《Starz [ESPAÑOL]》 Dos pájaros sin cabeza Capitulo 1: Dos p¨¢jaros sin cabeza. 1. -En la capital del Este, Leewdorght. 27 de noviembre del a?o 4589. 10:30 am. Estaba delante de la gran puerta de madera noble, sus arreglos eran de acero finamente pulido y parec¨ªa que ni se hab¨ªa escatimado en gastos. ¨¦l estaba visiblemente nervioso, no era para menos luego de repetir esto tantas veces. La conclusi¨®n era que deb¨ªa entrar con decisi¨®n al lugar y sin pensar mucho, di¨® un portazo atravesando la puerta, por consiguiente se gan¨® la atenci¨®n de todos los aventureros que se encontraban tomando y charlando con total libertad. No hubo una sola alma presente que no dirigiese su atenci¨®n al chico que hab¨ªa entrado, era rid¨ªculamente imposible, no solo por la acci¨®n carente de todo respeto como golpear as¨ª, tambi¨¦n la armadura que lleva es lujosa y su collar brilla intensamente en un color amatista. Ah, es ¨¦l¡­ Dijo un hombre de la tercera edad que lleva un collar reluciente de plata y junto a su suspiro, todos los dem¨¢s perdieron inter¨¦s. Parec¨ªa como si el chico fuera un apestado, incluso siendo alguien que parec¨ªa estar bien preparado para cualquier irrupcion. He he¡­ El chico simplemente sonri¨® de forma algo cansada sigui¨® su rumbo hasta el segundo piso, por el camino una mujer con el uniforme mal trecho y de apariencia mayor le recibi¨® de forma calmada para proceder a entregarle el n¨²mero de la habitaci¨®n correspondiente a d¨®nde deb¨ªa dirigirse. Esto es demasiado igual¡­ Con extra?eza, el joven susurr¨® para s¨ª mismo mientras se mov¨ªa con fervor hacia su destino. Curioso cuanto menos fu¨¦ que delante del sitio donde deb¨ªa entrar, sinti¨® que el deja vu era ya incluso insultante y brevemente dej¨® pasar un par de segundos para demostrar que ten¨ªa control de esta situaci¨®n. ?Qu¨¦ situaci¨®n? Solo fu¨¦ un sue?o pero¡­ ?y si no? Trag¨¢ndose sus propias palabras, el joven neg¨® con la cabeza y abri¨® la puerta sin tocar antes, dentro se encontraban un total de 7 personas pintorescas; como personajes sacados de alguna historia fant¨¢stica, los 7 como si de alguna moda extra?a se tratase, usaban collares como el del joven. La distinci¨®n entre ellos y el chico es que era el m¨¢s peque?o. Generalmente los mejores o m¨¢s distinguidos Explorers suelen tener una edad muy avanzada, las 7 personas aqu¨ª presentes en orden desde la izquierda a la derecha son: Emily Schoop de 46 a?os, Connor Bergh de 58 a?os, Fiodor Vhilszh de 48 a?os, Sarahale Buj¨° de 56, Fhana Arck de 44 a?os, Am¨¦rica Bilman de 50 a?os y Livia Drusila de 38 a?os. Las edades de cada uno era algo que parec¨ªa una ilusi¨®n ya que ninguno aparentaba eso y al ser todos humanos podr¨ªa llegar a decirse lo injusto del mundo, sin embargo estas personas hoy reunidas aqu¨ª no son todos los Explorers que existen de tal rango. Biennnn Lucio, m¨¢s te vale que puedas daaaaar una excuuuusa sobre tu demooooora¡­ Mascull¨® en un tono algo despegado del contexto, la mujer de aspecto extremadamente despreocupado, Am¨¦rica Bilman quien generalmente ha tenido altercados por incluso salir de casa semi desnuda y en esta ocasi¨®n deslumbra a todos con una camisa demasiado grande y nada m¨¢s, su cabello medio largo y ondulado parece algo grasiento mientras que su mirada de desinter¨¦s contradice las palabras que salen de su boca. Am¨¦rica tiene raz¨®n joven Lucio, debes tener m¨¢s cuidado con este tipo de cosas. Aunque a los chicos de tu edad suele serles complicado mantenerse rectos ante la autoridad¡­ A pesar de comenzar su ¡°rega?o¡± con algo de fuerza, termin¨® desviando la mirada mientras se evad¨ªa con sus palabras. El hombre de aspecto normal era Fiodor Vhilszh y aunque no lo parezca es quien m¨¢s prestigio tiene entre los presentes pues ha casado un total de 14 brujas. Hablando brevemente de esto y por ser un tema importante, las brujas son seres odiados por todos y reconocidos como ¡°esos que donde aparecen, traen el mal¡± plagas como ratas y despiadados como animales escarnecidos. Existencias de las que se saben m¨¢s que nada leyendas pero son eso sin m¨¢s, en la historia del mundo varios cientos de brujas han muerto y ni con eso ha sido suficiente para saber de dichos seres. Perd¨®n por ausentarme tanto pero tengo algo importante que decir antes de que se vayan, ?me permiten un momento de su tiempo? Baj¨® su cabeza y rog¨® por algo de atenci¨®n, todos se dieron una mirada detenida sin decir nada. Las miradas de complicidad fueron vistas enseguida por Lucio quien parec¨ªa lleno de energ¨ªa nuevamente. S¨¦ breve, tenemos otros temas que resolver. La segunda m¨¢s joven, Livia Drusila, resopl¨® con algo de desd¨¦n mientras miraba de forma amenazante a Lucio, no se llevaba mal con nadie pero el car¨¢cter poco aguantable de Livia la hizo muy r¨¢pidamente ser reconocida por lo fr¨ªo de su temperamento. Sin titubear mucho puesto que en cualquier caso sent¨ªa que ya lo hab¨ªa dicho m¨¢s de 11 veces, Lucio se dispuso a contarlo nuevamente y otra vez su naturaleza o quiz¨¢s su orgullo le impidi¨® repetirse en cuanto a los hechos componiendo un farol. S¨¦ la ubicaci¨®n de una bruja. Record¨® una sensaci¨®n, como si le cortasen en dos, como si le fulminaron, como si le dejasen sin ox¨ªgeno¡­ Hechos abrumadores que ocurrieron pero que al sentirse tan lejanos ya, los tom¨® como ¡°pesadillas¡± por su propia salud mental. Aclar¨® su vista, mir¨® uno a uno y nadie hizo ni una broma. Todos ten¨ªan una expresi¨®n dubitativa, tensa e incluso algo seria. ?C¨®mo tienes esa informaci¨®n, Lucio? Era una pregunta muy v¨¢lida, no hab¨ªa duda de que el Explorer m¨¢s joven de la habitaci¨®n era raro, un distinto en muchos aspectos, para las chicas era muy atractivo, para quienes hab¨ªan sentido la guerra en carne propia era un ni?o que a¨²n le faltaba madurez. Hoy ¨¦l se presenta tarde y dice estos disparates, una broma de mal gusto. Sin embargo, nadie hace bromas de brujas. Hab¨ªa una especie de duda aunque podr¨ªa ser real, hoy por hoy el mundo siempre sorprende y por m¨¢s que sea muy fantasioso, la mirada de Lucio indicaba realidad o quiz¨¢s¡­ ?Locura? S¨¦ que suena extra?o, s¨¦ que es dif¨ªcil de creer pero siento que lo viv¨ª en alg¨²n momento, como si lo hubiera so?ado pero no estoy seguro del todo¡­ Aunque estoy totalmente convencido. Quien lo escuchase dir¨ªa que ha quedado completamente loco, en el pensamiento de Livia ¡°quiz¨¢s una mujer le rechaz¨® y por ello inventa historias para llamar la atenci¨®n¡± aunque en exceso juzgador, era una idea v¨¢lida por donde sea que se mire. Entiendes que si esa es tu ¨²nica forma de corroborar todo, no tiene sentido. ?Cierto? Es decir, he visto muchas cosas extra?as al rededor de los 7 cultos del pecado pero¡­ ?manifestarse en un sue?o? La bruja de la envidia yace sellada en una tumba de plomo. Levantando un poco de m¨¢s su ceja derecha y hablando casi consigo mismo, Fiodor parec¨ªa algo incr¨¦dulo pero mientras acariciaba una cicatriz en su mano izquierda pensaba con velocidad. Est¨¢ reacci¨®n hizo que las miradas se dirigieran al hombre que m¨¢s experiencia con brujas ten¨ªa de todos los presentes. Fiodor not¨® esto pero ignorando el estado de ¨¢nimo se puso de pi¨¦ y lentamente se acerc¨® al joven Lucio. Si no me creen est¨¢ bien pero me dirigir¨¦ esta misma noche al lugar, es en lo profundo de la federaci¨®n de Altaran, en el pueblo Hanma. Simplemente sent¨ª que deb¨ªa cont¨¢rselo a ustedes. Esto era una mentira, Lucio se auto convenci¨® para que no lo parezca pero si le est¨¢ diciendo esto a estas personas es porque no tiene otra salida. Necesita ayuda bajo cualquier medio. Cuando Lucio se percat¨®, el hombre que vest¨ªa un traje com¨²n y contaba con una complexi¨®n extremadamente normal, lo miraba serio. Fiodor intent¨® ver alg¨²n ¨¢pice de mentira, sinti¨® dudas al respecto y al comprender que Lucio no parec¨ªa estar loco ni tampoco ser un mentiroso, se gir¨® hacia los dem¨¢s. Love this story? Find the genuine version on the author''s preferred platform and support their work! Bueno, Lucio ir¨¢ al distrito de Altaran. Pero necesitar¨¢ un acompa?ante y como todos saben, tengo un deber con la familia Ponce de Oro, en 3 d¨ªas parto a la monarqu¨ªa del Sur. Quiz¨¢s Fiodor era por as¨ª decirlo el ¡°l¨ªder¡± de este grupo y al escucharle toda la tensi¨®n se disip¨® parec¨ªa que si un hombre con su experiencia hab¨ªa decidido que pod¨ªan confiar ellos aceptar¨ªan dar una mano. Fiodor, ?crees que se trata de Anastasia? Una de las personas que hasta ahora hab¨ªa mantenido m¨¢s distancia general sobre todo el asunto habl¨®, su tono de voz era indiferente pues tanto su aspecto refinado como sus ojos vidriosos indican que se trataba de alguien que no gustaba de la atenci¨®n. Sarahale Buj¨°, hija de un antiguo coronel de guerra fu¨¦ criada bajo un r¨¦gimen estricto. Su padre, Jorganniz Buj¨° incluso el d¨ªa de su muerte le dej¨® unas palabras referentes a una idea ¡°debes llevar nuestro apellido a lo m¨¢s alto y con orgullo¡± puesto que no se sabe m¨¢s de la familia Buj¨° quiz¨¢s era un leve intento de brillar al fin de su vida, pero Sarahale lo tom¨® como su m¨¢s grande meta. Ella es una experta cazando criminales, su intuici¨®n jam¨¢s ha fallado y en este caso siente que Lucio dice la verdad pero incluso as¨ª, no lleg¨® tan lejos ¨²nicamente confiando en su intuici¨®n. Esa cosa no se encuentra en la federaci¨®n de Altaran pero no tengas dudas que suspende todo para ir a por ella si hiciera falta. Fiodor sin embargo respondi¨® totalmente confiado de lo que dec¨ªa. La existencia de la tal ¡°Anastasia¡± y la menci¨®n de la misma en esta conversaci¨®n era extra?a, gener¨® rechazo instant¨¢neo en todos los presentes a excepci¨®n de Lucio. ?C¨®mo no? La llamada ¡°Bruja errante¡± ha terminado con la vida de todo ser viviente donde pasa, su mera existencia evoca la muerte. Se cuenta en libros de los elfos que ¡°ella es un ¨¢ngel ca¨ªdo¡± y su primera aparici¨®n data del siglo pasado. ¡°Anastasia¡± es hoy por hoy tomado como una palabra innombrable, un insulto de muy mal gusto, el solo hecho de pronunciarlo genera un mal ambiente y quiz¨¢s sea tambi¨¦n dada la edad y complejidad de su propia existencia, un motivo de terror para cualquier ser pensante. Sarahale se limit¨® a mirarlo con algo de desd¨¦n, sin embargo al no tener un rostro expresivo, Fiodor solo intent¨® interpretar el silencio como algo bueno y no dijo nada m¨¢s. Entonces, ?qui¨¦n ir¨¢ con Lucio? Yo puedo hacerlo si no hay problema con eso. Livia parec¨ªa preguntar por mero compromiso cuando en verdad sus ojos dictaban que anhelaba ir, parec¨ªa como si algo dentro de ella la motivara por dem¨¢s. Cabe recordar que ninguna de las personas presentes tiene experiencia con brujas m¨¢s que Fiodor, y aunque hab¨ªan obviado el tema principal que abordar¨¢n sin Lucio, nadie cumpl¨ªa con el nivel de experiencia indicado. Esto puede ser m¨¢s bien una expedici¨®n para recabar informaci¨®n sobre el caso, si hay verdaderamente una bruja ah¨ª deber¨ªamos notificarlo a la corte suprema y buscar apoyo de los Hakuhou. Yo al menos no tengo problema con que Lucio y Livia vayan all¨ª, son los m¨¢s j¨®venes en conseguir este rango, sin mencionar que los atisbos de una guerra venidera podr¨ªa tomarnos a todos por sorpresa. ?Alguno de ustedes piensa distinto? Dif¨ªcilmente alguien podr¨ªa negarse, Fiodor era un hombre muy respetado por todos, inclusive las familias reales le han acogido como un h¨¦roe. Claro est¨¢ que este intento por tener todo controlado era m¨¢s bien una apuesta. Y a Fiodor las apuestas le encantan. Lucio y Livia entendieron inmediatamente eso y por si fuera poco nadie dijo nada, simplemente salieron uno a uno de la habitaci¨®n. Quien viera esto dir¨ªa que era una actitud en contra de lo que dijo Fiodor pero en realidad no. Incluso ¨¦l mismo se desplaz¨® a la puerta. Env¨ªen reportes cada cierto tiempo. Necesito que est¨¦n lo m¨¢s comunicados posible. Tanto Livia como Lucio asintieron y tras cerrar la puerta, m¨¢s r¨¢pido que tarde un silencio inc¨®modo los rode¨® a ambos. Debemos prepararnos, el viaje es de dos d¨ªas pr¨¢cticamente. Y como t¨² dijiste, hoy mismo nos vamos. Livia march¨® a la puerta al decir esto y sali¨® sin mirar atr¨¢s, su cabello revolotea por ¨²ltima vez mientras marchaba con los dem¨¢s a la pr¨®xima reuni¨®n de la cual Lucio no ten¨ªa idea que habr¨ªa. Ah¨ª parado en soledad, Lucio record¨® un sentimiento que no era agradable pero que hab¨ªa experimentado todas y cada una de las ¨²ltimas 11 veces. La sensaci¨®n de ser perseguido. 2. -En la capital del Este, Leewdorght. 27 de noviembre del a?o 4589. 2:00 pm. La sensaci¨®n de cansancio en su cuerpo era tan alta que la sola idea de tener que levantarse supon¨ªa un esfuerzo sobre-humano, dignamente eligi¨® perder la batalla contra s¨ª misma y mientras se preparaba para seguir adelante con su siesta, el reconocido ruido de la madera siendo golpeada despert¨® del todo sus sentidos. Oh no¡­ Con una expresi¨®n so?olienta fusionada con preocupaci¨®n, murmur¨® mientras r¨¢pidamente y como si le fuera la vida en ello; sal¨ªa de la cama al mismo tiempo que se cambiaba de ropa, tom¨® una blusa cualquiera de color negro, una falda blanca lisa, su ropa interior y entr¨® al ba?o. Cabe destacar que si, la joven estaba desnuda. En medio del espacio creado desde el momento en que ella entr¨® a cambiarse y la puerta sonaba, un gato asom¨® desde lo m¨¢s profundo del desordenado armario, una bola de pelos blanca de ojos azules y mirada fr¨ªa se sentaba mirando a la joven cambiarse como diciendo ¡°los j¨®venes de hoy en d¨ªa¡­¡± Sin embargo, desde fuera del apartamento, volvi¨® a escucharse aquel sonido. Sabemos que est¨¢s aqu¨ª. La voz de un hombre mayor acompa?¨® los golpes a la puerta esta vez. El gato lami¨® una de sus patas con esa caracter¨ªstica tranquilidad que tienen y procedi¨® a irse del sitio; por otra parte su due?a sali¨® del ba?o cuidando no hacer ni un solo sonido, se mir¨® nuevamente al espejo, sac¨® la lengua y peg¨® lo que parec¨ªa ser un dibujo azul de alg¨²n reptil. Son tan molestos¡­ La chica dijo en su mente mientras peinaba su lacio cabello rubio y miraba con enfado en direcci¨®n al sonido, sus verdes ojos luc¨ªan a¨²n dormidos pero destellaban igual que una esmeralda. Sal de ah¨ª no queremos da?ar el sitio. Solo cooperas y todo ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil. Est¨¢ vez una mujer fu¨¦ quien habl¨®, su dulce voz antes que resultar atractiva era m¨¢s bien molesta e inclusive podr¨ªa tomarse como burlona. La joven ignor¨® nuevamente el llamado racional que le ped¨ªa ¨²nicamente abrir la puerta terminando de peinarse y procediendo a usar un labial rojo cual sangre para sus labios, era una belleza ¨²nica, singular e incluso envidiable. Sin muchos rodeos tom¨® al gato de la cola y lo alz¨®. Deja de fingir y v¨¢monos ya. Dijo mientras agitaba al gato que no parec¨ªa estar inc¨®modo. Ahhh pero no quiero ir a ese lugar¡­ El gato mir¨® a la joven con incertidumbre mientras mov¨ªa antinaturalmente el hocico. O abandonas esa forma o te lanzo por la ventana. La sentencia era tan firme que mientras dec¨ªa esto abr¨ªa la ventana del departamento, directamente su tono era amenazante y no parec¨ªa estar para bromear. Okey¡­ Una luz azul cubri¨® de inmediato al gato que segu¨ªa colgado y pronto comenz¨® a crecer, la joven lo solt¨® sin cuidado viendo como la silueta se transformaba lentamente en la de un ser humano. Una ni?a de aspecto pulcro y mirada despreocupada mir¨® intensamente a la joven. Amenazarme de esta forma es motivo de muerte, ?sabes? La joven, que hab¨ªa empezado a llenar un bolso con cosas de primera necesidad, la mir¨® al escuchar tal queja y antes de responder¡­ Se?orita Rose, usted sabe bien que hacemos esto por su seguridad. Nuevamente la voz de un hombre son¨® pero ya no vino acompa?ada de golpes. La joven Rose ignor¨® las palabras apacibles y con decisi¨®n asom¨® por la ventana, sin mirar a la ni?a detr¨¢s suyo comenz¨® a salir por ah¨ª preparando todo para saltar al edificio que hab¨ªa cerca. Vas a necesitar mi ayuda para esto as¨ª que no me ignores. La ni?a se lanz¨® contra la espalda de Rose y un aura azul las ilumin¨® a ambas, sin pensar demasiado, la joven y la ni?a en un instante dieron el salto cayendo justo en su destino, un balc¨®n. Bien Haley, la pr¨®xima deber¨ªas estar m¨¢s atenta. Recrimina Rose a la ni?a mientras con una especie de alambre buscaba abrir la puerta. ??Haah!? No fui yo la que se qued¨® dormida. Mirando hac¨ªa el costado e ignorando que detr¨¢s posiblemente quienes las quer¨ªan atrapar segu¨ªan ah¨ª, Haley se comport¨® como si estuviera sumamente ofendida. La puerta logr¨® ser abierta gracias a una habilidad incre¨ªble por parte de Rose y sin preguntar nada, entr¨® velozmente a la habitaci¨®n. Era una suite desocupada, con esto en mente era m¨¢s sencillo a¨²n saber que el edificio en realidad era un hotel de lujo, Haley cerr¨® la puerta y mir¨® a todas las direcciones. ?No ser¨ªa m¨¢s sencillo que use alg¨²n conjuro y ambas esperemos? Ante la cuesti¨®n planteada, Rose no hizo ni un solo comentario y prefiri¨® buscar la salida del sitio antes que tratar de dialogar con una cosa tan alejada del sentido com¨²n. Oye, no me ignores. ?Te estoy hablando! Cierto era que al menos ahora Haley parec¨ªa seria sobre esto, a¨²n as¨ª Rose ten¨ªa que mantener bien fijas sus intenciones, un paso en falso retrasar¨ªa sus intenciones. Tenemos que irnos primero, lo sabes bien. Rose abri¨® la puerta y sali¨® caminando lo m¨¢s r¨¢pido posible al punto de casi estar trotando, detr¨¢s suyo una chica ruidosa la segu¨ªa mientras alzaba la voz con quejidos sobre ¡°no quiero ir¡± y dem¨¢s palabrer¨ªas. Curiosamente nadie las par¨® e incluso parec¨ªa que Haley era incapaz de llamar la atenci¨®n de nadie, como si ignorasen lo ruidosa que es. Desde aqu¨ª ya es imposible que me atrapen. Murmur¨® en un tono que solo Haley podr¨ªa escuchar y se dirigi¨® a un callej¨®n, la chica detr¨¢s suyo repet¨ªa sus quejas pero no dejaba de seguirla. Estaba claro que una persona la cual conociese perfectamente bien la capital, podr¨ªa ir por el inmenso y laberintico entramado de callejones pero no por eso dejaba de ser algo molesto. Por cierto, ?quienes se supone que eran esas personas? La queja de Haley reson¨® por todo el callej¨®n como un alarido, sin embargo, ni los p¨¢jaros que com¨ªan tranquilamente migas de pan se asustaron. La chica ruidosa orbitaba alrededor de Rose mientras est¨¢ corr¨ªa con fervor. Explorers de rango amatista, nos quieren muertas as¨ª que deja de gritar tanto. Puede que alguno de ellos sea capaz de manipular Pran¨¢. Pran¨¢, una de los 3 poderes humanos y exclusivo de quienes nacen con la capacidad de manipularlo. Toda la naturaleza se compone de dicho ¡°poder¡± y justamente esto hace del ¡°Pran¨¢¡± algo ¨²nico que comparten Humanos con Elfos. Dentro del t¨¦rmino general de ¡°Pran¨¢¡± existen 3 clases distintas entre s¨ª: [Aquellos que pueden sentirlo: Manipulador de Ondas] [Esos que han de consumirlo: Devoradores de Alma] [Quienes pueden domarlo: Invocadores de juicio] Recapitulando, Rose quien hasta ahora estuvo corriendo de manera normal, entr¨® a una sucesi¨®n de callejones sin se?as humanas y comenz¨® a desplazarse exponencialmente r¨¢pido. ?Son tan fuertes? ?Lo dudo! Ambas podr¨ªamos aplastarlos en un santiam¨¦n. Haciendo una pose de combate mientras vuela alrededor de Rose, burlonamente Haley desafi¨® a dichos rivales sin siquiera conocer sus caras. Por cierto, ?a d¨®nde vamos? ?Tienes alg¨²n plan para evadirlos verdaderamente? Toc¨® la mejilla de Rose con una infantilidad digna de alg¨²n gag c¨®mico, Haley habitualmente act¨²a de esta forma, pareciera que no la afecte el estado de ¨¢nimo e ignora por completo el contexto de las circunstancias. Nos dirigimos a un carruaje en direcci¨®n a Hanma, recuerda que por ello compr¨¦ 1 boleto con antelaci¨®n. La dulce sonrisa de la chica la hac¨ªa ver como una belleza pura e inocente. Tras un breve periodo corriendo por los callejones, Rose logr¨® llegar al ¨¢rea Este que es donde se encuentran las caravanas en direcci¨®n a su destino. En fila varias personas tranquilamente recolectaban tickets con n¨²meros grabados, facilitaban la entrada a todos con un esmero bastante curioso y por si fuera poco varios de los pasajeros eran Explorers de diversos rangos que posiblemente iban a disfrutar del pueblo Hanma y sus alrededores. ?Est¨¢s segura de esto? Ese tipo me da una sensaci¨®n de asco que no puedo explicar. Mirando con asco al joven de cabello ondulado y mirada suave, Haley parec¨ªa estar segura de que era un bicho raro al cual deb¨ªan de evitar. Es mejor actuar con tranquilidad adem¨¢s no lleva nada en el cuello, ser¨¢ un simple turista que va con¡­ ?su madre? ?su esposa? Da igual. Rose mir¨® nuevamente a la mujer que estaba junto al chico para comprobar que efectivamente, ella es mayor pero no era tan evidente a simple vista. H-hola, disculpa¡­ ?me puedes ayudar para encontrar mi sitio? Por favor. Actuando como una completa est¨²pida, Rose hizo una cara de perd¨®n que jam¨¢s en su vida hab¨ªa contemplado hacer y edulcorar el tono de su voz para sonar m¨¢s ¡°linda¡± cuando ella en realidad detesta eso. Oh, ?en serio? Emm, bueno dir¨ªa que no te equivocaste de sitio ya que vas en el mismo carruaje que nosotros. Con una sorpresa extremadamente honesta, el joven explic¨® y aunque dicho sorprendimiento est¨¦ fuera de lugar, tampoco era motivo de menci¨®n ya que Rose hab¨ªa conseguido lo que buscaba. ?No sienten algo raro en el aire? Es un hedor como el carb¨®n¡­ Pensativa y como dejando claro que la distancia entre ellos es imaginaria, la mujer resopl¨® con desd¨¦n mientras miraba confusa a Rose y buscaba ¡°algo¡± alrededor de la chica. ?Bueno! Ya estamos listos para recibirlos, vengan aqu¨ª todos los que vienen al centro de Hanma. El hombre de aspecto bonach¨®n y mirada alegre habl¨® interrumpiendo autom¨¢ticamente todo ¨¢pice de concentraci¨®n que hubiera para acto seguido esperar arguido junto a su carruaje. Bien, ah¨ª es nuestro sitio se?ori- ?hah! Perd¨®n, no me present¨¦ y por tanto tampoco s¨¦ su nombre, perd¨®n. Me llamo Lucio Sicio Dentato y ella e-?haaah! Interrumpiendo su presentaci¨®n elocuente, la mujer lo tom¨® del cabello y lo jal¨® a otro sitio, recortando distancias con Rose. Me llamo Livia Drusila. Tras decir eso, evit¨® hacer contacto con Rose y continu¨® mirando alrededor, caminando hasta dentro del carruaje y terminando por ser la primera en sentarse. Auh¡­ Bueno, creo que me lo busqu¨¦. Acariciando su cabeza, Lucio parec¨ªa estar apenado por la imagen bochornosa que presenci¨® la joven. B-bueno, me llam¨® Isshiki Rose. Un placer. La chica reverenci¨® a Lucio para tranquilamente caminar hasta dentro del carruaje. ?Isshiki? Creo haber escuchado ese nombre en alg¨²n otro sitio¡­ ?D¨®nde fu¨¦? He intentado esto tantas veces que ya no s¨¦ ni c¨®mo mantener la compostura. Aunque esta chica¡­ Estoy seguro que nunca la he visto. Lucio entr¨® al carruaje dejando sus pensamientos pasajeros atr¨¢s, el hombre encargado de conducir se sent¨® en su sitio y sigui¨® el resto de carruajes perdi¨¦ndose entre la multitud. Un hombre 1. -En el pueblo Hanma. 30 de Noviembre del a?o 4589. 8:30 am. Desde fuera el lugar parece m¨¢s normal de lo que realmente es y sorprender¨ªa pero es que tiene 1 planta subterr¨¢nea donde por las noches hay fiesta hasta el amanecer. Definitivamente cosas que solo son posibles por la extrema demanda que hay en el peque?o pero pr¨®spero pueblo Hanma. Generalmente muchos Explorers relatan haza?as incre¨ªbles, an¨¦cdotas graciosas e inclusive se hizo muy com¨²n que en las barras se encuentren las mejores historias. ?Qu¨¦ fu¨¦ de aquellas chicas? ?Podr¨ªa ser que haya habido contacto a¨²n? Jeje. Un hombre de cabello blanco, rostro envejecido y claramente sobrepasado de copas, tocaba de forma insistente el hombro de su colega burlonamente. Nah, Aida sinceramente me pareci¨® la m¨¢s hermosa de ellas tres pero amigo¡­ S¨¦ y comprendo que jugamos en ligas totalmente distintas. De forma resignada, el hombre de cabello casta?o y mirada gentil parec¨ªa resignado mientras ordenaba otra ronda. Ambos llevaban una insignia de bronce en forma de alas sobre sus pechos respectivamente. Mirando hacia otro sitio de la barra, una mujer claramente ebria parec¨ªa estar jugando con dos j¨®venes los cuales se ve¨ªan muy preocupados por su estado. Es gracioso porque la dama en realidad solo estaba actuando. Dejando la barra de lado, el ambiente hoy era precioso. generalmente el personal del bar no suele tener muchos d¨ªas as¨ª de tranquilos, bueno¡­ Relativamente tranquilos. Billy, pareces muy ocupado. Golpe¨® su hombro y lo sac¨® de su trance, al girarse, Billy ten¨ªa en frente a un hombre de 2 metros de altura y complexi¨®n robusta; su tez negra y barba poblada m¨¢s el uniforme del bar le hac¨ªan ver como una persona super carism¨¢tica. No te relajes demasiado chico, uno nunca sabe cuando puede ocurrir alg¨²n disturbio. M¨¢s a¨²n cuando ma?ana es la puesta de la luna y mucho turista viene. Se?al¨¢ndole burlonamente, el hombre parec¨ªa solemne mientras dedicaba su discurso con pasi¨®n. Como usted diga se?or Fhorj¡­ Haciendo una mueca rara, Billy mir¨® con asco a todos los clientes e ignor¨® la sugerencia de su superior casi tom¨¢ndole como si fuera un loco. Lo digo en serio Billy, esas vibras tuyas no son las adecuadas y desentona demasiado. Con sus brazos en la cintura y frunciendo el ce?o, Fhorj actu¨® como un padre decepcionado. Se?or Fhorj, el hombre de siempre est¨¢ en el sitio de siempre. ?No cree que es m¨¢s entretenido que estar molestando en mi hora libre? Como si hubiera encontrado fuerzas para decir lo que sent¨ªa, Billy dijo esto pero estaba al borde del llanto. Claramente era el tipo de cobarde que se arrepentir¨ªa de cosas banales como esta. De hecho ni siquiera lo not¨® pero sus manos estaban temblando. Gahahhah cielos Billy, no te exaltes demasiado que podr¨ªas hacer explotar ese coraz¨®n de pollo Agahahah. D¨¢ndose la vuelta y yendo a otro sitio, el se?or Fhorj se fu¨¦ de la escena riendo como si le hubieran contado el mejor chiste del planeta. Evidentemente Billy no pudo intimidar a nadie. Alguien desde lejos podr¨ªa decir que Fhorj le ha perdido el poco respeto que le ten¨ªa a Billy incluso. Si miramos lejos de la barra, las mesas del local est¨¢n en su mayor¨ªa vac¨ªas y como cabe esperar esas que si est¨¢n ocupadas tienen sus propios problemas. Si, si y si. Esa mujer es muy problem¨¢tica, ¨²ltimamente es demasiado arrogante y no me gusta nada. Golpeando la mesa 3 veces y acompa?ado de un acento marcado por comerse la pronunciaci¨®n de la "s" el viejo que hablaba parec¨ªa frustrado, su aspecto no desentona con el lugar y por consiguiente es lo m¨¢s cercano a un cazador furtivo que podr¨ªas ver. Seeeeh esa tipa deber¨ªa meterse sus reglas por donde m¨¢s le hagan falta, la pr¨®xima vez que la vea voy a dispararle sin preguntar. ?Porque jam¨¢s permitir¨¦ que una mujer me mande! De forma efusiva y derramando saliva el hombre de aspecto delgado, cabello sucio y piel visiblemente maltratada; grit¨® como si del mejor eslogan para una campa?a electoral se tratase. De todos modos, ?porqu¨¦ todos le temen? Si es una mujer cualquiera, seguro vende su cuerpo para sobrevivir. Su mera existencia deber¨ªa ser tomada como se merece. Haciendo gestos obscenos, el joven con mirada frivola y cabello atado en una coleta hablaba mientras recordaba el aspecto de la persona a quien dedicaban sus palabras. The author''s narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon. Estos 3 fracasados son un peque?o grupo dedicado a la cazeria de "Tatta" que es un animal de aspecto robusto y pelaje espeso, su altura suele estar sobre los 4 metros, generalmente son animales extremadamente territoriales y matan a 2000 personas al a?o en el continente del Este. Desde la esquina m¨¢s cercana a la mesa de estas personas, hay un hombre que les est¨¢ escuchando tranquilamente, sus ojos azules son tan puros que parecen gemas preciosas, su largo cabello rojo parece una marea de sangre que irradia una belleza ¨²nica, sus facciones orientales no son tan prominentes y le dan un toque arrogante, el atuendo negro con arreglos florales blancos que usa se trata de un yukata. Mirando con detenimiento, era quiz¨¢s la forma normal de estar para s¨ª mismo pero sonre¨ªa enormemente. Este sitio y su gente nunca deja de entretenerme. El tono burl¨®n de su declaraci¨®n iba unida a una sensaci¨®n agria y desagradable, en general era el tipo de viejos que miras y prefieres evitar, ese tipo de persona insoportable de la que es mejor alejarse. Oh por dios se?or Ryu, deber¨ªa avisar cuando llega y as¨ª poder darle un recibimiento adecuado. Fhorj parec¨ªa guardar mucho respeto por el viejo que ten¨ªa delante y con algo de inquietud mir¨® alrededor para confirmar algo¡­ ?Otra vez solo? Si quiere puedo traerle a la mejor chica que hay disponible hoy. En un tono que solo el llamado Ryu podr¨ªa escuchar, el due?o del bar parec¨ªa un tanto desconcertado por la aparente extra?eza de su "mejor cliente." Te lo agradezco Fhorj pero no, ahora mismo estaba pensando en otras cosas. Mientras rechazaba tal propuesta, Ryu neg¨® con la cabeza pero mantuvo su atenci¨®n en los 3 hombres delante suyo. De hecho parec¨ªa irritado. ?Mm? Oh, no es la primera vez que est¨¢n aqu¨ª. Simplemente es que usted no suele transcurrir en este horario y por ello jam¨¢s los hab¨ªa visto. Mal entendiendo la atenci¨®n de Ryu, el se?or Fhorj explic¨® r¨¢pido para tratar de acabar con las dudas. Dime Fhorj, ?es normal que hayan dos personas fuera paradas durante tanto tiempo en la puerta? Al escuchar esto, los ojos de Fhorj se abrieron de par en par y por fin comprendi¨® lo que suced¨ªa. Ryu no estaba tan al tanto de esos hombres delante suyo, si no m¨¢s bien de la puerta. Deben ser turistas, hoy llegan muchos por el tema de la luna. Ya sabe, tradiciones. Como quit¨¢ndole importancia al asunto, Fhorj sacudi¨® las manos y parec¨ªa volver a sus ¨¢nimos elocuentes que le caracterizan. Ya veo¡­ Al ponerse de pie, Ryu record¨® que en un par de d¨ªas deb¨ªa hacer algo importante con otra persona y sonri¨® casualmente. Su personalidad extra?a le hac¨ªa ver como un completo fracasado cosa que jugaba a su favor ya que nadie tom¨® importancia de su existencia ah¨ª. Simplemente ignor¨® al due?o del sitio, dirigiendo toda su atenci¨®n a la puerta. En las pocas mesas ocupadas la gente tomaba y hablaba sobre cosas "importantes" y los m¨¦todos para cambiar o solucionar esos problemas del d¨ªa a d¨ªa. Sin lugar a dudas lo que cualquier borracho del planeta hace. De cualquier forma, Ryu ignor¨® por completo el estado de ¨¢nimo. Paso a paso caminando s¨²bitamente, pens¨® en "?de quienes se podr¨ªa tratar?" pero de manera global, ?por qu¨¦ el hedor se ha disipado? Era una cuesti¨®n que reson¨® en su cabeza, hab¨ªa algo que dej¨® pasar. Ryu sinti¨® un dejavu. Al abrir la puerta, en su vista hab¨ªa dos mujeres, una m¨¢s alta que la otra, lo miraron con sumo desd¨¦n. La m¨¢s alta tiene un cabello muy rizado en tonos rojos que combina con unas ropas similares a un uniforme militar, sus ojos color miel le hacen destacar por encima de cualquier persona presente, sus labios carnosos y f¨ªsico atl¨¦tico la elevan a un plano totalmente inalcanzable. Por consiguiente, la m¨¢s peque?a tiene un cabello lacio totalmente blanco, tan largo que hab¨ªan m¨¢s de 3 pliegues atados para evitar que cayera al suelo, lleva un vestido liso color crema, sus ojos rojos y la inexpresi¨®n en su rostro le da un toque algo fant¨¢stico ya que jam¨¢s dir¨ªas que ver¨ªas eso en una ni?a peque?a. Ustedes dos no son el tipo de personas que vendr¨ªan a un bar ?WAHjajajkakakaka! Ri¨¦ndose de lo absurdo que era ver a una mujer y una ni?a en la puerta de un bar, su mente r¨¢pidamente crey¨® en cosas lascivas en conjunci¨®n a divertidas. Un viejo verde quedar¨ªa como un santo digno de heredar el trono de dios si lo comparan con Ryu. Cabe recalcar que tales pensamientos son dignos de condena aunque "?quien se podr¨ªa ofender de un chiste?" era algo que tambi¨¦n sol¨ªa decir Ryu cuando hablaba con extra?os en el bar. Un argumento muy usado por personas que han cometido actos deplorables. El hombre presente, mir¨® a la chica m¨¢s alta como un gato que juega con su presa y le dedic¨® una breve sonrisa a la peque?a ni?a. Hakuhou Ryu¡­ ?es as¨ª? La respuesta de la mujer era una duda m¨¢s que cualquier otra cosa, simplemente se limit¨® a declarar eso demostrando una voz carente de inter¨¦s real. PfffhhhWAAHJajajajjaj-! El hombre pelirrojo, Hakuhou Ryu, se ri¨®. ?Un hecho tan evidente como su presencia en el pueblo Hanma era tan interesante como para que dos fans lo busquen? No, mi nombre es Isshiki Ikki. Evidentemente Hakuhou Ryu no era un hombre al que le quisieran demasiado, de hecho quiz¨¢s si tuviera que escribir un libro al respecto llevar¨ªa por t¨ªtulo "la raz¨®n por la que combatir con monstruos te convierte en uno" o algo as¨ª. En todo caso "Isshiki Ikki" era el nombre de un joven al que le tiene aprecio y por el cual actualmente Ryu reside en este pueblo. No hace falta ser tan descort¨¦s. Ignorando la broma y la burla, ella se mantuvo impasible. Por supuesto, el desd¨¦n que evoc¨® dej¨® bien claro el inexistente fanatismo que ellas sent¨ªan por ¨¦l. Sisii~ perd¨®nnn WAHjajakkakakak~~ Para una persona com¨²n, seguir el ritmo de Ryu y lo densa que es su forma de ser es un reto, claro que hoy por hoy es tomado m¨¢s como un viejo loco muy peligroso y nadie dudar¨ªa en entregarlo si le ponen un alto precio. Ahhh por cierto, lindas¡­ ?vieron a dos personas acercarse aqu¨ª o bueno, retirarse de aqu¨ª? Quiero confirmar algo importante. A¨²n sonriente, Ryu se ve¨ªa muy interesado ya que parec¨ªa parte de un rompecabezas propio el cual deb¨ªa tener buen desenlace. Humm, si¡­ Era un hombre joven y una mujer. ?Por qu¨¦? Quiz¨¢s esto s¨ª era un tema de inter¨¦s ya que la chica parec¨ªa extra?ada, al ser la primera expresi¨®n real que mostr¨®, Ryu hizo una mueca graciosa. Un hombre y una mujer¡­ De todas formas, ?para qu¨¦ me necesitas? Ni siquiera me has dicho tu nombre o algo. ?Quiz¨¢s es porque no tienes ni un ¨¢pice de respeto? ?Eh? ?Ah? ?Quieres pelear? Forzando un acento raro y vulgar, Ryu hizo varios ademanes que indicaban que todo esto era una broma. Si alguien quiere buscar el chiste de todo esto y le es dif¨ªcil, no debe preocuparse¡­ La ¨²nica persona que encuentra gracioso este comportamiento es Ryu. Bueno, aunque me desagrade¡­ Est¨¢ bien. Me llamo Alisha. Con mucha resignaci¨®n en su rostro ella evadi¨® la mirada de Ryu ignorando cualquier tipo de comentario que pudiera salir de su boca. Yo soy Asha. La ni?a ignor¨® por completo el estado de ¨¢nimo y ajena a todo tipo de maldad, simplemente dijo eso y juguete¨® con sus dedos. Bien, dime por qu¨¦ est¨¢n aqu¨ª. Por m¨¢s incre¨ªble que sea, Ryu estaba serio. Su mirada era la de una persona que est¨¢ pensando en muchas cosas. Si, em¡­ El se?or Hakuuyu, necesita hablar con usted. Hemos venido a escoltarlo inmediatamente. "Hakuuyu eh¡­ " fue el primer pensamiento que vino a la mente de Ryu, se trata de un hombre que lleva siendo algo as¨ª como el l¨ªder de la aldea del "M¨¢s-Este" es decir, el hogar de estas dos chicas y tambi¨¦n un sitio donde nadie sabe c¨®mo llegar. El conflicto interno de Ryu ven¨ªa porque ten¨ªa cosas que hacer, sin embargo el viejo Hakuuyu no es alguien que acepte un no por respuesta. De todos modos, ?Qu¨¦ sentido hay en toda esta situaci¨®n? Dos personas completamente extra?as estuvieron por entrar al bar y como si pudieran rebobinar el tiempo¡­ De la nada desaparecieron. Adem¨¢s de aquel hedor¡­ Conocido, ese de los que traen cat¨¢strofe, de aquellos que solo causan conflictos¡­ El hedor de la bruja. Alisha, no voy a bromear. ?Ustedes saben lo que es la ceremonia del destello lunar? Si, un evento que solo celebramos en el Este del mundo, tradici¨®n revolucionaria de los Leewdorght. Como si estuviera esperando esa pregunta, la chica respondi¨® con una velocidad digna de aplausos y simplemente mir¨® a Ryu como diciendo "?crees que soy est¨²pida?" ?Corrupci¨®n! Al o¨ªr el apellido, la peque?a Asha grit¨® se?alando una peque?a placa de oro puro que lleva Ryu en su Yukata. No, esto no es de la familia Leewdon. De donde vengo se da exclusivamente a un tipo de persona que llega muuuuy lejos en la vida. ?Sabes? Ya me joderia ser Leewdorght. Waaaahhjajakakakkak~! Se?alando y mirando a la ni?a, Ryu explic¨® pacientemente con despreocupaci¨®n, como tratando de hacer ver dicho relato lo m¨¢s parecido a una mentira que pudo aunque al recordar la mirada seria de una mujer, no pudo evitar morir de risa. Hakuhou Ryu, mejor deja de distraernos. Vamos. WAHjakakakakka! Por favor, no me hables con esas formas se?orita lo que menos quiero es marcar distancias entre tu y yo jejej~ Ignorando por completo lo que dijo Alisha, el hombre pelirrojo pas¨® por delante de ambas y no dej¨® de caminar a un sitio totalmente distinto al que se supone deber¨ªa ir. Escuche, Hakuhou Ryu¡­ ?Escuche! Al darse cuenta que ¨¦l no detendr¨ªa su marcha, Alisha y Asha le siguieron sorprendiendo por el ritmo del viejo. ?Qu¨¦ m¨¢s les importa? Tengo cosas importantes para atender, no puedo ir al bosque ahora mismo. Restando importancia al asunto por el que Alisha y Asha se encuentran ah¨ª, Ryu insisti¨® con hacer lo que le da la gana pero en este caso con dos chicas detr¨¢s suyo. Un ignorante 1. -En el bosque de Altaran. 27 de noviembre del a?o 4589. 9:00 am. Se de sobra que all¨¢ fuera hay muchas personas que tienen pensamientos muy parecidos a mi, quiz¨¢s la diferencia m¨¢s marcada entre yo y esas personas es mi convicci¨®n. Tampoco me creo especial, posiblemente en la historia de la humanidad incontables personas han estado muy cerca del objetivo pero nadie nunca lo consigui¨®. ?Que c¨®mo lo s¨¦? Bueno¡­ Si eso hubiera sido encontrado hace cientos de miles de a?os atr¨¢s, el mundo ser¨ªa muy distinto. Lo normal incluso ser¨ªa pensar que ese algo es inalcanzable, sin embargo considero que no es as¨ª. Creo que lo que quiero, lo que busco y lo que deseo es algo capaz de traer sonrisas. Posiblemente toda esta palabrer¨ªa no sirve de mucho pero quiero dejar bien claro mis ideales. Los seres humanos estamos en busca de respuestas, somos conscientes de nosotros mismos y por ende; las respuestas y las preguntas son algo que debemos resolver hasta involuntariamente. De hecho hay multitudes de filosof¨ªas que alegan sus propias respuestas y tambi¨¦n, por si fuera poco, sus propias preguntas. ?De d¨®nde venimos? ?A d¨®nde vamos? ?Qui¨¦n nos hizo as¨ª? ?Por qu¨¦ somos as¨ª? ?Cual es nuestro prop¨®sito? Naturalmente somos un milagro estad¨ªstico, entre miles de millones de variables hemos nacido en un sitio que estad¨ªsticamente es raro y de forma consecuente, estamos vivos. Pero toda esta tonter¨ªa no va sobre el existencialismo. Soy m¨¢s simple y de momento no quiero parecer un hombrecillo egoc¨¦ntrico ni diferente. Yo solo quiero la respuesta a una pregunta. Heheh, curiosamente creo y me atrever¨ªa a decir que es la respuesta a todo lo dem¨¢s. No es la precisa ni la correcta, para m¨ª es incluso algo que tendr¨ªa un valor po¨¦tico¡­ Pero dime¡­ Para ti, ?qu¨¦ es ser un h¨¦roe? ?Es un h¨¦roe ese que arriesga su vida por el bienestar general de todos? ?Es acaso un acto heroico salvar inclusive al criminal m¨¢s bastardo que el mundo haya visto? ?Qu¨¦ significa la justicia y la maldad? ?Por qu¨¦ en este nuestro mundo, se atacan a cientos de miles solo por ser diferentes? ?Es acaso un acto de maldad sonre¨ªr cuando la norma dice que est¨¢ prohibido? Quiz¨¢s todo esto solo tenga sentido en la mente de un ni?o, una persona que a¨²n no ha vivido lo suficiente, alguien que es demasiado blando. Pero yo quiero saberlo, no me interesa agradar a nadie, quiero saber de verdad la respuesta. Quiero saber qu¨¦ es ser un h¨¦roe, ?que hace a uno libre? Y volviendo a la realidad¡­ Abriendo los ojos, el joven de cabello lacio negro divis¨® un Tatta justo delante. Un animal enorme que en condiciones normales significa la muerte del chico. Bien, por fin llegas. Sonriendo al animal salvaje que lentamente le acecha, el joven se puso de pie y estir¨® su cuerpo. Los guantes que usa no cubren sus dedos y la mirada confiada del chico era provocativa. Sus profundos ojos verdes tienen debajo marcas claras de ojeras, sin embargo su cuerpo es muy fornido. Bien colega, es hora de probar "eso" que me ense?¨® mi maestra. El chico se puso en guardia y con velocidad se avalanz¨® al Tatta, su pu?o cerrado parec¨ªa iluminado en una especie de aura azul y se desliz¨® por el trayecto haciendo un ruido de "zuuuuuhhh" hasta¡­ Stolen from its rightful author, this tale is not meant to be on Amazon; report any sightings. GAAAAAAAAAWWWWSSSS!!!!!!!! El golpe hizo enfadar al Tatta que recibi¨® todo en el pecho, podr¨ªamos decir que algo se rompi¨® dentro de su cuerpo ya que el estruendo fu¨¦ muy dram¨¢tico. Hah, puedo repetir esto varias veces. ?Vamos! Lucha contra m¨ª. Brincando a un ritmo digno de los mejores boxeadores, el joven asent¨® una sensaci¨®n de "peligro" en el cerebro del animal salvaje qu¨¦ al verse amenazado de tal forma, se redujo a¡­ GGGAAAAAAWWWWWSS GAH GAAAAWWSSSSS Dos zarpazos r¨¢pidos pasaron extremadamente cerca de la cara y el torso del joven, sin embargo no llegaron a impactar ya que instintivamente logr¨® evadirlos. Dos hileras de humo salieron de sus sienes mientras sopla sin bajar ni un poco la guardia. Excepcional. No me equivoqu¨¦ buscando un Tatta, son la mejor forma de probarse a uno mismo. El Tatta sin embargo, no respondi¨® a sus palabras vac¨ªas y le mir¨® con cautela. Para probarme correctamente, te derrotar¨¦ usando solo mi dedo ¨ªndice. Con una sonrisa de confianza extrema, el joven mostr¨® su dedo ¨ªndice derecho y se?al¨® al Tatta que se hab¨ªa quedado completamente furioso. Perd¨®n por esto pero es parte de la vida, ?no? Recuerda mi nombre donde quiera que vayas, bestia. ?Me llamo Isshiki Ikki! Al terminar dicha declaraci¨®n, su brazo entero se cubri¨® de aquella misma aura azul y se abalanz¨® con todo hacia el Tatta, en respuesta, el animal se lanz¨® con toda la fuerza que pod¨ªa acumular en sus garras. "ZAASAAAHHHHHHHHGGG" fu¨¦ el ruido que se escuch¨® seguido a una nube de polvo que levant¨® el impacto entre ambos. Por otra parte el ruido fu¨¦ estremecedor pero al estar muy lejos de cualquier "vecino molesto" podr¨ªa decirse que era imposible escuchar nada o molestarse por dicho estruendo. Poco a poco el humo se desvaneci¨® y una figura alta se ve¨ªa de pie, impoluta, delante de la sombra hay un cr¨¢ter sumamente grande¡­ Haaahh, parece que no soy tan mal alumno despu¨¦s de todo. Sonriente, el joven Ikki se toc¨® el antebrazo con dolor, la manga de su camiseta se rompi¨® por el impacto y su rostro est¨¢ sucio por la tierra levantada. Delante suyo, el Tatta yace de espaldas contra el suelo, con los ojos en blanco y totalmente derrotado. Ah¡­ HumHum, HumHum, mmmm¡­ Ese olor¡­ El joven pareci¨® sentir un aroma totalmente distinto al de la naturaleza, de hecho ¨¦l conoce perfectamente este hedor. Que raro¡­ Estoy seguro de que podr¨ªa escucharla venir¡­ D¨¢ndose la vuelta, el joven se detuvo por completo. Estaba congelado, no era para menos ya que delante suyo estaba una mujer conocida. ?Tienes algo para decir, peque?o mentiroso? La mirada de enfado en el rostro de esta mujer era temible, cualquiera podr¨ªa temblar solo de ser divisado por ella en este estado. Pe-perd¨®n¡­ Maestra Sasha¡­ La actitud engre¨ªda del joven desapareci¨® en un segundo y con velocidad se puso de rodillas con la frente tocando el suelo. Era una imagen seriamente triste. Sabes bien que eso no ser¨¢ suficiente. La mujer de largo cabello negro, frunci¨® el ce?o, sus ojos negros como el carb¨®n no reflejaban luz ni sentimiento. Ella era como el final del oto?o, firmemente preciosa y sencillamente linda. Sin embargo. Esa anhelada mirada suya estaba dirigida a otra parte, justo detr¨¢s de Ikki. ?Tu no tienes nada para decir esp¨ªritu malcriado? Dirigi¨¦ndose a otro sitio, donde no hab¨ªa nada, la mujer llamada Sasha se mostr¨® a¨²n m¨¢s irritada. Desprend¨ªa ese tipo de belleza que evoca el misterio, curiosamente enfatizado en su andar se ve¨ªa reflejado alg¨²n ¨¢pice de sofisticaci¨®n. Los pasos que daba hacia Ikki resonaron m¨¢s por las botas de cuero que por el hecho de que ella est¨¢ enfadada y de hecho ella luce preciosa as¨ª, la blusa blanca y los pantalones abultados que usa le dan un toque rebelde a su aspecto. No era necesario que usase ning¨²n tipo de arreglo extra, incluso sus ojeras no tan marcadas y ese cabello algo descuidado le daban un toque ¨²nico a su existencia, la reafirman como alguien de este y m¨¢s mundos. Ma-maestra Sasha, ella no est¨¢ conmigo¡­ En medio de todo ese bombardeo de imperfecciones, la voz del joven se escuch¨® cual alarido desesperado. Ikki, mi ni?o¡­ Ella est¨¢ justo detr¨¢s tuyo. Se?alando a Ikki, la mujer parec¨ªa estar severamente decepcionada por algo quiz¨¢s irracional, quiz¨¢s comprensible¡­ Quiz¨¢s demasiado inentendible. ?Vieja aguafiestas! Bleeeeewww~~~ Como el grito sonoro de una mujer en medio del mercado de un pueblo, la expresi¨®n fu¨¦ lo contrario a educado y llevaba consigo un tono asqueado. Era una ni?a de tez p¨¢lida absurdamente insana quien salt¨® dando ese quejido, sus ojos rojos como la sangre pero bochornoso cual material en descomposici¨®n y cabello blanco p¨²trido le daban el toque de ser algo inhumano. Simplemente bella. El vestido blanco que la cubre hasta los pies revolote¨® en el aire al son del brusco movimiento y su cuerpo flot¨® mientras sacaba sus dos dedos de enmedio. Sasha presenciando esto simplemente la mir¨® y continu¨® frunciendo el ce?o pero ahora por el acto tan infantil que tuvo de frente, y acariciando sus sienes, se dirigi¨® a Ikki. ?De verdad no la hab¨ªas notado? ?O quiz¨¢s estabas muy ocupado atacando una bestia la cual podr¨ªas derrotar sin siquiera usar Tekken? La reprimenda de Sasha hizo sonre¨ªr a la ni?a que inmediatamente abraz¨® al chico diciendo "Heheheheh" y este simplemente se qued¨® en silencio. Era la t¨ªpica escena de un amo y su due?o aunque en este caso la comparaci¨®n es insultante. Por otra parte, "Tekken" es uno de los 3 poderes humanos y posiblemente el m¨¢s com¨²n. De nacimiento se divide entre quienes pueden controlar "el entorno" y quienes manipulan "su aura" aunque hay casos en los que una persona nace con la capacidad de usar ambas. El Tekken no tiene un l¨ªmite en los humanos y puede ser entrenado como cualquier m¨²sculo en el cuerpo, la simple diferencia con el estado natural del ser humano es que dicho "poder" desgasta en exceso la energ¨ªa del usuario. Recapitulando¡­ Qui¨¦n lo dir¨ªa, la gran Sasha Leewdon Montenegro termin¨® siendo una completa amargada pfff~~ Con una mano en su boca, la peque?a diablilla mascull¨® enfatizando su burla desde?osa, esa picard¨ªa era digna de un premio por la presi¨®n que generaba Sasha quien al escucharla, se par¨® en seco. La ni?a que a¨²n estaba abrazada al joven Ikki hizo un comentario quiz¨¢s demasiado directo. Era sencillamente una imagen c¨®mica y retorcida. Qui¨¦n lo dir¨ªa, la que alguna vez fu¨¦ una bruja de renombre mundial ahora no es m¨¢s que un esp¨ªritu atado a un contrato pffff~~~ Bueno, parece que dos pueden jugar al mismo juego. El tono de Sasha fu¨¦ burl¨®n y fr¨ªvolo, con una mano tap¨® su boca y parec¨ªa que jam¨¢s hab¨ªa existido un ¨¢pice de enfado, sin mencionar que la declaraci¨®n hiri¨® a la ni?a. En todo caso, Ikki no quer¨ªa que estas dos empiezen a pelear porque generalmente tardan d¨ªas hasta volver a hablar como personas¡­ Como "seres" y era m¨¢s f¨¢cil evitar ese problema. Maestra, por favor¡­ Yo soy el ¨²nico que merece ser castigado por desobedecer sus ¨®rdenes, perd¨®n. La ni?a junto a Ikki parec¨ªa asqueada por sus disculpas honestas, cabe destacar que a la vista se ve algo transparente, reafirmando que "esp¨ªritu" no era un t¨¦rmino usado despectivamente. Haaahh¡­ Simplemente ven aqu¨ª, ya sabes que en un par de d¨ªas vuelves a estar al cargo de ese hombre. No quiero perderte de vista. Parec¨ªa frustrada y algo triste por lo que est¨¢ diciendo pero lo disimula muy bien, tambi¨¦n hay que mencionarlo, est¨¢ ruborizada. Si, perd¨®n¡­ El chico comenz¨® a caminar hasta llegar con su preciada maestra. Y Agnese, ?no crees que deber¨ªas comportarte m¨¢s como la mujer que eres? ?Porqu¨¦ ¨²ltimamente usas m¨¢s ese aspecto? Es sumamente repugnante. Sasha mir¨® con enfado a la ni?a mientras avanzaba, era la imagen de una madre rega?ando a sus hijos. Sin lugar a dudas. Aunque al verse atacada de esta forma, la "ni?a" solt¨® su agarre de Ikki para mirar a Sasha fijamente. Es m¨¢s c¨®modo este aspecto que el original pero una bruja de tu cala?a jam¨¢s lo comprender¨ªa. El tono soberbio que us¨® para evidentemente atacar a Sasha fu¨¦ bastante solemne y un peque?o "pfff" se escuch¨® por parte de Ikki. ?Te re¨ªste? Una mirada de muerte, de asesina, de intimidaci¨®n por parte de Sasha hizo que Ikki mirase a otro lado con un rostro indiferente mientras respond¨ªa "para nada." En todo caso, ?d¨®nde est¨¢ tu bufanda? Desvergonzada y sin ¨¢pice de respeto por el espacio personal, Agnese pregunt¨® muy, muy, muy, a la cara de Sasha. Casi podr¨ªan darse un beso. En casa, solo sal¨ª a buscarlos. Par de alima?as. Apartando a la ni?a de un empuj¨®n, Sasha explic¨® sin importarle lo que provocar¨¢ dicho movimiento. "Ambas son demasiado bruscas¡­ " fu¨¦ lo que pens¨® el joven Ikki al dar un vistazo desde adelante a la escena. Al entrar al denso bosque, los tres dejaron de ser divisibles. De la voluntad y el absurdo 1. Puerto principal del Sur, Ellehanor. 3 de Diciembre del a?o 4589. 5:30 am. Con una mirada m¨¢s despegada que molesta y un andar deshecho, el hombre que acaba de salir del barco se vi¨® afligido por un hedor, era algo poco reconocible para quienes jam¨¢s lo han sentido antes pero muy caracter¨ªstico para aquellos que s¨ª han vivido esto. Mir¨® de un lado a otro buscando la fuente de dichas sensaciones y al encontrar la fuente de esto, entendi¨® con suma perspicacia que, por mucho amor que le tenga al ser humano, simplemente no puede estar a favor de la concecuencia de ser humano. El hedor de la guerra cada vez se siente m¨¢s fuerte en este sitio Fiodor, susurr¨® su declaraci¨®n mientras miraba como una cantidad enorme de peones cargaban y preparaban suministros. La vista era netamente gris, debastadora para un hombre que aborrece los conflictos armados. Viendo el panorama tan desolador y que quienes gestionan esto no parecen estar desalentados por ning¨²n tipo de moral superior, Fiodor se pregunt¨® si realmente hab¨ªa sido llamado para "dialogar" o simplemente quer¨ªan su ayuda para hacer acto de presencia en el conflicto armado. Pensando esto, un hombre m¨¢s viejo que ¨¦l grit¨® detr¨¢s suyo "?hazte a un lado, estorbas!" fu¨¦ la advertencia que le di¨® y nada m¨¢s escucharle Fiodor evadi¨® al viejo qu¨¦ llevaba arrastrando varias cajas con pescado en un carrito. Este sitio siempre tan movido¡­ Desconcertado, Fiodor simplemente camin¨® hasta su destino, cabe recalcar tambi¨¦n que no llevaba ninguna maleta consigo. ?C¨®mo estar¨¢n Lucio y Livia¡­? Haaahhh, me gustar¨ªa haberlos acompa?ado Pasando por la calle principal, comenz¨® a escuchar el sonido tan caracter¨ªstico de un mercadillo. "Tenemos todos los ingredientes para su cocina" dijo una mujer mientras airadamente mostraba que sus vegetales y frutas eran de primera calidad. "Puede preguntar sin compromiso, las mejores brochetas de camar¨®n y mariscos" dijo un se?or de bigotes prominentes al tiempo que preparaba con mucha habilidad el platillo. Que bella es la ignorancia eh¡­ Con algo de desd¨¦n, Fiodor solt¨® un reproche pero tampoco puede culpar a estas personas por ser incapaces de ver lo que ocurre fuera de sus zonas de confort. "Se?or, se?or, disculpe mire¡­ ?no le interesa alguno de nuestros art¨ªculos?" un joven de aspecto demacrado lleg¨® hasta Fiodor y le mostr¨® varios tipos de juguetes/artilugios para el turista promedio. Disculpa pero no¡­ Al rechazar la invitaci¨®n, el hombre simplemente dej¨® atr¨¢s al joven ya que si no lo hace, este simplemente insistir¨¢. Es la forma de actuar de las personas en este lugar. Unos ni?os con ropas desgastadas y sin calzado pasaron al rededor de Fiodor jugando con un trozo de tela, muy felices. La vista era hogare?a y las personas en general parec¨ªan velar por su presente, igual pod¨ªas ver a una que otra madre rega?ando a su hijo por hacer algo mal o a un padre llevando a su beb¨¦ en una cangurera y con las manos ocupadas por bolsas de compra. Aquel hedor de humedad, hierro y putrefacci¨®n estaba totalmente lejos ahora, esto era una sensaci¨®n muy diferente. Un sitio dignamente lindo, por su multitud de gente que de la forma m¨¢s digna trata de ganarse la vida. Fiodor contempl¨® todo mientras se acercaba a un puesto de comida. 2. Palacio Real de los Sant¨ªsimos en Ellehanor. 3 de diciembre del a?o 4589. 9:30 am. Contrario a lo que muchos analfabetos creen, el mundo es un lugar hostil para con los humanos. Me refiero, por normativa y constancia causal, hemos nacido en base a una sola primicia y provocando una sola sensaci¨®n: El sufrimiento. Pi¨¦nsalo, naciste causando gran dolor y sufrimiento a tu madre; generaste un gran atisbo de dolor y sufrimiento en aquellos que te conocieron y lo hiciste posiblemente inconscientemente. S¨¦ que por mi edad podr¨ªas creer que esto que expreso se trata de una especie de "hey por favor, venid a prestarme atenci¨®n" pero no se trata de ello, quiero decir. ?De qu¨¦ me sirve? Los deseos son meramente una conducci¨®n al peor de los males, una conjunci¨®n de acciones qu¨¦ m¨¢s temprano que tarde terminar¨¢n hiriendo a una persona o mejor dicho, a ti. Tener deseos es algo muy humano pero no es sin la voluntad de cumplirlos que se ver¨¢n en acci¨®n y justamente, caer en la desgracia de creerse con la potestad para cambiar al ser humano desde dentro, posiblemente sea la peor de las penitencias. Solemos creer que la vida es algo altamente hermoso, algo que ha de tomarse como un regalo, como un milagro. Vivir es sufrir, la vida es la peor mierda que existe pero es en esa mierda donde debemos convivir. Que no se me malinterprete, no digo que debemos cometer un suicidio colectivo, ni tan siquiera que el humano y su sociedad sea la peor basura. Hablo de algo m¨¢s elemental: Esta voluntad no es m¨¢s que un motor que funciona gracias a lo "que le falta"o "nos hace falta" se trata de algo que no puede existir sin la duda; una maldici¨®n que dictamina que al cumplir uno de nuestros deseos, otros diez m¨¢s se ver¨¢n frustrados, una droga que no se detendr¨¢ ni a¨²n en nuestros peores momentos, un arma que nos atacar¨¢ hasta dejarnos sin luz. Find this and other great novels on the author''s preferred platform. Support original creators! Si, al cumplir aquel ansiado deseo te sentir¨¢s aliviado, contento, contundentemente feliz pero no es m¨¢s que una leve gota de satisfacci¨®n en un desierto lleno de voluntad. Digo que es una maldici¨®n porque cuando dicho deseo se vea consumado, otro nacer¨¢, ser¨¢ poderoso, ser¨¢ indignante, la complicaci¨®n se multiplicar¨¢ y ah¨ª es donde yace dicha maldici¨®n. Con esto dicho, ?de qu¨¦ sirve? Como dije antes, la voluntad no entiende de contextos y por tanto, le da igual que cumplas o no, que huyas o la enfrentes, ella estar¨¢ siempre esperando. Porque sin voluntad no existe humano y sin humano no existe voluntad. La afirmaci¨®n y existencia de este concepto como un absoluto de la naturaleza humana es generalizada, fuera de todo improperio, se trata de tomarla con sus claros y oscuros, con sus temas lindos y con los m¨¢s vergonzosos. Y por ende la vida es dolor porque tambi¨¦n es deseo. La chica que estaba sumida en sus pensamientos pudo escuchar como tocan a la puerta, ella abri¨® sus ojos azules como el cielo con un brillo hermoso, digno de ser bendecidos, su cabello casta?o se miraba suave y cuidado con tal tacto que generar¨ªa envidia a cualquier persona, el vestido blanco con arreglos rojos y joyas doradas era la definici¨®n de elegancia, su piel blanca parec¨ªa nieve¡­ Era m¨¢s que una simple "chica" se trataba de la princesa del reino de Ellehanor. Se?orita Athenea, el hombre con el que se reunir¨¢ ya se encuentra esper¨¢ndola. ?Lo hago pasar? La princesa parec¨ªa m¨¢s tranquila que nunca y al escuchar esta noticia una sonrisa se dibuj¨® en su rostro, era una ma?ana sumamente hermosa y esto era la mejor parte. Perm¨ªtele pasar. Dirigi¨® su atenci¨®n al cielo azul que se dibujaba por la ventana, lentamente comenz¨® su peque?o ritual. A la princesa le encanta el caf¨¦, sin embargo nadie lo sabe hacer como ella y por tanto, nadie m¨¢s que ella misma puede satisfacerla. Todo este problema sin sentido se maquin¨® cuando la "ni?a" comenz¨® a tomar las riendas del reino. Con su permiso, mi se?ora. Una dama vestida con uniforme de mayordomo y cabello rubio cortado a las prisas, hizo una reverencia nada m¨¢s entrar, junto a ella, el hombre envejecido que la princesa llam¨® estaba delante suyo por fin. Con su permiso, se?orita Athenea Ponce de Oro. Fiodor la mir¨® serio mientras hac¨ªa una reverencia muy poco elegante, la dama junto a ¨¦l casi explota de risa por la poca gracia que tuvo al hacer el intento de emularle. Mi se?ora, ?Desea est¨¦ yo presente para usted? Esta "Dama" media 2,87 y pesaba casi 300kg, sus m¨²sculos eran dignos, su andar era con gracia, su rostro bello y ojos azules cristalinos confirmaban la pureza de su apellido, de su legado, de su sangre. No hace falta Ang¨¦lica, sabes que me puedo defender bien. Lim¨ªtate a hacer guardia, no quisiera incomodar al invitado. En un tono pausado, lugubre y sumamente pesado, la ¨²nica "indefensa" del lugar pareci¨® la m¨¢s peligrosa, la dama al o¨ªr esta orden no cuestion¨® nada y con la misma educaci¨®n para entrar, sali¨®. Tienes una gran guardaespaldas eh, jajaj Al ver la puerta cerrada, Fiodor hizo este comentario sobre la mujer que le hac¨ªa ver como un peque?o perrito. Y t¨² sigues teniendo esa desfachatez delante de una reina. Di¨® un peque?o sorbo a su taza de caf¨¦ y mir¨® a Fiodor como si fuera una especie de insecto. Me gusta pensar que las pocas veces que hemos hablado han hecho un cambio significativo para ti y para mi. Sin pedir permiso, Fiodor se sent¨® y continu¨® su peque?o alegato. Ya sabes, ver c¨®mo en dos a?os este continente se convirti¨® en el n¨²mero uno en cuanto a exportaci¨®n de materias primas, ver c¨®mo han avanzado el sistema educativo y la calidad de vida, como incluso el crimen es un tema del pasado¡­ Creer que la causante de todos estos logros es una ni?a de 14 a?os¡­ Dios, es algo impensable. Tras terminar su serm¨®n en forma de discurso barato, el viejo Fiodor mir¨® la ventana y dirigi¨® su atenci¨®n a la gran y pr¨®spera capital, era una vista sencillamente incre¨ªble. En lugar de elogiar cosas est¨²pidas como esas, di lo que realmente crees. Mi padre me hizo gestionar todo y es quien merece los cr¨¦ditos por ser el rey, yo solo soy la sucesora malcriada. El hombre delante suyo era la viva imagen de "esos que aman vivir" y a ella le hac¨ªa gracia, no era ni respeto por sus creencias, era como si dentro de la chica ver a Fiodor significaba ver lo peor del ser humano. Era absurdo. Tenaz. Vergonzoso y cansino. Bueno, me parece indignante que una ni?a tenga tan poco apego a la vida como para instigar una guerra e incluso dist¨®pico el como lograste que los civiles normalicen esto ya que viven en un pa¨ªs que les ha dado todo lo que merecen, pero¡­ No puedo evitar pensar en que hay otras maneras. Athenea escuch¨® estas palabras de Fiodor como cuando un viejo escucha a ni?os peque?os hablar de cuentos sobre h¨¦roes, su mirada emanaba asco a esa forma de ver el mundo tan¡­ Positiva. Tu manera de ver esta tragedia es demasiado inhumana, raro de un viejo que ha visto y conocido a tantos humanos. Decepcionante, porque te encargas de matar y vives por ello. ?Cual es la diferencia si lo que hago yo es por el bien de mis ra¨ªces y lo que haces t¨² es para saciar la esperanza intangible que te genera cazar brujas? La chica en este caso no era una vil so?adora cr¨¦dula que se cree los cuentos de como pr¨ªncipes azules rescatan princesas, ella era una princesa y por tanto deb¨ªa ser catedr¨¢tica, una persona letrada y alguien capaz de administrar un continente entero. Athenea, tu y yo sabemos que esto es un conflicto que tiene m¨¢s trasfondo de lo que dices y expresas. Quieres probar un punto y pareces cada vez m¨¢s distante a ver la esperanza sabiendo que siempre podemos ir a mejor. Ella tom¨® un sorbo m¨¢s largo, cerr¨® los ojos e hizo resonar la madera del escritorio dos veces. ?Ir a mejor? ?Para qu¨¦ querr¨ªa ir a mejor? ?Crees plausible mejorar a¨²n m¨¢s la econom¨ªa de este continente? ?Piensas que es posible parar las tazas de suicidio per capita en el oriente? ?Crees ser capaz de salvar a todos esos perritos muriendo de hambre al norte? ?No! No eres m¨¢s que un viejo decr¨¦pito y yo una ni?a. ?Nuestras habilidades nos hacen "elegidos"? ??Y qu¨¦!? El mundo no nos asigna nuestros deberes ni nuestros prop¨®sitos, nac¨ª en esta familia y he de cumplir este trabajo pero no velo por esos perros que est¨¢n all¨¢ fuera, son da?os colaterales para mi. Athenea, que estaba de pie tras la exaltaci¨®n de su propio discurso, volvi¨® a sentarse. Cada movimiento en ella era magn¨ªfico, precioso, digno de la que ser¨¢ reina. No quiero hacerte cambiar, sin embargo por m¨¢s est¨²pido que lo creas, yo pienso que la guerra es el fracaso de la humanidad y jam¨¢s me tendr¨¢s de tu lado ri¨¦ndote las gracias. A¨²n si tu familia ha sido tan importante en mi vida. El viejo toc¨® la cicatriz de su mano y contempl¨® todo en el sitio. ?Realmente eres incapaz de ver como estas por quitarle la tranquilidad a personas que no tienen culpa de nada? Todas las guerras terminan con cientos de cad¨¢veres y al final, un tratado de paz. ?No es m¨¢s f¨¢cil que siendo un prodigio, veles por el bien de tu gente y de tus ra¨ªces? ?No es m¨¢s sencillo hablarlo? Fiodor no era un hombre de guerra, eso estaba totalmente claro. Su mirada en este caso era sumamente triste. Mantener la felicidad es algo netamente finito, si yo traigo aqu¨ª un mort¨ªfero aburrimiento para con estas personas; olvidar¨¢n lo que es la dificultad, dejar¨¢n de apreciar sus bienes, creer¨¢n que esta normalidad es la verdadera y absoluta. B¨¢sicamente, para un futuro pr¨®spero ellos han de sufrir. Me dices que "?por qu¨¦ no firmo una ¨¦poca de paz, porqu¨¦ no firmo tratados con estas personas?" Yo te digo a ti, Fiodor. ?Crees realmente que una guerra es producto banal de un mero enfado infantil? Hubo mucha meditaci¨®n sobre qu¨¦ rumbo tomar y toda la familia estuvo de acuerdo, la mayor parte de los civiles tambi¨¦n. Tras este alegato, la princesa frunci¨® los labios y tom¨® m¨¢s caf¨¦, era una charla curiosa porque ninguno de los dos ten¨ªa intensi¨®n de herir al otro con insultos ni nada. Ambos se respetan. Sabes bien que muchas de esas personas no coquetearian nunca con la muerte, la mayor¨ªa prefieren ignorarla. No son conscientes en su mayor¨ªa de esto y por ello has abusado de su confianza. Son como corderos en el campo y tu arbitrariamente has elegido ser la due?a de estos. Fiodor objet¨® sin entrar en la funestitud del enfoque oscuro que le di¨® la ni?a delante suyo a c¨®mo abordar el aviso de guerra a un pueblo lleno de comodidades. La vida es miseria, caducidad y dolor. Un hombre de tu edad ya lo deber¨ªa saber, no es excesivo negativismo. Se trata de mirar la vida como lo que es: un completo sinsentido burdo y lamentable. Ella sonri¨® tan alegremente como los ni?os cuando juegan entre las hojas al final del oto?o, era la imagen de la pureza verdadera dictaminando un enfoque altamente sombr¨ªo. Entonces si piensas as¨ª, ?no es m¨¢s sencillo que acabes t¨² con tu propia vida? Si la voluntad de vivir es lo peor, es el pesar. ?No es m¨¢s correspondiente usar el suicidio como m¨¦todo de victoria ante este pensamiento tuyo? Fiodor se acomod¨® en su asiento, correspondiendo la sonrisa de Athenea. ¨¦l verdaderamente ten¨ªa inter¨¦s en la respuesta ya que hoy por hoy muchos j¨®venes han adoptado esta clase de ideales grises-oscuros. No. Lo que el suicida hace al quitarse la vida, no es negar el querer vivir sino m¨¢s bien todo lo contrario: reafirmarlo, al borrarse el sujeto dice "si" a la vida. Ella no titube¨® ni un poco, su temple se mantuvo con total naturalidad al ver que Fiodor verdaderamente deseaba conocer la respuesta. No est¨¢ tan alejado de mis propias creencias, puedo decir. Sin embargo y para dejar todo este tema de lado. ?Crees que puedes evitar que esas personas sean destruidas? Mir¨® hacia fuera, la capital, su gente¡­ Lo que menos deseo es que mi gente sea totalmente desgraciada, somos humanos, fallamos, perdemos, fracasamos y muchas veces peleamos. Todo eso es normal. Yo ans¨ªo que mis m¨¢s amados seres queridos nunca se vean destruidos por mi propio pesimismo. No busco felicidad, busco supervivencia. Ante esta sentencia, Fiodor sonri¨® levemente porque al fin de cuentas pudo comprender que esta chica es as¨ª por sus propias convicciones. Ni?erías 1. -En las cercan¨ªas del pueblo Hanma. 30 de Noviembre del a?o 4589. 6:00 am. Por la ma?ana ya se vislumbraron desde la lejan¨ªa los primeros ranchos con personas trabajando en el campo; cosechando, arreando ganado, limpiando e incluso cortando le?a para consumo y venta. Era lo primero que pod¨ªas ver nada m¨¢s llegar lo m¨¢s cerca posible al pueblo de Hanma, una comunidad que no era agradable entre s¨ª ni tan unida como podr¨ªas creer, en realidad hab¨ªa una excedencia de aguante por parte de todos los vecinos. De vez en cuando alg¨²n cabeza de familia amenazaba a otro de muerte por mirar a su hija o saludar a su esposa, ese tipo de cosas figuran en este sitio. El viejo que conduce el carruaje, es indiferente a la escena que transcurre justo por donde van pasando de c¨®mo una mujer persiguiendo a sus hijas grita insultos con un cintur¨®n de cuero agitado entre sus manos, dando la vista un poco m¨¢s lejos, un par de j¨®venes con camisa y playera viejas, sombreros de tela y botas de pl¨¢stico caminan por esta calle principal platicando sandeces. Cabe decir que quienes van dentro de este carrusel no est¨¢n molestando con se?as a nadie ni mucho menos mostrando inter¨¦s en el entorno tan propio de lo que es un sitio rural, a diferencia de los carruseles que iban por detr¨¢s, los Explorers y riquillos interesados s¨®lo en el gran evento, miraban a las personas trabajar como si de animales raros se tratase. Mirando dentro del primer carrusel, este que va delante de todos sin molestar y como desinteresado en lo que ocurre a su alrededor: Un chico de cabello ondulado gris con facciones totalmente hermosas manten¨ªa los ojos cerrados sumido en sus pensamientos, vest¨ªa una armadura de placas y su collar de Explorer estaba escondido debajo de ella. Se trata de Lucio Sicio Dentato. En su costado a una distancia considerable, una mujer de lacio cabello negro y rostro carente de emociones mira hacia fuera por una peque?a apertura entre las cortinas de la ventana y los bordes de la misma. Livia Drusila resoplaba de aburrimiento. Delante de ambos, una chica rubia de ojos verdes dorm¨ªa con una tranquilidad tan enorme que era hasta inc¨®modo, parec¨ªa tan indefensa que sus labios rojos motivaban al crimen, su complexi¨®n tan adorable era sumamente peligrosa y el gato que dorm¨ªa en su regazo terminaba siendo una decoraci¨®n que reafirma lo linda que es. Rose, despierta¡­ Ya estamos cerca. Dedic¨¢ndole una breve mirada, Livia intent¨® despertar a la chica. Como es de esperar, el intento result¨® en nada ya que Rose ni siquiera pareci¨® tomar conciencia de nada. ?No te da curiosidad? El hombre a su lado la mir¨® de reojo y tomando una postura confianzuda lanz¨® esta duda como quien compra pan por las tardes. No. Si le tocas un pelo, te corta los huevos. La sentencia era tan firme que dol¨ªa un poco y su mirada categ¨®rica daba indicios de c¨®mo Livia no parec¨ªa ser el tipo de persona que aceptar¨ªa o consentir¨ªa comportamientos pervertidos estando ella presente. Aunque tampoco es como que fuera muy popular consentir ese tipo de comportamientos. La cara de Lucio se descompuso e hizo una mueca graciosa y al mismo tiempo dej¨® de mirar a la chica delante suyo. ?C¨®mo se supone que mi pregunta te lleve a eso? ?No soy un pervertido! Su grito consigui¨® que el gato de Rose despierte y se gan¨® la atenta mirada del mismo, Livia y el gato se miraron mutuamente como cuando alguien hace algo rid¨ªculo delante de varias personas. Lejos de esa situaci¨®n, un rubor comenz¨® a notarse en el rostro de Livia quien lejos de ignorar al gato, prefiri¨® ignorar a su compa?ero. ?Mm? Livia, ?te sientes bien? Tienes la cara roja, cuando bajemos podr¨ªamos ir a que te vea un m¨¦dico. ?Quieres? La preocupaci¨®n del chico hizo enfadar a Livia, ella sab¨ªa bien porqu¨¦ estaba as¨ª pero lo ¨²ltimo que necesitaba era que el sujeto escandaloso encontrase algo que a ella le gusta, por tanto le ignor¨® y simplemente desvi¨® la mirada c¨®mplice que mantuvo con el animal. Oh, ya estamos muy cerca. La sonrisa de Lucio era la primera que dedicaba al pueblo luego de tantas visitas, quiz¨¢s algo dentro de su interior le dictamin¨® que no estaba tan equivocado y este era el intento correcto. Por otra parte, la chica dormilona por fin abri¨® los ojos y el gato lami¨® su mano para que se despertase m¨¢s r¨¢pido. Sin importar quien viera esto podr¨ªa decirlo alto y claro: ?Qu¨¦ belleza! Parece que ya casi llegamos Rose. La breve sonrisa actuada le gener¨® cierto nivel de asco a Livia sin embargo se forz¨® a no hacer muecas y simplemente mir¨® a la chica con tranquilidad. Haahh¡­ B-bi-bien¡­ Neg¨¢ndose a abandonar sus m¨¢s profundos sue?os, la chica trat¨® de acomodarse para seguir durmiendo y no lleg¨® a escuchar del todo a Livia. Y bien, ?t¨² vienes por el tema de la ceremonia? Con una sonrisa de cabo a rabo el deslumbrante joven lanz¨® esta pregunta mientras miraba fijamente a la chica esperando una respuesta igual de motivada. ¡­hhuu¡­ Rose por otra parte lo ¨²nico que le ofreci¨® fue un peque?o soplido ya que si consigui¨® recuperar su sue?o. Deja de molestarla, cuando lleguemos yo la despertar¨¦. Livia dijo esto con una cara resignada, como una madre que acepta el comportamiento caprichoso de su hijo. 2. -Centro del pueblo Hanma. 30 de Noviembre del a?o 4589. 7:00 am. En la calle principal del pueblo Hanma muchos comerciantes suelen tener tiendas provisionales donde buscan darle salida a distintos art¨ªculos, comidas e incluso artesan¨ªas. The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation. Los ni?os del pueblo en su mayor¨ªa se la pasaban jugando en el parque central mientras los adultos hablaban de sus cosas y resolv¨ªan como hacer para terminar con m¨¢s de 10 botellas de alcohol en menos de 1 hora. Por otra parte muchos Explorers aprovechan para vender sus servicios y otros tantos se relajan en los diversos locales para esperar la noche. En medio de todo el ca¨®tico vaiv¨¦n de esta zona, una mujer de cabello negro camina condescendiente mientras las personas que se cruzan con ella evaden su mirada, un par de Explorers la miraron sorprendidos incluso, era una belleza sumamente ¨²nica y digna de la realeza. Ella es Sasha Leewdon Montenegro y lleva de la mano a un chico algo m¨¢s joven que ella, aunque las diferencias no son visibles ya que ambos tienen aspectos sumamente juveniles. Al ser ambos tan sumamente atractivos era obvio que llamar¨ªan la atenci¨®n de los desconocidos, r¨¢pidamente se hizo eco de sus existencias como "una pareja perfecta" y aunque esto no podr¨ªa sonar mal ni raro para nadie¡­ Oigan ustedes dos. ??POR QU¨¦ SOY VISTA COMO VUESTRA HIJA!? La ni?a de aspecto albino revolote¨® mientras separaba las manos de Sasha e Ikki evidenciando que estaba encontra de tal humillaci¨®n. Es tu castigo por ser tan idiota, ?o quiz¨¢s prefieres volver a morir? La amenaza de Sasha le hizo ver como un monstruo real al tiempo que para quienes les ve¨ªan, era una tierna madre d¨¢ndole amor a su hermosa hija. M-maestra Sasha¡­ No hace falta que llamemos m¨¢s la atenci¨®n¡­ El d¨¦bil intento de Ikki result¨® f¨²til, como cabr¨ªa esperar, de hecho hizo que se viera como el t¨ªpico padre que se preocupa de m¨¢s en sus hijos y las mujeres que atienden los puestos de fruta m¨¢s cercanos no tardaron en chismear sobre este asunto tan importante. Te dije que hoy no me llames "maestra" y que uses otro honorario, ??no!? Sasha, que estaba con el coraz¨®n a mil tom¨® al chico por los hombros peg¨¢ndose tanto en Agnese como en Ikki. Algunos chicos de aspecto bastante atractivo que vieron esta escena de lejos hicieron gestos de envidia y algunos otros sonrieron como diciendo "¨¦l ya gan¨® en la vida" o "que suerte tienen algunos" sin embargo las chicas que presenciarlo esto tuvieron reacciones m¨¢s diversas como "awwww" o "lo deseo para miiii" e inclusive "me los com¨ªa a amboooos." En todo caso, era notorio que est¨¢ pareja conmovi¨® el coraz¨®n de todos estos turistas. A-amor¡­ N-no deber¨ªas discutir con Agnese¡­ Rascando su mejilla derecha, Ikki desvi¨® la mirada avergonzado y sin darse cuenta, las personas alrededor escucharon su petici¨®n. Varios grupos de hombres, ni?os y mujeres de edad avanzada miraron al chico con orgullo gui?ando el ojo como diciendo "bien hecho." Breve menci¨®n a las chicas que al ver tan "tierna" expresi¨®n cayeron rendidas al suelo. ?Aaahh! Solo sigamos. La descontenta Agnese separ¨® nuevamente a Ikki de Sasha evitando que est¨¢ logr¨¦ reunir fuerzas para besarlo ah¨ª mismo. Vamos, amor. La sonriente, deslumbrante, incre¨ªblemente alegre y sumamente desbordante en luz; Sasha, tom¨® nuevamente de la mano a Ikki quien ya se hab¨ªa resignado y prefiri¨® seguir la corriente. V-vamos¡­ Desde arriba, un grupo de malabaristas hac¨ªan un espect¨¢culo para los turistas mientras hac¨ªan pasos riesgosos sobre varios hilos entre puestos de un tejado a otro. Definitivamente era una celebraci¨®n importante para todas estas personas. Un gato negro con marcas por estar toda su vida sobreviviendo en la calle, daba zarpadas desplazandose hasta la entrada del pueblo Hanma, el peque?o minino evadi¨® a un par de perros que esperaban pacientemente a que su due?o terminara de hacer lo-que-sea dentro de una casa. La multitud de gente se hizo a un lado ya que los ¨²ltimos visitantes hab¨ªan llegado y estaban desalojando sus carruajes. El gato sigui¨® su camino atravesando entre los pies de las personas hasta que se hall¨® delante de la primera y, como si de un rey se tratase, simplemente se sent¨® ah¨ª. El gato lentamente sin percatarse mucho empez¨® a hincharse. Nadie hizo caso. El gato comenz¨® a maullar con algo de desesperaci¨®n. Nadie hizo mucho caso y las personas pasaron como si nada. El gato perdi¨® la luz en sus ojos y su cola se eriz¨®. Sus maullidos sonaron a gritos desgarradores como el de un ni?o peque?o. La gente se percat¨® muy tarde. MMMMGGWWWIIAAAUUUUHHHHHHH!!!!! Una acumulaci¨®n de Pran¨¢ envolvi¨® al animal y sin esperar nada, explot¨® haciendo que todo a su alrededor salga disparado, muy r¨¢pido las personas pasaron de estar tranquilas a exaltarse. El veh¨ªculo se se inclin¨® a un costado y el hombre que lo conduc¨ªa fu¨¦ derribado por el impacto. Inmediatamente las personas cercanas se preocuparon por s¨ª mismas y sin medir absolutamente nada, le aplastaron haciendo que muera en el acto. Dentro del carruaje, ni Livia ni Lucio entend¨ªan que hab¨ªa ocurrido porque la explosi¨®n acompa?¨® un suceso excepcional. ?D¨®nde est¨¢¡­? La mirada completamente anonadada de Lucio reflejaba la estupefacci¨®n que siente y el miedo. Miedo a algo que jam¨¢s hab¨ªa experimentado antes. Le quit¨¦ la mirada solo un segundo¡­ Livia trat¨® de razonar un poco pero le fu¨¦ imposible. Ninguno de los dos sab¨ªa donde se hab¨ªa metido la chica llamada Isshiki Rose. 3. -Entrada del pueblo Hanma. 30 de Noviembre del a?o 4589. 7:30 am. Mientras la multitud corre de un lado a otro completamente descontrolada, la chica mira desde la distancia m¨¢s pronunciada que puede mientras una capucha negra la ayuda para hacerla dif¨ªcil de notar. En su hombro un gato mira tranquilamente todo el disturbio. No tardar¨¢ mucho en arreglarse. La voz dulce de la ni?a no era la m¨¢s adecuada en una situaci¨®n tan delicada como esta. Si quieres llamar su atenci¨®n tienes que ser m¨¢s directa. El gato le respondi¨® sin mucho tapujo incitando que haga "algo m¨¢s" y se lami¨® una pata delantera con total despreocupaci¨®n. Mientras Rose pensaba en cu¨¢l ser¨ªa su pr¨®ximo movimiento, Lucio y Livia salieron mirando a todas las direcciones posibles pero les fu¨¦ imposible encontrarla, tras eso se dirigieron en direcci¨®n al parque central con rostros de preocupaci¨®n y urgencia, llevaban consigo sus maletas. En la escena varias personas uniformadas con placas de hierro llegaron al sitio, las caras serias y extra?adas dejaban claro que este tipo de altercados son poco comunes. La gente que hab¨ªa desesperado por esto ya lentamente se iba calmando pero muchos otros enajenados segu¨ªan exagerando sus expresiones. Te lo dije. El gato reclam¨® su victoria ya que los cuerpos de seguridad tranquilizaron la situaci¨®n con suma facilidad y con calma ya estaban haciendo preguntas a los testigos. Da igual. Rose camin¨® como si la cosa no fuera con ella y calmada camin¨® hac¨ªa el parque central dando una impresi¨®n fantasmal. En su hombro el gato segu¨ªa impasible. Se?orita disculpe, solo ser¨¢ un momento. Un chico alto de cabello blanco y mirada tranquila llam¨® a Rose, era otro uniformado m¨¢s y era evidente tambi¨¦n que solo deseaba hacerle preguntas a la chica. ?Si? Evitando mostrar su rostro y evadiendo dirigirse a ¨¦l de forma directa, la chica trat¨® de zanjar el asunto r¨¢pido. Cabe decir que esta acci¨®n pod¨ªa ser mal interpretada por algunos idiotas desesperados como el acto de una damisela enamorada o algo as¨ª. Aunque nadie ser¨ªa tan tonto como para ligar en medio de un asunto as¨ª, ?no? ?Me puede decir su nombre? Si me perdona¡­ Es usted muy linda. El inter¨¦s era extraprofesional, insultante incluso. Para Rose se sinti¨® como si la estuvieran tratando como una idiota de hecho. En realidad cualquier persona aqu¨ª deber¨ªa sentirse sumamente insultada. ¡­ El silencio de Rose desencaden¨® que simplemente continuase caminando indiferente. El chico no pudo hacer m¨¢s que ver c¨®mo la joven segu¨ªa su paso sin mirar atr¨¢s y por sentido com¨²n no se atrevi¨® a llamarla nuevamente. El ¨²nico comentario que hubo en este intervalo fu¨¦ un maullido amenazante del gato. 4. Centro del pueblo Hanma. 30 de Noviembre del a?o 4589. 8:30 am. Estaba delante de la entrada al bar, una urgencia que Lucio sinti¨® deb¨ªa comprobar y, por desgracia para ¨¦l era exactamente como lo recordaba. Livia yac¨ªa un tanto preocupada por el comportamiento extra?o de su compa?ero y por perder a Rose. ?Vas a entrar? Sin ning¨²n tipo de escr¨²pulo, ella pregunt¨® tratando de apresurar. No, mejor v¨¢monos de aqu¨ª. Debemos buscar un buen sitio, ?no crees? El joven trat¨® de disimular su p¨¢nico y en consecuencia Livia simplemente le sigui¨® la corriente. Las personas alrededor iban y ven¨ªan como si nada, era un contraste algo inaudito ya que hac¨ªa poco todos estaban alborotados en la entrada principal del pueblo. Livia, ?realmente me crees? La pregunta era un tanto ambigua pero ella entend¨ªa que no era un mal momento para preguntar. Si hacemos retrospectiva, ambos est¨¢n aqu¨ª en busca de una bruja o al menos de la confirmaci¨®n de que hay una en este lugar, era algo as¨ª como una apuesta para todo aquel que no se especializa en estos temas. Aunque la afirmaci¨®n rotunda de Fiodor hacia esto un viaje totalmente confiable, sin mencionar que Sarahale tambi¨¦n estuvo de acuerdo. Era algo total- No. La respuesta de Livia sin embargo, fu¨¦ un tanto m¨¢s cortante de lo que cabr¨ªa esperar por su personalidad. ?Crees que todos en ese sitio te cre¨ªmos? Qu¨¦ Fiodor y Sarahale no dijeran nada en contra de tus rid¨ªculas declaraciones no quiere decir que no considere qu¨¦ en efecto: Son rid¨ªculas. Ella arque¨® sus cejas y puso sus brazos sobre su cintura, la expresi¨®n de "?eres tonto?" estaba tan plasmada en su rostro que se sent¨ªa insultante, y en ¨²ltima instancia para enfatizar su desenga?o dej¨® de caminar. Ya-ya veo¡­ Pero entonces, ?por qu¨¦ elegiste acompa?arme? Lucio se sinti¨® algo desconcertado, no era para menos, despu¨¦s de todo la mujer que vino en su ayuda es m¨¢s desconfiada de lo que imagin¨®. Oh dios, ?realmente cre¨ªas que vine a darte ayuda por una bruja? Hah, realmente eres un ni?o. Vine aqu¨ª porque todos los Explorers de rango amatista desconf¨ªan de ti. Ella continu¨® mir¨¢ndolo fijamente como un abismo profundo y oscuro, la impresi¨®n de sentir que dec¨ªa algo sumamente obvio le daba un toque de despreocupaci¨®n a su expresi¨®n in¨¦dita. ¡­eso, nunca esper¨¦ esa respuesta¡­ Lucio se sinti¨® herido, entre toda esta gente que pasaba totalmente ajena al conflicto que conoc¨ªa, crey¨® por un momento que Livia podr¨ªa ser alguien en quien podr¨ªa desarrollar alg¨²n tipo de relaci¨®n m¨¢s cercana pero result¨® no ser as¨ª. A¨²n te falta mucho por aprender, no eres nadie especial Lucio. Solo eres un ni?ato que posiblemente tenga v¨ªnculos peligrosos con el culto de la bruja. Livia comenz¨® a caminar ignorando si el chico que acompa?a, ahora le sigue o no. Para ella, decir estas cosas tan directamente era mejor ya que as¨ª podr¨ªa confirmar sus pensamientos m¨¢s pronto que tarde. Livia, necesitar¨¦ tu ayuda. Solo quiero eso, no me importa si conf¨ªas en m¨ª o no, si seremos colegas o no, si puedo fiarme de tus pensamientos o no. Yo estoy aqu¨ª por un prop¨®sito el cual me ha superado por mucho, no puedo hacer esto solo. Ella se detuvo nuevamente, nadie parec¨ªa destacarlos e incluso parec¨ªan una pareja discutiendo cosas importantes o peleando por alg¨²n tema fr¨ªvolo. Aunque esto ¨²ltimo no estaba tan alejado de la realidad. No te creo, jam¨¢s he visto una bruja y por desgracia no soy alguien que cree en cosas simplemente porque otros hablan de ellas. Sin embargo, s¨ª que te ayudar¨¦ si llegase a darse la situaci¨®n. Yo vine aqu¨ª tambi¨¦n por elecci¨®n propia despu¨¦s de todo, ten en cuenta que no dudar¨¦ en asesinarte. Solo eso. Al o¨ªr esto Lucio sinti¨® que sus hombros se dejaron caer y sonri¨® con fuerza, estaba claramente contento por esa respuesta. No era el mejor escenario pero si era algo que ambos buscaron, nadie les oblig¨® a estar en este pueblo y sin embargo, aqu¨ª estaban. ?Bien! Con eso me basta, por todo lo dem¨¢s solo tengo que demostrarle lo equivocada que estas. ?Eso es muy f¨¢cil! ¨¦l camin¨® con algo de prisa y ambos siguieron su rumbo, la tensi¨®n entre ambos era evidente pero curiosamente era como si se hubieran quitado la m¨¢scara y ahora supieran bien lo que piensan.