa que era su culpa? ?La apoyar¨ªa en denuncia? La doctora Bell le pidi¨® a Jelena toda su ropao evidencia. -Por favor, pasa al ba?o, qu¨ªtate todo y me lo entregas -dijo doctoraenzando a abrir paquetes de recoli¨®n de muestras con sus manos enguantadas. ¨C Ponte bata que e te entregar¨¢. Lomento, pero el examen es muy minucioso, Tomaremos muestras de todo tu cuerpo para buscar ADN, lo haremos al ritmo que tu desees, si deseas parar lo haremos. -?Con que ropa me marchar¨¦ a casa? -No te preocupes te proporcionaremos ropa nueva que est¨¢ disponible para estos casos. A Jelena le pareci¨® que el examen dur¨® horas, le pasaron isopos por cada zona de su cuerpo, le cortarons u?as, y le revisaron cabeza. Aunque Jelena no lo not¨®s doctoras se miraron entre s¨ª en una muda comunicaci¨®n. -Jelena ?Cu¨¢ndo fue tu ¨²ltima menstruaci¨®n?-pregunt¨® doctora Grant Jelena se qued¨® pensando. -Unos d¨ªas antes de mi boda, ma?ana har¨¢ dos meses -respondi¨® frunciendo el ce?o, se encogi¨® mentalmente de hombros antes de continuar-. Supongo que debi¨® atrasarse por los anticonceptivos. -?Cu¨¢ndo fue tu ¨²ltima actividad sexual? -pregunt¨® doctora Bell. -Diez d¨ªas. -Lo recordaba ramente, Mikhail llevaba ocho d¨ªas fuera y,o estaba molesto con e por negarse a pa?arlo, no hab¨ªan tenido sexo. -No se evidencia actividad sexual reciente, pero quiero que esperes un momento, voy a pedir una ecograf¨ªa. -La doctora Bell sali¨® de consulta dej¨¢nd muy aliviada. La doctora Grant se ocup¨® de hacerle muchas preguntas sobre su estado de salud. Diez minutos despu¨¦s doctora regres¨® con un enfermero empujando un equipo de ecograf¨ªa, port¨¢til. El hombre dej¨® el aparato y se march¨®. -Jelena, haremos un ecograma transvaginal, ser¨¢ un poco molesto, pero indoloro. -explic¨® doctora Bell. Jelena asinti¨® tensa. A pesar de que doctora le pidi¨® que se rjara le fue imposible hacerlo. No entend¨ªa por qu¨¦ necesitaba ese examen ?Hab¨ªa descubierto doctora Grant que algo andaba mal? -Tus sospechas eran ciertas, Elizabeth -dijo doctora Bell se?ndo a panta. -?Qu¨¦ ocurre doctora? -pregunt¨® Jelena preocupada. La doctora Grant, se sent¨® aldo de cami y tom¨® su mano mientras doctora Bell abandonaba habitaci¨®n. El coraz¨®n de Jelenat¨ªa a mil por minuto, hab¨ªa pasado mucho tiempo enferma, sinti¨¦ndose mal y no quer¨ªa volver a eso, escrut¨® cara de doctora esperando respuesta. -Est¨¢s embarazada -respondi¨® suavemente doctora Grant. 2 Cap铆tulo 26 Cap¨ªtulo 26 Cap¨ªtulo 26 Jelena sinti¨® su alma caer de impresi¨®n. ??No, no, no!?, gritaba en su mente. No pod¨ªa estar einbarazada, no quer¨ªa estar embarazada, ?no en este momento, no despu¨¦s de lo ocurrido ese d¨ªa? se dijo a s¨ª misma. Adem¨¢s, su matrimonio ten¨ªa fecha de caducidad y si estaba embarazada no sab¨ªa si Mikhail dejar¨ªa ir. Esa no era vida que quer¨ªa vivir. Quer¨ªa tener un gran romance y casarse por amor, donde sus hijos fueran criados al estilo idental,o Gema. Que tuvieran el derecho a tomar sus propias decisiones, a elegir lo que quer¨ªan hacer con sus vidas. Hab¨ªa imaginado que despu¨¦s de su divorcio, volver¨ªa a Durham, trabajar¨ªa, conocer¨ªa a alguien, se enamorar¨ªa y se casar¨ªa. Quer¨ªa su casa con cerca nca, un esposo con quien envejecer, dos hijos, un perro y algunos gatos. Una vida normal, con preocupaciones normales, que sus decisiones fueran qu¨¦ har¨ªa de cenar o qu¨¦ pel¨ªc quer¨ªa ver en el cine. Estaba cansada del estr¨¦s que significaba hacers cosas correctas para su cultura, frustraba no poder hacer lo que en realidad deseaba y ahora estaba m¨¢s atada a¨²n. Quer¨ªa seguir estudiando, graduarse, trabajar y ser independiente. -Jelena, ?te encuentras bien? -pregunt¨® doctora ante el silencio de su joven paciente. -S¨ª, lomento, me impresion¨® noticia, no me lo esperaba. De hecho, estoy tomando anticonceptivos - respondi¨® Jelena con mil preguntas bullendo en su mente -En un rato deben traer el resultado de los ex¨¢menes, pero no te preocupes, no creo que el episodio de hoy tenga consecuencias en el feto ya que est¨¢s ens doce primeras semanas. Debes parar los anticonceptivos inmediatamente y tomar algunos suplementos alimenticios. Jelena asent¨ªa ante cada indicaci¨®n de doctora, pero su mente estaba muy lejos de all¨ª, ens decisiones que deb¨ªa tomar. Sab¨ªa que tendr¨ªa a su hijo, de eso no hab¨ªa menor duda. Mikhail lo querr¨ªa y ser¨ªa un buen padre, con los ni?os era paciente y amoroso, lo ve¨ªa cuando estaba con sus sobrinos. La enfermera volvi¨® con los resultados de los ex¨¢menes, sac¨¢nd de sus pensamientos. La doctora ley¨® detenidamente hoja, antes de levantar vista. ¨C Jelena, s¨ª fuiste drogada, con escopmina[1], mejor conocidao burundanga o polvo zombi. Por los s¨ªntomas que presentabas era lo que sospechaba desde el inicio, mientras no se repita dosis, una s deber¨ªa ser inocua para el feto. Ya el hospital dio parte a polic¨ªa y deben estar al llegar, ?quieres mar a tu esposo?-pregunt¨® amablemente doctora. -No, Mikhail est¨¢ de viaje ¨Crespondi¨® joven. -?A tus hermanas, tal vez?-insisti¨® galeno. -No, doctora, estar¨¦ bien. Unos minutos despu¨¦s entraron dos polic¨ªas, hombre y mujer. Amablemente le preguntaron lo que hab¨ªa sucedido,s manos le temban y sent¨ªa nauseas mientras rtaba todo lo que recordaba y cita que ten¨ªa con Benjam¨ªn O¡¯Brian. Le preguntaron si pod¨ªa ir hasta estaci¨®n de polic¨ªa para forinalizar denuncia, a lo que respondi¨® que ir¨ªa de inmediato. A¨²n se encontraba all¨ª cuando llevaron a Benjam¨ªn esposado, al ve trat¨® de soltarse del amarre de polic¨ªa para ir contra e. -?Todo esto es tu culpa! ?Maldita seas, Jelena! ?Yo no he hecho nada! Eres una calientapos que se dedica a excitar a los hombres para luego dejarlos -le grit¨® en medio de estaci¨®n. Jelena sinti¨® una profunda verg¨¹enza, pero levant¨® su cabeza y lo miro fijamente. -Pagar¨¢s por lo que me hiciste -dijo Jelena con rabia. -No, t¨² pagar¨¢s por lo que eres: una zorra. -Fuerons pbras de Benjam¨ªn antes de que los polic¨ªas lo llevaran a otra habitaci¨®n: -?Puede pa?arme de nuevo? Necesitamos mostrarle algo -le pidi¨® suavemente misma oficial que atendi¨® en el hospital. -ro, no hay problema, todo lo que sea necesario para que pague por lo que me hizo. Entraron de nuevo en oficina donde hab¨ªa formalizado denuncia. -Confiscamos el PC y el m¨®vil del se?or O¡¯Brian y encontramos much¨ªsimas fotograf¨ªas suyas, en algunas usted estaba desnuda o semidesnuda. Creemos que fueron hechas con el fin de chantajea, ya que no fueron subidas a ning¨²n sitio web, solo separtieron con una persona, cuyo contacto dec¨ªa Beatriz¡ -Cifuentes, antigua asistente de mi marido. -Efectivamente, ya hay dos oficiales busc¨¢nd en su casa y en su trabajo. Estoy segura de que todo se resolver¨¢, ahora quiero que vaya a casa y descanse, debe estar agotada. Si necesitamos alguna araci¨®n maremos. -Quiero que paguen por lo que me hicieron -pidi¨® con rabia. -Pagar¨¢n, no se preocupe -asegur¨® detective-. Tiene usted una gran fortaleza y ha sido muy valiente al denunciar. -Gracias, por favor. mant¨¦ngame informada -insisti¨® Jelena. -Por supuesto, se?ora Kusov. Cuando sali¨®, Rania esperaba, tom¨® su mano y examin¨® su cara. - ?Est¨¢s bien? -pregunt¨® con preocupaci¨®n. -S¨ª, Benjam¨ªn me tendi¨® una trampa, creo que en complicidad con Beatriz. Ellos me tomaron fotosprometedoras, polic¨ªa cree que con el fin de extorsionarme. -iJoder, Jelena! Qu¨¦ gente tan malvada. -S¨ª, no quise vers fotos, hoy no me siento con fuerzas para hacerlo, otro d¨ªa lo har¨¦. La detective dijo que ser¨ªan usadaso pruebas para acusar a Benjam¨ªn. -Ahora, ?qu¨¦ vamos a hacer? -pregunt¨® Rania. -Nada, si ellos necesitan algo me mar¨¢n, por el momento ll¨¦vame a casa, por favor. -?Mikhail ya lleg¨®? Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -No lo creo, m¨® cuando mi tel¨¦fono estaba apagado y no ha vuelto a hacerlo, as¨ª que imagino que su vuelo se debi¨® retrasar. Agradezco ese peque?o respiro porque vamos a tener que har de lo sucedido y no me siento con fuerzas ahora. -Est¨¢ bien, t¨² no te preocupes, pronto estar¨¢s en tu cama. Cuando llegaron a casa ya era noche cerrada. Su hogar permanec¨ªa a oscuras, lo que significaba que Mikhail no hab¨ªa regresado, respiro aliviada, as¨ª no tendr¨ªa que explicar todo lo que hab¨ªa pasado ese d¨ªa. No quer¨ªa tener que decirle que estaba embarazada, necesitaba pensar, arar sus ideas, rponer fuerzas. Ya ma?ana sabr¨ªa qu¨¦ hacer, por ahora necesitaba descansar. -Si Mikhail no ha llegado me quedar¨¦ contigo -ofreci¨® resueltamente Rania. -No, por favor, solo quiero darme un ba?o y meterme en cama. Ha sido un d¨ªa muyrgo y quisiera estar s y descansar. - ?Segura? -Totalmente, amiga, no tengo c¨®mo agradecerte lo que has hecho por m¨ª. -No te preocupes, tonta, para eso estamoss mejores amigas -dijo antes de darle un abrazo r¨¢pido. Jelena baj¨® del coche sintiendo todo el peso del mundo, camin¨® con lentitud hasta puerta con ve en mano, mentalmente agradeci¨® el peque?o descanso que le dio el retraso de Mikhail. No hab¨ªa vuelto a mar, por lo que dedujo que a¨²n estar¨ªa furioso con e. Abri¨® puerta y el silencio de casa la recibi¨®, adrenalina que hab¨ªa mantenido en pie abandono dej¨¢nd agotada, no tuvo energ¨ªa ni siquiera para encenders luces. El camino hacia su habitaci¨®n le pareci¨® muyrgo, a medida que avanzaba por escalera, se encend¨ªans luces de los escalones que se activaban por el movimiento. La puerta de su habitaci¨®n estaba cerrada tal yo le gustaba, era una peque?a man¨ªa que sab¨ªa que era heredada de su madre y por eso nunca luch¨® contra e. Al pensar en mujer que trajo al mundo una sonrisa triste apareci¨® en susbios, su mam¨¢ era una mujer alegre y optimista que nunca se dej¨® vencer pors adversidades que vida le puso por dnte. A veces pensaba que todo su car¨¢cter y depresi¨®n ven¨ªan de su padre y lo odiaba m¨¢s por ello. Abri¨® puerta y atraves¨® su habitaci¨®n en penumbra, dejando caer el bolso y el sobre con copia de la denuncia al suelo. Su mente estaba puesta en ba?era, solo quer¨ªa hundirse en el agua caliente y llorar un rato. Necesitaba liberar el estr¨¦s acumdo, el c¨²mulo de emociones que apretaban su pecho y amenazaban con ahoga. Llorar¨ªa solo esa noche, su hijo necesitaba a una madre fuerte que lo defendiera y le ense?ara a ser bueno, pero hoy podr¨ªa regodearse en su desdicha antes de levantarse y volver a empezar. Perdida en sus pensamientos abri¨® puerta del ba?o y, antes de encenders luces, su habitaci¨®n se ilumin¨®. -H, esposa. [1] Proviene principalmente de mandragora, ideal paraeter delitos pues no se detecta al ser incolora, inodora e ins¨ªpida, adem¨¢s puede ser administrada v¨ªa respiratoria, oral e incluso cut¨¢nea. Tarda muy poco efecto en hacer efecto y an voluntad de v¨ªctima durante varias horas. Cap铆tulo 27 Cap¨ªtulo 27 Cap¨ªtulo 27 Su grito reson¨® en estancia, asustada se gir¨® a mirar a su marido y lo encontr¨® sentado en uno de los sillones aldo de chimenea, hab¨ªa estado mir¨¢nd en oscuridad. Vest¨ªa un traje formal lo que le daba un aspecto ligeramente distante y amenazador. Su mirada lo devoro, le hab¨ªa extra?ado, a pesar de que no quer¨ªa reconocerlo ante s¨ª misma. En los dos meses que hab¨ªan transcurrido desde su matrimonio se hab¨ªa acostumbrado a vivir con ¨¦l, a dormir a sudo, a que le hiciera el amor todass noches, a sus costumbres. Estaba guap¨ªsimo, ten¨ªa un rastro de barba que le indicaba que llevaba algunos d¨ªas sin afeitarse. A medida que se miraban a trav¨¦s de habitaci¨®n sinti¨® un poco de nerviosismo cuando vio que rabia endurec¨ªa sus fiones, sus hermosos ojos verdes destban fuego, arando su mirada hasta un tono de verde casi felino. Un vaso de whisky reposaba en su mano, eso sorprendi¨®, Mikhail beb¨ªa muy poco, alguna copa de vino conida. Su postura era r¨ªgida, examin¨® de arriba abajo sin pronunciar pbra, nerviosa retrocedi¨® un paso hacia el interior del aseo. -No¡, no¡, no sab¨ªa que estabas en casa, no me ¡ maste -tartamude¨® ante su mirada. -Quer¨ªa darte una sorpresa, llegu¨¦ al mediod¨ªa y he estado m¨¢ndote, pero tu m¨®vil sonaba apagado. ¨C Yo¡ estaba con Rania y me qued¨¦ sin bater¨ªa, e me trajo. -S¨ª, vi cuando llegaron, tu buena amiga Rania siempre est¨¢ all¨ª cuando necesitas, ?no? -S¨ª, es una muy buena amiga. La mente de Jelena giraba buscando una excusa. No quer¨ªa har en ese momento, sus defensas estaban muy bajas, se pondr¨ªa a lloraro una ni?a y necesitaba de toda su fortaleza para explicar lo sucedido, para contarle de su embarazo y poners condiciones. Ten¨ªa que levantar sus barreras para no quedar indefensa ante Mikhail, para no dejarse avasar por ¨¦l. -?Y qu¨¦ hicieron Rania y t¨² todo el d¨ªa? -pregunt¨® suavemente Mikhail. -Almorzamos, fuimos al spa y luego depras, se nos hizo tarde caminando por ah¨ª por lo que decidimos cenar. No pens¨¦ que hubieras llegado, no me maste para confirmar tu regreso. -Minti¨® descaradamente, sin pensar, solo sab¨ªa que en ese momento no pod¨ªa contarle todo lo sucedido. -Antes de irme te dije que regresar¨ªa hoy. Una buena esposa estar¨ªa en casa esperando el regreso de su marido. ¨CNo soy una buena esposa entonces, mi vida no estar¨¢ supeditada a tuya -indic¨® levantando barbi con arrogancia. ¨CNo, no lo eres -dijo cruelmente-. No eres m¨¢s que una puta mentirosa.-La rabia ca¨ªa su mirada. -?Cabr¨®n! No permitir¨¦ que me insultes, no soy una puta. Era virgen cuando estuve contigo, as¨ª que no tienes argumento para marme as¨ª. ¨C Ten¨ªas el himen intacto, pero a saber por cu¨¢ntas camas habr¨¢s pasado. Ten¨ªa sospecha de que tu vida no hab¨ªa sido tan rectao de una novia prometida. Loenc¨¦ a sospechar cuando estuvimos en tu universidad y escuch¨¦ a un hombre marte calientapos, me dije a m¨ª mismo que no era cierto, que no te ofender¨ªa a ese punto, pero duda ya estaba sembrada. Una virgen no se comportar¨ªa en camao t¨² lo hiciste esa primera vez. -?Maldito! No te escuch¨¦ que te quejaras esa vez, estabas loco de deseo -grit¨® Jelena en respuesta. -Despu¨¦s,s insinuaciones de Benjam¨ªn y familiaridad con que te trataba me hicieron dudar- continu¨® hando imcablemente, ignorando sus pbras. -Estabas celoso, yo no tengo culpa de tus celos. Benjam¨ªn es un maldito enfermo que se junt¨® con puta de tu secretaria para hundirme, y t¨², en vez de apoyarme me has dejado a undo. Si no es por mi intervenci¨®n e seguir¨ªa trabajando en empresa a pesar de habermestimado e injuriado. -Te dije que dejaras a Beatriz fuera de esto, pero hiciste que Dimitri despidiera cuando e lo ¨²nico que ha hecho ha sido tratar de defenderme, me ha sido leal, cosa que no puedo decir de ti. Eres una cualquiera, una puta, pero eres m¨ªa y te jur¨® que aprender¨¢s aportarte. -Puedo ser tu esposa, pero no soy tuya. No tienes motivos para dudar de mi integridad, esta ofensa no te lo perdonar¨¦ nunca.-Enfurecido, Mikhail agarr¨® por el brazo arrastr¨¢nd hasta cama. Al llegar all¨ª empuj¨® hasta que qued¨® medio recostada, se cerni¨® sobre e, su nariz casi tocaba suya. -?Dices que no tengo motivos? ?No es esto motivo suficiente?-susurro con rabia poniendo en su mano su m¨®vil. La primera fotograf¨ªa le impact¨®, horrorizada,s fue pasando una a una. En todas aparec¨ªa desnuda, en poses sugerentes, en cama con un hombre al que no se le ve¨ªa cara. Pero e sab¨ªa que era Benjamin, toc¨¢nd, bes¨¢nd, estrujando sus senos. Hab¨ªa una en que parec¨ªa que estaba pr¨¢nd, pero gracias al examen sab¨ªa que no era as¨ª, sin embargo, n¨¢usea subi¨® por su garganta. Sab¨ªa que le hab¨ªa tomado fotos sugerentes, pero nos vio en estaci¨®n de polic¨ªa. Se sent¨ªa vida, avergonzada. Cuando Jelena levant¨® su mirada, Mikhail vio el dolor y verg¨¹enza que sent¨ªa, pero su coraz¨®n se hab¨ªa endurecido ante traici¨®n sufrida, no sentir¨ªapasi¨®n de e, no le importaba lo que sent¨ªa, bastante ten¨ªa con su propio dolor. This belongs to N?velDrama.Org - ?. -Eres una zorra inmoral, una cualquiera que no merecepasi¨®n, pero hice una promesa, promet¨ª que me ocupar¨ªa de ti¡ -?No! No es lo que t¨² piensas, d¨¦jame explicarte lo que pas¨® -derrotada, dej¨® caers l¨¢grimas que hab¨ªa estado conteniendo desde que despert¨® en esa habitaci¨®n del hotel. -No me interesa o¨ªr tus mentiras, todo lo que sale de tu boca es falso. Desde el d¨ªa que te conoc¨ª no has sido m¨¢s que una malcriada que solo quer¨ªa hacer su voluntad. No quiero mirarte m¨¢s, no quiero ver tus l¨¢grimas. Si crees que vas a poder maniprme con es no lo lograr¨¢s. -Por favor, Mikhail, esc¨²chame -rog¨® llorando. -?No! Tu tiempo se acab¨®, pens¨¦ en hacer una vida contigo, pens¨¦ mucho durante el viaje y hab¨ªa llegado a conclusi¨®n de que ten¨ªas miedo de volver a casa y lo entend¨ª, al final lo entend¨ª. Llegu¨¦ hoy aqu¨ª dispuesto a darnos una oportunidad, a proponerte un viaje de luna de miel, a poner mi coraz¨®n en tus manos, ique idiota! Mientras yo pensaba en un futuro a tudo, t¨² estabas revolc¨¢ndote con ese hombre. Las pbras, dichas con frialdad del hielo, estremecieron a Jelena, todo el control que hab¨ªa logrado reunir se rompi¨®, dej¨¢nd con sus emociones al desnudo. No sab¨ªa qu¨¦ hacer ni qu¨¦ decir, nunca pens¨® que Mikhail acusar¨ªa, pens¨® que, con lo caballero que era, iba a apoya. Que tratar¨ªa de que se hiciese justicia en su caso y que Benjam¨ªn pagara por lo que le hizo. Pero no tuvo tiempo de contarle lo que hab¨ªa ocurrido, alguien le hab¨ªa enviados fotos y ahora ¨¦l pensaba que le hab¨ªa traicionado, que era una adultera sin moral. ¨C Te lo ruego, Mikhail, d¨¦jame explicarte -pidi¨® por ¨²ltima vez -No, no quiero seguir escuch¨¢ndote, ten un poco de dignidad y asume lo que hiciste. Las n¨¢useas que ven¨ªa conteniendo subieron por su garganta, corri¨® al ba?o y, entre sollozos, arque¨® repetidamente sobre el inodoro, no ten¨ªa nada en el est¨®mago que vomitar. Hab¨ªa perdido totalmente el control. Largo rato despu¨¦s, cuando pudo reunir un poco de serenidad, y pensando que Mikhail se hab¨ªa marchado, intent¨® levantarse y se sinti¨® muy mareada. Tambaleante, camin¨® hasta su habitaci¨®n, se sorprendi¨® al ver a su esposo sentado en cama, esper¨¢nd. -?Terminaste?-pregunt¨® con una sonrisa sard¨®nica-. Cada d¨ªa me sorprendo m¨¢s de tus dotes de actriz. Sus pbras hicieron que tratara de enderezar su espalda, su orgullo vino al rescate, pero el mundo segu¨ªa dando vueltas a su alrededor hasta que perdi¨® bata y todo se oscureci¨® antes de perder el sentido. Unos minutos despu¨¦s despert¨® en su cama, su mente estaba en nco, se sent¨ªa muy cansada y trat¨® de rjarse. Hasta que, de repente, el recuerdo de todo lo que hab¨ªa sucedido volvi¨®o una avncha, provocando una nueva de sollozos. Gir¨® sobre s¨ª misma para acurrucarse y llorar. La voz de Mikhail volvi¨® para atormenta. -Prepara tu maleta, ma?ana saldremos a Rusia. Te dejar¨¦ con tu padre hasta que aprendas a comportarteo una mujer decente. Hasta entonces no volver¨¢s a poner un pie en Interra. ¨CFueron sus crueles pbras, dichas con una voz que denotaba odio. Jelena estaba en estado de shock, todos sus miedos estaban resumidos en sus pbras. ?Volver con su padre? De seguro Mikhail se divorciar¨ªa de e por lo que Iv¨¢n y Anika har¨ªan de su vida un infierno. Sab¨ªa que Karlen volver¨ªa a Rusia para estar con e ?Y si su padre quer¨ªa casa de nuevo?, ?o castiga usando a Karlen?, ?quedar de nuevo merced de su padre? ?No!, ?no!, i no! Mikhail deb¨ªa odia mucho para imponerle ese destino. Pod¨ªa entender su rabia porque cre¨ªa que era una adultera, sobre todo cuando ten¨ªa en su poders fotograf¨ªas que incriminaban, ?Oh, Dios! Si tan solo no le hubiese mentido. Se imagin¨® a Mikhail mostrando sus fotos a familia para justificar que hubiese devuelto a Iv¨¢n .Aunque una vocecita le dec¨ªa que Mikhail nunca expondr¨ªa de esa manera, el miedo era un potente enemigo que impulsaba a actuar. Adem¨¢s, deb¨ªa pensar en su beb¨¦, ese peque?o ser que crec¨ªa en su interior, que no ten¨ªa culpa de sus errores. Su hijo ten¨ªa el derecho a nacer libre y sin estigmas, pens¨® en cu¨¢les eran sus opciones y m¨® a ¨²nica persona capaz de ayuda. Cap铆tulo 28 Cap¨ªtulo 28 Cap¨ªtulo 28 Mikhail sali¨® de casa dando un portazo, estaba furioso, ten¨ªa ganas de romper algo. Estrell¨® su pu?o contra pared, pero el da?o de su mano no amortiguo los sentimientos que le ca¨ªan por dentro. Rabia, traici¨®n y dolor, por primera vez sinti¨® que vida lo pateaba. Sin saberlo hab¨ªa sido un hombre afortunado, nunca hab¨ªa sentido un dolor as¨ª, nunca hab¨ªa sufrido por una traici¨®n, nunca hab¨ªa estado tan ciego de rabiao en ese momento. Siempre hab¨ªa pensado que todo saldr¨ªa bien, que pod¨ªa hacer una vida aldo de Jelena, que tendr¨ªan hijos y envejecer¨ªan juntos. No hab¨ªa estado enamorado de e, ?c¨®mo estarlo si era una ni?a cuando seprometieron? Cuando conoci¨®o Katia hab¨ªa quedado cautivado, era hermosa e incre¨ªblemente sexy, le hab¨ªa gustado mira, hab¨ªa deseadoo nunca hab¨ªa deseado a mujer alguna. Estuvo intrigado y nervioso al percatarse de que era virgen, se sinti¨® culpable de habestimado y se prometi¨® busca y explorar hasta d¨®nde los pod¨ªa llevar ese deseo. Hab¨ªa pensado que era un hombre libre y por eso se permiti¨® dejarse avasar por esa mujer, hab¨ªa dado por culminado supromiso con Jelena pensando que era lo que e deseaba, nada m¨¢s lejos de realidad y e se lo hizo pagar. Hab¨ªa estado furioso por su enga?o, se sinti¨®o un est¨²pido cuando se enter¨® de que Jelena y Katia eran misma mujer. Eso debi¨® decirle qui¨¦n era su prometida, de lo que era capaz. Pero hab¨ªa estado deslumbrado por mujer en que se hab¨ªa convertido, sin detenerse a pensar en que era solo una fachada,o portada hermosa de un libro lleno de maldades. Fue muy inteligente al desaparecer por veinticuatro horas despu¨¦s de su sedi¨®n, esa i¨®n le hab¨ªa dado tiempo para enfriar su enfado y empezar a preocuparse por si e estar¨ªa bien. Cuando se present¨® en casa de su hermana, ya ¨¦l hab¨ªa remendado el entuerto que hab¨ªa creado. Al mirar sus ojos pens¨® que hab¨ªa visto un poco de vulnerabilidad y miedo, entonces, Jelena hab¨ªa levantado su barbi y sonre¨ªdo forzadamente, por lo que en ese momento decidi¨® darle una oportunidad de justificarse. Cuando le dijo que lo hab¨ªa hecho por venganza, debido a lo que pensaba que era su traici¨®n, crey¨® err¨®neamente que estaba celosa, que sent¨ªa algo por ¨¦l. Deslumbrado por el deseo que sent¨ªa por e perdon¨® su enga?o, justific¨® de mil maneras. Estaba celosa por todass publicaciones de prensa amari sobre sus supuestas mujeres, tal vez resentida por haber sidoprometida sin haber dado su consentimiento, era voluntariosa y decidida, dos atributos que le gustaron. Hubo momentos en los que crey¨® ver en su prometida cualidades que, ahora que hab¨ªa ca¨ªdo m¨¢scara, era evidente que no ten¨ªa. Esa vulnerabilidad de su mirada era una farsa. Esa mirada cargada de amor era un enga?o. Era un est¨²pido, en su mente idealiz¨® a una mujer que no exist¨ªa, una mujer que su mente cre¨® y de que se enamor¨®. Pero era solo eso: un enamoramiento absurdo que se acabar¨ªa con esta traici¨®n. Porque no pod¨ªa ama, no llegar¨ªa a ese punto. No sab¨ªa qu¨¦ pasar¨ªa en un futuro. Se divorciar¨ªa, dejar¨ªa, pero no ahora, su orgullo no le permitir¨ªa hacerlo. E merec¨ªa un castigo por su traici¨®n, llevar¨ªa a su pa¨ªs porque Jelena lo detestaba, tendr¨ªa all¨ª un tiempo y luego le permitir¨ªa regresar a Interra. Lo de deja con su padre era una amenaza vana, no ten¨ªa intenciones de hacerlo, solo quer¨ªa hace sufrir, de hecho, si iba a llevar a Rusia, pero dejar¨ªa con sus t¨ªas y Dimitri. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Tendr¨ªan un divorcio discreto, no expondr¨ªa ante su familia dando explicaciones del porqu¨¦ de su proceder, pero rabia que sent¨ªa en ese momento no permitir¨ªa que saliera indemne. Las manos le temron mientras abri¨® puerta del coche, sent¨ªa que deb¨ªa alejarse de traidora de su mujer hasta que frialdad se instra en su alma y le permitiera mira sin sentir nada. Pens¨® en mar a Beatriz para desahogarse, e le amaba, se lo hab¨ªa dicho antes de pasarles fotograf¨ªas, no quer¨ªa verlo sufrir, pero no pod¨ªa permitir que Jelena siguiera enga?¨¢ndolo de esa manera. Las im¨¢genes hab¨ªan aparecido en un sitio de inte, pero su antigua asistente era una experta en inform¨¢tica y hab¨ªa logrado, junto a un amigo hackers1]. eliminas, porque no pod¨ªa permitir que su nombre fuera enlodado de esa manera. Se lo agradec¨ªa profundamente, por eso no mar¨ªa, porque probablemente terminar¨ªa acost¨¢ndose con e por rabia y despecho, y no ser¨ªa justo hacerlo cuando sab¨ªa que e le amaba. Se registr¨® en un hotel, pens¨® en ir al bar a buscar unos tragos y una mujer, su orgullo de hombre despreciado lo ped¨ªa a gritos, de hecho, se encamin¨® hacia all¨ª. Se sent¨® en barra y pidi¨® una bote de whisky, el camarero le sirvi¨® el primer trago en un vaso corto, se lo tom¨® de un sorbo y se sirvi¨® otro. Pase¨® mirada por el bar, hab¨ªa varias mujeres que lo miraban con fascinado inter¨¦s. Su caro traje, sus zapatos italiano y marca de bote que estaba bebiendo maba poderosamente atenci¨®n, gritaba lo que era: un hombre rico que estaba solo en un bar, probablemente buscando a una mujer. Si la prensa amari lo piba, en ma?ana ser¨ªa titr de primera p¨¢gina. Pens¨® que esa vez ser¨ªa cierto y sonri¨® sarc¨¢sticamente, para Jelena ser¨ªa una cucharada de su propia medicina. Por el rabillo del ojo vio a una rubia acerc¨¢ndose, se volvi¨® a mira. Pelirroja, ojos vedes, dientes perfectos y maquije discreto que resaltaba lo hermoso de sus fiones. Su cuerpo, enfundado en un vestido negro ce?ido, mostraba un pecho generoso, sin duda producto del bistur¨ª, una cintura estrecha y unas piernasrgas. No lo encendi¨®, le dio espalda para darle a entender que no estaba interesado. Su mirada recorri¨® el bar buscando el tono exacto de pelo y ojos de Jelena. En una mesa cercana, una chica joven re¨ªa a carcajadas despu¨¦s de o¨ªr el chiste de una amiga, sus miradas se encontraron y levant¨® el vaso en un brindis silencioso, e le respondi¨® al gesto, se levant¨® y camin¨® hasta mesa de las j¨®venes. -?Puedo pa?as? -pregunt¨® con una sonrisa forzada. -Depende -respondi¨® coquetamente chica, su amiganz¨® una risita. -?De qu¨¦ depender¨ªa el cer de tupa?¨ªa?-pregunt¨® en respuesta con un tono un poco sarc¨¢stico. -De lo dispuesto que est¨¦s apartir tu bote -contest¨® con una sonrisa un poco picante. -No negar¨ªa una bebida a una mujer tan hermosa -expres¨® con gnter¨ªa a pesar de apreciar que era el tipo de mujer que solo buscaba quien pagara los tragos. Quince minutos despu¨¦s subieron a su habitaci¨®n, su amiga se qued¨® con bote mientras buscabapa?¨ªa para pasar noche. En el ascensor chica lo bes¨® con una pasi¨®n fingida. Era un hombre guapo s¨ª, pero lo m¨¢s importante era que se trataba de uno de los oligarcas rusos, uno de los millonarios que sal¨ªan ens revistas del coraz¨®n, podr¨ªa sacarle mucho dinero si jugaba bien sus cartas. Estaba bastante bebido, tratar¨ªa de acostarse con ¨¦l sin preservativo y, si suerte pa?aba, se quedar¨ªa embarazada y ?vo! Nunca m¨¢s trabajar¨ªa. Era un muy buen n si funcionaba, si no, tratar¨ªa de sacarle mayor cantidad de pasta posible. Mikhail abri¨® puerta de habitaci¨®n, le cedi¨® el paso a su pa?ante y entr¨® un poco tambaleante, sus ganas de forse a mujer hab¨ªan desaparecido despu¨¦s del beso. En penumbra del bar se le hab¨ªa parecido ligeramente a Jelena, pero cuando entraron en el ascensor se dio cuenta de todass diferencias en su aspecto y se odi¨® al darse cuenta de que solo dese¨® por el parecido que ten¨ªa con su esposa. Despu¨¦s e lo hab¨ªa besado con mucha pasi¨®n y ¨¦l no sinti¨® absolutamente nada. No sinti¨® el calor, el deseo, ni el sentimiento que lo envolv¨ªa cada vez que su mujer lo besaba. La chica camin¨® hasta cama, encendi¨®s l¨¢mparas des mesitas de noche que hab¨ªa a losdos de cama, se gir¨® y empez¨® a sacarse ropa. Mikhail contempl¨® con el ce?o fruncido, se acerc¨® hasta e y coloc¨® sus manos en los hombros de chica. ¨C Por favor no sigas, no creo poder seguir adnte. -?Oh! No te preocupes, yo har¨¦ todo el trabajo, t¨² solo disfruta -le respondi¨® coqueta, pensando que se refer¨ªa a su estado de embriaguez. -No es eso, he tenido un d¨ªa muy duro y estaba a punto deeter un error del que me arrepentir¨ªa por la ma?ana. Creo que es mejor que te marches. -?No puedo quedarme contigo? Es tarde, mi amiga debe haberse marchado y hace mucho fr¨ªo para tomar el autob¨²s -replic¨® poniendo excusas para intentar quedarse. -Perm¨ªteme que tepense pagando tu taxi, es lo menos que puedo hacer -resolvi¨® buscando su cartera. -Muchas gracias, eres muy amable -acept¨® tomando el dinero que Mikhail le ofreci¨® Puedo usar tu ba?o? -Por supuesto -respondi¨® Mikhail sent¨¢ndose en cama. ?La chica est¨¢ tardando demasiado?, pens¨® Mikhail mientras el sue?o se apoderaba de ¨¦l. Ni siquiera sab¨ªa su nombre, no se hab¨ªa molestado en pregunt¨¢rselo. Lo ¨²nico que le import¨® era su parecido ef¨ªmero con Jelena. Al rememorar lo ocurrido sinti¨® familiar opresi¨®n en el pecho, esa que se hab¨ªa instdo en su coraz¨®n desde que descubri¨® traici¨®n de su esposa, no entend¨ªa que hab¨ªa sucedido. ?Por qu¨¦ le hab¨ªa enga?ado?, ?tan infeliz era que debi¨® buscar otro hombre? La ¨²ltima imagen que pas¨® por su cabeza antes de dormirse fue cara horrorizada de su esposa cuando vios fotograf¨ªas. La chica se maba Patricia Parker y se encontraba revisando su m¨®vil mientras perd¨ªa el tiempo en el aseo esperando a que el idiota se durmiera. La hab¨ªa despreciado despertando su rabia, su n se fue al garete, sin embargo,o toda buena estafadora, hab¨ªa ideado un n B. Solo deb¨ªa tener paciencia y esperar lo suficiente, le dar¨ªa unos minutos m¨¢s, as¨ª podr¨ªa desnudarse, meterse en cama con el tipo y hacerle creer que hab¨ªan pasado una noche de t¨®rrida pasi¨®n. Adem¨¢s de tomarse unas fotograf¨ªas con el buenorro y vendes a prensa. Siempre pagaban buena pasta por ese tipo de im¨¢genes con famosos y e sab¨ªa a qui¨¦n mar para sacar el mejor provecho de situaci¨®n. [1] Pirata inform¨¢tico Cap铆tulo 29 Cap¨ªtulo 29 Cap¨ªtulo 29 El vuelo le pareci¨® excesivamentergo a Jelena, a pesar de que durmi¨® gran parte del mismo. Estaba muy cansada por lo que, cuando azafata le ofreci¨® habitaci¨®n principal del avi¨®n de Gael, no dudo en irse a descansar. Pens¨® que no podr¨ªa dormir despu¨¦s de tantas emociones, pero el agotamiento venci¨®. Mucho tiempo despu¨¦s de que Mikhail hubiese salido azotando puerta se oblig¨® a s¨ª misma a levantarse de cama, busc¨® su m¨®vil y m¨® a Ivanna. Necesitaba huir y sab¨ªa que quien pod¨ªa ayuda era su hermana mayor, e entender¨ªa su necesidad de esconderse, de ocultar su embarazo. No sab¨ªa qu¨¦ le deparar¨ªa el futuro, pero se prometi¨® a s¨ª misma que luchar¨ªa por su hijo con u?as y dientes. Si su esposo pensaba que e se ir¨ªa con ¨¦l mansamente estaba muy equivocado, e nunca ser¨ªa mansa, ni sumisa, ni siquiera cuando se sent¨ªa vencida. Ivanna lleg¨® a su casa pocos minutos despu¨¦s pa?ada por Gael y Karlen. La preocupaci¨®n marcaba sus fiones, a¨²n ten¨ªa muy presente crisis depresiva que sufri¨® su hermana en adolescencia. Jelena mir¨® a su hermano con aprehensi¨®n, para e segu¨ªa siendo su ni?o y lo que ten¨ªa que contar lo involucraba. -Lomento, Jelena, Karlen escuch¨® cuando le contaba a Gael de tu mada e insisti¨® en venir -se excus¨® Ivanna. -Por supuesto que vendr¨ªa. Eres mi hermana, si algo te ocurre yo vendr¨¦ a ayudarte -der¨® su hermano con vehemencia. -Quiz¨¢s sea lo mejor, es necesario que conozcas todos los hechos para poder protegerte ¨C reflexion¨® Jelena. -Jelena, cari?o, ?qu¨¦ ha ocurrido? -pregunt¨® Ivanna -Empezar¨¦ desde el principio. Hace tres meses, cuando Mikhail quiso romper elpromiso, pap¨¢ fue a Durham y me amenaz¨® para que me casara o bien con Mikhail o con un jefe de Bratva. Karlen jur¨® por lo bajo. - Pero sabes que estando aqu¨ª no puede obligarte, por eso pedido tu asilo en cuanto cumpliste mayor¨ªa de edad -aleg¨® Ivanna. -Lo s¨¦, me re¨ª en su cara y se lo dije, se puso hecho una furia. Entonces me amenaz¨® con llevarse a Karlen y entregarlo a Bratva, si lo casaba con alguna des hijas de mafia lo entrenar¨ªan para ser uno de los jefes, nunca podr¨ªa permitir que le hiciera eso a mi hermano, que le quitara su humanidad y lo convirtiera en un delincuente. -No puede hacer eso, tiene un acuerdo con los Kusov¡ -Acuerdo que se romper¨ªa en el momento en que se rompiera mipromiso. -?Te sacrificaste por m¨ª? -pregunt¨® Karlen con rostro sombr¨ªo. -Karlen, har¨ªa cualquier cosa por tu bienestar y pap¨¢ lo sabe. Lo hice porque te quiero, eres lo ¨²nico que me dej¨® mam¨¢. -Lomento, Jelena, pero hubiese preferido saberlo, no quiero que nunca m¨¢s hagas algo as¨ª¡ Yo tambi¨¦n te quiero -dijo su hermano abraz¨¢nd. -El matrimonio con Mikhail no fue malo, hasta el momento en que me pidi¨® pa?arlo a Rusia al cumplea?os de t¨ªa Tatiana. Me negu¨¦ rotundamente a ir, no volver¨¦ nunca. -Es que no puedes ir, perder¨ªas tu asilo, ?acaso Mikhail no conoce tu estatus migratorio? ¨C pregunt¨® Ivanna. Jelena se encogi¨® de hombros, eso era algo de lo que nunca haron. -El hecho es que Mikhail regres¨® hoy al mediod¨ªa. Yo hab¨ªa salido a ver a Benjamin O¡¯Brian, un antiguo compa?ero de universidad e hijo de un hombre de negocios que est¨¢ haciendo tratos con el consorcio Kusov. Benjam¨ªn me dijo que ten¨ªa algo que mostrarme de Mikhail y que deb¨ªa ser en persona. N?vel(D)rama.Org''s content. -Y Mikhail se molest¨® -afirm¨® Ivanna. -Ojal¨¢ hubiese sido eso. Benjam¨ªn me drog¨®, me llev¨® a un hotel y me desnudo y me tom¨® fotoso si estuviera teniendo rciones sexuales con ¨¦l y, enplicidad con antigua asistente de Mikhail, se las enviaron. Las exmaciones de Ivanna y Karlen hicieron car por un momento, con sus manos les pidi¨® silencio, necesita terminar de contarles para pasar a i¨®n. -Al despertar m¨¦ a Rania y le ped¨ª que me llevara con doctora Grant. E me examin¨® y confirm¨® que Benjam¨ªn no me viol¨®, pero igualmente tuvo que notificar a polic¨ªa, fui a estaci¨®n a derar. Cuando llegu¨¦ a casa ya era de noche y Mikhail me esperaba, estaba furioso porque pens¨® que lo estaba enga?ando, no dej¨® que le explicara lo que hab¨ªa sucedido. Como castigo nea llevarme de regreso a Rusia y dejarme con pap¨¢. ?No ir¨¦! -?Por supuesto que no iras! -exm¨® Ivanna. -?D¨¦jalo, divorciate de ¨¦l, no te preocupes por m¨ª, puedo manejar a pap¨¢! -exm¨® Karlen. -No es tan f¨¢cil, estoy embarazada, y cuando Mikhail se entere, tratar¨¢ por todos los medios de llevarme con ¨¦l a Rusia. Por eso necesito ocultarle mi embarazo y huir, quiero que mi hijo o hija nazcao ciudadano brit¨¢nico, que tenga esa seguridad. Despu¨¦s de su nacimiento me enfrentar¨¦ a Mikhail. -Yo me ir¨¦ contigo, cuidar¨¦ de ti-afirm¨® su hermano de inmediato, provocando que Jelena le acariciara una meji con sus dedos. -ro que te ayudaremos a huir -exm¨® Ivanna con convi¨®n-. Si quieres llevarte algo de aqu¨ª vamos a empacarlo, porque nos iremos de inmediato -su hermana se puso de pie y, mirando al chico, orden¨®-: Karlen, sube con nosotras para que bajess maletas, por favor. Gael hab¨ªa permanecido parado en una esquina escuchando historia, una vez ques mujeres y su joven cu?ado se marcharon a terminar el equipaje, se sent¨®, tom¨® su m¨®vil y m¨® a su piloto. Si hab¨ªa huida deb¨ªa tener el avi¨®n listo para partir. Quer¨ªa partirle cara a Mikhail. Su esposa y sus cu?adas hab¨ªan sufrido mucho en manos de dimir Kusov y, aunque los hijos del antiguo prometido de su esposa hab¨ªan demostrado ser hombres de honor, siempre pod¨ªa haber una excepci¨®n. Y en ese caso, Mikhail era excepci¨®n. Media hora despu¨¦s Jelena abandon¨® su hogar, antes de ir al aeropuerto pasaron por casa de los Evans a recoger algunas cosas para Karlen. Su hermano se hab¨ªa empe?ado en pa?a y Ivanna lo secundo. Ya se ocupar¨ªa e de que su padre los dejara tranquilos, tendr¨ªa una seria conversaci¨®n con Dimitri y Alexander, ellos le deb¨ªan un favor y se lo cobrar¨ªa manteniendo a su padre a raya. Ivanna, mejor que nadie, entend¨ªa a su hermana, su miedo era real. Bajo ning¨²n concepto pod¨ªa volver a Rusia porque perder¨ªa residencia en Reino Unido. Su beb¨¦ deb¨ªa nacer all¨ª donde estar¨ªa seguro y protegido por ellos. Donde su hermana pod¨ªa ganar custodia cuando se divorciara. Porque si de algo estaba segura Ivanna, era de que Mikhail era un miserable que no merec¨ªa a su hermana. Jelena fue despertada por azafata media hora antes de llegar. Sent¨ªa sus emociones entumecidas, como si estuviese viviendo un sue?o y todo lo sucedido le hubiese ocurrido a otra persona. Por todos los medios trat¨® de evitar pensar en lo que hab¨ªa pasado, si lo hac¨ªa no dejar¨ªa de llorar nunca y deb¨ªa ser fuerte por su hijo. Era de madrugada cuando aterrizaron en Nueva York, tom¨® mano de su hermano y baj¨® del avi¨®n. A pesar de hora hab¨ªa bastante movimiento de personas en el aeropuerto John F. Kennedy. El oficial de inmigraci¨®n que los atendi¨® revis¨® sus pasaportes, los sell¨® y le dio bienvenida a los Estados Unidos de Am¨¦rica. Un chofer los esperaba para llevarlos al hotel de un amigo de Gael, no aparecer¨ªan en los registros con sus nombres reales, no existir¨ªan datos bancarios de pago alguno, su cu?ado se hab¨ªa encargado de todo. Si Mikhail se empe?aba en busca no encontrar¨ªa, no hasta que e quisiera aparecer. Aunque sab¨ªa que era inevitable y que volver¨ªa a verlo porque llevaba en su vientre a su hijo, en ese momento sent¨ªa que pod¨ªa pasar toda vida sin ¨¦l. Poco a poco, casi sin darse cuenta, en los dos meses transcurridos desde su boda hab¨ªa bajado sus defensas y ahora estaba pagando el precio. Se hab¨ªa permitido enamorarse de su esposo y, aunque se lo negara, hubo momentos en los que fantase¨® con una final feliz, en su casa, con dos hijos, un perro, tres gatos y un esposo con quien envejecer. Era una est¨²pida porque olvid¨® que los sue?os pocas veces se hacen realidad. Cap铆tulo 30 Cap¨ªtulo 30 Cap¨ªtulo 30 Mikhail despert¨® sintiendo que su cabeza martilleaba, abri¨® los ojos lentamente para acostumbrarse a ridad que percib¨ªa a trav¨¦s de sus p¨¢rpados cerrados. La luz inundaba habitaci¨®n del hotel donde se aloj¨® noche anterior, sent¨ªa en boca el sabor amargo del licor ingerido provoc¨¢ndole una ligera n¨¢usea. Se incorpor¨® hasta quedar sentado en cama, a¨²n permanec¨ªa vestido, con el pantal¨®n, camisa y los zapatos puestos. Los recuerdos de lo sucedido ens ¨²ltimas veinticuatro horas inundaron su menteo en una avncha repentina, rabia se hab¨ªa marchado dando paso a un dolor sordo en su pecho. Coloc¨® los codos en sus rodis, con los pu?os apretando sus ojos tratando de contener las l¨¢grimas que pugnaban por salir. Reprimi¨®s ganas de llorar, no lo hab¨ªa hecho desde que su padre muri¨® hac¨ªa ya varios a?os. ¨¦l nunca lloraba, no hab¨ªa habido en su vida suficientes motivos para hacerlo, nunca hab¨ªa sido desdichado hasta Jelena. El recuerdo de su esposa provoc¨® una nueva de sentimientos que derrib¨® su fuerza de voluntad y las l¨¢grimas reprimidas corrieron libremente por sus ojos. Hab¨ªan traspasado todas sus barreras y no pudo contenerse m¨¢s, se rindi¨® a los sollozos que brotaron de su pecho. Su traici¨®n dol¨ªao nada le hab¨ªa dolido en vida. Se hab¨ªa enamorado de su esposa, amabao nunca hab¨ªa amado a nadie, pero todo era mentira. Todas sus sonrisas eran una farsa,s miradas de amor que crey¨® percibir en e eran producto de su imaginaci¨®n, lo que deseaba creer. Hab¨ªa pasado por alto muchas se?ales de que e era una persona diferente a que ¨¦l crey¨®, empezando por el enga?o de cuando conoci¨®o Katia. Se lo hab¨ªa advertido, le dijo que era vengativa y rencorosa, que su lema era que no dejaba ofensa sin cobrar. Jelena pensaba que ¨¦l hab¨ªa enga?ado muchas veces a lorgo de los a?os, tal vez debi¨® arar situaci¨®n, pero en su arrogancia, pens¨® que no ten¨ªa importancia, que e ver¨ªa al hombre que en realidad era. Hab¨ªa tenido su cuota de amantes mientras e crec¨ªa ya que era una ni?a cuando se comprometieron, deb¨ªa deja crecer y madurar antes de buscao mujer, antes de intentar conquista. Hab¨ªa tomado decisi¨®n de ser totalmente c¨¦libe desde el momento en que empezara su cortejo, cre¨ªa en el amor y fidelidad. Quer¨ªa enamora antes de casarse, si no era as¨ª, dejar¨ªa libre para que tomara sus propias decisiones con respecto a su vida. Mikhail espero que Jelena se graduara en escu secundaria antes de acercarse a e. Sin embargo, e rechaz¨® todo intento de aproximaci¨®n por lo que ¨¦l pens¨® que no deseaba mantener el compromiso. La gota que colm¨® el vaso fue cuando e no asisti¨® a boda de Alexa, entonces fue cuando le pidi¨® a Dimitri que lo cancra. Nunca obligar¨ªa a ninguna mujer a casarse con ¨¦l si no era ese su deseo, pens¨® estar haciendo lo correcto. Mas cuando e se neg¨® incluso a responder sobre cai¨®n delpromiso, pens¨® que era libre y se dio permiso para dejarse avasar por el deseo que Katia despert¨® en ¨¦l, sin saber que estaba cayendo en una trampa muy borada. Hab¨ªa estado furioso con el enga?o, pero despu¨¦s de rabia inicial decidi¨® cubrir su artima?a ante familia. No quer¨ªa que fuese se?da por nadie, era su mujer y se casar¨ªa con e. La ¨²nica persona que lo supo fue Konstantin y confiaba en discreci¨®n de su hermano. Pens¨® que pod¨ªa enamora, deseaba mucho y eso era un gran alivio. Hab¨ªa sido una de sus preocupaciones, que no hubiese qu¨ªmica entre ellos, que cama fuese una obligaci¨®n. Pens¨® que el deseo era una buena base, de all¨ª pod¨ªan empezar a construir una rci¨®n s¨®lida. En los dos meses que hab¨ªan transcurrido desde boda crey¨® que hab¨ªa empezado a conocer a mujer que se ocultaba debajo de m¨¢scara de desfachatez, pero el d¨ªa anterior se percat¨® de que lo que e mostraba era su realidad. El amor y lealtad que manifestaba a sus hermanos no eran extensivos a nadie m¨¢s. No le cab¨ªa menor duda de que Jelena amaba a su familia, pero su esposo no entraba en esa definici¨®n. ¨¦l era el hombre con el que tuvo que casarse por obligaci¨®n y su coraz¨®n nunca estar¨ªa involucrado en su matrimonio de conveniencia. Sin embargo, pens¨® que e era leal y ten¨ªa principios, con amargura se dio cuenta de su error. Durante el d¨ªa anterior hab¨ªa estado ansioso por llegar a su casa, ver a Jelena, besa y hacerle el amor. Hab¨ªa meditado mucho en su negativa de ir a Rusia y lleg¨® a conclusi¨®n de que ten¨ªa miedo, que no era f¨¢cil para e regresar y adoptar cerrada alta sociedad rusa daba por correcto, y entendi¨®. Jelena era un esp¨ªritu libre que hab¨ªa vivido encerrado y, al conocer libertad, se rebr¨ªa antes de volver a su encierro. Mikhail se jur¨® que no volver¨ªa a presiona para que lo pa?ara en sus viajes. Quiz¨¢s alg¨²n d¨ªa, cuando e estuviera segura de que ¨¦l no obligar¨ªa a nada, cuando le amara lo suficiente y no pudiera dormir si no estaba a sudo, tal vez entonces, e ir¨ªa voluntariamente con ¨¦l. Encendi¨® su m¨®vil en cuanto el avi¨®n toc¨® tierra y lo primero que hizo fue ma, no estaba en casa, m¨® a su m¨®vil y estaba apagado. Los mensajes empezaron a entrar, ninguno era de e. Hab¨ªa varios de Beatriz, frunci¨® el ce?o un poco fastidiado por cantidad. Pens¨® que algo hab¨ªa sucedido con el ¨²ltimo contrato que firm¨® antes de su viaje. Alenzar a leer su ce?o se profundizo. Beatriz empez¨® dando varios rodeos en los que le daba todo su apoyo ante su situaci¨®n y se disculpaba por ser quien le mostrara realidad de traici¨®n de su mujer. Cuando abri¨® primera fotograf¨ªa el mundo se le vino encima. El dolor y rabia se disputaban el primer lugar en sus emociones, luego el sentimiento de traici¨®n asom¨® su fea cabeza y lo ceg¨®, quiso heri tantoo e lo hab¨ªastimado. Pero ?c¨®mo sestima a una mujer que no te ama? Jugando con sus miedos. Y eso es lo que ¨¦l hab¨ªa hecho, amenaz¨® con lleva a Rusia y devolve a su padre, un hombre que quer¨ªa entrega a mafia. pas¨® de sentirse v¨ªctima a ser juez, jurado y verdugo, contrariando todos los principios de los que sent¨ªa tan orgulloso. Jelena lo hab¨ªa traicionado de la peor manera, pero eso no le daba derecho a castiga. Se pregunt¨® a s¨ª mismo si se hab¨ªa convertido en su padre, si ante una situaci¨®n adversa hab¨ªa actuado igual que dimir. Aunque nunca tuvo ro lo que ocurri¨® entre Katerina y ¨¦l, siempre pens¨® que este no ten¨ªa ning¨²n derecho astimar a su esposa. Y ahora ¨¦l hab¨ªa hecho lo mismo. Record¨® c¨®mo hab¨ªa empujado a Jelena a cama, grit¨¢ndole toda se de insultos. ? Eso no le convert¨ªa en un reflejo de su padre?, ?tan malvado y lleno de ira hac¨ªa su esposa? ? Dispuesto astima? Avergonzado se dio cuenta de que s¨ª, hab¨ªa reionado igual que su padre. Ante infidelidad de su mujer no pod¨ªa volver a confiar en e, no quer¨ªa vivir con e ni que siguieran casados. Se divorciar¨ªa, le dar¨ªa su libertad y nunca m¨¢s volver¨ªa a mira. Lo peor de todo era que amaba, durante su viaje se dio cuenta de que el amor hab¨ªa llegado de manera silenciosa y casi sin darse cuenta. Ahora ese amor deb¨ªa morir, se lo arrancar¨ªa de su alma a base de pura fuerza de voluntad. Volver¨ªa a su casa para decirselo, de ahora en adnte ser¨ªa su abogado quien se entender¨ªa con e, ya todo hab¨ªa terminado. Sec¨® su cara, esas ser¨ªans ¨²ltimas l¨¢grimas que derramar¨ªa por su esposa, una mujer que no val¨ªa pena. Con esa resoluci¨®n se levant¨®, se duch¨® y baj¨® a recepci¨®n del hotel a cancr cuenta. Mientras era atendido vio a un grupo de paparazzis tom¨¢ndole fotos e intentando traspasar seguridad del hotel, en silencio maldijo su m suerte. Aunque su divorcio ser¨ªa de conocimiento p¨²blico en poco tiempo, no quer¨ªas espiones que correr¨ªano p¨®lvora al verlo salir de un conocido hotel siendo un hombre reci¨¦n casado. Un aparcacoches trajo su veh¨ªculo y, al verlo estacionado, se apresur¨® a abordarlo cuando una pregunta de esos buitres le hel¨® sangre. -?Qu¨¦ piensa su esposa de que haya pasado noche con Patricia Parker? -Sinentarios Se maldijo en silencio, asum¨ªa que Patricia Parker era chica de noche anterior. No hab¨ªa pensado en e, sus recuerdos eran un poco confusos. Hab¨ªa una chica que ten¨ªa un ligero parecido a Jelena, hab¨ªa invitado a pasar noche con ¨¦l, su deseo se hab¨ªa apagado y le pidi¨® que se fuera, hasta all¨ª recordaba, estaba seguro de no haberse acostado con e. Mientras manejaba rumbo a su casa, pens¨® de nuevo en Jelena. Necesitaba armarse de valor para informarle de sus decisiones, no ser¨ªa un enfrentamiento f¨¢cil, pero era necesario. El d¨ªa anterior hab¨ªa tomado ms decisiones cegado por los celos y el alcohol, hab¨ªa sido imcable. Tal vez e lo mereciera, pero no ser¨ªa ¨¦l quien condenara. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Su casa estaba en silencio, recorri¨®s habitaciones de nta principal buscando a su esposa, subi¨® las escaleras con rostro sombr¨ªo y fue hasta su habitaci¨®n. La puerta estaba cerrada, record¨® c¨®mo Jelena se desesperaba por su costumbre de dejas abiertas. Cuando entr¨® en su dormitorio vio que todo estaba recogido. Contrario a su costumbre no hab¨ªa nada tirado por el suelo, abri¨® los armarios y gran parte de ropa de Jelena hab¨ªa desaparecido al igual que sus art¨ªculos de uso personal. Abri¨® caja fuerte y el pasaporte de su esposa no estaba, pero s¨ª todass joyas que le hab¨ªa regdo, incluyendo sus anillos de boda y depromiso. Se hab¨ªa marchado, fue un est¨²pido al pensar que encontrar¨ªa con su equipaje preparado, lista para obedecerlo. Jelena nunca hab¨ªa sido una mujer obediente, ?esperaba que lo fuera en su traici¨®n? El olor de su perfume impregnaba estancia, respir¨® profundo, tratando de llenarses fosas nasales de su esencia. ?Que duro es esto?, pens¨® con dolor. Como un tonto hab¨ªa estado lleno de resoluci¨®n dici¨¦ndose que olvidar¨ªa a base de fuerza de voluntad y, en primera prueba, el dolor lo hab¨ªa barrido todo de nuevo, dej¨¢ndolo en carne viva. Tal vez era mejor no ve m¨¢s, porque de tene de frente habr¨ªa queado en todas sus resoluciones. Habr¨ªa escuchado todas sus excusas, todas sus mentiras. No pod¨ªa permitir que le quitara su orgullo porque eso era lo ¨²nico que le sosten¨ªa en ese momento, lo ¨²nico que le quedar¨ªa para reconstruir los pedazos rotos de que hab¨ªa sido su vida. Cap铆tulo 31 Cap¨ªtulo 31 Cap¨ªtulo 31 El d¨ªa transcurri¨® lentamente mientras Mikhail permanec¨ªa acostado en almohada de Jelena, buscando consuelo en el olor que su esposa dej¨® en cama. Su m¨®vil repic¨® innumerables veces sin que ¨¦l se molestara en atenderlo, no quer¨ªa har con nadie. Ni siquiera se molest¨® en mar a oficina, al d¨ªa siguiente volver¨ªa a asumir sus funcioneso CEO en el consorcio familiar. El timbre de puerta lo desperto de un sue?o ligero, al mismo tiempo, su m¨®vil repic¨® por en¨¦sima vez, lo levant¨®. Era Alexander, su hermano mayor, el que siempre lo apoy¨® y muchas veces tom¨® responsabilidad de su padre en asuntos rcionados con su educaci¨®n y su forma de percibir vida. - H, Alexander. -Fue su saludo con voz enronquecida. -Abre puerta, estoy fuera. A rega?adientes se levant¨® y se dirigi¨® a puerta, al abri se encontr¨® con mirada preocupada de su hermano. -?C¨®mo est¨¢s? -pregunt¨® Alexander examin¨¢ndolo con mirada. -He tenido d¨ªas mejores. ?Y t¨²o estas? ?Y Katerina? -pregunt¨® a su vez mientras caminaban hacia el recibidor. Estaba tratando de desviar atenci¨®n de su hermano o de postergar el interrogatorio que sab¨ªa que vendr¨ªa. - Yo estoy bien, pero mi esposa no est¨¢ segura de s¨ª abofetearte por lo que hiciste o abrazarte y consrte cuando te enteres de metida de pata queetiste. A¨²n tiene un poco de fe en ti, aunque le du m¨¢s su hermana. -Lomento, pero no discutir¨¦ mi matrimonio ni contigo ni con nadie. Bueno, rectifico, lo discutir¨¦ con mi abogado porque me divorciar¨¦ de Jelena lo antes posible. -Jelena se fue del pa¨ªs, pero regresar¨¢ para el juicio. -Fue enigm¨¢tica respuesta de Alexander. -No habr¨¢ juicio, nuestro divorcio ser¨¢¡¯amistoso. No tenemos hijos, le dejar¨¦ esta casa y una buena pensi¨®n, no quiero tener que ve nunca m¨¢s. -Estoy seguro de eso, pero es muy probable que prensa enloquezca por el juicio de Benjam¨ªn O¡¯Brian y tu antigua asistente, Beatriz Cifuentes. Perseguir¨¢n a Jelena y a ti mientras dure todo el proceso - expres¨® su hermano mientras miraba sus u?as. -No entiendo lo que dices -respondi¨® molesto Mikhail, no quer¨ªa har de Jelena ys enigm¨¢ticas respuestas de Alexander le estaban volviendo loco. ¨CPor supuesto, no lo sabes porque no dejaste que e te contara nada. Benjam¨ªn O¡¯Brian, en complicidad con Beatriz Cifuentes, drog¨® y abus¨® de tu esposa, le tomaron fotos y tes enviaron a ti. La polic¨ªa cree que con el fin de extorsionarte¡ -?C¨®mo dices? -cuestion¨® Mikhail horrorizado. -Por eso Katerina no sab¨ªa si abofetearte por amenazar con llevarte a Jelena a Rusia, con lo cual perder¨ªa residencia en este pa¨ªs, residencia que logr¨® a trav¨¦s de un asilo que sus hermanas introdujeron. Adem¨¢s de amenaza con deja con su padre, que todos sabemos que es un p¨¦simo pap¨¢ que le har¨¢ de su vida un infierno y vender¨¢ al mejor postor. O rv venir a abrazarte cuando te dieras cuenta de que tu esposa es inocente de todass cosas des que la acusaste; acabando con todass posibilidades de sacar adnte tu matrimonio. Por segundo d¨ªa consecutivo Mikhail sinti¨® que tierra se abr¨ªa y lo engull¨ªa dej¨¢ndolo en un sitio oscuro y desdor. Su esposa le hab¨ªa rogado que dejara explicarse y Jelena era m¨¢s orgullosa que ¨¦l. Nunca le hab¨ªa pedido perd¨®n cuando hab¨ªa obrado mal, nunca le rog¨® por nada, as¨ª que se imagin¨® lo desesperada que debi¨® sentirse para pedirle de esa manera que escuchara. -?D¨®nde est¨¢ Jelena? D¨ªmelo por favor -pregunt¨® con desesperaci¨®n rayando su voz. -En alg¨²n lugar de los Estados Unidos, no lo sabemos a ciencia cierta. Ivanna solo nos dijo lo sucedido y que hab¨ªa partido a Norteam¨¦rica. Se fue con Karlen, su hermano se neg¨® a deja ir s. -Debo ir a har con Ivanna de inmediato -exm¨® Mikhail levant¨¢ndose para salir. -A¨²n no lo sabes todo fue escueta respuesta de Alexander. -?M¨¢s secretos? ?Puede haber m¨¢s? ¡ªpregunt¨® angustiado. -S¨ª, lomento, pero debes conocer todos los hechos -expres¨® KDimitri. -Su¨¦ltalo todo -pidi¨® Mikhail nervioso. ¨C Jelena iba a romper elpromiso contigo. Acept¨® el matrimonio porque su padre chantaje¨® con llevarse a Karlen a nuestro pa¨ªs y entregarlo a Bratva para que fuera entrenadoo un jefe. -Entonces era cierto lo que pensaba de que no quer¨ªa casarse conmigo. *** Mikhail se present¨® en residencia de los Evans al d¨ªa siguiente en ma?ana porque cando Alexander se retir¨® de su casa era muy tarde para una visita, adem¨¢s necesitaba pensar en todo lo ocurrido, encontrar el sentido a muchas des iones de Jelena. Finalmente dedujo que e lo hab¨ªa seducido para poder sentir que ten¨ªa un poco de control de situaci¨®n, y de paso, vengarse por el dolor y humici¨®n que sinti¨® por todas esas publicaciones sobre sus supuestas amantes. Su mujer no era una v¨ªctima, quer¨ªa ser una participante activa de su vida. No sab¨ªa c¨®mo lograr¨ªa su perd¨®n, pero necesitaba redimirse, amaba a su esposa y necesitaba, por eso se sinti¨® tan desdo al creer que e le hab¨ªa traicionado de esa manera, yo un animal herido, actu¨® atac¨¢nd. La mirada que le dirigi¨® Ivanna cuando entr¨® al sal¨®n pudo haber hdos dunas del desierto. Pero Mikhail no se inmut¨®, sab¨ªa lo mucho que mujer amaba a sus hermanas y que por Jelena ser¨ªa capaz de volverseo una leona defendiendo a su cachorro. En luna de miel, su esposa le hab¨ªa contado el incidente con su madrastra y c¨®mo esta mujer, que siempre se hab¨ªa destacado por su dulzura, se engrandeci¨® ante sus ojos. -Buenos d¨ªas, Mikhail. ?Quer¨ªas har conmigo?¨CA pesar de su tono calmado, Ivanna echaba fuego por los ojos mientras recordaba cada l¨¢grima de su hermanita. -Buenos d¨ªas, Ivanna, quisiera har con Jelena, por favor. ¨CNo est¨¢ aqu¨ª ¨Crespondi¨® friamente. -S¨¦ que no est¨¢, pero necesito ve con desesperaci¨®n. -?Para qu¨¦? ?Para lleva de regreso a Rusia y entrega a nuestro padre mientras t¨² te entretienes con tus amantes? -Eso fue una amenaza est¨²pida cuando estaba cegado por el dolor pensando que me hab¨ªa traicionado. No tengo ninguna amante, por favor, dime d¨®nde est¨¢ mi esposa. -Si no tienes ninguna amante, ?qui¨¦n es esta mujer? -pregunt¨® Ivanna extendi¨¦ndole una de esas malditas revistas del coraz¨®n, donde aparec¨ªa en primera na una foto de ¨¦l durmiendo ya sudo chica que subi¨® esa noche a su habitaci¨®n. -Creo ques explicaciones tengo que d¨¢rss ¨¤ Jelena -dijo algo molesto, arrugando revista-. Te pido que me digas d¨®nde est¨¢ mi esposa. -Jelena me pidi¨® que te dijera que no quiere verte nunca m¨¢s, que dejes en paz, que no busques. Quiere el divorcio, as¨ª que nuestro abogado seunicar¨¢ con el tuyo. -Fue respuesta de Ivanna echando chispas por los ojos. -La encontrar¨¦, no me importa donde se esconda. Nuestro matrimonio tiene muchos problemas, pero amo a mi esposa y har¨¦ todo lo posible por recupera. -Suerte ¨C le dijo Ivanna con mirada sarc¨¢stica. La necesitar¨ªa, pens¨® recordando su visita a Katerina noche anterior. Su cu?ada estaba trabajando en el estudio donde editaba y manejaba su negocio de fotograf¨ªa. Al verlo entrar le dirigi¨® una miradapasiva, aunque su tono, ys pbras que pronunci¨®, fueron duras. -No s¨¦ d¨®nde est¨¢. -H, Katerina. -Fue su respuesta. No deseaba estar enemistado con esta mujer a que tanto apreciaba. Su rci¨®n era muy cercana, e hab¨ªa sido esposa de su padre, fue muy maltratada por este y, aun as¨ª, mantuvo su dulzura y su fuerza de voluntad. ¨¦l admiraba por eso. Adem¨¢s, se hab¨ªa casado con Alexander transformando vida de su hermano. -H, Mikhail. . ??Vaya! Mikhail, no Lanceloto sol¨ªa marme?, pens¨®stimado. -Solo porque te quiero, te dir¨¦ que estoy sumamente arrepentido de todo lo ocurrido. Estaba herido y reion¨¦ atac¨¢nd. Lo que hice es imperdonable, pero te aseguro que cuando despert¨¦ esta ma?ana estando sobrio, me di cuenta de que utilizar sus miedos para castiga hab¨ªa sido sumamente ruin. Regres¨¦ a casa para har con e y arar situaci¨®n, pero ya se hab¨ªa marchado. -Lo s¨¦, Alexander me lo cont¨®, me m¨® al salir de tu casa rumbo al hospital. ¨CFue suave respuesta de Katerina. -Ay¨²dame por favor, necesito encontra, explicarle lo que siento. La amo, llegu¨¦ de Rusia queriendo dec¨ªrselo y encontrarme con su supuesta traici¨®n¡ -Su voz entrecortada despert¨®pasi¨®n de su cu?ada-. Me volv¨ª loco de rabia y trat¨¦ de heri tantoo yo me sent¨ªa. Met¨ª pata hasta el fondo y necesito que me perdone. -Quisiera poder ayudarte, pero realmente no s¨¦ d¨®nde est¨¢. Ivanna smente me dijo que estaba en Norteam¨¦rica, tuvimos nuestra primera pelea de hermanas desde que nos reencontramos. Me dijo que yo te quer¨ªa mucho y que pod¨ªas maniprme para decirte d¨®nde estaba Jelena y que nuestra hermanita necesitaba que apoy¨¢ramos en esta situaci¨®n. Ivanna vivi¨® mucho tiempo con miedo a ser encontrada y enviada de vuelta a nuestro pa¨ªs, por eso apoya a Jelena en su huida. Adem¨¢s, teme que entre de nuevo en depresi¨®n, ya pasamos mucho miedo con e y, aunque lleva un par de a?os recuperada, Ivanna tiene miedo de que esta situaci¨®n desencadene otra crisis. -?Cu¨¢ndo tuvo Jelena una crisis depresiva? -pregunt¨® Mikhail. ?M¨¢s secretos?, pens¨® sorprendido. ?Cu¨¢ntos m¨¢s habr¨ªa? Estaba descubriendo que su esposa era mucho m¨¢spleja de lo que pensaba y ¨¦l solo hab¨ªa visto una ¨ªnfima parte de e. La que Jelena le hab¨ªa dejado ver. -Creo que desde que lleg¨® aqu¨ª estaba deprimida, pero fue cuando cumpli¨® los diecisiete a?os que cay¨® en una crisis severa. Estaba a punto de cortarses venas cuando su amiga Rania encontr¨®, e dice que no pensaba suicidarse, solo quer¨ªa cortarse un poco para aliviar su dolor. Eso nos espant¨®, llevamos a un psiquiatra y estuvo medicada y en terapia durante un par de a?os, se recuper¨®, pero siempre tememos que recaiga. Sobre todo, Ivanna, que fue que m¨¢s cerca estuvo de e. -Nunca lo supe, Jelena no me lo cont¨®. -Despu¨¦s de su cumplea?os dieciocho Jelena nos pidi¨® que mantuvi¨¦ramos alejada de ti mientras se recuperaba porque t¨² alterabas. Por eso dejaste de ve ens reuniones familiares. Lomento, eras su prometido y debimos decirtelo, pero Ivanna y Jelena nos pidieron a Alexander y a m¨ª que no te dij¨¦ramos nada por el momento, que cuando estuviese recuperada e te lo contar¨ªa. Supuse que as¨ª hab¨ªa sido. -Me hubiese gustado saberlo para poder ayuda, pero no te culpes, s¨¦ lo que es estar dividido entre dos lealtades. Adem¨¢s, e es tu hermana y entiendo que quisieras protege. Hab¨ªa intentado har con Rania, pero chica se hab¨ªa negado a contestar sus madas despu¨¦s de su primera conversaci¨®n. Aunque trat¨® de explicarse, esta se neg¨® a dejarle har para insultarlo. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -Quiero a Jelenao a una hermana, si pierdo¡ Si algo le sucede por tu culpa no habr¨¢ lugar en tierra donde puedas esconderte, te lo har¨¦ pagar, maldito cabr¨®n. Era hora de empezar a buscar ayuda profesional, contratar¨ªa una agencia de detectives para encontrar a su esposa. Cap铆tulo 32 Cap¨ªtulo 32 Cap¨ªtulo 32 La primera noche que paso en Nueva York, Jelena se pregunt¨® c¨®mo pudo haberse torcido su vida de esa manera. ?Acaso no hab¨ªa sufrido lo suficiente desde el mismo d¨ªa que seprometi¨®? Su mente volvi¨® al pasado buscando respuesta a sus preguntas. Record¨®o al d¨ªa siguiente de que su padre hubiese abandonado en casa de los Kusov, se levant¨® muy temprano para esperarlo, pensando que seguramente ir¨ªa con Karlen para que pudieran despedirse y le llevar¨ªa su ropa. Al final de tarde, varias donces entraron con sus maletas en habitaci¨®n, se?al inequ¨ªvoca de que su padre hab¨ªa llegado. Sin poder contenerse corri¨® escaleras abajo esperando encontrarlos all¨ª. Lleg¨® sin aire al despacho donde se discuti¨® supromiso y, recordando sus modales, toc¨® puerta y espero impaciente autorizaci¨®n para entrar, el mismo Dimitri le abri¨® y al ve, invit¨® a pasar. -Buenas tardes, Jelena -salud¨® con amabilidad el hombre. -Buenas tardes, se?or Dimitri ¨Crespondi¨® e t¨ªmidamente. -Ser¨¦ tu cu?ado, as¨ª que ll¨¢mame, Dimitri ¨C dijo ¨¦l brind¨¢ndole una sonrisa a chica. -Est¨¢ bien, Dimitri ¨C acept¨® e un poco m¨¢s segura de s¨ª misma-: ?Puedo har con mi padre? He intentado marlo varias veces al m¨®vil y no contesta, y cada vez que m¨® a casa, Anika dice que no ha llegado. -Tu padre no vino, envi¨® tus pertenencias y los documentos donde me cede tu custodia con un ch¨®fer - respondi¨® mir¨¢nd conpasi¨®n-. Lomento, si deseas har con ¨¦l intentar¨¦ contactarlo. -No importa, gracias -respondi¨® en voz baja. Todas sus esperanzas se vinieron abajo al darse cuenta de que su padre no quer¨ªa, no dej¨® ni despedirse de su hermano. Tuvo que enfrentarse a lo que no quer¨ªa creer: e no era nadie, no era importante para su padre. En ese momento se sinti¨® perdida y abandonada, todo su dolor se convirti¨® en rabia, levant¨® barbi y r¨ªgidamente abandon¨® el despacho de su cu?ado. Se prometi¨® que alg¨²n d¨ªa, Iv¨¢n le pagar¨ªa el habe echado de su casa y separado de su hermano *** Una semana despu¨¦s de que lleg¨® su equipaje, Jelena viaj¨® a Londres enpa?¨ªa de t¨ªa Alexandra, su prometido y su futuro cu?ado Benedikt. La otra t¨ªa de Mikhail que lo crio, Tatiana, se qued¨® en el pcio con esposa y los hijos de Dimitri Las mujeres salieron del pcio cargada de equipajes. Al llegar al aeropuerto, limusinas dej¨® directamente en puerta del avi¨®n donde abordaron de inmediato, sin tr¨¢mites burocr¨¢ticos. Un empleado de familia se hab¨ªa ocupado del papeleo con anterioridad. Aunque acostumbrada al lujo, Jelena se sorprendi¨® de lo grande que era el avi¨®n y de opulencia con que estaba decorado. Fue conducida por una azafata hasta un saloncito privado donde se sent¨® en uno de los c¨®modos sillones ncos. Antes de despegar les sirvieron una bebida. La t¨ªa Alexandra tom¨® un sorbo de su vaso, luego rebusc¨® en su cartera y sac¨® su m¨®vil para enviar un mensaje. Jelena tom¨® su bebida con lentitud, ten¨ªa un tel¨¦fono nuevo, su padre no le hab¨ªa entregado el suyo, por lo que le Alexandra lepr¨® uno igual al de e, pero en color rosa. Los ¨²nicos n¨²meros que hab¨ªa en sus contactos hab¨ªan sido el de su padre y el de Alexandra. Lamento no haber memorizado el n¨²mero de sus amigas ni de nadie de familia de su madre, tendr¨ªa que intentar recuperar sus redes sociales. Todo estaba en su antiguo tel¨¦fono, el que su padre le dijo que dejara en su casa el d¨ªa que enga?¨® diciendo que iba a conocer a su prometido cuando en realidad llev¨® para deja all¨ª, no entend¨ªa por qu¨¦ le quit¨® su m¨®vil. Parecierao si quisiera ai des personas que se preocupaban por e. M¨¢s tarde, Alexandra se ocup¨® de que agregara los dem¨¢s n¨²meros de familia. Jelena obedeci¨® porque le ca¨ªa bien se?ora, pero no le interesaba tener el tel¨¦fono de su prometido ni de ninguno de sus cu?ados. No ten¨ªa a nadie con quien har, a quien decirle lo que sent¨ªa; nadie que ayudara a deshacer el nudo que todo el tiempo sent¨ªa en su garganta y que no dejaba respirar profundamente. Resisti¨® tentaci¨®n de escribirle a su padre. Se debat¨ªa entres ganas de har con su hermano y rabia de saberse ignorada, pero su orgullo gan¨® bata. Se record¨® que ya lo hab¨ªa hecho en varias oportunidades para pedirle que dejara har con Karlen, para despedirse y explicarle su partida, y sus mensajes hab¨ªan sido ignorados. Lo que m¨¢s dol¨ªa era que su peque?o hermano pensar¨ªa que lo hab¨ªa abandonado, e era persona m¨¢s cercana a ¨¦l y desaparecer de su vida sin darle explicaciones ten¨ªa muy intranqu. Record¨® todas las madas que hizo a casa, esperando que fuera su nana que contestara el tel¨¦fono, para pedirle que le explicara a Karlen situaci¨®n, pero en cada oportunidad, el aparato fue contestado por Anika o por Natacha. Mikhail y Benedikt, uno de sus cu?ados, entraron al saloncito. Mikhail se sent¨® a sudo y Benedikt aldo de Alexandra, su prometido le dirigi¨® una mirada amable y su cu?ado un cort¨¦s movimiento de cabeza -?Est¨¢s nerviosa? -pregunt¨® Mikhail. -En absoluto -respondi¨® sin mirarlo. Para evitar una conversaci¨®n, sac¨® su m¨®vil y empez¨® un juego que hab¨ªa descubierto hac¨ªa poco. -Pronto vamos a despegar, debes ponerlo en modo avi¨®n para no interferir ensunicaciones. ?Sabes c¨®mo hacerlo? -No. -Fue su respuesta mientras cerraba el juego y le pasaba el m¨®vil con fastidio. -No -dijo Mikhail, con lo que logr¨® que lo mirara-, debes aprender a hacerlo t¨² misma paras pr¨®ximas oportunidades ens que yo no est¨¦ contigo. Mira, es muy f¨¢cil. -Mikhail tom¨® el m¨®vil al tiempo que acerc¨® su cabeza a de e para explicarle. Su cercan¨ªa puso nerviosa por lo que respir¨® profundo en un vano intento de calmarse, el olor de su prometido inund¨® sus fosas nasales sorprendi¨¦nd por lo que hizo sentir. ??Qu¨¦ bien huele!?, pens¨® desconcertada. Avergonzada, se alej¨® un poco para tratar de recobrarpostura. En silencio, escuch¨® su explicaci¨®n y procedi¨® a seguir sus instriones hasta que Mikhail vio que lo hab¨ªa hecho correctamente. En el momento en que su futuro esposo le devolvi¨® el m¨®vil, sus dedos rozaron con los suyos provocando que su est¨®mago se agitara; turbada, tom¨® el aparato y continu¨® jugando para esconder sus emociones. Mikhail mir¨® jugar un rato, sus mejis se hab¨ªan sonrojado mientras ¨¦l le daba explicaci¨®n. La piel hab¨ªa mejorado bastante desde que hab¨ªa llegado, lo que lo hizo suponer alg¨²n tipo de alergia. Al llegar le pedir¨ªa a Alexander que examinase para estar seguro. Era una ni?a bonita, sus ojos eran preciosos; pens¨® que cuando creciera, ser¨ªa hermosa. En un principio le hab¨ªa molestado que de nuevo le hubiesen escogido una esposa, por eso trat¨® de luchar contra un nuevopromiso y molestar a su hermano poniendo una y mil objeciones a novia y a su familia. Pero ahora que su rabia hab¨ªa pasado entend¨ªa los motivos de Dimitri y estaba de acuerdo. De todos modos, deb¨ªa contraer matrimonio en alg¨²n punto de su vida, y si con estepromiso lograba cambiar el destino de hermana de Katerina, lo aceptaba de buen grado. Si le buscaba eldo positivo al asunto ten¨ªa mucho tiempo antes de casarse con esta jovencita, porque para eso e deb¨ªa crecer y madurar. Un poco despu¨¦s sirvieron el almuerzo. Jelenai¨® sin apetito, desde que su padre dej¨® en casa de los Kusov casi no hab¨ªa probado bocado, ansiedad le imped¨ªa disfrutar des deliciosasidas que le fueron servidas. El nerviosismo le cerr¨® el est¨®mago y empuj¨® su to sin tocar, ya que no le pasaba ning¨²n bocado. -?No tienes hambre, Jelena? -pregunt¨® Alexandra con amabilidad-. Casi no has comido desde que llegaste a nuestra casa. -No quieroer m¨¢s, t¨ªa Alexandra, adem¨¢s, estoy gorda y debo rebajar. ¨C Tonter¨ªas, ni?a. Est¨¢s un poco llenita, pero eso se solventar¨¢ con el desarrollo, ?no es cierto, Mikhail? -pregunt¨® Alexandra a su sobrino intentando que ellos conversaran un poco. -Es cierto, Jelena, si quieres perder peso es preferible hacer ejercicio que pasar hambre. -Est¨¢ bien -contest¨® e con indiferencia, volviendo su atenci¨®n al juego. Mikhail hizo un gesto de duda a su t¨ªa y volvi¨® su atenci¨®n a su libro.¡¯ T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Su primera impresi¨®n de Interra fue de frialdad y no haba del fr¨ªo ni del cielo gris a lo que e estaba acostumbrada, si no des personas. A pesar de que el verano estaba porenzar, Jelena se estremeci¨® m¨¢s de nervios que de fr¨ªo. El oficial de inmigraci¨®n mir¨® su pasaporte y despu¨¦s los documentos que su padre hab¨ªa firmado cediendo su custodia a Dimitri Kusov. Se sinti¨® inc¨®moda cuando este pos¨® mirada en su rostro y orgullosa, levant¨® barbi, aunque por dentro sent¨ªao si tuviera algo que esconder. Una voz en su cabeza le dijo que no se dejara intimidar. Cuando al final el oficial sell¨® su pasaporte respir¨® con tranquilidad, aunque simul¨® indiferencia. Mikhail sonri¨® al mirar a su prometida, pens¨® que ser¨ªa una chica m¨¢s dulce, pero le gustaba su br¨ªo y que no se dejara intimidar. Katerina y Ivanna hab¨ªan sufrido mucho por culpa de su padre y le alegraba saber que Iv¨¢n Smirnov no lograr¨ªa hacer infeliz a esta ni?a tambi¨¦n. Se sent¨ªa bien saber que ¨¦l hab¨ªa contribuido, aunque fuera de forma pasiva, a cambiar el destino de Jelena. Cap铆tulo 33 Cap¨ªtulo 33 Cap¨ªtulo 33 Una vez que pasaron inmigraci¨®n fueron a recoger el equipaje ys guiaron hacias puertas de salida. Ivanna y Katerina esperaban impacientes salida de los Kusov, toda familia estaba presente para recibir a Jelena. La chica camin¨® aldo de Alexandra y por un momento al ver cantidad de caras desconocidas que esperaban portando carteles de bienvenida quiso tomar mano de t¨ªa, estaba muy nerviosa por ver de nuevo a Katerina y conocer a Ivanna. En los d¨ªas previos al viaje, La t¨ªa Alexandra le hab¨ªa dado noticias sorprendentes. Se le hizo dif¨ªcil asimr que Katerina se hubiese casado con Alexander, el hijo mayor de su difunto esposo. Que su prometido tuviera ocho hermanos, Alexander, Dimitri, Benedikt, Konstantin, Dami¨¦n, Alexa, Garald y Darya que iban desde los treinta y cinco hasta los tres a?os. Jelena entendi¨® que el matrimonio de su hermana hab¨ªa sidoplicado si su marido tuvo varios hijos con otras mujeres estando casado con e. La imagen que Jelena ten¨ªa de su padre se termin¨® de venir abajo cuando supo que ¨¦l hab¨ªa hecho con Ivanna y Katerina lo mismo que estaba haciendo con e, o quiz¨¢s peor, porque al menos Mikhail le llevaba diez a?os no cuarenta. La historia de Ivanna le pareci¨® sacada de una nov rosa, pero de Katerina le pareci¨® un cuento de terror. Sin embargo, eso no justificaba frialdad e indiferencia con que trat¨® porque e no tuvo culpa de lo que su padre les hizo. Cuando salieron de terminal joven se sorprendi¨® por profusi¨®n de saludos. Los ojos de Katerina se llenaron de l¨¢grimas y pens¨® que estaba muy feliz de ver de nuevo a su hermanita, cre¨ªa que nunca podr¨ªa ser parte de su vida. Pero ahora, gracias a Dimitri y a Mikhail, tendr¨ªa consigo. Tratando de mantener sus emociones bajo control se acerc¨® y abraz¨®. Jelena mantuvo los brazos a losdos sin devolver el saludo, esta era mujer que hab¨ªa ignorado tres a?os atr¨¢s, que se cre¨ªa con derechos a decidir sobre su vida. Katerina se sorprendi¨® un poco de frialdad de Jelena y dej¨® de abraza para mira a los ojos buscando un indicio de su rechazo. ?Habr¨ªan llegado tarde y su padre ya hab¨ªa hecho sufrir?, habr¨ªa predispuesto contra es? Eran tantass dudas que ten¨ªa en su mente y tantass preguntas que no se atrev¨ªa a formr¡ pero sent¨ªa que con e deb¨ªa ir con pies de plomo, porque no quer¨ªa equivocarse y aleja m¨¢s. ¨C Bienvenida, Jelena, quisiera presentarte a tu otra hermana, Ivanna Evans Smirnov. Jelena se sorprendi¨® al sentir por Ivanna una irremediable afinidad, un afecto, una emoci¨®n desconocida. Era muy parecida a Karlen, ten¨ªans mismas fiones y el mismo color de ojos, su sonrisa le record¨® tanto a su hermanito que su mirada se torn¨® triste y sombr¨ªa, provocando que Ivanna la abrazara con cari?o, tratando de reconforta de aquello que entristec¨ªa. La sostuvo entre sus brazos hasta que Jelena se atrevi¨® a susurrar. -?Hermana, podr¨ªa quedarme a vivir contigo? Me gustan los ni?os y te prometo que te ayudar¨¦ con crianza de mis sobrinos, soy buena cuid¨¢ndolos -propuso con esperanza reflejada en su voz. -?Oh, hermanita! Nada me har¨ªa m¨¢s feliz que vivieras conmigo, quiero conocerte y consentirte, m¨¢s debo harlo con Katerina, Dimitri y Mikhail ellos son los responsables de ti. Y no tienes que ayudarme con los ni?os, si quieres jugar y pasar tiempo con ellos hazlo, pero no es una condici¨®n para que te quiera conmigo. Un ruidos hizo separarse, un ni?o que era el vivo retrato de Ivanna y Karlen, pero en tonos rubio, tiraba del abrigo de su hermana mayor. ??Oh, qu¨¦ ni?o m¨¢s hermoso!, dan ganas de¨¦rselo?, pens¨® Jelena, mir¨® al resto de los chicos y sonri¨® encantada. Amaba a los ni?os y si todos estos eran de Ivanna, disfrutar¨ªa much¨ªsimo su estancia all¨ª. ¨C Mam¨¢, mam¨¢! Sigrid no me quiere dar mi cami¨®n, es m¨ªo, mam¨¢ ¨Cprotestaba el peque?o haciendo pucheros, lo que hizo sonre¨ªr a su madre y a su nueva t¨ªa. ¨CBilly, ?se lo pediste amablemente?, ?dijiste la pbra m¨¢gica? -?Por favor? -pregunt¨® es ni?o -S¨ª, amor, esa es pbra m¨¢gica ¨Crespondi¨® suavemente Ivanna. -?No, mama!, no se lo ped¨ª con pbra m¨¢gica porque es m¨ªo, por eso no digo por favor ¨C protest¨® refunfu?ando el ni?o, cruz¨¢ndose de brazos para dar m¨¢s ¨¦nfasis a su negativa. -Aunque sea tuyo, debes ser amable -advirti¨® Ivanna reprendi¨¦ndole en un tono de voz suave, pero firme. -S¨ª, t¨ªa Ivanna, yo le dije que deb¨ªa decirme por favor y ¨¦l me dijo que no. Por eso no se lo di, para que aprenda a ser educado -explic¨® ni?a entreg¨¢ndole a Ivanna un coche rojo. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -Est¨¢ bien, cari?o, yo lo guardar¨¦ hasta que cierto ni?o aprenda a tener modales -sentenci¨® Ivanna -Es m¨ªo. T¨² eres m, Sigrid, cuando vayas a casa le dir¨¦ a Mustaf¨¢ que te muerda ¨C respondi¨® Billy con rencor. -?William Alexander! Disc¨²lpate inmediatamente con Sigrid -rega?¨® Ivanna con cara muy seria. -Lo siento, Sigrid ¨Cdijo Billy, contrito, ante el rega?o de su madre. Sin embargo, en cuanto Ivanna se dio la vuelta, le sac¨® lengua a ni?a provocando risa de Jelena. ¨CEres un peque?o pillo -se?al¨® Jelena alborot¨¢ndole el cabello, sin saber que era contemda con asombro por Alexandra y Mikhail, que nunca hab¨ªan escuchado re¨ªr. ¡ª Jelena,o imagino que ya dedujiste, el peque?o pillo es mi hijo, Sigrid es hija de una muy querida amiga y estaba de visita en casa, beb¨¦ que est¨¢ en carri es mi peque?a Sarah y esta es mi hija Gema. ¨CH, Jelena, t¨² y yo seremos grandes amigas, y no esperes que te diga t¨ªa -brome¨® Gema sac¨¢ndole una sonrisa a Jelena. -Mam¨¢ ?Podemos todos los chicos irnos en un auto? As¨ª nos vamos conociendo Katerina enmudeci¨®, Jelena no le hab¨ªa dado oportunidad de presentarle al resto de familia antes de girarse hac¨ªa Ivanna, estaba ro que estaba resentida con e. Ivanna se gir¨® hac¨ªa los Kusov esperando por su opini¨®n ante propuesta de Gema. ¨CYo conducir¨¦ ¨CFue respuesta de Mikhail. ¨CNo, Mikhail, te quiero mucho, pero eres el prometido y Jelena se sentir¨¢ intimidada, mejor no marcharemos con uno de los choferes, as¨ª podremos har ¨Cder¨® Gema y antes de que alguien pudiera objetar agreg¨®: ¨CVen, Jelena, d¨¦jame a presentarte a tu otra sobrina Alexa y ellos son Konstantin y Dami¨¦n, hermanos de Mikhail. Jelena le brindo mano y sonrisas a todos los chicos y a Alexa un peque?o abrazo, ten¨ªan pinta de simp¨¢ticos y esperaba hacer amigos. Katerina hab¨ªa preparado una cena de bienvenida para Jelena, estaba muy feliz por tener a su hermanita all¨ª. Que estuviera prometida a Mikhail le aseguraba su futuro, hab¨ªan logrado quit¨¢rs a su padre y ya no ser¨ªa vendidao una mercanc¨ªa. Amaba a ese chico, lo hab¨ªa visto crecer y convertirse en un hombre bueno y honorable. Lo maba su peque?o Lancelot, ya que siempre fue muy protector con e. Estaba un poco preocupaba por el car¨¢cter sombr¨ªo y triste de Jelena, pero esperaba que se debiera a separaci¨®n de su hermano. Deseaba que fuera feliz y eso solo suceder¨ªa si se adaptaba pronto a su nueva vida. Estaba muy concentrada en sus pensamientos cuando Ivanna se acerc¨® y le pidi¨® har a ss con e y con Mikhail. Sorprendida, les pidi¨® que pa?aran a otra salita. -?Qu¨¦ ocurre, Ivanna? - pregunt¨® Katerina. -En el aeropuerto, Jelena me pidi¨® quedarse conmigo, que dejara vivir en mi casa - contest¨® Ivanna -?Sabes por qu¨¦?, ?te dio alguna explicaci¨®n? -inquiri¨® Katerina. -No, no lo s¨¦. Cuando abrac¨¦ me pregunt¨® si se pod¨ªa quedar a vivir conmigo, se ofreci¨® a ayudarme a criar a los ni?os; yo le contest¨¦ que har¨ªa con ustedes, pero que no ten¨ªa obligaci¨®n de cuidar de mis hijos -indic¨® Ivanna. -Creo que le gustan los ni?os, me sorprendi¨® su risa cuando vio a Billy sac¨¢ndole lengua a Sigrid, no la hab¨ªa visto sonre¨ªr, mucho menos re¨ªrse. Creo que ser¨¢ beneficioso para e porque extra?a mucho a su hermano. -a?adi¨® Mikhail. -Aqu¨ª tambi¨¦n hay ni?os, tenemos tres para que se entretenga -replic¨® Katerina-, pero creo que est¨¢ dolida conmigo por frialdad con que trat¨¦ cuando pap¨¢ llev¨® a conocerme hace tres a?os. En ese momento sent¨ª que no pod¨ªa darle a mi padre otra arma con cual manejar mi vida y me hice indiferente, cuando en realidad lo que deseaba era abrazarlos ¨C rt¨® Katerina con tristeza. -Dale tiempo, deja que poco a poco te vayas ganando hasta que podamos explicarle tus iones. A¨²n es muy joven para entender algunas cosas -aconsej¨® Ivanna-. D¨¦j conmigo, yo ayudar¨¦. -Est¨¢ bien, es tan hermana tuyao m¨ªa. ¨C Jelena debe aceptarnoso su familia y para eso debe convivir con nosotras. Algo se me ocurrir¨¢ para que pase unos d¨ªas contigo este verano. Al regresar a s le dieron noticia a Jelena, chica senz¨® a los brazos de Ivanna agradeci¨¦ndole que acogiera en su casa. La hermana mayor le devolvi¨® el abrazo y, bes¨¢ndole suavemente cabeza, tom¨® su cara entre sus manos y le dijo que tanto Katerinao Mikhail hab¨ªan estado de acuerdo porque quer¨ªan lo mejor para e. Jelena se acerc¨® a Katerina y le dios gracias con un fr¨ªo beso en meji, luego se acerc¨® a su prometido hasta pararse frente a ¨¦l, sus ojos rezumaban frialdad. -Gracias, Mikhail, has sido muy amable permiti¨¦ndome quedarme con Ivanna, ahora me toca crecer antes de convertirme en esposa. Creo que es conveniente que no nos veamos muy seguido, no te sientas obligado a visitarme ni a atenderme, soy ramente consciente de que nuestropromiso fue una imposici¨®n, as¨ª que espero que mantengass distancias. -Dicho eso, dio media vuelta y se sent¨® aldo de Ivanna, dejando a Mikhail con certeza de que le desagradaba profundamente a su joven prometida. Cap铆tulo 34 Cap¨ªtulo 34 Cap¨ªtulo 34 La casa de Ivanna fue un sue?o para Jelena, nunca hab¨ªa sentido un hogar con tantas energ¨ªas positivas. Su cu?ado Gael recibi¨® con los brazos abiertos. Gema se convirti¨® en su mejor amiga, alguien en quien confiar Catherine, mam¨¢ de sus hermanas, acogi¨®o una hija m¨¢s; lo que le provocaba extra?os deseos de llorar al recordar que, desde que su madre muri¨®, no se hab¨ªa sentido tan querida y aceptada. Le gustaban los ni?os y se?ora Petrov, hasta se?ora Harrison, el ama de ves, le ca¨ªa bien; aunque haba poco le gustaba sentarse en cocina a escuchas conversar. Sasha, el gato, fue una agradable sorpresa. La primera vez que se sent¨® sobre su regazo se asust¨®, pero Gema le asegur¨® que era amigable. El peque?o descarado frot¨® su cabeza sobre su mano pidi¨¦ndole cari?os, con lo que se gan¨® su amor. Gema fue un soplo de aire fresco para Jelena, que no ten¨ªa amigas, y s¨ª mucha diferencia de edad entre e y sus hermanaso para hacerles alguna confidencia. En cambio, vio a Gemao su hermana mayor, alguien en quien podr¨ªa confiar, sin embargo, su naturaleza t¨ªmida y discreta hizo guardar silencio y limitarse a disfrutar depa?¨ªa de su sobrina. Ivanna busc¨® para Jelena una escu cat¨®lica solo para ni?as, seg¨²n lo que le hab¨ªan contado Jelena proven¨ªa de una exclusiva escu para chicas de Mosc¨² y trat¨® de que se sintierao en casa. Lo segundo que hizo fue lleva al m¨¦dico, Jelena se mostr¨® excesivamente t¨ªmida con Alexander por lo que este le rend¨® una doctora amiga. La doctora Elizabeth Grant, era una mujer de mediana edad, ojos amables y sonrisa f¨¢cil, que supo ganarse a Jelena con su trato gentil y paciente. El diagn¨®stico fue una rei¨®n al¨¦rgica a uno de losponentes del jab¨®n y ¨¦ prematuro, le recet¨® un tratamiento y cambi¨® todos sus productos de aseo personal a unos especiales para su tipo de piel, asegur¨¢ndole que con el pasar de los meses ver¨ªa los resultados. Jelenaenz¨® en el nuevo colegio muerta de miedo, pero con barbi en alto. Le gust¨® el elegante uniforme, aunque exigi¨® que falda de cuadros verdes y color vino tuviese unrgo por debajo de rodi, as¨ªo ques medias negras fueran lo m¨¢s gruesas posibles para que no se le vieras piernas; respecto a camisa nca y chaqueta color vino no puso impedimentos, siempre que pudiera llevar ambas totalmente abotonadas. Ivanna nunca se cuestion¨® que hab¨ªa debajo de esa obsesi¨®n por tapar su cuerpo. Su barrera m¨¢s fuerte fue el lenguaje, sab¨ªa algo de ingl¨¦s, pero no lo haba con fluidez. Si profesora explicaba muy r¨¢pido estaba totalmente perdida, le costaba entender lo que dec¨ªan, y hacers tareas o presentar un examen era un calvario. Despu¨¦s del primer trimestre, ante sus ms calificaciones, Ivanna tuvo que contratar una tutora particr que mejorara su comprensi¨®n del ingl¨¦s y que ayudara a estudiar. Conoci¨® a Rania Nehru el primer d¨ªa de ses, una bonita chica de origen hind¨² de piel oscura y vivaces ojos negros con un punto rojo que adornaba su frente, entre sus cejas. Su nueva amiga le ofreci¨® un asiento a sudo, ayud¨® con su trabajo escr y a integrarse en el grupo. Aunque su familia proven¨ªa de India, Rania hab¨ªa nacido en Interra por lo que se sent¨ªa dividida entre dos culturas: de cara a su familia respetabas tradiciones familiares y su religi¨®n, pero cuando estaba en el instituto o en calle, seportabao cualquier chica inglesa. Esteportamiento, en un principio, desconcert¨® a Jelena, hasta que poco a poco entendi¨® que su modo de pensar no era el ¨²nico. Ante e se abri¨® un abanico de opciones y por primera vez en su vida, se dio cuenta de que pod¨ªa elegir lo que quer¨ªa hacer y lo que no. Fue liberador y aterrador a partes iguales, nunca pens¨® que pudiera ser due?a de su destino, pero lejos de influencia de su padre su pensamiento poco a pocoenz¨® a cambiar. El cambio en alimentaci¨®n fue desfavorable para Jelena, siempre hab¨ªa sido de buener y ahora contaba con una gran cantidad deida r¨¢pida y procesada que, aunado a su sedentarismo, contribuyeron a que r¨¢pidamente ganara m¨¢s peso del que hab¨ªa perdido desde supromiso. Con el desarrollo lleg¨® un vello grueso que cubr¨ªa mayor parte de su cuerpo, se sent¨ªa gorda y fea, triste y furiosa a partes iguales. Su madre hab¨ªa muerto, su padre no quer¨ªa y su hermano estaba lejos, su vida no era buena. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Sab¨ªa que pod¨ªa contar con Ivanna para cualquier cosa, que su hermana y sus sobrinos quer¨ªan. Katerina se desviv¨ªa porce y, aunque al principio no quer¨ªa saber nada de e, un d¨ªa Ivanna, cansada de situaci¨®n, entr¨® en su habitaci¨®n y le cont¨® muchas des cosas que hab¨ªan pasado en vida de su hermana, lo mucho que sufri¨® y el porqu¨¦ de suportamiento el d¨ªa que conoci¨®. Aunque su coraz¨®n se enterneci¨® con su historia y aprendi¨® a quere, mantuvo cierta distancia porque no quer¨ªa frecuentar su casa para no tener que ver a su prometido. Con tutora Sus calificaciones mejoraron y, aunque nunca lleg¨® a estar entres mejores de su se, s¨ª fueron buenas, sin embargo, socialmente se aisl¨®. No quer¨ªa salir con suspa?eras, no ten¨ªa amigas aparte de Rania, prefer¨ªa quedarse en casa leyendo, jugando videojuegos o con el ordenador, no ten¨ªa vida social. Aunque Ivanna trataba de hacer que saliera, para Jelena no hab¨ªa mejor sitio que su cama. All¨ª, encerrada en su habitaci¨®n, so?aba con ser otra persona y se odiaba a s¨ª misma por lo que era. Desesperada viendo que no lograba llegar a e, Ivanna recurri¨® a una psic¨®loga que trabaj¨® con chica para tratar de integra socialmente. Jelena segu¨ªa sus consejos durante poco tiempo, hac¨ªa amigas que duraban una temporada y despu¨¦s volv¨ªa a sus viejos h¨¢bitos y a su